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                    <text>MÁS CREATIVIDAD,
MEJOR NUTRICIÓN
_---

�Carlos Horacio Casamiquela
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca
Lorenzo Basso
Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca
Oscar Solís
Subsecretario de Agregado de Valor y Nuevas Tecnologías
Juan Manuel Alderete
Director Nacional de Procesos y Tecnologías
Pablo Moron
Director de Agroalimentos
Ambrosio Pons Letzica
Programa de Gestión de Calidad y Diferenciación de los Alimentos
---------------------------------------------------------------Equipo de Nutrición y Educación Alimentaria
Celina Moreno
Natalia Basso
Mariana Brkic
Analía Romero
Colaboraron con el recetario el Centro de Información Nutricional (CIN) y el Centro de
Información Nutricional de la Carne de Pollo (CINCAP)
---------------------------------------------------------------Arte, Diseño y Armado
Laura Maribel Sosa

Edición
Noviembre 2013

�Objetivo

En este cuadernillo se presentan recetas
simples de realizar, además de algunos
consejos y sugerencias para ayudar a
preparar platos ricos de forma sana.

El presente recetario describe diferentes
recetas teniendo en cuenta una amplia variedad de alimentos y formas de preparación y
cocción con el objetivo de obtener comidas
nutritivas y sabrosas todos los días. A su vez
brinda consejos sobre diversos aspectos de
la gastronomía y la nutrición que motivan a
cocinar platos saludables mejorando la
alimentación de las personas que nos rodean.

Para empezar con la preparación de
cualquier receta recordamos que es de
suma importancia mantener la higiene
habitual de la cocina y de su personal.
Los siguientes 7 pasos son fundamentales
para mantener sus alimentos y platos
seguros, libres de contaminación:

Mantener separados los alimentos crudos de aquellos ya cocidos.

Conservar los alimentos en la heladera para mantener la cadena de frío.

Lavar frecuentemente sus manos con agua y jabón.

Utilizar siempre agua potable para beber, bañarse, cocinar y lavar alimentos.

Lavar bien todas las frutas y verduras antes de consumirlas.

Cocinar completamente los alimentos, en especial las carnes.

Consumir lácteos y jugos de frutas que estén pasteurizados.

Manos a la obra!!!
Equipo de Nutrición y Educación Alimentaria

1

�Índice
_____________________
Cereales

Sopas simples				
Arroz pilaw					
Croquetas de arroz				
Ñoquis de papa				
Ñoquis de acelga				
Ñoquis de sémola o harina de maíz		
Guiso a la bretona				
Masa básica para pizzas			
Masa básica para tartas			
Amasados de pastelería			
Biscochuelo				
Masa sablé				
Masa frola					

4
4
5
5
5
6
6
7
7
8
8
8
8

Vegetales
Guacamole					
Vegetales a la napolitana			
Budín de vegetales				
Soufflé de vegetales			
Croquetas de vegetales			
Croquetas de papa o batata		
Croquetas de batata y berenjena		
Relleno para tartas y empanadas de vegetales
Milhojas de vegetales			
Hamburguesa vegetariana			
Colchón de arvejas				
Repollitos al gratén				
Ensalada “arco iris”				
Pasta mediterránea feng shui		
Puchero					
Ensalada de frutas y vegetales		

10
10
11
11
12
12
13
13
14
14
15
16
16
17
17
18

Frutas
Compota de frutas				
Mermelada de frutas			
Jaleas de frutas				
Refresco de naranja y quinua		
Bananas al horno				
Torta de manzana				

2

20
20
22
23
23
24

Carnes
Pan de carne					
Pastel de papas				
Tartines de pollo y calabaza		
Relleno para tartas y empanadas de carne
Croquetas de carne o pollo		
Formitas de pollo				
Sopa crema de pollo			
Patitas de pollo a la portuguesa		
Pescado elegante				
Reloj-fiambre					
Gratín de pescado				
Rollitos de pescado				
Lasaña de pescado con arroz		
Cordero con costra de caramelo y romero
Cordero asado con miel			
Cazuela de conejo				
Conejo a la cacerola			
Ensalada de conejo				
Liebre a la cacerola				
Albóndigas a la griega			
Arroz con perdiz				
Arroz a la húngara				

26
26
27
28
28
29
30
30
31
31
31
32
32
33
33
34
34
35
35
36
37
38

Huevos
Diferentes tipos de cocción del huevo
Huevos rellenos con atún			
Huevos rellenos con acelga		
Omelette de queso				
Omelette de vegetales			
Tortilla de papa				
Budín de zapallitos				
Merengue italiano				
Merengue suizo				

40
41
41
42
42
43
43
44
44

Lácteos
Postre de leche casero			
Crema pastelera				
Flan casero					
Bolitas de quinua				
Papitas de leche				
Leche condensada				

46
46
47
47
48
48

�CEREALES

�Sopas simples
Proporciones y tiempos de cocción para 1 litro de caldo (4
porciones)

Mejorá tus sopas!
Se pueden
enriquecer con fibra,
vitaminas y minerales
incorporando
vegetales como
tomate, zanahoria,
pimientos, zapallito,
ajo, arvejas, cebollas,
puerro, verdeo, choclo, etc.
También se puede
aumentar su
contenido en
proteínas agregando
huevo, queso rallado,
trocitos de pollo,
atún, cerdo o
cualquier otra carne.

Alimentos

Cantidad

Tiempo

Arroz

60 – 75 g

20 – 25 minutos

Avena arrollada

50 – 60 g

15 – 20 minutos

Cebada (10 hs de
remojo)

90 – 100 g

30 – 35 minutos

Fécula

40 – 45 g

5 – 6 minutos

Fideos finos

60 – 75 g

5 – 15 minutos

Harinas finas (semolín, 55 – 65 g
tapioca)

5 – 10 minutos

Harinas gruesas
(sémola)

55 – 65 g

15 – 20 minutos

Trigo entero

90 – 100 g

25 – 30 minutos

Trigo triturado

55 – 70 g

25 – 30 minutos

Harinas de legumbres

55 – 65 g

15 – 20 minutos

Dato: Para evitar que las harinas finas formen grumos se deben desleir primero en caldo o agua fría para luego incorporar
al líquido hirviendo.

------------------------------

Arroz pilaw
Ingredientes (4 porciones)
Caldo		
Arroz crudo		
Manteca		
Cebolla		
Condimentos, ajo

800 cc
400 g
120 g
80 g
c/s

En una olla derretir parte de la manteca y dorar la cebolla picada. Agregar el arroz crudo y los condimentos.
Mantener unos minutos sobre fuego moviendo continuamente. Incorporar el caldo hirviendo. Mantener en ebullición hasta que el arroz esté cocido. Agregar el resto de la
manteca y mezclar.

4

�Croquetas de arroz
Ingredientes
Huevo		
Arroz hervido tipo pillaw
Pan rallado			
Aceite para freír		
Salsa bechamel		

2 unidades
1
taza
50 g
c/s
c/s

Agregar un huevo al arroz pillaw y batir. Incorporar la salsa
bechamel y mezclar bien. Dejar enfriar. Separar en partes
iguales y moldear con las manos para formar pelotitas. Pasar
las croquetas por huevo y pan rallado. Freír.

------------------------------

Ñoquis de papa

Tips
Una vez preparado
no dejar más de 20
minutos para
cocinarlos.
Para que sean más
livianos utilizar
harina leudante.

Ingredientes (4 porciones)
Papas			
Harina de trigo		
Huevo			
Queso de rallar		
Condimentos			

600 g
300 g Aprox.
1 unidad
20 g
c/s

Pelar las papas y cocinar en agua con sal, y escurrir. Tamizar
la harina y formar una corona sobre la mesada. Incorporar las
papas, luego el huevo, el queso rallado y sazonar. Trabajar la
masa lo menos posible.
Enharinar una mesada, tomar pequeñas porciones y estirar
con las palmas de las manos, dar forma cilíndrica y cortar
transversalmente trozos de 1 a 2 cm de largo. Hervir en abundante agua con sal durante 1 a 2 minutos.

------------------------------

Ñoquis de acelga
Similares a los de papa, con la diferencia que llevan 250 g de
papa y 250 g de acelga hervida y bien escurrida en reemplazo
de los 600 g de papa.

Tamizar
consiste en pasar
por un colador o
tamiz el alimento en
cuestión para
conseguir que separe en pequeñas
particulas.

Recuerde
Antes de cocinar
recójase el pelo y
despójese de los
anillos y pulseras,
estos son vehículos
de bacterias que
pueden contaminar
las preparaciones.

5

�Ñoquis de sémola o harina de maíz
Ingredientes (4 porciones)
Leche			
Sémola o harina de maíz
Manteca			
Queso rallado		
Huevo			
Condimentos			

La leche es un
alimento fuente de
calcio, mineral que
ayuda a la formación
de los huesos y
dientes.
Trate de incorporarla
todos los días,
existen varias
recetas que la
admiten como
ingrediente.

Si las legumbres no
le caen bien,
consuma
raciones pequeñas
(40 a 50 gramos),
cocínelas hasta que
esten tiernas,
cómalas en forma de
puré o incorpóreles
otros ingredientes
como diferentes
verduras

6

800 cc
170 g
70 g
30 g
1 unidad
c/s

Colocar en un recipiente al fuego la leche, 40 g. de manteca y
condimentos. Una vez hirviendo incorporar la sémola o harina de
maíz, batiendo enérgicamente para evitar que se formen grumos.
Incorporar los huevos batiendo hasta que espese la preparación.
Mantener sobre el fuego alrededor de 15 minutos.
Volcar en una mesada humedecida, alisar la superficie hasta
un espesor de 3 cm y dejar enfriar. Cortar los ñoquis con moldes redondos, colocarlos en asaderas enmantecadas, espolvorear con queso rallado y rociar con el resto de la manteca
derretida. Gratinar en horno caliente durante 10 minutos.
Puede agregarse crema de leche.

------------------------------

Guiso a la bretona
Preparaciones con legumbres secas.
Ingredientes (4 porciones)
Legumbres (garbanzos, lentejas, porotos)
Manteca					
Cebolla					
Jamón Cocido o panceta			
Tomate fresco				
Condimentos					

250 g
60 g
80 g
100 g
120 g
c/s

Remojar de 8 a 10 hs la legumbre en agua fría y luego cocinar en agua. Derretir la manteca y dorar la cebolla picada,
agregar el jamón, el tomate y los condimentos. Incorporar
la legumbre cocida con una pequeña cantidad del medio de
cocción. Hervir lentamente durante 15 a 20 minutos más.

�Masa básica para pizzas
Ingredientes (p/8 porciones)
Harina de trigo			
240 g
Levadura de cerveza			
20 g
Agua				
80 cc
Puré de tomate 			
120 g
Muzzarella				
300 g
Sal		
2 cucharaditas

Salar el agua. Desmenuzar la levadura con la harina sobre
una mesada. Disponer la harina en forma de corona, agregar
el agua salada. Trabajar los ingredientes añadiendo el aceite
para evitar que se pegue. Hacer el bollo, dejar descansar 20
minutos (repetir esto dos veces). Pincelar con aceite una pizzera,
estirar la masa sobre el molde y dejar descansar media hora.
Colocar puré de tomate, sal, orégano, ají molido, y llevar al
horno a temperatura moderada hasta cocinar la masa.
Sabores: se pueden completar con pimiento, cebolla, tomate,
jamón, paleta, espinaca, verdeo, etc.

------------------------------

Masa básica para tartas
Ingredientes (p/8 porciones)
Harina		
Manteca		
Aceite		
Agua		
Sal 			

240 g
40 g
40 g
120 g
c/s

Sea cuidadoso!
Cuando manipule
diferentes alimentos
(crudos, cocidos o
que no requieran
cocción), utilice
varios utensilios o
lávelos cada vez que
los reutilice.

Atención con el
consumo de sal
No es recomendable
que agregue sal
durante la cocción.
Utilice en reemplazo
variedades de
hierbas, que le darán
mayor sabor a sus
comidas.

Colocar la harina tamizada en forma de corona sobre la
mesada. Introducir la manteca, el aceite y la sal en el centro,
e incorporar la harina de a poco. Agregar el agua y amasar
hasta obtener un bollo no muy duro.
Dividir el bollo en dos partes iguales y estirar. Disponer
una de las masas sobre un molde enmantecado, colocar
el relleno y tapar. Cocinar a horno moderado.

7

�Amasados de pastelería
Biscochuelo
Sugerencias
Incorpore rodajas de
frutas frescas (pera,
manzana, etc) o
frutas secas. Ayuda a
mantener la
humedad del
biscochuelo y
proporciona buen
sabor y aroma.
También se puede
partir a la mitad en
dos discos y rellenar
con mermeladas,
jaleas, dulce de
leche, crema de
leche batida, etc.
Consejo
Procure controlar el
consumo de
amasados de
panadería, éstos
tienen mucha azúcar,
grasas y calorías.
Nutrientes que
debemos consumir
en forma moderada.
Pasta Frola
Colocar el dulce
sobre la masa cruda,
tomar pequeñas
porciones de masa
y formar tiras para el
enrejado característico.
Finalmente llevar al
horno.
8

Ingredientes
Huevos
5 unidades
Azúcar		
200g
Harina de trigo
200 g

Manteca		
Esencia de vainilla

20 g
c/s

Cascar los huevos y colocarlos dentro de un recipiente y batir
junto al azúcar hasta que adquiera más del doble del volumen inicial y se forme una crema bien pastosa. Incorporar la
harina en forma de lluvia con movimientos envolventes, NO
batir. Añadir la manteca derretida y tibia. Colocar en un molde
previamente enmantecado y enharinado. Cocinar en horno
moderado durante 20 a 30 minutos. (se reconoce que está
cocido cuando al introducir un palillo sale limpio).

Masa sablé
Ingredientes
Harina
Manteca
Azúcar

250 g
150 g
100 g

Huevo
1 unidad
Esencia de vainilla
c/s

Tamizar la harina, colocar en el centro la manteca fría y trabajarla hasta obtener un granulado fino, a continuación incorporar el azúcar mezclada con el huevo y la esencia. Amasar
rápidamente.
Envolver en papel film y llevar a frío por 30 minutos. Retirar, amasar rápidamente, forrar un molde para tarta con la
masa y llevar nuevamente a la heladera para evitar que la
masa se deforme durante el horneado.

Masa frola
Ingredientes
Harina
Manteca
Azúcar

500 g
250 g
250 g

Huevos 		
3 unidades
Polvo para hornear 1cucharadita
Esencia de vainilla		
c/s

Colocar la harina sobre la mesada, armar una corona, poner
la manteca en el centro, el azúcar, la esencia de vainilla y trabajar los ingredientes hasta tener una crema. Incorporar los
huevos de a uno, mezclar luego de cada adición, comenzar a
integrar la harina. Unir todos los ingredientes completamente,
envolver en un film y llevar a frío mínimo por 30 minutos.
Retirar la masa y trabajarla hasta que tome temperatura
ambiente. Estirar con palo de amasar y forrar una tartera,
reservar masa para realizar el “enrejado”.

�VEGETALES

�Guacamole
Ingredientes
Tostadas		
30 unidades
Palta			
2 unidades chicas
Cebolla blanca
1/2 unidad
Tomate perita
2 unidades
Jugo de limón		
c/s
Salsa tabasco		
c/s
Condimentos			
c/s

¿Cómo curar las
berenjenas para
quitar el sabor
amargo?
Cortar y colocar en
un colador,
espolvorear con sal
gruesa y dejar
reposar ½ hora.
Enjuagar y secar con
toallas de papel o
repasador limpio.

Picar la cebolla en pequeños cubitos y reservar. Lavar el tomate,
cortar al medio, quitar la pulpa y cortar el resto en cubitos.
Reservar. Pisar o procesar la palta, rociarla con el jugo de
limón y agregarle los vegetales. Condimentar a gusto con
salsa tabasco. Mezclar todo hasta integrar bien. Servir con
las tostadas.

------------------------------

Vegetales a la napolitana
Vegetales indicados: berenjenas curadas, zapallitos, zapallo
anco, zucchinis, ajíes, etc.
Ingredientes (6 porciones)
Vegetales 			
1 kg
Queso fresco 		
300 g
Huevos		
3 unidades
Tomates perita		
1 lata
Cebolla
1 chica bien picada
Laurel			
1 hoja
Ajo				
1 diente
Tomillo y orégano
1 cucharadita
Queso rallado		
1 taza
Harina 			
c/s
Aceite neutro			
c/s

Lavar y cortar los vegetales en rebanadas finas a lo largo.
Preparar aparte salsa de tomate. En una fuente para horno
colocar un poco de salsa, encima una capa de vegetales, cubrir con tajadas de queso fresco y por encima salsa. Repetir
la operación una o dos veces hasta terminar con una capa
de salsa. Espolvorear con queso rallado y gratinar. Retirar y
servir.

10

�Budín de vegetales
Ingredientes (4 porciones)
Vegetales cocidos			
Crema de leche			
Huevos				
Condimentos		

400 g
40 – 60 g
2 unidades
c/s

Hervir los vegetales, escurrir y exprimir cuidadosamente.
Tamizar o picar a máquina y poner en una cacerola. Sazonar
y llevar sobre fuego, remover de vez en cuando, calentar un
poco y retirar. Luego, agregar el resto de los ingredientes,
mezclar bien con batidor o espátula de madera. Colocar la
preparación en un molde previamente untado con manteca.
Cubrir con papel blanco enmantecado para evitar que se
seque la superficie, y cocinar a baño maría en horno a temperatura moderada.
Dato: Una vez cocido es conveniente dejar reposar entre 5 y 10
minutos antes de desmoldarlo, para que se asiente bien y no
se quiebre. Opcionalmente se puede servir cubierto con salsas: crema, parisien, bechamel.

------------------------------

Soufflé de vegetales

Al cocinar verduras
de hoja es
recomendable
hacerlo al vapor o
utilizando la menor
cantidad de agua,
para evitar la perdida
de nutrientes.

Vegetales sugeridos: papa, batata, arvejas, coliflor, zapallitos,
zanahoria, espinaca.
Ingredientes (2 porciones)
Vegetales hervidos y escurridos
Clara de huevo			
Yema de huevo			
Condimentos

300 g
4 unidades
1 unidad
c/s

Mezclar los vegetales con la yema de huevo y condimentar.
Aparte, batir las claras a nieve e incorporar suavemente a la
preparación anterior. Colocar la mezcla en un molde previamente enmantecado (llenar hasta 2/3 de la capacidad total
del molde). Llevar al horno bien caliente 10 minutos. Servir
inmediatamente.

11

�Croquetas de vegetales
Ingredientes (4 porciones)
Vegetales cocidos escurridos		
Manteca				
Harina				
Leche				
Huevos				
Condimentos		

250 g
35 g
40 g
350 cc
1 unidad
c/s

Envoltura
Huevo			
Pan rallado				
Aceite par freír			

1-2 unidades
100 g
200 cc

Preparar la salsa bechamel con la manteca, la harina y la leche.
Sazonar y hervir de 2 a 3 minutos. Luego incorporar el huevo batido, agitando enérgicamente. Agregar las verduras al retomar el
hervor y mantener 3 a 4 minutos a fuego intenso. Revolver siempre. Verter sobre una asadera untada en aceite o manteca y alisar
la superficie, dejándola de 2 a 3 cm de espesor. Dejar enfriar,
pasar por huevo y pan rallado. Freir momentos antes de servir.

------------------------------

Croquetas de papa o batata
Ingredientes (4 porciones)
Papa o batata			
Huevos			
Manteca				

500 g
1 – 2 unidades
25 g

Envoltura
Huevo				
Pan rallado				
Aceite para freír			
Condimentos

1 unidad
100 g
200 cc
c/s

Hervir los vegetales, escurrir y pasar por el tamiz colocándolos
en una cacerola. Llevar a fuego. Sazonar y revolver continuamente. Luego, agregar los huevos batidos y mezclar. Retirar
del fuego e incorporar la manteca cruda, revolver. Verter la
preparación sobre la mesada de mármol o asadera untada
en aceite o manteca y alisar la superficie. Dejar enfriar. Cortar
con un molde o dar forma con las manos. Pasar por huevo
batido y pan rallado. Freir.

12

�Croquetas de batata y
berenjena
Ingredientes
Puré de batatas		
Puré de berenjenas		
Huevo			
Pan rallado			
Aceite para freír		
Queso fresco			

1 Kg
400 g
1 unidad
100 g
200 cc
c/s

Hervir los vegetales, escurrir y aplastar hasta obtener la pulpa
como puré. Sazonar y dejar enfriar. Formar bolitas agregando
un trozo pequeño de queso en el centro. Pasar por huevo
batido, pan rallado y freír.

------------------------------

Relleno para tartas y
empanadas de vegetales
Vegetales sugeridos: zapallo, calabaza, espinaca, acelga,
zanahoria, zapallito, berenjena, puerro, choclo.
Ingredientes
Masa para tarta 		
Vegetales en cubitos		
Salsa bechamel espesa
Cebolla o verdeo		
Huevos			
Condimentos		

2 unidades
1 Kg
300 g
20 g
2 unidades
c/s

Saltear en aceite la cebolla y preparar allí mismo la salsa bechamel, sazonar. Incorporar los vegetales y dejar unos minutos que se cocinen. Retirar del fuego. LLevar a temperatura
ambiente e incorporar los huevos y revolver. Verter la mezcla
sobre una asadera cubierta con la masa cruda y tapar con la
otra masa. Llevar a horno moderado hasta dorar la masa.

13

�Milhojas de vegetales
Ingredientes (4 porciones)
Pimientos rojos
Zucchinis		
Manzana		
Cebolla morada
Batata		
Queso rallado
Queso Port Salut

2 unidades
2 unidades
1 unidad
1 unidad
1 unidad
1/2 taza
4 rodajas

Hornear las verduras condimentadas con aceite de oliva
o girasol. Los pimientos, zucchinis y la manzana van enteros, la cebolla y la batata previamente peladas. Con todo
cocido pelar los pimientos y cortarlos en láminas de 5 x 5cm.
El resto de los vegetales en rebanadas. Colocar en capas en
un molde, intercalados con queso rallado y queso port salut.
Llevar a horno moderado para gratinar.

------------------------------

Hamburguesas vegetarianas
Ingredientes
Lentejas					
300 g
Cebolla				
½ unidad
Pimiento rojo					
¼ unidad
Zanahorias			
2 ½ de unidades medianas
Ajo 						
1 diente
Granos de choclo cocido		
2 cucharadas
Perejil picado			
2 cucharadas
Pan rallado				
2 cucharadas
Brotes u hojas verdes				
1 taza
Pan árabe					
4unidades

Cocinar las lentejas hasta que estén tiernas. colar y enfriar.
Picar la cebolla, el pimiento, las zanahorias y el diente de ajo
bien chiquito e incorporar a las lentejas, sazonar. Procesar
la mitad de la preparación e incorporar el pan rallado y perejil
picado. Unir con el resto de las lentejas y el choclo. Si es
necesario agregar más pan rallado y enfriar muy bien.
Formar las hamburguesas y enfriar nuevamente. Cocinar en
una sartén con un poquito de aceite. Servir con zanahoria
rallada y hojas verdes sobre un pan.

14

�Colchón de arvejas
Ingredientes (6 porciones)
Pan lactal 		
6 tajadas
Cebolla		
1 unidad
Ajo			
2 dientes
Tomate en cubos
2 tazas
Arvejas cocidas
2 tazas
Huevos		
6 unidades
Caldito verdura
1 unidad
Pimienta		
c/s
Aceite 			
c/s

Untar el pan con aceite de oliva y llevar al horno en una placa
hasta tostar. Reservar.
Pelar la cebolla y los dientes de ajo, triturar en la procesadora
o picar con cuchillo. Calentar el aceite y rehogar en él la cebolla y el ajo. Incorporar el laurel y los tomates picados con
todo su jugo. Agregar agua y el cubito desmenuzados. Dejar
hervir destapado, a fuego fuerte, unos 10 minutos, hasta que
se espese. Agregar las arvejas (de no tener frescas se puede
utilizar en lata) y dejar cocinar hasta que estén tiernas. Retirar
el laurel y bajar el fuego a mínimo.
En un recipiente aparte cascar los huevos de a uno y agregar
a la salsa. Bañar con salsa los huevos hasta que la clara esté
bien cuajada. Distribuir una tostada en cada plato, colocar
sobre cada una un huevo y agregar al plato una buena porción de arvejas. Se puede acompañar con ensalada de hojas
verdes.

Recuerde:
Verifique siempre la
fecha de
vencimiento de
todos los productos.
Observe que el
envase no esté roto
o, en caso de las
latas, abolladas.

15

�Repollitos al gratén
Ingredientes (4 porciones)
Repollitos de Bruselas		
Cebolla			
Ajo picado			
Salsa blanca 		
Queso rallado		
Condimentos		

¡COLORES!
A mayor variedad de
colores, mas
contenido de
vitaminas y
minerales

600 a 700 g
1 unidad
2 dientes
2 tazas
½ taza
c/s

Cocinar los repollitos en abundante agua hirviendo entre 10 a
12 minutos, escurrir y reservar. Preparar la salsa blanca con
2 tazas de leche y 2 cucharadas de harina (disolver la harina
previamente en un poco de leche fría) y agregar la cebolla
previamente rehogada y el queso rallado. Enmantecar una
fuente profunda para horno y colocar los repollitos, cubrir con
la salsa blanca y rociarlos con una cucharada de manteca
derretida. Llevar a horno y gratinar de 5 a 10 minutos.

------------------------------

Ensalada “arco iris”
Ingredientes
Arroz cocido			
Tomate			
Zanahoria			
Pimiento rojo			
Arvejas			
Choclo desgranado		

400 g
400 g
200 g
200 g
80 g
80 g

Lavar y cortar el tomate y el pimiento rojo. Lavar y rallar
la zanahoria. En un recipiente mezclar todos los ingredientes. Condimentar con aceite.
Opcional: queso crema,
limón, vinagre o aceto,
atún, trozos de pollo.

16

�Pasta mediterránea feng shui
Ingredientes (4 porciones)
Pasta fetuccini secos			
Tomates cherry			
Pimientos amarillos y rojos		
Aceitunas negras			
Corazón de alcauciles		
Aceite de oliva 		
Albahaca y pimienta 		

300 g
1 taza
1 taza
50 g
1 lata
2 cucharadas
c/s

Cocinar la pasta fetuccini en agua hirviendo. Cortar los pimientos en brunoise. Agregar los corazones de alcauciles
y los tomates cherry. Mezclar con los pimientos y algunas
aceitunas. Cocinar en la sartén con un poco de aceite de
oliva hasta que los vegetales queden crujientes. Colar los
fideos y servir. Agregar el preparado de verduras caliente y
albahaca para aromatizar.

------------------------------

Puchero
Ingredientes (6 porciones)
Agua			
2 a 2 ½ Litros
Carne			
400 a 480 g
Papa		
400 g
Batata			
400 g
Choclo			
250 a 320 g
Repollo				
200 g
Zapallo			
200 g
Zanahoria			
100 a 120 g
Puerro, cebolla, apio			
60 g

Colocar sobre fuego un recipiente con agua. Cuando el agua
comience a hervir agregar la carne en trozos grandes. Dejar
hervir lentamente durante 10 minutos, según la cantidad y
tamaño de la carne hasta que esté sellada. Agregar luego
el puerro, cebolla y apio. Incorporar la zanahoria cuando la
carne esté a medio cocer. Añadir los ingredientes restantes
luego de 10 o 15 minutos. Terminar la cocción por ebullición
lenta.

Sugerencias:
Se puede agregar
porotos o
garbanzos en la
proporción de
20 – 25 g por
persona, remojados
previamente en agua
fría de 6 a 8 horas, y
cocinados en agua
separada.
También se puede
sustituir las
legumbres secas por
arroz, hervido por
separado en agua y
bien escurrido, que
se servirá con los
ingredientes del
puchero.

17

�Ensalada de frutas y vegetales
Ingredientes (4 porciones)
Naranjas				
Peras				
Zanahorias				
Aceite de oliva extra virgen
Salsa de soja 		
Repollo blanco o colorado		
Manzana roja			
Ricota				
Pasas de uva rubias o morenas
Semillas de girasol			
Semillas de lino		
Limón 				

2 unidades
2 unidades
2 unidades
2 cucharadas
2 cucharadas
1 unidad
1 unidad
c/s
c/s
c/s
c/s
c/s

Ahuecar el repollo, para utilizar luego como contenedor. Cortar un puñado de lo extraído en juliana. Pelar la zanahoria y
cortar longitudinalmente con el mismo pela papas. Pelar la
naranja y cortar en gajos. Cortar las peras en tiritas (con o
sin piel). Cortar la manzana roja en cubitos (con o sin piel).
Extraer el jugo de un limón. En un bowl, mezclar el repollo, la
zanahoria, la naranja, la pera y la manzana. Agregar el jugo
de limón. Incorporar las pasas de uva, semillas de lino y de
girasol y mezclar bien. Agregar la ricota y mezclar hasta amalgamar bien la preparación.
Para preparar la vinagreta, mezclar con un tenedor: salsa de
soja, aceite de oliva extra virgen y unas gotitas de jugo de
limón. Incorporar la vinagreta a la preparación de frutas y verduras y revolver bien. Para presentar, colocar toda la ensalada dentro del contenedor de repollo y decorar a un lado con
una cucharadita de ricota y unos gajos de naranja.

18

�FRUTAS

�Compota de frutas
Se puede preparar con frutas frescas o desecadas.
Frescas: ciruela, damasco, manzana, membrillo, peras y
duraznos
Desecadas: ciruelas, orejones de damasco y de durazno,
peras, manzanas
Si se emplean
ciruelas o damascos
para la realización de
compotas, no es
necesario pelarlas.
Se cocinan cortados
en cubitos o cuartos.

Para la compota de
fruta desecada estas
deben ser remojadas
en azúcar.
Es conveniente lavar
bien la fruta y
remojarla en agua
fría de 6 a 8 hs y
cocinar en la misma
agua que se ha
remojado.

Recomendaciones: El agua debe tapar la fruta en la olla.
Perfumar con esencia de vainilla, cáscara de limón.

-----------------------------

Mermelada de frutas
Son preparaciones de frutas cocidas y subdivididas que
llevan una gran cantidad de azúcar. Se pueden emplear:
ciruelas, damascos, duraznos, frutillas, higos, manzanas,
membrillos, naranjas.

de frutilla
Lavar la fruta y cortarla en trozos. Colocar en un
recipiente la misma cantidad de azúcar y fruta. Mezclar. Llevar sobre fuego. Hacer hervir removiendo con
espátula de madera, hasta que adquiera el punto que
se desea.

de higos maduros
Quitar los cabos y cortarlos en trozos. Colocar en un
recipiente, agregar la misma cantidad de azúcar y fruta
limpia.
Seguir como la preparación anterior

20

�de manzana, pera y membrillo
Pelar la fruta. Quitar las semillas, y cortar en trozos.
Poner en un recipiente con una pequeña cantidad de
agua. Llevar sobre fuego directo con recipiente tapado.
Procurar que no quede líquido al finalizar la cocción.
Tamizar, mezclar con igual cantidad de azúcar que el
peso de la fruta.
Seguir como las preparaciones anteriores.

Otro procedimiento
Cocinar y tamizar 500 gramos de fruta. Colocar en un
recipiente, agregar azúcar y 100 cc de agua. Hervir,
espumando cuidadosamente. Cuando llega a punto de
hilo grueso (cuando introducimos la cuchara tomando
una porción de la preparación y dejamos caer, ésta cae
en forma de hilo grueso) se retira del fuego. Mezclar con
la fruta cocida y tamizada. Hervir todo junto hasta el punto que se desea.

de damascos, duraznos y ciruelas
Pelar y tamizar la fruta. Mezclar con 80% de azúcar sobre
el peso de la fruta.
Seguir como las anteriores indicaciones.

de naranja
Rallar la cáscara de la naranja y desechar. Pinchar con
un tenedor la fruta.Cocinar por hervido en abundante
agua. Poner bajo una canilla haciendo correr agua fría
durante un par de horas. Escurrir, cortar la fruta al medio
y quitar las semillas. Pasar por un tamiz. Agregar igual
cantidad de azúcar que el peso de fruta tamizada.
Terminar como las anteriores preparaciones.

CONSERVACION
DE DULCES
CASEROS
Cuando se quiere
conservar las
mermeladas durante
un largo tiempo,
se debe dar mayor
concentración de
manera que tome
consistencia, o
que queden con el
menor contenido de
agua posible, pero
sin que llegue a ser
un dulce compacto.
Se deben guardar
estando calientes,
en frascos de
porcelana, loza o
vidrio y cubiertos
con un papel blanco.
Antes de utilizar un
frasco para guardar
la mermelada, esterilízar dejándolo en
agua hirviendo por
aproximadamente
30 minutos.

21

�Dulces de naranja y de mandarina
Pinchar las frutas con un tenedor. Cocinar por hervido
hasta que la cáscara esté bien blanda. Pasar por agua
fría y escurrir. Cortar al medio, quitar las semillas y la
mayor cantidad de hollejos. Cortar en tiritas finas y cortas. Incorporar el azúcar en igual cantidad que el peso de
la fruta cocida.
Cocinar como las mermeladas.

-----------------------------

Jaleas de frutas
Las jaleas son preparaciones a base de caldo de frutas y azúcar. Las frutas más indicadas son manzanas y
membrillos. Se utiliza únicamente piel, tallos y semillas para
obtener el caldo.
Es útil realizar esta receta cuando sobran la piel y tallos
de otras preparaciones de manera de poder aprovechar al
máximo los alimentos.
Preparación
✎✎Para obtener el caldo: debe emplearse la cáscara y
las semillas.
✎✎Para obtener un litro de caldo se emplea un kilo de
cáscaras y semillas.
✎✎Hacer hervir piel, tallos y semillas durante una hora
con 2 litros de agua.
✎✎Se pasa el caldo por un colador y se le agrega 700
gramos de azúcar y de 30 a 60 cc de jugo de limón.
✎✎Se hace hervir todo junto hasta el punto de hilo, consistencia en la cual, al levantar un poco de jalea con la
cuchara, la misma cae en forma de hilo, sin romperse.

22

�Refresco de naranja y quinua
Ingredientes (2 porciones)
Quinua			
Naranjas			
Clavo de olor y canela
Azúcar 			

1 taza tipo té
5 unidades
a gusto
a gusto

Poner a hervir, utilizando 2 tazas de agua, la canela y el clavo
de olor durante 15 minutos, luego añadir la quinua y dejar
cocer. Una vez reventados los granos, pasar por el colador.
Incorporar a este líquido, el jugo de 5 naranjas y azúcar. Mezclar bien hasta que se disuelva bien el azúcar. Dejar enfriar y
servir.

-----------------------------

Bananas al horno
Ingredientes (4 porciones)
Bananas		
Jugo de naranja
Jugo de limón
Azúcar morena
Manteca		
Canela molida
Jengibre molido

6 unidades
½ taza
1/3 de taza
4 cucharadas
2 cucharadas
1 cucharadita
1 cucharadita

Cortar las bananas a lo largo por la mitad y cubrir con el jugo
de limón para evitar que se oscurezcan. Mezclar el azúcar
morena, la canela, el jengibre y el jugo de naranja. Colocar
las bananas en una fuente y verter la mezcla sobre éstas.
Colocar rulos de manteca por arriba y cocinar en horno alto
alrededor de 5 minutos o hasta que estén blandas. Servir con
helado o crema batida.

23

�Torta de manzana
Ingredientes para la masa (6 porciones)
Harina		
Manteca		
Azúcar		
Huevos		
Polvo para hornear
Sal			
Ralladura de limón

Evitar la oxidación!
Una vez peladas,
en vez de limón,
se puede frotar las
manzanas con sal
final para evitar su
oxidación. Lavar
antes de utilizar.

200 g
100 g
100 g
2 unidades
1 cucharadita
1 pizca
c/s

Batir la manteca con el azúcar hasta que la preparación esté
bien cremosa. Añadir de a poco mientras se sigue batiendo,
los huevos ya batidos. Agregar la harina mezclada con el
polvo para hornear, sal y ralladura de limón, mezclar con
cuidado. Verter la masa en un molde enmantecado y enharinado.
Ingredientes para el relleno (4 porciones)
Manzanas		
Manteca		
Azúcar		
Huevos		
Jugo de limón
Nueces		

600 g
100 g
100 g
3 unidades
2 cucharadas
c/s

Batir la manteca con el azúcar y agregar los huevos de a uno
por vez. Pelar las manzanas, cortar en tajaditas bien finas y
mezclarlas con el jugo de limón. Agregar al batido y mezclar
con cuidado. Disponer sobre la masa y cocinar en horno
moderado unos 55 a 60 minutos. Desmoldar, dejar enfriar,
pintar con glacé de limón y espolvorear con nueces cortadas.

24

�CARNES

�Pan de carne
Ingredientes (4 porciones)
Carne picada				
Cebolla					
Huevo					
Miga de pan remojada y exprimida		
Perejil y pimienta				

600 g
40 g
1 unidad
100 g
c/s

Rehogar la cebolla en aceite. Mezclar en un bowl la carne
picada, la cebolla rehogada, el huevo batido y la miga de pan
remojada y exprimida.
Condimentar con perejil picado. Enmantecar un molde, colocar la
preparación y llevar al horno hasta su completa cocción.

Sugerencias:
Incorporar zanahoria
rallada, manzana
rallada, choclo, ají o
arvejas evita que el
pan de carne quede
seco luego de su
cocción y también
contribuye al sabor.
Para tener en
cuenta
La carne picada debe
ser triturada en presencia del
consumidor. De lo
contrario, debe
venderse en el
mismo día.

-----------------------------

Pastel de papas
Ingredientes (4 porciones)
Cebolla			
Pimiento verde		
Carne picada 		
Aceite			
Huevo duro			
Aceitunas			
Orégano			
Hierbas aromáticas

80 g
30 g
400 g
40 cc
1 unidad
30 g
c/s

Puré:
Papa			
Manteca			
Huevo			
Condimentos		

800 g
30 g
1 unidad
c/s

Rehogar en aceite la cebolla y el pimiento. Luego agregar la carne
picada y cocinar. Condimentar con las hierbas aromáticas. Retirar
del fuego y agregar huevo duro picado y aceitunas picadas.
Hervir las papas y preparar un puré con la manteca, el huevo
batido, y condimentar. Enmantecar una budinera y colocar
la mitad del puré de papa, el preparado de la carne y luego
cubrir con la otra mitad del puré, llevar al horno y esperar a
que dore la superficie.

26

�Tartines de pollo y calabaza
Ingredientes (12 unidades)
Tapas de empanadas para horno		
Pollo sin piel						
Calabaza mediana					
Huevo batido					
Zapallito						
Rebanada de queso cremoso cortado en
pequeños cubitos 					
Queso crema untable				
Aceite para la asadera				
Pimentón dulce, ají molido, pimienta		

12 unidades
1 pechuga
1 unidad
1 unidad
1 unidad
1unidad
5 cucharadas
c/s
c/s

Hervír la pechuga, retirar y dejar enfriar. Pelar la calabaza, cortar en rodajas y cocinar hasta que se ablande. Luego colocarla en un recipiente, y pisarla para formar un puré.
Cortar la pechuga en pequeños cubos y agregarlos al puré
de calabaza. Agregar el huevo batido, el queso untable,
los cubitos de queso y mezclar toda la preparación en el
mismo recipiente. Una vez preparada la mezcla, introducirla
como relleno dentro de las tapas de empanada, formando el
repulgue para obtener los tartines.
Cortar en pequeños cubitos el zapallito e introducirlo dentro
de un recipiente apto para microondas, cocinarlo alrededor
de cinco minutos. Reservar aparte y dejar enfriar. Luego,
agregar una cucharadita de los zapallitos cocidos en el medio de cada tartín.

El pollo admite
varias formas de
preparación,
acompañamientos y
condimentos:
entero, trozado, a la
parrilla, al horno, a la
cacerola, a la
plancha,
acompañado con
verduras de todos
los colores y
cereales.
Se lo puede utilizar
en rellenos varios, en
empanadas, tartas,
budines y pastas
rellenas.

Por último, aceitar una asadera y cocinar en el horno hasta
completar la cocción.

27

�Rellenos para tartas y
empanadas de carne
Ingredientes (4 porciones)
Carne			
Huevo			
Aceitunas			
Pimiento rojo			
Cebolla			
Pimienta 		

400 g
1 unidad
20 g
100 g
400 g
c/s

(Carnes sugeridas: vaca, cerdo, pollo, pescado)

Saltear en aceite el pimiento y la cebolla, incorporar la carne
cruda, cocinar y sazonar. Una vez cocida, incorporar las aceitunas y el huevo duro cortado en cubos pequeños. Mezclar.

-----------------------------

Croquetas de carne o pollo
Ingredientes
Carne cocida ó Pollo			
Leche 				
Manteca				
Cebolla		
		
Harina 				
Huevo 			
Condimentos		

200 g
240 g
40 g
40 g
35 g
½ unidad
c/s

Envoltura:
Huevos			
Pan rallado				

1 unidad
60 g

Dorar en la manteca la cebolla picada y agregar la harina.
Dejar enfriar e incorporar la leche hirviendo batiendo enérgicamente o con batidora, sazonar y hervir 2 a 3 minutos.
Añadir el huevo batido o la yema, mezclar, hacer que la preparación retome el hervor y agregar la carne o el pollo. Remover
continuamente manteniéndolo sobre el fuego durante unos 2
o 3 minutos. Dejar enfriar. Separar en porciones y darles la
forma que se desee. Pasar por huevo batido, cubrir la superficie con pan rallado palmeando para que se adhiera bien. Freir.

28
28

�Formitas de pollo
Ingredientes (16 formitas)
Pechuga				
Pimiento rojo chico		
Pimiento verde chico		
Huevo				
Pan rallado				
Aceite 				
Condimentos y perejil fresco		

400 g
½ unidad
½ unidad
1unidad
c/s
c/s
c/s

Lavar el perejil y cortarlo finamente. Cortar el pollo en cubos
muy pequeños o procesarlo. Una vez picado, agregarle el
huevo, el perejil, y mezclar.
Lavar los pimientos y cocinarlos al vapor. Una vez cocidos y
enfriados, cortar en pequeños cuadrados. Agregar los vegetales al recipiente con pollo. Incorporar pan rallado a la mezcla hasta obtener una consistencia que permita hacer formitas.
Tomar un trozo de la mezcla, empanar suavemente e introducirlo dentro de un molde para hacer galletitas con forma de círculo,
cuadrado, corazón, flor, de acuerdo a lo que se desee obtener.
Reforzar con pan rallado en cada lado y extraer cuidadosamente del molde. De esta manera se obtendrán formitas de
pollo con relleno de dos colores: rojas y verdes!
Aceitar una asadera y disponer las formitas. Colocar en el
horno hasta completar la cocción.

Si se recibe o compra
pollo congelado
asegúrese de que no
presente hielo rojizo,
ya que es señal de
que ha sido
descongelado y
vuelto a congelar.

29

�Sopa crema de pollo
Ingredientes (4 formitas)
Caldo de verduras			
1 litro
Pechuga de pollo			
400 g
Crema 				
120 cc
Fécula				
1 cucharada
Cebolla				
1 unidad
Puerro				
1 unidad
Zanahoria				
1 unidad
Brócoli				
1 unidad
Condimentos			
c/s
Aceite					
c/s

Lavar y cortar el brócoli, el puerro y la zanahoria. Hervir en una olla
con agua por 30 minutos, junto con el pollo trozado y sin piel. Una
vez cocidos, dejar enfriar y quitar la grasa de la superficie.

Al consumir pollo se
incorporan vitaminas
del complejo B,
importantísimas para
cumplir varias
funciones en el
cuerpo, como dar
la energía necesaria
para las actividades
que se desarrollan a
diario.

Freir en una sartén la cebolla cortada en pluma hasta que
esté transparente. En la licuadora, triturar la mitad del pollo,
la cebolla y la mitad del caldo hasta formar un puré. Añadir la
fécula diluida en la taza de crema, el resto de la preparación
con el pollo y triturar nuevamente.
Colocar esta preparación en una olla a fuego suave y cocinar por 5 minutos. Condimentar y rocíar con perejil picado
cada plato al momento de servir.
Reservar unas tiritas de pollo selladas y hojas de perejil para
decorar la preparación. Servir caliente en tazón.

-----------------------------

Patitas de pollo a la portuguesa
Ingredientes (2 porciones)
Patitas de pollo 		
Pimiento rojo			
Pimiento verde		
Tomates			
Cebollas			
Aceite de girasol		
Condimentos			

4 unidades
1 unidad
1 unidad
2 unidades
2 unidades
c/s
c/s

Cortar los vegetales, rehogar en una sartén con aceite y una
vez salteados, agregar las patitas previamente selladas en la
sartén. Luego cocinar hasta completar la cocción del pollo.
Condimentar a gusto. Servir.

30

30

�Pescado elegante
Ingredientes (2 porciones)
Atún				
Fideos moñito (cocidos)
Pimiento rojo			
Aceitunas			

240
500
200
100

g
g
g
g

Lavar y cortar el pimiento en juliana. Cortar las aceitunas en
4 trozos. En un recipiente mezclar los cuatro ingredientes.
Condimentar con aceite.

-----------------------------

Reloj-fiambre
Ingredientes (4 porciones)
Atún				
Papas			
Chauchas			
Queso Gruyere		
Pepino agridulce

1 lata
500 g
250 g
150 g
1 unidad

Hervir las papas con cáscara, pelar y cortar en rebanadas
bien finas. Mezclar con las chauchas hervidas y cortadas, el
queso cortado en cuadraditos, el pepino agridulce cortado y
el atún desmenuzado. Servir frío.

-----------------------------

Gratín de pescado
Ingredientes (4 porciones)
Filetes de pescado		
Champignones		
Arvejas			
Cebolla			
Manteca			
Pimienta		
Hierbas aromáticas		

1kg
200 g
250 g
1 unidad
30 g
c/s
c/s

Dorar la cebolla picada con manteca, añadir los champignones fileteados y las arvejas. Dejar cocinar unos minutos. Condimentar el pescado con pimienta y hierbas. Colocar
los filetes en una fuente. Cubrir el pescado con la mezcla, rociar con vino y cocinar en el horno unos 25 minutos.
31

�Rollitos de pescado
Ingredientes (4 porciones)
Filetes de merluza			
1 kg
Pan rallado			
½ taza
Jamón cocido		
100 g
Huevo			
1 unidad
Aceite			
5 cucharadas
Cebolla 			
½ unidad
Tomates			
2 unidades
Azúcar 			
½ cucharadita
Jugo de limón			
c/s
Condimentos		
c/s
Vino blanco 				
c/s

Colocar el pan rallado en un bowl y remojar con el vino
blanco. Agregar el jamón cocido picado, el huevo, el perejil picado y los condimentos. Colocar este relleno sobre los
filetes y enrollar. Sujetar con un escarbadientes. Colocar en
una cacerola el aceite y dorar la cebolla, los tomates picados, el azúcar y condimentar. Acomodar en la cacerola los
rollitos, rociar con vino blanco y el jugo de limón. Tapar la
cacerola y dejar cocinar lentamente durante 15 a 20 minutos.
Trate de variar
siempre el consumo
de carnes, utilice
pollo, pescado,
carne vacuna, cerdo,
cordero, conejo, etc.

-----------------------------

Lasaña de pescado con arroz
Ingredientes (4 porciones)
Calabaza				
Zucchinis				
Tomates				
Filetes de merluza o lenguado
Mozzarella rallada			
Arroz cocido				
Crema de leche			
Queso rallado			
Albahaca fresca			

5 láminas
3 unidades
3 unidades
5 unidades
½ taza
3 tazas
100 g
½ taza
c/s

Cortar los vegetales en láminas. Disponer las láminas de
zucchinis y calabaza sobre una fuente antiadherente, luego
poner los filetes de pescado y finalmente las láminas de tomate.
Distribuir la mozzarella, taparla con el resto de los tomates y
hornear por 20 minutos. Espolvorear con orégano.
Finalmente, mezclar el arroz con la crema, el queso rallado y
albahaca. Servir el pescado acompañado del arroz.

32

�Cordero con costra de
caramelo y romero
Ingredientes (6 porciones)
Pata de cordero deshuesada
1½ Kg
Azúcar morena		
¼ taza
Mostaza sin grano		
2 cucharadas
Romero fresco picado
2 cucharadas
Jugo de limón		
1 cucharada

Combinar el azúcar morena con la mostaza, el jugo de limón
y el romero. Extenderlo sobre la pata de cordero. Colocar
sobre una asadera y cocinar durante 10 minutos en horno
medio-alto. Continuar cocinando de 35 a 45 minutos en
horno medio.

-----------------------------

Cordero asado con miel
Ingredientes (6 porciones)
Pata de cordero
Miel			
Mostaza de Dijon

1½k
3 cucharadas
1 cucharada

Combinar la miel con la mostaza de Dijon, y extender la mezcla sobre el cordero. Colocar el cordero sobre una asadera y
cocinar durante 10 minutos en horno medio-alto. Continuar
cocinando de 35 a 45 minutos más en horno medio.

33

�Cazuela de conejo
Ingredientes (4 porciones)
Conejo 		
Pimiento verde
Pimienta Rojo
Cebolla 		
Ajo 		
Tomate 		
Aceite de oliva
Condimento

1 unidad
1 unidad
1 unidad
1 unidad
2 dientes
200 g
c/s
c/s

Trocear el conejo. En una cazuela de barro echar un poco
de aceite, cuando esté caliente poner el conejo. Dorar durante unos minutos y retirar. Trocear y sofreir lentamente los
pimientos, la cebolla y el ajo. Una vez dorado incorporar el
conejo y el tomate. Condimentar y cocinar a fuego suave durante 20 minutos aproximadamente.

-----------------------------

Conejo a la cacerola
Ingredientes (4 porciones)
Conejo 			
1 unidad
Cebolla 			
1 unidad
Puerros 			
3 unidades
Zanahorias			
2 unidades
Tomates perita 		
4 unidades
Aceite de oliva		
4 cucharadas
Ajo				
3 dientes
Caldo			
2 tazas
Tomillo			
3 ramitas
Caldo de verduras			
c/s
Vino blanco				
c/s
Harina 				
c/s
Condimentar				
c/s

Cortar el conejo en 8 presas. Lavar y secar las presas.
Condimentar el conejo y rebosar con harina. Cortar la cebolla, los puerros y la zanahoria en rodajas. Pelar los tomates perita, cortar en cuartos y quitar las semillas. Cortar la
pulpa de los tomates en tiras. Machacar los dientes de ajo.
Calentar el aceite en una olla. Dorar las presas de conejo.
Incorporar los ajos, cebolla, puerros y zanahorias. Cocinar
hasta que las cebollas transparenten. Agregar el vino blanco.
Dejar evaporar unos minutos. Poner el tomate y el tomillo.
Salpimentar y dejar cocinar a fuego muy suave hasta que el
conejo esté tierno, entre una hora y media a dos. Si la salsa
se seca agregar caldo.

34

�Ensalada de conejo
Ingredientes (4 porciones)
Conejo 		
Lechuga 		
Tomate 		
Zanahoria
Papa 		
Aceite de Oliva
Aderezo
Yogur natural
Mostaza

1unidad
200 g
200 g
100 g
100 g
c/s
1unidad
2 cucharadas

Condimentar el conejo y untar con aceite de oliva. Cocinarlo
al horno, a 230°C, durante 30 minutos. Dejar templar y luego
trocear.Para la ensalada, lavar las verduras y cortar en pequeños trozos. Pelar y rayar la zanahoria. Incorporar todas las
verduras junto con el conejo en una ensaladera. Para el aderezo, mezclar el yogur natural con la mostaza e incorporar a la
ensalada y ya está listo para comer!

-----------------------------

Liebre a la cacerola
Ingredientes (4 porciones)
Liebre				
Zanahoria cortada en rodajas
Cebolla cortada en rodajas		
Aceite				
Harina				
Caldo				
Extracto de tomates			
Panceta cortada en bastoncitos
Papas cocidas 			
Cebollas de verdeo chicas cortadas
Pan frito cortado en bastoncitos
Perejil, tomillo, laurel y apio		
Vino blanco					

1unidad
1unidad
1unidad
100g
1 cucharada
1 taza
1 cucharada
150g
500g
2 unidades
6 rodajas
unas ramitas
c/s

Cortar en presas la liebre. Colocar en una fuente honda
de vidrio o loza y sazonr. Añadir la cebolla y la zanahoria.
Cubrir con el vino tinto.Tapar la fuente. Dejar marinar en la
heladera hasta el día siguiente. Escurrir sobre una rejilla la
liebre. Dorar la liebre en una sartén con aceite. Añadir la
cebolla y la zanahoria de la maceración. Añadir la harina, el
extracto de tomates, el vino blanco y el caldo. Dejar hervir
con la cacerola tapada hasta que la liebre esté bien cocida. Colocar en una cacerola los bastoncitos de panceta
y dorar.Añadir las papas y cebollitas. Agregar las presas de
liebre. Cubrir con la salsa de la liebre, previamente colada.
Hervir todo unos minutos. Servir en fuente honda espolvoreada con perejil y rodeada de pan frito.

35

�Albóndigas a la griega
Ingredientes (6 porciones)
Paleta de cordero 		
700 g
Ajo				
1 diente
Cebollas 		
2 unidades
Orégano 		
1 cucharada
Huevo			
1 unidad
Harina 		
2 o 3 cucharadas
Aceite 			
c/s

Condimentos
Se puede utilizar
aceite, mayonesa,
mostaza, miel,
crema, yogur
natural.

36

Colocar en un recipiente la carne deshuesada y picada, con
el ajo y las cebollas picadas, el orégano, sal y pimienta a gusto, y el huevo. Mezclar con una cuchara hasta obtener una
textura homogénea. Retirar porciones pequeñas y trabajarlas con las manos para formar las albóndigas, pasarlas por
harina y freírlas en aceite caliente. Si se desea, colocarlas en
brochettes y cocinarlas al horno o la parrilla. Ubicarlas sobre
un zócalo de arroz hervido en agua y unas gotas de jugo de
limón.
Tiempo: 30 minutos

----------------------------

�Arroz con perdiz
Ingredientes (2 porcion)
Perdiz 			
Puerros 			
Cebolla 			
Ajo				
Pimiento rojo 		
Tomate triturado 		
Caldito de ave 		
Azafrán en rama 		
Perejil recién picado
Aceite 			
Pimienta 			
Azúcar 			
Arroz 			
Agua 			
Cerveza			

1 grande
2 medianos
1 pequeña
2 dientes
125 g
100 cc
1 unidad
1 sobre
2 cucharadas
50 cc
1 pizca
1 pizca
200 g
4 vasos
1 vaso

En una cacerola de barro, con bastante fondo, colocar un
poco de aceite y saltear la perdiz, cortada en cuartos y condimentar. Cuando esté casi hecha, apartar.
En ese mismo aceite (añadir un poco más) saltear el pimiento
rojo, después los puerros, la cebolla y los ajos, todo cortado
pequeño.
Dejar cocer un buen rato y añadir el tomate, al que pondremos sal, un poco de azúcar y un poco de pimienta.
Una vez que esté el sofrito bien hecho, incorporar los cuartos
de perdiz, remover y mezclar todo.
Colocar el vaso de arroz en la cazuela, dejar sofreír con el
conjunto un minuto.
Volcar en la cazuela los cuatro vasos de agua y el vaso de
cerveza. Remover todo bien.
Añadir, por último, el azafrán (que habremos machacado previamente, para obtener de él un mejor sabor) y la pastilla de
caldo de ave. Rectificar de sal.
Al primer hervor, meter la cazuela en el horno, precalentado a
190º, y hornear unos 15 minutos.
Comprobar cómo va el arroz a los 12-13 minutos.

37

�Arroz a la húngara
Ingredientes (4 porciones)
Arroz 			
300 g
Carne de cerdo
300 g
Jamón 			
100 g
Manteca 		
80 g
Salchichas 			
3 unidades
Cebolla 		
1 unidad
Repollo 			
1 unidad
Páprika
2 cucharadas soperas
Pimienta blanca			
c/s
Agua				
c/s
Sal					
c/s

Hervir el arroz en abundante agua, durante 12 minutos.
Escurrir, pasar por agua fría y reservar. Espolvorear con parte
de la Páprika y un poco de pimienta. Picar el repollo y hervir
en agua. Escurrir bien y rehogar con la manteca en la que
se habrá previamente reahogado la cebolla picada fina. Picar
la carne, salchichas y jamón, friéndolo un poco en manteca.
Este arroz a la húngara se sirve por capas. Una de arroz, otra
de repollo, otra de carne, finalizando con otra de arroz, sobre
la cual se espolvorea un poco de Páprika. Se coloca en el
horno para que esté bien caliente y se sirve a la mesa.

38

�HUEVOS

�Diferentes tipos de cocción
del huevo
Huevo Mollet
Colocar el huevo con cáscara en una cacerola con
agua y cocinar durante 5 minutos partiendo de agua
en ebullición. Pelar con mucho cuidado y servir.

------------

Huevo poché
Colocar una cacerola de diámetro pequeño con agua
sobre el fuego, cuando llega a los 80ºC (antes de que
comience a hervir) agregar jugo de limón o vinagre (1
cucharada por litro de agua). Cascar el huevo y volcarlo
en la cacerola. Cocinar 3 minutos y retirar.

------------

Huevo frito
Colocar aceite en una sartén y llevar al fuego. Una vez
que el aceite esté bien caliente, cascar el huevo y volcarlo en la sartén. Cocinar durante 2 minutos y retirar.

------------

Huevo duro
Colocar el huevo con cáscara en una cacerola con agua
fría y cocinar durante 10 minutos desde que el agua comienza a hervir. Retirar, pelar y servir.

40

�Huevos rellenos con atún
Ingredientes (8 porciones)
Huevos				
8 unidades
Queso untable			
150 g
Atún					
1 lata
Aceitunas negras o verdes		
50 g
Queso rallado			
1 cucharada
Perejil picado			
1 cucharada
Pimiento rojo				
½ unidad
Queso untable		
3 cucharadas
Condimentos				
c/s
Mayonesa para decorar			
c/s

Hervir, pelar y cortar los huevos por la mitad. Retirar las yemas
y pisar hasta hacer una pasta. Mezclar con el atún, el queso
untable, el queso rallado, el perejil picado y las aceitunas negras picadas. Condimentar. Rellenar con esta preparación los
huevos y decorar con un copo de mayonesa y una tirita de
pimiento rojo.

-----------------------------

Huevos rellenos con acelga
Ingredientes (4 porciones)
Salsa Bechamel			
200 cc
Acelga cocida			
1 taza
Huevos poché 			
4 unidades
Queso rallado para condimentar		
c/s

Preparar los huevos poché. Colocar la espinaca en una
fuente. Colocar los huevos encima y cubrir con la salsa
bechamel. Espolvorear con queso rallado y llevar al horno
para gratinar.

¿Los huevos
se lavan?
La cáscara de los
huevos está cubierta
por una película,
que actúa de barrera
protectora, por lo
cual se aconseja no
lavarlos.
Lo aconsejable
es consumir sólo
aquellos que estén
con su cáscara bien
limpia (sin materia
fecal) y no rota.
Se pueden cepillar
antes de guardar y a
la hora de preparar y
consumir, no cascar
en el mismo
recipiente que se
prepara la comida.
También se pueden
lavar, pero sólo
previo al momento
de utilizarlos.

41

�Omelette de queso
Ingredientes (1 porción)
Huevos			
2 unidades
Queso fresco o de máquina
50 g
Jamón cocido		
2 fetas
Aceite de oliva
2 cucharadas
Perejil picado		
1 cucharada
Crema de leche		
1 cucharada
Condimentos
c/s

¿Dónde se
almacenan los
huevos?
Los huevos deben
conservarse siempre
entre 7 y 15ºC, por
tanto no es
necesario
colocarlos en la
heladera o cámaras
si la temperatura
ambiente se
encuentra dentro de
esos valores. En
épocas en las cuales
la temperatura es
mayor, es
recomendable
colocarlos en la
puerta de la
heladera.

Mezclar los huevos sin batir, hasta que formen una preparación
homogénea. Agregar la crema de leche, el perejil y condimentar. Cortar el queso en cubitos. Calentar una sartén y colocar
el aceite. Una vez que tome temperatura agregar los huevos.
Cuando los huevos empiecen a coagular, bajar el fuego y
poner el jamón y el queso en el centro y hacia un lado para
poder luego plegar el omelette. Doblar el omelette al medio y
darlo vuelta con una espátula para dorar del otro lado.

-----------------------------

Omelette de vegetales
Ingredientes (8 porciones)
1 plato grande de vegetales cortados en juliana
(zanahorias, berenjenas, zapallitos, ajíes, brócolis, etc.)
Huevos						
8 unidades
Queso fresco						
250 g
Aceite						
15 cc
Condimentos y agua					
c/s

Mezclar los huevos con 8 cucharadas de agua (1 cucharada
de agua por cada huevo). Batir brevemente. Aparte, colocar
en la sartén los vegetales, para saltarlos (previamente untar
con aceite y colocar sobre el fuego). Condimentar a gusto.
Untar la sartén nuevamente y colocar un cucharón de la preparación de huevos (equivalente a 2 huevos y 2 cucharadas de
agua, que es la porción por persona). Dejar que se extienda,
moviendo la sartén para que cubra toda la superficie. Una vez
que se va solidificando (pero aún permanece húmedo) agregar
los vegetales saltados y el queso fresco trozado. Doblar el
omelette por la mitad y luego volcar en un plato playo.

42

�Budín de zapallitos
Ingredientes (4 porciones)
Zapallitos redondos cubeteados
Cebollas picadas			
Ají picado				
Arroz cocido				
Huevos				
Aceite
Condimentos		

4 unidades
2 unidades
½ unidad
8 cucharadas
4 unidades
c/s
c/s

Rociar los vegetales con aceite y cocinar en sartén tapada
(al vapor). Escurrir si es necesario y mezclar con el arroz y
los huevos. Condimentar. Colocar en un molde rociado con
aceite y llevar a horno moderado 20 minutos.

-----------------------------

Tortilla de papa
Ingredientes
Papa			
Huevos			
Cebolla			
Pimiento rojo			
Ajo				
Aceite			
Condimentos			

500 g
4 unidades
1 unidad
½ unidad
1 diente
2 cucharadas
c/s

Picar la cebolla, el pimiento y el ajo. Cortar las papas en rebanadas finas y lavar. Colocar en un bowl, rociar con el aceite
y mezclar. Cocinar 15 minutos en el horno. Incorporar a las
papas los huevos apenas batidos y condimentos. Verter la preparación en una tartera de 24 cm. de diámetro, aceitada y
espolvoreada con pan rallado. Llevar al horno durante 20
minutos más. Retirar y dejar enfriar.

43

�Merengue italiano
Ingredientes
Claras		
Azúcar 		
Agua 		

8 unidades
360 g
c/s

Colocar el azúcar en una cacerola y cubrir con un poquito de
agua. Llevar a fuego hasta obtener un almíbar. Retirar y volcar
en forma de hilo sobre las claras que ya deben estar montadas. Con batidora al máximo, batir hasta que el merengue se
note bien firme y brillante.

-----------------------------

Merengue suizo
Ingredientes:
Claras
Azúcar 		

6 unidades
200 g

Colocar a baño maría las claras junto con el azúcar, y con
ayuda de un batidor, mezclar sin batir hasta que el azúcar se
disuelva completamente. Retirar y batir con batidora hasta
obtener el merengue.

44

�LÁCTEOS

�Postre de leche casero
Ingredientes (2 porciones)
Leche			
Almidón de maíz			
Azúcar				
Cacao el polvo (opcional)		
Esencia de vainilla			

200 cc
20 g
20 g
10 g
c/s

Disolver el almidón de maíz en la mitad de la leche fría.
Agregar el resto de la leche, el azúcar, el cacao y la
escencia de vainilla. Llevar a fuego lento, revolviendo
constantemente. Dejar hervir durante 1 minuto. Enfriar.

El postre de leche y
la crema pastelera
se pueden saborizar
con vainilla,
chocolate, café,
dulce de leche,
caramelo y/o licor.
Sugerencias:
agregar frutas secas,
abrillantadas o
desecadas aumenta
su valor nutritivo.

46

-----------------------------

Crema pastelera
Ingredientes
Leche 		
Azúcar 		
Yemas 		
Almidón de maíz
Esencia de vainilla

250 cc
70 g
6 unidades
60 g
c/s

Hervir la leche con la mitad del azúcar. Por otro lado mezclar
las yemas con el azúcar restante e incorporar el almidón de
maíz. Sobre esta mezcla incorporar la leche hirviendo de a
poco y revolver. Una vez que se incorporó toda la leche, llevar a hervor la preparación revolviendo constantemente con
batidor de alambre hasta que espese, cocinar por lo menos 3
minutos luego de que hierva.

�Flan casero
Ingredientes: (8 porciones)
Huevos				
10 unidades
Leche			
1 litro
Azúcar				
250 g
Unas gotitas de esencia de vainilla		
c/s

Preparar el caramelo con 100 gramos de azúcar y 3 cucharadas de agua, acaramelar una flanera y dejar que se endurezca. Calentar la leche hasta que rompa el hervor. Apagar
el fuego, tapar y dejar reposar 5 minutos.
En un bowl batir (apenas) los huevos con el azúcar. Verter sobre ellos la leche caliente, mientras se bate enérgicamente. A
través de un colador de malla fina, volcar la preparación dentro del molde acaramelado. Cocinar en horno moderado, a
baño maría una hora y media, hasta que el flan cuaje. Retirar,
enfriar y reservar 4 o 5 horas en la heladera antes de desmoldar. Para facilitar el desmolde, pasar la flanera por vapor de
agua o sumergir unos instantes en agua caliente.

-----------------------------

Bolitas de quinua
Ingredientes
Quinua cocida
Queso 		
Huevos 		
Aceite para freir

1 Taza
½ kilo
2 unidades
c/s

Poner la quinua en una fuente, rallar el queso y mezclar todo
con los huevos batidos. Formar bolitas, pasarlas por harinas
y freir en aceite previamente caliente.

Tip Para frituras
Siempre partir del
aceite bien caliente
así se logra que la
fritura se realice más
rápido, pase menos
tiempo en el medio
graso y absorba
menos grasa.
Recuerde no
reutilizar el aceite
de fritura.

47

�Papitas de leche
Ingredientes
Leche en polvo 			
2 tazas
Leche condensada 			
1 lata
Azúcar impalpable 			
1 y 1/2 tazas
Clavos de especia para decorar		
c/s

Mezclar bien la leche en polvo con la leche condensada utilizando una cuchara de madera.
Añadir poco a poco el azúcar impalpable y amasar con las
manos bien limpias hasta que se forme una mezcla homogénea, debe quedar suave y moldeable. Formar pequeñas
bolitas y colocar un clavito de olor en el centro de cada una.
Las papitas no se cocinan, para hacerlas más divertidas se
puede utilizar colorantes para alimentos.

Dato
Para saborizar tortas
o postres se puede
utilizar el almíbar de
las latas de frutas,
que además tiene
rico sabor
(duraznos, ananá,
peras, etc)

-----------------------------

Leche condensada
Ingredientes:
Leche en polvo 			
1 taza
Leche liquida hirviendo 		
1 taza
Vainilla 			
1 cucharadita
Canela en polvo 		
1/2 cdita
Azúcar 				
1 taza

Licuar todos los ingredientes en la licuadora 30 segundos,
dejar enfriar y servir.

48

��MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
Subsecretaría de Agregado de Valor y Nuevas Tecnologías
Dirección Nacional de Procesos y Tecnologias
Dirección de Agroalimentos
Av. Paseo Colón 922, 2do. piso, Of. 226
C1063ACW - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
Tel.: 54-11-4349-2810 Fax: 54-11-4349-2097

www.minagri.gob.ar
www.alimentosargentinos.gob.ar
http://facebook.com/aalimentosargentinos
nutricion@minagri.gob.ar

..

._---

�</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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PROYECTOS DE
INVERSIÓN
PÚBLICA EN
INFRAESTRUCTURA,
DESARROLLO
PRODUCTIVO Y
COMPETITIVIDAD

����UNIDAD PARA EL CAMBIO RURAL

PROGRAMAS Y
PROYECTOS DE
INVERSIÓN
PÚBLICA EN
INFRAESTRUCTURA,
DESARROLLO
PRODUCTIVO Y
COMPETITIVIDAD

��ÍNDICE

Introducción

pág.

9

pág.

13

Acerca de la UCAR

pág.

25

Programas de desarrollo productivo orientados a la agricultura familiar

pág.

28

PRODEAR - Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

pág.

42

PRODERI - Programa de Desarrollo Rural Incluyente

pág.

54

PROSAP - Proyecto de Recuperación Productiva Post-Emergencia - C 1 Desarrollo Productivo

pág.

64

PRODAF - Programa de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar

pág.

74

Proyecto del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas - Agricultura
Familiar NEA

pág.

87

Programas de apoyo a cadenas específicas

pág.

91

PRODESPA - Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable

pág.

98

PROICSA - Programa para Incrementar la Competitividad del Sector Azucarero del NOA

pág.

1 10

FORESTAL BID - Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal

pág.

1 22

FORESTAL BIRF Componente Plantaciones Forestales Sustentables - Proyecto Manejo Susten-

pág.

1 34

table de los Recursos Naturales
FORESTAL GEF - Proyecto para la Conservación de la Biodiversidad en Paisajes Productivos
Forestales
pág.

1 45

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

pág.

1 49

IDC - Iniciativas de Desarrollo de Clusters

pág.

1 57

IDR - Iniciativas de Desarrollo de Regional

pág.

1 65

ITI - Iniciativas de Transferencia de Innovación

pág.

171

ANR - Aportes No Reembolsables

pág.

1 79

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

pág.

1 82

PROSAP - Proyectos de Infraestructura y Servicios

pág.

1 92

PROSAP - Proyecto de Recuperación Productiva Post-Emergencia - C 2 Inversión Pública

pág. 20 1

PROSAP - Programa de Obras Menores de Infraestructura Productiva para el Desarrollo Local

pág. 209

PROSAP CAF - Programa para el Desarrollo de Nuevas Áreas de Riego en Argentina - Etapa 1

�pag. 8

�INTRODUCCIÓN
La Unidad para el Cambio Rural (UCAR) gestiona
la cartera de programas y proyectos con financiamiento externo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, promoviendo y facilitando el desarrollo equitativo en las áreas rurales.
La UCAR tiene como misión la coordinación y articulación territorial de estos programas y proyectos,
llevando adelante sus acciones en los siguientes
ámbitos específicos:
• Mejora de la infraestructura y los servicios necesarios para la producción de agroalimentos.
• Incremento de la competitividad sectorial agropecuaria.
• Fortalecimiento de las instituciones rurales públicas y privadas.
• Desarrollo de agroalimentos y gestión sustentable de los recursos naturales.
• Coordinación de políticas estratégicas en el sector público.
La Unidad Técnica del Área de Gestión de Programas y Proyectos de la UCAR tiene entre sus funciones la de idear mecanismos de comunicación y
de gestión que permitan potenciar la colaboración
y coordinación de acciones entre todos los Programas y Proyectos a cargo del Área.
En este marco, y en la convicción de que la problemática del Desarrollo Rural debe abordarse de
manera estratégicamente coordinada, apuntando
con políticas diferenciadas a las distintas realidades que se despliegan en los territorios, se presenta este documento con la finalidad de exponer los
programas y herramientas que se encuentran en la
órbita de la UCAR en la actualidad, con el propósito de que sirva como guía de consulta permanente
para lograr una mejor articulación entre todos los
actores intervinientes.

Está estructurado a fin de presentar de manera clara y concisa los aspectos que caracterizan
y diferencian a cada iniciativa, especificando sus
objetivos, componentes, población objetivo, organizaciones intervinientes, condiciones para la
ejecución, y modos de financiamiento, entre otros
detalles útiles.
Respecto a los modos de financiamiento, en cada
uno de los programas se destacan los distintos fondos de que disponen, especificando las particularidades de cada uno, tales como los destinos orientativos, y los montos máximos a otorgar en cada caso.
Si bien el universo de acciones llevadas adelante
desde la UCAR resulta complejo y abordable desde
múltiples dimensiones, en el presente documento
se ensayó un agrupamiento que tiene como único
fin organizar de manera más clara la exposición.
En la primera parte se presentan los Programas y
Proyectos de Desarrollo Productivo orientados especialmente a la agricultura familiar. Un segundo
segmento agrupa a las herramientas de apoyo a
cadenas específicas. Si bien las mismas no están
exentas de brindar asistencia a pequeños agricultores, estos deben insertarse en los encadenamientos
que son objeto de dichas operatorias. El tercer capítulo presenta las diferentes herramientas de apoyo
al sector privado y de articulación público-privada,
para finalizar con la descripción de las acciones que
se enfocan en la infraestructura pública y los servicios agroalimentarios. En el caso del programa
PROSAP, por contener una multiplicidad de herramientas disponibles, se ha desdoblado su presentación en las distintas secciones recién detalladas.
En la página que sigue se presenta una tabla resumen con la cobertura territorial de cada una de las
herramientas de la UCAR a nivel provincial.
Para desarrollar este cuadernillo, la Unidad Técnica
del Área de Gestión de Programas y Proyectos de
la UCAR, se basó en los distintos Reglamentos y
Manuales Operativos de cada Programa, así como
en otras herramientas de difusión disponibles.

�pag. 10

�PROSAP - CAF

Obras Menores*

Post-Emerg. Comp. 2

PROSAP Infr. y Servicios*

PROSAP ANR*

PROSAP ITI*

PROSAP IDR / IDEMI***

PROSAP IDC*

Sust/Compet. Forestal**

FORESTAL - GEF

FORESTAL - BIRF

PROICSA

PRODESPA

Adapt. Cambio Climático

PRODAF

Post-Emerg. Comp. 1

PRODERI

PRODEAR

PROGRAMAS Y
PROYECTOS

PROVINCIAS
Buenos Aires
Catamarca
Chaco
Chubut
Córdoba
Corrientes
Entre Ríos
Formosa
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luís
Santa Cruz
Santa Fe

Santiago del Estero
Tierra del Fuego
Tucumán

*
**
***

En Ejecución
Próximo a iniciar ejecución
Programas y proyectos con injerencia nacional. Se muestran las provincias donde se han realizado o se realizan acciones en la actualidad. En el futuro se podrían agregar nuevas provincias.
El Programa tiene alcance nacional, priorizando la cobertura en regiones con desarrollo o potencial forestal significativo en el país. Tiene acciones específicas para la provincia de Misiones.
Se contemplan las experiencias piloto de IDR previstas en el préstamo BIRF 7597-AR y las
primeras IDEMI con vistas a una nueva operatoria con BIRF. En el futuro se podrían agregar
nuevas provincias.

�pag. 12

�ACERCA DE LA UCAR
Inmediatamente después de la conformación del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la
Nación (MAGyP) y con miras a organizar estratégicamente la ejecución de todos los convenios de
préstamo orientados al desarrollo agropecuario y
rural, se dispuso por Resolución 45/2009 la creación de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR).
Esta decisión abrió la posibilidad de establecer un
ámbito específico para la gestión de las políticas
sectoriales, fortaleciendo así la capacidad institucional de coordinación de los diferentes instrumentos de política para la inversión pública con
financiamiento externo existentes. La creación de
la UCAR permitió la centralización de las funciones relacionadas con planeamiento, negociación,
formulación, administración, finanzas, control de
gestión, monitoreo y evaluación del conjunto de
los programas y proyectos sujetos a los convenios
de préstamo o donación en la esfera de acción del
Ministerio.
La UCAR tiene por misión la coordinación de todos
los programas y proyectos cofinanciados total o
parcialmente con recursos externos ejecutados en
la jurisdicción del MAGyP. Los objetivos de dichos
programas y proyectos cubren amplios perfiles de
la inversión pública para el desarrollo, desde la infraestructura y los servicios necesarios para la producción a la mejora de las condiciones de vida de
los pobladores rurales de ambos sexos, pasando
por el fortalecimiento de las instituciones rurales
públicas o privadas y el incremento de la competitividad sectorial agropecuaria.
Estas inversiones, que se concretan en diferentes
dimensiones de financiamiento y se aplican con
distintas modalidades técnicas y de operación,
aunque todas compartan el objetivo general del
desarrollo con igualdad de oportunidades, son potenciadas mediante la articulación estratégica de
sus acciones y la homogeneidad de criterios en lo
administrativo y de gestión.

�pag. 14

�¿QUÉ HACE LA UCAR?
Gestiona la cartera de Programas y Proyectos del MAGyP con financiamiento
externo.
Contribuye a la reactivación del sector agropecuario y al desarrollo equitativo
de las áreas rurales.

Instituciones
Nacionales

MAGyP
INTA
INV
SENASA
INIDEP

Instituciones
Provinciales

Productores
medianos

Agricultores
familiares

Pequeñas y
Medianas
Agroindustrias

Áreas
rurales

Organizaciones
de productores

Consorcios
públicos - privados

Sectores productivos
(vid, caña de azúcar,
forestal)
Regiones
productivas

�pag. 16

�Misión
La Unidad para el Cambio Rural gestiona la cartera de Programas y Proyectos con financiamiento
externo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Pesca de la Nación, cuya finalidad es promover el
desarrollo con equidad en áreas rurales. La UCAR
lleva adelante sus acciones en los siguientes ámbitos específicos:
• Infraestructura para la producción de agroalimentos
El desarrollo con equidad solamente es posible si
existen infraestructura y servicios públicos para la
producción que sean accesibles a todos y estén
apropiadamente distribuidos a través del país. Por
su indudable impacto en el producto y en las oportunidades de empleo e inversión, así como en la
reducción de la vulnerabilidad al cambio climático,
se da prioridad a la inversión en irrigación, aunque
también se llevan adelante inversiones en caminos
rurales terciarios, tendidos eléctricos, conectividad rural y generación de energía renovable, entre
otros.
• Desarrollo de agroalimentos y gestión sustentable de los recursos naturales
El desarrollo con equidad necesita políticas diferenciales, de modo que todos puedan tener acceso
a similares oportunidades de trabajo y de inversión:
grandes y pequeños agricultores, hombres y mujeres, jóvenes y adultos. En este marco, se desenvuelven acciones de: asistencia técnica y capacitación
a productores y emprendedores en general; concesión de aportes no reembolsables para apalancar

inversiones privadas; creación y consolidación de
conglomerados o clusters; fortalecimiento de pequeñas y medianas empresas y de organizaciones
de agricultores; desarrollo de productos de seguro
específicos para la agricultura y promoción del uso
de fuentes de energía renovable, y adopción de
técnicas sustentables para reducir la vulnerabilidad
al cambio climático.
• Coordinación de políticas estratégicas en el
sector público
El desarrollo con equidad requiere también constantes acciones públicas. Los dos primeros ámbitos de acción se articulan por medio del planeamiento estratégico del desarrollo; el entrenamiento
continuo de los recursos humanos; la renovación y
ajustes constantes en los programas y proyectos
de la cartera, y un permanente diálogo entre los
actores institucionales de las comunidades y los
diferentes niveles gubernamentales.

�pag. 18

Funciones de la UCAR
1. Lograr y mantener una gestión orientada hacia
la política agroalimentaria definida por el Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, a
través de la coordinación de los Programas y Proyectos con financiamiento externo en la órbita del
mismo, de la actividad con las Agencias y Organismos Internacionales.
2. Elaborar propuestas para el desarrollo y gestión
de nuevos Programas y Proyectos a ejecutar con
financiamiento total o parcialmente externo en
el ámbito del Ministerio de Agricultura, Ganadería
y Pesca de la Nación.
3. Afianzar la vinculación de los Programas y Proyectos con la estructura del MAGyP en los aspectos sustantivos, estimulando la comunicación, la
interacción y el intercambio.
4. Desarrollar, diseñar, implementar y operar un sistema integrado de seguimiento y evaluación de resultados e impactos de la ejecución de los Programas y Proyectos con financiamiento externo total
o parcial, que contemple los procesos involucrados
y el análisis de desvíos, así como las reprogramaciones que se puedan requerir, articulando su actividad con las áreas competentes de la Subsecretaría de Coordinación Técnica y Administrativa del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la
Nación, y con los Programas y Proyectos.
5. Supervisar el cumplimiento de metas comprometidas en cada Programa y Proyecto existente,
evaluando los resultados alcanzados.
6. Producir la información necesaria para efectuar

un seguimiento adecuado de los Programas y
Proyectos, incluida aquella de carácter histórica y
proyectiva, vinculada a la ejecución financiera de
los Programas y Proyectos, a requerimiento de los
distintos ámbitos involucrados o como iniciativa
para facilitar el control de gestión y la toma de decisiones.
7. Asegurar la implementación y el cumplimiento de todo tipo de normas y procedimientos
acordados y/o establecidos por los Organismos
Internacionales de Crédito y por las legislaciones
nacionales, provinciales y municipales de aplicación, en los Programas y Proyectos, en lo referido a adquisiciones y contrataciones generales
y específicas, desembolsos, administración financiera, registración contable y presupuestaria,
patrimonio, auditorías, seguimiento y evaluación, y
todo otro tipo de operación, trámite o transacción
que demande la ejecución de los Proyectos.
La UCAR es una de las doce agencias públicas del
mundo acreditadas por el Fondo de Adaptación
al Cambio Climático Global de las Naciones Unidas, como Entidad Nacional de Implementación
de Proyectos.
Este reconocimiento internacional a la UCAR, le
permite a instituciones del país presentar proyectos de adaptación y obtener financiamiento
internacional sin tener que recurrir a organismos
multilaterales de cooperación financiera.
Para acceder a esta acreditación, la UCAR pasó
por un largo proceso de evaluación de sus capacidades en materia de formulación, implementación y monitoreo de proyectos, constituyendo la
aprobación de su postulación un importante reconocimiento a la Argentina y a la capacidad de
gestión de la UCAR en estas materias.

��pag. 20

�����PROGRAMAS
DE DESARROLLO
PRODUCTIVO
ORIENTADOS A
LA AGRICULTURA
FAMILIAR

�pag. 26

�El desarrollo con equidad necesita políticas diferenciales, de modo que todos puedan tener acceso
a similares oportunidades de trabajo y de inversión:
grandes y pequeños agricultores, hombres y mujeres, jóvenes y adultos. En este marco, se desenvuelven acciones de: asistencia técnica y capacitación
a productores y emprendedores en general; concesión de aportes no reembolsables para apalancar
inversiones privadas; fortalecimiento de pequeñas
y medianas empresas y de organizaciones de agricultores; desarrollo de productos de seguro específicos para la agricultura y promoción del uso de
fuentes de energía renovable, y adopción de técnicas sustentables para reducir la vulnerabilidad al
cambio climático.
En este capítulo se presentan los programas PRODEAR y PRODERI, financiados por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA); el Proyecto de Recuperación Productiva Post-Emergencia
(Componente 1), el PRODAF, que representa una
incursión del BID en este tipo de iniciativas, y el
Proyecto de Adaptación y Resiliencia de la Agricultura Familiar del Noreste de Argentina ante el impacto del Cambio Climático y su variabilidad, que
la UCAR supervisa en tanto entidad acreditada por
el Fondo de Adaptación de la convención Marco
de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

PROGRAMAS DE DESARROLLO PRODUCTIVO ORIENTADOS A LA AGRICULTURA FAMILIAR

�pag. 28

Objetivos

Total

Contribuir a la cohesión e
inclusión social y productiva
de los habitantes del sector
rural de Argentina.

USD 44,2 millones

Promoción y creación de condiciones
que permitan un desarrollo sostenible de
las áreas rurales en el marco de las economías regionales.

43,2%

Incremento de ingresos y mejores condiciones de vida.
Uso sustentable de los recursos naturales
y especial atención a comunidades
indígenas y a los jóvenes.

Alcance nacional
Chaco, Córdoba,
Corrientes, Entre
Ríos, Mendoza,
Misiones, San Juan,
Santiago del Estero

56,8%

Fondos
FIDA 713 AR
USD 19,1 millones
Financiamiento externo
USD 25,1 millones
Aporte nacional y provincial

Vigencia
Diciembre 2015

�Población meta

Elegibilidad

Pequeños productores

Ingresos netos anuales entre 1 y 3 salarios de peón rural.
50% de ingr. o más provenientes de actividades prediales.
Mano de obra familiar mayor al 50% del total.
Capital total (sin tierra y vivienda) no supere 8 veces el salario anual de peón rural
Ingresos provenientes de actividades agropecuarias y/o agroindustriales.

Jóvenes rurales

Componente

Financiamiento
Fondo para
iniciativas
comunitarias

Fortalecimiento de Capital

Fondo

Tipo

% cobertura

Infraestr. Social
y/o Servicios

ANR

60%

2.500 x proyecto

Iniciativa de
Promoción, Conserv.
y Reconstr. Patrimonio Cultural

ANR

50%

7.500 por proyecto o iniciativa

Proyectos Productivos
para Autoconsumo
y/o para el Mercado

ANR

100%

Iniciativa de Promoción,
Conserv. y Reconstr.
Patrimonio Cultural

ANR

100%

15.000 proyecto e iniciativa

Proyectos de Infraestr.
Comunitaria Social y
Productiva

ANR

100%

100.000 por Comunidad u

Proyectos de
Regularización
Fundiaria

ANR

2.000 por familia Autoconsumo

Desarrollo de Negocios
Rurales

Fondo de apoyo
al emprendimiento

Fondo de
capitalización de
las organizaciones

Apoyo a Emprendimientos Socio
Productivos
- Infraestructura
productiva
- Proyectos
p/seguridad aliment.

4.000 por familia Mercado
50.000 por Organización

Humano y Social

Fondo de apoyo a
las comunidades
aborígenes

Montos máximos (US$)

Organización

100%

10.000 por Comunidad

75.000 por Org para infraestr.
productiva
ANR

100%

2.000 x beneficiario sin vta de
excedentes
4.000 x beneficiario con vta de
excedentes

Emprendimientos de
Negocios

ANR

100%

150.000 x org. para inversiones
de la organización
15.000 x benef para inversiones
particulares
40.000 x org para ejecución de
inversiones de la Org
4.000 x benef para ejecución de
inversiones partic.

Emprendimientos
comerciales

ANR

100%

20.000 por organización

Fondos Rotatorios
de Crédito

ANR

15% Fort.Instit.
10% Operación
del Fondo

75.000 por organización

Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

Comunidades aborígenes

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Beneficiarios

���pag. 32

�B.
COMPONENTES

La finalidad del Programa es contribuir a la cohesión
e inclusión social y productiva de los habitantes
pobres del sector rural de Argentina, promoviendo la creación de condiciones para un desarrollo
sostenible de las áreas rurales en el marco de las
economías regionales.
El objetivo general del Programa es apoyar, con
equidad de género, la efectiva integración de las
familias rurales pobres a la vida social y económica
del país, desarrollando capacidades tales que les
permita incrementar sus ingresos y mejorar sus
condiciones de vida, con participación en los procesos de desarrollo del territorio, con uso sustentable de los recursos naturales y especial atención a
comunidades indígenas y jóvenes.
Los objetivos específicos del Programa son:
• Desarrollar y fortalecer las capacidades organizativas de la población objetivo en torno a actividades económicas y sustentables.
• Promover el desarrollo integral del territorio a través de la equidad social y de género, la incorporación de los jóvenes a actividades productivas o de
servicios, la preservación del ambiente y el apoyo a
la producción de las comunidades originarias, respetando su cultura.
• Facilitar, a través de organizaciones económicas,
el acceso sostenible de la población objetivo a servicios técnicos y financieros adecuados.
• Facilitar el acceso de los beneficiarios organizados a recursos y factores productivos favoreciendo
su incorporación y consolidación en las cadenas de
valor de sus productos.
• Insertar las acciones del Programa en las líneas de
política de desarrollo rural del Gobierno Argentino.

Las actividades de asistencia técnica y capacitación de los distintos componentes tienen carácter
no reembolsable y son establecidas conforme a
la demanda de las organizaciones. Las mismas se
realizan a través de técnicos o instituciones privadas, instituciones públicas, técnicos de planta de la
Provincia y la Nación, a través de un registro público para que las organizaciones puedan consultar
las calificaciones y referencias. Paralelamente las
Unidades Provinciales de Ejecución (UPEs) con la
colaboración de la UCAR, identificarán y seleccionarán jóvenes varones y mujeres que serán capacitados en su rol de promotores de desarrollo rural,
con el objetivo de realizar tareas de apoyo para la
consolidación organizacional y el desarrollo territorial.

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

A.
OBJETIVOS

1. FORTALECIMIENTO DEL CAPITAL HUMANO Y
SOCIAL

Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

El objetivo del Componente es potenciar las capacidades de los grupos y organizaciones con fines
económicos incorporados al Programa y de sus
asociados, con especial atención en jóvenes, comunidades aborígenes y mujeres, para participar
activamente en iniciativas, planes y acciones de
desarrollo local o territorial y prepararlos para su
participación en el componente de Desarrollo de
Negocios Rurales.

�pag. 34

Sus actividades son las siguientes:
• Capacitación y acompañamiento técnico para la
consolidación y transformación de organizaciones
económicas: Se trata de transformar a organizaciones incipientes, informales y débiles, en organizaciones activas, democráticas, participativas
y con capacidad de gestión para el desarrollo de
emprendimientos de negocios exitosos. Además
se incluyen conocimientos necesarios para permitir que las organizaciones administren progresivamente los recursos asignados por el programa.
• Formación de jóvenes promotores y emprendedores: Se espera generar una masa crítica con capacidades y vocación de liderazgo y que puedan
desarrollar propuestas innovadoras productivas,
ambientales y sociales contribuyendo a la sostenibilidad de las acciones que apunten al desarrollo rural integral. Se trata de identificar e integrar
jóvenes varones y mujeres comprometidos con el
medio en el que viven dispuestos a cumplir un rol
activo y dinámico como promotores y participes
del desarrollo rural, al mismo tiempo de su rol de
emprendedores.
• Financiamiento no reembolsable para proyectos
comunitarios: Se trata de apoyo financiero para la
implementación de propuestas y/o proyectos comunitarios que tienen como propósito fomentar la
participación de las organizaciones y comunidades
beneficiarias en los procesos de desarrollo local. Se
cuenta con dos líneas de crédito, que son el Fondo
Para Iniciativas Comunitarias (FIC) y el Fondo de
Apoyo a las Comunidades Aborígenes (FACA).
Fondo Para Iniciativas Comunitarias (FIC)
Su objetivo es apoyar con recursos financieros

los proyectos e iniciativas sociales no productivos
identificadas y formuladas en forma participativa
por grupos u organizaciones beneficiarias, con el
propósito de que éstas se involucren de forma activa en los procesos de desarrollo territorial. Son elegibles para el financiamiento del FIC los proyectos
de inversión en infraestructura y servicios sociales
básicos y/o los proyectos de promoción, conservación y reconstrucción del patrimonio cultural, tendientes a mejorar la calidad de vida en las áreas
rurales alcanzadas por el Programa. Comprende las
siguientes líneas de apoyo.
Proyectos de Infraestructura Social y/o Servicios
Básicos
Tipo: ANR para el cofinanciamiento de inversiones en infraestructura de pequeña escala para uso
grupal o comunitario.
Destinos financiables: electrificación rural, pozos
para extracción de agua potable para consumo
humano, vías de comunicación, telefonía y acceso
a internet, sistema de radiofonía, salones escolares,
guarderías, salas de auxilio primario, centros deportivos o comunales, espacios de esparcimiento, etc.
Proporción del Apoyo: Hasta el 60% del monto de
la inversión
Monto máximo: US$ 25.000 por proyecto.
Proyectos de Iniciativa de Promoción, Conservación y Reconstrucción del Patrimonio Cultural Rural
Tipo: ANR para el cofinanciamiento de inversiones
y actividades que contribuyan a la revalorización
de la identidad local y/o la expresión artística y cultural de la población rural.
Destinos financiables: equipamiento de orquestas,

�Fondo de Apoyo a las Comunidades Aborígenes
(FACA)
Serán elegibles para el financiamiento del FACA
los proyectos productivos, de infraestructura comunitaria, social o productiva o de regularización
fundiaria, que sean identificados, formulados, propuestos y gestionados con activa participación
de las comunidades aborígenes. Comprende las
siguientes líneas de apoyo:
Proyectos Productivos Para Autoconsumo y/o Para
Mercado
Tipo: ANR
Destinos: Mejorar la alimentación y generar excedentes para el mercado cuando así lo deseen los
beneficiarios.
Montos máximos: Para proyectos de autoconsumo es de US$ 2.000 por familia y para proyectos
productivos destinados al autoconsumo y con
orientación al mercado, de US$ 4.000 por familia.
El monto máximo transferible por organización/
comunidad será de US$ 50.000.

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Proyectos de Iniciativas de Promoción, Conservación y Reconstrucción del Patrimonio Cultural
Tipo: ANR
Destinos: proyectos e iniciativas para el mantenimiento, la restauración y la mejora del patrimonio
cultural, preservando los rasgos culturales de las
comunidades aborígenes.
Monto Máximo: Hasta US$ 15.000 por proyecto/
iniciativa.
Proyectos de Infraestructura Comunitaria, Social y
Productiva
Tipo: ANR
Destinos: Obras de infraestructura tales como
suministro de agua, de electricidad, instalaciones
para producción y todas aquellas inversiones destinadas principalmente a generar mayores posibilidades para la producción de las comunidades
aborígenes. Podrán financiarse obras destinadas
a mejorar la calidad de vida de las comunidades,
tales como mejora de viviendas, tecnología de comunicación (telefonía, internet, etc.), comedores.
Monto máximo: US$ 100.000 por comunidad/organización.
Proyectos de Apoyo a la Regularización Fundiaria
Tipo: ANR
Destinos: actividades, honorarios y gastos que
demande la regularización de tierras. Mensuras y
honorarios profesionales requeridos.
Monto máximo: US$ 10.000 por comunidad.

Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

coros y compañías de danza y teatro, participación
u organización de concursos de fotografía o video
que revaloricen el paisaje y la identidad local, equipamiento de museos locales, equipamiento y/o
operación de radios comunitarias, organización de
festivales locales, organización de campeonatos
deportivos locales y regionales y competencias de
destrezas en labores rurales tales como doma, esquila, etc.
Proporción del Apoyo: Hasta el 50% del monto de
la inversión
Monto Máximo: US$ 7.500 por proyecto/iniciativa.

�pag. 36

2. DESARROLLO DE NEGOCIOS RURALES
El objetivo general es promover e impulsar en el
marco de una organización rural, una visión proactiva de la población objetivo hacia los mercados,
vinculando y/o consolidando la participación de
los productores organizados y organizaciones de
jóvenes con fines económicos, en cadenas de valor, servicios financieros y mercados dinámicos. Se
trata de que los pequeños productores adquieran
la capacidad de desarrollar y gestionar negocios
sustentables.
En lo que sigue se presentan las líneas de acción
de este componente:
• Asistencia técnica (AT) comercial, de gestión y
productiva: Contempla todas las fases y aspectos
de un proyecto de negocio rural: producción, acondicionamiento, procesamiento, comercialización e
inserción en las cadenas de valor de su producción.
El financiamiento tiene carácter no reembolsable y
se puede acceder al mismo con base en una demanda concreta de la organización plasmada en
un plan de AT en el marco de un plan de negocio.
• Acceso a los mercados y apoyo a la gestión comercial: El Programa brinda instrumentos que
permitan orientar los negocios hacia las cadenas
de valor de manera que puedan desarrollar una
gestión comercial exitosa de sus productos y/o
servicios. A través de un Sistema de Información
y Vinculación Comercial (SIVIC) en cada provincia
se dispone de información relevante para realizar
negocios a nivel regional y nacional. Se concreta
a través de la promoción de los productos de los
beneficiarios, la participación en ferias y eventos
nacionales e internacionales.

• Financiamiento: el PRODEAR ofrece una serie de
líneas de apoyo financiero para la implementación
de proyectos y planes de negocio, destinadas a
lograr la capitalización de las organizaciones y unidades familiares.
Para acceder a financiamiento para el Desarrollo
de Negocios Rurales, las organizaciones beneficiarias no deberán tener deudas vencidas con programas oficiales ni estar registradas como “Irrecuperable” en la Central de Deudores del BCRA. Los
asociados a una organización beneficiaria que posean deudas individuales con programas oficiales
no podrán acceder al financiamiento con recursos
del FOCO, que se describe más adelante.
Con el objeto de canalizar los recursos de financiamiento, las UPEs podrán suscribir acuerdos con
entidades financiera, un banco privado, público u
otra entidad financiera comprendida en los términos de la Ley de Entidades Financieras y disponer
de agencias en cantidad y con distribución territorial acordes con las necesidades de atención regional del PRODEAR.
Fondo de Apoyo al Emprendimiento (FAE)
El objetivo del Fondo de Apoyo al Emprendimiento es apoyar con recursos financieros los emprendimientos y planes de negocio destinados a
reducir la vulnerabilidad económica y social de la
población objetivo y a transformar las actividades
productivas de subsistencia en negocios rentables
y sustentables. Serán elegibles para el financiamiento del FAE los proyectos y emprendimientos
socio-productivos y los planes de negocio dirigidos a obtener un producto o servicio a partir de
una demanda del mercado o a introducir productos en nuevos mercados.

�Tipo: ANR
Destinos: Infraestructura productiva básica (pequeñas obras civiles o equipamientos que aumentan la productividad y/o que facilitan el desarrollo
de las actividades económicas. Ejemplos: canales,
acequias y pequeñas obras y equipos para riego
y embalse, mejoramiento de caminos internos y
de uso comunitario, pequeñas obras de electrificación (conexiones a redes ya existentes), pozos
de agua, alambrados, molinos, aguadas, corrales,
bretes, mangas, galpones, invernáculos y tinglados para ordeñe y cría de animales de granja) y
proyectos productivos para seguridad alimentaria
y venta de excedentes (adquisición de insumos,
bienes y/o contratación de servicios para mejorar
la alimentación, y generar excedentes para el mercado. Ejemplos: cultivos, ganadería y granja, artesanías, viveros, corrales, cercas, botiquín de uso
veterinario, pequeñas herramientas y equipos).
Montos máximos: hasta US$ 75.000 por organización o comunidad para proyectos de infraestructura productiva básica; US$ 2.000 por beneficiario
para proyectos de seguridad alimentaria sin venta
de excedentes; y US$ 4.000 por beneficiario para
proyectos de seguridad alimentaria y venta de excedentes.
Apoyo a Emprendimientos de Negocios
Tipo: ANR.
Destinos: Inversiones de la organización (activos
fijos o bienes de capital de uso colectivo), Inversiones particulares (activos fijos o bienes de capital

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Apoyo a Emprendimientos Socio-Productivos

requeridas por las unidades familiares) y apoyo a
la ejecución de las inversiones (capital de trabajo
incremental necesario para la ejecución de las inversiones financiadas por el FAE).
Montos máximos: Hasta US$ 150.000 por organización para inversiones de la organización; US$
15.000 por beneficiario para inversiones particulares; US$ 40.000 por organización para el apoyo
a la ejecución de inversiones de la organización y
US$ 4.000 por beneficiario para el apoyo a la ejecución de las inversiones particulares.
Apoyo a Emprendimientos Comerciales
Tipo: ANR
Destinos: Apoyo a la comercialización (gastos que
tengan por objetivo contribuir a facilitar el acceso
a mercados como estudios de mercado; folletos y
carpetas de presentación; presencia en ferias, exposiciones y eventos regionales, nacionales e internacionales; instalación de ferias francas; exposiciones y degustaciones de productos en bocas de
expendio; avisos publicitarios, diseño o rediseño de
imagen de marca y/o producto; elaboración etiquetas; diseño, rediseño y/o compra de envases, empaque y embalaje; certificación de productos orgánicos; certificación de normas de calidad; registro
de marca comercial; inscripciones necesarias para
la comercialización; rotulado del producto). Apoyo
a la transformación y agregado de valor (gastos de
procesamiento y/o industrialización de producción
propia de la organización o de terceros como materias primas; gastos post-cosecha de productos
destinados a la venta; gastos de almacenamiento
de materias primas y de productos terminados).
Monto máximo: Hasta US$ 20.000 por organización.

Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

Comprende las siguientes líneas de apoyo:

�pag. 38

Fondo de Capitalización de las Organizaciones
(FOCO)
El objetivo del FOCO es financiar la constitución
de fondos de financiamiento administrados por
organizaciones beneficiarias, con el propósito de
aportar al fortalecimiento y la capitalización de las
mismas de manera que puedan brindar servicios
financieros sostenibles a sus asociados. Los recursos del FOCO se destinarán a la constitución de
un fondo en dinero o bienes (p. ej. semillas, fertilizantes, combustible u otros insumos productivos)
a través del cual se otorgarán préstamos que se
recuperarán para volver a prestarse de forma sucesiva (denominado Fondo Rotatorio).
Serán sujetos de crédito únicamente los miembros de la Organización beneficiaria y no podrán
ser considerados sujetos de crédito aquellos productores/as que estén en mora con Programas de
crédito públicos.
La Junta Coordinadora del PRODEAR definirá el
rango de tasas que el CE tomará como referencia,
velando por la preservación del valor real de los
recursos. La tasa de interés percibida por la Organización podrá estar destinada a cubrir costos de
administración del Fondo, gasto de impuestos y
tasas y reserva para incobrables.
Los montos, plazos y demás condiciones de los
sub préstamos serán definidos en el Reglamento
de Crédito del Fondo Rotatorio y estarán dirigidos
a financiar principalmente capital de trabajo. Se
excluyen el pago de deudas, cuotas de crédito e
impuestos.
Tipo: ANR para la Organización. Crédito Reembolsable para los productores.
Destinos: Fortalecimiento institucional (Inversiones

de la Organización en equipos e insumos durables
relacionados directamente con la gestión del Fondo Rotatorio. El monto total asignado a un plan de
crédito por este concepto será de hasta el 15% del
monto del Fondo Rotatorio). Operación del Fondo Rotatorio (Gastos directos para la gestión del
Fondo Rotatorio realizados por la Organización
beneficiaria durante los primeros 3 (tres) años de
operación. El monto anual asignado a un plan de
crédito por este concepto será de hasta el 10% del
monto del Fondo Rotatorio).
Montos Máximos: El apoyo regular del FOCO no
podrá exceder la suma de US$ 75.000 por Organización, pudiendo extenderse este máximo en US$
25.000 adicionales cuando la Organización demuestre experiencia previa y aplique buenas prácticas para la gestión de fondos de crédito.
3. DESARROLLO INSTITUCIONAL
Los objetivos de este componente son los que se
enumeran a continuación:
• Promocionar las acciones del Programa en los
ámbitos locales, provinciales y nacional.
• Incidir en la creación de mecanismos e instancias
para la generación de políticas y estrategias de reducción de la pobreza y de desarrollo rural.
• Promover y participar en los espacios de diálogo
sobre políticas públicas relacionadas con el DR y
la AF.
• Sistematizar experiencias, difundir y divulgar resultados e innovaciones.
• Fortalecer las capacidades de organizaciones e
instituciones vinculadas al DR y AF.
• Gestionar en forma eficiente la ejecución del programa.

�• Promoción del programa en las provincias y microrregiones: Se espera explicar la estrategia, objetivos y metas del programa, sus normas de manejo
y operación y sus límites, el grupo objetivo al cual
está dirigido el programa, las actividades a desarrollar y la estructura de toma de decisiones.
• Fortalecimiento Institucional del Sector Público en
las Provincias Involucradas: A través de programas
de capacitación y de comunicación relacionados
con la temática del DR. Se dotará al personal de las
UPEs de herramientas de gestión, a través de seminarios, talleres y otros eventos de capacitación
y becas de especialización.
• Promoción y participación en instancias de comunicación: A nivel local, provincial y nacional sobre
temas de DR y políticas públicas entre el sector
público y las organizaciones de la sociedad civil.
• Apoyo a las Organizaciones: Apoyo a la participación de las organizaciones de productores en
espacios de discusión sobre estrategias y planes
de Desarrollo local, provincial y nacional.
• Difusión y comunicación: De resultados y experiencias innovadoras.

C.
POBLACIÓN OBJETIVO
El área prioritaria del Programa son territorios rurales seleccionados y priorizados de las provincias
del NEA (Chaco, Corrientes y Misiones), del Centro
(Córdoba y Entre Ríos) y Cuyo (Mendoza y San
Juan) sin perjuicio de realizar acciones en la totalidad del territorio nacional.

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

La población objetivo del Programa está integrada por la población rural pobre, varones y mujeres
mayores de 14 años y la población de las comunidades aborígenes que reside en las zonas y provincias seleccionadas.
Se distinguen tres perfiles de beneficiarios:
• Pequeños productores: incluyen a la heterogeneidad de minifundistas; trabajadores y trabajadoras
rurales; campesinos y campesinas y familias que
producen para la subsistencia y el mercado. Enfrentan dificultades de acceso al crédito, al capital,
a la tecnología y al mercado. Presentan irregularidad en la tenencia de la tierra y tienen un grado de
organización relativamente débil.
• Comunidades aborígenes: es el grupo poblacional más pobre. Pertenecen mayoritariamente a las
etnias guaraní, mocoví, toba, pirané y wichi.
• Jóvenes rurales: son jóvenes varones y mujeres
pobres con potencialidades para desarrollar proyectos y negocios, con voluntad de arraigo en el
espacio rural, que tienen dificultad de acceso a la
propiedad de la tierra y situación desfavorable de
inserción laboral. Pertenecen mayoritariamente a
las familias de los dos grupos anteriores.
El Proyecto toma dos criterios para la elegibilidad
de los beneficiarios, el nivel de ingresos netos y la
residencia en el medio rural. En función del ingreso
familiar es posible clasificar a la población meta del
Programa en tres categorías:
• Beneficiarios/as con ingresos inferiores o iguales a
1 salario de peón rural.
• Beneficiarios/as con ingresos entre 1 a 2 salarios
de peón rural.
• Beneficiarios/as con ingresos entre 2 a 3 salarios
de peón rural.

Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

El componente cuenta con las siguientes líneas de
acción:

�pag. 40

Para el caso de la segunda y tercera categorías,
además del total de ingresos, un 50% o más deben provenir de las actividades del predio, la
cantidad de mano de obra familiar utilizada en el
predio debe ser de más del 50% de la mano de
obra total empleada y el capital total de la familia
(excluyendo tierra y vivienda), no debe superar un
monto equivalente a 8 veces el salario anualizado
de peón rural.
El criterio de la “residencia en el medio rural”, se
admiten como beneficiarias, familias cuyo ingreso
principal proviene de actividades agropecuarias
y/o agroindustriales, aunque no tengan residencia
permanente en el predio. El lugar de residencia de
estas familias puede ser en aglomerados o pueblos cercanos al predio.
La incorporación de beneficiarios al Proyecto se
hará a través de organizaciones formales o grupos
de productores/as, orientadas a fines productivos,
de al menos tres asociados. Se exigirá que al menos un 80% de sus integrantes esté claramente
calificado como elegible, de acuerdo con las exigencias del Proyecto.

D.
ESTRATEGIA DE GÉNERO
El Programa contempla en su estructura y en su
funcionamiento, el enfoque de género, asegurando condiciones para el acceso equitativo de las
mujeres rurales, tanto a los beneficios del Programa, como a sus distintos órganos de ejecución y,
particularmente, a su participación en las organizaciones incorporadas y en los niveles de decisión y
administración de las mismas.

E.
DIMENSIÓN AMBIENTAL
Durante la etapa de formulación y ejecución de
proyectos y/o planes de negocios, se deben seguir criterios que aseguren la protección ambiental, atendiendo a las normas de la legislación provincial y nacional vigentes, de forma de prevenir
y/o mitigar los impactos negativos que pudieran
existir. Los aspectos ambientales a considerar son
manejo del suelo y el agua, transformación agroindustrial, transporte, uso y manejo de productos
agroquímicos, etc.

F.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCION
Nivel Nacional: UCAR
Nivel Provincial: Es responsabilidad de los Gobiernos Provinciales, que constituyen una Unidad
Provincial de Ejecución (UPE) en el ámbito de los
Ministerios responsables del sector agropecuario
y/o desarrollo rural de cada Provincia. La UPE organiza la ejecución del proyecto en el territorio a
través de Unidades Territoriales, las que están encabezadas por un Supervisor Territorial que tiene
como función la coordinación de las actividades
del proyecto.
Otros: Comité Nacional de Coordinación del Proyecto (CNCP), máximo órgano de coordinación;
Junta Coordinadora del Proyecto (JCP), que toma
las decisiones de carácter político-institucional del
Proyecto, el nivel máximo decisorio; y Comités de
Evaluación (CE).

�Programa de Desarrollo de Áreas Rurales

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

�pag. 42

Objetivo
Mejorar las condiciones sociales y productivas de la
población rural pobre
Incremento
+ Ingresos
+ Producción
+ Oportunidades
Fortalecer
- Organizaciones
- Cooperativas rurales

Fondos
FIDA 848 AR
E-4 AR

USD 55,1 millones
Financiamiento externo

USD 57,5 millones
Aporte Nacional Directo

49%

Inserción en las cadenas de valor
Generar alianzas entre los distintos
actores económicos

51%

Alcance nacional

Total

Catamarca
Tucumán
Salta
Jujuy
La Rioja

USD 112,6 millones

Prioridad en
las provincias

Vigencia
Diciembre 2018

�Familias de la Agricultura Familiar

Familias en situación de vulnerabilidad

Categoría A: pequeños productores familiares que poseen condiciones de pobreza
estructural y trabajan fuera de la explotación.
Categoría B: pequeños productores familiares con escasez de recursos y relación esporádica con los mercados.
Categoría C: productores en relación con los
mercados y capitalización mínima. Asociatividad medianamente consolidada.

Pueblos originarios
Pobladores con NBI
Jóvenes que perteneces a familias de la AF.
Asalariados rurales transitorios con o sin acceso
a la tierra y con ingresos inferiores
Mujeres pertenecientes a familias de la AF, jefas
de familia con explotaciones sin conexión a
cadenas productivas.

Financiamiento

Fondo

Tipo

% cobertura

Montos máximos (US$)

FICO

ANR

100%

250.000 por organización
y 25.000 por asociado

IFFI

ANR

100%

250.000 x org. 10.000 x
asociado

ANR
seguro

90% cto de
contratación
por 3 años

3.000 por productor
200.000 por org.

ANR

100%

10.000 por usuario
200.000 por org.

ANR

100%

Cambio
Climático
Generación de Ingresos,

FOPAM

Producción, Competitividad
y Acceso a los Mercados

FACA
Autoconsumo

2.500 por familia para
autoconsumo
5.000 por familia
para mercado

FACA
Infraestructura
FOCO

ANR

100%

250.000 por proyecto

ANR

100%

250.000 por org y
5.000 por integrante.

Programa de Desarrollo Rural Incluyente

Componente

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Beneficiarios

���pag. 46

�El Programa busca que las familias rurales pobres
mejoren su calidad de vida e incrementen sus ingresos por el aumento en la producción, la productividad, la inserción en cadenas de valor y la creación de oportunidades de trabajo, con equidad de
género y conservando el medio ambiente.
Los objetivos específicos del Programa son:
• Desarrollar y fortalecer las capacidades organizativas de la población objetivo en torno a actividades económicas y sustentables.
• Generar oportunidades de alianzas entre los diferentes actores económicos que conforman las
redes de mercados.
• Financiar en forma eficiente inversiones y capital
de trabajo para incrementar la producción, la productividad y la generación de ingresos.
• Generar oportunidades para incrementar los ingresos y las oportunidades de empleo para mujeres, jóvenes y asalariados rurales.
• Fortalecer las organizaciones rurales.
El PRODERI plantea un proceso de planificación
territorial participativo que busca balancear los
elementos de carácter técnico, social y financiero
que deben tenerse en cuenta para lograr los objetivos.
Para el logro de estos objetivos es necesaria la elaboración del Planes de Desarrollo Territorial (PDT),
de donde se desprenden propuestas de Planes
de Negocios y Proyectos. Los PDT tienen como
objetivo identificar territorios con grupos de productores y/o pobladores rurales vinculados (o con
potencial vinculación) a mercados o cadenas de
valor existentes e identificar grupos poblacionales

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

en situación de vulnerabilidad social pasibles de
ser destinatarios con las inversiones y asistencias
previstas.

B.
COMPONENTES
Las actividades de asistencia técnica y capacitación a ejecutar en los distintos componentes son
de carácter no reembolsables y se ejecutan de
acuerdo a los Planes Operativos Anuales (POA)
y Plan de Adquisiciones aprobados. Pueden realizarse a través de Instituciones o técnicos privados,
públicos, con técnicos de planta de la Provincia o
Nación, o a través de contratación directa por las
organizaciones. La población indígena, viva o no
en comunidades, cuenta con los servicios de asistencia técnica y capacitación ofrecidos por el Programa a la población no aborigen. Por otro lado,
el Programa prevé la realización de actividades de
capacitación para los diferentes actores vinculados a la ejecución del mismo.
1. GENERACIÓN DE INGRESOS, PRODUCCIÓN,
COMPETITIVIDAD Y ACCESO A LOS MERCADOS
El objetivo del componente es favorecer el incremento de los ingresos para el conjunto de usuarios
del PRODERI buscando consolidar la capacidad
de producción y de ingresos por intermedio de la
dotación inicial de capital fijo y de trabajo y la incorporación de tecnología que permita una inserción estable y rentable en mercados, cadenas de
valor y/o mecanismos institucionales de compras
públicas. Y la dotación de infraestructura física
o de carácter productivo que permita mitigar su

Programa de Desarrollo Rural Incluyente

A.
OBJETIVOS

�pag. 48

condición de pobreza y vulnerabilidad.
Las herramientas de apoyo financiero permiten
promover el desarrollo de negocios y de iniciativas comunitarias a través de la dotación de capital
para inversiones socio-económicas y productivas
que mejoren la productividad y agreguen valor, la
provisión de capital de trabajo, el fortalecimiento
de aspectos ambientales y el apoyo a la comercialización que mejore el acceso a mercados. En el
PRODERI se estructuran el Fondo Productivo y de
Acceso a Mercados (FOPAM) y el Fondo de Capital Operativo para Organizaciones (FOCO).

Fondo Para Inversiones para la Capitalización de
las Organizaciones (FICO)
Tipo: ANR
Proporción del apoyo: 100%
Destinos: Activos fijos de uso colectivo y sus gastos de puesta en marcha, y/o gastos de apoyo
para la comercialización.
Monto máximo: Hasta US$ 250.000 por organización y US$ 25.000 por usuario/a involucrado/a
en un PN.
Incentivo para Inversiones Familiares en Finca (IFFI)

Fondo Productivo Para Acceso a los Mercados
(FOPAM)
El FOPAM tiene como objetivo fortalecer a las organizaciones y comunidades locales con recursos para la realización de inversiones es decir, la
incorporación de bienes y servicios que permitan
mejorar sus procesos productivos y comerciales y,
consecuentemente, su calidad de vida. Se pueden
destinar recursos al desarrollo de productos y servicios que contribuyan a que las organizaciones y
los productores/as de la AF mejoren el acceso a
los mercados. En el caso de comunidades con población en situación de vulnerabilidad socio-económica, se contemplan además de las inversiones
productivas, inversiones en infraestructura básica
y social.
El FOPAM se destinará a financiar inversiones en
bienes durables y capital de trabajo, tanto grupales y colectivas como individuales, vinculadas a
la mejora del negocio rural, de la situación socio
productiva de la población y para la adaptación al
cambio climático. Contempla cuatro líneas:

Se orienta al financiamiento de unidades productivas independientes, en el marco de proyectos asociativos con al menos 6 integrantes.
Tipo: ANR
Proporción del apoyo: hasta 100%.
Destinos: inversiones en activos fijos durables y
sus gastos de puesta en marcha destinados a la
producción, comercialización o a la prestación de
servicios productivos y/o comerciales. No es posible financiar con este ANR el capital de trabajo
recurrente.
Monto máximo: Hasta US$ 250.000 por organización/grupo sin superar los US$ 10.000 por asociado. Puede operar de manera complementaria
a la línea de inversiones de uso colectivo para la
capitalización de organizaciones (FICO) hasta un
monto límite por usuario/a US$ 35.000.
Apoyo a la Adaptación al Cambio Climático
Tipo: ANR
Destinos:
a) Desarrollo de planes pilotos para la mitigación

�Fondo Para el Apoyo de las Comunidades Agrarias
(FACA)
El objetivo es apoyar a las comunidades a través
de proyectos identificados y formulados en forma
participativa. Los usuarios de esta línea de financiamiento son aquellas comunidades u organizaciones integradas por población en situación vulnerabilidad socio-productiva

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Tipo: ANR
Destinos:
a) Proyectos productivos para autoconsumo y/o
para el mercado: para el financiamiento de inversiones que contribuyan a mejorar la seguridad alimentaria de las comunidades beneficiarias.
b) Proyectos de infraestructura comunitaria social
o productiva: para inversiones que contribuyan a
mejorar las posibilidades de producción y/o la calidad de vida de las comunidades beneficiarias.
Proporción de apoyo: 100%
Montos Máximos:
a) Proyectos para autoconsumo y/o para el mercado son: US$ 2.500 por familia y US$ 5.000 por
familia respectivamente.
b) Proyectos de infraestructura comunitaria social
o productiva: US$ 250.000 por proyecto y podrá
complementarse con financiamiento de otras líneas del PRODERI
Fondo de Capital Operativo para las Organizaciones (FOCO)
Los recursos del FOCO se utilizan para financiar
fondos de crédito para las organizaciones de la
AF, de manera que puedan cubrir sus necesidades
de financiamiento de capital de trabajo (insumos,
materias primas y servicios), al mismo tiempo que
se fortalecen las organizaciones como proveedoras de servicios financieros. La ventaja de que las
propias organizaciones desarrollen sistemas de financiamiento autogestionados se vincula a que se
reduce notablemente la asimetría de información
entre otorgante y tomador del préstamo promoviendo un autocontrol social, se reducen los costos
de transacción, se originan créditos con condiciones adecuadas a la realidad local y se desarrolla un

Programa de Desarrollo Rural Incluyente

del riesgo climático y para la estabilización de los
ingresos de los pequeños productores: se orienta
a introducir a la AF en el mercado de seguros y de
coberturas para promover una mayor estabilidad
en sus ingresos.
b) Recuperación de daños en activos causados
por eventos climáticos adversos para productores
que por efecto de contingencias climáticas o naturales, hayan sufrido en los últimos seis (6) meses
daños en sus activos destinados a la producción.
Proporción del apoyo:
a) Hasta el 90% del costo total de la contratación
de un seguro o cobertura por un plazo máximo de
hasta 3 años.
b) Hasta el 100% del costo total de inversiones de
recomposición.
Montos máximos:
a) Hasta US$ 3.000. El monto máximo transferible
a organizaciones formales, instituciones, comunidades para la implementación de estos planes no
podrá superar los US$ 200.000.
b) El monto máximo por usuario no podrá exceder
los US$ 10.000. En el caso de Planes de Negocios/
Proyectos de carácter colectivo, las organizaciones
o comunidades no podrán percibir un monto mayor a los US$ 200.000.

�pag. 50

servicio altamente valorado que fortalece los lazos
asociativos.
Tipo: ANR para la Organización. Crédito Reembolsable para los productores.
Destinos: El PRODERI transfiere recursos exclusivamente a una organización formal de la AF con el
único fin de constituir un fondo que provea crédito
y servicios financieros gestionados por la propia organización o por un tercero calificado.
Montos Máximos: no puede superar los US$
250.000 por organización y en promedio los US$
5.000 integrante de la asociación.
2. CONSOLIDACIÓN DE LA CAPACIDADES DE
TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA, ASISTENCIA
TÉCNICA PRODUCTIVA Y FORTALECIMIENTO
DEL CAPITAL HUMANO Y SOCIAL
El componente tiene como objetivo, por un lado,
dotar a las personas y organizaciones de las capacidades y habilidades necesarias para su inserción
exitosa y sostenible en cadenas productivas locales,
nacionales e internacionales y por otro, el fortalecimiento social de grupos de personas definidas por
el programa bajo situación de vulnerabilidad.
Se financian los costos de la asistencia técnica, para
la formulación, ejecución, evaluación y seguimiento
de los Planes de Negocio y Proyectos, y la capacitación de participantes y ejecutores de Planes de
Negocio y Proyectos de la población objetivo en
general.
Contempla el diseño de mecanismos para la provisión de servicios financieros rurales por parte de
organizaciones de AF o por parte de terceros, incluyendo alianzas de interés mutuo con organizaciones (cooperativas u organizaciones consolidadas o
instituciones) vinculadas a los planes de negocio o

a mercados estructurados, y el fortalecimiento de
las capacidades de las organizaciones para su administración y ejecución, incluyendo la capacitación
tanto de la organización como de los funcionarios
intervinientes.
3. GESTIÓN, COORDINACIÓN Y ADMINISTRACION
DEL PROGRAMA, PLANIFICACION, SEGUIMIENTO,
EVALUACION Y GESTION DEL APRENDIZAJE Y
EL CONOCIMIENTO
Este componente financia todos los costos vinculados a la gestión, coordinación y administración
del PRODERI y todas las actividades de pre-implementación del programa y de pre-inversión ligadas
a la formulación y desarrollo de los PDT. Prevé el
financiamiento de estudios y asistencias técnicas a
la UCAR en el marco de las necesidades del Programa.

C.
ESTRATEGIA DE GÉNERO Y
PUEBLOS INDÍGENAS
El Programa propone un esquema de apoyo y asistencia diferenciado según las características de los
grupos: en el caso de Agricultores Familiares, procurará vincular a estos a cadenas de valor y mercados que mejoren en forma substancial sus ingresos. Y en el caso de beneficiarios pertenecientes a
sectores rurales vulnerables, lograr mejoras en sus
condiciones de infraestructura social, organizativa y
productiva que les permita lograr avances sustentables en sus condiciones de vida.
Adicionalmente, se contempla transversalmente
una estrategia de género que implica la permanen-

�D.
POBLACIÓN OBJETIVO
Acceden al Programa las familias con explotaciones
agropecuarias, comunidades de pueblos originarios asentadas en el medio rural con Necesidades
Básicas Insatisfechas (NBI); mujeres pertenecientes
a los grupos familiares anteriores o jefas de familias; jóvenes (mujeres y hombres) pertenecientes a
grupos familiares anteriores o jefes de familias con
características similares a las descriptas con o sin
acceso a la tierra; asalariados rurales transitorios
con o sin acceso a la tierra, de las provincias que se
incorporen al Programa.
En la actualidad se encuentran adheridas las provincias de Catamarca, Jujuy, La Rioja, Salta y Tucumán, y se incorporarán las provincias de Buenos Aires, Chaco, Chubut, Mendoza, Neuquén, Río Negro,
San Juan y Santiago del Estero.
La población objetivo se clasifica en dos grupos:
• Familias de la agricultura familiar: se dividen en
tres categorías:

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

• Categoría A: Son pequeños productores familiares, cuya dotación de recursos no le permite vivir
exclusivamente de su explotación, por lo que debe
recurrir a trabajar fuera de la explotación. Posee
acentuadas condiciones de pobreza estructural.
• Categoría B: Son pequeños productores familiares que poseen una manifiesta escasez de recursos
(tierra, capital, equipos), tal que tiene dificultad para
evolucionar ampliando su sistema de producción.
Tiene relación muy esporádica con los mercados de
productos. En función del nivel de ingresos, la totalidad de los hogares incluidos en esta categoría son
beneficiarios potenciales del programa.
• Categoría C: En su mayoría son productores en
relación con los mercados y con algún nivel de
capitalización mínima y formas asociativas medianamente consolidadas. En esta categoría son considerados aquellos hogares cuyos ingresos netos
anuales sean de hasta dos veces el salario mínimo
del peón rural fijado por ley.
• Familias pertenecientes a poblaciones en situación de vulnerabilidad: Corresponden a pueblos
originarios; pobladores asentados en el medio rural con Necesidades Básicas Insatisfechas; mujeres
pertenecientes a los grupos familiares de AF o jefas de familias con características de explotación a
una AF Categoría A que no tienen condiciones de
conexión a cadenas productivas; jóvenes (mujeres
y hombres) pertenecientes a los grupos familiares
AF o jefes de familias AF no elegibles bajo las categorías AF; asalariados rurales transitorios con o sin
acceso a la tierra y con ingresos familiares inferiores a los limites definidos.
La incorporación de la población objetivo al Programa, se hará en base a organizaciones formales
o grupos de productores/as, orientadas a fines comunitarios y/o productivos y/o comerciales.

Programa de Desarrollo Rural Incluyente

te consideración de situaciones de desigualdad e
inequidad de género en cada intervención, acción
o actividad y arbitrar medidas de adecuación o
de discriminación positiva para lograr igualdad de
oportunidades.
A su vez, el PRODERI tiene a las comunidades indígenas como destinatarios de todas sus líneas de
financiamiento y se asegura la debida participación
en la formulación y ejecución de los proyectos que
los involucren, a través de representantes elegidos
por los propios pueblos indígenas.

�pag. 52

E.
DIMENSIÓN AMBIENTAL
Y ADAPTACIÓN AL CAMBIO
CLIMÁTICO
La estrategia incorpora la noción de cuidado del
medio ambiente, a través de un enfoque sistémico
orientado hacia la producción agroecológica, con
especial interés en la mitigación de impactos locales y medidas de adaptación al cambio climático.

F.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN
Nivel Nacional: UCAR
Nivel Provincial: Es responsabilidad de los Gobiernos Provinciales constituir una Unidad Provincial
de Ejecución (UPE) en el ámbito de los Ministerios
responsables del sector agropecuario y/o desarrollo rural de cada Provincia. La UPE organiza la
ejecución del proyecto en el territorio a través de
Unidades Territoriales.
Otros: Comité Nacional de Seguimiento Territorial
(CAST), encargado de la evaluación final de los Planes de Negocio; el INTI y el INTA, en su calidad de
proveedores de investigación y asistencia técnica
actúan como coejecutores. Además Organizaciones productivas y sociales necesarias para el logro
de los objetivos de vinculación a mercados de la
población objetivo.

�Programa de Desarrollo Rural Incluyente

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

�Proyecto de Recuperación
Productiva Post-Emergencia

pag. 54

Componente 1 Desarrollo Productivo

Objetivo

Fondos

Mejorar, en forma sostenible, las
condiciones socio-productivas de
las áreas afectadas por las cenizas
del volcán Puyehue – Cordón
Caulle en las Provincias de Neuquén, Chubut y Río Negro, declaradas en estado de emergencia o
desastre agropecuario por parte
del Gobierno Nacional o de los
Gobiernos Provinciales, evitando
la migración de los pobladores
locales con las consecuencias
negativas geopolíticas y sociales.

BID 2573/OC -AR

Alcance
Neuquén,
Río Negro,
y Chubut
en las zonas
declaradas en
emergencia por
las cenizas del
Volcán Puyehue

USD 30 millones
Financiamiento externo

USD 7,5 millones
Aporte nacional

Total
USD 37,5 millones
Vigencia
Diciembre 2015

�Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Población objetivo

Elegibilidad

Productores agropecuarios y agroindustriales de bienes y/o servicios que desarrollen
actividades en áreas que hayan sido afectadas por las cenizas del Volcán Puyehue.

Ingresos netos anuales familiares inferiores a 3
veces la LP anualizada
Actividad principal de ingresos se la producción ovina o caprina
Posean rodeos con menos de 1500 cabezas
Organizaciones donde se cumplan las condiciones por al menos 80% de los asociados.

Financiamiento

Fondo

Tipo

% cobertura

ICO

ANR

IP

ANR

15.000 por
beneficiario

FOCO

ANR

200.000 o
10.000 por integr.

80%

Montos máximos (US$)
250.000 o
10.000 por integr.

Inversiones
Desarrollo Productivo

Fondo
rotatorio

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyecto de Recuperación Productiva Post Emergencia

Componente

�Proyecto de Recuperación
Productiva Post-Emergencia
Componente 1 Desarrollo Productivo

��pag. 58

�Componente 1 Desarrollo Productivo

El Proyecto cuenta con tres componentes. Sin
embargo, en esta sección se presentan el componente 1, por ser el que está destinado al desarrollo
productivo de los productores individuales y sus
organizaciones, y el componente 3, por ser el que
se ocupa de la ejecución del Proyecto. El Componente 2 está orientado a la recuperación de la
Infraestructura pública, por lo que se describe en
detalle en la sección correspondiente a las herramientas de Infraestructura pública y servicios.

A.
OBJETIVOS
El Objetivo del proyecto es mejorar, en forma sostenible, las condiciones socio-productivas de las
áreas afectadas por las cenizas del volcán Puyehue - Cordón Caulle en las Provincias de Neuquén,
Chubut y Río Negro, declaradas en estado de
emergencia o desastre agropecuario por parte del
Gobierno Nacional o de los Gobiernos Provinciales,
evitando la migración de los pobladores locales
con las consecuencias negativas geopolíticas y sociales. El Proyecto impulsa acciones para recuperar las capacidades productivas de los pobladores
afectados, haciendo más sustentables sus explo-

taciones agropecuarias y mejorando el entorno de
infraestructura y servicios públicos.
Los objetivos específicos son:
• Generar sistemas productivos económicamente
sustentables y socialmente incluyentes.
• Mejorar las condiciones de infraestructura y servicios públicos afectados por la caída de cenizas
volcánicas.
• Fortalecer las capacidades del entorno institucional para formular y gestionar políticas públicas
tendientes a propiciar el desarrollo del territorio.
El proyecto busca mitigar el impacto de los daños
ocasionados por las cenizas volcánicas con énfasis
en la recomposición productiva y social de la zona
afectada. Los establecimientos agropecuarios de
la zona presentan importantes daños en términos
de su capacidad de producción, mientras que las
deficiencias en infraestructura y servicios públicos
agravan la situación en la región patagónica.

B.
COMPONENTES
1. DESARROLLO PRODUCTIVO
El objetivo general del componente es incrementar la capacidad productiva de los pobladores rurales mediante un manejo eficiente de los recursos
productivos, la incorporación de tecnología y la
generación de capacidades organizacionales y de
gestión de la producción dentro del área afectada
por las cenizas.
Este componente está organizado en base a los
siguientes Subcomponentes:

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyecto de Recuperación Productiva Post Emergencia

El Proyecto de Recuperación Productiva PostEmergencia es una iniciativa del Gobierno de la
Nación Argentina financiada con fondos provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) en el marco del Contrato de Préstamo 2573/
OC-AR y fondos de contrapartida nacional. Actúa
en las áreas priorizadas en las provincias Neuquén,
Chubut y Río Negro afectadas por las cenizas del
Volcán Puyehue - Cordón Caulle.

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Proyecto de Recuperación
Productiva Post-Emergencia

�pag. 60

ASISTENCIA TÉCNICA
El objetivo principal de este subcomponente es
proporcionar asistencia técnica para la formulación de subproyectos de desarrollo productivo,
que serán aprobados luego por los Comités de
Evaluación Provincial (CEP).
La asistencia técnica, gestionada por los Nodos
Provinciales, se inicia con un diagnóstico de la situación productiva del predio o, en caso de organizaciones, con un diagnóstico de las necesidades
de inversión y financiamiento en lo que se refiere
a la prestación de servicios productivos o de agregado de valor. Los productores y las organizaciones pueden también presentar ante el Nodo Provincial demandas puntuales de asistencia técnica
y capacitación.
El financiamiento de las asistencias técnicas estará
a cargo del Proyecto en un 100%. La modalidad
de financiamiento será a través de contratos realizados por la UCAR con los asistentes técnicos
o a través de la transferencia de fondos desde la
UCAR a las organizaciones, las cuales se harán responsables de la contratación de los mismos y de
la rendición de los gastos realizados ante la UCAR.

mejores prácticas que incrementen su eficiencia
productiva y/o mejoren su acceso a mercados.
Los destinos previstos deben estar vinculados a la
recuperación productiva por los daños ocasionados por las cenizas, la incorporación de prácticas
que mejoren las capacidades productivas y el nivel
de ingresos en forma sostenible, mejoras en la negociación y en el acceso a mercados y agregado
de valor a la producción.
El financiamiento de las inversiones tiene un tratamiento diferenciado:
a) Organizaciones formales: son elegibles aquellas organizaciones que, al momento de firmar el
contrato de financiamiento, estén ubicadas en los
departamentos de las provincias afectadas de
Neuquén, Río Negro y Chubut, o en su defecto, el
50% de los asociados. Por otro lado, deben tener
personería jurídica y el 80% de sus integrantes posean ingresos netos anuales familiares inferiores a
3 veces la Línea de Pobreza Anualizada y posean
rodeos con menos de 1.500 cabezas, cuando su
actividad principal de ingresos sea la producción
ovina o caprina.

INVERSIONES

ANRs a Organizaciones

El objetivo de este subcomponente es financiar la
incorporación de bienes y mejoras productivas de
los productores y sus organizaciones afectados
por cenizas volcánicas, que les permita recomponer y mejorar sus capacidades productivas y
su acceso a mercados. Esta línea opera a través
de ANRs y deberá orientarse a la recuperación de
sus capacidades productivas o de prestación de
servicios, como así también a la incorporación de

Tipo: ANR.
Cobertura: 80%.
Monto Máximo: US$ 250.000 por organización y
no podrá exceder los US$ 10.000 por destinatario
integrante.
Destinos financiables: plantas de empaque, procesamiento, acopio, clasificación; maquinarias, instalaciones; transportes de carga, capacitación y formación
de recursos humanos para la gestión del proyecto

�Fondos Rotatorios

El Subproyecto contempla un plan de asistencia
técnica cuyo monto no podrá ser inferior a los US$
5.000, ni superior al 15% del monto máximo del
Subproyecto.

Tipo: ANR para la Organización. Crédito Reembolsable para los productores.
Montos Máximos: US$ 200.000 por organización
destinado a dar créditos a los asociados, con un máximo de US$ 10.000por integrante de la asociación.
Los créditos que otorgue la organización a los productores destinatarios, deben tener prioridad a los
asociados de la misma, los cuales deben cumplir
con los requisitos de elegibilidad, y luego de ello
podrá considerar a productores no socios entre
sus prestatarios. El monto máximo a ser otorgado
a un destinatario no podrá exceder el 15% del monto total de la cartera de préstamos y los plazos no
podrán exceder los dos años y deberán adecuarse
al efectivo giro de capital de trabajo de la actividad
para la cual se lo solicita. Con respecto a la tasa de
interés anual, ésta no podrá ser inferior a la mitad de
la tasa de Cartera General del Banco de la Nación
Argentina. La organización deberá mantener un nivel de liquidez que permita atender las necesidades
del Fondo Rotatorio.

FONDOS ROTATORIOS

MEJORA GENÉTICA

El objetivo de este subcomponente es facilitar a
los productores, a través de sus organizaciones,
recursos para mejorar sus niveles productivos e incrementar su capacidad de negociación ante proveedores y compradores. Los Fondos Rotatorios de

El objetivo es recuperar y revalorizar la actividad
productiva ovina para lo que se requiere disponer
de un centro de desarrollo genético de referencia.
Los destinatarios directos de este subcomponente
son los productores de ovinos y sus organizacio-

ANRs a productores agropecuarios o agroindustriales
Tipo: ANR.
Cobertura: 100%.
Monto Máximo: US$ 15.000 por productor.
Destinos financiables: Maquinarias fijas o móviles,
instalaciones nuevas o acondicionamiento, animales para reproducción o trabajo, implantación de
pasturas o cultivos perennes, etc.

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Crédito a Organizaciones (FOCO) serán destinados
a financiar gastos corrientes y pequeñas inversiones y se canalizará a organizaciones formales que
cuenten con suficiente capacidad institucional para
gestionar un fondo rotatorio de préstamos.

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyecto de Recuperación Productiva Post Emergencia

b) Productores agropecuarios o agroindustriales:
son elegibles aquellos productores que, al momento de firmar el contrato de financiamiento, tengas
sus explotaciones ubicadas en los departamentos
afectados por el volcán en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut. Por otro lado, posean
ingresos netos anuales familiares inferiores a 3 veces la Línea de Pobreza anualizada o cuya actividad
principal de ingresos sea la producción ovina o caprina y posean rodeos con menos de 1.500 cabezas
y, que presenten un Subproyecto integrado por al
menos 5 familias que partan de una problemática
común y arriben a una solución de conjunto.

�pag. 62

nes, así como profesionales, técnicos y trabajadores que presten servicios vinculados a la actividad
productiva ovina.

D.
ASPECTOS AMBIENTALES
Y SOCIALES

3. CAPACIDADES INSTITUCIONALES

Si entre los destinatarios del subproyecto se encuentran algunas comunidades indígenas se considerarán los factores socioculturales necesarios
para promover su adhesión al proyecto
La UAS de la UCAR supervisará la aplicación de
los procedimientos ambientales y sociales y las
normas ambientales y sociales que le sean aplicables al subproyecto.

El objetivo general del componente es fortalecer
las capacidades del entorno institucional para la
ejecución del Programa. El Componente financiará
la contratación de consultores, cobertura de gastos
operativos, viáticos y movilidad, y financiamiento de
equipamiento y vehículos necesarios para la ejecución del Subproyecto, a solicitud de los Nodos.

C.
POBLACION OBJETIVO
Consiste en los productores y organizaciones del
sector productivo de bienes y servicios agropecuarios y agroindustriales de los departamentos
de las provincias de Río Negro, Chubut y Neuquén,
que según estimaciones obtenidas a partir de información del Censo Nacional Agropecuario 2002,
la cantidad de productores de los departamentos
afectados alcanza a unas 4.230 familias.
Serán destinatarios del componente 1 aquellos
productores agropecuarios y agroindustriales que:
• Posean ingresos netos anuales familiares inferiores a 3 veces la Línea de Pobreza Anualizada o
cuya actividad principal de ingresos sea la producción ovina o caprina y posean rodeos con menos
de 1.500 cabezas.
• Organizaciones del sector productivo donde al
menos el 80% de sus asociados reúnan los requisitos previos.

E.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCION
A Nivel Nacional: La UCAR es la responsable directa de la ejecución del Proyecto para lo cual
cuenta con tres Nodos Provinciales, uno en cada
Provincia. Cada uno de los Nodos Provinciales está
conformado por al menos seis personas que realizan el trabajo de campo, identificando y formulando proyectos con los propios destinatarios, articulando acciones con otros organismos, aplicando
los procedimientos administrativos previstos para
la ejecución de los tres componentes del proyecto
y elaborando los informes de ejecución.
A Nivel Provincial: El organismo provincial designado para el apoyo a la ejecución del proyecto
conforma formalmente al Comité de Evaluación
Provincial (CEP). Entre sus funciones el Comité
aprueba o rechaza Subproyectos y solicitudes de
asistencia técnica que sean presentados con el
correspondiente dictamen realizado por el Nodo
Provincial; y otorga o deniega la elegibilidad de los
destinatarios que se presenten en la operatoria.

�Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyecto de Recuperación Productiva Post Emergencia

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

�pag. 64

Objetivo

Fondos

Contribuir a aumentar el ingreso de
los agricultores familiares mediante
el incremento de su productividad.
Para este fin, el Programa apoyará
la incorporación de nuevas tecnologías y proveerá asistencia técnica
y capacitación en materias de
tecnologías, en acceso al financiamiento, y en gestión asociativa y
comercial.

BID

USD 30 millones
Financiamiento externo

USD 11 millones
Aporte Nacional y Provincial

26,9%
73,1%
83,3%

Mejoras en
Total
La participación de los agricultores familiares en los niveles de la cadena de valor
El comportamiento y competitividad de
las propias cadenas, consolidándolas
como verdaderas opciones de desarrollo
económico y social a través de la generación de valor local y su intervención en los
mercados nacionales y/o internacionales.
+ Valor agregado a la materia prima local
+ Oportunidades de trabajo para la
población
+ Acceso y proximidad al mercado
+ Estabilidad y capacidad de negociación
de precio y condiciones

USD 41 millones
Vigencia
Diciembre 2017
Alcance
Está destinado al
segmento más
capitalizado de
los pequeños
productores
familiares de:

Chaco
Entre Ríos

�Cadenas de valor

Productores más capitalizados de las agricultura familiar
De hasta 1.000 ha de superficie total
Hasta 500 ha de producción
Entre 100 y 500 unidades ganaderas
Hasta dos trabajadores permanentes remunerados

Algodonera y bovina en CHACO
Citrícola y láctea en ENTRE RÍOS

Apoyo Productivo para
la Agricultura Familiar

Fondo

Apoyo a la
implementación
de los planes
de negocio

Tipo

% cobertura

Montos máximos (US$)

ANR

35% de los
costos netos

12.000 por productor
120.000 por
organización

Fondo
de garantía
(avales)

60.000 por
productor
360.000 por
organización

Programa para el Desarrollo de la Agricultura Familiar

Componente

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Población objetivo

���pag. 68

�El objetivo del Programa es contribuir a aumentar
el ingreso de los agricultores familiares mediante
el incremento de su productividad. Para este fin,
el Programa apoya la incorporación de nuevas
tecnologías y provee asistencia técnica y capacitación en materias de tecnologías, acceso al financiamiento y en gestión asociativa y comercial.

1. APOYO PRODUCTIVO PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR

El Programa dirige sus intervenciones hacia la agricultura familiar de las provincias de Chaco y Entre
Ríos, en particular aquellas unidades que están incluidas en cadenas de valor, cadenas algodonera y
de producción bovina de cría en el Chaco; y citrícola y de producción láctea en Entre Ríos.
El Programa se enfoca en facilitar el acceso a los
productores al crédito para cofinanciar sus inversiones, proporcionar capacitación y asistencia
técnica para la correcta utilización de tecnologías,
proporcionar apoyos financieros no reembolsables
para reducir y superar brechas tecnológicas, fomentar el asociativismo a través de conformación
de grupos que les permitan reducir costos de adquisición de tecnologías y mejorar su poder de negociación y facilitar la adaptación de productores
al cambio climático.
El PRODAF plantea un proceso de planificación
participativo que busca balancear los elementos
de carácter técnico, social y financiero que deben
tenerse en cuenta para lograr los objetivos del
Programa. Para ello, considera necesario elaborar
Planes de Trabajo (PT) para cada provincia interviniente, de donde se desprenderán las propuestas
de Planes de Negocio (PN).

Las actividades de Asistencia Técnica y Capacitación a ejecutar en los dos subcomponentes tienen
como finalidad dotar a las personas y organizaciones que participan del Programa de las capacidades y habilidades necesarias para su óptimo desenvolvimiento en el territorio y su inserción exitosa
y sostenible en las cadenas productivas seleccionadas para cada provincia. Los fondos para este
aspecto tienen carácter no reembolsable y son
administrados por la Unidad Ejecutora Provincial
y/o por el INTA, y ejecutados de acuerdo a los Planes Operativos Anuales (POAs) y Plan de Adquisiciones aprobados. Los técnicos responsables de
la capacitación se categorizan en extensionistas,
encargados de la promoción del Programa en el
territorio seleccionado, la capacitación y asistencia
técnica, tanto en la etapa de la formulación, como
en la implementación de los Planes de Negocios; y
otros técnicos especialistas, encargados de acompañar, apoyar y supervisar la labor de los técnicos
extensionistas. El Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA), es el organismo que tendrá
la tarea de desarrollar e implementar un Plan de
Capacitación.
A los fines de la ejecución del Programa, es importante especificar lo que se entiende por Planes de
Trabajo (PT) y Planes de Negocio (PN).
Los Planes de Trabajo tienen como objetivo identificar a los productores de la agricultura familiar
potencialmente usuarios de los servicios del Programa, el territorio donde podrán desarrollarse las

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

B.
COMPONENTE

Programa para el Desarrollo de la Agricultura Familiar

A.
OBJETIVOS

�pag. 70

intervenciones previstas en el mismo, así como
también la descripción de dichas intervenciones.
Los Planes de Negocio constituyen la propuesta
específica de inversión del Programa, enmarcada
dentro del contexto de un PT, e integran las propuestas de negocios individuales, grupales y/o
asociativos vinculados a encadenamientos productivos existentes seleccionados. Deben contener aspectos relevantes:
• Las necesidades de inversión a nivel productivo
que se requieran para implementar las nuevas tecnologías.
• La identificación precisa de los mercados a los
cuales se destinarán los productos y servicios.
• Menú de tecnología propuesto en función de las
necesidades identificadas.
• La identificación de los procesos organizacionales que deberán tener lugar a nivel de las organizaciones.
• La identificación de las contribuciones financieras que se transferirán a los productores y sus organizaciones con base a los ANR del proyecto.
• Las necesidades de asistencia técnica para el
manejo productivo, comercial, organizacional y
gestión general del emprendimiento.
• Las medidas para mejorar las prácticas agrícolas
y mitigar impactos ambientales.
• Las fases de implementación del Plan.
La Unidad Ejecutora Provincial realiza un dictamen
técnico integral de cada PN y luego se eleva al Comité de Aprobación Provincial (CAP) para su aprobación. El CAP aprueba el Plan de manera, total,
parcial o con modificaciones acordadas, y la solicitud de financiamiento correspondiente, para luego
realizar la firma del Convenio de Financiamiento.
El Componente se implementa a través de dos

subcomponentes: Apoyo a las Capacidades de
Preparación de Planes de Negocios y Apoyo a la
Implementación de los Planes de Negocio.
APOYO A LAS CAPACIDADES DE PREPARACIÓN
DE PLANES DE NEGOCIOS
Concentra la capacitación en temas como conocimiento y manejo de tecnologías, gestión comercial, gestión financiera y buena prácticas agrícolas.
Financiará, entre otras cosas:
• La formulación del Plan de Trabajo a nivel de
cada una de las provincias seleccionadas.
• El desarrollo de un plan de capacitación a ser
brindado por el Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA), que habilitará técnicos privados, provinciales y del INTA para apoyar a los
productores en la identificación de sus restricciones tecnológicas y organizativas para aumentar su
productividad, la formación de grupos asociativos
y la formulación e implementación de un plan de
negocio para implantar los paquetes tecnológicos
seleccionados;
• La capacitación de los usuarios para la formación
de grupos asociativos para facilitar el acceso a recursos financieros y la adopción de tecnologías y
prácticas de gestión, entre otros
• El apoyo a la formulación de Planes de Negocio,
etc.
APOYO A LA IMPLEMENTACIÓN DE PLANES DE
NEGOCIO
Brinda apoyo técnico y financiero a productores
elegibles en Entre Ríos y Chaco para cubrir parcialmente los costos de la implementación de

�Financiamiento de Planes de Negocios
Tipo: ANR
Cobertura: 35% de los costos para implementar las
tecnologías.
Montos Máximos: US$12.000 por productor y US$
120.000 por institución
Elegibilidad de las inversiones: en base a un relevamiento de tecnologías disponibles las elegibles
para las cadenas priorizadas han sido seleccionadas a partir de los siguientes criterios económicos
y técnico-ambientales: (i) impacto positivo en el
ingreso neto de los usuarios; (ii) aplicabilidad a las
condiciones agroecológicas donde se promueve
su uso; (iii) promoción de prácticas agrícolas sostenibles con impactos positivos o neutros; y (iv)
factibilidad de verificación en términos objetivos
de su adopción por los productores usuarios.
Cofinanciamiento de Planes de Negocios
Tipo: Fondo de Garantía
El resto de la inversión del PN debe cubrirse con
recursos propios o por medio de financiamiento
bancario con aval de un fondo de garantías con
recursos aportados por el PRODAF.
El fondo de garantía, administrado por una SGR,
emitirá avales a favor de las organizaciones o productores para facilitarle el acceso al financiamiento
bancario para cubrir el resto de la inversión deta-

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

llada en el PN. Montos Máximos: US$ 60.000 por
productor individual y US$ 360.000 por organización formal o grupo de productores.

C.
POBLACION OBJETIVO
Consiste en el estrato de productores más capitalizados de la agricultura familiar de las provincias
del Chaco y de Entre Ríos. Se define por productores con explotaciones agropecuarias de hasta
1.000 Ha de superficie total, hasta 500 Ha en producción, y/o entre 100 y 500 unidades ganaderas
y con hasta dos trabajadores permanentes remunerados. Con esta operación se espera beneficiar
a más de 2.000 productores. La incorporación de
la población objetivo al Proyecto se hará en base a
organizaciones formales, grupos de productores/
as o productores individuales.

D.
ESTRATEGIA DE GÉNERO
La estrategia de género, de carácter transversal,
implica la permanente consideración de situaciones de desigualdad e inequidad de género en
cada intervención, acción o actividad. Y por otro
lado, la estrategia de Atención al Medio Ambiente
y Adaptación al cambio climático, que incorpora la
noción del cuidado al medio ambiente

Programa para el Desarrollo de la Agricultura Familiar

sus respectivos planes de negocios. En el Plan de
Negocio, los productores usuarios deben elegir
una combinación de las tecnologías que mejor se
adapte a sus condiciones de producción, al tomar
en cuenta las características agroecológicas de su
predio y sus características socioeconómicas.

�pag. 72

E.
GESTIÓN SOCIO AMBIENTAL
Con el objetivo de asegurar que las inversiones del
Programa maximicen los beneficios ambientales
y prevengan, controlen y/o mitiguen los efectos
negativos sobre los recursos naturales y el bienestar de la comunidad, los Planes de Negocios
deberán ajustarse a los procedimientos detallados
en el Apéndice VI del Reglamento Operativo del
Programa. En éste, se detallan las pautas a seguir
durante la etapa de identificación, formulación,
evaluación y ejecución de los Planes de Negocio.
En primera instancia, los Planes deberán superar
los criterios de elegibilidad propuestos. Luego, serán clasificados según el nivel de riesgo que impliquen resultando no elegibles los calificados en
la categoría A, requiriendo un Informe de Impacto
Ambiental y Social (IIAS) los B y presentando una
Ficha Ambiental y Social (FAS) los C. En base a
ello, la Unidad Ambiental y Social de la UCAR realizará el seguimiento correspondiente durante su
ejecución.

F.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCION
A Nivel Nacional: UCAR
A Nivel Provincial: Unidades Ejecutoras Provinciales, a cargo de un Coordinador Provincial y un
Coordinador Técnico.
El Proyecto cuenta con una instancia de evaluación final de los Planes de Negocios a cargo de
un Comité de Aprobación Provincial. Por otro lado,
el INTA es el principal proveedor público de inves-

tigación y asistencia técnica para el sector agropecuario y es la única institución que reúne una
presencia significativa en materia de asistencia
técnica en Chaco y Entre Ríos con las capacidades
técnicoinstitucionales y las metodologías apropiadas para trabajar con los usuarios del proyecto. El
INTA es la institución que proveerá las tecnologías
y la metodología para la implementación de los
planes de negocios.

�Programa para el Desarrollo de la Agricultura Familiar

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

�pag. 74

Objetivo

Donación

Aumentar la capacidad adaptativa y
resiliencia de los pequeños productores
agrícolas familiares frente a los impactos
del cambio climático.

USD 5.64 millones

Aumentar la resiliencia de los pequeños
productores agropecuarios frente al
aumento en intensidad de eventos hidrometeorológicos como inundaciones y
sequías.
Fortalecer los sistemas de monitoreo
hidrometeorológicos y agro productivos
para mejorar la capacidad institucional de
evaluación de los cambios climáticos y
sus impactos en los sistemas de subsistencia agropecuarios.
Aumentar la capacidad institucional,
tanto a nivel nacional como provincial y
local, para la toma decisiones y gestión
de las medidas y acciones de adaptación
al cambio climático y su variabilidad en el
norte argentino

Ejecutores
Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA)
del MINAGRI
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
Dirección de Cambio Climático (DCC),
Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable

Financiamiento externo

Extensión temporal
3 años
La UCAR será responsable ante el
Fondo de Adaptación de supervisar la
ejecución de las actividades en su
carácter de Entidad Nacional de Implementación (ENI)

Alcance
Chaco
Santa Fe
Corrientes
Santiago
del Estero
Vigencia
Abril 2016

�Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Fondo creado por la Convención de las Naciones Unidas para el Cambio Climático para financiar proyectos concretos de adaptación de países en desarrollo a través de Entidades Nacionales de Implementación que sean acreditadas. Para Argentina esta Entidad es la UCAR. El
proyecto contribuirá a avanzar la ejecución de estrategias de adaptación al cambio climático
tomando como principales beneficiarios a los pequeños productores familiares de mayor
vulnerabilidad del país.

Productores Tipo A: no poseen tractor propio,
tienen menos de cincuenta cabezas de animales,

Productores Tipo C: pequeños productores capitalizados, con tractores con menos de 15 años de

menos de dos hectáreas con irrigación, no cultivan
fruta ni realizan cultivos bajo techo.
Productores Tipo B: pequeños productores
semi-capitalizados con tractores con 15 años de

antigüedad, o más de 100 cabezas de animales, o
más de cinco hectáreas con irrigación, o más de la
mitad de una hectárea plantada con árboles
frutales.

antigüedad o más, entre 51 y 100 cabezas de
animales, dos a cinco hectáreas con irrigación, o
hasta la mitad de una hectárea con árboles frutales.

Productores Tipo D: productor familiar con uno o
más trabajadores permanentes y asalariados no
pertenecientes a la familia.

Proyecto del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas

Población meta

���pag. 78

�B.
COMPONENTES

El objetivo general del proyecto es aumentar la capacidad adaptativa y resiliencia de los pequeños
productores agrícolas familiares frente a los impactos del cambio climático y la variabilidad, en especial aquellos derivados del aumento en intensidad
de eventos hidrometeorológicos como inundaciones y sequías.

1. AUMENTO DE LA CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES FAMILIARES DEL NOROESTE ARGENTINO

• Aumentar la resiliencia de los pequeños productores agropecuarios del noreste frente al cambio
climático y su variabilidad.
• Fortalecer los sistemas de monitoreo hidrometeorológicos y agro productivos para mejorar la
capacidad institucional de evaluación de los cambios climáticos y sus impactos en los sistemas de
subsistencia agropecuarios.
• Aumentar la capacidad institucional, tanto a nivel
nacional como provincial y local, para la toma de
decisiones y gestión de las medidas y acciones de
adaptación al cambio climático y su variabilidad en
el norte Argentino.
Se espera que los procesos participativos incluidos
en el desarrollo del proyecto potencien la capacidad local de agrupación y toma de decisiones colectivas, considerando las herramientas que se irán
aplicando en la ejecución.
En términos de género el objetivos es lograr la
igualdad entre géneros en todas las organizaciones que participan, y consolidar la participación
total y la capacidad de toma de decisión de la población rural femenina.

Este es el principal componente del proyecto,
apuntando a una intervención directa sobre las
prácticas productivas agrícolas y ganaderas, optimizando el manejo de los recursos hídricos y forestales y la planificación y gestión sustentable de los
mismos. Tiene como objetivo aumentar la capacidad de toma de decisiones en relación a posibles
medidas de adaptación por parte de los productores y de esta manera contribuir a la sustentabilidad
económica y social de la agricultura familiar.
Se organiza en los siguientes subcomponentes.
IMPLEMENTACIÓN DE MEJORAS EN LA EFICIENCIA DE USO, CAPTACIÓN, COSECHA Y ALMACENAMIENTO DE AGUA EN LAS ÁREAS DE
INTERVENCIÓN
La principal problemática que enfrentan los productores es el aumento de la frecuencia e intensidad de eventos extremos, pasando de inundaciones a períodos de sequías. Las poblaciones rurales
de Corrientes, Chaco, Santiago del Estero y Santa
Fe, identificaron como una urgente demanda la necesidad de prever la disponibilidad de agua para
uso integral, esto es consumo humano, abrevado
animal y riego.
Se propone poner a disposición tecnologías híbridas adecuadas para captación, cosecha y almacenamiento de agua a través de sistematización de

Proyecto del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas

Los objetivos específicos son:

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

A.
OBJETIVOS

�pag. 80

módulos. Estos módulos permitirán llevar a cabo
un manejo eficiente del recurso, almacenando
agua en los períodos de exceso para su uso posterior en momentos de déficit hídrico.

provisión de agua para consumo se prevé la construcción de un filtro de arena. Se incorporarán sistemas de riego por goteo que posibiliten optimizar
y maximizar el uso de este recurso escaso.

Medidas de adaptación:

IMPLEMENTACIÓN DE UN SISTEMA DE GESTIÓN
Y TRANSFERENCIA DE RIEGOS PARA LOS PEQUEÑOS Y MEDIANOS PRODUCTORES AGROPECUARIOS

• Desarrollo de perforaciones para el acceso al agua
subterránea en cantidad y calidad: se determinará
qué sistema de perforación es el más adecuado
para cada lugar. Las poblaciones con las cuales
se trabajará serán las comunidades aborígenes de
Pampa del Indio (Chaco) y las familias campesinas
pertenecientes a asociaciones de pequeños productores.
• Diseño, acondicionamiento y construcción de
techos adaptados para la captación de agua de
lluvia y construcción de aljibes asociados para su
utilización como reservorios: en los sitios en donde
la calidad de agua subterránea no permita su uso
se aprovechará la única fuente de agua disponible,
que es el agua de lluvia.
• Desarrollo de sistemas de captación y almacenamiento de agua: construcción de represas comunitarias para ganadería menor y mayor: el agua de
lluvia podrá ser captada y conducida a partir de los
campos de los productores a un almacenamiento
(represa) que pueda reservarla para su posterior
uso, permitiendo tener agua en momentos críticos
a lo largo del año. Está previsto desarrollar 139 represas comunitarias y familiares.
• Sistema de abastecimiento de agua multipropósito para consumo humano, abrevado de animales y
riego de huertas, frutales y pasturas: se prevé la extracción de agua a partir de un pozo, almacenar en
represas y tanques reservorios, complementando
con molinos de viento de alta performance. Para la

Los pequeños productores no poseen la capacidad financiera para afrontar los costos de una prima de seguro que cubra la alta volatilidad en el
nivel de ingresos provocada por daños en la producción y bienes de capital generada por ocurrencias climáticas
En Argentina existe un mercado de seguros agropecuarios fuertemente consolidado en coberturas de riesgos como el granizo y heladas, pero es
prácticamente nulo el desarrollo de seguros multirriesgo que cubren mermas en la producción como
consecuencia de otros factores climáticos como la
sequía o los excesos hídricos, como tampoco existen seguros para la producción ganadera.
Se pretende llegar a las compañías de seguro para
que implementen dos planes piloto plurianuales,
para que la colaboración público-privado (PPP) y
el subsidio parcial al pago de las primas puedan
compensar el déficit del mercado y para que surjan las condiciones para el diseño de un programa
para la transferencia de riesgos dirigido a los pequeños productores.
Actividades previstas:
• Estudio de factibilidad para desarrollar un Plan
Piloto de seguro multirriesgo global para peque-

�• Estudio de factibilidad para desarrollar un Plan Piloto de administración de riesgos para agricultores
familiares cuya principal actividad es la horticultura
a campo: se propone determinar un esquema de
cobertura más apropiado para administrar los riesgos climáticos. Se realizarán talleres para identificar
varones y mujeres productoras.
• Implementación y monitoreo de la ejecución de
los programas piloto: se propone implementar los
Planes Piloto, de acuerdo a los resultados que se
obtengan con el estudio de factibilidad. Los recursos serán utilizados para financiar parcialmente la
suscripción de una póliza colectiva de seguros con
una o varias empresas aseguradoras o bien para
conformar un Fondo de contingencias climáticas
administrado por las propias organizaciones, con
la asistencia técnica de la Oficina de Riesgo Agropecuario.
• Evaluación de los Planes Piloto, lecciones aprendidas y elaboración de propuestas y recomendaciones a los gobiernos locales: permitirá realizar
ajustes en la implementación de los mecanismos
de transferencia de riesgos propuestos como planes piloto, para lograr su sustentabilidad.
PRÁCTICAS DE OPTIMIZACIÓN DEL MANEJO PRODUCTIVO AGRÍCOLA, GANADERO Y FORESTAL
Se propone la adopción de buenas prácticas agrí-

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

colas que combinen tecnologías aplicadas a cada
una de las zonas productivas y los cultivos, destinadas a producir mejores rendimientos, calidad superior y estabilidad en las producciones, buscando
la sustentabilidad de los recursos. Se implementarán en sitios experimentales y demostrativos y se
difundirán a través de los servicios de extensión y
proyectos regionales.
Actividades previstas:
• Asistencia a poblaciones aborígenes en la realización de huertos hortofrutícolas con riego y en la
crianza de animales menores: la propuesta implica brindar asistencia técnica en el manejo de una
producción diversificada, incluyendo especies forrajeras, frutales y hortícolas bajo riego localizado,
combinadas con la crianza de animales menores
(gallinas, conejos, etc.). Se espera mejorar la disponibilidad de alimentos básicos para la supervivencia del núcleo familiar y posibilitar la generación de
excedentes comercializables.
• Manejo y aprovechamiento de recursos forrajeros:
se promueven acciones como el establecimiento
de sistemas silvopastoriles como una alternativa de
producción, que integran las actividades forestales
y ganaderas; y modificar el manejo de las pasturas,
conservando los excedentes para utilizarlos en los
períodos críticos mediante reservas forrajeras.
• Implementación de técnicas de manejo de suelo
mediante el trazado de curvas de nivel, y/o la incorporación y manejo de cultivos de coberturas y
abonos verdes: contribuirá a disminuir el proceso
de erosión de los suelos destinados a la producción familiar, causada por el exceso de agua, mejorando la captación y disponibilidad de agua en el
perfil del suelo.

Proyecto del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas

ños productores, con subsidio parcial de la prima:
Este seguro podría cubrir los eventos climáticos de
mayor perjuicio como son las sequías y los excesos
hídricos. Se propone que la suma asegurada sea el
costo total de inversión de los cultivos realizados
anualmente, para al menos recuperar los gastos incurridos en la realización de los cultivos.

�pag. 82

• Adaptación a los extremos térmicos, mediante la
utilización de estructuras de protección de cultivos: se utilizarán fundamentalmente macro túneles
para la protección de los diversos cultivos hortícolas y florícolas, se adoptará el uso de invernaderos
como protección de heladas tardías y tempranas y
cambios de temperatura desfavorables, y, se construirán estructuras para el desarrollo del cultivo de
hortalizas bajo media sombra, como protección
ante el calor en exceso.
• Incorporación de equipamiento y acondicionamiento de instalaciones: es posible mejorar el manejo general del rodeo que impacta directamente
en las condiciones de salud y bienestar animal y
evitar la mortandad de animales a través de la incorporación de infraestructura productiva para ganado menor, adaptable a la zona, como corrales,
cercos, techos.
2. FORTALECIMIENTO DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN, MONITOREO Y GESTIÓN DE LA
INFORMACIÓN CLIMÁTICA
Busca apoyar los procesos de fortalecimiento de
los sistemas de información regional y local, incluyendo los sistemas de alerta, contribuyendo al
mismo tiempo a mejorar los sistemas de monitoreo nacionales. Sus actividades se nuclean en los
siguientes subcomponentes.
INTEGRACIÓN Y AMPLIACIÓN DE REDES AGROHIDRO-METEOROLÓGICAS DE LA REGIÓN.
El proyecto propone en este componente la densificación de la red de captura, la toma de más cantidad de variables en algunas estaciones, el fortalecimiento y la integración de las redes de captura

de diferentes organismos y la disponibilidad de sistemas de consulta y acceso a los datos de la región
del proyecto de adaptación.
Actividades:
• Desarrollo, armado, instalación, ajuste y control de
15 estaciones meteorológicas automáticas: permitirán incrementar los puntos de observación y captura de datos de toda la red troncal del INTA
• Transformación de 10 estaciones automáticas
simples a estaciones de medición completa
• Integración de Redes: implica diversos arreglos
institucionales integrando los datos en un sistema
gestor de información agro meteorológica de amplias prestaciones y accesible vía web, para facilitar
la consulta pública y la toma de decisiones de los
actores y destinatarios del proyecto.
• Fortalecimiento de los Sistemas Informáticos de
nodos locales
• Interoperabilidad, estándares y calidad de datos,
unificación de de Bases de datos, sistema de consulta, Interfaces Web.
ESTABLECIMIENTO DE UN SISTEMA DE ALERTA
TEMPRANA PARA LA EVALUACIÓN Y EL MANEJO DE RIEGOS CLIMÁTICOS, INCLUYENDO
EVENTOS EXTREMOS.
Busca mejorar las capacidades locales y regionales de generación de sistemas de seguimiento respecto de la disponibilidad de agua y variabilidad
climática donde sostener el manejo de recursos de
manera sustentable en respaldo de los procesos
de desarrollo y adopción de medidas adaptativas
de parte de los productores.
La Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) del Mi-

�Actividades:
• Recopilación, integración y análisis de las bases
de datos y cartografía georeferenciada.
• Ensayos en parcelas demostrativas.
• Mapas de riesgo
Un elemento clave en la toma de decisiones que
permitirá manejar riesgos climáticos frente a eventos extremos es la instalación de un Sistema de
Alerta Temprana (SAT), que prevén ciertas actividades:
• Sistema de monitoreo de la humedad en el suelo
• Análisis de escenarios de Cambio Climático y tendencias climáticas y su impacto sobre los cultivos
• Componente de alarma hidrológica integrado al
SAT: permitirá a los productores conocer en forma
directa en qué medida su campo podría ser afectado por el agua, según el escenario hidrológico
elegido de acuerdo al pronóstico estacional
• Componente de alarma climática integrado al
SAT: esta información climática es de mucha importancia para la toma de decisiones sobre fechas
de siembra, variedad y ciclo o cultivo a seleccionar
en cada campaña, así como para la previsión de
riesgos y vulnerabilidades estacionales en cada territorio.
• Plataforma Web Integrada: se fortalecerán las ca-

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

pacidades locales mediante la provisión de equipamiento y conexión a internet para las comunidades
locales y entidades de gobierno, a fin de facilitar el
acceso al SAT.
3. GENERACIÓN DE LAS CAPACIDADES LOCALES Y REGIONALES
Se centra en la difusión a funcionarios de los gobiernos nacional, provinciales, y locales, como así
también los productores sobre la temática del
cambio climático y la variabilidad, y en particular
sobre los avances, resultados, lecciones aprendidas
y buenas prácticas derivadas de la implementación
del proyecto. Incluye el desarrollo de programas de
capacitación que incluyan talleres y seminarios y la
generación de material didáctico, para la difusión y
capacitación en la temática y las medidas de adaptación implementadas.
Estos talleres se centrarán en ejes:
• Concientización y sensibilización sobre la necesidad de inclusión en las prácticas cotidianas de
la temática de las variabilidades climáticas y sus
efectos.
• Enfoque de derechos en las políticas públicas:
perspectiva de género y trabajo con pueblos originarios.
• Introducción a la gestión de riesgo.
• Uso de información climática para la gestión de
riesgo.
• Comprensión del seguro u otro instrumento que
se implementará.
• Implementación de mejoras en la eficiencia de
uso, captación, cosecha y almacenamiento de
agua en las áreas de intervención.

Proyecto del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas

nisterio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) actualmente genera para la región Pampeana
una serie de indicadores agro-meteorológicos dirigidos a la toma de decisiones de parte de productores, compañías aseguradoras y el sector público.
En la provincia de Chaco la ORA desarrolla un Seguimiento de Reservas de Agua en Suelo (balance
hídrico) que puede usarse y adaptarse en las otras
provincias del proyecto

�pag. 84

• Prácticas de optimización del manejo productivo agrícola, ganadero y forestal en cada una de las
áreas de intervención.
• Instalación y mantenimiento de las estaciones automáticas.
• Uso del SAT.
• Difusión de información generada por el SAT.
• Fortalecimiento de las capacidades de las unidades nacionales de INTA y MAGyP.
• Difusión de Lecciones Aprendidas.

C.
POBLACIÓN OBJETIVO
Comprende pequeños productores, tanto hombres como mujeres, con cierta dotación de recursos productivos y capacidad de gestión empresarial, que soporten múltiples limitaciones pero con
condiciones objetivas tales que les permita formar
parte de un proceso de incorporación tecnológica
y diversificación.
Los requisitos de elegibilidad de los beneficiarios
son los siguientes:
• Que vivan en áreas rurales donde el proyecto se
implemente.
• Trabajo directo predial por parte del beneficiario
con mano de obra predominantemente familiar.
• Trabajo con una unidad productiva de una superficie máxima total de 25 ha o menos.
• La mayor parte del ingreso familiar debe provenir
de la unidad de explotación.
• Mantener una estructura productiva claramente
orientada a fines comerciales que puede convivir
con producción para autoconsumo, siempre que
este último aporte en menor medida al ingreso familiar.

D.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN
A Nivel Nacional: UCAR, como Entidad Nacional
de Implementación, acreditada por el Fondo de
Adaptación.
A Nivel Provincial: las provincias de Chaco, Santa
Fe, Corrientes y Santiago del Estero
Unidad Técnica de Implementación: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, a través del
Instituto del Clima y del Agua, Oficina de Riesgo
Agropecuario (ORA) del MAGyP, La Dirección de
Cambio Climático (DCC) de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. La Subsecretaría
de Agricultura Familiar.
Organizaciones de la agricultura familiar existentes
bajo diferentes formas y con diferentes grados de
formalización, desde grupos con empresas asociativas para la compra de insumos, hasta redes
asociativas complejas como el Foro Nacional de
Agricultura Familiar (FoNAF), formado por organizaciones de la agricultura familiar y pueblos originarios en reuniones provinciales.

�Proyecto del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas

Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

��PROGRAMAS
DE APOYO
A CADENAS
ESPECÍFICAS

�pag. 88

�Las cadenas productivas son sistemas que agrupan a los actores económicos interrelacionados
por el mercado con participación articulada en actividades que generan valor, alrededor de un bien
o servicio.
En la Argentina, algunas cadenas productivas de la
agricultura no pampeana han logrado trascender a
los esquemas tradicionales, vinculados a los mercados locales y lograron integrarse en sectores de
alta competitividad interna y externa. Su desarrollo,
a diferencia del sector pampeano, incluye el uso intensivo de mano de obra. Teniendo en cuenta ello,
en la UCAR se llevan adelante políticas que apuntan a dar un mayor impulso a aquellas cadenas más
consolidadas y a incentivar a las que se encuentran
en etapas más incipientes de su desarrollo.
La importancia de la industria azucarera en la economía argentina ha ido creciendo en los últimos
años, favorecida por el aumento del precio del azúcar en los mercados internacionales, la expansión
del área cultivada, y el incremento de la productividad del sector. Para emprender acciones que den
respuesta a los problemas prioritarios del sector
azucarero desde la UCAR se ejecuta el Programa
PROICSA.
La cadena foresto industrial comprende las actividades de explotación del monte y su primera
transformación, y la industrialización de la madera.
En el primer grupo se incluye la actividad de los
aserraderos, la producción de muebles y aberturas,
de pisos y parquet y de materiales utilizados en
la construcción. Entre los segundos se incluyen la
producción de taninos y carbón. En Argentina, la
producción de madera y sus manufacturas es muy

dispersa geográficamente, por lo que tiene impacto en las economías de una cantidad importante
de provincias. La UCAR tiene activas tres iniciativas
de apoyo al sector, financiadas por el BID y el BIRF,
y por una donación del GEF.
En otro orden, la Argentina debe superar los desafíos del sector pesquero abordándolos, por un
lado, con la consolidación del régimen de gestión
de la pesca marítima y, por del otro, con el fomento de la producción acuícola como alternativa para
la seguridad alimentaria y el mantenimiento de la
contribución del sector a la economía nacional. El
Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable, financiado por el BID, se integra a una estrategia nacional en este sentido.

Programas de apoyo a cadenas específicas

PROGRAMAS DE APOYO A
CADENAS ESPECÍFICAS

�pag. 90

�Contribuir al desarrollo pesquero y acuícola sustentable del país, a través del
fortalecimiento de la capacidad del sector público para generar información
de calidad que asegure una explotación sustentable de sus recursos
pesqueros; y de la mejora en la capacidad y competitividad del subsector
acuícola, a partir del apoyo a la producción y el desarrollo sustentable de la
cadena de valor.

Aspectos más relevantes

Total

Fortalecimiento del Instituto Nacional de
Investigación y Desarrollo Pesquero INIDEP

USD 55 millones

embarcaciones

para

Aumento de las capacidades de la Dirección de Acuicultura
Desarrollo sustentable de la cadena
acuícola en el NEA
Asistencia técnica a productores
Plan de Desarrollo Comercial de los
productos acuícolas
Fortalecimiento de los canales comerciales y diseño e implementación de estrategias e instrumentos de promoción de
productos acuícolas

Subejecutor
Instituto Nacional de Investigación y
Desarrollo Pesquero - INIDEP

Fondos
BID
USD 35 millones
Financiamiento externo
USD 20 millones
Aporte local

Extensión temporal
4 años
Vigencia
2019
Alcance
Nacional

Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable

Adquisición de
investigación

Programas de apoyo a cadenas específicas

Objetivo

���pag. 94

�El Programa tiene como objetivo general contribuir
al desarrollo pesquero y acuícola sustentable en la
Argentina. Los objetivos específicos del Programa
son mejorar las capacidades de investigación, planificación, administración, control y fiscalización de
la gestión de los recursos pesqueros marítimos con
enfoque ecosistémico, y apoyar el desarrollo de la
acuicultura.

B.
COMPONENTES
1. MEJORA EN LA CAPACIDAD DE GESTIÓN DE
LOS RECURSOS PESQUEROS MARÍTIMOS CON
ENFOQUE ECOSISTÉMICO

Programas de apoyo a cadenas específicas

ques de investigación oceanográfica pesquera); ii)
Ampliación de la capacidad de investigación y de
colaboración científica con las provincias del litoral
marítimo (Subsedes del INIDEP); iii) Readecuación
de la sede central del INIDEP; iv) implementación
del Programa interno de capacitación para la evaluación de recursos pesqueros.
1.2 FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA DE ADMINISTRACIÓN, PLANIFICACIÓN, CONTROL Y FISCALIZACIÓN
El subcomponente tiene como finalidad modernizar
el Sistema Integral de Información Pesquera (SIIP),
fortalecer a la Dirección de Control y Fiscalización a
través de la implementación del Sistema Integrado
de Control (SIC) y consolidar el proceso de planificación de pesquerías específicas
2. APOYO AL DESARROLLO DE LA ACUICULTURA

El objetivo del componente es contribuir al mejoramiento de la capacidad de investigación aplicada de los recursos pesqueros, así como fortalecer
el sistema de administración, planificación, control y
fiscalización del recurso pesquero. De esta forma, se
espera coadyuvar en la continuación del proceso de
planificación para un ordenamiento del sector pesquero en el mediano plazo. Para ello el componente
se desarrolla a través de dos Subcomponentes:

El componente tiene como objetivo contribuir con
el desarrollo del subsector acuícola a través de la
investigación aplicada, la transferencia de recursos
para la adopción de tecnologías y el desarrollo de
capacidades institucionales para la coordinación
con los distintos actores involucrados en pos del
diseño de políticas de mediano y largo plazo que
permitan consolidar la actividad en el país. El componente se desarrollará a través de tres subcomponentes:

1.1 INVESTIGACIÓN PARA LA GESTIÓN PESQUERA
CON ENFOQUE ECOSISTÉMICO.
Busca fortalecer y ampliar las capacidades de investigación del Instituto Nacional de Investigación y
Desarrollo Pesquero (INIDEP). Para ello se realizarán
las siguientes acciones prioritarias: i) Investigación
oceanográfica pesquera (adquisición de dos bu-

2.1 CONSOLIDACIÓN DE UNA ESTRATEGIA FEDERAL PARA EL DESARROLLO DEL SUBSECTOR
ACUÍCOLA
Se financia la realización de mesas de participación a nivel provincial y la realización de estudios
de zonificación en 11 provincias (Salta, Jujuy, San-

Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable

A.
OBJETIVOS

�pag. 96

tiago del Estero, La Rioja, Buenos Aires continental,
La Pampa, Misiones, San Luis, Córdoba, Mendoza,
San Juan) a fin de disponer de información sobre
aptitudes y condiciones de la capacidad sectorial
pública y privada para la mejora de la producción y
productividad acuícola.
2.2 INVESTIGACIÓN APLICADA EN ACUICULTURA
Se financia la construcción y puesta en marcha de
tres Centros de Investigación (CENIDMAR en Mar
del Plata, CENADEM en Rio Negro y Centro Piloto Piscícola de Diamante en Entre Ríos); la ampliación y equipamiento de un Centro de Investigación
(CENADAC en Corrientes); la creación de un Centro de Expedición Móvil para el procesamiento de
moluscos bivalvos en Chubut; el análisis de las condiciones de producción de moluscos bivalvos y salmónidos en Canal del Beagle, Tierra del Fuego; y acciones de capacitación en acuicultura continental
y marina a técnicos, investigadores y productores.
2.3 APOYO A LA CADENA DE VALOR ACUÍCOLA
EN MISIONES
Se financia la realización de un Censo Económico
de Productores Acuícolas; la generación y difusión
de información, mediante estudios específicos sobre la estructura de costos de producción y precios
de referencia; la transferencia de tecnología, asistencia técnica y capacitación (fortalecimiento de la
Tecnicatura Superior en Piscicultura en la Escuela
de la Familia Agrícola de Caraguatay); el desarrollo
de un Programa de Becas de formación en acuicultura a todos los productores acuícolas de la provincia; y el fortalecimiento de la Estación de Piscicultura e Hidrobiología de Candelaria.
Adicionalmente, se realizan acciones para la consolidación de la oferta a través de organizaciones

a partir de pruebas piloto de pequeñas inversiones
en infraestructura y equipamiento logístico, a fin de
resolver aspectos críticos de la cadena de valor del
Pacú.

C.
POBLACIÓN OBJETIVO
Son beneficiarios del Programa el Consejo Federal
Pesquero (realización de mesas provinciales); las
autoridades pesqueras de las provincias de Chubut,
Santa Cruz y Tierra del Fuego (subsedes INIDEP);
170 inspectores de la Dirección de Control y Fiscalización (Subsecretaría de Pesca y Acuicultura,
MAGyP); 340 trabajadores del INIDEP; 220 técnicos
y productores dedicados a acuicultura marítima y
de agua dulce; pescadores artesanales extractores
y pequeños productores de moluscos bivalvos de
Chubut (Centro de Expedición Móvil para el procesamiento de moluscos bivalvos); las provincias de
Buenos Aires, Río Negro, Entre Ríos y Corrientes
(construcción y fortalecimiento de centros de investigación); y 2.000 acuicultores de Misiones.

D.
ORGANIZACIÓN PARA LA EJECUCIÓN
A Nivel Nacional: La UCAR es la Unidad Ejecutora
del Programa y el INIDEP actúa como subejecutor
del Programa, a cargo de la ejecución del Componente 1 y la implementación de la Estación del CENIDMAR, prevista en el Componente 2, Subcomponente 2.2.

�Programa de Desarrollo Pesquero y Acuícola Sustentable

Programas de apoyo a cadenas específicas

�pag. 98

Objetivos

Total

Promover la competitividad del sector azucarero
del noroeste argentino, a
través de una estrategia de
transformación y diversificación productiva

USD 140 millones
7,2%
21,4%

71,4%

Alcance
El programa tiene
5 componentes
1

Construcción de nuevas destilerías y/o
ampliación de las existentes para la
producción de alcohol anhidro (bioetanol).

2

Tratamiento de efluentes y otros residuos,
en el marco de gestiones ambientales.

3

Ampliación y/o mejoramiento de la capacidad de molienda y/o fabricación de
azúcar.

4
5

Instalación de nuevos sistemas de riego
presurizado para aumentar la productividad de las plantaciones de caña de
azúcar.
Fortalecimiento de la estructura productiva y comercial de los pequeños productores de caña de azúcar.

Más integración de las cadenas de valor

Fondos
CAF 7790-7792
USD 100 millones
Financiamiento externo
USD 30 millones
Sector privado
USD 10 millones
Aporte Nacional

Vigencia
Abril 2016

�Componentes de 1 a 4

Componente 5

Empresas o grupos económicos que
desarrollen su actividad sucro alcoholera en
el NOA: Tucumán, Salta y Jujuy.

Productores de caña de azúcar de menos de 50 ha.
Organizaciones de productores cañeros (cooperativas
cañeras y consorcios de cooperación)

Componente 1 a 4

Componente 5

Tipo

Préstamo

% cobertura

75%

Montos máximos (US$)
Para la totalidad de proyectos presentados en
todas las convocatorias: U$S 10.000.000 por
empresa
U$S 20.000.000 x grupo económico

ANR

Programa para incrementar la competitividad del sector azucarero del NOA

Componente

Programas de apoyo a cadenas específicas

Beneficiarios

���pag. 102

�B.
COMPONENTES

El objetivo general del Programa es promover la
competitividad de la industria azucarera del noroeste argentino, a través de una estrategia de
transformación y diversificación productiva, fundamentada en la creación de incentivos a la producción de bioetanol en un marco de sostenibilidad
ambiental y social, y en el apoyo a los pequeños
productores de caña de azúcar.

El Programa se desarrolla bajo una estructura de
seis componentes: cuatro específicamente dirigidos a empresas del sector azucarero, uno a los pequeños productores cañeros y otro dedicado a la
gerencia del Programa.
Los componentes 1 a 3 serán implementados con
préstamos a empresas o grupos económicos que
desarrollen su actividad sucro-alcoholera en la Región Noroeste (NOA) del territorio argentino, Tucumán, Salta y Jujuy. El componente 4 será implementado bajo la misma modalidad destinándose
los préstamos a proyectos de empresas azucareras
y/o cañeras, cañeros o grupos económicos que
desarrollen su actividad en las mencionadas provincias.
El financiamiento por proyecto cubrirá como máximo, 75% de su costo total.

• Impulsar la política de transformación de la matriz
energética del país, a través de un conjunto de inversiones e incentivos para incrementar la producción integrada de azúcar y bioetanol.
• Promover, mediante créditos, la ejecución de proyectos de inversión destinados a la construcción,
expansión o rehabilitación de la infraestructura necesaria para el incremento de la productividad y
competitividad de la industria azucarera, incluyendo maquinaria y equipos y sistemas tecnificados
de riego y drenaje.
• Implementar estrategias de protección del medio
ambiente, en particular dirigidas al manejo y mitigación de los riesgos ambientales asociados a la
producción de azúcar y biocombustibles, mediante la financiación de proyectos de inversión para el
tratamiento de vinazas y otros residuos y efluentes
derivados de la actividad sucro–alcoholera
• Desarrollar e implementar una estrategia de apoyo y asistencia técnica a los pequeños productores
de caña de azúcar, para mejorar su capacidad de
gestión, incrementar su productividad, y alcanzar
una mayor integración a las cadenas de valor.

1. CONSTRUCCION DE NUEVAS DESTILERIAS
O AMPLIACION DE LAS EXISTENTES PARA LA
PRODUCCION DE BIOETANOL
El objetivo del componente es la construcción de
obras civiles e instalaciones, adquisición de equipos para instalar, mejorar y/o ampliar las capacidades de las empresas del sector azucarero para
la producción y deshidratación de bioetanol. Los
proyectos encuadrados en este componente deben incorporar el tratamiento de los efluentes a ser
generados que podrán ser financiados con recursos del programa.

Programa para incrementar la competitividad del sector azucarero del NOA

Los objetivos específicos del Programa son:

Programas de apoyo a cadenas específicas

A.
OBJETIVOS

�pag. 104

Financiamiento para producción de etanol
Los montos máximos rigen por empresa o grupo
económico para la totalidad de los proyectos presentados tanto para los componentes 1 a 3 como
en la correspondiente al componente 4.
Tipo: Crédito
Cobertura: 75% del monto total del proyecto. El 25%
restante corresponderá al aporte de la empresa.
Montos máximos: hasta la suma equivalente en pesos de U$S 10.000.000 por empresa y
U$S20.000.000 por grupo económico. Para proyectos destinados a la producción de etanol con
tratamiento de efluentes, el cupo por empresa
ascenderá hasta la suma equivalente en pesos de
U$S 15.000.000, siendo el incremental del ítem anterior destinado exclusivamente al componente 2.
Plazo de gracia: para el capital, hasta 24 meses
desde la fecha del primer desembolso. Para los intereses no existe este plazo.
Tasa de interés: para los primeros 24 meses será
fija y para el resto del plazo variable. No podrá ser
mayor al 20% anual.
Plazo de ejecución: 24 meses desde la fecha del
primer desembolso.
Proyectos No elegibles: Proyectos de cogeneración de energía eléctrica, adquisición de terrenos
y/o inmuebles o proyectos con impactos ambientales y/o sociales negativos, en los términos que se
describen en el apartado específico.
2. TRATAMIENTOS DE EFLUENTES Y OTRAS
GESTIONES AMBIENTALES
El objetivo del componente es financiar proyectos
que tengan como fin disminuir los impactos ambientales negativos a través del manejo adecua-

do de los efluentes industriales. Se financiará la
construcción y/o ampliación de plantas que traten
efluentes provenientes de la actividad industrial,
equipos para tratamientos primario, secundario y
terciario de efluentes e inversiones en tecnologías
para la producción de biogás a partir de la vinaza.
Para estos proyectos el financiamiento total asciende al equivalente en pesos de US$25 millones,
con el fin de estimular este tipo de planes.
Financiamiento para tratamiento de efluentes
Los montos máximos rigen por empresa o grupo
económico para la totalidad de los proyectos presentados tanto para los componentes 1 a 3 como
en la correspondiente al componente 4.
Tipo: Crédito
Cobertura: 75% del monto total del proyecto. El 25%
restante corresponderá al aporte de la empresa.
Montos máximos: hasta la suma equivalente en pesos de U$S 10.000.000 por empresa y
U$S20.000.000 por grupo económico. Para proyectos destinados a la producción de etanol con
tratamiento de efluentes, el cupo por empresa
ascenderá hasta la suma equivalente en pesos de
U$S 15.000.000, siendo el incremental del ítem anterior destinado exclusivamente al componente 2.
Plazo de gracia: para el capital, hasta 24 meses
desde la fecha del primer desembolso. Para los intereses no existe este plazo.
Tasa de interés: para los primeros 24 meses será
fija y para el resto del plazo variable. No podrá ser
mayor al 18% anual.
Plazo de ejecución: 24 meses desde la fecha del
primer desembolso.
Proyectos No elegibles: Proyectos de cogeneración de energía eléctrica, adquisición de terrenos

�3. AMPLIACIÓN Y/O MEJORAS EN LA MOLIENDA
Y EN LA FABRICACIÓN DE AZÚCAR
El objetivo del componente es otorgar préstamos
para mejorar la infraestructura y los equipos existentes de molienda y de fabricación de azúcar y las
mejoras en los procesos que apunten a lograr un
aumento en la eficiencia.
Financiamiento de mejoras de la infraestructura y
los equipos para fabricación de azúcar
Los montos máximos rigen por empresa o grupo
económico para la totalidad de los proyectos presentados tanto para los componentes 1 a 3 como
en la correspondiente al componente 4.
Tipo: Crédito
Cobertura: 75% del monto total del proyecto. El 25%
restante corresponderá al aporte de la empresa.
Montos máximos: hasta la suma equivalente en pesos de U$S 10.000.000 por empresa y
U$S20.000.000 por grupo económico. Para proyectos destinados a la producción de etanol con
tratamiento de efluentes, el cupo por empresa
ascenderá hasta la suma equivalente en pesos de
U$S 15.000.000, siendo el incremental del ítem anterior destinado exclusivamente al componente 2.
Plazo de gracia: para el capital, hasta 24 meses
desde la fecha del primer desembolso. Para los intereses no existe este plazo.
Tasa de interés: para los primeros 24 meses será
fija y para el resto del plazo variable. No podrá ser
mayor al 20% anual.

Programas de apoyo a cadenas específicas

Plazo de ejecución: 24 meses desde la fecha del
primer desembolso.
Proyectos No elegibles: Proyectos de cogeneración de energía eléctrica, adquisición de terrenos
y/o inmuebles o proyectos con impactos ambientales y/o sociales negativos, en los términos que se
describen en el apartado específico.
4. INSTALACIONES DE NUEVOS SISTEMAS DE
RIEGO PRESURIZADO PARA AUMENTAR LA
PRODUCTIVIDAD DE LAS PLANTACIONES DE
CAÑA DE AZÚCAR
El objetivo del componente es promover la incorporación de tecnologías de riego para incrementar la productividad del cultivo de caña de azúcar,
y mejorar la eficiencia en la utilización del recurso
agua en las plantaciones de caña, a través de la
construcción de instalaciones y la adquisición de
equipamiento para riego presurizado.
Financiamiento para sistemas de riego
Los montos máximos rigen por empresa o grupo
económico para la totalidad de los proyectos presentados en el marco del PROICSA para todas las
convocatorias (tanto para los componentes 1 a 3
como en la correspondiente al componente 4).
Tipo: Crédito
Cobertura: 75% del monto total del proyecto. El 25%
restante corresponderá al aporte de la empresa.
Montos máximos: Hasta la suma equivalente en
pesos de US$ 10 mill. por empresa y hasta la suma
equivalente en pesos de US$ 20 mill. por grupo
económico. Para proyectos destinados a la producción de etanol con tratamiento de efluentes,
el cupo de financiamiento por empresa ascenderá

Programa para incrementar la competitividad del sector azucarero del NOA

y/o inmuebles o proyectos con impactos ambientales y/o sociales negativos, en los términos que se
describen en el apartado específico.

�pag. 106

hasta la suma equivalente en pesos de US$ 15 mill.
El incremental, con respecto al ítem anterior, deberá ser destinado exclusivamente al financiamiento
del Componente 2.
Plazo de gracia: Hasta 12 meses desde la fecha del
primer desembolso. No existirá periodo de gracia
para el pago de intereses
Tasa de interés: para los primeros 24 meses será
fija y para el resto del plazo variable. No podrá ser
mayor al 20% anual.
Plazo de ejecución: La fecha de finalización del crédito no podrá superar el 31 de diciembre de 2020.
5.sFORTALECIMIENTO DE LA ESTRUCTURA
PRODUCTIVA Y COMERCIAL DE LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES DE CAÑA DE AZÚCAR
El objetivo de este componente es fortalecer la
capacidad de gestión, la productividad y la organización de los pequeños productores de caña de
la provincia de Tucumán, mediante la ejecución de
programas de capacitación y asistencia técnica y el
desarrollo de mecanismos financieros que faciliten
a sus organizaciones (cooperativas y consorcios de
cooperación), el mejoramiento de su infraestructura productiva y de servicios.
El Programa busca, a través de diversas acciones:
• Mejorar los ingresos de los pequeños productores
cañeros de Tucumán e incentivar su arraigo.
• Mejorar los rendimientos de la caña de azúcar (t/ha).
• Fortalecer las capacidades de los productores y
sus familias.
• Fortalecer a cooperativas y asociaciones de productores para fines comerciales y productivos.
• Mejorar sus posibilidades de gestión y de comer-

cialización de sus productos.
Los beneficios a los que pueden acceder los productores incorporados al programa son:
• Asistencia técnica in-situ a grupos de productores, a través de la organización de actividades conjuntas (técnico y beneficiarios) para el mejoramiento de la gestión del cultivo en todas sus etapas.
• Estudios de suelos personalizados con recomendaciones técnicas para su tratamiento, y análisis de
pre zafra y estudios de RSD, que les permitan optimizar el manejo agronómico que realizan de sus
cañaverales.
• Capacitaciones abiertas organizadas en diversas
localidades de la provincia, sobre temas vinculados
a la producción de caña: plantación, semilla de alta
calidad, fertilización, manejo de malezas, cosecha
eficiente, etc.
• En el caso de que sean productores cooperativizados o con un cierto nivel de asociación formal,
podrán acceder a la distribución de caña semilla
de alta calidad genética a través de la estrategia
de implantación de lotes semilleros de la Estación
Experimental Agroindustrial Obispo Colombres
(EEAOC).
• Asesoramiento legal para la regularización dominial para aquellos productores que lo soliciten.
• De la misma manera, el Programa brinda a las organizaciones de productores (cooperativas y consorcios) que accedan a recibir asistencia del Programa, la posibilidad de financiar planes de acción
orientados a 3 ejes:
- Fortalecimiento Socio Organizativo
- Desarrollo de Servicios Agropecuarios
- Proyectos Especiales para la Agregación de Valor

�Financiamiento de planes de acción
Los montos financiables se definirán combinando
variables que permitan establecer los niveles de
competencia en el manejo de fondos y proyectos
de cada organización y el grado de sostenibilidad
del futuro plan de acción.
Gastos elegibles: Inversiones en bienes de capital
y gastos que tengan una directa relación con los
objetivos del Plan de Acción, tales como: asistencia técnica, gastos para capacitaciones, gastos de
difusión, gastos de reuniones, equipamiento, contratación de personal, tractores, maquinaria, herramientas, construcción de galpones y pequeñas
obras de refacción de estructuras edilicias existentes, materiales de construcción, certificaciones, etc.

C.
GESTIÓN SOCIO AMBIENTAL
Todos los proyectos de los componentes 1 a 3 deben incluir un Plan de Manejo Ambiental o un Plan
de Manejo Ambiental Reducido determinando técnica y financieramente las medidas de prevención,
mitigación o corrección de los posibles impactos
ocasionados en la ejecución del proyecto. En el
caso del componente 4 deben presentar la Ficha
Ambiental y Social. Estos documentos deberán
encuadrarse en el marco que impone la legislación
ambiental vigente, nacional, provincial y municipal.
Se contratará una firma auditora que realizará to-

Programas de apoyo a cadenas específicas

dos los muestreos y monitoreos pre-establecidos,
y confeccionará los informes de auditoría ambiental correspondientes.
La Unidad Ambiental y Social de la UCAR supervisará durante la ejecución de los proyectos los informes ambientales, el monitoreo de las variables de
interés y las auditorías ambientales.
Por otro lado, no son financiables proyectos de
disposición en suelo de vinaza sin tratamiento,
que tengan impactos ambientales negativos significativos, que requieran el uso de agroquímicos o
cualquier otra sustancia prohibida por la legislación
nacional o provincial, que impliquen un aprovechamiento no sustentable, o degradación de bosques
naturales, hábitats naturales críticos o áreas de uso
de comunidades indígenas u otros grupos humanos en situación de vulnerabilidad.

D.
DESTINATARIOS /
POBLACIÓN OBJETIVO
Los destinatarios de los componentes 1 a 3 son
empresas azucareras, ingenios o grupos económicos que desarrollen su actividad sucro-alcoholera
en las Provincias de Jujuy, Salta y Tucumán, constituidos como tales al momento de la presentación
de la solicitud y que presenten proyectos a ser implementados en esas tres Provincias.
Deben responder a Convocatorias, que se organizan a fin de que se presente información referida
a la firma y/o grupo económico, y los proyectos
de inversión que se desee financiar. Se realiza un
pre análisis en el que se evalúa la elegibilidad del
proyecto y el encuadramiento de la empresa. Si el
monto total solicitado excede al monto disponible,

Programa para incrementar la competitividad del sector azucarero del NOA

El PROICSA cuenta con oficinas en la provincia de
Tucumán (Ministerio de Desarrollo Productivo), y
trabaja conjuntamente con el INTA y la EEAOC en
la ejecución de sus acciones.

�pag. 108

se realiza una calificación, en la que los proyectos
que hayan recibido un dictamen de pre análisis positivo, serán calificados por la UCAR con el fin de
seleccionar los mejores proyectos para distribuir
los cupos para el financiamiento. Los proyectos
seleccionados deberán presentar la Parte B de la
Guía de presentación de proyectos que contiene
información sobre aspectos técnicos, financieros,
ambientales, crediticios, de capacidad de repago
y de garantías. Con el proyecto definitivo se realiza la evaluación técnica, ambiental, económicafinanciera, crediticia y de garantías. Si cumple con
los criterios definidos los proyectos podrán ser financiados por el Programa. Los proyectos que hayan superado las etapas anteriores, son elevados a
consideración del Comité PROICSA el cual emite
un dictamen aprobando o desaprobando el financiamiento. Luego se firma el contrato de préstamo.
El Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE),
entidad financiera que apoya en la instrumentación
de los créditos, realiza un anticipo para las inversiones asociadas al proyecto y los desembolsos
futuros se efectuarán contra la presentación de los
productos verificables que correspondan en cada
caso. El BICE es el responsable de realizar el cobro de los préstamos de acuerdo a lo acordado en
cada contrato de préstamo.
Para el componente 4, los destinatarios son empresas azucareras y/o cañeras o grupos económicos
y productores cañeros que desarrollen sus actividades en las Provincias de Tucumán, Salta y Jujuy,
constituidas como tales al momento de la presentación de la solicitud. Al igual que en el caso anterior, los proyectos deben ser presentados cuando
se realicen convocatorias, y deberán cumplimentar
los pasos señalados para los componentes 1 a 3,
con la excepción de que los proyectos son presen-

tados a nivel de factibilidad por lo que no corresponde presentar la Parte B.
El componente 5 está dirigido a pequeños productores de caña de menos de 50has y a sus organizaciones o cooperativas localizados en la provincia
de Tucumán, que estén interesados en recibir asistencia técnica y transferencia tecnológica con el fin
de fortalecer su estructura productiva y comercial.

E.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN
Componentes 1 a 4: UCAR y Banco de Inversión y
Comercio Exterior (BICE) apoyarán la instrumentación de los créditos, la administración de los fondos, la evaluación de los proyectos de inversión, el
análisis de riesgo crediticio y evaluación de garantías, la aprobación de los préstamos, la administración de desembolsos y cartera, y el recupero de los
préstamos.
Componente 5: UCAR y la Unidad de Coordinación Territorial, a cargo de la logística territorial de
las actividades del componente y podrá canalizar
recursos a través de la firma de convenios con organismos nacionales y provinciales idóneos y con
cooperativas y asociaciones de pequeños productores cañeros.
Otros: El INTA y la EEOC (Estación Experimental
Obispo Colombres), y diversas entidades co-ejecutoras con probada experiencia en los temas de
cultivo de caña, pequeños productores, comercialización y transferencia de tecnologías.

�Programa para incrementar la competitividad del sector azucarero del NOA

Programas de apoyo a cadenas específicas

�pag. 110

Objetivo

Total

Contribuir al manejo sustentable de las plantaciones
forestales y a la mejora de la
competitividad de las Micro,
Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) facilitando su acceso a las cadenas
productivas y los mercados

USD 74.8 millones

Aspectos más relevantes
Inventario Forestal Permanente actualizado
Programa de Verificación de la Legalidad
de la Madera Establecido
Investigación y transferencia de tecnología
a productores
Sistema Nacional de Sanidad Forestal fortalecido
Mejoramiento de viveros forestales públicos
Construcción de Centros de producción y
servicios
Aportes no Reembolsables:
Para adopción de tecnologías de producción en la provincia de Misiones
Para adopción de tecnologías mejoradas en
viveros
Para proyectos de investigación aplicada en
temas prioritarios

Fondos
BID AR-L 1067
USD 60 millones
Financiamiento externo
USD 14.8 millones
Aporte nacional y provincial
Subejecutores
Gobierno de la Provincia de Misiones
e Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA)

Alcance
Nacional

Prioridad
Regiones Norte Grande, Pampeana,
y áreas irrigadas de Cuyo y Patagonia

Vigencia
Diciembre 2018

Extensión temporal
5 años

�Programas de apoyo a cadenas específicas

Beneficiarios
Productores Forestales

Micro, pequeñas y medianas empresas
forestales y forestoindustriales.

• Productores Familiares
• Pequeños productores
• Medianos productores

Componente

Desarrollo y
Transferencia de
Tecnología

Subcomponente

Financiamiento

Tipo

% cobertura

Investigación y
Transferencia de
Tecnología

PIAs (Fondo
Concursable)

ANR

50%

Prevención y Control
de Plagas

Fortalecimiento de
infraestructura para
Sanidad Forestal

Mejoramiento de
Viveros

ANR viveros

ANR

40% del PN

180.000

Mejora de la
Competitividad de las
Cadenas Foresto
Industriales

ANR MiPyMEs

ANR

20-80% del
PN según
las líneas

80.500 en
promedio

Montos máximos (US$)

50.000

Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal

Población objetivo

���pag. 114

�El objetivo del Programa es contribuir al manejo
sustentable y la competitividad de las plantaciones forestales, aumentando la calidad de los productos, tanto en la producción primaria como en la
primera transformación, diversificando la base productiva, y mejorando el acceso a las cadenas productivas y los mercados para las micro, pequeñas y
medianas empresas forestales y forestoindustriales
(MIPyMES).
El Programa tiene alcance nacional, priorizando la
cobertura en regiones con desarrollo o potencial
forestal significativo en el país: (i) Norte Grande
(Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Santiago
del Estero, Salta, Jujuy y Tucumán); (ii) Valles irrigados (prioritariamente de Río Negro, Neuquén,
Chubut, Mendoza y San Juan); y (iii) Región Pampeana (Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires y La
Pampa).

B.
COMPONENTES
1. MEJORAMIENTO DE LA GESTIÓN
Se centra en dos aspectos principales: mejorar la
calidad, disponibilidad y acceso de los productores
e inversores a información sobre el sector forestal, y
avanzar en el proceso de certificación forestal para
que las MIPyMES forestales y foresto-industriales
alcancen un nivel de formalidad que les permita incrementar su competitividad y sostenibilidad.
Se organiza en los siguientes Subcomponentes:

Busca mejorar el acceso y la disponibilidad de información sectorial, con especial atención a las
necesidades de los Pequeños y Medianos Productores e Industrias (MIPyMES) de la primera transformación, a través de la creación de condiciones
para i) aumentar la disponibilidad de información,
ii) mejorar la accesibilidad a la información y iii)
facilitar la retroalimentación entre proveedores y
usuarios de información de las cadenas forestoindustriales del sub sector de bosques cultivados.

Programas de apoyo a cadenas específicas

INFORMACIÓN FORESTAL

Se financian actividades relacionadas con:
• Desarrollo de una Plataforma de Servicios de Información para las MIPyMES.
• Implementación de un inventario de bosques
plantados de actualización permanente.
• Puesta en marcha de una Infraestructura de Datos Espaciales.
• Mejoramiento de la base estadística existente
mediante el desarrollo de un registro de MIPyMES
foresto-Industriales, y el desarrollo de un sistema
de encuestas periódicas sectoriales para satisfacer
necesidades de información de las cadenas foresto-industriales.
• Plan de comunicación y difusión de información,
en el cual se hará énfasis en la utilización de Tecnologías de Información y Comunicaciones (TICs).
El subcomponente será ejecutado a través de la Dirección de Producción Forestal (DPF) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
CERTIFICACIÓN FORESTAL
El objetivo es contribuir a que las MIPyMES foresta-

Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal

A.
OBJETIVOS

�pag. 116

les y foresto industriales alcancen el nivel de formalidad en sus actividades específicas que les permita incrementar su competitividad y sostenibilidad.
Se financian actividades relacionadas con:
• Puesta en marcha de un programa de verificación
independiente de la “Legalidad de la Madera”.
• Articulación de las iniciativas de certificación forestal impulsadas por el INTA y la Asociación CerFoAR. (Sistema Argentino de Certificación Forestal).
• Consolidación del Sistema Argentino de Certificación Forestal (CerFoAR).
• Programa de Asistencia Técnica y Financiamiento
para la certificación.
La responsable de la gestión técnica del Programa
de Verificación Independiente de Legalidad de la
Madera es la Asociación CERFOAR. La UCAR será
la responsable del manejo financiero y de realizar
todas las adquisiciones.
2. COMPONENTE DESARROLLO Y TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA A PRODUCTORES
Está orientado a apoyar directamente el mejoramiento tecnológico de las plantaciones y los productos de la primera transformación, mediante:
• investigación y transferencia de tecnología a productores desde el INTA
• prevención y control de plagas y enfermedades.
• mejoramiento de viveros.
• mejora de la competitividad de las cadenas foresto industriales.
Sus actividades se nuclean en los siguientes subcomponentes:

Investigación y transferencia de tecnología a productores
Su objetivo es generar y diseminar la tecnología
necesaria para el incremento de plantaciones forestales con especies de alto valor en regiones de
reconocido potencial, aumentar la calidad de las
plantaciones actuales y diversificar la oferta de especies aumentando la participación de las de alto
valor en las regiones de mayor tradición forestal.
A continuación se presentan las actividades:
• Mejoramiento genético y domesticación de especies no tradicionales que produzcan madera de alta
calidad.
• Mejoramiento genético de géneros/especies tradicionales para la obtención de madera de calidad.
• Silvicultura para la obtención de madera de calidad.
• Manejo integrado de plagas y enfermedades.
• Manejo de plantaciones orientado a mejorar la
productividad y sustentabilidad de los sistemas
productivos.
• Generación de conocimientos y tecnologías para
el desarrollo de sistemas agroforestales y plantaciones mixtas con especies que producen madera
de alto valor comercial.
• Extensión y transferencia (disminuir las brechas
entre disponibilidad de conocimientos y tecnologías, con las prácticas actuales de las MIPyMES).
• Fondos concursables para promover la participación de otras instituciones de investigación en la
generación de conocimiento.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA) es la institución encargada de ejecutar las
actividades de investigación previstas en el Programa y su transferencia al sector productivo. Des-

�daños asociados de aquellas presentes, a través del
fortalecimiento del sistema nacional de sanidad forestal.

Proyectos de Investigación Aplicada

Se financiará:

Su objetivo es desarrollar conocimientos y tecnología aplicados a la producción sustentable de
madera de calidad, otras producciones asociadas
y servicios ambientales provenientes de plantaciones forestales. Se trata de fondos concursables a
los que se puede postular cuando se realizan convocatorias.
Tipo: ANR
Cobertura: hasta 50% del costo total del proyecto
Montos máximos: US$ 50.000.
Duración de los proyectos: 36 meses siempre que
finalicen antes del cierre del Programa.
Destinos: Materiales y suministros, en la mayoría
de los casos bienes fungibles durante el transcurso del proyecto; servicios técnicos y no técnicos,
incluyendo pagos de mano de obra; equipamiento
menor, de adquisición justificable por su necesidad
así como por su nivel de dedicación al proyecto;
gastos operativos; publicación en revistas científicas con referato y material de divulgación. No podrán utilizarse los fondos del Programa en obras
civiles, compra o alquiler de bienes inmuebles,
pago de impuestos o de deudas ni reparaciones
de vehículos.
Las convocatorias se publican en la página oficial
del Programa.

• Fortalecimiento de las capacidades de detección
precoz, prevención de establecimiento y manejo
de plagas y enfermedades forestales
• Fortalecimiento de la infraestructura destinada
a la identificación, cuarentena y experimentación
adaptativa de plagas, enfermedades y/o enemigos
naturales.
• El mejoramiento de la trazabilidad y sistemas de
seguimiento y evaluación para el manejo y control
de la sanidad forestal.
Para la ejecución del subcomponente se trabaja en Acuerdo de Colaboración Institucional con
SENASA. La UCAR será la responsable del manejo financiero y de realizar todas las adquisiciones
y convocatoria/s para proyectos de adecuación y
equipamiento de laboratorios vinculados a temas
de sanidad forestal, en las que no podrá participar
SENASA.

El propósito es minimizar el establecimiento de nuevas plagas y enfermedades forestales y mitigar los

Proyectos de fortalecimiento de Infraestructura
para Sanidad Forestal
Se pretende mejorar la capacidad de laboratorios
existentes de entidades públicas (excepto INTA y
SENASA) dedicadas a la identificación, cuarentena y experimentación adaptativa de plagas, enfermedades y/o enemigos naturales en bosques de
cultivo.

Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal

PREVENCIÓN Y CONTROL DE PLAGAS

Programas de apoyo a cadenas específicas

de la UCAR se realizarán la/s convocatoria/s para
proyectos de investigación aplicada, en las que no
podrá participar INTA.

�pag. 118

MEJORAMIENTO DE VIVEROS
Se trata de asegurar la disponibilidad de material
de plantación de calidad, tanto de especies forestales nativas como exóticas en las áreas de intervención del Programa.
Actividades:
• Instalación y montaje de la infraestructura física
(invernáculos, sistema de fertirriego, sistema de climatización) para 9 viveros.
• Reconversión, reparación y/o ampliación y adaptación de 2 viveros en la zona patagónica.
• Apoyo a la formación de recursos humanos, capacitaciones en servicio y realización de giras, talleres y jornadas.
• Construcción de oficinas y galpones de almacenaje.
• Construcción e instalación de laboratorios de semillas.
• Apoyo durante los primeros 2 años de producción
con parte de los gastos de funcionamiento regular.
• Apoyo al intercambio entre viveros a escala local,
regional y nacional, mediante la realización de giras,
talleres y jornadas.
• Publicación y difusión de los resultados a nivel local o regional.
• Aportes No Reembolsables (ANRs) para agilizar la
adopción de tecnologías mejoradas de producción
de plantines para los productores del sector privado.
Para la ejecución de estas actividades se establecerán Acuerdos Específicos de Colaboración con
las instituciones involucradas en la implementación
de viveros demostrativos. Las adquisiciones y contrataciones serán realizadas desde la UCAR en beneficio de las instituciones participantes.

Financiamiento para mejoramiento de Viveros
privados
El objetivo es agilizar la adopción de tecnologías
mejoradas de producción de plantines.
Destinos: equipos y maquinaria en el caso de las
MIPyMES, invernáculos y sistemas de riego, fertilización y climatización para viveros, faltantes para
complementar las operaciones actuales de la empresa seleccionada.
Tipo: ANR
Cobertura: 40% del monto total del Plan de Negocio
Montos Máximos: US$ 180.000, con un promedio
de US$ 40.000 estimando entregar 54 ANR
MEJORA DE LA COMPETITIVIDAD DE LAS CADENAS FORESTO INDUSTRIALES
Busca mejorar el acceso a tecnologías de producción y capacitación por parte de las MIPyMES para
facilitar su vinculación a cadenas de valor, promover la incorporación de nuevos productos con mayor valor agregado y aumentar su competitividad.
Se trata de MIPYMES forestales y de la primera transformación mecánica de la madera: Norte
Grande (Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa,
Santiago del Estero, Salta, Jujuy y Tucumán); Valles
irrigados de las regiones patagónica y cuyana (Río
Negro, Neuquén, Chubut, Mendoza y San Juan) y
Región Pampeana (Córdoba, Entre Ríos, Buenos
Aires y La Pampa).
Se financiarán actividades:
• La construcción o ampliación y puesta en operación de centros de 10 centros de capacitación y
transferencia de tecnología y/o producción y servi-

�Financiamiento para Mejora de Competitividad
Tipo: ANR
Destinatarios: cooperativas, asociaciones de productores y otras formas asociativas conformadas
por un número representativo de los entramados
productivos que forman eslabones en la cadena
del valor.
Destinos: tecnologías para líneas de aserradero, de
alimentación automática y/o líneas de debobinado,
calderas, secaderos y moldureras. Se pueden acumular ANRs en un mismo proyecto en diferentes
etapas de la transformación que signifiquen incorporación de valor agregado.
Cobertura: entre un 40% y 80% del costo del plan
de negocios.
Montos Máximos: se espera financiar ANRs por un
total de US$ 3.829.000.
ANR EN LA PROVINCIA DE MISIONES
Se financiarán proyectos de pequeños productores forestales para mejorar esquemas productivos
sustentables, buscando disminuir la protección sobre áreas protegidas. Se podrán financiar bienes

Programas de apoyo a cadenas específicas

menores, insumos y asistencia técnica.
Para a acceder al financiamiento también será requisito obligatorio la presentación de un Plan de
Negocios que justifique la inversión.
Se podrán financiar bienes menores, insumos,
gastos operativos y asistencia técnica. También
se aceptarán compras de bienes de uso común
en base a un proyecto aprobado por la UEP y la
UCAR.
Se estima financiar ANRs por un total de US$
3.783.500.

C.
POBLACIÓN OBJETIVO
El Programa dirige sus intervenciones hacia las micro, pequeñas y medianas empresas forestales y
foresto industriales (los productores forestales individuales se consideran microempresa), para que
puedan beneficiarse de las políticas de incentivos;
de las condiciones ecológicas excepcionales que
el país posee y de las condiciones de demanda a
nivel mundial, alcanzando niveles de competitividad y sustentabilidad a nivel local, mejorando su
capacidad de negociación, coexistencia y complementación con los grandes actores de capitales
nacionales e internacionales.
Los productores forestales primarios puede caracterizarse como:
• Productores familiares: el grupo familiar es el responsable de las tareas de cosecha, trozado y comercialización. El sistema de salarios no obedece
a una escala legalmente establecida, sino a pactos
domésticos del momento y no hay aportes previ-

Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal

cios en las provincias o regiones: Misiones, Buenos
Aires, Santiago del Estero, NOA, Entre Ríos, Mendoza, Río Negro y Corrientes.
• Aportes No Reembolsables para la adopción de
tecnologías de producción.
Para la ejecución de estas actividades se establecerán Acuerdos Específicos de Colaboración con
las Provincias, Universidades y otras instituciones
públicas, publico privadas o privadas sin fines de
lucro. Las adquisiciones y contrataciones serán
realizadas desde la UCAR.

�pag. 120

sionales de ningún tipo. La comercialización es local, generalmente destinada a pequeñas carpinterías o aserraderos.
• Pequeños productores: ocasionalmente ocupan
mano de obra externa. Estas personas generalmente ya desarrollan otros trabajos en la unidad
de gestión, como puede ser el cuidado del ganado y actividades agrícolas. El personal contratado
cobra por jornales, y generalmente no hay aportes
previsionales para los empleados. Poseen limitados
niveles de capacitación para el desempeño de sus
actividades.
• Medianos productores: Las actividades son desempeñadas principalmente por mano de obra
contratada, sin embargo los niveles de gestión son
ocupados por los titulares de la empresa. La mano
de obra contratada cobra jornales oficiales. Algunos empleados reciben aportes patronales y a su
vez están cubiertos por seguros contra accidentes
de trabajo. La comercialización es local, provincial
y/o nacional.
Clasificación según ventas totales expresadas en
Pesos
Tamaño Agropecuario
Micro Empresa
Pequeña Empresa
Mediana Empresa

Industria y Minería
610.000 1.800.000
4.100.000 10.300.000
24.100.000 82.200.000

D.
GESTIÓN SOCIO AMBIENTAL
La perspectiva ambiental ha sido incorporada integralmente, a través de su inclusión en el diseño
de actividades de certificación forestal, fortaleci-

miento de capacidades institucionales en ciencia
y tecnología para un mejor aprovechamiento de
los recursos forestales, desarrollo de procesos de
aprovechamiento de los residuos y mejoramiento
genético y desarrollo de viveros forestales. Se prevé fomentar la incorporación de sistemas de manejo sustentable de recursos abordando de esta
forma los procesos tendientes a la disminución de
vulnerabilidad al cambio climático. Estas características dotan al Programa de un alto potencial
para generar impactos ambientales y de adaptación al cambio climático sumamente positivos.
La Unidad Ambiental y Social de la UCAR tiene
competencias en la evaluación y seguimiento ambiental y social de los siguientes Subcomponentes
del proyecto: Mejoramiento de Viveros, Mejora de
la Competitividad de las cadenas foresto-industriales, Investigación y transferencia de tecnología a
productores (en lo relativo a Fondos concursables)
y, Prevención y Control de plagas y enfermedades
(en lo relativo a readecuación y equipamiento de
laboratorios).
Estos proyectos serán clasificados como A cuando
no resulten elegibles según los criterios del Programa, como B cuando los impactos esperados
ameriten la realización de un Informe de Impacto
Ambiental y Social (IIA) y el correspondiente Plan
de Manejo para la prevención y/o mitigación, monitoreo y evaluación de los impactos detectados
y, como C, cuando deba presentar una Ficha Ambiental y Social (FAS). La UAS colaborará en el Dictamen del proyecto determinando la clasificación
Ambiental y Social.

�Programas de apoyo a cadenas específicas

E.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN

Programa de Sustentabilidad y Competitividad Forestal

A Nivel Nacional: UCAR.
Subejecutores: El INTA es la institución encargada de ejecutar las actividades de investigación y
transferencia previstas en el Programa, mientras
que el SENASA es el organismo que colaborará en
la ejecución del Subcomponente 2.2 Prevención y
control de plagas y enfermedades. La Asociación
CERFOAR es la responsable de la gestión técnica
del Programa de Verificación Independiente de Legalidad de la Madera, desarrollando todas las actividades definidas para tal efecto en el Subcomponente 1.2. Certificación forestal.
A Nivel Provincial: Provincia de Misiones, a través
de un acuerdo de subejecución de actividades de
los subcomponentes.
Otras instancias de colaboración: incluyen Universidades Nacionales, organismos públicos o municipales, cámaras, asociaciones de productores y/o
otros organismos públicos/ privados, Comités para
otras instancias de ejecución del Programa.

�pag. 122

Componente Plantaciones
Forestales Sustentables

Objetivos

Fondos

Desarrollar un marco y políticas de crecimiento sostenible del sector

BIRF 7520 AR

USD 26.1 millones

Financiamiento externo

Planes de capacitación
Integración de pequeños
productores a la cadena de
valor forestal
Áreas de ejecución
Mesopotamia, región Pampeana, el Delta, la región de
Cuyo (Mendoza), Patagonia Andina, los Grandes
Valles Irrigados Patagónicos y el Noroeste (NOA)

Ejecutado en paralelo
por tres jurisdicciones
Componente 1
Bosques Nativos y su Biodiversidad
Ejecutado por la Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sustentable, dependiente de la
Jefatura de Gabinete de Ministros
Componente 2
Plantaciones Forestales Sustentables
Ejecutado por el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca a través de su Unidad para
el Cambio Rural. (Introduce prácticas forestales sustentables sobre bosques de cultivo
para contribuir al desarrollo de las comunidades rurales.)
Componente 3
Bosques Nativos y su Biodiversidad
Ejecutado por la Administración de Parques
Nacionales, dependiente del Ministerio de
Turismo.

Vigencia
Septiembre 2015

�Programas de apoyo a cadenas específicas

Destinatarios
Dirección de Producción Forestal (Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca); Direcciones Provinciales de Bosques; pequeños y
medianos productores y sus asociaciones;
organizaciones no gubernamentales; instituciones de investigación; INTA; universidades
(facultades forestales y carreras afines).

Investigación,
transferencia de
tecnología y
extensión

Actividad / línea de acción

Eje de ejecución

Montos máximos (US$)

Investigación Forestal
y Agroforestal

Proyectos de
Investigación
Aplicada (PIA)

40.000 por proyecto

Proyectos de
Investigación Aplicada
a la Sanidad Forestal
para el bosque de
cultivo (SaFo)

Apoyo a Pequeños y
Medianos Productores
para la Prod. Forestal
Sustentable

Promoción del
Establecimiento y
Desarrollo de Sistemas
forestales y Agroforestales sustentables

Subproyectos
Forestales de
Producción y
Conservación
(SFPC)

Tipo I 130.000/proyecto
Tipo II 10.000/proyecto

120.000 por proyecto
Proyecto Manejo Sustentable de Recursos Naturales

Subcomponente

�Componente Plantaciones
Forestales Sustentables

��pag. 126

�El proyecto tiene como objetivo general contribuir
al desarrollo sustentable del sector forestal argentino, a través de la mejora de las capacidades de las
instituciones nacionales, provinciales y no gubernamentales con responsabilidades directas sobre
los bosques cultivados, mediante la ejecución de
actividades de investigación, extensión e información, capacitación, difusión y apoyo a la eficiencia
en la gestión, y mediante la incorporación del concepto de conservación de la biodiversidad en las
prácticas de manejo forestal en Argentina.
A través de la ejecución de este proyecto se espera:
• Apoyar la formulación e implementación de la
política forestal, fortaleciendo la capacidad de análisis y gestión de las direcciones forestales nacional
y provinciales.
• Promover el desarrollo de la investigación y la extensión forestal orientadas a un manejo sostenible
de las plantaciones y a la producción de madera
de calidad
• Fomentar el desarrollo de sistemas forestales y
agroforestales sustentables para productores en
áreas consideradas prioritarias por sus características ambientales y productivas.

El objetivo de este subcomponente es promover la
mejora de la gestión del Estado en la implementación de la política forestal, mediante el aumento de
la capacidad de análisis y gestión de los servicios
federales y provinciales con responsabilidades directas sobre el sector de bosques cultivados.
Los destinatarios principales de este componente
son la Dirección de Producción Forestal del MAGyP, las Direcciones de Bosques y otros organismos nacionales y provinciales con competencia en
bosques cultivados.
Los objetivos específicos son:
1) desarrollar las capacidades de formulación, implementación, y evaluación de políticas y programas sectoriales;
2) impulsar y fortalecer mecanismos y procesos
que promuevan la coordinación y adopción de políticas, y un incremento y mejora de los niveles de
articulación entre organizaciones nacionales, provinciales y no gubernamentales, y
3) mejorar la capacidad de generación y difusión de
información sectorial actualizada, completa y confiable.
Estos objetivos se concretan a través del financiamiento de estudios, adquisición de equipamiento
específico y capacitación de funcionarios y técnicos de las instituciones.
Evaluación ambiental estratégica

B.
SUBCOMPONENTES

Es una herramienta que permite analizar el impacto
de planes, programas o políticas sobre el ambiente
en el que se aplicarán con el fin de realizar ajustes y
analizar alternativas de menor impacto.

1. APOYO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE CAPACIDADES INSTITUCIONALES

Actualmente se está llevando a cabo un estudio para

Proyecto Manejo Sustentable de Recursos Naturales

A.
OBJETIVOS

Programas de apoyo a cadenas específicas

Componente Plantaciones
Forestales Sustentables

�pag. 128

la región NOA que involucran los siguientes objetivos:
• Identificar criterios mínimos de manejo orientados a minimizar los impactos potenciales sobre la
biodiversidad en aquellas zonas que sean destinadas a la promoción de actividades forestales.
• Proponer a la Dirección de Producción Forestal y
las Direcciones de Bosques de las provincias involucradas criterios ambientales para la elaboración
e implementación de programas de promoción e
incentivos específicos o dirigidos a la recuperación
de suelos, conservación de la biodiversidad, manejo de cuencas, etc., en áreas bajo uso y/o sujetas al
uso potencial forestal.
• Capacitar a funcionarios y técnicos de las reparticiones públicas provinciales en el uso e implementación de Evaluaciones Ambientales Estratégicas
como herramientas que incorporen criterios ambientales a la gestión de los recursos forestales implantados, según las necesidades y requerimientos
que sean acordados con ellas.
Mesas forestales provinciales
Un objetivo particular del Proyecto es el de fomentar
el diálogo entre las distintas partes interesadas en las
regiones de intervención y lograr una visión o enfoque común en relación a la planificación y promoción
del desarrollo sectorial. En ese contexto se financió
la contratación de asesores técnicos por el período
necesario para la organización del funcionamiento de
Mesas Forestales Provinciales de las provincias de Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero.
Asimismo los técnicos regionales del Proyecto están en contacto con y colaboran en la organización
de mesas forestales existentes en las provincias de
Mendoza, Jujuy, Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe,
Chubut, así como con las mesas regional de Pata-

gonia Valles Irrigados y local del Valle Medio del Río
Negro.
Equipamiento de las direcciones forestales
A través de este proyecto se adquirió y entregó
equipamiento de vivero, herramientas menores
para poda, instrumental para inventario forestal,
equipamiento informático, estaciones meteorológicas, instrumental para laboratorio, equipamiento
GPS y licencias de aplicación de sistemas de información geográfica respondiendo a los planes de
fortalecimiento presentados.
Recibieron equipamiento la Dirección de Producción Forestal del MAGyP, Direcciones de Bosques
de las provincias de Entre Ríos, Neuquén, Misiones,
Corrientes, Buenos Aires, Jujuy, Formosa, Agencia
Foresto Industrial de Salta, Corporación de Fomento del Chubut, Secretaría de Producción de
Corrientes, municipios y facultades forestales de
universidades públicas, entre otras instituciones.
En esta actividad se fortaleció al Programa Nacional del Algarrobo, adquiriendo máquinas de trilla
de algarroba fabricadas en la Facultad de Ciencias
Agropecuarias de la Universidad de Córdoba para
las instituciones que poseen centros de procesamiento y conservación de semilla de Prosopis: el
Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (IIFA) de Chaco, la Estación Experimental
Fernández de la Universidad Católica de Santiago
del Estero y la Dirección de Recursos Naturales y
Gestión de Formosa.
Capacitación
Se financia la participación de autoridades provinciales, técnicos, docentes-investigadores, especia-

�2. INVESTIGACIÓN, TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA Y EXTENSIÓN
Su objetivo es apoyar el desarrollo de la investigación y la extensión forestal orientadas hacia un manejo sostenible de las plantaciones forestales y a la
producción de madera de calidad.
Se ha previsto la realización de talleres orientados a
identificar y consensuar las prioridades de investigación en cada región del país. Se organiza en tres
líneas de acción:
Investigación forestal y agroforestal
El objetivo de esta línea de acción es desarrollar conocimientos que permitan responder a las demandas
crecientes del mercado de maderas de calidad, otras
producciones asociadas y servicios ambientales.
Se desarrollan tres Programas considerados estratégicos: el Programa de Sistemas Silvopastoriles a
Escala Comercial, el Programa de Mejoramiento Genético, y el Programa de Sanidad Forestal. El resto de
temas priorizados son abordados mediante la modalidad de Proyectos de Investigación Aplicada (PIAs).
Asimismo, con el fin de promover el acceso e intercambio de conocimiento e información relacionada con la mejora continua de la eficiencia de producción bajo criterios de sustentabilidad, se brinda
apoyo a la Dirección de Producción Forestal (DPF)
en el desarrollo de un Plan Nacional de Extensión
Forestal, apoyando las acciones de la DPF en nuevas provincias a través de la contratación de técnicos regionales.
Los Proyectos de Investigación Aplicada (PIAs)

Programas de apoyo a cadenas específicas

tienen como objetivo desarrollar conocimientos y
tecnología aplicados a la producción sustentable
de madera de calidad, otras producciones asociadas y servicios ambientales provenientes de bosques cultivados. Tienen una duración máxima de
tres años y son ejecutados por instituciones públicas u organizaciones privadas sin fines de lucro.
Se realizaron dos llamados a la presentación de
propuestas que involucraron las siguientes líneas
prioritarias:
• Aprovechamiento forestal
• Bioenergía
• Bosques productivos y como servicios a otros
sistemas.
• Cambio climático
• Diversificación forestal
• El trabajo en el sector forestal
• Estudio de sistemas a escala comercial
• Estudios socioeconómicos, mercados y regulaciones
• Industrialización y tecnología de la madera
• Manejo racional de agroquímicos, curvas de degradación.
• Protección forestal
• Silvicultura y manejo
• Sistemas agroforestales
• Sistemas silvopastoriles
• Sustentabilidad
Proyectos de Investigación Aplicada (PIA)
Son ejecutados por instituciones públicas u organizaciones privadas sin fines de lucro.
Tipo: Fondo Rotatorio

Proyecto Manejo Sustentable de Recursos Naturales

listas en actividades de formación, capacitación y
entrenamiento.

�pag. 130

Plazo de ejecución: tres años con posibilidad de
prolongación de hasta dos años sujeto a consideración del Comité Técnico Asesor.
Montos máximos: U$S 40.000.
Los Proyectos de Investigación Aplicada a la Sanidad Forestal para el bosque de cultivo (SaFo) buscan, por un lado, iniciar estudios que procuren en
el corto plazo soluciones científicamente sólidas y
ambientalmente sustentables a problemas sanitarios corrientes y potenciales y, por otro, consolidar
las capacidades en términos de recursos humanos
especializados en la temática.
Los SaFo Tipo I son proyectos destinados a abordar estudios sobre problemas actuales de la sanidad relevantes a la producción forestal en uno o
varios de los tres tipos de cultivos forestales principales de la Argentina (pinos, salicáceas y eucaliptos), con un fuerte énfasis en la formación de recursos humanos y la consolidación de investigadores
y/o grupos de investigación en la temática.
Los SaFo Tipo II son proyectos semilla individuales
o de un número reducido de investigadores destinados a estudios sobre temas generales de la sanidad forestal focalizando en cuestiones novedosas,
problemas actuales o potenciales y que actúan
como disparadores de ulteriores propuestas de
investigación dentro de la generalidad del sistema
de Ciencia y Técnica.

hasta 2 años (mínimo 1 año)
Montos máximos: U$S 130.000 para SaFo Tipo I y
U$S 10.000 para SaFo Tipo II
El objetivo de los módulos silvopastoriles es promover la adopción de estos sistemas como alternativa para diversificar la producción, aumentar la
rentabilidad y mejorar la flexibilidad y estabilidad
económica a nivel predial y lograr recursos humanos capacitados.
Los módulos silvopastoriles tienen componentes
experimentales y demostrativos que permiten evaluarlos desde el punto de vista productivo, económico, social y ambiental y que a su vez sirven de
herramienta de difusión de los resultados obtenidos. Los proyectos están diseñados de manera
que integran mediciones de las diferentes disciplinas (componente forestal, forrajero y ganadero).
Los módulos se desarrollan en campos de productores, en sitios representativos de cada una de las
regiones.
A través de este programa se están implementando actualmente tres módulos silvopastoriles experimentales con fines demostrativos:

Proyectos de Investigación Aplicada a la Sanidad
Forestal para el bosque de cultivo (SaFo)

• en la Cuenca del Salado, Unidad Ejecutora: INTA
EEA Cuenca del Salado
• en Patagonia Andina, Unidad Ejecutora: INTA
EEA Bariloche
• en la región Chaqueña, Unidad Ejecutora: INTA
EEA Este de Santiago del Estero

Son ejecutados por instituciones públicas u organizaciones privadas sin fines de lucro.
Tipo: estudio, capacitación y asistencia técnica
Plazo de ejecución: SaFo I hasta 2 años; SaFo II

El Programa de Domesticación y Mejoramiento de
Especies Forestales Nativas e Introducidas para
Usos de Alto Valor (PROMEF), es ejecutado por
el INTA a través de una Carta Acuerdo con la Se-

�A este efecto, el PROMEF concibe la cadena forestal teniendo como punto focal la calidad. Esta
calidad es definida en términos de propiedades
que pueden influir en los costos de producción y
proceso o en el valor del producto producido. Esto
incluye:
• la habilidad de un árbol de crecer en condiciones
adversas: frío, stress hídrico o salino y resistencia a
enfermedades y plagas,
• características de crecimiento y forma
• propiedades de la madera: densidad, color, tamaño del corazón con madera juvenil, nudos, resistencia al impacto, rajaduras, etc.
La instrumentación operativa del PROMEF se realiza a través seis Subprogramas de alcance nacional:
• Pinos (Unidad sede: EEA Montecarlo)
• Eucaliptos (Unidad Sede: EEA Bella Vista)
• Salicáceas y otras latifoliadas (Unidades principales participantes: EEA Delta, EEA Bella Vista, EEA
Alto Valle, Instituto de Genética `Ewald Favret´)
• Prosopis (Unidad sede: IIFIVE Córdoba)
• Cedrela (Unidad sede: EEA Famaillá INTA)
• Nothofagus (Unidad sede: EEA Bariloche)

Con el fin de promover el acceso e intercambio de
conocimiento e información relacionada con la mejora continua de la eficiencia de producción bajo
criterios de sustentabilidad, se brinda apoyo a la
Dirección de Producción Forestal en el desarrollo
de un Plan Nacional de Extensión Forestal, apoyando las acciones de la DPF en nuevas provincias a
través de la contratación y fortalecimiento de técnicos regionales.

Programas de apoyo a cadenas específicas

Extensión forestal

Educación ambiental
El objetivo de la educación ambiental es diseminar
valores ambientales y de conservación de la biodiversidad entre los productores, sus familias y la población en general, contribuyendo a generar una conciencia ambiental en la comunidad y respaldando la
adopción de prácticas ambientalmente sustentables.
Se llevan adelante trabajos puntuales a nivel provincial para lograr que docentes de establecimientos educativos de nivel medio incorporen
conocimientos teóricos y técnicas pedagógicas
específicas para impartir contenidos relacionados
con la sustentabilidad de plantaciones forestales y
promover su incorporación en las aulas. Para una
primera etapa de este proceso se inició el trabajo
en las provincias de Entre Ríos y Corrientes, designadas como provincias piloto.

3. APOYO A PEQUEÑOS Y MEDIANOS PRODUCTORES PARA LA PRODUCCIÓN FORESTAL SUSTENTABLE
Su objetivo es promover el desarrollo de sistemas

Proyecto Manejo Sustentable de Recursos Naturales

cretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la
Nación, que asigna un monto total al Programa de
U$S 1.800.000 durante 5 años. El PROMEF se puso
en marcha formalmente en el mes de julio de 2010.
Su objetivo general es generar material genético
mejorado de especies forestales nativas e introducidas que incrementen y diversifiquen la oferta
de madera de calidad mejorando la rentabilidad y
la sustentabilidad de la cadena forestal en todo el
país conservando el recurso genético.

�pag. 132

forestales y agroforestales sustentables para productores en áreas consideradas prioritarias por sus
características ambientales y productivas.
La modalidad de implementación será por medio
de los Subproyectos Forestales de Producción y
Conservación (SFPC).
Los Subproyectos Forestales de Producción y
Conservación (SFPC) son iniciativas productivas
sustentables, operadas por grupos de productores rurales con el asesoramiento técnico de entidades locales de desarrollo, que cuentan para
su implementación con el aporte de fondos no
reembolsables. El diseño y financiamiento de los
subproyectos hace hincapié en el acompañamiento, seguimiento y capacitación de los productores
en el manejo forestal sostenible y la conservación
de la biodiversidad.
Los SFPC constituyen un instrumento para apoyar
el desarrollo forestal sustentable en comunidades
de productores rurales y se orientan según los siguientes propósitos principales:
• que los productores rurales puedan capacitarse
e incorporar técnicas productivas orientadas a un
manejo forestal sustentable y hacia la conservación de la biodiversidad
• que se fortalezcan las capacidades de los equipos técnicos de entidades locales locales de desarrollo, promoviendo un adecuado acompañamiento en la formulación, ejecución y seguimiento de
las Subproyectos
• que se favorezca la articulación de las entidades
locales con otros organismos y organizaciones
existentes a nivel local y regional.
Los ejes temáticos que fueron promovidos en el

marco de la convocatoria suponen un enfoque
integral del desarrollo territorial y comprenden un
amplio rango de prácticas:
• Apoyo a la silvicultura sustentable
• Gestión de la producción y su comercialización
• Manejo de productos forestales no maderables
• Conservación de la biodiversidad / Servicios forestales ambientales
Subproyectos Forestales de Producción y Conservación
Los Subproyectos que involucren a pequeños productores deben ser diseñados involucrando grupos de productores integrados asociativamente.
El monto del subproyecto quedará definido sobre
la base del número de beneficiarios directos, estimando un promedio de US$1.800/beneficiario
directo.
Montos Máximos: de U$S 120.000 presentados
tanto por pequeños como medianos y grandes
productores.
4. IMPLEMENTACIÓN, MONITOREO Y EVALUACIÓN DEL PROYECTO
Este subcomponente comprende todas aquellas
acciones necesarias para gestionar y administrar la
implementación y ejecución del Proyecto, su monitoreo, seguimiento y evaluación. Incluye las tareas
técnicas, operativas, financieras y administrativas
relacionadas a la gestión del proyecto así como su
supervisión y control. Sus actividades se distribuyen en dos subcomponentes:

�Programas de apoyo a cadenas específicas

C.
BENEFICIARIOS
El área de influencia del Proyecto comprende las
áreas de mayor desarrollo forestal del País; estas
áreas prioritarias incluyen Mesopotamia, la región
Pampeana, el Delta, la región de Cuyo (Mendoza),
los Andes Patagónicos, los Grandes Valles Irrigados Patagónicos y el Noroeste.
Los destinatarios principales son:
• Dirección de Producción Forestal (Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca);
• Direcciones Provinciales de Bosques;
• Pequeños y Medianos productores y sus asociaciones;
• Organizaciones No Gubernamentales;
• Instituciones de Investigación;
• INTA;
• Universidades (facultades forestales y carreras
afines).

D.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN

Proyecto Manejo Sustentable de Recursos Naturales

El organismo ejecutor del Proyecto es el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP), a
través de la Unidad para el Cambio Rural (UCAR).

�pag. 134

Objetivo general

Fondos

Incorporación de la gestión
de la biodiversidad en el
manejo forestal de plantaciones en ecosistemas de
importancia regional y
global en Argentina

Donación
GEF TF 090118

Formulado en el marco de la preparación
del Componente de Bosques Cultivados
del Proyecto de Manejo Sustentable de
Recursos Naturales (SAGPyA-BIRF),
tomando en consideración la experiencia
realizada en la Argentina en el ámbito de
los bosques cultivados mediante el
Proyecto
Forestal
de
Desarrollo
(SAGPyA-BIRF 3948A) y la complementariedad con otros proyectos financiados
por el Fondo Mundial para el Medio
Ambiente (GEF/FMAM)

Productores forestales

USD 7 millones

Financiamiento externo

Alcance

pequeños
medianos
grandes

Involucra operativamente
a instituciones forestales
Nacionales
Provinciales
Locales

Vigencia
Febrero 2015

�Programas de apoyo a cadenas específicas

Población objetivo
Instituciones forestales (nacionales, provinciales y locales), productores, organizaciones
no gubernamentales, instituciones de investigación, universidades (facultades forestales y
carreras afines)

Desarrollo y difusión
de prácticas forestales
para la conservación
de la biodiversidad y
transferencia de
tecnología

% cobertura

Subcomponente

Intervenciones

Prácticas Forestales
para la Conservación
de la Biodiversidad

Proyectos BIO

100

50.000 por proyecto

Proyectos SILVA

100

100.000 por proyecto

Prácticas Forestales
para la Conservación
de la Biodiversidad

Montos máximos (US$)

Proyecto Conservación de la Biodiversidad en Paisajes Productivos Forestales

Componente

���pag. 138

�El proyecto Conservación de la Biodiversidad en
Paisajes Productivos Forestales (GEF TF 090118)
está destinado a incrementar las prácticas y políticas forestales para aumentar la protección y conservación de biodiversidad en el sector de bosques
cultivados en áreas prioritarias.
El objetivo general del proyecto es incorporar la
gestión de la biodiversidad en el manejo forestal
de plantaciones en ecosistemas de importancia regional y global en Argentina.
Específicamente el Proyecto trabaja en las regiones de la Mesopotamia y de la Patagonia andina,
en las provincias de Misiones, Corrientes, Entre
Ríos, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro y Chubut.

B.
COMPONENTES
1. FORTALECIMIENTO DE LA CAPACIDAD INSTITUCIONAL
El objetivo de este componente es reforzar las capacidades técnicas y logísticas de las instituciones
nacionales y provinciales, a cargo de las actividades
forestales, para lograr que puedan hacer operativas
las políticas de conservación de la biodiversidad y el
medio ambiente.
El componente se organiza en los siguientes subcomponentes:

Las actividades de capacitación financiadas tienen
el objetivo de promover la discusión entre investigadores, productores, empresarios y tomadores de
decisión para generar recomendaciones de manejo
de las plantaciones forestales. También se realizan
giras técnico-institucionales en Mesopotamia y Patagonia Andina con funcionarios de las direcciones
de bosques provenientes de todas las provincias
con actividad forestal.

Programas de apoyo a cadenas específicas

CAPACITACIÓN

PROGRAMA DE MONITOREO DE LA BIODIVERSIDAD EN PLANTACIONES FORESTALES
Asociado a la realización de las Evaluaciones Ambientales Estratégicas se llevan adelante el diseño
de un Programa de Monitoreo de la Biodiversidad
(PMB) para proveer un marco para la planificación
del desarrollo de paisajes forestales productivos, a
través de la evaluación de los efectos potenciales
de la aplicación de prácticas y políticas de manejo
en plantaciones forestales sobre la biodiversidad. A
través de este Programa se monitorea la aplicación
de prácticas de manejo habituales en plantaciones
forestales y se valida aquellas prácticas que hayan
sido identificadas como contribuyentes a la conservación de la biodiversidad. La información provista
permitirá elaborar recomendaciones sobre prácticas
de manejo y diseño espacial de forestaciones para
los organismos competentes en la materia. Estas
recomendaciones contribuirán, en el marco de un
proceso de manejo adaptativo, a actualizar las Evaluaciones Ambientales Estratégicas y a definir líneas
de investigación que permitan complementar los vacios de información que sean identificados durante
el monitoreo.

Proyecto Conservación de la Biodiversidad en Paisajes Productivos Forestales

A.
OBJETIVOS

�pag. 140

A través de este proyecto se llevan adelante las
consultorías de firma para el diseño de Programas
y EAEs asociadas para las regiones de Mesopotamia, Delta y Patagonia Andina.
ÁREA AMBIENTAL DE LA DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN FORESTAL
Con el apoyo del proyecto GEF, la Dirección de
Producción Forestal del MAGyP se formalizó la
creación de un Área Ambiental. En este marco, se
trabaja en un programa de capacitaciones internas
vinculados a la incorporación de aspectos ambientales en la aplicación de las políticas forestales del
MAGyP y también externa en otros ámbitos vinculados al sector forestal. Los temas abordados
involucraron involucran temas vinculados a Evaluaciones Ambientales Estratégicas, convenciones y
acuerdos internacionales vinculados con aspectos
ambientales a los cuales el país suscribe, certificación forestal y gestión forestal sostenible, entre
otros.
Asimismo se apoya la elaboración de los lineamientos de la posición institucional de la DPF para
Convenciones y Acuerdos internacionales a los que
Argentina suscribe o participa, por ejemplo Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio
Climático (CMNUCC), Convenio sobre Diversidad
Biológica (CDB), Convención para la Lucha contra
la Desertificación, Protocolo de Montreal, Foro de
las Naciones Unidas sobre Bosques – FNNB, entre
otros.
Con apoyo del Proyecto el Área Ambiental de la
DPF publicó en 2013 dos cartillas informativas sobre el nuevo escenario para la promoción forestal y
el manejo de los bosques nativos -en el marco de
las Leyes N° 25.080 y N° 26.331-, destinada en un

caso a autoridades de aplicación de dichas leyes y
en el otro a titulares de tierras con bosques nativos
y a profesionales responsables de planes.
2. DESARROLLO Y DIFUSIÓN DE PRÁCTICAS
FORESTALES PARA LA CONSERVACIÓN DE LA
BIODIVERSIDAD Y TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA
El objetivo es identificar y desarrollar aquellas prácticas de manejo que beneficien la biodiversidad en
plantaciones forestales con especies nativas y exóticas.
Mediante este componente se llevan a cabo una
serie de acciones orientadas a establecer y difundir
estándares para la conservación de la biodiversidad y buenas prácticas de manejo forestal.
El objetivo se logra a través de la ejecución de las
siguientes acciones:
Proyectos BIO
El objetivo de los proyectos BIO es experimentar,
validar y difundir prácticas de manejo forestal que
promuevan la conservación de la biodiversidad en
bosques cultivados. Los proyectos BIO pondrán a
prueba, durante un período de al menos dos años,
prácticas de manejo que contribuyan a la conservación de la biodiversidad en plantaciones forestales dentro de las regiones de intervención del
Proyecto.
Tipo de financiamiento: aportes no reintegrables
Duración de los subproyectos: hasta 2 años.
Monto a financiar: hasta U$S 50.000 por proyecto.

�BIODIVERSIDAD

El objetivo de los proyectos SILVA es promover
la conservación y la producción sustentable de
especies forestales nativas. Las propuestas SILVA
contribuyen a generar y diseminar información y
materiales que permitan, en relación a especies forestales nativas, abordar algunos de los siguientes
aspectos: Promover su conservación; incrementar
la disponibilidad y el acceso a material de propagación de calidad, y brindar acceso a técnicas de
establecimiento y manejo apropiadas.
Tipo de financiamiento: aportes no reintegrables.
Duración de los proyectos: hasta 2 años.
Monto a financiar: hasta U$S 100.000 por proyecto.

Las acciones del Componente están orientadas a
contribuir al desarrollo de las comunidades rurales
a través de la adopción, difusión e incorporación
de prácticas forestales sustentables y de conservación de la biodiversidad en bosques de cultivo.
La estrategia adoptada para llevar a cabo estas
acciones comprende básicamente las siguientes
líneas de acción:

Se llevó a cabo en acuerdo con los Decanos de las
Facultades de Ingeniería Forestal de las Universidades públicas de Formosa, Misiones, Santiago del
Estero, La Plata y de la Patagonia San Juan Bosco, una revisión de los contenidos curriculares de
las carreras de Ingeniería Forestal, específicamente orientado a incluir o profundizar la enseñanza
de grado de aquellos contenidos relacionados a la
gestión de la biodiversidad en paisajes productivos
forestales. En base a los resultados de la revisión
se diseñó un programa conjunto de capacitación
en la materia destinado a docentes-investigadores,
que se implementó durante 2013 y continúa durante 2014.
3. APOYO PARA LA ADOPCIÓN DE PRÁCTICAS
FORESTALES PARA LA CONSERVACIÓN DE LA

MANUALES DE BUENAS PRÁCTICAS FORESTALES
Con el objetivo de contribuir a que los productores
forestales de la región incorporen prácticas orientadas a un manejo forestal sustentable, incluyendo
conservación de la biodiversidad, se desarrollan
manuales de buenas prácticas, guías y cartillas de
campo para las regiones de Mesopotamia y Patagonia Andina. Este desarrollo está acompañado
por una estrategia de extensión para las regiones
involucradas. Las estrategias están orientadas a
promover, difundir e intercambiar los fundamentos
y prácticas específicos especificados en los Manuales de Buenas Prácticas Forestales, orientados
hacia una silvicultura sustentable con énfasis en la
conservación de la biodiversidad.
CORREDORES DE CONSERVACIÓN EN ECOSISTEMAS CRÍTICOS O ÁREAS SENSIBLES EN EL
PAISAJE PRODUCTIVO
Para la identificación de posibles áreas de intervención el Proyecto trabaja con la Dirección Nacional
de Conservación de la Administración de Parques
Nacionales. Como primer sitio de trabajo se identificó la extensión que ocupa el área entre el Parque

Proyecto Conservación de la Biodiversidad en Paisajes Productivos Forestales

CONTENIDOS VINCULADOS A LA BIODIVERSIDAD EN CARRERAS DE INGENIERÍA FORESTAL

Programas de apoyo a cadenas específicas

Proyectos SILVA

�pag. 142

Nacional Mburucuyá y el complejo Parque y Reserva Provincial Iberá, en la provincia de Corrientes.
Este diseño, basado en un sistema de información
geográfica que integre la información local existente de las actuales forestaciones e infraestructura
y aptitud de suelos con la de valores de biodiversidad, permitirá definir una propuesta de ordenamiento territorial interno del corredor, de usos del
suelo compatibles con la conservación y dinámica
espacial de las especies, consensuado con los actores locales y las autoridades provinciales.
Para lograr el objetivo se desarrolla un sistema de
información geográfica (SIG) con toda la información diagnóstica disponible, se elaborará el trazado
territorial del corredor (con propuesta de alternativas) y su zonificación y se estudiarán y propondrán
mecanismos de instrumentación en materia de
lineamientos de manejo de las tierras comprendidas que aseguren la conservación y conectividad
biológica, su institucionalización y modalidades de
gestión.
Los Subproyectos Forestales de Producción y Conservación (SFPC) del proyecto Manejo Sustentable
de Recursos Naturales son financiados también a
través de este proyecto de Conservación de la Biodiversidad en Paisajes Productivos Forestales.

C.
POBLACIÓN OBJETIVO
El ámbito de aplicación del proyecto abarca la Mesopotamia, la Patagonia andina y el Delta.
Los destinatarios principales:
• Dirección de Producción Forestal (Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca);
• Instituciones forestales (nacionales, provinciales

y locales);
• Pequeños y Medianos productores y sus asociaciones;
• Organizaciones No Gubernamentales;
• Instituciones de Investigación;
• Universidades (facultades forestales y carreras afines).

D.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCION
El organismo ejecutor del Proyecto es el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de
la Unidad para el Cambio Rural (UCAR). La UCAR
cuenta con un equipo de coordinación específico para el programa, y cuenta con el apoyo de las
áreas técnicas y de soporte administrativo dependientes de la UCAR.

�Proyecto Conservación de la Biodiversidad en Paisajes Productivos Forestales

Programas de apoyo a cadenas específicas

�pag. 144

�HERRAMIENTAS
DE APOYO AL
SECTOR PRIVADO
Y DE ARTICULACIÓN
PÚBLICO-PRIVADA

�pag. 146

�El PROSAP tiene como propósito estratégico apoyar los proyectos que mejoren la competitividad y
fomenten el crecimiento de las actividades del sector agropecuario.
En el 2009, el PROSAP puso en marcha las Iniciativas de Mejora Competitiva que promueven una
articulación entre el sector público y privado mediante un proceso de acciones consensuadas entre los actores de un territorio o sector productivo
a fin de coordinar en forma conjunta los esfuerzos
para el desarrollo de sus ventajas competitivas.
Este proceso, involucra el entorno institucional y
productivo de las empresas para la construcción
de una visión estratégica compartida que permita
el desarrollo de líneas de acción para enfrentar la
problemática competitiva específica del territorio o
sector productivo.
Se trata de iniciativas que involucran decisiones
consensuadas y el esfuerzo común entre el sector
privado, el sector público en sus diferentes niveles,
las instituciones técnicas y académicas y los demás actores locales.
En el ámbito de la inversión privada, el PROSAP
incentiva con Aportes No Reembolsables (ANR)
iniciativas que impulsan la competitividad de los
pequeños y medianos productores agropecuarios
y de las MiPyMEs agroindustriales y de servicios
de todo el país. Los mismos están destinados a los
productores rurales cuyos emprendimientos se encuentren en el área de influencia de los proyectos
de inversión pública, de manera de potenciar los
impactos impulsados por esta última.

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

HERRAMIENTAS DE APOYO AL SECTOR PRIVADO Y DE ARTICULACIÓN
PÚBLICO-PRIVADA

�pag. 148

�Poner en marcha un proceso de trabajo estratégico en aglomeraciones
territoriales de alta especialización productiva, involucrando a las empresas y productores rurales, a las industrias de procesamiento, a las firmas
comercializadoras y de logística, a los principales actores privados, instituciones empresariales, universidades y organismos de apoyo tecnológico y
entidades gubernamentales, en pos del desarrollo del mismo.
Financiamiento

Tipo

% cobertura

Montos máximos (US$)

Proyectos estructuradores
de clusters

ANR

90%

500.000 por proyecto

Proyectos de
subgrupos asociativos

ANR

70%

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

Objetivos

BID 2573/OC-AR

BID 1956/OC-AR

USD 12,5 millones

USD 3,2 millones

USD 8 millones

USD 3,15 millones

USD 4,5 millones

USD 50 mil

Financiamiento externo

Aporte nacional

36%
64%
83,3%

Financiamiento externo

Aporte nacional

2%

98%
83,3%

Vigencia

Vigencia

Diciembre 2014

Septiembre 2014

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Desarrollo de Clusters

Total

���pag. 152

�El propósito de las Iniciativas de Desarrollo de
Clusters (IDC) es poner en marcha un proceso de
trabajo estratégico en aglomeraciones territoriales
de alta especialización productiva, involucrando a
las empresas y productores rurales, a las industrias
de procesamiento, a las firmas comercializadoras
y de logística, a los principales actores privados,
instituciones empresariales, universidades y organismos de apoyo tecnológico y entidades gubernamentales, con el fin de:
• definir una visión estratégica de mediano plazo,
• programar un conjunto de acciones y proyectos
para la mejora de la competitividad.
• establecer en dichos “clusters” un mecanismo
de trabajo permanente y dinámico para atender,
de manera eficaz y sistémica, los futuros desafíos
competitivos, tecnológicos y de mercado.
• conformar un ambiente institucional activo que
ejerza la representación del conjunto, realice el seguimiento de las acciones programadas, la revisión
periódica del curso estratégico, la difusión permanente de información y la evaluación futura del
desempeño del clúster.

B.
METODOLOGÍA
Las IDC se ejecutan en dos fases: en la primera, se
utiliza una metodología participativa para la formulación del Plan de Mejora Competitiva (PMC). En
cada iniciativa se da inicio a un plan de trabajo, con
un esquema específico de organización y roles,

Formulación del
Plan de Mejora
Competitiva

Formulación de
proyectos
de desarrollo
Conformación
de un marco
institucional

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

que permite consensuar la estrategia competitiva
identificada. La metodología utilizada promueve la
conformación de un ambiente institucional con capacidades para gestionar actividades que fomenten el desarrollo de la actividad productiva.
Dicho marco institucional es responsable en una
segunda fase de ejecutar y actualizar la estrategia
competitiva formulada en el marco del PMC.

Implementación
del
PMC - Ejecución de
proyectos y fortalecimiento de la institucionalidad del Cluster

Fase I

Fase II

C.
CRITERIOS DE SELECCIÓN
• Viabilidad del sector.
• Presencia de pequeños productores primarios
y empresas pequeñas y medianas en las fases de
transformación manufacturera, provisión de insumos, servicios empresariales y logísticos.
• Magnitud económica.
• Grado de articulación y vínculos entre los actores.
• Capacidad técnica e institucional de los posibles
organismos responsables.
Se clasificará a los clusters dentro de las siguientes
categorías:
• Emergente
• Proto cluster

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Desarrollo de Clusters

A.
OBJETIVO

�pag. 154

• Parcialmente articulado
• Maduro o autosuficiente

D.
FINANCIAMIENTO
Los proyectos resultantes de las iniciativas de clúster pueden ser de dos tipos:
Proyectos Estructuradores de Clúster
Son proyectos consensuados por los actores del
clúster, de interés común, que crean amplias externalidades positivas o “bienes club” donde existen
fallas de mercado para que empresas individuales
inviertan, dada la dificultosa apropiación de los
resultados de estas inversiones. Estos proyectos
serán premiados con un alto subsidio, pero es necesario demostrar la sostenibilidad de los mismos,
más allá del período del proyecto.
Cobertura: 90% del proyecto
Monto Máximo: US$ 500.000
Proyectos de Subgrupos Asociativos
Se trata de proyectos que son de interés de un grupo
particular, segmento de negocios, fase de la cadena
productiva, etc., dentro del clúster, y que por lo tanto
es necesario estimular el asociativismo, pero existe
cierta apropiación de los beneficios resultantes.
Cobertura: 70% de los proyectos
Monto Máximo: US$ 500.000

�Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Desarrollo de Clusters

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

�pag. 156

�Financiamiento

Tipo

% cobertura

Montos máximos (US$)

Proyectos estructuradores de clusters

ANR

90%

500.000 por proyecto

Proyectos de
subgrupos asociativos

ANR

70%

Total
BIRF 7597-AR

USD 4,12 millones
USD 3,3 millones

20%

80%
83,3%

Vigencia

Financiamiento externo

USD 818 mil

Aporte nacional

Diciembre 2015

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

Promover el desarrollo económico en “Micro Regiones” de base
productiva rural, con el fin de contribuir a incrementar la competitividad territorial mediante mejoras del entorno socioproductivo y la definición de estrategias que impulsen cadenas
de valor.

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Desarrollo de Regional

Objetivos

���pag. 160

�El propósito de las Iniciativas de Desarrollo de Micro
Regiones (IDEMI) es promover el desarrollo económico en “Micro Regiones” de base productiva rural, con el
fin de contribuir a incrementar la competitividad territorial mediante mejoras del entorno socio-productivo
y la definición de estrategias que impulsen cadenas de
valor.
Las IDEMI buscan catalizar y profundizar el desarrollo interactivo entre los actores privados y públicos con el objeto de lograr una sólida organización
institucional que aproveche dichas relaciones y
complementariedades hasta lograr constituirse en
factores intangibles de competitividad.

B.
METODOLOGÍA
Las IDEMI se implementan en dos fases: en la primera, los actores regionales, mediante una metodología participativa, formulan un Plan de Desarrollo
y Mejora Competitiva (PDMC) basado en el crecimiento de los sectores productivos existentes y
emergentes. La metodología utilizada promueve la
conformación de un ambiente institucional activo
que gestione el desarrollo competitivo y permita articular las intervenciones de la política pública de un
modo eficiente.
Dicho marco institucional es responsable en una
segunda fase de ejecutar y actualizar la estrategia
de crecimiento consensuada dentro del Plan de
Desarrollo y Mejora Competitiva (PDMC).

Identificación y
consenso sobre
los ejes de
desarrollo
competitivo

Formulación de
proyectos de
Mejora Competitiva

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

Formulación del
Plan y desarrollo
de Mejora
Competitiva
(PDMC)

Conformación
de un marco
institucional

Fase I
Implementación
del
PDMC - Ejecución de
proyectos y fortalecimiento de la institucionalidad Regional

Fase II

C.
CRITERIOS DE SELECCIÓN
• Tipo de actividad productiva
• Grado de eslabonamiento de la cadena
• Presencia de pequeñas y medianas explotaciones agropecuarias
• Distribución territorial del sistema productivo
• Número y perfil de las instituciones presentes en
el territorio
• Antecedentes asociativos existentes

D.
FINANCIAMIENTO
Los proyectos resultantes pueden ser de dos tipos:

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Desarrollo de Regional

A.
OBJETIVO

�pag. 162

Proyectos Estructuradores de la Micro Región
Son proyectos consensuados por los actores de la
micro región, de interés común, que crean amplias
externalidades positivas o “bienes club” donde
existen fallas de mercado para que empresas individuales inviertan, dada la dificultosa apropiación
de los resultados de estas inversiones. Estos proyectos serán premiados con un alto subsidio, pero
es necesario demostrar la sostenibilidad de los mismos, más allá del período del proyecto.
Cobertura: 90% de los proyectos
Montos Máximo: US$ 500.000
Proyectos de Subgrupos Asociativos:
Se trata de proyectos que son de interés de un
grupo particular, segmento de negocios, fase de
la cadena productiva, etc., dentro de la micro región, y que por lo tanto es necesario estimular el
asociativismo, pero existe cierta apropiación de los
beneficios resultantes.
Cobertura: 70% de los proyectos
Montos Máximos: US$ 500.000

�Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Desarrollo de Regional

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

�pag. 164

�Financiamiento

Tipo

% cobertura

Montos máximos (US$)

Proyectos estructuradores de clusters

ANR

90%

500.000 por proyecto

Proyectos de
subgrupos asociativos

ANR

70%

Total
BIRF 7597-AR

USD 3,20 millones
USD 2,72 millones

15%

85%
83,3%

Vigencia

Financiamiento externo

USD 476 mil

Aporte nacional

Diciembre 2015

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

Vincular las demandas de innovaciones tecnológicas de los productores del sector agroalimentario con la oferta de las instituciones de ciencia y tecnología. Buscan facilitar el acceso a innovaciones que mejoren su competitividad e inserción en los mercados.

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Transferencia de Innovación

Objetivos

���pag. 168

�C.
CRITERIOS DE SELECCIÓN

Las Iniciativas de Transferencia de Innovación (ITI)
tienen por objetivo vincular las demandas de innovaciones tecnológicas de los productores del
sector agroalimentario con la oferta de las instituciones de ciencia y tecnología. Buscan facilitar el
acceso a innovaciones que mejoren su competitividad e inserción en los mercados.

Estas iniciativas deberán representar un avance
significativo sobre las prácticas y técnicas aplicadas hasta ese momento por los productores involucrados. El componente se orienta a lograr la
transferencia tecnológica de investigaciones y desarrollos existentes y que no han logrado su pasaje
al sector productivo, incluyendo también proyectos que requieran una etapa de prueba de concepto (experiencia piloto), previa a la transferencia.

La ITI deberá integrar a productores y/o empresas
pertenecientes a cadenas agroindustriales, una o
más instituciones de investigación y desarrollo,
y organismos estatales provinciales vinculados
al sector agropecuario, a través de una Asociación Ad-Hoc. La ITI así constituida presentará su
iniciativa a través de un documento que exprese
claramente sus objetivos, justificación, estrategias
a desarrollar, resultados esperados y costos desagregados.
Los beneficios de las ITI se materializan a través de
proyectos de transferencia tecnológica.
• Talleres de difusión tecnológica o foros de discusión para el fortalecimiento de los vínculos.
• Asistencia técnica para procesos de adaptación y
de validación tecnológica.
• Equipos e insumos necesarios para los procesos
de validación tecnológica.
• Giras técnicas y visitas de expertos internacionales.
• Actividades de difusión y promoción de redes de
innovación tecnológica.

D.
FINANCIAMIENTO
Financiamiento para ITIs
El monto máximo a percibir por cada ITI es de hasta US$ 300.000
Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Iniciativas de Transferencia de Innovación

B.
METODOLOGÍA

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

A.
OBJETIVO

�pag. 170

�Financiamiento

Tipo

% cobertura

Montos máximos (US$)

Intrapredial BIRF

ANR

40%

US$ 15.000 por Proyecto

Extrapredial BIRF

ANR

40%

US$ 190.000 por Proyecto

Intrapredial BID

ANR

40%

US$ 15.000 por Proyecto

Total

Total

Total

BIRF 7597-AR

BID 2573/OC-AR

BID 1956/OC-AR

USD 51,75 millones USD 15,5 millones USD 15,5 millones
USD 20,3 millones

USD 10 millones

USD 10 millones

USD 31,45 millones

USD 5,5 millones

USD 5,5 millones

Financiamiento externo

Aportes beneficiarios

Financiamiento externo

Aporte beneficiarios

35%
39%
83,3%

61%
65%
83,3%

Financiamiento externo

Aporte beneficiarios

23%
77%
83,3%

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

Buscan incrementar la competitividad de las actividades agroindustriales a través de la promoción de inversiones complementarias a proyectos públicos que se hayan ejecutado o se estén
ejecutando en el marco de la UCAR, de carácter individual y
extra-prediales de carácter grupal

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Aportes No Reembolsables

Objetivos

���pag. 174

�Los Aportes No Reembolsables (ANR) buscan
incrementar la competitividad de las actividades
agroindustriales a través de la promoción de inversiones complementarias a proyectos públicos que
se hayan ejecutado o se estén ejecutando en el
marco de la UCAR, de carácter individual y extraprediales de carácter grupal.

B.
METODOLOGÍA
La empresa, o asociación que se constituya con
esa finalidad, deberá presentar una Propuesta de
Inversión, incluyendo la descripción del negocio,
las actividades y costos asociados, así como el
cronograma de realización de las mismas. Dicha
propuesta será evaluada por la Unidad de Competitividad y ANR del Área de Gestión de Programas
y Proyectos de la UCAR.

C.
CRITERIOS DE SELECCIÓN
Serán considerados elegibles:
• En el caso de los ANRs financiados por el BIRF,
los beneficiarios pueden ser productores del sector
primario (MiPyMEs) cuyo establecimiento se sitúe
en el área de influencia de un proyecto de inversión
pública de la UCAR, los que se describen en la sección siguiente.
• En el caso de los ANRs financiados por el BID,
los beneficiarios deben estar localizados en zo-

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

nas de influencia de proyectos de riego, Iniciativas
de Desarrollo Regional (IDR), de Clúster (IDC), de
Transferencia de Tecnología (ITI) y del Programa de
Gestión de Calidad y Diferenciación de Productos
(PROCAL II, proyecto financiado por PROSAP).
• Se puede tratar de empresas del área de la
agroindustria
manufacturera,
transformadora,
acondicionadora, etc. Constituidas, o a constituirse,
por productores primarios del área de influencia de
un proyecto de inversión pública, con el objetivo de
realizar inversiones que sean susceptibles de recibir un ANR de la UCAR.

D.
FINANCIAMIENTO
ANR Intrapredial BIRF
Tipo: ANR
Cobertura: 40% del total de la inversión a realizar
Montos Máximos: US$ 15.000 por productor
Destinos elegibles: Inversiones en bienes de capital nuevos y gastos que tengan una directa relación con la internalización de la inversión pública
realizada en la región.
ANR Extrapredial BIRF
Tipo: ANR
Cobertura: 40% del total de la inversión
Montos Máximos: US$ 190.000 por grupo asociativo
Destinos elegibles:
- Inversiones en bienes de capital nuevos y gastos
destinados a completar o mejorar fases del proceso productivo, que impliquen un agregado de valor
a la producción primaria.

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Aportes No Reembolsables

A.
OBJETIVO

�pag. 176

- Gastos asociados a certificaciones, marcas, patentes, controles de calidad.
- Inversiones y gastos fuera del dominio de las empresas participantes, como los vinculados a la logística y el marketing.
ANR Intrapredial BID
Tipo: ANR
Cobertura: 40% del total de la inversión a realizar
Montos Máximos: US$ 15.000 por productor
Destinos elegibles: Inversiones en bienes de capital nuevos y gastos que tengan una directa relación con la internalización de la inversión pública
realizada en la región.

�Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Aportes No Reembolsables

Herramientas de apoyo al sector privado y de articulación público-privada

�pag. 178

�PROYECTOS DE
INFRAESTRUCTURA
PÚBLICA Y SERVICIOS
AGROALIMENTARIOS

�pag. 180

�El Programa de Servicios Agrícolas Provinciales
(PROSAP) implementa, a nivel provincial y nacional,
proyectos de inversión pública social y ambientalmente sustentables, incrementando la cobertura y la
calidad de la infraestructura rural y de los servicios
agroalimentarios.
En virtud de la clara impronta federal del Programa,
las estrategias diseñadas por los gobiernos provinciales son la base para la definición de los proyectos
de inversión. En ese marco y junto a las provincias, el
PROSAP lleva a cabo proyectos de infraestructura
rural (rehabilitación de sistemas de riego, mejoramiento de caminos terciarios, y electrificación rural,
entre otros), proyectos que facilitan la adecuación
de la producción agropecuaria a las demandas del
mercado (tanto en la cantidad como en calidad e
inocuidad), y proyectos que propician el incremento
del valor agregado de las cadenas productivas del
sector.
En su última etapa, el Programa ha incorporado herramientas innovadoras en pos de dar respuesta a
las diferentes demandas de los territorios, a través de
pequeñas obras de infraestructura para el desarrollo local o para la recuperación productiva en zonas
afectadas por la ceniza del volcán Puyehue, en las
provincias patagónicas.
Finalmente, es importante mencionar la incorporación del Banco de Desarrollo de América Latina
(CAF), como financiador del Programa para el Desarrollo de Nuevas Áreas de Riego en Argentina, a
través del que se pretende capitalizar la experiencia
adquirida por el PROSAP en proyectos de riego para
la expansión sustentable de la agricultura en el país.

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

PROYECTOS DE INFRAESTRUCTURA
PÚBLICA Y SERVICIOS AGROALIMENTARIOS

�pag. 182

Proyectos de infraestructura y servicios

Objetivos
Destinado a consolidar y ampliar la adecuación de la cobertura y la calidad de la
infraestructura económica rural y de los servicios agroalimentarios, con el fin de
contribuir a incrementar la productividad y las ventas de las pequeñas y medianas
empresas agropecuarias, mejorando, en el largo plazo, la competitividad agropecuaria de las economías regionales y la calidad de vida de la población rural.

Etapas
2003

2005

2006

Nuevo marco macroeconómico Nacional
de recuperación de la competitividad del
sistema productivo

2014
PROSAP Principal herramienta de promoción de las economías
agropecuarias de las provincias y regiones del país.

se abrió una nueva etapa de inversiones en los servicios
y la infraestructura agropecuaria en todo el país.
Avance satisfactorio del programa
Ascendente demanda de inversión
en las provincias

Nueva negociación con los organismos
internacionales de crédito a fin de ampliar
los recursos y áreas de intervención del PROSAP.

�Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

Fondos
Recursos del Estado Nacional y de los Estados Provinciales
Préstamos
Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).

Total
BID 2573/OC-AR

BID 1956/OC-AR

BIRF 7597-AR

USD 148 millones
Financiamiento externo

USD 176,1 millones
Financiamiento externo

USD 229 millones
Financiamiento externo

USD 34,5 millones
Aporte nacional y provincial

USD 60,44 millones
Aporte nacional y provincial

USD 66,15
Aporte nacional y provincial

20%

80%

24,5%

75,5%

22%

78%

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Inversión Pública

USD 182,5 millones USD 236,5 millones USD 295,2 millones

�Proyectos de infraestructura y servicios

��pag. 186

�El propósito de la operación es el incremento en
forma sostenible de la cobertura y calidad de la
infraestructura económica rural y de los servicios
agroalimentarios, con el fin de contribuir a incrementar la productividad y las ventas de las pequeñas y medianas empresas agropecuarias, contribuyendo a mejorar, en el largo plazo, la competitividad
agropecuaria de las economías regionales.
El PROSAP implementa, a nivel provincial y nacional, proyectos de inversión pública social y ambientalmente sustentables, incrementando la cobertura
y la calidad de la infraestructura rural y de los servicios agroalimentarios.

B.
COMPONENTES
1. INFRAESTRUCTURA Y SERVICIOS (BID)
El objetivo de este componente es contribuir al desarrollo y a la calidad de la infraestructura y de los
servicios a la población rural de las provincias. Para
lo cual financia proyectos de energía rural, caminos
e infraestructura de riego y drenaje para el desarrollo rural. Se busca estimular la participación de
los usuarios a través de esquemas asociativos que
permitan que el sector privado colabore en la operación y mantenimiento de los sistemas.
INFRAESTRUCTURA EN CAMINOS
El objetivo es contribuir al mantenimiento y rehabilitación de caminos rurales, con los cuales se

mejora la transitabilidad de rutas terciarias y se fortalecen los consorcios camineros. Estos proyectos
pueden incluir un componente de transferencia de
tecnología.
INFRAESTRUCTURA EN ENERGÍA RURAL
El objetivo es contribuir a incrementar la cantidad,
cobertura y calidad de los servicios energéticos
a la población rural de las provincias, mediante
entidades financieramente sostenibles y que respondan a las exigencias de regulación del servicio.
Estos proyectos pueden incluir un componente de
transferencia de tecnología.
INFRAESTRUCTURA EN RIEGO Y DRENAJE
Esta línea de financiamiento trata de lograr la eficiencia en el uso del riego y fortalecer los esquemas asociativos que permitan la colaboración del
sector privado en las tareas de operación y mantenimiento de los sistemas.
SERVICIOS AGROALIMENTARIOS
Este componente financiará proyectos en áreas
tales como: i) desarrollo tecnológico; ii) sanidad y
calidad agropecuaria; iii) desarrollo comercial; iv) titulación y regularización de la propiedad de tierras;
v) tecnología de información y conectividad rural;
vi) servicios en manejo y conservación de recursos
naturales; vii) control de incendios forestales, viii)
recuperación de zonas afectadas por desastres naturales y ix) fortalecimiento de la capacidad institucional provincial.

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Inversión Pública

A.
OBJETIVO

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

Proyectos de infraestructura y servicios

�pag. 188

2. APOYO A ACTIVIDADES DE PREINVERSIÓN
(BIRF)
A través de este componente se financian actividades de identificación y preparación de proyectos,
con el fin de obtener un flujo substancial y de calidad de propuestas de inversión. Además, se busca fortalecer la capacidad institucional en general
(Nación y Provincias) a fin de propiciar la construcción de resultados sostenibles.
3. INVERSIONES PARA LA COMPETITIVIDAD
(BIRF)
Este componente financia la ejecución de proyectos, priorizados por el Comité de Programación de
Inversiones (CPI), orientados a mejorar la competitividad.
Proyectos de inversión
Se financian proyectos de sistemas de riego, drenaje y control de inundaciones, infraestructura pública
de transporte, comunicaciones y energía con fines
productivos, sistemas de control sanitario y de calidad, apoyo a la titulación de tierras y actualización
de catastros de riego, en el marco de proyectos productivos, infraestructura y servicios para la mejora y
el desarrollo comercial, conservación y manejo de
los recursos naturales, control de incendios forestales y apoyo a proyectos nacionales presentados por
las subsecretarías u organismos descentralizados
del MAGyP o instituciones regionales, cuyos objetivos sean coherentes con los objetivos del PROSAP.

ASISTENCIA TÉCNICA
Para asegurar que las inversiones logren los impactos esperados y se realicen los cambios necesarios,
dentro de esta línea se llevarán a cabo diferentes
acciones para obtener la validación y transferencia de tecnología, y la adecuada administración y
mantenimiento de las inversiones públicas y privadas realizadas por el proyecto o como consecuencia del mismo. La asistencia técnica formará parte
de los proyectos, comprendiendo no solo las técnicas agro-productivas, sino también aspectos de
desarrollo comercial, informática, logística, etc., y
de creación de capacidades y organización de los
beneficiarios, de modo de apoyar la sostenibilidad
de los proyectos.
4. GERENCIA DEL PROGRAMA (BID Y BIRF)
A través del componente de gerencia del Programa se financia la operación de la ejecución a nivel
central, así como las actividades de Monitoreo y
Evaluación y auditoría del Programa, y estudios especiales, incluyendo la preparación de propuestas
para nuevos financiamientos.

C.
CRITERIOS DE ELEGIBILIDAD
PROVINCIAL
La Provincia que decida tomar financiamiento del
PROSAP debe satisfacer criterios generales de orden legal, fiscal e institucional. En primer término
haber explicitado las estrategias sectoriales de la
provincia para un horizonte de al menos 10 (diez)

�ELEGIBILIDAD DE ORGANISMOS Y/O INSTITUCIONES REGIONALES Y NACIONALES
El criterio básico de elegibilidad es que tanto sus
objetivos como entidad, como los objetivos de los
proyectos que presenten para financiamiento del
PROSAP, deben ser coherentes con los objetivos
de este Programa y demostrar que disponen de recursos de contraparte suficiente para cumplir con
el “pari passu” del mismo.
ELEGIBILIDAD DE PROYECTOS
Como criterio general de elegibilidad, los proyectos
o programas específicos deben ser pertinentes y
coherentes con los objetivos estratégicos trazados
por la Nación para del Programa, y las respectivas
Estrategias Provinciales del Sector Agroalimentario. Además, deberán dar cumplimiento a los criterios específicos de elegibilidad, de acuerdo con
su respectiva área de intervención y demostrar su
viabilidad técnica, económica, financiera, institucional, social y ambiental.

• Viabilidad Institucional
• Factibilidad técnica
• Evaluación económica y financiera
• Viabilidad financiera
• Escala y cobertura
• Análisis de riesgo
• Viabilidad ambiental y sociocultural
• Participación de beneficiarios y actores interesados
• Resultados esperados: incremento de productividad o rendimientos; disminución de pérdidas o
de costos de producción; y/o aumento de ventas.
Dependiendo de cada tipo de proyecto, hay criterios específicos de elegibilidad que deben ser revisados en cada caso.

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

CRITERIOS DE ANÁLISIS DE PROYECTOS

D.
GESTIÓN SOCIO AMBIENTAL
El objetivo es asegurar una adecuada gestión ambiental y social de los proyectos, procurando minimizar los impactos negativos mediante la aplicación de medidas de mitigación incluidas en los
Estudios de Impacto Ambiental y Social. Se considera, en especial, el impacto que puedan tener
los Proyectos en hábitat naturales críticos, protegidos o de particular interés. Para cada proyecto
que incluya una obra de infraestructura se debe
elaborar un Estudio de Impacto Ambiental y Social
y se debe considerar la presencia de comunidades
originarias y las situaciones de reasentamiento involuntario y de afectación de activos. Para ello se
deben elaborar planes de pueblos indígenas, de
reasentamiento involuntario y de afectación de
activos. Además, se debe celebrar una audiencia

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Inversión Pública

años mediante un documento denominado “Estrategia Provincial para el Sector Agroalimentario
(EPSA)”. Además haber designado o identificado la Entidad de Enlace Provincial (EE) o Entidad
Provincial de Desarrollo Agropecuario (EPDA)
preexistente con dotación de recursos humanos y
técnicos adecuados para cumplir con la función de
interlocutor entre la provincia y la UCAR; y haber
designado o identificado la Entidad Provincial de
Administración Financiera (EPAF). Un requisito importante es tener vigente la ley provincial que autorice el endeudamiento de la provincia para tomar
recursos del PROSAP.

�pag. 190

pública a fin de asegurar la participación de todo
aquel que esté interesado en el proyecto.
Cada proyecto debe seguir los procedimientos de
evaluación ambiental y social y de ejecución detallados en el Manual Ambiental y Social y deberá
cumplir con lo establecido en la normativa municipal, provincial y nacional en materia ambiental y
social. Durante todas las fases del ciclo del proyecto, la UAS de la UCAR supervisa la aplicación de
los procedimientos ambientales y sociales establecidos en el Manual Ambiental y Social y las normas ambientales y sociales que le sean aplicables
y prestará orientación general y asistencia técnica
específica ante eventuales demandas de la EPDA/
UEP en lo que hace a la implementación de los
mismos.

E.
ORGANIZACIÓN PARA LA EJECUCIÓN
La ejecución del PROSAP comprende al ámbito
nacional y al provincial del sector agroalimentario.
Nivel Nacional: Comité de Programación de Inversiones (CPI) del MAGyP; el órgano ejecutor central
(UCAR)
Nivel Provincial: los organismos provinciales Entidades de Enlace (EE) o en caso de que ya estén
conformadas y sean conservadas, las Entidades
Provinciales de Desarrollo Agropecuario (EPDA’s),
Entidades Provinciales de Administración Financiera (EPAF’s) y las Unidades de Ejecución de los
Proyectos (UEP’s).

�Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Inversión Pública

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

�Proyecto de Recuperación
Productiva Post-Emergencia

pag. 192

Componente 2 Inversión Pública

Objetivo

Fondos

Mejorar, en forma sostenible, las
condiciones socio-productivas de
las áreas afectadas por las cenizas
del volcán Puyehue – Cordón
Caulle en las Provincias de Neuquén, Chubut y Río Negro, declaradas en estado de emergencia o
desastre agropecuario por parte
del Gobierno Nacional o de los
Gobiernos Provinciales, evitando
la migración de los pobladores
locales con las consecuencias
negativas geopolíticas y sociales.

BID 2573/OC -AR

Alcance
Neuquén,
Río Negro,
y Chubut
en las zonas
declaradas en
emergencia por
las cenizas del
Volcán Puyehue

USD 30 millones
Financiamiento externo

USD 7,5 millones
Aporte nacional

Total
USD 37,5 millones
Vigencia
Diciembre 2015

�Elegibilidad

Productores agropecuarios y agroindustriales
de bienes y/o servicios que desarrollen actividades en áreas que hayan sido afectadas por
las cenizas del Volcán Puyehue.

Ingresos netos anuales familiares inferiores a 3
veces la LP anualizada
Actividad principal de ingresos se la producción
ovina o caprina
Posean rodeos con menos de 1500 cabezas
Organizaciones donde se cumplan las condiciones por al menos 80% de los asociados.

Inversiones públicas

Montos máximos (US$)
800.000

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Recuperación Productiva Post Emergencia

Componente

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

Población objetivo

�Proyecto de Recuperación
Productiva Post-Emergencia
Componente 2 Inversión Pública

��pag. 196

�Componente 2 Inversión Pública

A.
OBJETIVOS
El Objetivo del proyecto es mejorar, en forma sostenible, las condiciones socio-productivas de las áreas
afectadas por las cenizas del volcán Puyehue – Cordón Caulle en las Provincias de Neuquén, Chubut y
Río Negro, declaradas en estado de emergencia o
desastre agropecuario por parte del Gobierno Nacional o de los Gobiernos Provinciales, evitando la
migración de los pobladores locales con las consecuencias negativas geopolíticas y sociales. El Proyecto impulsa acciones para recuperar las capacidades
productivas de los pobladores afectados, haciendo
más sustentables sus explotaciones agropecuarias y

mejorando el entorno de infraestructura y servicios
públicos.
Los objetivos específicos son:
• Generar sistemas productivos económicamente
sustentables y socialmente incluyentes.
• Mejorar las condiciones de infraestructura y servicios públicos afectados por la caída de cenizas
volcánicas.
• Fortalecer las capacidades del entorno institucional para formular y gestionar políticas públicas tendientes a propiciar el desarrollo del territorio.
El proyecto busca mitigar el impacto de los daños
ocasionados por las cenizas volcánicas con énfasis
en la recomposición productiva y social de la zona
afectada. Los establecimientos agropecuarios de
la zona presentan importantes daños en términos
de su capacidad de producción, mientras que las
deficiencias en infraestructura y servicios públicos
agravan la situación en la región patagónica.

B.
COMPONENTES
2. INVERSIÓN PUBLICA
El objetivo general del componente es realizar
aportes estratégicos para la recuperación de la
infraestructura básica comunitaria en áreas afectadas por la caída de cenizas volcánicas. Se incluyen tanto inversiones en obras de carácter público,
como privadas de apropiación comunitaria. Entre
las iniciativas financiables se encuentran la recuperación de tramos de caminos, obras de captación
y conducción de agua para consumo humano y

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Recuperación Productiva Post Emergencia

El Proyecto de Recuperación Productiva PostEmergencia es una iniciativa del Gobierno de la
Nación Argentina financiada con fondos provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) en el marco del Contrato de Préstamo 2573/
OC-AR y fondos de contrapartida nacional. Actúa
en las áreas priorizadas en las provincias Neuquén,
Chubut y Río Negro afectadas por las cenizas del
Volcán Puyehue – Cordón Caulle.
El Proyecto cuenta con tres componentes. Sin embargo, en esta sección se presentan el componente 2, por ser el que está destinado a la recuperación
de la Infraestructura pública, y el componente 3,
por ser el que se ocupa de la ejecución del Proyecto. El Componente 1 está destinado al desarrollo
productivo de los productores individuales y sus
organizaciones, por lo que se describe en detalle
en la sección correspondiente a Programas de Desarrollo Productivo orientados a la agricultura familiar

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

Proyecto de Recuperación
Productiva Post-Emergencia

�pag. 198

animal, recuperación de redes eléctricas y proyectos de uso de fuentes de energía alternativa. Para
la implementación se contemplan inversiones en
asistencia técnica, mediante la contratación de especialistas, y en obras civiles definidas como estratégicas.
Asistencia técnica para inversiones públicas
El objetivo de este subcomponente es financiar la
contratación de Asistencias Técnicas específicas
para la formulación y ejecución de los Subproyectos identificados y priorizados. Serán gestionadas
por los Organismos Públicos Provinciales con responsabilidad en la materia de cada proyecto, y ejecutadas desde el Área de Gestión de Programas y
Proyectos de la UCAR.
El pedido de asistencia técnica para la formulación
de Subproyectos de Infraestructura será definido
en el formulario de Idea-Perfil. El financiamiento de
las asistencias técnicas estará a cargo del Proyecto
en un 100%. El pago de estas asistencias por parte
del Proyecto no podrá extenderse más allá de la
fecha de cierre del mismo.
INVERSIONES PÚBLICAS
El objetivo es financiar obras para la mejora de las
condiciones de infraestructura y servicios públicos afectados por la caída de cenizas volcánicas.
Se financiará la adquisición de equipamiento y la
ejecución de obras civiles siendo la suma estipulada por Subproyecto de inversiones de hasta US$
800.000.
Las demandas y la formulación de Subproyectos
de infraestructura deberá canalizarse a través de
los organismos técnicos provinciales competentes,

los que presentarán la idea a los Nodos Provincial
para luego remitirlos al Comité de Evaluación Provincial, el que priorizará las inversiones. El Subproyecto se remite al Área de Gestión de Programas
y Proyectos de la UCAR y una vez aprobada, se
informa a la Provincia.
El organismo técnico provincial designado por la
Provincia será el responsable del acuerdo técnico
del Subproyecto formulado, de la inspección de
la obra, de la revisión de los certificados correspondientes, su remisión al Nodo para su revisión y
posterior envío al Área de Gestión de Programas y
Proyectos. La Unidad de Infraestructura y Servicios
- PROSAP aprobará los certificados de obra y gestionará su pago con las distintas áreas de la UCAR.
3. CAPACIDADES INSTITUCIONALES
El objetivo general del componente es fortalecer
las capacidades del entorno institucional para la
ejecución del Programa. El Componente financiará la contratación de consultores, cobertura de
gastos operativos, viáticos y movilidad, y financiamiento de equipamiento y vehículos necesarios
para la ejecución del Subproyecto, a solicitud de
los Nodos.

C.
POBLACIÓN OBJETIVO
Consiste en los productores y organizaciones del
sector productivo de bienes y servicios agropecuarios y agroindustriales de los departamentos
de las provincias de Río Negro, Chubut y Neuquén,
que según estimaciones obtenidas a partir de información del Censo Nacional Agropecuario 2002,

�D.
ASPECTOS AMBIENTALES
Y SOCIALES
Todo subproyecto debe cumplir con las normas
ambientales provinciales y nacionales y entre sus
requerimientos se encuentra la necesidad de elaborar Estudios de Impacto Ambiental y Social, a
fin de obtener el permiso ambiental que otorgue
la autoridad competente. Para las obras de infraestructura pública que se desarrollen en propiedades
privadas, además se requerirá del permiso de paso
y construcción por parte del propietario del inmueble previo a la ejecución de la obra. Además, si se
verifica la intervención dentro de un área protegida
se deben gestionar los permisos correspondientes.
Si entre los destinatarios del subproyecto se encuentran comunidades indígenas se deben considerar los factores socioculturales necesarios para
promover su adhesión al proyecto
La UAS de la UCAR supervisará la aplicación de los
procedimientos ambientales y sociales y las normas ambientales y sociales que le sean aplicables
al subproyecto.

E.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN
A Nivel Nacional: La UCAR es la responsable directa de la ejecución del Proyecto para lo cual cuenta
con tres Nodos Provinciales, uno en cada Provin-

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

cia. Cada uno de los Nodos Provinciales está conformado por al menos seis personas que realizan
el trabajo de campo, identificando y formulando
proyectos con los propios destinatarios, articulando acciones con otros organismos, aplicando los
procedimientos administrativos previstos para la
ejecución de los tres componentes del proyecto y
elaborando los informes de ejecución.
A Nivel Provincial: El organismo provincial designado para el apoyo a la ejecución del proyecto
conforma formalmente al Comité de Evaluación
Provincial (CEP). Entre sus funciones el Comité
aprueba o rechaza Subproyectos y solicitudes de
asistencia técnica que sean presentados con el
correspondiente dictamen realizado por el Nodo
Provincial; otorga o deniega la elegibilidad de los
destinatarios que se presenten en la operatoria;
prioriza los Subproyectos de inversión en infraestructura y servicios públicos que se presenten.

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Proyectos de Recuperación Productiva Post Emergencia

la cantidad de productores de los departamentos
afectados alcanza a unas 4.230 familias.

�pag. 200

�Objetivo

Total

El objetivo de desarrollo es el
mejoramiento de la infraestructura pública productiva de la
pequeña y mediana producción
agropecuaria, para promover
un aumento de la competitividad del sector y la inclusión de
productores en el mercado.

USD 10 millones

Rehabilitación o ampliación de
obras y mejoras comunitarias
relacionadas con las actividades productivas. Pequeños
sistemas de riego, manejo de
excesos hídricos; obras para
generación de energía a nivel
local, electrificación rural, caminos vecinales, obras para
comercialización

Fondos
BID 2573 / OC-AR
USD 8 millones

Financiamiento Externo

USD 2 millones
Aporte Nacional

Vigencia
Diciembre 2015
Alcance
NACIONAL
Para aquellas zonas en las que se
hayan ejecutado o se estén ejecutando programas y proyectos de UCAR

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Programa de Obras Menores de Infraestructura Productiva para el Desarrollo Local

Destinos

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

Programa de Obras Menores de
Infraestructura Productiva para
el Desarrollo Local

�Programa de Obras Menores de
Infraestructura Productiva para
el Desarrollo Local

��pag. 204

�El objetivo de desarrollo es el mejoramiento de la
infraestructura pública productiva de la pequeña y
mediana producción agropecuaria, para promover
un aumento de la competitividad del sector y la inclusión de productores en el mercado. El Programa
financia la construcción, rehabilitación o ampliación de obras y mejoras comunitarias directamente
relacionadas con las actividades productivas como
por ejemplo pequeños sistemas de riego, obras
para el manejo de los excesos hídricos en pequeñas cuencas; obras para generación de energía a
nivel local, electrificación rural, caminos vecinales,
obras para comercialización.
La operación y mantenimiento de los sistemas comunitarios a ser instalados por el Programa, deben
correr por cuenta de los beneficiarios o a través del
pago de tarifas o tasas por los servicios prestados.
El Programa es ejecutado con recursos del PROSAP, con cargo al endeudamiento nacional, por
intermedio de la Unidad para el Cambio Rural
(UCAR), lo cual garantiza la adecuada integración
y articulación de la presente iniciativa con los restantes programas y proyectos.

B.
PROYECTOS A FINANCIAR
La presente iniciativa se focaliza en proyectos de
infraestructura pública básica, para unidades territoriales que incluyan predominantemente grupos
de pequeños y medianos productores que enfrenten restricciones para producir o acceder a los mercados, debido a carencias de obras menores.

Las obras a realizarse mediante el Programa son
obras puntuales de pequeña dimensión, pero que
por su trascendencia se constituyen en frenos poderosos del crecimiento de la producción agropecuaria y para el acceso y salida de bienes y servicios.
Los proyectos de infraestructura básica no pueden
ser inferiores a los US$ 200.000 ni superar el valor de US$ 1.000.000. La metodología básica de
intervención es la de realizar obras de infraestructura pública para solucionar problemas existentes
en tramos y/o puntos críticos de sistemas de riego,
caminos, puentes y/o en los procesos que se desarrollan en otros eslabones de la cadena, posteriores
a la producción.
Los proyectos podrán ser elevados al PROSAPUCAR por: grupos o asociaciones de productores;
municipios o provincias; organismos públicos nacionales dedicados al sector PyMEs agropecuarias
y por las Unidades Ejecutoras de UCAR-PROSAP.

C.
CRITERIOS DE ELEGIBILIDAD
No se financiarán proyectos cuya inversión total
supere al Valor Bruto de Producción del área del
proyecto. Tampoco a aquellos proyectos que tengan un número de beneficiarios inferior a 30. Finalmente, no serán elegibles los que tengan una
inversión por beneficiario superior a US$15.000.
Los proyectos se priorizarán de acuerdo al valor
total que arroje la suma de 6 indicadores que conforman una matriz de evaluación.
Se dará preferencia también a proyectos que complementen iniciativas del PROSAP, PRODEAR,
PRODERPA, PRODERI, PROVIAR y PROICSA,

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

A.
OBJETIVOS

Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Programa de Obras Menores de Infraestructura Productiva para el Desarrollo Local

Programa de Obras Menores de
Infraestructura Productiva para
el Desarrollo Local

�pag. 206

así como las de Programas ya ejecutados, como
PROINDER, PRODERNOA y PRODERNEA.
La evaluación económica de los proyectos tiene
como fin determinar la rentabilidad de los proyectos, basada en indicadores de cálculo sencillo. Se
realiza aplicando el criterio Costo/Beneficio. La
TIRE y el VPNE se calculará sobre la base de flujos
de fondos descontados, para el cual se considerará
el incremental del valor agregado del área analizada y el costo del proyecto. La tasa de descuento es
del 12%. Los proyectos son elegibles si la TIRE es
mayor al 12% y el VPNE resulta positivo.

Como norma general, se debe recuperar de los beneficiarios los costos de administración, operación
y mantenimiento de las obras, y en la medida en
que la capacidad de pago de los contribuyentes lo
permita, recuperar la inversión.
Los productores beneficiados, sí deberán hacerse
cargo, total o parcialmente, de los gastos de operación y mantenimiento de las infraestructuras y
servicios públicos construidos e implementados
por el proyecto, siguiendo la legislación vigente en
el área de influencia del proyecto, sea de carácter
municipal, provincial o nacional.

D.
POBLACIÓN OBJETIVO

E.
EVALUACIÓN AMBIENTAL Y SOCIAL

Podrán ser beneficiarios de este programa los pequeños y medianos productores agropecuarios del
País, agrupados en los Estratos “Productores Familiares A, B, C y D”:

En todos los casos, se deben identificar en la preparación de los proyectos, los impactos esperados
y las medidas de prevención y mitigación necesarias, a través de una Planilla de Evaluación Ambiental y Social. En las mismas se detallarán medidas de
gestión ambiental y social de cumplimiento obligatorio para las empresas contratistas comunes a
todos los proyectos y medidas particulares según
la tipología de la Obra Menor y el contexto local.

• Productores A: No tienen tractor, tienen menos
de 50 Unidades Ganaderas, no poseen más de 2
ha bajo riego ni tienen frutales o cultivos bajo cubierta.
• Productores B: Semicapitalizados, tienen tractores de más de 15 años y entre 50 y 100 Unidades
Ganaderas. Tienen también, entre 2 y 5 has con riego y hasta 0,5 ha con frutales.
• Productores C: Capitalizados, con tractores de
menos de 15 años. Tienen más de 100 Unidades
Ganaderas, más de 5 has regadas y más de 0,5 ha
con frutales.
• Productores D: Capitalizados y con uno ó dos
trabajadores no familiares remunerados en forma
permanente en la unidad productiva.

F.
ORGANIZACIÓN PARA
LA EJECUCIÓN
La responsabilidad general de la ejecución recae
en la UCAR y la responsabilidad técnica y administrativa en el PROSAP. La operación y mantenimiento de las obras menores a ser instaladas correrá por
cuenta de los beneficiarios, a través de las organizaciones elegidas a tal fin.

�Programa de Servicios Agrícolas Provinciales - Programa de Obras Menores de Infraestructura Productiva para el Desarrollo Local

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

�pag. 208

�Desarrollar nuevas áreas de riego en Argentina a través del incremento de la
disponibilidad y calidad del agua de riego en forma sostenible. Se busca
expandir la oferta y mejorar la calidad de los productos agropecuarios,
generando mayor rentabilidad e ingresos en los pequeños y medianos
productos agropecuarios.

Aspectos más relevantes

Total

Obras de infraestructura pública de riego
y manejo de recursos hídricos

USD 80 millones

Obras conexas de caminos y electrificación rural

Fondos CAF

Fortalecimiento institucional de instituciones beneficiadas relacionadas con los
sistemas de riego
Adquisición de equipamiento para la
operación y el mantenimiento de los sistemas de riego.

Extensión temporal
4 años

(Banco de Desarrollo de América Latina)

USD 60 millones
Financiamiento externo
CAF 8581

USD 20 millones
Aporte local

Vigencia
2019
Alcance
Nacional

Programa para el Desarrollo de Nuevas Áreas de Riego en Argentina - Etapa 1

Asistencia técnica, capacitación y transferencia de tecnología

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

Objetivo

���pag. 212

�El objetivo del Programa es el desarrollo de nuevas
áreas de riego en Argentina por medio del incremento de la disponibilidad y calidad del agua de
riego en forma sostenible. Con ello se busca que
aumente la oferta y mejore la calidad de los productos agropecuarios, generando mayor rentabilidad e ingresos en las pequeñas y medianas empresas agropecuarias. Asimismo, en el largo plazo, se
espera un aumento en la competitividad agropecuaria de las economías regionales y la calidad de
vida de los productores y sus familias.
Los objetivos específicos del Programa son: aumentar el nivel de eficiencia de riego en aquellos
sistemas existentes; desarrollar sistemas de riego
en nuevas áreas, en las que en la actualidad se realiza agricultura de secano o ganadería de muy baja
densidad y productividad; desarrollar sistemas de
riego en nuevas áreas, en las que en la actualidad
no se realizan actividades productivas y modernizar y; mejorar la gestión del riego, tanto a nivel de
sistemas como a nivel de explotaciones agropecuarias.

B.
COMPONENTES
1. INFRAESTRUCTURA
El componente prevé la realización de obras de infraestructura pública de riego y manejo de recursos hídricos en forma sostenible. Se incluyen obras
conexas de caminos o electrificación rural, necesarios para garantizar el funcionamiento de los sistemas de riego. Estas obras adquieren relevancia

2.AASISTENCIA TÉCNICA, CAPACITACIÓN
TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA

Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

en aquellos proyectos que impliquen apertura de
nuevas áreas para el desarrollo de la agricultura irrigada.
Y

El componente se orienta a mejorar el funcionamiento de los sistemas y la utilización del recurso
hídrico de manera de obtener óptimos niveles de
eficiencia (riego por superficie o sistema presurizado intra-finca). Prevé la realización de actividades
que promuevan el uso eficiente del recurso hídrico,
las buenas prácticas agrícolas, el fortalecimiento
de las capacidades productivas y la relación con
los mercados. Se destacan capacitaciones a los
productores en manejo seguro de agroquímicos,
sanidad y nutrición de los cultivos y evaluación de
alternativas productivas. Asimismo capacitaciones
en el uso de sistemas geográficos, manejo y mantenimiento de estaciones meteorológicas, uso y
mantenimiento de niveles y estación total.
3. FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL
El componente busca fortalecer a las instituciones
relacionadas con la administración de los recursos
hídricos en apoyo a la producción y la gestión de
los recursos locales, a fin de que puedan garantizar
la sostenibilidad de las inversiones y el funcionamiento de los sistemas colectivos de riego.
Las organizaciones de usuarios de riego (organizaciones público-privadas), así como también aquellas reparticiones públicas encargadas de dar soporte o supervisar el correcto funcionamiento de
los sistemas son destinatarias de las acciones de
fortalecimiento.

Programa para el Desarrollo de Nuevas Áreas de Riego en Argentina - Etapa 1

A.
OBJETIVOS

�pag. 214

El fortalecimiento institucional también incluye la
adquisición de equipamiento para la operación y
mantenimiento de los sistemas de riego (maquinarias y vehículos, equipos de telemetría, entre otras);
los recursos que posibilitan el funcionamiento de
las organizaciones (equipos de computación y comunicaciones, infraestructura física como oficinas,
galpones, entre otros), así como la asistencia técnica y la capacitación en los aspectos organizativos
y técnicos.
4. GERENCIA DEL PROGRAMA
A través del componente de gerencia del Programa se financia la operación de la ejecución a nivel central, así como las actividades de monitoreo,
evaluación y auditoría del mismo.

C.
CRITERIOS DE ELEGIBILIDAD
PROVINCIAL
La provincia que decida recibir financiamiento del
Programa debe satisfacer criterios generales de orden legal, fiscal e institucional.
En primer término firmar un acuerdo de ejecución
con el MAGyP y luego colaborar con la UCAR en
las acciones de supervisión y certificación que ésta
le encomiende. Las provincias deben hacerse cargo del aporte local en función de lo establecido en
cada acuerdo de ejecución.
ELEGIBILIDAD DE PROYECTOS
Como criterio general de elegibilidad, los proyectos
deben ser pertinentes y coherentes con los objetivos estratégicos trazados por la Nación para el
Programa, con el Plan Estratégico Agroalimentario

y Agroindustrial Participativo y Federal, 2010-2020
(PEA), y las respectivas Estrategias Provinciales del
Sector Agroalimentario (EPSA) elaboradas para el
Programa PROSAP. Además los Proyectos deben
contemplar un plan para recuperar, de los beneficiarios de los proyectos, los costos de administración, operación y mantenimiento de las obras, de
corresponder.
CRITERIOS DE ANALISIS DE PROYECTOS
• Viabilidad Institucional
• Factibilidad técnica
• Evaluación económica y financiera
• Viabilidad financiera
• Escala y cobertura
• Análisis de riesgo
• Viabilidad ambiental y sociocultural
• Participación de beneficiarios y actores interesados
• Resultados esperados: incremento de productividad o rendimientos; disminución de pérdidas o
de costos de producción; y/o aumento de ventas.
Dependiendo de cada tipo de proyecto, hay criterios específicos de elegibilidad que deben ser revisados en cada caso.

D.
GESTIÓN SOCIO AMBIENTAL
Todos los proyectos de riego presentados al Programa deben contemplar la normativa ambiental
y social nacional, provincial y municipal. Los proyectos serán sometidos al proceso de clasificación,
evaluación, aprobación, seguimiento y supervisión
establecido en el Manual Ambiental y Social (MAS)
del Programa PROSAP. Los pliegos licitatorios deben incluir las especificaciones ambientales y sociales establecidas en base a los impactos detecta-

�Proyectos de infraestructura pública y servicios agroalimentarios

dos en la Evaluación de impacto ambiental y social
y las medidas de mitigación incluidas en el PGAS
del Proyecto. Éstas serán revisadas y aprobadas
por la Unidad Ambiental y Social de la UCAR previamente a la publicación.

La ejecución del Programa comprende al ámbito
nacional y al provincial del sector agroalimentario.
Nivel Nacional: La UCAR es la Unidad Ejecutora
Central del Programa.
Nivel Provincial: Cada provincia beneficiaria de un
proyecto a ejecutarse en el marco del presente
Programa, será responsable, a través de la Unidad
Ejecutora de Proyectos (UEP), de la autorización
de las certificaciones, incluido el certificado final de
obra, que tendrán lugar durante la etapa de ejecución de las distintas actividades que integran cada
proyecto individual de inversión pública.
La UEP colaborará en la contratación de un Inspector ambiental y social quien estará a cargo de la
verificación del cumplimiento del Plan de Gestión
Ambiental y Social y cumplirá con las obligaciones
emergentes para la consecución de dicha tarea.

Programa para el Desarrollo de Nuevas Áreas de Riego en Argentina - Etapa 1

E.
ORGANIZACIÓN PARA LA EJECUCIÓN

�D a t o s

d e

c o n t a c t o

UCAR – UNIDAD PARA EL CAMBIO RURAL
Av. Belgrano 456 – C1092AAR
C.A. de Buenos Aires, Argentina
Teléfono: (011) 4349-1300
Mail: comunica@ucar.gov.ar
www.ucar.gob.ar
PRODEAR – PROGRAMA DE DESARROLLO DE AREAS RURALES
Av. Belgrano 456 – 3er piso
Teléfono: (011) 4349-0575
Mail: prodear@ucar.gov.ar
PRODERI – PROGRAMA DE DESARROLLO RURAL INCLUYENTE
Av. Belgrano 456 – 3er piso
Teléfono: (011) 4349-0592
Mail: proderinoa@ucar.gov.ar
PRODAF – PROGRAMA DE DESARROLLO RURAL Y AGRICULTURA FAMILIAR
Av. Belgrano 456 – 3er piso
Teléfono: (011) 4349-0592
Mail: prodaf@ucar.gov.ar
Proyecto Adaptación y resiliencia de la agricultura familias del Noreste de Argentina
ante el impacto del cambio climático y su variabilidad
Av. Belgrano 456 – PB
Teléfono: (011) 4349-4659
Mail: uas@ucar.gov.ar
www.adaptation-fund.org

�PRODESPA – PROGRAMA DE DESARROLLO PESQUERO Y ACUICOLA SUSTENTABLE
Av. Belgrano 456 – 3er piso
Teléfono: (011) 4349-0592
PROICSA – PROGRAMA PARA INCREMENTAR LA COMPETITIVIDAD DEL SECTOR AZUCARERO DEL NOA
Av. Belgrano 456 – PB
Teléfono: (011) 4349-1951
Mail: proicsa@ucar.gov.ar
www.proicsa.gov.ar
PROGRAMA Y PROYECTOS FORESTALES
FORESTAL BID
PROGRAMA DE SUSTENTABILIDAD Y COMPETITIVIDAD FORESTAL
FORESTAL BIRF
PROYECTO DE MANEJO SUSTENTABLE DE LOS RECURSOS NATURALES
Componente Plantaciones Forestales Sustentables
FORESTAL GEF
PROYECTO PARA LA CONSERVACION DE LA BIODIVERSIDAD EN PAISAJES PRODUCTIVOS FORESTALES
Av. Belgrano 456 – 3er piso
Teléfono: (011) 4349-0526
Mail: profores@profores.gob.ar
PROSAP – PROGRAMA DE SERVICIOS AGRICOLAS PROVINCIALES
PROSAP CAF - Programa de Desarrollo de Nuevas Áreas de Riego en Argentina – Etapa1
Av. Belgrano 456 – 4to piso
Teléfono: (011) 4349-1300
Mail: prosap-comunica@prosap.gov.ar
www.prosap.gob.ar

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Programas y proyectos de inversión pública en infraestructura, desarrollo productivo y competitividad</text>
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                    <text>Información para la gestión del desarrollo
Entre los cometidos confiados a la Unidad para el Cambio
Rural (UCAR) por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Pesca de la Nación (MAGyP) al momento de crearla, se encuentran coordinar y planear iniciativas de inversión pública
con financiamiento total o parcialmente externo orientadas
al desarrollo en áreas rurales. En ese marco, la generación,
la sistematización y el análisis de información de relevancia
para la toma de decisiones estratégicas resultan críticos para
que tales iniciativas provoquen o promuevan los cambios significativos en el territorio que de ellas se esperan.
Con el espíritu de mejorar el entorno de gestión y diseño de
instrumentos de política en el seno de la UCAR y el Ministerio,
y contribuir al acervo general de información disponible para
otros ámbitos estatales, el Área de Planeamiento y Gestión
Estratégica de la UCAR ideó la serie de estudios Información
para la gestión del desarrollo, de la que la presente publicación forma parte. La dimensión de su aporte a la calidad de las
decisiones públicas de diseño y ejecución estará directamente
vinculada a la amplitud de su difusión y utilización.

Las nuevas generaciones de mujeres rurales como promotoras del cambio

1,5 cm

solapa 9 cm

solapa 9 cm

Las nuevas generaciones de

mujeres

rurales

como promotoras

del cambio

Un estudio cuanti cualitativo de la situación de las mujeres
rurales jóvenes, de sus necesidades y oportunidades en Argentina

�Las nuevas generaciones de

mujeres

rurales

como promotoras del cambio
Un estudio cuanti-cualitativo de la situación de las mujeres rurales jóvenes,
de sus necesidades y oportunidades en Argentina.

,

�Dirección de Arte
María Mac Lean
Diseño y maquetación
Alan Braun
Colaboración
Pablo Redondo
Cecilia Perriard

Coordinación general a cargo de
Josette Brawerman
Responsable del componente cuantitativo
Silvina Alegre
Responsable del componente cualitativo
Patricia Lizárraga

Fotocromía
Matías Romero Fernández
Facundo Rossetto
Se contó con el asesoramiento de
Jorge Scalise, de la Asociación
Civil de Estudios Económicos (ACEE)
en el diseño metodológico en temas
vinculados con el desarrollo rural.

Alegre, Silvina
Las nuevas generaciones de mujeres rurales como promotoras de cambio. Un estudio cuanti-cualitativo
de la situación de las mujeres rurales jóvenes, de sus necesidades y oportunidades en Argentina / Silvina
Alegre ; Patricia Lizárraga ; Josette Brawerman ; coordinación general de Josette Brawerman. - 1a ed
ilustrada. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. MAGyP., Unidad para el Cambio Rural, UCAR., 2015.
320 p. ; 26 x 24 cm.
ISBN 978-987-1873-31-9
1. Mujeres. 2. Comunidad Rural. 3. Nuevas Tecnologías. I. Brawerman, Josette , coord.
CDD 305.42

Investigación encargada al
IIPE-UNESCO
Sede Regional Buenos Aires por la
Unidad de Cambio Rural (UCAR)
del Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca
de la Nación Argentina.

�Presidenta de la Nación Argentina
Cristina Fernández de Kirchner
Jefe de Gabinete de Ministros
Aníbal Fernández

Ministro de Agricultura,
Ganadería y Pesca
Carlos Casamiquela
Coordinador Ejecutivo de la
Unidad para el Cambio Rural
Jorge Neme

�E

prólogo

n el transcurso de estos años de trabajo, la Unidad para el
Cambio Rural (UCAR) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ha consolidado su aporte a la
formulación y la ejecución de las políticas públicas agropecuarias
orientadas al desarrollo de las economías regionales, con el objetivo
de equilibrar el mapa social y productivo de la Argentina y mejorar
sustancialmente la calidad de vida de la población.
En este marco, hemos trabajado con un firme compromiso por la
inclusión y la equidad, buscando contribuir a la erradicación de las
situaciones de inequidad de género que, en perjuicio de la mujer,
todavía persisten en el ámbito rural.
Las mujeres son sujetos clave en la producción agropecuaria. Históricamente, han trabajado a la par de los hombres y sin embargo
no han accedido a los mismos derechos y atribuciones. En la actualidad, aun cuando se han logrado importantes avances en materia
de ampliación y profundización de derechos y en la concientización
sobre esta problemática, constatamos, a partir de las intervenciones
de la UCAR en distintas áreas del territorio nacional, que las mujeres
continúan teniendo una menor participación en los espacios de decisión y en el acceso, el uso y el control de los recursos productivos.
Ser joven, ser mujer y vivir en el medio rural son tres condiciones
que implican un mayor esfuerzo para lograr llevar adelante un proyecto de vida. Las asimetrías de género, la distribución del poder
que las relega a la esfera doméstica, los prejuicios respecto a los
jóvenes como resabio de los años 70, y la todavía escasa integración
entre el campo y las ciudades, configuran una realidad adversa para

las jóvenes del campo, que explica, en parte, el bajo peso relativo de
este grupo poblacional en los patrones de asentamiento geográfico
de las áreas rurales.
Sin embargo, desde hace una década, las transformaciones políticas y sociales han contribuido a modificar sus aspiraciones y sus proyectos. Para quienes formulamos y gestionamos políticas públicas,
es vital incorporar información de calidad acerca de estos cambios,
a los efectos de producir intervenciones ajustadas a las realidades
que se manifiestan en los territorios de nuestra Argentina.
Por eso, esta publicación está dedicada a las condiciones en las
que las mujeres jóvenes, como sujetos de desarrollo, viven y producen en el medio rural, con especial atención a su nivel educativo,
sus formas de organización, sus condiciones de acceso al mundo del
trabajo y sus vínculos con las nuevas Tecnologías de la Información
y la Comunicación (TICs).
Esperamos que este material sea aprovechado en el diseño de las
políticas públicas que contemplen mayores niveles de inclusión, de
equidad de género y de participación activa de las nuevas generaciones en el mundo rural. Es un gran desafío desde el Estado seguir
construyendo capacidades y herramientas para fortalecer a las mujeres jóvenes como sujetos de cambio, vitales para la modelación de
nuevas realidades, seguramente más justas y más libres. k
Jorge Neme
Coordinador Ejecutivo de la Unidad
para el Cambio Rural

7

�L

a presente publicación puede enmarcarse en una extensa
tradición de promoción de la perspectiva de género de la que
aquí solo se destacan algunos hitos relevantes. Por un lado,
cabe resaltar que en el transcurso del año 2015 se conmemora el
20º aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer y
de la adopción de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing.
Simultáneamente, en la 59ª sesión de la Comisión de la Condición
Jurídica y Social de la Mujer del mismo año, representantes de gobiernos y de organizaciones sociales de todo el mundo hicieron un
balance de avances y desafíos pendientes para dar sentido y realidad
a este acuerdo histórico hacia la igualdad de género y plena vigencia
de los derechos de las mujeres.
Asimismo ONU Mujeres, organización dedicada a promover la
igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, tiene entre sus prioridades de acción acelerar el progreso que conllevará a
mejorar las condiciones de vida de las mujeres para responder a las
necesidades que enfrentan en el mundo. Esta organización apoya a
los Estados Miembros de las Naciones Unidas en el establecimiento
de normas internacionales para lograr la igualdad de género y trabaja con los gobiernos y la sociedad civil en la creación de leyes,
políticas, programas y servicios necesarios para implementar dichas
normas. También respalda la participación igualitaria de las mujeres
enfocándose en cinco áreas prioritarias: el incremento del liderazgo y

8

la participación de las mujeres; la eliminación de la violencia contra
las mujeres; la participación de las mujeres en todos los procesos de
paz y seguridad; el aumento del empoderamiento económico de las
mujeres; y la incorporación de la igualdad de género como elemento
central de la planificación del desarrollo.
Cabe destacar asimismo el documento El progreso de las mujeres
en el mundo 2015-2016: transformar las economías para realizar los
derechos. En este trabajo se menciona la necesidad de “obtener evidencia empírica que permita evaluar los avances en el ámbito de los
derechos económicos y sociales de la mujeres” y se advierte sobre
la falta de datos en relación con estos derechos, y sobre la necesidad de contar con más y mejores indicadores por sexo, condición
socioeconómica, ubicación geográfica, raza y origen étnico, con el
fin de capturar las desigualdades múltiples e interrelacionadas a las
que se enfrentan las mujeres.
Se señala además en el documento mencionado la necesidad de
financiar fuentes de información rigurosas e impulsar su desarrollo, en tanto se alienta la elaboración de investigaciones cualitativas, para identificar dimensiones de la desigualdad que no resultan
fácilmente cuantificables pero que sí influyen en el disfrute de los
derechos de las mujeres y las niñas, incluidas la marginación social
y la privación de su poder de acción.
En este contexto, la publicación Las nuevas generaciones de muje-

9

�res rurales como promotoras de cambio. Un estudio cuanti-cualitativo
de la situación de las mujeres rurales jóvenes, de sus necesidades y
oportunidades en Argentina, cobra mayor dimensión al visibilizar
distintas situaciones desde los indicadores sociales pero también a
partir de la voz de sus protagonistas.
El estudio, llevado a cabo durante el año 2014, fue solicitado al
IIPE - UNESCO Buenos Aires por la Unidad para el Cambio Rural
(UCAR) del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la República Argentina. La investigación tuvo entre sus propósitos caracterizar al colectivo de las mujeres rurales jóvenes del país en relación
con la educación, el acceso a las tecnologías, la salud, el trabajo y
la producción y hacer visibles áreas de vacancia y nichos de oportunidad para el diseño de proyectos de intervención orientados al
desarrollo integral de las mujeres rurales jóvenes.
La investigación se enmarca en la necesidad de un diagnóstico
de la situación socio-productiva y educativa de las mujeres rurales
jóvenes de la Argentina, con el fin de identificar prioridades y oportunidades que contribuyan al diseño de políticas territoriales con
enfoque de género. Si bien se recurre a la información proveniente
de los Censos Nacionales también se procura profundizar, desde
un enfoque cualitativo, en aspectos que no son visibles a través de
la información censal. Se intentó dar cuenta no solo de problemas
concretos y dificultades que enfrentan las mujeres rurales jóvenes

10

sino también de sus intereses, aspiraciones y demandas.
Si bien el objetivo del diagnóstico fue producir un informe como
posible insumo para la elaboración de orientaciones estratégicas en
relación con la toma de decisiones de políticas rurales con enfoque
de género, las conclusiones de la presente investigación atraviesan
y competen de algún modo varias áreas de gestión en lo que atañe
a las políticas públicas.
Como bien se señala en la investigación, la integralidad de las
políticas públicas es una condición para el desarrollo territorial con
enfoque de género. Esta necesaria integralidad se vuelve central para
pensar y dar cabida a procesos de autonomía y sustentabilidad más
allá de la oferta de los programas y proyectos del ámbito estatal.
En la publicación se destaca la necesidad de complementar las
situaciones vinculadas con el estudio con la posibilidad de utilizar
lo aprendido; las oportunidades de trabajar con la disponibilidad
de lugares de cuidado y educación de los niños más pequeños, el
desarrollo de emprendimientos productivos con la mejora de la infraestructura rural y el acceso a los mercados; el reconocimiento de
las responsabilidades que asumen las mujeres en el proceso productivo con el acceso a los recursos para la producción; la oferta
de infraestructura sanitaria con la presencia de recursos humanos
idóneos, la educación con los servicios de transporte público. Multicausalidad y consecuencias se articulan así de modo particular

en distintos colectivos: madres de familia, campesinas y pequeñas
emprendedoras, que contribuyen al bienestar de sus familias y de
esta forma al desarrollo de las economías rurales; mujeres cuyo rol
es clave en la producción de alimentos y la seguridad alimentaria;
mujeres rurales que llevan a cabo sus actividades productivas en
el marco del hogar, planteando la débil frontera entre lo reproductivo y productivo, invisibilizando así el valor de su trabajo. Allí se
presenta un desafío importante en términos de políticas dado que
las mujeres rurales jóvenes encuentran dificultades para insertarse
laboralmente por fuera de la unidad económica familiar. En este
contexto, el estudio destaca la importancia de las TIC como medio
a una mayor integración y acceso a recursos.
Si bien en las últimas décadas se ha registrado un importante aumento en términos de cobertura educativa con la inclusión de los
sectores históricamente postergados, mejorar la oferta escolar en
educación en áreas rurales resulta una alternativa viable para evitar
los movimientos de emigración de los jóvenes. Sin embargo, vale la
pena destacar dos situaciones; en el caso de los varones la mayor
participación en el mercado de trabajo se asocia con niveles más
bajos de conclusión de la secundaria, cuestionando así la pertinencia
y utilidad de los contenidos escolares en relación con las actividades que desarrollan los jóvenes rurales. En el caso de las mujeres y
sus mayores niveles de finalización del nivel secundario, el desafío

reside en poner el foco en traducir sus mayores éxitos educativos en
los ámbitos de la producción y la generación de valor.
Si bien se suele asignar discursivamente a las mujeres rurales jóvenes un protagonismo, los temas vinculados con sus posibilidades
de desarrollo personal y colectivo permanecen en más de una ocasión
en el umbral de la agenda política. En este sentido, este documento
pretende ser un instrumento para reconocer a las mujeres rurales
como promotoras del cambio y contribuir al fortalecimiento de políticas orientadas por esta finalidad.
Cabe finalizar estas reflexiones con nuestro agradecimiento a las
autoridades de la UCAR del Ministerio de Agricultura, Ganadería
y Pesca, por la confianza depositada en el IIPE-UNESCO Buenos
Aires y su apoyo durante la realización de la investigación; a los
equipos que tuvieron a su cargo el desarrollo del estudio; y a todas
las mujeres y hombres que participaron en los talleres y entrevistas,
expresando sus necesidades e intereses en relación con la educación
y sus proyectos de vida personales y productivos. k

Margarita Poggi
Directora IIPE-UNESCO Buenos Aires

11

�índice

capítulo

capítulo

capítulo

Resumen Ejecutivo

14

3.3.

Fecundidad

146

Introducción

18

3.3.1.

La información censal

146

3.3.2.

La visión de los actores: el acceso a métodos anticonceptivos

MARCO CONCEPTUAL Y METODOLÓGICO

vs. las deficiencias del sistema de salud

155

1.1.

Ser mujer, joven y vivir en el campo

18

3.4.

Las mujeres jóvenes y el trabajo

158

1.2.

La información censal como base de la acción fundamentada

22

3.4.1.

La información censal

158

1.3.

La dimensión subjetiva: la visión de los actores

23

3.4.2.

La visión de los actores: la sobrecarga de tareas

EL CONTEXTO: COMPORTAMIENTO
SOCIODEMOGRÁFICO DE LA POBLACIÓN

171

3.5.

Las mujeres jóvenes y la educación

178

3.5.1.

La información censal

178

3.5.2.

La visión de los actores: la educación como oportunidad

El despoblamiento del campo

28

2.1.1.

Distribución de la población rural entre zonas
agrupadas y dispersas

32

2.1.2.

Territorialidad de las brechas de género

42

2.1.3.

Territorialidad de las brechas generacionales

56

2.2.

El esfuerzo económico de la población

70

2.2.1.

Tasa de dependencia total

70

2.2.2.

Tasas de dependencia infantil y de adultos mayores

78

2.2.3.

Tasa de actividad

78

2.3.

Principales evidencias en torno al comportamiento
sociodemográfico de la población

80

LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES JÓVENES

y las dificultades de inserción en el mercado de trabajo
26

2.1.

para las mujeres jóvenes
3.6.

82

3.1.

Distribución espacial de las mujeres jóvenes

84

3.1.1.

Brechas de género en la población joven

96

3.1.2.

Brechas generacionales en la población femenina

108

3.1.3.

La visión de los actores: por qué migran
y por qué se quedan los varones y mujeres rurales jóvenes

3.2.

194

Las mujeres jóvenes y las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación

200

3.6.1.

La información censal

200

3.6.2.

La visión de los actores: la reducción de las brechas

217

3.7.

Las mujeres jóvenes y la participación: la visión de los actores

221

3.7.1.

Los orígenes de las organizaciones

221

3.7.2.

La participación de las mujeres en las organizaciones

218

3.7.3.

Los límites de la participación

226

3.7.4.

La participación de las jóvenes

228

3.7.5.

La participación como oportunidad

231

CONCLUSIONES

234

BIBLIOGRAFÍA

252

120

ANEXO 1. Metología del análisis cuantitativo

254

Jefatura femenina y pobreza

126

ANEXO 2. Componente Cualitativo: Desarrollo del trabajo de campo

259

3.2.1.

La información censal

126

ANEXO 3. Componente Cualitativo: Instrumentos

265

3.2.2.

La visión de los actores: intento de explicación

ANEXO 4. Libro de códigos

272

del incremento de la jefatura femenina
12

21

capítulo

143

13

�resumen ejecutivo

E

l documento presenta los resultados de un estudio, realizado
en la segunda mitad del año 2014, que procuró caracterizar
–en términos objetivos y subjetivos– la situación sociodemográfica, el acceso al mercado de trabajo, a la educación y a las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de las
mujeres jóvenes asentadas en los espacios rurales de la Argentina,
identificando necesidades y oportunidades para contribuir a revisar
las intervenciones luego de una década en que se han modificado
sus aspiraciones y relaciones con el mundo en que viven.
El análisis cuantitativo, según los datos disponibles de los Censos Nacionales de Población, Hogares y Viviendas de 2001 y 2010,
comparó las características de las mujeres rurales jóvenes en Argentina con las de otros colectivos, según sexo, lugar de residencia
y edad, identificando las brechas de género, territoriales (urbano/
rural) y generacionales; además, incorporó otras variables externas
como la condición de pobreza. La presentación de la información
censal incluye una caracterización general del comportamiento poblacional, para abordar el análisis de aspectos vinculados con el
rol de las mujeres jóvenes en el hogar, su desventajosa situación en
términos de pobreza estructural, la fecundidad, el acceso al mercado de trabajo, a la educación y a las TIC. Se ha mapeado también
la información de cada una de las regiones, de modo de visualizar
las diferencias geográficas a nivel departamental para cada una de
las variables analizadas.
La caracterización subjetiva de las mujeres rurales jóvenes procuró profundizar, desde un enfoque cualitativo, la indagación de aspectos analizados en los censos y abordar aspectos que no son visibles
en ellos. Se intentó comprender no sólo los problemas concretos y
dificultades que enfrentan las mujeres rurales jóvenes sino también
sus intereses, aspiraciones y demandas. A tal efecto, el abordaje
conceptual y metodológico se apoyó en el enfoque de género para
abordar y analizar su rol en sus hogares, comunidades y organizaciones, sus percepciones, intereses, aspiraciones y oportunidades
en relación con el desarrollo productivo y rural.

14

El trabajo de campo tuvo lugar en localidades de cinco provincias,
correspondientes a cada una de las regiones del país: Santa Fe, Misiones, Santiago del Estero, San Juan y Río Negro 1 . En cada una
se constituyeron grupos focales con mujeres y/o varones que viven
y/o trabajan en el medio rural y que participan en organizaciones
(cooperativas, foros, movimientos de productores), y se realizaron
entrevistas semiestructuradas a informantes clave identificados previamente: líderes de organizaciones de productores rurales –en su
mayoría pertenecientes al sector de la agricultura familiar– así como
a técnicos y técnicas de programas de desarrollo rural.
Entre los hallazgos del análisis, que articuló la caracterización
cuantitativa y la cualitativa en torno a los ejes indagados, merecen
destacarse:

k En cuanto a la población total del país, la relación de género favorece a las mujeres urbanas mientras que en las áreas rurales esta relación se invierte a favor de los varones; en el interior del
área rural, la participación de las mujeres es más baja en las zonas
dispersas que en las agrupadas. Los jóvenes (15 a 34 años) representan menos de la mitad de la población no joven y tienen mayor
participación en las áreas urbanas que en las rurales. En el período
intercensal su peso crece de manera levemente más significativa
en las áreas rurales. Cabe suponer que los procesos de emigración
afectan en mayor medida a las familias rurales con niños pequeños
y de adultos mayores, que tienden a radicarse en los aglomerados
urbanos debido a las mayores comodidades que estos ofrecen.

k Por su parte se ha podido apreciar el escaso peso relativo
de las mujeres jóvenes en áreas rurales, aunque con notorias diferencias regionales. Su peso relativo va del 5% en la Región Pampeana hasta rondar el 20% del total de mujeres jóvenes en el NEA,
el NOA y Cuyo. Las transferencias poblacionales también asumen

1. San Cristóbal en Santa Fe, Puerto Piray en Misiones, Paraje Mili en Santiago del Estero, Contralmirante Cordero en Alto Valle de Río Negro con la participación de
mujeres y varones provenientes de diversas localidades de la zona y en San Juan los participantes provenían de Angaco, Caucete, Pocito y Albardón.

rasgos particulares por región: en el NEA y Cuyo las jóvenes estarían abandonando las zonas rurales dispersas para asentarse en los
poblados rurales pasando a tener mayor peso incluso que los varones
jóvenes, mientras que en el NOA estarían dejando las áreas rurales
para dirigirse a los aglomerados urbanos.
La tendencia de las jóvenes a fijar residencia en los poblados rurales que se desprende de la información censal se verifica en el testimonio de los actores entrevistados, quienes plantearon que las mujeres se trasladan a vivir a centros más urbanizados para que sus hijos
puedan estudiar, mientras que los hombres se quedan en el campo.
Se produce una progresiva paridad de género en el medio rural
pero las motivaciones y condiciones por las cuales las y los jóvenes
rurales deciden migrar responden a distintas tendencias. En el caso
de los hombres remite a la necesidad de trabajar, mientras que en el
caso de las mujeres está más marcada por la voluntad de continuar
estudios superiores. Las representaciones asociadas a la búsqueda
de una ‘mejor calidad de vida’ se ubican en torno a lo urbano como
lugar de accesibilidad, conectividad, servicios, todo aquello que
muestran las nuevas tecnologías y a lo que aspiran los jóvenes. Esta
idea se contrapone con lo rural, lo cual se asocia con la escasez, la
inaccesibilidad, la precariedad.

k Otro fenómeno destacable ha sido el incremento, en el
período intercensal, de la jefatura femenina joven, particularmente
en áreas rurales. Este crecimiento se relaciona, según la perspectiva
de las propias mujeres, con el aumento de las separaciones y de las
madres solteras. Esta situación lleva a suponer que las jóvenes deben procurar su inserción en el mercado de trabajo, supuesto cuyos
indicios se hallan en la alta correlación positiva encontrada entre
el incremento de la jefatura femenina y el crecimiento de la tasa de
empleo de las mujeres jóvenes en zonas rurales agrupadas (aunque
esta correlación no se verifica en zonas rurales dispersas).
Por otra parte, la Asignación Universal por Hijo ha contribuido a

reforzar la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones sobre
aspectos de la economía doméstica y la producción, y en la posibilidad de decidir sobre el destino del dinero que perciben, lo cual
redunda en inversiones para la mejora de la calidad de vida de las
familias, fundamentalmente de los hijos e hijas.

k En el año 2001 la maternidad se encontraba más difundida entre las jóvenes rurales que entre sus congéneres urbanas.
La maternidad temprana –entre 15 y 19 años– también tenía mayor
incidencia en las áreas rurales que en las urbanas.
Si bien no se cuenta con información disponible del Censo 2010,
se encontraron indicios –en los datos del Censo anterior y a través
de la indagación cualitativa– de un cambio en los patrones reproductivos de las mujeres jóvenes en relación con otras generaciones.
Hay una tendencia a tener menor cantidad de hijos, cuestión que
puede ser explicada, por un lado, por factores económicos o de acceso a la tierra –cuya excesiva división por herencia deja de ser
económicamente sustentable– y, por el otro, por el impacto de las
políticas públicas de salud sexual y reproductiva, por las que hay
mayor información y acceso a métodos anticonceptivos, a la vez que
su uso está más naturalizado.
Sin embargo, los servicios de salud se encuentran en su mayoría
concentrados en zonas urbanizadas y se destaca la precariedad de
aquellos ubicados en localidades rurales, fundamentalmente por la
falta de recursos humanos y de especialidades para la atención de
mujeres y niños. Existen nuevas formas de acceder a la salud a través de programas que acercan móviles equipados, personal médico
o promotores de salud a las zonas rurales, a lo que se suma la posibilidad de contar con obra social mediante la participación en una
organización o cooperativa, o con la inscripción en el Monotributo
Social Agropecuario. De este modo puede ampliarse la cobertura
médica, lo que mejora la situación de las mujeres jóvenes respecto
de generaciones anteriores.

15

�resumen ejecutivo

k En el período intercensal se observa un crecimiento de
las tasas de actividad de la población de 20 a 34 años, si bien mayor
en las áreas urbanas que en las rurales. La residencia en el medio
rural y el género configuran, en el caso de las jóvenes, una acumulación de desventajas que se agudizan en las zonas rurales dispersas.
Estas menores oportunidades que enfrentan las jóvenes rurales se
vinculan con las dificultades para participar en el mercado de trabajo
y atender a la vez el cuidado de los miembros del hogar. Las mujeres
en el campo tienen una intensa carga de trabajo: responsables de
las tareas domésticas y de cuidado, tareas productivas dentro de
las unidades familiares (fundamentalmente para el autoconsumo y
la venta de excedentes) y participación en espacios comunitarios.
Sin embargo, aun cuando prima una mirada patriarcal respecto de
la división de tareas dentro de los hogares, se ha reconocido que,
en las parejas más jóvenes, se verifica una mayor participación de los
hombres en las tareas domésticas.
La principal problemática se refiere a las escasas posibilidades de
insertarse localmente en actividades distintas de las productivas. En
general, las mujeres más jóvenes encuentran pocas alternativas para
estudiar en las zonas rurales o trabajar fuera de las actividades propias de las chacras y fincas. Los y las jóvenes buscan algo diferente
de lo que hacen sus padres. Muestran interés por emprendimientos
alternativos que los vinculen al medio urbano, con las TIC, y en los
que tengan la oportunidad de aplicar sus conocimientos.

terciarios o universitarios. Quienes quieren seguir estudiando deben
contar con recursos para trasladarse diariamente a ciudades cercanas o para radicarse en ellas.
El aumento registrado del secundario completo beneficia a las mujeres rurales jóvenes respecto de sus pares varones, que tienden a
abandonar más tempranamente la escolaridad para incorporarse en
el mercado de trabajo. Al momento de buscar trabajo, las mujeres
tienen mayores dificultades que los hombres, incluso en relación
con aquellos que no terminaron el nivel secundario. Frente a estas
dificultades para insertarse laboralmente, las mujeres expresan la
voluntad y la necesidad de seguir estudiando.

k Entre los años 2001 y 2010 se produjo un incremento del
38,6% en la incidencia de los jóvenes rurales con secundario completo o más. La mirada de los actores reafirma el incremento en el
acceso de los jóvenes a la educación. Creció en los últimos años la
oferta de establecimientos educativos rurales públicos, así como la
posibilidad de acceder a apoyos económicos para estudiar. Existen
alternativas cercanas y accesibles para estudiar desde los 4 años
hasta la secundaria, pero se torna un problema continuar estudios

k Se pudo constatar la participación activa de las mujeres
en las organizaciones, en las cuales muchas veces son mayoría. Esto

16

k Mientras que el uso del celular ya está muy difundido en el
ámbito rural, en los jóvenes las mujeres aventajan a los varones en
cuanto al uso de la computadora, posiblemente por su inserción y
mayor permanencia en el sistema educativo. Pese a que las brechas
existentes entre áreas rurales y urbanas son notorias, son más cortas
en el grupo de 15 a 19 años y se van ampliando a medida que aumenta la edad. De este modo, las mujeres más jóvenes de las áreas
rurales tienden a parecerse más a sus pares urbanas. El acceso a las
TIC delinea una nueva ruralidad en la cual se estrecha el contacto
de la juventud rural con sus pares urbanos, lo que lleva a modificar
sus consumos culturales y aspiraciones.

puede explicarse porque las mujeres ocuparon en los últimos años
espacios que fueron dejando los varones (ausentes por migración o
sobreocupados en trabajos extraprediales), o por el mismo proceso
de empoderamiento que las llevó a tomar conciencia de la necesidad
e importancia de su participación activa.
Las mujeres organizadas muestran una mirada de largo plazo en

cuanto a necesidades y logros. Valoran la participación en sí misma y el aprendizaje que ello genera, y subrayan la importancia de
sostener estos procesos más allá de logros concretos e inmediatos.
Las tareas de cuidado a su cargo se convierten en un límite para
crecer dentro de las organizaciones y ocupar cargos directivos. La
demanda de guarderías no fue planteada por las propias mujeres,
quienes tienden a resolverlo a través de redes de parentesco.
Para las jóvenes rurales, ser parte de una organización aparece
como la posibilidad de vincularse a su comunidad, “pertenecer”,
tener un proyecto que las identifique como sector de la agricultura y
como jóvenes. Asimismo, las organizaciones son lugares donde ellas
pueden aportar sus conocimientos en temas de tecnología y gestión.
En definitiva, la disposición de las jóvenes del campo a realizar el
esfuerzo de trabajar, estudiar, cuidar el hogar y participar es lo que
permite pensarlas como promotoras del cambio. Pese a la adversidad
del contexto que define a este esfuerzo como condición de necesidad,
las modificaciones halladas permiten señalar algunos nudos críticos
en cuanto a políticas e intervenciones que contribuyan a potenciar el
rol de las mujeres rurales jóvenes.

La dilución de las fronteras de lo rural, por la intensificación de
los medios y modos de contacto con lo urbano, da lugar a la noción
de territorio. Esta noción no se proyecta sólo en el espacio geográfico
sino que implica anudar ámbitos vitales. Se reformulan así los anhelos y aspiraciones de las jóvenes, que ya no se muestran dispuestas
a reproducir las condiciones que para las generaciones anteriores
se presentaban como inexorables.
La integralidad de las políticas públicas es entonces una condición
para el desarrollo territorial con enfoque de género. Se plantea la
necesidad de complementar las oportunidades de estudiar con la posibilidad de aplicar lo aprendido, las oportunidades de trabajar con
la disponibilidad de lugares de atención y educación de los niños
más pequeños, el desarrollo de emprendimientos productivos con
la mejora de la infraestructura rural y el acceso a los mercados, la
gestión racionalizada de la explotación con la conectividad, el reco-

nocimiento de las responsabilidades que asumen las mujeres en el
proceso productivo con el acceso a los recursos para la producción,
la oferta de infraestructura sanitaria con la presencia de recursos humanos idóneos, la educación con los servicios de transporte público.
En este sentido, la articulación entre educación y trabajo plantea la
necesidad de revisar la pertinencia y utilidad de los contenidos escolares del nivel secundario, para promover una formación que prepare

a los y las jóvenes para desempeñarse con autonomía y para vincularse con la realidad de sus contextos productivos y comunitarios.
Además, el mayor acceso a los recursos tecnológicos e informáticos
que ha podido corroborarse podría aprovecharse para promover la
educación superior.
Si se considera el trabajo como un factor de arraigo, el nicho de
oportunidad que se perfila para las jóvenes se encuentra asociado a
la ejecución de tareas de gestión (donde se aprovechan sus mayores
conocimientos informáticos y digitales) o a su atracción por actividades rurales no agropecuarias (como el turismo), sin olvidar la necesidad de generar emprendimientos intensivos que complementen
las actividades productivas tradicionales.
La participación de las mujeres en las organizaciones y el aprendizaje de cómo peticionar constituyen indudablemente medios para lograr
estas mejoras que permitirían incrementar la calidad de vida. Teniendo
en cuenta que esta participación se origina y depende con frecuencia
de la oferta de prestaciones estatales existentes, es central entonces
generar procesos de autonomía y sustentabilidad más allá de dicha oferta. Finalmente, resulta necesario revisar el concepto de familia que,
como unidad de intervención, subyace a las estrategias de desarrollo
rural. Suele considerarse como una unidad homogénea y democrática
en los programas, anulando así las necesidades particulares de cada
uno de sus miembros y las desigualdades que existen en su interior.
Una estrategia de desarrollo rural con equidad de género es aquella que reconoce que las necesidades, los problemas y las propuestas
de solución son particulares para cada miembro de la unidad familiar
y varían según las características de cada comunidad. k

17

�introducción

L

as mujeres rurales jóvenes delimitan un campo de intervención
definido en gran medida por una multiplicidad e imbricación de
factores, en los que confluyen cuestiones de género, de edad y
otras propias de la ruralidad. La cuestión de género subsume, entonces, los planteos sobre las formas de relación desigual entre varones y
mujeres, que son instituidas en representaciones y sistemas que producen y reproducen estas prácticas sociales. Pero esta condición de
desigualdad no es la única que afecta a las mujeres rurales jóvenes. Los
esquemas adulto-céntricos prevalecientes definen una nueva brecha
que las coloca en posición subalterna en tanto jóvenes. Y su radicación
en zonas rurales introduce una brecha adicional en relación con sus
pares urbanas. La combinación de las brechas por edad, género y lugar
de residencia definen condiciones a partir de las cuales estas mujeres
enfrentan restricciones para el desarrollo personal y colectivo. Sin embargo, dichas brechas se están redefiniendo y, con ello, están surgiendo nuevas oportunidades para atenuar las situaciones de desventaja.
En el marco del convenio de cooperación técnica entre la Unidad
para el Cambio Rural (UCAR) y el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO, Sede Regional Buenos
Aires (IIPE/UNESCO Buenos Aires), se ha implementado un estudio
diagnóstico de la situación socioproductiva –con inclusión de variables demográficas y educativas– de las mujeres rurales jóvenes de la
Argentina, que identifica necesidades y oportunidades con el fin de
contribuir al diseño de políticas territoriales con enfoque de género.
Dicho estudio, realizado en la segunda mitad del año 2014, se
desarrolló a partir de dos componentes:
Un componente cuantitativo a partir de los datos de los Censos
Nacionales de Población, Hogares y Viviendas de 2001 y 2010, que
consistió en el análisis comparativo de las características de las mujeres jóvenes rurales en Argentina respecto de otros colectivos según
sexo, lugar de residencia y edad, con la incorporación adicional de
otras variables externas, como la condición de pobreza.
Un componente cualitativo en el que se procuró profundizar la
indagación sobre aspectos relevados en los censos, y abordar otros

18

que no son visibles en ellos. Particularmente, se buscó conocer las
percepciones que las mujeres rurales jóvenes tienen sobre las posibilidades de diseñar emprendimientos productivos articulados, sobre el aprovechamiento de activos tradicionales y no tradicionales
disponibles en el lugar y las necesidades de capacitación, el uso de
recursos digitales y el potencial que existe para ampliarlo, los conocimientos y prácticas de salud sexual y reproductiva, y las formas
de organización del cuidado que permitirían apoyar el desarrollo de
emprendimientos.
Este documento presenta los resultados obtenidos y está organizado en cuatro capítulos:
En el primero se desarrollan los principales aspectos conceptuales
y metodológicos de los abordajes utilizados.
El segundo capítulo presenta los resultados del análisis del comportamiento demográfico de la población argentina en el período
intercensal (2001-2010), enfocando las dimensiones de sexo, edad
y lugar de residencia e incluyendo en un segundo apartado la dinámica de algunas variables relativas a la situación económica de la
población, tales como la tasa de dependencia y la tasa de actividad.
En el tercer capítulo se analizan diversos temas relativos a la situación de las jóvenes rurales, en particular sus patrones de asentamiento geográfico y otros aspectos sociodemográficos, la evolución
de su participación en el mercado de trabajo y sus vínculos con la
educación y con las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC). Cada uno de estos temas se aborda a partir de los resultados
del análisis censal y se profundiza y complementa desde la perspectiva de los actores consultados. Finalmente se dedica un punto
adicional al rol que desempeñan las mujeres en las organizaciones
y las potencialidades que se derivan de ello.
El último capítulo desarrolla las principales conclusiones, articula
los resultados más relevantes obtenidos en ambos componentes del
estudio y sugiere algunos lineamientos de acción para el aprovechamiento de las oportunidades detectadas en pos de potenciar el
rol de las mujeres rurales jóvenes como promotoras del cambio. k

Producción de artesanías en lana de llama, Catamarca.

19

�Emprendimiento de Turismo Rural, La Pampa.

1

Marco conceptual
y metodológico

La problemática de las mujeres rurales jóvenes es compleja: se trata de un campo de estudio e intervención en el
que confluyen cuestiones de género, edad y ruralidad. A
esta complejidad viene a sumarse la coexistencia de diversos enfoques de desarrollo que introducen tensiones entre
la comprensión estática vs. la incorporación del cambio,
la visualización de las carencias vs. el reconocimiento de
fortalezas y oportunidades, el énfasis en las condiciones
objetivas vs. la incorporación de la dimensión subjetiva, la
atención de situaciones particulares vs. el desarrollo de acciones integrales sustentadas en aproximaciones sistémicas.
En este capítulo se desarrolla la perspectiva conceptual y
metodológica desde la cual se abordaron estas cuestiones.

20

21

�marco conceptual y metodológico

1.1. Ser mujer, joven y vivir en el campo
La distinción entre “sexo” y “género” se
asienta fundamentalmente en el carácter relacional del concepto género. La demanda por
el reconocimiento de la igualdad de género
carecería de sentido si se lo planteara en términos de igualdad de sexo. Mujeres y varones
no son iguales. Lo que iguala a las mujeres
con los varones son los derechos fundamentales –universales, inalienables, indivisibles
e interdependientes– que las asisten como
personas, con la recomendación adicional
adoptada en los tratados internacionales de
derechos humanos de promover medidas especiales tendientes a superar las situaciones
históricas de discriminación. En este sentido,
la Convención sobre la Eliminación de Todas
las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) establece específicamente con
respecto a las mujeres rurales: “Los Estados
Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la
mujer en las zonas rurales a fin de asegurar,
en condiciones de igualdad entre hombres y
mujeres, su participación en el desarrollo rural y en sus beneficios” (ONU, 1981).
La cuestión de género subsume, entonces,
los planteos sobre las formas de relación desigual entre varones y mujeres, que son instituidas en representaciones y sistemas que producen y reproducen estas prácticas sociales. Pero
esta condición de desigualdad no es la única
que afecta a las mujeres jóvenes del campo.
Los esquemas adulto-céntricos prevalecientes
definen una nueva brecha que las coloca en
posición subalterna en tanto jóvenes. Y su radicación en zonas rurales introduce una brecha

22

adicional en relación con sus pares urbanas. Se
configura de esta manera un “entrecruzamiento
de desigualdades” que se traduce en dificultades para acceder a los recursos materiales y
simbólicos que les permitirían replantear su
posición social y desarrollar estrategias de vida
autónoma (Asensio, 2012).
De esta manera, la combinación de las brechas de género, generación y lugar de residencia definen condiciones a partir de las cuales
las mujeres enfrentan restricciones para el
desarrollo personal y colectivo, pero también
nuevas oportunidades. Muchas de las brechas
que afectan a las mujeres rurales jóvenes se
están redefiniendo y dan lugar al surgimiento de nuevas oportunidades que pueden ser
aprovechadas para atenuar las situaciones de
desventaja. Esta es la visión que adoptan organismos como ONU Mujeres, CEPAL, FAO
y RIMISP. “Sin embargo, si se mira las políticas públicas y los proyectos de desarrollo,
particularmente los que se focalizan en la reducción de la pobreza, nos encontramos frente a una visión desactualizada, rígida, a partir
de la cual todas las mujeres rurales aparecen
como sujetos-víctimas, pobres, sin recursos y
sin poder” (RIMISP, 2013:9). Sin embargo, si
se invierte el enfoque, surgen nichos de oportunidad que pueden ser aprovechados para
promover trayectorias de cambio.
Ahora bien, pese al protagonismo que se
les asigna discursivamente a las mujeres rurales jóvenes, los temas vinculados con sus
posibilidades de desarrollo personal y colectivo permanecen en el umbral de la agenda
política. En este contexto, la capacidad política de reconocer problemas sobre la base
de información objetiva, complementada por

la propia percepción de las mujeres acerca
de su situación y oportunidades, se torna un
elemento fundamental para trazar lineamientos de acción. En este marco se ha planteado
como objetivo general de este estudio caracterizar –en términos objetivos y subjetivos– la
situación sociodemográfica, el acceso al mercado de trabajo, a la educación y a las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de las mujeres jóvenes asentadas
en los espacios rurales de la Argentina, comparando estos rasgos con los de otros segmentos de la población y analizando su evolución
en el tiempo y su distribución en el espacio
a fin de establecer cómo han impactado las
transformaciones operadas durante la última
década sobre este colectivo.

1.2. La información censal como
base de la acción fundamentada
Con respecto al primer aspecto –caracterización objetiva–, la reciente difusión a través de
Redatam de los datos relevados en el Censo
Nacional de Población, Hogares y Viviendas
(CNPHyV) 2010 ofrece la posibilidad de abordar parte de las cuestiones de interés planteadas. Como es sabido, la información registrada
en los censos se limita a cierta cantidad de
dimensiones y variables. Aun así, la posibilidad de obtener información desagregada sobre
el desempeño de la población urbana y rural
constituye una ventaja que no brindan otras
fuentes estadísticas. En este sentido, los datos del CNPHyV 2010 constituyen un insumo
valioso que, dada su reciente publicación, per-

manecen todavía poco explorados.
Por otro lado, resulta necesario tener en
cuenta que las definiciones de mujer, joven y
rural adoptadas o construibles a partir de los
censos distan de contemplar toda la complejidad que estos conceptos conllevan.
En los censos se adopta la noción de sexo
para hacer referencia a la condición de “varón” o “mujer” de las personas. Sin embargo, la comparación de la situación que afecta
a cada uno de estos colectivos permite dar
cuenta de comportamientos distintivos respecto de las variables analizadas.
Para definir en términos operacionales a la
juventud en función de la información censal
se impone adoptar un enfoque etario. El establecimiento de un rango de edad resultará
siempre discutible, pero en este caso la decisión se justifica en los siguientes criterios: se
adopta como límite inferior la edad teórica de
tránsito de la secundaria baja a la secundaria
alta (en el sistema educativo argentino, de 2do
a 3er año). Esta frontera ha sido identificada
como un obstáculo más difícil de superar que
el tránsito de la primaria a la secundaria. Dado
que en la Argentina la escolarización de los
jóvenes ha sido establecida como obligatoria,
y que la asistencia a un establecimiento educativo es la situación más deseable para su
presente y su futuro, se toma como corte la
edad de 15 años. En cuanto al límite superior del rango, se extiende el corte habitualmente utilizado por los expertos en juventud
(24 años) hasta los 34 años para determinar la
ocurrencia en zonas rurales de ciertos cambios
sociodemográficos, como el retraso de la maternidad, que se verifican en el medio urbano.
Además de conocer las características de un

segmento de la población que podría participar en las intervenciones diseñadas.
Finalmente, el criterio de ruralidad aplicado en los censos se basa en la cantidad de
personas que viven en un área determinada, de manera que aquellas localidades con
2.000 habitantes o más se consideran “urbanas” y las que cuentan con menos de 2.000
habitantes son consideradas “rurales”. En
el medio rural, se distinguen las zonas donde la población reside en forma agrupada o
dispersa (a campo abierto) 2. Indudablemente
esta categorización resulta inadecuada para
captar los fenómenos de nueva ruralidad (la
redefinición de la tradicional asimilación de
“lo rural” con “lo agrícola”, que ha sido desplazada por el desarrollo de actividades económicas secundarias y terciarias en zonas
rurales, la residencia permanente o temporal
de habitantes urbanos en el campo, la radicación de trabajadores agrícolas en pueblos
y zonas periféricas de las ciudades) que diluyen las fronteras entre lo rural y lo urbano, dando lugar a la concepción de territorios
donde se anudan entramados complejos.
Más allá de estas restricciones, los datos
censales permiten aproximarse a la problemática planteada, realizando comparaciones
según las variables transversales de interés:
sexo, edad y residencia, e incorporando adicionalmente otras variables externas como
la condición de pobreza. Además, posibilita
el análisis de las trayectorias temporales en
unidades administrativas de distintos niveles
de desagregación, con comparaciones entre
la situación actual de las mujeres jóvenes y
aquella vigente diez años antes, a partir de la
información recabada en el CNPHyV 2001.

2. A lo largo de este informe se utiliza el término “área” para hacer referencia a lo urbano y rural, mientras que el término “zona”
se aplica a la distinción en el medio rural de las localidades agrupadas y las extensiones abiertas.

La presentación de la información censal
se organiza en un primer apartado que ofrece
una caracterización general del comportamiento poblacional, para abordar a continuación el análisis temático de aspectos vinculados con el rol de las mujeres jóvenes en
el hogar, la situación de desventaja que las
afecta en términos de pobreza estructural, la
fecundidad, el acceso al mercado de trabajo,
a la educación y a las TIC.
Para esto se realiza una selección de la información más destacable.
La idea que subyace a esta estrategia es poner a disposición un repositorio de información
para la gestión, de manera que además de los
indicadores de interés se incluyen cuadros con
los respectivos valores absolutos. Desde una
perspectiva de derechos, la incidencia no resulta una variable definitoria para el diseño
de políticas, en la medida en que el Estado
tiene la obligación de garantizar el acceso a
condiciones mínimas de bienestar para todos
y cada uno de los miembros de la sociedad.
Sin embargo, desde la lógica de la asignación
presupuestaria el criterio de eficiencia impone
alcanzar el mayor número de población destinataria con los recursos disponibles.

1.3. La dimensión subjetiva: la visión
de los actores
La caracterización subjetiva de las mujeres jóvenes rurales ha procurado profundizar, desde un enfoque cualitativo, la indagación sobre aspectos relevados en los censos
y abordar otros que no son visibles a través

23

�marco conceptual y metodológico

de estos. Particularmente, se ha buscado indagar en las percepciones que las mujeres
rurales jóvenes tienen sobre las posibilidades de diseñar emprendimientos productivos articulados, sobre el aprovechamiento
de activos tradicionales y no tradicionales
disponibles en el lugar y las necesidades de
capacitación, el uso de recursos digitales y
el potencial que existe para ampliarlo, los
conocimientos y prácticas de salud sexual
y reproductiva, y las formas de organización
del cuidado que permitirían apoyar el desarrollo de emprendimientos. De modo más
transversal, se ha indagado en su confianza
en ellas mismas, en la percepción acerca de
los roles que ocupan dentro y fuera del hogar,
su ubicación –tanto material como percibida– respecto del ejercicio del poder en los
distintos ámbitos organizacionales que integran, y el vínculo con sus pares masculinos.
Por lo tanto, se intentó comprender no sólo
los problemas concretos y dificultades que
enfrentan las mujeres jóvenes rurales sino
también sus intereses, aspiraciones y demandas. A tal efecto, el análisis de género brinda
herramientas conceptuales y metodológicas
que permiten observar la realidad a partir de
ciertas variables y sus manifestaciones en un
contexto geográfico, cultural, étnico e histórico determinado.
En este sentido, el concepto de género
brinda elementos para analizar y comprender, por un lado, los roles y las relaciones entre varones y mujeres, y a la vez, los valores,
percepciones e ideas en relación con la masculinidad y a la femineidad y sobre aquellos
roles asumidos. Estas prácticas concretas,
ideas, interpretaciones y representaciones,

24

constituyen un “sistema de género” (Stølen,
2004:31) donde los diferentes componentes
son concebidos como interrelacionados, y
evaluados uno en función del otro.
Pensar el hogar, la chacra, la comunidad y
las organizaciones como sistemas de género,
permite analizar la posición y condición de
las mujeres y varones en estas estructuras
y las relaciones de género que allí se construyen. Dichas relaciones no están predeterminadas, sino que son productos históricos,
políticos y sociales, y además permiten la
coexistencia de diferentes modos de estructuración de género, a veces con grados de
inconsistencia e incoherencia, lo que refleja las contradicciones de intereses sociales,
oposiciones o resistencias. Si entendemos a
mujeres y varones como actores en esferas
sociales y políticas específicas, es que podemos entender sus concepciones y, en consecuencia, interpretar los procesos sociales que
determinan las formas de construcción de las
diferencias basadas en el género.
Un concepto fundamental para entender la
posición de las mujeres es el de la división
sexual del trabajo (DST), es decir, el tipo de
trabajo que realizan hombres y mujeres en la
sociedad, lo cual determina restricciones en
las oportunidades presentes y en las posibilidades futuras. La DST no se reproduce de
manera mecánica, sino que es producto de un
proceso histórico y social. El trato diferencial
(lo que se puede observar ¬en el interior de
las familias respecto de hijos varones y mujeres, o en las parejas) se convierte en la base
de las limitaciones en la práctica. Por ejemplo, el desarrollo de habilidades para llevar
adelante la producción o las posibilidades de

educación, la decisión de quién de la familia
va a estudiar, quién cuidará a los hermanos
más pequeños, quién y cómo migrará, quién
de la pareja va a participar activamente de
capacitaciones constituyen mecanismos por
los cuales la división sexual del trabajo se
torna un sistema poderoso de restricción social con impacto en las oportunidades de las
personas. Estas son decisiones que abren posibilidades futuras tanto para jóvenes como
para adultos en el medio rural: quién va a salir al mundo y quién queda restringido al ámbito de lo privado. Nos permite explorar también las formas que adquiere la herencia de
las tierras familiares. ¿Cómo se define quién
accede a las tierras? ¿Se priorizan los hijos
varones en función de mandatos de género
que indican que las mujeres deben casarse
y pasar a depender de otro núcleo familiar,
mientras que los varones en cambio deben
proveer de sustento a la familia que formen?
Desde esta perspectiva, se puede pensar
a las mujeres rurales jóvenes en un triple
rol. En primer lugar, el rol reproductivo, que
comprende todas aquellas tareas domésticas
y de cuidado necesarias para que se vean garantizadas la conservación y la reproducción
biológica así como la reproducción social de
los miembros de la familia. En segundo lugar,
el rol productivo, a través del cual se realiza
todo el trabajo ejecutado de forma remunerada, ya sea en salario o en especies, producción de mercancías con valor de cambio,
así como la producción de subsistencia o doméstica, con valor de uso y toda aquella que
tenga un valor de cambio potencial. Para las
mujeres implicadas en la producción agrícola, esto comprende su trabajo como agricul-

toras, empresarias rurales, artesanas o como
trabajadoras asalariadas. Por último el rol
sociocomunitario, que comprende todas las
actividades que se realizan en la comunidad
para asegurar la reproducción familiar, la defensa y mejora de las condiciones de vida de
la comunidad y de la organización comunitaria, incluidas la participación en actividades
cívicas, religiosas, políticas y en las organizaciones sociales.
A fin de analizar, desde un enfoque cualitativo, el rol de las mujeres rurales jóvenes en
sus hogares, comunidades y organizaciones,
y las percepciones, intereses, aspiraciones y
oportunidades en relación con el desarrollo
productivo y rural, se realizaron talleres y entrevistas en cinco provincias correspondientes
a cada una de las regiones del país (Pampeana, NEA, NOA, Cuyo y Patagonia). Las provincias de Santa Fe, Misiones, Santiago del
Estero, San Juan y Río Negro fueron seleccionadas en acuerdo con el equipo técnico de
la UCAR a partir de la identificación de colectivos de mujeres organizadas en territorios
rurales, ya sea en agrupaciones femeninas o en
organizaciones económicas o sociales mixtas.
A partir de los contactos suministrados por
el personal de la UCAR, en cada una de estas
provincias se identificaron referentes clave
que convocaron para participar de los talleres
a mujeres y varones jóvenes (de 18 a 34 años) 3
que viven y/o trabajan en el medio rural y que
participan en organizaciones (cooperativas, foros, movimientos de productores, etcétera) 4.
Se procuró contar con diversidad de sectores
productivos y perfiles de productores entre las
provincias seleccionadas para el estudio, de
modo tal que nos permitiera aproximarnos a

una mirada más integral en cada región y en
el país. En los hechos, se puede afirmar que
la mayoría de los participantes pertenecen al
sector de la agricultura familiar 5.
En las cinco provincias se organizaron y
desarrollaron talleres, donde se trabajó con
la técnica de grupos focales y se realizaron
entrevistas semiestructuradas a informantes
clave identificados previamente: mujeres y
varones líderes de organizaciones de productores rurales, técnicos y técnicas de programas de desarrollo rural, etcétera 6.
Los grupos focales permiten relevar información en poco tiempo en el marco de una
investigación de tipo participativa. Asimismo,
estimulan la percepción de las necesidades,
problemas y demandas del grupo, promoviendo la confrontación de temas, de lo individual
a lo colectivo. En el marco de este estudio, es
una técnica que permite que las mujeres por
un lado evalúen colectivamente su situación
y expresen sus prioridades y puntos de vista,
y por otro, que en un grupo con varones se
pueda comparar y analizar lo discutido previamente con las mujeres, dando cuenta asimismo de la mirada de aquellos respecto al rol
productivo-comunitario de estas.
El trabajo de campo se desarrolló entre el
15 de septiembre y el 21 de noviembre, con
cinco grupos focales con mujeres jóvenes y
uno con hombres jóvenes, de los que participaron un total de 56 mujeres y 13 varones. Si bien estaba previsto trabajar en una
instancia solo de mujeres a lo largo de una
jornada y, luego, un grupo focal con varones
de media jornada, la escasa respuesta a la
convocatoria de los hombres en tres de las
cinco provincias se tradujo en la realización

de entrevistas individuales o grupales a los
presentes; y, en otra provincia, problemas de
organización local implicaron la realización
de una instancia mixta de media jornada seguida por otra instancia de mujeres jóvenes
solamente. En total, se realizaron 27 entrevistas individuales y grupales.
La información relevada a través de los grupos focales y de las entrevistas fue procesada
y consolidada en base a un libro de códigos
mediante el programa informático Atlas.
El documento incorpora los hallazgos que
permiten profundizar y comprender los ejes
temáticos considerados en el análisis de los
censos respecto de las mujeres rurales jóvenes
y dedica un punto adicional al rol que desempeñan las mujeres en las organizaciones y las
potencialidades que se derivan de ello.
No se efectúa un análisis regional pues si
bien se visitaron las cinco regiones no pueden considerarse los hallazgos representativos de cada una de ellas. Como surge de
las mismas entrevistas, se presenta una gran
variabilidad entre provincias e incluso dentro
de ellas, en parte por el entrecruzamiento de
factores culturales (idiosincrasia de la población) e institucionales (políticas propias de
cada provincia). k

3. Se tomó este tramo de edad bajo el supuesto de que los menores de 18 están escolarizados e iban a tener dificultades para concurrir a la actividad propuesta. 4. Ver en Anexo 2, las organizaciones involucradas y el
perfil de los participantes convocados. 5. “La agricultura familiar es un tipo de producción donde la unidad doméstica y la unidad productiva están físicamente integradas, la agricultura es la principal ocupación y fuente
de ingreso del núcleo familiar, la familia aporta la fracción predominante de la fuerza de trabajo utilizada en la explotación, y la producción se dirige al autoconsumo y al mercado conjuntamente”. www.procisur.org.uy.
6. En el Anexo 3, se puede consultar el instrumento utilizado en los grupos focales así como las guías de entrevista.

25

�2

El contexto:
comportamiento
sociodemográfico
de la población

San Pedro de Colalao, Tucumán.
26

En este capítulo se presentan algunos datos censales sobre
la población total que permiten caracterizar dos fenómenos
axiales de la problemática rural. El primero de ellos remite
a la distribución espacial de la población y su variación
en el período intercensal, y especifica su manifestación en
términos de brechas de género y generacionales. El segundo
hace referencia al esfuerzo económico potencial y efectivo
que debe realizar la población rural con respecto a la urbana, situación que se refleja en la interacción de las tasas de
dependencia (total, infantil y de adultos mayores) y la tasa
de actividad. Esta aproximación general brinda un marco
para interpretar el comportamiento sociodemográfico de las
mujeres rurales jóvenes, núcleo de este estudio.
27

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

Tasa de urbanización.
Total del país.
Período 1947-2010

Fuente: Torrado (1994) y CNPHyV

Gráfico 1

rural tiene mayor peso, mientras que en la
Región Pampeana (que cuenta con la participación más baja de población rural, aun sin
considerar a la CABA) la caída es más tenue
(-1,1 pp). Resulta destacable el caso de Cuyo,
región en que la participación de la población rural es similar a la del NOA, pero que
experimenta caídas del mismo orden que las
registradas en la Región Pampeana.
La situación registrada en la región cuyana
evidencia que es posible retener a la población rural si se promueven esquemas productivos que definan alternativas de empleabilidad en el sector agropecuario y esquemas
de residencia asociados al desarrollo de infraestructura en el campo (tal como sucede
en los oasis de riego cercanos a la capital
mendocina). k

28

7. La tasa de urbanización surge de calcular la diferencia entre el porcentaje de población urbana final e inicial, sobre la cantidad de años correspondiente al período intercensal

Gráfico 2

Evolución de la
incidencia de la
población total
por área de residencia.
Total del país.
Período 1947-2010

Gráfico 2

Incidencia de la
población rural sobre
la población total por
año censal y diferencia
intercensal (en puntos
porcentuales),
según región

Fuente: Torrado (1994) y CNPHyV

El abandono de la residencia rural por parte de los jóvenes es uno de los factores que
constituyen “la cuestión agraria” actual. Sin
embargo, este fenómeno –frecuentemente
esgrimido como preocupación y erigido en
fuente de demandas– ha recibido escaso tratamiento teórico.
El análisis de series temporales sobre distribución espacial de la población permite
entender el despoblamiento del campo como
parte de un proceso histórico. En la Argentina, la tasa de urbanización que acompaña al
desarrollo industrial alcanza el valor más alto
(0,75) en el período intercensal 1947-1960 y
se mantiene en un nivel de 0,70 en el decenio
siguiente (1960-1970) (Gráfico 1). A partir

de entonces se verifica una gradual desaceleración del nivel de urbanización, pese a lo
cual continúan registrándose en la actualidad
transferencias poblacionales del campo a la
ciudad (Gráfico 2).
Estos movimientos se manifiestan con mayor intensidad en aquellas regiones con mayor participación de la población rural –y con
menor intensidad en las más urbanizadas–,
por lo que puede asumirse que el despoblamiento del campo estaría alcanzando un límite a partir del cual el patrón de asentamiento
poblacional tendería a estabilizarse. En el
Gráfico 3 se observa que las disminuciones
del porcentaje de la población rural (sobre la
población total) son más significativas en el
NEA y el NOA (-3,6 y -2,5 puntos porcentuales respectivamente), donde la población

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

2.1. El despoblamiento del campo

29

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

2.1.1. Distribución de la población rural
entre zonas agrupadas y dispersas
Para conocer con mayor precisión las formas
de manifestación reciente de este fenómeno
cabe analizar la distribución de la población
rural entre zonas agrupadas y dispersas, tomando en consideración su evolución en el
período intercensal y las particularidades que
asume en las distintas regiones geográficas
del país.
Para esto se presentan mapas a nivel departamental por región, donde los dos colores

más oscuros reflejan las ganancias de población y los dos más claros, las pérdidas. Se observa así rápidamente que el despoblamiento
del campo se explica fundamentalmente por
el abandono de las zonas rurales dispersas.
k En la Región Pampeana, las caídas
pronunciadas de población resultan marginales en las localidades rurales, así como
los incrementos altos de residentes a campo
abierto. Aun cuando no sea posible establecer la dirección de los flujos poblacionales,
se observa que aquellos departamentos o partidos con fuertes pérdidas de población rural
dispersa registran en forma concomitante un
crecimiento moderado de la población residente en zonas agrupadas.
k Como fuera señalado, en el NEA la
distribución de la población favorece a los
residentes rurales en mayor medida que en el
resto de las regiones. De todas formas, en el
período intercensal se verifica un proceso de
abandono de la residencia a campo abierto.

30

Las caídas más pronunciadas de población
rural dispersa resultan ampliamente generalizadas en Chaco y Formosa, observándose
disminuciones más leves en Corrientes y Misiones. Al igual que en la Región Pampeana,
podría asumirse que las transferencias poblacionales se orientan de lo rural disperso hacia
lo rural concentrado.
k Si bien en el NOA se observan también
descensos de la incidencia de la población
rural dispersa, las caídas moderadas resultan más generalizadas que en el NEA y la
Región Pampeana. Los departamentos que
registran disminuciones menos pronunciadas
de la población residente a campo abierto
configuran un área supraprovincial homogénea que abarca el oeste de Santiago del
Estero, la provincia de Tucumán, el este de
Catamarca, la zona de los Valles Calchaquíes
en Salta y el sur de Jujuy. Con respecto al
comportamiento poblacional en zonas rurales agrupadas, resulta destacable la existencia de departamentos en que las pérdidas de
población resultan más pronunciadas que en
las zonas dispersas (Rivadavia y San Carlos
en Salta; Copo, Banda y Ojo de Agua en Santiago del Estero; y Pomán en Catamarca). En
estos casos cabe suponer un flujo migratorio
hacia áreas urbanas.

tipo de comportamiento definido por la disminución pronunciada de la población rural
agrupada y un incremento moderado de la
población rural dispersa. En San Juan, esta
particularidad se registra en el departamento de Iglesia.
k Finalmente, la Patagonia muestra un
comportamiento poblacional similar al de
la Región Pampeana y el NEA, con fuertes
caídas de la población rural dispersa y crecimientos moderados de la población rural
agrupada.
Cabe señalar que estos comportamientos
no se explican exclusivamente por desplazamientos de la población, sino que en ellos
pueden estar interviniendo otros factores demográficos como el incremento o descenso de
las tasas de natalidad, o bien el aumento de
la esperanza de vida. Sin embargo, mientras
que los primeros pueden manifestarse en períodos de tiempo cortos, los otros adquieren
un carácter estructural que determina una
fuerte inercia temporal. k

Producción de Quinoa, Jujuy.

k Cuyo, particularmente la provincia de
Mendoza, muestra al igual que el NOA disminuciones de la población rural dispersa más
tenues. En Luján de Cuyo, Tunuyán y Santa
Rosa, las caídas de la población rural agrupada superan a las de la población dispersa. El
departamento de Las Heras da cuenta de un

31

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

64

Menos de -19

17

39

42
53

Más de 60
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
174
178
176
173
195 196
193
175
194
211
191
192
210
212
209
188
190
227
208
226
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

32

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De -19 a -0,1

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De 00 a 60

19

43

52

10

21

31

66

152

18

27

38

60

No existe población
del área

11

16

30

36 37

50

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Variación intercensal
(2010 - 2001)
del porcentaje
de la población
total por
departamento (%)

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

33

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Variación intercensal
(2010 - 2001)
del porcentaje
SANTIAGO
deDEL
la ESTERO
población
total por
departamento (%)

25
24

23

26
31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

63
65
37

36
40

47

67

38

69 70

41

39
44

42

45

13

73

66

68
71

25
24

23

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De -19 a -0,1

Más de 60

35

33

No existe población
del área

De 00 a 60

22

61

62

17

34

Menos de -19

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58

59
ENTRE RÍOS

59
URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

34

35

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38

44

41

Menos de -19
55

De -19 a -0,1

63
66
67

62

46
47

53
56 57

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

58
65

103

109

71

78

72

62

79

88

89

80

90

74

91

97

47

53
56 57

81

92

93

104

82
94

108

113

102
100

106

108

85

95

107
105

84

83

103

109

51
52

50

58

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

114

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

48

54

64

77
87
86
96

76

99

111

114
115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

115

ENTRE RÍOS

116

46

69

75

40
39

49

70

73

110

SAN JUAN

55

63
66
67

68

98

101

44

41

61

60

59

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

64

69

Más de 60

39

49

70

De 00 a 60

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Variación intercensal
(2010 - 2001)
del porcentaje
de la población
total por CHILE
departamento (%)

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

36

37

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Variación intercensal
(2010 - 2001)
del porcentaje
de la población
total por
departamento (%)

4

9

6

7

15

22
CHILE

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

20

De -19 a -0,1

8

14
18

No existe población
del área
Menos de -19

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 00 a 60

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 60

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

38

39

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

CHILE

28

23

24

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

44

40

región
patagonia
Variación intercensal
(2010 - 2001)
del porcentaje
de la población
total por
departamento (%)

11

15

14

16

18

19
27

25

13

12

9

10

17

26

21

20

8

16

18

19

6

5
7

13

12

9

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

33

32
31
39

35

34

42

40

38

37

36

27

25

41

43

44

No existe población
del área

45

45

Menos de -19

46

46

De -19 a -0,1
De 00 a 60

47

Más de 60

48

49

47

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

40

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

41

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

Al analizar la composición de la población
por género, se observa que en las áreas urbanas de todas las regiones del país existe
una mayor proporción de mujeres que de varones (valores superiores a 1, tanto en 2001
como en 2010). En el ámbito regional surgen
diferencias que posicionan a Cuyo como la
región más feminizada, y a la Patagonia como
la menos feminizada. Este comportamiento se
invierte en áreas rurales, donde los varones

1,10
1,05

En el medio rural, la presencia de las mujeres es más baja en zonas dispersas que en
las agrupadas. En las localidades rurales la

área urbana 2010
área urbana 2001

área urbana 2010
área urbana 2001

0,95

0,85

En el período intercensal se produce una
leve feminización de las zonas rurales dispersas del NOA y una masculinización en la
Región Pampeana (Gráfico 5). k

Brecha de género (%M/ %V) por área y año censal, según región

1,00

0,90

relación de género adquiere mayor paridad

–las brechas asumen valores de 0,95 a 1 en
todas las regiones menos en la Patagonia–,
de modo que la situación resulta homogénea
en el nivel regional. En cambio, las zonas
dispersas muestran mayor variabilidad, observándose una brecha de 0,90 en Cuyo y de
0,69 en la Patagonia.

área urbana 2010
área urbana 2001

área rural 2010
área rural 2001

área rural 2010

1,05

área urbana 2010

1,00

área rural 2001
área rural 2010

área rural 2001

área rural 2010

0,80

área rural 2001

0,75
0,70
0,65
PAMPA

42

NEA

NOA

CUY0

k El medio rural de la Región Pampeana
muestra los mayores contrastes. En las zo-

área urbana 2010

área rural 2001
área rural 2010

partamental de las brechas de género registradas en zonas rurales agrupadas y dispersas
en el año 2010. En estos, el color más oscuro
refleja una relación de género que favorece
a las mujeres. A medida que los colores se
tornan más claros, las brechas entre mujeres y varones se amplían en desmedro de las
primeras.

nas agrupadas de prácticamente la totalidad
de los departamentos la proporción de mujeres supera a la de varones, o bien existe una
alta paridad. Se percibe como excepción una
“mancha” en el centro-sur de la provincia de
Buenos Aires, que comprende los partidos
de Ayacucho, Azul y Benito Juárez, donde
las mujeres representan menos del 85% de
los varones.
En cambio, en las zonas rurales dispersas
se imponen situaciones de alta disparidad
para las mujeres, pues su presencia en el
campo resulta significativamente menor que

la de los varones. En el noroeste de Córdoba
se observa una paridad relativamente mayor,
y otra mancha de paridad media se conforma en los departamentos ubicados al oeste
de Entre Ríos y el centro-este de Santa Fe.
k Respecto de las zonas rurales agrupadas del NEA, las mujeres tienen mayor peso
que los varones en los departamentos ubicados al este de Chaco, que configuran una
mancha que se extiende hacia el centro y sur
de Corrientes. En Misiones esta situación se
verifica principalmente en los departamentos

Brecha de género (%M/ %V) entre la población rural por área y año censal, según región

1,10

área urbana 2001
área urbana 2010

En los mapas que se presentan a continuación es posible observar la distribución de-

Gráfico 5

PATAG

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 4

adquieren mayor peso que las mujeres. Las
áreas rurales de Cuyo y la Patagonia mantienen las posiciones de mayor y menor equidad
a favor de las mujeres.
Las relaciones de género se mantienen estables en el período intercensal, aunque en
áreas rurales del NEA y el NOA se registra
un leve desplazamiento hacia situaciones de
mayor predominio de las mujeres (Gráfico 4).

8. Las brechas de género se calculan como cociente entre el porcentaje de mujeres y el porcentaje de varones. Un valor igual a 1 indica paridad perfecta o
equidad, mientras que los valores superiores a 1 remiten a situaciones en que el porcentaje de mujeres supera al de varones. Cabe señalar que en todos los
casos las brechas se calculan como cociente entre porcentajes a fin de reflejar la cobertura que presenta el fenómeno en cuestión.

0,95

rural agrupada 2010
rural agrupada 2001

rural agrupada 2001

0,90
0,85

rural agrupada 2010

rural dispersa 2010
rural dispersa 2001

0,80

rural dispersa 2001

rural agrupada 2010
rural agrupada 2001
rural dispersa 2001

rural agrupada 2001
rural agrupada 2010
rural dispersa 2001
rural dispersa 2010

rural agrupada 2001
rural agrupada 2010

rural dispersa 2001

rural dispersa 2010

0,75
rural dispersa 2010

0,70

rural dispersa 2001

0,65
PAMPA

NEA

NOA

CUY0

PATAG

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

2.1.2. Territorialidad de las brechas
de género 8

43

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

emplazados sobre el río Uruguay, desde Oberá hasta San Pedro, incluyendo a Cainguás.
Si bien en las zonas dispersas prevalecen
situaciones de desventaja para las mujeres,
en el sur de Misiones, y el noroeste y el sureste de Corrientes, la relación entre mujeres
y varones muestra gran paridad.
k En el caso del NOA, la presencia de
las mujeres se impone principalmente en las
zonas rurales agrupadas del oeste de Jujuy,
con la excepción de Rinconada, y se extiende sobre Santa Victoria e Iruya en el norte
salteño. También se configuran algunas manchas de ventaja para las mujeres en el norte,
centro-este y suroeste de Tucumán, y en una
franja que se extiende desde el centro-oeste
hacia el sureste de Santiago del Estero. En el
resto de la región predominan situaciones de
alta paridad. Como excepción, los poblados
rurales de los departamentos cordilleranos
de Salta, Catamarca y La Rioja cuentan con
una proporción media-baja a baja de mujeres. Es probable que este comportamiento se
encuentre asociado al desarrollo de la minería como principal actividad económica de
esa región.
En las zonas rurales dispersas predomina
una menor presencia de las mujeres, aunque
se observa una franja que se extiende desde el norte de Jujuy y Salta y abarca los departamentos salteños de La Poma, Molinos y
San Carlos, donde la proporción de mujeres
supera a la de varones. Por otro lado, en los
departamentos jujeños de Susques, Humahuaca, Tilcara y Dr. Manuel Belgrano, los
departamentos salteños de Rosario de Lerma,
Capital, Chicoana y Cachi, prácticamente la

44

totalidad de la provincia de Tucumán, los departamentos del oeste y sur de Santiago del
Estero, y Belén en Catamarca conforman una
mancha de alta paridad.
k En Cuyo, las localidades rurales con
predominio femenino se ubican principalmente en Mendoza. En la mayoría de los departamentos mendocinos (con la excepción
de La Paz y Malargüe) y el este de San Juan
la presencia de las mujeres resulta alta también en las zonas rurales dispersas.
k En los poblados rurales de la Patagonia la relación de género favorece a las mujeres o tiende hacia la paridad, menos en los
departamentos ubicados al suroeste de Neuquén, el este de la línea sur rionegrina, el
noreste de Chubut y las provincias de Santa
Cruz y Tierra del Fuego.
Por su parte, en las zonas rurales dispersas de esta región la disparidad de género se
presenta de manera generalizada. Constituye
una excepción el departamento rionegrino de
Valcheta, que muestra una situación cercana
a la paridad.
Ahora bien, ¿qué representan estas configuraciones? En términos demográficos, la
composición por género de la población determina una distribución homogénea entre
varones y mujeres, salvo en los casos de poblaciones envejecidas donde prevalecen las
mujeres. Según los datos del Censo 2010, en
la Argentina la brecha de género se ubica en
1,05 9, es decir que la proporción de mujeres supera levemente a la de varones. Esta
consideración es relevante dado que permite
asociar la disparidad de género con compor-

tamientos sociales, en particular, procesos
migratorios que definen distintos patrones de
movilidad y asentamiento de la población. De
esta manera, la menor presencia de mujeres
en zonas rurales dispersas se expresa como
resultado de un proceso histórico de expulsión de la población femenina. Pero sobre
todo, los departamentos que en el período
intercensal registran una mayor participación de las mujeres sobre los varones estarían
dando cuenta de un proceso de emigración
que involucra principalmente a los varones,
de modo que las situaciones caracterizadas
en primera instancia como de mayor equidad
o ventaja para las mujeres podrían asociarse
por el contrario con la necesidad de hacer
frente en soledad el cuidado del hogar. Por
su parte, la concentración de mujeres en los
poblados rurales refleja la contraparte del fenómeno que se verifica a campo abierto. k

9. Excluyendo a la CABA, que presenta el nivel de envejecimiento poblacional más alto del país.

Vivero Forestal, Corrientes.

45

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

64

Menos de 0,85

17

39

42
53

Más de 0,99
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
174
178
176
173
195 196
193
175
194
211
191
192
210
212
209
188
190
227
208
226
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

46

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De 0,85 a 0,89

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De 0,9 a 0,99

19

43

52

10

21

31

66

152

18

27

38

60

No existe población
del área

11

16

30

36 37

50

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Brecha entre
la población
femenina y masculina
por departamento
(%) Año 2010

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

47

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Brecha entre
la población
femenina y masculina
SANTIAGO
ESTERO
por DEL
departamento
(%) Año 2010

25
24

23

26
31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

22
35

33

No existe población
del área

40

67

38

69 70

41
42

45

13

73

66

68
71

25
24

23

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De 0,85 a 0,89

Más de 0,99

37

36

39

47

De 0,9 a 0,99

63
65

44

61

62

17

34

Menos de 0,85

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58

59
ENTRE RÍOS

59
URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

48

49

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38
46

55

De 0,85 a 0,89

47
53

Menos de 0,85

63
66
67

62

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

62

46
47

53
56 57

76
81

92

104

93

82

113

102
100

106

108

85

95

94

108

84

83

107
105

77
87
86
96

103

109

51
52

50

58

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

48

54

64

69

75

99

111

114

114

115

115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

ENTRE RÍOS

116

63
66
67

40
39

49

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

41

61

60

59

44

68

69

Más de 0,99

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De 0,9 a 0,99

39

49

44

41

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Brecha entre
la población
femenina y masculina
por departamento
CHILE
(%) Año 2010

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

50

51

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Brecha entre
la población
femenina y masculina
por departamento
(%) Año 2010

4

9

6

7

15

22
CHILE

De 0,85 a 0,89

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

18

No existe población
del área

8

14

20

Menos de 0,85

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 0,9 a 0,99

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 0,99

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

52

53

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

CHILE

28

23

24

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

40

región
patagonia
Brecha entre
la población
femenina y masculina
por departamento
(%) Año 2010

11

15

14

16

18

19

27

25

13

12

9

10

17

26

21

20

8

16

18

19

6

5
7

13

12

9

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

31
39

35

42

40

38

37

36

27

25

33

32

34

44

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

41

43

44

No existe población
del área

45

45

Menos de 0,85

46

46

De 0,85 a 0,89
De 0,9 a 0,99

47

Más de 0,99

48

49

47

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

54

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

55

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

56

regionales. Cuyo y la Región Pampeana –que
presentan respectivamente las situaciones de
mayor y menor incidencia de jóvenes en el
medio rural– muestran una mayor proporción
de jóvenes en las zonas dispersas que en las
agrupadas. Este comportamiento se manifiesta con particular intensidad en la Región
Pampeana. En Patagonia, NEA y NOA, esta
relación se invierte, de modo que la proporción de jóvenes es más alta en las localidades rurales.
Por otro lado, en el período intercensal
se observan –tanto en los poblados rurales
como a campo abierto– ganancias de paridad
a favor de los jóvenes de todas las regiones
(Gráfico 7).

10. Las brechas generacionales se calculan como cociente entre el porcentaje de jóvenes (de 15 a 34 años) y el porcentaje de no jóvenes (resto de la población). Un valor igual a 1 indica paridad
perfecta o equidad, mientras que los valores superiores a 1 remiten a situaciones en que el porcentaje de jóvenes supera al de no jóvenes. Cabe señalar que en todos los casos las brechas se calculan
como cociente entre porcentajes a fin de reflejar la cobertura que presenta el fenómeno en cuestión. 11. Excluyendo a la CABA, las islas del Atlántico Sur y la Antártida argentina.

Gráfico 6

Brecha generacional
(%J / %NJ) por área.
Años 2001 y 2010

Gráfico 7

Brecha generacional
(%J / %NJ) entre la
población rural
por zona. Años 2001
y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Al analizar la relación entre la población joven (de 15 a 34 años) y no joven (resto de la
población) por área, se observa que la brecha
generacional favorece a los jóvenes en los
aglomerados urbanos. En estos, los jóvenes
representan el 49% del resto de la población
(año 2010). En el nivel regional, la participación más alta de los jóvenes se verifica en los
ámbitos urbanos del NOA (53%), la Patagonia (53%) y el NEA (52%), donde se registran los mayores incrementos en el período
intercensal.
En el medio rural los jóvenes constituyen
el 46% de la población no joven. Cuyo y la

Patagonia son las regiones que cuentan con
mayor proporción de jóvenes rurales (51%
y 49% respectivamente), aunque entre extremos del período censal la participación
de los jóvenes se incrementa de manera más
significativa en la región cuyana. Esto determina que la brecha generacional pase a ser
“más equitativa” en las áreas rurales que en
las urbanas. Por su parte, la región con menor presencia de población joven es la pampeana. Aun así, en esta región se verifica un
crecimiento de la proporción de jóvenes en
el período intercensal (Gráfico 6).
Al comparar las brechas generacionales en
zonas rurales agrupadas y dispersas se ponen
de manifiesto dos tipos de comportamientos

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

2.1.3. Territorialidad de las brechas
generacionales 10

57

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

La distribución departamental de este comportamiento entre zonas rurales agrupadas y
dispersas para el año 2010 queda reflejada
en los mapas regionales que se presentan a
continuación.

k

En las zonas rurales agrupadas de la

Región Pampeana aparece una mayor presen-

cia relativa de no jóvenes que de jóvenes,
definiendo situaciones de envejecimiento poblacional. Estos últimos representan entre
un 30% y un 40% de los no jóvenes en la
mayoría de los partidos bonaerenses, el este
de La Pampa y el extremo sur de Córdoba.
En el sureste de Entre Ríos se conforma otra
mancha de desventaja para los jóvenes.
En las zonas rurales dispersas las situaciones tienden hacia una mayor paridad para
los jóvenes, principalmente en el noreste y
centro-sur de Córdoba y en el centro-oeste
de Santa Fe. En la provincia de Buenos Aires se conforma una franja de equidad desde
San Antonio de Areco hacia el sureste, hasta
el partido de Magdalena, y otra en el centrooeste provincial.
k

En las zonas rurales agrupadas del

región predominan brechas intermedias. Por
su parte, en las zonas rurales dispersas tiende
a desaparecer la alta presencia de jóvenes.
Sin embargo, continúan resultando predominantes las situaciones de equidad intermedia.
k En las localidades rurales del NOA se
registran también proporciones altas o medioaltas de jóvenes, principalmente en el noroeste de Salta, oeste y sur de Jujuy y centro
de Salta, así como en el noreste y suroeste
de Tucumán. En Catamarca se observa una
participación alta de jóvenes en Belén, Fray
Mamerto Esquiú, Capital y Capayán, y en La
Rioja, en Arauco, General Lamadrid, Chilecito y Chamical. En Santiago del Estero son
los departamentos Capital, Robles y Rivadavia los que cuentan con mayor proporción de
jóvenes con respecto a los no jóvenes.
En las zonas rurales dispersas, se conforma una mancha de participación medio-baja
de los jóvenes que abarca el norte y oeste de
Jujuy, noroeste y sur de Salta y el departamento santiagueño de Pellegrini. En el sur
de Catamarca, de La Rioja y de Santiago del
Estero se delinea otra extensa área desfavorable para los jóvenes.

k En poblados rurales de la Patagonia
la configuración de las zonas de paridad adquiere forma de mosaico, registrándose una
presencia más alta de jóvenes en los departamentos neuquinos ubicados sobre el río Limay y el río Neuquén, que se prolonga sobre
los valles Alto y Medio de Río Negro hacia
el Atlántico.
En las zonas dispersas hay menos participación de jóvenes, registrándose las más
bajas en la línea sur rionegrina (con la excepción de Valcheta) y los departamentos
chubutenses de Telsen y Paso de Indios. En
la provincia de Santa Cruz se observan de
manera generalizada situaciones de paridad.
Así, en términos generales, las localidades
rurales de la Región Pampeana estarían ejerciendo un efecto de atracción sobre la población no joven determinando el menor peso de la
población joven, mientras que en el resto de las
regiones la participación de los jóvenes en los
poblados rurales resulta mayor. Por su parte, en
las zonas rurales dispersas se tornan más desfavorables para los jóvenes respecto de las agrupadas, menos en la Región Pampeana y Cuyo
donde estarían logrando un mayor grado de retención de este segmento de la población. k

foto

NEA se percibe de manera generalizada una

presencia medio-alta o alta de jóvenes. Las
brechas generacionales más favorables para
los jóvenes (participación mayor al 50%) en
el norte de Chaco, definiendo una franja que
se extiende hacia el este y sur de la provincia
y abarca la Capital de Corrientes, Empedrado
e Itatí. En el límite entre Corrientes y Misiones, los departamentos Ituzaingó, Posadas y
Leandro N. Alem registran también una participación alta de jóvenes. En el resto de la

58

k En Cuyo, las zonas rurales agrupadas
del suroeste de San Juan y norte de Mendoza
registran las menores brechas entre jóvenes
y no jóvenes, observándose participaciones
medio-altas en el resto de la región (con la
excepción de Malargüe). Esta configuración
se torna más equitativa en las zonas dispersas de la región, donde la mancha de paridad
se extiende hacia el noroeste de San Juan y el
sur de Mendoza.

Producción de artesanías en lana de oveja, Neuquén.

59

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

64

Menos de 0,3

17

39

42
53

Más de 0,5
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
174
178
176
173
195 196
193
175
194
211
191
192
210
212
209
188
190
227
208
226
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

60

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De 0,3 a 0,4

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De 0,41 a 0,5

19

43

52

10

21

31

66

152

18

27

38

60

No existe población
del área

11

16

30

36 37

50

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Brecha entre
la población joven
y no joven
por departamento
(%) Año 2010

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

61

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Brecha entre
la población joven
y no joven
SANTIAGO
ESTERO
por DEL
departamento
(%) Año 2010

25
24

23

26
31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

22
35

33

No existe población
del área

40

67

38

69 70

41
42

45

13

73

66

68
71

25
24

23

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De 0,31 a 0,4

Más de 0,5

37

36

39

47

De 0,41 a 0,5

63
65

44

61

62

17

34

Menos de 0,3

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58

59
ENTRE RÍOS

59
URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

62

63

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38
46

55

De 0,31 a 0,4

47
53

Menos de 0,3

63
66
67

62

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

62

46
47

53
56 57

76
81

92

104

93

82

113

102
100

106

108

85

95

94

108

84

83

107
105

77
87
86
96

103

109

51
52

50

58

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

48

54

64

69

75

99

111

114

114

115

115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

ENTRE RÍOS

116

63
66
67

40
39

49

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

41

61

60

59

44

68

69

Más de 0,5

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De 0,41 a 0,5

39

49

44

41

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Brecha entre
la población joven
y no joven
por departamento
CHILE
(%) Año 2010

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
Noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

64

65

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Brecha entre
la población joven
y no joven
por departamento
(%) Año 2010

4

9

6

7

15

22
CHILE

De 0,31 a 0,4

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

18

No existe población
del área

8

14

20

Menos de 0,3

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 0,41 a 0,5

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 0,5

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

66

67

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

28

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

40

región
patagonia
Brecha entre
la población joven
y no joven
por departamento
(%) Año 2010

13

12

9
11

10

17
19

26

21

20

8

16

18

CHILE

6

5
7

13

12

9

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

39

35

34

42

40

38

37

36

27

25

33

32
31

44

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17
19

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

41

43

44

No existe población
del área

45

45

Menos de 0,3

46

46

De 0,31 a 0,4
De 0,41 a 0,5

47

49

47

Más de 0,5

48

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

68

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

69

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

2.2. El esfuerzo económico
de la población
La tasa de dependencia total12 remite al esfuerzo “potencial” que debe realizar la población en edad de trabajar en relación con
los niños y adultos mayores. De esta manera,
tasas de dependencia altas implican que la
población en edad de participar en el mercado de trabajo debe sostener a una mayor proporción de personas potencialmente inactivas.
Este comportamiento poblacional puede ser
especificado de acuerdo con la participación
de la población infantil, o bien de los adultos
mayores, a través de las respectivas tasas de
dependencia (tasa de dependencia infantil y
tasa de dependencia de adultos mayores).

Los valores observados entre extremos del período censal dan cuenta de una significativa
disminución de la tasa de dependencia total,
tanto en áreas urbanas como rurales de todas
las regiones del país. Este comportamiento se
verifica con particular intensidad en el NEA,
que partiendo de niveles iniciales altos (70%
en áreas urbanas y 86% en áreas rurales) registra las caídas más pronunciadas (-17% y
-15% respectivamente). En el NOA se verifica un comportamiento similar, aunque en esta
región tanto las tasas de dependencia como las
disminuciones intercensales registran niveles
levemente inferiores a los del NEA (66% en
áreas urbanas y 84% en áreas rurales, con

variaciones de -13% y -15% en cada caso).
Las variaciones intercensales menos significativas se registran en la Región Pampeana y
Cuyo, donde las incidencias iniciales asumían
los valores más bajos. En las áreas urbanas de
la Región Pampeana la tasa de dependencia
total era del 60% en el año 2001 y en Cuyo
del 61%, registrándose en ambas regiones
una disminución del 8%. Por su parte, en sus
áreas rurales las tasas de dependencia se ubicaban en el 65% y 71% respectivamente. En
el año 2010 el porcentaje registrado en la Región Pampeana (59%) refleja una disminución
del 10%, mientras que el registrado en Cuyo
(62%) muestra una caída del 13%.
Se observa así que son las regiones con tasas de dependencia más elevadas las que ex-

Tasa de dependencia
total y variación
intercensal (2010-2001)
por área y región
Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 8

2.2.1. Tasa de dependencia total

70

12. La tasa de dependencia total surge como resultado de la cantidad de personas potencialmente inactivas (menor de 15 años y mayor de 64 años) / la población potencialmente activa (de 15 a 64 años) * 100.

perimentan las reducciones más significativas.
La Patagonia muestra un comportamiento atípico en este sentido. Partiendo de incidencias
similares a la pampeana (60% en el medio urbano y 64% en el rural), esta región muestra
caídas similares que las verificadas en el NEA
y el NOA, siendo para la Patagonia de 15%
en áreas urbanas y 18 % en áreas rurales. Por
otro lado, se percibe claramente que las tasas
de dependencia registradas en ámbitos rurales
superan ampliamente a las urbanas, observándose disminuciones intercensales que superan
a las urbanas en todas las regiones menos el
NEA (Gráfico 8).
En los mapas regionales que siguen es posible observar el sentido y la intensidad de las
variaciones intercensales que se producen en
el medio rural en el nivel departamental. En
este caso sólo el color más oscuro refleja aumentos de la tasa de dependencia, mientras
que los otros tres colores reflejan caídas de
distinta magnitud.

k El predominio de colores más oscuros
en la Región Pampeana da cuenta de disminuciones leves de la tasa de dependencia. Los
descensos de mayor intensidad se localizan en
el norte y este de Santa Fe y el norte de Entre
Ríos. En el noroeste de Córdoba se conforma
otra mancha que refleja caídas pronunciadas.
Considerando la marginalidad de estas zonas,
esta situación podría asociarse con un flujo
rural-urbano de los hogares de constitución
reciente (núcleo conyugal con hijos pequeños) y de aquellos conformados únicamente
por adultos mayores (en los que se ha produ-

cido la salida de los hijos para constituir sus
propios hogares, es decir, familias en la etapa
de “nido vacío”).
k En las áreas rurales del NEA, donde
predominan los descensos más marcados de
la tasa de dependencia, la explicación podría
asociarse en parte con el proceso anteriormente descripto, pero en este caso es probable que
se haya producido también una reducción significativa de las tasas de natalidad. Para corroborar la ocurrencia de este fenómeno, se
analiza más adelante el comportamiento de
la tasa de dependencia infantil.
k Si bien el NOA muestra un comportamiento similar al NEA, en esta región el fenómeno presenta menor intensidad. Principalmente en el noreste y sureste de Santiago
del Estero, el noreste de Catamarca y el departamento de San Carlos en Salta, y al norte
de esta provincia, en Rivadavia, se registran
disminuciones moderadas. Por otro lado, en
Candelaria (Salta), Paclín, El Alto y Fray Mamerto Esquiú (Catamarca), General Lamadrid
(La Rioja) y San Martín y Quebrachos (Santiago del Estero) se observan incrementos de
la tasa de dependencia total. Es probable que
en estas zonas las tasas de natalidad tengan
un ritmo de disminución menor.

nor intensidad. En Mendoza adquieren mayor
relevancia las caídas medio-altas, menos en
Guaymallén y Tunuyán donde estas son menos pronunciadas.
k En la Patagonia predominan las disminuciones intercensales altas. Las caídas más
leves se observan en el centro-oeste de Neuquén, en los departamentos localizados en el
límite de las provincias de Neuquén y Río Negro, el suroeste de Río Negro, el centro-este
de Chubut y Río Grande en Tierra del Fuego.
Se destacan los incrementos de las tasas de
dependencia registrados en el departamento
chubutense de Sarmiento, los departamentos
santacruceños de Magallanes y Corpen Aike
y en el departamento fueguino de Ushuaia. k

k En Cuyo, la mayoría de los departamentos sanjuaninos también muestra caídas
altas, constituyendo una excepción Albardón,
Angaco y San Martín, al norte de la Capital, y
Pocito, Sarmiento y 25 de Mayo, ubicados al
sur, donde las disminuciones presentan me71

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

N

región
nea

1

3

2

N

5
14
13
25

36 37

50

64

Menos de -13,4

17

27
30

43

39
40

52
53

62

54

82

Más de 0
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

56

67

33
46

58

72
86 73

69
74

70
77

SALTA

34

4

De -13,4 a -7,9

7

6

48

Más
de 0
PARAGUAY

10

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas:
Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

13
25
24

23
26

31
SANTIAGO DEL ESTERO

De -7,8 a 0

8

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

Menos de -13,4

5

49
47

57
63

2
No existe población
del área

23

45

68

217

72

44

3

12

22

20

61

65

De -13,4 a -7,9

153

55

41
42

De -7,8 a 0

19

32

66

152

18

10

21

31

38

60

No existe población
del área

11

16

26

29

51

9
8

15

28

35

7

4

24

Variación intercensal
(2010 - 2001)
de la tasa de
dependencia total por
departamento (%).

1

6

región
PAMPEANA

Variación intercensal
(2010 - 2001)
de la tasa de
dependencia total por
departamento (%).

14 15

9

18 19
27 28
32

11
12

16
20

60
62
63

17
21

30

29

22
35

33

34

65
37

36
40

47

67

38

69 70

41

39
44

61

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

57

58
59

96
97
98
106

ENTRE RÍOS

URUGUAY

136

139
138

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

73

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

PARAGUAY

N

N

1
2

3
4

6

8

7

5

10

30

31

34

36

38

44

41

Menos de -13,4
55

De -13,4 a -7,9

63
66
67

62

47

49
53
56 57

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

71

78

103

109

72

89

80

90

74

91

97

75
92

7

15
19

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14

21

22

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De -7,8 a 0

SAN LUIS

34

Más de 0
93

99
104

113

36

106

108

111

35

107
105
108

110

SAN JUAN

9

6

18

De -13,4 a -7,9
73

79

88

98

101

61

60

59

65

Menos de -13,4

68

69

Más de 0

58

4

No existe población
del área

51
52

50

5

20

48

54

64
70

De -7,8 a 0

39

46

45

No existe población
del área

40

43

42

10
11
12
13
16
17

3

Variación intercensal
(2010 - 2001)
de la tasa de
dependencia total por
departamento (%).

32

37

35

33

23

27

29 28

2

región
cuyo

21 22
25

26

18

Variación intercensal
(2010 - 2001)
de la tasa de
dependencia total por
departamento CHILE
(%).

17

20
24

19

FORMOSA

16

SANTA FE

región
noa

15

14

13

12

CHACO

11

LA RIOJA

1

9

37
LA PAMPA

114
115
117

CÓRDOBA

NEUQUÉN

ENTRE RÍOS

116

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

74

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

75

�Á r ea R u r al t o t al

MENDOZA

N

1 2
3

6

5
7
8

13

12

9
11

10

17
19

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

27

25

40

región
Patagonia

A fin de precisar la ocurrencia de este fenómeno en el medio rural, cabe analizar cómo
se manifiesta en las zonas agrupadas y dispersas. En el nivel regional, es posible identificar
comportamientos distintivos. En el año 2001,
la Patagonia y la Región Pampeana presentaban tasas de dependencia más altas en las
zonas rurales agrupadas que en las dispersas,
definidas probablemente por la tendencia de
las familias con hijos pequeños y de los hogares con “nido vacío” a fijar su residencia en lo-

calidades rurales. Esta situación se mantiene
en el 2010, aunque en la Patagonia se registra
un significativo acortamiento de las diferencias entre zonas rurales agrupadas y dispersas.
En el NOA y Cuyo el fenómeno se orienta en
sentido inverso, es decir que los pobladores
rurales radicados en zonas dispersas enfrentan
cargas económicas levemente más altas que
los asentados en zonas agrupadas, probablemente debido a una mayor estabilidad de las
elevadas tasas de natalidad registradas en las

extensiones rurales abiertas. Entre extremos
del período censal se registra un descenso de
la tasa de dependencia, que resulta más significativo en el NOA que en Cuyo, sin que se
modifique la preponderancia observada en las
zonas dispersas.
Entre las zonas rurales agrupadas y dispersas del NEA se observa gran homogeneidad.
En estas, las tasas de dependencia registraban
en el 2001, y continúan reflejando en el 2010,
los niveles nacionales más altos (Gráfico 9).

Variación intercensal
(2010 - 2001)
de la tasa de
dependencia total por
departamento (%).

44
No existe población
del área

45

Menos de -13,4
De -13,4 a -7,9
De -7,8 a 0

47

Más de 0

48

49

50

51
54

52

Gráfico 9

Tasa de dependencia
total por zona rural
y año censal,
según región
Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

46

53

76

77

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

Para establecer con mayor precisión si el
comportamiento de la tasa de dependencia
total se explica por el menor peso relativo
de la población menor de 15 años o por el de
aquella mayor de 64 años (en edad de retirarse del mercado de trabajo), resulta necesario analizar las tasas de dependencia infantil
(TDI)13 y de adultos mayores (TDAM)14.
En el Gráfico 10 se presentan, por un lado,
los valores de la TDI urbana correspondientes a los años 2001 y 2010 y la variación
porcentual registrada entre estos años y, por
el otro, los respectivos valores de la TDAM
y su variación porcentual entre extremos del
período. Surge así que el peso demográfico
de la población infantil es mucho más alto (y

Grá

Tasas de dependencia infantil (TDI) y de adultos mayores (TDAM),
co 10. Área urbana. Tasas de dependencia infantil (TDI) y de adultos mayores (TDAM), y variación
y variación intercensal
(2010 - por
2001)
intercensal (2010-2001)
región por región
60

43

55

47
38
17 17

8,7

PAM

NEA

-10,5
-21,2

78

11 12

10 11

-0,7

TDI 2001

TDI 2010

46

45

TDAM 2001

7,1

NOA

-17,5
TDAM 2010

50
40

40

15 16
5,8

CUY

-12,7

TDI Var. % 2010-2001

9 10
11,7
PAT

-20,2
TDAM Var. % 2010-2001

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 10

bitos críticos –como la educación, la salud
y la vivienda– para el bienestar futuro de la
población.
De todas formas, cabe tener en cuenta las
profundas diferencias que se manifiestan en
el nivel regional. Particularmente el NEA y
el NOA afrontan todavía TDI elevadas, que
adquieren mayor intensidad en las áreas rurales. En el año 2010 se registraban en las
áreas rurales del NEA 61 niños menores de
15 años por cada 100 personas de 15 a 64
años, y 58 en el NOA. Sin embargo, son estas
regiones las que presentan las caídas intercensales más pronunciadas (Gráfico 11).
En el ámbito rural, sólo las TDI observadas
en zonas rurales agrupadas de la Patagonia
superan de manera notoria a las registradas
a campo abierto, ofreciendo evidencia de la
tendencia de las familias con hijos pequeños
a radicarse en pueblos o parajes. Al considerar las variaciones entre extremos del período censal, se pone de manifiesto que las
TDI experimentan disminuciones levemente
mayores en los poblados rurales que en las
zonas dispersas (Gráfico 12).
2.2.3. Tasa de actividad
Dado que las tasas de dependencia remiten a
situaciones potenciales, definidas por la vinculación esperable de la población de distintos tramos de edad con el mercado de trabajo,
la lectura de este comportamiento demográfico debe ser complementada mediante el análisis de las tasas de actividad15. Sin embargo,
la comparación de este indicador entre extremos del período censal debe abordarse cuida-

13. La tasa de dependencia infantil surge como resultado de la cantidad de personas menores de 15 años potencialmente inactivas / la población potencialmente activa (de 15 a 64 años) * 100.
14. La tasa de dependencia de adultos mayores surge como resultado de la cantidad de personas mayores de 64 años potencialmente inactivas / la población potencialmente activa (de 15 a 64 años) * 100.
15. La tasa de actividad representa el porcentaje de ocupados y desocupados (de 15 años y más) sobre la población total de 15 años y más..

Gráfico 11

Área rural. Tasas de dependencia infantil (TDI) y de adultos
mayores (TDAM), y variación intercensal (2010-2001) por región

Gráfico 12

Tasas de dependencia infantil (TDI) y variación intercensal
(2010-2001) por zona rural y región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

variable por región) que el de la población de
adultos mayores (que presenta un nivel similar en todas las regiones, con excepción de
la Región Pampeana y Cuyo, donde se percibe un mayor envejecimiento poblacional). Se
observa asimismo, que la TDAM permanece
estable entre el 2001 y el 2010, mientras que
la TDI muestra caídas de diferente intensidad
en el nivel regional.
En términos generales, este comportamiento permite constatar que en la Argentina se
está produciendo un proceso de reducción de
la natalidad, que no ha sido compensado todavía por el envejecimiento de la población.
Esta situación, conocida como “bono demográfico” constituye una oportunidad histórica
de canalizar el excedente del esfuerzo económico realizado por los miembros activos
de la sociedad a la inversión social en ám-

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

2.2.2. Tasas de dependencia infantil
y de adultos mayores

dosamente, teniendo en cuenta los efectos del
largo proceso de estancamiento económico
que atravesó el país durante la década del noventa. Así, las tasas de actividad registradas
en el año 2001 reflejaban el fenómeno de “los
desalentados”, trabajadores desocupados que
comenzaron a declararse como inactivos ante
el persistente fracaso en obtener una ocupación. Esta situación se manifestaba con particular intensidad en el campo (recuérdese que
el Censo Nacional Agropecuario realizado en
el año 2002 daba cuenta de la desaparición
del 21,4% de las explotaciones agropecuarias
del país, con respecto a la medición anterior
de 1988).
De esta manera, en el Gráfico 13 es posible
observar que las tasas de actividad entre los
residentes de áreas urbanas se incrementan
de manera significativa en el período intercensal, situación que no se verifica en áreas
rurales. Las tasas de actividad correspondientes a los residentes rurales se mantienen en los mismos niveles del año 2001 en
el NEA (50%), Cuyo (59%) y la Patagonia
(62%), reflejando crecimientos leves en el
NOA (donde pasan del 48% al 50%), mientras que en la Región Pampeana transitan del
57% al 61%. Es decir que la participación
en los mercados de trabajo de la población
urbana ha recorrido una trayectoria inclusiva, principalmente en la Región Pampeana,
mientras que entre la población rural se mantienen niveles similares a los del año 2001.
Al interior del área rural, la Región Pampeana y el NOA muestran incrementos de
las tasas de actividad tanto en zonas agrupadas como dispersas. Pero mientras que en
el primer caso la participación laboral crece

79

�El contexto: comportamiento sociodemográfico de la población

Tasas de actividad total y variación intercensal (2010-2001)
por área y región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 13

80

(Gráfico 14).

2.3. Principales evidencias en torno
al comportamiento sociodemográfico
de la población

Tasas de actividad total y variación intercensal (2010-2001)
por zona rural y región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 14

más entre los pobladores de zonas dispersas
(8,4%, frente al 7,4% en las localidades rurales), en el segundo se verifica el proceso
contrario (5,7% en zonas agrupadas, frente
al 2,4% en lo rural disperso). En el NEA y
la Patagonia, las tasas de actividad aumentan
entre la población radicada en las localidades rurales (7,2% y 3,6% respectivamente)
y disminuyen levemente entre los residentes a campo abierto. Cuyo presenta la mayor
estabilidad en el período intercensal, tanto
en zonas rurales agrupadas como dispersas

k El despoblamiento del campo que se
registra en la actualidad debe ser contextualizado en un proceso histórico de urbanización
que acompaña al desarrollo capitalista. Este
proceso tiende a desacelerarse progresivamente, sobre todo en las regiones con menor
incidencia de la población rural, lo cual permite suponer que esta tendencia se estaría
acercando gradualmente a una situación de
estabilidad.
k La disminución de la población residente en áreas rurales se explica principalmente
por el abandono de la residencia en zonas
dispersas. Si bien se registran departamentos
en que las disminuciones de los residentes a

campo abierto coinciden con el incremento
de los que habitan en las localidades rurales, se observan también departamentos donde las pérdidas de población se manifiestan
tanto en zonas rurales agrupadas como en las
dispersas. En este último caso, cabe suponer
una migración del campo a la ciudad.
k La relación de género favorece a las
mujeres en las áreas urbanas, siendo Cuyo y
la Región Pampeana las más “feminizadas”
y la Patagonia la más “masculinizada”. En
las áreas rurales la relación entre mujeres y
varones se invierte a favor de estos últimos; la
participación de las mujeres resulta más baja
en las zonas dispersas que en las agrupadas.
Por otro lado, la variación intercensal, tanto
en zonas rurales dispersas como agrupadas,
favorece en mayor medida a las mujeres en
el NEA y el NOA. Al observar la distribución
departamental de este comportamiento, surge
como hipótesis que el incremento de la participación de las mujeres que se registra en
zonas rurales dispersas podría ser explicada
por la emigración de los varones. La mayor
participación de las mujeres en zonas agrupadas podría asociarse con la preferencia de
las mujeres a fijar residencia en los poblados rurales.
k Las brechas generacionales muestran
una mayor participación de la población
joven en áreas urbanas que en las rurales,
principalmente del NOA. En el período intercensal se produce un incremento de la proporción de jóvenes, tanto en áreas urbanas
como rurales; entre las regiones, se destaca
la situación de Cuyo, donde las variaciones

más pronunciadas favorecen a los jóvenes rurales. Al comparar las brechas generacionales entre zonas rurales agrupadas y dispersas se observa que la Región Pampeana es
la más inequitativa para los jóvenes rurales,
cuya participación es mayor en zonas dispersas que en las agrupadas. En este caso surge como hipótesis que las zonas rurales dispersas pampeanas estarían ejerciendo cierto
poder de retención sobre los jóvenes, probablemente relacionada con la orientación de la
demanda laboral. En el resto de las regiones
la participación de los jóvenes es mayor en
las localidades rurales.
k Las tasas de dependencia, que reflejan
en términos teóricos el esfuerzo económico
que debe realizar la población en edad de
trabajar para sostener a los niños y adultos
mayores, muestran caídas significativas en el
período intercensal, tanto en áreas urbanas
como en las rurales. Aquellas regiones con
tasas de dependencia más elevadas (el NEA
y el NOA) son las que registran las disminuciones más significativas. La disminución de
las tasas de dependencia en las áreas rurales
podría asociarse con la relocalización de determinado tipo de hogares –de constitución
reciente o por el contrario en la etapa del
“nido vacío”– o bien con el descenso de la
natalidad. Al considerar el nivel de las tasas
de dependencia en zonas rurales agrupadas
y dispersas se observan comportamientos diferenciales por región. En la Patagonia y la
Región Pampeana las tasas de dependencia
son más altas en las localidades rurales, en
el NEA se registra paridad, y en Cuyo y NOA
la situación se invierte.

k El peso demográfico de la población
infantil es mucho más alto que el de la población de adultos mayores. Sin embargo, la
Región Pampeana comienza a mostrar indicios de envejecimiento poblacional. Por otro
lado, las TDAM permanecen estables entre
2001 y 2010, mientras que las TDI presentan
caídas de diferente intensidad entre regiones.
Particularmente las áreas rurales del NEA y
el NOA, donde se registran las TDI más elevadas, muestran fuertes reducciones en el período intercensal. Dentro del medio rural, las
TDI resultan levemente más altas en zonas
agrupadas, lo que afianza la hipótesis de que
las familias con niños pequeños eligen los
poblados rurales como zonas de residencia.
k En términos potenciales y agregados,
la disminución de las tasas de dependencia
aliviana el esfuerzo económico que debe realizar la población en edad de trabajar, pero
para conocer la configuración efectiva del fenómeno resulta necesario considerar las tasas
de actividad. Se observa así que la participación en el mercado de trabajo de la población
rural, con excepción de la pampeana, se mantiene prácticamente en los mismos niveles
que se registraban en el año 2001, mientras
que la población urbana incrementa su participación. En el medio rural, los incrementos más significativos se producen en zonas
agrupadas, menos en la Región Pampeana
donde crecen más las tasas de actividad de
los pobladores de zonas dispersas. k

81

�Productoras florícolas, Jujuy.

3
La situación
de las mujeres
jóvenes

82

83

�La situación de las mujeres jóvenes

84

Incidencia de las mujeres jóvenes y variación intercensal
(2010-2001) por área y región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

En este apartado se aborda en particular
la caracterización de la situación sociodemográfica de las mujeres jóvenes, considerando
las brechas de género y generacionales relacionadas con los patrones de asentamiento
geográfico y su variación en el tiempo.
La distribución de las mujeres jóvenes por
área geográfica da cuenta del escaso peso relativo de este segmento de la población en
áreas rurales, principalmente de la Región
Pampeana, donde las jóvenes rurales representan en torno al 5% de las mujeres jóvenes. La participación de las jóvenes en áreas
rurales del NEA, el NOA y Cuyo se ubica
en niveles cercanos al 20%. En el período
intercensal las caídas más significativas se
registran en el NEA (Gráfico 15).
Por otro lado, resulta interesante destacar
que en el NEA, el NOA y Cuyo las mujeres
jóvenes tienen mayor participación en las
zonas rurales dispersas que en las agrupadas, si bien las pérdidas más significativas
de población femenina joven se producen a
campo abierto. En el NEA, el porcentaje de
mujeres jóvenes residentes en zonas rurales
dispersas representa un 18,9% menos que en
2001, mientras que en las localidades rurales
se registran ganancias del 11,1%. En Cuyo
se observan movimientos similares pero de
menor intensidad (el porcentaje de mujeres
jóvenes radicadas en zonas dispersas cae un
6,1% y la incidencia de las residentes en poblados rurales se incrementa un 5,6%). En el
NOA las variaciones resultan negativas tanto
en las zonas rurales dispersas como en las

Gráfico 15

Gráfico 16

Incidencia de las mujeres jóvenes y variación intercensal
(2010-2001) por zona y región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

3.1. Distribución espacial de las
mujeres jóvenes

agrupadas, pero la intensidad del fenómeno
es mayor en las primeras (-8,9% y -2,3%).
Cabe suponer, por lo tanto, que las mujeres
jóvenes del NEA y Cuyo tienden a abandonar
la residencia a campo abierto para dirigirse a
los poblados rurales. En cambio, en el NOA
estarían abandonando el medio rural para radicarse en aglomerados urbanos (Gráfico 16).
En los mapas departamentales que se presentan a continuación es posible observar las

variaciones intercensales del porcentaje de
mujeres jóvenes residentes en zonas rurales
agrupadas y dispersas de cada región, de
manera que el color más oscuro refleja incrementos de la incidencia relativa de este
segmento de la población y los más claros,
disminuciones de distinta intensidad.
El predominio de colores claros en las zonas rurales dispersas de todas las regiones
da cuenta de redistribuciones espaciales que
reflejan una menor participación de la población femenina joven. Esta situación se invierte en las zonas rurales agrupadas, donde
se perciben variaciones positivas de manera
generalizada.
En las zonas rurales dispersas de la
Región Pampeana, las caídas más pronunciadas del porcentaje de mujeres jóvenes se
registran principalmente en la provincia de
La Pampa y los departamentos limítrofes de
Buenos Aires, el oeste de Córdoba, los departamentos puntanos de General Pedernera y
Junín, y el centro-norte de Córdoba. Hacia el
este de la región, las pérdidas más intensas
configuran una mancha transprovincial que
comprende a la provincia de Entre Ríos, y
k

se prolonga sobre el sur de Santa Fe, Marcos
Juárez y el norte de Buenos Aires. Estas manchas muestran como anverso incrementos del
porcentaje de las mujeres jóvenes radicadas
en zonas rurales agrupadas.
k En el NEA se verifica el mismo proceso. Como excepción, en las zonas rurales
dispersas de Bermejo (Chaco) e Iguazú, San
Pedro y San Javier (Misiones) se observan
leves incrementos del porcentaje de mujeres
jóvenes. En las zonas rurales agrupadas se
verifican caídas pronunciadas en Independencia, 12 de Octubre y 1° de Mayo (Chaco),
San Roque (Corrientes) y Cainguás (Misiones), que se erigen así en focos de expulsión
de mujeres rurales jóvenes.

k En la Patagonia predomina la situación
de abandono de las zonas rurales dispersas e
incremento de la participación en las agrupadas. En algunos departamentos de esta región –como Valcheta en Río Negro, Gaiman
y Rawson en Chubut, y Río Chico en Santa
Cruz– se manifiestan situaciones atípicas,
definidas por el aumento del porcentaje de
mujeres jóvenes que residen a campo abierto y la disminución de las radicadas en los
poblados rurales. k

k En el NOA se configura una mancha
que comprende la provincia de Tucumán, el
norte y oeste de Santiago del Estero y el este
de Catamarca, donde se observan incrementos o disminuciones leves de la incidencia de
la población femenina joven radicada en zonas rurales dispersas. En los pueblos o parajes del oeste de Tucumán se registra también
una mayor participación de las mujeres jóvenes, lo cual permite suponer que esta zona
constituye un foco de retención.
k En Cuyo sólo se producen pérdidas de
población femenina joven en las zonas rurales dispersas del oeste y centro de San Juan.
Resulta destacable la situación de Mendoza,
donde las jóvenes pierden participación en
las localidades rurales y la ganan en zonas
rurales abiertas.

85

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

36 37

50

64

Menos de -18,8

17

27
30
39

53

Más de 0
111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

86

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De -18,8 a -10,7

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De -10,6 a 0

19

43

52

10

21

31

66

152

18

42

110

11

16

38

60

No existe población
del área

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Variación intercensal
(2010-2001)
de la distribución de
las mujeres jóvenes
por área, según
departamento (%).

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

87

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Variación intercensal
(2010-2001)
de la distribución de
SANTIAGO
DEL ESTEROjóvenes
las mujeres
por área, según
departamento (%).

25
24

23

26
31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

63
65
37

36
40

47

67

38

69 70

41

39
44

42

45

13

73

66

68
71

25
24

23

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De -18,8 a -10,7

Más de 0

35

33

No existe población
del área

De -10,6 a 0

22

61

62

17

34

Menos de -18,8

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58

59
ENTRE RÍOS

59
URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

88

89

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38
46

55

De -18,8 a -10,7

47
53

Menos de -18,8

63
66
67

62

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

62

46
47

53
56 57

76
81

92

104

93

82

113

102
100

106

108

85

95

94

108

84

83

107
105

77
87
86
96

103

109

51
52

50

58

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

48

54

64

69

75

99

111

114

114

115

115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

ENTRE RÍOS

116

63
66
67

40
39

49

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

41

61

60

59

44

68

69

Más de 0

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De -10,6 a 0

39

49

44

41

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Variación intercensal
(2010-2001)
de la distribución de
las mujeres jóvenes
CHILE
por área, según
departamento (%).

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
Noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

90

91

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Variación intercensal
(2010-2001)
de la distribución de
las mujeres jóvenes
por área, según
departamento (%).

4

9

6

7

15

22
CHILE

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

20

De -18,8 a -10,7

8

14
18

No existe población
del área
Menos de -18,8

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De -10,6 a 0

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 0

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

92

93

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

28

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

44

40

región
patagonia
Variación intercensal
(2010-2001)
de la distribución de
las mujeres jóvenes
por área, según
departamento (%).

13

12

9
11

10

17
19

26

21

20

8

16

18

CHILE

6

5
7

13

12

9

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17
19

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

33

32
31
39

35

34

42

40

38

37

36

27

25

41

43

44

No existe población
del área

45

Menos de -18,8

46

45
46

De -18,8 a -10,7
De -10,6 a 0

47

49

47

Más de 0

48

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

94

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

95

�La situación de las mujeres jóvenes

En el año 2001 las brechas de género en
zonas rurales agrupadas presentaban valores muy similares en todas las regiones, que
colocaban en ventaja a los varones jóvenes.
En el período intercensal, la relación de género recorre una trayectoria que posiciona

96

Brechas de género (%M / %V) en la población joven por área.
Años 2001 y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Para determinar si los patrones de asentamiento geográfico de las mujeres jóvenes
las distinguen de los varones jóvenes resulta
necesario analizar la evolución en el tiempo
y la distribución en el espacio de las brechas
de género.
En áreas urbanas, la relación entre mujeres y varones jóvenes favorece levemente a
las primeras (valores superiores a 1) en todas
las regiones del país. La variación intercensal sólo adquiere relevancia en la Patagonia
(donde la relación se invierte a favor de los
varones) y en Cuyo (donde la participación
de mujeres y varones tiende a equipararse).
En las áreas rurales la brecha se torna
desfavorable para las mujeres jóvenes (valores inferiores a 1). Esta situación adquiere
notable magnitud en la Patagonia, conocida
por el grado de masculinización de su población, mientras que en Cuyo se registran las
diferencias más reducidas. Las regiones que
muestran las variaciones intercensales más
significativas son el NEA y el NOA, donde
la relación entre mujeres y varones jóvenes
tiende hacia una mayor paridad, probablemente debido a un proceso de emigración que
afecta de manera más significativa a la población masculina joven (Gráfico 17).

Gráfico 17

Gráfico 18

Brechas de género (%M / %V) en la población rural joven por zona.
Años 2001 y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

3.1.1. Brechas de género en la
población joven

a las mujeres del NOA en situación de mayor equidad que las pampeanas, patagónicas
y cuyanas, y reposiciona a las jóvenes del
NEA, que pasan a tener mayor peso que los
varones jóvenes. Esta pérdida de participación de la población masculina joven podría
asociarse con la preferencia de las mujeres
con hijos pequeños a sentar residencia en los
poblados rurales.
Por su parte, el porcentaje de mujeres jóvenes residentes en zonas rurales dispersas
resulta muy inferior al de los varones jóvenes, principalmente en la Patagonia. En el
NEA y el NOA la relación de género varía a
favor de las mujeres en el período intercensal
(sin que se invierta el sentido de la relación).
Nuevamente en estos casos cabe suponer la
ocurrencia de un proceso de emigración del
que participan en mayor medida los varones
que las mujeres jóvenes (Gráfico 18).
A fin de especificar la localización de estos
comportamientos en las zonas rurales agrupadas y dispersas de cada región, se presentan
los mapas departamentales correspondientes
al año 2010. En estos, el color más oscuro
indica que la participación de las mujeres
jóvenes iguala o supera a la de los varones
del mismo tramo de edad, mientras que los
colores más claros indican distinta intensidad de predominio de los varones.
k Se observa así que en los poblados
rurales de la Región Pampeana se impone la
presencia de las mujeres jóvenes, que superan la proporción de varones o se encuentran
en situación de alta paridad. Esta relación se
invierte a campo abierto, donde las jóvenes

representan en general menos del 80% de los
varones jóvenes. Sin embargo, en las zonas
rurales dispersas del noroeste de Córdoba, el
noreste, centro-este y sureste de Santa Fe, el
norte y sur de Entre Ríos, el norte del núcleo
agrícola de la provincia de Buenos Aires y
el norte de la cuenca del Salado se observan
manchas de mayor paridad. Cabe destacar la
diversidad de los contextos donde se localizan estos fenómenos, que se manifiestan por
igual en áreas marginales como el oeste de
las sierras cordobesas y el norte de Santa Fe,
y en las zonas agrícola (zona núcleo) y ganadera (cuenca del Salado) más ricas del país.
En las zonas rurales agrupadas del
NEA también se generaliza el predominio de
las mujeres jóvenes, mientras que en las zonas dispersas se conforman manchas de alta
paridad que abarcan prácticamente la totalidad de los departamentos de Misiones, la
franja correntina ubicada sobre el río Paraná,
el este y sur chaqueño, y el noreste y oeste
formoseño. Cabe señalar el predominio de
mujeres jóvenes que se registra en los departamentos correntinos de Empedrado y Esquina y el departamento chaqueño de O’Higgins.
k

k En el caso del NOA se destaca la mayor presencia de mujeres jóvenes en las zonas rurales dispersas del norte de Jujuy y los
departamentos lindantes del norte de Salta, a
los que se suman La Poma, la Capital y San
Carlos, así como también en Chicoana. En
Tucumán este fenómeno se manifiesta en Tafí
Viejo, Yerba Buena y Lules, ubicados en las
proximidades de Capital, y los departamentos
de Monteros (al oeste de la provincia). En Ca-

tamarca se observa en los departamentos de
Fray Mamerto Esquiú y Capital; en La Rioja,
en San Blas de los Sauces y Castro Barros; y
en Santiago del Estero, en Loreto y Salavina.
k En las extensiones abiertas de Cuyo,
este comportamiento se verifica en los departamentos sanjuaninos de Albardón, Caucete
y Pocito, y en los departamentos mendocinos
de Rivadavia y San Rafael.
En las zonas rurales dispersas de la
Patagonia, las situaciones de mayor paridad
se observan en el suroeste de Neuquén y los
departamentos rionegrinos de General Roca
y Valcheta; y no se registra predominio de las
mujeres jóvenes en las extensiones abiertas
de ningún departamento de las provincias de
esta región.
De esta manera, la configuración departamental de las manchas donde se manifiesta
un incremento de la participación de las mujeres rurales jóvenes residentes en áreas dispersas afianza la hipótesis de la ocurrencia de
procesos de emigración, ya sea permanente
o estacional, que afectan en mayor medida a
los varones jóvenes. Por su parte, la mayor
presencia de las jóvenes en los poblados rurales podría asociarse a la elección de estos
ámbitos para la crianza de los hijos. k
k

97

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

64

Menos de 0,85

17

39

42
53

Más de 0,99
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
174
178
176
173
195 196
193
175
194
211
191
192
210
212
209
188
190
227
208
226
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

98

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De 0,85 a 0,89

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De 0,9 a 0,99

19

43

52

10

21

31

66

152

18

27

38

60

No existe población
del área

11

16

30

36 37

50

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Brecha entre la
población femenina
y masculina joven,
por departamento
(%). Año 2010.

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

99

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Brecha entre la
población femenina
y masculina joven,
SANTIAGO
ESTERO
por DEL
departamento
(%). Año 2010.

25
24

23

26
31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

22
35

33

No existe población
del área

40

67

38

69 70

41
42

45

13

73

66

68
71

25
24

23

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De 0,85 a 0,89

Más de 0,99

37

36

39

47

De 0,9 a 0,99

63
65

44

61

62

17

34

Menos de 0,85

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58

59
ENTRE RÍOS

59
URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

100

101

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38
46

55

De 0,85 a 0,89

47
53

Menos de 0,85

63
66
67

62

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

62

46
47

53
56 57

76
81

92

104

93

82

113

102
100

106

108

85

95

94

108

84

83

107
105

77
87
86
96

103

109

51
52

50

58

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

48

54

64

69

75

99

111

114

114

115

115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

ENTRE RÍOS

116

63
66
67

40
39

49

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

41

61

60

59

44

68

69

Más de 0,99

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De 0,9 a 0,99

39

49

44

41

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Brecha entre la
población femenina
y masculina joven,
por departamento
CHILE
(%). Año 2010.

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

102

103

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Brecha entre la
población femenina
y masculina joven,
por departamento
(%). Año 2010.

4

9

6

7

15

22
CHILE

De 0,85 a 0,89

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

18

No existe población
del área

8

14

20

Menos de 0,85

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 0,9 a 0,99

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 0,99

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

104

105

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

28

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

40

región
patagonia
Brecha entre la
población femenina
y masculina joven,
por departamento
(%). Año 2010.

13

12

9
11

10

17
19

26

21

20

8

16

18

CHILE

6

5
7

13

12

9

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

39

35

34

42

40

38

37

36

27

25

33

32
31

44

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17
19

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

41

43

44

No existe población
del área
Menos de 0,85

45
46

45
46

De 0,85 a 0,89
De 0,9 a 0,99

47
48

49

47

Más de 0,99

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

106

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

107

�La situación de las mujeres jóvenes

108

Brechas generacionales (%MJ / %MNJ) en la población femenina
por área.Años 2001 y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

En el total del país 20 e independientemente
del área de residencia, las mujeres jóvenes
representaban en el año 2001 el 45% de las
mujeres no jóvenes, relación que se mantiene estable en el período considerado (47%
en 2010).
En áreas urbanas, la menor proporción
de mujeres jóvenes se registra en la Región
Pampeana y Cuyo, donde las variaciones intercensales resultan poco significativas. Si
bien en 2001 el NOA era la región con mayor
participación de mujeres jóvenes urbanas, el
incremento registrado en el NEA determina
que en el 2010 la relación entre mujeres jóvenes y no jóvenes se ubique en valores similares a los del NOA.
Por su parte, en todas las regiones del país
–con la excepción de Cuyo– la participación
de las mujeres jóvenes en áreas rurales es
más baja que en áreas urbanas. Entre extremos del período censal la brecha generacional se acorta a favor de las jóvenes de manera
más relevante en el NEA y el NOA que en
las otras regiones (Gráfico 19).
Como se señaló antes, en las áreas rurales
de la Región Pampeana la proporción de jóvenes es la más baja de todas las regiones, mientras que en Cuyo se registran las situaciones
de mayor paridad. Al considerar el peso de las
mujeres jóvenes (en relación con las no jóvenes) en zonas rurales agrupadas y dispersas de
estas dos regiones se pone de manifiesto que
la participación de las jóvenes es levemente
superior en el campo que en los poblados rurales. Se evidencia así que las extensiones rurales abiertas de Cuyo detentan un alto poder

Gráfico 19

Gráfico 20

Brechas generacionales (%MJ / %MNJ) en la población rural
femenina por zona. Años 2001 y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

3.1.2. Brechas generacionales
en la población femenina

de retención de la población femenina joven
(Gráfico 20).

los departamentos de Formosa y en muchos
de Corrientes.

En los mapas departamentales de las brechas generacionales registradas en zonas rurales agrupadas y dispersas para el año 2010,
las situaciones de mayor paridad entre el porcentaje de mujeres jóvenes y no jóvenes quedan reflejadas mediante los colores más oscuros y los de menor paridad en perjuicio de
las jóvenes, mediante los colores más claros.

k También en el NOA la presencia de
mujeres jóvenes resulta más elevada en los
poblados rurales que en el campo. Aun así,
en las zonas rurales dispersas es posible observar la configuración de manchas de mayor
paridad en el norte de Salta y el este de Jujuy;
la provincia de Tucumán y los departamentos santiagueños limítrofes con ella; el sur de
Catamarca y el centro-este de La Rioja. Pero
tal vez lo más destacable sea la conformación
de una amplia franja de participación baja,
que se dispone de norte a sur sobre el oeste
de la región abarcando la zona cordillerana.

k Se observa así que en las zonas rurales
dispersas de la Región Pampeana predomina una participación alta de las jóvenes en
relación con las no jóvenes, principalmente en Santa Fe, el este y sur de Córdoba y
el extremo norte de La Pampa. Esta mancha
se prolonga hacia el este, sobre el norte de
Entre Ríos. En el noreste de la provincia de
Buenos Aires se conforma otra mancha que
abarca los departamentos más próximos al
área metropolitana.
Por su parte, en las localidades rurales de
la provincia de Buenos Aires (menos el este
de la cuenca del Salado y el este del núcleo
agrícola), el este de La Pampa, el este y sur
de Córdoba, el sur y centro-oeste de Santa
Fe y el centro-este de Entre Ríos se observan
las brechas más amplias en desmedro de las
mujeres jóvenes.
k

En las zonas rurales agrupadas del

NEA se generaliza la participación alta de las

jóvenes. Si bien este comportamiento se replica en las zonas dispersas, en estas últimas
se conforman manchas de menor participación relativa en prácticamente la totalidad de

dispersas de estos mismos departamentos la
presencia de las jóvenes asume los niveles
más bajos.
En Santa Cruz, que registran niveles de
participación altos tanto en zonas rurales
agrupadas como dispersas. Resulta destacable el caso de Lago Buenos Aires. En las
extensiones rurales abiertas de este departamento la proporción de mujeres jóvenes supera al de las mujeres no jóvenes. k

k Como fuera señalado, Cuyo presenta
una situación particular definida por la alta
presencia relativa de mujeres jóvenes, tanto
en zonas rurales agrupadas como dispersas,
de prácticamente la totalidad de los departamentos. Esta alta proporción se verifica tanto
en el nivel del género como en el generacional.
k En la Patagonia, las zonas rurales
dispersas con mayor paridad generacional
se localizan en el norte y oeste de Neuquén,
los valles alto y medio de Río Negro y los
departamentos de Valcheta y Conesa. Esta
situación se constata asimismo en los departamentos costeros de Chubut y Santa Cruz, y
en Tierra del Fuego.
En Chubut, la participación de las mujeres
jóvenes resulta alta en las localidades rurales
de los departamentos ubicados hacia el oeste de la provincia, mientras que en las zonas

109

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

64

Menos de 0,4

17

39

42
53

Más de 1
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
174
178
176
173
195 196
193
175
194
211
191
192
210
212
209
188
190
227
208
226
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

110

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De 0,4 a 0,449

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De 0,45 a 1

19

43

52

10

21

31

66

152

18

27

38

60

No existe población
del área

11

16

30

36 37

50

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Brecha entre
las mujeres jóvenes
y no jóvenes,
por departamento
(%). Año 2010.

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

111

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Brecha entre
las mujeres jóvenes
y no jóvenes,
SANTIAGO
ESTERO
por DEL
departamento
(%). Año 2010.

25
24

23
26

31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

22
35

33

No existe población
del área

40

67

38

69 70

41
42

45

13

73

25
24

23

66

68
71

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De 0,4 a 0,449

Más de 1

37

36

39

47

De 0,45 a 1

63
65

44

61

62

17

34

Menos de 0,4

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58

59
ENTRE RÍOS

59
URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

112

113

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38
46

55

De 0,4 a 0,449

47
53

Menos de 0,4

63
66
67

62

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

47
53

63
66
67

62

76
81

92

93

104

82
94

108

113

102
100

106

108

85

95

107
105

84

83

103

109

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

114

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

51
52

50

58

64

77
87
86
96

48

54

56 57

69

75

99

111

114
115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

115

ENTRE RÍOS

116

46

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

61

60

59

41

40
39

49

44

68

69

Más de 1

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De 0,45 a 1

39

49

44

41

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Brecha entre
las mujeres jóvenes
y no jóvenes,
por departamento
CHILE
(%). Año 2010.

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

114

115

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Brecha entre
las mujeres jóvenes
y no jóvenes,
por departamento
(%). Año 2010.

4

9

6

7

15

22
CHILE

De 0,4 a 0,449

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

18

No existe población
del área

8

14

20

Menos de 0,4

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 0,45 a 1

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 1

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

116

117

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

28

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

40

región
Patagonia
Brecha entre
las mujeres jóvenes
y no jóvenes,
por departamento
(%). Año 2010.

13

12

9
11

10

17
19

26

21

20

8

16

18

CHILE

6

5
7

13

12

9

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

31
39

35

42

40

38

37

36

27

25

33

32

34

44

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17
19

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

41

43

44

No existe población
del área

45

45

Menos de 0,4

46

46

De 0,4 a 0,449
De 0,45 a 1

47

Más de 1

48

49

47

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

118

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

119

�La situación de las mujeres jóvenes

En síntesis, en el período intercensal las jóvenes rurales tienden a abandonar la residencia en zonas dispersas para fijarla en pueblos
y parajes, probablemente por las ventajas que
ofrecen estos ámbitos en cuanto a la oferta de
servicios básicos para la atención de la salud y la escolaridad de sus hijos. En cambio,
las extensiones rurales abiertas se muestran
fuertemente masculinizadas. Sin embargo, en
las zonas rurales dispersas de la Región Pampeana se observan comportamientos similares
en contextos muy distintos. Zonas marginales
como el oeste de Córdoba y el norte de Santa
Fe comparten el incremento de la participación de las mujeres jóvenes con algunos partidos del núcleo agrícola y la cuenca del Salado.
La explicación más probable de este fenómeno
es la ocurrencia de un proceso de expulsión
que afecta en mayor medida a los varones jóvenes por la falta de oportunidades laborales
en ambos contextos, de modo que el precario
nivel de desarrollo económico-productivo de
las zonas marginales estaría provocando los
mismos efectos que la mecanización de las
tareas agrícolas en la zona más rica del país.
La situación de la zona ganadera podría relacionarse con la coyuntura sectorial.
En cuanto a las brechas generacionales se
destaca la situación de la Región Pampeana,
donde se registra una mayor participación de
las mujeres jóvenes en las zonas rurales dispersas que en las agrupadas. Esto se debe a
la concentración de los otros tramos etarios
(población femenina menor a 15 años y mayor de 34 años) en las localidades rurales. En
tres de las restantes regiones del país, la presencia de las mujeres jóvenes en los poblados rurales supera la registrada en extensiones

120

abiertas. Resulta particularmente destacable
la situación que se observa en el oeste del
NOA, donde la proporción de mujeres jóvenes
se ubica en los niveles más bajos con respecto a las no jóvenes. Es decir que las jóvenes
estarían abandonando en mayor medida que
las mujeres no jóvenes la residencia en las
zonas rurales abiertas de la región cordillerana. Cuyo constituye una excepción, ya que
muestra altos niveles de participación de las
jóvenes, tanto en relación con los varones jóvenes como a las mujeres no jóvenes, en zonas
rurales agrupadas y dispersas.
3.1.3. La visión de los actores: por
qué migran y por qué se quedan los
varones y mujeres rurales jóvenes
Se ha incorporado la dimensión subjetiva
al fenómeno de las migraciones para analizar
las condiciones y motivaciones que pueden
estructurar o contribuir a tomar la decisión,
ya sea individual o familiar, de migrar o de
permanecer. La primera constatación que
surge del análisis cualitativo, que contribuye a reforzar los hallazgos cuantitativos, es
que por diversos motivos tanto los varones
como las mujeres se van.
“La mujer es la que lleva la casa y su rol es
importante, y ya no quedan más. La mujer ya
no quiere hacer tareas rurales, criar pollos, a
la mujer no le interesa… Ven que en el campo
hay que trabajar 24 horas… Además tienen
que vivir solas y, con la inseguridad, tienen
miedos, como a escuchar ruidos en la casa y
estar sola.” “Yo fui criada en la chacra, manejando un tractor. A los 19 años, le dije a
mi papa que yo no quería esa vida para mí y

me fui a Viedma.” (Grupo focal, Río Negro)
“Siempre queda el hombre solito en el campo; la mujer por uno u otro motivo está en
el pueblo con los hijos. Las mujeres se van a
los centros urbanos a que los pibes terminen
de estudiar; la tendencia siempre es irse a los
centros urbanos más grandes” (Técnico, Río
Negro)
En cada provincia, en cada comunidad,
cada joven y su familia viven problemáticas
comunitarias y locales disímiles, tienen diferentes configuraciones familiares y representaciones diversas acerca de lo que significa
migrar; por ello se ven las migraciones como
fenómenos sociales y culturales históricamente determinados y producto de prácticas
individuales y familiares motivadas, más que
por el cálculo y la racionalidad, por cierta
“lógica práctica” estructurada alrededor de
“disposiciones para actuar, percibir y sentir” (Roman y González, 2012:15). Se analizó entonces la existencia de problemáticas
estructurales en la realidad sociohistórica y
las condiciones económicas locales y contextos microsociales, situaciones concretas
de la vida cotidiana, que definen o permean
la decisión de irse. Asimismo, se incorporó
el análisis de género para apreciar cómo los
procesos de migración, la decisión de irse o
quedarse, y las motivaciones para hacerlo se
estructuran de manera diferente entre varones y mujeres.
Actualmente la migración de jóvenes rurales, mujeres y varones, toma variadas formas
en cuanto a movimientos, lugares a los que
migran y lapsos de tiempo. Se pueden encontrar movilidades pendulares o diarias, cíclicas o estacionales o migraciones de tiempo

12. La tasa de dependencia total surge como resultado de la cantidad de personas potencialmente inactivas (menor de 15 años y mayor de 64 años) / la población potencialmente activa (de 15 a 64 años) * 100.

indefinido. Desplazamientos que los llevan
a grandes aglomerados urbanos, a poblados
más cercanos tras dejar la unidad productiva,
desplazamientos diarios (trabajar en la ciudad y vivir en el campo) o bien movimientos
a otras zonas rurales por trabajo.
En el trabajo de campo, según la provincia y el perfil de los productores, aparecían
diversos circuitos migratorios. Por un lado,
los fijados por actividades agrarias, es decir,
migraciones estacionales de las que se retorna. En estos desplazamientos, se van mayormente los varones –desde uno hasta nueve meses– para realizar actividades como la
cosecha de la papa en Balcarce, actividades
frutícolas, desflorada del maíz, actividades
forestales. Por otro lado, se encontraron circuitos en los cuales mayormente los varones
migran por trabajo extrapredial en la misma provincia, con estancias más cortas fuera
de la unidad productiva y en actividades no
agrícolas, por ejemplo, como albañiles de la
construcción.
Se dan asimismo traslados a pueblos cercanos para instalarse definitivamente, impulsados por la búsqueda de una mejor calidad
de vida y acceso a servicios. Otro tipo de
proceso es el de las migraciones definitivas
a centros urbanos más grandes y migraciones
por estudio. Estas últimas, y las migraciones
temporarias por actividades productivas, son
las más frecuentes entre los jóvenes.
A partir de esta diversidad de migraciones,
las realidades sociohistóricas en que viven
estas familias dialogan con las condiciones
concretas de existencia y las representaciones e imaginarios que hay respecto de quedarse o irse. En cada uno de estos lugares, en

la discusión en grupos o en las entrevistas,
se planteó una determinación directa entre
oportunidades laborales, oportunidades educativas (principalmente continuar estudios
superiores) y la decisión de migrar. Tales
dimensiones se encuentran estrechamente
vinculadas, atravesadas por la idea de buscar una mejor calidad de vida y por la percepción, en algunos casos, de que esa mejor
calidad de vida se encuentra en la ciudad.
Se pudo advertir una pérdida de horizonte
de futuro a partir de un contexto sociohistórico que no les permite a los jóvenes estructurar un proyecto de vida autónomo en
sus lugares de origen. En tal sentido, pueden
analizarse en primer lugar los factores condicionantes de las migraciones juveniles a partir de las limitaciones económicas. Aparece
la problemática de la escasez de tierra que
determina que no todos los jóvenes puedan
mantenerse en las explotaciones familiares,
ya sea por la inestabilidad en la tenencia o
por el achicamiento de las parcelas por división entre los herederos. Asimismo, la limitada oferta de trabajo rural (por la disminución
del número de tareas productivas y la maquinización) define la búsqueda de trabajo como
un condicionante que actuaría forzando las
migraciones de desempleados rurales. El monopolio de la producción de frutas en el Alto
Valle, la minería en San Juan, las papeleras
en Misiones y sus cambios en los procesos
de trabajo (tecnificación) fueron planteados
como situaciones complejas que inciden en
la escasez de oportunidades laborales locales. En este sentido, la migración se torna
una estrategia, tanto individual como familiar, para superar las restricciones –laborales

y de posibilidades productivas– que encuentran en sus comunidades.
“A veces vos tenés lechuga, no tenés móvil
propio, tenemos que buscar a alguno que vaya
a hacernos el flete, la mayoría de las mujeres
que van a hacer su venta. Si va por la vuelta,
va a llegar a las 9 de la mañana, ya se va a ir
marchitando. Ya no hay gente. Todo es dificultad. Entonces hay un montón de factores que
nos marginan. Cosas que fracasan y después
te bajonean. Vos decís: ‘laburo, laburo, laburo,
y al final pierdo todo’. Entonces no me resulta.
La mayoría agarra y dice: ‘Bueno, me voy a la
mierda’. A lo mejor voy y vivo un poquito mejor, o me voy a comer al basural. La mayoría
va al basural.” (Joven varón rural, Misiones)
Pese a que hay intentos de quedarse en el
campo, de apostar a la producción agrícola,
muchas veces estas limitaciones y la realidad tan dinámica de los jóvenes lleva a que
se desalienten rápidamente y decidan irse.
Lejos, o bien a poblados cercanos a realizar
trabajos más urbanos.
“Y después llegó el fin de año. Uno se fue
a trabajar con el papá de albañil; le convino
irse a Brasil, donde tiene parientes, se fue para
allá, está trabajando de albañil, con ganas de
volver. Otro que está trabajando acá en Eldorado, trabaja en seguridad. Ambos hicieron
un intento importante de trabajar en lo productivo junto a sus padres en el mismo predio,
encarando un poco más autónomamente la
producción y se ve que económicamente no les
respondió.” (Técnica, Misiones)
“Aquí somos pequeños productores, no vas a
encontrar muchas hectáreas, vas a encontrar
productores con cinco, diez. El que más tiene,
tendrá veinte. Por ahí te encontrás con alguno

121

�La situación de las mujeres jóvenes

que tiene cincuenta hectáreas pero esas cincuenta hectáreas son de monte y lo usa para
pastoreo de los animales, capaz que siembra
tres o cuatro, o dos hectáreas. No hay grandes extensiones de siembra. Capaz que viste
grandes extensiones de siembra y son de los
grandes finqueros; esa es la gente de guita
que siembra grandes cantidades. Soja, y este
año he visto que han sembrado trigo, otros que
siembran maíz, pero una cantidad que vos ves
que se junta el campo con el cielo.” (Líder de
organización, Santiago del Estero)
En segundo lugar, un condicionante importante que estructura la decisión de irse es la
posibilidad para mujeres y varones jóvenes
de continuar sus estudios, sobre todo superiores, ya que si bien la oferta de educación
media aumentó en las zonas rurales, para poder continuar estudios terciarios o universitarios tienen que irse.
“A un joven que ve frustrada su posibilidad
de estudiar por falta de recursos económicos
o porque la escuela queda lejos y no tiene en
qué trasladarse, le es más simple: ‘¿No puedo
estudiar?, bueno, me voy fuera de la provincia a trabajar’. Se van a Buenos Aires o se
van a Tandil, y muchas veces estos jóvenes ya
no vuelven, porque forman sus familias en el
lugar donde tienen sus trabajos.” (Líder de
organización, Santiago del Estero)
Para las mujeres el proceso es diferente.
En general no migran tanto por trabajo: “Las
chicas no, porque generalmente o son mamás
muy jóvenes o se casan muy jóvenes y es como
que sientan sus raíces aquí en el campo y se
tienen que quedar”. (Líder de organización,
Santiago del Estero) Pero en los casos en que
la motivación gire alrededor de la continua-

122

ción de los estudios, aparece que son mayormente las mujeres quienes deciden irse. Porque irse es de alguna manera un anti-destino,
es decir, las mujeres se quedan en el campo
siendo mamás muy jóvenes o –quienes tienen
la posibilidad de hacerlo– se van a estudiar.
“En general, las mujeres que quedan ahí en
las estancias siempre se casan ahí, y quedan
como amas de casa, siempre quedan ahí cerquita. Pero los jóvenes de mi edad quedan todos ahí en las estancias, por lo general no salen a estudiar afuera, siempre quedan ahí. Los
dueños de los campos, sus hijas, casi todas se
van afuera, se vienen acá a San Cristóbal o se
van a estudiar a otras partes, no quedan aquí
en los campos.” (Joven varón rural, Santa Fe)
“Yo creo que vamos a terminar la escuela
e irnos a un lugar para seguir estudiando o
buscar un trabajo, porque allá no hay nada.
Digamos: dependemos de nuestros padres y
ahí nomás… y nunca vamos a llegar a nada,
como mi abuela. Mi abuela hizo hasta tercero y se casó y quedó ahí nomás, y yo quiero
ser alguien en la vida.” (Mujer joven rural,
Santa Fe)
“Y ellos se quieren preparar, quieren seguir
preparándose, y eso está bueno. Sobre todo se
ve más interés en prepararse en las chicas que
en los varones. El varón quiere por ahí ir a
trabajar, o quiere entrar en una carrera corta,
en la fuerza, eso les atrae mucho, entrar en
alguna fuerza. (…) Y las chicas tienen más
perspectiva para salir, ellas quieren… Hay
una que quiere estudiar agronomía ahora
que está la Facultad de Ciencias Forestales
acá… La Universidad, la UNAM, tiene más
carreras, entonces por ahí se ven interesadas
en las cosas. Hay otras que quieren estudiar

el profesorado de biología, o sea, están viendo
la posibilidad de prepararse y de salir.” (Directora EFA –Escuela de la Familia Agrícola–, Misiones)
En varias oportunidades se puso de manifiesto que en las zonas rurales los varones tienen la posibilidad de acceder al trabajo sin haber concluido estudios secundarios. Muchas

veces ellos dejan el nivel medio para continuar trabajando; sin embargo, las mujeres
tienen muchas más dificultades para insertarse en el mercado laboral si no tienen los estudios concluidos. Estudiar entonces, de cierta

manera, es una posibilidad de salir de los
esquemas tradicionales o roles preestablecidos asignados a la mujer. Migrar por estudio
es una posibilidad o parte de una estrategia
para afrontar particularmente esta situación
desventajosa. Se van a estudiar, si tienen las
condiciones económicas para hacerlo, o bien
se van a trabajar, generalmente insertándose
en el trabajo doméstico o de baja calificación,
sea porque no tienen preparación para desempeñarse en otras tareas, sea por determinada mirada discriminatoria que hay en las
ciudades hacia jóvenes del campo.
“Vos decís ‘empleada de comercio’. Pero
quién va a tomar como empleada a una chica que viene del campo, con las características de las que vienen del campo, frente a una
chica ‘rubia’ (aunque no sea tan rubia), bien
vestida, que se sabe dirigir a la gente, etcétera. Va a terminar de empleada doméstica o
de repositora de supermercado, pero no va a
ser la cajera, seguro.” (Técnica, Río Negro)
Pese a que hay disponibilidad de centros
educativos cercanos a las zonas rurales (generalmente de formación docente o tecnica-

12. La tasa de dependencia total surge como resultado de la cantidad de personas potencialmente inactivas (menor de 15 años y mayor de 64 años) / la población potencialmente activa (de 15 a 64 años) * 100.

turas superiores), el transporte continúa siendo deficiente y acarrea un costo que muchas
veces no puede ser afrontado por las familias.
Asimismo, es desestimulante no poder aplicar los conocimientos adquiridos, por falta
de puestos de trabajo locales, por lo que es
posible que la misma posibilidad de estudiar
derive en la decisión de irse. Varones y mujeres jóvenes buscan un contexto favorable
para desarrollarse: “Que haya un contexto
que me facilite a mí, como joven, que me pueda quedar. Porque yo sé que si me quedo, voy
a tener éxito aquí donde nací. Pero si no tengo los recursos…”. (Líder de organización,
San Juan)
En los discursos aparece la idea de que
los y las jóvenes se van porque no tienen alternativas en la comunidad, y además “no se

van preparados”, motivo por el cual terminan
realizando tareas de baja calificación o se van
a vivir en muy malas condiciones a zonas
urbanas. Se llega a naturalizar la migración,
planteándola como un hecho inevitable en el
contexto expulsivo en que viven, y apoyados
por los mismos padres para que se vayan.
Esto es complejo al momento de pensar políticas públicas para el sector.
“Ponele que yo tengo un chico que está a
punto de culminar su secundario; difícil que
tenga su trabajo: para quedar en el lugar no
hay. Ni para los jóvenes ni para los grandes.
El vecino nuestro se tiene que ir a la isla Martín García por tres meses. Se van a Buenos
Aires, están haciendo macheteada bajo cables
de alta tensión. O se van a Corrientes o Entre
Ríos. Van por tres meses. Y su familia tiene que
hacer malabarismo para sobrevivir y quedar
en la zona. Si no van todos... Porque hay un

montón de familias que fueron todos, porque
acá si no queda sufriendo tu familia. Uno se
va, viene y no le alcanza tampoco lo que trae.
Abandona todo, algunos nunca más vinieron.
Y están sufriéndolo como acá también. Es la
dificultad de la zona, bastante desesperante,
lo alejado que estamos de las grandes ciudades. No tiene solución, vos te vas a las grandes
ciudades y vas a sufrir lo mismo.” (Hombre
rural, Misiones)
“En general [los que migran] son los jóvenes que no se suman a trabajar en la chacra
junto a la familia y que entonces tampoco se
suman a la organización. Por ahí buscan estudiar y por ahí se van a estudiar a otro lado,
o después que estudiaron se van a trabajar a
otro lado, a otras provincias.” (Coordinadora
de Programa, San Juan)
“De hecho, los viejos muchas veces son lo
que incitan: ‘¿Qué te vas a quedar haciendo? Andá a estudiar, andá a buscar tu futuro,
andá’; y los pibes muchas veces se van y no
vuelven, terminan los estudios o quedan trabajando en las ciudades...” (Técnico, Río Negro)
Quedó evidenciado como una inquietud de
la mayoría de los técnicos y las técnicas, así
como de varias mujeres que participaron en
los grupos focales, la preocupación por los
jóvenes que no pueden irse, ni tampoco encuentran alternativas al quedarse. Estos jóvenes se quedan sin posibilidades de estudiar
por limitaciones económicas, ni de trabajar
en su localidad en condiciones satisfactorias
para su crecimiento y autonomía.
“Es que muchas veces los pueblos son expulsivos. Los jóvenes, ya sean mujeres o varones,
terminan de estudiar, terminan el primario
y se van a los pueblos más grandecitos, por

así decir, y allí hacen el secundario y después
cuando se van a hacer una carrera terciaria
o universitaria, después ya no vuelven muchas
veces; y es una lástima, porque el que no tiene
recursos o la familia que no puede mandar a
los jóvenes a estudiar queda dando vueltas,
y son los que muchas veces nosotros... nuestros proyectos apuntan a eso: a contenerlos y
ver de qué manera los incluimos…” (Técnico,
Río Negro)
Para comprender los condicionamientos
que llevan a la decisión de irse, es interesante retomar las significaciones alrededor
de la calidad de vida y las representaciones
sociales que se tiene sobre el espacio urbano.
La búsqueda de una mejor calidad de vida se
encuentra asociada a la accesibilidad y mejores condiciones de existencia, o bien, se puede relacionar a la búsqueda de otro “modo
de vida”. El campo es asociado a la idea de
escasez, precariedad, de que “no llegan las
cosas” o “estamos aislados”, y se ve a la ciudad como el progreso, que “ahí hay todo”,
como la posibilidad de acceder a servicios.
Al pensar en factores que pueden mejorar
calidad de vida, el acento está puesto, por un
lado, en la precariedad de los servicios en
la zona rural, fundamentalmente el acceso
a la salud. Por otro lado, se destacó la deficiencia del transporte y vías de comunicación
(incluida la conectividad), lo que dificulta
las actividades educativas. Sin embargo, el
mismo acceso a las nuevas tecnologías, posibilitado por la distribución de las notebooks
en las escuelas, muestra un mundo al que
quieren acceder los jóvenes. En un estudio
encarado por la Secretaría de Agricultura Familiar y ONU Mujeres (Roman y González,

123

�La situación de las mujeres jóvenes

2012) sobre los procesos de migración de la
juventud rural, se concluía que si bien esta
“cultura juvenil tiene una parte de rural, en
el contexto de la nueva ruralidad, tiene mucho más de juvenil”. La división entre los espacios urbanos y los rurales es cada vez más
difusa, con un contacto fluido, por acceso a
información, relaciones familiares y patrones
de consumo. Si bien las pautas y las necesidades reales de consumo no son las mismas,
los medios y el acceso a nuevas tecnologías
colaboran en homogeneizarlas como “necesidades de la juventud”.
“A ver… está muy claro: no descubro la pólvora si te digo que hay una expulsión de los
jóvenes del campo acá y en todos lados porque… las condiciones de vida en el campo son
tan contrastantes con las urbanas, y el sacrificio que significa la vida ahí, que la verdad
que entiendo que no valga la pena.” (Técnica,
Río Negro)
La demanda de mejorar la calidad de vida
fue planteada como la necesidad de una mayor presencia del Estado en el campo, o bien
en relación con decisiones individuales o familiares que pueden llegar a contraponerse
con la rentabilidad del sistema. Mejorar la
calidad de vida es algo caro, que entra en
tensión con la productividad o la reinversión en la parcela familiar, y de asocia con
lo que quiere la mujer. Ellas quieren mejorar la casa, pero ellos quieren reinvertir en
los predios.
“(...) La mujer quiere en general mejor calidad de vida y el hombre puja porque la empresa prospere. Entonces, a lo mejor, en lugar
de hacer una casa nueva, o comprarse una
casa en el pueblo prefiere comprarse un trac-

124

tor. Así como poner algo bien drástico.” (Técnico, Santa Fe)
“Sí, pero a la vez (...) también se reconoce
que el tambo, por no haber invertido en mejor
calidad de vida, ha perdido mano de obra capacitada; y muchos productores es como que
terminaron por abandonar la actividad por
no asumir una mejor instalación, una mejor
vivienda, digamos… Hay una resistencia al
cambio que tiene que ver con que la calidad
de vida es cara y si es caro termina la rentabilidad del sistema y no lo podemos sostener.
Entonces es como que ese debate se vivió mucho...” (Técnico, Santa Fe)
La calidad de vida es asociada asimismo
con las condiciones laborales, en el sentido
de considerar el trabajo en el medio rural
como muy sacrificado en relación con los logros que se obtienen. Y este sacrificio es esfuerzo, no es algo que todos los jóvenes del
campo quieren para ellos, tanto por lo que
implica en la salud o desgaste físico –sobre
todo en el caso de las mujeres– como por
los beneficios o posibilidades materiales que
pueden llegar a obtener.
“Para las productoras campesinas, el gran
problema de ellas es vivir día a día con sus
chiquitos en la escuela, su trabajo, poca dimensión de campo, que (...) entre que cuida
al chico, la comida, las vacas en la calle, todo
eso es… ¿Cómo te puedo decir? En vez de tener 20 años, 19 años, parece que ya tiene 30
o 40 años.” (Líder de organización, Santa Fe)
“También es cierto que el joven ve lo que
pasó al padre, porque el padre cultiva, o cría
cabras, y ‘yo no quiero ser lo mismo’. Pero
¿por qué? Porque vio que crió toda la vida cabras, y nunca pudo hacerse una casa de mate-

rial, o toda la vida tuvo una letrina. Entonces
‘yo no quiero hacer lo mismo, yo quiero irme’.”
(Líder de organización, San Juan)
Por último, se puede plantear una redefinición de lo rural ampliando el territorio en
un vínculo estrecho entre lo rural y lo urbano, en el que se contempla la posibilidad de
vivir en el campo, pero que implica, en términos de aspiraciones, poder acceder a los
servicios con que se cuenta en la ciudad para
vivir cómodos.
“Yo tengo una idea de que la persona –yo
siempre hablo en general, hombres, mujeres–,
la persona que está cómoda, que vive cómoda,
me refiero a tener una casa, un baño instalado, tener luz, tener agua potable, poder tener
la opción de tener tv por cable, quien está cómodo, no le importa vivir en medio del campo,
al contrario, creo que estás más tranquilo y te
quedás, no te vas. Yo creo que el joven que decide irse es porque le está faltando algo muy
grave acá, en su lugar, trabajo, comodidad,
servicios.” (Líder de organización, San Juan)
“Si la persona está cómoda donde vive, se
queda, produce, trabaja.” (Grupo focal, San
Juan)
Y también implica acceder a trabajar en
la ciudad, con lo que se reconfigura de cierta manera una nueva mirada sobre la idea
de arraigo.
“Vivir exclusivamente del campo es muy difícil. ¿Por qué? Porque los predios son muy
chicos y tendrían que hacer producciones intensivas, muy, muy intensivas; y para hacer
una producción intensiva se necesita mucho
capital.” (Técnica, Santiago del Estero)
A las dificultades para estudiar por las dis-

tancias, la diferencia de oportunidades en
relación con sus pares urbanos, la escasez
de posibilidades laborales, falta de servicios,
limitadas alternativas de espacios recreativos
o culturales, y el esfuerzo físico que significan las tareas del campo, se puede plantear
además –en un orden más subjetivo– la necesidad de tener “opciones”, poder elegir; este
es otro nivel de motivación para decidir migrar y debería configurar parte del horizonte
de las políticas públicas para el sector de la
juventud rural.
“Tenés que tener opciones de trabajo. Creo
que el Estado ahí es donde tendría que apuntar más. Que las personas podamos elegir, que
podamos prepararnos para elegir. Porque tampoco si yo estoy recién saliendo del secundario, mucho no voy a poder elegir. Sí, quiero ir
a una oficina, ¿pero qué voy a hacer en una
oficina si no estoy preparado? Entonces tener
la posibilidad de prepararme y elegir.” (Técnico, Río Negro)
Sin embargo, muchas familias permanecen,
porque quieren quedarse, y buscan alternativas para desarrollarse en los parajes, pueblos, en sus comunidades rurales. Y encuentran en las organizaciones un espacio donde
proyectar junto a otros en estos territorios.
Se constató que quienes tienen un espacio
de participación logran generar iniciativas o
ideas respecto a qué hacer para permanecer.
Las mujeres no sólo participan más de los
espacios de organización, sino que además
los ven como una alternativa de arraigo y un
recurso para que varones y mujeres jóvenes
puedan quedarse. Es el caso de la organización en Misiones, cuyo eje de lucha donde
giró en torno al tema del acceso a la tierra y

del freno al avance de Alto Paraná. En sus
casi diez años de existencia impulsaron varios proyectos productivos, educativos y de
salud. En 2010, Productores Independientes de Piray, con acompañamiento técnico,
comenzaron a gestar un proyecto para producir alimentos sanos, criar animales, para
así evitar dejar su territorio. Pero necesitaban
tierra. En 2012 presentaron un proyecto de
ley a la Cámara de Diputados de la provincia, de expropiación de 600 hectáreas a Alto
Paraná, que fue aprobado por unanimidad.
Aún esperan su implementación, fundamental para muchos de los proyectos que tienen
como organización, como así también para las
expectativas de futuro dentro del territorio a
partir de la disponibilidad de esa tierra. En el
anhelo de lograrlo, imaginan su futuro como
organización y un futuro para la juventud.
“Nosotros quisimos el proyecto, el sueño, hablamos de ese tema, dentro de esas 600 hectáreas, qué queremos hacer, qué ideas. Y bueno,
por ahí lo que se charló mucho es que, como
costó y está costando acceder a esas 600 hectáreas, pensamos trabajar en grupo, y que la
familia, la persona, la mamá o el papá decida y se organice en qué grupo quiere; pero que
primero entre todos decidamos qué hacer. Dijimos que queremos plantar plantas anuales,
vegetales, dijimos que queremos criar ganado,
queremos tener leche, queremos tener miel casera, queremos tener pescado, almidón casero,
pollos, entonces esas distintas cosas que fueron
saliendo, planteamos, bueno, cómo armaríamos los grupos, quiénes estarían interesados
en capacitarse en esto, y en lo otro.” (Líder de
organización, Misiones)
Tener un proyecto concreto es una posibi-

lidad de pensar en el arraigo y en un futuro
en sus comunidades. Por ello, tal como se
analizaron las motivaciones para irse, detrás
del quedarse hay una serie de representaciones acerca de las oportunidades de desarrollo productivo en el espacio local, y sobre el
“dejarles algo a los jóvenes” para que puedan
tener mejores condiciones de vida.
“Como para que los chicos tengan más
entusiasmo, porque no es lo mismo decirles:
‘Bueno, terminen quinto y vamos a ver qué
hacemos’, que decirles: ‘Miren, terminen quinto y hay esa posibilidad, o está funcionando’, porque ese es nuestro sueño, que dentro de
esas 600 hectáreas ellos tengan sus espacios,
y pensamos en el turismo como algo que les
atrape más fácil. Y la idea es, como siempre hablamos, tener la posibilidad de que se
abran otros cursos, otras carreras acá para
nuestros jóvenes y que digan: ‘Me voy a quedar acá en la zona’. Acá hace falta un montón
de cosas; mucha gente somos: entre el barrio
Santa Teresa, 18 y Barrio Unión, hay más
de 300 familias, después más allá, hay otras
50 familias y después Guaraypo… Guaraypo solo, seguro son 300, o sea, son colonias
grandes, comunidades grandes, donde hace
falta un montón de cosas para que se siga
desarrollando y para que no termine así. Así
que pensamos que nuestros hijos... queremos
que nuestros hijos se queden en la zona pero
que tengan esa posibilidad de desarrollarse,
no de quedarse y que no puedan tener tampoco ninguna alternativa y después de terminar quinto, vayan así, como los papás dicen,
‘como nosotros, a carpir’; porque son trabajos
así, pero uno después que sufrió sabe que ojalá puedan ellos tener una mejor condición de

125

�La situación de las mujeres jóvenes

126

garantizar muchas veces los servicios mínimos indispensables, como el agua, la luz y
un montón de cuestiones en el campo, que no
podemos venir a decir ‘vamos a promover el
arraigo’, aunque sí lo hacemos a través de
proyectos y demás, pero bueno, es difícil…”
(Técnico, Río Negro)
En síntesis se ha podido apreciar una relación directa entre oportunidades laborales, oportunidades educativas y la decisión
de migrar.
Por un lado, existen problemáticas estructurales a partir de las condiciones económicas locales y contextos microsociales, tales
como el acceso a recursos naturales o productivos, achicamiento de las parcelas, corrimiento de la frontera agraria, posibilidades
dentro del mercado laboral para mujeres y
varones jóvenes, que inciden en la motivación de migrar, o en la necesidad de hacerlo temporalmente en procesos de migración
rural-rural.
Por otro lado, un estímulo central que tienen los y las jóvenes para decidir irse es la
posibilidad de continuar estudios superiores,
ante la falta de alternativas cercanas a sus
lugares de residencia. Principalmente son
las mujeres las que migran para seguir estudiando, mientras que los varones jóvenes
muchas veces abandonan los estudios medios
para irse a trabajar.
Un factor interesante analizado son las significaciones alrededor de la calidad de vida y
las representaciones sociales que los jóvenes
tienen sobre el espacio urbano. La ciudad
aparece como el espacio de accesibilidad,
de conectividad, de servicios, de consumo.

El campo es asociado a la idea de escasez, y
se ve la ciudad como el progreso, la posibilidad de acceder a servicios y de tener una
mejor calidad de vida.
Por último, hay familias y organizaciones
que buscan permanecer, crecer y desarrollarse en su territorio, y la participación en
organizaciones y cooperativas aparece como
una oportunidad para proyectarse y generar
alternativas para los jóvenes. Se constató que
quienes tienen un espacio de participación
logran generar iniciativas para quedarse, y
plantean la cuestión del arraigo como una
problemática que debe ser abordada por ellos
y por el Estado.

Gráfico 21

Incidencia de las jefas
jóvenes sobre el
total de mujeres
jóvenes por año
censal y área,
según región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

vida.” (Líder de organización, Misiones)
Asimismo, ser parte de una organización
o cooperativa les da de alguna manera seguridad respecto de mercados, acceso a insumos, fuerza en los reclamos. Por ejemplo,
en San Juan, la Federación de Cooperativas
FECOAGRO –organización de segundo orden que surge en el contexto post 2001-2002
como núcleo de trabajadores desocupados–
es una entidad que con el correr de la década ha posicionado nacionalmente su marca,
se constituyó en la principal proveedora del
INTA (Pro-Huerta) e incluso exporta a Haití. En la actualidad está conformada por 600
familias que forman parte de las cooperativas
y alcanza a unas 2000 personas. Reconocen
que muchos de ellos son hijos de cooperativistas y han comenzado a tomar lugares de
gestión que agilizan la administración. Realizaron dos congresos de jóvenes para la revalorización del trabajo de los padres, con
una inquietud de arraigo.
Nuevamente, surge desde los actores la demanda de una mayor presencia del Estado en
términos de acciones que promuevan el arraigo de los jóvenes en el campo, demanda que
entra en tensión con las adversas condiciones
estructurales de la vida allí.
“Nosotros vemos que faltan políticas, faltan
muchas políticas públicas para apoyo a las
mujeres, sobre todo a mujeres jóvenes... Si uno
apunta a que el joven quede en la zona, bueno,
hay que ir con políticas concretas para que el
joven se arraigue al lugar y para que pueda vivir de lo que hace; si no el joven se va.” (Líder
de organización, Santiago del Estero)
“Cuando hablamos de promover el arraigo
y todo eso, es complejo, porque no podemos

3.2. Jefatura femenina y pobreza
3.2.1. La información censal
La jefatura femenina ha sido tradicionalmente asociada con la pobreza estructural.
En aquellos hogares donde las mujeres se
asumen como jefas, el cónyuge suele estar
ausente, es decir que en general la declaración de la jefatura femenina 17 remite a
situaciones en que las mujeres afrontan la
responsabilidad de sostener el hogar. En este
apartado se avanza en la caracterización de
dicho comportamiento, comenzando por analizar la variación intercensal y la distribución
geográfica de las jefas jóvenes, para abordar
después las relaciones que se establecen entre la jefatura femenina joven y la condición
de pobreza.
En primer lugar se constata que los hogares
con jefas mujeres tienen mayor incidencia en
las áreas urbanas que en las rurales. Pero el

hallazgo más destacable es el crecimiento explosivo que experimenta la jefatura femenina
joven en el período intercensal.
En áreas urbanas, las mujeres jóvenes que
se declaraban jefas de hogar en el año 2001
no alcanzaban el 10% en ninguna región del
país (con las incidencias más altas en Patagonia y NEA). Diez años después, la jefatura
femenina aumenta de manera abrupta, principalmente en la Región Pampeana (79% por
encima del nivel inicial).
En áreas rurales, estas variaciones se ubican en niveles aun más altos. Con la excepción de Cuyo, en el resto de las regiones
prácticamente se duplica la incidencia registrada en 2001. En particular, la jefatura fe-

menina en áreas rurales del NEA se duplica
(Gráfico 21).

Resulta interesante vincular este fenómeno con la participación laboral de las mujeres jóvenes, ya que ante la hipótesis de que
las jefas deben hacer frente al sostenimiento
del hogar se espera que estén insertas en el
mercado de trabajo. El Gráfico 22 muestra
la correlación entre la variación porcentual
intercensal de la incidencia de la jefatura
femenina joven (eje X) y la variación de la
tasa de empleo 18 correspondiente a las mujeres jóvenes (eje Y), tanto en áreas urbanas
como rurales, y ofrece información relevante
en este sentido.
Se observa así que en las áreas urbanas la

jefatura joven tiende a incrementarse en forma concomitante a la tasa de empleo, menos
en la Región Pampeana donde el porcentaje
de mujeres jóvenes ocupadas crece más que
la jefatura femenina joven.
En las áreas rurales de todas las regiones
(excepto Patagonia), el incremento de la incidencia de las jefas jóvenes supera el 80%,
mientras que la variación de la tasa de empleo de las mujeres jóvenes oscila entre el
50% y el 70%. Es decir que el incremento
de la jefatura femenina joven supera al de la
tasa de empleo de las mujeres jóvenes, excepto en la Patagonia donde se observa mayor concomitancia entre las variaciones de
ambos indicadores.

17. Según la definición censal, jefe o jefa es la persona reconocida como tal por los demás miembros del hogar. 18. La tasa de empleo es la incidencia de la población ocupada sobre la población total (del sexo y
grupo de edad correspondiente). La tasa de empleo se diferencia de la tasa de ocupación por estar calculada sobre la población total y no sobre la población económicamente activa (ocupados más desocupados).

127

�La situación de las mujeres jóvenes

128

Incidencia de las jefas jóvenes sobre el total de mujeres jóvenes
por año censal y zona rural, según región

Asociación entre la variación porcentual (2010-2001) de la incidencia
de jefas rurales jóvenes y la tasa de empleo de las mujeres rurales
jóvenes, por región y zona

Gráfico 25

Brechas de género (%M / %V) en la jefatura joven por área.
Años 2001 y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 23

Gráfico 24

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Asociación entre la variación porcentual (2010-2001)
de la incidencia de jefas mujeres jóvenes y la tasa de empleo
de las mujeres jóvenes, por región y área

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 22

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Considerando la residencia en zonas rurales agrupadas o dispersas de las jefas jóvenes, se pone de manifiesto que su incidencia
es más alta en las localidades rurales, principalmente de la Patagonia. Sin embargo, el
incremento del porcentaje de jefas jóvenes
es mayor en zonas rurales dispersas. El crecimiento de la jefatura femenina en espacios
abiertos adquiere su máxima expresión en
el NEA y la Región Pampeana (donde crece por encima del doble del nivel inicial),
mientras que Cuyo y la Patagonia muestran
las variaciones menos pronunciadas (que de
todas formas superan el 90%) (Gráfico 23).
También en este caso cabe analizar la correlación entre el aumento de la jefatura femenina y las tasas de empleo entre las mujeres jóvenes. El Gráfico 24 permite constatar
una variación concomitante –puntos mejor
alineados sobre la recta de asociación lineal perfecta– en las localidades rurales. En
Cuyo, la jefatura femenina joven crece más
que la tasa de empleo, asimilando su comportamiento al de las zonas rurales dispersas.
En las extensiones abiertas del NOA se
verifica el crecimiento más alto de la tasa
de empleo correspondiente a las mujeres jóvenes, aun cuando el nivel de variación se
ubica por debajo del que experimenta el porcentaje de jefas jóvenes. El NEA constituye
el caso opuesto, pero si se acepta la hipótesis
de la existencia de un proceso de emigración
masculina, cabe suponer que estas mujeres
podrían estar recibiendo remesas. Debe considerarse asimismo el posible impacto de las
transferencias monetarias no contributivas.
Para determinar si el incremento de la jefatura joven es un comportamiento que afecta

en particular a las mujeres, resulta necesario
analizar la variación de las brechas de género. Tanto en áreas urbanas como rurales, la
brecha entre jefas mujeres y jefes varones
jóvenes se acorta. Sin embargo, la proporción
de jefas mujeres no supera en ningún caso al
50% de los jefes varones.
En el medio urbano, los incrementos más
significativos se verifican en la Región Pampeana, el NEA y el NOA, siendo estas dos
últimas las que alcanzan mayor paridad de
género. Por su parte, la región que experimenta la suba más notoria en el medio rural
es el NEA, aun cuando las situaciones más
homogéneas entre jefas y jefes jóvenes se registran en el NOA y la Patagonia. Es decir
que, efectivamente, la jefatura femenina joven muestra un comportamiento distintivo
que en el período intercensal determina una
mayor paridad de género a favor de las mujeres (Gráfico 25).
En el medio rural la mayor paridad se verifica en las zonas agrupadas, principalmente
de la Patagonia. Sin embargo, el incremento
más alto de la proporción de jefas jóvenes
en zonas agrupadas se registra en Cuyo, que
parte del nivel más bajo.
Entre los jefes jóvenes que residen a campo abierto, la participación de las mujeres es
menor. Particularmente en la Región Pampeana y Cuyo, las jefas mujeres jóvenes representan menos del 15% de los jefes varones del mismo grupo de edad. Las relaciones
de mayor paridad se registran en el NOA, y
es en el NEA donde se produce el incremento más significativo de la proporción de jefas
jóvenes (Gráfico 26).
La fragilidad de la situación en que se en-

129

�La situación de las mujeres jóvenes

Brechas de género
(%M / %V)
en la jefatura joven
por zona rural.
Años 2001 y 2010

cuentran las jefas jóvenes radicadas en zonas rurales dispersas, por la disociación anteriormente señalada entre los incrementos
de la jefatura femenina joven y de empleo de
las mujeres jóvenes, determina el interés por
identificar la configuración de este fenómeno
en el nivel departamental. En los mapas que
siguen se presenta la brecha entre jefas y jefes jóvenes registrada en 2001 y en 2010 en
extensiones rurales abiertas de cada una de
las regiones del país.
En las zonas rurales dispersas de la
Región Pampeana, los incrementos de la proporción de jefas jóvenes resultan marginales.
k

130

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 26

Estos se localizan en el norte y oeste de Córdoba, la región serrana de San Luis y el oeste
y sur de la provincia puntana. Hacia el oeste
se destacan los departamentos de Sobremonte en Córdoba y Curacó en La Pampa, donde
la proporción de las jefas pasa de menos del
15% en el 2001, a más del 40% en el 2010. La
participación de las jefas jóvenes crece también en el noreste de la provincia de Santa Fe,
principalmente en Garay, y en el departamento
Feliciano, al norte de Entre Ríos. En Buenos
Aires se registra un incremento de la proporción de jefas jóvenes hacia el norte y sur del
área metropolitana y en el extremo suroeste de
la provincia. Se evidencia así que los incre-

mentos de la participación de las jefas jóvenes
se registran en áreas marginales de la región.
k Como fuera señalado, el NEA muestra
las mayores variaciones entre años censales.
Mientras que en 2001 las jefas jóvenes representaban menos del 15% de los jefes varones
en prácticamente la totalidad de los departamentos formoseños, chaqueños y misioneros,
en 2010 la proporción de jefas se incrementa
de manera generalizada en Formosa y Chaco,
donde el porcentaje de jefas jóvenes se ubica
por encima del 25%. En los departamentos
de Misiones localizados sobre el río Paraná
se registran incrementos de menor intensi-

dad. Corrientes se distingue por presentar,
ya en 2001, una mayor paridad entre jefas
y jefes, de modo que diez años después en
el norte y sur de esta provincia las jefas jóvenes representan más de la cuarta parte de
los jefes jóvenes.
k También en el NOA este comportamiento presentaba ya en 2001 notoria intensidad, principalmente en el noroeste de Jujuy, los departamentos limítrofes del norte de
Salta y el noroeste de Catamarca. En el sur
de Santiago del Estero los departamentos de
Loreto y Atamisqui conformaban otra mancha
de alta paridad. En 2010 esta situación se
intensifica y expande territorialmente, menos
en el norte y oeste de La Rioja.
k En Cuyo, los departamentos sanjuaninos de Iglesia y Jáchal y el departamento
mendocino de Malargüe, que en 2001 registraban la mayor proporción de jefas jóvenes
de la región, muestran en 2010 una acentuación del fenómeno. Si bien en esta región
las variaciones intercensales resultan más
tenues, se registran aumentos significativos
en el suroeste y este de San Juan y en el norte
y noreste de Mendoza.
k En la Patagonia este fenómeno adquiere mayor intensidad que extensión. Las variaciones tienden a manifestarse en aquellos
departamentos que en 2001 registraban la
proporción más alta de jefas, localizados en
el norte y sur de Neuquén, el suroeste de Río
Negro y el norte de Chubut. En Santa Cruz se
observan transiciones de gran intensidad en
Magallanes y Lago Argentino. k

Producción de pan, Catamarca.

131

�Á r ea R u r al d i spe r sa

Á r ea R u r al d i spe r sa

- 2001 -

- 2010 -

N

N

1

1

3

2

5
14
13
25

36 37

50

64

Menos de 0,15

17

27
30
39

53

Más de 0,4
111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

132

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

82

44

61
62

54

De 0,15 a 0,25

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

De 0,251 a 0,4

19

43

52

10

21

31

66

152

18

42

110

11

16

38

60

No existe población
del área

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Brecha entre
la jefatura femenina
y masculina joven,
por departamento
(%). Año 2010.

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

133

�Á r ea R u r al d i spe r sa

Á r ea R u r al d i spe r sa

- 2001 -

- 2010 -

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Brecha entre
la jefatura femenina
y masculina joven,
SANTIAGO
ESTERO
por DEL
departamento
(%). Año 2010.

25
24

23
26

31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

22
35

33

No existe población
del área

40

67

38

69 70

41
42

45

13

73

25
24

23

66

68
71

64

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

14 15

18 19
27 28
32

16
20

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

48
50

11

9

46

49

51

De 0,15 a 0,25

Más de 0,4

37

36

39

47

De 0,251 a 0,4

63
65

44

61

62

17

34

Menos de 0,15

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

57

58
59

59
ENTRE RÍOS

URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

134

135

�Á r ea R u r al d i spe r sa

Á r ea R u r al d i spe r sa

- 2001 -

- 2010 -

2

3
4

6

7

26

30

31

34

29 28

38
46

55

De 0,15 a 0,25

47
53

Menos de 0,15

63
66
67

62

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

47
53

63
66
67

62

76
81

92

93

104

82
94

108

113

102
100

106

108

85

95

107
105

84

83

103

109

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

114

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

51
52

50

58

64

77
87
86
96

48

54

56 57

69

75

99

111

114
115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

115

ENTRE RÍOS

116

46

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

61

60

59

41

40
39

49

44

68

69

Más de 0,4

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De 0,251 a 0,4

39

49

44

41

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

No existe población
del área

27

36
35

33

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

CHACO

Brecha entre
la jefatura femenina
y masculina joven,
por departamento
CHILE
(%). Año 2010.

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

136

137

�Á r ea R u r al d i spe r sa

Á r ea R u r al d i spe r sa

- 2001 -

- 2010 -

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Brecha entre
la jefatura femenina
y masculina joven,
por departamento
(%). Año 2010.

4

9

6

7

15

22
CHILE

De 0,15 a 0,25

4

23
24
25

26 27
29

5
9

30

31

6

7

28

15
19

32

21

20
22
CÓRDOBA

33

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

21

10
11
12
13
16
17

3

19

18

No existe población
del área

8

14

20

Menos de 0,15

LA RIOJA

1

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 0,251 a 0,4

SAN LUIS

34

SAN LUIS

34

Más de 0,4

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

138

139

�Á r ea R u r al d i spe r sa

Á r ea R u r al d i spe r sa

- 2001 -

- 2010 -

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

28

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

40

región
patagonia
Brecha entre
la jefatura femenina
y masculina joven,
por departamento
(%). Año 2010.

13

12

9
11

10

17
19

26

21

20

8

16

18

CHILE

6

5
7

13

12

9

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

39

35

34

42

40

38

37

36

27

25

33

32
31

44

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17
19

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

41

43

44

No existe población
del área

45

Menos de 0,15

46

45
46

De 0,15 a 0,25
De 0,251 a 0,4

47

49

47

Más de 0,4

48

50

48

49

51

50

51
54

52

52
53

140

54

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

141

�La situación de las mujeres jóvenes

142

Incidencia de las jefas jóvenes con NBI sobre el total de jefas jóvenes
y variación intercensal (2010-2001) por zona rural, según región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 27

Gráfico 28

Área rural. Distribución de las jefas jóvenes con NBI por tamaño
del hogar y variación intercensal (2010-2001) según región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

En síntesis, si bien en el período intercensal las localidades rurales tienden hacia una
mayor paridad entre jefas y jefes jóvenes, es
en las zonas dispersas donde se registra un
aumento más pronunciado de la proporción
de jefas con relación a los jefes jóvenes. Sin
embargo, esta mayor participación de las jefas jóvenes en zonas rurales dispersas no es
acompañada por un incremento de la misma
intensidad del nivel de empleo de mujeres jóvenes. De esta manera, el aumento de la proporción de jefas jóvenes que residen a campo
abierto permitiría suponer la fragilidad social
de su condición. Este supuesto se fortalece
al analizar el emplazamiento departamental
del fenómeno, que tiende a coincidir con las
áreas de mayor marginalidad. Para determinar con mayor certeza dicha situación, cabe
analizar la condición de pobreza de las jefas
jóvenes.
En el período intercensal, se observa que
el porcentaje de jefas jóvenes en situación
de necesidades básicas insatisfechas (NBI)
experimenta variaciones negativas, tanto en
zonas rurales agrupadas como dispersas. Aun
cuando la situación de pobreza estructural
afecta mayoritariamente a las jefas jóvenes
que residen a campo abierto, las disminuciones registradas en estas zonas resultan más
pronunciadas que en las localidades rurales.
De todos modos, en el año 2010 los niveles de pobreza estructural que afectan a las
jóvenes jefas de hogar alcanzan en las zonas
dispersas del NOA un 42% y en el NEA un
40%, mientras que en las zonas agrupadas
de ambas regiones los niveles de pobreza
se ubican en el 29% (Gráfico 27). Por otro
lado, resulta interesante señalar que entre las

mujeres jóvenes (sean o no jefas de hogar)
la incidencia de la pobreza en zonas rurales
dispersas es del 36% en el NOA y del 34%
en el NEA, y en zonas rurales agrupadas, del
25% y 27% respectivamente.
La criticidad de la situación que enfrentan
las jefas jóvenes se proyecta sobre los miembros que tienen a cargo, de modo que el tamaño de los hogares que encabezan constituye
un indicador de la dimensión que adquiere la fragilidad social en que se encuentran.
Para establecer la incidencia y evolución en
el tiempo de las mujeres jóvenes pobres que
se encuentran al frente de los hogares más
numerosos, se consideran aquellos integrados por 2 a 4 miembros y por 5 miembros o
más, en ambos casos incluyendo a la jefa. Es
decir que no se toman en cuenta los hogares
unipersonales de jefatura femenina.
Al analizar la manifestación de este fenómeno en el medio rural 19 , se observa
que en el año 2001 el porcentaje de jefas
jóvenes pobres a cargo de hogares con 5
miembros o más superaba al de jefas jóvenes pobres de hogares con 2 a 4 miembros.
Si bien este comportamiento se verificaba
en todas las regiones (menos la Patagonia),
adquiría mayor intensidad en el NEA. Sin
embargo, diez años después se registra una
concentración de la jefatura femenina joven
en situación de pobreza en los hogares de
menor tamaño. Particularmente en la Patagonia, la incidencia de las jefas de hogares
con 5 miembros o más se reduce del 40%
al 23% (Gráfico 28).
Considerando la tendencia de la pobreza
estructural a reproducirse entre generaciones, este comportamiento resulta alentador.

3.2.2. La visión de los actores:
intento de explicación del
incremento de la jefatura femenina
La evidencia acerca del incremento de la
jefatura femenina en el período intercensal
–sobre todo en zonas rurales– implicó una
indagación específica acerca de esta constatación en el marco de los grupos focales.
En ese pequeño universo de mujeres participantes se ha podido apreciar, por un lado,
que la mujer está “al frente” del hogar por
migraciones temporarias de los cónyuges en
tareas estacionales. Por ende, una de las posibles explicaciones es que la ausencia del
hombre al momento del censo se traduce en
una declaración de la mujer como jefa.
Las mujeres que viven solas o son separadas con hijos representaban aproximadamente la quinta parte de este pequeño universo. Y desde la perspectiva de los actores
consultados, la principal explicación reside
en el aumento de las separaciones y de la
existencia de madres solteras.
“La mayoría de las mujeres que se hacen
cargo del hogar es porque se han separado
o porque son madres solteras.” (Grupo focal,
San Juan)
“Ahora la mujer es más independiente, hay
más madres solteras, más separadas.”(Grupo
focal, Río Negro)
“Esto que hablábamos del jefe de hogar.
En mi cooperativa, como decía, son diecisiete
mujeres y todas, de una forma o de otra, son
jefes de hogar. Son mujeres dispuestas, mujeres con marido digamos, con pareja. Pero
son mujeres muy de dirigir, de determinar, de
la economía, de la administración, de todo.

19. Este indicador se presenta para el área rural, sin discriminar entre zonas agrupadas y dispersas, debido a los bajos valores absolutos registrados

Son mujeres muy líder, muy líder.” (Líder de
organización, San Juan)
La separación se asume como una opción
actualmente factible y preferible en ciertas
circunstancias. Esto se traduce en mayor independencia, libertad de movimiento y posibilidades de participación en la comunidad,
aun cuando acentúe la carga de tareas domésticas, productivas y de cuidado que debe
asumir la mujer para hacer frente a las necesidades emergentes de esta situación.
“Ahora, si no funciona la relación, es mejor
quedarse sola que mal acompañada. La mujer
se decidió a emprender cosas, vende huevos,
cría pollos, los vende para subsistir, para independizar la economía.” (Grupo focal, Río
Negro)
“Mi mamá después que enviudó empezó a
participar en cosas; si no, era la señora de la
casa y de ahí no se movía. Pero después que
ella quedó viuda empezó a participar en toda
esta feria, está en Pro-Huerta, en muchas cosas así está ella. En cambio yo no, yo siempre
tuve cara para todo… Hacer, pertenecer, no
pertenecer, ir o no ir. Siempre decidí por mí
misma.” (Mujer rural joven, Santa Fe)
“Las que llevamos adelante todo, porque tenemos etapas donde los hombres no están y
tenemos que hacernos cargo de trabajar con
la majada, de trabajar con los chanchos, de
trabajar con la huerta, de cuidar nuestros hijos; si bien en cada familia trabajamos todos,
aporta cada uno su granito de arena desde
los niños y nosotros también como madres, o
sea como que nos ayudamos porque también
no es fácil llevar adelante todo.” (Mujer rural
joven, Santiago del Estero)

143

�La situación de las mujeres jóvenes

“Las mujeres hacemos muchísimo, hacemos
el 80% del trabajo, adentro y afuera de la
casa. En lo rural, la mujer hace el 90% de
las tareas, cuida la casa, a los hijos.” (Grupo
focal, Río Negro)
De todos modos, aún pesan los mandatos y
representaciones sobre los roles dentro de las
familias, que configuran o determinan cómo

se perciben las mujeres en relación con su
hogar (principalmente entre las mujeres de
más edad) y qué valor le dan a su aporte a la
economía doméstica o a las decisiones que
toman. Así, se perciben a sí mismas como
“ayuda” y no como “sostén” del hogar.
“Y siempre la mujer tiene que ayudar porque
la plata del hombre sola no alcanza, así que
trabajen lo que trabajen siempre…” (Mujer
rural joven, Santiago del Estero)
“¿En las cuestiones de género? Ellas tienen mucho de los mandatos culturales del
patriarcado, el hombre productor, el hombre
generador de ingreso; muchas de ellas viven
en el campo con sus maridos, con su familia,
y los atravesamientos climáticos y las crisis
económicas han hecho que el marido se haya
tenido que quedar en el campo cuidando a
los animales y ellas tengan que estar en el
pueblo solas; entonces ellas se encuentran con
que ‘¿qué hago yo sola como mujer acá en mi
casa?, ¿cómo empiezo yo a llevar adelante
todo esto?’ ; y las cuestiones de trabajo, digamos, ninguna trabaja ni ha tenido un trabajo
formal (...) Entonces vos les decís: ‘Chicas,
hay una actividad en Roca tal día, ¿quieren
que nos organicemos?’, ‘¿No, porque mi marido’…” (Técnica, Río Negro)
“Y viste que en definitiva, hablando entre
hombres, como diciendo: ‘Está bien, la bruja

144

dijo qué vamos a hacer y punto, es así’, digamos como que en definitiva… el hombre es el
que tiene los pantalones pero en un montón de
decisiones, al final se decide lo que la mujer
quiere… En las decisiones productivas, productivas, no lo sé; pero económicas, te diría
que tiene bastante que ver. La mujer no va a
decidir si en este lote vamos a sembrar sorgo
o soja, pero a la hora de decir a dónde va la
caja…” (Técnico, Santa Fe)
Se plantearon dos hitos que dan cuenta del
incremento de mujeres al frente a su hogar, y
de la mayor independencia y autonomía que
se percibe en ellas. Por un lado, la crisis de
2001 las llevó a tener que hacerse cargo de
la economía doméstica, buscando innumerables alternativas, como lo fueron los clubes de trueque, pequeños emprendimientos,
coordinar o cocinar en comedores barriales
o merenderos.
“Es parte del efecto de la crisis del 2001,
la mujer tenía que salir a trabajar sí o sí. Se
dio cuenta que se puede mantener.” (Grupo
focal, Río Negro)
Y por otro, la Asignación Universal por Hijo
(AUH) –a la que se suman subsidios de diversos programas– impactó en el rol de las
beneficiarias dentro de los hogares, tanto en
su autonomía como en su autoestima en términos de decidir en forma independiente sobre el destino del dinero.
“…Creo que la mujer es más líder o jefa de
hogar o tiene más participación en la familia
gracias a que maneja ese dinero porque, por
lo menos lo que yo conozco, es la mujer que
maneja ese dinero, el de los chicos. Y si encima viene a trabajar a la cooperativa, y tiene
otro fondito más, entonces la mujer se hace

más independiente. Ya no depende tanto de
lo que le dé el hombre. Entonces sí, tiene un
impacto muy positivo.” (Líder de organización, San Juan)
“Desde la Asignación cambió mucho, eso
te da más autoridad, el programa.” (Grupo
focal, Misiones)
El ingreso por la Asignación las equipara
en algunos casos a los hombres en cuanto al
monto que aportan al hogar y en la posibilidad de decidir en qué gastar. Representa
una entrada significativa en las economías
hogareñas para gastos cotidianos, sobre todo
aquellos que tienen que ver con mejorar la
calidad de vida de los niños –alimentación
y educación–, invertir en la casa y reducir
la carga de trabajo doméstico de las mujeres. La Asignación junto con subsidios o
programas –como Ellas Hacen– constituye
un aporte esencial en la vida de las mujeres
del campo, y quienes reciben esos fondos los
perciben como un insumo importante para el
sostén del hogar.
“La otra chica decía que hace rato ya quería
terminar la cocina, y el marido le decía ‘bueno, vamos a ir juntando de a poco’. Y bueno,
ponían una chapa, después de un tiempo la
otra, y así; a veces le remendaba otra vez con
chapa cartón, o la pieza. Pero bueno, cuando
cobró fueron y trajeron las tres, cuatro para
completar (...) Es un aporte muy importante para la familia, porque por ahí no sé si es
solo mi caso o qué, pero no es que las mujeres
dicen ‘es mi plata, voy a tomarme helado, a
gastar como quiero’. No, siempre pensamos en
la familia, en algo para la casa, y ayuda un
montón.” (Líder de organización, Misiones)
“La mujer decide en qué gastar el dinero

de la Asignación. Lo veo y se me vienen a la
mente varias mujeres que son ellas las que manejan, que compro esto, que ya cobré. Que ya
lo tienen como que es de ellas. Más allá de
que es de los chicos, pero ‘yo ya cobré’ o ‘me
voy a comprar esto’ o tienen como una tarjeta
que es como un crédito o algo así, ‘me saqué
con la tarjeta tal cosa’, o ‘me faltaba tal cosa
y me la compré’. Tienen más decisión de esos
recursos. Es notable.” (Líder de organización,
San Juan)
“Reconocemos que no te soluciona la vida,
pero que sí es importante… Ya tienen las carpetas, los útiles, las zapatillas, el guardapolvo,
ya empiezan el año. Y después el otro tema es
que ayuda mucho en el tema de la alimentación, de los chicos. Cosas como el pescado,
frutas, que por ahí nosotros no producimos y
que se merecen que tengan ellos la posibilidad,
entonces también yo veo que eso sí ayudó, ayuda mucho. Y este programa de Ellas Hacen,
en chicas que recibimos, impactó muchísimo.
Y yo le decía a mi marido cuando me anoté
para el programa: ‘Si llego a cobrar el plan,
cómo me gustaría comprarme el lavarropas
automático’, porque es algo que como estamos
nosotros, era imposible, era un sueño, y yo le
decía: ‘Cómo me va a ayudar eso, porque ahí
yo, mientras está lavando, voy a hacer otra
cosa, y voy a tener tiempo para ir a preguntar
cómo están los chicos en la escuela, llevarlos a
la sala, y cuando vuelvo ya extiendo’, o sea, te
organiza.” (Líder de organización, Misiones)
“La vida de la mujer rural es muy dura,
muy sacrificada. Nos faltan recursos económicos, los 900 pesos de la AUH no alcanzan.”
(Grupo focal, Santiago del Estero)
“El salario universal es lo único que tene-

mos para ayudar.” (Grupo focal, Santiago del
Estero)
De todos modos, merece destacarse por los
testimonios relevados que no se termina de
visualizar la AUH como un derecho que el
Estado les reconoce a todos, sino como una
ayuda especial del Estado; e incluso algunos
actores critican y cuestionan la Asignación
en sí, el rol de Estado y el destino que dan
las familias a ese dinero.
“El problema son todos los subsidios que da
el gobierno. Hoy en día estamos cosechando
vagos. Se compran celulares de alta gama y
mandan a los hijos a pedir. Trabajo hay. Además se incentiva a tener más hijos.” (Grupo
focal, Santa Fe)
“Hay personas que lo valoran y lo usan
como se debe, pero hay personas que no lo
hacen. En el Jefas y Jefes vos tenías que trabajar, eso era bueno.” (Grupo focal, Santa Fe)
“Hoy las chicas tienen hijos por la Asignación” (Grupo focal, Santa Fe)
“Nadie quiere trabajar”. “Si aumenta la
cuota tendría un hijo más, jaja.” “Tiene un
buen impacto cuando se invierte bien, en comida, cuadernos. En otros casos el último destino es el niño, lo usan para cualquier cosa.”
(Grupo focal, Santa Fe)
“Lo que queremos nosotros en realidad es
sumar gente para que no se pierda la cooperativa, pero cuesta mucho, porque hay mucha
gente que tiene los planes sociales y nosotros
pensamos que es por eso que no se suman a
la cooperativa. Como que no tienen una necesidad de trabajar. O sea están acostumbrados (…) No digo que está mal la Asignación
Universal, pero está mal en la costumbre de
ellas conformarse con eso. Porque yo siempre

les digo en algún momento se puede terminar esto, ya va a pasar.” (Mujer rural joven,
San Juan)
“Les dan plata para ir a la escuela, ¿por
qué tienen que recibir plata para estudiar?”
(Grupo focal, Río Negro)
En síntesis, el fuerte incremento de la jefa-

tura femenina joven rural que surge del análisis intercensal podría deberse, desde la perspectiva de las mismas mujeres, al aumento de
las separaciones y de las madres solteras. A
su vez, las nuevas configuraciones familiares
resultantes –que pueden ser más recientes en
el campo que en la ciudad– están acompañadas, como se verá más adelante, por una
mayor valoración de la participación de las
mujeres en las actividades productivas y de
sus capacidades de sustento del hogar.
Se encuentran más mujeres encargadas de
las economías domésticas, al frente de sus
familias por ausencias prolongadas de sus
parejas, o participando en emprendimientos
productivos, en espacios de comercialización
y en organizaciones. Si bien las mujeres logran generar alternativas para sostener sus
hogares, existe una demanda por la ampliación de las oportunidades laborales, fundamentalmente para las mujeres más jóvenes
que buscan un empleo estable fuera del predio familiar.
En los últimos años, la AUH ha contribuido
a reforzar la autonomía de las mujeres en la
economía doméstica, lo que potencia su autoestima. La posibilidad de decidir sobre el
destino del dinero que perciben por la Asignación no sólo va creando procesos individuales
y grupales de empoderamiento de las mujeres,

145

�La situación de las mujeres jóvenes

sino que además redunda en mejoras de la
calidad de vida de hijas e hijos –ya que parte
se destina a gastos para la educación y mejor
nutrición– y en inversiones dentro del hogar
que reducen la carga de trabajo doméstico.

3.3. Fecundidad
3.3.1. La información censal
Lamentablemente, no se han difundido a la
fecha los datos sobre fecundidad correspondientes al año 2010, que son registrados en
la cédula censal ampliada. De modo que el
análisis sobre el comportamiento de este indicador se restringe al año 2001.

joven se encuentra muy difundida y las mujeres jóvenes tienen en promedio la mayor
cantidad de hijos. En las zonas rurales del
NOA, el porcentaje de madres jóvenes es levemente inferior que en la Patagonia pero
el promedio de hijos resulta superior (1,63).
Las diferencias regionales entre el promedio de hijos de las mujeres rurales jóvenes
se ponen de manifiesto en los mapas que se
presentan a continuación, donde los valores
más altos aparecen reflejados mediante los
colores oscuros.
k Se percibe así que en la Región Pampeana predominan los departamentos donde
los promedios de hijos de las mujeres jóvenes

Incidencia de las mujeres jóvenes con hijos sobre el total de mujeres jóvenes
y promedio de hijos por área y región. Año 2001

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv

Gráfico 29

En el Gráfico 29 es posible observar el
porcentaje de madres jóvenes según su lugar de residencia (áreas urbanas o rurales de
cada región), así como el promedio de hijos
que habían tenido al momento del censo. En
primer lugar se evidencia la mayor incidencia
de la maternidad entre las jóvenes rurales,
cuyo total país supera en un 24% la incidencia la maternidad joven urbana.
Considerando las áreas rurales, las incidencias más altas del país se registran en la
Patagonia, que como ha sido señalado constituye una región joven, y en el NEA. Sin
embargo, el promedio de hijos de las madres
jóvenes del NEA supera al de la Patagonia
(1,79 y 1,47 respectivamente). Es decir que
en las zonas rurales del NEA la maternidad

146

son bajos. Sin embargo, se conforman algunas
manchas de promedios elevados, principalmente en el norte de Santa Fe y Entre Ríos,
el noroeste de Córdoba, el oeste de San Luis
y el centro y sur de La Pampa.
k En cambio, en el NEA la mayoría de
los departamentos registran promedios altos. En el noroeste de Corrientes se conforma
una pequeña mancha que se extiende hacia
el norte sobre el departamento chaqueño de
Bermejo, donde los valores se ubican en niveles medio-bajos. Estos valores se observan
también en Goya y Monte Caseros.
k Las áreas rurales del NOA muestran
un comportamiento similar a las del NEA, es
decir que los promedios más elevados de hijos
son los que se encuentran con mayor frecuencia. Sin embargo, se observa una mancha de
valores medio-bajos en el centro de la región,
que abarca los departamentos limítrofes de
Tucumán y Santiago del Estero, el suroeste de
Tucumán, el suroeste de Santiago del Estero
y el este de Catamarca. Este comportamiento
también se verifica en varios departamentos
de La Rioja, sin configurar manchas nítidas.
k En Cuyo se imponen los promedios
medio-bajos, principalmente en la provincia
de Mendoza. Los promedios altos sólo se registran en los departamentos sanjuaninos de
Valle Fértil, Ullum y 25 de Mayo.
En la Patagonia los promedios bajos resultan predominantes en Santa Cruz, mientras
que los promedios más altos se registran en
los departamentos localizados en la línea sur
rionegrina y el suroeste de Chubut. k

Familia beneficiaria de Proyecto de Electrificación Rural, Misiones.

147

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

N

región
nea

1

3

2

N

5
14
13
25

36 37

50

64

Menos de 1,3

17

27
30

43

39
40

52
53

62

54

82

Más de 1,7
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

56

67

33
46

58

72
86 73

69
74

70
77

SALTA

34

4

De 1,31 a 1,5

7

6

48

Más
de 1,7
PARAGUAY

10

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas:
Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

13
25
24

23
26

31
SANTIAGO DEL ESTERO

De 1,51 a 1,7

8

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

Menos de 1,3

5

49
47

57
63

2
No existe población
del área

23

45

68

217

148

44

3

12

22

20

61

65

De 1,31 a 1,5

153

55

41
42

De 1,51 a 1,7

19

32

66

152

18

10

21

31

38

60

No existe población
del área

11

16

26

29

51

9
8

15

28

35

7

4

24

Promedio
de hijos
de mujeres de 15
a 34 años, por
departamento (%).

1

6

región
PAMPEANA

Promedio
de hijos
de mujeres de 15
a 34 años, por
departamento (%).

14 15

9

18 19
27 28
32

11
12

16
20

60
62
63

17
21

30

29

22
35

33

34

65
37

36
40

47

67

38

69 70

41

39
44

61

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

57

58
59

96
97
98
106

ENTRE RÍOS

URUGUAY

136

139
138

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

149

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

PARAGUAY

N

N

1
2

3
4

6

8

7

5

10

30

31

34

36

38

53

Menos de 1,3
55

De 1,31 a 1,5

47

49

44

41

63
66
67

62

64

77
87
86
96

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

71

78

103

109

72

89

80

90

74

91

97

75
92

7

15
19

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14

21

22

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 1,51 a 1,7

SAN LUIS

34

Más de 1,7
93

99
104

113

36

106

108

111

35

107
105
108

110

SAN JUAN

9

6

18

De 1,31 a 1,5
73

79

88

98

101

61

60

59

65

Menos de 1,3

68

69

Más de 1,7

58

4

No existe población
del área

51
52

50

5

20

48

54

56 57

70

De 1,51 a 1,7

39

46

45

No existe población
del área

40

43

42

10
11
12
13
16
17

3

Promedio
de hijos
de mujeres de 15
a 34 años, por
departamento (%).

32

37

35

33

23

27

29 28

2

región
cuyo

21 22
25

26

18

Promedio
de hijos
de mujeres de 15
a 34 años, por
departamento CHILE
(%).

17

20
24

19

FORMOSA

16

SANTA FE

región
NOA

15

14

13

12

CHACO

11

LA RIOJA

1

9

37
LA PAMPA

114
115
117

CÓRDOBA

NEUQUÉN

ENTRE RÍOS

116

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

150

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

151

�Á r ea R u r al t o t al

MENDOZA

1 2
3

6

5
7
8

13

12

9
11

10

17
19

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

27

25

40

región
patagonia
Promedio
de hijos
de mujeres de 15
a 34 años, por
departamento (%).

44
No existe población
del área

45

Menos de 1,3

46

De 1,31 a 1,5
De 1,51 a 1,7

47

Más de 1,7

48

49

50

51
54

52
53

152

La incidencia de este fenómeno no muestra
diferencias significativas entre zonas rurales
agrupadas y dispersas. Sin embargo, en los
poblados rurales de la Región Pampeana y
Cuyo, el porcentaje de madres jóvenes –así
como el promedio de hijos– se ubica por debajo del registrado a campo abierto, mientras
que en la Patagonia esta situación se invierte. Por su parte, tanto el NEA como el NOA
muestran comportamientos homogéneos en
zonas rurales agrupadas y dispersas, pero el
promedio de hijos que tienen las jóvenes radicadas en zonas rurales abiertas supera al
que tienen las jóvenes que viven en los poblados rurales (Gráfico 30).
Al comparar el promedio de hijos de las
mujeres rurales de distintos tramos de edad
(hijas, madres y abuelas) se observa que entre las cohortes de abuelas y madres de la
Región Pampeana ya se había producido una
desaceleración del nivel de fecundidad (al
finalizar su vida fértil estos dos grupos de
mujeres tenían en promedio la misma cantidad de hijos). En Cuyo el promedio de hijos
de abuelas y madres mostraba diferencias
reducidas, mientras que en el resto de las
regiones se evidencia un mayor retraso en la
tendencia hacia la disminución del nivel de
fecundidad (Gráfico 31).
Si bien no se dispone de información actualizada sobre este comportamiento demográfico, cabe considerar que el mismo presenta una fuerte inercia, es decir que los
cambios en el tiempo tienden a producirse
en el mismo sentido con gran lentitud.
Por otro lado, el Gráfico 32 muestra la incidencia de la maternidad temprana en áreas
urbanas y rurales de las distintas regiones del

Gráfico 30

Incidencia de las mujeres jóvenes con hijos sobre el total de mujeres
jóvenes y promedio de hijos por zona rural y región. Año 2001

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv

Gráfico 31

Área rural. Promedio de hijos de las mujeres por tramos de edad
según región. Año 2001

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

153

�La situación de las mujeres jóvenes

Incidencia de las mujeres de 15 a 19 años con hijos sobre el total
de mujeres de 15 a 19 años por área y región. Año 2001

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001

Gráfico 32

Incidencia de las mujeres de 15 a 19 años con hijos sobre el total
de mujeres de 15 a 19 años por zona rural y región. Año 2001

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001

Gráfico 33

154

país. Se constata así que esta se encuentra
más difundida en el NEA, donde la incidencia de mujeres de 15 a 19 años con hijos alcanza el 24% (la mayor del país). Las brechas
urbano-rurales más amplias se registran en
la Patagonia y el NOA; en las áreas rurales
de estas regiones dicha incidencia resulta superior un 59% y 58% respecto de sus correspondientes áreas urbanas.
En el medio rural, el porcentaje de mujeres de 15 a 19 años con hijos es más elevado
en las zonas dispersas que en las agrupadas,
aunque estas diferencias se diluyen en la Patagonia y se reducen en el NEA (Gráfico 33).
El análisis del comportamiento sociodemográfico de las mujeres jóvenes del campo
da cuenta de la configuración de zonas marginales, aun en la región más rica del país.
Sin embargo, se continúan reproduciendo los
patrones históricos de desigualdad territorial,
de modo que las jóvenes de la Región Pampeana y Cuyo enfrentan situaciones más favorables que las del NEA y el NOA.

3.3.2. La visión de los actores: el
acceso a métodos anticonceptivos vs.
las deficiencias del sistema de salud
Las mujeres jóvenes que participaron de los
grupos focales presentan situaciones variables vinculadas indudablemente con el tramo
de edad. La mayoría de las menores de 20
años no tenían hijos y, en general, se hallaban
con perspectivas de seguir estudiando. Las
mayores de 20 años tenían en promedio entre
2 y 3 hijos y habían sido madres por primera vez entre los 16 y los 22 años 20. Si bien
estos elementos son meramente ilustrativos,
merecen destacarse varias cuestiones. Por
un lado, algunos testimonios denotan cierta
voluntad de no querer reproducir el tipo de
familia numerosa de la que provienen.
“Tenemos tres nomás, no queremos tantos
porque cuesta. Yo vengo de una familia de muchos… porque nosotros somos doce hermanos,
mi mamá ya falleció, de cáncer en el pulmón,
a los 43 años falleció. A veces le pregunto a
mi papá y le digo, porque él vive cerquita de
nuestra casa, ‘¿cómo hacían ustedes con tantos chicos?’; y encima nos llevamos uno, dos
años nomás. No sé cómo hacían.” (Líder de
organización, Misiones)
Por otra parte destacan la posibilidad de decidir acerca de su maternidad y de evitar los
embarazos no deseados, por un mayor acceso

a información y sobre todo al uso de métodos
anticonceptivos. Posiblemente en el marco
del Programa de Salud Sexual y Procreación
Responsable, implementado en el año 2003,
las mujeres más jóvenes han visto facilitada
la disponibilidad de estos métodos, oportunidad inexistente una década atrás para las

propias madres jóvenes que tienen actualmente alrededor de 30 años.
“Les dan charlas, capacitaciones a los chicos, charlas en las escuelas, incluso en la organización nuestra, en la mesa de agricultura
familiar… Bueno, aquí a la par también está
la sala de primeros auxilios, y ahí tienen de
todo, preservativos, anticonceptivos, esas otras
cositas que te colocan, el DIU, todo, cosa que
antes no había…” (Mujer rural joven, Santiago del Estero)
“Yo veo que van a la salita [las chicas más
jóvenes], piden, sin ninguna vergüenza, que
antes no ibas a pedir porque daba vergüenza,
ahora vas a ver de 12, 13 años ya están pidiendo. Y está bien. Antes no, era ‘uuuh, mirá
esa con la edad que tiene y va y pide’. Yo tengo
tres hijos, y no daban, que yo me acuerde. Y
vivo aquí a la par de la sala y no me acuerdo que daban.” (Mujer rural joven, Santiago
del Estero)
“Hay canastas de preservativos en los hospitales y salas, podés retirar sin pedir. Hacen
que sea accesible y natural.” (Grupo focal,
San Juan)
“A mí, en la época de mis padres no me explicaron de la prevención, y yo a los 16 años
tuve mi primer hijo. Y ahora hay tantas cosas para cuidarse que pueden hacerlo. Aunque
también están los que hacen oídos sordos a
los padres y pueden quedarse embarazadas.”
(Grupo focal, Santa Fe)
Se plantearon diversas formas de cuidado,
desde la inyección que se administra mensualmente, pastillas, hasta la ligadura de
trompas como recurso aludido por las mujeres más grandes, con tres hijos. También
se mencionó la próxima llegada del chip an-

20. De las 10 menores de 20 años, 6 son solteras y 4 casadas. 2 de ellas han sido madres recientemente. En el
grupo de las de 20 años y más, las más cercanas a los 20 años (5) no tienen hijos y el resto tiene entre 1 y 6 hijos.

ticonceptivo destinado a adolescentes, que
se encuentra en proceso de distribución por
el Gobierno y cuyo efecto se prolonga por 3
años. Así, en el grupo focal de Río Negro,
las más jóvenes mencionan el uso de la inyección mensual y, otras mujeres, el de las
pastillas; pero todas afirman que se trata de
una decisión compartida con su pareja. En
otros casos, son las propias madres y abuelas quienes estimulan su utilización por parte
de las adolescentes. Una situación similar se
manifestó en el grupo focal de Santiago del
Estero, aunque sólo algunas admitieron que
“les contamos a nuestros maridos que nos
cuidamos”. Sin embargo, desde el discurso,
se observa la voluntad de las mujeres de decidir acerca de su maternidad y la de sus
hijas y de prevenir embarazos no deseados.
“Yo lo quiero poder manejar yo.” “Lo que
pasa es que en el centro te piden que el papá
firme cuando vos querés la inyección.” “Yo a
mi hija a los 14 años ya la puedo llevar a tomar o poner la inyección.” “No sé si podés ir
sola, el caso, pero a mi hija (...) a veces te da
bronca porque vos sabés que tus hijos son sanos y que no van a hacer nada indebido hasta que no sea su tiempo, pero hoy en día hay
tanta degeneración, tanta gente mala que por
ahí tu hija viene de la escuela y te la violan.
Entonces vos decís ‘mejor prevenir’.” “Uno no
desea que le pase a una de las jóvenes, o sea,
yo me indigno hacerle tomar pastillas a mi
hija para prevenir un embarazo pero si vos no
lo hacés por ahí pasa una cosa de esas.” “Si
da vergüenza, los padres piden a la enfermera
y llevan, porque a los 14 años ya podés decidir
sobre tu hija y llevarla a tomar la inyección o
a tomar una pastilla.” (Grupo focal, Santa Fe)

155

�La situación de las mujeres jóvenes

“En mi caso, cuando yo quedé embarazada,
para mí mis hijos fueron un milagro, porque
mi mamá me dijo ‘tenés que cuidarte, cuidarte’, ¡pero nunca me dijo de qué!; porque yo que
vengo de mi hermana golpeada, me imaginé
que era por eso, o sea que tu novio o marido
o pareja o novio no te golpee. Nunca me dijo
que cuidarte era para no quedar embarazada.
Tenía 19 años. El segundo lo buscamos, pero
el tercero nosotros nos cuidábamos con métodos anticonceptivos, pero yo me quedé embarazada igual (...) no sé qué pasó, por eso en
el último decidí atarme mis trompas.” (Grupo
focal, Santa Fe)
Estos testimonios permiten confirmar las
tendencias identificadas a partir del análisis
de la información censal y prever cambios
futuros en las conductas de salud reproductiva que incidirán en las tasas de natalidad
en las áreas rurales, reduciendo las brechas
con sus pares urbanas. Y constituyen ejemplos de nuevas oportunidades para potenciar
en las mujeres adolescentes y jóvenes la toma
de decisiones relativas a una procreación responsable.
Estos progresos en relación con el conocimiento y uso de métodos anticonceptivos
coexisten sin embargo con dificultades para
el acceso a la salud de la población rural en general, y en particular a la salud materno-infantil. Si bien están difundidos los centros de
atención primaria equipados y en muy buen
estado, se manifiestan déficits en materia de
recursos humanos, en particular en especialidades tales como ginecología, pediatría y
odontología, sobre todo en las provincias del
norte como Santiago del Estero y Misiones.

156

“Hay una salita muy cerca pero no tiene pediatra, tiene un enfermero que atiende hasta
las 13:00 pero sólo revisa, no puede recetar ni
colocar medicamentos. Hacen control de los
chicos para la AUH en la salita. En Forres
está el hospital donde hay un médico tres veces
por semana pero hay que pedir turno, es caro
gastar plata en ir y venir en moto sólo para el
turno. Si no hay una urgencia no te atienden;
el médico está durmiendo en la guardia. Hay
dos ambulancias que tardan tres horas en llegar. También hay hospital en Fernández. Hay
equipos, pero no hay médicos.” (Grupo focal,
Santiago del Estero)
“En Piray contamos con dos salas de salud
denominadas Centros de Atención Primaria
de la Salud (CAPS); logramos que se radique
un enfermero pero no está nunca, sería mejor
que atienda en la casa o que funcione la sala
más tiempo, en una mayor franja horaria.
Vas a la sala a buscar las pastillas y no está
abierta (…) Tenés que ir y comprar, porque si
te quedás esperando te embarazás [risas]. El
médico que va semanalmente es clínico. Está
preparado todo el equipamiento para odontología y como la trifásica quedó lejos no se pueden conectar los equipos. Tuvimos un tiempo
odontólogo, cuando estuvo le aprovechamos al
máximo pero ya no está más y es muy difícil
para los que no contamos con una obra social.
Por lo menos lo básico, lo mínimo.” (Grupo
focal, Misiones)
Santa Fe y San Juan presentan una situación más mitigada y en el Alto Valle de Río
Negro la atención se concentra en las localidades urbanas. Si bien existen hospitales en
las localidades más pobladas, las mayores
dificultades planteadas para el acceso se re-

laciona con las distancias, con la frecuencia
de atención y con la disponibilidad de ambulancias.
“Hay Centros de Salud en todos lados, al
menos en el primer nivel de atención. En el
caso de Angaco, Caucete y Albardón tienen
hospital en el centro y para las zonas más
alejadas está la salita. Hubo un plan para
descentralizar la atención del hospital de San
Juan a hospitales en los departamentos de la
zona.” (Grupo focal, San Juan)
“En Cinco Saltos hay salas de emergencia,
donde hay un médico por día de una especialidad distinta: un día el dentista, otro día el
ginecólogo, etcétera. Ahora también hay una
ambulancia. En El Arroyón hay una chica que
a veces abre y atiende, pero no se sabe cuándo.
En Michi Michi no hay nada.” (Grupo focal,
Río Negro)
“Nosotros tenemos un centro de salud que
va la doctora una vez a la semana, y si no,
hay que venir a San Cristóbal donde funcionan centros asistenciales en cada barrio. El
hospital de reciente apertura es grande y espacioso... hermoso, pero faltan muchas cosas
para completarlo (…) Tiene maquinarias de
alta tecnología pero no tenés quien las maneje;
por ejemplo si tenés una cesárea de urgencia
tenés que trasladarte a 115 km para poder internarte y hacer todo. Yo tuve un accidente con
fractura expuesta [en la moto] y me llevaron
directamente para Ceres. Alguna cosa seria
que necesitás terapia es allá (…) Tenemos un
hospital grandísimo y si tenés una intervención, tenés que esperar que venga nuestro anestesista de Ceres [localidad aproximadamente
a 80 km] para poder ser atendida.” (Grupo
focal, Santa Fe)

“Acá el 99% no podemos ir al hospital a
sacar turno porque vivimos lejos. A las 2 de la
mañana tenés que irte de acá, para hacer cola
para poder sacar un turno para poder sacarte una muela. Y si vas a un privado mínimo
$300 - $500. ¿De dónde sacás esa plata? Si
tenés dos o tres muelas, olvidate. Hace como
seis meses tengo dolor de muelas y ¡el hospital de paro!” (Hombre joven rural, Misiones)
Respecto de la salud sexual y reproductiva, los testimonios destacan la carencia de
recursos para hacerse controles ginecológicos
periódicos. “No hay nada, no hay mamografía, ni PAP; hay una necesidad muy concreta
en este aspecto. Para esos controles tenemos
que ir a Santiago.” (Grupo focal, Santiago
del Estero)
En este sentido, se ha podido apreciar la

recorre dos veces por semana el interior de Misiones. Van a pueblos, parajes, colonias y comunidades indígenas. No son médicas ni enfermeras, sino que hicieron una capacitación.
Acá en total 27 mujeres se realizaron el PAP,
un número mayor al del año pasado.” (Entrevista con personal del PAP Móvil, Misiones)
De todos modos, y tal como surgió en conversaciones con el personal del PAP móvil presente al momento del grupo focal en
Misiones, los controles ginecológicos son
un tema complejo “ya que aún no hay una
práctica habitual, o reconocimiento de las
mujeres respecto de la necesidad de hacérselos. Aún existe miedo al dolor por desconocimiento del procedimiento, o los conflictos
que suscita con sus parejas que rechazan la
realización del estudio”.

existencia de nuevas modalidades de acceso

que implican la movilidad del personal médico o paramédico a los poblados ubicados
en zonas rurales dispersas, posibilitando un
contacto directo con el personal de salud y la
transferencia de información para estimular
la realización de algunos controles.
“De repente llegan a los CIC [Centros de
Integración Comunitaria] médicos, ginecólogos; nos enteramos en las reuniones de la organización y la gente se acerca. Allí podemos
hacer ciertos controles.” (Grupo focal, Santiago del Estero)
“Hace poco estuvo un tráiler que recorre la
provincia para que las mujeres se hagan PAP
y mamografías. Este tipo de servicio es igual
que el de DNI que va a los centros departamentales.” (Grupo focal, San Juan)
“Hay un PAP Móvil, que es un programa
del Ministerio de Salud de la provincia, que

Se puede señalar que, frente a estas carencias, la participación en organizaciones o
en emprendimientos colectivos significa una
oportunidad para acceder a servicios de salud. A partir de estos espacios de participación se gestionan y facilitan servicios para
la comunidad, o se generan las condiciones
para acceder a obras sociales, sea a través
de fondos de salud para los socios –como el
caso de FECOAGRO en San Juan–, sea inscribiéndose en el monotributo social agropecuario, a través del cual acceden, en muchos
casos por primera vez, a una obra social.
“El monotributo social agropecuario por
ejemplo fue una de las cuestiones, a su vez
porque tenían la obra social; cuando se implementó, ayudó a que muchas mujeres lleven
a sus hijas a hacer los estudios ginecológicos,
y un montón de cuestiones que no venían ha-

ciendo.” (Técnica, Santa Fe)
“Muchos de los miembros de las cooperativas que se inscribieron en el monotributo social cuentan con una obra social que se llama
Unidad Provincial (UP). Desde FECOAGRO
se hizo una movida para que todos accedan
al monotributo social, pero no todas lo tienen.
FECOAGRO tiene un fondo de salud al que
todos los socios que aportan tienen acceso.”
(Grupo focal, San Juan)
Además de las demandas por mejores condiciones de atención sanitaria, también surgen inquietudes y expectativas en materia de
atención y prevención de problemáticas específicas de género y de juventud. En relación

con las primeras, la cuestión de la violencia
familiar y de género ha surgido espontáneamente en casi todos los grupos focales y se
traduce en necesidades de contención y asesoramiento; y se pone de manifiesto que –si
bien es un problema que afecta tanto a la ciudad como al campo– la desprotección de las
mujeres en las áreas rurales es importante.
Con respecto a las problemáticas juveniles, emergen algunas alusiones al tema de
las adicciones y la necesidad de acciones
de prevención, aun cuando se reconoce que
no constituyen todavía una problemática difundida.
“Se necesita fortalecer los mecanismos de
denuncia y contención en relación con la violencia de género.” (Grupo focal, Santa Fe)
“Nos hace falta que venga gente técnica a
capacitarnos, juntar a las mujeres, que nos
dejen información. Hay una necesidad de concientizar, no es fácil salir de eso.” “Más allá de
que el hombre es tu marido, no es tu dueño, y

157

�La situación de las mujeres jóvenes

nada justifica esa violencia. No hay espacios
para hablar de eso, es más fácil hablarlo con
gente de afuera, con extraños y no con tus
vecinos.” (Grupo focal, Santiago del Estero)
“Se necesitan centros de atención para la
mujer. Yo fui abusada de chica porque mis padres trabajaban fuera de casa y me dejaban
al cuidado de mis hermanos mayores que se
aprovecharon de mí. No quiero que esto les
pase a mis hijos. Se necesita un lugar donde
la mujer pueda ir a denunciar.” (Grupo focal,
Río Negro)
“Hoy en día se le da mucha importancia
a lo que es la violencia familiar. Pero en Angaco por ejemplo no he escuchado que haya
un lugar o que haya alguien, un profesional
o un psicólogo o algo que te asesore, o que te
dé una mano en esta situación, porque por ahí
son cuestiones psicológicas.” (Líder de organización, San Juan)
“Necesitamos acciones y capacitaciones
contra el tabaquismo y el alcohol. Eso es necesario ya que las drogas aún no son un problema aquí pero puede darse, ya que los chicos
se juntan con chicos de otros lugares.” (Grupo
focal, Santiago del Estero)
En síntesis, existen indicios de modificacio-

nes en los patrones de reproducción de las
mujeres jóvenes respecto de generaciones
anteriores, caracterizadas por la reducción de
la cantidad de hijos que las parejas deciden
tener. Si bien es posible suponer la incidencia de factores económicos y de acceso a una
tierra ya muy subdividida, también se puede
sugerir como hipótesis que, como efecto de
políticas públicas, la llegada a las zonas rurales de información, junto con la posibilidad

158

de acceder directamente a diversos métodos
de contracepción y la propia conciencia de
las madres jóvenes respecto de la necesidad
de evitar embarazos no deseados en sus hijas,
abren una perspectiva esperanzadora respecto de la decisión libre acerca de la concreción
de la maternidad.
De todos modos, los servicios de salud siguen concentrados en las zonas más urbanizadas y se destaca la precariedad de aquellos
existentes en las áreas rurales. La implementación de modalidades que acercan algunos
servicios básicos a los poblados rurales y el
acceso a la obra social a través de la participación en emprendimientos colectivos son
dos aspectos que, de ampliar su cobertura,
constituyen oportunidades de mejora de la
situación de las mujeres rurales jóvenes.
Para obtener una caracterización más densa de los distintos escenarios que se configuran a partir del análisis sociodemográfico,
complementado con la visión de los actores,
se abordan a continuación cuestiones específicas vinculadas con el desempeño laboral de
las mujeres jóvenes, el acceso a la educación
y a las nuevas tecnologías de la información
y la comunicación.

3.4. Las mujeres jóvenes y el trabajo
3.4.1. La información censal
La población económicamente activa (PEA)
está conformada por las personas que tienen
una ocupación o que, sin tenerla, la buscan
de manera activa (desocupados). La tasa de

actividad es el porcentaje entre la población
económicamente activa sobre la población total. Este indicador brinda información acerca
del peso relativo de la oferta de trabajo. En
este estudio se considera la tasa de actividad en la población de 15 años y más para
neutralizar el peso diferencial por región que
tiene la población de 0 a 15 años, por lo que
en sentido estricto se utiliza una tasa “refinada” de actividad (PEA de 15 años y más /
población de 15 años y más * 100). Por otro
lado, si bien comúnmente se utiliza la edad
de 14 años como límite inferior de rango, aquí
se considera la edad de 15 años de acuerdo
con el corte etario adoptado para caracterizar
a la población joven.
Al analizar la evolución de la tasa de actividad correspondiente al total de la población se observa una variación positiva: en
el período intercensal la participación de la
población en el mercado de trabajo se incrementa un 12,5% en el total del país 21 (en el
año 2001 la tasa de actividad era del 58,1%
y en el año 2010 pasa a ser del 65,3%). La
variación más importante se registra en las
áreas urbanas (13,2%, frente a un 4% observado en las áreas rurales).
Entre los jóvenes de 15 a 34 años, las tasas
de actividad dan cuenta de dos situaciones
diferenciadas. Mientras que en el grupo de
15 a 19 años la tasa de actividad correspondiente al total del país registrada en el año
2010 se ubica en el 38,1%, entre los jóvenes de 20 a 34 años alcanza el 77,1%. Esta
diferencia resulta esperable –y deseable– ya
que en el rango inferior los jóvenes aún se encuentran en edad teórica de asistir a la escuela secundaria. De todas formas, pese al retra-

21. Se excluye la CABA, islas del Atlántico Sur y Antártida argentina.

so de la inserción en el mercado de trabajo
cabe destacar que casi 4 de cada 10 jóvenes
de 15 a 19 años trabajan o buscan empleo.
Por otro lado, se observa que, en el total
del país y para el año 2010, la tasa de actividad de la población de 20 a 34 años supera a la tasa de actividad correspondiente a
la población total (77,1% frente al 65,3%),
aunque registra una variación menor (8,4%
frente al 12,5%).
La comparación entre áreas evidencia un incremento de la tasa de actividad de los jóvenes
más importante en el medio urbano que en el
rural (8,7% y 3% respectivamente), de manera
que durante el período analizado las brechas
entre áreas no se reducen sino que se amplían.
Específicamente en las áreas rurales, las situaciones son variables según regiones geográficas. La Región Pampeana, Cuyo y la Patagonia
presentan una mejor situación de partida. Sin
embargo, mientras que en la Región Pampeana se manifiestan incrementos (del 5,4%), en
Cuyo y la Patagonia las variaciones registradas
en el transcurso de la década son negativas
(-0,8% y -2,8% respectivamente). Por su parte, en el NEA y el NOA se observan en este
período, tanto niveles como incrementos bajos
(2,7% y 2,5% respectivamente) en relación
con las otras regiones.
En los mapas presentados a continuación
se contrastan las variaciones intercensales
de las tasas de actividad registradas entre la
población joven (de 20 a 34 años) en el nivel
departamental en cada una de las regiones
del país, de modo que los tres colores más
oscuros indican variaciones positivas de distinta intensidad y el color claro variaciones
negativas. k

Grupo de Análisis e Investigación Agrícola, Tucumán.

159

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

N

región
nea

1

3

2

N

5
14
13
25

36 37

50

64

Menos de 0

17

27
30

43

39
40

52
53

62

54

82

Más de 20
110

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

56

67

33
46

58

72
86 73

69
74

70
77

SALTA

34

4

De 0 a 10

7

6

48

Más
de 20
PARAGUAY

10

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas:
Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

13
25
24

23
26

31
SANTIAGO DEL ESTERO

De 10,1 a 20

8

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

Menos de 0

5

49
47

57
63

2

No existe población
del área

23

45

68

217

160

44

3

12

22

20

61

65

De 0 a 10

153

55

41
42

De 10,1 a 20

19

32

66

152

18

10

21

31

38

60

No existe población
del área

11

16

26

29

51

9
8

15

28

35

7

4

24

Variación intercensal
(2010 - 2001) de la
tasa de actividad
de la población de
20 a 34 años, por
departamento (%).

1

6

región
PAMPEANA

Variación intercensal
(2010 - 2001) de la
tasa de actividad
de la población de
20 a 34 años, por
departamento (%).

14 15

9

18 19
27 28
32

11
12

16
20

60
62
63

17
21

30

29

22
35

33

34

65
37

36
40

47

67

38

69 70

41

39
44

61

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

57

58
59

96
97
98
106

ENTRE RÍOS

URUGUAY

136

139
138

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

161

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

PARAGUAY

N

N

1
2

3
4

6

8

7

5

10

30

31

34

36

38

53

Menos de 0
55

De 0 a 10

47

49

44

41

63
66
67

62

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

71

78

103

109

72

89

80

90

9

74

91

97

75
92

6

7

15
19
21

20
22

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14
18

30

31

28

CÓRDOBA

32

33

De 10,1 a 20

SAN LUIS

34

Más de 20
93

99
104

113

36

106

108

111

35

107
105
108

110

SAN JUAN

4

De 0 a 10
73

79

88

98

101

61

60

59

65

Menos de 0

68

69

Más de 20

50

5

No existe población
del área

51
52

58

64

77
87
86
96

48

54

56 57

70

De 10,1 a 20

39

46

45

No existe población
del área

40

43

42

10
11
12
13
16
17

3

Variación intercensal
(2010 - 2001) de la
tasa de actividad
de la población de
20 a 34 años, por
departamento (%).

32

37

35

33

23

27

29 28

2

región
cuyo

21 22
25

26

18

Variación intercensal
(2010 - 2001) de la
tasa de actividad
de la población de
20 a 34 años, CHILE
por
departamento (%).

17

20
24

19

FORMOSA

16

SANTA FE

región
noa

15

14

13

12

CHACO

11

LA RIOJA

1

9

37
LA PAMPA

114
115
117

CÓRDOBA

NEUQUÉN

ENTRE RÍOS

116

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

162

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

163

�Á r ea R u r al t o t al

MENDOZA

1 2
3

6

5
7
8

13

12

9
11

10

17
19

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

27

25

44

40

región
patagonia
Variación intercensal
(2010 - 2001) de la
tasa de actividad
de la población de
20 a 34 años, por
departamento (%).
No existe población
del área

45

Menos de 0

46

De 0 a 10
De 10,1 a 20

47

Más de 20

48

49

50

51
54

52
53

164

Ahora bien, ¿qué comportamiento presentan las tasas de actividad de las mujeres jóvenes que viven en zonas rurales? ¿Se han producido variaciones en los últimos diez años?
¿Qué ocurre con las brechas de género en el
período de referencia? ¿Qué diferencias se
registran entre la situación de las mujeres
rurales y sus pares urbanas?
Al analizar la situación en las áreas rurales
se observa que, en el período 2001-2010, el
incremento de los niveles de actividad entre
las mujeres jóvenes (de 20 a 34 años) es mayor que entre los varones, básicamente debido a una situación de partida más precaria.
Así, mientras que la tasa de actividad de los
varones pasa del 82,5% en 2001 al 81,4%
en 2010, en el caso de las mujeres la participación laboral se incrementa del 39,9% al
45,6%. Esto provoca una disminución de las
brechas de género, aunque en el medio rural
estas continúan siendo más amplias que en
el medio urbano (excepto en las provincias
patagónicas) (Gráfico 34). Las mayores diferencias entre mujeres y varones jóvenes se
observan en NEA y NOA, donde los valores
se alejan de 1 mostrando una situación de
mayor inequidad en detrimento de las mujeres.
Asimismo, en la mayoría de las provincias
las brechas de género resultan más amplias
en las zonas rurales dispersas que en las
agrupadas. Esto se observa con mayor intensidad en el NEA.
La diferencia en las brechas de género
entre áreas urbanas y rurales alerta acerca
de las menores oportunidades de acceder al
mercado de trabajo que tienen las mujeres
radicadas en el medio rural. En los Gráficos

Gráfico 34

Brechas de género en la tasa de actividad de la población
de 20 a 34 años por área, según provincia. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

N

35 y 36 se observa que los varones urbanos
y rurales presentan un comportamiento relativamente similar respecto de los niveles de
actividad (con las notorias excepciones de
Santa Cruz y Tierra del Fuego), mientras que
entre las mujeres hay una mayor diferenciación según el área de residencia. Para el año
2010, en todas las provincias del país (excepto Buenos Aires, San Luis, Chubut, Neuquén
y Santa Cruz) la tasa de actividad de las jóvenes urbanas supera en un 20% a la registrada
entre las jóvenes rurales. Es decir, una mujer
joven no tiene las mismas oportunidades de
insertarse en el mercado de trabajo si reside
en la ciudad o en el campo.
Por otro lado, entre estas últimas existe una

importante variabilidad interprovincial. El
coeficiente de variación 22 del indicador analizado es del 13% en el caso de los varones
rurales, mientras que en el caso de las mujeres rurales alcanza el 21,5%. Esto refleja la
heterogeneidad de situaciones que atraviesa
a la realidad rural: no es lo mismo para las
mujeres habitar en áreas rurales del norte,
que en el centro o sur del país. En algunas
provincias del NEA sólo un tercio de las mujeres se encuentran activas, mientras que en
las provincias de la Región Pampeana más
de la mitad de las mujeres se encuentra en
esta condición.
¿Pero a qué se debe la diferencia tan importante en los niveles de actividad de las

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.
22. El coeficiente de variación es una medida estadística que refiere a la relación entre el valor de la media de una variable determinada y cada uno de los valores que asume esa variable.

165

�La situación de las mujeres jóvenes

166

Gráfico 36
Tasa de
actividad entre
las mujeres de
20 a 34 años
por área,
según
provincia.
Año 2010

de medición de la condición ocupacional que
resultan inadecuados para captar el trabajo
que realizan las mujeres rurales. Además, la
forma en que el trabajo es visto por varones y
mujeres en el ámbito de la cultura rural contribuye a ese subregistro, ya que es escasa la
conciencia de que las tareas productivas a la
escala del predio constituyan una ocupación
(los trabajos familiares relacionados con la
siembra, el desmalezado, la cosecha, la preparación para la venta y otros cuidados de los
cultivos familiares como también la cría de
ganado menor, las actividades de tambo o de
granja, etc.). Además, existen otras ocupaciones características del sector informal rural
–en algunos casos ejercidas bajo la forma del
trabajador por cuenta propia, como el trabajo
artesanal– que no son consideradas ni por las
propias mujeres como ocupación.” (Biaggi,
Canevari y Tasso, 2007: 49)
Lógicamente la cuestión excede lo metodológico, ya que es evidente que no alcanza
con visibilizar esta situación (por otra parte
ya conocida), sino que hace falta poner en
discusión la incidencia del trabajo no remunerado como parte de la generación de valor
en la organización del trabajo rural y, sobre
todo, el modo en que esta condición de actividad se presenta en el caso particular de las
mujeres. De este modo, las formas de producción precapitalistas se articulan con aspectos
culturales que reproducen la división sexual
del trabajo, lo que da como resultado una situación de gran desventaja para las mujeres,
que se expresa no sólo a través de lo que las
brechas de género evidencian, sino también
a través de aquello que ocultan: las econo-

por el trabajo femenino, no reconocido por el

mercado (se trata de trabajo no remunerado)
y en muchos casos ni siquiera por las propias
mujeres, que asumen este tipo de tareas como
parte de las tareas domésticas.
Ahora bien, la tasa de actividad ofrece un
panorama respecto de los niveles de vinculación de las personas con el mercado de trabajo, subsumiendo bajo el mismo universo tanto
a ocupados como desocupados23.
Pese a los niveles más bajos de actividad
que se registran entre las las mujeres jóvenes
(de 20 a 34 años) que residen en áreas rurales, entre los años 2001 y 2010 disminuye la
distancia entre la tasa de actividad y la tasa
de empleo 25 , o en otros términos reduce el

Gráfico 37

nivel de desempleo (Gráfico 37). Esta tendencia verificada, tanto en las zonas rurales
agrupadas como en las dispersas, debe ser
interpretada a la luz del contexto de crisis
económica e institucional que atravesaba el
país a inicios del milenio. Pero en todo caso
importa señalar que aun cuando las jóvenes
rurales tienen menor presencia en el mercado laboral, aquellas que deciden trabajar
logran insertarse con éxito (más allá del tipo
de empleo al que consigan acceder). Como
contracara de este fenómeno podría asumirse que aquellas que enfrentan la persistencia
del desempleo abandonan los intentos para
recluirse en la inactividad.
Pese a estos avances respecto de los nive-

Tasa de desempleo de las mujeres de 20 a 34 años
que residen en áreas rurales, por año censal y provincia

mías rurales como economías subvencionadas

23 La población ocupada es definida como el conjunto de personas que en la semana de referencia han trabajado como mínimo una hora (en una actividad económica, remunerada o no). De acuerdo con las
definiciones del INDEC, el criterio de una hora permite la comparabilidad entre los países, además de capturar situaciones informales o de baja intensidad. Por su parte, la población desocupada es aquella que
durante las cuatro semanas anteriores al día del censo desarrolló acciones tendientes a establecer una relación laboral o iniciar una actividad empresarial.

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Tasa de
actividad entre
los varones de
20 a 34 años
por área,
según
provincia.
Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

Gráfico 35

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

mujeres jóvenes respecto de sus pares varones que se registra en las áreas rurales?
En primer lugar, las brechas de género en
los niveles de actividad laboral se encuentran
relacionadas con la reproducción de ciertos
patrones culturales, que también están presentes en los ámbitos urbanos, pero que sin
duda se expresan con mayor intensidad en las
áreas rurales. Estas diferencias están atravesadas por la división sexual del trabajo, que
incide en el tipo de tareas que realizan hombres y mujeres en cada contexto, y que otorga
oportunidades de desarrollo o restricciones,
y que promueve la inserción en el espacio
social o la reclusión en el ámbito doméstico.
Esta matriz cultural opera de un modo tan
contundente que incide en el propio proceso
de medición del fenómeno. En este sentido
se vuelve necesario poner en cuestión el indicador (la tasa de actividad), no respecto de
aquello que muestra sino de aquello que está
ocultando. ¿Alguien podría sostener, desde
el más básico sentido común, que las mujeres que viven en el campo son en su mayoría
(54,4%) “inactivas”? Como se plantea en diferentes trabajos (Kessler, 2007), es probable
que existan dentro de esta proporción de “inactivas” un alto porcentaje de mujeres que
trabajan en tareas rurales no remuneradas,
en labores de huerta o en el cuidado de animales, sin que ellas mismas ni los otros las
perciban como un trabajo. Las estadísticas no
contribuyen a mostrar este tipo de situaciones, que probablemente los acercamientos de
tipo cualitativo ayuden a visibilizar.
“La categoría inactiva tiene, en nuestra
opinión, un sesgo de ocultamiento o subregistro por estar efectuada con instrumentos

167

�La situación de las mujeres jóvenes

Si se compara la posibilidad de acceder al
mercado de trabajo de las mujeres jóvenes
del medio rural respecto de los varones y de
sus pares urbanas, se percibe la “acumulación” de diferentes atributos que configuran
un encadenamiento de lógicas de exclusión
social.
En las diferentes posibilidades de acceder
a un empleo se articulan desigualdades sociales que se expresan territorialmente, con

168

Correlación entre las tasas de empleo de las mujeres rurales
jóvenes correspondientes a los años 2001 y 2010

mujeres jóvenes que residen a campo abierto
es del 37,7%.

Santa Cruz

50,00
Tierra del Fgo

Catamarca

30,00

20,00

Formosa

Corrientes

Córdoba

Salta

R2 Linear = 0,737

Chaco
20,00

Bs. As.

Tucumán

Sgo del Estero
10,00

Chubut

Jujuy Mendoza Santa Fe
Río Negro
San Luis
Entre Ríos

Misiones

San Juan

La Rioja

Neuquén

30,00

40,00

50,00

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

La Pampa

40,00

60,00

Año 2010
determinadas pautas culturales asociadas a
inequidades de género. Esta acumulación de
inequidades plantea una situación de clara
desventaja para ellas, en su triple condición
de mujeres, jóvenes y rurales (particularmente, las de zonas dispersas). Efectivamente,
es posible observar la caída del porcentaje
de población empleada a medida que se incorporan al análisis el área de residencia y
el género.
En el año 2010, la tasa de empleo de los
varones jóvenes se ubicaba en un 84,5% en
áreas urbanas, mientras que en áreas rurales sólo el 78,6% se encontraba empleado
(diferencia de 5,9 puntos porcentuales). Sin

embargo, las diferencias de género se tornan más relevantes que las de área. Entre las
mujeres jóvenes urbanas, la tasa de empleo
(60%) es menor aún a la registrada entre varones jóvenes de áreas rurales (diferencia de
18,6 puntos porcentuales), pero muy superior
a la registrada entre sus congéneres de zonas
rurales agrupadas. Entre estas, el porcentaje de las que cuentan con un empleo es del
52,2%, es decir 7,8 puntos porcentuales menos que el valor registrado para las mujeres
urbanas. Si a esto se agrega lo que ocurre en
las zonas rurales dispersas, se observa una
nueva disminución de 14,5 puntos porcentuales, dado que la tasa de empleo de las

24 La tasa de empleo es la incidencia de la población ocupada sobre la población total (del sexo y grupo de edad correspondiente), mientras que la tasa de actividad es igual al porcentaje de la población económicamente
activa (ocupada y desocupada) sobre la población total. Por lo tanto, la diferencia entre la tasa de actividad y la tasa de empleo se corresponde con la tasa de desempleo. La tasa de empleo se diferencia de la tasa de
ocupación por estar calculada sobre la población total y no sobre la población económicamente activa. Cabe señalar que este indicador es sensible a la coyuntura, por lo que los censos no constituyen la mejor fuente de
información para reflejar su evolución.

Es decir, si se considera el máximo valor
registrado (84,5% entre varones jóvenes urbanos) y el valor mínimo registrado (37,7%
entre mujeres jóvenes de zonas rurales dispersas), se verifica una diferencia de 46,8
puntos porcentuales. Un abismo que da cuenta del entrecruzamiento de fuertes disparidades territoriales en el acceso a la estructura
de oportunidades, en combinación con profundas inequidades de género fundadas en
pautas culturales que se reproducen generación tras generación.
Estas diferencias se observan también entre regiones del país. En el NEA y el NOA,
las distancias son mayores, mientras que en
la Región Pampeana y la Patagonia se atenúan. Se pone así de manifiesto que, sobre
las brechas geográficas y de género, se sobreimprimen la realidad económica y social
de cada una de las regiones y provincias
(Gráfico 39).
Estas diferencias entre segmentos poblacionales se presentan de manera regular en
todas las provincias del país. Pero puede
verse que el comportamiento de los varones
jóvenes urbanos es más homogéneo en las
distintas provincias, mientras que en el caso
de las mujeres jóvenes se incrementa la variabilidad interprovincial. Esta variabilidad
alcanza la mayor intensidad en las zonas rurales dispersas (coeficiente de variación igual
a 22,6) (Cuadro 1).
En síntesis, entre los años 2001 y 2010 se

Gráfico 39

Incidencia de jóvenes con empleo por sexo y lugar de residencia,
según región. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

Gráfico 38

Año 2001

les de empleo de las mujeres rurales, durante
la primera década del siglo no se ha modificado el nivel de desigualdad interprovincial:
las provincias que se encontraban en mejor
situación en el año 2001 son las que están en
mejor posición hacia finales de la década, y lo
mismo con las que estaban peor al comienzo
del período. En el Gráfico 38 se observa que
la correlación entre las tasas de empleo de
las mujeres jóvenes correspondientes a los
años 2001 y 2010 es positiva. Los resultados
son contundentes, aunque se pueden apreciar algunas particularidades. San Luis y Río
Negro, que en el 2001 registraban niveles de
empleo bajo, son las provincias que experimentan las variaciones positivas más significativas, mientras que en Tierra del Fuego
donde este indicador presentaba uno de los
mejores desempeños del país, la variación
fue prácticamente nula.. Por otro lado cabe
destacar que en el año 2010 el rango de variación de la tasa de empleo de las mujeres rurales jóvenes oscila entre el 25% y el
60%, con lo cual resulta ineludible detenerse
a pensar acerca de la heterogeneidad presente en el mundo rural respecto de las posibilidades de inserción laboral de las jóvenes.

observa un crecimiento de las tasas de actividad correspondientes a la población de
20 a 34 años. Este incremento es mayor en
las áreas urbanas, por lo cual a lo largo de la
década no se reduce la brecha urbano-rural.
En cambio, los mayores incrementos en las
tasas de actividad femeninas (producto de
una situación de partida más precaria que la
de los varones) redundan en una disminución
de las brechas de género.
La residencia en el medio rural y el género constituyen para las mujeres una acumulación de desventajas. Si se considera a
las mujeres que habitan en las zonas rurales
dispersas, esta situación se agudiza. A esta

cadena de desigualdades se sobreimprimen
las realidades provinciales, principalmente
en el NEA y el NOA, donde pese a las incrementos en el período intercensal, persisten aún importantes niveles de desigualdad.
La información muestra con claridad la situación de desventaja en que se encuentran
las mujeres jóvenes del medio rural. Pero
esta situación de desventaja se evidencia no
sólo por lo que la información muestra, sino
también por lo que oculta. Por otro lado, en
el caso de las jóvenes con empleo, cabe considerar la sobrecarga que implica la combinación de las tareas productivas con las reproductivas del cuidado del hogar, que no son

169

�La situación de las mujeres jóvenes

reconocidas por el mercado ni por ellas mismas como un trabajo. En este sentido resulta
interesante –para el debate sobre las políticas
destinadas al desarrollo rural– la incorporación de lo que se ha dado en denominar la
“economía de cuidado”. Este concepto tiene
que ver con el reconocimiento de ciertas actividades domésticas que deberían ser cubiertas mediante la prestación de servicios
estatales (cuidado de menores, de personas
mayores, de personas con capacidades disminuidas), tareas que en la mayor parte de los
casos recaen en las mujeres. Considerando
algunos planteos al respecto (Asensio, 2012),
resulta pertinente retomar aquí el siguiente
interrogante: ¿hasta qué punto un diseño de
políticas públicas enfocadas en la economía
del cuidado puede ser o no relevante para el
desarrollo de mejores condiciones de vida
para las mujeres rurales jóvenes?

Cuadro 1

3.4.2. La visión de los actores: la
sobrecarga de tareas y las dificultades
de inserción en el mercado de trabajo

Tasa de empleo por sexo y área geográfica,
según provincia. Año 2010
Varones
Urbanos
(A)

Varones
Rurales
(B)

Mujeres
Urbanas
(C)

Mujeres
Rural
Agrupada
(D)

Mujeres
Rural
Dispersa
(E)

Distancia
relativa entre
grupos
(A/E)

TOTAL DEL PAÍS

84,5

78,6

60,0

46,8

37,7

2,24

Buenos Aires
Córdoba
Entre Ríos
La Pampa
San Luis
Santa Fe
Corrientes
Chaco
Formosa
Misiones
Catamarca
Jujuy
La Rioja
Salta
Sgo. del Estero
Tucumán
Mendoza
San Juan
Chubut
Neuquén
Río Negro
Santa Cruz
Tierra del Fuego

87,4
84,5
84,3
84,8
84,2
84,1
77,1
79,1
78,0
81,5
80,7
79,1
80,4
78,9
80,4
78,1
82,3
80,8
85,2
82,9
83,6
85,5
87,2

82,2
83,6
82,0
88,0
85,0
86,6
74,0
71,2
67,5
82,9
65,9
78,1
72,8
72,6
65,6
76,6
86,2
69,6
78,5
70,7
78,3
41,9
59,5

63,8
62,9
58,6
63,7
55,9
61,0
49,2
49,6
49,8
51,2
56,3
53,4
57,3
51,5
52,6
50,8
56,9
49,5
61,1
60,2
61,1
65,9
70,6

56,8
52,7
45,2
52,6
54,8
51,5
37,9
36,6
33,7
31,9
41,2
42,5
50,1
36,9
34,2
40,5
42,9
33,5
59,7
60,3
49,5
61,2
69,2

49,5
42,8
35,6
43,3
44,1
44,5
26,3
26,2
26,9
37,5
34,5
43,2
26,8
35,7
25,7
34,7
42,5
31,5
51,9
45,9
49,3
56,8
41,0

1,76
1,97
2,37
1,96
1,91
1,89
2,94
3,02
2,91
2,17
2,34
1,83
3,00
2,21
3,13
2,25
1,94
2,57
1,64
1,81
1,70
1,51
2,13

Coef. de
variación

3,6

13,8

10,4

22,1

22,6

Nota: Se excluye CABA, ya que no cuenta con áreas rurales. Asimismo se excluyen islas del Atlántico Sur y Antártida argentina, que no cuentan
con información para el CNPHyV 2001.
Fuente: elaboración propia sobre la base de INDEC - CNPHyV 2001 y 2010. Procesado con Redatam+SP, CEPAL/CELADE.

170

Se analizó la actividad laboral de las mujeres
jóvenes rurales utilizando una de las herramientas metodológicas que brinda el enfoque
de análisis de género, el perfil de actividades,
que se aplica para identificar las tareas que
mujeres y varones realizan en su vida cotidiana, teniendo como base la división sexual
del trabajo, y considerando también la cantidad de tiempo que se asigna a cada una,
el momento del día y el lugar en el que se
llevan a cabo 25.
Para ello se tuvo en cuenta la actividad
de las mujeres en un triple rol: reproductivo,
productivo y comunitario, y los límites difusos entre estas esferas, que aparecen mucho
menos claros aun en el medio rural.
La división sexual del trabajo establece
roles entre varones y mujeres dentro de las
esferas reproductivas y productivas, entre el
espacio público y el espacio privado, y alude
a la atribución diferencial que se hace convencionalmente de sus capacidades y destrezas, y consecuentemente a la distribución
de distintas tareas y responsabilidades en la
vida familiar y social. Durante el trabajo del
campo se encontró una mirada aún patriarcal
de las relaciones entre hombres y mujeres en
la división de tareas y, en algunos casos, una
desvalorización respecto de las actividades
domésticas por parte de los varones. Hay trabajos masculinos y trabajos femeninos. “Las
tareas domésticas” son de las mujeres. Las
tareas de cuidado también, tanto de niños
como de ancianos o enfermos.

25 Ver en Anexo 4 el instrumento “Matriz de Actividades”.

“Mi mamá limpia, de la limpieza se encarga ella.” “Mi mamá limpia, mi papá le dice
que a las 12 le haga la comida y la hace,
que él llegue de trabajar y ya esté la comida
hecha.” “Mi viejo piensa que el hombre tiene que trabajar y la mujer no (…) y para mí
está bien porque yo me crié con esa forma de
ver: el hombre tiene que trabajar y la mujer se
ocupa de la casa, los hijos.” “Yo cuando nací,
me enseñaron que era así, el hombre tiene que
trabajar.” (Grupo focal con varones, Santa Fe)
“Nosotros no sabemos cuidar (a los chicos),
las mujeres sí.” “Yo creo que el hombre se aburre cuidando a los chicos.” (Grupo focal con
varones, Santa Fe)
“La mujer trata mucho y vincula mucho...
lo toma a su cargo el tema de la salud en la
familia. Salud y educación está en manos de
las mujeres o es una responsabilidad de las
mujeres. Cuidado de los niños y de los ancianos también.” (Coordinadora de Programa,
San Juan)
El trabajo reproductivo de las mujeres rurales tiene características específicas que lo

diferencia del que realizan las mujeres urbanas. Por lo general transcurre en el mismo espacio físico donde se lleva adelante el
trabajo productivo o que genera un ingreso
a la familia. Las diferencias pueden plantearse también de acuerdo a las regiones, ya
que los determinantes agroecológicos (tipo de
producción, tamaño de las parcelas, acceso a
recursos naturales, trabajo extrapredial) inciden en la carga de trabajo y en el rol de las
mujeres en el proceso productivo. La carga
producida por el trabajo doméstico (el tiempo
que les lleva y el esfuerzo que requiere) fue

uno de los ejes principales de las reflexiones,
que sumado las tareas de cuidado repercuten
en la disponibilidad de las mujeres de tiempo
libre para la recreación, o simplemente para
ellas, así como sobre el tiempo para desarrollar emprendimientos alternativos.
Estas tareas no son consideradas “trabajo” y se encuentran desvalorizadas, incluso
desde la propia perspectiva de las mujeres,
puesto que no se le asigna un valor ni se reconoce su aporte a la economía familiar.
“Las mujeres decimos que no trabajamos
porque asociamos trabajo a un sueldo.” (Grupo focal, Misiones)
En cada uno de los talleres, las actividades domésticas aparecen compartidas con
los varones, pero al profundizar en esta afirmación, se constata que ellos sólo colaboran
cuando las mujeres tienen que hacer tareas
afuera de la casa, o bien, si por motivos laborales los hombres pasan mucho tiempo en
los hogares. Ellos “ayudan” a limpiar, cocinar, colaboran con el cuidado de los niños,
pero siempre supeditados a sus otras tareas.
La colaboración o la participación de los varones en las actividades domésticas dependen de la conformación familiar y del trabajo
extrapredial que ellos realizan. Cuando los
hombres migran, la carga de trabajo para las
mujeres se intensifica con más responsabilidades en tareas productivas. En el caso de
maridos que están desocupados, las ayudan
en la casa y en la huerta. El cuidado sigue
siendo resuelto por las mujeres. Sin embargo,
entre las parejas más jóvenes cada vez hay
más colaboración (por ejemplo, para llevar
a los niños al médico o a la escuela). En el
caso de que haya hijas jóvenes en el hogar,

171

�La situación de las mujeres jóvenes

son ellas las que ayudan.
“Las tareas domésticas son las de las mujeres. Les ayudamos por ahí en la chacra, pero
cuando volvemos tenemos que andar corriendo, y ellos se sientan a tomar tereré… A mí
me parece que nunca tenemos tiempo libre.”
(Grupo focal, Misiones)
“Las hijas grandes ayudan… El marido no
se va a poner a cocinar si están las hijas.”
(Grupo focal, Misiones)
“Para nosotros es habitual, no hay vacaciones, no hay feriados, no hay diferencias en
las tareas porque los hombres no están y las
mujeres tienen que hacer las tareas.” (Grupo
focal, Santiago del Estero)
“En la casa hacemos todo juntos. Una cosa
es cocinar y otra es que atienda los animales;
si tenés chanchos, gallinas, le ayudás. Mi tarea sería más cuidar a los chicos. Y el trabajo más pesado... Yo desde que tengo familia
nunca más me fui a trabajar afuera. Me dedico siempre. Yo por lo menos, si voy a carpir
con mi mujer, me vengo y tomo tereré y ella
que cocine: que quede ella adentro… ¿Es mi
esclava? No. Entonces esas cosas yo no le veo
bien. Ahora, si yo me voy a trabajar y ella está
cocinando y cuidando a los chicos, ¿me puedo
tomar un tereré? Ahí sí. Pero si vamos a trabajar juntos y yo me pongo a tomar tereré y
ella le tiene que dar de comer a las gallinas,
tiene que cuidar a los chicos, cocinar. Para mi
entender no está bueno. Y eso a veces choca
con algunos porque es machista. ‘Vos sos un
dominado’ te dicen.” (Hombre rural joven,
Misiones)
“Ellos nos ayudan. Antes quizá no se veía,
me parece que ahora como la mujer tiene más
voz dice ‘necesito que me ayudes, es de a dos’.

172

Incluso cuando hay que hacer recolecciones,
si estamos medio atrasadas con el tiempo ellos
van y nos dan una mano. Por ejemplo mi pareja no trabaja en la cooperativa, es viñatero,
trabaja en una bodega. Y por ahí él me dice
‘bueno, vos andá a trabajar, yo me quedo con
el nene’ porque llega de trabajar, se queda con
el nene y yo voy a trabajar. Por ahí me atraso
un poco y él me ayuda a lavar los fines de semana, incluso ahora que estoy en el consejo de
la FECOAGRO tengo menos días para estar
en casa, entonces el fin de semana entre los
dos limpiamos, lavamos, es de a dos.” (Mujer
rural joven, San Juan)

el poder comunicarnos y bueno, si te gusta
listo y si no lo hago igual… Si a mí me gustó
lo hice igual. Ojalá me hubiese tocado uno de
esos malos, así para educarlo un poco, pero
bueno… pero sí se ven los cambios generacionales, lo veo en mis hijos. O sea, son chiquititos, 15 y la nena 13, pero la autoridad que
tiene la mujer hoy de poner su lugar viste, y
que se lo respeten es increíble… Pero bueno,
tenemos una mujer presidenta así que podemos
esperar que podemos llegar a ser mucho más
las mujeres.” (Mujer rural joven, Santa Fe)

Así, se reconoció un cambio intergeneracional. Actualmente, sus compañeros cola-

en general las mujeres no plantearon las tareas de cuidado como una carga, pese a reconocer que es una actividad que recae totalmente en ellas y que constituye una limitante
para su participación en tareas productivas
o comunitarias.
“Por ahí te dicen que no pueden estar los
chicos porque es peligroso y qué se yo, y por ahí
no sabés dónde dejarlo. Entonces eso te impide
por ahí decir ‘voy a ir esta tarde a trabajar’,
porque los chicos dónde los dejo.” (Mujer rural
joven, San Juan)
“Yo hace 17 años que estoy casada, mi marido es profesor y yo sé que él de lunes a viernes
no está, y no le puedo decir ‘quédate vos con
los chicos porque yo tengo una reunión’ ; yo
sé que el trabajo de él es más importante. Él
es como que tiene su obligación, él tiene quien
le llama la atención, si no va, le descuentan.
En cambio vos decís, si yo no puedo ir, aviso,
‘no puedo ir, busquen a otra’.” (Líder de organización, Santiago del Estero)
“… Yo tengo el secundario nada más, por-

boran más en las tareas domésticas que sus
padres y sus abuelos, y esta diferencia puede
ser pensada a partir de pautas de crianza, determinadas cultural e históricamente.
“Cambió el rol con el tiempo [hombre-mujer], él cocina, ayuda.” “Con el tiempo cambió
y algunos hombres ayudan.” (Grupo focal,
Santiago del Estero)
“Acá está mucho el modelo paraguayo. Mi
suegro lo único que hacía era el reviro a la
mañana y nada más. Hasta ahora en Paraguay, el marido de mi tía, no hace nada: se
sienta, toma tereré; si hay que carnear es cosa
de mujeres, hay que llevarle el desayuno allá
en la chacra… acarrear agua…” (Grupo focal, Misiones)
“Antes tenías que hacerle todo, sacarle la
zapatilla… ‘Vos no me querés más como antes’; mi suegra lo crió así.” (Grupo focal, Misiones)
“Con mi marido vamos más a la par, o sea,

Como se mencionó más arriba, el cuidado
de los niños está a cargo de las mujeres, pero

que no pude estudiar, no pudieron pagarme; y
como que siempre yo quiero hacer cosas, pero
con los dos nenitos ir al pueblo se complica
mucho. Muchas veces también hay chicas que
tienen uno o dos nenitos, más chicas que yo, y
se les complica, les cuida la mamá; y quieren
ir a estudiar, pero es más complicado cuando tienen todo lejos.” (Líder de organización,
Río Negro)
Por otro lado, estos obstáculos no se traducen en una demanda de guarderías. Una
posible explicación es que para ayudarlas y
facilitarles la participación en organizaciones
o trabajar en actividades extraprediales cuentan con las redes de cuidado que se crean a
partir de vínculos familiares o comunitarios,
y en las que depositan su confianza, o bien
directamente los llevan al trabajo como en el
caso de la cooperativa en Río Negro.
“Yo tampoco quiero que ella por ir a una
reunión los deje a los chicos solos; me voy yo
o va ella.” (Hombre rural joven, Santiago del
Estero)
“Mi mamá es la cuidadora oficial. Somos
hermanas nosotras. Entonces mi mamá dice
‘ustedes trabajen, yo las voy a ayudar lo que
más pueda’. Hay mucho de apoyo familiar
ahí para el cuidado de los niños.” (Grupo focal, San Juan)
“… Si estamos trabajando y una tiene que
hacer un curso o algo, el niño se queda ahí y
todos lo cuidan, en la cooperativa. Son muchos chicos y somos todos familia. Nos apoyamos en ese sentido entre las mujeres. Es decir,
‘bueno ahora te toca a vos, andá a capacitarte.
Nosotras te vamos a cuidar el chico, te vamos
a aguantar en el trabajo’.” (Líder de organización, San Juan)

“Y... es complejo. Y más cuando tienen chicos chiquitos y no pueden dejarlos (…) Por
ahí se llevan a un hermanito más grande y
cuida a todos los chicos, pero los niños pequeños están presentes en la familia siempre. Es
que el hombre se va a trabajar y la mujer se
viene a trabajar a la cooperativa. ¿Y los chicos
con quién quedan? Salvo que tengas un padre
o alguien que te banque con el niño. Pero si no
la mujer se lleva el niño al trabajo. Y bueno,
el niño ahí, o lo estás cuidando a cada rato
dónde está, o tenés un lugar, o una persona.”
(Líder de organización, Río Negro)
“Lo que sí, las mamás, las mujeres llevan a
sus hijos (en esta organización, porque en todo
el departamento hay varias organizaciones).
En una de las organizaciones, que es donde
está la presidenta, que la vamos a ir a ver,
cuando hay reuniones, las mamás van con sus
hijos, no todas pero hay un grupo lindo de niños que van con sus mamás...” (Mujer rural
joven, Santiago del Estero)
Los técnicos plantearon con más énfasis
que tener hijos, y la responsabilidad de la
crianza a cargo de las mujeres, es un problema en las zonas rurales: la ausencia de espacios o servicios para el cuidado de los niños
genera limitantes en la participación y en la
posibilidad de asumir cargos de decisión en
las organizaciones, y constituye un obstáculo
para el desarrollo de las mujeres tanto en procesos de formación como en la posibilidad de
participar en emprendimientos productivos
alternativos para generar ingresos.
Por otra parte, una de sus preocupaciones
es la de generar estrategias en las convocatorias a reuniones para facilitar la presencia
de las mujeres teniendo en cuenta estas li-

mitaciones.
“Obviamente, a la mujer que vive en el campo se le complica mucho más todo, porque tiene los hijos y no sabe con quién dejarlos; no
tenés una guardería, no tenés el vecino que
pueda venir o tenés que hacerte no sé cuántos
kilómetros para llevar a tu hijo…” (Técnica,
Santa Fe)
“Hoy acá no salió, pero yo he hecho talleres
en Esperanza y en Banda por ejemplo y salió
esa necesidad de decir ‘bueno, mientras que
nosotras vamos a la reunión, por qué no hay
como hay en las ciudades esos jardines donde
vos dejás por hora a tus hijos. ¿Por qué eso
no hay en la colonia?’. En ese lugar salió
como una necesidad lo de las guarderías…
Entonces para los más niñitos lo de la guardería, y para los más viejos una jubilación, para
la gente rural que nunca trabajó en blanco.”
(Técnica, Misiones)
“Sí, se organizan y lo mismo van [a las reuniones de los programas]. Lo que pasa es que,
y esto es lo que tenemos que tener en cuenta
desde el trabajo técnico, si queremos reuniones en las que participen varones y mujeres,
tenemos que tomar en cuenta los horarios. Los
hombres suelen reunirse solos en horarios más
tarde, más a la noche digamos, y ese es un
horario que en general a las mujeres no les
viene bien, porque están preparando la cena
o están bañando a los niños... Entonces tenemos que buscar y acordar con los varones y
con las mujeres un horario en que realmente
puedan participar los dos.” (Coordinadora de
Programa, San Juan)
El trabajo productivo de las mujeres es
“ayuda”. Y se lo considera así tanto desde su

173

�La situación de las mujeres jóvenes

propia perspectiva como la de sus familias.
La huerta y granja son actividades llevadas adelante por las mujeres en la totalidad
del ciclo productivo, incluida la compra de
insumos. Los hombres participan, en mayor o
menor medida, según tengan o no una actividad extra (carpintería, albañilería, frigorífico,
producción de carbón, etcétera).
Parte de los alimentos que se consumen
en el hogar se obtienen en la misma explotación agropecuaria, lo que implica una tarea
adicional. Estas actividades son productivas,
pero se encuentran en la esfera “privada”.
Van desde la crianza de animales menores y
cuidado de la huerta hasta la elaboración de
conservas, panes, etcétera. Y pueden tener el
valor agregado que aporta la transformación
de la materia prima e incluso puede que parte
de esa producción vaya al mercado, pero al
ser llevadas adelante por las mujeres, se las
consideran reproductivas o parte de la ayuda que ellas hacen en sus casas. Entre estas
actividades productivas y las actividades reproductivas existe una débil frontera, puesto
que se hallan entre los límites del espacio
público y privado. No está claro cuándo empieza la limpieza de la casa y cuando termina
el alimentar a los animales, dónde se realiza
una y dónde la otra, lo que repercute en una
intensificación de la carga de trabajo de las
mujeres, y jornadas largas en las que ellas
no tienen tiempo disponible para sí mismas.
“… Porque a veces uno viene paseando las
cabras, tienes que afanarte con los cabritos,
tienes que hacer comer los chanchos, tienes
que atender los hijos y también tienes que lavar… y también tienes que amasar y hacer
tortilla y asar sobre el fuego.” (Mujer rural

174

joven, Santiago del Estero)
Hay tareas productivas asociadas a las mujeres que de cierta manera son una continuidad de lo “doméstico”, como el hacer dulces,
pickles, panificados. Y otras tareas que necesitan manos delicadas, cuidado, prolijidad,
limpieza. A la hora de pensar en alternativas
vuelven a reproducir estas pautas tradicionales que aparecen naturalizadas.
“La producción de semillas suele ser una tarea de mujeres.” “La recolección y la limpieza
(y tareas de embalaje y de balancín) son un
trabajo de mujer.” “Eso de alguna manera le
conviene a la mujer porque no descuida a los
hijos [se trata de actividades que se realizan
en la casa, no en el campo].” “El trabajo con
la semilla, separación, limpieza y embolsar
son tareas que hacen las mujeres, igual que
cuidar el ganado.” (Grupo focal, San Juan)
“Y otro grupo que son los de apicultura;
ellos sí tienen la venta de miel todo el tiempo, ellos cosechan, envasan, y tienen. Y después así nosotros, por ejemplo, el grupo que
yo tengo, que estoy participando, éramos 14,
pero otros fueron en otros grupos; como eran
varones y decían ‘¿y nosotros cómo vamos a
hacer el dulce?’, y ahí se cambiaron de grupo.
Quedamos ocho mujeres.” (Líder de organización, Misiones)
“¿Por qué no nos planteamos el tema de
los dulces y sus derivados? Ya que acá en la
zona hay naranja, mandarina, batata, o sea,
hay un montón de frutas que por ahí se echa
a perder y no se aprovecha todo. Y además
decíamos: ‘Eso nos va a servir el día de mañana cuando queramos preparar algo para
nuestros hijos, un alimento sano’; surgió como
necesidad de las mujeres, de las mismas ma-

más, que veíamos que aparte nos iba a servir
a nosotros en el día a día.” (Líder de organización, Misiones)
“Que haya más apoyo en la parte productiva; entonces que la mujer tenga su ingreso
estando en la misma casa, trabajando en su
finquita, trabajando con sus pollos, trabajando con sus chanchos, con lo que sea; que la
misma mujer vea eso y que no se corte esa cadena, porque para autoconsumo hay, pero a
la hora de vender, a veces vienen y les llevan
por la mitad de precio y terminan sacando
beneficio otros.” (Líder de organización, Santiago del Estero)
Los técnicos también sostienen que hay tareas productivas que están más asociadas a
las mujeres. Tareas para las que se requieren determinadas destrezas o cualidades “femeninas”, tareas que no son propias de los
varones o que no son las “más importantes”,
incluso si lo que realizan las mujeres es generador de mayores ingresos.
“No está bien visto que la mujer trabaje en
los trabajos que ellos llaman de la chacra, o
sea en el cultivo, ¿entendés? Carpiendo, plantando, y por ende entonces no participan en
esa cooperativa que trabaja sobre esas producciones.” (Coordinadora de Programa, San
Juan)
“La mujer sí, sobre todo por esto que decían:
los varones por ahí salen afuera, la mujer se
queda todo un tiempazo en la chacra trabajando. Todo lo que es huerta sigue siendo de
la mujer. Por ahí los varones están más abocados a los animales más grandes, que también
pareciera que son más importantes, como que
siempre lo que hace el varón es lo que genera
más plata y lo más importante, está con lo más

difícil, lo más pesado. Y por ahí en realidad
las mujeres están más tiempo en la huerta,
más horas dedicadas a un montón de tareas
que no son visibles o no están medidas en rentabilidad.” (Técnica, Misiones)
“Yo he trabajado más en tambos; donde la
mujer participa, es probable que en el tambo
haya más higiene, hay mejor calidad de leche (…) En los tambos la crianza de terneros
es una tarea un poco más cuidadosa, delicada, también donde la mujer participa eso se
hace mejor, entonces termina habiendo menos
mortandad de terneros…” (Técnico, Santa Fe)
“Y en el empaque trabajan las mujeres. De
hecho los primeros trabajos de las chicas acá
fueron de empaque. Lo que pasa es que la fruticultura se está achicando tanto que cada vez
es más difícil ingresar y después es tan duro el
trabajo que tampoco te asegura demasiado. El
otro día me encontré una chica con la que nos
criamos en el mismo barrio pero con situaciones familiares de base diferentes; yo entré a la
universidad y ella no terminó el secundario y
me contó que trabajaba en el empaque. Y ella
me dijo: ‘Yo vi cómo caminaban dobladas las
mujeres grandes y yo así no llego’. Las mujeres
‘grandes’ eran de 45 a 50 años, no mujeres que
se estaban por jubilar.” (Técnica, Río Negro)
Esta misma división, por la cual las mujeres son quienes tienen que hacerse cargo de
las tareas domésticas y de la huerta –fuente
fundamental para el autoconsumo en la agricultura familiar y que aparece como parte
del espacio doméstico–, se reproduce en los
programas de desarrollo. No solamente desde
la oferta, sino que también desde las convocatorias, que muchas veces tienen un sesgo
de género y dejan a las mujeres afuera de

proyectos más rentables, reproduciendo así
los roles cristalizados y aumentando la carga
de trabajo de ellas.
“El nivel de participación en todo lo que es
hacia lo público está el varón, y en todas las
actividades de fuerza y productivas: ‘Viene el
ministerio, va a traer un tractor’…, va el varón. Pocas veces se ve la participación de las
mujeres. Yo antes trabajaba en otro programa
del INTA Pro-Huerta, y era totalmente al revés, a la convocatoria de la huerta, o de la
realización de la entrega de semillas, capacitaciones y demás, iba la mujer. Es como que
la huerta se basa en la actividad doméstica,
porque es con lo que van resolviendo el tema
de la seguridad alimentaria. Entonces en ese
lugar sí, la convocatoria indirectamente también está marcada hacia las mujeres; también
creo que por ahí en el mismo discurso de uno
hay como un sesgo, en el tema del discurso y
en el tema de a quién se le hace la convocatoria siempre es al productor o a las huerteras, entonces por ahí eso también es lo que va
marcando quién viene y quién no viene, quién
participa y quién no. Todo eso también es una
pauta cultural que uno tiene que ir rompiendo, modificando, desde el punto de vista que
incluso el productor, o el pequeño productor,
que es con quien nosotros trabajamos, empiece a ver que las reuniones socioorganizativas
son parte del trabajo productivo (porque ellos
creen que van a perder el tiempo, que le hacemos perder su tiempo).” (Técnica, San Juan)
Las mujeres, a través de lo que producen,
generan valor y hacen un aporte económico
importante a sus hogares. Venden en ferias,
se capacitan, agregan valor, se juntan, producen colectivamente y demandan sobre todo

apoyo para mejorar los canales de comercialización.

“Claro, y hacemos eso, cada vez que es época de mandarina, nos juntamos acá un día ,
todo un día, traen sus mandarinas, cada uno
trae un kilo de azúcar si hace falta, después
compramos del fondo que tenemos, traemos los
frascos, bueno, y dentro de todo nos ayudamos
a hacer, porque hicimos capacitación, capaz
que algunas hicieron más, otras menos. Y ahí
hacemos el tema de los dulces, la mermelada,
el mamón al almíbar, depende de la estación;
y así hay otro grupo que hace el tema del almidón casero, que cuando hay tiempo, hacen
en cantidad, y bueno, todos sabemos que ese
grupo tiene almidón; y así, después lo de los
pollos lo mismo. La comercialización a veces
la hacemos entre nosotros mismos, dentro de
la comunidad, y cuando hay posibilidades salimos afuera. Ahora en este momento hay familias que van en la fiesta de la verdura, van
en la feria que se hace en Eldorado, Montecarlo, y venden todo lo que tenga que ver con
la huerta, y todo lo que tenga que ver con la
granja; pero a eso van una vez al mes, porque
mucho tampoco podemos producir en este pedacito.” (Líder de organización, Misiones)
“Yo vendo lechones, tengo veinte pero los
vendo de a uno cuando alguien aparece y
siempre es a precio bajo. Todo lo vendemos por
separado. Tenemos la oportunidad de ir una
vez al año a la feria de Santiago, que dura un
mes; pero fuera de eso no hay otras oportunidades, salvo venderles a los vecinos…” (Grupo
focal, Santiago del Estero)
“La otra parte que les falta a las mujeres rurales es el tema de la comercialización, porque
todas vivimos en zonas rurales, todas criamos

175

�La situación de las mujeres jóvenes

gallinas, patos, gansos, chanchos, cabras. Tenemos mucha producción, hasta apicultura
se hace en la zona, feria de conejos, pero lo
que nos falta es un canal de venta, nos falta
comercialización. Si tuviéramos una buena
comercialización, eso va a mejorar mucho la
calidad de vida para las madres, padres y mucho más para nuestros hijos y nietos. Yo creo
que eso son cosas que están pendientes o inconclusas en la vida rural de las mujeres jóvenes.”
(Líder de organización, Santiago del Estero)
“Creo que hace falta apoyo en cómo comercializar el producto; porque algunos tienen
chanchos y no pueden faenar para comercializar porque no hay una sala de faena cerca
y también tiene que pagar para mandarlo al
animal.” (Líder de organización, Río Negro)
La situación laboral para las mujeres en el
campo, de acuerdo con la visión de los actores, es compleja. En general las mujeres más
jóvenes encuentran pocas alternativas para
estudiar en las zonas rurales, o para trabajar
fuera de las actividades productivas de las
fincas, y aparece nuevamente la cuestión de
la decisión de migrar.
“Y porque no hay mucha salida laboral. Por
ejemplo no hay donde trabaje una mujer. En
una empresa por ahí... pero hay muy pocas.
Hay una sola empresa láctea grande, que ahí
en la parte administrativa por ahí; pero no hay
muchas salidas a gran escala.” (Hombre rural
joven, Santa Fe)
“Porque la juventud de ahora se crió más
con eso de que… ‘Bueno, mientras vos estudiás, mami y papi hacen tambo con el hermano mayor; la nena porque es nena, ¿viste? Andá a la casa, estudiá… Estudió. ¿Y

176

qué pasó? No hay trabajo, vuelven al campo
de vuelta, se casan o se juntan con cualquier
campesino y siguen la misma historia de la
mamá y el papá. La misma historia.” (Líder
de organización, Santa Fe)
“Y las mujeres deberíamos tener acceso al
trabajo, al trabajo… Porque uno sabe que
puede, yo tengo, yo sé cómo tengo que hacer para generar ingresos, yo lo sé. Y eso a
la mujer le da autonomía, eso a la mujer le
da autoestima, le da un montón de cosas que
muchas mujeres no tienen porque dependen
del trabajo del marido para todo.” (Líder de
organización, Santiago del Estero)
Cuando las propias mujeres se plantean la
realización de tareas productivas, se orientan
hacia el aprovechamiento de oportunidades
locales, aunque allí se encuentran con obstáculos vinculados a problemas estructurales,
tales como la falta de flete, de agua para riego o el tamaño de los predios. Cabe destacar
que, en las zonas en las que se desarrolló el
trabajo de campo, no se mencionaron conflictos en torno a la tenencia de la tierra (salvo
frente a amenazas “externas” de grandes empresas como Alto Paraná en Misiones) y no se
plantearon inequidades de género en cuanto
al acceso. Si bien en general el régimen de
tenencia es precario, no aparece como prioritaria la necesidad de regularizar los títulos
de propiedad, salvo cuando son requeridos
para alguna gestión oficial. La principal problemática en torno a la tierra se refiere a las
limitaciones productivas que enfrentan por
el tamaño exiguo de las propiedades que se
fueron subdividiendo a lo largo del tiempo.
“Se necesita aprovechar los frutos que ya tenemos en la zona, por ejemplo algarroba, que

tiene mercado en las ciudades pero no sabemos
cómo usarla, cómo hacer harina, lo mismo
pasa con el mistol, las tunas, el chañar, moras e higos. Vienen, te dan una capacitación
de cómo hacer algo, pero después no te dan la
maquinaria, entonces no podés hacer nada.”
(Grupo focal, Santiago del Estero)
“Poseedor puede ser. Estoy viviendo en la
tierra que ha sido de mis abuelos, luego de mis
padres y finalmente he quedado yo. No tenés
título, te acredita que los vecinos saben dónde
vos vivís, las mejoras que has hecho, la casa
que tienes y todas esas cosas, o si has logrado
cerrar las hectáreas que dices poseer, vos sos
poseedor de esas tierras. La otra manera es
que, como aquí no hay dueños con título, vos
te asientes en un determinado lugar, hagas tu
casa, empieces a producir. Una vez que han
pasado [antes era una ley veinteñal], ahora
dicen que una vez pasados los cinco años ya
te ampara la ley. Pero una vez que has cumplido los veinte años de poseedor te amparan
todas las leyes, nadie puede quitarte esa tierra. Aquí somos pequeños productores, no vas
a encontrar muchas hectáreas, vas a encontrar
productores con cinco, diez. El que más tiene,
tendrá veinte.” (Líder de organización, Santiago del Estero)
“En San Juan últimamente estamos muy
limitados de recurso hídrico. Entonces para
producir nosotras por ejemplo plantines, necesitamos agua y es el principal problema. Yo
creo que si tuviésemos más agua... Porque las
tierras las tenemos, pero no hay agua suficiente para regar todas las tierras.”(Grupo focal,
San Juan)
“No alcanza por la superficie poquita que
tenemos. La mayor parte de los compañeros, lo

máximo que tienen es dos hectáreas. La tierra
es la principal dificultad. Porque todos los vecinos, las 250 familias, todos fuimos hijos de
agricultores. Yo nací en la chacra y me quedé
sin la chacra porque era de mis viejos, mi papá
y mamá. Entonces yo tengo algunos lotes prestados, me prestan superficie.” (Hombre rural
joven, Misiones)
Al pensar propuestas para varones y mujeres jóvenes de alguna manera se fueron delineando cuáles son esas expectativas o necesidades que los motiven. Buscan algo diferente
a lo que hacen sus padres, y muchas veces
son más las mujeres que los hombres quienes eligen estudiar o encontrar alternativas
al trabajo en la chacra o la finca.
“Antes no se planteaban irse de la chacra. Ahora sí, plantean irse de la chacra, pero
como no consiguen nada en la ciudad y como
los padres no tienen para bancarlo en una ciudad más grande para que se vayan, como fuera Rafaela o Santa Fe, porque no hay, entonces tienen que volver al campo de vuelta.”
(Líder de organización, Santa Fe)
“El Estado debería preocuparse por mantener a los productores que ya están, y afianzar
a estos posibles que se quieren ir, afianzarlos
a ese lugar, con trabajo, con oportunidades,
con diversidad en trabajo, que las mujeres no
tengan que estar pensando ‘voy a tener que
cortar la caléndula más temprano o más tarde’; no: ‘Voy a cortar caléndula, o trabajar
en una panadería, o en una oficina, o en una
empresa’, tener opciones.” (Líder de organización, San Juan)
“Cuando pensamos y decimos que queremos
la tierra no es que decimos que todos nuestros

hijos van a andar con la azada o el machete;
fuimos a ver otra experiencia en Paraguay y
Brasil y vimos un desarrollo y trabajan de una
manera organizada. No es que son esclavos
del trabajo. Por eso cuando nosotros pensamos en la tierra y en nuestros hijos decimos
que ellos tienen que tener otra posibilidad de
vida.” (Grupo focal, Misiones)
“Se necesita capacitación, con salida laboral en la zona digamos, porque aquí en toda
esta zona que estamos trabajando no estamos
muy lejos de lo que es la ciudad. Entonces uno
puede hacer algún tipo de producción que no
te genere mucho salir lejos de la casa, algo
más cercano pero que puedan abastecer a alguna empresa, comercio, algo de la ciudad.
Nosotros desde la Asociación tenemos la intención de que nos subsidien máquinas de coser,
o algo para hacer una panadería, o para una
fábrica de alpargatas para tener en la Sede.
Es un trabajo para nosotras, y así entonces
sería una ayuda más en las familias. Para
comercializar.” (Líder de organización, Santiago del Estero)
Desde la perspectiva de los técnicos, se
plantearon en general propuestas para la formación en oficios, actividades que vinculen
a los jóvenes con la comunidad o que refuercen sus conocimientos sobre las TIC. En este
sentido, en pocos casos aparece la necesidad
de generar opciones para que las jóvenes trabajen en la chacra. Las alternativas redefinen
lo rural y lo amplían en una relación estrecha
con lo urbano.
“Entonces ahí quedan las salas de industria instaladas y pocos les dan uso. Ahí también es una posibilidad a fortalecer. Y después
lo tecnológico, esto de Mi PC ponele, es algo

muy importante para trabajar con jóvenes, lo
que hace a la tecnología. Es lo que más los
engancha. Porque es un déficit que hay, importante en lo rural, y es algo que los conecta
con lo urbano, con el mundo, y equipara esa
cuestión de que el joven de la ciudad maneja un montón de máquinas. Se equipara un
poco si vos podés aportar tecnología de punta,
digamos. Sea de comunicación o de trabajo
también, tecnología agroindustrial.” (Técnica, Misiones)
“Por ejemplo estoy pensando en una propuesta para jóvenes, muy jóvenes, adolescentes te diría, adolescentes jóvenes de un pueblo
originario que querían hacer una radio comunitaria y llegaron a adquirir los equipos pero
no la pudieron poner en funcionamiento porque no tuvieron el local donde hacerlo… Pero
en el tema de radios comunitarias es donde
más veo participar a los jóvenes. Y también
hay algunos proyectos de turismo rural. Por
ejemplo, en Calingasta, la cooperativa de ganaderos que hacen ganadería trashumante; y
también como ellos suben a la cordillera, de
hecho ya tienen varios interesados en subir a
la cordillera, y los que hacen de guía y los
que los atienden son los jóvenes. Si bien es
una iniciativa de los jóvenes, integran a la
familia y a las mujeres también, como parte
de la familia, porque en este campamento que
te digo los servicios los brindarían los adultos.
Lo organizarían y administrarían los adultos
y los jóvenes harían el otro servicio de guías.”
(Coordinadora de Programa, San Juan)
“Se abordó en algunos momentos procesos
de formación más dirigidos a jóvenes, ligados
a la comercialización, que se veía que por ahí
el joven podía tener una interacción mayor con

177

�La situación de las mujeres jóvenes

En síntesis se puede plantear algunas cuestiones significativas en relación con las mujeres y el trabajo, ampliando este concepto al
incluir las actividades domésticas y de cuidado como parte de las tareas que todas las
mujeres realizan a diario.
Las mujeres del campo tienen una doble
carga de trabajo, por el rol que se les asigna
como responsables de la reproducción y por
las actividades socioproductivas que desarrollan para contribuir a sostener las economías
familiares, sobre todo cuando los compañeros
deben irse a realizar trabajos extraprediales.
Esta ausencia intensifica sus responsabili-

178

dades al frente del hogar y la necesidad de
generar alternativas de ingresos a través de
emprendimientos, búsquedas de canales de
comercialización, agregado de valor y participación en las organizaciones.
Aquí aparece la tercera esfera en la que la
mujer tiene cada vez mayor participación: la
comunitaria o pública. El desarrollo de este
tercer rol, en el que las mujeres jóvenes del
campo participan, deciden, viajan, asumen
cargos, negocian, también se dificulta por la
carga del trabajo doméstico y del cuidado.
Sin embargo, aunque los varones participen
menos, asumen más cargos de decisión dentro de las organizaciones, ya que pesa sobre
las mujeres esa doble mirada, que son jóvenes y son madres. Lo mismo ocurre en el
momento de capacitarse o recibir créditos o
subsidios, dado que desde los programas de
desarrollo se suele apuntar a la familia.
Las mujeres rurales jóvenes encuentran dificultades para insertarse laboralmente por
fuera de la unidad económica familiar. Sin
estudios no tienen alternativas de trabajo y
para seguir una formación terciaria o universitaria tienen que irse. Asimismo, la responsabilidad del cuidado y de las tareas domésticas que tienen que asumir las mujeres
rurales jóvenes se transforma en una barrera
al momento de trabajar. En este sentido las
propuestas productivas alternativas que surgieron se orientaron a pensar actividades que
requieren poca tierra y que pueden complementar las actividades más tradicionales o
de autoconsumo, tales como apicultura, piscicultura, viveros, valor agregado a la producción (por ejemplo, procesamiento de la caña y
la algarroba), turismo rural apuntando a una

diversificación de la producción.
Parece muy complejo encontrar opciones
motivadoras para jóvenes que permitan retenerlos en sus lugares de origen. La juventud muestra interés por emprendimientos
alternativos que los vinculen con el medio
urbano, con las TIC, y en los que tengan la
oportunidad de aplicar sus conocimientos.
Las organizaciones visualizan este problema
y buscan alternativas, reconociendo que las
mujeres jóvenes, y la juventud en general,
podrían aportar con sus saberes y capacidades un activo para fortalecer la gestión
de las organizaciones y emprendimientos
alternativos.

3.5. Las mujeres jóvenes
y la educación
3.5.1. La información censal
En diferentes oportunidades se ha tematizado
acerca de la relevancia de la escuela en el
ámbito rural, tanto como espacio de formación y acceso al conocimiento, como lugar
de sociabilidad para los jóvenes. La oferta
escolar en áreas rurales también es visualizada como una de las posibles estrategias
para evitar los movimientos de emigración
de los jóvenes.
De la mano de las reformas legislativas,
en las últimas décadas se ha registrado un
impacto importante en términos de cobertura educativa, con inclusión de los sectores
históricamente postergados e incremento de
los años de escolaridad de las nuevas generaciones (Kessler, 2007).

La ley 26.206, de Educación Nacional
(2006), dispone la extensión de la obligatoriedad escolar en todo el país desde la edad
de 5 años hasta la finalización del nivel secundario. En este sentido resulta relevante
plantearse estos interrogantes: ¿se ha incrementado la conclusión del nivel secundario
en el ámbito rural? ¿En qué medida? ¿Se registran diferencias entre mujeres y varones
en este proceso? ¿Los incrementos se han
dado de un modo homogéneo en todo el país?
¿Se mantienen las brechas por área geográfica o han disminuido? ¿Qué diferencias se
observan en la escolaridad de las mujeres
jóvenes de áreas rurales respecto de mujeres mayores?
El análisis de la información censal en el
total del país permite constatar que entre los
años 2001 y 2010 se ha producido un incremento del 17% en el porcentaje de personas de 20 a 34 años con secundario completo o más, pasando del 45% al 52,6%26 . En
las áreas urbanas la variación fue del 15%
(del 47,8% al 55%) y en las áreas rurales del
38,6% (del 20,9% al 28,9%). Esto tiene dos
implicancias. En términos relativos, la variación resultó más importante en las zonas
rurales, donde la situación de partida era más
precaria. En segundo lugar, pese a que se
observa una reducción en la brecha urbanorural respecto de los niveles de escolarización de la población juvenil, esta continúa
siendo importante (26 puntos de diferencia).
Es decir, los problemas de desgranamiento
de la matrícula asociados a los consabidos
problemas de oferta educativa en zonas con
bajo peso demográfico siguen siendo un problema a resolver (Gráfico 40).

26 Se excluye CABA, islas del Atlántico Sur y Antártida argentina.

Gráfico 40

Incidencia de jóvenes de 20 a 34 años con secundario completo
por área y año censal y variación porcentual intercensal (2010-2001)
según región

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

la ciudad y con el campo, ¿no?, el eslabón de
la comercialización. Ahí se trabajó un año. Un
proceso de comercialización donde se trataba
de que después la misma organización tuviera una beca o algo para darles continuidad
laboral. Eso terminó, digamos, se hizo todo
el proceso de formación, pero después dentro
de la organización fue discontinuo el apoyo
o el sostenimiento económico no fue tal. Eso
fue por un período, un año, un año y medio.
Eso fue un importante intento dentro de la
Secretaría de generar algo específico para los
jóvenes. Después estuvo este otro proceso de
formación que fue el año pasado, o sea 2013,
que se hizo un convenio con una universidad.
Y después, por cuestiones que excedieron a la
cuestión pedagógica, no se pudo continuar,
quedó el proceso interrumpido; y algunos de
los comentarios de jóvenes que iban eran que
había que hacer un esfuerzo por rescatar lo
que les servía de lo que no les servía.” (Técnica, Misiones)

Respecto de las áreas rurales, los incrementos relativos más importantes se observan en el NEA y en las provincias de Santiago del Estero y Salta, donde la situación de
partida era más desfavorable. En particular
en Chaco, Corrientes y Misiones se registran
crecimientos mayores al 60%. También se verifican aumentos significativos en provincias
con una mejor situación inicial, como Tierra
del Fuego y Chubut.
Resulta importante señalar que, pese a los
mayores incrementos registrados en el NEA,

el NOA, la Patagonia y Cuyo, el nivel de terminalidad de la educación secundaria es inferior del registrado en la Región Pampeana,
que conserva la mayor proporción de jóvenes
rurales con secundario completo (36,6%).
Más allá de esta descripción general, las variaciones registradas en el período intercensal configuran distintas situaciones en cada
región, tal como se puede observar en los mapas que siguen , donde los colores más oscuros
reflejan las variaciones de mayor intensidad
y, los más claros, las de menor intensidad. k

179

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

N

región
nea

1

3

2

N

5
14
13

No existe población
del área

25

36 37
51

17

27
30

42
53

62

De 26,8 a 46,1
110

111

112

113

141

142

155
153

154
157

183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

33
46

58

63
69
74

70
77

47

No existe población
del área

SALTA

34

5

Menos de 15,8

4

7

6

48

De 15,8 a 26,7

8

59

10

71

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

2

49

57

72
86 73

217

180

56

68

65

82

23

45

61

54

66

152

55

41

44

3

12

22

20
32

40

52

De 15,8 a 26,7

19

43

39

Menos de 15,8

Más de 46,1

18

10

21

31

38

60
64

11

16

26

29

50

9
8

15

28

35

7

4

24

Variación intercensal
(2010-2001)
del porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundario
completo o más, por
departamento (%).

1

6

región
PAMPEANA

Variación intercensal
(2010-2001)
del porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundario
completo o más, por
departamento (%).

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas:
Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

13
25
24

23
26

31
SANTIAGO DEL ESTERO

14 15

27 28
32

11

9

18 19

60

12

16
20

De 26,8 a 46,1
PARAGUAY
Más de 46,1

62
63

17
21

30

29

22
35

33

34

65
37

36
40

47

67

38

69 70

41

39
44

61

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

57

58
59

96
97
98
106

ENTRE RÍOS

URUGUAY

136

139
138

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

181

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

1
2

3
4

6

8

7

5

10

30

31

34

36

38

Menos de 15,8

55

53

63
66
67

62

De 15,8 a 26,7

47

49

44

41

77
87
86
96

81

84

83
82

85

95

94

102
100

103

109

71

72

73
79

88

4

89

80

90

74

91

97

9

23
24
25

30

31

28

CÓRDOBA

32

33
SAN LUIS

34

93

35

107
105

36

106

108

113

19

Más de 46,1

92

108

111

15

26 27
29

CHILE

8

21

22

99
104

7
14

20

De 26,8 a 46,1

75

6

18

De 15,8 a 26,7

110

SAN JUAN

Menos de 15,8

68
78

5

No existe población
del área

61

60

59

65

98

101

51
52

50

58

64

69
76

48

54

56 57

70

De 26,8 a 46,1

39

46

45

No existe población
del área

40

43

42

10
11
12
13
16
17

3

Variación intercensal
(2010-2001)
del porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundario
completo o más, por
departamento (%).

32

37

35

33

23

27

29 28

2

región
cuyo

21 22
25

26

18

Variación intercensal
(2010-2001)
del porcentaje de
población de 20 a 34
CHILE
años con secundario
completo o más, por
departamento (%).

17

20
24

19

FORMOSA

16

SANTA FE

región
noa

9

15

14

13

12

LA RIOJA

1

CHACO

11

Más de 46,1

N

PARAGUAY

N

37
LA PAMPA

114
115
117

CÓRDOBA

NEUQUÉN

ENTRE RÍOS

116

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

182

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

183

�Á r ea R u r al t o t al

MENDOZA

1 2
3

6

5
7
8

13

12

9
11

10

17
19

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

15

14

16

18

20

21

28

29

26
22

CHILE

23

30

24

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

27

25

44

40

región
PAtagonia
Variación intercensal
(2010-2001)
del porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundario
completo o más, por
departamento (%).
No existe población
del área

45

Menos de 15,8

46

De 15,8 a 26,7

47

De 26,8 a 46,1

48

49

Más de 46,1

50

51
54

52
53

184

En cuanto a las diferencias de género,
mientras que el resto de las inequidades suelen operar en detrimento de las mujeres, en
términos educativos las brechas se inclinan
a su favor. Así, las mujeres estudian durante
una mayor cantidad de años que los varones,
que suelen incorporarse al mercado de trabajo a edades más tempranas y, por ende, a
abandonar los estudios antes de la finalización del ciclo obligatorio.
En este sentido, la información evidencia
que aun cuando en el período intercensal se
produjo un mayor incremento en la proporción de varones jóvenes rurales que lograron
finalizar el nivel secundario (18,4% frente a
15,8% en el caso de las mujeres), en el año
2010 subsiste la brecha de género (1,22) a
favor de las jóvenes rurales (la terminalidad
del nivel secundario representa el 47,4% entre ellos, y del 57,8% entre las mujeres del
mismo tramo de edad). Estas diferencias de
género se expresan con mayor intensidad en
las áreas rurales que en las urbanas (Gráfico 41).
Como se ha señalado anteriormente, las
áreas rurales no configuran realidades homogéneas. En el año 2010, en la Región Pampeana presentan mayores brechas de género
y también un porcentaje más alto de mujeres
jóvenes con secundario completo (43,6%). En
sentido contrario, el NEA presenta menores
brechas de género, pero también es muy inferior el porcentaje de mujeres jóvenes que
finalizan el secundario (18,3%). Es decir, menores brechas representan en este caso una
situación de baja escolarización generalizada
en el conjunto de la población joven.

Gráfico 41

Brechas de género (%M / %V) entre los jóvenes de 20 a 34 años
con secundario completo por área, según provincia. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

N

Estas diferencias entre regiones se reflejan en los mapas presentados a continuación, en los que puede verse el predominio
de los tonos más oscuros (brechas de género
más altas) en la mayoría de los departamentos
de la Región Pampeana, en contraposición
con los tonos más claros que caracterizan
principalmente a al NEA y el NOA. k

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

185

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

N

1

región
nea

3

2

N

5
14
13
25

36 37
51

17

27
30

43
40

52
53

62

De 1,01 a 1,35
110

111

Más de 1,5

112

113

141

142

155
153

154
157

183

184

156

158

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186

185

187

197

198

199
200

67

56

33
46

58

63
69
74

70
77

SALTA

34

5

47

4

No existe población
del área

7

6

48

8

59
71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas:
Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

13
25
24

23
26

31
SANTIAGO DEL ESTERO

14 15

27 28
32

11

9

18 19

De 1,351 a 1,5

60

Más de 1,5

12

16
20

Menos de 1,01
PARAGUAY
De
1,01 a 1,35

10

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

2

49

57

72
86 73

217

186

23

45

68

65

82

44

3

12

22

20

61

54

66

152

55

41
42

Menos de 1,01

19

32

39

No existe población
del área

De 1,351 a 1,5

18

10

21

31

38

60
64

11

16

26

29

50

9
8

15

28

35

7

4

24

Brecha de género
entre el porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundaria
completa o más (sobre
el total de la población
de 20 a 34 años) por
departamento (%).
Año 2010.

1

6

región
PAMPEANA

Brecha de género
entre el porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundaria
completa o más (sobre
el total de la población
de 20 a 34 años) por
departamento (%).
Año 2010.

62
63

17
21

30

29

22
35

33

34

65
37

36
40

47

69 70

41

39
44

67

38
42

45

61

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

53
BRASIL

54
56

55
SANTA FE

57

58
59

96
97
98
106

ENTRE RÍOS

URUGUAY

136

139
138

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

187

�Á r ea R u r al t o t al

Á r ea R u r al t o t al

PARAGUAY

N

2

3
4

6

8

7

5

10

30

31

34

36

38

No existe población
del área

55

53

62

76
81

84

83
82

85

95

94

102
100

71

78

103

109

72

89

80

90

74

91

97

75

4

9

92

104

15
19
21

20
22

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14

30

31

28

CÓRDOBA

32

33
SAN LUIS

34

Más de 1,5

35

107
105

36

106

108

113

7

De 1,351 a 1,5

93

108

111

6

18

De 1,01 a 1,35

99

110

SAN JUAN

5

Menos de 1,01

73
79

88

98

101

61

60

59

65

No existe población
del área

68

69

De 1,01 a 1,35

51
52

50

58

64

77
87
86
96

48

54

56 57

70

Menos de 1,01

Más de 1,5

47

49

44
63
66
67

39

46

45
41

40

43

42

10
11
12
13
16
17

3

Brecha de género
entre el porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundaria
completa o más (sobre
el total de la población
de 20 a 34 años) por
departamento (%).
Año 2010.

32

37

35

33

23

27

29 28

2

región
cuyo

21 22
25

26

18

Brecha de género
entre el porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundaria
CHILE
completa o más (sobre
el total de la población
de 20 a 34 años) por
departamento (%).
Año 2010.

17

20
24

19

FORMOSA

16

SANTA FE

región
noa

15

14

13

12

LA RIOJA

1

9

CHACO

11

De 1,351 a 1,5

N

1

37
LA PAMPA

114
115
117

CÓRDOBA

NEUQUÉN

ENTRE RÍOS

116

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

188

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

189

�Á r ea R u r al t o t al

MENDOZA

3

6

5
7
8

13

12

9
11

10

17
19

15

14

16

18

26

21

20

22

CHILE

28

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

44

40

región
patagonia
Brecha de género
entre el porcentaje de
población de 20 a 34
años con secundaria
completa o más (sobre
el total de la población
de 20 a 34 años) por
departamento (%).
Año 2010.

45

No existe población
del área

46

Menos de 1,01

47

De 1,01 a 1,35

48

De 1,351 a 1,5

49

Más de 1,5

50

51
54

52
53

190

En las zonas rurales de la mayoría de las
provincias del país se constata la existencia
de una brecha de género en cuanto a la finalización del nivel secundario. Estas diferencias
entre mujeres y varones remiten a la reproducción de roles diferenciados en la división
sexual del trabajo.
Ahora bien: ¿cómo interpretar esta “ventaja” en la escolarización de las mujeres? Los
debates que se plantean en este sentido oscilan entre distintas posiciones (Kessler, 2007).
Hay quienes vislumbran esta situación como
un hecho positivo, ya que la inclusión de las
mujeres en el ámbito educativo es vista como
un avance respecto del derecho a estudiar.
Otros sostienen que, aun así, el mayor acceso a la escuela no revierte la situación de
exclusión y relegamiento de las mujeres en
el ámbito específico de la producción y generación de valor. Si bien el tratamiento de estas cuestiones requeriría de un abordaje más
específico, la información disponible permite
realizar algunos aportes al debate planteado.
Al analizar la relación entre estudio y trabajo, se observan dos tendencias diferentes
en mujeres y varones jóvenes del medio rural.
Mientras que en el caso de las mujeres las
tasas de actividad más altas se asocian con
mayores porcentajes de conclusión del nivel
secundario, en el caso de los varones la relación es inversa: la mayor participación en el
mercado de trabajo se asocia con niveles más
bajos de conclusión de la secundaria (Gráficos 42 y 43). Se podría suponer entonces que
en el caso de las mujeres la inclusión educativa va de la mano con la inclusión laboral,
mientras que en el caso de los varones el trabajo compite con el estudio.

Gráfico 42

Correlación entre el porcentaje de mujeres jóvenes
con secundario completo y la tasa de actividad.
Año 2010

70,00

Santa Cruz

60,00

50,00

Tierra del Fgo

La Pampa

La Rioja
40,00

Entre Ríos
Tucumán

San Juan

30,00

Santa Fe
Río Negro
Mendoza

Catamarca

Jujuy

Bs. As.
Córdoba
San Luis

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

1 2

Porcentaje de mujeres jóvenes rurales con secundario completo

N

Chubut

Neuquén

Salta

Corrientes
Formosa
Sgo del Estero

20,00
Chaco

Misiones

R2 Linear = 0,752

10,00
30,00

40,00

50,00

60,00

70,00

Tasa de actividad de las mujeres jóvenes rurales

Esto constituye una señal de alerta. La
perspectiva de género planteada en términos educativos introduce la preocupación por
la situación de los varones relegados del acceso al conocimiento y abocados al trabajo,
lo cual de algún modo pone al descubierto la
tensión entre contenidos curriculares y capacitación laboral. De esta manera, se resignifica la cuestión de la pertinencia y utilidad
de los contenidos escolares en relación con
las actividades que desarrollan los jóvenes
rurales. La necesidad de articular educación
y trabajo en contextos rurales constituye sin
duda una tarea que aún demanda importan-

tes esfuerzos de planificación y ejecución de
políticas educativas ajustadas a los requerimientos del medio rural.
Por otra parte, las mujeres jóvenes del
ámbito rural no sólo se encuentran en situación de ventaja respecto de los varones, sino
también en relación con las mujeres de mayor edad. Efectivamente, en el año 2010, el
17,1% de las mujeres mayores de 35 años
había logrado finalizar el secundario, frente
al 33,6% de las mujeres de 20 a 34 años. Es
decir, la incidencia de mujeres jóvenes que
finalizaron la secundaria representa cerca del

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

191

�La situación de las mujeres jóvenes

50,00
Tierra del Fgo

40,00

30,00

San Juan
Neuquén

Formosa
Chaco
10,00

Entre Ríos

Salta

20,00

40,00

50,00

60,00

70,00

Mendoza

Tucumán
Corrientes

Sgo del Estero

R2 Linear = 0,18

Bs. As.

Santa Fe
La Pampa
Córdoba San Luis
Jujuy Río Negro

La Rioja
Chubut

Catamarca

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

Porcentaje de varones jóvenes rurales con secundario completo

Santa Cruz

Misiones
80,00

90,00

100,00

Tasa de actividad de los varones jóvenes rurales

doble de la registrada entre las mujeres de
mayor edad.
Pese a que las brechas de género y generacionales evidencian que las mujeres jóvenes
corren con ventaja en cuanto a completar la
educación obligatoria, la residencia en áreas
rurales sigue constituyendo una limitante. Si
bien en el período intercensal las distancias
urbano-rurales disminuyen, en el año 2010
sólo el 33,6% de las mujeres jóvenes de áreas
rurales había finalizado el nivel secundario,
frente al 60,1% de las radicadas en aglomerados urbanos. Esta distancia se verifica en
la mayoría de las provincias (a excepción de
192

Santa Cruz), y es más pronunciada en Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones y Santiago del Estero (Gráfico 44).
Asimismo, al analizar la distribución por
cuartiles del indicador “porcentaje de mujeres de 20 a 34 años con secundario completo
o más”, puede observarse que en las áreas
urbanas la situación entre las provincias es
más homogénea (el diagrama de cajas resulta
más achatado). En las áreas rurales la escolarización es muy variable según cada provincia (en el diagrama de cajas se observa

una mayor dispersión respecto del valor de
la mediana). Aunque entre 2001 y 2010 disminuye la variabilidad registrada, las áreas
rurales continúan presentando un alto nivel
de heterogeneidad en cuanto a la finalización
del ciclo educativo obligatorio (Gráfico 45)27.
Cabe agregar que la oportunidad de concluir el secundario define importantes diferencias para las mujeres que residen en zonas
rurales agrupadas respecto de quienes viven
en zonas dispersas: 44,9% y 26,9% respectivamente para el año 2010. La diferencia es
muy marcada en casi todas las provincias, a
excepción de Río Negro y Chubut.

Gráfico 44

Incidencia de mujeres
jóvenes con secundario
completo por área, según
provincia. Año 2010

Gráfico 45

Distribución de los
cuartiles en el
porcentaje de mujeres
de 20 a 34 años con
secundario completo
por área y año censal

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

Correlación entre el porcentaje de varones con secundario
completo y la tasa de actividad. Año 2010

En síntesis, la información analizada mues-

tra que en el período intercensal se ha producido un incremento del porcentaje de mujeres rurales jóvenes con secundario completo
o más. Este incremento distingue a dichas
mujeres jóvenes respecto de sus congéneres
adultas, y también respecto de sus pares varones, que tienden a abandonar de manera
temprana la escolaridad para incorporarse
al mercado de trabajo. Pese a la situación de
ventaja de las mujeres jóvenes, la residencia
en áreas rurales sigue representando una limitante; esto queda evidenciado al comparar
su situación con las oportunidades que tienen
las jóvenes urbanas de concluir sus estudios.
La gran heterogeneidad geográfica registrada plantea la necesidad de intervenciones
específicas según las diferentes regiones y
provincias. Por otra parte, la perspectiva de
género debería ser inclusiva de la situación
de los varones rurales, quienes ven truncadas
sus posibilidades formativas en pos de una
inserción temprana en actividades laborales.

27 El diagrama de caja es un tipo de gráfico que permite observar cuartiles, valores mínimo y máximo, mediana y valores atípicos. Se presenta como una caja con dos prolongaciones y
puntos que indican los valores atípicos. El diagrama de caja muestra la mediana y los percentiles 25 y 75, proporcionando información sobre el grado de dispersión de los datos.

Caso atípico

70

Valor más grande que no llega a ser atípico
Percentil 75
Mediana

60

La caja contiene el 50% de los casos centrales

Percentil 25
Valor más pequeño que no llega a ser atípico

50

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

Gráfico 43

40

30

20

10

R2 Linear = 0,18
Urbana 2001

Urbana 2010

rural 2001

rural 2010

Tasa de actividad de los varones jóvenes rurales

193

�La situación de las mujeres jóvenes

3.5.2. La visión de los actores:
la educación como oportunidad
para las mujeres jóvenes
La visión de los actores permite confirmar algunas de las tendencias identificadas a través
de los datos censales, así como interpretar los
fenómenos que las subyacen. Por otra parte,
aporta elementos que contribuyen a interpretar mejor los movimientos de la población
joven que se han identificado anteriormente.
Los testimonios de los distintos actores entrevistados dan cuenta de que, en la actualidad, las posibilidades de acceder a escuelas
secundarias son mayores que en el pasado ,
puesto que muchos de los padres de jóvenes
actuales no han tenido dicha oportunidad.
“Podés estudiar, que antes no se podía estudiar, que no había tantas posibilidades como
ahora, solamente el que tenía mayor nivel económico. Ahora del más pobre al más rico estudia.” (Mujer rural joven, Santa Fe)
“Ahora el que no estudia es porque no quiere, porque tiene la escuela en el patio de la
casa, la secundaria. Antes nosotros teníamos
que ir a la ciudad, y el colectivo iba a la mañana y volvía a la tarde, así que teníamos que
estar todo el día allá para volver. Y ahora no,
ahora a cada rato van y vienen.” (Líder de
organización, Santiago del Estero)
“Ahora ha aumentado un montón el índice
de estudios y de oportunidades que tienen los
chicos para estudiar, que muchos de los padres
no lo han podido hacer; entonces, muchos de
los padres les quieren dar esa oportunidad a los
hijos, pero también quieren que después tengan
un trabajo, que después puedan desarrollarse,
puedan ser alguien.” (Técnica, Santa Fe)

194

“… Ellos hacen realmente mucho esfuerzo
para venir, la familia. Porque pensemos que
la mayoría de las familias son familias que
no están escolarizadas, al menos en el nivel
secundario. Entonces esa familia manda a los
chicos a la escuela también desde el desconocimiento de lo que significa la escuela secundaria. Ellos saben lo que significa la escuela
primaria, en algunos casos, pero no en todos,
porque hay gente que no fue a la escuela nunca.” (Directora EFA, Misiones)
“Claramente los que vienen de Bolivia, las
generaciones más grandes no saben leer y escribir, ninguno sabe leer ni escribir; los más
jóvenes, ya acá, los que nacieron acá están
escolarizados. Han empezado por escolarizar a
sus niños –acá es fácil porque hay escuelas por
todos lados– la mayoría termina el secundario
y unos cuantos continúan con un nivel más de
formación.” (Técnica, Río Negro)
Esta mayor accesibilidad indudablemente
se vincula con el aumento de la oferta educativa de nivel secundario, particularmente por
la extensión de los años de obligatoriedad escolar. Ello ha podido comprobarse a través de
los grupos focales, al examinar los servicios y
recursos locales disponibles. En relación con
la educación, en todos los lugares visitados
se testimonió de la existencia relativamente
cercana de escuelas de nivel inicial y primario, así como de distintas modalidades de
escuelas secundarias que procuran brindar el
servicio a las poblaciones de las áreas rurales
circundantes.
Así, en San Cristóbal (Santa Fe), el lugar
de referencia de las zonas rurales aledañas
cuenta con cuatro escuelas secundarias, en-

tre ellas una técnica y otra agrotécnica (“la
agro”). Además existe una oferta educativa
de nivel terciario valorada por sus tecnicaturas y profesorados. Por otra parte, como particularidad de la provincia de Santa Fe, se
implementaron los núcleos rurales que acercan la escuela secundaria a los adolescentes
y jóvenes que viven en parajes y áreas de
población dispersa.
“Hay una escuela sede, que en San Cristóbal es la escuela agrotécnica, que a la vez debe
tener tres o cuatro núcleos rurales en zonas de
caminos de tierra y lejos de los pueblos, para
que los chicos puedan hacer la secundaria,
con profesores itinerantes, así los llaman, que
van en remís. Los lunes van los titulares de tales materias, los martes de otras, de otras, de
otras, de otras y de otras. Así para completar
más o menos la currícula. Entonces, ponele:
van a un núcleo rural que es la escuela primaria donde es como que se arma una base
de una escuela secundaria. Pero los docentes
van en remís a esos núcleos rurales que dependen de una escuela sede; además hay una
EFA [Escuela de la Familia Agrícola] en Villa
Saralegui, a 60 kilómetros de acá. Esa EFA
es mixta, es una iniciativa que surgió hará 4
o 5 años… Es interesante la llegada de esa
EFA a esa zona, a Villa Saralegui.” (Técnico, Santa Fe)
En Paraje Mili (Santiago del Estero) no
existen escuelas secundarias y, al igual que
en Piray (Misiones), las EFA constituyen el
acceso más cercano de la población a la escuela secundaria. Las EFA se conforman a
partir de una asociación de familias que se
reúnen con el objetivo de formar una escuela
para los hijos de peones rurales o de jornale-

ros, de gente que vive en el ámbito rural. Se
trata de escuelas de alternancia, donde los
alumnos están 15 días y los otros 15 días están en las explotaciones familiares. En Misiones, la EFA se encuentra en Eldorado; en Piray, cuentan con una escuela de adultos que
“…empezó como una necesidad. Se planteó la
necesidad de generar espacios de formación
para jóvenes” (Técnica, Misiones). En Paraje Mili (Santiago del Estero) no hay escuela
secundaria y los chicos van a la EFA de una
localidad cercana (Forres).
“Salen como técnicos agrícolas. La cuota
es de 220 pesos por mes. Es una escuela de
gestión privada de la Iglesia Católica. Es de
buen nivel, hay un fuerte apoyo de las familias
y de los docentes en la educación de los chicos. Lo bueno es que no tienen que ir todos los
días, y aprenden a asumir responsabilidades,
aprenden a ordenar, lavar, cocinar de todo.”
(Grupo focal, Santiago del Estero)
En el caso de San Juan, cuentan con jardín y escuela primaria (algunas de jornada
completa) en los lugares donde viven. La secundaria está más alejada (entre 5 y 10 kilómetros de distancia). El nivel terciario está
generalmente en las capitales departamentales, por lo cual también deben trasladarse.
En opinión de las técnicas entrevistadas, ha
mejorado en los últimos años la oferta educativa en los departamentos alejados.
“En el departamento de Jáchal, que queda
al norte, en su gran mayoría tienen nivel primario, secundario, tienen terciarios y pueden
estudiar carreras de grado por internet. En el
pueblo son setenta y cinco familias, de cinco
integrantes en promedio. Tienen hasta EGB
3, acceso a educación... Hay departamentos,

como por ejemplo Pocito, donde tenés escuelas
terciarias, secundarias, tenés todos los niveles,
lo mismo para el departamento de Valle Fértil, Albardón… En Sarmiento también está
el secundario, pero en la villa de Sarmiento;
digamos: está la villa y las localidades no
tienen, pero los chicos viajan a la villa para
terminar el secundario. En Valle Fértil, se va a
abrir ahora una oferta de terciario y de grado,
que va a empezar con la universidad.” (Técnica, San Juan)
El Alto Valle (Río Negro) refleja un panorama heterogéneo, según se desprende del
testimonio de los participantes en los grupos
focales de mujeres y varones. En las diversas
localidades representadas hay una escuela
secundaria y una escuela de adultos. Se señala la ausencia de oferta pública de nivel
terciario, lo cual exige a los pobladores trasladarse a Cipolletti o a Neuquén.
A la oferta en zonas rurales, se suman diversas acciones del Estado, como becas y programas de terminalidad educativa. En el nivel
nacional, el Plan FinEs; y en el nivel provincial, el Programa de Terminalidad Educativa
del Sistema Provincial de Teleducación y Desarrollo de la Provincia de Misiones (SiPTeD).
También se implementan directamente modalidades virtuales para cursar el nivel secundario, como en el sur de Río Negro: “En los
comisionados tienen asentamiento escuelas
primarias y la secundaria la hacen a través del
sistema virtual que se lleva ahora a cabo, así
acceden…” (Técnica, Río Negro).
En cuanto a las asignaciones, becas y subsidios, sean del Bicentenario, la AUH, el Progresar u otros, a pesar de generar algunas

opiniones encontradas (como se vio en un
punto anterior), mujeres, líderes y técnicos
coinciden en que colaboran con la posibilidad de que los jóvenes asistan y concluyan
la secundaria.
“Hoy, desde el Estado, hay muchos programas que apoyan el tema de que los jóvenes
estudien. Entonces eso es como que a los padres les da un alivio; hay algo más que ayude a que nuestro hijo pueda estudiar. Antes
no había.” (Líder de organización, Santiago
del Estero)
“Te sirve para ir a la escuela. Mi papá no
podía pagar la escuela de sus cinco hijos y
con esa plata te podés vestir e ir a la escuela,
ir con menos vergüenza. Igual no todos aprovechan esa oportunidad… El subsidio viene
muy bien en momentos difíciles; yo con esos
600 pesos terminé la secundaria.” (Grupo focal, Río Negro)
“‘¿Cómo, empieza el año?’ Y era un dolor
de cabeza empezar la escuela… Hoy en día eso
está solucionado, porque llegó el mes y se sabe
que esa plata [del subsidio] o la otra junta va a
ser para los útiles de los chicos; entonces ellos
ya esperan ese día, y ya las familias van y hacen la compra, y ese dolor de cabeza terminó.”
(Líder organización, Misiones)
“Hay políticas provinciales mayormente que
le dan la bicicleta para poder ir a la escuela,
cuestiones así. Lo del tema de las notebooks
que hablábamos antes también es una política
muy importante…” (Técnica, Santa Fe)
“El día de mañana cuando tengan un criterio formado, ahí que juzguen a su criterio
si les parece que esos programas están bien
o están mal, pero que en el camino los aprovechen como un aporte o algo positivo; eso es

195

�La situación de las mujeres jóvenes

lo que tratamos de hacer, porque tienen oportunidades de becas; el que no tiene recursos
económicos, tienen posibilidades de becas.
Está Progresar, después el chico que termina
5° tiene… Bueno, Progresar es para los que
tienen 18 y más, tienen la Asignación Familiar que es para menores de 18, después tienen
Progresar, tienen becas universitarias, la beca
Bicentenario…” (Directora EFA, Misiones)
Si bien han aumentado las oportunidades
para los jóvenes de acceder al nivel secundario, también subsisten una serie de dificultades, cuya identificación permite comprender por qué sólo una pequeña proporción de
jóvenes rurales logra completarlo. Por una
parte, persisten problemas de accesibilidad
geográfica y económica que actúan como factores de desaliento, a los que se suma –a veces– la precariedad de la infraestructura. Los
testimonios de los propios involucrados son
ilustrativos al respecto.
“Muchas veces los jóvenes, a veces por falta
de recursos, dejan la secundaria. Porque para
algunas secundarias tienen que hacer diez kilómetros.” (Líder de organización, Santiago
del Estero)
“Hay chicos que tampoco estudian, porque
se hace difícil mandar a los chicos; porque
aquí a 5 kilómetros está la escuela. Pero no
tienen cómo ir, muchas veces, que no tienen
una bicicleta, o son chicos y no los pueden
mandar en cualquier cosa. Muchos jóvenes de
aquí de la zona nuestra han dejado de estudiar o no han estudiado por ese problema.”
(Líder de organización, Santiago del Estero)
“Todos hacen el secundario, pero el 90% no
sigue. Las distancias se cuentan en kilómetros.

196

Los perjudica y al no saber qué hacer… pierden el entusiasmo.” (Grupo focal, San Juan)
“Hay muchos compañeros que son jóvenes y
abandonaron su secundario porque su papá no
podía más, porque no tienen trabajo estable.
Por más que esté acá cerca la secundaria ahora. Igual tiene requisitos, muchos.” (Hombre
rural joven, Misiones)
“Hace cuatro años estoy desocupado. Imposible encontrar un trabajo seguro. Tengo
tres hijos, uno que ya tiene 17 años, que tuvo
que dejar los estudios, todo. Cuando me quedé
sin trabajo tampoco pudo seguir estudiando.”
(Hombre rural joven, Misiones)
“Tendría que pedir que nos hagan una secundaria aparte. Porque nosotros tenemos la
primaria digamos, nos prestan un salón y tenemos de primero a quinto… Y tenemos a veces 5 profesores y cuando explica no escuchamos por los otros que están explicando, así
que me gusta la escuela pero a veces se hace
complicado estudiar todos juntos. En el salón, digamos, de primero a quinto, somos 28.”
(Mujer joven, Santa Fe)
“Y quieren estudiar los chicos, pero a veces
veo que los padres no tienen cómo mandarlos,
porque ahora tienes que tener todos los días
50 pesos en boleto si quieres mandarlos…. Es
todo un tema por el hecho de que cuesta alquiler, transporte, apuntes y bueno, una serie
de cosas. Después es muy sacrificado hasta el
momento que ellos se cansan y terminan dejando… Escuelas hay, pero no en todos lados
las secundarias como para que el chico termine.” (Líder organización, Santiago del Estero)
En suma, como afirma una técnica de Misiones: “Si vos le acercas la posibilidad de
estudiar cerca de la casa, la gente la garan-

tiza. Si se tiene que trasladar mucho, ahí es
un impedimento mayor”.
Por su parte, algunos técnicos señalan desajustes relativos a la inadecuación de los contenidos de la enseñanza respecto de las problemáticas locales o bien a dificultades de las
modalidades que procuran ofrecer alternativas a la forma tradicional de educación, tales
como la educación a distancia. Esta inadecuación también es observada por los técnicos respecto de su propia formación.
“Después, tal vez algunos son jóvenes, otros
más adultos (depende lo que se toma por joven), pero lo que es educación a distancia a
veces no engancha tanto a los jóvenes. Porque
también por esa escuela de adultos pasaron
algunos a inscribirse y todo, pero en general
abandonan. No le dan mucha continuidad
porque es difícil, implica mucha disciplina.”
(Técnica, Misiones)
“La escuela agrotécnica forma únicamente
peones de campo y pocas mentes pensantes.”
(Técnica, Santa Fe)
“Hay problemas con las escuelas agrotécnicas porque es como que la currícula baja de
una forma, y no tiene en cuenta las problemáticas locales, entonces por ahí la currícula
termina aplicándose… qué sé yo, terminan
viendo fruticultura en San Cristóbal, donde un
árbol frutal en San Cristóbal cuesta un infierno que prospere y a lo mejor le quitan horas a
la ganadería.” (Técnico, Santa Fe)
“Por ahí en la escuela sí le enseñan que 2 +
2 es 4, determinadas cuestiones que son muy
importantes, culturales, pero después para emprender ellos cosas en ese lugar, o por ejemplo
lo que es el tema de la comercialización, el

tema del asociativismo, el tema de actividades
alternativas que ellos puedan llevar en el lugar, casi nada. Los únicos programas que tal
vez llegan a la escuela... a veces: Pro-Huerta
con el tema de la huerta, pero no hay otros
programas que lleguen a su lugar ni tecnologías apropiadas que ellos puedan aplicar y que
en verdad a ellos les permita tener una salida
laboral en su lugar. Por eso también eso crea
mucho desarraigo…” (Técnica, Santa Fe)
“Creo que hay que cambiar un poco también
de los chicos que están en la universidad. Yo
terminé la universidad sin saber que existían
pequeños productores. A mí el discurso que te
dan… en mi caso, mayormente es trigo-sojamaíz-tambo. Muy poco de otras actividades
alternativas y no te nombran que hay organizaciones. Sabés que existe Monsanto pero no
sabés que existe AMRAF o no sabés que existe tal organización de productores que son la
mayoría…” (Técnica, Santa Fe)
Retomando las constataciones emergentes
de los datos censales, los testimonios recogidos confirman la tendencia a una mayor terminalidad del nivel secundario entre las mujeres que entre los varones. Esta tendencia

aparece básicamente asociada a una visión
diferencial de su proyecto de vida y en particular de sus oportunidades laborales. Las
mujeres manifiestan aspiraciones de “progreso” y de mejora de su calidad de vida
para realizar lo que varias de ellas denominan sus “sueños”. Estos sueños implican con
frecuencia el deseo de acceder a un nivel
superior de formación “para poder ser algo
más en la vida”. Y esta predisposición está
asociada a una visión negativa de sus pers-

pectivas laborales si no cuentan con estudios
secundarios.
Los motivos de abandono, cuando se produce, también son diferentes: es visión difundida que los varones tienen la posibilidad
o la necesidad de ir a trabajar al campo sin
contar con el título secundario; mientras que
las mujeres interrumpen sus estudios sobre
todo porque forman de manera temprana su
familia o quedan embarazadas. Por su parte,
este también es un motivo por el que, aun
cuando culminen sus estudios secundarios,
se truncan sus aspiraciones de alcanzar otro
nivel educativo.
En este sentido, uno de los testimonios más
completos e ilustrativos es el de la Directora
de la EFA que fuera entrevistada en Misiones. Las mujeres conforman el 65% de la
matrícula actual de la escuela y en 5º año la
disparidad es mayor: 70% mujeres y 30% varones, cuando se trata de una cohorte que en
sus inicios incluía más varones que mujeres.
“Tenemos más mujeres que varones, empezó
al revés, y ahora tenemos más mujeres. Es que
la mujer quiere salir más de la situación en la
que vive. Que hay ahora un conocimiento, a
través de muchos organismos que están saliendo a la zona rural y trabajando con grupos de
mujeres, me parece que les están dando una
mano, porque les están mostrando lo que hay
después de sus casas, fuera de la puerta de la
casa. Hubo muchas mujeres que estuvieron sometidas al trabajo doméstico, un trabajo que
no era valorado. Ahora están aprendiendo a
valorar su propio trabajo y también saben que
preparándose en una escuela, en cualquiera,
esta, la que está al lado de su casa, saben que
esa es la única forma de salir. Al menos las

chicas que vienen acá entienden que esa es la
herramienta con la que ellas van a salir de
la situación en la que están viviendo. Y eso
nos reconforta mucho, porque vemos que las
chicas quieren salir, y también vemos que las
mamás las están acompañando para que se
preparen, no importa si vuelven a la chacra o
al barrio o a la colonia donde viven, pero van
a volver con otra cabeza, y eso es, nosotros estamos contentos porque estamos viendo que últimamente se viene dando eso (….) Veo en los
varones poca motivación para estudiar, ellos
no se sienten motivados y es como que, me parece, que afuera tampoco ven muchas posibilidades y por eso es escasa su motivación. Ellos
salen del secundario, y los que salen quieren
ir a trabajar en la mayoría de los casos. Si
no eligen una fuerza [de seguridad], prefieren
trabajar. A nosotros nos preocupan los chicos
que no llegan a 5° año, porque ese chico que
llegó a 5° trabajando o en la fuerza, donde
sea, se sigue preparando después, de alguna
manera… Nosotros ahora tenemos un 5° en el
que está terminando el 40% de los chicos que
entraron a 1° año y eso es lo que nos preocupa, mucha deserción de varones… Su interés
principal es jugar al futbol; ellos tienen una
hora libre y quieren la pelota. Las chicas se
prenden de alguna cosa, aparte diversifican,
unas veces hacen una cosa, después otra, después otra. Y los varones... yo no digo que sean
todos pero es la mayoría y esa es la mayoría
que por ahí después abandona.” (Directora
EFA, Misiones)
Esta visión se ha visto corroborada en varios grupos focales, así como por líderes y
técnicos entrevistados. Para las mujeres, la
principal herramienta para “ser alguien en

197

�La situación de las mujeres jóvenes

la vida” está asociada a tener estudios pues
“acá no sos nadie”. Y para ello se ven compelidas a migrar por la escasa accesibilidad
en las zonas rurales, agrupadas o dispersas,
al nivel terciario o universitario. En cambio
los varones tienen la posibilidad de trabajar
en el campo o bien, como en Santiago del
Estero y en Río Negro, de migrar de modo
estacional a otras zonas receptoras de mano
de obra golondrina.
“Hay escuela secundaria pero muchos jóvenes no asisten. O bien porque repiten o porque
los chicos mismos dicen que quieren trabajar
y los padres los mandan a la chacra. Si no
hay una posibilidad en la zona se desaniman
los chicos. Los varones son los que enseguida
se van a trabajar desde chiquitos.” (Grupo focal, Misiones)
“Me gustaría seguir el estudio, eso de radiología. Y me quiero ir, digamos. Ser alguien.
El día de mañana ayudarlo yo a mi papá,
no él a mí. Porque el hombre así no termine
la escuela siempre tiene un trabajo. Así sea
de tractorista, o sea de andar a caballo recorriendo el campo, siempre tienen un trabajo.
Y las mujeres no. Las mujeres sí o sí tienen que
terminar la escuela para trabajar, así sea de
niñera hoy en día te piden secundaria.” (Grupo focal, Santa Fe)
“Hay pocas mujeres jóvenes rurales, tratan
de estudiar, de irse a la ciudad.” (Grupo focal, Río Negro)
“Yo estaba estudiando. Estaba estudiando ingeniería agrónoma. Pero me quedé embarazada
y yo trabajaba y estudiaba. Entonces cuando
me quedo embarazada tuve que dejar de trabajar. Y por ende no tenía plata para seguir estudiando. Es una carrera que me llevaba bastan-

198

te tiempo.” (Líder de organización, San Juan)
“Hay muchas jóvenes que han dejado sus estudios ya sea por falta de recursos económicos,
o de sus padres, o sus familias, o muchas que
han sido mamás, otras porque se han casado
muy jóvenes. Yo creo que muchas tienen esa
parte inconclusa de su vida que es terminar los
estudios, porque es bien cierto que –más allá
de que sean jóvenes de zonas rurales– también
tienen sus sueños, sus proyectos de estudiar,
de ser algo más en la vida, como uno dice
aquí en el campo… Es como que los varones
lo asumen desde otro punto al tema.” (Líder
de organización, Santiago del Estero)
“Creo que no hay una valoración por ahí de
la educación formal, sobre todo de parte de los
hombres, y bueno, que para qué voy a estudiar
si voy a seguir trabajando en la chacra. Ahora, la mujer, muchas veces sí tiene esa formación, pero muchas veces después no la ejerce o
no aprovecha ese potencial, esa capacidad que
tiene, porque se queda en la casa para cuidar
los hijos. Pero esas mujeres también, con esa
formación, son las que luego son valoradas
para poder realizar gestiones, trámites, tener
un rol participativo en las organizaciones.”
(Coordinadora de Programa, San Juan)
“La mayoría son mujeres las que estudian y
cuando te cuentan un poco por qué dejaron, la
mayoría dejaron porque quedaron embarazadas, porque se juntaron con alguien o porque
la familia no la dejó o no se podía trasladar.
Es una inequidad de género en ese sentido
mayor que la de los hombres, que también dejan los estudios, pero tal vez por otros motivos.”
(Técnica, Misiones)
“Depende de su ingreso, si posibilita o no la
continuidad de sus estudios. Va a depender de

en qué se van a insertar laboralmente después,
pero no va a ser actividad del campo. Donde
nosotros vamos [la región sur de Río Negro],
hay una franja etaria (de los 50 para abajo) de
chicas más jóvenes que sí se han preocupado por
acceder a la educación y saber leer y escribir,
digo, terminar el primario o el secundario…
Eso les ha permitido a ellas avanzar en muchas
cuestiones dentro de la organización: redactar
sus notas, formular.” (Técnica, Río Negro)
Por lo tanto, los movimientos de población
femenina vinculados con la educación asumen la siguiente configuración: las mujeres
que pueden seguir estudiando migran hacia
centros urbanos con oferta de nivel terciario
o universitario; y las que forman su familia
tempranamente (sea ésta la causa o la consecuencia del abandono) se establecen localmente. Por el contrario, los varones tienen
mayores oportunidades de insertarse laboralmente, ya sea en el lugar de origen o migrando, lo cual suele determinar la decisión
de interrumpir sus estudios.
“Me imagino [en el futuro] con un estudio,
un trabajo y no en La Cabral. No sé, en cualquier otro lado menos en La Cabral. En La
Cabral no hay nada. Acá tenés tu fuente de
estudio pero no de trabajo.” (Mujer rural joven, Santa Fe)
“Las vecinas, una ya está estudiando acá y
la otra practica patín así que se van... La mayoría se van afuera. La otra vecina está estudiando en Santa Fe. Las mujeres casi ninguna
queda en el campo… Pero los jóvenes de mi
edad quedan todos ahí en las estancias, por
lo general no salen a estudiar afuera, siempre
quedan ahí.” (Hombre rural joven, Santa Fe)
“Ahora tenemos otras posibilidades. Hay

chicas que han estudiado y tienen un título,
pero hay otras que no, y todas esas somos las
que queremos empujar el campo para adelante.” (Líder de organización, San Juan)
“Para mí las chicas en la zona rural ya
quieren estudiar, pero les queda todo tan lejos… Hay muchas que bajan al pueblo a estudiar, y hay otras chicas que tienen capaz 20 o
22 y ya como que no terminaron el secundario
y quedaron ahí. Para mí los varones como que
ya no terminan mucho el secundario, abandonan antes digamos; los hijos también, se
van a ayudarle al papá o se van a trabajar a
otros lados o como golondrinas también a otro
lugar.” (Líder de organización, Río Negro)
“El gran obstáculo es que la chica que tenga la iniciativa de estudiar, es como que ya
está pensando en irse. Es como que… no está
pensando en estudiar para después volver al
lugar.” (Técnico, Santa Fe)
“Las mujeres mayormente se embarazan. Y
quedan en la casa de la familia o en la casa
del novio si es que hay novio. Por ejemplo, de
las chicas que venían a la diplomatura, una
quedó embarazada siendo joven, no es que está
en sus planes pero... Y bueno, después se pierden un poco, porque a veces dejan de participar; y sí, no hay muchas mujeres que se vayan
tanto de la casa a probar suerte como se van
los hermanos varones a otra ciudad a probar
suerte con algún pariente que los recibe.” (Técnica, Misiones)
Los avances de las mujeres en términos
de egreso del nivel secundario plantean nuevas demandas de formación y capacitación,
y la más frecuente es la necesidad de contar
con alternativas accesibles de nivel terciario
(tales como profesorados o enfermería, cuya

oferta presenta falencias en la cercanía de
las localidades visitadas), así como de capacitación en oficios que puedan brindarles
oportunidades laborales en las comunidades
de origen. También hay demandas de capacitación vinculadas directamente a la actividad
productiva local.
“Se necesitan más oportunidades para cursar carreras terciarias en las zonas rurales.
Para aprender y hacer algo en nuestra zona.
El otro día pensábamos: enfermería, si todos
los que vienen son de afuera y acá hay gente
que no se va a mover... Entonces que nuestra
gente misma se prepare, no sólo para nosotros
sino para nuestros chicos, para los jóvenes. Que
haya la formación en enfermería y primeros
auxilios para que puedan trabajar en la comunidad, como forma de devolver a la comunidad
con trabajo.” (Grupo focal, Misiones)
“Acá se necesitan profesorados. Actualmente
los profesores vienen de Rafaela o Santa Fe.
En cambio, maestros hay un montón. Se reciben y terminan trabajando de otra cosa, como
porteras.” (Grupo focal, Santa Fe)
“Hay chicos que han terminado la secundaria, y después no hemos podido seguir porque
es lejos. Profesado tenemos aquí en Fernández, que es a treinta y pico de kilómetros, o en
Santiago Capital, que son 40 kilómetros. Hay
muchos chicos, de aquí de esta zona y de varias partes, que terminan 5° año y chau, ya no
siguen nada. Una porque no hay un profesorado; otra porque que no hay, cosa que siempre
nosotras hemos pedido, para los jóvenes, cosas
para que estudien, peluquería o repostería, o
algo.” (Grupo focal, Santiago del Estero)
“Si tuviesen un servicio de educación cerca
de casa, con alternativas que sean variadas...

Porque muchas veces tenés una o dos cosas
que estudiar. ¿Y si no te gustan? O si lo estudiás por estudiar algo y después no lo ejercés.
O sea, yo creo que tiene que haber más alternativas. Tener dónde prepararme, que esté al
alcance de uno, tener en qué transportarme.”
(Grupo focal, San Juan)
“Que los jóvenes se capaciten en el uso de
maquinarias, por ejemplo máquinas para
plantar; vi que hay para plantar mandioca.
No hay que ver la tierra y la chacra como un
castigo… Nuestros hijos y jóvenes de la comunidad pueden capacitarse para producir
comida sana.” (Grupo focal, Misiones)
“En parte, veo esa cuestión de la formación
terciaria con déficit. A veces, si hay becas, son
mínimas o no tan completas. La propuesta tiene que ser completa en el sentido de ofrecerles
el internado también.” (Técnica, Misiones)
“Los departamentos hace bastante tiempo
que vienen pidiendo y demandando a la universidad. Para ellos era muy difícil viajar, si
bien la universidad nacional tiene un montón de becas para colectivo y demás, pero los
chicos se tienen que trasladar hasta acá o alquilar o quedarse en un lugar…” (Técnica,
San Juan)
En síntesis para los jóvenes de áreas rurales
actualmente hay mayor acceso a la educación. Ha crecido la oferta de escuelas rurales
en cantidad y se han diversificado sus modalidades. Además, cuentan con algunos apoyos
estatales muy apreciados para concluir sus
estudios como Progresar, becas, AUH.
Hay alternativas de nivel inicial (desde los
4 años), primario y secundario, pero las dificultades se presentan a la hora de continuar

199

�La situación de las mujeres jóvenes

3.6.1. La información censal
La amplia difusión de las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) que se
registra en la actualidad ha dado lugar a la
noción de “ciudadanía digital”, es decir, de .
Particularmente en el medio rural, las TIC
son recursos para facilitar la inserción de lo
local en el mundo global, la democratización
del acceso al conocimiento, el acortamiento
de las distancias y la consecuente reducción
del aislamiento, además de los usos específicos del ámbito educativo y laboral. Así, el
acceso a estas oportunidades se encuentra
asociado de manera fundamental con la alfabetización digital.
En los últimos años, el acceso a las TIC se
masificó tanto que ya muestra cambios im-

200

el total del país 28, el 42,5% de los hogares
con jefatura femenina joven tenía computadora, mientras que el 91,6% contaba con al
menos un teléfono celular29. También la brecha urbano-rural se reduce notablemente en
comparación con la tenencia de computadora: 8 de cada 10 hogares rurales a cargo de
mujeres jóvenes contaba con al menos un celular, frente al 18% que tenía al menos una
computadora. Sin embargo, persisten las brechas geográficas, que se expresan con mayor
intensidad en Formosa, Jujuy, Salta y Santa
Cruz, donde la presencia de celulares en zonas rurales es más baja (Cuadro 2).
Otro dato significativo es que, a diferencia
de los otros indicadores analizados, la tenencia de celular resulta más equitativa entre
zonas rurales agrupadas y dispersas, con mayores diferencias a favor de las zonas agrupadas en Formosa, La Rioja, Salta y Neuquén
(Gráfico 48).
Retomando el acceso a la computadora, focalizando no en la tenencia sino en el uso30 ,
se observa que el 66% de la población joven
(varones y mujeres) usa computadora. Cabe
señalar que aun cuando la información censal no especifica el lugar en el que se utiliza
la computadora, se sabe que la escuela, el
“cíber” y los hogares de familiares o conocidos son algunos de los espacios de acceso
a este recurso.
Ahora bien, el uso de computadoras en
áreas urbanas y rurales presenta grandes brechas. Mientras que en las zonas urbanas el
69% de los jóvenes usan computadora, en las
áreas rurales sólo lo hace el 36,7%. Las brechas territoriales se acentúan al analizar las
zonas rurales agrupadas y dispersas. En las

28 Excluyendo la CABA, las islas del Atlántico Sur y la Antártida argentina. 29 En el relevamiento censal se considera la posesión de celular como bien del hogar, y no como bien individual,
por eso se presenta la información considerando como unidad de análisis a los hogares con jefatura femenina, de acuerdo con el universo definido en el marco del presente estudio.
.

primeras la incidencia es del 49%, y en las
segundas del 29,9% (marcando una distancia
de 19,1 puntos porcentuales). Esta diferencia
debería ser atendida específicamente, puesto que el acceso a los recursos tecnológicos
permite contrarrestar la distancia y el aislamiento que afecta a la población radicada a
campo abierto.
En los mapas que siguen es posible observar el predominio de colores oscuros en las
zonas rurales agrupadas, mientras que esta
intensidad se diluye en las zonas dispersas. k

Gráfico 47

Brechas de área
(urbano-rural)
en el porcentaje
de hogares con
jefatura femenina
joven que cuentan
con computadora,
según región.
Años 2001 y 2010

30 Esta información sólo se encuentra disponible para el año 2010.
.

Gráfico 46

Incidencia de los hogares con jefatura femenina joven que cuentan
con computadora sobre el total de hogares con jefatura femenina
joven por área, según región. Años 2001 y 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

3.6. Las mujeres jóvenes
y las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación

pactantes. Los programas denominados “uno
a uno”, de entregas de netbooks a los estudiantes del nivel secundario –en la Argentina, Conectar Igualdad–, han provocado una
transformación insoslayable contribuyendo a
reducir las brechas digitales, particularmente
en el medio rural.
La información censal muestra que la presencia de (al menos una) computadora en los
hogares ha experimentado un crecimiento explosivo en el período intercensal. En el conjunto de hogares con jefas mujeres jóvenes,
se observan incrementos mayores al 100%;
entre aquellos emplazados en áreas urbanas,
la incidencia pasa del 16,3 al 44,2% y, entre los del medio rural, del 4,2 al 18,1%. En
áreas rurales, las variaciones más significativas se registran en las regiones con puntos
de partida más precarios, principalmente el
NEA, el NOA y Cuyo.
Sin embargo, se observa una diferenciación
regional importante. Para el año 2010, en las
áreas rurales de la Región Pampeana y la Patagonia, un tercio de los hogares a cargo de
mujeres jóvenes contaban con al menos una
computadora; mientras que en el NEA y el
NOA, este porcentaje se ubicó por debajo del
10%. Por otra parte, si bien la brecha urbano-rural decrece en el período de referencia,
sigue mostrando profundas diferencias, que
adquieren mayor intensidad en el NEA y el
NOA (Gráficos 46 y 47).
Aun más importante resulta el incremento
de la tenencia de celulares. Los datos muestran la relevancia del nivel de adopción de la
telefonía celular en relación con la presencia
de computadoras (esperable en función de
la diferencia de costos). En el año 2010, en

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2001 y 2010

estudios terciarios o universitarios que les
permitan permanecer y no migrar. Las mujeres terminan más el secundario que los varones; en algunos talleres se planteó el hecho de
que el hombre sin secundaria completa puede
conseguir trabajo e incluso a veces no la termina porque lo consigue, aun cuando se trata
de un trabajo temporario o de baja calidad.
En cambio, las mujeres, frente a las dificultades para insertarse laboralmente, aspiran a
seguir estudiando. Como esta aspiración obliga a migrar a las ciudades (a quienes cuentan
con recursos para ello), demandan la posibilidad de capacitarse o de continuar localmente
estudios superiores.

201

�La situación de las mujeres jóvenes

Cuadro 2

Incidencia de hogares con jefas mujeres jóvenes que cuentan con
computadora y celular (sobre el total de hogares con jefatura femenina
joven) por área y brechas urbano-rural, según región y provincia. Año 2010

Área urbana

Área rural

Tenencia Tenencia
de PC de celular

Tenencia Tenencia
de PC de celular

Brecha U/R
PC

Celular

TOTAL DEL PAÍS

44,2

92,3

18,1

81,8

2,44

1,13

REGIÓN PAMPEANA
Buenos Aires
Córdoba
Entre Ríos
La Pampa
San Luis
Santa Fe

47,5
44,7
57,4
45,0
52,7
59,7
49,8

93,2
92,6
95,1
93,0
97,1
94,6
93,6

30,4
34,7
27,9
22,4
37,3
47,3
24,9

93,4
95,6
91,9
93,3
96,2
88,7
91,6

1,56
1,29
2,05
2,01
1,42
1,26
2,00

1,00
0,97
1,03
1,00
1,01
1,07
1,02

REGIÓN NEA
Corrientes
Chaco
Formosa
Misiones

29,0
35,1
24,8
22,4
31,4

88,7
90,8
86,5
86,5
90,4

6,6
7,5
6,2
5,2
7,0

71,6
82,0
71,7
58,6
71,4

4,40
4,70
4,03
4,29
4,47

1,24
1,11
1,21
1,48
1,27

REGIÓN NOA
Catamarca
Jujuy
La Rioja
Salta
Sgo. del Estero
Tucumán

29,9
34,0
24,3
42,4
26,4
21,8
35,6

87,0
90,1
85,1
92,2
84,0
88,3
87,5

8,7
13,7
10,9
31,5
7,8
3,4
8,6

74,0
81,2
61,1
83,9
57,6
77,7
83,3

3,43
2,48
2,22
1,35
3,40
6,49
4,15

1,17
1,11
1,39
1,10
1,46
1,14
1,05

REGIÓN CUYO
Mendoza
San Juan

42,0
45,8
32,1

92,1
93,4
88,7

16,7
18,0
11,9

87,4
88,7
82,5

2,52
2,55
2,69

1,05
1,05
1,08

REGIÓN PATAGONIA
Chubut
Neuquén
Río Negro
Santa Cruz
Tierra del Fuego

55,8
56,2
52,6
50,8
62,1
69,7

97,0
97,2
96,1
96,4
98,2
98,9

33,1
36,0
26,9
28,0
69,9
31,3

82,3
82,9
81,6
85,6
62,7
87,5

1,68
1,56
1,95
1,81
0,89
2,23

1,18
1,17
1,18
1,13
1,57
1,13

Gráfico 48

Incidencia de hogares
con jefatura femenina
joven que cuentan con
celular por zona rural,
según provincia.
Año 2010

Producción de Quinoa, Catamarca.

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010
Nota: Se excluye CABA, islas del Atlántico Sur y Antártida argentina.
Fuente: elaboración propia sobre la base de INDEC - CNPHyV 2001 y 2010. Procesado con Redatam+SP, CEPAL/CELADE.

202

203

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

2

5
14
13

17

27
30

42
53

111

Más de 50

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

67

46

58

63
69
74

70
77

51

48

50

64

71

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

39
40

52
53

65

111

112

113

141

142

155
154
157
183

184

156

158

159
186

185

187

197

198

199
200

96
97
98
106
136

139
138

44

23

45

56

46

58

63
68

69

34

33

49
47

48

57

61
62

54

82

153

55

41

12

22

20
32

42

110

19

43

59

70

71
77
75
78 79
76
80 81
88
90
89 92 91 93 95
85
87
94
123
118
83
84
103
121 122
114
120
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94
67

66

152

18

10

21

31

38

60

59

75
78 79
76
88
90 91 80 81
93 95
89 92
85
87
123 94
118
83
84
103
122
114
120 121
124
115
116
147
140
117 119
138
148 149
144
168
151
150
145
143
146
167 169 170
172
166
163
162
171
161
165
179 180
160
182
177 164
181
178
174
176
173
195 196
193
175
194
191
192
211
210
212
209
188
190
227
226
208
205
189
228
225
207
202
222
206
204
201
224
203
221
223
81
80
220
219
214
218
216
93
215
95
213
94

229

36 37

35

17

27
30

29

34

11

16

26

25

28

49
47

57

72
86 73

217

204

56

33

9
8

15

24

23

45

68

65

110

44

61
62

54

82

153

55

41

22

7

4

13
12

20
32

40

52

De 25,01 a 40

19

43

39

Menos de 25

152

18

10

21

31

66

De 40,01 a 50

11

16

38

60
64

No existe población
del área

25

36 37

50

14

8

26

29

51

9

15

28

35

6

7

4

24

Porcentaje de la
población joven
(15 a 34 años) que usa
computadora sobre el
total de la población
joven, por
departamento (%).
Año 2010.

5
6

región
PAMPEANA

3

2

72
86 73

74

217

229

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

99
105
107

103 104

100
101

126
125
124

102
108 109
129130
127
128 131
132 133 134 135
137

96
97
98
106
136

139
138

205

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

1

1

3

3

2

SALTA

2

SALTA

5

5

4

4

7

6

8

región
nea
Porcentaje de la
población joven
(15 a 34 años) que usa
SANTIAGO
DEL ESTERO sobre el
computadora
total de la población
joven, por
departamento (%).
Año 2010.

25
24

23

26
31

14 15

27 28
32

20

21

30

29

22
35

33

37

36
40

47

67

38

69 70

41

39

13

42

45

73

71

23

64
66

68

26
31

72
SANTIAGO DEL ESTERO

74 75 76

43

25
24

14 15

18 19
27 28
32

16
20

50

51

52

21

30

29

22
35

33

63
65
40

67

38

69 70

41

39

47

53

37

36

44

61

62

17

34

42

45

73

66

68
71

64

72

74 75 76

43
46

49

48
50

51

52

BRASIL

54

60

12

46

49

11

9

48

53
BRASIL

54
56

55

Menos de 25
De 25,01 a 40

63
65

44

61

62

17

34

No existe población
del área

60

12

16

PARAGUAY

10

11

9

18 19

8

PARAGUAY

10
13

7

6

SANTA FE

56

55
SANTA FE

57

58

De 40,01 a 50

57

58

59

59

Más de 50
ENTRE RÍOS

URUGUAY

ENTRE RÍOS

URUGUAY

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

206

207

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

2

3
4

6

7

30

31

34

29 28

38

55

46

Menos de 25

47
53

62

77
87
86
96

81

Más de 50

84

83
82

85

95

94

102
100

65
71

78

103

109

72

88

89

80

90

74

91

97

47
53

63
66
67

62

76
81

92

93

104

82
94

108

113

102
100

106

108

85

95

107
105

84

83

103

109

68
71

78

72

73
79

88

89

80

90

74

91

97

114

75
92

93

99
104

107
105
108

106

108

111
110
113

SAN JUAN

61

60

59

65

98

101

51
52

50

58

64

77
87
86
96

48

54

56 57

69

75

99

111

114
115

CÓRDOBA

116

117

CÓRDOBA
ENTRE RÍOS

117

115

ENTRE RÍOS

116

46

70

110

SAN JUAN

55

73
79

98

101

61

60

59

41

40
39

49

44

68

69
76

58

64

38
43

45

50

32

37
42

51
52

23

27

29 28

36
35

33

CHILE

48

54

56 57

70

De 25,01 a 40

39

49

44
63
66
67

40

43

45

31

34

32

21 22
25

26

30

37
42

41

19

FORMOSA

16
17

20
24

18

23

27

36
35

33

No existe población
del área

De 40,01 a 50

26

CHACO

Porcentaje de la
población joven
(15 a 34 años) que usa
computadora sobre el
CHILE
total de la población
joven, por
departamento (%).
Año 2010.

21 22
25

9

15

14

13

12

SANTA FE

19
18

11

FORMOSA

16
17

20
24

5

10

9

15

14

13

12

4
8

5

10
11

3

6

8

7

región
noa

1

CHACO

2

PARAGUAY

N

1

SANTA FE

PARAGUAY

N

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

208

209

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

N

N

LA RIOJA

1

2

región
cuyo

2
10
11
12
13
16
17

3
5

Porcentaje de la
población joven
(15 a 34 años) que usa
computadora sobre el
total de la población
joven, por
departamento (%).
Año 2010.
No existe población
del área

LA RIOJA

1

4

9

6

7

15

23
24
25

26 27
29

4

30

31

7

28

15
19

32

21

22
CÓRDOBA

23
24
25

26 27
29

CHILE

8

14

20

33

Menos de 25

9

6

18

21

20
22

5

19

18

CHILE

8

14

10
11
12
13
16
17

3

30

31

28

CÓRDOBA

32

33
SAN LUIS

34

De 25,01 a 40

SAN LUIS

34

De 40,01 a 50
Más de 50

35

35

36

37

37
LA PAMPA

NEUQUÉN

36

LA PAMPA

NEUQUÉN

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

210

211

�Á r ea R u r al ag r u pada

Á r ea R u r al d i spe r sa

MENDOZA

N

1 2
4

11

10

15

14

22

28

23

24

27

25

29
30

33

32
31
39

35

34

38

37

36
42

41

43

44

40

región
patagonia
Porcentaje de la
población joven
(15 a 34 años) que usa
computadora sobre el
total de la población
joven, por
departamento (%).
Año 2010.

46

11

20

21

28

29

22

CHILE

23

30

24

31
39

35

42

40

38

37

36

27

25

33

32

34

41

43

44

45
46
47

De 25,01 a 40

48

16
26

Menos de 25

47

15

14

18

No existe población
del área

45

13

12

9

10

17
19

26

21

20

8

16

18

CHILE

6

5
7

13

12

9

BUENOS AIRES

LA PAMPA

4

3

6

5
7

17
19

1 2

BUENOS AIRES

LA PAMPA

3

8

MENDOZA

N

48

De 40,01 a 50
Más de 50

49

49

50

50

51

51

54

54

52

52
53

212

53

Cartografía: Instituto Geográfico Nacional. Año 2013. Sistema de Proyección y Marco
de Coordenadas: Proyección Gauss - Krüger. POSGAR 94. Fuente: CNPHyV 2001 y 2010.

213

�La situación de las mujeres jóvenes

214

Gráfico 50

Brechas de área (urbano-rural) en el porcentaje
de mujeres jóvenes que usan computadora. Año 2010

Gráfico 51

Incidencia de mujeres jóvenes que usan computadora por lugar
de residencia (urbana - rural agrupada), según provincia. Año 2010

Gráfico 52

Incidencia de mujeres jóvenes que usan computadora por lugar
de residencia (urbana - rural dispersa), según provincia. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

persas pasa a ser del 41,5%. De manera que
la variabilidad interprovincial se manifiesta
de manera más aguda en las zonas rurales
dispersas. Esta situación refleja no sólo que
las jóvenes que residen en campo abierto
se encuentran en situación de desventaja,
sino además que las posibilidades de acceso a los recursos tecnológicos resulta muy
variable según la provincia de residencia.
Así, las jóvenes que residen en las extensiones abiertas del NEA y el NOA son las que
enfrentan los contextos más desfavorables
(Gráficos 51 y 52).

Por otro lado, resulta interesante comparar
la difusión del uso de la computadora entre
las mujeres según tramos de edad. Como era
de esperar, son las jóvenes quienes más se
vinculan con esta tecnología; de modo que a
medida que disminuye la edad de pertenencia, se incrementa el uso de la computadora.
En el año 2010 y para el total del país se
observa una distancia de 21 puntos porcentuales entre las mujeres de 15 a 34 años y
las mujeres de 35 a 59 años, y de 31,8 puntos entre estas últimas y las mujeres de 60
años y más.
Las distancias entre las jóvenes y la generación siguiente (que podría asimilarse a la
de sus madres) son mayores en áreas rurales,
donde –como fuera señalado– el uso de la
computadora se encuentra menos difundido.
En las áreas rurales de Entre Ríos, las provincias del NEA, la mayoría de las provincias
del NOA (Catamarca, Jujuy, La Rioja, Santiago del Estero, Tucumán) y Cuyo, las brechas
entre jóvenes y madres se ubican por encima

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

Es importante enfatizar las desigualdades
existentes entre las mujeres jóvenes de zonas
rurales agrupadas y dispersas. Así, mientras
que las jóvenes que residen en localidades
rurales presentan un comportamiento más
similar al de las jóvenes urbanas (sobre todo
en la Región Pampeana y la Patagonia), las
jóvenes que viven en campo abierto se distancian de sus congéneres.
Una vez más, el cruce territorial entre área
y provincia define distintas oportunidades.
En las áreas urbanas se registra un coeficiente de variación interprovincial del 14%, en
zonas rurales agrupadas esta variabilidad se
incrementa al 31%, y en zonas rurales dis-

Incidencia de mujeres jóvenes que usan computadora
por área, según provincia. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

ridad en el uso de la computadora (valores
próximos a 1). Esta situación se verifica tanto en áreas urbanas como en las rurales, con
alguna ventaja a favor de las mujeres rurales.
Resulta destacable la mayor proporción de
mujeres jóvenes que usan computadora en las
zonas rurales dispersas, principalmente de la
Patagonia y la Región Pampeana.
Sin embargo, la comparación entre el porcentaje de mujeres jóvenes que usan computadora en áreas urbanas y rurales no resulta
tan alentadora. Las brechas observadas en
algunas provincias del Norte Grande, como
Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones, Salta
y Tucumán, evidencian que la incidencia del
uso de este recurso tecnológico en las áreas
urbanas duplica a la registrada en áreas rurales. En el caso de Santiago del Estero, esta
relación se triplica en desmedro de las jóvenes del campo (Gráficos 49 y 50).

Gráfico 49

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

En cuanto a las diferencias entre mujeres y
varones jóvenes, se observa una relativa pa-

215

�La situción de las mujeres jóvenes

Finalmente, dado que el uso de tecnologías segmenta según edad, cabe analizar las
diferencias que surgen entre las jóvenes de
distintos grupos etarios. En la Región Pampeana y la Patagonia las brechas urbano-rural
muestran homogeneidad entre los distintos
grupos de edad, mientras que en el NEA, el
NOA y Cuyo las brechas son relativamente
más cortas en el grupo de 15 a 19 años y se
van ampliando a medida que se incrementa
la edad. Esto marca una ventaja relativa para
las adolescentes del campo, dejando instalada una capacidad con proyección hacia el
futuro (Gráfico 54).

216

Brechas generacionales (% Mujeres Jóvenes / % Madres)
por área,según provincia. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv 2010

De esta manera, el uso de la tecnología distancia a las mujeres rurales jóvenes de sus
madres y abuelas y las acerca a sus contemporáneas urbanas. Si se compara el Gráfico
50 con el 54, puede verse que la brecha entre áreas urbanas y rurales que afecta a las
jóvenes es menor que la brecha generacional.
Algunos estudios cualitativos señalan que
la distancia generacional es más relevante
que la brecha territorial, debido a que los jóvenes no enfrentan barreras psicológicas negativas para incorporar el uso de las nuevas
tecnologías. Así, en relación con el vínculo y
la adopción de nuevas tecnologías, ser joven
resulta una marca de identidad más fuerte
que el hecho de ser rural. Este es un ejemplo
de las reconfiguraciones que van definiendo
a las mujeres jóvenes del medio rural como
“actoras” del cambio.

Gráfico 53

Gráfico 54

Brechas de área (urbano-rural) en el porcentaje de mujeres
jóvenes que usan computadora por grupos quinquenales
de edad, según región. Año 2010

Fuente: Elaboración propia sobre la base del cnphyv

de 2, es decir, que el porcentaje de mujeres
jóvenes que usan computadora duplica al de
las madres (Gráfico 53).

En síntesis: en lo referente al uso de computadoras, se constata la existencia de una
gran equidad de género en la mayoría de las
provincias, y en algunos casos ventajas a favor de las mujeres. Esto se puede relacionar
con algunas de las observaciones realizadas
en el apartado anterior, respecto de las mayores oportunidades educativas que ellas
tienen. De todos modos, en cuanto al acceso
y uso de nuevas tecnologías digitales, se registran diferencias entre las jóvenes rurales
y las urbanas. Aun así, las brechas de área
tienden a reducirse a medida que disminuye la edad de las mujeres, es decir: las jóvenes rurales gozan de indudables ventajas
en comparación a sus madres y abuelas. De
esta manera, la adopción de las nuevas tecnologías acerca a las jóvenes rurales a sus
contemporáneas urbanas. Esta situación da
lugar a ciertos interrogantes. ¿Cómo se traduce el acceso a las nuevas tecnologías en
el largo plazo? ¿El acceso a las tecnologías
incrementa las oportunidades económicas
y sociales? ¿Qué papel juegan las políticas
públicas en este sentido?

Encarar este debate exige tener en cuenta
las profundas diferencias geográficas encontradas en las posibilidades de acceso a los
recursos tecnológicos, así como la distancia
registrada entre las zonas rurales agrupadas
y dispersas. Atender a estas últimas resulta
fundamental en un proyecto que se proponga acortar las distancias y reducir el aislamiento, contribuyendo a que los jóvenes del
campo trasciendan las fronteras de lo local y
aprovechen las oportunidades de integración
a un espacio global.

3.6.2. La visión de los actores:
la reducción de las brechas
En términos del acceso y uso de las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC), la información cuantitativa brinda evidencia suficiente para dar cuenta del avance
en su adopción. Los hallazgos de la información cualitativa corroboran algunas tendencias identificadas en los censos, y aporta además una visión más detallada e interpretativa
del vínculo de las mujeres rurales jóvenes
con la tecnología.
En el contexto de los modelos “uno a uno”
extendidos en la región, en Argentina se implementó el Programa Conectar Igualdad en
el año 2010 con el objetivo de que todo alumno y docente de nivel secundario dispusiera
de una computadora portátil para ser utilizada dentro y fuera de clase. El alcance de este
programa se verifica en las cifras que describen al acceso a computadoras en el Censo
2010, por ejemplo: la brecha urbano-rural
se reduce considerablemente y los hogares
rurales con jefas mujeres jóvenes aumentaron su acceso más del 100% en el período
intercensal. Cabe señalar que la cobertura
aún dista de ser completa y contiene notables
diferencias por zonas, siendo mucho mayor la
difusión de la computadora entre los hogares
con jefatura femenina en la Región Pampeana y Patagonia que en NEA y NOA. Estas
diferencias fueron observadas en el trabajo
de campo a través de las entrevistas y los
grupos focales. Si bien se detectó un amplio
conocimiento del Programa Conectar Igualdad, los testimonios dan cuenta de su falta de
cobertura: déficit de suministro de máquinas

y, sobre todo, falta de conectividad en las escuelas rurales.
“Todos conocemos el Programa Conectar
Igualdad, pero no llegó a todos por igual. Incluso a algunas escuelas todavía no llegó. En
2013 llegó a Las Tapias, en 2012 a Pocito.
Hay algunos problemas con los equipos, además de la demora en la entrega a las escuelas.
Pero el problema es que es muy mala la señal
de internet.” (Grupo focal, San Juan)
“En el caso de la escuela agro fue discontinuo el acceso a las netbooks. La baja conectividad es un problema para el acceso a la
comunicación como para el uso de las computadoras que les dieron a los chicos en la
escuela. La conexión depende de cada uno,
no hay conexión a internet (sobre todo en La
Cabral) o esta se reduce a las escuelas, que no
siempre cuentan con ese servicio. Ahora todo
es internet.” (Grupo focal, Santa Fe)
“Tienen acceso por ahí a la parte informática, se solucionó con el tema de que repartieron
las netbooks y ahora quieren hacer que llegue
internet a más lugares; eso solucionó mucho
el tema de que llegue la información. Pero
en muchas escuelas rurales todavía no se han
recibido.” (Técnica, Santa Fe)
En relación con el uso de la computadora,
el análisis censal registra una notable diferencia entre aquellos jóvenes que residen en
zonas urbanas y rurales. Los relatos de mujeres y varones de zonas rurales confirman
la existencia de muchos problemas vinculados al uso de la computadora, sobre todo la
falta de conectividad y la constante necesidad de trasladarse para encontrar señal de
internet. Muchos pobladores de zonas rurales

217

�La situción de las mujeres jóvenes

dispersas se ven obligados a trasladarse a los
pueblos en busca de bibliotecas, plazas, escuelas y locutorios para acceder a internet.
En algunas escuelas hay núcleos de acceso
a internet, como en el caso de La Cabral, en
Santa Fe, pero no en todas es de libre acceso.
“Para el uso de internet debemos ir a la
plaza de Eldorado o bien usar en la estación
de servicio. Están instalando una antena en
la zona pero no sabemos si es para internet o
telefonía.” (Grupo focal, Misiones)
“La principal necesidad tiene que ver con
la conectividad. Los chicos identifican a la
escuela como el lugar donde pueden acceder a
internet y también asisten a locutorios de San
Cristóbal.” (Grupo focal, Santa Fe)
“Todos los chicos van con sus netbooks a la
plaza departamental porque allí hay señal.
También hay señal en los hospitales y estaciones de servicio, esos son los lugares de uso frecuente. En relación con la telefonía también
hay grandes dificultades para obtener buena
señal. Ahora con internet los chicos van más
al cíber que otra cosa. Con internet tenés todo,
falta tener señal.” (Grupo focal, San Juan)
“Respecto de internet, nadie tiene conectividad en su casa, solo tienen en el celular. Las
más jóvenes tienen Facebook, WhatsApp, usan
redes sociales. En general van a Forres a usar
un locutorio. Una de las chicas se compró un
módem de Claro pero no le anda.” (Grupo
focal, Santiago del Estero)
En este contexto, el uso de la computadora por parte de los jóvenes que residen en
poblados donde hay bibliotecas, locutorios
y conexión en las plazas se asemeja a aquellos que viven en ciudades, y se diferencia de
quienes viven en contextos rurales dispersos.

218

“Casi nadie tiene internet. En Cinco Saltos
hay wi-fi en la zona céntrica, pero no tienen en
las casas. En El Arroyón no hay nada. Internet sólo en la biblioteca o en la municipalidad
de Cinco Saltos. Los chicos usan la biblioteca
porque allí hay internet. Los docentes mandan
a los chicos ahí para que realicen las tareas
que requieren de acceso a internet.” (Grupo
focal, Río Negro)
A diferencia del avance paulatino de la
computadora, el uso de celulares está más
extendido a lo largo del territorio nacional.
Como se ha visto con anterioridad, la gran
mayoría de los hogares rurales con jefatura
femenina tiene celular, y el porcentaje es aun
mayor si se considera todos los hogares del
país. Si bien hay diferencias en el acceso y
uso de teléfonos móviles entre quienes viven
en la ciudad y en el campo, la brecha es mucho menor que en relación con la disponibilidad y uso de la computadora. En el curso
del estudio se constató que casi la totalidad
de los entrevistados y participantes de grupos focales tenían y hacían uso del celular.
“Todos los miembros de la familia tienen
acceso al celular. Si una compañera no te llama por teléfono, vos no sabés de la capacitación; para las personas que viven en el campo,
la única forma en que te podés comunicar es
por celular, si es que hay señal.” (Grupo Focal, Santa Fe)
“Con el celular tienen buena conectividad,
facilita un montón la comunicación con la
familia.” (Mujer joven rural, Santiago del
Estero)
“Todos tenemos celular aunque hay problemas con la señal. Claro no funciona en la

zona y Movistar sí. Se requieren más antenas.”
(Grupo focal, Río Negro)
Si bien los intereses de las jóvenes en torno a las TIC son variados, se puede destacar
el uso de las redes sociales como Facebook o
Twitter, sacar y compartir fotos, y escuchar y
descargar música como los hábitos más extendidos, vinculados principalmente al entretenimiento en grupo. En cuanto a este uso
recreativo, se detectó en ocasiones una percepción crítica de los adultos hacia los jóvenes y su vínculo con la tecnología.
“Y porque hoy por hoy, creo que la misma
sociedad, la misma información, internet, el
chico como que ya no valora las cosas tanto
como antes. Antes a nosotros nos decían hagan
tal cosa y lo hacíamos; hoy a nuestros hijos les
tenemos que decir tres veces y están así con el
celular por todos lados…” (Técnica, Santiago del Estero)
“Yo sé tejer, yo sé coser, qué no hago para
ganarme mi moneda. Las madres de ahora no
lo hacen, lo único que saben es estar con el celular así, nada más.” (Líder de organización,
Santiago del Estero).
Sin embargo, el uso de las redes sociales en
la juventud también ha producido una mirada positiva en los adultos, e incluso a veces
genera un efecto multiplicador.
“Se graban y compiten con los de allá a
ver quién cantó mejor. Se juntan en el cruce
del km 18, cantan lo que ellos viven y pasan,
incluso compusieron un rap sobre la lucha de
la tierra.” (Grupo Focal, Misiones)
“Todos tienen su Facebook. Hasta el presidente de setenta y pico de años tiene su Facebook, y está todo el día con el BlackBerry

mirando. Está buenísimo. Encima le gusta la
historia y está publicando cuestiones de Sarmiento, de Belgrano, permanentemente en el
Facebook. Y esto de la tecnología lo incorporaron gracias a las TIC: participaron de las
capacitaciones de computación, informática; y
lo adaptaron a lo que ellos hacen, el teléfono,
a ver un correo en el teléfono, ellos tienen su
correo, lo abren. Por ahí no se animan todavía
a enviar correos pero lo manejan.” (Líder de
organización, San Juan)
Más importante aun es el reconocimiento
del potencial del uso de las tecnologías para
el trabajo organizativo, espacio en el que se
destacan las jóvenes rurales si se las compara con sus mayores. Existe una valoración de
sus aptitudes por el aporte que pueden darle
al trabajo colaborativo sobre la base de sus
conocimientos tecnológicos.
“Ingresaron muchas mujeres en el Consejo
nuevo. Y sí: está abierto, a pesar de que tenemos consejeros viejos; pero está la apertura, se
reconoce esto que los jóvenes y las mujeres tienen que estar porque le dan otra mirada, otra
perspectiva, otra opinión distinta. Y a la vista
está. Ha sido un cambio muy bueno, muy positivo. Las mujeres más grandes por ahí están
como más limitadas con el tema de la tecnología. Entonces las mujeres jóvenes no. Antes,
en el Consejo anterior, el que hacía las notas,
todo, era yo. Ahora no hago nada porque está
Romina, está Analía; lo manejan todo ellas,
todo.” (Líder de organización, San Juan)
“Ella, que tiene mucho conocimiento, maneja todos los programas de computación, entonces le decimos: ‘Mirá lo que vamos a hacer
como equipo: yo voy a tratar con la organi-

zación, con la parte de lo que es la fabriquita
de alimentos balanceados; otro va a ir para
trabajar con la huerta con los varones; y hay
una agrupación que no está en la asociación
que tiene las computadoras; vos podés ir ahí
y darles clases de computación’.” (Técnica,
Santiago del Estero)
En este contexto, en que se valora el poder
de las TIC como medio de comunicación, el
celular funciona como herramienta de comunicación entre los habitantes para difundir
actividades y eventos, complementando y potenciando el papel de la radio.
“La radio es también una manera de comunicar todo lo que pasa en la zona. No son
radios comunitarias, son del canal público,
pero son una empresa privada. Si quieren hacer algún anuncio de actividades deben pagar
por la publicidad; por ejemplo, de la feria, si es
noticia no te lo cobran; si en cambio es propaganda lo tenés que pagar. Si se lo pasás como
mensajito de texto no te lo van a cobrar, pero
si vos querés que te pasen durante la semana,
sí te cobran.” (Mujer rural joven, Santa Fe)
Por otro lado, el creciente interés en promover el acceso y uso de la tecnología se relaciona con el poder de atracción que ejerce
sobre los jóvenes. En opinión de los técnicos, los programas que tienen un componente
tecnológico, como Mi PC, han sido los más
exitosos a la hora de captar el interés de los
jóvenes.
“(...) y lo de gestionar lo de Mi PC, que
por ahora está medio en stand by por falta
de recursos, también fue un ciclo de alza y de
baja en la participación de los jóvenes por las
mismas dificultades. Esta es la experiencia
más fuerte que tengo de trabajo con jóvenes.”

(Técnica, Misiones)
“En Santiago de Liniers era un grupo de
cinco o seis jóvenes... Uno por ejemplo está
estudiando acá en Eldorado; todos los días
va y viene y estaba a cargo y sigue estando
a cargo del centro Mi PC; pero la verdad que
también en su tiempo libre si no trabajaba con
la familia. Mi PC le generaba un pequeño ingreso. En cuanto eso dejó de estar financiado,
realmente para él era una dificultad asumir
ese compromiso y de hecho lo sigue asumiendo porque no hay otra persona que lo asuma,
pero no le puede dar una continuidad seria.”
(Técnica, Misiones)
En varias ocasiones se hizo mención a la
falta de continuidad de este programa, que
si bien había logrado captar la atención de
los jóvenes, ha reducido su tamaño e impacto
debido a su desfinanciamiento. Quizá cabe
la posibilidad de analizar qué desafíos presentaría volver a instalar un programa de estas características de forma más sustentable.
Los programas con componentes tecnológicos
resultan atractivos para los jóvenes y tienen
por eso un potencial transformador. En varias ocasiones surgió la demanda de clases
de computación o informática; y algunas organizaciones incluso manifestaron estar aplicando en la actualidad el Programa Mi PC.
“Aquí afuera, aquí en el galpón, lo que
queremos nosotras es acondicionar, hay un
proyecto presentado para que se acondicione;
también mi Proyecto PC está presentado para
ver si tenemos una serie de computadoras, y
ahí es donde soñamos que funcione el centro
este de Formación de la Agricultura Familiar.” (Técnica, Santiago del Estero)
“Después están otros chicos, también de Li-

219

�La situción de las mujeres jóvenes

niers; se armó un grupo más fuerte porque depende la zona. Llevaron adelante la propuesta,
por un tiempo, de abrir centros de computación, de enseñarles a los jóvenes o niños de
la zona. En eso se gastaba mucha energía, a
veces mucho más de lo que los adultos le podemos poner. Y la dificultad: después de un tiempo, se sostuvo mucho tiempo ad honorem; ellos
iban a dar clase a pesar de las falencias de no
tener un conocimiento suficiente para enseñar,
pero lo sostuvieron.” (Técnica, Misiones)
“Hay otra chica que está en la colonia. La
madre la ayudó para que ella estudie acá un
terciario en secretariado, una cosa así… Y las
posibilidades de estudio son difíciles, incluso
ella está afuera de los 24 años, que podría
recibir la beca como un ingreso; y bueno, ella
es la que sostiene hoy por hoy el centro de Mi
PC. Es la que quedó ahí por ahora y es como
un vacío. Desde las políticas públicas, hay que
decir qué le podemos ofrecer a una chica así.
Una piba re responsable, que emprende, con
capacidad de desarrollar tareas intelectuales
también, pero no hay propuestas de estudio.”
(Técnica, Misiones)

de cambio para las mujeres jóvenes rurales.
“Si la mujer entrara en un rol, yo lo pongo
como un ejemplo, si la mujer pudiera colaborar en registros… Nosotros damos mucha
importancia a los registros agropecuarios de
producción, de datos económicos, de gastos,
que si la mujer, a lo mejor, sin participar en
el trabajo fuerte del campo, de ir a caballo o
arriba del tractor, colaborara con los registros,
sea en papel o en computadora, ya sería importante. Y es como que sería una tarea importante digamos, para que la empresa familiar
agropecuaria se reconvierta: de ser productor
a ser un emprendimiento.” (Técnico, Santa Fe)
Además de la gestión, estas herramientas
tecnológicas se tornan particularmente idóneas para apoyar la comercialización.
“Los celulares tienen un uso potencial para
lo productivo, sobre todo para la comercialización. En relación con el trabajo y lo productivo, nosotros –como feriantes– sacamos
fotos de los productos y los ponemos, y ahí recibimos ofertas de compra, quiero esto, quiero
aquello como para comerciar.” (Grupo focal,
Santa Fe)

Por otro lado, se han recogido testimonios
que dan cuenta del potencial que tienen las
tecnologías para crear nichos de oportunidad
específicos para las mujeres, en particular,
como activo para fortalecer la gestión de sus
propios emprendimientos familiares. Si se
toma en cuenta la división sexual del trabajo que aún persiste en el campo, donde los
trabajos productivos de mayor esfuerzo e ingreso aún están asociados a la masculinidad,
las TIC pueden llegar a significar un agente

En general, la tecnología en la actualidad
funciona como conexión entre lo rural y lo
urbano, “producto del mundo de los chips y
el procesamiento a velocidad de la luz, los
tiempos se redujeron al instante, y las distancias de la mano al mouse. En este sentido,
la digitalización del mundo y la globalización de las comunicaciones y los mensajes
han generado una sensación de proximidad
témporo-espacial que lleva el patio de la casa
hasta el lugar más recóndito y al futuro como
una forma del presente” (Balardini, 2008).

220

Así, el acceso y uso de las TIC ha generado
una nueva ruralidad, que acerca a los jóvenes
del campo a sus pares urbanos y contribuye
a modificar sus hábitos de consumo material
y cultural. Algunos testimonios mencionan,
por ejemplo, un menor uso de las bibliotecas
comunitarias frente a los locutorios. En otros
casos, las TIC modifican y mejoran la calidad
de vida en el campo, aunque esto no alcanza
para revertir aspiraciones respecto a la idea
de vivir en la ciudad.
“La telefonía celular, por algún motivo, ha
mejorado algunos medios de movilidad. Entonces se ve en una mejor calidad de vida, en
lo que es un auto, una vivienda, un teléfono.
Pero en general la gente sigue viendo con buenos ojos vivir en la ciudad y no en el campo.
Vivir en una gran ciudad, no vivir en un pueblito.” (Técnico, Santa Fe).
“Esto de Mi PC es algo muy importante
para trabajar con jóvenes, lo que hace a la tecnología. Es lo que más los engancha. Porque
es un déficit que hay importante en lo rural y
es algo que los conecta con lo urbano, con el
mundo, y equipara esa cuestión de que el joven
de la ciudad maneja un montón de máquinas.
Se equipara un poco si vos podés aportar tecnología de punta, digamos. Sea de comunicación, de trabajo, tecnología agroindustrial,
etcétera.” (Técnica, Misiones).
En síntesis los testimonios relevados permi-

ten corroborar los avances ocurridos en los
últimos años en el acceso y uso de las TIC,
tanto por la existencia de políticas educativas con componentes de inclusión tecnológica, como por el uso extendido del celular en
todo el territorio nacional. Sin embargo, la

demanda por una mayor conectividad, tanto en términos de acceso a internet como de
señal para los celulares, ha sido un común
denominador, particularmente por quienes
habitan en zonas rurales dispersas.
El acortamiento de la brecha urbano-rural
en el uso de las nuevas tecnologías da cuenta de una política activa en relación con la
temática, y de una juventud interesada en
incorporar estas herramientas, lo que constituye una oportunidad a la hora de pensar
factores de atracción para la participación
juvenil. La creciente igualdad en la inclusión
digital en Argentina señala un hecho favorable para las mujeres que residen en el campo
y que realizan actividades productivas o participan en las organizaciones de forma activa.
La brecha generacional respecto de sus mayores posiciona a las jóvenes en ventaja a la
hora de encontrar un rol o tarea dentro de las
organizaciones. En este sentido, cabe pensar estrategias que incluyan capacitaciones
e iniciativas formativas en el uso de las TIC.
Focalizando en el aspecto productivo, se detectó un aprovechamiento de las tecnologías
en lo que respecta a la comercialización de los
productos, en tanto estrategia de difusión para
la compra y venta, consulta de precios, etcétera. Si bien la presencia en ferias es de gran
importancia para las organizaciones, en muchas ocasiones surgió el problema de la negociación individual como obstáculo para la obtención de precios justos de los productos. En
este caso, la tecnología podría servir para que
los pequeños productores se agrupen, trabajen
en red y generen mejores condiciones de comercialización, siempre que se logre superar
los problemas de conectividad identificados.

3.7. Las mujeres jóvenes y la
participación: la visión de los actores
3.7.1. Los orígenes de las
organizaciones
A través de las entrevistas realizadas en las
cinco provincias con líderes de las organizaciones contactadas, con mujeres que participan en ellas y con técnicos vinculados,
se pudieron identificar tendencias comunes
en sus orígenes, así como en sus trayectorias, crecimiento y consolidación grupales.
En general, surgen como grupos de productores y productoras rurales por iniciativa de
sus integrantes a partir de necesidades concretas para mejorar las condiciones de vida
familiar y el acceso a recursos productivos,
con frecuencia con el estímulo de programas
no gubernamentales y políticas públicas. Ha
sido el caso del impulso brindado por la asistencia técnica de instituciones no gubernamentales de desarrollo en los años 80 o de la
conformación de grupos de productores en
el marco del Programa Social Agropecuario
en los años 90. Algunas lograron luego consolidarse mediante la integración a redes o
sumándose a cooperativas y movimientos, ya
sea con la intención de fortalecer y viabilizar
la agricultura familiar, crear o sumarse a ferias para comercializar su producción, o bien
alcanzar cierta autonomía y mayor acceso a
recursos y créditos o subsidios a partir de la
personería jurídica.
“Se crea este grupo en un inicio porque había la posibilidad de trabajar en un PROINDER y que ese PROINDER iba a cubrir dife-

rentes necesidades de la parte productiva y de
la parte predial más que nada. Era financiamiento para mejorar alambrado, para hacer
reposición de animales, semillas y ahí, digamos, surge y nos creamos ese grupo de doce
mujeres. Y bueno, a partir de ahí, comenzamos
a trabajar no solamente con eso sino también
con Pro-Huerta, también nos vinculamos con
FUNDAPAZ y vamos creciendo el número de
familias. Y también había una demanda de
esta figura legal de organización; ¿por qué?
Porque facilitaba muchas cuestiones en el
tema gestión.” (Mujer rural joven, Santiago
del Estero)
“Nosotros hemos empezado en el año 83,
con 10 socios tenía yo; porque nos hemos enterado que allá en Las Chacras venían ingenieros de FUNDAPAZ, y les han ayudado con
maíz para siembra. Y nos hemos juntado 10
pequeños agricultores y hemos pedido para
maíz y han venido, me acuerdo llegaron en
una moto, lleno de tierra, y nos han traído
después maíz. Hemos sembrado. Y de ahí hemos ido creciendo de a poco, más socios, y
hemos llegado a tener hasta 30 socios, y ya
teníamos un subsidio que nos daban ellos, el
galpón que también hemos conseguido por
intermedio de ellos, nos daban el material y
nosotros trabajamos haciendo beneficio para
la mano de obra, para pararlo al galpón y
cerrarlo.” (Líder de organización, Santiago
del Estero)
La desocupación y la búsqueda de alternativas en el contexto previo y posterior a la
crisis 2001-2002 también indujo a familias,
incluso sin pasado agrícola, a organizarse en
torno a actividades productivas o de comercialización:

221

�La situción de las mujeres jóvenes

“Claro, yo te cuento más o menos el inicio.
Fue en la época del 90 más o menos que mi
papá se queda sin trabajo. Que fue que la
mayoría de la gente se queda sin trabajo. Mi
papá era sodero. Hacía cero agricultura. Y
se juntó con otros familiares, mis tíos y otros
vecinos que no tenían trabajo y les ofrecieron
hacer cultivo. Pusieron melón, y ellos iban
pero no tenían ni idea. Y lo hicieron, y ahí
surgió, empezaron a ser como un grupo, vieron que andaban bien, o sea cuatro, cinco
años funcionando como grupo y después al
ver que andaban bien se hizo la cooperativa.
Primero tuvieron una experiencia de hacer
varios cultivos de ver si funcionaban bien y
después de eso ya ser formó.” (Mujer rural
joven, San Juan)
“Se llama Asociación de Agricultores Familiares Rurales de la Región, tiene 14 integrantes, entre ellos agricultores familiares,
artesanos, productores, y nos organizamos
también con el motivo de que no teníamos
trabajo la mayoría, solamente en las chacras,
y las otras chicas que salían a ferias y otros
lugares. Decidimos organizarnos, formamos
una Asociación, e hicimos una Feria en Lago
Pellegrini, que es la zona más cercana donde
estamos y que es turística. Bueno, de ahí, tratar de formular el proyecto para beneficio de
las chicas, y como es una asociación sin fines
de lucro, formalizamos los proyectos, tratamos de que las chicas se capaciten, tengan
talleres. Ese es el fin, que estemos ocupadas
en lo que nos gusta hacer, ya sean los productores y que puedan vender sus productos,
porque llevamos todo a la feria, desde verduras, artesanías; y ahí pueden vender sus
productos sin tener que ir y dejarlos, porque

222

la mayoría por ahí lo dejaba en algún negocio y no es lo mismo que vender lo propio,
siempre es menos la ganancia. Así que más o
menos desde el 2012 que tenemos la Asociación, hasta que logramos la personería jurídica. Ese es el trabajo que todos los fines de
semana estamos haciendo en la temporada.”
(Líder de organización, Río Negro)
Demandas concretas, como el acceso a la
tierra y a recursos productivos, impulsaron
la organización de familias rurales, quienes
en sus inicios se agruparon por un tema puntual, para luego ir ampliando las acciones
tendientes a generar alternativas productivas
y otras más integrales, para el desarrollo de
las comunidades. Tal es el caso de una organización en Misiones:
“Y eso fue en el 2005 más o menos, que llegaron a mi casa y bueno, ahí fue donde me
integré a una reunión; me gustó la forma en
que se planteaba el trabajo en conjunto, y lo
más lindo, lo que me gustó y me llamó mucho
la atención es eso: que era como un espacio
donde entre todos íbamos a pelear por nuestro
derecho, íbamos a buscar mejorar la calidad
de vida de la familia. Entonces dije... Nosotros
con mi marido, después de que nos casamos
nos fuimos de acá, y después por ahí cuando
volvimos me imaginaba pinos acá alrededor
y no casas, porque así pasó en los demás kilómetros... Eso siempre nos preocupaba. Entonces cuando nos invitó uno de los delegados,
me acerqué y me gustó la idea, y ahí empecé
a comprometerme. Y cada vez que nos juntábamos era como muy fuerte eso de que si no
participás, si no te juntás, si no te organizás,
iba a pasar lo que pasó con las otras comunidades.” (Líder de organización, Misiones)

3.7.2. La participación de las
mujeres en las organizaciones
La presencia de mujeres en las organizaciones contactadas en el trabajo de campo
varía de acuerdo con el contexto socioproductivo y cultural. En su mayoría, están constituidas fundamentalmente por mujeres. Los
motivos son diversos: en Santiago del Estero,
por ejemplo, las organizaciones de la región
donde se realizó el trabajo de campo están
conformadas en un 90% por mujeres debido a
las prolongadas ausencias de los hombres por
motivos laborales (en otras comunidades de
la misma provincia menos afectadas por las
migraciones masculinas, los varones tienen
mayor peso relativo); y en esta misma región,
aquellos varones que ya no se encuentran en
edad de migrar por el esfuerzo que ello requiere (de 40 o 50 años) viven cotidianamente en sus comunidades y se más suman a las
organizaciones.
En cambio, en San Juan, el predominio de
mujeres está vinculado al tipo de actividad
tradicionalmente femenina que realizan las
cooperativas. En Santa Fe, dicho predominio es resultado directo de una negativa a la
conformación mixta, a fin de promover el rol
productivo de las mujeres y afianzar su participación. Y también aparece como resultado
de un proceso de consolidación de un espacio
en el que fueron ganando su lugar, como en
el caso de Río Negro.
“Una particularidad que tenemos en nuestra organización es que la mayoría somos mujeres. Debemos ser un 90% mujeres, la gran
mayoría mujeres. Somos mujeres que integramos la organización, pero también somos

mujeres madres, somos mujeres agricultoras.”
(Mujer rural joven, Santiago del Estero)
“Entonces la gente, las mujeres en general, se empezaron a sumar. En general, aquí
dentro de nuestra organización, somos la mayoría mujeres por el hecho de que los esposos
generalmente están fuera de la provincia por
trabajo, entonces son más las mujeres las que
participan.” (Líder de organización, Santiago del Estero)
“Mi cooperativa son todas mujeres, son diecisiete mujeres; la cooperativa fue en un principio mixta, y los hombres se fueron yendo.
Como una de las principales actividades que
hacían en la cooperativa era agroindustria,
de limpieza de semillas y cosas… Todo dulce,
todo dulce. Entonces se fueron yendo los hombres…” (Líder de organización, San Juan)
“Había cosas con las que no estábamos de
acuerdo, como con lo que estaba sucediendo
con la Mesa de Enlace, y nos desprendemos
en abril del 2013. El objetivo que nos planteamos fue el de visibilizar a las mujeres en tanto productoras, para lo cual había que tener
vínculo con el Estado para el financiamiento.
Se plantearon entonces el desarrollo de cooperativas, puesta en valor de los productos. Y
era necesario para esto recuperar, concientizar sobre la idea de cooperativismo. Para las
mujeres fue un logro porque [la organización
de origen] es muy machista. No había posibilidad de visibilizar a las mujeres en tanto
productoras en esa organización.” (Líder de
organización, Santa Fe)
“Yo fui a varias reuniones de organizaciones
locales que se formaron, y veo muchas mujeres.
Creo que salieron bastante [los hombres], o les
dieron el lugar y las mujeres se lo ganaron

bien ganado y la participación... Como que
miran dónde hay mujeres y respetan el lugar
que tienen. Creo que antes era distinto: veían
a una mujer y no le daban voz ni voto. Pero
ahora ya cambió un poco bastante. La reunión
esta última que fui había como veinte mujeres
y tres varones y era una reunión de agricultores; las mujeres fueron y eran importantes.”
(Líder de organización, Río Negro)
Por su lado, las técnicas entrevistadas reconocen esta diversidad de situaciones y la
atribuyen más a factores culturales y a la
idiosincrasia local que al perfil productivo de
los grupos organizados de productores. Con
frecuencia, ello impacta en el acceso de ellas
a cargos de conducción, lo que se transforma
en un desafío para los programas de desarrollo rural pues los valores que portan tanto
varones como mujeres las relegan a un lugar
subsidiario. Si bien se percibe mayor participación en las comisiones directivas y más
organizaciones con mujeres presidiéndolas,
y si bien los programas de desarrollo apuntan
a generar equidad promoviendo la participación en iguales condiciones y poniendo en
valor el trabajo de las mujeres, dicho proceso aún requiere la revisión de estereotipos y
prejuicios sobre el rol de las mujeres, tanto
en las organizaciones como en los equipos
técnicos:
“Es como que viene con el legado pero no
participa todavía la mujer, de las reuniones.
Entonces como que en eso todavía hay cierta
cuestión de idiosincrasia que está muy marcada, hay una cuestión cultural muy marcada
donde por ahí las mujeres no van a las reuniones productivas, y a lo mejor por ahí sí van
a una reunión de Pro-Huerta, pero no a una

productiva en el ámbito público…” (Técnica,
San Juan)
“Cada organización de productores es diferente, tenemos algunas experiencias; como
por ejemplo una Asociación de meloneros en
el departamento Sarmiento en San Juan, donde la participación de los jóvenes tanto varones como mujeres es muy importante y son el
motor en este momento de las innovaciones
que está introduciendo esa organización. Tenemos otra comunidad en otro departamento,
en la que directamente la cooperativa la integran los varones, que desarrollan trabajos
básicamente de producción hortícola y no le
dan participación a las mujeres; pero porque
tanto los varones como las mujeres lo viven
como algo... no sé si decirte un deshonor, pero
como algo que no corresponde y que no está
bien visto que la mujer trabaje en los trabajos que ellos llaman de la chacra, o sea en el
cultivo, carpiendo, plantando. Entonces las
mujeres han formado su propio grupo… Y ambas experiencias se dan dentro de una misma
provincia, pero estas dos comunidades yo las
veo bien diferentes.”(Coordinadora de Programa, San Juan)
“Y de PIP ahora que yo consulté quién
es el nuevo [presidente]. Es un hombre. Y las
mujeres contaban que hay más mujeres participando. Y eso medio que se repite en las otras
organizaciones. Casi siempre es así porque de
última se va a votar y se termina votando a
un hombre. Ahí hay una mirada de que el
hombre es el que tiene que tener esos puestos.”
(Técnica, Misiones)
“Yo trabajo fuertemente con el sector de fruticultores bolivianos de la zona. Son los hombres los que participan de las organizaciones;

223

�La situción de las mujeres jóvenes

Taller de Capacitación, Catamarca.

las mujeres no. Y una vez nos dijeron: lo que
pasa es que nuestras mujeres no son como ustedes. Fue la síntesis clara. Después te encontrás
que en los hogares son las mujeres las que deciden en la economía, en la comercialización,
para la compraventa de insumos, etcétera…
Los hombres participan de la organización
pero en la casa no, deciden ellas. Recién este
año se incorporó una mujer socia. Es la primera socia de la organización. Es la presidenta.
Es boliviana.” (Técnica, Río Negro)
“Mayormente en mi grupo participan muchas mujeres y a los hombres los tienen al
lado, porque también se intenta que apoyen
los hombres pero acá mayormente están adelante las mujeres. Hemos tenido toda una situación de que quedaron muchos hombres en

224

desempleo; entonces, a veces las mujeres son
las que van adelante trabajando por la familia, la casa, un montón de cuestiones... Entonces, yo creo que la mujer ha salido muy
adelante. También he trabajado en el departamento Castellanos, por ejemplo, que es otra
realidad, es otra cultura en que, en verdad, la
mujer muy poco participa. El que tiene rol es
el hombre…” (Técnica, Santa Fe)
Aunque los grupos se conforman en torno
a necesidades concretas vinculadas al mejoramiento de la calidad de vida, mujeres
rurales y técnicos reconocen que el propio
proceso de participación conlleva la posibilidad de construir un espacio de sociabilidad
y crecimiento personal en el que se aprende
a reflexionar sobre el propio rol dentro de la

comunidad y de las familias, se puede opinar
libremente, adquirir autoconfianza e incorporar valores solidarios. Se planteó que el
vínculo que se construye entre las mujeres
dentro de las organizaciones es diferente del
de los varones. Más allá de los temas productivos o de comercialización, de las demandas
concretas que son parte del sentido de la organización, o bien de cuestiones propias de
un proceso organizativo, las mujeres configuran un lugar de contención donde encontrar
respuestas a problemáticas comunes.
“Al principio a nosotros nos ayudó mucho
esto de que nos conocíamos por nombre, sabíamos quién era hija de fulano de tal, doña,
don; y después que integramos la organización
y nos encontramos más seguido, la organiza-

ción fortalecía lo que es el vínculo en comunidad, y eso quedó como una base; sobre eso fue
que fuimos construyendo lo que hoy es PIP.
Nos ayudó mucho a las mujeres en el sentido
de que nosotros acá charlamos el tema de los
derechos y siempre sale el tema de no ser tan
machista, no ser tan… (tampoco del otro lado)
y que tenemos derecho las mujeres, se abren
capacitaciones. Y muchas mujeres que no participaban antes en otros espacios, ven que esto
es un espacio donde puede opinar, puede decir
lo que quiere, incluso nos ponemos de acuerdo muchas mamás, a veces, en qué le vamos
a decir a nuestros hijos que están en séptimo,
en sexto, por tal cosa. Entonces nos ayuda en
eso, a organizarnos como familias también en
comunidad… Y uno aprende a ser solidario. A
veces mi necesidad no era tan grande como la
de otra persona u otra familia, y eso nos ayuda
a nosotros a fortalecer los valores también. En
lo productivo, y también el tema personal, a mí
me ayudó muchísimo conocer mucha gente.”
(Líder de organización. Misiones)
“Por ejemplo, el otro día participaron en la
Expo pero fue poca gente; por un montón de
cuestiones terminaron tal vez no ganando lo
que esperaban ganar. Pero terminaron contentas y era por el tema de haber participado, de
haber ido, de haber compartido esos tres días
con compañeras y un montón de cuestiones,
que son los lazos humanos, que creo que eso
es lo que más los nutre.” (Técnica, Santa Fe)
Si bien la creciente participación de las
mujeres no lleva por sí sola al cuestionamiento de las relaciones inequitativas en el interior de las familias ni de la posición de las
mujeres en la comunidad, en algunos casos
se puede observar un proceso de crecimiento

que induce a las mujeres a una toma de conciencia de la necesidad de mayor protagonismo y de disputar espacios de poder dentro de
las mismas organizaciones.
“Al principio el consejo de la cooperativa
era únicamente hombres, y los que producían
la tierra. Nosotras estábamos en las reuniones
pero no éramos partícipes. Y eso se ha ido un
poco modificando. Ellos tenían la voz, viste lo
que son los hombres. Les pesa la voz. Y uno por
ahí tiraba algo pero como uno no tiene una
personalidad más fuerte que ellos… Porque
vos has visto lo que son los hombres de campo. Y por ahí nos costaba un poco. Y a medida que hemos ido madurando y tomando
más información, estudiando, uno ya podía
hablar y dar su punto de vista. Y está bueno
porque ahora en la cooperativa… nada más
que cuatro hombres han quedado. Y todas las
demás, somos ocho mujeres. Y ahí hacemos lo
que podemos por continuar con la cooperativa.
Y bueno, en la última asamblea la presidenta
fue una chica. Es la primera presidenta de la
cooperativa. Yo soy la secretaria y uno de los
hombres es el tesorero. Pero ahí hemos evolucionado bastante, en ese sentido del protagonismo.” (Mujer rural joven, San Juan)
“Pero sí, los varones, no es sólo que han
aceptado o ‘las han dejado’ como les gusta
decir a ellos, no, no es que les den permiso, las
mujeres ni les piden permiso. Pero sí está bien
visto y cada uno defiende su espacio, incluso
las mujeres que han formado su propio grupo
te lo manifiestan así: ‘Este es nuestro lugar y
nosotras no queremos que los varones se metan en nuestro lugar, y nosotras organizamos
nuestra producción y nuestras cosas’.” (Coordinadora de Programa, San Juan)

Por otra parte, las mujeres tienden a proyectar en sus organizaciones y en sus comunidades una mirada colectiva de futuro, lo que lleva a que la participación sea sostenida aunque
los beneficios no sean directos o concretos. Lo
hacen “por los hijos y por la comunidad”. Y
no solamente participan más mujeres en las
organizaciones campesinas, sino que tienen
también mayor presencia, por ejemplo, en los
grupos de la Iglesia y en las cooperadoras escolares. En muchos casos las acciones que llevan adelante van más allá de lo productivo o
reivindicativo, e incluyen acciones integrales
con mucha presencia en los territorios.
“Si hay veces que hay problemas de salud –
había mucha pobreza aquí–, algunos por ahí
nos vienen a pedir como asociación que los
ayudemos cuando hay una persona enferma,
nos vienen a pedir que ayudemos, que les hagamos algún beneficio. Muchas veces hemos
ayudado: personas ancianas, o discapacitadas,
algo que necesiten, siempre les hemos dado
una mano mientras hemos podido. ¿Cómo lo
hacemos? Haciendo beneficios, rifas, loterías,
no es mucho lo que se hace pero es una ayuda para ellos, siempre hemos colaborado así.”
(Mujer rural joven, Santiago del Estero)
“No sé, yo no sé si es la excusa o qué pero yo
digo: los papás siempre están más como a la
mirada de decir ‘bueno, qué tengo que hacer
para que no le falte la comida, para que no
les falte zapatos a los chicos’; y como que ellos
se ocupan de salir mucho y a la hora de ir a
una reunión como que se relajan, nos dejan;
entonces esos espacios que antes por ahí no se
veían mucho, bueno, ocupamos las mujeres,
y que gracias a eso también yo siempre les
digo acá a las mamás que hay muchas cosas

225

�La situción de las mujeres jóvenes

que hicimos por nuestra comunidad, porque
como mamás defendemos nuestro derecho y
defendemos el de nuestros hijos. Eso es que nos
impulsa.” (Líder de organización, Misiones)
“Como organización fuimos entendiendo
que el bien va a ser para todos, no sólo por una
sola familia fue que empezamos a reclamar
por la tierra. Se presentó un proyecto de ley y
eso fue apoyado por los distintos bloques partidarios. Pero como aún no nos dieron la tierra, la lucha sigue.” (Grupo focal, Misiones)
“Lo que yo más quiero tener más rápido es
un Centro Comunitario, para tener reuniones
como estas, en este lugar, poder hacer talleres
con las chicas de la zona, para interactuar
más; porque hay muchas que no nos conocemos, a menos que sea una reunión de la escuela que van muchos papás.” (Líder de organización, Río Negro)
“Sostener por la convicción de sostener.”
Esta idea, que apareció en el discurso de algunas líderes refleja un nivel de conciencia
y compromiso con la tarea colectiva que se
convierte en un eje central de la vida, más
allá de los eventuales apoyos externos a los
que se pueda acceder.
“Bueno en esa época los grupos eran como
más chiquitos, había más asistencia, llegaban
más los créditos, los subsidios, entonces mi marido entendía que yo andaba por esa cuestión.
Cuando se han cortado los subsidios y todo lo
demás, ha habido que sostener y sostener sin
esperanza de nada a cambio, sostener por la
convicción de sostener, porque uno no quiere
dejar que se desarme lo que tanto costó armar.
Y bueno, ahí empiezan los inconvenientes. Hoy
mismo voy, vengo con un conflicto y otro conflicto, y hay que solucionar, y mañana reunión

226

y pasado de nuevo. ‘Eh y por qué tienes que andar vos y por qué no va el otro, y por qué, y vos
no ganas nada para nosotros y en vez de quedarte…’ Y es la casita que se va armando ladrillito por ladrillito… Y sin embargo uno sale a
pelear por todos y no todos entienden eso, o sea
mi marido me conoce y me respeta, pero llega
un día que me pone la cara muy… ¡Me dice de
todo! Y bueno, pero yo tengo que seguir... Ya ha
entendido que yo voy a seguir igual.” (Líder de
organización, Santiago del Estero)

3.7.3. Los límites de la participación
Por su doble rol reproductivo y productivo, las
mujeres tienen dificultades para participar en
igualdad de condiciones que los varones en
las actividades comunitarias. Al mismo tiempo, si bien las mujeres deciden, participan, se
movilizan, asumen cargos directivos, la carga de trabajo doméstico y la responsabilidad
por el cuidado de los niños repercuten en las
posibilidades concretas de participar. Los varones, aunque participen menos, asumen más
cargos de decisión dentro de las organizaciones, y pesa sobre ellas esa doble mirada, que
son jóvenes y son madres.
Pero a su vez, las crecientes autoestima y
conciencia sobre sus derechos como mujeres,
que resultan de las oportunidades que ellas
fueron teniendo –de capacitarse, viajar, de
participar e intercambiar con otras acerca de
sus problemas–, impactan en sus hogares, por
un lado, en términos de conflictos de pareja y,
por otro lado, en sus economías domésticas.
Nadie asume naturalmente el vacío que ellas
dejan al ausentarse de sus casas, sino que

para conciliar economía doméstica, cuidado
de los niños y participación, deben negociar
dentro de sus familias. Y en algunos casos se
ven obligadas a dejar de participar o, por el
contrario, a descuidar sus propias actividades
o proyectos productivos.
“Porque cuando se ocupan estos espacios
tan decisivos, uno tienen que estar mucho
tiempo fuera de la casa, desatender mucho
tiempo a los hijos, al marido, y no todos entienden. Vivimos en una comunidad donde eso
no se maneja como en las ciudades...” (Líder
de organización, Santiago del Estero)
“Lo charlamos, lo hablamos en las reuniones. Porque por ahí nos llegan: ‘Y... mi marido
no me deja y si llego tarde…’. Por ahí dicen:
‘Mirá, yo me voy porque va a llegar mi marido
y si yo no estoy, viste…’, dicen: ‘Es problemático para mí’. No te dicen: ‘Me va a pegar’,
pero…” (Líder de organización, Santa Fe)
“Nosotros hace diez años –cuando he arrancado yo en el grupo– teníamos una parcela
donde sembrábamos, teníamos animales...
Tengo mi proyecto abandonado de pollos todavía. En eso de andar mucho en la organización, la ausencia mía aquí se siente también;
porque, sí: está bien, he crecido como dirigente
y todo lo demás, pero en lo productivo hemos
ido… Eso es una de las desventajas.” (Líder
de organización, Santiago del Estero)
No se cuestionan la responsabilidad asumida en el cuidado de los niños, pero eso las
limita a la hora de tomar decisiones respecto de la posibilidad de integrar comisiones
directivas o tomar compromisos como trasladarse a otras provincias o localidades para
reuniones o encuentros; a veces eso significa
directamente su exclusión de estos eventos.

Por otro lado, la sobrecarga de tareas incide
en la dinámica de las organizaciones, cuyo
funcionamiento –ya sea en los horarios de
reunión o en la decisión de quién viaja, por
ejemplo– a veces no logra ajustarse para que
las mujeres puedan organizarse y participar.
Complementariamente, está totalmente naturalizado participar con los niños y niñas, y se
hacen “el aguante” entre ellas:
“Las que tienen hijos no suelen participar en
la Feria, porque por cada organización designa a uno o dos productores, que van a la Feria. Y eligen a las que no tienen chicos chiquitos.” (Mujer rural joven, Santiago del Estero)
“Vos por ahí le decís: ‘Mirá, tenemos la reunión tal día’; y te dice: ‘Sí, pero viste, yo tengo
que largar las vacas a la calle, porque si no,
no tengo venta de leche porque no tienen leche
las vacas’. Entonces ellas cuidan más su momento, porque es el único ingreso que tenemos
nosotros para sobrevivir en esta zona. Pero le
buscamos la vuelta, porque ponemos dos fechas. Si no pueden ir en una, que traten de ir
a la otra, para que estén informadas de qué
es lo que se va a hacer, de los pasos a seguir.”
(Líder de organización, Santa Fe)
“A veces, por el tema de las reuniones en la
organización, tenemos que hacer un determinado horario, por ejemplo: o bien temprano o
bien tarde. ¿Por qué? Porque las mamás tienen que traer los hijos al jardín, pero también
tienen que volver a casa para cocinar, para ver
los animales… O hacemos temprano, cuando
ellas dejan a los niños en el jardín y vienen a
la reunión, o hacemos a última hora, cuando
ya los quehaceres se terminan.” (Líder de organización, Santiago del Estero)
“¿Y por qué crees que votan a los hombres en

los cargos directivos? Un poco por ese tiempo
que tienen para estar afuera, tienen más disponibilidad. O si no, recae en la que todavía
es joven y todavía no tuvo hijos, entonces como
no tienes hijos tienes más tiempo.” (Técnica,
Misiones)
“Y mucha negociación, yo soy muy negociadora; eso es lo que pasa: yo estoy negociando todo el tiempo, ‘te doy esto y dame esto, yo
dejo esto y vos dejás aquello y bueno…’. Y a
veces pesa mucho, pesa mucho igual porque
yo cuando arrancaba y mi hijo tenía 2 años,
me iba con la bici llevándolo a Chacra y era
la secretaria de la asociación y cargaba los
libros y cargaba los sellos y salía con mi hijo
y volvía.” (Líder de organización, Santiago
del Estero)
En general las organizaciones contactadas
no tienen acciones específicamente dirigidas a promover o facilitar la participación
de mujeres jóvenes en un plano de igualdad
con los varones en los espacios de decisión.
Pero a través de estos años, la existencia de
propuestas de sensibilización y capacitación
en la perspectiva de género para organizaciones de la agricultura familiar (por parte
de programas o proyectos de desarrollo rural e instituciones no gubernamentales) fue
dando un impulso a que el tema se discuta.
Los técnicos y las técnicas reconocen la necesidad de acciones orientadas a profundizar esta perspectiva en sus propios equipos,
porque “está más en los papeles que en las
acciones”, y cuestionan su falta de sostenimiento en territorio así como de articulación
interinstitucional entre programas. Pero reconocen que ha habido un proceso muy gradual de toma de conciencia por parte de las

mujeres en cuanto a la necesidad de ocupar
mayor espacio en los colectivos organizados
de los que participan, producto de las iniciativas del personal que trabaja en el territorio.
“Quizá también es que los programas de
desarrollo empezaron a visibilizar más eso. Y
también esto: invitar a las mujeres a participar, ofrecerles un lugar; porque las mujeres
siempre hicieron mucho, siempre estuvieron
en la producción, se encargaron del cuidado,
de la casa. Sí, pero invisibilizadas. Ahora están más visibilizadas y salen. Hay una mayor
participación comunitaria, social, no sé cómo
decirlo; y forman o participan en grupos, ya
sea conformados sólo por mujeres o mixtos.
Hay mayor participación.” (Coordinadora de
Programa, San Juan)
“Empezábamos las primeras reuniones y las
mujeres por ahí no iban. Después, por invitarlas, porque en las visitas personales el técnico
va entablando relación no sólo con el jefe de
familia sino también con la mujer y con los hijos y las hijas, vamos invitando a las reuniones.
Hubo una segunda instancia, cuando por ahí
participaban en las reuniones pero en un segundo plano. Y en un segundo plano incluso que
se manifestaba físicamente en sentarse en la
silla un poco más atrás que la del hombre y no
opinar. Hasta que, bueno, trabajando también
en la asistencia técnica, y el técnico preguntándole ‘bueno y usted qué opina’ y dándole valor
a lo que van diciendo y a lo que van actuando,
bueno, terminaron todos sentados a la par a la
mesa y participando. Pero esto es todo un proceso que se va dando en el tiempo y un trabajo
que se va haciendo con las organizaciones.”
(Coordinadora de Programa, San Juan)
“Si bien uno las ve motivadas por un montón

227

�La situción de las mujeres jóvenes

de cosas, también ellas están condicionadas
por el programa a tener determinada conducta de participación. Yo creo que igual siempre
el que no tiene la conducta por sí mismo encuentra la forma de evadir. Pero digamos que
es un apoyo que haya una comisión material
para garantizar que estas compañeras puedan
hacer un proceso; de hecho, no sólo se quedan
con lo material, se interesan porque el mismo
programa no es que tenga una exigencia tan
grande en lo productivo. Por ejemplo: empezaron todo un año que cobraban y estudiaban,
ahora si no estudiaban es lo mismo en algunos
casos porque lo siguen manteniendo. Pero lo
del emprendimiento, la parte más productiva, después de un año recién lograron ponerlo
como una exigencia. Y es una exigencia que no
tiene ningún apoyo casi del programa, y en ese
caso la Subsecretaría está prestando esa articulación por un compromiso con la organización,
no porque a nivel institucional haya hecho un
acuerdo.” (Técnica, Misiones)
Ya planteado que, así como las organizaciones surgen muchas veces por necesidades
concretas de resolver el sustento, por necesidades prácticas de la vida, para sostenerlas
es necesario garantizar ciertas condiciones
materiales. Participar implica disponer de
tiempo y, en las economías familiares, esto
implica descuidar el trabajo productivo.
Un desafío es aprovechar esas instancias
de organización para abordar problemáticas
estructurales, más allá del sustento diario
que aparece como demanda concreta. Ejemplo de ello es la comercialización y, paralelamente, la necesidad de fortalecer el acceso
de las mujeres tengan a las mismas condiciones y posibilidades que los varones al mo-

228

mento de tomar decisiones, desnaturalizando
de ese modo la idea de que es más difícil que
la mujer pueda asumir la responsabilidad de
llevar adelante una organización.
“Yo, sinceramente, no separaría varones y
mujeres porque me parece que mucho tiempo se
habló de trabajar el tema mujer o trabajar con
mujeres. Vos podés trabajar mucho con grupos
de mujeres y sin embargo no estar trabajando
el tema género, porque no estás trabajando la
toma de decisiones y la equidad en la toma
de decisiones ni la igualdad de oportunidades
para los varones y para las mujeres. Entonces
yo creo que es mucho más rico si se logra la
participación de hombres y mujeres, cumpliendo distintos roles o rotando esos roles. Para
mí, deberíamos llegar a eso, a que sea indiferente: hoy el presidente de esta cooperativa es
un hombre, mañana hay cambio de autoridades y puede ser también una mujer; pero, por lo
general, todavía no rompemos la cuestión de
género. Presidente hombre, secretaria mujer.
¿Por qué? El ideal sería ese: que fuera indistinto si es hombre o si es mujer, y que tenga que
ver con la capacidad y la voluntad y las ganas
que cada uno tenga de dar a esa organización
en determinado período.” (Coordinadora de
Programa, San Juan)
“En ese sentido, la organización es de mujeres, por eso nosotros le damos tanta importancia y eso es lo que tratamos de trabajar
con ellas; siempre les decimos: ‘Esta es una
organización de mujeres’. Entonces, bueno,
pensemos las estrategias y veamos cómo nos
organizamos... Porque siempre el trabajo está
muy vinculado al hombre, porque como es una
zona rural y son todos productores ganaderos,
no hay mujer que no sepa ni esquilar, ni car-

near, ni hacer todas cuestiones vinculadas a
una actividad productiva, pero que tiene que
ver con su pareja. Entonces la organización,
para nosotros, es un espacio muy importante
donde ponen valor al trabajo de la mujer, en
esto de pensar el género, que dejemos de pensar la organización como una artesanía solamente, es un trabajo, y por eso esta idea de que
vengan a los desfiles, vinieron a la Expo, la
idea es sacarlas de ese lugar en el que algunos
las ponen y en el que ellas también en algún
punto se asumen. Entonces que se empoderen,
y la organización es algo fundamental, y tienen el espacio, tienen los materiales, tienen el
conocimiento, es impresionante el saber que
tienen…” (Técnica, Río Negro)

3.7.4. La participación de las jóvenes
Al abordar la problemática de la juventud se
obtuvieron escasas referencias a la situación
particular de las mujeres. En los grupos focales, las más jóvenes (menores de 25 años)
mostraron dificultades para expresarse 31.
Quienes asumieron un rol activo fueron las
mujeres de 25 a 35 años, que son las que
participan de las organizaciones –en algunos
casos ocupando cargos directivos– y que no
se autoperciben como “jóvenes”. Su preocupación está puesta en el futuro de sus hijos
e hijas adolescentes o jóvenes, que terminan
la secundaria y están buscando un proyecto de vida, y se orientan a generar espacios
para la contención de sus problemáticas o en
identificar actividades que los motiven. Las
y los jóvenes que participan de las organizaciones son generalmente hijas e hijos de sus

31 Ello ha motivado que su problemática fuera indagada en parte a partir de la experiencia de los técnicos entrevistados.

miembros, o jóvenes de la comunidad que se
suman por proyectos concretos que implican
el aprovechamiento de su formación y sus capacidades, como por ejemplo en actividades
de comercialización y gestión. La visión de
los actores, técnicos y líderes es que participan más las mujeres jóvenes que los varones.
“Lo fuerte que tenemos es una feria al año
en Santiago, entonces ahí van, es la más importante digamos. Este año hemos tenido jóvenes feriantes, de una organización del otro
lado de la 34; eso es bueno, porque uno ve que
va cambiando de generación en generación. No
es lo mismo el joven que se ha criado mamando
todo el proceso socio-organizativo de una organización, que hace 20-22 años atrás cuando
hemos empezado a hacer el trabajo. Entonces,
hay una… hay una franja de edad que cuando hemos empezado, allá por el 87-90, por ahí,
los hijos mayores por decir, una tanda de esa
generación no se han involucrado mucho en
el tema de trabajar de forma asociada. Es la
tanda más joven la que se está sumando. Como
que ahora es mucho más fácil, uno ve muchos
más jóvenes dentro de la asociación.” (Mujer
rural joven, Santiago del Estero)
“Lo que por ahí se ve es mayor participación
de mujeres que de varones. Sobre todo en temas
culturales, en temas sociales. Mucha más participación de las mujeres que de los varones.
Hay una etapa de ese pasaje de la adolescencia a la juventud que vos decís: ‘¿Y los varones
dónde están? ʼ. No sé, deben estar jugando al
futbol en la canchita. Algunos ya están trabajando en las chacras con los padres. Pero sí se
ve más participación de las mujeres.” (Coordinadora de Programa, San Juan)
“Empezamos a charlar ahí y a mí ya me

interesaba la agricultura, porque pasaban por
ahí dándole la bolsita de Pro-Huerta, y yo ya
ponía verdura, ponía cositas porque mi familia
es de Santiago del Estero, y son productores
de toda la vida, ponían ahí zapallo, todo, así
que eso lo del campo me llamaba ya. Y de ahí
empezamos a pasarnos los teléfonos, a empezar a organizarnos, ellas conocían más chicas,
algunas estaban en el campo, otras no, y yo
conocía unas del campo, nos organizamos en
una reunión. De la reunión salió hacer otra
reunión para decidir hacer una asociación, y
me nombraron presidenta de la asociación,
me decían que era porque el motivo era que
yo era joven y podía hacer más cosas, y tenía
otra visión del campo que la gente que era
más grande que yo. Dentro de todo son jóvenes, somos cuatro que andamos por los 35, y
después hay señoras más grandes.” (Líder de
organización, Río Negro)
“En esta organización, si la miramos hoy,
como que hay una franja etaria grande, gente
que tiene entre 25 y 70 años. Las más jóvenes
son las que están más animadas a hacer más
cosas, y también son las que han podido acceder, no sé si por decisión propia o porque han
tenido los recursos, a ser alfabetizadas y eso les
ha permitido a ellas avanzar en muchas cuestiones dentro de la organización, redactar sus
notas, formular... El otro día charlábamos y decían: ‘Tenemos que aprender a formular nuestros propios proyectos’ , y bueno, ahora están
en un momento de recambio de autoridades,
y bueno, charlábamos de esto, de la toma de
decisiones, del compromiso, de lo que significa
estar dentro de la comisión directiva; y ellas decían: ‘Pero hay cosas que no las sabemos hacer’,
y ‘bueno, se aprende’.” (Técnica, Río Negro)

“En general se puede observar que es como
una herencia, o sea: un padre que viene liderando una organización como que le va dando
lugar a su hijo también en la organización.
En general primero empiezan trabajando en
la chacra y de ahí luego se van sumando a
las reuniones de la organización. Y primero,
cuando empiezan a participar en la reuniones
de la organización, no participan opinando:
al tiempo de estar asistiendo empiezan a participar y a opinar y es respetada su opinión.
Y después tenemos algunos casos en los que
ya toman la vanguardia, digamos, y proponen acciones y son por ahí después los mismos
socios de la organización que proponen para
determinadas actividades a los jóvenes, porque
les reconocen otra capacidad en cuanto a formación, mismo de la escuela, o que manejan
internet o que tienen otra forma, otra capacidad de gestión. Entonces están involucrándose
y participando más en acciones de gestión.”
(Coordinadora de Programa, San Juan)
Pero también emergen esquemas adultocéntricos, en los que los jóvenes, sin especificar el género, no son escuchados o no tienen
espacio para sus iniciativas. Aparecen discursos en los que los adultos colocan a la juventud en una posición subordinada o marginal. Por otro lado, los procesos de migración
juvenil y la falta de propuestas atractivas o
de políticas públicas de contención son otros
factores que ponen límites a la participación
de los jóvenes rurales.
“Esta zona de los Pereyra, no sé si son pocas
las jóvenes pero por ahí son como que no quieren, son tímidas, son cerradas las chicas; no es
como en otros lados, ¿has visto?, que son más
que se van con uno y con otro; aquí como que

229

�La situción de las mujeres jóvenes

son muy cerradas las chicas, no sé por qué…”
(Líder de organización, Santiago del Estero)
“Cuesta muchísimo incorporar jóvenes. Incluso en la FECOAGRO ya se han hecho dos
congresos de jóvenes para ver por qué no se
suman, cuáles son los limitantes, qué posibilidades, qué tienen pensado para su futuro. Y
de ahí surgieron. Una es que, por ejemplo en la
participación en las cooperativas, los hombres
más grandes les dicen: ‘¡Qué sabés vos si vos
no sabés!’. No los dejan participar en ese sentido. Es decir: yo quiero poner tal cultivo y viene
el hombre y me dice: ‘No, no porque qué sabés
vos. Vos no tenés experiencia’. No les dan una
confianza como para decir ‘bueno, voy a seguir
en esto’.” (Líder de organización, San Juan)
“En realidad las mujeres jóvenes que estamos somos hijas directas de los socios fundadores. Pero nos cuesta mucho. Lo que queremos nosotros es sumar gente para que no se
pierda la cooperativa, pero cuesta mucho…
Como que no tienen una necesidad de trabajar.” (Mujer rural joven, San Juan)
“Te decía que las regiones son expulsivas; las
jóvenes se van y no vuelven, van a estudiar y ya
se quedan, o vuelven cuando ya tienen prácticamente una vida hecha, antes de terminar sus
últimos años. Y se está viendo mucho la pérdida de cultura y todo eso; es muy difícil elaborar
proyectos donde se pueda pensar en incluirlos
o bien son proyectos muy comunes para nosotros. Se ha trabajado con ruecas para mujeres,
en los salones de usos múltiples, donde ellas se
juntan a realizar sus actividades de telar o de
costura y demás; pero sabemos que no es muy
atractivo muchas veces para nuestras jóvenes,
o bien que lo hacen porque no hay otra cosa
para hacer…” (Técnico, Río Negro)

230

Si el hecho de ser parte de colectivos organizados es para las mujeres una posibilidad
de empoderarse, formarse y lograr autonomía, para los y las jóvenes significa mayor
contención, la posibilidad de “pertenecer”
y de identificarse con la realidad de sus comunidades, así como de desarrollar proyectos que promuevan su arraigo o amplíen su
horizonte como estudiantes (como en el caso
de las becas gestionadas por organizaciones
de Misiones para que continúen una formación universitaria en la Universidad de La
Plata). Además, es importante para garantizar el sostenimiento de los emprendimientos
originados en las organizaciones.
“Dentro de 10 años lo veo, dentro de 15, 20;
estamos trabajando para eso, lo que nosotros
andamos hoy, esto de los jóvenes, de incluirlos,
de llevarlos. No sé si mi hijo, mi hija, capaz
que no quiera saber nada, pero por ahí hay
otros jóvenes que sí. Por ejemplo, tengo una
sobrina, tengo tres chicas que son hijas de una
compañera de la organización que les gusta
y se enganchan y andan y se han ido solas al
encuentro de jóvenes en la moto en medio de
la lluvia y por su cuenta. O sea, los chicos, uno
ve que no son todos como uno quiere siempre,
pero sí hay chicos que van a continuar.” (Líder
de organización, Santiago del Estero)
“Pero sería muy bueno, casi lo ideal para la
ruralidad en general, que hubiera programas
que los aliente a los chicos a hacer proyectos, a
hacer emprendimientos, que los hagan quedar
en sus casas con sus familias, que puedan producir. Porque en el campo podemos producir
muchas cosas, porque ancestralmente hemos
nacido y nos hemos criado en esta cultura del
trabajo. Lo que tendría que hacer el Estado

es crear programas o proyectos de contención
laboral, proyectos productivos para jóvenes,
pensados y abocados a los jóvenes, para que
ellos puedan arraigar sus raíces y quedarse
y trabajar, producir y poder, sobre todas las
cosas, comercializar lo que se produce. Esa es
una limitante muy grande para la ruralidad.”
(Líder de organización, Santiago del Estero)
“Organizarnos, mostrar presencia en varios
lados, ferias. Yo en la organización, para mostrar que AAFRA está presente, mando a las
chicas a ferias, siempre una chica nos está
representando en otro lugar, nunca estamos
todas acá. Siempre cuando hacen feria en el
país, en Buenos Aires, en Corrientes, siempre
va a haber alguien de AAFRA presente, llevando la bandera de las mujeres. Para nosotros es un logro organizarnos, y ahora que
somos un poquito nuevas, empezar con los proyectos que tenemos en camino ya armados.”
(Líder de organización, Río Negro)
“El joven para que siga en la cooperativa
no tiene que estar metido en el cultivo. Puede
aplicar todas las herramientas que tiene y su
mayor conocimiento de la tecnología.” (Grupo
focal, San Juan)
“Los jóvenes de FECOAGRO tienen una
intención de revalorizar el trabajo del padre,
que muchas veces no se ve, porque pasa todo
lo contrario: como que el hijo no quiere saber
nada con lo que viene haciendo el padre, porque no le da plata y no entiende por qué sigue
arriesgando. FECOAGRO ha vivido todo un
proceso muy interesante para estudiar, donde
durante quince años toda la organización de
productores eran hombres adultos, mayores,
y hoy quienes están llevando toda la parte de
gestión son los jóvenes.” (Técnica, San Juan)

3.7.5. La participación
como oportunidad
Se puede afirmar que la predisposición creciente de las mujeres a participar y a alcanzar cargos directivos en las organizaciones
constituye una oportunidad para favorecer y
fortalecer procesos de desarrollo rural para
sus comunidades. Por un lado, existen logros
concretos, surgidos de su capacidad de gestionar y peticionar, logros que más allá de sus
beneficios inmediatos pueden luego proyectarse hacia la comunidad. Y en este marco
colectivo, se dan nuevas alternativas productivas y la posibilidad de acceder a recursos
para su puesta en marcha.
“Un logro muy importante de nuestra organización, nuestro primer gran logro fue este
salón. Nos ha costado muchas pasilleadas,
pidiendo el financiamiento, mucho hacer trámite, mucha gestión… Parte de Agricultura
Familiar, parte FUNDAPAZ, parte gobierno
de la provincia. Porque como verán nuestro
salón está equipado con computadoras, televisor, un freezer, cocina. Cada uno ha aportado
lo suyo y se ha podido armar esto.” (Líder de
organización, Santiago del Estero)
“Pasamos proyectos para que tengan una
salida laboral, como panadería, panificados;
ya tenemos 16 mujeres trabajando con los proyectos que les hemos conseguido, con hornos
pizzeros, amasadora y batidoras que les hemos conseguido para que se hagan una salida
laboral. A los apicultores también los hemos
ayudado: ahora a ellos les viene la salita para
extraer la miel, para trabajar; entonces les pasamos nosotros un proyecto para que tengan
una salita móvil para que ellos se saquen la

miel en su campito. Queremos poner la fábrica
de lácteos, que viene para los 22 tamberitos;
ahí queremos incluir a todos los ganaderos
que no tienen más de 30 o 40 vacas que son
de cría.” (Líder de organización, Santa Fe)
Por otro lado, la posibilidad de organizarse,
ya sea en cooperativas, foros o movimientos
campesinos da la oportunidad de construir
una nueva territorialidad y nuevas relaciones
con el Estado. Brinda también mayor autonomía en la gestión del territorio, lo que implica
que puedan construir y difundir sus discursos, su proyecto político, económico, social
y ambiental. Las organizaciones promueven
identidad, sentido de pertenencia y la posibilidad de aprendizajes y logros colectivos.
Gran parte de los avances y resultados concretos que aparecen en las comunidades son
producto de gestiones o reivindicaciones motorizadas por ellas. Y lo reconocen así, “que
solas no podemos”. Muchos de los avances
que se comentaron, o que se vieron en las
comunidades, ya sean salones comunitarios
para las organizaciones –los cuales a su vez
funcionan como referencia para toda la comunidad–, compra de maquinaria pesada,
espacios o redes de comercialización o bien
reclamos al Estado para contar con escuelas,
salas de salud o caminos, son resultado de
acciones colectivas, y es por ello que se valora y se reconoce necesario organizarse como
sector o como grupos de mujeres.
“Estar en PIP es una oportunidad. Todo
lo que conseguimos fue por la organización.
Nuestra sede funciona como un CIC (Centro
de Atención Comunitaria). Tenemos personería jurídica y hemos gestionado una cooperativa.” (Grupo focal, Misiones)

“Siempre pienso que debemos trabajar en
grupo para mejorar el pueblo donde estemos,
debemos trabajar en grupo siempre para que
tengamos los mismos ideales. ¿Viste? Porque
si no, si empezamos en grupo y después uno
para acá y el otro para allá, imposible que logremos algo. Pero mientras tengamos el mismo objetivo vamos a lograr mucho.” (Mujer
rural joven, Santa Fe)
“En estos últimos años yo creo que a las
mujeres a nivel estatal... O sea: se han sentado
con el gobernador, se han sentado en Buenos
Aires, van y participan y las tratan de igual
a igual. Yo creo que es algo que se lo han ganado; se han sabido organizar y pasa por ellas
mismas también. Porque a veces siempre dicen
que es el otro que…; y yo creo que pasa por
ellas. Sentirse que pueden viajar, que pueden
salir, que pueden participar, que pueden hacer, que pueden hacer un montón de cosas.”
(Técnica, Santa Fe)
“Sí, porque es difícil vender lo que vos hacés independientemente. El hecho de unirse
convenía por los impuestos, por todo. Y aparte
la relación intercooperativa estaba muy buena; entonces se decidió unirse a FECOAGRO
desde el principio. Aparte la FECOAGRO nos
ayudaba con los insumos, por ejemplo, semillas, nos prestaban los tractores, todo eso se
descontaba al final. Pero te daban la mano
de decir ‘tomá, te presto’, cosas que no teníamos, incluso las tierras, ellos nos arrendaban
las tierras y después del producto final de la
semilla se descontaba.” (Mujer rural joven,
San Juan)
“Estar en FECOAGRO es una oportunidad.
Es reconocida en todo el país, está instalada
como marca. Es una empresa social donde to-

231

�La situción de las mujeres jóvenes

dos son dueños y la calidad de sus productos
es valorada. La comercialización de nuestros
productos está resuelta aunque genera mucha
dependencia de un solo comprador [el INTA].”
(Grupo focal, San Juan)
“Es una realidad: nosotras entendemos que
hay que estar unidas para lograr cosas, como
hicimos con el tinglado, o el tanque de agua
potable que lograron poner en la escuela con
grupo electrógeno, o el proyecto de documentación donde le dieron documento a muchas
familias enteras que no tenían.” (Grupo focal,
Santiago del Estero)
“Y sí, a lo mejor yo no estoy ganando un
sueldo, no estoy viviendo de eso, pero tampoco
voy a estar toda la vida en eso. O sea: es un
momento que me está tocando, que cumpliré
esta función; seguirán otras, y así como yo he
crecido crecerán otras que van a ir a ocupar
el espacio, volveré; pero todo aquello que he
aprendido, lo que he conocido le va a servir
a la organización y me va a servir a mí también. Entonces no estoy perdiendo el tiempo
y yo sé que eso es así y los que estamos en
esto lo sabemos. No es la gran mayoría la que
toma conciencia, si la gran mayoría tomara
conciencia sería…” (Líder de organización,
Santiago del Estero)
En síntesis: si bien la presencia de mujeres en las organizaciones contactadas y su
participación activa en ellas varían en cada
región y comunidad, sobre todo en función de
factores culturales, en general son ellas quienes tienden a predominar, llegando a ser en
algunos lugares amplia mayoría en relación
con los hombres.
Las explicaciones son varias, y van des-

232

de el hecho de que los varones en algunos
casos migran estacionalmente hasta que las
mujeres fueron ocupando espacios que ellos
fueron dejando, así como también que fueron tomando conciencia de la necesidad de
participar y reconociendo sus derechos en
tanto mujeres en procesos de participación.
En otros casos, fue necesario crear espacios
en los que participaran sólo mujeres. Esto
fue necesario para que ellas asumieran y reflexionaran sobre sus roles dentro de la comunidad y sus familias, fundamentalmente
en contextos en que la presencia de varones
las inhibía.
El aumento de su participación comunitaria y política en el medio rural no cuestiona por sí mismo la persistente inequidad
en el acceso a recursos entre varones y mujeres, pero se puede apreciar el crecimiento
en autoestima y conciencia de sus derechos,
que resulta de las posibilidades que fueron
teniendo al gestionar para solucionar problemas o alcanzar objetivos comunes, capacitarse, viajar, participar, intercambiar con otras.
Las mujeres tienen una mirada a más largo
plazo en los logros que buscan para sus organizaciones y comunidades; más allá de beneficios inmediatos, ellas destacan la necesidad
de sostener estos procesos y el aprendizaje
que les significa participar de espacios colectivos. Dicha participación encuentra sus límites en la sobrecarga de tareas que enfrentan
y en los conflictos familiares que les genera.
Ello puede desembocar en el abandono de la
experiencia, la exclusión parcial de quienes
tienen hijos pequeños o el deterioro de sus
propias actividades domésticas o productivas

por los compromisos asumidos.
Las propuestas de sensibilización y capacitación en la perspectiva de género para
organizaciones de la agricultura familiar
(impulsadas por los programas públicos de
desarrollo rural y organizaciones no gubernamentales), junto con las iniciativas de algunos técnicos que trabajan en terreno, fueron
dando un impulso a la instalación del tema
como cuestión de agenda de los propios técnicos.
Las y los jóvenes que participan en las organizaciones son generalmente hijas o hijos
de miembros, o jóvenes de la comunidad que
se suman por proyectos concretos destinados
al sector. Pero los procesos de migración juvenil y los propios obstáculos que ponen los
adultos a su participación limitan una presencia más activa. De todos modos, se va reconociendo que quienes se quedan y participan cuentan con capacidades específicas y
diferentes de las de los adultos para ciertas
actividades, principalmente de gestión.
Surge como preocupación la necesidad de
incentivar o alentar la participación de jóvenes. Esta no sólo es necesaria para que las organizaciones se sostengan en el tiempo, sino
también para que los jóvenes se arraiguen,
se identifiquen y sientan que pertenecen a
la realidad de sus comunidades.
La predisposición de las mujeres jóvenes a
participar de colectivos organizados y a ocupar espacios de decisión constituye una oportunidad para favorecer y fortalecer procesos
de desarrollo en las comunidades rurales y
construir una nueva territorialidad y nuevas
relaciones con el Estado. k

Cooperativa “Flor de la Quebrada”, Jujuy.

233

�Cooperativa “Las Arañitas Tejedoras”,
Catamarca.

4
Conclusiones

234

235

�conclusiones

k

Acerca del comportamiento demográfico de la población

Las tasas de industrialización y urbanización más altas de la historia argentina se registran
hacia mediados del siglo pasado. Desde entonces, el proceso de despoblamiento de las áreas
rurales tiende a desacelerarse gradualmente. Esta disminución relativa de la residencia en
áreas rurales se explica fundamentalmente por el abandono de las extensiones abiertas.
Si bien la información censal no permite reconstruir los movimientos poblacionales entre
áreas rurales y urbanas, ni entre zonas rurales dispersas y agrupadas, se observa que en el
período intercensal (2001-2010) aquellos departamentos que pierden población a campo
abierto, la ganan en los poblados rurales. También se verifican casos en los que disminuye
la participación de los residentes tanto en zonas rurales dispersas como agrupadas, evidenciando que las transferencias poblacionales se producen entre el campo y la ciudad.
Aun cuando este proceso se enmarque en una tendencia histórica conocida, el análisis
del comportamiento actual de distintos segmentos poblacionales da lugar a algunos hallazgos interesantes.
Considerando la población total, la relación de género favorece a las mujeres urbanas. El
predominio de las mujeres en relación con los varones se constata en particular en las regiones
cuyana y pampeana, que aparecen así como más “feminizadas”. Este comportamiento puede
asociarse en parte con el proceso de envejecimiento de la población y la mayor esperanza
de vida que tienen las mujeres. Por su parte, las áreas urbanas de la Patagonia resultan las
más “masculinizadas”. Este comportamiento no se relaciona con factores demográficos sino
con fenómenos sociales. Esta región constituyó y sigue constituyendo un foco de atracción
de población, que evidentemente discrimina por género.
En las áreas rurales, la relación entre mujeres y varones se invierte a favor de estos últimos. Si analizamos el área rural, la participación de las mujeres resulta más baja en las zonas
dispersas que en las agrupadas. Sin embargo, la variación intercensal en zonas rurales dispersas “favorece” a las mujeres del NEA y el NOA. Este incremento de la participación de
las mujeres podría ser explicado por un proceso de emigración que afecta más a los varones.
El análisis de las brechas generacionales también da cuenta de comportamientos destacables. Si bien los jóvenes (población de 15 a 34 años) representan menos de la mitad de la
población no joven y tienen mayor participación en las áreas urbanas que en las rurales, en el
período intercensal se incrementa la proporción de jóvenes de manera levemente más significativa en las áreas rurales. En este caso cabe suponer que los procesos de emigración afectan
en mayor medida las familias rurales con niños pequeños y de adultos mayores, que tienden
a radicarse en los aglomerados urbanos debido a las mayores comodidades que estos ofrecen.
Pero la situación más interesante se registra en el medio rural de la Región Pampeana. Si
bien esta es la región con menor presencia de jóvenes rurales, al comparar las brechas generacionales entre zonas agrupadas y dispersas se observa que la participación de los jóvenes

236

es más alta a campo abierto. Esto da lugar a la hipótesis de que las zonas rurales dispersas
de esta región ejercen cierto poder de retención sobre los jóvenes, probablemente debido al
tipo de mano de obra demandada. En el resto de las regiones, la participación de los jóvenes
es mayor en las localidades rurales.

k

Del esfuerzo económico que debe realizar la población

Las tasas de dependencia, tanto en áreas urbanas como en las rurales, muestran fuertes caídas en el período intercensal. Esto evidencia que la población potencialmente activa debe
realizar un menor esfuerzo económico para sostener a la que se supone –y se desea encontrar– en condición de inactividad (menores de 15 años y mayores de 65 años). Las regiones
que experimentan los descensos más notorios son el NEA y el NOA, donde se registran las
tasas de dependencia más elevadas.
Al analizar las tasas de dependencia específicas se observa que es la tasa de dependencia
infantil la que explica la disminución de la tasa de dependencia global. Entre 2001 y 2010,
la tasa de dependencia infantil registra caídas de diferente intensidad según regiones, mientras que la tasa de dependencia de adultos mayores permanece estable. Particularmente las
áreas rurales del NEA y el NOA, donde se registran las tasas de dependencia infantil más
elevadas, muestran fuertes reducciones en el período intercensal. En el interior del medio
rural, las tasas de dependencia infantil resultan levemente más altas en zonas agrupadas
que en las dispersas, afianzando la hipótesis de que las familias rurales con niños pequeños eligen los poblados como zonas de residencia. Sin embargo, entre extremos del período
intercensal también se registran caídas de las tasas de dependencia infantil en las localidades rurales, comportamiento explicable por la disminución de las tasas de natalidad o por
la emigración hacia áreas urbanas.
En términos teóricos, la disminución de las tasas de dependencia aliviana el esfuerzo
económico que debe realizar la población en edad de trabajar, pero para conocer la configuración efectiva del fenómeno resulta necesario considerar las tasas de actividad. Se observa
así que la participación en el mercado de trabajo de la población rural, con excepción de
la pampeana, se mantiene prácticamente en los mismos niveles que se registraban en el
año 2001, mientras que la población urbana incrementa su nivel de participación. En el
medio rural, los aumentos más significativos se producen en zonas agrupadas, menos en la
Región Pampeana donde crecen más las tasas de actividad de los pobladores de zonas
dispersas.

237

�conclusiones

k

Distribución espacial de las mujeres jóvenes

Al considerar los patrones de asentamiento geográfico de las mujeres jóvenes se observa el
escaso peso relativo de este segmento de la población en áreas rurales. Surgen sin embargo
notorias diferencias regionales. Mientras que en la Región Pampeana las jóvenes rurales representan en torno al 5% de las mujeres jóvenes, en el NEA, el NOA y Cuyo rondan el 20%.
Además, en estas últimas regiones, las mujeres jóvenes tienen mayor participación en las
zonas rurales dispersas que en las agrupadas, pese a lo cual las pérdidas más significativas
de población femenina joven se produce a campo abierto.
Las transferencias poblacionales también asumen rasgos particulares por región, de modo
que en el NEA y Cuyo las jóvenes estarían abandonando las zonas rurales dispersas para
asentarse en los poblados rurales, mientras que en el NOA estarían dejando las áreas rurales
para dirigirse a los aglomerados urbanos.
En las localidades rurales del NEA, las mujeres jóvenes pasan a tener mayor peso que
los varones jóvenes. Esta pérdida de participación de la población masculina joven podría
asociarse con la preferencia de las mujeres con hijos pequeños a sentar residencia en los
poblados rurales, mientras los varones permanecen en el campo.
La tendencia de las jóvenes a fijar residencia en los poblados rurales que se desprende
de la información censal se verifica asimismo en el testimonio de los actores entrevistados.
En este sentido, se planteó que se pueden ver con frecuencia casos en los que las mujeres
se trasladan a vivir a centros más urbanizados para que sus hijos puedan estudiar, mientras
que los hombres se quedan en el campo.
Al poner en relación el comportamiento de las mujeres y los varones jóvenes se percibe que
en el medio rural se produce una progresiva paridad de género. Las regiones que muestran
las variaciones intercensales más significativas son el NEA y el NOA, donde la proporción de
las mujeres jóvenes tiende a equipararse a la de varones jóvenes, probablemente debido a un
proceso de emigración que afecta de manera más significativa a la población masculina joven.
Al analizar las motivaciones y condiciones por las cuales las y los jóvenes rurales deciden
migrar aparecen distintas tendencias. La razón más frecuente por la que migran los hombres
tiene que ver con la necesidad de trabajos extraprediales dentro de la misma provincia por
intervalos cortos de tiempo, o bien para desarrollar tareas agrícolas o participar en actividades
no agrícolas, como la construcción, en otras provincias. En el caso de las mujeres, la decisión
de migrar está más marcada por la voluntad de continuar estudios superiores. Cada vez más,
las mujeres rurales jóvenes aparecen en la búsqueda de un antidestino, no hacer aquello que
está establecido que tienen que hacer (quedarse en el campo y cuidar a sus familias), quebrando la inexorabilidad de la herencia de madres y abuelas. Por otro lado, la posibilidad
de estudiar y recibirse puede transformarse posteriormente en un motivo para migrar, ya que
no encuentran alternativas para insertarse laboralmente en sus lugares de origen. De esta
manera, la misma posibilidad de proseguir estudios terciarios deriva en la decisión de irse.

238

En algunos testimonios aparece la idea de calidad de vida en el sentido de la mejora en las
condiciones laborales, pero muchas veces el motivo por el cual los jóvenes deciden migrar
está definido por la búsqueda de una mejor “calidad de vida”, que se encontraría en la ciudad. En este sentido, aparecen en los jóvenes deseos y representaciones en torno a lo urbano
como lugar de accesibilidad, conectividad, servicios, todo aquello que el acceso a las nuevas
tecnologías muestra. Esta idea se contrapone con lo rural, que se asocia con la escasez, la
inaccesibilidad, la precariedad. Surge así una redefinición de la vida en el espacio rural, que
amplía su territorio vinculándolo con el medio urbano, en un contacto fluido, para utilizar
servicios e incluso para trabajar mientras se sigue viviendo en el campo.
Por otro lado, mejorar la calidad de vida tal como lo expresan las mujeres (contar con vivienda digna y acceder a servicios o bienes que les permitan reducir su carga de trabajo
doméstico) entra en tensión con la reinversión económica requerida para aumentar la rentabilidad de la producción familiar.
Para los jóvenes que eligen permanecer, crecer y desarrollarse en su territorio, la participación en organizaciones y cooperativas se convierte en una oportunidad para proyectarse
y generar alternativas. Se constató que quienes tienen un espacio de participación logran
generar iniciativas para quedarse, y plantean la cuestión del arraigo como una problemática
a ser abordada por ellos y por el Estado.

k

Jefatura femenina joven y pobreza

En general, la declaración de la jefatura femenina remite a situaciones en que el cónyuge
suele estar ausente, de manera que las mujeres deben afrontar la responsabilidad de sostener solas el hogar. Así, este tipo de hogares se ve expuesto a una mayor probabilidad de
encontrarse en situación de pobreza estructural.
En el período intercensal se observa un pronunciado incremento de la jefatura femenina
joven. Este crecimiento se expresa con mayor intensidad en las áreas rurales, aun cuando la
incidencia de las jefas jóvenes en estas áreas se ubica en niveles bajos.
Cabe aclarar que la identificación del jefe de hogar tiene un importante componente cultural, de modo que aún pesan los mandatos y representaciones sobre los roles dentro de las
familias, principalmente entre las mujeres de más edad. Esto incide fuertemente en la propia definición como cabeza de hogar, aunque las mujeres sean el principal sustento, si el
cónyuge está presente. De esta manera, el fuerte incremento de la jefatura femenina joven
que muestra la información censal se relaciona, según la perspectiva de las propias mujeres,
con el aumento de las separaciones o de las madres solteras.

239

�conclusiones

Esta situación lleva a suponer que las jóvenes deben procurar su inserción en el mercado
de trabajo. La alta correlación positiva que se verifica entre el incremento de la jefatura femenina y el crecimiento de la tasa de empleo de las mujeres jóvenes en zonas rurales agrupadas ofrece indicios de esto, principalmente en el NEA y la Patagonia.
El análisis de la relación entre la jefatura femenina y masculina joven muestra que el
incremento del porcentaje de las jefas supera al de los jefes, de modo que este comportamiento resulta distintivo de las mujeres. Si bien las localidades rurales tienden hacia una
mayor paridad entre las mujeres y varones jóvenes que asumen la jefatura del hogar, es en
las zonas dispersas donde se registra un aumento más pronunciado de la proporción de jefas con relación a los jefes. Sin embargo, en las extensiones rurales abiertas el aumento de
la jefatura femenina joven supera al de la tasa de empleo de las mujeres jóvenes. Esta situación permitiría suponer que las jefas jóvenes de áreas rurales dispersas se encuentran
en una condición de gran fragilidad social, supuesto que se fortalece al observar que dicho
fenómeno se da en las zonas geográficas de mayor marginalidad.
En este sentido, se ha constatado que las mujeres rurales crean alternativas para sostener
a sus hogares, generan posibilidades de ingresos, pero en general no son sostenibles en el
tiempo. Existe en el campo una demanda por oportunidades laborales más estables, principalmente entre las mujeres jóvenes que no tienen en su horizonte dedicarse a la producción
agropecuaria.
Para contrastar el supuesto teórico de asociación entre la jefatura femenina y la pobreza
se analizó la incidencia de jefas jóvenes en situación de NBI. En el período intercensal este
indicador experimenta variaciones negativas, tanto en zonas rurales agrupadas como dispersas. Aun cuando la situación de pobreza estructural afecta mayoritariamente a las jefas
jóvenes que residen a campo abierto, las disminuciones registradas en estas zonas resultan
más pronunciadas que en las localidades rurales. De todas formas, en las zonas rurales dispersas del NOA y el NEA la pobreza estructural afecta en torno al 40% de las jefas jóvenes.
En los últimos años, la Asignación Universal por Hijo ha contribuido a reforzar la autonomía de las mujeres y la toma de decisiones sobre aspectos de la economía doméstica y la
producción; son ellas quienes deciden sobre el destino del dinero que perciben por la Asignación, lo cual redunda en inversiones para la mejora de la calidad de vida de las familias,
fundamentalmente de los hijos e hijas. El dinero se destina a la educación y a mejorar la
nutrición de los niños y las niñas. Asimismo, realizan inversiones dentro del hogar que tienden a reducir la carga de trabajo doméstico, como la compra de lavarropas.
Estas nuevas configuraciones familiares resultantes, que pueden ser más recientes en el
campo que en la ciudad, están acompañadas por una mayor valoración de la capacidad de
las mujeres de contribuir al sustento del hogar.
Por otro lado, cabe señalar que la criticidad de la situación que enfrentan las jefas jóvenes
se proyecta sobre los miembros que tienen a cargo. En este sentido, el tamaño de los hogares

240

que encabezan constituye un indicador de la vulnerabilidad social en que se encuentran. Al
analizar la manifestación de este fenómeno en el medio rural, se observa que en el año 2001
el porcentaje de jefas jóvenes pobres a cargo de hogares con 5 miembros o más superaba al
de jefas jóvenes pobres de hogares con 2 a 4 miembros. Este comportamiento adquiría la
mayor intensidad en el NEA. Diez años después se registra una concentración de la jefatura femenina joven en situación de pobreza en los hogares de menor tamaño. Considerando
la tendencia de la pobreza estructural a reproducirse entre generaciones, esta constatación
resulta alentadora.
Esta situación queda reflejada en el discurso de las mujeres, quienes ante el reconocimiento de las dificultades de sostener hogares numerosos, manifiestan una decisión explícita de
tener menor cantidad de hijos.

k

Fecundidad

Los datos del CNPHyV 2010 vinculados con la fecundidad no han sido difundidos hasta la
fecha. Aun así cabe señalar la lentitud con que se modifican los patrones reproductivos de
la población.
En el año 2001 la maternidad se encontraba más difundida entre las jóvenes rurales que
entre sus congéneres urbanas. Las diferencias urbano-rurales más pronunciadas se registraban en Cuyo y la Región Pampeana, mientras que en el resto de las regiones el comportamiento de las jóvenes urbanas y rurales resultaba más homogéneo.
Considerando las áreas rurales, las incidencias más altas del país se registraban en la Patagonia y en el NEA, pero el promedio de hijos de las madres jóvenes del NEA superaba al
de la Patagonia. En las zonas rurales del NOA, si bien el porcentaje de madres jóvenes era
levemente inferior al de estas dos regiones, el promedio de hijos resultaba superior al de la
Patagonia. Por otro lado, el NEA y el NOA mostraban comportamientos homogéneos en zonas rurales agrupadas y dispersas, si bien el promedio de hijos de las jóvenes radicadas en
zonas rurales abiertas era más alto que en poblados rurales.
La maternidad temprana –de jóvenes de 15 a 19 años– también tenía mayor incidencia
en las áreas rurales que en las urbanas, y los mayores porcentajes de madres adolescentes
se registraban en las áreas rurales del NEA y el NOA. Las diferencias dentro del medio rural tendían a diluirse, de manera que las zonas agrupadas y dispersas mostraban relativa
homogeneidad. Aun así, la prevalencia de la maternidad temprana era levemente mayor en
las extensiones rurales abiertas.
En los grupos focales se encontraron indicios de un cambio en los patrones reproductivos

241

�conclusiones

de las mujeres jóvenes en relación con otras generaciones. Hay una tendencia a tener menor
cantidad de hijos, cuestión que puede ser explicada, por un lado, por factores económicos
o de acceso a la tierra –cuya excesiva división por herencia deja de ser económicamente
sustentable– y, por otra parte, debido al impacto de las políticas públicas en salud sexual y
reproductiva, a partir de las cuales existe mayor información y acceso a métodos anticonceptivos, a la vez que su uso está más naturalizado.
Sin embargo, los servicios de salud se encuentran en su mayoría concentrados en zonas
urbanizadas. Se resaltó la precariedad de aquellos ubicados en localidades rurales, fundamentalmente por la falta de recursos humanos y de especialidades para la atención de mujeres y
niños. Si bien se reconoce y se pudo apreciar la existencia de centros de atención primaria
equipados y en muy buen estado, el déficit se manifiesta en materia de recursos humanos,
incluso en aquellos centros que se encuentran en los pueblos. Existen nuevas formas de
acceder a la salud a través de programas que acercan móviles equipados, personal médico
o promotores de salud a las zonas rurales, principalmente para el control ginecológico. Sin
embargo, este tipo de controles es un tema complejo, ya que no es una práctica habitual y
sistemática de las mujeres.
Estas nuevas formas de acceso a la salud, junto con la posibilidad de contar con obra
social, ya sea por ser parte de una organización o cooperativa, o bien por estar inscriptos
en el Monotributo Social para la Agricultura Familiar, amplían la posibilidad de contar
con cobertura médica, mejorando la situación de las mujeres jóvenes respecto de generaciones anteriores.

k

Las mujeres jóvenes y el trabajo

En el período intercensal se observa un crecimiento de las tasas de actividad correspondientes a la población de 20 a 34 años, que resulta mayor en las áreas urbanas que en las
rurales, de modo que las brechas territoriales persisten y se amplían. Sin embargo, los mayores incrementos en las tasas de actividad femeninas (producto de una situación de partida
más precaria que la de los varones) redundan en una disminución de las brechas de género.
La residencia en el medio rural y el género configuran, en el caso de las jóvenes, una acumulación de desventajas que se agudizan en las zonas rurales dispersas. A esta cadena de
desigualdades se sobreimprimen las realidades provinciales, principalmente en el NEA y
el NOA, donde pese a las variaciones positivas que registran las tasas de actividad de las

242

mujeres jóvenes, persisten importantes niveles de desigualdad geográfica.
A estas menores oportunidades que enfrentan las jóvenes rurales se suman las dificultades
para participar en el mercado de trabajo y atender a la vez el cuidado de los miembros del
hogar. Esta sobrecarga de tareas se expresa con particular intensidad en aquellos contextos
en que la oferta de servicios estatales –como jardines maternales, escuelas especiales, instituciones dedicadas al cuidado de adultos mayores– es más precaria.
Las mujeres en el campo tienen una intensa carga de trabajo, tanto por el rol que se les
asigna –y que ellas asumen con naturalidad– como responsables de las tareas domésticas y
de cuidado, por la responsabilidad sobre tareas productivas dentro de las unidades familiares, fundamentalmente para el autoconsumo y la venta de excedentes, así como por la participación en espacios comunitarios. Estas actividades sostienen las economías familiares,
más aun cuando sus compañeros migran por períodos prolongados. Esta ausencia intensifica
sus responsabilidades al frente del hogar y la necesidad de generar alternativas de ingresos
a través de emprendimientos, búsquedas de canales de comercialización, agregado de valor
y participación en las organizaciones. Esta sobrecarga de trabajo limita la disponibilidad de
las mujeres de tiempo libre para la recreación o simplemente para ellas mismas.
Sin embargo, aun cuando prima una mirada patriarcal respecto de la división de tareas
dentro de los hogares, los jóvenes participantes en los grupos focales pusieron de manifiesto
que existe una mayor participación de los varones en las tareas domésticas, sobre todo en
las parejas más jóvenes.
La cuestión del cuidado no fue planteada como un problema o una demanda por parte de
las mujeres rurales. Sí lo fue por parte de las técnicas, quienes ven que la total responsabilidad que asumen en la crianza de los niños y el cuidado de ancianos o enfermos es un
límite para la participación de las mujeres, tanto en los programas de desarrollo como en
las organizaciones.
En cuanto a cuestiones productivas, no se plantearon inequidades de género en torno al
acceso a los recursos. En cambio, se enfatizaron las escasas posibilidades que existen de insertarse localmente en actividades distintas de las productivas. En general las mujeres más
jóvenes encuentran pocas alternativas para estudiar en las zonas rurales y trabajar fuera de
las actividades propias de las fincas, lo cual da lugar a la decisión de migrar. Sin estudios
no tienen alternativas de trabajo y, para alcanzar una formación terciaria o universitaria,
tienen que irse.
Los y las jóvenes buscan en general algo diferente de lo que hacen sus padres. Encontrar
opciones atractivas en sus lugares es un tema complejo y preocupante. Muestran interés por
emprendimientos alternativos que los vinculen al medio urbano, con las TIC, y en los que
tengan la oportunidad de aplicar sus conocimientos. Esta demanda es percibida por las organizaciones, que ven en los conocimientos tecnológicos de los jóvenes un potencial a ser
aprovechado para la gestión de los emprendimientos.

243

�conclusiones

k

Las mujeres jóvenes y la educación

La información censal muestra que, entre los años 2001 y 2010, se produjo un incremento
del 15% en la incidencia de los jóvenes urbanos con secundario completo o más. Sin embargo, para el total del país, los jóvenes rurales que han logrado completar sus estudios secundarios representan un 38,6%.
La mirada de los actores reafirma el incremento en el acceso a la educación para los jóvenes. Creció en los últimos años la oferta de establecimientos educativos rurales públicos, así
como la posibilidad de acceder a apoyos económicos para estudiar, como la AUH, Progresar,
becas del Bicentenario. Existen alternativas cercanas y accesibles para estudiar desde los
4 años hasta la secundaria, sin embargo se torna un problema continuar estudios superiores
o universitarios. Quienes quieren seguir estudiando deben contar con recursos para trasladarse diariamente a ciudades cercanas o para radicarse en ellas.
Por otro lado, el incremento registrado aleja a las mujeres jóvenes del ámbito rural respecto de sus pares varones, que tienden a abandonar de manera temprana la escolaridad
para incorporarse al mercado de trabajo. Esta constatación se desprende del análisis de la
correlación entre estudio y trabajo. Así, mientras que entre las mujeres jóvenes las tasas de
actividad más altas se asocian con mayores porcentajes de conclusión del nivel secundario,
en el caso de los varones la mayor participación en el mercado de trabajo se asocia con niveles más bajos de conclusión de la secundaria.
Al momento de buscar trabajo, las mujeres tienen mayores dificultades que los varones,
incluso en relación con aquellos que no terminaron el nivel secundario. Frente a estas dificultades para insertarse laboralmente, las mujeres reconocen la necesidad de seguir estudiando.

k

Tecnologías de la información y la comunicación

En el medio rural, las TIC se erigen en recursos que promueven la inserción de lo local
en el mundo global, la democratización del acceso al conocimiento, el acortamiento de las
distancias y la consecuente reducción del aislamiento, además de los usos específicos del
ámbito educativo y laboral.
El uso de computadoras en el medio rural permite constatar la ventaja en que se encuentran las mujeres respecto de los varones jóvenesPese a que las brechas existentes entre áreas
rurales y urbanas son notorias, se observa un comportamiento interesante: son más cortas en
el grupo de 15 a 19 años y se van ampliando a medida que se incrementa la edad, principalmente en el NEA, el NOA y Cuyo. Es decir que las mujeres más jóvenes de las áreas rurales

244

tienden a parecerse más a sus pares urbanas. En esta línea, el acceso a las TIC delinea una
nueva ruralidad, en la cual se estrecha la distancia entre la juventud rural y sus pares urbanos, lo que lleva a modificar sus consumos culturales y aspiraciones.
El acortamiento de la brecha urbano-rural en el uso de las nuevas tecnologías da cuenta de políticas activas y de una juventud interesada en incorporar estas herramientas. Este
panorama constituye una oportunidad a la hora de pensar en acciones que promuevan el
desarrollo de los jóvenes. En particular, la creciente igualdad en el acceso a las TIC es un
hecho favorable para las mujeres jóvenes del campo, tanto para sus actividades productivas
como para su participación en las organizaciones. Se reconoce así un potencial desde el cual
las mujeres jóvenes tienen mucho para aportar. Esto abre además una brecha generacional
entre los jóvenes respecto de sus padres y abuelos, que funciona como una ventaja juvenil
al momento de participar o generar emprendimientos productivos y como un conocimiento
que debe ser valorado y aprovechado.

k

Participación y organización

Se pudo constatar la participación activa de las mujeres en las organizaciones, en las cuales muchas veces son mayoría. Esta gran presencia se explica, según los testimonios de los
actores, porque las mujeres ocuparon en los últimos años espacios que fueron dejando los
varones (ausentes por migración o sobreocupados en trabajos extraprediales) y porque el
mismo proceso de empoderamiento las llevó a tomar conciencia de la necesidad e importancia de su participación activa. También existen organizaciones que fueron creadas por las
mujeres, porque buscaban un espacio en el cual lograr visibilidad en tanto “productoras”, o
bien porque era necesario ese espacio para poder reflexionar y analizar cuestiones que las
afectaban directamente.
Las mujeres organizadas muestran una mirada a largo plazo de las necesidades y logros.
Valoran la participación en sí misma y el aprendizaje que se genera, y plantean la necesidad
de sostener estos procesos más allá de éxitos concretos e inmediatos. La existencia de programas y equipos técnicos que tienen la cuestión de género como un eje a ser trabajado en el
medio rural llevó a que las mujeres tomen mayor conciencia de sus derechos, de la necesidad
de ocupar espacios de participación y de los aportes económicos que realizan a sus hogares.
Este rol activo dentro de las organizaciones choca con la sobrecarga de tareas en el ámbito doméstico y productivo, lo que lleva muchas veces a conflictos dentro de las familias o a
abandonar la participación. Aparece entonces la responsabilidad asignada a las mujeres en
cuanto a las tareas de cuidado como un límite para crecer dentro de las organizaciones. Sin

245

�conclusiones

embargo, tal como se señaló anteriormente, esto no fue planteado en términos de demanda
por las propias mujeres, dado que estas necesidades se resuelven a través de redes de parentesco o llevando a los niños a las reuniones y viajes.
Los y las jóvenes que participan en las organizaciones son en general hijos o hijas de
miembros antiguos; o, a veces, se ven atraídos por algún proyecto pensado especialmente
para la juventud rural. La realidad de los jóvenes es más dinámica que los procesos de los
programas de desarrollo o que las propuestas de las organizaciones; por ello, el hecho de
que decidan migrar o necesiten trabajar, o la misma mirada de los adultos sobre ellos, son
obstáculos para lograr una participación más activa. Este involucramiento es necesario, por
otro lado, para garantizar el sostenimiento de las organizaciones y para que los jóvenes se
identifiquen con el sector y sus comunidades.
Por último, las organizaciones sociales –y las posibilidades que se crean por la participación en ellas– aparecen como una oportunidad clave para las mujeres rurales jóvenes. Estos
espacios favorecen las condiciones para pensar alternativas productivas para las mujeres y
de desarrollo integral para las comunidades rurales.

k

Nudos críticos a considerar para las intervenciones

El presente estudio ha tenido como finalidad identificar necesidades y oportunidades de las
mujeres rurales jóvenes, con el objetivo de repensar las intervenciones a la luz de las condiciones que −en la última década− han contribuido a modificar sus aspiraciones y relaciones
con el mundo en que viven. Estas modificaciones permiten señalar algunos nudos críticos
en cuanto a la formulación e implementación políticas e intervenciones que contribuyan a
potenciar el rol de las mujeres rurales jóvenes.
La densificación de los medios y modos de contacto con el afuera –que viabilizan las mayores oportunidades de estudiar, el acceso y uso de recursos informáticos y tecnológicos,
la interacción con otras mujeres y el conocimiento de otros lugares promovido por la participación en organizaciones– contribuye cada vez más a diluir las fronteras de lo rural para
dar lugar a la noción de territorio. La ampliación del espacio rural se define en términos
materiales y se refuerza de manera simbólica. Se reformulan así los anhelos y aspiraciones
de las jóvenes, que ya no se muestran dispuestas a reproducir las condiciones que para las
generaciones anteriores se presentaban como inexorables.

246

Es así que resisten el sacrificio que implica el trabajo del campo si este permanece asociado al desgaste del cuerpo y la reproducción de la pobreza. Rechazan la asociación de rol de
compañera y madre en la hegemonía del varón. La reclusión en el espacio doméstico deja de
ser un mandato para ellas. Surgen de esta manera demandas por la ampliación de opciones
de desarrollo económico y realización personal. Estas aparecen vinculadas a la capacidad
de gestionar de las mujeres, que cuentan con innegable experiencia en sintetizar el trabajo
en la casa, el cuidado de los hijos, la participación en tareas productivo-reproductivas y la
organización en pos del bienestar, más de los hijos que del propio. Pesada carga que puede
traducirse en ventaja.
La disposición a superar la adversidad que muestran las mujeres, su capacidad de proyectarse en otros y en el tiempo, junto con la mayor educación y el desarrollo de habilidades
(informáticas, por ejemplo), las colocan en inmejorable posición para desempeñar tareas
vinculadas con la racionalización de la explotación agropecuaria, la ampliación de redes de
comercialización, la dirección de las organizaciones o, fuera de la producción, la formación
profesional para satisfacer demandas locales específicas (como la atención de la salud).
Las opciones necesitan seguir siendo exploradas, pero implican indudablemente orientar
las políticas de desarrollo productivo más allá de la preparación de dulces y la confección
de artesanías. Una estrategia adecuada para imaginar acciones de promoción de las jóvenes
rurales es comenzar a pensarlas más como jóvenes que como rurales.
La noción de territorio no se proyecta sólo en el espacio geográfico, sino que implica anudar
ámbitos vitales. En este sentido, se plantea la necesidad de complementar las oportunidades
de estudiar con la posibilidad de aplicar lo aprendido, las oportunidades de trabajar con la
disponibilidad de lugares de atención y educación de los niños más pequeños, el desarrollo
de emprendimientos productivos con la mejora de la infraestructura rural y el acceso a los
mercados, la gestión racionalizada de la explotación con la conectividad, el reconocimiento
de las responsabilidades que asumen las mujeres en el proceso productivo con el acceso a
los recursos para la producción, la oferta de infraestructura sanitaria con la presencia de
recursos humanos idóneos, la educación con el mejoramiento de los servicios que permiten
acceder a ella. La participación de las mujeres en las organizaciones y el aprendizaje de
cómo peticionar constituyen indudablemente medios para lograr estas mejoras, que permitirían incrementar la calidad de vida.
La integralidad de las políticas públicas es una condición para el desarrollo territorial
con enfoque de género. La mayor articulación y coordinación de las áreas de intervención
es un desafío pendiente que trasciende la competencia de cualquier dependencia de la administración pública considerada de manera aislada. Sin embargo, las estructuras muestran
siempre fisuras que pueden ser horadadas.
En el marco de estas consideraciones, que se desprenden tanto del análisis estructural
como de aquel enfocado sobre la agencia de las jóvenes rurales, pueden plantearse algunos
nudos críticos en torno a ciertos temas específicos abordados en el presente estudio.

247

�conclusiones

k

Revisión de la unidad de análisis e intervención

Si bien el tema de género se menciona en los programas de desarrollo rural y es un eje abordado por los equipos técnicos, generalmente se limita a componentes, actividades específicas,
capacitaciones o, en algunos casos, su consideración incluso llega a depender de voluntades
individuales. Por ello, es necesario transversalizar el enfoque en todo el ciclo de los programas de desarrollo, para así tener en cuenta cuestiones fundamentales sobre las diferencias en el acceso entre hombres y mujeres a los recursos disponibles. Las intervenciones en
áreas de tecnología, infraestructura y acceso a los mercados no tienen los mismos efectos en
varones y mujeres. Entonces es necesario revisar el concepto de familia que subyace a las
estrategias de desarrollo rural.
En general, se habla de familia como una unidad homogénea y democrática en los programas, anulando de esta manera las necesidades particulares de cada uno de sus miembros y
las desigualdades que existen en su interior. Una estrategia de desarrollo rural con equidad
de género es la que reconoce que las necesidades, los problemas y las propuestas de solución
son particulares para cada miembro de la unidad familiar. Se debería considerar cómo participan varones y mujeres en las actividades domésticas, productivas y sociales, cómo se toman
las decisiones sobre los recursos, cuáles son los conocimientos, responsabilidades, intereses
y prioridades de cada uno de los integrantes de la unidad familiar, para de esta forma, además, evitar que se continúen reproduciendo estereotipos sobre el rol de la mujer y el varón.
Por otro lado, es importante considerar en las intervenciones la diversidad existente entre
las distintas comunidades rurales del país. Diversidad en el uso del tiempo, en el vínculo con
la tierra y recursos naturales, en el rol de la mujer dentro de la comunidad. La mirada sobre
esta diversidad debe ser incorporada como eje transversal en las estrategias de desarrollo.

k

Trabajo

Indudablemente el trabajo es un factor de arraigo. Pero este arraigo se encuentra asociado
con una calidad de vida construida simbólicamente en términos de los recursos y facilidades
que ofrece la ciudad. En este sentido, surge la demanda por la ampliación y diversificación de
las oportunidades laborales para insertarse localmente, es decir, alternativas al trabajo en las
chacras y fincas. Las jóvenes deben realizar una mayor inversión (material, en multiplicación
de tareas y responsabilidades y, muchas veces, abandono del lugar de origen) en educación
que los varones para afianzar su empleabilidad. Así, la generación de nuevas y más opciones

248

de trabajo aparece relacionada con la posibilidad de usufructuar el esfuerzo realizado en
alcanzar un mejor nivel de instrucción y superar las soluciones pergeñadas como estrategias
cotidianas de vida, alternativas que suelen estar revestidas de una gran informalidad y que
carecen de sostenibilidad. Por otro lado, estas mayores y mejores opciones de trabajo son
percibidas como una forma de involucramiento con la comunidad, para el beneficio común.
En relación con la actividad productiva, el nicho de oportunidad que se perfila para las
jóvenes se encuentra asociado a la ejecución de tareas de gestión del emprendimiento (como
la relación con proveedores y compradores, el manejo de los registros contables). Los mayores conocimientos informáticos y digitales con que cuentan las jóvenes (tanto en relación
con los varones como con las personas de más edad) favorece el desempeño de estas tareas.
Por otro lado, las actividades rurales no agropecuarias –como el turismo– definen un ámbito
de desarrollo que les resulta atractivo.
Surgen asimismo, para complementar las actividades productivas tradicionales, demandas
orientadas hacia la generación de emprendimientos intensivos, como apicultura, piscicultura, viveros, agregado de valor a la producción incluyendo tecnología dura y blanda tanto
en la etapa de producción como de comercialización, para afianzar su viabilidad económica.
En definitiva: calidad de vida, diverso, atractivo y motivador. Esas son las claves con que
deben ser pensadas las propuestas hacia las jóvenes del campo.

k

Educación

La necesaria articulación entre educación y trabajo en contextos rurales constituye sin duda
una tarea que aún demanda importantes esfuerzos en términos de planificación y ejecución de
políticas educativas ajustadas a los requerimientos del medio rural. En este sentido, surge el
cuestionamiento acerca de la pertinencia y utilidad de los contenidos escolares que conforman el currículo del nivel secundario. La escuela agrotécnica es un espacio de contención y
una posibilidad de formarse para los y las jóvenes, pero en algunos casos la formación que
reciben no los prepara para desempeñarse con autonomía o vincularse con la realidad de
sus contextos productivos y comunitarios.
Por otra parte, el mayor acceso a los recursos tecnológicos e informáticos que ha podido
corroborarse podría aprovecharse para promover la educación superior (terciaria y universitaria). Al contar con un contexto de apropiación de las tecnologías por parte de las jóvenes, y un deseo manifiesto de continuar con sus estudios, se podrían pensar alternativas
que incorporen formatos semipresenciales o con algún grado de virtualidad para eliminar

249

�conclusiones

barreras en cuanto al acceso, costo y uso del tiempo. Esto podría facilitar la combinación
de tareas productivas, reproductivas y comunitarias, y apoyar la permanencia y continuidad
de las jóvenes en el sistema educativo. Incluso podría funcionar como un factor de arraigo, ya que muchas abandonan el campo en pos de acceder a oportunidades educativas en
las ciudades.

k

TIC

El diseño de políticas públicas orientadas a promover el uso de las TIC debe tener en cuenta
las profundas diferencias que surgen entre regiones, así como la desigualdad territorial que
afecta en particular a las zonas rurales dispersas. Resulta fundamental ponderar estas diferencias a la hora de formular proyectos que apunten a acortar distancias y reducir el aislamiento,
de modo que las jóvenes del campo puedan aprovechar las oportunidades de integración en
un espacio global. Si bien en los últimos años se registran indudables avances respecto del
acceso a las TIC por el uso extendido del celular y de computadoras, la demanda por mejores conexiones −tanto a internet como a la señal de telefonía celular− apareció con fuerza.
Por otra parte, repensar el mundo rural a partir del desarrollo de las comunicaciones plantea desafíos en términos de abordaje. Resulta interesante avanzar con nuevas clasificaciones
de lo rural, en la cual se incorporen dimensiones vinculadas con el contacto con el afuera
y la integración, no sólo geográfica sino también económica, social y política. Para esto es
necesario promover distintas formas de comunicación, entre las cuales el rol de las TIC ya
no puede ser desconocido.

k

Participación y organización

Para las jóvenes rurales, ser parte de una organización aparece como la posibilidad de
vincularse a su comunidad, “pertenecer”, tener un proyecto que las identifique como sector
de la agricultura y como jóvenes. Asimismo, las organizaciones son lugares en los que ellas
pueden aportar, por ejemplo, sus conocimientos en temas de tecnología y gestión.
Por otro lado, en tanto productoras, las mujeres rurales jóvenes, organizadas, amplían la
perspectiva de crecer y desarrollarse en lo económico-productivo. Para ello, es necesario, que
las cooperativas o grupos −y el apoyo que se les brinda desde el Estado− apuesten a crecer
en escala y calidad, invirtiendo en tecnología, infraestructura y canales de comercialización.
Las organizaciones pueden constituirse como ámbitos de participación política para plantear demandas y acceder a recursos, así como también articular y conocer diversas experiencias en el país, e incluso en otros países. En este sentido, es un hecho que el impulso para
organizarse, y su fortalecimiento, es central en los programas de desarrollo. Sin embargo,
muchas veces la participación está vinculada a la posibilidad de acceder a alguna prestación estatal existente, y cuando las organizaciones no están consolidadas y se terminan los
recursos, esta dependencia puede traducirse en un debilitamiento de la participación. Es
central entonces generar procesos de autonomía y sustentabilidad más allá de la oferta de
los programas y proyectos del ámbito estatal.

Finalmente, a modo de cierre, se puede afirmar que la disposición de las jóvenes del campo a realizar el esfuerzo de trabajar, estudiar, cuidar el hogar y participar es lo que permite
pensarlas como promotoras del cambio. Pese a la adversidad del contexto que define a este
esfuerzo como condición de necesidad, la voluntad de hacerle frente para procurarse un futuro mejor –como condición de posibilidad– señala a las mujeres jóvenes como sujetos de
transformación. Esto lleva a pensar que las iniciativas de desarrollo rural encontrarán en
ellas incomparables aliadas. k

Las organizaciones sociales y la diversidad de espacios de participación que existen en las
comunidades rurales asoman como una oportunidad para su fortalecimiento y la posibilidad
de potenciar las estrategias de desarrollo. Para las mujeres, ser parte de un grupo o una organización más formal es un medio para acceder al conocimiento e instalar sus demandas en
tanto mujeres, así como las de sus familias y comunidad. Es a partir de la participación que
muchas mujeres lograron un importante proceso de empoderamiento y autonomía.

250

251

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253

�anexo 1

IMAGEN 1

Metodología del análisis cuantitativo
La información cuantitativa utilizada en
este estudio proviene de los Censos Nacionales de Población, Hogares y Viviendas realizados por el Instituto Nacional de Estadística
y Censos en los años 2001 y 2010.
El INDEC difunde la información censal a
través de un conjunto de cuadros diseñados
y elaborados por especialistas de la institución y pone a disposición de los usuarios un
programa, el REDATAM, que se encuentra
vinculado a una base que contiene los microdatos censales. Este programa –desarrollado
por el Centro Latinoamericano y Caribeño
de Demografía (CELADE) de la Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)– permite realizar cruces entre
las variables incluidas para obtener cuadros
multivariados adicionales a los publicados.
El plan de tabulados difundido por el INDEC presenta resultados por provincias, sin
discriminar el área de residencia. Así, para
acceder a la información departamental desagregada por área urbana y rural, así como por
zona rural agrupada y dispersa, fue necesario
recurrir al REDATAM.
Sin embargo, la base de microdatos censales disponible a la fecha presenta algunas

254

limitaciones, dado que sólo contiene una selección de variables del Cuestionario Básico. En cuanto al trabajo, sólo se incluye la
condición de actividad (población ocupada,
desocupada e inactiva), es decir que no se
dispone de información sobre la categoría
ocupacional (patrón, cuenta propia, empleado, trabajador familiar) ni la rama de actividad (CIIU), de interés primordial para este
estudio. Por otro lado, a la fecha no se cuenta
con los datos correspondientes al Cuestionario Ampliado, por ejemplo, aquellos relacionados con el lugar de residencia anterior (que
permitiría caracterizar los desplazamientos
poblacionales) ni con la fecundidad (cantidad de hijos). Pese a estas restricciones, la
potencialidad de la información disponible
queda evidenciada en el presente informe.
Se describe a continuación el procedimiento empleado para obtener la información de
este trabajo.
En primera instancia, se recurrió al REDATAM para procesar las distintas variables
temáticas de interés en el nivel departamental, cruzándolas en cada caso por área, sexo
y grupos quinquenales de edad, tanto para el
año 2001 como para 2010.

A continuación se presenta como ejemplo
la orden de procesamiento para obtener el
tamaño de hogares ( 1 Total de personas en
el hogar) en condición de pobreza estructural ( 2 Al menos un indicador NBI) que se
encuentran a cargo de jefas mujeres de 15 a
34 años (condición indicada en el 3 Filtro),
cruzado por 4 Área Urbano – Rural, en el nivel de 5 Departamento / Partido, para el total
del país ( 6 Toda la base).
Y de la “salida” resultante para Lules, Tucumán (ÁREA # 90063). (Imagen 1)
Los cuadros obtenidos con este nivel de
desagregación fueron descargados en Excel
y editados para su ulterior procesamiento con
el Predictive Analytics Software (PASW) de
SPSS Inc.
Para procesar la información mediante el
PASW, se debió reestructurar cada base de
datos parcial, de manera que cada registro se
correspondiera con un departamento o partido y cada columna contuviera la información
de la variable temática + el sexo (varón-mujer) + el grupo quinquenal de edad + el área
(urbana-rural total-rural agrupada-rural dispersa), de acuerdo con el siguiente formato:

IMAGEN 2

(Imagen 2)

255

�anexo 1

Así, la variable v.urb.04.usacompu.10 hace
referencia a los varones urbanos de 0 a 4 años
que usan computadora en el año 2010. En el
partido de Adolfo Alsina, provincia de Buenos
Aires, Región Pampeana se registran 52 casos.
Este procedimiento se llevó a cabo para el
año 2001 y 2010. Luego se fusionaron ambas
bases en una única base de datos. Asimismo
se agregó la información, sumando los valores departamentales para obtener los valores
provinciales, regionales y el correspondiente
al total del país.
Las regiones fueron definidas según el criterio adoptado en el Censo Nacional Agropecuario 2002 (INDEC), según se detalla a
continuación:
Región Pampeana: Buenos Aires, Córdoba,
Entre Ríos, La Pampa, San Luis y Santa Fe.
NEA: Corrientes, Chaco, Formosa, Misiones.
NOA: Catamarca, Jujuy, La Rioja, Santiago
del Estero, Salta, Tucumán.
Cuyo: Mendoza, San Juan.
Patagonia: Chubut, Neuquén, Río Negro,
Santa Cruz, Tierra del Fuego.
Cabe señalar que se excluyó sistemáticamente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por cuestiones teóricas (no presenta áreas
rurales) y operativas (no es posible comparar
la información por Distrito Escolar, tal como se
registró en el año 2001, con las Comunas, como
se registró en el 2010). Tampoco se incluyeron
las islas del Atlántico Sur y la Antártida.
Finalmente se recategorizaron los grupos
quinquenales de edad para obtener los grupos etarios de interés (población de 15 a 34
años) y de comparación, y otras variables
como las tasas de dependencia, de actividad

256

y de empleo, el promedio de hijos de las mujeres de distintos tramos de edad, y las respectivas brechas de género y generacionales.
Resulta necesario realizar algunas observaciones operativas y metodológicas.
La base censal REDATAM fue difundida
por el INDEC en un CD. La información que
contiene ese CD no coincide con la que actualmente se encuentra en línea en la página
web del INDEC:
http://200.51.91.245/argbin/RpWebEngine.exe/PortalAction?&amp;MODE=MAIN&amp;BAS
E=CPV2010B&amp;MAIN=WebServerMain.inl
Las diferencias detectadas se relacionan
con la distribución de la población por área
de residencia. Sin embargo, el INDEC no ha
comunicado cambios en la información difundida. Ante esta situación, cabe la posibilidad
de encontrar nuevos cambios sin la correspondiente comunicación oficial, por lo que se
deja aquí constancia de que la información
utilizada en el marco de esta consultoría fue
descargada de la página antes citada entre
julio y agosto de 2014.
Con respecto a las cuestiones metodológicas, cabe señalar que no ha sido posible
comparar la información sobre el máximo nivel de instrucción alcanzado por la población
registrada en los años 2001 y 2010.
Según se indica en el documento “Censo
Nacional de Población, Hogares y Viviendas
2001. Base de Datos. Definiciones de la base
de datos”, disponible en http://200.51.91.245/
redarg/CENSOS/CPV2001ARG/docs/Definiciones%20CD%20Base%20CNPHV2001_d.
pdf, la información correspondiente al año
2001 se difundió considerando las siguientes categorías:

Finalmente se construyeron las
categorías de Máximo nivel de
instrucción alcanzado - MAXINST - son:
0. Sin Instrucción
1. Primario Incompleto
2. Primario Completo
3. Secundario Incompleto
4. Secundario Completo
5. Terciario Incompleto
6. Terciario Completo
7. Universitario Incompleto
8. Universitario Completo

Mientras que según lo especifica el documento “Censo Nacional de Población,
Hogares y Viviendas 2010. Censo del Bicentenario. Base de datos REDATAM. Definiciones de la base de datos”, disponible en
http://200.51.91.245/argbin/RpWebEngine.
exe/PortalAction?&amp;MODE=MAIN&amp;BASE=C
PV2010B&amp;MAIN=WebServerMain.inl, en el
año 2010 se aplicó esta categorización:
Nivel educativo que cursa o
cursó (P09): nivel que el censado
cursó o está cursando en Argentina
o en el exterior en la fecha del Censo
Código
1
2
3
4
5
6
7
8
9

Rótulo
Nivel Inicial (jardín/preescolar)
Primario
EGB
Secundario
Polimodal
Superior No Universitario
Universitario
Post-universitario
Educación Especial (para
personas con discapacidad)

Según la anterior Ley Federal de Educación, la Educación General Básica (EGB)
comprendía tres ciclos: EGB1, de 1° a 3°
grado; EGB2, de 4° a 5° grado; y EGB3, 6°
y 7° grados y 1° año del Nivel Medio. La Ley
de Educación Nacional actualmente vigente retoma la graduación preexistente: Nivel
Primario, de 1° a 7° grado y Nivel Secundario, de 1° a 5° o 6° año según la modalidad.
Dado que para 2010 no se publicó el dato
correspondiente al último año aprobado, la
recategorización de la población con EGB y
Polimodal en Nivel Primario y Secundario resulta imposible. De esta manera, solo puede
compararse a la población que completó el
Nivel Secundario o Polimodal, dado que en
esta categoría la información se “empareja”.
Tampoco ha sido posible comparar la información relacionada con el uso de computadoras, dado que esta información comenzó a
ser relevada en el CNPHyV 2010. Si bien se
ha podido establecer la evolución intercensal
de la presencia al menos una computadora
en el hogar, esta información introduce un
margen de incertidumbre sobre el uso efectivo que cada uno de los miembros del hogar
hace del recurso tecnológico. Por otro lado, si
bien en el último censo se empezó a indagar
sobre el acceso a la telefonía celular, resulta
cuestionable la forma en que se registró la
información. Aun cuando el teléfono celular
es un dispositivo móvil de uso personal, se
preguntó acerca de su presencia en el hogar.
Sobre la base de la información censal obtenida, se elaboraron mapas que permiten
visualizar la localización de los comportamientos propios del medio rural en el ám-

bito departamental (o provincial cuando el
valor absoluto resultaba demasiado pequeño).
En la confección de los mapas se priorizó la
comparación entre zonas rurales agrupadas
y dispersas, de modo que para cada variable
se presenta la distribución del fenómeno en
cada uno de estos espacios.
Para la elaboración de los mapas se utilizó el software libre gvSIG y la cartografía
provista por el Instituto Geográfico Nacional
(actualizada al año 2013).
En primer lugar, se elaboró una base de
datos que contuviera la totalidad de la información codificada por provincia y departamento, según la nomenclatura del INDEC.
Esta codificación permitió vincular la base
de datos con la tabla de atributos de cada una
de las unidades territoriales (provincia y departamento). La delimitación cartográfica de
la región se realizó a partir del agrupamiento
de las provincias de acuerdo con los criterios
anteriormente especificados.
La representación de la información geográfica se basó en dos de las metodologías
provistas por los sistemas automáticos de información geográfica: los procedimientos de
cortes naturales y de cuantiles.
El primero se basa en la búsqueda de regularidades internas a partir de la estructura
conformada por los datos. Una vez determinada la cantidad de estratos a mapear, el sistema encuentra los saltos naturales que definen
los límites de los intervalos. Los estratos establecidos para mapear las variaciones intercensales se basaron en cortes naturales, ya
que la distribución geográfica de las variables
presentaba una cobertura distintiva y clara

para agrupar las unidades territoriales. En
aquellos casos en que los cortes naturales
agruparan en un mismo estrato valores positivos y negativos, se decidió realizar una nueva categorización que permitiera visualizar
la orientación de las variaciones. Para cada
una de estas variables, los cortes naturales
se definieron sobre la base de la información
correspondiente al área rural total, y se aplicaron los mismos estratos a las zonas rurales agrupadas y dispersas. De esta manera,
es posible comparar la distribución territorial del fenómeno considerado. Cabe señalar
que aquellos departamentos que aparecen
“en blanco” reflejan la ausencia de población en alguno de los años considerados, lo
cual impidió calcular la variación porcentual
intercensal. Estas situaciones se relacionan
en general con el incremento de la cantidad
de habitantes en las localidades rurales, que
adquirieron estatus de aglomerado urbano.
En el caso de los mapas que representan
las brechas de género y generacionales, la
selección de cortes estuvo definida por el
procedimiento de clasificación basado en la
identificación de cuartiles. Este método incluye en cada estrato la misma cantidad de
unidades territoriales. Los cortes fueron definidos a partir de la información correspondiente al área rural total para el año 2010, y
aplicados posteriormente al mapeo de las zonas rurales agrupadas y dispersas, tanto para
el año 2010 como para el 2001. Esto permite
visualizar las variaciones en el tiempo y en el
territorio. Cabe señalar que en algunos casos
la estratificación por cuartiles fue ajustada
a partir de criterios teóricos. Se definió, en

257

�anexo 2

anexo 1

particular, la importancia de considerar la
situación de paridad perfecta (valor igual a
1) como corte de intervalo para obtener la
representación departamental de las situaciones de disparidad a favor o en perjuicio
de las mujeres jóvenes.
En la elaboración de este informe de consultoría se ha privilegiado la representación
gráfica de la información censal, incluyéndose sólo una selección de mapas. La totalidad
de los cuadros y mapas construidos se presentan en el CD adjunto.
Los cuadros que forman parte de este CD
se presentan en general para el nivel departamental, con el desagregado por área. En
algunos casos, el valor absoluto registrado
desaconsejaba trabajar en dicho nivel, por
lo que la información aparece con alcance
provincial. En todos los casos se muestra tanto los porcentajes o indicadores construidos
(tasas) como el valor absoluto, para permitir
el recálculo de la información.
El CD incluye también el mapeo de la información censal para los cuadros de mayor
interés. Los mapas muestran la información
correspondiente al área rural total, y a las
zonas agrupada y dispersa. Adicionalmente,
en los casos de las brechas –de género y generacionales– se elaboró un mapa para cada
año censal, a fin de permitir la comparación
en el tiempo.
En síntesis, el CD contiene 73 cuadros temáticos, cada uno de ellos desagregado por
región, y 535 mapas. Dado que cada cuadro
es acompañado por varios mapas, estos se
incluyen en una carpeta que lleva el número y nombre del cuadro correspondiente. k

258

Componente cualitativo: desarrollo del trabajo de campo
En este anexo se presenta la organización del
trabajo de campo del componente cualitativo, su concreción a través de talleres en cinco provincias, y los perfiles productivos de
las y los participantes. Se incluye también
la enumeración de las entrevistas realizadas
a distintos actores sociales, considerados informantes clave respecto de las cuestiones
que se plantearon conocer.
Objetivo
El objetivo general del componente tuvo
como propósito “analizar, desde un enfoque
cualitativo y participativo, el rol de las mujeres rurales jóvenes en sus hogares, comunidades y organizaciones, y las percepciones,
intereses, aspiraciones y oportunidades en
relación con el desarrollo productivo y rural”.
Para su cumplimiento se formuló una propuesta metodológica, consistente en la realización de dos talleres, uno con mujeres y
otro con varones en las provincias de Santa
Fe, San Juan, Misiones, Río Negro y Santiago
del Estero, ubicadas en las cinco regiones de
la Argentina: Pampeana, Cuyo, NEA, Patagonia y NOA, respectivamente.
La técnica elegida para relevar las percep-

ciones de mujeres y varones y facilitar el diálogo, el intercambio y la puesta en común, tanto
de las demandas como de las oportunidades,
en torno de los ejes privilegiados, fue la del
grupo focal. Además se planteó la realización
de entrevistas semiestructuradas con informantes clave, tales como líderes comunitarios,
técnicos de distintas agencias estatales que
implementan los programas de desarrollo rural
en terreno y otros referentes comunitarios (directores de escuela, trabajadoras de la salud).
Los criterios acordados fueron que el relevamiento se realizara con mujeres y varones miembros de organizaciones y que dichas
organizaciones tuvieran diferentes perfiles
productivos. Como se verá más adelante, el
primero pudo respetarse en tanto que el segundo solo parcialmente, ya que en la mayoría de los casos quienes participaron de los
talleres se dedican a la agricultura familiar.
Organización del trabajo de campo
La primera acción realizada consistió en entrevistas con dos referentes de la UCAR, con
el objetivo de que facilitaran contactos con
organizaciones de mujeres productoras o que
contaran entre sus miembros con mujeres,

para invitarlas a participar de los talleres.
Luego, se contactaron telefónicamente a
referentes de organizaciones de productores y técnicos de la Secretaría de Agricultura Familiar de las distintas provincias, para
avanzar en la organización de la actividad.
Una vez establecido el contacto, en todos los
casos se envió un breve resumen del proyecto con una descripción del desarrollo de los
talleres y un modelo de invitación para que
la convocatoria quedara claramente explicitada. Además se confeccionaron certificados
de asistencia que se entregaron a las y los
participantes de los talleres.
Por otra parte, se asistió a una actividad
con Jóvenes de la FONAF (Federación de
Organizaciones Nucleadas de la Agricultura
Familiar) organizada por la UCAR en Buenos Aires, en la que se conocieron algunos
jóvenes de organizaciones de productores,
y se entrevistó a una productora que se encontraba en Buenos Aires con ocasión de
la Asamblea en la que la FONAF renovaba
sus autoridades. En esa entrevista también
se tomó contacto con la vicepresidenta de la
FONAF y con su tesorero, además de un joven productor del Alto Valle. Con estos dos

259

�anexo 2

últimos se organizó la actividad en la provincia de Río Negro.
Organizaciones y referentes
contactados
La primera visita al terreno se estableció a
partir de la presidenta de la AMRAF (Asociación de Mujeres Rurales Argentinas Federal),
quien recomendó como lugar apropiado para
la realización de los talleres la localidad de
San Cristóbal (Santa Fe). De ese modo, se
estableció contacto con la referente local de
la AMRAF.
Según la propia referente local, dentro
de la organización, están los “lecheritos” (o
“tamberitos”), los ganaderos, los que crían
cerdo y los apicultores. Actualmente se está
gestionando una cooperativa para la elaboración de dulce de leche, chocolatada, etcétera.
La comercialización es realizada mediante el
“puerta a puerta” del campo al centro, sobre
todo por el grupo de los lecheritos que viven
en los campos aledaños al pueblo y pueden
trasladarse en bicicleta o moto haciendo el
reparto. Desde hace aproximadamente cuatro
años también se conformó una feria local, que
funciona cada dos semanas días. De los 150
miembros de AMRAF, 20 mujeres participan
en la feria, muchas de ellas artesanas.
El segundo taller inicialmente había sido
programado en San Juan, el contacto se estableció con un productor de melones perteneciente a APROSAR (Asociación de Productores y Productoras Rurales de Sarmiento)
en el encuentro de Jóvenes de la FONAF antes mencionado. Silvana Villavicencio fue la
persona sugerida por UCAR para colaborar
con la organización de los talleres, ya que es

260

técnica de la SAF en San Juan y a la vez integra un equipo de género en la que ella es
la referente del área de agricultura familiar.
APROSAR reúne a productores de melones, y también otros perfiles (fabricación de
dulces y talleres de costura). La organización
tiene aproximadamente 10 años y ya hace
unos 5 años comenzó a comercializar sus productos directamente con el Mercado Central
de Buenos Aires y con el de Rosario.
Como se explica en el apartado siguiente,
no fue posible la concreción de los talleres
con esta organización ni tampoco en las fechas pactadas.
La segunda visita se llevó a cabo en Santiago del Estero. Inicialmente se estableció
comunicación telefónica con una técnica del
Ministerio de la Producción de Santiago del
Estero, a través del Departamento de Relaciones Institucionales, donde se comprometieron a contactar organizaciones de mujeres
productoras para realizar los talleres. Dado
que nunca se concretó esa posibilidad, por
indicación de un referente de la UCAR, se
contactó a una dirigente de la APPA (Asociación Civil de Pequeños Productores AgrícolaCaprinos de Mili).
La organización agrupa a mujeres que
crían cabritas, lechones y pollos, y explotan
huerta (sandía, melón, zapallo, calabaza) y
alfalfa; comenzó su actividad en el año 2004
con un grupo de diez mujeres y dos varones, y
con el tiempo fue creciendo en lo organizativo
y en número de socios. En 2007 obtuvo personería jurídica ya con 40 familias asociadas.
Actualmente la organización está compuesta
por 90% de mujeres y 10% de varones.
La tercera actividad en el campo se de-

sarrolló en la provincia de Río Negro. En el
mes de agosto, en las actividades realizadas
en Buenos Aires que se consignan más arriba, se había tomado contacto personal con
un pequeño productor de fruta de la zona del
Alto Valle y con una productora de fruta fina
de Bariloche. En esa oportunidad se acordó
realizar los talleres con mujeres y varones
que –según el joven dirigente– son miembros
de cooperativas del paraje El Arroyón, que
se han unido para comercializar directamente
sus productos. La producción es de manzana
y pera; los varones trabajan en las chacras
y las mujeres en el empaque. Participan de
la FONAF para comercializar sus productos
directamente sin intermediarios.
No obstante, en el taller que se realizó no
estuvieron presentes estas personas, con excepción del secretario de una de las cooperativas, que además es tesorero de la FONAF
nacional. Se encontraba la referente de AAFRA (Asociación de Agricultores Familiares
Rurales de El Arroyón), que tiene 14 integrantes que hacen agricultura familiar, crían
algunos animales de granja (pavos, conejos,
gallinas), producen artesanías y conservas y
venden su producción en ferias.
En el curso de la organización de la actividad se contactó también a una de las técnicas
de la SAF (Secretaría de Agricultura Familiar) de Cipolletti y al referente del PRODERPA (Proyecto de Desarrollo Rural de la
Patagonia) en la región. Posteriormente, ya
en terreno se tomó contacto con dos técnicas
de la SAF de General Roca.
La cuarta visita se llevó a cabo en San
Juan capital, ya que los contactos iniciales
que se habían establecido con el referente

de APROSAR de la localidad de Sarmiento,
y con la técnica de la SAF, se interrumpieron cuando ambos dejaron de contestar a los
reiterados mensajes enviados por el equipo
consultor.
Ante esa situación se contactó por intermedio de personal de la UCAR, a una técnica de PRODEAR. Ante la dificultad de contactar con organizaciones que tuvieran como
miembros a jóvenes mujeres productoras, la
opción sería realizar los talleres con mujeres
y varones participantes del Programa Jóvenes
Emprendedores Rurales de San Juan. Además en el terreno se entrevistó a otra técnica
del PRODEAR, que prestó colaboración para
la organización del refrigerio que se sirvió
en el taller.
La organización del quinto y último trabajo
de campo se realizó en Misiones, pero no a
través de los contactos iniciales que se habían establecido. Estos en principio se dieron con un miembro del MAM (Movimiento
Agrario Misionero) que habita la localidad
de San Vicente. Con este joven productor,
que fue contactado en la reunión que realizó
la UCAR con jóvenes de la FONAF, se comenzó a organizar el taller con productoras
de diversas zonas de la provincia que venden
sus productos en la feria franca y con algunas
mujeres tamberas de la Cooperativa Sarandí.
También se estableció comunicación con una
referente de la FONAF de Posadas, quien colaboraría para la realización de la actividad.
Finalmente, por dificultades que se detallan más adelante, la actividad se realizó
con los Productores Independientes de Piray
(PIP), organización surgida en 2005, y acompañada desde entonces por la Secretaría de

Agricultura Familiar (en ese entonces, Programa Social Agropecuario).
Desde sus inicios, el tema del acceso a la
tierra y el freno al avance de Alto Paraná (una
de las tres empresas de la industria forestal
que concentra la producción en la provincia,
y dueña del 62,5 por ciento de la tierra en
Puerto Piray) fueron ejes de la lucha de esta
organización. Los predios/lotes en promedio
tienen 2 has, producción para el consumo
familiar y venta de excedentes. Algunas producciones las llevan adelante en otros terrenos y hay experiencias de trabajo asociativo,
para la producción de caña de azúcar y apicultura. También producen huerta, gallinas,
huevos y, desde el programa Ellas Hacen, las
mujeres emprenderán de manera asociativa
una experiencia de vivero.

concurrieron por invitación del vicedirector
de la escuela Agrotécnica de esa localidad.
En el taller realizado con las mujeres participaron ocho, cuatro de ellas de la ciudad de
San Cristóbal y cuatro provenientes de La Cabral, una pequeña localidad que se encuentra al norte de San Cristóbal. Las edades de
las participantes en algunos casos excedían
la pauta de la convocatoria. Al taller programado con los varones acudieron siete, seis de
ellos estudiantes de la escuela Agrotécnica y
un hombre de 25 años que vive en el pueblo
pero trabaja en el campo.
Durante el transcurso de la actividad se
entrevistó a los siguientes informantes clave: ingeniero agrónomo del INTA, técnica de
la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF),
mujer joven feriante, mujer joven rural de La

Provincia
Localidad

Fecha de
partida

Fecha de
regreso

Consultoras

Santa Fe-San Cristóbal

15/9

19/9

Patricia Lizarraga, Carolina Diez, Carolina Duer

Santiago del Estero-Paraje Mili

13/10

16/10

Patricia Lizarraga, Carolina Villanueva, Liliana Raggio

Río Negro-Cipolletti

27/10

30/10

Carolina Duer, Carolina Villanueva, Liliana Raggio

San Juan-Capital

10/11

12/11

Carolina Duer, Carolina Diez, Liliana Raggio

Misiones-Puerto Piray

19/11

21/11

Patricia Lizarraga, Carolina Diez

Talleres realizados
Santa Fe: San Cristóbal

El trabajo de campo se desarrolló entre
los días 15 y 19 del mes de septiembre de
2014 en el salón de la agencia del INTA, y las
mujeres –como se indicó más arriba– fueron
convocadas a través de la filial de AMRAF
de San Cristóbal, en tanto que los varones

Cabral, referente de AMRAF San Cristóbal,
joven rural, estudiante de la escuela agrotécnica. Con posterioridad, en Buenos Aires
se entrevistó a la presidenta de la AMRAF
nacional.
Santiago del Estero: Paraje Mili

El trabajo de campo tuvo lugar entre los

261

�anexo 2

días 13 y 16 de octubre de 2014 y el taller se
llevó a cabo con las mujeres de la Asociación
Civil de Pequeños Productores Agrícola-Caprinos de Mili (APPA). Participaron quince
mujeres, varias de ellas con niños (nenas y
nenes de alrededor de 3 y 4 años, de año y
medio y también un bebé de pecho). El promedio de edad de cuatro de ellas, además de
la líder de la organización (44 años) es de 33
años y el del resto es de 27 años.
El taller se desarrolló en el local que de la
Asociación en el Paraje Mili, sito a 45 Km.
de la capital de Santiago del Estero. No se
realizó taller con varones porque los que supuestamente fueron convocados no acudieron, con excepción de un joven a quien se le
realizó una entrevista.
Además, por sugerencia de la técnica de la
SAF responsable de la región, se entrevistó a
tres dirigentes de distintas organizaciones de
productoras y productores de zonas cercanas:
a la fundadora de la organización Asociación
de Fomento Comunal Los Pereyra Unidos, a
una de sus dirigentes y a la presidenta de la
Asociación de Fomento Comunal de Chacra.
En ambos casos se trata de organizaciones que
nuclean fundamentalmente mujeres que crían
cerdos, aves, caprinos, algún vacuno y siembran alfalfa, maíz y frutas. Parte de las mujeres
de la Asociación de Fomento Comunal integran
un proyecto denominado Mujeres Emprendedoras que elabora alimento balanceado para
aves, con un financiamiento de PRODEAR.
También se realizaron entrevistas con la
ingeniera agrónoma referente de la SAF, que
atiende a los Departamentos de Robles y San
Martín; está a cargo de un equipo de siete
técnicos, y se desempeña en programas agro-

262

pecuarios desde 1993; una técnica que vive
en la zona y trabajó desde 1990 en FUNDAPAZ y en la actualidad se desempeña en la
SAF; la referente de la APPA y una técnica
miembro de la APPA.
Río Negro: Contralmirante Cordero

El trabajo de campo que se llevó a cabo del
27 al 30 de octubre de 2014, se organizó a
través del delegado zonal de la FONAF (Federación de Organizaciones Nucleadas de la
Agricultura Familiar)
En el único taller participaron juntas de
la primera parte (perfil de actividades y debate respecto de las constataciones del análisis cuantitativo) dieciocho personas (trece
mujeres y cinco varones cuyo promedio de
edad era de 26 años), provenientes de Michi
Michi, El Arroyón, Sargento Vidal, Cipolletti,
Cinco Saltos, Villa Manzano y Cuatro Esquinas. Entre las actividades que desarrollan,
se mencionaron: cría de gallinas y otras aves,
cultivo de hortalizas, elaboración de conservas, clasificadora en un galpón de empaque
de frutas, productor de cerdos, tractorista,
empleada en la empresa estatal Aguas Rionegrinas, empleado municipal, chofer.
El taller se realizó en un salón comunitario
de Contralmirante Cordero, ubicado a aproximadamente a 30 Km de Cipolletti, adornado
por lienzos con las siglas de la FONAF.
Además se hicieron entrevistas a una ingeniera agrónoma, técnica de la SAF en el
Alto Valle, que reside en Cipolletti; vía skype, a un técnico del PRODERPA que está en
Viedma; a dos técnicas de la SAF de General
Roca; a la presidenta de AAFRA (Asociación
de Agricultores Familiares Rurales).

San Juan: Capital

El trabajo de campo se realizó entre los
días 10 y 12 de noviembre de 2014 y el taller
se desarrolló en uno de los salones del Ministerio de la Producción y Desarrollo Económico provincial ubicado en el Centro Cívico,
construcción que agrupa al conjunto de los
ministerios, en la capital de San Juan.
Acudieron cinco representantes de distintas cooperativas de la Federación de Cooperativas que integran FECOAGRO, entidad
de segundo grado que tiene como principal
actividad la producción de semillas que vende al INTA (para las bolsitas del Programa
Pro-Huerta) y también exportan a Haití. La
Federación se constituyó a partir de la crisis de los años 2001-2002, con un núcleo de
trabajadores desocupados en su mayoría sin
pasado agrícola. En la actualidad está conformada por 600 familias que forman parte
de las cooperativas y alcanza a 2000 personas
aproximadamente.
Las cuatro mujeres y el varón llegaron de
las localidades de Angaco (25 km) Caucete
(25 km) Pocito (12 km) y Albardón (10 km),
con un promedio de edad de 29 años.
Se realizaron entrevistas al varón que preside una de las cooperativas, a una de las
mujeres presidenta de otra cooperativa a las
dos técnicas de PRODEAR (una de ellas socióloga y la otra trabajadora social) y, en Buenos Aires, a la coordinadora técnica de la
Unidad Provincial de Ejecución (UPE) del
PRODEAR.
Misiones: Puerto Piray

El trabajo de campo tuvo lugar entre los
días 19 y 21 de noviembre en la localidad

de Puerto Piray, a 190 kilómetros al norte
de Posadas. En el kilómetro 18 de la antigua
ruta nacional 12, los Productores Independientes de Piray (PIP) tienen su sede, donde
se realizó el taller.
Este único taller se desarrolló con dieciséis
mujeres miembros del PIP, que también son
parte del Programa Ellas Hacen del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y que
a la vez están terminando la secundaria con
una modalidad a distancia; provenientes de
distintos parajes (Unión, Santa Teresa, Km.
18, Guaraypo, 9 de Julio y Mbora), mayormente de entre 30 y 32 años, más algunas
más jóvenes y otras mayores.
El taller con los varones no pudo llevarse
a cabo porque sólo concurrieron cuatro, por
lo que se les realizó una entrevista grupal.
Además se llevaron a cabo las siguientes
entrevistas: a quien fue la presidenta de la
PIP, a dos técnicas de la SAF (psicóloga y
trabajadora social), a la directora de la escuela de la familia agropecuaria (EFA) y a
dos jóvenes varones rurales que migraron a
la zona urbana.
Dificultades encontradas en
la organización y el desarrollo
del trabajo de campo
En Santa Fe. La convocatoria no resultó la

adecuada por parte de la referente local de
AMRAF, y por ello el perfil de las mujeres
que concurrieron el primer día al taller no
fue el pactado ya que ninguna pertenecía a
la organización.
Según la referente, el traslado al lugar de
otras participantes se vio obstaculizado por

las lluvias (trayecto San Cristóbal-Saralegui);
las mujeres que ella había convocado no respondían a sus llamadas y suponía que estaban trabajando en el tambo. Sólo el grupo de
cuatro asistentes de La Cabral se trasladaron
en remise y al resto los trajo el vicedirector
de la escuela agrotécnica, o vinieron en bicicleta.
En Santiago del Estero. Como se indicó más

arriba, el primer contacto se estableció a través de la UCAR con una técnica del Departamento de Relaciones Institucionales del
Ministerio de Producción provincial y responsable del área de género en la implementación del PRODEAR. Esta se comprometió
telefónicamente a comunicarse con organizaciones de mujeres productoras para llevar
a delante los talleres. Transcurrido un lapso en el cual no se obtuvieron los contactos
comprometidos, se acudió nuevamente a la
UCAR y a partir de allí se organizó el trabajo
de campo con la AAPA.
En Río Negro. Aun cuando el contacto se había realizado con mucha antelación con el
delegado zonal de la FONAF, no se logró obtener una lista de las y los participantes antes de viajar para realizar la actividad. Esta
situación tuvo su corolario cuando el día
previsto para la realización del taller con las
mujeres, a la hora convenida solo se encontraban dos; una de ellas la presidenta de la
AAFRA (Asociación de Agricultores Familiares Rurales). Se hizo también presente el
tesorero de la FONAF nacional, quien como
se indicó más arriba es a la vez el secretario
de la Cooperativa de Pequeños Productores

Agropecuarios Unidos El Arroyón.
Finalmente, al día siguiente se realizó un
solo taller del que participaron mujeres y varones jóvenes de distintas localidades de la
zona.
En San Juan. En el curso de la organización

de los talleres, las técnicas consultaron sobre
la factibilidad de realizarlos en un solo día
en forma simultánea en dos salones diferentes, dado que algunas y algunos participantes tenían que viajar desde largas distancias
y trasladarse dos días diferentes encarecería el transporte. Se acordó esa modalidad y
nos enviaron una lista de aproximadamente
treinta participantes entre mujeres y varones.
El día previsto para el taller sólo acudieron
cinco personas, cuatro mujeres y un varón,
ninguno de ellos pertenecientes al Programa
de Jóvenes Emprendedores. Una de las técnicas nos refirió que en los últimos tiempos
habían dejado de trabajar en terreno debido a
la carga de gestión administrativa; esta situación unida a las dificultades que encuentra
la participación de las mujeres como consecuencia de las desigualdades de género, explicaría la deserción de las y los convocados.
En Misiones. La organización del campo en

Misiones tuvo una serie de altibajos.
Avanzados los preparativos, el referente
del MAM contactado inicialmente comunicó
telefónicamente que no se podían realizar los
talleres y tampoco volvió a contactarse la referente del FONAF de Posadas.
Ante esa situación, la UCAR propuso la
realización de los talleres en otra de las provincias del NEA: Chaco, y nos puso en co-

263

�anexo 3

anexo 2

municación con una técnica provincial quien
a su vez nos contactó con una líder de una
Cooperativa Apícola de General Pinedo.
En comunicación telefónica esa dirigente
manifestó que no hay mujeres jóvenes en su
organización ya que la actividad la realizan
mayoritariamente los varones y sólo hay 5
mujeres mayores de 35 años que van al campo. Además, nadie vive en la zona rural, los
varones (algunos de ellos de entre 18 y 35) y
las mujeres viven en el pueblo.
Por ese motivo, se resolvió organizar el trabajo de campo en Misiones a través de contactos del equipo consultor con las técnicas
de la SAF en Posadas y en la localidad de
Eldorado.

En síntesis, el trabajo de campo se desarrolló entre la segunda quincena de septiembre y la segunda quincena de noviembre de
2014, en las provincias de Santa Fe, Santiago
del Estero, Río Negro, San Juan y Misiones
que se encuentran distribuidas en cada una
de las cinco regiones del país.
De los talleres cualitativos participaron en
total 56 mujeres y 13 varones; también se
realizaron entrevistas individuales y grupales con ocho varones rurales que no participaron de los talleres, es decir que se relevaron las percepciones de 77 jóvenes mujeres
y varones rurales. A algunas de las mujeres
participantes de los talleres también se les
realizaron entrevistas individuales.
Se llevaron a cabo entrevistas semiestructuradas con 15 técnicas y técnicos que implementan distintos programas de desarrollo
rural en las provincias visitadas y con diez

264

mujeres y un varón, que conducen en la actualidad o han presidido organizaciones de
productoras y productores. También se entrevistó formal e informalmente a directivos de
sendas escuelas agrotécnicas en localidades
de las provincias de Santa Fe y de Misiones;
en esta última, también se entrevistó a promotoras de salud. k

Componente cualitativo: instrumentos
1. Dinámica de los grupos focales
y herramientas aplicadas
Ejes de análisis
• Perfil de actividades: El perfil de activi-

dades es la herramienta que se aplica para
identificar aquellas que realizan mujeres y
varones en su vida cotidiana, teniendo como
base la división sexual del trabajo y considerando también la cantidad de tiempo que se
asigna a cada actividad, el momento del día
y el lugar en el que se llevan a cabo.
• Acceso y control de recursos y beneficios:
Interesa analizar el acceso –es decir, la capacidad de hacer uso– que tienen varones y
mujeres a recursos productivos, beneficios
del desarrollo y servicios, y la posibilidad de
ejercer el control sobre estos, lo cual implica
poder definir cómo debe ser dicho uso.
• Identificación de necesidades e intereses
de género: Mujeres y hombres pueden tener
necesidades e intereses diferenciados, derivados de las obligaciones, responsabilidades
y actividades que les son asignadas en la sociedad, y del desigual acceso y control de los

recursos y beneficios. Mientras los “intereses
de género” (Molyneux, 1985) son aquellas
preocupaciones prioritarias que las mujeres
(o los hombres) pueden desarrollar en virtud
de la posición social que adoptan de acuerdo
a sus atributos de género, las “necesidades
de género” (Moser, 1995) son los medios por
los cuales tales preocupaciones son satisfechas. Por un lado, los intereses estratégicos
de género derivan del análisis de las relaciones de dominio/subordinación entre los
géneros y expresan un conjunto de metas relacionadas con una organización más igualitaria de la sociedad. Los intereses prácticos,
se formulan a partir de las condiciones materiales concretas en que viven las mujeres,
como consecuencia de su ubicación dentro
de la división genérica del trabajo (Murguialday). Por otro lado, las necesidades prácticas
son aquellas necesidades que tienen por objetivo mejorar la calidad de vida y responder
a las necesidades básicas de las personas,
mientras que las necesidades estratégicas
son aquellas que se refieren a las cuestiones
de igualdad de género en una sociedad determinada y que pretenden una distribución
más equitativa de los recursos entre mujeres

y hombres. (Alcalde y López Méndez, 2004).
• Calidad de participación: La calidad de
la participación trata de identificar si la acción de los programas de desarrollo, o bien
las organizaciones en las que participan varones y mujeres, crean el espacio o las condiciones para que ambos puedan participar
y decidir de manera equitativa. Tanto en los
programas, como en las organizaciones, las
mujeres pueden ser:
• Receptoras pasivas
• Ejecutoras de actividades prescritas por
otros
• Consultadas
• Estimuladas para organizarse
• Agentes
• Factores de influencia en las relaciones de
género: Son aquellos que afectan al conjunto de derechos, obligaciones, oportunidades,
actividades y posición de mujeres y varones
en una sociedad determinada y pueden, por
tanto, influir sobre las acciones de desarrollo. Los factores de influencia pueden actuar
tanto en lo macro (contexto general de un país
o sector), como en lo micro (en una deter-

265

�anexo 3

minada área o grupo) y pueden ser acontecimientos, hechos, normas, valores, leyes y
costumbres. Podemos identificar factores de
cambio, que son aquellas normas, acontecimientos históricos, políticas públicas, que
afecten o promuevan la equidad de género,
o bien, factores de resistencia, que son aquellos que obstaculizan la posibilidad de avanzar en acciones de equidad de género.
El análisis de género adquiere sentido al
ser visualizado en relación con temáticas específicas; por ello se relevó:
• Las configuraciones familiares y prácticas
de cuidado.
• Educación. Incorporación y uso de las
TIC.
• Emprendimientos productivos. Dimensión
laboral. Acceso a recursos productivos tradicionales y alternativos. Migraciones.
• Las transformaciones intergeneracionales
en el rol de las mujeres jóvenes rurales en el
ámbito doméstico, productivo y comunitario.

Esquema de los talleres

La dinámica de los grupos focales –tanto
de mujeres como de varones– se desarrolló
en tres momentos:
1. Trabajo en grupo completando matrices
de análisis de género (planillas individuales)
o reconstruyendo ejes en papelógrafos con
todo el grupo.
2. Presentación o validación de los trabajos en grupos.
3. Preguntas estímulo para la discusión.
Los grupos focales se desarrollaron según
el siguiente esquema

266

• Taller con mujeres
Primer momento 9:00 a 12:30
Objetivo: Analizar las tareas que realizan
las mujeres y varones en la comunidad y hogares, y el acceso y control que tienen sobre
los recursos propios, los servicios públicos
disponibles y los beneficios de los programas
de desarrollo o de políticas públicas.
• Llegada de las participantes. Se inscriben y van completando el cuestionario estructurado.
• Breve presentación del proyecto de investigación y de la metodología de la jornada.
a) Perfil de actividades (una hora)
Herramienta: Matriz sobre distribución de
tareas en las tres esferas: reproductiva, productiva y comunitaria.
Introducción al objetivo de la actividad: en
grupos, pero con información de cada uno,
completan las planillas de distribución de tareas. Luego, en plenario se comenta en forma
general las impresiones grupales o individuales al completar la planilla, al ver la cantidad
de cosas que hacen en el día, como se dividen
las tareas en la casa, etcétera.
Se realizó una síntesis de los puntos más
significativos sobre el perfil de actividades
que surgieron en plenario, que fue volcada
a papelógrafo.
Preguntas para dinamizar el análisis grupal:
• ¿Existen actividades productivas que se
consideran tradicionalmente “femeninas” y
“masculinas”? ¿Cuáles? ¿Por qué creen que
sucede eso? ¿Pueden identificar cambios en
la distribución de roles respecto de sus madres/abuelas? (Tanto en tareas domésticas,

de cuidado, productivas y de participación.)
• ¿Quiénes en la familia están al frente de
las actividades productivas principales o más
rentables? ¿Cómo se define quién hace qué
tarea dentro de la familia? ¿Están conformes
con la distribución de roles?
• A partir de las siguientes constataciones32 analizar la responsabilidad de las mujeres en los hogares y las transformaciones
en las estructuras familiares:

Entre 2001 y 2010 se duplica el
porcentaje de mujeres jóvenes en
áreas rurales que son jefas de hogar.
Si bien hay un porcentaje mucho
menor de mujeres jóvenes jefas de
hogar que de hombres en esta
situación, se produjo una reducción
de la diferencia entre 2001 y 2010.

Receso de 15 minutos
b) Acceso y control de los recursos y beneficios en las actividades productivas, reproductivas y comunitarias. (Alrededor de dos
horas y media)
Dinámica: grupo focal.
En papelógrafos, se disponen tarjetas ordenadas por tipo de servicio/programas (previamente escritas por el equipo33) agrupados en:
Productivos/ económicos
Educación/ TIC
Salud
Recreativos
Comunitarios

32 Estas constataciones surgen del análisis censal realizado en el componente cuantitativo del estudio. 33 Ejemplos: salas de salud, hospitales, obra social, guarderías, jardín de infantes,
escuelas, terciarios, educación de adultos, centros de formación profesional, internet, CAI, CAJ, juegotecas, bibliotecas populares, servicios públicos (agua potable, luz, etcétera), Conectar Igualdad,
TDA, programas de desarrollo (créditos, subsidios, capacitaciones), AUH, Progresar, Oficina de Violencia Doméstica, comisarías, centros comerciales, etcétera.
.

Luego, en plenario, en una primera instancia, se indaga sobre el acceso a los servicios
en términos de política pública, costo, distancias, dificultades, beneficios que les brindan;
y se retiran los servicios con los que no cuentan. Luego se pasa a analizar el acceso y control (diferenciado por género) de los recursos
familiares y de programas de desarrollo.

¿Cómo es el acceso en la comunidad/paraje
en el que viven? ¿Qué uso le dan (entretenimiento, comunicación con familiares, de tipo
comercial)? ¿Qué les parece que se modificó
a partir del acceso al celular en el ámbito de
la familia/ de la producción/ de la organización) ¿Qué otras formas o modalidades de
comunicación hay en la zona? (Radios comunitarias, por ejemplo.)

• ¿Tuvieron que migrar alguna vez o tienen pensado hacerlo? ¿Por qué? ¿Tienen familiares que hayan tenido que migrar o que
quieran hacerlo? ¿Para qué o por qué tuvieron que irse? Quienes se hayan ido, ¿a qué
edad lo hicieron? ¿Tienen ganas de regresar? ¿Cómo se toma la decisión dentro de
la familia sobre quién (hijas, hijos, padre,
madre) migra?

Recursos
• Indagar acerca de los mecanismos formales e informales de división y usufructo
de la tierra. ¿Qué posibilidad tienen ustedes
de tomar decisiones sobre tomar un crédito,
vender o comprar tierra, o el inicio de un emprendimiento productivo? ¿Estas posibilidades se modificaron con el tiempo?
• ¿Cómo se decide en la familia quién accede al crédito o al subsidio, o cuáles son los
emprendimientos que se van apoyar con ese
dinero? ¿Hay ayudas o programas específicos
para los emprendimientos de las mujeres? ¿Y
de los jóvenes? ¿Cuáles?
• En relación con las capacitaciones brindadas por los programas de desarrollo, ¿quiénes participan de la familia y cómo se decide
esa participación?

Salud
• ¿Quién decide cuántos chicos tener? ¿Se
cuidan para no quedar embarazadas? ¿Cómo?
¿Se cuidan sus maridos? ¿Cómo? En la salita
u hospital, ¿hay programas para cuidarse?
¿Dan anticonceptivos de forma gratuita? ¿A
las jóvenes también? ¿Qué opinan sus maridos/novios?

Preguntas

Cuidado
• ¿Existen redes sociales de autoayuda o
comunitarias para el cuidado de niñas y niños y/o ancianos/as? ¿Cómo funcionan los
jardines de infantes y guarderías?
• ¿Cómo se dividen las tareas de cuidado
en las familias? ¿Incide eso en la posibilidad
de participación en organizaciones o programas? ¿Por qué?
Educación/ TIC
• ¿Quién y cómo decide sobre si una niña
o niño tiene que ir a la escuela? ¿Qué debe
pasar para que un niño o una niña tenga que
dejar o quiera dejar la escuela?
• ¿Creen que hay cambios en la posibilidad
de ir a la escuela y de atender la salud de la
familia partir de la AUH y otras políticas de
transferencias (por ejemplo, Progresar)? ¿Y en
sus vidas? ¿Por qué? Y al interior de las familias, ¿cómo afectó la distribución de roles?
• En general, si no se tiene acceso a internet en las casas, ¿cómo se accede? ¿Qué uso
le dan, con qué frecuencia? ¿Quiénes de la
familia utilizan TIC? ¿Incorporan las nuevas
tecnologías para fines de la producción y/o
comercialización? Ejemplos.
• ¿Quiénes de la familia tienen celular?

Migraciones
• Analizar la siguiente constatación del estudio cuantitativo
De acuerdo con la información
censal, existe una tendencia a que
las mujeres jóvenes que residen en
el campo se trasladen al pueblo.

Almuerzo: 12:30
Segundo momento (3 horas): 14:00 a 17:00
Identificación de necesidades (prácticas y
estratégicas) y oportunidades
Objetivo: Analizar por un lado, las principales expectativas, necesidades y demandas
de las mujeres jóvenes en relación con los
ejes que se vienen trabajando durante la jornada y, por otro, identificar aquellos nichos
de oportunidad que podrían ser viabilizados
por las mujeres jóvenes en la región.
Necesidades y expectativas
A partir de una síntesis previa realizada en
papelógrafos y tarjetas en cuanto a las principales dificultades, logros y oportunidades que
aparecieron en el primer momento, se analiza en plenario cómo profundizar lo logrado

267

�anexo 3

y cuáles son las necesidades y expectativas
(qué esperan y qué necesitan para cambiar
la situación) en relación con:
• Recursos productivos
• Formación, educación, acceso a las TIC,
canales de comunicación
• Acceso a servicios públicos
• Salud sexual y reproductiva, tareas de
cuidado, distribución de tareas
• Participación en las organizaciones
• Perspectivas futuras respecto de quedarse o irse a la ciudad (para ellas y sus hijos)
Nichos de oportunidad
A partir de lo analizado como necesidades
y expectativas (volcado en los papelógrafos
o que se utilizará como disparador para la
discusión), se reflexiona acerca de los activos identificados y derivados de las diversas
maneras en que las personas interactúan con
su entorno, generando saberes y prácticas locales que, por innovación, reapropiación y
reinvención creativa, pueden transformarse
en oportunidades de desarrollo para las mujeres jóvenes.
Segundo día: 9:00 a 12:00
Grupo con varones

• Llegada de las participantes. Se inscriben y van completando el cuestionario estructurado
• Breve presentación del proyecto de investigación y de la metodología de la jornada.
Objetivo: Analizar con los varones su percepción sobre sus roles en las tareas productivas y domésticas, sobre su participación en las
organizaciones y el rol de las mujeres en ellas.

268

Herramienta: Matriz sobre distribución de
tareas en las tres esferas: reproductiva, productiva y comunitaria y grupo focal
• Introducción en el objetivo de la actividad: en grupos, pero con información propia
e individual, completan las planillas de distribución de tareas. Luego, en plenario, se
comentan en forma general las impresiones
grupales o individuales al completar la planilla, al ver la cantidad de cosas que hacen
en el día, cómo se dividen las tareas en la
casa, etcétera.
• Se realiza una síntesis de los puntos más
significativos sobre el perfil de actividades
que surgieron en plenario, y se anota en papelógrafos.
Preguntas para dinamizar el análisis gru-

pal:
• ¿Existen actividades productivas que se
consideran tradicionalmente “femeninas” y
“masculinas”?
• ¿Por qué algunas son para mujeres y
otras para varones?
• ¿Siempre fue así? ¿Cambió? ¿Hace cuánto tiempo? ¿Por qué?
•
¿Quiénes están al frente de las actividades productivas más rentables?
• ¿Cuánto tiempo tienen las mujeres o las
niñas y los hombres o los niños para el ocio
y el descanso? ¿En qué momento del día?
¿Qué hacen generalmente en el tiempo libre?
• ¿Quién toma las decisiones sobre el gasto familiar? ¿Cómo se toman las decisiones
dentro de la familia sobre el reparto de los
ingresos entre sus miembros? ¿Quién toma
las decisiones sobre los beneficios resultantes de las actividades productivas? ¿Qué con-

trol tienen ustedes sobre decisiones de cómo
tomar un crédito o iniciar un emprendimiento
productivo?
• De la familia, ¿quiénes participan, y
cómo se decide esa participación, de las capacitaciones brindadas por los programas de
desarrollo?
• ¿Tienen las organizaciones formas de
asegurar la participación de las mujeres? En
el caso afirmativo: ¿creen que son necesarias? ¿Modificaron algo en la participación?
¿Qué? ¿Cómo se llegaron a establecer estas
normas?
• Frente a la participación de las mujeres
en las capacitaciones o en las organizaciones,
¿perciben un cambio en la actividad de las
mujeres en las tareas del hogar? (Cuidado,
limpieza, alimentación.)
• ¿Cuáles creen que son las condiciones
necesarias para que las mujeres puedan tener mayor participación en las actividades
productivas y comunitarias? ¿Cuáles creen
que son los principales obstáculos, y qué acciones podrían facilitar esa participación? k

Cuestionario estructurado aplicado en grupos focales
Fecha: ___________________________________________
Localidad/ Provincia: ________________________________

10. ¿Estás estudiando actualmente? (Marcar con una cruz)
1 Sí
2 No

1. ¿Cuántos años tenés? ________años
2. ¿Cuál es tu estado civil actual? (Marcar con una cruz)

3 NS/NC
11. ¿Cuál es el máximo nivel educativo que terminaste o que estés estudiando en la actualidad?

1 Soltera/o o que no vive en pareja

0 Sin estudios

2 Casada/o o que vive en pareja (unión de hecho)

1 Primaria

3 Separada/o

1.1 Primaria incompleta

4 Otro

2 Secundaria

5 No sabe/ no contesta

2.1 Secundaria incompleta
3 Terciario

3. ¿Tenés hijos? (Marcar con una cruz)

3.1 Terciario incompleto

1 Sí

4 Universitario

2 No (ir a 8)

4.1 Universitario incompleto

3 NS/NC

5 Escuela de oficios

4. ¿Cuántos hijos tenés?_____________________

12. ¿Realizaste alguna capacitación y/o formación?
1 Sí

5. ¿Cuántos años tiene tu hijo/a más grande? ________años

2 No (ir a 14)
3 NS/NC

6. ¿Van a la escuela?
1 Sí

13. ¿En qué temas? ___________________________________________________

2 No (ir a 8)
3 NS/NC

14. ¿Estás trabajando actualmente?
1 Sí

7. ¿Cuántas horas van a la escuela? _______________
8. ¿Dónde vivís? _________________________________________________

2 No
15. ¿Dónde trabajás? (Marcar con una cruz)
1 En la chacra (o unidad productiva) junto a tu familia

9. ¿A qué se dedica tu familia?

2 En otra chacra u otro campo para otra persona

_________________________________________________________________

3 Otro tipo de trabajo que no es rural

_________________________________________________________________

4 Otros trabajos (especificar cuál)

269

�anexo 3

Matriz perfil de actividades
y distribución de tareas
entre hombres y mujeres

Fecha: ________________________________
Localidad/ Provincia: ____________________
Completar de acuerdo con la división
de tareas en sus casas, de qué manera
participa en las siguientes actividades:

Referencias:
Participa de la actividad: Sí
No participa de la actividad: No
Emplea mucho tiempo en la actividad ( + )
Emplea poco tiempo ( - )

270

Tareas
TRABAJO PRODUCTIVO
Agricultura
Huerta
Anuales/ producción principal
Preparar la tierra
Cosecha
Siembra
Animales
Ganado menor
Ganado mayor
Granja
Ordeñe
Otras actividades productivas
Compra de insumos
Empleo fuera de la finca
Administración de dinero
Comercialización
Producción de derivados para la venta (panificados, dulces,
pickles, harinas, quesos)
Artesanías
TRABAJO REPRODUCTIVO
Tareas domésticas
Limpieza de la casa
Cocinar
Recolección de leña
Recolección de agua
Llevar a niños/as a la escuela
Cuidado de niños/as
Cuidado de ancianos/as
Cuidado de enfermos/as
Actividades sociales/culturales/religiosas/políticas
Trabajo comunitario
Capacitaciones
Participación en actividades de programas
Ceremonias/festejos
Participación en cooperativa/organización
Ir a misa
Militancia política
Actividades de tiempo libre
Visitas a amigos y parientes
Actividades deportivas

Mujeres
Adultas
Hijas

Varones
Adultos
Hijos

2. Guías de entrevistas
Complementariamente, se realizaron 27
entrevistas semiestructuradas alrededor de
cinco entrevistas semiestructuradas por provincia, a referentes de las organizaciones
(mujeres y varones) y referentes de los programas de desarrollo rural (técnicas y técnicos). Las entrevistas retoman los ejes trabajados en los grupos focales, profundizando
en aquellos factores de influencia, tanto de
cambio como de resistencia, que inciden en
la participación de las mujeres y en las formas que toma la división del trabajo, desde
una perspectiva histórica y cultural.
Guía de entrevista a técnicas/os funcionarias/os de programas de desarrollo rural

• ¿Cuáles creen que son las mayores demandas/necesidades de las mujeres/mujeres
jóvenes rurales?
• ¿Qué programas/acciones se desarrollan
en la provincia específicamente con mujeres/
jóvenes rurales? ¿Se han asignado recursos
suficientes para trabajar específicamente con
jóvenes/mujeres rurales? ¿Qué recursos se
han asignado? ¿De qué manera se asignan?
¿Creen que son suficientes? En los últimos
años, ¿se transformaron las acciones dirigidas a las mujeres rurales? ¿De qué manera?
• A su entender ¿existen inequidades entre
varones y mujeres? ¿Cuáles son?
• ¿Se plantean desde estas acciones disminuir las inequidades existentes entre varones
y mujeres? ¿De qué manera? ¿Se involucran
mujeres y hombres por igual en el proceso de
implementación de las acciones del programa? ¿De qué manera el programa incentiva

la participación equitativa?
• ¿Hay articulación desde estos programas con servicios (educación/TIC/SSR/violencia) u otros programas de desarrollo? ¿De
qué manera?
• ¿Existen posibles factores de influencia
(avances legales, financiamiento, hechos históricos clave) en los que apoyar las acciones
para promover o contribuir a la participación
de las mujeres jóvenes rurales?
• ¿Existen posibles barreras legales, culturales, religiosas, institucionales u otras que
puedan afectar la participación de las mujeres en las acciones del área (factores de
resistencia)?
• ¿Han surgido temas de género que no
fueron identificados en el diseño del proyecto? ¿Cuáles? ¿Cómo se pueden abordar esos
temas?
• ¿Puede identificar logros significativos
de experiencias con mujeres/mujeres jóvenes rurales?
• ¿Qué elementos incluirían en una agenda
de acciones dirigidas a este grupo?

quedarse en el campo? ¿Realizan como organización acciones para incentivar emprendimientos para jóvenes? ¿Cuáles? ¿Las posibilidades de desarrollo son diferentes para
hombres y mujeres? ¿Por qué? ¿Se piensan
emprendimientos específicos para hombres y
para mujeres? ¿Cree que es necesario diferenciar? ¿Por qué?
• ¿Cómo se fueron sumando las mujeres a
la organización? ¿Hubo dificultades para la
participación en un principio? En caso afirmativo, ¿continúan? ¿Y cómo se fueron sumando los jóvenes?
• ¿Cree que existen barreras o dificultades
para avanzar en las necesidades de las mujeres jóvenes? ¿Hay avances en materia legislativa, de programas de desarrollo, políticas
públicas, que puedan pensarse como positivas para la participación de las mujeres?
• ¿Puede identificar logros significativos
de experiencias con mujeres/mujeres jóvenes rurales?
• ¿Qué debería hacer el Estado? ¿Qué debería hacer para fomentar actividades productivas rentables? k

Guía de entrevista a líderes y referentes de
organizaciones

• ¿Cuáles cree que son las mayores demandas/necesidades de las mujeres/mujeres jóvenes rurales? ¿Hay diferencia con la demanda de los jóvenes varones y de las mujeres
mayores? ¿En qué sentido? ¿Estas demandas se fueron transformando con el tiempo?
¿Puede dar cuenta la organización de estas
demandas? ¿De qué manera?
• ¿Qué ocurre actualmente en la comunidad con los jóvenes y sus exceptivas de

271

�anexo 4

Libro de códigos
Categorías
Perfil de actividades

Con la categoría de perfil de actividades buscamos identificar las tareas que mujeres y varones realizan en su vida cotidiana, teniendo
como base la división sexual del trabajo, y
considerando también la percepción que tanto varones y mujeres tienen de dichas actividades. Se analizarán las tareas que hombres
y mujeres desarrollan en el ámbito doméstico, productivo, comunitario y organizaciones. Esta categorización hace visible todo un

conjunto de actividades que normalmente no
suelen ser consideradas como trabajo por no
generar un valor de cambio (por ejemplo, las
tareas domésticas, el cuidado de las personas
dependientes o los trabajos en favor de la comunidad). De tal modo, resulta posible analizar la percepción que de ellas tienen tanto
varones como mujeres, como así también conocer la interdependencia y reciprocidad que

existe entre el trabajo de mujeres y hombres.
Códigos

Tareas de cuidado
Tareas de limpieza dentro del hogar
Tareas relacionadas con la alimentación de

272

la familia
Actividades productivas dentro de la parcela familiar
Actividades extraprediales
Tareas voluntarias en el ámbito comunitario
Participación en organizaciones campesinas
o movimientos
Actividades relacionadas a la iglesia
Límites entre esfera doméstica y productiva
Reciprocidad en las tareas domésticas entre
hombres y mujeres
Roles diferenciados intergeneracionalmente
Percepciones sobre el rol de la mujer
Percepciones sobre el rol de los varones
Tareas que realizan niñas y niños
Actividades recreativas o de tiempo libre
Arreglos intrafamiliares
Códigos

Prácticas de herencia
Violencia de género
Formas de cuidado de anticoncepción
Decisiones sobre fecundidad
Migraciones
Arraigo
Acceso y control de recursos y beneficios

Con esta categoría nos interesa analizar, por
un lado, la disponibilidad y acceso –es decir,
la capacidad de hacer uso– que tienen las
mujeres a los recursos productivos (por ejemplo, la tierra), programas de desarrollo (capacitaciones, créditos, subsidios), servicios,
educación, TIC, salud, políticas públicas,
asignaciones; y, por otro lado, la posibilidad
de ejercer el control sobre estos recursos, lo
cual implica participar en la definición del
cómo y quién utiliza dicho servicio.
También se busca conocer la percepción que
tienen las mujeres respecto de dicho servicio,
tanto en calidad, disponibilidad, impacto en
sus vidas (ejemplo: AUH).
Códigos

Redes de cuidado
Respuestas a casos de violencia de género
Acceso a educación
Acceso a nuevas tecnologías
Acceso a salud
Acceso a actividades culturales
Acceso los programas de desarrollo
Acceso a tierra o recursos productivos
AUH
Asignaciones o becas específicas para jóvenes.

En esta categoría buscamos, por un lado, conocer los “intereses de género”34, es decir,
aquellas preocupaciones prioritarias que las
mujeres pueden desarrollar en virtud de la
posición social que adoptan de acuerdo a sus
atributos de género.

ricos, políticas públicas, que bien obstaculizan la participación de las mujeres o bien
la incentivan.
Por ello, se diferencian en factores de cambio, que afecten o promuevan la equidad de
género, y factores de resistencia, aquellos
factores que la obstaculizan.

rurales
Rol de las mujeres jóvenes en las organizaciones
Rol de los varones en las organizaciones
Incorporación de las mujeres en los programas de desarrollo

Códigos

Códigos

Intereses prácticos
Intereses estratégicos

Factores de resistencia para el avance de las
mujeres rurales
Factores de cambio que facilitan el avance
de las mujeres

Oportunidades para las mujeres
rurales jóvenes

Intereses de género

Necesidades de género

Fundamentalmente en términos productivos,
pero también en cuestiones de salud, educación, acceso a TIC, servicios públicos, y
analizar estas necesidades en función de su
posición como mujeres. Las necesidades son
los medios por los cuales tales preocupaciones son satisfechas.
Códigos

Necesidades prácticas
Necesidades estratégicas

Participación de las mujeres en la comunidad
y en las organizaciones

El objetivo es conocer y analizar las formas
de participación de las mujeres en acciones
de la comunidad y en las organizaciones de
las que forman parte. Con calidad nos referimos al grado de toma de decisiones que
tienen en estos espacios y los lugares que
ocupan dentro de las organizaciones.
Códigos

Factores de influencia en las relaciones de
género

El objetivo es analizar aquellos hechos sociales, culturales, normas, leyes, sucesos histó-

Rol de las mujeres en las organizaciones
Nivel de participación
Posibilidad de toma de decisiones
Historia de la participación de las mujeres

Se busca identificar aquellos nichos de oportunidad (productivos, organizacionales, de
políticas públicas, activos no tradicionales,
puesta en valor de productos primarios, características de la región, mejoras de educación, etcétera) que generen una posibilidad
de desarrollo de emprendimientos productivos para las mujeres rurales jóvenes.
Códigos

Oportunidades productivas
Oportunidades de la región
Oportunidades brindadas por programas de
desarrollo
Legislación
Incidencia de la organización
Oportunidades educativas
Activos no tradicionales

34 Derivan del análisis de las relaciones de dominio/subordinación entre los géneros y expresan un conjunto de metas relacionadas con una organización más igualitaria de la sociedad.

273

�anexo 4

Definición de categorías

Tareas de cuidado

&gt; Tareas realizadas en el ámbito doméstico para el cuidado de niños/as, ancianos/
as, enfermos/as. Incluye la responsabilidad de llevarlos a la escuela, ocuparse de
la salud, de las tareas escolares, etcétera.

Límites entre esfera
doméstica y productiva

&gt; Evidencias que muestran la dificultad de separar, en el medio rural, las actividades
que refieren a la esfera doméstica y a la esfera productiva.

&gt; Tareas desarrolladas en relación con la limpieza dentro de los hogares.

Reciprocidad en las tareas
domésticas

&gt; Ayudas (reciprocidad, corresponsabilidad, complementariedad) entre varones y

Tareas relacionadas a la
alimentación de la familia

&gt; Incluye la actividad de cocinas, producción de alimentos (quien se encarga de la

Roles diferenciados según las generaciones

&gt; Tareas o roles asumidos de acuerdo con las edades dentro de la familia.

Actividades productivas dentro
de la parcela familiar

&gt; Producciones dentro de la parcela/chacra, incluidas la producción, puesta en

Percepciones sobre
el rol de la mujer

&gt; Opiniones, reflexiones, comentarios acerca de las tareas que la mujer tiene que
hacer, o que la mujer hace, en las tres esferas.

Percepciones sobre
el rol de los varones

&gt; Opiniones, reflexiones, comentarios acerca de las tareas que el varón tiene que

Tareas que realizan niños y/o niñas

&gt; Tareas identificadas como que realizan menores dentro del hogar o ayudando a

Tareas de limpieza dentro del hogar

Actividades productivas
extraprediales

Tareas voluntarias en el ámbito
comunitario

Participación en organizaciones
campesinas, cooperativas o movimientos

Actividades relacionadas
con la iglesia

274

mujeres, o intergeneracionales, en las tareas domésticas.

producción para el autosustento, huerta/granja).

valor y comercialización de la producción familiar.

&gt; Producciones fuera de la parcela, trabajo rural asalariado, trabajo en otros ámbitos

hacer, o que el varón, hace en las tres esferas.

que no son rurales.

&gt; Tareas esporádicas o de forma voluntaria dentro de la comunidad; ejemplo: lo que

los padres en las tareas productivas.

se conoce como “minga” o arreglos de espacios públicos, eventos para recaudar
fondos, etcétera.

&gt; Se refiere a la participación, sin analizar su nivel, en organizaciones sociales y
enspacios donde se requiera una participación más sistemática y sostenida.
&gt; Ir a misa, participar de las actividades de “caridad” que lleva adelante la iglesia
(ejemplo Cáritas). Vínculos con los sacerdotes o congregaciones religiosas. Si la
Iglesia presta el templo para actividades comunitarias. Ayudas que reciben de parte
de la Iglesia, etcétera.

Actividades recreativas
o de tiempo libre.

&gt; Todas aquellas actividades, tales como deportes, festividades, celebraciones,
visitas a parientes, salidas nocturnas, etcétera.

Prácticas de herencia

&gt; Arreglos intrafamiliares o prácticas culturales o que se relacionan con la historia
de cómo se divide la herencia entre los hijos.

Violencia de género

&gt; Todo aquello que surja de comentarios que tenga que ver con las diferentes formas
de violencia basadas en el género, dentro del contexto familiar. Otro código sería
los recursos con los que se cuenta para abordar esos problemas.

275

�anexo 4

Formas de cuidado
de anticoncepción

&gt; Las diversas formas de cuidarse. Quién toma la decisión. Otro código es cómo

Acceso a actividades culturales

&gt; Acceso a centros culturales, bibliotecas populares, etcétera. Grupos de teatro, títeres.

Acceso a los programas
de desarrollo

&gt;

Oferta de capacitaciones. Quiénes participan. Experiencias. Resultados.
Articulación entre programas en el territorio. Acciones no tradicionales de programas
de desarrollo (que aborden el tema género por ejemplo).

de migrar.

AUH

&gt; Impacto y percepción sobre esta asignación.

&gt; Percepciones, opiniones, historias y expectativas, o acciones sobre experiencias

&gt; Impacto y percepción.

de migración o proyectos de migrar.

Asignaciones o becas específicas
para jóvenes

&gt; Incentivos o dificultades para la titularización de la tierra y el acceso al agua y la

Intereses prácticos

&gt; Son los intereses que aparecen relacionados a las condiciones materiales concretas

acceden a las pastillas, preservativos, etcétera.

Decisiones sobre fecundidad

&gt; Cómo se toma la decisión, y quién, de cuántos hijos tener.

Migraciones

&gt; Percepciones, opiniones, historias sobre experiencias de migración o proyectos

Arraigo

Acceso a tierra o a recursos
productivos

Respuestas a casos de violencia
de género

Redes de cuidado

Acceso a educación

energía. Conflictos en la zona. Iniciativas estatales o de organizaciones.

&gt; Existencia de refugios, comisarías de la mujer, oficinas de violencia doméstica,
juzgados y otras formas comunitarias o de políticas públicas (CIC) donde se trabajen
o den cuenta de estos temas.

&gt; Políticas públicas (nivel inicial, jardín maternal) u otros recursos con los que se
cuente en la comunidad para el cuidado de los niños.

Intereses estratégicos

Necesidades prácticas

&gt; Aquellas que tienen por objetivo mejorar la calidad de vida y responder a las
necesidades básicas de las personas.

Necesidades estratégicas

&gt; Aquellas que se refieren a las cuestiones de igualdad de género en una sociedad
determinada y que pretenden una distribución más equitativa de los recursos entre
mujeres y hombres.

&gt; Acceso a celulares, internet, TDA, NAC. Usos que les dan. Conectividad. Formas
de comunicación. Rol de las radios comunitarias.

Acceso a salud

276

&gt; Análisis de las dificultades o facilidades para acceder a las salas de salud.

&gt; Se derivan del análisis de las relaciones de dominio/subordinación entre los
géneros y expresan un conjunto de metas relacionadas con una organización más
igualitaria de la sociedad.

&gt; Análisis de las dificultades o facilidades para acceder a las escuelas, a la secundaria,
alfabetización de adultos, estudios superiores. Programas socioeducativos (CAI, CAJ).

Acceso a nuevas tecnologías

en que viven las mujeres, como consecuencia de su ubicación dentro de la división
sexual del trabajo.

Factores de resistencia para
el avance de las mujeres rurales

&gt; Acontecimientos, hechos, normas, valores, leyes, políticas públicas, costumbres,
que signifiquen un obstáculo para avanzar en el derecho de las mujeres o en la
equidad de género.

277

�anexo 4

Factores de cambio que
facilitan el avance de las mujeres

&gt; Acontecimientos, hechos, normas, valores, leyes, políticas públicas, costumbres,
que afecten o promuevan el derecho de las mujeres o la equidad de género.

Oportunidades brindadas
por programas de desarrollo

&gt; Créditos, subsidios, líneas de fortalecimiento de las economías regionales, etcétera.

Rol de las mujeres en las organizaciones

&gt; Obstaculizan la posibilidad de avanzar en acciones de equidad de género.

Legislación/políticas públicas

&gt; Leyes o políticas que incentiven la participación de las mujeres en el ámbito

Formas de participación

productivo o que apunten a la corresponsabilidad de los cuidados, o disminución
de la carga de trabajo en el ámbito doméstico.

&gt; De qué manera las mujeres participan de la organización: receptoras pasivas,
ejecutoras de actividades prescritas por otros, consultadas, estimuladas para
organizarse como agentes.

Incidencia de la organización

&gt; Se refiere a las oportunidades que surgen a partir de la capacidad de incidencia,
gestión de recursos o reclamo que tiene la organización.

Posibilidad de toma de decisiones

&gt; Posibilidades concretas de tomar decisiones en la organización: puestos que
ocupan, trayectoria en la organización, nivel de representación hacia afuera.

Historia de la participación
de las mujeres rurales

&gt; Hechos significativos que den cuenta de la conformación de organizaciones de
mujeres o de la paulatina incorporación de las mujeres en las organizaciones o en
la esfera pública/política.

Rol de las mujeres
jóvenes en las organizaciones

&gt; Lugar que ocupan las mujeres jóvenes, formas de participación, etcétera.

Rol de los varones en las organizaciones

&gt; Lugar que ocupan los varones, formas de participación, etcétera.

Incorporación de las mujeres y el tema de
género en los programas de desarrollo

&gt; Acciones concretas de programas de desarrollo rural o hechos históricos que den

&gt; Oportunidades de carreras terciarias o universitarias, becas para estudiar,
formación, capacitación en oficios.

Activos no tradicionales

&gt;

Posibilidades de puesta en valor de productos tradicionales, circuitos
gastronómicos, turismo rural, proyectos no tradicionales (no productivos) con jóvenes
del campo (ejemplo: radios comunitarias).

cuenta de la incorporación de las mujeres como participantes activas, o de tema
de género como un componente de los programas, o una preocupación concreta.

Oportunidades productivas

&gt; Oportunidades concretas de desarrollar o fortalecer emprendimientos, cooperativas,
marcas colectivas, redes de comercio justo, etcétera.

Oportunidades de la región

&gt; Legislaciones o incentivos regionales en la zona o provincia, iniciativas de puesta
en valor y desarrollo de marcas de productos típicos, etcétera.

278

Oportunidades educativas

279

�Se terminó de imprimir en Akian Gráfica Editora S.A.,
en 2015, Buenos Aires, Argentina.

Publicación sin fines comerciales.
No está permitida su venta.

���Información para la gestión del desarrollo
Entre los cometidos confiados a la Unidad para el Cambio
Rural (UCAR) por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Pesca de la Nación (MAGyP) al momento de crearla, se encuentran coordinar y planear iniciativas de inversión pública
con financiamiento total o parcialmente externo orientadas
al desarrollo en áreas rurales. En ese marco, la generación,
la sistematización y el análisis de información de relevancia
para la toma de decisiones estratégicas resultan críticos para
que tales iniciativas provoquen o promuevan los cambios significativos en el territorio que de ellas se esperan.
Con el espíritu de mejorar el entorno de gestión y diseño de
instrumentos de política en el seno de la UCAR y el Ministerio,
y contribuir al acervo general de información disponible para
otros ámbitos estatales, el Área de Planeamiento y Gestión
Estratégica de la UCAR ideó la serie de estudios Información
para la gestión del desarrollo, de la que la presente publicación forma parte. La dimensión de su aporte a la calidad de las
decisiones públicas de diseño y ejecución estará directamente
vinculada a la amplitud de su difusión y utilización.

Las nuevas generaciones de mujeres rurales como promotoras del cambio

1,5 cm

solapa 9 cm

solapa 9 cm

Las nuevas generaciones de

mujeres

rurales

como promotoras

del cambio

Un estudio cuanti cualitativo de la situación de las mujeres
rurales jóvenes, de sus necesidades y oportunidades en Argentina

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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Un estudio cuanti-cualitativo de la situación de las mujeres rurales jóvenes, de sus necesidades y oportunidades en Argentina. 1. ed.</text>
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                    <text>REGLAMENTO

PROLANA

PROGRAMA DE ASISTENCIA
PARA EL MEJORAMIENTO
DE LA CALIDAD DE LA LANA
DO-G-02
Octubre 2012
Versión 03

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�Comites Coordinadores Provinciales de PROLANA
PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO
Secretaría de Desarrollo Sustentable y
Ambiente
Elcano 614
(9420) Río Grande
TE/Fax: (02964) 422-993

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Ministerio de Asuntos Agrarios
Calle 531 Nº 1810 entre 13 y 14
(1900) La Plata
TE:(0221)422-7922/7892

canalisv@hotmail.com
emi-tdf@hotmail.com

prolana@maa.gba.gov.ar

PROVINCIA DE SANTA CRUZ
Consejo Agrario Provincial
Roca 976
(9400) Río Gallegos
TE/FAX:(02966)422-335

PROVINCIA DE LA PAMPA
Sarmiento 161
CP (6300) Santa Rosa
TE/FAX: (02954) 420-573
ricardobaraldi77@hotmail.com

presidentecap@speedy.com.ar
capprol@hotmail.com.ar

PROVINCIA DEL CHUBUT
Ministerio de Agricultura, Ganadería,
Bosques y Pesca
Av. Sarmiento y Vacchina
(9103) Rawson
Telefax: (0280) 448-6355/6350/6351
int. 132

PROVINCIA DE CÓRDOBA
Secretaria de Agricultura y Ganadería
La Coruña esq. Gob. Roca
C.P. (5000) Córdoba Capital
TE: (0351) 4348730/39 int. 133
matias.molina@cba.gob.ar

prolana@chubut.gov.ar

PROVINCIA DE RÍO NEGRO
Ministerio de Producción
Belgrano 544 , Piso 1º P
(8500) Viedma
Tel: (02920) 424-773/423-717
Fax:(02920)425011
jllobet@producción.rionegro.gov.ar

PROVINCIA DE CORRIENTES
Rodríguez Peña 850
C.P (3460) Curuzú Cuatia
TE: (03774) 15-633531

PROVINCIA DE NEUQUÉN
Zeballos 965
(8340) Zapala
UEP Neuquen TEL: (02942) 423964

PROVINCIA DE ENTRE RÍOS
EEA INTA Concepción del Uruguay
CC Nro. 41 (CP 3260)
TE: (03442) 425-561/78

jegonzalez@neuquen.gov.ar
egonzalez@smandes.com.ar

rgambetta@arnet.com.ar
ceciliaegues@hotmail.com

orlandobenta@gmail.com
uep-ctes@curuzu.net

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�Ministerio de Agricultura, Ganadería
y Pesca de la Nación

REGLAMENTO
PROLANA
PROGRAMA DE ASISTENCIA
PARA EL MEJORAMIENTO
DE LA CALIDAD DE LA LANA
DO-G-02
Octubre 2012
Versión 03

Permitida la reproducción parcial o total de este texto
con la sola condición de mencionar claramente la fuente.
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�INDICE
PRESENTACION			

5

TÉCNICAS BASICAS		

7

1.Esquila Tally-Hi o Bowen
2.Acondicionamiento
3. Envasado
RESPONSABILIDADES DE LAS PARTES		
1. Responsabilidades del Productor
2. Responsabilidades del Acondicionador
3. Responsabilidades del Empresario de Esquila
4. Responsabilidades del Esquilador
5. Responsabilidades del Supervisor
6. Responsabilidades de la Coordinación Provincial
7. Responsabilidades de la Federación Lanera Argentina

7

CENTROS DE ENFARDADO

12

1. Responsabilidades del Productor
2. Responsabilidades del Acondicionador
3. Responsabilidades del Empresario de Esquila
4. Responsabilidades del Prestador del Servicio de Enfardado
13
RECOMENDACIONES			
1. Descole
2. Identificación de lunares y/o manchas de origen genético
3. Análisis de Laboratorio

ANEXOS			

17

I.Acondicionamiento – Clases de lana
II.Declaración Jurada del Propietario de la Empresa de Esquila
III. Resumen de romaneo
IV. Romaneo Prolana de estancia
V. Calado de Core Test
VI .Muestra de Puño

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�PRESENTACIÓN
El PROLANA es un Programa Nacional creado con el propósito de asistir al productor
lanero de todo el país para el mejoramiento de la calidad de la lana, de su presentación
y condiciones de venta. Ha sido desarrollado por organismos públicos y privados y se
instrumentó a través de la Resolución 1139/94 de la entonces Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación (SAGPyA) en diciembre de 1994.
Participan, y son beneficiarios de este programa, los productores, empresarios
de esquila, acondicionadores, clasificadores, empresas laneras, institutos tecnológicos
nacionales, Gobiernos Nacional y Provinciales.
Para revalorizar la calidad de la lana argentina y mejorar su competitividad en
el mercado nacional e internacional, el PROLANA adopta como filosofía la satisfacción de
los requisitos de sus beneficiarios a través de la detección de sus necesidades.
Para lograrlo de manera efectiva e iniciar un camino de mejoramiento progresivo
y continuo hemos decidido implementar las siguientes acciones:
• Impulsar la adopción masiva de aquellas prácticas tecnológicas tales como la Esquila
Tally-Hi, el Acondicionamiento y el envasado en material no contaminante que aseguren un
mejoramiento en el proceso de esquila y presentación de la lana.
• Promover la adhesión de nuevas provincias al desarrollo del Programa favoreciendo no
sólo el aumento cuantitativo de lanas identificadas PROLANA, sino también el aumento
cualitativo de las lanas argentinas.
• Generar y difundir información relacionada con la evolución de los mercados y valores
de referencia, información técnica y de interés general para todo el sector.
• Desarrollar y mantener un vínculo activo con las empresas laneras para reconocer
desvíos y oportunidades de mejora y avanzar en la cadena agroindustrial aumentando
el impacto sectorial.
• Mantener y Mejorar el Sistema de Gestión de la Calidad basado en la Norma ISO
9001:2008 y sostener el compromiso de todos sus integrantes para la satisfacción de los
clientes y partes interesadas en la mejora continua.
• Regionalizar el Programa PROLANA a fin de optimizar recursos humanos, financieros y
el funcionamiento del Programa de acuerdo a las características de las distintas regiones
productivas.
• Desarrollar un Sistema de Comercialización de lotes de lana PROLANA con el objeto de
transparentar el mercado y ofrecer nuevos servicios a los productores que identifican a sus
lotes como PROLANA, avanzando en la cadena lanera.
• Retener la mano de Obra de manera de aumentar y fortalecer la cantidad de recursos
humanos capacitados para trabajar durante la esquila.
• Vincular el PROLANA con otros Programas e instituciones a fin de aprovechar mejor los
recursos, para hacer llegar los beneficios del Programa a los productores.
• Incorporar a los productores ovinos familiares al PROLANA, y agregar valor a la lana de
éste estrato de productores, de manera tal de lograr el desarrollo de las economías
regionales y mejorar la calidad de vida de los productores y artesanos locales.
Los principios de Gestión de la Calidad del PROLANA se encuentran alineados
con las políticas, resoluciones y disposiciones emanadas del Gobierno Nacional y
los Gobiernos Provinciales.
El Comité Coordinador Nacional del PROLANA se compromete a llevar adelante
estos principios y a comunicarlos a todos los integrantes del Programa como así también
a los beneficiarios del mismo.
Este reglamento establece las pautas mínimas para que los productores, los
equipos de esquila y los acondicionadores ingresen al Programa PROLANA.

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�TÉCNICAS BÁSICAS
Para asegurar una correcta presentación del producto es necesaria la aplicación
de las siguientes técnicas:
1 - Esquila Tally –Hi: Esta técnica permite la obtención de un vellón entero, más fácil
de desbordar y disminuye la posibilidad de realizar “dobles cortes”.
2 - Acondicionamiento: Se desborda poniendo énfasis en la obtención de vellones
limpios y libres de contaminantes, como lana pigmentada (negra, de lunares, etc.), coloreada (manchada por orina, con pinturas no lavables, etc.), con problemas de coloración
(lanas amarillas), etc.
Además, se evita la incorporación de toda clase de materiales extraños (arpilleras, plásticos, hilos, colillas, alambres, etc.).
Asimismo, se separan los vellones en un mínimo de clases de lana dentro del lote,
asegurando un grado de uniformidad aceptable dentro de cada clase, según lo
establecido por el PROLANA (Anexo I). Si el lote a acondicionar es excesivamente chico,
se puede admitir para la categoría borregos exclusivamente, a criterio del responsable,
la identificación de todos los vellones como AAA.
3 - Envasado: se realiza en fardos o bolsones nuevos (de polietileno de 200
micrones de espesor mínimo, o de cualquier otro material aprobado por la FLA, Federación
Lanera Argentina). Los fardos deben ser confeccionados con 3 alambres como mínimo.

RESPONSABILIDADES DE LAS PARTES
1.- RESPONSABILIDADES DEL PRODUCTOR
a) Acordar con el acondicionador el ritmo de trabajo del equipo de esquila para que sea
compatible con la calidad de tarea deseada y la cantidad de personal que intervendrá en
la esquila, definiendo funciones, responsabilidades y el control que se requerirá sobre el
desempeño de dicho personal.
b) Presentar el galpón de esquila ordenado, limpio y en buenas condiciones para
el trabajo.
Esto consiste en:
1.Corrales y lugares de movimiento de hacienda libres de todo factor contaminante.
2.Galpón limpio y barrido.
3. Playa sin aceite, grasa, espinas, etc.
4. Instalaciones sin exceso de grasas y aceites.
5. Iluminación adecuada en el área de esquila y en la mesa de envellonar.
6. Espacio definido y alejado del área de esquila para pertenencias personales.
c) Proveer elementos necesarios y en buenas condiciones para poder cumplir las
técnicas básicas del PROLANA. En el caso de no contar con estos implementos,
el productor deberá asegurar su provisión por parte del equipo de esquila a contratar.

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�d) Exigir al empresario de esquila y al personal del establecimiento el cumplimiento
de la prohibición de fumar en el galpón de esquila.
e) Controlar y asegurar que los animales con vellones pigmentados (negros o manchados) sean esquilados por separado al finalizar la esquila.
f) Especificar el tratamiento sanitario de la majada, aclarando fecha de la realización
y producto utilizado.
g) Firmar el romaneo de estancia (ANEXO III) dando constancia, en carácter de
declaración jurada, que el trabajo fue realizado cumpliendo las técnicas básicas
PROLANA. El original se lo quedará el productor para uso en la comercialización, una
copia se entregará a la Coordinación Provincial PROLANA y otra quedará en manos del
acondicionador.
h) Firmar las tarjetas de calado (ANEXO V) y las muestras de puño (ANEXO VI) luego
del muestreo.

2.- RESPONSABILIDADES DEL ACONDICIONADOR
a) Acreditar habilitación como acondicionador PROLANA por una provincia adherida al
Programa, mediante la reválida de matrícula anual correspondiente a la zafra vigente o
haber recibido y aprobado una capacitación brindada por la Coordinación Provincial.
b) Antes de comenzar la esquila, debe:
1. Poseer las tarjetas, las planillas de romaneo, precintos y la totalidad del material
provisto por la Coordinación Provincial.
2. Acordar con el productor y el responsable de la empresa de esquila el ritmo de
trabajo, acorde a la infraestructura existente, que asegure el cumplimiento de las
técnicas básicas PROLANA.
3. Verificar instalaciones, espacios, iluminación, la no existencia de contaminantes, etc.
4. Controlar la báscula y/o balanza.
5. Controlar que el material de los fardos sea nuevo, y que cumpla con las pautas fijadas
por el PROLANA.
6. Ubicar adecuadamente e identificar los recipientes para “no vellón” , y los boxes o
casilleros para “vellón”.
7. Recorrer los bretes y corrales junto al productor, revisando la hacienda para tener una
idea más clara de cómo serán formadas las clases principales.
8. Consultar sobre la existencia de lotes de hacienda notoriamente diferentes a la masa
del lote (otra raza, cruza, traslados de hacienda, etc.).
9. Controlar la humedad de la hacienda que ingresará a la esquila.
10. Controlar que se hayan apartado del lote los animales negros, los cuales serán esquilados al finalizar la esquila.
c) Durante la esquila debe:
1. Asegurar que los vellones se tiren extendidos sobre la mesa de envellonar y que se
efectúe una adecuada tarea de desborde, removiendo:

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�- Toda lana manchada o coloreada.
- Todo los vellones que contengan lana pigmentada.
- Toda lana que no sea parte del vellón: pedazos de barriga, lana de garras, quijada, etc.
- Cascarrias y trozos de piel.
- Concentraciones de vegetales, cuando sean notorias con respecto al resto del vellón
(cogote, zona de la cruz en algunos campos de monte, etc.)
- Bordes afieltrados.
- Lana de cuartos chilludos.
- Parte del lomo, si fuera notoriamente flojo o quebradizo.
2. Asegurar que toda la lana que no sea parte del “vellón” que se levante en la playa de
esquila (BGA-PA-GR), sea tirada en la mesa específica para “no vellón” , con el fin de
realizar una adecuada separación de las distintas partes.
3. Separar los “vellones” y partes de “no vellón” en clases de lana de acuerdo a las
pautas de acondicionamiento fijadas por el PROLANA (Anexo I).
4. Además de efectuar el trabajo de acondicionamiento, el acondicionador deberá:
- Supervisar al personal afectado a la mesa de envellonar para asegurar un correcto
desborde, al igual que el trabajo de enfardado en la prensa.
- Prevenir y observar cualquier problema de contaminación.
- Controlar que el o los playeros levanten las barrigas antes de finalizar la esquila de
cada animal.
5. Asegurar que se retiren los bolsones de pedacería al finalizar cada cuarto y que
depositen las diferentes clases en un lugar dónde queden identificadas para que no se
mezclen.
6. Pesar los fardos, conformar las tarjetas y volcar los datos en la planilla de romaneo
de estancia. Al pesar los fardos, controlar el funcionamiento de la báscula e invitar al
responsable del establecimiento a presenciar la misma. Si se detectan problemas de
funcionamiento de la báscula y/o balanza se debe informar en el campo de
observaciones de la planilla de resumen de romaneo.
d) Identificar con la tarjeta PROLANA únicamente los fardos o bolsones de lana que
hayan sido:
- Confeccionados respetando las pautas de acondicionamiento PROLANA.
- Enfardados con polietileno de espesor mínimo 200 micrones o cualquier otro material
aprobado por la FLA.
e) Tomar una muestra representativa del lote general, calando todos los fardos de “vellón”, salvo que el productor requiera otra forma de toma de muestra, la cual quedará
especificada en la planilla de romaneo. El acondicionador deberá firmar la tarjeta de
calado o muestra de puño y dejar la muestra precintada con información del contenido;
y el número de precinto deberá quedar escrito en la planilla de romaneo.
f) Firmar el romaneo de estancia, dando constancia en carácter de declaración jurada
que el trabajo fue realizado cumpliendo las técnicas básicas PROLANA. El original se lo
quedará el productor para usarlo en la comercialización, y una copia quedará en manos
del acondicionador.
g) Notificar en el romaneo de estancia si se realizó o no la práctica del descole en el
establecimiento. En caso afirmativo, con cuanta antelación a la esquila propiamente

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�dicha fue realizado el mismo. Asimismo, registrar el antiparasitario externo utilizado,
informado por el productor.
h) Remitir una copia del romaneo de estancia a la Coordinación Provincial PROLANA.
i) Comunicar a la Coordinación Provincial PROLANA cuando el equipo de esquila no
cumpla con sus responsabilidades establecidas en este reglamento. En este caso,
la Coordinación Provincial PROLANA podrá suspenderlo o darlo de baja del listado de
equipos de esquila PROLANA.
NOTAS:
1.- El productor podrá contratar un acondicionador de su preferencia. En este caso, el acondicionador y el equipo de esquila quedará subordinado al que contrate el productor.
Este último debe ser habilitado por la Coordinación Provincial PROLANA, y figurar como
responsable en el romaneo de estancia (Declaración Jurada).
2.- Lanas obtenidas previamente a la esquila general: estas lanas se incorporarán al
romaneo PROLANA solamente si la mismas son acondicionadas e identificadas por el
acondicionador habilitado por el Programa. Asimismo, se identificarán los respectivos
fardos en las “Observaciones” del romaneo.

3.- RESPONSABILIDADES DEL EMPRESARIO DE ESQUILA
a) Registrarse en la Coordinación Provincial PROLANA. Para ello deberá:
1. Participar de una charla explicativa sobre Acondicionamiento y Programa PROLANA.
2. Firmar una declaración jurada del equipo de esquila, en el cual manifiesta y se
responsabiliza de que su equipo de esquila cumplirá los requisitos que allí constan. Al
firmar esta declaración jurada, el equipo de esquila será incorporado provisoriamente al
registro de equipos PROLANA.
3. Entregar un listado completo de los integrantes del equipo de esquila y actualizarlo
periódicamente.
4. Recibir el Reglamento del PROLANA.
b) Respetar que, en la composición del equipo de esquila, la cantidad de aprendices no
supere el 25% del total de esquiladores.
c) Antes de comenzar el trabajo zafral debe entregar su itinerario (hoja de ruta)
consignando los establecimientos en los que esquilará, su ubicación y las fechas estimadas de esquila.
d) Informará inmediatamente al Coordinador Ejecutivo Provincial PROLANA, las
modificaciones producidas en el itinerario.
e) Durante toda la zafra, aceptar las supervisiones por parte de los responsables
designados por la Coordinación Provincial PROLANA, el cual evaluará el trabajo realizado por el equipo de esquila.
f) Permanecer al frente de su personal. Cuando se deba ausentar dejará un responsable con
poder de decisión y manejo del personal al frente del equipo de esquila. El mismo deberá ser
informado en el momento de inscribirse en la Coordinación Provincial PROLANA.
g) Asegurar el mantenimiento del orden y la limpieza en el galpón de esquila.

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�h) Colaborar con el productor y el acondicionador en el cumplimiento de las técnicas
básicas del PROLANA, aceptando que la cantidad de animales a esquilar debe permitir
un buen trabajo en la mesa de acondicionamiento.
i) Entregar al supervisor un listado completo de las personas que componen el equipo
de esquila, También deberá comunicarle las altas o bajas que se produjesen durante el
trabajo.
j) Firmar el romaneo de estancia dando constancia, en carácter de declaración jurada,
de que el trabajo fue realizado cumpliendo las técnicas básicas PROLANA. El original
se los quedará el productor para uso en la comercialización, una copia se remitirán a la
Coordinación Provincial PROLANA, y otra quedará en manos del acondicionador.
k) Comunicar a todos los integrantes del equipo de esquila que están subordinados a las
indicaciones del acondicionador, ya sea que este fuera integrante del equipo de esquila
o contratado por el productor.

4.- RESPONSABILIDADES DEL ESQUILADOR
a) Aplicar las técnicas de esquila del PROLANA.
b) Aceptar las correcciones efectuadas por instructores o supervisores.
c) Esquilar animales negros o notoriamente pigmentados (manchados) de origen genético al finalizar la esquila.
d) Tendrá terminantemente prohibido fumar durante la tarea de esquila.
e) En caso de encontrar algún animal cuyo vellón presenta lunares, avisar al
acondicionador para que dicho vellón sea apartado.

5.- RESPONSABILIDADES DEL SUPERVISOR
a) Habilitar empresas de esquila PROLANA
b) Completar las planillas de supervisión y remitirlas al coordinador.
c) Solicitar a la Coordinador Ejecutivo Provincial la recapacitación de un miembro del
equipo de esquila.
d) Cuando no se cumpla con las pautas del PROLANA, podrá:
1. Suspender y /o apercibir, total o parcialmente, a un equipo de esquila.
2. Retener el carnet personal de habilitación PROLANA a esquiladores o acondicionadores.
3. Retirar las planillas de romaneo y las tarjetas PROLANA.
e) Cumplir con los procedimientos que lo involucren, establecidos en el sistema de
gestión del Programa.

6.- RESPONSABILIDADES DE LA COORDINACION PROVINCIAL
a) Establecer un cronograma tentativo de establecimientos a recorrer por los
responsables de la supervisión.
b) Asegurar un mínimo de dos supervisiones a cada equipo de esquila y a cada acondicionador.
c) Encargarse de entregar a los acondicionadores las tarjetas, planillas, precintos,
bolsas y todos los elementos brindados por la Coordinación Provincial.
d) Presentar de acuerdo a un formato común, la información que obtenga (romaneos de
estancia, análisis de laboratorios, etc.) a la Coordinación Nacional PROLANA.
e) Enviar mensualmente a la Coordinación Nacional el envío de carga del sistema de
datos y estadísticas PROLANA donde constan las planillas de romaneo y los resúmenes

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�de supervisión.
f) Cumplir con los procedimientos que lo involucren, establecidos en el sistema de
gestión del Programa.

7.- RESPONSABILIDADES DE LA FEDERACION LANERA ARGENTINA
a) Remitir en tiempo y forma a la Coordinación Nacional PROLANA la información
surgida de la evaluación de los lotes adquiridos durante la zafra.
b) Controlar la calidad de los envases remitidos por las Empresas Laneras a los productores, asegurar la clara identificación de los mismos y la correspondencia entre las
especificaciones técnicas del fabricante y la calidad final del producto.
c) Asegurar que las empresas socias de la FLA se comprometan a cumplir con el procedimiento PR-G-10: Feedback con Empresas Laneras.

CENTROS DE ENFARDADO
a) Los productores con poco volumen de lana que deseen ingresar al Programa PROLANA, podrán contratar el servicio de enfardado en centros autorizados por la Coordinación Provincial PROLANA
b) Para ello, las distintas clases de lana acondicionadas en estancia se trasladarán a
dichos centros en bolsones o en bolsas de film de polietileno de espesor mínimo de
200 micrones o de otro material aprobado por la FLA, convenientemente sellados para
evitar la contaminación con materiales extraños durante el almacenaje y transporte. En
el mencionado centro se realizará el enfardado bajo las pautas PROLANA.
c) Operando bajo esta modalidad se agregan o modifican algunas responsabilidades.

RESPONSABILIDADES DE LAS PARTES
1.-RESPONSABILIDADES DEL PRODUCTOR
Se agrega el siguiente punto:
i) Firmar la planilla de romaneo del centro de enfardado correspondiente a su producción. El original se le entrega al productor, que junto al romaneo de estancia servirá
para la comercialización de la lana. Una copia quedará en manos del responsable del
enfardado.

2.- RESPONSABILIDADES DEL ACONDICIONADOR
Se aclara en el punto f) lo siguiente:
En el romaneo de estancia especificar el uso de bolsones o de bolsas. El original será
entregado al productor para uso en el centro de enfardado y posterior comercialización;
una copia quedará en manos del acondicionador.

3.- RESPONSABILIDADES DEL EMPRESARIO DE ESQUILA
No se modifican las detalladas anteriormente.

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�4.-RESPONSABILIDADES DEL PRESTADOR DEL SERVICIO DE ENFARDADO
a) Registrarse ante la Coordinación Provincial PROLANA como prestador del servicio de
enfardado, designando un responsable.
b) Enfardar separadamente las distintas clases de lana en el centro de enfardado autorizado. Los fardos deben ser confeccionados con 3 alambres como mínimo.
c) Identificar con las tarjetas PROLANA únicamente los fardos cuya lana:
1. Fue transportada al centro de enfardado en bolsas o bolsones de polietileno de espesor mínimo de 200 micrones, identificados en estancia con tarjetas PROLANA.
2. Cuenta con un romaneo de estancia que certifique que se respetaron las pautas PROLANA.
d) Elaborar y firmar el romaneo del centro de enfardado correspondiente a los fardos
identificados con las tarjetas PROLANA.
El original se entregará al productor, que junto al romaneo de estancia, servirá para la comercialización de la lana. Una copia quedará en manos del responsable del enfardado.
e) Enviar el romaneo del centro de enfardado a la Coordinación Provincial PROLANA.
NOTA: En el caso de productores que deseen vender con pérdida de identidad, el
centro de enfardado demostrará que el lote fue preparado bajo las pautas PROLANA,
acompañando el romaneo del centro de enfardado con el romaneo de estancia de los
productores que componen el lote.
IMPORTANTE: Ante un reclamo, dirigirse a la Coordinación Provincial PROLANA.
El cumplimiento de las pautas que figuran en este Reglamento garantiza que los lotes
así trabajados cumplen con las condiciones mínimas para ser identificados como
PROLANA.
Si se encontrara lana en estos fardos que no se ajustara a los requerimientos del
PROLANA, el acondicionador, el contratista, el productor y / o el responsable del
centro de enfardado podrán ser apercibidos o inhabilitados del Programa PROLANA.

RECOMENDACIONES
1. DESCOLE
El descole es la esquila de la entrepierna, ano y vulva que elimina las partes
manchadas por orina y heces. Esta práctica debe realizarse antes de la esquila propiamente dicha, porque la lana que está en contacto con la orina por mucho tiempo queda
teñida permanentemente. De esta forma, se disminuye sensiblemente el contenido de
fibras coloreadas en forma permanente por orina y por heces.
2. IDENTIFICACION DE LUNARES Y/O MANCHAS DE ORIGEN GENETICO
Recomendar al productor incentivar a los esquiladores, con el objetivo de
identificar animales cuyos vellones presenten lunares y/o manchas de origen genético,
difíciles de visualizar en el manejo productivo, siendo el momento de la esquila el más
propicio para detectar dichos defectos.
3. ESTIBA DE FARDOS
Estibar los fardos bajo cubierta (galpón, tinglado o cubiertos con material impermeable).

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�4. ANALISIS DE LABORATORIO
El análisis de laboratorio es una herramienta importante al momento de vender
la lana y para mejorar la producción.
a) Importancia de las mediciones objetivas: Es muy importante que los productores
conozcan con exactitud las principales características de su lote, las que determinan
en forma directa el precio del mismo. Esto es posible mediante la medición objetiva de
dichas características, por medio del análisis de laboratorio, de una muestra representativa del lote. Las ventajas de realizar el análisis son las siguientes:
1. Los resultados del análisis de laboratorio le permiten al productor conocer tanto las
virtudes y los defectos de su producción como decidir los cambios de manejo que le
permiten mejorar su producto final.
2. La información del análisis de laboratorio, junto con la información de precios del
mercado, permiten conocer con mayor certidumbre el valor de la lana.
3. El uso de la información objetiva es una condición necesaria a la hora de comercializar un lote de lana, ya sea en el mercado nacional como internacional.
Características más importantes a medir son:
- el Diámetro Medio de Fibras (finura)
- el Porcentaje de Materia Vegetal
- el Rinde al Lavado
- el Rinde al Peine Schlumberger Seco
Con la muestra del calado también se pueden medir otras características importantes, como son el color y la dispersión de finura.
Desde una muestra de puño se obtiene información objetiva del largo de la
mecha, la resistencia a la tracción de la misma y el punto de quiebre, que son características de importancia en el lote de lana.
b) Toma de muestras por calado y envío: El acondicionador, previa comunicación con
el productor, debe calar todas las clases de lana correspondientes a “vellón”, ya sea en
forma separada por clases o en forma conjunta.
El laboratorio, en el primer caso tendrá los resultados individuales, y puede combinar
estos informes para tener un resultado único del lote en conjunto.
Para obtener el análisis de laboratorio, luego de pesar y numerar todos los fardos, se debe realizar la toma de muestra mediante el calado de fardos, o bien, en base a
la estimación de la cantidad de fardos de “vellón” a producir, se calarán inmediatamente
luego de su confección.
Para obtener una muestra representativa de un lote de lana, es preciso seguir
las normas establecidas por la Federación Lanera Internacional (IWTO, International
Wool Textile Organization) quien a través del Reglamento IWTO para Determinaciones
de Core Test, describe los requisitos técnicos a seguir para el muestreo por caladura en
lana sucia.
Será obligatorio calar todos los fardos que componen el lote a muestrear, toda
la lana “vellón”, de acuerdo a las normas de la IWTO.
1. Para que la muestra sea representativa y, en consecuencia, para que el resultado
sea confiable, es esencial respetar la cantidad de calados por fardo, que depende de la

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�cantidad de fardos por lote a muestrear.
2. El número de caladuras para satisfacer la precisión de muestreo para lanas sudamericanas se puede observar en los cuadros adjuntos.
3. Se debe perforar con el calador en el mismo sentido de la compresión del fardo (es
decir, del pistón de la prensa), de esta manera el calador se debe introducir hacia el
centro del fardo, y en dirección paralela al piso. Se realiza de esta forma a fin de obtener lana de la mayor cantidad posible de vellones prensados, para que la muestra sea
representativa.
4. Las muestras deben recolectarse en bolsitas nuevas de polietileno transparente, de
espesor mínimo de 60 micrones.
5. Cuidar que las bolsitas de muestras no contengan restos de material del envase de
fardo (tener la precaución de hacer una abertura en el material del envase antes de colocar el caño del calador).
6. Una vez completa, la bolsita debe cerrarse herméticamente y de forma inviolable (precinto PROLANA) y, junto con la muestra, enviar el romaneo correspondiente.
7. Las bolsitas de muestras deben estar perfectamente identificadas,mediante su tarjeta
de identificación correspondiente.
8. Identificación de las muestras:
- Establecimiento
- Productor
- Domicilio
- Teléfono
- Nombre del responsable de la toma de muestra
- Descripción del muestreo: categoría y clase
- Fardos muestreados
- Muestras por fardo
- Bolsas
- N° Precintos
- N° Resumen de Romaneo
- Observaciones (ejemplo: Kilos totales brutos)
Debe evitarse que las muestras se mojen, o queden abiertas con posterioridad a su
toma.
Las muestras no deben exponerse al sol directo.
NOTA: Si el productor requiere un análisis de una clase de lana y/o categoría de animal
adicional debe quedar especificada en la planilla de romaneo.

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�c) Muestras de puño

CALADOS
Tratamiento I
cantidad de
fardos del
lote

cantidad de
calados por
fardo

1
2
3

24
12
8
CALADOS
Tratamiento II

cantidad de
fardos del
lote

cantidad de
calados por
fardo

4
5
6
7
8
9
10
11
12-13
14-16
16-19
20-23
24-31
32-47
48-95
+96

24
20
16
14
12
11
10
9
8
7
6
5
4
3
2
1

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1.El muestreo se realiza a fin de medir las
características de la lana, como largo de
mecha, resistencia a la tracción, punto de
rotura, entre otras. Estos análisis no
pueden realizarse con las muestras
obtenidas por coreado o calado.
2. Un factor esencial es la forma y método
con la que se toman las muestras de puño,
ya que al igual que en el caso del calado de
los fardos, sólo de esta forma se obtienen
resultados confiables.
3. ¿Cómo sacar la muestra de puño?
La muestra de puño se saca de todos los fardos que se decide incorporar al
muestreo. En el PROLANA, se ha establecido que al menos tenga información sobre las
mediciones adicionales que
representan la masa del lote, es decir, la AAA
Adultos.
4. El muestreo se recomienda realizarlo
durante el cierre de cada fardo o, de lo
contrario, realizando un corte sobre la
cabecera del fardo ya confeccionado.
Se recomienda tomar tantos puñados de lana
como número de caladuras sean
requeridas para ese lote (ejemplo 17 fardos 6
puñados por fardo).

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�Anexo I
Acondicionamiento – Clases de Lana
A la identificación se le agregará al final un letra “M” de ser la majada de raza Merino
y una “X” de ser la majada de cualquier otra raza o cruza.

TARJETA VERDE
IDENTIFICACION

CARACTERISTICAS

SAAA

Vellones de animales adultos (ovejas, capones y carneros)
cuya finura es notoriamente más fina que la masa del lote,
excluyendo vellones notoriamente más cortos, quebradizos al
medio de mecha larga, pigmentados e inferiores.

AAA

Vellones de animales adultos (ovejas, capones y carneros)
cuya finura, largo de mecha y resistencia a la tracción representan a la masa del lote, excluyendo vellones notoriamente
más cortos, quebradizos al medio de mecha larga, pigmentados e inferiores.

BBB

Vellones de animales adultos (ovejas, capones y carneros)
cuya finura es notoriamente más gruesa que las masa del
lote, excluyendo vellones notoriamente más cortos, quebradizos al medio de mecha larga, pigmentados e inferiores.

AA

Vellones o parte de vellones de animales adultos (ovejas,
capones y carneros) de cualquier finura, notoriamente más
cortos que la masa del lote o quebradizos al medio de mecha
larga.

INF

Vellones o parte de vellones de animales adultos (ovejas,
capones y carneros) de cualquier finura, muy cortos, quebradizos de mecha corta, colores no lavables, acapachados,
lomos flacos, con sarna, hongos, dermatitis, etc.

VG

Parte de vellones de animales adultos (ovejas, capones y
carneros) con elevada concentración de vegetales (nidos de
hojas y ramitas sobre el lomo).

DBL

Mechas largas de desborde del vellón de animales adultos
(ovejas, capones y carneros) y/o borregos/as de cualquier
finura, incluyendo puntas con sudor / suarda.

PIN

Parte de vellones de animales adultos (ovejas, capones y
carneros) y/o borregos/as con pintura, ferrite y/o grumos de
garrapaticida.

PIG

Vellones de animales adultos (ovejas, capones y carneros)
y/o borregos/as parcialmente pigmentados (vellones enteros
“blancos” con lunares pigmentados).

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�TARJETA ROSA
IDENTIFICACION

CARACTERISTICAS

SAAA

Vellones de borregos/as de 1ª esquila de más de 8 meses de
edad cuya finura es notoriamente más fina que la masa del
lote de borregos/as, excluyendo vellones notoriamente más
cortos, quebradizos al medio de mecha larga, pigmentados e
inferiores.

AAA

Vellones de borregos/as de 1ª esquila de más de 8 meses de
edad cuya finura, largo de mecha y resistencia a la tracción
representan a la masa del lote de borregos/as, excluyendo
vellones notoriamente más cortos, quebradizos al medio de
mecha larga, pigmentados e inferiores.

BBB

Vellones de borregos/as de 1ª esquila de más de 8 meses de
edad cuya finura es notoriamente más gruesa que las masa
del lote de borregos/as, excluyendo vellones notoriamente
más cortos, quebradizos al medio de mecha larga, pigmentados e inferiores.

AA

Vellones o parte de vellones de borregos/as de 1ª esquila de
más de 8 meses de edad de cualquier finura, notoriamente
más cortos que la masa del lote o quebradizos al medio de
mecha larga.

INF

Vellones o parte de vellones de borregos/as de 1ª esquila de
más de 8 meses de edad de cualquier finura, muy cortos,
quebradizos de mecha corta, colores no lavables, acapachados, lomos flacos, con sarna, hongos, dermatitis, etc.

VG

Partes de vellón de borregos/as de 1ª esquila de más de
8 meses de edad con elevada concentración de vegetales
(nidos de hojas y ramitas sobre el lomo).

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�TARJETA AMARILLA
IDENTIFICACION
BGA

CARACTERISTICAS
Barrigas limpias, sin puntas amarillas ni cascarrias.

PA

Mechas de vellón y barriga teñidas por orina y heces (incluyendo cascarria), pedazos de No vellón teñidos con pintura,
sangre, ferrite + aceite, etc.

GR

Mechas cortas de vellón y barriga, garras, chillas, copetes y
quijadas (lana de ojos), barrido de playa de esquila, recortes,
bajo mesa.

CG

Pedazos de lana de cogote con elevada concentración de
vegetales (coirón).

DO

Copetes y quijadas (lana de ojos).

CP

Vellones o partes de vellones de animales mortesinos.

CR

Vellones o partes de vellones de cueros de consumo esquilados, de cualquier largo de mecha, sin puntas amarillas,
cascarrias ni sangre.

DS

Partes de vellón y barriga de alrededores del ano y vulva,
teñidos por orina y heces, extraídas con motivo de la práctica
de limpieza denominada comúnmente “descole”.

CRD

Vellones y barrigas de corderos de hasta 8 meses de edad.

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�Anexo II

DECLARACION JURADA DEL PROPIETARIO DE LA EMPRESA DE ESQUILA
El Sr. .................................................................................., L.E./D.N.I. ....................................., propietario de la
Empresa de Esquila ................................................................................ con domicilio legal en ...........................
....................., Localidad de .......................... Provincia de ……………..se obliga, por voluntad propia, a cumplir
el reglamento vigente del Programa de Asistencia para el Mejoramiento de la Calidad de la Lana -PROLANA-,
que declara conocer y aceptar, con especial cuidado a las siguientes condiciones:
1.- La Empresa de Esquila realizará su trabajo respetando las normas PROLANA desde el principio hasta el
fin de zafra. En aquellos establecimientos donde, por pedido expreso del Propietario del Establecimiento o
por instalaciones inadecuadas u otra razón de fuerza mayor, no se esquile bajo las normas establecidas por el
reglamento del PROLANA, la Empresa de Esquila mantendrá la totalidad de las responsabilidades asumidas,
excepto en lo que respecta al acondicionamiento del lote de lana y toma de muestras de lana.
2.- Actualizará y entregará a la Coordinación Provincial PROLANA correspondiente, los documentos denominados “Hoja de ruta” y “Personal empleado”, cada vez que se produzcan modificaciones a los mismos.
3.- Como mínimo, el 75% de los esquiladores realizarán correctamente la esquila con el sistema Tally Hi o
Bowen. El 25% restante podrán ser aprendices del sistema Tally Hi. En el caso de las empresas de esquila de
hasta 4 esquiladores que se habilitan por primera vez, se autoriza hasta un 50 % de aprendices con calificación mínima 6.
4.- Para realizar la esquila cumpliendo con el reglamento del PROLANA, se deberá contar con un Acondicionador de Lanas, habilitado por el PROLANA. El mismo podrá ser empleado de la Empresa de Esquila o
podrá ser independiente de la misma, en cuyo caso será contratado por el Propietario del Establecimiento.
En cualquiera de los casos, contará con personal, en las mesas de acondicionamiento de vellones y barrigas,
capacitado y en cantidad suficiente, de manera de garantizar el acondicionamiento de la lana, según el reglamento del PROLANA.
5.-El Productor acordará con el Acondicionador de Lanas y con el Propietario o responsable de esquila que
el número máximo de animales a esquilar deberá ser menor de 1000 por día (repartido en cuatro cuartos) y
por mesa de acondicionar, siempre que se cuente con, al menos, dos meseros. Podrá superar este número
siempre que las dimensiones del galpón permitan colocar una segunda mesa de acondicionar y dos meseros
más. El Acondicionador de Lanas es el MAXIMO RESPONSABLE del manejo de la lana durante la esquila, a
fin de asegurar un correcto acondicionamiento de la lana, según el reglamento del PROLANA, asimismo es el
MAXIMO RESPONSABLE del control de los materiales entregados por la Coordinación Provincial PROLANA.
6.-La totalidad del personal de la Empresa de Esquila cumplirá con especial cuidado todas aquellas prácticas
que tiendan a minimizar la contaminación. Todos aquellos elementos generados durante la esquila, que
puedan contaminar a la lana (papeles, trapos, lana con aceite quemado, alambres, plásticos, cueros, etc.),
deberán ser arrojados a los recipientes de basura habilitados para tal fin.
7.- La totalidad del personal de la Empresa de Esquila cumplirá con la prohibición de fumar en el área de
trabajo (playa de esquila, acondicionamiento de lana, sector de prensa y enfardado), ya sea que se esté
esquilando o no.
8.- Se enfardelará con envases aprobados por la FLA (nuevos, transparentes, de polietileno, de 200 micrones
o de 150 micrones tricapa).
9.- El responsable de la Empresa de Esquila aceptará la auditoría que realizará/n el/los Supervisor/es del
PROLANA. Si como resultado de la misma, se verifica la necesidad de corrección de desvíos al reglamento,
aceptará las recomendaciones y brindará toda la colaboración que oportunamente se le solicite, con el fin de
cumplir con el mismo.
10.- El Acondicionador de Lanas o, en su defecto, el Propietario o el Responsable de la Empresa de Esquila,
entregará los documentos denominados “Duplicado y Triplicado del Romaneo” de cada establecimiento
donde haya esquilado cumpliendo el Reglamento del PROLANA, a la Coordinación PROLANA de la Provincia
en la que se sitúan dichos establecimientos, cada 15 días, excepto cuando por razones de fuerza mayor esto
sea de cumplimiento imposible.
11.- Finalizada la zafra, el Acondicionador de Lanas o, en su defecto, el Propietario o el Responsable de la
Empresa de Esquila, devolverá a la Coordinación Provincial correspondiente, en un plazo máximo de 15 días,
la totalidad del material entregado y no utilizado (tarjetas para fardos, planillas de romaneo, precintos, bolsas
de toma de muestras, etc.).
12.- Cualquier incumplimiento de las responsabilidades asumidas, podrá ser motivo de sanción. La misma
será determinada por la Coordinación Ejecutiva Provincial del PROLANA donde el incumplimiento haya tenido
lugar, o en su defecto, cuando correspondiere, por la Coordinación Ejecutiva Nacional.
Se firman, dos ejemplares de un mismo tenor y a un solo efecto, quedando uno de ellos en poder de la Coordinación Provincial del PROLANA dónde la Empresa de Esquila es habilitada.
Localidad de .........................., ..... de .......... de ……….
						

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.....................................................
Firma y aclaración / DNI
RG – 01/02

REGLAMENTO PROLANA

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�Anexo III

48.300

REGLAMENTO PROLANA

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�Anexo IV

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REGLAMENTO PROLANA

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�Anexo V

Calado de Core test

Nº Planilla:

RG – 36/00

Establecimiento: ..................................................Zafra:.........................
Propietario del Establecimiento: .......................................................................
Dirección: .........................................................T.E.: .......................................
Acondicionador de lanas: ..............................................Fecha:.........................
Descripción del muestreo: Marque con cruces las categorías y clases
intervinientes.
Categoría de animal
Todas las
Cat.

Todas las
Clases

OV

CAP

CAR

BO machos

BO hembras

Clase de lana
SAAA AAA BBB AA VG INF

Cant. de fardos muestreados

DBL

PIN

PIG

Cant. de muestras por fardo

Cant. de bolsas del muestreo: ........................................................................
Números de precintos: ....................................................................................
Observaciones:.................................................................................................
...........................................................................................................................
Nº de Resumen de Romaneo:

…………………………….
Productor / Encargado

…………………………….
Acondicionador de lanas

REGLAMENTO PROLANA

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�Anexo VI
RG - 37/00

Muestra de puño

Nº Planilla:

Establecimiento: ...............................…...................Zafra:.........................
Propietario del Establecimiento: .……...................................................................
Dirección: .................................……….............T.E.: ............................................
Acondicionador de lanas: ........…………...........................Fecha:.........................
Descripción del muestreo: Marque con cruces las categorías y clases
intervinientes.
Categoría de animal
Adultos

OV

CAP

CAR

BO machos

BO hembras

Clase de lana
AAA
Cant. de fardos muestreados

Cant. de muestras por fardo

Cant. de bolsas del muestreo: …..........................................................................
Números de precintos: .........……………............................................................
Observaciones:............…………………………………………………………....
.................................................................................................................................
Nº de Resumen de Romaneo:……………………………………………………

..………………………….
Productor/ Encargado

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..................................................
Acondicionador de lanas

REGLAMENTO PROLANA

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�Direcciones y Teléfonos Utiles
SIPyM-INTA-PROLANA
Av. 25 de Mayo Nº 87
(9103) Rawson - Chubut
Tele/Fax: 0280-4485879
sipymch@infovia.com.ar
Federación Lanera Argentina
25 de Mayo 516 Piso 4°
(1002) C.A.B.A
Tel: (011) 4878-8800
Fax: (011) 4878-8804
info@flasite.com
Laboratorio de Lanas Rawson
Av. 25 de Mayo Nº 87
(9103) Rawson - Chubut
Tele/Fax: 0280-4481736/485162
labraw@speedy.com.ar
Laboratorio de Fibras Textiles Bariloche
Casilla de Correo 277
(8400) S. C. de Bariloche – Rio Negro
Tel/Fax: (02944) 429600
barifib@bariloche.inta.gov.ar
Laboratorio de Ensayos físicos y mecánicos
INTI – Textiles
Colec. Av Gral Paz 5445 – Edificio 15
(1650) San Martín - Pcia de Buenos Aires
Tel: (011) 4724-6224/6200 int 6560/6562
textiles@inti.gob.ar
Laboratorio de Lanas del Consejo Agrario Provincial
Gendarmería Nacional 1250
(9400) Rio Gallegos – Santa Cruz
Tel: (0266) 422335 int 27
capprol@hotmail.com.ar
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
www.inta.gov.ar
Secretariado Uruguayo de la lana
www.sul.org.uy

REGLAMENTO PROLANA

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25
13/05/13 12:14

�reglamentoPROLANA.indd 26

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�TARJETAS PROLANA

VERDE
Vellón de animal adulto: ovejas,
capones y carneros

AMARILLO
No Vellón de animal adulto y
borrego: barrigas, pedazos,
puntas amarillas, etc.

ROSA
Vellón de Borrega/o

REGLAMENTO PROLANA

reglamentoPROLANA.indd 27

13/05/13 12:14

�MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
SR. NORBERTO GUSTAVO YAUHAR
SECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
ING. LORENZO BASSO
SUBSECRETARIO DE GANADERÍA
ING. ALEJANDRO LOTTI
DIRECTOR NACIONAL DE GANADERÍA
ING. DANIEL PAPOTTO
DIRECTOR DE OVINOS, CAPRINOS Y CAMELÍDOS
ING. RAÚL EDGARDO FERNÁNDEZ

Coordinación Nacional Prolana
Tel. ( 54-11 ) 4349-2153 - www.prolana.gov.ar
Av. Paseo Colón 922 2° piso - Of. 207 (1063) Bs As - Argentina

reglamentoPROLANA.indd 28

13/05/13 12:14

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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Reglamento Prolana. Programa de asistencia para el mejoramiento de la calidad de la lana</text>
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                    <text>RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN dE pROBLEMAS DE TIERRA DE LOS aGRICULTORES FAMILIARES EN LA ARGENTINA

Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios PROINDER

u RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN
DE PROBLEMAS DE TIERRA
DE LOS AGRICULTORES FAMILIARES
EN LA ARGENTINA

�u RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN
DE PROBLEMAS DE TIERRA
DE LOS AGRICULTORES FAMILIARES
EN LA ARGENTINA

�Relevamiento y sistematización de problemas de tierra de los agricultores
familiares en la Argentina / Andrea Gigena... [et.al.] ; dirigido por Karina Bidaseca.
1a ed. Buenos Aires: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación,
2013. 96 p.; 30 x 21 cm.
ISBN 978-987-1873-12-8
1. Agricultura Familiar. 2. Desarrollo Rural. 3. Conflictos Sociales. I. Gigena,
Andrea II. Bidaseca, Karina, dir.
CDD 338.1
Fecha de catalogación: 17/01/2013

ISBN: 978-987-1873-12-8
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar.
Subsecretaría de Agricultura Familiar.
PROINDER, Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores
Agropecuarios.
Av. Paseo Colón 982 - 2. Piso Ofic. 226- Ciudad Autónoma de
Buenos Aires.
1a Edición.
Cantidad de ejemplares: 1.000 - Abril 2013
Impreso en Buenos Aires
Está permitida la reproducción parcial ó total con mención de la
fuente.
Distribución gratuita.
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva
responsabilidad de las/los autoras/es y pueden no coincidir con
las de la institución.

�Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios PROINDER
Serie Estudios e Investigaciones N° 32

u RELEVAMIENTO Y SISTEMATIZACIÓN
DE PROBLEMAS DE TIERRA
DE LOS AGRICULTORES FAMILIARES
EN LA ARGENTINA
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar

• Karina Bidaseca (Directora)
• Andrea Gigena
• Florencia Gómez
• Ana Mariel Weinstock
• Enrique Oyharzábal
• Daniel Otal

Buenos Aires, 2013

�Prólogo
La generación de políticas de Estado acordes al sector de la agricultura familiar no puede llevarse adelante
sin un conocimiento concreto del entramado socio-productivo real de nuestro campo. Entre otros elementos
relevantes, pese a que la tierra ha sido eje de discusión desde inicios del siglo XIX, el desconocimiento
de las situaciones dominial y catastral no es un hecho fortuito. Es producto de una acción deliberada
y consciente que permite el acaparamiento de tierras en pocas manos. No es menor que recién el 22
de diciembre del 2011 -bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner-, se haya sancionado la Ley
26.737, llamada Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de
las Tierras Rurales. A más de 200 años de la Revolución, recién hoy estamos realizando un relevamiento de
la propiedad de la tierra que busca poner un freno a las especulaciones financieras internacionales sobre
las tierras nacionales.
Actualmente, se estima en 250.000 las unidades productivas en la Argentina, con una población rural
campesina reducida a un porcentaje de tan sólo 5% del total nacional. Comparado con otras regiones
en Latinoamérica, Argentina se encuentra fuertemente regazada del resto –como por ejemplo con Brasil,
Ecuador, Bolivia, entre otros-. En parte, las causas del despoblamiento rural y la baja presencia de
productores familiares responden a una raigambre histórica y por expresión de una dinámica poblacional
característica de los actuales territorios argentinos. De por sí, el poblamiento de nuestro territorio era
reducido si se lo comparaba con las zonas del Alto Perú. Pero a ello se le suma dos procesos a tener
en cuenta. Por un lado, el acaparamiento de tierras producto de la expansión lanar, y por el otro, el
exterminio de las comunidades indígenas como así también de las montoneras campesinas que resistían
los desalojos. Las tierras nacionales fueron repartidas entre generales, militares y hacendados, negando
cualquier tipo de reforma agraria y sentenciando a las poblaciones rurales. Desde la década de los ’70 y de
la mano con la dictadura militar, el avance del agronegocio y la siembra directa funciona como un golpe de
gracia para los campesinos, al no ser acompañado de un proyecto de complementariedad y convivencia
con el modelo de la agricultura familiar.
Los objetivos de la Subsecretaría han sido claramente definidos desde el inicio de la gestión. Una nación
justa, libre y soberana sólo puede construirse en la medida en que desarrolle la soberanía alimentaria local y
regional. Ello implica el reemplazo de las importaciones alimentarias como también la reducción de costos
de logística y, en consecuencia, un incremento en la producción nacional. Todas ellas, políticas que van en
sintonía con el modelo que pretendemos institucionalizar y profundizar, el cual no pretende competir con
el agronegocio, sino convivir con él.
Ahora bien, la soberanía alimentaria no es posible de ser lograda si no tenemos una política ofensiva de la
tierra y del agua. La recuperación del territorio rural y su consecuente poblamiento efectivo son condiciones
necesarias para dicha meta. Desgraciadamente, es habitual que nos enteremos diariamente de nuevos
conflictos violentos que muchas veces terminan con la muerte de compañeros productores. Los desalojos
y el desarraigo de las familias productoras tienen como resultado una urbanización no planificada que
resulta indigna para nuestros conciudadanos. Es decir, no se trata sólo de resolver el problema de los
250.000 campesinos que habitan hoy en el campo, ni alcanza con titular la tierra que reclaman, sino que

4

�se trata de pensar en una fuerte política de colonización y vuelta al campo. Ningún país que defiende su
soberanía puede abandonar su territorio. Hoy contamos con 250.000, y el desafío es llegar al millón de
campesinos.
En cuanto a la presente edición propiamente dicha, este estudio identifica a más de 60.000 familias
con complicaciones de dominio sobre las tierras que trabajan. Por esto resulta un aporte significativo
en el camino de conocer en profundidad todos los aspectos del problema: identificar familias afectadas,
superficies involucradas, tipos, localizaciones, características y urgencias de las dificultades de tierra
existentes en el país para, desde allí, pensar las soluciones adecuadas. Si bien el relevamiento tiene una
cobertura geográfica amplia, sabemos que es incompleta y que será necesario actualizarlo a la luz de los
acontecimientos. En cada provincia y localidad las organizaciones campesinas y los técnicos habrán de
seguir trabajando para armar un mapa que permita identificar los conflictos para avanzar en los problemas
existentes.
Por todo lo dicho, el presente libro cobra un valor inestimable para la gestión y generación de políticas de
Estado que generen justicia social, soberanía alimentaria e independencia económica.

Emilio Pérsico
Subsecretario de Agricultura Familiar

5

�Agradecimientos

• A Jorge Neme y a Guillermo Martini.
• A las autoridades y colegas del Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de
San Martín: Alejandro Grimson, Abel González, Ana Castellani y Sebastián Pereyra. A las secretarias
por su colaboración: Melina Fischer y Laura Spiatta. Adrián Iulita, responsable de los mapas geo
referenciales. Ariel Lucarini quien colaboró en la construcción de la tipología y la base de datos.
• Al Equipo Junior que colaboró en las tareas de sistematización: Sergio Kaminker, Micaela González,
Daniela Savid.
• A las relevadoras y relevadores de las provincias: Lucrecia Gil Villanueva y Luis Ger, Santiago del Estero
y Catamarca. Elio Quevedo, Misiones. Brígida Baeza, Santa Cruz. María Eva Salazar, Córdoba. Norma
Naharro y Marcela Álvarez, Salta. Nora Patricia Guajardo y Mariela Luna, San Juan. Nadia Finck,
Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur. Silvia Ríos, Corrientes. José Massoni, Entre Ríos. Rubén
Riccardiello, La Rioja. Guadalupe Alegre, Buenos Aires. Agustín Pedro Juez Pérez, Tucumán. Alejandro
Gelfuso, Santa Fe. Nicolás Avellaneda, San Luis. Leonardo Miranda y Federico Caballero, Mendoza.
Ofelia Antoniow y a la REDAF, Chaco y Formosa. Ana Mariel Weinstock, Chubut. Movimiento Malut, La
Pampa. Daniel Otal, Río Negro. Luis Ayala, Neuquén, Enrique Oyharzabal, Jujuy.
• A Alberto Chiavarino. A Oscar Mathot. A Sandro Sassatelli.
• A los delegados y equipos de las Delegaciones Provinciales de la Subsecretaría de Agricultura
Familiar en especial: Ricardo Roodschild, Claudio Tessini, Adrián Rojo, Hector Lipshitz, David Rosso,
Fernanda Fiorani. Benjamín Leiva, Cristina Sanz. Carlos Irasola, Emilio Brarda, Lucas Aguilera,
Guillermo Ander Egg, Gustavo Delgado, Jorge Sartor.
• A Osvaldo González, José Luis Vallejo. Gerardo Martinez. A Eduardo Polcan.
• A Rubén Pascolini y su Equipo de la Comisión de Tierras Padre Mugica.
• A Miguel Barreda del IPAF. A Ingrid Kaufmann del INTA Baradero.
• A la Coordinación del Área de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar del Ministerio de
Agricultura por el apoyo logístico en el Relevamiento.
• Al Equipo Nacional de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar, en especial a Inés Scarano, Javier
Muchiut,Gonzalo Stordeur, Mariano Saenz, Anahí Lindstrom, Ariel Lopez. Irupé Soler, Carina Cardozo,
Liliana Leo Medina, Jorge Grill, Otto Wester, Victor Mazacote, Luis Ayala Olazábal, Ramón Enriquez.
• A Verónica Chaina. A Edgardo Manosalva. A Milton Sabio. A Carlos Fernandez Articó. A Cristian
Hendrickse. A. Carlos Frias. A Javier Scheines. A Miguel Mele. A Leandro Suar. Luciana Soumoulou.
• Al Daniel Slutzky, Pedro Tsakoumagkos, Carla Grãs, Guillermo Neiman, Carlos Cowan Ros- Leticia
Virosta- Matías Bergel- María del Carmen Quiroga- Vilma Busca, Juan Pablo Iurman, Fabiana Brizzio
y a toda/os quienes estuvieron presentes en el Taller de convalidación de los resultados llevado a
cabo el 27 de junio de 2011 en la Ciudad de Buenos Aires.
• A la Diputada Provincial Nélida Solorza. A María Farias. A Graciela Banegas. Victor Turquet. A
Araceli Viñas.
• Al Foro Nacional de la Agricultura Familiar, y a los Foros Provinciales.
• En especial a las organizaciones rurales, campesinas e indígenas.

6

�Listado de instituciones participantes

• ANDHES (ONG, Abogados y Abogadas del
Noroeste Argentino en Derechos Humanos y
Estudios Sociales)
• Asociación de Productores del Chaco Salteño
• Comisión de Participación Indígena de la
provincia de Jujuy, especialmente del Pueblo
Kolla y Atacama
• Comité de Emergencia, Santiago del Estero
• Comunidad Diaguita Cacan, Santiago del
Estero
• Defensoría Pública de Trelew, Chubut (Defensor
de los Derechos Económicos, Sociales y
Culturales)

• Movimiento de Apoyo en la Lucha por la Tierra
(MALUT), La Pampa
• Movimiento Giros Rosario
• Movimiento Nacional Campesino Indígena
• Movimiento Octubres
• Observatorio de Derechos de las Comunidades
Campesinas de la Secretaría de Derechos
Humanos, Santiago del Estero
• Organización de Campesinos de Copo, Alberdi
y Pellegrini (OCCAP), Santiago del Estero
• Red Habitar Argentina.
• Red Puna (Jujuy)

• Diputados provinciales: Nelly Sollorza (Santiago
del Estero)

• Red Agroforestal del Chaco Argentino (REDAF)

• El Ceibal Asociación Civil

• Secretaría de Medio Ambiente, Córdoba

• ENDEPA, Comisión de asesoría jurídica

• Subsecretaría de Agricultura Familiar y sus
Delegaciones Provinciales

• EPADHES (Equipo de Abogados y Abogadas
en Derechos Humanos y Estudios Sociales)
• FONAF (Foro Nacional de la Agricultura Familiar)

• Registro de Poseedores de Santiago del Estero

• Unión de Pequeños Productores Chaqueños
(UnPeproch), Chaco

• Frente Nacional Campesino Indígena
• Fundación Plurales
• Grupo de Voluntarios de la Universidad Católica
de Córdoba
• Grupo Jurídico de Acceso a la Tierra (Chubut)
• Mesa de Tierras de Figueroa, Santiago del
Estero
• Mesa de Tierras de Ojo de Agua, Santiago del
Estero
• Movimiento Agrario de Misiones
• Movimiento Campesino Indígena (Jujuy)
• Movimiento Campesino Santiago del Estero
(MoCaSe)

7

�Índice
Resumen ejecutivo................................................................................................. 10

u Capítulo 1
Problemas de tierra de los agricultores familiares........................................ 12
1.1 Objetivos, alcances y limitaciones de los resultados del relevamiento.................. 12
1.2 Los problemas relevados: distribución geográfica,
superficie y familias afectadas............................................................................ 14
1.3 Condición jurídica de los agricultores familiares y situación de dominio
de las tierras..................................................................................................... 18
1.4 Causas (origen, razones) de los problemas relevados......................................... 22
1.5 Judicialización de los problemas de tierra, órdenes de desalojo, amenazas......... 24
1.6 Acompañamiento legal e institucional de las familias afectadas........................... 31
1.7 Accesibilidad y comunicación de las tierras con problemas................................. 35
1.8 Análisis particularizado de algunas situaciones /problemas................................. 37
(i) Poseedores..................................................................................................... 37
(ii) Indígenas....................................................................................................... 45

u Capítulo 2
Marco histórico para la interpretación de los problemas de tierra
de los agricultores familiares............................................................................ 48
2.1 Cambios productivos y su influencia en los problemas de tierra........................... 47
2.2 Estructura social agraria y vulnerabilidad en la tenencia de la tierra...................... 53

u Capítulo 3
Marco legal.......................................................................................................... 57
3.1 Consideraciones generales acerca de las normas que refieren a la cuestión
de la tierra en la República Argentina................................................................. 57

�3.2 Constitución Nacional........................................................................................ 57
3.3 Legislación Nacional.......................................................................................... 60
3.4 La cuestión indígena en el derecho argentino..................................................... 67
3.5 Legislación y políticas provinciales que atenúan o incrementan
la conflictividad de la tierra................................................................................. 72

u Capítulo 4
Conclusiones....................................................................................................... 74
Anexo / Cuestionario ............................................................................................. 78
Bibliografía . ............................................................................................................ 89

9

�Resumen ejecutivo
Este estudio tiene como objetivo identificar, relevar y sistematizar problemas vinculados al acceso,
tenencia (garantía de la tenencia actual y regularización dominial) y distribución de la tierra, así como
los conflictos que ellos generan. La finalidad perseguida es ofrecer información necesaria a técnicos y
decisores políticos para establecer líneas de intervención en la materia.
El estudio incluyó un relevamiento de campo que permitió registrar un total de 857 situaciones problema
en todo el país, abarcando una superficie del territorio nacional del orden de 9.293.233,80 hectáreas
que afectan a 63.843 familias de agricultores familiares.
Al considerar la distribución por regiones geográficas de las situaciones problema se observa que el
NOA concentra la mayor cantidad de casos (28,2%) y le siguen en importancia, Patagonia (21,1%),
NEA (19,8%), Centro (19,1%) y Cuyo (11,7%).
Si se atiende al tiempo de vigencia de los problemas identificados, se observa que el 33,5% tienen
20 años o más de antigüedad, el 43,1% entre 1 y 9 años y el 20,9% entre 10 y 19 años. Esto podría
atribuirse al impacto sobre la estructura agraria y los agricultores familiares de los cambios en el uso
productivo de la tierra y la expansión de la frontera agropecuaria.
Si atendemos a condición jurídica de los agricultores familiares involucrados en situaciones
problemáticas, se observa que:
• En el 87,6% de los problemas se registran poseedores;
• en el 8,5%, propietarios;
• en el 4%, tenedores.
El 77,6% de los poseedores tienen más de 20 años de posesión, es decir que cumplen con el lapso
de tiempo establecido por la usucapión para pedir al Estado el reconocimiento de sus derechos
posesorios. En tanto un 87% afirma la existencia de límites claros de la posesión y, de ellos, el 60,9%
no cuenta con mensuras de las tierras que poseen.
La condición de dominio de las tierras afectadas arroja que los problemas relevados se encuentran:
• En tierras privadas, 49%,
• en tierras fiscales (provinciales, municipales y nacionales, en ese orden de importancia), 34%;
• en tierras mixtas privadas y fiscales, 17%.
Respecto de las razones que originan las situaciones problema de tierra entre los agricultores familiares,
se identifican para todo el país las siguientes:
a) Títulos incompletos e inexistencia de títulos (18,25%)
b) Usurpación de tierras campesinas e indígenas (8,95%)
c) Despojo (8,15%)
d) Pedido de reconocimiento de territorio indígena (7,89%);

10

�e) Falta de tierra; problemas relacionados con territorios fiscales a nivel provincial; fraude y; falta de
información (6,57%, 6,39%, 6,13% y 6,8% respectivamente).
f) Otros (9,17%)
Un dato importante que arroja este estudio, a nivel general, es que los recursos para los costos de
todos los procesos (judiciales y no judiciales) que generan las problemáticas de tierras son aportados
mayormente por las propias comunidades y le siguen en segundo lugar, las organizaciones de base
(campesinas, indígenas, etc.). Así queda plasmado en el índice de jerarquización de aportantes que
se construyó.
Además de los resultados del relevamiento, el estudio ofrece un marco histórico y un marco legal para
interpretar los problemas identificados.

11

�u Capítulo 1
Problemas de tierras de los agricultores familiares

1.1 Objetivos, alcances y limitaciones de los resultados del relevamiento

Este capítulo está dedicado a analizar los problemas de tierras que afectan a los agricultores
familiares en la República Argentina. La Agricultura Familiar es vista como un conjunto heterogéneo
de productores y sus familias (entre ellos los campesinos en su concepción clásica) que intervienen
en forma directa en la producción –aportando el trabajo físico y la gestión productiva–. La mayor
parte de los mismos no contratan trabajadores asalariados permanentes ajenos a la familia y, sólo un
grupo reducido, contratan una o dos personas; cuentan con limitaciones de tierra, capital y tecnología
(Tsakoumagko et al, 2000; Obschatko, Foti y Román (2007, Obschatko, 2009) Esta definición es
complementada con la propuesta por el FONAF (Foro Nacional de la Agricultura Familiar), quién la
conceptualiza como “... una “forma de vida” y una cuestión cultural, que tiene como principal
objetivo la “reproducción social de la familia en condiciones dignas”, donde la gestión de la
unidad productiva y las inversiones en ella realizadas es hecha por individuos que mantienen entre sí
lazos de familia, la mayor parte del trabajo es aportada por los miembros de la familia, la propiedad
de los medios de producción (aunque no siempre de la tierra) pertenece a la familia, y es en su interior
que se realiza la transmisión de valores, prácticas y experiencias” (FoNAF, 2006:4).

Si como afirma el FoNAF, la Agricultura Familiar es una forma de vida basada en el núcleo familiar y en
la concepción social de la tierra, los pueblos indígenas no podrían quedar afuera de esta categoría.
Su cosmovisión ancestral les permite tener una concepción holística e integrada de la realidad laboral,
ambiental y emocional que se expresa en la frase de “la tierra no nos pertenece a nosotros sino que
nosotros pertenecemos a ella”. Por supuesto, incluirlos dentro de la categoría de la Agricultura Familiar
no implica, bajo ningún concepto, borrar sus especificidades identitaria. En el caso particular de estos
pueblos, otro concepto que se introduce es el de Comunidad, entendida como el conjunto de familias
que se reconozcan como tales por el hecho de descender de poblaciones que habitaban el territorio
nacional en la época de la conquista o colonización.
Este capítulo se elaboró con los datos generados a partir de la instrumentación de un cuestionario
aplicado a informantes claves: organizaciones sociales, campesinas e indígenas, instituciones
públicas, abogados, etc. (ver listado de Instituciones participantes) cuyo diseño se encuentra en el
Anexo Metodológico (ANEXO I).
En el relevamiento, la unidad de análisis es el problema de tierras. En ese sentido es que se completó
un cuestionario por cada problema identificado, controlando que el mismo se registre sólo una vez,
aún cuando fuera reconocido como tal por más de un informante.

12

�Son PROBLEMAS DE TIERRA
Aquellos que aquejan a un colectivo1 de hogares de agricultores familiares que territorialmente ocurran
en espacios rurales –o bien periurbanos–, cuando cumplan todas o algunas de estas condiciones:
• Precariedad en la tenencia de la tierra (falta de títulos, problemas en el acceso, ocupación,
sucesiones indivisas, entre otros)
• Conflictos manifiestos (desalojo, por ej.) y no manifiestos, judicializados y no judicializados.
La definición de “conflictos” implica la disputa entre distintos actores por el control del recurso tierra/
territorio, que involucre a los actores de la Agricultura Familiar en sus posibilidades de permanencia en
ella. Esta definición es aplicable a la concepción de “problemas” a los efectos de este estudio.
Sólo se han considerado aquellas problemáticas o conflictos que se encontraban en vigencia al
momento del relevamiento, comprendido entre el 1 de abril y el 6 de junio de 2011.
Durante el relevamiento se identificaron 857 problemas de tierra que se incorporaron a una base de
datos y a un sistema georeferenciado que estableció la correspondencia entre los casos registrados y
las unidades administrativas (departamentos) correspondientes. Ambos registros permitieron el uso de
herramientas de la estadística, la correlación espacial y la representación cartográfica. Tanto la base
de datos como la cartográfica están abiertas a la incorporación de nuevos registros que se sumarán
al análisis de problemas nacionales y provinciales.
Cabe aclarar que se trata de una muestra amplia pero no representativa, en sentido estadístico estricto.
No se contó, al inicio de este trabajo, con datos certeros ni aproximados respecto de la totalidad de
casos (problemas de tierra) en nuestro país. A partir de la información con que se contaba se determinó
la necesidad de relevar un promedio de 50 casos por provincia, asumiendo que muchas superarían
dicho número mientras que otras, las menos, no. Así, la cantidad total de casos relevados depende
de las particulares condiciones de cada provincia y región. Como consecuencia de esta decisión, los
resultados en términos de cantidad y distribución de cuestionarios por provincia no indican niveles
o grados de problematicidad en el país, sino de la accesibilidad, la colaboración de organizaciones
sociales, la disponibilidad de informantes claves, el nivel de organización de las familias involucradas,
entre otros, que de alguna manera refleja el grado se sensibilidad social sobre los problemas de tierra
en diversos ámbitos.
En las próximas páginas se presenta y analiza la información proveniente del relevamiento organizada
alrededor de los siguientes ítems: 1.2 Los problemas relevados: distribución geográfica, superficie y
familias afectadas; 1.3 Condición jurídica de los agricultores familiares y situación de dominio de las
tierras; 1.4 Causas (origen, razones) de los problemas relevados; 1.5 Judicialización de los problemas
de tierra, órdenes de desalojo, amenazas; 1.6 Acompañamiento legal e institucional a las familias
afectadas; 1.7 Accesibilidad y comunicación de las tierras con problemas; 1.8 Análisis particularizado
de algunas situaciones /problemas: (i) Poseedores; (ii) Pueblos indígenas.

1 Excepcionalmente, se han incluido casos individuales, como se podrá ver más adelante.

13

�1.2 Los problemas relevados: distribución geográfica, superficie y familias afectadas

El siguiente mapa muestra la distribución de los problemas relevados en los departamentos del país:
n MAPA 1 - Problemas de tierra relevados por departamento. Total país. 2011

Referencias
Cantidad de casos
revelados por
departamento
1-3
4-6
7-9
10-14
15-22

14

�Para el análisis de la distribución regional de los problemas se utilizó la clásica agrupación de provincias:
NOA (Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Santiago del Estero), NEA (Chaco, Formosa, Misiones,
Corrientes), Centro (La Pampa, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires), Patagonia (Neuquén, Río
Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur), Cuyo (Mendoza, San Luis y San
Juan). Dicha distribución se presenta sin demasiada dispersión, lo cual no debe atribuirse necesariamente
a la concentración real de los casos sino a la de relevar un número promedio de problemas por Provincia.
Como se muestra en el Gráfico 1: el NOA concentra la mayor cantidad de problemas de tierras de los
Agricultores Familiares relevados, con el 28,2% de los casos, siguiéndole en importancia; Patagonia
(21,1%); NEA: (19,8%); Centro: (19,1%) y Cuyo: (11,7%).

n Gráfico 1- Problemáticas territoriales relevadas según regiones geográficas.
Total país. 2011

NOA

NEA

Cuyo

Centro

Patagonia

La distribución de la proporción de casos relevados por provincia de la cantidad de agricultores familiares
afectados y de la superficie incluida se presenta en el Cuadro 1. Córdoba, Misiones, Santiago del Estero,
Neuquén, Corrientes y Jujuy son las que superan el 6% de los casos relevados (cada una). Las que menor
proporción tienen son: Santa Fe, Catamarca, Buenos Aires, Tierra del Fuego y Santa Cruz con menos
del 2% de problemas identificados en cada una. Sin embargo, estos datos no revelan necesariamente la
magnitud de problemas de tierras de cada provincia como tampoco lo hacen la cantidad de familias, donde
dos provincias, Misiones y Salta, concentran más del 50% de las afectadas. Por otra parte, la superficie
involucrada también es un indicador de la significación de los problemas de tierra. En este caso, vemos que
en la provincia en Salta los problemas de tierra no sólo involucran a un número considerable de familias, sino
también de superficie. Para Misiones, la superficie afectada no guarda relación con la de familias, pero esto
tiene que ver con la estructura de distribución de la tierra y con los sistemas productivos predominantes
entre los agricultores familiares. Situaciones inversas se registran en dos provincias: Mendoza y San Juan,
en las que la superficie afectada registran valores superiores al 13%. Si a las provincias de Salta, Mendoza
y San Juan se le suma la de Jujuy, se observa que la superficie afectada supera ampliamente el 50% de la
registrada en el total del país.

15

�n Cuadro 1 - Problemas de tierra relevados, familias y superficie afectada según provincia.
Total país. 2011

Provincia

Casos

%

Cantidad de
familias afectadas

%

Total
hectáreas

%

Buenos Aires

15

1,80

376

0,59

69.901

0,75

Catamarca

13

1,50

287

0,45

177.500

1,91

Chaco

33

3,90

1.688

2,64

441.618

4,75

Chubut

50

5,80

502

0,79

203.987

2,20

Córdoba

69

8,10

1.077

1,69

119.974

1,29

Corrientes

53

6,20

1.254

1,96

5.859

0,06

Entre Ríos

33

3,90

124

0,19

54.516

0,59

Formosa

23

2,70

1.446

2,26

123.979

1,33

Jujuy

51

6,00

2.944

4,61

857.509

9,23

La Pampa

35

4,10

107

0,17

792.065

8,52

La Rioja

22

2,60

485

0,76

355.183

3,82

Mendoza

32

3,70

1.160

1,82

1.225.805

13,19

Misiones

61

7,10

20.249

31,72

308.533

3,32

Neuquen

55

6,40

3.976

6,23

267.360

2,88

Río Negro

44

5,10

847

1,33

563.185

6,06

Salta

48

5,60

14.908

23,35

1.673.308

18,01

San Juan

30

3,50

1.344

2,11

1.236.709

13,31

San Luis

38

4,40

819

1,28

180.762

1,95

Santa Cruz

16

1,90

2.486

3,89

130.962

1,41

Santa Fe

12

1,40

1.174

1,84

909

0,01

Santiago del Estero

58

6,80

3.528

5,53

399.308

4,30

Tierras del Fuego

16

1,90

745

1,17

108

0,00

Tucumán

50

5,80

2.317

3,63

104.194

1,12

Total

857

63.843 (*)

9.293.234 (*)

(*) Falta la cant. de familias de 3 casos
(**) Falta la superficie de 31 casos

La superficie total relevada con problemas de tierras asciende a 9.293.234 ha. El siguiente cuadro (N°2)
presenta la distribución en intervalos de hectáreas afectadas. Allí se observa una alta concentración de
superficie en el estrato de más de 5.000 ha, en tanto no hay una dispersión elevada en términos de cantidad de
casos. Predominan los problemas asentados en superficies entre 501 y 5000 hectáreas (28,5%), siguiéndole
en importancia los asentados en superficies de menos de 50 hectáreas (27,1%). El 27,1% de los casos que
involucran superficies menores a 50 hectáreas corresponden a problemas que afectan a un solo agricultor familiar.

16

�n Cuadro 2 - Problemas de tierra relevados según superficie afectada. Total país. 2011

Absolutos

%

Hectáreas
por estrato

Menos de 50 hectáreas

224

27,1

2.795,8

Entre 50 y 500 hectáreas

175

21,2

38.565,0

Entre 501 y 5.000 hectáreas

235

28,5

567.790,0

Más de 5.000 hectáreas

192

23,2

8.684.083,0

826

100,0

9.293.208,8

Total

Ignorados 31. Se trata de casos donde no se pudo estimar la superficie afectada.

La cantidad total de familias afectadas por problemas de tierra asciende a 63.843. De este total, concentran
los mayores porcentajes las situaciones problema que afectan grupos de entre 2 y 19 familias (41,7% de
los casos) y entre 20 y 99 familias (29,5%), como puede verse en el Cuadro 3. Le siguen en importancia
los casos unifamiliares (17%), los que agrupan entre 100 y 499 familias (9,3%) y los que agrupan a más de
500 familias (2,5%).
Si se considera, sin embargo, la cantidad de familias agrupadas en cada estrato observamos un
comportamiento inverso: el mayor porcentaje se concentra los dos últimos rangos más de 500 familias
(56,34%) y entre 100 y 499 familias (22,92%). Asimismo, la cantidad de unidades unifamiliares en este
estudio representa el 0,23% del total.

n Cuadro 3 - Problemas de tierra relevados según estratos de cantidad de familias afectadas y
superficie. Total país. 2011

Absoluto

%

Familias afectadas
por estrato

1 familia

145

17,0

145 (0,23%)

2 a 19 familias

356

41,7

2.862 (4,48%)

20 a 99 familias

252

29,5

10.237 (16,03%)

100 a 499 familias

79

9,3

14.633 (22,92%)

500 familias o más

21

2,5

35.966 (56,34%)

854

100,0

63.843 (100%)

Total
Ignorados 3

17

�1.3 Condición jurídica de los agricultores familiares y situación de dominio
de las tierras

Tal como se explica en el capítulo referido al Marco Legal sobre el tema de la Tenencia (3.3), hay una
diferencia importante entre el sentido general del concepto de tenencia de la tierra desde el punto de vista
de los estudios sociales, y el concepto jurídico sobre la tenencia. Para los estudios sociales la “tenencia
de la tierra incluye por lo menos dos aspectos que son priorizados por distintos autores: a) la distribución
de la tierra entre los actores sociales rurales y las relaciones que entre ellos se generan, y b) las formas y
derechos de propiedad, de acceso y uso de los recursos.
En este estudio se ha utilizado el concepto jurídico por el cual se definen como poseedores a aquellos
que tienen la disposición material de la cosa con la intención de someterla al ejercicio de su voluntad
(Art.2351 CC)2, es decir se trata de quienes detentan material y físicamente la cosa (viven en la tierra o
la trabajan) y simultáneamente se sienten dueños de dicha cosa (elemento volitivo). Los tenedores, son
similares a los poseedores en tanto tienen materialmente la cosa pero difieren sustancialmente en que
reconocen en otro el derecho de propiedad (carecen del elemento volitivo de la posesión), por ejemplo,
son quienes pagan arriendo o pastaje, como también aquellos que tienen un comodato o son puesteros3.
Sin embargo, la condición indígena, por las razones que se explican en el capítulo referido al Marco Legal,
impone un cambio en el derecho. Los arriendos, pastajes, puesteros, etc. son considerados a favor de las
comunidades indígenas, a diferencia de la situación de los campesinos.
Los que detentan titularidad dominial son, por otro lado, los que se han considerado como propietarios
en la medida que ejercen un derecho de dominio sobre un inmueble (en este caso la tierra) ateniéndose a
las formalidades de la ley que generan una presunción a favor, es decir, boleto de compraventa inscripto o
pendiente de escriturar o boleto de compraventa mediante escritura pública inscripta o no en los registros
inmobiliarios provinciales4.
Atendiendo a esta clasificación, el relevamiento arroja para los 857 problemas, que en el 87,4% de los casos
los afectados son poseedores exclusivamente. Muy lejos le siguen en importancia los problemas que afectan
a propietarios y poseedores (6,1%), los que afectan a propietarios exclusivamente (2,3%) y a poseedores y
tenedores (2,1%). El resto se ubica en rangos de escasa importancia relativa (Cuadro 4). En el caso de los
propietarios, se registran problemas relativos a: cuestiones ambientales (explotaciones hidrocarburíficas,
gas, sojización), montos onerosos de las deudas hipotecarias, especulaciones inmobiliarias, pérdida de un
título de propiedad, problemas entre titulares, pérdida de productividad del territorio, entre otros.

2 La identificación de los mismos se realizó a partir de la pregunta 22 del cuestionario, Anexo 1.
3 La identificación de los mismos se realizó a partir de las preguntas 30 y 31 del cuestionario, Anexo 1; sobre las preguntas originalmente concebidas
en el cuestionario se consideraron luego, para la carga de datos, dos nuevas categorías: comodatario y puestero.
4 La identificación de los mismos se realizó a partir de la pregunta 17 del cuestionario, Anexo 1.

18

�n Cuadro 4 - Problemas de tierra relevados según condición jurídica de los agricultores familiares
afectados. Total país. 2011

Absoluto

%

Solo Propietarios

20

2,3

Solo Poseedores

749

87,4

14

1,6

3

0,4

52

6,1

Propietarios y Tenedores

1

0,1

Poseedores y Tenedores

18

2,1

857

100,0

Solo Tenedores
Propietarios, Poseedores y Tenedores
Propietarios y Poseedores

Total

Si se considera la presencia de cada tipo de agricultor tipificados de acuerdo a la condición jurídica, la
concentración es altamente significativa en el caso de los poseedores (797 casos), siguiéndole luego los
propietarios (77 casos) y los tenedores (36)5. Estos valores superan el total de casos relevados debido a
que en algunos casos- problema están involucrados distintas condiciones jurídicas.
En el siguiente Gráfico 2 puede observarse la distribución de las situaciones con problemas identificadas
según la condición de propiedad de la tierra en disputa6. El 49% de los problemas se encuentran en tierras
de dominio privado, las cuales incluyen tierras en propiedad de: particulares, empresas, condominios,
sucesiones indivisas, tierras comunitarias indígenas. El 34 %, en tierras de dominio fiscal7, que incluyen
territorios nacionales, provinciales y municipales, aunque éstos últimos tienen una representación muy
exigua. Finalmente, un 17% en tierras mixtas, que remiten a conflictos que abarcan territorios con múltiples
titulares dominiales –tanto fiscales como privados–8 explicándose esta posibilidad por la unidad de análisis
tomada en cuenta como ya se mencionó.

5 Los tenedores (pastajeros, arrendatarios, comodatarios y puesteros) que tienen contrato escrito no superan la mitad de los casos relevados (41,7%).
Esta cifra denota la precariedad de la tenencia para este grupo. Y si atendemos a las diferencias entre los tipos de tenedores, la precariedad es mayor
entre arrendatarios y puesteros que entre pastajeros y comodatarios. Por otro lado, los pastajeros pagan el derecho de pastaje de modo proporcional
tanto a particulares (8 casos) como al Estado (7 casos).
6 En muchos casos la información sobre la situación dominial de la tierra afectada se obtuvo por medio de una reconstrucción realizada por los relevadores en base a los informantes calificados para una determinada situación problema.
7 Esto da cuenta del proceso de descentralización a través de la provincialización de los recursos naturales, en consonancia con el andamiaje jurídico
explicado en el marco legal y lo que se observa en algunas provincias respecto de un creciente proceso de municipalización de las tierras, esto es
transferencia de las tierras de las provincias a los municipios.
8 La condición de propiedad de los territorios donde se han identificado las problemáticas de tenedores indica: un 63,9% en tierras privadas (para este
estrato se detectan 3 casos donde hay múltiples titulares privados: personas físicas, jurídicas –empresas–, condominios y/o sucesiones indivisas). Le
sigue en importancia los conflictos asentados en terrenos fiscales con un 25% (titularidad fiscal provincia 5 casos, nacional 4 casos). Se desconoce
el titular dominial en un caso y un 8,3% remiten a problemáticas asentadas sobre territorios que tienen diferentes titulares dominiales (privados, comunitarios y/o públicos).
La condición de propiedad de los territorios donde se han identificado las problemáticas de propietarios indica: 59,7% para tierras privadas (en
9 problemas se combinan múltiples titulares privados: personas físicas, jurídicas –empresas–, condominios y/o sucesiones indivisas). Le siguen en
importancia: tierras fiscales con el 16,9% (tierra provincial 10 casos, municipales y nacionales 1 y una situación de tierra tanto provincial como nacional
y las problemáticas asentadas en territorios con múltiples titulares dominiales: privadas, comunitarias y/o fiscales (13%). Sobre tierras comunitarias
registramos 7,8% de problemática y se desconoce el titular dominial en dos casos (2,6%).
La condición de propiedad de las tierras donde se han identificado las problemáticas de poseedores se desarrolla en un apartado de este capítulo.

19

�n Gráfico 2 - Problemas de tierra relevados según situación de dominio de las tierras donde se
encuentran. Total país. 2011.

34%
49%

Fiscal

Privada
17%
Mixta
(públicas y privadas)

Ignorados: 50

Conviene recordar que, para este informe, sólo se han considerado aquellos problemas o conflictos en
vigencia al momento del relevamiento. Así, en el siguiente Gráfico 3 se muestra el tiempo de vigencia de los
mismos para la totalidad de los casos. Como se puede observar, más del 60% de los casos se concentran
en problemáticas emergidas (y vigentes) en los últimos 20 años, más específicamente un 43,1% entre 1 y 9
años y, un 20,9% entre 10 y 19 años9. Sin dudas que este dato debe leerse a la luz del cambio e innovación
tecnológica y el impacto de la expansión de la frontera agrícola sobre la estructura agraria y los agricultores
familiares, situaciones a las que se hará referencia en el Capítulo 2.

n Gráfico 3 - Problemas de tierra relevados, según tiempo de duración del problema.

Más de
40 años

30 a
40 años

20 a
29 años

10 a
19 años

1a
9 años

Menos
de 1 año

Total país. 2011.

Ignorados: 31

9 La vigencia se diferencia del tiempo de la posesión (gráfico 15). En concreto, el 60% de los casos se manifiestan en los últimos 20 años; en tanto que
el 64% de los poseedores lo son desde hace más de 20 años.

20

�Las situaciones que afectan a los agricultores familiares según el tiempo de duración de los problemas,
desagregadas por condición jurídica de agricultor familiar, son presentadas en el Cuadro 5. Los resultados
arrojan, en consonancia con los valores agregados a nivel general, que tanto para poseedores como para
tenedores y propietarios la mayoría de los casos se concentran en el intervalo entre 1 a 9 años: el 43% en
poseedores; el 41,2% en tenedores y el 46,7% en propietarios. Es importante aclarar que, a los efectos de
este estudio, los problemas de sucesiones indivisas han sido tomados como casos de posesión porque,
como se verá en el capítulo sobre el marco legal, no existe regularización dominial de esas tierras debido a
que, en gran parte, se trata de posesiones mixtas con herederos y sin herederos del causante

n Cuadro 5 - Problemas de tierra relevados según tiempo de duración del problema y condición
jurídica de las tierras. Total país. 2011
Poseedores
Tiempo
Menos de 1 año

Absolutos

Tenedores

%

Absolutos

Propietarios
%

Absolutos

%

18

2,3

1

2,9

2

2,7

1 a 9 años

332

43,0

14

41,2

35

46,7

10 a 19 años

159

20,6

9

26,4

18

24,0

20 a 29 años

105

13,6

4

11,8

10

13,3

30 a 40 años
Más de 40 años
Total
Ignorados:

49

6,3

2

5,9

4

5,3

109

14,1

4

11,8

6

8,0

772

100

36

100

75

100

25

2

2

Los problemas de tierras relevados según la cantidad de familias afectadas, desagregados por la condición
jurídica de la tierra del los agricultores familiares afectados se presentan a continuación, en el Cuadro 6. Los
casos se concentran en el rango 2 a 19 familias (poseedores 42,6%, tenedores 36,1% y propietarios 35,5%)
siguiendo en importancia el rango 20 a 99 familias (poseedores 29,1%, tenedores 30,6% y propietarios
30,3%). Es decir, en los grupos compuestos por entre 2 y 100 familias se concentran el 60% de los casos,
para cualquier agricultor familiar. Recién en tercer lugar aparecen los casos que involucran a una sola
familia (poseedores 16,2%, tenedores 16,7% y propietarios 15,8%).

n Cuadro 6 - Problemas de tierra relevados según condición jurídica y cantidad de familias
afectadas. Total país. 2011
Poseedores
Tiempo

Absolutos

%

1 familia

129

16,2

2 a 19 familias

339

42,6

20 a 99 familias

232

29,1

76

9,5

100 a 499 familias
500 familias o más
Total
Ignorados:

Tenedores
Absolutos

Propietarios
%

Absolutos

%

6

16,7

12

15,8

13

36,1

27

35,5

11

30,6

23

30,3

4

11,1

10

13,2

20

2,5

2

5,6

4

5,3

796

100

36

100

76

100

1

0

1

Nota: Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple.

21

�1.4 Causas (origen, razones) de los problemas relevados

En este apartado se incorporan al análisis las características de los problemas relevados. Una particularidad que ostentan es la confluencia de más de una razón que originan el problema, en el 80% de los
casos. El Cuadro 7 muestra que para el 28% de los casos las problemáticas están determinadas por
dos razones. Le siguen en importancia los problemas que articulan tres razones (23,9%) y aquello para
las cuales solo se ha indicado una sola razón (20%). Así, estos tres estratos concentran el 71,9% de los
casos relevados. En los niveles de dispersión entre 14 y menos del 1% se distribuyen las situaciones que
articulan entre cuatro y ocho razones juntas.

n Cuadro 7 - Problemas relevados según la cantidad de razones que determinan el problema.
Total país. 2011
Cantidad de razones

Absoluto

%

Una razón

171

20,0

Dos razones

239

28,0

Tres razones

204

23,9

Cuatro razones

121

14,2

Cinco razones

56

6,6

Seis razones

37

4,3

Siete razones

18

2,1

Ocho razones

8

0,9

854

100

Total
Ignorados 3

Dado que las razones presentadas en el cuestionario no eran mutuamente excluyentes ni debían ser
jerarquizadas, se presenta seguidamente (Cuadro 8) los resultados que indican cuáles fueron las que
obtuvieron las mayores menciones:
a)
b)
c)
d)
e)

Títulos incompletos e inexistencia de títulos (18,25%),
Usurpación de tierras campesinas e indígenas (8,95%)
Despojo (8,15%)
Pedido de reconocimiento de territorio indígena (7,89%);
Falta de tierra; problemas relacionados con territorios fiscales a nivel provincial; fraude y falta de
información (6,57%, 6,39%, 6,13% y 6,08% respectivamente).
f) Otros (9,17%)10.

El resto de las opciones concentran menos del 6% de las menciones entre los casos relevados.
10 Para poseedores la categoría otros contiene menciones relativas a problemas ambientales (inundaciones, explotación de gas, petróleo, fumigaciones, etc.) intervenciones o acciones incompletas de los Estados, particularmente del nivel provincial (colonización, programas, leyes de
regularización, por ejemplo); problemas de accesibilidad, infraestructura; problemas ocasionados por la especulación inmobiliaria y su respectiva
presión sobre las tierras poseídas; extranjerización.
Para tenedores, la categoría otros remite a menciones relativas a problemas ambientales (deforestación, contaminación de fuentes de aguas,
fumigaciones); problemas relacionados con arrendamientos denominados por los relevadores como “ilegales”; problemas ocasionados por la
especulación inmobiliaria y su respectiva presión sobre las tierras de tenencia.

22

�n Cuadro 8 - Problemas de tierra relevados según razones que los originan. Total país. 2011
Razones que originan el problema de tierras

N°

%

Títulos incompletos, inexistencia de títulos

414

18,25

Invasión/usurpación de tierras campesinas/indígenas

203

8,95

Despojo

185

8,15

Pedido de reconocimiento de territorio indígena

179

7,89

Falta de Tierra

149

6,57

Tierras del dominio fiscal provincial, procesos
de colonización

145

6,39

Fraude

139

6,13

Falta de información

138

6,08

Expansión de la frontera agropecuaria

94

4,14

Sucesiones indivisas

93

4,1

Uso de Agua

77

3,39

Cierre de caminos vecinales

61

2,69

Tierras del dominio Nacional (Parques,

56

6,6

Ejército o Ferrocarril)

39

1,72

Minería

37

1,63

Embargo / Remate

31

1,37

Turismo

30

1,32

Conflictos interprovinciales

18

0,79

Pastaje, arriendos

18

0,79

Arrendamientos vencidos

11

0,48

Otros

208

9,17

Total

2.269

100

En esta misma categoría, los tenedores en tierras de dominio fiscal remiten a problemas relativos con arbitrariedades en el establecimientos de los
derechos de pago, distribución y redistribución arbitrarias de las superficies a utilizar, modos de gestión (moras administrativas) y, en algunos casos, problemas con la declaración de los espacios dedicados a la tenencia de agricultores familiares en reserva naturales (parques) en detrimento
del derecho de producción de los tenedores.
Para propietarios, en la categoría otros se registran problemáticas relativas a: problemas ambientales (explotaciones hidrocarburíficas, gas,
sojización), montos onerosos de las deudas hipotecarias, especulaciones inmobiliarias, pérdida de un título de propiedad, problemas entre titulares, pérdida de productividad del territorio, entre otros.

23

�1.5 Judicialización de los problemas de tierra, órdenes de desalojo,
amenazas

Se presentan en este apartado las situaciones problema en función de las siguientes dimensiones relevadas:
la judicialización de los problemas de tierra, amenazas y presiones de desalojos sobre los agricultores
familiares.
La judicialización de las situaciones problema puede observarse en el Gráfico 4, de la totalidad de los
casos, el 39% (331 casos) se encuentra judicializado mientras que el 59% no (508 casos). No se obtuvo
información respecto de 18 situaciones.
n Gráfico 4 - Situaciones problema según judicialización del problema. Total país. 2011

2%
Ns/Nc
59%

39%

NO

SÍ

Si se desagrega esta información sobre la judicialización de los problemas relevados de acuerdo a la
condición jurídica de los agricultores familiares con respecto a la tierra puede observarse (Cuadro 9) que está
judicializado el 40,2% de los casos donde hay poseedores involucrados y el 41,7% donde hay tenedores.
En el caso de propietarios el porcentaje disminuye (37,7%) pero el número sigue siendo importante.

n Cuadro 9 - Problemas de tierra relevados según judicialización de los problemas y condición
jurídica de la tierra de los agricultores familiares afectados. Total país. 2011
Poseedores
Total

Tenedores
%

Total

%

Total

%

Sí

320

40,2

15

41,7

429

37,7

No

464

58,2

20

55,6

47

61,0

13

1,6

1

2,8

1

1,3

797

100,0

36

100,0

77

100,0

Ns/Nc
Total

*Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple.

24

Propietarios

�En el siguiente mapa se registra (por Provincia y Departamento) la distribución de la judicialización según
la cantidad de familias afectadas. Como puede observarse, la región del NEA y la Patagonia (zona
precordillerana) manifiestan las mayores incidencias. Algunos pocos departamentos en el NOA (Tucumán
particularmente) dan cuenta de una tendencia similar.

n MAPA 2 - Problemas de tierras relevados judicializados por provincia y departamento

Referencias
Cantidad de casos
judicializados
1-20
21-67
68-151
152-406
407-735

25

�Los casos en los que se registran amenazas o presiones de desalojo superan ampliamente los casos
judicializados. Como puede observarse en el Gráfico 5, en un 52,3% de los casos se registran amenazas
o presiones de desalojo, esto es: acciones no judiciales, de amedrentamiento para presionar al abandono
de las tierras, llevadas adelante en general por la contraparte en el conflicto con presencia o no de grupos
parainstitucionales (guardias blancas es decir civiles contratados especialmente para ello), de fuerzas de
seguridad y/o funcionarios estatales. La participación de personas miembros de las diversas instancias
gubernamentales aparece con frecuencia y responde a situaciones fácticas e irregulares que trascienden
el ámbito de la institucionalidad y juridicidad establecida.

n Gráfico 5 - Problemas de tierra relevados según la existencia de amenazas o presiones de
desalojos sobre los agricultores familiares. Total país. 2011

3,6%
Ns/Nc
44,1%

52,3%

NO

SÍ

Si se desagrega esta información considerando individualmente los diferentes tipos de agricultores familiares
afectados por una problemática territorial (Cuadro 10), se observa que las amenazas o presiones de desalojo
superan el 50% de las menciones tanto en poseedores como tenedores, estando éstos últimos, incluso,
por encima de la media nacional con un 55,6% de casos. Para los propietarios el porcentaje alcanza al
44,2%, una cifra significativamente alta también.

n Cuadro 10 - Problemas de tierra relevados según la existencia de amenazas o presiones de
desalojos y condición jurídica de las tierras de los agricultores familiares*. Total país. 2011
Poseedores

Tenedores

Total

%

Total

Sí

421

52,8

No

342
34

Ns/Nc
Total

797

Propietarios
Total

20

55,6

44,2

42,9

14

38,9

38

49,4

394

4,3

2

5,6

5

6,5

41

100

36

100

77

%

Total

%

475

475

100

*El N total supera a los casos relevados debido a que algunas familias afectadas tienen más de una condición jurídica

Presentamos seguidamente el mapa que indica por provincia-departamento la distribución de las
amenazas de desalojo según la cantidad de familias afectadas. Con el mismo puede observarse que
algunos departamentos del norte de Salta, Jujuy y Santiago del Estero, Misiones, Neuquén y Río Negro son
las zonas que registran la mayor cantidad de familias amenazadas al momento del relevamiento.

26

�n MAPA 3 - Problemas de tierras relevados que han sufrido amenazas por provincia y departamento
o partido.

Referencias
Cantidad de familias
afectadas por amenazas
de desalojo
1-75
76-300
301-803
804-2.399

27

�En el relevamiento se intentó averiguar quiénes realizaban esas amenazas o presiones en cada situación
problema territorial. Los resultados se presentan en el siguiente Cuadro 11. Para los casos donde hay
involucrados poseedores o tenedores, las mayores menciones remiten a que proviene de particulares (en
muchos casos se registra la presencia de guardias privados armados). Para las situaciones con propietarios
afectados, en cambio, las mayores menciones remiten a amenazas o presiones de organismos y
funcionarios estatales. La policía se ubica en segundo lugar para todos los casos.

n Cuadro 11 - Problemas de tierra relevados y que recibieron amenazas o presiones de desalojo
según ejecutores de amenazas o presiones de desalojos y condición jurídica de la tierra de los
agricultores familiares. Total país. 2011.

Poseedores

Tenedores

Propietarios

Total*

Policía

83

2

12

97

Ejército o Gendarmería

12

2

2

16

Organismos y/o
funcionarios

65

-

28

93

354(1)

16

2

372

514

20

44

578

Particulares
Total*

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple.
(1) Entre los particulares se registran 11 menciones a comunidades indígenas, campesinas, vecinas (presiones intra e ínter
comunitarias).

Volviendo a la judicialización de los problemas territoriales, específicamente a los ámbitos a donde se
dirimen las disputas, como puede observarse en el Cuadro 12, prima para cualquier tipo de agricultor
familiar la instancia civil (poseedores 151 menciones; tenedores, 8 menciones; propietarios, 16 menciones)
por sobre la penal (poseedores 84 menciones; tenedores 4 menciones; propietarios, 6 menciones). Se
detectó solamente para un caso de poseedores un caso de judicialización en el ámbito comercial y tiene
que ver con un territorio sujeto a remate.
La concurrencia en un mismo conflicto de un proceso de judicialización en fueros diferentes (tanto civil
como penal) arroja los siguientes resultados: poseedores 76 casos (que representa el 23,8% de la totalidad
de casos judicializados); tenedores 3 casos y propietarios 7 casos.
Finalmente, y en relación a la existencia de alguna/s persona/s procesada/s o condenada/s en una situación
problema, detectamos 88 casos donde hay involucrados poseedores (esto representa el 27,5% de la
totalidad de casos judicializados para poseedores), 3 casos (representa el 20% de la totalidad de casos
judicializados para tenedores) y 9 casos para propietarios (11,8% de la totalidad de casos judicializados
para propietarios).

28

�n Cuadro 12 - Problemas de tierras relevados judicializados según sede judicial y condición
jurídica de los agricultores familiares. Total País. 2011
Poseedores

Tenedores

Propietarios

151

8

16

Sede Penal

84

4

6

Sede Civil y Penal

76

3

7

1

-

-

312

15

29

Sede Civil

Sede Comercial
Total
Ignorados 8 casos

En el Gráfico 6 se presenta la información relativa a los casos cuyas problemáticas están judicializadas
según existencia de órdenes de desalojos. Podemos observar que en el 29% de los casos existe la citada
acción judicial.

n Gráfico 6 - Problemas de tierra judicializados según existencia de órdenes de desalojo*.
Total país. 2011
3%
Ns/Nc
29%
68%

SÍ

NO

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple

Desagregada esta misma información según se trate de casos que involucran a poseedores, tenedores o
propietarios considerados individualmente (Gráficos 8, 9 y 10) encontramos que para el 28% en poseedores,
el 32% en tenedores y el 31% en propietarios, la acción judicial ha derivado en el dictado de medidas de
desalojos contra los agricultores familiares.

29

�n Gráfico 7 - Situaciones problema según existencia de orden de desalojo. Poseedores.
Total país. 2011
3%
Ns/Nc
28%
SÍ

69%
NO

n Gráfico 8 - Problemas de tierra según existencia de orden de desalojo. Tenedores.
Total país. 2011

32%
SÍ

68%
NO

n Gráfico 9 - Problemas de tierra según existencia de orden de desalojo. Propietarios.
Total país. 2011

3%
Ns/Nc
31%
66%
NO

30

SÍ

�1. 6 Acompañamiento legal e institucional de las familias afectadas;
participación de las mujeres

En este punto se caracterizan los problemas relevados atendiendo a si las familias afectadas cuentan
con acompañamientos legal y/o institucional y, eventualmente, quién lo realiza y quiénes aportan para el
financiamiento de los costos que se desprenden de las acciones legales u otras.
En los cuadros subsiguientes se muestran, distribuidos según la condición jurídica de los agricultores
familiares, la proporción de casos judicializados que cuentan con representación de algún/a abogado/a.
En el caso de los poseedores, se registra la existencia de alguna representación letrada en 265 casos de
judicialización (esto es el 82,8% del total), en tanto esa situación se da en 11 casos de tenedores y 34 de
propietarios. Por otro lado, existen 114 casos en que el problema no está judicializado, pero se indica la
existencia de algún letrado que los representa o asesora (Cuadros 13, 14 y 15).
n Cuadro 13 - Problemas de tierra relevados según existencia de abogados que representen a
los poseedores y judicialización del conflicto. Total país. 2011
Algún abogado representa a las familias
Sí
Judicialización
del conflicto

No

Ns/Nc

Total

Sí

265

53

2

320

No
Ns/Nc

114
3

332
4

15
0

461
7

382

389

17

788

Total
Ignorados 8 casos

Para el caso de los tenedores, el porcentaje disminuye: en 9 casos de los 15 judicializados se detecta
la presencia de algún/a abogado/a que los represente, esto es el 60% del total (Cuadro 14). Y sólo en
dos casos de no judicialización (de los 20 relevados) se registra la existencia de algún abogado que los
represente o asesore.

n Cuadro 14 - Problemas de tierra relevados según existencia de abogados que represente a
los tenedores. Total país. 2011
Algún abogado representa a las familias
Sí

9

No
6

No

2

17

1

20

Ns/Nc

0

1

0

1

11

24

1

36

Sí
Judicialización
del conflicto
Total

Ns/Nc

Total

0

15

Finalmente, los propietarios cuentan con un/a abogado/a representándolos en 23 casos de las
29 problemáticas judicializadas (79,3%). Luego, hay familias que cuentan con un asesoramiento letrado
aún sin estar en juicio (11 casos, Cuadro 15).

31

�n Cuadro 15 - Problemas de tierra relevados según existencia de abogados que represente a los
propietarios. Total país. 2011
Algún abogado representa a las familias
Sí

23

No
6

No

11

31

3

45

Ns/Nc

0

0

1

1

34

37

4

75

Sí
Judicialización
del conflicto
Total

Ns/Nc

Total

0

29

En relación al acompañamiento que diferentes actores u organizaciones (organismos públicos y asociaciones
u organizaciones privadas –sociedad civil–) hacen a los agricultores familiares, los resultados generales
arrojan que, en el 67,7% de los casos, dicho acompañamiento existe (Gráfico 10). Si desagregamos esa
información según la condición jurídica del agricultor familiar, los resultados son similares a los observados
agregadamente a nivel nacional para poseedores (68,1%) y propietarios (67,5%). En el caso de los tenedores
el acompañamiento asciende al 75%.

n Gráfico 10 - Problemas de tierra relevados según acompañamiento de actores u organizaciones
a los agricultores familiares. Total país. 2011

2,9%
Ns/Nc
29,9%
NO
67,2%
SÍ

En relación con la participación de los agricultores familiares en alguna organización, las cifras son
elevadas (Gráfico 11) en el 67,2% de los casos la respuesta es afirmativa. Estas organizaciones son,
predominantemente, movimientos campesinos y organizaciones de pueblos indígenas. Debe advertirse
aquí, sin embargo, que este resultado está asociado al modo de recolección de datos: una proporción muy
alta de los informantes fueron esas mismas organizaciones, movimientos y otras instituciones vinculadas
con ellos.
La información desagregada por condición jurídica de los agricultores familiares, da resultados similares
a los observados agregadamente a nivel nacional para el caso de poseedores (67,3%) y se incremente
en propietarios (77,3%). Los tenedores son los que manifiestan el menos grado de integración a alguna
organización con el 62,9% los casos.

32

�n Gráfico 11 - Problemas de tierra según participación de los agricultores familiares
en alguna organización. Total país. 2011

2,9%
Ns/Nc
29,9%
NO
67,2%
SÍ

Pese a la importancia que adquieren el acompañamiento y la pertenencia de los agricultores familiares a
alguna organización, los gastos que originan las situaciones problema, objeto de este relevamiento, son
asumidos predominantemente por la propia comunidad o familias afectadas, como muestra el Gráfico 12.
Le siguen en importancia el aporte por parte de los movimientos u organizaciones campesinas e indígenas,
el Estado Nacional, las ONGs, los estados provinciales y las iglesias y otros aportantes.
Los resultados de la jerarquización de los aportantes, pedida en esta pregunta, marcan una distancia
altamente significativa entre los recursos que deben disponer los propios agricultores familiares afectados
y el resto de los actores, frente a una situación problema.

33

�n Gráfico 12 - Jerarquización de los aportantes frente a una situación problema . Total país. 2011

Aportes de la propia comunidad

2,59

Aportes del Movimiento
Campesino o Indígena
u organización de pertenencia

0,61

Aportes del Gobierno Nacional

0,40

Aportes de ONGS

0,26

Aportes del Gobierno Provincial/
local

0,22

Aportes de la Iglesia

0,18

Otros

0,18
0,00

0,50

1,00

1,50

2,00

2,50

3,00

* Se aplica Índice de Jerarquización11

En relación a la participación de las mujeres en las problemáticas, en el Gráfico 13, se observa que
el porcentaje es alto: un 80,5%. Sin embargo, al momento de indicar en qué tipos de actividades, la
información es muy limitada y poco específica. Predominan las aseveraciones que indican que participar
es acompañar al hombre.
Al considerar desagregadamente esta información de acuerdo al tipo de agricultor familiar obtenemos resultados muy similares al promedio general: poseedores 81,6%, tenedores 77,89% y propietarios 79,2%.

11 Índice de Jerarquización; donde

I j (P): Índice de Jerarquización.
ni1: Frecuencia de menciones en primer lugar
ni2: Frecuencia de menciones en segundo lugar.
Ni: Total de menciones.

34

�n Gráfico N° 13 - Situaciones problema según participación de las mujeres.
Total país. 2011

12,5%
NO

7%
Ns/Nc

80,5%
SÍ

1.7. Accesibilidad y medios de comunicación de las tierras con problemas

Con respecto a las condiciones de accesibilidad (físicas) en los territorios con problemáticas de tierras se
pidió a los relevadores calificar las vías de acceso al paraje donde se encuentran los agricultores familiares
afectados. Como se muestra en el Gráfico 14, sólo el 28,4% asegura que las mismas son buenas. El
mayor porcentaje (45,5%) se concentra en la calificación regular y el menor (26,1%) en malas. Resulta
significativo destacar que si se consideran en conjunto las condiciones regulares y malas, superan el 70%
de la totalidad de los casos.

n Gráfico 14 - Problemas de tierra según calificación de las vías de acceso al paraje afectado.
Total país. 2011

26,1%
Malas

28,4%
Buenas
45,5%
Regulares

Ignorados 15

Relacionado con las condiciones de accesibilidad pero atendiendo a los medios de transporte disponibles
en las zonas afectadas por un problema o conflicto, como se observa en el Cuadro 16, en el 53,4% de los
casos se indicó la presencia de sólo uno, en el 38%, dos, y en el 8,6%, tres tipos. Para esta pregunta se
dio la opción de identificar tres tipos de transporte: público, privado y tracción a sangre ; estos resultados
refuerzan las precarias condiciones de accesibilidad al territorio de los afectados.

35

�Asimismo, si se consideran los tipos de transportes desagregados e individualmente (Cuadro 16), la
presencia de transporte público presenta las menores menciones: en apenas el 24,9% de la totalidad de
respuestas se informa de la existencia de algún servicio de transporte público. Para esta opción, entre los
más mencionados figuran los colectivos y remises; y en mucho menor medida trenes y medios acuáticos. El
transporte tracción a sangre arroja un resultado alto: ha sido mencionado en el 31,5% del total de respuestas.
Finalmente, con el mayor porcentaje (43,6%) se menciona la existencia de al menos un medio de transporte
privado (autos, motos, camionetas o camiones propiedad de los agricultores familiares u otros).

n Cuadro 16 - Problemas de tierra según cantidad de medios de transporte disponibles. N=825.
Total país. 2011
Cantidad

Absoluto

%

Sólo un medio de transporte

441

53,4

Dos medios de transporte

314

38,0

Tres medios de transporte

71

8,6

Total

826

100

Ignorados 32

n Cuadro 17 - Problemas de tierra relevados según tipos de medio de transporte disponibles..
Total país. 2011
Medios de Transporte

Absoluto

%

Transporte público

320

24,9

Transporte Privado

561

43,6

Trasporte tracción a sangre

405

31,5

Total*

1.286

100

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple.

En último lugar, y atendiendo a la disponibilidad de medios de comunicación por parte de los agricultores
familiares, en el 54,7% de los casos se mencionó disponer de sólo un medio de comunicación y en el 34,8% de
los casos cuenta con dos. Muy alejados de estos porcentajes, la concurrencia de tres medios de comunicación
concentra el 7,4% y la concurrencia de cuatro y cinco el 1,6% y el 1,5%, respectivamente (Cuadro 18).
La desagregación por tipos de comunicación (el cuestionario preveía las siguientes opciones: VHF, telefonía
móvil, telefonía fija, radios, internet, otros) se presenta en el Cuadro 19. El 48,6% de las menciones, indican
la presencia de algún teléfono móvil entre los afectados. Le sigue en importancia el uso de la radio (AMFM) con el 36,2%. La telefonía fija tiene una muy escasa importancia en la totalidad de las problemáticas
relevadas, sólo el 5,7% (en esta categoría se incluye la telefonía particular de los afectados, teléfonos
disponibles en escuelas o vecinos cercanos, teléfonos semipúblicos y cabinas públicas). Finalmente,
tenemos le disponibilidad de VHF (5,3%) e internet (4,3%). Se registran 4 menciones en la opción otro y se
mencionan allí: radio federal que se encuentra en una escuela, las visitas familiares como modo informal de
comunicación inter e intracomunitarios y otros.

36

�n Cuadro 18 - Problemas de tierra según cantidad de medios de comunicación disponibles.
Total país. 2011

Cantidad

Absoluto

%

Sólo un medio de comunicación

443

54,7

Dos medios de comunicación

282

34,8

Tres medios de comunicación

60

7,4

Cuarto medios de comunicación

13

1,6

Cinco medios de comunicación

12

1,5

Total

810

100

Ignorados 47

n Cuadro 19 - Problemas de tierra según tipo de medios de comunicación disponibles entre los
agricultores familiares. Total país. 2011
Medios de Comunicación
VHF
Telefonía móvil
Teléfono fijo
Radio
Internet
Total*

Absoluto

%

67

5,3

619

48,6

72

5,7

461

36,2

55

4,3

1.274

100

*Los totales corresponden a la cantidad de respuestas/menciones en una pregunta de opción múltiple.

1.8 Análisis particularizado de algunas situaciones /problemas

nn (i) Poseedores

En este apartado se presenta una caracterización más exhaustiva de los poseedores. Como ya se indicó, se
trata de los agricultores familiares que tienen la disposición material de la cosa con la intención de someterla
al ejercicio de su voluntad/derecho de propiedad; es decir son quienes residen o trabajan efectivamente
en la tierra de la cual se sienten propietarios y se comportan como tales. Tiene una importancia muy
significativa en el relevamiento: en el 87,4% de los casos aparecen afectados poseedores y en el 8,6% de
los casos aparecen afectados en una problemáticas junto a propietarios y/o tenedores, como se vio en el
Cuadro 4.

37

�Para analizar la situación de los poseedores se construyó una tipología a partir de las siguientes variables:
1. Condición dominial de las tierras con problemáticas o en conflicto. Como se dijo, las
tierras según la condición dominial se clasifican en: privadas (construida a partir de las preguntas
37+38+40 del cuestionario, Anexo 1); fiscales (pregunta 39 del cuestionario, Anexo 1) y mixtas:
debido a que algunas problemáticas o conflictos podían encontrase en tierras con distintos titulares
dominiales aparecen los casos con titularidad registral mixta. Construida a partir de las preguntas
37+38+39+ 40 del cuestionario (Anexo 1)
2. Tiempo de ocupación. Esta variable fue construida a partir de la pregunta 24 (Anexo 1):
opción 1 más de 20 años de posesión y opciones 2 y 3 para menos de 20 años de posesión.
Se toma la variable tiempo como un dato clave para entender la situación de precariedad de los
agricultores familiares respecto de la tierra, ya que están en condiciones de usucapir.
3. Tipo de posesión: comunitaria/individual. Se define como posesión individual: a la
situación por la cual una persona tiene bajo su poder la decisión sobre una cosa inmueble con la
intención de someterlo al ejercicio de su derecho de propiedad de manera exclusiva con respecto
a otras personas. (pregunta 23 del cuestionario, Anexo 1). Posesión comunitaria: en esta
dimensión definimos “comunitario” tanto a la posesión indígena como campesina (pregunta 23 del
cuestionario, Anexo 1). La posesión comunitaria se clasifica en a) campesina sobre todo el predio,
b) campesina sobre la superficie en producción y c) indígena.
Como resultado de esta tipología (Gráfico 15) se observa claramente que la variable tiempo de posesión
marca la tendencia general. Más del 64% de los casos se concentra en posesiones con más de 20 años
de ocupación, bien sea en tierras privadas (40,3%) o fiscales (24,3%). Esta variable tiempo es un dato clave
para entender la situación de precariedad de los agricultores familiares respecto de la tierra y la persistencia
histórica de esta situación, ya que muchos agricultores familiares están en condiciones de usucapir pero
no conocen sus derechos o bien no cuentan con los recursos para efectivizarlos.
Por otro lado, esta mayor incidencia de la posesión sobre tierras privadas, da cuenta de los procesos
de privatización de tierras fiscales que se condice con lo sostenido por Slutzky (2008) quien señala que
la ocupación –que es la forma en la que en el Censo Agropecuario aparecen los poseedores– había
disminuido entre 1988 y 2002. La variable tipo de posesión (individual-comunitaria) prácticamente no tiene
incidencia en los tipos obtenidos (aparece alternativamente en los tipos donde se concentran la mayor
cantidad de casos).

38

�n Gráfico 15 - Tipología de problemas de tierras de los agricultores familiares poseedores.
Total país. 2011
0
Posesión comunitaria. Menos de 20 años
en propiedad mixta

5

1,7

Posesión comunitaria. Menos de 20 años
en propiedad fiscal

1,9

Posesión individual. Más de 20 años
en propiedad mixta

Posesión comunitaria. Más de 20 años
en propiedad mixta

6,8

Posesión comunitaria. Más de 20 años
en propiedad fiscal

25

6,2
6,7

Posesión individual. Más de 20 años
en propiedad fiscal

20

2,7

Posesión individual. Menos de 20 años
en propiedad privada

Posesión individual. Menos de 20 años
en propiedad fiscal

15

0,5

Posesión comunitaria. Menos de 20 años
en propiedad privada

Posesión individual. Menos de 20 años
en propiedad mixta

10

8,9
11,8
12,5

Posesión individual. Más de 20 años
en propiedad privada
Posesión comunitaria. Más de 20 años
en propiedad privada

20
20,3

Las situaciones de los poseedores, identificadas regionalmente según la condición de propiedad de la
tierra a donde está el problema arrojan:
Tierras privadas12: NOA (59,8%); Cuyo (58,2%); NEA (49%); Centro (45,7%) y; Patagonia (35,7%)
Tierras fiscales13: Patagonia (54,8%); NEA (42,6%); Centro (30,5%); Cuyo (22,8%) y; NOA (19,6%)
Tierras mixtas14: NOA (20,6%); Centro (23,8%); Cuyo (19%); Patagonia (9,5%) y; NEA (8,4%)

12 Se consideró aquí las tierras en dominios de particulares (nacionales o extranjeros), empresas (nacionales o extranjeras), condominios, sucesiones
indivisas y tierras comunitarias. En el conjunto siempre adquieren mayor importancia relativa las situaciones problema asentadas en territorios en
propiedad de particulares (privadas).
13 Se consideró las tierras de dominio nacional, provincial y/o municipal. En el conjunto adquieren mayor importancia relativa las situaciones problema
asentadas en tierras provinciales.
14 Se trata de situaciones problema asentadas en un territorio con diferente tipo de titular dominial (privado y público).

39

�n Gráfico 16 - Situaciones problema de los agricultores familiares poseedores por regiones
geográficas y según condición de propiedad de la tierra. Total país. 2011

120%
100%

59,8

49

58,2

45,7

35,7

80%

n Fiscal

60%

9,5
8,4

40%
20%
0%

Tierra

20,6
42,6
19,6
NOA

23,8
19,0

NEA

22,8
Cuyo

n Mixta
n Privada

54,8
30,5
Centro

Patagonia

A partir de esta misma distinción por regiones geográficas se presenta en el siguiente Gráfico 17 de la
distribución de las familias afectadas por una problemática. Allí se observa que la mayor parte de las
situaciones problema que afectan a una sola familia se hallan en Región Centro (34,9%) y Cuyo (20,2%).
La Patagonia concentra la mayor cantidad de casos en el intervalo de 2 a 19 familias (51,8%) y las regiones
del NOA y NEA, los casos de 20 familias y más (54,7% y 54,3% respectivamente).

n Gráfico 17 - Situaciones problema de agricultores familiares poseedores por regiones
geográficas según cantidad de familias afectadas por conflicto. Total país. 2011

120%
100%

54,7

54,3

31,5

18,4

36,3

80%

n 2 a 19
familias

60%

46,7
48,3

40%
20%
0%

n 1 familia

32,9

39,5

12,4

6,2

NOA

NEA

51,8

n 20 familias
o más

34,9
20,2
Cuyo

11,9
Centro

Patagonia

Si atendemos al tiempo de vigencia del problema (no de la posesión que puede ser muy anterior) distribuido
según las regiones geográficas (Cuadro 20), se observa que en el NOA, Cuyo, Centro y Patagonia se
repite la tendencia observada a nivel general (Gráfico 3): la concentración de los casos (más del 60%)

40

�en los últimos 20 años. Más específicamente, en los últimos 10 años se encuentran más del 40% de las
situaciones problema para estas regiones. Esta información debe interpretarse como resultado del impacto
sobre la estructura agraria y los agricultores familiares del cambio en el modelo agrario y la expansión de
la frontera agropecuaria. Sólo manifiesta un comportamiento diferente la región del NEA: el tiempo de
vigencia de las problemáticas se distribuye de modo más parejo entre los últimos 30 años (entre el 20 y
25% distribuidos de modo uniforme por cada decenio) y las mayores frecuencias relativas se ubican, a
diferencia del resto de las regiones, en el período de 20 a 29 años (25,5%). Así, para el NEA, el tiempo
de vigencia de las situaciones problema tiene mayor regularidad y permanencia en su comportamiento15.
Esto puede leerse como resultado del temprano (y sostenido) proceso de expansión agropecuaria por la
explotación forestal en la región (Bidaseca, 2011). Finalmente, las regiones del NEA y Patagonia son las
que registran el mayor porcentaje de situaciones problema que superan los 40 años (18% cada una).

n Cuadro 20 - Problemas de tierras de poseedores según regiones geográficas y tiempo de
duración del conflicto. Total país. 2011

Tiempo del conflicto
Menos de 1 año
1 a 9 años
10 a 19 años
20 a 29 años
30 a 40 años
Más de 40 años
Total

Regiones
NOA
10
4,6%

NEA

Cuyo

Centro

Patagonia

1

3

3

1

0,6%

3,5%

2,1%

Total
18

,6%

65

36

27

23

72

59,4%

22,4%

41,2%

40,5%

44,7%

29

36

18

40

36

13,3%

22,4%

21,4

27,1%

22,4%

19

41

10

19

16

11,8%

13,0%

2,3%
332
43,0%
159
20,6%
105

8,7%

25,5%

9,9%

13,6%

9

18

6

9

7

49

4,1%

11,2%

7,1%

6,2%

4,3%

22

29

13

16

29

10,0%

18,0%

15,3%

11,0%

18,0%

219

161

100%

100%

85
100%

6,3%
109
14,1%

146

161

772

100%

100%

100%

Ignorados: 25

En el Cuadro 21 se presentan las situaciones problema de los poseedores en función del tipo de posesión
de las tierras. El mayor porcentaje se concentra en el tipo individual (54,8%), siguiéndole en importancia la
posesión de tierras comunitarias indígenas (23,8%) y comunitaria campesina (19,5%, de las cuáles 12%
son sobre todo el predio).

15 Este proceso contó con la promoción de la industria maderera por parte de los gobiernos provinciales y que, en muchos casos, supuso la ocupación
de tierras fiscales por parte de esas empresas.
Asimismo, como indica Bidaseca (2011) en su estudio sobre Misiones, en esta provincia: “…en la década del noventa se agota la reserva de tierras
fiscales en el nordeste de Misiones (zona de expansión de la frontera agraria desde 1970). Por ende, la ocupación agrícola espontánea continuó sobre
tierras privadas en situación irregular (deudas impositivas, etc.) (Schiavoni, 2003: 1). El control estatal de dicho espacio se imparte posteriormente a la
ocupación agrícola. Si bien las políticas provinciales aceptan la ocupación de hecho, el ‘área de frontera’ según la autora no está exenta de conflictos”.

41

�n Cuadro 21 - Problemas de tierra de poseedores según tipo de posesión de las tierras.
Total país. 2011
Tipo de posesión

Absolutos

%

Individual

437

54,8

Comunitaria Indígena

190

23,8

Comunitaria Campesina sobre todo el predio

96

12,0

Comunitaria Campesina sobre sectores destinados a la
producción (solo áreas de pastoreo)

60

7,5

Modalidades de posesión combinadas

9

1,2

Ns/Nc

5

0,7

Total

797

100

Respecto del tiempo de posesión, los datos indican que el 77,6% de los poseedores posee la tierra
desde hace más de 20 años. El intervalo entre 10 y 20 años concentra el 15,1% de los casos, el intervalo
menos de 10 años, un 6,4% y las situaciones combinadas –problemáticas donde concurren diferentes
tiempos de posesión entre los actores involucrados– sólo un 0,5% (Gráfico 18).
Asimismo, en un 87% de las situaciones problema se afirma que existen límites claros de la posesión
para los agricultores familiares poseedores (Gráfico 19).

n Gráfico 18 - Situaciones problema de los agricultores familiares poseedores según tiempo
de posesión de la tierra. Total país. 2011

80%
70%

77,6

60%
50%
40%
30%
20%

15,1
6,4

10%

0,5

0,5

0%
Más
de 20 años

42

Entre
10 y 20 años

Menos
de 10 años

Combinación
de situaciones

Ns/Nc

�n Gráfico 19 - Problemas de tierra de poseedores según existencia de límites claros de la
posesión. Total país. 2011
0,1%
Combinación de Sí/No
12%

1,1%
Ns/Nc

NO

86,7%
SÍ

Al indagar por la existencia de mensuras en las tierras afectadas por una problemática, el Cuadro 22
muestra que la mayor parte de los poseedores (60,9%) no la posee. De los restantes, un 22,6% sí posee
mensura y un 12,2% tiene el trámite de mensura iniciado. Respecto de las características de la mensura,
para las situaciones que la tienen aprobadas, en trámite o situaciones combinada (292 casos), un 57,5%
es de tipo individual y el 27,1% comunitaria (Cuadro 23).

n Cuadro 22 - Problemas de tierra de poseedores según existencia de mensura en las tierras.
Total país. 2011
Mensura
Sí, aprobada

Absolutos

%

180

22,6

97

12,2

485

60,9

Situaciones combinadas

15

1,9

Ns/Nc

20

2,5

En trámite
No

Total

797

100

43

�n Cuadro 23 - Problemas de tierras de poseedores según características de la mensura.
Total país. 2011
Mensura

Absolutos

Individual

%

168

57,5

Comunitaria

79

27,1

En condominio

28

9,6

6

2,1

11

3,8

Situaciones combinadas
Ns/Nc
Total

292

100

A continuación (Cuadro 24) se presentan los actores identificados como contraparte en las situaciones
problema relevadas. De allí se desprende que los dos principales son los particulares (57,8%) y el Estado
(32,7%). En conjunto reúnen el 90,50% del total de menciones. Por otro lado, los conflictos intracomunitarios
e intercomunitarios, que involucran a criollos, indígenas, colonos, apenas alcanza un 8,6%. Entre estos
últimos, la opción “entre criollos” (4,3%) concentra el mayor porcentaje16.

n Cuadro 24 - Problemas de tierra de poseedores según la contraparte en el conflicto
de tierras. Total país. 2011
Acciones o demandas
Conflicto con terceros

536

57,8%

Estado

303

32,7%

839

90,50%

Entre criollos

40

4,3%

Entre indígenas

16

1,7%

4

0,4%

60

6,4%

16

1,7%

Con indígenas

7

0,8%

Con colonos

1

0,1%

Con otros

4

0,4%

28

3,0%

Entre colonos
Subtotal
Con criollos
Conflictos
intercomunitarios

%

Particulares

Subtotal
Conflictos
intracomunitarios

Absolutos

Subtotal
Total*

927

100%

*Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple

16 Para el caso de tenedores y propietarios se observa la misma tendencia: una importante concentración en la mención de conflictos con terceros, el
90,7% para los primeros, 83,7% para los segundos (con preeminencia de particulares por sobre el Estado). Le siguen, con menor importancia relativa, las situaciones problema intracomunitarias: 4,6% para tenedores y 13,3% para propietarios y, finalmente, los conflictos intercomunitarios: 4,6%
para tenedores y 3% para propietarios. Por otro lado, los propietarios son quienes manifiestan el mayor porcentaje de conflictos intracomunitarios,
superando el 10% del total de la distribución (13,3%).

44

�En relación a la judicialización de las situaciones problema (Cuadro 25), las demandas que impulsan los
poseedores se encuentran en el siguiente orden de importancia: acciones posesorias o interdictos (26%),
desalojos (19%), reivindicaciones (15,5%) y prescripciones veinteañales (10,7%) y otros (23,1).

n Cuadro 25 - Problemas de tierra de poseedores según acciones o demandas existentes.
Total país. 2011
Acciones o demandas

Absolutos

%

Acciones posesorias, o interdictos

97

26,0%

Reivindicaciones

58

15,5%

Prescripciones veinteañales

40

10,7%

Desalojos

72

19,3%

Sucesorios

20

5,4%

Otros

86

23,1%

Total*

373

100%

*Los totales absolutos corresponden a la cantidad de respuestas de opción múltiple

nn (ii) Pueblos Indígenas

Del total de casos relevados (857) se registran 278 problemas con presencia de familias que pertenecen a pueblos
indígenas. Desagregada la información de acuerdo a la cantidad de familias afectadas (Cuadro 26) se observa que
el 39,7% de los casos se agrupan en el rango entre 20 a 99 familias, siguiéndole con el 36,5% el agrupamiento 2
a 19 familias. Le siguen en importancia: 100 a 499 familias (12,3%), 1 familia (7,6%) y 500 familias o más (4%).

n Cuadro 26 - Problemas de tierras relevados de familias pertenecientes a pueblos indígenas
afectadas. Total país. 2011.
Cantidad de familias
1 familia

Absoluto

%

21

7,6

2 a 19 familias

101

36,5

20 a 99 familias

110

39,7

100 a 499 familias

34

12,3

500 familias o más

11

4,O

277

100,0

Total
Ignorados 1

En el 85% del total de los casos se trata de problemas que involucran a familias indígenas exclusivamente
y el resto son situaciones mixtas (15%), como puede observarse en el siguiente gráfico.

45

�n Gráfico 20 - Situaciones problema según afecten a grupos con familias indígenas
exclusivamente o mixtos. Total país. 2011

15%
Mixtos

85%
Solo índígenas

Asimismo, en el Cuadro 27 se muestra que en el 83,2% los problemas de tierra de los pueblos originarios
corresponden a poseedores, en un 3,3% son propietarios, y una proporción igual, a tenedores En segundo
lugar aparecen los problemas que involucran grupos que tienen una condición jurídica que incluye tanto
poseedores como propietarios (6,9%).

n Cuadro 27 - Condición jurídica de los agricultores familiares pertenecientes a pueblos
indígenas en las situaciones problema. Total país. 2011
Condición jurídica

Absoluto

%

Solo Propietarios

9

3,3

Solo Poseedores

228

83,2

Solo Tenedores

9

3,3

Propietarios, Poseedores y Tenedores

2

0,7

19

6,9

7

2,6

Propietarios y Poseedores
Poseedores y Tenedores
Total

274

100

Ignorados 4

n Cuadro 28 - Problemas de tierra que incluyen pueblos indígenas según hayan iniciado
el trámite de relevamiento de la Ley 26.160. Total país. 2011

Realizó el relevamiento

%

Sí

110

39,6

No

158

56,8

Situaciones combinadas (algunos grupos familiares sí, otros no)

1

0,4

Ns/Nc

9

3,2

Total

46

Absoluto

278

100

�Finalmente, del total casos donde hay involucradas familias poseedoras pertenecientes a Pueblos
Indígenas, el 64,5% poseen personería jurídica reconocida por el INAI u organismo provinciales, mientras el
25,7%, no. Para los casos donde hay involucradas familias propietarias, tenedoras o situaciones mixtas la
distribución es similar: las mayores frecuencias relativas se ubican en la situación de contar con personería
jurídica, siguiéndole en importancia las situaciones en las que no cuentan con ella (Cuadro 29).

n Cuadro 29 - Problemas de tierra que involucran a pueblos indígenas según condición
jurídica y e inscripción de personería jurídica. Total país. 2011
Condición jurídica
Personería
jurídica

Poseedores

Tenedores

Total

%

138

64,5

4

50,0

7

77,8

17

63,0

En trámite de
inscripción de PJ

20

9,3

1

12,5

0

0,0

2

7,4

Sin inscripción
de PJ

55

25,7

3

37,5

2

22,2

7

25,9

1

0,5

0

0,0

0

0,0

1

3,7

Con PJ
inscripta

Situaciones
combinadas
Total

214

100

Total

8

%

Situaciones combinadas

Propietarios

100

Total

9

%

100

Total

27

%

100

Ignorados 20

Entre las razones que originan los problemas o conflictos territoriales que afectan a pueblos indígenas
se menciona en primer término el pedido de reconocimiento de territorio indígena (19,3%), le sigue en
importancia títulos incompletos o inexistencias de títulos (12,1%) e invasión y usurpación de tierras (10,3%)
y despojo (9,4%. En el resto de las opciones se observan frecuencias relativas muy bajas.

47

�u Capítulo 2
Marco histórico de los problemas de tierras

Por Karina Bidaseca-Ana Mariel Weinstock-Andrea Gigena

2.1 Cambios productivos y su influencia en los problemas de tierra

Los problemas de uso y tenencia de la tierra identificados en el capítulo anterior se profundizaron en las
últimas décadas, vis a vis los procesos de la transformación socio-estructural que caracterizaron a la
Argentina durante el siglo XX, como consecuencia del modelo de agriculturización con expansión de la
frontera agropecuaria.
En efecto, el agro en la Argentina ha sido escenario de profundas mutaciones desde la década de los
años ´70, complejizado por las reformas estructurales y la desregulación de los mer­cados –a partir de
1991– y la liberación de los cultivos transgénicos (soja) en 1996. En este escenario se desarrollaron
procesos que reconfiguraron los rasgos centrales del sector agropecuario, generando un nuevo patrón o
modelo socioproductivo: “La profundización del proceso de agriculturización, iniciado durante la primera
modernización agraria en los años 60 y 70, encuentra en las últimas décadas su entronización con el
crecimiento de la producción del cultivo de soja: así, la ‘sojización’ re­sume las dinámicas que acompañan
la recomposición de las formas de producción en el agro argentino, tanto en sus zonas centrales ‘la
región pampeana’ como también en aquellas otras consideradas marginales o periféricas para su
desarrollo histórico” (Gras y Bidaseca, 2010: 617). Dicho modelo comportó un intenso ritmo de innovación
tecnológica, la de­manda de nuevos requisitos de capitalización, y cambios en las relaciones estructurantes
de las empresas agropecuarias (separación de la propiedad de la tierra de la gestión y conducción del
proceso productivo; terceriza­ción de labores; nuevas modalidades organizativas ‘tranqueras adentro’,
profesionalización de la gestión, etc.); tales transformaciones han incidido de manera definitoria en las
dinámicas de los pequeños productores, como fuera señalado por diversos autores en distintos estudios
de la SAGPYA (Craviotti, 1999; Tsakoumagkos, Soverna y Craviotti, 2000; Natenzon y Tito, 2001;
Tsakoumagkos, González y Román, 2008; entre otros).
Según Teubal et al, 2005; Pengue; 200318, se observan, al menos, los siguientes cambios:

17 Gras, C. y Bidaseca, K. (2011) El mundo chacarero en tiempos de cambio, Buenos Aires, E. CICCUS.
18 Por citar algunos: Teubal, M. y Rodríguez, J. (2001) “Neoliberalismo y crisis agraria” en Giarracca, N. y colaboradores, La protesta social en Argentina.
Transformaciones económicas y crisis social en el interior del país, Buenos Aires, Editorial Alianza; Teubal, M. et al. (2005) “Transformaciones agrarias
en la Argentina”, en Giarracca, N. y Teubal, M. (coords.) El campo en la encrucijada. Estrategias y resistencias sociales, ecos en la ciudad, Buenos
Aires, Ed. Alianza; Aparicio, S., Giarracca, N. y Teubal, M. (1992) “Las transformaciones en la agricultura. El impacto sobre los sectores sociales”, en
Jorrat, R. y Sautu, R. (comp.) “Después de Germani, exploraciones en la estructura social argentina”, Buenos Aires, Paidós; Barsky, Osvaldo et al
(1992) Las explotaciones familiares pampeanas, Buenos Aires, CEAL.

48

�a) Impactos sociales: expresados en la reducción de las EAP correspondiente al estrato de superficie más
pequeño (hasta 100 has) durante el período inter censal 1988-2002, como se verá con más detalle en
el punto siguiente de este capítulo.
b) Aumento de escala, expresado en la pérdida de superficie de las EAP de hasta 500 ha. (Ver en el punto
siguiente)
c) Pérdida de prácticas sustentables expresada en el aumento de la producción de soja en detrimento del
maíz y el tambo, entre otros;
d) Adquisición de grandes extensiones por parte de capitales extranjeros, en virtud de los precios bajos
que evidencia la tierra, aplicable tanto con aptitud agrícola (especialmente por el aumento del precio de
los commodities y los altos niveles de rentabilidad) y aquellas con alto valor paisajístico y de resguardo
de recursos naturales.
Los avances tecnológicos que se incorporan a la producción agrícola, la difusión del cultivo de soja y
el alza en los precios internacionales, traen aparejado importantes cambios en el agro pampeano. Los
productores pequeños o medianos que no pueden acceder a la nueva tecnología, ceden sus tierras y se
transforman en “pequeños rentistas”.
Se acentúa desde entonces la figura del arrendatario y del contratista rural que trabaja realizando tareas
agrícolas parciales cobrando tarifa fija o a porcentaje, así como otros arreglos accidentales entre el
propietario de la tierra y el de la maquinaria. Estas figuras, de alguna manera, implican una desvinculación
del propietario de la tierra de las actividades productivas y un efecto de concentración merced al uso,
mediante el arrendamiento de la tierra, e independientemente de la propiedad de la misma. Su contraparte
es el ingreso de capitales que no provienen del sector y acceden a tierras (“pools de siembra”, fondos
de inversión agrícola, etc.) Este fenómeno se potencia merced al aumento del precio de los commodities
y se refleja en el aumento del precio de la tierra y su utilización como resguardo de capital (Polcan y
Gómez, 2011).

n Gráfico 1 - Evolución del precio de los commodities

Petróleo
Alimentos y Bebidas
No Energéticos
Índice General de Commodities

240
220
200
180
160
140
120
100
80

abr-10

ene-10

oct-09

jul-09

abr-09

ene-09

oct-08

jul-08

abr-08

ene-08

oct-07

jul-07

abr-07

ene-07

oct-06

jul-06

abr-06

ene-06

oct-05

jul-05

abr-05

60

Fuente: FMI19
19 Citado en Polcan y Gómez, op citada.

49

�Esta puja para acceder a tierras aptas permiten que los valores de arrendamientos se eleven campaña
tras campaña, afirmando una visión “rentística” de la tierra, dificultando, a su vez, las oportunidades de
medianos productores o productores familiares que quieren incrementar su escala productiva mediante el
arriendo.

n Gráfico 2: Evolución del precio de la tierra y la tasa de interés real

25

12.000

20

10.000

US$ / Ha.

10
6.000
5
4.000

Porcentaje

15

8.000

0

2.000

-5
-10

n Precio tierra agraria

2007/08

2006/07

2005/06

2004/05

2003/04

2002/03

2001/02

2000-01

1999/00

1998/99

1997/98

1996/97

1995/96

1994/95

1993/94

1992/93

0

n Tasa real

Fuente: Guida Daza, C.; INTA, 2009. Mimeo.

Respecto del aumento del precio de la tierra entre 1998 y 2010, según el trabajo de Daniel Slutzky, el
comportamiento de las provincias muestra lo siguiente:

50

�n Cuadro 1 - Precios de la tierra agrícola en distintas zonas de la Argentina y potencial de
destino productivo 1998-2011 (hectárea, en dólares)

Provincia
Buenos Aires

Salta

Zona y destino

2002

2010

2011

Pergamino, Colón, Salto, Rojas
Destino: soja, maíz

4.200-5.000 1.700-2.500 8.500-12.000 9.000-15.000

Las Lajitas, Metán, Tartagal, Orán,
Rosario de la Frontera
(tierras planas desmontadas)
Destino: soja, poroto, maíz
(Umbral del Chaco)

Córdoba

1998

800-1.500

600-900

2.800-4.500

Marcos Juárez)
Destino: soja, maíz

1.900-3.900 1.200-2.200

7.500-13.000

Mercedes, Curuzú Cuatiá
Corrientes

Destino: arroz, soja

350-550

280-350

1.500-2.400

400-800

250-550

800-2.400

1.200-1.500

700-1.600

4.500-8.000

Virasoro, Santo Tomé
Forestación
Gualeguachú, Gualeguay, Victoria

Entre Ríos

Destino: soja, trigo, arroz
Forestación

Santiago
del Estero

La Pampa

Campos arables del Noreste,
Bandera, El Colorado, Quimili
Destino: soja, maíz, algodón,
sorgo

450-800

2500-3500

1.200-1.800

750-2.100

4.000-6.000

Rosario, Las Rosas, Venado Tuerto,
Melincué, Cañada de Gómez
Destino: soja, maíz

Chaco

500-1200

Noreste lindante con Buenos
Aires: Intendente Alvear, Larralde
Destino: soja, maíz, trigo

Santa Fe

400-600

1.500-2.600

8.500-13.000

Suroeste: Gancedo, Pinedo,
Las Breñas, Charata
Destino: algodón, soja, girasol

600

2.500-3.500 2.800-3.800

Fuentes: Márgenes Agropecuarios 1998, 2002, 2010 y 2011, en base a:
1998 = Madero, Lanusse y Belaustegui
2002 = ídem
2010 y 2011 = Compañía Argentina de Tierras (CAT)
Nota: Se tomó siempre las mismas zonas y la misma aptitud de las tierras. Son todas tierras agrícolas excepto las forestales

51

�Los precios de la tierra han experimentado un aumento de hasta un 600% desde 1998 al 2011, sobre
todo en las provincias de la zona núcleo aunque, según los datos, también hay un alza en los precios de la
tierra por fuera de la zona núcleo, en zonas cultivables de las provincias de Santiago del Estero y Salta. Sin
embargo, en estas provincias cabe mencionar que si bien se produce un aumento del precio de la tierra en
zonas arables también se incorporan tierras a partir del desmonte y del cambio de destino de producción,
de ganadera a agrícola, con los consiguientes conflictos por la tierra que ello acarrea. Los datos muestran,
así mismo, una disminución generalizada en el período 2002 debido a la crisis económica que atravesó el
país, esta disminución se dio en todas las provincias del cuadro principalmente en los precios menores no
así en los mayores precios como el caso de La Pampa y Entre Ríos.

El avance de la frontera agropecuaria sobre economías marginales ha intensificado los problemas de
tierra de los agricultores familiares, visibilizándose en conflictos por el acceso o tenencia de la tierra en
una tendencia que, en los años de 1980, fuera definida como de “exclusiones silenciosas” (Alfaro, 1994)
en una de las provincias de mayor conflictividad, Santiago del Estero. En las últimas décadas hay signos
importantes de violencia: amenazas de desalojos; desalojos por la fuerza; etc.
A modo de síntesis, es posible identificar al menos tres problemáticas, no excluyentes entre sí, que pueden
complementarse complejizando el diagnóstico de la problemática, que adquieren en cada territorio
provincial dinámicas sociopolíticas específicas:
1. Inseguridad en la tenencia de la tierras: desalojos de familias rurales y éxodo de población rural;
2. Vulnerabilidad: dificultad o imposibilidad de acceso a la tierra y al agua;
3. Situaciones de falta de titulación dominial (posesión).
Por otra parte, los problemas de tierra se han intensificado con el gran crecimiento que registra la mega
minería, el desarrollo del turismo y los procesos de patrimonialización. Estos nuevos usos de la tierra tienen
su correlato en la aparición de “nuevos propietarios” con títulos inciertos, entregas indiscriminadas de
tierras fiscales, cercamientos, desalojo de poseedores ancestrales de campos de cultivo y sus viviendas,
destrucción de los canales de riego y pircas milenarias, ausencia de respeto a la propiedad de otros, tala
de árboles centenarios, riesgo de contaminación y apropiación de acuíferos subterráneos, incumplimiento
de la Ley de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico (Bidaseca, 2011).

52

�2.2 Estructura social agraria y vulnerabilidad en la tenencia de la tierra

Según el Censo Nacional Agropecuario del año 2002, el 60% de las explotaciones agropecuarias más
pequeñas no llegaba a un 5% de las hectáreas, en tanto el 10% de las explotaciones agropecuarias más
grandes del país, concentraba el 78% (Slutzky, 2008).
Otro estudio da cuenta del mismo proceso concentrador pero con otros datos: el 57% de las explotaciones
agropecuarias controlan el 3% de la tierra mientras que el 2% de las explotaciones agropecuarias controlan
el 50% de la tierra en el país. Sin embargo, los autores, alertan contra la tentación de inferir conclusiones
rápidas, pues existen explotaciones de más de 5.000 has que son minifundios en algunas áreas del país,
frente a explotaciones de menos de 25 has que tienen un elevado nivel de capitalización y desarrollo.
Para poder extraer conclusiones sólidas es necesario analizar esta situación con mucho mayor detalle
a nivel regional, ya que la estructura agraria depende del tipo de clima, relieve, actividad productiva y
organización histórica del territorio. Mientras la región pampeana presenta la distribución más equilibrada,
la Región del Noroeste goza de una estructura con fuerte presencia de pequeños agricultores, al igual que
la Región del NEA y Cuyo, hecho que obviamente está condicionado por las características ambientales
y la presencia de sistemas de riego en las regiones extrapampeanas. En la Región Patagónica se da una
situación particular: hay numerosas explotaciones de menos de 100 has que tienen estrecha relación
con las actividades frutícolas de los valles irrigados, a la vez que posee la mayor proporción de grandes
establecimientos dedicados a la producción ganadera extensiva. (Sili y Soumoulou, 2011)
Al año 2002, los pequeños productores ocupaban una superficie de 23.519.642 hectáreas correspondientes
a 218.868 explotaciones (con y sin límites definidos). La mayor superficie ocupada por este tipo de
explotaciones se ubican en las provincias de: Buenos Aires, Río Negro, Santa Fe, Córdoba y Chubut. Sin
embargo, la mayor cantidad de pequeños productores habitan las provincias de Buenos Aires, Misiones,
Santiago del Estero, Santa Fe y Corrientes (Obschatko, Foti y Román, 2007 20). Este estudio destaca que
los pequeños productores representaban el 66% de las explotaciones agropecuarias y aportaba un 20%
del valor total de la producción agropecuaria nacional.
Comparando con el censo 1988, en 2002 desaparecieron unas 85.000 explotaciones agropecuarias en
general (un 20%). Esta disminución se registra en todas las regiones, a excepción de la Puna y Chaco Seco.
Las disminuciones más notorias, sobre el promedio, se registran en las regiones Pampeana, Agricultura
Subtropical del NOA y Chaco Húmedo (Obschatko, 2007:47) 21

20 “Los pequeños productores agropecuarios en la República Argentina. Importancia en la producción agropecuaria y en el empleo en base al Censo
Nacional Agropecuario 2002”.
21 Datos que coinciden con el estudio de Sili y Soumoulou (2011): “Las regiones que más perdieron en los estratos de menos de 500 has fueron la
Región Pampeana (54.000 productores menos) y el NEA (11.500 productores menos). La Región que más productores ganó en la categoría de
explotaciones de entre 500 y 5000 has fue Patagonia (1.525 productores más), y las que menos, el NOA y Cuyo.
Respecto al CNA 2008, a diciembre de 2010, aún no han sido publicados estos datos”

53

�Según las autoras, la superficie total de las EAP también disminuye entre Censos, relevándose en 2002
cerca de 175 millones de ha, unos 2,6 millones menos (1,5%) que en 1988. Por regiones, se destacan
las disminuciones en la superficie en: Pampeana (cerca de 2,5 millones de ha, que significan un 5% del
total de la región), Agricultura Subtropical del NOA (2 millones de ha, un 31% del total regional) y Valles
del NOA (un millón y medio de ha, un 3,4% del total). En cambio, muestran la tendencia inversa Oasis
Cuyanos (aumento de cerca de 800.000 ha, un 14% del total) y Valles Patagónicos (unas 280.000 ha más,
un 8,5%).
Por su parte, Slutzky encuentra en este mismo período censal, que la reducción en el número total de EAP
se produce en las unidades de hasta 500 ha y, mayoritariamente, en las de hasta 100 ha. El 77% de la
reducción total de las EAP, se explica por la reducción en este último estrato. Por otra parte, las EAP de
hasta 500 ha pierden aproximadamente 5.7 millones de ha que se redistribuyen en las unidades de mayor
dimensión, principalmente entre las mayores a las 1000 ha. De esta forma, el tamaño promedio por EAP
pasa de 470 a 587 ha entre 1988 y 2002. (2008:12)
Los dos gráficos siguientes muestran los cambios en superficie y en cantidad de EAP. El primero muestra el
resultado al año 2002, de un proceso que se grafica en el segundo cuadro desde el año 1988.

n Gráfico 3 - Distribución porcentual de las Explotaciones Agropecuarias y la superficie
ocupada.

Porcentaje de explotaciones y superficies
para cada categoría de Eaps

Estructura agraraia de la Argentina
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

EAP

n Hasta 25 ha.
n Entre 500 y 2.500 has.
Fuente: Sili y Soumoulou en base al INDEC. CNA 2002

54

Superficie

n Entre 25 y 100 has.
n Entre 2.500 y 5.000 has.

n Entre 100 y 500 has.
n Más de 5.000 has.

�n Gráfico 4 - Evolución porcentual de las explotaciones agropecuarias y las superficies entre
los CNA 1988 y 2002

Porcentaje de evolución de la estructura agraria
entre 1988 y 2002
10
5
0

Hasta
25 has.

Entre 25 y
100 has.

n Superficie
n EAP

Entre 100
y 500 has.
Entre 500 y
2.500 has.

-5

Entre 2.500
y 5.000 has.

Más de
5.000 has.

-10
-15
-20
-25
-30
Estratos de superficie

Fuente: Sili y Soumoulou en base al INDEC, CNA 1988 y 2002

Por su parte Slutzky destaca un elemento de análisis que hemos corroborado en este trabajo: una amplia
mayoría de las situaciones problemáticas de tenencia de tierra corresponde a las EAP bajo régimen de
ocupación y en menor medida a las situaciones de propiedades indivisas. “Las situaciones de EAP en tierras
comunales o en tierras de comunidades indígenas constituyen el resto, con una incidencia reducida, según
la información censal. Es posible que en estas dos últimas categorías exista un considerable subregistro:
ambas se encuentran dentro del conjunto de las EAP “sin límites definidos” que, aparte de no contar con
información sobre su superficie, se encuentran localizadas en áreas de difícil acceso del NOA, NEA y la
Patagonia (2008: 23-24).

n Cuadro 2 - Principales situaciones problemáticas de tenencia de la tierra. Eap con y sin
límites definidos. Total país. 2002
Régimen de tenencia

Nº de EAP

% de EAP

Ocupación

48.173

58,5

Aparcería

3.962

4,8

Comunal

5.203

6,3

Comunal Indígena

2.502

3,1

22.446

27,3

Indivisa
Total

82.286

100

Fuente: Slutzky, en base al CNA 2002.

El trabajo de Slutzky explica que la región con mayor superficie fiscal del país es la Patagonia, que concentra
más de la mitad del área fiscal. El NEA, NOA y Pampeana tienen una reducida extensión fiscal y la de

55

�menor superficie bajo ese régimen es la Cuyana. En la región Pampeana, las tierras fiscales están ubicadas
en las áreas secas como el norte de Córdoba y el oeste de La Pampa.
Los datos de nuestro relevamiento, como podremos ver a continuación, evidencian una mayoría de
casos de problemas de tierra de los agricultores familiares en tierras de titularidad privada, confirmando
una tendencia que surge de la información censal sobre los ocupantes de tierras fiscales (42%) y tierras
privadas (58%) (Slutzky 2008, 29)
Para una mayor comprensión del fenómeno introducimos este esquema elaborado como material de
capacitación para el Año 2010 por la Coordinación del Área de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura
Familiar:
n Esquema 1 - Régimen de dominio de las tierras22
• Calles

u
u

• Plazas
• Rutas

PÚblico

• Puentes

(Requieren

• Ríos

afectación o

• Lagos, etc.

lo son por su
naturaleza)

Tierras
de
Dominio

u

privado

u

Particulares:
Tierras privadas
Estado:
Tierras fiscales
- Municipales
- Provinciales
- Nacionales
• ONABE
• FFAA
• APN
• INTA
• Vialidad
• Otros
(universidades)

22 Gomez, Florencia. Material de capacitación del Área Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar

56

�u Capítulo 3
Marco legal general para la interpretación de los problemas
de la tierra

Por Florencia Gómez -Enrique Oyharzábal-Ana Mariel Weinstock- Daniel Otal

3.1 Consideraciones generales acerca de las normas sobre la cuestión de la tierra
en la República Argentina

Nuestro país adoptó un sistema de jerarquías para establecer la correspondencia y legalidad de las leyes,
es así que a través del Artículo 30 de la Constitución Nacional (CN) se establece la supremacía legal de
las normas contenidas en ella. Jerarquía que se traduce en la necesaria correspondencia de normas de
jerarquía inferior como leyes nacionales, decretos o bien constituciones provinciales con los principios
contenidos en la Constitución Nacional.

3.2 Constitución Nacional

Un poco de historia
Entre uno de los temas que hacen a la cuestión de la tierra se encuentra la función social de la propiedad;
esta se incorporó en la Reforma de 1949 a la Constitución Nacional mediante el Art. 38 con una concepción
amplia y vinculada al capital y a la actividad económica. Su derogación por decreto del gobierno de facto
obedeció, más que nada, a un cuestionamiento a la obra del Gobierno Peronista por parte de la llamada
“Revolución Libertadora” que luego restituyó la vigencia de la Constitución de 185323.
Art. 38 - La propiedad privada tiene una función social y, en consecuencia, estará sometida
a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la
distribución y la utilización del campo o intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su
rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada labriego o familia labriega la posibilidad
de convertirse en propietario de la tierra que cultiva. La expropiación por causa de utilidad pública
o interés general debe ser calificada por ley y previamente indemnizada. Sólo el Congreso impone
las contribuciones que se expresan en el artículo 4°. Todo autor o inventor es propietario exclusivo
de su obra, invención o descubrimiento por el término que le acuerda la ley. La confiscación de
23 Aportes hacia una reconfiguración del Derecho de Propiedad, su función social. Gómez, Florencia. 2010 Mimeo.

57

�bienes queda abolida para siempre de la legislación Argentina. Ningún cuerpo armado puede hacer
requisiciones ni exigir auxilios de ninguna especie en tiempo de paz.
Si bien el texto de la Constitución de 1949 relativo a la función social, fue suprimido24 por un Gobierno de
Facto, sirvió de basamento a otros países para incorporarlo en sus Constituciones e incluso en numerosas
constituciones provinciales.
La propiedad está contemplada en nuestra Constitución principalmente en el Art. 17 en donde se enuncia
su carácter de “inviolable”, mientras que hace referencia a la expropiación indemnizable; el Art. 14 que
garantiza a todos los habitantes conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio el derecho de usar,
gozar y disponer de su propiedad. Cabe recordar el carácter amplio con el que se entiende el derecho de
propiedad, continente de los demás derechos patrimoniales.

La Reforma Constitucional de 1994
A partir de la Reforma Constitucional de 1994 se incorporan elementos constitucionales reconfigurantes
del derecho de propiedad con la inserción de la cláusula ambiental (Art.41 CN), del reconocimiento de un
nuevo tipo de propiedad de carácter constitucional: la propiedad comunitaria indígena (Art.75 inc.17) y
la afirmación de que la propiedad privada debe ejercerse conforme a un interés social de acuerdo al
otorgamiento de jerarquía constitucional de los tratados internacionales25.
Cabe mencionar una de las particularidades de la reforma de la que da cuenta gran parte de la doctrina
constitucional, en tanto a la existencia de un Núcleo de Coincidencias Básicas que limitó de alguna manera
el poder constituyente propio de los convencionales y permitió que principios y derechos constitucionales
propios de la parte declarativa de una constitución fueran insertados en la parte orgánica de la misma
como por ejemplo con las inserciones entre las atribuciones del Poder Legislativo de normas relativas al
territorio, como la llamada “Cláusula del Progreso”, inserta en el Art. 75 inc.19. Desde la hermenéutica
jurídica se puede decir que su lugar de pertenencia no es precisamente la parte orgánica de la CN. 26
Asimismo, explicitó a través de la incorporación del Art. 124 a la CN, que el dominio originario de los recursos
naturales pertenece a las provincias, profundizando la descentralización y el consiguiente achicamiento del
Estado Nación, tal como las propiciadas con la salud y la educación, repercutiendo en lo que la doctrina
llamó una competencia concurrente entre la Nación y las provincias sobre los Recursos Naturales. Sin
perjuicio de ello, y en atención al estudio del espíritu de la ley (la intención del legislador al crearla) la
revisión de los debates parlamentarios en torno al Art. 124 nos muestra la ausencia en dicho artículo de la
“jurisdicción”, quedando en las provincias solo el dominio originario de los recursos naturales.
Esto significó que, con relación a los objetivos del presente estudio las políticas relativas a la colonización de
tierras fiscales principalmente sean competencia de los gobiernos provinciales mediante sus autoridades
de aplicación, ya que la mayor cantidad de tierras fiscales son de dominio privado de las provincias.
Recaen también bajo su órbita aquellos procedimientos de saneamiento de títulos como competencias
de institutos de colonización de tierras, así como organismos involucrados necesariamente en la
24 “A la constitución de 1949 se la quiso borrar de la historia. El pecado no consistió en criticarla u objetarla, sino en pretender borrarla. Por primera
vez en la historia patria un decreto emitido en función de poderes revolucionarios, derogó una constitución Nacional y Constituciones Provinciales…”
Zaffaroni, Eugenio Raúl. Estudio Preliminar Constitución de la Nación Argentina 1949. Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos. 2009.
25 Convención Americana de los derechos Humanos más conocida como Pacto de San José de Costa Rica.
26 Aportes hacia una reconfiguración del Derecho de Propiedad, su función social. Gómez, Florencia. Septiembre 2010 Mimeo.

58

�determinación de la situación jurídica del agricultor familiar con respecto a la tierra como los catastros
y los registros de la propiedad inmueble, organismos con competencia sustancial en la transmisión de
inmuebles.

Tratados Internacionales
Luego de la Reforma Constitucional de 1994, se incorporan mediante los inciso 22 y 24 del Art. 75, más
precisamente en virtud del inciso 22 los tratados de jerarquía constitucional. Esto implica que los tratados
de derechos humanos enumerados en esa disposición, pasan a formar parte del texto constitucional,
mientras que adquieren jerarquía superior a las leyes los tratados que se corresponde con el Art 75. inc.22
in fine de la CN.
Se realiza entonces la incorporación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, denominada
comúnmente “Pacto de San José de Costa Rica” que, en su cuerpo, establece disposiciones acerca del
Derecho de Propiedad consagrando su subordinación a un interés social:
Artículo 21. Derecho a la propiedad privada
1. Toda persona tiene derecho al uso y goce de sus bienes. La ley puede subordinar tal uso y goce
al interés social.
2. Ninguna persona puede ser privada de sus bienes, excepto mediante el pago de indemnización
justa, por razones de utilidad pública o de interés social y en los casos y según las formas establecidas
por la ley.
3. Tanto la usura como cualquier otra forma de explotación del hombre por el hombre, deben ser
prohibidas por la ley.
Con un eminente carácter social la norma es inserta y convenida por los demás Estados suscribientes del
Pacto, estableciendo notablemente la primacía de los intereses colectivos, en la configuración del actual
derecho de propiedad.

Derechos humanos y desalojos: El derecho a una vivienda adecuada
La situación vinculada a los desalojos que padecen las comunidades y familias campesinas implica una clara
violación a los derechos constitucionalmente garantizados y reconocidos por los Pactos Internacionales
de Derechos Humanos (Declaración Universal de Derechos Humanos, Art. 8; Convención Americana
de Derechos Humanos, Art. 24 y 25; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos Numeral III,
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, en adelante PIDESC, en especial
las Observaciones Generales dictadas por el Comité a los fines de proteger el derecho a la tierra y a la
vivienda).
Resulta relevante destacar que nuestro país al adherir al PIDESC ha asumido importantes compromisos
internacionales. Específicamente, en el derecho social de acceso a la tierra. En este sentido es fundamental
la Observación General Nº 7 (O.G. Nº 7 del PIDESC), dictada por el Comité Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales referida a los desalojos forzosos. En ella el Comité ha establecido la
obligación de los Estados de dictar leyes que impidan desalojos forzosos y derogar todas aquellas que
arbitrariamente los permitan (O. G. Nº 7 en sus puntos 9, 19, 20 y 21)27.
27 Abramovich y Courtis. “Los derechos sociales como exigibles”. Ed. Trotta. Buenos Aires. 2002. Citado en Fresneda R. y Romano M. Documento de
Trabajo Equipo Jurídico MCC.

59

�El “Informe de la Relatora Especial sobre la vivienda adecuada” de Raquel Rolnik de la Asamblea General
de las Naciones Unidas, plasmó la importancia de comprender los efectos de un desalojo para una familia,
colocándola en situaciones más difíciles, obligándola a vivir en condiciones inadecuadas. Destruyendo
muchas veces sus pertenencias, poniendo en peligro la estabilidad de la familia y otros medios de
subsistencia como la escolarización.

3.3. Legislación Nacional

La legislación aplicable en materia de tierras supone una heterogeneidad a nivel nacional y dispersión,
sobre todo si se toma en cuenta la existencia de distintos regímenes provinciales en torno a la tierra. Para
ello, y en atención a que excede los términos de este trabajo, haremos referencia a las principales leyes
nacionales que hacen a la problemática y sin temor a caer en una afirmación redundante expresar que el
Código Civil es una ley nacional como otras que hacen a la cuestión, como la Ley General del Ambiente
25.675, la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos 26.331, la Ley 23.985 que determina las
disposiciones a las que se ajustarán los bienes inmuebles pertenecientes al dominio privado de la Nación,
que se encuentren asignados en uso y administración a las Fuerzas Armadas entre otras.

Código Civil
El Código Civil (CC) Argentino fue redactado por Dalmacio Vélez Sarsfield a instancias del proceso verificado
en Europa, que se llamó el antifeudalismo, manifestado principalmente en la abolición de los vestigios
feudales por la Revolución Francesa. Está impregnado de principios del capitalismo moderno, por los que
se consagraba el derecho de propiedad como una afirmación intrínseca de la libertad de los individuos.
Como una expresión de ella, el individuo era libre mientras pudiera ser propietario.
Consistió tal filosofía en una concepción absoluta e ilimitada del derecho de propiedad. “La Revolución
Francesa es individualista, en quien ella ha pensado es el individuo, es a él a quien ha querido liberar”28:
Prueba de ello es la cristalización de la tendencia individualista en el Código de Napoleón29.
En virtud de esta concepción absoluta e ilimitada de la propiedad, disponía nuestro Código Civil en el Art. 2.513:
Es inherente a la propiedad el derecho de poseer la cosa, servirse de ella, de usarla y gozarla según la voluntad
del propietario. Él puede desnaturalizarla, degradarla o destruirla. Reafirmando el codificador en la nota del
mencionado Artículo este carácter absoluto que confiere el derecho de destruir la cosa en tanto dice:
“…Toda restricción preventiva tendría más peligros que ventajas. Si el gobierno se constituye en juez
del abuso ha dicho un filósofo, no tardaría en constituirse en juez del uso y toda verdadera idea de
propiedad y libertad seria perdida”. Resulta entonces admisible esta manifestación sólo si se tiene
en cuenta que es una expresión de las ideas de la época del codificador, en tanto también tuvo
el propósito político de estimular la inmigración, la población y explotación de la pampa desierta,
constituyéndose en una especie de conquista pacifica (legal) del desierto”. (Borda, 1992)30.

28 La propiedad de la tierra y su función social. Camps y Aboix. Clarasó. Barcelona 1953 citado en Gómez.2010. Mimeo.
29 El Código de Napoleón es una de las principales fuentes de articulado y notas del Código Civil Argentino.
30 Op. cit. Gómez. 2010. Mimeo.

60

�En 1968 se reformó el Código Civil incorporándose institutos como el abuso del derecho (Art. 1.071 del
C.C.31) y modificándose esta concepción de la propiedad como algo absoluto, quedando el vigente Art.
2.513 de esta manera “Es inherente a la propiedad el derecho de poseer la cosa, disponer o servirse
de ella, usarla y gozarla conforme a un ejercicio regular. Como se observa se eliminó la frase “según la
voluntad del propietario” para evitar someterla a su exclusivo arbitrio.
¿Y en qué consiste un ejercicio regular? Es un ejercicio acorde a los derechos de la comunidad, siempre
que no exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres; y en la medida en
que este derecho sea ejercido de una manera antisocial, ese ejercicio será abusivo y no tendrá el amparo
de la ley. Respecto del Art. 2.514 ya no es más su límite el derecho de dominio de otro similar y enfrentado,
sino que queda restringido al criterio más armonioso de evitar el abuso del ejercicio del derecho. Esta
nueva concepción del derecho de propiedad supone que la propiedad especialmente la de bienes que
sirven para producir otros, tiene una función social que cumplir (Borda, 1992).

Propiedad y Dominio
Usualmente suelen identificarse estos conceptos, más precisamente en sus orígenes, en el Derecho
Romano Clásico, el dominium contenía a la propiedad; sin embargo, hoy se puede decir que transmutó
dicha acepción y se considera al dominio un derecho real, quizás el más amplio en cuanto permite
más posibilidades de acción sobre los bienes (usar, gozar, disponer) que los demás derechos reales.
La propiedad, entonces, contiene al dominio pues supone una situación jurídica que va más allá de los
derechos reales32 en tanto involucra a los derechos de contenido patrimonial según el Artículo 17 de la C.N
y la Jurisprudencia de la C.S.J.N (Bourdieu, Pedro c/ Municipalidad de la Capital entre otros), y en tanto los
involucra supone también un conjunto de derechos y obligaciones que debe cumplir el propietario mientras
viva en sociedad. Por esto mismo, y como propiedad involucra otros derechos patrimoniales es común
encontrar en muchas constituciones provinciales junto con la referencia a la función social de la propiedad
o de la actividad económica.
Se ha dicho que la propiedad no es más que una expectativa contenida en la Ley, que las normas dan el
perfil del derecho que no resulta inalterable, sino que se va moldeando según las necesidades del bien
común (Bentham Jeremy, citado en Gelli 2004 y ambos en Gomez Función Social op.cit).
Con relación a la existencia de un dominio perfecto se puede decir que este se configura cuando la
persona además del título y el modo (elementos constitutivos del dominio), ha hecho efectiva la inscripción
registral que le otorga la publicidad necesaria para oponer sus derechos a terceros.

Posesión
Existe posesión cuando una persona se comporta como si fuera el titular de determinado derecho y lo
ejerce efectivamente con exclusividad. Según el Código Civil hay Posesión cuando una persona, por si
o por otro, tenga una cosa bajo su poder con la intención de someterla al ejercicio de su derecho de
propiedad (Art. 2.351 CC).
Es decir, la posesión supone un elemento volitivo, el animus, por el cual la persona se “siente” dueña de la
cosa y un elemento fáctico, el corpus, que hace a la detentación material y efectiva de la cosa.

31 Código Civil, Artículo 1071: El ejercicio regular de un derecho propio o el cumplimiento de una obligación legal no puede constituir como ilícito ningún
acto. La ley no ampara el ejercicio abusivo de los derechos. Se considerará tal al que contraríe los fines que aquélla tuvo en mira al reconocerlos o al
que exceda los límites impuestos por la buena fe, la moral y las buenas costumbres.
32 Derechos sobre las cosas, RE en el derecho romano implicaba una cosa.

61

�Como ya se anticipó en el Capítulo 1, los casos de sucesiones indivisas han sido tomados como casos
de posesión y esto es a los efectos de utilizar otros elementos para entender la complejidad dada
para la regularización dominial de tierras en sucesiones indivisas, debido a que en gran parte se trata
de posesiones mixtas con herederos y sin herederos del causante. Evidenciándose la migración de
miembros de la familia y consecuente abandono de la explotación, mientras muy pocos permanecen
en ella y a los que se les dificulta, por los altos costos judiciales, llevar adelante una sucesión, o bien
por el mismo requerimiento legal de la intervención del título por el cual se le exige al tenedor pasar
notablemente al estado de poseedor, cambiando la causa de su posesión.
Tenencia
Existe tenencia para el ordenamiento jurídico argentino, cuando se tiene materialmente la cosa (corpus)
pero se carece de la voluntad de someter la cosa al derecho de propiedad (elemento volitivo), es decir se
reconoce la propiedad en otro, tal es el caso de un arrendatario (Art. 2.352 C.C.).
Cabe en este apartado, hacer referencia al sentido general del concepto de tenencia de la tierra desde el
punto de vista de los estudios sociales, y su diferencia acerca del concepto jurídico sobre la tenencia.
Para las ciencias jurídicas hablar de tenencia significa hacer una referencia a una situación jurídica especial
con relación a la tierra, por la cual la persona reconoce en otro el derecho de propiedad, o bien de posesión:
lo que se traduciría en formas denominadas aparcerías, arrendamientos, usufructos, ocupaciones de hecho
con permiso, contratos de pastajes, permisos de uso, comodatos, etc. En tanto, como se aclaró en el
Capítulo 1, el concepto de “tenencia de la tierra” utilizado en los estudios sociales remite a la distribución de
la tierra entre los actores sociales rurales, las relaciones que entre ellos se generan y las formas y derechos
de propiedad, de acceso y uso de los recursos.
Usucapión
La usucapión o prescripción adquisitiva es un derecho por el cual un poseedor de una cosa inmueble adquiere
la propiedad de ella por la continuación de la posesión durante el tiempo fijado por ley (Art. 3.948 C.C.).
Constituye principalmente uno de los modos de adquirir el dominio e incluso otros derechos reales que
según la normativa vigente se verifica con el paso del tiempo (20 años) prescripción larga o longitemporis.
Cabe destacar que este instituto es uno de los más usados para la obtención del título o escrituración,
la importancia de su fundamento, dice Mariani de Vidal, el fundamento de la prescripción adquisitiva,
es consolidar situaciones fácticas como medio de favorecer la seguridad jurídica, liquidando situaciones
inestables, dando certeza a los derechos, a lo que se le agrega también un profundo contenido social,
pues frente al no uso de las cosas por parte del propietario se le hace perder su derecho confiriéndoselo
al que realmente las hace producir (Art.2.510 C.C.).
Podríamos resumir esta diferenciación emanada del Código Civil en el siguiente cuadro, válido para el
procedimiento judicial de posesiones campesinas33:

33 En el caso de tierras de comunidades indígena, corresponde el procedimiento que corresponde es la instrumentación del reconocimiento constitucional de la posesión comunitaria (Art. 75, inc. 17).

62

�• Título: escritura
• Modo: Posesión
• Publicidad: Registro

Modo. Posesión:
• Animo (elemento volitivo): La intención
de someter a la cosa al ejercicio de un
derecho de propiedad.
• Corpus (elemento material): tener
materialmente la cosa, usar
efectivamente la cosa.
La posesión es un hecho que da derechos.

usucapión

Se detenta el dominio
perfecto cuando sobre la cosa
(tierra, inmueble) se verifican
estos tres elementos:

Título. Boleto de compra venta con
escritura pública.
desalojo

Propiedad

Publicidad. Inscripción en el Registro
de la Propiedad Inmueble hace al acto
oponible frente a terceros.
Cuadro: Gómez, Florencia. Documento para talleres de capacitación sobre Derecho a la Tierra. SsAF, 2010.

Nueva Ley Nacional: Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la propiedad, posesión
o tenencia de las Tierras Rurales Nº 26737
Recientemente el Poder Legislativo aprobó un nuevo régimen de protección al dominio nacional de las
tierras rurales, cuyos principales puntos se pueden sintetizar en:
• Se establece como una ley de orden público y de cumplimiento obligatorio en todo el país, por
parte de personas físicas y jurídicas, públicas y privadas.
• Objeto de la Ley: Determinar la titularidad catastral y dominial, situación de posesión o tenencia, bajo
cualquier título o situación de hecho de las tierras rurales y establecer las obligaciones comunes
y particulares que nacen del dominio, posesión o tenencia de dichas tierras. Regular, respecto de
las personas físicas y jurídicas extranjeras, los límites a la titularidad de tierras rurales, cualesquiera
sea su destino de uso o producción.
• Caracterización de la titularidad extranjera sobre tierras rurales: Personas físicas de nacionalidad
extranjera con o sin domicilio en la Argentina; Personas Jurídicas (empresas) cuyo capital social en
manos de extranjeros sea superior al 51%, Personas jurídicas o empresas vinculadas o controladas,
en más de un 25%, por empresas extranjeras, o que tengan el manejo de la voluntad social
mayoritaria independientemente del porcentaje accionario; Personas jurídicas extranjeras que
tengan más del 25% del capital social de otra sociedad; Personas físicas o jurídicas extranjeras
que actúan como si fueren socios; Sociedades que hayan emitido debentures u obligaciones
negociables y los tenedores sean extranjeros y puedan dichas obligaciones negociables convertir
en acciones que superen el 25% de las acciones; UTEs, Sociedades de participación accidental,
o agrupaciones de colaboración o cualquier forma de colaboración accidental y transitoria que
supere la proporción autorizada por esta Ley.
• Se establece la nulidad total, absoluta e insanable de cualquier contradocumento o figuración que
contravenga lo dispuesto por esta Ley.
• Se establece un límite del 15% a la titularidad extranjera del dominio sobre tierras rurales en el
territorio nacional.
• En ningún caso personas (físicas o jurídicas) de nacionalidad extranjera podrán superar el 30% de
las tierras con titularidad extranjera.

63

�• Un mismo titular extranjero no podrá tener más de (1000) Mil Hectáreas en zona núcleo o su
equivalente según sea determinado por el Consejo Interministerial de Tierras Rurales.
• A los fines de esta Ley no se entenderá como Inversión la adquisición de tierras rurales, por tratarse
de un recurso natural no renovable que aporta el País que recibe la inversión.
• Se crea un Registro Nacional de Tierras Rurales34 en el ámbito del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos, que podrá requerir información a las dependencias provinciales para cumplir su función.
• Creación del Consejo Interministerial de Tierras Rurales.
• Las disposiciones de la Ley no afectarán, en manera alguna, derechos ya adquiridos y la vigencia
es a partir del día siguiente a su publicación.

Leyes Nacionales sobre Regímenes Especiales
Sin pretender efectuar una enumeración taxativa, ya que excedería los objetivos de este estudio, realizamos
una aproximación a las distintas normativas, o bien regímenes especiales con relación a la tierra.
Régimen de inmuebles de las Fuerzas Armadas
La Ley 23.985 regula la adquisición o arrendamientos de las tierras de las fuerzas armadas, determinando
apriorísticamente procesos de contratación pública (licitaciones) para la contratación que tengan por
objeto las mismas. Los contratos con organismos públicos, nacionales, provinciales o municipales, pueden
llevarse a cabo de manera directa.
Minería
Con relación a la cuestión minera y su vinculación con los conflictos que genera en el ámbito de las
políticas de tierras para pequeños productores, debemos tener en cuenta que el Código Minero mantiene
una estructura colonial y regalista, siendo una herencia del derecho español del tiempo de la conquista,
que fue fatalmente marcada por la necesidad de minerales para solventar un modelo extractivista y
colonial. Si comprendemos que en esencia nuestro Código Minero con algunos aggiornamientos sigue
teniendo esta matriz, podemos comprender el escenario de disputa por el acceso y la consolidación de
la propiedad de campesinos e indígenas. El principio fundante de la Minería es que existe un dominio
originario del Estado (antes la Corona) que se encuentra obligado a entregar las propiedades a los
particulares mineros que primero denuncien su existencia, esto es sin perjuicio de los derechos del
superficiario propietario del dominio del inmueble, que tiene un derecho subordinado al derecho del
minero pudiendo percibir indemnización por ese uso.
El marco regulatorio consolidado35 en Argentina a partir de 1993, establece las normas legales para la
acción de los capitales mineros. Resulta importante mencionar el fuerte componente económico de la
cuestión y una normativa con un contenido altamente beneficioso para las empresas que explotan estos
recursos –en el marco de las políticas propiciadas por el Consenso de Washington como la promoción de
la inversión extranjera– y que las autorizaciones para prospección, exploración y explotación de minerales
emanan de los estados provinciales. Entre las normas que regulan la actividad se encuentran:
• Ley de Inversiones Mineras (24.196)
• Ley de Reorganización Minera (24.224)

34 www.jus.gob.ar/tierras-rurales
35 En el presente apartado, se transcriben fragmentos de la Tesis “El agua vale más que el oro. Constitución de fuerzas sociales en torno al conflicto de
Esquel. 2002-2003”, del Lic. en Ciencias Antropológicas Hernán Schiaffini.

64

�• Acuerdo Federal Minero (24.228)
• Ley de Modernización Minera (24.498)
• Ley de definición de valor boca-mina (25.161)
• Ley de la Protección Ambiental para la Actividad Minera (24.585), incorporada como Capítulo al
Código de Minería
• Ley de Actualización de la Ley de Inversiones Mineras (25.429)
• Códigos de Procedimientos Locales.
Previamente a esto, el Régimen de Inversiones Extranjeras, promulgado en 1993, bajo la Ley 21.382, había
establecido el marco para las inversiones mineras en general.

Administración de Parques Nacionales (APN)
La Administración de Parques Nacionales es un organismo descentralizado de la Secretaría de Ambiente
y Desarrollo Sustentable que administra los parques nacionales. Estos tienen un régimen especial, ya que
se consideran bienes de dominio público. Según establece la Ley 22.351 las tierras fiscales existentes en
los Parques Nacionales y Monumentos Naturales, son del dominio público nacional. Tienen este carácter
también las comprendidas en las Reservas Nacionales, hasta tanto no sean desafectadas por la autoridad
de aplicación. Respecto de la creación de nuevos Parques Nacionales, Monumentos Naturales o Reservas
Nacionales, en territorio de una provincia, sólo podrá disponerse previa cesión de la misma a favor del
Estado Nacional, del dominio y jurisdicción sobre el área respectiva.
En cuanto a los conflictos de dominio territorial dentro de su área de definición; la primera información que se
recibe al efectuar entrevistas a informantes claves – pobladores y responsables vinculados a la cuestión de
Tierras en APN – es el reconocimiento de períodos de relación contradictoria con los pobladores a lo largo
de la vida institucional: períodos de franca hostilidad o de distensión y reconocimiento. Un extenso primer
período hostil para con los pobladores anteriores a su creación, en particular indígenas, conservándose en
la memoria las expulsiones con desalojos violentos de quienes se resistían y la destrucción de sus bienes.
De esto se encuentran antecedentes de época en los archivos y anales de las distintas reparticiones
estatales, incluido Parques Nacionales, en archivos históricos institucionales y en minuciosos trabajos de
tesis e investigaciones de ciencias sociales regionales.
Cabe señalar que en general los actores sociales bien informados reconocen en la APN a una de las
instituciones estatales más comprometidas en el rol de efectiva conservación territorial por parte del estado
nacional, manteniendo su control y administración a lo largo de sucesivas conformaciones, aportando
a construir sobre el territorio una nueva subjetividad socialmente aceptable, aún con la exclusión de los
pobladores originarios, como garante de su conservación ambiental.
Espacial y temporalmente esto coincide con objetivos tácticos de geopolítica de consolidación de la
soberanía en zonas de frontera, reafirmando la presencia del estado nacional en los límites internacionales.
En períodos como el actual, la APN (en la que existe un Área de Pobladores) continua marcando
unívocamente la impronta legal territorial de relación con los pobladores, en tanto titular del dominio. Esta
etapa es de relativa distensión, en búsqueda de una relación compatible con la conservación, la integración
territorial y el desarrollo sustentable, con avances en búsqueda de formas consensuadas para el manejo
ambiental con quienes exhiben derechos verosímiles de posesión como los pueblos originarios.
Esta última generalización referida a la actualidad no elimina los matices institucionales contradictorios más
o menos fuertes, dependiendo –según los involucrados consultados– de la jurisdicción y sus diferentes

65

�conducciones ejecutivas, provenientes de líneas políticas históricas internas y de cada Parque en particular.
Es en este punto sensible donde radican, en particular con las Comunidades Indígenas, los conflictos
más resonantes registrados en los últimos años, ya que la creciente legitimación de territorios indígenas,
lograda tras años de intensas luchas reivindicativas del conjunto de organizaciones de pueblos originarios,
amparadas hoy por la letra de la Constitución Nacional, movilizó a poblaciones ancestrales, originalmente
expulsadas a retornar a sus localizaciones tradicionales. Las situaciones que se desprenden de este
proceso van, por parte de APN, desde la aceptación de la presencia, con diferentes intentos y grados de
avance para establecer planes de uso y manejo ambiental compatibles con la conservación y el turismo
recreativo, hasta formas primarias de hostilidad, como no entregar permisos de aprovechamiento forestal
(leña, madera muerta, etc.) con lo cual se bloquea la posibilidad de sostenerse en el territorio, propiciando
o forzando un manejo clandestino del bosque al que eventualmente se quiere proteger.
Al respecto hay algunos avances en materia de alterar la titularidad del dominio. Se trata de las Comunidades
Ciurruhuinca y Cayun que ya tienen la titularidad de sus tierras dentro del Parque Nacional Lanín. En el
resto, los acuerdos referidos se mantienen dentro del ámbito de la histórica condición administrativa de
Permiso Precario de Ocupación y Pastaje (PPOP), en algunos casos con convenios de manejo compartido
(ej.: Comité de Gestión del Co-manejo entre la APN y la Confederación Mapuche Neuquina), aunque
debemos tener en cuenta que no se trata de un único formato prefijado.
No obstante, en los últimos tiempos se priorizó la necesidad de resolver los conflictos existentes teniendo
en cuenta, los intereses de todas las partes. Es así que se comenzaron a reconocer derechos y regularizar
la ocupación de las áreas por parte de los pobladores, conciliando los intereses (socioeconómicos y las
pautas culturales) de todos los actores sociales, vinculándolos con los objetivos de manejo y conservación
de las áreas protegidas.

Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos Nº 26.331
Merced al impulso dado por la sociedad civil a este proyecto de ley, el mismo fue aprobado, y se estableció
una moratoria (suspensión) de desmontes en la primera etapa de implementación. Según la Ley 26.331,
aprobada por el Congreso de la Nación en noviembre de 2007, cada provincia debía establecer en el
transcurso de un año un ordenamiento de sus bosques nativos, y debía hacerlo “a través de un proceso
participativo”, no especificado en la ley.
Es así que las experiencias efectivas de participación, así como resultados de las zonificaciones practicadas en las
provincias que lo hicieron, difieren según las realidades políticas de cada provincia. Esta norma plantea el pago de
los servicios ambientales a quien conserve el bosque del cual es propietario, así como la aprobación de planes de
manejo de bosques. Esta ley vino a considerar, también, la conservación como uno más de los usos del suelo.
Sin embargo, una de las recientes situaciones en el marco de la implementación de la ley detectada por el
Área de Tierras de la Subsecretaría de Agricultura Familiar durante los años 2010 y 2011, es el reclamo por
parte de los agricultores familiares y puesteros que quedan fuera del beneficio, pues uno de los requisitos
es la titularidad dominial, algo de lo cual carecen hasta tanto no se realice el saneamiento de títulos.
Sin perjuicio de ello, existen normativas provinciales como la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques
de la Provincia de Santiago del Estero Ley 6.841 que prevé como beneficiarios a aquellos poseedores en
condiciones de usucapir; sin embargo aún se verifican discordancias y obstáculos en la implementación
de la misma, con relación a los agricultores familiares.

66

�3.4 La cuestión indígena en el Derecho Argentino

Breve introducción a esta cuestión en la Argentina
La cuestión de los derechos de los Pueblos Indígenas Argentinos tiene, a partir del regreso de la democracia,
un recorrido que parte desde la visibilización de políticas legislativas de integración, a un paradigma de la
multiculturalidad y respeto a la diversidad jurídica.
La Constitución Nacional hasta su reforma del año 1994, situaba la relación Estado-Pueblos Indígenas
dentro de las facultades del Congreso, estableciendo en su Art. 67 inc. 15, “Corresponde al Congreso…:
Proveer a la seguridad de las fronteras; conservar el trato pacifico con los indios, y promover la conversión
de ellos al catolicismo…” Es decir las Políticas del Estado estaban marcadas con un tinte segregacionista
e integracionista, dejar de ser para ser ciudadanos. Debe entenderse que también hasta la primera
Presidencia de Perón, muchos pueblos indígenas y campesinos vivían en los denominados territorios
nacionales donde los que allí vivían no tenían siquiera estatus de ciudadano ante la ley, es decir no podían
votar hasta 1949 ni mujeres, ni extranjeros, ni habitantes de territorios nacionales36.
Respecto a las políticas relacionadas con el reconocimiento de tierras a Pueblos Originarios, cabe destacar
la que se realizara como consecuencia de lo que se denominó el Malón de la Paz, ocurrido en el año 1946
cuando en el marco de la Primera Presidencia de Juan Domingo Perón, luego de ser vergonzosamente
expulsados de la Capital Federal, obtuvieron, la expropiación de 56 rodeos de Quebrada y Puna de Salta y
Jujuy para ser devueltos a sus legítimos propietarios, los Kollas. Dicha Ley se materializó con el Decreto Nº
18.341, que estableció la expropiación a favor del Estado Nacional de tierras ocupadas históricamente por
Pueblos Indígenas Kollas, en el año 1952: las tierras expropiadas pasaron a ser administradas por el Banco
de la Nación Argentina y las adjudicaciones se reglamentan mediante Decreto N° 926, procediéndose a
entregar las mismas a los pobladores kollas en forma de títulos de usufructo vitalicio por el Banco de la
Nación. Es quizás uno de los pocos atisbos de reforma agraria que existieron en la Argentina, de hecho
en consonancia con las reformas agrarias que cruzaban la historia latinoamericana, los títulos de usufructo
vitalicio de aquel entonces (que aun hoy algunos campesinos indígenas conservan) llevaban la leyenda “la
tierra es para quien la trabaja”.
Las políticas legislativas hasta el retorno de la democracia en el año 1983, estuvieron dentro de esta lógica
de integración a partir de la negación del ser indígena y la existencia de la sola categoría de ciudadano.
Es en el año 1985 que se dicta le Ley 23.302 que mantiene los criterios imperantes en la época –el
carácter integracionista contemplando la constitución de cooperativas y la entrega de tierras individuales
con restricciones al dominio de sólo veinte años–, pues no se había sancionado el Convenio N° 169
(1989) y regía el Convenio 153 (1957). Esta Ley tiene la virtud de crear, por primera vez, –a partir de su
reglamentación por decreto en el año 1989 dedicado exclusivamente a la cuestión indígena– un organismo
dentro de la órbita del Poder Ejecutivo, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas.

36 Los territorios nacionales que se crean en 1884, abarcaban tierras de las hoy provincias de: Misiones, Formosa, Chaco, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego; en 1899 se crea el Territorio de Los Andes. Recién en el año 1943 el territorio de los andes se desmembra
y se adjudica a las provincias de Catamarca, Jujuy y Salta; en el Gobierno de Perón, en el año 1951, se adjudican territorios nacionales a Chaco y la
Pampa; en el año 1954 a Misiones, Formosa, Neuquén, Chubut y Santa Cruz (Ley orgánica de Territorios Nacionales Nº 14.315) y por último, se crea
la Provincia de Tierra del Fuego. Existiendo sobre todo en el Nea y en el Sur espacios denominados reservas indígenas donde eran recluidos muchos
hermanos indígenas que habían sido despojados de sus tierras y territorios, en pos de un modelo económico político que los excluía.

67

�Dentro de las facultades de dicho Instituto, el tema tierras ocupa un espacio privilegiado. Pero es a partir
del año 1992, con el dictado de la Ley 24.071 que incorpora en nuestro ordenamiento legal al Convenio
169 de la OIT (sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes), que comienza a perfilarse
una nueva percepción jurídico legal de la cuestión indígena a partir de dos conceptos que marcarán la
reforma constitucional del año 1994: la concepción de tierra y territorio y la afirmación del criterio de la auto
adscripción identitaria frente a criterios estatales objetivos. Esto, sumado a la vinculación entre hábitat,
territorio, tierra, recursos e identidad, deja atrás el criterio integracionista por el de la multiculturalidad y la
preexistencia de los pueblos indígenas.
Ya en el año 1994 se realiza la Reforma Constitucional que da rango constitucional a un reconocimiento
que los Constituyentes realizaron unánimemente, así se incorpora el Art. 75 inc. 17 que textualmente dice:
Son atribuciones del Congreso de la Nación:
Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto
a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica
de sus comunidades y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente
ocupan; regular la entrega de otras aptas para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable,
transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión
referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden
ejercer concurrentemente estas atribuciones.
Sin perjuicio de ahondar en todo el plexo de afirmaciones y reconocimiento de derechos que tal norma
impone al Estado Argentino, específicamente a los efectos del tema que nos ocupa deben tenerse en
cuenta dos aspectos:
• El primero es el reconocimiento de los Constituyentes en pleno, representando los intereses de
todas la provincias, de la preexistencia de los Pueblos Indígenas Argentinos, al Estado Nacional y
al derecho que de esa preexistencia surge a partir del reconocimiento de la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras tradicionalmente ocupadas, así como el derecho a que se les entreguen
otras aptas para su desarrollo.
• Asimismo impone restricciones de dominio a este derecho sobre las tierras comunitarias con el fin
de proteger este espacio de reproducción cultural. Al respecto, en las XVIIIª Jornadas Nacionales de
Derecho Civil se concluyó precisamente que la posesión y la propiedad indígenas son conceptos
nuevos y peculiares que afectan al concepto mismo del derecho real. Además se recalcó su
rango constitucional, supremo, diferenciado y autónomo del derecho civil inferior: “la protección
consagrada para la propiedad de las comunidades indígenas argentinas por el artículo 75 inc.
17 CN, hace innecesaria e inconveniente su inclusión en el Código Civil, ya que ello implicaría
una desjerarquización no querida por el poder constituyente” (Conclusión VI). Según la comisión
exponente, resulta “objetable, atento a la jerarquía que el poder constituyente le ha atribuido a
las comunidades indígenas y a su propiedad, con un evidente propósito de reparación histórica,
la pertinencia de que, desde la grada inferior del derecho privado, en un mismo rango con los
derechos reales esencialmente privatísticos, con la pretensión de una mayor garantía, se intente
una tipificación distinta que, en definitiva, podría conspirar contra los objetivos perseguidos”
(ponencia conjunta de Jorge ALTERINI, Pablo CORNA y Alejandra VAZQUEZ. Ver, por ejemplo,
ANDORNO, Luis: “El objeto de los derechos reales en las XVIII Jornadas Nacionales de Derecho
Civil”, JA 2002-I-1254).

68

�Marco Jurídico general aplicado a la Cuestión Indígena, Tierra y Territorios
A fin de comprenden cual es el marco normativo respecto a los derechos de los pueblos indígenas,
debemos considerar que está compuesto por:
• El Artículo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional y normas conexas;
• Las declaraciones y los tratados internacionales sobre Derechos Humanos con jerarquía constitucional,
en particular, los Pactos Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de Derechos
Civiles y Políticos, la Convención Americana de Derechos Humanos y la Convención Internacional sobre
la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (Art. 75 Inc. 22); al respecto destacamos
algunas normas relacionadas al tema tierras indígenas:
- La Convención Americana sobre Derechos Humanos denominada comúnmente “Pacto de San
José de Costa Rica” .
- El “Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”. Artículo 1: inc. 2. Para
el logro de sus fines, todos los pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos
naturales, sin perjuicio de las obligaciones que derivan de la cooperación económica internacional
basada en el principio de beneficio recíproco, así como del derecho internacional. En ningún caso
podrá privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia.
- Otros convenios internacionales debidamente ratificados, con valor infra constitucional pero supra
legal (Art. 75 inc. 22); en particular, el Convenio N° 169 OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en
Países Independientes (Ley Nacional Nº 24.071); dicho Convenio tuvo vigencia recién a partir del 3
de Julio del año 2001, en que fue depositado el correspondiente instrumento en Ginebra.
• Las leyes nacionales específicas, en primer lugar, la Ley Nacional N° 23.302 de Política indígena y
de apoyo a las comunidades aborígenes, en cuanto no se oponga a los derechos establecidos en
las normas antes citadas y la recientemente sancionada Ley Nacional Nº 26.160 de Emergencia de
la propiedad comunitaria indígena y su prorroga Ley 26.554 .
• Las constituciones y leyes provinciales.
Estas normas constituyen el bloque de constitucionalidad federal del derecho aplicable a los Pueblos
Indígenas Argentinos, entendiéndolo como “...un conjunto normativo que parte de la constitución y que
añade y contiene disposiciones, principios y valores que son materialmente constitucionales fuera del
texto de la constitución escrita. Suele situarse en ese bloque a los tratados internacionales, al derecho
consuetudinario, a la jurisprudencia, etcétera”.37
Es en consonancia con este plexo normativo que debe realizarse la interpretación y aplicación de las
normas que rigen la relación del Estado Nacional y los Estados Provinciales con los Pueblos Indígenas de
la Argentina.

Algunas consideraciones sobre la Cuestión Minera en Territorios Indígenas
Otra de las situaciones que se ha visibilizado en el presente trabajo, ha sido la conflictividad que surge a
partir de las explotaciones Mineras en Territorios Indígenas.
Para el análisis del marco legal que existe y que se tensa en la conflictividad de dos intereses y visiones
distintas sobre un mismo objeto ,como es la tierra, el territorio y los recursos naturales, debemos comprender
que existen en el marco Constitucional, dos especificidades que no se dan en todo nuestro ordenamiento

37 Bidart Campos, Germán: Tratado Elemental del Derecho Constitucional Argentino, ed. ampl. y act. a 1999-2000, T. I-A, 2000, pág. 295.

69

�jurídico: por primera vez se menciona la palabra “tierras” (Art. 75 inc. 17) en contraposición a inmuebles
(término del Código Civil), por cuanto la concepción ideológica que enmarcó dicho reconocimiento significó
una percepción distinta de la relación hombre – naturaleza y por otro lado, se reconoció como inherente a
este derecho de “propiedad o posesión” ciertas restricciones al dominio, destinadas a proteger y colocar
fuera del mercado o de la libre administración del Estado estas tierras comunitarias.
Nótese la contradicción existente al observar que cualquier titular de un derecho minero puede por medio
de compra o expropiación, obtener la propiedad del inmueble y el uso y usufructo de servidumbres para la
explotación minera. Esta situación no podría darse jamás en tierras comunitarias debido al reconocimiento
de los derechos de las comunidades en nuestra Ley Suprema, ya que ella reconoce la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras tradicionalmente ocupadas.
Por otro lado, los constituyentes clara y expresamente manifiestan la participación en la gestión de “sus
recursos naturales”, reconociendo un derecho que es preexistente al que la Constitución Nacional reconoce
a las provincias en su Art. 124.
La cuestión del dominio originario de las provincias, nos remite a la existencia de un Estado Nacional que
reconoce la preexistencia de los pueblos indígenas argentinos y la posesión y propiedad comunitaria de
las tierras, que expresamente están fuera del dominio estatal y resultan exentas de gravámenes, lo cual
manifiesta un claro ejemplo de la exteriorización del dominio del estado sobre los inmuebles que existen
en el territorio nacional.
Respecto a los derechos reconocidos por nuestra Carta Magna y por el Convenio 169 de la OIT, debe
tenerse en cuenta que el criterio establecido en el Art. 35 de este cuerpo legal, recepta la directiva de
aplicar el derecho más favorable a los pueblos indígenas. En este caso reiteramos que la Constitución
Nacional reconoce a los pueblos indígenas la participación en la gestión de “sus recursos naturales”.
Debe tenerse en cuenta también, especialmente, que los derechos reconocidos en el Convenio 169 de
la OIT, a la luz de lo dispuesto en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
con rango constitucional, específicamente, establece la “obligación de los Estados de adoptar medidas
apropiadas de carácter legislativo, administrativo, presupuestario, judicial o de otra índole para dar plena
efectividad al derecho”.
Por ello, cuando en el Art. 6º se recepta el derecho a que los pueblos sean consultados mediante
procedimientos apropiados, debe interpretarse en dicho sentido. Un ejemplo de lo que se afirma es lo
que se resolviera en la sentencia dictada por el Tribunal Contencioso Administrativo de la Provincia de
Jujuy, integrado por los Dres. Luis Celestino GONZALEZ, Benjamín VILLAFAÑE y Luis Oscar MORALES,
en el Expte. Nº 8-105.437/03 caratulado: “Acción de Amparo: Andrada de Quispe Rosalía Ladiez, Lucio
Vasquez, Nicolás Vilca, Primo Guanuco, Raúl Alberto Ramos, René Calpanchay González, Flora Elsa Cruz,
Severiano Lamas, Petrona Siveria Salas, Samuel Abel Camacho c/ Estado Provincial” que en su parte
resolutoria ordenó “4.- Condenar a la Demandada del cumplimiento con lo dispuesto en el Art. 15 ap. 2
del Convenio 169 de la OIT incorporado a nuestra legislación vigente, dando obligatoria participación en
todas las actuaciones administrativas a las comunidades aborígenes referidas a trámites sobre territorios
que de alguna manera pudieran afectar sus derechos, en particular las que se tramiten por ante el Juzgado
Administrativo de Minas”, la cual se encuentra firme y consentida.

70

�A esta altura vale aclarar un concepto, que resulta esencial para comprender el verdadero status jurídico de
las tierras o territorios que habitan las comunidades indígenas. “Al respecto cabe aclarar que la propiedad
de los territorios indígenas está directamente reconocida por la Constitución Nacional. Dado que el
Art. 75 inciso 17 de la misma es plenamente operativo en virtud de los argumentos descriptos ‘ut supra’,
dicha operatividad se manifiesta, en este caso, como una INTERVENCIÓN del título que ostenta el Estado
nacional, provincial o municipal, en el sentido de que su única obligación es la regularización de ese
dominio a nivel registral. Por tanto, el mismo texto constitucional establece que los inmuebles ocupados por
indígenas pasan a ser bienes tradicionalmente incluidos en el patrimonio de las comunidades indígenas. La
regularización lo es sólo en beneficio del propio Estado, quien a raíz de la intervención dominial, se muestra
reteniendo una calidad registral que no tiene en la realidad del derecho, hallándose gravado, por lo tanto
con el deber de exteriorizar la realidad jurídica: la propiedad comunitaria indígena”. (Conf. Dr. Agustín
PESTALARDO en dictamen al Gobierno de Jujuy de enero de 1998).
Al respecto, Elena HIGHTON también nos aclara que: “una propiedad tal (comunitaria indígena) debe
poder perpetuarse como la comunidad a que ella sirve de donde la inalienabilidad y la indivisibilidad son las
garantías de estabilidad y seguridad económica del grupo”. Como consecuencia, entiende que es relevante
la derogación del régimen de sucesión del Código Civil para las tierras indígenas (HIGHTON, Elena: “El
camino hacia el nuevo derecho de los pueblos indígenas a la propiedad comunitaria en la Constitución de
1994”).
Al respecto la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la causa “Comunidad Mayagna (Sumo)
AwasTingni c/ Nicaragua” puntualizó que “El derecho a la tierra, reivindicado por los indígenas, se inscribe
en el derecho a la propiedad, desbordando el concepto tradicional en el que prima la relación individual,
toda vez que las culturas indígenas tienen una vinculación muy particular con la tierra secular de sus
antepasados, en la que cumplen su ciclo vital y donde buscan alcanzar su plenitud humana, espiritual y
material” (La Ley, Suplemento de Derecho Constitucional, 21/04/2003, págs. 65-67).

De la Ley 26.160 y su prórroga la Ley 26.554
A fin de dar cumplimiento al mandato constitucional de implementar el reconocimiento de la posesión y
propiedad comunitaria de las tierras tradicionalmente ocupadas por los Pueblos Indígenas ante la situación
que también surge en el presente estudio de vulnerabilidad de los Derechos de los Pueblos Indígenas y
el avance de la frontera agropecuaria, como la importante cantidad de acciones tanto judiciales como
de facto de enajenación de tierras indígenas, situación que también sufren los campesinos sin tener este
resguardo legal. En Noviembre de 2006 el Congreso de la Nación sancionó la Ley Nº 26.160 que tiene
por objeto principal declarar la emergencia en materia de posesión y propiedad comunitaria indígena por
el término de cuatro años, suspender los desalojos por el plazo de la emergencia y disponer la realización
de un relevamiento técnico –jurídico– catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las
comunidades indígenas. Dicha ley fue reglamentada por el Decreto Nº 1122/07 que habilita al Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas (autoridad de aplicación) a emitir la Resolución Nº 587 que crea el “Programa
Nacional Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas Re.Te.C.I. Ejecución de la Ley 26.160”. En
Noviembre de 2009 se prorrogan los términos por otros cuatro años mediante la Ley Nº 26.554.
Dicha ley al ser de orden público y establecer la suspensión de desalojos de Comunidades Aborígenes,
es una herramienta legal que debe ser planteada por las Comunidades que son objeto de desalojos y
es allí cuando nos encontramos que el inconveniente en la aplicación de dicha ley es el difícil acceso de

71

�los sectores campesino indígenas a la justicia, por desconocimiento, por falta de recursos humanos y
económicos y por falta de promoción en algunos sectores de la Agricultura Familiar de estos recursos que
faciliten el acceso a la justicia y la eficaz tutela de los derechos reconocidos.
Esto, sumado a que en muchas provincias la conformación de las estructuras judiciales responden a
grupos de interés vinculados a la propiedad de la tierra y al modelo de cultivos intensivos y excluyentes de
la Agricultura Familiar, como el modelo sojero que requiere desmontes, uso intensivo de agua y de agro
tóxicos, da como resultado que la Ley 26.160 y su prórroga muchas veces no se aplica, o se aplica cuando
el despojo ya ha sido consumado.
Debe comprenderse además que este relevamiento dispuesto por la Ley 26.160 y su prorroga es una
herramienta imprescindible para lograr el definitivo cumplimiento del mandato constitucional de “reconocer
la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; identificar y cuantificar
para saber cuáles serán las políticas a seguir para definitivamente titularizar, las posesiones ancestrales
comunitarias indígenas, y así cumplir aunque sea en parte con la deuda histórica del Estado Argentino para
con los Pueblos Indígenas que habitan el suelo de la Republica.

3.5 Legislación y políticas provinciales que atenúan o incrementan
la conflictividad de la Tierra. Su tratamiento

Podríamos decir que pareciera no existir una política homogénea del abordaje de la problemática de Tierras
desde el Estado Nacional no sólo por la cantidad de organismos y programas dispersos que ejecutan su
política, sino, principalmente por las competencias no delegadas a la Nación por parte de las Provincias, en
cuanto ellas conservan amplias facultades respecto de los recursos naturales ubicados en sus territorios38
y específicamente sobre “las tierras”. Así, corresponde a las provincias llevar a cabo planes de colonización
aplicables en principio a tierras del dominio privado de los estados provinciales (fiscales) y también a tierras
privadas merced a expropiaciones con los fines de colonización.39
Indicamos para el caso, la conveniencia de entender la pluralidad de legislaciones provinciales aplicables
a la problemática de la tierra, leyes de colonización, arraigo, regularización dominial etc., que dificultan el
diseño de una política nacional y potencia el componente político de la cuestión.
Existen por cierto, merced a legislaciones provinciales, elementos que atenúan la conflictividad por la tierra
tal es el caso de La Pampa donde se suspenden los juicios de desalojos de inmuebles rurales, siempre que
fueren ocupados por cualquier título, por familias, o habitantes, indígenas u originarios, sus descendientes,
cualquiera sea el estado procesal en que se encuentren, o bien la Provincia de Salta, en la que rige una
ley que suspende desalojos y ordena una regularización dominial que, aunque su implementación resulte
lenta, el perjuicio fundamental radica en que dicha suspensión es incumplida por los actores judiciales.
En cuanto a la regularización dominial o saneamiento de títulos, la Provincia de Mendoza ante la necesidad
de regularizar el dominio de las posesiones de las comunidades campesinas e indígenas sanciono la Ley
38 Art. 124 y 125 de la CN.
39 El Papel del Estado en la Problemática de la Tenencia de la Tierra Rural en la Argentina. Evaluando instrumentos de Políticas Públicas. Gómez, Florencia CIEA 2009

72

�de Promoción de Puesteros40 y Arraigo N° 6086. La Ley tiene como objetivos principales mejorar el nivel
de vida de los puesteros, propender el acceso a la propiedad de la tierra, legitimar su posesión y tenencia y
promover el saneamiento de los títulos. Los beneficiarios de esta ley son los denominados “Puesteros” y se
definen como tales a quienes efectivamente y de hecho ocupan las tierras a título de poseedor o tenedor,
la habita y personalmente la trabaja.
En la Provincia de La Rioja, los procesos de saneamiento de títulos o regularización dominial se rigen por la
Ley N° 6595 que instituye la posibilidad por parte de la autoridad de aplicación, de declarar un “Área Bajo
procesamiento” consistiendo esta en una medida preventiva. Se explica esto con la disposición contenida
en la referida Ley en su Art.9, por la cual una vez publicada el área bajo procesamiento, queda prohibido
por el término de 180 días, prorrogables por 90 más, la ejecución de todo acto de hecho o derecho que
pueda alterar la situación física y/o jurídica de los inmuebles y en particular todo acto de toma de posesión
de cualquier superficie del inmueble sin la autorización de la Secretaria de Tierras y Hábitat Social (autoridad
de aplicación local). Esta declaración permite en los casos de inminencia de conflictos de tierras, otorgar
tiempo a la autoridad de aplicación para recabar los antecedentes dominiales necesarios para restablecer
la situación a la normalidad, y proceder al saneamiento de títulos. Si bien la declaración emana de un acto
administrativo, tiene efectos similares a una declaración judicial llamada “medida de no innovar”, aunque
limitada en el tiempo. También se aplica a áreas urbanas y resulta una interesante herramienta para abordar
la problemática de tierra41.
Por otra parte, existen reclamos de organizaciones de agricultores familiares para la derogación de normas
como el 182 bis, un artículo del Código Procesal Penal de la Provincia de Santiago del Estero, por el
cual se autorizaba al Juez, ante la denuncia de usurpación, ordenar un desalojo como medida cautelar
inaudita parte, esto es, sin escuchar al afectado y sin que ejerza derecho de defensa y que potenció la
criminalización de las disputas por la tierra así como escaladas de violencia.

40 Existen aproximadamente 2000 puesteros registrados ante la Dirección de Ordenamiento Ambiental y Desarrollo Urbano (DOADU), de los cuales unos
1.176 corresponde a puesteros afincados en tierras fiscales, el resto son puesteros de campos privados.
41 El Papel del Estado en la Problemática de la Tenencia de la Tierra Rural en la Argentina. Evaluando instrumentos de Políticas Públicas.CIEA Gomez
Galizzi, Florencia 2009.

73

�u Capítulo 4
Conclusiones

Expresado en términos legales, el Estudio muestra una complejidad de situaciones en las que se diferencian
las referidas a campesinos e indígenas. En términos generales, predominan situaciones en las que quienes
se reconocen poseedores de antigua data no coinciden con los nuevos adquirentes o titulares registrales
de las tierras que ocupan los primeros. Es decir, se manifiesta en los hechos una desmembración de
los dos elementos constitutivos del derecho de propiedad, según la concepción del Código Civil sobre
un mismo inmueble: por un lado hay una persona que detenta el título, es decir la escritura y por otro
lado, quien detenta el modo, es decir quien tiene la posesión de la cosa que en el estudio coincide con la
mayoría de los agricultores familiares con problemas de tierra.
Al intentar los titulares dominiales, incentivados por el aumento del precio de la tierra y/o por los nuevos usos
agropecuarios, tomar posesión de las propiedades que no ocuparon, ni trabajaron, ni deslindaron durante
largo tiempo o que acabaron de adquirir de manos de estos últimos, se encuentran con parajes, pueblos,
familias y comunidades campesinas que viven y trabajan estas tierras históricamente y se manifiesta el
conflicto.
Por lo que entre las dos opciones posibles de resolución desde una perspectiva civilista y del Derecho
Privado, caben o bien el desplazamiento de la tierra y despojo al poseedor, o bien que este lleve adelante un
juicio de usucapión a través del cual se adquiera la titularidad dominial, tal como se graficó precedentemente
en el cuerpo del estudio.
Un saneamiento de títulos implicará, entonces, una identificación del titular dominial con quien tiene
materialmente la cosa es decir el poseedor, debido a la cantidad de tierra en conflicto (9 millones de
hectáreas aproximadamente) relevadas, la antigüedad de la problemática y principalmente al factor humano
inobjetable (63.000 familias afectadas) da cuenta de la necesidad de abordar la cuestión del saneamiento
como una cuestión de política pública desde el Estado Nacional. Esto, sin dejar de recuperar aquellos
estudios cualitativos que informan acerca de algunos casos de vulneración de derechos humanos de la
que son victimas las familias campesinas e indígenas.
La propiedad y uso de la tierra adquieren una importancia central para definir el tipo o modelo de desarrollo
rural que se pretende instalar. Si se aspira a implementar una política de tierras efectiva contra los procesos
de exclusión social en el campo, debe ir acompañada de otras dimensiones del desarrollo rural: políticas
de financiamiento para infraestructura, mecanismos de capacitación y extensión, información, salud y
transporte.

74

�Existen propuestas de reforma agraria basadas en la mercantilización del acceso a la tierra, consistentes
en que el Estado otorgue créditos a largo plazo a trabajadores rurales para que puedan comprar su
tierra directamente de los propietarios a precios de mercado y después reciban una cantidad variable
de subsidio para el inicio de la producción agrícola. Según estas posturas, este modelo permitiría a los
trabajadores sin tierra o con poca tierra, generar una renta suficiente como para salir de la condición de
pobreza, pagar la deuda con el Estado y transformarse en productores eficientes en el mercado agrícola. Si
esto no ocurre, el agricultor pierde la tierra. Este enfoque, promovido por organismos internacionales como
el Banco Mundial, alienta la compra y venta de tierra para que ingresen aquellos productores eficientes
y se alejen los ineficientes. También, promociona la titulación privada para disminuir la informalidad; el
arrendamiento para aumentar el uso productivo y disminuir los costos de producción; la municipalización
del aparato legal y tributario para simplificar las transacciones; y el control de los conflictos agrarios para
asegurar la previsibilidad de las transacciones. (Mendes Pereira, 2005)
Como se dijo en el capítulo anterior, a partir del estudio, se da cuenta de la inexistencia de una política
homogénea en el abordaje de la problemática de tierras desde el Estado Nacional, no sólo por la cantidad
de organismos y programas dispersos que ejecutan las políticas públicas vinculadas a la tierra, sino
principalmente, por las competencias no delegadas a la Nación por parte de las Provincias, en cuanto ellas
conservan las facultades y las estructuras institucionales respecto de los recursos naturales ubicados en
sus territorios y específicamente sobre “las tierras”. Así, corresponde a las provincias llevar a cabo planes
de colonización, aplicables en principio a tierras del dominio privado de los estados provinciales (fiscales) y
también a tierras privadas merced a expropiaciones con los fines de colonización.
Sin perjuicio de ello, se responsabiliza al Estado Nacional el que es denunciado ante estrados internacionales
por incumplimiento de compromisos en materia de Derechos Humanos asumidos vía incorporación del
plexo normativo internacional a la Carta Magna (Art. 75 inc. 22 y 24). Esto último, se verifica principalmente
en cuanto a las políticas en torno a la tierra vinculada a comunidades indígenas que, si bien se encuentran
amparadas por la normativa vigente, hallan un escollo en su implementación al depender éstas de los
gobiernos provinciales (tal como sucede con la implementación de la Ley 26.160).
El diagnóstico elaborado desde una perspectiva nacional, nos permite observar la problemática y su
alcance, aún teniendo en cuenta los límites de temporalidad del relevamiento y casos relevados. Sin perjuicio
de ello, es recomendable avanzar con la producción de información oficial a través del relevamiento de
problemáticas y situaciones pendientes de regularización dominial por provincia, a los fines de cuantificar
los recursos necesarios y la metodología para resolver estas cuestiones, dotando de institucionalidad a
este relevamiento a través de un registro nacional de poseedores para el cual la mayor institucionalidad
otorgada a la problemática a través de la Ley 26.737 y la creación del Registro Nacional de Tierras Rurales,
resulta una oportunidad.
Por esto, entendemos la necesidad de que el Estado Nacional encuentre una ampliación de sus
competencias para llevar a cabo una política nacional de saneamiento de títulos para los agricultores
familiares, garantizando una gestión asociada con los gobiernos provinciales y las organizaciones de la
sociedad civil representativas del sector de la agricultura familiar. A fin de que estos procesos de titulación,
complejos por sus múltiples causas y actores involucrados, puedan llevarse a cabo sin comprometer el
estado de situación actual de posesión (hecho que da derechos) de los agricultores familiares, resulta
conveniente primeramente promover legislación que garantice la suspensión de desalojos (tal como la
propiciada actualmente por las organizaciones de la agricultura familiar campesina del país).

75

�Para ello, es importante destacar el componente no sólo político, sino económico que hace a la problemática
de la tierra y la necesidad de darle transparencia a los procesos de saneamiento de títulos a través de la
participación de las organizaciones del sector en la ejecución de las políticas publicas en torno a la tierra, la
publicidad necesaria de la información, así como la promoción de espacios de resolución o transformación
de conflictos en que las partes puedan resolver sus diferendos de manera pacífica y resguardando los
derechos de los ciudadanos rurales.
Asimismo, cabe dar cuenta de la situación de indefensión de los agricultores familiares con dificultades
para el acceso a la administración de justicia y, una vez que acceden a ella, a la existencia de barreras
de concepción de las prácticas consuetudinarias de la agricultura familiar campesina e indígena (usos
comunes) propias del entendimiento privatista positivista del magistrado que salen a luz al momento de
resolver la cuestión judicial.
Indicamos para el caso, la conveniencia de entender la pluralidad de legislaciones provinciales aplicables
a la problemática de la tierra, leyes de colonización, arraigo, regularización dominial etc., que denotan el
desafío que implica el diseño de una política nacional y resalta el componente político de la cuestión.
Ante esta situación, como una opción de construcción de ciudadanía y de Políticas Públicas solidarias,
se debe impulsar que las políticas referidas al reconocimiento de derechos sobre tierras y territorios
campesinos e indígenas, tengan también activa participación de organizaciones de base territorial y con
reconocimiento de la representatividad de las Comunidades y Pueblos Indígenas, respetando sus normas
de identidad y auto reconocimiento con eje en lo local, tal como lo establece la Ley 26160 y se reglamenta
desde el Programa Nacional de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas.
De este estudio surge también que muchos pequeños productores campesinos e indígenas carecen de
la titulación de tierras que han poseído durante años; esta irregularidad dada por falta de recursos para
acceder a la justicia, normas del siglo pasado (usucapión, sucesiones indivisas, acciones posesorias,
código minero, etc.), requieren plantear una modificación cualitativa de los marcos jurídicos aplicables,
pero también un compromiso político de modificar las políticas de acceso y democratización del acceso a
la información y a los sistemas judiciales que resultan actores principales en el ejercicio de su jurisdicción.
Esto es, brindar financiamiento a través de sus organizaciones a campesinos e indígenas para asegurar
el acceso a la justicia, a fin de asegurar la defensa de la posesión de la tierra y el acceso a la titulación
definitiva del dominio en los casos que correspondan y promover espacios jurisdiccionales especiales
(fueros rurales) para la resolución de estos conflictos. Aunque conviene señalar que las comunidades
indígenas ya cuentan con un programa de fortalecimiento comunitario y acceso a la justicia que administra
el INAI.
Por otro lado no debe caerse en la tentación de delegar la solución del tema tierras sólo en el financiamiento
de herramientas para el acceso a la justicia, desentendiéndose de que la solución del tema tierras es no un
tema causalista, sino de interpelación de un modelo que es el que provoca la falta de acceso a la justicia,
la imposibilidad de titulación y la injusta distribución de la tierra y los recursos naturales, que son parte de
una situación de exclusión histórica.
Para los movimientos campesinos, reforma agraria presupone transformar las relaciones de poder
económico y político responsables por la reproducción de la concentración agraria. Y como política
redistributiva, implica, antes de todo, la desapropiación “punitiva” (por ejemplo, mediante indemnización
abajo de los precios de mercado) de tierras privadas que no cumplen su función social. Implica redistribuir
tierra y garantizar las condiciones de reproducción social y económica del campesinado, atacando las

76

�relaciones de poder en la sociedad que privilegian los grandes propietarios. Exige la ampliación del poder de
redistribución del Estado frente al monopolio privado de la tierra y su fortalecimiento en el rol de proveedor
de bienes y servicios esenciales para la mejora de las condiciones de vida de los más vulnerables.
Desde este otro enfoque, la tierra adquiere un carácter multidimensional (político, económico y cultural),
razón por la cual el control y los derechos de propiedad sobre ella expresan, antes de todo, relaciones de
poder entre grupos y clases sociales. Así entendida, la tierra/territorio deja de ser ese espacio vacío, inerte
y neutro.
La interpelación del modelo no sólo hace al modelo productivo sino a la construcción de la legalidad que
desconoce o niega a los agricultores familiares el acceso a la tierra, así como también en la seguridad
jurídica necesaria para efectivizar sus derechos ya adquiridos sobre la tierra.

77

�Anexo
Cuestionario

!

El presente relevamiento es realizado por la Universidad Nacional de San Martin encomendado por el
Estado Nacional, en el marco del componente de Fortalecimiento Institucional de PROINDER para relevar
problemas de tierras de agricultores familiares en la Republica Argentina, a fin de realizar un diagnóstico
para la formulación de políticas públicas referidas a la temática. Los datos volcados en esta encuesta
tienen carácter confidencial y serán usados únicamente para fines estadísticos.

CUESTIONARIO PARA ORGANIZACIONES SOCIALES, INSTITUCIONES
E INFORMANTES CLAVE
Nº DE CUESTIONARIO ...........................................................................................................................
N° DE CARGA (para uso interno del equipo consultor).......................................................................
Fecha de la entrevista ........ /......... /.........
RELEVADOR/A.........................................................................................................................................
Organización/Institución/Referente no involucrado que responde...................................................
..................................................................................................................................................................

UBICACIÓN GEOGRÁFICA
• Provincia (nombre y número)...................................................................................................................
• Departamento/Partido ............................................................................................................................
• Municipio (si corresponde) ......................................................................................................................
• Localidad/Paraje ………………………………………………………………………………….………
• Barrio …………………………………………………………………………………………………………
• Área: Rural (1)….…….…………….. Urbana (2)….………….…..…… Periurbana (3.................................
(Señalar ÚNICAMENTE en el caso que se desprenda de un problema vinculado con un área rural)
• ¿Cuál es la superficie en has de la tierra en conflicto?.............................................................................

78

�caracterización del problema de tierras de agricultores familiares

Indique las razones que originan el problema(las respuestas no son excluyentes entre sí, pueden
seleccionarse múltiples opciones)
• Sucesiones indivisas .............................................................................................................................
• Arrendamientos vencidos.......................................................................................................................
• Tierras del dominio de Parques Nacionales............................................................................................
• Tierras del dominio del Ejército...............................................................................................................
• Tierras del dominio fiscal provincial, procesos de colonización no terminados
(tierras privadas en manos del Estado)...................................................................................................
• Tierras del dominio del Ferrocarril...........................................................................................................
• Pedido de reconocimiento de territorio indígena.....................................................................................
• Títulos incompletos, inexistencia de títulos. ............................................................................................
• Fraude (Describa brevemente el origen del fraude que afecta al campesino/indígena)............................
• Despojo. ................................................................................................................................................
• Falta de tierra.........................................................................................................................................
• Embargo / Remate................................................................................................................................
• Conflictos interprovinciales.....................................................................................................................
• Invasión/usurpación de tierras campesinas/indígenas. ...........................................................................
• Uso de agua. .........................................................................................................................................
• Pastaje, arriendos. .................................................................................................................................
• Cierre de caminos vecinales...................................................................................................................
• Expansión frontera agropecuaria (especifique el uso dado a la tierra por la expansión
de la frontera agropecuaria)....................................................................................................................
• Minería...................................................................................................................................................
• Turismo..................................................................................................................................................
• Falta de información...............................................................................................................................
• Falta de infraestructura domiciliaria (luz, agua, gas, teléfono, etc.)..........................................................
• Otros. Señalar cuál/es............................................................................................................................

79

�caracterización de la población afectada
• 1. ¿Cuántas familias están afectadas? . ..................................................................................................
• 2. ¿Cuántas familias de las afectadas participan en las acciones de defensa de sus tierras?
...............................................................................................................................................................
• 3. ¿Hace cuánto tiempo se encuentran en conflicto o en situación irregular en las tierras que habitan?
...............................................................................................................................................................
• 4. ¿Cuál es la participación de las mujeres en el conflicto? (Especifique lo más detalladamente qué
tipos de actividades realizan en relación al conflicto o defensa del territorio) ...........................................
....................................……………………………………………………………………………………….…
• 5. Algunas de las familias afectadas por el conflicto: ¿pertenece a un pueblo indígena?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 10)
• 6. ¿Cuántas familias pertenecen a un pueblo indígena?

• 		
• 		

q Todas
q Algunas (indique aproximadamente cuántas respecto del total)

• 7. ¿Se realizó el Relevamiento de la LEY 26.160?

q Sí
q No
• 8. ¿Cuál es la condición jurídica de la comunidad indígena (del grupo de familias afectadas por el
conflicto)? (Si la comunidad lo desconoce, completar este dato en gabinete)

q Con personería jurídica inscripta
q En trámite de inscripción de personería jurídica
• 9. Sin inscripción de personería jurídica.

SITUACIÓN JURÍDICA DEL AGRICULTOR FAMILIAR CON LA TIERRA
(POSESIóN, TENENCIA, PROPIEDAD)

• 10. ¿Son propietarios de la tierra en la que viven y/o producen? (titular dominial)

q Sí
q No

80

�• 11. El título es:

q Individual
q Comunitario (comunidades Indígenas) (pase a pregunta N° 13)
q Condominio
q Sucesión indivisa
• 12. El título está a nombre de:

q Agricultores familiares
q Miembros de comunidades o pueblos indígenas
q Otro (cooperativa, asociación, otro)
• 13 ¿Con Escritura Pública?

q Sí
q No
• 14. ¿Está inscripta en el Registro Inmobiliario de la provincia?

q Sí
q No
• 15. ¿Son poseedores?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 21)
• 16. La posesión es:

q Individual
q Comunitaria Indígena
q Comunitaria Campesina sobre todo el predio
q Comunitaria Campesina sobre sectores destinados a la producción
• 17. ¿Desde hace cuántos años es poseedor?

q Más de veinte años
q Entre 10 y 20 años
q Menos de 10 años
• 18. ¿Existen límites claros de posesión?

q Sí
q No

81

�• 19. ¿Con Boleto de Compra Venta (como documento privado no inscripto en el registro inmobiliario)?

q Sí
q No
• 20. Por cesión de derechos posesorios o sucesorios.

q Sí
q No
• 21. ¿Tiene mensura?

q Sí, aprobada
q En trámite
q No (pase a la pregunta N° 28)
• 22. La mensura es:

q Individual
q Comunitaria
q En condominio
• 23. ¿Hay familias que sean arrendatarias?

q Sí
q No
• 24. ¿Hay familias que sean pastajeras?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 26)
• 25. El pastaje se paga a:

q Un particular
q Al Estado
• 26. ¿Desde cuándo pagan pastaje o arriendo? (se responde sólo si las preguntas 23 y 24 fueron
afirmativas) .............................................................................................................................................
• 27. ¿Tiene contrato escrito? (se responde sólo si las preguntas 23 y 24 fueron afirmativas)

q Sí
q No

82

�DIAGNóSTICO SOBRE OBSTáCULOS PARA LA TITULARIDAD DOMINIAL
Este apartado NO se aplica a titulares dominiales (preguntas N° 10 a 14).
Las opciones de respuestas no son excluyentes, pueden seleccionarse múltiples opciones.
• 28. ¿Por qué no tienen títulos de propiedad en tierras privadas?

q Costos de mensura
q Costos de juicio
q Por falta de tiempo de posesión (para veinteñal)
q Falta de asesoramiento
q Por desconocimiento de derechos y obligaciones
q Porque no le interesa
q Por conflicto con terceros
q Porque no inició juicio sucesorio
q Problemas en el acceso a la justicia, especifique cuáles........................................................
...................................................................................................................................................

q Otros. Especifique cuáles......................................................................................................
...................................................................................................................................................
• 29. ¿Por qué no tiene títulos de propiedad en tierras fiscales?

		
		
		
		
		
		
		
		

q Costos de mensura
q Costos de Juicio
q Por falta de tiempo de posesión (para veinteñal)
q Problemas en el acceso a la justicia, especifique cuales
q Porque no existen procedimientos administrativos para regularizar la situación
q Por desconocimiento de procedimientos, derecho y obligaciones
q Por falta de promoción estatal
q Por incumplimiento administrativo estatal
q Por costos inaccesibles
q Por falta de interés
q Otros (por ejemplo: problemas políticos, problemas administrativos, discriminación etc.)
83

�identificación de la contraparte en caso de conflicto
• 30. El conflicto se encuentra en tierras privadas, identifíquelas

q Particulares (nacionales o extranjeros)
q Empresas (nacionales o extranjeras)
q Condominios
q Sucesiones Indivisas
• 31. ¿El conflicto se encuentra en tierras comunitarias?

q Sí
q No
• 32. El conflicto se encuentra en tierras fiscales, identifíquelas

q Nacionales
q Provinciales
q Municipales
• 33. No sabe quién es el titular dominial de la tierra en conflicto

q
• 34. ¿Con quién/es es el conflicto?
Con terceros

q Particulares
q Estado (especifique el organismo y/o jurisdicción) ...............................................
..................................................................................................................................		
Intracomunitarios (puede marcar más de una opción, respuestas múltiples)

q Entre criollos
q Entre aborígenes
q Entre colonos
Intercomunitarios

q Criollos
q Aborígenes
q Colonos
q Otros ¿cuál/es? . .................................................................................................
• 35. El conflicto: ¿está judicializado?

q Sí
q No (pase a pregunta N° 40)
84

�• 36. ¿En qué sede?: (las respuestas no son excluyentes, pueden seleccionarse ambas opciones)

q Civil (pase a pregunta N° 37)
q Penal (pase a Nº 38)
• 37. Individualice que tipos de acciones o demandas existen:

q Acciones posesorias, o interdictos
q Reivindicaciones
q Prescripciones veinteañales
q Desalojos
q Sucesorios
q Otros ¿cuáles?......................................................................................................
38. ¿Existen personas con procesos o condenadas por delitos a raíz del conflicto?

q Sí
q No
• 39. ¿Hay o hubo una orden de desalojo?

q Sí
q No
• 40. En el campo en conflicto: ¿Recibieron amenazas o presiones para ser desalojado?

q Sí
q No (pasa a la 42)
• 41. ¿De parte de quién/es?....................................................................................................................
. ................................................................................................................................
• 42. ¿Hay acompañamiento en el conflicto?

q Sí
Indicar quién/es……………………………………………………………………………

q No
• 43. ¿Algún abogado representa a las familias en conflicto?

q Sí
q No

85

�44. ¿De qué manera se cubren los costos que la situación de conflicto les genera? Priorice según la
importancia aproximada del aporte (Las opciones de respuestas no son excluyentes entre sí, pueden
seleccionarse múltiples)
Prioridad (1°, 2°, 3°)
Aportes de la propia comunidad
Aportes del Movimiento Campesino o Indígena u organización de pertenencia
Aportes del Gobierno Nacional. Identifique organismo o dependencia
Aportes del Gobierno Provincial/local. Identifique organismo o dependencia
Aportes de la Iglesia
Aportes de ONGS
Otros (¿cuáles?)

• 45. ¿La comunidad o los productores en conflicto pertenece o participa en alguna organización?
(Asociación, Movimiento Social, etc.)

q Sí ¿Cuál? ............................................................................................................
q No
datos de accesibilidad y comunicación
• 46. Califique las vías de acceso al paraje en conflicto

q Buena
q Regular
q Mala
• 47. Con que tipo de medio de transporte cuenta (pueden seleccionarse múltiples respuestas)

q Transporte público. Indique tipo (tren, ómnibus, etc.) y frecuencia
(diario, semanal, etc).................................................................................................

		

q Transporte privado
q Tracción a sangre

• 48. ¿Con qué medios de comunicación cuentan? (pueden seleccionarse múltiples respuestas)

q VHF
q Celular
q Teléfono fijo
q Radio
q Internet
q Otro ¿cuál?...........................................................................................................
86

�economía y trabajo
• 49. Seleccione la actividad/es productivas más común/es e indique su principal destino y la forma
en que se realizan (Las opciones no son excluyentes entre sí, pueden indicarse múltiples respuestas)
ACTIVIDAD
PRODUCTIVA
PREDOMINANTE
Agricultura/Siembra/
Cosecha/ Huerta

49 A - Destinada
predominantemente a:
(indique con una X)
Autoconsumo

Comercio

49 B - Realizada
predominantemente de forma:
(indique con una X)
Familiar

Colectiva

Pesca
Ganadería / Cría de animales
Caza
Artesanías
Recolección de frutos
u otros productos naturales
Extracción de madera
Fabricación de ladrillos/material
de construcción
Minería
Turismo
Otra actividad, ¿cuál?.............................................................................................................................

• 50. ¿Qué actividades comunitarias (culturales, económicas, etc.) se realizan tradicionalmente?
Nombre de la actividad 		

¿Quiénes participan?

1
2
3
4
5
6
7

87

�• 51. Hay miembros de las familias en la comunidad que:

Sí

No

51.1 ¿Realicen changas?
51.2. ¿Realicen un trabajo temporario?
51.3. ¿Posean un trabajo permanente asalariado?
51.4. ¿Estén actualmente desocupados?

• 52. ¿Hay o hubo migraciones dentro de la comunidad?

q Sí
q No
• 53. ¿A raíz del conflicto?

q Sí
q No
• 54. ¿Qué porcentaje aproximado de migrantes regresa a la localidad/paraje? ........................................
...................................... ........................................................................................................................

Breve descripción del conflicto (y cualquier otra observación que necesite realizar respecto de
preguntas del cuestionario)
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
..................................................................................................................................................................
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                    <text>ORDENAMIENTO
TERRITORIAL RURAL

Conceptos, métodos y experiencias

Editores

José M. Paruelo, Esteban G. Jobbágy, Pedro Laterra,
Hernán Dieguez, M. AgusƟna García Collazo y Amalia Panizza
ISBN 978-92-5-308619-1

I4195S/1/11.14

�ORDENAMIENTO
TERRITORIAL RURAL
Conceptos, métodos y experiencias

Editores

José M. Paruelo, Esteban G. Jobbágy, Pedro Laterra,
Hernán Dieguez, M. Agus na García Collazo y Amalia Panizza

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LA ALIMENTACIÓN Y LA AGRICULTURA
Buenos Aires, 2014

�Las denominaciones empleadas en este producto informativo y la forma en
que aparecen presentados los datos que contiene no implican, por parte de
la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO), juicio alguno sobre la condición jurídica o nivel de desarrollo de
países, territorios, ciudades o zonas, o de sus autoridades, ni respecto de la
delimitación de sus fronteras o límites. La mención de empresas o productos
de fabricantes en particular, estén o no patentados, no implica que la FAO los
apruebe o recomiende de preferencia a otros de naturaleza similar que no se
mencionan.
Las opiniones expresadas en este producto informativo son las de su(s) autor(es),
y no reflejan necesariamente los puntos de vista o políticas de la FAO.
ISBN 978-92-5-308619-1
© FAO, 2014
La FAO fomenta el uso, la reproducción y la difusión del material contenido
en este producto informativo. Salvo que se indique lo contrario, se podrá copiar,
descargar e imprimir el material con fines de estudio privado, investigación
y docencia, o para su uso en productos o servicios no comerciales, siempre
que se reconozca de forma adecuada a la FAO como la fuente y titular
de los derechos de autor y que ello no implique en modo alguno que la FAO
aprueba los puntos de vista, productos o servicios de los usuarios.
Todas las solicitudes relativas a la traducción y los derechos de adaptación
así como a la reventa y otros derechos de uso comercial deberán dirigirse a
www.fao.org/contact-us/licence-request o a copyright@fao.org.
Los productos de información de la FAO están disponibles en el sitio web de la
Organización (www.fao.org/publications) y pueden adquirirse mediante solicitud por
correo electrónico a publications-sales@fao.org.

�AUTORIDADES

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
Ing. Agr. Carlos Horacio Casamiquela
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca
Lic. Roberto Gabriel Delgado
Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca
Coordinación Nacional del Proyecto FAO TCP/ARG/3302
Ing. Agr. Carla Pascale Medina
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca

Universidad de Buenos Aires
Prof. Dr. Alberto Edgardo Barbieri
Rector
Dr. Rodolfo Ángel Golluscio, M.Sc.
Decano Facultad de Agronomía

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
Lic. Raul Osvaldo Benitez
Subdirector-General y Representante Regional para América La na y el Caribe
Lic. Francisco Yofre
Oficial a Cargo
Representación de la FAO en Argen na
Ing. Agr. Patricia Areco, M.Sc.
Asesora en Desarrollo Rural
Representación de la FAO en Argen na
Dipl.-Ing. Benjamin Kiersch
Oficial de Recursos Naturales y Tenencia de Tierra
Oficina Regional de la FAO para América La na y el Caribe

�Índice

PRÓLOGO
AGRADECIMIENTOS

XIX
XX

RESUMEN
EL PROCESO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL EN ARGENTINA:
UNA SÍNTESIS DE LOS APORTES METODOLÓGICOS DE ESTE VOLUMEN

XXI

INTRODUCCIÓN
LA INSTITUCIONALIDAD DE LAS POLÍTICAS TERRITORIALES: EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

1

PARTE I – CONCEPTOS
CAPÍTULO 1
BASES CONCEPTUALES DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
Paruelo, J. M., E. G. Jobbágy y P. Laterra.

10

CAPÍTULO 2
DIAGNÓSTICO DEL SISTEMA TERRITORIAL
Baldi, G. y E. G Jobbágy

32

CAPÍTULO 3
ESTRATEGIAS DE PLANIFICACIÓN TERRITORIAL COMO APORTE AL DESARROLLO RURAL
Ligier, H. D., A. R. Perucca, D. B. Kurtz y S. C. Perucca

60

CAPÍTULO 4
PLANIFICACIÓN DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
Menvielle, M. F., A. Auer, F. Calvo, G. Camba, F. García de García, A. Isarria, M. Lopardo, N. Maceira,
P. Mar nez, L. NahuelHual, A. Panizza, C. Pascale, D. Somma, L. Staiano, E. Viglizzo

70

CAPÍTULO 5
INTERNALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL: BASES
CONCEPTUALES Y METODOLÓGICAS
Laterra, P. y L. A. Nahuelhual

86

CAPÍTULO 6
ASPECTOS POLÍTICO INSTITUCIONALES A SER CONSIDERADOS EN EL MARCO DEL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL RURAL
García Collazo, M. A., D. Gangi y P. Laterra

107

CAPÍTULO 7
ANÁLISIS SOCIAL PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
Vallejos, M., S. Aguiar , A. L. Álvarez, A. Fadul, N. Huykman, D. Ligier, H. Méndez Casariego,
S. Papagno, M. Perez

121

CAPÍTULO 8
LA INFORMACIÓN EN LOS PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Dieguez, H., E. Jobbagy, S. Torrella, K. Zelaya, L. Mochi, M. E. Zaccagnini y M. Taboada

140
V

�CAPÍTULO 9
ASPECTOS NORMATIVOS VINCULADOS AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN ARGENTINA
García Collazo, M. A. y A. Panizza

150

PARTE II – METODOS
CAPÍTULO 10
UN PLAN OPERATIVO PARA INCORPORAR LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN EL PROCESO
DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Paruelo, J. M., P. Laterra y E. Viglizzo

159

CAPÍTULO 11
EL MÉTODO DE CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS APLICADO AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Gavier Pizarro, G., N. Calamari, M. Piquer Rodríguez y T. Kuemmerle

173

CAPÍTULO 12
METODOLOGÍAS MULTICRITERIO PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Román, M. E.

198

CAPÍTULO 13
EL SISTEMA TERRITORIAL Y LOS ACTORES: MECANISMOS DE PARTICIPACIÓN Y NEGOCIACIÓN
EN PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Groppo, P.

232

CAPÍTULO 14
OBSERVATORIOS AMBIENTALES: UNA HERRAMIENTA PARTICIPATIVA PARA EL MONITOREO
DE PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
Auer, A., S. Guido, N. Maceira y J. Elverdín.

248

PARTE III – EXPERIENCIAS
CAPÍTULO 15
EXPERIENCIAS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN IBEROAMÉRICA
Panizza, A. y M. A. García Collazo

271

CAPÍTULO 16
EXPERIENCIAS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL EN ARGENTINA
Dieguez, H., M. A. Garcia Collazo y A. Panizza

301

CAPÍTULO 17
PROGRAMAS Y EXPERIENCIAS SUPRAMUNICIPALES DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN ARGENTINA
García Collazo, M. A.

313

CAPÍTULO 18
ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE BOSQUES NATIVOS: RESULTADOS DE LA ZONIFICACIÓN EN LA ARGENTINA
García Collazo, M. A. y J. M. Paruelo

323

VI

�CAPÍTULO 19
ORDENAMIENTO TERRITORIAL: LA EXPERIENCIA DE LA PROVINCIA DE MENDOZA.
PARTE 1: ESTADO ACTUAL DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LA LEY 8051 DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL Y USOS DE SUELO EN LA PROVINCIA DE MENDOZA
Sallenave, S.

363

PARTE 2: EXPERIENCIA PILOTO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL DEL DEPARTAMENTO
DE TUNUYÁN, MENDOZA
Pizzolato D., A. Fadul , L. Cara

368

CAPÍTULO 20
UNA EXPERIENCIA INÉDITA EN AMÉRICA LATINA. LEY DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL Y USOS
DEL SUELO DE MENDOZA, ARGENTINA
Gudiño, M. E.

386

APÉNDICE
FICHAS DE SISTEMATIZACIÓN DE INFORMACIÓN DE PROYECTOS VINCULADOS AL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL RURAL EN LA ARGENTINA

396

FICHA 1: JUNÍN, MENDOZA
Autor: Mar n Pérez, Ins tuto de Desarrollo Rural, Mendoza

397

FICHA 2: LA PAZ, MENDOZA
Autor: Mag. Mar n Pérez y Lic. Liliana Fernández

403

FICHA 3: TUPUNGATO, MENDOZA.
Autores: Daniel Pizzolato, Liliana Fernández y Federico Olmedo

408

FICHA 4: TUNUYÁN, MENDOZA.
Autores: Daniel Pizzolato, Leandro Cara, Andrea Fadul

414

FICHA 5: BALCARCE, BUENOS AIRES
Autores: Néstor Maceira, Karina Zelaya

432

FICHA 6: DELTA, BUENOS AIRES
Autores: Daniel Somma y Sebas án Fernández

441

FICHA 7: ESQUINA, CORRIENTES
Autor: Daniel Ligier

447

FICHA 8: EL SAUCE, CORRIENTES
Autor: Daniel Ligier

452

FICHA 9: CONTRALMIRANTE CORDERO, RÍO NEGRO
Autor: Sergio Romagnoli

458
VII

�FICHA 10: SANTA RITA, JUJUY
Autor: Sergio Romagnoli

462

FICHA 11: QUEBRADA DE HUMAHUACA, JUJUY
Autores: Daniel Fernández y Viviana Failde

468

FICHA 12: VALLES CALCHAQUÍES, SALTA Y TUCUMÁN
Autores: Daniel Fernández y Viviana Failde

472

FICHA 13: PARTIDO DE PATAGONES, BUENOS AIRES
Autor: Ing. Agr. Mario Enrique

476

FICHA 14: PARQUE NACIONAL TIERRA DEL FUEGO

480

FICHA 15: PARQUE NACIONAL LEONCITO, SAN JUAN

484

FICHA 16: PARQUE NACIONAL CALILEGUA, JUJUY

488

FICHA 17: PARQUE NACIONAL LANÍN, NEUQUÉN

493

FICHA 18: ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL DEL DEPARTAMENTO
DE CHAMICAL LA RIOJA
Autores: Sebas án Aguiar, Gonzalo Camba Sans, Facundo Facio, Federico Pagnanini,
Pablo Rosano

498

FICHA 19: BASES PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL DEL DEPARTAMENTO
DE LANGUIÑEO, CHUBUT, ARGENTINA. DIAGNÓSTICO Y PLANIFICACIÓN TERRITORIAL
Autoras: Cecilia Luisina Campos, Araceli De Marinis, Daniela Gangi y Luciana Staiano

510

FICHA 20: PROPUESTA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL PARA EL DEPARTAMENTO
DE FUTALEUFÚ, CHUBUT
Autoras: Melina Aranda, Paula Berenstecher, Emilia Delguy, Juliana Lofrano y Pilar Repe o

524

FICHA 21: ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL DEPARTAMENTO COPO
Autoras: Antonella Bruno, Magdalena Pagella, Laura Ramallo, Denise Ramil, Lopardo Rossi,
Sol María

533

VIII

�Índice de figuras

Figura 1.1. Esquema de un Sistema Socio-Ecológico (SSE) indicando las variables de estado lentas
y rápidas y los efectos de estas sobre los actores sociales.

13

Figura 1.2. Modelo conceptual que relaciona la capacidad adapta va, vulnerabilidad, resiliencia
y capacidad de transformación de un sistema socio-ecológico frente a la exposición a factores externos.

14

Figura 1.3. Transformación de un Sistema Socio-Ecológico debido a acciones antrópicas que representan
en términos genéricos un estrés o una perturbación.

15

Figura 1.4. Controles y consecuencias de los cambios en el uso de la erra en dis ntas dimensiones
(polí ca, económica, social y ambiental).

16

Figura 1.5. Etapas del proceso de OTR.

20

Figura 1.6. Representación esquemá ca de los espacios de oportunidades y decisiones
para la transformación del territorio y de su superposición.

23

Figura 2.1. Ejemplo en el E de Salta de dos modelos de elevación digital y un corte topográfico
siguiendo una transecta que cruza dis ntas unidades de cobertura.

39

Figura 2.2. Nube de palabras surgida de 24 definiciones globales, funcionales y tecnológicas
recopiladas por Navarro Pedreño et al. (2000).

50

Figura 3.1. Modelo de taller para obtener grandes líneas de acción.

64

Figura 3.2. Porcentajes de respuestas en los tres ejes del desarrollo territorial,
agrupando problemas-oportunidades.

64

Figura 3.3. Estrategia de abordaje hacia el desarrollo territorial.

66

Figura 4.1. El proceso de par cipación e intensidad de las actuaciones de los dis ntos
grupos de actores sociales.

74

Figura 4.2. Esquema de las etapas de la planificación en el proceso de Ordenamiento Territorial Rural.

75

Figura 5.1. Estrategias de planificación de uso de la erra (PET) basadas en el enfoque de servicios
ecosistémicos.

95

Figura 5.2. Supuestos u lizados durante la cuan ficación y mapeo de SE orientado a la planificación
territorial, y que limitan la confiabilidad, u lidad e incidencia de los productos (mapas) para
el ordenamiento territorial.

96

Figura 5.3. Escalera ascendente de integración de procedimientos de EMSE y su capacidad
para orientar la toma de decisiones en el contexto de planes de OT.

99

Figura 6.1. Etapas del proceso de ordenamiento territorial rural y ac vidades involucradas
desde la esfera polí co-ins tucional.

111

Figura 6.1.1. Elementos de un conflicto.

117

Figura 6.1.2. Matriz de evolución del conflicto.

118

Figura 6.1.3. Métodos de intervención en conflictos en el contexto de las etapas del conflicto
y las relaciones de poder.

119

Figura 7.1. Relación entre las escalas ecológicas e ins tucionales en los Sistemas Socio-Ecológicos.

125

Figura 7.2. Pasos y metodologías disponibles para la caracterización de actores.

130

Figura 7.3. Esquema de arco iris para la clasificación de grupos de interés de acuerdo al grado en el
que puedan afectar o ser afectados por un problema o una acción.

133
IX

�Figura 7.4. Matriz de interés-influencia en el mapeo de actores.

133

Figura 10.1. Vínculo entre los aspectos estructurales y funcionales de los ecosistemas
y las ideas de SE intermedios y finales.

161

Figura 10.2. Cambios hipoté cos en el nivel de producción sica de commodi es y en el nivel de
funcionamiento ecosistémico en función de la superficie cul vada de un paisaje.

162

Figura 10.3. Esquema general del proceso de incorporación de la idea de SE en la
planificación territorial.

163

Figura 10.4. Esquema general de vinculación entre los Servicios Intermedios (procesos ecológicos)
y los Servicios Finales a través de Funciones de Producción.

168

Figura 11.1. Diagrama conceptual del desarrollo de escenarios.

177

Figura 11.2. El proceso de construcción de escenarios para el ordenamiento territorial.

179

Figura 11.3. Mapas de usos de la erra en la cuenca del río Willame e (Oregon, EE. UU.)
en 1990 y en 2050 según tres escenarios diferentes.

187

Figura 11.4. Comparación de indicadores del estado de los recursos naturales en el pasado (1850)
y en tres escenarios futuros (2050) con su estado en 1990 para la cuenca del río Willame e
(Oregon, EE. UU.).

188

Figura 12.1. Diagrama de pasos para procesos de evaluación mul criterio (EMC).

202

Figura 12.2. Ejemplo de matriz de decisión para tres escenarios y 6 criterios
(3 ambientales, 2 económicos y uno social).

202

Figura 12.3. Escalas para la performance de escenarios en criterios del po “a más mejor”
y “a menos mejor”.

204

Figura 12.4. Esquema del proceso analí co jerárquico para tres obje vos, cada uno con tres
criterios empleados para comparar tres escenarios alterna vos.

208

Figura 12.5. Relación entre obje vos y punto ideal (1: punto ideal (máximo) para el logro de B y A;
2: punto ideal del logro de B y mínimo logro de A; 3: punto ideal del logro de A y mínimo logro de B).

213

Figura 12.6. Distancia euclidiana para el punto an -ideal 5.

213

Figura 12.7. Cálculo de la distancia al óp mo para tres obje vos A, B y C.

214

Figura 12.8. Escenario con obje vos en conflicto.

218

Figura 12.9. Resolución de escenarios con obje vos en conflicto.

218

Figura 14.1. Esquema de las fases de diseño e implementación de un Observatorio Ambiental que
combina un nivel local con un nivel superior de integración (por ej. nacional)

255

Figura 14.2. Relaciones entre el Ordenamiento Territorial Rural (OTR) y los dis ntos monitoreos
realizados por el Observatorio Ambiental (OA).

261

Figura 14.3. Representación compar da de las prác cas y conocimientos de los actores rurales
sobre el territorio.

263

Figura 14.4. Procedimiento par cipa vo de construcción e implementación de un Observatorio.

264

Mapa 16.1. Distribución geográfica de las experiencias de OTR consideradas en este análisis.

303

Figura 18.1. Ubicación de los bosques na vos con sus respec vas categorías de conservación.

329

Figura 18.2. Par cipación de cada categoría de conservación respecto al total de bosques na vos
en cada provincia.

329

Figura 19.1. Organismos involucrados en el proceso de Ordenamiento Territorial de la Provincia
de Mendoza.

365
X

�Índice de Tablas

Tabla 2.1. Lista no exhaus va de productos cartográficos de cobertura de aguas superficiales para las
planicies del centro-norte de la Argen na.

36

Tabla 2.2. Lista de productos DEM disponibles para caracterizar la topogra a de un territorio.

38

Tabla 2.3. Lista no exhaus va de productos satelitales provenientes de sensores óp cos.

40

Tabla 2.4. Lista no exhaus va de productos cartográficos de cobertura y uso del suelo disponibles
en la Argen na.

43

Tabla 2.5. Lista breve de productos cartográficos de vegetación potencial de la Argen na.

44

Tabla 3.1. Principios, Herramientas y Procesos aplicables a la planificación territorial.

62

Tabla 3.2. Caracterización de actores clave (mapa de actores).

63

Tabla 3.3. Ejemplo de principales líneas de acción acordadas en compe
(provincia de Corrientes 2008).

vidad. Municipio Sauce
65

Tabla 3.4. Ejemplo de iden ficación de algunas acciones propuestas (Municipio Sauce,
Provincia de Corrientes 2008).

65

Tabla 3.5. Respuestas a interrogantes u lizando coberturas geográficas.

67

Tabla 5.1. Principales contrastes conceptuales entre los enfoques actuales y tempranos del proceso de OT.

91

Tabla 5.2. Aproximaciones al enfoque de servicios ecosistémicos (ESApp) en Argen na, Chile
y Costa Rica.

93

Tabla 9.1. Norma va vinculada al Ordenamiento Territorial a nivel nacional.

152

Tabla 12.1. Índices de consistencia para diferentes tamaños de matriz de comparaciones (RI).

210

Tabla 13.1. Uruguay: Evolución 2000 - 2011 de las explotaciones según estrato de tamaño.

242

Tabla 15.1. Ordenamiento Territorial en Uruguay y su ges ón a nivel nacional, regional y departamental.

276

Tabla 15.2. Ordenamiento Territorial en España y su ges ón a nivel internacional, nacional,
regional y subregional.

278

Tabla 15.3. Ordenamiento Ecológico en México y su ges ón a nivel Federal, Estatal y Municipal.

280

Tabla 15.4. Diseño esquemá co del Sistema Nacional de Ordenamiento Territorial.

282

Tabla 15.5. Definiciones de Ordenamiento Territorial dentro de la norma va vigente.

283

Tabla 16.1. Experiencias de OTR relevadas para el presente análisis.

304

Tabla 18.1. Criterios de sustentabilidad ambiental considerados para la definición de las
categorías de conservación de acuerdo a la Ley Nº 26.331.

325

Tabla 18.2. Categorías de conservación establecidas en la Ley Nº 26.331 y sus caracterís cas.

326

Tabla 18.3. Situación jurídica de las provincias argen nas en relación a la Ley Nº 26.331.

327

Tabla 18.4. Superficie declarada de bosque na vo por categoría de conservación.

328

Tabla 18.5. Usos y restricciones dentro de las categorías de conservación II y III prevista por
la ley Nº 26.331 de OTBN para las diferentes provincias.

333

Tabla 18.6. Metodología empleada por las diferentes provincias para el soporte de decisiones
en la designación de las categorías de conservación de acuerdo a la Ley Nº 26.331 de OTBN.

337

Tabla 18.7. Consideración de los 10 criterios de sustentabilidad ambiental especificados dentro
del anexo de la ley Nº 26.331 por las provincias argen nas analizadas para la realización del OTBN.

339

Tabla 18.8. Listado de los criterios de sustentabilidad ambiental especificados dentro del anexo
de la Ley Nº 26.331 y la comparación rela va del nivel de consideración de los mismos en cada provincia.

XI

343

�Acrónimos
AICAS. Áreas de importancia para la conservación de aves silvestres.
AP. Áreas piloto.
APN. Administración de Parques Nacionales.
AT. Actores territoriales.
BDHI. Base de datos hidrológica integrada.
BN. Bosques na vos.
C&amp;T. Ciencia y técnica.
CECOAL. Centro de Ecología Aplicada del Litoral.
CICyT. Consejo Interins tucional de Ciencia y Tecnología.
CN. Cons tución Nacional.
CNPHyV. Censo Nacional de Población Hogares y Vivienda.
COFEMA. Consejo Federal de Medio Ambiente.
COFEPLAN. Consejo Federal de Planificación.
CONICET. Consejo Nacional de Inves gaciones Cien ficas y Técnicas.
CP. Con permiso del autor.
CSA. Criterios de sustentabilidad ambiental.
CVPPN. Coeficiente de variación de la produc vidad primaria neta.
DC. Disponible con costo.
DDT. Dirección de Desarrollo Territorial.
DEM. Modelos digitales de elevación.
DOAT. Dirección de Ordenamiento Ambiental del Territorio.
DTPN. Desarrollo territorial par cipa vo y negociado.
EAP. Explotación agropecuaria.
EASE. Evaluación ambiental y social estratégica.
ECVR. Encuesta de condiciones de vida rurales.
EIA. Evaluación de impacto ambiental.
EMC. Evaluación mul criterio.
EMSE. Evaluación y mapeo de servicios ecosistémicos.
ENA. Encuesta nacional agropecuaria.
EPH. Encuesta permanente de hogares.
ESApp. Enfoque de servicios ecosistémicos.
EVI. Índice de vegetación mejorado (por sus siglas en inglés)
FAO. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
FCE. Facultad de Ciencias Exactas.
FONAFIFO. Fondo de Financiamiento Forestal de Costa Rica.
FPE. Funciones de Producción Ecológica.
FVSA. Fundación Vida Silvestre Argen na.
GIA. Gabinete de Inves gación Antropológica.
IBONE. Ins tuto de Botánica del Nordeste.
IDERA. Infraestructura de datos espaciales de la República Argen na.
IGN. Ins tuto Geográfico Nacional.
INDEC. Ins tuto Nacional de Estadís cas y Censos.
INTA. Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
LA. Libre acceso vía Internet.

XII

�LCCS. Sistema de clasificación de Uso de la Tierra (por sus siglas en inglés).
LEADEAR. Relaciones entre Ac vidades de Desarrollo de la Economía Rural (por sus siglas en francés).
LGEEPA. Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección Ambiental.
LNB. Ley Nacional de Bosques Na vos.
MAGyP. Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.
MAT. Mapeo de actores territoriales.
MINPLAN. Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.
ND. No disponible.
NDVI. Índice de Vegetación de Diferencias Normalizadas (por sus siglas en inglés).
NE. No especificado.
NucTOs. Núcleos de Ciencia y Tecnología.
OA. Observatorio ambiental.
OBIO. Observatorio Nacional de Biodiversidad.
ODM. Obje vos de Desarrollo del Milenio.
OET. Organización espacial del territorio.
OG. Organismos gubernamentales.
ONG. Organismo no gubernamental (ONG).
OPT. Observatorio de prác cas Territoriales.
OT. Ordenamiento territorial.
OTBN. Ordenamiento territorial de bosques na vos.
OTR. Ordenamiento territorial rural.
PBG. Producto bruto geográfico.
PEA². Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Par cipa vo Federal.
PEAE. Programa evaluación ambiental estratégica.
PET. Programa estratégico territorial.
PNECO. Programa Nacional Ecorregiones.
POTR. Plan de ordenamiento territorial rural.
PPN. Produc vidad primaria neta.
PPOT. Plan Provincial de Ordenamiento Territorial.
PPOT. Plataforma pública para ordenamiento territorial.
PPP. Polí cas, planes y programas.
PROSAP. Programa de servicios agrícolas provinciales.
PSA. Pago por servicios ambientales.
REDAF. Red Agroforestal-Chaco Argen na.
SAGyP. Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca .
SAyDS. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
SE. Servicios ecosistémicos.
SEGEMAR. Servicio Geológico Minero Argen no.
SESD. Sistemas espaciales de soporte de decisiones.
SIG. Sistemas de información geográfica.
SIT. Sistemas de información territorial.
SMN. Servicio Meteorológico Nacional.
SPG. Sistemas de posicionamiento global.
SSE. Sistema socio-ecológico.
ST. Sistema territorial.
UBA. Universidad de Buenos Aires.

XIII

�EDITORES
José M. Paruelo
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, IFEVA (CONICET-FAUBA).
Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información.
FAUBA.
Av. San Mar n 4453.
(1417) Buenos Aires, Argen na.
paruelo@agro.uba.ar
Esteban Jobbágy
Grupo de Estudios Ambientales - IMASL,
Universidad Nacional de San Luis.
CONICET.
Av. Ejército de los Andes 950,
(5700) San Luis, Argen na.
jobbagy@unsl.edu.ar
Pedro Laterra
Unidad Integrada EEA Balcarce,
Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Facultad de Ciencias Agrarias,
Universidad Nacional de Mar del Plata.
CONICET.
CC 276, (7620) Balcarce,
Provincia de Buenos Aires, Argen na.
platerra@balcarce.inta.gov.ar
Hernán Dieguez
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, IFEVA (CONICET-FAUBA).
Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información.
FAUBA.
Av. San Mar n 4453.
(1417) Buenos Aires, Argen na.
hdieguez@agro.uba.ar
M. AgusƟna García Collazo
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, IFEVA (CONICET-FAUBA).
Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información.
FAUBA.
Av. San Mar n 4453.
(1417) Buenos Aires, Argen na.
garciaco@agro.uba.ar
Amalia Panizza
Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información.
Facultad de Agronomía. UBA.
Inves gador Asociado, Sistema Nacional de Inves gadores, Uruguay.
Av. San Mar n 4453.
(1417) Buenos Aires, Argen na.
amalia.panizza@gmail.com
XIV

�REVISORES
Areco, Patricia
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)
Balestri, Luis
Consejo Federal de Planificación (COFEPLAN), Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios
CasƟllo, Enrique
FAO
García de García, Fernando
Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible (SAyDS)
Gray, Nelly
Centro de Estrategias Territoriales para el Mercosur CETEM, UNCuyo
Groppo, Paolo
FAO
Isarria, Alejandro
SAyDS
Kiersch, Benjamín
FAO
Maceira, Néstor
Ins tuto Nacional de Tecnológica Agropecuaria (INTA)
Marơnez, Paula
SAyDS
Méndez Casariego, Hugo
INTA
Menvielle, Fernanda
Administración de Parques Nacionales (APN)
Miguens, Luna
COFEPLAN
Olmedo, Federico
INTA
Pascale, Carla
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP)
Pérez, Marơn
Ins tuto de Desarrollo Rural de Mendoza (IDR)
Sallenave, Soledad
Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Mendoza, Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial
Viglizzo, Ernesto
INTA, Centro Regional La Pampa, Área de Ges ón Ambiental. CONICET
Vitale, Javier
INTA
Volante, José
INTA
Zacagnini, María Elena
INTA

XV

�AUTORES Y FILIACIONES INSTITUCIONALES
AGUIAR, SEBASTIÁN
Cátedra de Ecología, Facultad de Agronomía, UBA.
AUER, ALEJANDRA
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.
BALDI, GERMÁN
Grupo de Estudios Ambientales - Ins tuto de Matemá ca Aplicada San Luis (IMASL), Universidad Nacional de San
Luis. CONICET.
CALAMARI, NOELIA
INTA. Estación Experimental Agropecuaria Paraná.
CALVO, FÉLIX
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. FAO.
CAMBA, GONZALO
Facultad de Agronomía, UBA.
CARA, LEANDRO
Consultor FAO.
DIEGUEZ, HERNÁN
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información. IFEVA, Facultad de Agronomía. UBA. CONICET.
ELVERDÍN, JULIO HORACIO.
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.
FADUL, ANDREA
Consultora FAO. Centro Regional Cuyo, INTA.
GANGI, DANIELA
Facultad de Agronomía, UBA.
GARCÍA COLLAZO, MARÍA AGUSTINA
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información. Facultad de Agronomía. UBA.
GARCÍA DE GARCÍA, FERNANDO
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, SAyDS.
GAVIER PIZARRO, GREGORIO
Ins tuto de Recursos Biológicos. Centro de Inves gaciones de Recursos Naturales. CNIA-INTA.
GROPPO, PAOLO
Oficial de Desarrollo Territorial, División de Tierras y Aguas, FAO.
GUDIÑO, MARÍA ELINA
Ins tuto de Cartogra a, Inves gación y Formación para el Ordenamiento Territorial (CIFOT). Facultad de Filoso a
y Letras, UNCuyo. CONICET.
GUIDO, SERGIO.
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.
HUYKMAN, NATALIA
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
ISARRIA, ALEJANDRO
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, SAyDS.
XVI

�JOBBÁGY, ESTEBAN
Grupo de Estudios Ambientales - IMASL, Universidad Nacional de San Luis. CONICET.
KUEMMERLE, TOBÍAS
Geography Department, Humboldt Universitat zu Berlin, Alemania.
KURTZ, DITMAR BERNARDO.
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Corrientes. Grupo de Recursos Naturales.
LATERRA, PEDRO
Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Unidad Integrada Balcarce, Argen na.
CONICET.
LIGIER, HÉCTOR DANIEL
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Corrientes. Grupo de Recursos Naturales.
LOPARDO, MARÍA
Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA.
MACEIRA, NÉSTOR
Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, INTA.
MARTÍNEZ, PAULA
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, SAyDS.
MÉNDEZ CASARIEGO, HUGO
Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Estación Experimental Bariloche.
MENVIELLE, MARÍA FERNANDA
Administración de Parques Nacionales.
MICHEL, CAROLINA
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP)
MOCHI, LUCÍA
Facultad de Agronomía, UBA.
NAHUELHUAL, LAURA
Ins tuto de Economía Agraria, Universidad Austral de Chile. Fundación Centro de los Bosques Na vos, FORECOS.
Center for Climate and Resilience Research.
PANIZZA, AMALIA
Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información. Facultad de Agronomía. UBA. Inves gador
Asociado, Sistema Nacional de Inves gadores, Uruguay.
PAPAGNO, SILVINA
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
PARUELO, JOSÉ MARÍA
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información. IFEVA Facultad de Agronomía. UBA. CONICET.
PASCALE, CARLA
Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación.
PÉREZ, MARTÍN
Ins tuto de Desarrollo Rural, Mendoza.
PERUCCA, ALBA RUTH.
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Corrientes. Grupo de Recursos Naturales.
PERUCCA, SANDRA CRISTINA
INTA, Estación Experimental Agropecuaria Corrientes. Grupo de Recursos Naturales.

XVII

�PIQUER RODRÍGUEZ, MARÍA
Geography Department, Humboldt Universitat zu Berlin, Alemania.
PIZZOLATO, DANIEL
INTA. Estación Experimental Agropecuaria la Consulta, Mendoza.
ROMÁN, MARCELA
Cátedra de Economía Agraria, Facultad de Agronomía de la UBA.
SOMMA, DANIEL JORGE
INTA, EEA Delta del Paraná.
STAIANO, LUCIANA
Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Facultad de Agronomía, UBA.
TORRELLA, SEBASTIÁN.
Departamento de Ecología, Gené ca y Evolución, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales UBA. Grupo de Estudios de Sistemas Ecológicos en Ambientes Agrícolas.
VALLEJOS, MARÍA
Departamento de Métodos Cuan ta vos y Sistemas de Información. Facultad de Agronomía, UBA. CONICET.
VIGLIZZO, ERNESTO
INTA, Centro Regional La Pampa, Área de Ges ón Ambiental. CONICET.
ZACCAGNINI, MARÍA ELENA
Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA.
ZELAYA, KARINA.
INTA. Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, Buenos Aires.

XVIII

�Prólogo
En las úl mas décadas, América La na y el Caribe han dado enormes pasos en su desarrollo económico, polí co y social, y se encuentra cada vez más cerca de lograr la erradicación total del hambre.
Más de treinta millones de la noamericanos y caribeños han logrado superar el hambre desde que la
comunidad internacional fijó los Obje vos de Desarrollo del Milenio en 1990, y nuestra región ene el
orgullo de haber alcanzado el primero de ellos –reduciendo a la mitad la proporción de personas que
sufre subalimentación– un año antes de la fecha límite de 2015.
Lo anterior refleja un cambio de orientación en la agenda polí ca de la región: hoy la seguridad
alimentaria ha sido asumida como bandera de lucha por las sociedades en su conjunto, y tanto los
gobiernos nacionales como los principales órganos de integración regional han sabido conver r este
compromiso en estrategias, planes y polí cas concretas que enen el potencial de cambiar para siempre el panorama la noamericano.
Sin embargo, América La na y el Caribe aún enfrentan importantes desa os para alcanzar su pleno desarrollo. Las transformaciones produc vas, los cambios en el uso del suelo, el incremento de la
demanda de alimentos y energía y el cuidado del medioambiente son algunos de ellos, y requieren el
diseño de polí cas públicas para la administración del territorio, basadas en decisiones informadas.
Este po de ges ón y planificación territorial es par cularmente necesaria en las áreas rurales
de América La na y el Caribe, ya que allí se concentran los índices más altos de pobreza e inseguridad alimentaria, especialmente entre las poblaciones más vulnerables, como los pueblos originarios,
afro-descendientes y la población femenina, quienes hoy enfrentan las peores condiciones.
El ordenamiento territorial rural se presenta entonces como una herramienta importante para que
los países fortalezcan la seguridad alimentaria de todos sus habitantes, permi éndoles conciliar el desarrollo económico con las dis ntas formas de ocupación territorial. Esto requiere integrar de forma
sustentable las ac vidades económicas, la preservación ambiental y la diversidad cultural, contribuyendo a la gobernabilidad en los territorios y a dar respuesta a las problemá cas de la gente.
Conscientes de esta necesidad, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argen na y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), junto a la Facultad de Agronomía
de la Universidad de Buenos Aires y el Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria han llevado a cabo el
proyecto “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural de forma par cipa va e itera va”, uno de cuyos frutos es la publicación actual.
Es en esta búsqueda conjunta de alterna vas y respuestas, que se presentan ideas que reflejan diferentes visiones donde cada autor, desde su lugar geográfico, disciplinar y de pertenencia ins tucional,
aborda la temá ca. Ésta publicación analiza las múl ples dimensiones del ordenamiento territorial,
incluyendo sus bases conceptuales, estrategias, planificación, norma vas y procesos, para que tanto
la comunidad Argen na como la regional puedan seguir su camino hacia el desarrollo sostenible y la
plena seguridad alimentaria.

Carlos Casamiquela
Ministro de Agricultura, Agricultura Ganadería
y Pesca de la Nación

Raúl O. Benitez
Representante Regional para América La na y el Caribe
Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura
XIX

�AGRADECIMIENTOS

Este libro es el resultado de un trabajo colec vo y sobre todo interins tucional, desarrollado en el
marco del proyecto de cooperación técnica TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que
permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural de forma par cipa va e itera va”
de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y agricultura (FAO) y el Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP). Más aún, es el esfuerzo por buscar visiones comunes desde
dis ntos ámbitos: el académico, el gubernamental (nacional y provincial), las ONG. El inicio del proceso
que da lugar a esta publicación está en la decisión, convicción y compromiso del Dr. Lorenzo Basso por
instalar el tema del Ordenamiento Territorial Rural en la agenda del sector agropecuario argen no.
Desde el INTA, Hugo Méndez Casariego, Daniel Ligier, Néstor Maceira y Daniel Somma apuntalaron el
proceso y facilitaron la comunicación con los diversos proyectos que esa ins tución viene llevando a
cabo en la temá ca. La FAO, a través de Benjamín Kiersch, Francisco Yofre, Patricia Areco, Félix Calvo,
Vicente Plata y Alfredo Blum, jugó un papel central al proveer apoyo y la mayor parte de los fondos
para llevar adelante el emprendimiento que se materializa en este libro. Otras ins tuciones nacionales,
como el CONICET, el FONCYT, la UBA y la UNMdelP, aportaron directamente e indirectamente recursos
al proyecto. El Inter American Ins tute (IAI) for Global Change Research, que es financiado por la US
Na onal Science Founda on (Grant GEO-1128040), a través del proyecto CRN3095 (Bridging Ecosystem
Services and Territorial Planning (BEST-P): A southern South American ini a ve), cofinanció este proyecto. Dolores Arocena, de la FAUBA, estuvo detrás de todos los aspectos administra vos y logís cos
con enorme eficacia y eficiencia. Agradecemos también a los estudiantes del curso de Ordenamiento
Territorial de la Lic. en Ciencias Ambientales de la FAUBA, de los ciclos lec vos 2012 y 2013, los aportes
y ayudas en diversos aspectos logís cos.
Finalmente, se agradece a Gonzalo Gabarró y Pedro Díaz por la revisión y diagramación de este libro.
José María Paruelo, Esteban Gabriel Jobbágy, Pedro Laterra, Agus na García Collazo, Hernán
Dieguez y Amalia Panizza.

XX

�RESUMEN
EL PROCESO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL EN ARGENTINA:
UNA SÍNTESIS DE LOS APORTES METODOLÓGICOS DE ESTE VOLUMEN

Foto: María Luján Lipera

�1.1. ¿Qué se entiende por Ordenamiento Territorial Rural?
El Ordenamiento Territorial Rural (OTR) es un proceso polí co-técnico-administra vo orientado a la
organización, planificación y ges ón del uso y ocupación del territorio, en función de las caracterís cas
y restricciones bio sicas, culturales, socioeconómicas y polí co-ins tucionales. Este proceso debe ser
par cipa vo e interac vo y basarse en obje vos explícitos que propicien el uso inteligente y justo del
territorio, aprovechando oportunidades, reduciendo riesgos, protegiendo los recursos en el corto, mediano y largo plazo y repar endo de forma racional los costos y beneficios del uso territorial entre los
usuarios del mismo (MAGyP 2012).

Resumen Ejecutivo

1. ASPECTOS GENERALES

1.2. ¿Cuáles son las principales características del proceso?
El proceso de OTR debe ser:
a) Par cipa vo: los dis ntos sectores involucrados deben par cipar en todas las etapas del proceso.
b) Interac vo: considera la interacción entre los elementos/actores involucrados.
c) Itera vo: revisa y repite sus etapas tantas veces como sea necesario.
1.3. ¿Cómo y por qué se inicia un proceso de Ordenamiento Territorial Rural?
El proceso de OTR puede estar impulsado desde el territorio propiamente dicho (a par r de un
conflicto específico por el uso de un recurso) y en tal caso se denomina de “abajo hacia arriba” (actores de la sociedad civil que movilizan desde las bases el proceso), o desde los ámbitos de gobierno
respondiendo a planes o directrices previas de orden nacional, regional o internacional y se denomina de “arriba hacia abajo” (dis ntas instancias gubernamentales que promueven el proceso en la
sociedad)1.
El OTR será mo vado desde el territorio en aquellos países donde el grado de ins tucionalidad es
bajo, debido a conflictos específicos o enfrentamiento entre usuarios ancestrales o históricos del “recurso” y aquellos nuevos aspirantes a explotar el recurso en cues ón (Ej.: comunidades indígenas y
nuevos agricultores o grandes complejos turís cos). En cambio, cuando el grado de ins tucionalidad de
un país es alto, la mo vación surgirá de los ámbitos de gobierno a par r de impulsar leyes y posteriormente directrices que indiquen qué se puede hacer en qué lugar, basados en el desarrollo estratégico
de un territorio específico2.
1.4. ¿Para qué se hace el Ordenamiento Territorial Rural?
Los cambios en el uso del territorio generan consecuencias directas e indirectas sobre el sistema
social, económico, cultural y polí co. Estas consecuencias incluyen modificaciones en el po de producción, los volúmenes producidos, el des no y precio de los productos, la distribución y tenencia
de la erra, entre otras variables. Estas consecuencias se pueden verificar y se trasladan a dis ntas
escalas: a) a nivel de productor determinan sus ingresos, rentabilidad y planes de inversión; b) a escala
regional, impactará sobre el comercio interno, la demanda de trabajo e infraestructura y la migración

1

Detallado en el capítulo 5.

2

Profundizar en el capítulo 1.

XXII

�El Ordenamiento Territorial debería contribuir a mejorar las condiciones de vida, proteger y conservar los recursos naturales y el ambiente (los servicios ecosistémicos y los sistemas produc vos,
a los que proveen, regulan y sos enen), promover un modelo de desarrollo territorial equilibrado y
sostenible, así como situar y reglamentar las ac vidades socioeconómicas que se desarrollan en un
determinado territorio.

Resumen Ejecutivo

poblacional; c) a nivel nacional, influirá sobre los ingresos fiscales, la polí ca comercial y la demanda
de tecnología, etc. (MAGyP 2012).

1.5. ¿Cuáles son las principales etapas del proceso de Ordenamiento Territorial Rural?
Un proceso de OTR debe tener al menos cuatro etapas que no ocurren de forma estrictamente secuencial (Gómez Orea 2002). Si bien presentan una secuencia temporal definida, enen un alto grado de
superposición. En este documento, las etapas se han denominado como: preparatoria, de diagnós co, de
planificación y de ges ón. Los aspectos metodológicos de las mismas se plantean en la siguiente sección.

2. ASPECTOS METODOLÓGICOS A CONSIDERAR EN LA ETAPA PREPARATORIA
2.1. Las situaciones problemáticas presentes en el territorio
El grupo impulsor del proceso de OTR deberá conocer las posibles situaciones problemá cas presentes y futuras. Deberá a su vez elaborar hipótesis sobre las relaciones entre causas y efectos, o sea,
los procesos que subyacen al patrón observado o situación problemá ca. Las causas de las situaciones
problemá cas suelen ser complejas e involucrar incer dumbre acerca de algunas de las relaciones o
factores que operan. La construcción de estas hipótesis apunta a definir de manera clara el o los problemas a abordar. La formulación de un problema comienza con la iden ficación de una necesidad, la
diferencia entre una expecta va y una realidad. Su definición ene un fuerte componente de valores.
La formulación de los problemas es un proceso dialéc co en donde el diagnós co del Sistema Territorial (ST) o Sistema Socio-Ecológico (SSE) se realiza en base a una primera versión del problema, pero a
su vez el diagnós co realizado contribuye a su reformulación.
El reconocimiento de un proceso o situación como problemá ca es dependiente de los intereses
y valores de los actores y por lo tanto de las relaciones de poder. Las oportunidades de unos pueden
ser los problemas de otros. Un ordenamiento territorial con equidad deberá incluir todas las visones.
La definición de problemas y oportunidades requiere de instancias de par cipación genuina de los diversos actores. Para ello, el OT deberá incluir normas y procedimientos claros y explícitos, una amplia
par cipación de múl ples actores, sus dis ntos valores, intereses y perspec vas, y el fortalecimiento
de aquellos actores más vulnerables para que genuinamente puedan par cipar del proceso. La formulación de problemas se inicia con la elaboración de una representación mental y puede apoyarse en
dis ntos pos de metodologías específicas (por ejemplo, metodologías Q, Técnicas Delphi, árbol de
problemas, etc.). La formulación de los problemas del SSE en forma de hipótesis permite iden ficar los
factores de estrés y perturbación internos y externos que causan la situación problemá ca, el grado de
exposición del sistema y su vulnerabilidad, capacidad de adaptación y resiliencia.
2.2. Definición preliminar del Sistema Socio-Ecológico (SSE) a ordenar
Una versión preliminar de la caracterización del SSE debe incluir la escala espacial, temporal y conceptual del proceso de OT. La escala espacial hace referencia al alcance geográfico como al jurisdiccio-

XXIII

�Resumen Ejecutivo

nal o administra vo. La escala temporal implica definir la duración del proceso, por ejemplo: el plan
se debe elaborar en un período de 2 años e incluye una proyección para los próximos 25-50 años. La
escala conceptual hace referencia a los aspectos a considerar (por ejemplo medio rural, urbano, po de
ac vidades, po de problemá cas, etc.). En esta etapa deberían establecerse las principales variables
de estado y controles externos del sistema y los actores clave a convocar inicialmente. El carácter preliminar de esta caracterización resalta la necesidad de una con nua reformulación del modelo de SSE a
lo largo del proceso de diagnós co y de planificación3.
2.3. Antecedentes y enfoque
Los antecedentes del proceso (estudios preliminares, antecedentes norma vos, planes de OT previos y demandas históricas de planificación) deben ser cuidadosamente recopilados y puestos a disposición de los actores. Esta ac vidad estará a cargo del núcleo impulsor del proceso del OT, el cual
deberá poner especial atención a que todos los actores estén en capacidad de comprender el material proporcionado, incluso sería conveniente realizar varias reuniones para incorporar los procesos
históricos que ocurrieron en ese territorio y asegurar la comprensión de los mismos, con el obje vo
de establecer un punto de par da conocido aunque no necesariamente compar do entre los actores
involucrados. Los capítulos 16 y 19 presentan diversos análisis de experiencias de OTR a nivel local en
la Argen na. Simultáneamente, es necesario prever la ar culación con los organismos que poseen la
información que permiten construir los antecedentes.
2.4. Información, sensibilización y activación de la participación de la ciudadanía y del sector político
En el proceso de OT se requiere que los actores e involucrados accedan a la información de manera que puedan comprender y analizar los problemas, oportunidades y caracterís cas del OT. En este
sen do, se recomienda inver r especial esfuerzo en poner a disposición la información relevante en
los formatos necesarios para que todos los actores comprendan el significado del proceso de OT y la
necesidad de su par cipación para el abordaje de sus problemá cas. Asimismo, para fortalecer la parcipación ac va e informada durante todo el proceso se deben incluir ac vidades que contribuyan a
aumentar las capacidades individuales y colec vas de los involucrados. El OT se beneficiará del fortalecimiento de actores, sectores y ONGs comprome das con el proceso.
Una ac vidad ineludible es la realización de campañas de información, sensibilización y educación
sobre las caracterís cas, par cularidades, alcance e importancia del OT. El grupo impulsor del proceso
de OT está a cargo de promover estas ac vidades, en consulta con representantes de los sectores produc vo, polí co y social (educación, salud, infraestructura, grupos religiosos, ONGs, etc.). Esta etapa
requiere la par cipación de actores sociales e instancias de gobierno comprome dos y con suficiente
ascendencia sobre la ciudadanía, el sector polí co y el sector privado. Si el proceso es impulsado “de
abajo hacia arriba” se debe apuntar a lograr el compromiso y apoyo del sector polí co al proceso, por
ejemplo mediante la convocatoria a los actores sociales. Adicionalmente, es importante resaltar que la
comunicación y la divulgación de información rela va al proceso es una ac vidad que deberá darse en
todas las etapas del OT.

3

Profundizar en el capítulo 1.

XXIV

�Resumen Ejecutivo

2.5. Financiamiento
En la etapa preliminar del OT, el grupo impulsor deberá relevar la oferta de fondos públicos u lizables y/o asignados para el proceso (o sus etapas). Ante la falta de par das especialmente asignadas
será necesario buscar alterna vas para abordar esta limitación, como por ejemplo promover/realizar
la firma de convenios de cooperación interins tucionales o el uso de fuentes de financiamiento provenientes de organismos de cooperación internacionales.
2.6. Definición de la estructura jurídico-institucional y alcance de la autoridad de aplicación
La definición de la autoridad de aplicación para el Ordenamiento Territorial estará supeditada en
primera instancia a la existencia de norma va que le otorgue sustento legal y jurídico al proceso de OTR
y a la autoridad de aplicación. De esta manera se establecerán las atribuciones y funcionalidad de los
dis ntos componentes de la estructura y las instancias de par cipación y consulta del proceso de OT
(mesas técnicas, foros, talleres, audiencias públicas). Se deberá prever la conformación de una Unidad
Ejecutora (ente u órgano encargado de proponer, desarrollar y coordinar las tareas necesarias para
el OT). La creación de la autoridad de aplicación deberá anclar opera vamente el OT en ins tuciones
(formales e informales) con historia y representa vidad espacial en el territorio, para darle con nuidad
y opera vidad.
De no exis r una norma va específica, la creación de la Autoridad de Aplicación será un aspecto
más a considerar en la etapa de planificación y ges ón del proceso de OT. El grupo impulsor del proceso
del OT debería asumir en estos casos parte de las tareas que deberían cumplir la autoridad de aplicación y la unidad ejecutora, en las etapas de diagnós co y planificación. Este grupo impulsor del proceso
de OT deberá contar con un sólido respaldo polí co, técnico y social4.
2.7. Características del grupo impulsor/ejecutor del proceso de Ordenamiento Territorial Rural
El grupo impulsor del proceso de Ordenamiento Territorial deberá incorporar miembros con formación y experiencia en diferentes disciplinas y provenientes de dis ntas ins tuciones de manera de
aumentar las capacidades para formular, modificar, evaluar y controlar los planes y programas de ordenamiento territorial. Se deberá considerar la par cipación de personas de tres ámbitos: el estatal,
representado por los organismos nacionales, provinciales y municipales con incumbencia territorial;
el social, representado por diferentes organizaciones de los sectores produc vos, sociales, culturales,
vinculados a los pueblos originarios, y por úl mo, el cien fico-técnico. En este caso la par cipación
podría tener lugar a través de los Núcleos de Ciencia y Tecnología (NucTOs), los cuales deberán ser
interjurisdiccionales e incluir al menos una universidad pública y un organismo de Ciencia y Tecnología
(COFEPLAN 2012, MAGyP 2012).

3. ASPECTOS METODOLÓGICOS A CONSIDERAR EN LA ETAPA DE DIAGNÓSTICO
3.1. Conformación de mesas técnicas
Buena parte de las tareas a desarrollar tendrán como responsables a dis ntas mesas técnicas seleccionadas/definidas por el grupo impulsor/ejecutor del OT. La conformación de estas mesas técnicas

4

Profundizar en el capítulo 6.

XXV

�Resumen Ejecutivo

buscará garan zar la ap tud, transparencia e independencia del proceso, evitando la aparición de conflictos de interés o atenuando su incidencia. Será preciso entonces dar par cipación al sistema de Ciencia y Técnica (CyT). Un mecanismo virtuoso para la conformación de las dis ntas mesas técnicas es la de
habilitar concursos de antecedentes y propuestas, en las que podrán presentarse consorcios técnicos
mul disciplinarios e interins tucionales conformados por universidades públicas y organismos de CyT
(CONICET, INTA, INTI, entre otros). Los consorcios que cons tuyan las mesas técnicas deberán contar
con especialistas tanto en disciplinas bio sicas como en sociales, económicas y culturales. La capacidad
técnica para promover y ges onar procesos par cipa vos y para la comunicación par cipa va deberá
incorporarse a dichos consorcios y/o a las mesas.
3.2. Revisión crítica de normativa, organización institucional e instrumentos de gestión
Se deberá realizar un relevamiento de la norma va e instrumentos legales, administra vos y de
ges ón existentes, que abarque los niveles internacional, nacional, provincial y departamental. Esto
incluye la norma va vigente completa (en cues ones vinculadas al medio ambiente, erras, descentralización administra va, municipalidades, entre otras), junto a sus respec vos reglamentos y procedimientos administra vos asociados. Esta revisión permi rá la iden ficación de las restricciones que
impone la regulación legal y el marco procedimental y las oportunidades que ofrecen para el tratamiento de las problemá cas a abordar en el OT. En paralelo, se incorporarán y analizarán en esta etapa los
programas, planes y proyectos desarrollados e impulsados tanto desde el Estado (por ejemplo el Plan
Estratégico Territorial y el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial), como desde organismos
de CyT o desde la sociedad civil5. La ausencia hasta el momento de una norma va nacional de OT que
siente las bases de la temá ca, plantea limitaciones a los procesos de OT. Por otro lado, la existencia de
norma vas e inicia vas con injerencia en el funcionamiento territorial dispersas y con obje vos diversos se puede manifestar en incongruencias estratégicas de desarrollo, dificultar la compa bilización de
norma vas e instrumentos y/o generar conflictos de competencias jurisdiccionales6.
La iden ficación de las ins tuciones responsables en el cumplimiento y puesta en marcha de las
norma vas e inicia vas realizadas anteriormente, permi rán conocer las instancias de gobierno y gesón que debieran estar presentes en el territorio. El análisis de las competencias de cada en dad, organigramas y/o sus formas de organización permi rán iden ficar sus tareas específicas. Adicionalmente,
sería conveniente conocer el grado de ar culación existente entre estas en dades.
3.3. Análisis del entramado institucional y la tenencia y propiedad de la tierra
En esta etapa se iden ficará el entramado ins tucional y organiza vo del territorio. Esto incluye
iden ficar y caracterizar límites polí co-administra vos (departamento, provincia, municipio y unidades censales de INDEC) y las superficies correspondientes. Esta ac vidad involucra también el reconocimiento del territorio u lizado o reclamado por individuos, ins tuciones, organizaciones, pueblos
originarios, empresas y otros actores clave con presencia o injerencia en el territorio y la organización
de la tenencia y propiedad de la erra. Se deberá contar con un catastro actualizado de la unidad administra va a ordenar, como así considerar las unidades territoriales con restricciones específicas al uso
(áreas protegidas nacionales y provinciales, concesiones, etc.).

5

Profundizar en el capítulo 17.

6

Profundizar en los capítulos 9, 17 y 20.

XXVI

�Resumen Ejecutivo

3.4. Identificación y caracterización de actores, capital humano y social
La iden ficación y caracterización de los actores, junto a sus intereses y visiones específicas deberá
basarse en procesos par cipa vos, que permitan visibilizar actores e iden ficar y tratar situaciones
conflic vas, usando una batería de técnicas descriptas7. La información para la clasificación de actores
podrá basarse en la recopilación de atributos a nivel de cada actor individual y/o a nivel de grupos de
actores (ins tuciones y asociaciones de la sociedad civil).8
Los criterios a considerar en la caracterización de los actores incluyen: derechos sobre la erra o los
recursos, con nuidad de la relación con el territorio (residentes vs. turistas / propietarios vs. arrendatarios), conocimiento y habilidades para el manejo/ges ón del sistema, pérdidas o daños asociados al
manejo, relación cultural e histórica con el sistema/recurso, grado de dependencia económica y social
en los recursos o el sistema, compromiso e interés en el OTR, compa bilidad de los intereses propios
con la conservación o planificación a nivel polí co, impacto presente o potencial de las ac vidades
propias sobre los recursos, entre otros. Esta caracterización abre la posibilidad de “mapear” actores en
términos de, por ejemplo, relaciones de poder, influencia y ac tud hacia el proceso de OTR. Las herramientas para llevar adelante esta ac vidad incluyen, por ejemplo, la matriz de interés–influencia (peso
rela vo de los actores según su poder en la toma de decisiones) y el mapeo rela vo en el espacio (peso
rela vo de los actores o grupos de actores según ubicación y superficie ocupada).
La iden ficación de los actores debe permi r reconocer sus creencias y puntos de vista, sus preocupaciones y necesidades, sus aspiraciones, sus intereses, relaciones de poder y responsabilidad por lo
que ocurre en el territorio. Será fundamental la caracterización en términos de “afectadores” o “beneficiarios” del nivel de provisión de servicios ecosistémicos específicos9, definición que no es dicotómica
ya que un mismo actor puede representar ambos papeles.
Los actores, además, deberán ser caracterizados en dis ntas dimensiones que hacen a su capital
humano y social. El capital humano puede describirse, de manera agregada, mediante indicadores
tales como las pirámides poblacionales, el nivel de educación, la diversidad de oficios y profesiones,
capacidades individuales, el nivel de desempleo, la can dad de subsidios y planes, la capacidad de absorber créditos, el nivel de trabajo infan l, la proporción de mano de obra local y externa, el número de
delitos, entre otros. La heterogeneidad entre grupos de actores en estos aspectos requiere de relevamientos ad hoc. Una caracterización preliminar del capital social puede derivarse de los siguientes indicadores: número de coopera vas, organizaciones civiles, sociedades de fomento y/o ONGs trabajando
en el área, grado de asocia vismo. Nuevamente, el capital social de cada grupo de actores requiere de
una evaluación ad hoc.
Barreras al acceso a la información y un deficiente grado de actualización pueden retardar o disminuir la calidad de los resultados de esta etapa. Un proceso par cipa vo genuino en esta instancia
legi mará socialmente los grupos definidos y sus principales caracterís cas10.
3.5. Identificación, jerarquización y mapeo de conflictos
La iden ficación de los conflictos existentes y potenciales, presentes y futuros, requiere no solo la
recopilación de información y tes monios, sino entrevistas con referentes de los dis ntos grupos de

7

Ver capítulo 7.

8

Profundizar en el capítulo 7.

9

Se detalla con mayor grado de profundidad en el capítulo 5.

10

Profundizar en el capítulo 8.

XXVII

�Resumen Ejecutivo

actores. A fines de sistema zarlos se pueden agrupar según po (ambientales, sociales, económicos,
polí cos) y origen (tenencia de la erra, avance de la frontera agropecuaria, etc.). Para la jerarquización
de los conflictos se deberá tener en cuenta la superficie afectada, número de personas involucradas,
grado de reversibilidad, relevancia del servicio ecosistémicos afectado, etc. Para el mapeo de conflictos
se los localizará en el espacio determinando si los mismos son puntuales o difusos, locales o regionales.
Diversas ins tuciones (ej: PROINDER, MAGyP, Observatorio REDAF) han realizado relevamientos regionales de conflictos territoriales y ambientales. El relevamiento debe describir a su vez la trayectoria de
los conflictos y problemas (cómo y quiénes enen la responsabilidad de ges onarlos y de resolverlos).
Esta construcción permi rá analizar relaciones de confianza (vinculadas al capital social) y de competencia o conflicto entre actores.
3.6. Caracterización del capital biofísico y de infraestructura
Esta tarea estará a cargo de una mesa conformada por un equipo técnico capacitado en la búsqueda,
análisis y síntesis de información espacialmente explícita. Se deberá relevar la información disponible y
realizar una convocatoria amplia a miembros del sistema de CyT (entre otros) para que aporten los planos de información que disponen y provean evaluaciones de la calidad de los datos 11. En el relevamiento de la infraestructura se deberán considerar los asentamientos, vías de comunicación, distribución
y acceso a fuentes de energía, transporte público, equipamiento, entre otros. Las amenazas en esta
etapa se asocian a la ausencia de información o resistencias a su provisión y falta de capacidad técnica
para la búsqueda, análisis y síntesis de la información.
3.7. Mapa de Provisión de Servicios Ecosistémicos (SE)
Se iden ficarán los principales SE finales a considerar mediante una amplia par cipación de los
dis ntos grupos de actores, donde no pueden faltar miembros del sistema de CyT. El proceso parte de
la caracterización espacialmente explícita de aspectos funcionales y estructurales de los ecosistemas
(Servicios Ecosistémicos Intermedios), como por ejemplo, dinámica de la produc vidad primaria, rendimiento hidrológico, reservorios de carbono o configuración del paisaje. Los SE finales se definirán
a par r de funciones de producción ecológicas o de SE a par r de los SE intermedios. Una limitación
importante puede resultar de la falta de datos e información para el mapeo de procesos ecosistémicos,
la dificultad en alcanzar un consenso en torno a los SE finales a considerar y la falta de una definición
de funciones de producción de SE finales en base a procesos ecosistémicos para el área en cues ón.
Una porción significa va de esas limitaciones podría reducirse mediante la creación de una plataforma
informá ca interac va, o Plataforma Pública para el Ordenamiento Territorial Rural (PPOTR) para uso
de los actores e instancias involucrados en un SSE. La PPOTR consis ría en un sistema de información
y análisis espacialmente explícitos del flujo de SE y vulnerabilidad socioambiental derivados bajo disntos escenarios de oferta y demanda de SE, sustentado en información de base provista por defecto
o incorporada por el usuario.
3.8. Funciones de afectación de los Servicios Ecosistémicos
Se procederá a iden ficar los principales factores de estrés y perturbación del nivel de provisión
de SE. Se recopilará la información sobre la relación entre procesos ecosistémicos (SE intermedios) y
factores de estrés a par r de la literatura o de modelos. Las funciones de afectación de SE suelen ser

11

En el capítulo 2 se detallan las caracterís cas relevantes del proceso, en relación con las variables bio sicas.

XXVIII

�Resumen Ejecutivo

complejas (por la can dad de factores a considerar y la no linealidad de las relaciones) e involucran
incer dumbre acerca de algunas de las relaciones o factores que operan. El nivel de pérdida aceptable
de SE deberá establecerse en forma par cipa va y teniendo en cuenta los compromisos y complementariedad en la provisión de dis ntos SE12.
3.9. Caracterización de la aptitud de uso y del impacto de las actividades
En esta subetapa se iden ficarán las ac vidades presentes y posibles en el territorio y se evaluarán
sus requerimientos y limitaciones y la capacidad del SSE de sa sfacerlas. También se caracterizarán los
impactos en base a la afectación de SE. Esta etapa permi rá asociar cada porción del territorio con una
ac vidad en base a ap tud e impacto determinado13.
3.10. Modelo del Sistema Socio-Ecológico (SSE)
En base a la información bio sica y aquella vinculada a la dimensión humana se elaborará un modelo del SSE superador de la versión inicial. Esto permite darle una visión sistémica, formalizar para
todos los actores el análisis e iden ficar vacíos en el conocimiento del sistema. Este producto debe ser
compar do y legi mado por los actores del proceso de OT.

4. ASPECTOS METODOLÓGICOS A CONSIDERAR EN LA ETAPA DE PLANIFICACIÓN
4.1. Definición de objetivos y metas
En el proceso de planificación las metas y obje vos materializan la visión de futuro y guían todas
las acciones tendientes a alcanzarla. Los obje vos son fines, “intenciones” o propósitos en base a los
cuales se organizan todas las ac vidades del proceso de planificación y que se usan para guiar la evaluación. Las metas se definen en términos más concretos y medibles, con horizontes temporales de
cumplimiento explícitos. La meta, además de ser específica, debe ser fac ble de ser cumplida en las
condiciones y plazos planteados. El cumplimiento de sucesivas metas avanza en el camino hacia los
obje vos.
Se dis nguirán obje vos ambientales, sociales, económicos y polí cos que asumirán niveles generales, intermedios y específicos según corresponda. Los obje vos específicos del plan y de las estrategias,
programas y proyectos deben apuntar a dar cumplimiento a los obje vos generales del plan y deben
enmarcarse en los obje vos generales del proceso de Ordenamiento Territorial. Para que sean adecuadamente opera vizables, los obje vos y metas deben ser organizados y estructurados de manera
que se en endan sus relaciones ver cales (medios – fines) y horizontales (que puedan iden ficarse las
relaciones conflic vas y sinérgicas entre ellos y su importancia y prioridad). Los obje vos pueden ser
complementarios, y pueden ser contrapuestos. Puede darse el caso en los que en el mismo territorio
no sea posible atender obje vos contrapuestos. Estos casos pueden resolverse llegando a un consenso,
mediante una priorización, o por medio de mecanismos de tratamiento de conflictos, en función de la
filoso a y caracterís cas del proceso de ordenamiento.

12

Estos conceptos se desarrollan más ampliamente en el capítulo 10.

13

Profundizar en el capítulo 11.

XXIX

�Resumen Ejecutivo

A par r de ejes muy generales (por ejemplo: mejorar las condiciones de vida, mejorar las condiciones de trabajo) se puede llegar a la definición de obje vos específicos. Los obje vos par culares del
Plan de Ordenamiento Territorial deben ser concretos, fáciles de entender, realistas, vinculados con el
alcance geográfico y temporal del Plan y medibles, de manera que pueda evaluarse si se avanza o retrocede en su consecución. Deben tener en cuenta las escalas espaciales y temporales de los problemas
y procesos (bio sicos, sociales) relevantes. Deben ser suscep bles de revisión y redefinición, a la luz
del monitoreo, de la nueva información y de la experiencia. Pueden definirse obje vos que a endan
a una única situación problemá ca, oportunidad, demanda, aspiración, necesidad, etc. pero también
pueden plantearse obje vos múl ples dirigidos a la resolución de varios problemas, etc. Se deberán
seleccionar criterios para evaluar las alterna vas. Estos criterios se cons tuyen entonces en los elementos de juicio que se emplean para reflejar el aporte (posi vo o nega vo) de cada alterna va para
el cumplimiento de los obje vos. A estos criterios será necesario asociarles indicadores que es men o
midan el grado de cumplimiento de los criterios14.
Para elaborar los obje vos del Plan se deberá par r de una visión construida entre los dis ntos
actores e involucrados, trabajando sobre los conflictos. Los obje vos se construirán en función de los
problemas, necesidades y aspiraciones de actores e involucrados y deberán estar en sintonía con el
diagnós co par cipa vo y consensuado, atendiendo a los temas “clave” y prioritarios. Para elaborar
los obje vos también se considerarán las oportunidades que se iden ficaron en el diagnós co y las
demandas de la comunidad. Por otra parte, para elaborar los obje vos se deberá tener en cuenta el
contexto norma vo-ins tucional y las competencias ins tucionales. Es importante que el diagnós co y
las metodologías de trabajo a u lizar sean comunicados adecuadamente a los actores, como requisito
para una par cipación genuina. En la medida en que los problemas se definan como hipótesis, pueden
derivarse de estas predicciones asociadas a cada una de las alterna vas a proponer (ver más adelante).
Esto permite enmarcar el Plan en la lógica de proceso adapta vo de mejora constante.
En esta etapa las principales amenazas surgen del riesgo de subpar cipación de algunos actores y
de desarrollar un marco lógico para la planificación que no incluya la mul culturalidad de los actores
del territorio.
4.2. Identificación, evaluación y selección de propuestas alternativas y escenarios
Para tomar decisiones hace falta contar con opciones o alterna vas, ya que siempre existe más de
una manera de evitar los problemas o abordar las soluciones. Mediante la iden ficación, evaluación y
selección de alterna vas se busca iden ficar las opciones fac bles, efec vas, compa bles y/o equita vas, al mismo empo que trabajar sobre las estrategias y cursos de acción a priorizar. La construcción
de alterna vas es un proceso crea vo que requiere la comprensión de los problemas, claridad en los
obje vos y la consideración de múl ples variables de interés, previamente iden ficadas por los actores
par cipantes. Cada alterna va generada deberá basarse en un modelo territorial obje vo y deberán
describirse las propuestas instrumentales necesarias para alcanzarlo a mediano y largo plazo. El desarrollo de propuestas alterna vas se organizará siguiendo el mismo esquema que el de los problemas
y obje vos, relacionando las alterna vas propuestas con los obje vos. Las alterna vas construidas
inicialmente deberán ser evaluadas en función de diferentes criterios tales como su viabilidad sica,
económica, técnica y tecnológica, ambiental, legal, polí ca y social, en términos de la provisión de SE
finales en base a las funciones de afectación y producción definidas en la etapa de diagnós co. El pro-

14

Profundizar en el capítulo 12.

XXX

�Las alterna vas pueden trabajarse como escenarios futuros, es decir, como imágenes o modelos del
estado futuro, en términos de la combinación de ac vidades o usos posibles de un territorio en el mediano y largo plazo. Se evaluaría la manera en que la selección de uno u otro escenario y la secuencia
de sucesos que llevarían a ese futuro afectan las condiciones del SSE en base a suposiciones sobre la
evolución de aspectos relevantes del sistema (por ej. funciones de afectación de SE). Los diferentes escenarios se definen a par r de pos potenciales de desarrollo del SSE, par endo de la situación actual
del uso y ges ón del territorio15.

Resumen Ejecutivo

ceso de evaluación incluye también un análisis de los efectos (económicos, sociales, polí cos, esté cos,
fiscales, ambientales, etc.) de cada alterna va en relación con el logro de los obje vos.

La evaluación y selección de escenarios debe ser un proceso par cipa vo y negociado entre los
actores, apoyado por combinaciones de métodos cualita vos y cuan ta vos; métodos mul criterio;
iden ficación de conflictos de manera espacial y actores involucrados; mapas de riesgos, mapas de
compromiso entre SE, etc.
4.3. Instrumentación de la alternativa seleccionada
La(s) alterna va(s) seleccionada(s) se opera vizan a par r de la definición de medidas norma vas,
programas, planes y proyectos que indican qué se puede y qué no se puede hacer, dónde y cuándo,
cómo, quién controla y quién financia. La instrumentación de la alterna va deberá contemplar la posibilidad de ajuste y la forma de maximizar el proceso de aprendizaje durante la implementación, a par r
de evaluaciones y reformulaciones periódicas con una lógica similar al modelo de Manejo Adapta vo.
4.4. Definir indicadores para el Plan de Ordenamiento Territorial Rural (POTR)
El sistema de monitoreo y seguimiento (permanentes) y evaluación (periódica) del Plan debe incluir
indicadores que permitan evaluar la ejecución de las medidas y protocolos de actuación, la eficacia y
eficiencia de las medidas adoptadas, el impacto de las medidas en términos del cumplimiento de los
obje vos, al mismo empo que hacer un seguimiento del SSE. Los indicadores de ejecución miden el
grado de cumplimiento de las ac vidades, de los protocolos de intervención y de los procedimientos
administra vos. Los indicadores de eficacia miden la relación entre lo realizado y lo previsto. Los indicadores de eficiencia miden los resultados en función de los costos (recursos inver dos) y los indicadores de impacto miden el grado en que se logran los obje vos intermedios y finales y todos los efectos
del Plan. Los indicadores deben diseñarse buscando maximizar la capacidad de aprender del proceso
de instrumentación, de manera de aumentar la eficiencia y eficacia del POTR en las sucesivas reformulaciones. Los indicadores deben sa sfacer una serie de criterios, desde la sensibilidad al proceso
a evaluar hasta los costos y deben permi r el diagnós co y pronós co en función de la detección de
situaciones de alerta que indiquen impactos o desviaciones inaceptables en la trayectoria del proceso
de OT. Deberán describirse clara y precisamente los procedimientos y protocolos de seguimiento y evaluación de las normas, estrategias, programas, proyectos y ac vidades, con cronogramas de ejecución.
4.5. Sistema de monitoreo y seguimiento
El grupo impulsor/ejecutor del OTR o la Autoridad de Aplicación (cuando corresponda) debe definir
el grupo o en dad a cargo del monitoreo y seguimiento. Este debe cumplir requisitos de capacidad técnica, legi midad social y falta de conflicto de interés. Este grupo o en dad debe funcionar con proce15

Ver capítulo 11.

XXXI

�4.6. Diseño de estrategia de evaluación y retroalimentación
Se deberán prever evaluaciones intermedias y finales. Esto permite ir tomando decisiones que confirmen o modifiquen el derrotero del proceso. Además, permite detectar factores que pueden condicionar o impedir el desarrollo adecuado del proceso. La estrategia de evaluación y retroalimentación
debe contemplar la conformación de una figura independiente que lleve adelante esta ac vidad, como
por ejemplo, el Observatorio, el consorcio interins tucional del sistema de CyT, una instancia público
privada, etc. La en dad responsable deberá tener solvencia técnica y a la vez contar o lograr el apoyo
y credibilidad social y polí ca y carecer de conflictos de intereses con la ejecución del POTR. También
es necesario que dé con nuidad al proceso de seguimiento y monitoreo, es decir, que no debe estar
sujeta a los cambios en la ges ón polí ca. Idealmente estas ac vidades deberían estar a cargo de una
ins tución ya establecida en el territorio y debería dársele un marco legal a su actuación en el proceso
de OTR. Se deberán prever procedimientos explícitos y transparentes para la toma de decisiones como
también deberán preverse instancias de comunicación. Es imprescindible generar mecanismos genuinos de par cipación ciudadana para el seguimiento y evaluación del POTR, tendiendo a asegurar la
consecución y legi mación del mismo.

Resumen Ejecutivo

dimientos claros, precisos, sistemá cos y explícitos. La falta de un adecuado marco legal/ins tucional
puede debilitar el proceso de monitoreo y seguimiento. Los observatorios descriptos en el Cap. 14 son
un ejemplo de instrumentación de programas de seguimiento de procesos de OTR.

4.7. Incorporación de elementos de gobernanza
Deben definirse una serie de criterios que aseguren la gobernanza del proceso del OTR, estos incluyen: 1) la definición clara de límites del SSE y de las unidades de manejo, 2) principios de equidad en el
reparto de costos y beneficios entre actores, 3) procesos de toma de decisiones colec vo, 4) monitoreo
y evaluación, 5) régimen de sanciones explícito y proporcional a las faltas, y 6) mecanismos preestablecidos de resolución de conflictos (Ostrom 1990, Dietz et. al 2003).
4.8. Validación y aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial Rural
Este proceso involucra a la autoridad de aplicación y requiere de una amplia, representa va y genuina par cipación. El procedimiento de validación debiera estar normado, indicando formas de consulta
involucradas (realización de talleres con la par cipación de los actores sociales e ins tucionales o audiencia pública, mecanismos de convocatoria, etc.). Además, han de preestablecerse el grado de vinculación que estas instancias implican para su posterior aprobación. El plan debe aprobarse formalmente.

5. ASPECTOS METODOLÓGICOS A CONSIDERAR EN LA ETAPA DE GESTIÓN
5.1. Definición de la unidad de gestión
Establecer una instancia/órgano gestor de carácter técnico, polí co, estratégico y opera vo que
permi rá guiar y coordinar la ejecución del plan, controlar su cumplimiento de acuerdo a lo planificado
y a la norma va, asignar prioridades para la asignación de recursos y rendir cuentas, realizar un seguimiento del grado de implementación de cada etapa, proponer modificaciones y adaptaciones, elaborar
informes sobre la ac vidad, dinamizar la par cipación social y mantener informados a los actores par cipantes del proceso, a instancias polí cas y a la comunidad en general. Debe establecerse la estructura

XXXII

�Resumen Ejecutivo

del ente definiendo roles, responsabilidades y los procedimientos para la administración y la toma de
decisiones. Se requiere representa vidad y agilidad en el componente polí co; agilidad, flexibilidad y
autonomía en el componente técnico del ente; y cooperación y colaboración entre sus miembros. Los
miembros del componente polí co deben contar con autoridad delegada y apoyo de sus ins tuciones
para tomar decisiones. En ellos recae la visión estratégica del Plan. Los miembros del componente
técnico deben estar abiertos a la colaboración con grupos de asesoramiento (técnico, cien fico, legal,
etc.) para ges onar con solvencia técnica y cien fica sin conflicto de intereses y en el marco de la ley.
El componente técnico debe contar con apoyo de la instancia polí ca.
5.2. Sanción de normativas e instrumentos que permitan implementar y gestionar el Plan de Ordenamiento
Territorial Rural acordado
Una vez acordado un determinado POTR deben definirse leyes, decretos e instrumentos que permitan promover el desarrollo de determinados territorios en las direcciones establecidas en el Plan, por
ejemplo áreas para realizar cual o tal ac vidad (agricultura, prioridad forestal, minería, etc.) deben ser
plasmadas en decretos para tener herramientas que le permita a la autoridad jurisdiccional asignada
la posibilidad de prohibir, controlar o incen var una ac vidad par cular en un área determinada. Esa
norma va también debe incluir: sanciones por el no cumplimiento, resarcimiento a las ac vidades previamente establecidas cuando corresponda, forma y plazos de fiscalización, entre otras.
5.3. Identificación y/o creación de fuentes de financiación en las nuevas normativas que se sancionen
Resulta importante que la norma va contemple asignaciones presupuestarias para financiar el funcionamiento y aplicación de la norma, financiar programas, proyectos y asegurar los procedimientos de
par cipación ciudadana. Adicionalmente, podrían implementarse otros mecanismos de financiamiento
como la aplicación de instrumentos fiscales y financieros con el obje vo de la creación de un Fondo
Especial que le otorgue mayor autonomía económica.
5.4. Seguimiento, evaluación y retroalimentación del Plan de Ordenamiento Territorial Rural
Deberán establecerse indicadores de seguimiento para evaluar en qué porcentaje o medida se está
cumpliendo el plan establecido. Un ejemplo de indicador es el cambio en el uso del suelo en un período determinado. Los indicadores deben estar asociados directamente con los obje vos propuestos en
el POTR: si uno de los obje vos fue incrementar la calidad de vida, el indicador puede ser el aumento
salarial en un periodo determinado. En función de estos indicadores será necesario realizar los ajustes
necesarios. Al menos cada dos años sería necesario revisar la evolución del POTR.

BIBLIOGRAFÍA
COFEPLAN, Consejo Federal de Planificación. 2012. Anteproyecto de Ley Nacional de Planificación y
Ordenamiento Territorial. Versión aprobada por la VII Asamblea de COFEPLAN. San Miguel de Tucumán, 1 de noviembre de 2012.
Dietz, T., E. Ostrom and S. C. Stern. 2003. The Struggle to govern the commons. Science, Vol. 302 n°.
5652, pp. 1907-1912.
Gómez-Orea, D. 2002. Ordenación del Territorio. Madrid, Ediciones Mundi Prensa y Editorial Agrícola
S. A., p.766.

XXXIII

�Ostrom, E. 1990. Governing the Commons: The Evolu on of Ins tu ons for Collec ve Ac on. Cambridge University Press.

Resumen Ejecutivo

MAGyP, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. 2012. Bases para el ordenamiento del territorio
rural argen no. Buenos Aires, Argen na.

XXXIV

�INTRODUCCIÓN
INSTITUCIONALIDAD DE LAS POLÍTICAS TERRITORIALES
EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

Foto: Hernán Dieguez

�INSTITUCIONALIDAD DE LAS POLÍTICAS TERRITORIALES
EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
CÙ½ PÝ½ M®Ä, S®½ò®Ä PÖ¦ÄÊ ù CÙÊ½®Ä M®«½

1. CONTEXTO GENERAL
Si bien la globalización no es un fenómeno nuevo, a parƟr de las úlƟmas décadas se ha evidenciado
una profundización en su dinámica, basada en la necesidad de incorporar más territorios a la producción, con las fluctuaciones de los mercados (financiero, cambiario y de bienes y servicios), y la redefinición del rol del Estado, con la finalidad de garanƟzar la movilidad de los capitales y de los bienes producidos. Los territorios y sus habitantes no escapan a sus efectos, si bien las consecuencias son dispares,
recayendo los costos más altos en las economías periféricas, traduciéndose en una desmejora en los
indicadores de calidad de vida de la población, tanto económicos, como socio-ambientales.
A la hora de pensar un proyecto de desarrollo, resulta ineludible considerar las caracterísƟcas locales a la par del contexto internacional, en donde el crecimiento de China y otros países emergentes, incrementa la demanda de alimentos y materias primas, presentándose para nuestro país la oportunidad
de posicionarse en la vanguardia de la producción junto al desaİo de la sustentabilidad de los recursos.
El Ordenamiento Territorial Rural apunta a anƟcipar conflictos entre las acƟvidades y en la distribución
de beneficios y costos entre los actores, tornándose necesario la generación de información y el desarrollo de tecnologías que contribuyan al diseño de políƟcas de uso de la Ɵerra, teniendo en cuenta las
tres dimensiones de la sustentabilidad para armonizar intereses económicos, sociales, y ambientales.

2. LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL EN LA REGIÓN
Como señala Massiris Cabeza (2008) la planificación del territorio en LaƟnoamérica Ɵene una historia muy reciente y originariamente se la pensó asociada a cuesƟones ambientales, urbanísƟcas, de
desarrollo local y de descentralización. En nuestros días, se plantea desde una mirada mulƟsectorial y
pluridisciplinaria, tendiente a lograr un desarrollo integral. Países como ArgenƟna, El Salvador, Costa
Rica, Uruguay, México, Brasil y Colombia han planteado políƟcas territoriales en las que se arƟculan
objeƟvos de desarrollo y de descentralización, tendientes a una mayor autonomía de las enƟdades
territoriales en la gesƟón, atendiendo a la incapacidad de las fuerzas del mercado para impulsar un desarrollo territorial o regional equilibrado y justo y a la creciente demanda de la sociedad por una mayor
parƟcipación en la toma de decisiones.

3. EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL
3.1 Definiciones
El Ordenamiento Territorial (OT) es un proceso políƟco-técnico-administraƟvo orientado a la organización, planificación y gesƟón del uso y ocupación del territorio, en función de las caracterísƟcas y

2

�restricciones bio sicas, culturales, socioeconómicas y polí co-ins tucionales. Este proceso debe ser
par cipa vo, interac vo e itera vo y basarse en obje vos explícitos que propicien el uso inteligente y
justo del territorio, aprovechando oportunidades, reduciendo riesgos, protegiendo los recursos en el
corto, mediano y largo plazo y repar endo de forma racional los costos y beneficios del uso territorial
entre los usuarios del mismo (MAGyP 2012).
Este proceso debe estar orientado a detectar las diversas problemá cas regionales, urbanas y rurales, establecer un diagnós co, mediante diversas herramientas, tales como la caracterización del
Sistema Territorial, los Sistemas de Información Geográfica y el Mapeo de Actores, formular programas
y planes para el manejo de los recursos naturales, la población, producción, infraestructura y la localización de las inversiones. Es preciso aportar los instrumentos que conduzcan a una toma de decisiones
consensuada, que permitan una distribución del crecimiento económico de acuerdo con la integridad y
potencialidad del territorio, que incluya el manejo adapta vo y eficiente de los recursos.
La mejora de las condiciones de vida, cons tuye el fin úl mo de estos procesos. Tal obje vo hace
que dicho ordenamiento deba realizarse en estrecha coordinación con las polí cas de desarrollo social-económico y ambiental, presuponiendo una ar culación armónica y complementaria entre ellas.
3.2 Principios
Definiendo al territorio, adaptado de Patricio Gross (1989)1 y de Sepúlveda y colaboradores (2003)2,
y desde una visión integradora de la relación sociedad-naturaleza, éste puede ser entendido como
el espacio de interacción en donde confluyen las dimensiones ambiental, con la económica, social y
polí ca. Así, el territorio no se en ende solamente como el entorno sico donde están contenidos los
recursos naturales, sino que comprende también la ac vidad del hombre que modifica este espacio, en
su devenir histórico, muchas veces conflic vo.
La agricultura y la agroindustria juegan un rol clave en la cons tución de estos espacios, donde
actores diversos desarrollan múl ples ac vidades. Consolidar un territorio que integre funcional, ambiental, económica, social, polí ca y culturalmente el área urbana y rural requiere una visión sistémica
estructural para pensarlos como conjunto en la generación de polí cas públicas que deben ser ejecutadas para promover el desarrollo
Los procesos deberán ajustarse a criterios de sostenibilidad, en sintonía con los acuerdos ambientales, expresados en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climá co (CMNUCC) y la Convención de las Naciones Unidas de Lucha
contra la Deser ficación (CNULD). Atender al reconocimiento de la mul sectorialidad de la economía
en el diseño de las polí cas públicas desde una perspec va global que integre horizontalmente los
planes sectoriales y a la mul escalaridad, que resulta de la comprensión de lo territorial desde escalas

1

El territorio, a par r de una visión holís ca y sistemá ca de la relación sociedad-naturaleza, puede ser entendido como
el espacio de interacción de los subsistemas natural, construido y social, subsistemas que componen el medio ambiente
nacional, regional y local, estableciéndose una relación de complementariedad entre los conceptos de territorio y medio
ambiente. El territorio debe ser comprendido y analizado con una visión histórica, dado que en él se han ido plasmando
las acciones en el pasado y las tendencias que se vislumbran, mostrando la realidad concreta en que nos movemos. Asimismo, sobre el territorio ha de construirse nuestro futuro, lo que requiere visiones prospec vas y de largo alcance. Gross,
P. Ins tuto de Estudios Urbanos (2013).

2

el territorio es considerado como un producto social e histórico -lo que le confiere un tejido social único-, dotado de una
determinada base de recursos naturales, ciertas formas de producción, consumo e intercambio, y una red de ins tuciones
y formas de organización que se encargan de darle cohesión al resto de los elementos.

3

�dis ntas, jerarquizadas y en interacción (Massiris Cabezas 2012), considerando las autonomías provinciales contempladas cons tucionalmente luego de la reforma de 1994.
En materia de polí cas es imprescindible un enfoque que privilegie la ar culación y coherencia de
las mismas en los niveles nacional, regional y local, teniendo en cuenta la heterogeneidad socio-económica y ambiental y la diversidad ins tucional y polí ca de las situaciones locales. A su vez, acrecentar
la compe vidad territorial, integrando los sectores primarios, secundarios y terciarios y propiciar el
desarrollo de las cadenas produc vas y de valor a nivel territorial. El rol diferencial del Estado adquiere
relevancia en el fomento de los procesos innova vos a par r de la inversión en I+D, entendiendo la
generación de conocimiento como un factor clave en la producción.
Por úl mo, la par cipación de la sociedad civil, en el respeto de sus iden dades culturales, requiere
un fuerte proceso de sensibilización previa, para obtener credibilidad y lograr el compromiso de los
actores, que, aunado al fortalecimiento de las capacidades ins tucionales operarán para que dicha
par cipación sea genuina.
3.3 El carácter planificado y coordinado de la gestión
El Ordenamiento Territorial es un proceso planificado y como tal se expresa mediante planes, los
cuales cons tuyen su principal instrumento. Estos planes, en un sistema federal como el nuestro, requieren una organización que haga viable su ejecución y garan ce la fluidez interins tucional de información, la complementación de tareas y la coordinación estrecha en la elaboración de estudios
diagnós cos y prospec vos y en la formulación y ejecución de planes y proyectos. Dicha organización
incluye dis ntas acciones de organismos públicos, actores territoriales, empresarios, en dades educavas y miembros de la sociedad civil, lo cual plantea una necesaria coordinación ver cal y horizontal.
Los Planes de Ordenamiento Territorial deberán tener una visión superadora de las polí cas sectoriales, y apuntar a la armonización de los diversos intereses, a veces encontrados, que pugnan en
el territorio. La legi midad social de un plan de Ordenamiento Territorial va a depender del grado de
concertación social que haya tenido en su elaboración.
3.4 Instrumentos
El Ordenamiento Territorial define como instrumentos, planes, programas y proyectos territoriales
que deben superar las cues ones coyunturales para ser pensados como polí cas a largo plazo. En el
diseño del Plan está comprome da la visión de desarrollo a alcanzar, a dis ntos niveles de escala (regional, provincial, municipal) y debe contar con norma va que lo respalde.
Planificar el territorio implica, entre otras cosas: propiciar la seguridad alimentaria, distribuir equita vamente costos y beneficios de las transformaciones del territorio, reducir la incer dumbre jurídica
en el uso del territorio, transparentar el proceso de la toma de decisiones, mejorar la ges ón y administración pública del territorio, contribuir a la coordinación y concertación para la solución de conflictos,
generar mecanismos de evaluación y monitoreo de los planes de OTR, ar cular polí cas sectoriales y
de ges ón territorial entre los dis ntos niveles buscando sinergias, orientar las inversiones en infraestructura produc va, fomentar el arraigo de las poblaciones rurales, promover la recuperación de los
ecosistemas, minimizar el deterioro de los recursos naturales y la contaminación, propiciar el desarrollo de cadenas produc vas, mejorar la compe vidad y el empleo, promover la mayor equidad y la
reducción de las brechas territoriales (Panizza et al. 2012).
4

�4. ARGENTINA
Un rasgo histórico de la República Argen na es su desequilibrio territorial, con una marcada concentración de la población y de la riqueza en la zona pampeana, favorecida por el modelo agroexportador,
que presenta su apogeo a fines del S. XIX y principios del S. XX. Esta preponderancia de las grandes
urbes, en detrimento de las zonas rurales y los movimientos migratorios del campo a la ciudad, han
tenido consecuencias importantes; entre ellas, el deterioro del ambiente, el hacinamiento, los desequilibrios de las economías regionales y el debilitamiento de las capacidades locales. Estas asimetrías, no
solo basadas en las ventajas compara vas, sino también en cues ones sociales y culturales, deben ser
consideradas a la hora de pensar los planes de ordenamiento territorial, por lo tanto, estos deben tener
en cuenta no solo la dimensión nacional y su alineamiento con una estrategia de desarrollo de país,
sino también las par cularidades de cada región.
4.1 El Papel del Estado en los procesos de Ordenamiento Territorial Rural – Estrategias territoriales e
institucionalización
La planificación del territorio y la generación de polí cas para el desarrollo es una tarea indelegable
del Estado. Entendiendo que en una democracia representa va como la de nuestro país, la representación polí ca es el mecanismo a través del cual las sociedades democrá cas contemporáneas, resuelven
los problemas asociados al ejercicio de las funciones de gobierno, la incorporación de mecanismos de
par cipación de diversos actores involucrados en la temá ca legi man las polí cas que se diseñan y
robustecen el proceso.
En este sen do, a nivel nacional, existen dos planes estratégicos que involucran aspectos territoriales y fueron construidos de manera par cipa va:
A mediados de 2009 el Gobierno de la Nación convocó, a través del MAGyP, a diferentes actores del
sector agroalimentario y agroindustrial argen no, para que, de manera par cipa va y sistemá ca, mediante en trabajo en mesas sectoriales y transversales, se avanzara en la formulación de un Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Par cipa vo y Federal 2010-2020, el cual apunta a posicionar
al país como líder mundial en la producción de bienes y servicios agroalimentarios y agroindustriales,
con valor agregado, asegurando tanto la provisión de alimentos a nivel nacional, como la demanda de
los mercados internacionales, en un marco de equidad territorial, inclusión social y sustentabilidad
ambiental, económica y social, promoviendo el desarrollo de la Nación y sus regiones.
Por otra parte, el Plan Estratégico Territorial Argen na 2016, llevado adelante por el Ministerio de
Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, hace énfasis en la iden ficación de problemá cas
de infraestructura e inversiones que son necesarias para el desarrollo territorial de la Nación.
4.2 Acciones realizadas desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
En el ámbito del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca se ha creado por medio de Resolución N° 120/2011, el Programa “Agricultura Inteligente”, que busca la consolidación de una agricultura
compe va y eficiente que a enda la sustentabilidad y agregue valor a la producción agropecuaria
nacional. Entendiendo a la Agricultura Inteligente como una agricultura de procesos, con un enfoque
sistémico, tendiente a conservar o incrementar los servicios ecosistémicos, basados en la mejora con nua y el manejo adapta vo y sustentable de los sistemas produc vos y que permita el gerenciamiento
de la heterogeneidad ambiental, y que cuenta con el Ordenamiento Territorial Rural como proyecto a
impulsar.

5

�Asimismo, en el marco del proyecto FAO TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que
permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural de forma par cipa va e itera va”, se
suscribieron dos Carta Acuerdo; la primera , entre la Organización de las Naciones para la Agricultura y
la Alimentación (FAO) y el Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con el objeto de capacitar a actores en aspectos metodológicos de OTR y el diseño de un un Plan de Ordenamiento Territorial
(PLOT) Rural para el si o piloto de Tunuyán (Mendoza).Por otra parte, con la Facultad de Agronomía de
la Universidad de Buenos Aires, se fijó como obje vo la elaboración de una estratégica metodológica y
guías para la aplicación de estos procesos en todo el país.
En el ámbito del MAGyP, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca ha desarrollado acciones
en relación con Ordenamiento Territorial Rural (OTR), destacándose la convocatoria y coordinación
de un grupo interdisciplinario de profesionales técnico-cien ficos con experiencia en la temá ca para
definir un marco conceptual que se cristalizó en las “Bases para el ordenamiento del territorio rural
argen no” elaborado en el año 2010. Con la par cipación de representantes del Ins tuto Nacional de
Tecnología Agropecuaria (INTA); la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA);
la Universidad Nacional de Mar del Plata y la Universidad Nacional de San Luis, este documento marca
los principales lineamientos para el Ordenamiento Territorial Rural.
Luego de un rico proceso, del que formaron parte diversas ins tuciones, se avanzó en posicionar la
temá ca en la Argen na y sus implicancias en una mesa de discusión más amplia, generar un lenguaje
común y visiones de conjunto, iden ficar los principales problemas y las limitantes que existen a nivel
nacional y que dificultan el abordaje de la ges ón territorial, y lograr el compromiso de apoyar, es mular y generar procesos de OTR de todo nivel por parte de los sectores involucrados.
Una de las innovaciones ins tucionales presente en las Bases, es la propuesta para crear el Consejo
de Ordenamiento Territorial como espacio par cipa vo, de trabajo, consulta, diálogo y negociación del
proceso de Ordenamiento Territorial, el cual estará integrado por: a) el componente polí co, representado por los organismos nacionales, provinciales y municipales con incumbencia territorial, b) el componente social, representado por las diferentes organizaciones de los sectores produc vos, sociales
y culturales y c) el componente técnico, representado por Núcleos de Ciencia y Tecnología (NuCTOs)
los cuales deberán ser interins tucionales e incluir al menos una universidad nacional pública y un
organismo del Sistema de Ciencia y Técnica nacional, así como otros miembros públicos y privados con
demostrada experiencia y competencia para realizar la tarea técnica (MAGyP 2012).
Asimismo, en el mes de noviembre de 2012 Argen na adhiere al Programa PROTERRITORIOS, nombrando a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca como contraparte Coordinadora Nacional
en el Programa. La creación del Programa fue acordada por los mandatarios durante la XVIII Cumbre
Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en San Salvador en el año 2008 y formalizó su cons tución en el año 2009. Este Programa, que forma parte de las acciones de cooperación e
integración iberoamericana ene por objeto mejorar la calidad, la eficiencia y el impacto de las polícas y el gasto público, por medio de procesos de desarrollo de capacidades en ges ón territorial en
las ins tuciones, organizaciones sociales, actores y agentes públicos. Esto, sobre la base de la recuperación, sistema zación, transferencia y aprovechamiento de los conocimientos, aprendizajes y saberes
generados en las ins tuciones públicas, comunidades, agentes, organizaciones civiles y otros actores
ins tucionales vinculados al desarrollo territorial, a través de las sinergias del trabajo conjunto de instuciones de conocimiento y actores territoriales.
A su vez, mediante el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP), que depende del MAGyP, se implementan a nivel provincial y nacional, proyectos de inversión pública social y ambien-

6

�talmente sustentables, incrementando la cobertura y la calidad de la infraestructura rural y de los
servicios agroalimentario. Entre varias inicia vas del Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria,
brazo técnico del MAGyP, el Programa Nacional Ecorregiones, apuntó a contribuir mediante procesos,
técnicas e información estratégica con el Ordenamiento Territorial Rural.

5. CONCLUSIONES
Existen dis ntos niveles de ins tucionalización del Ordenamiento Territorial y podemos rastrear los
principios norma vos que acompañan estos procesos en la Cons tución Nacional: el Art.75 inc. 19 otorga atribuciones al Gobierno Nacional para proveer al crecimiento armónico de la Nación y a promover
polí cas diferenciadas que endan a equilibrar el desigual desarrollo rela vo de provincias y regiones; el
Art. 124 habilita a las provincias para crear regiones que estén orientadas hacia el desarrollo económico
y social y establece para las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su
territorio y el art. 41 que otorga a la Nación la facultad de dictar normas que contengan los presupuestos
necesarios para la protección en materia ambiental, respetando las jurisdicciones locales.
Son de alcance nacional, la Ley General del Ambiente (Ley N° 25.675), la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de Bosques Na vos (Ley N° 26.331), la Ley de Conservación y Recuperación de la Capacidad Produc va de los Suelos (Ley N° 22.428) y Ley de Arrendamientos Rurales y
Aparecerías (Ley N° 13.246) la cual, en su Art. 8, establece la prohibición de toda explotación irracional
del suelo que origine su erosión o agotamiento.
Algunas provincias cuentan con legislación específica: el Decreto Ley 8912/1977 de la Provincia de
Buenos Aires y la Ley Nº 8051/09 de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la provincia de Mendoza. Existen inicia vas provinciales, como la Ley Nº 1552 de creación del Programa de Ordenamiento
Territorial de la Provincia de Formosa y la Ley Nº 8318 de Conservación del Uso de Suelos de Entre Ríos,
entre otras, aunque aún está pendiente una legislación a nivel nacional de Ordenamiento Territorial.
Para que las en dades territoriales alcancen un grado de desarrollo es necesario que los procesos de Ordenamiento Territorial estén acompañados por polí cas específicas para cada territorio, que
ayude a conformar regiones produc vas y compe vas y disminuya las asimetrías que se observan en
nuestro país. El Ordenamiento Territorial Rural apunta a lograr algún po de equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales a la vez que incorpora la lógica consensual entre los diversos
actores, empero, resulta necesario resaltar el papel que cumple el decisor polí co en estos procesos,
ya que es quién ene la capacidad de viabilizar estos procesos.
Salir del modelo primario exportador y avanzar hacia el agregado de valor, democra zar el acceso a
los medios de producción, crear las condiciones para incrementar produc vidad y generar empleo de
calidad, en un marco de desarrollo sostenible, es un escenario deseable aunque complejo. De lo que se
trata ahora, es de aplicar polí cas de mediano y largo alcance y avanzar en este horizonte de manera
progresiva y racional.

7

�BIBLIOGRAFÍA
Gross, P. F. 1989. Ordenamiento Territorial: el manejo de los espacios rurales, Eure Vol XXIV Nº 73 Ponficia Universidad Católica de Chile. En línea. Disponible en: h p://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_ar ext&amp;pid=S0250-71611998007300006
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Rural Argen no. 39 p.
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Panizza, A., C. Pascale y D. Guarás. 2011. Ordenamiento Territorial: Marco conceptual en Innovación,
Tecnología y Producción de Alimentos Experiencias de Argen na y la Unión Europea Internacional
en “Innovación, Tecnología y Producción de Alimentos” Experiencias de Argen na y la Unión Europea Buenos Aires, Argen na.
Sepúlveda, S. R., A. Echeverri, A. Rodríguez y M. Por lla. 2003. El enfoque territorial del Desarrollo Rural- Dirección de Desarrollo Rural Sostenible. IICA .San José, Costa Rica.

8

�PARTE I
CONCEPTOS

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�CAPÍTULO 1
BASES CONCEPTUALES DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�PÙç½Ê, J. M.2, E. G. JÊ ¦ù3 ù P. LãÙÙ4.

RESUMEN: El Ordenamiento Territorial Rural (OTR) se concibe como un proceso políƟco-técnico-administraƟvo
orientado a la organización, planificación y gesƟón del uso y ocupación del territorio, en función de las caracterísƟcas y restricciones bioİsicas, culturales, socioeconómicas y políƟco-insƟtucionales. Este proceso debe basarse
en objeƟvos explícitos. Propicia un uso inteligente y justo del territorio, aprovecha oportunidades, reduce riesgos, protege recursos en el largo plazo y reparte en forma racional costos y beneficios del uso y la conservación
entre los actores involucrados. Los procesos de OTR deben parƟr de la definición del sistema territorial o Sistema Socio-Ecológico (SSE) sobre el cual se operará y evaluar sus transformaciones en términos de cambios en la
provisión de servicios ecosistémicos (SE), nivel de apropiación de los beneficios que derivan de dichos servicios
y factores de control que determinan la dinámicas. Los cambios en el uso y la cobertura del suelo suelen ser un
control directo de la dinámica de los SSE y responsables de la modificación de la distribución de beneficios entre
actores y, por lo tanto, de la generación de conflictos. El diseño de un plan de OTR requiere transitar una serie de
pasos imbricados entre sí: el diagnósƟco y caracterización del SSE, la planificación propiamente dicha y la gesƟón
del plan. Un plan y los pasos que involucra puede plantearse a disƟntas escalas pero, la oportunidad de incorporar la perspecƟva basada en SE se asocia al nivel de paisaje y a escalas próximas a las dimensiones de unidades
administraƟvas tales como departamentos o municipalidades.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

CAPÍTULO 1*
BASES CONCEPTUALES DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL1

1. LA NECESIDAD DE ORDENAR
Las acƟvidades producƟvas que la sociedad despliega sobre el territorio rural plantean desaİos de
múlƟples dimensiones que incluyen posibles conflictos entre (1) actores que comparten el uso de un
recurso natural común (Ɵerra, agua) y encuentran incenƟvos individuales que no necesariamente maximizan los beneficios del conjunto (e.g. “La tragedia de los comunes”, Hardin 1968), (2) usuarios que
privilegian beneficios de corto plazo sobre los que puedan obtener ellos mismos o futuras generaciones
a largo plazo, y (3) usuarios que con sus acƟvidades afectan bienes y servicios que el territorio ofrece
al resto de la sociedad y van más allá del propio proceso producƟvo en el que están involucrados (generación de externalidades negaƟvas, tragedia de los servicios ecosistémicos, Ruhl et al. 2007). Estos
conflictos son de naturaleza dinámica y mutan constantemente en respuesta a cuesƟones sociales, económicas, culturales, tecnológicas o climáƟcas, entre otras. El fracaso en la búsqueda de acuerdos que
minimicen estos conflictos lleva al deterioro de los recursos y los sistemas producƟvos y al deterioro
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 10-31).

1

Este documento incorpora, expande y complementa aportes de algunos de los autores (José M. Paruelo, Pedro Laterra y
Esteban G. Jobbágy) al documento “Bases para el Ordenamiento del Territorio Rural ArgenƟno” publicado por el Ministerio
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (MAGyP, 2012).

2

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
IFEVA (FAUBA-CONICET). Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: paruelo@agro.uba.ar

3

Grupo de Estudios Ambientales - IMASL, Universidad Nacional de San Luis &amp; CONICET. Ejército de los Andes 950, D5700HHW. San Luis, ArgenƟna.

4

Facultad de Ciencias Agrarias, UNMdP, INTA- Unidad Integrada Balcarce, CC 276, Balcarce, ArgenƟna – CONICET.

11

�Las disputas territoriales mo vadas por los cambios en el uso del suelo han afectado derechos humanos básicos de comunidades campesinas y de pueblos originarios, incluyendo los desalojos violentos de sus territorios tradicionales con lamentables consecuencias en términos de marginalización. Las
consecuencias incluyen crisis polí cas y el asesinato de campesinos en la región Chaqueña (Newbold
2004, Stocks 2005, Carruthers and Rodriguez 2009, Meza 2009, Seghezzo et al. 2011). La supervivencia
de las comunidades locales, incluyendo la provisión de SE clave (ver definiciones en Cap. 10) está siendo alterada no solo por el proceso de acumulación por desposesión (Harvey 2003) asociada a grandes
inversiones en el sector agrícola de grupos económicos concentrados, sino también por plantaciones
de árboles de rápido crecimiento promovidas por mecanismos como el REDD+ (Meza 2009, Borras Jr.
et al. 2012). La Red Agroforestal-Chaco Argen na (REDAF), una ONG dedicada a cues ones ambientales
y sociales, iden ficó 153 conflictos asociados a tenencia de la erra y otros 16 vinculados a disputas
ambientales directamente ligados a la expansión del “agronegocio” en la porción argen na del Chaco
(REDAF 2010). En base a los casos documentados por REDAF, los conflictos de tenencia de la erra
afectan a 97.000 personas y más de 1.700.000 ha solamente en la parte argen na del Gran Chaco. Los
conflictos ambientales afectarían a 900.000 personas y más de 7.000.000 ha (REDAF 2010). Para la mayor parte de Sudamérica los costos y beneficios de las transformaciones del territorio para los dis ntos
actores sociales está pobremente caracterizada y los beneficios son muy pocas veces percibidos por los
sectores sociales más vulnerables (Paruelo 2012).

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

de la calidad de vida de la sociedad. Estos conflictos se han resuelto históricamente consolidando inequidades extremas entre grupos sociales. El despojo y marginación de los pueblos originarios en toda
América es uno de los ejemplos más claros de un “ordenamiento” marginador e inequita vo.

El ordenamiento territorial es una necesidad para restablecer derechos alienados. También lo es
para usar en forma más inteligente el territorio de modo de lograr una mayor oferta de bienes y servicios y una distribución más justa de estos. El restablecimiento de derechos es crí co para la población
que reside en el territorio, la búsqueda de un uso inteligente del suelo compete a toda la sociedad que
se beneficia de él. En un país (y un con nente) con más del 70% de población urbana, la segunda movación es muy importante.

2. EL TERRITORIO RURAL Y LOS SISTEMAS SOCIO-ECOLÓGICOS
Más allá del énfasis en aspectos par culares, las múl ples definiciones de territorio o sistema territorial (ST) disponibles en la literatura hacen referencia a un espacio geográfico en donde la sociedad
usa y se vincula con los servicios y bienes que provee el ecosistema. El territorio incluye, además de la
base bio sica, los aspectos culturales, históricos, polí cos e ins tucionales en una perspec va histórica. La comprensión del territorio requiere entonces no solo la “foto” actual, sino también la trayectoria
histórica de la dimensión humana y natural. La idea de ST puede aplicarse a dis ntos espacios que
incluyen unidades polí co-administra vas, espacios homogéneos en términos bio sicos o culturales
entre otros aspectos, espacios que se comportan como unidad funcional de producción o conservación, áreas estratégicas por las amenazas o presiones que soportan. El documento “Bases para el Ordenamiento del Territorio Rural Argen no” del MAGyP (MAGyP 2012) define al territorio rural como “el
espacio en el que la sociedad desarrolla sus ac vidades primarias y del cual ob ene servicios y recursos
naturales”. Su conformación es influenciada por la acumulación histórica de las huellas que la sociedad
le imprime, dando lugar a una organización territorial específica materializada, entre otras cosas, por

12

�El sistema territorial puede ser concebido como un Sistema Socio-Ecológico (SSE) en el cual los humanos dependen de los recursos y servicios que proveen los ecosistemas y en donde la dinámica de los
ecosistemas está influida por las ac vidades humanas (Berkes et al. 2003, Ostrom 2009). Anderies et al.
(2004) define a los SSE como sistemas sociales “en los cuales las relaciones de interdependencia entre
humanos están mediadas por interacciones con componentes bio sicos y biológicos no humanos”. Esta
idea se vincula con el concepto de metabolismo social introducido por Marx en El Capital en el siglo
XIX en donde el trabajo humano modula la relación entre la sociedad y la naturaleza (Foster 1999). La
Figura 1.1 esquema za la estructura de un SSE en donde los actores sociales afectan y son afectados
por variables sociales y ecológicas de dis nta dinámica. Algunas de esas variables enen una respuesta
rela vamente rápida, como por ejemplo los niveles de humedad en el suelo o los niveles de ingreso de
un sector. Otras enen una dinámica más lenta, por ejemplo la fer lidad sica del suelo o la estructura
demográfica de la población. Los SSE están sujetos a controles exógenos tanto en los aspectos sociales
como ecológicos que operan a dis ntas escalas espaciales y temporales. Los SSE cons tuyen en tal
sen do sistemas abiertos en donde no pueden ignorarse las influencias externas (Chapin et al. 2002).
Los procesos Socio-Ecológicos determinan las conexiones entre los dis ntos componentes del sistema,
esto puede dar lugar a retrocontroles de amplificación y de amor guación de dis nto po, destacando
la naturaleza dialéc ca del proceso de estructuración de un SSE.

Figura 1.1. Esquema de un Sistema Socio-Ecológico (SSE) indicando las variables de estado lentas y rápidas y los
efectos de estas sobre los actores sociales. Fuera de los límites del SSE (indicados con la línea punteada) se ubican
controles externos o variables de control. Modificado de Chapin et al. 2002.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

el po de uso del suelo y el diseño de la infraestructura. La visión integradora del territorio rural, capaz
de facilitar su comprensión y su manejo, requiere una ar culación entre los sectores público y privado,
una aproximación sistémica y un planteo explícito de los conflictos de intereses y valores y de las divisiones sociales existentes.

13

�El sistema territorial o SSE es dinámico. Sus componentes, las interacciones entre estos y las influencias externas cambian. La dinámica, asociada a conflictos internos o influencias externas, puede llevar
a ese sistema a estados no deseados que se perciben como situaciones degradadas (Figura 1.2). La
naturaleza del SSE, par cularmente el capital humano, sico, social y cultural (Caja 1.1), determinará la
vulnerabilidad del sistema frente a la exposición a factores exógenos y a su vez la capacidad de adaptarse a esas influencias mediante, por ejemplo, procesos de aprendizaje. Por otra parte, el actual ST puede
no sa sfacer las necesidades o aspiraciones de la sociedad y esta buscar cambiarlo, promoviendo una
transformación planeada (Figura 1.2). La resiliencia hace referencia a la capacidad del SSE de mantener
sus caracterís cas estructurales y funcionales frente a perturbaciones externas o conflictos endógenos.
La vulnerabilidad, adaptabilidad, resiliencia y capacidad de transformación son aspectos centrales del
SSE que deben considerarse cuidadosamente en un proceso de OT.

Figura 1.2. Modelo conceptual que relaciona la capacidad adapta va, vulnerabilidad, resiliencia y capacidad de
transformación de un sistema socio-ecológico frente a la exposición a factores externos. Modificado de Chapin
et al. 2002.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

El establecimiento de agrupamientos en donde una ac vidad rara hasta entonces en el territorio se
vuelve intensa, surge en gran medida de retrocontroles de amplificación cuando, por ejemplo, el establecimiento de los primeros productores forestales o agrícolas en una región previamente ganadera,
introducen cambios en la infraestructura y en la presencia de contra stas y operarios que favorece el
establecimiento de futuros emprendimientos en su vecindad. En otros casos el disparo de un proceso
de deterioro del suelo impone un retrocontrol amor guador al dejar de hacer viable a la ac vidad que
inicialmente causó el deterioro. Un sistema económico que se ha vuelto dependiente de esa ac vidad,
sin embargo, puede introducir inversiones que busquen sostener la ac vidad (ofreciendo un retrocontrol amplificador en compensación). El abandono de lotes salinizados en áreas de riego de ene
el ingreso de agua y puede frenar el proceso de salinización, mientras que el capital que la ac vidad
generó permite contar con la capacidad de restaurar el sistema a través de canalizaciones y enmiendas
de suelo.

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�Las ac vidades humanas “mueven” el SSE de una situación en donde este presentaba un dado
funcionamiento a otras situaciones en donde la dinámica del sistema se ve alterada (Figura 1.3). Estas
transiciones involucran, por ejemplo, la conversión de bosques en campos de cul vos o pasturas, la
transformación de áreas de cul vos en zonas urbanizadas, etc. En estas circunstancias el sistema se
“ar ficializa”, genera una mayor producción de bienes comercializables, en tanto se hace más dependiente de aportes de energía y materiales del exterior. Cada uno de esos estados genera entonces
una serie de bienes y servicios dis ntos. Diferentes grupos sociales se apropiarán de los beneficios
derivados de los bienes y servicios producidos en cada Estado. Los compromisos en la producción de
servicios y bienes entre Estados (ver capítulo 10) hacen que la apropiación de beneficios por parte de
dis ntos grupo de actores sociales cambie en cada Estado. En estos compromisos está la raíz de buena
parte de los conflictos territoriales. Los dis ntos grupos sociales no solo perciben los beneficios, sino
que actúan ac vamente en determinar las transiciones entre Estados. Cumplen, según Scheﬀer et al.
(2001), un doble rol de beneficiarios y afectadores de la provisión de bienes y servicios. Por supuesto, la capacidad de promover transiciones difiere entre actores, básicamente en función de su poder
polí co. El contexto social, económico, tecnológico, ins tucional e ideológico, por un lado, y una serie
de factores bio sicos (por ejemplo secuencias de años húmedos o sequías) condicionarán a su vez las
transiciones (Figura 1.3).

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

3. UN MODELO PARA LA TRANSFORMACIÓN

Figura 1.3. Transformación de un Sistema Socio-Ecológico debido a acciones antrópicas que representan en términos genéricos un estrés o una perturbación. Esas transformaciones son más o menos reversibles mediante
terapias de restauración. Cada uno de los Estados genera dis ntos pos de beneficios para los actores e involucrados vinculado a variaciones en el nivel de provisión de Servicios Ecosistémicos (SE). Las transiciones dependen de
una serie de controles externos y ocurren en un determinado contexto ideológico, polí co, económico y cultural.

15

�Como señalábamos, los cambios en el uso del suelo generan una serie de consecuencias en el sistema social, económico, cultural y polí co (Figura 1.4). Estas se asocian de manera directa al po y
sistema de producción, a los volúmenes producidos, a los precios de esos productos, a la integración
a los mercados, etc. Las consecuencias de estas transformaciones se verificarán a dis ntas escalas. A
escala de un productor capitalizado determinará ingresos, rentabilidad, planes de inversión, etc. En
el caso de comunidades campesinas o aborígenes una de las consecuencias de la transformación ha
sido la organización social y polí ca. En una escala regional impactará el comercio local, la demanda
de trabajo e infraestructura, las migraciones, los equilibrios polí cos, etc. A escala nacional influirá,
entre otras cosas, sobre los ingresos fiscales, la polí ca comercial exterior, la generación de empleo,
la distribución de la riqueza, la conflic vidad social, el grado de conciencia de los actores sociales y la
demanda de tecnología.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

4. EL CAMBIO EN EL USO DEL SUELO COMO GENERADOR DE CONFLICTOS

Figura 1.4. Controles y consecuencias de los cambios en el uso de la erra en dis ntas dimensiones (polí ca,
económica, social y ambiental). Tomado de Paruelo et al. 2006.

La transformación del territorio afectará a su vez el medio bio sico modificando la dinámica del
agua, el Carbono, los nutrientes, la biodiversidad, etc. (Figura 1.4). Estos efectos se harán evidentes
a dis ntas escalas. A escala predial, por ejemplo, determinará pérdida de suelo por erosión o caída
de la fer lidad potencial por reducción en los niveles de materia orgánica del suelo. A escala regional
afectará la dinámica de agua superficial y subsuperficial, la biodiversidad a dis ntos niveles (gené co,
específico, de paisaje). A escala global impactará sobre los niveles de CO2 atmosférico o sobre el balance de energía por cambios en el albedo u otros términos del balance de energía de la superficie. Las
múl ples consecuencias del uso del suelo plantean la necesidad de una visión integral de los bienes y

16

�Los cambios en la cobertura del suelo no ocurren de manera aleatoria. Estos resultan de una compleja trama de factores que incluyen determinantes bio sicos (por ejemplo el clima y los recursos
edáficos) y aquellos relacionados con las dimensiones económicas, sociales, culturales, polí cas y tecnológicas (Figura 1.4). El esquema de los controles y consecuencias del cambio en el uso del suelo
presentado en la Figura 1.4 no es está co. Las consecuencias de los cambios afectarán a su vez a los
factores que determinan los cambios en el uso del suelo. Algunos de esos efectos representan retrocontroles de amor guación y, eventualmente, pueden restringir determinados usos o su expansión. La
presencia de retrocontroles de amor guación haría suponer que el sistema es capaz de autorregularse,
sin embargo, estos retrocontroles pueden tener importantes retardos (sus consecuencias percibirse
luego de años). La degradación de erras de pastoreo que conduce a la reducción de poblaciones de
herbívoros domés cos, como la observada en la estepa Patagónica a par r de la década de 1950 (Soriano y Paruelo 1990), ejemplifica un retrocontrol de amor guación que autolimita el problema pero
que, desafortunadamente, opera con retardo y no alcanza a impedir un grado de deterioro di cil de
rever r. Otro ejemplo planteado para la Pampa interior sugiere que el avance agrícola sobre pasturas
y pas zales favorecería el anegamiento, limitando o incluso retrayendo el cambio en el uso de la erra
que lo disparó inicialmente (Viglizzo et al. 2009). Por otra parte existen también, retrocontroles amplificadores, tales como los asociados a los efectos de “contagio” comunes en el caso del avance agrícola
(la ocurrencia de cierta ac vidad en un área induce su adopción a vecinos) o los derivados del proceso
de aumento de la escala y concentración de la producción (los beneficios crecientes con la escala favorecen una más rápida concentración de la ac vidad). El contagio no es solo local, puede producirse a
gran distancia y en regiones agrícolas marginales, como está sucediendo en la región chaqueña, donde
el proceso es conocido como “pampeanización” por la adopción de sistemas de producción propios de
la región agrícola núcleo de nuestro país (Morello 1995; Manuel-Navarrete et al. 2009).

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

servicios que presta el territorio a la sociedad para op mizar su uso ante escenarios sociales, polí cos,
ambientales, culturales, tecnológicos y económicos cambiantes.

La presencia de retrocontroles amplificadores (posi vos) y amor guadores (nega vos) con retardo,
incrementa la probabilidad de dinámicas no deseadas del territorio (por ej. deterioro ambiental, baja
en la produc vidad agrícola, pérdida de ingresos fiscales, etc.). Esto dependerá de la vulnerabilidad,
adaptabilidad y resiliencia del SSE (Figura 1.2). La escasez o ausencia de polí cas ac vas que operen
sobre la dinámica de este sistema, deja librada la asignación de recursos fundamentalmente al mercado y a las acciones de los sectores más concentrados de la economía. Esto podría dar lugar, en muchos
casos, a desequilibrios territoriales, deterioro ambiental, pérdida de opciones y desaprovechamiento
de oportunidades de desarrollo produc vo y ambiental. El Ordenamiento Territorial Rural (OTR) es
uno de los caminos para lograr que la dinámica del sistema esquema zado en la Figura 1.4 permita
alcanzar una serie de obje vos de producción de bienes y servicios con equidad social y generacional.
El OTR apunta a an cipar conflictos en la asignación de recursos entre ac vidades y en la distribución
de beneficios y costos entre actores involucrados. Permite por otra parte, diseñar de manera ac va y
par cipa va polí cas produc vas y de conservación y uso sostenible de los recursos naturales.

5. ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL: DEFINICIONES Y ALCANCE
En el documento del MAGyP (2012) mencionado, se define al OTR como “ un proceso polí co-técnico-administra vo orientado a la organización, planificación y ges ón del uso y ocupación del territorio,
en función de las caracterís cas y restricciones bio sicas, culturales, socioeconómicas y polí co-ins-

17

�Esta definición surge de la síntesis de diversas caracterizaciones del OTR, como por ejemplo de
aquellas contempladas en las leyes de OT de Bolivia. La concepción de OTR presentada se asemeja a la
propuesta por el Ins tuto Nacional de Ecología mexicano (INE 2004): “El Ordenamiento Territorial es un
instrumento de la polí ca ambiental que regula las modalidades del uso del suelo y orienta el emplazamiento de las ac vidades produc vas, en el marco de la polí ca de desarrollo regional y a par r de
procesos de planificación par cipa va”. La Carta Europea de Ordenación del Territorio de 1983, indica
que el OT es, por un lado, una disciplina cien fica que analiza de manera interdisciplinaria el territorio.
Por otro, es una técnica administra va que interviene en las diferentes dimensiones de la organización
del territorio. Finalmente, es también una polí ca pública que atraviesa sectores y jurisdicciones y que
opera tanto sobre el sector público como el privado. La Caja 1.2. presenta algunas de las concepciones
del OT para dis ntos autores e ins tuciones (Massiris 2002).
El componente polí co del OTR determina los obje vos y dirime los conflictos en base a los intereses y valores en pugna, mientras que el aspecto técnico asegura una adecuada caracterización del
territorio (los efectos de las transformaciones sobre la producción de bienes y servicios) y la fac bilidad
de los planes y acciones específicas. El OTR es un proceso par cipa vo que involucra acuerdos entre
los actores e involucrados con el territorio en cues ón. Acciones proac vas tales como propiciar la
generación de usos de la erra y diseños del paisaje alterna vos, esquemas flexibles y adapta vos que
sobre la base del monitoreo y evaluación de los costos y beneficios que los usos actuales de la erra
generan y de los cambios de contexto (sociales y ambientales en ambos casos), reajustan las pautas de
ordenamiento.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

tucionales. Este proceso debe ser par cipa vo e interac vo y basarse en obje vos explícitos que
propicien el uso inteligente y justo del territorio, aprovechando oportunidades, reduciendo riesgos,
protegiendo recursos en el corto, mediano y largo plazo y repar endo en forma racional los costos y
beneficios del uso territorial entre los usuarios del mismo.”

En el OTR se deben examinar detalladamente las dimensiones ecológicas, económicas, tecnológicas,
polí cas y sociales de los dis ntos usos del suelo y formas de ocupación del territorio. A par r de este
análisis, de formas alterna vas de intervención y de los obje vos del proceso, se generan escenarios
de ocupación del territorio que son evaluados por los actores e involucrados e incorporados al proceso
de toma de decisiones. Es par cularmente importante que el análisis en el cual se apoya el proceso de
OT no deje de considerar los usos del territorio, poco o no integrados al mercado (ganadería caprina,
agricultura familiar, producción de carbón de leña, etc.) y en general para todos los usos, las cadenas de
valor asociadas y su papel social, cultural y económico en el territorio abordado. EL OTR no es (o no debería ser) la mera yuxtaposición de un proceso técnico y otro polí co. Los dos componentes enen una
relación dialéc ca y su aislamiento puede desvirtuar el proceso. La naturaleza territorial del proceso
y las dimensiones involucradas (social, económica, cultural, legal, ambiental) hacen imprescindible la
par cipación de múl ples ins tuciones y actores. La fac bilidad de que ese proceso logre incidir armónicamente tanto sobre la dimensión bio sica, económica y social del desarrollo sustentable, depende
del nivel de par cipación de los actores involucrados en el mismo.
El proceso de OTR no es ni ha sido un proceso que inevitablemente involucra la par cipación estatal.
De hecho, el OT ocurre en la medida en que dis ntos actores llegan a acuerdos acerca del uso de los
recursos. Cuando la sociedad o los productores se organizan espontáneamente, par cularmente ante
casos del po “tragedia de los comunes” –en agua de riego, bosques, pasturas– se dan acuerdos que
pueden ser muy efec vos y durables (Ostrom et al. 1999). Cualquier intento de OTR debería aprovechar
antecedentes de este po. Por supuesto que en ausencia del Estado o frente a asimetrías de poder muy
18

�A través del OTR deberían promoverse una serie de cues ones básicas (MAGyP 2012):
(a) la distribución en el espacio y en el empo de las ac vidades produc vas,
(b) el acceso y usufructo de bienes y servicios provistos por los ecosistemas des nados tanto a la producción como a la conservación,
(c) el desarrollo y la distribución de infraestructura produc va y social, promoviendo una distribución
más balanceada de la población en todo el territorio de la Nación,
(d) el monitoreo de los recursos naturales y de los factores de degradación y/o contaminación,
(e) la distribución y régimen de uso de las áreas protegidas o de uso público,
(f) las necesidades de generación de alterna vas de uso y valorización de la producción del territorio.
Un dado proceso de OTR ene, por supuesto, obje vos y metas específicas. Sin embargo, los procesos de OTR comparten en general y de manera implícita una serie de obje vos generales. Estos
incluyen asegurar la seguridad y soberanía alimentaria, distribuir con equidad los costos y beneficios
de la transformación del territorio entre actores sociales y generaciones, promover el desarrollo social
de la población local y minimizar o rever r procesos de deterioro de los recursos naturales o de contaminación. Para alcanzar estos obje vos generales el proceso debería contemplar la promoción de
las norma vas que den cer dumbre en el uso del territorio. Estas norma vas deberían inscribirse en
los marcos regulatorios generales a nivel provincial, nacional o regional. La naturaleza jerárquica del
proceso de OTR hace que deba prestarse especial atención, por un lado, a las restricciones impuestas
por niveles polí co-ins tucionales superiores y, por otro, a las consecuencias de las reglamentaciones
en instancias subordinadas.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

marcadas entre actores e involucrados, los procesos de ordenamiento del territorio ocurren según los
intereses y valores de quienes detentan el poder (económico, militar, religioso).

6. ETAPAS DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
El OTR debe contemplar varias etapas que enen una secuencia temporal definida pero un grado
importante de superposición (Figura 1.5). La etapa de diagnósƟco territorial incluye la caracterización
del sistema territorial y la iden ficación y caracterización de los conflictos actuales y potenciales (ver
Cap. 2). Esta etapa debe par r de la caracterización del sistema territorial sobre el cual opera. Esto implica definir límites geográficos y conceptuales (por ejemplo qué ac vidades serán incluidas en el OTR
o el alcance de lo rural). La caracterización del SSE incluye la de los componentes relacionados con el
medio bio sico (suelos, clima, vegetación, etc.), infraestructura (vial, portuaria, educa va, etc.), población (distribución espacial, caracterización económica, social, cultural), nivel de provisión de Servicios
Ecosistémicos (SE), nivel de transformación del paisaje (mapas de pos de coberturas y de su dinámica
en el empo), tenencia y distribución de la erra y marco norma vo. En úl ma instancia, definir el capital natural, sico, humano, social y cultural del SSE (Brondizio et al. 2009). La caracterización del Sistema Territorial o SSE trasciende la mera recopilación de información. Resulta clave su sistema zación,
integración y síntesis, por ejemplo para definir su vulnerabilidad, adaptabilidad, resiliencia y capacidad
de transformación (ver Figura 1.2).
19

�Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

Figura 1.5. Etapas del proceso de OTR.

Para esta etapa la construcción de sistemas de información geográficos es un paso valioso capaz de:
(1) iden ficar información y datos faltantes,
(2) detectar inconsistencias en la información existente,
(3) resolver desajustes en la escala (resolución o extensión) de las dis ntas fuentes de información, y
(4) facilitar el análisis de la información de base y la generación de nuevo conocimiento.
En la etapa de diagnós co se deberá hacer una evaluación crí ca de las caracterís cas de las dis ntas ac vidades, considerando el po y la extensión espacial y temporal de las mismas.
Un aspecto clave de la etapa de diagnós co es la iden ficación y caracterización de los actores e
involucrados. Estos deberán ser caracterizados en términos de “afectadores” o “beneficiarios” del nivel de provisión de servicios ecosistémicos específicos. Esta definición no es dicotómica, y un mismo
actor puede representar ambos papeles. Los criterios a considerar en la caracterización de los actores
incluyen:
- Derechos sobre la erra o los recursos.
- Con nuidad de la relación con el territorio (residentes vs. turistas / propietarios vs. arrendatarios).
- Conocimiento y habilidades para el manejo/ges ón del sistema.
- Pérdidas o daños asociados al manejo.
- Relación cultural e histórica con el sistema/recurso.
- Grado de dependencia económica y social en los recursos o el sistema.
- Compromiso e interés en el OTR.

20

�- Impacto presente o potencial de las ac vidades propias sobre los recursos.
Una vez iden ficados los actores pasan a tener un rol muy importante en el diagnós co, contribuyendo a la caracterización del SSE a través de un proceso par cipa vo.
La etapa de planificación territorial parte de la definición par cipa va de los obje vos entre los disntos actores e involucrados. Este componente es eminentemente polí co. Buena parte del esfuerzo
de esta etapa estará puesto en la organización de talleres con los actores e involucrados. Los talleres
deben visualizarse como una herramienta de toma de decisión y no solo como un listado de par cipantes, deben ser representa vos de los obje vos perseguidos y obtener, a par r de negociaciones,
propuestas encaminadas a fortalecer el OTR (ver Cap. 13).
La planificación es una habilidad universal que involucra la consideración de situaciones futuras
antes de elegir entre una serie de alterna vas (Feldt 1988). Es el deseo de dirigir un cambio de manera de producir una consecuencia beneficiosa en algún momento futuro para un grupo determinado.
La planificación está asociada y mo vada por un problema, depende de la información y su análisis y
nunca genera un producto absoluto o perfecto. Cuando involucra al ambiente, la planificación ene
como par cularidad la necesidad de entender la conexión entre la dimensión humana y los procesos
bio sicos que sos enen directa e indirectamente las ac vidades humanas. En defini va planificar la
persistencia o transformación del SSE.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

- Compa bilidad de los intereses propios con la conservación o planificación a nivel polí co.

La formulación de un problema comienza con la iden ficación de una necesidad, la diferencia entre
una expecta va y una realidad. Su definición ene un fuerte componente de valores. La definición de
un problema involucra la percepción de la(s) situaciones problemá cas (observación) y su conceptualización (elaboración de una hipótesis: procesos detrás del patrón/situación problemá ca).
Diferenciar una situación problemá ca de un problema es un aspecto crí co de esta etapa del proceso de OTR. Una misma situación (la expansión agrícola) es vista como algo deseable por algunos
actores (proveedores locales de servicios) y como un problema por otros (grupos ambientalistas o comunidades campesinas). El problema aparente (la expansión agrícola) es el factor que, a través de una
hipótesis no elaborada o implícita, se asocia a los efectos no deseados (por ej. pérdida de biodiversidad
que preocupa a los grupos ambientalistas o la contaminación con agroquímicos que preocupa a las
comunidades campesinas). En realidad el mismo problema aparente se corresponde con dis ntos problemas reales. La elaboración del problema como una hipótesis explícita que iden fica consecuencias
actuales o futuras no deseadas y los mecanismos que las generarían es un paso muy importante en la
iden ficación y resolución de conflictos.
Toda planificación ene asociados y está mo vada por metas y obje vos (Lein 2006). Estos surgen
de la iden ficación de problemas presentes y futuros (para resolverlos o evitarlos) y las aspiraciones
de los dis ntos grupos sociales. Entre las metas genéricas a considerar en un proceso de OTR aparecen
por ejemplo:
- Internalizar la incer dumbre sobre las condiciones ambientales, sociales y económicas que modelarán las demandas de las generaciones futuras y asegurar un adecuado mantenimiento de
opciones mediante la aplicación del principio precautorio al uso de la erra en si os par cularmente vulnerables.
- Establecer lineamientos y estrategias territoriales e iden ficar procesos ecológicos relevantes y
servicios ecosistémicos asociados que deben mantenerse.

21

�- Contribuir a la coordinación y concertación para la solución de conflictos ambientales.
- Promover la recuperación y restauración de ecosistemas dentro de esquemas produc vos.
- Promover la recuperación de servicios ecosistémicos de soporte, provisión y regulación relevantes en si os de alta demanda.
- Propiciar la integración de las funciones ins tucionales relacionadas con el uso del territorio.
- Generar mecanismos de evaluación y monitoreo de los impactos produc vos, ambientales y sociales del uso de la erra y los OTR vigentes.
Entre los aspectos técnicos a considerar en esta etapa se incluye la definición de la ap tud de cada
una de las unidades de planificación para las dis ntas alterna vas de uso y su relación con el tamaño de
la unidad produc va (Bocco et al. 2001, Gómez-Orea 2007). Con ella se evalúa la posibilidad (en términos de beneficios y costos económicos, sociales y ambientales) de desarrollar las dis ntas ac vidades
en los ecosistemas del territorio en cues ón (Ver Caja 1.3.). En esta etapa deberán cuan ficarse las
funciones de producción de bienes y servicios ecosistémicos (la relación entre procesos ecosistémicos,
por ejemplo la produc vidad primaria, y la provisión de SE tales como forraje o secuestro de C) y las
funciones de afectación de SE (la relación entre factores de estrés y perturbación y el nivel de provisión
de SE específicos) (ver Cap. 5). Las funciones de afectación permiten evaluar el impacto de los factores
de estrés y perturbación asociados a las ac vidades que se realizan o se propone realizar (ver Cap. 10)
(ver Caja 1.3.).

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

- Regular e inducir el adecuado uso del suelo y las ac vidades produc vas, en función del potencial y el estado de los recursos naturales.

La etapa de planificación debe incorporar el uso de metodologías de resolución de conflictos (ver
Cap. 13) y los efectos de cambios exógenos de largo plazo, por ejemplo la adaptación o mi gación de
los efectos de cambios globales. Las técnicas de análisis mul criterio son una herramienta fundamental
de la planificación (ver Cap. 12). En esta etapa la par cipación rela va de los dis ntos actores tendrá
una relación dialéc ca con la definición de obje vos del OTR. La generación de escenarios permite una
evaluación crí ca, sistémica e integral de alterna vas de uso y configuración del paisaje en el proceso
de toma de decisiones. Estos escenarios deberían considerar tanto el nivel de provisión de SE como
los aspectos económicos y sociales (ver Cap. 11). En tal sen do el monitoreo de SE se cons tuye en un
efec vo sistema de indicadores en el proceso de evaluación del proceso y su implementación (ver Caja
1.3.).
La generación de alterna vas en el proceso de planificación debería sugerir opciones que fomenten
el debate y la discusión en pos de la solución de problemas en base a su efec vidad, posibilidad y compa bilidad (Lein 2006). En la medida en que los problemas se definan como hipótesis, pueden derivarse
de estas predicciones asociadas a cada una de las alterna vas propuestas. Los mecanismos para generar alterna vas de uso y distribución en el espacio de ac vidades requiere, antes de su formalización
de un proceso de par cipación en donde a través de tormenta de ideas, pensamiento crea vo, pensamiento lateral, extrapolaciones, adaptaciones, etc., los actores generen el “espacio de oportunidades”
(Stoorvogel y Antle 2001) (Figura 1.6.). La intersección del espacio de oportunidades con el “espacio
de decisión”, en donde se evalúan las restricciones sicas, culturales, polí cas, sociales y económicas
de las alterna vas, define el “espacio de opciones viables” (Figura 1.6). El diagrama de la Figura 1.6 es
dinámico y el mismo proceso de OTR puede ampliar o reducir el espacio de opciones viables mediante
acciones de educación, negociación, norma vas, etc.
22

�La implementación y seguimiento de los planes de OTR corresponden a la etapa de gesƟón territorial. Esta etapa requiere una cuidadosa definición de la responsabilidad de cada uno de los actores e
ins tuciones en la ejecución, seguimiento y contralor de los planes. Un aspecto clave es la definición
de las autoridades de aplicación, los mecanismos de resolución de conflictos y de revisión de planes. En
este sen do es clave la definición de planes de seguimiento y su acople con esquemas de manejo adapta vo (Chapin et al. 2002) que permitan redefinir acciones, en base a la evaluación de resultados de la
implementación. La capacidad de aprender, adaptarse y redefinir planes de un plan de OTR es crí ca
en la etapa de ges ón. Folke et al. (2009) definen un proceso cíclico con tres vueltas de aprendizaje. La
primera vuelta o ciclo de aprendizaje y adaptación reexamina, en base a los resultados del monitoreo,
acciones concretas de manejo o intervención. Un segundo ciclo evaluará aspectos más profundos como
los supuestos y modelos en los que se basa la definición de los problemas. Un tercer ciclo involucra,
además, la revisión de normas, ins tuciones o de la gobernanza del SSE. El capítulo 14 discute la implementación de Observatorios en la etapa de Ges ón.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

Figura 1.6. Representación esquemá ca de los espacios de oportunidades y decisiones para la transformación del
territorio y de su superposición. Tomado de Stoorvogel y Antle (2001).

7. ESCALA ESPACIAL Y TEMPORAL DEL PROCESO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL:
EL NIVEL DE PAISAJE
La escala espacial y temporal a la cual se plantea el OTR deberá considerar el SSE con el que se tratará. Si bien los procesos de OTR pueden plantearse a dis ntos niveles, el paisaje suele ser una de las endades objeto de la planificación y ges ón. Un paisaje es un área heterogénea compuesta por un grupo
de ecosistemas (naturales o antrópicos) que interactúan y cuyo arreglo espacial define un patrón repeble (Forman y Godron 1986). El paisaje es el ámbito en donde los patrones espaciales influencian los
procesos ecológicos (Wiens y Moss, 1999). ¿Por qué el énfasis en el paisaje como en dad foco? A ese
nivel se proveen los SE y se produce la interacción entre los componentes humanos y bio sicos (Wiens
y Moss, 2005). El paisaje incluye las unidades en las que operan decisiones de manejo. Por otro lado,
en general, los paisajes son en dades similares o menores en extensión que las unidades polí co-administra vas de menor nivel, suelen exis r en un sistema de gobernanza único, las cues ones espaciales
pueden ser ubicadas (localizadas) en porciones específicas del terreno, se iden fica un marco en el cual
pueden derivarse polí cas ambientales, sociales, económicas y culturales e implementarse acciones.
23

�Como se discute in extenso en los Caps. 5 y 10, la provisión de SE, sus cambios en dis ntos escenarios de uso y la distribución entre los dis ntos actores son elementos clave de cualquier proceso de
OT. Los servicios del ecosistema enen asociada, en mayor o menor medida, una escala espacial. Esta
escala puede no ser la misma para el proceso ecosistémico que para el servicio ecosistémico que de él
deriva. Por ejemplo, para los SE de detoxificación de residuos o de regulación de la emisión de metano
u óxidos de N con efecto invernadero, el nivel de provisión resulta de la ac vidad de microorganismos.
Los mecanismos que están detrás de estos procesos involucran pasos metabólicos que ocurren a nivel
subcelular. Aun cuando los mecanismos ocurren a una escala microscópica, el resultado neto de la ac vidad de estos microorganismos adquiere significado en términos de los servicios provistos a escalas de
mucho menor detalle. Para el caso de la regulación de la composición atmosférica, la escala relevante
puede ser, incluso, la global. Por otra parte, muchos de los beneficios asociados a un servicio dado se
perciben a distancias considerables del ecosistema que los está proveyendo o en configuraciones espaciales par culares (por ej. aguas abajo) (Fisher et al. 2009). El control de la erosión del suelo que realiza
un ecosistema dado ejemplifica cómo la correcta evaluación de ese servicio requiere de una cierta
perspec va espacial. Si bien el po y grado de cobertura vegetal, la pendiente y la textura del suelo
de un lote en par cular son elementos claves para evaluar su suscep bilidad a la erosión, el contexto
geográfico del lote es esencial. Así, su posición rela va en el paisaje, las caracterís cas de los lotes
vecinos y las perturbaciones a su alrededor son determinantes importantes de lo que ocurrirá en ese
lote. En un contexto geográfico heterogéneo, lo que sucede en un parche de vegetación depende de
lo que acontece en los parches con guos. Si bien los procesos de sucesión, ex nción local o lixiviación
ocurren en un si o par cular, la dinámica de ese si o raramente es crí ca en sí misma. Estos ejemplos
destacan la importancia de evaluar los servicios a nivel de paisaje. Aun cuando los paisajes pueden
tener tamaños diversos, su extensión varía en general entre 10 y 104 hectáreas. Sin embargo, no solo
la dimensión bio sica debe considerarse a la hora de definir la escala del análisis de los SE en el marco
de un OT, también hay que tomar en cuenta la dimensión administra va. La extensión del análisis de
los SE variará entonces entre el municipio (par do o departamento) y la provincia. Más aún, en muchas
circunstancias es imprescindible trabajar sobre la coordinación entre dis ntas unidades administra vas
(López-Hoﬀman et al. 2009). La resolución espacial debería permi r iden ficar los dis ntos pos de
ecosistemas y coberturas del suelo (parches del paisaje) y las unidades de manejo (establecimientos o
potreros).

Caja 1.1. Sistemas Socio-Ecológicos y tipos de capital
El concepto de Sistemas Socio-Ecológicos (SSE) viene a reemplazar la idea de que es posible estudiar los sistemas ecológicos independientemente de los sociales. El esfuerzo por el estudio de los
aspectos sociales y ecológicos en conjunto es una poderosa herramienta para analizar las retroalimentaciones y adaptaciones mutuas (Folke et al. 2005). Los actores sociales (individuos o grupos)
afectan al ecosistema a través de vías complejas (muchos pasos, relaciones no lineales) (Chapin et al.
2009). La capacidad de un SSE de mantener sus caracterís cas estructurales y funcionales depende

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

Si bien la dimensión espacial de un paisaje puede variar, la extensión de la escala de análisis de un
paisaje es del orden de km2. Los paisajes definidos como cuencas hidrográficas son par cularmente
adecuados como sujetos de planificación. Tres elementos en la definición del concepto de paisaje están estrechamente ligados a la noción de sistema territorial o Sistema Socio-Ecológico: la estructura o
forma, po de unidades y su configuración tanto natural como cultural, el funcionamiento tanto de los
procesos bio sicos como de los usos humanos y los valores o sen dos que vinculan a las sociedades
con su entorno.

24

�Caja 1.2. Definiciones de Ordenamiento Territorial Rural recopiladas (Massiris 2002)
Claudius Pe t, especialista francés, 1950.
G. Sáenz de Buruaga. España, 1969.

J. Lajugie y otros. Francia, 1979.

Carta Europea de Ordenación del Territorio, 1983.
Ley orgánica de Ordenación del Territorio.
Venezuela, 1983.

Comisión de desarrollo y medio ambiente
de América La na y el Caribe, 1990.

Ley de Desarrollo Territorial. Colombia,
1997.

Proyecto de ley de OT, Costa Rica, 1998.

“La búsqueda en el ámbito geográfico de la mejor repar ción de los
hombres en función de los recursos naturales y de las ac vidades económicas” (Massé 1974, citado por Méndez 1990:93).
“Es el estudio interdisciplinario y prospec vo de la transformación ópma del espacio regional y de la distribución de esta transformación y
de la población total entre núcleos urbanos con funciones y jerarquías
diferentes, con vistas a su integración en áreas supranacionales”.
“El objeto de la ordenación del territorio es de crear, mediante la organización racional del espacio y por la instalación de equipamientos
apropiados, las condiciones óp mas de valorización de la erra y los
marcos mejor adaptados al desarrollo humano de los habitantes” (Grenier 1986).
“Es a la vez una disciplina cien fica, una técnica administra va y una
polí ca concebida como un enfoque interdisciplinario y global cuyo
obje vo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización
sica del espacio, según un concepto rector” (CEMAT 1983).
“Regulación y promoción de la localización de los asentamientos humanos, de las ac vidades económicas y sociales de la población, así como
el desarrollo sico espacial, con el fin de lograr una armonía entre el
mayor bienestar de la población, la op mización de la explotación y
uso de los recursos naturales y la protección y valorización del medio
ambiente, como obje vos fundamentales del desarrollo integral” (Congreso de la República de Venezuela 1983).
“Camino que conduce a buscar una distribución geográfica de la población y sus ac vidades, de acuerdo con la integridad y potencialidad de
los recursos naturales que conforman el entorno sico y bió co, todo
ello en la búsqueda de unas condiciones de vida mejores” (Comisión de
Desarrollo y Medio Ambiente de América La na 1990).
“Conjunto de acciones polí co-administra vas y de planificación sica
concertadas, emprendidas por los municipios o distritos y áreas metropolitanas…, para orientar el desarrollo del territorio bajo su jurisdicción y regular la u lización, transformación y ocupación del espacio, de
acuerdo con las estrategias de desarrollo socioeconómico y en armonía
con el medio ambiente y las tradiciones históricas y culturales” (Congreso de la República de Colombia 1997).
“Proceso dinámico, interac vo e itera vo de diseño de cambios integrales en las polí cas públicas para la clasificación y el uso racional, eficiente y estratégico del territorio, de acuerdo con criterios económicos,
culturales y de capacidad de carga ecológica y social” (Ministerio de
Planificación Nacional 1998:3).

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

de la capacidad de sostener el nivel del capital total o la base produc va (en un sen do amplio). El
capital total incluye tanto el sico (infraestructura, bienes de capital o circulante), el natural (básicamente los denominados recursos naturales), el humano y el social. El capital humano se vincula
con las capacidades de los individuos para cumplir sus obje vos y se relaciona directamente con la
educación formal e informal. El capital social fue definido y tratado por diferentes autores (Bourdieu
1986, Putnam 1995) y su uso ene un largo recorrido para las ciencias sociales. Una definición que
se vincula con la ges ón de los SSE es la planteada por Brondizio et al. (2009), quienes lo refieren
al valor de la confianza en la cooperación individual y grupal para facilitar acciones sobre intereses
comunes y a diferentes niveles de organización. Precisamente, plantean que las ins tuciones y las
relaciones sociales a diferentes niveles (local, regional, nacional, internacional) son las que facilitan
la protección de los ecosistemas en el largo plazo.

25

�Caja 1.3. Aptitud, Impactos e Indicadores
La planificación del territorio considera, de una u otra manera, la caracterización de la ap tud, la
evaluación de los impactos y la definición de indicadores. Los tres conceptos se vinculan estrechamente con el enfoque basado en la cuan ficación del nivel de provisión de servicios ecosistémicos
clave, en la definición de funciones de afectación de estos servicios y en su monitoreo a través del
empo en el marco de un proceso de comanejo adapta vo.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

Grupo interins tucional de OT, México, “Estrategia de desarrollo socioeconómico que, mediante la adecuada
2000.
ar culación funcional y espacial de las polí cas sectoriales, busca promover patrones sustentables de ocupación y aprovechamiento del territorio” (SEDESOL y otros 2000).
Proyecto de Ley de Ordenamiento y Desa- “Conjunto de polí cas o direc vas expresamente formuladas, normas
rrollo Territorial, Costa Rica, 2000.
y programas que orienten y regulen las actuaciones y procesos de ocupación, desarrollo y transformación del territorio y el uso del espacio”
(Presidencia de la República de Costa Rica 2000).
Anteproyecto de Decreto-Ley de planifica- “Disciplina técnico administra va des nada a mejorar las condiciones
ción sica, Cuba, 2001.
que ene el territorio para las funciones sociales y económicas. Se concreta en los ámbitos nacional, provincial, municipal y urbano y su contenido fundamental es la estructuración del espacio sico” (Ins tuto de
Planificación Física 2001).
Proyecto de Ley de OT, Bolivia, 2001.
“Proceso de organización del uso y la ocupación del territorio, en función de sus caracterís cas bio sicas, ambientales, socioeconómicas,
culturales y polí co-ins tucionales, con la finalidad de promover el desarrollo sostenible del país” (Senado Nacional 2001).

La ap tud, o sea la cualidad que hace que un objeto sea apto, adecuado o acomodado para cierto fin (DRAE 2013), es un aspecto central del diagnós co del Sistema Socio-Ecológico. La definición
asocia claramente la cualidad a un fin par cular. Surge de la definición que la ap tud de una parte
del territorio requiere la iden ficación de la ac vidad o fin, o sea, es un concepto rela vo que no
puede caracterizar en términos absolutos el territorio. Una porción del territorio será apta para la
producción de un determinado po de cul vo pero no para otro. La definición del fin o de los fines
(ac vidades o usos) es un paso previo a la definición de la ap tud. Considerar o no una determinada
ac vidad, por otra parte, es también una decisión polí ca. Esto complica una definición de la ap tud
en la fase del diagnós co ya que en esa etapa todas las alterna vas de uso del territorio no están
definidas. La ap tud del territorio es, entonces, una propiedad dinámica que variará con el contexto
de uso.
La caracterización de la ap tud ha recibido mucha atención por parte de organismos públicos nacionales e internacionales. La FAO (1976) ha desarrollado un sistema de evaluación de erras para la
planificación del territorio que ha sido ampliamente u lizado. El sistema de clasificación de la capacidad de uso de los suelos del Departamento de Agricultura de los EE. UU. (Klingebiel y Montgomery
1961) es otro de los sistemas de amplia difusión. Estos dos métodos enen, no obstante, un fuerte
sesgo agropecuario.
El sistema de Unidades de Paisajes desarrollado en Australia en la década del 40 (Chris an et al.
2010) representó una innovación en la evaluación del territorio al combinar la descripción geomorfológica, de suelos y de vegetación en el concepto de “Land System” y fue clave tanto en la evaluación del potencial de uso de las dis ntas regiones estudiadas como en el desarrollo de la Ecología
del Paisaje. En México, Mendoza et al. (2009) proveen una pormenorizada descripción de las alter-

26

�El análisis de los impactos en un proceso de OTR trasciende la Evaluación de Impacto Ambiental
clásica, centrada en un aspecto par cular y, generalmente, restringida en su extensión espacial y
temporal. Cuando el área a considerar corresponde a todo un SSE, se acuñó el concepto de Evaluación Impacto Ambiental Acumula vo (EIAAc). Smit y Spaling (1995) definen la EIAAc (Cummula ve
Environmental Assessment, CEA, en inglés) como el proceso sistemá co de análisis y evaluación de
los cambios ambientales en un área o región dada en base a un análisis cien fico. Conesa Fernández (2003) define al impacto ambiental acumula vo como “aquel efecto que, de prolongarse en el
empo la acción del agente inductor, incrementa progresivamente su gravedad al carecer el medio
de mecanismos de eliminación con efec vidad temporal similar a la del incremento de la acción causante del impacto”. Un desmonte, por ejemplo, puede tener un impacto acumula vo rela vamente
reducido sobre muchos componentes ambientales si el predio desmontado se reforesta inmediatamente. Por el contrario, si el suelo se deja sin cobertura y, además, se inician ac vidades que consolidan la acción del desmonte en el empo (agricultura, ganadería, urbanización, etc.), algunos impactos pueden aumentar paula namente su gravedad hasta llegar a la destrucción total e irreversible
de los componentes ambientales afectados (el suelo, el agua, la fauna local, etc.). En este sen do, la
esencia de una EIAAc es el análisis temporal de los impactos que determinadas ac vidades pueden
tener sobre el ambiente y la sociedad.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

na vas para evaluar erras y determinar la ap tud del territorio usando una aproximación basada
en la ecología del paisaje.

Además de la acumulación temporal es importante precisar la extensión de los impactos, es decir,
su área de influencia. En algunos casos el concepto de “acumulación espacial” se u liza para indicar
la suma del área de diversos emprendimientos –de igual o diferente índole– que se llevan a cabo de
manera simultánea en un área determinada (Ramachandra et al. 2006). Como complemento natural
del análisis espacial y temporal, es necesario tener en cuenta los efectos “sinérgicos” (reforzamiento
de dos o más efectos simples) que podrían generarse sobre algunos componentes ambientales específicos (por ejemplo la fauna, el clima, la dinámica del agua, etc.) como consecuencia de la realización
simultánea o próxima de un número grande de desmontes aparentemente desconectados entre sí.
Las metodologías disponibles para este po de estudios incluyen el análisis espacial mediante la
u lización de sistemas de información geográfica (SIG), el estudio de redes para iden ficar la estructura e interacciones del sistema, el uso de modelos de simulación, el análisis del paisaje y la opinión
de expertos. Por otra parte, es fundamental la u lización de metodologías par cipa vas de consulta
a actores locales ins tucionalizados y no ins tucionalizados a fin de definir funciones de afectación
de Servicios Ecosistémicos (ver Cap. 10) y, a par r de ellas, es mar y prever los impactos de las acvidades de desmonte.
En el proceso de EIAAc debe considerarse explícitamente el vínculo entre acciones e impactos.
Esto permite la iden ficación de efectos adi vos, mul plica vos y sinérgicos. Deberá establecerse
cómo son afectados no solo los aspectos estructurales del ecosistema (can dad de biomasa, número de especies, caracterís cas del suelo, contenido de materia orgánica, etc.), sino también los
funcionales (flujo de energía, dinámica de nutrientes, procesos de sucesión ecológica) o propiedades
de control (resiliencia, capacidad tampón, capacidad de carga, etc.). Estas consideraciones sobre el
funcionamiento ecosistémico contribuirían a la iden ficación y cuan ficación de umbrales, retardos
en la respuesta y fenómenos de histéresis. Un aspecto adicional incluye considerar en el proceso
de EIAAc los cambios en el nivel de provisión de servicios ecosistémicos según la intensidad de las
perturbaciones (funciones de afectación) (ver Cap. 10).

27

�El desarrollo de indicadores ha merecido también grandes esfuerzos. Disponer de variables que
permitan monitorear los SSE pero también evaluar las predicciones de las hipótesis que cons tuyen
un plan de comanejo adapta vo es clave en un proceso de OTR. El Ins tuto Nacional de Ecología de
México compiló un catálogo muy completo de indicadores bio sicos, sociales y económicos (Palacio-Prieto et al. 2004).
Cuando se incorpora la idea de SE en el proceso de OTR, un indicador bio sico puede definirse
como atributo del ecosistema que permite evaluar de manera cuali o cuan ta va algún aspecto de
la estructura o el funcionamiento relacionado con la capacidad del ecosistema de proveer uno o más
servicios. Los indicadores adquieren relevancia y capacidad de diagnós co cuando se los analiza en
conjunto y cuando se evalúa su cambio en el empo. Los niveles crí cos de los indicadores variarán
de un ecosistema a otro. Un aspecto central en la caracterización de la salud será pues la definición
del nivel del indicador para la condición no modificada del ecosistema. En muchas de las situaciones
que se enfrentan, dicha condición no modificada no existe. El uso de modelos correla vos o de simulación permite en muchos casos reconstruir la estructura y el funcionamiento original de un dado
ecosistema a par r de lo observado en otras áreas geográficas.

Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

El proceso para la realización de una EIAAc requiere como elemento fundamental la par cipación pública e inves gación social, histórica o antropológica, pudiendo aumentar considerablemente
su eficacia y legi midad si se inicia en etapas tempranas (Doelle y Sinclair 2006). La par cipación
pública se considera un elemento indispensable por mo vos filosóficos y é cos y es un poderoso
instrumento metodológico con implicaciones norma vas y polí cas (Norton 2005, Saravanamuthu
2006, Caney 2008).

Desde un punto de vista opera vo los atributos a evaluar deben ser relevantes en términos de
la sustentabilidad del sistema, confiables y sencillos de medir o es mar. Breckenridge et al. (1995)
enuncian los siguientes criterios para evaluar los posibles indicadores de la salud o sustentabilidad
del ecosistema:
- Aplicabilidad y facilidad de interpretación en diferentes regiones
- Correlación con cambios en procesos del ecosistema
- Variabilidad temporal y espacial
- Momento de muestreo
- Posibilidad de automa zar su registro
- Costos de muestreo, equipos, trabajo y análisis
- Can dad y calidad de los datos disponibles
- Capacidad de percibir cambios en ecotonos
- Respuesta/sensibilidad al cambio
- Capacidad de detectar an cipadamente cambios (sistemas de alarma)
- Grado de impacto ambiental del muestreo
- Grado de desarrollo del protocolo de muestreo (establecido vs. experimental)
- Relación costo-efec vidad

28

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Capítulo 1 • Bases conceptuales del ordenamiento territorial rural

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31

�CAPÍTULO 2
DIAGNÓSTICO DEL SISTEMA TERRITORIAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�B½®, G. ù E. G JÊ ¦ù1

RESUMEN: Uno de los pilares del proceso de ordenamiento territorial rural (OTR) es determinar la potencialidad
de un espacio geográfico para proveer determinados bienes y servicios (ecosistémicos, producƟvos, sociales).
Hasta hace pocos años, dicho proceso requería necesariamente la generación propia de planos de información
espacialmente explícita mediante herramientas y técnicas específicas y costosas. A parƟr del desarrollo, popularización e integración de herramientas y técnicas geoinformáƟcas y de información, el intercambio y libre acceso
a dicha información se ha facilitado y su manejo simplificado. Por lo tanto, para una eficiente planificación y
ejecución de un OTR, primará, por sobre la generación de información original, una búsqueda ordenada y una
selección e integración creaƟva de los planos básicos a considerar y de las herramientas a ser empleadas. Este
capítulo Ɵene como objeƟvo difundir a los responsables de la planificación y ejecución de OTR en la ArgenƟna, las
fuentes de información relevantes para la caracterización del medio bioİsico, social y producƟvo del territorio, así
como algunas herramientas para su manejo eficiente.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

CAPÍTULO 2*
Diagnóstico del sistema territorial

1. INTRODUCCIÓN
El proceso de ordenamiento territorial rural (OTR) requiere el análisis y la integración de información
İsica, bióƟca, demográfica, social, producƟva y de tenencia del espacio geográfico. La combinación de
dichos aspectos indicaría la potencialidad de cada fracción del territorio para proveer determinados
bienes y servicios ecosistémicos en el corto y largo plazo. Hasta hace pocos años, el proceso de OTR
requería necesariamente la generación propia de estos planos de información mediante herramientas
y técnicas específicas y costosas. A parƟr del desarrollo, popularización e integración de los sistemas de
información geográfica (SIG), los sistemas de posicionamiento global (SPG), la percepción remota, las
conexiones inalámbricas e Internet; el intercambio y libre acceso a información espacialmente explícita
se ha facilitado y su manejo simplificado (Drummond y French 2008). Por lo tanto, para una eficiente
planificación y ejecución del ordenamiento territorial en organismos gubernamentales (OG), no gubernamentales (ONG), empresas y ciudadanos en general, primará por sobre la generación de información
y el uso de herramientas complejas, una búsqueda ordenada y una selección e integración creaƟva de
los planos básicos a considerar y de las herramientas a ser empleadas.
La búsqueda, selección e integración de dichos planos de información o datos se encuentra condicionada por (i) su visibilidad, (ii) su disponibilidad en formato digital, y (iii) la descripción de sus caracterísƟcas (y por lo tanto de su calidad). Los servidores de datos y metadatos2 juegan en este proceso
un rol fundamental, al facilitar las exploraciones por criterios geográficos y temáƟcos, y al detallar aspectos metodológicos y conceptuales de los mismos. Para un usuario no especializado en los aspectos
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 32-59).

1

Grupo de Estudios Ambientales - InsƟtuto de MatemáƟca Aplicada San Luis (IMASL), Universidad Nacional de San Luis &amp;
CONICET. Ejército de los Andes 950, D5700HHW. San Luis, ArgenƟna. Contacto primer autor: germanbaldi@gmail.com

2

Metadatos hace referencia a las caracterísƟcas de los datos e información disponibles en medios digitales.

33

�Las bases conceptuales de la generación de un plan de OTR, así como de las de su implementación,
han sido ampliamente desarrolladas en numerosos libros o tratados (e.g. FAO 1993) y en otros capítulos de este volumen. Este capítulo ene como obje vo difundir a los potenciales responsables de
la planificación y ejecución de un OTR en la Argen na (i) las fuentes de información –espacialmente
explícita– relevantes para la caracterización del medio bio sico (clima, hidrología, suelo, topogra a,
cobertura del suelo, y de diversidad biológica, entre otros), (ii) las fuentes de información del aspecto
social y produc vo del territorio, y (iii) algunas herramientas y estrategias para capturar, integrar y
presentar dicha información. Toda la información se ordena por un nivel de detalle creciente y una
extensión espacial decreciente. Vale destacar que no se busca generar una lista exhaus va de fuentes
y/o herramientas, sino señalar caminos o estrategias alterna vas y complementarias que faciliten el
trabajo de los técnicos y habiliten e involucren a los actores polí cos y sociales en este proceso.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

técnicos de un OTR, solo el primer punto reviste importancia, ya que el aumento en el número de servidores de mapas en Internet ha facilitado al menos la exploración de algunos planos de información3.

2. CARACTERIZACIÓN DEL MEDIO BIOFÍSICO
2.1. Clima
La información climá ca se suele presentar en archivos de texto y planillas de cálculo, y se caracteriza frecuentemente por una implantación4 puntual (estaciones meteorológicas o grillas regulares
de puntos). A nivel global, existen unas pocas fuentes de datos climatológicos, destacándose la del
“Clima c Research Unit”5, de la Universidad de West Anglia, la “World Water and Climate Atlas”6, del
Interna onal Water Management Ins tute (IWMI), y la del consorcio de ins tuciones e inves gadores
“WorldClim”7. En sus si os de Internet se ofrecen dis ntos conjuntos de datos de resolución espacial
y temporal variable. Asimismo, en el si o de la “Tropical Rainfall Measuring Mission (TRMM)”8 se presentan registros de precipitación y derivados en áreas tropicales y subtropicales (35° N y 35° S). Dicha
información proviene de la combinación de varios sensores capaces de cuan ficar el vapor de agua, el
agua de nubes y la intensidad de lluvia en la atmósfera. La información provista por todos estos si os
es libre y gratuita.
A nivel nacional, varios centros y agencias ponen a disposición del público información climá ca
de interés para el desarrollo de un plan de OTR. Estos datos informan a la comunidad en general y a la
agropecuaria en par cular, siendo representados frecuentemente en forma gráfica sin posibilidad de
descarga en formato digital9. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) presenta en el si o de Internet

3

e.g. &lt;h p://central.tucuman.gov.ar:8180/pmapper-dev/map.phtml/&gt;

4

Por implantación se en ende a la representación gráfica o espacial de la información, que puede ser puntual, lineal o
poligonal.

5

&lt;h p://www.cru.uea.ac.uk/cru/data/hrg/&gt;

6

&lt;h p://www.iwmi.cgiar.org/WAtlas/Default.aspx&gt;

7

&lt;h p://www.worldclim.org/&gt;

8

Misión de Medición de Lluvias Tropicales, h p://trmm.gsfc.nasa.gov/

9

Por formato digital nos referimos a aquella información que puede ser procesada en un Sistema de Información Geográfica
(SIG, ver más adelante). Esta información puede estar en formato vectorial (con dis nta implantación) o ráster (matricial).
Los archivos de po gráfico (jpg, gif, f) y los de documento portá l (pdf) no son considerados en este capítulo como “digitales”.

34

�2.2 Agua
A nivel global se destacan algunas pocas bases de datos sobre temas hidrológicos. El sistema “Global
Flood Atlas/Surface Water”16, generado por el Dartmouth College, mapea desde el año 2000 la distribución de cuerpos de agua superficiales. Dicha información no es, sin embargo, accesible en formato
digital. El si o “HydroSHEDS”17 del Servicio Geológico de los EE. UU., ofrece datos acerca de redes de
drenaje, cuencas, entre otros, en formato digital.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

de “Servicios Climá cos”10 información de balance hídrico y de reserva de agua ú l. En tanto, el Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) presenta, en varios si os, información espacialmente
explícita en formato gráfico kml11 o jpg12 (evapotranspiración, temperatura superficial, heladas, etc.),
o información de estaciones meteorológicas histórica y de resolución diaria en formato tabular13. La
información provista por ambas OG se complementa con la generada por numerosas redes provinciales14, privadas y por centros educa vos a par r de estaciones meteorológicas propias. El acceso a las
mismas es, sin embargo, restringido. Se destaca dentro del úl mo grupo el del Centro de Relevamiento
y Evaluación de Recursos Agrícolas y Naturales15 (CREAN, UNC), presentando información acerca de
las condiciones de sequía a nivel nacional desde el año 2000, mediante los índices “Estandarizado de
Precipitación”, “de Sequía de Palmer” y “de Humedad de Cul vos”.

A nivel nacional, se destaca la “Base de Datos Hidrológica Integrada”18 (BDHI) del “Sistema Nacional
de Información Hídrica” (SNIH). Esta brinda información espacialmente explícita de registros de estaciones hidrológicas propias de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, así como de otros
organismos que han adherido a esta Base. El acceso a dicha información es libre y gratuito. Asimismo,
este organismo es el autor del “Atlas de Cuencas y Regiones Hídricas Superficiales de la República
Argen na v. 2010”19. En su si o de Internet, es posible visualizar y consultar información de cuencas
hídricas, ríos, cuerpos de agua, etc., pero no así descargar la información digital. En tanto, el Ins tuto
Geográfico Nacional (IGN, antes Ins tuto Geográfico Militar) en su sistema SIG-25020 presenta planos
básicos de recursos hídricos, tales como los principales cuerpos y cursos de agua. Es importante señalar
la naturaleza dinámica de la superficie ocupada por cuerpos de agua, especialmente en las llanuras, lo
que obliga a considerar mapeos mul temporales de los mismos en el proceso de OTR, en este sen do
las bases de información presentadas al comienzo de esta sección son de gran valor.
A nivel provincial, existen cuan osas fuentes de información que, sin embargo, son de acceso restringido y pueden resultar desconocidas para el público tanto especializado como no. Un ejemplo de
ello lo cons tuye el estudio denominado “Los Recursos Hidrológicos Subterráneos de La Provincia de

10

&lt;h p://www.smn.gov.ar/serviciosclima cos&gt;

11

&lt;h p://sepa.inta.gov.ar/sepa/productos/#&gt;

12

&lt;h p://inta.gob.ar/documentos/atlas-clima co-digital-de-la-republica-argen na-1&gt;

13

&lt; h p://siga2.inta.gov.ar/&gt;

14

e.g. San Luis, &lt;h p://www.clima.edu.ar; Mendoza, h p://con ngencias.mendoza.gov.ar/&gt;

15

&lt;h p://www.crean.unc.edu.ar&gt;

16

&lt;h p://www.dartmouth.edu/~floods/hydrography/W70S20.html&gt;

17

&lt;h p://hydrosheds.cr.usgs.gov/index.php&gt;

18

&lt;h p://www.hidricosargen na.gov.ar/sistema_sistema.php&gt;

19

&lt; h p://www.hidricosargen na.gov.ar/sistema_cartografia.php?seccion=cartografia&gt;

20

&lt;h p://www.ign.gob.ar/sig250&gt;

35

�Tabla 2.1. Lista no exhaus va de productos cartográficos de cobertura de aguas superficiales para las planicies del
centro-norte de la Argen na. Recopilación propia. Abreviaturas: LA Libre acceso vía Internet; CP con permiso del
autor; DC disponible con costo; ND no disponible o desconocida.

Extensión
Buenos Aires
NO Buenos Aires
NO Buenos Aires
SO Buenos Aires

Periodo

Sensor

Presente
1996-2005
1980-2010
1998 y 2002

Varios
Landsat
Landsat
Landsat

Resoluc. esp.
(m)
Variable
30
30
30

Disponibildad

Fuente

CP
CP
CP
CP

Geraldi et al. (2011)
Aragón et al. (2011)
Ballesteros (2014)
Bohn et al.(2011)

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

San Luis. Un Proyecto de Cooperación Técnica Argen no-Australiano” (Ivkovic et al. 1999), para el cual
se generaron mapas de niveles piezométricos, caudales, salinidad, etc. Existen asimismo numerosas inicia vas de centros de inves gación y desarrollo que colectan y ponen a disposición en formato digital
información hidrológica. Dos ejemplos de ello son el “Sistema colabora vo de Seguimiento de Napas”21
y las colecciones del Ins tuto de Hidrología de Llanuras22 (IHLLA). El primero es un trabajo colabora vo
para estudiar la dinámica de la napa y su impacto en el rendimiento de los cul vos, mientras que en
las colecciones del segundo se presentan, para el par do de Azul –Buenos Aires–, datos de estaciones
subterráneas, superficiales, meteorológicas y cuerpos de agua. Otros productos espacialmente explícitos de la distribución de cuerpos de agua superficiales se presentan en la Tabla 2.1.

2.3. Suelos
A escala global, varios organismos en forma individual o conjunta han desarrollado bases de datos
de acceso libre y gratuito en formato digital. Se destacan los productos “Harmonized World Soil Database v. 1.2”23, liderado por el “Interna onal Ins tute for Applied Systems Analysis” (IIASA) (FAO/IIASA/
ISRIC/ISSCAS/JRC 2012) y el “Global data set of derived soil proper es on a 0.5 by 0.5 degree grid v.
3.0)”24, del Interna onal Soil Reference and Informa on Centre (ISRIC) (Batjes 2006). Estas bases de
datos enen una resolución espacial de 0.5° y siguen el esquema del “Soil Map of the World”25 (FAO/
UNESCO 1995). Información adicional puede encontrarse en el compendio de la Universidad de Twente26, y el “World map of the status of human induced soil degrada on” (Oldeman et al. 1991). En Sudamérica, el Sistema de Información de Suelos de La noamérica (SISLAC) –inicia va regional impulsada
y financiada por la FAO– provee datos en forma gratuita a restringida de perfiles históricos de suelo27.
Para la República Argen na, el Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la, por entonces, Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) publicaron el “Atlas de suelos de la República
Argen na” (1990). Este documento proporciona una clasificación de los suelos y evaluación de las erras para todo el país, encontrándose productos a escala cartográfica 1:1.000.000 (Neuquén, Mendoza,
San Juan, La Rioja, Chubut y Santa Cruz) y 1:500.000 (demás provincias). Para la Provincia de San ago

21

&lt;h p://napas.iyda.net&gt;

22

&lt;h p://www.azul.bdh.org.ar&gt;

23

&lt;h p://webarchive.iiasa.ac.at/Research/LUC/External-World-soil-database/HTML/index.html&gt;

24

&lt;h p://www.isric.org/content/data&gt;

25

&lt;h p://gcmd.nasa.gov/KeywordSearch/Freetext.do?KeywordPath=&amp;Portal=GCMD&amp;MetadataType=0&amp;Freetext= isric&gt;

26

&lt;h p://www.itc.nl/~rossiter/research/rsrch_ss_digital.html#world&gt;

27

&lt;h p://sislac.org&gt;

36

�Los mismos organismos también han publicado para la provincia de Buenos Aires el Atlas de “Suelos de Buenos Aires 1:50.000” (1989). Existe también una versión papel y una versión digital29, sin
posibilidad de descarga en formato digital (aunque sí en formato gráfico –jpg–). En el mismo si o se
puede acceder a la “Colección digital de las Cartas de Suelos de la República Argen na”, realizada sobre mosaicos aerofotográficos disponibles únicamente para la provincia, con posibilidad de descargas
en formato gráfico. Varias otras provincias cuentan con descripciones espacialmente explícitas de las
caracterís cas sicas y químicas de sus suelos (e.g. San Luis, INTA 1998). El acceso a dicha información
es reducido (se debe pedir autorización para poder acceder a los sistemas de bases de datos), hecho
que limita severamente su uso en el desarrollo y aplicación de un OTR. En el caso de los mapas de
suelos es importante reconocer que la mayoría de las clasificaciones existentes se han desarrollado
con énfasis en el potencial agrícola de los mismos y pueden no ser óp mas cuando se consideran otros
usos o valores del territorio, tales como su ap tud para la producción forestal o para la conservación de
determinadas especies. En este sen do es ú l dis nguir variables edáficas individuales de mayor interés y realizar mapeos de suelo con ellas para complementar las clasificaciones preexistentes.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

del Estero, la cartogra a fue actualizada en 2007. Existe una versión papel, y una versión digital corregida, revisada y aumentada (Versión 1.0)28, con posibilidad de descarga de formato vectorial.

2.4. Geología y topografía
A escala global, solo existen propuestas incipientes de armonización de bases de datos geológicas30. A nivel nacional, el Servicio Geológico Minero Argen no (SEGEMAR) ha realizado relevamientos
geológicos sistemá cos en gran parte del país y los distribuye en numerosos productos cuyo acceso es
libre pero no gratuito. Se destacan los llamados “Hojas Geológicas”31 a escalas cartográficas 1:250.000
y 1:100.000, aunque existe información a escalas de mayor detalle. En relación con la topogra a, históricamente su análisis se realizó a par r de una serie de documentos cartográficos con información
planial métrica llamados “cartas topográficas”, producidos por el Ins tuto Geográfico Nacional (IGN).
Generadas a par r de la interpretación visual de fotogra as aéreas a mediados del siglo pasado, se presentan a dis ntas escalas cartográficas (1:500.000; 1:250.000: 1:100.000 y 1:50.000) y se distribuyen
en formato gráfico jpg gratuitamente en el si o “Argen na 500K”32 (escala cartográfica 1:500.000, en
colaboración con CONAE), y –con costo monetario para el usuario– en formato papel para todas las escalas y en formato digital a escala cartográfica 1:250.000. Asimismo, la Asociación Geológica Argen na
publica desde mediados de siglo pasado “RAGA”33, en donde pueden encontrarse numerosos trabajos
descrip vos únicamente disponibles en formato impreso o pdf.
Debido a la popularización de los sistemas de información geográfica, a la dificultad del procesamiento de la información contenida en el formato papel, y al costo de los productos del IGN, las cartas
topográficas han sido reemplazadas por los llamados “modelos digitales de elevación” (DEM, por sus siglas en inglés). Estos cons tuyen la información básica para la caracterización de la superficie terrestre
en la actualidad al proveer datos de al tud a una escala espacial de gran detalle (30 a 90 m). A par r de

28

&lt;h p://geointa.inta.gov.ar/suelos&gt;

29

&lt;h p://geointa.inta.gov.ar/?p=model_suelos_bsas y h p://anterior.inta.gov.ar/suelos/cartas/index.htm&gt;

30

&lt;h p://www.onegeology.org&gt;

31

&lt;h p://www.segemar.gov.ar/ctg/inicio.htm&gt;

32

&lt;h p://www.argen na500k.gob.ar/&gt;

33

&lt;h p://www.geologica.org.ar&gt;

37

�Tabla 2.2. Lista de productos DEM disponibles para caracterizar la topogra a de un territorio. Abreviaturas: LA
Libre acceso vía Internet; CP con permiso del autor; DC disponible con costo; ND no disponible o desconocida.
* El IGN ene acceso a la resolución espacial original del SRTM (30 m), pero el acceso a dichos datos requiere un
permiso especial.
34353637

Producto
Shu le Radar Topography
Mission (SRTM)
ASTER Global Digital Elevaon Model (GDEM, v.2)
Global Mul -resolu on
Terrain Eleva on Data 2010
(GMTED2010)
TerraSAR-X add-on for Digital Eleva on Measurement
(TanDEM-X)

Extensión Sensor

Error
Resoluc.
Disponibilidad
al métrico (m) esp. (m)

Global
&lt;10 rela vo y
(N60° a Radar
90
&lt;16 absoluto
S56°)
Global
-5.58 a +15.45;
(N83° a Aster
+7.4
30
S83°)
en promedio
Global
(84°N a Varios
Variado
30 a 500
90°S)
Global
Ter&lt;2 rela vo y
(en pre&lt;12
raSAR &lt;10 absoluto
paración)

Fuente

LA*

Rodríguez et al.
(2005)84

LA

ASTER GDEM Validaon Team (2009)85

LA

Danielson y Gesch
(2011)86

ND

Hajnsek et al.
(2010)87

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

ellos, se pueden derivar a través de simples operaciones espaciales o modelos, dis ntas caracterís cas
topográficas, tales como la pendiente, la orientación, la curvatura y numerosas caracterís cas hidrográficas y de rugosidad del territorio (determinación de cuencas, el flujo acumulado, costo de movimiento,
etc.) (Felicísimo 1994) (Tabla 2.2).

Con respecto a los DEM, es necesario notar que los dis ntos productos caracterizan una al tud diferente de acuerdo a las caracterís cas del sensor (radar en SRTM, óp co en ASTER; Fig. 2.1.). El GDEM
de ASTER es ma alturas de (o cerca de) la cubierta forestal, mientras que SRTM es ma alturas algo más
abajo de la superficie del dosel. Más allá de las diferencias entre productos, en las áreas cubiertas con
vegetación de gran porte (e.g. bosques, selvas) o con presencia de infraestructura (e.g. edificios) los
valores provistos referirán a la suma de la al tud real (terreno) y la de la cubierta vegetal o infraestructura. Asimismo, GDEM presenta artefactos en su aspecto visual tales como el “ruido” de alta frecuencia
(Fig. 2.1. C). Estos artefactos no serían atribuibles a diferencias topográficas y afectarían tanto a las propiedades visuales del DEM como a cualquier cálculo hecho con ellos (Guth 2010). Únicamente en zonas
extremadamente planas y con una vegetación baja, GDEM superaría en calidad a SRTM debido a su
mayor resolución espacial, menor frecuencia de datos faltantes y mejor capacidad de representación
topográfica. Asimismo, para la Argen na, GDEM estaría subes mando los valores de al tud del terreno
en 5.2 m (ASTER GDEM Valida on Team 2009).

34

&lt;h p://www2.jpl.nasa.gov/srtm&gt;

35

&lt;h p://reverb.echo.nasa.gov/, h p://asterweb.jpl.nasa.gov/gdem.asp&gt;

36

&lt;h p://topotools.cr.usgs.gov/GMTED_viewer&gt;

37

&lt;h p://www.dlr.de/hr/desktopdefault.aspx/tabid-2317/3669_read-5488&gt;

38

�Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Figura 2.1. Ejemplo en el E de Salta de dos modelos de elevación digital y un corte topográfico siguiendo una
transecta (en rojo) que cruza dis ntas unidades de cobertura (lotes agrícolas, cor nas forestales y un bosque). A)
Imagen falso color compuesto del sensor Spot 4 (10 m resolución espacial) extraída de Google Earth en donde se
aprecia la cobertura del suelo, B) DEM SRTM (90 m), C) DEM GDEM (30 m). En los tres paneles de la derecha se
detallan las dis ntas coberturas sobre la transectas. En B y C se puede apreciar tanto en los dos DEM como en el
corte topográfico que de ellos se origina, cómo la altura se compone por la suma de topogra a y vegetación. En
C, además, se puede observar el notable “ruido” del GDEM.

2.5. Cobertura del suelo
2.5.1. Condición estructural de un territorio
En el proceso de OTR, las condiciones estructurales de un territorio se pueden evaluar mediante la
iden ficación de elementos o pos de cobertura clave, la generación de mapas de cobertura (y/o uso)
del suelo, las comparaciones con estados de referencia (a través de modelos bioclimá cos y edáficos,
áreas protegidas, etc.), la distribución de especies clave, etc. Vale destacar que en esta exploración se
deben considerar dos aspectos de la estructura. Estos son: la composición, i.e. la fracción del territorio bajo cada uno de elementos presentes, y la configuración, i.e. el arreglo espacial de los elementos
presentes (su número, forma, conec vidad). En esta sección se hará énfasis en la caracterización de la
composición de un territorio, sin embargo, se recomienda al lector explorar bibliogra a al respecto del
segundo aspecto (McGarigal y Marks 1995, Calabrese y Fagan 2004, Moser et al. 2007).

39

�Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

La aproximación más sencilla para iden ficar elementos clave de un territorio, consiste en la exploración e interpretación visual de información fotográfica o satelital disponible en servidores de datos
en Internet o en Google Earth (Ode et al. 2008). Los archivos fotográficos en línea tales como “Panoramio”38 o “Confluence Project”39, o las mismas imágenes de alta resolución presentadas por Google
Earth (Landsat, Spot, QuickBird, WorldView), permiten caracterizar infinidad de aspectos en cuanto a la
geogra a sica (aspectos geomorfológicos, cobertura del suelo, presencia de especies vegetales, signos
de disturbios) y humana (presencia de población e infraestructura en el territorio, uso del suelo). En
un sistema leñoso, por ejemplo, se podrían analizar con cierto grado de precisión medidas asociadas
a la composición de la vegetación (especies dominantes, estructura de edades), remoción de biomasa
(presencia de áreas desmontadas) y la degradación del suelo (presencia de cárcavas, acumulación de
sal en superficie) (Baldi et al. 2013, Pyke et al. 2002). De un territorio agrícola, por ejemplo, se podrían
analizar medidas acerca de la geometría de los lotes (tamaño, regularidad de las formas) y de presencia
de infraestructura produc va (canales de riego, estanques/embalses, silos). Asimismo, sería posible
detectar signos de interrupción de dicha ac vidad produc va (Lesschen et al. 2008).
Un paso de mayor complejidad en la caracterización de la estructura de un territorio radica en la
generación de mapas de uso y cobertura del suelo (interfase entre aspectos bio sicos y humanos). Este
proceso requiere necesariamente conocimientos previos para la adquisición y el procesamiento de
información proveniente de sensores remotos (fotogra as aéreas, imágenes satelitales). La disponibilidad de dicha información es amplia, ya que existen en la actualidad numerosos sensores capturando
información en forma constante a resoluciones adecuadas para el proceso de OTR. Vale destacar que
los sensores pueden clasificarse en pasivos o ac vos de acuerdo a si capturan la energía reflejada o
emi da por la superficie de observación (sistemas óp cos e infrarrojos) o aquella que los mismos sensores emiten (sistemas de radar y láser). Para una detallada descripción de los productos existentes,
ver Jones y Vaughan (2010), Paruelo et al. (2013), y la Tabla 2.3.
Tabla 2.3. Lista no exhaus va de productos satelitales provenientes de sensores óp cos. Cada plataforma (Landsat, Spot, etc.) puede capturar datos mediante uno o más sensores, y por lo tanto, ofrecer dis ntos productos con
dis ntas resoluciones espaciales o temporales. En esta lista solo se iden fican los productos de mayor interés en
el campo del OTR (e.g. sensores mul espectrales).

Sensor
ASTER

Plataformas
en uso

Resol.
espacial (m)

Resol.
temporal (m)

Lanzami

Costo

Terra y Aqua

15 a 90

A pedido

1999

Gratuito

8

Diarios

2004

$$

4

3 días

1999

$$$

FORMOSAT-2
OSA

IKONOS 2

38

&lt;h p://www.panoramio.com&gt;

39

&lt;h p://www.confluence.org&gt;

Consultas
h p://reverb.echo.nasa.
gov/reverb
h p://www.astriumgeo.com
h p://www.geoeye.
com/CorpSite/products/
earth-imagery

40

�Plataformas
en uso

Resol.
espacial (m)

Resol.
temporal (m)

Lanzami

Costo

h p://reverb.echo.nasa.
gov/reverb

MSS, TM,
ETM+, OLI

Landsat 5, 7, 8

30-79

16 días

1972

gratuito

BGIS 2000

Quickbird 2

2.4

1 a 3.5 días

2001

$$$

RapidEye

5 (Tachys,
Ma , Choma,
Choros, y
Trochia)

6.5

Diario

2009

$$$

SPOT

10

1 a 4 días

1986

$$

C-Bers 2

20

26 días

2003

Gratuito

SAC-C

175

16 días

2000

Gratuito

GeoEye-1

1.65

&lt;3 días

2008

$$$

WorldView 1
y2

1.8

1 a 4 días

2009

$$$

Varios
CCD
MMRS

Consultas

MODIS

Terra y Aqua

250

Diario

1999

Gratuito

AVHRR

NOAA 15 a 19

1100

Diario

1981

Gratuito

h p://catalogos.
conae.gov.ar/catalogo/
catalogos.html
h p://www.digitalglobe.
com
h p://www.rapideye.
com/products/index.
htm
h p://www.astriumgeo.com
h p://www.dgi.inpe.br/
CDSR
h p://catalogos.conae.
gov.ar/SAC_C/default3.
asp
h p://www.geoeye.
com/CorpSite/products/
earth-imagery
h p://www.digitalglobe.
com
h p://reverb.echo.nasa.
gov/reverb
h p://reverb.echo.nasa.
gov/reverb/

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Sensor

Luego de adquirida y preprocesada la información remota (i.e. correcciones geométricas, radiométricas, atmosféricas), se debe desarrollar un esquema conceptual de clasificación. Éste se define como
el conjunto de clases o categorías de interés para ser iden ficadas y discriminadas. La preparación del
mismo es de suma importancia ya que provee una herramienta para organizar y categorizar la información que puede ser extraída de los datos satelitales. Dichas categorías son llamadas por Jensen (1996)
“clases de información”. Un esquema de clasificación debe ser mutuamente excluyente y totalmente
exhaus vo, en otras palabras, cualquier área que sea clasificada debe pertenecer a una y solo una clase
o categoría, y todas las categorías deben estar representadas (Congalton 1991). El proceso de clasificación se basa en la hipótesis de que las caracterís cas estructurales y funcionales de la vegetación,
determinan diferencias en la can dad y calidad de la radiación reflejada por la superficie (Curran 1985).
El siguiente paso en dicho proceso es la definición del método de clasificación. Existen numerosos
métodos (Jones y Vaughan 2010) y su descripción excede a este capítulo (ver detalles del proceso en
Paruelo et al. 2013), pero se señalan como más frecuentes la:

41

�• clasificación no supervisada41
• análisis de mezclas espectrales42
• clasificación basada en objetos43
Una vez definido el esquema conceptual y el método, es necesario determinar la fuente de información con la cual se llevará adelante el proceso de clasificación. Es muy frecuente que se u lice
exclusivamente la provista por las bandas espectrales de un sensor para una determinada fecha. Sin
embargo, considerar la variabilidad temporal del comportamiento espectral de las dis ntas coberturas,
i.e. incorporar al proceso numerosas fechas, aumenta considerablemente la precisión de los productos
generados (Guerschman et al. 2003). Asimismo, el proceso puede ser alimentado por bandas que sean
productos de otros pasos de integración de la información espectral, tales como los llamados índices
de vegetación (ver más adelante), o aspectos fenológicos de la vegetación (tasas de crecimiento, días
de máxima produc vidad, etc.) (Paruelo 2008). La determinación de la información de base para una
clasificación depende, por tanto, de la crea vidad del usuario y no de las restricciones de la información satelital.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

• clasificación supervisada40

La generación y evaluación de estos productos requiere el manejo de sistemas de información geográfica y procesadores de imágenes satelitales, así como –aunque no necesariamente– información
de campo. Sin embargo, para el usuario encargado de desarrollar un plan de OTR, existen numerosos
productos de cobertura y uso del suelo para el territorio de la República Argen na, generados a escalas
con nentales hasta locales (Tabla 2.4). Los dis ntos productos poseen grandes diferencias en cuanto
a las resoluciones espaciales, temporales y conceptuales (clases iden ficadas). Aunque di cil de cuanficar, aquellos que abarquen una menor extensión espacial serán los que presenten un esquema de
clasificación conceptual (clases) más detallado o acorde a la región. De los productos mencionados a
escala con nental, cuatro de ellos son de libre acceso aunque de calidad reducida. Uno de ellos presenta información anual para el período 2001-2010, pero su calidad es notoriamente inferior al resto
(i.e. Friedl et al. 2010). Tres productos nacionales cubren la totalidad del territorio, uno de ellos de libre
acceso desde Internet, pero de calidad desconocida (IGN fecha de publicación desconocida). Para el
usuario común, ninguno de los productos nacionales analiza la dinámica temporal de las coberturas.
Incontables tesis de grado y posgrado, reportes de OG y ONG, revistas de divulgación, etc., presentan
clasificaciones para áreas generalmente reducidas en extensión. Esta valiosa información resulta, sin
embargo, subu lizada u olvidada debido a la dificultad para descubrirla o acceder a ella. Algunos ejemplos destacados se presentan en la Tabla 2.4.

40

El usuario selecciona zonas de entrenamiento donde conoce la cobertura y, por lo tanto, las caracterís cas espectrales.

41

El usuario solicita al so ware que examine la información espectral y extraiga un número determinado de grupos, los
cuales son luego asignados a clases de información.

42

Para cada uno de los píxeles, se es ma la proporción de cada clase de información a par r de técnicas específicas e información hiperespectral.

43

A diferencia de las técnicas anteriores, basadas exclusivamente en las propiedades espectrales de los píxeles individuales
(unidad muestral), este método considera las caracterís cas espectrales de un píxel focal y su similitud con los píxeles
vecinos, determinando así “objetos”. Estos son la nueva unidad muestral sobre la cual la clasificación estará basada.

42

�Periodo

Sensor

2004-2006
2000
2001-2010
2001-2010
2008
2006-2007
1998-2008

ENVISAT MERIS
Spot
MODIS
MODIS
MODIS
Landsat - MODIS
Landsat

Resoluc. esp.
(m, o esc.
cartográfica)
300
1000
500
250
250
30-250
30

Argen na

¿?

¿?

1:250.000

LA

Argen na
Selva Paranaense y ribereña
Selva Paranaense y ribereña

¿?

¿?

¿?

CP

1973-2006

Landsat

30-60

CP

1993

Landsat

30

CP

2010-presente

Diversos

&lt;30

LA

2002 y 2006

MODIS

500

CP

Guyra Paraguay (Guyra Paraguay 2013)
Clark et al. (2010)

2000-2010

MODIS

250

CP

Barraza et al. (2013)

2000-2007

Landsat

30

CP

Chaco Seco

2007

MODIS

250

CP

Chaco Serrano

1997

Landsat

30

CP

Volante et al. (2011)
Gasparri y Baldi
(2013)
Cingolani
et
al.
(2004)

1997

Landsat

30

CP

Zak y Cabido (2002)

1956-2000

Varios

Variada

CP

Zak et al. (2008)

1988-2002

Landsat

30

CP

Britos y
(2008)

2007

Landsat TM MODIS

1:500.000

ND

Lizarraga et al. (2012)

1972–2007

Landsat

30

CP

Gasparri
(2009)

1972–2001

Landsat

30

CP

Grau et al. (2005)

2008

Varios

Variada

CP

Mariot (2008)

1975-1999

Landsat

30

CP

Bole a et al. (2006)

2000-2004?

MODIS

250

CP

1988-2004

Landsat

30

CP

1996

Landsat

30

CP

Guerschman (2005)
Baldi
y
Paruelo
(2008)
Baldi et al. (2006)

Extensión
Sudamérica
Sudamérica
Sudamérica
Sudamérica
Sudamérica
Argen na
Argen na

Chaco
Chaco
Cuenca del río
Bermejo
Chaco Seco

Chaco Semiárido
(N Córdoba)
Chaco Semiárido
(N Córdoba)
Chaco Semiárido
(NO Córdoba)
NOA
Prov. Tucumán y
Salta
Prov. Tucumán y
Salta
Prov. San ago
del Estero
Moreno, San ago del Estero
Pampas
Pampas y Campos
Pampas

Disponibildad

Fuente

LA
LA
LA
CP
LA
ND
CP

Bicheron et al. (2008)
Eva et al. (2004)
Friedl et al. (2010)8
Clark et al. (2012)
Blanco et al. (2013)
INTA (2009)
UMSEF (2008)
IGN (fecha de publicación desconocida)
SAGPyA (2001)
Izquierdo
et
al.
(2008)

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Tabla 2.4. Lista no exhaus va de productos cartográficos de cobertura y uso del suelo disponibles en la Argen na.
Abreviaturas: LA Libre acceso vía Internet; CP con permiso del autor; DC disponible con costo; ND no disponible
o desconocida.

Kandus et al. (1999)

Barchuk

y

Grau

43

�Sensor

Resoluc. esp.
(m, o esc.
cartográfica)

Disponibildad

Fuente

Pampa Inundable
Prov. Buenos
Aires
SO Prov. Buenos
Aires
O Prov. Buenos
Aires
Sur Prov. San
Luis

1998

Landsat

30

CP

Herrera et al. (2005)

2004

SAC-C

175

CP

LART-MAAyP (2004)

1996

Landsat

30

CP

Guerschman et al.
(2003)

2000-2005

Landsat

30

CP

Caride et al. (2012)

1985-1999

Landsat

30

CP

Demaría et al. (2003)

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Periodo

Extensión

Asimismo, el usuario puede querer conocer la condición potencial de la vegetación en un determinado territorio, es decir, la estructura de la vegetación o del paisaje en ausencia de intervenciones
humanas (cul vo, tala, quema, pastoreo, etc.). Este “estado de referencia” o “vegetación potencial”
(Bestelmeyer et al. 2009) podría ser evaluado mediante la exploración de información bibliográfica de
las caracterís cas florís cas y geomorfológicas analizados por la Biogeogra a. Existen para la República
Argen na numerosos estudios de vegetación potencial que surgen de la combinación de análisis climá cos, edáficos y estudios de campo (Tabla 2.5). La mayor parte de ellos se encuentran en publicaciones de di cil acceso y en formato papel (e.g. Anderson et al. 1970), dado que la biogeogra a tuvo
su apogeo a mediados del siglo pasado. Así, la integración de esta valiosísima información con aquella
de uso actual requiere un importante trabajo de búsqueda y digitalización de la cartogra a existente.
Otra posibilidad para evaluar estos estados de referencia de la vegetación o el paisaje, lo cons tuiría
la comparación de un determinado territorio con uno lindero bajo un esquema de protección de po
parque nacional (Garbulsky y Paruelo 2004).
Tabla 2.5. Lista breve de productos cartográficos de vegetación potencial de la Argen na (solo aquellos de escala
provincial o regional). La mayor parte de ellos se encuentra solo disponible en formato papel. Fuente: recopilación propia. Abreviaturas: LA Libre acceso vía Internet; CP con permiso del autor; DC disponible con costo; ND no
disponible o desconocida.
Extensión
Global
Global
Sudamérica
Sudamérica
Argen na
Patagonia extraandina
Chaco (región)
Yungas
Monte
Monte
Prov. San Luis
Prov. La Pampa
Santa Fe
Corrientes

Disponibilidad
LA
LA
ND
LA
ND
ND
ND
CP
ND
ND
ND
ND
ND
ND

Fuente
Bailey y Hogg (1986)
Olson et al. (2001)
Hüeck y Seibert (1981)
Josse et al. (2003)
Cabrera (1971)
León et al. (1998)
Morello y Adámoli (1974)
Brown y Pacheco (2006)
Roig et al. (2009)
Morello (1958)
INTA (1998)
INTA-UNLP (1980)
Lewis y Pire (1971)
Carnevali (1994)

44

�Disponibilidad
ND
ND

Fuente
Soriano (1991)
Roig (1972)

2.5.2. Funcionamiento ecosistémico
Un análisis complementario al de las condiciones estructurales de la vegetación lo cons tuye la
exploración de las condiciones funcionales. Combinadas, ambas evaluaciones brindarían información
acerca del estatus o calidad de la cobertura en un territorio, y por lo tanto, su ap tud para diferentes
usos (incluyendo la conservación). A escalas de paisaje hasta con nentales, las caracterís cas funcionales son analizadas casi exclusivamente mediante información proveniente de sensores remotos y
su posterior integración con modelos bio sicos. En el caso par cular de los sensores remotos pasivos
(Tabla 2.3), frecuentemente la información asociada al funcionamiento proviene de la combinación
de datos mul -, super- o hiperespectrales en dis ntos índices espectrales. Estos se asocian a variables
tanto sicas como biológicas, como la produc vidad primaria de la vegetación, la evapotranspiración,
el albedo de la cobertura, la ocurrencia de fuegos o inundaciones, etc. (Paruelo et al. 2013).

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Extensión
Pampas y Campos
Prov. Mendoza

La produc vidad primaria de la vegetación cons tuye la medida básica de las entradas energé cas
a los ecosistemas y su capacidad de generar biomasa, y por lo tanto, un atributo funcional clave no
solo para los sistemas produc vos, sino también para servicios tales como el secuestro de carbono o
la provisión de alimento a la fauna silvestre. Si se considera en su cálculo el proceso de respiración de
la vegetación, se denomina neta (PPN), si no bruta (PPB). Si bien el cálculo de la PPN puede resultar
dificultoso, el uso de variables subrogantes de la PPB como los índices de vegetación, ha provisto una
gran ayuda en estudios biogeográficos al permi r caracterizar la magnitud y la estacionalidad de la produc vidad, basándose en protocolos comunes sobre grandes extensiones ocupadas por dis ntos pos
de vegetación (Lloyd 1990, Xiao et al. 2004, Sims et al. 2006). Existen numerosos índices generados a
par r de dis ntas combinaciones de bandas de acuerdo al sensor u lizado o al autor, aprovechando
la mayoría de ellos el notable incremento en la reflectancia de la vegetación en la banda del infrarrojo
cercano (longitud de onda de entre 700 y 2.500 nm). Los más reconocidos o u lizados son:
• Índice de Vegetación de Diferencias Normalizadas (NDVI, por sus siglas en inglés)
• Índice de Vegetación Mejorado (EVI)
• Índice Verde de Vegetación de Diferencias Normalizadas (GNDVI)
• Índice de Vegetación Ajustado al – po de– Suelo (SAVI, SATVI, MSAVI, MSAVI2)
Para explorar más índices de vegetación, buenos resúmenes se encuentran en Jones y Vaughan
(2010), en Xiao et al. (2005) y en el si o “Landscape Toolbox”44 (caja de herramientas del paisaje), del
USDA-ARS.
Otro aspecto clave del funcionamiento de los ecosistemas es la tasa de evapotranspiración, que implica la suma de agua perdida por evaporación directa y por transpiración de la vegetación (fuertemente asociada a la PPN). Este aspecto reviste fundamental importancia en la cuan ficación de las demandas hídricas de la vegetación (cul vada y no cul vada) y el balance hídrico de un territorio. Todos los
sensores presentados en la Tabla 2.3 permiten el cálculo de índices de vegetación, evapotranspiración,
y otras medidas del funcionamiento (albedo, ocurrencia de fuegos e inundaciones, etc.), mediante pro-

44

&lt;h p://www.landscapetoolbox.org&gt;

45

�Para el caso de MODIS Terra o Aqua45, existen dis ntos productos que resultan sumamente ú les
para la caracterización del funcionamiento (Xiao et al. 2004, Zhang et al. 2006) debido a (i) su moderada resolución espacial (250 a 500 m), posibilitando trabajar con grandes extensiones de territorio, (ii)
su alta resolución temporal, posibilitando analizar comportamientos estacionales e interanuales (datos
diarios, o uno cada 16 días), (iii) la existencia de una banda de calidad para cada dato, facilitando la
evaluación de la precisión de los análisis, (iv) su disponibilidad desde el año 2000, y (v) su acceso libre
e ilimitado. El formato original de dicha información es similar a la de otras fuentes satelitales, i.e. información ráster en áreas predeterminadas (escenas). Es asimismo posible adquirir productos MODIS
por medio de la herramienta en línea “MODIS Global Subsets: Data Subse ng y Visualiza on”46. Dicha
herramienta permite luego de determinar el área de interés:

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

cedimientos de dis nta complejidad que implican álgebra de bandas. Es posible, sin embargo, adquirir
para algunos de dichos sensores los índices sin necesidad de aplicar los modelos teóricos (e.g. NOAAAVHRR o MODIS Terra o Aqua).

• descargar información tabular o matricial para áreas pequeñas (desde 0.25x0.25 hasta 201x201
km),
• descargar información tabular para píxeles individuales o resumidos del área de interés,
• realizar análisis en línea sin necesidad de un conocimiento previo del manejo de información
espacial,
• considerar la calidad de los datos u lizados,
• exportar datos a dis ntos formatos.
Los productos disponibles mediante dicha herramienta son:
• reflectancia superficial corregida atmosféricamente
• temperatura superficial y emisividad
• cobertura y uso del suelo
• índices de vegetación
• Índice de Área Foliar y FPAR
• resistencia superficial y evapotranspiración
• produc vidad primaria neta
• albedo
A nivel nacional, se destaca el si o “Seguimiento de la Producción Agropecuaria”47 del INTA, el cual
permite analizar el funcionamiento de la vegetación mediante la información provista fundamentalmente por los productos MODIS de reflectancia superficial corregida atmosféricamente y de conversión
de la cobertura vegetal. Este si o permite al usuario luego de determinar el área de interés:
• descargar información tabular de índices de verdor resumidos para el área de interés,
• visualizar la información espacial de índices de verdor y anomalías de los mismos,

45

&lt;h p://reverb.echo.nasa.gov/reverb&gt;

46

&lt;h p://daac.ornl.gov&gt;

47

&lt;h p://sepa.inta.gov.ar&gt;

46

�2.6. Diversidad biológica
La información acerca de la diversidad biológica es quizás la que se encuentra más atomizada en el
país. No obstante, existen importantes inicia vas de OGs y ONG para integrar y sistema zar la provisión
de la información preexistente. A nivel internacional se destacan sistemas como el “Global Biodiversity
Informa on Facility”48 y el “Tropicos”49. A nivel nacional, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Produc va conjuntamente con el Consejo Interins tucional de Ciencia y Tecnología (CICyT) coordinan el “Sistema Nacional Datos Biológicos”50, que colecta información acerca de datos taxonómicos,
ecológicos, cartográficos, bibliográficos, etnobiológicos, de uso y de catálogos sobre recursos naturales
y otros temas afines. Este sistema permite al usuario fundamentalmente explorar la distribución de
especies y bases de datos o metadatos. El “Sistema de Información de Biodiversidad”51, coordinado por
la Administración de Parques Nacionales (APN), almacena y presenta datos sobre biodiversidad en el
ámbito de las áreas protegidas de Argen na (en planillas de cálculo). Existen muchas colecciones disponibles en universidades y centros de inves gación52, museos53, ONG54 y par culares que han sido parte
de numerosos estudios que analizan los patrones a nivel nacional o regional. El acceso a los resultados
de dichos estudios en formato digital requiere frecuentemente el permiso del autor (e.g., Fundación
Vida Silvestre Argen na et al. 2005, Szumik et al. 2012).

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

• realizar análisis en-línea sin necesidad de un conocimiento previo del manejo de información
espacial.

Si bien no es un plano de información estrictamente biológico, la localización de las áreas protegidas resulta fundamental en el proceso de OTR. La Administración de Parques Nacionales presenta en
el Sistema de Información de Biodiversidad antes mencionado, información en formato digital de cada
una de las áreas protegidas bajo su jurisdicción. La información de este si o se puede descargar en formato digital individualmente para cada área protegida. Alimentado por dis ntas OGs y ONG, el sistema
“World Database on Protected Areas”55 permite el análisis de numerosos planos de información dentro
de cada área protegida (e.g. uso del suelo, fuego, diversidad) y la descarga de información digital para
dis ntas categorías de protección y jurisdicción (privada, estatal, internacional, hasta municipal, etc.).
2.7 Sistemas de producción
En un OTR, se plantea sobre una base bio sica la división de un territorio en un conjunto de unidades menores para las cuales se favorecerán ciertas alterna vas de uso. Esta división, no obstante,
carecería de sen do si no se incorporaran aspectos económicos, culturales, sociales, ins tucionales, de
tenencia y de infraestructura del territorio o paisaje en cues ón. Debido a la complejidad de la dimensión humana en un OTR, la cual excede ampliamente los límites de este capítulo, solo se detallan aquí

48

&lt;www.gbif.org&gt;

49

&lt;h p://www.tropicos.org&gt;

50

&lt;h p://www.datosbiologicos.mincyt.gob.ar&gt;

51

&lt;h p://www.sib.gov.ar&gt;

52

e.g. &lt;h p://www2.darwin.edu.ar&gt;

53

e.g. &lt;h p://www.macn.secyt.gov.ar/inves gacion/inv_colecciones-macn.php&gt;

54

e.g. &lt;h p://www.worldbirds.org/v3/argen na.php?a=lo&gt;

55

&lt;h p://protectedplanet.net&gt;

47

�En relación a la disponibilidad de datos produc vos, la Organización de las Naciones Unidas para
la alimentación y la Agricultura (FAO) presenta en su si o FAOStats56 una amplia gama de información
estadís ca (recursos naturales, producción de bienes, precios, etc.) desde 1961 y a escala nacional. En
tanto, en el país existen dos organismos nacionales (con tareas superpuestas) que brindan con cierta
periodicidad información censal y muestral. El Ins tuto Nacional de Estadís cas y Censos (INDEC) desarrolla aproximadamente cada 10 años el llamado “Censo Nacional Agropecuario” (CNA), en el cual se
recopila información acerca de volúmenes producidos, áreas afectadas, infraestructura y tecnología,
etc., para las dis ntas ac vidades del sector. La información es recogida a nivel de establecimiento,
siendo la unidad estadís ca la Explotación Agropecuaria57 (EAP). No obstante, la información es presentada exclusivamente a nivel de primero (provincia) y segundo nivel de subdivisión (municipio, departamento, par do) (Paruelo et al. 2004). La información para los ocho primeros CNAs (1881, 1914,
1937, 1947, 1960, 1969, 1973, y 1988) se encuentra exclusivamente en formato papel, mientras que es
posible acceder en formato digital a la información del CNA 200258. La realización del CNA 2008 se vio
afectada por problemas polí cos que originaron una importante ausencia de productores o informantes calificados en el momento del barrido en sus explotaciones y el rechazo de productores a responder
al censo. Es así que los resultados del mismo se encuentran disponibles solo para algunas regiones del
país, y se distribuyen en los si os de las direcciones provinciales de estadís cas y censos59. Asimismo,
el INDEC realiza desde 1993 la “Encuesta Nacional Agropecuaria” (ENA), un programa de relevamientos
regulares de periodicidad anual basado en un diseño muestral obje vo para cada provincia. Análogamente, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) realiza desde 1969 las “Estadís cas
Agrícolas”60, brindando información sobre la superficie cosechada e implantada de numerosos cul vos.
Históricamente, estas es maciones se basaron en métodos subje vos a par r de informantes calificados, pero en la actualidad se realizan a par r de técnicas de teledetección y SIG.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

aquellos aspectos asociados a la caracterización espacialmente explícita de la producción y sistemas de
producción en el país.

Numerosos organismos internacionales han generado dis ntos planos de información acerca de
usos o intervenciones puntuales sobre el territorio. Se pueden señalar las bases de datos de irrigación
del “Global map of irrigated areas”61 (Siebert et al. 2007) y de carga ganadera del “Gridded Livestock of
the World”62 (GLW) (FAO 2007). Estos productos suelen tener una resolución espacial de entre 3 y 30
min y su acceso es libre y gratuito.
Al integrar dis ntos planos estadís cos, es posible iden ficar y caracterizar los diversos sistemas o
grupos produc vos de un territorio y obtener así un plano fundamental en cualquier OTR. Los criterios
de delimitación más frecuentemente u lizados son sociales (tenencia, tamaño del predio), opera vos
(capital, nivel de mecanización, mano de obra), produc vos (diversidad de productos) y estructurales
(fracción cul vada, orientación de la producción) (Kostrowicki 1992, Duvernoy 2000, Kruska et al. 2003,

56

&lt;h p://faostat.fao.org&gt;

57

Definida como una unidad de organización de la producción cuya superficie no es menor de 500 m2. La EAP se define independientemente del número de terrenos no con guos que la componen, cada uno de los cuales cons tuye una parcela.

58

&lt;h p://www.indec.gov.ar/agropecuario/cna_principal.asp&gt;

59

e.g. &lt;h p://www.larioja.gov.ar/estadis ca/index.php?op on=com_content&amp;view=ar cle&amp;id=48:censo-nacional-agropecuario-2008&amp;ca d=37:censos&amp;Itemid=84&gt;

60

&lt;h p://www.minagri.gob.ar/site/index.php, h p://www.siia.gov.ar&gt;

61

&lt;h p://www.fao.org/nr/water/aquastat/irriga onmap/index10.stm&gt;

62

&lt;h p://www.fao.org/AG/againfo/resources/en/glw/home.html&gt;

48

�3. INTEGRACIÓN DE LA INFORMACIÓN

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Ti onell et al. 2010). En el país existen numerosos trabajos que se enfocan en un po de producto (e.g.
cabras), en una región reducida (e.g. oeste de San ago del Estero) y en un empo en par cular (e.g.
década del 90). Asimismo, la mayor parte de ellos se encuentran publicados en reportes o publicaciones nacionales que –como ya se ha mencionado– resultan de di cil descubrimiento o consulta. A nivel
nacional, entonces, es necesario contar con una síntesis de los grupos produc vos, su distribución espacial y su dinámica temporal. Vale destacar que el acceso a la información a escala de mayor detalle
generados por OG provinciales o nacionales, se encuentra muchas veces restringido para el público general. Ejemplos de ello los cons tuye la información del INDEC a escala de radio censal o (como planos
accesorios) la información catastral63.

3.1. Software
La información citada en las secciones anteriores se integra en la actualidad en lo que comúnmente se denomina un Sistema de Información Geográfica (SIG). Un SIG es un modelo de la realidad que
–a través de conjunto de métodos y herramientas– permite visualizar, capturar, almacenar, manipular,
analizar, modelar y representar información espacialmente explícita, con el fin úl mo de resolver problemas complejos de planificación y ges ón (Fig. 2.2). Un SIG se complementa con dos familias más
de so ware (que pueden también presentar herramientas SIG), i.e. los procesadores de imágenes satelitales, que permiten analizar específicamente información de po matricial (ráster), y los de diseño
asis do por computadora (CAD, por sus siglas en inglés). Así, los SIG y so ware relacionados se alinean
perfectamente con las necesidades e intereses de los encargados de diseñar y aplicar un plan de OTR.
La superposición de capas de información, la generación de información temá ca o la geocodificación,
son tareas obligadas y frecuentes para este proceso; otras, como el modelado de la rugosidad del territorio, cons tuyen una oportunidad para incrementar la eficiencia de dicho proceso (Nelson 2008).
Para una exploración en detalle de este tema, un excelente libro en castellano de acceso libre es el de
V. Olaya (2012).
Existen numerosos so ware SIG64 y relacionados de variable complejidad, siendo los más populares
los de po propietario (con acceso pago; e.g. ArcGIS, Erdas Imagine, ENVI, Idrisi). Sin embargo, cada vez
es más frecuente encontrar sistemas de libre acceso con capacidades similares a los propietarios (e.g.
GRASS GIS, gvSIG, Quantum GIS) y que pueden ser integrados a entornos de programación estadís ca
y gráfica como el R65, a bases de datos geográficos gubernamentales, o a los numerosos servidores de
mapas en Internet.
Si bien no pueden ser considerados como un SIG, puesto que no cumplen con varios de sus aspectos, los servidores de mapas en Internet, el Google Earth66 o sistemas similares (Bing Maps67, Google

63

Con excepciones en relación a la información catastral, ya que para provincias como Tucumán o Entre Ríos la información
se encuentra disponible en formato digital.

64

En el si o &lt;h p://en.wikipedia.org/wiki/List_of_geographic_informa on_systems_so ware&gt;, se listan los principales SIG
libres y propietarios.

65

&lt;h p://www.r-project.org&gt;

66

&lt;h p://www.google.com/earth/index.html&gt;

67

&lt;

h p://www.bing.com/maps&gt;

49

�Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Figura 2.2. Nube de palabras surgida de 24 definiciones globales, funcionales y tecnológicas recopiladas por Navarro Pedreño et al. (2000).

Maps68, Yahoo! Maps69) permiten almacenar y analizar visualmente información espacialmente explícita. Google Earth, en par cular, cons tuye una herramienta con enorme potencial en el proceso de OTR
al permi r a un amplio rango de usuarios acceder a una gran can dad de información, como imágenes
satelitales de alta resolución espacial (y cierta temporalidad), cartogra a base (rutas, áreas urbanas,
etc.), cartogra a temá ca (disponible en la comunidad Google Earth o en las mismas capas del so ware), modelos de elevación digital, fotogra as del terreno, etc. Debe destacarse que la exploración de los
metadatos de este sistema es restringida o críp ca al –por ejemplo– no poder conocer la procedencia
de la información topográfica. Asimismo, la descarga de la información contenida en este sistema no es
posible debido a obvias restricciones legales; no obstante, existen algunos programas para descargar
la información que se visualiza en formato de jpg o similares (e.g. Google Ozi Explorer70). Finalmente,
Google Earth permite a los actores involucrados en el proceso de OTR combinar en su interfase tridimensional, mapas propios generados con otras tecnologías (y distribuirlos fácilmente en formato kml),
logrando así la convergencia de información en un sistema de uso gratuito y que no requiere conocimientos especializados.
Complementariamente a los SIG, existen numerosos si os en Internet de organismos nacionales,
provinciales y municipales que con enen servidores de mapas71, los cuales permiten la consulta de
numerosos planos de información espacialmente explícita. A nivel nacional, se encuentra en desarrollo
la inicia va “Infraestructura de Datos Espaciales de la República Argen na” (IDERA)72, en la cual dis ntas OG buscan generar las bases para compilar en forma armónica datos, metadatos y herramientas
espaciales a nivel nacional. Asimismo, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación
(SAyDS) lista dis ntos servidores de mapas de dis ntas provincias argen nas, así como de otros orga-

68

&lt;h ps://maps.google.com&gt;

69

&lt;h p://espanol.maps.yahoo.com&gt;

70

&lt;

71

e.g. de San Luis &lt;h p://ambiente.ocurrenciasit.net/&gt;; de Tucumán &lt;h p://central.tucuman.gov.ar:8180/pmapper-dev/
map.phtml/&gt;, de San Juan &lt;h p://www.atlas.unsj.edu.ar&gt;

72

&lt;h p://www.idera.gob.ar/portal&gt;

h p://www.oziexplorer3.com/eng/ge.html&gt;

50

�Todos estos servidores de mapas presentan la cartogra a base del territorio bajo su jurisdicción o
interés (límites departamentales, de áreas protegidas, o localidades), mientras que algunos de ellos
presentan información temá ca (clima, suelos, cobertura vegetal, vegetación potencial). Cabe destacar
que el IGN distribuye cartogra a base a escala cartográfica 1:250.000 y en formato vectorial en forma
gratuita en su si o de Internet77.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

nismos nacionales e internacionales73. El INTA cuenta con dis ntos servidores, tales como el “Sistema
(centralizado) de Ges ón de Datos Espaciales de INTA (GeoINTA)”74, el “Sistema de Información Patagonia Norte”75 y el de las provincias del Noroeste76. La visibilidad y can dad de la información es muy
variable entre todos estos si os, así como la posibilidad de descargar la misma en formato digital.
Como en el caso de los mapas de uso y cobertura del suelo, y si bien existen excepciones, la calidad
u origen de la información presentada es desconocida al no presentarse en estos si os los metadatos
rela vos. El uso o aplicabilidad de dicha información queda consecuentemente a criterio del usuario y
la posibilidad de este de contactarse con el autor de la misma.

3.2. Estrategias
Como se planteó inicialmente, el obje vo de este capítulo es esbozar caminos alterna vos para la
recopilación e integración de datos en el marco de un proceso de OTR. Esta sección, por lo tanto, aborda –en lugar de aspectos teóricos del análisis espacial– una descripción de estrategias a seguir en el
manejo e integración de la información geográfica. Para más detalles se sugieren los trabajos de Lam
(1983), Rossi et al. (1992), McGarigal y Marks (1995), Perry et al. (2002), Pyke et al. (2002), y Ode et al.
(2008). Un excelente si o en Internet es nuevamente el llamado “Landscape Toolbox”.
En relación a la selección de variables, se sugiere:
• Iden ficar qué grandes atributos del territorio se busca caracterizar. Estos pueden ser poco cuan ficables y rela vamente abstractos, pero son los que impulsan la posterior búsqueda de variables
específicas. Por ejemplo “pobreza” y “produc vidad” son atributos de este po y pueden, una vez
iden ficados como clave, ser descriptos por variables como mortalidad infan l e índices de vegetación derivados de datos satelitales. Establecer entonces esta conexión entre atributos relevantes y
variables que los representen es muy ú l al comienzo del proceso OTR. Esta búsqueda puede implicar varias pruebas hasta que se encuentren las variables opera vas más apropiadas.
• Reconocer y aprovechar la redundancia de variables disponibles. Los mismos procesos o atributos del
territorio pueden ser capturados por planos de información muy dis ntos. Por ejemplo, la recurrencia de incendios puede describirse con imágenes de alto detalle de Google Earth (patrones en la vegetación) o por productos MODIS (radiación emi da). Explorar dis ntas alterna vas para una misma
variable o grupo de variables a describir, disminuiría asimismo posibles sesgos en las predicciones. No
existe un producto perfecto, por lo que su uso combinado puede ser una alterna va aceptable.
• Aceptar varias iteraciones en el proceso de iden ficación de atributos relevantes, variables opera vas (a veces varias alterna vas) y mapas resultantes, que a su vez es mulan la definición de nuevos

73

&lt;h p://www.ambiente.gov.ar/default.asp?IdAr culo=2004&gt;

74

&lt;h p://geointa.inta.gov.ar&gt;

75

&lt;h p://sipan.inta.gov.ar/geoserver/web/?wms&gt;

76

&lt;h p://geosalta.inta.gov.ar/geoserver/?wms&gt;

77

&lt;h ps://2mp.conae.gov.ar/index.php/materialeseduca vos/coberturasvectoriales/522-sig-250-del-ins tuto-geografico-nacional&gt;

51

�Entre las estrategias acerca de la selección de las fuentes de información, se sugiere:
• Ponderar posi vamente aquellos productos para los cuales la calidad esté documentada (a través
de los metadatos). En el caso de las clasificaciones de cobertura y uso del suelo, dicha calidad estará
dada principalmente por un valor de precisión por cada clase de información y uno general considerando el conjunto de todas las clases.
• Evaluar la calidad de los productos en forma tanto visual78 como estadís ca.
• En el proceso de integración se debería seguir aquel camino que u lice la menor can dad de planos
de información posible, y que los integre a través de una operación sencilla de po lógica, relacional,
o algebraica.

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

atributos relevantes no considerados inicialmente. Estas iteraciones son a menudo el aspecto más
valioso y crea vo del proceso de caracterización del sistema territorial, ya que reformulan las preguntas y las necesidades más importantes. En estas iteraciones es ú l reconocer en qué medida se
capturan y describen los intereses de los diversos actores que usan el territorio.

En relación a las escalas de análisis y observación:
• La escala espacial de integración de los dis ntos planos de información (y la el producto cartográfico
resultante) debe reconocer que la variable con menor resolución espacial (i.e. menor detalle) dicta
el máximo detalle. En el proceso de caracterización del sistema territorial se deberá ponderar un
plano de información tanto por su implicancia bio sica o social como por su resolución espacial.
• Si se busca generar un producto cartográfico, establecer inicialmente el tamaño de la en dad más
pequeña a ser delimitada o mapeada dentro de un área discreta79. Su selección determina el nivel
de detalle de la interpretación de un mapa y los planos de datos que puedan servir al proceso de
análisis y los que no.
En relación al sistema de proyección:
• Cada sistema ene un propósito diferente (conservar el área, la forma, la distancia) y es adecuado
para un determinado territorio. Por tanto, su correcta elección determinará la calidad de las mediciones realizadas y de la representación cartográfica.
• No es conveniente cambiar, mediante so ware específicos, el sistema de un producto preexistente,
ya que este proceso requiere el remuestreo80 de los datos. Los dis ntos métodos cambian necesariamente los datos en términos geométricos como radiométricos. La solución sugerida es mantener
el sistema de coordenadas originales cuando se procesa la información.
• El Ins tuto Geográfico Nacional determina como “Marco de Referencia Geodésico Nacional” al sistema POSGAR 07, reemplazando a POSGAR 94. En la medida de lo posible, la información generada
o representada debería seguir dicha norma va.

78

La comparación visual entre elementos visuales se puede denominar paralelismo, y permite establecer vínculos entre ellos
y por tanto congruencias y discrepancias (Tu e 1997).

79

Llamada mínima unidad mapeable (Saura 2002).

80

Es el proceso de transformación de un producto de formato matricial (ráster) mediante un método de extrapolación (vecino más cercano, interpolación bilineal, convolución cúbica).

52

�• Existen dis ntas alterna vas para conocer la heterogeneidad de un territorio en relación a una
variable de interés. Las más frecuentes consisten en resumir la información en unidades polí co-administra vas (provincias, municipios) o en unidades regulares y con nuas de acuerdo a criterios
arbitrarios (grillas de cuadrados, hexágonos, etc.) (McGarigal y Marks 1995). Se debe tener presente
que la división del territorio en unidades discretas conlleva dis ntos resultados, lo mismo ocurre
con cualquier otro criterio de división (temporal, clases, etc.). Si bien casi la totalidad de los datos
sociales y produc vos del país se encuentran disponibles bajo el primer esquema de división, se
deben reconocer dos problemas: (i) la heterogeneidad de la variable de interés aumenta con el área
de la unidad, y (ii) los cambios históricos en las formas de las unidades. La segunda opción evita
ambos inconvenientes al permi r la exploración del territorio siguiendo criterios de escala espacial
y temporal definidos por el usuario.
• En el caso de u lizar índices de paisaje (O’Neill et al. 1988), índices visuales (Ode et al. 2008), estadís cas espaciales (Rossi et al. 1992) a través de las dis ntas unidades en las que se dividió un territorio, es necesario considerar que: (i) los índices seleccionados deben ser relevantes para el estudio
del fenómeno bajo consideración; (ii) ningún índice en par cular puede capturar la totalidad de la
complejidad del arreglo espacial, y por lo tanto un conjunto de índices es frecuentemente u lizado
(Rii ers et al. 1995); (iii) los índices seleccionados deberían tener un comportamiento lineal en relación a la variable que intentan describir (Hargis et al. 1998).

Capítulo 2 • Diagnóstico del sistema territorial

Acerca del despliegue de la información:

4. CONCLUSIONES
Las múl ples realidades y necesidades que mo van los procesos de OTR determinan que no sea
posible ajustarse a un único protocolo de trabajo. Este capítulo buscó ilustrar la enorme y creciente
variedad de información espacialmente explícita que está actualmente disponible para el territorio nacional y en muchos casos global. Esta riqueza de información puede resultar abrumadora si se inicia el
proceso de OTR y/o de caracterización del sistema territorial asumiendo que existe una solución única
y óp ma para el mismo. Por el contrario, la exploración de planos de información alterna vos y su integración crea va permi rán perfeccionar el proceso gradualmente, ajustándolo no solo a las demandas
técnicas, sino a las que surgen de la evolución polí ca del proceso de OTR. En este sen do, el OTR debe
ser visto como un laboratorio de trabajo espacialmente explícito que se beneficia tanto por el uso de
herramientas sofis cadas, como por el aprovechamiento de otras más simples y de acceso masivo que
posibiliten la colaboración de muchos actores. Debe finalmente considerarse que los productos que
aquí se presentan solo cons tuyen una muestra de la riqueza y de la con nua evolución de la información territorial existente (Drummond y French 2008).

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59

�CAPÍTULO 3
ESTRATEGIAS DE PLANIFICACIÓN TERRITORIAL COMO APORTE AL
DESARROLLO RURAL

Foto: María AgusƟna Garcia Collazo

�L®¦®Ù, H. D., A. R. PÙç, D. B. KçÙãþ ù S. C. PÙç1

RESUMEN: En este capítulo se plantean algunas estrategias orientadas a la planificación territorial desagregadas
según tres principios básicos: políƟca de cohesión económica y social; conocimiento de la problemáƟca rural y
nuevo enfoque de intervención pública, contempladas en el enfoque LEADER de la Comisión Europea. En cada
principio se resumen procesos y líneas de acción a contemplar, en donde el aspecto parƟcipaƟvo y democráƟco
vinculado al conocimiento son los caminos a seguir. En ese senƟdo el conocimiento asocia técnicas y procesos de
análisis de espacios geográficos con el reconocimiento de la idenƟdad, pertenencia y expectaƟvas de los actores
territoriales. Este capítulo resalta el cambio de paradigma donde la lógica de crecimiento da paso a una lógica
de desarrollo sostenible y teniendo en cuenta el contexto territorial, contemplando de manera holísƟca los ejes
centrales del desarrollo: la dimensión ambiental, producƟva, económica-social y cultural. Las técnicas y herramientas mencionadas se focalizan en aspectos parƟcipaƟvos (desarrollo de talleres secuenciales) y en el manejo
de sistemas de información geográfica para trasladar la percepción a las tendencias reales de uso de los recursos
en un espacio geográfico determinado, para asignar, mediante proyectos territoriales, usos equilibrados y sostenibles. La administración pública es relevante en la planificación y debe estar amarrada al contexto territorial
profesionalizando tareas y aplicando rigurosidad según las leyes vigentes.

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

CAPÍTULO 3*
ESTRATEGIAS DE PLANIFICACIÓN TERRITORIAL COMO APORTE AL DESARROLLO
RURAL

1. INTRODUCCIÓN
En un mundo globalizado tendiente a la concentración de recursos naturales y capital, el medio rural
es hoy objeto de competencias de intereses, en donde aparecen conflictos sociales y ambientales que
deben ser resueltos uƟlizando estrategias, procesos y métodos que favorezcan el desarrollo territorial
rural (CasƟllo-Belmar y González-Loguercio 2006). Las zonas denominadas “rurales” en la ArgenƟna se
caracterizan por su gran heterogeneidad, tanto en el aspecto ambiental, producƟvo, socioeconómico y
cultural, como en sus posibilidades de desarrollarse en el mediano y largo plazo. La demanda mundial
de alimentos, fibras y biocombusƟbles, genera un aumento progresivo de la intensificación y expansión
agropecuaria y forestal aun en ambientes frágiles y en muchos casos con baja parƟcipación de los actores directos del territorio (pobladores-productores-prestadores de servicios).
El desarrollo rural, focalizado en la integración agropecuaria-forestal con los territorios de pertenencia y en la mejora de la compeƟƟvidad territorial (teniendo en cuenta mercados, comercio, servicios,
empleo, educación, salud, políƟcas públicas y sustentabilidad ambiental), se traduce en mejor calidad
de vida y arraigo. De esta manera, los procesos de intervención territorial se realizan sobre un conjunto
socioeconómico integrado por actores, recursos naturales, conocimientos técnicos, intereses y conflictos (Sepúlveda et al. 2003). En este capítulo se plantea una estrategia aplicada para lograr una planifi*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 60-69).

1

INTA, EEA Corrientes. Ruta Nacional 12, km 1008 (3400). Grupo de Recursos Naturales.
Contacto primer autor: ligier.da-niel@inta.gob.ar

61

�2. BASES GENERALES PARA LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL RURAL
El desarrollo territorial rural es un proceso que busca la transformación produc va e ins tucional
de un “espacio” rural determinado, cuyo fin es reducir la pobreza rural (Schejtman y Berdegué 2004)
sin degradar por encima de límites admisibles el ambiente del que se nutre. Actualmente, el cambio de
paradigma significa pasar de la lógica del crecimiento a la del desarrollo territorial sostenible, contemplando la dimensión medioambiental, económica, social y cultural. En línea con este nuevo paradigma,
la estrategia global para una planificación territorial rural se podría plantear contemplando algunas
lecciones aprendidas en la Unión Europea y América La na a través de la inicia va LEADER (Comisión
Europea 2006).
El análisis del territorio y de sus diversos actores debe contribuir a crear una visión común del desarrollo y, por lo tanto, de ges ón. Para la planificación territorial rural hay que tener en cuenta tres
principios básicos que derivan en una serie de procesos (Tabla 3.1).
Tabla 3.1. Principios, Herramientas y Procesos aplicables a la planificación territorial.
Principios
Modos
1. PolíƟca de cohesión Aplicando enfoque mul sectorial
económica y social

Procesos
Revisión de polí cas públicas, detección de vacíos
legales.
Enfoque par cipa vo

2. Conocimiento
de la problemáƟca
rural

Herramientas
Recopilación de Cartas orgánicas
Legislación
Metas polí cas y administra vas
Iden ficando
preocupaciones, Mapeo de actores claves
conflictos y expecta vas de y en- Formación de redes
tre los agentes locales
Diseño y organización de
un Sistema de Información
Territorial

Talleres
Conformación de mesas
territoriales
Enfoque
“ascendente”:
inicia vas desde las poblaciones locales

Ges ón presupuestaria
par cipa va
Fondos de inversión aplicables a proyectos acordados
Inversiones en Ciencia y
técnica
Capacitación

Revisión de obje vos y
metas polí co-administravas
Fondos estatales auditados

3. Nuevo enfoque de Legislación flexible, orientada a
intervención pública procesos acordados
Diversificar herramientas de financiación
Cofinanciaciones Público-privada
Inversión en capital territorial
Foco en innovación

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

cación territorial acordada como aporte al desarrollo rural y se presentan aspectos prác cos aplicados
en la provincia de Corrientes.

2.1. Política de cohesión económica y social
Se establecen bases focalizadas en procesos de integración horizontal (económica, cultural, social,
ambiental) analizando cómo deberían intervenir las polí cas públicas integrando sectores, agentes y
recursos bajo el concepto de igualdad de oportunidades, evitando o minimizando la concentración. De
esta manera el sector polí co administra vo fortalecería la compe vidad territorial que, según Farrell
62

�2.2. Conocimiento de la problemática rural
Un actor es cualquier individuo, grupo social o ins tución que se interesa en el desarrollo de un
territorio. Los actores pueden considerarse como partes afectadas directa o indirectamente, posi va
o nega vamente por la toma de decisiones, incluyendo aquellos que pueden influir sobre la misma o
desearían hacerlo (FAO 2005). La iden ficación de actores –públicos, privados y comunitarios– permite
señalar quiénes son clave, cuáles residen y/o desarrollan ac vidades dentro del territorio. También
posibilita localizar los lugares y trayectos que esas ac vidades implican, determinar sus necesidades,
intereses y expecta vas concretas en el proceso de ordenamiento territorial (Echeverri y Sotomayor
2010). Los actores clave son aquellos representantes de organizaciones o ins tuciones de carácter público, privado o comunitario que enen la capacidad de incidir significa vamente en el ordenamiento
territorial (Tabla 3.2.).
Tabla 3.2. Caracterización de actores clave (mapa de actores).

Tipos de actores
sociales
Públicos
Privados
Comunitarios

Posición en el
territorio

Relación entre los
actores

Posición y
estra ficación

Roles y expecta vas

Localización de las
ac vidades y radio
de influencia de los
actores

Relaciones de cooperación y de confianza/
competencia y conflicto

Jerarquización según
su incidencia (Posi va
/Nega va Alta/Media/
Baja) en el OT

Rol que desempeña
dentro de su ac vidad
Expecta vas para el futuro

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

y Thirion (2001) supone: (i) la toma de conciencia de los recursos del territorio en la búsqueda de una
coherencia global, (ii) la implicación de los agentes e ins tuciones, (iii) la integración de los sectores
de ac vidad en una lógica de innovación, (iv) la cooperación de los otros territorios y la ar culación
con las polí cas regionales, nacionales y con el contexto global. Como por ejemplo la Cons tución Provincial de Corrientes (2007) que menciona la necesidad de ordenar el territorio y la creación de cartas
orgánicas a nivel municipal.

A par r del mapa de actores se plantea, en un primer taller, una estrategia de intervención en terreno (Figura 3.1.), en donde se detalla el abanico de par cipantes y los temas a deba r, contemplando los
ejes del desarrollo territorial: compe vidad, manejo ambiental e inclusión social. Con esta herramienta se busca obtener las opiniones de los par cipantes en relación a los problemas y oportunidades que
perciben en su territorio y las grandes líneas de acción a encarar (ver Caja 3.1.).
Las consignas en este po de talleres se focalizan en la corresponsabilidad de todos los sectores en
fortalecer el desarrollo, las ventajas de avanzar en procesos colec vos que desemboquen en proyectos
y ampliar la base de conocimientos y su integración en polí cas públicas para el territorio.
Un análisis de respuestas obtenidas permite observar en cada tema, las relaciones entre problemas
y oportunidades. En el ejemplo de la Figura 3.2., los actores perciben al territorio como compe vo,
probablemente por la calidad de los recursos naturales presentes, aunque se reflejan más problemas
que oportunidades en aspectos ambientales (riesgo de deterioro de suelos por erosión si se realizan
malas prác cas y desmontes no controlados), y sociales (mano de obra restringida en can dad, calidad
y éxodo rural).
63

�Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

Figura 3.1. Modelo de taller para obtener grandes líneas de acción.

Figura 3.2. Porcentajes de respuestas en los tres ejes del desarrollo territorial, agrupando problemas-oportunidades. Taller Municipio Sauce (provincia de Corrientes 2008).

Según los principales problemas expresados, se ob ene una distribución de los mismos que permite agruparlos en aquellos relacionados a: (i) riesgos de degradación de los recursos naturales, (ii) tala
y quema de bosque na vo, (iii) deficiente calidad de agua, todos ellos con aproximadamente 10% de
respuestas que los iden fican como prioritarios y sumando 30%. Con similar protagonismo aparecen
problemas relacionados a la infraestructura con: (iv) deficiente infraestructura vial, y (v) eléctrica, representando 10% cada una y 20% en total. La educación de baja calidad (vi) y la deficitaria atención de salud
llevan un 10 y 8% cada una. Finalmente, con menor representación, aparecen problemas variados como
(vii) falta de polí cas de largo plazo, (viii) éxodo rural, (ix) tenencia de la erra, o (x) baja rentabilidad.
A par r de un grupo de trabajo cons tuido por moderadores y par cipantes seleccionados, se establecen grandes líneas de acción relevantes por temá ca (Ver Caja 3.1). La Tabla 3.3 muestra un ejemplo
de líneas de acción surgidas, correspondiente a la temá ca compe vidad.
64

�vidad. Municipio Sauce (provincia de

COMPETITIVIDAD
Problemas

Oportunidades

Grandes líneas de acción

Deficiente
Infraestructura vial

Iden ficar nuevos accesos y vías de
Proyecto obras públicas
comunicación
Aplicación Ley de actualización domiSectores con problemas de tenencia
Registros de productores disponibles nial
de la erra
Gobierno Provincial
Dificultad acceso a Mercados (escala,
Capacitación
Talleres y cursos de formación
calidad)
Relevamiento de recursos naturales y
Subexplotación de recursos naturales Suelos agrícolas disponibles
su capacidad produc va sustentable
Materias primas de consumo local Iden ficar si os de producción ade- Fomentar cinturones verdes y modeproducidas en otras zonas
cuados y productores
los de granja

Las principales líneas de acción son discu das con los actores, quienes mediante intercambios las
consolidan y establecen diferentes niveles de compromiso conformando redes de actores (líderes, actores ac vos y pasivos).
2.2.1. Formación de redes territoriales
Para trasladar las grandes líneas de acción a potenciales proyectos de desarrollo, se propone un
segundo taller con actores ac vos y líderes, incluyendo además a profesionales y referentes en las temá cas expuestas en el primer taller (ver Caja 3.1). La estrategia de este segundo encuentro consiste
en trasladar las grandes líneas de acción a propuestas concretas en un plan. Para ello se u lizan planillas y mapas del territorio, en donde los par cipantes localizan las acciones a llevar a cabo (de manera
par cipa va). En el plan de acción resultante se iden fican, para cada una de las acciones propuestas,
su localización, los beneficiarios, los responsables, las organizaciones involucradas y los gestores de
seguimiento (Tabla 3.4).

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

Tabla 3.3. Ejemplo de principales líneas de acción acordadas en compe
Corrientes 2008).

Tabla 3.4. Ejemplo de iden ficación de algunas acciones propuestas (Municipio Sauce, Provincia de Corrientes
2008).

Registros

Infraestructura

Ambiente

Producción

Sociedad

Guías de manejo
Mapas de ap tud de
Creación de nuevas
Sostenible de suelos, erras y prác cas de
salas de atención priaguas, bosques y
manejo: arroz, maíz,
maria de salud
pas zales
sorgo, trigo, soja

Acción propuesta

Finalización asfalto
Ruta Provincial 126

Lugar

Desde Sauce hasta
Sauce
RN 12 Esquina

Sauce

Beneficiarios
Directos

Población de Sauce

Productores

Productores

Parajes:
Fco. Gómez y
Paso Bermúdez
Población de ambos
parajes
65

�Registros

Infraestructura

Ambiente

Beneficiarios
Indirectos

Población Esquina y
Productores
Curuzú Cua á
INTA
SSAF: Subsecretaría
Dirección de Vialidad
Agricultura Familiar
Organizaciones invo- Provincial
MPTyT: Ministerio de
lucradas
MOSP: Obras públila Producción
cas
APP: Asociación Pequeños Productores
UDR: Unidad de DeQuienes
Municipio de Sauce sarrollo Rural de SauGes onan
ce
INTA
Dirección de Vialidad DRF: Dirección RecurResponsables operaProvincial
sos Forestales
vos
ICAA: Ins tuto del
Agua y el Ambiente

Producción

Sociedad

Población en general

Población en parajes
aledaños

Ministerio de Salud
Provincial
INTA
Municipio Sauce
MPTyT: Ministerio de
Hospital
la Producción
APP: Asociación Pequeños Productores
UDR: Unidad de DeMunicipio de Sauce
sarrollo Rural de Sauce
INTA- MPTyT

HospitalMunicipio de Sauce

Una vez obtenidas las acciones propuestas, la ges ón para alcanzar el nivel de proyectos potenciales
es relevante. La red de actores territoriales puede agrupar varias acciones en proyectos integrados. En
la Figura 3.3 se esquema za la estrategia propuesta en la obtención de planes de desarrollo territorial
(ver Caja 3.1.).

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

ConƟnuación Tabla 3.4.

Figura 3.3. Estrategia de abordaje hacia el desarrollo territorial.

66

�Tabla 3.5. Respuestas a interrogantes u lizando coberturas geográficas.

INTERROGANTE
¿Cómo se distribuyen las explotaciones agropecuarias y
cuál es su accesibilidad hacia
vías de transporte y comunicaciones?
¿Cuantas hectáreas de suelos
agrícolas presenta el territorio y cómo se distribuyen según el tamaño de las explotaciones?

COBERTURA
Explotaciones
agropecuarias
Red vial
Explotaciones
agropecuarias
Suelos

¿Qué nivel de intervención Uso del suelo
agrícola presentan los mejores suelos?
Suelos

PRODUCTO

COBERTURAS
INTEGRADAS

RESPUESTA AL
INTERROGANTE

Clasificación por
tamaño

Clasificación de exploExplotaciones agrotaciones agropecuarias
Densidad en me- pecuarias y red vial
por distancia a rutas
tros por km2

Clasificación por
tamaño

Cuan ficación de sueExplotaciones agro- los agrícolas y de exploSuelos de ap tud pecuarias y suelos taciones agropecuarias
con estos suelos
agrícola
Uso agrícola acPorcentajes de intertual
Suelos y uso actual
vención agrícola en
Suelos de ap tud del suelo
suelos aptos
agrícola

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

2.2.2. Sistemas de información territorial (SIT)
El espacio geográfico en donde se asientan los territorios debe ser caracterizado y evaluado espacio-temporalmente. Para ello es indispensable diseñar y construir gradualmente un sistema de información territorial que contenga “coberturas” o capas geográficas en escala adecuada, que permitan tomar decisiones
sobre los interrogantes planteados por los actores territoriales. Par endo de manera ascendente (considerando las demandas y oportunidades de abajo hacia arriba) podemos generar, recopilar y/o actualizar coberturas geográficas que ofrezcan respuestas a ciertos interrogantes, como los que se muestran en la Tabla 3.5.

2.3. Nuevo enfoque de la intervención pública
El desa o consiste en desarrollar una administración pública amarrada en un contexto territorial real,
simplificando organigramas y profesionalizando tareas, asignando roles y responsabilidades con claridad;
aplicando rigurosidad en el control de distribución y uso de fondos públicos, cumpliendo con las leyes vigentes; consolidar un marco legal específico para regular la explotación de los recursos naturales y prevenir la excesiva concentración de erras, incluyendo leyes de actualización dominial y de arrendamientos.
A través de la visión holís ca del desarrollo territorial, el Estado asume su rol como aglu nador de
acuerdos para fomentar la creación de nuevas leyes y fortalecer desarrollos endógenos. Asimismo, actúa como promotor y par cipa en la financiación de proyectos comunes de inversión. Es imprescindible
actualizar el catastro rural como una herramienta de configuración territorial estratégica; promover acvidades de inves gación, experimentación y cursos de capacitación y formación técnica y profesional;
asumir la par cipación en proyectos de riesgo (incer dumbre sobre las condiciones de viabilidad del
proyecto) si impactan básicamente en intereses colec vos.

3. CONSIDERACIONES FINALES
Asumir el enfoque holís co del desarrollo implica acordar con diversos actores para planificar asignaciones de usos equilibrados en un espacio geográfico común; la información territorial necesaria

67

�Caja 3.1.
Ordenamiento Territorial Rural: Etapas en Corrientes
En un primer taller con 45 referentes provinciales se acordó una zonificación de municipios según similitud en aspectos ambientales, produc vos y sociales (Recursos Naturales 2010).
Luego se acordó tomar como área piloto al Municipio de Sauce. De manera par cipa va en un primer taller con 47 asistentes se presentó el enfoque polí co desde la Provincia, apoyando la inicia va y luego el INTA
aportando aspectos conceptuales e información actualizada del Municipio, que ayude a caracterizarlo. Se
iden ficaron las principales líneas de acción para cada componente del desarrollo: compe vidad, ambiente
e inclusión social. Trabajando en cinco (5) grupos: Ganadería; Explotaciones familiares; Polí cas públicas en
materia de salud y educación; Agricultura extensiva; Ins tuciones de Bien Público y Bosques na vos (Kurtz
et al. 2011).
En el segundo taller se trabajó con actores clave, en 4 mesas sectoriales (Infraestructura, Ambiente, Producción y Sociedad) con la finalidad de precisar las principales líneas de acción a ser incluidas en un posible
plan de ordenamiento territorial. Se obtuvieron 41 propuestas: 13 en infraestructura, 9 en ambiente, 8 en
producción y 11 en sociedad (Ligier et al. 2012). Las organizaciones que intervinieron en este proceso son:
Unidad de Desarrollo Rural de Sauce, Agencia de Extensión Rural INTA – Sauce, Grupo Recursos Naturales
INTA–Corrientes, Dirección Provincial de Vialidad de Corrientes, Municipio de Sauce, Dirección Provincial
de la Energía de Corrientes, Asociación de Pequeños Productores, Subsecretaría de la Agricultura Familiar,
Ministerio de Trabajo, Producción y Turismo de Corrientes, Sociedad Rural de Sauce, Dirección de Recursos
Forestales de Corrientes y Escuela Familia Agraria.

Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

para alcanzar metas exitosas debe integrar bases sociales, ambientales y produc vas dentro de marcos
jurídico-administra vos sólidos, sustentables y orientados al interés colec vo sobre el interés individual. Ampliar, socializar y compar r bases de conocimientos y su ar culación en proyectos concretos,
permi rá la organización de redes territoriales profesionalizadas y comprome das en su contexto de
intervención.

BIBLIOGRAFÍA
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68

�Kurtz, D. B., H. D. Ligier y M. Achinelli. 2011. Talleres par cipa vos para el Ordenamiento Territorial Rural en Corrientes. En Aportes al desarrollo sustentable: logros y avances 2006-2009. EEA Corrientes,
Serie Técnica Nº 1, pp. 90-95.
Ligier, H. D., D. Kurtz., A. A. Perucca, y N. Salomón. 2012. Ordenamiento Territorial: Marco Conceptual
y Praxis. En XIX Congreso La noamericano de la Ciencia del Suelo, XXIII Congreso Argen no de la
Ciencia del Suelo. Mar del Plata, Argen na – 16 al 20 de abril.
Recursos Naturales. 2010. Información para el ordenamiento territorial rural de la provincia de Corrientes. Vol. 1. N° 1. ISSN 1853-4171. Ediciones INTA. Serie técnica 1.
Schejtman, A. y J. A. Berdegué. 2004. Desarrollo Territorial Rural. Rimisp-Centro La noamericano para
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Sepúlveda, S., A. Rodríguez, R. Echeverri y M. Por lla. 2003. El enfoque territorial del desarrollo rural.
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Capítulo 3 • Estrategias de planificación territorial como aporte al desarrollo rural

Farrell, G. y S. Thirion. 2001. Innovación en el medio rural. Cuaderno de la innovación Nº 6. Observatorio Europeo LEADER/AEIDL.

69

�CAPÍTULO 4
PLANIFICACIÓN DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�MÄò®½½, M. F.2, A. AçÙ3, F. C½òÊ4, G. CÃ5, F. GÙ°  GÙ°6, A. IÝÙÙ®7, M. LÊÖÙÊ8, N.
M®Ù9, P. MÙã°Äþ10, L. N«ç½Hç½11, A. PÄ®þþ12, C. PÝ½13, D. SÊÃÃ14,
L. Sã®ÄÊ15 ù E. V®¦½®þþÊ16

RESUMEN: En el presente capítulo se analiza y describe la planificación del Ordenamiento Territorial Rural como
una metodología proacƟva para la toma de decisiones y como proceso prospecƟvo, conƟnuo, ordenado, parƟcipaƟvo, e iteraƟvo, enfocado a resolver problemas y que permite alinear fines, objeƟvos y metas para alcanzar
un futuro deseado para el sistema territorial, teniendo en cuenta los riesgos e incerƟdumbres asociadas a cada
opción alternaƟva para intervenir en el territorio. Se describen los pasos y acƟvidades principales, así como los
productos resultantes de cada una y las técnicas más uƟlizadas para lograrlos.

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

CAPÍTULO 4*
PLANIFICACIÓN DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL1

1. ASPECTOS GENERALES DE LA PLANIFICACIÓN DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
Planificar implica reflexionar sobre los posibles resultados de diferentes decisiones o medidas alternaƟvas, de modo de poder seleccionar la más conveniente para dirigir el cambio de un sistema hacia
un “futuro deseado” (Lein 2006). Además de la cuesƟón metodológica del análisis y toma de decisio*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 70-85).

1

Este documento fue elaborado a parƟr del debate llevado a cabo en el Taller “Ordenamiento Territorial Rural: Pautas para
su abordaje de manera parƟcipaƟva”, realizado en Buenos Aires los días 10 y 11 de abril de 2013 en el marco del proyecto
TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural
de forma parƟcipaƟva e iteraƟva”, organizado por la FAO, MAGyP, INTA y FAUBA.

2

Administración de Parques Nacionales. Av. Santa Fe 690 (C1059ABN), CABA. En comisión de servicios en la Facultad de
Agronomía, UBA. fmenvielle@apn.gov.ar

3

INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.

4

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO.

5

Facultad de Agronomía, UBA.

6

Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, SAyDS.

7

Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, SAyDS.

8

InsƟtuto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA.

9

INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce.

10

Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, SAyDS.

11

InsƟtuto de Economía Agraria, Universidad Austral, Chile. Fundación Centro de los Bosques NaƟvos, FORECOS, Valdivia,
Chile. Center for Climate and Resilience Research (CR2).

12

Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información. Facultad de Agronomía, UBA. Sistema Nacional de
InvesƟgadores, Uruguay.

13

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

14

INTA, Centro Regional Buenos Aires Norte.

15

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Facultad de Agronomía, UBA.

16

INTA, Centro Regional La Pampa, Área de GesƟón Ambiental. CONICET.

71

�Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

nes, la planificación del Ordenamiento Territorial es un proceso que permite establecer, desarrollar y
mantener una dirección en la que alinear fines, obje vos y metas para alcanzar o producir un resultado
deseado, en un escenario dinámico y en función de oportunidades cambiantes. En este sen do, desde un abordaje biogeo sico, económico, polí co y social (Jacobs 2000) la planificación del OTR debe
cons tuirse en un ámbito que coordine esfuerzos y polí cas, promueva la interacción y el intercambio
de ideas e información, genere compromisos entre los involucrados y tenga en cuenta los valores,
creencias, puntos de vista, es los de vida y necesidades de los dis ntos actores sociales de un sistema
territorial, para definir y alcanzar obje vos de bienestar común. En todo el proceso se deben ar cular
y armonizar procesos “de abajo hacia arriba” (planificación par cipa va) y de “arriba hacia abajo”
(desde las instancias gubernamentales), permi endo trabajar sobre una visión prospec va-estratégica
en procesos que resulten efec vamente (y no declama vamente) par cipa vos. Por esto, se destaca la
importancia de contar con un marco polí co-ins tucional para el Proceso de Ordenamiento Territorial,
pero a la vez se considera necesario procurar que el proceso mantenga independencia de los cambios
en la ges ón polí ca, a través de la generación de un capital social y de una ins tucionalidad creciente,
que actúe a su vez como promotor y garante del proceso.
1.1. El proceso de planificación
La heterogeneidad, complejidad e incer dumbre asociada a los sistemas territoriales o Sistemas
Socio-Ecológicos en un mundo caracterizado por el cambio rápido (Chapin et al. 2009), llevan a que
el proceso de planificación deba ser gradual, flexible y dinámico, maximizando la capacidad de aprendizaje. Una planificación orientada hacia el mejoramiento con nuo de las prác cas y polí cas para el
ordenamiento territorial, debe incorporar la incer dumbre al planteo del/los problema/s y a la selección de opciones, e incluir el desarrollo de una serie de ac vidades interrelacionadas que incluyan el
seguimiento y monitoreo permanentes, y una evaluación y revisión periódicas. Esto implica el diseño
de un criterioso sistema de indicadores que permita obtener información obje va y conocimientos crícos sobre la evolución del sistema intervenido. Asimismo, deben incorporarse mecanismos para que
los resultados obtenidos de la experiencia y de los seguimientos, monitoreos y evaluaciones, así como
la información que surja de otras posibles fuentes, puedan ser incorporados a las nuevas decisiones,
para avanzar proac vamente en el proceso hacia la construcción de “visiones compar das” del futuro deseado. El ar cular opera vamente el proceso de planificación con el trabajo de organizaciones
ligadas a los agroecosistemas, representa vas, con historia y credibilidad en el territorio, facilita las
interacciones entre actores y contribuye a la con nuidad y efec vidad del proceso de planificación. Lo
anterior y el trabajo interins tucional efec vo con un enfoque interdisciplinario, contribuyen a la resiliencia del Sistema Socio-Ecológico.
El proceso de planificación parte de la formulación de una visión deseada del territorio o Sistema
Socio-Ecológico y de la iden ficación de sus potencialidades y ap tudes, así como de situaciones problemá cas a trabajar para alcanzar esa visión. Se basa en un diagnós co prospec vo-par cipa vo que
considere las dimensiones de un territorio (económica, social, cultural, bio sica y polí co-ins tucional)
apuntando a alcanzar una visión integral del todo y no parcializada. Deben tenerse en cuenta las líneas
históricas del territorio, la resiliencia de los Sistemas Socio-Ecológicos y sus trayectorias de cambio,
sus múl ples estados de equilibrio posibles y los estados degradados, la existencia de ecosistemas de
valor significa vo para la conservación y los servicios provistos por los ecosistemas (Chapin et al. 2009,
Maynard et al. 2010, Nahlik et al. 2012). Por lo tanto, se debe definir claramente el alcance (espacial
y temporal) del Plan de Ordenamiento y el nivel y los ámbitos de par cipación de los actores sociales.
Todo el proceso se debe regir por principios de responsabilidad ambiental, de solidaridad y coopera-

72

�1.2. Importancia de la participación social, del acceso a la información y de la comunicación
Dado que el ordenamiento territorial ene por obje vo organizar espacialmente las dis ntas acvidades en un determinado territorio y que ello involucra la representación de dis ntos sectores,
intereses y aspiraciones de los actores sociales que comparten ese espacio, la elaboración del plan de
ordenamiento territorial debe ser ampliamente par cipa va (Slager et al. 2007, FARN/FCD 2011). La
planificación del OTR parte de un análisis situacional que solo puede elaborarse con el involucramiento
del conjunto de protagonistas de la realidad. Al reconocer al sujeto planificador como parte del objeto
planificado y aceptar la existencia de una mul plicidad de actores sociales que planifican con intereses,
necesidades y perspec vas diferentes, deben tomarse en consideración las diferentes miradas y posiciones respecto del objeto planificado. En este sen do, en todo el proceso debe promoverse y garanzarse esta par cipación y la interacción entre los diferentes actores a dis ntos niveles, ya que resulta
relevante que todos los individuos, o tantos como fuere posible, desarrollen las capacidades necesarias
para elegir libremente sus propios funcionamientos (O’Donnell 2004). Esto en reconocimiento de sus
derechos como usuarios de los recursos, no solo para incluir sus necesidades y puntos de vista, sino
también como forma de validación y legi mación social.

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

ción para la prevención y mi gación de los efectos ambientales y de progresividad en las metas, para
facilitar la adecuación de las ac vidades a ordenar en congruencia con la Ley General del Ambiente
(25.675) (ver Capítulo 9). Por su parte, la aplicación del principio preven vo permite an cipar problemas ambientales o sociales y los efectos nega vos que pudieran producirse, atendiendo las causas y
las fuentes de dichos problemas de forma prioritaria e integrada. El principio precautorio respalda la
adopción de medidas protectoras frente a la percepción fundamentada de que ciertas tecnologías o
productos podrían generar un riesgo grave para la salud pública o el ambiente.

Una efec va par cipación requiere de su incorporación temprana al proceso de OTR y no cuando
este hubiere alcanzado un nivel de avance importante (Kiker et al. 2005, FARN/FCD 2011. Figura 4.1).
La par cipación social debe sentar las bases para el aprendizaje social vía la experiencia y la reflexión,
y debe servir como retroalimentación para guiar y corregir las trayectorias de cambio en los Sistemas
Socio-Ecológicos (Kofinas 2009). Hay consenso en que para asegurar dicha par cipación, es necesario
garan zar la disponibilidad y el acceso a la información pública libre, pluralista, no monopolizada o
censurada (O’Donnell 2004). La imposibilidad de acceso a la misma o su suministro en forma parcial o
sesgada, impide ejercer el derecho a par cipar y a opinar en igualdad de condiciones.
Para que la par cipación reúna condiciones de equidad debe considerarse la mul plicidad y mulculturalidad de los actores (ver Cap. 13). Hay que considerar que las relaciones de poder entre los
sectores sociales (aún en procesos par cipa vos que pueden generar cierta “ilusión de igualdad”) persisten. El grupo impulsor de la planificación debe procurar brindar un ámbito que permita la expresión
de los dis ntos sectores (Kiker et al. 2005, Figura 4.1) pero considerando que, más allá de ese ámbito
ad hoc, las relaciones de poder intersectoriales permanecen e influyen en el proceso. En algún caso,
puede llegar a ser necesario segmentar las audiencias para facilitar la par cipación de actores con
menor facilidad de expresión o menor experiencia de interacción social. En estos ámbitos definidos
“por sector” se pueden elegir representantes. Estos úl mos, pueden luego par cipar en instancias de
debate-reflexión más amplias en términos de diversidad de sectores y po de actores. Para que todos
los actores sociales reciban, en empo y en forma, la información necesaria y para promover una decisión libre e informada, toda la información de base y la relacionada con todo el proceso de planificación deberá ser adecuadamente provista, teniendo en cuenta las caracterís cas de los actores sociales
par cipantes.

73

�Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

Figura 4.1. El proceso de par cipación e intensidad de las actuaciones de los dis ntos grupos de actores sociales
(Kiker et al. 2005).

Asimismo, se debe organizar una adecuada estrategia de comunicación. Esta estrategia debe procurar que todas las ac vidades del proceso sean públicas y transparentes. Por este mo vo, es necesaria
la aplicación de procedimientos (administra vos, técnicos, cien ficos, etc.) sistemá cos, claros y explícitos, que sean reconocidos y apoyados polí ca y socialmente.
1.3. El Plan de Ordenamiento Territorial Rural y la planificación operativa
La planificación del proceso de ordenamiento del territorio en el ámbito rural se plasma en el Plan
de Ordenamiento Territorial Rural (POTR), documento que con ene los elementos necesarios para la
orientación del uso y ges ón del territorio, y para la formulación y ges ón de polí cas públicas relacionadas. Es recomendable que la vigencia del plan sea de mediano plazo, salvo que ocurran cambios
relevantes en las condiciones socioeconómicas, polí cas, tecnológicas o bio sicas en el territorio y/o su
entorno (INRENA – GTZ/PDRS 2008). Un plazo menor podría resultar insuficiente para lograr los resultados buscados y un lapso mayor puede hacer perder el dinamismo necesario para este po de procesos.
La Planificación Opera va del OTR maneja una perspec va de corto plazo y organiza los proyectos y
ac vidades a desarrollarse en plazos de uno a dos años. Los Planes Opera vos con enen el nivel de
detalle y la información (por ejemplo presupuesto, recursos) que permiten ejecutar ordenadamente el
Plan (POTR).

74

�El proceso de planificación puede ordenarse en una serie de etapas y ac vidades principales, que no
necesariamente deben implementarse en forma estrictamente secuencial. En la prác ca, estas etapas
se desarrollan en forma itera va y se van produciendo ajustes en función del aprendizaje y de la nueva
información del sistema y su contexto, y del capital social acumulado en el proceso. El avance en el
proceso de planificación depende del cumplimiento de los obje vos de cada etapa y de las ac vidades
planteadas para cada una de ellas.
En términos generales, el proceso de planificación del POTR comprende las etapas: 1) preparatoria
o preliminar, 2) definición de los obje vos y metas, 3) iden ficación y evaluación de alterna vas, 4)
diseño de programas y proyectos que hacen opera va la alterna va seleccionada, 5) diseño de indicadores para el monitoreo, seguimiento y evaluación, 6) validación del Plan (ver esquema en Figura 4.2).

Etapa preliminar

P
A
R
T
I
C
I
P
A
C
I
O
N

Visión consensuada, alcance del plan definido, Programa general y
presupuesto global y primeras fuentes de financiamiento definidos.
Equipo interdisciplinario conformado.
Problemáticas, limitaciones, aptitudes y unidad de planificación
definidos

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

2. EL PROCESO DE PLANIFICACIÓN Y SUS DIFERENTES ETAPAS

Diagnóstico territorial

Definición de objetivos y metas
Hipótesis y predicciones asociados a los problemas Estructura
jerárquica de objetivos y metas
Relaciones horizontales y verticales explícitas

Revisión - Ajuste

Identificación y evaluación de alternativas
Alternativas identificadas y evaluadas (métodos de pronóstico y de
comparación (EMC))
Escenario de uso del territorio seleccionado

Diseño de programas y proyectos que operativizan el
Plan (*)

Monitoreo y evaluación

Programas y proyectos identificados y planificados,
Responsables, participantes, plazos, presupuesto y fuentes de
financiación determinados

Diseño de indicadores para el monitoreo, seguimiento y
evaluación (*)
Sistema de indicadores establecido (permitirá revisar y ajustar la
planificación durante la ejecución)

Validación del Plan

Implementación

Procesos participativos que legitimen el Plan implementados

Aprobación del Plan por
autoridades

Figura 4.2. Esquema de las etapas de la planificación en el proceso de Ordenamiento Territorial Rural. Los óvalos
dentro del rectángulo indican etapas/ac vidades de la planificación del OTR; los rectángulos a la derecha indican
etapas generales del proceso de OTR. Los asteriscos señalan ac vidades de la planificación opera va. El Plan validado debe ser aprobado por la autoridad de aplicación antes de ser implementado. El “diagnós co territorial”
cons tuye un insumo principal para la planificación. El proceso de OTR involucra el seguimiento y monitoreo
permanentes y la evaluación periódica. La revisión y el ajuste del Plan de Ordenamiento Territorial Rural permiten
incorporar lo aprendido, y le otorgan dinamismo al proceso. La planificación opera va incorpora los Proyectos y
ac vidades (dentro de los diferentes Programas). La par cipación de los actores sociales interviene en todas las
etapas del proceso de planificación.

75

�La “definición de la unidad de planificación” es uno de los principales aspectos a consensuar en esta
etapa, para ello se deben tomar en cuenta los mo vos que promueven el ordenamiento y el contexto
polí co-administra vo. La cuenca puede cons tuir una buena unidad de planificación, pero rara vez
coincide con los límites polí co-administra vos que determinan el marco norma vo/administra vo/
polí co necesario para desarrollar un proceso de Ordenamiento Territorial Rural. La selección de este
po de unidad de planificación, por lo tanto, plantea el desa o de ar cular medidas entre unidades polí co/administra vas diferentes. La u lización de la unidad administra va como unidad de planificación
aislada de su contexto bio sico, por su parte, puede conducir a un diagnós co y a conclusiones erróneas
respecto de las problemá cas y actores asociados al uso del territorio, debido a que los procesos socioecológicos pueden exceder los límites administra vos considerados. Siendo entonces el ordenamiento
del territorio un proceso técnico-polí co-administra vo, el seleccionar como unidad de planificación a
una unidad administra va, debe siempre tener en consideración la interacción con las unidades administra vas mayores y menores, y los procesos socioecológicos que traspasan los límites de esa unidad
menor y la relacionan con la unidad (de índole ecológico: ej. la cuenca hidrográfica) que la con ene.

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

2.1. Etapa Inicial, preparatoria o preliminar del Plan
Esta primera etapa debe estar impulzada y guiada por procesos polí cos y estratégicos, que permitan definir la visión y el espíritu del POTR: iden ficar las problemá cas, limitaciones y potencialidades
del territorio objeto del ordenamiento, analizar y ponderar las condiciones de contexto y las fuerzas
impulsoras a nivel internacional y nacional, y definir el alcance del Plan y los equipos y la forma de
trabajo, establecer un programa general y un presupuesto global, e iden ficar las primeras fuentes de
financiamiento. En esta etapa debe explicitarse el proceso completo de desarrollo del ordenamiento
territorial par cipa vo, sus etapas y los actores “clave” necesarios para alcanzar la visión. Debe plasmarse la “hoja de ruta” que oriente y ar cule la par cipación de los diferentes organismos y actores
involucrados en el proceso de ordenamiento territorial y que provea la información relevante para
comunicar y promocionar el Plan.

Para guiar este proceso complejo de planificación, debe conformarse un equipo que debería mantenerse, al menos en parte, en la etapa de ejecución del plan para poder par cipar de las tareas de
evaluación y ajuste del mismo, contribuyendo así a mantener su coherencia, entre otras cues ones.
Este equipo debe ser interdisciplinario, tener una mirada sistémica y debe contar con una estructura
de organización, reglas de funcionamiento claras y un cronograma de trabajo explícito. Se destacan las
siguientes capacidades para conformar el equipo de planificación (INRENA – GTZ/PDRS 2008): i) Manejo de herramientas par cipa vas y de planificación prospec va-estratégica; ii) Manejo de sistemas
de información geográfica o cartográfica; iii) Manejo de herramientas de comunicación y de difusión
de información; y iv) Manejo de herramientas para dirimir los conflictos. El equipo debe contar con conocimientos sobre manejo de agroecosistemas, temas ambientales, sociales y produc vos, necesarios
para interpretar correctamente las caracterís cas y procesos del territorio a ser ordenado. Un elemento
“clave” es la capacidad de trabajo interdisciplinario y de comunicación de los miembros del equipo.
2.2. Definición de los objetivos y metas del Plan
La mira del OTR está puesta en un futuro que trasciende los plazos de la planificación. En este sendo, en el proceso de planificación, las metas y obje vos materializan la visión de futuro del territorio
y guían todas las acciones tendientes a alcanzarla (Lein 2006). Los obje vos son los logros a alcanzar
dentro de los lapsos de la planificación, en base a los cuales se organizan todas las ac vidades del proceso de planificación, y son usados para guiar la evaluación. Estos pueden irse ajustando a lo largo del
proceso de planificación: a medida que se enriquece la par cipación, se genera capital social y se ob-

76

�Para el ordenamiento territorial se dis nguen obje vos ambientales, sociales, económicos y polícos que pueden asumir niveles generales, intermedios y específicos (ver Cap. 12). Siguiendo a Lein
(2006), se pueden dis nguir obje vos rela vos al legado, derivados de las polí cas actuales e históricas
que reconocen ciertos valores históricos de una sociedad; obje vos norma vos, derivados del marco
ins tucional vigente; obje vos generales, que están relacionados con el interés público y los valores
sociales generales (ambiente, equidad, calidad de vida, seguridad alimentaria, salud, trabajo, etc.);
obje vos relacionados con las necesidades de la comunidad que requieren ser atendidas, derivadas de
procesos de cambios ambientales, económicos, poblacionales, obje vos que se dirigen a prever requerimientos habitacionales, de educación, de infraestructura, de provisión de servicios básicos, etc.; por
úl mo, obje vos rela vos a las aspiraciones sociales, que derivan de las preocupaciones y prioridades
de la sociedad.
Para que sean opera vos, los obje vos y metas deben organizarse y estructurarse de manera que
se comprendan sus relaciones ver cales (medios – fines) y horizontales, y que puedan iden ficarse
las relaciones conflic vas y sinérgicas entre ellos así como su importancia y prioridad (Lein 2006, Gómez-Órea 2008). De este modo podrán plantearse las estrategias para avanzar hacia el logro de los
mismos, entre otras cues ones. En efecto, los obje vos pueden ser complementarios, sinérgicos o contrapuestos y pueden contar con un consenso inicial o pueden requerir la construcción de consenso. En
este sen do, sobre cada unidad territorial, y en función de la filoso a y las caracterís cas del proceso
de ordenamiento territorial rural, se debe trabajar sobre el consenso y el conflicto. A par r de ejes muy
generales (por ejemplo: mejorar las condiciones de vida o de trabajo), se puede llegar a la definición
de obje vos específicos. Estos deben expresarse en forma muy clara y concreta, de manera que pueda evaluarse idealmente a través del uso de un indicador, si se avanza o retrocede en su consecusión.
Para la definición de obje vos también deben tenerse en cuenta los marcos conceptuales asociados,
de modo de poder definir hipótesis relacionadas con los problemas y derivar predicciones relacionadas
con las alterna vas propuestas. Pueden definirse obje vos que a endan a una única situación problemá ca, oportunidad, demanda, aspiración o necesidad, pero también pueden plantearse obje vos
múl ples dirigidos a atender a varios problemas, necesidades y demandas.

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

ene nueva información. Las metas se definen en términos más concretos y medibles que los obje vos
y para horizontes temporales de cumplimiento explícitos. La meta, además de ser específica, debe ser
fac ble de ser cumplida en las condiciones y plazos planteados, y el cumplimiento de sucesivas metas
debe permi r avanzar hacia los obje vos estratégicos del Plan.

Para facilitar el proceso de planificación y fortalecer la par cipación, se deben aprovechar los mismos ámbitos par cipa vos y trabajar tanto en los problemas, conflictos y potencialidades, como en
las propuestas de soluciones y/o abordajes. Para elaborar los obje vos del Plan, se debe par r de una
visión de futuro construida entre los dis ntos actores involucrados, trabajando sobre los conflictos.
Entonces, los obje vos se establecen en función de los problemas, necesidades y aspiraciones de los
actores sociales y en sintonía con el diagnós co par cipa vo y consensuado, atendiendo a los temas
“clave” y prioritarios, a las necesidades, aspiraciones y demandas de la comunidad y a las oportunidades iden ficadas. Por otra parte, se debe tener en cuenta el marco norma vo e ins tucional de nivel
superior, que actúa como control externo del sistema.
2.3. Construcción social, evaluación y selección de alternativas futuras
Para el tratamiento de los temas y problemas caracterizados y priorizados en la etapa previa y para
lograr los obje vos planteados, la toma de decisiones sobre el futuro de los sistemas territoriales requiere iden ficar posibles combinaciones de ac vidades y usos para intervenir en el sistema territorial

77

�Para el desarrollo de escenarios se requiere de la definición de los límites del Sistema Socio Ecológico (geográficos y temporales) y del o de los temas principales a manejar (Cap. 11). Con los límites de
la unidad de planificación (y eventualmente los de las subunidades de planificación) claramente idenficados, se debe contar con una caracterización del Sistema Socio-Ecológico (Línea de Base o Diagnós co Inicial) y de su estructura, así como de los servicios ecosistémicos “clave” y sus funciones de
producción, y los factores de estrés que afectan la provisión de dichos servicios (Caps. 5 y 10). También
deben tenerse en cuenta los actores sociales y las ac vidades que desarrollan en el sistema territorial
y su capacidad para transformar dicho sistema, iden ficando sus caracterís cas económicas, sociales y
culturales. Asimismo, se debe analizar el marco ins tucional y norma vo y la tenencia y distribución de
la erra. Para esta etapa es muy importante considerar la ap tud bio sica del territorio, así como los
marcos regionales de desarrollo e incluir en el análisis la existencia de otras inicia vas de planificación
vigentes (por ejemplo el Plan Estratégico Territorial Argen na 2016), como así también de mercados
existentes y potenciales, de instrumentos y/o incen vos para nuevas ac vidades económicas y/o para
potenciar las existentes de acuerdo a la visión de futuro. Resulta muy importante que la sistema zación, reelaboración y generación de información territorial, que incluye los diferentes saberes locales,
se desarrolle en un proceso de inves gación-acción par cipa va (Pinasco Vela et al 2011, Alguacil Gomez et al. 2006), con representación de los diferentes sectores y pos de actores involucrados con los
escenarios, previendo las necesarias capacidades para la negociación y resolución de conflictos (Cap.
13), y trabajando sobre las diferentes capacidades de los actores sociales para construir y evaluar los
escenarios de uso del suelo alterna vos.

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

y evaluar ap tudes, riesgos y efectos asociados a cada una de ellas (ver Cap.12). En el ordenamiento territorial, el uso de escenarios permite construir representaciones o imágenes alterna vas de futuro espacialmente explícitas (posibles arreglos y patrones de ac vidades y uso del suelo), y analizarlos como
producto de una secuencia de eventos y acciones generadoras de cambios en los sistemas territoriales,
incorporando la incer dumbre asociada a los factores “clave” internos y externos que controlan la dinámica de esos agroecosistemas (Gallopin 2002, Caps. 12 y 13). El proceso de generación y evaluación
de alterna vas para la toma de decisiones, permite explorar par cipa vamente diferentes opciones de
un futuro incierto y clarificar las medidas y condiciones requeridas para transitar una transformación
del sistema territorial que lleve a opciones fac bles, efec vas, compa bles y equita vas (Lein 2006,
Cap. 13).

Teniendo en cuenta la interconexión de los procesos bio sicos, socioculturales y económico-ins tucionales que se dan en el sistema territorial, es importante que en la evaluación de alterna vas se tengan en cuenta todos estos aspectos. Los aportes de los diferentes escenarios alterna vos al logro de los
obje vo se evalúan entonces por criterios sociales, ambientales, polí cos, esté cos, fiscales, técnicos y
económicos (Lein 2006, Morán 2006, Somma et al. 2011). El uso de criterios que indiquen la limitación
que impone un área geográfica, o su ap tud para un po de uso o para el desarrollo de una ac vidad,
o los efectos actuales o potenciales de las ac vidades o usos en el área, permite incorporar componentes espacialmente explícitos a la evaluación de alterna vas (Cap. 12). Según Lein (2006), existen dos
pos generales de técnicas de evaluación de alterna vas: las de pronós co y las de comparación. Las
técnicas de pronós co evalúan los efectos de la alterna va de tres maneras: por extrapolación de una
tendencia, usando opiniones de expertos o usando un modelo. Las técnicas compara vas permiten
priorizar alterna vas y se basan por ejemplo en el uso de matrices (métodos mul criterio).
Las técnicas de evaluación mul criterio permiten hacer explícita y transparente una decisión y mostrar sus consecuencias en sus múl ples dimensiones (sociales, económicas, culturales, polí cas, ambientales, tecnológicas), a par r de la comparación del comportamiento de diferentes escenarios alter-

78

�Los escenarios deben atender los temas y problemas relevantes del Sistema Socio-Ecológico detectados en pasos previos (2.2.), poniendo el foco, por ejemplo, en la sostenibilidad del Sistema Socio-Ecológico, en la maximización del bienestar del conjunto de la sociedad y en compa bilizar el progreso
con la conservación de los ecosistemas y sus servicios ecológicos para el diseño de las diferentes alterna vas. Los escenarios pueden construirse en función de tendencias futuras, manteniendo el Sistema Socio-Ecológico sin intervenir (escenario “tendencial”), o del efecto potencial de la aplicación
de determinadas decisiones/polí cas, o de las aspiraciones para el futuro, etc. (Cap. 12). Por ejemplo,
puede plantearse una combinación de alterna vas que incorpore un escenario “tendencial”, otro que
contemple restricciones ambientales y otro de po “produc vista”.
En esta ac vidad se debe mantener rigurosidad cien fica y técnica para la toma de decisiones informada, a la vez que se deben ofrecer metodologías cualita vas y analógicas, acordes a las diferentes
capacidades de los actores sociales para construir y evaluar alterna vas por ejemplo, el mapeo par cipa vo que origina los “mapas parlantes” (Pinasco Vela et al. 2011). Algunas metodologías como los
análisis mul criterio, pueden requerir de una “decodificación” a un formato y lenguaje que pueda ser
comprendido por actores no familiarizados con el tema (Menzel et al. 2012, Eyvindson et al. 2012).
Entre los métodos más usados en esta etapa pueden mencionarse: los de iden ficación de conflictos y
actores involucrados de manera espacial, los mapas de zonificación y de riesgo, mapas de compromisos
(trade-oﬀs) en escenarios esperados y deseados. En defini va, el proceso de construcción y evaluación
de alterna vas requiere de la ac va par cipación de los actores sociales involucrados con el territorio,
así como de profesionales y cien ficos, para arribar a propuestas colec vas innovadoras, realistas y
crea vas (Gómez Órea 2008). Una herramienta usada para el análisis de alterna vas es la evaluación
ambiental estratégica (procedimiento que ene por objeto la evaluación ambiental de polí cas, planes
y programas) (Gómez Órea 2008). Esta herramienta permite incorporar la cues ón ambiental al análisis, prever posibles impactos ambientales no deseados y diseñar medidas tendientes a evitar, mi gar o
compensar esos impactos, así como medidas de seguimiento de aquellos aspectos de los programas y
proyectos que impliquen mayores riesgos al ambiente, previendo acciones para abordar las con ngencias. Los programas o proyectos bajo la/s alterna va/s que quede/n seleccionada/s deben someterse a
una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) en los términos de la Ley General del Ambiente (Ley 25.675)
y la legislación provincial vigente.

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

na vos frente al conjunto de obje vos del ordenamiento territorial, en base a una serie de criterios que
incorporan y consideran los diversos y hasta contrapuestos puntos de vista, los enfoques y preferencias
de los actores del territorio, y enen la capacidad de procesar esas decisiones manteniendo la independencia de dichos criterios y los diferentes pesos rela vos dados por los actores (Cap. 12).

2.4. Diseño de estrategias, programas y proyectos que hacen operativo el Plan
En esta etapa se seleccionan y formulan los programas y proyectos que se proponen para hacer
opera va/s la/s alterna va/s seleccionada/s durante el período de vigencia del Plan. Esto involucra el
planteo de medidas dirigidas a controlar y/o modificar el uso del suelo, de intervención posi va (por
ejemplo, programas y proyectos de inversión) y de ges ón del propio Plan (Gómez- Órea 2008), manteniendo la visión integrada del territorio. El diseño de estos programas y proyectos debe prever la necesidad de monitoreo permanente y de evaluación y revisión periódica para maximizar las posibilidades
de aprendizaje.
Para contribuir a la necesaria coherencia del Plan, el planteo de programas y proyectos debe tener
en cuenta el diagnós co (o Línea de base), los obje vos del Plan y los escenarios futuros previamente
construidos, las capacidades necesarias y las existentes, el modelo regional de desarrollo y la norma -

79

�2.5. Diseño de Indicadores para el seguimiento, monitoreo y evaluación del Plan
El monitoreo puede usarse para evaluar cambios en variables ambientales, sicas y sociales, y puede también centrarse en ac vidades y procesos de manejo y ges ón (Leverington y Hockings 2004,
Oyonarte et al. 2010). El seguimiento y el monitoreo permanentes con la evaluación periódica, dan
con nuidad y dinamismo al proceso de planificación y permiten, a par r de lo aprendido, ir mejorando
la definición de los problemas y los obje vos, revisar los escenarios y ajustar las propuestas. Un programa de seguimiento, monitoreo y evaluación bien diseñado puede proporcionar información “clave”
para comprender los cambios en los socioecosistemas, para evaluar la ges ón, para iden ficar situaciones prioritarias y situaciones que requieren intervención (Oyonarte et al. 2010).
Dada la complejidad e incer dumbre asociados al proceso de ordenamiento territorial y a la intervención de los sistemas territoriales en el marco del cambio, resulta indispensable realizar un monitoreo pormenorizado de la progresión y marcha del Plan. En efecto, el Plan debe incluir herramientas
que posibiliten evaluar de manera periódica su consistencia para el logro de los obje vos propuestos,
y el seguimiento de la evolución de los componentes y procesos del sistema territorial con sus interrelaciones. Con los programas y proyectos, se deben establecer los indicadores que permitan hacer el
seguimiento, monitoreo y evaluación, para pronos car posibles impactos o desviaciones inaceptables
y realizar los ajustes necesarios.
Los indicadores enen la finalidad de simplificar y cuan ficar fenómenos complejos de manera que
se permita la comunicación eficiente. En este sen do, como para cualquier polí ca pública, el uso
de indicadores cons tuye una herramienta que contribuye a su diseño y evaluación, conduciendo a
decisiones más informadas y transparentes (Quiroga 2001). Los indicadores sirven para hacer visibles
fenómenos de interés y miden, cuan fican o cualifican, sinte zan y comunican información relevante.
Los mismos cumplen una función descrip va al aportar información sobre el estado de una variable, de
una ges ón, etc., y una función valora va, al añadir a la información anterior un “juicio de valor” sobre
si el desempeño de dicha ges ón o programa es o no el adecuado en función de los antecedentes y
obje vos planteados (UTN 2011). Los atributos más relevantes que deben cumplir los indicadores son:
sensibilidad, relevancia, credibilidad, legi midad, simpleza y fac bilidad (económica, técnica, etc.), y
sus funciones principales son: apreciar condiciones y tendencias, evaluación del grado de cumplimiento de metas y obje vos, comparar entre lugares y situaciones, permi r una alerta temprana y an cipar condiciones y tendencias futuras (Gallopín 2006). A su vez, los indicadores deben ser fácilmente
medibles (cuali y cuan ta vamente), comprensibles, fáciles de usar e interrelacionar, tener dimensión
espacial y temporal, ser obje vos, sensibles a los cambios y permi r el diagnós co y pronós co en
función de la detección de situaciones de alerta (Therburg et al. 2002). Es decir que, los indicadores
deben apuntar a los aspectos o factores “clave” que quieran ser evaluados y deben dar información
sobre el avance o progreso hacia la consecución de los resultados buscados. Esto implica la necesidad
de contar con obje vos claros y una iden ficación de las variables relevantes que se relacionan con los
productos y los efectos esperados (Armijo 2011), buscando maximizar la capacidad de aprendizaje en
la implementación progresiva del Plan. Los indicadores a seleccionar deben apuntar a monitorear los
cambios en el nivel de provisión de servicios ecosistémicos (Caps. 1 y 10).

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

va vigente, el alcance geográfico y temporal del Plan. Para cada programa o proyecto se deben definir
responsables, par cipantes, plazos y condiciones necesarios para el cumplimiento de las ac vidades
programadas. Esta formulación requiere que estén claramente definidas y expresadas las ac vidades
que no se pueden realizar y las que sí, incluyendo su zonificación, las condiciones de implementación,
el modo de financiamiento y el po y responsable del control.

80

�A par r del análisis de los indicadores se debe realizar la evaluación, que permite revisar y ajustar la
planificación en función de la nueva información generada de las capacidades obtenidas a par r de la
experiencia en la implementación del ordenamiento territorial y de los posibles cambios no previstos
en el Sistema Socio-Ecológico o en sus controles externos (como los cambios tecnológicos, polí cos,
etc.). El cumplimiento de esta etapa permite establecer si se está cumpliendo con la planificación, si
los resultados parciales son los esperados y si la situación analizada discrepa con lo propuesto en el
plan, de modo de tomar medidas correc vas y adapta vas en caso que fuera necesario. El proceso
de evaluación será el que finalmente permita tomar decisiones, comunicar e informar (Armijo 2011).
Además de las finales, se deben realizar evaluaciones intermedias en el ciclo de planificación para
darle sensibilidad y flexibilidad al Plan. Esto permite optar por determinaciones más tempranas sobre
la con nuidad o la necesidad de aplicar medidas correc vas. La evaluación y revisión del plan debería
corresponder a un proceso con varios ciclos de aprendizaje en base a los resultados del monitoreo. La
primera vuelta o ciclo de aprendizaje focaliza en la revisión de acciones específicas. Un segundo ciclo
evaluará aspectos más profundos como los supuestos y modelos en los que se basa la definición de los
problemas de planificación (Folke et al. 2002).

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

Por lo tanto, para realizar el seguimiento, monitoreo y evaluación de un Plan de Ordenamiento
Territorial Rural es necesario establecer un sistema de indicadores que mida el comportamiento del
Sistema Socio-Ecológico (aspectos bio sicos, sociales y económicos); la ejecución del Plan o el grado
de cumplimiento de procedimientos, protocolos, cronogramas, presupuestos; su eficacia o el grado en
que se cumplió lo previsto; su eficiencia o resultados en función de los costos; y finalmente su impacto, es decir, el grado en que se logran los efectos deseados a par r del cumplimiento de los diferentes
obje vos (Gómez-Órea 2008). Asimismo, este sistema debe ofrecer señales que indiquen impactos o
desviaciones no aceptables en el rumbo y trayectoria. En este sen do, resulta esencial que en el establecimiento de indicadores par cipen los actores involucrados (Mansfeld 2003, Menzel et al. 2012,
Vasstrøm et al. 2008).

Una de las cues ones “clave” del seguimiento y monitoreo es definir la/las en dades responsables
(podrían cons tuir una comisión ad hoc) que tenga/n idoneidad, solvencia técnica, y a la vez, que cuente/n con apoyo y credibilidad social y polí ca, y que no presente/n conflictos de intereses con la ejecución del Plan. Al definir el/los ente/s responsable/s de esta ac vidad debe considerarse, además, la necesidad de con nuidad del proceso de seguimiento y monitoreo, es decir, que dicho/s ente/s no debe/n
estar sujeto/s a los cambios en la ges ón polí ca, entre otras cues ones. Estas ac vidades deberían
estar a cargo de una ins tución ya establecida en el territorio, como se mencionó. Por otra parte, la
actuación de esta/s en dad/es en el proceso de OT debería contar con un marco legal que la respalde.
Asimismo, se deben prever procedimientos explícitos y transparentes para la toma de decisiones. En
este sen do, es imprescindible generar mecanismos de par cipación ciudadana para el seguimiento y
evaluación del POTR, de manera de asegurar la consecución, transparencia y legi mación del mismo.
A su vez, se deben prever instancias y actores responsables de la comunicación, aspecto clave para la
información y retroalimentación del sistema. El Capítulo 14 de este libro discute la implementación de
Observatorios en un proceso de OTR.
2.6. Validación del Plan
En el marco de la sustentabilidad, la legi midad social de una prác ca requiere de la aceptación
voluntaria por parte de todos los interesados y afectados (o de una mayoría relevante), e implica la
posibilidad de lograr acuerdos en un proceso amplia y simétricamente par cipa vo (Dusell 2007). Así
se construye un “contrato social” que va más allá de las cues ones legales, por el cual la sociedad avala

81

�El ordenamiento territorial como instrumento de polí ca y ges ón ambiental a ser desarrollado en
las condiciones dispuestas por la Ley General del Ambiente (N° 25.675), se presenta como uno de los
presupuestos mínimos ambientales y, en consecuencia, es de carácter obligatorio en toda la Nación,
aun si el mismo no está previsto en los niveles municipales o provinciales. En consecuencia, para garan zar su legi midad, un Plan de Ordenamiento Territorial par cipa vo debe promover y garan zar la
efec va par cipación de la ciudadanía durante su desarrollo e implementación en el territorio a ordenar, privilegiando la elaboración de un plan no impuesto desde el Estado al modo tecnocrá co tradicional (Walsh 2011), sino uno desarrollado desde y con la comunidad, mediante el consenso y el diálogo
democrá co y par cipa vo, concertando con el Estado, esto es, privilegiando los procesos “desde abajo hacia arriba”. Esta necesaria par cipación ciudadana es recogida en la Ley General del Ambiente en
forma general, concediendo a todo habitante el derecho a opinar en procedimientos que se relacionen
con la protección del ambiente, y en forma par cular, obligando a “asegurar dicha par cipación en los
planes y programas de ordenamiento ambiental territorial, en par cular en las etapas de planificación
y evaluación de resultados” (art. 21). En este sen do, la elaboración de una norma que consolide el
Plan de Ordenamiento Territorial Rural, prescindiendo de su encuadramiento como parte del Ordenamiento Ambiental del Territorio y sin que se haya asegurado la par cipación ciudadana, puede ser considerada nula y carente de validez legal, dado el carácter de presupuesto mínimo ambiental de aquella
ley. Asimismo, en su ar culo 20, la Ley (N° 25.675) establece el carácter “no vinculante” de la opinión
u objeciones resultantes de la consulta o audiencia pública, pero advierte que si las autoridades convocantes deciden en contrario a los resultados de dichos procedimientos de par cipación, deberán
fundamentar su decisión y hacerla pública, pues la decisión resultante será pasible de nulidad en caso
de no hacerlo (Di Paola 2012). este carácter de la par cipación crea las condiciones para una mayor
aceptación del plan, otorgándole credibilidad y legi midad y, por ende, facilita su implementación. Por
úl mo, el desarrollo de una democracia de calidad requiere que estos derechos sean amplia y efec vamente prac cados y no sean cercenados, “de modo que los ciudadanos puedan ejercer los derechos
y poderes que no han transferido al estado o “prestado” a los funcionarios electos” (O’Donnell 2004).

Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

esa prác ca siempre que se cumpla con las pautas y condiciones establecidas en los acuerdos alcanzados.

3. CONSIDERACIONES FINALES
La planificación del ordenamiento territorial debe ser una ac vidad social y polí ca que permita
pautar y guiar un proceso tendiente a generar un cambio en el sistema territorial. Idealmente, el proceso debe conducir a decisiones colec vas y a su formalización legal por parte del Estado, par endo de
la construcción de una visión común y del análisis y selección de opciones para lograr, en un futuro más
o menos próximo, los beneficios para los actores sociales involucrados con los recursos de ese Sistema
Socio-Ecológico. Su abordaje en el marco del manejo adapta vo permite ir reduciendo la incer dumbre
y los riesgos asociados a la toma de decisiones sobre el sistema territorial, a la vez que ir aprendiendo
sobre dicho sistema y su funcionamiento.
El incluir la mul plicidad de fuentes de información, de temas, de voces y de perspec vas, y construir una visión no parcializada sino holís ca del territorio, con el ejercicio de una amplia par cipación y la implementación de una comunicación a todo nivel, es un gran desa o. Si es genuinamente
par cipa vo y reflexivo, y con capacidad de atender a los dilemas sociales –derivados de las grandes

82

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Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

diferencias en las condiciones polí cas, sociales y económicas de los dis ntos actores y de los obje vos
sociales contrapuestos en un mismo territorio–, el proceso aquí planteado debe ir permi endo que
todos los actores involucrados en endan las condiciones de funcionamiento del Sistema Socio-Ecológico, reflexionen sobre los posibles resultados de las acciones, planteen sus demandas y necesidades, y
seleccionen aquellas alterna vas que logren un beneficio para el conjunto. Este proceso entonces contribuirá al desarrollo humano, expandiendo las capacidades sociales, civiles y polí cas de los actores
y defini vamente contribuirá con la resiliencia del Sistema Socio-Ecológico, a la vez que con la calidad
de la democracia.

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Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

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Capítulo 4 • Planificación del ordenamiento territorial rural

Ecológico, Social y Económico de los Servicios Ecosistémicos. Conceptos, Herramientas y Estudio de
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85

�CAPÍTULO 5
INTERNALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN EL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL RURAL: BASES CONCEPTUALES Y METODOLÓGICAS

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�LãÙÙ, P.1 ù L. A. N«ç½«ç½2

RESUMEN: Este capítulo Ɵene como objeƟvo ofrecer un análisis de los conceptos, enfoques metodológicos y
herramientas relevantes para considerar y discuƟr la internalización de Servicios Ecosistémicos (SE) en el Ordenamiento Territorial Rural (OTR) con énfasis en los contextos de ArgenƟna y Chile. Con ese fin, primero se contrastan
los principales enfoques de OTR aplicados en América LaƟna, resaltando que el actual interés en fortalecer la
mulƟfuncionalidad en determinados paisajes requiere del mejoramiento de la gobernanza territorial, así como
la generación y consolidación de mecanismos de retrocontrol entre la captura de los beneficios derivados de los
SE y su provisión sustentable. En segundo lugar se describe el enfoque de SE y su aplicación al OTR, contrastando
la expresión de sus disƟntos componentes en ArgenƟna y Chile vs. Costa Rica. En tercer lugar se presenta una
revisión críƟca de los procedimientos de evaluación y mapeo de SE (EMSE) disponibles, poniéndose en relieve la
necesidad de un mayor alineamiento entre los objeƟvos EMSE con los Ɵpos de SE considerados y los procedimientos metodológicos para mejorar su nivel de adopción e incidencia sobre el mundo real. Finalmente, se ofrece una
propuesta para la internalización del enfoque de SE en el contexto de OT, basada en: a) el desarrollo de marcos
conceptuales para el modelado parƟcipaƟvo de escenarios de uso de la Ɵerra, b) mapas de SE como producto
intermedio para la elaboración de mapas de oportunidades (capacidad mulƟfuncional) y mapas de riesgos (según
vulnerabilidad socioambiental y escenarios), y c) la integración de los dos puntos anteriores en una plataforma
informáƟca interacƟva para uso de los actores e instancias involucradas (plataforma pública para OT). A pesar de
los importantes avances que representan los procedimientos EMSE descriptos en este capítulo, la incerƟdumbre
propia de los procesos involucrados aconseja tener muy presente el principio precautorio durante su aplicación
al OTR.

1. INTRODUCCIÓN
La configuración espacial de los usos de la Ɵerra es el resultado de decisiones individuales y colecƟvas que a la vez reflejan el modo en que la sociedad se relaciona con el medio bioİsico, es decir, define
la organización espacial del territorio (OET) (Caja 5.1.). La OET es una propiedad mulƟdimensional y
espacialmente explícita de los sistemas socio-ecológico que depende de la influencia de impulsores
externos y de mecanismos de retroalimentación entre el sistema social y el sistema ecológico. Un componente clave de esa propiedad es la “distancia” entre quienes perciben los beneficios de decisiones de
uso específicas (ej. deforestación) y quienes asumen los costos de las mismas (Paruelo 2011). Uno de
los mayores costos asociados a decisiones de transformación de los ecosistemas es la pérdida de Servicios Ecosistémicos (SE) (Caja 5.1.), lo cual a su vez afecta la habilidad de los sistemas naturales de sustentar las necesidades humanas. Desde la teoría ecológica es posible predecir que cuando los tomado*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 86-106).

1

Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Unidad Integrada Balcarce, CC 276, Balcarce, ArgenƟna – CONICET. Contacto primer autor: pedrolaterra@gmail.com

2

InsƟtuto de Economía Agraria, Universidad Austral de Chile, Casilla #567, Valdivia, Chile. Fundación Centro de los Bosques
NaƟvos, FORECOS, Valdivia, Chile. Center for Climate and Resilience Research (CR2).

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

CAPÍTULO 5*
INTERNALIZACIÓN DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL
RURAL: BASES CONCEPTUALES Y METODOLÓGICAS

87

�El desacople entre quienes toman las decisiones en busca de beneficios individuales (usualmente
denominados afectadores o ganadores) vs. quienes perciben los beneficios derivados del flujo de SE
(beneficiarios) o quienes perciben los perjuicios (externalidades nega vas) resultantes de la pérdida
de ese flujo (perdedores), puede tener diversos orígenes no excluyentes: a) los primeros residen fuera
del área en la que se producen las externalidades nega vas (ej. empresas forestales), b) los segundos
pertenecen a sectores que carecen de suficiente influencia en la toma de decisiones (ej. habitantes
dentro y fuera del territorio en el caso de la deforestación), c) los primeros operan a una escala temporal más breve que aquella en la que se verifican los costos de sus acciones (los perjuicios recaen sobre
las generaciones futuras), y d) los primeros no son conscientes de su doble condición de ganadores y
perdedores (por desinformación o por negación de hechos, los decisores se perciben como ganadores
pero no se perciben como perdedores, por ej. degradación del bosque por prác cas no sustentables de
madereo usadas por un gran número de pequeños propietarios). La OET, por ende, no es la mera resultante de un proceso de planificación, sino que depende de un conjunto de factores que operan a escala
geológica (ej. relieve), ecológico-evolu va (ej. composición, distribución y resiliencia de los bosques
na vos), histórica (ej. cultura, sistema económico), de la acción de impulsores actuales (ej. mercados
internacionales) y los dis ntos instrumentos de polí ca territorial tales como el Ordenamiento Territorial (OT; ver Caja 5.1.).
Las polí cas desarrollistas implementadas en La noamérica, desvinculadas de las dimensiones espacial y ambiental, y las polí cas de OT impulsadas durante los años 70 y 80 han afectado la OET, llevando a fuertes asimetrías sociales y económicas que han resultado perversamente resilientes frente
a dis ntos intentos de intervención. A través del estudio de las inicia vas de OT en 18 países de la
región, Massiris (2006) sos ene que ese fracaso se vincula a las condiciones sociopolí cas, económicas
y administra vas favorables a la concentración de los medios de producción en algunos sectores, y que
se profundizarían posteriormente. Así por ejemplo, el modelo neoliberal prevaleciente en Argen na
durante los años 90 promovió la concentración e intensificación produc va, el éxodo rural y el riesgo
ambiental en regiones tradicionalmente agrícolas y no agrícolas del país, donde el precio internacional
de la soja representó y aún representa uno de los principales impulsores externos de una nueva organización de los territorios (Rebora 2008, Manuel-Navarrete et al. 2009, García-López y Arizpe 2010,
Volante et al. 2012). En Chile, las reformas neoliberales iniciadas después de 1973 sustentaron una
polí ca forestal que promovió fuertemente el establecimiento de plantaciones de especies exó cas,
principalmente a través del Decreto Ley Nº 701 (DL 701) implementado en 1974 (Niklitschek 2007).
Como resultado de este favorable contexto polí co y también de las ventajas compara vas de Chile
para el establecimiento de plantaciones, entre 1995 y 2009 el país exhibió una de las tasas anuales más
altas de aforestación (49.020 ha/año) y reforestación (53.610 ha/año) en América La na (FAO 2010;
INFOR 2010). Este modelo forestal basado en el monocul vo de especies exó cas y considerado como
un éxito, ha sido una de las mayores causas de pérdida del bosque na vo, par cularmente de los bosques templados ubicados en la zona centro sur y sur de Chile (35-41 ̊ LS) (Sedjo et al. 1998 Echeverría
et al. 2006; Aguayo et al. 2009; Lara et al. 2011, 2010; Nahuelhual et al. 2012). En términos generales,
estos modelos de concentración produc va con impacto ambiental y exclusión social no son muy disntos a los verificados en otros tantos países de La noamérica en torno a la producción de caucho,
café, azúcar, banano y aceite de palma.
Los casos de la sojización en Argen na y de la afo-reforestación en Chile son ejemplos de cómo la
lógica de la economía de mercado no sólo soslaya los desequilibrios ecológicos y sociales, tales como

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

res de decisiones perciben los beneficios pero no así los costos, los mecanismos de retroalimentación
se debilitan y el sistema socio-ecológico pierde capacidad de autorregulación (Scheﬀer et al. 2000).

88

�Al ritmo del reemplazo de ecosistemas naturales por sistemas de producción agropecuaria y forestal
intensivos, la pérdida de SE de relevancia local, regional y global avanza afectando fundamentalmente
a los sectores sociales con menor incidencia sobre la toma de decisiones (MEA 2005a). En respuesta a
ello, durante las úl mas décadas han emergido una serie de inicia vas orientadas a incrementar implícita o explícitamente el flujo de SE desde el sector privado. Entre las primeras tenta vas, se destaca
la planificación del espacio territorial basada en zonificación ecológica e intentos de OT basados en
restricciones de uso en las áreas consideradas como crí cas por su fragilidad y/o significado para la
biodiversidad y ambiente humano (Massiris 2006; Bocco 2010). Diversos problemas en la implementación y monitoreo de las polí cas de OT centradas en restricciones de uso, impulsó el desarrollo de
una serie de mecanismos basados en incen vos ges onados por gobiernos nacionales o provinciales o
por organismos internacionales, tales como reducciones o exenciones imposi vas, premios, mercados
voluntarios, cer ficaciones, así como en acuerdos voluntarios entre proveedores y beneficiarios de SE
(pago por servicios ambientales, PSA) (Ruhl et al. 2007). Si bien estos mecanismos suelen presentarse
como un instrumento alterna vo o al menos independiente al OT, su eficiencia depende de la calidad
de los si os para proveer SE. Claramente, las inicia vas de PSA, las polí cas de incen vos y los planes
de OT (con sus correspondientes regulaciones) no solo son complementarios, sino que pueden reforzarse sinérgicamente entre sí.
En La noamérica, la aplicación del concepto de SE a la toma de decisiones sobre usos de la erra
ene una importancia creciente y su mayor expresión se observa en torno a la aplicación de PSA, y en
menor medida, en torno a OT (Balvanera et al. 2012). Los avances conceptuales y metodológicos realizados en Argen na y Chile sobre la aplicación del enfoque de SE han sido revisados y sinte zados por
Laterra et al. (2011b) y Lara et al. (2011).
Entre las líneas de inves gación más relevantes para el OT que se observan en ambos países, se
destaca el análisis de relaciones entre las caracterís cas de los ecosistemas y paisajes con su oferta de
SE (funciones de producción ecológica, FPE) y las experiencias de valoración económica y mapeo de SE,
el diseño de incen vos a la conservación basados en PSA, así como la promulgación de regulaciones
para la protección de bosques na vos basadas explícita o implícitamente en su capacidad para brindar
SE y el soporte de algunas inicia vas de OT rural a la escala de par dos, departamentos o regiones (ver
Capítulo 14).
Si bien la necesidad de internalizar los SE en las polí cas públicas sobre usos de la erra ha sido
insistentemente adver da durante la úl ma década por la comunidad cien fica internacional (MEA
2005b), y más recientemente por las comunidades cien ficas de Argen na (Laterra et al. 2011b; Paruelo et al. 2011; Viglizzo et al. 2012), Chile (Lara y Urru a 2011; Lara et al. 2011; Nahuelhual y Núñez
2010) y de otros países de La noamérica (Balvanera et al. 2012), hasta el momento, la eficacia de estas

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

la alteración de ecosistemas naturales y las migraciones internas y la marginalidad social asociada, sino
que también ende a ignorar la vulnerabilidad de los sistemas socio-ecológico asociada a la pérdida de
importantes funciones y SE. La mayor parte de los SE pueden ser considerados bienes públicos y como
tales se caracterizan principalmente porque una vez que se proveen a un individuo, no se puede evitar
que otros usufructúen del mismo (no exclusión) y su uso por parte de una persona no disminuye las
opciones de uso que otros pueden hacer del servicio (no rivalidad). Las caracterís cas de no exclusión y
no rivalidad implican que el mercado como mecanismo de asignación de recursos en general no los proveerá o los proveerá en can dades subóp mas (Pearce 1998; Ferraro y Simpson 2002; Freeman 2003).
Como resultado, los SE son generalmente subvalorados (Heal 2000), lo cual se refleja en la escasa protección, manejo y restauración de ecosistemas (Lara et al. 2009; Nahuelhual y Núñez 2010; Skroch y
López-Hoﬀman 2010), configurando el “drama de los servicios ecosistémicos” (Ruhl et al. 2007).

89

�Este capítulo ene como obje vo ofrecer un análisis de los conceptos, enfoques metodológicos y
herramientas relevantes para considerar y discu r la internalización de SE en el Ordenamiento Territorial Rural con énfasis en los contextos de Argen na y Chile. Para una guía opera va de procedimientos
de evaluación y mapeo de SE, ver el Capítulo 10 de este mismo libro.

2. ENFOQUES DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL (OT) APLICADOS EN AMÉRICA LATINA
La organización espacial del territorio a dis ntas escalas espaciales y niveles administra vos, desde
un municipio o par do, provincia, región o nación, resulta de diversos eventos y procesos históricos
entre los que confluyen enfoques de abajo hacia arriba (ej. decisiones tomadas por los dueños de las
erras, escasamente integradas, de pequeña escala espacial y temporal) y de arriba hacia abajo (ej.
restricciones de origen climá co, edáfico y/o geomorfológico, y decisiones de los gobiernos, a mayor
escala espacial y temporal). Si bien el OT claramente ocurre de arriba hacia abajo, este no necesariamente implica una estrategia de integración de usos con obje vos claramente definidos. De hecho,
una de las estrategias de conservación más frecuentemente aplicada en Argen na y países vecinos, ha
consis do en el aprovechamiento de oportunidades, como la donación de grandes extensiones de ambientes naturales por sus propietarios, o su expropiación, para la creación de reservas. Por otra parte,
actualmente estos mismos países asisten a una nueva etapa, en la que la asignación de usos responde
a estrategias de OT respaldadas y promovidas por leyes de OT específicas.
Existe un claro contraste entre los enfoque de OT basados casi exclusivamente en patrones y procesos bio sicos (enfoques tempranos) vs. aquellos basados en el flujo y la valoración social de los beneficios tangibles e intangibles provistos por el territorio a par r de sus SE (enfoques actuales, Tabla 5.1).
En el primer caso se asume implícitamente que el bien común depende centralmente de la eficiencia de
aprovechamiento de los recursos naturales y de la protección de muestras de biodiversidad. Esta concepción se encuentra asociada a sistemas socio-ecológico con bajo capital social en el marco de regímenes autoritarios y democracias inmaduras, que en defini va determinan bajos niveles de par cipación
social en el proceso de OT. Los fracasos de estos enfoques tempranos (Massiris 2006) han promovido
la vulnerabilidad frente a la influencia de impulsores externos, y sus consecuencias sobre la concentración económica, social y produc va, y la segregación espacial de grano grueso entre producción y conservación (ver Manuel-Navarrete et al. 2009). En contraste, cuando se reconoce el vínculo entre el bien
común y la distribución equita va y sustentable de los beneficios tangibles e intangibles derivados de
los ecosistemas, adquiere relevancia la capacidad de los ecosistemas para brindar múl ples beneficios
a las poblaciones locales (mul funcionalidad del paisaje). A su vez, las polí cas orientadas a fortalecer
la mul funcionalidad en determinados paisajes, requieren del mejoramiento de dis ntos componentes de la gobernanza territorial, como el empoderamiento de los sectores sociales que proveen y que
se benefician de dis ntos pos de SE, así como la generación y consolidación de mecanismos de retrocontrol entre la captura de los beneficios derivados de los SE (aportes al bienestar) y su provisión
sustentable (Turner et al. 2008).

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

inicia vas y regulaciones para la provisión sustentable y equita va de SE encuentra importantes limitaciones ins tucionales, administra vas y socioculturales (Lara et al. 2011; Moricz et al. 2011; Quispe
Merovich y Lo cci 2011; Seghezzo et al. 2011). Entre otras causas, esta internalización aún incipiente,
se ha asociado a inconsistencias conceptuales y metodológicas que limitan su incidencia (Altesor et al.
2011; Nahuelhual et al. 2013).

90

�Enfoques tempranos

Supuestos

Criterios

Entorno socioeconómico, polí co y
ambiental

Estrategias de implementación

Enfoques actuales
Las mejores decisiones dependen
Las mejores decisiones dependen
de criterios técnicos valorados y
exclusivamente de criterios
discu dos por el conjunto de actores
técnicos
sociales
Eficiencia en el aprovechamiento
Sustentabilidad de los sistemas de
de los recursos naturales e insumos producción – Equidad
Conservación de ecosistemas por su
valor funcional, capacidad de brindar
Protección de la biodiversidad por
beneficios tangibles e intangibles
su valor intrínseco
y vulnerabilidad frente a dis ntas
amenazas
Estados autoritarios y sociedades
Órdenes democrá cos. Papel creciente
escasamente par cipa vas. Bajo
de las ONG. Diversidad de opiniones y
capital social
de medios de comunicación
Concentración económica, social y Descentralización. Es mulo a
produc va. Migraciones internas
economías regionales
Integración de grano fino entre áreas
de producción vs. conservación con
Segregación de grano grueso
fines antropocéntricos (captura de SE).
entre áreas de producción vs.
Paisajes heterogéneos
conservación (“zonificaciones”).
Paisajes uniformes
Educación; empoderamiento de
sectores sociales que proveen SE;
Fuertes regulaciones. Escasos
incen vos y fortalecimiento de
mecanismos de retrocontrol
mecanismos de retrocontrol

En términos generales, los enfoques tempranos y actuales ajustan a los denominados enfoques de
provisión y demanda, porque en el primer caso (normalmente impulsado por ecólogos y conservacionistas) se privilegia la protección de los elementos naturales y en el segundo (iden ficado con geógrafos y planificadores) se privilegian las demandas humanas por recreación y calidad ambiental (Maruani
y Amit-Cohen 2007). Cabe aclarar que estos contrastes representan en gran medida una idealización, y
que en el mundo real, las propuestas de OT con enen combinaciones variables de uno y otro enfoque.
Frente a siglos de explotación extrac vista y de los recursos naturales que se ha verificado y se
verifica aún (neoextrac vismo) en La noamérica, la pérdida neta de capital natural no sólo está reduciendo el flujo de esos recursos (Gudynas 2011), sino la capacidad de los ecosistemas para proveer SE
que generan diversos pos de beneficios para la sociedad. Por ejemplo, tanto Argen na como Chile
ilustran transformaciones de sus ecosistemas na vos durante las úl mas décadas con fuerte impacto
sobre su capacidad para proveer SE. En el primer caso, es bien conocida la expansión de la frontera
agropecuaria a costa de bosques y pas zales na vos, asociada a la demanda internacional de soja y al
paquete tecnológico asociado a las variedades de este cul vo resistentes al glifosato (Paruelo y Oesterheld 2004; Benbrook e InfoNet 2005; Grau et al. 2005; Zak et al. 2008; Aizen et al. 2009). En Chile,
la sobreexplotación a que han sido some dos sus bosques templados durante décadas (Echeverría et
al. 2006; Echeverría et al. 2011), no solo están amenazando la biodiversidad una de las ecorregiones
biológicamente más valiosas del planeta (Olson et al. 2001; Simone 2010), sino la oferta de SE fundamentales como la regulación hídrica, la provisión de agua limpia y leña (Núñez et al. 2007; Lara et
al. 2009; Li le et al. 2009). Como agravante de estas transformaciones, la pérdida de SE, tales como el
soporte de formas de vida y de seguridad y soberanía alimentaria asociados a sistemas de producción

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

Tabla 5.1. Principales contrastes conceptuales entre los enfoques actuales y tempranos del proceso de OT.

91

�3. EL ENFOQUE DE SERVICIOS ECOSISTÉMICOS (SE) Y SU APLICACIÓN AL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL
El enfoque de SE (ESApp) (Fisher et al. 2009) parte de la premisa de que el buen funcionamiento de
los ecosistemas es crí co para el bienestar humano, para la mi gación de la pobreza y para el desarrollo económico, y consiste en la combinación de los siguientes elementos básicos: a) información sobre
funciones ecológicas de producción (relaciones entre atributos de los ecosistemas y provisión de SE),
b) flujos o propagación de esos SE, c) beneficiarios, d) compromisos o tradeoﬀs (o relaciones de costo
beneficio), e) instrumentos para la captura y conservación de SE, y f) componentes de la gobernanza capaces de afectar el flujo de SE. La implementación del enfoque comienza analizando el sistema (paisaje
terrestre o marino), iden ficando los SE provistos por el mismo y los grupos de interés involucrados.
Posteriormente se mapean los flujos de SE, los beneficiarios, los costos, los beneficios, los perdedores
y los ganadores. Lo anterior se repite bajo dis ntos escenarios y todo el proceso termina con una evaluación de los resultados de un determinado escenario de polí ca y su reevaluación.
El ESApp ha ganado claridad conceptual a par r del modelo de “cascada” propuesto por Haines-Young y Potschin (2010) y de Groot et al. (2010). Este modelo plantea una secuencia de valor
conceptual y metodológico que vincula el capital natural (biodiversidad, ecosistemas) con el bienestar
humano. Remontando esa cascada desde el bienestar, hasta el capital natural, este modelo describe un
flujo de procesos socio-ecológicos entre los que se dis nguen: a) los beneficios, como aquellos productos finales de los ecosistemas que en interacción con la ac vidad socioeconómica y/o cultural aportan
al bienestar, b) los SE propiamente dichos, como aquellos procesos ecosistémicos que soportan directa
o inmediatamente la generación de beneficios, y c) las funciones ecosistémicas, como el conjunto de
procesos que soporta el flujo de un determinado SE y que dependen de la calidad del ecosistema ( po,
extensión, estado de conservación).
Es importante destacar, que según este modelo, y en contraste con la definición más difundida de
SE (MEA 2005a), los SE no consisten en los beneficios derivados de los ecosistemas, ya que estos úl mos representan la porción de SE efec vamente capturada o usada para incrementar o sa sfacer las
necesidades o el bienestar de las sociedades. Así, mientras el flujo de SE refleja la capacidad potencial
de un ecosistema o determinada porción del paisaje para soportar beneficios (ej. mantenimiento de
un caudal de agua de calidad), estos úl mos exigen la intervención humana (ej. entrega domiciliaria
de agua potable). Uno de los principales aportes de este modelo consiste en la clara dis nción entre
funciones (o servicios intermedios) y SE finales, reconociendo implícitamente que una misma función
puede aportar a dis ntos SE y que un mismo SE puede depender de dis ntas funciones, y que, por lo
tanto, los beneficios no se vinculan directa y biunívocamente con las funciones. Esta dis nción también
resulta importante para evitar el doble conteo en las evaluaciones económicas de los SE.
Actualmente se reconoce que los SE y los mapas producidos bajo este enfoque, siguiendo el modelo de cascada, pueden ser indicadores ambientales poderosos para apoyar una toma de decisiones
informada y par cularmente el OT (Cloquell-Ballester et al. 2006; Ranganathan 2008), por cuanto ellos
vinculan decisiones, factores de cambio, ecosistemas y bienestar humano (Daily y Matson 2008; Daily
et al. 2009; Burkhard et al. 2011).

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

campesina, frecuentemente afecta con mayor fuerza a los sectores poblacionales de más bajos recursos y con menor capacidad de adaptación a tales cambios (MEA 2005a; García-López y Arizpe 2010).

92

�Tabla 5.2. Aproximaciones al enfoque de servicios ecosistémicos (ESApp) en Argen na, Chile y Costa Rica. Se omiten los instrumentos de conservación tradicionales, enfocados en la conservación de biodiversidad y en los SE de
recreación y turismo (por ejemplo, sistemas de parques nacionales). LBN: Ley de bosques na vos; PSA: pago por
servicios ambientales.).
Componentes del ESApp

Argen na

Chile

Costa Rica

Iden ficación, evaluación,
mapeo, modelado y análisis
de escenarios

Capacidades e información
dispersas en diversos organismos de Ciencia y Tecnología (C&amp;T).

Capacidades e información dispersas en diversos
organismos de Ciencia y
Tecnología.

Instrumentos y Subsidios y
mecanismos de PSA
compensación

La LNB prevé subsidios para
conservación y manejo de
BN orientados a proveer
servicios ambientales. El
PROSOBO ar cula obje vos
de conservación y promoción social. Prác camente
no existen programas de
PSA.

La LBN prevé subsidios y
exenciones
imposi vas
para conservación y manejo de BN orientados a
biodiversidad, suelos y
agua. Acuerdos de PSA en
estudio. Una experiencia
de PSA aún no implementada
(INNOVA-CORFO).
Licitación PNUD en curso
para establecer bases conceptuales de PSA.
Según posición del bosque en áreas sensibles
y/o contenido de especies
protegidas y con énfasis en
pequeños y medianos propietarios.

Estrecha
coordinación entre FONAFIFO y
SINAC-MINAE y amplia
par cipación de actores
sociales.
El FONAFIFO dispone de
un conjunto de programas de PSA, basado en
el CSA, un instrumento
financiero de mercado.
Ley Forestal con fuerte
base en el enfoque de SE.

Acceso

Los beneficiarios de los subsidios son propietarios de
cualquier superficie incluida en las áreas priorizadas
en los mapas de OT de cada
provincia por su provisión
de servicios ambientales.
Construcción
Fondos de
Dispersos en diversos orga- La LBN crea un fondo para
de gobernanza inves gación nismos del C&amp;T.
la inves gación sobre proy monitoreo
específicos
tección, manejo y restauración del bosque na vo.
Organismos El monitoreo recae en la Se- Se creó un Consejo Asesor
para el moni- cretaría de Medio Ambiente del Ministerio de Agricultoreo
de la Nación. No existe inter- tura en el marco de LBN,
vención mul sectorial.
de cons tución mul sectorial.

CSA dirigidos a pequeños
y medianos emprendedores en ecoturismo,
grupos comunitarios de
desarrollo, y sector indígena, entre otros.

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

Si bien el enfoque de SE fue pensado para sustentar la toma de decisiones respecto del uso de la
erra, claramente su eficacia depende de la capacidad de instrumentación y monitoreo, y no basta el
simple reconocimiento del concepto en las leyes. En Argen na y Chile existe un importante caudal de
conocimientos técnicos y cien ficos que están posibilitando la incorporación del concepto de SE en leyes
como las de bosques na vos (Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques
Na vos y Ley de Recuperación del Bosque Na vo y Fomento Forestal, promulgadas en 2007 y en 2008
en Argen na y Chile, respec vamente, en adelante, Leyes de Bosques Na vos (LBN) (Lara et al. 2011;
Quispe Merovich y Lo cci 2011; Seghezzo et al. 2011) y en los sectores agropecuarios de cada país.
Dentro del contexto la noamericano y aun mundial, Costa Rica aparece como un claro referente sobre
la aplicación exitosa del ESApp para la conservación de sus bosques (Cole 2010; h p://www.fonafifo.go.
cr). Al menos parte del contraste que muestran estos países en sus logros de conservación de bosques
para la provisión de SE, podría explicarse por sus diferencias en la instrumentación del ESApp (Tabla 5.2).

Importante ayuda internacional.
Programa Nacional de
Evaluación y Monitoreo
a cargo del FONAFIFO.
93

�Par cipación, legi mación
social

Evaluación, ajustes y reevaluación de polí cas

Efec vidad del ESApp; principales limitaciones

Argen na

Chile

Audiencias y consultas pú- Consejo Asesor mul secblicas escasamente defini- torial.
das.
Comités de Agua Potable
Rural bajo proyectos específicos de SE.
Integración de redes de mo- A cargo del Consejo
mul sectorial.
nitoreo a cargo de la Autori- Asesor
dad Nacional de Aplicación Mecanismos no definidos
y del COFEMA, a través del en la reglamentación de
Programa Nacional de Pro- LBN.
tección de los Bosques Navos.
Hasta ahora rigen los aspec- Hasta ahora rigen los astos regulatorios (prohibi- pectos regulatorios (prociones), pero no se ha con- hibiciones), pero no se ha
cretado el otorgamiento de concretado el otorgamiensubsidios compensatorios to de subsidios.
de acuerdo a la LBN (subfiLos costos de oportunidad
nanciamiento).
asociados a la rentabilidad
Los costos de oportunidad de las forestaciones de piasociados a la rentabilidad nos y eucaliptus son muy
de la agricultura son muy elevados (y persistencia de
elevados.
subsidios y otras facilidades al sector forestal).
Subsidios a la forestación
con especies exó cas.
Escaso compromiso de las
gobernaciones provinciaEscaso compromiso de las les.
gobernaciones provinciales.

Costa Rica
Amplia par cipación de
actores sociales. Pagos
a medianos y pequeños
emprendedores.
FONAFIFO.
Informes
anuales de los beneficiarios de CSA. Contratación
de auditores y evaluadores. Evaluación externa
bianual.
Alto impacto social y
ambiental documentado
por estadís cas oficiales
y evaluaciones externas.
Adicionalidad con otros
programas de conservación.

4. PROCEDIMIENTOS DE EVALUACIÓN Y MAPEO DE SERVICIOS ECOSISTÉMICOS (EMSE)
Nahuelhual et al. (2013) analizan los dis ntos procedimiento de EMSE a la luz de tres preguntas:
los “qué”, “cómo” y “para qué” se mapea. En el primer caso, y siguiendo el modelo de cascada descrito en la sección anterior, se dis nguen las evaluaciones y mapas de: a) funciones ecosistémicas (o SE
intermedios), b) SE propiamente dichos (o SE “finales”), c) beneficios, y d) el valor social o económico
asociado a los beneficios. Adicionalmente, algunos trabajos mapean la vulnerabilidad del sistema socio-ecológico frente a la pérdida de SE, y otros mapean los SE provistos por la interacción entre ecosistemas a escala de paisaje. Es lamentable que en muchos casos estos elementos se u lizan sin dis nción
y hasta se combinan entre sí en mapas agregados. Claramente, un mapa de capacidad de almacenaje
de agua por los humedales de una región (función), un mapa de capacidad de amor guación de inundaciones por esos humedales (dependiendo de su capacidad de almacenaje, pero también del área de
amor guación), un mapa de los beneficios asociados (por ejemplo, cul vos e infraestructura protegidos), y el mapa del valor de esos beneficios (por ejemplo, a par r de las pérdidas o costos evitados),
son muy diferentes entre sí y poseen dis nta relevancia para una propuesta de OT.
En cuanto a los “cómo” o técnicas de mapeo, en primer lugar pueden dis nguirse: a) la representación espacial de datos primarios, como los obtenidos a par r de muestreos o censos (en este úl mo

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

Componentes del ESApp

94

�Los “para qué” u obje vos con los que se confeccionan los mapas son diversos, pero una revisión
de aquellos publicados durante los úl mos 6 años a nivel internacional, reveló que el 50% tuvo como
propósito soportar la planificación de usos de la erra (incluyendo OT), el 26% estaba orientado a fortalecer la conservación de biodiversidad como obje vo central (por ejemplo, análisis de hotspots), el
14% se enmarcaba en el análisis de sustentabilidad de los patrones de uso de la erra (por ejemplo,
análisis de compromisos), y el 4% estaba orientado a soportar inicia vas PSA (el 6% restante correspondía a otros obje vos). Es interesante destacar que la finalidad de estos mapas no mostraron ninguna
asociación significa va con los “qué” ni con los “cómo” descritos más arriba, sugiriendo que una mayor

Fronteras agrícolas y /o
forestales estables o en
retracción
Marco
histórico-político

Objetivos
PET

Criterios y
productos basados
en SE como
insumos para PET

Aumento de la demanda
por SE particulares

Modelo de
desarrollo agro-exportador
concentrado

Modelo de
desarrollo basado
en economías
regionales

Identificación de
sitios apropiados
para restauración
de ecosistemas

Identificación de
sitios apropiados
para la
conservación

Identificación de
sitios apropiados
para la
conservación

Mapas de demanda de SE

Mapas de biodiversidad y
de aptitud agrícola-forestal

Mapas de provisión de SE
seleccionados por criterios
técnicos y por los grupos de
interés (stakeholders)

Mapas de provisión de SE
Mapas de balance
oferta/demanda de SE
Mapas de costo/beneficio
de la restauración

- Disponibilidad de
amplios recursos
económicos

Requisitos
particulares

Fronteras agrícolas y /o
forestales en expansión

- Valor de SE internalizado
en la sociedad
- Capacidad técnica

Mapas de rareza de
especies y ecosistemas
Mapas de provisión de SE
seleccionados por técnicos

Mapas de vulnerabilidad
ambiental y social por
pérdida de SE

Mapas de vulnerabilidad
ambiental por pérdida de
SE

Mapas de riesgos y de
oportunidades
socioambientales

- Capacidad técnica de los
organismos de tecnología
agropecuaria y de la
administración de áreas
protegidas

- Rediseño o creación de
nuevas estructuras
institucionales con
orientación
transdisciplinaria

- Control social

- Acceso transparente a la
información

- Fortalecimiento de ONG
de perfil biocéntrico

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

caso con resolución equivalente a las mínimas unidades administra vas), b) la transferencia (extrapolación espacial) de datos primarios, o c) la representación de variables sus tutas o proxys de los SE que
se pretende mapear. En este úl mo caso se u lizan: a) índices o funciones ecosistémicas (con las limitaciones adver das en el párrafo anterior, para una revisión ver Egoh et al. 2012), o b) modelos empíricos
o mecanicistas que vinculan atributos de los ecosistemas o paisajes con la provisión de SE (funciones de
producción ecológica). También pueden dis nguirse los productos EMSE realizados a una escala única
y arbitraria de aquellos que consideran múl ples escalas, aquellos que solo consideran la oferta de SE
actual vs. los que la modelan bajo dis ntos escenarios, y aquellos que solo consideran funciones de
producción ecológica lineales vs. los que consideran respuestas de po umbral.

- Empoderamiento de los
grupos de interés más
vulnerables a la pérdida
de SE de uso local

Figura 5.1. Estrategias de planificación de uso de la erra (PET) basadas en el enfoque de servicios ecosistémicos.
Correspondencia idealizada entre los marcos histórico-polí cos, los obje vos de la planificación del uso de la
erra, los criterios e insumos requeridos y los requisitos par culares de cada estrategia PET.

95

�La falta de una clara asociación entre los “para qué” (obje vos EMSE) con los “qué” ( pos de SE considerados) y los “cómo” puede explicarse, en cierta medida, por una definición de los obje vos que es
frecuentemente poco opera va (Nahuelhual et al. 2013). Aún el obje vo par cular de apoyar procesos
de planificación del uso de la erra es demasiado general para orientar la selección de los criterios más
apropiados, y consiguientemente, de los métodos necesarios para su aplicación. En efecto, los procesos
de OT pueden ser impulsados bajo dis ntos marcos históricos y polí cas de desarrollo que incidirán
sobre los obje vos par culares de la planificación y los criterios para su sa sfacción (Fig. 5.1).
4.1. Los mapas de servicios ecosistémicos. Entre la aplicabilidad y la confiabilidad
A pesar del potencial de los SE, los procedimientos EMSE descritos arriba y sus variantes, representan dis ntas soluciones de compromiso capaces de afectar su potencial incidencia sobre el mundo real
(Fig. 5.2). En primer lugar, uno de los supuestos implícitos más fuertes y al mismo empo más frecuentes, consiste en que los SE seleccionados por los técnicos o inves gadores, son aquellos de relevancia
para la sociedad, cuando en rigor los mapas generados raramente responden a demandas concretas y
los actores sociales no son realmente consultados (un requisito implícito en ESApp). Este enmascaramiento de sectores sociales que perciben diferencialmente la importancia de los SE (afectadores vs. beneficiarios o ganadores vs. perdedores), es par cularmente riesgoso cuando existen claras asimetrías
en su representa vidad y par cipación dentro de los procesos EMSE (Daw et al. 2011).

Figura 5.2. Supuestos u lizados durante la cuan ficación y mapeo de SE orientado a la planificación territorial, y
que limitan la confiabilidad, u lidad e incidencia de los productos (mapas) para el ordenamiento territorial. Los
supuestos son ordenados en forma de cascada, donde los ubicados más arriba son los más frecuentes. Siguiendo
la cascada, a medida que los supuestos van siendo removidos, aumenta la confiabilidad, u lidad e incidencia de
los mapas para el OT (indicado por el largo de la doble flecha).

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

adecuación entre los métodos y los obje vos permi ría mejorar la incidencia de este enfoque sobre la
toma de decisiones (Nahuelhual et al. 2013).

96

�En tercer lugar, las evaluaciones espacialmente explícitas del valor económico de los SE podrían ser
consideradas de mayor u lidad potencial para el planeamiento y ordenamiento del territorio que el
sólo flujo de SE, porque implícitamente, integran las funciones de producción ecológicas con es maciones de la importancia rela va de los SE para la sociedad. No obstante, en la prác ca los beneficios
económicos de un territorio son di ciles de cuan ficar correctamente por faltas de información y de
conocimiento, y los mapas de valor económico de SE se realizan aplicando transferencias (extrapolaciones) de valoraciones locales, usando como único argumento de las FPE el po de bioma o ecosistema
o cobertura, e ignorando las funciones más realistas y complejas. Más aún, la valoración económica de
los SE es frecuentemente cri cada por exponer a los SE a una racionalidad propia de los mercados (Paruelo et al. 2011; Viglizzo et al. 2012), induciendo a errores tales como: a) considerar los SE como sus tuibles, b) orientar esa sus tución usando relaciones de costo-beneficio a pesar de que los costos y los
beneficios pocas veces internalizan el criterio de sustentabilidad y resiliencia, c) reducir los indicadores
de bienestar al valor económico, cuando obtenido por métodos tales como disposición a pagar, costos
de viaje o precios hedónicos no reflejan el verdadero valor del capital natural y el flujo de sus servicios
para la sociedad, d) subes mar el peso de argumentos é cos (por ejemplo, equidad intergeneracional) y polí cos (por ejemplo, priorización del desarrollo y bienestar a escalas regionales y locales). Los
compromisos (tradeoﬀ) entre la provisión de dis ntos SE son indica vos, pero no reflejan el verdadero
compromiso que perciben dis ntos actores en términos de beneficios. Sobre todo cuando los SE son
valorados en términos monetarios o rela vos, esos análisis conducen a la falsa idea de compensación
entre SE, tendiente a jus ficar la pérdida de un SE por la ganancia de otro.
En cuarto lugar, las evaluaciones de SE basadas exclusivamente en las propiedades locales de los
ecosistemas y el paisaje, representan un supuesto que limita los alcances de los mapas obtenidos con
cualquiera de los enfoques EMSE ya mencionados. Cuando los procesos ecológicos que contribuyen a
un dado SE ocurren a escalas espaciales que transgreden la escala de la evaluación y mapeo, el flujo
esperado de ese SE puede alejarse significa vamente del flujo observado, o de aquel modelado tomando en cuenta la influencia del contexto. Por ejemplo, el servicio de retención de nutrientes y otros
contaminantes que ejercen los ecosistemas ribereños (aportando, por ejemplo, a la disponibilidad de
agua limpia y al valor recrea vo de cuerpos de agua superficiales), depende en parte de la eficiencia de
filtrado de los contaminantes transportados por el escurrimiento superficial que llega a esos ecosistemas, pero también, depende de la carga de contaminantes que a su vez depende del tamaño y de los
patrones de uso y coberturas en la correspondiente área colectora (Orúe et al. 2011).
Quinto, las escalas en que se verifican los procesos ecosistémicos que afectan la provisión de SE,
varía con el po de SE. Por ejemplo, mientras a una determinada escala de análisis y mapeo la provisión
simulada de alimentos muestra un marcado antagonismo con la provisión de servicios de regulación,
a una escala más amplia, la combinación de superficies agrícolas y naturales formando un complejo
mosaico de coberturas puede conducir a una relación sinérgica donde la provisión total de SE es mayor
que la esperada bajo la hipótesis de no interacción (Laterra et al. 2012). De este modo, la extrapolación
de los antagonismos y sinergias entre SE observados desde una escala de análisis a otra dis nta, puede

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

En segundo lugar, es frecuente que las evaluaciones y mapas no reflejen la magnitud y distribución
de SE, sino de algunas de las funciones ecosistémicas (o sus variables sus tutas) que contribuyen a los
SE. Por ejemplo, es poco esperable que el servicio de regulación hídrica (cuan ficable, por ejemplo, a
través de la estabilidad de caudales de ríos o arroyos, o del tamaño de cuerpos lén cos) resulte bien
representado por un mapa de capacidad de infiltración de agua en el suelo, cuando la estabilidad de
los caudales depende además del po de cobertura, pendiente del terreno y profundidad del suelo,
entre otros factores.

97

�Finalmente, y ligado a lo anterior, una limitación importante de los mapas de SE para la toma de
decisiones de largo plazo (como las que se esperan en el marco de la planificación y del ordenamiento
territorial) derivan de su incapacidad para reflejar la suscep bilidad de la sociedad frente a la posible
pérdida o reducción en el flujo de dis ntos SE (vulnerabilidad debida a la pérdida de SE).

5. UNA PROPUESTA PARA LA INTERNALIZACIÓN DEL ENFOQUE DE SERVICIOS
ECOSISTÉMICOS PARA LA TOMA DE DECISIONES EN EL CONTEXTO DEL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL
Si bien los mapas de SE representan un buen producto para la toma de decisiones en torno a objevos tales como el análisis de sustentabilidad y PSA a escalas locales, esos mismos mapas pueden no
sa sfacer los requerimientos específicos de un proceso de OT basados en SE. En este úl mo caso, los
mapas deberían ser capaces de facilitar la toma de decisiones en torno a si os prioritarios, tales como
los mapas de oportunidades y mapas de riesgos. La iden ficación de si os capaces de ofrecer múl ples
SE en forma sinérgica o simplemente simultánea (paisajes mul funcionales y “hotspots”), los si os con
un alto balance de demanda y oferta de SE, o aquellos donde se conjuga una alta suscep bilidad a la
pérdida de SE con una alta demanda por los mismos, son buenos ejemplos de la u lidad que pueden
mostrar los mapas de oportunidades y riesgos basados en SE.
Estos pos de mapas exigen un proceso de evaluación que transgrede el recorrido de la cascada de
evaluación (Haines-Young y Potschin 2010), requiriendo la consideración de balances entre provisión y
demanda de SE y el análisis de antagonismos, sinergias, vulnerabilidad, resiliencia y adaptabilidad para
finalmente obtener los mapas de riesgos y oportunidades socioambientales (Fig. 5.3). La propuesta de
integrar elementos de la cascada y tender a enfoques mixtos a medida que las decisiones se complejizan es coherente con los requerimientos de la aproximación de SE como fue originalmente planteada,
la cual comienza por definir el sistema de interés (ej. paisaje), iden ficar los servicios relevantes e involucrar a los actores sociales y grupos de interés (Stoorvogel y Antler 2000; Maynard et al. 2010). Luego,
sigue la medición y el mapeo de los flujos de SE, los beneficiarios, los beneficios y los costos, lo cual
involucra experiencia en entender procesos y funciones del ecosistema, para llegar a producir un mapa
de la distribución de ganadores y perdedores frente a una intervención en el medio natural.
Si bien aún no se dispone de ejemplos publicados de este po de mapas, Nahuelhual et al. (2013)
proveen ejemplos de evaluaciones y mapas basados en SE que ilustran separadamente algunos de los
componentes necesarios, destacando como sus propiedades: a) la importancia de la par cipación de
los grupos de interés en la selección y valoración de SE así como en la definición de escenarios, b) la
agregación de mapas y análisis de compromisos y sinergias entre múl ples SE relevantes, y c) la consideración de procesos no lineales (fenómenos de umbral), d) la consideración de flujos de SE sustentables, y e) la consideración de flujos laterales (implícitos en el concepto de servicios de paisaje) que
vinculan las unidades de paisaje con su contexto espacial.
Actualmente existe una serie de aplicaciones basadas en sistemas de información geográfica orientadas a facilitar la evaluación y mapeo de SE a par r de información georreferenciada provista por el
usuario, tales como InVEST y ARIES (Nelson y Daily 2010) y SOLVES (Sherrouse et al. 2011). A pesar que
estas herramientas aún se encuentran en construcción e incurren en algunas de las limitaciones anali-

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

conducir tanto a impactos imprevisibles como a la pérdida de oportunidades de complementación entre SE y usos múl ples del paisaje.

98

�zadas arriba, representan pasos firmes hacia la internalización del enfoque de servicios ecosistémicos
(ESApp) en la toma de decisiones sobre usos de la erra. Tomando en cuenta el con nuo avance en la
generación de conocimientos originales y síntesis relevantes para alimentar la “escalera de SE” (Fig.
5.3), así como la necesidad de contar con indicadores y modelos alterna vos y adecuados a la información realmente disponible por los usuarios y para las áreas de interés, la aplicación del protocolo de
mapeo ECOSER (Laterra et al. 2011a; Laterra et al. 2012) es capaz de combinar modelos e indicadores
ajustados a la disponibilidad de información. Este protocolo ofrece un marco para la integración colabora va y en línea de indicadores y modelos de vulnerabilidad socioambiental basados en SE y orientados
a OT (h p://www.eco-ser.com.ar). La estandarización y automa zación de procedimientos mediante
un protocolo de este po, facilitaría la iden ficación de soluciones apropiadas al compromiso entre el
nivel de simplicidad de los procedimientos y la confiabilidad de los mapas resultantes (ver arriba).
El recorrido del ESApp hacia su internalización en las polí cas públicas sobre usos de la erra de los
países la noamericanos en general, y de Argen na y Chile en par cular, ha superado en gran medida
las limitantes conceptuales y metodológicas que restringían su aplicación hasta hace pocos años. Actualmente, no sólo se dispone de conocimientos, síntesis y herramientas relevantes para este enfoque,
sino de recursos humanos en formación que permiten prever un próximo aumento en la capacidad de
instrumentación desde los sistemas cien ficos de cada país, así como del soporte desde redes internacionales de colaboración cien fica que han ejercido y ejercen un rol fundamental.
Las recientes promulgaciones de leyes orientadas al manejo y conservación de bosques na vos, así
como los debates impulsados desde la sociedad e incluso desde los gobiernos (MAGyP 2012), sugieren
un contexto sociopolí co favorable. Por lo anterior, en esta etapa resulta oportuna la creación e instrumentación de un sistema de información y simulación de efectos ambientales derivados de las decisiones sobre usos de la erra en el contexto del OT, basado en el flujo y valor de los SE como indicadores
ambientales. Los indicadores de SE consisten en un instrumento de síntesis de información que permite

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

Figura 5.3. Escalera ascendente de integración de procedimientos de EMSE y su capacidad para orientar la toma
de decisiones en el contexto de planes de OT. Modificado de Haines-Young y Potschin (2010) y de Nahuelhual et
al. 2013.

99

�El método empleado para la construcción de indicadores se alinea con un enfoque deduc vo, guiado por un modelo conceptual de organización jerárquica que contempla el funcionamiento de los sistemas socio-ecológico. El modelo creado debe permi r: iden ficar, priorizar, sinte zar y mapear los
principales factores de control que determinan la estructura, funcionamiento y dinámica necesaria de
un sistema socio-ecológico para generar el flujo dado de un SE específico, y ene como base la asociación de los SE a coberturas de suelo que serán la base para el modelamiento de escenarios futuros.
Tal sistema de información y simulación de indicadores de SE podría expresarse en una plataforma
informá ca interac va para uso de los actores e instancias involucradas (plataforma pública para OT,
PPOT). Siguiendo los elementos básicos del ESApp y de la escalera de evaluación propuesta en la Fig.
5.3, una PPOT debería contar con los siguientes módulos: a) Inventario de SE: mapas de SE de grano
grueso en base a coberturas y usos de la erra a escala de ecorregiones, b) Evaluación y mapeo de
SE y análisis de compromisos entre SE, c) Análisis de vulnerabilidad por pérdida de SE: aplicación de
indicadores y funciones de producción a las regiones de interés del usuario, en base a información
de base provista por defecto y a información de base provista por el usuario, d) Análisis y monitoreo
de tendencias, oportunidades y riesgos: cuan ficación a lo largo de series temporales y simulaciones
espacialmente explícitas del flujo de beneficios y vulnerabilidad bajo dis ntos escenarios de oferta y
demanda de SE, e) Modelos de simulación de costos y beneficios de regulaciones e incen vos sobre las
oportunidades y riesgos iden ficados, f) Análisis y seguimiento de la incidencia de regulaciones e incen vos vigentes para la evaluación y reevaluación de polí cas públicas, g) Comunicación y educación
para la retroalimentación de la propuesta, para potenciar la par cipación transdisciplinaria, y para la
legi mación social.
Idealmente, el grupo de indicadores espaciales a generar en base a SE debiera ser suficientemente
amplio para abordar un rango de temas y no sólo OT, tales como el diseño de áreas prioritarias de manejo y conservación y el diseño de PSA entre otros. Estos indicadores debieran ser además relevantes
para proyectar cambios futuros en el flujo de SE y el bienestar humano.

6. CONSIDERACIONES FINALES. VENTAJAS, LIMITACIONES Y RIESGOS DEL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL BASADO EN SERVICIOS ECOSISTÉMICOS
El reconocimiento de áreas capaces de brindar un alto flujo potencial de SE y beneficios para la sociedad a par r del buen funcionamiento de los ecosistemas, uno de los aspectos centrales del ESApp,
así como la aplicación de instrumentos para su conservación dentro de propiedades privadas, representan un claro avance respecto del modelo de conservación tradicional basado en parques y reservas,
y focalizados en los servicios de banco gené co in situ, recreación y turismo.
No obstante, más arriba hemos visto que cuando el obje vo está puesto en el mediano y largo plazo,
como ocurre en los procesos de OT, los mapas de flujos de SE no pueden reflejar por sí solos cuántos
SE son necesarios y cuántos se pueden perder, ni el significado de los ecosistemas para el bienestar
de la sociedad en ese horizonte de empo. En parte, esos valores dependen de las preferencias de los
beneficiarios, pero en parte dependen de criterios técnicos (los usuarios no pueden determinar cuánto
bosque se puede perder antes de que se dispare el riesgo de consecuencias no deseadas). La no consideración de antagonismos y sinergias entre SE, suscep bilidad a factores de estrés, resiliencia frente

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

lidiar con la complejidad y cuyo objeto es brindar información más clara a quienes toman decisiones
(Bossel 1999; Díaz et al. 2007).

100

�La aparente obje vidad y síntesis de conocimientos de los mapas de SE pueden conferirles “un
aire de autoridad” (Hauck 2013), cuyos sesgos pueden resultar funcionales a los intereses de sectores
de poder concentrado, no necesariamente alineados con el bienestar de la sociedad en su conjunto.
Cuando la vulnerabilidad de los sistemas socio-ecológico y el principio de equidad no ocupan un lugar
central en la toma de decisiones, éstas simplemente reducen la vulnerabilidad de los sectores ya aventajados para beneficiarse de las polí cas públicas, en detrimento de los componentes más vulnerables
del sistema (sectores sociales marginados y ecosistemas frágiles y/o poco resilientes) (Adger 2006;
Adger et al. 2005).
Finalmente, a pesar del progreso en la generación y síntesis de conocimientos disponibles para
orientar la toma de decisiones sobre usos de la erra compa bles con flujos de SE para el bienestar
de la sociedad, es importante admi r que ese conocimiento ecológico no solo es aún incompleto, sino
que la dinámica de los procesos polí cos y sociales que afectan los procesos ecológicos se encuentra
sujeta a eventos impredecibles (sorpresas) que, en el campo del OT, aconsejan tener muy presente el
principio precautorio.
AGRADECIMIENTOS: Este trabajo ha sido parcialmente financiado por los proyectos FONDECYT
N° 1110741 (CONICYT) de Chile, los PICT08 0020 y PICT012 0607 (ANPCYT, FONCYT), el AGR 389/012
(UNMdP) y el AEGA 223022 (INTA) de Argen na, el BEST-P (CRN 3095, IAI) y la Red VESPLAN (CYTED).

Caja 5.1. Glosario
Organización espacial del territorio (OET). Consiste en el arreglo o configuración espacial de usos
de la erra más las relaciones recíprocas que se verifican entre esa configuración y la sociedad.
El OET no es la mera resultante de un proceso de planificación, sino que depende de un conjunto
de factores que operan a escala geológica (por ejemplo, relieve), ecológico-evolu va (por ejemplo, composición, distribución y resiliencia de los bosques na vos), histórica (cultura, sistema
económico) y de la acción de impulsores actuales, tales como la presión de los mercados internacionales, y los dis ntos instrumentos de polí ca territorial (por ejemplo, el ordenamiento territorial). El grado de acople entre los cambios en el uso de la erra y las consecuencias directas
e indirectas de esos cambios sobre el sistema social o la sociedad, representan un componente
clave de la OET.
Ordenamiento territorial (OT). Proceso técnico-polí co de asignación de usos y funciones a disntas porciones del espacio terrestre, cuyos resultados dependen de los marcos conceptuales
u lizados. Los procesos de OT suelen ser impulsados con el propósito general de propiciar un
desarrollo socioeconómico equilibrado y sostenible, y son soportados por una serie de premisas o enfoques que no siempre son coherentes con esos propósitos. Siguiendo a la European
Comission (1997), el propósito del OT es crear una organización de usos de la erra capaz de
balancear las demandas por desarrollo con la protección del ambiente, para el logro de obje vos sociales y económicos”. Algunos autores reservan el término “ordenamiento” territorial a
las norma vas que regulan el uso del territorio (resultante del proceso de OT u “ordenación”).
Servicios ecosistémicos (SE). Aquellos procesos y componentes de los ecosistemas que contribuyen
o son u lizados (ac va o pasivamente) en la generación de beneficios o bienestar para la socie-

Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

a disturbios naturales o antrópicos y adaptabilidad social frente a esos cambios puede hacer de los
mapas de SE una herramienta riesgosa.

101

�BIBLIOGRAFÍA
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Capítulo 5 • Internalización de los servicios ecosistémicos en el ordenamiento territorial rural: bases conceptuales y metodológicas

dad. Es conveniente dis nguir como SE finales (o simplemente SE) a aquellos aspectos de los
ecosistemas inmediatamente ligados a los beneficios (por ejemplo, el flujo de agua limpia), de
aquellos SE intermedios (o funciones ecosistémicas) que contribuyen a esos SE (por ejemplo,
influencias sobre el escurrimiento de agua superficial, sobre la infiltración y sobre la retención
de contaminantes). Su pérdida implica externalidades nega vas que recaen en personas dis ntas de aquellas que toman las decisiones de uso de la erra. Para una referencia conceptual y
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106

�CAPÍTULO 6
ASPECTOS POLÍTICO INSTITUCIONALES A SER CONSIDERADOS EN EL MARCO
DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

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RESUMEN: Un primer aspecto clave para la construcción de políƟcas de planificación, tales como las de ordenamiento territorial rural, es el de parƟcipación ciudadana. En las democracias representaƟvas contemporáneas se
han ido incorporando mecanismos de parƟcipación tendientes a construir consensos y evitar que surjan nuevos
conflictos o se profundicen otros. A lo largo de este capítulo se enuncian aspectos de la dimensión políƟco-insƟtucional que es necesario que sean construidos, o bien fortalecidos para encarar procesos de ordenamiento territorial rural. En un principio, se describen aspectos normaƟvos y administraƟvos necesarios para llevar adelante
procesos de OTR tales como: la integración de estrategias de planificación, la existencia de un marco normaƟvo
de nivel nacional que siente las bases para el OTR, la conformación de Unidades Ejecutoras del OTR que funcionen
como entes coordinadores, y la creación de NuCTOs o consorcios interinsƟtucionales que podrán brindar apoyo
cienơfico técnico específico. Luego, se lleva a cabo una descripción de los elementos clave de la esfera políƟco-insƟtucional, que requieren ser considerados en cada una de las etapas del proceso de OTR: Fase Preparatoria,
de DiagnósƟco, de Planificación y GesƟón. Es importante destacar, que con los contenidos de este capítulo no se
busca brindar ciertas configuraciones específicas en los arreglos políƟco-insƟtucionales, sino poder establecer los
elementos esenciales y generales concernientes a esta esfera dentro del proceso de OTR, de manera de que se
puedan regular las interacciones sociales, los conflictos, garanƟzar la gobernanza, la parƟcipación social, el acceso a la información pública, entre muchas otras cuesƟones que serán enunciadas, y que tendrán como fin úlƟmo
aportar elementos clave para llevar adelante procesos de OTR que busquen construir sistemas socioterritoriales
con equidad intra e intergeneracional y con jusƟcia social.

1. PRESENTACIÓN
En las úlƟmas décadas los abordajes tradicionales de gobernar y gesƟonar los problemas de la sociedad han experimentado fuertes transformaciones tendientes a democraƟzar el acceso de la ciudadanía
en el diseño de las políƟcas públicas. La construcción de políƟcas de planificación basadas en este
enfoque, implica necesariamente un aumento sostenido en la parƟcipación ciudadana y en la calidad
de las formas en que tal parƟcipación Ɵene lugar. Las decisiones relevantes para la planificación, a su
vez, resultan casi siempre de la manifestación de intereses antagónicos: fuerzas movilizadas demandan
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 107-120).

1

Este documento fue elaborado a parƟr del debate llevado a cabo en el Taller “Ordenamiento Territorial Rural: Pautas para
su abordaje de manera parƟcipaƟva”, realizado en Buenos Aires los días 10 y 11 de abril de 2013 en el marco del proyecto
TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural
de forma parƟcipaƟva e iteraƟva”, organizado por la FAO, MAGyP, INTA y FAUBA.

2

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información,
FAUBA. Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: garciaco@agro.uba.ar

3

Facultad de Agronomía, UBA.

4

Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Unidad Integrada Balcarce, CC 276, Balcarce, ArgenƟna – CONICET.

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

CAPÍTULO 6*
ASPECTOS POLÍTICO INSTITUCIONALES A SER CONSIDERADOS EN EL MARCO
DEL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL1

108

�Como se mencionó previamente, la par cipación es un concepto clave para la construcción de polí cas públicas en materia de Ordenamiento Territorial. Claramente nuestra Cons tución Nacional, los
tratados internacionales de Derechos Humanos y Ambiente, la Ley General del Ambiente y las leyes
sectoriales de presupuestos mínimos de protección ambiental, incorporan el derecho al acceso a la información, la par cipación en los procesos de toma de decisión y el acceso a la jus cia para garan zar
el derecho a un ambiente sano. En tal sen do, el acceso a la información y la instancia de par cipación
señalada en la Ley General del Ambiente para el proceso de Ordenamiento Ambiental del Territorio,
cons tuye un aspecto fundamental para su validez y en todos los niveles jurisdiccionales se debe cumplir con tal requisito (ver capítulos 4 y 9).
Cuando una polí ca se formula e implementa sin respetar el marco ins tucional vigente y/o sin involucrar de forma adecuada a todos los actores del territorio, se generan condiciones favorables para
la emergencia de conflictos sociales. La par cipación ciudadana funciona aquí como una condición de
sustentabilidad de la polí ca en cues ón, lo que implica que el involucramiento de los actores, cons tuiría una posible respuesta para prevenir conflictos de todo po. Por lo tanto, es importante que las
ins tuciones públicas promuevan la generación de capacidades en los múl ples actores del sistema
polí co y social, para alentar la cooperación entre las estructuras estatales, grupos y organizaciones
diversas, para la toma de decisiones y resolución de conflictos. El éxito o fracaso de las inicia vas de desarrollo local está fuertemente condicionado por las formas que posee la sociedad local para construir
consensos y ges onar el conflicto (ver Caja 6.1).
El obje vo de este capítulo es presentar esquemas opera vos para abordar los aspectos polí co
ins tucionales en un proceso de Ordenamiento Territorial Rural (OTR). Según Gómez Orea (2002), para
el desarrollo de este proceso se requieren ciertas condiciones básicas: voluntad polí ca para controlar
el uso del suelo, cobertura legal de los planes, capacidad ins tucional para ges onar la ejecución, el
seguimiento y control de los planes, entre otras cues ones.
La dimensión polí ca-ins tucional hace referencia a aquellos arreglos que regulan las interacciones
sociales, los conflictos y garan zan la cohesión social y la gobernanza. Esta dimensión establece y controla las reglas del juego que intervienen en el Sistema Socio-Ecológico de manera formal. Comprende el
diseño de instrumentos y arreglos ins tucionales orientados a fortalecer la par cipación ciudadana en
los procesos democrá cos de toma de decisiones, las capacidades de autoges ón, la descentralización
en la asignación de recursos, la coordinación entre los dis ntos niveles e instancias de la administración
pública, la rendición pública de cuentas, la confiabilidad y mejoramiento en el acceso a la información.

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

medidas de cambio y los que enen el poder pueden responder tomando alguna decisión, que variará
entre la aceptación total de dichas demandas, hasta la resistencia a aceptarlas. El desarrollo se logra
entonces cuando existe un consenso mínimo acerca de ciertas decisiones polí cas. Si este consenso no
se logra, puede predecirse que tendrán lugar conflictos sociopolí cos agudos (Warner 2001, FCD 2006).

2. NIVELES DE ORGANIZACIÓN NORMATIVOS Y ADMINISTRATIVOS EN LOS SISTEMAS
SOCIO-ECOLÓGICOS
La Argen na dispone de un régimen federal. Las normas jurídicas se encuentran anidadas, exis endo una gradación del ordenamiento jurídico federal argen no, que se representa como una pirámide.
De esta forma, la norma jurídica de menor jerarquía (e.g. decreto municipal o departamental) vale en
función de una de mayor jerarquía (ley provincial o nacional).

109

�A nivel administra vo, los Sistemas Socio-Ecológicos poseen una serie jerárquica de ins tuciones
que actúan a diferentes escalas. Estas reflejan los dis ntos niveles a los cuales se toman las decisiones
sobre la u lización de los recursos naturales, de capital y trabajo. En el nivel ins tucional más bajo, se
incluyen a los individuos y hogares. A un nivel superior, pueden dis nguirse municipios o departamentos, los que en conjunto conforman las provincias. A un nivel aún superior encontramos a la Nación.
La ges ón del ordenamiento territorial debe realizarse a par r de tres niveles: nacional, provincial y
municipal. En el ámbito nacional ha de definirse una estrategia, una polí ca y un plan nacional de OT,
que cons tuyen marcos de referencia para los niveles inferiores (provincial y municipal). El establecer
una estrategia, hace referencia a la definición de una planificación territorial o Plan Estratégico Territorial, el cual resulta un plan integral basado en la construcción federal de consensos, bajo la conducción
del gobierno federal, para arribar al modelo de territorio deseado. Actualmente, la Argen na dispone
del Plan Estratégico Territorial y el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, como ha sido descripto en el Capítulo 17, aunque es importante mencionar que dichos planes carecen de una norma va
que los respalden. El disponer de un marco norma vo integrador que siente las bases para el OT, resulta de suma relevancia, de manera de que se establezcan las pautas básicas y generales a nivel nacional.
Un punto importante de especial consideración es que a pesar de carecer de una norma va integral
de OT a nivel nacional, en los úl mos empos se han desarrollado varias inicia vas tanto a nivel provincial como local. Desde la norma va provincial, podemos mencionar al Decreto Ley Nº 8912/ 1977
de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la provincia de Buenos Aires (aunque presenta un énfasis en lo urbano), a la Ley de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo de Mendoza, analizada en el
Capítulo 20 y al Programa de Ordenamiento Territorial de Formosa. A nivel local, se cuenta con varias
experiencias de OTR en todo el país (ver Capítulo 16).

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

La Cons tución Nacional en el art. 41 efectúa la distribución de competencias en materia ambiental,
al disponer que sea la Nación la encargada de dictar las normas de presupuestos mínimos de protección ambiental, y las provincias quienes pueden complementarlas. Esto supone una delegación de facultades de regulación, hecha por las provincias a favor de la Nación, que se suma a otras preexistentes
(por ej. las facultades del Congreso Nacional de establecer los códigos civil, penal, de minería, regular
el comercio interprovincial, aprobar los Convenios Internacionales, que pueden poseer estatus cons tucional –tratados de Derechos Humanos– o categoría superior a las leyes –la mayoría de los tratados
ambientales, por ej. Cambio Climá co y Biodiversidad–). Por su parte, las provincias conservan, según
el art. 121 de la Cons tución Nacional, todo el poder no delegado al Gobierno Federal. Además, poseen
el dominio originario de los recursos naturales existentes en sus territorios, de acuerdo a lo establecido
por el art. 124 (ver Capítulo 9).

Para llevar adelante este proceso de OT, y como producto de la discusión de expertos par cipantes
del “Taller Ordenamiento Territorial Rural: Pautas para su abordaje de manera par cipa va”5, se pensó
una propuesta de organización polí co-ins tucional. Esta propuesta incluye, en primer lugar, la conformación de una Unidad Ejecutora Nacional, entendida como un ente u órgano encargado de proponer,
desarrollar y coordinar las tareas necesarias para el OT. En ella debieran de estar representadas las
diversas ins tuciones de gobierno y representantes provinciales. Dentro de las competencias de esta
Unidad Ejecutora, se debieran de destacar las siguientes acciones: coordinar e impulsar la formulación
del Plan Nacional de OT; confeccionar, revisar y aprobar el proyecto de Plan Nacional de OT y/o condu-

5

Realizado en Buenos Aires los días 10 y 11 de abril de 2013 en marco del proyecto TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de
las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural de forma par cipa va e itera va”,
organizado por la FAO, MAGyP y FAUBA.

110

�En el ámbito provincial cada provincia debiera de elaborar Planes Provinciales de OT. Para ello, también resulta conveniente la creación de organismos específicos, Unidades Ejecutoras Provinciales. Este
organismo tendría como función asesorar técnicamente al Gobierno provincial. Las competencias de
estas comisiones resultarían las mismas que las de la Unidad Ejecutora Nacional, pero circunscritas a su
ámbito territorial. A nivel local, la Unidad Ejecutora de OT tendría como función el asesorar al Gobierno
Municipal en materia de OT. Estas unidades, tanto a nivel provincial como municipal, para realizar estas
acciones requieren de apoyo cien fico-técnico específico, en el que deberían confluir las capacidades
del sistema cien fico-técnico de relevancia en la región de estudio, denominados “núcleos cien fico
técnicos de OTR” (NuCTOs). Dichos NuCTOs, consisten en consorcios interins tucionales que idealmente deberían estar conformados por una universidad pública, una unidad ejecutora de CONICET y un
organismo de Ciencia y Técnica nacional (INTA, CONAE, CNEA, INA, etc.). El consorcio puede incluir más
socios (públicos y privados) que deberá demostrar experiencia y competencia en el tema.

3. ASPECTOS POLÍTICO-INSTITUCIONALES DE LAS DISTINTAS ETAPAS DEL PROCESO DE
ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Como ya se presentó en el Resumen Ejecu vo de este libro, el proceso de OT consta de 4 etapas:
fase preparatoria, de diagnós co, planificación y de ges ón territorial. La Figura 6.1 presenta las ac vi-

Figura 6.1. Etapas del proceso de ordenamiento territorial rural y ac vidades involucradas desde la esfera polí co-ins tucional.

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

cir revisiones periódicas del mismo; adecuar los planes territoriales y sectoriales previstos en el Plan
Nacional; someter al Plan Nacional a un proceso de consulta con representantes de organismos públicos y privados, nacionales y regionales; conocer y pronunciarse en pos de la adecuación de los grandes
proyectos de infraestructura a las directrices establecidas en el Plan Nacional de OT.

111

�Para alcanzar los obje vos del Plan, debe contemplarse la promoción de las norma vas que den
cer dumbre en el uso del territorio. Estas norma vas deben inscribirse en los marcos regulatorios generales a nivel municipal, provincial o nacional. La naturaleza jerárquica de nuestro sistema norma vo
hace que deba prestarse especial atención a las competencias y regulaciones existentes en los diferentes niveles polí co-ins tucionales. Adicionalmente, en materia legal, resulta importante destacar que
el desarrollo del OT ha de contemplar la existencia de norma vas que le den sustento legal y jurídico al
Plan y a la autoridad de aplicación.
3.1. Fase preparatoria
Esta fase cons tuye el inicio del proceso de OT, donde se generan las condiciones habilitadoras del
proceso de elaboración del POTR. Ellas son de carácter polí co-ins tucional, técnico y logís co, de tal
forma que la secuencia de las fases subsiguientes se ejecute sin inconvenientes. Como producto se
busca contar con el compromiso y definición de la orientación polí ca del proceso de OT y generar un
plan opera vo. Las ac vidades de esta fase incluyen:
i) Relevamiento de fuentes de financiamiento y fondos: Relevar la oferta de fondos públicos u lizables
y/o asignados para el proceso (o sus etapas), resulta de vital importancia para el desarrollo del Plan.
La ausencia de un marco norma vo nacional que contextúe legal y administra vamente al proceso
y otorgue par das presupuestarias para el OT, puede representar una seria limitación. Es necesario buscar alterna vas, como por ejemplo promover/realizar la firma de convenios de cooperación
interins tucionales, el uso de fuentes de financiamiento nacional, así como aquellas fuentes provenientes de organismos de cooperación internacionales.
ii) Definición del marco ins tucional y sistema de gobernanza: Antes de encarar las ac vidades que
comprende el proceso de OT, se recomienda efectuar un análisis social preliminar que permita idenficar a los individuos, grupos y organizaciones presentes en el SSE. Si bien el mapeo de actores es
una herramienta para el diagnós co, en la fase preparatoria deberían considerarse las condiciones
habilitantes para encarar un proceso de OTR. La caracterización del capital humano y social permi rá conocer, entre otras cosas, cómo está dado el sistema de gobernanza, el tramado ins tucional y
organiza vo del territorio, las relaciones entre los diversos actores e iden ficar las necesidades de
ar culación interins tucional (Capítulo 7).

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

dades que involucra el desarrollo de un Plan de ordenamiento territorial rural (POTR). El contar con el
respaldo polí co-ins tucional del municipio resulta un punto clave para iniciar el proceso de legi mación social y aceptación del Plan.

iii) Estudio de norma vas y polí cas con incidencia en el funcionamiento territorial: Comprende el análisis de polí cas y normas existentes con incidencia en el territorio. Además de la legislación específica
en materia de ordenamiento territorial, existen numerosas disposiciones legales y programas de carácter sectorial, que inciden en el funcionamiento del territorio (ver capítulos 9, 17 y 20). Tales inicia vas proceden de los tres niveles administra vos que operan en la Argen na: nivel nacional, provincial
y municipal o departamental. Dicha caracterización permi rá iden ficar antecedentes, limitaciones
y vacíos existentes en el marco polí co y legal, para la implementación del ordenamiento territorial,
que posteriormente en la etapa de diagnós co será profundizado y analizado crí camente.
Adicionalmente, es necesaria la realización de un análisis del nivel de cumplimiento de las polí cas
y normas de incidencia territorial, junto con la iden ficación de los problemas que enfrentan para su
implementación, y asimismo, realizar una evaluación de las competencias ins tucionales. Esta úl ma

112

�iv) Establecimiento de una agenda de trabajo o plan opera vo: Esta etapa busca establecer las ac vidades y subac vidades para la elaboración del POTR, permi endo guiar y gerenciar el proceso. Dicho
plan opera vo ha de definir el alcance del Plan, los equipos de trabajo involucrados, la forma de
trabajo, establecer un programa general, un presupuesto global, e iden ficar las primeras fuentes
de financiamiento. Debe orientar a los diferentes organismos y actores involucrados en el proceso
de OT, y proveer información relevante para comunicar y promocionar el inicio del proceso del OTR.
3.2. Diagnóstico
Para llevar adelante esta etapa de caracterización del SSE y la iden ficación y caracterización de los
conflictos actuales y potenciales, es necesario:
i) Cooperación desde diversas ins tuciones para integrar el conocimiento sobre el territorio: La firma
de convenios de cooperación interins tucionales puede ser un instrumento de gran importancia
para el abordaje del análisis del sistema socioterritorial.
ii) El manejo de información: el cual será desarrollado en el Capítulo 8.
iii) La necesidad de la construcción de sistemas de información geográficos: Los mismos resultan de
vital importancia para la iden ficación de datos e información faltante, la facilitación del análisis de
información y la generación de nuevo conocimiento.
iv) Establecimiento de una estrategia de comunicación y par cipación: La comunicación y la divulgación
de información rela va al proceso, es una ac vidad que deberá darse en todas las etapas del OT. Es
importante contar con especialistas en disciplinas sociales para el desarrollo de la comunicación y el
diseño de mecanismos de par cipación.
3.3. Planificación
Esta etapa involucra la definición de los obje vos y metas del POTR entre los dis ntos actores e
involucrados de manera par cipa va, a par r de la sensibilización de la población de la importancia
de llevar a cabo este proceso mediante la realización de talleres par cipa vos. El componente polí co
ins tucional deberá velar por la transparencia en el proceso de par cipación y contribuir en la generación de propuestas orientadas a fortalecer el OTR, fruto de las negociaciones realizadas en las mesas
territoriales; desempeñando, por lo tanto, un rol sumamente importante.
Como se discu ó en el Capítulo 11, la generación de los diferentes escenarios alterna vos ha de
contemplar aspectos económicos, sociales y la provisión de servicios ecosistémicos. Fruto de una evaluación crí ca de las alterna vas de uso, es que se procede a la toma de decisiones. El empleo de técnicas de análisis mul criterio resulta una herramienta fundamental para el soporte de decisiones (Capítulo 12). Como se discute en el Capítulo 4, el equipo de trabajo debe ser interdisciplinario y contar con
los conocimientos acordes para encarar este proceso, para lo cual es necesario contar con los recursos
humanos y procurar la instalación y generación de capacidades. Por ello resulta necesario incorporar
y/o fortalecer la temá ca dentro de la currícula de las carreras de grado afines (derecho, sociología,
agronomía, ciencias ambientales, etc.) o bien realizar capacitaciones a nivel de posgrado.

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

permi rá analizar las competencias y atribuciones de los gobiernos (nacionales, provinciales, departamentales), así como las condiciones organizacionales en que operan actualmente, y determinar la
coherencia de las competencias de las autoridades, para la toma de decisiones en el ámbito de ordenación. Para su realización, se deberá, en primera instancia, sistema zar los niveles de competencia
territorial y ambiental, y posteriormente, elaborar una matriz de competencias, respecto a polí cas y
normas con incidencia territorial.

113

�3.3.1. Instrumentos de intervención
Como se discute en el Capítulo 4, una vez que se ha dado el proceso de generación y evaluación
de alterna vas de escenarios, es necesario el diseño de estrategias, programas y proyectos que hagan
opera vo al Plan de Ordenamiento Territorial Rural. En lo que refiere a los contenidos propios del
Plan, deben estar contemplados los instrumentos de intervención que permitan organizar los usos del
territorio, a fin de arribar al modelo deseado de territorio. A su vez, deben estar claramente definidas
y expresadas las ac vidades que no se pueden realizar y las que sí, incluyendo su zonificación, el po
de instrumento de intervención, las condiciones de implementación, el modo de financiamiento y el
responsable del control.
Los instrumentos de ordenamiento territorial son de orden público y buscan generar la promoción
y/o regulación de las actuaciones y procesos de ocupación, transformación y uso del territorio. Al momento de realizar una clasificación de instrumentos, estos pueden ser clasificados de varias formas,
una de ellas hace referencia a la naturaleza del instrumento involucrado (Gómez-Orea 2002):
i) Norma vos o legales: Comprende a las normas jurídicas (como leyes y decretos nacionales o provinciales u ordenanzas municipales) que han de aprobar formalmente los planes, la aplicación de
instrumentos específicos o la creación de leyes de fomento de determinadas ac vidades. Los programas interjurisdiccionales e intermunicipales deberán ser aprobados por los respec vos Concejos
Deliberantes, previa convocatoria a Audiencia Pública.
ii) De Ges ón: Involucra a los Planes de Ordenamiento Territorial Rural (POTR), Programas y Proyectos. El POTR es el documento que con ene los elementos necesarios para la orientación del uso y
ges ón del territorio, y para la formulación y ges ón de polí cas públicas relacionadas. Con ene las
estrategias que orientan su ejecución y los obje vos para alcanzar el modelo territorial deseado. Los
Programas comprenden los instrumentos rectores, derivados de la planificación, conformados por
un conjunto de proyectos formulados para alcanzar los obje vos establecidos en los Planes de Ordenamiento Territorial. Los Proyectos corresponden al conjunto de obras o ac vidades des nadas
a alcanzar el cumplimiento de los obje vos y las metas definidas por un programa, tendientes a la
obtención de resultados concretos de acuerdo al ámbito de competencia.
iii) Económicos: Pueden ser de carácter fiscal como cánones, impuestos, exenciones o subsidios, financieros como créditos, gravámenes aplicados a incumplimientos o depósitos de buen fin, o de
mercado como los permisos comercializables, sistemas depósito-reembolso o incen vos para la
conservación de servicios ecosistémicos, mediante la implementación de esquemas de pago por
servicios ambientales (Laterra et al. 2011). El propósito de dichos instrumentos es alterar los precios
rela vos, para así asegurar que los diferentes usos del territorio y que los usos que las economías
realizan de los recursos naturales, internalicen los costos ambientales en la toma de decisiones, al-

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

Una vez que el Plan se ha formulado, este debe ser some do a consulta pública. Los mecanismos de
toma de decisiones, consulta y el grado de vinculación que representa para su posterior aprobación,
deben preestablecerse con anterioridad y ser informado adecuadamente a los actores e involucrados
en el proceso. Las observaciones y modificaciones que se emitan sobre la propuesta durante el proceso
de consulta pública deben estar fundamentadas con argumentos sólidos que permitan su adecuado
análisis por parte del grupo de trabajo de OT. Cada observación o propuesta debe ser respondida por
escrito (a través de un comunicado, por ejemplo, o sistema zándolo en un portal web de acceso público), indicando los criterios que u liza para decidir si se acepta o rechaza. Una vez realizado esto ha de
procederse con la aprobación formal del Plan.

114

�iv) Ambientales-Territoriales: Comprende instrumentos como la Evaluación de Impacto Ambiental, Evaluación de Impacto Territorial, Planes Estratégicos y Sistemas de Información Ambiental y Territorial.
v) De Par cipación: Si bien la par cipación es un principio rector del proceso de OT, es importante
dis nguir a los procedimientos empleados para que los dis ntos sectores involucrados par cipen en
la formulación, modificación, evaluación y control de los planes y programas que con ene el POTR.
Entre ellos encontramos: mesas sectoriales, mesas de concertación, etc.
vi) Comunicación, sensibilización y educación: El diseño de una estrategia de comunicación y su implementación a lo largo de todo el proceso de ordenamiento territorial, es un instrumento clave para
incen var la par cipación social y promover la educación y sensibilización vinculada a esta temá ca.
La sensibilización cons tuye una excelente herramienta para crear conciencia, por medio de la reflexión, y abordar aspectos ocultos o naturalizados en las relaciones de poder entre las personas y
grupos sociales. Como estrategia de aprendizaje, una ac vidad que genere conciencia, remueve las
ac tudes indiferentes a un problema social.
3.4. Gestión
Esta etapa ene por objeto la implementación, seguimiento y retroalimentación de los Planes de
OTR. Para que esto ocurra, resulta necesario:
i) Designación del ente gestor con competencia en el OT: Es necesario anclar a esta en dad ins tucionalmente, y tal como se discute en el Capítulo 4, una ins tución ya establecida en el territorio sería
ideal, al contar con credibilidad polí ca y social. Lo que debe buscarse es la ges ón concertada,
donde los diversos agentes se encuentren implicados en el Plan.
ii) Establecimiento de un sistema de ges ón y un programa de puesta en marcha: Se refiere a las normas de funcionamiento del ente gestor, coordinación de las tareas y responsabilidades entre los
agentes intervinientes, mecanismos de decisión y cronograma de trabajo.
iii) Comunicación de resultados: Una vez aprobado el POTR, es necesario difundirlo a través de periódicos u otros medios locales de amplia circulación en la región y poner la información a disposición de
la sociedad a través de una página web que contenga, entre otras cosas, una plataforma de sistema
de información geográfica con acceso público. La difusión y el acceso a la información permiten la
comunicación entre los tomadores de decisión y la sociedad. Es ú l ya que permite:

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

terando las conductas de los agentes económicos. De esta forma, estos instrumentos buscan ayudar
a modular los perfiles de uso de territorio.

• Consulta de bases de datos con información actualizada y confiable;
• Retroalimentación y recolección de información básica;
• Vigilancia eficiente del desempeño de ac vidades orientadas al cumplimiento de los obje vos
ambientales.
iv) Implementación de una “bitácora ambiental”: Este elemento de ges ón cons tuye un registro de las
acciones realizadas a lo largo de todo el proceso de ordenamiento, análogo al implementado en México dentro de los procesos de ordenamiento ecológico en el marco de la LGEEPA6. La información
que ha de contener puede ser de po técnico (como datos sobre vegetación, suelos, etc., integrados
en un SIG), hasta un registro histórico de acuerdos y actas de reuniones. Esta herramienta ene
como propósito:

6

Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección Ambiental, Año 1988. México.

115

�• Ser un instrumento para la evaluación del cumplimiento de los compromisos asumidos en el proceso;
• Fomentar el acceso de cualquier persona a la información y promover la par cipación social corresponsable en la vigilancia de los Procesos de Ordenamiento;
• Dar cer dumbre a la inversión privada y pública;
• Evaluar la eficacia e idoneidad de las polí cas, estrategias y lineamientos ecológicos;
• Promover la transparencia y la rendición de cuentas, entre otras.

4. CONSIDERACIONES FINALES
El proceso de OT es un proceso que ene como fin úl mo promover el crecimiento armónico y
equilibrado del territorio, tomando en consideración las esferas económicas, sociales y ambientales.
Dada la complejidad de su naturaleza, requiere que se generen nuevos espacios, intercambios e interacciones, por lo que supone enfrentar nuevos desa os, como aquellos concernientes a la esfera políco-ins tucional, los cuales implican: dirimir conflictos, generar consensos, ar cular y complementar
las norma vas y programas ya existentes, entre otras cues ones.
Si bien existen experiencias de OTR donde la sociedad o los productores se organizan espontáneamente, concretamente ligados a casos del po “tragedia de los comunes” –en agua de riego, bosques,
pasturas– (Ostrom et al. 1999), es importante destacar que en ausencia del Estado, o frente a asimetrías de poder muy marcadas entre actores e involucrados, los procesos de OT ocurren según los intereses y valores de quienes enen el poder (económico, militar, religioso).
A lo largo de este capítulo se plantearon las diversas ac vidades que comprenden las etapas de un
proceso de OTR, enfa zando las acciones polí co-ins tucionales necesarias de fortalecer. Hablar de
configuraciones específicas en los arreglos ins tucionales para el manejo de los recursos naturales resultaría errado, ya que la efec vidad de las organizaciones y las ins tuciones para manejar los recursos
naturales, depende en gran medida de cómo el sistema de gobernanza se ajusta a las caracterís cas
ecológicas y sociales del territorio.

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

• Mantener una base de información actualizada y confiable;

Las cues ones básicas y generales de la esfera polí co-ins tucional planteadas en este capítulo, requieren ser construidas, transformadas o bien fortalecidas, para encarar procesos de OTR que tengan
como fin úl mo lograr disminuir la vulnerabilidad y acrecentar la resiliencia de los sistemas socioterritoriales. Dichas cues ones han hecho referencia a que el OTR no debería concebirse sin los siguientes
elementos esenciales: par cipación social, ar culación interins tucional, coordinación entre normavas, generación de consensos, el acceso a la información pública, educación y sensibilización de la
sociedad, entre otros principios básicos, si lo que se pretende con los procesos de OTR, es construir
sistemas socioterritoriales con equidad intra e intergeneracional y con jus cia social.

116

�i) ¿Qué entendemos por conflicto?
El conflicto está presente en nuestra vida personal, familiar y social y en las relaciones entre
comunidades, pueblos y Estados. En sí mismo, no es algo posi vo ni nega vo. La ausencia de conflictos manifiestos no necesariamente es posi va, puesto que simplemente puede resultar de situaciones de opresión y avasallamiento de las necesidades e intereses de ciertos sectores por sobre
las de otros. Así, el conflicto puede ser algo potencialmente posi vo, disparador de cambios y de
posibilidades de crecimiento y aprendizaje.
“…Un conflicto ocurre cuando dos o más actores no están de acuerdo sobre la distribución de
recursos materiales o simbólicos, percibiendo que al sa sfacer los intereses de cada uno, implica necesariamente que el otro no lo haga y actúan basándose en estas incompa bilidades
percibidas…” (FCD 2006).
Las situaciones que surgen alrededor de un conflicto, no son el conflicto en sí, sino las respuestas y ac tudes que tenemos ante él. Es por eso que comprender la naturaleza del conflicto es el
primer paso hacia una resolución posi va. Para comprenderlo, es necesario saber que el conflicto
es un proceso co-construido por las partes que enen lugar en él. El conflicto no se construye por
lo que sucede, sino por el significado que los seres humanos atribuimos a lo que sucede; estos significados están basados en nuestra cultura, experiencia y conocimiento que tenemos acumulado
(Figura 6.1.1.).

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

CAJA 6.1.

Figura 6.1.1. Elementos de un conflicto (Fisher 2000).

Como se discute in extenso en el Capítulo 1, las ac vidades produc vas que la sociedad despliega sobre el territorio rural, plantean desa os de múl ples dimensiones que incluyen posibles conflictos (revelados o latentes) entre (1) actores que comparten el uso de un recurso natural común
( erra, agua) y encuentran incen vos individuales que no necesariamente maximizan los beneficios
del conjunto (e.g. tragedia de los comunes, Hardin 1968), (2) usuarios que privilegian beneficios
de corto plazo sobre los que puedan obtener ellos mismos o futuras generaciones a largo plazo, y
(3) usuarios que con sus ac vidades afectan bienes y servicios que el territorio ofrece al resto de la

117

�Existen numerosas herramientas para analizar situaciones de conflicto como: análisis de las etapas de un conflicto, línea de empo, mapeo de conflictos, el triángulo ACC (Ac tud, Comportamiento, Contexto), análisis de cebolla, el árbol de conflictos, el análisis del campo de fuerzas, pilares y
la pirámide (Fisher 2000). Generalmente estos métodos son mejor u lizados cuando se combinan,
de manera de que cada uno de ellos rescate elementos par culares o peculiaridades del proceso
de conflicto. Todas las herramientas mencionadas reflejan las percepciones de las personas que las
diseñaron y, por lo tanto, no pretenden representar el análisis único o “correcto”. Por otro lado,
este no es un ejercicio de una sola vez, sino que debe ser un proceso con nuo en el empo, de
modo que pueda adaptar sus acciones a los factores cambiantes, las dinámicas y las circunstancias.
ii) Ciclo de vida de un conflicto.
La Figura 6.1.2 propuesta por Curle (1971), permite visualizar el ciclo de vida de un conflicto,
desde su estado latente, hacia un estado de “Paz Sustentable”. La confluencia de ciertos niveles de
poder y de conciencia en torno a un conflicto determinan las etapas (dinámicas) de una situación
de conflicto.

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

sociedad y van más allá del propio proceso produc vo en el que están involucrados (generación de
externalidades nega vas, tragedia de los servicios ecosistémicos (Ruhl et al. 2007)).

Figura 6.1.2. Matriz de evolución del conflicto (Curle 1971, Lederach 1996, FCD 2006).

Mientras el conflicto está latente, existen contradicciones entre obje vos que no son percibidas
por los actores o bien están naturalizadas. Esta evolución puede moverse desde la latencia del conflicto, hacia una etapa de conflicto manifiesto, a par r del aumento de la conciencia de la contradicción de obje vos que puede evolucionar hacia la crisis.
Las tres funciones clave que se iden fican en esta progresión hacia el cambio son: 1) la educación/concien zación: son necesarias cuando el conflicto está oculto y la gente no es consciente de
las desigualdades e injus cias, 2) la confrontación: la conciencia creciente de los asuntos, necesidades e intereses, conduce a demandar el cambio de una situación determinada. Aquellos que se benefician de dicha situación prefieren mantener las cosas como están y no atender a las demandas.
En esta circunstancia, es de especial importancia el involucramiento de quienes trabajan y apoyan

118

�iii) ¿Qué condiciones mínimas deben cumplirse para abordar los conflictos socioambientales de
manera dialéc ca?
Dada la complejidad que revisten los conflictos públicos, en los cuales una mul plicidad y diversidad de actores con diferentes intereses y necesidades se perciben como enfrentados, resulta
clave que el abordaje de los mismos sea a par r de procesos de construcción de consensos. De
aquí la importancia de la promoción del diálogo y la concertación e ins tucionalización de canales
y mecanismos de par cipación ciudadana. Para generar un escenario propicio para el diálogo, es
necesario contar con voluntad polí ca, convocantes confiables, promover la inclusión, acceso a la
información relevante y confiable para que los actores y par cipantes puedan tener mayor conocimiento del problema y las diversas perspec vas, efectuar una evaluación del poder rela vo de los
diferentes actores y evaluar las capacidades de los grupos de actores para par cipar en el espacio
de manera construc va (FCD 2010).
La Figura 6.1.3. fue desarrollada por Francis (1994) para establecer los métodos de intervención
en conflictos, en el contexto de la consideración de las etapas de un conflicto y de las relaciones de
poder. El movimiento se desplaza de una situación de desequilibrio de poder, que se revela como
opresión, injus cia y conflicto latente, a una situación de simetría o balance de poder, en la que las
relaciones pueden ser establecidas en una forma mutuamente aceptable. La figura pone en relieve
a la negociación y a la mediación para el establecimiento de nuevas relaciones y ac tudes que son
esenciales para una “paz duradera”. Sin embargo, cuando el poder de las dos partes es asimétrico,
la mediación puede correr el riesgo de prolongar el conflicto, es mulando a la parte más débil a
hacer concesiones.

Figura 6.1.3. Métodos de intervención en conflictos en el contexto de las etapas del conflicto y las relaciones
de poder (Francis 1994).

Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

a aquellos que buscan el cambio. Su trabajo promueve un equilibrio de poder, esto es, aumentar la
voz de los menos poderosos y la legi mación de sus preocupaciones, y 3) la negociación (que puede
incluir mediación, es decir, la par cipación de un tercero que asista de forma imparcial al proceso
de negociación): significa que los grupos involucrados reconocen que no pueden simplemente imponer su voluntad, sino más bien trabajar con los demás para conseguir sus metas, buscando una
reestructuración de las relaciones, un aumento de jus cia y relaciones más pacíficas.

119

�Curle, A. 1971. Making Peace. Tavistock Press, London.
Fisher, S. 2000. Trabajando con el conflicto. Habilidades y estrategias para la acción. Centro de Estudios
para el Desarrollo y la Democracia (CEPADE) y el Consejo de Inves gaciones para el Desarrollo de
Centroamérica (CIDECA) en asociación con Respoding to Conflict (RTC). Guatemala, p. 211.
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Capítulo 6 • Aspectos político institucionales a ser considerados en el marco del ordenamiento territorial rural

BIBLIOGRAFÍA

120

�CAPÍTULO 7
ANÁLISIS SOCIAL PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

Foto: María Luján Lipera

�V½½¹ÊÝ, M.2, S. A¦ç®Ù3 , M. PÙþ4, D. L®¦®Ù5, N. Hçù»ÃÄ6, H. MÄþ CÝÙ®¦Ê7 ù
S. PÖ¦ÄÊ8

“El agua es para todos, la Ɵerra es para todos, el pan es para todos. Yo sé que esto puede afectar
algunos intereses”.
Enrique Angellelli, 1969

RESUMEN: En este capítulo se plantea la importancia de abordar el estudio de los Sistemas Socio-Ecológicos
para la planificación territorial, realizando un análisis integrado de los sistemas bioİsicos y humanos. Mediante
este enfoque, la gesƟón de los recursos naturales no se centra solo en los componentes del sistema, sino en sus
relaciones, interacciones y retroalimentaciones. La incorporación de la perspecƟva social para la planificación
territorial es un aspecto relevante que muchas veces no es tenido en cuenta con la suficiente importancia. Es
fundamental entender el contexto socioeconómico para el desarrollo de políƟcas acorde con las necesidades y
demandas de la población. En el ordenamiento territorial el análisis social sirve para idenƟficar cuáles son los
actores relevantes, entender sus interrelaciones, intereses y relación con el uso de los recursos. Esta información
puede ser uƟlizada para facilitar la implementación de una acción específica, evaluar la viabilidad de planes futuros, minimizar los conflictos por el uso de los recursos y mejorar la distribución entre los grupos de actores. Las
estrategias de planificación en ausencia de un análisis social adecuado, Ɵenen un riesgo alto de fracasar debido
a la falta de viabilidad en las políƟcas propuestas. La inclusión o no de los disƟntos grupos de actores dependerá
del objeƟvo de estudio y el marco conceptual adoptado. En este capítulo se detallan algunas metodologías para
la idenƟficación, espacialización, caracterización y estudio de las relaciones entre los actores, siguiendo disƟntos
enfoques.

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 121-139).

1

Este documento fue elaborado a parƟr del debate llevado a cabo en el Taller “Ordenamiento Territorial Rural: Pautas para
su abordaje de manera parƟcipaƟva”, realizado en Buenos Aires los días 10 y 11 de abril de 2013 en el marco del proyecto
TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural
de forma parƟcipaƟva e iteraƟva”, organizado por la FAO, MAGyP, INTA y FAUBA.

2

Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información. Facultad de Agronomía, UBA, CONICET. Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: vallejos@agro.uba.ar

3

Cátedra de Ecología, Facultad de Agronomía, UBA.

4

InsƟtuto de Desarrollo Rural, Mendoza.

5

InsƟtuto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Estación Experimental Corrientes.

6

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

7

InsƟtuto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Estación Experimental Bariloche.

8

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Capítulo 7 • Análisis social para el ordenamiento territorial rural

CAPÍTULO 7*1
ANÁLISIS SOCIAL PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

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�En las úl mas décadas el desarrollo de las ac vidades produc vas o extrac vas se ha regido por las
leyes del mercado, provocando un cambio importante en el uso de la erra. El avance de la agricultura ha producido una fuerte transformación de los ecosistemas, afectando la distribución equita va
de sus costos y beneficios. La planificación territorial es un proceso necesario para prevenir o mi gar
conflictos territoriales y ambientales entre los dis ntos actores sociales. Para la planificación del territorio se deben implementar mecanismos que fortalezcan los procesos par cipa vos y disminuyan la
conflic vidad por los usos de la erra. El obje vo principal del ordenamiento territorial es transformar
amenazas ambientales y territoriales en oportunidades de desarrollo que impacten en la calidad de
vida y bienestar social de la población que habita en el territorio.
En materia de polí ca ambiental resulta cada vez más importante el análisis social para entender
cómo los actores e involucrados se ven afectados por las decisiones y acciones que se toman, y qué
actores enen mayor poder de influir en el resultado. Los procesos de intervención territorial se realizan sobre un conjunto de agentes socioeconómicos con dis ntos intereses. La planificación territorial
requiere la consideración de todos los sectores de la sociedad como parte del sistema. En tal sen do,
el ordenamiento territorial debe ser un proceso par cipa vo e interac vo, en donde todos los sectores
de la sociedad (públicos o privados) se encuentren presentes y considerados (Smith 1973; Treves et al.
2009). Es necesario es mar no solo los intereses, sino también el conocimiento local de los actores en
el territorio para la elección de estrategias fac bles de intervención territorial.

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1. INTRODUCCIÓN: EL ANÁLISIS SOCIAL PARA ABORDAR LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL

Una de las principales caracterís cas de los sistemas sociales en su interacción con la naturaleza es
la convivencia de posturas contrapuestas en el territorio: por ejemplo la “conservacionista” vs. la “produc vista”. El desa o de los proyectos de OT es diseñar un modelo de ges ón que contemple varias
posturas, basándose en la evaluación de los vínculos existentes entre la sociedad y los ecosistemas. La
situación, entre otras cosas, exige la integración entre las ciencias sociales y naturales, y la u lización
de nuevos marcos de análisis basados en una perspec va sistémica. En este marco, es necesario estudiar y entender tanto las bases ecológicas de la provisión de servicios ecosistémicos, como también
la apropiación social de los mismos. La comprensión de las dinámicas que suceden entre los sistemas
sociales y ecológicos vinculados es clave para establecer las pautas de planificación de largo plazo
(Cummning et al. 2005).

2. EL ESTUDIO DE LOS SISTEMAS SOCIO-ECOLÓGICOS
El territorio puede ser entendido como un Sistema Socio-Ecológico (SSE) en el cual los seres humanos interactúan con los componentes naturales del sistema (Liu et al. 2007). El término de Sistema Socio-Ecológico es u lizado para definir un concepto sistémico e integrador del “ser humano en la naturaleza” (Berkes y Folke 1998). En estos sistemas interactúan dis ntos componentes culturales, polí cos,
sociales, económicos, ecológicos, tecnológicos, etc. (Resilience Alliance 2010). La base del marco de los
SSE reside en la suposición de que los sistemas sociales y ecológicos están estrechamente conectados
y, por tanto, el delineamiento de sus fronteras y la delimitación exclusiva de un ecosistema o de un
sistema social resulta ar ficial y arbitrario. Los SSE son sistemas dinámicos, es decir, que se modifican
y adaptan a los cambios. Janssen y Ostrom (2006) los definen como sistemas adapta vos complejos,
en los que los componentes sociales y bio sicos están interactuando a múl ples escalas temporales y

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�Cada vez existen más programas interdisciplinarios que integran la ecología con las ciencias sociales
para estudiar sus vínculos. De todos modos aún existen pocos estudios que abarquen la complejidad
de estos sistemas. Estudiar de manera integrada a los sistemas naturales y humanos revela nuevos
patrones y procesos que no habían sido evidenciados al estudiar los sistemas por separado. Según
Liu et al. (2007), los SSE muestran dinámicas no lineales con umbrales de cambio y transición entre
estados, bucles complejos de retroalimentación, lapsos largos en la observación de las consecuencias,
resiliencia, transformaciones, heterogeneidad e incer dumbre. Por otra parte, los acontecimientos del
pasado enen efectos insoslayables sobre las condiciones presentes y las posibilidades del futuro. La
dinámica de estos sistemas está influenciada por múl ples factores, en los cuales los procesos locales
están moldeados por otros procesos a mayor escala, y en úl ma instancia por procesos a escala global.
Los mercados globales y la polí ca internacional permiten que las decisiones que se toman en un lugar
determinado terminen afectando a personas y ecosistemas de otros lugares alejados en el planeta (Liu
et al. 2013). Por ejemplo, el aumento del precio de commodi es a nivel global aceleró la expansión de
la frontera agropecuaria y los cambios en el uso del suelo en zonas que antes eran consideradas marginales para la agricultura.

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espaciales. Mediante este enfoque, la ges ón de los ecosistemas y recursos naturales no se centra en
los componentes del sistema, sino en sus relaciones, interacciones y retroalimentaciones.

El desa o de rever r la degradación de los ecosistemas y al mismo empo sa sfacer las mayores
demandas de servicios requiere que se introduzcan cambios significa vos en las polí cas, ins tuciones
y prác cas (MEA 2005). A nivel académico, el enfoque de la ges ón de los ecosistemas y recursos naturales requiere una visión integradora de todo el sistema, que no solo se centre en los componentes del
sistema, sino en sus interacciones y retroalimentaciones. Este po de estudios ene una fuerte vocación aplicada ya que aporta información de gran u lidad para la toma de decisiones rela va a la ges ón
de los recursos naturales. En este sen do, adaptar los resultados esperados a la prác ca de la ges ón
supone un cambio de paradigma, en donde no solo se considera información ecológica, sino también
información social y el estudio de los beneficios obtenidos por los actores sociales a través del uso de
los servicios que provee el ecosistema. Este po de enfoques requiere establecer los límites espaciales
de los SSE, detectar los servicios clave de los ecosistemas que son u lizados y definir a los agentes relevantes del sistema que alteran la provisión de estos servicios. Además, resulta fundamental conocer el
perfil histórico del sistema a nivel local, regional y mul rregional, y determinar cuáles son las variables
de control que actúan como impulsoras del cambio de los ecosistemas y sus servicios. Por úl mo, es
necesario determinar la estructura ins tucional, las relaciones de poder y los derechos de propiedad, y
cómo esto influye en los procesos de toma de decisiones y acceso a la información.
Para estudiar la ges ón de los SSE, Walker y colaboradores (2002) proponen una metodología que
incluye la par cipación ac va de los agentes relevantes del socioecosistema, incluyendo ac vidades
como entrevistas y talleres con la población local, a fin de entender y analizar los vínculos entre la naturaleza y el bienestar humano. Mediante esta instancia de par cipación se busca responder una serie
de preguntas cruciales para el manejo de los recursos: ¿Cuáles son los servicios ecosistémicos más relevantes para los actores sociales y por qué? ¿Qué propiedades de los ecosistemas son relevantes para
su provisión? ¿Cómo se distribuye entre los actores sociales el acceso a los servicios ecosistémicos? El
planteo de estas preguntas y de sus respuestas se propone no solo como parte necesaria de la inves gación, sino como procesos que fomentan el intercambio de ideas, el debate y la búsqueda conjunta de
decisiones, incrementando la cohesión social.
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�El territorio es el espacio con el que los seres humanos se relacionan y en el cual encuentran un
sen do de pertenencia. Los límites del territorio pueden o no ser claros en un sen do espacial, dependiendo del parámetro que se u lice para su delimitación. Así, esta puede variar desde la simple iden ficación como seres humanos donde el territorio es el mundo entero, hasta un territorio par cular en
donde se viven determinadas creencias culturales, un dialecto o cosmovisión. El territorio con ene una
gran variedad de aspectos ambientales sicos y bió cos, que se conjugan con diferentes elementos humanos (usos del suelo, organización socioeconómica) (Bertrand 1968). Estos elementos intervienen de
forma integrada a través de una red compleja y establecen una interdependencia, en donde la alteración de un componente repercute en los otros elementos que lo integran. De esta forma el territorio es
un sistema complejo e indisociable, definido por la interacción dinámica del hombre con la naturaleza.
Así como en los sistemas ecológicos pueden dis nguirse múl ples escalas de análisis, en los sistemas socioeconómicos también puede dis nguirse una jerarquía de ins tuciones que actúan a diferentes escalas (Becker y Ostrom 1995; O’Riordan et al. 1998). Estas reflejan los dis ntos niveles a los cuales
se toman las decisiones sobre la u lización de los recursos de capital, trabajo y naturales. En el nivel
ins tucional más bajo se incluyen a los individuos y hogares. A un nivel superior pueden dis nguirse
municipios o comunas, estados o provincias, y el nivel nacional e internacional (Figura 7.1.). Los sistemas sociales así como los ecológicos son “sistemas abiertos” en tanto que están relacionados con otros
sistemas (Díez 1982; Kapp 1994). Los cambios en el uso del suelo, por ejemplo, enen una repercusión
en el ambiente que modifica la propia estructura socioeconómica de la que parten.

-

Escalas
ecológicas
Global

Internacional

Bioma

Nacional

Paisaje
Ecosistema
Comunidad

+

Escalas
insƟtucionales

Planta / Animal

Interacción
hombreecosistema

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3. ESCALAS DE ANÁLISIS PARA LA TOMA DE DECISIONES

-

Provincia
Depto/Municipio
Organización/Familia
Persona

+

Figura 7.1. Relación entre las escalas ecológicas e ins tucionales en los Sistemas Socio-Ecológicos (adaptado de
Hein 2010). Las flechas al costado indican el nivel de detalle en los niveles de organización.

Los procesos sociales, polí cos y económicos también enen escalas caracterís cas que pueden
variar ampliamente, tanto en su extensión espacial como temporal. Las escalas de los procesos ecológicos y sociopolí cos generalmente no concuerdan. Muchos problemas ambientales se originan en esta
discordancia entre la escala en que suceden los procesos ecológicos, la escala en la que se toman las
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�La elección de la escala espacial o temporal y su nivel de detalle para evaluar una acción es una
decisión polí ca, puesto que, intencionadamente o no, puede privilegiar a ciertos grupos de actores.
Esta decisión favorece implícitamente a determinados sistemas de conocimiento, pos de información
y modos de expresión, en detrimento de otros. Por ejemplo, los intereses de las poblaciones minoritarias o con escaso poder de ges ón generalmente se pasan por alto cuando las evaluaciones se realizan
a escalas espaciales de menor detalle o con altos niveles de agregación. Reflejar las consecuencias polí cas de las elecciones de una escala y sus límites es un requisito importante para explorar el aporte
potencial de los análisis mul escala en la toma de decisiones y los procesos públicos de planificación.

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decisiones, y la escala en la que se ejecutan esas decisiones (la dimensión polí co-ins tucional). A una
escala determinada, los resultados pueden estar fuertemente influenciados por las interacciones entre
factores ecológicos, socioeconómicos y polí cos que resultan de las otras escalas. La evaluación a una
escala estrictamente local, por ejemplo, puede revelar que la respuesta social más efec va requiere
de una acción a escala nacional, como la eliminación de un subsidio o la puesta en vigencia de una regulación. Por otra parte, es posible que una evaluación estrictamente global carezca de la per nencia
y credibilidad necesarias para conducir a cambios en el manejo de los ecosistemas en la escala local
donde la acción es necesaria. Por ello, la consideración de una única escala equivale probablemente a
pasar por alto las interacciones con otras escalas que enen una importancia decisiva para comprender
los determinantes de los ecosistemas y sus repercusiones en el bienestar humano.

3.1. Los sistemas de gobernanza
La gobernanza de un Sistema Socio-Ecológico es el proceso a través del cual diferentes actores sociales ar culan entre sí con la finalidad de lograr determinados obje vos relacionados con el medio
ambiente (Kofinas 2009). La noción que subyace a este concepto es que los actores presentes en el territorio se reparten el poder y la responsabilidad en el manejo de los recursos naturales. Estos actores
pueden ser individuales y/o colec vos (ej. agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, empresas y comunidades locales).
Los individuos, las ins tuciones, las organizaciones y las redes que los ar culan son los elementos
del sistema de gobernanza. Las ins tuciones son restricciones socialmente construidas que determinan
el comportamiento de un grupo de individuos (North 1990), o en otras palabras, “las reglas de juego”
que asignan los roles que deben asumir los individuos y organizaciones en la sociedad (Ostrom 1990).
Estas pueden ser formales (e.g. leyes, contratos) o informales (e.g. costumbres, tabúes, códigos de
conducta), dependiendo si estas restricciones están escritas o no. De ello se deduce que ciertas ins tuciones están siempre presentes más allá de que estén escritas o no. Las organizaciones son el marco en
el cual muchas de estas ins tuciones toman forma e incluyen estructuras jerárquicas como el gobierno,
y otras descentralizadas como asociaciones barriales. Los individuos y las organizaciones interactúan
dentro de redes sociales, las cuales a través de las ins tuciones formales e informales permiten distribuir información y recursos.
Existen muchas evidencias que demuestran que no existe un único arreglo ins tucional para manejar los recursos naturales de forma sostenible (Ostrom 1990; Agrawal 2002). Este debate está generalmente asociado al manejo de los recursos comunes, que son aquellos cuyo uso o sustracción disminuye
su disponibilidad para otros y, a su vez, el costo de exclusión de usuarios es elevado o imposible. Ejemplos de este po de recursos son el agua dulce, las erras públicas, la atmósfera, etc. El uso de este
po de recursos generalmente lleva a su sobreexplotación, por lo cual Hardin (1968) propuso que la
solución para que esto no suceda es priva zarlos o que el Estado controle por completo su manejo. Sin
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�4. TIPOS DE CAPITAL
La sostenibilidad de un territorio requiere que la base produc va necesaria para generar bienestar
sea mantenida o incrementada en el empo, o en otras palabras, que el capital total de dicho territorio
aumente o permanezca constante. El capital total comprende dis ntos pos de capital, dependiendo
del autor. Aquí u lizamos la clasificación propuesta por Arrow et al. (2004), que propone las siguientes
formas: capital natural, capital manufacturado, capital social y capital humano. Algunos autores, como
Bourdieu (1977), proponen la existencia de otras formas, como el capital cultural y el simbólico.
Dadas determinadas restricciones, algunos autores proponen que existe cierto grado de sus tución
entre diferentes formas de capital (Solow 1974). Por ejemplo, ciertos humedales prestan un servicio
fundamental como el de la purificación del agua, el cual es una forma de capital natural que puede ser
reemplazado por capital manufacturado, como una planta de tratamiento de agua. A esta concepción,
en la cual existe la posibilidad de sus tuir formas de capital, se la denomina sustentabilidad débil. En
contraposición, existe otro enfoque, denominado sustentabilidad fuerte, que determina que existen
ciertas formas de capital que no pueden ser reemplazadas por otras (Daly 1997; Folke 1994; Mar nez
Alier 1995). Por ejemplo, y en relación a las formas de capital relevantes para este capítulo, la iden dad
cultural o la capacidad de una comunidad para responder a eventos climá cos extremos no pueden ser
reemplazadas por otras formas de capital.

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embargo (Ostrom 1990) no existe una panacea para el manejo de los recursos naturales comunes, es
decir, cada recurso y/o Sistema Socio-Ecológico tendrá un arreglo ins tucional par cular para realizarlo
de la mejor forma. La efec vidad de las organizaciones y las ins tuciones para manejar los recursos
naturales depende en gran medida de cómo el sistema de gobernanza se ajusta a las caracterís cas
ecológicas y sociales del territorio.

El capital humano es la capacidad de las personas para lograr sus obje vos, la cual puede ser incrementada a través de diferentes formas de aprendizaje (Kofinas 2009). El aprendizaje puede ser formal,
como por ejemplo adquirido a través de la enseñanza media, o informal, que en general se ob ene
por experiencia. A diferencia de otras formas de capital, este es rela vamente di cil de cuan ficar. Sin
embargo, se pueden usar algunas variables tales como la can dad de profesionales, docentes o cuentapropistas que hay en determinado lugar, u otros indicadores que permitan valorizar el conocimiento
local de comunidades indígenas, campesinos o productores rurales.
El capital social es la capacidad de grupos de personas de actuar colec vamente para resolver problemas (Coleman 1990). Está compuesto por diferentes elementos tales como la confianza, los valores
compar dos o las redes sociales que forman los individuos. Al igual que el capital humano, el social es
di cil de cuan ficar. Para dimensionarlo pueden enumerarse las asociaciones civiles, organizaciones no
gubernamentales, sindicatos u otras formas de organización cuyos integrantes tengan valores y objevos comunes.
En el contexto de un proceso de ordenamiento territorial, conocer estas dimensiones del capital resulta fundamental, puesto que determinados aspectos sociales del Sistema Socio-Ecológico funcionan
como restricciones o potencialidades para su correcta ejecución. La información necesaria para la caracterización del capital social y humano generalmente se desprende del análisis de los actores sociales
presentes en el territorio y de las relaciones entre ellos.
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�El análisis social es un proceso que: i) define los aspectos de un fenómeno social y natural afectados
por una decisión o acción, ii) iden fica individuos, grupos y organizaciones que se ven afectados, o
pueden afectar las partes del fenómeno, y iii) prioriza a estos individuos y grupos para la par cipación
en el proceso de toma de decisiones (Reed et al. 2009). El análisis social se ha conver do en una herramienta u lizada por los responsables polí cos, reguladores, organizaciones gubernamentales y no
gubernamentales, empresas y medios de comunicación (Friedman y Miles 2006).
Freeman (1984) define a los actores como aquellos sujetos que afectan o son afectados ac va o pasivamente por una decisión o acción en el ordenamiento o planificación territorial. Los actores también
pueden ser definidos como una en dad con un interés declarado o concebible, o una par cipación en
una preocupación polí ca (Schmeer 1999). Bowie (1988) restringe la definición de los actores a aquellos grupos o individuos sin cuya par cipación la organización dejaría de exis r. Starik (1995) propone
una visión más amplia de los actores como cualquier en dad natural que se ve afectada por el desempeño organizacional, incluyendo en dades vivientes y no vivientes, incluso construcciones mentales y
emocionales. En defini va, los actores clave de un territorio determinado son aquellos representantes
de organizaciones o ins tuciones de carácter público, privado o comunitario que enen la capacidad
de incidir significa vamente en el uso del territorio, poseen información, experiencia o los recursos
necesarios para la implementación de una propuesta, enen interés, son o podrían verse afectados por
la propuesta, o simplemente consideran que enen derecho a estar involucrados. Los actores pueden
tener dis ntas caracterís cas, incluyendo individuos y grupos, organizados o no y se caracterizan por la
diversidad de intereses, posiciones, ac tudes, grado de poder, alianzas, conflictos y consensos.

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5. LOS ACTORES EN LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL

Muchas inicia vas de conservación y/o planificación territorial fracasan porque no prestan suficiente
atención a los intereses y caracterís cas de los actores territoriales (Grimble y Wellard 1997). En proyectos de desarrollo y ges ón de los recursos naturales, el análisis social se ha centrado en la inclusión,
siendo u lizado para visibilizar a los grupos marginados que no enen acceso a las redes sociales establecidas, a las personas socialmente perjudicadas, o que no son de fácil acceso por vivir lejos de las vías
principales (Johnson et al. 2004). Ante la falta de un análisis social, existe el peligro de que las partes
interesadas –en especial los grupos poderosos y bien conectados– puedan tener una mayor influencia
en los resultados de la toma de decisiones que los grupos marginados, un problema habitual en los proyectos de desarrollo (Chambers 1994). El análisis social también es u lizado para comprender la diversidad de intereses de actores potencialmente conflic vos (Friedman y Miles 2004, 2006; Prell et al. 2007).
Los dis ntos actores sociales usufructúan (se benefician) de manera ac va o pasiva los dis ntos
servicios ecosistémicos, y frecuentemente entran en conflicto por la valoración y uso diferencial que
hacen de ellos (Paruelo 2011). Por ejemplo, en la región chaqueña el desmonte en determinadas zonas para expandir la producción de cereales y oleaginosas, que beneficia directamente a un grupo de
productores capitalizados, entra en conflicto con las estrategias de pequeños productores que usan
el monte como proveedor de otros beneficios, tales como el alimento para sus cabras, la provisión de
leña o medicamentos tradicionales. Para realizar una caracterización de actores en el territorio se debe
iden ficar la relevancia que ene el conflicto por la provisión de dis ntos servicios ecosistémicos para
los diferentes actores sociales en el escenario local. Esto implica iden ficar y jerarquizar la relevancia
que enen servicios de provisión (agua, comida, fibra, combus ble), regulación (secuestro de carbono,
polinización, control de enfermedades) y soporte (producción primaria neta, ciclado de nutrientes,
dispersión de semillas), así como también aquellos servicios culturales (recreación, sen do de pertenencia, etc.) (MEA 2005).

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�5.1. Posibles enfoques para la caracterización de actores
Para seleccionar aquellos atributos que permitan caracterizar a los actores, es necesario tener en
cuenta el contexto sobre el cual se desarrollan las relaciones entre los mismos, pero también es necesario tener en claro cuál es el obje vo de la caracterización. En muchos casos, los actores se clasifican en
una o más categorías, como: actores internacionales (ej.: donantes), actores nacionales o polí cos (ej.:
legisladores, gobernantes), organismos del sector público, grupos de interés (ej.: sindicatos, asociaciones médicas), comercial/privado, organizaciones sin fines de lucro (ej.: ONGs, fundaciones), miembros
de la sociedad civil, usuarios/consumidores, etc. Las ins tuciones gubernamentales son actores interesados por los recursos de su jurisdicción y las ins tuciones internacionales pueden estar interesadas
en el bienestar que se deriva de los servicios ecosistémicos que actúan a gran escala, tales como el
secuestro de carbono, el turismo y la conservación de la naturaleza.

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Según Hein (2010), los actores pueden clasificarse respecto al interés que enen sobre los servicios
ecosistémicos (según el po de uso de los recursos), el nivel de influencia (es decir, el poder), su grado
de dependencia (disponibilidad de alterna vas) y la coalición a la cual pertenecen (asociación civil,
ONG, etc.). El acceso a estos servicios y el origen de los conflictos entre los grupos de diferentes actores
se ve afectado por ins tuciones formales e informales relacionadas al uso de los recursos (comunes o
privados), como la posesión de la erra o el acceso al agua. Es fundamental tener en cuenta las diferencias que existen entre los dis ntos actores respecto a los intereses, mo vaciones y derechos de acceso
a los medios para obtener colaboración de los interesados en la ges ón de estos. La permanencia,
emergencia, reposicionamiento o desaparición de nuevos actores sociales, es una consecuencia del
poder del que dispone cada actor social y las estrategias adoptadas por los demás actores con quienes
entra en disputa.

Existe una amplia gama de criterios para jus ficar la inclusión y par cipación de los individuos y
grupos, dependiendo del obje vo perseguido. Estos criterios pueden basarse en las nociones de quién
afecta o es afectado por la ac vidad de una organización (Freeman 1984; Starik 1995), en las teorías de
la inversión de capital nacional (Schlossberger 1994), las externalidades (Freeman 1994) o los derechos
de propiedad (Donaldson y Preston 1995). Cuando la principal preocupación de la caracterización de
actores en la planificación y ejecución de proyectos es la distribución equita va de los costos y beneficios de un proyecto, la totalidad de los actores deben ser incluidos en el proceso (Grimble et al. 1995).
Pero si el interés principal es la eficacia de un proyecto u organización (ej. en un contexto de ges ón),
normalmente son incluidos los grupos de interés que enen más probabilidades de afectar el funcionamiento de la organización o proyecto, teniendo en cuenta sus intereses, recursos e influencia (Grimble
et al. 1995). En ambos casos la caracterización de actores puede ser mejorada mediante la diferenciación y la categorización de los mismos.
Un modo de resumir el uso del concepto de la caracterización de actores en función del obje vo
planteado en el ordenamiento territorial, es u lizando el marco sugerido por Donaldson y Preston
(1995). Teniendo en cuenta que los actores pueden ser caracterizados de diversas maneras, estos autores iden fican tres enfoques según el marco conceptual que subyace al obje vo del estudio: el descrip vo, el instrumental y el norma vo:
a) Enfoque descrip vo: Describe a la sociedad como una constelación de intereses coopera vos y compe vos que poseen un valor intrínseco. El propósito de este enfoque es principalmente mejorar la
comprensión de las complejas relaciones entre los diferentes grupos de interés, iden ficar y describir los problemas más representa vos del sistema.
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�c) Enfoque norma vo: Considera que los intereses de todas las partes interesadas enen un valor
intrínseco en los aspectos relacionados al OT e implica la aceptación de los actores como personas
o grupos con intereses legí mos en el manejo de su entorno desde un punto de vista é co (Elster
1998). Este po de enfoques pone énfasis en la legi midad de la par cipación de los interesados y
su fortalecimiento en los procesos de toma de decisiones. En este contexto, el análisis de los actores
e interesados se ha u lizado para legi mar las decisiones que se toman a través de la par cipación
de las figuras clave y/o representa vas.
Estos tres enfoques muchas veces están interrelacionados y se refuerzan mutuamente. A su vez,
los mismos pueden ser vistos como círculos anidados (Donald y Preston 1995), en donde los enfoques
descrip vos se orientan a cues ones más generales, y los norma vos a cues ones más par culares.
La diversidad de enfoques teóricos para un análisis del concepto de actor da cuenta de la mul plicidad
de argumentos para realizar una caracterización de actores, incluyendo o no a los dis ntos grupos y
clasificándolos de diversas maneras.

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b) Enfoque instrumental: Explora las ventajas de la inclusión o no de los actores e interesados para
la realización de diversos propósitos relacionados a un obje vo par cular en el OT. El obje vo de
la caracterización de actores es asis r en el planeamiento y formulación de estrategias de planificación territorial, o bien asis r en el desarrollo e implementación de los planes de ordenamiento territorial. En el manejo de los recursos naturales, este enfoque ha sido u lizado para superar
los obstáculos a la adopción de nuevas tecnologías, adaptar las tecnologías a los grupos de usuarios per nentes, o para difundir las mismas tecnologías de diferentes maneras a diferentes grupos
(Johnson et al. 2004).

5.2. Alternativas metodológicas para la caracterización de actores
La caracterización de actores para el análisis social consta de 3 etapas básicas (adaptadas de Reed et
al 2009): 1) iden ficación y espacialización de actores; 2) clasificación de los actores; y 3) inves gación
de las relaciones entre actores (Figura 7.2.). Si bien estas etapas enen una secuencia lógica, lo normal
es que ocurran en simultáneo. De hecho, varias de las metodologías para llevar a cabo estas etapas
enen más de un propósito dentro de los obje vos de cada etapa.

ANÁLISIS

SOCIAL

1) IdenƟĮcación
de actores

- Opinión de expertos
- Grupos de enfoque
- Entrevistas semi-estructuradas
- Muestreo de bola de nieve

- Categorización analíƟca
(de arriba hacia abajo)

- Matrices de interés-inŇuencia

2) Caracterización
de actores
- Categorización reconstrucƟva
(de abajo hacia arriba)

3) Relaciones
entre actores

- Caracterización por parte
de los propios actores

-Matriz de conŇictos
- Histograma de frecuencias de conŇictos
- Análisis de redes sociales

Figura 7.2. Pasos y metodologías disponibles para la caracterización de actores (adaptado de Reed et al. 2009).
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�Capítulo 7 • Análisis social para el ordenamiento territorial rural

5.2.1. Métodos para la identificación y espacialización de actores
Iden ficar a los actores suele ser un proceso itera vo, en el cual surgen nuevos actores a medida
que avanza el análisis. La iden ficación se establecerá a nivel de actor individual (ej. individuo, familia,
explotación agropecuaria) o a nivel ins tucional (ej. ONGs, sindicatos, agrupación de productores),
dependiendo del obje vo del análisis y de su alcance. A nivel de actor individual, la iden ficación de los
actores puede ser espacialmente delimitada, mientras que a nivel ins tucional solo es posible delimitar
un área de influencia, mientras el foco está puesto más en la ac tud hacia el OT que en su alcance espacial. Naturalmente, muchas veces no es posible incluir todos los grupos de interés y debe trazarse una
línea en algún momento, sobre la base de criterios bien fundados (Clarke y Clegg 1998). Estos pueden
incluir, por ejemplo, criterios geográficos como el límite de un Parque Nacional o criterios demográficos
tales como la nacionalidad o la edad, dependiendo del enfoque del análisis. Un problema clave está
en decidir si el fenómeno que se inves ga debe determinar la par cipación de los grupos de interés,
o si debería ser al revés. La iden ficación de los actores no es una etapa trivial. Bryson et al. (2002)
argumentan que es importante una visión incluyente de los interesados, en aras de la jus cia social, y
que los actores menos poderosos deben tener voz. Lewis (1991), por razones é cas, propone que es
sensato empezar con una perspec va inclusiva y en un pluralismo de vista prác co, ya que la capacidad
de una polí ca, plan o proyecto para cumplir con sus obje vos puede depender de la inclusión de todas
las partes interesadas (Tuchman 1984; Bryson y Bromily 1993).
Para la iden ficación preliminar y espacialización de los actores sociales de una determinada región
resulta ú l la u lización de datos secundarios, provenientes de los censos. En Argen na pueden u lizarse datos del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas y el Censo Nacional Agropecuario,
de donde puede obtenerse información a nivel de radio censal acerca del po jurídico, modalidades de
ges ón, uso de la erra, régimen de tenencia de la erra, prác cas culturales, ac vidades pecuarias,
instalaciones, construcciones y mejoras, maquinarias, equipos y vehículos, po de vivienda y mano de
obra, modo de comercialización de los productos, etc. Estos datos pueden ser espacializados a nivel de
explotación agropecuaria (EAP), radio censal, fracción censal o departamento, en función de grado de
detalle deseado. Además es posible realizar una superposición con información adicional (carreteras,
usos del suelo, po de suelo, clima, etc.), con lo que cada unidad de análisis quedará categorizada en
términos de variables produc vas ( po de ac vidades, mano de obra u lizada, nivel tecnológico, etc.),
sociales ( po de producción, régimen de tenencia, po de ges ón, etc.) y económicas (ingresos brutos,
márgenes, integración al mercado, variabilidad de ingresos, etc.). En función de estos resultados se
definirán clases, las cuales se asimilarán a pos de actores o agentes territoriales.
La iden ficación de los actores ins tucionales se realiza mediante la u lización de datos primarios, es decir, aquellos datos que se ob enen en el terreno. Existen diferentes metodologías para este
proceso, que incluyen la opinión de expertos, grupos de enfoque, entrevistas semiestructuradas, el
muestreo de “bola de nieve” (el actor entrevistado iden fica a otros actores, y así sucesivamente), o
una combinación de estas. La iden ficación de actores puede llevarse a cabo sin la par cipación ac va
de los mismos. Sin embargo, puede ser necesaria la par cipación si no está claro cuáles son los temas
más per nentes para la inves gación, o si hay un conocimiento incompleto de la población de la que
puedan ser arrastrados a las partes interesadas. El nivel de par cipación en la caracterización de actores también puede variar considerablemente de una consulta pasiva, en la que los actores simplemente
proporcionan información para el análisis, a una par cipación ac va en la que hay un intercambio bidireccional de información entre las partes interesadas y los analistas como socios iguales, por lo que los
interesados pueden ayudar a elaborar propuestas de ordenamiento territorial o iden ficar obje vos de
inves gación (Rowe y Freer 2000).

131

�Las categorizaciones analí cas consisten en un conjunto de métodos en los que la clasificación de
los grupos de interés se lleva a cabo por los encargados de realizar el análisis sobre la base de sus
observaciones del fenómeno en cues ón. Estos análisis se encuentran influidos por una determinada
perspec va teórica sobre cómo funciona el sistema. Ejemplos de categorizaciones analí cas incluyen
niveles de interés e influencia (Lindenberg y Crosby 1981), cooperación y competencia (Freeman 1984),
cooperación y amenaza (Savage et al. 1991), urgencia, legi midad o influencia (Mitchell et al. 1997).
Estos análisis picamente hacen uso de matrices o diagramas de Venn para la representación de la realidad y son populares entre los desarrolladores de polí cas o agentes corpora vos.
Las categorizaciones reconstruc vas permiten a las partes interesadas iden ficar las variables a parr de las cuales serán definidos los grupos de actores (Hare y Pahl-Wostl 2002). Estos métodos se basan en un análisis empírico de las percepciones de las partes interesadas y no en perspec vas teóricas
(Barry y Proops 1999). Dentro de este po de enfoques se engloban diversos métodos de la rama de la
psicología experimental (Hare y Pahl-Wostl 2002), que luego fueron adaptados a la ciencia polí ca. Una
de las metodologías más ampliamente difundidas es la metodología Q, en la que el análisis del discurso
iden fica las formas en que las personas piensan y hablan sobre un tema en par cular, las percepciones
compar das y un terreno común entre los individuos. Esta metodología se emplea para agrupar a los
individuos en base a discursos sociales y los puntos en común compar dos (Barry y Proops 1999), y ha
sido u lizado en la inves gación de conflictos medioambientales (Ockwell 2008). Otro método u lizado
es el Análisis Estratégico de Perspec vas (Dale y Lane 1994), en el cual se u lizan entrevistas y talleres
para iden ficar y comparar los obje vos de los diferentes grupos, y las oportunidades y limitaciones que
enen para alcanzar sus metas. Así, pueden iden ficarse categorías de grupos de interés que comparten
obje vos similares. La información recogida durante este proceso puede ser una herramienta ú l para
las negociaciones entre los grupos en conflicto. Este enfoque es similar al mapeo de conflictos (Cornelius y Faire 1989), que se centra en las necesidades en lugar de posiciones u obje vos establecidos.

Capítulo 7 • Análisis social para el ordenamiento territorial rural

5.2.2. Métodos para la clasificación de los actores
Existen dos aproximaciones metodológicas básicas para realizar una clasificación de actores. La primera es del po de arriba hacia abajo (top-down), en donde hay un equipo técnico encargado de categorizar a los grupos de interés. Este po de análisis se denomina categorización analí ca y no cuenta
con una par cipación ac va de los actores (Hare y Pahl-Wostl 2002). La segunda es del po de abajo
hacia arriba (bo om-up), en donde las propias partes interesadas se clasifican a sí mismas. Este po de
análisis se denomina categorización reconstruc va (Dryzek y Berejikian 1993). Estas dos metodologías
no son excluyentes, sino que pueden complementarse.

Resulta ú l agrupar a los actores en las siguientes categorías: ins tución pública, ins tución privada, organización social, par do polí co, organización sin fines de lucro, sistema de ciencia y técnica,
medios de comunicación, asociación de productores, etc. Una vez ordenados en grupos, Chevalier y
Buckles (2008) recomiendan la colocación de los actores en un “diagrama arco iris” que los clasifica de
acuerdo al grado en el que puedan afectar o ser afectados por un problema o acción (Figura 7.3).
Las matrices interés-influencia o dependencia-influencia son un método popular muy usado para
clasificar actores. (Eden and Ackermann 1998; De López 2001). El obje vo de esta metodología es
reconocer las principales funciones de los actores sociales e ins tucionales en la propuesta de intervención para un obje vo o problemá ca par cular. Por otra parte, sirve para iden ficar las posibles
acciones que podrían desarrollar los actores sociales e ins tucionales, perfilando una red de alianzas
interins tucionales en relación con la propuesta de intervención. Este po de clasificaciones sirve en
principio para fines instrumentales. Estas matrices dividen a los actores en: “Actores clave”, “Actores de
contexto, “Actores invisibilizados/Ac vistas” y “Mul tud” (Figura 7.4.) Los “Actores clave” son actores

132

�Leve

Afectador

Afectado

Moderado
Grande

Figura 7.3. Esquema de arco iris para la clasificación de grupos de interés de acuerdo al grado en el que puedan
afectar o ser afectados por un problema o una acción (Chevalier y Buckles 2008).

GRADO DE INTERÉS
(NIVEL DE DEPENDENCIA)

ac vos, ya que enen un gran interés e influencia sobre un fenómeno par cular. Son actores que están
some dos a una importante pérdida o ganancia en función de las medidas de ges ón adoptadas, y a la
vez sus acciones pueden afectar al flujo de servicios. Los “Actores de contexto” son muy influyentes en
el contexto del problema, pero enen poco interés, por lo cual pueden significar un riesgo importante.
Son actores cuyas acciones o decisiones pueden afectar la capacidad del ecosistema para suministrar
servicios pero que no se ven afectados por el cambio en el flujo de servicios. Los “Actores invisibilizados/Ac vistas” enen un gran interés en resolver un problema, pero baja influencia y carecen de la
capacidad de impacto, a pesar de que pueden llegar a ser influyentes mediante la formación de alianzas
con otros actores. Son actores que están some dos a una importante pérdida o ganancia en función de
las medidas de ges ón adoptadas, pero sus acciones o decisiones no afectan al flujo de servicios. Estos
son a menudo los actores marginales que los proyectos de desarrollo buscan visibilizar. Por úl mo, la
“Mul tud” representa a las partes interesadas que enen poco interés o influencia en los resultados
deseados y no son necesarios de considerar en mayor detalle. Son actores que no están some dos a
una importante pérdida o ganancia de servicios pero en función de las medidas de ges ón adoptadas,
y sus acciones no afectan al flujo de servicios. Estos métodos se u lizan a menudo en ausencia de la
par cipación directa de los interesados en el análisis, por lo que pueden reflejar los prejuicios de los
inves gadores en lugar de las percepciones de los propios actores, lo que lleva a las preguntas sobre la
legi midad sobre la base de estas categorizaciones. Otro enfoque propuesto por Hart y Sharma (2004)
invierte esta relación, centrándose en la apertura de un diálogo bidireccional con los grupos de interés

ALTO

Actores
invisibilizados y
acƟvistas

MulƟtud
BAJO

BAJA

Capítulo 7 • Análisis social para el ordenamiento territorial rural

Afectador y afectado

Actores
clave

Actores de
contexto

ALTA

GRADO DE INFLUENCIA

Figura 7.4. Matriz de interés-influencia en el mapeo de actores.

133

�5.2.3. Métodos para investigar las relaciones entre los actores
En esta etapa se busca no solo tener un listado de los diferentes actores que par cipan en una
inicia va, con su respec va clasificación, sino conocer sus relaciones. Este paso es fundamental en el
diseño y puesta en marcha de todo proyecto, así como también a la hora de negociar o construir en
conjunto el programa de acción a seguir, ya que permite conocer las alianzas, los conflictos, los portavoces autorizados, y por ende permite seleccionar mejor los actores a los que se deba dirigir en un
determinado momento. La descripción de las interrelaciones de los actores puede realizarse mediante
las matrices de actor-vinculación (Biggs y Matsaert 1999). Este método requiere listar a los actores en
las filas y columnas para que las relaciones entre ellos se puedan describir, usando palabras clave que
describan si las relaciones entre cada actor son de conflicto, complementariedad o de cooperación. La
ventaja de este enfoque es su simplicidad de uso y la flexibilidad, requiriendo no más que lápiz y papel
para su realización.
El Análisis de Redes Sociales hace uso de matrices para organizar los datos sobre los lazos relacionales que vinculan a las partes interesadas. En lugar de u lizar las palabras clave en las células de la
matriz, este método u liza números para representar i) la presencia/ausencia de un lazo; y ii) la fuerza
rela va del vínculo. Cada matriz representa una relación única, por ejemplo, la comunicación, conflicto,
confianza, etc. Los datos se recogen normalmente a través de entrevista estructurada, cues onario o
la observación (Wasserman y Faust 1994). El análisis de estas matrices descubre la estructura de la red
de partes interesadas y muestra cómo se agrupan. En ges ón de recursos naturales, este análisis se
puede u lizar para iden ficar los conflictos entre las partes interesadas y escoger a sus representantes
en base a la forma en que la red se estructura, lo que es especialmente importante en las inicia vas
que tratan de influir en el comportamiento de los grupos de interés a través de personas influyentes
clave (Prell et al. 2008). Las partes interesadas que comparten lazos fuertes enen más probabilidades
de influir en los otros, y por lo tanto, la creación de vínculos entre las diversas partes interesadas puede mejorar el aprendizaje mutuo y el intercambio de recursos y asesoramiento (Newman y Dale 2005;
Crona y Bodin 2006).

Capítulo 7 • Análisis social para el ordenamiento territorial rural

periféricos que de otra manera serían excluidos. Estos actores marginales pueden tener conocimientos
y perspec vas que pueden ayudar a an ciparse a posibles problemas futuros de los recursos naturales
y la iden ficación de oportunidades innovadoras para la ges ón futura.

Otro concepto importante en la literatura de ges ón de los recursos naturales es la centralización.
Una red muy centralizada se caracteriza por estar compuesta por rela vamente pocas personas que poseen la mayoría de las relaciones con otras personas en la red. Aunque las redes centralizadas son ú les
para la fase inicial de la formación de grupos y la construcción de apoyo a la acción colec va (Olsson et
al. 2004), la inves gación sugiere que las redes centralizadas son también una desventaja para la planificación a largo plazo y la resolución de problemas. Los obje vos a largo plazo, de hecho, requieren una
estructura más descentralizada, donde hay más lazos, tanto débiles y fuertes, entre todas las partes
interesadas (Crona y Bodin 2006).

6. CONSIDERACIONES FINALES
El estudio de los pos de capital de un Sistema Socio-Ecológico permite tener una idea de la capacidad de una sociedad de producir bienes y servicios. El capital natural puede es marse como la

134

�Capítulo 7 • Análisis social para el ordenamiento territorial rural

capacidad de los ecosistemas de proveer servicios ecosistémicos de uso actual o potencial. Una sistema zación de los marcos conceptuales para su abordaje y de las herramientas para su cuan ficación
se encuentra en los capítulos 1, 2, 5 y 10 de este libro. Por otra parte, el capital social es el beneficio
esperado de la cooperación entre individuos y grupos, y se compone de elementos tales como la confianza, los valores, o las redes de pertenencia social. Si bien resulta complicado cuan ficar al capital
social, el mismo se puede dimensionar según el grado de asocia vismo que enen los actores, por
ejemplo mediante la par cipación en sindicatos, organizaciones no gubernamentales u otras formas
de organización que imponga valores y obje vos comunes. El capital humano es el beneficio esperado
del conocimiento, competencias o atributos sociales para realizar algún trabajo. Se asocia al nivel de
educación que ene la población, pero también a cues ones no formales tales como conocimiento
local de comunidades indígenas, campesinos o productores rurales. Es importante que la toma de
decisiones en el ordenamiento territorial tenga en cuenta el balance adecuado de todos los pos de
capital del sistema para garan zar la provisión de servicios de manera sostenible en el empo. La planificación par cipa va para el manejo de los recursos naturales es necesaria para involucrar a las partes
interesadas en múl ples niveles de la búsqueda de soluciones, favoreciendo el intercambio de ideas,
el fortalecimiento de las relaciones e incrementando la cohesión social. Las estrategias de planificación
en ausencia de un análisis social adecuado, enen un riesgo alto de fracasar debido a la falta de viabilidad en las polí cas propuestas.
AGRADECIMIENTOS. Este proyecto fue financiado por UBACYT, FONCYT y CONICET. El IAI (Inter-American Ins tute for Global Change Research) también aportó fondos, mediante los proyectos CRN II
2031, CRN III 3095 (Na onal Science Founda on Grant GEO-0452325 and 1128040).

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139

�CAPÍTULO 8
LA INFORMACIÓN EN LOS PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�D®¦çþ, H.2, E. JÊ ¦ù3, S. TÊÙÙ½½4, K. Z½ù5, L. MÊ«®6 ù M. E. Z¦Ä®Ä®7

RESUMEN: En este capítulo se discuten algunos aspectos del tratamiento de la información necesaria en procesos de Ordenamiento Territorial Rural (OTR). En primer lugar se discute el papel de la información en los procesos
de OTR: brindar elementos para la toma de decisiones, fortalecer a los sectores más débiles y generar valores sobre el territorio. A conƟnuación se analizan las barreras que pueden afectar al flujo de información desde quienes
la generan hasta quienes la uƟlizan y se sugieren algunas estrategias para sortearlas. Más adelante se describen
las principales caracterísƟcas de la etapa de diagnósƟco de un proceso de OTR, parƟcularmente de las reuniones
iniciales (o prediagnósƟco) y de diagnósƟco parƟcipaƟvo. Por úlƟmo, se reflexiona sobre las incerƟdumbres que
afectan a la información del sistema territorial y al proceso políƟco de toma de decisiones.

1. PAPEL DE LA INFORMACIÓN
La información sobre la estructura y el funcionamiento del Sistema Socio-Ecológico (SSE) es un factor clave en disƟntas etapas del proceso de Ordenamiento Territorial Rural (OTR). Dentro del proceso
de OTR, la información no debe ser una recopilación de datos, Ɵpicamente un conjunto de capas de un
SIG, sino que debe generarse y/o compilarse pensando en objeƟvos específicos. La información a generar y el conocimiento que de ella derivan no son saberes estáƟcos y la propia dinámica del SSE forzará
su revisión y adecuación en forma periódica. Dada la naturaleza políƟco-técnica del OT, la información
se debe tratar transparente y parƟcipaƟvamente para ser uƟlizada e interpretada por los diferentes
actores del proceso. Es recomendable que desde etapas tempranas del diagnósƟco, la información
uƟlizada y generada se vuelque a un sistema simple y de fácil acceso para todos los involucrados y que
sea presentada a la sociedad por profesionales idóneos en la tarea de comunicar. Al mismo Ɵempo es
necesario generar mecanismos que garanƟcen la supervivencia de la información, por ejemplo a parƟr
del uso de múlƟples repositorios.

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 140-149).

1

Este documento fue elaborado a parƟr del debate llevado a cabo en el Taller “Ordenamiento Territorial Rural: Pautas para
su abordaje de manera parƟcipaƟva”, realizado en Buenos Aires los días 10 y 11 de abril de 2013 en el marco del proyecto
TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural
de forma parƟcipaƟva e iteraƟva”, organizado por la FAO, MAGyP, INTA y FAUBA.

2

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
IFEVA, Facultad de Agronomía. UBA. CONICET. Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: hdieguez@agro.uba.ar

3

Grupo de Estudios Ambientales - IMASL, Universidad Nacional de San Luis. CONICET.

4

Departamento de Ecología, GenéƟca y Evolución, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales UBA. Grupo de Estudios de
Sistemas Ecológicos en Ambientes Agrícolas.

5

INTA. Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, Buenos Aires.

6

Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información, FAUBA.

7

InsƟtuto de Recursos Biológicos. INTA.

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

CAPÍTULO 8*1
LA INFORMACIÓN EN LOS PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

141

�2. FLUJO DE INFORMACIÓN Y SUS BARRERAS
El proceso de OTR está respaldado por información. Su calidad y flujo adecuado son, junto a los aspectos polí cos del proceso, los pilares sobre los que se apoya el éxito del OTR. Es ú l entonces reconocer las barreras que pueden afectar la disponibilidad y uso de información adecuada en el OTR. En una
era en que la generación de información, par cularmente la geográfica, experimenta un crecimiento
exponencial, resulta importante dis nguir los motores de su flujo hacia las aplicaciones, reconociendo
que existen fuerzas desde las fuentes y desde los des nos de la información. Por ejemplo, nuevos desarrollos cien ficos y tecnológicos reconocidos como valiosos por sus creadores pueden ser presentados
“en sociedad” y ofrecidos a la comunidad a par r de acciones de divulgación y desarrollos de aplicaciones amigables y ú les. Favorecer el flujo de la información desde las fuentes a las mesas de OTR es
una responsabilidad de quienes trabajan en el sistema de Ciencia y Técnica (CyT), sin embargo, deben
reconocerse limitaciones en esta vía asociadas con (i) el desinterés o desconocimiento de la posible u lidad de los productos de las inves gaciones o, en el otro extremo, (ii) la convicción de que las mismas
son mejores que alterna vas existentes por el hecho de ser novedosas. El flujo de información requiere que este sea también impulsado desde el des no. Para quienes buscan información desde mesas
de OTR es importante entonces mantener una mirada atenta y crí ca sobre las ofertas del sistema de
CyT, con especial atención a productos valiosos que no se ofrecen en forma clara o amigable y, por
otro lado, a productos que se ofrecen como soluciones ideales y son reemplazables por otros mejores
(mejor calidad, usabilidad, especificidad). Reconociendo el papel compar do de fuentes y des nos de
la información en el arribo a procesos de OTR virtuosos, destacamos a con nuación algunas barreras
comunes al flujo de información y claves para sortearlas.
La primera barrera, salvando obviamente la total inexistencia de información, es la dispersión y
fragmentación de la información que existe. Son muchos los casos en los que los técnicos que integran
las mesas de OTR no pueden reunir información sistema zada a empo. Series de datos climá cos interrumpidas, no digitalizadas, dispersas en dis ntas localizaciones, son un ejemplo de esta dificultad.
Aquí la responsabilidad máxima recae en las agencias nacionales, y la organización de redes de rescate
y curado de datos es fundamental. En la urgencia de un inminente proceso de OTR, pueden rescatarse datos parciales, pero siempre será preferible la organización de la información desde las fuentes.

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

La información fortalece los procesos de OTR al brindar elementos para la toma de decisiones, dar
mayor poder a los sectores más débiles y generar valores sobre el territorio. En principio, con más información se toman mejores decisiones. En los años recientes, el acceso, análisis e intercambio de la información se ha facilitado por el desarrollo de herramientas y técnicas geoinformá cas e Internet (ver
Cap. 2). Sin embargo, esto también trae aparejada una sobrecarga de información que puede tornar
dificil la iden ficación de los aspectos relevantes. La can dad de información a incorporar en el diagnós co puede, por su escasez o sobreabundancia, ser una estrategia para ocultar o resaltar aspectos
par culares de los problemas a abordar. El acceso, disponibilidad, capacidad de generación y análisis
de la información no es igual para los diferentes actores. La información es un factor de poder y puede
actuar como carta de negociación sobre el uso del territorio, por lo que garan zar el acceso y disponibilidad a todos los actores, par culamente a los mas débiles, es un requisito para que el proceso sea
genuinamente par cipa vo y equita vo (ver Cap. 13). Por úl mo, la información también contribuye
a generar valores a par r de la construcción de la percepción de futuro, de riesgos y amenazas, pero
tambien de las oportunidades que presenta el territorio.

142

�La siguiente barrera para el flujo de información es su baja calidad o la incer dumbre acerca de
ella. Datos poco uniformes y discon nuos, ausencia de metadatos que indiquen cómo fue obtenida la
información, o la oferta de información muy procesada o secundaria, representan un obstáculo doble.
Por un lado, no se puede esperar calidad en el resto del proceso técnico de OTR cuando la información
presenta estos problemas. Pero también se pierde calidad en el proceso de OTR cuando las dudas
acerca de la información más sensible a los conflictos clave dificultan las negociaciones. Nuevamente,
los intentos de armonización de datos desde agencias como los destacados antes, ayudan a resolver
este problema. Las mesas de OTR pueden someter a los datos de dudosa calidad a dis ntos controles
locales, aprovechando la experiencia directa en la zona para contrastar fuentes que pueden ser de naturaleza más regional tales como mapas de vegetación o de uso realizados a la escala nacional.
La tercera barrera que a menudo encuentran los usuarios es la falta de libre disponibilidad de la
información. Ámbitos académicos o gubernamentales no siempre ofrecen libremente la información
por dis ntas razones que pueden ir desde la desconfianza en cuanto a su uso correcto o al escru nio
de su calidad, hasta la búsqueda de intercambios. Sin embargo, la Ley N° 25.831 reglamenta el libre
acceso a la información generada en el ámbito público. Por otro lado, desde las fuentes de información
se requiere establecer una cultura de libre acceso. Actualmente hay una tendencia creciente a exigir a
técnicos e inves gadores desde las agencias que financian la inves gación que los datos generados, o
como mínimo los metadatos, se vuelquen a sistemas públicos en línea. Por otro lado es notable el avance en el acceso público a información generada desde el ámbito privado o público internacional, como
por ejemplo las imágenes satelitales de dis ntas plataformas o los sistemas online como Google Earth.

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

Ejemplos en marcha que deben fortalecerse son el IDERA (Infraestructura de Datos Espaciales de la
República Argen na, www.idera.gob.ar) del Ins tuto Geográfico Nacional y el sistema GeoINTA (h p://
geointa.inta.gov.ar) del Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria.

Una cuarta barrera que se suma a las anteriores es la falta de visibilidad de la información. Información de calidad y de uso libre puede ser desconocida por los usuarios. Si bien la creciente oferta y
capacidad de búsqueda de información en línea mi ga este problema, las fuentes más viejas de datos
escapan a este beneficio. Para esta barrera el esfuerzo desde las fuentes es tan importante como el
aplicado desde los des nos. La par cipación de verdaderos “cazadores” de información entre los actores del OTR, permi rá acceder a muchos datos poco visibles y el listado explícito de la información
u lizada en el OTR de una localidad ayudará al de otras que requieran información similar. Algo que a
menudo resta visibilidad a la información y en lo que el sistema de CyT puede facilitar la tarea, es el
uso de jerga cien fica y de restricción disciplinaria de la información generada. La información puede
recibir muchas e quetas dis ntas y complementarias que ayudarán a encontrarla a los usuarios del
OTR, incluir palabras clave alterna vas y resúmenes ejecu vos que eviten la jerga, puede ayudar a
salvar esta dificultad.
Una quinta barrera, que se presenta ahora principalmente a nivel del des no de la información, es la
baja capacidad de aprovechamiento. La compilación de información sin jerarquizar, la falta de marcos
conceptuales para priorizarla y ar cularla, el descarte de información considerada intrascendente o
imperfecta y que puede ser valiosa, son resultado de falta de capacidad técnica en las mesas de OTR.
Asegurar la par cipación o el asesoramiento de personal entrenado es fundamental para salvar esta
barrera. La capacitación y el intercambio entre jurisdicciones y sectores es una de las claves aquí. También lo es la apuesta a sistemas informá cos de uso masivo y amigable (e.g. Google Earth) capaces de
acercar y no alejar a personal no experto en el manejo de información geográfica, pero idóneo en otros
aspectos técnicos esenciales para el OTR. Plataformas que disuelvan las barreras entre especialistas
serán siempre mejores en el OTR que aquellas que los man enen trabajando en forma desvinculada.

143

�3. INFORMACIÓN EN LA ETAPA DE DIAGNÓSTICO
Las bases conceptuales de la etapa de diagnós co están descriptas en el capítulo 1 de este libro.
Brevemente, esta etapa incluye la caracterización del SSE, incluyendo sus límites conceptuales y geográficos, los medios bio sico, social, cultural, económico, ins tucional y par cularmente la iden ficación y caracterización de actores e involucrados y la descripción de los conflictos actuales y potenciales.
Estos temas se tratan con detalle en los capítulos 2 y 7. A con nuación se proponen estrategias para
el abordaje del diagnós co del SSE que ene lugar en dos estapas, una inicial (o prediagnós co) y una
segunda etapa de carácter par cipa vo. Al final del capítulo se ofrecen ejemplos de los elementos
considerados en el diagnós co de dos procesos de OT de caracterís cas contrastantes: el caso de Balcarce, Pcia. de Buenos Aires (Anexo 8.1), y un caso hipoté co: un territorio que inicia su ordenamiento
some do al avance de la frontera agropecuaria (Anexo 8.2).

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

La úl ma barrera a destacar es la falta de asimilación polí ca de la información. Esta puede exisr, ser de calidad, estar libremente disponible, y a la vista de los usuarios capacitados para sacarle el
máximo provecho. Sin embargo, el proceso polí co en algún punto puede desconectarse de esta información e ignorarla. Este problema ene sus causas puramente en la mesa de OTR y no en las fuentes
de información. Puede ser disparado, por ejemplo, por un inicio del proceso poco par cipa vo y muy
centrado en lo técnico, que a la hora de volcar la información a la mesa polí ca no responde a las verdaderas demandas o no sabe crear las demandas que juzga a priori necesarias. La otra causa común de
falta de asimilación polí ca de la información es su bloqueo o desvalorización como parte del conflicto
de intereses. Asimetrías de poder grandes y fuerzas de lobby crecientes, pueden favorecer esta úl ma
barrera en el flujo deseable de información. El intercambio frecuente e itera vo entre actores polí cos
y técnicos del OTR y la jerarquización del valor de la información ante el lobby, son reacciones clave
ante esta úl ma barrera.

3.1. Etapa inicial
La lógica del diagnós co debe considerar aproximaciones sucesivas. El inicio del proceso ene lugar con una serie de reuniones de una “mesa chica” de origen gubernamental (ministros, secretarios,
directores). Se asume aquí que el proceso de OT está impulsado de “arriba hacia abajo”, por ejemplo,
en respuesta a norma va de nivel superior. En estas reuniones se realiza una primera aproximación al
territorio, se analizan las caracterís cas más importantes de su estructura y funcionamiento, y se idenfican conflictos actuales y potenciales, problemas, amenazas y oportunidades. Estas dependen del
enfoque del ordenamiento, y resultan de la información disponible o de fácil acceso, que en primera
instancia puede resultar parcial e incompleta. Es conveniente que se definan unos pocos ejes principales (e.g. produc vo, ambiental, social) y se releve la información disponible y la faltante dentro de la
estructura municipal (o provincial, dependiendo del nivel administra vo). En esta instancia se delinea
la estrategia para el diagnós co y se nombra al equipo responsable.
La diversidad ins tucional gubernamental, debe aprovecharse al abordar estos ejes que representan la tensión de valores en el territorio y los introduce tempranamente en el proceso de OT al definir
los planos de información que empezarán a guiarlo (e.g. sumar al área de salud y ambiente en la definición de planos de información sociales y ambientales, y no dejarlos solo en manos del área relacionada
a la producción). En estas reuniones también deben iden ficarse a las ins tuciones o miembros del

144

�Entre las variables que se espera que estén disponibles en la estructura gubernamental se cuentan
las relacionadas a aspectos bio sicos (inventarios de recursos naturales, vegetación, fauna, suelo, hidrología superficial y subterránea, recursos geológicos, información climá ca, zonificación agroclimáca, entre otros) y socioeconómicos (demogra a, datos estructurales y coyunturales de la economía,
catastro, usos del suelo, infraestructura y equipamiento, patrimonio cultural, entre otros).
3.2. Diagnóstico participativo
En esta etapa se amplía el espectro de actores par cipantes en la etapa de diagnós co del OTR,
incluyendo a otros organismos gubernamentales y otros sectores y asociaciones civiles de diferente
índole (asociaciones de productores, organizaciones ambientalistas, etc.). La par cipación de estas
asociaciones y el funcionamiento en esta etapa puede adquirir dis ntas formas que van desde una
“mesa de OTR”, rela vamente estable con par cipantes fijos, hasta eventos puntuales públicos donde
el Estado convoque a las asociaciones u actores individuales a par cipar del proceso. La convocatoria
puede ser directamente pública o puede comenzar con invitaciones dirigidas a ins tuciones o actores
puntuales que sean considerados relevantes para luego pasar a una etapa más abierta.

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

sistema de CyT asentados o con experiencia en el territorio para ser convocados a la etapa siguiente.
Los primeros planos de información para el diagnós co provienen de consultas en la estructura interna. La falta de información o de capacidad para su análisis e interpretación debe suplirse con consultas
a ins tuciones, agencias u organismos externos.

Es posible que cada uno de los actores par cipantes aporte información, que puede estar sesgada
según intereses sectoriales o par culares. Esta información deberá ser cuidadosamente evaluada antes
de ser u lizada en el proceso de OTR: ¿Se corresponde esa información con él o los ejes prioritarios a
abordar? ¿Se conoce la fuente de origen de esa información? ¿Ha sido generada mediante una metodología técnicamente adecuada y puede ser considerada obje va? ¿Existe información análoga generada por organismos técnicos o académicos públicos (INTA, universidades) contra la cual contrastarla?
En este punto es importante que la mesa de OTR tenga capacidad técnica de discernir sobre la calidad
de la información presentada.
Los diferentes actores enen dis nta capacidad de generar y aportar información. Dado que la información puede actuar como un elemento en la negociación sobre el uso del territorio, no sería justo
que los sectores con menos recursos se vean perjudicados por no tener capacidad de generar información propia. Eventualmente, esta falencia debería ser cubierta por el Estado, buscando o generando (en
los casos en los que la información no exista o que no esté disponible) información obje va sobre el
asunto en cues ón. En cualquier caso, es parte de la función del Estado, como mediador entre partes,
el poder balancear este po de desigualdades entre actores.

4. INCERTIDUMBRE
La incer dumbre puede ser definida como la distribución de valores en torno a una medida o es mación, lo que significa que diferentes resultados pueden asociarse a una misma expecta va. La incerdumbre puede ser de dos pos: aleatoria o epistémica. La primera está asociada a procesos aleatorios
en los cuales no se puede predecir cuál será el resultado par cular, pero pueden calcularse con precisión las probabilidades de ocurrencia de ese resultado, es decir, que la incer dumbre puede ser cuanficada. La incer dumbre epistémica está asociada a un conocimiento incompleto sobre un fenómeno

145

�Hay diferentes fuentes de incer dumbre que afectan a la información que se usa en procesos de
OTR. En el proceso de toma de datos pueden producirse errores humanos o del instrumental, o incluso es posible que se carezca de métodos y herramientas adecuadas para tomar mediciones precisas.
Como el SSE no puede ser observado de manera completa, dependemos de muestreos estadís cos
que son otra fuente de incer dumbre, par cularmente si son sesgados. Por úl mo, cuando se usan
modelos predic vos, la elección de las variables de entrada, la relación entre ellas y la precisión de sus
valores cons tuyen otras fuentes de incer dumbre.
Dada la complejidad de los SSE y las limitaciones que tenemos para entenderlos (muchos componentes y relaciones no lineales, sumado a la falta de información), es inevitable que las decisiones
durante procesos de OTR se tomen en contextos de incer dumbre. Es importante destacar que de la
misma manera que ocurre con la información, la incer dumbre puede ser u lizada como argumento por dis ntos sectores en defensa de sus intereses o para manipular percepciones en función de
sus perspec vas. Por ej. se puede poner el foco en la incer dumbre asociada a cuánto aumentará la
temperatura en los próximos 30 años o en la certeza de que aumentará. Sin duda la incorporación de
información con probabilidades asociadas a la planificación es un tema que necesita ser trabajado con
cuidado en el proceso de OTR. En los casos donde la incer dumbre sea irreduc ble, su cuan ficación,
análisis y adecuada comunicación es un aspecto importante del tratamiento de la información.

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

que puede eventualmente reducirse a través de la búsqueda de nuevo conocimiento, pero cuyo nivel
de incer dumbre no puede conocerce con total certeza, como picamente ocurre con los sistemas
complejos como son los SSE.

5. CONCLUSIÓN
En los procesos de OTR hace falta información para tomar decisiones informadas, fortalecer a los
sectores más débiles y generar valores sobre el territorio. El flujo de información no es libre, existen
barreras que deben ser sorteadas. Los generadores y los usuarios de la información deben elaborar
estrategias para disminuir las resistencias que dificultan el flujo de información. Durante la etapa de
diagnós co, se deben considerar aproximaciones sucesivas en las que se avance con un enfoque parcipa vo en el conocimiento sobre la estructura y funcionamiento del SSE contemplando la dinámica
temporal y las incer dumbres intrínsecas de los atributos analizados.

146

�GeoDataBase

Feature Data Set

Geología

Geomorfología

Fisico

Suelo

Hidrología

Clima

Biodiversidad
Ambiental

Amenazas

Feature Class

Curvas de nivel
Curvas de nivel DEM
Pendiente
Alturas
Lito Estratigrafia
Geologia Estructural
Unidades Litgicas
Suelo
Morfología
Morfología dinámica
Capacidad de Uso
Indice de Productiviad
Uso real del suelo
Valoración Económica de la Tierra
Valor de mercado y fiscal de la Tierra
Aptitud Potencial para Cultivos
Cobertura Actual
Conflictos de Uso
Cuencas
SubCuencas
Hidrografía subterránea
Lineas hídricas
Cuerpos de agua
Temperatura Superficial del Suelo
Evapotranspiración Estimada
Precipitaciones
Estación Meteorologica
Isotermas

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

ANEXO 8.1. Capas de información del “Plan de Ordenamiento Ambiental Territorial Rural (POATR) del
Partido de Balcarce”

Hipsometira

Isoyetas
Isohelias
Humedad Relativa
Radiación Solar
Aves
Mamíferos
Peces
relictos de Vegetación
Bosques
Riesgo de anegamiento
Riesgo de erosión hídrica
Incendio de Pastizales/rastrojos
Desabastecimiento de Agua
147

�En amplias zonas del norte de nuestro país se está desarrollando un intenso proceso de expansión
agropecuaria. La cobertura natural del suelo es reemplazada por cul vos, tanto agrícolas como forrajeros o forestales. Este proceso fue el desencadenante de la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de
Protección Ambiental de los Bosques Na vos y es una de los disparadores del reclamo de planes de Ordenamiento Territorial en estas zonas. En este apartado se enumeran y describen capas de información
relevantes para la elaboración de un plan de OTR en zonas afectadas por la expansión agropecuaria.
Muchas de ellas son complementarias, o se elaboran unas a par r de otras. No es un listado exhaus vo,
sino más bien una guía orienta va, las capas de información a u lizar en cada caso dependerán de cada
situación par cular.
• Usos del suelo: brinda información sobre la disposición espacial de las ac vidades sobre el territorio
(agricultura, explotación forestal, ganadería en campos naturales, áreas protegidas, etc.). Resultará
relevante para iden ficar las áreas ya ocupadas por cul vos, así como posibles conflictos de interés:
por ejemplo, entre la explotación forestal y el desmonte.
• Cobertura vegetal (natural y culƟvos) / mapa de ambientes: Puede incluir a las áreas cul vadas
como una de las categorías. Mayor detalle sobre dis ntos pos de cobertura permi rá un diagnós co más preciso. Un análisis conjunto de este mapa junto con el de usos del suelo permi rá conocer
qué pos de vegetación están más extensamente representados en el territorio y también iden ficar pos de ambientes o de vegetación que se encuentran reducidos o que han sido intensamente
transformados y que puede ser importante conservar.

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

ANEXO 8.2.
Información relevante para el OT en zonas con expansión de la frontera agropecuaria

• Tasas de desmonte: A par r de mapas de uso o cobertura del suelo de dis ntos períodos pueden
elaborarse mapas de tasas de desmontes o de cambio de usos del suelo. Esto permite iden ficar las
áreas más ac vas dentro del territorio.
• Uso potencial: Es una capa sumamente relevante para conocer la can dad y disposición de erras
disponibles para cada po de producción en el territorio. Puede estar sinte zada en un solo mapa
o se puede construir a par r de mapas de información primaria como: pos de suelos, precipitaciones, temperaturas, topogra a, etc. En el presente escenario de Cambio Climá co será importante
considerar, en los casos en los que se encuentre disponible, información sobre previsiones a futuro.
Del mismo modo el cambio tecnológico lleva a revisar las ap tudes de las erras en forma periódica.
• Áreas importantes para la conservación: Dis ntas inicia vas han iden ficado en nuestro país áreas
importantes para la conservación. Es el caso de las “Areas importantes para la conservación de
aves”, establecidas por la asociación Aves Argen nas en todo el país; las “Areas importantes para
la conservación de pas zales”, iden ficadas por la Fundación Vida Silvestre Argen na (FVSA) en la
zona pampeana o las “Áreas prioritarias para la conservación” iden ficadas para la región chaqueña
por FVSA y otras organizaciones. Estas inicia vas surgen en general del consenso entre especialistas
de cada área, son un insumo más que interesante, sobre todo cuando no hay posibilidades de generar información ad hoc sobre estas temá cas.
• Áreas de población y uso por pueblos originarios: Los pueblos originarios muchas veces u lizan
el bosque na vo en un territorio que va más allá del predio que habitan. Es importante tener en
cuenta estas áreas en el ordenamiento para que el desarrollo agropecuario no afecte a estas comunidades.
148

�• Infraestructura: A iguales condiciones climá cas y ambientales, las zonas con mejor infraestructura
resultarán mejores para el desarrollo agropecuario. Es importante tener en cuenta este factor para
hacer que las nuevas áreas a ser des nadas a la producción tengan mayores facilidades como también iden ficar oportunidades o limitantes para la conservación.
• Mapa OTBN Ley 26.331: Actualmente casi todas las provincias cuentan con su mapa de ordenamiento de bosques na vos según manda la Ley 26.331. Es fundamental tener este mapa provincial
en cuenta para que la ges ón en escala departamental no se contradiga con la provincial.
• Caracterización de actores e involucrados: Se deberá iden ficar el rol de “afectador” o “beneficiario” del nivel de provisión de los Servicios Ecosistémicos, iden ficados previamente como relevantes
para el proceso de OT. Otros atributos de los actores son: derechos sobre la erra o recursos, connuidad de la relación con el territorio y relación cultural e histórica con el mismo, conocimiento y
habilidades para el control y ges ón del sistema, compromiso e interés en el proceso de OT.
• Servicios Ecosistémicos: Se proponen los siguientes Servicios Ecosistémicos como los más relevantes para el OTR de un territorio some do al avance de la frontera agropecuaria y se sugieren los
planos de información necesarios para su caracterización de manera expacialmente explícita:
• Producción de commodiƟes: Mapa de coberturas, de ap tud y rendimiento potencial de diferentes recursos (agrícolas, forrajeros, forestales).

Capítulo 8 • La información en los procesos de ordenamiento territorial

• Cuencas hidrográficas: En determinadas circunstancias las cuencas pueden cons tuir las unidades
de análisis del territorio o incluso las unidades de ges ón del ordenamiento territorial.

• Regulación hídrica: El balance hídrico se construye a par r de las entradas de agua (por precipitación) y las salidas (dominadas por el proceso de evapotranspiración, que a su vez es función del
po de cobertura y las caracterís cas del suelo).
• Fijación de carbono: La magnitud y dinámica de las ganancias de C pueden es marse a par r de
métricas derivadas de series temporales de índices de vegetación provistos por sensores remotos.
• Control de erosión: La erosión del suelo puede es marse por ejemplo u lizando la Ecuación Universal de Pérdida de Suelo (USLE, según sus siglas es inglés) que integra caracterís cas geomorfológicas, edáficas y de la vegetación. Puede modelarse espacialmente y para dis ntos escenarios
con el apoyo de Sistemas de Información Geográficos.
• Servicios culturales: Es ampliamente reconocida la necesidad de incorporar valor esté co, ar s co, educa vo, religioso o cien fico de los ecosistemas a los procesos de OT. Sin embargo, la caracterización y mapeo de los servicios culturales provistos por los ecosistemas es un tema de intensa
discusión en la comunidad cien fica y cons tuye actualmente un desa o pendiente que requiere
para su resolución avances conceptuales y metodológicos. El mapeo de los servicios culturales del
territorio con un abordaje par cipa vo y apoyado por metodologías mul criterio puede cons tuir
una primera aproximación a la incorporación de esta dimensión al proceso de OT.

149

�CAPÍTULO 9
ASPECTOS NORMATIVOS VINCULADOS AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN
ARGENTINA

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�GÙ° CÊ½½þÊ, M. A.1 ù A. PÄ®þþ2

RESUMEN: La ArgenƟna no ha sancionado hasta el momento una ley integral de ordenamiento territorial (OT). El
objeƟvo central de este capítulo es realizar una revisión de la normaƟva vinculada con el OT en la ArgenƟna. Por
otro parte, analiza el rol que desempeña este Ɵpo de políƟcas dentro del sistema territorial, al compaƟbilizar los
objeƟvos de políƟcas sectoriales en los disƟntos niveles territoriales. Una de las consecuencias de esta ausencia
de políƟcas acƟvas que operen sobre la dinámica del sistema territorial, deja librada la asignación de recursos
territoriales, fundamentalmente, al mercado. Finalmente se presentan los diversos proyectos a nivel nacional que
se están gestando en relación a esta temáƟca.

1. INTRODUCCIÓN
El ordenamiento territorial (OT) resulta una políƟca pública en la cual confluyen las políƟcas ambientales, las políƟcas de desarrollo regional o territorial y las políƟcas de desarrollo social y cultural, cuya
naturaleza es determinada por el modelo de desarrollo económico dominante en cada país. Se ejerce
a través de un sistema integrado de directrices, programas, planes y actuaciones de las insƟtuciones
del Estado, consƟtuyendo un marco de referencia que busca compaƟbilizar los objeƟvos de políƟcas
sectoriales en los disƟntos niveles territoriales y de allí su importancia. A su vez, su carácter prospecƟvo
asegura su conƟnuidad en el Ɵempo para la construcción de escenarios, abarcando varios períodos de
gobierno (Massiris 2000; Andrade y Amaya 2004; DO Nº 27.515 2008).

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

CAPÍTULO 9*
ASPECTOS NORMATIVOS VINCULADOS AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN
ARGENTINA

ArgenƟna no cuenta actualmente (mayo de 2014) con una ley integral de OT, exisƟendo diversas
iniciaƟvas con implicancias territoriales llevadas a cabo por el Ministerio de Planificación Federal e
Inversión Pública y por Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, las cuales son abordadas en otros
capítulos de este libro (Capítulos 17, 18 y 20). La consecuencia inmediata de esta carencia es que se
deja librada la asignación de recursos territoriales, fundamentalmente, al mercado y a las acciones
de los sectores más concentrados de la economía. Esto da lugar, en muchos casos, a desequilibrios
territoriales, deterioro ambiental y desaprovechamiento de oportunidades de desarrollo producƟvo
y ambiental. El Ordenamiento Territorial Rural (OTR) es una herramienta que permite, por un lado,
anƟciparse a los conflictos por la asignación de recursos y distribución de beneficios y costos entre actores involucrados, y por otro lado, diseñar de manera acƟva y parƟcipaƟva políƟcas producƟvas y de
conservación y uso sostenible de los recursos naturales (ver Capítulo 1).

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 150-157).

1

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
FAUBA. Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: garciaco@agro.uba.ar

2

Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información Facultad de Agronomía. UBA. Av. San Marơn 4453,
CABA. InvesƟgador Asociado, Sistema Nacional de InvesƟgadores, Uruguay.

151

�2. NORMATIVA VINCULADA AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL
En el caso de las normas legales, existen numerosas leyes que dan soporte a las diversas acciones
que involucra el OT a nivel nacional, especialmente en lo per nente al ordenamiento urbano, rural y
ambiental (Tabla 9.1). En materia ambiental, la nación apoya las tendencias globales del Desarrollo Sostenible, concepto oficializado en la “Cumbre de Río” en 1992 y ha ra ficado diferentes convenios, entre
los que se destacan: Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y
Flora Silvestre (CITES); Convención sobre Conservación de especies migratorias de animales silvestres;
Convención de las Naciones Unidas sobre lucha contra la deser ficación; Convenio sobre Biodiversidad; Convenio de Estocolmo: contaminantes orgánicos persistentes; Protocolo de Montreal (sustancias
agotadoras de la capa de ozono); Convención de las Naciones Unidas sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural; Acuerdo Marco sobre Medio Ambiente del MERCOSUR; Convención
sobre Humedales de Importancia Internacional; Convenio de Basilea sobre control de los movimientos
transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación; Protocolo de Kyoto; y el Convenio Marco
de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climá co.

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

Según la Cons tución Nacional Argen na, el Gobierno debe: garan zar el crecimiento armónico,
y promover polí cas que endan a equilibrar el desigual desarrollo de provincias y regiones (Art. 75
inc.19); generar normas que contengan los presupuestos mínimos necesarios para la protección ambiental, respetando las jurisdicciones locales de acuerdo a nuestro sistema federal; velar por la u lización racional de los recursos naturales, la preservación del patrimonio natural y cultural (Art. 41) y
garan zar la posibilidad de que las provincias par cipen y creen regiones que estén orientadas hacia
el desarrollo económico y social. El Ar culo 43 de la Cons tución Nacional establece que la acción de
amparo puede ser ejercida en lo rela vo a los derechos que protegen al ambiente. A su vez, corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio (Art.
124). Asimismo, los Ar culos 121, 122 y 123 establecen las competencias provinciales vinculadas al
ordenamiento territorial. De esta forma se definen las bases polí co estructurales y territoriales de
la organización nacional, y se establecen lineamientos del modelo territorial deseado, incluyendo el
concepto del OT.

A nivel provincial, es importante aclarar que existen normas como la Ley Nº 8912/1979, de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la provincia de Buenos Aires con un énfasis urbano, la Ley Nº
8051/2009, de Ordenamiento Territorial y Uso del suelo de Mendoza y la Ley Nº 1.552/2010, que instaura el Programa de Ordenamiento Territorial de la Provincia de Formosa (POT-For), los cuales serán
descriptos en el Capítulo 17 y el Capítulo 20.
Tabla 9.1. Norma va vinculada al Ordenamiento Territorial a nivel nacional.
Año 1934
Año 1948
Año 1949
Año 1977
Año 1980
Año 1981
Año 2002

Ley Nº 12.103, creación de la Dirección de Parques Nacionales bajo la dependencia inmediata del Ministerio de Agricultura. Créanse los Parques Nacionales de Nahuel Huapi e Iguazú.
Ley Nº 13. 246, de Arrendamientos rurales y aparcerías.
Ley Nº 13.273, en Defensa de la Riqueza Forestal.
Ley Nº 21.499, régimen de expropiaciones.
Ley Nº 22.351, de Administración de Parques Nacionales.
Ley Nº 22.428, de Fomento de Conservación de Suelos.
Ley Nº25.675, Ley General del Ambiente.

152

�Año 2003
Año 2004
Año 2006

Año 2007
Año 2009
Año 2010
Año 2011
Año 2012

El OT desde su origen ha sido concebido de manera diversa, asociado a las polí cas urbanís cas,
ambientales, de desarrollo económico regional y de descentralización (Massiris 2000). El Decreto-Ley
Nº 8912/ 1977, de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la provincia de Buenos Aires, cons tuye
un antecedente en la temá ca que da cuenta de este proceso ya que a ende fundamentalmente a lo
urbano.

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

Año 2002

Ley Nº 25.688, establece el “Régimen de Ges ón Ambiental de Aguas”, consagra los presupuestos mínimos ambientales para la preservación de las aguas, su aprovechamiento y uso
racional. Para las cuencas interjurisdiccionales se crean los comités de cuencas hídricas.
Ley Nº 25.612, de “Ges ón integral de residuos de origen industrial y de ac vidades de
servicio”.
Ley Nº 25.670, de “Presupuestos Mínimos para la ges ón y eliminación de los PCBs”.
Ley Nº 25.831, “Régimen de libre acceso a la Información Pública Ambiental”.
Ley Nº 25.916, de “Ges ón integral de residuos domiciliarios”
Ley Nº 26.093, “Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y uso sustentables
de Biocombus bles”
Ley Nº 26.160, Declaración de emergencia en materia de posesión y propiedad de las erras
de las comunidades indígenas originarias del país.
Ley Nº 26.168, de la cuenca Matanza Riachuelo.
Ley Nº 26.331, de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques na vos,
reglamentada en el 2009.
Ley Nº 26.562, de presupuestos mínimos de protección ambiental para control de ac vidades de quema.
Ley Nº 26.639, Régimen de presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares y
del ambiente periglacial.
Ley Nº 26.737, Régimen de protección al dominio nacional sobre la propiedad, posesión o
tenencia de las erras rurales.
Ley Nº 26.776, Definición como polí ca de Estado la integración sica del territorio connental con su territorio insular de la provincia de Tierra del Fuego, Antár da e islas del
Atlán co Sur.

Sin embargo, hoy predomina la idea del OT como estrategia para lograr el desarrollo sustentable,
entendido en términos de polí ca mul sectorial y horizontal. Dentro de la Ley General del Ambiente
(Nº 25.675/2002) se establecen los presupuestos mínimos para una ges ón sustentable y adecuada del
ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo
sustentable. Entre los instrumentos de polí ca y ges ón ambiental menciona al ordenamiento ambiental del territorio como aquel que desarrollará la estructura global de funcionamiento del territorio
nacional. El cual queda definido “…teniendo en cuenta los aspectos polí cos, sicos, sociales, tecnológicos, culturales, económicos, jurídicos y ecológicos de la realidad local, regional y nacional, debiendo
asegurar el uso ambientalmente adecuado de los recursos ambientales, posibilitar la máxima producción y u lización de los diferentes ecosistemas, garan zar la mínima degradación y desaprovechamiento…” (Art. 10, Ley Nº 25.675/2002). Se pone especial énfasis a la coordinación interjurisdiccional
(Municipio, Provincia, Nación) y la concertación de intereses de los dis ntos sectores de la sociedad.
Por otro lado, encontramos diversas normas que poseen un vínculo territorial muy fuerte. Ya sea
mediante el establecimiento de regulaciones de uso del suelo o polí cas de conservación, entre otras.
Entre ellas destacamos:
• La Ley Nº 21.499/1977 establece el régimen de expropiaciones a través del cual el Estado logra la expropiación de un bien por razones de u lidad pública, mediante el pago de una justa indemnización.
“U lidad pública comprende todos los casos en que se procure la sa sfacción del bien común, sea

153

�• La Ley Nº 26.160/2006 declara la emergencia en materia de posesión y propiedad de las erras de
las comunidades indígenas originarias del país. Para ello propone realizar el relevamiento técnicojurídico-catastral de la situación dominial de las erras ocupadas por las comunidades indígenas y
promover la regularización de su situación.
• La Ley Nº 26.168/2006, de la cuenca Matanza Riachuelo, establece la autoridad interjurisdiccional
de cuenca, la cual deberá Planificar el ordenamiento ambiental del territorio. A su vez, crea un Fondo de Compensación Ambiental que será administrado por la Autoridad de Cuenca y será des nado
a la protección de los derechos humanos y a la prevención, mi gación y recomposición de los daños
ambientales.
• La Ley Nº 26.639/2010 establece los presupuestos mínimos para la preservación de los glaciares
y del ambiente periglacial. Estos ambientes cons tuyen reservas estratégicas de recursos hídricos
para el consumo humano, para la agricultura y como proveedores de agua para la recarga de cuencas
hidrográficas; para la protección de la biodiversidad; como fuente de información cien fica y como
atrac vo turís co. De esta forma deberá crearse el Inventario Nacional de Glaciares, se establecen
las ac vidades prohibidas y la obligatoriedad de realización de estudios de impacto ambiental para
las ac vidades proyectadas en estos si os.
• La Ley Nº 26.737/2011, sobre el régimen de protección al dominio nacional sobre la propiedad,
posesión o tenencia de las erras rurales, ene por objeto regular el dominio extranjero sobre la
propiedad o posesión de las erras rurales. Establece límites a la tularidad o posesión de erras rurales en el territorio nacional. Dicho límite se computará también sobre el territorio de la provincia,
municipio, o en dad administra va equivalente en que esté situado el inmueble rural. Por otro lado,
establece que las erras rurales de un mismo tular extranjero no podrán superar las mil hectáreas
(1.000 ha) en la zona núcleo o equivalente (considerando su localización, calidad y capacidad de
uso). Por otro lado, crea el Registro Nacional de Tierras Rurales de posesión extranjera.

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

este de naturaleza material o espiritual”; es decir, que la noción de u lidad pública comprende todo
aquello que ende al goce de los derechos cons tucionales y a la promoción integral de la persona
humana.

• La Ley Nº 26.776/2012 define como polí ca de Estado la integración sica del territorio con nental
con su territorio insular de la provincia de Tierra del Fuego, Antár da e islas del Atlán co Sur mediante la con nuación de la Ruta Nacional Nº 40 y la conexión marí ma.
2.1. Ordenación forestal
En materia de ordenación forestal encontramos que la Ley Nº 13.273/1949 de Defensa de la Riqueza
Forestal prohíbe el desmonte de bosques y erras forestales y la u lización irracional de los productos
forestales y declara de u lidad pública, sujetos a expropiación, los bosques clasificados como protectores, lo que será dispuesto en cada caso por el Poder Ejecu vo Nacional de acuerdo con la ley de expropiación. Por otra parte, la autoridad competente podrá declarar obligatoria la conservación de determinados árboles mediante indemnización, si fuese solicitada. Todas las provincias se hallan adheridas
a la Ley Nacional de Defensa de la Riqueza Forestal, haciéndose extensiva a la jurisdicción provincial
el régimen forestal federal. La adhesión implica la obligación de crear un organismo en cada provincia
que se encargue de aplicar dicha ley, habiéndose creado las Direcciones de Bosques o su equivalente,
para tal efecto.
El Estado Nacional y las provincias, a su vez, han incen vado y promocionado las plantaciones forestales desde la sanción de la Ley Nacional Nº 13.273 de Defensa de la Riqueza Forestal y u lizado

154

�De acuerdo con la Ley Nacional de Administración de Parques Nacionales (Ley Nº 22.351/1980),
pueden declararse áreas protegidas, lo cual deberá ser establecido por ley. La creación de nuevos
parques nacionales, monumentos naturales o reservas nacionales en territorio de una Provincia solo
podrá disponerse previa cesión de esta al Estado Nacional. Parques Nacionales ha sido creado en el
año 1934 (Ley Nº 12.103). Esta Dirección se creó bajo la dependencia inmediata del Ministerio de Agricultura. A su vez, en esa misma ley fueron creados los parques nacionales de Nahuel Huapi e Iguazú.
Por su parte, la Ley 26.331/2007 establece los presupuestos mínimos de protección ambiental de los
bosques na vos, y representa un avance enorme para su protección. Así, las provincias deben realizar
en un plazo establecido y mediante un proceso par cipa vo el ordenamiento territorial de bosques
na vos (OTBN), u lizando los 10 criterios de sustentabilidad ambiental que se mencionan en el Anexo
de la ley con el fin de establecer diferentes categorías de conservación del bosque na vo. La sanción de
esta ley logró instalar el tema del Ordenamiento Territorial en los sistemas polí cos provinciales y en
la opinión pública fijando un piso para nuevas alterna vas de planificación que contemplen las dimensiones sociales, culturales, económicas y ambientales. En el Capítulo 18 se describirá el contenido de la
ley y se realizará un análisis sobre los productos obtenidos del proceso de OTBN llevado a cabo en los
años inmediatamente posteriores a su sanción.
2.2. Políticas de manejo y conservación
También existen normas para la conservación de suelos. A tal efecto la Ley de Arrendamientos Rurales y Aparecerías (Ley N° 13.246/1948), la cual, en su Art. 8, establece la prohibición de toda explotación irracional del suelo que origine su erosión o agotamiento. Por otro lado, la Ley Nº 22.428/1981
cons tuye una ley de Fomento de Conservación de Suelos que estuvo des nada al otorgamiento de
subsidios a los productores agropecuarios reunidos bajo la forma de consorcio, para contribuir en los
gastos que fuesen necesarios para llevar a cabo un plan de conservación de suelos, aprobado por la
autoridad de aplicación per nente cons tuida en las provincias que previamente hubieran adherido al
régimen legal. Los obje vos de la ley eran: promover la difusión acerca de la gravedad del problema de
la degradación de los suelos; alentar la par cipación de los productores agropecuarios en consorcios
voluntarios conservacionistas; reconocer el rol protagónico de los productores agropecuarios en materia conservacionista; y adoptar a nivel nacional y provincial medidas de fomento financiero, credi cio y
tecnológico para desarrollar una acción conservacionista de los suelos que cul van.
La protección contra los incendios está legislada en la Ley Nº 26.562/2006 que establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para control de ac vidades de quema. Así, toda labor de
eliminación de la vegetación o residuos de vegetación mediante el uso del fuego, con el propósito de
habilitar un terreno para su aprovechamiento produc vo, queda prohibida a menos que cuente con la
debida autorización. La posterior Ley Nº 26.815/2012 de manejo del fuego establece los presupuestos
mínimos de protección ambiental en materia de incendios forestales y rurales en el ámbito del territorio
nacional, los cuales se aplican a incendios en bosques na vos e implantados, áreas naturales protegidas,
zonas agrícolas, praderas, pas zales, matorrales y humedales. Su obje vo es proteger y preservar el medio ambiente del daño generado por los incendios. Para ello, establece como menester la planificación a
través de la instrumentación de Planes de Manejo del Fuego y mecanismos de par cipación ciudadana.
En cuanto a la reglamentación de usos y ac vidades, se establece que se ha de reglamentar el uso del

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

diferentes mecanismos: Ley Nº 20.628/1973 y su Reglamento (465/74) de Desgravación Imposi va;
Ley Nº 21.695/1977 de Crédito Fiscal; Ley Nº 24.857 de Estabilidad Fiscal y la Ley Nº 25.080/1998 de
Inversiones para Bosques Cul vados.

155

�3. PERSPECTIVAS
Para lograr avanzar en los procesos que componen la ordenación del territorio, es necesario el
desarrollo de norma va específica sobre el tema que profundice en instrumentos y lineamientos de
planificación territorial. Actualmente existen diversos proyectos que se están gestando en relación a
esta temá ca.
Desde el año 2007 se han presentado ante el Congreso Nacional diversos proyectos de ley que
abordan la cues ón con diferente alcance y visión3. Estos proyectos son los siguientes: “Presupuestos
Mínimos para la Ordenación Territorial (Exp. S-3313/07)”; “Régimen de Desarrollo Urbano Territorial
Nacional (Exp. 2563-D-2009)”; “Régimen de uso del Suelo y Ordenamiento Territorial Urbanís co” (Exp.
1764-D-2009)”; “Régimen de Presupuestos Mínimos para la Conservación y Recuperación de la Capacidad Produc va de los Suelos” (Exp. 5780-D-2010)”; “Programa Nacional de Ordenamiento Territorial
(Exp. 6048-D-2009)”; “Régimen de Presupuestos Mínimos para la Ges ón del Suelo, Prevención y Lucha
contra la Deser ficación (Exp. 0866-D-2010)”; “Ley de Ordenamiento Territorial (Exp. 2826-S-2011)”4.
El Consejo Federal de Planificación (COFEPLAN), en diciembre de 2008, asumió el desa o de elaborar un proyecto de Ley Nacional de Ordenamiento Territorial. Esta inicia va fue concebida desde el
inicio como una Ley Marco, con el fin de promover el ordenamiento territorial como polí ca pública y
establecer los principios de referencia a respetar en su implementación. Para ello conformó la Comisión de Legislación, coordinada por la provincia de Mendoza por ser pionera en esta materia luego de
la sanción de la Ley Provincial Nº 8051 de Ordenamiento Territorial y Usos de Suelo. El primer borrador
de Anteproyecto de Ley fue elaborado en julio de 2009, y se encuentra en proceso de difusión en base
a los aportes de diversos foros e ins tuciones.

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

fuego de acuerdo a las caracterís cas de la zona, el nivel de peligro, a las razones de la ac vidad y a lo
establecido en los planes jurisdiccionales. Dicha reglamentación podrá prohibir o someter a autorización
administra va previa, en forma temporal o permanente, los usos y ac vidades riesgosas.

Por su parte, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) se encuentra en la elaboración de un proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos de Ordenamiento Ambiental del Territorio según
lo mencionado en el Documento de la “Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable
Río + 20” (2012) y en las actas del COFEMA5. La mul plicidad de proyectos existentes revela la preocupación en torno a las disputas originadas por los problemas y desequilibrios territoriales.

BIBLIOGRAFÍA
Andrade, A. y M. Amaya. 1999. El ordenamiento territorial en el IGAC: Aproximación conceptual y metodológica. Revista informa va del proyecto SIGPAFC, N° 3. IGAC, Santafé de Bogotá.
3

Los cuales se encuentran en dis ntas instancias de Trámite Parlamentario.

4

Consulta realizada en la página Web de la Honorable Cámara de Diputados www.diputados.gov.ar

5

COFEMA: Acta de la Asamblea Ordinaria Nº 70. Disponible en: &lt;h p://cofema.ambiente.gov.ar/archivos/web/COFEMA/
file/Acta%20Nro70.pdf&gt;, &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/?idar culo=12257&amp;codigo=i438943her98t45u 95tu4erpyrt845tu948tut&gt;

156

�Cons tución Nacional Argen na. 1994.
D.O. Nº 27.515. 2008. Ley Nº 18.308 de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible. República
Oriental del Uruguay.
Massiris, M. A. 2000. Ordenamiento territorial: Experiencias internacionales y desarrollos conceptuales
y legales. En línea. [Consulta: 12 de sep embre de 2010]. Disponible en: &lt;h p://www.elagrimensor.
net/elearning/lecturas/ordenamiento%20territorial.pdf&gt;
Massiris, M. A. 2008. Ges ón del Ordenamiento Territorial en América La na: Desarrollo recientes.
Proyección. Año 4 – Vol. 1- Número 4.
SAyDS, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. 2012. Documento de la “Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río + 20”. En línea. [Consulta: 1 de marzo de 2013].
Disponible en: h p://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/SUBordenamiento/file/ DocumentoRio+20%281%29.pdf

Capítulo 9 • Aspectos normativos vinculados al ordenamiento territorial en Argentina

B.O. Nº 31595. 2009. Ley de Protección ambiental de Bosques Na vos Nº 26.331. Primera sección.
Argen na. 3 pp. En línea. [Consulta: 12 de abril de 2011].Disponible en: &lt;h p://www.bole noficial.
gov.ar/DisplayPdf.aspx?s=BPBCF&amp;f=20090216&gt;

157

�PARTE II
MÉTODOS

Foto: SebasƟán Aguiar

�CAPÍTULO 10
UN PLAN OPERATIVO PARA INCORPORAR LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN
EL PROCESO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�PÙç½Ê, J. M1., P. LãÙÙ2 ù E. V®¦½®þþÊ3

RESUMEN: En este capítulo se presenta una aproximación metodológica para el mapeo de Servicios Ecosistémicos (SE) finales en el territorio y en el marco de un proceso de Ordenamiento Territorial Rural. La evaluación
integral de la oferta y demanda de SE con y sin valor de mercado del territorio permite trascender visiones mercanƟlistas de la planificación. El enfoque propuesto se basa en una serie de pasos que incluyen la definición de los
SE finales clave para el territorio en cuesƟón, la idenƟficación de los principales factores de estrés y perturbación
que modifican el nivel de provisión de los SE, la idenƟficación, caracterización y mapeo de los procesos ecológicos
críƟcos, la definición de funciones de afectación y de producción de SE, la determinación de niveles de pérdida
tolerable de SE clave y, por úlƟmo, la construcción de escenarios espacialmente explícitos de provisión de SE para
la evaluación de la vulnerabilidad socioambiental.

1. INTRODUCCIÓN
El marco conceptual que provee el concepto de Servicios Ecosistémicos (SE) (ver Cap. 5) Ɵene un
papel importante en el diagnósƟco, planificación y gesƟón de un plan de OT. ParƟcularmente, el modelo “de cascada” planteado por De Groot y col. (2010) y Haines-Young y Potschin (2010) (Figura 10.1)
permite vincular, como se indica en detalle en el Capítulo 5, los aspectos estructurales y funcionales de
los ecosistemas con el bienestar humano. Dentro de ese esquema se separan los SE intermedios o funciones ecosistémicas (los procesos y estructuras ecosistémicas propiamente dichas) de los SE finales,
o sea, los procesos directamente asociados a la generación de un beneficios para la sociedad (Fisher
et al. 2009) (Figura 10.1). En ocasiones es diİcil establecer una correspondencia tan estricta entre
procesos y SE intermedios; por ejemplo las clasificaciones más consensuadas incluyen SE reconocidos
como finales que de hecho son procesos: por ej. el control biológico, polinización, etc., que aportan a
la provisión de alimentos (un beneficio, no solo porque es un componente del bienestar, sino porque
en su logro interviene capital socioeconómico). Los beneficios que se obƟenen de los SE derivan de los
intereses, cosmovisiones y necesidades de los actores sociales. En este modelo la importancia relaƟva
de los beneficios derivados de disƟntos SE es denominada “valor del SE”. Este valor puede ser cuanƟficado mediante disƟntas técnicas monetarias o sociales (ver Cap. 5).

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

CAPÍTULO 10*
UN PLAN OPERATIVO PARA INCORPORAR LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN
EL PROCESO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Desde una perspecƟva filosófica es, sin duda, muy importante asignar valor a los SE en la medida en
que este refleja una cualidad éƟca o estéƟca de las cosas que permite esƟmarlas en senƟdo posiƟvo o
negaƟvo (Frondizi 1992). El valor, entonces, Ɵene un alcance que excede largamente la definición más
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 159-172).

1

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
IFEVA (FAUBA-CONICET). Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: paruelo@agro.uba.ar

2

Facultad de Ciencias Agrarias, UNMdP, INTA-CONICET. Unidad Integrada Balcarce, CC 276, Balcarce, ArgenƟna.

3

INTA, Centro Regional La Pampa, Área de GesƟón Ambiental. CONICET. Av. SpineƩo 785 (6300), Santa Rosa, La Pampa.

160

�Figura 10.1. Vínculo entre los aspectos estructurales y funcionales de los ecosistemas y las ideas de SE intermedios y finales, por un lado (Fisher et al. 2009), y de “cascada” en la provisión de SE (Haines-Young y Potschin 2010).

Diversos factores (endógenos o exógenos) pueden afectar el nivel de provisión de los SE. Estos
factores (por ejemplo el desmonte o la intensificación de la agricultura) puede actuar promoviendo
la provisión de un SE (por ej. el aumento de la producción de biomasa) y/o disminuyendo la de otros
(por ej. diversos SE de provisión). En este caso este factor actuaría como un estresor o perturbación. La
relación entre la intensidad del factor de promoción o estrés y el nivel de provisión de un SE (función
de impacto o afectación) puede asumir diversas formas (Figura 10.2). Si consideramos como factor de
impacto a la superficie del hábitat original que se transforma en agrícola, la provisión de algunos SE
aumentará (por ejemplo la producción de granos) mientras que la de otros disminuirá. La relación entre
el área transformada y el nivel de disminución de la provisión de un dado servicio ecosistémico puede
asumir dis ntas formas (Scheﬀer et al. 2000). Puede caer de manera lineal (Figura 10.2a) pero puede
también hacerlo con una tasa variable (Figuras 10.2b y c). En ocasiones los sistemas pueden presentar
umbrales que condicionan la reversibilidad de las transformaciones (Figura 10.2d). Los SE finales, que
en úl ma instancia determinan los beneficios que la sociedad percibe (Figura 10.1), son determinados
por una serie de procesos ecosistémicos (SE intermedios) a través de funciones de producción.

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

común de valor económico: el precio. Más allá de su conveniencia en casos par culares, el énfasis en
una valoración económica puede dar lugar a soluciones subóp mas de problemas ambientales o a
caer en “trampas ideológicas” al forzar la asunción de marcos conceptuales no explícitos. Uno de los
aspectos en los que esas trampas se expresan claramente consiste en los intentos acrí cos de reducir
la valoración a la definición de un precio ignorando la perspec va diferencial de los dis ntos actores
socioeconómicos.

Los cambios en el nivel de provisión de SE finales no solo pueden determinar una reducción en los
beneficios capturados, sino, también, un aumento de la vulnerabilidad socioambiental (variable con
161

�Figura 10.2. Cambios hipoté cos en el nivel de producción sica de commodi es y en el nivel de funcionamiento ecosistémico en función de la superficie cul vada de un paisaje. Para la producción sica de commodi es la
relación con la superficie cul vada asume que primero se ocupan las erras más produc vas y a medida que la
calidad de los si os incorporados al cul vo disminuye, baja la tasa de aumento de los volúmenes sicos producción. Para el funcionamiento ecosistémico se suponen cuatro formas de afectación por aumento de la superficie
agrícola. La flecha sobre el eje de Y corresponde al nivel tolerable de afectación del funcionamiento ecosistémico.
La forma de la relación funcionamiento ecosistémicos-superficie agrícola definirá, dado el nivel de afectación, la
superficie que podría ser cul vada.

Laterra y Nahuelhual (en este volumen) plantean la importancia de la representación espacial de
los SE en el proceso de toma de decisiones, y par cularmente, la relevancia de mapear la vulnerabilidad socioambiental para orientar la toma de decisiones de usos de la erra de mediano-largo plazo,
las escalas propias de procesos de OTR. Señalan también algunos de los problemas que presentan las
dis ntas aproximaciones de mapeo disponibles en la literatura. En este capítulo presentamos una apro-

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

la exposición, sensibilidad y adaptabilidad del Sistema Socio-Ecológico). Para muchos SE se observan
compromisos en el nivel de su provisión: el aumento en el nivel de provisión de uno determina una
disminución en el otro (Viglizzo y Frank 2006; Laterra et al. 2012). Más aún, la percepción de los beneficios raramente es homogénea en la sociedad: lo que cons tuye un beneficio para algunos actores
puede no beneficiar en igual medida o aun ser un perjuicio para otros (ver la lógica de afectadores y
beneficiarios en el Cap. 5 o en Paruelo 2011). La percepción diferencial de beneficios (diferencias en
la valoración de los servicios), los compromisos en los niveles de producción de dis ntos SE y las relaciones de poder entre grupos y actores sociales cons tuyen algunas de las causas más frecuentes de
conflictos e inequidades en la organización espacial de los territorios, y uno de los principales desa os
a internalizar en un proceso de OT.

162

�1. La definición de los SE finales clave para el territorio en cues ón.
2. La iden ficación de los principales factores de estrés y perturbación que modifican el nivel de provisión de los SE iden ficados en 1.
3. Iden ficación, caracterización y mapeo de los procesos ecológicos que soportan esos SE finales clave.
4. Definición de funciones de afectación y de producción de SE.
5. Determinación de niveles de pérdida tolerable de SE clave.
6. Construcción de escenarios espacialmente explícitos de provisión de SE para la evaluación de la
vulnerabilidad socioambiental.
La consideración de estos aspectos conlleva la necesidad de definir la escala (extensión y resolución)
del análisis. En esta definición deberán considerarse cues ones relacionadas con “Unidades Proveedoras” de los SE (Luck et al. 2003) ya sean estas poblaciones o ecosistemas, la configuración del paisaje
en donde estas se encuentran y el contexto sociopolí co administra vo de la toma de decisiones y
la ges ón. En el caso del medio rural de muchos países sudamericanos la extensión del análisis suele
coincidir con la municipalidad o el departamento y el grano con las unidades de manejo de los establecimientos.

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

ximación metodológica para el mapeo de SE finales en donde se busca evitar algunos de los problemas
planteado en el Cap. 5. El enfoque se basa en una serie de pasos (Figura 10.3):

Figura 10.3. Esquema general del proceso de incorporación de la idea de SE en la planificación territorial.
163

�Si bien la definición de los SE finales a considerar involucra aspectos técnicos, cuáles de ellos se priorizarán es una decisión eminentemente polí ca. Detrás de la decisión de considerar de manera prioritaria a la provisión de agua potable, la regulación de inundaciones, el secuestro de C o la producción
de forraje existe una puja de intereses y valores que suele dirimirse en función del poder acumulado
por los dis ntos actores.
Uno de los prerequisitos para darle racionalidad (es decir, capacidad de alcanzar obje vos comunes
explícitos) al proceso de priorización de SE consiste en la capacitación e información de actores. La discusión de prioridades debe ir precedida de la instalación del marco conceptual de los SE en el Sistema
Socio-Ecológico. Esto implica desde un curso de capacitación para personas clave en cada grupo de actores, hasta campañas de educación y divulgación capaces de instalar el enfoque en los diversos sectores de la sociedad. Se debe trasladar la lógica del modelo de cascada que conecta procesos ecológicos
con beneficios a un formato de difusión masiva. Incluye también la discusión de la idea de compromiso
(tradeoﬀ) en la provisión de dis ntos SE y el planteo de alterna vas de valoración para los dis ntos SE.
1.2. Identificación de principales factores de estrés/perturbación
La iden ficación del/los factor(es) responsable de cambios en el nivel de provisión de SE clave es,
nuevamente, un aspecto con un fuerte componente cien fico-técnico pero también un área de disputa
polí ca. Establecer las hipótesis que vinculan los cambios en variables ecosistémicas con las intervenciones humanas presenta una serie de desa os. Estos van desde la desagregación de factores complejos (por ejemplo la expansión agrícola) en factores próximos (el po de labranza o cul vo, la aplicación
de determinado agroquímico, la ausencia de rotaciones) a la interacción entre factores locales con factores exógenos bio sicos (por ejemplo el aumento de eventos climá cos extremos) o socioeconómicos
(por ejemplo el precio de los commodi es o las migraciones urbano/rurales).

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

1.1. Definición de servicios ecosistémicos finales clave
Iden ficar cuáles de los múl ples servicios serán priorizados en un proceso de OTR, es uno de los
puntos crí cos en este proceso. Como se señalaba en el Cap. 5 este aspecto no es frecuentemente
considerado con la atención y el grado de par cipación de los actores que el proceso requiere. Los SE
clave en principio serán aquellos más vulnerables al cambio y que tengan las menores opciones tecnológicas o ecológicas para su sus tución. SE de provisión (por ej. agua potable) y de regulación (por ej.
de inundaciones, o de conservación de suelo) son en general candidatos a ser iden ficados como clave.
Por otra parte deberá considerarse en la existencia de una demanda específica por SE en par cular, por
ejemplo en el caso de cuencas hidrográficas con poblaciones que requieran agua para consumo (FAO
2004).

La definición de un factor de estrés y perturbación ene asociada la iden ficación de un agente
promotor o generador de ese efecto (afectadores). Sin duda este es un mo vo de conflicto ya que implica un juicio sobre los actores responsables. El desa o de esta etapa es generar hipótesis plausibles
y documentadas en evidencias empíricas y lógicas acerca de cuáles serían los factores responsables
de la reducción en el nivel de provisión de los SE clave y, simultáneamente, lograr que los actores que
par cipan en el proceso reconozcan y legi men socialmente esas hipótesis.
1.3. Identificación, caracterización y mapeo de los procesos ecológicos críticos
La can dad de aspectos ecosistémicos (estructurales y funcionales) a considerar para cuan ficar los
SE intermedios que más contribuyen a definir los SE finales puede aparecer como abrumadora. Una
revisión de conceptos básicos de ecología de ecosistema (Chapin et al. 2011) indica que los aspectos a

164

�La magnitud y variabilidad temporal y espacial de las entradas de C al sistema es sin duda uno de
los aspectos más importantes a considerar en la cuan ficación de SE intermedios (Volante et al. 2012).
Las entradas de C, o produc vidad primaria neta (PPN), determinan la disponibilidad de energía del
ecosistema. Buena parte de los servicios de provisión se asocian directamente a la PPN (desde la producción de grano a la de madera, pasando por el forraje). De hecho, la clasificación de SE del Millenium
Ecosystem Assessment (2005) iden fica a la PPN como uno de los SE de soporte. La consideración de
la PPN y su dinámica como SE intermedios presenta una ventaja importante: su es mación mediante
técnicas de teledetección es rela vamente sencilla y confiable para muchos ecosistemas (Piñeiro et al.
2006, Paruelo 2008, Paruelo y Vallejos, en prensa). El cálculo de índices de vegetación (como por ejemplo el Índice de vegetación Normalizado) a par r de la reflectancia en las bandas del rojo y el infrarrojo,
registrada por diversas plataformas satelitales, permite es maciones confiables de la produc vidad
primaria de los ecosistemas terrestres (Running et al. 2000, Paruelo et al. 2013). Guido et al. (en prensa) presentan un ejemplo de mapeo de la PPN aérea a nivel regional.
Al tamaño de los reservorios de C edáfico se asocian una serie de SE finales clave: la fer lidad potencial de los suelos a través de la determinación del reservorio de nutrientes, el secuestro de C (Lal
2004), la regulación de la composición atmosférica. Los reservorios de C orgánico del suelo incluyen a la
denominada Materia Orgánica Par culada (MOP), que corresponde a la fracción más lábil del C edáfico,
y la Materia Orgánica Asociada a Minerales (MOAM) que corresponde a la fracción de descomposición
más lenta. Su caracterización se basa en muestreos a campo (Berhongaray et al. 2013, Piñeiro et al.
2009), en bases de datos (Bellamy et al. 2005) y, cuando se dispone de calibraciones, modelos de simulación (Piñeiro et al. 2006). Caride et al. (2012) mapean los cambios en el C edáfico en buena parte de
la región pampeana.
La ecuación de balance de agua resume los aspectos a considerar en la caracterización de la dinámica del agua en el ecosistema:
PP = ET + Dr ± Es ± ΛS, en donde PP es la precipitación, ET la evapotranspiración, Dr el drenaje profundo, Es la escorren a superficial y subsuperficial y ΛS la variación en el almacenaje de agua en el
suelo. Los términos ET, Dr y Es determinan, a nivel de paisaje, SE finales clave como la provisión de agua
(para consumo, presas hidroeléctricas, riego), la recarga de acuíferos, la erosión del suelo o la regulación de inundaciones. De los términos de la ecuación del balance hidrológico es rela vamente sencillo
contar con datos de precipitación. Los otros flujos deben ser es es mados ad hoc. De esos flujos la
evapotranspiración puede, nuevamente, ser es mada a par r de sensores remotos (Paruelo et al. en
prensa). Nose o et al. (2005) muestran como mediante datos de temperatura superficial e índices de
vegetación derivados de imágenes Landsat TM es posible es mar las diferencias en evapotranspiración
entre dis ntos pos de coberturas (pas zales naturales y forestaciones). Di Bella et al. (2000) muestran
cómo generar una cartogra a de la ET para la región pampeana.
El drenaje profundo puede a su vez es marse, en ciertas condiciones, a par r del movimiento de
trazadores, par cularmente de cloruros. Santoni et al. (2010) y Amdan et al. (2013) proveen es maciones de drenaje profundo en áreas en donde bosques xero cos fueron reemplazados por cul vos

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

registrar deberían vincularse, por un lado, a la dinámica y principales reservorios de C, N y agua en los
ecosistema y, por otro, a la caracterización de la biodiversidad en un sen do amplio (o sea incluyendo
dis ntos niveles de organización y las dimensiones estructurales, funcionales y de composición que
plantea Noss (1990). El registro o la es mación debería realizarse al nivel al cual se proveen los SE: el
paisaje (Paruelo et al. 2011). Un aspecto muy importante a considerar en la selección de las variables
es la posibilidad efec va de es mación con la tecnología y recursos disponibles.

165

�La configuración y estructura del paisaje (Turner et al. 2001) es otro servicio ecosistémico intermedio clave a considerar. La fragmentación y pérdida de superficie natural impacta de manera directa en
la provisión de servicios ecosistémicos clave como la polinización, la interacción entre especies, la diversidad específica (Fahrig 2003) y la belleza del paisaje. La literatura en torno a los efectos de la estructura y la configuración del paisaje (e.g., Duro et al. 2007) sobre dis ntos aspectos de la biodiversidad
resalta su importancia como SE intermedio. Las modificaciones de la estructura y la configuración del
paisaje pueden cambiar de manera significa va la rugosidad del paisaje y generar impactos nega vos
sobre la dinámica del agua y otros materiales (Burel y Baudry 2002). La fragmentación y la pérdida de
hábitat conducen a una disminución del número de especies (Kruess y Tscharntke 1994), aunque el
efecto de la fragmentación es más débil que el efecto de la pérdida de hábitat (Fahrig 2003). Los efectos
nega vos de la pérdida de hábitat se manifiestan no solo en la riqueza de especies, abundancia y distribución de las poblaciones y diversidad gené ca, sino también en la reducción de tasas de crecimiento
poblacional, la simplificación de tramas tróficas, la modificación de las interacciones entre especies y
los cambios en la dispersión y el comportamiento (Fahrig 2003). Baldi et al. (2006), Herrera et al. (2009)
y Gasparri y Grau (2009) presentan dos ejemplos de una cartogra a de la estructura y configuración
del paisaje.
1.4. Funciones de producción de Servicios Ecosistémicos finales
La idea de funciones de producción de SE finales con valor de mercado está razonablemente explorada. Para dis ntas regiones y condiciones se dispone de funciones sencillas que relacionan, por ejemplo,
el rendimiento esperado de un cul vo con el agua acumulada durante el barbecho, la concentración de
nitratos a la siembra y el cul vo antecesor. En algunos casos estas funciones son más complejas y conforman sistemas basados en un gran número de ecuaciones. Por ejemplo los modelos de es mación de
rendimientos de cul vos de la serie DSSAT (Jones et al. 2003, Hoogenboom et al. 2012) son ejemplos
de estas funciones de producción complejas. Uno de los SE crí cos a considerar en procesos de OT
rural es el de protección del suelo. La muy difundida ecuación universal de pérdida de suelos (USLE)
(Wischmeier y Smith, 1960, 1978), desarrollada por el Soil Conserva on Service del Departamento de
Agricultura de los Estados Unidos, es un ejemplo de función de producción de un SE final sin valor de
mercado. Esta ecuación considera aspectos estructurales de los ecosistemas (par cularmente de agroecosistemas) como el grado de cobertura del suelo, las rotaciones, la pendiente y su largo, para es mar
la can dad de suelo que se perdería en el sistema. La ecuación no es capaz de proveer una es mación
de la pérdida asociada a un evento par cular de erosión, sin embargo, se acepta su capacidad para diferenciar riesgos de pérdida de suelo en el espacio y el empo. Más aún, en torno de esa de ecuación
y sus limitaciones, se han desarrollado versiones más sofis cadas y complejas, por ejemplo la RUSLE
(Hudson 1993) o el modelo WEPP (Water Erosion Predic on Project, Laﬄen et al. 1997). El modelo
Century (Parton et al. 1987) es otro ejemplo de función de producción compleja. Este modelo simula la
dinámica de los reservorios de C edáfico de dis ntos pos de ecosistemas en función de caracterís cas
edáficas, climá cas, de la vegetación y el manejo (ver su aplicación en Caride et al. 2012).
Viglizzo et al. (2011) proponen un conjunto de funciones de producciones de SE finales. La lógica
de este conjunto de ecuaciones es que la mayoría de estos servicios pueden ser explicados y representados a través de una serie de SE intermedios que varían en el espacio y en el empo: 1) la PPN, y 2)

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

agrícolas. El uso de modelos permite, a par r de una adecuada caracterización del suelo y la vegetación, simular algunos de estos flujos y su variabilidad temporal. La cartogra a de reservorios de agua
superficial (lagunas y humedales) y la descripción de las caracterís cas topográficas de las cuencas son
complementos importantes en la cuan ficación de SE intermedios asociados a la dinámica del agua.

166

�1. Protección del suelo = PPN * (1 - CVPPN) * (1 - Pd) * 1.75
2. Captura de carbono = PPN * (1 - CVPPN) * (1 - Pa) * 1.5
3. Purificación y provisión de agua = PPN * (1 - CVPPN) * Ci* Pd* 1.75
4. Conservación de biodiversidad = PPN * (1 - CVPPN) * Ia * Ftérmico* Fnat.* 2
5. Control de disturbios = Ia* (Pa/ 100) * 1.25
6. Metabolización de desechos = PPN * (1 - CVPPN) * Ia* Pca* Ftérmico* 1.75
7. Provisión de bienes de uso directo = PPN * Icos * Fcalidad* 1.75
Donde:
• PPN: produc vidad primaria neta anual es mada mediante sensores remotos expresada en una
escala rela va (0-100)
• CVPPN: coeficiente de variación de la PPN
• Pd: factor de corrección por pendiente media del área en estudio
• Ia: ingreso de agua al sistema. Es calculado como: lluvia/(escurrimiento/100)
• Pa: superficie cubierta por cuerpos de agua
• Ci: capacidad de infiltración del suelo analizado
• Ftérmico: factor térmico de la región
• Fnat.: indicador de naturalidad/complejidad estructural del ambiente
• Panegable: porcentaje de ocupación de la planicie anegable
• Pca: porcentaje de ocupación de cuerpos de agua
• Icos: índice cosecha global del bien producido
• Fcalidad: factor de calidad
Este esquema ha sido usado en el mapeo de los SE finales en el marco del proceso de OT del par do
de Balcarce en la Pcia. de Buenos Aires (Barral y Maceira 2011, 2012).

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

la disponibilidad de corrientes (ríos, arroyos) y cuerpos de agua (humedales, lagos, lagunas), con sus
franjas ribereñas e interfluviales. En ese ar culo se proponen una es mación rela va (con variación
dentro de un rango de 0 a 100) de servicios ecosistémicos a par r de esos dos componentes y de una
serie de factores de naturaleza sica como la pendiente del terreno, la temperatura media y la altura
sobre el nivel del mar.

El esquema es una simplificación y, en su formulación actual, cons tuye un conjunto de hipótesis
cuan ta vas acerca de los controles del nivel de provisión de esos SE. De dichas hipótesis es posible
derivar predicciones evaluables empíricamente. La propuesta de Viglizzo et al. (2011) cons tuye así
un primer nivel de evaluación de la provisión de SE para la generación de escenarios espacialmente
explícitos. Al basarse en aspectos estructurales fácilmente cartografiables, permite explorar la heterogeneidad espacial en la provisión de SE, un aspecto de gran importancia en un proceso de OT.
1.5. Funciones de afectación o impacto
Como se indicaba más arriba, las funciones de afectación o impacto de un SE definen la manera según la cual cambia el nivel de provisión ante cambios de un factor de estrés o perturbación. La función
de impacto ene una escala asociada, la del paisaje. La consideración de la escala sica es un aspecto
par cularmente importante en el caso de SE asociados con el manejo de agua (por ej. la calidad de

167

�Buena parte de los ar culos mencionados en el apartado sobre la caracterización de SE intermedios
cons tuyen la base para la definición de funciones de afectación o impacto. Evaluar el cambio en la
evapotranspiración de una cuenca a medida que aumenta la superficie implantada con árboles (Noseo et al. 2005) o el cambio en el C orgánico del suelo con la intensidad de las labranzas (Caride et al.
2012) es un problema abordable desde lo técnico. Claramente, no está exento de dificultades pero desde el Sistema de Ciencia y Técnica esas dificultades son abordables. Un aspecto crí co es definir el nivel
tolerable de pérdida de un SE. Este es un punto en donde la valoración que realizan los actores pasa a
ser crí co. En esta etapa las disputas y los conflictos pasan a ocupar un lugar central y las decisiones
enen un componente fundamentalmente polí co.
1.6. Generación de escenarios
El proceso reseñado y esquema zado en la Figura 10.4 permite la generación de escenarios de las
consecuencias de dis ntas alterna vas de distribución de las ac vidades en el territorio (ver Cap.11).

Figura 10.4. Esquema general de vinculación entre los Servicios Intermedios (procesos ecológicos) y los Servicios
Finales a través de Funciones de Producción. Las Funciones de Impacto o Afectación asocian el nivel de producción de un servicio en par cular (producción de commodi es, como granos) con el estrés o un factor de disturbio
relacionado con la ac vidad humana (transformación del hábitat original en un área agrícola). La línea punteada
representa el cambio en el volumen sico de la producción de commodi es, y las líneas con nuas representan
los diferentes pos de cambio en el nivel de provisión de los Servicios Ecosistémicos Finales. La flecha indica la
reducción hipoté ca en la provisión de SE que la sociedad está dispuesta a tolerar. Donde, PPN: produc vidad
primaria neta; C: carbono.

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

agua potable, control de crecidas, vínculo entre erosión y sedimentación) (Kiersch 2002). Es importante
resaltar este aspecto. Así los factores de estrés y perturbación serán caracterizados muchas veces como
porcentaje de transformación o alteración del paisaje o, su complemento, el porcentaje de hábitat natural (Figura 10.2). La definición del nivel de cambio en la provisión de un SE intermedio dado un nivel
de estrés o perturbación será una entrada clave en el cálculo de los SE finales.

168

�2. LA CUANTIFICACIÓN DE LOS SERVICIOS ECOSISTÉMICOS EN EL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL: ¿UNA SOLUCIÓN MÁGICA?
El esquema presentado en donde se cuan fican SE intermedios, funciones de impacto y se calculan
SE finales en base a funciones de producción representa un aporte muy valioso al proyecto de planificación a través de la posibilidad de generar escenarios, de hacer explícitos los cambios que tendrán lugar
en dis ntas configuraciones del paisaje y de “transparentar” el proceso de evaluación. Sin embargo,
no resuelve algunos de los problemas medulares de la planificación: cuáles SE son más importantes o
qué nivel de pérdida de provisión de un SE será tolerado. Estas cues ones no se vinculan a los aspectos
técnicos, sino a valores e intereses de los actores involucrados (ver Cap. 6).
La resolución de cues ones vinculadas a valores e intereses es un tema eminentemente polí co.
Las relaciones de poder entre grupos de actores, las alianzas que puedan tejerse, la capacidad de negociación y el contexto polí co, cultural e ins tucional serán algunos de los factores que condicionarán
el proceso. Responsabilizar al SCyT de la solución de estos conflictos es o un error o una maniobra. En
tal sen do, el proceso descripto en la Figura 10.3 dista de ser una panacea o una solución mágica que
permite arribar a un plan sin conflictos ni disputas. Sin embargo, el proceso de cuan ficación de SE
aporta evidencias que acotan las disputas o permiten encuadrarlas en una base racional. Por otra parte
el proceso de cuan ficación de cambio en los niveles de provisión de los SE permite visibilizar los perjuicios que sufrirían sectores rela vamente débiles en el plano polí co. El fortalecimiento de sectores
vulnerables es un aspecto muy importante del proceso de cuan ficación de los SE.

Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

Los escenarios generados permi rían evaluar la magnitud de pérdida de SE individuales y el nivel de
provisión de SE totales. El protocolo esquema zado tendría un nivel (Tier) 1 (basado en indicadores o
proxys como los presentados por Viglizzo et al. 2011), un nivel 2 (basado en modelos más exigentes en
conocimiento e información, que el usuario puede seleccionar dentro de una biblioteca o catálogo de
opciones) y un nivel 3 (basado en una combinación de lo anterior con modelos ajustados o desarrollados por el propio usuario). Esa es justamente la filoso a de ECOSER (Laterra et al. 2011), un sistema que
busca integrar la cuan ficación de SE con la planificación par cipa va y la generación de escenarios
(Figura 10.4) para evaluar la vulnerabilidad socioambiental de los Sistemas Socio-Ecológicos.

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Capítulo 10 • Un plan operativo para incorporar los servicios ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial

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aplicaciones para el ordenamiento territorial. Editores: Laterra, P., E. G. Jobbágy, J. M. Paruelo. INTA,
p. 740.

Wischmeier, W. H., and D. D. Smith. 1960. A universal soil-loss equa on to guide conserva on farm
planning. Transac ons of the Interna onal Congress of Soil Science, 7th, pp. 418-425.
Wischmeier, W. H. and D. D. Smith. 1978. Predic ng Rainfall Erosion Losses. A guide to conserva on
planning. Agriculture Handbook No. 537. USDA-SEA, US. Govt. Prin ng Oﬃce, Washington, D.C.,
p.58.

172

�CAPÍTULO 11
EL MÉTODO DE CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS APLICADO AL
ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�Gò®Ù P®þÙÙÊ, G.1, N. C½ÃÙ®2, M. P®ØçÙ RÊÙ°¦çþ3 ù T. KçÃÃÙ½3

RESUMEN: En un mundo globalizado, la gran velocidad y escala del cambio en el uso de la Ɵerra hace necesario
anƟcipar sus efectos para desarrollar planes eficientes de manejo y conservación de los recursos naturales. La
construcción de escenarios permite considerar la incerƟdumbre intrínseca del sistema para captar el rango de
cambios posibles. Los escenarios representan descripciones simplificadas y potenciales del futuro basado en un
conjunto coherente de suposiciones acerca de factores críƟcos controladores, y consƟtuyen una excelente herramienta para explorar sistemas complejos con gran variabilidad intrínseca.
Idealmente, los escenarios deben incluir una descripción de la situación en el presente, un conjunto de futuros
posibles y una descripción de las vías alternaƟvas de acontecimientos que conectan el presente con las imágenes
del futuro. La construcción de un conjunto de escenarios es un proceso iteraƟvo de seis fases: 1) Definición de
límites del sistema territorial o Sistema Socio-Ecológico y tema focal, 2) Evaluación, 3) IdenƟficación de alternaƟvas, 4) Construcción de escenarios, 5) Prueba, y 6) Definición de políƟcas y estrategias. En la planificación
territorial, el uso de escenarios se basa fundamentalmente en la creación de mapas futuros de uso del suelo
bajo diferentes alternaƟvas incorporando la estructura del paisaje. Estos mapas permiten comparar el estado de
diferentes procesos (ecológicos o sociales), determinar el futuro más deseable e implementar diversas intervenciones para lograr los objeƟvos planteados.
El objeƟvo fundamental del método de construcción de escenarios es incenƟvar una reflexión y debate profundo, informado, democráƟco e inclusivo del futuro en el que se pretende vivir como sociedad. Los tomadores de
decisión o planificadores podrán usar los resultados para implementar las medidas anƟcipatorias de los impactos
esperables o para direccionar el sistema hacia el escenario deseado para los objeƟvos de las comunidades involucradas.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

CAPÍTULO 11*
EL MÉTODO DE CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS APLICADO AL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL

1. INTRODUCCIÓN
El cambio en el uso del suelo, fundamentalmente la expansión de la agricultura, es el proceso de
mayor impacto sobre los ecosistemas y sus servicios a escala global (Lambin y Geist 2006). Este proceso
de agriculturización también ha sido muy profundo en ArgenƟna, donde la superficie culƟvada creció
un 45% entre 1990 y 2006, lo cual ha resultado en la homogeneización espacial del agroecosistema
(Aizen et al. 2008, Oestherheld 2008) y la pérdida de ecosistemas naturales principalmente en las regiones pampeana y chaqueña (Viglizzo et al. 1997, 2011; Paruelo et al. 2005; Baldi y Paruelo 2008; Grau
y Aide 2008; Zak et al. 2008).

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 173-197).

1

InsƟtuto de Recursos Biológicos. Centro de InvesƟgaciones de Recursos Naturales. CNIA-INTA. Nicolás RepeƩo y De Los
Reseros (1686), Hurlingham. Provincia de Buenos Aires, ArgenƟna. Contacto primer autor: gavierpizarro.g@inta.gob.ar

2

Estación Experimental Agropecuaria INTA. Paraná Ruta 11 km 12,5 (3101). Oro Verde, Entre Ríos, ArgenƟna.

3

Geography Department, Humboldt Universität zu Berlin, Unter den Linden 6, 10099. Berlín, Alemania

174

�En el actual contexto mundial una correcta planificación territorial es un gran desa o, debido a que
muchas veces la resolución de conflictos del uso de la erra no siempre garan za un uso del territorio
sostenible. La velocidad de los cambios globales y sus efectos casi inmediatos sobre el uso de la erra
a escala local y regional hacen necesario poder an cipar los posibles cambios y sus efectos para desarrollar planes eficientes de manejo y conservación de los recursos naturales. Según modelos globales,
la expansión de la agricultura con nuará en los próximos 50 años, debido fundamentalmente al incremento proyectado de un 50% de la población mundial y con ello la demanda de alimentos y biocombus bles (Tilman et al. 2001; Rudel et al. 2009; Prins et al. 2011).
La construcción de escenarios espacialmente explícitos, es una forma de planificar el uso del suelo orientado a la conservación y el manejo sostenible de los agroecosistemas en un contexto de alta
complejidad e incer dumbre. El método de escenarios cons tuye una aproximación interdisciplinaria
e integra factores mul dimensionales (socioeconómicos y climá cos, entre otros) que permitan captar
el rango total de cambios potenciales esperables (Clark et al. 2001; Carpenter 2002; Peterson et al.
2003). Asimismo, los escenarios representan descripciones simplificadas y potenciales del futuro basado en un conjunto coherente de suposiciones acerca de factores crí cos (cambio climá co, mercados
mundiales, condición local de los ecosistemas, etc.) (Alcamo 2001; Dockerty et al.2006) y cons tuyen
una excelente herramienta para explorar sistemas complejos con gran variabilidad intrínseca (Peterson
et al. 2003).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

El crecimiento de la actividad agrícola ha producido beneficios económicos y sociales. Sin embargo,
también ha producido efectos negativos en los ecosistemas, disminuyendo su capacidad de proveer
alimentos y otros servicios de forma sostenible (Alkorta 2003; Green et al. 2005; Foley et al. 2005). En
Argentina, la agriculturización ha resultado en la transformación del paisaje, pérdida de hábitat y biodiversidad, contaminación, erosión, liberación de CO2 y pérdida de nutrientes (Zaccagnini et al. 2007;
Aizen et al. 2008; Oestherheld 2008; Gasparri y Grau 2009; Bilenca et al. 2009; Schrag et al. 2009;
Viglizzo et al. 2011). Para lograr sistemas sostenibles y resilientes es necesario desarrollar formas
de compatibilizar la producción con la conservación de los ecosistemas y sus servicios ecosistémicos
(Foley et al. 2009; Brussaard et al. 2010). Una forma de lograr ese balance es a través de la aplicación
de planes de ordenamiento territorial que permitan combinar elementos humanos (cultivos, infraestructura, vivienda) con elementos naturales y seminaturales (remanentes de ecosistemas naturales)
en el paisaje.

A escala global y con nental se han construido escenarios de cambios en el uso del suelo (Millenium
Ecosystem Assessment 2005; Westhoek et al. 2006; Alcamo et al. 2011) y cambio climá co (IPCC 2008),
a par r de los cuales se evaluaron, entre otros procesos, los cambios en la biodiversidad y los servicios
ecosistémicos (Sala et al. 2001; Thomas et al. 2004; Reidsma et al. 2006; Verburg et al. 2006; Jetz et al.
2007). Estos análisis visualizan que la agricultura con nuará expandiéndose en mayor o menor medida
dependiendo del escenario, y esta expansión ocurrirá principalmente en áreas tropicales de países
emergentes. Por otro lado, algunos modelos predicen una disminución potencial del área cul vada en
países de Europa (Rounsevell et al. 2005), siguiendo una tendencia actual de abandono de áreas cul vadas (Kuemmerle et al. 2008).
Los escenarios globales proveen un valioso marco general para an cipar las consecuencias de los
posibles cambios en el uso del suelo, ya sea sobre sistemas sociales, naturales y servicios ecosistémicos. Sin embargo, estos escenarios poseen una resolución espacial muy gruesa (0.5 grados) y no consideran los efectos de la configuración espacial (fragmentación, heterogeneidad del hábitat, etc.) entre
otras limitantes para su uso en planes de ordenamiento territorial o manejo de los recursos naturales
175

�En la planificación territorial, el uso de escenarios se basa fundamentalmente en la creación de mapas futuros de uso del suelo bajo diferentes alterna vas, incorporando de una forma más realista la estructura del paisaje, incluyendo los factores humanos (infraestructura, usos, etc.). Estos mapas permiten
comparar el estado de diferentes procesos (ecológicos o sociales), determinar el futuro más deseable e
implementar diversas intervenciones para lograr los obje vos planteados (Santelman et al. 2004).
El obje vo de este capítulo es brindar una introducción al método de escenarios como una herramienta clave en el proceso de formulación de planes de ordenamiento territorial y diseño de paisajes.
Para ello se abordarán los aspectos básicos de la construcción de escenarios, su origen, proceso metodológico y uso, su traducción a mapas futuros de uso del suelo y se brindarán ejemplos de su aplicación.

2. ¿QUÉ SON LOS ESCENARIOS?
El método de construcción de escenarios es un proceso en el cual se evalúan cambios (uso del suelo, climá co, etc.) a futuro considerando diversos factores mul dimensionales (sociales, económicos y
ambientales) que pueden incidir sobre la toma de decisiones (Mahmoud et al. 2009). Un escenario es
una descripción coherente, consistente y fac ble de un futuro estado del mundo (IPCC 2008) y muestra diferentes tendencias de cambio y futuros posibles. De este modo permite, a los tomadores de
decisión, an cipar las posibles reacciones de los sistemas bajo estudio a los diferentes futuros posibles,
an cipar horizontes temporales más allá del futuro inmediato y contribuir a la toma de decisiones de
manejo (Schwartz 1991; Samson y Knopf 1996; Cole 2001; Peterson et al. 2003). Idealmente, los escenarios deben incluir una descripción de la situación en el presente, un conjunto de posibles futuros y
una descripción de las vías alterna vas de acontecimientos que conectan el presente con las imágenes
del futuro (Schwartz 1991; Schoonenboom 1995).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

a escala de paisaje (Cumming 2007). Por esto, el método de construcción de escenarios ha comenzado
a aplicarse como una herramienta en el desarrollo de planes de ordenamiento territorial a escalas regionales y locales.

El uso no formal de los escenarios data de 1871, cuando en Inglaterra se publicó “La Batalla de
Dorking” de George Tomkyns Chesney. En dicha publicación el autor describe un futuro donde Alemania invade a Inglaterra en 1872 y otro donde la invasión no se produce. El primer escenario, en el que
Inglaterra es conquistada por Alemania, tuvo el propósito de demostrar los errores estratégicos en la
polí ca de defensa de Inglaterra y sus posibles consecuencias (Clarke 1992).
Algunos ejemplos clásicos y más recientes incluyen el uso de escenarios por la Royal Air Force en
la Segunda Guerra Mundial para an cipar ataques alemanes, el uso durante el proyecto Oppenheimer
para adelantar potenciales consecuencias de una explosión nuclear, los escenarios militares globales
en el año 2000 planteados por Kahn para la Corporación Rand en 1950, y el análisis de escenarios por
compañías petroleras para manejar la incer dumbre asociada al embargo árabe de petróleo en la década de 1970 (Leemhuis 1985; Wack 1985; Mille 1988). Por otro lado, a través del libro Los límites
del crecimiento (Meadows et al. 1972), los escenarios fueron aplicados par cularmente al manejo de
los recursos naturales. Entre las primeras aplicaciones al ordenamiento territorial se encuentra el estudio de crecimiento regional para Green Spring y Worthington Valleys en el municipio de Bal more,
Maryland (Mc Harg 1992).
176

�El futuro no es la con nuación está ca del pasado, y esto es la base de la construcción de escenarios
(Mahmoud et al. 2009). Incorporando las principales incer dumbres asociadas a los factores claves
del sistema, se puede determinar las posibles trayectorias del sistema en el futuro. Como resultado,
se incorporan no solo los futuros más probables, sino también escenarios improbables pero plausibles
(Mason 1998), dando de este modo su carácter flexible e imagina vo. Los escenarios pueden incorporar tendencias o predicciones, pero además deben agregar especulaciones plausibles a fin de que los
tomadores de decisión y usuarios no sean sorprendidos por situaciones o evoluciones improbables
del sistema (Nassauer y Corry 2004). En conclusión, este análisis desarrolla un número de escenarios
alterna vos diferentes entre sí, e incluyen casos improbables, que determinen los límites del universo
de futuros posibles de un sistema o región y que potencialmente contengan el futuro verdadero (Xiang
y Clarke 2003) (Fig. 11.1).
El resultado del análisis permite mejorar nuestra capacidad de responder rápidamente a un amplio
rango de acontecimientos o futuros posibles, evitando potenciales trampas y beneficiándonos de las
oportunidades que se presenten. Los tomadores de decisión o planificadores del uso del suelo podrán
usar los resultados para implementar las medidas an cipatorias de los impactos observados en los diferentes escenarios (por ejemplo, problemas sociales o ambientales), o para direccionar el sistema hacia
el escenario de menor impacto o más aceptable para los obje vos de las comunidades involucradas
(Mahmoud et al. 2009).

Figura 11.1. Diagrama conceptual del desarrollo de escenarios. Los escenarios resultantes determinan aproximadamente los límites del universo de futuros posibles con más probabilidad de incluir al futuro verdadero (elipse).
Las bifurcaciones y desvíos representan los posibles caminos según las incer dumbres crí cas en los factores
claves del sistema (basado en Carpenter et al. 2002 y Mahmoud et al. 2009).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

Usualmente, la visualización o an cipación del futuro se hace mediante predicciones o pronós cos
basados en condiciones del presente y en la proyección de tendencias de cambio o evolución de un
sistema observado en el pasado reciente (Ver Caja 11.1.). De esta forma, y basado en las tendencias
recientes, se ob ene el estado más probable del sistema (Vega et al. 2009). Sin embargo, esta aproximación no considera la incer dumbre del sistema y, por lo tanto, con un infinito número de futuros
posibles y el gran número de factores involucrados en determinar el uso de la erra y la configuración
territorial, es muy di cil que el análisis sea exitoso en visualizar un futuro “esperable” o “más probable”
que facilite la toma de decisiones de manejo u ordenamiento territorial (Xiang y Clarke 2003).

177

�En ordenamiento territorial “escenario” se refiere a posibles historias y/o supuestos sobre un sistema que determinan los cambios en el paisaje. El patrón espacial de usos de la erra y su funcionamiento resultante de esos cambios se denomina “futuro” (Steinitz y MacDowell 2001). Estos “futuros” alterna vos no son solo descripciones cualita vas, sino también representaciones espacialmente explícitas
de los patrones del uso del suelo a través de mapas, simulaciones digitales, incluso dibujos o fotogra as
editados mostrando cómo será el paisaje en el futuro (Swetnam et al. 1998; Countryman y Murrow
2000). De este modo, los escenarios cons tuyen herramientas ú les al ordenamiento territorial, ya que
sus diseñadores, diversos actores involucrados y tomadores de decisión (es decir, todo el espectro de
posibles usuarios), pueden ver los resultados de diferentes polí cas, planes o fenómenos naturales, y
eventualmente medir sus efectos a par r de la comparación de los dis ntos mapas o de procesos que
se midan o simulen (ej. niveles de biodiversidad, flujo de agua o contaminantes, liberación de CO2,
etc.). Los escenarios pueden vincularse directamente al mapeo de servicios ecosistémicos intermedios
y finales (ver Caps. 5 y 10).
Estos mapas no son una instantánea, son imágenes sinté cas acompañadas de una narra va (como
en cualquier construcción de escenarios) que describe con ngencias hipoté cas de desarrollo regional
o del paisaje (cambios en el uso de la erra) asociadas o relacionadas a combinaciones par culares de
obje vos y prioridades diferentes (desde el punto de vista humano) para el área de estudio. El proceso
y el resultado permiten es mular el pensamiento crí co de las mejores acciones de planeamiento,
facilitando el ordenamiento del conocimiento y explorando las diferentes opciones y situaciones potenciales (Xiang y Clarke 2003).
Idealmente, el resultado final de una construcción de escenarios focalizados en el cambio del uso
del suelo y la planificación territorial debería tener cinco componentes: 1) las alterna vas o el rango de
elecciones potenciales de planes de usos del suelo, polí cas o regulaciones, 2) las consecuencias, los
efectos acumula vos ( sicos, polí cos, sociales, ecológicos) que cada alterna va o escenario tendría
sobre el área de estudio, 3) las causas o las relaciones causales entre alterna vas y consecuencias, 4)
período de empo, el empo esperable transcurrido entre las alterna vas y sus consecuencias, y 5) la
huella geográfica, es decir, los cambios producidos por las dis ntas alterna vas sobre las caracterís cas
geográficas de un área (fundamentalmente el uso de la erra) y sus consecuencias.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

3. LA CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS Y EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL

El desarrollo de escenarios de cambios del uso de la erra para el ordenamiento territorial es fundamentalmente un proceso de compilación y reelaboración de información en un marco de trabajo mul disciplinario y par cipa vo. A lo largo del proceso, pequeñas piezas muy disímiles de información (por
ejemplo información o bases de datos ecológicos, sociales, polí cos) son relacionadas en estructuras
de antecedentes más grandes y complejas (escenarios), las que a su vez son u lizadas en la generación
de piezas de referencias más abarcadoras y sinté cas (planes de manejo o decisiones de ordenamiento
territorial) (Fig. 11.2).
Este proceso de compilación y elaboración de información puede dividirse en dos partes: una primera parte focalizada en el ejercicio de construcción de un conjunto de escenarios futuros, y una segunda parte en la cual a par r de los escenarios se desarrollan planes de manejo u ordenamiento y se
ar culan los medios para generar el futuro deseado (aplicación o manejo) (Fig. 11.2). Este conjunto de
escenarios funciona entonces como un puente entre estas dos partes del proceso, que representan dos
líneas de ac vidades humanas: el proponer y responder preguntas cien ficas acerca de cómo va a ser
el futuro (construcción de escenarios) y el planeamiento en el mundo real de ese futuro (ordenamiento
territorial). A par r de esta aplicación se puede volver a los escenarios y hacer modificaciones. De este

178

�El proceso completo debe funcionar como un puente de intercambio de información, discusión y
finalmente de entendimiento entre personas con diferentes formaciones, experiencias e incluso intereses (cien ficos, tomadores de decisión, polí cos, administradores, habitantes de las áreas modeladas,
referentes sociales, ar stas, etc.), y que representan a todos los sectores involucrados en el desarrollo
y uso de los escenarios. Para que el proceso sea exitoso, la comunicación permanente y par cipa va
de los involucrados en el proceso es clave.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

modo, la calidad de todo el proceso no se mide solo por el trabajo realizado y los resultados obtenidos
en la primera parte (modelado de escenarios), sino también por la calidad de las decisiones de manejo
u ordenamiento territorial desarrollados, y su aplicación en la toma de decisiones del mundo real.

Figura 11.2. El proceso de construcción de escenarios para el ordenamiento territorial. Se diferencian dos partes,
la construcción de los escenarios (modelado) y su aplicación (fase de planeamiento). Debe haber una retroalimentación entre ambas partes basada en la comunicación permanente y fluida entre el grupo de trabajo que desarrolla los escenarios y el grupo de usuarios. El proceso está basado en la compilación y reorganización de piezas
pequeñas de información (Datos) en piezas más grandes y complejas (Escenarios y Planes de manejo) (modificado
de Xiang y Clarke 2003).

3.1. Construcción de escenarios
Diversas metodologías y criterios han sido empleados para la construcción de escenarios, y probablemente esto sea consecuencia de la variedad de situaciones y sistemas en los cuales fueron aplicados. Muchas veces, la falta de compa bilidad de horizontes temporales o escalas espaciales dificultó la
comparación o integración de los resultados de escenarios para diferentes aspectos o procesos de una
misma región (tales como escenarios de cambio climá co y escenarios de cambio de uso de la erra)
(McCarthy et al. 2001).
El desarrollo de un conjunto de escenarios es un proceso itera vo, el cual involucra diversas fases
progresivas, donde cambios ocurridos en fases posteriores a veces obligan a revisar lo desarrollado en

179

�3.2. Definición del tema focal y los límites del sistema
En esta primera fase es fundamental la iden ficación del tema focal (generalmente el tema prioritario a manejar o sobre el cual decidir, muchas veces definido por una pregunta), los límites del Sistema
Socio-Ecológico estudiado (geográfico, temporal, elementos involucrados) y la conformación del equipo de trabajo.
La iden ficación de una pregunta específica o tema focal nos permite detectar aspectos relevantes
y dis nguir entre los factores y procesos que pueden ser controlados (por ejemplo polí cas de desarrollo) y los que no (por ejemplo el clima y la topogra a en gran escala). En el caso del ordenamiento
territorial, estas preguntas o temas focales suelen estar referidas a la sostenibilidad del sistema, a diferentes aspectos vinculados al bienestar humano o par cularmente, en las úl mas décadas, al diseño
de paisajes que compa bilicen el bienestar y progreso humano con la conservación de los ecosistemas
y sus servicios ecológicos. Algunos ejemplos de preguntas incluyen: ¿cómo será en el futuro el nivel de
provisión de servicios ecosistémicos clave en el Sistema Socio-Ecológico bajo estudio?, ¿cuáles serán
los riesgos futuros de perturbaciones o estreses (inundaciones, incendios, sequías)?, ¿cuáles serán los
efectos del cambio climá co sobre la producción agrícola o el bienestar de los habitantes? Asimismo,
en esta etapa es fundamental definir los límites del sistema bajo análisis, es decir, las caracterís cas
específicas, el área de estudio y la escala espacio-temporal (Mahmoud et al. 2009).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

fases anteriores (Wagener et al. 2006; Liu et al. 2008). Si bien el número de fases u lizadas es variable,
y puede (o debería) ser adaptada a los requerimientos de cada caso, hay una consenso entre autores en
un número de fases básico durante el proceso de desarrollo de escenarios. Estas fases pueden definirse
como: 1) Definición de límites del Sistema Territorial o Socio-Ecológico y tema focal, 2) Evaluación, 3)
Iden ficación de alterna vas, 4) Construcción de escenarios, 5) Prueba, y 6) Definición de polí cas y
estrategias de implementación.

Estas preguntas y los temas focales deben surgir de la negociación de los par cipantes en el desarrollo de los escenarios (ver Capítulo 13). Usualmente las preguntas pueden representar alguna situación
problemá ca o de interés prioritario para un grupo dominante dentro de los par cipantes en el proceso, lo que destaca la importancia de una par cipación democrá ca, representa va e igualitaria (Peterson et al. 2003). Para el éxito del proceso es fundamental que el grupo de par cipantes en el desarrollo
de escenarios sea diverso y mul disciplinario. Deben estar representadas todas las visiones de los
actores sociales relacionados al área de estudio: cien ficos, polí cos, organizaciones no gubernamentales, decisores, administradores, empresas, pueblos originarios, ar stas, productores e ins tuciones.
La par cipación directa de los actores permi rá la construcción de un conjunto de escenarios mucho
más creíbles y aceptados que los diseñados solo a par r de la opinión de expertos. De esta manera se
evita que haya una sola visión preponderante determinando las preguntas o temas focales.
3.3. Evaluación
Una vez definido el tema focal o la pregunta de interés, es necesario evaluar el sistema estudiado.
Esta evaluación incluye un análisis de cuáles son los componentes del sistema involucrados (y seleccionar los que van a ser incluidos en el análisis), y los factores impulsores de cambio, y sus interacciones
con los componentes del sistema (Peterson et al. 2003). Por ejemplo, ¿se van a incluir componentes
sociales, polí cos o ecológicos?, ¿los ecosistemas van a ser definidos solo como clases de coberturas
o también las diferentes condiciones que cada uno puede presentar?, ¿las polí cas serán analizadas
a nivel provincial, o aquellas que derivan de acuerdos internacionales?, ¿los mercados serán incluidos
a escala local o global?, ¿es relevante el cambio climá co para el tema focal y el área analizada? Esta

180

�El análisis de factores (o fuerzas impulsoras) debe hacerse considerando el área de estudio, pero
también el contexto espacial (ya sea de escala regional, con nental o mundial, dependiendo de la extensión del área estudiada). Ningún paisaje funciona como un sistema cerrado, y los cambios en la configuración de las coberturas del suelo va a ser la resultante también de la acción de factores externos
(ej. mercados, invasiones biológicas, cambio climá co, etc.) y su interacción con los factores internos
(locales o del área foco del análisis de ordenamiento territorial) (Xiang y Clarke 2003).
Una forma de ver este complejo de factores internos y externos es u lizando los conceptos de factores próximos y causas úl mas o variables rápidas, lentas y factores exógenos (Chapin et al. 2009) de
los sistemas Socio-Ecológicos (ver Cap. 1). Generalmente las fuerzas internas (por ejemplo, la tala de
bosques) son la traducción local de un factor úl mo (los mercados internacionales) (Lambin y Geist
2006). Por ejemplo, el cambio de uso de la erra en la región chaqueña Argen na es un ejemplo de
interacción entre factores próximos que actúan localmente y causas úl mas que actúan a escala global.
La tala de bosques para la expansión del cul vo de soja (como un factor local de pérdida de bosques)
está impulsada por los mercados globales (altos precios y demanda de soja y sus derivados), el cambio
climá co (aumento de lluvias en áreas históricamente demasiado áridas para el cul vo) y los avances
tecnológicos (variedades de soja transgénica adaptadas a baja precipitación y al herbicida glifosato)
(Grau y Aide 2008; Zak et al. 2008).
En este paso, el primer punto fundamental es detectar cuáles son los componentes y los factores
fundamentales y determinantes de los cambios en el uso de la erra y los potenciales futuros del área de
estudio. Así se determina un subconjunto de elementos (componentes y factores), los que usualmente
cons tuyen la base de la construcción de los escenarios. El segundo punto clave es determinar cuáles son
las principales incer dumbres asociadas a los elementos y factores que más van a influenciar el futuro
desarrollo de acontecimientos de una región. Por ejemplo, la deforestación en la región chaqueña es una
fuerza fundamental de cambio de uso de la erra. Una incer dumbre clave asociada a ese proceso es la
aplicación de la Ley Nº 26.331 (“Presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques na vos”)
(ver Cap. 18). La aplicación correcta o no de la ley (asumiendo que otros factores permanecen constantes), puede resultar en futuros alterna vos diametralmente opuestos en cuanto a la cobertura de bosques (y los procesos y servicios ecológicos asociados) para la región (Piquer-Rodríguez et al. en revisión).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

etapa debe ar cularse con la caracterización del Sistema Socio-Ecológico llevada a cabo en la etapa de
diagnós co del ordenamiento territorial (OT) (ver Caps. 1 y 2).

3.4. Identificación de alternativas
Una vez que la incidencia de los principales factores internos y externos que modelan el sistema
es conocida y evaluada, el siguiente paso es explorar las vías alterna vas en que el sistema puede
evolucionar en el futuro. Estas alterna vas son los caminos posibles de acontecimientos que pueden
resultar en los futuros posibles al horizonte de empo fijado para el set de escenarios. Generalmente
estos caminos están determinados por los potenciales eventos que pueden acontecer en relación a los
puntos crí cos de incer dumbres en las fuerzas impulsoras (Mahmoud et al. 2009).
Por ejemplo, un punto de alta incer dumbre en el proceso de deforestación en la región chaqueña
es la manera en la que se implementará la Ley Nº 26.331. Esta incer dumbre plantea dos alterna vas
posibles de vías de acontecimientos del sistema hacia dos futuros diferentes para la región. Podemos
considerar un segundo factor relacionado a la deforestación, por ejemplo la precipitación anual. Una
incer dumbre asociada a muchas áreas con déficit hídrico en el Chaco es si la precipitación con nuará
en aumento en el futuro (permi endo el cul vo de soja) o volverá a sus valores históricos (una limitante al cul vo). Estas dos alterna vas pueden combinarse con las relacionadas a la ley de bosques (por

181

�Las alterna vas deben ser posibles y relevantes al tema focal en cues ón. Las vías alterna vas deberían representar un camino forjado por la interacción de las dinámicas existentes dentro del sistema y
posibles eventos futuros. Como se mostró en el ejemplo, el análisis de incer dumbres en la evaluación
puede ser usada para definir los diversos caminos potenciales. Las incer dumbres elegidas deberían
proponer diferencias que estén relacionadas a la pregunta o tema focal del análisis. Un punto fundamental es tener una mente abierta y crea va en el momento de elegir los factores y las incer dumbres
que determinen las alterna vas. De esta forma es posible generar alterna vas imagina vas y menos
esperadas, para ir más allá de los lugares comunes del futuro esperable para el área de estudio (Peterson et al. 2003).
3.5. Construcción de los escenarios
3.5.1. Información cualitativa y cuantitativa
En base al entendimiento obtenido en la fase de evaluación acerca de cómo funciona el sistema (dinámica del sistema), y de discusiones en el grupo, deben u lizarse las incer dumbres analizadas y las
alterna vas planteadas y usar las más relevantes al tema focal para construir un conjunto de escenarios
futuros. Una vez que los escenarios han sido definidos, deben ser materializados con una narración que
incluya datos cualita vos y cuan ta vos del escenario resultante (Mahmoud et al. 2009).
Considerando la información cualita va, las alterna vas deben transformarse en un relato dinámico
(storylines en la literatura norteamericana o europea) describiendo para cada alterna va de forma realista cómo operan las fuerzas impulsoras (a veces inesperadas) y cuál es la reacción del sistema y los
actores sociales. De esta manera los escenarios se presentan como una breve narración que describe
cómo, a par r del presente, el sistema va evolucionando y se desarrolla una serie de eventos hasta llegar a una descripción de la situación en el futuro imaginado. Dentro de las narra vas, los supuestos del
sistema para cada escenario y las diferencias clave entre los relatos que van determinando uno u otro
escenario futuro deben ser claramente visibles. Las narra vas de los escenarios deben ser escritos en
forma que describan en una manera convincente los futuros posibles y los sucesos para llegar a ellos,
así pueden ser fácilmente comunicados y recordados para lograr un buen involucramiento e impacto
en los actores involucrados (Schwartz y Ogilvy 1998).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

ejemplo incorporándolas posteriormente a la secuencia temporal imaginada), abriendo la alterna va
relacionada a la no aplicación de la ley en dos nuevas alterna vas relacionadas a las lluvias, lo que determinaría un total de tres vías alterna vas para el futuro.

De esta manera se consigue una secuencia lógica, donde el escenario está claramente anclado en una
situación del pasado (el presente) y donde hay un relato fluido en el empo de la serie de eventos y sus
consecuencias que derivan en cada escenario futuro. Esta secuencia lógica de eventos permite evaluar
cuán plausible es cada escenario y la u lidad de mantenerlo en el conjunto de escenarios construidos.
Más que el modo usado para desarrollar el escenario, es importante que cada relato pueda informar en
lo posible el estado de algunas variables indicadoras de la situación del tema focal. Es fundamental documentar el escenario lo suficiente para demostrar que es un futuro plausible y evaluar el funcionamiento
lógico de la estructura de acontecimientos e interacciones entre variables y actores, de modo que los potenciales usuarios se apropien de los escenarios y los empleen en los planes de ordenamiento territorial.
La otra parte se focaliza en el desarrollo de datos cuan ta vos. Usualmente, esta parte se resuelve
con el uso de diferentes modelos de análisis y manipulación de datos. Como resultado, los escenarios
se representan también por un conjunto de datos de variables de interés indicadoras del sistema, que
describen sus cambios espaciales y temporales. El punto fundamental es lograr que la narra va de los

182

�Idealmente, el uso de modelos debería permi r incluir las interacciones complejas de los factores
operando en el territorio y sus variaciones a través del empo en el horizonte temporal planteado
mediante una técnica de simulación espacialmente explicita (Paich y Hinton 1998). Estas simulaciones
(mapas de coberturas y sus bases de datos) basadas en modelos matemá cos (por ejemplo modelos
de cambio en el uso del suelo) permiten obtener es maciones cuan ta vas de los efectos de las diferentes condiciones del territorio al que se llega en cada escenario.
3.5.2. Temas de los escenarios
Un punto importante está referido a los temas de los escenarios. Usualmente pueden diferenciarse
dos aproximaciones, análisis de temas simples o múl ples. Los escenarios de tema simple se focalizan
en un solo tema o proceso, por ejemplo el crecimiento urbano futuro o la expansión de la agricultura.
En este caso, el conjunto de escenarios se presentan como un arreglo secuencial de diferentes grados
de diferencia en una única dimensión temá ca (por ejemplo, en el caso de la urbanización, los escenarios podrían ser no crecimiento, crecimiento moderado o crecimiento explosivo). Una desventaja asociada al método de escenarios de temas simples es que generalmente hay una tendencia a considerar a
un escenario como más probable (generalmente la situación tendencial), cuyos resultados suelen tener
más peso y aplicación en la toma de decisiones posterior.
En los escenarios de temas múl ples, cada escenario esta desarrollado en una única dimensión
temá ca que enfa za un camino hacia el futuro, y cada uno de los escenarios del conjunto son radicalmente diferentes de los otros en la dimensión donde se enfocan. En los escenarios de temas múl ples,
el desarrollo está focalizado en varios procesos que determinan una visión más general, como los usos
del suelo potenciales en una región a futuro. En otras palabras, los escenarios de temas simples funcionan en una sola dimensión, mientras que lo de temas múl ples incluyen múl ples dimensiones de
la realidad, y enen una chance mayor de determinar un espacio que incluya al futuro. En un análisis
de temas múl ples, todos los escenarios son considerados igual de fac bles, porque se perciben como
independientes y aumentan las chances de incorporar los acontecimientos inesperados a la toma de
decisiones (Schwartz y Ogilvy 1998, Perro et 1998).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

escenarios se apoye con variables y datos cuan ta vos del estado del sistema. En el caso de escenarios
para el ordenamiento territorial, las narra vas son transformadas en mapas de uso del suelo y de la infraestructura humana determinadas por cada escenario en su horizonte temporal final, generalmente
con bases de datos asociadas (Mahmoud et al. 2009).

Un escenario que suele ser común a todos los análisis es el de Business as usual. Este escenario
suele representar un futuro donde las tendencias observadas en el pasado reciente con núan evolucionando sin cambiar en el futuro, porque las fuerzas impulsoras se man enen constantes en influencia y magnitud. En otras palabras, ¿cuál va a ser el futuro si todo se man ene operando de la misma
manera que en el presente? Incluir este escenario ene ventajas y desventajas. Un problema es que
usualmente atrae más atención que otros escenarios, por ser considerado intui vamente como más
probable. También, puede resultar controversial y tener poca aceptación en ámbitos polí cos, donde
puede ser tomado como un análisis de las decisiones gubernamentales. Sin embargo, este escenario es
muchas veces requerido ya que provee un estándar contra el cual comparar el efecto de las decisiones
de manejo o incer dumbres modeladas en los otros escenarios.
3.5.3. ¿Cuántos escenarios y con qué horizonte temporal?
El número de escenarios que debe incluir el conjunto final es un aspecto fundamental del análisis.
Un número muy grande de escenarios es di cil de desarrollar y lleva generalmente a una confusión que

183

�En general, el horizonte temporal del escenario se toma como una guía tenta va, en la realidad
el escenario planteado puede ocurrir antes o después. Sin embargo, para que tengan impacto en las
decisiones, deben con seguridad tener un horizonte que tenga sen do para los constructores del escenario, los actores involucrados y los afectados por el mismo. También deben considerarse las escalas
temporales de los temas focales inves gados en los escenarios, y los horizontes temporales en los que
se hace manejo. Usualmente, escenarios a 100 años o más son empleados para la inves gación de preguntas cien ficas, mientras que escenarios entre 20 y 50 años son desarrollados para tomar decisiones
de manejo y ordenamiento territorial.
3.6. Verificación
Una vez que los escenarios han sido construidos, es necesario evaluar su consistencia. El punto
clave es que la dinámica de los escenarios debe ser plausible, ni los factores o fuerzas impulsoras ni
los actores deben comportarse de maneras improbables. Las inconsistencias van a emerger como el
principal obstáculo en la aplicación del escenario para la implementación de polí cas de manejo o de
ordenamiento territorial. La consistencia puede testearse con métodos cuan ta vos, contra el comportamiento de los actores involucrados, por opinión de expertos o con la comparación con otros escenarios. Habitualmente es un esfuerzo cien fico, empleando una variedad de herramientas analí cas
o estadís cas.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

dificulta y hace poco prác ca su interpretación y uso. El uso de pocos escenarios, no permite delimitar
un espacio de resultados posibles que tenga probabilidades aceptables de incluir el futuro verdadero.
Según estudios de los límites humanos de la comprensión cogni va, el número debería ser entre 2 y 7.
Como regla general, si es un análisis de tema simple, hasta tres, si es de tema múl ple, de dos a siete.
Lo importante es que contengan con un alto nivel de cer dumbre el estado futuro de un sistema (Xiang
y Clarke 2003).

Los cambios esperados en cada escenario deben ser analizados desde la perspec va de los actores
involucrados. Esto se puede conseguir si en la construcción de los escenarios desde su inicio par cipa
un grupo diverso de personal que represente la visión de los potenciales actores involucrados. Este
po de verificaciones usualmente revela inconsistencias, de esta manera los escenarios normalmente
requieren varias iteraciones para refinarlos y dejarlos listos para su uso (Peterson et al. 2003).
3.7. Uso de los escenarios
En esta etapa, los escenarios (la condición del sistema entre los diferentes escenarios) son comparados, los resultados presentados y discu dos con los interesados, y las conclusiones más relevantes
son u lizadas para desarrollar o mejorar los planes de ordenamiento territorial. Los mapas obtenidos
para los diferentes escenarios (ver Caja 11.2) se comparan mediante sistemas de información geográficos (por ejemplo, calculando las áreas de las diversas coberturas o el nivel de fragmentación de algún
ecosistema en par cular). Los mapas obtenidos pueden u lizarse para alimentar otros modelos de
simulación (por ejemplo flujos y balances hídricos, estado de servicios ecosistémicos) relacionados al
tema focal del análisis de los escenarios (¿cuál será el balance hídrico de la región en el futuro?, ¿cuál
será el estado de los servicios ecosistémicos?). Como resultado, puede compararse cuan ta vamente
la condición del territorio en los escenarios futuros propuestos, iden ficando los factores que pueden
tener más influencia según diferentes condiciones.
Las conclusiones del análisis compara vo permiten iden ficar los potenciales riesgos y conflictos futuros (ambientales o sociales), las oportunidades o estrategias para reducirlos con los costos y beneficios de las diferentes opciones. De esta manera, pueden tomarse en forma proac va acciones an cipa-

184

�Usualmente, en esta instancia se presentan los resultados a los interesados y se discuten todas sus
implicancias de lo que pueden resultar estrategias de manejo a ser incorporadas en un plan de ordenamiento territorial. En este punto, la responsabilidad es transferida a los tomadores de decisión relacionados al planeamiento territorial, más que al equipo mul disciplinario y diverso que construyó los escenarios. Sin embargo, es fundamental la par cipación del equipo de desarrollo del análisis en esta instancia,
para asesorar y ayudar a los tomadores de decisión en el uso más eficiente y correcto de los escenarios.

4. ¿CUÁL ES UN BUEN CONJUNTO DE ESCENARIOS?
No hay reglas para definir un buen conjunto de escenarios. Sin embargo, hay algunas pautas consensuadas que pueden ser ú les para evaluar el producto del trabajo de desarrollo y su potencial éxito
si son aplicados.
4.1. Futuros posibles pero sorprendentes
Escenarios que confirman lo esperado por intuición no sirven para reflexionar y deba r ideas como
sus contrapar das más sorprendentes (incluso irracionales en una primera impresión). Un buen conjunto de escenarios incorpora los acontecimientos de baja probabilidad de ocurrencia –los muy imagina vos– y dan recomendaciones de manejo para conver r situaciones de ganadores y perdedores en
situaciones favorables para todos los actores. Los escenarios sorprendentes ayudan a evitar un exceso
de confianza en que lo más probable va a ocurrir y también ayudan a pensar soluciones y planes de
manejo más crea vos.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

torias. Un punto focal es determinar cuáles son las polí cas o decisiones de manejo (como elementos
sobre los que se puede influir y controlar, a diferencia de otros, por ejemplo el clima) más deseables
de mantener en el futuro para lograr los obje vos regionales. De una forma más su l, es interesante si
es posible determinar los elementos comunes que hacen a diferentes polí cas o planes de acción más
exitosos (Peterson et al. 2003).

4.2. Diversidad de perspectivas
Los escenarios deben confrontar al usuario con una diversidad de puntos de vista. La construcción
debe ser un proceso democrá co, par cipa vo y caracterizado por una mul plicidad de valores, metas y obje vos. Es importante incluir todas las visiones, par cularmente de los actores más débiles o
menos representados (por ejemplo pueblos na vos y otras minorías). Un buen conjunto de escenarios
debe enseñar al usuario valorar también las diferentes visiones acerca de los futuros posibles. Así, el
análisis de la diversidad de perspec vas puede ser un vehículo para construir consenso, lograr el planeamiento colabora vo y la resolución de problemas y conflictos.
4.3. Información vívida
Usar información vívida ene más impacto y atrae más atención. Se refiere a usar información que
produzca una respuesta emocional y despierte el interés de los usuarios y también del equipo técnico,
desafiando su imaginación y volviéndose rápidamente disponible. Los factores que hacen más vívidos
los escenarios son: 1) el interés emocional: desarrollar escenarios interesantes y focalizados en temas
de impacto y que interesen a todos los involucrados, y que sean directamente aplicables a decisiones
de manejo, incluso es mejor si muchos de los integrantes del equipo de trabajo enen lazos emocio-

185

�En resumen, los escenarios deben poder ser descriptos fácilmente, ser vívidos y diferentes entre
ellos, así como capturar las futuras transformaciones del sistema de forma plausible. Este conjunto de
escenarios debe servir para expandir y desafiar de una manera ú l el actual conocimiento que se ene
del sistema. La Caja 11.3 presenta ejemplos de escenarios ambientales a escala global y regional.

5. LA CONSTRUCCIÓN DE ESCENARIOS PARA ORDENAMIENTO TERRITORIAL A ESCALA DE
PAISAJE
Uno de los mejores ejemplos del uso de análisis de escenarios aplicados a la planificación del territorio es el proyecto Willame e Basin Alterna ve Futures Analysis (Baker et al. 2004). El área es la cuenca
del rio Willame e (unos 30.000 km2) en el noroeste del estado de Oregón, EE. UU. El área está cubierta
en un 60% por bosques en zonas montañosas, pero las áreas planas de menor al tud están dedicadas
a la agricultura. Viven unos 2 millones de personas, parte en los centros urbanos más importantes del
estado. Se espera que la población se duplique para el año 2050, con consecuencias nega vas para la
gran biodiversidad y los importantes recursos hídricos y madereros de la región.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

nales al territorio analizado. Para lograr esto es importante la proximidad espacial y temporal, 2) que
sean imaginables: la información que produce imágenes sensoriales ene un mayor impacto porque
promueve el reconocimiento, la retención y el recuerdo. Depende en parte de cuán concreto es el escenario, en el sen do de que deben ser muy completos, detallados y específicos en la composición y presentación del conjunto de escenarios y la información asociada a ellos. Sin embargo, hay que mantener
un balance para no saturar al usuario de datos técnicos que desalienten su uso y aplicación. Un punto
fundamental es poner tulos concisos a los escenarios que sean descrip vos para provocar imágenes
mentales fuertes y autoexplica vas.

Por una inicia va gubernamental en los años 90, se creó un foro (The Willame e Valley Livability
Forum) para desarrollar una visión consensuada entre los diversos actores involucrados para mejorar
la calidad de vida en el valle. Desde este foro se creó una inicia va para restaurar hábitats para biodiversidad y recursos hídricos en el contexto de la expansión urbana futura en relación al crecimiento
poblacional. Para apoyar esta inicia va se formó un grupo interdisciplinario de inves gadores pertenecientes a tres universidades y actores involucrados (polí cos, empresarios, habitantes, organizaciones
no gubernamentales, referentes) para desarrollar escenarios de cambio de uso del suelo.
El análisis se desarrolló en tres etapas. En la primera etapa se analizaron los cambios en el paisaje
desde 1850 hasta 1990. Los resultados permi eron entender el funcionamiento del sistema, detectar
los factores claves relacionados al cambio de uso del suelo y la interacción entre el sistema social y el
natural. En la segunda etapa se desarrollaron tres escenarios basados en los factores y mapas de uso
del suelo desarrollados en la etapa anterior. En la tercera etapa los escenarios fueron comparados u lizando cuatro indicadores: biodiversidad terrestre, calidad del agua, condición ecológica de los cursos
de agua y condición del río Willame e.
Las dos principales visiones de futuro en las discusiones durante el análisis fueron: una focalizada
en la necesidad de incrementar las acciones de conservación, asumiendo que la polí ca de conservación actual no sería efec va en el futuro, y otra, indicando la necesidad de disminuir las restricciones
a los planes de crecimiento urbano, que permi rían cubrir las necesidades futuras de la población sin
comprometer sustancialmente el medio ambiente. Como resultado, se desarrollaron tres escenarios al
año 2050 (Fig. 11.3.):

186

�Urbanización. Este escenario asume una liberación en las polí cas actuales de restricciones al crecimiento urbano, permi endo a las fuerzas del mercado incidir en el uso del territorio en el futuro, pero
dentro de un rango que los actores involucrados consideraban realista.
Conservación. Se focaliza en poner mayor énfasis en conservación y restauración de ecosistemas,
pero reflejando un balance fac ble entre consideraciones económicas, sociales y ecológicas según la
opinión de los actores involucrados.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

Business as usual. Representa el estado del paisaje esperado en el futuro si las tendencias observadas en 1990 con núan actuando en forma estable.

Figura 11.3. Mapas de usos de la erra en la cuenca del río Willame e (Oregon, EE. UU.) en 1990 y en 2050 según
tres escenarios diferentes (h p://www.fsl.orst.edu/pnwerc/wrb/).

Los escenarios resultantes se compararon con los indicadores propuestos. Los tres escenarios reflejaban principalmente un cambio hacia nuevos usos del suelo en las áreas ya u lizadas, pero una
mínima expansión sobre sistemas naturales. Aún en el escenario de urbanización, casi todo el nuevo
desarrollo urbano ocurre en áreas u lizadas para agricultura. Sin embargo, se encontraron diferencias
en la calidad ambiental de los escenarios (Fig. 11.4.).
Los escenarios permi eron fomentar sustancialmente la discusión entre la población, los tomadores
de decisión y el resto de los actores involucrados acerca del futuro de la región. Los resultados permieron detectar e incluir zonas focales para la restauración de ecosistemas en el documento principal
de la Willame e Restora on Ini a ve. También permi eron demostrar falencias en el plan aprobado
de ordenamiento territorial, donde el ordenamiento focalizado en municipios no permi a generar una
composición y configuración del paisaje sostenible a escala regional, y estaba demasiado sesgado hacia
áreas montañosas.
187

�6. CONCLUSIONES
El primer obje vo de la construcción de escenarios es incen var una reflexión y debate profundo,
informado, democrá co e inclusivo del futuro en el que se pretende vivir como sociedad. Cumplir este
obje vo depende en gran medida del impacto que los escenarios planteados tengan sobre la opinión
pública, lo que es una medida del éxito del proceso. Un ejemplo sólido de escenarios exitosos es la respuesta del público a la publicación en diarios ingleses del relato “La Batalla de Dorking” mencionado al
comienzo del capítulo. En los meses siguientes a su publicación, en mayo de 1871, produjo una sensación nacional de pánico que mo vó un comunicado del Primer Ministro para tranquilizar a la población.
El debate tan intenso sobre la seguridad nacional que generó, resultó en cambios significa vos en la
polí ca de defensa antes de la Primera Guerra Mundial (Clarke 1992).

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

Figura 11.4. Comparación de indicadores del estado de los recursos naturales en el pasado (1850) y en tres escenarios futuros (2050) con su estado en 1990 para la cuenca del río Willame e (Oregon, EE. UU.) (h p://www.fsl.
orst.edu/pnwerc/wrb/).

Junto al impacto en la opinión pública y la generación de una discusión, un conjunto de escenarios
ú les debería mejorar la habilidad de la sociedad para an cipar, lidiar y también aprovechar las oportunidades provistas por los cambios futuros. Pueden tomarse decisiones, cambiarse algunas polí cas,
o implementar planes para mover el sistema socioambiental hacia un futuro más deseable. A par r de
la comparación de los escenarios construidos, pueden determinarse los elementos más ú les y favorables de cada uno, y diseñar un nuevo escenario “norma vo” que visualice un futuro deseable y óp mo
a las necesidades y visiones de todos los actores involucrados en el proceso (Nassauer y Corry 2004).
El proceso metodológico de construcción de escenarios descripto en este capítulo es una versión
completa e ideal del proceso. Como surge de los ejemplos presentados, en cada caso el proceso deberá
adaptarse según las necesidades del problema analizado, los actores involucrados, la información disponible y las capacidades técnicas al alcance. El paso de transformar las narra vas en datos cuan ta vos (ej. mapas) no ene una técnica única, y depende de la crea vidad del grupo de desarrollo. Un punto muy importante es que la construcción de escenarios no es ordenamiento territorial per se, sino que
es un método más que provee elementos, pautas y recomendaciones, para ser u lizadas como ayuda

188

�En Argen na, las tendencias actuales y los escenarios globales indican que la expansión e intensificación de la agricultura con nuará en el futuro cercano, con importantes efectos en la biodiversidad,
los servicios ecosistémicos y la sostenibilidad del medio socioambiental. Asimismo, la interacción de
los factores involucrados en el proceso (condiciones del mercado internacional, polí cas y legislaciones
aplicadas a nivel de país y región, y las limitantes/oportunidades derivadas del cambio climá co) dificulta tener una idea clara de los cambios esperables en el futuro. En este contexto, la construcción de
escenarios ofrece una herramienta de gran u lidad para discu r y desarrollar alterna vas de desarrollo
y planificación que compa bilicen producción y conservación, resultando en territorios ambiental y
socialmente sostenibles.
AGRADECIMIENTOS: Los autores agradecen a María Elena Zaccagnini (Coordinadora del Área Estratégica Ges ón Ambiental – INTA) por el apoyo y sus ges ones en la realización de este trabajo y la
colaboración entre INTA y la Universidad Humboldt de Berlín. José Paruelo y Javier Vitale aportaron
valiosos comentarios y ediciones a versiones anteriores del capítulo. El trabajo se desarrolló con
recursos de los proyectos PNNAT-1128052 y AERN-292241 de INTA.

CAJA 11.1. Descripción de términos básicos utilizados
Proyección: el estado futuro del sistema asumiendo su evolución hacia adelante en el empo según las tendencias del presente.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

y soporte en un proceso más amplio que es el ordenamiento territorial. En este sen do, el análisis de
escenarios concuerda con la filoso a de los procesos de ordenamiento, donde la planificación debe ser
un proceso top down – bo om up (de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba), es decir, un proceso
de retroalimentación entre los planificadores del uso del territorio y el público involucrado o afectado.

Predicción: anuncio basado en la ciencia de un estado futuro del sistema.
PronósƟco: descripción del estado futuro del sistema basado en algunos indicios.
Prospección: exploración de posibles estados del sistema en el futuro según indicios presentes.
Escenario: descripción coherente, consistente y fac ble de un futuro estado del mundo basado en
un conjunto coherente de suposiciones acerca de factores crí cos.
Sistema: se refiere al sistema socioambiental, como un territorio o paisaje con diferentes usos de la
erra y ecosistemas naturales con un arreglo espacial específico, donde se desarrolla una matriz
cultural y económica de ac vidades e infraestructura humana.

189

�Numerosos programas han sido desarrollados para modelar y visualizar el cambio de uso de la
erra y generar mapas futuros de las coberturas del suelo. La mayoría ene una estructura básica
de dos partes (Fig. 11.2.1.). En la primera parte se calcula cuánto es el cambio esperado en la superficie ocupada por los diferentes usos de la erra. Esto puede calcularse proyectando las tendencias
de cambio observadas en un período de empo anterior, o con la implementación de otro po de
modelos (por ejemplo econométricos).
En la segunda parte se resuelve el componente espacial del cambio en las coberturas (¿Dónde
ocurre?) modelando estadís camente la relación entre el cambio en el uso del suelo y un número
de variables explica vas (Veldkamp y Lambin 2001). Se u lizan diversos modelos estadís cos mul variados, principalmente regresión logís ca pero también árboles de regresión o redes neuronales.
Los mapas de las variables explica vas se combinan según el modelo estadís co. El resultado es un
mapa de adecuación, donde el valor del píxel es la probabilidad local de cambio de uso de la erra.
Uno de los programas más u lizados con esta estructura es CLUEs (Verburg et al. 2002; Verburg et
al. 2006) u lizado exitosamente en Europa para el proyecto EURuralis (Westhoek et al. 2006).
El proceso se ilustra con un ejemplo desarrollado en el Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). El análisis se desarrolló en la provincia de Entre Ríos, en tres mosaicos de 30 x 30
km para conocer los efectos de la expansión de la agricultura sobre la biodiversidad, considerando
diferentes escenarios futuros (Calamari y Gavier, datos no publicados) (Fig. 11.2.1.).

Figura 11.2.1. Estructura de los modelos de cambio de uso del suelo para un caso en la provincia de Entre
Ríos (Adaptado de Verburg et al. 2002). A) Los factores claves del cambio (ej. expansión de la agricultura por
demanda de los mercados internacionales) determinan el área futura de cada una de las coberturas. Los cam-

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

CAJA 11.2. Escenarios espacialmente explícitos: generación de mapas futuros del uso de la tierra
Una parte fundamental del desarrollo de escenarios para ordenamiento territorial es traducir
las narra vas de cada escenario en mapas futuros del uso de la erra. El elemento fundamental es
un modelo de cambio del uso del suelo, es decir, un modelo complejo (generalmente implementados como programas) que permite modelar el cambio de uso de suelo en base a una serie de
variables explica vas espacialmente explicitas.

190

�Se desarrollaron tres escenarios:
- Intensificación de la producción. Se prioriza la producción de cul vos incluyendo el uso para biocombus bles. Este escenario es básicamente la proyección a futuro de las tendencias actuales
(2000-2008).
- Diversificación produc va. El desarrollo de subsidios para la ac vidad ganadera bajo bosque
na vo determina que muchos productores no se dediquen a la agricultura, reduciendo las tasas
de deforestación.
- Protección del bosque. Se respetan las restricciones a los desmontes planteados en la zonificación del uso del bosque na vo según la Ley Nº 26.331 (“Presupuestos mínimos de protección
ambiental de los bosques na vos”).
El proceso de generación de mapas se aplicó modificando en cada caso la superficie esperada de
cambio según diferentes tasas de deforestación, y aplicando restricciones al mapa de adecuación
(por ejemplo, para simular áreas donde la deforestación está prohibida según la Ley 26.331). Se
obtuvo un mapa representando cada escenario, que luego fueron u lizados para evaluar el efecto
de la deforestación y fragmentación potencial de bosques sobre la diversidad de aves (Fig. 11.2.2.).

Figura 11.2.2. Mapas de cambios en un mosaico de 30 x 30 km en el centro de Entre Ríos según tres escenarios futuros al año 2030. En verde se indican las áreas de bosques que no sufren cambios, en amarillo las
áreas donde se espera una recuperación del bosque (principalmente bosques bajos de sucesión secundaria)
y en rojo áreas que serían deforestadas por la expansión agrícola. El mapa del escenario de Diversificación
produc va es solo su lmente diferente al de Intensificación de la producción, porque la única diferencia entre ambos es una tasa de deforestación menor en el primero.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

bios en las coberturas de agricultura y bosque na vo entre 2000 y 2008 se obtuvieron con imágenes Landsat
TM. A par r de una matriz de transición se es mó el área esperada para cada cobertura en el año 2030. B) La
probabilidad de cada píxel de transformarse en otra cobertura se modela a par r de los factores determinantes de la ubicación del cambio en el uso de la erra. En este ejemplo se u lizó la técnica de modelado basada
en árboles de regresión no paramétrica Boosted Regression Trees (BRT) (Elith et al. 2008) y el módulo Land
Change Modeler del programa Idrisi (Eastman 2011). El resultado es un mapa de la distribución espacial de
las probabilidades de cambio (mapa de adecuación). Un algoritmo de locación ubica las hectáreas esperadas
a transformarse (por ejemplo áreas deforestadas) en los si os más adecuados (de mayor probabilidad de
cambio) en el territorio u lizando como base el mapa de coberturas de empo presente (ti). El resultado es
un mapa de coberturas esperado según el escenario planteado (ti+1).

191

�En la úl ma década, la construcción de escenarios se ha conver do en una herramienta básica
de los proyectos de evaluación y planificación del estado de los recursos naturales y los sistemas
produc vos a escala regional y mundial. Estos escenarios regionales y globales se u lizan como un
marco de referencia para el desarrollo de escenarios a escala de paisaje focalizados en el ordenamiento territorial.
Los escenarios a escala global más u lizados son los cuatro escenarios que se describen en el
Informe Especial sobre Escenarios de Emisión (SRES por sus siglas en inglés) del Panel Intergubernamental de Cambio Climá co (IPCC por sus siglas en inglés) (Nakićenović et al. 2000). Para
desarrollar y cuan ficar los escenarios se generaron cuatro líneas argumentales (o tramas) que representaban diferentes situaciones de desarrollo de la tecnología, de la economía, de la población
o del medio ambiente en el 2100 (A1, A2, B1, B2) (Fig. 11.3.1.). Algunos proyectos que enen como
base estos escenarios globales se detallan en la tabla 11.3.1.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

CAJA 11.3. Ejemplos clásicos de escenarios ambientales a escala global y regional

Figura 11.3.1. Descripción compara va de los escenarios del proyecto EURuralis, basados en IPCC-SRES
(adaptado de Westhoek et al. 2006).
Tabla 11.3.1. Proyectos europeos de diferente temá ca con base en los escenarios IPCC-SRES
TemáƟca
Planificación
urbana

Cambios en
biodiversidad y
funcionamiento
de ecosistemas

Proyectos

Duración

Referencias

PLUREL

2007-2010 h p://www.plurel.net

FARO

2007-2009 h p://www.faro-eu.org

ALARM
ATEAM
BioScore

2004-2008

Descripción
Peri-urban Land Use Rela onships – Strategies
and Sustainability Assessment Tools for Urban –
Rural Linkages
Foresight Analysis of Rural Areas of Europe

http://www.alarmproject. Assessing Large Scale Risks for biodiversity with
net/; Se ele et al. 2010
tested methods

http://www.pik-potsdam. Advanced Terrestrial Ecosystem Analysis and
de/ateam/
Modeling
Assessment of the biodiversity impacts of a policy
2006-2009 h p://www.bioscore.eu/
op on
2001-2003

192

�Cambios de
uso del suelo

Proyectos

Referencias
Descripción
h p://www.volante-project.
Visions of Land Use Transi ons in Europe
VOLANTE 2010-2015
eu/
Greenhouse gas management in European land
GHG2010-2013 h p://www.ghg-europe.eu/
use systems
Europe
A discussion-oriented tool to support policy
http://www.eururalis.eu/;
makers in discussions about the future of
EURruralis 2004-2010
Westhoek et al. 2006
agricultural and rural areas
http://ec.europa.eu/
Impacts of Environmental Agreements (CBD and
MEACAP 2004-2007 research/fp6/ssp/meacap_
Kyoto) on the CAP
en.htm
Informe
crisis
alimen cia
ambiental

Duración

2009

http://www.grida.no/files/
Environmental Food Crisis report, UNEP/Gridpublications/FoodCrisis_
Arendal
lores.pdf

En Argen na, el análisis de escenarios focalizado al manejo de recursos naturales ene muy pocos
ejemplos de uso. Probablemente el trabajo más completo y avanzado sea la construcción de escenarios para el sistema agroalimentario argen no para el año 2030 realizado por el Ins tuto de
Prospec va y Polí cas Públicas de INTA (Patrouilleau et al. 2012) que plantea cuatro escenarios:
My way. Granero o góndola. Argen na entre granero (cadenas globales de valor de producción) y
góndola del mundo, con alto grado de trasnacionalización produc va.
En un trompo arriba de una calesita. Dependencia del proceso de inves gación y desarrollo extranjero y exacerba la producción de soja.
Diagonal virtuosa. Configuración regional de una plataforma tecnológica alimentaria, diversificación de exportaciones y viabilidad produc va de pequeños productores familiares.
Argenchina. Argen na aparece como polo sojero del mundo cuya inves gación y desarrollo agropecuario nacional es cooptado por cooperación con China y sus empresas.

Capítulo 11 • El método de construcción de escenarios aplicado al ordenamiento territorial

TemáƟca

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197

�CAPÍTULO 12
METODOLOGÍAS MULTICRITERIO PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Foto: Marcos Texeira

�RÊÃ Ä, M. E.1

RESUMEN: El objeƟvo de este capítulo es presentar las metodologías de evaluación mulƟcriterio más difundidas
y apropiadas para el ordenamiento territorial: las sumas lineales ponderadas, el proceso analíƟco jerárquico y la
programación mulƟobjeƟvo. Se definen algunos conceptos básicos (escenarios, objeƟvos, criterios, ponderaciones) y se plantea la secuencia de etapas que usualmente se siguen para la planificación, mostrando las diferencias
entre los métodos reseñados. El desarrollo se acompaña con ejemplos sencillos de aplicación. Finalmente se
desarrolla brevemente la posibilidad de integrar las evaluaciones mulƟcriterio en entornos de sistemas de información geográfica para fortalecer los procesos de ordenamiento territorial, especialmente la evaluación espacial
de sus consecuencias.

1. INTRODUCCIÓN
Los paradigmas tradicionales de programación y planificación se basan en la existencia de un solo
decisor (decision maker) que busca opƟmizar un único y bien definido objeƟvo a través de la comparación de opciones alternaƟvas con un mismo criterio de comparación (usualmente la rentabilidad o la
uƟlidad). El método establece un orden de prioridad de las alternaƟvas, además de una solución ópƟma. Sin embargo, en situaciones reales la planificación enfrenta varios objeƟvos, a veces contrapuestos
entre sí, con más de un criterio para evaluar alternaƟvas posibles que por otra parte pueden resultar
ópƟmas para un objeƟvo pero subópƟmas para otro (Romero y Rehman 2003). La planificación del territorio requiere además la intervención de muchos actores y la integración de datos provenientes de
diferentes disciplinas, cada una con diferentes enfoques teóricos, fuentes de disímil calidad y nivel de
detalle (Mena et al. 2006). Por otra parte, los parƟcipantes son heterogéneos, con diferentes valoraciones para los objeƟvos y prioridades para los usos posibles del territorio. Esta diversidad de disciplinas,
criterios, actores y enfoques es especialmente opuesta a evaluaciones monocriteriales. Los avances en
la invesƟgación de operaciones, que se dieron fuertemente en la posguerra, generaron metodologías
que cuesƟonan los viejos paradigmas pero a la vez complican la comparación. Los métodos para decisiones con más de un objeƟvo y varios criterios se resumen en un conjunto de opciones denominadas
“evaluaciones mulƟcriterio” (EMC) (Vecino 1992) y que resultan más adecuadas para la planificación
territorial. Estas técnicas permiten considerar diversas opiniones ante un mismo problema y admiten
la consideración de enfoques y objeƟvos contrapuestos. No obstante, algunas propuestas basadas en
la valoración económica de los servicios ecosistémicos proponen traducir los diferentes criterios –sociales, ambientales y económicos–, en términos de pérdidas y ganancias monetarias. Las propuestas
derivadas de la economía ecológica, en cambio, rescatan mantener la independencia de los criterios
con sus respecƟvas unidades de medida de manera de mostrar las consecuencias de las decisiones en
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 198-231).

1

Cátedra de Economía Agraria, FAUBA. Contacto: mroman@agro.uba.ar. Desarrollo financiado parcialmente a través de los
proyectos UBACYT 20020100100836 y PICT 2008 -1029.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

CAPÍTULO 12*
METODOLOGÍAS MULTICRITERIO PARA EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL

199

�2. ALGUNAS METODOLOGÍAS DE EVALUACIÓN MULTICRITERIO ÚTILES PARA EL
ORDENAMIENTO TERRITORIAL
El desarrollo y la aplicación de metodologías de EMC han sido muy amplios en los úl mos años.
Existe una variedad de técnicas que admite diferentes clasificaciones (Carrion et al 2008; Pacheco y
Contreras 2008; DCLG 2009). Estas se basan en el po de variables empleadas (cualita vas o cuanta vas, discretas o con nuas), en el resultado final de la evaluación (métodos compensatorios, no
compensatorios o de resultados difusos) en la disponibilidad de información (con o sin información a
priori) y en la posibilidad de integración con otras herramientas de planificación. Aquí presentaremos
los métodos más comúnmente empleados para el ordenamiento del territorio por sus ventajas rela vas: 1) la metodología de ponderados simples, cuya ventaja es la simplicidad de uso e interpretación; 2)
el proceso analí co jerárquico, cuya ventaja es la combinación de variables cualita vas y cuan ta vas
y la posibilidad de comparación de criterios por su importancia rela va, aun sin disponer de datos numéricos. Este úl mo también se destaca en relación a otros métodos por la transparencia y visibilidad
de los resultados, ya que no se elimina ninguna de las opciones que serán analizadas (no se basa en
la eliminación de alterna vas dominadas (outranking) (DCLG 2009)), ventaja importante en procesos
par cipa vos. Finalmente (3), discu remos técnicas mul obje vo o de mínima distancia que brindan
la posibilidad de incluir obje vos que pueden ser contrapuestos.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

sus múl ples facetas (Tsakougmagkos 2006). Las técnicas de evaluación mul criterio aplicadas a procesos de ordenamiento territorial se apoyan en esta úl ma perspec va.

Cualquiera sea el caso, es importante comprender algunos conceptos básicos y cómo se integran las
metodologías mencionadas en procesos de planificación territorial.
2.1. Conceptos básicos empleados en este capítulo
a. Escenario: Llamamos escenario a la combinación de ac vidades o usos posibles de un territorio
plasmados en un momento par cular. Los escenarios pueden diseñarse en base a tendencias futuras sin intervención, a deseos o aspiraciones para el futuro, a la combinación de usos de la situación
actual que es el punto de par da de la planificación, o al efecto esperado de la aplicación de determinadas decisiones. Un escenario puede estar cons tuido por una o más ac vidades. En términos
de las metodologías mul criterio, los escenarios serán las opciones alterna vas que se evalúan para
el ordenamiento territorial.
b. ObjeƟvos: Definimos un obje vo como el fin al que se dirigen una o varias acciones. En términos de
procesos de planificación los obje vos cons tuyen la guía que estructura una decisión (Eastman et
al.) y pueden asumir diferentes niveles (generales, intermedios y específicos). Los úl mos son los
que adquieren mayor precisión. Para el ordenamiento territorial suelen dis nguirse al menos tres
categorías de obje vos: ambientales, sociales y económicos.
c. Criterios: Son los elementos de juicio que se emplean para reflejar el aporte (posi vo o nega vo)
de cada escenario para el cumplimiento de los obje vos. Cada criterio debe ser medible en forma
cualita va o cuan ta va y permi r comparar a los escenarios entre sí. Los criterios también pueden
tener diferentes niveles y, por lo tanto, es posible iden ficar jerarquías que permiten dis nguir criterios y subcriterios. Para la planificación y ordenamiento territorial se diferencian en ambientales,
200

�c.1. Restricciones y Factores: Las restricciones son criterios de limitación que restringen la ubicación de una o más ac vidades en el territorio. Con este po de criterio se excluyen o habilitan
opciones de uso en determinadas localizaciones, siendo ú les por lo tanto para sistemas de
información geográfica. Por contraposición a las restricciones, son factores todos los criterios
cuan ficados que no restringen la ubicación de las ac vidades en el territorio.
c.1.1. Factores de ApƟtud: Se refieren al potencial de un lugar para soportar una ac vidad determinada.
c.1.2. Factores de Impacto: Se refieren al efecto que una determinada inversión o ac vidad produce en el medio y puede ser posi vo o nega vo (Barredo y Sendra 1999).
d. Ponderación: Es el peso rela vo de un obje vo frente a otro, o el peso rela vo de un criterio frente
a otros criterios en la toma de decisiones. Esos pesos rela vos indican las preferencias de quienes
par cipan de las decisiones y, por lo tanto, pueden variar entre grupos y actores involucrados en la
decisión.
e. Involucrados: (stakeholders) Son los grupos sociales o individuos, ins tuciones, inves gadores y
técnicos que enen interés, son afectados o se sienten mo vados por diversas razones, para par cipar en los procesos de ordenamiento territorial.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

sociales y económicos, de acuerdo a los obje vos enunciados, pero también suelen incluirse otras
categorías en la integración con sistemas de información geográfica:

Los procesos de EMC aplicados al ordenamiento territorial permiten establecer comparaciones entre escenarios alterna vos en referencia a un set de obje vos preestablecidos, que pueden poseer
diferentes ponderaciones y para los cuales se han iden ficado criterios de comparación, que también
pueden poseer diferentes ponderaciones. Las ponderaciones dependen de las preferencias (y el poder para imponerlas) de los involucrados. Por lo tanto, un elemento clave de un proceso de decisión
mul criterio es la conformación del equipo de trabajo y la par cipación de los actores involucrados
en la decisión acerca de quienes establecerán los obje vos, los criterios y sus ponderaciones. Estas
decisiones enen su carga de subje vidad, como toda decisión, pero también la enen aquellas que
históricamente definieron el uso del territorio sin que mediaran procesos par cipa vos. En esos casos,
la capacidad de presión suele prevalecer sobre los criterios sociales y ambientales (Galacho Jiménez y
Arrébola Castaño 2008). El proceso de EMC para el Ordenamiento Territorial (OT) busca hacer visibles
esas decisiones, mostrando sus consecuencias sociales, ambientales y económicas de manera que el
razonamiento sea explícito para toda la sociedad.
2.2. Las etapas de la Evaluación Multicriterio en el ordenamiento territorial
Las etapas para incorporar metodologías de EMC pueden verse en la Figura 12.1. Hasta la definición
de los posibles escenarios (etapa 2) no hay diferencias importantes entre evaluaciones monocriterio y
mul criterio. En cambio en la etapa 3 se considera que la planificación del territorio puede tomar en
cuenta diferentes obje vos, que se evalúan a través de variados criterios.
De la combinación de criterios y escenarios (etapa 4), resultará una matriz que tendrá tantas columnas como escenarios y filas como criterios. Supongamos un proceso de OT que plantea tres obje vos
para el área de amor guamiento de un parque nacional: uno ambiental: mantener la diversidad a nivel
de especies, evitar la contaminación y detener la erosión; otro económico: mantener el balance fiscal
del municipio, y uno tercero social: distribuir el crecimiento a través de la generación de empleo. Plan201

�Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

tea además criterios para observar la respuesta de cada escenario (A, B y C) sobre esos obje vos, lo que
se expresa en la matriz de decisión de la Figura 12.2.

Figura 12.1. Diagrama de pasos para procesos de evaluación mul criterio (EMC).

Figura 12.2. Ejemplo de matriz de decisión para tres escenarios, A, B y C; y 6 criterios (3 ambientales, 2 económicos y uno social).
202

�Dado que la performance de los escenarios requiere disponer de información y que muchas veces
es costoso obtenerla, es importante diseñar buenos criterios. Algunas preguntas iniciales ayudan a
dis nguirlos (DCLG 2009):
✓ ¿Qué elementos permi rían dis nguir una buena decisión de una mala decisión respecto al Ordenamiento Territorial de ese territorio?
✓ ¿Es posible iden ficar (medir o juzgar) en la prác ca cómo se comportan los escenarios alterna vos
en relación al criterio seleccionado?
✓ ¿Se encuentran iden ficados todos los criterios necesarios para la comparación de escenarios? (exhaus vidad).
✓ ¿Existen criterios superpuestos, que miden lo mismo y que pueden eliminarse? Es necesario analizar
si omi r algún criterio cambiaría la decisión. En caso contrario es preferible eliminarlo para economizar la necesidad de información (redundancia).
✓ ¿Cada criterio es independiente de los otros y permite medir o juzgar cualita vamente el comportamiento de cada escenario? (independencia).
✓ ¿Se enen en cuenta las consecuencias de los usos posibles a través del empo? Algunos impactos
pueden observarse en el largo plazo y es importante que los criterios incorporen, en lo posible, los
efectos en años posteriores al de la evaluación (en el caso de valores económicos, estos impactos
pueden estar actualizados2 para ver su efecto en el momento de la decisión).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

La matriz contendrá al menos dos criterios, dos obje vos y dos escenarios, para que exista un problema de naturaleza mul criterio. En términos genéricos diremos que es una matriz X de n escenarios
(i=1 hasta n) alterna vos y m criterios (j=1 hasta m) de decisión y que cada elemento de la matriz, Xij,
corresponde a la respuesta o performance del escenario i al criterio j.

Una primera aproximación, sin discu r ponderaciones ni pesos proporcionales, es analizar las relaciones de dominancia. Un escenario alterna vo será dominante respecto a otro si aporta igualmente a
los obje vos en todos los criterios y lo supera en al menos uno. Si la EMC se emplea para seleccionar
una sola opción, el escenario que es dominado podría eliminarse de la matriz. En cambio, deberá mantenerse si lo que se desea es mostrar un ranking de las opciones posibles. La dominancia ene carácter
transi vo: si A domina a B y B domina a C, entonces A domina a C. Hay métodos de EMC que se basan
en estos mecanismos de eliminación de alterna vas dominadas y adicionan a las relaciones de dominancia las ponderaciones de cada criterio para no trabajar con el supuesto de que todos los criterios
y los obje vos son igualmente importantes. Sin embargo, estos métodos no han sido recomendados
para procesos par cipa vos porque en la decisión final no se visualizan las opciones de todos los involucrados (Saaty 2008).
Para asignar la performance de los escenarios para cada criterio y cada obje vo pueden establecerse varios mecanismos:
a) a par r de datos conocidos: suponga por ejemplo que uno de los criterios es la generación de empleo y que puede establecerse cuántos puestos de trabajo se generan o se man enen con cada

2

La actualización de valores permite sumar en el momento actual –el de la evaluación– los efectos monetarios (costos, ingresos o valores netos) que ocurren a través del empo, teniendo en cuenta que para cada año existe una tasa de ganancia
o costo de oportunidad del capital, que se adiciona a los montos generados anualmente (Román 2004).

203

�b) a par r de escalas cualita vas o cuan ta vas para los datos: Las escalas reflejan la posición rela va
de los escenarios para cada criterio, de acuerdo a los datos disponibles o a la percepción de los involucrados. Para un escenario con una mejor performance se otorgarán valores más altos y para otro
de peor performance se otorgarán valores más bajos. Es ú l pensar el sen do que se asigna a cada
criterio para el logro de los obje vos. Para algunos, un valor más alto significa “mejor”, pero para
otros puede significar lo contrario. Por ejemplo para el criterio ambiental “porcentaje de superficie
transformada” un valor alto puede significar “peor”, es decir, que una buena performance se asocia
con el menor valor (Figura 12.3.). Lo mismo podríamos decir para el criterio económico “distancia a
centros de comercialización” en el que una mayor distancia significa una desventaja. En cambio si el
criterio ambiental es “porcentaje de cobertura del suelo”, el sen do será “a más mejor”, de la misma
forma que con la generación de empleo. Si se asigna una escala de 0 a 100, como suele ser común, el
valor 0 se asignará a los escenarios de peor performance, y el valor 100 para el mejor. Manteniendo
la coherencia de las decisiones, si se asume una función lineal, es posible ordenar a los escenarios
en la escala de acuerdo a cómo se ubicarían respecto a cada criterio buscando la intersección en el
eje de ordenadas. En la metodología del proceso analí co jerárquico, que se verá más adelante, se
u liza en cambio una escala de comparación que posee un valor mínimo de 1 y un máximo de 9.

Escala del criterio del tipo "a + mejor"

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

escenario alterna vo. La performance de cada escenario para ese criterio será entonces el número
de empleos y será necesario cuan ficar ese aporte para cada escenario.

Escala del criterio del tipo "a - mejor"

100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0

Performance

100
90
80
70
60
50
40
30
20
10
0

0

5

10

15

20

25

30

35

% de especies valiosas

40

45

50

0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

% de suelo desnudo

Figura 12.3. Escalas para la performance de escenarios en criterios del po “a más mejor” y “a menos mejor”.

Los pasos 5 (establecer ponderaciones para criterios y obje vos) y 6 (combinar performance y ponderaciones para la decisión), luego de establecidos los obje vos, escenarios y criterios, serán diferentes
de acuerdo al método de EMC. No obstante, cualquiera sea el camino elegido, es importante destacar
que las ponderaciones de criterios y obje vos deben ser independientes entre sí. Es decir, que las preferencias o pesos asignados a cada criterio son independientes del comportamiento de cada escenario
respecto a los otros criterios. Si dos criterios no son independientes, entonces es posible construir un
índice que los represente a ambos en forma conjunta. Por otra parte, dos o más criterios no deberían
abocarse a medir las mismas consecuencias de un escenario para evitar el doble conteo en las ponderaciones. A con nuación veremos cómo se estructuran los pasos 5 y 6 para diferentes métodos.

204

�2.3.1. Suma ponderada lineal simple
Ya asumimos que cada objeƟvo y cada criterio pueden tener diferente peso (ponderación) en la decisión final. Por lo tanto en la matriz de decisión cada criterio j no tendrá la misma importancia relaƟva
para los involucrados, de manera que se asume un peso diferente, al que llamamos W.
Se debe cumplir que:
m

Σ

wj = 1

j=1

con la condición de que 0&lt; Wj ч 1

ParƟmos de la matriz de decisión con valores de performance de cada escenario para cada criterio.
Cuando los criterios son del Ɵpo “a más mejor”, los valores de Xij serán posiƟvos, en cambio los del Ɵpo
“a menos mejor” llevarán el signo contrario, siempre que los datos originales no hayan sido reemplazados por escalas como las de la Figura 12.3.
Si cada celda Xij del escenario i es afectada por el peso W que corresponde al criterio j, la performance de cada celda estará ponderada. La matriz inicial tendrá entonces el siguiente formato:
Ponderación (peso) de criterios
(W)

Total

Criterio (j)

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

2.3. Métodos de Evaluación Multicriterio para ponderaciones y toma de decisiones

Escenarios (i)
i1

i2

…in

W1

j1

X11

X22

Xn1

W2

j2

X12

X22

Xn2

Wm

…jm

X1m

X2m

Xnm

1

Y la matriz ponderada resultará la siguiente:

Total

Ponderación
(peso) de criterios
(W)

Criterio
(j)

i1

i2

…in

W1

j1

X11. W1

X22. W1

Xn1.W1

W2

j2

X12.W2

X22.W2

Xn2.W2

Wm

…jm

X1m.Wm

X2m.Wm

Xnm.Wm

1

Aporte de los Escenarios (i)

X11. W1+ X12.W2+ X1m.Wm X22. W1+ X22.W2+ X2m.Wm Xn1.W1+ Xn2.W2+ Xnm.Wm

El aporte de cada escenario (úlƟma fila) será la suma de las celdas ponderadas por el peso de cada
criterio. La forma más sencilla de combinar pesos y criterios (paso 6) es, de esta manera, la suma lineal
ponderada. Es un método para variables discretas, determinísƟco (no considera incerƟdumbre), se
basa en la agregación de criterios y es compensatorio. Se trata de un método compensatorio, pues un
peso muy favorable en un criterio (un valor de W muy alto) puede compensar en la suma a una valo-

205

�El valor que asume cada escenario en la suma ponderada le otorgará mayor o menor preferencia.
Pero los criterios pueden estar expresados en diferentes unidades (İsicas, monetarias, ordinales, poblacionales, cualitaƟvas, etc.) y es necesario llevarlos a una unidad común para que puedan finalmente
agregarse en la suma que el método requiere. Esta operación se conoce con el nombre de estandarización. Para este método, los valores de Xij deben estar estandarizados, es decir, cada celda de la
matriz de valores, Xij, asumirá un valor relaƟvo a los datos de la matriz. Ese proceso puede realizarse
de diferentes formas:
a) buscando un valor relaƟvo en relación al máximo y mínimo de cada criterio para todos los escenarios. De esta manera, el método se independiza de las unidades de medida de cada variable. El valor
estandarizado de Xij será Vij, tal que:
n

Xij - min Xij
i=1

Vij = ––––––––––––––n
max Xij - min Xij
i=1

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

ración poco favorable en otro criterio (un valor de W muy bajo). El empleo de pesos (W) con diferente
preferencia origina métodos compensatorios. Al contrario, el empleo de criterios ordinales origina procedimientos de agregación no compensatorios y convierte a los pesos en coeficientes de importancia
(Roberts 1979). Los criterios ordinales asignan un orden de preferencia que puede ser numérico o
alfabéƟco, pero no admiten la suma y la selección del escenario no puede basarse entonces en este
método simple.

i=1

b) a través de medidas de tendencia central (normalización), analizando las distancias relaƟvas de la
performance de cada escenario con respecto a la media (Pacheco y Contreras 2008) para el mismo
criterio. Esto requiere calcular la media y la desviación estándar para cada criterio. Es importante
recordar que estamos trabajando con la población y no con una muestra de escenarios. En consecuencia las fórmulas para la media Xj y la desviación estándar Sj serán:

Σx
X = ––––
j.i

j

Σ (x – X )
–––––––––––
2

Sj =

j.i

j

n

Donde: Xji es el i-ésimo dato del criterio j-ésimo, Sj es la desviación estándar del criterio j-ésimo,
n es el número de escenarios y m es el m-ésimo criterio que se dispone con información sobre un
escenario.
Con la media y la desviación estándar es posible estandarizar los datos a través del estadísƟco Z, que
permite comparar los resultados en unidades de desvío para que los valores se encuentren entre 0
y 1.

xj.i – Xj
Zj.i = ––––––
Sj

206

�La determinación del peso que le corresponde a cada criterio en la decisión puede ser realizada a
juicio de un evaluador individual, pero para el ordenamiento territorial debería discuƟrse en un proceso parƟcipaƟvo para reflejar la preferencia de todos los involucrados. Una manera de reflejar la importancia relaƟva de los criterios es su comparación de a pares, asignando un puntaje posiƟvo (por ejemplo = 1) cuando un criterio prevalece sobre otro, y nulo (0), cuando es superado por aquel. Obviamente,
cada criterio será igualmente importante comparado contra sí mismo. Esa comparación se establece a
través de una matriz, en la que la comparación se inicia por las filas. La suma de cada fila será el puntaje
que recibe cada criterio en la decisión. Finalmente, la ponderación (W) se obƟene calculando la proporción que explica cada criterio sobre el total de puntajes en juego (al tanto por uno, para cumplir con
la condición 0&lt; Wj ≤ 1). La suma de los valores normalizados Vij de cada escenario, ponderada por el
peso relaƟvo (W) de cada criterio, es decir ΣVij . Wj , permiƟrá ordenar a las opciones alternaƟvas según
su contribución a los objeƟvos prioritarios para cada escenario y establecer un ranking de preferencias,
como presenta el ejemplo de la Caja 12.1.
m

j=1

Para que el sistema resulte coherente, debe garanƟzarse que los criterios sean independientes entre
sí o sus ponderaciones sean mutuamente excluyentes. Es decir, que las preferencias asignadas a los
escenarios según un criterio no son afectadas por las preferencias asignadas según otro criterio. Una
desventaja es que el método carece de comprobaciones acerca de la coherencia de las relaciones entre
los criterios y no permite diferenciar grados de importancia en la comparación de a pares.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Donde Zji, es el valor normalizado de Xji. Esto supone que el indicador j está distribuido normalmente con media cero y varianza uno (N~(0,1)) y se puede esƟmar cuánto se aleja de la performance
media cada escenario para un determinado criterio. Cada criterio tendrá la misma distribución, y los
valores resultan entonces comparables.

2.3.2. Método del “Proceso analítico jerárquico”
El Proceso AnalíƟco Jerárquico (AHP por su sigla en inglés Analy c Hierarchy Process) es uno de
los métodos mulƟcriterio más uƟlizados para variables discretas, con medición de preferencias por
agregación de criterios, determinísƟco y compensatorio. A diferencia de las sumas lineales ponderadas
establece un procedimiento para analizar la coherencia de las decisiones y propone diferentes niveles
de prevalencia de un criterio sobre otro. El método fue introducido en la década del 70 por Thomas L.
Saaty y se basa en la construcción de jerarquías, la determinación de prioridades y el análisis de la consistencia lógica de la decisión. Es úƟl para incluir criterios cualitaƟvos o intangibles como percepciones
de calidad, bienestar, vulnerabilidad, etc., de acuerdo a la experiencia de los involucrados, independizándose de la necesidad de datos cuanƟtaƟvos para las comparaciones (Sánchez 2001).
El esquema jerárquico está compuesto por: objeƟvos o focos, criterios, subcriterios y alternaƟvas.
Estas úlƟmas serán los escenarios. El foco es el objeƟvo principal de la intervención, pueden luego establecerse objeƟvos intermedios o secundarios que se desagregan en diferentes criterios de evaluación
y posiblemente subcriterios. A su vez, cada subcriterio puede ser medido por uno o varios índices. La
jerarquía de las decisiones, por lo tanto, estará dada en ese orden. En primer lugar la definición del
objeƟvo principal, luego los objeƟvos secundarios para cumplirlo, con su correspondiente priorización,
luego la definición y priorización de criterios y subcriterios, y finalmente la comparación de los escenarios alternaƟvos para esas jerarquías (Figura 12.4.).

207

�Foco:
Ordenamiento
Territorial

Objetivo
social

Objetivo
económico

2

1

3

A

1

2

Objetivo
ambiental

3

1

B

2

3

C

Figura 12.4. Esquema del proceso analí co jerárquico para tres obje vos, cada uno con tres criterios empleados
para comparar tres escenarios alterna vos (A, B y C).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

�

El primer paso del proceso, entonces, es definir el modelo jerárquico de decisión. Es importante
establecerlo, pues las ponderaciones de los niveles jerárquicos superiores (obje vos) serán también
las que reciban los criterios en los que estos obje vos se desagregan. Si se definieran subcriterios, las
preferencias establecidas para los criterios también recaerán sobre los subcriterios. Es decir, que las
preferencias de los niveles jerárquicos superiores caen en “cascada” sobre los inferiores para la comparación de los escenarios alterna vos.
Luego de definido el modelo, es necesario establecer las preferencias (entre obje vos, entre criterios, entre subcriterios y entre alterna vas). Para establecer la prioridad de un elemento (obje vo,
criterio o escenario) sobre otro, se realizan comparaciones de a pares de todos los elementos con
respecto al resto en una matriz cuadrada que tendrá tantas filas y columnas como elementos de comparación. En este caso, las preferencias se basan en la conocida como “escala de Saaty” cuyos valores
van de 1 a 9 y que establece las siguientes posibilidades de comparación:
1 = Igualmente importante
3 = Moderadamente más importante (e inversamente: 1/3 es moderadamente menos importante)
5 = fuertemente importante (1/5 fuertemente menos importante)
7 = Muy fuertemente importante o demostrada (1/7 muy fuertemente menos importante)
9 = Extremadamente más importante (1/9 extremadamente menos importante)
2, 4, 6, 8 = Valores intermedios para resolver situaciones de compromiso
La escala se basa en estudios psicométricos que muestran que las personas establecen con facilidad
ponderaciones cualita vas, pero con números enteros, basadas en cinco categorías (igual, débil, fuerte, muy fuerte y absoluto) y que existe un límite psicológico de 7 ± 2 en comparaciones simultáneas
(Sánchez 2001).
208

�Otros procedimientos que son empleados por soŌwares específicos consisten en la normalización.
Cada valor de xij de la matriz de comparaciones entre el elemento i y el elemento j, se normaliza respecto a la suma total de cada columna, obteniendo un nuevo valor normalizado n para cada celda de la
matriz. Para la columna 1: n11 = x11/Σ x1j. Luego los valores normalizados se suman por filas y el vector de
prioridades (V) se obƟene calculando el cociente entre la suma de cada fila y el número de elementos.
En todas las comparaciones (objeƟvos, criterios, subcriterios y alternaƟvas) al comparar el elemento
i con el elemento j, la matriz debe de cumplir las siguientes propiedades (Aznar y Guijarro 2005):
✓ Reciprocidad: Si xij = a, entonces xji = 1/a.
✓ Homogeneidad: Si los elementos i y j son considerados igualmente importantes entonces, xij = xji
= 1, además xii = 1 para todo i.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Al igual que en el método simple, la comparación se inicia por filas. Es importante chequear los recíprocos de la matriz, esto es: si un elemento de la matriz es moderadamente más importante que otro,
(3) este otro será moderadamente menos importante que aquel (1/3). Luego es necesario obtener un
sistema de ponderaciones que resulte consistente con las preferencias subjeƟvas mostradas. Esto es
encontrar valores de ponderaciones (W) no negaƟvos que saƟsfagan las preferencias y que en conjunto
sumen la unidad. Hay varias formas de obtener esas ponderaciones. El método más sencillo se basa
en el cálculo de la media geométrica de las preferencias que obtuvo cada elemento (por fila) (Moreno
Jiménez et al. 2000, DCLG 2009); el peso relaƟvo se obƟene calculando la proporción (al tanto por uno)
que explica la media de las valoraciones por fila de cada elemento sobre la suma total de las medias
geométricas de todos los elementos. El resultado es el vector de prioridad (V).

✓ Consistencia: Se saƟsface que el producto de las matrices Xjk * Xik = Xij para todo 1 ч i, j,k ч n.
De acuerdo a la estructura jerárquica de la decisión, el procedimiento de cálculo de las ponderaciones se realiza primero para comparar objeƟvos entre sí, luego para comparar criterios entre sí y, si
corresponde, para comparar subcriterios entre sí. Finalmente se comparan los escenarios entre sí con
la misma escala pero referidos a cada uno de los subcriterios o niveles jerárquicos inferiores.
La valoración Ri de cada escenario i resultará de los pesos compuestos o globales obtenidos en
cada jerarquía de análisis (objeƟvos, criterios, subcriterios, escenarios). Las preferencias se obƟenen
al mulƟplicar los pesos de la primera comparación (el primer nivel de jerarquía) por los pesos relaƟvos
de la segunda comparación (segundo nivel) y así sucesivamente hasta el úlƟmo nivel (escenarios alternaƟvos):

R =Σ w r
i

j

j ij

Donde wj es el peso o vector de prioridades de toda la estructura jerárquica sobre el úlƟmo nivel
(por ejemplo subcriterios) y rij las prioridades de cada escenario para cada criterio.
Los escenarios se ordenan luego de acuerdo al valor de Ri . De lo antedicho surge que para el método no es imprescindible contar con la performance cuanƟtaƟva de cada escenario para cada criterio o
subcriterio, sino que las ponderaciones se expresan en los juicios de valor de la escala de Saaty.
2.3.3. Consistencia de la ponderación
Las preferencias de criterios y objeƟvos resultan lógicas si se relacionan bien entre sí. La consistencia implica al menos dos propiedades: transiƟvidad y proporcionalidad (Pacheco y Contreras 2008). La

209

�CI
RC = –––
RI
El índice de consistencia es una medida de la desviación en la consistencia de la matriz de comparaciones. El Índice Aleatorio es el índice de consistencia de una matriz generada en forma aleatoria,
con recíprocos forzados, de escala 1 hasta 9 que resulta consistente. El valor de la proporción de consistencia, que mide la relación entre ambos, no debe superar el 10%, para que se suponga un juicio informado y coherente. El índice aleatorio fue calculado y tabulado para diferentes tamaños de matrices
de comparación (Tabla 12.1.).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

transiƟvidad implica que si el objeƟvo I es mayor que el II y el II es mayor que III entonces I debe ser
mayor que III. La proporcionalidad significa que se manƟenen las proporciones entre las magnitudes de
las preferencias. Por ejemplo si I es 3 veces mayor que II y II es 2 veces mayor que III entonces I debe
ser 6 veces mayor que III (I= 3II, II= 2III; I=3(2III) = 6III). En una matriz de preferencias perfectamente
consistente, se deben cumplir todas las condiciones mencionadas al mismo Ɵempo. Sin embargo, como
los juicios de valor se logran por consenso y las valoraciones subjeƟvas no siempre se realizan sobre
cálculos matemáƟcos, se admite un margen de error. Si el nivel de inconsistencia es inaceptable se
deben revisar los juicios y las preferencias establecidas. El método propone realizar un análisis de la
consistencia de las decisiones a través de la Proporción de Consistencia (RC), que es el resultado de la
relación entre el Índice de Consistencia (CI) de la matriz y un Índice teórico aleatorio (RI):

Tabla 12.1. Índices de consistencia para diferentes tamaños de matriz de comparaciones (RI). Fuente: Saaty 1997,
citado por Pacheco y Contreras 2008.
Tamaño (n)
Índice aleatorio

2
0

3
0,58

4
0,9

5
1,12

6
1,24

7
1,32

8
1,41

9
1,45

10
1,49

En una matriz perfectamente consistente el vector de prioridades (V) mulƟplicado por la suma de
los totales de las columnas (vector B) es igual al número de elementos a comparar (en nuestro caso criterios u objeƟvos), e igual al número de filas y columnas de la matriz de comparaciones. El producto del
vector de prioridades (V) y la suma de las columnas (B), que refleja el valor máximo que puede asumir
cada elemento, se conoce como lambda máximo (λ max).
El índice de consistencia (CI) refleja cuanto se aleja λ max del número de elementos (n), en relación
al número total de comparaciones posibles (n-1), es decir:

λ max –n
n–1

CI = –––––––
Para el mismo ejemplo de la Caja 12.1., se ejemplifica ahora la aplicación del método AHP (Caja
12. 2).

210

�La programación lineal es un método matemáƟco úƟl para obtener resultados extremos (maximizar
o minimizar una función lineal). Un objeƟvo puede plantearse a través de funciones lineales y su cumplimiento (su ópƟmo) puede lograrse a través de la maximización (por ejemplo cuando el ópƟmo es
maximizar los ingresos fiscales) o minimización (por ejemplo cuando el ópƟmo es minimizar las pérdidas por erosión). Sin embargo, la programación lineal mono-objeƟvo significa alcanzar solo un objeƟvo
por vez, por lo que el cumplimiento de los otros quedará supeditado al logro del objeƟvo prioritario. No
obstante pueden plantearse restricciones que tengan en cuenta al resto de las aspiraciones, al menos
en sus umbrales mínimos de aceptación (ver Caja 12.3.). Las restricciones son limitaciones impuestas
por condiciones que deben cumplirse, son lineales y directamente proporcionales a la superficie (en el
caso del ordenamiento territorial) que se desƟna a cada uso posible (Frank 2010).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

2.3.4. Programación por metas o decisiones multiobjetivo
Una problemáƟca mulƟobjeƟvo es aquella en la que puede establecerse más de una finalidad para
las acciones de OT. En algunos casos los objeƟvos múlƟples son complementarios, pero en otros pueden ser contrapuestos y pueden resolverse por priorización, consenso o conflicto. Las metodologías
vistas hasta aquí son úƟles cuando los múlƟples objeƟvos pueden cumplirse en forma conjunta, aunque sea parcialmente, en el mismo territorio. De acuerdo a las preferencias es posible asignar una superficie a un escenario alternaƟvo sacrificando parte de las ganancias y también parte de los beneficios
ambientales y sociales en pos de lograr parcialmente cada uno de ellos. Sin embargo, en algunos casos
no es posible combinar en el mismo territorio el cumplimiento de varios objeƟvos porque estos son
contrapuestos y obtener uno implica anular la posibilidad de conseguir el otro. En esos casos se hace
necesario definir qué superficie se asignará para el cumplimiento de cada objeƟvo en forma separada.
Por ejemplo, para un objeƟvo de eliminación de residuos peligrosos, la superficie asignada para el
tratamiento de envases de plaguicidas no podría superponerse en el mismo territorio con el objeƟvo
de provisión de agua de bebida para consumo humano y cada objeƟvo debe cumplirse en un espacio
parƟcular y definido. Las técnicas de programación lineal resuelven en parte este Ɵpo de problema.

La función objeƟvo es una función lineal y las restricciones consƟtuyen una serie de inecuaciones a
las cuales se sujeta el logro del objeƟvo principal. Si se trata de dos objeƟvos, su representación gráfica
en un eje de coordenadas es fácilmente interpretable (ver Caja 12.3.).
La programación lineal mulƟobjeƟvo es una extensión de la programación lineal. Se basa en la idea
de que si es imposible de alcanzar todos los objeƟvos al mismo Ɵempo, se puede optar por acercarse
lo máximo posible a estos, minimizando las distancias al valor ópƟmo de cada uno (Bellver y Marơnez
2005). Por lo tanto, no se trata de una opƟmización como en la programación lineal mono-objeƟvo,
sino de buscar niveles de saƟsfacción suficientes, de acuerdo a las preferencias de los involucrados.
Cuando se recurre a la programación lineal mulƟobjeƟvo, en la prácƟca se abandona la pretensión de
“opƟmalidad” propia de la programación lineal clásica y el concepto de solución ópƟma se susƟtuye
por el de solución eficiente o no dominada (Novack y Ragsdale 2003).
Mientras que para la programación lineal con una función objeƟvo, se adopta la forma general de
la ecuación siguiente:

max

n

Z = i Σ= 1 Ci Xi

En donde Ci es la dimensión (superficie) de cada escenario y Xi la contribución de cada escenario a la
función objeƟvo, en una programación mulƟobjeƟvo, la forma general sería para m objeƟvos:
211

�n

n

i=1

i=1

i=1

El problema es que no existe ningún ópƟmo común para las m funciones, por lo que el interés reside
en encontrar una solución eficiente dentro de las soluciones facƟbles, en la que probablemente ningún
objeƟvo alcance el ópƟmo, pero todos se encuentren lo más cerca posible de este. Aquí presentamos
algunas opciones metodológicas:
a) Resolver el problema m veces (López 1977), considerando en cada resolución la opƟmización de
una sola función objeƟvo, pero mostrando el resultado que se obƟene para las restantes funciones
u objeƟvos, con lo que se consigue una “matriz de ópƟmos individuales”:
Z11, Z12………. Z1m
Z21, Z22………. Z2m
Z31, Z32………. Z31mm
El valor de cada Zij es el que asume la función objeƟvo i, cuando la programación se opƟmiza con
respecto al objeƟvo j. De esta forma la diagonal asumirá siempre el valor ideal de cada objeƟvo, pues
es cuando se opƟmiza el objeƟvo i respecto a la función i. Son por tanto los valores de la diagonal los
mejores valores que pueden lograrse para cada función objeƟvo. Como cada objeƟvo puede expresarse
en diferentes unidades de medida, puede procederse luego a la normalización de los datos (a los que
llamamos Z´), por ejemplo dividiendo el valor de cada Zij, respecto al valor ópƟmo de la función:

Z’ij =

Zij

max Zij

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

n

max Z1 = Σ C1i Xi , max Z2 = Σ C2i Xi , max Zm = Σ Cmi Xi

( 3)

Con lo cual la matriz quedará planteada como una matriz normalizada en la que los elementos de la
diagonal Ɵenen valor 1
1, …. Z´12……. Z´1m
Z`21, ….1……… Z´2m
Z´31, Z32……. 1
Con la matriz normalizada, los actores involucrados tendrán la información suficiente para analizar
cuánto se pierde de cada objeƟvo, al priorizar al resto, pudiendo seleccionar la función más eficiente
dentro de la matriz. Si todos los objeƟvos Ɵenen la misma ponderación habrá que seleccionar cuáles
son las consecuencias de sacrificar logros en cada uno de ellos. Si hubiera una ponderación diferente
de los objeƟvos se elegirá la mejor alternaƟva ponderada.
b) Mediante el cálculo de la distancia al ópƟmo. El cálculo de la distancia al ópƟmo puede resultar úƟl
tanto para objeƟvos complementarios (el logro de un objeƟvo puede ir en el mismo senƟdo que el
logro del otro) como antagónicos (el logro de un objeƟvo va en desmedro del logro del otro) (Figura
12.5.).

3

Si se trata de un objeƟvo del Ɵpo “a menos mejor”, entonces la normalización se realizará a través de la siguiente fórmula:

Z’ij = 1 –

min Zij

Zij

212

�Si los objeƟvos son complementarios y no es posible obtener el logro simultáneo de ambos, las soluciones facƟbles se ubicarán fuera del punto ideal, pero serán mejores aquellas que presenten la menor
distancia (d) a ese punto. En el caso I (objeƟvos complementarios) es posible calcular, para una solución
fuera del punto ideal, la distancia euclidiana (d) a través del teorema de Pitágoras (Figura 12.6.) tal que:

d = (am – ai)2 + (bm –bi)2

Siendo am el valor máximo (ópƟmo) del objeƟvo A y bm el valor máximo del objeƟvo B, mientras que (ai , bi) son las coordenadas del punto anƟ-ideal 5.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Figura 12.5. Relación entre objeƟvos y punto ideal (1: punto ideal (máximo) para el logro de B y A; 2: punto ideal
del logro de B y mínimo logro de A; 3: punto ideal del logro de A y mínimo logro de B).

Figura 12.6. Distancia euclidiana para el punto anƟ-ideal 5.

Con el mismo procedimiento puede calcularse la distancia de otras soluciones anƟ-ideales. La mejor
será la que se aleje menos del punto ideal. Si los valores se encuentran normalizados en relación al
nivel ópƟmo de cada objeƟvo (es decir Z´ij), las coordenadas del punto ideal 1 serán (1,1) y el cálculo de
la distancia para dos objeƟvos será:

d = (1 – ai)2 + (1 –bi)2
Si se trata de tres objeƟvos, la distancia al punto ideal puede calcularse de la misma forma. En
la Figura 12.7., el cálculo de la distancia del punto al ópƟmo para los objeƟvos A y B será V1. Al
incluir el objeƟvo C, V1 será uno de los catetos empleados para calcular la distancia d (su proyec-

213

�Figura 12.7. Cálculo de la distancia al ópƟmo para tres objeƟvos A, B y C.

Por lo tanto, para el cálculo de la distancia euclidiana no importa sobre cuántos ejes (u objeƟvos) se
obtengan los catetos para el cálculo, la suma de las distancias, genéricamente será:
n

ɇ(x – 1)
ij

j=1

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

ción es V1´). El otro lo consƟtuye la distancia del punto al objeƟvo C (V2=cm-ci ). Por lo tanto d será:
d= ((bm – bi)2 + (am –ai)2)2 + (cm – ci)2 , luego el cuadrado del cateto V1, se anula con la raíz.

en donde Xij es el valor normalizado del escenario i para el objeƟvo j.

2

Si la relación entre los objeƟvos es conflicƟva, como en el caso II de la Figura 12.5., Gómez Delgado
y Barredo Cano (2005) proponen que el territorio se asigne al objeƟvo que se encuentra más cerca
de su punto ideal, descartando al resto de los objeƟvos. Por lo tanto se seleccionará la opción que se
ubique más cerca del ópƟmo de un objeƟvo (menor distancia a la unidad si los valores se encuentran
normalizados) y se aleje más del logro del objeƟvo conflicƟvo (menor distancia al 0 si los valores se
encuentran normalizados):
n

ɇ(x – 1) + (x

j=1

ij

2

im

– 0)

2

En donde Xij es el valor normalizado del escenario i para el objeƟvo j y Xim es el valor normalizado del escenario i para el objeƟvo
conflicƟvo m.

c) Mediante la opƟmización de la función de distancia agregada al ópƟmo de todos los objeƟvos. El
punto ideal para cada objeƟvo se obƟene por la opƟmización independiente de cada uno, tal como
se vio en la matriz de ópƟmos individuales. La opƟmización simultánea de objeƟvos individuales
puede incluirse en una superfunción agregada que permite reducir la opƟmización de varios objeƟvos en a un solo objeƟvo de opƟmización (Zeleny 1998).
Novack y Ragsdale (2003) proponen idenƟficar los valores ópƟmos o “utópicos” de cada función
objeƟvo. Posteriormente, para contener en una sola función a la función más eficiente (varios objeƟvos
al mismo Ɵempo) se crea otra función de “sumas de distancia del ópƟmo”, a la que se busca minimizar.
214

�2.4. Examen de los resultados y análisis de sensibilidad
Los tres métodos reseñados permiten arribar a una decisión cuyos resultados requieren un análisis
por parte de los actores involucrados para observar las consecuencias sobre el territorio de la asignación de usos seleccionados en primera instancia. Ese examen alerta sobre resultados que pueden haber
pasado inadver dos inicialmente, pudiendo originar nuevas discusiones y tal vez nuevas ponderaciones (Caja 12.5.).
El análisis de sensibilidad permite validar la decisión y analizar su estabilidad frente a posibles modificaciones: cambios en las ponderaciones, cambios en las es maciones de la performance de cada escenario, cambios en los factores externos como precios, condiciones climá cas, polí ca interna y externa
de los países, correlación de fuerzas entre los actores involucrados, etc. Las opciones para realizar el
análisis de sensibilidad o de riesgo para los datos o factores externos son variadas, desde el cálculo de
los valores crí cos para variables relevantes, las modificaciones de a una variable por vez de acuerdo a
su varianza cuando se dispone de datos suficientes, o modificaciones de varias de acuerdo a planteos
op mistas o pesimistas, así como técnicas de simulación (Román 2004).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Es decir, que la resolución del problema se resuelve “minimizando” la suma de las distancias entre los
mejores valores que es posible obtener para cada obje vo y los que pueden lograrse en forma conjunta. Esto significa que ninguno de ellos alcanzará el óp mo, pero se elegirá la solución que, respetando
siendo Z*ij la solas restricciones, se aleje lo menos posible de la situación ideal de cada uno:
lución óp ma para el obje vo i. La distancia (D) existente entre el obje vo i-ésimo normalizado y su
valor ideal normalizado será Dij = [Z*ij - Zij´] En donde Z* es la solución ideal normalizada –óp ma– para
el obje vo i e igual a la unidad, y Z` es el valor normalizado de Z al priorizar otro obje vo. Es decir
que es la distancia respecto al valor ideal para el obje vo i. Por lo tanto, se buscará miniDij=
, de la misma forma que se op miza en programación limizar la siguiente función:
neal un solo obje vo (ejemplo Caja 12.4.).

En cambio, el análisis sobre las ponderaciones asignadas depende menos de la disponibilidad de
información y más de los cambios en las preferencias. Permite observar la fragilidad de las decisiones
cuando los resultados son poco estables frente a pequeñas modificaciones en la opinión de los actores
involucrados (ver Caja 12.6.).

3. EMC APLICADO A SISTEMAS DE INFORMACION GEOGRÁFICA PARA EL ORDENAMIENTO
TERRITORIAL
La definición de los escenarios posibles puede hacerse con diferentes niveles de detalle. La integración de métodos de EMC y sistemas de información geográfica (SIG) permite ver las consecuencias
de las decisiones sobre los usos del suelo con un mayor detalle, ganado en definición y precisión. Sin
embargo, la diferencia más importante entre sistemas de evaluación mul criterio convencionales y
aquellos integrados con sistemas de información geográfica es la presencia explícita de componentes
espaciales en la decisión (Ferre 2011). Estos componentes pueden agregar nuevos criterios para la
búsqueda de la ubicación óp ma de los escenarios. Esta integración requiere que los datos de los criterios, y en consecuencia la performance de cada alterna va para cada criterio, estén geográficamente
ubicados y que se asuma homogeneidad espacial en las áreas mínimas consideradas para la planificación (Sharifi y Retsios 2004). Por esa razón la etapa inicial de la integración SIG-EMC es la iden ficación

215

�Los sistemas integrados SIG-EMC generan además mejores soportes para la comparación de escenarios durante el proceso de decisión y, por lo tanto, facilitan la par cipación de los actores involucrados
en el análisis de impactos y consecuencias de las decisiones, debido a su visualización (Ferre 2011).
Para la integración se dis nguen dos grandes etapas (Sendra y García 2000). En la primera se establecen los obje vos. Estos tomarán cuerpo en escenarios que cuan fican las superficies que serán
dedicadas a cada po de uso. En su definición y cuan ficación inciden restricciones económicas, polícas, sociales y ambientales. En la segunda etapa se es ma la asignación “óp ma” de los escenarios
seleccionados, estableciendo la posición espacial a través de sistemas de información geográfica. Dado
que esta úl ma etapa puede afectar a la primera, el proceso puede ser itera vo. En la segunda etapa
habrá además otros dos pasos:
• la localización óp ma de una ac vidad, inversión o escenario, y
• la ordenación integral del territorio para diferentes escenarios y obje vos o diferentes ac vidades
de un mismo escenario.
3.1. Localización óptima (o capacidad de acogida) del territorio
La capacidad del territorio para recibir una ac vidad, inversión o proyecto, depende de sus cualidades intrínsecas. Estas pueden hacer que el territorio resulte favorable o desfavorable para el desarrollo
de la ac vidad, pero también puede pensarse de manera inversa, es decir, si la ac vidad resulta favorable o desfavorable para el desarrollo del territorio. Ambas relaciones definen la per nencia de la localización de una ac vidad sobre un espacio determinado. Se trata de una decisión de localización óp ma.
Las decisiones de localización son decisiones mono-obje vo (instalar un ac vidad) con varios criterios.
Los criterios se traducirán espacialmente de acuerdo a las caracterís cas del territorio (factores) o a las
limitaciones que este presenta (restricciones). Los factores pueden asumir diferentes ponderaciones de
acuerdo a las preferencias de los involucrados. Las restricciones definen áreas en donde no es posible
desarrollar la ac vidad por diversos mo vos (distancias, cercanía a escuelas, a fuentes de agua, imposibilidad sica, condiciones climá cas, etc.).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

de los criterios que pueden ser ubicados territorialmente, es decir, que poseen una ubicación espacial
concreta.

Por otra parte, los factores pueden resultar de ap tud o de impacto. Los primeros se basan en los
requisitos necesarios para la localización de la ac vidad (por ejemplo pendiente, clima, distancia, altura, po de suelo, can dad de población, etc.). Es necesario establecer rangos que permitan iden ficar
aquellos valores para los cuales la ac vidad presenta un mejor funcionamiento.
Los factores de impacto se refieren a la suma de las alteraciones o efectos que genera la ac vidad
sobre el medio al comparar situaciones “con” y “sin” su instalación. No se refieren específicamente al
corto plazo, sino que pueden incluir impactos futuros y acumula vos tanto posi vos como nega vos,
ubicados en el área de localización o en áreas de influencia. La suma de los diferentes efectos (por
ejemplo sobre el drenaje, el paisaje, la población, la contaminación, la sobreexplotación de determinados recursos, etc.) cons tuye el impacto global de la ac vidad.
La localización óp ma o la capacidad de acogida del territorio resultará de la combinación (según
preferencias) de los factores posi vos y los nega vos en las áreas sin restricción. La forma de realizar
esa combinación de factores y restricciones es a través de alguno de los métodos de EMC.
Los sistemas de información geográfica (SIG) permiten combinar los datos agrupados por temas a
través de alguna estrategia de integración (Galacho Jiménez y Arrébola Castaño 2008). Cada criterio,
216

�Todos los mapas se integran luego en uno resumen de “capacidad de acogida” o de “preferencia
de localización”, de acuerdo al método de EMC. No se trata solo de iden ficar áreas que cumplan con
todos los criterios, sino de generar un mapa de ap tud en el que algunas áreas resultarán más aptas
(mayor valoración) que otras (menor valoración), de acuerdo a los criterios seleccionados, las ponderaciones asignadas por los actores involucrados, así como los niveles de ap tud de cada factor para el
obje vo planteado (Caja 12.7.).

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

transformado en factor (según rangos), será una capa de información y se volcará en un mapa de caracterización del territorio para ese criterio. Es deseable localizar geográficamente a los puntos, líneas
o polígonos que describan a cada factor (y probablemente cada subfactor) en formato vectorial, pero
luego es necesario adecuarlos a un formato ráster con la finalidad de realizar operaciones aritmé cas
(Palomera et al. 2010). Habrá un mapa ráster para cada factor y para cada restricción. Los mapas de
factores de ap tud dependen del obje vo de la localización. Por ejemplo, si se trata de una ac vidad
agrícola pueden resultar aptas erras con pendientes menores al 5% y suelos de clase I o II, que además se encuentren a distancias de las rutas inferiores a los 100 km. Habrá entonces un mapa de rangos
de pendientes, otro de clasificación de suelos y otro de rangos de distancias a las rutas. Los mapas se
conver rán en mapas de ap tud o de impacto, ya que habrá condiciones más o menos aptas para la
instalación de la ac vidad e impactos más o menos graves. La escala para medir ap tud e impacto dependen del método de EMC que se empleará. Para las sumas ponderadas se moverá entre un máximo
(1) y un mínimo (0) cuando los valores están normalizados, pero para el AHP la escala estará entre 1 y
9. Por otra parte, los mapas de restricciones tendrán una notación binaria; o limitan la ubicación de la
ac vidad (0), o la permiten (1). Puede resultar, además, que uno de los factores tenga mayor peso en
la decisión, por lo que habrá ponderaciones diferentes para cada capa.

3.2. Planificación territorial integral
En la planificación territorial la búsqueda de la localización óp ma será para varias ac vidades o una
combinación de estas (escenarios) que pueden responder al logro de varios obje vos. Por lo tanto, se
trata de decisiones mul obje vo y varios criterios. Los criterios se conver rán en factores de ap tud e
impacto y las restricciones en áreas que pueden excluir un escenario o varios. En consecuencia habrá
un mapa integrado de ap tud para cada obje vo. Ya hemos visto que la relación entre los obje vos
puede ser de complementariedad o antagonismo. Si los obje vos antagónicos están además en conflicto, lo que se pretende es encontrar soluciones de compromiso. La programación por compromisos
parte de la idea planteada por Zeleny (1974) acerca de que, para dos obje vos en conflicto, la solución
preferida será la que se encuentre más próxima al punto ideal (Bellver y Mar nez 2005). La superficie
en conflicto se asignará al obje vo que se encuentre más cerca de su óp mo en esa localización.
Eastman et al. (1995) proponen emplear métodos sencillos para asignar el territorio a alguno de los
obje vos en conflicto. Si se suponen dos obje vos, 1 y 2, cada uno puede ser tratado en forma independiente a través de una EMC, lo que generará un mapa de ap tud integrada o escenario 1 para el
obje vo 1 y un mapa de ap tud integrada o escenario 2 para el obje vo 2. La superposición de ambos
mapas generará otro, o mapa 3, en el que pueden aparecer las siguientes situaciones (Figura 12.8.):
• áreas seleccionadas para el obje vo 1 y no para el obje vo 2
• áreas seleccionadas para el obje vo 2 y no para el obje vo 1
• áreas no seleccionadas para ningún obje vo
• áreas seleccionadas para ambos obje vos, y por lo tanto en conflicto
217

�La asignación de usos para las áreas en conflicto puede resolverse trazando una diagonal y asignando la mitad de las celdas para el escenario 1 y la otra mitad para el escenario 2, tal como se muestra en
la Figura 12.9. Esa traza minimiza las distancias de cada escenario respecto al punto ideal de cada obje vo y distribuye equita vamente la superficie en conflicto entre ambos. En ese caso la ponderación
de ambos obje vos es idén ca. Cualquier cambio en la ponderación significará cambios en el ángulo de
la línea divisoria. Este método sencillo e intui vo posee la ventaja de minimizar el empo de trabajo.
Sin embargo, Eastman et al. (1995) plantea que, aunque los obje vos tengan diferente ponderación, la
mejor decisión para procesos par cipa vos es la de la bisectriz que divide todo el espacio de decisión,
aunque se produzcan asignaciones subóp mas en relación a la distancia al punto ideal.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Figura 12.8. Escenario con obje vos en conflicto. Fuente: Eastman et al. 1995.

Figura 12.9. Resolución de escenarios con obje vos en conflicto. Fuente: Eastman et al. 1995.

4. REFLEXION FINAL
Los planteos de evaluaciones mul criterio son herramientas que ayudan a tomar decisiones y a
plasmarlas de acuerdo a una variedad de opciones. Todas las herramientas pueden combinarse de diferente forma, planteando métodos de varios obje vos, luego decisiones con múl ples criterios para
esos obje vos y finalmente su integración espacial. No existe una mejor opción, sino que el tratamiento
depende de la calidad y can dad de la información disponible, de la escala de representación, de la
posibilidad de situar la información territorialmente y del obje vo de la planificación. Existe un amplio

218

�CAJA 12.1.
Ejemplo de EMC a través del método de la suma ponderada
Volvamos a nuestro ejemplo de la Figura 12.2. Los escenarios analizados corresponden a dos
propuestas para el manejo del ganado de los pobladores (A y B) y el uso actual (escenario C) para
el área de amor guamiento de un parque nacional. La propuesta para el escenario A es concentrar
la producción en un sistema intensivo de encierre, para el B un manejo silvopastoril con manejo de
fauna local y el C es la situación actual sin intervención, pastoreo libre sin manejo establecido. La
comparación de a pares entre los criterios es la de la Tabla 12.1.1.
Tabla 12.1.1. Comparación de criterios para el método de la suma ponderada.
Criterios
1. porcentaje de suelo desnudo
2. posibilidad conservar especies valiosas
3. contaminación napa
4. necesidad financiamiento
5. aporte fiscal
6. generación empleo

1
1
1
1
0
0
1

2
0
1
0
0
0
1

Criterios
3
4
0
1
1
1
1
0
1
1
1
1
1
0

5
1
1
0
0
1
0

6
0
0
0
1
1
1

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

desarrollo de so ware para varias de las metodologías vistas y para otras que hemos juzgado menos
apropiadas para el ordenamiento territorial. Ninguno reemplaza la necesidad de par cipación de todos
los actores involucrados que son quienes aportarán la diversidad de criterios y enfoques que la planificación territorial requiere para ser democrá ca y por lo tanto socialmente sustentable.

Esto significa que el criterio ambiental 1 (porcentaje de suelo desnudo), es igual a sí mismo, menos importante que el criterio 2 y el criterio 3, más importante que el 4 y el 5 y menos importante
que el 6. La suma total de la prevalencia de cada criterio es la de la Tabla 12.1.2., en el que también
se observa el cálculo de la ponderación.
Tabla 12.1.2. Prevalencia de los criterios y cálculo de ponderaciones (W).
1. porcentaje de suelo desnudo (%)
2. posibilidad conservar especies valiosas (pl/ha)
3. contaminación napa (mg/l)
4. necesidad financiamiento ($)
5. aporte fiscal ($/ha)
6. generación empleo (jor/ha)
Total

N
3
5
2
3
4
4
21

W
0,14
0,24
0,10
0,14
0,19
0,19
1

Por otra parte, la estandarización de los valores de Xij se obtuvo a través del cálculo de Z (Tablas
12.1.3. y 12.1.4.).

219

�A
porcentaje de suelo desnudo
posibilidad conservar especies valiosas
contaminación napa mg/l
necesidad financiamiento
aporte fiscal
generación empleo

B

-8
6
-3
-2.000.000
2.000
6

C

-10
4
0
-500.000
200
1

-15
2
0
0
0
5

media
desvío
-11
2,944
4
1,633
-1
1,414
-833333,33 849836,586
733,3
899,383
4
2,160

Tabla 12.1.4. Estandarización (Z) y priorización de escenarios.
W
0,14
0,24
0,1
0,14
0,19
0,19
1

A
porcentaje de suelo desnudo
posibilidad conservar especies valiosas
contaminación napa mg/l
necesidad financiamiento
aporte fiscal
generación empleo
Suma ponderada

B

0,143
0,294
-0,141
-0,192
0,268
0,176
0,546480836

C

0,048
0,000
0,071
0,055
-0,113
-0,264
-0,2033705

-0,190
-0,294
0,071
0,137
-0,155
0,088
-0,34311034

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Tabla 12.1.3. Performance de los escenarios para los criterios de comparación.

De lo que resulta que el escenario A posee la mayor suma ponderada y es el seleccionado.

CAJA 12.2.
Ejemplo de EMC a través del proceso analítico jerárquico
Ordenamiento
Territorial
Diversidad paisaje
Control erosión

% suelo
desnudo

Cons
Especies
valiosas

Distribución
crecimiento

Balance fiscal

Contaminación
napa

Necesidad
financiamiento

A

B

Aporte
fiscal

Generación
empleo

C

Figura 12.2.1. Esquema jerárquico de decisión para el ejemplo.
Tabla 12.2.1. Comparación de obje vos entre sí y determinación de prioridades a través de la media geométrica (media geom.) (Método 1).
Ambiental
Ambiental
Social
Económico
Suma (B)

Social
1
1/2
1/4
1,75

2
1
Sí 1/2
3,5

Económico

Media geom.
4
2
1
7

2
1
0,5
3,5

V
0,57
0,29
0,14

λ max =3; CI = 0; RC = 0; relación consistente
220

�Ambiental
Social
Económico
Suma (B)

Ambiental
0,5714
0,2857
0,1428
1,75

Social
0,5714
0,2857
0,1428
3,5

Económico
0,5714
0,2857
0,1428
7

Suma
1,7142
0,8571
0,4285
1

V
0,57
0,29
0,14

λ max =3; CI = 0; RC = 0; relación consistente.
Tabla 12.2.3. Comparación de criterios ambientales entre sí (Método 1).
Criterios
1. porcentaje de suelo desnudo
2. posibilidad conservar especies valiosas
3. contaminación napa
Total (B)

1
1
2
0,25
3,25

2
0,5
1
0,5
2

3

Media geom.
1,259
1,587
0,5
3,35

4
2
1
7

V
0,38
0,47
0,15

λ max =3,22; CI = 0,108 RC = 0,187; relación inconsistente, pues es RC&gt;0,1.
La inconsistencia está dada por la relación entre los criterios c2 y c3. Como c1 es la mitad de c2
y c1 es 4 veces c3, c2 no puede ser solo 2 veces c3, sino 8. La inconsistencia se corrige en la Tabla
siguiente:

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Tabla 12.2.2. Comparación de obje vos entre sí y determinación de prioridades a través de la normalización
(Método 2). V: vector de prioridades; CI: índice de consistencia; RC: proporción de consistencia.

Tabla 12.2.4. Comparación de criterios ambientales entre sí (Método1) corregida.
Criterios
1. porcentaje de suelo desnudo
2. posibilidad conservar especies valiosas
3. contaminación napa
Total (B)

1
1
2
0,25
3,25

2
0,5
1
0,125
1,162

3
4
8
1
13

Media geom.
1,259
2,519
0,315
4,09

V
0,31
0,61
0,08

λ max =3; CI = 0; RC = 0; relación consistente.
Tabla 12.2.5. Comparación de criterios económicos entre sí (Método 1).
4
4. Necesidad financiamiento
5. Aporte fiscal
Suma (B)

5
1
1/2
1,5

Media geom.
1,41
0,70
2,12

2
1
3

V
0,67
0,33

λ max =3; CI = 0; RC = 0; relación consistente.
Tabla 12.2.6. Comparación de escenarios para el criterio 1 (porcentaje de suelo desnudo).
A
A
B
C
Suma (B)

B
1
0,5
0,25
1,75

C
2
1
0,5
3,5

Media geom.
4
2
1
7

2
1
0,5
3,5

V
0,57
0,28
0,14

RC=0, consistente.
221

�A
A
B
C
Suma (B)

B
1
0,5
0,25
1,75

C

Media geom.

2
1
0,5
3,5

4
2
1
7

2
1
0,5
3,5

V
0,57
0,28
0,14

RC=0, consistente.
Tabla 12.2.8. Comparación de escenarios para el criterio 3 (contaminación napa).
A
A
B
C
Suma (B)

B
1
4
3
8

C
0,25
1
0,33
1,58

0,33
3
1
4,33

Media geom.
0,43
2,29
0,99
3.72

V
0,12
0,61
0,27

RC=0,05, consistente.
Tabla 12.2.9. Comparación de escenarios para el criterio 4 (necesidad financiamiento).
A
A
B
C
Suma (B)

B
1
2
4
7

C
0,5
1
2
3,5

0,25
0,5
1
1,75

Media geom.
0,5
1
2
3,5

V
0,14
0,29
0,57

Media geom.

V

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Tabla 12.2.7. Comparación de escenarios para el criterio 2 (posibilidad cons. especies valiosas).

RC=0, consistente.
Tabla 12.2.10. Comparación de escenarios para el criterio 5 (aporte fiscal).
A
A
B
C
Suma (B)

B
1
0,5
0,25
1,75

C
2
1
0,5
3,5

4
2
1
7

2
1
0,5
3,5

0,57
0,28
0,14

RC=0, consistente.
Tabla 12.2.11. Comparación de escenarios para el criterio 6 (generación de empleo).
A
A
B
C
Suma (B)

B
1
0,14
0,25
1,39

C
7
1
2
10

4
0,5
1
5,5

Media geom.
3,03
0,41
0,79
3,5

V
0,71
0,1
0,19

RC=0, consistente.
Como consecuencia de las preferencias reveladas, la ponderación de cada escenario para cada
nivel jerárquico es la de la Figura 12.2.2.
222

�Finalmente, el valor (Ri) de cada escenario será
A = 0,57 {(0.31) (0,57) + (0,61) (0,57) + (0,08) (0,12)} para el objeƟvo ambiental
0,14 {(0,67) (0,14) + (0,33) (0,57)}
0,29 {(0,71)}

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Figura 12.2.2. Ponderaciones por niveles jerárquicos para la decisión.

para el objeƟvo económico
para el objeƟvo social

TOTAL: 0,549
B = 0,57 {(0.31) (0,28) + (0,61) (0,28) + (0,08) (0,61)} para el objeƟvo ambiental
0,14 {(0,67) (0,29) + (0,33) (0,28)}
0,29 {(0,1)}

para el objeƟvo económico
para el objeƟvo social

TOTAL: 0,243
C = 0,57 {(0.31) (0,14) + (0,61) (0,14) + (0,08) (0,27)} para el objeƟvo ambiental
0,14 {(0,67) (0,57) + (0,33) (0,14)}
0,29 {(0,19)}

para el objeƟvo económico
para el objeƟvo social

TOTAL: 0,200
De lo que resulta seleccionado el escenario A, que obƟene la mayor ponderación.

223

�Volvamos a nuestro ejemplo de la Figura 12.2, pero ahora considerando que se estableció como
inadmisible la contaminación de la napa, por lo que no se evaluará el escenario A. En cambio se
propone como obje vo económico maximizar el aporte fiscal. Se incluye otro obje vo social que
consiste en mantener un área reservada para pobladores con menores recursos, que no podrían
hacer frente a nuevas necesidades de financiamiento. Los obje vos son parcialmente antagónicos,
pues los usos posibles son B y C, solo el escenario B permite generar ingresos fiscales (Tabla 12.1.3,
caja 1) pero es el escenario C el único que no requiere financiamiento adicional.
Si se prioriza el obje vo económico (maximizar el aporte fiscal) es posible plantear restricciones
que contemplen los umbrales mínimos de cumplimiento del resto de los obje vos. La superficie
del área de amor guamiento es de 13.500 ha, por lo tanto la primera restricción es que la suma
de los usos B y C no puede ser superior a esa superficie. En síntesis, las restricciones imponen los
siguientes límites:
• La superficie de B + C no debe superar 13.500 ha
• La superficie admi da de suelo desnudo no debería superar el 14% (unas 2000 ha)
• En el total se deberían mantener al menos 25.000 plantas de especies valiosas

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

CAJA 12.3.
Ejemplo de EMC a través de programación lineal

• Debido a la posibilidad de obtener un crédito de $ 50.000, las necesidades de financiamiento no
deberían superar ese valor
• El aporte fiscal anual debería ser al menos de $ 18.000/año
• La generación de empleo debería ser superior a 60.000 jornales por año
Tomando en cuenta los datos de la Tabla 12.1.3. (CAJA 1), las inecuaciones que plantea el problema de programación lineal son las siguientes
Sup B + Sup C

≤

13.500 ha de superficie total

0,10 Sup B + 0,15 Sup C

≤

2.000 ha de suelo desnudo

4 pl. Sup B + 2 pl. Sup C

≥

25.000 plantas de especies valiosas

500.000$. Sup B

≤

50.000.000$ de financiamiento total

200$ Sup B

≥

18.000 $ de aporte fiscal anual

1 jor Sup B + 5 jor Sup C

≥

60.000 jornales por año

Resta despejar “Sup B” y “Sup C”, tal que, cumpliendo las restricciones, se maximice el aporte
fiscal. Si transformamos las inecuaciones en funciones lineales y se despeja el valor de la superficie
de B y C para cada función, pueden obtenerse los extremos de las rectas que representan el problema planteado. La resolución gráfica (Figura 12.3.1.) permite mostrar cuál es la superficie des nada
a cada escenario que, cumpliendo con las restricciones, permite alcanzar el obje vo prioritario. El
área de dominio de la solución es la superficie del gráfico en la que se cumplen todas las restricciones y, por definición, el óp mo de un problema de programación lineal se encuentra en uno de los
vér ces del área de dominio. En este caso, corresponde a 100 ha para el escenario B y 13.266,67
ha para el escenario C.

224

�Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Figura 12.3.1. Resolución gráfica de la programación lineal (el eje de las ordenadas cruza a las abscisas en el
valor de 10.000 ha para facilitar la visualización del área de dominio).

CAJA 12.4.
Volvamos a nuestro ejemplo, pero ahora teniendo en cuenta que se han planteado varios objevos:
• maximizar el aporte fiscal
• minimizar el porcentaje de suelo desnudo, y
• maximizar la generación de empleo
La matriz de óp mos individuales es la siguiente (Tabla 12.4.1.):
Tabla 12.4.1. Matriz de óp mos individuales.
ÓpƟmo (Zij)
Minimizando % suelo
desnudo
Maximizando aporte
fiscal
Maximizando empleo

suelo desnudo (ha)

aporte fiscal ($)

generación empleo (jor)

1.855

20.000

61.600,0

2.000

20.000

66.433,3

2.000

18.000

66456,7

Y la matriz normalizada será (Tabla 12.4.2):

225

�Opciones

SD

1 (minimizando % suelo desnudo)
2 (maximizando el aporte fiscal)
3 (maximizando el empleo)

AF

GE

1

1

0,927

0,928
0,928

1
0,900

1
1

De lo que se deduce que, si los objeƟvos Ɵenen la misma ponderación, la alternaƟva 2 es la que
sacrifica menos el logro de los objeƟvos no seleccionados.
Por otra parte, el cálculo de las distancias euclídeas para las opciones seleccionadas será:
Opciones
1)

(1 − 1) 2 + (1 − 1) 2 (1 − 0,927) 2

= 0,073

2)

(1 − 0,928) 2 + (1 − 1) 2 (1 − 1) 2

= 0,072

3)

(1 − 0,928) 2 + (1 − 0,900) 2 (1 − 1) 2 = 0,123

Siendo la opción 2 la que brinda menores distancias al ópƟmo.

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Tabla 12.4.2. Matriz normalizada. Donde SD: suelo desnudo; AF: aporte fiscal; GE: generación de empleo.

Cualquiera de los métodos vistos permiƟrá además asignar diferentes ponderaciones a los objeƟvos, en cuyo caso, la selección de la opción ideal puede cambiar.

CAJA 12. 5.
Examen de resultados
Mostramos el análisis de resultados del ejemplo desarrollado a través del AHP (Caja 12.2.). Las
ponderaciones se muestran en la Figura 12.5.1.
La ponderación más alta fue para el objetivo
ambiental, que el escenario A cumple en
mayor medida. Lo mismo puede decirse del
objetivo social. El objetivo económico, al
que aporta más el escenario C, ha pesado
poco en la decisión.
Las consecuencias

sobre el uso del suelo por haber
seleccionado al escenario A, son las del
cuadro xviii, para las 13.500 ha. Si alguna
de
las
consecuencias
resultara
inadmisible, puede iniciarse un nuevo
ciclo de ponderaciones, o bien ensayar la
mejor combinación de escenarios
a
través de procesos de optimización
(programación lineal).

Figura 12.5.1. Resultado de las ponderaciones a través de AHP para la selección de escenarios.
226

�A
1. porcentaje de suelo desnudo (ha)
2. posibilidad conservar especies valiosas (pl)
3. contaminación napa (mg)
4. necesidad financiamiento ($)
5. aporte fiscal ($)
6. generación empleo (jor)

B

-1.080
810
-405
-270.000.000
270.000
810

-1350
540
0
-67.500.000
27.000
135

C
-2025
270
0
0
0
675

El cumplimiento de los criterios en relación al máximo de cada uno (no necesariamente su óp mo) puede compararse en la Figura 12.5.2, de manera que resulta sencillo observar cuáles son las
situaciones de compromiso que se generan por haber seleccionado el escenario A: la generación de
empleo y el aporte fiscal son máximos, pero la contaminación de la napa también.

1. suelo desnudo
1,00
0,80
6. generación empleo

0,60
0,40
0,20
0,00

5. aporte fiscal

2. posibilidad conservar especie
valiosas

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

Tabla 12.5.1. Consecuencias de la ejecución de cada escenario en 13.500 ha.

A
B
C

3. contaminación napa

Figura 12.5.2. Comparación de los resultados para los tres escenarios en relación al máximo normalizado de
cada criterio.

227

�También sobre el cálculo del ejemplo realizado a través de AHP (Caja 12.2.) es posible detectar
que la selección del escenario A ha sido bastante sólida, ya que solo una modificación del -86% en
la ponderación del criterio “posibilidad de conservación de especies valiosas” y de más del 600%
de “contaminación de la napa” cambiaría la decisión inicial (Figuras 12.6.1 y 12.6.2).
Ordenamiento
Territorial

Balance fiscal: 0.14

Diversidad paisaje, Control erosión:0.57

% suelo
Desnudo: 0,31

Esp valiosas:
0,08

Nec. Financ
0.67

Cont. Napa:
0.61

D. Crecimiento 0.29

Empleo:
1

Aporte
Fiscal: 0.33

A: 0.57

A:0.57

A:0.12

A:0.14

A:0.57

A:0.71

B: 0.28

B:0.28

B:0.61

B:0.29

B:0.28

B:0.1

C: 0.14

C:0.14

C:0.27

C:0.57

C:0.14

C:0.19

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

CAJA 12.6.
Análisis de sensibilidad

Figura 12.6.1. Cambios en las ponderaciones iniciales de AHP.

Ponderaciones de los escenarios
0,4

social
económico

0,35

ambiental

preferencia

0,3
0,25
0,2
0,15
0,1
0,05
0
A

B

C

Figura 12.6.2. Resultado del cambio en las ponderaciones a través de AHP para la selección de escenarios.

La incorporación de nuevos actores involucrados podría producir ese efecto, pero también la
difusión, y el mejor acceso a la información.

228

�Volvamos a nuestro ejemplo. Si se decide incorporar de todas formas una superficie des nada a la
producción ganadera intensiva (escenario A), pero considerando para su localización solo dos criterios/
factores espaciales (pendiente y profundidad de la napa) y una restricción (cercanía a los cursos de agua).
Para definir las áreas de localización óp ma, el método de EMC escogido es la suma lineal ponderada. Los vectores de prioridad (w) son los siguientes: pendiente: 0,65; profundidad de la napa: 0,35.
Para conver r los criterios en factores de ap tud es necesario tener en cuenta que:
• Las pendientes varían entre el 0,1% y el 15%, la escala elegida para representar la pendiente
es lineal, siendo la ap tud mejor cuanto menor es la pendiente. La pendiente 15% tendrá
valor 0, el resto se normaliza a la unidad.
• La profundidad de la napa de agua varía entre 2 y 5 m. Las áreas con napa a profundidades
menores a los 3 m son excluidas y la ap tud es mayor cuanto mayor es la profundidad. Profundidades menores de 3 m asumirán un valor de 0, el resto se normaliza a la unidad.
• Las áreas distantes a menos de 3 km de cursos de agua serán excluidas y su valor será nulo
(0) definiendo zonas de exclusión. Distancias mayores a los 3 km son permi das (1).
Los mapas de cuadrículas de ap tud para cada criterio son los siguientes (Figura 12.7.1):
Mapa de profundidad
0,2
0,2
0,2
0,2
0,2
0,4
0,4
0,4
0,4
0,4
0,4
0,4
0,4
0,5
0,5
0,5

1
1
1
1

Mapa de restricción
1
1
1
1
1
1
1
1

0
0
0
0

Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

CAJA 12.7.
Localización óptima mediante la suma lineal ponderada.

Mapa de pendiente
0.7
0.7
0.7
0,7
0,5
0,5
0,6
0,7
0,5
0,5
0,6
0,6
0,5
0,5
0,5
0,5

Figura 12.7.1. Mapas de ap tud y restricción.

El esquema de integración del mapa de ap tud, para las sumas ponderadas es el de la Figura
12.7.2.

Figura 12.7.2. Integración de los mapas de ap tud para la generación de áreas de localización óp ma a través de sumas ponderadas.

La ac vidad se ubicará en las celdas con mayor valoración, hasta alcanzar la superficie planificada.

229

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Capítulo 12 • Metodologías multicriterio para el ordenamiento territorial

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231

�CAPÍTULO 13
EL SISTEMA TERRITORIAL Y LOS ACTORES: MECANISMOS DE PARTICIPACIÓN Y
NEGOCIACIÓN EN PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�GÙÊÖÖÊ, P.1

RESUMEN: Los desaİos para la realización prácƟca de procesos de Ordenamiento Territorial (OT) que sean genuinamente parƟcipaƟvos y negociados, o sea, con suficiente legiƟmidad social, son enormes. De poco sirve preparar planes de OT de ciudades, regiones o países, si los actores del territorio no lo apoyan. La FAO, a través de la
propuesta metodológica para un Desarrollo Territorial ParƟcipaƟvo y Negociado, viene planteando la necesidad
de reanudar los vínculos de cohesión social y de reforzar el senƟmiento de confianza entre las poblaciones locales
y sus insƟtuciones de representación. En este capítulo se analizan los conceptos, mecanismos, metodologías y
otros aspectos a considerar referentes a la parƟcipación negociada de actores en procesos de OT. Se profundiza
en la definición del Sistema Territorial y se describen las modalidades de intervención en el territorio. A conƟnuación, se explica cómo idenƟficar y caracterizar a los actores y cómo incluirlos en las diversas modalidades de
parƟcipación, con énfasis en la parƟcipación negociada. Por úlƟmo, se reflexiona sobre la figura del profesional
emergente llamado Facilitador o Animador territorial, necesario para aumentar las chances de montar un esquema de negociación territorial socialmente legiƟmado, donde los actores más débiles no se sientan manipulados.

1. INTRODUCCIÓN
En años recientes, en varios países (India, Sudáfrica, Nigeria, Nepal, Bélgica, España, Reino Unido,
Bolivia, etc.) (Cugusi y Stocchiero 2003, Palermo 2010) las reformas insƟtucionales del aparato estatal
han conducido a la redistribución de las competencias y responsabilidades de gesƟón del territorio.
Distribuidas en unidades locales descentralizadas, la nueva delegación del poder de decisión se basa
en una más amplia parƟcipación popular en los asuntos locales de desarrollo y la valorización del territorio y de sus potencialidades, para intentar elaborar una planificación y una gesƟón de los recursos
que respondan a los problemas vinculados a la redistribución de las riquezas nacionales. El municipio,
la Provincia, la región devienen los lieux-relais2 del Estado descentralizado sobre el territorio local. Sin
embargo, la definición de los límites de la descentralización teórica se revela en la realidad como una
simple desconcentración de las estructuras oficiales que induce un cierto grado de frustración de las
administraciones locales en cuanto a gesƟón del territorio y del desarrollo local. Por una parte las administraciones locales se vuelven cada vez más responsables de la gesƟón del desarrollo local, mientras
que sus poderes de toma de decisiones y sus autonomías financieras permanecen muy limitados. A
menudo, este proceso de descentralización se traduce en la realidad en una disgregación del contrato
social y una desagregación de la cohesión social, que implica inevitables riesgos de fricciones acentuadas y aumenta la intensidad de las relaciones de fuerza en juego en el territorio.

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 232-247).

1

Oficial de Desarrollo Territorial, División de Tierras y Aguas, FAO; contacto: paolo.groppo@fao.org

2

lugares de vínculo

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

Capítulo 13*
El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación
en procesos de ordenamiento territorial

233

�2. EL SISTEMA TERRITORIAL
El sistema territorial es considerado como un con nuum compuesto por un conjunto de normas,
formas de acceso a los recursos y modalidades de usos. Estos tres componentes reflejan las relaciones
existentes entre los actores que viven e interaccionan en y con el espacio bio sico. Los problemas se
plantean cuando uno o más de los componentes no se encuentran presentes, dejan de combinarse y se
produce una distorsión del sistema territorial.
Esto puede pasar cuando por ejemplo:
a. Se presenta un conjunto de normas (formales o consuetudinarias) poco claras o indefinidas en término:
- de acceso a las erras, en términos de distribución general, de distribución de las erras fér les
en la comunidad, etc.
- de uso/ges ón de los recursos naturales o humanos con una u lización y ges ón de los recursos
impropios y una superposición (por ejemplo: competencia sobre un corredor de trashumancia y
una zona de plantaciones).
- de la seguridad (por ejemplo: riesgos ambientales), que deja espacio al juego de la libre competencia dejando manifiestas las relaciones de fuerza desiguales y depredadoras.
b. Las normas existen pero no se respetan ni las comparten todos los actores.
Analizar y hacer explícito el funcionamiento de un objeto complejo considerado en términos de
sistema, significa estudiar su dinámica evolu va a través del empo y las relaciones que el sistema
man ene con el resto del mundo en sus dis ntas etapas de evolución. El enfoque histórico del análisis
de los actores del sistema territorial es definido como ‘modalidad de organización social en función de
su relación con el medio ambiente’. Dicho enfoque histórico es fundamental como reconstrucción de
la historia de las cosmovisiones de los actores, de sus estrategias de vida en el seno y fuera del sector
agrícola.

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

Es por eso que, a través de la propuesta metodológica para un Desarrollo Territorial Par cipa vo y
Negociado (FAO 2005), la FAO plantea la necesidad de reanudar los vínculos de cohesión social y reforzar el sen miento de confianza entre las poblaciones locales y sus ins tuciones de representación. De
ahí la importancia de la cooperación y la colaboración entre los dis ntos protagonistas (públicos, privados, etc.) en la definición de la organización del sistema territorial que según los casos podrá cubrir
una dimensión tanto intercomunal como de interdistrito.

Los obje vos de un análisis histórico son explicar las causas de la problemá ca territorial existente
y las visiones actuales de los actores sobre el acceso y el uso de erras y de los recursos naturales, así
como reconstruir las dinámicas en marcha sobre ese territorio y las posibles tendencias. Esto permi rá
formular las bases para las posibles “opciones de soluciones” de intervención que deben discu rse
alrededor de la mesa de negociación.
En primer lugar, es importante concebir el territorio como un concepto holís co, más global que
la concepción de espacio. El territorio deja de ser el soporte sico de las ac vidades humanas, para
transformarse en un sistema complejo donde interactúan factores ambientales, económicos, sociales,
polí cos y culturales. En este sen do, el territorio es mul dimensional. En segundo lugar, interpretan-

234

�El territorio es un espacio de apropiación colec va a través de las representaciones, por lo tanto,
iden ficando estas úl mas es que podremos ordenarlo en función de criterios preestablecidos. En este
caso, el objeto de estudio serán las modalidades según las cuales se construye ese territorio, lo que se
llama también la territorialidad o (término que se acerca) el sistema territorial. Una consecuencia directa de esta definición es que sobre un mismo espacio, varios actores pueden dar un sen do a territorios diferentes. Este aspecto implica que el territorio de la población puede ser diferente del territorio
jurídico o administra vo; las dos visiones no siempre coinciden. Esto se relaciona directamente con el
tema de las iden dades culturales asociadas a los territorios. En términos espaciales y temporales, el
territorio es una proyección que debe ser comprendido a través del pasado-presente-futuro (no solamente en un sen do está co, lo que “es” actualmente, lo que ha estado y lo que será, sino también
interpretado desde un punto de vista dinámico, lo que “va siendo” (por qué es así cómo ha llegado a
serlo y cómo se puede evaluar). De esta manera, junto a los conocimientos de recursos (naturales y
humanos) y los aspectos ambientales de un territorio, se analizarán las expecta vas, la percepción, las
imágenes y los proyectos que la sociedad ha depositado en él, considerando todos los actores posibles.

3. MODALIDADES DE INTERVENCIÓN EN EL SISTEMA TERRITORIAL
A menudo, varios instrumentos como planes, programas y estrategias de intervención controlan el
uso de las erras/el ordenamiento del territorio. Sin embargo, sus elaboraciones no se corresponden o
lo hacen mínimamente con las necesidades y las prác cas de u lización local del territorio en cues ón.
Esta situación puede presentarse cuando las normas formales no enen en cuenta a las tradicionales
(consuetudinarias) de acceso y usos de las erras. Se puede citar como ejemplo a los sistemas indígenas de adaptación del territorio (rela vamente eficientes y sostenibles) que entran progresivamente
en crisis debido a cambios históricos (migraciones, transición demográfica, agroindustrialización, especulación sobre las erras y recursos, etc.). Esta situación se encuentra comúnmente en las áreas
marginales con diversidad étnica.
En determinados contextos, la realidad se combina con un sistema polí co-ins tucional nacional
y local en con nuo cambio y que presenta dificultades en la aplicación de las polí cas territoriales
planeadas (fracaso de los enfoques top-down, inaplicables en ausencia de un fuerte Estado central y
de todas formas contestables para obtener, una buena gobernanza con la par cipación y el consenso
necesario de los diferentes representantes de la Sociedad Civil), y se enfrenta a evidentes límites de
acción de las ins tuciones locales, poco creíbles y a menudo mal preparadas e ineficientes.

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

do el territorio como un espacio geográfico social e históricamente construido, se puede decir que,
como construcción de los actores sociales, no existe el territorio per se, sino bien un territorio cobra
interés y un valor de diversa índole, en función del grupo social y cultural que lo analiza y lo transforma
progresivamente, de los niveles tecnológicos disponibles, de las ideologías imperantes, las funciones
tomadas en consideración, etc.

Si se añade a esto una situación territorial desordenada (presiones sobre las erras y los recursos,
competencia entre los medios de organización social y los de inserción en el proceso produc vo, degradación de los sistemas ecológicos, etc.), deriva una puesta en evidencia de la problemá ca territorial
en cuanto a usos compe vos e impropios de las erras y recursos naturales.
Existe pues una situación problemá ca reconocida por algunos actores de un territorio, que muestran voluntad de buscar una solución alterna va a la de los enfoques de manejo del territorio de po

235

�La propuesta de la aproximación conducida por la demanda es orientar los análisis (del sistema
territorial, historia, de las estrategias de los actores, etc.) en función de los problemas definidos, y no
llevarlas a cabo de manera exhaus va para todas las dimensiones del territorio. Se presta una atención
especial, gracias a este análisis y a los debates que suscita, en comprobar la per nencia con respecto
al problema definido, en explicarlo, en definir eventualmente nuevos u otros problemas, en reconstruir
con coherencia la visión de cada actor sobre el problema, de sí mismo y de los otros.
El espacio geográfico está hecho de superposiciones, de interferencias más que de límites. Es importante recordar que cualquier espacio arbitrariamente delimitado no cons tuye un sistema territorial:
deben verificarse las condiciones de coherencia interna y diferenciación frente al ambiente.
Las cues ones de los límites corren el riesgo de prolongarse eternamente. Así, inicialmente es mejor
par r de las realidades empíricas, analizar los procesos concretos de humanización, influencia y delimitación, y retardar al final del trabajo –y si es necesario– el tratamiento de la cues ón de las fronteras.
Más bien que preguntarse: ¿a qué escala conducir el análisis?, resulta el indagar ¿qué significa considerar y estudiar un sistema (produc vo, agrario o territorial) con fronteras más o menos abiertas? Es
decir: ¿cuáles son las relaciones, los flujos entre los dis ntos grupos de actores?
No se puede olvidar que el territorio es también un lugar de decisión. Los fenómenos de descentralización, desconcentración y definición de las polí cas de desarrollo local influyen y transforman los
sistemas de ges ón y planificación de las ac vidades. El término local al cual nos referimos aquí, puede
también coincidir con las unidades administra vas del Estado descentralizado y puede tener una función de interfaz directa entre las ins tuciones y los actores sociales. La formación de nuevos territorios
urbanizados (y zonas periurbanas) se focaliza en la adaptación del modelo administra vo centrado en
ins tuciones municipales/comunales que no poseen la capacidad para ocuparse de aspectos de planificación/ges ón estratégica en un contexto más amplio y muy frágil. Se plantean dos soluciones posibles,
i) reconsiderar el alcance territorial de las ins tuciones, definiendo un nivel supralocal (¿el distrito industrial?, ¿el sistema rural local?); o bien ii) reforzar la confianza, la formación y la comunicación de las
administraciones locales entre ellas. De esta manera, las administraciones podrán dialogar, colaborar,
cooperar entre ellas en un espacio determinado (intercomunal = interlocal).
Dado que en un mismo espacio geográfico pueden coexis r y superponerse dis ntos territorios, una
de las claves de nuestro análisis para reconocer zonas problemá cas será por medio de los actores. Los
mismos podrán reconstruir la explicación de por qué y cómo se ha desarrollado la evolución del sistema
territorial con el que se relacionan. Esta reconstrucción histórica de su territorio se analizará teniendo
en cuenta los diferentes puntos de vista. Así, se propone inves gar causas y posibles soluciones para
facilitar la formulación de una respuesta que permita orientar el análisis, el diagnós co y la formulación
(o reformulación) de los planes estratégicos a través de un proceso negociado y consensual.

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

top down, es decir, aquellos en donde dominan los análisis de necesidades realizados por especialistas
para responder a una demanda y proporcionar una solución. Una alterna va asociada a los principios establecidos por una aproximación conducida por la demanda (demand driven approach), es el
enfoque basado en la idea de prestar un servicio cuyo principal obje vo es el conducir a una mejora
sostenible de las condiciones de desarrollo. En este enfoque se confiere una importancia crucial a establecer la mo vación de la solicitud de servicios a través de una consulta adecuada con los dis ntos
actores. Se concede una amplia autonomía a las comunidades locales en la definición de las opciones
y orientaciones de los resultados para favorecer su aplicación y obtener además, un posible consenso.
El papel de las autoridades gubernamentales o las agencias de desarrollo se redefine, transformándose
de proveedoras a facilitadoras de servicio.

236

�4. LOS ACTORES EN JUEGO
El concepto de actor se refiere a una en dad concreta, localizada (en un contexto); es una unidad
de acción y decisión, individual o colec va, a la cual se le pueden asignar recursos, una finalidad y una
estrategia.
Se pueden definir dos grandes pos de actores: individuales y colec vos. Los colec vos son grupos
u organizaciones que pueden ser económicas (empresas, coopera vas, agrupación de productores,
etc), polí cas (un par do, la comisión de gobierno, el consejo de los ancianos de una comunidad, etc.),
sociales (asociaciones de jóvenes, club religioso, etc.) o ejercer varias funciones u obje vos a la vez (el
equipo de un proyecto de desarrollo local, una comunidad, etc.). Su configuración se apoya sobre las
estructuras sociales: hombres/mujeres, estatus social, clasificaciones profesionales, las categorías de
agentes económicos (definidas con respecto a la posición en la cadena produc va) y las ins tuciones
(polí cas, morales, religiosas, etc.) existentes.
4.1. ¿Cómo identificar y caracterizar a los actores?
Esta cues ón, en principio muy simple, provoca serias preocupaciones metodológicas. Es que efec vamente existen grandes riesgos de atender solo a los actores dominantes o formalmente organizados
y de limitar la reflexión a lo que los actores dicen en forma explícita, en sus discursos, cuando se procura comprender sus comportamientos. Por ello, es relevante revelar la cara oculta del sistema social y
también debería ser una preocupación constante para quienes trabajen en estos temas el definir cómo
las contradicciones sociales cons tuyen el o los motores de las dinámicas existentes.
4.2. La identificación de los actores
Según la definición dada, todo individuo y todo grupo, toda organización, es un actor. La importancia
de la iden ficación de los actores está relacionada con aspectos vinculados a la escala y a la finalidad
del estudio o de la acción realizada.
Cualquiera que sea el contexto en el cual se iden fican actores, deben tomarse las siguientes precauciones metodológicas:

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

Los actores no expresan solamente un único interés sobre el mismo territorio, sino que un mismo
actor desarrolla diferentes estrategias según las dis ntas consideraciones territoriales (por ejemplo,
varía de la noción del territorio si es con fines de trabajo o recrea vos). Por consiguiente, un actor
podría estar dispuesto a negociar sobre un aspecto par cular, renunciando a una parte de otro (priorización de intereses en relación al problema en dicho territorio).

• no confinarse a la iden ficación de los actores ins tucionales,
• no limitarse a los actores que enen una presencia sica en un espacio dado,
• no circunscribirse a la información de algunos informantes clave que pueden influir sobre el análisis/
diagnós co y correr el riesgo de generar/acentuar las exclusiones, dando falsas imágenes por re cencias.

237

�- La situación donde se encuentra: categoría social, pertenencia y estatus;
- Sus recursos (lo que él posee): se incluyen aquí los capitales bio sico (el biotopo: potencialidades y
límites), financiero, material, humano y social (las relaciones, la red de comunicación). En par cular,
no solo se los iden ficará, sino también se evaluarán las razones de su valorización. Algunas veces
pueden asumir una dimensión vinculante y nega va para el actor. Por ejemplo, en algunos casos el
mantenimiento de las relaciones familiares puede ser un costo, y en consecuencia un problema, y al
mismo empo ser un recurso no desdeñable, como en el caso de los emigrantes;
- Sus prác cas (técnicas y sociales) y los discursos (lo qué hace y cómo lo interpreta, cuál es el significado que le da). Estas prác cas pueden ser convergentes, divergentes y algunas veces originar
conflictos entre los actores;
- La percepción y la visión que el actor ene de su propia situación (sus recursos y su ambiente, los
otros actores que lo rodean, la evaluación de riesgos y oportunidades de su situación, cómo valoriza
sus recursos, etc.). Esta percepción depende de la información que el actor dispone (can dad, calidad y per nencia), de sus referencias, su experiencia, su estatus social, sus categorías y representaciones culturales y sociales de referencia.
Junto al concepto de actor se asocia el de estrategia (¿por qué la gente hace lo que hace?). Se trata
de entender la estrategia de las acciones orientadas en manera significa va. Se deben explorar los valores a los cuales los actores hacen referencia y que condicionan el uso/la ges ón del territorio y de los
recursos, y considerar que los factores económicos, sociales y polí cos también pueden determinar o
influir sobre algunas estrategias de acción más que en otras.
Siguiendo con los actores y los procesos de construcción de los contextos seleccionados, es a par r
de la observación directa de las formas de acción producidas por los proyectos en curso, que los espacios crí cos y grises son individualizados para señalar las organizaciones de actores, las normas que las
regulan y sus consecuencias territoriales.
El análisis de las condiciones necesarias para la reproducción de los sistemas de ac vidad y el mantenimiento de los procesos en curso, permite definir los márgenes de maniobra de los actores. A causa de
las constricciones económicas, sociales, ins tucionales (sobre las cuales cada actor podrá eventualmente
influir con sus acciones, individual y sobre todo colec vamente), se podrá definir un campo de posibilidades para cada actor, o cada grupo de actores colocado en las mismas condiciones de recursos y ambiente.
Así pues, las categorías de actores que disponen de un escaso margen de maniobra (a causa de sus recursos escasos y/o en un par cular ambiente ins tucional muy vinculante) tendrán prác cas rela vamente
similares. Por el contrario, los actores que poseen un mayor margen de maniobra, dado por sus recursos
o la distancia que pueden tomar con respecto a los vínculos ins tucionales (por ejemplo, con las leyes,
etc.) debido a su estatus social, podrán tener proyectos, estrategias y prác cas más variadas.
Estos márgenes de maniobra posicionan diferencialmente a los actores. Una posición ante la problemá ca en juego del po rígida, y poco evolu va, que se sitúa en el futuro más cercano, no permite
una gran flexibilidad en las ges ones de negociación. En cambio, el buscar la convergencia de los intereses pone en evidencia los márgenes de flexibilidad de los actores, y en consecuencia las visiones
sobre un futuro a mediano plazo, lo que conduce a la creación de un sen do común. Estos márgenes
de flexibilidad de los actores, representa la definición de la problemá ca bajo la “traducción” de sus
intereses. Hay que prestar una especial atención para evitar los vacíos (gaps) de interpretación y se

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

4.3. La caracterización de los actores
En línea con la definición dada, las caracterís cas de un actor son:

238

�El futuro para el territorio es el aprendizaje de una capacidad colec va de los actores, es decir, de
aquellos procedimientos que permiten integrar las estrategias y traducir los diferentes intereses, buscando las oportunidades de convergencia.
4.4. Las relaciones entre actores, la acción colectiva, la coordinación y los sistemas de acción
El análisis de las interrelaciones entre actores se opera a diferentes niveles:
- en el absoluto: los actores están interconectados a través de relaciones sociales definidas por las estructuras de la sociedad: relaciones familiares, de producción, de intercambio. A par r de estas conexiones sociales resultan vínculos de poder, de dominación/sumisión. Por supuesto, es necesario
calificar con precisión estas relaciones, los flujos que se operan (de bienes, servicios, información,
etc.) para evaluar obje vamente las relaciones de poder que están contenidas a menudo en lo no
dicho, en lo que se oculta.
- alrededor de una finalidad, con referencia a un objeto dado (por ejemplo un recurso); donde existen relaciones específicas entre los actores (locales o exteriores). Según el grado de divergencia o
convergencia de los intereses de los dis ntos actores existentes, su complementariedad o su incompa bilidad, se establecen uniones de cooperación, de alianza, o al contrario, relaciones de oposición, de conflicto. Los actores pueden conservar entre ellos relaciones de cooperación con respecto
a un problema dado (por ejemplo la preservación de un área) y de oposición sobre otros temas.
Efec vamente, cuando se pretende comprender comportamientos y acciones individuales, el estudio de estas interacciones puede ser un elemento que permite a posteriori definir los intereses individuales de los actores y sus estrategias. Desde este punto de vista, estas alianzas, estas oposiciones, se
ven como un plan ya elaborado por el actor, una “prác ca social”, un elemento de su estrategia para
lograr sus obje vos. Muchos trabajos de inves gación sobre la negociación confieren al contexto social
y a las coaliciones que pueden formarse un papel que prevalece también en la determinación de los
dis ntos procedimientos de negociación. Recordemos que las redes sociales alrededor de un recurso
dado pueden, con el paso del empo y de las interacciones, crear un clima de confianza entre actores
que estaban hasta este momento en posición antagónica.

5. LA PARTICIPACIÓN NEGOCIADA Y PARTICIPATIVA

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

deberá intentar tener en cuenta las modalidades de expresión, las fuentes y recortarlos obje vamente
para detectar los temas sensibles.

Cuando nos piden presentar en pocas palabras qué es el enfoque territorial negociado y par cipavo propuesto por FAO (FAO 2005), nos limitamos a decir: centrado en las personas (people-centered),
orientado hacia procesos más que a resultados (process oriented) y que pretende atacar las asimetrías
de poder.
Si entendemos al desarrollo como un proceso de cambio social y cultural, cualquier intervención se
tendrá que dar de la forma más apropiada. En este sen do, entendemos por apropiación a la adaptación a la situación local y sobre todo a la adopción por parte de las poblaciones locales para garan zar
la con nuidad de la realización. Es decir, poner a la sociedad civil en situación de análisis, de propuesta
y luego de arbitraje a lo largo del proceso de elaboración e implementación del proyecto.

239

�- la par cipación/encuadramiento, donde la población cuenta solo en función de las acciones acordadas; en este caso el par cipa vo es solo una e queta, una simple disertación de método para
legi mar las organizaciones, en par cular delante de los donantes;
- la par cipación/división de los costos, donde se consideran a los beneficiarios como un recurso que
se puede movilizar en la perspec va de una racionalización de la ges ón; el par cipa vo pasa a ser
un pretexto para una par cipación financiera o material de los locales en los programas de desarrollo que se decidieron y se planearon sin una consulta preliminar;
- la par cipación/concertación, que se apoya a su vez en la necesidad de una comunicación y también
en el reconocimiento de los conocimientos técnicos locales. La par cipación de la población no se
da en la definición de los obje vos, sino en las modalidades prác cas de realización;
- la par cipación des nada a res tuir a la población un poder de inicia va y de decisión en la selección y en la puesta en obra de las acciones y programas que se refieren a su futuro. Eso significa que
el Estado y otros par cipantes reconocen a los agricultores como actores del desarrollo, socios de
pleno derecho, y no como obje vos de un proyecto externo o medio para poner a la prác ca decisiones tomadas sin consultarles (Chambers 1997). En esta acepción, se da resonancia no solo a la
formación, la comunicación, la realización de análisis y diagnós cos consensuales, negociados, sino
también a dos aspectos cons tu vos del desarrollo par cipa vo: el empowerment, término que se
basa en la pedagogía de Freire, orientándose hacia la necesidad de impulsar, sostener las capacidades de la gente a entender, poner en tela de juicio y resis r a las razones estructurales de la pobreza
gracias al aprendizaje, la organización, la acción (Freire 1971). El término ownership se traduce
como la apropiación por las comunidades locales de las ac vidades de desarrollo, la descentralización de decisiones y administra va, el control de las acciones de las estructuras administra vas y la
equidad social (Freire 1971). En este sen do, una reflexión interesante de ciertos autores (Bertoncin
y Pase 2001) habla de transformar la organización a la par cipación en una par cipación en la organización, en una trayectoria de aprendizaje a la construcción de colec vidades, pasando: “de un
hacer para implicar y responsabilizar a un iden ficar las condiciones para querer y poder par cipar”.
Es importante recordar que una intervención no puede nunca ser neutra. Paradójicamente, algunos
proyectos autodenominados par cipa vos generan fenómenos de exclusión. Efec vamente, un apoyo
a algunos grupos de población, en las comunidades, puede generar o exacerbar celos, deseos, exclusiones, desequilibrios a veces peligrosos en las transformaciones inducidas en la estructura social local.
Por ejemplo, se ha constatado en algunas comunidades el aumento de la violencia en contra de las
mujeres como respuesta al fortalecimiento de su poder contractual, devenido de las intervenciones externas que se des naban justamente a equilibrar los sexos en las mismas. Una fuerte par cipación de
los actores locales en las dis ntas fases de los proyectos puede ser contradictoria con la consideración
privilegiada de la situación de los grupos más vulnerables, ya que puede reforzar las dinámicas sociales dominantes o preexistentes y puede agudizar desigualdades. En este caso el enfoque par cipa vo
puede inducir directa o indirectamente una fuerte exclusión de los grupos de actores más vulnerables
en los mismos proyectos concebidos para su fortalecimiento, y reforzar a largo plazo su sen miento de
fracaso o su desaliento” (Chauveau y Lavigne-Delville 1998).

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

5.1. Las formas de la participación
Como ya han descrito algunos autores, existen dis ntas modalidades de formulación de un enfoque
par cipa vo:

240

�En una perspec va de búsqueda de consenso, es decir, cuando los par cipantes convergen sobre
una finalidad común –la de la resolución colec va de problemas y la construcción de una visión compar da basada en estrategias negociadas– la preparación y el establecimiento de las condiciones favorables a la negociación remite a un largo proceso de sensibilización, comunicación, par cipación y
de fortalecimiento (empowerment) como claves motrices. Los nuevos enfoques de la negociación se
encuentran centrados en la resolución de problemas que suscitan desde hace algunos años un vivo
interés en los teóricos de la negociación colec va: salir de la obsesión del resultado con una solución
“win-win” dedicándose más al método que en los beneficios obtenidos en el absoluto.
En la negociación colec va, el primer principio es tratar separadamente las preguntas de las personas y los desacuerdos que son objeto de los debates entre las partes. Un proceso de relaciones requiere ac tudes de respeto y confianza mutua por parte de los par cipantes a la tabla de negociación, es
decir, un debate honesto y abierto que reconoce la legi midad del papel de defensa de los intereses.
El segundo principio, que cons tuye la piedra angular del planteo de negociación razonado, es concentrarse en los intereses en juego y no sobre las posiciones. La tác ca de coerción, de manipulación
de la información que acompaña la toma de posición, desempeña un papel determinante en el proceso
en detrimento del intercambio de información y el debate de los intereses de las partes que están al
centro del planteamiento de negociación razonado. El tercer principio de la base de negociación razonada, consiste en imaginar un gran abanico de soluciones antes de tomar una decisión. Finalmente,
el cuarto principio es el de pensar en la viabilidad y la evaluación de los resultados sobre la base de
criterios obje vos que las partes habrán definido (leyes, reglamentos, costos, entre otros), para evitar
los conflictos que puedan derivar de la puesta en marcha de las soluciones previstas.
En resumen, este planteamiento de negociación razonado implica tres etapas:
• La definición y el debate del problema.
• El examen de las soluciones definidas.
• La elaboración de una decisión global que debería en algunos casos formalizarse en un pacto
social territorial.
La principal crí ca a la teoría de la negociación razonada se apoya sobre la minimización de la importancia de los conflictos de intereses y de relación de poder. Además, subes ma el factor confianza
como preliminar a la negociación razonada.
En el planteo propuesto, la inversión sobre el capital confianza es uno de los obje vos de base que
condiciona desde el principio la cons tución de la mesa de negociación para orientar el proceso hacia
una resolución común, junto con el propósito explícito de atacar las asimetrías existentes.

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

6. LA NEGOCIACIÓN EN LOS PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL

Desde el comienzo resultan fundamentales la sensibilización, la comunicación, la capitalización de
los conocimientos sociales para una abertura al diálogo con una par cipación, definida y pensada como
implicación, fortalecimiento y una apropiación como responsabilidad recíproca a lo largo del proceso.
Esto llevaría a un mayor equilibrio del poder contractual de las partes.
Algunas experiencias recientes (Carranza y Treackle 2014) dejan entender que en ciertas situaciones, la negociación entre varios par cipantes no es deseable para los grupos que enen poco o nulo
poder. Los par cipantes débiles y marginalizados enen mucho más que perder en un proceso de negociación donde las asimetrías de poder son demasiado grandes para permi r la colaboración, y ellos

241

�En lo que se refiere a los recursos naturales, en par cular erra y agua, estamos asis endo a una reconcentración en pocas manos que confirma el crecimiento asimétrico del dis nto poder de los actores
(Tabla 13.1.). Entablar procesos de ordenamiento territorial en estas condiciones es muy complicado,
sobre todo cuando se pretenda darle un verdadero contenido democrá co.
Tabla 13.1. Uruguay: Evolución 2000 - 2011 de las explotaciones según estrato de tamaño.

Tamaño de la explotación
De 1 a 19 ha
De 20 a 99 ha
De 100 a 199 ha
De 200 a 499 ha
De 500 a 999 ha
De 1.000 a 2.499 ha
De 2.500 ha y más
Total

Censo del año 2000
20.464
15.581
6.382
6.783
3.887
2.912
1.122
57.131

Censo del año 2011
12.274
12.657
5.540
6.473
3.808
2.970
1.168
44.890

Diferencia absoluta
-8.190
-2.924
-842
-310
-79
+58
+46
-12.241

Fuente: MGAP DIEA.
Sin embargo, la demanda social de mayor par cipación se expresa de manera cada día más evidente, desde niveles muy locales hasta temas en niveles muy macro: el caso del movimiento Occupy Wall
Street es el más conocido en este sen do.
Poner en el centro del enfoque DTPN la cues ón de las asimetrías, significa reconocer desde el principio que si no se logra reanudar un diálogo social de confianza, en un camino de democra zación del
uso, acceso y manejo de los recursos naturales, las respuestas que se le darán por parte de las ins tuciones públicas a estas instancias y demandas de par cipación no serán suficientes.
Por eso que un elemento de esta construcción negociada del proceso de OT pasa por reforzar el
capital social y humano de los actores más débiles. De allí que nuestras reflexiones más recientes van
en la dirección de integrar la dimensión de género como elemento estructural de procesos de OT (FAO
2012). Una estrategia de alianza con los actores más débiles y sus organizaciones debería ser explicitada por parte de los promotores de este tema, con el propósito de conseguir condiciones más equita vas en el momento de sentarse y negociar. Un programa de capacitación debería ser considerado como
elemento necesario, pero no suficiente.
Un problema evidente, que se ha evidenciado en nuestras intervenciones recientes (Paraguay, Colombia, Sudán), ene que ver con la dificultad de adhesión de los actores más débiles a las lógicas
de acción pública. Dar su lugar a estos actores significa primero de todo que estos se encuentren en
condiciones de integrar, valorizar y también controlar, cruzándolas, las miradas sobre el territorio, así
como la diversidad de desa os que ese territorio presenta para esa sociedad misma. El principal po
de problema que se encuentra en la búsqueda de adhesión, tanto para los actores débiles como para
los del sector privado, ene que ver con la dificultad de pasar de lo que Machiavello llamaba en El
Príncipe, quinientos años atrás, el “par culare” hacia la dimensión societal de la “res publica”. Estas
divergencias de planteamiento entre el actor público y el actor privado, que di cilmente se mueve en
función de algo que no sea su interés personal (é co, militante, económico, religioso, corpora vista),

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

arriesgan una manipulación y un control por los grupos dominantes con un efecto final de derrochar
importantes recursos.

242

�7. EL NUEVO PAPEL DEL TÉCNICO EN LOS PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL: DE
ESPECIALISTA HACIA FACILITADOR
Para aumentar las chances de llegar a montar un esquema de negociación territorial socialmente
legi mado, donde los actores más débiles no se sientan manipulados, es necesario reflexionar un poco
más sobre esta figura profesional emergente que llamamos Facilitador o Animador territorial.
En el contexto que hemos descripto, y dentro de la visión de desarrollo detallada anteriormente, las
figuras que par cipen en estos procesos deberán asumir una caracterís ca cada vez más marcada de
ar culadores, facilitadores de procesos, actuando, en la medida de lo posible, según el principio de imparcialidad, para llevar hacia una negociación de las posibles intervenciones estratégicas territoriales
entre los dis ntos actores. Muta s mutandi, la toma de conciencia de los problemas y de la debilidad
de la capacidad de intervención de las autoridades locales, producen una legi mación efec va de la
presencia de los expertos.
La emergencia de estas figuras profesionales debe ser entendida en la aún poco clara e indefinida posición ins tucional. Si es cierto que su propia legi midad puede aumentar por contraste con la
debilidad de las ins tuciones públicas, sin embargo, esto no responde claramente a la pregunta: ¿de
dónde vienen los facilitadores? Cuanto más asociados a esta misma función pública, más fuerte será
el riesgo de compar r las mismas debilidades y falta de credibilidad de los demás colegas. Al revés, si
son oriundos de otros sectores con intereses afines a los que se están dirimiendo, el riesgo de ser visto
como portadores de intereses par culares es muy presente, lo que resta mucha posibilidad de hacer
andar el proceso.
Las experiencias en curso (en par cular en Brasil, donde se ha optado por ar culadores procedentes
del sector de las ONG, Torrens 2007) no han dado todavía una respuesta cierta y defini va. Más trabajo
es necesario, a par r de acciones concretas de campo. El punto de par da es que: cuanto más fuertes
los contrastes, conflictos de intereses entre varios actores sobre un mismo territorio, cuanto más necesaria es una figura a la cual se le reconozca una legi midad social por parte de los actores mismos.
De poco sirve introducir una figura profesional de este po por parte de, decimos, la administración
pública (gobierno, región, municipio), si no existe un reconocimiento de su legi midad e independencia
por parte de los demás actores. Es por eso que, cuando se trate de problemas mayores de conflic vidad
en torno a las visiones territoriales (y los intereses en juego), pensamos que las agencias del sistema de
Naciones Unidas, en este caso la FAO, podrían apoyar estos procesos, asumiendo, en una etapa inicial,
este papel de facilitadores de procesos, hasta que esto arranque y un equipo nacional pueda tomar el
control de las operaciones.
El nuevo perfil profesional que se dibuja no se basa solamente en los conocimientos que posee, sino
más bien en las ac tudes y las perspec vas específicas que le guían (González et al. 2009). Se habla de
una perspec va histórica que orienta el estudio, un enfoque sistémico y pluridimensional del territorio,
par cipa vo y de clase. En resumen, su papel será agilizar el proceso de diagnós co, clarificando las
solicitudes, la situación, las visiones y los márgenes de flexibilidad de los actores para orientarlo hasta

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

teniendo cada uno, en función de su vivencia, una lectura muy singular de lo que debe ser este territorio, agrega un nivel adicional de complejidades a los procesos negociados de OT. Finalmente, a esto se
añade también la rela va ignorancia de los procesos y de la lógica de acción pública (una lógica pública
de equidad y redistribución se dis ngue de la lógica privada de rentabilidad).

243

�Junto con estas reflexiones sobre el perfil profesional para esta figura (FAO 2007), estamos acompañando experiencias concretas que nos permitan aprender lecciones para el futuro, en par cular
sobre la dimensión ins tucional. En este caso, el programa de asistencia técnica al gobierno de Mozambique en los temas de erra, jus cia y género, representa un momento interesante de reflexión/
acción en torno de estas figuras (Norfolk y Tanner 2007; Åkesson et al. 2009). Después de varios años
de capacitación, a dis ntos niveles, las discusiones en estos úl mos tres años han tomado el camino
de la ins tucionalización de esta figura dentro del sistema público, tanto para darle un reconocimiento
administra vo-contractual, así como para oficializar su papel en medio de procesos de acaparamiento
de erra y demás recursos naturales que provocan un aumento constante de las tensiones.

8. MECANISMOS DE LA NEGOCIACIÓN Y EL PACTO SOCIAL TERRITORIAL
Mirando el proceso de OT desde la administración pública, la mesa de negociación debe ser concebida como un mecanismo que parte de los intereses y problemas de los actores de un territorio dado,
para terminar –si posible– con un consenso (no necesariamente total) sobre los problemas y la visión
de futuro, que le permita al Estado traducirlo dentro de los esquemas de funcionamiento administra vo (Planes municipales, regionales, nacionales).
A medida que se vaya avanzando con el conocimiento de los actores y de su(s) territorio(s), de sus
problemas y de sus márgenes de acción, será posible montar una agenda de trabajo a par r de una
serie de temas que los actores hayan aceptado discu r. Estos podrán no ser los prioritarios para la administración pública, sin embargo, esto no es relevante debido a que en esta etapa de lo que se trata
es de recrear un mínimo de confianza entre los dis ntos actores y esto es preferible hacerlo a par r de
problemas que ellos consideren como parte de la agenda.
El papel del equipo de facilitadores consis rá en acompañar el diagnós co de estos problemas con
el propósito de iden ficar, a raíz del análisis separado y complementario de las visiones de las varias
partes, de lo que pueda cons tuir una agenda de trabajo posible. Dicho de otra forma, arrancar a par r
de problemas limitados, que tengan una alta posibilidad de ser resueltos. Estos pequeños problemas
son las bases de la reconstrucción de la confianza entre los actores y de los actores vis-a-vis del equipo
de Facilitación.
Se trata, por lo tanto, de dibujar las primeras pistas hacia las cuales orientar el diálogo, y también
de consolidar las condiciones favorables a la cons tución de esa mesa de negociación que llevará el
proceso de debates hacia una solución compar da. Una verdadera aceptación colec va se basa en una
ac tud que fomenta la responsabilidad de todos los sujetos interesados y que permi rá en un segundo
empo la posible renegociación y adaptación del acuerdo.

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

la formulación de opciones en el marco de un pacto social territorial. Una ac tud crí ca, de duda constante, ayudarán a la comprobación de la per nencia y la fiabilidad de la información dada. Observar y
escuchar serán las dos maneras de responder a las necesidades de la reflexión y la acción.

En otros términos, esta etapa se ocupará de:
• Definir y organizar los métodos y los instrumentos para establecer, seguir y garan zar la sostenibilidad presente y futura del proceso de negociación;
• Establecer los mecanismos y los principios que regulan el desarrollo de la negociación;
244

�A medida que el proceso se vaya reforzando, la agenda también cambiará y permi rá entrar en temas más di ciles. Concretamente, la negociación deberá seguir principios rigurosos que condicionen el
funcionamiento del debate. Estos principios reguladores, además de sus funciones pedagógicas, revisten un papel fundamental para permi r un diálogo abierto, honesto y respetuoso de los par cipantes.
Uno de los ejemplos de los principios consiste en la cooperación como una opción ganadora en negociación. Algunas caracterís cas que resultan de una filoso a dominante coopera va:
• Un enfoque caracterizado por la confianza y el respeto mutuo, el concepto de “problema común
que debe solucionarse”, la búsqueda de medios para aumentar las ganancias totales de las partes;
• La comunicación orientada sobre la confianza, la revelación de información, la búsqueda de soluciones de reemplazo, la jus ficación de las propuestas, la u lización limitada de estrategias y
tác ca;
• El desarrollo de una argumentación rigurosa sobre el contenido pero respetuosa frente a las personas implicadas en la negociación.
Las consecuencias de u lizar este po de negociación son:
• Encontrar una mejor solución basada en un proceso lógico de toma de decisión;
• Sa sfacción de las necesidades de las partes como criterio de éxito;
• Facilidad de ejecución, teniendo en cuenta el compromiso de los sujetos en la búsqueda de la
mejor solución;
• Mantenimiento y la mejora de la relación interpersonal con núa.
La dimensión procedimental del DTPN puede traducirse en darle empo al empo. Cuanto más
fuerte sea la desconfianza inicial entre los actores (lo que se traducirá en la complejidad de los conflictos a resolver), mayor será el empo necesario para crear condiciones de diálogo y negociación democrá ca. De ese modo, para poder respetar los empos administra vos de los procesos de OT, es necesario iniciar con an cipación y recordar que la confianza es algo que toma empo a ser creada y muy
poco a ser destruida. Por eso que los comportamientos y las ac tudes de quien tenga responsabilidad
ins tucional, serán par cularmente mirados bajo la lupa de los principios de base (transparencia, equidad, democracia). Es por ello que decimos que los procesos DTPN pueden no terminar. Si los actores a
un cierto punto de la negociación consideran que no hay condiciones suficientes, o que las asimetrías
de información o de poder no han sido afrontadas, es posible que abandonen el proceso. Es un riesgo
que se debe aceptar, y que, sin embargo, se puede también manejar y reducir: transparencia, reglas
claras y hones dad en los par cipantes, pueden ayudar mucho en hacer que el proceso llegue a su fin.

Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

• Orientar la formulación de las opciones hacia la construcción de una solución compar da asegurándose de la viabilidad (económicas, técnicas, etc.) de las situaciones elegidas.

El Pacto Social Territorial (PST), o sea, el conjunto de acciones que se habrán acordado, así como
los mecanismos de retroalimentación, monitoreo, evaluación y seguimiento, tomará formas dis ntas
según las dificultades iniciales, las dimensiones del territorio y de los problemas. A medida que un mecanismo de diálogo y negociación democrá ca logre iden ficar caminos para resolver problemas (de
los más pequeños a los mayores), tanto más el PST asumirá formas de Planes de OT a dis nta escala,
local, regional y nacional, de manera que entren dentro de los mecanismos de planificación económica
245

�9. CONCLUSIONES
Los desa os para la realización prác ca de procesos de OT que sean realmente par cipa vos y
negociados, o sea, con suficiente legi midad social, son enormes. Par endo de los desa os ligados a
la desconfianza, la cues ón central verdadera que se pone en juego es la de la estructura de poder.
Hoy en día hay una búsqueda de legi midad por parte de todo po de regímenes polí cos, con el resultado de una inflación de esfuerzos “par cipa vos”, que solo producen, a la base, un aumento del
sen miento de desconfianza. Mucho podrá hacer la figura emergente del Facilitador Territorial, así
como una estrategia de alianzas con las organizaciones de la sociedad civil y en par cular con las que
trabajen sobre cues ones de género. Sin embargo, nunca podrá sus tuirse el papel de las ins tuciones
del Estado que son las primeras que deben aprender a ser más transparentes y más verdaderamente
incluyentes en sus procesos.
El enfoque que se propone parte de una constatación muy simple: a nivel mundial los recursos naturales se van reduciendo a un ritmo preocupante (FAO 2011). Esto se da en paralelo con unas tendencias
demográficas todavía posi vas y dentro de unos cambios de regímenes alimentarios que, juntos, ocasionan presiones fuertes, como nunca, sobre los recursos erra y agua (y el material gené co). Si a esto
se le suma el costo decreciente de las armas, los escenarios de mayor conflicto en el futuro cercano son
cada día más parte de nuestra realidad.
De allí viene la necesidad de volver a poner en el centro de los procesos de desarrollo a los seres humanos, con una visión que pretenda, a través de mecanismos de diálogo y negociación, volver a crear
un tejido social de relaciones posi vas, aumentando la legi midad de las acciones que se emprendan
sobre el territorio. De poco sirve preparar Planes de Ordenamiento de ciudades, regiones o países, si
los actores no creen en eso; no serán la tecnología ni los sistemas de información geográfica los que
resuelvan estos problemas. Hay que volver a los seres humanos, sus visiones e intereses. Las ciencias
sociales todavía enen un largo camino a su frente para ayudar a traducir en realidad esta visión de un
desarrollo con cara humana.

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Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

del Estado y que sea posible hacer cuadrar las intenciones de la base con los recursos que sea posible
movilizar desde arriba.

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Capítulo 13 • El sistema territorial y los actores: mecanismos de participación y negociación en procesos de ordenamiento territorial

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247

�CAPÍTULO 14
OBSERVATORIOS AMBIENTALES: UNA HERRAMIENTA PARTICIPATIVA PARA EL
MONITOREO DE PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�AçÙ, A., S. Gç®Ê, N. M®Ù ù J. E½òÙ°Ä1.

RESUMEN: Existe una creciente necesidad por parte de los tomadores de decisiones de contar con instrumentos
integrales de planificación, monitoreo y gesƟón de los recursos naturales y, a la vez, una manifiesta preocupación por la problemáƟca ambiental e interés de informarse y parƟcipar en las decisiones públicas por parte de la
sociedad en general. Los Observatorios Ambientales surgen como respuesta a estas demandas y consƟtuyen una
herramienta innovadora y parƟcipaƟva que emplea indicadores para el monitoreo ambiental, social y económico
permanente en siƟos definidos, de diferente escala. En zonas rurales, el fin de los Observatorios es hacer visible
estados, tendencias y riesgos en materia de degradación de recursos naturales y provisión de servicios ecosistémicos, en relación a las prácƟcas y decisiones tomadas en los sistemas producƟvos, cuyo monitoreo está orientado por ciertas preguntas y objeƟvos previamente establecidos. Esto permiƟrá evaluar la sustentabilidad de los
procesos producƟvos y del desarrollo rural, esƟmulando la parƟcipación social responsable y contribuyendo a
una más adecuada toma de decisiones por los disƟntos actores, reduciendo los riesgos ambientales y conflictos
sociales asociados al uso de la Ɵerra. Vinculado a procesos de Ordenamiento Territorial Rural, la información
brindada por el Observatorio permite la retroalimentación y adecuación ecológica y social del proceso de planificación, colaborando en la definición de políƟcas que aƟendan las demandas reales de la población y protejan la
riqueza del patrimonio natural y los servicios ecosistémicos asociados.

El objeƟvo de este capítulo es presentar los Observatorios Ambientales como una herramienta estratégica de información y de parƟcipación para el monitoreo de los Sistemas Socio-Ecológicos, en
respuesta a la necesidad creciente de instrumentos integrales de planificación, monitoreo y gesƟón,
y como medio de arƟculación entre políƟcas públicas e integración territorial. Para ello explicaremos
los objeƟvos y funciones que cumplen los Observatorios, las posibles estructuras que pueden adoptar
y la importancia que Ɵenen los disƟntos parƟcipantes en el desarrollo de los mismos, considerando
los mecanismos que aseguren su perdurabilidad. Se establecerán los pasos sugeridos para diseñar e
implementar un Observatorio, considerando las disƟntas escalas espaciales y resaltando la importancia
en la selección de los indicadores a monitorear, que deben estar guiados por preguntas orientadoras y
servir para la elaboración de un diagnósƟco previo al establecimiento de propuestas de medidas. Nombraremos algunos Observatorios como ejemplos aplicados de esta herramienta cada vez más uƟlizada
tanto a nivel mundial como nacional. Por úlƟmo, reflejaremos la importancia de su vinculación y retroalimentación constante con el Ordenamiento Territorial Rural (OTR) y detallaremos un caso parƟcular
asociado a estos procesos, el de los Observatorios de PrácƟcas Territoriales.

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 248-269).

1

INTA, EEA Balcarce. Ruta 226, Km 73,5 (7620), Balcarce Provincia de Buenos Aires.
Contacto primer autor: aleauer@gmail.com.

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

CAPÍTULO 14*
OBSERVATORIOS AMBIENTALES: UNA HERRAMIENTA PARTICIPATIVA PARA EL
MONITOREO DE PROCESOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

249

�A través de la historia, la población humana ha interactuado y moldeado los ecosistemas para su
desarrollo económico y social (Chapin et al. 2009). Sin embargo, durante los úl mos 50 años las acvidades humanas han cambiado los ecosistemas más rápidamente que en cualquier período de la
historia del hombre, causando un deterioro de los bienes y servicios que la sociedad recibe de la Naturaleza (MEA 2005). Es decir, las ac vidades humanas generan impactos sobre la naturaleza y, a la vez,
dependen de los bienes y servicios ofrecidos por ella. Argen na ocupa más del 80% de su territorio
con ac vidades agrícolas, ganaderas y forestales que generan un impacto importante en la base de sus
recursos naturales (Pérez-Pardo 2006). Por lo tanto, ene el reto de conciliar el mantenimiento de altos
niveles de producción agropecuaria y forestal, con la conservación a largo plazo de los ecosistemas que
sustentan a las poblaciones humanas y su ac vidad produc va. A este reto se suman los efectos del
cambio climá co (aumento de temperatura, mayor frecuencia de precipitaciones extremas en ciertas
zonas, etc.) que podrían afectar la sustentabilidad del Sistema Socio-Ecológico, especialmente de las
zonas más frágiles, como por ejemplo en el norte del país, donde las mayores temperaturas harían
aumentar considerablemente la evaporación y al no preverse un cambio en el régimen de precipitaciones, se iría hacia una mayor aridez (Barros 2008). Sumado a lo anterior, los impactos ambientales y
sociales de los procesos de expansión e intensificación agropecuaria, deforestación y deser ficación,
hacen necesario ordenar el uso del territorio rural (INTA 2009). Uno de los impactos directos de estos
procesos ha sido la pérdida de bosques na vos, cuya superficie ha disminuido un 66% en los úl mos
75 años (mayoritariamente en las zonas secas) debido a la expansión de la frontera agropecuaria, el
desmonte, el sobrepastoreo y la explotación maderera (Pérez-Pardo 2006). Según los datos del Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Deser ficación (PAN), 60 millones de hectáreas de las
276 millones que componen el territorio con nental nacional están afectadas por dis ntos procesos y
grados de deser ficación y degradación de suelos, procesos cuyo avance se es ma en 650.000 Ha por
año (SAyDS 2002).
Este contexto plantea la necesidad de contar con instrumentos integrales de planificación, monitoreo y ges ón de los recursos naturales que contribuyan a un desarrollo rural sustentable, brindando información y herramientas de soporte a las decisiones que permitan mejorar la ges ón, contemplando
la produc vidad y el cuidado del ambiente (Foley et al. 2011). En este marco se encuadran los Planes
de OTR, los cuales requieren a su vez de instrumentos de monitoreo que permitan evaluar y ajustar
el rumbo de acuerdo a los resultados y necesidades emergentes del mismo proceso. Destacamos que
los esfuerzos de monitoreo están orientados por propósitos, y en tal sen do deben responder a objevos específicos, preguntas concretas sobre efectos que se desean entender y, por lo tanto, ges onar.
El monitoreo se realiza en intervalos regulares para evaluar tanto el estado actual y las tendencias
temporales en varios recursos ecológicos (por ejemplo, ecosistemas específicos, procesos ecológicos,
especies par culares y elementos del hábitat, entre otros). Los cambios en los valores entre si os o
empos brindarán por lo tanto una evaluación del éxito de una intervención determinada o indicarán
tempranamente acerca de cambios adversos en un sistema ecológico antes de que las pérdidas ocurridas sean irreversibles (Noon 2003).

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

1. NECESIDAD DE MONITOREAR

En el ámbito rural existen procedimientos sencillos que los mismos productores pueden implementar para comprender la naturaleza de sus sistemas ecológicos-produc vos, que pueden ser más o menos complejizados dependiendo de los obje vos del monitoreo, pero que sin dudas brindan aportes a
la implementación de un observatorio ambiental (Bernardos et al. 2007, Zaccagnini et al. 2007).
250

�El proceso de monitoreo socioambiental cons tuye un registro de datos a través del empo, en respuesta a preguntas previas que orientan esa toma de datos, su organización sistemá ca y su análisis, y
que sirve para interpretar un determinado problema o proceso bajo estudio. Este proceso de monitoreo
permite la observación y detección de cambios en el ecosistema y la sociedad humana debido a diferentes factores y sus interacciones (procesos naturales y acciones antrópicas) (Miranda y Oe ng 2000).
En este sen do, cuando se desarrollan polí cas para el desarrollo sustentable, el territorio no debe
asumirse como un receptor pasivo de las intervenciones públicas, sino considerarse un “territorio ac vo”, un sujeto de construcción social. Es decir, el territorio debe ser entendido como el ensamble de un
espacio sico y un conjunto complejo de actores sociales, con capacidades para ar cular y desarrollar
relaciones sinérgicas y transformar los recursos en atributos esenciales a la vida humana, que propicien
la mejora con nua de la calidad de vida (Proterritorios 2011).
En tal sen do, Chapin et al. (2009) hablan de Sistemas Socio-Ecológicos (SSE), los cuales son afectados por variables sociales y ecológicas, así como por controles exógenos, que operan a dis ntas escalas
temporales y espaciales. Estas variables pueden ser de respuesta rápida (por ej. nivel de ingresos de la
comunidad, densidad poblacional, nivel de humedad en el suelo o incendios) o de respuesta más lenta
(por ej. niveles de salud, lazos culturales con la erra o recursos edáficos) frente al efecto de un determinado factor o proceso de cambio. Estos cambios producidos en ambos pos de variables determinan
los impactos sociales y ambientales, y los cambios en la provisión de Servicios Ecosistémicos (SE), afectando el bienestar de los dis ntos actores en forma inmediata o diferida, quienes, a su vez, modifican
el sistema social y ecológico a través de diversas ins tuciones y procesos.
Esta visión de sistemas complejos que se expresan en dis ntas escalas espaciales y temporales,
genera la necesidad de observar y medir estos procesos, considerando tanto los cambios inmediatos
como los procesos lentos de degradación que pueden generar pérdidas de SE muy graduales para ser
percibidas en el presente y que en muchos casos pueden no ser visibles hasta que han sobrepasado un
umbral crí co (Carpenter et al. 2009). En ese contexto, el trabajo en sistemas reales afrontará fuentes
de incer dumbres y efectos no visibles en empos de los decisores del momento, con lo cual la comunicación adecuada con tales decisores para su consideración se volverá un componente clave del
sistema socioambiental.

3. HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN Y PARTICIPACIÓN
Los Observatorios Ambientales (OA), a par r del empleo de indicadores, cons tuyen una herramienta innovadora y par cipa va para el monitoreo ambiental, social y económico permanente en si os definidos de diferente escala. Se trata de elementos de ges ón estratégica, generadores de información
con nua sobre el territorio observado que, a través de la recolección, análisis y generación de información cuan ta va y cualita va, permiten apoyar la toma de decisiones por los diferentes actores. Esta
herramienta, generadora de información concreta sobre los efectos que se buscan comprender y gesonar, es cada vez más u lizada en diferentes lugares del mundo, y surge como respuesta a la creciente
preocupación por la problemá ca ambiental y el mayor interés por parte de la sociedad de informarse
y par cipar en las decisiones públicas.

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

2. VISIÓN SOBRE EL SISTEMA SOCIO-ECOLÓGICO

251

�A su vez, los OA contribuyen en un aspecto esencial para la formulación de la polí ca ambiental,
que es contar con la información relevante, dado que la falta de esta impide en muchos casos que las
polí cas públicas se apliquen con eficiencia (Gudiño de Muñoz 2002) o que puedan ser reformuladas
en un proceso de co-manejo adapta vo (Chapin et al. 2009). De esta manera, los Observatorios pueden
ser un medio de ar culación entre polí cas públicas e integración territorial, siendo en muchos casos
un catalizador de las demandas ciudadanas vinculadas a los problemas ambientales.

4. OBJETIVOS Y FUNCIONES DEL OBSERVATORIO AMBIENTAL
La detección de un proceso de degradación o un conflicto ambiental suele ser el disparador para
crear un Observatorio Ambiental (OA), aunque también pueden surgir como un medio de prevención
y conservación de áreas crí cas o altamente valoradas por su riqueza natural y cultural o, como se
propone en este caso, para el seguimiento y ajuste en la implementación de un Plan de Ordenamiento
Territorial (OT). En cualquier caso, la creación de un OA ene como fin úl mo o deseado, prevenir la
degradación ambiental, mantener la provisión de SE, mejorar la sustentabilidad de los procesos produc vos y reducir la inequidad social y los conflictos asociados al uso de la erra. Para lograrlo, el OA
debe monitorear, evaluar y transmi r la información obtenida.
Por lo tanto, el obje vo principal del OA es entender y colaborar en la resolución de los problemas o
efectos que se pretende observar, aportando datos cuan ta vos y cualita vos confiables sobre la problemá ca ambiental (estado, tendencias y riesgos), elaborando propuestas de prevención y mi gación,
y apoyando la toma de decisiones por parte de dis ntos actores. Para ello, es necesario entender los
efectos de la acción humana sobre el ambiente natural, verificar la eficacia de las polí cas, planes y programas implementados, y conectar esta información con las realidades sociales, económicas, culturales
e ins tucionales de las zonas afectadas (Miranda y Oe ng 2000). También puede servir para cumplir
con mandatos internacionales en la presentación de indicadores comunes y para la sensibilización y
educación ambiental de la población (Abraham et al. 2013).

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

En Argen na, el derecho a la información y la par cipación pública en materia de ges ón y polí ca ambiental está contemplado en la Cons tución Nacional, la Ley General del Ambiente (Ley Nº
25.675), la Ley de Presupuestos Mínimos sobre el Libre acceso a la Información Pública Ambiental (Ley
Nº 25.831) y el Decreto de Acceso a la Información Pública (1172/2003). Los OA consagran el derecho
de acceso a la información siempre que la información brindada por los mismos sea de fácil disponibilidad y comprensión por parte de toda la población; también consagran uno de los principios más
importantes en derecho ambiental: el principio de prevención, al procurar an cipar posibles problemas
ambientales y los efectos nega vos que pudieran producirse, atendiendo las causas y las fuentes de
dichos problemas de forma prioritaria e integrada (Ley Nº 25.675).

Las funciones que debe cumplir el OA (adaptado de Gudiño de Muñoz 2002) son, entre otras:
- Diagnós co y monitoreo del estado de los recursos naturales y la biodiversidad, su interacción con
las ac vidades humanas, permi endo dar alertas tempranas de riesgo ambiental.
- Diagnós co de las limitantes y potencialidades territoriales permi endo establecer el grado de vulnerabilidad social y/o ecológica.
- Generación y propuesta de lineamientos ambientales para incorporar a las polí cas ambientales,
económicas y sociales, así como medidas para evitar la degradación o mejorar la conservación.
- Difusión y divulgación de información cien fica y técnica.

252

�- Disposición de la información en manos de los tomadores de decisiones y del público en general a
través de procesos par cipa vos y de medios de comunicación (por ej. páginas web) que permitan
el intercambio de información territorial y ambiental.
- Transformación en un espacio de animación social, que incen ve la par cipación y el diálogo de los
dis ntos actores en torno a las problemá cas ambientales.
- Provisión de la base para el rediseño de acciones o polí cas a través del co-manejo adapta vo.
De esta manera, los Observatorios Ambientales cumplen en la sociedad no solo una función de cuidado del ambiente y búsqueda del equilibrio entre el ecosistema y las ac vidades humanas, sino que
representan también una herramienta de ges ón pública y de par cipación ciudadana.

5. ESTRUCTURA Y PARTICIPANTES DEL OBSERVATORIO AMBIENTAL
El Observatorio Ambiental (OA), como modelo de ges ón, involucra a diferentes actores que toman
decisiones sobre el territorio y el ambiente, y genera procesos par cipa vos orientados a resolver, migar y/o prevenir problemas de carácter ambiental, desarrollando mecanismos de acción que permitan
alcanzar el desarrollo sostenible (Gudiño de Muñoz 2002). Por lo tanto, un OA no necesariamente está
en un lugar sico, pudiendo ser una red de actores conectados para un abordaje mul disciplinario del
tema, que permita el intercambio y organización de la información disponible u obtenida para tal fin. El
OA puede estar organizado de dis nta manera, dependiendo de los par cipantes involucrados y de su
obje vo, pudiendo consis r en estructuras ver cales donde los dis ntos “nodos” reportan a un nodo
central que consolida la información, o presentar estructuras más horizontales, donde todos los parcipantes están interconectados entre sí. En cualquier caso, es conveniente que el OA cuente con un
Comité Direc vo que defina las pautas, lineamientos estratégicos y de acción, dando cohesión al resto
de par cipantes y definiendo prioridades en el manejo del presupuesto (ONUDI 2006).
La par cipación de las partes interesadas, tanto de los tomadores de decisiones del ámbito privado
(por ej. productores) o público (por ej. gobierno municipal o provincial) que enen incidencia sobre el
ambiente, así como de otros actores sociales que interactúan con el mismo (incluyendo los beneficiarios de los SE), contribuye a la detección de necesidades y el aporte de información. Asimismo, facilita
que los mismos se involucren y que las acciones recomendadas por el OA sean llevadas a cabo, y como
elemento de validación social y legi mación de las decisiones tomadas, asegurando su permanencia
en el empo. La ar culación entre los sectores generadores de información y el resto de tomadores
de decisiones es primordial, tanto para orientar el uso eficiente de los recursos asignados a la inves gación hacia áreas de importancia desde el punto de vista de las necesidades de intervención, como
para garan zar que la implementación de planes y programas se realice en base a información certera
y actualizada, generando verdaderos beneficios sociales y ambientales (Abraham et al. 2013).
Los par cipantes pueden ser miembros internos del OA, cuyo compromiso es permanente, o externos, cuyo papel es facilitar información o asesorar en casos concretos. Para lograr una mayor efec vidad es necesario involucrar a dis ntos pos de organizaciones, como ins tuciones de ciencia y técnica
que aporten información cien fica vinculada a la problemá ca abordada en el OA, herramientas metodológicas y protocolos opera vos, y en algunos casos lleven a cabo los procesos de toma de datos nece-

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

- Desarrollo de trabajos interins tucionales e interdisciplinarios para la generación de proyectos y
colaboración en ac vidades de interés prioritario.

253

�Es importante considerar que la información necesaria para resolver problemas o aprovechar oportunidades que definen a un Observatorio, en muchos casos ya es o ha sido obtenida por otros actores,
pero la misma se halla dispersa y la toma de datos no ene la periodicidad requerida; esto la hace menos ú l para la toma de decisiones y el manejo del ambiente al no brindar un panorama actualizado y
globalizador de la situación (Vinci 2002). En estos casos, el OA debe involucrar a dichos actores, de ser
posible a través de convenios que aseguren el compromiso, logrando un consenso en la frecuencia de
las mediciones, estandarización de datos y demás aspectos metodológicos, de forma que la información sea de u lidad para ambas partes. En los casos en que se encuentre algún vacío de información, el
OA debe cubrirlo a través de mediciones propias. Dado que los actores involucrados suelen pertenecer
a ins tuciones dis ntas que se comprometen con el OA mediante convenios, es importante que estos
sean a largo plazo y que fomenten relaciones de confianza que permitan compar r información propia
de cada ins tución (Gudiño de Muñoz 2002).
Relacionado con lo anterior y considerando que entre los fines úl mos del OA está el mantener la
provisión de SE y mejorar la sustentabilidad de los procesos produc vos, es necesario medir los avances o retrocesos de aquellos componentes que se pretende evaluar de forma consistente y estable en
el empo, quedando claro que una caracterís ca fundamental del Observatorio es su perdurabilidad.
Esto debe ser tenido en cuenta al momento de su creación, de manera de planificar los mecanismos
(financiación, convenios con par cipantes, equipos técnicos, etc.) que aseguren su permanencia en el
empo. En este sen do, es necesaria la intervención del Estado, que es quien debe asegurar y velar
por la información y los procesos a través de la ins tucionalización del OA, aunque el Observatorio debiera contar con cierta autonomía para mantener independencia de las polí cas y planes cuyos efectos
pretende evaluar. Otra forma de asegurar su permanencia y solidez como ins tución es contar con personería jurídica, lo que a su vez facilita la obtención de subvenciones y otras formas de financiamiento,
aunque esto no debe conver rse en un factor limitante para su creación (ONUDI 2006).

6. DISEÑO E IMPLEMENTACIÓN DEL OBSERVATORIO AMBIENTAL
El Observatorio Ambiental (OA) incorpora el sistema de monitoreo socioambiental como enfoque
integral y par cipa vo, y puede aplicarse a dis ntas escalas, siendo recomendable combinar una escala local (de terreno) y una escala global (nacional o regional), ambas interconectadas bajo un mismo
marco. De esta manera, el proceso de desarrollo del OA surge del interés de los dis ntos actores interesados en par cipar, permi endo la incorporación de nuevos actores en cualquier momento, previa
validación de los miembros internos del mismo (Fig. 14.1.). A través de su ar culación se establece el
marco conceptual con el que se trabajará, el cual es fundamental para la definición de la problemá ca
a evaluar y la estructura a implementar. A par r de la información disponible, se realiza un diagnós co
previo de la situación, iden ficando los problemas existentes, sus causas y efectos, estableciéndose

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

sarios para el OA, y Asociaciones de Productores que brinden información de campo y colaboración en
general, y fortalezcan su conciencia y compromiso. A su vez, para un buen funcionamiento como red,
debe exis r una misión compar da y un consenso sobre las responsabilidades y los compromisos (claramente definidos) de cada una de las partes, buscando potenciar las capacidades y generar sinergias
en base a las mismas. En este sen do, un Observatorio es la herramienta apropiada para asegurar el
mantenimiento temporal de inicia vas interins tucionales en donde la ges ón se nutre de la inves gación, conjugando el rol del sector cien fico-técnico con el polí co (Abraham et al. 2013).

254

�A su vez, es necesario definir las escalas de medición de dichos indicadores, ya que todas estas decisiones previas impactarán en la posibilidad de extrapolación de la información obtenida en el OA. La arculación de dos escalas (por ej. nivel local y nacional) permite una mayor capacidad de interpretación
de los procesos observados y mejora la posibilidad de extrapolación. En el nivel local se establecen los
indicadores acordados con los actores del territorio, que reflejen el estado y evolución de las variables
a estudiar en función del obje vo planteado. En el nivel nacional, usualmente se emplean indicadores
más genéricos que miden la evolución de algunas variables globales relevantes.

Figura 14.1. Esquema de las fases de diseño e implementación de un Observatorio Ambiental que combina un
nivel local con un nivel superior de integración (por ej. nacional) (Adaptado de Abraham et al. 2009; Observatorio
Nacional de Degradación de Tierras y Deser ficación).

Todos los resultados de los indicadores evaluados se integran para ser publicados como información
consolidada y relevante para los dis ntos actores y, a su vez, para la retroalimentación de las dis ntas
fases del proceso, dado que el monitoreo es un proceso cíclico y dinámico que debe actualizarse a través de una con nua revisión, principalmente en la implementación del OA (Miranda y Oe ng 2000).
La asignación de probabilidades dentro de un proceso de manejo se hace en etapas tempranas de la
planificación del monitoreo, y en función de los resultados que se van obteniendo y el aprendizaje que

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

una priorización de los mismos que permita el planteo de diferentes hipótesis de trabajo y una definición clara de los obje vos y componentes a monitorear. En función de ello, se definen los indicadores
que medirán la consecución de estos obje vos (relacionados al Sistema Socio-Ecológico a evaluar y al
Plan de Ordenamiento Territorial, en caso de exis r) y una metodología estandarizada de evaluación
que garan ce su condición predic va, representa va del o los procesos involucrados en el problema, la
consistencia o validez interna y la homogeneidad en su medición.

255

�7. SELECCIÓN DE LOS INDICADORES A MEDIR
El Observatorio Ambiental (OA) es una herramienta que sirve para hacer un seguimiento y evaluación del Sistema Socio-Ecológico. Debido a que generalmente los problemas de desequilibrios
territoriales se producen por conflictos de naturaleza ambiental en interacción con el Sistema Socio-Económico, los indicadores deben considerar estos aspectos teniendo en cuenta los factores de
naturaleza social y económica vinculados en la problemática ambiental detectada (Therburg et al.
2002). Por lo tanto, el OA debe incorporar indicadores de las distintas dimensiones que lo comprenden: ambiental, social, económica e institucional, los cuales pueden ser específicos de cada una
(por ej. el grado de fragmentación del paisaje es un indicador ambiental de biodiversidad, mientras
que la densidad poblacional es un indicador social), o comunes a más de una (por ej. el consumo
de agua per cápita o la superficie cultivada pueden considerarse indicadores socioeconómicos pero
también ambientales).
En la escala de país o global, se emplean con frecuencia el Producto Bruto Interno (PBI) como indicador económico y el Índice de Desarrollo Humano (IDH) como caracterizador social. Este úl mo
fue elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e integra indicadores
de salud, educación e ingresos. Uno de los modelos más u lizados cuando se construyen indicadores
ambientales es el de Presión – Estado – Respuesta (PER) (Durán Romero 2000). Sin embargo, estos
modelos, índices e indicadores tradicionales no consideran la complejidad propia de los SSE, por lo que
actualmente se están desarrollando nuevos instrumentos que procuran incluir las diferentes dimensiones del desarrollo y sus interrelaciones (SAyDS 2010).
Si bien no hay un único proceso para el establecimiento de indicadores, generalmente se parte del
obje vo y los componentes a monitorear (por ej. cuan ficar la naturaleza, el grado, la severidad y los
impactos de la degradación de la erra) en función del fin concreto para el cual se crea el OA (por ej.
Observatorio de degradación de erras y deser ficación). En función de ello, se establecen los indicadores que permiten medir los resultados sobre la consecución de los obje vos preestablecidos (por ej.
porcentaje de cobertura de la erra). La selección de los indicadores debe ser dinámica, es decir, los
mismos deben ser revisados para verificar su eficacia en la medición del obje vo propuesto. Debido a
que los conflictos o las problemá cas a evaluar son variables en el empo, puede ser necesario incorporar otros indicadores acordes a la nueva situación.
Para su análisis, las condiciones medidas en un momento dado pueden ser evaluadas en función
de los obje vos establecidos o en comparación a otros lugares, o ser analizadas según su evolución en
el empo, lo que permite an cipar las tendencias y futuras condiciones. Estas evaluaciones permiten
detectar con anterioridad conflictos potenciales o zonas vulnerables, reconociendo el valor del capital
natural y los SE asociados de antemano y no una vez que se han perdido, como generalmente sucede
(Daily et al. 2009). Para cumplir con estos propósitos, es fundamental establecer una metodología
estandarizada de evaluación que obtenga datos precisos, relevantes, creíbles, fac bles y legi mados
(Gallopin 2006) y que mantenga una con nuidad, actualización y accesibilidad en empo y forma.

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

se va logrando, se van modificando los valores asociados a la incer dumbre, que serán las bases para
el proceso de revisión de las decisiones y los ajustes en los monitoreos, los cuales permi rán probar las
dis ntas hipótesis a través de un co-manejo adapta vo.

256

�Sin embargo, no existe un conjunto de indicadores universales que puedan generalizarse, por lo
que la coherencia interna del análisis es esencial (Sarandón y Flores 2009), debiendo establecerse previamente el marco conceptual de la evaluación. La selección de indicadores debe par r de preguntas
concretas o hipótesis que orienten dicha selección, debiendo ser posible realizar comparaciones con
situaciones de referencia o tes go, o bajo otro po de condiciones deseables. Por lo tanto, encontrar el
conjunto de indicadores que permitan brindar alertas tempranas sobre la degradación ambiental y su
vinculación con las acciones humanas y las variables socioeconómicas asociadas, es uno de los mayores
desa os del OA. A su vez, los indicadores seleccionados deben cumplir los siguientes requisitos: ser
medibles (cualita va y/o cuan ta vamente), obje vos, comprensibles, fáciles de usar e interrelacionar, tener dimensión espacial y temporal, sensibles a los cambios y permi r el diagnós co y pronós co
en función de la detección de situaciones de alerta ambiental (Therburg et al. 2002), para lo cual se
deberá tener en cuenta la periodicidad en la obtención de datos.
Por otro lado, cuando no se enen todos los equipos o recursos disponibles necesarios para una
adecuada medición o cuando la relación costo-beneficio es nega va, se debe evaluar la posibilidad de
establecer relaciones que determinen aquello que se quiere medir de una manera indirecta, siempre
que esta medida sea lo suficientemente sensible para dar alertas tempranas del cambio (Noss 1990).
La calidad del suelo, por ejemplo, no puede medirse directamente, pero sí puede ser inferida a par r
de cambios en sus atributos o en los atributos del ecosistema, es decir, a par r de la iden ficación de
aquellas variables sicas, químicas y biológicas que sean sensibles a los cambios en las funciones del
suelo, las cuales serán los indicadores a u lizar. Este grupo de indicadores seleccionados se denomina
conjunto mínimo de datos (CMD) (Larson y Pierce 1994; Doran y Safley 1997, tomado de Wilson y Sasal
2012) y brinda una es mación prác ca sobre uno o más procesos que afectan una función específica
del suelo. El CMD puede variar para dis ntas regiones en función del po de suelo o de los factores
formadores del mismo (entre otros), por lo que debe ser desarrollado localmente.
Los Servicios Ecosistémicos intermedios que determinan los SE finales clave deberían ser incorporados a la lista de indicadores a monitorear. Estos indicadores incluyen una serie de procesos ecosistémicos como, por ejemplo, la produc vidad primaria y su dinámica estacional, la evapotranspiración y
la estructura y configuración del paisaje. El monitoreo de dichos indicadores puede basarse en técnicas
de teledetección y de hecho, algunos de ellos se registran en la actualidad.

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

Se en ende por indicador ambiental a una variable (o suma de variables) que proporciona una información sinté ca sobre un fenómeno ambiental complejo y que permite conocer y evaluar el estado
actual de la calidad ambiental y su variación en el empo y en el espacio (Therburg et al. 2002). En este
sen do, los indicadores son las herramientas básicas para el monitoreo de los recursos naturales y de
los procesos de degradación ambiental que, a través de la recolección sistemá ca de datos obtenidos
mediante mediciones u observaciones en series espacio-temporales, posibilitan la evaluación de las
tendencias y generan las bases para la planificación de los escenarios posibles de intervención (Abraham et al. 2013).

8. ELABORACIÓN DEL DIAGNÓSTICO Y PROPUESTA DE MEDIDAS
El monitoreo realizado a través de la medición de los indicadores seleccionados permite elaborar un
diagnós co de la situación y detectar zonas en diferente estado, en función de las cuales se determinará el po de medida a adoptar, la urgencia en su implementación y sobre qué factor debe actuar. Una
posible pificación de zonas (adaptada de Vinci 2002) es la siguiente:

257

�- Zonas vulnerables: los indicadores están cerca del umbral crí co establecido determinando un alto
riesgo ambiental. Las medidas deben ser prioritarias, de conservación o prevención ambiental y de
manejo del factor que lo origina.
- Zonas amenazadas: los indicadores están lejos del umbral crí co establecido, pero hay indicios de
que la acción humana está generando una evolución nega va y rápida en sus valores. Las medidas
deben ser prioritarias sobre el factor causante y de monitoreo ambiental.
- Zonas adecuadas: los indicadores están lejos del umbral crí co establecido, exis endo un cierto
equilibrio ambiental (natural y social). Aun así, es conveniente mantener el monitoreo para evitar
que la situación se torne nega va.
Es importante en este punto la iden ficación y el análisis de las causas que originan la degradación
ambiental y/o los conflictos sociales asociados al uso de la erra, para que las medidas se efectúen
sobre la raíz del problema y no sobre sus consecuencias, en vistas de encontrar una solución defini va,
evitando futuras repe ciones y permi endo actuar de manera proac va en otras zonas con similares
caracterís cas.
En algunos casos, las medidas establecidas para la prevención y conservación ambiental pueden ser
implementadas directamente por los actores del OA. En otros, la ejecución de dichas medidas excede
su ámbito de actuación, lo que hace necesaria la vinculación de los responsables del Observatorio con
los actores que enen la competencia para ejecutarlas. Esta coordinación entre actores del OA y quienes enen la competencia para ejecutar las acciones propuestas (por ej. administradores de polí cas)
es fundamental para que exista una retroalimentación posi va del sistema que, a través de las recomendaciones e implementación de los planes, contribuyan a la consecución de los obje vos planteados. A su vez, dichos administradores de polí cas necesitan trabajar con datos precisos y relevantes, y
con herramientas de soporte a las decisiones que permitan una ges ón eficaz del ambiente. Es decir,
existe una relación entre ambos pos de actores mutuamente necesaria y beneficiosa.
Los Observatorios deberían, además, proveer la base para cuan ficar el nivel de modificación en la
provisión de SE de manera espacialmente explícita. La combinación de técnicas de teledetección, modelos de simulación y datos campo proveerían una buena base para llevar adelante esta tarea.

9. EJEMPLOS DE OBSERVATORIOS

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

- Zonas degradadas: los indicadores han pasado el umbral crí co establecido determinando una zona
con un alto nivel de degradación, la cual puede ser irreversible. Las medidas deben ser tomadas de
forma urgente, tanto en relación a la conservación del ambiente como de freno (en la medida de lo
posible) al factor que lo origina.

Existen múl ples actores interesados en monitorear dis ntos problemas o atributos de un ecosistema y lo pueden hacer de diferente manera y alcance, con lo que, de la combinación de todas estas
variantes, pueden exis r (y de hecho existen) diversidad de Observatorios. Según su alcance, podemos
diferenciarlos en internacionales, regionales, nacionales, provinciales, municipales, de cuencas, de asociaciones sectoriales, entre otros. Según los pos de actores, los Observatorios pueden ser privados,
estatales o mixtos. En función del grado de par cipación, los hay más par cipa vos (los ciudadanos
par cipan en la recolección de datos, en los obje vos propuestos, en la medición o realizando deman258

�Algunos ejemplos de Observatorios Ambientales en el mundo:
- Observatorio Pirenaico de Cambio Climático2 (Francia, España, Andorra)
A par r del informe 2007 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Cambio
Climá co (IPCC), donde se iden ficó a las zonas montañosas como espacios par cularmente sensibles
al cambio climá co, la Comunidad de Trabajo de los Pirineos (CTP) decidió establecer en este ámbito un
marco de acciones compar das entre sus miembros en la escala del macizo de los Pirineos, poniendo
en marcha el Observatorio Pirenaico del Cambio Climá co (OPCC). Creado en 2010, ene como obje vo principal seguir y comprender la evolución del clima en los Pirineos para poder limitar sus impactos
y adaptarse a sus efectos mediante la definición de estrategias de adaptación des nadas a los sectores
socioeconómicos y los espacios naturales más vulnerables.
- Observatorio de la Sostenibilidad de España3 (España)
El Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) es un organismo independiente, cons tuido en
2005, cuya misión es es mular el cambio social hacia la sostenibilidad mediante el aporte de la mejor
información disponible puesta a disposición de la sociedad, de los procesos de toma de decisiones y
de la par cipación pública. El OSE ene como misión fundamental cubrir un vacío informa vo para
responder a la necesidad obje va de evaluar de forma integrada los procesos de desarrollo sostenible,
mediante la puesta en marcha de una capacidad técnica independiente basada en una metodología de
indicadores, cuyos resultados se ponen a disposición de la sociedad con el obje vo de lograr la mayor
proyección y relevancia pública.
- Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales4 (Chile)
Este Observatorio asesora a comunidades en conflicto, potenciando sus capacidades de ges ón a
favor de sus derechos ambientales. El mismo realiza un seguimiento de los conflictos ambientales, inves ga y difunde aspectos relacionados con la protección ambiental y los derechos ciudadanos, realiza
catastros de nivel sectorial, inves gaciones específicas y promueve la transferencia metodológica en
la ges ón de conflictos. La metodología de trabajo sistema za la información relevante, diagnos ca
los alcances del conflicto e iden fica los diversos actores involucrados. A través del análisis de la información recopilada, obtenida por dis ntas fuentes y la proporcionada por especialistas, busca generar
escenarios que favorezcan la protección ambiental.

2

h p://www.opcc-ctp.org/index.php

3

h p://www.sostenibilidad-es.org

4

h p://www.olca.cl/oca/index.htm

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

das), menos par cipa vos (la información se publica y es accesible a todos, pero no hay un intercambio
entre actores) o no par cipa vos (la información no es accesible a la población y solo se u liza dentro del Observatorio). Encontramos mayor diversidad aun al clasificarlos según la temá ca estudiada,
pudiendo ser, entre otros, de economía y polí ca internacional, de conflic vidad social, de derechos
sociales y ciudadanía, de medios de comunicación, de educación, infancia y juventud, de democracia y
control ins tucional o de calidad ambiental.

259

�- Observatorio del Ecosistema Litoral y Monitoreo de la Biodiversidad
Un ejemplo de esfuerzos internacionales y nacionales para el establecimiento de las bases para un
desarrollo sustentable es el Observatorio del ecosistema litoral y monitoreo de la biodiversidad, resultado de un acuerdo de cooperación entre la Provincia de Río Negro y la Unión Europea. El proyecto
fue elaborado por el Ins tuto de Cartogra a, Inves gación y Formación para el Ordenamiento Territorial (CIFOT), dependiente de la Facultad de Filoso a y Letras (Universidad Nacional de Cuyo) y cuenta
con tres ejes: modelo de información espacial, indicadores ambientales y página web. El diseño del
sistema propuesto permite evaluar el patrimonio ambiental, humano, natural y produc vo, así como
las tendencias de comportamiento de los ecosistemas costeros y marinos, y construir el modelo de
organización territorial, monitoreando las condiciones ambientales y la evolución de los asentamientos
humanos (Gudiño de Muñoz 2002).
- Observatorio Nacional de Degradación de Tierras y Desertificación5
Los múl ples esfuerzos que se han realizado en las escalas mundial, regional y nacional para conocer
la extensión, tendencia y costo de la degradación de las erras, entre ellos el proyecto de Evaluación
de la Degradación de Tierras en Zonas Secas (LADA, por sus siglas en inglés), han generado las bases
para poner en marcha en 2011 el Observatorio Nacional de Degradación de Tierras y Deser ficación.
El mismo está conformado en el marco de un convenio entre la SAyDS, CONICET, UBA e INTA, cuyos
representantes conforman la Comisión Direc va del Observatorio, integrando además un conjunto amplio de otras ins tuciones que conforman un cuerpo asesor. El fin de este observatorio es fortalecer
la toma de decisiones en el manejo de la erra a través de la generación de información con nua, estandarizada y extendida en el empo. Su obje vo principal es proveer información rela va al Estado,
las tendencias y riesgos de la degradación de erras y la deser ficación (a través de su página web,
con indicadores y mapas) con el fin de elaborar recomendaciones referidas a la prevención, control y
mi gación, para mejorar la toma de decisiones en torno a la ges ón ambiental en los niveles público
y privado (Abraham et al. 2013).
- Observatorio Nacional de Biodiversidad6
Otro antecedente es la reciente creación, en diciembre de 2012, del Observatorio Nacional de Biodiversidad (SAyDS junto con otros organismos), una plataforma en línea que sirve como instrumento
para acceder a la información relevante de la diversidad biológica de las dis ntas regiones del país. Su
misión principal es fortalecer la función proac va del Estado, cooperando con el proceso de profundización de la democracia, al construir un ámbito de información disponible para todos los ciudadanos y,
de esta manera, visibilizar las polí cas públicas en materia de recursos naturales que se implementan
en Argen na (SAyDS 2012).

5

h p://www.deser ficacion.gob.ar

6

h p://obio.ambiente.gob.ar/

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

Algunos ejemplos de Observatorios Ambientales en Argentina:

260

�RELACIÓN CON EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL

El proceso de Ordenamiento Territorial (OT) (ver Cap. 1) permite contar con las condiciones para tener
información actualizada y organizada en un Sistema de Información Territorial (SIT), permi endo orientar la elaboración de planes de desarrollo, proyectos sectoriales y ac vidades de inves gación en áreas
crí cas, así como reducir conflictos potenciales por usos alterna vos del suelo. A su vez, permite hacer
un uso inteligente y justo del territorio, iden ficando nuevas oportunidades de desarrollo y fortaleciendo
los procesos par cipa vos de toma de decisiones, es mulando la responsabilidad ambiental, económica
y social de los diferentes actores y promoviendo la integración territorial (Elverdín et al. 2010).
El Observatorio Ambiental (OA), como herramienta asociada a procesos de OT, debe considerar el
Sistema Socio-Ecológico como un todo, incluyendo los aspectos ambientales, sociales, culturales, económicos e ins tucionales y la interrelación existente entre los mismos (Gudiño de Muñoz 2002). Por lo
tanto, una decisión importante que debe tomar el Observatorio es definir el territorio sobre el cual se
va a desarrollar el monitoreo. La elección de un espacio amplio (por ej. una cuenca o ecorregión) puede
exceder al ámbito de decisión del Plan de OT (por ej. municipalidad o provincia), pero puede ser preferible, dado que los procesos ecológicos están interconectados y tener una visión parcial puede llevar a
conclusiones erróneas. Por ejemplo, el uso de agroquímicos en erras cul vadas en la parte superior
de una cuenca puede afectar al servicio ecosistémico de provisión de agua limpia en la parte inferior; si
la cuenca comprende municipios dis ntos y solo se monitorea aquel que está en la parte superior, no
se estará considerando el impacto total de dicha acción. Dado que las decisiones que las poblaciones
humanas toman, afectan el estado y funcionamiento del ecosistema, aumentando o disminuyendo (al
menos temporalmente) la provisión de los SE (Balvanera y Cotler 2007), los OA buscan generar alertas
tempranas de estas interacciones entre la acción humana y el estado del ecosistema. En tal sen do,
el monitoreo en diferentes niveles (local, paisaje y regional) permite generar un valioso conjunto de
información sobre las retroalimentaciones y las dinámicas de los SSE (Pramova et al. 2012).
En la implementación de los Planes de Ordenamiento Territorial Rural (OTR), uno de los obje vos es
manejar los conflictos potenciales por usos alterna vos del suelo. Para ello, en función del diagnós co
y de la planificación que se realice del Sistema Socio-Ecológico, el Plan de OTR puede ser más o menos
eficaz para la consecución del obje vo buscado. En este sen do, la información brindada por el OA
sirve de base para la elaboración de dicho Plan, y al igual que el OTR, contribuye para definir polí cas
que a endan las demandas reales de la población y protejan la riqueza del patrimonio natural (Gudiño
de Muñoz 2002). A su vez, el Plan de OTR establece aspectos que el OA debe monitorear para retroalimentar al sistema, por lo que cualquier modificación del mismo debe ser informada al Observatorio
de forma que se adecúen los indicadores a medir. Si bien el proceso de OTR puede ser anterior a la
creación del OA, ambos se interrelacionan en sus dis ntas etapas de la siguiente manera (Fig. 14.2):

Figura 14.2. Relaciones entre el Ordenamiento Territorial Rural (OTR) y los dis ntos monitoreos realizados por el
Observatorio Ambiental (OA).

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

10.

261

�- La información que surja del monitoreo del nivel de efec vidad del Plan de OTR (realizado por el OA
a través del seguimiento de la variable obje vo), puede ser u lizada por el OTR en su fase de Planificación para revisar si las medidas propuestas son las adecuadas para la consecución del obje vo
planteado. Por ejemplo, el OTR puede establecer la prohibición de realizar prác cas agrícolas en un
margen de diez metros al borde de los arroyos con el fin de disminuir los riesgos de contaminación
con agroquímicos. El OA deberá medir el nivel de contaminación del agua para establecer si la prohibición aplicada es eficaz para la consecución de dicho obje vo.
- La información que surja del monitoreo del cumplimiento en la implementación del Plan de OTR
(realizado por el OA a través del seguimiento de la variable reglada) puede ser u lizada por el OTR
en su fase de ges ón para verificar el cumplimiento de las medidas establecidas. Siguiendo con el
ejemplo anterior, el OA deberá verificar los metros desde los bordes de los arroyos a par r del cual
comienza a haber prác cas agrícolas. Cuando el OTR es propuesto por la Provincia y acordado con
los Municipios, el OA también sirve para evaluar su desarrollo en los mismos, permi endo detectar
dificultades que requieran, por ejemplo, un mayor apoyo provincial. A su vez, en el caso de Observatorios con par cipación de productores agropecuarios y otros actores sociales del territorio, el
mismo puede medir no solo la aplicación de las medidas propuestas, sino también el nivel de conocimiento de las mismas por tales actores.
En todos los casos existe una retroalimentación de la información generada por ambas herramientas
de ges ón del territorio que hace que deban estar vinculadas de manera constante.

11.

OBSERVATORIOS DE PRÁCTICAS TERRITORIALES

Una forma de valorizar el proceso de OT a escala local es a través de la construcción de un Observatorio de Prác cas Territoriales (OPT) que estudie en forma permanente las consecuencias territoriales
de la implementación de dis ntas prác cas por parte de un conjunto determinado de actores del territorio. La creación de los OPT permite disponer de herramientas de ges ón para la toma de decisiones
y cons tuye un obje vo estratégico para los actores locales (Elverdín et al. 2010). La concepción de los
OPT se basa en la hipótesis de que cada uno de los actores de un territorio ene información y conocimientos, situados y distribuidos sobre ese territorio (Fig. 14.3). En tal sen do, el OPT cons tuye un
mecanismo que permite generar representaciones compar das del territorio para ayudar a la acción
colec va, generando a su vez un proceso de asimilación de conocimientos que influye sobre la adopción de las prác cas por parte de esos actores (Brassac 2004; Lemoisson 2006). Por lo tanto, un OPT
puede definirse como un disposi vo sociotécnico de ges ón de la información, elaborado colec vamente por los actores del mundo rural que actúan en un territorio dado, haciendo frente a los desa os
territoriales.

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

- La información que surja del monitoreo del Sistema Socio-Ecológico en su conjunto (realizado por el
OA a través del seguimiento de las variables representa vas del mismo) puede ser u lizada por el
OTR en su fase de Diagnós co. Si esta fase ya se ha realizado y el proceso de OTR ya está en marcha,
servirá como retroalimentación de dicho proceso, para confirmar el diagnós co inicial o para establecer uno nuevo en el caso de que la situación haya cambiado.

262

�El Observatorio es una herramienta implementada por los actores para monitorear el desempeño
de un fenómeno, un predio o una porción de territorio en una escala espacio-temporal (Benoît 2006;
Lenormand 2011), permi endo a los actores repensar de manera colec va las prác cas agrícolas, en el
contexto del desarrollo territorial sustentable (Lemoisson 2006). En este sen do, los OPT cons tuyen
a la vez un proceso y un producto. El proceso consiste en reunir a un conjunto de actores del territorio
frente a uno o varios desa os y emprender un procedimiento colec vo para analizar las relaciones
entre sus prác cas individuales y colec vas, y su efecto sobre el territorio. El producto es un Sistema
de Información Territorial (SIT) que permite compar r los datos y conducir las acciones del desarrollo
territorial (Elverdín et al. 2010).
En resumen, las caracterís cas que dis nguen este po de observatorio de otros son:
- Un sistema de información co-construido por los actores implicados en el proyecto, cuya meta es
compar r información, construir indicadores en función de un desa o territorial y servir a la acción
colec va
- Un proceso de aprendizaje colec vo movilizado por los actores del desarrollo para producir y colectar información que permita mejorar la per nencia de la acción pública territorial
- Una observación de las prác cas agrícolas en el empo y el espacio de un territorio, para evaluar las
evoluciones de los indicadores de cambio de los sistemas produc vos
- Una formalización del sistema de información, mediante el uso de un protocolo unificado, permiendo una representación idén ca de los conceptos usados en el procesamiento de los datos (por
ej. una parcela significa lo mismo para todos los actores) (Lenormand 2011)

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

Figura 14.3. Representación compar da de las prác cas y conocimientos de los actores rurales sobre el territorio.
Adaptado de Brassac (2004) y Lemoisson (2006).

El funcionamiento de un OPT se puede representar como una “espiral” que simboliza la vida del
Observatorio y que comprende diferentes etapas y ac vidades (Fig. 14.4.).
El proceso de implementación del OPT abarca la combinación de cuatro pos de ac vidades:
- Problema zación: es la ac vidad de socialización y de intercambio de las percepciones que los actores enen sobre el desa o (impulso inicial) que da origen, contexto y fundamenta la concepción
del Observatorio. El proceso par cipa vo ene por objeto reunir y movilizar el conjunto de actores
para construir el SIT que ayudará a organizar la acción colec va en torno al desa o territorial

263

�- Formalización: es la construcción de las representaciones y las percepciones recurriendo a un lenguaje formal
- Operacionalización: es la ac vidad de elaboración de las herramientas de ges ón y de tratamiento
de la información (so ware, procedimientos y normas), u lizando los recursos básicos de informáca y lenguajes de programación (Benoît 2006).

Figura 14.4. Procedimiento par cipa vo de construcción e implementación de un Observatorio. Los ejes son las
ac vidades, los recuadros celestes son las etapas y los recuadros azules, las principales tareas a realizar dentro de
cada etapa. Adapatado de Benoît (2006) y Lemoisson et al (2008).

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

- Concepción: es la ac vidad de reflexión y de abstracción sobre las percepciones que los actores
enen sobre el territorio, y que establece el desa o del Observatorio

La conducción de un proyecto de OPT consiste en organizar estos componentes básicos en un proceso interac vo e incremental, pasando por dis ntas etapas (Fig. 14.4.):
- El paso desde la problema zación hasta la concepción es la etapa de expresión e iden ficación de
las necesidades y la validación de la fac bilidad del OPT. Esta primera etapa moviliza los actores locales, define los obje vos del observatorio, especifica los alcances de las acciones y analiza el tema
a tratar por el Observatorio. Durante esta fase, dos preguntas deben ser respondidas: ¿cómo los
actores perciben el tema a tratar en relación con sus metas? y ¿cómo el Observatorio podrá ayudar

264

�- El paso desde la concepción hasta la formalización cons tuye la etapa de la representación y modelización, que permite explicar, expresar y compar r las representaciones que los actores enen
sobre el territorio. En esta etapa se da la organización del disposi vo, el armado del so ware y la
ins tucionalización del futuro, finalizando con la validación de las especificaciones o conjunto de
condiciones del observatorio.
- Desde la formalización hasta la operacionalización transcurre la implementación propiamente dicha
del Observatorio. Es la etapa donde se organiza el OPT, se realiza la adquisición de datos, se desarrollan las herramientas informá cas y finaliza con la validación de la herramienta como condición
previa a la puesta en marcha del Observatorio. La tarea principal es la elaboración de indicadores
territoriales mul actores.
- La úl ma etapa, que finaliza con el inicio de una nueva espiral correspondiente a una problema zación actualizada, es la de puesta en funcionamiento y u lización del Observatorio. Es la etapa de
la construcción de conocimientos y finaliza con la evaluación de los usos del OPT por los dis ntos
actores del territorio. A par r de aquí se decide si se con núa con el observatorio tal cual ha sido
concebido, si se lo reformula o si se da por finalizado el mismo (Benoît 2006; Lemoisson et al. 2008).
Por su concepción, los OPT garan zan la par cipación desde el inicio de todos los actores involucrados en el desa o para el cual se han creado los mismos y son considerados como una estrategia
para animar el desarrollo territorial, mediante estos procedimientos par cipa vos. A su vez, permiten
expresar, explicar y compar r las representaciones que los actores enen sobre los problemas del territorio, producto de un aprendizaje individual y colec vo (Elverdín et al. 2010). Es decir, los OPT son
concebidos como una representación colec va y compar da del territorio, con una organización de
ges ón, de intercambio y de generación de datos y nuevos conocimientos. Es una nueva modalidad de
hacer ges ón, más flexible que la tradicional y que responde a las demandas actuales de estructuras
en red, información digital sistema zada y georreferenciada, y de eficiencia y eficacia en la toma de
decisiones, sustentada en procesos par cipa vos.

12.

CONCLUSIONES

Los Observatorios Ambientales cons tuyen una herramienta de ges ón estratégica que permite
el monitoreo ambiental, social y económico permanente de un determinado territorio, así como una
herramienta de información sobre los efectos que se buscan comprender y ges onar, y que responde a
la demanda social de mayor par cipación pública en temas vinculados a las problemá cas ambientales
y territoriales. En tal sen do, cons tuyen una herramienta de fundamental importancia en procesos
de planificación y OT. Es decir que, además de las funciones específicas señaladas, los Observatorios
cumplen otras funciones dentro de la sociedad, como fomentar la par cipación pública, brindar información para la toma de decisiones de dis ntos actores y para la retroalimentación de planes de
ordenamiento y desarrollo territorial, favoreciendo la vinculación de diferentes organizaciones en la
consecución de un obje vo común.
Existen dis ntos modelos de observatorios en función de las múl ples necesidades de monitoreo,
de los pos de actores que intervienen en la implementación, del grado de par cipación de los mismos

Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

a los actores a cumplir su desa o? (Lemoisson et al. 2008). En consecuencia, es primordial apoyar la
socialización y la negociación entre los actores.

265

�Un producto importante del Observatorio es la clasificación de zonas por su grado de afectación
ambiental (degradadas, vulnerables, amenazadas o adecuadas), lo cual permite establecer el po y
la urgencia de las medidas a adoptar, y sobre qué factores actuar. Es fundamental en este punto la
iden ficación y el análisis de las causas que originan la degradación ambiental o las situaciones de
conflicto (socioambiental), para que las medidas se efectúen sobre la raíz del problema y no solo sobre
sus consecuencias.
En ciertos casos, las medidas necesarias para la prevención y conservación ambiental o la resolución
de los conflictos, pueden ser implementadas directamente por los actores par cipantes del Observatorio. En otros, la ejecución de dichas medidas excede su ámbito de actuación, lo que hace necesaria
la vinculación de dichos actores con tomadores de decisiones de otros niveles o externos al territorio
monitoreado, que son quienes podrán ejecutar las medidas establecidas.
Esta coordinación entre actores del Observatorio y tomadores de decisiones es fundamental para
que exista una retroalimentación posi va del sistema que, a través de las recomendaciones e implementación de los planes, contribuyan a la consecución de los obje vos planteados. Por su parte, los
actores externos que toman las decisiones necesitan trabajar con datos precisos y relevantes, y con
herramientas de soporte que permitan una ges ón eficaz del ambiente, siendo el Observatorio idóneo
para cumplir dichas demandas. Es decir, existe una relación entre los par cipantes del Observatorio y
los diferentes tomadores de decisiones mutuamente necesaria y beneficiosa.
En tal sen do, creemos que involucrar desde el inicio del Observatorio a los diferentes tomadores
de decisiones como par cipantes, es un aspecto fundamental para el éxito del mismo y para facilitar
las tareas y los flujos de información en ambos sen dos. Esta sinergia es par cularmente importante
cuando la creación del Observatorio es parte integral de la estrategia de OT, contribuyendo en la construcción dinámica del equilibrio del territorio y en la reducción de conflictos relacionados al uso de la
erra, ya que ambas herramientas se retroalimentan una de otra sin perder sus obje vos y campos de
acción propios.

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Capítulo 14 • Observatorios ambientales: una herramienta participativa para el monitoreo de procesos de ordenamiento territorial rural

y de otros factores que los hacen diferentes unos de otros. En cualquier caso, para el seguimiento y
la comprensión de los dis ntos componentes del Sistema Socio-Ecológico y de sus interrelaciones, es
necesario tener una mirada interdisciplinaria y mul actoral, así como un modelo conceptual común a
todos los integrantes del Observatorio.

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269

�PARTE III
EXPERIENCIAS

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�CAPÍTULO 15
EXPERIENCIAS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN IBEROAMÉRICA

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�PÄ®þþ, A.2 ù M. A. GÙ° CÊ½½þÊ3

RESUMEN: En este trabajo se analizó la información disponible relacionada con el Ordenamiento Territorial (OT)
en cinco países de Iberoamérica; ArgenƟna, Brasil, España, México y Uruguay, con el objeƟvo de aportar información que permita mejorar los futuros procesos de OT. El estudio se centró en los niveles administraƟvos de gesƟón
y la normaƟva relacionada con el tema. En los países de estudio se observó diversidad en relación a los niveles
administraƟvos, la generación de instrumentos (planes, directrices, etc.) y la normaƟva de ordenamiento territorial. España es el país que cuenta con mayor normaƟva y experiencias de OT debido a su edad como nación y a
que es integrante de un bloque regional (Comunidad Europea) con fuertes antecedentes en el tema. En América,
México y Brasil fueron los pioneros del grupo de estudio en la generación de normaƟvas y planes relacionados
con el OT. Si se hace foco en el Ordenamiento Territorial Rural se destacan las experiencias de España y ArgenƟna.

1. INTRODUCCIÓN

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

CAPÍTULO 15*
EXPERIENCIAS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN IBEROAMÉRICA1

Las políƟcas territoriales de los países laƟnoamericanos han ido evolucionando. Actualmente los enfoques territoriales y parƟcularmente el Ordenamiento del Territorio, como proceso e instrumento de
políƟcas públicas, es visto de una forma integral u holísƟca, considerando actores, recursos naturales,
mercados, normaƟva y políƟcas públicas, parƟcipación ciudadana, capacidad de gesƟón local, entre
otros aspectos. Sin embargo, ¿es posible hablar de una políƟca territorial uniforme en Iberoamérica?,
¿Cuáles serían los elementos a tener en cuenta para poder caracterizar una políƟca territorial a nivel
iberoamericano?
Los países laƟnoamericanos recorrieron un largo camino hacia políƟcas de OT, pasando por varios
Ɵpos de planificaciones, dentro de las cuales se destacan: i) la planificación regional que consisơa en
planes de carácter económico, aplicados a ciertas áreas con problemas de retraso en sus niveles de
desarrollo, ii) la planificación urbana, dedicada exclusivamente al territorio urbano, y que comenzó a
tomar importancia a parƟr de la década de los años 50, debido, entre otras cosas, a la preocupación por
un crecimiento desmedido de las ciudades, iii) la planificación ambiental, asociada con la regulación
del uso y el aprovechamiento de los recursos naturales que comienza a adquirir importancia a parƟr
de los años 70 en los países de América LaƟna (Massiris 2002). Según FAO (2010) y Massiris (2000) la
necesidad de planificar el uso de los recursos naturales se basa en reparar o atender: a) desequilibrios
y desintegración territorial e inadecuada distribución de la densidad poblacional, b) impactos ecoló*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 271-300).

1

Este documento toma como base y expande los contenidos del documento “Procesos de ordenamiento territorial rural
[OTR] en Iberoamérica y la ArgenƟna: síntesis de experiencias y evaluación de propuestas” (García-Collazo et al. 2011).

2

Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información. FAUBA. Av. San Marơn 4453, CABA. InvesƟgador
Asociado, Sistema Nacional de InvesƟgadores, Uruguay. Contacto primer autor: amalia.panizza@gmail.com

3

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
FAUBA. Av. San Marơn 4453, CABA.

272

�A nivel internacional los principales soportes jurídicos consideran el OT, a través de las Convenciones y Tratados; como por ejemplo la declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo de 1992,
en la cual el plan de acción acordado, llamado Agenda 21, incluye la planificación y el ordenamiento
de los recursos de la erra, y los Convenios de Biodiversidad, Deser ficación y Cambio Climá co, entre
otros. A nivel nacional cada país cuenta con su Cons tución que incluye aspectos relacionados con el
ambiente, la planificación y la regulación del uso de la erra. Hay países que actualmente cuentan con
leyes de Ordenamiento Territorial y otros que no las enen, y por lo tanto deben ampararse en normavas no específicas.
En la literatura es posible encontrar referencias y guías acerca de cómo han de ser formulados los
planes de Ordenamiento Territorial Rural (OTR), las etapas involucradas, las diversas modalidades que
adoptan y los indicadores que han de ser u lizados para la caracterización del sistema territorial, pero
poco se conoce sobre la forma en que estas experiencias se concretan. La documentación del proceso, el análisis crí co y la evaluación ex post de las experiencias de OTR no se encuentran disponibles,
siendo el estudio de este po de información clave para aportar elementos que permitan mejorar el
proceso en sus aspectos metodológicos y en sus planteos conceptuales.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

gicos y paisajís cos nega vos, resultado de la inadecuada localización de ac vidades, c) manejo poco
adecuado de los recursos naturales, por falta de polí cas de protección y conservación o déficits en su
implementación, así como por superposición desordenada de usos de la erra, lo cual genera incompa bilidades di ciles de rever r.

El principal obje vo de este trabajo consiste en la sistema zación4 de la información disponible
relacionada con el OT en cinco países de Iberoamérica, con el fin de aportar información tendiente
a mejorar los futuros procesos de OT que se desarrollen en Argen na. Se analizaron las experiencias
desarrolladas en Argen na, Uruguay, España, México y Brasil por ser estos algunos de los países iberoamericanos con mayor disponibilidad y facilidad de acceso a la información sobre OT.

2. ANTECEDENTES DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN LOS PAÍSES DE ESTUDIO
2.1. Antecedentes de ordenamiento territorial en Argentina
Argen na no dispone de un marco legisla vo integrador, y las experiencias de OT apuntan a acciones de carácter sectorial como desarrollo de infraestructura y redes urbanas, o zonificación de bosques
na vos. En los Capítulos 9, 17, 18 y 20 se detallan las norma vas vinculadas a OT en Argen na. En esta
sección se expondrán los aspectos de mayor relevancia.
La Cons tución Nacional reformada en 1994 establece que el Gobierno Nacional debe dictar normas para garan zar el crecimiento armónico y promover polí cas que endan a equilibrar el desigual
desarrollo de provincias y regiones (Art. 75 inc.19); normas que contengan los presupuestos necesarios
para la protección ambiental, respetando las jurisdicciones locales (Art. 41) y la posibilidad de que las
provincias par cipen y creen regiones que estén orientadas hacia el desarrollo económico y social (Art.
124). En tal sen do en el año 2002 la Ley General del Ambiente (N° 25.675) define el ordenamiento
ambiental como un instrumento de polí ca y ges ón que debe considerar aspectos polí cos, sicos,
sociales, tecnológicos, culturales, económicos, jurídicos y ecológicos de la realidad local, regional y
4

Entendiendo por sistema zación metodología que permite describir, reflexionar, analizar, documentar y retroalimentar un
proceso.

273

�Posteriormente surgen tres documentos relevantes de referencia nacional: a) el Plan Estratégico
Territorial llamado “Argen na 2016: Polí ca y Estrategia Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial” formulado en el año 20045, b) la Ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los
bosques na vos (N° 26.331/2007) promulgada en 2007 y reglamentada en 2009, y c) el Anteproyecto
de la Ley Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial, actualmente en estudio del COFEPLAN. Por
otra parte a nivel provincial Buenos Aires en 1977 aprueba el Decreto Ley Nº 8912, de Ordenamiento
Territorial y Uso del Suelo con énfasis predominantemente urbano, y en el año 2009 la Provincia de
Mendoza sanciona la primera ley integral de OT de la República Argen na, la “Ley de Ordenamiento
Territorial y Uso del suelo” (Ley Nº 8051/09).
2.1.1. Organización y ámbitos de competencia en Argentina
Argen na ene un sistema de gobierno representa vo, republicano y federal. El sistema federalista
implica que cada provincia ene autonomía en el diseño y ges ón de sus polí cas territoriales y en
este caso el Estado Nacional debe adoptar el papel de ar culador o coordinador a través de diferentes
organismos creados a tales efectos.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

nacional. Debiendo asegurar el uso ambientalmente adecuado de los recursos ambientales, posibilitar
la máxima producción y u lización de los diferentes ecosistemas, garan zar la mínima degradación y
desaprovechamiento y promover la par cipación social, en las decisiones fundamentales del desarrollo
sustentable.

Dentro de la ins tucionalidad territorial presente en Argen na se deben mencionar principalmente al Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, a la Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sustentable y al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Cabe destacar
a uno de los ámbitos de planificación, ar culación y armonización de las polí cas de planificación y
ordenamiento territorial por excelencia, el Consejo Federal de Planificación y Ordenamiento Territorial
(COFEPLAN), creado en el año 2008, un espacio de encuentro donde par cipan las Provincias argennas, la Ciudad de Buenos Aires y el Gobierno Nacional donde se está elaborando la Ley Nacional de
Desarrollo y Ordenamiento Territorial, aún en etapa de anteproyecto.
Por otro lado desde el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP) se han
realizado varios esfuerzos por considerar el OTR y por elaborar bibliogra a de referencia que permita
brindar un marco conceptual general sobre el OTR. En ese marco se publicó el libro: “Bases para el
Ordenamiento Territorial Rural de la Argen na” (MAGyP 2012), coordinado por el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca y la par cipación de varias ins tuciones destacadas, como por ejemplo: la
Universidad Nacional de San Luis, INTA y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires.
Actualmente este mismo ministerio se encuentra trabajando en un proyecto TCP/ARG/3302, “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial de manera
par cipa va e itera va” en colaboración con la FAO para generar protocolos metodológicos de OTR y
literatura de referencia, como el presente libro.

5

Este plan fue formulado en 2004 a par r de la Polí ca Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial. Según se explicita en el mismo, surge como una necesidad de relevar e iden ficar la infraestructura y el equipamiento que garan zara el
desarrollo del país en el mediano y largo plazo; como una alterna va frente a una realidad territorial caracterizada por la
desigualdad entre zonas, procesos de destrucción del aparato produc vo, explotación indiscriminada de recursos naturales y aumento de la brecha entre ricos y pobres (&lt;h p://www.planif-territorial.gov.ar/html/pet/&gt;).

274

�La Ley Nº 18.308 (D.O. N° 27.515) define las competencias e instrumentos de planificación, par cipación y actuación en la materia, orienta el proceso de ordenamiento del territorio hacia la consecución de obje vos de interés nacional y general y diseña los instrumentos de ejecución de los planes de
actuación territorial. Esta Ley presenta las disposiciones generales, los derechos y los deberes territoriales, instrumentos de planificación territorial, planificación para el desarrollo sostenible, actuación y
control, par cipación social, coordinación interins tucional y disposiciones especiales. Otros antecedentes legales relacionados con el OT se mencionan en el Anexo 15.1.
2.2.1. Organización y ámbitos de competencia en Uruguay
El régimen de gobierno en Uruguay es unitario y descentralizado, se subdivide en 19 departamentos
y recientemente en 89 municipios. Es decir, que cuenta con un gobierno nacional, un gobierno departamental y un gobierno local o municipal, y la ges ón del OT se realiza a par r de tres niveles: nacional,
regional (hacer referencia a zonas del país integrada por varios departamentos) y departamental. A
nivel nacional el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), a
través de la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (DINOT), establece obje vos, lineamientos
y estrategias nacionales, apoyado por Comisiones que integran a otros sectores del gobierno nacional
y departamental, empresas privadas y públicas y la sociedad civil organizada. Las estrategias regionales
son elaboradas por el MVOTMA y los Gobiernos Departamentales involucrados. La planificación y gesón territorial se realiza en los Departamentos que son los que enen competencia sobre los usos del
territorio y prioriza los planes, programas y proyectos a poner en marcha (Tabla 15.1).

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

2.2. Situación del Ordenamiento Territorial en Uruguay
Uruguay cuenta con la Ley Nº 18.308 de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sustentable del 18 de
junio de 2008, en donde se concibe al ordenamiento territorial como un conjunto de acciones transversales, basadas en la coordinación de las acciones públicas sobre el territorio; polí ca que ar cula planificación sica con estrategias de desarrollo socioeconómico y visiones a largo plazo acerca del desarrollo territorial. Los principios rectores del OT son la equidad social; cohesión territorial; coordinación
y desarrollo local y regional; valorización de los recursos naturales y sociales; par cipación ciudadana;
prevención de conflictos; difusión de información.

En el marco de la Ley de Ordenamiento Territorial se creó el Comité Nacional de Ordenamiento
Territorial con la función de coordinar las estrategias nacionales6 y el cual se encuentra integrado por
el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), el Ministerio de
Transporte y Obras Públicas (MTOP), el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAyP), el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), el Ministerio de Turismo y Deporte (MTurD), Ministerio
de Defensa Nacional (MDN), Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y el Presidente del Congreso de Intendentes. Este Comité ene como
función coordinar las estrategias nacionales y desde su creación, el Comité ha realizado siete reuniones
en las que se trataron temas como la reglamentación de la Ley Nº 18.308, directrices nacionales de
ordenamiento territorial y del espacio costero, así como estrategias regionales (área metropolitana y
Región Este). Por otro lado se cuenta con una Comisión Asesora de Ordenamiento Territorial (COAOT)

6

Dentro de sus competencias se destacan: a) contribuir a la formulación de las Directrices Nacionales de Ordenamiento
Territorial; b) impulsar la información y la par cipación social en todos los procesos de ordenamiento territorial; c) pronunciarse sobre la adecuación de los grandes proyectos de infraestructura a las Directrices y Programas Nacionales.

275

�Si bien Uruguay cuenta con norma va específica sobre OT, su desarrollo ha sido reciente y no dispone aún de un plan nacional con las bases y principales obje vos estratégicos. En la aplicación, las
limitaciones están centradas en la debilidad ins tucional a nivel departamental que son centrales en
la categorización del suelo (art. 30 de la Ley Nº 18.308), y la debilidad técnica basada en la falta de experiencias previas. Existen, a su vez, otras acciones de incidencia territorial como el Sistema Nacional
de Áreas Protegidas de Uruguay (SNAP), coordinado por el MVOTMA, que deben considerarse en la
elaboración de planes de OT. Sin embargo, enen 94 instrumentos aprobados y en elaboración en sus
19 departamentos, que comprenden planes locales, directrices departamentales, estrategias metropolitanas, Planes de Actuación Integrada (PAI), que se detallan en la página web del MVOTMA y en el
Anexo 15.2.
Tabla 15.1. Ordenamiento Territorial en Uruguay y su ges ón a nivel nacional, regional y departamental.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

con el obje vo de incorporar las dis ntas visiones a las polí cas del sector7. Desde su creación, esta Comisión ha realizado cuatro reuniones en las que se trataron temas como la implementación de la Ley Nº
18.308, directrices nacionales de ordenamiento territorial y del espacio costero, así como estrategias
regionales (área metropolitana y Región Este) (MVOTMA 2013).

2.3. Situación del Ordenamiento Territorial en España
España cuenta con la influencia de los antecedentes de OT a nivel de la Comunidad Europea; la preocupación por un desarrollo equilibrado ha llevado a la incorporación de esta temá ca en el Consejo
de Europa y la Unión Europea rela vas a la planificación territorial desde 1970 en la primera CEMAT,

7

Integrada por delegados de ins tuciones públicas y privadas y representantes de la sociedad civil, sus principales comedos son: colaborar con el Poder Ejecu vo, a través del MVOTMA, en la definición de las polí cas nacionales de ordenamiento territorial, cooperar con el MVOTMA en la formulación, implementación, seguimiento y evaluación de los planes,
programas y proyectos de ordenamiento territorial de los diferentes ámbitos, facilitando las coordinaciones interins tucionales, asesorar en todos los asuntos de competencia de la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial a solicitud
de esta o por inicia va de cualquiera de sus miembros.

276

�En España se han aprobado leyes de OT en todas las Comunidades Autónomas (CCAA) e incluso se
encuentran en un proceso de actualización con nua que comenzó por la década del setenta. Las definiciones mencionadas en las legislaciones hacen referencia expresa a la Carta Europea acordada en la
Conferencia Europea de Ministros responsables de OT, en donde se define el Ordenamiento Territorial
como una disciplina cien fica, una técnica administra va y una polí ca concebida como un enfoque
interdisciplinario y global cuyo obje vo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización sica del espacio, según un concepto rector (CEMAT 1983). Sus obje vos se relacionan con: el desarrollo
equilibrado; el mejoramiento de la calidad de vida; ar cular e integrar el territorio; preservar el medio
ambiente y el patrimonio histórico y cultural; entre otras cosas (BOCYL 1998).
Dentro de los antecedentes de mayor relevancia de leyes relacionadas con el ordenamiento territorial se mencionan una serie de normas como por ejemplo: a) la Ley del Suelo del año 1956, reformada
en 1975 y 1990, la cual prevé un marco norma vo general para el territorio con una estructura jerárquica, desde el Plan Nacional de Ordenación del Territorio, hasta planes generales municipales (Massiris
2002), b) la Ley de Conservación de los Espacios Naturales y de la flora y fauna silvestres del año 1898,
c) Ley de Régimen del Suelo y Ordenación Urbana en el año 1992 autoriza la elaboración de un Plan
Nacional orientador de los planes regionales, el cual no se ha realizado hasta el momento (Massiris
2002), y d) Ley 45/2007, para el desarrollo sostenible del medio rural (Comisión Europea 2010) en el
año 2007 que cons tuye uno de los primeros antecedentes específicos en el ordenamiento territorial
rural. Otras norma vas relacionadas se pueden ver en el Anexo 15.1 y 15.3.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

sumado al Convenio Europeo del Paisaje cuyo propósito es fomentar la adopción de polí cas públicas
para proteger, planificar y ges onar los paisajes europeos (MARM 2008), generando posteriormente
varios programas como por ejemplo: Estrategia Territorial Europea (ETE); Agenda territorial de la Unión
Europea; Red Europea de Observación sobre cohesión y desarrollo territoriales.

Respecto a la esfera ambiental, las leyes de ordenación del territorio de las comunidades autónomas
en sus obje vos plantean la promoción del desarrollo socioeconómico equilibrado. En algunos textos
se añadió después de 1992 el término “sostenible”; y la ges ón responsable de los recursos naturales
refiriéndose específicamente a la u lización racional del territorio y a la protección del medio natural
y cultural (Mata-Olmo 2005). Si bien desde el año 2002 todas las CCAA han aprobado su Ley de OT, 15
de las 17 CCAA han aprobado planes regionales de OT, ya sea mediante Planes o Directrices de OT. En el
ámbito subregional 14 CCAA han aprobado instrumentos de este po siendo las más ac vas Andalucía,
País Vasco, Cataluña y Canarias (MARM 2008). Sin embargo, también existe una serie de planes que han
fallado en su ejecución debido a la inoperancia entre las comunidades autónomas y los municipios: a)
El Plan Territorial General de Cataluña necesitó más de una década hasta conseguir su aprobación en
1995, b) El Plan Regional de Estrategia Territorial (PRET) de la Comunidad Autónoma de Madrid, tras
el cambio de gobierno en esta CCAA, nunca llegó a iniciar tramitación administra va, c) Las Directrices
Regionales de Ordenación del Territorio del Principado de Asturias, aprobadas en 1991, en la prác ca
no se han puesto en marcha los instrumentos de planificación previstos para su desarrollo.
En España existe gran heterogeneidad en el grado de desarrollo de instrumentos a nivel nacional,
además de una enorme variedad y disparidad. Por ello la Secretaría General para el Territorio y la Biodiversidad (SGTyB) dependiente de la MARM dispone de una Base de Datos de Instrumentos de Ordenación del Territorio (BIOT), con el objeto de posibilitar una visión homogénea, sistemá ca y comparable
de la planificación en España. Entre ellos podemos mencionar los planes territoriales sectoriales que se
encuentran contemplados en las leyes de Cataluña y el País Vasco y la Evaluación de Impacto Territorial
(EIT) contemplada en las leyes de Andalucía, Murcia, Asturias y Aragón (Comisión Europea 2010).

277

�En el nivel nacional, las Comunidades Autónomas (CCAA) son las que enen competencia exclusiva sobre el OT ejerciendo esta función pública con potestad legisla va, reglamentaria y de ejecución
(ar culo 148 de la Cons tución Nacional). El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino
(MARM) es el responsable del seguimiento de las inicia vas internacionales en la materia, apoya a las
CCAA y formula la norma va ambiental.
En el ámbito regional, los planes se refieren a la respec va CCAA, las leyes comunales establecen los
instrumentos regionales, subregionales y sectoriales. Por otro lado, los planes de ordenación subregionales abarcan ciertas regiones de una CCAA y se sitúan a escala intermedia, es decir, supramunicipal,
comarcal o provincial, atendiendo al OT con un mayor grado de detalle sobre ciertas caracterís cas y
problemas territoriales determinados, formulan normas de aplicación directa y poseen mayor grado de
concreción, tanto material, espacial como temporal, estableciendo determinaciones sobre localizaciones, restricciones, entre otras cues ones.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

2.3.1. Organización y ámbitos de competencia en España
España es una monarquía parlamentaria y unitaria, y funciona como una federación descentralizada de comunidades autónomas, ene 2 ciudades autónomas y 17 comunidades formadas por 50
provincias. Es importante reiterar que este país forma parte de la Comunidad Europea (CE), por lo que
hay una norma va regional que debe ser considerada más allá de sus fronteras. La ges ón del ordenamiento territorial se realiza a par r de cuatro niveles territoriales: internacional, nacional, regional y
subregional (Tabla 15.2). El nivel internacional incluye el Consejo de Europa a través de la Conferencia
Europea de Ministros responsables de la Ordenación del Territorio (CEMAT) y el Convenio Europeo del
Paisaje; y la Unión Europea a través de la Estrategia Territorial Europea (ETE), la Agenda Territorial Europea y la Red Europea de Observación sobre Cohesión y desarrollo Territorial.

Tabla 15.2. Ordenamiento Territorial en España y su ges ón a nivel internacional, nacional, regional y subregional.

278

�Específicamente en materia rural el Programa de Desarrollo Rural Sostenible 2010-2014 (PDRS) opera a nivel nacional a través del Consejo para el Medio Rural cons tuido por representantes de la Administración General del Estado, de las Comunidades Autónomas y de las En dades Locales (BO Nº 299
2007). Actualmente, se han aprobado Protocolos Generales para aplicación del Programa y elaborado
Planes zonales solo en algunas Comunidades Autónomas como: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cantabria, Cas lla-La Mancha, Cas lla y León, Cataluña, Extremadura, Galicia y Madrid
(MARM 2011).
2.4. Situación del Ordenamiento Territorial en México
En México se destacan dos programas de desarrollo territorial: el Ordenamiento Ecológico (OE)
coordinado por la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la Ordenación
del Territorio (OT) bajo la responsabilidad de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). El primero se
encuentra regulado por diversas disposiciones y la norma va mexicana es extensa, pero vale la pena
resaltar que en la Cons tución Polí ca de los Estados Unidos Mexicanos se menciona el desarrollo
integral y sustentable, la par cipación democrá ca de la sociedad en la planeación y la función social
de la propiedad privada. Por otra parte, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente (LGEEPA), una de las principales leyes mexicanas, define al Ordenamiento Ecológico como el
instrumento de polí ca ambiental cuyo objeto es regular o inducir el uso del suelo y las ac vidades produc vas, con el fin de lograr la protección del medio ambiente y la preservación y el aprovechamiento
sustentable de los recursos naturales, a par r del análisis de las tendencias de deterioro y las potencialidades de aprovechamiento de las mismas8 (LGEEPA 1996).

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

A nivel subregional el OT en las CCAA opera a través de una delegación dentro de la Consejería de
obras Públicas y Transporte o de Polí ca Territorial; o está integrada a la Consejería de Ordenación
del Territorio y Medio Ambiente. Entre los instrumentos de ordenación territorial comunales relacionados con el medio rural o natural, encontramos los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales
(PORN), los Planes de Ordenación del Medio Físico, Planes de Protección del Medio Ambiente y Planes
de Ordenación del Medio Natural y Rural, además de la norma va que rige para los espacios naturales
protegidos (Mata-Olmo 2005; MARM 2008).

Hay que destacar también otros esfuerzos anteriores como, por ejemplo, las Comisiones de Cuencas
Hidrológicas que surgen en el año 1940 como primera inicia va de realizar una planificación integral e
incorporar un enfoque ecológico en la regulación territorial, el cual será complementado más adelante
por la Ley Conservación del Suelo y Agua y en 1976, por la Ley General de Asentamientos Humanos
(LGAH), reformada en 1981 y 1983. Esa ley integra aspectos ambientales en la planeación del territorio
(Garza 1996), en cuyo marco se elaboraron e implementaron los llamados ecoplanes orientados a la
planeación urbana con la planificación ambiental. Ver detalles en el Anexo 15.1.
2.4.1. Organización y ámbitos de competencia en México
En México, el sistema de gobierno es Federal y está compuesto por 32 en dades federa vas integradas por 2.456 municipios administrados por los Ayuntamientos y el Distrito Federal. La Planificación
e instrumentación del ordenamiento ecológico (OE) es de orden público, y según la LGEEPA compete a
la federación (por medio de la SEMARNAT) la formulación, expedición, ejecución y evaluación del Ordenamiento Ecológico General del Territorio (OEGT). Además, la SEMARNAT podrá formular, expedir y

8

Título primero, Capítulo IV, Sección II, arts. 19 al 20 Bis 7.

279

�La LGEEPA otorga facultades a la Federación para apoyar técnicamente la formulación y ejecución
de los programas de Ordenamiento Ecológico del Territorio al nivel Regional (OER) cuando el área a
ordenar se ubique en el territorio de dos o más en dades federa vas. Las autoridades municipales y
del Distrito Federal enen la facultad de expedir los Programas de Ordenamiento Ecológico Local (OEL),
considerando las leyes locales en materia ambiental. El OEL ene como obje vo realizar un diagnós co
territorial y regular los usos del suelo fuera de los centros de población (Tabla 15.3) (INE 2000).
Tabla 15.3. Ordenamiento Ecológico en México y su ges ón a nivel Federal, Estatal y Municipal.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

ejecutar los programas de Ordenamiento Ecológico Marino (OEM), en coordinación con las dependencias federales competentes (SEMARNAT 2005).

Si bien el ordenamiento busca integralidad, el desarrollo del Programa de Ordenamiento Ecológico
Territorial (POET) como el Programa Estatal de Ordenamiento del Territorio de asentamientos humanos
(PEOT) responde a una lógica sectorial, donde cada uno es competencia de dependencias gubernamentales dis ntas, SEMARNAT y SEDESOL, respec vamente. El POET y el PEOT presentan diferencias en
cuanto a obje vos, la situación jurídica, el énfasis temá co y en el problema a atender (Wong-González
2010). Respecto al POET, Bravo (2007) destaca una serie de limitaciones y debilidades en la instrumentación y ges ón como: a) la falta o debilidad de la definición formal territorial; b) la dificultad del aparato ins tucional y legal para instrumentar y ges onar, transversal y ver calmente, en los tres niveles de
gobierno; c) confusión para incorporar dichos lineamientos y estrategias dentro de los diferentes instrumentos de planeación sectorial con las que cuentan las dependencias de la administración pública
general. De hecho, informes recientes de SEMARNAT reconocen varias limitaciones en la formulación
de los POET (SEMARNAT 2005): a) debilidades técnicas ( po y calidad de información); b) debilidades
sociales (calidad de representación y legi midad social); c) debilidades polí cas (sesgo en las definiciones durante la formulación de un POET).
2.5. Situación del Ordenamiento Territorial en Brasil
Brasil adopta el OT como opción de ges ón territorial en la década del ochenta, sin embargo Brasil
cuenta con antecedentes de adoptar polí cas territoriales a par r del año 1934, cuando se fundó el Ins-

280

�Se menciona en un documento de la Oficina sobre Polí ca Nacional de Ordenamiento Territorial del
Ministerio de Integración Nacional que el Ordenamiento Territorial es la expresión de la organización
territorial, que se caracteriza por múl ples dimensiones ( sica, cultural, polí ca, económica y social) en
diferentes escalas geográficas.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

tuto Nacional de Estadís ca, posteriormente en 1936 se crea el Consejo Nacional de Geogra a, ambos
fueron fusionados para formar el Ins tuto Brasilero de Geogra a y Estadís ca, a par r de los cuales se
pudo conocer la información económica, social y demográfica y desarrollar un sistema cartográfico normalizado, a par r de los cuales se pudieron iden ficar las caracterís cas y desigualdades territoriales.
Entre años 50 y 60 surge y destaca por su magnitud el Plan de Metas (que implicaba crecer cincuenta
años en cinco), que incluyó la construcción de las carreteras y de Brasilia para acelerar la ocupación del
territorio nacional, creación de organismos regionales de desarrollo en el Nordeste y en la Amazonia,
los Planes Nacionales de Desarrollo Económico y Social y el Programa de Integración Nacional. Durante los años 1964 y 1985 se implantan los Planes Nacionales de Desarrollo, la Polí ca de Integración
Nacional, el Polo de Desarrollo de la Amazonia, el Polo de Desarrollo de la Región Centro-Oeste con
énfasis en desarrollo regional. Finalmente en 1988 la Cons tución Federal incorpora el ordenamiento
territorial y establece que el Estado (en sus diferentes niveles) ene la responsabilidad de “elaborar y
ejecutar planes nacionales y regionales en materia de ordenamiento territorial y de desarrollo económico y social”. En la década del 90, debido al desarrollo de los sensores remotos y la digitalización de
datos espaciales, así como la necesidad de contar con indicadores ambientales, se inducen cambios
importantes en el proceso de establecimiento de bases digitales, redes divisorias del país en unidades
territoriales a diferentes escalas, siendo las nuevas unidades las siguientes: federación, mesorregiones,
microrregiones, municipios, distritos, sectores rurales y urbanos (Nunes 2004).

En relación a los planes de OT, vale destacar que Brasil cuenta con varios planes Plurianuales que se
realizaron durante los años 1996-1999, 2000 y 2003, 2004 y 2007, resultando el marco para abordar
la planificación territorial. Con estos planes el territorio se transformó en una referencia para la integración de polí cas públicas. En el año 2004 el Ministerio de Integración Nacional presenta a través
de su Secretaría de Polí cas de Desarrollo Regional el proyecto “Elaboración de subsidios técnicos y
documentos base para la definición de la Polí ca Nacional de Ordenamiento Territorial – PNOT” el cual
fue elaborado con asistencia técnica de la Asociación Brasilera de las Ins tuciones de Inves gación
Tecnológica y la Universidad de Brasilia. Este proyecto terminó con la creación del Sistema Nacional de
Ordenamiento Territorial en el año 2007 y mejorado en el año 2012 con la Nueva Polí ca Nacional de
Desarrollo Territorial, la cual se encuentra vigente actualmente9.
2.5.1. Organización y ámbitos de competencia en Brasil
La República Federa va del Brasil es una república democrá ca con un sistema presidencial. Se encuentra conformado por 26 estados, 1 Distrito Federal y 5.564 municipios. La misma Polí ca Nacional
de OT propone el ordenamiento a dis ntas escalas: municipal, microrregional, mesorregional, estatal,
macrorregional y con nental. En el nivel estatal, el Gobierno Federal elabora las directrices generales
de polí cas territoriales, o sea, las estrategias marco de ocupación del territorio, instalación de equipamiento de infraestructura, ges ón de fondos territoriales, u lización de recursos naturales, definición
de áreas crí cas, etc.

9

Se puede consultar en detalle en &lt;h p://www.integracao.gov.br/c/document_library/get_file?uuid=6700cd7d-7994-4f97-ac9b-a11af83adb &amp;groupId=10157&gt;

281

�Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

En Brasil hay una tendencia a la elaboración e implementación de polí cas territoriales desde el
nivel nacional, contemplando la descentralización y la par cipación social, siendo varios los Ministerios que enen competencias sobre el OT, aunque en 2003 se crea la Ley Nº 10.683 que establece las
atribuciones de cada ministerio y otorga la responsabilidad sobre el OT al Ministerio de Integración
Nacional y al Ministerio de Defensa; la zonificación ecológica se dejó en manos del Ministerio de Medio Ambiente. El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento coordina el Sistema Nacional
de Inves gaciones Agropecuarias y el Ins tuto Nacional de Meteorología que provee información que
se u liza como guía para la zonificación en Brasil. El Ministerio de las Ciudades organiza la ocupación
del espacio urbano mediante el Programa Nacional de Apoyo a la Regularización Predial Sustentable y
del Programa de Rehabilitación de Aéreas Urbanas Centrales. El Ministerio de Ciencia y Tecnología del
cual dependen el Programa Piloto de Protección de los Bosques Tropicales, Subprograma de Unidades
de Conservación de Manejo de Recursos Naturales y Subprograma de Polí ca de Recursos Naturales,
entre otros. El Ministerio de Desarrollo Agrícola actúa en el ordenamiento del territorio a través de la
Secretaría de Desarrollo Territorial que prepara los Planes Territoriales de Desarrollo Sustentable. Por
otra parte, el Ins tuto Nacional de la Reforma Agraria ene el programa de Ges ón de la Estructura
Predial, en donde se georreferencian y ob enen datos de uso del territorio. El Ministerio de Planificación, Presupuesto y Ges ón, a través del Ins tuto Brasilero de Geogra a y Estadís ca, es responsable
de los mapas geodésicos y cartográficos para asesorar a los otros ministerios. En relación a los instrumentos y herramientas de OT en Brasil se mencionan la zonificación ecológica económica, zonificación
agrícola, zonificación industrial, planificación de cuencas hidrográficas, planos directores municipales,
planificación regional y reforma agraria (Nunes 2004).
A par r de la Cons tución de 1988, los municipios deben ges onar su territorio mediante la generación e implementación del Plan Director Municipal, sin embargo no todos lo han hecho a la fecha. Por
otro lado existe el Sistema Nacional de Ordenamiento Territorial, que presenta el diseño esquemá co
que se puede apreciar en la Tabla 15.4. En el nivel estratégico se define la estrategia del Estado, este
nivel se encuentra presidido por el Jefe de Estado e integrado por los Ministros y Representantes de
la Sociedad Civil. El Nivel Tác co ene como función aprobar los Planes de Trabajo Plurianuales y las
programaciones anuales, además de coordinar las acciones realizadas en el territorio. En el Nivel Operacional se encuentran, por un lado, las Superintendencias Macrorregionales, las Cámaras estaduales
de Ges ón de Polí cas Regionales y Territoriales, y por otro, el ámbito subrregional integrado por los
foros mesorregionales, colegiados territoriales, comités de cuencas, consorcios municipales y otras organizaciones que actúan en el territorio con diversos intereses y que sobrepasen el ámbito municipal.
Tabla 15.4. Diseño esquemá co del Sistema Nacional de Ordenamiento Territorial.

282

�Resulta interesante comenzar este análisis comparado a par r de las diferentes definiciones de OT
que son planteadas en la norma va de los países de estudio. En la Tabla 15.5 se presentan las definiciones de OT en la norma va vigente.
Para Argen na, el OT es un instrumento de polí ca y ges ón, para México es un instrumento de
polí ca ambiental, para España es una polí ca y una disciplina cien fica, mientras para Uruguay es un
conjunto de acciones y para Brasil es la expresión de la organización territorial. Pero en todos los casos
el OT está relacionado con la dimensión políƟca, es decir, con la ac vidad de quienes rigen o aspiran a
regir los asuntos públicos, con el obje vo de promover un desarrollo equilibrado. En todos los casos el
OT se encuentra en el ámbito del gobierno.
Tabla 15.5. Definiciones de Ordenamiento Territorial dentro de la norma va vigente.
ArgenƟna
Un instrumento de
polí ca y ges ón
que debe considerar
aspectos políƟcos,
sicos, sociales, tecnológicos, culturales,
económicos, jurídicos y ecológicos de la
realidad local, regional y nacional.

Uruguay
Un conjunto de acciones transversales, basadas en la coordinación de las acciones
públicas sobre el territorio; políƟca que
ar cula planificación
sica con estrategias
de desarrollo socioeconómico y visiones
a largo plazo acerca
del desarrollo territorial.

España
Una disciplina cienfica, una técnica
administra va y una
políƟca
concebida
como un enfoque interdisciplinario y global cuyo obje vo es
un desarrollo equilibrado de las regiones
y la organización sica del espacio, según
un concepto rector.

México
El instrumento de
políƟca
ambiental
cuyo objeto es regular o inducir el uso
del suelo y las ac vidades produc vas,
con el fin de lograr la
protección del medio
ambiente y la preservación y el aprovechamiento sustentable de los recursos
naturales, a par r del
análisis de las tendencias de deterioro
y las potencialidades
de aprovechamiento
de las mismas.

Brasil
Es la expresión de la
organización
territorial, que se caracteriza por múl ples
dimensiones, ( sica,
cultural,
políƟca,
económica y social)
en diferentes escalas
geográficas.

El concepto de desarrollo equilibrado u lizado en la legislación española es una de las primeras diferencias a considerar. ¿Qué implica o qué significa un desarrollo equilibrado y dónde se encuentra el
equilibrio? Podríamos comenzar por asumir una analogía entre el concepto de desarrollo equilibrado
con el de desarrollo sostenible y su definición elaborada por la Comisión Mundial de Medio Ambiente
y Desarrollo de las Naciones Unidas en el documento “Nuestro Futuro Común”, de 1987: “El desarrollo
sostenible es aquel que garan za que se sa sfacen las necesidades del presente sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras a sa sfacer las propias”, por lo tanto, un crecimiento sostenible
debe considerar aspectos ambientales, aspectos del crecimiento económico y aspectos del desarrollo
social de forma equilibrada. Esto implicaría conocer las necesidades actuales y las futuras, así como se
debería conocer el sistema territorial y las fuerzas que actúan sobre él para compensarlas en función
del mencionado equilibrio. Es aquí donde todas las disciplinas deben realizar sus aportes en función del
conocimiento del sistema y de los obje vos del mismo. Según Massiris (2002), hoy predomina la idea
del ordenamiento como instrumento o estrategia para lograr el desarrollo sustentable, entendido en
términos de polí ca plurisectorial y horizontal. Debido a las diversas interpretaciones que se podrían
realizar sobre la palabra “desarrollo”, es conveniente explicitarla y definirla de la forma más detallada,

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

3. ANÁLISIS COMPARADO DE LOS PAÍSES SELECCIONADOS

283

�En la primera mitad del siglo XX solamente México y Brasil presentaban norma va específica sobre
el ordenamiento de sus territorios (Ver Anexo 15.1). Con la información disponible se puede afirmar
que dentro de los países considerados en este análisis, México fue uno de los pioneros al proponer la
Ley sobre Planeación General de la República, expedida en el año 1930, y diez años después en 1940
surgen las Comisiones de Cuencas Hidrológicas como un primer esfuerzo para realizar una planificación
integral, incorporando un enfoque ecológico en el OT. Asimismo Brasil también cuenta desde el año
1950 con el Plan de Metas y la creación de Ins tutos de inves gación que recopilan datos territoriales.
Desde el comienzo, México ha puesto hincapié en los aspectos ecológicos de la regulación del territorio
y Brasil en fortalecer las ins tuciones que generan información territorial.
En la década del setenta los países analizados ya contaban con leyes de protección para diversos
componentes del ambiente, como suelo, fauna y zonas marí mas. En relación a la promulgación de
leyes generales del ambiente, se han dado en el siguiente orden: Ley N° 6938 Polí ca Nacional de
Medio Ambiente, surge en Brasil en el año 1981, la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al
Ambiente (LGEEPA) en el año 1988 en México, la Ley General de Protección Ambiental surgió en Uruguay en el año 2000 y la Ley General del Ambiente en Argen na en el 2002. España carece de una Ley
General de Medio Ambiente pero dispone de polí cas ambientales (aguas, costas, biodiversidad) como
Real Decreto Legisla vo 1302/1986 de Evaluación de impacto ambiental; Ley Nº 4/1989, de Conservación de los Espacios Naturales y de la flora y fauna silvestres, Ley Nº 10/1995 del Código Penal habla de
los delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, entre otras. Las décadas de los sesenta
y los ochenta fueron muy produc vas en materia de elaboración de norma vas relacionadas con los
recursos naturales y par cularmente en los países estudiados, se introducen en sus Cons tuciones o
Cartas Magnas algún po de mención al OT.
En la ges ón ambiental se destacan la presencia de ins tuciones, las cuales en un principio han
dependido de un Ministerio o de otro Organismo/Ins tución superior: en Brasil el Ins tuto Brasilero
de Geogra a y Estadís ca surge en la década del 30; en Argen na la Comisión Nacional de Polí ca
Ambiental durante el año 1987; en México la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (1982) y la
Comisión Nacional de Ecología (1985); en Uruguay el Ins tuto de Preservación del Medio Ambiente
(1973). Actualmente se les ha otorgado mayor autonomía a dichas dependencias, hasta cons tuirse
en Ministerios y Secretarías con competencias específicas en Ordenamiento Territorial. En el caso de
Uruguay, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), creado en
el año 1990, ene el seguimiento del OT. En Argen na, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS) desde el año 1999 de forma conjunta con el Ministerio de Planificación Federal, Inversión
Pública y Servicios desde el año 2003 incluyen al OT entre sus temá cas. En México, la Secretaría de
Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) creada en el año 2000, es la responsable de las
polí cas de OT y en Brasil el Ministerio de Integración Nacional y el Ministerio de Defensa enen la
responsabilidad del OT desde el año 2003. En España, en el año 2008, se reemplaza a los Ministerios
de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Medio Ambiente por el Ministerio de Medio Ambiente y
Medio Rural y Marino (MARM). En general, quienes ejecutan y ges onan los planes a nivel nacional
son los ministerios de medio ambiente que establecen las directrices generales. A nivel instrumental,
estos dan su aprobación formal a los instrumentos de Planificación Territorial, a excepción de España,
que corresponde a las CCAA. En general, a los departamentos o provincias es a las que se les asigna
la responsabilidad de la ges ón del ordenamiento territorial regional y local. Esta descentralización
de responsabilidades es acompañada por la transferencia de recursos económicos. Las autoridades

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

con el objeto de generar instrumentos (norma vas, planes, programas, proyectos, decretos, etc.) en
sintonía con la definición acordada e indicadores que permitan evaluar el avance en el tema de OT.

284

�En materia del marco norma vo específico, Uruguay es el único país de los seleccionados que cuenta con una Ley Nacional de Ordenamiento Territorial (Ley Nº 18308/2008). Por otro lado, Argen na
dispone de un Anteproyecto de Ley Nacional de Planificación y Ordenamiento Territorial, Ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques na vos (Ley Nº 26.331/2007) y otras norma vas dispersas, mientras que México cuenta con leyes sectoriales como la Ley General de Equilibrio
Ecológico y Protección Ambiental (LGEEPA) y la Ley General de Asentamientos Humanos (LGAH), pero
carece de un marco norma vo integrador. En el caso de los Planes de Ordenamiento Territorial se presenta el caso de Brasil (Plan Nacional de Ordenamiento Territorial del año 2004), Argen na (Plan Estratégico Territorial del año 2004), en México el Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET)
y el Programa Estatal de Ordenamiento del Territorio de asentamientos humanos (PEOT) son los dos
principales instrumentos de OT. España ha delegado en sus Comunidades Autónomas la elaboración de
planes de OT. Uruguay no dispone de un Plan Nacional, sí de un anteproyecto de Directrices Nacionales.
Respecto al espacio rural se han encontrado antecedentes en Argen na y en España. España cuenta
con el Programa de Desarrollo Rural Sostenible 2010-2014 (PDRS) que opera a nivel nacional, sin embargo, 15 de las 17 CCAA han remi do información al Consejo Nacional sobre el estado de avance de
aplicación del Programa indicando el Protocolo General de trabajo y el órgano de coordinación, pero la
realización de los planes en la mayoría de las Comunidades Autónomas aún se encuentra en proceso
(MARM 2010). Paralelamente existen Estrategias, Planes y Programas iniciados con incidencia rural en el
Medio Ambiente y la Ordenación del Territorio, tanto a nivel europeo, nacional o comunal que debieran
concordar con el Plan de Desarrollo Rural Sostenible. A nivel nacional, la Ley Nº 4/1989 de Conservación
de la Naturaleza y de la Flora y Fauna Silvestres, establece la figura de los Planes de Ordenación de los
Recursos Naturales (PORN), que se ha limitado en su ejecución a la planificación de las áreas naturales.
A nivel comunal, además de la norma va existente en relación a los espacios naturales protegidos,
existen varios instrumentos que contemplan al espacio rural. Entre ellos mencionamos a los Planes
de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), que integran los espacios naturales protegidos en la
ordenación del territorio desarrollados en Canarias, Asturias, Cas lla y León, y La Rioja; los Planes de
Ordenación del Medio Físico desarrollados en Andalucía, Navarra y Galicia; el denominado Plan Especial
de Protección del Medio Ambiente Natural de La Rioja; los Planes de Ordenación del Medio Natural y
Rural desarrollados en Madrid y Asturias, entre otros (Ver Anexo 15.3) (Mata-Olmo 2005; MARM 2008;
MARM 2011). En Argen na, también en materia rural, se cuenta con el Programa Nacional de Recursos
Naturales, Ges ón Ambiental y Ecorregiones del Ins tuto Nacional de Tecnologías Agropecuarias (INTA)
que busca contribuir mediante procesos, técnicas e información estratégica con el Ordenamiento Territorial del espacio rural; la Ley Nacional Nº 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de
los Bosques Na vos; y el desarrollo de ciertos proyectos desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Pesca (MAGyP) relacionados con el OTR que son mencionados en el Capítulo 17.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

designadas son las secretarías, organismos departamentales o consejerías que se encargan de su formulación, evaluación y control.

En relación a los indicadores, México ha logrado recopilar y editar un libro sobre indicadores de
OT , a diferencia del resto de los países analizados. Los indicadores fueron recopilados en un trabajo
conjunto entre el Ins tuto Nacional de Ecología y Cambio Climá co (INECC), SEMARNAT, Universidad
Autónoma de México (UNAM) y la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). Los cuales se encuentran
discriminados según el subsistema que caracterizan: natural, socio-urbano regional y económico. Los
10

10

Palacio-Prieto et al. 2004.

285

�Según Massiris (2000) y Hildenbrand-Scheid (2006), uno de los problemas clave del OT en España
es la inoperancia regional-local que tendrían como causa principal las discrepancias polí cas entre las
Comunidades Autónomas (CCAA) y los municipios, y el rechazo municipal de los planes al verlos como
frenos para el desarrollo e imposiciones “desde arriba”. Así, la elaboración o tramitación de los planes
dura un empo excesivamente largo o fracasan por fallas en su ejecución. Mientras que en México una
de las mayores limitaciones que enfrenta el desarrollo territorial es la existencia de dos programas, el
ordenamiento ecológico y el ordenamiento territorial que aunque se complementan en la prác ca presentan superposición e incompa bilidad. Adicionalmente, existen polí cas sectoriales con norma vas
e impactos regional-territoriales diferenciados (agrícolas, industriales, sociales, etc.). En Brasil, hasta
los años setenta, las polí cas territoriales estaban abocadas a formar una red urbana nacional y un
mercado intercomunicado, pero hasta el momento no resolvieron las fuertes desigualdades sociales ni
la disparidad en la distribución de la riqueza.

4. CONCLUSIONES

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

otros países, si bien cuentan con criterios establecidos en las norma vas, no cuentan con un documento oficial a nivel nacional que enumere los indicadores que son tenidos en cuenta para la caracterización del territorio y su debida jus ficación.

El Ordenamiento Territorial es complejo y di cilmente se pueda analizar de una forma lineal, quizás
los aspectos metodológicos son los más sencillos de abordar, pero no se pueden dejar de lado otros aspectos centrales como la historia de cada país, sus caracterís cas (dimensiones, ubicación geográficas,
población), su cultura y los intereses reinantes en cada una de las etapas.
El Ordenamiento Territorial en Iberoamérica es concebido desde su origen de manera diversa; asociada a las polí cas ambientales, urbanís cas, de desarrollo económico regional y de descentralización.
No es posible hablar de OT sin considerar los intereses o conflictos existentes sobre los recursos naturales, si bien se puede hablar de una primera etapa en que el Ordenamiento Territorial era el instrumento
para promover aquellas áreas que no se encontraban desarrolladas) con falta de infraestructuras, hoy
sin lugar a dudas el obje vo del OT es el “adecuado” o por el “marco más seguro” de explotación de los
recursos naturales. Cuatro de los cinco países analizados comparten la caracterís ca de haber sido colonia de imperios europeos: México, Argen na y Uruguay de España, y Brasil de Portugal. Por lo tanto,
ya desde sus orígenes se comenzó a pensar en qué forma explotar sus recursos naturales. Probablemente a mayor diversidad de recursos naturales, más can dad de norma va asociada a los mismos en
países de similar empo de creación. Desde esta lógica no llama la atención que México y Brasil, siendo
los países del “nuevo mundo” con mayor diversidad biológica del grupo de estudio, fueran pioneros
en generar las primeras norma vas de OT. Mientras que España perteneciente al “viejo mundo” y a la
Comunidad Europea cuenta con mayor can dad de norma va y experiencia al respecto.
Para los niveles administra vos, en la generación de instrumentos (planes, directrices, etc.) y norma va específica de OTR, se observa diversidad. En referencia a los niveles administra vos existen al
menos tres en casi todos los países, sobresale España, con cuatro niveles debido a que debe considerar un nivel fuera de sus fronteras por pertenecer a la Comunidad Europea, esta situación no ocurre
en el resto de los países a pesar de que pertenecen a bloques subregionales como el Mercosur para
el caso de Argen na, Brasil y Uruguay. En materia del ordenamiento del territorio rural, destacan los
antecedentes de España seguidos por los de Argen na, en los otros países no se detectaron aspectos

286

�Las décadas setenta y ochenta parecen haber sido muy produc vas desde el punto de vista de la
generación de norma va relacionada al Ordenamiento Territorial. Sería interesante correlacionar esto
con los procesos polí cos que ocurrían en los países de estudio y los conflictos de intereses en relación
a los recursos naturales.
Finalmente y retomando la pregunta que nos planteamos en la introducción, la respuesta es que no
resulta posible hablar de una polí ca territorial iberoamericana uniforme con la información de la cual
se dispuso en este trabajo; existen polí cas territoriales similares pero con obje vos e instrumentos
diversos. Por otro lado, resulta central mencionar que es muy complejo analizar el éxito o el fracaso de
las polí cas territoriales sin definir claramente el concepto de desarrollo y los obje vos que el mismo
persigue.

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Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

de relevancia en este tema. Los instrumentos de OT y las ins tuciones que los ges onan a nivel de gobierno, también son variados desde las leyes o las ins tuciones específicas a aquellas que no lo son, sin
embargo la primera situación no parece ser beneficiada frente a la otra.

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289

�Años

Uruguay

España

Código Rural donde ya se
detectaban reglamentacio1875-1930
nes sobre uso del agua en el
territorio rural (Año 1875).
Ley de Fauna (Ley Nº 9481).
Prohíbe la caza, transporte
1931-1940 y comercialización de la
vida silvestre indígena y
sus productos (Año 1935).

Ley sobre Planeación General de la República, expedida por el Presidente
Or z Rubio (Año1930).
Comisiones de Cuencas Hidrológicas, primer esfuerzo
para realizar una planificación integral. Incorporación del enfoque ecológico
en la regulación territorial
(Año 1940).
Ley de Conservación del
Suelo y Agua (Año 1946).

1941-1950

1951-1960

Art. 47 de la Cons tución
de la República Oriental
del Uruguay declara que la
protección del medio ambiente es de interés general (Año 1967).
Ley 13.737, art. 295. Establece una faja de defensa
de la ribera del Océano
1961-1970 Atlán co, Río de la Plata
y Río Uruguay para evitar
modificaciones de configuración, estructura y regula
las extracciones. Modificado posteriormente por los
ar culos 153 y 154 de la
Ley Nº 14.859 (Código de
Aguas de 1978) y luego por
el ar culo 193 de la Ley Nº
15.903, correspondiente a
la redacción actual del Código de Agua (Año 1969).

México

Ley del Suelo, reformada
en 1975 y 1990. Prevé un
marco norma vo general para el territorio con
una estructura jerárquica,
desde el Plan nacional de
ordenación del Territorio,
hasta planes generales municipales (Massiris, 2002).
(Año 1956).
Decreto 2414. Intervención administra va en acvidades molestas, insalubres, nocivas y peligrosas.
Derogado por Ley 34/2007
de calidad de aire y protección de la atmósfera
(Comisión Europea, 2010)
(Año 1961).

Brasil

Creación del Ins tuto Brasilero de Geogra a y Estadís ca.

Plan de Metas (1950).

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

ANEXO 15.1. OTROS ANTECEDENTES NORMATIVOS DE LOS PAÍSES DE ESTUDIO

290

�Uruguay

España

Ar culo 148, Cons tución
Nacional. El OT es competencia exclusiva de las
CCAA. Ejerciendo esta función pública con potestad
legisla va, reglamentaria
y de ejecución. El Ministerio de Medio Ambiente
es el responsable del seguimiento de las inicia vas internacionales en la
materia, además de ser
competente en polí cas
ambientales (aguas, costas
Código de Aguas (Decreto - y biodiversidad) y apoyo a
las CCAA (Año 1978).
Ley 14.859) (Año 1978).

1971-1980

México

Ley Federal para Prevenir
y Controlar la Contaminación Ambiental, primera
ley ambiental publicada
en México. Posteriormente
se emi eron ciertos reglamentos para la prevención
y control de la contaminación. Año 1971.
Se crea la Subsecretaria del
Mejoramiento del Ambiente, primera instancia de gobierno encargada de la gesón territorial. Año 1972.
Ley General de Población,
de importancia para el
desarrollo regional. Año
1973.
Ley General de Asentamientos Humanos (LGAH),
reformada en 1981 y 1983.
La cual integra aspectos
ambientales en la planeación del territorio (Garza,
1996); en el marco de esta
ley se elaboraron e implementaron los llamados
ecoplanes. Buscando integrar la planeación urbana
con la planificación ambiental. Año 1976.

Brasil

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Años

Publicación del Plan Nacional de Desarrollo Urbano.
Año 1978.

291

�Uruguay

Ley de Conservación de
Suelos y Aguas (DecretoLey 15239) y su Decreto
Reglamentario de 1990 (N°
284/990). Año 1981.
Ley Forestal (No. 15939),
competencia del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), establece entre otros obje vos
restricciones y regulaciones tendientes a la conservación de los bosques
na vos (ribereño, serrano,
palmar, etc). Año 1987.
1981-1990

Creación del Ministerio de
Vivienda, Ordenamiento
Territorial y Medio Ambienta (MVOTMA) que a
través de la Dirección Nacional de Ordenamiento
Territorial (DINOT), formula polí cas nacionales de
OT y de los controles necesarios. (Año 1990).

España
Real decreto legisla vo
1302/1986, de Evaluación
de impacto ambiental. El
cual ha sido modificado en
el 2001 y derogado por el
RDLeg 1/2008 de Evaluación Ambiental de Proyectos.

Ley 4, de Conservación de
los Espacios Naturales y
de la flora y fauna silvestres, establece la figura de
los Planes de Ordenación
de los Recursos Naturales
(PORN) (BOE nº 74, de 283-89). Año 1989.

México

Brasil

Creación de la Secretaría
de Desarrollo Urbano y
Ecología (SEDUE), primera
secretaría autónoma encargada de asuntos ambientales. Se inician estu- Carta Magna incluye OT ardios de OE y ecología. Año culo 21 parágrafo IX. Año
1988.
1982.

Ley Federal de Protección
al ambiente (LFPA) en la
cual se reconoce al ordenamiento ecológico como
un instrumento básico de
planeación. Año 1984.
Entró en vigor la Ley General del Equilibrio Ecológico
y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Cons tuye el
mayor avance norma vo
logrado hasta el momento
en el país en materia de
polí ca ambiental donde
se establece que el uso del
suelo debe ser compa ble
con su vocación. Año 1988.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Años

Creación de la Comisión
Nacional del Agua. Año
1989.
Promulgación del Programa Nacional de Protección
al Medio Ambiente (PNPMA) (1990-1994). Año
1990.

292

�Uruguay

Ley 16.466. Evaluación de
Impacto Ambiental. Se declara de interés general la
protección del medio ambiente. Año 1994.
La DINOT elaboró un informe sobre “Directrices de
Ordenamiento Territorial
y Desarrollo del Uruguay”,
que cons tuye el marco
rector de las acciones departamentales, metropolitanas y municipales. Año
1996.

España
Ley de Régimen del Suelo y
Ordenación Urbana. Base
legal nacional del sistema
de OT. Reúne norma vidad
anterior sobre planificación
urbana e instrumentos propuestos por las diferentes
regiones. Autoriza la elaboración de un Plan Nacional
orientador de los planes
regionales, el cual nunca se
ha realizado. Año 1992.

Real Decreto 224/1994,
por el que se crea el Consejo Asesor de Medio Ambiente.
Ley orgánica 10/1995 del
Código Penal habla de los
delitos contra los recursos
naturales y el medio ambiente, protección de la
Ley de Riego (N° 16858) flora y fauna en los capítu1991-2000 actualmente en su fase de los III y IV (Comisión Euroreglamentación. Año 1997 pea, 2010). Año 1995.
Ley 17.234 Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Regula ac vidades
que se realicen en las áreas
protegidas y zonas adyacentes. Competencia de
la MVOTMA a través de la
Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA).
Creación de un Fondo de
Áreas Protegidas des nado al cumplimiento de los
fines de la presente Ley.
Año 2000.
Ley 17.283. Ley General de
Protección del Medio Ambiente. Se declara de interés general la protección del
medio ambiente. Año 2000.

México

Brasil

La SEDUE se transforma
en SEDESOL y se crean el
Ins tuto Nacional de Ecología (INE) y la Procuraduría Federal de Protección
al Ambiente (PROFEPA). El
INE ene la atribución de
promover el ordenamiento ecológico. La PEOFEPA
ene la atribución de veri- Ley Brasileña de aguas (Ley
ficarlo. Año 1992.
9.433/1997).

Ley de Aguas Nacionales,
reformada en el año 2004.
Año 1992.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Años

Ley de Planeación, con el
fin de programar el desarrollo nacional y coordinar
la par cipación sectorial
en dicho desarrollo (D.O.F.,
5 de enero de 1983). Año
1993.

Nueva Ley General de
Asentamientos Humanos,
que incorpora el concepto
de desarrollo sustentable.
Año 1993.
Se crea la Secretaría de
Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca. Año
1994.
Se reforma la LGEEPA, se
establece al ordenamiento
ecológico como un instrumento de polí ca ambiental y sus modalidades. Año
1996.

293

�Uruguay

España

México

Brasil

La SEMARNAP se transforma en SEMARNAT, el OE
toma mayor fortaleza al integrarse en una Subsecretaría de la nueva SEMARNAT.
Año 2000.
Real Decreto Legisla vo 1/2001, por el que se
aprueba el Texto de la Ley
de Aguas (con las modificaciones de la Ley 62/2003,
de medidas fiscales, admiLey 18308 de Ordenamien- nistra vas y del orden soto Territorial (D.O., 2008). cial. Año 2001.
Decretos 523, 400 y 221 reglamentan la ley de OT, la
coordinación interins tu- Ley 16, de Prevención y
cional y el procedimiento Control Integrados de la
ambiental de los instru- Contaminación (Comisión
mentos de OT. Año 2009. Europea, 2010). Año 2002.
2001-2010
Ley 26 de Responsabilidad
Medioambiental
(Comisión Europea, 2010). Año
2007.
Ley 8 de Suelo, en la cual se
hace referencia acerca de
los principios de desarrollo
territorial y urbano sostenibles (Comisión Europea,
2010). Año 2007.
Ley 45/2007, para el desarrollo sostenible del medio
rural (Comisión Europea,
2010). Año 2007.

Surge el reglamento de la
LGEEPA. En materia de OE
se establece las bases de
la actuación del gobierno
federal en los procesos de
OE de su atribución y par cipación. Año 2003.

Ley 10683/03. Otorga responsabilidades de OT al
Ministerio de Integración
Nacional y al Ministerio de
Defensa. Año 2003.

Plan Nacional de Ordenamiento Territorial. Año
2004.
En el año 2001 debido a la
Ley N°10267 se establece la
obligatoriedad de georreferencias los inmuebles rurales, dando origen al Catastro Nacional de Inmuebles
Rurales.

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Años

294

�Cerro Largo

Canelones

Canelones

Ar gas

Departamento

Plan Local Laguna Merin

Directrices Departamentales

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

PAI Santa Ana del Mar

Plan Local Sector II Los Cabos

Directrices Departamentales

PAI - GIANNI S.A.
Estrategias Región Este

Estrategias Región Este

PAI-WESTAC URUGUAY S.A.
Plan Local Entre Lagunas

PAI-Padrón 2006

Rocha

PAI Mabo SRL - Siñeriz

PAI FILBEN S.A.

PAI “Niensur” Proy. desarrollo parque de
Golf

PAI-JANIL S.A.

PAI-EBITAL S.A.

Plan Local Vichadero y su microrregión

PAI-JULIO BERKES S.A.

Directrices Departamentales
Plan Local Rivera y su miPlan Local Minas de Corrales
crorregión
Plan Local Tranqueras
Plan Parcial Microcentro

Rivera

Rivera

PAI Los Arrayanes

Plan Local Fray Bentos

PAI-GIDEY S.A.

PAI-CALISTER S.A.

PAI-ENCATEX S.A.

PAI-CALISTER S.A.

PAI-ENCATEX S.A.

PAI-SICONEL Ltda.

Plan Local Young

Río Negro

Directrices Departamentales

Plan Sectorial Parque Roosevelt

Plan Local Guichon

Directrices Departamentales

Plan parcial de Paso Carrasco

Plan parcial de Colonia Nicolich y Aeroparque Ruta 101

PAI Parque de las ciencias Plan Local La Paz-Las Piedras-Progreso

Plan Local Municipio de Canelones

Plan Local Costaplan

Plan Local Porvenir

Revisión Plan Local Quebracho

Plan parcial distrito produc vo Ruta 5

Plan Especial Carrasco y PODUAM - Plan Unidad Alimentaria
Punta Gorda
PAU Sector 3

Instrumentos
Aprobados
En elaboración
Estrategia Área MetropoDirectrices Departamentales
litana

Directriz Departamental
Paysandú

Montevideo

Departamento

Plan Microrregión de Paysandú

Plan Local Ar gas

Plan Local Bella Unión (revisión)

Directrices Departamentales

Instrumentos
En elaboración

Estrategia Área Metropo- Directrices estratégicas La Paz-Las Piedras-Prolitana
greso

Aprobados

ANEXO 15.2. INSTRUMENTOS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN URUGUAY POR DEPARTAMENTO. FUENTE: MVOTMA 2012.

295

�Maldonado

Lavalleja

Florida

Flores

Durazno

Colonia

Departamento

296

Plan Local Nueva Palmira

Plan Local Carmelo

Plan Local Conchillas

Plan Local Colonia del Sacramento

Directrices Departamentales

Instrumentos
En elaboración

Plan Local Eje Aparicio Saravia

Directrices Departamen- Plan Local Entre Lagunas- José Ignacio y Garzón
tales
Plan Local San Carlos -Maldonado-Punta del
Este
PAI Jaldery

Directrices de zonas de prioridad ambiental: lagunas

Estrategias Región Este

Plan Local Minas

Directrices Departamentales

Estrategias Región Este

Plan Local Florida

Directrices Departamentales

Plan Local Ciudad Treinta y Tres

Directrices Departamentales

Estrategias Región Este

Plan Local Ciudad Tacuarembó

Directrices Departamentales

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

PAI: Programa de Acción Integrada; PODUAM: Plan de Ordenación y Desarrollo Urbano de
la Unidad Alimentaria de Montevideo.

Treinta y Tres

Tacuarembó

Plan Local Dolores

Plan Parcial Espacio Costero Villa Soriano

Plan Local Mercedes

Directrices Departamentales

Plan Microrregión ruta 2- Cardona La Linea

Soriano

En elaboración

Directrices Departamentales
Estrategia Área MetropoPlan Local Ciudad del Plata
litana
Plan Local Kiyú

Directrices
tales

Instrumentos
Departamen- Plan Local Centro Poblado Rural Garibaldi
PAI Cuatro Bocas

Aprobados

Plan Local Trinidad y su microrregión

Soriano

San José

Salto

Departamento

Directrices Departamentales

Plan Local Sarandi
Directrices DepartamenPlan Local Centenario
tales
Plan Local Durazno

Aprobados

�10/01/2006

En tramitación

22/04/2004

Proyecto de Ley de Ordenación Territorial
de Aragón (LOTA)

Proyecto de Ley de Urbanismo de Aragón
(LUA)

Decreto Legisla vo 1/2004, por el que se
aprueba el Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de ordenación del territorio y urbanismo, modificado por Ley 2/2004.

ASTURIAS
(Principado de)

En Tramitación
10/01/2005

24/11/1992

Ley 11/1992 de Ordenación del Territorio
de la Comunidad Autónoma de Aragón

Proyecto de Decreto del Reglamento de
Ordenación del Territorio y Urbanismo del
Principado de Asturias

11/01/94

Ley 1/1994 de Ordenación del Territorio de
la Comunidad Autónoma de Andalucía

ANDALUCÍA

ARAGÓN

Fecha
Aprobación

Nombre de la Ley de OT

Comunidad
Autónoma
Instrumentos

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

-Directrices de Ordenación Territorial (Regionales,
Subregionales y Sectoriales)
Planes Territoriales Especiales de carácter
supramunicipal
Catálogo de Núcleos Rurales
Plan de Ordenación de Recursos Naturales de Asturias
Programas de Actuación Territorial
Evaluaciones de Impacto

Directrices Ordenación Territorial (Regionales, Subregionales, Sectoriales)
Programas de Actuación Territorial (PAT)
Planes Territoriales Especiales
BOPA 27/04/2004
Catálogo de Núcleos Rurales
Evaluaciones de Impacto Ambiental
Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORNA)

Plan General de Ordenación urbana
Planes Parciales
BOA 07/12/2006 Planes Especiales
Normas Urbanís cas Comarcales
Proyectos de interés general

Previsión de Instrumentos:
Estrategia Territorial de Aragón
Directrices Territoriales o Sectoriales

Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía
BOJA 22/01/1994 Plan de Ordenación del Territorio de Ámbito subregional
Planes con incidencia en la Ordenación del Territorio.
Directrices Generales de Ordenación Territorial
Directrices Parciales de Ordenación Territorial
BOA 07/12/1992
Programas específicos de ges ón o actuación de ámbito Territorial
Procedimientos de ges ón coordinada

Fecha Publicación

ANEXO 15.3. LISTADO DE NORMATIVAS COMUNALES DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO EN ESPAÑA.

297

�CASTILLA-LA
MANCHA

CASTILLA y
LEÓN

CANTABRIA

CANARIAS

BALEARS (Illes)

Comunidad
Autónoma

298

Ley 12/2005 modificación del 1/2004

Instrumentos

DOCM 19/01/05

28/12/2004

DOCM
23/02/2006

BO CyL
18/12/2006

BO CyL
10/12/1998

BO Cantabria
04/07/2001

BO Canarias
15/05/2000

BOIB 15/12/2005

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Planes de Ordenación del Territorio
Proyectos de Singular Interés

Directrices de Ordenación del Territorio de Cas lla y León
Directrices de Ordenación de Ámbito Subregional
Planes y Proyectos Regionales
Plan de Ordenación de los Recursos Naturales

Plan de Ordenación del Litoral

Plan Regional de Ordenación Territorial
Normas Urbanís cas Regionales
Proyectos Singulares de Interés Regional

Directrices de Ordenación
Planes Insulares de Ordenación
Planes y Normas de los Espacios Naturales Protegidos
Planes Territoriales de Ordenación Parciales
Planes Territoriales de Ordenación Especiales
Proyectos de Actuación Territorial
Calificación Territorial

Directrices de Ordenación Territorial
BOIB 27/12/2000 Planes Territoriales Insulares
Planes directores sectoriales

Fecha Publicación

04/12/2006

05/12/1998

Ley 10/1998 de Ordenación del Territorio
de la Comunidad de Cas lla y León

Ley 14/2006 de modificación de la Ley
10/1998 de Ordenación del Territorio de la
Comunidad de Cas lla y León
Decreto Legisla vo 1/2004 por el que se
aprueba el Texto Refundido de la Ley de
Ordenación del Territorio y de la Ac vidad
Urbanís ca.

27/09/2004

Ley de Cantabria 2/2004, del Plan de Ordenación del Litoral

Ley 2/2001, de Ordenación Territorial y Régimen Urbanís co de Suelo en Cantabria
25/06/2001

08/05/2000

Decreto Legisla vo 1/2000 por el que se
aprueba el Texto Refundido de las Leyes de
Ordenación del Territorio de Canarias y de
Espacios Naturales

Ley 4/2006 de modificación del Texto Refundido de Ordenación del Territorio
Decreto 30/2007 Aprueba modificación del
Reglamento de Procedimientos de los instrumentos de ordenación del sistema de
Planeamiento de Canarias por el Decreto
55/2006

07/12/2005

21/12/2000

Ley 14/2000, de Ordenación del Territorio

Ley 11/2005 de medidas específicas y tributarias para las Islas de Ibiza y Formentera,
en materia de Ordenación Territorial, urbanismo y turismo

Fecha
Aprobación

Nombre de la Ley de OT

�28/03/1995

10/06/2005

Decreto legisla vo 1/2005, por el que se
aprueba el texto refundido de la Ley del
Suelo de la Región de Murcia

MURCIA
(Región de)

BORM
09/12/2005

BOCM
11/04/1995

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Plan regional de Estrategia Territorial (solo aprobado
documento de Bases)
Programas coordinados de Acción territorial
Planes de Ordenación del Medio Natural y Rural
Directrices de Ordenación del Territorio
Planes de Ordenación Territorial
Programas de Actuación Territorial
Planes de Ordenación del Litoral
Actuaciones de Interés Regional

DOG 16/05/2007 Plan de Ordenación del Litoral

11/05/2007

Ley 9/1995 de Medidas de Polí ca Territorial, Suelo y Urbanismo.

DOG 19/07/1996 Plan de Desarrollo Comarcal

23/11/1995

Ley 10/1995, de Ordenación del Territorio
de Galicia

Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana
Planes de acción territorial (Integrados y Sectoriales)
Sistema de información territorial

Catálogos del paisaje
Directrices del paisaje

Planes Directores Territoriales

Plan Territorial General
Planes Territoriales Parciales
Planes Territoriales Sectoriales

Instrumentos

Directrices de Ordenación Territorial
DOE 03/01/2002 Planes Territoriales
Proyectos de Interés Regional
Directrices de Ordenación del Territorio
Planes Territoriales Integrados
Programas Coordinados de Actuación
DOG 05/12/1995
Planes y Proyectos Sectoriales de Incidencia
Supramunicipal
Planes de Ordenación del Medio Físico

DOCV
23/05/2006

DOCV
02/07/2004

DOGC
31/12/2002
DOGC
08/07/2005
DOGC
21/09/2006

DOGC
30/11/1983

Fecha Publicación

10/07/1996

14/12/2001

Ley 15/2001, del Suelo y Ordenación Territorial Extremadura

Ley 7/1996, de Desarrollo
Comarcal
Ley 6/2007, de Medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y del litoral
de Galicia

19/05/2006

30/06/2004

Decreto 67/2006, del Consell, por el que
se aprueba el Reglamento de Ordenación y
Ges ón Territorial y Urbanís ca

Ley 4/2004, de la Generalitat, de Ordenación del Territorio y Protección del Paisaje

19/09/2006

08/06/2005

30/12/2002

21/11/1983

Ley 23/1983, de Polí ca Territorial

Ley 31/2002, de medidas fiscales y administra vas
Ley 8/2005, de protección, ges ón y ordenación del paisaje.
Decreto 343/2006 por el que se desarrolla
la Ley 8/2005

Fecha
Aprobación

Nombre de la Ley de OT

MADRID
(Comunidad de)

GALICIA

EXTREMADURA

COMUNIDAD
VALENCIANA

CATALUÑA

Comunidad
Autónoma

299

�31/05/1990

09/09/2003

02/05/2006

Ley 4/1990 de Ordenación del Territorio del
País Vasco

Decreto 206/2003, por el que se regula el
procedimiento para la aprobación de las
modificaciones no sustanciales de las Directrices de Ordenación Territorial, Planes
Territoriales Parciales y Planes Territoriales
Sectoriales.

Ley 5/06, de Ordenación del Territorio y Urbanismo de La Rioja

RIOJA (La)

PAÍS VASCO

20/12/2002

Ley Foral 35/2002, de Ordenación del Territorio y Urbanismo

NAVARRA
(Comunidad
Foral de)

Fecha
Aprobación

Nombre de la Ley de OT

Comunidad
Autónoma

300

Instrumentos

BORM
24/05/2006

BOPV
23/09/2003

Capítulo 15 • Experiencias de ordenamiento territorial en iberoamérica

Estrategia Territorial de La Rioja
Directrices de Actuación Territorial
Zonas de Interés Regional
Proyectos de Interés Supramunicipal

Directrices de Ordenación del Territorio del País Vasco
Planes Territoriales parciales
Planes Territoriales sectoriales

Estrategia Territorial Navarra
Planes de Ordenación Territorial
Planes Directores de Acción Territorial
BON 27/12/2002
Planes Sectoriales de Incidencia Supramunicipal
Proyectos Sectoriales de Incidencia Supramunicipal
Planes con incidencia en la Ordenación del Territorio
Directrices de Ordenación del Territorio del País Vasco
BOPV
Planes Territoriales parciales
03/07/1990
Planes Territoriales sectoriales

Fecha Publicación

�CAPÍTULO 16
EXPERIENCIAS DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL EN ARGENTINA

Foto: SebasƟán Aguiar

�D®¦çþ, H.1, M. A. GÙ° CÊ½½þÊ2 ù A. PÄ®þþ3 .

1. INTRODUCCIÓN
ArgenƟna no cuenta hasta el momento con una ley nacional que regule de manera integral los procesos de Ordenamiento Territorial Rural (OTR) o establezca los presupuestos mínimos para su implementación. Existen, sin embargo, normaƟvas relacionadas a políƟcas territoriales que son abordadas
en el Cap. 9 de este libro. Dos casos de parƟcular interés por su relevancia son la Ley Nacional N° 26.331
de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques NaƟvos y la Ley de Ordenamiento
Territorial y Usos del Suelo (Ley Nº 8051/09) de la provincia de Mendoza, analizadas en detalle en los
capítulos 18 y 20 de este libro. La ausencia de normaƟva a nivel nacional no impidió, no obstante, que
se lleven a cabo, o se encuentren en proceso, disƟntas experiencias de OTR en nuestro país.
El objeƟvo de este capítulo es sinteƟzar las principales caracterísƟcas de algunas de las experiencias
locales de OTR en ArgenƟna. Para esto, y luego de una exhausƟva consulta a personal del InsƟtuto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP), Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios (MINPLAN), Administración de Parques
Nacionales (APN) y a disƟntas universidades y organismos provinciales, se recopiló información de 17
experiencias de OTR (Tabla 16.1.; Mapa 16.1.) con diferentes niveles de desarrollo y caracterísƟcas.
Los Planes de Manejo de los Parques Nacionales fueron incorporados por entender que consƟtuyen
auténƟcos procesos de OTR al ajustarse a la definición de OTR planteada por MAGyP (2012)(ver Cap.
1). Por otro lado, los planes de manejo de los PN brindan ejemplos de procesos que llegaron a la etapa
de gesƟón, en contraste al incipiente desarrollo de otros procesos de OTR en el país. Consideramos
para el análisis únicamente aquellos Parques Nacionales que tuvieran el Plan de Manejo en ejecución y
aprobado por APN (Tierra del Fuego, El Leoncito, Calilegua y Lanín). Los casos relacionados a la Ley N°
26.331 no fueron considerados para este análisis por considerar que consƟtuyen procesos sectoriales
de zonificación y no procesos integrales de OTR. Estos casos son analizados en detalle en el Cap. 18.
Otros programas de desarrollo de infraestructura o de aspectos metodológicos relacionados al OTR
llevados adelante por el INTA, el MINPLAN y otras insƟtuciones se describen en el Cap. 17. Adicionalmente, algunas experiencias internacionales de OTR son analizadas en el Cap. 15.

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 301-312).

1

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, IFEVA (FAUBA-CONICET). Av. San Marơn 4453 (CP:4017), CABA. Contacto
primer autor: hdieguez@agro.uba.ar

2

Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información, FAUBA. Av. San Marơn 4453 (CP:4017), CABA.

3

InvesƟgador Asociado, Sistema Nacional de InvesƟgadores, Uruguay.

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

Capítulo 16*
Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

302

�Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

Mapa 16.1. Distribución geográfica de las experiencias de OTR consideradas en este análisis.

Para cada uno de los 17 casos seleccionados se completó una ficha resumen (anexo 16.1) a par r de
entrevistas con los responsables, del análisis crí co de los documentos publicados como producto de
cada experiencia y de consultas específicas (ver Apéndice al final de este libro). El contenido de cada
ficha se volcó a una matriz en donde los datos de todas las experiencias fueron dispuestos en un formato común. A través de este proceso, se llegó a la sistema zación de información que se encontraba
en forma dispersa y con un acceso limitado, lo cual facilitó el análisis y síntesis de la información contribuyendo a explorar las fortalezas y debilidades de los procesos de OTR en Argen na.

2. ANÁLISIS DE EXPERIENCIAS
En la tabla 16.1. se listan las 17 experiencias de OTR recopiladas para este estudio y se describen
algunas de sus caracterís cas. En conjunto, las 17 experiencias analizadas abarcan poco más de 66.000
km2 en donde habitan casi 300.000 personas. Todas son experiencias recientes, implementadas durante la úl ma década. En todos los casos los responsables iden ficaron a la población local como los
beneficiarios del proyecto, algunos casos ex enden los beneficios a la región (la cuenca por ej.) y excepcionalmente se iden fica al conjunto de la sociedad como receptor de los beneficios producto del
ordenamiento.
De los casos analizados, 11 fueron conducidos por profesionales de INTA (en los casos 3, 4, 5 y 13 en
conjunto con gobiernos municipales, universidades u organismos provinciales), 4 experiencias fueron

303

�Ordenamiento Territorial del Municipio de Tunuyán, Mendoza

Tunuyán,
Mendoza

Balcarce, Bs. As.

Delta del Paraná

4

5

6

Valles
Calchaquíes

Carmen de
13 Patagones, Bs.
As.
PN Tierra del
14
Fuego
15 PN El Leoncito
16 PN Calilegua
17 PN Lanín

12

7

Esquina,
Corrientes
El Sauce,
8
Corrientes
Contralmte.
9 Cordero, Río
Negro
A° Santa Rita,
10
Jujuy
Quebrada de
11
Humahuaca

Proyecto piloto interins tucional de Ordenamiento Territorial
de Tupungato

Tupungato,
Mendoza

3

Bio sicos

Ordenamiento territorial forestal par cipa vo en un área pilo- Buenos Aires
to de producción forestal: el Delta Bonaerense
y Entre Ríos

Bio sicos

Río Negro
Jujuy
Jujuy
Salta, Catamarca y Tucumán

El uso de herramientas SIG para la planificación territorial parcipa va en el Municipio de Contralmirante Cordero

Plan de Ordenamiento territorial: Cuenca del Arroyo Santa
Rita, Jujuy

Sistema Soporte de Decisiones Quebrada de Humahuaca Jujuy

Proyecto de experimentación adapta va “Evaluación de alterna vas de manejo para el control de la erosión y la recupera- Buenos Aires
ción del suelo en un campo del Par do de Patagones”
Tierra del
Plan de Manejo Parque Nacional Tierra del Fuego
Fuego
Plan de Manejo Parque Nacional El Leoncito
San Juan
Plan de Ges ón Parque Nacional Calilegua
Jujuy
Plan de Ges ón Parque Nacional Lanín
Neuquén

Sistema Soporte de Decisiones Valles Calchaquíes

Bio sicos

Corrientes

Aportes al Ordenamiento Territorial en el Depto. Sauce, Pcia.
de Corrientes

Ins tución responsable

APN
APN
APN

Administra vos
Administra vos
Administra vos

897
763
4120

689

N/A

21000

5547

1240

3000

2496

3943

4960

4212

3317

2485

7105

263

N/A
N/A
2000

30

N/A

59047

31721

6940

3322

9032

30747

3000

44064

25170

32524

7059

35000

Superficie Habitan(km2)
tes

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

APN

Ministerio de Asuntos Agrarios de la
Provincia de Buenos Aires y INTA, EEA
Valle Inferior

INTA, EEA Salta

INTA, EEA Salta

INTA, EEA Salta

INTA, AER Alto Valle

INTA, EEA Corrientes

INTA EEA Corrientes

INTA, EEA Delta

Ins tuto de Desarrollo Rural (IDR), Mendoza
Ins tuto de Desarrollo Rural (IDR), Mendoza
Municipalidad de Tupungato, INTA EEA
La Consulta, IDR y Secretaría de Ambiente de Mendoza
Municipalidad de Tunuyán, INTA EEA La
Consulta, IDR, IES Valle de Uco, y Secretaría de Ambiente de Mendoza
Municipalidad
de
Balcarce;
Organismo Para el Desarrollo Sostenible; INTA EEA Balcarce y UNMdP

Administra vos

Catastrales

Bio sicos

Administra vos

Administra vos

Corrientes

Aportes al OTR del departamento de Esquina

Administra vos

Administra vos

Administra vos

Administra vos

Administra vos

Administra vos

Límites

Plan de Ordenamiento Ambiental Territorial Rural (POATR) del
Buenos Aires
Par do de Balcarce

Mendoza

Mendoza

Mendoza

Proyecto de Ordenamiento Territorial Rural del Departamento
de La Paz

La Paz, Mendoza

2

Provincia
Mendoza

Junín, Mendoza

1

Nombre del Proyecto

Plan de Ordenamiento Territorial de Junín, Mendoza

Experiencia

N°

Tabla 16.1. Experiencias de OTR relevadas para el presente análisis.

304

�El territorio sujeto a ordenamiento tuvo límites naturales o administra vos, dependiendo del enfoque y los obje vos del proceso, pero también de las jurisdicciones y competencias existentes en la
organización territorial. De las experiencias analizadas, 13 se restringieron a territorios definidos por
límites administra vos como municipios o departamentos, o a límites catastrales, como el caso de los
Parques Nacionales. En las otras 4, el objeto del ordenamiento fue un territorio o Sistema Socio-Ecológico (SSE) definido en términos más amplios (ver Cap. 13), donde los límites no son administra vos
sino bio sicos, históricos o funcionales. Este fue el caso de la cuenca del Arroyo Santa Rita, los Valles
Calchaquíes, la Quebrada de Huamahuaca y el Delta del Paraná. A su vez, estos 4 casos fueron conducidos por INTA, con un impulso de “abajo hacia arriba” (ver Cap. 5).
Las oportunidades que facilitan los procesos de OTR y las limitaciones que enfrentan, pueden agruparse en 3 ejes que comparten todos los procesos de OTR analizados. El primer eje es polí co y está
relacionado con el debate y la promulgación de norma va, el aporte de recursos materiales y humanos
y la facilitación de la coordinación interins tucional. Estos factores estuvieron presentes o ausentes en
los procesos analizados y fueron iden ficados de manera posi va y nega va, respec vamente, por los
responsables del proceso. Cabe aclarar que puede haber restricciones de orden superior (o controles
exógenos) que no son responsabilidad de los poderes polí cos del área a ordenar, por ej. la falta de norma va a nivel nacional. La existencia de una norma va de orden superior (e.g. Ley de Ordenamiento
Territorial y Usos del Suelo de la provincia de Mendoza, ver Cap. 20) que defina las caracterís cas y desne presupuesto para los procesos de OT municipales, impulsa y facilita los procesos de OTR. Por otro
lado, la incer dumbre sobre proyectos ins tucionales que originan los vaivenes polí cos pone límites
a los procesos de OT. El segundo eje focaliza en las capacidades técnicas de los equipos encargados del
OT que aparecen como un elemento fundamental para facilitar o limitar los procesos de ordenamiento.
En los casos analizados, la par cipación de miembros del sistema de ciencia y técnica está generalizada, dominada por profesionales de INTA que son quienes enen el despliegue en el territorio, pero
compar da con las universidades en mayor o menor medida según el caso par cular. Sin embargo, hay
algunas especialidades que aparecen vacantes, como la prospec va, la comunicación o la caracterización de servicios ecosistémicos y sus funciones de afectación. La falta de datos de base, referida como
limitante en algunos casos, aunque puede ser genuina, también podría ser resultado de condiciones
detalladas en el Cap. 8, como por ejemplo la ausencia en el equipo de un especialista en la búsqueda
y análisis de datos espaciales. Por úl mo, el tercer eje se vincula a la mo vación de los actores locales
para ser par cipes del proceso y es destacada como una oportunidad para el desarrollo de los procesos
de OTR, mientras que su desinterés es reseñado como una limitación importante.
En los 17 casos analizados se destaca a la par cipación como un componente fundamental del
proceso de OTR. Se mencionan reuniones, plenarios, consultas y entrevistas, pero los talleres o mesas
territoriales y sectoriales fueron las ac vidades más u lizadas para generar la par cipación. Entre ellos
se listan talleres para iden ficar conflictos, elaborar diagnós cos par cipa vos, para generar y deba r
las alterna vas de uso y para “validar” resultados. En general, se comunicó el número de talleres y de
par cipantes, sin embargo, resulta escasa la información brindada acerca de las herramientas u lizadas para la convocatoria y el trabajo durante los talleres, por lo que no se cuenta con elementos para
evaluar las caracterís cas de esta par cipación en los términos planteados en el Cap. 13 de este libro.

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

implementadas por APN y las restantes 2 por el Ins tuto de Desarrollo Rural (IDR) de la Provincia de
Mendoza. Entre las ins tuciones par cipantes en los procesos de OTR aparecen, además de las anteriores: oficinas municipales, provinciales y nacionales (ministerios, secretarías, direcciones, agencias),
universidades, organismos internacionales de cooperación, ONGs, cámaras y asociaciones del sector
privado y consultoras privadas.

305

�No en todas las experiencias se elaboraron escenarios futuros. Aquellas que sí lo hicieron (7 casos)
refieren haberlo realizado mediante instancias par cipa vas, u lizando modelos de simulación y en
algunos casos empleando métodos mul criterio para la toma de decisiones. En ningún caso se menciona haber considerado las funciones de afectación de SE para la elaboración y selección de escenarios.
Los conflictos generados por determinadas ac vidades, la competencia entre dis ntos usos o por
la coexistencia de usos del suelo incompa bles, puede ser la jus ficación para encarar procesos de
OTR o, alterna vamente, ser iden ficados recién durante la etapa de diagnós co del territorio. Si bien
cada territorio ene conflictos específicos que dependen de caracterís cas históricas y ecológicas parculares, en las 17 experiencias de OT analizadas pueden iden ficarse conflictos comunes, en mayor o
menor medida, a todos los casos:

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

La etapa de diagnós co del territorio muestra diferencias notables en las 17 experiencias analizadas.
En general se basaron en la recopilación de información publicada, el uso de sistemas de información
geográficos y en la elaboración de mapas temá cos. Un listado no exhaus vo de los elementos del
diagnós co incluye, para los aspectos bio sicos: el clima, la geología y los suelos, hidrología, fauna y
vegetación, capacidad de uso y usos del suelo. Los aspectos socioeconómicos fueron en su mayoría
producidos por las Direcciones de Estadís cas de dis nto nivel administra vo: demogra a, indicadores
económicos, condiciones habitacionales, infraestructura y equipamiento. Solo la experiencia de Tunuyán (Mendoza) indica la realización de un mapa de actores con una metodología determinada. En varios
casos el diagnós co está presentado como una acumulación de datos e información regional sin una
jerarquización, análisis y síntesis. Por el contrario, experiencias como la del par do de Balcarce en la
Provincia de Buenos Aires, muestran una preocupación por elaborar de manera específica los planos de
información relevantes para el plan de ordenamiento. En ese sen do se destaca la caracterización de
la oferta de servicios ecosistémicos de los dis ntos usos del suelo aplicando protocolos estandarizados.

• El territorio rural “natural” aparece amenazado por el aumento de la superficie y/o intensificación de las ac vidades agropecuarias y por el avance de la frontera urbana, par cularmente a
par r de urbanizaciones de baja densidad y alto valor inmobiliario.
• La carencia de infraestructura y equipamiento también es generalmente mencionada como generadora de conflictos actuales o potenciales.
• La concentración y/o extranjerización de la propiedad de la erra es un problema que aparece en
dis ntas experiencias de OTR, a pesar de sus caracterís cas contrastantes.
• El impacto de los usos del suelo o ac vidades predominantes en la estructura social (por ej. al
determinar la migración de los jóvenes a las ciudades o al generar empleos precarios o temporarios) es señalado como un asunto de par cular interés para la consideración de la conflic vidad
en el territorio.
• Conflictos derivados de la competencia (asimétrica) por el uso del agua aparecen no solo en los
casos de Mendoza donde este es un problema histórico, sino en otras áreas del país.
En las experiencias analizadas, los órganos responsables del seguimiento y contralor de la ejecución
del plan no quedan debidamente caracterizados en su composición y funcionamiento. Solamente dos
casos presentan órganos independientes de la Unidad Ejecutora para el contralor del plan del ordenamiento: En Balcarce se prevé la conformación de Observatorios para el monitoreo par cipa vo, y en la
experiencia de la cuenca del A° Santa Rita se indica que los comités de cuenca enen a su cargo el seguimiento del plan. Con algunas excepciones, como el caso del Parque Nacional Calilegua que presenta
un completo plan de monitoreo, tampoco queda muy claro en las demás experiencias cuáles serán los

306

�3. CONSIDERACIONES FINALES
El OTR en Argen na es reciente y su alcance limitado. Si bien se registran pocas experiencias a nivel nacional, la existencia de un debate abierto tendiente a la elaboración de una ley nacional de OT,
y casos como la Ley de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo (Ley Nº 8051/09) de la Provincia de
Mendoza, permiten prever la proliferación de procesos de OTR, en par cular impulsados de “arriba
hacia abajo”.
Un caso que vale la pena resaltar es la situación del Valle de Uco (Mendoza), donde sus caracteríscas históricas y ecológicas indicarían la conveniencia de un ordenamiento integral del valle, más allá
de los límites departamentales. Sin embargo, la Ley de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo de la
Provincia de Mendoza (Ley Nº 8051/09), de acuerdo con la Cons tucion provincial, encarga a los municipios la realización de los planes de OTR independientemente de los límites bio sicos y culturales del
territorio. El proceso de OTR se está llevando adelante en los departamentos de Tunuyán, Tupungato y
San Carlos (este úl mo no incluido en el presente análisis por ser muy incipiente) con la coordinación
del INTA La Consulta y a través de un enfoque territorial. Estos municipios enen diferentes capacidades y realidades polí cas par culares que plantean desa os para lograr, en las etapas de planificación
y ges ón, un ordenamiento coherente en los sectores del Valle bajo jurisdicciones dis ntas. Si bien la
Ley N° 8051/09 contempla la conformación de la Agencia provincial de Ordenamiento Territorial que
ene como función ar cular los planes municipales entre sí y con el Plan provincial, la posible incoherencia entre planes de ordenamiento que consideran a las fronteras administra vas como los límites
del territorio, queda evidenciada en los resultados del ordenamiento de los bosques na vos producto
de la Ley N° 26.331 (ver Cap. 18).

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

indicadores y la metodología del monitoreo. En ningún caso se hace referencia a planes de manejo
adapta vo o de lógica similar.

Los procesos de OTR fueron abordados hasta el momento de manera interins tucional y con equipos conformados por profesionales de diferentes ramas: ingenieros agrónomos, biólogos, sociólogos
y economistas, entre otras. Sin embargo, la falta de coordinación interins tucional es mencionada
frecuentemente como una debilidad en los procesos de OTR, generando limitaciones al desarrollo de
los procesos. Por otro lado, la formación y entrenamiento de profesionales en especialidades vacantes
como la prospec va y la caracterización de Servicios Ecosistémicos es requisito para fortalecer los procesos de OTR en el país. La debilidad iden ficada en los planes de monitoreo y la ausencia de implementación de estrategias para el “aprendizaje” (planes de manejo adapta vo) en los procesos de OT,
junto a la incer dumbre sobre la con nuidad de los proyectos ins tucionales, plantean interrogantes
acerca del cumplimiento en una de las condiciones básicas del OT, la “itera vidad” del proceso.
Para finalizar, destacamos que las úl mas 4 fichas relevadas correspondientes a Chamical, Languiñeo, Futaleufú y Copo presentadas en el Apéndice al final de este libro, no incorporadas al análisis aquí
presentado, son casos de estudio desarrollados en el marco de la asignatura Ordenamiento Territorial
por estudiantes de la Licenciatura en Cs. Ambientales de la Facultad de Agronomía de la UBA. Estos casos, desarrollados en un contexto de recursos humanos y económicos muy limitados y con un horizonte
temporal muy acotado (3 meses), destacan la posibilidad efec va de avanzar en las etapas preliminares
de un proceso de OTR. Este avance se apoya en la revisión bibliográfica y la aplicación de marcos conceptuales y metodológicos que actualmente son parte de la formación profesional transdisciplinaria en

307

�Agradecimientos: José Paruelo y Mar n Pérez hicieron valiosos aportes a este capítulo. Carla Pascale
Medina, Natalia Huykman, Celina Landone Vescovo, Silvina Papagno y Carolina Michel colaboraron
para hacer este manuscrito menos imperfecto. Fernanda Menvielle, Daniel Pizzolato, Liliana Fernández, Federico Olmedo, Leandro Cara, Andrea Fadul, Néstor Maceira, Karina Zelaya, Daniel Somma,
Sebas án Fernández, Daniel Ligier, Sergio Romagnoli, Daniel Fernández, Viviana Failde, Mario Enrique y Mar n Pérez brindaron información indispensable para el llenado de la fichas de sistema zación. Cecilia Campos, Araceli De Marinis, Daniela Gangi, Luciana Staiano, Sebas án Aguiar, Gonzalo
Camba Sans, Facundo Facio, Federico Pagnanini, Pablo Rosano, Antonella Bruno, Magdalena Pagella,
Laura Ramallo, Denise Ramil, María Sol Rossi Lopardo, Melina Aranda, Paula Berenstecher, Emilia
Delguy, Juliana Lofrano y Pilar Repe o fueron los alumnos del curso 2012 de Ordenamiento Territorial de la Licenciatura en Cs. Ambientales de la FAUBA, que completaron las fichas correspondientes
a Chamical, Languiñeo, Futaleufú y Copo.

BIBLIOGRAFÍA

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

dis ntas carreras cuyos egresados enen un perfil biológico-aplicado (Licenciados en Ciencias Ambientales, Ingenieros en RRNN o Agrónomos, entre otros).

MAGyP, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. 2012. Bases para el Ordenamiento del Territorio Rural Argen no. Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. Buenos Aires.

308

�Ficha para la sistematización de información de proyectos vinculados al Ordenamiento Territorial Rural
Nombre del Proyecto

Datos Generales
InsƟtución responsable
(Debe indicarse nombre completo y nivel administra vo (federal, provincial, municipal). Ej.: Departamento de
planificación hídrica, Secretaría de Obras Públicas, Provincia de Chubut)

InsƟtuciones parƟcipantes
(Debe indicarse nombre completo y nivel administra vo (federal, provincial, municipal, organismo de cooperación internacional). Ej.: Facultad de Agronomía,Universidad de Buenos Aires)

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
(Indicar nombre y apellidos, profesión, filiación y rol desempeñado. Ej.: J.R. Pérez, Ingeniero Agrónomo, INTA
Cerrillos, técnico)

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

ANEXO 16.1.

Marco normaƟvo
(Indicar nombre y número, nivel administra vo y fecha de promulgación. Ej.: Ley de presupuestos mínimos de
protección ambiental de los bosques na vos, Ley Nacional N° 26.331, sancionada en 2008)

Ubicación geográfica y área de influencia
(Indicar nombre, ubicación y superficie. Indicar número de habitantes y su condición urbana o rural. Debe quedar claro si los límites son administra vos o naturales. Ej.: Valle de Uco, departamentos de Tunuyán, Tupungato
y San Carlos, Mendoza, Argen na. 17370 km2. 20000 habitantes del campo, 100000 en las ciudades)

Area temáƟca de aplicación
(Indicar si es sectorial o general. Ej.: Ordenamiento de bosques na vos; planificación de recursos hídricos)

MoƟvación
(Cumplimiento con norma va, inicia va o demanda social)

309

�(Monto aproximado y fuente de financiamiento. Ej.: $1.000.000, Banco Interamericano de Desarrollo)

Temporalidad
(Tiempo empleado o previsto para la formulación del proyecto. Fecha de inicio. Ej.: 18 meses a par r de
1/1/2010)

Estado de desarrollo
(Marcar con una cruz según corresponda)
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado
Oportunidades para el desarrollo del proyecto
(Ej.: Contexto polí co favorable. Disposición de fondos para este tema, etc.)

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

Financiación

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
(Ej.: ausencia de datos bio sicos del área, falta de capacidades instaladas para abarcar este proceso, etc.)

Presentación de resultados obtenidos/esperados
(Citar publicaciones/informes/documentos, talleres, si os web, adjuntar)

Beneficiarios del proyecto
(Listar)

DiagnósƟco Territorial
Aspectos bioİsicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

(Listar. Indicar si se generaron ad
(Listar. Ej: Clima, suelo, fauna silves(Describir escala, exac tud, nivel de
hoc para el proyecto. Ej.: Atlas de
tre, etc.)
detalle)
suelos de INTA; SMN)

310

�(Listar aquellas u lizadas para el procesamiento, análisis y síntesis de los datos. Ej.: análisis mul criterio, tradeoﬀs analysis, SIG, modelos, etc.)

Aspectos socioeconómicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

(Listar. Indicar si se generaron ad
(Listar. Ej.: Infraestructura, pobla(Describir escala, exac tud, nivel de
hoc para el proyecto. Ej.: INDEC; Endetalle)
ción, etc.)
cuestas ad hoc)

Herramientas y metodologías
(Listar aquellas u lizadas para el procesamiento, análisis y síntesis de los datos. Ej.: análisis mul criterio, tradeoﬀs analysis, SIG, modelos, etc.)

Actores involucrados
(Listar, iden ficar adscripción [públicos/privados/ONGs/comunidades indígenas/etc.] y sus principales roles)

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

Herramientas y metodologías

AcƟvidades ProducƟvas o usos del suelo
(Listar e indicar % del área total des nada a cada uso. Ej.: Bosque primario 30%, bosque aprovechado con ganadería 50%, cuerpos de agua 15%, otros usos 5%)

Conflictos idenƟficados
(Actuales y potenciales)

Planificación
ObjeƟvos
(General y específicos, aclarar si se definieron de manera par cipa va y con qué metodología)

Herramientas para trabajo en grupos
(Indicar número de talleres realizados, asistencia aproximada y técnicas u lizadas)

311

�(Indicar si fueron tenidas en cuenta)

Metodología para la construcción de escenarios de uso

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones

GesƟón
Responsables de ejecución, seguimiento y contralor
(Debe indicarse nombre completo y nivel administra vo (federal, provincial, municipal). Ej.: Facultad de Agronomía,Universidad de Buenos Aires)

Mecanismos de resolución de conflictos
(Ej.: mesas de diálogos, incorporación de nuevos actores, etc.)

Capítulo 16 • Experiencias de Ordenamiento Territorial Rural en Argentina

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Elementos de Monitoreo
(Describir, indicar si están acoplados a un esquema de manejo adapta vo)

Beneficios
Esperados
Beneficios ambientales a nivel local

Obtenidos
Beneficios ambientales a nivel local

Beneficios ambientales a nivel nacional

Beneficios ambientales a nivel nacional

Beneficios socioeconómicos a nivel local

Beneficios socioeconómicos a nivel local

Beneficios socioeconómico a nivel nacional

Beneficios socioeconómico a nivel nacional

312

�CAPÍTULO 17
PROGRAMAS Y EXPERIENCIAS SUPRAMUNICIPALES DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL EN ARGENTINA

Foto: Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección, FAUBA.

�GÙ° CÊ½½þÊ, M. A.1

RESUMEN: El objeƟvo de este capítulo es describir el estado del arte acerca de los programas e iniciaƟvas supramunicipales vinculadas con el ordenamiento territorial (OT) en la ArgenƟna. Se analizan experiencias tanto a
nivel nacional como provincial, rescatando sus parƟcularidades. A nivel nacional se analizan experiencias como
el Plan Estratégico Territorial (PET); diversos planes y programas desarrollados desde el Ministerio de Agricultura
Ganadería y Pesca, la SecretarÍa de Ambiente y Desarrollo Sustentable y el Programa Nacional de Recursos Naturales, GesƟón Ambiental y Ecorregiones del INTA. A nivel provincial se describe el Decreto Ley Nº 8912/1977, de
Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la Provincia de Buenos Aires, la Ley Nº 8051/09 de Ordenamiento
Territorial y Uso del suelo de la provincia de Mendoza y el Programa de Ordenamiento Territorial de la provincia
de Formosa (POT-For).

El proceso de Ordenamiento Territorial consƟtuye una políƟca pública. El Ministerio de Planificación
Federal, Inversión Pública y Servicios, por Decreto Presidencial 1824/2004, pone en marcha una PolíƟca Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial. Si bien a la fecha (mayo 2014) no contamos con
una ley de OT, existen varias experiencias relacionadas con esta temáƟca. A conƟnuación se presentan
diferentes iniciaƟvas puestas en marcha a nivel nacional y provincial, las cuales involucran diversas
insƟtuciones.
A nivel nacional podemos mencionar la existencia de experiencias de OT como:
a) Plan Estratégico Territorial (PET). Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios.
Consejo Federal de Planificación (www.planif-territorial.gob.ar).

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

CAPÍTULO 17*
PROGRAMAS Y EXPERIENCIAS SUPRAMUNICIPALES DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL EN ARGENTINA

El PET fue formulado en 2004 a raíz de una realidad territorial caracterizada por la desigualdad entre zonas dinámicas y zonas marginales del país, agravada por los procesos de destrucción del aparato
producƟvo, explotación indiscriminada de recursos naturales y aumento de la brecha entre ricos y pobres resultantes de las políƟcas neoliberales de las úlƟmas décadas. Por ello se encomendó relevar la
dotación de infraestructura y equipamiento necesaria para garanƟzar el desarrollo de la ArgenƟna en el
mediano y el largo plazo, retomando la herramienta de la planificación estatal. El Plan se concibió como
un proceso de construcción federal de consensos, conducido por el Gobierno Nacional pero apoyado
en el trabajo parƟcipaƟvo de los Gobiernos Provinciales y sus respecƟvos equipos técnicos.
Dicho programa busca: mejorar y sostener el crecimiento de la producción en forma equilibrada,
mediante la construcción de infraestructura y equipamiento; garanƟzar el acceso de la población a
los bienes y servicios básicos, promoviendo el desarrollo equitaƟvo de las regiones y el arraigo de sus
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 313-322).

1

1. Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
FAUBA. Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto: garciaco@agro.uba.ar

314

�El PET no cons tuye un resultado, sino un proceso, por lo que cuenta con actualizaciones sucesivas.
Hasta el momento cuenta con avances en el año 2008 y 2011, y se espera una próxima actualización
para el año próximo. A par r de la dinámica de trabajo del PET, que ar culó a los organismos de planificación de todas las provincias argen nas, se cons tuyó el Consejo Federal de Planificación y Ordenamiento Territorial (COFEPLAN). Entre sus inicia vas se destaca la redacción de un anteproyecto de Ley
Nacional de Planificación y Ordenamiento Territorial. Como se describió en el Capítulo 9, esta inicia va
fue concebida desde el inicio como una Ley Marco con el fin de promover el ordenamiento territorial
como polí ca pública y establecer los principios de referencia a respetar en su implementación. El primer borrador de Anteproyecto de Ley fue elaborado en julio de 2009 y actualmente se encuentra en
proceso de difusión y discusión en base a los aportes de diversos foros e ins tuciones.
b) Asimismo el MAGyP viene llevando a cabo diversas inicia vas vinculadas con el OT, entre las cuales
podemos mencionar:
1. Ha adherido en el año 2012 al Programa Iberoamericano de Cooperación en Ges ón Territorial
(PROTERRITORIOS) cuyos obje vos son mejorar la calidad, eficiencia e impacto de las polí cas
y el gasto público por medio de procesos de desarrollo de capacidades en ges ón territorial.
También ene como obje vo ser un modo de coordinación de trabajos intergubernamentales
en materia de ges ón territorial, con el objeto de compar r experiencias, norma va y facilitar el
intercambio de especialistas entre los países miembros.
2. Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Par cipa vo Federal (PEA²) 2010-2016, como
bien menciona la presentación del libro, apunta a posicionar al país como líder mundial en la
producción de bienes y servicios agroalimentarios y agroindustriales, con valor agregado, asegurando tanto la provisión de alimentos a nivel nacional como la demanda de los mercados
internacionales, en un marco de equidad territorial, inclusión social y sustentabilidad ambiental,
económica y social, promoviendo el desarrollo de la Nación y sus regiones.

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

habitantes; contribuir a la valorización del patrimonio natural y cultural a través de una ges ón integrada y responsable. A su vez se definieron tres componentes principales: un diagnós co de Modelo
Actual, una proyección de Modelo Deseado y una Cartera de Proyectos de Infraestructura que contuviera obras estratégicas para concretar el pasaje entre el Modelo Actual y el Modelo Deseado. Estos
elementos se aplicaron tanto en cada jurisdicción provincial como en la escala nacional, considerando
aspectos ambientales, económicos, sociales y de infraestructura.

3. Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP) que implementa, a nivel provincial y nacional, proyectos de inversión pública social y ambientalmente sustentables, incrementando la
cobertura y la calidad de la infraestructura rural y de los servicios agroalimentarios.
4. “Programa Agricultura Inteligente” (Resolución N° 120/2011), que busca la “consolidación de
una Agricultura Inteligente, compe va y eficiente que a enda la sustentabilidad y agregue valor
a la producción agropecuaria nacional”. Entre las acciones a potenciar se encuentra el OTR.
5. Programa TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos
de Ordenamiento Territorial Rural de forma par cipa va e itera va”, llevado adelante por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del MAGyP, la FAO, el INTA y la Facultad de Agronomía
de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA). Tiene por obje vo contribuir a una Argen na equilibrada, integrada, sustentable y socialmente justa, en el marco de los lineamientos de la Polí ca
Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial del Plan Estratégico Territorial Argen na 2016.
315

�El marco de acción de la DOAT se encuentra definido por la Ley General del Ambiente (Ley Nº
25.675/2002), que aplica a todo el territorio nacional y establece una tutela ambiental uniforme para
una ges ón sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sustentable, conforme el Ar culo 41 de la Cons tución Nacional.
Entre las líneas de trabajo y productos encontramos:
I. Plan Integral Estratégico para la Conservación y el Desarrollo Sustentable de la Región Delta del Paraná (PIECAS-DP), &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/?idar culo=10287&gt;
La creación e implementación del PIECAS-DP como herramienta de ordenamiento ambiental del territorio fue tomada por los señores Gobernadores de las Provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa
Fe, el señor Ministro del Interior y el señor Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación. Las finalidades
enunciadas de este Plan son proteger, conservar y aprovechar en forma sostenible los componentes
de la diversidad biológica y los recursos naturales del área, asegurando la par cipación de todos los
involucrados en una propuesta de desarrollo superadora en orden a luchar contra la pobreza, generar
empleo, alcanzar eficiencia económica, crecimiento y estabilidad económica, protegiendo el ambiente.
Los productos resultados de la ac vidad son: a) Informe preliminar de línea de base que da cuenta
del estado de situación ambiental de la Región Delta del Paraná definida por el PIECAS-DP2 ; b) Informe
Evaluación Ambiental Estratégica Preliminar – Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná3 ; c) Se fortalecieron las ac vidades de la Subcomisión de
Manejo del Fuego que funciona bajo la Coordinación del Plan Nacional de Manejo del Fuego a los efectos de consolidar su acción en materias de prevención y actuación frente a la ocurrencia de incendios
en la Región4.

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

c) Dentro de la estructura de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS), se encuentra
ubicada la Dirección de Ordenamiento Ambiental del Territorio (DOAT). A la fecha, viene desarrollando cuatro líneas de trabajo programá cas: el Plan Integral Estratégico para la conservación y
el desarrollo sustentable de la Región Delta del Paraná (PIECAS-DP), el Programa de Ar culación
Ins tucional y Ges ón Norma va, el Programa Observatorio Nacional de Biodiversidad (OBIO) y el
Programa Evaluación Ambiental Estratégica (PEAE), cuyas caracterís cas y resultados se explicitan
más adelante.

II. Programa de ar culación ins tucional y ges ón norma va.
La DOAT implementa este Programa en el marco de sus competencias y con la referencia explícita
de lo consignado en el ar culo 41 de la Cons tución Nacional, que establece el derecho de todos los
habitantes a gozar de un ambiente sano equilibrado y apto para el desarrollo humano, sabiendo que
es actora ins tucional en los procesos correspondientes a la provisión de la protección del ambiente,
a la u lización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y
de la diversidad biológica.

2

Disponible en &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/Ppnud10/file/publicaciones/2012/Linea%20Base%20V2.pdf&gt;

3

Disponible en &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/Ppnud10/file/publicaciones/2012/EAE%20VF%202.pdf&gt;

4

El detalle de estas ac vidades, que ha elaborado la Coordinación Nacional del Plan Nacional de Manejo del Fuego, se
encuentra disponible en &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/DOAT/file/Nota%20sub%20comision%20PIECAS-1%202.pdf&gt;

316

�Lo precedente señalado, conlleva la necesidad de fortalecer y/o consolidar las instancias y procedimientos de ar culación, coordinación y cooperación entre el nivel nacional y provincial de gobierno,
tal que se viabilice la implementación de una gobernanza ambiental federal que exprese alianzas muljurisdiccionales y mul sectoriales más allá de los límites geográficos de las jurisdicciones para actuar
en los ecosistemas con todos los actores sociales involucrados (población residente o temporaria, de la
cultura y la educación, de los sectores produc vos, económicos, financieros, industriales, promotores
inmobiliarios, turís cos, marí mos). Se plantea simultáneamente, como eje programá co, la iden ficación de situaciones crí cas socioambientales en los ecosistemas nacionales y provinciales a los efectos
de privilegiar la transformación de las mismas para mejorar la calidad de vida de la población local.
El Programa impulsa la adopción consensuada y progresiva de los procesos inherentes a la gesón por obje vos y resultados y el de plan estratégico situacional del ordenamiento ambiental, como
modelos para coordinar y organizar la ges ón pública nacional ambiental y para aplicar al proceso de
análisis (situación actual y futura), determinar las polí cas públicas nacionales específicas y desarrollar
los medios y recursos para lograr el bien común. Productos alcanzados en esta línea de trabajo, que a
la fecha se encuentra a consideración del COFEMA, son:
• Anteproyecto de Ley de Ordenamiento Ambiental5
• Anteproyecto de Ley PIECAS6
• Anteproyecto de Ley de EIA7
III. Programa Observatorio Nacional de Biodiversidad (OBIO), &lt;h p://obio.ambiente.gob.ar/&gt;
Considerando al ordenamiento ambiental del territorio como una herramienta para la prevención
y transformación de conflictos socioambientales, la Subsecretaría de Planificación y Polí ca Ambiental
puso en funcionamiento, en órbita de la DOAT, el OBIO con el objeto de ser un portal que contenga
información sobre las acciones desarrolladas por sus áreas temá cas y su impacto sobre el territorio.
Tiene por misión fortalecer la función proac va del Estado, cooperando con el proceso de profundización de la democracia, al construir un ámbito de información disponible para todos los ciudadanos.

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

En lo que hace a las ac vidades de elaboración de propuestas norma vas, las mismas siguen lo consignado en la Cons tución Nacional (CN), es decir, que corresponde a la Nación dictar normas de presupuestos mínimos de protección y a las provincias las necesarias para complementarlas, sin que aquellas
alteren las jurisdicciones locales. Asimismo, en el ar culo 124 de la CN se establece que corresponde a
las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.

Se trata de una plataforma online que servirá como instrumento para acceder a la información relevante de la diversidad biológica de Argen na, a través de las 18 ecorregiones con las que cuenta el
país. Esta herramienta tendrá amplia par cipación de sectores del ámbito nacional, provincial y local,
el académico y la sociedad civil.
Su principal acción será brindar información fidedigna y veraz sobre las polí cas públicas de los
recursos naturales en la Argen na, de acceso libre a toda la ciudadanía, como parte de la polí ca de
acceso a la información dentro de un proceso de inversión en tecnología y conec vidad que inició la

5

Disponible en &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/?idar culo=12257&amp;codigo=i438943her98t45u 95tu4erpyrt845tu948tut&gt;

6

Disponible en &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/DOAT/file/Anteproyecto%20PMPA%20PIECAS%20V%2013%20
08%2013%20-%20final.pdf&gt;

7

Disponible en &lt;h p://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/DOAT/file/Ley%20de%20EIA%2015-5-2012%20-%20Final.pdf&gt;

317

�IV. Programa Evaluación Ambiental Estratégica
El ordenamiento ambiental del territorio es esencialmente una función pública proac va que debe
apoyarse sobre prác cas administra vas y principios tales como información, par cipación, planificación, ar culando diferentes saberes cien ficos en un ámbito pluridisciplinar. La DOAT iden ficó como
una cues ón clave para su consecución progresiva, conforme los términos de la Ley General del Ambiente, promover la incorporación sistemá ca de la herramienta de Evaluación Ambiental Estratégica
en los procesos de toma de decisión correspondientes a Polí cas, Planes y Programas (PPP) en el sector
público de nivel nacional, provincial y municipal.
El Programa ene como obje vo general instalar una visión ecosistémica aplicada a la planificación
y evaluación de PPP orientada a la consideración de aspectos ambientales, sociales y económicos en
las etapas más tempranas, es decir, desde la propia formulación general some da a procesos de decisión, tal que con ello sea viable actuar de forma efec va y an cipada sobre los beneficios y riesgos y
los escenarios de conflicto, poniendo en valor a las inicia vas desplegadas para alcanzar los escenarios
deseados más que en predecir los comportamientos futuros. Como producto de este programa, puede
mencionarse el proceso de EAE realizado en el Delta, en contexto del PIECAS-DP.
V. En el marco de la Red Nacional de Asistencia al Desarrollo y Ordenamiento Territorial, conformada a
par r de la firma de una carta de intención entre diversas ins tuciones8, se ar culan acciones de ordenamiento ambiental del territorio con el Programa Estratégico Territorial (PET) del Ministerio de
Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios en lo correspondiente a Evaluación Ambiental y
Social Estratégica (EASE) y en materia de Planificación Opera va del Ordenamiento Territorial Rural
con la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

Argen na. Como producto de esta línea de trabajo, el portal fue lanzado por la Subsecretaría de Planificación y Polí ca Ambiental, de la SAyDS, el 16 de diciembre de 2012, y se encuentra en operación.

d. Programa Nacional de Recursos Naturales, Ges ón Ambiental y Ecorregiones, INTA (&lt;h p://inta.
gob.ar/proyectos/pn-40&gt;; &lt;h p://inta.gob.ar/proyectos/pneco&gt;).
Este Programa fue creado a comienzos del año 2013 y ene como obje vo general contribuir a mejorar la sustentabilidad de los territorios rurales y los sistemas de producción mediante instrumentos
de planificación territorial y ges ón socioagro-ambiental. Dicho Programa está compuesto por cuatro programas integradores: “Clima y Cambio Climá co”, “Ges ón de Biodiversidad, Servicios Ecosistémicos, Impactos y Resiliencia Socioagro-ambiental en sistemas produc vos”, “Ges ón de sistemas
Agropecuarios y Agroindustriales para reducir la contaminación” y “Planificación y Ordenamiento Territorial”. Este úl mo Proyecto Integrador es el que se aboca a la temá ca de OTR y agrupa diversos
proyectos específicos como: “Dinámica Territorial del Uso y Cobertura del Suelo de la República Argenna”, “Observatorios de Sustentabilidad Rural”, “Sistemas de Información Territorial (SIT) para la toma

8

La Secretaría de Turismo, la Secretaría de Provincias, la Secretaría de Polí ca Económica, la Secretaría de Energía, la
Secretaría de Minería, la Subsecretaría de la Ges ón Pública, la Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Forestación,
la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, la Subsecretaría de Planificación Territorial de la Inversión Pública, la
Subsecretaría de Planificación, Ordenamiento y Calidad Ambiental y el Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria y
Ordenamiento de Parques Nacionales.

318

�El Integrador de Planificación y Ordenamiento del Territorio Rural plantea que la planificación territorial rural es un componente críƟco para alcanzar el desarrollo local sostenible y requiere tener en
cuenta tres aspectos básicos: una políƟca de cohesión económica y social, conocimiento de la problemáƟca rural y transversalidad en el enfoque de la intervención pública. El INTA posee un acervo insƟtucional adecuado para parƟcipar en procesos de este Ɵpo, brindando sustento técnico, facilitando la
arƟculación de actores y promoviendo las transformaciones necesarias para avanzar hacia un equilibrio
territorial y una mejora de la sustentabilidad rural. La complejidad de la temáƟca requiere a su vez
de una vigorosa gesƟón interinsƟtucional e intersectorial, que este Integrador está dispuesto a llevar
adelante.
La estrategia operaƟva planteada se apoya en tres grandes componentes: 1) el análisis de la organización espacial y dinámica temporal del espacio geográfico donde se asientan los territorios que se
propone caracterizar y evaluar en su devenir, para lo cual es indispensable a su vez diseñar y construir
gradualmente un sistema de información territorial que contenga información de diferentes escalas y
contribuya a la toma de decisiones por parte de los gobiernos y las insƟtuciones públicas y privadas; 2)
el trabajo directo en los territorios a través de áreas piloto previamente seleccionadas, que permitan
analizar, comprender y contribuir junto a los actores locales al diseño de cambios en el uso de la Ɵerra
y mejoras en las prácƟcas de manejo para mejorar la sustentabilidad; y 3) la arƟculación interinsƟtucional y el establecimiento de acuerdos para impulsar y apoyar el desarrollo de procesos parƟcipaƟvos
de monitoreo de la sustentabilidad y ordenamiento territorial rural, enmarcados en políƟcas públicas
orientadas a promover una mayor cohesión económica y sociocultural, disminuir impactos ambientales negaƟvos y mejorar la equidad social. InsƟtucionalmente, este abordaje requiere la integración
con otros proyectos nacionales y regionales del INTA y de otras insƟtuciones, que abordan aspectos
ambientales, producƟvos y socioeconómicos, dentro de un contexto territorial determinado. La finalización de dichos proyectos está prevista para el año 2019, con lo cual aún no se cuenta con resultados.
Anteriormente, se contaba con el Programa Nacional Ecorregiones (PNECO) correspondiente a la
cartera de 2009-2012. A través de este programa se realizó una zonificación del país, en función de sus
caracterísƟcas económicas, sociales, ambientales y culturales. Se definieron 6 ecorregiones en función
de caracterísƟcas fitogeográficas, climáƟcas, geomorfológicas, hidrográficas, agroeconómicas, fisiográficas y de acuerdo a las condiciones generales de uso de la Ɵerra y valor ambiental. Además, en cada
una de ellas se idenƟficaron los principales problemas ambientales como pérdida de servicios ambientales estratégicos, desmontes en ecosistemas frágiles, desbalance de nutrientes en agroecosistemas
bajo intensificación agrícola, entre otros. Esta estrategia permiƟó detectar vacíos de información, sistemaƟzar métodos de evaluación de aspectos producƟvos y ambientales que aporten a la sustentabilidad
en las disƟntas ecorregiones del país, trasladando información estratégica y tecnologías hacia el sector
público con responsabilidad en el diseño de políƟcas asociadas al Ordenamiento de los Territorios. Lo
cual contribuyó mediante procesos, técnicas e información estratégica con el Ordenamiento Territorial
del espacio rural.
Los proyectos integradores que conformaron el PNECO han sido: “Geoinformación para el OT y
ges ón del medio ambiente”, orientado a dos ejes temáƟcos: 1) “Generación de información” prioritaria para el Ordenamiento Territorial Rural (OTR) y la gesƟón ambiental, abordando escalas de trabajo
regional y local con la parƟcipación de equipos interdisciplinarios e interinsƟtucionales; y 2) “SistemaƟzación” de bases de datos, a fin de poner a disponibilidad de los usuarios la información generada
por el proyecto; “Observatorios agroambientales para el monitoreo de la sustentabilidad” por el cual

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

de decisiones a nivel local y nacional” y “Soporte Técnico y Capacitación en Procesos de Ordenamiento
Territorial Rural”.

319

�A su vez, se han implementado en Áreas Piloto (AP) procesos de ordenamiento territorial par cipa vo con aplicación de: sistemas espaciales de soporte de decisiones (SESD), análisis de escenarios
y modelos de cambio de uso del territorio. Muchas de estas experiencias en AP serán descritas en el
Capítulo 16.
Por otro lado, a nivel provincial podemos mencionar:
e) El Decreto Ley Nº 8912/ 1977, de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la provincia de Buenos
Aires.
Cons tuye el primer antecedente rela vo a ordenamiento territorial en la Argen na. En su ar culo
71 define al proceso de OT como “… proceso de planeamiento sico, conjunto de acciones técnico-polí co-administra vas para la realización de estudios, la formulación de propuestas y la adopción de
medidas específicas en relación con la organización de un territorio, a fin de adecuarlo a las polí cas y
obje vos de desarrollo general establecidos por los dis ntos niveles jurisdiccionales (Nación, Provincia,
Municipio) y en concordancia con sus respec vas estrategias...”.
Como contenidos de esta norma podemos destacar: i) introdujo al planeamiento como instrumento
para el ordenamiento y desarrollo urbano, obligando a muchos municipios bonaerenses a introducir
delimitaciones de áreas y zonificaciones de usos, ii) en el ar culo segundo propicia la “par cipación
orgánica de la comunidad en el proceso de ordenamiento territorial”, que habilita a las autoridades
municipales a encarar con caracterís cas par cipa vas el planeamiento de su territorio, iii) en el ordenamiento de cada municipio se solicita la discriminación de uso de la erra en usos urbanos, rurales y
específicos. Se considera usos rurales a los relacionados básicamente con la producción agropecuaria,
forestal y minera. La minuciosa especificación solicitada sobre el uso, la ocupación y la subdivisión del
suelo y de los niveles de infraestructura y equipamiento permi ó a los municipios, en muchos casos,
realizar zonificaciones que establecieron cierto orden urbano y lograron algún freno sobre la especulación inmobiliaria, iv) establece en su ar culo 81 la posibilidad de encarar planes interjurisdiccionales
entre municipios vecinos, creando las perspec vas de regionalizar norma vas e intervenciones para
ámbitos y problemá cas urbanas que exceden las posibilidades de tratamiento por un solo municipio
(control y saneamiento ambiental, tránsito y transporte de cargas y pasajeros, tratamiento de grandes
ejes circulatorios, etc.), entre otras cues ones.

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

se desarrollaron criterios, herramientas técnicas e innovaciones organiza vas para la evaluación y monitoreo de la sustentabilidad ambiental de sistemas de producción relevantes de las ecorregiones,
focalizando en dos escalas: predio y cuencas/agroecosistemas basado en la ar culación público-privada. Se propuso el desarrollo y validación de indicadores de suelo y agua (PNECO-093012), vegetación
(PNECO-093022) y biodiversidad (PNECO-093032), y su integración y aplicación progresiva en sistemas
reales a través de la instalación de una red de Observatorios Agroambientales (OA); y el proyecto de
“Planificación del uso de las erras para el ordenamiento territorial rural” consis ó en integrar capacidades, acciones y recursos intra e interins tucionales para fortalecer el funcionamiento de equipos de
trabajo que aplican tecnologías y estrategias para el ordenamiento territorial rural, incorporando los
componentes produc vos, sociales y culturales en la planificación del uso de la erra.

f) Ley Nº 8051/09 de Ordenamiento Territorial y Uso del suelo de la provincia de Mendoza.
La misma establece: los instrumentos y procedimiento del OT para garan zar un sistema urbano,
rural y natural equilibrado; los criterios para la elaboración de planes y sus etapas esenciales; normas
de aprobación; mecanismos para garan zar la información y par cipación social; instrumentos eco-

320

�g) Programa de Ordenamiento Territorial de la Provincia de Formosa (POT-For). Ley Nº 1.552/2010- BO
9139-. (h p://www.formosa.gob.ar/modulos/produccion/templates/files/POT-actualizacion.pdf).
Si bien este programa fue iniciado en julio de 2008, luego de la sanción de la Ley Nº 26.331/2007
de Presupuestos mínimos de protección ambiental de Bosques Na vos, comenzó a ser formulado en
octubre de 2004. El mismo comprende a toda el área rural de la Provincia, tanto las que están cubiertas
por bosques, como las que están cubiertas por otras formaciones vegetales. El carácter dis n vo del
POT-For radica en que, además de dar cumplimiento a lo establecido en la Ley Nº 26.331, se propuso
establecer criterios que permi eran alcanzar en forma simultánea los siguientes obje vos: alcanzar un
fuerte incremento en las superficies cul vadas con dis ntas especies; implementar una sólida polí ca
de conservación de los recursos naturales de toda la Provincia, áreas boscosas y no boscosas; fortalecer a los sectores de menores recursos: pequeños productores y comunidades aborígenes; establecer
reglas claras para todos y un régimen de seguridad jurídica.
Dicho Programa establece una zonificación con diferentes áreas de Ordenamiento Territorial (zona
corredores y zona oriental y central), estableciendo en cada una de ellas diferentes porcentajes admisibles de cambio de uso del suelo y porcentajes de vegetación na va que no debe ser transformada
según grupo fisonómico involucrado. Posteriormente, se realizó una adecuación del POT-For a la Ley
Nº 26.331. Así, áreas clasificadas en la categoría III (verde) de la Ley Nº 26.331, deben sujetarse a los
valores máximos de transformación establecidos en la Zonificación, previo cumplimiento del proceso
de Evaluación de Impacto Ambiental. El plan establece, también, instrumentos complementarios cuya
finalidad es favorecer procesos produc vos sin afectar la conservación. Estos instrumentos son: A)
Programas de Interés Estratégico. Son impulsados por el Gobierno, por ejemplo aquellos que tengan
como finalidad implementar polí cas de promoción y programas específicos, como ser formación de
cuencas algodoneras, fru -hor colas, lecheras, etc. Con la finalidad de impulsar estos programas estratégicos, se establece un valor adicional de habilitación de cambio de uso del suelo para ser u lizado
en los lugares donde estos se lleven adelante. B) Canje de Permisos de Cambio de Uso del Suelo. Es un
mecanismo de intercambio comercial entre propietarios de predios, que permite aumentar las superficies a habilitar en un predio, a cambio de una reducción equivalente en otro u otros predios, sin afectar
a los valores máximos de habilitación definidos al nivel de cada Zona de Ordenamiento Territorial.

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

nómicos para garan zar el cumplimiento del OT; etc. A su vez, crea un consejo consultor y asesor de
carácter interins tucional, que entre otras funciones deberá centralizar toda la información disponible
dentro de un sistema de información territorial. Par cularidades de la misma se analizan en el Capítulo
20 de este libro. Es importante mencionar que esta ley fue producto del debate democrá co, lo cual le
otorga una dis nción par cular frente a las experiencias existentes.

AGRADECIMIENTOS: Luis Balestri, Luna Miguens, Carla Pascale, Fernando García de García, Paula Marnez, Alejandro Isarría, Néstor Maceira y Soledad Sallenave por sus valiosos aportes a este capítulo.

BIBLIOGRAFÍA
Decreto Ley Nº 8912. 1977. Decreto Ley de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la provincia de
Buenos Aires.
321

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INTA. Programa Nacional de Ecorregiones (PNECO). Documento Base del PNECO. En línea. [Consulta: 2
de octubre 2013]. Disponible en: h p://inta.gob.ar/proyectos/pn-40
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Disponible en: h p://www.planif-territorial.gov.ar/html/pet/; www.planif-territorial.gob.ar
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9139- ). En línea. [Consulta: 12 de febrero 2013]. Disponible en:h p://www.formosa.gob.ar/modulos/produccion/templates/files/POT-actualizacion.pdf
SAyDS, Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Bases del Ordenamiento Ambiental del Territorio en el marco de la Polí ca Ambiental Nacional. En línea. [Consulta 4 de marzo 2013]. Disponible
en: h p://www.ambiente.gov.ar/?idAr culo=10334
SAyDS, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. 2013. Plan Integral Estratégico para la Conservación y el desarrollo sustentable de la región Delta del Paraná (PIECAS-DP). En línea. [Consulta: 4
de marzo 2013]. Disponible en: h p://www.ambiente.gov.ar/?idar culo=10287

Capítulo 17 • Programas y experiencias supramunicipales de ordenamiento territorial en Argentina

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gob.ar/proyectos/pneco

322

�CAPÍTULO 18
ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE BOSQUES NATIVOS: RESULTADOS DE LA
ZONIFICACIÓN EN LA ARGENTINA

Foto: Hernán Dieguez

�GÙ° CÊ½½þÊ, M. A.1 ù J. M. PÙç½Ê2

RESUMEN: En este capítulo se revisa el estado de aplicación de la Ley Nº 26.331, de Presupuestos Mínimos de
Protección Ambiental de los Bosques NaƟvos. Esta ley consƟtuye la primera experiencia a nivel nacional de ordenamiento territorial que regula cambios en el uso del suelo de un Ɵpo de cobertura de suelo, en parƟcular los
bosques naƟvos. Dado que el nivel de coherencia entre las categorías de conservación entre aquellas jurisdicciones que comparten ecorregiones es bajo, exisƟendo varias zonas donde las categorías de conservación cambian
abruptamente entre provincias, se analizaron cuáles han sido los criterios que han definido las zonificaciones
resultantes y las metodologías empleadas. De este análisis se pudo inferir que existe una gran disparidad en la
interpretación de los criterios de sustentabilidad ambiental y contrastantes calidades técnicas. Pocas son las provincias que han explicitado la metodología empleada para la zonificación. Las únicas provincias que han descripto
la metodología empleada y detallado las especificaciones técnicas de los criterios simultáneamente han sido
Corrientes y Mendoza.

1. INTRODUCCIÓN
La pérdida de bosques naƟvos en ArgenƟna es un proceso que se ha acelerado en los úlƟmos años.
Entre 1987-1998 y 1998-2002 se deforestaba a una tasa de 180.000 y 235.100 ha/año, respecƟvamente. En los 4 años siguientes (2002-2006) los valores de deforestación registrados solamente en la
ecorregión Chaqueña ascienden a 238.640 ha/año (1.193.200 ha) (FAO 2007; UMSEF 2007). En 2007,
con una intensa tasa de deforestación como disparador, se sancionó la Ley de Presupuestos Mínimos
de Protección Ambiental de los Bosques NaƟvos Nº 26.331 (B.O. Nº 31.310/ 2007). Esta ley establece
“los presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques naƟvos y de los servicios ambientales que
éstos brindan a la sociedad”. La Ley aspira a: a) promover la conservación mediante el Ordenamiento
Territorial de Bosques NaƟvos (OTBN)3 y la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y de
cualquier otro cambio de uso del suelo; b) implementar las medidas necesarias para regular y controlar
la disminución de la superficie de bosques naƟvos existentes, tendiendo a lograr una superficie perdurable en el Ɵempo; c) mejorar y mantener los procesos ecológicos y culturales en los bosques naƟvos
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 323-362).

1

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
FAUBA. Av. San Marơn 4453, CABA. Contacto primer autor: garciaco@agro.uba.ar

2

Laboratorio de Análisis Regional y Teledetección. Departamento de Métodos CuanƟtaƟvos y Sistemas de Información.
IFEVA (FAUBA-CONICET). Av. San Marơn 4453, CABA.

3

La Ley nacional 26.331 establece en el arơculo 4, “… se enƟende por ordenamiento territorial de bosques naƟvos a la
norma que basada en los criterios de sustentabilidad ambiental establecidos en el Anexo de la presente ley, que zonifica
territorialmente el área de los bosques naƟvos existentes en cada jurisdicción de acuerdo a las diferentes categorías de
conservación…”.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

CAPÍTULO 18*
ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE BOSQUES NATIVOS: RESULTADOS DE LA
ZONIFICACIÓN EN LA ARGENTINA

324

�En el contexto de una gran expansión del área agrícola a par r de desmontes (Zak et al. 2004; Grau
et al. 2005; Paruelo et al. 2005; Aizen et al. 2009), esta ley es la primera experiencia a nivel nacional
de ordenamiento territorial que regula cambios en el uso del suelo. Si bien es importante destacar que
el concepto de ordenamiento territorial no se aplica a un po de cobertura de suelo en par cular, en
este caso bosque na vo, sino al territorio en su conjunto. También es aplicable a territorios donde en
la actualidad no se encuentran bosques na vos, pero es deseable su restauración.
Según la Cons tución Nacional, corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección del medio ambiente, de ahí el origen de esta norma. Las provincias
deben dictar las normas necesarias para complementarlas, sin alterar las jurisdicciones locales, ya que
los recursos naturales son de dominio y jurisdicción provincial, como fue mencionado en el Capítulo
9. En virtud de ello, cada provincia debió realizar en un plazo máximo de 1 año y mediante un proceso
par cipa vo, el ordenamiento territorial de sus bosques na vos. U lizando los 10 criterios de sustentabilidad ambiental que se mencionan en el Anexo de la ley (Tabla 18.1), se zonificaron las áreas de
bosque na vo en tres categorías (Tabla 18.2). Este proceso de ordenamiento territorial debe ser revisado y actualizado periódicamente y la Autoridad Nacional de Aplicación debe brindar asistencia técnica,
económica y financiera para realizarlo, siempre y cuando las provincias lo soliciten (Ar culos 6 al 9).
Esta ley exigió que las provincias suspendieran los permisos de desmonte hasta disponer de un plan
de OTBN. La ley se aplica en todo el territorio nacional, salvo en los aprovechamientos realizados en
superficies menores a diez (10) hectáreas, siempre y cuando sean propiedad de comunidades indígenas
o de pequeños productores.
Tabla 18.1. Criterios de sustentabilidad ambiental considerados para la definición de las categorías de conservación de acuerdo a la Ley Nº 26.331.

Criterio de Sustentabilidad Ambiental
C1. Superficie.
C2. Vinculación con otras comunidades
naturales (no boscosas).
C3. Vinculación con áreas protegidas e
integración regional.
C4. Existencia de valores biológicos
sobresalientes.

Breve Descripción
Tamaño mínimo de hábitat para mantener poblaciones de fauna
y flora.
Preservación de gradientes ecológicos completos.
Complementariedad de las unidades del paisaje y mantenimiento de conec vidad con áreas protegidas.
Especies raras o poco frecuentes.

C5. ConecƟvidad entre ecorregiones.

Corredores boscosos y riparios garan zan conec vidad.

C6. Estado de conservación.

Tipo de uso, disturbios, contexto en que está inmerso.

C7. Potencial forestal.
C8. Potencial de sustentabilidad agrícola.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

que beneficien a la sociedad; d) hacer prevalecer los principios precautorio y preven vo, manteniendo
bosques na vos cuyos beneficios ambientales o los daños ambientales que su ausencia generase, aún
no puedan demostrarse con las técnicas disponibles en la actualidad; e) fomentar las ac vidades de enriquecimiento, conservación, restauración, mejoramiento y manejo sostenible de los bosques na vos.

Disponibilidad actual y capacidad produc va. Determinada por
estructura del bosque, renovales valiosos e individuos de valor
comercial.
Fac bilidad de implementar ac vidades económicamente sostenibles en el largo plazo.
325

�C9. Potencial de conservación de cuencas.
C10. Valor que las Comunidades Indígenas y
Campesinas dan a los bosques naƟvos.

Breve Descripción
Posición estratégica: protección de nacientes, bordes de cauces
de agua, franja de bosques nublados, humedales, áreas de grandes pendientes, etc.
Uso que pueden hacer del bosque para su supervivencia y mantener su cultura.

Tabla 18.2. Categorías de conservación establecidas en la Ley Nº 26.331 y sus caracterís cas.
Categoría

CaracterísƟca

Categoría I
(rojo)

Sectores de muy alto valor de conservación que no deben desmontarse ni u lizarse para la
extracción de madera y que deben mantenerse como bosque. Incluye reservas naturales y
sus áreas circundantes, que tengan valores biológicos sobresalientes, y/o si os que protejan
cuencas hídricas de importancia (nacientes de ríos y arroyos).

Categoría II
(amarillo)

Sectores de alto o medio valor de conservación, que pueden estar degradados pero que si se
los restaura pueden tener un valor alto de conservación. Estas áreas no pueden desmontarse,
pero podrán ser some dos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e inves gación cien fica.

Categoría III
(verde)

Sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad, con la previa realización de una Evaluación de Impacto Ambiental.

La Ley reconoce la provisión de servicios ambientales por parte de los bosques. Entre ellos se incluyen: la regulación hídrica; la conservación de biodiversidad, del suelo y la calidad del agua; la reducción
de emisiones de gases de efecto invernadero y la defensa de la iden dad cultural. Con el objeto de
compensar a las jurisdicciones que conservan estos servicios se creó un Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Na vos para otorgar a los tenedores o propietarios de la
erra un monto de dinero por hectárea en forma anual según la categorización de las parcelas. Como
contrapar da, los propietarios enen la obligación de realizar y mantener actualizado un plan de manejo y conservación de bosques, aprobado por la Administración Provincial. Otro aspecto importante
es que la Ley obliga a las Provincias a solicitar estudios de impacto ambiental y realizar audiencias públicas antes de aprobar un desmonte, y prohíbe la quema a cielo abierto de los residuos derivados de
desmontes o aprovechamientos de bosques (B. O. Nº 31.310 / 2007).

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio de Sustentabilidad Ambiental

2. ESTADO DE SITUACIÓN EN RELACIÓN A LA LEY DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE
BOSQUES NATIVOS
A nivel nacional, la Dirección de Bosques, dependiente de la SAyDS, se encarga del control y fiscalización de los informes que les sean remi dos y de los planes provinciales donde se establecen las ac vidades a realizar en las dis ntas categorías de conservación. Hasta el momento esta Dirección ha publicado el Informe: “Ley N° 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques
Na vos Informe resumen de estado de implementación (2014)”, en el que se describe la norma va, la
situación jurídica en las diferentes provincias, las superficies asignadas a las diferentes categorías, la

326

�Hasta el presente, 21 son las provincias que han aprobado por ley provincial su OTBN (Tabla 18.3).
De estas, Córdoba, Corrientes, La Rioja y Entre Ríos aún no cuentan con la acreditación del mismo por
parte de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) por diferentes causas.
El OTBN de Buenos Aires todavía se encuentra en desarrollo.
Los OTBN de las provincias de Córdoba y Corrientes aún no fueron acreditados por razones de carácter técnico-legal que surgieron de la revisión de la documentación entregada a la SAyDS. La Rioja ha
vetado su Ley Nº 9.188/12. La provincia de Entre Ríos no ha presentado formalmente hasta el momento
la documentación necesaria para la acreditación.
Según la Ley 26.331 las Autoridades de Aplicación de cada Jurisdicción remi rán a la Autoridad Nacional de Aplicación su Ordenamiento Territorial de Bosques Na vos y la documentación que la reglamentación determine necesaria para la acreditación de las categorías de clasificación de sus bosques
na vos a fin de realizar la asignación de los recursos provenientes del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Na vos. La reglamentación 91/2009 establece que deberán
remi r a la Autoridad Nacional de Aplicación: una copia cer ficada de la ley de aprobación del OTBN y
de su publicación; información cartográfica que permita individualizar con precisión las tres categorías
de conservación establecidas; e información referida al nivel de coherencia de las categorías de conservación respecto de las provincias limítrofes que hayan aprobado por ley su Ordenamiento de Bosques
Na vos. La Tabla 18.4 y Figura 18.2 presentan la superficie de bosque na vo total y por categoría de
conservación surgida de los OTBN.
Tabla 18.3. Situación jurídica de las provincias argen nas en relación a la Ley Nº 26.331 (En base a Informe generado por la Dirección de Bosques de la SAyDS de la Nación Argen na, 2014).
Provincia

NormaƟva vigente

Fecha de sanción

Buenos Aires

En desarrollo

Catamarca

Ley Nº 5311

13/09/2010

Chaco

Ley Nº 6.409

24/09/2009

Chubut

Ley Nº XVII-92

17/06/2010

Córdoba

Ley Nº 9.814

05/08/2010

Corrientes

Ley Nº 5.974

27/05/2010

Entre Ríos

Ley Nº 10.284

28/03/2014

Formosa

Ley Nº 1.552

22/06/2010

Jujuy

Ley Nº 5.676

14/01/2011

La Pampa

Ley Nº 2.624

16/06/2011

La Rioja

Ley Nº 9.188

26/6//2012

Mendoza

Ley Nº 8.195

14/07/2010

Misiones

Ley Nº XVI Nº 105

02/09/2010

Neuquén

Ley Nº 2.780

09/11/2011

Río Negro

Ley Nº 4.552

08/07/2010

Salta

Ley Nº 7.543

16/12/2008

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

can dad de planes aprobados, los montos de dinero otorgados y se compilan los mapas de OTBN para
su difusión (Figura 18.1).

327

�NormaƟva vigente

Fecha de sanción

San Juan

Ley Nº 8.174

11/11/2010

San Luis

Ley Nº IX-0697-2009

16/12/2009

Santa Cruz

Ley Nº 3.142

08/07/2010

Santa Fe

Ley Nº 13.372

11/12/2013

San ago del Estero

Ley Nº 6.942

17/03/2009

Tierra del Fuego

Ley Nº 869

19/04/2013

Tucumán

Ley Nº 8.304

16/06/2010

Tabla 18.4. Superficie declarada de bosque na vo por categoría de conservación (Fuente: Dirección de Bosques
de la Nación Argen na 2014).4

Jurisdicción4

Rojo (I)
Ha

Amarillo (II)
%

Ha

Verde (III)
%

Ha

%

Catamarca

2.433.628

587.123

24

1.524.593

63

302.966

12

Jujuy

1.208.943

213.152

18

832.334

69

163.457

14

Salta

8.280.162

1.294.778

16

5.393.018

65

1.592.366

19

San ago del Estero

7.644.449

1.046.172

14

5.645.784

74

952.493

12

910.512

526.638

58

219.413

24

164.461

18

Chaco

4.920.000

288.038

6

3.100.387

63

1.531.575

31

Formosa

4.387.269

409.872

9

719.771

16

3.257.625

74

770.319

63.840

8

292.251

38

414.228

54

Santa Fe

1.853.791

663.520

36

1.190.271

64

0

0

Misiones

1.638.147

223.468

14

967.192

59

447.487

27

Mendoza

2.034.188

82.613

4

1.800.595

89

150.980

7

San Juan

1.745.401

71.557

4

1.603.171

92

70.673

4

San Luis

3.259.836

525.861

16

1.815.509

56

918.466

28

Córdoba

2.316.859

1.832.978

79

483.881

21

0

0

La Pampa

3.996.107

38.518

1

3.029.760

76

927.829

23

Chubut

1.052.171

419.351

40

613.324

58

19.496

2

Neuquén

543.917

192.686

35

347.672

65

3.559

0

Río Negro

478.900

181.900

38

252.700

53

44.300

9

Santa Cruz

523.818

180.569

34

343.249

66

0

0

Tierra del Fuego

733.907

311.707

42

401.918

55

20.282

3

51.238.643

99.716.255

19

30.713.961

60

10.802.082

21

Tucumán

Corrientes

Total

4

Total (Ha)

Corresponde a las jurisdicciones que aprobaron el OTBN por ley provincial.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Provincia

328

�Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Figura 18.1. Ubicación de los bosques na vos con sus respec vas categorías de conservación (Fuente: Dirección
de Bosques de la Nación Argen na 2014).

Figura 18.2. Par cipación de cada categoría de conservación respecto al total de bosques na vos en cada provincia (Fuente: Dirección de Bosques de la Nación Argen na 2014).
329

�Por otro lado, al observar cómo se distribuye el porcentaje de bosque na vo en las áreas de categoría III (bajo valor de conservación), se dis ngue que aquellas provincias con potencial agrícola y somedas a un proceso de expansión de la frontera agrícola poseen elevados porcentajes de esta categoría.
Tal es el caso de Chaco, Misiones, San ago del Estero y San Luis. Tanto Corrientes como Formosa, con
74% y 54% de la superficie en la Categoría III, poseen el Pacto Corren no para el Crecimiento Económico y Desarrollo Social (PEP 2021) y el Plan Estratégico Territorial de Formosa (POT-FOR) que establecen
metas claras de expansión agrícola.
La Categoría II es la mayoritaria tanto a nivel nacional como en cada uno de los OTBN provinciales
(a excepción de Formosa, Corrientes y Tucumán). Si bien a nivel nacional se establece que en áreas
correspondientes a esta categoría puede realizarse únicamente “aprovechamiento sostenible”. Sin embargo, dado los escasos lineamientos establecidos, existen marcadas diferencias entre provincias en las
ac vidades permi das en áreas asignadas a la Categoría II.
En referencia a la fiscalización de planes, la Dirección de Bosques de la Nación ha puesto en funcionamiento desde el año 2012 un Registro Nacional de Planes que permite a las autoridades locales de
aplicación, la carga y presentación de los resúmenes de Planes de Manejo, Planes de Conservación, de
Formulación y de Planes de Cambio de Uso del Suelo on line a través de una aplicación informá ca que
funciona en un explorador de internet. Este registro permite responder a diversas responsabilidades
que surgen de la implementación de la Ley tanto a nivel nacional como provincial, como ser: formulación y autorización de planes, generación de informes, fiscalización, difusión de avances, entre otros.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

En la Tabla 18.2 y la Figura 18.2 se observa una dis nción entre las provincias patagónicas y el resto
del país (centro y norte). Donde este úl mo subconjunto categoriza en zonas de “alto valor de conservación” (Categoría I) un porcentaje de bosques na vos mucho menor que en las provincias patagónicas. Esta baja proporción de bosques categorizada en Categoría I en la región centro y norte se corresponden con unidades de conservación preexistentes (ya sean parques o reservas, como se analizó en
García Collazo et al. 2013) y aquellas asociadas a corredores riparios (Ver Análisis Anexo 18.1).

3. ANÁLISIS DE LOS INFORMES DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE BOSQUES NATIVOS
PROVINCIALES
3.1. Niveles de transformación de uso del suelo permitido en las diferentes provincias según las
Categorías de Conservación de Bosques Nativos
El capítulo 5 de la Ley Nº 26.331 establece que no podrán autorizarse desmontes de bosques navos clasificados en las Categorías I (rojo) y II (amarillo). Los planes provinciales presentan marcadas
diferencias en cuanto a las ac vidades permi das en las Categorías II y III, a pesar de que a nivel nacional se establecen pautas de uso y manejo. Inclusive, ciertas provincias admiten la transformación de
bosque en zonas clasificadas como Categoría II, en diferentes porcentajes, para la siembra de especies
forrajeras por ejemplo. Tal es el caso de las provincias de Catamarca, Chaco, Jujuy, La Pampa, San Luis
y San ago del Estero (Tabla 18.5).
Si bien es di cil operacionalizar el concepto de sustentabilidad, se han realizado avances en la definición de dis ntos pos de principios, criterios e indicadores que permitan evaluarlo (Carabelli y Peri
2005). Provincias como Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego y Río Negro reconocieron la importancia
de dicho ejercicio y presentan una serie de instrumentos para establecer criterios e indicadores para
evaluar la ac vidad forestal.

330

�3.1.1. Procesos de recategorización a nivel predial
Varias provincias establecen procedimientos de recategorización a nivel predial, a través del cual se
habilitan cambios en la delimitación de las categorías del OTBN para adecuar su escala, alegando que
la cartogra a presentada de manera oficial solo posee carácter orienta vo (Ver Anexo 18.2). El caso
de Salta sin duda es un caso que merece atención especial. El ar culo 17 de la Ley Provincial Nº 7543
establece que la cartogra a de zonificación presentada ante la SAyDS es de “…carácter orienta va
y que será objeto de definición, en todos los casos, a escala predial…”, Art. 18.- “…La representación
cartográfica de las tres Categorías de Conservación del Anexo I, realizada a escala uno en doscientos
cincuenta mil (1:250.000), es meramente indica va, debiendo ser objeto de definición a escala predial
en oportunidad de confeccionarse los correspondientes Planes de Conservación, de Manejo Sostenible
del Bosque Na vo o de Aprovechamiento de Cambio de Uso del Suelo, según corresponda…”. Se asume
que a par r de una zonificación realizada en una escala 1:250.000 puedan exis r casos en los que la
asignación de categorías esté sujeta a revisión, pero se considera que los criterios que definieron las
categorías a gran escala deben mantenerse a escala predial, y prever los procedimientos de cambio de
categoría para casos especiales debidamente jus ficados. En este sen do, cualquier cambio en la zonificación establecida por una categoría de menor valor de conservación cons tuiría un incumplimiento
en los presupuestos mínimos establecidos por la Ley Nº 26.331.
El proceso y requisitos para la recategorización en Salta se encuentran es pulados en los decretos
2211/10 y 3136/11 y podrán realizarse por oficio o por solicitud de la parte interesada. El primero de
los decretos establece los estudios necesarios para la recategorización sin considerar una evaluación
contextualizada del valor de los bosques y los criterios de sustentabilidad ambiental. El segundo decreto establece que no resulta necesaria la par cipación pública, ya que es un proceso resuelto por la
autoridad de aplicación. Adicionalmente, a través del Decreto 2789/09, el Gobierno de Salta dispone
que no puedan realizar desmontes en propiedades incluidas en áreas de categoría II que hayan sido
objeto de reclamo formal por parte de las comunidades indígenas. Sin embargo, dicho reclamo debe
haber sido realizado por comunidades indígenas con personería jurídica y ser previo al decreto, lo cual
impone serias limitaciones a los reclamos.
A través de la reciente Resolución 089 del Ministerio de Desarrollo Territorial de la provincia de
Neuquén (Ver Anexo 18.2) se convoca a los municipios a reabrir la discusión sobre una zonificación
de bosques y establecer los ajustes a la categorización de las zonas boscosas ubicadas en sus ejidos
que fue discu da y aprobada por ley. La Ley de Ordenamiento Territorial de los Bosques Na vos de
Neuquén (N° 2.870) fue sancionada por unanimidad tras la realización de talleres en los principales
municipios mediante los cuales el Poder Ejecu vo provincial recogió información y opiniones para su
posterior elaboración. La Res. COFEMA 236/12 en ende que puedan exis r casos en los que la asignación de categorías a escala predial requiera ser revisada. Por lo cual, establece que los procedimientos
de revisión y eventual cambio deben ser regulados y estandarizados respetando una serie de criterios
como: excepcionalidad, reproducibilidad, visión de paisaje, entre otros.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Varias provincias establecen que las áreas correspondientes a la Categoría III pueden transformarse
en su totalidad. Algunas, no obstante, establecen como medida precautoria conservar cierto porcentaje de bosque na vo para dar cumplimiento a los criterios de sustentabilidad ambiental. Tal es el caso
de Corrientes, Chaco, Jujuy, Misiones, Río Negro, San Juan, San Luis, San ago del Estero, Formosa y
Tucumán. Otras (ver Tabla 18.5) consideran fajas protectoras de cursos de agua, niveles de pendiente
y/o el tamaño de lote para establecer la superficie sujeta a transformación y garan zar la conec vidad
del paisaje.

331

�Tucumán ha incorporado una categoría complementaria, no boscosa, como zona de amor guación.
En esta zona los diferentes usos deben integrarse para mi gar la presión antrópica (Zonas marrón
claro/oscuro de integración Territorial). Los cambios de uso del suelo en estas zonas complementarias
deberán contar con la debida autorización.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

3.1.2. Sub-categorías y categorías complementarias de OTBN
Algunas provincias han establecido una subdivisión de las categorías de conservación de bosques
na vos establecidas en la norma va nacional. Por ejemplo Formosa posee dos subcategorías (a y b)
dentro de la Categoría III (verde) que establecen limitaciones a la transformación y cambio de uso de la
erra según la zona de ordenamiento territorial (formaciones boscosas ubicadas en zona de corredores, zona central u oriental) y el grupo fisonómico involucrado. Formosa es la provincia más estricta en
cuanto al porcentaje de transformación permi do dentro de la Categoría III (verde), ya que establece
dis ntos porcentajes de transformación según la zona involucrada. Sin embargo, es la provincia que
atribuye mayor porcentaje a esta categoría y ha implementado diversos mecanismos de flexibilización
como Canjes de Permiso de Cambio en el Uso del Suelo y Programas de Interés Estratégico. El primero
es un mecanismo de intercambio comercial que permite aumentar las superficies a habilitar el desmonte en un predio, a cambio de una reducción equivalente en otro u otros predios. El segundo es una serie
de programas estatales que permiten aumentar las superficies del predio suscep bles de cambio de
uso del suelo. En Neuquén, la Categoría II está compuesta por las siguientes subcategorías: i) naranja:
zonas que actualmente se encuentran en uso, pero dadas sus caracterís cas ameritarían ser clasificados como Categoría I (rojo), es mándose que esta situación podría ser reversible en el mediano y largo
plazo, y por lo cual merece especiales restricciones para su uso; ii) amarillo: sectores de mediano valor
de conservación; iii) amarillo urbano: unidades de bosque dentro de ejidos municipales. Tierra del Fuego dividió la Categoría II en dos, denominadas “categoría II general” (amarilla) y “categoría II restric va”
(que se denominó naranja a los efectos de su representación cartográfica y tabular) para aquellos bosques que habían sido originalmente propuestos para conservación (Categoría I) y que fueron modificados durante el proceso de ordenamiento. Esta categoría, a la luz de la Ley Nº 26.331 es amarilla, pero
a los efectos del manejo ene mayores restricciones y en parte anuncia que podría ser incorporada a
la categoría de máxima conservación una vez que estuvieran disponibles los fondos para efec vizarla.

332

�5

Conservar de 10% a 50% dependiendo del tamaño del lote y si
generó clausuras o reservas.

Según zona el nivel de transformación permi do resulta: Central/
Oriental: 60%; Corredor/Occidental: 20%. Además depende del
grupo fisonómico involucrado.
Medidas de protección: áreas de margen de cursos de agua: mantener una franja de bosque na vo sin desmontar, cuya determinaPermite ac vidades de limpieza, aprovechamiento de productos (leña, postes, roción será parte del Estudio de Impacto Ambiental (a excepción de
llizos), limpieza y desarbustado.
obras en que ello fuere sicamente imposible, como represas para
riego o generación de energía).

Ídem Ley.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

No se explicita usos y restricciones más allá de lo que establece la norma va nacional.

Corrientes

Formosa

Permite: 20% desmonte y 50% silvopastoril. Conserva 30%.

Tucumán

Chaco

Ídem ley. Además, posee categoría complementaria, zonas adyacentes a los BN que
actúan como amor guación de las 3 categorías. En los cuales los diferentes usos
Restricciones en áreas de ribera.
deben integrarse para mi gar la presión antrópica (Zonas marrones de integración
Territorial).

Puede transformarse parcial o en su totalidad de acuerdo a la pendiente del terreno, las limitaciones del suelo.

Existen ciertas áreas en las que la transformación posee
consideraciones especiales por su ubicación dentro de la cuenca
del río Santa Rita, prestando especial atención a la estabilidad a
largo plazo de la cuenca y del cauce del río.

Pueden transformarse en su totalidad.

Categoría III (verde)

del Permite 10/20% desmonte (para forraje); hasta 40% para manejo silvopastoril;
Conservar 30/40% como macizo.
50/40% manejo de bosque; conservando &lt;50%.

Ídem Ley5.

Aprovechamiento silvopastoril bajo monte. Podrán realizarse siembras (especies
pastoriles no invasoras/perjudiciales para el funcionamiento del bosque) que permitan recuperar o sostener a dicha ac vidad. Porcentaje sujeto a transformación
no establecido, será dispuesto por la Autoridad de Aplicación conforme a las condiciones del si o y a las caracterís cas de la explotación.
Podrán transformarse sectores vinculados con usos produc vos tradicionales y no
tradicionales. Rango de superficie (en ha) máximo transformable: 1-100 ha, 25%;
101-1.000 ha 15% (entre 101 ha y 167 ha puede transformarse un máximo de hasta
25 ha); &gt;1001, 5% entre 1.001 ha y 3.000 ha puede transformarse un máximo de
hasta 150 ha. Para este cálculo se considera la superficie efec vamente incluida
como Categoría II por arriba del 5% de pendiente, y no la superficie total del predio.

Categoría II (amarilla)

San ago
Estero

Salta

Jujuy

Catamarca

Provincia

Tabla 18.5. Usos y restricciones dentro de las categorías de conservación II y III prevista por la ley Nº 26.331 de OTBN para las diferentes provincias.5

333

�Pueden transformarse parcial o en su totalidad.

Pueden desmontarse cumpliendo Norma vas Provinciales vigentes sobre: la prohibición de desmontar bosques protectores
de cursos de agua, nacientes, divisorias de cuencas, bañados y
de suelos con pendientes iguales o mayores al quince por ciento
(15%), y además respeten las Fajas Ecológicas de bosques na vos
que deben dejar alrededor de las parcelas desmontadas.

Categoría III (verde)

Neuquén

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Ac vidades permi das según subcategoría: i) Naranja: Aprovechamiento sostenible bajo pautas especiales, obj. bajo impacto en el nivel de extracción, con mayores
requerimientos de estudios de línea de base y pastoreo de ganado controlado. ii)
Amarilla: aprovechamiento forestal sostenible, maderero y no maderero, uso ga- Pueden transformarse en su totalidad.
nadero extensivo, turismo sustentable, recolección, inves gación cien fica, y plantaciones comerciales que no impliquen sus tución. iii) Amarilla Urbana: se podrá
admi r un desarrollo de infraestructura edilicia de bajo impacto.

Pueden transformarse en su totalidad.

Ídem Ley.

Chubut

La Pampa

San Luis

Categoría II (amarilla)

Deberá conservarse un 20% de la superficie de bosque na vo preAprovechamiento sustentable, uso ganadero con un manejo apropiado a la reasente en dicha propiedad, respondiendo al criterio ecológico de
lidad ecosistémica de cada región, turismo, recolección e inves gación cien fica.
“corredores biológicos”.
Prohibido: Forestación con especies exó cas; Rolado severo, no selec vo, de alta
intensidad, severidad y frecuencia; reducción de la cobertura vegetal de más de El desmonte deberá prever cor nas rompe vientos, isletas, bos50%; Permi do: Eliminación o disminución de la cobertura vegetal provenientes quecillos, entre otras protecciones, interconectadas entre si forde los planes de manejo de uso sustentable; Ganadería extensiva con pastoreo mando corredores biológicos, las mismas deben ser declaradas
rota vo; Ac vidades turís cas que no dañen la cobertura Boscosa; Cul vos bajo zonas de Categoría I, las que sumadas en su superficie no deberán
dosel; Aprovechamiento forestal; Rolado selec vo, de baja intensidad, severidad ser inferiores a un vein cinco por ciento (25%) del área a desmony frecuencia. La combinación de estos tres parámetros debe ser analizada en cada tar.
situación en el plan de Manejo Sostenible de Bosques Na vos.
Ídem Ley. Empresas cuyos bosques sean Categoría II (amarilla) y en el caso que los
mismos ocupen más del noventa por ciento (90%) de la superficie de la empresa,
podrá des narse con autorización, hasta un veinte por ciento (20%) de la superfi- Pueden transformarse en su totalidad.
cie para la construcción de infraestructuras de prevención y control de incendios,
construcciones diversas y la implantación de pasturas.

Ídem Ley.

Mendoza

San Juan

Ídem Ley.

Misiones

Provincia

334

�Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Ac vidades permi das según subcategorías: i) general (amarilla); ii) restric va (naranja) Esta categoría, a la Luz de la ley 26.331 es amarilla, pero a los efectos del
Tierra del Fuemanejo tendrá mayores restricciones y en parte podría ser incorporada a la cate- Puede transformarse en su totalidad.
go
goría de máxima conservación una vez que estuvieran disponibles los fondos para
efec vizarla.

Uso silvopastoril de los bosques de ñire, uso maderero de bosques altos de lenga, Puede transformarse parcial o en su totalidad. No fue requerida
turismo y recreación, y áreas degradadas para acciones de restauración ac va.
esta categoría para esta provincia.

Santa Cruz

Categoría III (verde)

Aprovechamiento forestal, silvopastoril. Prohibido desmonte. Restricciones al uso
Restricciones al uso: Pendientes mayores a 25°; Riberas de ríos o
las zonas con: Pendientes mayores a 25°; Riberas de ríos o arroyos permanentes;
arroyos permanentes
Suelos hidromórficos (mallines-vegas-turberas).

Categoría II (amarilla)

Río Negro

Provincia

335

�Por ejemplo, en el caso de Misiones se menciona que estos criterios están contemplados en mayor
medida en las leyes provinciales y hace un listado de las mismas, pero no se dispone de un informe detallado con el procedimiento empleado para la zonificación de los bosques na vos. El Informe del OTBN
de San ago del Estero se basa en la compa bilización entre la Ley Nacional Nº 26.331 y la Ley Provincial
de Conservación y Uso Múl ple de áreas Forestales de San ago del Estero Nº 6.841/06, con criterios y
variables principalmente produc vos. La Ley provincial Nº 6.841 con ene una zonificación que divide el
territorio provincial en seis áreas produc vas y cinco áreas con restricciones por limitantes naturales provenientes de suelos hidromórficos, salinas, serranías o áreas protegidas. Dichas áreas pasaron a cons tuir
la zonificación requerida por la Ley Nº 26.331. Con lo cual se arrojan indicios de que ciertas provincias no
han hecho concesiones de conservación que no estuvieran contempladas anteriormente en la legislación.
La provincia de Formosa dispone de la Ley Provincial Nº 1.552/10, que establece el Ordenamiento Territorial de toda la Provincia. En base a ella se realizó una adecuación a la Norma va de OTBN.
La provincia de Tierra del Fuego también posee una categorización de sus bosques dentro de la Ley
Forestal Nº 145/1994, clasificados según sean de Producción, Protección, Permanentes, Experimentales y Especiales. Según se especifica dentro del Informe, las categorías de la Ley Nº 26.331 no son
homólogas a ninguna de la ley provincial, por lo que bosques calificados en categoría amarilla no necesariamente representan bosques donde se pueda realizar producción maderera, aunque sí es condición para tal uso que estos úl mos estén calificados como amarillos. De la misma manera, los bosques
Permanentes no podrán pasar a una categoría de inferior protección como la verde o la amarilla. Con
lo cual la Ley Provincial será compa ble con la Ley Nacional y la clasificación que la primera establezca
deberá servir para mejorar y completar esta úl ma.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

3.2. Análisis comparado de los criterios de sustentabilidad ambiental
A con nuación se presenta un análisis de la metodología empleada para la realización de la zonificación de los bosques na vos de las diversas provincias y se revisará en detalle cómo han sido considerados cada uno de los criterios de sustentabilidad ambiental. Los informes de OTBN de Catamarca,
La Rioja, Córdoba, La Pampa y Misiones si bien fueron analizados, la información disponible no resulta
suficiente para arribar a una conclusión. La provincia de Santa Fe no contaba con su OTBN al momento
de la realización de este análisis .

3.2.1. Metodología empleada para la zonificación
Según la Ley 26.331, un análisis ponderado de los criterios de sustentabilidad ambiental permi rá
obtener una es mación del valor de conservación de un determinado sector. La Tabla 18.6 presenta
un resumen de la metodología empleada para el soporte de decisiones. De acuerdo a los resultados
obtenidos, solo en unos pocos casos ha sido empleada la metodología mul criterio (EMC). Tucumán
en el noroeste argen no, Corrientes en el noreste argen no y Mendoza junto a San Juan en la región
de Cuyo. Más aún, el peso rela vo de cada uno de los criterios y los umbrales a par r de los cuales un
área fue asignada a una u otra categoría, en pocos casos resultan explícitos o no se detalla in extenso
la metodología empleada para su asignación. Lamentablemente, el resto de los informes provinciales
omiten las evidencias y modelos conceptuales en los que apoyan las decisiones o solo incorporan elementos topográficos y climá cos para la jus ficación de la zonificación.
En lo que respecta al proceso de OTBN de Corrientes, es importante mencionar que si bien la metodología considera todos los criterios de la Ley Nº 26.331, los bosques de la región del Espinal quedan
totalmente desprotegidos desde el punto de vista de la conservación. La observación se funda en que
el coeficiente de ponderación u lizado en los bosques del Espinal fue menor que los atribuidos a la

336

�Tabla 18.6. Metodología empleada por las diferentes provincias para el soporte de decisiones en la designación
de las categorías de conservación de acuerdo a la Ley Nº 26.331 de OTBN.

Jurisdicción

Empleo EMC

Jujuy

No es evidente

Salta

No es evidente

San ago del
Estero

No es evidente

Tucumán

Evidente

Chaco

No es evidente

Formosa

No es evidente

Corrientes

Evidente

Mendoza

Evidente

San Juan

Evidente

Metodología
No presenta una metodología de la valoración de los criterios de sustentabilidad para la asignación de las categorías de conservación.
No presenta información acerca de la valoración cuan ta va de los criterios
y la técnica u lizada para determinar la asignación de los dis ntos bosques
na vos a las categorías de conservación.
No presenta una metodología de la valoración de los criterios de sustentabilidad para la asignación de las categorías de conservación.
Si bien afirma haber u lizado la EMC no se estableció claramente cómo se
valoraron ni cómo se fijaron los umbrales que determinaron las categorías
de conservación de los bosques. Con lo cual no pudo corroborarse la aplicación efec va de la metodología propuesta de EMC.
Constan especificaciones de cómo fueron considerados la mayoría de los
criterios, en algunos casos se acompañó con mapas o información específica acerca de la asignación de determinadas áreas a una categoría específica
por poseer caracterís cas definitorias en uno o más criterios, pero no explicita una metodología replicable.
No presenta información acerca de la valoración cuan ta va de los criterios
y la técnica u lizada para determinar la asignación de los dis ntos bosques
na vos a las categorías de conservación.
No se explicaron las razones de la valorización adoptada para cada criterio
ni de los rangos que determinaron la asignación final de un bosque a una
categoría en par cular. Se puede observar que cada región fitogeográfica
fue considerada en forma independiente, dado que los valores y ponderaciones que adoptaron cada criterio son diferentes. Es de especial atención el
hecho de que los rangos que determinaron la asignación final de un bosque
a una categoría determinada y los valores y ponderaciones que adoptaron
cada criterio para la región Espinal son inferiores a los de las otras regiones.
Para valorar a los diferentes criterios se eligió una escala de 1 a 3 donde para
cada criterio se le asignó el valor 3 para los bosques que según el criterio
tenían un valor alto de conservación y 2 ó 1 a medida que el valor de conservación era menor.
Consideró algunos de los criterios de sustentabilidad ambiental parcialmente (criterios “Vinculación con Otras Comunidades Naturales” y “Existencia
de Valores Biológicos Sobresalientes”) ya que estos fueron agregados y evaluados de manera conjunta. Dentro de la EMC incorporó, además de los
criterios de sustentabilidad ambiental exigidos a nivel nacional, el Riesgo
de Deser ficación. Aunque, finalmente, los resultados señalaron que áreas
con un alto y muy alto peligro de deser ficación fueron clasificadas como
Categoría III. Tampoco especificó cómo se definieron los umbrales para determinar las categorías de conservación en el mapa final de OTBN.
No se estableció claramente cómo se valoraron ni cómo se fijaron los umbrales que determinaron las categorías de conservación de los bosques, y
no pudo corroborarse la aplicación efec va de la metodología propuesta de
EMC.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

provincia chaqueña y paranaense para todos los criterios, arrojando que el 94% de los bosques na vos
corresponden a Categoría III.

337

�Empleo EMC

Metodología

San Luis

No es evidente

No presenta una metodología de la valoración de los criterios de sustentabilidad para la asignación de las categorías de conservación.

Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz

No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente

No presenta una metodología de la valoración de los criterios de sustentabilidad para la asignación de las categorías de conservación.

No es evidente

En el informe se especifica que la asignación de las categorías de conservación de los bosques na vos respondió, en algunos casos, a los usos y pos
de ocupación existentes en ese momento dentro del territorio más que a
los criterios de sustentabilidad de la Ley Nº 26.331. Así, áreas en Categoría
I permanecieron en la Categoría II por presencia de ganadería extensiva,
usos turís cos intensivos, respondiendo básicamente a una zonificación que
pudo ser cumplida en el marco actual de uso de la erra.

Río Negro

3.2.2. Implementación de los criterios para la zonificación de bosques nativos
El análisis comparado de los criterios de sustentabilidad muestra que existen marcadas diferencias
en cuanto al nivel de detalle con el que se indica la manera de aplicación de los criterios y la información u lizada. La Tabla 18.7 presenta un resumen del empleo de los 10 criterios de sustentabilidad ambiental y las limitaciones encontradas. El Anexo 18.1 presenta detalladamente la manera en que fueron
considerados cada uno de los criterios por cada jurisdicción.
Del análisis realizado puede observarse que el noroeste argen no resulta la región donde la mayor
can dad de provincias han hecho referencia a los diez criterios de sustentabilidad ambiental (Salta
y Tucumán, no San ago del Estero). Para el caso de Salta resulta importante destacar que si bien el
Informe de OTBN presenta un Anexo de mapas para cada criterio de zonificación, las descripciones
metodológicas no concuerdan con el resultado obtenido y parecen corresponder a dos procesos de
zonificación dis ntos. Por ejemplo, hace referencia a que las áreas asociadas a la Reserva de Pizarro y
del Corredor del I yuro son prioritarias para garan zar la conec vidad y las cataloga en el mapa como
Categoría II o ciertas zonas prioritarias son categorizadas como Categoría III. En la región noreste y de
Cuyo, únicamente los informes de Corrientes y Mendoza, respec vamente, han considerado todos los
criterios de sustentabilidad ambiental.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Jurisdicción

En cuanto a la región Patagónica, en ningún caso fue evidente el empleo de todos los criterios. Las
Direcciones de Bosques de las provincias patagónicas de Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y
Tierra del Fuego trabajaron en conjunto coordinadas por el CIEFAP (Centro de Inves gación y Extensión Forestal Andino Patagónica), estableciendo diversos criterios para establecer la zonificación. En
estos casos se consideraron: Pendiente Máxima: bosques que se encuentran ubicados en pendientes
superiores a 25°, son de carácter protector y es necesario clasificarlos en la categoría de máxima conservación; Cota Máxima: fija el límite al tudinal admisible para determinadas ac vidades produc vas
y Áreas de amor guación por cursos de agua y rutas, los cuales responden al criterio de “Potencial de
conservación de cuencas”. Tipos forestales especiales: aquellos bosques que deben ser objeto de cuidado especial (como relictos de bosque, bosques degradados, entre otros), que responde parcialmente al
criterio de “Existencia de valores biológicos sobresalientes”; y Entorno de instalaciones rurales y ejidos
urbanos: se tenderá a que estas áreas sean restauradas. Si bien estos criterios van en sintonía de los
criterios establecidos a nivel nacional, no existe una correspondencia unívoca con los contemplados en
la Ley de presupuestos mínimos.
338

�Jurisdicción

Empleo de los
10 CSA

Nº CSA

Jujuy

No es evidente

3

Salta

Evidente

8-10

No es evidente

3-6

Evidente

10

San ago del
Estero

Tucumán

Observaciones
Hace referencia a todos los criterios en el Decreto Nº 2.187 y el informe adjunto. Sin
embargo, no presentó las especificaciones técnicas con su correspondiente respaldo
bibliográfico, ni las coberturas digitales que permi eron analizar cada uno de los criterios establecidos para la delimitación de las categorías.
A pesar de que el “Plan de Ordenamiento Territorial de las Áreas Boscosas de la Provincia de Salta” presenta un Anexo de mapas para cada criterio de zonificación, falta
la información acerca de la valoración cuan ta va de los criterios y la técnica u lizada
para determinar la asignación de los dis ntos bosques na vos a las categorías de conservación que establece la Ley Nº 26.331. Existen descripciones metodológicas que no
concuerdan con el resultado obtenido y parecen corresponder a dos procesos de zonificación dis ntos. Por ejemplo, hace referencia a que las áreas asociadas a la Reserva
de Pizarro y del Corredor del I yuro son prioritarias para garan zar la conec vidad
y cataloga en el mapa al corredor de I yuro dentro de la Categoría II. Para el criterio
“C9-Potencial de Conservación de Cuencas”, señalaba que se determinaría el umbral
admisible de transformación de la vegetación natural de cada cuenca hidrográfica, información que, sin embargo, no está comprendida en el documento técnico. A su vez,
el tratamiento de las pendientes entre 5% y 15% en la zonificación no ha sido del todo
claro. Por lo cual no puede asegurarse que el mapa de zonificación de los bosques de
la provincia obtenido es el resultado de la aplicación de una metodología verificable.
Ciertos criterios como “C5-Conec vidad entre ecorregiones”, “C9-Potencial de conservación de cuencas” y “C10-Valor que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a
los bosques na vos” fueron tenidos en cuenta para la asignación de las categorías de
conservación. Otros criterios como “C3-Vinculación con áreas protegidas existentes e
integración regional”, “C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes” y “C8-Potencial de sustentabilidad agrícola”, si bien asevera que han sido tenidos en cuenta,
no específica cómo han sido evaluados. Por otro lado, no parecen haber sido considerados los siguientes criterios: “C1-Superficie de hábitat mínimo”, “C2-Vinculación
con otras comunidades naturales”, “C6-Estado de conservación” y “C7-Potencial Forestal”. Por ejemplo: la evaluación y determinación de zonas con “Potencial forestal” y
con “Potencial de sustentabilidad agrícola” no estuvieron contenidas en los informes,
mencionando las zonas homólogas con la Ley provincial Nº 6.841. Dicha Ley provincial,
tampoco especifica los criterios técnicos para la diferenciación de las categorías de uso
múl ple del bosque na vo (A - Zona con riego; B - Zona Agrícola, Ganadera, Forestal;
C - Zona Ganadera, Forestal y Agrícola; D - Zona Forestal y Ganadera; E - Zona Forestal
y Ganadera con Restricciones; F - Zona de Bañados, áreas inundables y anegables con
Ganadería).
Consideró como criterio rector al criterio 5 “conec vidad entre ecorregiones”, ya que a
par r de su análisis y posterior valoración integral, se pudieron vincular y ponderar los
restantes criterios. Esto es producto de la extensa red hidrográfica de la provincia de
Tucumán, lo cual permi ó establecer conexiones entre las diferentes áreas de manera
efec va a través de los bosques ribereños. Para muchos de los criterios restantes mencionó consideraciones generales a tener en cuenta, sin ahondar técnicamente como
han sido considerados, como por ejemplo para el “C6- Estado de conservación” menciona la importancia de analizar disturbios como pastoreo o fuego, pero no menciona
cómo efec vamente ha sido considerado este criterio, ni se menciona la u lización de
bibliogra a o mapas para tal fin, o para el criterio “C7-Potencial forestal” menciona
haber analizado las existencias maderables, área basal por clase diamétrica, altura del
dosel, pero no se detallan especificaciones de la determinación de este criterio.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Tabla 18.7. Consideración de los 10 criterios de sustentabilidad ambiental especificados dentro del anexo de la
ley Nº 26.331 por las provincias argen nas analizadas para la realización del OTBN.

339

�Empleo de los
10 CSA

Nº CSA

Chaco

No es evidente

8

Formosa

No es evidente

5-8

Corrientes

Evidente

10

Mendoza

Evidente

10

San Juan

No es evidente

6

Observaciones
El criterio “C6-Estado de Conservación” no se encontró especificado. El resto de los
criterios han sido descriptos de manera más o menos detallada. El criterio “C1-Superficie”fue abordado de manera incompleta ya que consideró que este está cubierto por
las áreas protegidas existentes. Respecto al criterio “C5-Conec vidad entre ecorregiones”, Chaco estableció dos propuestas de corredores. Sin embargo, estas propuestas
no se han visto reflejadas en la Categoría I sino que se insertaron en las áreas correspondientes a las Categorías de Conservación II y III, argumentando que inclusive se
realiza conservación de fauna en áreas designadas como Categoría III. Para lo cual, si
se pretende implementar corredores en zonas verdes deberían restringirse o adaptarse las ac vidades agropecuarias de dichas áreas. Respecto al criterio del “C9-Potencial de Conservación de Cuencas”, los bordes de los ríos y cuerpos de agua fueron
clasificados como Categoría II. Su inclusión dentro de esta categoría los habilita a ser
aprovechados forestalmente o a producir madera. Se considera que, en virtud del rol
que enen estos bosques en el régimen hidrológico, la calidad y la can dad de agua,
las técnicas de aprovechamiento deberían ajustarse para asegurar que estas funciones
no se vean afectadas nega vamente.
Los criterios “C1-Superficie”y “C6-Estado de Conservación” no se encuentran mencionados en el informe. Con respecto al resto de los criterios entre los que efec vamente
se consideraron puede mencionarse “C3-Vinculación con AP e integración Regional”,
“C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes”, “C5-Conec vidad entre Ecorregiones” y “C9-Potencial de Conservación de Cuencas”. El criterio “C2-Vinculación con
otras comunidades vegetales” si bien detalla cierta información tenida en cuenta no
detalla cómo ha sido considerado técnicamente, para el “C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes”, únicamente considera el patrimonio forestal estableciendo
porcentajes máximos de transformación en la Categoría III, el “C7-Potencial Forestal”
si bien no desarrolla la manera en la que se aplica este criterio, afirma que se mantendrán las normas de explotación forestal vigentes establecidas por las leyes provinciales
y por la Dirección de Bosques de la Provincia, respecto al “C8-Potencial de sustentabilidad agrícola” menciona como obje vo favorecer la expansión de cul vos y pasturas sobre erras de buenas condiciones produc vas, preservando bosques altos y
planteando escenarios de expansión posibles sin mencionar especificaciones técnicas,
y el “C10-Valor que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a los BN” ha sido
considerado de manera incompleta, toma en cuenta únicamente a las comunidades
aborígenes que enen sus tulos de propiedad registrados en Catastro.
Se digitalizó y georreferenció la información de los diferentes criterios de manera que
al superponer las dis ntas capas de criterios se obtuviera el valor de conservación para
todos los polígonos mapeados. Se reconoció la falta de información de base acerca de
ciertos criterios (“C1-Superficie” y “C7-Potencial forestal”) y se los valorizó de forma
muy general. Para valorar a los diferentes criterios de acuerdo a la EMC se eligió una
escala de 1 a 3 donde para cada criterio se le asignó el valor 3 para los bosques que
según el criterio tenían un valor alto de conservación y 2 ó 1 a medida que el valor de
conservación era menor.
La provincia de Mendoza si bien presentó una evaluación de cada criterio dentro de
su EMC, consideró parcialmente algunos de ellos (criterios “C2-Vinculación con Otras
Comunidades Naturales” y “C4-Existencia de Valores Biológicos Sobresalientes”) ya
que estos fueron agregados y evaluados de manera conjunta.
Trabajó en base a diez criterios, los cuales no todos coinciden estrictamente con los
establecidos en la norma va nacional, estos han sido los siguientes: Corredores Biológicos; Valores de Conservación; Potencialidad Agrícola; Pendientes; Uso del Bosque;
Precipitación; Áreas Protegidas; Hidrogra a; Localidades Rurales; Red Vial. Dejando de
lado criterios como “C1-Superficie mínima”; “C2-Vinculación con Otras Comunidades
Naturales”; “C6-Estado de Conservación”; y “C7-Potencial Forestal”.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Jurisdicción

340

�San Luis

Empleo de los
10 CSA

No es evidente

Nº CSA

5

Chubut

7

Neuquén

5

Río Negro

No es evidente.
Se trabajó
en conjunto
coordinados
por el CIEFAP6
estableciendo
ciertas pautas
para la
zonificación

3

Santa Cruz

2

Tierra del
Fuego

5

Observaciones
Para la definición de las categorías de conservación de los bosques listó una serie de
criterios con sus respec vos mapas, que no consis eron estrictamente con los criterios de la Ley Nº 26.331. Aunque pudo establecerse cierta correlación entre ambos.
El Índice de Produc vidad y la Ap tud de Riego responden al criterio “C8-Potencial
de sustentabilidad agrícola”; las Curvas de nivel, el buﬀer de Hidrogra a Superficial y
el nivel de Pendiente, responden a los criterios de “C9-Potencial de conservación de
cuencas” y “C5-Conec vidad entre Ecorregiones”; y las Áreas Protegidas Provinciales
responderían al criterio “C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes”. Los criterios que no se u lizaron fueron “C1-Superficie de hábitat mínimo”, “C2-Vinculación
con otras comunidades vegetales”, “C3-Vinculación con áreas protegidas existentes e
integración regional”, “C6-Estado de conservación”, “C7-Potencial forestal”, y en referencia al “C10-Valor que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a las áreas
boscosas” solo se hizo mención a la necesidad de las comunidades de acreditar su
posesión de las erras en superficies menores a diez hectáreas.
Se encontraron especificaciones y soporte cartográfico acerca de los siguientes criterios: “C4-Existencia de Valores Biológicos Sobresalientes”, “C7-Potencial forestal” y
“C9-Potencial de Conservación de Cuencas”. Para los criterios “C1-Superficie mínima”,
“C3-Vinculación con áreas protegidas e integración regional”, “C8-Potencial de sustentabilidad agrícola” y “C10-Valor que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a
las áreas boscosas” afirma su consideración, pero no se detalla cómo se ha procedido.
Para el resto de los criterios, no pudo asegurarse su efec va consideración porque no
se cuenta con la información Esta provincia también estableció que ciertas zonas de
riberas de ríos, arroyos, lagunas y lagos ubicadas en una matriz de clase II quedarían
en esta categoría.
Los criterios C1, C2, C5, C7, C8 no han sido detallados en el informe. En cuanto al resto de los criterios, el “C3-Vinculación con áreas protegidas e integración regional”, el
“C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes” y el “C10-Valor que Comunidades
Indígenas y Campesinas dan a los BN”, si bien menciona haberlos considerado, no
detalló especificaciones técnicas, respecto al “C6- Estado de conservación” menciona
que se está relevando información con respecto al estado de los bosques.
Los criterios que se comprobó su consideración fueron: “C3-Vinculación con áreas protegidas e integración regional”, “C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes” y
“C9-Potencial de conservación de cuencas”, aunque en el primer caso no detalla cómo
se determinó. En cuanto a los criterios “C6-Estado de conservación” y “C7-Potencial
forestal”, en el Informe simplemente se describieron los diferentes pos de vegetación
involucrados en el OTBN y el uso al que han estado some dos, pero no mencionó
cómo han sido incorporados al análisis. A su vez, es importante mencionar que se
incluyó dentro de esta zonificación al “Semidesierto altoandino”, “Estepa patagónica
subandina”, “Plantaciones Forestales de especies exó cas” y “mallines” que no debieron incluirse dentro de la zonificación del OTBN. En cuanto a los criterios C1, C2, C5, C8
y C10 no han sido detallados.
Según el informe presentado, los criterios considerados fueron los siguientes: “C4Existencia de Valores Biológicos Sobresalientes”, de manera parcial, ya que solo contempla especies forestales relevantes, y “C9- Potencial de Conservación de Cuencas”.
Los cuales respondieron directamente a los criterios establecidos a nivel regional, sin
incorporar aquellos establecidos a nivel nacional. El resto de los criterios no han sido
tenidos en cuenta.
Entre los criterios que se hace referencia encontramos: “C3-Vinculación con áreas protegidas e integración regional”, “C4-Existencia de valores biológicos sobresalientes”,
de manera parcial, ya que solo consideró pos forestales especiales, “C6-Estado de
conservación”, “C7-Potencial forestal” y “C9-Potencial de conservación de cuencas”.
Los criterios C1, C2, C5, C8 y C10 no han sido detallados.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Jurisdicción

6

341
6

Centro de Inves gación y Extensión Forestal Andino Patagónica

�Las provincias que han detallado todos los criterios, independientemente de su nivel de consideración, han sido Corrientes, Jujuy, Mendoza, Salta y Tucumán. Corrientes y Mendoza fueron las provincias
que consideraron el mayor nivel de detalle rela vo en los 10 criterios de sustentabilidad (8A y 2B para
Corrientes y 7A, 2B y 1C para Mendoza) (Tabla 18.8). Mientras que Santa Cruz y Río Negro han omi do
la descripción de muchos de los criterios de sustentabilidad (8 NE para Santa Cruz y 7 NE para Río Negro). Las provincias de Tucumán y Chubut, por su parte, u lizaron información con un nivel de detalle
menor (4 D). Si analizamos el nivel de detalle u lizado para cada criterio, independientemente de la
provincia, se puede observar que los criterios C1, C2 y C6 han resultado los criterios menos exhaus vos
dentro de los informes, con un total de 8 provincias que no los han especificado. Con respecto al menor
nivel de detalle, este se presenta en el C3, seguido del C6 y C10.
Los criterios considerados con mayor sustento técnico han sido el C8 y C9. El uso generalizado del
“Potencial de sustentabilidad agrícola” (criterio 8) lleva a pensar que el proceso de zonificación llevado
a cabo ha respondido prioritariamente a un proceso de división funcional del territorio de acuerdo a
su potencial produc vo, relegando su valor ecológico. En lo referente al criterio “Potencial de Conservación de Cuencas” (criterio 9), la incorporación de corredores riparios no solo atendió al criterio 9,
sino que ha tenido como propósito adicional garan zar la conec vidad ecológica entre aquellas zonas
de Categoría I.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

3.2.3 Comparación relativa de la implementación de los criterios empleados para la zonificación de bosques nativos
De acuerdo al análisis de los informes, cada provincia trató a los criterios establecidos en la Ley de
manera diferente. La Tabla 18.8 sinte za la exhaus vidad con la que se ha considerado cada criterio
según la información que con enen los informes de OTBN. Se asignaron valores que representan el
grado o nivel de información contemplado en una escala de cuatro niveles (A, B, C y D), siendo A el de
mayor nivel de detalle de información rela vo y D el de menor. Aquellos criterios “no especificados
(NE)” se refieren a que no se cuenta con indicios, especificaciones técnicas o bibliográficas dentro de
los informes técnicos y/o la norma va que permita comprobar su efec va consideración. La asignación
a la categoría A no significa que el nivel de detalle usado fuera el adecuado desde el punto de vista
técnico, sino que simplemente fue el más exhaus vo para las provincias analizadas7.

Por otro lado, en las provincias patagónicas si bien el nivel de consideración de los CSA ha sido bajo,
poseen una gran superficie de sus bosques na vos categorizados como Categoría I. El criterio que ha
conducido a esta clasificación ha sido la condición topográfica, como bien se menciona en el Anexo
18.1.

7

La asignación al nivel A tuvo en cuenta el sustento técnico de los criterios, el cual involucra no solo la información u lizada
para su determinación, sino también metodología de valorización y ponderación ó de asignación a categorías específicas.
El nivel B, a diferencia del anterior, no describe metodologías de ponderación, o los criterios son considerados de manera
incompleta. El nivel C no presenta la metodología o bibliogra a que respalde la asignación de los bosques a determinada
categoría de conservación. Mientras que el nivel D hace referencia a aquellas provincias que no hacen aclaraciones respecto a la consideración de los criterios o su consideración se aleja de la definición establecida a nivel nacional.

342

�C1

C2

C3

Jujuy

B

B

NE

Salta

B

B

B

SanƟago del
Estero

NE

NE

D

Tucumán

B

B

Chaco

D

C

Formosa

NE

Corrientes

C4

C5

C6

C7

C

C

D

C

B

C

C

A

D

B

C

C

C

C

A

A

Mendoza

A

San Juan

Total Total Total Total Total
A
B
C
D
NE

C8

C9

C10

C

C

A

C

1

2

5

1

1

C

A

C

C

1

4

5

0

0

NE

NE

A

A

A

4

0

1

1

4

A

D

D

A

A

D

3

3

0

4

0

B

NE

C

B

D

C

0

2

5

2

1

D

A

NE

D

B

B

D

1

2

2

3

2

A

A

A

B

B

A

A

A

8

2

0

0

0

C

B

B

A

A

A

A

A

A

7

2

1

0

0

NE

NE

B

C

B

NE

NE

A

B

B

1

4

1

0

4

San Luis

NE

NE

NE

C

C

NE

NE

A

A

C

2

0

3

0

5

Neuquén

NE

NE

C

D

NE

D

NE

NE

A

C

1

2

2

0

5

Río Negro

NE

NE

D

B

NE

NE

NE

NE

A

NE

1

1

0

1

7

Santa Cruz

NE

NE

NE

B

NE

NE

NE

NE

A

NE

1

1

0

0

8

Chubut

D

NE

D

B

NE

NE

B

D

B

D

0

3

0

4

3

Tierra del Fuego

NE

NE

C

B

NE

C

C

NE

A

NE

1

1

3

0

5

Total A

2

1

1

1

5

1

1

7

10

3

Total B

3

3

3

6

3

1

2

2

3

1

Total C

0

3

5

6

2

2

4

1

1

5

Total D

2

0

4

2

0

3

2

1

1

3

Total NE

8

8

2

0

5

8

6

4

0

3

A&gt;B&gt;C&gt;D: nivel de detalle rela vo de las 15 provincias en función a la información que con enen los informes.
NE: No especificado.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Tabla 18.8. Listado de los criterios de sustentabilidad ambiental especificados dentro del anexo de la Ley Nº
26.331 y la comparación rela va del nivel de consideración de los mismos en cada provincia.

4. COMENTARIOS FINALES
La sanción de la Ley Nº 26.331 representa un hito en la legislación ambiental argen na. A par r de
ella se ha instalado en todas las provincias la necesidad de considerar, aún de manera my básica en
algunos casos, la manera en la cual se distribuyen las ac vidades produc vas en el territorio. Transcurridos 7 años desde la sanción de la Ley Nº 26.331, la mayoría de las provincias han sancionado una
ley provincial de OTBN, aunque algunas de ellas no han acreditado su plan ante la SAyDS. El proceso
ene muchas aristas y aspectos posi vos. De hecho, la mera ocurrencia del proceso de zonificación es
un avance muy significa vo al visibilizar la problemá ca del OT y promover la discusión. Obviamente,
fue (y sigue siendo) un proceso di cil y para el cual se cuenta con pocos antecedentes y experiencias.
Evaluar la marcha del proceso es un paso indispensable para su mejora con nua. En tal sen do este
informe se concentró en los aspectos a mejorar.
La falta de un protocolo de trabajo estandarizado y consensuado, junto con el bajo nivel de acuerdo
en las zonificaciones provinciales ha conducido a una desar culación a nivel regional, agudizada por la

343

�La resolución N° 229/2012 del COFEMA (posterior a buena parte de las leyes de OT provinciales)
hace expresa mención a la diversidad de situaciones en cuanto a la implementación de la ley de OTBN,
con jurisdicciones que han avanzado significa vamente en su ordenamiento e instrumentación y otras
que aún se encuentran en estado incipiente. Establece, por su parte, los contenidos mínimos de planes
de manejo y conservación y distribución del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y Conservación de
los Bosques Na vos, y una serie de lineamientos básicos para la presentación de los Informes de OTBN.
Entre otras cosas, sugiere que los informes deben incluir: las coberturas digitales u lizadas; el mapa
con las categorías asignadas; y un informe final detallando la metodología u lizada para la valoración
de los criterios y asignación de las categorías de conservación, indicando la fuente de información u lizada y documentación que muestre la coherencia de categorías de conservación de bosques con las
provincias vecinas, entre otras cues ones. Esta resolución reconoce las debilidades y carencias técnicas
de los informes de OTBN. Provincias como Formosa y San ago del Estero no detallan la bibliogra a y
documentación técnica consultada para establecer la zonificación. O como en el caso de Salta, el proceso metodológico descripto no concuerda con el Mapa de OTBN presentado.
El documento “Pautas metodológicas para las actualizaciones de los Ordenamientos Territoriales
de los Bosques Na vos, Ley Nº 23.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Na vos”, discu do y aprobado por Resolución Nº 236/2012, establece, entre otras cosas, pautas
sobre la consideración de los criterios de sustentabilidad ambiental, destacando la importancia de no
solo incorporar todos los criterios al análisis, sino también hace hincapié en el sustento técnico. Esto
involucra no solo la información u lizada para su determinación, sino describir la metodología de valorización y ponderación de manera geográfica para que resulte una metodología verificable. Sin duda
lo mencionado es un aspecto a revisar en futuras actualizaciones o en el proceso de recategorización.
Una definición más transparente del proceso de asignación de clases de conservación es un paso crí co
para la legi mación social de los mapas provinciales de OTBN.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

interpretación dispar de los criterios de sustentabilidad ambiental y las diversas modalidades de aplicación de la ley. Esto podría estar asociado a las capacidades del equipo técnico, a la disponibilidad de
información en la provincia, a la forma en que son descriptos los criterios en la ley y/o a las valoraciones del territorio que hace cada provincia, entre otros factores. Por otra parte, no pueden descartarse
disputas y presiones polí cas que no se hacen explícitas en los planteos técnicos como, por ejemplo,
las señaladas por Seghezzo et al. (2011) para el caso de Salta. García Collazo et al. (2013) muestran
importantes sesgos en la zonificación al analizar los límites provinciales entre Chaco y Salta, Formosa y
Salta, San ago del Estero y Chaco, Chaco y Formosa y Salta y San ago del Estero.

Otros elementos que evidencian la diversidad de situaciones en cuanto a la implementación de la
ley de OTBN resultan:
a) la admisión de la transformación de zonas de bosque clasificadas en la Categoría II a pesar de que la
ley prohíbe el desmonte en estas áreas, como ocurre en las provincias de Catamarca, Chaco, Jujuy,
la Pampa, San Luis y San ago del Estero;
b) la existencia de procesos de recategorización a nivel predial que no parecen considerar los Criterios
de Sustentabilidad Ambiental que definieron las categorías a gran escala como ocurre en varias provincias como Salta, San ago del Estero, entre otras. Esto cons tuiría a priori un incumplimiento en
los presupuestos mínimos establecidos por la Ley Nº 26.331;
c) la existencia de subcategorías de conservación como ocurre en las provincias de Formosa, Neuquén
y Tierra del Fuego. Formosa, a modo de ejemplo, como se describió anteriormente, dispone de una
Categoría III compuesta por dos subcategorías con grandes restricciones, proponiendo valores máxi-

344

�d) la existencia de categorías complementarias a las categorías de conservación de bosques na vos (I,
II y III), como ocurre en Tucumán. Lo cual cons tuye un avance hacia un proceso de ordenamiento
territorial. Paralelamente, provincias como Formosa o Mendoza ya contaban con el ordenamiento
territorial de su provincia.
Con respecto al nivel de coherencia entre las categorías de conservación, entre aquellas jurisdicciones que comparten ecorregiones, el COFEMA reconoce que es necesario continuar con las acciones que den lugar a una mejora, dado que existen varias zonas donde las categorías de conservación
cambian abruptamente entre provincias (Dirección de Bosques de la Nación argentina 2014) tal como
lo indica el análisis de García Collazo et al. (2013). Lo cual ha puesto en debate el Principio de Cooperación entre las provincias establecido dentro de la Ley General del Ambiente Nº 25.675. Producto del
análisis realizado, se evidencia que Mendoza menciona haber trabajado con la provincia de San Juan
en la revisión de la coherencia en la asignación de las categorías de conservación, aunque no presenta
un informe al respecto. Neuquén, por su parte, también analiza este punto y atribuye las discrepancias con provincias vecinas a intensidades de uso del suelo distintas y a diferencias en la escala de la
información base.
Las decisiones relacionadas con la planificación de uso de los recursos naturales son complejas y
comprenden aspectos que involucran a grupos de interés con diferentes obje vos y prioridades. Las
técnicas de análisis de decisión mul criterio (ver Capítulo 12) son una de las herramientas que contribuyen a la planificación. Existen variados métodos de soporte de decisiones que se basan en analizar
la situación y ayudar a tomar una decisión sa sfactoria, decisión mul criterio o de compromiso, que
da solución al problema planteado integrando valores e intereses de los dis ntos grupos de interés
(Lomas et al. 2005, Cisneros et al. 2011). A su vez, dado a que las decisiones generalmente las toman
personas dis ntas a los interesados, estas metodologías contribuyen a la jus ficación pública de la
toma de decisiones. Su aplicación implica definir obje vos, alterna vas y valorar los criterios mediante
la importancia rela va que cada persona involucrada le asigna (Cap. 12).
En el ámbito del COFEMA se viene trabajando para op mizar los procesos de OTBN. Así se realizó
el taller de “Pautas para la consideración, iden ficación y mapeo de los bosques na vos en el Ordenamiento Territorial de los Bosques Na vos”, cuyos resultados fueron acreditados por la Resolución
COFEMA N° 230/2012. La misma deja constancia de que al comparar los mapas de bosque na vo realizados por las provincias con datos de referencia (Primer Inventario Nacional de Bosques Na vos y sus
actualizaciones cartográficas), existen áreas boscosas que no fueron incluidas en el OTBN, quedando invisibilizadas y no legisladas. Pensando desde un abordaje a escala de paisaje y/o regional, la aproximación de OT solo de los Bosques Na vos ene serias limitaciones al no considerar el territorio como un
todo. La propia Ley Nº 26.331 incorpora entre los criterios de sustentabilidad ambiental a la vinculación
con otras comunidades naturales, entendida como “la determinación de la vinculación entre un parche
de bosque y otras comunidades naturales con el fin de preservar gradientes ecológicos completos”. En
este sen do, un bosque con caracterís cas que permitan mantener gradientes ecológicos, debería tener mayor valor de conservación. Sin embargo, los derechos y obligaciones que se establecen en la Ley

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

mos admisibles de cambio de uso de la erra según la zona de ordenamiento y el grupo fisonómico
involucrado. Sin embargo, el 74% de los bosques pertenecen a esta categoría, resultando la provincia que mayor superficie de sus bosques atribuye a esta categoría. La asignación de los bosques a las
categorías de conservación debiera ser ajena a este po de restricciones, ya que debe basarse en la
consideración de los criterios del Anexo de la Ley Nº 26.331;

345

�La ley de OTBN iden fica pobremente los servicios ecosistémicos (SE) que brindan los bosques, ya
que no los define de manera explícita ni avanza en su cuan ficación. El foco en la Ley Nº 26.331 está
puesto en un posible mecanismo de compensación por la pérdida de SE y no en la determinación de
cambios en su nivel de provisión. La caracterización de la pérdida en la provisión de varios SE asociada
a dis ntas transformaciones del territorio para los sistemas de bosques xero cos de la región chaqueña, a modo de ejemplo, ha sido estudiada en una can dad de trabajos (Paruelo et al. 2011, Viglizzo et
al. 2011, Mastrangelo y Gavin 2012, Volante et al. 2012). La falta de incen vos oficiales para su análisis
e incorporación en la toma de decisiones retrasa el desarrollo de estrategias de mi gación o reversión.
Para lograr una alterna va opera va que se incorpore en el proceso de toma de decisiones es necesario determinar las funciones de afectación de servicios ecosistémicos (la relación entre factores de
estrés y perturbación y el nivel de provisión de SE específicos), e iden ficar los actores e involucrados
que resultan afectadores y beneficiarios de los SE provistos por los bosques (Paruelo 2011, Viglizzo et
al. 2012). La Ley Nº 26.331 y, consecuentemente, los informes provinciales analizados no consideran
explícitamente el enfoque basado en la idea de SE, a pesar de la importancia que asume este punto y
el vínculo explícito de la ley con este concepto. El ar culo 5 de la reglamentación de la Ley de OTBN (B.
O. Nº 31.595/2009) hace expresa mención a este punto estableciendo que el Consejo Federal de Medio
Ambiente (COFEMA) debe elaborar guías metodológicas a fines de valorizar los servicios ecosistémicos
(denominándolos ambientales).
En cuanto a la efec vidad de la ley, la UMSEF ha detectado: a) un claro aumento de la tasa de
desmonte en los meses previos a la sanción de la Ley Nº 26.331, posiblemente por la incer dumbre
generada en torno al surgimiento de dicha ley; b) existencia de desmonte en el periodo comprendido
entre la sanción de la Ley Nº 26.331 y la realización del OTBN por parte de cada jurisdicción provincial
(a pesar de la prohibición es pulada en el art. 8); y c) existencia de desmonte en las tres categorías de
conservación (UMSEF 2012). Entre sus conclusiones el informe destaca que el porcentaje de pérdida
anual de bosques na vos en las regiones consideradas, que promediaba un 0,82% anual en el periodo
1998-2002, se ha elevado a 1,22% anual en el período 2006-2011. Otros estudios como el realizado por
la REDAF (2012), pone en evidencia que los desmontes en la provincia de Salta posteriores a la sanción
de la Ley 26.331 han afectado a zonas pertenecientes a las tres categorías de conservación, a pesar del
recurso de amparo presentado en el año 2008 ante la Corte Suprema de Jus cia de la Nación a instancias de la Mesa de Tierras del Norte de Salta, donde se determinó la suspensión de tala y desmonte
hasta tanto se realizara un estudio de impacto acumula vo de dichos procesos en los departamentos
de Orán, San Mar n, Rivadavia y Santa Victoria. En el año 2011, dicho caso se remi ó a la Corte de
Jus cia de Salta y las cifras de desmonte no se han rever do. En esta provincia no solo se observan
desmontes no autorizados por la autoridad local de aplicación, sino que también ocurren procesos de
recategorización a nivel predial que se contraponen a los principios de la ley nacional.
Un tema no menor que enfrenta el OTBN corresponde a la actualización periódica del ordenamiento
establecida en el decreto reglamentario de la Ley 26.331. Esta oportunidad lleva a la disyun va acerca
de si este proceso iniciará un proceso de mejora con nua a par r del ajuste metodológico y del fortalecimiento de actores e involucrados o si habilitará a los grupos de poder más concentrado a rever r
los avances logrados en la protección de los recursos naturales en busca de beneficios económicos
privados en el corto plazo. Esto cons tuye un gran desa o para la Autoridad Nacional de Aplicación.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

solo rigen sobre los bosques na vos. La provincia de Tucumán ha avanzado en este aspecto, dado que
áreas que no se enmarcan en la definición de bosque na vo fueron incorporadas por interdependencia
funcional con los bosques.

346

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Forestales Parque Chaqueño, Selva Misionera y Selva Tucumano Boliviana. Dirección de Bosques,
Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable, República Argen na, p. 61.
Viglizzo, E. F., L. Carreño, J. Volante y M. Mosciaro. 2011. Valuación de bienes y servicios ecosistémicos:
¿verdad obje va o cuento de la buena pipa? Capítulo 1. En P. Laterra, E. G. Jobbágy y J. M. Paruelo
(eds.). Valoración de bienes y servicios ecosistémicos. Conceptos, herramientas y aplicaciones para
el ordenamiento territorial. MAGyP e INTA.
Viglizzo, E. F., J. M. Paruelo, P. Laterra and E. G. Jobbágy. 2012. Ecosystem service evalua on to support
land use policy. Agriculture Ecosystem and Environment 154: 78-84.
Volante, J., D. Alcaraz Segura, M. J. Mosciaro, E. F. Viglizzo and J. M. Paruelo. 2012. Ecosystem func onal changes associated with landclearing in NW Argen na. Agriculture, Ecosystem &amp; Environment
154:12-22.
Zak, M., M. Cabido and J. Hodgson. 2004. Do subtropical seasonal forest in the Gran Chaco, Argen na,
have a future? Biological conserva on 120: 589-598.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Red Agroforestal Chaco Argen na, REDAF. 2012. Monitoreo de Deforestación en los Bosques Na vos de
la Región Chaqueña Argen na. Informe Nº 1. Bosques Na vos de Salta: Ley de Bosques, análisis de
deforestación y situación del Bosque Chaqueño en la provincia.

348

�Criterio 1: Superficie mínima de hábitat
Jurisdicción
Jujuy
Salta
Tucumán
Stgo. del Estero
Chaco
Formosa
Corrientes

Mendoza
San Juan
San Luis
Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
En estas provincias se consideró precautoriamente que la conservación de grandes bloques
(10.000-1.000.000 ha) interconectados garan za la supervivencia de grandes animales de acuerdo a Benne (2003).
No es evidente
El informe establece que el tamaño de las áreas protegidas vigentes asegura la inclusión de hábitat para especies de fauna notable, amenazada o en vía de ex nción (Ley provincial Nº 4.358); la
Categoría II funciona como un área de amor guación; mientras que la Categoría III no resulta un
hábitat propicio por su elevado nivel de fragmentación.
No es evidente
Menciona la falta de estudios que cuan fiquen el área mínima. Se consideran 5 ha como área
mínima de bosque. De tal manera a los bosques de 5 ha o más se le asignó mayor peso en la evaluación mul criterio (EMC). Los polígonos con menos de 5 ha se les dio el valor mínimo dentro
de la (EMC), 1 punto.
Define diferentes unidades funcionales de bosques a las cuales les atribuye un valor de 1 dentro
de la EMC debido a que las especies animales pueden ocupar extensiones mayores que las consideradas en un parche boscoso y u liza una combinación de parches con dis ntas unidades de
vegetación.
No es evidente
No es evidente
Dentro de la Categoría I incorpora áreas de gran superficie de ambientes con elevada integridad
debido a que en conjunto con las áreas protegidas colaboran a generar condiciones funcionalmente ú les para albergar poblaciones viables. Aunque no se detalló cómo se delimitó.
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

ANEXO 18.1. ESPECIFICACIONES TÉCNICAS DE LOS CRITERIOS DE SUSTENTABILIDAD AMBIENTAL

Criterio 2: Vinculación con otras comunidades vegetales
Jurisdicción
Jujuy
Salta
Tucumán
Stgo. del Estero
Chaco

Formosa
Corrientes
Mendoza
San Juan

Consideración
Han considerado la vinculación de un área de bosque con otros pisos al tudinales de Yungas y la
vinculación entre sectores la tudinales de Yungas a través del Chaco Serrano y Chaco Seco. Esto
permi ría la conexión entre poblaciones de los dis ntos sectores en el paisaje. Fuente respaldatoria: Brown et al. (2002); Brown y Malizia (2004).
No es evidente
U liza gradientes ecológicos determinados por la presencia de aves como indicadoras de biodiversidad en general junto con si os de importancia para la conservación de animales mayores
y menores, dado que u lizan dis ntos ecosistemas en dis ntas épocas del año. Trabajos empleados para la determinación de este criterio FVSA et al. (2005), Aves Argen nas y Asociación
Ornitológica del Plata (2007).
En este caso no se detalla cómo ha sido considerado este criterio pero menciona que se u lizó
la propuesta de corredores diseñada por técnicos de Parques Nacionales (2007) para garan zar
conec vidad entre ambientes naturales.
Par ó del supuesto de que todos los bosques están relacionados de alguna manera a otra comunidad natural asignándole a todos los bosques el valor máximo de conservación dentro de la
EMC.
Considera el vínculo con sistemas lacustres y el vínculo con arbustales con árboles emergentes.
No es evidente

349

�Jurisdicción
San Luis
Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente
Criterio 3: Vinculación con áreas protegidas e integración regional

Jurisdicción
Jujuy

Salta

Tucumán
Stgo. del Estero
Chaco

Formosa

Corrientes

Mendoza

San Juan
San Luis

Consideración
Menciona que la ubicación de sectores de bosque cercanos o vinculados a áreas protegidas de
jurisdicción nacional (Parque Nacional Calilegua en Jujuy y Reserva Natural Pizarro y Parque Nacional El Rey en Salta en áreas limítrofes con Jujuy) o provincial (Parque Provincial Potrero de
Yala, Parque Provincial Lancitas) aumentó su valor de conservación.
La zonificación de esta provincia tomó en cuenta las áreas protegidas nacionales como provinciales en su jurisdicción y estableció una franja amarilla de amor guamiento de 1 kilómetro
alrededor de estas.
Menciona que según los requerimientos de cada área protegida se definieron la extensión que
corresponda a su zona de amor guamiento, la cual debería ser de color amarillo. Las ac vidades
que se realicen en estas zonas no deben poner en riesgo el cumplimiento de los fines del Área
Natural Protegida.
Se indicó que las áreas protegidas, pertenecientes a la Categoría I, se encuentran conectadas con
bosques de la Categoría II, pero no mencionó de qué forma ha sido determinado.
Considera la presencia de especies amenazadas de ex nción y monumentos naturales provinciales (Ley provincial Nº 4.306) y la creación de corredores biológicos que incluya una vinculación
entre áreas protegidas (Ley provincial Nº 4.358). Otros trabajos empleados para la determinación de este criterio; FVSA et al. (2005), APN et al. (2007).
Considera quela propuesta de corredores de Administración de Parques Nacionales (2007) es la
base para la aplicación de este criterio. El informe presentado posteriormente al informe técnico provincial denominado “Modificaciones del POT-For con expresión cartográfica realizadas a
par r de las propuestas realizadas entre el 21/12/09 y el 29/03/10” incluyó áreas tampón y de
transición en reservas.
Se crearon zonas de amor guación de 5.000 metros desde el límite (hacia fuera) de las áreas protegidas. Fueron consideradas las siguientes: Parque Nacional Mburucuyá (fuente de la cobertura:
APN), Reserva Iberá y Reserva Santa María. A todos los bosques que intersectaron las zonas de
amor guación se le asignó el mayor valor de conservación en la EMC.
Considera que las áreas protegidas poseen el mayor valor de conservación dentro de la EMC (10
puntos). Esta provincia no posee en su territorio parques nacionales ni municipales, debido a que
la provincia establece un único régimen de administración de las áreas protegidas enmarcado
dentro de la Ley provincial Nº 6.045. Las áreas proyectadas de ampliación del sistema provincial,
las Áreas Ramsar, de interés y zonas buﬀer poseen una valoración de intermedia (3 puntos) y el
resto valor mínimo (solo 1), dentro de la EMC.
Aproximadamente un 22% de su superficie se encuentra bajo alguna categoría de protección.
Todas las ecorregiones existentes en su territorio están representadas. Se trabajó ponderando
posi vamente los bosques existentes en áreas protegidas, también se elaboró un área de amorguación de cinco mil metros alrededor de cada una y se ponderó posi vamente, aunque con
un valor levemente menor.
No es evidente

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 2: Vinculación con otras comunidades vegetales

350

�Jurisdicción
Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
La Categoría I incorporó hábitats intactos y corredores que permiten la conec vidad entre Argen na y Chile y entre áreas protegidas de jurisdicción provincial y nacional, mientras que en la
Categoría II incorporó áreas de conec vidad y amor guación para zonas de conservación, pero
no especificó la base de datos empleada.
Categoriza como Categoría II áreas de amor guamiento y transición, aunque no detalló cómo se
determinaron.
Menciona la realización de zonas buﬀer en los bosques adyacentes al Parque Nacional y Reservas, calificándolos según la categoría de máxima protección.
No es evidente
Únicamente menciona la inclusión en la Categoría II de áreas de amor guación de unidades de
vegetación especiales en Categoría I.
Criterio 4: Existencia de valores biológicos sobresalientes

Jurisdicción

Jujuy

Salta

Tucumán

San ago del
Estero

Chaco

Consideración
Menciona que la presencia de elementos o sistemas, como lagunas permanentes, madrejones,
poblaciones de árboles viejos de especies de valor forestal, poblaciones de especies amenazadas, presencia de endemismos y sectores de palmares o de sabanas, otorgan al si o un alto valor
de conservación especial, pero no detalla la base de datos empleada, ni los criterios considerados para su valoración.
Enumera una serie de elementos o sistemas de interés como: lagunas permanentes, madrejones, poblaciones de árboles viejos de especies de valor forestal, poblaciones de especies amenazadas, endemismos y sectores de palmares o de sabanas. Se u lizó como referencia para la
determinación de áreas de biodiversidad sobresaliente para Yungas el trabajo de Brown et al.
(2002) y para la región chaqueña el documento de Evaluación Ecorregional del Gran Chaco Americano generado por FVSA et al. (2005). También se consideraron las Áreas de Importancia para
la Conservación de las Aves (AICAs) de Aves Argen nas y el mapa generado para la Situación Ambiental de la Argen na (2005), e información sobre la determinación y valoración de Humedales
en Yungas (Cristóbal 2006).
Se realizaron diversos mapas que con enen: las especies “paraguas”, los puntos calientes para
la conservación de mamíferos (Tabeni et al. 2004); AICAS y anfibios. En el embalse de río Hondo, asignó un área de 20 km hacia el oeste del embalse que coincide con erras no produc vas
agrícolamente por el alto grado de salinización de los suelos. Esta gran área será un reservorio
de flora y fauna na va.
Se considera que las áreas de las grandes cuencas de los ríos Salado, Dulce y Horcones permiten
el desplazamiento de la biodiversidad, por lo cual deben ser preservadas en todo proyecto. Dentro de la Categoría III estableció que un 30-40% de esas zonas han de permanecer en forma de
macizos para su preservación, pero no detalló los elementos que le han permi do arribar a estos
resultados. Además, hace hincapié en la necesidad de realizar estudios de la distribución de la
biodiversidad a fin de crear reservas.
Considera la presencia de si os de conservación de aves silvestres (AICAS), como indicadores de
biodiversidad en general. Según establece el informe estos si os son valiosos no solamente para
la conservación de las aves, sino también para preservar especies vegetales y animales. Otro
elemento considerado por la provincia es la presencia de especies consideradas amenazadas de
ex nción y monumentos naturales provinciales (Ley Nº 4.306 Monumentos Naturales Provinciales; y áreas prioritarias para la conservación (FVSA et al. 2005, Aves Argen nas y Asociación
Ornitológica del Plata 2007). En la Categoría de Conservación II localizó una selección de lugares
de conservación de comunidades vegetales de bosque na vo (con predominancia de Quebracho
colorado y Quebracho blanco), animales mayores (yaguareté, tatú carreta, oso hormiguero, ciervo de los pantanos, entre otros) y menores (guazuncho, carpincho, yacaré, entre otros) (FVSA
et al. 2005). También argumentó que dentro de unidades pertenecientes a la Categoría III, con
una mayor fragmentación de los bosques na vos, es posible la conservación y supervivencia los
animales menores.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 3: Vinculación con áreas protegidas e integración regional

351

�Jurisdicción
Formosa

Corrientes

Mendoza

San Juan

San Luis

Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz

Río Negro

Consideración
Zonificó su provincia en dos grandes zonas (Corredores y Central-Oriental) y estableció porcentajes máximos de transformación de vegetación natural en zonas de la categoría III, privilegiando
la conservación del patrimonio forestal, en especial los Bosques Altos.
A los bosques que están a una distancia de al menos 5.000 metros de un punto o dentro de un
área importante de: herpetrofauna, aves, mamíferos o etnoecología se le asignó el máximo valor
de conservación dentro de la EMC (valor 3), al resto el mínimo valor. Menciona haber u lizado
información brindada por la comunidad cien fica: IBONE; FCE; CECOAL; AICAS; GIA para delimitar zonas de importancia biológica.
Hace mención a la escasez de los trabajos con análisis biogeográficos en esta provincia que permitan iden ficar áreas prioritarias de conservación en función de la biodiversidad y la presencia
simultánea de especies raras, en peligro de ex nción o especies clave. Debiendo ser una prioridad en futuros proyectos de inves gación. Sin embargo, sí se cuenta con datos de presencia
de algunas especies de interés (especies raras, endémicas, clave, paraguas y estructuradoras)
de trabajos puntuales que consideró para ponderar áreas de interés de conservación. Trabajos
empleados: Roig (1985), Tognelli et al. (2001), Corbalán y Debandi (2008), Alvarez et. al (2009);
entre otros).
Se consideraron aquellas especies enunciadas en el trabajo realizado por Juan Carlos Chebez
(2008) de categorización de la fauna nacional según UICN, CITES e información adicional a n.
Se incluyó además los datos locales específicos de distribución de algunas especies. También se
tomó especial atención respecto de especies de flora na va endémicas. Todos fueron valorados posi vamente y las mayores ponderaciones se colocaron a las especies endémicas de flora.
Respecto de las ponderaciones de fauna, fueron mayores para las especies que precisan de la
conservación del bosque como único po de hábitat para su supervivencia.
Menciona haber determinado este criterio teniendo en cuenta la representa vidad de los ecosistemas, la probabilidad de persistencia de la misma, la conec vidad entre diferentes áreas y la
expansión urbana. Aunque en el soporte cartográfico no se ve reflejado y únicamente presentó
una lista de especies vegetales de valor relevante. También menciona haber incorporado Áreas
naturales protegidas dentro de la Categoría I.
Se establecieron si os de interés considerando riqueza de especies, endemismos, presencia de
especies amenazadas, interacciones poco frecuentes e integridad ecológica (ej. hábitat intactos,
poblaciones de especies amenazadas y protegidas por reglamentaciones provinciales, nacionales y/o internacionales) a través de informantes calificados.
Considera comunidades frágiles, singulares o poco representadas y poblaciones aisladas o límites de distribución de especies, aunque no especifica cómo se determinaron.
Considera pos forestales de interés (como extremo de distribución de bosques de lenga, isletas
boscosas de lenga, etc.) de elevado valor de conservación.
En la Categoría I incluyó pos forestales especiales (Ciprés de las Guaitecas, bosques de lenga
en su distribución más extrema, isletas menores a 20 ha o mezclada en una matriz con ñires,
bosques degradados de lenga, bosques mixtos especiales de lenga con canelo o notro) y bosques
con interés de conservación de fauna na va en peligro de ex nción como es el caso del huemul.
Menciona la importancia de elementos singulares (Cipresal de las Guaytecas, Alerces y los bosques de protección de lenga en las cotas altas) y elementos especiales de flora y fauna con alto
valor de conservación.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 4: Existencia de valores biológicos sobresalientes

Criterio 5: ConecƟvidad entre ecorregiones
Jurisdicción
Jujuy

Consideración
Únicamente menciona la importancia de los corredores boscosos que garan cen la conec vidad
de Yungas con áreas de Chaco y que permitan el desplazamiento de especies entre ambas unidades ambientales.

352

�Jurisdicción

Salta

Tucumán
Stgo. del Estero

Chaco

Formosa
Corrientes

Mendoza

San Juan

San Luis
Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
Propone la preservación de corredores boscosos que conecten las Yungas con áreas de Chaco
y permitan el desplazamiento de especies de aves y mamíferos entre ambas unidades ambientales. Se u lizó la propuesta de corredores entre Yungas y Chaco generado por la Provincia de
Salta (2006) y la definición de áreas remanentes de conec vidad de la Situación Ambiental de la
Argen na (Brown y Pacheco 2006). Menciona que las áreas asociadas a la Reserva de Pizarro y
del Corredor del I yuro son prioritarias. Sin embargo, el corredor de I yuro ha sido incluido en
la categoría II.
Propuso la realización de zonas de amor guación de anchos variables, según el tramo del río y su
ubicación topográfica (que van de 35 m según Ley provincial Nº 6.292 a 200 m).
Afirma incluir dentro de la Categoría I: los bordes de salinas, lagunas saladas, lagos y lagunas
permanentes, áreas de bañados y márgenes de ríos como una franja de 300 m de ancho mínimo
como área de protección en concordancia con la Ley Provincial Nº 2.852.
Asegura que la presencia actual de los bosques riparios (albardones, bordes de ríos, selvas de
ribera) aseguran y garan zan parte de la conec vidad. Definió una franja de selva de ribera de
100 metros a cada lado de márgenes de ríos primarios y de 30 metros en ríos secundarios como
la Categoría I, para ello u lizó la delimitación de cuencas e hidrogra a de Rohrmann et al. (2008).
La propuesta de la Estrategia Regional de Corredores (APN 2007) se incorporaron en las áreas
correspondientes a las Categorías de Conservación II y III.
Considera de especial interés los corredores ripiarios, con lo cual incorporó en la Categoría I 500
m a cada lado de márgenes de ríos principales y 100 m en márgenes de ríos secundarios.
Consideró que la diseminación de muchas especies se realiza vía cursos de agua, con lo cual se
asignó el máximo valor dentro de la EMC (3 puntos) a los bosques ribereños y marginales. A los
bosques interiores que intersectan un buﬀer de 5.000 metros del límite entre 2 ecorregiones
(distritos) también se les asignó el valor 3. Al resto de los bosques se le asignó el valor 1.
La mayor parte de los bosques en esta provincia se encuentran dentro de la ecorregión del Monte por lo que la vinculación con otras ecorregiones es di cil de establecer. Considera que un aspecto importante al momento de evaluar la conec vidad con otras ecorregiones es el ingreso de
especies chaqueñas en el noreste de la Provincia (como Prosopischilensis, Mimosa ephedroides,
etc.), dándole mayor valor de conservación a estas áreas. De la misma forma, destaca la presencia de elementos del Bosque Chaqueño o del Espinal en los bosques de La Paz y de General
Alvear como Cel s tala, Jodinarhombipholia, Prosopiscaldenia.
Se procedió a delimitar dos corredores biológicos, uno en sen do norte-sur delimitado por las
formaciones montañosas propias de esta zona, estos conectan la fauna a nivel regional, ya que se
con núan hacia el norte con la provincia de La Rioja y hacia el sur con la provincia de Mendoza. El
otro consideró los ríos como corredores biológicos naturales en sen do oeste-este, conectando
las dis ntas ecorregiones presentes en la provincia. Se ponderó posi vamente con mayor valor
los Corredores N-S y con menor valor los Corredores O-E. Los bosques presentes en bordes de
ríos, arroyos y lagunas fueron ponderados posi vamente, a su vez se generó un área de amorguación de 25 m a ambos lados de los ríos permanentes, otro de 15 m a ambos lados de ríos
ocasionales o transitorios y de 25 m alrededor de las lagunas. Todos estos elementos fueron
ponderados posi vamente.
Se realizó un área de amor guación de 200 m en zonas que actuaran como zonas de comunicación y garan zaran la interconexión de los ecosistemas, aunque no se presentan los detalles de
cuáles son estos si os ni cómo han sido seleccionados.
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 5: ConecƟvidad entre ecorregiones

353

�Jurisdicción

Jujuy

Salta

Tucumán
Stgo. del Estero
Chaco
Formosa

Corrientes

Mendoza
San Juan
San Luis
Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
Menciona que para determinar el estado de conservación de un parche es necesario un análisis
del uso al que estuvo some do en el pasado (existencia de ac vidad forestal, transformación
en agricultura o ac vidad ganadera y de cacería, así como su intensidad), y una evaluación de
las consecuencias de ese uso para las comunidades biológicas que lo habitan. Sin embargo, no
detalla cómo se realizó este análisis ni qué información ha empleado.
Se determinó indirectamente u lizando la accesibilidad del área, cercanía a los centros poblados e incidencia de grandes incendios. También consideró la distribución de bosques na vos en
el área de concentración de la ac vidad forestal según un trabajo realizado por Morello et al.
(2006).
Menciona la importancia de analizar disturbios como pastoreo o fuego, pero no menciona cómo
efec vamente ha sido considerado este criterio, ni se menciona la u lización de bibliogra a o
mapas para tal fin.
No es evidente
No es evidente
No es evidente
Para aquellos bosques con mejor estado de conservación se asignó prioridad de conservación,
usaron valores más altos dentro de la EMC, ya que los bosques degradados se encuentran en
zonas donde sufren la presión de la ac vidad humana, pastoreo y fuego. Con este criterio a los
distritos oriental chaqueño y del ñandubay se les asignó el valor máximo dentro de la EMC a los
bosques ribereños y marginales y el valor mínimo a los bosques interiores. Para el distrito de los
campos Corren no-misioneros se usó el valor máximo para todos los bosques ya que presentan
una baja presión antropogénica y presentan buen estado de conservación.
Se determinaron zonas de buen estado de conservación, zonas de regular estado y zonas en
recuperaciónen función de las caracterís cas estructurales de los bosques descriptos en el informe de OTBN, de lo que se conoce sobre la historia de uso y disturbios de la zona. Otorgándoles
mayor valor a aquellos bosques mejor conservados.
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente. Menciona que se está relevando información con respecto al estado de los bosques.
Menciona la u lización del Inventario Provincial de Bosques, que dentro de su descripción incluye el estado de conservación de los bosques na vos y el uso al que se encuentran some dos. De
aquí se desprendería la categoría de conservación a la que pertenecen.
No es evidente
No es evidente

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 6: Estado de conservación

Criterio 7: Potencial forestal
Jurisdicción

Jujuy

Consideración
Menciona al igual que la norma va nacional que este criterio se determina a través de la estructura del bosque (altura del dosel, área basal), la presencia de renovales de especies valiosas y la
presencia de individuos de alto valor comercial maderero. Esta información se ob ene a par r de
datos disponibles (inventarios, censos, parcelas permanentes) y/o se deduce a par r de variables
como acceso, pendiente, datos catastrales y pedidos de aprovechamiento. También es relevante
la información suministrada por informantes clave del sector forestal provincial con experiencia en realizar planes de aprovechamiento y estudios de impacto ambiental en el ámbito de la
Provincia. Sin embargo, no detalla cómo se procedió y cómo se consideró opera vamente este
criterio, ni cuál ha sido la información consultada.
354

�Jurisdicción

Salta

Tucumán
Stgo. del Estero

Chaco

Formosa

Corrientes

Mendoza

San Juan

San Luis

Chubut
Neuquén

Consideración
Menciona al igual que la ley nacional que para es mar este criterio es necesario conocer la disponibilidad de recursos forestales, la estructura del bosque, la presencia de renovales de especies valiosas, las clases de vegetación. Esta información se ob ene a par r de datos disponibles
(inventarios, censos, parcelas permanentes) y/o se deduce a par r de variables como acceso,
pendiente, datos catastrales y pedidos de aprovechamiento. Sin embargo, la única información
u lizada en este punto según lo especificado en el informe técnico han sido los pedidos de aprovechamiento otorgados por la provincia durante el período 2001-2006 según el trabajo de Morello et al. (2006) y el informe de proyectos de aprovechamiento forestal autorizados en Salta y
Jujuy entre 2001 y 2006 realizado por Badinier y Eliano (2007).
Menciona haber analizado las existencias maderables, área basal por clase diamétrica, altura del
dosel. Pero no se detallan especificaciones de la determinación de este criterio.
No es evidente
Para su es mación consideró la disponibilidad actual de recursos forestales analizando la cobertura de bosques na vos por departamento; la capacidad produc va según las clases o pos forestales determinados en virtud del dosel y su proyección sobre el terreno; las especies principales y la tasa de regeneración para determinar el total de las existencias maderables y el volumen
anual disponible, en base al Inventario forestal realizado por Cuello et al. (2000), el Inventario
Forestal realizado por Iza et al. (2005) y la Ley Nº 2.386.
No desarrolla la manera en la que se aplica este criterio y afirma que se mantendrán las normas
de explotación forestal vigentes establecidas por las leyes provinciales y por la Dirección de Bosques de la Provincia.
U lizó como fuente a informantes calificados de la Dirección de Recursos Forestales sobre la
extracción selec va de especies na vas. Los valores más altos de conservación se usaron para
los bosques con bajo potencial forestal y viceversa. Para el distrito oriental chaqueño se usó:
3 para los bosques ribereños y palmares de Bu a; 2 para bosques interiores abiertos y palmares de Caranday y 1 para bosques marginales y bosques interiores cerrados. Para el distrito del
ñandubay se usó: 3 para los bosques marginales, ribereños, palmares de caranday, bosques de
blanquizales y bosques interiores abiertos, y 2 para bosques interiores cerrados. Para el distrito
de los campos Corren no-misioneros se usó el valor 3 para los bosques ribereños y 1 para los
bosques interiores y marginales.
Menciona que a pesar de la composición monoespecífica de los algarrobales de Mendoza con
P. flexuosa como especie arbórea principal, lo cual determinaría a priori facilidades en cuanto a
la caracterización y posterior u lización, estos bosques presentan par cularidades relacionadas
con sus caracterís cas estructurales, historia de uso y su situación actual de manejo. Con lo cual
se realizó un mapa del potencial forestal ponderando diversos parámetros: el po estructural
(estructura diamétrica, área basal por hectárea, número de fustes por individuo, altura del fuste
principal, la forma de crecimiento de los algarrobos, densidad total del bosque y su relación con
el número de árboles adultos y árboles maderables), biomasa leñosa por hectárea, produc vidad, productos forestales maderables y no maderables. Se otorgó un mayor valor de conservación a aquellos bosques con elevado potencial forestal.
No es evidente
Tampoco especifica este criterio. Sin embargo, menciona que la Autoridad de Aplicación deberá
realizar una cartogra a que iden fique los pos forestales. Dicha cartogra a podrá ser u lizada
de referencia para la elaboración de los respec vos Planes de Manejo Sostenible de Bosques
Na vos, los Estudios de Impacto Ambiental en los casos que corresponda y el otorgamiento de
la correspondiente autorización administra va para la planificación de las ac vidades de restauración.
Solo menciona haber incorporado a los “bosque altos” dentro de la categoría II según el Inventario Forestal Provincial aprobado por Decreto 712/04, capaces de producir madera rolliza.
No es evidente

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 7: Potencial forestal

355

�Jurisdicción

Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
Hace mención únicamente a las Reservas Forestales de producción, que corresponde a los bosques de producción en erras fiscales, creadas en el decreto con que se aprobó el inventario
forestal provincial. Son bosques que se encuentran en masas con nuas, con accesos actuales o
económicamente fac bles de ser realizados. Estas reservas cons tuyen la base de producción
sustentable de los bosques fiscales, donde se priorizará su uso produc vo.
No es evidente
No es evidente
Criterio 8: Potencial de sustentabilidad agrícola

Jurisdicción

Jujuy

Salta

Tucumán
Stgo. del Estero

Chaco

Formosa

Corrientes

Mendoza

San Juan

Consideración
La evaluación de este criterio implica hacer un análisis de la ap tud que ene cada sector para
maximizar la sustentabilidad de la ac vidad agrícola a largo plazo. Para ello, menciona haber
contado con el apoyo de ins tuciones del medio, tanto gubernamentales como privadas, y con
el aporte de conocimiento de profesionales de la provincia. No detalla especificaciones técnicas
para su caracterización y valoración.
Para determinar áreas con potencial agrícola y/o ganadero considera el Índice de Produc vidad
(Atlas de suelos del INTA), precipitaciones medias entre 1934-1990 (Bianchi et al. 2002) y la
pendiente. Las áreas con menos del 5% de pendiente y con rangos adecuados de precipitaciones
pueden ser habilitadas sin grandes restricciones si no se cruzan con los restantes criterios de la
ley. Las áreas de montaña con más del 5% de pendiente enen ap tud restringida.
Menciona la u lización del mapa de suelos del INTA y la Ley provincial de Suelos 6.290/1991.
Pero no hace referencia a la metodología empleada.
Menciona que los bosques pertenecientes a la Categoría III incluyen aquellas zonas de mayor aptud agrícola, pero no específica cómo ha sido evaluado el potencial de sustentabilidad agrícola.
Determinado a par r de la ap tud del uso del suelo (en base a la textura, capacidad de retención
de humedad y condiciones químicas adversas); el riesgo agroclimá co (en base a sequías, inundaciones, anegamientos, suelos, vulnerabilidad de cul vos), el índice de produc vidad (vinculación de información edafoclimá ca y económica) y la variación interanual en las precipitaciones
pluviométricas en base a Ledesma y Zurita (1995), Ministerio de la Producción Chaco et al. (2005)
y Dirección de Suelos y Agua Rural (2008).
No especifica cómo ha sido tenido en cuenta este criterio y menciona como obje vo favorecer la
expansión de cul vos y pasturas sobre erras de buenas condiciones produc vas, preservando
bosques altos y planteando escenarios de expansión posibles.
A los bosques ubicados en suelos de menor potencial agrícola se les otorgó el puntaje más elevado dentro de la EMC. Para ello se consideró la escala de ap tud de uso del suelo, que va de I
a VIII, siendo el valor I el de máximo potencial agrícola. Para los 3 distritos se realizó la siguiente
operatoria: aquellos bosques ubicados en unidades con ≥ del 50% de suelos con capacidad de
uso II y III, se les asignó el mínimo valor de conservación dentro de la EMC, al resto se les asignó
el valor 3.
Analiza la potencialidad agrícola creando zonas de amor guación de 10 km alrededor de los
oasis irrigados y asignándole un valor nega vo dentro de la EMC con el criterio de asegurar el
posible crecimiento del oasis hacia sectores actualmente de secano. Por otro lado, se analizó el
potencial ganadero mediante un mapa de recep vidad de las llanuras de Mendoza realizado por
Guevara et al. (1995), dado que el 65% del ganado bovino se encuentra en este lugar y se asignó
mayor valor a aquellas zonas con menor recep vidad.
Se generó una cobertura que reflejara los oasis actualmente cul vados y aquellas zonas con
potencialidad agrícola. Estas úl mas se contemplaron como una expansión del actual oasis culvado, teniendo en cuenta la disponibilidad de agua de riego, la vocación agrícola del suelo y las
zonas con pendientes nulas. Se ponderó ambas zonas con valores nega vos, menores para las
zonas actualmente cul vadas y mayores para las zonas con potencial agrícola.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 7: Potencial forestal

356

�Jurisdicción

San Luis

Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
Se tuvo en cuenta a las erras con un índice de produc vidad mayor a 50, dicho índice fue desarrollado por el INTA. También consideró el potencial de riego con agua subterránea. Cabe aclarar,
que de este conjunto de áreas seleccionadas se excluyeron aquellas áreas que no garan zan la
sustentabilidad de la producción (pendientes superiores a 10%, áreas con potenciales de erosión
hídrica y eólica). Se iden ficaron, además, los médanos que corresponden a lugares poco produc vos, con la necesidad de mantener la fijación de los suelos a través de los bosques.
Afirma que protege aquellos bosques que se encuentran en pendientes que presentan riesgos de
erosión e inestabilidad de las laderas y zonas con baja cobertura vegetal con suelos vulnerables;
aunque no detalla cues ones técnicas.
No es evidente
No es evidente
No es evidente
No es evidente
Criterio 9: Potencial de conservación de cuencas

Jurisdicción

Jujuy

Salta

Tucumán
Stgo. del Estero

Chaco
Formosa

Corrientes

Mendoza

Consideración
Considera de especial valor a las áreas de cabecera de cuencas, los bordes de ríos y la franja de
“bosques nublados”. En general, estas úl mas áreas presentan importantes pendientes y dificultades de acceso. Se estableció una faja de 500 m de ancho a cada lado de ríos secundarios
seleccionados, otra de 1.000 m a cada lado del río Santa Rita, y de 1.000 m a cada lado de ríos
principales seleccionados. Las fajas son iden ficadas hasta una pendiente del 5%, luego de lo
cual los bosques de las márgenes delos ríos no son suscep bles de ser transformados por estar
inmersos en áreas de mantenimiento del bosque. Los corredores riparios incluyen a bosques
ribereños y otros ambientes afectados directamente por la dinámica del río.
Menciona haber evaluado la condición de las diferentes cuencas teniendo en consideración su
relación con las precipitaciones medias anuales (Bianchi et al. 2002), su nivel de desmonte y el
nivel de pendiente para así determinar el umbral admisible de transformación de la vegetación
natural. Aunque resulta importante mencionar que dicho análisis no figura dentro del informe
técnico.
Propone asignar un área de amor guación de anchos variables, según el tramo del río y su ubicación topográfica (que van de 35 m según Ley provincial Nº 6.292 a 200 m) como se mencionó
en el criterio 5, protegiendo nacientes y zonas de recarga de acuíferos.
Considera de especial interés para la conservación de cuencas, áreas como bordes de salinas,
lagunas saladas, lagos y lagunas permanentes, áreas de bañados y márgenes de ríos (zonas E, H
y J de la Ley provincial Nº 6.841).
Se han iden ficado las cuencas hídricas y los cauces de ríos más importantes en base a Rohrmann y colaboradores (2008), y se reservó como categoría II los bordes de los ríos, cuerpos de
agua permanentes y semipermanentes, en una franja que abarca la totalidad de la fisonomía
vegetal. Los bordes pertenecientes a áreas de la Categoría I se respetaron como tales.
Considera de especial interés aquellos bosques riparios como ha sido mencionado en el criterio
5.
Asigna a todos los bosques ribereños y marginales el valor más alto de conservación dentro de
la EMC (3), al resto de los bosques se les asigna el mínimo valor. En los distritos del ñandubay y
oriental chaqueño se le dio el máximo valor de conservación dentro de la EMC a los blanquizales y
a los palmares de caranday, ya que se les asigna valor de protección de cuenca y aplicando el principio precautorio ante la falta de mayor información, se le dio el valor más alto de conservación.
Está basado en dar un valor alto dentro de la EMC a los márgenes de ríos permanentes y temporarios (hasta 250 m a cada lado de las márgenes del cauce). Además, con pendientes mayores al
10% y a menos 50 m del cauce, el valor de conservación del bosque es máximo para la cuenca.

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 8: Potencial de sustentabilidad agrícola

357

�Jurisdicción

Consideración

San Juan

San Luis

Chubut

Neuquén
Tierra del Fuego

Santa Cruz
Río Negro

Se realizó una delimitación de las pendientes del territorio sanjuanino en tres categorías: Pendientes abruptas, Pendientes moderadas y Sin Pendientes. Esto se u lizó como base para determinar zonas de bosques importantes para la conservación de suelo (Pendientes abruptas y moderadas) y zonas que podrían considerarse, evaluando caracterís cas adicionales, con vocación
agrícola (Sin Pendientes). De esta manera se ponderó posi vamente a las zonas con Pendientes
Abruptas y Moderadas, y nulas a las zonas sin pendientes.
Se clasificaron como áreas dentro de la Categoría I a las zonas de amor guación de 100 m a cada
lado de los ríos y arroyos; se realizó un área de amor guación de 100 m en el perímetro de las
lagunas del sur; y se incluyeron también: márgenes del río Desaguadero, si o RAMSAR, laguna
de Guanacache y bosques que protegen las nacientes de las cuencas hídricas.
Dentro de la Categoría I de conservación de bosques se incluyó arbustales y/o matorrales de
protección de cabeceras de cuencas (según cotas máximas) y vegetación altoandina; bosques
perilacustres; zonas de mallines, costas de ríos y arroyos permanentes o temporarios (aunque
las zonas de riberas de ríos y arroyos permanentes y temporarios, lagunas y lagos que se encuentren incluidas en una matriz de clase II quedarán en esta categoría) y bosques ubicados
en terrenos con pendiente mayor al 60% según el Inventario Forestal Provincial aprobado por
Decreto 712/04.
Incluyó dentro de la Categoría I: 50 m en márgenes de cursos de agua y 100 m en perilagos; y
cotas máximas para protección de cabeceras de cuencas.
Menciona la consideración de criterios como pendiente máxima para la intervención forestal de
25°; cota máxima de uso sostenible del bosque para la protección de las altas cuencas (de 350
m) y áreas de amor guación de la costa marí ma, lagos, lagunas mayores establecidas por la Ley
provincial Nº 145 en 100 m.
Considera de especial interés áreas con un nivel de pendiente (&gt;46%); cota máxima de 450 m de
al tud para uso sustentable, con el fin de proteger las altas cuencas y áreas de protección de la
cota de 100 m para ríos, arroyos mayores, lagos y lagunas mayores.
Incluyó dentro de la Categoría I cabeceras de cuencas (definidas por cota pendiente) y riberas de
ríos y arroyos.

Criterio 10: Valor que las comunidades indígenas y campesinas dan a los bosques naƟvos
Jurisdicción

Jujuy

Salta

Tucumán

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 9: Potencial de conservación de cuencas

Consideración
Menciona que ha de analizarse la distribución de las diversas comunidades en la provincia, y
menciona la importancia de evaluar el po de uso del espacio que realizan estos actores y cómo
el establecer su proyección futura de uso es necesario para evaluar la relevancia de la con nuidad de ciertos sectores de bosque y generar un plan de acciones. Pero no detalla cómo esto fue
llevado a cabo.
Evalúa los reclamos territoriales y el po de uso del espacio que realizan. Para ello, toma en
cuenta el informe generado por las ONG Asociana, Tepeyac y Fundapaz (2008) para la región
chaqueña donde se presenta un mapa de uso del espacio por comunidades indígenas del Chaco
salteño y la ubicación de comunidades indígenas en el Departamento San Mar n y Rivadavia;
y el informe de García-Moritán (2008), del cual extrajo la ubicación de etnias para el sector de
montaña yungueño. Por otro lado, también se hallan listados los reclamos territoriales realizados
de manera individual y conjunta.
Describe la población indígena del período prehispánico tomando como base a Rosenblant
(1945) y Difrieri (1961), pero no hace referencia a su situación actual.

358

�Jurisdicción

Stgo. del Estero

Chaco
Formosa

Corrientes

Mendoza
San Juan

San Luis
Chubut
Neuquén
Tierra del Fuego
Santa Cruz
Río Negro

Consideración
Incluyó dentro de la Categoría I a aquellas zonas alrededor de las comunidades y poblaciones ya
que son declaradas áreas de muy alto valor de conservación. Se confeccionó un área de amor guamiento de un ancho no menor a 300 m con el obje vo de establecer un área de amor guamiento entre las zonas de uso produc vo intensivo y las zonas pobladas. Los lotes que sean objeto de planes produc vos en cercanía de comunidades y poblaciones, deberán tener en cuenta
esta pauta en su formulación, a fin de mantener los bosques en las áreas colindantes. Menciona,
también, el uso de un relevamiento técnico y catastral de las erras ocupadas por las comunidades indígenas, pero no menciona cómo ha sido incorporado en el análisis (UNSE 2008). Por otro
lado, incorpora puntos rojos indica vos de la localización de las comunidades indígenas, en concordancia con lo establecido por el ar culo 36 de la Ley Nº 6.841, estos puntos no representan
una superficie determinada, por lo que no están considerados en la superficie total correspondientes a la categoría I.
Considera áreas de pertenencia aborigen que consisten en erras con tulo comunitario tomando como información base al Ins tuto de Colonización y Desarrollo Rural de Chaco (2008) y las
reservadas bajo diferentes norma vas de la Ley Nº 26.160 y el Convenio Nº 169 OIT.
Considera solo a las comunidades aborígenes que enen sus tulos de propiedad registrados en
las oficinas de Catastro.
Afirma que en la provincia no existen comunidades indígenas, pero sí se debe dar cuenta de la
indigenización y de las comunidades campesinas que sí están contenidas en el referido criterio.
Se ha tenido en cuenta el aporte del GIA desde el punto de vista de la antropología ecológica.
Considera cartogra a de si os arqueológicos, estancias, población precolombina y eco pos culturales actuales.
Tuvo en consideración los trabajos de Rábida (2006) y Rábida et al. (2008), que estudian las poblaciones de las comunidades presentes en áreas no irrigadas del Departamento de Lavalle. El
mayor valor dentro de la EMC se le dio a las zonas con comunidades originarias presentes.
Se delimitaron las localidades rurales que se encuentran en zonas boscosas de la provincia. Sus
habitantes hacen uso de los recursos forestales que les proveen los bosques. Se elaboró un buﬀer
de cinco mil metros alrededor de cada localidad y se las valoró nega vamente.
Solo hace mención de que para los casos de aprovechamientos realizados en superficies menores a diez hectáreas se deberá acreditar fehacientemente la posesión actual, tradicional y pública
de la erra, en el marco de la Ley Nº 26.160, de Comunidades Indígenas y su norma va complementaria.
Menciona el cumplimiento de la Ley Nº 24.071, ra ficatoria del Convenio 169 de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT).
Menciona haber incluido a las zonas con ac vidad de comunidades indígenas en la categoría naranja (bosques que debieran ser clasificados como Categoría I, pero actualmente se encuentran
en uso. Correspondería a Categoría II con restricciones al uso). Sin embargo, no especifica qué
criterios empleó para esta categorización o cómo fueron determinadas estas zonas.
No es evidente
No es evidente
No es evidente

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

Criterio 10: Valor que las comunidades indígenas y campesinas dan a los bosques naƟvos

359

�Álvarez, J. A., P. E. Villagra, B. E. Rossi, and E. Cesca. 2009. Spa al and temporal li erfall heterogeneity
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Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

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360

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Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

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361

�Recategorización
OTBN predial

Metodología

Salta

Sí

Ley provincial Nº 7.543. Art. 17, la cartogra a presentada resulta de carácter orienta vo y
será objeto de definición, en todos los casos, a nivel predial.

San ago del
Estero

Sí

Decreto 1.830. La zonificación con ene puntos verdes en la Categoría II y puntos amarillos
en la Categoría I que son indica vos de la posibilidad de cambio de categoría del bosque
contenido en la parcela en la que se encuentra dicho punto.

Formosa

Sí

Ley 1.552, establece el “Mecanismo de Canje de Permisos de Cambio de Uso del Suelo”.
Permite intercambio comercial entre propietarios de predios de estos permisos. Aumenta
la superficie a habilitar en un predio a cambio de una reducción equivalente en otro(s).

Chaco

Sí

Ley provincial Nº 6.409, Art. 6. Se establece que el mantenimiento de las coberturas de
bosques na vos en cada una de las áreas, deberá operar según las siguientes precisiones,
las cuales estarán referidas a las superficies catastrales de los inmuebles:
a) En el área roja se deberá conservar el cien por ciento (100%) del bosque na vo.
b) En el área amarilla se deberá conservar el ochenta por ciento (80%) del bosque na vo,
incluyendo como mínimo un treinta por ciento (30%) de los bosques bajo clausuras.
c) En el área verde los porcentajes de conservación del bosque na vo serán los siguientes:
c.1. En inmuebles de hasta cien (100) hectáreas serán clausurados o reservados el diez por
ciento (10%).
c.2. En inmuebles de ciento una (101) a doscientas (200) hectáreas serán clausurados o
reservados el veinte por ciento (20%).
c.3. En inmuebles de doscientas una (201) a un mil (1.000) hectáreas el treinta por ciento
(30%) de clausuras o el cuarenta por ciento (40%) de reservas.
c.4. En inmuebles de más de un mil (1.000) hectáreas el treinta por ciento (30%) de clausuras o el cincuenta por ciento (50%) de reservas.

Tucumán

Sí

Ley provincial Nº 8.304. Art. 33, el soporte cartográfico en escala 1:100.000 deberá definirse a escala predial en todos los casos.

Jujuy

Sí

Ley provincial Nº 5.676. Art. 5, “...el tular de un predio debe presentar ante la autoridad
de aplicación, en el plazo máximo de 5 años, una propuesta de OT predial basada en las
normas técnicas que se adjuntan...”

San Luis

Sí

Ley provincial Nº IX-0697. Art. 6, la cartogra a presentada resulta de carácter orienta vo y
será objeto de definición, en todos los casos, a nivel predial.

San Juan

Sí

Ley provincial Nº 8.174. En todos los casos de tramitación de autorización para realización
de planes conservación, planes de manejo sostenible y planes de cambio de uso del suelo,
y se realizará una definición de las categorías de conservación a nivel predial.

Mendoza

Sí

Ley provincial Nº 8.195. Art. 7, la cartogra a es de carácter orienta vo y será objeto de
definición en todos los casos, a escala predial.

Misiones

Sí

Ley provincial XVI - Nº 105. Art. 44, la autoridad local de aplicación actualizará la cartogra a
a efectos de contar con mayor exac tud y escala adecuada y permi r mayor precisión en la
detección de los datos incluidos.

Sí

Resolución 089 del Ministerio de Desarrollo Territorial de la provincia de Neuquén: “Dese
intervención a los Municipios con áreas de Bosque Na vo situadas dentro de sus ejidos,
para que en el plazo de noventa (90) días corridos contados desde la publicación de la presente, a través de los órganos locales que resulten competentes jurídicamente en materia
de regulación de uso del suelo y mediante los procesos par cipa vos que consideren suficientes, eleven a la Autoridad de Aplicación de la Ley 2870 los ajustes a la categorización
de las zonas boscosas ubicadas en sus ejidos, que armonice con su plan de desarrollo local”.

Provincia

Neuquén

Capítulo 18 • Ordenamiento territorial de bosques nativos: resultados de la zonificación en la Argentina

ANEXO 18.2
A con nuación se listan las especificaciones sobre recategorizaciones a nivel predial halladas en la
norma va provincial de OTBN correspondiente:

362

�CAPÍTULO 19
ORDENAMIENTO TERRITORIAL: LA EXPERIENCIA DE LA PROVINCIA
DE MENDOZA

Foto: Marcos Texeira

�PARTE 1: ESTADO ACTUAL DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LA LEY 8051 DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL Y USOS DE SUELO EN LA PROVINCIA DE MENDOZA.
S½½Äò, S.1

En el año 2009 se sanciona por unanimidad en ambas cámaras de la Honorable Legislatura provincial de Mendoza la Ley 8.051 de Ordenamiento Territorial y Usos de Suelo.

1. HACIA UNA NUEVA INSTITUCIONALIDAD PARA LA PLANIFICACIÓN TERRITORIAL
Quizás uno de los desaİos más importantes que plantea la Ley 8051 de OTyUS es el de generar una
nueva insƟtucionalidad pensada para dar cumplimiento al objeto de establecer el Ordenamiento Territorial como procedimiento políƟco administraƟvo del Estado en todo el territorio provincial, entendido
este como PolíƟca de Estado para el Gobierno Provincial y el de los municipios tal cual queda expresado
en su arơculo 1°.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

CAPÍTULO 19*
ORDENAMIENTO TERRITORIAL: LA EXPERIENCIA DE LA PROVINCIA DE MENDOZA

En este senƟdo, desde la sanción de la norma a la fecha se han creado espacios de arƟculación
interinsƟtucional que promueven la coordinación entre los disƟntos sectores con el fin de generar los
instrumentos previstos en los disƟntos niveles administraƟvos.
Estos órganos colegiados y técnicos fueron creados bajo la órbita de la autoridad de aplicación
de la ley, la Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales, la cual ejerce disƟntas funciones:
Secretaría AdministraƟva en el caso del Consejo de Estado; la Presidencia en el Consejo Provincial de
Ordenamiento Territorial o Unidad AdministraƟva Central de la que depende la Agencia Provincial de
Ordenamiento Territorial como órgano desconcentrado (Figura 19.1.).
1.1. Consejo de Estado del Plan Estratégico
Creado mediante decreto reglamentario 1535/2009 tuvo como función principal la elaboración del
Plan Estratégico de Desarrollo Mendoza 2030. Este Consejo garanƟzó una parƟcipación plural y sostenida por más de un año. Conformado por: el Gabinete de Ministros y Secretarios del Poder EjecuƟvo
Provincial; por la H. Legislatura: el señor Vicegobernador de la Provincia, el Presidente de la H. Cámara
de Diputados, los Vicepresidentes de ambas Cámaras y los Presidentes de los Bloques legislaƟvos de
ambas Cámaras; los Intendentes Municipales; los Ministros de la Suprema Corte de JusƟcia; el Fiscal de

*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 363-385).

1

Vocal del Comité EjecuƟvo de la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial. Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales.

364

�Estado, el Asesor de Gobierno y el Presidente del Tribunal de Cuentas de la Provincia; el Superintendente General de Irrigación y las organizaciones de usuarios del recurso hídrico; los representantes de los
entes autárquicos del Poder Ejecu vo de carácter regulador o de promoción del desarrollo; el Consejo
de ex Gobernadores de la Provincia; presidentes de los dis ntos par dos polí cos con representación
parlamentaria en la H. Legislatura Provincial; un representante por cada una de las Universidades públicas y privadas; un representante por cada uno de los entes y órganos públicos nacionales con delegación en la Provincia; el Director del CCT-CONICET Mendoza y un representante por cada ins tuto de
inves gación de ese organismo y finalmente, por las organizaciones de la sociedad civil cuyos estatutos
propendan al bien común general.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

Figura 19.1. Organismos involucrados en el proceso de Ordenamiento Territorial de la Provincia de Mendoza.

Plan Estratégico de Desarrollo de la Provincia de Mendoza (PEDMza 2030):
(h p://ambiente.mendoza.gov.ar/index.php/pedmza-2030)
El PEDMza 2030 requirió para su elaboración numerosas reuniones y foros sectoriales, talleres, foros departamentales y regionales así como también de que cada paso fuera acordado y validado en el
seno del Consejo de Estado. Se obtuvieron importantes productos: el Diagnós co Situacional de la provincia en sus dimensiones ambiental-territorial, de desarrollo humano y social, económico-produc va
y polí co ins tucional; la Visión de la provincia al 2030 y finalmente 12 Ejes Estratégicos que orientan
las acciones para poder alcanzar ese obje vo. Los Ejes Estratégicos fueron refrendados mediante la
firma del Compromiso del Bicentenario por todas las ins tuciones integrantes del Consejo de Estado.
1.2. Consejo Provincial de Ordenamiento Territorial (CPOT)
(http://ambiente.mendoza.gov.ar/index.php/organismos/consejo-provincial-de-ordenamientoterritorial)
Creado mediante decreto reglamentario 1795/2010, lleva a la fecha concretadas 10 sesiones plenarias ordinarias y 2 sesiones extraordinarias. Ha dictado su propio reglamento interno de funcionamiento mediante una comisión creada a tal fin y viene trabajando fuertemente en el marco de otras
comisiones, temá cas importantes para el OT: transporte y movilidad, matriz produc va, tratamiento
de proyectos legisla vos, y recientemente la Comisión de Presidencia de la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial.

365

�1.3 Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial (APOT):
(http://ambiente.mendoza.gov.ar/index.php/organismos/agencia-provincial-de-ordenamientoterritorial)
Creada mediante decreto reglamentario 1795/2010, está conformada por un Comité Ejecu vo y un
equipo técnico. El Comité Ejecu vo está integrado por un Presidente y 6 Vocales (3 por el sector cien fico, técnico y universidades; 2 por municipios y 1 por el Poder Ejecu vo). Mediante una modificatoria
de la Ley 8051, actualmente se incorporó un Vocal más representante del Departamento General de
Irrigación, entendiendo que el recurso hídrico es un elemento estructurante del territorio principalmente en provincias áridas como Mendoza. La Agencia es el organismo gestor y ejecutor del Ordenamiento Territorial en la Provincia, sus funciones principales son: elaborar los planes de Ordenamiento
Territorial; introducir la EAE en los planes; coordinar las polí cas y prác cas catastrales con los planes
de OT; proponer, controlar y establecer procedimientos de controles cruzados y proponer las sanciones, medidas y procedimientos coac vos necesarios para el cumplimiento de la ley.
Plan Provincial de Ordenamiento Territorial (PPOT)

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

Conformado por más de 60 ins tuciones representantes del sector público provincial y municipal,
del sector cien fico-académico y de OSC, ene como funciones principales: emi r opinión acerca del
procedimiento de formulación, seguimiento, evaluación y revisión de los planes, programas y proyectos, dictaminando sobre los informe finales elaborados por la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial; dictaminar los procedimientos de la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial; aprobar
los informes de auditoría y establecer las recomendaciones respec vas y promover la par cipación
social, entre otras cosas.

El Plan Provincial de Ordenamiento Territorial fue el primer producto de la Agencia Provincial de
Ordenamiento Territorial. El Gobernador lo presentó el 1° de mayo ppdo. en la Honorable Legislatura
de la Provincia en la apertura de sesiones legisla vas conforme a lo previsto en la Ley 8051 para su
tratamiento y aprobación.
El Plan establece directrices y propone lineamientos y programas que responden a 7 obje vos específicos planteados para resolver problemas de inequidad social; inercia en la ges ón territorial; deterioro ambiental; conec vidad e integración intra e interregional; desequilibrios territoriales; deficiencia
en la ges ón integrada del recurso hídrico y existencia de un sistema produc vo dual. Asimismo, plantea los instrumentos que son necesarios para su implementación: de ordenamiento territorial o planificación; económicos; de ges ón, ejecución y control y de coordinación y complementación. h p://
www.ambiente.mendoza.gov.ar/index.php/avances .
Proyectos que aportaron al PPOT
La Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales de la provincia de Mendoza, conjuntamente con la Subsecretaría de Planificación Federal de la Inversión Pública, dependiente del Ministerio de
Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación, han desarrollado entre 2012 y 2013
el proyecto “Directrices para el Ordenamiento Territorial de las áreas rurales de Mendoza”. El mismo
ha sido financiado por la CAF mediante préstamo 7353 y ha tenido como obje vos principales obtener
directrices para el sistema de áreas rurales y naturales provincial como también para estudios de caso
en áreas de interface rural-urbana. Asimismo, se obtuvieron como productos una estrategia de comunicación para el OT; un plan de inversiones y una propuesta de fortalecimiento ins tucional; todos
estos, aportes para el PPOT.
366

�2. INFORMACIÓN PARA LA TOMA DE DECISIONES
2.1 Puesta en funcionamiento del Sistema de Información Ambiental Territorial (SIAT):
(http://ambiente.mendoza.gov.ar/index.php/organismos/siat)
En el marco de la Ley Provincial 8051 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo de la provincia
de Mendoza, se cons tuye el Sistema de Información Ambiental Territorial (SIAT) como instrumento
de planificación, ejecución, información y control de los Planes de Ordenamiento Territorial. El SIAT se
concibe como una red interins tucional y descentralizada de información de acceso público y gratuito.
Esta red se estructura como Nodos interconectados cada uno de los cuales pertenece a una ins tución
u organismo que es el encargado de generar y mantener actualizada su propia información bajo ciertos
criterios y parámetros estandarizados.
El primer Nodo del Sistema es el Nodo Ambiente que suministra tanto la información que genera la
Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales en general, como la información específicamente
generada en el marco del ordenamiento como productos de la implementación de la ley (h p://www.
siat.mendoza.gov.ar/). En este sen do, ya se cuenta con el mapa de Clasificación y Ges ón del Territorio (art. 14°) y se está terminando el mapa de la Zonificación actual de la provincia (art. 15°) elaborado
conjuntamente con los 18 municipios de Mendoza. Se ha trabajado también en otros productos que
sirven de insumos para el análisis territorial, como por ejemplo la superficie actual que representan los
oasis.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

Simultáneamente algunos departamentos de la Provincia están avanzando en obtener sus modelos
territoriales actuales (diagnós co) y líneas de acción para su POT municipal (Tupungato y Tunuyán entre otros); a con nuación en este mismo capítulo se presentan los avances del departamento Tunuyán,
realizados con aportes del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el INTA y FAO.

3. EL RESULTADO: PLANIFICACIÓN PARA LA GESTIÓN
La provincia de Mendoza viene llevando adelante, desde mayo de 2009 a la fecha, un proceso ininterrumpido de planificación territorial pionero en el país. Como tal, lleva implícitos todos los desa os
que implica no tener un modelo previo a seguir y todas las posibilidades de oportunidad para crear un
modelo con iden dad propia suscep ble de replicación, ajustes y aprendizajes por otras jurisdicciones.
Poco a poco se consolida con amplia y sostenida par cipación, una transformación medular para la
Provincia de Mendoza que permi rá alcanzar el tan deseado obje vo de que coyuntura y estructura,
urgencia e importancia, ges ón y planificación dejen de ser disyun va para conver rse en el complemento indisoluble para el mejor vivir de toda la población.

367

�P®þþÊ½ãÊ D.2, A. Fç½3, L. CÙ4

1. INTRODUCCIÓN
En el marco del TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial de forma parƟcipaƟva e iteraƟva”, firmado entre la Secretaría de
Agricultura, Ganadería y Pesca, del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP);
la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO); el InsƟtuto Nacional
de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Buenos
Aires (FAUBA), se comenzó a mediados de 2012 a trabajar en el área piloto del Municipio de Tunuyán,
Provincia de Mendoza. A sepƟembre de 2013 esta experiencia se encuentra en pleno desarrollo en el
Territorio, el proceso está en la etapa prospecƟva de construcción de escenarios para poder elegir un
escenario deseado para el año 2030 y comenzar con la propuesta de planificación tendiente a lograrlo.
Este capítulo relata el proceso en desarrollo, las condiciones políƟcas, la demanda y parƟcipación
social existente, los antecedentes en la temáƟca para el Departamento y la Provincia; e intenta reflexionar sobre aciertos y desaciertos del mismo para que sirvan como experiencia para otros departamentos
o comunidades que deseen comenzar con el ordenamiento de su territorio. Pensamos que las reflexiones e información que aquí se expresan deben ser consideradas en el marco de un proceso inacabado
y por lo tanto son provisorias y parciales. La Tabla 19.1. resume los pasos y etapas de esta experiencia.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

PARTE 2: EXPERIENCIA PILOTO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL DEL
DEPARTAMENTO DE TUNUYÁN, MENDOZA.

Tabla 19.1. Proceso de Ordenamiento Territorial, resumen de pasos.

1.

Historia previa de trabajo InterinsƟtucional.

2.

Afinidad personal entre técnicos de las disƟntas insƟtuciones.

3.

Decisión de INTA y visión de territorio para involucrarse.

4.

Acuerdo Ministerio de Agricultura de la Nación, INTA, FAO y UBA. Selección del siƟo piloto.

5.

Decisión políƟca Municipal.

6.

Acuerdos insƟtucionales y firma de convenios entre la Municipalidad de Tunuyán, INTA,
IDR, IDC, IES 9-015.

7.

Conformación de Mesa de GesƟón.

8.

Compromiso real en el funcionamiento por parte de las insƟtuciones parƟcipantes del proceso. Diferentes grados de parƟcipación y compromiso.

9.

Búsqueda y recopilación de información cuanƟtaƟva y cualitaƟva.

2

INTA. Estación Experimental Agropecuaria La Consulta, ex Ruta 40 km 96 (5567), San Carlos, Mendoza. Contacto primer
autor: pizzolato.roberto@inta.gob.ar

3

Consultora FAO. Centro Regional Cuyo, INTA.

4

Consultor FAO.

368

�11. Construcción de un Mapeo de Actores Territoriales (MAT.)
12. Generación de un Sistema de Información Geográfico (GIS) departamental. Mapas a escala adecuada para la toma de decisiones.
13. Elaboración, escritura y revisión del Diagnós co preliminar.
14. Elaboración y realización de Talleres par cipa vos distritales, sectoriales y polí co-ins tucionales, de validación del diagnós co y visión de futuro.
15. Sistema zación y análisis de la información obtenida en los Talleres par cipa vos.
16. Definición de procesos territoriales crí cos del modelo de funcionamiento actual.
17. Validación de los procesos territoriales crí cos del modelo de funcionamiento con los equipos
interdisciplinarios, las autoridades del municipio e informantes claves de la comunidad.
18. Definición de escenarios: tendencial, op mista, pesimista y apuesta.
19. Validación de escenarios, con los equipos interdisciplinarios, autoridades del Municipio e informantes clave de la comunidad.
20. Proceso de planificación, definición de la visión, misión y obje vos generales y específicos del
territorio municipal.
21. Elaboración de programas, proyectos y acciones generales y sectoriales, que conduzcan al escenario deseado.
22. Ges onar y generar financiamiento del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) para la implementación de dichos programas, proyectos y acciones.
23. Implementación de los programas y proyectos en unidades de ges ón y monitoreo.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

10. Procesamiento y análisis de la misma.

24. Generación y aplicación de mecanismos de Monitoreo, Seguimiento y Evaluación del POT.
25. Nuevo ciclo de planificación a par r de la actualización del diagnós co y los resultados logrados.

2. INSTITUCIONES/ORGANIZACIONES EFECTIVAMENTE INVOLUCRADAS EN EL PROCESO DE
ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE TUNUYÁN
A par r de la inicia va de la Secretaria de Agricultura, Ganadería y Pesca, del MAGyP y en cooperación con la FAO y el INTA se inicia un proyecto de fortalecimiento de las capacidades nacionales para
los procesos de Ordenamiento Territorial Rural y en este marco es elegido en mayo del año 2012 el
departamento de Tunuyán, en la Provincia de Mendoza como área piloto para desarrollar un Plan de
Ordenamiento Territorial, la cual servirá de disparador y de aprendizaje para poder replicar y adaptar
la experiencia en todo el territorio nacional.
Con la sanción de la Ley Provincial Nº 8.051, formulada en y para la provincia de Mendoza en mayo
de 2009, se debe elaborar un plan de ordenamiento territorial provincial, y luego de sancionado este,
todos los municipios quedan obligados a realizar los planes de ordenamiento territorial municipales.
En este contexto norma vo provincial se generan las condiciones polí cas y sociales para avanzar en
la temá ca de Ordenamiento, y así el Municipio de Tunuyán comprende la necesidad de planificar su
territorio y crea la Dirección de Ordenamiento Territorial Municipal. Esto se establece como uno de los
primeros eslabones de un proceso complejo y par cipa vo, el cual cuenta con una fuerte decisión po-

369

�Es de esta manera que, apenas asume la actual ges ón municipal (en diciembre del 2011), es creada
la citada Dirección, y se inician las conversaciones con las diferentes ins tuciones y organismos que
enen incumbencia o información para la planificación territorial, con el obje vo de invitarlos a formar
parte del equipo técnico que elaborará el Plan de Ordenamiento Territorial Municipal.
El Municipio firma convenios de colaboración con estos organismos e ins tuciones, lo que permite
asegurar cierto grado de compromiso y aportes de cada una de las ins tuciones a través de sus profesionales asignados. De esta manera, se cuenta con capacidades opera vas y técnicas en el ámbito de
las ciencias sociales, económicas, ingenieriles, geológicas, jurídicas, naturales, entre otras, permi endo
un abordaje integral del territorio.
Dada las relaciones previas existentes entre INTA la Consulta y el Municipio de Tunuyán, se logró
la instalación conjunta de una Agencia de Extensión Rural en el Departamento (inexistente dos años
atrás). Esto, sumado a la buena ar culación entre planes y programas de extensión agropecuarios en
curso (Cambio Rural, PROFEDER, Pro-Huerta), permi ó la conformación de una mesa de ges ón interdisciplinaria e interins tucional. Dicha mesa está integrada por organismos públicos locales, provinciales, nacionales e internacionales y se aboca a trabajar sobre la construcción del Plan de Ordenamiento
Territorial del Departamento. Al mismo empo, que la movilización social existente en la región del
Valle de Uco (Tunuyán, San Carlos y Tupungato) respecto a la preservación del medio ambiente y en
par cular a la nega va hacia la instalación de minería metalífera a cielo abierto y, actualmente, a la
extracción de petróleo con nuevos métodos (Fracking), entre otras, que usan agua en can dad, es un
factor facilitador del proceso dada la demanda social por ordenar el uso del suelo y del agua que esto
genera.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

lí ca desde las autoridades del Poder Ejecu vo municipal y el aval del Honorable Consejo Deliberante,
cues ón clave en este po proyectos asocia vos.

Comenzamos por compar r la mirada teórica por la cual entendemos que el territorio, “en tanto
construcción, es modificable y está sujeto a transformaciones a par r de las propias experiencias que
van aconteciendo en el devenir de la historia de las propias comunidades” (PROCISUR, 2012:8). Asimismo, la construcción “incluye un posicionamiento sobre los recursos que están en dicho territorio
para la vida (humanos, económicos, naturales). Esta idea de conciencia de los recursos nos refiere a
las condiciones de posibilidad que mo van e impulsan a los miembros de una determinada comunidad a pensar que dicho espacio puede ser apropiado no solo en términos concretos del asentamiento
material, sino de apropiación subje va, conectado de manera intrínseca con la iden dad” (PROCISUR,
2012:8). Desde esta concepción, se propone asumir el abordaje del territorio de forma “mul dimensional y mul disciplinaria” (PROCISUR, 2012:9).
En un primer momento llevamos a cabo la conformación de un equipo de trabajo que permi era
encarar un proceso permanente, par cipa vo e itera vo, requiriendo un enfoque interdisciplinario
e interins tucional. He aquí el compromiso y la calidad de información y personal aportados por las
ins tuciones al proceso, como así también al diagnós co territorial, permi endo, de esta manera, una
planificación integral y un compromiso en la ejecución del Plan en los dis ntos estamentos ins tucionales y garan zando su materialización en el territorio.
En el desarrollo del trabajo llevado a cabo hasta el presente, el involucramiento real y concreto de
estas ins tuciones tuvo caracterís cas diferenciales en cuanto a intensidad, con nuidad y especificidad. La experiencia adquirida durante este empo permite reflexionar sobre la necesidad de con nuar
con un proceso de OTR, aun cuando se reduce la par cipación de alguna ins tución y, sobre todo, si fue
iniciado a par r de una decisión polí ca.

370

�A con nuación presentamos una breve descripción de las caracterís cas naturales, socioeconómicas y culturales del si o piloto.
3.1. Ubicación geográfica
Tunuyán es uno de los 18 departamentos de la Provincia de Mendoza, se encuentra en el sector
centro-oeste de la misma y posee una superficie de 3.317 km2. Limita al norte con el departamento de
Tupungato, al sur con el departamento de San Carlos, al este con los departamentos de San Carlos y
Rivadavia y al oeste con la República de Chile. El departamento se encuentra dividido en 12 distritos:
Campo Los Andes, Los Chacayes, Los arboles, Colonia Las Rosas, Las Pintadas, El Totoral, Ciudad, Los
Sauces, El Algarrobo, La Primavera, Villa Seca y Vista Flores. Su territorio se encuentra comprendido íntegramente dentro de la cuenca del Tunuyán superior, la cual posee una superficie total de 14.386 km2.
3.2. Vías de Acceso
Al departamento es posible acceder a través de la Ruta Nacional N° 40 ubicada al este del mismo,
que lo recorre en sen do norte-sur, siendo esta la única vía troncal que une a Tunuyán con el resto de
los departamentos provinciales. Es posible también acceder a través de la ruta Provincial N° 89 desde
el Departamento de Tupungato, y a través de la Ruta Provincial N° 92 desde el Departamento de San
Carlos.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

3. ENCUADRE TERRITORIAL

3.3. Características Físico-Naturales
El departamento posee una marcada influencia de los vientos del oeste y suroeste. En el sector
oriental las temperaturas disminuyen con la al tud y las precipitaciones alcanzan los 330 mm anuales,
con heladas frecuentes. En el sector occidental las temperaturas disminuyen con la al tud y las precipitaciones son de po nival, estas nieves son las que con sus deshielos abastecen los ríos y arroyos locales
y permiten el riego ar ficial en el oasis cul vado.
El río Tunuyán Superior actúa como colector de arroyos de origen nival y de origen manan al. Los
primeros son u lizados para riego en la zona del piedemonte y sus excedentes se infiltran emergiendo
luego en las zonas bajas, dando origen a un acuífero freá co y nacimiento de arroyos que son u lizados
también para riego; sus excedentes vuelcan al río Tunuyán. A través del dique derivador Valle de Uco,
el río Tunuyán Superior riega este departamento y parte de San Carlos. En su sector inferior embalsa en
el dique El Carrizal y riega parte de San Mar n, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y La Paz; estos tres úl mos
por intermedio del dique derivador Phillips.
En la planicie dis nguimos la formación del jarillal, predominando la jarilla y el algarrobo dulce. En la
zona montañosa la vegetación está sujeta a la al tud. En el piedemonte hay pas zales, u lizados como
campos de veranadas para alimentar ganado.
El departamento posee tres unidades geomorfológicas principales: la montañosa al oeste, la bajada
piedemontana en el centro y la planicie en el sector este. El sector montañoso cubre más del 65% del
departamento. Toda el área posee una tupida red de drenaje de po dendrí co a subparalelo, la cual es
colectada en grandes cauces convergentes en el área montañosa y de carácter divergente en las zonas
de menor pendiente. Sobre la porción más baja del territorio, la llanura agradacional ubicada al este
del departamento, se asientan todas las ac vidades humanas.
371

�En el año 2009 Tunuyán par cipó con un 1,63% del Producto Bruto Geográfico (PBG) de Mendoza.
Uno de los pilares de la economía departamental es la agricultura, aunque el mayor aporte al PBG departamental lo realiza el sector de servicios sociales, comunales y personales. Según el Censo Nacional
Económico 2004-2005 (CNE), del total de los 1.801 locales económicos ocupados5, cuatro corresponden al sector primario (menos del 1% del total), 132 al sector secundario (8,6% del total) y 1.665 al
sector terciario (90,7%). Además, según la misma fuente, los 1.801 locales relevados poseen 6.738
personas ocupadas ubicándose la mayor can dad de ocupados en el sector comercio y administración
pública. Entre el año 2010-2011, la superficie cul vada con frutales en el departamento de Tunuyán
llegó a 14.515 hectáreas, el frutal con mayor can dad de ha cul vadas es la vid, con un total de 7.907
ha, le sigue en orden de importancia el durazno con 3.061 ha cul vadas, el manzano con un total de
2.023 ha y el peral con 1.524 ha. Con respecto a las hortalizas, para el año 2011 hubo un total de 2.044
ha cul vadas, siendo la más sobresaliente el ajo (colorado y morado), con 999 hectáreas totales cul vadas entre ambos. Además, Tunuyán cuenta en el año 2011 con 259 hectáreas de superficie cul vada
con bosques y montes implantados. La única producción de semillas que ene el Departamento es de
girasol, con 44 hectáreas cul vadas. Por otro lado, la superficie total implantada con viveros frutales
es de 179 ha.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

3.4. Actividades Económicas
Iden ficando los aspectos centrales del departamento de Tunuyán se observa un perfil produc vo
especializado en ac vidades agrícolas (vid, durazno, manzano, hortalizas y forestales). Por otra parte,
la ciudad de Tunuyán es el centro comercial y de servicios del Valle de Uco. Desde la devaluación del
2001 las exportaciones de materias primas agropecuarias aumentaron notablemente y las ac vidades
de turismo y comercio se vieron beneficiadas. Pese a este ambiente favorable y las potencialidades
existentes en el territorio, los dis ntos sectores de la economía presentan problemas y debilidades
importantes.

3.5. Urbanismo y Población
De acuerdo al Censo Nacional de Población, Hogar y Vivienda 2010, el departamento de Tunuyán
posee una población total de 49.458 habitantes que representa el 2,84% del total provincial. La variación intercensal rela va 2001/2010 fue de 17,4%, muy por encima de los niveles provinciales de 10,1%.
Después de Malargüe, Tunuyán es uno de los departamentos de la provincia que más ha crecido en
la úl ma década. Este aumento poblacional presiona sobre la necesidad de servicios y provoca crecimiento urbano sobre erras de uso agrícola. En las zonas urbanas residen más mujeres que varones, lo
cual se relaciona fundamentalmente con las mayores oportunidades laborales que significa el ámbito
urbano para el sexo femenino.
El departamento presenta una población en proceso de envejecimiento, ya que más del 7% es mayor a 65 años de edad. Esto da cuenta del proceso de emigración de los jóvenes en busca de mejores
oportunidades laborales y de capacitación. En relación a la distribución de la población en el territorio,
los distritos en donde se concentra más población son Ciudad, Vista Flores, Colonia Las Rosas y El Totoral. En los otros distritos la población es muy escasa, fenómeno ligado, entre otras causas, a la dis-

5

Se en ende por local económico a “todo espacio sico aislado o separado de otros que fue originalmente construido para
desarrollar ac vidades económicas, o que no habiendo sido construido con este fin, fue u lizado para el mismo durante
el opera vo censal”.

372

�La definición de rural que se u liza en la Encuesta de Condiciones de Vida Rurales (ECVR), es más
per nente que la usada en el Censo Nacional de Población desde el punto de vista Conceptual y Metodológico para Mendoza, en tanto permite incluir tanto la población que se encuentra distribuida de manera dispersa en el territorio como aquella que, a pesar de estar concentrada en determinadas áreas,
está directa o indirectamente vinculada con la ac vidad agropecuaria. Por otro lado, permite recabar
información que por lo general se encuentra excluida de las estadís cas oficiales habituales, como es
el caso de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Según la ECVR se puede señalar que el total de
la población económicamente ac va (entre 14 y 64 años) es el 62,8% del total de población urbana,
mientras que la rural equivalía al 62,5 % para el año 2011.
En cuanto a las tasas demodinámicas, su evolución en los úl mos años han sido muy fluctuantes:
para el 2010 la tasa de bruta de natalidad7 fue de 25,6 ‰, la de mortalidad general8 de 6,0 ‰ y la
tasa de nupcialidad9 fue de 3,9‰. Respecto a la población migrante residente en el Departamento, no
existen grandes diferencias en relación a los niveles provinciales, el 12,2% proviene de otras provincias
y el 2,6% lo hace de países limítrofes, en su mayoría de origen boliviano. Según los datos del CNPHyV
2010 (Censo Nacional de Población Hogares y Vivienda), existen en el departamento un total de 13.538
hogares, en los que viven 49.026 personas, de las cuales el 90,3% vive en casas, el 4% en ranchos o
casillas, un 4,5 % en departamentos, el 1,0% en inquilinato y el 0,17% restante se encontraba en otro
po de situación.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

ponibilidad de infraestructura, empleo y servicios básicos como salud, educación, transporte público,
centros de abastecimiento6.

4. ACTORES VINCULADOS AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
En un primer acercamiento hacia el territorio y teniendo en cuenta que el mismo es producto de
una construcción social, nos centramos en la detección y conocimiento de los Actores Territoriales (AT),
en sus formas de ver el mundo, de captar la realidad, en sus alianzas y conflictos. Según la FAO (2005)
“son los actores los que definen el territorio en el que viven o interactúan. La territorialidad de los actores y la visión territorial ayuda a establecer una iden dad común, favoreciendo la realización de sus
estrategias y proyectos. Además, la pluralidad de actores con intereses y valores dis ntos, y a veces en
conflicto, influyen sobre la dinámica y las interrelaciones dentro del territorio en común”.
La metodología u lizada para el conocimiento de los actores territoriales es el Mapeo de Actores,
cuyo obje vo es iden ficar y caracterizar una diversidad de actores sociales10, para conocer su situación, intereses, vínculos sociales e interrelaciones en el territorio.
6

Se u liza información del Censo 2001 debido a que la información disponible del Censo 2010 no incluye datos a nivel distrital.

7

La tasa bruta de natalidad es el cociente entre el número de nacimientos ocurridos durante un período determinado y la
población media es mada del período, por mil.

8

La tasa bruta de mortalidad general es el cociente entre el número de defunciones ocurridas durante un período determinado y la población media es mada del período, por mil.

9

La tasa de nupcialidad es la relación entre el número de matrimonios ocurridos durante un año y la población media para
el mismo período.

10

Un actor social puede ser un individuo, un grupo, una organización o ins tución de cualquier po –una empresa, un organismo de gobierno, una organización de la comunidad, etc.–. Lo que caracteriza o iden fica a un actor social es su posición

373

�a) Percepciones.
b) Culturas, subcultura, interpretaciones.
c) Intereses / obje vos / valores.
d) Racionalidad y racionalidades.
e) Recursos y capacidades.
f) Lo aportado por cada actor, como su base de poder en el escenario de interacción.
Las categorías de análisis que se tuvieron en cuenta para realizar el mapeo de actores fueron las
siguientes:
• Tiempo de radicación en el territorio.
• Historia de los suelos, acceso y usos.
• Problemá cas territoriales vinculadas a sus ac vidades.
• Uso del recurso agua: acceso, u lización y sistema de riego.
• Capitales (económico, social, cultural, simbólico) con los que cuentan los diversos actores.
• Diversidad de impactos de las ac vidades.
• Incorporación de mano de obra local.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

Los actores sociales o territoriales se definen en relación con un escenario concreto de interacción,
que es el escenario recortado, en este caso el departamento de Tunuyán. Se los iden fica a par r de un
criterio de diferenciación, de par cularización en relación con los demás. Hay una heterogeneidad de
actores sociales en un territorio que son diferentes por:

• Conocimiento sobre Ordenamiento Territorial y compromiso en el proceso.
• Relaciones de poder desiguales y posiciones de clase.
Para poder obtener datos vinculados a las categorías de análisis anteriormente expuestas, se u lizó
como herramienta metodológica la entrevista en profundidad. De este modo se realizaron entrevistas
a más de 30 actores y se obtuvo información relevante vinculada a cada una de las categorías construidas, que permi ó la sistema zación y análisis de las mismas. A con nuación se detallan los actores más
relevantes vinculados al proceso de ordenamiento territorial, que fueron detectados y entrevistados,
tengan o no presencia sica en Tunuyán.
4.1. Actores Nacionales
• Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca: ene como obje vos primordiales la formulación,
coordinación y adopción de polí cas, planes, programas y proyectos agropecuarios, pesqueros y de
desarrollo rural, fortaleciendo los procesos de par cipación y planificación en armonía con los lineamientos de la polí ca macroeconómica nacional. El Ministerio es parte fundamental del proyecto
TCP, ya que el mismo se formuló a instancias de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca con

par cular en ese escenario, su papel o rol –lo que hace o podría hacer en él– y sus propósitos o intereses respecto de ese
escenario o lo que se procesa en él. En consecuencia, esperaríamos que un actor social se comportara de una manera
par cular, probablemente diferente, en todo o en ciertos aspectos, a otros actores sociales iden ficados.

374

�• Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA): coordina territorialmente la experiencia piloto en Ordenamiento Territorial Rural del departamento de Tunuyán. En su Plan Estratégico Ins tucional actual, establece como ejes de acción la compe vidad, equidad y sostenibilidad ambiental.
Además, posee equipos técnicos que intervienen en el territorio e información sobre recursos naturales y producción.
• Ejército argen no: posee importante presencia en la zona de Tunuyán como campo de caballería.
Se es man alrededor de 139.115 ha del distrito, todas bajo jurisdicción del Ejército, muchas de ellas
de alta montaña (hasta los límites con Chile) y zonas de campo de cría de ganado; el total del Departamento es de 330.267 ha. De ellas, aproximadamente 4.500 ha poseen derecho de riego, con alto
potencial produc vo, superficie muy importante si la relacionamos a las 3.700 ha bajo riego totales
del Departamento.
• Gendarmería Nacional: con una presencia relevante en la zona por la custodia de los pasos fronterizos con Chile y toda el área de frontera. En el departamento de Tunuyán tenemos la presencia del
Escuadrón 28, todo el departamento es zona de frontera nacional.
• Universidad Nacional de Cuyo, en par cular a través del Ins tuto de Cartogra a, Inves gación y Formación para el Ordenamiento Territorial (CIFOT), Facultad de Filoso a y Letras, que posee capacidad
cien fica y educa va vinculada al Ordenamiento Territorial y que par cipa a través de la capacitación en los talleres y como fuente de información.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

el objeto de promover procesos de Ordenamiento Territorial Rural que contribuyan con los Obje vos de Desarrollo del Milenio (ODM).

4.2. Actores Provinciales
• Ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales: le corresponde asis r al Gobernador en el
caso concreto del Ordenamiento Territorial, dentro de la Secretaría de Ambiente la Dirección de Desarrollo Territorial (DDT) se encarga de todo lo que corresponde a colonización y arraigo; la Dirección
de Protección Ambiental debe velar por el cumplimiento de la norma va de impacto ambiental en
el territorio (establecida en la Ley 5.961 y el Decreto 2.109); la Dirección de Recursos Naturales Renovables, de las áreas protegidas y bosques na vos; mientras que la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial ene como función implementar la Ley 8.051 y elaborar el Plan de Ordenamiento
Territorial Provincial, como procedimiento polí co administra vo del Estado en todo su territorio,
entendido este como Polí ca de Estado para el Gobierno Provincial y los gobiernos municipales. Es
de carácter preven vo y prospec vo a corto, mediano y largo plazo, u lizando la planificación como
instrumento básico para conciliar el proceso de desarrollo económico, social y ambiental con formas
equilibradas y eficientes de ocupación territorial.
• El Ins tuto de Desarrollo Comercial (IDC): aborda el análisis territorial de la ac vidad comercial desde perspec vas económicas, sociales y urbanís cas en el territorio de forma integrada.
• El Ins tuto de Desarrollo Rural (IDR): cuya función es promover el arraigo a la erra, mejorando la
calidad de vida de la familia rural a par r de la generación de información y la ejecución de programas y proyectos que conduzcan al desarrollo sustentable del territorio. Será parte de la asesoría
técnica y metodológica del proyecto, que actualizará mapas y el SIG (Sistema de Información Geográfico). Además, posee experiencia previa en la elaboración de Planes de Ordenamiento en algunos
Municipios.
• Departamento General de Irrigación: el obje vo principal del Departamento General de Irrigación es
la preservación, distribución y regulación de las aguas de los ríos provinciales a fin de aprovechar to-

375

�• La Dirección de Agricultura y Con ngencias Climá cas (DACC): entre otras funciones, se encarga de
la lucha an granizo, del Registro de Usos de la Tierra (RUT), de generar información agroclimá ca y
elaborar mapas de zonificación.
• Ins tuto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN): responsable de la protección fitozoosanitaria de la Provincia. Posee incumbencias en el control y fiscalización de semillas, sanidad
vegetal, sanidad animal en barreras sanitarias y uso racional de agroquímicos, entre otros temas.
• Dirección General de Escuelas (DGE): es la responsable de la educación oficial en la provincia de
Mendoza en los niveles primario, secundario y terciario o superior. Existen 62 establecimientos educa vos en el departamento de Tunuyán, contabilizando primarias, medias y terciarios. En par cular,
el Ins tuto de Educación Superior 9_015 dependiente de la DGE de Mendoza, par cipa en el proceso de ordenamiento territorial, aportando técnicos para el componente de comunicación e interviene con toda su estructura educa va en el territorio, facilitando la par cipación social de los jóvenes
en par cular.
• Dirección de Vialidad Provincial: es la responsable del trazado, mantenimiento y conservación de la
red vial de la provincia de Mendoza, los caminos provinciales son claves en la conec vidad interna
de los departamentos.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

dos sus usos posibles, ejerciendo el control directo respecto a las concesiones otorgadas e instando
aquellas que se deban otorgar, realizando los estudios necesarios. En lo específico, la Subdelegación
de Aguas del Rio Tunuyán Superior, que es la que actualmente par cipa de la mesa de trabajo sobre
Ordenamiento Territorial, es la autoridad que cubre la zona en análisis y proporciona referencias a
las redes de riego, pozos subterráneos, arroyos y contaminación de aguas.

• Ministerio de Salud de la Provincia: de él dependen los centros de salud y hospitales. En Tunuyán
funcionan 15 centros de salud y un hospital de carácter regional; su localización geográfica aparece
georreferenciada en los mapas de equipamiento departamental que se encuentran en el Diagnós co Territorial, siendo la asistencia en salud uno de los temas más demandados por la población en
los talleres realizados.
• Secretaría de Transporte Provincial: regula y coordina el transporte urbano, rural e interurbano de
larga y corta distancia; y controla los servicios de taxis y remises. Los problemas de transportes de
pasajeros son muy citados en los distritos más alejados.
• Empresa de Energía Mendoza S.A. (EDEMSA): proveedora y distribuidora de energía eléctrica en
toda la Provincia. En las zonas rurales es importante considerar la existencia de muchos pozos para
riego y consumo humano, que extraen el agua subterránea en base a bombas eléctricas. En Tunuyán
se encuentran 778 pozos y 2.283 en el Valle de Uco, que funcionan eléctricamente y proveen riego
agrícola y agua para consumo humano e industrial.
• Policía y bomberos provinciales: existen en Tunuyán 8 destacamentos y dos unidades de cuidado del
medio ambiente, su ubicación y áreas cubiertas por asistencia se puede observar en el capítulo de
equipamientos del territorio dentro del Diagnós co Territorial, elaborado por el equipo de trabajo
de Ordenamiento Territorial de Tunuyán. Siendo el tema de seguridad y mayor presencia policial
otra de las demandas más importantes detectadas en los talleres par cipa vos.
4.3. Actores Municipales
• La Municipalidad de Tunuyán: es el organismo coordinador y responsable del proceso de ordenamiento territorial. La experiencia del si o piloto desarrollada en conjunto entre FAO, MAGyP, INTA y

376

�• Cámara de Comercio Industria y Producción de Tunuyán.
• Uniones Vecinales, Clubes y otras organizaciones de la sociedad civil.
• Empresas privadas tales como bodegas, fábricas, aserraderos, galpones de empaque y demás.
• Coopera vas de Producción, de Servicios y de Vivienda.

5. ACTIVIDADES Y ACCIONES REALIZADAS
5.1. Conformación de la Mesa de Gestión
Como primera ac vidad vinculada al OT, se conforma la mesa de ges ón, designándose a técnicos
profesionales de cada una de las ins tuciones par cipantes de la misma para armar las Comisiones de
Trabajo al interior de la Mesa. Dichas Comisiones trabajan y elaboran información inherente a las ac vidades que desarrollan dentro de las ins tuciones a las que pertenecen, validando de esta manera la
información obtenida y elaborando al mismo empo el diagnós co territorial. De esta manera quedaron conformadas las siguientes Comisiones, teniendo en cuenta la clasificación temá ca determinada
por la Ley Nº 8.051 y la consensuada por el grupo:
a) Análisis del medio sico.
b) Análisis y ac vidades de los agentes.
c) Análisis de los espacios adaptados.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

el Municipio, facilitará el establecimiento de líneas polí cas para administrar el territorio y ges onar
la organización del mismo.

d) Análisis del marco legal e ins tucional.
e) Análisis de los valores.
f) Comunicación y difusión.
5.2. Realización de un Diagnóstico Territorial
Una vez conformadas las comisiones de trabajo, se comenzó con la realización del Diagnós co Territorial. Dicho diagnós co no es una simple recopilación de información, ya que la misma se sistema zó,
integró y analizó. El mismo incluye componentes tales como: Generalidades; análisis del medio sico,
valoración del territorio y sus recursos naturales, ap tudes y limitaciones de estos; caracterización del
subsistema económico, análisis de ac vidades y agentes, valoración socioeconómica; análisis de los
espacios adaptados, valoración del sistema de asentamiento; análisis del marco legal e ins tucional;
valoración del capital social y capital sinérgico y mapeo de actores territoriales (MAT), analizando también conflictos, potencialidades y demandas crí cas iden ficadas entre los mismos.
5.2.1. Herramientas utilizadas para la construcción del Diagnóstico
El rastreo y la selección de la información primaria y secundaria se llevaron a cabo u lizando como
base de datos el Censo Nacional de Población Hogares y Viviendas (CNPHyV) 2001 y 2010, la Encuesta
de Condiciones de vida Rurales (ECVR) 2011, el Censo Económico y el Censo Nacional Agropecuario
(CNA) 2002 y 2008. Además, se realizaron observaciones de los valores, percepciones y ac tudes de los
actores territoriales a través de entrevistas en profundidad, como herramienta metodológica para la
construcción del mapeo de actores, y finalmente se realizaron recorridos territoriales donde se obtuvo

377

�Uno de los sistemas u lizados es el SIG o Sistema de Información Geográfico, que permite la búsqueda y el análisis de información geográfica y geoespacial. A través de este sistema se llevó a cabo
una Carta síntesis que incluye el análisis de todas las variables, una zonificación del Departamento y
los principales problemas y conflictos detectados territorialmente. A con nuación se describen algunas
de las herramientas o insumos u lizados o en desarrollo para la obtención y análisis de información
geográfica:
- Mapa de cobertura de suelos: Este trabajo fue desarrollado mediante el sistema de clasificación
de ocupación de erras “Land Cover Classifica on System - LCCS” (Di Gregorio et al. 1998). El mapa de
coberturas de suelos fue desarrollado por INTA en el año 2009 a escala 1:250.000 y presentado a escala
1:500.000. El área de Valle de Uco fue extraída del mapa de coberturas de suelo de Argen na y elevado
a escala a 1:100.000, para lo cual se combinó esta capa con información existente de observaciones
en campo. Sumado a esto, se combinó un mapa de oasis digitalizado a escala 1:100.000. El método de
obtención de cartogra a digital u lizado se basó principalmente en el uso intensivo de información
satelital y datos de campo.
- Modelo de cambios en el uso de la erra: se ob ene mediante el procesamiento de información
satelital de imágenes de mediana resolución (Landsat TM), y conocimiento fehaciente de hechos determinantes en cambio del uso de suelo en fechas históricas (reconversión vi cola, crisis económicas,
etc.). La clasificación de las áreas se realizará principalmente por métodos de clasificación visual, en
parte apoyada por índices de vegetación para cada escena (NDVI), y/o clasificación no supervisada
ISODATA, para cada escena. La información necesaria para este trabajo corresponde a imágenes satelitales del sensor remoto Landsat TM en el mayor rango temporal que sea posible obtener (existentes
de hasta 25 años de an güedad).

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

información a través de la observación directa y trabajo de campo. Una vez obtenida la información, se
ordenó, sistema zó y analizó, dando origen al diagnós co par cipa vo e interdisciplinario y al modelo
territorial actual. Cada unos de los grupos o comisiones de trabajo u lizó diferentes herramientas,
sistemas o metodologías a la hora de analizar la información que posteriormente formaría parte del
diagnós co.

- Catálogo y mapas del ambiente bio sico: Este producto es un insumo para realizar la cartogra a
digital de suelo y el mapa de riesgos geológicos. Confeccionado mediante la adaptación de información existente (cartas geológicas, cartas topográficas, trabajos específicos en el área de estudio) y la
confección de nueva información (geomorfología, morfodinámica, redes de drenaje.), u lizando como
insumo a los índices morfométricos mencionados en la sección anterior y realizando visitas a campo. Al
final de la ficha se presenta una breve descripción de lo que involucra cada uno de ellos.
- Mapa digital de suelos: Se interpolarán datos cuan ta vos para obtener mapas con nuos de las
propiedades del suelo. Se u lizan como insumo los índices morfométricos calculados previamente en
el desarrollo del catálogo de mapas, sumado a información de campo correspondiente a datos de suelos relevados (disposición de un gran número de calicatas).
- Mapa de riesgos de inundación, aluvión y sismos: Generados en base a la siguiente información: a)
información sica del área de estudio para servir de apoyo en iden ficar áreas sensibles a peligrosidades naturales como aluvionales, de erosión, de remoción en masa, etc. (esta información se desprenderá de los resultados de los obje vos propuestos en etapas anteriores como el catálogo de mapas y el
mapa geomorfológico del área de estudio); b) información sobre infraestructura, espacios adaptados,
población, etc., para es mar la vulnerabilidad de la zona y el grado de exposición a estos peligros mencionados (esta información se desprenderá del catálogo de mapas de espacios adaptados propuesto
378

�Con respecto a la obtención de la información administra va y técnica vinculada al Ordenamiento
Territorial Rural, a nivel municipal lo que se hizo fue rastrear información sobre norma vas y leyes, y en
base a esto realizar un inventario y análisis de la norma va vigente vinculada al Ordenamiento Territorial en Tunuyán, con el fin de poder sugerir nuevas directrices para nuevas ordenanzas municipales, que
promuevan un Ordenamiento Territorial Rural equita vo y sustentable, con el fin de realizar un aporte
a nivel provincial y nacional.

6. ARMADO Y VALIDACIÓN DE ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN INTERNAS Y EXTERNAS
PARA EL PROCESO DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL RURAL
Como línea paralela a la construcción del diagnós co territorial, nos propusimos elaborar estrategias de comunicación internas y externas que permi eran ampliar y democra zar el proceso de Ordenamiento Territorial. Entendiendo que la comunicación no es un resultado, sino un proceso que
se construye socialmente, se propuso la realización de estrategias tanto internas, para lograr la interconexión y relación entre los integrantes del la Mesa de trabajo, como externas, hacia el resto de la
comunidad en general. El obje vo central de las mismas es construir canales de comunicación que movilicen la par cipación ac va y comprome da de los actores territoriales en el ordenamiento territorial
departamental, ya sea como ins tuciones/organizaciones o comunidad en general. Dichas estrategias
quedaron conformadas por dos fases vinculadas y ar culadas:

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

como obje vo); c) datos históricos para observar dónde han ocurrido afectaciones por fenómenos
naturales y así poder es mar el empo de recurrencia de estos eventos (para obtener esta información
se espera contar con datos históricos de meteorología y sociales que se relevaron en etapas previas).

6.1. Fase I: Comunicación interna de los grupos de trabajo
Construcción de un si o web dinámico (joomla). Es un Sistema de ges ón de contenidos (Content
Management System, o CMS) que permite desarrollar si os web dinámicos e interac vos. Permite
crear, modificar o eliminar contenido de un si o web de manera sencilla a través de un Panel de Administración. Este administrador de contenidos requiere para su funcionamiento una base de datos.
La ventaja de este po de si os web es que son absolutamente dinámicos: es un espacio donde se
pueden generar formularios, directorios de empresas u organizaciones, subir y modificar documentos,
crear galerías de fotos, difundir ac vidades y eventos, calendarios, crear foros, chats y registrar datos
en general.
La estructura del si o web quedó definida teniendo en cuenta la subdivisión de comisiones que
se determinó en el primer encuentro entre las ins tuciones/organizaciones y que es la misma que se
dispuso para el trabajo interno. El obje vo de dicho si o es agilizar y ampliar la comunicación y el intercambio de información entre los grupos de trabajo.
6.2. Fase II: Comunicación externa
La segunda fase de las estrategias de comunicación, está dirigida a la comunidad en general, autoridades del gobierno local, ins tuciones y organizaciones público/privadas del Departamento y estudiantes de los diferentes niveles educa vos. Los mensajes ins tucionales que se busca transmi r son
los siguientes:
379

�¿Qué es y por qué es importante plantear el proyecto de OT en Tunuyán?
¿Cuál es el compromiso que deben asumir los diversos actores (público/privados) en dicho proceso?
Soporte comunicacional: el soporte comunicacional depende del público obje vo hacia el cual se
dirija el mensaje.
6.2.1. Comunidad en general
Programas de radios y spot radiales.
Un spot de radio, dependiendo a quien se dirige, puede ser de es lo ins tucional o drama zado.
El primer es lo se dirige básicamente a un público adulto e ins tucional, mientras que el segundo, un
spot de radio que presenta un sociodrama, es más adecuado para jóvenes y ciudadanía en general. La
finalidad del programa de radio y del spot radial será dar a conocer qué es el Ordenamiento Territorial
y fomentar la importancia de la par cipación de los ciudadanos en el proceso de Ordenamiento Territorial Rural en el Municipio. Los programas de radio y el spot radial serán difundidos por las radios a
través de las cuales realiza su difusión el Municipio.
Gace llas de prensa, notas informa vas, afiches, folletos y volantes.
El obje vo de dichos soportes comunicacionales es informar a los diversos medios locales sobre
futuras capacitaciones, cursos, talleres y demás ac vidades vinculadas al proceso de Ordenamiento
Territorial del departamento.
6.2.2. Autoridades del gobierno local, instituciones y organizaciones (público/privadas)
Charlas y Talleres de sensibilización

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

¿Qué es el Ordenamiento Territorial?

Los talleres de sensibilización permiten que dichos actores locales interioricen conceptos, conozcan
los beneficios del proceso y su importancia en la reducción del riesgo y el desarrollo sostenible; mo vándolos a par cipar y compar r información sobre el territorio.
6.3.3. Estudiantes de los distintos niveles educativos y organizaciones sociales
Talleres y charlas adaptados a los diferentes niveles educa vos.
Los talleres se están dictando actualmente a estudiantes del IES 9-015, Valle de Uco, de las carreras
de Comunicación, Agronomía y Administración Pública y otras organizaciones sociales del Departamento. Se están dictando talleres básicos sobre temas vinculados al Ordenamiento Territorial, para
que luego ellos tengan las herramientas necesarias para capacitar y sensibilizar a los estudiantes de los
diferentes niveles educa vos.
Los talleres son momentos de construcción conjunta entre los facilitadores y asistentes al taller,
buscando recuperar la experiencia de quienes par cipan en los mismos a través de diferentes técnicas,
y promover la reflexión e internalización de conceptos vinculados a un tema en par cular, en este caso
el Ordenamiento Territorial. Por ejemplo:
Una de las técnicas para mo var a una determinada población u organización, es la combinación de
una ac vidad crea va, como puede ser la elaboración conjunta de un afiche o mural, como también la
construcción de cualquier obra artesanal en la que se exprese lo que en ende la población local por
“Ordenamiento Territorial”.
380

�Es durante esta etapa que el equipo de trabajo tendrá un contacto directo con todos los actores del
territorio, trabajando con una visión de Desarrollo Territorial Planificado y Negociado (DTPN), teniendo
en cuenta la heterogeneidad de los actores con diferentes obje vos, puntos de vista e intereses divergentes y tratando de detectar las asimetrías de poder, determinadas por el acceso y control desigual de
los recursos en todas sus formas, a la información y a capacidades diferentes. Son ellos quienes deben
adquirir protagonismo en los procesos de Ordenamiento Territorial.
Con el enfoque DTPN, se pretende reducir estas asimetrías a través de apoyo al proceso mediante
la creación de acuerdos socialmente legi mados al incluir a todos los actores. De este modo, se incorpora la complejidad del sistema territorial, tanto en su contexto nacional y supranacional como en la
diversidad de intereses y estrategias, y se promueve la par cipación de todos los actores con procesos
de toma de decisión de abajo hacia arriba.
Se elaboraron e implementaron 10 talleres distritales, donde se invitó a par cipar a la comunidad
de cada uno de los Distritos. Algunos distritos se unificaron debido a sus similares caracterís cas territoriales y cercanía geográfica, como es el caso de Los Árboles y Los Chacayes y además Ciudad y el Totoral. También se realizaron dos talleres Polí co-Ins tucionales, uno conformado por el Poder Ejecu vo
Municipal con la par cipación de alrededor de 50 par cipantes, entre ellos: Secretarios, Directores de
Área y Delegados Municipales, y del segundo taller par ciparon los integrantes del Honorable Concejo
Deliberante y dos representantes de la Agencia de Ordenamiento Territorial Provincial.
Además, se ha planteado la realización de cinco talleres sectoriales, conforme a las principales ac vidades de la zona, entre ellos, el sector agropecuario (fru hor cola, ganadero, vi vinícola), turismo/
servicios, polí co ins tucional y de las Organizaciones de la Sociedad Civil.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

7. CONVOCATORIA, ARMADO Y REALIZACIÓN DE TALLERES DISTRITALES Y SECTORIALES DE
VALIDACIÓN Y VISIÓN DE FUTURO

Con respecto a los talleres distritales, la intención de los mismos estuvo orientada a validar el diagnós co territorial construido previamente por el grupo de trabajo en Ordenamiento Territorial y elaborar de manera conjunta y par cipa va algunos lineamientos para la construcción de escenarios futuros.
Es por ello que dichos talleres enen un enfoque par cipa vo y negociado, en los que los actores
territoriales involucrados y sus diferentes sectores, con intereses legí mos en un proyecto, programa
o polí ca de desarrollo, no solo par cipan en la validación del diagnós co, sino que, al mismo empo,
intervienen y adquieren un protagonismo cada vez mayor en el análisis de su propia realidad, en la
toma de decisiones y en la ges ón de los recursos. De esta manera, se convierten en actores determinantes de su propio desarrollo y se potencia la capacidad polí ca y económica de toda la comunidad
local, incluyendo los sectores con escaso poder y con mayores niveles de pobreza, vulnerabilidad y
exclusión social. Las metodologías planteadas para el desarrollo adecuado de los talleres territoriales
son las siguientes:
7.1. Talleres participativos territoriales
Los talleres par cipa vos se caracterizan por la interacción y la par cipación. Por lo general, comienzan abriendo un debate público amplio, involucrando a la comunidad en general, haciendo una
devolución del Diagnós co territorial entre la población, para luego recoger todas las propuestas o
soluciones que se vayan planteando entre los par cipantes.
381

�Por otro lado, es destacable la inicia va de par cipar en los talleres por parte del sector femenino.
El 50,1% de la población que se inscribió para par cipar de los talleres distritales fueron mujeres, entre
20 y 60 años de edad promedio, muchas de ellas fueron acompañadas de sus hijos de temprana edad,
hasta cinco años aproximadamente. Muchos de los que se hicieron presentes en los talleres, fue debido
a la inquietud que les generó el tema del Ordenamiento Territorial. Esto también es reflejo del aumento
de su par cipación ac va en espacios donde antes se hacían presentes en su mayoría los hombres. Generalmente las mujeres, sobre todo en las zonas más rurales, se hacen cargo de las tareas hogareñas y
el cuidado de sus hijos, y son los hombres los que par cipan de estos encuentros y reuniones sociales;
esta situación se está revir endo y se demostró en los talleres.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

7.2. Características generales y frecuencia de los participantes a los talleres Distritales
En el transcurso de los talleres realizados en el si o piloto, contamos con la par cipación de grupos
muy heterogéneos: entre ellos mujeres y hombres adultos y en menor medida adultos mayores y adolescentes. La can dad total de inscriptos a los 10 talleres realizados fue de 393 personas. Sin embargo,
no todos los inscriptos se asis eron a la totalidad de talleres. La can dad total de par cipantes ac vos
(se considera ac vo a aquellos que respondieron a las preguntas planteadas en fichas individuales) fue
de 319 personas. El total de población por Distrito estuvo vinculado a la capacidad y a la manera en que
se llevaron adelante las convocatorias, siendo estas mayores en aquellos distritos con mayor densidad
poblacional. En algunos distritos, las invitaciones realizadas mediante altoparlante, radios locales y medios similares, se realizaron el día previo al taller, lo que redujo el nivel de par cipación. Otro hecho de
importancia que afectó la par cipación fue que en los Distritos como Vista Flores, Colonia Las Rosas y
el Totoral, muchos de los pobladores invitados a par cipar de los encuentros trabajaban o tenían algún
comercio o negocio a cargo, por lo tanto se complicaba con el horario de los talleres.

Por otro lado, la can dad de hombres inscriptos en los talleres distritales fue de un 49,9%. Demostrando también el interés de ellos en el tema, casi a la par de las mujeres. La can dad de adolescentes
y jóvenes par cipando no fue relevante en relación a la can dad de adultos y adultos mayores que
tomaron parte en los encuentros.

8. ACTIVIDADES Y ACCIONES EN PROCESO Y A REALIZARSE.
8.1. Análisis prospectivo para la construcción y elección de escenarios futuros
El análisis prospec vo fue la metodología que se u lizó a la hora de construir y validar los escenarios futuros en la etapa de realización de los talleres territoriales. Es una metodología par cipa va,
que toma en cuenta la concepción futura de la sociedad y permite construir visiones a corto, mediano
y largo plazo que sirven como base para la toma de decisiones polí cas en un territorio determinado.
La prospec va involucra y compromete a los actores territoriales en la transformación y desarrollo
de la sociedad en la que habitan. Permite discu r de manera par cipa va opciones de futuro, eligiendo un escenario supuesto hacia el cual se quiere llegar. Para ello se incorpora la par cipación de los
diversos actores sociales, conduciendo de esta manera a una toma de decisiones más democrá ca y
representa va.
Como insumo para la construcción de los escenarios futuros se u liza la información obtenida en
los talleres, como así también el trabajo de análisis de procesos crí cos territoriales y sus posibles
desenlaces, realizados de manera interdisciplinaria por la Mesa de Ges ón interins tucional. A par r
de estos escenarios futuros, se elegirá el escenario apuesta que nos posibilitará construir el plan de or-

382

�8.2. Construcción del Plan de OT (programas, proyectos y líneas de acción)
La planificación territorial es la etapa posterior al diagnós co y los talleres territoriales, y es parte integrante del armado del Plan de Ordenamiento Territorial. Es importante destacar que la planificación
territorial parte de la definición par cipa va de los obje vos entre los dis ntos actores involucrados
en el proceso. La mayor parte de esta etapa estará vinculada con la organización de los talleres par cipa vos y de validación que servirán como herramienta para la toma de decisiones, por lo tanto deben
representar los obje vos perseguidos por los dis ntos actores y obtener, a par r de las negociaciones
entre los mismos, propuestas encaminadas a fortalecer y desarrollar el Ordenamiento Territorial parcipa vo.
La fase de construcción del Plan de Ordenamiento Territorial consiste en determinar un conjunto de
Programas, Proyectos y líneas de acción generales y/o sectoriales y su implementación. Es importante
destacar que en la etapa de elaboración del POT, debe par cipar no solo el equipo técnico y las ins tuciones de la sociedad en general, sino también de la dirigencia polí ca departamental, logrando de
este modo mayor compromiso para su ejecución real y que dicho Plan se convierta en una polí ca de
Estado, superando los períodos de gobierno.

9. REFLEXIÓN CRÍTICA

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

denamiento territorial (programas proyectos y acciones). Este plan deberá conducirse desde el modelo
territorial actual al modelo territorial deseado, representa vo del escenario apuesta.

9.1. Para llevar a cabo la realización de este po de proceso par cipa vo, nos parece escencial la integración de un equipo interdisciplinario e interins tucional de trabajo, con un compromiso formal
y real en la construcción de un Plan de Ordenamiento Territorial, además del posterior monitoreo,
seguimiento y evaluación en un plazo adecuado (en el caso de la Ley Nº 8.051 de Ordenamiento
Territorial y Usos de Suelo de la provincia de Mendoza, prevé para la realización de dichas acciones
cada 4 años).
9.2. Por otro lado, el análisis de los mecanismos de par cipación ciudadana más adecuado a la idiosincrasia de la población local, los medios tecnológicos y humanos disponibles y su u lización
eficiente, son primordiales para lograr la apropiación por parte de los pobladores, actores económicos, decisores polí cos y las organizaciones e ins tuciones civiles y públicas del proceso de
Ordenamiento Territorial. Es así que entendemos que la búsqueda de equilibrios territoriales en
el desarrollo socioeconómico de una comunidad, es un proceso de permanente disputa por la
apropiación de territorio sico y simbólico, por lo tanto, siempre inacabado, siendo una decisión
ciudadana dejarlo en manos del “Mercado” y los actores con poder en él, o tomarlo como una
Polí ca de Estado en forma integral, par cipa va e itera va.
9.3. En relación a lo dicho anteriormente, no podemos pasar por alto que el apoyo del Intendente del
Municipio fomenta y facilita el trabajo en el territorio con el resto de las ins tuciones, tanto departamentales, como provinciales y nacionales, visto esto como sumamente posi vo y favorable.
Recordemos que, ante todo, el ordenamiento territorial es un proceso polí co, por lo tanto la
decisión del Municipio es fundamental para el éxito de nuestro trabajo.
383

�9.5. Un aspecto clave en el proceso fue la realización de talleres de sensibilización en temas de Ordenamiento Territorial y los talleres par cipa vos de validación del diagnós co con la comunidad en
general y los sectores más importantes del territorio. Es destacable, también, la amplia par cipación de la comunidad local en los talleres distritales, esto permi ó la interacción y el conocimiento
sobre el territorio y sus problemá cas brindado por los pobladores.
9.6. Con respecto a los puntos débiles o desaciertos, se iden fica que algunas de las ins tuciones que
comenzaron a par cipar de la Mesa de Ges ón, no lograron comprometerse del todo con el proceso y dejaron de asis r a las reuniones y colaborar en el trabajo. Si bien se contaba con el apoyo
del Intendente Municipal, no se pudo lograr que se designara personal municipal de las dis ntas
Direcciones, para que par ciparan de la Mesa de Ges ón y permi r así mayor internalización e
involucramiento en el proceso de OT. En las reuniones y trabajo asis eron asiduamente solo dos
Direcciones del Municipio: la Dirección de Planificación y Ordenamiento Territorial y la Dirección
de Desarrollo Económico.
9.7. Por otro lado, como recomendación, sería importante incorporar en las próximas experiencias pilotos como parte del grupo de trabajo desde sus comienzos, un especialista en Prospec va, ya que
desde el diagnós co en adelante debe incluirse la visión prospec va, facilitando de esta manera la
planificación y la generación de los escenarios futuros en las etapas finales.

Capítulo 19 • Ordenamiento territorial: La experiencia de la provincia de Mendoza

9.4. Otro de los aciertos del Proyecto fue la elección del si o piloto, debido a que el período de ges ón
del Gobierno Municipal es muy reciente y esto permite y facilita al Municipio contar con el empo
suficiente para la realización y construcción del Plan de Ordenamiento Territorial Municipal. Por
otro lado, la efec va conformación de la Mesa de Ges ón, con ins tuciones de gran valor e importancia a nivel local, provincial, nacional e internacional, como el INTA, el IDR, el IES 9-015, el IDC,
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación y FAO, permi ó cons tuir un equipo de
trabajo sólido, con técnicos especializados en temá cas vinculadas directamente con el Ordenamiento Territorial, logrando un verdadero trabajo interdisciplinario e interins tucional.

“El Territorio es el lugar en que desembocan o terminan todas las acciones, todas las pasiones, todos
los poderes, todas las fuerzas, todas las flaquezas; esto es donde la historia del hombre se realiza plenamente a par r de las manifestaciones de su existencia”.
Milton Santos

10. BIBLIOGRAFÍA
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�CAPÍTULO 20
UNA EXPERIENCIA INÉDITA EN AMÉRICA LATINA. LEY DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL Y USOS DEL SUELO DE MENDOZA, ARGENTINA

Foto: Hernán Dieguez

�Gç®ÇÊ, M. E.1

RESUMEN: La Ley N° 8051/09 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo de Mendoza es una normaƟva que
responde a los intereses de la sociedad y promueve transformaciones estructurales en la gesƟón para una toma
de decisiones públicas y privadas con menor incerƟdumbre y mayor efecƟvidad. Surge de un acuerdo firmado en
el año 2006 entre diferentes actores sociales: gobierno, comisiones legislaƟvas, el sector académico-cienơfico,
consejos profesionales y asociaciones intermedias de la sociedad civil. El propósito fue elaborar un anteproyecto
de ley como respuesta a dos proyectos normaƟvos que se logran archivar y en los que se priorizaba el interés de
emprendedores inmobiliarios. El trabajo es coordinado por la Universidad Nacional de Cuyo e intervienen disƟntos equipos interdisciplinarios pertenecientes al ámbito público y privado. Esta experiencia es inédita, no solo en
ArgenƟna sino en América LaƟna y se da en un contexto nacional y mundial favorable al Ordenamiento Territorial.
En este trabajo se detalla el proceso seguido para su elaboración y aprobación, como también el grado de avance
logrado en su reglamentación y aplicación. Se analizan los contenidos de la ley idenƟficando sus potencialidades
y limitaciones y se alerta sobre los obstáculos que pueden hacer fracasar esta iniciaƟva.

1. INTRODUCCIÓN
La elaboración y aprobación de la Ley N° 8051/09 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo de
Mendoza, ArgenƟna, demuestra que es posible revalorizar el rol del Estado, priorizar los intereses de la
sociedad y promover transformaciones estructurales en la gesƟón. Esta experiencia puede ser transferible y aplicable a otras realidades de ArgenƟna y América LaƟna.
Con respecto a este planteo, nos encontramos en un momento de inflexión donde coexisten la
necesidad de reformas para dar respuesta a la sociedad, la presión que ejercen las grandes empresas
y ciertos grupos con poder y el enquistamiento de una estructura administraƟva y legal que puja por
mantener esquemas tradicionales ya perimidos (Gudiño 2003, en el primer Seminario Internacional de
Ordenamiento Territorial que organiza el InsƟtuto CIFOT –Facultad de Filosoİa y Letras, Universidad
Nacional de Cuyo-, año 2003). Esta afirmación encuentra su explicación en una serie de hechos relacionados con las transformaciones producidas a escala mundial y en muchos países laƟnoamericanos,
las que provocan un debilitamiento del poder del Estado frente al accionar de las fuerzas del mercado.

Capítulo 20 • Una experiencia inédita en América Latina. Ley de ordenamiento territorial y usos del suelo de Mendoza, Argentina

CAPÍTULO 20*
UNA EXPERIENCIA INÉDITA EN AMÉRICA LATINA. LEY DE ORDENAMIENTO
TERRITORIAL Y USOS DEL SUELO DE MENDOZA, ARGENTINA

Cuando el Estado debe actuar no lo hace, y si lo hace, se encuentra con un juego de fuerzas de poderes que pugnan por prevalecer. Los instrumentos legales no son suficientes para tomar decisiones y las
mismas están condicionadas por aquellos que ejercen más presión. En el caso mencionado, el peligro
*

En: Paruelo JM, EG Jobbágy, P Laterra, H Dieguez, MA García Collazo y A Panizza (Eds.), Ordenamiento Territorial: Conceptos, Métodos y Experiencias. FAO, MAGyP y FAUBA 2014 (pp. 386-395).

1

InvesƟgadora del CONICET, Docente de la Carrera de Geograİa, Directora del InsƟtuto de Cartograİa, InvesƟgación y
Formación para el Ordenamiento Territorial (CIFOT), de la Maestría en Ordenamiento del Territorio y el Doctorado en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, Facultad de Filosoİa y Letras, UNCuyo, Mendoza. Parque Gral. San Marơn
C.P. (5500). Contacto autor: marilyngudino@yahoo.com.ar

387

�2. CONTEXTO INTERNACIONAL Y NACIONAL
Son muchos los países que prestan especial atención a la elaboración de norma vas territoriales,
pero es importante destacar la trascendencia que ha tenido la Agenda Territorial Europea al promover
el desarrollo territorial, como también el Tratado de Lisboa que, en el año 2007, define el marco jurídico y los instrumentos necesarios para hacer frente a los retos del futuro referentes a la búsqueda de
cohesión territorial. A nivel de La noamérica, la Agenda sobre Desarrollo y Medio Ambiente, en los
años 90, marca un hito importante al plantear la necesidad de que el Ordenamiento Territorial esté
presente en las estrategias de desarrollo.
Estos hechos generan una proliferación de planes y regulaciones jurídicas que reconocen la transversabilidad e intersectorialidad de esta forma de planificación y ges ón. Sin embargo, no logran resolver la concurrencia o ar culación de los planes ambientales, socioeconómicos y urbanís cos, por lo
que los resultados han sido parciales.
La realidad argen na es similar a la de otros países la noamericanos. La Cons tución Nacional argen na y las reformas realizadas en el año 1994 contemplan ciertas competencias vinculadas al Ordenamiento
Territorial y la par cipación de la comunidad en este proceso (ar culos 39, 40, 41, 75, 86, 121, 123, 124).
En este marco, luego de la crisis económica del año 2001 y con el propósito de rever r la situación
de conflictos y desequilibrios territoriales y sociales existentes en la Argen na, el Gobierno Nacional
encomienda al Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, la definición y puesta
en marcha de una “Polí ca de Estado de Desarrollo Territorial”.
Esta Polí ca concibe al Ordenamiento Territorial como una construcción polí ca y social progresiva
en función de la iden dad territorial y cultural de cada lugar o jurisdicción de su territorio. Su obje vo
es guiar las acciones con impacto espacial hacia un crecimiento equilibrado, integrado, sustentable y
socialmente justo del territorio argen no y construir mecanismos de intervención más adecuados para
aprovechar las oportunidades de desarrollo. Es la encargada de ar cular los planes, programas y proyectos de desarrollo territorial en los dis ntos niveles interjurisdiccionales, como también las polí cas
y acciones sectoriales que provocan impacto territorial, para lo cual cada organismo debe incorporar la
dimensión territorial en su ges ón de gobierno. A través de estas acciones pretende superar la ac tud
de competencia entre nación, provincias, municipios y en dades territoriales de la sociedad; generar
modelos de ges ón compar da; definir norma vas específicas y establecer reglas de juego claras para
la planificación y los programas y proyectos territoriales.

Capítulo 20 • Una experiencia inédita en América Latina. Ley de ordenamiento territorial y usos del suelo de Mendoza, Argentina

que significó en su momento la existencia de proyectos de ley en el que se priorizaba el interés del inversor privado y no el bien común, llevó a movilizar a la mayoría de las ins tuciones para obtener una
ley en la que se plasma el sen r de una sociedad, proceso que es el germen de una polí ca de Estado
que hay que construir.

Sin embargo, a más de 10 años de su puesta en marcha no se logran los resultados esperados. Las
limitaciones para solucionar los problemas de Ordenamiento Territorial obedecen fundamentalmente
a consideraciones de po polí co, económico y organizacional (Vega Mora 1997; 2001).
Al respecto Ángel Massiris (2002) en su estudio sobre polí cas territoriales, realizado en 15 (quince) países la noamericanos, llega a la conclusión que las norma vas existentes no logran superar los
obstáculos que impiden avanzar en el Ordenamiento Territorial debido a: a) Inexistencia de una organización ins tucional adecuada para la ges ón, b) Falta de un marco legal que regule la planificación in-

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�3. EXPERIENCIA DE MENDOZA
La mayoría de las provincias argen nas, frente a la realidad presentada y los problemas que deben
afrontar, comienzan a plantear la necesidad de elaborar sus propias leyes de Ordenamiento Territorial.
Mendoza es la primera en lograrlo. En esta provincia si bien exis a una vasta legislación referida a los
temas ambientales (Ley de Aguas y Ley de Preservación del Medio Ambiente), solo había reglamentaciones parciales referidas al territorio.
3.1. Elaboración del anteproyecto de ley
En Mendoza hubo más de 10 proyectos de ley sobre Ordenamiento Territorial pero hasta el año
2009 no se había logrado aprobar ninguno. Los presentados en el año 2002 y 2005 son los detonantes
para que la Universidad Nacional de Cuyo convoque al sector académico-cien fico para dar su opinión.
No solo presentaban errores técnicos, sino que evidenciaban el interés de inversores inmobiliarios y no
el bien común dela población.
El análisis fue hecho por más de 100 docentes e inves gadores, los que, a pesar de la heterogeneidad de sus formaciones y especialidades, coinciden en sus opiniones sobre las falencias detectadas en
ambos proyectos de ley. Los resultados alcanzados son volcados en un informe interins tucional que se
eleva a la Legislatura de Mendoza con el apoyo de la sociedad en su conjunto, gracias a la campaña de
difusión realizada a través de los medios de comunicación. La presión suscitada por la población y las
ins tuciones intervinientes permi eron frenar los proyectos y archivarlos un año después.
No conforme con ello, la Universidad Nacional de Cuyo convoca nuevamente al sector académico-cien fico para trabajar en una nueva propuesta de Ley. En virtud de esta decisión, el 28 de diciembre de 2006 se firma un Acta Acuerdo Interins tucional con el propósito de implementar acciones
conjuntas entre el gobierno provincial, las comisiones legisla vas, el sector académico y cien fico,
los colegios profesionales y asociaciones intermedias, tendientes al logro del obje vo planteado. Las
pautas conceptuales y metodológicas surgen del Seminario-Taller Integrador sobre “Aportes para la Ley
de Ordenamiento Territorial de Mendoza”, en el marco de la Maestría en Ordenamiento del Territorio
con orientación en Planificación Estratégica de la Facultad de Filoso a y Letras, Universidad Nacional
de Cuyo. En él se acuerda una base común para el trabajo interins tucional referente a los conceptos
que involucra el Ordenamiento Territorial y la forma de organización más conveniente para lograrlo,
estableciendo etapas, plazos a cumplir y responsabilidades a asumir por los diferentes actores sociales
que par cipan en el proceso. Se define una coordinación general que recae en la Dra. María Elina Gudiño, docente de la Universidad Nacional de Cuyo e inves gadora del CONICET, y dos asistentes que son
nombrados por la Rectora de la Universidad Nacional de Cuyo, María Victoria Gómez de Erice. Este trabajo implica un gran esfuerzo de ar culación de acciones para interactuar, sistema zar y documentar

Capítulo 20 • Una experiencia inédita en América Latina. Ley de ordenamiento territorial y usos del suelo de Mendoza, Argentina

tegral del territorio, c) Ausencia de una cultura del trabajo coordinado, interdisciplinario y abierto, que
facilite el intercambio fluido de información entre los dis ntos sectores de un mismo organismo y entre
organismos que par cipan en la ges ón, d) Débil visión prospec va de las polí cas de Ordenamiento
Territorial, e) Falta de par cipación ciudadana debido a la incredulidad frente al proceso y al temor
de involucrarse, f) Escaso dominio de metodologías de consensos y de resolución de conflictos en los
procesos de concertación, que permitan, por ejemplo, evitar que los actores poderosos impongan sus
intereses individuales por encima del interés colec vo.

389

�Además, se conforman 5 (cinco) equipos técnicos con representantes de las ins tuciones par cipantes, que en forma ad honórem brindan sus conocimientos, esfuerzo y empo para trabajar en este
proyecto. Cada uno asume los temas centrales que estructuran el anteproyecto de ley: obje vos y
principios, que son formulados a par r del diagnós co actual y el modelo de provincia deseado; pautas
y criterios para la elaboración de instrumentos tales como planes, zonificación, incen vos económicos,
evaluación de impacto territorial; ámbitos de aplicación o de competencia entre nación, provincia y
municipios; asignación de recursos, mecanismos de financiamiento y ar culación con la legislación
vigente y penalidades.
Los resultados obtenidos por los equipos técnicos son validados en talleres dirigidos a técnicos y
polí cos de las áreas del gobierno provincial con competencia en el territorio, municipalidades, organizaciones intermedias y la sociedad en su conjunto, los que presentan sus inquietudes y propuestas
sobre los temas objeto de la convocatoria. En total par cipan más de 170 personas, 23 ins tuciones
gubernamentales, 11 municipios y 49 organizaciones intermedias.
3.2. Contenidos
Uno de los temas centrales que con ene el anteproyecto de ley es la polí ca, porque se concibe al Ordenamiento Territorial como un procedimiento polí co-administra vo del Estado en todo el
territorio provincial, entendiendo a este como polí ca de Estado para el gobierno provincial y el de
los municipios (art. N° 1, Ley N° 8051/09). Cuando se habla de polí ca de Estado, se hace referencia
inmediata a un po especial de polí ca, dando por supuesto que existen otras de carácter más circunstancial, coyuntural o específicas relacionadas con una ges ón gubernamental par cular. Según Cueto
y Guardamagna (2011), es una polí ca que trasciende al gobierno que la inicia y con nuada como un
mandato por otros gobiernos que lo suceden, que fija cursos de acción que van a influir en la vida del
Estado y de su propia sociedad y que supone un conjunto de acciones y omisiones que manifiestan una
determinada modalidad de intervención del Estado en relación a una cues ón que concita la atención,
interés o movilización de otros actores en la sociedad civil.
Otro tema es el de la gobernabilidad y gobernanza, conceptos que para algunos son sinónimos
y para a otros enen una marcada diferencia. Para estos úl mos, la gobernabilidad es el “estado de
equilibrio dinámico entre el nivel de las demandas sociales y la capacidad del sistema polí co (Estado-gobierno) para responderlas de manera legí ma y eficaz” (Camou 2001:36). Por el contrario, la gobernanza funciona como un instrumento intelectual y polí co que ene como obje vo principal suplir
al poder polí co ante los ineficaces intentos de control del gobierno central frente a las instancias de
regulación económica y social del mercado. Nueva visión que es sostenida por agencias de Naciones
Unidas, organizaciones regionales, en especial la OCDE, al igual que en otros ámbitos ins tucionales y
académicos, en par cular anglosajones.

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el proceso, hacer ges ones para la obtención de información, difundir los resultados y lograr canales
de par cipación de las ins tuciones con competencia en el tema.

En el caso del anteproyecto elaborado, la gobernanza se expresa a través de la propuesta de
mecanismos de par cipación y patrones de interacción entre actores estratégicos no sesgados hacia
grupos de interés. El propósito es que sean par cipes proac vos y responsables mediante la opinión
informada y fundada. Para ello se definen mecanismos de educación e información tales como: publicidad, consultas públicas, audiencias públicas entre otras.
Una especial atención se le presta a los principios rectores, los que priorizan la equidad y el bienestar
general por encima de los intereses par culares, así como también el respeto a los valores y costum-

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�Varios capítulos de la Ley se dedican a desarrollar los instrumentos de planificación que se consideran esenciales, especialmente el Plan provincial y los Municipales de Ordenamiento Territorial.
Estos son normas que con enen un conjunto de obje vos, directrices, polí cas, estrategias, metas,
programas y actuaciones para orientar y administrar el desarrollo del territorio. En ellos se dis nguen
competencias jurisdiccionales diferenciadas, según las escalas geográficas, y se establecen prioridades
de acción pública y privada conforme a las relaciones de compa bilidad, complementariedad e incompa bilidad entre usos del suelo y externalidades conflic vas. También promueve la u lización, defensa
y conservación de los recursos naturales y antrópicos y plantea la necesidad de ar cular estos planes
con el plan estratégico de desarrollo, los planes sectoriales, los interjurisdiccionales y el ambiental.
Con respecto a los instrumentos de ges ón y control, en esta norma va se mencionan: el Sistema de
Información Ambiental-Territorial, la Evaluación de Impacto Territorial (EIT), las Auditorías de Impacto
Territorial y la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA):
• La elaboración de los planes de Ordenamiento Territorial se sustenta en la conformación y uso de
un sistema de información de acceso público y gratuito des nado a recopilar, procesar, organizar y
difundir toda la información necesaria para el conocimiento del territorio y su dinámica. Su cons tución debe surgir de la conformación de una red interins tucional de información territorial que
incluye al sector académico-cien fico y organizaciones de la sociedad civil.
• La Evaluación de Impacto Territorial (EIT) es un instrumento de seguimiento y control, y su obje vo
es evaluar los planes de ordenamiento territorial, mientras que la Auditoría Externa de Impacto Territorial es un procedimiento a ser realizado por las universidades o ins tutos de inves gación bajo
la modalidad de consultoría externa. Esta ene como propósito evaluar el grado de avance de los
planes, programas y proyectos en marcha.
• Una mención aparte se realiza en relación al procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental
(EIA), al incorporar componentes y factores geográficos, económicos y sociales para poder iden ficar, interpretar y evaluar las consecuencias geográficas, sociales y económico-financieras que puedan causar las acciones o proyectos públicos o privados en el equilibrio territorial, la equidad social
y el desarrollo sustentable.

Capítulo 20 • Una experiencia inédita en América Latina. Ley de ordenamiento territorial y usos del suelo de Mendoza, Argentina

bres de la sociedad con contenido é co. Entre ellos se dis nguen el bien común, el derecho al agua, el
suelo y el aire, los derechos humanos básicos y vitales para el desarrollo de la vida humana y su hábitat,
la equidad social y el equilibrio territorial, a fin de garan zar el acceso a los recursos y los beneficios
generados socialmente. Estos principios figuran en el anexo de la Ley Nº 8051/09 pero también son
los que están implícitos en todo su contenido. Es decir, que se promueven polí cas diferenciadas que
enden a equilibrar y armonizar el desigual desarrollo de provincias, regiones y municipios (art. 75 inc.
19 de la CN y Principio 8º de la Declaración de Río) y el desarrollo sostenible, lo que supone un modo
de desarrollo con jus cia social y garan as del derecho a gozar de un ambiente sano y apto sin dejar
de sa sfacer las necesidades presentes y las de las generaciones futuras (art. Nº 41 de la Cons tución
Nacional y Principio 4º de la Declaración de Río).

• En la norma va también aparece la Evaluación Ambiental Estratégica, la que si bien no había sido
considerada en el anteproyecto, será el instrumento que se u lizará para evaluar planes sectoriales.
• Otro de los instrumentos incorporados son los económicos, debido a que su finalidad es captar
recursos, canalizar y direccionar la inversión para recuperar las plusvalías por parte del Estado provincial y los Municipios, como también promover o desalentar ac vidades en el territorio en base
a los supuestos contenidos como fines estratégicos en los Planes de Ordenamiento Territorial de
cualquier nivel.

391

�Es importante mencionar que este anteproyecto sufrió reformas sustanciales en lo rela vo a la gesón debido a los poderes en juego, entre ellos el polí co-ins tucional. El sistema fue entendido como
la creación de una macroestructura y no como un cambio en la dinámica de funcionamiento del mismo
Estado, por lo que fue rechazado y no aparece en la Ley. Se hablaba de la creación de dos nuevas figuras, el Consejo de Ordenamiento Territorial y una Unidad de Ejecución, como autoridad de carácter
descentralizado y autárquico, vinculado funcionalmente al Poder Ejecu vo provincial, con personería
jurídica, capacidad de decisión y recursos financieros propios.
Si bien en la Ley Nº 8051/09 se prevé el Consejo de Ordenamiento Territorial, la Unidad de Ejecución pasa a llamarse Agencia de Ordenamiento Territorial. La principal diferencia es la relacionada con
su forma de inserción en la estructura del gobierno central al pasar a depender de la actual Secretaría
de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Se le resta poder, autonomía para actuar y queda sujeta a los
vaivenes polí cos, situación que impide una coordinación efec va.
El Consejo está conformado por representantes del gobierno central, municipios, organismos académicos-cien ficos, colegios profesionales y organizaciones de la sociedad civil. Sin embargo, los
mecanismos de representa vidad deberían ser ajustados para que exista mayor par cipación y legi midad democrá ca.
La misión de la Agencia de Ordenamiento Territorial es ar cular la actuación de los organismos que
par cipan en el sistema, ofreciendo un espacio de concertación y consenso; además de poner en marcha el sistema de información; proponer, recibir, tramitar, ejecutar y controlar las inicia vas referentes
al Plan Provincial de Ordenamiento Territorial, programas y proyectos y promover la par cipación social y la de los organismos cien ficos y académicos.
3.3. Aprobación de la normativa
El anteproyecto es avalado por la sociedad en su conjunto y es presentado en el 2007 a la Legislatura
de Mendoza. Durante dos años se hacen consultas y correcciones, algunas acertadas y otras no tanto, pero
se respeta gran parte de su contenido. El proyecto se aprueba por unanimidad en las cámaras legisla vas,
siendo sancionada como Ley N° 8051 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo en mayo del 2009.

Capítulo 20 • Una experiencia inédita en América Latina. Ley de ordenamiento territorial y usos del suelo de Mendoza, Argentina

Por úl mo, el anteproyecto propone un modelo de ges ón sistémico e interins tucional de coordinación y ges ón. Esto significa cambiar en forma gradual la metodología de trabajo ver cal compar mentada y rígida, por la cooperación transversal para abordar lo que involucra lo social, lo polí co, lo
económico, lo ambiental como una unidad indisoluble en el territorio. Se pone énfasis en las vinculaciones múl ples, dinámicas y cambiantes existentes entre los diferentes actores, para poder actuar de
manera sinérgica en el diseño de nuevas polí cas territoriales. El fin úl mo es evitar la superposición
de competencias y funciones. Según Rosa (1998), la competencia administra va de los organismos
públicos está organizada en base a franjas sectoriales o “ver cales” (salud, vivienda, energía, industria,
etc.), cuando se quiere imponer una visión totalmente totalizadora u “horizontal” sobre una porción de
territorio –como lo exige el planeamiento urbano y regional– en el cual confluyen todos los aspectos
sectoriales, esta visión entra en conflicto con la división administra va “ver cal” ya señalada.

En la etapa de implementación hubo demoras, improvisaciones y los mecanismos de control connúan siendo débiles. En consecuencia, se acentúan los problemas relacionados con la organización
y uso del territorio, mientras que la ges ón con núa con la misma inercia. El desa o fue generar una
nueva dinámica de funcionamiento en el Estado, pero no se pudo lograr.
En consecuencia el Ordenamiento Territorial queda sujeto a los empos e intereses del poder polí co, la Agencia de Ordenamiento Territorial ene una capacidad de decisión reducida y los recursos

392

�3.4. Avances en la reglamentación
La reglamentación y aplicación de la Ley se encuentra demorada debido a estructuras de poder e
intereses polí cos y económicos que frenan el proceso y que luchan para que nada cambie. Lo cierto es
que los problemas se agudizan y no logran resolverse; aparecen nuevos proyectos de leyes que pueden
generar obstáculos para su aplicación; se comienzan a generar planes municipales sin tener en cuenta
que deben ar cularse con el plan provincial; dentro de la Universidad se trabaja en el reglamento y
elaboración del Plan Provincial de Ordenamiento Territorial y su forma de ar culación con los Planes
Municipales, pero resulta muy di cil hacerlo cuando el Ordenamiento Territorial no es prioridad, aunque en el discurso se diga lo contrario.
Esta realidad lleva a plantear una serie de interrogantes: ¿qué ha fallado?, ¿por qué no se pone en
marcha la aplicación de esta norma va?, ¿qué está sucediendo?
La respuesta es simple, no existe voluntad polí ca de parte de quienes enen las mayores responsabilidades, y muestra de ello es la falta de apoyo de las ins tuciones gubernamentales para destrabar
la burocracia de la administración pública. Tampoco se hace par cipe a otros actores no gubernamentales, lo que debilita la par cipación ciudadana en el Consejo de Ordenamiento Territorial, en donde
la mayor representa vidad la enen las ins tuciones del Estado; ni la Agencia de Ordenamiento Territorial cuenta con el poder y espacio suficiente para ejercer las funciones de su competencia. A pesar
de esta situación, lo que se sembró, germinó y va creciendo, la comunidad reclama la Ley, el Consejo
de Ordenamiento Territorial presiona para poder actuar y el gobierno se ve en la obligación de cumplir
con el poder delegado.

4. REFLEXIONES FINALES
La Ley N° 8051/09 de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo de Mendoza es una experiencia
inédita porque nace de un proceso par cipa vo y promueve cambios estructurales en la polí ca y
la ges ón. El desa o es vencer los obstáculos que han impedido alcanzar el éxito deseado, generar
instancias de coordinación para intervenir en el territorio y asegurar que los planes se cumplan en el
corto, mediano y largo plazo, como también la puesta en marcha de los instrumentos de seguimiento
y control previstos en la Ley. Si no se producen innovaciones y se adoptan principios como los de flexibilidad, eficiencia y prioridad, los esfuerzos que se hagan serán en vano y pueden hacer fracasar el
Ordenamiento Territorial.

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financieros que estaban especificados en la Ley son des nados a otros fines. La sucesión de 3 (tres)
gobiernos de un mismo par do polí co, pero con visiones diferentes sobre la forma de reglamentar y
aplicar la Ley; la extensión en el empo de la etapa de elaboración del Plan Estratégico de Desarrollo
y la pérdida de liderazgo de la universidad como promotora de la par cipación ciudadana, son hechos
que han contribuido a frenar el proceso.

¿Cómo lograrlo?, a par r de una par cipación consciente y ac va de los ciudadanos en las decisiones que inciden en su vida social e individual. En el caso de la Ley N° 8051/09 se definen mecanismos
de educación, información y par cipación que deben aplicarse para poder construir consensos, o al
menos compromisos, que permitan llegar a un gran acuerdo en pos del bien común.
Al respecto, en el ar culo 1° de la Ley N°8051/09 se establece como fin “lograr instrumentos de
ges ón socio-polí ca que propicien condiciones de gobernabilidad del territorio a través del fortaleci-

393

�Esto es posible lograrlo si existe voluntad polí ca para hacerlo. Cada uno de estos requerimientos
son los que definen una polí ca de Estado y deben traducirse en acciones concretas a corto plazo. La
coherencia y rela va estabilidad en la formulación y ejecución de las polí cas territoriales solo puede
alcanzarse si figuran en la agenda gubernamental, si existen acuerdos formales entre las ins tuciones
para trabajar en forma coordinada y si se hace par cipe del proceso a toda la sociedad. El camino está
trazado, solo falta transitarlo.

NOTA:
La autora sustenta el trabajo en la experiencia vivida como principal responsable de la elaboración del
anteproyecto de ley al ser nombrada como coordinadora de los equipos técnicos cons tuidos a tal
efecto, y además, en las inves gaciones que realiza sobre este tema, las que dan lugar a una serie
de publicaciones, entre las que se destacan:

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Capítulo 20 • Una experiencia inédita en América Latina. Ley de ordenamiento territorial y usos del suelo de Mendoza, Argentina

miento de la capacidad social para ar cular sus intereses, cumplir sus compromisos y solucionar sus
conflictos”. Es necesaria, además, la definición de cursos de acción que permitan instalar una modalidad de intervención del Estado más eficiente y acorde a la naturaleza del Ordenamiento Territorial. Es
decir “crear, desarrollar y mantener un modelo de ges ón sistémico, adaptado a los procesos y avances
tecnológicos”, tal como se menciona en la Ley.

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to territorial. Río Gallegos, Santa Cruz, 2 al 6 de diciembre de 2008, Ministerio Gral. de Gobierno de
Santa Cruz, SIT Santa Cruz, 2009, www.sitsantacruz.com.ar, Río Gallegos, Santa Cruz.

395

�APÉNDICE
Fichas de sistematización de información de proyectos vinculados al
Ordenamiento Territorial Rural en la Argentina

Foto: María AgusƟna Garcia Collazo

�Ficha 1

APÉNDICE. Fichas de sistematización de información de proyectos vinculados al Ordenamiento
Territorial Rural en la Argentina.
Ficha 1: Junín, Mendoza
Autor: Martín Pérez, Instituto de Desarrollo Rural, Mendoza.
Nombre del Proyecto
Plan de Ordenamiento Territorial de Junín, Mendoza.

Datos Generales
Institución responsable
Ins tuto de Desarrollo Rural (IDR), Nivel Provincial. Ins tución mixta publico privada.

Instituciones participantes
-Dirección de Planificación Urbana y Ges ón Ambiental, Municipalidad de Junín.
-Convenio con la Universidad Nacional de Cuyo, Mendoza, para la contratación de la consultoría de la Dra. Nelly
Gray de Cedrán (perteneciente al CETEM Centro de Estrategias Territoriales para el Mercosur)

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
- Coord. Técnico: Dra. Nelly Gray de Cedrán
- Asesor Técnico: Geógrafo Sergio Ríos (GIA - Grupo de Inves gaciones Agrarias de Chile)
- Responsable técnico IDR: Mag. Mar n Pérez

Marco normativo
No aplica.
Existencia de leyes sectoriales con incidencia territorial.

Ubicación geográfica y área de influencia
Municipio de Junín (Microrregión Este). Superficie: 263 km²; Distancia con ciudad capital: 59 km; Población:
35.000 habitantes (censo 2001).
Superficie del porcentaje provincial: 1%; Superficie cul vada: 95% de su totalidad. Tasa de desempleo 24%, aporte provincial al PEA 2%. El sector agroindustrial se encuentra representado por bodegas, procesadoras de aceite
de oliva, frutas, conservas, aceitunas y tomate triturado, representando el 24% del Producto Geográfico Bruto
(PGB). El aporte de la ac vidad agrícola representa el 31% del PGB.
El territorio es cul vado casi en su totalidad. Solo en algunos sectores pequeños es posible encontrar la vegetación natural muy transformada por el hombre, ya sea de forma directa para su u lización como leña, o indirectamente al variar las condiciones del suelo por el riego y los desagües. La vegetación natural es muy pobre, y se
encuentra incluida en la formación del algarrobal, la más extensa unidad de la provincia.

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial de zonas rurales

Motivación
Necesidad de los municipios rurales de dinamizar sus economías locales

Financiación
$24.000 y $5.000 (pesos argen nos) otorgados para financiar ac vidades académicas y programas ins tucionales. IDR.
397

�2005-2006

Ficha 1

Temporalidad

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
x Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
• Iden ficación del municipio de necesidad de estos proyectos y la existencia de la capacidad técnica del IDR
para responder a esta demanda.
• Existencia de una masa crí ca en el área de planeamiento a nivel provincial.
• Ar culación, entre equipos de la Universidad, y la ar culación de estos con los profesionales, técnicos de la
autoridad provincial y de los municipios.

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
• Escaso personal técnico y profesional en los municipios que deben compar r sus tareas con las de obras y servicios públicos, vivienda, cultura, etc. Si bien a la fecha del desarrollo del proyecto todos los municipios contaban con un área de planificación urbana, solo Junín disponía de una estructura ins tucional de ordenamiento
territorial, pero con recursos humanos y materiales muy escasos (al momento del desarrollo del proyecto, año
2005).
• Falta de conocimiento cien fico-técnico en el municipio para la iden ficación de problemas socioterritoriales,
ya que generalmente el personal asignado a las tareas de ordenamiento territorial no ene formación ajustada a la naturaleza y a la especificidad de esas tareas.
• Ausencia de normas legales e instrumentos de planificación territorial, o en caso de exis r, son poco aplicadas por falta de decisión polí ca o escasa asignación de recursos económicos y humanos para ejecutarlas (al
2005).
• Marco polí co desfavorable. La agenda del Honorable Concejo Deliberante, no dio tratamiento al proyecto
de Ordenanza elevado por los Departamentos Ejecu vos para la aprobación de este instrumento de planificación.
• Las oficinas municipales generalmente cons tuyen compar mentos estancos, distanciados, con asignación
de varias funciones y gran cobertura territorial, lo que desfavorece el trabajo en equipo, los intercambios, la
planificación conjunta, el logro de consensos.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
• Presentación oficial ante el gobierno del municipio y el Concejo Deliberante.
• Presentación del Plan a la sociedad, mediante la convocatoria de los actores e involucrados en el proceso de
ordenamiento. Devolución a la gente de los resultados del trabajo en conjunto, presentando las pautas establecidas para el OT.
• Presentación a nivel cien fico-técnico en congresos, jornadas, seminarios.
• Documento del Plan de Ordenamiento Territorial de Junín
• Diagnós co territorial disponible en la web www.idr.org.ar

Beneficiarios del proyecto
Municipio de Junín, Población en general.
• Diferentes sectores de la comunidad departamental: produc vo, educa vo, polí co, organismos técnicos,
empresarial, industrial, comunicaciones, asociación civil y vecinos en general, en dades empresariales, ONGs,
representantes de dis ntas uniones vecinales y vecinos.

398

�Ficha 1

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
1. Usos del suelo agrícola, rangos de superficie;
2. Recurso hídrico superficial y Subterránea (Zonas de aprovechamiento para riego, calidad del agua
–conduc vidad eléctrica específica–, zonificación hidroquímica del acuífero);
3. Nivel freá co(Isobatas medias y variaciones en el empo);
4. Frecuencia de heladas, periodo libre de heladas, heladas tardías, horas frío;
5. Mapa de Porcentaje anual de daño anual por granizo;
6. Ap tud del suelo (clase, pH, contenido de MO, presencia de concreciones);

Fuente de datos
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Censos Agropecuarios Nacionales (1988 y 2002)
Ins tuto Nacional del Agua (INA)
INA
Servicio Meteorológico Nacional y la Dirección Provincial de Con ngencias
Seguro Agrícola –período de 15 años–
Clasificación U litaria de los Suelos según Bureau of Reclama on USA

Herramientas y metodologías
1. Análisis del sistema producƟvo empresarial: evolución de los cul vos, evolución de la superficie implantada,
% con protección an granizo, ac vidad pecuaria, asocia vismo, can dad y superficie de las explotaciones
Agropecuarias.
2. Construcción del mapa de ap tud de uso agrícola:
3. se seleccionaron diversos indicadores como: ap tud de suelos, calidad del agua de riego (superficial y subt.),
daño anual por granizo, frecuencia anual de días con heladas, profundidad media de la napa freá ca para la
descripción del territorio.
a) Se midió la variación de cada indicador asignando puntajes según la situación más desfavorable (1) o la mejor
situación (5). Estos puntajes se integrarán espacialmente, analizando el comportamiento de los indicadores.
b) No todas las variables enen la misma influencia sobre las condiciones agroecológicas. Por ello, se aplicó un
factor de ponderación para diferenciar el peso/influencia que ejerce cada una. Para lo cual se procedió a consultar las opiniones de diferentes especialistas del IDR.
c) Posteriormente se procedió a la integración cartográfica y alfanumérica de la información. Superposición cartográfica y obtención de áreas de superposición con su puntaje ponderado final.
d) Delimitación de intervalos de clase, que representan nivel de ap tud.
e) Construcción de mapa de las limitantes para la ac vidad agrícola: a par r de los indicadores seleccionados anteriormente se escogieron los niveles crí cos a par r de los cuales el comportamiento de una de las variables
representa una condición a tener en cuenta.
f) Integración de mapas de ap tud y limitantes agrícolas para la definición de unidades territoriales

Aspectos socioeconómicos
Datos
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Población por grupos de edad y sexo;
Crecimiento medio anual Intercensal;
Índice de envejecimiento; Tasa de natalidad y mortalidad;
Población con NBI;
Infraestructura vial;
Red de riego; Transporte público; Educación;

399

�Ficha 1

7. Centros de salud;
8. Cobertura de agua potable y cloacas (%);
9. Usuarios de energía eléctrica (%);
10. Líneas telefónicas (%);
11. Censo Industrial 2003;
12. Listado y cartogra a de bodega;
13. Listado de comercios e industrias por rubro;

Fuente de datos
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Dirección de Estadís cas e Inves gaciones Económicas (DEIE) 2001
DEIE
Dirección De Bioestadís ca (2004). Ministerio de Salud y Ambiente.
DEIE
Dirección Nacional de Vialidad, Dirección Provincial de Vialidad
Departamento general de Irrigación; Dirección Provincial de Vías y Medios de Transporte, Dirección General
de Escuelas; DEIE
7. Dirección de Planificación y Aseguramiento de Servicios de Salud. (2004)
8. DEIE
9. DEIE
10. DEIE
11. Municipalidad de Junín (1994)
12. Ins tuto Nacional de Vi vinicultura (IVN), Municipalidad de Junín (1994)
13. Municipalidad de Junín (1994)

Herramientas y metodologías
1. Definición de 4 áreas territoriales en base a disƟntas variables (a, b, c, d), basándose en: can dad y composición poblacional, pos de asentamientos, pología crecimiento demográfico, caracterís cas de la oferta y
demanda sanitaria/educa va, po de infraestructura disponible, caracterís cas de la población beneficiaria
de programas sociales; po jurídico; limitantes agrícolas iden ficadas en análisis bio sico; po de tenencia de
la erra; especialización agrícola por distrito y variedades de vid;
2. Análisis de las condiciones socioeconómicas rurales: tasa de analfabe smo, tasa de Necesidades Básicas
Insa sfechas (NBI), Población Económicamente Ac va (PEA);
3. Construcción de la Ɵpología social-agrícola y su distribución espacial (en base a origen de la fuerza de trabajo, origen de los ingresos del grupo familiar, equipamiento, uso del suelo de la explotación, tamaño de la
explotación, tenencia de la erra);
4. Análisis del patrón de crecimiento poblacional: definición de 4 zonas de pología crecimiento demográfico;
5. Perfil producƟvo Industrial: determinación en base al índice de Convergencia Territorial e índice de Compe vidad Territorial;
6. Análisis de las redes de circulación de cada territorio: a través del análisis de suficiencia mediante el coeficiente de Engel (UNAM, México), conexiones interdepartamentales de servicios de transporte público de
pasajeros;
7. Determinación de la parƟcipación de los territorios en las cadenas agroalimentarias: po de industrias, especialización produc va de los distritos en agricultura;
8. Talleres o reuniones prediagnósƟcas con la comunidad con la finalidad de hacer conocer las ac vidades invesga vas que se estaban llevando a cabo en el Departamento, para ir internalizando el proceso gradualmente
entre los pobladores. Tres encuentros: con el personal técnico del Municipio; con el Concejo Deliberante de
la Municipalidad de Junín; con los Directores de la Escuelas del departamento, actores principales en este
proceso por su poder llegada a la población y por la confianza y seriedad con que sus opiniones son tenidas en
cuenta por la familia, sobre todo de los espacios rurales.

400

�Ficha 1

9. Jerarquización de los problemas y limitaciones a ser superadas; iden ficación de las situaciones conflic vas a
nivel distrital a ser superadas. Metodología análisis matricial.
10. Iden ficación de áreas de conflicto (sociales-produc vos; sociales; uso del suelo), mediante análisis matricial.

Actores involucrados
Sector Público: IDR; Municipio de Junín
Sector Privado: Productores, uniones vecinales, ONGs, cámaras de productores, departamento general de irrigación.

Actividades Productivas o usos del suelo
Superficie de vid 74%; superficie frutales 19%, superficie de hortalizas 5%, otros 2%.
Tipos de producciones vi vinícolas:
ZONA 1: Producción vi vinícola moderna
ZONA 2: Producción vi vinícola tradicional y de frutales
ZONA 3: Producción vi vinícola mixta (olivícola y hor cola)
ZONA 4: Producción vi vinícola tradicional y de ac vidad fru cola en consolidación ( po a con elevado crecimiento poblacional, fricción residencial-industrial)
ZONA 5: Producción vi vinícola tradicional y de ac vidad fru cola en consolidación ( po b con bajo crecimiento
poblacional, migración jóvenes, superposición limitantes agrícolas a la agricultura)

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
Conflictos prioritarios: 1) socio-productivos; 2) sociales; 3) usos del suelo
-Conflicto con la disponibilidad de agua para riego, mala u lización del recurso y salinización de los suelos;
-Conflictos por el uso del suelo entre ac vidades incompa bles;
-Pequeños productores some dos a peores calidades agroecológicas;
- Avance urbanización sobre zonas fér les.
A nivel sectorial:
-Abandono de erra
- Debilidad de los medios de transporte disponibles, el Transporte Público no responde a necesidades del territorio
-Dependencia de equipamientos y servicios situados en departamentos vecinos por una parte de la población

Planificación
Objetivos
1- Aumentar la calidad de vida de la población rural a través del dominio eficaz y eficiente del territorio y sus
recursos;
2- Crear un escenario territorial organizado que facilite la produc vidad y la compe vidad económica rural,
ar culando cada departamento de la provincia a los mercados regionales, nacionales e internacionales;
3- Lograr el acceso de la población y las ac vidades económicas, a la infraestructura y los servicios;
4- Lograr prác cas sociales y produc vas sanas y sustentables

Herramientas para trabajo en grupos
Trabajo de Taller (3 talleres) etapas, con un valor promedio de 75 asistentes en cada uno:
1a Etapa: Elaboración del escenario futuro que se desea para el Departamento de Junín.
2a Etapa: Definición de los problemas urgentes e importantes que hay que resolver para facilitar el desarrollo
territorial del Departamento.
3a Etapa: Definición de polí cas, programas y proyectos territoriales que deberían ser puestos en marcha para
alcanzar el escenario deseado para el Departamento.

401

�¿CÓMO? Agrupación de los par cipantes en mesas de trabajo según procedencia (organismos técnicos, sector
industrial, asociaciones civiles, organismos educa vos)

Ficha 1

Obje vo: elaborar con la Comunidad, la Agenda de Desarrollo Municipal.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No especificado

Metodología para la construcción de escenarios de uso
-Tendencias funcionales del sistema territorial rural: proyecciones demográficas, de empleos y de inversiones
público-privadas;
-Tres talleres que incluyeron a jóvenes y estudiantes del Nivel Polimodal de todo el Departamento, con el fin de
elaborar la imagen de futuro deseado.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
A par r de los lineamientos propuestos y consensuados por la Comunidad contenidos en la Agenda de Desarrollo
Municipal, se construye el banco de Proyectos Territoriales y el Plan de OTR.

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Dirección de Planificación Urbana y Ges ón Ambiental, Municipalidad de Junín.

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado.

402

�Ficha 2

Ficha 2: La Paz, Mendoza
Autor: Mag. Martín Pérez y Lic. Liliana Fernández.
Nombre del Proyecto
Proyecto de Ordenamiento Territorial Rural del Departamento de La Paz
Datos Generales
Institución responsable
Instituto de Desarrollo Rural (IDR), Provincia de Mendoza
Instituciones participantes
Municipalidad de La Paz

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
EQUIPO DE TRABAJO DEL IDR: Lic. Mar n Pérez (Coordinador Técnico); Lic. Liliana Fernández; Lic. Federico Alegre;
Lic. Mariela Ríos Rolla.
COLABORADORES POR LA MUNICIPALIDAD DE LA PAZ: Sr. Rubén A. Capdevila; Sr. Juan Robles.

Marco normativo
Existencia de legislación sectorial con impacto territorial (IDEM Junín)

Ubicación geográfica y área de influencia
La Paz se encuentra ubicada en el este de la Provincia a 140 kilómetros de la ciudad de Mendoza, se ex ende
sobre 7.105 km2, lo que representa el 4,7 % del total provincial.
Colinda en toda su extensión con la provincia de San Luis. Además, históricamente el territorio paceño ha sido
caracterizado por su posición, como un lugar de frontera, alejado de todo y en cierta manera como un espacio
marginal. Su posición es estratégica ya que representa la puerta de entrada y salida de la Provincia a través la Ruta
Nacional Nº 7 –actual Corredor Bioceánico o del MERCOSUR–, que une los dos océanos conectando en el este a
Brasil y al oeste a Chile.
Solo el 0,34% del territorio se encuentra irrigado, de los cuales solo el 40% se des na para cul vo. Los principales
cul vos son la vid, los frutales y los forestales. Mientras que en el espacio restante –de secano– se realiza la ac vidad ganadera en puestos con cría de ganado caprino y bovino.

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial Rural

Motivación
Aumentar la calidad de vida de la población rural
Solicitud del Municipio al IDR para la formulación de su Plan de Ord. Territorial
Las condiciones que atraviesan las zonas de secano:
-población dispersa en puestos (21%)
-disminución constante de la población por migración hacia localidades urbanas
-inexistencia de infraestructura de servicios, no posee agua potable ni electricidad, solo –a nivel vial– huellas
primarias y secundarias hacen la conexión fragmentaria con los demás puestos, ya que muchas de estas huellas
no se conectan entre sí.
-predominio de viviendas de baja calidad y con sanitario po letrina
-importante porcentaje de población con NBI (41,7%)
403

�Ficha 2

-población que habita en los puestos en condiciones infrahumanas, con vivienda prestada, sin sueldo, y a cambio
de hacer la cría del ganado
-los propietarios de los puestos no viven en general en la zona
-éxodo de población femenina de 25 a 39 años y masculina de 25 a 29, 35 a 39, de 45 a 49 y de 65 a 69 años.
-bajo nivel de instrucción

Financiación
No especificado

Temporalidad
2006 - 2007

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
x Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
1. Una localización estratégica como lugar de entrada o recepción a la provincia de Mendoza y de salida, como
también un espacio de encuentro para el inicio de numerosas ac vidades.
2. Iden ficación del municipio de necesidad de estos proyectos y la existencia de la capacidad técnica del IDR para
responder a esta demanda.
3. Existencia de una masa crí ca en el área de planeamiento a nivel provincial.
4. Ar culación, entre equipos de la Universidad, y la ar culación de estos con los profesionales, técnicos de la
autoridad provincial y de los municipios.

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
• Falta de un tejido social estructurado
• Escaso personal técnico y profesional en los municipios que deben compar r sus tareas con las de obras y
servicios públicos, vivienda, cultura, etc.
• Falta de conocimiento cien fico-técnico en el municipio para la iden ficación de problemas socio-territoriales, ya que generalmente el personal asignado a las tareas de ordenamiento territorial no ene formación
ajustada a la naturaleza y a la especificidad de esas tareas.
• Ausencia de normas legales e instrumentos de planificación territorial, o en caso de exis r, son poco aplicadas por falta de decisión polí ca o escasa asignación de recursos económicos y humanos para ejecutarlas (al
2006).

Presentación de resultados obtenidos/esperados
•
•
•
•

Diagnós co Territorial Rural del Municipio de La Paz, disponible en la web del IDR
Plan de Ordenamiento Territorial de La Paz
Presentación oficial ante el gobierno del municipio y el Concejo Deliberante.
Presentación del Plan a la sociedad, mediante la convocatoria de los actores e involucrados en el proceso de
ordenamiento. Devolución a la gente de los resultados del trabajo en conjunto, presentando las pautas establecidas para el OT.
• Presentación a nivel cien fico-técnico en congresos, jornadas, seminarios.

404

�Habitantes del Municipio de La Paz (9.560 habitantes)

Ficha 2

Beneficiarios del proyecto

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

Usos del suelo agrícola, rangos de superficie;
Ap tud de suelos;
Calidad del agua de riego superficial;
Calidad del agua de riego subterráneo;
Profundidad media de la napa freá ca;
Daño anual por granizo;
Frecuencia anual con heladas;

Fuente de datos
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

Censos Agropecuarios Nacionales (1988 y 2002)
Clasificación U litaria de los Suelos según Bureau of Reclama on USA
Ins tuto Nacional del Agua (INA)
INA
INA
Seguro Agrícola –período de 15 años–
Servicio Meteorológico Nacional y la Dirección Provincial de Con ngencias

Herramientas y metodologías
a) Caracterización del medio natural comprome do. Las diferencias ecológicas entre unidades territoriales.
b) Análisis del sistema produc vo empresarial
c) Iden ficación de la ap tud sica del territorio para la ac vidad; metodología empleada ídem caso Junín.

Aspectos socioeconómicos
No especificado.

Herramientas y metodologías
a) construcción de la pología social agrícola local y su distribución espacial;
b) análisis de las condiciones socioeconómicas rurales;
c) análisis de las redes de circulación de cada territorio;
d) determinación de la par cipación de los territorios en las cadenas agroalimentarias;
e) análisis FODA, destacando Oportunidades y fortalezas del departamento y de la población rural/ Déficits y
debilidades en la estructura departamental.
f) Talleres o reuniones prediagnós cas
g) Jerarquización de los problemas y limitaciones que deban ser superados. Metodología análisis matricial

Actores involucrados
Sector Público: IDR, Municipio de La Paz.
Sector Privado: Productores, uniones vecinales, ONGs, cámaras de productores, departamento general de irrigación

405

�Secano: predominio de ganadería mayor: cría de ganado bovino hacia el sur (fracción 3) 71,7%; ganadería menor: cría de caprinos (27,5 %) de regular calidad al norte en fracción 1 y 2 especialmente; y cría de ganado ovino
(0,7%).
Oasis: ac vidad agrícola con 51% de viñedos, 21% frutales, 15,9 % forestales, 10,6 % forrajeras y 1,4 % de hortalizas.

Ficha 2

Actividades Productivas o usos del suelo

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
• el espacio aparece fragmentado y desar culado; baja conec vidad interna entre los distritos y de estos con su
centro departamental;
• fuerte dependencia, por parte de la población del secano, con respecto a equipamientos y servicios que están
situados en la Villa Cabecera;
• avance de la función residencial sobre erras de mejor calidad agroecológica;

Planificación
Objetivos
1) Aumentar la calidad de vida de la población rural a través del dominio eficaz y eficiente del territorio y sus
recursos;
2) Crear un escenario territorial organizado que facilite la produc vidad y la compe vidad económica rural, ar culando cada departamento de la provincia a los mercados regionales, nacionales e internacionales;
3) Lograr el acceso de la población y las ac vidades económicas a la infraestructura y los servicios;
4) Lograr prác cas sociales y produc vas sanas y sustentables

Herramientas para trabajo en grupos
3 Talleres; Número promedio de asistentes 75.
Metodología Empleada:
1a Etapa: Elaboración del escenario futuro que se desea para el Departamento de Junín.
2a Etapa: Definición de los problemas urgentes e importantes que hay que resolver para facilitar el desarrollo
territorial del Departamento.
3a Etapa: Definición de polí cas, programas y proyectos territoriales que deberían ser puestos en marcha para
alcanzar el escenario deseado para el Departamento.
Obje vo: elaborar con la Comunidad, la Agenda de Desarrollo Municipal.
¿CÓMO? Agrupación de los par cipantes en mesas de trabajo según procedencia (organismos técnicos, sector
industrial, asociaciones civiles, organismos educa vos)

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No especificado

Metodología para la construcción de escenarios de uso
1) Tendencias funcionales del sistema territorial rural: proyecciones demográficas, de empleos y de inversiones
público-privadas;
2) Tres talleres que incluyeron a jóvenes y estudiantes del Nivel Polimodal de todo el Departamento, con el fin
de elaborar la imagen de futuro deseado.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
A par r de los lineamientos propuestos y consensuados por la Comunidad contenidos en la Agenda de Desarrollo
Municipal, se construye el banco de Proyectos Territoriales y el Plan de OTR

406

�Ficha 2

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Municipalidad de La Paz, Área de Desarrollo Económico

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

407

�Ficha 3

Ficha 3: Tupungato, Mendoza.
Autores: Daniel Pizzolato, Liliana Fernández y Federico Olmedo.
Nombre del Proyecto
Proyecto piloto interinstitucional de Ordenamiento Territorial de Tupungato
Datos Generales
Institución responsable
INTA (Responsable técnico del proyecto)
Municipalidad de Tupungato (Ejecutora polí ca del POT)

Instituciones participantes
(Debe indicarse nombre completo y nivel administra vo (federal, provincial, municipal, organismo de cooperación internacional). Ej: Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires)
INTA, IDR, Secretaría de Ambiente de la Provincia, Municipalidad de Tupungato

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Daniel Pizzolato, Ingeniero Agrónomo, INTA La Consulta, coordinador
Rosana Vallone, Ingeniera Agrónoma, INTA Mendoza-San Juan, coordinadora
María Eugenia van den Bosch, Ingeniera Agrónoma, INTA Mendoza-San Juan, inves gadora
Federico Fuligna, Ingeniero Agrónomo, INTA AER Tupungato, inves gador
Federico Olmedo, Ingeniero Agrónomo, INTA Mendoza- San Juan, asistente técnico
Mar n Pérez, Licenciado en Geogra a, IDR, coordinador
Liliana Fernández, Licenciada en Geogra a, IDR, inves gadora
Federico Alegre, Licenciado en Geogra a, IDR, inves gador
Roberto Giuliani, Director de Desarrollo Económico, Municipalidad de Tupungato, coordinador
Celeste Zuñer, Licenciada en Ges ón Ambiental, Municipalidad de Tupungato, responsable Área de Ordenamiento Territorial

Marco normativo
La Ley 8.051 de Ordenamiento Territorial establece que todos los municipios de la provincia de Mendoza deben
planificar sus territorios, su crecimiento y sus inversiones, sus ampliaciones a través de un trabajo conjunto entre
los organismos del Estado, técnicos, de la sociedad civil y la comunidad en general.

Ubicación geográfica y área de influencia
El Departamento de Tupungato se localiza en el centro-oeste de la provincia de Mendoza, entre los 33°22’ de
la tud sur y los 69°08’ de longitud oeste. Limita hacia el norte, oeste y este con Luján de Cuyo; hacia el este con
Rivadavia y hacia el sur con Tunuyán. Este departamento junto con San Carlos y Tunuyán integran el oasis centro

408

�Ficha 3

o Valle de Uco, denominada zona centro-oeste. Superficie de 2.485 km2. representando el 1.66% de la superficie
total de la provincia. Población total de 32.524 hab. (según Censo de Población y Vivienda, 2010 INDEC). Registrando una variación relaƟva posiƟva del 14% con respecto al censo de 2001. Para el censo de 2001 registraba
una densidad de población de 11,48 hab./km2. La población urbana representaba el 40,95% del total habitantes
del departamento (INDEC, 2001).

Área temática de aplicación y OBJETIVOS del proyecto1
Ordenamiento Territorial en el marco de la Ley Provincial Nº 8.051 (2009)
ObjeƟvo General del proyecto: Generar información, indicadores y metodologías de análisis territorial como
base para el Plan de Ordenamiento Territorial Municipal, propiciando mejoras en la calidad de vida de la población rural a través del dominio eficaz y eficiente del territorio y sus recursos; impulsando el acceso a la población
rural y las acƟvidades económicas a la infraestructura y los servicios adecuados; y favorecer prácƟcas sociales y
producƟvas sanas y sustentables.
ObjeƟvos Específicos:
-Aumentar el conocimiento sobre el sistema territorial de un espacio rural;
-Desarrollar metodologías de planificación territorial parƟcipaƟva de la agroindustria regional;
-Desarrollar capacidades de trabajo interinsƟtucional.

Motivación
•
•
•
•
•
•

Reprogramación de los Proyectos Regionales INTA Mendoza – San Juan
Demanda de los Municipios del Valle Uco (Tupungato, Tunuyán y San Carlos, por asistencia técnica para Ordenamiento Territorial rural.
Alianza Estratégica con InsƟtuto de Desarrollo Rural (IDR) por su experiencia previa
Selección del departamento Tupungato como área piloto
Incorporación de la Secretaría de Ambiente de la Provincia y firma del convenio de cooperación y asistencia
en julio de 2011 (4 insƟtuciones)
Incorporación en Proyecto Nacional INTA de área estratégica de recursos naturales, proyecto: Evaluación, uso
y monitoreo de Ɵerras y ordenamiento territorial

Financiación
En el marco de la mencionada Ley, la Secretaría de Ambiente de la provincia le otorga a cada municipio $ 200.000
argenƟnos para encarar la tarea (crear áreas de ordenamiento, planificación, capacitación, infraestructura, etc.).

Temporalidad
Lleva dos años, pero recién en julio de 2011 se firmó el convenio

Estado de desarrollo
(Marcar con una equis según corresponda)
Inicial (menos del 30% del Ɵempo total de duración)
x Intermedio (entre el 30 y el 60% del Ɵempo total de duración)
Avanzado (más del 60% del Ɵempo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
Demanda de los municipios basados en la Ley provincial. Visiones territoriales que empiezan a prevalecer a nivel
insƟtucional y favorecen la formación de equipos con estas caracterísƟcas. Expansión viƟvinícola en el Valle de Uco
y mayor canƟdad de conflictos por el uso del agua y por incompaƟbilidad de usos del suelo.

1

Se hace referencia a los objeƟvos del proyecto, no del plan de Ordenamiento.

409

�Limitantes en la etapa I (Análisis del funcionamiento del Sistema Territorial): necesidad de avanzar en gesƟón de
recursos naturales y del riesgo y necesidad de profundizar en estrategias de comunicación para la difusión de los
procesos parƟcipaƟvos.
Limitantes en la etapa II (Construcción del modelo territorial): ausencia de capacidades insƟtucionales en estudios de prospecƟva.
En resumen se menciona la falta de recursos humanos con saberes específicos en el tema, parƟcularmente en
comunicación y geomáƟca. INTA uƟliza sus recursos económicos y humanos pero no son suficientes.

Ficha 3

Limitaciones para el desarrollo del proyecto

Presentación de resultados obtenidos/esperados
(Citar publicaciones/informes/documentos, talleres, siƟos web, adjuntar)
Presentación que hicieron Daniel y Liliana y otros informes que nos van a mandar (Se agrega un Anexo I)

Beneficiarios del proyecto
(Listar)
Municipalidad de Tupungato. Población en general

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos

Fuente de datos

Morfométricos
Modelo Digital de Terreno
• Pendiente
• Aspecto
• Índice de Curvatura
• Índice de Convergencia
• Índice de Humedad Topográfica
• Índice de la Potencia del Flujo Superficial
• Longitud de la Pendiente
• Clasificación de la Curvatura
• AlƟtud Sobre la Red de Drenaje
• Geológicos
• Red de Drenaje
• Unidades geológicas
• Unidades geomorfológicas
• Geomorfológico
• Sismos
• Estructuras geológicas
• Profundidad de freáƟca
ClimáƟcos
i) Estaciones Meteorológicas
ii) Clima
iii) Frecuencia de Heladas
iv) Daño anual por Granizo
v) Zonificación agroclimáƟca

•
•
•
•
•
•

NASA -CGIAR
ad-hoc
ad-hoc
ad-hoc
ad-hoc
ad-hoc

• ad-hoc
• ad-hoc
• ad-hoc
• ad-hoc
• ad-hoc
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

ad-hoc
modificado de Ramos 2010 y Polanski 1973
Abraham, 2000
Tesis Cara, L.
INPRES
Ramos 2010
Vallone et al 2009
SMN y DACC
SMN y DACC
DACC

410

�Consultar a Olmedo

• DACC
• DACC
•
•
•
•
•
•
•

Ficha 3

Espacios Adaptados
• Red de Caminos
• Distritos
• Poblaciones
• Toponimia
• Red de riego
• Calidad de agua de riego superficial y subterránea
• Unidades de manejo

IDR, Gob Mendoza
IDR
IDR
IDR
DGI
INA
DGI

Herramientas y metodologías
• Mapa de cobertura de suelos: Este trabajo fue desarrollado mediante el sistema de clasificación de ocupación
de Ɵerras “Land Cover ClassificaƟon System - LCCS” (Di Gregorio et al., 1998). El mapa de coberturas de suelos fue desarrollado por INTA en el año 2009 a escala 1:250.000 y presentado a escala 1:500.000. El área de
Tupungato fue extraída del mapa de coberturas de suelo de ArgenƟna y elevado a escala a 1:100.000, para lo
cual se combinó esta capa con información existente de observaciones en campo. Sumado a esto se combinó
el mapa de oasis digitalizado a escala 1:100.000. El método de obtención de cartograİa digital uƟlizado, se
basó principalmente en el uso intensivo de información satelital y datos de campo. Para Tupungato no se elaboró un modelo de cambio de uso del suelo
• Catálogo y mapas del ambiente bioİsico: insumo para realizar la cartograİa digital de suelo y el mapa de
riesgos geológicos. Confeccionado mediante la adaptación de información existente (cartas geológicas, cartas
topográficas, trabajos específicos en el área de estudio.), y la confección de nueva información, (Geomorfología, Morfodinámica, Redes de Drenaje.), uƟlizando como insumo a los índices morfométricos mencionados en
la sección anterior, y realizando visitas a campo. Al final de la ficha se presenta una breve descripción de que
involucra cada uno de ellos. Mapa digital de suelos: interpolación de datos cuanƟtaƟvos, para obtener mapas
conƟnuos de las propiedades del suelo. Mapas de propiedades edáficas mediante el método de interpolación
regresión-kriging. UƟliza como insumo, los índices morfométricos calculados previamente en el desarrollo del
catálogo de mapas. Sumado a información de campo correspondiente a datos de suelos relevados (disposición
de un gran número de calicatas).
• Mapa de riesgos de inundación, aluvión y sismos. En base a la siguiente información: a) Información İsica del
área de estudio para servir de apoyo en idenƟficar áreas sensibles a peligrosidades naturales como aluvionales, de erosión, de remoción en masa, etc. (esta información se desprenderá de los resultados de los objeƟvos
propuestos en etapas anteriores como el catálogo de mapas, y el mapa geomorfológico del área de estudio);
b) Información sobre infraestructura, espacios adaptados, población, etc., para esƟmar la vulnerabilidad de la
zona y el grado de exposición a estos peligros mencionados (esta información se despenderá del catálogo de
mapas de espacios adaptados propuesto como objeƟvo); c) Datos históricos para observar donde han ocurrido afectaciones por fenómenos naturales y así poder esƟmar el Ɵempo de recurrencia de estos eventos (para
obtener esta información se espera contar con datos históricos de meteorología y sociales que se relevaran en
etapas previas).

Aspectos socioeconómicos
Datos
Sociodemográfico:
Población por grupos de edad y sexo, crecimiento medio anual intercensal, índice de envejecimiento, tasa de
natalidad y mortalidad, Población con NBI, etc. ProducƟvo: Usos del suelo agrícola, rangos de superficie, varie411

�Ficha 3

dades y sistema de conducción, agroindustrias, ganadería, etc. Infraestructura: Infraestructura vial, red de riego,
transporte público, educación centros de salud, etc.

Fuente de datos
Censos Nacionales de Población/Vivienda/Agropecuario/encuestas de hogares. Censos provinciales. Información
que Ɵene IDR (Ecoatlas, Censo Fruơcola, Informes sectoriales, etc.). Censo de Secaderos 2008 y Frigoríficos. Ministerios de Seguridad y Salud. DGE. Secretaría de Ambiente. Dirección de Vías y Medios de Transporte.

Calidad
No se específica (1:300.000)

Herramientas y metodologías
Uso de soŌware libre: gvSIG. Imágenes de Google Earth. Geoprocesamiento de la información. Digitalización y
Georreferenciación de información. Análisis espacial para la obtención de índices.
SIG. Carta síntesis; incluye el análisis de todas las variables, una zonificación y los principales problemas y conflictos. En las etapas posteriores se prevé uƟlizar análisis mulƟcriterio.

Actores involucrados
IDR/INTA/Secretaría de Ambiente de la provincia/ Departamento General de Irrigación/Universidad de Cuyo/Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Nación/Campos de productores/ cambio rural de otros proyectos de INTA/
EDEMSA(Energía Mendocina)/Vialidad provincial/Servicio Geológico Minero ArgenƟno (SEGEMAR)/Universidad
Nacional de San Juan (especialmente para evaluación de riesgo sísmico)

Actividades productivas o usos del suelo/ características del sector agropecuario
El sector agropecuario de Tupungato está consƟtuido por alrededor de 600 explotaciones (EAPs).En los úlƟmos
20 años las EAPs experimentaron una reducción del 42% de su número. El Subsistema Uvas finas presenta mayor crecimiento de viñedos tradicionales con la incorporación de nuevos terrenos en grandes superficies. La
organización social del trabajo es asalariada, el mismo se encuentra aún en crecimiento, pero con reducción de
explotaciones, es decir, con concentración. El ritmo aparente de ampliación del subsistema de uvas finas se ha
visto reducido con respecto años anteriores. Los sistemas productores de nueces tanto familiares como no familiares Ɵenen un notable proceso de expansión, siendo el mismo el grupo más dinámico. Esta fue una acƟvidad
tradicional en la zona, acotada a empresas familiares, el buen contexto de mercado lleva a un proceso de expansión de superficie, incorporando explotaciones con trabajo asalariado. En explotaciones es el segundo grupo en
importancia del departamento. Los frutales de carozo experimentaron períodos de crecimiento, hoy no vigentes.
Presentando una relaƟva estabilidad. Evolución de la horƟcultura.

Conflictos identificados (actuales y potenciales)
Principalmente asociados al agua. ProblemáƟca con los trabajadores migrantes (demanda zafral). Poblaciones
asentadas en zonas de riesgo y demanda de servicios. Ausencia de planificación del crecimiento. IncompaƟbilidad
del uso del suelo (ej.: cancha de fútbol al lado del hospital). Transporte público deficitario y poco úƟl. Reserva Natural Parque de Tupungato sin acceso porque quedó rodeada de campos privados y no dan autorización de paso.
Planificación centrada en la visión urbana, ausencia de visión rural. Extranjerización de la Ɵerra. Se menciona que
las áreas protegidas provinciales no Ɵenen plan de manejo ni zonificación.

Planificación
Objetivos
Si bien aún no se comenzó con esta etapa porque se está terminando el diagnósƟco, hay algunas premisas conocidas y que se cree podrían formar parte de los objeƟvos del plan, como por ejemplo: no a la minería contaminan412

�Ficha 3

te, respeto por el ambiente la ruralidad y el paisaje, zonificación en base a riesgos climá cos/granizos/heladas/
carencia de datos, la ac vidad turís ca es considerada como muy importante.

Herramientas para trabajo en grupos
Realización de Talleres Par cipa vos en todo el Departamento de Tupungato, se hicieron talleres territoriales
en: Tupungato, Cordón del Plata- Zampalito, La Carrera, Anchoris-Zapata, Gualtallary-Santa Clara) y quedan por
hacer: Villa Bas as-San José-El Peral, Zampal-La Arboleda y Ciudad. Los talleres sectoriales incluyen: Industria en
general, Productores agropecuarios, Comercio y turismo, Vi vinícolas y bodegas, Regantes. Se reporta que han
par cipado unas 400 personas aproximadamente y se menciona una baja par cipación sectorial.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No especificado

Metodología para la construcción de escenarios de uso
No especificado

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Municipalidad de Tupungato

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado
OTROS COMENTARIOS:
Se prevé realizar análisis de escenarios futuros y realizar una planificación con acciones de corto plazo, mediano
y largo, considerando los empos polí cos.

413

�Ficha 3

Ficha 4: Tunuyán, Mendoza.
Autores: Daniel Pizzolato, Leandro Cara, Andrea Fadul.
Nombre del Proyecto
Ordenamiento Territorial del Municipio de TUNUYÁN, Mendoza.
Datos Generales
Institución responsable
Félix Calvo; FAO, Argen na // Roberto Daniel Pizzolato; INTA, Jefe Agencia de Extensión Rural // Arq. Andrea Verónica Avena; Directora de Ordenamiento territorial, Municipio de Tunuyán.

Instituciones participantes
FAO (organismo de cooperación Internacional); Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación Argen na (Federal); Ins tuto Nacional de Tecnologia Agropecuaria, Estación Experimental La Consulta y Mendoza
(Federal); Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (Provincia de Mendoza); Ins tuto de Desarrolllo Rural
(IDR, Provincia de Mendoza); Departamento General de Irrigación (Provincia de Mendoza); Ins tuto de Educación
Superior 9-015 “Valle de Uco (Dirección General de Escuelas, Provincia de Mendoza) y Municipalidad de Tunuyán
(municipal).

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Responsables: Ing. Agr. Mg. Sc. Extensión Agropecuaria Roberto Daniel Pizzola o (INTA La Consulta ) y Arq. Andrea Avena, Directora de Ordenamiento Territorial del Municipio de Tunuyán.
Equipo de Trabajo:
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación ArgenƟna
Mg. Sc. Carla Pascale e Ing. Agr. Agus na Colazo
INTA La Consulta e INTA Mendoza.
Mg. Sc. Daniel Pizzolato; Ing. Agr. Federico Olmedo; Ing. Agrónoma Carla Baglio; Mg Sc. Rosana Vallone; Mg. Sc.
Agrónomo Javier Cas llo; Mg Sc. Maite van den Bosch; Ing. Agr. Julieta Dalmaso; Mg Sc. Daniela Mathey; Lic. en
Economía Pablo Potaschner y Mg. Sc. Ricardo Piccolo.
I. D. R. InsƟtuto de Desarrollo Rural
Lic. Geogra a. Liliana Fernández; Lic. Geogra a. Federico Alegre; Sra. Flavia Dalmau;
Mg. Sc. Mar n Pérez.
FAO
Ing. Agr. Félix Calvo y Mg. Sc. Marco Pinto; Lic. Sociología Andrea Fadul; Lic. Geología Leandro Cara.
Municipalidad de Tunuyán
Intendente Profesor Mar n Aveiro; Lic. Economía Daniel Gallardo; Arq. Andrea Avena; Sr. Alberto Pont; Lic. Geogra a Sonia Lambas; Sr. Marcelo Flores; Arq. Fabián Calze a Campos y Lic. Belén Gaua.
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable
Sra. Iara Mercado y Lic. Sociología Nancy Blanco .
I.P.A.F. Cuyo
Abogado Roberto Scherbosky.
I.E.S. N° 9-015 Valle de Uco
Mg. Sc. María Elena Salomón; Tec. en Comunicación Social Geraldine De Marchi.
Departamento General de Irrigación
Ing. En RRNN Maira Guinazu; Ing. Carlos Brizuela.

414

�Ficha 4

Pasantes
Estudiante Tecnicatura en Agronomía, Soledad Almendra y Estudiante de Lic. en Sociología Julia Rogé.

Marco normativo
La Ley 8.051 de Ordenamiento Territorial establece que todos los municipios de la provincia de Mendoza deben
planificar sus territorios, su crecimiento y sus inversiones, a través de un Plan de Ordenamiento Territorial Municipal, este plan debe ser producto del trabajo conjunto entre los organismos del Estado, técnicos (públicos y
privados), la sociedad civil y la comunidad en general.
Esta ley es la norma va base para los procesos de OT en la Provincia de Mendoza.

Ubicación geográfica y área de influencia
Tunuyán es uno de los 18 departamentos de la Provincia de Mendoza, este se encuentra en el sector centro oeste
de la provincia, y posee una superficie de 3.317 km2. Limita al norte con el departamento de Tupungato, al sur
con el departamento de San Carlos, al este con los departamentos de San Carlos y Rivadavia, y al oeste con la
República de Chile.
El departamento se encuentra dividido en 12 distritos, Campo Los Andes, Los Chacayes, Los Árboles, Colonia Las
Rosas, Las Pintadas, El Totoral, Ciudad, Los Sauces, El Algarrobo, La Primavera, Villa Seca y Vista Flores
Este se encuentra comprendido íntegramente dentro de la cuenca del Tunuyán superior, la cual posee una superficie
de 14.386 km2; la integran además de Tunuyán, los departamentos de Tupungato y San Carlos (Valle de Uco).

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial, en forma integral

Motivación
La demanda al INTA La Consulta por parte de los Municipios del Valle Uco (Tupungato, Tunuyán y San Carlos); solicitando asistencia técnica para Ordenamiento Territorial Rural, inicia el proceso y luego se cons tuyen equipos
de trabajo con las otras ins tuciones internacionales, nacionales y locales.

Financiación
En el año 2012 cada municipio de Mendoza recibió $ 200.000 argen nos de la Secretaría de Ambiente en el
marco de la Ley provincial 8.051; además, en el departamento de Tunuyán se cuenta con aportes de la FAO, de
aproximadamente $ 150.000 para el si o piloto y desde INTA se aportan para gastos opera vos $ 15.000 por año.

Temporalidad
En empo real desde el comienzo de la ejecución se contará con 18 meses, desde julio de 2012 a diciembre de
2013.

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
X Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
La experiencia del departamento de Tupungato, que comenzó un año antes y el contexto polí co favorable a
nivel municipal y provincial para la realización de Planes de Ordenamiento Territorial, cons tuyen las principales
oportunidades.
Los antecedentes de la experiencia de Tupungato facilitarán las tarea de recopilación de información, diagnós co,
formas de par cipación comunitaria y acuerdos de equipos de trabajo interins tucionales.

415

�Ficha 4

Además la parƟcipación de otras insƟtuciones a nivel nacional e internacional (MAGyP y FAO) que facilitan la
obtención de fondos y el intercambio de experiencias para el aprendizaje en los equipos locales.

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Al inicio del proceso exisơan escasos datos bioİsicos a las escalas necesarias para la toma de decisiones locales,
además las capacidades instaladas a nivel local contaban con escasa formación en la temáƟca; en ambos aspectos
el proyecto avanzó y logró resultados en los 9 meses de ejecución, esperamos consolidarlo y materializarlo en el
Plan de Ordenamiento de Tunuyán.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
En la actualidad existe una página Web del siƟo piloto de ordenamiento territorial de Tunuyán; en seƟembre del
2012 se realizó un taller de capacitación para todo el personal de las disƟntas insƟtuciones que integran los equipos de trabajo. En enero de este año se entregó a la FAO y al Intendente Municipal el documento preliminar del
Informe DiagnósƟco de Tunuyán.

Beneficiarios del proyecto
El primer y principal beneficiario será el Municipio de Tunuyán, además consideramos que se benefician todos
los pobladores del departamento y todas aquellas personas y/o empresas o enƟdades que realicen acƟvidades
en este territorio.
Como efecto secundario se beneficia el resto de la cuenca hidrográfica, es decir, los departamentos del Valle de Uco,
y por la experiencia piloto y su transferencia educaƟva, toda la provincia de Mendoza.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Morfométricos
Modelo Digital de Terreno
i)
Pendiente
ii)
Aspecto
iii)
Índice de Curvatura
iv)
Índice de Convergencia
v)
Índice de Humedad Topográfica
vi)
Índice de la Potencia del Flujo Superficial
vii)
Longitud de la Pendiente
viii)
Clasificación de la Curvatura
ix)
AlƟtud Sobre la Red de Drenaje.
x)
Geológicos
•
Red de Drenaje
•
Unidades geológicas
•
Unidades geomorfológicas
•
Geomorfológico
•
Sismos
•
Estructuras geológicas
•
Profundidad de freáƟca
ClimáƟcos
• Estaciones Meteorológicas
• Clima
• Frecuencia de Heladas
• Daño anual por Granizo

416

�Ficha 4

• Zonificación agroclimá ca
Espacios Adaptados
• Red de Caminos
• Distritos
• Poblaciones
• Toponimia
• Red de riego
• Calidad de agua de riego superficial y subterránea
• Unidades de manejo

Fuente de datos
A con nuación se cita para cada mapa la forma de obtención y el esquema general de recopilación de la información

Calidad
Se específica para cada caso, pero en general podemos considerar que se han realizado importantes avances en
la reducción de escalas y nivel de detalles, lo que permite contar con información para la toma de decisiones
locales.

Herramientas y metodologías
(Listar aquellas u lizadas para el procesamiento, análisis y síntesis de los datos. Ej.: análisis mul criterio, tradeoﬀs analysis, SIG, modelos, etc.)

• Mapa de cobertura de suelos: Este trabajo fue desarrollado mediante el sistema de clasificación de ocupación
de erras “Land Cover Classifica on System - LCCS”, (Di Gregorio et al., 1998). El mapa de coberturas de suelos

417

�•

•

•

•

Ficha 4

fue desarrollado por INTA en el año 2009 a escala 1:250.000 y presentado a escala 1:500.000. El área de Valle
de Uco fue extraída del mapa de coberturas de suelo de Argen na y elevado a escala a 1:100.000, para lo cual
se combinó esta capa con información existente de observaciones en campo. Sumado a esto se combinó el
mapa de oasis digitalizado a escala 1:100.000. El método de obtención de cartogra a digital u lizado, se basó
principalmente en el uso intensivo de información satelital y datos de campo.
Modelo de cambios en el uso de la erra: se obtendrá mediante el procesamiento de información satelital
de imágenes de mediana resolución (LandSat TM), y conocimiento fehaciente de hechos determinantes en
cambio del uso de suelo en fechas históricas (reconversión vi cola, crisis económicas, etc.). La clasificación de
las áreas se realizará principalmente por métodos de clasificación visual, en parte apoyada por índices verdes
para cada escena (NDVI), y/o clasificación no supervisada ISODATA, para cada escena. La información necesaria para este trabajo, corresponde a imágenes satelitales del sensor remoto LandSat TM en el mayor rango
temporal que sea posible obtener (existentes de hasta 25 años de an güedad).
Catálogo y mapas del ambiente bio sico: insumo para realizar la cartogra a digital de suelo y el mapa de
riesgos geológicos. Confeccionado mediante la adaptación de información existente (cartas geológicas, cartas
topográficas, trabajos específicos en el área de estudio.), y la confección de nueva información (Geomorfología, Morfodinámica, Redes de Drenaje.), u lizando como insumo a los índices morfométricos mencionados en
la sección anterior, y realizando visitas a campo. Al final de la ficha se presenta una breve descripción de que
involucra cada uno de ellos.
Mapa digital de suelos: interpolación de datos cuan ta vos, para obtener mapas con nuos de las propiedades del suelo. Mapas de propiedades edáficas mediante el método de interpolación regresión-kriging. U liza
como insumo, los índices morfométricos calculados previamente en el desarrollo del catálogo de mapas. Sumado a información de campo correspondiente a datos de suelos relevados (disposición de un gran número
de calicatas).
Mapa de riesgos de inundación, aluvión y sismos. En base a la siguiente información: a) Información sica del
área de estudio para servir de apoyo en iden ficar áreas sensibles a peligrosidades naturales como aluvionales, de erosión, de remoción en masa, etc. (esta información se despenderá de los resultados de los obje vos
propuestos en etapas anteriores como el catálogo de mapas, y el mapa geomorfológico del área de estudio);
b) Información sobre infraestructura, espacios adaptados, población, etc., para es mar la vulnerabilidad de la
zona y el grado de exposición a estos peligros mencionados (esta información se despenderá del catálogo de
mapas de espacios adaptados propuesto como obje vo); c) Datos históricos para observar donde han ocurrido afectaciones por fenómenos naturales y así poder es mar el empo de recurrencia de estos eventos. (para
obtener esta información se espera contar con datos históricos de meteorología y sociales que se relevaran en
etapas previas)

Aspectos socioeconómicos
Datos
Datos Sociodemográficos:
De acuerdo al Censo Nacional de Población, Hogar y Viviendas 2010 (CNPH yV), el departamento de Tunuyán posee una población total de 49.458 habitantes (representa el 2,84% del total provincial) de los cuales 24.424 son
varones y 25.034 son mujeres. La variación intercensal relaƟva 2001/2010 fue de 17,4%, muy por encima de los
niveles provinciales de 10,1%. Después de Malargüe, Tunuyán es uno de los Departamentos de la provincia que
más ha crecido en la úl ma década. En cuanto a la composición por sexo, el índice de masculinidad es de 97,6
hombres cada 100 mujeres, no presentando grandes diferencias respecto a los niveles provinciales de 94,9. Sin
embargo, si tenemos en cuenta el sexo según la zona de residencia, se verifica que en las zonas urbanas residen
más mujeres que varones, lo cual se relaciona fundamentalmente con las mayores oportunidades laborales que
significa el ámbito urbano para el sexo femenino. Respecto a la estructura de edad de la población, si se analiza
la distribución de la población según grandes grupos de edad, se observa que el departamento presenta una
población en proceso de envejecimiento, ya que más del 7% de su población se encuentra en el rango de edad
de 65 años y más. Esto da cuenta del proceso de emigración de los jóvenes en busca de mejores oportunidades

418

�2

Se u liza información del Censo 2001 debido a que la información disponible del Censo 2010 no incluye estos datos.

3

La tasa bruta de natalidad es el cociente entre el número de nacimientos ocurridos durante un período determinado y la
población media es mada del período, por mil.

4

La tasa bruta de mortalidad general es el cociente entre el número de defunciones ocurridas durante un período determinado y la población media es mada del período, por mil.

5

La tasa de nupcialidad es la relación entre el número de matrimonios ocurridos durante un año y la población media para
el mismo período.

6

La tasa de mortalidad infan l relaciona las defunciones de menores de un año acaecidas durante un año y el número de
nacidos vivos registrados en el transcurso del mismo año.

7

Según la medición de Necesidades Básicas Insa sfechas (NBI), se considera que un hogar presenta NBI si presenta al
menos de uno de los siguientes indicadores: hacinamiento (hogares con más de tres personas por cuarto), condiciones
sanitarias (hogares que no enen ningún po de retrete), capacidad de subsistencia (hogares que enen cuatro o más
personas por miembro ocupado y que a su vez el jefe de hogar ene bajo nivel educa vo), escolarización (hogares con
algún miembro de 6 a 12 años que no asiste a la escuela), vivienda (hogares que habitan en viviendas inconvenientes es
decir que posea materiales precarios en dos de las tres partes estructurales (paredes, pisos y techos), según las siguientes
caracterís cas: pared (de cualquier material menos ladrillo, bloque, hormigón), piso (de erra), techo (de caña, barro,
paja, cartón)).

Ficha 4

laborales y de capacitación. En relación a la distribución de la población en el territorio, la densidad de población
(can dad de hab/km2) es de 13,3 para el 2010. Se puede señalar que el total de la población urbana entre 14 y
64, es decir, económicamente ac va, equivale a un 62,8%, mientras que la PEA rural equivale al 62,5 % para el
año 2011.
Por otro lado, los distritos en donde se concentra más población son Ciudad, Vista Flores, Colonia Las Rosas y El
Totoral, en el resto de los distritos la población es muy escasa, fenómeno ligado fundamentalmente a la disponibilidad de infraestructura y servicios básicos como salud, educación, transporte público, centros de abastecimiento,
entre otros2.
En cuanto a las tasas demodinámicas, su evolución en los úl mos años han sido muy fluctuantes, para el 2010
la tasa de bruta de natalidad3 fue de 25,6‰, la tasa bruta de mortalidad general4 fue de 6,0‰ y la tasa de nupcialidad5 fue de 3,9‰. Destacamos que la tasa de mortalidad infan l6 con respecto a años anteriores al censo
2001, pasando de 10,8‰ en 2001 a 7,2‰ en 2010. En este sen do, algunas polí cas encaradas desde el espacio
público son sumamente posi vas, como es el caso del “Programa materno infan l y reproduc vo” (PARMIR) implementado desde el Departamento de Desarrollo Humano y Salud, mediante el cual se intenta: detectar, realizar
un seguimiento y control a embarazadas, madres y niños de alto riesgo social y biológico; asistencia nutricional
y medicinal; promoción y prevención de la salud; educación sexual y reproduc va. Respecto a la población migrante residente en el Departamento, no existen grandes diferencias respecto a los niveles provinciales, el 12,2%
proviene de otras provincias y el 2,6%, proviene de países limítrofes, que en su mayoría son de origen boliviano.
Respecto a las condiciones de vida de los hogares, según los datos del CNPHyV 2010, existen en el departamento
un total de 13.538 hogares, en los que viven 49.026 personas, de las cuales el 90% vive en casas, el 4% en ranchos o casillas, un 4,43% en departamentos, el 1% en inquilinato y el 0,17% restante se encontraba en otro po
de situación. Según datos que proporciona la ECVHR 2011, respecto a los servicios básicos se puede decir que en
el departamento de Tunuyán casi el 95% de la población urbana u liza para cocinar gas en red, mientras que el
39,7% de la población rural u liza este combus ble. Esta situación se revierte respecto al gas en tubo que es el
combus ble que predomina en la zona rural, el 60% de esta población u liza gas en tubo o garrafa para cocinar
para el año 2010. Si analizamos la cobertura de salud, según la Encuesta de Condiciones de Vida 2011, el 62,8%
de la población de Tunuyán posee cobertura de salud, en contraposición al 37,2% restante que no posee dicha
cobertura. Es importante destacar que en la zona urbana la población que cuenta con cobertura de salud es de un
63,7%, mientras que en zona rural la cobertura está dirigida a un 38% de la población.
Respecto a las necesidades básicas insaƟsfechas7 (NBI), se destaca que el 4,3% de la población urbana y el 11%
de zonas rurales enen algún componente vinculado a las NBI. Es importante destacar que hay un 95,7% de la

419

�Ficha 4

población urbana y un 89% de la población rural sin necesidades básicas insa sfechas, superior al porcentaje
provincial de 84,5%.
Principales AcƟvidades Económicas
Según el Censo Nacional Económico 2004-2005 (CNE), del total de los 1.801 locales económicos ocupados8, 4 corresponden al sector primario (menos del 1% del total), 132 al sector secundario (8,6% del total) y 1.665 al sector
terciario (90,7%). Además, según la misma fuente, los 1.801 locales relevados poseen 6.738 personas ocupadas,
ubicándose la mayor can dad de ocupados en el sector de comercio y administración pública.
Principales AcƟvidades ProducƟvas:
Entre el año 2010-2011 la superficie cul vada con frutales en el departamento de Tunuyán llegó a 13.116,54 hectáreas, el frutal con mayor can dad de ha cul vadas es la vid, con un total de 5.184,45 ha, le sigue, en orden de
importancia, el durazno con 3.061,14 ha cul vadas, el manzano con un total de 2.022,75 ha y finalmente el
peral con 1.524,35 ha. Con respecto a las hortalizas, para el año 2011 hay un total de 2.043,58 ha cul vadas con
hortalizas, las más sobresaliente es el ajo, colorado y morado, con una can dad de hectáreas totales cul vadas de
998,85. Tunuyán cuenta, para el año 2011 con un total de 259,51 hectáreas de superficie cul vada con bosques
y montes implantados, no así naturales. También cuenta con 188,20 hectáreas de pas zales naturales. La única
producción de semillas que ene el Departamento es de girasol, con 44 hectáreas cul vadas. Por otro lado la
superficie total implantada con viveros es de 179,20 ha.
Infraestructura: Infraestructura vial, red de riego, transporte público, educación centros de salud, etc., se cuenta
con la información de todos estos datos georreferenciada, la cual ha sido aportada por el IDR y está disponible en
el informe preliminar de Diagnós co de Tunuyán.

Fuente de datos
La información se obtuvo de fuentes secundarias, administradas por la DEIE (Dirección de Estadís cas e Inves gaciones Económicas de la Provincia de Mendoza).
Fuentes:
CNP (Censo Nacional de Población) 2010.
CNP (Censo Nacional de Población) 2001.
CNE (Censo Nacional Económico) 2004.
CNA (Censo Nacional Agropecuario) 2002.
CNA (Censo Nacional Agropecuario) 2008.
Informe Municipal de Ac vidades Económicas y Sociales de dis ntos años.
ECVR (2010 Y 2011).
Entre otros.

Calidad
Para la espacialización de estos datos se cuenta con la dificultad que el Censo Nacional de Población y Viviendas
2010 no ha publicado los datos por distrito y solo lo ha hecho a nivel de agregado departamental.
En el caso del CNA 2008 los datos de Mendoza están disponibles y los hemos u lizados, pero todos conocemos
las dificultades en la realización de ese Censo en nuestro país.

Herramientas y metodologías
(Listar aquellas u lizadas para el procesamiento, análisis y síntesis de los datos. Ej.: análisis mul criterio, tradeoﬀs analysis, SIG, modelos, etc.)
HERRAMIENTAS Y METODOLOGIAS

8

Se en ende por local económico a “todo espacio sico aislado o separado de otros que fue originalmente construido para
desarrollar ac vidades económicas, o que no habiendo sido construido con este fin, fue u lizado para el mismo durante
el opera vo censal”.

420

�Ficha 4

Con respecto a las herramientas y metodologías uƟlizadas, se llevaron a cabo rastreos, sistemaƟzación y análisis
de datos secundarios, uƟlizando como base de datos el CNP (Censo Nacional de Población), la ECVR (Encuesta de
Condiciones de Vida Rurales), el Censo Económico, el CNA (Censo Nacional Agropecuario). Además, se realizaron
observaciones de los valores, percepciones y acƟtudes de los actores territoriales a través de entrevistas en profundidad, como herramienta metodológica para la construcción del mapeo de actores, y finalmente se realizaron
recorridos territoriales donde se obtuvieron datos a través de la observación directa.
METODOLOGÍAS
SIG. Carta síntesis, incluye el análisis de todas las variables, una zonificación y los principales problemas y conflictos. En las etapas posteriores y se prefiere uƟlizar análisis mulƟcriterio.
Mapeo de Actores Territoriales (MAT).
El objeƟvo de la elaboración de un mapa de actores es (siempre desde el ámbito de trabajo específico y la conceptualización inicial del tema o problemáƟca) idenƟficar y caracterizar una diversidad de actores sociales9,
para conocer su situación, intereses, vínculos sociales e interrelaciones en relación al tema en el territorio.
Los actores sociales o territoriales se definen en relación con un escenario concreto de interacción, que es el escenario recortado, en principio, por el ámbito de trabajo elegido. El criterio con el cual se los idenƟfica es un criterio
de diferenciación, de parƟcularización en relación con los demás. Hay una heterogeneidad de actores sociales en
ese escenario diferentes por:
1. Percepciones.
o 2. Culturas, subcultura, interpretaciones.
o 3. Intereses / objeƟvos / valores.
o 4. Racionalidad y racionalidades.
o 5. Recursos y capacidades.
o 6. Lo aportado por cada actor, como su base de poder en el escenario de interacción.
Metodología DTPN (Desarrollo Territorial Planificado y Negociado)
El trabajo con los territorio, que son espacios socialmente construidos por una heterogeneidad de actores, con
diferentes objeƟvos, puntos de vista e intereses, hace necesario tener en cuenta las asimetrías de poder, que a su
vez están determinadas por el acceso y control desigual de estos actores territoriales a los recursos en todos sus
aspectos, información y capacidades diferentes.
Con el enfoque DTPN se pretende reducir estas asimetrías a través de apoyo al proceso mediante la creación de
acuerdos socialmente legiƟmados al incluir a todos los actores y llevando al acuerdo y apropiación del proceso
de desarrollo. De este modo se incorpora la complejidad del sistema territorial, tanto en su contexto nacional y
supra-nacional como en la diversidad de intereses y estrategias, y se promueve la apropiación, por parte de todos
los actores, de los procesos de toma de decisión de abajo hacia arriba.
ProspecƟva Territorial:
Es la metodología que se uƟlizará a la hora de construir y validar los escenarios futuros, en la etapa de realización de los talleres territoriales. Es una metodología parƟcipaƟva que toma en cuenta la concepción futura de la
sociedad, que permite construir visiones a corto, mediano y largo plazo que sirven como base para la toma de
decisiones políƟcas en un territorio determinado.
La prospecƟva permite discuƟr, de manera parƟcipaƟva, opciones de futuro, incorporando para esto la parƟcipación de los diversos actores sociales, conduciendo de esta manera a una toma de decisiones más democráƟca y

9

Un actor social puede ser un individuo, un grupo, una organización o insƟtución de cualquier Ɵpo –una empresa, un organismo de gobierno, una organización de la comunidad, etc.–. Lo que caracteriza o idenƟfica a un actor social es su posición
parƟcular en ese escenario, su papel o rol –lo que hace o podría hacer en él– y sus propósitos o intereses respecto de ese
escenario o lo que se procesa en él. En consecuencia, esperaríamos que ese actor social se comporte de una manera parƟcular en ese escenario de interacción, probablemente diferente, en todo o en ciertos aspectos, con respecto a los otros
actores sociales que idenƟficamos.

421

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representa va. La verdadera prospec va involucra y compromete a los actores territoriales en la transformación
y desarrollo de la sociedad en que habitan.

Actores involucrados
(Listar, iden ficar adscripción [públicos/privados/ONGs/comunidades indígenas/etc.] y sus principales roles)
Nacionales
• Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
El Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca ene como obje vos primordiales la formulación, coordinación y
adopción de las polí cas para el Sector Agropecuario y Pesquero de Argen na.
Formular polí cas, planes, programas y proyectos agropecuarios, pesqueros y de desarrollo rural, fortaleciendo
los procesos de par cipación y planificación, en armonía, con los lineamientos de la polí ca macroeconómica.
Fijar la polí ca de cul vos forestales, productores y protectores con fines comerciales, de especies introducidas o
autóctonas, en coordinación con la polí ca nacional ambiental y de recursos naturales renovables.
Armonizar y coordinar la formulación y adopción de la polí ca de protección y uso produc vo de los servicios
ambientales, agua y suelo.
• Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria
El INTA se orienta a la innovación como motor del desarrollo e integra capacidades para fomentar la cooperación
interins tucional, generar conocimientos y tecnologías y ponerlos al servicio del sector a través de sus sistemas
de inves gación, extensión, información y comunicación.
• Ejército Argen no
Otro actor nacional que hace falta tomar en consideración en este caso, es el Ejército Argen no (Campo de los
Andes), por su importante presencia en las zonas de Tunuyán, como campo de caballería. Se es man alrededor de
4.000 ha con derecho de riego, miles de campo natural hasta los límites con Chile; poseídas por el Ejército. Parte
de estas erras vienen arrendadas a productores agrícolas y ganaderos.
El Valle de Uco se ha co zado y sus erras son objeto de inversiones de todo po. El Ejército Argen no es propietario de valiosos terrenos en la zona que hoy están sin usar.
La cesión de erras es con la condición de usarlas de manera exclusiva para el cul vo y a parte que serían ideales
para generar emprendimientos inmobiliarios.
• Gendarmería Nacional
Presencia relevante en la zona por la custodia de los pasos fronterizos con Chile y toda el área de frontera; se
asienta en el departamento de Tunuyán el Escuadrón 28.
Tienen muchos conocimientos sobre el alta montaña por los diferentes pasos que hay en la provincia de Mendoza
hacia Chile que en el departamento de Tunuyán resulta ser Tunuyán, Argen na con San Gabriel, Chile
• Universidad Nacional de Cuyo
Toda la capacidad cien fica y educa va de la UNCuyo debe ser aprovechada a través de la futura capacitación
en los talleres y como fuente de información; en par cular a través del InsƟtuto de Cartograİa, InvesƟgación y
Formación para el Ordenamiento Territorial (CIFOT), Facultad de Filosoİa y Letras.
Este Ins tuto organiza, cada dos años, un Seminario de Ordenamiento Territorial, encuentro internacional e interdisciplinario que reúne a especialistas. El propósito es reunir a profesionales de diversas disciplinas que realizan
inves gaciones y/o proyectos sobre ordenamiento territorial y su vinculación con las problemá cas urbanas, el
desarrollo local, el ordenamiento territorial rural, los riesgos naturales y el ambiente, la ges ón territorial y los
nuevos enfoques de gobernabilidad, la inclusión de esta especialidad en los contenidos de la educación formal.
Obje vos
•Promover la reflexión cien fica sobre el Ordenamiento Territorial y Ambiental.
•Realizar programas y proyectos de inves gación interdisciplinaria.
•Desarrollar nuevas metodologías de análisis, correlación y prospección a par r del uso de tecnologías, Sistemas
de Información Geográfica y Teledetección.
•Contribuir a la formación de alumnos que se inician en la inves gación.
•Generar nuevos mecanismos de transferencia al sector público y privado con el propósito de contribuir a la resolución de problemas actuales.

422

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•
Provinciales
En la provincia de Mendoza la Ley 8.051 se refiere al Ordenamiento Territorial de la Provincia. La provincia de
Mendoza también par cipa con una subvención de $200.000 al Municipio de Tunuyán para la implementación
de polí cas de OTR.
A nivel provincial los actores que forman parte de la Comisión de Ordenamiento Territorial:
• Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable
Depende del Secretario de Ambiente Ing. Marco Zandomeni. Le corresponde a esta Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sustentable asis r al Gobernador en el caso concreto de OT:
- Ejecutar y controlar el cumplimiento de las normas de impacto ambiental.
- Definir los obje vos esenciales del ordenamiento ambiental en el ámbito de su competencia, procurando el
mejoramiento de la ar culación urbana y territorial dentro de la Provincia y de la región.
- Impulsar y fomentar la coordinación entre el Estado Provincial y los Municipios en el trazado de las polí cas
de desarrollo urbano y territorial garan zando la par cipación de los ciudadanos y de las organizaciones intermedias, mediante su información y respeto por su derecho de inicia va, propiciando la solución concertada
de diferencias y conflictos.
- Proponer campañas educa vas y de concien zación, rela vas a la conservación, protección y mejoramiento
del medio ambiente.
- Promover el uso racional de los recursos naturales disponibles, coordinando con los Municipios los planes y
polí cas que tracen al respecto.
- Ejecutar las acciones en materia de polí ca y ges ón ambiental provincial tendientes a la preservación, conservación, defensa y mejoramiento de los ambientes naturales, urbanos y agropecuarios y todos sus elementos cons tu vos.
- Intervenir en la ges ón y obtención de la cooperación técnica y financiera para el cumplimiento de obje vos
y polí cas de su competencia.
Organismos que dependen de la Secretaría de Ambiente son:
• La Dirección de Desarrollo Territorial (DDT) a cargo del Arq. Vicente Abbate. Se encarga de velar por el cumplimiento de la norma va de impacto ambiental en el territorio, como así también de las áreas protegidas y ley
de arraigo.
• La Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial
La función del organismo es establecer el Ordenamiento Territorial como procedimiento polí co administra vo del Estado en todo el territorio provincial, entendido este como Polí ca de Estado para el Gobierno Provincial y el de los Municipios. Es de carácter preven vo y prospec vo a corto, mediano y largo plazo, u lizando a
la planificación como instrumento básico para conciliar el proceso de desarrollo económico, social y ambiental
con formas equilibradas y eficientes de ocupación territorial.
• El Ins tuto de Desarrollo Comercial (IDC)
• Es una fundación creada por inicia va del Gobierno de la Provincia de Mendoza, apoyada por ins tuciones
académicas, agrupaciones y cámaras empresariales, con la intención de brindar un marco ins tucional para la
par cipación de los dis ntos sectores (públicos y privados) vinculados con la ac vidad comercial.
El IDC aborda el análisis territorial de la ac vidad comercial desde perspec vas económicas, sociales y urbanís cas en el territorio de forma integrada
Las funciones del IDC son apoyar incen var y es mular la compe vidad y la eficiencia del tejido comercial de la
Provincia de Mendoza, mediante una intervención social y territorialmente diferenciada.
• El Ins tuto de Desarrollo Rural (IDR).
El IDR es una Fundación que trabaja en coordinación permanente con ins tuciones, comunidades rurales y actores afines.
Su función es promover el arraigo a la erra mejorando la calidad de vida de la familia rural a par r de la generación de información y la ejecución de programas y proyectos que conduzcan al desarrollo sustentable del
territorio.

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Obje vos:
- Generar acciones que contribuyan con el desarrollo rural, a par r de la ar culación y la cooperación de dis ntos
sectores.
- Difundir información siempre actualizada que sea de u lidad para el sector rural.
- Acompañar a los jóvenes y a los pequeños productores en la búsqueda y u lización de herramientas que les
permitan generar oportunidades de emprendimientos sustentables.
El IDR será parte de la asesoría técnica y metodológica del proyecto, que actualizará mapas y el SIG (Sistema de
Información Geográfico).
Referentes Lic. Mar n Pérez, la Lic. Liliana Fernández, el Geógrafo Federico Alegre.
• Departamento General de Irrigación.
Es un organismo descentralizado y autárquico que sanciona su propio presupuesto de gastos y cálculo de recursos.
El obje vo principal del Departamento General de Irrigación es la preservación, distribución y regulación de las
aguas, de los ríos provinciales a fin de aprovechar todos sus usos posibles, ejerciendo el control directo respecto
a las concesiones otorgadas e instando aquellas que se deban otorgar, realizando los estudios necesarios para
luego apurar la correspondiente Ley de Concesión ante la Honorable Legislatura de la Provincia.
En lo específico la Subdelegación de Aguas del Rio Tunuyán Superior es la autoridad que cubre la zona en análisis,
y proporciona referencias a las redes de riego, arroyos, y contaminación de aguas. El referente por la Subdelegación es el Ing. Brizuela.
• La Dirección de Agricultura y Con ngencias Climá cas (DACC).
Es un organismo público dependiente del Ministerio de Producción, Tecnología e Innovación, del Gobierno
de Mendoza encargado de la lucha an granizo y de impar r información sobre eventos climá cos adversos,
elaborando mapas agroclimá cos.
Genera información meteorológica de uso agrícola para el registro y localización de cul vos, la determinación y
cer ficación de daños sufridos, el desarrollo y aplicación de sistemas de prevención de con ngencias climá cas,
con la finalidad de disminuir los efectos socioeconómicos en zonas cul vadas de la provincia.
• Ins tuto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN).
Ente autárquico encargado de la protección fitozoosanitaria de la Provincia de Mendoza, posee incumbencias en
el control y fiscalización de semillas; sanidad vegetal, sanidad animal en Barreras y uso racional de agroquímicos entre otros temas.
• Dirección General de Escuelas
Es la responsable de la Educación oficial en la provincia de Mendoza de los niveles primario, secundario y terciario
o superior. Existen 62 establecimientos educa vos en el departamento: contabilizando primarias, medias y terciarios. En par cular el Ins tuto de Educación Superior 9_015 dependiente de la DGE –Dirección General de Escuela
de Mendoza, par cipa en el proceso de ordenamiento territorial. Este ins tuto de nivel superior aporta técnicos
para el componente de Comunicación e interviene con toda su estructura educa va en el territorio, facilitando la
par cipación social de los jóvenes en par cular.
• Dirección de Vialidad Provincial:
Es la responsable de la creación, mantenimiento y conservación de la red vial de la provincia de Mendoza, los
caminos provinciales son claves en la conec vidad interna de los departamentos.
• Ministerio de Salud de la Provincia:
De él dependen los CIC (centro integrados comunitarios), centros de salud y hospitales. En Tunuyán funcionan
15 centros de salud y un hospital de carácter regional; su localización geográfica aparece georreferenciada en los
mapas de equipamiento departamental.
• Dirección de Transporte Provincial:
Regula y coordina el transporte urbano, rural e interurbano de larga y corta distancia; y cotrola los servicios de
taxis y remises
• EDEMSA, Empresa de Energía Mendoza S. A.:
Proveedor de energía en toda la provincia, para el caso rural debemos considerar la existencia de muchos pozos
(600/650) que funcionan eléctricamente y proveen riego agrícola y agua para consumo humano e industrial.

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• Policía y bomberos provinciales:
Existen en Tunuyán 8 destacamentos y dos unidades de cuidado del Medio Ambiente, su ubicación y áreas cubiertas por asistencia se puede observar en el capítulo de equipamientos del territorio
3.2.1.3 Municipales
La Municipalidad de Tunuyán es el organismo coordinador y responsable del proceso de ordenamiento territorial.
Gracias a esta experiencia podrán establecerse líneas polí cas para administrar el territorio y ges onar la organización del mismo. Los responsables serán la directora de Ordenamiento Teritorial, Arq. Andrea Avena; el Director
de Desarrollo Económico, Ricardo Alberto Pont, y la Geógrafa Sonia Lambas.
La Municipalidad, el INTA y la FAO tendrán que ejercer sus acciones conjuntamente con el objeto de generar información, indicadores y aplicar metodologías de análisis territorial que puedan ser u lizadas luego como base
para la generación del Plan de Ordenamiento Territorial del Departamento de Tunuyán.
En el sector no estatal se visualizan organizaciones y empresas, entre otras, enumeramos algunas por su relevancia en un primer acercamiento al territorio.
3.2.1.3 Sector privado
• Cámara de Comercio Industria y Producción de Tunuyán.
Tiene como asociados a los comerciantes y productores agropecuarios e industriales del departamento de
Tunuyán y realiza funciones gremiales en defensa del sector produc vo.
• ONGs:
UNIDA proyectos a nivel regional, OIKOS red ambiental-provincial, Banco de Alimentos Mendoza.
• Uniones Vecinales, Clubes y otras organizaciones de la sociedad civil:
Existe en el municipio un registro de todas estas organizaciones y será u lizado a la hora de convocar a la
par cipación ciudadana para validar y enriquecer este diagnós co y además diseñar el futuro deseado para el
departamento.
• Empresas:
• (Eco de los Andes –de Nestlé–, Alco-tomate, Carle (conservas). Bodegas: Salentein (holandesa), Lurton (francesa) Clos de los 7 (francesa), Los Parrales, Coop. Vi vinícola Vista Flores, Hinojosa Hnos., Antucurá, La Luz,
entre otras. Todas estas empresas enen un peso muy importante en las ac vidades económicas, produc vas
y sociales de toda la zona del Valle de Uco.
• Turismo
Algunos actores de este sector son: Hotel Tunuyán, Hotel Fuente Mayor, Hostal del Sol, Casa Antucura; este es
un rubro que está en con nuo crecimiento, en la actualidad.

Actores efectivamente entrevistados
INSTITUCIONES/ORGANIZACIONES PÚBLICAS:
•
•
•
•
•
•
•

INTA La Consulta.
Subsecretaria de Trabajo-Delegación Tunuyán
Escuela 4_035 Bachiller Técnico Agrario (EBTA) Vista Flores, Tunuyán.
Departamento General de Irrigación, Subdelegación Valle de Uco.
Ejército Argen no, Comando de Remonta y Veterinaria.
Subsecretaría de Agricultura Familiar de la Provincia.
Municipalidad de Tunuyán.

CIVILES SIN FINES DE LUCRO
•
•
•
•
•
•

Unión Vecinal Obreros Rurales de Campo los Andes.
Sindicato de obreros vi vinícolas.
Cámara de Comercio de Tunuyán.
Coopera va Rural de Servicios públicos Vista Flores Limitada
Asociación Colec vidad boliviana de Tunuyán.
Unión Vecinal La Primavera.

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�Ficha 4

• Bioferia de Mendoza.
• UCOVIN: Asociación Civil que ene por objeto principal desarrollar la industria vi vinícola en el Valle de Uco.
La misma se encuentra conformada por personas de diferentes sectores de la industria vi vinícola, que trabajan para cumplir con los obje vos de la misma.

PRIVADAS
•
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•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

Bodega Collie Di Boasi (Benvenuto de la Serna).
Coopera va Vi vinícola Vista Flores y Ucovin.
Bodega Hinojosa.
Frigorífico Tunuyán S.A.
APITUN (Coopera va Apícola Tunuyán).
Establecimiento Fru cola Carle S.A.
Las Lomas S.A.(Constructora).
Bodega Los Parrales.
Bodegas de Argen nas (Cámara)
Asociación Criadores de Pollos y Cerdos de Tunuyán
Asociación Ganadera Bella Vista-Valle de Uco.
Feria Franca Tunuyán.
Bodegas Salentein.
Bodega Clos de Los 7.

Actividades productivas o usos del suelo
El departamento se encuentra formado por 3 unidades geomorfológicas principales: las montañas al oeste, la
bajada pedemontana en el centro y la planicie en el sector este.
El sector montañoso cubre más del 65% del departamento. Toda el área posee una tupida red de drenaje de po
dendrí co a subparalelo, la cual es colectada en grandes cauces convergentes en el área montañosa y de carácter
divergente en las zonas de menor pendiente.
Sobre la porción más baja del territorio, la llanura agradacional, ubicada al este del departamento, en esta es
donde se asientan todas las ac vidades humanas.

Conflictos identificados (actuales y potenciales)
A con nuación se detallan algunas de las “tensiones emergentes en el territorio de Tunuyán que pudieron detectarse mediante el mapeo de actores y el análisis de fuentes o datos secundarios, como así también mediante
recorridos territoriales realizadas por el equipo de trabajo.
• Predominan los pequeños y medianos actores territoriales, los cuales enen problemas relacionados a la falta
de capital, escasez de información (capital cultural), bajos niveles de capacitación y produc vidad, (Capital
educa vo), dificultades de comercialización, altos costos de transportes y almacenamiento (Capital económico), insuficiente cultura asocia va, entre otros (capital social). Estos actores coexisten con otros grandes
como los inversores extranjeros, que están insertos en los mercados, poseen capital y tecnología y han podido
reconver r sus ac vidades, con una sobreu lización o uso de los recursos naturales.
• Concentración de las explotaciones agropecuarias (EAP) de superficie reducida.
• Las explotaciones con más de 100 ha están en manos de grandes capitales tanto nacionales como extranjeros,
asociados a economías de po la fundistas con escasa relación con poblaciones locales y que han modificado
el pedemonte generando efectos ambientales nega vos aguas abajo.
• Venta de terrenos aptos para cul vo, para emprendimientos par culares, vinculados a la construcción de barrios privados.
• Contaminación por agroquímicos.
• Loteos de terrenos en zonas donde no hay servicios básicos, como agua y electricidad.
• Las grandes empresas territoriales no fomentan la u lización de mano de obra local.
426

�Ficha 4

• Aumentos en el valor de la erra.
• Tensiones entre empresas privadas e Irrigación por limitación en la construcción de pozos de agua para riego
agrícola.
• Aumento de inundaciones debido a la construcción de terraplenes en las empresas ubicadas en la zona del
pedemonte departamental y a los cambios en el uso de esos sectores, lo que provoca disminución de las infiltraciones y mayores escorren as.
• Falta de legislación que permita controlar la construcción de emprendimientos privados, como son las grandes
bodegas de capitales extranjeros y sus impactos ambientales y sociales.
• Matriz produc va que genera empleo temporario y dificulta completar ingresos anuales a familias de trabajadores.
• Conflicto de límites con el departamento vecino de Tupungato, y sus consecuencias para la prestación de servicios en ese sector.
• Necesidad de localización o relocalización de ac vidades crí cas por su demanda e impacto ambiental: cementerios, plantas de tratamiento de líquidos cloacales, parque industrial, zona franca, entre otras.

Planificación
Objetivos
La planificación territorial es etapa posterior al diagnós co y talleres territoriales, actualmente el grupo de Ordenamiento Territorial Rural del Tunuyán está ampliando y enriqueciendo el informe preliminar y empezando próximamente a trabajar con los talleres territoriales (en los cuales se busca validar el diagnós co y armar de manera
conjunta con los actores territoriales par cipantes los escenarios futuros).
Es importante destacar que la planificación territorial parte de la definición par cipa va de los obje vos entre los
dis ntos actores involucrados en el proceso. La mayor parte de esta etapa estará vinculada con la organización de
los talleres par cipa vos, que servirán como herramienta para la toma de decisiones, por lo tanto deben representar los obje vos perseguidos y obtener, a par r de las negociaciones entre los mismos, propuestas encaminadas a fortalecer y desarrollar el Ordenamiento Territorial Rural par cipa vo.

Herramientas para trabajo en grupos
Se elaborarán e implementarán entre 11 y 12 talleres distritales y/o sectoriales, donde se invitará a par cipar a la
comunidad en general. La intención de los mismos, será validar el diagnós co territorial construido previamente
por el grupo de trabajo en Ordenamiento Territorial y construir de manera conjunta y par cipa va los escenarios
futuros para la toma de decisiones. Es por ello que los talleres enen un enfoque par cipa vo y negociado, donde
los actores territoriales involucrados y sus diferentes sectores, con intereses legí mos en un proyecto, programa
o polí ca de desarrollo, no solo par ciparán en la validación del diagnós co, sino que al mismo empo intervendrán y adquirirán un protagonismo cada vez mayor en el análisis de su propia realidad, en la toma de decisiones
y en la ges ón de los recursos. De esta manera se convierten en actores determinantes de su propio desarrollo y
se potencia la capacidad polí ca y económica de toda la comunidad local, incluyendo los sectores sin poder y con
mayores niveles de pobreza, vulnerabilidad y exclusión social.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
En las próximas etapas se piensa avanzar sobre las funciones de producción y la afectación de servicios ecosistémicos, en este informe en los conflictos iden ficados aparecen varios vinculados a esta problemá ca.

Metodología para la construcción de escenarios de uso
Cuando se llegue a esta etapa el equipo de trabajo de Ordenamiento Territorial Rural del departamento de Tunuyán, es ma proponer una zonificación agroecológica y a par r de allí planificar los usos del suelo rural del Departamento. Con metodología prospec va avanzar a la construcción de escenarios y elegir un escenario “apuesta”.
427

�Se desarrollarán en la etapa de planificación que comenzaremos de aquí en adelante.

Ficha 4

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones

Gestión
Responsables de ejecución, seguimiento y contralor
El responsable principal de la ejecución del Plan de Ordenamiento Territorial, deberá ser la Municipalidad del
departamento de Tunuyán, Mendoza. La ejecución de cualquier po de Plan depende única y exclusivamente de
la voluntad y decisión polí ca de implementarlo.
En relación al seguimiento y ejecución, son las Ins tuciones que par ciparon del proceso de construcción del Plan
de Ordenamiento Territorial y que poseen los conocimientos técnicos necesarios, las que deberían establecer un
seguimiento y control de la ejecución efec vamente real y adecuada del Plan.
Entre ellas: Principalmente la Agencia Provincial de Ordenamiento Territorial (Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable), provincia de Mendoza, que ene como obje vo primordial coordinar la elaboración, IMPLEMENTACIÓN, SEGUIMIENTO Y REVISIÓN permanente de todos los Planes Municipales; el INTA, Ins tuto Nacional
de Tecnología Agropecuaria; El IDR (Fundación Ins tuto de Desarrollo Rural, delegación Tunuyán, Mendoza; el
Departamento General de Irrigación, delegación Valle de Uco. Además de todos los organismos provinciales de
control de áreas naturales, ac vidades produc vas, y servicios públicos y privados.

Mecanismos de resolución de conflictos
Los mecanismos de resolución de conflictos al igual que los elementos de monitoreo serán planteados una vez
que el Plan de Ordenamiento Territorial de Tunuyán esté terminado y puesto en vigencia; actualmente, como se
mencionó anteriormente, estamos en la etapa de finalización de diagnós co y prontos a comenzar los talleres de
validación del mismo con la comunidad en general, como así también, la construcción y validación de escenarios
futuros para la toma de decisiones.

Elementos de monitoreo
Los mecanismos de resolución de conflictos al igual que los elementos de monitoreo, serán planteados una vez
que el Plan de Ordenamiento Territorial de Tunuyán esté terminado y puesto en vigencia, actualmente, como se
mencionó anteriormente, estamos en la etapa de finalización de diagnós co y prontos a comenzar los talleres de
validación del mismo con la comunidad en general, como así también, la construcción y validación de escenarios
futuros para la toma de decisiones.

Beneficios
Esperados

Obtenidos

Beneficios ambientales a nivel local
No especificado.
- Preservación y cuidado de recursos naturales del
Departamento y de la Provincia.
- Sostenibilidad ambiental y ecológica en las ac vidades
económicas desarrolladas o a desarrollarse, ya sea a
nivel municipal como provincial y nacional.
Beneficios ambientales a nivel nacional

No especificado.

Beneficios socioeconómicos a nivel local
No especificado.
- Un desarrollo social y económico de forma equita va
y sustentable.
- Legislación que controle el uso de erras produc vas
para la construcción de emprendimientos privados.
428

�-

Legislación que permita el control en la construcción
de emprendimientos privados.
Equidad e igualdad entre sectores urbanos y rurales.
Redes de vinculación entre el territorio con el entorno
y con otros territorios.
Fortalecimiento del tejido asocia vo.
Mayor conexión entre zonas rurales y urbanas.

Ficha 4

-

Beneficios socioeconómico a nivel nacional
No especificado.
- Organización y promoción de ac vidades económicas
sustentables y estratégicas para el bienestar
de las poblaciones.

ANEXO
Explicación índices morfométricos. Modelo Digital de Terreno:
Se u lizará el modelo digital de terreno Shu le Radar Topography Mission (SRTM) obtenido por la NASA de 30 m
de resolución Espacial Corregido.
Este ha sido provisto por el Ins tuto Geográfico Nacional, y corregido por el Laboratorio de Geomá ca de INTA
EEA Mendoza.

Pendiente
La Pendiente calcula el ángulo existente entre el vector normal a la superficie con respecto a la ver cal, para cada
uno de los píxeles del Modelo Digital de Elevación

Aspecto
El aspecto calcula el ángulo existente entre el vector que señala el norte y la proyección sobre el plano horizontal
del vector normal a la superficie en cada punto. Este índice muestra la orientación de cada píxel con respecto al
norte.

Índice de Curvatura
Este índice aporta información sobre la concavidad o convexidad de la superficie en un punto dado. Se ejecuta a
par r de medidas geométricas basadas en derivadas de segundo grado y los parámetros que expresan esa información se denominan curvaturas.
Estas derivadas se pueden calcular en todas direcciones. Las dos direcciones más importantes son la de la máxima pendiente y la perpendicular a esta. Los valores obtenidos para estas direcciones son, respec vamente, la
curvatura ver cal y horizontal.

Índice de Convergencia
Este índice calcula la can dad de píxeles situada aguas arriba de cada píxel que descargan sobre esta; es decir,
las píxeles cuyo flujo, una vez conducido aguas abajo, converge en dicha píxel. Este índice muestra para valores
nega vos una alta convergencia y valores posi vos una convergencia muy baja; como es de esperar, los valores
más altos de convergencia se dan en los sectores donde se desarrollan cursos de agua y en arroyadas difusas
sobre laderas escarpadas.

429

�El índice de humedad fue originalmente desarrollado para predecir las áreas saturadas y también para predecir la
profundidad del nivel freá co del suelo. Posteriormente ha sido empleado para predecir el contenido de humedad del suelo y para iden ficar áreas de erosión y/o depositación potencial de materiales, y para la predicción del
desarrollo de cárcavas. Valores altos del índice de humedad indican potencial para la acumulación de agua en el
suelo, y coincide con aquellas zonas de baja pendiente y con un valor de área de drenaje específica alto.
Valores bajos del índice de humedad indican bajo potencial topográfico para la acumulación de agua en el suelo,
ya sea por tratarse de un área con una cuenca de captación pequeña o por un alto valor de pendiente, indicador
de suelos bien drenados.
Otro po de aplicaciones del índice de humedad, junto con la pendiente del terreno, es la predicción de propiedades del suelo. La topogra a determina la distribución del agua en el suelo y los procesos erosivos, influyendo
en la erosión-depositación de materiales el lavado de nutrientes y minerales, el contenido de materia orgánica,
la profundidad del suelo, etc.

Ficha 4

Índice de Humedad Topográfica

Índice de la Potencia del Flujo Superficial
Es un es mador de la fuerza erosiva del flujo superficial. Este índice fue concebido a par r del índice de convergencia y la pendiente, con el fin de predecir las áreas potenciales con riesgo de desarrollo de cárcavas debido a la
concentración del flujo superficial. Indica las áreas donde existe potencial para la concentración del flujo superficial y donde, además, la pendiente puede producir que el flujo alcance una velocidad tal que provoque la incisión
del flujo con el consiguiente desarrollo de cárcavas.

Longitud de la Pendiente
La longitud de la pendiente se define como la distancia desde el punto de origen de un escurrimiento hasta el
punto donde decrece la pendiente, al grado de que ocurre el depósito, o bien, hasta el punto donde el escurrimiento encuentra un canal de salida bien definido. Este factor se u liza para calcular el efecto de la topogra a
sobre la erosión.

Clasificación de la Curvatura
Este índice es calculado a par r del índice de curvatura, u lizando los índices intermedios de curvatura ver cal
y curvatura horizontal. Una vez obtenidos estos índices, se clasifica la curvatura del terreno, obteniendo 9 clases
que se detallan en el Esquema 01. Esta clasificación sirve para reconocer el comportamiento del terreno, diferenciar áreas convergentes de divergentes, sectores de escurrimiento y sectores de retención.

Altitud Sobre la Red de Drenaje
Este índice calcula la diferencia ver cal entre la altura de una celda y la altura que en dicha celda le correspondería a la red de drenaje. Para ello, se interpola en primer lugar una capa de elevaciones, a par r únicamente de las
alturas en los cauces. Seguidamente, se resta esta capa de elevaciones del Modelo Digital de Elevación.
Este índice se u liza para cálculos de grado de erosión y predicciones del nivel de agua en el suelo.
• Red de drenaje (Strahler)
Si bien este no corresponde a un índice morfométrico propiamente dicho, es obtenido a través del modelo
digital de elevaciones mediante la combinación de la pendiente, el aspecto y el índice de convergencia, y
representa los drenajes naturales existentes en el área de estudio categorizados según la clasificación de Strahler. La red de drenaje se u liza para realizar un gran número de análisis en relación al comportamiento de la
cuenca, de forma estructural y morfológica. Además, la red de drenaje es de suma importancia en el análisis
de riesgos (ver anexo I Figura 12)
• Microdrenaje.
430

�Ficha 4

El microdrenaje muestra las zonas de escurrimiento naturales sin encontrarse necesariamente dentro de un
cauce, muestra los sectores de conducción de la escorren a natural hasta los cauces e meros y de estos a los
cauces principales. (ver Anexo I Figura 13).
• Índice mul rresolución de fondo de valle
El índice mul rresolución de fondo de valle o tambien conocido como índice mul rresolución de la planura de
fondo de valle, muestra la relación existente entre el fondo de lo que reconoce como valle y su planaridad.
El modelo usa la pendiente y la elevación para clasificar a los fondos de valle según su profundidad y su
planaridad. Esto se logra con una serie de operaciones de vecindario a resoluciones cada vez más gruesas o
degradadas con el obje vo de iden ficar pequeños y grandes valles (ver Anexo I Figura 14).
• Cuencas hidrológicas
Se calculan a través de la red de drenaje marcando los sectores divisorios de agua y se u lizan para conocer la
influencia hidrológica superficial.

431

�Ficha 5

Ficha 5: Balcarce, Buenos Aires
Autores: Néstor Maceira, Karina Zelaya
Nombre del Proyecto
Plan de Ordenamiento Ambiental Territorial Rural (POATR) del Partido de Balcarce
Datos Generales
Institución responsable
Municipalidad de Balcarce (MB; municipal)
Organismo Para el Desarrollo Sostenible (OPDS; provincial)
InsƟtuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA, Centro Regional Buenos Aires Sur, Estación Experimental
Agropecuaria Balcarce; nacional)
Facultad de Ciencias Agrarias (FCA), Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP; nacional)
Facultad de Derecho (FD), Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP; nacional)

Instituciones participantes
Facultad de Ingeniería, UNMdP.
Facultad de Arquitectura, UNMdP.
Facultad de Humanidades, UNMdP.
InsƟtuto de Geología de Costas y Cuaternario, UNMdP.
Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN).
Maestría en Producción Vegetal, UNMdP.
Maestría PLIDER, Universidad Nacional del Sur.
Universidad Tecnológica Nacional.
Dirección General de Cultura y Educación.
Agencia de Desarrollo Local Balcarce.
Asociación de Riego Pampeano.
Asociación de Ingenieros Agrónomos Balcarce.
Ministerio de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires.
Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires.
Autoridad de Agua de la Provincia de Buenos Aires.
Subsecretaría de Agricultura Familiar, MAGYP de la Nación.
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
Consejo Nacional de InvesƟgaciones Cienơficas y Técnicas, CONICET.

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Comisión Coordinadora:
Néstor O. Maceira, Ingeniero Agrónomo (Dr), INTA, Coordinador Equipo Técnico.
Karina Zelaya; Ingeniera en Sistemas de Información (MSc), INTA, FCA-UNMDP.
Carlos Muñoz, Municipalidad de Balcarce, Subsecretario de Producción y Empleo.
Eduardo Álvarez Manzaneda, Arquitecto, Municipalidad de Balcarce, Coordinador de Planeamiento.
María Paula Lopardo, Abogada, Municipalidad de Balcarce, Asesora Legal.
Cecilia Videla, Ingeniera Agrónoma (Dr), FCA-UNMdP.
Liliana Picone, Ingeniera Agrónoma, FCA-UNMdP.
Patricia Pastore, Bióloga, OPDS, Directora de Ordenamiento Ambiental Territorial.
Susana Mulvany, Bióloga, OPDS, Dirección de Ordenamiento Ambiental Territorial.
Claudia Oviedo, Abogada, FD-UNMdP.
Ana Verneƫ, Abogada, FD-UNMdP.
Claudia Álvarez, Ingeniera Agrónoma, Municipalidad de Balcarce (ex integrante).
María Bruno, Docente, Municipalidad de Balcarce (ex integrante).

432

�Ficha 5

Integrantes Equipo Técnico:
Cris na Cufré, Ingeniera Agrónoma, Municipalidad de Balcarce, Dirección de Plazas y Paseos.
Wanda Marín, Municipalidad de Balcarce, Dirección de Plazas y Paseos.
Mariela Scartossi, Municipalidad de Balcarce, Concejala.
Fernando Preves, Municipalidad de Balcarce, Concejal
Liliana Charafedin, Municipalidad de Balcarce, Concejala.
Hugo Fiori , Municipalidad de Balcarce, Obrador Municipal.
Jorge Poggioli, Municipalidad de Balcarce, Subsecretario de Turismo.
Marcos Canciani, Arquitecto, OPDS.
Mariano Pérez Safontas, Biólogo, OPDS.
Sandra Mar nez, Geóloga, OPDS.
Hugo Mar nez Melo, Ingeniero Agrónomo, INTA, Agencia de Desarrollo Balcarce.
Natalia Murillo, Bióloga, INTA.
Julio Elverdin, Ingeniero Agrónomo, INTA.
José Calvo, Médico Veterinario, INTA.
Hernán Angelini, Analista en Sistemas, INTA.
Jorge Tribó, Sociólogo, INTA.
Sebas án Cambareri, Ingeniero Agrónomo, INTA.
Bernade e Abadia, Ingeniero Agrónomo, INTA.
Marino Puricelli, Ingeniero Hidrogeólogo, INTA.
Sergio Guido, Ingeniero Agrónomo, INTA.
Diego de la Torre, Ingeniero Agrónomo, INTA.
Ricardo Bartosik, Ingeniero Agrónomo, INTA.
María Virginia González, Ingeniera Agrónomo, FCA-UNMdP.
Francisco Bedmar, Ingeniero Agrónomo, FCA-UNMdP.
Yolanda Andreoli, Ingeniera Agrónomo, FCA-UNMdP.
Guillermo Studdert, Ingeniero Agrónomo, Facultad de Ciencias Agrarias UNMdP.
Gladys Clemente, Ingeniera Agrónoma, FCA-UNMdP.
Juan José Eyherabide, Ingeniero Agrónomo, FCA-UNMdP.
Maria Inés Leaden, Ingeniera Agrónoma, FCA-UNMdP.
Mirta Calandroni, Ingeniera Agrónoma, FCA-UNMdP.
María Eugenia Maceio, Abogada, Facultad de Derecho-UNMdP.
María Teresa Adobba , Docente, Ministerio de Educación, Jefa Distrital de Inspectores de Escuelas.
Gustavo Barakdjian, Biólogo, Ministerio de Infraestructura.
Carlos Már re Lavalle, Arquitecto, Ministerio de Infraestructura.
Mar n Isla, Ingeniero Civil, Ministerio de Infraestructura.
Lorena Herrera, Bióloga, CONICET- FCA-UNMdP.
María Paula Barral, Ingeniera Ambiental, CONICET. INTA.
Lina Berrouet Cadavid, Ingeniera Forestal, FONCyT – INTA.
Héctor Massone, Licenciado en Geología, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UNMdP.
Mariana Camino, Licenciada en Geología, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UNMdP.
Fernando Milano, Médico Veterinario, UNICEN.
Jorge Trivigno, Arquitecto, Autoridad del Agua.
Liliana Sciacca, Ingeniera Agrónoma, Subsecretaría de Agricultura Familiar, MAGyP.
Diana Mazzan , Antropóloga, Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense, UNMdP.
Irene Briche , Antropóloga, Laboratorio de Arqueología Regional Bonaerense, UNMdP.
Virginia FRADE, Analista en Sistemas, ONG La Brava
Elvira Suero, Ingeniera Agrónoma, Asociación de Riego Pampeano.
María Candela Nassi, Abogada, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
María Fernanda González, Ingeniera Agrónoma, Municipalidad de Balcarce.

433

�Ficha 5

Juan Or z, Analista en Sistemas, Municipalidad de Balcarce.
Mariano Guillermo, OPDS, Técnico
Juan Carlos Manchado, Ingeniero Agrónomo, INTA.
Jorge Barreto, INTA, Comunicaciones.
Pedro Ibáñez, INTA, Comunicaciones.
Miguel Di Marco, INTA, Comunicaciones
Mariela Virraruel, INTA, Comunicaciones
Alberto Ac s, INTA, Comunicaciones
María Clara Mediavilla, Ingeniera Agrónoma, Facultad de Ciencias Agrarias, UNMdP.
José Luis Bodega, Ingeniero Agrónomo, Facultad de Ciencias Agrarias, UNMdP.
Antonio Scio , Ingeniero Agrónomo, Facultad de Ciencias Agrarias, UNMdP.
Celeste Canesini, Ingeniera Agrónoma, Maestría en Recursos Naturales FCA, UNMdP.
Natalia Romera, Bióloga, Maestría PLIDER FCA, UNMdP
Marcela Romero, Dirección Gral. de Cultura y Educación.
Asunción Romanelli, Bióloga, Ins tuto de Geología De Costas y del Cuaternario – UNMdP.
Roxana Ferraro, Facultad de Arquitectura, UNMdP.
Laura Zulaica, Facultad de Arquitectura, UNMdP.
Leandro Cardoso, Ingeniero Agrónomo, INTA.

Marco normativo
Cons tución de la Nación Argen na, ar culos 41, 43, 75. 1994.
Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental 25.675 (Ley General del Ambiente). 2002.
Anteproyecto de Ley Nacional de Ordenamiento Territorial del Consejo Federal de Planificación y Ordenamiento
Territorial (COFEPLAN) de 2010.
Documento “Plan Estratégico Territorial Avance II: Planificación Estratégica Territorial” del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de 201115.
Cons tución de la Provincia de Buenos Aires.
Decreto-Ley 8912/77 de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo de la Provincia de Buenos Aires.
Ley 11.723/95 de Polí ca Ambiental de la Provincia de Buenos Aires
Ley Orgánica de las Municipalidades (Decreto-Ley 6.769/58).
Ordenanza de la Municipalidad de Balcarce 92/10, y Decreto de Promulgación 1.907/10, su modificatoria Ordenanza 157/10 promulgada por Decreto 2.884/10, su Anexo I “Nuevo Plano de Zonificación”, y su convalidación
Decreto 1.846/11 del Departamento de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

Ubicación geográfica y área de influencia
Par do de Balcarce, provincia de Buenos Aires (4.212 km2). Área de influencia: Áreas Complementaria y Rural
del par do, incluyendo las localidades rurales (San Agus n, Los Pinos, Napaleofú, Ramos Otero y Villa Laguna La
Brava). 44.064 habitantes (censo 2010), siendo urbana en su mayor parte (42.623).

Área temática de aplicación
Ordenamiento Ambiental Territorial Rural. Regula los usos en las Áreas Complementaria y Rural delimitadas por
la Ordenanza Nº 92/10 y su modificatoria N° 157/10.

Motivación
Orientar los usos de la erra y la ocupación del territorio en las áreas rural y complementaria, dando respuesta
a la demanda social de desarrollo de las localidades rurales, procurando la valoración de los servicios ecosistémicos, el paisaje y los recursos naturales para un desarrollo más equilibrado, disminuyendo o mi gando los efectos
ambientales nega vos asociados al crecimiento e intensificación de las ac vidades agrícolas, ganaderas, mineras

434

�Ficha 5

y agroindustriales, y promoviendo nuevas ac vidades sustentables en un marco de par cipación responsable de
todos los actores sociales.

Financiación
INTA
OPDS
FCA
DERECHO, UNMdP
MUNICIPALIDAD

104.120
56.404
6.900
6.900
5.000

Temporalidad
Febrero 2010- Noviembre de 2012

Estado de desarrollo
(Marcar con una equis según corresponda)
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
X Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
• Voluntad polí ca y ac tud abierta a la par cipación social por parte de las autoridades municipales.
• Compromiso de las ins tuciones locales, provinciales y nacionales vinculadas al proyecto
• Solidez del equipo técnico, que ha crecido en número y se ha enriquecido en disciplinas e ins tuciones en el
empo que lleva el proyecto.
• Apoyo unánime del Concejo Deliberante, que declaró el proyecto de interés municipal
• Firme apoyo provincial a través del OPDS.
• Alto grado de par cipación social.

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Si bien existe un compromiso interins tucional fuerte, la capacidad actual del Ejecu vo Municipal en la temá ca
ambiental y territorial es escasa y debería ser reforzada. Se recomienda la creación de una autoridad de aplicación específica y el fortalecimiento del equipo humano y de la capacidad opera va.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Convenio de Cooperación Técnica firmado en 2011 entre INTA, Facultad de Ciencias Agrarias, Facultad de Derecho, OPDS y Municipalidad de Balcarce para integrar un equipo interins tucional, combinar capacidades y aportar recursos para llevar adelante el proyecto.
Documento del POATR y proyecto de Ordenanza Municipal presentados al Ejecu vo (Nov. 2012)
Publicaciones:
Barral, M.P y Maceira N.O. 2012. Land-use planning based on ecosystem service assessment: a case study in the
Southeast Pampas of Argen na. Agriculture, Ecosystems and Environment, 154: 34-43.
Milano, F.A.; Marino, G.D.; Maceira, N.O; Berrouet C. L.M.; Roca, P.; Morales, C.; Oviedo, C.L.; Jaworski do Santos, R.; Verne , A.; Angarita-Mar nez, I. y Clay, R.. 2012. Rural development experiences in the Pampas that
include ecosystem services: land use planning in Balcarce Municipality and the “Rangeland Meats” Program. II
Interna onal Symposium on Integrated Crop-Livestock Systems 2012. Integrated Crop-Livestock at field, farm
and landscape scale. Porto Alegre, Brazil. 8-12 October 2012.
Barral, P. y N. Maceira. 2011. Evaluación ambiental estratégica del ordenamiento territorial. Un estudio de caso
para el par do de Balcarce basado en el análisis de servicios ecosistémicos. En: Laterra, P., E. Jobbágy y J.

435

�Ficha 5

Paruelo (eds.). Valoración de Servicios Ecosistémicos. Conceptos, herramientas y aplicaciones para el ordenamiento territorial. Ediciones INTA. 740 pp. ISBN: 978-987-679-018-5. Pp 443-459.
Maceira, N., J. Elverdin, C. Álvarez, C. Videla, K. Zelaya, L. Picone, G. Borras, J. Tribo, N. Romera, C. Muñoz, M. Bruno, G.S. Cambareri, E. Álvarez Manzaneda, C. Cufré, M.F. González, P. H. Mar nez Melo, L. Herrera, S. Guido,
J. Calvo, M. Calandroni, M.P. Barral, H. Angelini, C. Canesini, L. Charafedín, F. Preves, J. Poggioli, P. Pastore, S.
Mulvany, M. Guillermo, M. Ambrústolo, A.M. Verne , C. Oviedo, R. Ferrero, L. Zucaila, M. Camino, M. C. Nassi,
M.T. Adobba , A. Romanelli, L. Lima, H. Massone, G. Mar nez, F. Milano, M. Ávila, M. Canciani, G. Barakdjian.
2011. Proceso par cipa vo para el desarrollo de un Plan de Ordenamiento Territorial Rural del Par do de Balcarce. Memoria Encuentro Nacional de ProFeder: El valor agregado del trabajo conjunto. Coordinador Adrian
Gargicevich. Ediciones INTA. p 199.

Beneficiarios del proyecto
Localidades rurales, población rural y población general del Par do de Balcarce

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Cobertura vegetal
Riesgo de anegamiento
Riesgo de erosión hídrica
Biodiversidad
Geomorfología
Suelos 1:50.000
Curvas de nivel
DEM
Hidrogra a superficial
Hidrogra a subterránea
Precipitaciones
Evapotranspiración es mada
Temperatura Superficial del Suelo
Pívots de Riego 2007/2008
Oferta de Servicios Ecosistémicos
2005

Fuente de datos
2002 INTA
Potencial, 2005 FCA
INTA, RRNN-Provincia
2005, INTA
2002, Atlas Digital de Balcarce; IGN;
SRTM; INTA 2005
IGCyC-UNMdP; ADA
INTA
2009 INTA
IGCyC-UNMdP
2009 INTA
INTA
INTA
INTA
INTA, FCA-UNMDP

Calidad
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:250.000
1:50.000
1:50.000
1:250.000
1:50.000
1:50.000

Herramientas y metodologías
Teledetección, SIG, modelos

Aspectos socioeconómicos
Datos
Rutas Nacionales y Provinciales
Caminos
Ferrocarril
Servicio de electricidad
Servicio de agua corriente
Servicio de desagües cloacales
Servicio de gas natural

Fuente de datos
INTA, 2005
Min. Infraestructura
Min. Infraestructura
INTA, 2005
Mun. Balcarce
Mun. Balcarce
Mun. Balcarce

Calidad
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
436

�Mun. Balcarce
Mun. Balcarce

1:50.000
1:50.000

Mun. Balcarce
ARBA

1:50.000
1:50.000

Mun. Balcarce
INDEC
Min Infraestructura, INTA, Mun. Balcarce
Min Infraestructura, INTA, Mun. Balcarce
INTA
Dirección General de Cultura y Educación, INTA

1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000
1:50.000

Ficha 5

Servicio de recolección de residuos
Comunicaciones
Catastro municipal
Código de usos del suelo
Poblacional
Uso real del suelo
Establecimientos industriales
Producciones Intensivas
Plantas de acopio – Silos
Frigoríficos
Valoración Económica de la Tierra
EducaƟvo

Herramientas y metodologías
Análisis MulƟcriterio, SIG, modelos

Actores involucrados
Sector público: Gobierno Municipal de Balcarce (Poder EjecuƟvo y Honorable Concejo Deliberante), Gobierno
Provincial, INTA, Universidad. Coordinación y gesƟón del proyecto.
Sector privado y sociedad: asociaciones vecinales, ONGs, asociaciones de productores, asociaciones profesionales, educadores, vecinos. ParƟcipación en talleres diagnósƟcos y talleres sectoriales (elaboración de propuestas).

Actividades Productivas o usos del suelo
Uso
Agricultura secano
Agricultura bajo riego (pivots)
Ganadería
Forestación
Minería (canteras, ladrilleras)
Sierras (afloramientos rocosos)
Cuerpos de agua
Construido y misceláneas
Total

%
54,89
0,95
36,40
1,25
0,02
1,95
0,73
3,82
100,00

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
• Marcado desequilibrio en la ocupación territorial del parƟdo, caracterizado por una ciudad cabecera en expansión y un conjunto de pequeñas localidades rurales en su mayor parte en estancamiento o retracción.
• Expansión, intensificación y tercerización de la agricultura, en desmedro de los pasƟzales naturales y pasturas
implantadas. Simplificación del paisaje rural con desacƟvación o disminución importante de otras producciones menos rentables o de mayor complejidad operaƟva, y un efecto negaƟvo en la provisión de diferentes
servicios ecosistémicos, incluyendo el servicio de polinización que afecta negaƟvamente a los productores
apícolas. A su vez este modelo de agricultura es escasamente demandante de mano de obra local, acentuando
el desequilibrio territorial.
• Impacto ambiental y conflictos sociales asociados al riesgo de contaminación por agroquímicos, producciones
animales intensivas, minería y silos-agroindustrias, especialmente en áreas de transición urbano-rural.
• Problemas de acceso a áreas de valor cultural o recreaƟvo (sierras, lagunas)
• Escasa oferta laboral, educaƟva y de capacitación técnica específica en las localidades rurales.
• Deficiencias de infraestructura y servicios (caminos de acceso, luz, agua, gas) en las localidades rurales.
437

�Ficha 5

Planificación
Visión
La visión a futuro deseada del par do y los principales problemas a abordar se definieron par cipa vamente en
talleres realizados en las cinco localidades rurales y en la ciudad de Balcarce (2010) y en posteriores talleres sectoriales con actores vinculados a las principales problemá cas iden ficadas (2011).

Finalidad
Favorecer y promover el desarrollo sustentable del Par do de Balcarce en el marco de una equilibrada integración
en la región y la Provincia de Buenos Aires, definiendo las estrategias de actuación territorial, formulando los
programas y proyectos de acción y promoviendo un sistema de manejo y ges ón ambiental del territorio rural.

Objetivos
a) Definir lineamientos estratégicos para la organización y ar culación del territorio rural en función de sus
caracterís cas, potencialidades y limitaciones, impulsando un desarrollo equilibrado que considere especialmente las localidades rurales del par do.
b) Establecer medidas orientadas a la valoración, conservación y manejo sustentable de los recursos naturales y
culturales, atendiendo en especial aquellas áreas de mayor vulnerabilidad y riesgo, preservando la capacidad
de brindar servicios ecosistémicos y promoviendo una visión mul funcional del uso del suelo.
c) Procurar la transformación de riesgos ambientales y conflictos territoriales en oportunidades de desarrollo
que impacten posi vamente en la calidad de vida de la población.
d) Proveer información, criterios y lineamientos para apoyar la toma de decisiones en materia de infraestructura,
incluyendo la localización de redes de transporte, energía, comunicaciones y provisión de servicios en general,
promoviendo la integración local, regional y nacional del territorio.
e) Proveer información, criterios y lineamientos que contribuyan a orientar la formulación e implementación de
proyectos de inversión pública y privada, tomando como base la valoración del patrimonio natural y cultural
del Par do de Balcarce y de sus diferentes localidades.
f) Implementar mecanismos formales para fortalecer los procesos par cipa vos de planificación y de toma de
decisiones con los diversos actores sociales del Par do de Balcarce, promoviendo una ac tud de compromiso
y responsabilidades compar das.
g) Promover la toma de conciencia y el compromiso ac vo de la población en materia de cuidado ambiental y
desarrollo territorial sustentable.
h) Formular e implementar programas y proyectos, instrumentos de ges ón e instrumentos de seguimiento,
monitoreo y actualización del POATR.

Herramientas para trabajo en grupos
a) Convocatoria conjunta a las organizaciones públicas y privadas de la zona para que planteen sus aspiraciones
hacia el futuro en términos de ordenamiento y desarrollo territorial y se integren al proyecto, formalizada en
un primer taller interins tucional realizado en la ciudad de Balcarce (40 ins tuciones).
b) Consulta a los actores locales contemplando juventud, género, actores públicos y actores privados, plasmada
en cinco talleres par cipa vos realizados uno por cada localidad rural del par do (San Agus n, Los Pinos, Napaleofú, Ramos Otero y Villa Laguna La Brava) y tres talleres para cubrir las áreas periurbanas de la ciudad de
Balcarce, generándose un diagnós co preliminar del territorio según la mirada de los actores del mismo (500
par cipantes).
c) Desarrollo de propuestas mediante siete talleres sectoriales en los que par ciparon actores con responsabilidades de ges ón pública o privada, vinculados en forma directa con los problemas priorizados en el diagnósco par cipa vo (300 par cipantes).
d) Trabajo en grupos técnicos para el desarrollo de los programas, proyectos y ordenanzas específicas.
438

�Se confeccionaron Mapas de ApƟtud Potencial para diversas producciones actuales y alternaƟvas. Se confeccionaron mapas de oferta de servicios ecosistémicos mediante indicadores funcionales y el protocolo ECOSER.

Ficha 5

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Metodología para la construcción de escenarios de uso
Se realizaron consultas locales y sectoriales en las que se acordaron horizontes deseados.
Se trabajó con mapas de uso actual y potencial y se realizaron proyecciones de cambios con base en estudios
previos donde se evaluó la trayectoria esperada del uso de la Ɵerra hasta 2022 bajo tres escenarios (agrícola,
ganadero y conservacionista) uƟlizando un modelo de simulación dinámica (Dyna-CLUE).

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
Se trabajó convocando a diferentes Ɵpos de actores y procurando la generación de acuerdos y consensos, en el
marco de las normaƟvas provinciales y municipales vigentes y los criterios técnicos suministrados por profesionales referentes en las temáƟcas abordadas.

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
El convenio de cooperación técnica firmado por las insƟtuciones responsables compromete a estas no solo en el
desarrollo del Plan, sino en su gesƟón. El Ɵpo de parƟcipación en la gesƟón depende del carácter de cada insƟtución, correspondiendo al Municipio la ejecución directa y contralor municipal, al OPDS el apoyo y contralor como
organismo responsable de la gesƟón y el ordenamiento ambiental en la escala provincial, y al INTA y la Universidad
el apoyo técnico en acƟvidades de soporte, capacitación y asesoramiento, incluyendo acƟvidades de terreno en
estos campos. Para arƟcular las responsabilidades de gesƟón de los diferentes organismos públicos, asegurar la
transversalidad de la temáƟca en las diferentes áreas de gobierno y formalizar la parƟcipación social en el proceso
de OT, se proponer la creación de una Agencia Ambiental Territorial como organismo de aplicación del POATR.

Mecanismos de resolución de conflictos
La Agencia Ambiental Territorial plantea la creación de Mesas Sectoriales y Locales para el abordaje parƟcipaƟvo
de las diferentes temáƟcas, incluyendo el abordaje de conflictos.

Elementos de Monitoreo
Se prevén dos Ɵpos de Observatorios para el monitoreo parƟcipaƟvo y ajuste del POATR: el Observatorio Ambiental Balcarce (OAB) y los Observatorios de PrácƟcas Territoriales (OPT). El OAB es gesƟonado desde el Equipo
Técnico de la Agencia con base en la arƟculación de los organismos cienơfico-técnicos y las asociaciones civiles
compromeƟdas con el POATR, empleando indicadores de desempeño ambiental y territorial. Los OPT son disposiƟvos sociales para el monitoreo de territorios acotados, generados por acuerdo de los actores de esos territorios
con el fin de comparƟr prácƟcas y conocimientos y mejorar la gesƟón ambiental de sus sistemas producƟvos.

Beneficios
Esperados
Beneficios ambientales a nivel local
Disminución de impactos ambientales negaƟvos asociados a la producción primaria e industrial por efecto
de la zonificación y aplicación de buenas prácƟcas.
Mejora en la provisión de servicios ecosistémicos por
conservación de sierras, cabeceras de arroyos y bandas de vegetación ribereña, y por la aplicación de buenas prácƟcas agrícolas.
Mayor cuidado ambiental por efecto de las campañas
de concienƟzación y educación y las acƟvidades de capacitación técnica previstas en el Plan.

Obtenidos
Creciente valoración del ambiente y de la necesidad
del ordenamiento territorial y el uso responsables de
los recursos naturales, por efecto de los diferentes talleres, encuentros, notas gráficas y televisivas y charlas realizadas.

439

�Se espera que la experiencia y productos del Plan sean
ú les para inspirar experiencias similares en otros municipios y en las escalas provincial y nacional

Integrantes de diferentes gobiernos municipales y de
organismos provinciales y nacionales par ciparon del
curso “Aproximación integral a los procesos de Ordenamiento Territorial Rural” dictado en Balcarce en
mayo de 2013 por el equipo técnico del POATR en el
marco del Proyecto TCP/ARG/3302: “Fortalecimiento
de las capacidades que permitan abordar los procesos
de Ordenamiento Territorial Rural de forma par cipava e itera va” financiado por la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO), y cuya contraparte nacional es la Secretaría de
Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) de la Nación.

Beneficios socioeconómicos a nivel local

No especificado

Ficha 5

Beneficios ambientales a nivel nacional

Mejora en las condiciones de infraestructura, servicios
y empleo de las localidades rurales.
Diversificación de las opciones produc vas y de desarrollo en el par do.
Incremento en las ac vidades recrea vas y turís cas
asociadas a sierras y lagunas.
Mayor valor agregado local en algunas cadenas produc vas (granos, porcinos).
Desarrollo progresivo de áreas de producción agroecológica en la periferia de la ciudad de Balcarce y de
las localidades rurales, donde operarán restricciones
para la producción agrícola con agroquímicos, con
mejora en el abastecimiento de productos sanos a los
habitantes del par do.
Beneficios socioeconómicos a nivel nacional

No especificado

Efecto posi vo sobre la región, en especial sobre el
circuito Mar y Sierras del que el par do de Balcarce
forma parte.

440

�Ficha 6

Ficha 6: Delta, Buenos Aires
Autores: Daniel Somma y Sebastián Fernández.
Nombre del Proyecto
Ordenamiento territorial forestal participativo en un área piloto de producción forestal: el Delta
Bonaerense. (OTFP Delta BsAs)
Datos Generales
Institución responsable
InsƟtuto Nacional de Tecnología Agropecuaria – INTA. EEA Delta.

Instituciones participantes
Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible; Administración de Parques Nacionales (APN); Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación; Facultad de Agronomía-Universidad de Buenos Aires.

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Responsable Técnico: Daniel Somma; Colaboradores: SebasƟán Fernández, Javier Alejandro Álvarez, ChrisƟan
Walter Hans Ebel, Mariana Alesia Campos, Natalia Fracassi, Darío Ceballos, Manuel García Cortés, Paula Leva.

Marco normativo
Acuerdo entre la Unidad para el Cambio Rural del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el INTA para la
ejecución del Proyecto de InvesƟgación Aplicada (PIA) N° 10113

Ubicación geográfica y área de influencia
El área de trabajo (AT) del proyecto comprende a la región Delta que se encuentra dentro de los límites de la
provincia de Buenos Aires. A su vez, existen 3 subdivisiones socioproducƟvas: Delta Superior (San Pedro-Baradero), Zona Núcleo (Campana) y Delta Inferior (San Fernando). En el Delta Superior se pueden encontrar explotaciones ganaderas –cuyo funcionamiento depende del comportamiento oportunísƟco de actores que generalmente
no viven en la región– y a pescadores artesanales o poco tecnificados. La Zona Núcleo es predominantemente
forestal. Se pueden encontrar establecimientos forestales con manejo de agua (endicamientos) o sin manejo, y
producciones silvopastoriles. Por úlƟmo, en el Delta Inferior existe una gran canƟdad de emprendimientos turísƟcos e inmobiliarios.
Se sumó posteriormente parte de la superficie del Delta Entrerriano, en base a criterios geomorfológicos y logísƟcos. En total, el AT es de 496.000 ha.

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial del Área Forestal

Motivación y Objetivo del Proyecto
Cimentar la puesta en ejecución del “Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná” (PIECAS-DP) lanzado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la
Nación y aportar como referencia metodológica para la totalidad del Delta del Paraná.

Financiación
$ 142.000, Proyecto de Manejo Sustentable de Recursos Naturales BIRF 7520 AR

441

�36 meses. Inicio 2011-finaliza 2013

Ficha 6

Temporalidad

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
x Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
No existen intervenciones previas y construcción de interacciones con los productores de la región. Por ello, resulta clave para los aspectos de par cipación pública el aporte que los equipos de extensión de la EEA Delta vienen
realizando.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
i) Un sistema de información geográfica (SIG Delta BsAs): diseñado u lizando el LMU (Lenguaje de Modelización
Unificado, UML -Unified Modeling Language-) y basado en so ware de fuente abierta (Open Source GIS). El
SIG Delta BsAs formará parte de la base de información geomá ca Geo INTA de acceso público que es administrada por el Ins tuto de Clima y Agua INTA Castelar.
ii) Modelos de Uso del Territorio:
a) Deduc vos: en base a la configuración de usos de productores forestales y pobladores isleños. Estarán fundados en el modelo conceptual Acción en Contexto.
b) Induc vos en base a análisis de regresión logís ca considerando variables sicas, sociales y económicas.
iii) Sistema Espacial de Soporte de Decisiones (SESD): estructurará la información disponible considerando, en un
modelo de criterios múl ples y obje vos múl ples, los respec vos factores y restricciones.
iv) Modelo de Evaluación Mul criterio (MEMC): Para generar esas zonificaciones serán evaluadas dis ntas aplicaciones de modelos de evaluación mul criterio (MEMC) considerando casos de análisis con obje vos conflic vos y jerarquías de criterios conocidas resueltas bajo la modalidad de solución priorizada.
v) Modelo de planificación par cipa va de cuenca de abastecimiento forestal: considerará la ap tud de las erras
resuelta por el PNECO 91092, y a par r de la revisión de la asignación de usos generará varias propuestas de
zonificación forestal contemplando: especies, po de manejo y productos asociados, volúmenes esperables
de aprovechamiento forestal anual para las dis ntos des nos (pasta, aserrado, debobinado) y circuitos de
transporte mixto fluvial-terrestre recomendados. Estas propuestas serán analizadas y enriquecidas en los ámbitos par cipa vos.
vii) Se realizarán eventos de difusión de los dis ntos productos y se ar cularán ac vidades específicas de capacitación para los actores locales para facilitar el uso de las dis ntas herramientas y modelos.
viii) Escenarios de uso del territorio. Propuestas de zonificación (asociadas a cada escenario) que consideran la
conservación de servicios ecosistémicos y de la biodiversidad (incluyendo una red ecológica -ecological network sensu Jongmancon zonas núcleo, zonas de conexión y corredores biológicos).
ix) Zonificación detallada con una reasignación de usos del territorio recomendando especies y clones forestales
según la ap tud de las erras.
442

�La población delteña en general y los productores forestales en parƟcular, en ámbitos de parƟcipación, serán
coprotagonistas de la planificación territorial.

Ficha 6

Beneficiarios del proyecto

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Mapa de vegetación con especial referencia a la uƟlización forestal. Para georreferenciación imágenes georreferenciadas de control provistas por el SIG Forestal del MINAGRI
Cartas topográficas digitales

Fuente de datos
imágenes Landsat y se complementará con un levantamiento de fotogramas digitales de gran detalle (escala 1:
5.000) realizado por el InsƟtuto de Clima y Agua – INTA Castelar
Inventario Nacional de Bosques CulƟvados
(SAGPyA 2001, escala 1:100.000)

Herramientas y metodologías
-

-

-

-

Recopilación de la información digital existente y la realización de aquellas coberturas necesarias no producidas aún (ej.: hidrograİa de detalle a escala 1:50.000). UƟlización de mapas, fotos aéreas e imágenes satelitales y otros registros gráficos.
Trabajo con imágenes satelitales y elaboración de mapas temáƟcos.
Para el análisis de cambio de uso del territorio se integrarán todas las bandas para obtener una clasificación
no supervisada. A parƟr de las unidades de paisaje y los usos idenƟficados serán determinadas unidades de
trabajo de campo para chequeos de verdad de terreno.
Las cartas topográficas digitales están siendo corregidas en sus distorsiones geométricas y actualizadas (considerando urbanizaciones e infraestructura vial y fluvial: centros de acopio de producción forestal y ganadera
del Delta BsAs).
IdenƟficación de zonas críƟcas a través del análisis de variables priorizadas ambientales y socioeconómicas.

Metodología Modelo inducƟvo: En el modelo inducƟvo se evaluarán los patrones de uso del suelo a través de los
factores o variables que los gobiernan. Para esto se incorporará en la regresión logísƟca mulƟnomial dentro de las
variables a los servicios ecosistémicos (SE). Esto se realizará para comprender cómo los conceptos y las prácƟcas
asociadas a los SE pueden ser aplicadas en el contexto de planificación estratégica y en el manejo de recursos
naturales. Las relaciones entre las acƟvidades producƟvas y los SE serán el foco de la evaluación. En el enfoque
inducƟvo la idoneidad de un lugar para un Ɵpo de uso de la Ɵerra se determina de forma empírica mediante
análisis de regresión logísƟca. Este modelo de regresión describe la relación entre la aparición de un Ɵpo de uso
de la Ɵerra y el conjunto de variables explicaƟvas que se consideran que influyen la asignación de uso del suelo.
El uso actual de la Ɵerra se supone que refleja la influencia que estas variables explicaƟvas han ejercido sobre el
uso del suelo.
Modelo deducƟvo: El método deducƟvo uƟlizará como marco metodológico a la acción en contexto (AcƟon in
context: AIC, De Groot) y al modelo basado en agentes que provienen de las ciencias sociales. Estos modelos
permiten evaluar los disƟntos usos del uso del suelo a través del análisis de los actores y las fuerzas conductoras
(driving forces), enfocándose en la forma en que se toman las decisiones. En este marco las interacciones entre
agentes ejercen un rol central. En este modelo también se incluirá como variable para la toma de decisiones a los
SE. Para construir el modelo deducƟvo se uƟlizarán datos provenientes de disƟntas fuentes, el conjunto de datos
también será derivado de datos censales, mapas y antecedentes de campo recolectados en los disƟntos niveles.
Se recolectarán datos a nivel de predio o según Ɵpo de productor. Para esto se uƟlizarán encuestas previas y se
realizarán nuevas mediante el uso de un cuesƟonario estructurado a los productores y también a actores rele-

443

�Se presentarán los principios y los méritos del enfoque inducƟvo (regresión mulƟnomial) y deducƟvo para obtener la relación entre los Ɵpos de uso de la Ɵerra y sus factores explicaƟvos, ambos se aplicarán a la misma
estructura de modelo para la región del Delta. Los dos enfoques serán uƟlizados para construir mapas de apƟtud
de Ɵerras, que se uƟlizarán como insumos en dos aplicaciones de un modelo de evaluación mulƟcriterio y en de
opƟmización de uso del territorio. El mismo conjunto de datos de uso de la Ɵerra se uƟlizará en ambos enfoques
y se evaluarán los supuestos que subyacen en los dos enfoques, así como los alcances para la aplicabilidad de los
modelos en invesƟgaciones de cambio de uso del territorio. Finalmente, se presentarará un modelo integrado

Ficha 6

vantes en el territorio. La selección de variables explicatorias de uso de la Ɵerra uƟlizadas en los cuesƟonarios
serán las que surgieron de la información previa obtenida para el area, de la bibliograİa y del conocimiento de
los expertos que trabajan en el siƟo (Overmars, 2006). El objeƟvo es recolectar información que contenga todas
las variables que potencialmente pueden tener influencia en las decisiones de uso de la Ɵerra de los productores
en el Delta.
Finalmente, las relaciones del modelo deducƟvo serán trasladadas a un conjunto de datos espaciales para crear
los mapas de uso. Estos resultados serán comparados con los mapas de uso derivados del método inducƟvo. Se
evaluará las diferencias entre ambos métodos de modelización y las posibilidades de su uso conjunto (modelo
mixto) para desarrollar una metodología interdisciplinaria que permita el análisis del uso de la Ɵerra y sus posibles cambios.

444

�Ficha 6

causal que posteriormente se especifique para predecir el uso del suelo en un área en Delta bonaerense de manera deducƟva, y probarlo con el uso del suelo observado en la zona.
DATOS o VARIABLES a incluir en los modelos inducƟvo y deducƟvo.

Aspectos socioeconómicos
Datos
Red de transporte fluvial
Red de transporte vial
Puertos de importancia para la cuenca forestal
Localización de las plantaciones forestales

Fuente de datos
Las redes de transporte y los puertos fueron obtenidos del IGN a través de sus convenios con MAGYP y luego se
ajustaron con imágenes LANDSAT.
La localización de las plantaciones forestales fue provista por la Dirección de Producción Forestal (MAGYP)

Herramientas y metodologías
-

Análisis de la accesibilidad a mercados locales y regionales y una opƟmización de los circuitos logísƟcos (transporte fluvial y terrestre). Algoritmo de “los caminos mínimos”.
IdenƟficación de zonas críƟcas a través del análisis de variables priorizadas ambientales y socioeconómicas.

Actores involucrados
No especificado

Actividades Productivas o usos del suelo
No especificado

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
-

Exportación del modelo agroindustrial al Delta BsAs con endicamientos (“pampeanización del Delta BsAs”)
Desarrollo de urbanizaciones no planificadas en islas y en bajíos ribereños

Planificación
Objetivos
Mejorar las condiciones de sustentabilidad regional. Se propone la inclusión de ámbitos de capacitación y análisis
con actores locales (enfaƟzando en las etapas de diagnósƟco y validación de propuestas) y se establece un mecanismo de empoderamiento para esos actores tanto de la información resultante como de escenarios futuros y
zonificaciones asociadas.
Asimismo, el sistema de monitoreo parƟcipaƟvo retroalimenta el OTFP con una componente dinámica.
PermiƟrá evaluar la reasignación de usos del territorio, la performance de la planificación de la cuenca forestal y
su impacto sobre los servicios ecosistémicos y los recursos naturales.

Herramientas para trabajo en grupos
-

-

Programa de capacitación para empresas (convenio EEA INTA Delta del Paraná – AFOA Regional Delta) y se implementará un programa similar para pequeños y medianos productores forestales así como para pobladores
isleños. De esta manera se pretende cubrir con todas las audiencias de actores locales. Estas capacitaciones
comprenderán herramientas tecnológicas de diagnósƟco, de evaluación y de decisión.
Talleres de mapeo de recursos en forma parƟcipaƟva con los actores locales. IdenƟficándose con base a imágenes satelitales los lotes, caminos, puertos y recursos producƟvos: Ɵpo y canƟdad de animales (ganado bovino y ovino), zonas de caza de fauna naƟva y de pesca. Se idenƟficaron zonas de pastoreo y de plantaciones
445

�Ficha 6

forestales. Se trabajará posteriormente con las imágenes satelitales para “objeƟvar” y digitalizar la información que surja de los talleres como láminas o afiches.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
Caracterización de los servicios ecosistémicos del mosaico de humedales.
Jorgelina Oddie, Captura CO2 Dario. Servicio ecosistémico de producción forestal

Metodología para la construcción de escenarios de uso
Se generará un sistema que resuelva un problema de decisión singular: una asignación mulƟobjeƟvo de usos de la
Ɵerra uƟlizando el módulo MOLA: MulƟobjecƟve Land AllocaƟon de Idrisi ®. Para cada objeƟvo en conflicto (zonas
de apƟtud forestal y silvo-pastoril versus zonas de conservación de biodiversidad y servicios ecosistémicos) se
determinará una meta general de superficie y un área mínima de tamaño de cada parche que integra la solución
de ese objeƟvo.
Así se generarán varias zonificaciones alternaƟvas para validarlas posteriormente y definir una opción en ámbitos
parƟcipaƟvos. Para generar esas zonificaciones serán evaluadas disƟntas aplicaciones de modelos de evaluación
mulƟcriterio (MEMC).
Los dos enfoques de invesƟgación (deducƟvo e inducƟvo) previamente descriptos, se aplican para especificar
la relación entre los Ɵpos de uso de la Ɵerra y sus factores explicaƟvos de manera espacial en la misma área.
Primeramente, se uƟlizan para construir mapas de apƟtud de Ɵerras, que luego se uƟlizan como insumos en dos
aplicaciones de un modelo de planificación de uso de la Ɵerra rural (RULES) para simular los escenarios de uso
en el área del Delta inferior. Como ambos enfoques uƟlizan el mismo conjunto de datos las diferencias entre los
resultados de los dos enfoques no puede resultar de las diferencias en la especificación de variables.
El objeƟvo de esta sección es comparar las diferencias entre las dos aplicaciones del modelo para la obtención de
usos del territorio, los cuales Ɵenen diferentes especificaciones de apƟtud de uso de la Ɵerra como entrada. La
diferencia en el resultado de las dos aplicaciones del modelo, así como los diferentes supuestos que subyacen en
las dos especificaciones del modelo será discuƟdo. Por otra parte, se describen las implicancias para la aplicación
de los enfoques en diferentes Ɵpos de invesƟgaciones y cuesƟones políƟcas.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
El sistema RULES es un procedimiento basado en métodos de información geográficos como soporte para la planificación y asignación de uso de Ɵerras rurales. Este sistema puede ser uƟlizado para obtener un modelo de uso
del territorio dinámico y espacialmente explícito. Los mapas producidos con el método inducƟvo y el deducƟvo
proveen solo uno de los mecanismos responsables de la distribución del uso de la Ɵerra en el sistema RULES. Los
otros mecanismos e insumos son modelizados de igual forma en ambos modelos para asegurar el efecto de tener
los diferentes métodos para especificar la apƟtud de uso del territorio.

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
INTA

Mecanismos de resolución de conflictos
Talleres parƟcipaƟvos

Elementos de Monitoreo
No especificado

446

�Ficha 7

Ficha 7: Esquina, Corrientes
Autor: Daniel Ligier
Nombre del Proyecto
Aportes al OTR del departamento de Esquina
Datos Generales
Institución responsable
INTA EEA Corrientes. Grupo Recursos Naturales

Instituciones participantes
Ministerio de la Producción Trabajo y Turismo de Corrientes; EEA INTA Corrientes, Grupo Recursos Naturales; AER
Esquina

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Responsable Técnico: Daniel Ligier;
Equipo de trabajo: Ditmar Kurtz; Ruth Perucca; Moira Achinelli; Néstor Salomón; Raúl Grandoli y Carlos Es garribia (AER Esquina)

Marco normativo
A nivel Nacional:
Anteproyecto de Ley Nacional de Ordenamiento Territorial. COFEPLAN. Consejo Federal de Planificación y Ordenamiento Territorial.
El Plan ArgenƟna 2016 del Ministerio de Planificación Federal y la Inversión Pública y Servicios: Orientado a desarrollar Polí cas y Estrategias Nacionales de Desarrollo y Ordenamiento Territorial para construir una Argen na
equilibrada, integrada, sustentable y socialmente justa.
Plan estratégico agroalimentario y agroindustrial parƟcipaƟvo y federal 2010-2020. Ministerio de Agricultura
Ganadería y Pesca, que busca garan zar el desarrollo de un modelo social inclusivo, sustentable y equita vo; una
mayor producción sostenible de alimentos, generar valor agregado en origen, garan zar el desarrollo económico
de las diferentes zonas y regiones del país con énfasis en el modelo de agricultura familiar, y mejorar la renta
fiscal, entre otros.
Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de Bosques NaƟvos (Ley Nacional 26.331). Norma va
que basada en los criterios de sostenibilidad ambiental establecidos en el Anexo de la ley de referencia, zonifica
territorialmente las áreas de bosques na vos en cada jurisdicción provincial según tres categorías ( I rojo: conservación; II amarillo: manejo sustentable del bosque y III verde: cambios en el uso de la erra).
A nivel Provincial
1- Reforma de la ConsƟtución provincial de Corrientes (2007): Ar culos 63 a 66 incluye el Ordenamiento Territorial
2- Ley Provincial 5.590: Manejo del fuego
3- Ley Provincial 5.067: de Evaluación de Impacto Ambiental
4- Decreto Ley 119/00: Código de Aguas
5- Ley Provincial 5.641: sobre las aguas subterráneas que conforman el Acuífero Guaraní en su ámbito provincial
6- Ley Nº 4.736: Regimen de áreas Protegidas
7A nivel Municipal
Carta Orgánica Municipal de Esquina. En: www.e-portalsur.com.ar

447

�Dos municipios: Esquina y Pueblo Libertador; Superficie total evaluada: 394.266 hectáreas; Ciudad Cabecera:
Esquina. Esquina posee 30.747 habitantes (INDEC, 2010). La población rural representa un 26% del total departamental.

Ficha 7

Ubicación geográfica y área de influencia

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial Rural

Motivación
-

La pirámide poblacional refleja una abrupta disminución en el rango de 20 a 50 años, (acƟvos) debido al éxodo
hacia ciudades más grandes

Financiación
Programa Nacional Ecorregiones: $15.000. Ministerio de la Producción Trabajo y Turismo de Corrientes: $15.000

Temporalidad
Inicio: mayo 2010

Final parcial octubre 2012

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del Ɵempo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del Ɵempo total de duración)
x Avanzado (más del 60% del Ɵempo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
Hoy contexto políƟco favorable y moƟvación insƟtucional

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
IncerƟdumbre sobre proyectos insƟtucionales (financiamiento y RRHH )

Presentación de resultados obtenidos/esperados
KURTZ, D.B.; BARRIOS, R.A.; LIGIER, H.D. 2008. AutomaƟzación para la representación de variables climáƟcas. XIX
Comunicaciones cienơficas y técnicas. Facultad Ciencias Agrarias UNNE.
LIGIER, H. D.; PERUCCA, A.R; KURTZ, D.B.; MATTEIO, H.R. 2004. Manejo y Conservación de la biodiversidad de los
esteros del Iberá. SIG Iberá. Proyecto
GEF/PNUD/ECOS ARG 02 G35. Informe Final.
LIGIER, H.D.; KURTZ, D.B.; MATTEIO, H.R.; PERUCCA, A.R.; VALLEJOS, O. 2001. Suelos y Vegetación de los departamentos Sauce y Curuzú CuaƟá. Provincia de Corrientes.
LIGIER, H.D.; VALLEJOS, O.; PERUCCA, A.R. Y MATTEIO, H.R. 1998. La erosión hídrica en la provincia de Corrientes.
45 pp. EEA INTA Corrientes. Recursos Naturales.
LIGIER, H.D.; VALLEJOS, O. y PERUCCA, A.R. 1997. Limitaciones por excesos de agua en los suelos de Corrientes.
INTA EEA Corrientes.
MAPA DE SUELOS DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES. PRIMERA ETAPA. 1970. Gobierno de la provincia de Corrientes, U.N.N.E. Universidad Nacional del Nordeste. INTA EEA Corrientes.
Ligier, H.D; MaƩeio, H; Kurtz D.; Perucca R. 2012. MAPA DE SUELOS Y APTITUD DE TIERRAS EN LOS DEPARTAMENTOS ESQUINA, GOYA y LAVALLE.CORRIENTES. CFI-Gob Corrientes- INTA

Beneficiarios del proyecto
Ver cuadro Taller ParƟcipaƟvo. Habitantes de los municipios de Esquina y Pueblo Libertador
448

�Uso actual del suelo (Porcentaje de
ocupación por uso)
Uso potencial del suelo (Uso actual
AyF - EAPs)
Clima (temperaturas, precipitación,
Evapotranspiración
Recursos hídricos (Clasificación por
pos: Lg-E-C-B-R-A)
Bosques na vos (Clasificación por
pos, Localización Bosques sobre
suelos AF)
Cuencas (Clasificación por pos;
Cobertura boscosa en cuencas)
Unidades fisonómicas

Ficha 7

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

Grupo RRNN EEA Corrientes

Alta

Grupo RRNN EEA INTA Corrientes

Alta

Estaciones meteorológicas
de Reconquista, Bella Vista y
Mercedes (período 1971-2011)
Grupo RRNN EEA INTA Corrientes

Alta

Alta

Grupo RRNN EEA INTA Corrientes

Alta

Grupo RRNN EEA INTA Corrientes

Alta

Grupo RRNN EEA INTA Corrientes

Alta

Herramientas y metodologías
1. Mapa temá co: Clima y limitantes de suelos. Zonificación limitantes climoedáficas. Clasificación por restricciones de uso. Zonificacion EAPs bajo uso AF con restricciones.
2. Construcción de mapas temá cos: Porcentajes de suelos con clases de capacidad de uso ganadero-agrícola-forestal; Porcentajes de suelos con clases de capacidad de uso ganadero; Ap tud específica para soja y maíz;
Ap tud específica para sorgo; Mapa de ap tud específica para arroz bajo riego; Ap tud específica para pino.
3. Considerando los recursos hídricos se analizó: Cercanía centros turís cos a RH y BN, Iden ficación de paisajes-recursos de valor turís co.
4. Selección de cuencas con posibilidades de riego.
5. Realización de un análisis agroclimá co para iden ficar la frecuencia e intensidad de las condiciones de temperatura y precipitación que atentan al desarrollo óp mo de los cul vos y rendimientos potenciales. Se seleccionaron cinco (5) cul vos anuales.
6. Se clasificaron los suelos por su riesgo de erosión hídrica, según USLE (Wischmeier, 1978) y por riesgos de
excesos de agua estacionales, según pos e intensidad de los excesos (Ligier et al., 1998, 2002).
7. Descripción de la ap tud general de erras y su capacidad de uso e índice de produc vidad.
8. Ap tud específica: Evaluación de erras a través del modelo ALES para evaluar el uso específico de erras para
maíz, sorgo, soja y arroz, sandía y forestales (pinos).

Aspectos socioeconómicos
Datos
EAPs
Red vial
Unidades Educa vas (UE)
Colonias-parajes
Agroindustrias
Infraestructura para el turismo

Fuente de datos
Dirección Provincial de estadís ca
y Censos
Dirección Vialidad Provincial

Calidad
Alta
Alta

Ministerio de Educación

Media

Dirección Agroindustrias
AER Esquina y Dir. de Turismo

Media
Media

449

�1. Clasificación por tamaño de EAPs. Clasificación EAPs accesibilidad y tamaño. Zonificación EAPS uso intensivo,
semiextensivo y extensivo.
2. Densidad de comunicaciones.
3. Distribución de unidades educaƟvas y colonias-parajes. Clasificación por accesibilidad y cercanía de las UE.
Clasificación de colonias parajes por uso. AlternaƟvas localización nuevas UE.
4. Agroindustrias. Distribución. Cercanía Agroindustria a la producción. Cercanía poblados. Posible localización
parque industrial.

Ficha 7

Herramientas y metodologías

Actores involucrados
VER: Taller parƟcipaƟvo: Asistencia de 38 parƟcipantes de diversos sectores.

Actividades productivas o usos del suelo
Zona caracterizada por cambios relevantes vinculados al uso del suelo en los úlƟmos años, entre ellos: Aumento de la superficie forestal (pinos); Aumento de la superficie silvopastoril (pinos y pasturas); Incremento de la agricultura de secano (sorgo, soja); Incremento de acƟvidades vinculadas al ecoturismo (pesca, turismo de estancias.

Conflictos identificados (actuales y potenciales)
Actuales: Impacto cambio climáƟco sobre lagunas. Impacto uso del suelo agricultura vs forestación
Potenciales: Represas, desmontes, ley de bosques

Planificación
Objetivos
- Información que permita incrementar las acƟvidades agropecuarias y el arraigo
- Zonificación de potencial producƟvo según caracterísƟcas de las EAPs y oferta ambiental
- Evaluar riesgos de deterioro de RRNN.

Herramientas para trabajo en grupos
Taller parƟcipaƟvo: Asistencia de 38 parƟcipantes de diversos sectores:
Productores
Educación
Turismo
Obras públicas
Agroindustria
Salud
Mujer
INTA MPTyT

19
5
2
1
2
1
1
7

AGRUPAMIENTO DE ACTORES POR CADENAS (GANADERA- HORTICOLA (SANDIA)- APICOLA- FORESTAL- EXPLOTACIONES FAMILIARES- AGRICULTURA EXTENSIVA )
AGRUPAMIENTO DE ACTORES POR ASPECTOS SOCIALES – INFRAESTRUCTURA- TURISMO (EDUCACIÓN, SALUDRED VIAL Y ELÉCTRICA- ECOTURISMO y PESCA)
Se trabajó haciendo diagnósƟco parƟcipaƟvo buscando reconocer los principales problemas del sistema territorial ( categorización: compeƟƟvidad, manejo ambiental, inclusión social) y reconocer oportunidades y delimitar
líneas

450

�No por el momento

Ficha 7

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Metodología para la construcción de escenarios de uso
1. A parƟr del análisis de apƟtud de Ɵerras realizado anteriormente se propusieron zonificaciones potenciales y
niveles de intervención potencial (Zona 1: 80-100%.; Zona 2: 50-79%; Zona 3: 20-50%).
Metodología:
ROSSITER, D.G.; A. JIMÉNEZ T. Y VAN WAMBEKE, A. 1995. Sistema AutomaƟzado para la Evaluación de Tierras.
ALES. Versión 4.5 en Español. Manual para Usuarios. Cornell University. Ithaca
En: MAPA DE SUELOS Y APTITUD DE TIERRAS EN LOS DEPARTAMENTOS ESQUINA, GOYA y LAVALLE. PROVINCIA
DE CORRIENTES. CFI – GOB.DE CORRIENTES – INTA EEA CORRIENTES GRUPO RECURSOS NATURALES. NOVIEMBRE
2012

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No por el momento

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

451

�Ficha 8

Ficha 8: El Sauce, Corrientes
Autor: Daniel Ligier
Nombre del Proyecto
APORTES AL ORDENAMIENTO TERRITORIAL EN EL DEPARTAMENTO SAUCE – PROVINCIA DE
CORRIENTES
Datos Generales
Institución responsable
INTA, EEA CORRIENTES. Desde la Oficina técnica del INTA en Sauce

Instituciones participantes
Gobierno provincial desde el Ministerio de la Producción Trabajo y Turismo a través de la Unidad de Desarrollo
Rural (UDR) El Sauce, que nuclea a varias insƟtuciones. AER SAUCE INTA – PROGRAMA AGRICULTURA FAMILIAR (PROFAM)- PROGRAMA FEDERAL DE DESARROLLO RURAL (PROFEDER). PROGRAMA SOCIAL AGROPECUARIO
(PSA). LEY OVINA – SOCIEDAD RURAL DE SAUCE – MUNICIPIO DE SAUCE – ASOC PEQUEÑOS PRODUCTORES DE
SAUCE .

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Coordinador: Daniel Ligier, EEA Corrientes
Colaboradores: Ditmar Kurtz; Ruth Perucca; Moira Achinelli; Néstor Salomón;

Marco normativo
A nivel Nacional:
Anteproyecto de Ley Nacional de Ordenamiento Territorial. COFEPLAN. Consejo Federal de Planificación y Ordenamiento Territorial.
El Plan ArgenƟna 2016 del Ministerio de Planificación Federal y la Inversión Pública y Servicios: Orientado a desarrollar PolíƟcas y Estrategias Nacionales de Desarrollo y Ordenamiento Territorial para construir una ArgenƟna
equilibrada, integrada, sustentable y socialmente justa.
Plan estratégico agroalimentario y agroindustrial parƟcipaƟvo y federal 2010-2020. Ministerio de Agricultura
Ganadería y Pesca, que busca garanƟzar el desarrollo de un modelo social inclusivo, sustentable y equitaƟvo; una
mayor producción sostenible de alimentos, generar valor agregado en origen, garanƟzar el desarrollo económico
de las diferentes zonas y regiones del país con énfasis en el modelo de agricultura familiar, y mejorar la renta
fiscal, entre otros.
Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de Bosques NaƟvos. (Ley Nacional 26.331). NormaƟva
que basada en los criterios de sostenibilidad ambiental establecidos en el Anexo de la ley de referencia, zonifica
territorialmente las áreas de bosques naƟvos en cada jurisdicción provincial según tres categorías (I rojo: conservación; II amarillo: manejo sustentable del bosque, y III verde: cambios en el uso de la Ɵerra).
A nivel Provincial
1- Reforma de la ConsƟtución provincial de Corrientes (2007): Arơculos 63 a 66 incluye el Ordenamiento Territorial
2- Ley Provincial 5.590: Manejo del fuego
3- Ley Provincial 5.067: de Evaluación de Impacto Ambiental
4- Decreto Ley 119/00: Código de Aguas
5- Ley Provincial 5.641: sobre las aguas subterráneas que conforman el Acuífero Guaraní en su ámbito provincial
6- Ley Nº 4.736: Regimen de áreas Protegidas
A nivel Municipal
1- Primera Carta Orgánica Municipal de Sauce (ciudad). 2008 Capítulo VIII Ambiente y Recursos Naturales.

452

�Su población según el úl mo censo es de 9.032 habitantes de los que se es ma que un 28 a 30% son pobladores
rurales. Si se consideran los indicadores de NBI Sauce se encuentra por encima del 35% frente a 21% de Corrientes Capital.
Ocupa un área de 249.600 ha. Ubicado en la región suroeste de la provincia. Corresponde junto con el Departamento “Pueblo Libertador” al Grupo E de la Zonificación en el Marco del Convenio INTA Gobierno de la provincia
de Corrientes: “Información para el ordenamiento territorial rural de la provincia de Corrientes. 2010. EEA INTA
Corrientes. ISSN 1853-4171 El departamento Sauce es uno de los de mayor proporción de suelos agrícolas de
la provincia, con restricciones moderadas a severas básicamente por su riesgo de erosión y limitaciones de po
sico (condiciones de laboreo, profundidad efec va).

Ficha 8

Ubicación geográfica y área de influencia

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial Rural

Motivación
Obtener mejoras en la calidad de vida y el arraigo rural en el departamento Sauce

Financiación
Convenio MPTyT – INTA; Programa Nacional Ecorregiones INTA.
MPTyT: Ministerio de la Producción Trabajo y Turismo de Corrientes

Temporalidad
Firma de Convenio año 2007. Comienzo de trabajo mes octubre 2009. Finalización

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
x Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
1. Actores mo vados aunque de manera discon nua

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
1. Falta de cohesión y movilización ciudadana
2. Incipientes niveles de asocia vismo
3. Contexto polí co desfavorable por cambios en la organización polí ca, lo cual genera apoyo polí co discon nuo

Presentación de resultados obtenidos/esperados
-

-

-

2 Gace llas para la campaña de divulgación y concien zación sobre: Valoración de Servicios Ecosistémicos en
la Provincia de Corrientes; y Ordenamiento Territorial en el ámbito Rural. 2008. EEA INTA Corrientes. Grupo
Recursos Naturales – Gobierno de la Provincia de Corrientes.
35 propuestas de Planes Opera vos Territoriales surgidas desde los talleres sectoriales: 13 en infraestructura,
9 en ambiente, 8 en producción y 5 en sociedad. De los cuales la mayoría fueron priorizados como 1 y 2. Entre
ellos, la propuesta de la construcción de un camino de ripio ha avanzado significa vamente
Presentación del Plan ante las autoridades municipales (aún no presentado)

453

�Ficha 8

Beneficiarios del proyecto
Población de “El Sauce” (9.032 habitantes)

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Suelos y Vegetación de departamentos de
Sauce y Curuzú CuaƟá
Capacidad de Uso de los suelos
Red hidrográfica
Superficie ocupada por disƟntos cuerpos de
agua
% de ocupación agroforestal y superficie de
bosques naƟvos sobre diferentes calidades de
suelo.
Clima (lluvias, ET potencial, déficit hídrico,
temperatura media mín y máx, índice hídrico)
Riesgo de erosión hídrica
Stock ganadero bovino, ovino; capacidad de
carga
Tipos y superficies de culƟvo

Fuente de datos
EEA INTA Corrientes, 2001

Calidad
No
especificado

EEA INTA CORRIENTES
EEA INTA CORRIENTES
INTA EEAA CORRIENTES. Convenio INTA
Gobierno de la provincia de Corrientes:
“Información para el ordenamiento territorial
rural de la provincia de Corrientes. 2010. EEA
INTA Corrientes. ISSN 1853-4171
Series de datos (1950 a 2011) desde
estaciones meteorológicas cercanas
EEA CORRIENTES
FUCOSA 2010
EEA CORRIENTES

Herramientas y metodologías
-

-

Superposición de las coberturas geográficas de catastro, suelos y agua para la obtención de la distribución de
suelos por apƟtud agrícola.
Delimitación de corredores biológicos en base a humedales, bosques y áreas de pasƟzales.
Generación de un cuadro síntesis de la situación actual del sistema bioİsico y producƟvo rural en el departamento Sauce que indica potencialidades y limitantes para ser contemplado en los talleres parƟcipaƟvos con la
comunidad, como hoja ruta orientada al diagnósƟco inicial.
idenƟficación de Problemas /oportunidades y líneas de acción en relación a aspectos vinculados con el manejo ambiental en los talleres.

Aspectos socioeconómicos
Datos
Estado de Infraestructura (Total de Tipos y
longitud de caminos)
Red de Unidades producƟvas EAPs
Población total y variación intercensal
absoluta y relaƟva (Años 2001-2010).
Distribución etaria. NBI (necesidades básicas
insaƟsfechas)
Grado de Tecnificación de los sistemas
ProducƟvos y restricciones ambientales/
socioeconómicas que enfrenta. Descripción
sector horơcola.

Fuente de datos
Dirección Provincial de Vialidad

Calidad
No
especificado

Dirección de Catastro Provincial
INDEC

Relevamiento AER INTA Sauce 2010

454

�-

IdenƟficación de actores clave
idenƟficación de Problemas /Oportunidades y líneas de acción en relación a aspectos vinculados con compeƟƟvidad e inclusión social mediante talleres.

Ficha 8

Herramientas y metodologías

Actores involucrados
UDR: Unidad de Desarrollo Rural de Sauce
OIT: Oficina de Información Técnica de Sauce – INTA.
INTA: Grupo Recursos Naturales y GesƟón Ambiental. EEA Corrientes
DPV: Dirección Provincial de Vialidad
Municipio de Sauce
DPEC: Dirección Provincial de la Energía de Corrientes
APP: Asociación de Pequeños Productores
SSAF: Subsecretaría de la Agricultura Familiar
MPTyT: Ministerio de Trabajo, Producción y Turismo de Corrientes
SRS: Sociedad Rural de Sauce
DRF: Dirección de Recursos Forestales de la provincia
EFA: Escuela familia agraria

Actividades Productivas o usos del suelo
El uso actual del suelo considerando “agricultura” definida en el párrafo anterior, suma aproximadamente unas
17.000 hectáreas siendo la soja el culƟvo de mayor porcentaje de ocupación, seguido por arroz, sorgo, maíz, y
otros de menor extensión.
A excepción del arroz, todos los culƟvos mencionados se realizan bajo la modalidad de secano. El arroz bajo la
modalidad de riego por represa y río es el segundo culƟvo en extensión, siendo las variedades largo-fino las predominantes; en este culƟvo se presentan altos niveles tecnológicos. Un culƟvo que está aumentando año tras
año su superficie es el sorgo, debido a su excelente comportamiento en la zona y a su resistencia a periodos de
estrés hídrico. Todo el volumen cosechado es uƟlizado para alimentación animal.
Toda la horƟcultura del municipio de Sauce se produce en el estrato de pequeños productores o también clasificados en el grupo de “agricultura familiar”. La mayor dificultad es la de falta de infraestructura vial que permita
su salida en Ɵempo y forma. La producción horơcola de Sauce solo alcanza a cubrir el 5% de la demanda local. La
horƟcultura que se realiza es de muy bajo nivel tecnológico, sin difusión de tecnologías adaptadas a la zona; en
muchos de los casos puede referirse casi a una producción agroecológica. Esto implica como resultado muy bajos
rendimientos y disparidad en calidad de productos.
La acƟvidad pecuaria se centra en la producción bovina y ovina, siendo incipiente la porcina y avícola. Se concentra en este estrato el 89,78% de los productores del departamento con un stock de 1 a 250 cabezas bovinas, y
representando el 21% de las cabezas de ganado bovino.

Conflictos identificados
• Desmontes (actual)
• Posible construcción de represas (potencial)
• Basurales (actual)

Planificación
Objetivos
ObjeƟvos generales:
1- Aportar en forma parƟcipaƟva a la definición concertada de planes de ordenamiento territorial que mejoren la
calidad de vida de los habitantes del medio rural en el departamento Sauce
455

�Ficha 8

2- Fortalecer la gesƟón municipal orientada al uso equilibrado y sostenible del territorio con una visión prevenƟva
y prospecƟva.
ObjeƟvos específicos:
-IdenƟficar mejoras en infraestructura para el desarrollo producƟvo
-Definir la potencialidad y riesgos de los recursos naturales y sus posibilidades de uƟlización
- Fortalecer a los sectores rurales de menores recursos
-Capacitar a los agentes municipales en el uso del SIG Sauce para la toma de decisiones en políƟcas públicas

Herramientas para trabajo en grupos
2 Talleres.
PRIMER TALLER. ObjeƟvo: “IdenƟficar los problemas y oportunidades territoriales de Sauce en el ámbito rural y
sugerir las líneas de acción para focalizar probables proyectos de desarrollo territorial”
MODELO DE TALLER PARA OBTENER GRANDES LÍNEAS DE ACCIÓN

El taller reunió a 47 parƟcipantes agrupados en cinco comisiones:
Ganadería; Explotaciones familiares; Agricultura extensiva; InsƟtuciones de Bien Público; Bosques naƟvos y
PolíƟcas públicas (salud, educación).
Mediante el método de tarjetas se fueron agrupando los principales problemas y oportunidades acordadas en la
comisión. El trabajo se extendió entre 2 a 2,5 horas.
En plenario cada comisión eligió un representante, quien presentó los resultados obtenidos mediante la técnica
de visualización de tarjetas de color, contemplando los tres ejes (compeƟƟvidad, salud ambiental e inclusión
social).
SEGUNDO TALLER. TRABAJO EN MESAS SECTORIALES. ObjeƟvo: recabar información precisa sobre posible s o
potenciales planes de ordenamiento territorial trabajando sobre cuatro (4) sectores: Infraestructura; Ambiente;
Producción; Sociedad.
Cada grupo consƟtuido por 8 a 10 personas cuenta con al menos 1 experto del sector que corresponde, en este
caso también se incluye un moderador y un secretario. El moderador dirige el debate y el secretario toma nota
de aspectos centrales.

456

�Ficha 8

El trabajo se realizó uƟlizando dos herramientas de gesƟón-acción parƟcipaƟva:
1. Uso de Mapeo parƟcipaƟvo
Se trabajó sobre mapas del departamento Sauce que incluyen red ferrovial, unidades catastrales, suelos, bosques, aguas, población rural, etc., que fueron uƟlizados en cada una de las mesas. Delineando y localizando en
terreno aspectos como: Zonas propuestas para nuevos desarrollos producƟvos; Nueva infraestructura; Zonas
(colonias o parajes) de menor accesibilidad por falta de caminos o mal estado de los mismos; Zonas que deben
ser controladas por riesgos: desmontes masivos, erosión, salinidad, inundaciones.
2. Descripción en planillas estructuradas sobre las acciones/planes propuestos, contemplando
• Accion propuesta
• Dónde
• Beneficiarios directos
• Beneficiarios indirectos
• Organizaciones involucradas
• Quiénes la gesƟonan
• Responsables de operaƟvizarla
• Origen de los recursos
• Prioridad (1 a 3)
• Grupo seguimiento de gesƟón
Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
- IdenƟficación de paisajes que aportan al servicio de amorƟguación hídrica dentro de la provincia de Corrientes en base a sus caracterísƟcas bioİsicas (presencia de esteros profundos, alta uniformidad fisonómica y
geomorfológica, con extensas áreas cubiertas por pirizales o totorales y “embalsados” )
Metodología para la construcción de escenarios de uso
- Construcción de escenarios de extensificación agroforestal en: pasƟzales; bosques y humedales. Línea de
base: tasa crecimiento Intercensal 1991-2001. Escenarios al 2020 con tasas de crecimiento al 15 y 30%

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
Sistemas de Soporte de Decisiones (no elaborado hasta el momento)

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Unidad de Desarrollo Rural (UDR)
Aer sauce – programa agricultura familiar (profam)- programa federal de desarrollo rural (profeder). Programa
social agropecuario (psa). Ley ovina – sociedad rural de sauce – municipio de sauce – asoc. Pequeños productores
de sauce

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

457

�Ficha 9

Ficha 9: Contralmirante Cordero, Río Negro
Autor: Sergio Romagnoli.
Nombre del Proyecto
El uso de herramientas SIG para la planificación territorial participativa en el Municipio de Contralmirante Cordero
Datos Generales
Institución responsable
INTA. Agencia de Extensión Rural Alto Valle Oeste, Cipolle , Río Negro

Instituciones participantes
Municipio de Contralmirante Cordero en la provincia de Río Negro, Subsecretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar, Grupo de Trabajo de la AER AVO (agencia de extensión Rural)
Departamento Provincial de Aguas de Río Negro

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Responsable Técnico: Romagnoli, Sergio; Equipo Técnico: Urraza, Ma. Soledad; Sheridan, Miguel y Galará, Ma.
Virginia
Inves gadores y técnicos de la EEA Alto Valle: Darío Fernández, Rosa Holzmann, Marcelo Muñoz; EEA Bariloche:
Carlos López, Fernando Umaña y Javier Ayesa
Facultad de Ciencias Agrarias: el docente Leandro Girardin.

Marco normativo
Incorporo la noción de Ordenamiento Territorial dentro de la Carta Orgánica del Municipio. La Municipalidad de
Contralmirante Cordero, desde fines del año 2008, impulsa el Plan de Ordenamiento Territorial municipal (PLOTER).

Ubicación geográfica y área de influencia
La Municipalidad de Contralmirante Cordero incluye las localidades de Contralmirante Cordero, Barda del Medio
y los parajes “El 15”, “Lote G” y “El Arroyón”. Es un área de aproximadamente 3.000 ha, de las cuales:
una parte está sistema zada para riego (1.020 ha) desde la cons tución del sistema de riego y drenaje valletano
y administrada por un consorcio de regantes,
• 348 ha están sistema zadas y regadas por una red organizada de productores de manera más reciente
• 551 ha corresponden a la porción de erra sin sistema zar y sin riego.
• 1.080 ha cons tuyen el espacio ocupado por el río Neuquén con sus cauces, sus islas y costas. Así como también las obras hidráulicas asociadas al Dique Derivador y el Canal Principal de Riego.

Área temática de aplicación
Ordenamiento Territorial Rural

Motivación
Inquietud y necesidad desde el municipio por el avance sobre lo rural dada la presión inmobiliaria.

Financiación
Desde el INTA financiación desde el PN Ecorregiones
A nivel municipio contemplado dentro del Presupuesto municipal (el PLOTER)
458

�Comienzo 2009-2012. Cabe mencionar que se viene trabajando en el PLOTER desde el 2007, y los extensionistas
del INTA poseen buen conocimiento del territorio.

Ficha 9

Temporalidad

Estado de desarrollo

x

Inicial (menos del 30% del Ɵempo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del Ɵempo total de duración)
Avanzado (más del 60% del Ɵempo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
-

Capacidad de conformar equipos interinsƟtucionales y coordinación de acciones con otras insƟtuciones del
municipio de Contralmirante Cordero enfocadas en esta tarea.
Convicción del intendente de la importancia del proceso
Posibilidad de desarrollo producƟvo bajo riego de ciertas áreas
Existencia de Áreas bajo riego abandonadas

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
-

Falta de ciertos conocimientos, experiencias y habilidades técnicas en la temáƟca
Falta de equipamientos dentro de los municipios

Presentación de resultados obtenidos/esperados
-

SistemaƟzación de experiencia. Publicación de “De la Focalización al enfoque territorial. Experiencias de Extensión en la Norpatagonia”, Ediciones INTA (en imprenta)
Publicación en reunión anual de la Asociación ArgenƟna de Extensión Rural , AAER. San Luis-2010;
Acuerdo entre productores- Municipio y banco para arrendamiento de Ɵerras bajo sucesión, uƟlizando Ɵerras
aptas vacantes
Permiso de uƟlización de sectores de uso restringido para pasturas de alfalfa, otorgado por la autoridad de
cuencas- dirección de aguas. Canal regulador de crecidas, aliviador de crecidas.

Beneficiarios del proyecto
Habitantes del municipio en general

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

Mapa de uso del suelo

Elaboración grupo AER AVO

Nivel detalle (0,5 ha para niveles de uso)

Cartograİa de apƟtud de suelos;
cartograİa profundidad de capas
freáƟcas

Trabajo de Tesis Fernández Muñoz
1999. Digitalizado por el Laboratorio de Teledetección de INTA E.E.A.
Bariloche

Mapa de Áreas y usos planificados

Dirección de Planificación y Desarrollo Territorial del Municipio.
PLOTER Cmte. Cordero.

Imagen satelital

QuickBird© de Noviembre 2008

459

�Catastro Provincial, Departamento
provincial de aguas, Elaboración
propia

Mapa de Tierras con Potencialidad
Produc va

Equipo de trabajo AER AVO

Mapa Problemas de Riego y Drenaje.

Equipo de Trabajo. INTA-DPA
Depto. de aguas

Ficha 9

Catastro provincial, red de riego y
drenaje, suelos.

Red de frea metro

Herramientas y metodologías
-

Relevamiento de información existente
Luego de finalizar la marcación de los diversos usos y coberturas relevadas, se realizaron las salidas a terreno
para verificar
Confección de un Mapa de Tierras con Potencialidad Produc va, cuyo obje vo era el de iden ficar aquellas
erras suscep bles de u lización agrícola, que actualmente se encuentran abandonas o sin sistema zación
Confección de un mapa de Problemas de Riego y Drenaje en conjunto con los responsables técnicos del Departamento Provincial de Aguas.
Confección de nueva categorización de usos en base a la realidad local (adaptación clasificación de Anderson)

Datos

Fuente de datos

U lización de un espacio geográfico Grupo de trabajo de la AER AVO

Calidad
No especificado

Herramientas y metodologías
-Determinación de uƟlización de espacio geográfico: Encuestas, entrevistas a productores, encargados de chacras y puesteros del área de interés y entrevistas a informantes calificados (técnicos de otras ins tuciones). En
cada salida a campo se realizó conjuntamente con las entrevistas, la verificación a terreno de las coberturas
observadas en la imagen satelital del área, para lo cual fue de invalorable ayuda la disponibilidad del navegador
satelital (GPS).
- Relevamiento de pequeños productores a través de encuestas (junto a gente de desarrollo social).

Actores involucrados
Asociaciones de productores, Coopera vas de productores y trabajadores, Consorcio de Regantes, dis ntas áreas
de la Municipalidad de Contralmirante Cordero (catastro, turismo, servicios públicos), Departamento Provincial
de Agua (DPA), FunBaPa (Fundación Barrera Patagónica).

Actividades Productivas o usos del suelo
Se cul van frutales (de pepita, de carozo y frutos secos), pasturas (principalmente alfalfa), hortalizas y se realiza
producción ganadera para la venta local. Existen en el municipio galpones de empaques de frutas familiares (2),
de coopera va (1), un frigorífico perteneciente a una empresa exportadora, aserraderos, un matadero de aves
privado y explotaciones mineras.

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
• Expansión Frontera Rural-Urbana: la Municipalidad intenta implementar una ordenanza para delimitar las
áreas de loteo de erras para vivienda y las áreas de uso agrícola.
• Dificultad de acceso a la costa de la ribera por actores privados. Tanto para el Depto. de Aguas como habitantes que quieren hacer uso de los recursos. Lo cual impide entre otras cosas la ejecución de obras de drenaje.

460

�Ficha 9

Planificación
Objetivos
Zonificar áreas según vocación de usos

Herramientas para trabajo en grupos
Taller de debate de los resultados obtenidos: en el que se invitaron a: asociaciones de productores, coopera vas de productores y trabajadores, Consorcio de Regantes, dis ntas áreas de la Municipalidad de Contralmirante Cordero (catastro, turismo, servicios públicos), Departamento Provincial de Agua (DPA), FunBaPa (Fundación
Barrera Patagónica). En este taller se pusieron a disposición de los actores locales de Contralmirante Cordero
(organizaciones de productores e ins tuciones) los mapas elaborados, fueron comprendidos rápidamente por los
par cipantes, realizaron un análisis profundo de la información presentada y tanto ins tuciones como productores solicitaron una copia del material para posteriores ges ones y trabajos.
3 talleres:
Pequeños productores
Productores fru colas
Productores con sistema de riego consorcial
Validación de los resultados.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No fue realizado. No existen áreas significa vas. Una opción considerada fue Revalorar Camino de Sirga

Metodología para la construcción de escenarios de uso
En base a problemas y ap tudes produc vas. Entre ellos: área bajo riego, superficie de drenaje. Se plantea la
necesidad de en la próxima etapa del proyecto mejorar las metodologías de construcción de escenarios para que
resulten más integrales y busquen ser mul obje vo.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
La persona responsable del OT en el gobierno municipal, desde lo Técnico es Lic. Aurelia Cofré (Responsable
Ges ón Ambiental), desde lo polí co es el intendente Fabián Galli.

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

461

�Ficha 10

Ficha 10: Santa Rita, Jujuy
Autor: Sergio Romagnoli.
Nombre del Proyecto
Plan de Ordenamiento Territorial Cuenca del Arroyo Santa Rita Jujuy
Datos Generales
Institución responsable
Estación Experimental Agropecuaria Salta- Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria

Instituciones participantes
Secretaría de Planificación, Gobierno de Jujuy
Secretaría de Turismo y Cultura, Gobierno de Jujuy
Sub Secretaría de Agricultura Familiar. Ministerio de Agricultura de la Nación
Universidad Nacional de Jujuy
Fundación CEBIO
Estación Experimental de Cul vos Tropicales Yuto, INTA
Agencia de Extensión Rural San Pedro, INTA
Dirección APS, Ministerio de Salud, Gobierno de Jujuy
Unidad de Ges ón de Cuencas Hídricas, Gobierno de Jujuy
Secretaría de Planificación Educa va, Ministerio de Educación, Gobierno de Jujuy
Dirección de Agricultura y Forestación, Ministerio de Producción, Gobierno de Jujuy
Dirección de Recursos Hídricos, Ministerio de Infraestructura y Planificación, Gobierno de Jujuy
Comisión Municipal Vinalito, Jujuy
Municipalidad de Palma Sola, Jujuy
Comisión Municipal El Fuerte, Jujuy
Secretaría de Polí ca Ambiental de Jujuy
CEFA

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Ana L. Zelarayan, Ingeniera Recursos Naturales, INTA Cerrillos, responsable
Viviana Failde de Calvo, Licenciada en Ecología, INTA Cerrillos, técnico
Daniel R. Fernández, Ingeniero Agrónomo, INTA Cerrillos, técnico

Marco normativo
Documento Argen na 2016
Plan Estratégico Territorial de Jujuy 2006-2016
Plan Estratégico Produc vo de Jujuy 2011-2020

Ubicación geográfica y área de influencia
Cuenca Arroyo Santa Rita, departamento Santa Bárbara, Jujuy, Argen na. 1240 km2. 2499 habitantes rurales y
4441 urbanos

Area temática de aplicación
Ordenamiento Territorial de cuenca hidrográfica

Motivación
Por inicia va del Comisionado Municipal de Vinalito, Jujuy.
462

�Proyecto Nacional Ecoregiones - INTA. Desarrollo de Herramientas y Estrategias para el Ordenamiento Territorial
(PNECO 091041)

Ficha 10

Financiación

Temporalidad
Tres años a par r del 2009

Estado de desarrollo

X

Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
Acuerdo e inicia va de las Comisiones Municipales y Municipalidad de la cuenca. Contexto polí co favorable
en la provincia de Jujuy por parte de la Secretaría de Planificación, Ministerio de Infraestructura y Planificación,
Gobierno de Jujuy.

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Escala de la información disponible, falta de datos bio sicos de las nacientes de la cuenca.
Mínimas capacidades instaladas en los municipios y comisiones municipales para la tarea.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Ordenamiento territorial parƟcipaƟvo en la cuenca el Arroyo Sta Rita. Jujuy. Línea de base y diagnós co socio-ambiental. ISBN 978-987-1623-64 8
Plan de ordenamiento territorial Cuenca del Arroyo Santa Rita, Jujuy- ISBN 978-987-679-100-7
Plan de ordenamiento territorial Cuenca del Arroyo Santa Rita, Jujuy- ISBN 978-987-679-100-1 (DVD)

Beneficiarios del proyecto
Comunidad de El Fuerte.
Comunidad de Palma Sola.
Comunidad de Vinalito.
Ministerio de Infraestructura y Planificación, Gobierno de Jujuy.
Secretaria de Turismo y Cultura de Jujuy
Secretaría de Desarrollo Produc vo de Jujuy

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

(Listar. Ej: Clima, suelo, fauna sil- (Listar. Indicar si se generaron ad- (Describir escala, exac tud, nivel de
vestre, etc.)
hoc para el proyecto. Ej.: Atlas de detalle)
suelos de INTA; SMN)

463

�Información a escala de semi-detalle
PNECO 091041
Laboratorio Teledetección INTA
Salta

Ficha 10

Ubicación
Vías de acceso
Litología
Estra gra a
Tectónica
Relieve
Geomorfología
Suelos
Hidrogra a
Caudales
Calidad del agua
Riego
Índices planimétricos
Índices al métricos
Índices protección hidrológica
Clima
Precipitación
Temperatura
Humedad rela va
Balances hídricos
Riesgos naturales
Flora
Fauna
Areas protegidas

Información secundaria:
Atlas Rep. Argen na. INTA
Dirección Provincial Recursos Hídricos, Jujuy
Consorcio de riego Aº Sta. Rita
EVARSA
Ledesma SAAIC
Carta ap tud ambiental Jujuy. Universidad Nacional de Jujuy
Dirección de Bosques
Fundación ProYungas

Herramientas y metodologías
SIG, ALES (The Automated Land Evalua on System), Modelo digital de elevación

Aspectos socioeconómicos
Datos
Línea de base histórica
Línea de base arqueológica
Población
NBI
Salud
Educación
Administración municipal
Organizaciones sociedad civil
Ac vidad agropecuaria
Ac vidad comercial
Ac vidad de servicios
Infraestructura
FODA

Fuente de datos

Calidad

INDEC
Información a escala de semi detalle
Ministerio de Salud, Jujuy
EJESA
Agua de los Andes
FAO
Plan Ahí
Mesas territoriales
Mesa de expertos
Encuestas
Entrevistas a informantes calificados

Herramientas y metodologías
Método de evaluación mul criterio, análisis de expertos (Expert Choise), SIG, FODA, Matriz relacional, método
mul criterio modificado para trabajar a nivel de comunidades.
464

�Comisión Municipal de Vinalito
Municipalidad de Palma Sola
Comisión Municipal El Fuerte
Concejo Deliberante Palma Sola
Consorcio de riego Aº Santa Rita
Coopera va Santa Rita
Coopera va San Roque
Coopera va Agropecuaria, de Consumo y Vivienda Fraile Pintado
Coopera va Nuestra Señora del Carmen
Comunidad aborigen Guaraní Pen Carandai
Comunidad aborigen Ta Iyipy
Centro Integrador Comunitario Palma Sola
Asociación Gaucha Feliciano Corro
Grupo Ganadero Justo Juez
Hospital Palma Sola
Puesto Sanitario Vinalito
Iglesia Evangélica Vinalito
Escuela de Alternancia Nº 2 Vinalito
Escuela de Alternancia Nº 3 El Fuerte
Bachillerato Nº 5 “Octavio Bernis” de Palma Sola

Ficha 10

Actores involucrados

Actividades Productivas o usos del suelo
Bosque primario 45%
Bosque con aprovechamiento forestal 15%
Bosque con aprovechamiento ganadero 25%
Cul vos 1%
Otros usos 14%

Conflictos identificados
ACTUALES
Avance de la frontera agrícola, sobre todo con el cul vo de caña de azúcar sobre las estribaciones que albergan
las Yungas
Escasa inserción de la producción en los mercados locales y regionales
Vías de acceso insuficientes o precarias (parte baja y alta de la cuenca)
Falta de Plan de con ngencia ante el riesgo de fenómenos de flujos densos asociados al arroyo Santa Rita
POTENCIALES
Crecimiento caó co de los núcleos urbanos sobre las áreas de cul vo (problemas sanitarios y de cambio de uso
de la erra)
Sustentabilidad de la Reserva provincial Las Lancitas. Es necesario el Plan del manejo y la ampliación propuesta
hacia las nacientes.

Planificación
Obje vos

465

�Ficha 10

Impulsar, propiciar y definir líneas para el desarrollo económico de la cuenca
Potenciar el sen do de pertenencia e iden dad territorial
Promover la sustentabilidad ambiental y la conservación de la biodiversidad en la cuenca
Reforzar e impulsar la par cipación social de los actores territoriales en todas las etapas del proceso de ordenamiento territorial
Posibilitar el acceso de la población a los bienes y servicios de calidad
Todo el proceso de ordenamiento desde el diagnós co hasta el final se realizó en forma par cipa va. La metodología fue a través de talleres con dis ntas técnicas.

Herramientas para trabajo en grupos
En la etapa de diagnós co se realizaron 11 talleres en dis ntos puntos de la cuenca, con una asistencia de 231
personas. En la etapa de planificación se realizaron 17 talleres en la cuenca con una asistencia de 170 personas.
Las herramientas u lizadas fueron lluvia de ideas, selección de opciones, sondeo por tarjetas, análisis FODA,
línea de empo y árbol de decisiones.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
(Indicar si fueron tenidas en cuenta)
Si bien en el trabajo publicado no se hace mención a los bienes y servicios ecosistemicos, por falta de capacidades para su diagnosƟco, se encuentra en curso una tesis doctoral sobre el tema en esta zona.

Metodología para la construcción de escenarios de uso
SIG. Expert choise. ALES. Consulta a expertos adaptada para las comunidades

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
Evaluación mul criterio. Método mul criterio modificado para trabajar a nivel de comunidades.

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Ejecución: la municipalidad y comisiones municipales
Seguimiento y contralor: Comité de Cuenca a nivel provincial. En la zona tres Comités de cuenca, alta, media y
baja.
Mecanismos de resolución de conflictos
Mesas territoriales a cargo de cada comité de cuenca.
Elementos de Monitoreo

Aspectos biofísicos
Índice de protección de cuenca
Aspectos socio-económicos
Índice de calidad de vida

Beneficios
Esperados
Beneficios ambientales a nivel local

Obtenidos
Beneficios ambientales a nivel local

1.Ordenamiento territorial de la cuenca
2.Conocimiento de los recursos naturales existentes
en la cuenca (escala semi detalle)
466

�Beneficios ambientales a nivel nacional

Replicabilidad del proceso de ordenamiento por
cuenca

Beneficios socio-económicos a nivel local

Ficha 10

Beneficios ambientales a nivel nacional

Beneficios socio-económicos a nivel local

1.Mejora de la calidad de vida de los habitantes
2.Ordenamiento territorial de la cuenca
3.Apropiacion por comunidades de los espacios de
par cipación
4.Orientación de la inversión publica y privada
Atracción de capitales para inversión en la cuenca

Beneficios socio-económico a nivel nacional

Beneficios socio-económico a nivel nacional

Replicabilidad del proceso de ordenamiento por
cuenca

467

�Ficha 11

Ficha 11: Quebrada de Humahuaca, Jujuy
Autores: Daniel Fernández y Viviana Failde.
Nombre del Proyecto
Sistema Soporte de Decisiones Quebrada de Humahuaca Jujuy
Datos Generales
Institución responsable
Estación Experimental Agropecuaria Salta, INTA

Instituciones participantes
Unidad de Ges ón Quebrada de Humahuaca, Secretaría de Turismo y Cultura, Gobierno de Jujuy

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Viviana Failde de Calvo, Licenciada en Ecología, INTA Cerrillos, técnica responsable
Daniel Fernández, Ingeniero Agrónomo, INTA Cerrillos, técnico
Ana Zelarayan, Ingeniera Recursos Naturales, INTA Cerrillos, técnica
Juan D. Nieva, Médico Veterinario, INTA Abra Pampa, técnico
Federico Elinger, Técnico Universitario programador, Unidad de Ges ón Quebrada de Humahuaca
Héctor Bazán, Técnico, INTA Cerrillos, técnico
María del C. Menéndez Sevillano, Ingeniera Agrónoma, INTA Cerrillos, técnica

Marco normativo
Declaración de Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2003

Ubicación geográfica y área de influencia
Quebrada de Humahuaca, departamentos Humahuaca, Tilcara y Tumbaya, Jujuy, Argen na. 5.547 km2. 11.370
habitantes rurales y 20.351 urbanos.

Área temática de aplicación
Sistema soporte de decisiones para el ordenamiento territorial

Motivación
Declaración de Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Información para elaborar el plan
de ges ón

Financiación
Convenio Unidad de Ges ón Quebrada de Humahuaca, Secretaría de Cultura y Turismo, Gobierno de Jujuy y Estación Experimental INTA Salta. CRSJ- Proyecto Nacional de INTA. Desarrollo de Herramientas y Estrategias para
el Ordenamiento Territorial

Temporalidad
8 meses. Año 2009

Estado de desarrollo

X

Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

468

�Necesidad de tener elementos para ges onar un área declarada Patrimonio de la Humanidad

Ficha 11

Oportunidades para el desarrollo del proyecto

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
No especificado

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Sistema Soporte de Decisiones Quebrada de Humahuaca- 2008. ISBN 978-987-521-349-4
h p//inta.gov.ar/documentos/quebrada-de-humahuaca/
h p://appweb.inta.gov.ar/w3/prorenoa/ssd_qh/1c.htm

Beneficiarios del proyecto
Unidad de Ges ón Quebrada de Humahuaca
Municipalidad de Humahuaca
Comisión Municipal de Tres Cruces
Comisión Municipal de H. Irigoyen
Municipalidad El Aguilar
Municipalidad Tilcara
Comisión Municipal Huacalera
Comisión Municipal de Maimará
Comisión Municipal de Volcán
Comisión Municipal de Tumbaya
Comisión Municipal de Purmamarca
Comunidades de los departamentos de Humahuaca, Tilcara y Tumbaya
Ministerios y Secretarías del Gobierno de Jujuy
Organizaciones de la sociedad civil de la Quebrada de Humahuaca

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Geología
Relieve
Geomorfología
Sismicidad
Clima
Agua
Suelos
Recursos geotérmicos
Flora
Fauna
Deser ficación
Germoplasma andino

Fuente de datos

Calidad

PNECO 091041
Información a escala de semi-detalle
Laboratorio Teledetección INTA Salta
Información secundaria:
Atlas de suelos INTA
Laboratorio de Teledetección Salta
INTA-CIED
FAO
CIP
PNUD ARG 05/G 42
UNJu
Carta ap tud ambiental de Jujuy
Precipitaciones en el NOA-INTA
INPRES
CFI
SEGEMAR

469

�Ficha 11

Herramientas y metodologías
Metodología:
1) revisión bibliográfica (textos, bibliotecas digitales, web)
2) viajes de recopilación y exploración a la zona
3) entrevistas con informantes calificados
4) procesamiento de la información
5) armado del sistema soporte de decisiones bajo formato web

Aspectos socioeconómicos
Datos
Población
Salud
Educación
Vivienda
NBI
Programas sociales
Empleados públicos
Infraestructura
Caminos
Organismos Oficiales
Minería
Turismo
Artesanías
Legislación
Explotaciones agropecuarias
Personal permanente
Agricultura
Ganadería
Historia

Fuente de datos

Calidad

INDEC
Información a escala de semi-detalle
DIPPEC
SEGEMAR
Ministerio Bienestar Social Jujuy
Ministerio de Hacienda Jujuy
Secretaría de Minería Jujuy
Secretaría de Turismo y Cultura Jujuy

Herramientas y metodologías
Metodología:
1) Revisión bibliográfica (textos, bibliotecas digitales, web)
2) Viajes de recopilación y exploración a la zona
3) Entrevistas con informantes calificados
4) Procesamiento de la información
5) Armado del sistema soporte de decisiones bajo formato web

Actores involucrados
No especificado

Actividades Productivas o usos del suelo
No especificado

Conflictos identificados
No especificado

470

�Ficha 11

Planificación
Objetivos
No especificado

Herramientas para trabajo en grupos
No especificado

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No especificado

Metodología para la construcción de escenarios de uso
No especificado

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No especificado

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

Beneficios
Esperados

Obtenidos

Beneficios ambientales a nivel local
1. Acceso a la información ordenada, actualizada para No especificado
asis r a la toma de decisiones.
Beneficios ambientales a nivel nacional
Posibilidad de réplica de la experiencia en otros terri- No especificado
torios con demandas similares
Beneficios socioeconómicos a nivel local
1. Acceso a la información ordenada, actualizada para No especificado
asis r a la toma de decisiones.
2.Disponibilidad de base de costos produc vos de los
principales cul vos
Beneficios socioeconómico a nivel nacional
Posibilidad de réplica de la experiencia en otros terri- No especificado
torios con demandas similares.

471

�Ficha 12

Ficha 12: Valles Calchaquíes, Salta y Tucumán
Autores: Daniel Fernández y Viviana Failde
Nombre del Proyecto
Sistema Soporte de Decisiones Valles Calchaquíes
Datos Generales
Institución responsable
Estación Experimental Agropecuaria Salta, INTA

Instituciones participantes
No especificado

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Daniel Fernández, Ingeniero Agrónomo, INTA Cerrillos, técnico responsable
Ana Zelarayan, Ingeniera Recursos Naturales, INTA Cerrillos, técnico
Viviana Failde de Calvo, Licenciada Recursos Naturales, INTA Cerrillos, técnico
Sergio Cortez, Médico Veterinario, INTA Cerrillos, técnico
Juan L. Prates, Ingeniero Agrónomo, consultor privado, técnico
Raúl Orell, Ingeniero Agrónomo, UEEA Valles Calchaquíes INTA, técnico
Héctor Bazan, técnico, INTA Cerrillos

Marco normativo
No especificado

Ubicación geográfica y área de influencia
Valles Calchaquíes, departamentos La Poma, Cachi, Molinos, San Carlos y Cafayate en la provincia de Salta, departamento Ta del Valle en la provincia de Tucumán y departamento Santa María en la provincia de Catamarca,
Argen na. 21.000 km2. 24.762 habitantes urbanos y 34.285 rurales.

Área temática de aplicación
Sistema soporte de decisiones para el ordenamiento territorial

Motivación
Por inicia va de un proyecto nacional de INTA, ante la necesidad de contar con información ordenada y sistemazada del territorio en cues ón

Financiación
Proyecto Nacional de INTA. Desarrollo de Herramientas y Estrategias para el Ordenamiento Territorial

Temporalidad
6 meses (2008)

Estado de desarrollo

X

Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado
472

�Ficha 12

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
Necesidad de información de la unidad territorial de Valles Calchaquíes

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
No especificado

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Sistema Soporte de Decisiones Valles Calchaquíes- ISBN 978-987-521-279-4
h p//inta.gov.ar/documentos/valles-calchaquies/
h p://appweb.inta.gov.ar/w3/prorenoa/ssd_vc/

Beneficiarios del proyecto
Municipalidades de Salta (La Poma, Cachi, Payogasta, Seclantas, Molinos, Angastaco, San Carlos, Animaná y Cafayate), Tucumán (Amaicha del Valle y Colalao del Valle) y Catamarca (Santa María).
Organismos de los ejecu vos del gobierno de Salta, Tucumán y Catamarca.
Organizaciones de la sociedad civil de los Valles Calchaquíes.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Relieve
Clima
Agua
Suelo
Recursos geotérmicos
Deser ficación
Flora
Fauna
Parques Nacionales

Fuente de datos

Calidad

PNECO 091041
Información a escala de semi-detalle
Laboratorio Teledetección INTA Salta
Información secundaria:
Las precipitaciones en el NOA-INTA
Laboratorio de Teledetección INTA
Salta
Dirección Recursos Hídricos de Tucumán
Atlas de suelos de la R.A., INTA
Los suelos del NOA
Parques Nacionales
Secretaría de Medio Ambiente y
Desarrollo Sustentable Salta
INSUGEO- Inst. Miguel Lillo-UNT
Univ. Nac. de La Plata

Herramientas y metodologías
Metodología:
1) Revisión bibliográfica (textos, bibliotecas digitales, web)
2) Viajes de recopilación y exploración a la zona
3) Entrevistas con informantes calificados
4) Procesamiento de la información
5) Armado del sistema soporte de decisiones bajo formato web

473

�Población
Salud
Educación
Vivienda
NBI
Programas sociales
Gasto público
Infraestructura
Organismos oficiales
Industria
Minería
Turismo
Artesanías
Explotaciones agropecuarias
Personal permanente
Agricultura
Ganadería

Fuente de datos

Calidad

Información a escala de semidetalle
CFI
ACA
Cleifra
Dirección General Estadís cas de
Salta
Dirección Nacional de Vialidad
Dirección Provincial de Estadís cas
y Censos de Catamarca
Ministerio de Educación de Salta
INDEC
INV
PROINDER
Secretaría Coordinación Municipios y Comunas Rurales Tucumán
Secretaría Producción de Salta
Secretaría de Minería de la Nación
Secretaría de Turismo de Catamarca
Secretaría de Turismo de Salta
SIEMPRO
Dirección Nacional de Mercados
Agroalimentarios- SAGPYA

Ficha 12

Aspectos socioeconómicos
Datos

Herramientas y metodologías
Metodología:
1) revisión bibliográfica (textos, bibliotecas digitales, web)
2) viajes de recopilación y exploración a la zona
3) entrevistas con informantes calificados
4) procesamiento de la información
5) armado del sistema soporte de decisiones bajo formato web

Actores involucrados
No especificado

Actividades Productivas o usos del suelo
No especificado

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
No especificado

Planificación
Objetivos
No especificado

Herramientas para trabajo en grupos
No especificado
474

�No especificado

Ficha 12

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Metodología para la construcción de escenarios de uso
No especificado

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No especificado

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

Beneficios
Esperados

Obtenidos

Beneficios ambientales a nivel local
1. Acceso a la información ordenada, actualizada para No especificado
asis r a la toma de decisiones.
Beneficios ambientales a nivel nacional
Posibilidad de réplica de la experiencia en otros terri- No especificado
torios con demandas similares
Beneficios socioeconómicos a nivel local
1. Acceso a la información ordenada, actualizada para No especificado
asis r a la toma de decisiones.
2.Disponibilidad de base de costos produc vos de los
principales cul vos
Beneficios socioeconómico a nivel nacional
Posibilidad de réplica de la experiencia en otros terri- No especificado
torios con demandas similares

475

�Ficha 13

Ficha 13: Partido de Patagones, Buenos Aires
Autor: Ing. Agr. Mario Enrique
Nombre del Proyecto
Proyecto de Experimentación adaptativa “Evaluación de alternativas de manejo para el control de la
erosión y la recuperación del suelo en un campo del Partido de Patagones”
Datos Generales
Institución responsable
Chacra Experimental de Patagones, Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires
EEA Valle Inferior, Convenio Provincia Río Negro-INTA, Centro Regional Patagonia Norte

Instituciones participantes
Chacra Experimental de Patagones, Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires
EEA Valle Inferior, Convenio Provincia Río Negro-INTA, Centro Regional Patagonia Norte
EEA Ascasubi, INTA, Centro Regional Buenos Aires Sur
Dirección de Producción Municipalidad de Patagones
Conservación y Manejo de Suelos, Departamento Agronomía, UNS, Bahía Blanca
Universidad Nacional de Río Negro, Viedma
Escuela secundaria de Formación Agraria CET 11, Viedma
Plan de Desarrollo del Sudoeste Bonaerense

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Ing. Agr. Hugo Giorge , Chacra Experimental de Patagones, MAA
Ing. Agr. Mario Enrique, EEA Valle Inferior, INTA

Marco normativo
Plan de Desarrollo del Sudoeste Bonaerense, Provincia de Buenos Aires
Área Piloto del Noreste Patagónico, Proyectos de Ordenamiento territorial y Evaluación de ap tud actual y potencial de erras, Programa Nacional de Ecorregiones, INTA
Proyecto INTA-AUDEAS-CONADEV Evaluación de estrategias para la recuperación y manejo sostenible del suelo
en pas zales desmontados en zonas áridas

Ubicación geográfica y área de influencia
Establecimiento Don Omar, ruta 3, km 926, Patagones
Área Piloto Noreste Patagónico, Par do de Patagones, Buenos Aires y Departamento de Adolfo Alsina, Gral. Conesa y Pichi Mahuida, Río Negro

Área temática de aplicación
• Deser ficación
• Control de la erosión eólica e hídrica
• Recuperación de suelos desmontados y erosionados por uso agrícola

Motivación
• Crisis económica, social, ambiental y produc va
• Proceso de deser ficación grave que afecta sector produc vo, comunicaciones y urbano
• Información y experiencia acumulada en ins tuciones públicas sobre prác cas de manejo conservacionista de
los recursos
• Reiterados pedidos de emergencia agropecuaria de productores ante condiciones climá cas adversas
• Reclamos de pobladores urbanos y rurales por malas condiciones de vida

476

�$200.000, Plan de Desarrollo del Sudoeste Bonaerense, Provincia Buenos Aires; Chacra Experimental de Patagones, MAA; Proyecto INTA-AUDEAS; EEA Valle Inferior, INTA

Ficha 13

Financiación

Temporalidad
Tres años

Estado de desarrollo

X

Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
Crisis socioeconómica, ambiental y produc va por sequía
1. Productores preocupados por la baja producción (cosechas escasas o nulas reiteradas)
2. Dificultades evidentes por voladura de suelos (cortes de ruta por falta de visibilidad, tormentas de polvo en
áreas urbanas)
3. Ins tuciones estatales con profesionales capacitados para atender la problemá ca (MAA, INTA, universidades)
4. Funcionarios polí cos alertados por las dificultades ocasionadas por la deser ficación en el sector rural y urbano

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
1.
2.
3.
4.
5.

Corto período de recuperación para un sistema degradado durante muchos años
Condiciones climá cas adversas que retrasan la recuperación de la cobertura vegetal
Alto costo para la recuperación en empo, esfuerzo y dinero
Situación de desaliento económico y cultural del productor
Pocos profesionales con dedicación importante al proyecto

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Reuniones internas de análisis, planificación y discusión de ac vidades y resultados
1. Visitas a campo para docentes y estudiantes
2. Jornadas a campo para productores, funcionarios y profesionales (trifolios)
3. Visita a campo y presentación en 2do. Congreso Provincial sobre Deser ficación
4. Jornada Regional por el Día Mundial de la Deser ficación
5. Presentaciones en reuniones locales, regionales y nacionales
6. Entrevistas radiales y televisivas sobre la experiencia y el cuidado de los RR.NN.

Beneficiarios del proyecto
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Productores agropecuarios (recuperar produc vidad y sustentabilidad)
Pobladores urbanos y rurales (calidad de vida, vías de comunicación y economía)
Ins tuciones tecnológicas (información, inserción y pres gio)
Ins tuciones educa vas (formación de jóvenes en criterios produc vos, sociales y ambientales)
Ins tuciones de gobierno (administración de recursos naturales, humanos y financieros)
En dades comerciales (restaurar canales de comercialización)

477

�Ficha 13

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

Clima semiárido-árido
Ins tuciones oficiales (INTA, uni- Predial
Suelos aluviales, bajo contenido de versidades, MAA)
Establecimiento 980 ha, Experimentafer lidad y MO
ción 217 ha

Herramientas y metodologías
1. Experimentación adapta va (estudio de caso)
2. Relevamientos a campo (Muestreos de producción y cobertura vegetal) y SIG
3. Análisis de procesos y modelos produc vos (siembra directa, en franjas, curvas de nivel, rotaciones, combinaciones con spp leguminosas y perennes, control de malezas)

Aspectos socioeconómicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

Datos produc vos (cosecha) e in- Observaciones y registros del pro- Predial
sumos (semilla, combus ble, agro- ductor
químicos)

Herramientas y metodologías
Entrevistas, análisis y síntesis de datos

Actores involucrados
•
•
•
•
•

Productor propietario del establecimiento y de la región
Ins tuciones tecnológicas (INTA, MAA)
Ins tuciones educa vas (Univ. del Sur, Comahue y de Río Negro, Esc. Formación Agraria)
Municipio de Patagones
OPDS

Actividades Productivas o usos del suelo
Uso agrícola-ganadero y ganadero-agrícola (cría vacuna y ovina y cereales de invierno)

Conflictos identificados
• Degradación ambiental, social y produc vo
• Deser ficación
• Reducción de pobladores rurales

Planificación
Objetivos
•
•
•
•

Control de la erosión eólica e hídrica
Recuperación de suelos degradados (manejo de cobertura vegetal)
Evaluación de parámetros edáficos, produc vos y económicos
Aplicar y desarrollar tecnologías para implementar un modelo sustentable

Herramientas para trabajo en grupos
• 15 Reuniones internas de planificación (8-12 asistentes)
• 35 Entrevistas con el productor (3-5 asistentes)
• Comunicaciones telefónicas y por mail
478

�Sí, el proyecto se basó en la recuperación produc va y de los servicios ecosistémicos deteriorados

Ficha 13

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Metodología para la construcción de escenarios de uso
Interacción con actores involucrados (productores, funcionarios y técnicos)

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
• Análisis par cipa vo de las alterna vas tecnológicas aplicadas en los dis ntos niveles de intervención (produc vo, gobierno, educa vo, tecnológico)
• Difusión de los resultados en diferentes ámbitos y medios (visitas, medios masales (radio y TV), reuniones,
jornadas)

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Ing. Agr. Hugo Giorge , Chacra Experimental de Patagones, Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de
Buenos Aires
Ing. Agr. Mario Enrique, EEA Valle Inferior, Convenio Provincia Río Negro-INTA, Centro Regional Patagonia Norte

Mecanismos de resolución de conflictos
Reuniones de discusión, entrevistas personales, consultas a especialistas y expertos locales o distantes

Elementos de Monitoreo
Seguimiento con nuo de parámetros de interés, cobertura de suelos, variables climá cas (precipitaciones, vientos) y de suelos (fer lidad, focos de erosión), indicadores produc vos

479

�Ficha 14

Ficha 14: Parque Nacional Tierra del Fuego
Nombre del Proyecto
PLAN DE MANEJO
PARQUE NACIONAL TIERRA DEL FUEGO
Datos Generales
Institución responsable
Administración de Parques Nacionales

Instituciones participantes
La CAL (Comisión Asesora Local) está formada por 16 en dades públicas y privadas relacionadas al área protegida: áreas vinculadas del gobierno provincial y municipal, turismo, áreas protegidas, recursos naturales, el Consejo
Deliberante de Ushuaia, cámaras que nuclean a los operadores turís cos, diferentes ONG relacionadas a la conservación y el manejo sustentable de los recursos, la UNPSJB , el CADIC-CONICET.

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Coordinación general:
Laura Malmierca (Delegación Regional Patagonia – Subsede sur, APN)
Actualización y redacción final del Documento 2006 – 2007:
Laura Malmierca (Delegación Regional Patagonia – Subsede sur, APN)
Daniel Ramos (Intendencia Parque Nacional TDF)
Silvia Gigli (profesional independiente)
Cartogra a:
Cris na Raponi (Delegación Regional Patagonia, APN)
Leonardo Collado (Subsecretaría de Recursos Naturales de la Provincia de Tierra del Fuego)
Compaginación:
Cecilia Ara a (Delegación Regional Patagonia, APN)
Revisión general:
Claudio Chehébar (Delegación Regional Patagonia, APN)

Marco normativo
Ley de Parques Nacionales, Ley Nacional N° 22.351

Ubicación geográfica y área de influencia
Parque Nacional Tierra del Fuego, extremo SO de la Provincia de Tierra del Fuego. 68.909ha. Población &lt;30 personas entre guardaparques, auxiliares y gendarmes.

Área temática de aplicación
Recursos Naturales

Motivación
Requerimiento de Plan de manejo

Financiación
No especificado

Temporalidad
En vigencia desde 2008
480

�Ficha 14

Estado de desarrollo
No especificado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
No especificado

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
No especificado

Presentación de resultados obtenidos/esperados
No especificado

Beneficiarios del proyecto
El conjunto de la sociedad es el beneficiario principal de los bienes y servicios provenientes del AP, y es fundamental asegurar que los beneficios derivados de las ac vidades que se realicen en el Parque y su entorno reviertan mayoritariamente en las comunidades locales.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Geomorfología y geología
Sismicidad
Fósiles
Clima
Suelos
Hidrología
Vegetación
Fauna

Fuente de datos

Calidad

Revisión bibliográfica

Herramientas y metodologías
No especificado

Aspectos socioeconómicos
Datos
Patrimonio cultural
Infraestructura

Fuente de datos

Calidad

Revisión bibliográfica

Herramientas y metodologías
No especificado

Actores involucrados
No especificado

481

�Uso turís co
Conservación
Pesca depor va
Navegación
Propiedades privadas

Ficha 14

Actividades Productivas o usos del suelo

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
Invasión de especies exó cas
Ingreso de ganado bagual y domés co
Crecimiento del ejido urbano de Ushuaia, sobre el límite E del PN
Controversia sobre límite E del PN
Incrementos de la visita

Planificación
Objetivos
Obje vos Generales
1. Conservar una muestra representa va de la porción más austral de los Bosques Andino Patagónicos correspondiente al Distrito Biogeográfico Magallánico, asegurando la con nuidad de
los procesos naturales.
2. Conservar las altas cuencas hidrológicas, contribuyendo al mantenimiento de los procesos
de regulación hídrica regional.
3. Asegurar la protección del patrimonio cultural.
4. Promover la inves gación cien fica de los componentes naturales y culturales.
5. Contribuir al desarrollo del potencial turís co de la región.
6. Brindar oportunidades para el turismo y la recreación en contacto con la naturaleza.
7. Propiciar el conocimiento público del área protegida y la comprensión de su importancia y funciones.
Obje vos par culares
1. Asegurar la conservación de:
- Comunidades vegetales de distribución restringida en nuestro país, tales como el bosque siempre verde de
guindo Nothofagus betuloides y las turberas de Sphagnum.
- Poblaciones de especies de fauna amenazadas o vulnerables, endémicas o de distribución restringida como
el huillín Lontra provocax, el zorro colorado fueguino Pseudalopex culpaeus lycoides y el cauquén caranca
Chloephaga híbrida.
2. Conservar los ambientes y la fauna costeros e intermareales que caracterizan el estuario del río Lapataia, bahía Lapataia y la costa del canal Beagle.
3. Proteger los yacimientos arqueológicos de las culturas de canoeros recolectores del canal Beagle.
4. Conservar los componentes del paisaje de importancia geológica, geomorfológica y paleontológica como el
paleofiordo Lago Roca – Bahía Lapataia y las terrazas marinas holocenas.

Herramientas para trabajo en grupos
Se realizaron 4 talleres, el núcleo básico de par cipantes fue la CAL

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No tenidos en cuenta

Metodología para la construcción de escenarios de uso
No especificado
482

�No especificado

Ficha 14

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
Administración de Parques Nacionales

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

483

�Ficha 15

Ficha 15: Parque Nacional Leoncito, San Juan
Nombre del Proyecto
Plan de Manejo
Parque Nacional El Leoncito
Datos Generales
Institución responsable
Administración de Parques Nacionales, APN

Instituciones participantes
No especificado

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
· Administración de Parques Nacionales
Parque Nacional El Leoncito: Sergio Arias Valdecantos, Ana Julia Sandoval, Mariana
Mar nez, Gustavo Soria, Ceferino Villalobo, Marcelo Pietrobom, Mara Bronfman.
Delegación Regional Centro de la APN: Lucía del Valle Ruiz, Valeria Rodríguez Groves,
Regina Losada, Álvaro Raúl Sánchez, Maximiliano Ceballos, Julio Monguillot, Jael
Dominino, Anabella Carp, Gustavo Peyro , Marcos Ferioli, Marcelo Zanello, Pilar
García Conde, Encarnación López Izaguirre, Ana Carolina Romero.
Programa de recursos culturales de la APN: Mariana Romi , Lorena Ferraro.
Otras ins tuciones par cipantes
Municipalidad de Calingasta
Observatorios CASLEO y CESCO
Dir. de Conservación y Áreas Protegidas Subsecretaría de Ambiente SJ
Dir. Turismo
Vialidad Nacional
· Inves gadores que trabajan en el Parque
Michieli Teresa (Antropología e Historia)
Paula Taraborelli (Fauna)
Carlos Borghi y Carlos Acosta (Fauna)
Andrea Sterren (Geología y Paleontología)
José María Cortés y otros (Geología y Paleontología)
· Par cipantes del Taller de Plan de Manejo
PNEL: Arias Valdecantos Sergio, Soria Gustavo, Mar nez Mariana, Sandoval Ana Julia,
Villalobo Ceferino, Neira Sebas án, Roco Vanesa, Navea Ana, Tapia Danilo, Donoso
Cris án.
DRC: Ruiz Lucía, Dominino Jael, Sánchez Álvaro, Zanello Marcelo, Monguillot Julio,
Ferioli Marcos, Rodríguez Groves, Valeria.
Dir. de Conservación y AP APN: Uribelarrea Diana, Romi Mariana.
Dir. de Conservación y AP de San Juan: Jordan Marcelo, Recabarren Dardo, Ripol
Yanina, Lepera Gabriela, Guzmán A lio, Márquez Justo.
CASLEO: Giuliani José Luis.
Of. Turismo, Municipalidad de Calingasta: Tapia Juan Pablo.
Sec. Medio Ambiente San Juan: Coll Raúl.
Museo de Antropología UNSJ: Michieli Teresa.
UNSJ: Álamo Rita, Gomero Camila Anahí.
Fortuna Viajes. EVT: Ossa Ramón.
Biólogas: Pollice Julieta y Taramborelli Paula.
Técnica en turismo: Espinosa, San ago Melina Noelia.

Marco normativo
Ley de Parques Nacionales. Ley Nacional N° 22.351

484

�El Parque Nacional El Leoncito ocupa una superficie de 89.706 hectáreas. Se encuentra ubicado al sudoeste de
la provincia de San Juan, en el Departamento Calingasta, sobre los faldeos occidentales de las Sierras del Tontal
(precordillera andina). Sus límites aproximados están comprendidos al norte por la línea imaginaria que une las
cumbres de los cerros Pircas, Negro y Hornito, al sur por las líneas que une las cimas de los cerros Azul, Rincón
Bayo y Molle, coincidentes con el límite con Mendoza. Al este por la divisoria de aguas de las Sierras del Tontal, y
al oeste por el trazado de la Ruta Nacional 149 que une Barreal con Uspallata (Mendoza).

Ficha 15

Ubicación geográfica y área de influencia

Área temática de aplicación
Planificación de Manejo de RR.NN.

Motivación
Necesidad de un Plan de Manejo

Financiación
No específica

Temporalidad
En vigencia desde 2010

Estado de desarrollo
No especificado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
No especificado

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Falta de información de base
No funciona la Comisión Asesora Local

Presentación de resultados obtenidos/esperados
No especificado

Beneficiarios del proyecto
El conjunto de la sociedad es el beneficiario principal de los bienes y servicios provenientes del AP, y es fundamental asegurar que los beneficios derivados de las ac vidades que se realicen en el Parque y su entorno reviertan mayoritariamente en las comunidades locales.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Clima
Geología y Geomorfología
Paleontología
Sismología
Hidrología
Vegetación y Flora
Fauna

Fuente de datos

Calidad

No especificado

No especificado

485

�Ficha 15

Herramientas y metodologías
Recopilación bibliográfica

Aspectos socioeconómicos
Datos
Recursos culturales
Catastro y demogra a
Condiciones socioeconómicas

Fuente de datos

Calidad

No especificado

No especificado

Herramientas y metodologías
Recopilación bibliográfica

Actores involucrados
· Administración de Parques Nacionales
Parque Nacional El Leoncito
Delegación Regional Centro de la APN.
Programa de recursos culturales de la APN.
Dirección de Conservación de AP de la APN.
· Otras ins tuciones par cipantes
Municipalidad de Calingasta.
Observatorios CASLEO y CESCO.
Dir. de Conservación y Áreas Protegidas Subsecretaría de Amb SJ
Dir. Turismo.
Vialidad Nacional.
· Inves gadores que trabajan en el Parque
Michieli Teresa (Antropología e Historia)
Paula Taraborelli (Fauna)
Carlos Borghi y Carlos Acosta (Fauna)
Andrea Sterren (Geología y Paleontología)
José María Cortés y otros (Geología y Paleontología)

Actividades Productivas o usos del suelo
Conservación
Inves gación
Uso público
Uso agrícola (manzanar)

Conflictos identificados
Presiones sobre la calidad de la atmósfera
Presiones sobre la red hídrica
Invasión de exó cas
Conflictos entre personal y pumas
Falta de información de base

Planificación
Objetivos
El obje vo general del presente Plan de Manejo (PM) es establecer mediante consenso los lineamientos rectores
que regulen y dirijan, durante los próximos cinco años, la ges ón
(Administración y manejo) del PNEL.
486

�Ficha 15

Los obje vos específicos son:
· Caracterizar los aspectos generales y los referidos a temá cas jurídico-legales, naturales, culturales, históricas y
sociales del PN y su entorno.
· Diagnos car de manera expedi va los valores, con sus potencialidades y conflictos tanto del interior del PN
como del contexto regional, con los mapas temá cos correspondientes.
· Establecer la zonificación, detallando cada una de las zonas y las regulaciones de las ac vidades permi das.
· Generar las principales estrategias que aseguren la conservación de diversidad natural y cultural del área y de
su entorno, atendiendo al desarrollo sustentable de las comunidades vecinas.
· Priorizar y promover líneas de inves gación integradas para la profundización de los conocimientos necesarios
para la actualización de la planificación estratégica una vez cumplido el plazo de este plan.
· Establecer las bases prioritarias de concertación con los dis ntos actores involucrados en las tareas de ges ón
y manejo del PN y su entorno.
· Ins tuir mecanismos de coordinación interins tucional para reforzar las acciones de operación, protección,
vigilancia y manejo de los recursos.
· Generar la metodología de seguimiento de las acciones y evaluación de su efec vidad en cuanto a la concreción
de los obje vos de conservación.
Obje vos de conservación
1. Conservar una muestra representa va en buen estado de la precordillera cuyana, con las tres provincias biogeográficas de la región: Monte, Puna y Altonandina.
2. Proteger el hábitat de especies crí cas: endemismos (plantas y animales exclusivos de la región), especies
amenazadas, y especies muy presionadas localmente.
3. Mantener en condiciones similares a las originales los ambientes de la zona, para impedir el desarrollo de procesos erosivos que facilitan la voladura de suelo y desmejoran la calidad del cielo en torno a dos importantes
observatorios astronómicos.
4. Proteger si os históricos, yacimientos paleontológicos y arqueológicos y paisajes de gran belleza panorámica.
5. Brindar el marco adecuado para divulgar la importancia de la conservación de la naturaleza en el área, como
complemento de las tareas educa vas llevadas a cabo en los Observatorios Astronómicos.
6. Proseguir e incen var estudios en el lugar.

Herramientas para trabajo en grupos
Reuniones y un taller mul sectorial

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No especificado

Metodología para la construcción de escenarios de uso
No especificado

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
APN

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

487

�Ficha 16

Ficha 16: Parque Nacional Calilegua, Jujuy
Nombre del Proyecto
PLAN DE GESTIÓN PARQUE NACIONAL CALILEGUA
Datos Generales
Institución responsable
Administración de Parques Nacionales, APN

Instituciones participantes
Dirección Nacional de Áreas Protegidas (Dirección Nacional)
Fundación ProYungas (ONG)

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Coordinación: Ing. Agr. Silvia Rodríguez Cruzado, Gpque. Laura Chazarreta

Marco normativo
Ley Nº 22.351

Ubicación geográfica y área de influencia
El PNC se encuentra localizado en el Departamento Ledesma, Provincia de Jujuy, al noroeste de la República
Argen na. Ubicado en las laderas orientales de las serranías de Calilegua, cuenta con una superficie aproximada
de 76.307 ha des nadas a proteger una porción de la unidad biogeográfica de la Provincia de las Yungas, perteneciente al Dominio Amazónico, incluyendo sectores de Selva Pedemontana, Selva Montana, Bosque Montano y,
en su extremo al tudinal superior, una porción de Pas zales de Neblina.

Área temática de aplicación
Planificación de manejo de los RR.NN.

Motivación
No especificado

Financiación
No especificado

Temporalidad
Elaboración finalizada en noviembre de 2009, Aprobado en 2010, proyección de 5 años

Estado de desarrollo
No especificado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
Grupo de trabajadores mo vados

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Escasa coordinación interins tucional para la ges ón de los problemas ambientales, y por otro, la debilidad de
las organizaciones comunitarias.
Equipo sin experiencia específica en planificación.
Falta de planificación financiera

488

�Ficha 16

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Plan de ges ón Parque Nacional Calilegua, noviembre de 2009

Beneficiarios del proyecto
El conjunto de la sociedad es el beneficiario principal de los bienes y servicios provenientes del AP, y es fundamental asegurar que los beneficios derivados de las ac vidades que se realicen en el Parque y su entorno reviertan mayoritariamente en las comunidades locales.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Clima
Geología
Vegetación
Fauna
Vegetación
Suelos
Pendientes
Hidrología
Flora
Fauna

Fuente de datos

Calidad

Revisión bibliográfica

Regional
..

Parque
..

Herramientas y metodologías
SIG, recopilación bibliográfica

Aspectos socioeconómicos
Datos
Patrimonio cultural
Población
Ac vidades produc vas
Indicadores socioeconómicos
Diversidad cultural
Infraestructura

Fuente de datos
Revisión bibliográfica
INDEC, 2001
INDEC, 2001
Revisión bibliográfica

Calidad

Regional
Yungas, escala regional
Departamento

Herramientas y metodologías
Recopilación bibliográfica

Actores involucrados
No especificado

Actividades Productivas o usos del suelo
Conservación
Uso turís co
Agricultura de subsistencia
Ganadería (transhumante)
Uso forestal
Ac vidades petroleras
Uso minero

489

�•
•
•
•
•
•
•
•

Situación socioeconómica precaria
Polí cas insuficientes para el desarrollo de las comunidades rurales
Falta de acceso y/o regularización del territorio de los pueblos originarios y los pobladores rurales
Expulsión de pobladores tras creación del AP
Incidencia de enfermedades endémico-epidémicas
Ausencia de un modelo de desarrollo turís co sustentable
Posible apertura de un camino a través del AP
Insuficiente manejo del patrimonio cultural

Ficha 16

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
Socioeconómicos:

Ecológicos:
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

Avance frontera agropecuaria
Fragmentación del hábitat
Pérdida de ambientes por incendios
Pérdida de áreas de amor guamiento
Invasión de especies exó cas
Degradación por prác cas ganaderas
Reducción de hábitat y presión sobre Monumentos naturales (Yaguareté y Taruca)
Ausencia de manejo forestal sustentable
Caza y tráfico ilegal de fauna
Peligro de contaminación por yacimiento petrolero

Operativos:
•
•
•
•
•
•
•
•

Mal diseño del AP
Li gios catastrales
Insuficiencia de recursos sicos y humanos
Presupuesto inadecuado
Mal estado de infraestructura y equipos
Falencias en la planificación
Insuficiente ges ón de recreación y turismo y educación ambiental
Insuficientes lineamientos para la inves gación aplicada y el monitoreo

Planificación
Objetivos
Generales:
-

-

Conservar muestras de la ecorregión de Yungas, con sus dis ntos pisos al tudinales, asegurando el mantenimiento de las especies silvestres na vas y preservando sus procesos ecológicos y evolu vos.
Conservar el patrimonio cultural (material e inmaterial) asociado a este ambiente.
Promover la valoración y el reconocimiento de bienes y servicios ambientales que brinda el AP, a fin de preservarlos para las generaciones futuras.
Promover y facilitar el disfrute de los paisajes por parte del turismo y la población local, mediante el desarrollo del Uso Público en el AP, sin que este provoque un deterioro del medio natural y de las condiciones sociales
de las personas que habitan en el entorno al AP.
Proteger las cabeceras de cuencas que se encuentran en el PNC y zona de amor guamiento.
Involucrar a las comunidades vecinas en la conservación y el manejo de los recursos naturales y culturales de
la región.

490

�-

Promover polí cas y acciones en conjunto con ins tuciones provinciales y nacionales, a fin de promover el
desarrollo sustentable en la región.
Propiciar el desarrollo de corredores biológicos para lograr la interconexión ecológica con otras áreas protegidas de la región, garan zando la con nuidad de los procesos naturales y la viabilidad de las especies presentes en estos ambientes.

Ficha 16

-

Específicos:
-

-

Promover la sanción de la Ley de creación del PNC.
Priorizar la conservación de pas zales de altura y Selva Pedemontana.
Proteger especies amenazadas y de valor especial, aplicando medidas específicas de protección y manejo.
Promover la Educación Ambiental y el Uso Público del AP como uno de los ejes de relación e intercambio con
las comunidades aledañas.
Incen var la inves gación y, de manera especial, aquella que contribuya a solucionar los problemas de manejo del PNC.
Implementar sistemas de monitoreo, especialmente sobre si os sensibles y especies de valor especial.
Fortalecer las instancias de comunicación y par cipación en el AP, y entre esta y las ins tuciones y comunidades del entorno.
Fortalecer la capacidad de manejo del PNC a través de la ges ón de recursos necesarios, capacitación y regularización de la norma va.
Promover el manejo sustentable de la ganadería y del bosque na vo en el entorno del AP, con el objeto de
disminuir el deterioro del medio natural.
Ar cular mecanismos de intervención estratégica en la Reserva de Biosfera de las Yungas con el fin de promover el desarrollo sustentable en la región y favorecer el desarrollo social y económico de las personas que
habitan en ella y en sus alrededores.
Reforzar el rol del PNC como referente ambiental en la región, capacitando, difundiendo y mo vando la parcipación pública en los procesos de toma de decisión.
Promover el ordenamiento territorial integral en la región a través de la elaboración interins tucional de un
diagnós co socioambiental y de la implementación de instancias de par cipación y consenso social.

Herramientas para trabajo en grupos
El proceso total fue de carácter par cipa vo, y se construyó sobre los resultados de 15 talleres (4 internos con
personal del Parque, de la Delegación NOA y de las Direcciones Nacionales per nentes, y 11 con par cipación de
municipios, ins tuciones, ONGs, empresas, propietarios privados, Pueblos Originarios y pobladores de las localidades del entorno del AP), además de numerosas reuniones del equipo técnico para revisiones.

491

�No especificado

Ficha 16

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Metodología para la construcción de escenarios de uso
Reuniones, talleres (para zonificación)

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
APN

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
Evaluación anual y quinquenal

492

�Ficha 17

Ficha 17: Parque Nacional Lanín, Neuquén
Nombre del Proyecto
Plan de Gestión Parque Nacional Lanín
Datos Generales
Institución responsable
APN

Instituciones participantes
Consultora externa

Responsable técnico directo y equipo de trabajo

Marco normativo
Ley de Parques Nacionales, Ley Nacional N° 22.351

Ubicación geográfica y área de influencia
Parque Nacional Lanín (412,000 ha) y su área de influencia: Se define como zona de influencia del PNL al área
ocupada por los territorios departamentales de los Municipios de San Mar n de los Andes, Junín de los Andes y
Aluminé (incluyendo la Corporación Interestadual Pulmarí), por el extremo norte del PNNH en territorio neuquino (en especial las cuencas de los lagos Falkner, Villarino y Venados) y el territorio provincial con guo en todas
las cuencas compar das, en especial las de Ñorquinco, Rucachoroy, Chimehuín, Hua Hum y Meliquina; y por el
territorio chileno con guo, en par cular el ocupado por el Parque y Reserva Nacional Villarrica. Aprox. 2.000 personas residen en el PNL, entre comunidades Mapuche, otros pobladores rurales y personal del Parque.

493

�Ficha 17

Área temática de aplicación
Planificación del manejo de los RRNN

Motivación
Inicia va de las autoridades del Parque

Financiación
Presupuesto propio del Parque y ayuda externa para consultoría

Temporalidad
En vigencia desde 2012, proyectado a 6 años.

Estado de desarrollo
x

Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
No especificado

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Recursos escasos (económicos, humanos)

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Documento: Plan de Ges ón Parque Nacional Lanín

Beneficiarios del proyecto
El conjunto de la sociedad es el beneficiario principal de los bienes y servicios provenientes del AP, y es fundamental asegurar que los beneficios derivados de las ac vidades que se realicen en el Parque y su entorno reviertan mayoritariamente en las comunidades locales.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Clima
Geología y geomorfología
Suelos
Biodiversidad
Bienes y servicios ambientales

Fuente de datos

Calidad

Recopilación bibliográfica

Detalle y semidetalle

Herramientas y metodologías
Recopilación bibliográfica, SIG, análisis FODA

494

�Fuente de datos

Equipamiento e Infraestructura
Descripción poblacional
Condiciones habitacionales
Ac vidades produc vas
Oferta del PNL
Patrimonio cultural

Calidad
Detallada

Ficha 17

Aspectos socioeconómicos
Datos

Herramientas y metodologías
Recopilación bibliográfica, análisis FODA

Actores involucrados
Comunidades Mapuche
Pobladores Criollos
Propietarios privados (loteos y estancieros)
APN

Actividades productivas o usos del suelo
(ganadería, agricultura, pesca, caza, uso forestal)
Las erras del PNL fueron zonificadas en las siguientes zonas de uso: Zona Intangible (ocupa aproximadamente
74.215 ha de ambientes terrestres), Zona de Uso Público Extensivo (ocupa aproximadamente 209.086 ha de ambientes terrestres), Zona de Uso Público Intensivo (ocupa aproximadamente 3.045 ha de ambientes terrestres),
Zona de Uso Especial (ocupa aproximadamente 2.423 ha de ambientes terrestres), Zona de Aprovechamiento
Sostenible de Recursos Naturales (ocupa aproximadamente 91.597 ha de ambientes terrestres).

Conflictos identificados (actuales y potenciales)
• Perfil cultural-socioeconómico heterogéneo de proyección territorial conflic va.
• Crecimiento geodemográfico sostenido, asociado a una expansión urbana y ”satélite” de po espontánea,
confusa y de baja densidad.
• Múl ple estructura ins tucional de ges ón territorial con importante superposición funcional administra va.
• Confinamiento sico, alta vulnerabilidad ambiental y otros condicionamientos a la expansión.
• Replanteos en los parcelamientos y tenencias de la erra rural condicionadas por procesos de inversión y
especulación inmobiliaria (orgánica y voluntaria).
• Tendencia económica prevalente hacia la monoproduc vidad turís ca.
• El turismo es una ac vidad económica de crecimiento acelerado, ligada a atrac vos naturales y culturales, que
requiere de una planificación estratégica regional que el Parque no cuenta.
• La región se caracteriza por la presencia de centros poblados de dis nto tamaño con población en aumento,
por encima de la media nacional, generando mayor demanda de usos sobre el AP.
• La ocupación acelerada de loteos insertos dentro de ambientes naturales protegidos cons tuyen una amenaza para la conservación de subcuencas o cuencas donde se ubican.
• La fragmentación del hábitat pone en riesgo de ex nción a especies animales y vegetales, sobre todo aquellas
que presentan como requerimiento grandes extensiones de territorio.
• En la Patagonia Norte andina, se espera que el cambio climá co profundice en los próximos 20-30 años, la
tendencia hacia veranos cada vez más cálidos e inviernos más templados y secos, existen marcadas variaciones climá cas anuales influenciadas por el fenómeno climá co conocido como El Niño Oscilación Sur. Esto
puede implicar cambios en los procesos produc vos.
• Existen especias invasoras que cons tuyen amenazas a nivel mundial y que podrían afectar al PNL. Ejemplos
de estas son los hongos del género Batrachochytrium que amenazan de ex nción a los anfibios, el alga Didymosphenia germinata recientemente detectada en el sur, o la avispa chaqueta amarilla (Vespula germanica),
que presentan dinámicas de invasión mucho más rápidas, explosivas e impredecibles.

495

�• Conservar en muy buen estado de conservación más del 80% de la superficie ocupada por las comunidades
de raulí, su biodiversidad y la diversidad gené ca de las poblaciones a lo largo de los gradientes la tudinales
y longitudinales en toda su distribución natural.
• Conservar en muy buen estado de conservación más del 80% de la superficie ocupada por las comunidades
de roble pellín en las cuencas Hua Hum y Quillén, su biodiversidad y la diversidad gené ca de las poblaciones
a lo largo de los gradientes la tudinales y longitudinales.
• Conservar en muy buen estado de conservación más del 80% de la superficie ocupada por las comunidades de
pehuén, su biodiversidad y la diversidad gené ca de las poblaciones a lo largo de los gradientes la tudinales,
longitudinales y al tudinales en toda su distribución natural.
• Conservar en muy buen estado de conservación más del 80% de la superficie ocupada por las comunidades de
ciprés de la cordillera, su biodiversidad y la diversidad gené ca de las poblaciones a lo largo de los gradientes
la tudinales y longitudinales en toda su distribución natural.
• Conservar o contribuir en la conservación de poblaciones viables y que cumplan con las funciones ecológicas
que le son propias, de las dis ntas especies de fauna na va que habitan el Parque Nacional, a través de acciones de mantenimiento y restauración de sus poblaciones. Especialmente, teniendo en cuenta las siguientes
especies que requieren de atención prioritaria y que son picas de Patagonia norte: peladilla listada, pejerrey
patagónico, bagre otuno, rana verde dorada, rana palmada de arroyo, pato de los torrentes, aguilucho andino,
cóndor, guanaco, huemul, pudú, huillín, gato huiña, puma, chinchillón y rata de los pinares.
• Contar con una población local que conozca las principales especies de fauna na va del parque nacional y
reconozca su importancia y necesidades de conservación.
• Preservar poblaciones viables y específicas de especies de flora que habitan ambientes de escasa representa vidad dentro del Parque (valdiviano, estepario-transición y altoandino), conservando las caracterís cas
intrínsecas del ecosistema, como su distribución fragmentada, endemismos y dinámica.
• Conservar poblaciones viables de especies vegetales de valor medicinal, prestando especial atención a aquellas que se encuentren bajo presión de extracción/uso debido a su ap tud.
• Promover la transmisión del conocimiento y prác ca de uso sustentable de las especies vegetales de valor
medicinal que fueron y son u lizadas por los grupos sociales vinculados al Parque Nacional Lanín.
• Promover la realización de proyectos de inves gación que contribuyan a la caracterización fisonomía y al monitoreo de las especies flora de alto valor de conservación.
• Resguardar las cabeceras de cuencas, sus rasgos geomorfológicos y su vegetación natural, asegurando el mantenimiento de los procesos de regulación hídrica.
• Mantener el ciclo natural (incluyendo can dad y calidad) del agua, de los cursos y cuerpos de agua.
• Conservar la cobertura vegetal na va de las riberas de cursos y cuerpos de agua, evitando la erosión del suelo.
• Conservar muestras representa vas de los dis ntos ecosistemas de mallines, manteniendo la proporción natural de la composición de especies, la cobertura vegetal, la acumulación de restos vegetales y de sedimentos
en superficie; asegurando su capacidad de retención y almacenamiento del agua.
• Conservar y poner en valor los ecosistemas termales, manteniendo su vegetación periférica y la condición y
calidad de sus aguas, evitando la erosión del suelo y la presencia de contaminantes en torno a los pozos.
• Poner en valor la complejidad cultural del Parque Nacional Lanín en toda su extensión.
• Poner en valor aquellas obras y/o conjuntos históricos construidos y de existencia real en el Parque Nacional
Lanín, reconocidos como patrimonio arquitectónico por su interés histórico cultural y/o ar s co arquitectónico.
• Poner en valor si os de valor especial y su entorno, expresiones, prác cas, representaciones y conocimientos
del Parque Nacional Lanín que presenten un significado histórico, social o filosófico relacionado con la iden dad del parque.
• Respetar la cultura Mapuche, contribuyendo al fortalecimiento de la misma (su organización, prác cas, lengua y filoso a), al reconocimiento de sus derechos y a la difusión de los conocimientos que defina este pueblo
como importantes para dar a conocer
• Conservar el patrimonio arqueológico del Parque Nacional Lanín e iden ficar y poner en valor si os singulares
y/o únicos vinculados al pasado de la región.

Ficha 17

Planificación
Objetivos

496

�Ficha 17

• Conservar la integridad paisajís ca del volcán Lanín, su singularidad, biodiversidad, rasgos geomorfológicos y
ambientes procurando no modificar el grado de naturalidad actual del paisaje.
• Respetar el valor que el pueblo Mapuche otorga al volcán Lanín como si o sagrado, considerando los usos
derivados del mismo.
• Fortalecer el valor emblemá co del volcán Lanín, desde la perspec va cultural, espiritual y filosófica, promoviendo el respeto a la significación de éste como patrimonio cultural intangible desde diversas visiones
culturales.
• Poner en valor el volcán Lanín, su alta atrac vidad turís ca y ap tudes favorables para las prác cas depor vas
promoviendo el uso sustentable y la calidad de la experiencia.
Definidos de manera par cipa va mediante talleres y técnicas mul criterio.

Herramientas para trabajo en grupos
Talleres, reuniones internas, reuniones externas, plenarios, consultas públicas, entrevistas, encuestas. Aprox. 400
personas par ciparon del proceso.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
No especificado

Metodología para la construcción de escenarios de uso
No especificado

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
No especificado

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
PNL, comisiones ad hoc

Mecanismos de resolución de conflictos
No especificado

Elementos de Monitoreo
No especificado

497

�Ficha 18

Ficha 18
Autores: Sebastián Aguiar, Gonzalo Camba Sans, Facundo Facio, Federico Pagnanini, Pablo Rosano
Nombre del Proyecto
Ordenamiento territorial rural del departamento de Chamical (La Rioja)
Datos Generales
Institución responsable
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires

Instituciones participantes
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires. EEA INTA Chamical

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Responsable técnico: José M. Paruelo y Marcela E. Román.
Equipo de trabajo: Aguiar, Sebas án; Camba Sans, Gonzalo; Facio, Facundo; Pagnanini, Federico; Rosano, Pablo

Marco normativo
Nacional
Presupuestos mínimos (Ley Nº 26.331)
En conformidad con el Ar culo 41 de la Cons tución Nacional, la Cámara de Diputados de la Nación establece
los presupuestos mínimos de protección ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de los bosques na vos, y de los servicios ambientales que estos brindan a la
sociedad. Asimismo, establece un régimen de fomento y criterios para la distribución de fondos por los servicios
ambientales que brindan los bosques na vos.
Anteproyecto ley de OT
Este proyecto busca establecer los presupuestos mínimos del ordenamiento territorial para el desarrollo sustentable, territorialmente equilibrado y socialmente justo, a través de la regulación del uso del Suelo como recurso
natural, económico y social, y de la localización condicionada de las ac vidades antrópicas. La ley busca establecer: las competencias de las en dades públicas en relación al ordenamiento y desarrollo territorial, principios
para el ordenamiento, un marco orgánico rector y de control, y los instrumentos polí cos, administra vos y
técnico-opera vos de aplicación obligatoria mínima para planificar, ejecutar, controlar y armonizar el proceso de
Ordenamiento Territorial. Dispone de forma obligatoria que cada jurisdicción elaboré su Ordenamiento Territorial. Reglamenta los contenidos mínimos que deben tener, como la clasificación del suelo con zonificaciones y el
diagnós co de las dinámicas territoriales. Además, señala los instrumentos que serán bases de la ges ón y aplicación del plan y las ayudas nacionales que podrán u lizarse para el alcance de las metas propuestas.
Defensa de la riqueza forestal (Ley Nº 13.273)
La ley define el concepto de bosque y los lineamientos básicos para la defensa de la riqueza forestal. Habilita
la declaración de u lidad pública y la posibilidad de expropiación, cualquiera sea el lugar de su ubicación, los
bosques clasificados como protectores y/o permanentes, tendientes al mejor aprovechamiento de las erras. La
expropiación será ordenada en cada caso por el PODER EJECUTIVO NACIONAL, en cualquier empo que lo es me oportuno, previos los informes per nentes y el cumplimiento de los demás requisitos establecidos en ley de
expropiación. Realiza una clasificación de los bosques en: a) protectores; b) permanentes; c) experimentales; d)
montes especiales; e) de producción, y las bases para la determinación dentro de cada categoría. Además de la
forma de acción frente a bosques fiscales, la forestación y la reforestación, y las penalidades a aplicar.

498

�Ficha 18

Ley de parques y reservas nacionales y monumentos naturales (Ley Nº 22.351)
Esta ley establece las consideraciones necesarias para la creación de Parques Nacionales y otras áreas protegidas,
así como también sus usos, recursos y competencias. En ella se disponen las caracterísƟcas que han de poseer las
Ɵerras desƟnadas para este fin, las posibilidades de infraestructura que han de tener y la forma de administración
que deberán poseer.
Provincial
Ley de áreas protegidas (Ley Nº 7.138)
Esta ley establece las normas que rigen sobre las áreas naturales provinciales y sus ambientes silvestres. Dentro
de la misma se disponen herramientas para la gesƟón de las áreas protegidas, permiƟéndose la confección de
medidas reguladoras de la conservación, administración y uso de los ambientes y sus recursos, establecimiento
de prohibiciones y expropiación de los bienes que fuera necesario, previa declaración legal de uƟlidad pública.
Ley de bosques (Ley Nº 9.188)
El 3/5 del 2012 la Cámara de Diputados de la provincia sanciona con fuerza de ley el ordenamiento de los bosques naƟvos en los términos del Arơculo 6° de la Ley Nacional N° 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección
Ambiental de los Bosques NaƟvos. El día 26/6 fue parcialmente vetado por decreto el Anexo de la norma en lo
referente a la Cartograİa -Mapa de las Categorías de Conservación de los Bosques NaƟvos de la Provincia de La
Rioja y Superficie de cada categoría, manifestando que la inserción de áreas naturales protegidas en el territorio
de la provincia en el Art.4°, Categoría 1 de la ley, se contrapone con la Ley N° 7.138 de “Sistema Provincial de
Áreas Protegidas”, que consƟtuye la legislación provincial vigente en la materia y que Ɵene por objeto establecer
las normas que rigen las arcas naturales provinciales y sus ambientes silvestres, resultando en consecuencia improcedente su inclusión, ello a fin de evitar legislaciones contradictorias.
Veda tala quebracho blanco (Ley Nº 6.260)
Esta ley determina la veda para la tala de quebracho blanco por el término de 20 años. Sancionada el 29/11/1996,
vigencia de la veda hasta 29/11/2016.
Protección al algarrobo (Ley Nº 6.259)
Por medio de la ley se declara de interés provincial y sujeto a protección pública a las plantas de algarrobo (género Prosopis). Obliga a denunciar cualquier Ɵpo de acto depredatorio sobre los organismos de esta especie.
Ley de medio ambiente (Ley Nº 7.801)
Establece normas y criterios básicos para conservar y mejorar el patrimonio ambiental. Presenta en el “Título III”
las siguientes consideraciones para el ordenamiento territorial:
ARTÍCULO 8°.- El Ordenamiento Ambiental Provincial tendrá como objeƟvo principal asegurar el desarrollo sostenible del territorio, sobre la base de considerar integralmente, los aspectos ambientales y su vínculo con los
factores económicos, demográficos y sociales, a fin de alcanzar la máxima armonía posible en las interrelaciones
de la sociedad con la naturaleza, incluyendo:
a) La naturaleza y las caracterísƟcas de los diferentes ecosistemas.
b) Las condiciones de cada región y la delimitación de sus áreas en función de sus recursos naturales.
c) Los desequilibrios ecológicos existentes por efecto de las acƟvidades que se desarrollan, las caracterísƟcas de
los asentamientos humanos y los fenómenos naturales.
d) El equilibrio indispensable entre las acƟvidades humanas y sus condiciones ambientales.
e) Las áreas protegidas y sus zonas de amorƟguamiento.
f) La interdependencia del hombre con su entorno.
g) El impacto ambiental de los nuevos asentamientos humanos, las obras de infraestructura y otras acƟvidades
conexas.ARTÍCULO 9°.- La Autoridad de Aplicación y demás organismos de la Administración Pública Provincial y Municipal
elaborarán y recomendarán un Plan Provincial de Ordenamiento del Territorio.
ARTÍCULO 10°.- La Autoridad de Aplicación, en estrecha coordinación con los demás órganos y organismos competentes, establecerá los indicadores ambientales perƟnentes.-

499

�Ficha 18

ARTÍCULO 11°.- Los organismos estatales están obligados a mantener y facilitar, cuando se les requiera por
la Autoridad de Aplicación, toda la información contenida en los indicadores para el funcionamiento del Sistema Provincial de Información Ambiental, a los efectos de evaluar y diagnosƟcar la situación ambiental
existente, sin que medie pago alguno y sin perjuicio de los derechos de propiedad intelectual reconocidos.
La Autoridad de Aplicación controlará y difundirá gratuitamente esta información a los organismos estatales que
la interesen, a los fines del ejercicio de sus funciones y atribuciones y en cumplimiento de las obligaciones que
les vienen encomendadas.Municipal
Carta orgánica
La carta orgánica del parƟdo de Chamical se encuentra aprobada con fuerza de ley por la cámara de diputados de
la provincia de La Rioja, ley Nº 6.843. Por medio de la misma, el gobierno municipal posee la facultad y el deber de
garanƟzar la protección del ambiente, coordinando acciones con el gobierno provincial y nacional (Cap. I; Art. 17).
Posee la facultad de gesƟonar la expropiación de Ɵerras mediante la declaración de uƟlidad pública de los bienes que considere necesarios para el cumplimiento de sus fines (Cap. II; Art. 42).
Según el régimen urbanísƟco se declara a la Ɵerra como un bien de producción y no de renta, debe propiciarse su explotación racional y podrá desƟnarse el uso de Ɵerras fiscales para el cumplimiento de funciones sociales (Cap. IV; Art. 46).
El consejo deliberante posee como atribuciones y deberes: I) Adoptar las medidas necesarias para prevenir inundaciones, incendios y/o derrumbes; II)Reglamentar la vialidad dentro del Municipio, en cuanto resulte de su
competencia; III) Sancionar Ordenanzas tendientes a la organización de un catastro de inmuebles comprendidos
dentro del Municipio (Cap. XI; Art. 74).

Ubicación geográfica y área de influencia
Departamento de Chamical, provincia de La Rioja, 5.549 km2. 14.160 habitantes, 12% rural y 88 % urbana. Los
límites son políƟcos.

Área temática de aplicación
Ordenamiento territorial rural

Motivación
Trabajo obligatorio de la materia ordenamiento territorial, cuya moƟvación es didácƟca, es decir, introducir a los
alumnos de la licenciatura en ciencias ambientales en la planificación del territorio y de las herramientas para
llevarlo a cabo. La materia corresponde al úlƟmo año de la carrera

Financiación
Ninguna

Temporalidad
Un año

Estado de desarrollo

X

Inicial (menos del 30% del Ɵempo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del Ɵempo total de duración)
Avanzado (más del 60% del Ɵempo total de duración)
Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
El contexto políƟco e insƟtucional resulta favorable para el desarrollo del proyecto, dado que existe elevada gobernabilidad debido a la existencia de un parƟdo con mayoría absoluta desde 1983 hasta la actualidad. De ser
un proyecto avalado por este parƟdo políƟco (ParƟdo JusƟcialista) las posibilidades de éxito del proyecto son
elevadas.

500

�• La ausencia de un catastro que permi era ubicar de forma espacialmente explícita las ac vidades produc vas
• La dificultad de instalar nuevas prác cas produc vas que significan un cambio abrupto respecto de las tradicionales.
• La ausencia o escasez de trabajos de extensión rural en el departamento

Ficha 18

Limitaciones para el desarrollo del proyecto

Presentación de resultados obtenidos/esperados
(Citar publicaciones/informes/documentos, talleres, si os web, adjuntar)
Informe: Ordenamiento territorial del departamento de Chamical, Provincia de La Rioja
Presentaciones: Tres presentaciones orales frente a un comité evaluador conformado por el equipo docente de
la materia.

Beneficiarios del proyecto
El equipo técnico considera que en caso de ejecutarse el plan propuesto, los beneficiarios serían los siguientes:
1. Organizaciones de base
2. ONGs
3. Agrupaciones polí cas (PJ)
4. Prod. empresariales
5. Prod. familiares capitalizados
6. Prod. fam. no capitalizados
7. Sector público
8.Organismos de ciencia y técnica

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Clima
Precipitaciones

Fuente de datos

Calidad

Servicio Meteorológico Nacional
(SMN)

Se u lizaron los datos correspondientes a la estación meteorológica ubicada
en la ciudad de Chamical. Hay valores a
escala mensual, desde 1970 hasta la actualidad.
Se u lizaron los datos correspondientes a la estación meteorológica ubicada
en la ciudad de Chamical. Hay valores a
escala mensual, desde 1970 hasta la actualidad.
Escala provincial. Esta fuente bibliográfica se u lizó para elaborar el mapa de
unidades geomorfológicas

Temperatura

Servicio Meteorológico Nacional
(SMN)

Geomorfología

CALELLA H.F. y R.R.F. CORZO. 2006.
El Chaco Árido de La Rioja. Vegetación y Suelos. Pas zales Naturales.
Ed. INTA Bs. As. 192 pgs.
PANIGATTI, JL, GA CRUZATE &amp; GN
MOSCATELLI GN. 2005. Suelos y Ambientes La Rioja – Argen na. Ins tuto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

Escala provincial. Se u lizó como información adicional y complementaria a la
de Calella et al. (2006) para describir las
unidades.

ROSA H. y M. MAMANÍ. 2000. Geomorfología de La Rioja. [en línea]
[consultado el 3 de octubre de
2012] Disponible en: &lt;h p:www.
cricyt.edu.ar&gt;

Escala provincial. Se u lizó como información adicional y complementaria a la
de Calella et al. (2006) para describir las
unidades.

501

�INTA. 1990. Atlas de Suelos de la
República Argen na. INTA, Buenos
Aires, Argen na.

Está disponible en formato shape para
todo el país. La menor resolución a la
cual figura la información es a nivel de
gran grupo. Se u lizó esta información
para elaborar un mapa de grandes grupos de suelos del departamento.

Recursos hídricos

ABRAHAM, EM &amp; FR. MARTÍNEZ.
2000. Catálogo de recursos humanos e información relacionada con
la temá ca ambiental en la región
andina argen na. Laboratorio de
deser ficación y Ordenamiento Territorial. Conicet - Mendoza
[En línea]. [consulta: octubre 2011]
&lt;h p://www.cricyt.edu.ar&gt;

Escala provincial. El trabajo fue u lizado
para describir la extensión y el almacenamiento de agua de los diferentes cursos. Además, provee información acerca
de su capacidad de ser explotados económicamente

Flora

MORELLO, J. 1958. La provincia fitogeográfica del Monte. Opera Lilloana II. 156 pp.

Escala de provincia fitogeográfica. Se
u lizó para realizar un mapa de grandes
unidades de vegetación de la región de
Los Llanos de La Rioja

MORELLO, J. 1968. La vegetación de
la República Argen na, No. 10: Las
grandes unidades de vegetación y
ambiente del Chaco Argen no. Buenos Aires, Argen na.

Escala de provincia fitogeográfica. Información complementaria a Morello
(1958)

MORELLO, J.; J PROTOMASTRO, L
SANCHOLUZ L &amp; C BLANCO. 1985.
Estudio Macroecológico de los Llanos de La Rioja. Serie del Cincuentenario de la Administración de
Parques Nacionales, Vol. 5: 1-53.
Buenos Aires.

Escala de región (Los Llanos de La Rioja). Se u lizó para delimitar unidades de
vegetación dentro del departamento de
Chamical y describirlas en cuanto a su
estructura (estratos, composición florísca)

ROSACHER, JC. 2004. Aspectos ambientales de las Salinas Grandes.
Áreas naturales protegidas. Secretaría de ambiente de Córdoba. [En
Línea] [Consulta: 8 agosto 2011]

Escala de región (Salinas Grandes en las
provincias de La Rioja y Córdoba). Provee una descripción florís ca de las Salinas Grandes.

Ficha 18

Suelos

502

�ROIG-JUÑENT, SG &amp; G FLORES. 2001.
Historia biogeográfica de las áreas
áridas de América del Sur Austral.
En: J. Llorente Bousquets y J.J. Morrone (eds.). Introducción a la Biogeogra a en La noamérica: Teorías,
conceptos, métodos y aplicaciones.
Las prensas de Ciencias, Facultad de
Ciencias, UNAM. México DF. 257-266

Escala de provincia fitogeográfica. Provee descripción de las principales especies animales de la provincia fitogeográfica del monte

RUNDEL, P, PE VILLAGRA, MO DILLON, SA ROIG-JUÑENT &amp; G. DEBANDI. 2007. Arid and Semi-Arid Ecosystems. En: VEBLEN, TT; YOUNG, K &amp;
ORME, AE (eds.). The physical Geography of South America. Oxford
University Press, pp. 158-183

Escala de provincia fitogeográfica. Provee descripción de las principales especies animales de la provincia fitogeográfica del monte. Es información
complementaria a la de ROIG-JUÑENT y
FLORES (2001)

Ficha 18

Fauna

Herramientas y metodologías
Se u lizaron sistemas de información geográfica (SIG) para agrupar la información correspondiente a todas las
variables enumeradas anteriormente. A par r del uso de imágenes satelitales y SIG se ubicaron las áreas con
mayores niveles de degradación, las cuales serían prioritarias en el plan de ordenamiento propuesto. Para este
desarrollo se u lizaron los so ware ArcGIS y ENVI.
A través del uso de programación lineal, se buscó determinar el área que debía ser des nada a cada uso. La función a maximizar fue el ingreso neto de los productores ganaderos. Como restricciones se incorporaron la superficie mínima que debía ser des nada a determinados usos, el valor mínimo de produc vidad primaria neta aérea
para que el pas zal se encuentre en buenas condiciones y un umbral de carga ganadera mínima que le permi era
a los productores aceptar las propuestas de manejo. Para este desarrollo se u lizó la función Solver del so ware
Microso Excell.
Para evaluar la conveniencia de aplicar el ordenamiento propuesto, se realizó un análisis mul criterio basándose
en el método analí co jerárquico de Saaty (1990). El obje vo era determinar, mediante la comparación de criterios de evaluación, cuál de los dos escenarios posee un mejor desempeño sobre los obje vos propuestos. El método requiere de ponderaciones para los criterios y subcriterios, estas surgieron de la discusión de los integrantes
del grupo.

Aspectos socioeconómicos
Datos
Población

Fuente de datos

Calidad

INDEC. 2010. Censo Nacional de Población. Provincia de La Rioja. [en
línea]

Escala provincial y/o departamental. Se
u lizó para conocer la can dad de habitantes, la densidad de población y la
proporción de población según sexo y
rango etario. También ene un análisis
de la can dad de hogares según los servicios de infraestructura que poseen.

INDEC. 2001. Censo Nacional de Población. Provincia de La Rioja. [en
línea]

Escala provincial y/o departamental. Se
u lizó para conocer la proporción de la
población que es rural o urbana, y cuántos habitantes poseen necesidades básicas insa sfechas.

PROINDER. 2006. Estrategia de Desarrollo Rural Riojana. [en línea]

Escala provincial y/o departamental. Se
u lizó para conocer las condiciones socioeconómicas (e.g. pobreza) de la población rural del departamento.
503

�IGN. SIG 250

Disponible en formato shape para todo
el país. Se u lizó para realizar un mapa
de caminos (vecinales, municipales y
nacionales) y de ferrocarriles).

Salud

Ministerio Nacional de Salud. 2012.
Atlas Educa vo de la República Argen na. [en línea]

Escala departamental. Se u lizó para conocer la situación actual del sistema de
salud del departamento.

Educación

Ministerio Nacional de Educación.
2012. Atlas Educa vo de la República Argen na. [en línea]

Turís ca

FERREYRA O., F. MALANO y E. FERREYRA. 2009. Reseña estadís ca
del Departamento de Chamical. Dirección de estadís ca. Municipalidad Dpto. CHAMICAL. [en línea]
FERREYRA O., F. MALANO y E. FERREYRA. 2009. Reseña estadís ca
del Departamento de Chamical. Dirección de estadís ca. Municipalidad Dpto. CHAMICAL. [en línea]

Escala departamental. Se u lizó para
describir el sistema de educación del
departamento y ubicar en el espacio los
centros educa vos según po (primario,
secundario, etc)
Escala departamental. Descripción del
sistema hotelero del departamento.

Energía eléctrica y telefonía

Economía
Ac vidades produc vas
generales

Ac vidades produc vas rurales

Ficha 18

Infraestructura
Transporte

Escala departamental. Descripción del
sistema energé co y de telefonía del
departamento. Provee es maciones de
energía consumida y descripciones de
las principales fuentes de oferta energéca (térmica, eólica, etc.),

MINISTERIO DE ECONOMÍA DE LA
NACIÓN (MECON). 2011. Panorama
económico provincial. [en línea]

Escala provincial. Descripción de las
principales ac vidades produc vas, las
exportaciones de productos provenientes de La Rioja, y del empleo de mano
de obra según rama de ac vidad.

Dirección General de Estadís ca y
Sistemas de Información (DGEySI).
2006. Panorama Económico Provincial. La Rioja. [en línea]

Escala provincial. Descripción más detallada a la provista por MECON (2011) y
espacialmente explícita de las principales ac vidades económicas de la provincia.

INDEC. 2002. Censo Nacional Agropecuario. Provincia de La Rioja. [en
línea]

Escala departamental. Descripción de la
superficie sembrada de diferentes cul vos, composición del ganado según po.
Proporción de establecimientos agropecuarios según tenencia y po de límites

504

�Se u lizó análisis mul criterio, el cual fue descripto anteriormente. Se realizaron mapas de actores para cada uno
de los obje vos. Esto consis ó ubicar a cada uno de los actores sociales en una matriz de interés-influencia, es
decir, para cada uno de los obje vos propuestos determinar el nivel de interés e influencia de cada uno de ellos.
La ubicación de cada actor dentro de la matriz resultó de la discusión del equipo técnico.

Ficha 18

Herramientas y metodologías

Actores involucrados
A con nuación se mencionan cada uno de los actores vinculados al ordenamiento propuesto para Chamical, haciendo especial énfasis en aquellos vinculados a las ac vidades agropecuarias del departamento.
Productores agrícola-ganaderos: Para su pificación se consideran variables estructurales e intervinientes. Las
primeras están referidas a la dotación de recursos económicos ( erra, agua, ganados, equipamiento, capital) y
las “intervinientes” hacen referencia al número y po de integrantes de la familia, su grado de instrucción, sus
conocimientos, su cultura y su experiencia organiza va. De esta forma, de acuerdo a las variables mencionadas
pueden encontrarse tres pos:
• Tipo 1. Los ingresos generados por la producción le permiten sa sfacer las necesidades familiares y dar con nuidad a la EAP-Explotación Agropecuaria, manteniendo bienes y mejoras, incorporando tecnología.
• Tipo 2. Los ingresos resultantes de la producción solo le permiten sa sfacer las necesidades básicas de la familia, pero no mejorar la EAP. Deben complementarlos con otro po de ingresos.
• Tipo 3. Los ingresos provenientes de la EAP son insuficientes incluso para atender las necesidades más básicas
de la familia, por lo que es imprescindible contar con otras fuentes extraprediales.
La clasificación de productores que mejor se adapta al ordenamiento aquí propuesto es la que divide a los ganaderos en productores empresariales ( po 1), productores familiares capitalizados ( po 1), productores familiares
poco capitalizados ( po 2), productores comuneros ( po 3) y productores hor colas ( po 1, 2 y 3). Este departamento, con escasa disponibilidad de recursos naturales ( erra y/o agua, en can dad y calidad), de capital y tecnología, y el factor mano de obra es fundamentalmente familiar; siendo los sistemas produc vos de subsistencia,
mayormente para el autoconsumo.
Organizaciones Gubernamentales: Son estas las que dictan las normas de uso y manejo, ejecutan las polí cas y
controlan las ac vidades privadas o Nacionales. A nivel Regional del Parque Chaqueño existen 23 Ins tuciones
del Gobierno Nacional que enen par cipación ac va y directa en las Provincias Integrantes del Chaco. Ejemplo,
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS). Esta categoría incluye a los Organismos de ciencia y
técnica: INTA EEA Chamical (Estación Experimental Agropecuaria Chamical) y Universidad de La Rioja.
Sindicatos: que actúan en defensa de los intereses económicos y sociales de los trabajadores, incluidos en un
mismo rubro de ac vidades produc vas.
Organismos no Gubernamentales: Existen 52 Organizaciones No Gubernamentales que trabajan en la Región
Chaqueña. La mayoría de estas organizaciones son de Apoyo a Organizaciones de Base y enen presencia directa
en terreno, con apoyo principalmente a pequeños productores rurales, campesinos criollos y aborígenes. Ejemplo: Centro de Estudios y Defensa del Medio Ambiente.
Asociaciones y/o Grupos de Productores: Varios se encuentran adheridos a las 48 Organizaciones Gremiales
que existen, algunas de las cuales son de segundo grado y están afiliadas a las En dades Ruralistas Nacionales.
Ins tuciones Internacionales: Pueden facilitar recursos económicos para la implementación de planes de manejo
adapta vo.
Sector turísƟco: Muy pobremente desarrollado, el Departamento no se presenta como un des no turís co de
importancia.
Sector financiero: Banca hipotecaria, mutuales, coopera vas de crédito y de ahorro, banca comercial. Estas en dades juegan un rol de intermediación del crédito ante el público. Banco Nación de Chamical y Banco de La Rioja-Chamical. Se incluyen en este grupo a los operadores y agentes inmobiliarios del departamento (formadores
de precios).
505

�Ganadería extensiva 77,8%, Salar 15,7%, Monte (sin ganadería) 5,9%, Uso residencial/industrial 0,6%.

Ficha 18

Actividades Productivas o usos del suelo

Conflictos identificados (Actuales y potenciales)
Los conflictos potenciales para la implementación exitosa de este plan son los siguientes:
• Falta de un marco ordenador nacional/provincial sobre OT, de mecanismos de control, de incorporación de la
dimensión ambiental-territorial y la presencia de conflictos jurisdiccionales.
• Falta de ar culación, coordinación y consenso entre los dis ntos actores, dando lugar a superposición, duplicación de esfuerzos, estudios y tareas de los dis ntos Organismos.
• Desvalorización de los beneficios de un desarrollo ordenado y dirigido por polí cas coordinadas de planificación a largo plazo.

Planificación
Objetivos
Los obje vos surgieron de discusiones entre el equipo de trabajo y los docentes a cargo de la asignatura a par r
de un análisis del contexto del departamento. A con nuación se enumeran y describen los diferentes obje vos:
ObjeƟvo Ambiental:
Disminuir el estado de degradación de los pas zales en el departamento de Chamical, proponiendo estrategias
de manejo que incrementen su Produc vidad Primaria Neta y su
Eficiencia en el Uso de la Precipitación.
ObjeƟvo Económico:
Aumentar los ingresos netos de los productores rurales mediante la implementación de prác cas de manejo
adecuadas que posibiliten la obtención de mayor can dad de carne por hectárea.
ObjeƟvo Social:
Disminuir el porcentaje de población rural por debajo de la línea de pobreza, mediante la implementación de
prác cas de manejo de fácil adopción por parte de los productores rurales familiares o de subsistencia (nulos
costos económicos) y que posibiliten la obtención de mayor can dad de carne por hectárea.

Herramientas para trabajo en grupos
Como se dijo anteriormente, el trabajo fue desarrollado en el contexto de una materia, por lo cual no se realizaron ac vidades con actores sociales. Sin embargo, se propusieron ac vidades que deberían realizarse. A con nuación se enumeran las herramientas y ac vidades propuestas:
La par cipación pública en el ordenamiento territorial del departamento de Chamical fue organizada en tres
etapas: 1) Involucramiento de la ciudadanía en el proyecto y fomento de voluntad de par cipar en los espacios
de concertación, 2) Realización de mesas de trabajo sectoriales, en función del po de actor, idiosincrasia y su
relación con el proyecto, 3) Rediseño y/o modificación del proyecto en función de los resultados de las mesas y
nueva convocatoria para discu r las modificaciones realizadas
En la primera etapa, la propuesta se basa en un acercamiento paula no y de vinculación con los sujetos del territorio. El vínculo con la población se planea realizar en diferentes representaciones y niveles. Por un lado, las
mesas informa vas y de discusión con el gobierno municipal, provincial y los técnicos involucrados. En segunda
instancia se planifican las reuniones con las organizaciones no gubernamentales (ONGs), organizaciones comunitarias de base y coopera vas de productores sin una diferenciación ni pología previa.
El obje vo úl mo de esta etapa es fomentar la voluntad de par cipación ciudadana, responder las preguntas e
inquietudes, y generar un compromiso de los interesados para las futuras reuniones. Las herramientas de difusión para convocar a las reuniones serán tres: Avisos en medios de comunicación radial, publicaciones en medios
gráficos de alcance departamental y distribución de panfletos informa vos. El obje vo de esta etapa es responder
a las inquietudes de los interesados, que según experiencias previas giran en torno a: ¿Qué es un proceso de
ordenamiento territorial? ¿Cómo se realiza? ¿Cuál es el obje vo?

506

�Ficha 18

En la segunda etapa se propone la realización de mesas de trabajo sectoriales, en función del po de actor, idiosincrasia y su relación con el proyecto. En esta etapa comienza a ser necesario adaptar el formato de las reuniones
según el po de actor considerado, su poder e influencia. Se planean realizar tres formatos de reuniones, con
productores ganaderos (capitalizados, medianamente capitalizados y comuneros), con productores hor colas e
inversionistas y con el sector turís co y financiero.
Las reuniones se proponen conferir a los par cipantes la posibilidad de presentar sus inquietudes y opiniones
sobre aspectos técnicos más específicos que en la etapa uno. Por esto, esta segunda etapa se caracteriza por presentar un mayor componente técnico-produc vo que la primera, la mayor relación que presentarían los actores
con la ac vidad brinda la posibilidad de ahondar en cues ones más específicas del ordenamiento. La u lización
de productos visuales (ej. mapas, presentaciones powerpoint, fotos) son las herramientas principales a u lizar
en las discusiones técnicas, esto se fundamenta en su fácil aprehensibilidad para todos los actores intervinientes.
En cada una de las mesas de trabajo se planean u lizar un set integrado de técnicas y metodologías de par cipación adaptadas a los integrantes de las mesas. En primer lugar se planean u lizar aquellas técnicas referidas a
dinámicas de presentación, con el objeto de maximizar la par cipación en un ambiente cálido y de relajación. La
técnica de la telaraña es una de las que se ajusta a este po de escenarios. Comienza cuando los par cipantes
se colocan de pie formando un círculo y se le entrega a uno de ellos un ovillo de lana, el cual ene que decir su
nombre, procedencia, po de ac vidad que realiza, equipo de fútbol favorito, etc. Luego, este toma la punta
del cordel y lanza la bola a otro compañero, quien a su vez debe presentarse de la misma manera. La acción se
repite hasta que todos los par cipantes queden enlazados en una especie de telaraña. Una vez que todos se han
presentado, quien se quedó con la bola debe regresarla al que se la envió, repi endo la información personal de
su compañero (Vargas, 1984).
En una segunda instancia se planea fomentar la colec vización de ideas y promover discusiones despersonalizadas. La par cipación en esta instancia aparece como una oportunidad para construir nuevos conocimientos y
evaluar el diseño original del OT. La primera metodología a u lizar con los par cipantes será la lluvia de ideas.
En esta técnica los par cipantes de la mesa escriben en un papel las inquietudes y preguntas en torno a las
pautas dadas por el moderador de la reunión. En una segunda instancia se vuelcan todas las ideas en una pizarra y se ordenan por jerarquía en un esquema holís co. Una de los resultados esperados de las mesas es la
aparición de nuevos problemas en el territorio, que no eran visibles para el equipo técnico en sus inicios y que
se visibilizan tras la interacción con la mul plicidad de actores. Otra de las ac vidades propuestas en las mesas
es la u lización de mapas del departamento donde los par cipantes realicen una zonificación bajo sus propias
percepciones del sistema y sus problemas. Estos mapas serán realizados en grupos mixtos preestablecidos por el
moderador, en donde estén representados todos los pos de actores del territorio. Detrás de cada papelógrafo
el moderador escribirá la explicación dada por el grupo como fundamento de la zonificación establecida por los
moderadores. Estos papelógrafos serán posteriormente digitalizados y comparados con la zonificación planteada
inicialmente por el equipo técnico.
La tercera etapa consiste en el rediseño y/o modificación del proyecto en función de los resultados de las mesas.
La etapa final está basada en la retroalimentación que los actores del territorio establecen con el proyecto, y fruto de ese mecanismo adapta vo del diseño se busca un mejor ajuste del modelo a las necesidades de los sujetos
y las posibilidades del territorio. Por ejemplo, los papelógrafos con la zonificación propuesta por los integrantes
de las mesas se comparan posteriormente con la zonificación propuesta inicialmente, analizando diferencias,
similitudes e incluso nuevos usos del territorio. Este proceso es itera vo, dado que, luego de analizar los resultados de las mesas y modificar el ordenamiento inicial, se convoca nuevamente a los integrantes de las mesas
para reevaluar y ajustar el modelo hasta que los resultados sean sa sfactorios. Para que el proceso par cipa vo
en el departamento resulte sa sfactorio, es imprescindible que la etapa de difusión sea masiva y correctamente
planificada, de forma que los actores del territorio se sientan par cipantes ac vos y no espectadores ajenos al
proceso de ordenamiento.

507

�La relación entre la carga ganadera y la producción de materia seca de los pasƟzales, corresponde a una función
decreciente no lineal. Para diferentes niveles de carga ganadera se corresponden diferentes niveles de producción de materia seca, que en úlƟma instancia determinan la existencia de tres condiciones de pasƟzal: buena,
regular y mala.

Ficha 18

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos

Hipótesis:
El cambio de condición de un pasƟzal desde bueno a regular y pobre, es función de la intensidad de pastoreo, la
cual genera una elevada presión sobre el sistema. Un ajuste del manejo del pastoreo a las condiciones bioİsicas
de los potreros, aumentará la superficie correspondiente a pasƟzales con condición buena.
Supuestos:
La condición del pasƟzal es una medida del estado de salud del mismo.
• Un pasƟzal en buena condición produce más canƟdad de forraje y está compuesto mayormente por especies
de alto valor para el ganado, en tanto que un pasƟzal de condición pobre produce menos canƟdad de forraje.
• Las transiciones entre condiciones del pasƟzal Buena, Regular y Pobre son reversibles.
• La producción de forraje es un esƟmador del servicio ecosistémico PPN.
• Los valores de producción de forraje en función de la condición del pasƟzal son aplicables a todo el departamento de Chamical.

Metodología para la construcción de escenarios de uso
A parƟr de la información bioİsica y socioeconómica disponible se determinaron disƟntos Ɵpos de usos plausibles de ser realizados en el departamento. Los usos propuestos son diferentes manejos de la producción ganadera, desde el manejo tradicional sin rotaciones hasta las rotaciones con incorporación de pasturas megatérmicas.
A parƟr del uso de programación lineal se determinó de forma no espacialmente explícita qué superficie debería
ocupar cada Ɵpo de manejo. Los detalles de la programación lineal fueron descriptos anteriormente.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
Para contrastar el escenario actual con el propuesto y determinar el mejor uso del territorio, se uƟlizó análisis
mulƟcriterio. Los detalles del análisis mulƟcriterio fueron descriptos anteriormente.

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No aplica

Mecanismos de resolución de conflictos
No aplica

Elementos de Monitoreo
No aplica

Beneficios
Esperados

Obtenidos

Beneficios ambientales a nivel local
Beneficios ambientales a nivel local
Aumento de la PPNA, aumento de la superficie con No aplica
condición de pasƟzal “buena”

508

�Beneficios ambientales a nivel nacional
No aplica

Beneficios socioeconómicos a nivel local
Aumento del ingreso neto de los productores rurales, disminución de la proporción de población rural
por debajo de la línea de pobreza del departamento.
Aumento de la producción de ganado.
Beneficios socioeconómico a nivel nacional
Ninguno

Beneficios socioeconómicos a nivel local

Ficha 18

Beneficios ambientales a nivel nacional
Ninguno

No aplica

Beneficios socioeconómico a nivel nacional
No aplica

509

�Ficha 19

Ficha 19
Autoras: Cecilia Luisina Campos, Araceli De Marinis, Daniela Gangi y Luciana Staiano.
Nombre del Proyecto
Bases para el Ordenamiento Territorial del Departamento de Languiñeo, Chubut, Argentina. Diagnóstico
y planificación territorial.
Datos Generales
Institución responsable
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires

Instituciones participantes
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Cecilia Luisina Campos, Estudiante de Lic. en Ciencias Ambientales, Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires, técnica.
Araceli De Marinis, Estudiante de Lic. en Ciencias Ambientales, Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos
Aires, técnica.
Daniela Gangi, Estudiante de Lic. en Ciencias Ambientales, Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires,
técnica.
Luciana Staiano, Estudiante de Lic. en Ciencias Ambientales, Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires, técnica.

Marco normativo
-

Ley General del Ambiente, Ley Nacional N° 25.675, sancionada en 2002.
Ley de presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques na vos, Ley Nacional N° 26.331, sancionada en 2008.
Ley de Conservación y Recuperación de la capacidad produc va de los suelos, Ley Nacional N° 22.428, sancionada en 1981.
Ley para la Recuperación de la Ganadería Ovina, Ley Nacional N° 25.422, sancionada en 2001.
Adhesión Ley Nacional para la Recuperación de la Ganadería Ovina, Ley Provincial N° 4817, sancionada en
2002.
Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Na vos de la Provincia de Chubut, Ley Provincial N° XII-92, sancionada en 2010.
Código Ambiental de la Provincia de Chubut, Ley Provincial N° 5439, sancionada en 2005.
Mensura y amojonamiento de erras, Ley Provincial N° 2.378, sancionada en 1984.
Comisión Provincial de Iden ficación y Adjudicación de Tierras a las Comunidades Aborígenes, Ley Provincial
N° 3.247, sancionada en 1998.
Reconocimiento de Comunidades Indígenas radicadas en la provincia, Ley Provincial N° 3.510, sancionada en
1990
Adhesión a la Ley Nacional N° 23.302 de protección de comunidades aborígenes, Ley Provincial N° 3.623, sancionada en 1990.
Creación del Ins tuto de Comunidades Indígenas, Ley Provincial N° 3.657, sancionada en 1991.
Ins tuto autárquico de colonización y fomento rural, Ley Provincial N° 3.765, sancionada en 1992.
Creación del registro de comunidades indígenas de la Provincia del Chubut, Ley Provincial N° 4.013, sancionada en 1994.
Adhesión provincial a la Ley Nacional N° 25.607 sobre campaña de difusión de los derechos de los pueblos
indígenas, Ley Provincial N° 4.899, sancionada en 2002.

510

�-

Ra ficación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Deser ficación, Ley Nacional N°
24.701, sancionada en 1996.
Código Civil de la Nación Argen na, Ar culo 2340, De los Derechos Reales, Bienes Públicos.

Ficha 19

-

Ubicación geográfica y área de influencia
Departamento de Languiñeo, Chubut, Argen na. 15.339 km2, población rural de 3.085 habitantes (INDEC, 2010)

Área temática de aplicación
Ordenamiento de las ac vidades produc vas en el territorio, considerando 3 unidades socio-ambientales homogéneas. En cada unidad se tuvieron en cuenta 3 obje vos (ambiental, social y económico).

Motivación
Trabajo realizado en el marco de la asignatura Ordenamiento Territorial de la Licenciatura en Ciencias Ambientales (FAUBA), dictada por los docentes José Paruelo y Marcela Román.

Financiación
-

Temporalidad
4 meses a par r del 16/08/2012

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
X Finalizado

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
-

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
La limitación más importante para llevar a cabo el proyecto, es que forma parte de un trabajo prác co para una
asignatura. Asimismo, para el desarrollo del mismo se presentaron algunas limitaciones que detallamos a con nuación: desconocimiento del territorio a campo, falta de contacto con los actores e involucrados, inconsistencias entre dis ntas fuentes de información geográfica para un mismo aspecto bio sico, inconsistencias en datos
socioeconómicos aportados por dis ntos organismos estatales.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
-Preparación de un informe final presentado en el curso de Ordenamiento Territorial de la Licenciatura en Ciencias Ambientales (Publicación interna).
-Presentación de resultados principales ante comité evaluador del curso (Presentación Power interna)
-Envío de informe final a la Dirección General de Estadís cas y Censos de Chubut – Equipo SIG. Dicha ins tución
nos facilitó capas de información geográfica u lizadas para la etapa de diagnós co territorial.

Beneficiarios del proyecto
En caso de que el proyecto llegara a la fase de ges ón territorial, los beneficiarios serían los pequeños productores ovinos y la población en condiciones de pobreza del departamento.

511

�Ficha 19

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos

Fuente de datos

Calidad

IGN
IGN
INTA. 2011. Estación Esquel. Ubicación y área de influencia.
Land Degrada on Assessment for
Dryland Areas (LADA)

Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental

Cruzate, G.A y J.L. Paniga . 2006.
Suelos y ambientes Chubut Argenna. INTA.

Escala departamental

Mapa de mallines

IGN

Escala departamental

Funcionamiento de mallines

Ciari, G. 2010. EEA INTA Esquel.
Funcionamiento hidrológico de los
mallines y sus cuencas asociadas.

Escala provincial

Cabrera, A.L. 1976. Regiones Fitogeográficas Argen nas. Pp.1-85.
En: Enciclopedia Argen na de Agricultura y Jardinería. Editorial ACME.
Buenos Aires.

Escala departamental

Mapa de unidades fisonómico
florís cas

León R.; D. Bran; M. Collantes; JM.
Paruelo &amp; A. Soriano. 1998. Grandes unidades de vegetación de la
Patagonia extraandina - Ecología
Austral, 8(2):125-144.

Escala departamental

Detalle de unidades fisonómico
florís cas

Golluscio R.A., R.J.C. León y S.B.
Perelman, 1982. Caracterización fitosociológica de la estepa del oeste
de Chubut; su relación con el gradiente ambiental. Bole n de la Sociedad Argen na de Botánica 21 (1
4):299 324.

Escala provincial

Subsecretaría de Recursos hídricos

Escala departamental

Clima
Mapa de isohietas
Mapa de Temperaturas
Datos meteorológicos
Mapa de isohietas
Suelos
Orden y suborden

Vegetación
Mapa de provincias fitogeográficas

Hidrología
Mapa hidrográfico de cuencas

Escala departamental

512

�Fauna
Descripción de fauna local

Laboratorio Análisis Regional y Teledetección (LART)

Escala regional

Archivo vectorial (GeoINTA)

Escala departamental

Cruzate, G.A y J.L. Paniga . 2006.
Suelos y ambientes Chubut Argenna. INTA.

Escala provincial

Jiménez, J., Guineo, G., et al. 2008.
Hippocamelus bisulcus. In: IUCN
2010. IUCN Red List of
Threatened Species. Version 2010
en línea: www.iucnredlist.org.

Escala provincial

Conservación de la diversidad natural en la Patagonia Árida: Definición de criterios e iden ficación de
áreas de alto valor. Mayo 2002. Delegación Regional Patagonia APN,
Estación Experimental
Agropecuaria INTA Bariloche. San
Carlos de Bariloche, Argen na.

Escala departamental

Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación (SAyDS).
Informe Regional bosque Andino
Patagónico. Primer Inventario Nacional de Bosques Na vos. 2005

Escala regional

Dirección de Fauna y Flora Silvestre
(DFyFS). Ministerio de Industria,
Agricultura y Ganadería,
Gobierno de Chubut.

Escala provincial

Ficha 19

Cobertura del suelo
Mapa de cobertura de suelo (varios)

Herramientas y metodologías
Superposición de capas de información en SIG QuantumGis, construcción de funciones de afectación para servicios ecosistémicos de importancia (Biodiversidad, Produc vidad Primaria, Ciclado de nutrientes, Dinámica del
agua en mallines) y posterior trade-oﬀ analysis, construcción de funciones de producción (ingresos, can dad de
forraje, superficie necesaria para producción del forraje es mado, recaudación y generación de empleo producidas por la ac vidad turís ca y pesca depor va).

513

�Fuente de datos

Calidad

Población
N° de habitantes
Máximo nivel de educación alcanzado

INDEC-CNPyV 2010
INDEC-CNPyV 2001

Escala departamental
Escala departamental

Hogares
INDEC-CNPyV 2001
N° de Hogares
INDEC-CNPyV 2001
N° de Hogares NBI
Hogares con un miembro declarado INDEC-CNPyV 2001
perteneciente a un pueblo indígena

Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental

Empleo
Condición de ac vidad económica
Datos económicos agropecuarios
N° de EAPs
N° de cabezas de ganado en EAPs
Nivel de instrucción de los productores
N° de EAPs de pequeños productores
Superficie total de EAPs de pequeños
productores
Capitalización de pequeños productores
Porcentaje de pequeños productores
que trabajan o no fuera de la EAP.
Sectores en los que trabajan los pequeños productores
Valor de la erra

Infraestructura
N° de Escuelas
N° de Hospitales
Caminos
Rutas
Parcelas catastrales

INDEC-CNPyV 2001

Escala departamental

INDEC-CNA 2002
INDEC-CNA 2002
INDEC-CNA 2002
PROINDER - 2007
PROINDER - 2007
PROINDER - 2007
PROINDER - 2007

Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental

PROINDER - 2007

Escala departamental

Ficha 19

Aspectos socioeconómicos
Datos

Compañía Argen na de Tierras Escala departamental
(CAT)

Secretaría de Planeamiento Educavo-Mapa Educa vo 2009
Dirección General de Estadís cas y
Censos Chubut (DGEyC Chubut)
DGEyC Chubut
DGEyC Chubut
DGEyC Chubut

Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental
Escala departamental

514

�A parƟr de los datos bioİsicos y socioeconómicos disponibles, uƟlizando el programa QuantumGiS integramos
todos aquellos que se encontraban georreferenciados en un Sistema de Información Geográfica. Mediante la superposición de capas de información, pudimos ubicar espacialmente la información disponible. Esto nos permiƟó
idenƟficar una gran heterogeneidad en el departamento, la cual implicaba diferentes potencialidades producƟvas
y a su vez requería, a nuestro entender, diferentes objeƟvos de planificación territorial. Por lo tanto decidimos
zonificar el departamento considerando tres unidades socioambientales homogéneas: Bosques Andino Patagónicos (zona 1), Estepa graminosa con precipitaciones mayores a 300 mm - gran productor (zona 2), Estepa arbusƟvo
graminosa con precipitaciones menores a 200 mm - predominio de pequeños productores (Zona 3).

Ficha 19

Herramientas y metodologías

Una primera división estuvo dada por las dos ecorregiones disƟnƟvas que comprenden a Languiñeo, las cuales
brindan diferentes servicios ecosistémicos y ofrecen disƟntas potencialidades producƟvas: los Bosques Andino
Patagónicos y la Estepa Patagónica. La zona de Bosques (zona 1) la definimos teniendo en cuenta los límites propuestos en la reglamentación de la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques NaƟvos. La mayor proporción fue
zonificada bajo la categoría II (amarilla), mientras que las zonas de mayor alƟtud se encuentran bajo la Categoría
I (roja). A la hora de ordenar el territorio será fundamental considerar las restricciones impuestas por dicha normaƟva. A su vez, en esta zona se encuentra ubicada la comuna rural Carrenleufú, en la cual vive el 11% de la población del departamento (287 personas) y el 20,55% (65 personas) viven en hogares NBI (CNPyV INDEC, 2001).
El mayor desaİo para la zona será propiciar acƟvidades producƟvas que garanƟcen mejorar las condiciones de
vida de la población y al mismo Ɵempo cumplan con la legislación vigente.
Dentro de la Estepa patagónica, idenƟficamos dos zonas considerando diferencias respecto a la aridez, unidades
fisonómico-florísƟcas de vegetación según León et al. (1998) y Ɵpos de productores predominantes. Los aspectos
bioİsicos mencionados determinarán diferentes niveles de afectación para los mismos Servicios Ecosistémicos (SE)
brindados por la Estepa Patagónica, al mismo Ɵempo que ofrecen disƟntas potencialidades en cuanto al manejo de la
ganadería ovina, acƟvidad predominante en la región. Así quedaron determinadas por un lado la zona 2, con predominio del Distrito Subandino de Estepa graminosa, con precipitaciones mayores a 300 mm anuales; y la zona 3, con
predominio de Distrito occidental de Estepa arbusƟvo graminosa, con precipitaciones menores a 200 mm anuales.
A nivel socioeconómico, la zona 2 está consƟtuida en su totalidad por lotes privados pertenecientes a una estancia de gran extensión, la cual se exƟende fuera de los límites del departamento y representa al productor
más grande de la zona. No posee ninguna comuna rural y la población que vive allí corresponde únicamente a
empleados de la estancia, la cual se encuentra distribuida en cuatro puestos (Jaramillo, Tres Lagunas, Vargas y El
Colorado). En la zona 3, en cambio, se encuentra el municipio de Tecka y las comunas rurales Colan Conhue, Aldea Epulef y Paso del Sapo. Según las caracterísƟcas socioeconómicas ya descriptas, subyace que resulta de gran
importancia incrementar tanto el nivel de educación de la población como el cumplimiento de las necesidades
básicas. Considerando esto y el tamaño de las parcelas catastrales suponemos que es una zona con predominio
de pequeños productores.
Asimismo, en la etapa de diagnósƟco, uƟlizando información bibliográfica, construimos funciones de afectación de
Servicios Ecosistémicos y funciones de Producción de bienes y servicios, las cuales detallamos en la siguiente etapa.
Actores involucrados
- productores agropecuarios grandes y medianos
- productores pequeños o familiares
- comunidades aborígenes
- representantes de emprendimientos mineros
- representantes del sector forestal
- representantes de ONGs que trabajan en la zona (ej.: Equipo Nacional de Pastoral Aborigen, InsƟtuto Patagónico
de Desarrollo Social, la organización Cruzada Patagónica).
- Estado, en sus diferentes niveles de organización.
Los organismos del sistema de Ciencia y Técnica que podrían tener injerencia y colaborar con el diagnósƟco y
generación de escenarios de uso podrían ser los siguientes:
- Universidades
- INTA. Estación Experimental Esquel.

515

�Ficha 19

- CENPAT- CONICET: Centro Nacional Patagónico, Puerto Madryn, Prov. de Chubut. Laboratorio de ecología terrestre en zonas áridas y semiáridas.
- IADIZA- CONICET. Ins tuto Argen no de Inves gaciones de la Zonas Aridas. CRYCIT, Mendoza. Laboratorio de
Deser ficación y Ordenamiento Territorial (LADyOT).

Actividades Productivas o usos del suelo
Zona 1 (Bosques Andino Patagónicos clasificados por la LEY de OTBN en categoría rojo y amarillo)
- Zona ganadera actual = 77.873 ha (59,88%)
- Maderera y Aserradero = 25.191,35 ha (19,37%)
- Otros usos (en su mayoría zonas altas-pedreros)= 26.982,39 ha (20,74%)
Zona 2 (Estepa graminosa con precipitaciones mayores a 300 mm)
- Ganadería ovina y en menor medida bovina – gran productor (100% erras privadas) = 124.792,47 ha (99,41%)
- Ac vidad turís ca en cuerpos de agua ( erras privadas) = 746,53 ha (0.59%)
Zona 3 (Estepa arbus vo-graminosa con precipitaciones menores a 200 mm)
- Ganadería ovina – pequeños productores = 237.017 ha (19,19%)
- Ganadería ovina – pequeños y medianos productores = 997.150 ha (80,71%)
- Otros usos (incluye ac vidad minera = 4 canteras en funcionamiento georreferenciadas con superficie desconocida)=1.250 ha (0,1%)

Conflictos identificados
Deser ficación por sobrepastoreo ovino, población en condiciones de pobreza, explotación privada de recursos
hídricos de dominio público, ac vidades produc vas ilegales en zonas protegidas (Ley 26.331)

Planificación
Objetivos
Los obje vos fueron definidos a través de un debate del equipo técnico, basado en el producto obtenido a par r
del Diagnós co territorial, considerando los conflictos iden ficados por el equipo técnico y otorgándole peso a
los aspectos que este consideró prioritarios para cada zona. Idealmente, fuera del contexto de un trabajo prác co, los obje vos podrían haber sido definidos de manera par cipa va, considerando las necesidades, opiniones
y deseos de los actores.
ZONA 1

OBJETIVO

AMBIENTAL

SOCIAL

ECONÓMICO

Evitar la pérdida
de bosque y
promover la
restauracion de
las zonas
degradadas

Disminuir el
nivel de
pobreza de la
población

Aumentar los
ingresos de la
población de
Carrenleufú

ZONA 2

OBJETIVO

AMBIENTAL

SOCIAL

ECONÓMICO

Frenar el
proceso de
desertificación

Garantizar el
acceso a los
recursos de
dominio
público

Aumentar la
recaudación que
percibe el
Estado por el
uso de recursos
de dominio
público

516

�OBJETIVO

ZONA 3
SOCIAL

Disminuir las
condiciones de
pobreza de pequeños
Frenar el
productores de Tecka,
proceso de
desertificación Colán Conhue, Aldea
Epulef y Paso del
Sapo

ECONÓMICO

Ficha 19

AMBIENTAL

Aumentar el
ingreso de
pequeños
productores

Herramientas para trabajo en grupos
Si bien la caracterización de actores fue desarrollada por el equipo técnico, dada las caracterís cas del trabajo en
el marco de una asignatura, en el trabajo planteamos la posibilidad de realizar un análisis de stakeholders de po
Bo om-up, a través de los métodos “Strategic Perspec ve Analysis” y “Q metodology” (Reed, 2009).
Por otro lado, si bien no se realizó, planificamos una propuesta de comunicación y par cipación para la población involucrada. La misma era una de las consignas explícitas del trabajo prác co. De haberse desarrollado esta
propuesta, hubiese formado parte del proceso de planificación territorial, ya que a par r de los talleres podrían
reformularse los escenarios planteados. Idealmente, los resultados de estos talleres hubieran sido clave para la
planificación de los escenarios de uso. La propuesta contempló las siguientes etapas:
1- Difusión:
Divulgación de información vinculada al proceso de Ordenamiento Territorial, de manera que todos los actores e
involucrados tengan la posibilidad de acceder a información relevante sobre dicho proceso.
La información brindada será diseñada y evaluada con profesionales o expertos en comunicación, a fin de ser lo
más claros y sencillos a la hora de disipar los miedos y cues onamientos que puedan llegar a surgir.
Los obje vos de esta etapa serán, por un lado, lograr un primer contacto directo con los actores e introducirlos en
la temá ca, explicándoles qué es y para qué sirve el O.T., cómo se lleva a cabo este proceso y qué es un proceso
par cipa vo. Asimismo, el obje vo será explicarles quiénes somos, por qué estamos allí, por qué consideramos
que sería importante y valiosa su par cipación. También los convocaríamos a los talleres y además trataríamos de
generar un compromiso de manera de poder contar con su presencia en los encuentros. En esta instancia inicial,
también se intentará de disipar dudas, se escucharán sus opiniones, cues onamientos, y demás cues ones, que
surjan del intercambio de información.
2- Encuentros previos con los disƟntos grupos de actores
Previamente al taller general donde serán convocados y par ciparán todos los actores e involucrados, se llevarían a cabo pequeños talleres o reuniones con grupos de actores homogéneos (definidos por sus problemá cas,
intereses), en los cuales se los pueda introducir en el proceso de ordenamiento territorial. Se pretende que en
estos encuentros los actores convocados puedan expresar cuáles son sus problemas, intereses, obje vos, qué
ac vidades realizan en el territorio, qué ac vidades suponen que podrán realizar, etc. El obje vo principal de
estas reuniones previas consiste en garan zar que todos los actores estén informados, que puedan contar con
herramientas para hacerse preguntas o cues onamientos y asimismo que puedan valerse de conocimientos básicos homogéneos acerca del proceso, previamente a la convocatoria general con todos los actores del territorio.
3- Encuentro con los moderadores de cada grupo
En esta etapa llevaríamos a cabo una capacitación con los representantes o facilitadores, de manera de lograr
que puedan desempeñarse como potenciales moderadores en los talleres, en conjunto con los comunicadores y
los responsables técnicos de la elaboración de la propuesta de O.T.
Algunas cues ones que se tratarán en dichas capacitaciones serán las referidas a cómo debería desempeñarse
un buen mediador o facilitador en las reuniones o talleres con los demás actores. Un primer punto a tratar sería
que todos los par cipantes deben ser considerados como fuentes de información y decisión para analizar los problemas y contribuir a soluciones. El facilitador debería permi r la expresión de las diferentes formas de pensar,
para que sean compar das por todos, y ayudar a lograr consensos a la hora de tomar decisiones (Geilfus, 2002).
Consideramos que el rol y desempeño del facilitador es crucial para que los talleres sean ú les.
517

�Ficha 19

4- Talleres generales
Se llevarían a cabo talleres con todos los actores clave. La can dad de talleres y la frecuencia de los mismos serán
definidos a medida que vaya avanzando el proceso, por lo tanto, se irían ajustando a las necesidades que vayan
surgiendo. En dichos talleres, más allá del ordenamiento propuesto y del análisis realizado antes de ir al territorio
por el equipo técnico, pensamos que este proceso debe servir para que los actores puedan plantear sus necesidades, inquietudes, deseos, problemas, etc., y esas cues ones puedan ser contrastadas con los contenidos de la
propuesta de ordenamiento, de manera de retroalimentar posi va o nega vamente el trabajo realizado. A par r
de lo enunciado y desarrollado por los actores, se revisarán si diversos problemas, obje vos, cues ones sociales,
económicas, etc. han sido tenidas en cuenta. En caso contrario, se analizarán, incorporarán o bien se descartarán
puntos que surjan del intercambio directo con la comunidad directamente involucrada.
Otro punto importante a tener en cuenta es el acceso de los actores al punto de reunión. Dado que muchos
actores no cuentan con los medios necesarios para trasladarse, creemos necesario poder llevar a cabo una negociación con diversos entes del estado provincial o bien departamental, a fin de asegurar la presencia de aquellos
individuos que desean ser parte de las reuniones pero que por diversas causas no pueden llegar por sus propios
medios. El lugar donde se lleven a cabo los talleres, será, por lo tanto, iden ficado y confirmado en base a las
negociaciones que resulten previamente. Creemos que un punto de reunión que sería atrac vo y que podría generar un buen clima de trabajo, podría ser una escuela, o bien en algún otro si o con el que los actores se sientan
familiarizados y cómodos.

Funciones de afectación de servicios ecosistémicos
- Biodiversidad (N°de especies/m2) -zona1-. Función de afectación: efecto de las diferentes ac vidades desarrolladas dentro del bosque (Conservación, Aprovechamiento de Lenga, SAFs, Reforestación con Sp na vas, Reforestación con Sp exó cas) sobre la biodiversidad de especies vegetales. Se consideró la conservación como estado de
referencia de la Biodiversidad y se evaluó el impacto que producirían el resto de las ac vidades sobre la misma,
en base a bibliogra a consultada. Asumimos que la diversidad de consumidores primarios y secundarios se modificaría en el mismo sen do que la diversidad de especies vegetales, pero con diferente magnitud.
- Biodiversidad (N° de especies/m2)-zona 2-. Función de afectación: efecto de las diferentes ac vidades planteadas dentro del ordenamiento (Conservación, Pesca depor va, Turismo, Manejo ovino alterna vo, Manejo ovino
tradicional, Manejo vacuno tradicional) sobre el n° de especies. Se evaluó, por un lado, el cambio en el po de
cobertura y composición de especies, debido al pastoreo ovino. A par r de bibliogra a consultada, pudimos
concluir que la abundancia de las especies más palatables disminuía con la presión de pastoreo, mientras que
aumentaba la abundancia de especies arbus vas o menos palatables. Por otro lado, se analizó el efecto que podría llegar a tener la ac vidad ovina sobre una especie paragua como el puma. La causa de dicha elección se basa
en que estas especies, por su tamaño o su dieta (depredadores), requieren de grandes espacios para cumplir su
ciclo vital. Al asegurar la supervivencia de una o varias especies de estas caracterís cas en su ambiente natural,
se estaría asegurando la de muchas otras especies con menores requerimientos de espacio. Dado que existen
conflictos entre dicho carnívoro y los productores ovinos, ya que esta especie suele predar sobre las ovejas y
ocasionalmente pueden ser un peligro para los humanos, se evaluó la posibilidad de la existencia de una relación
entre el po de manejo y la presencia o ausencia del puma. Nuestras conjeturas se basan en un estudio realizado
por Kissling (2009) llevado a cabo en la estancia que cons tuye la zona 2, el cual establece que un manejo adaptavo o rota vo puede llevar a que se produzcan menos encuentros entre pumas y ovejas, aminorando el conflicto
entre productores y la caza del puma y a la vez contribuyendo a mantener la biodiversidad.

518

�Ficha 19

- ProducƟvidad Primaria Neta como canƟdad de FORRAJE disponible [Kg MS/(ha x año)] en Estepa – zonas 2 y
3-. Función de afectación: efecto de la intensidad del pastoreo ovino sobre la disponibilidad forrajera. Se analizó
el Ɵpo de vegetación y se idenƟficaron las unidades fisonómico florísƟcas. Considerando esta idenƟficación, se
esƟmó la producƟvidad primaria neta, teniendo en cuenta el estado de deterioro de cada una de las unidades.
Luego, a parƟr de las guías de condición publicadas por INTA, se estableció que los diferentes estados alternaƟvos de la estepa (bueno, regular y malo) se condicen con las intensidades de pastoreo (bajo, medio e intenso),
respecƟvamente.
Luego se construyó la función de afectación a parƟr de la evaluación del efecto de las acƟvidades producƟvas que
se desarrollan en esta zona, sobre la disponibilidad forrajera. Dentro de las acƟvidades producƟvas fueron consideradas tanto las que se desarrollan actualmente como las propuestas dentro del OT; estas son: Pesca deporƟva,
Turismo, Manejo alternaƟvo ovino, Manejo tradicional ovino y Manejo tradicional vacuno.
- Ciclado de nutrientes – zona 3 - . Función de afectación: CanƟdad de nitrógeno orgánico disponible en el suelo
(g/kg se suelo) en función de la intensidad de pastoreo en el Distrito occidental. La selección conƟnua de las especies más palatables van eliminando del suelo las especies florísƟcas que mayor canƟdad de nutrientes aportan
al perfil a través de la descomposición (Golluscio et al., 2002). Como consecuencia, el suelo comienza disminuir
el contenido de nutrientes disponibles para las plantas. Las especies más preferidas por el ganado son las que poseen un mayor requerimiento nutricional, y por ende, se produce un empobrecimiento del nitrógeno con mayor
disponibilidad para las plantas.
- Dinámica del agua en mallines – zonas 2 y 3-. Función de afectación: efecto de las acƟvidades y manejos planteados dentro del OT sobre la dinámica del agua en los mallines. Según Del Valle (1993), la disponibilidad de agua
y forraje verde durante todo el año en los mallines, hace que estén expuestos a una mayor presión de pastoreo
y pisoteo, transformándolos en focos de degradación intensa. Una consecuencia de estos procesos de deterioro
es la aridización del sistema, el reemplazo de especies en las comunidades del mallín, y por tanto, una reducción
tanto en calidad como canƟdad de la oferta forrajera. A parƟr de esto, propone disƟntos estados y transiciones
del sistema, dentro de los cuales, puede o no volverse al anƟguo estado, según el grado de degradación. Los
diferentes estados se caracterizan por tener una composición de especies disƟnta. Se observa un reemplazo de
especies gramíneas por arbusƟvas y disƟnta proporción de cobertura vegetal (entre 90 y 20%), siendo 20% el
porcentaje de cobertura que representa al estado más degradado de los mallines.

Funciones de producción
Ingresos de pequeños productores – zona 1-. Como alternaƟvas que permiƟeran generar un aumento en los
ingresos de los pequeños productores de la zona 1, fueron considerados dos alternaƟvas de modelos de producción generados para los bosques de ñire y lenga que caracterizan la región: el Modelo de producción sustentable
de ñire y terneros en un bosque de ñire medio en el Bosque Andino-Patagónico Norte y el Modelo de Manejo de
lengales medianamente degradados Bosque Andino-Patagónico Norte (UNIQUE, 2011).
En ambos casos, considerando la carga animal y la producción de leña que plantean ambos modelos, se desarrollaron los resultados económicos esperados, los cuales impactarían incrementando los ingresos actuales.
Resultado económicos esperado para el Modelo de producción sustentable de ñire y terneros en un bosque de
ñire medio en el Bosque Andino- Patagónico Norte
Este modelo plantea un escenario que considera una vaca cada cinco hectáreas, con una producƟvidad de 4
terneros cada 5 vacas resulta una producción de 1 ternero cada 6 hectáreas. Considerando que cada ternero se
vende con un peso de 300 kg, a un precio de $12/kg vivo, se genera un ingreso bruto de $3.600/ternero, lo cual
implica un IB de $600/ha/año.

519

�Ficha 19

La producción de leña en la primera intervención, de 30 a 130 m/ha, representa 42 y 182 m estéreo/ha, respecƟvamente. A un precio de $100/m estéreo de leña, implica un ingreso bruto al inicio de entre 4.200 y $18.200/
ha. En raleos posteriores se obtendría un 25% del volumen extraído en la intervención inicial, lo cual resulta, a los
valores actuales considerados, un ingreso de entre 1.050 y $4.550/ha cada 20 años.
Además, se podría invesƟgar en la búsqueda de nuevos productos (bioenergía) que agreguen valor a futuro cuando surjan nuevos mercados y sistemas que mejoren la eficiencia del uso leñero. Otro beneficio esperado serían
los Aportes de la Ley Nacional N° 26.331 para varias de la acƟvidades mencionadas, especialmente para las tareas
de restauración (UNIQUE, 2011).
Resultado económico esperado para el Modelo de Manejo de lengales medianamente degradados Bosque Andino-Patagónico Norte
Los rollizos se comercializan en los aserraderos y la madera aserrada se desƟna una parte a la construcción y otra
a carpinterías. Todo en un ámbito local y/o regional. En el aprovechamiento forestal, considerando que se pueden
obtener entre 30 y 40 m3 /ha, a un valor de mercado promedio de $350/m3, se podría generar un ingreso bruto
de entre 10.500 y $14.000/ha, cada 40 años, por la madera rolliza puesta en aserraderos locales. En el aserrado
y secado, considerando un rendimiento del 33%, se obƟenen 140 p2 de tabla por cada m3 de madera rolliza. A
un valor actual promedio aproximado de $15/p2 de madera aserrada de 1ra y 2da calidad de carpintería, larga
y seca al 12% de humedad, se esƟma un ingreso bruto de $2.100/m3 de madera rolliza aserrada, lo que implica
una producción aproximada de $63.000/ha (para siƟos de 30 m3/ha) y de $84.000/ha (para siƟos de 40 m/ha),
lo que implica de alguna manera mulƟplicar los ingresos brutos por 6,5 desde la madera rolliza hasta la madera
tabla mediante el aserrío y secado. Según experiencias locales, por consultas a carpinteros, el ingreso bruto se
incrementaría entre dos y tres veces por el procesamiento secundario en carpinterías en relación a la madera
en tabla seca. El modelo requiere aportes de Ley Nacional N° 26.331 para la aplicación de silvicultura (anillados,
raleos a desecho), para el mejoramiento de accesos principales (alcantarillas, enripiado, etc.) y para la regulación
de la acƟvidad ganadera (UNIQUE, 2011).
Superficie mínima necesaria para desarrollar Manejo Ovino AlternaƟvo – zona 3 - CanƟdad de forraje necesario
para alimentar al rodeo durante un año: Se consideró que en promedio un ovino come 1 kg de MS por día, por
lo cual precisará 365 kg MS por año.Un pequeño productor posee actualmente 147 animales en promedio, pero
el objeƟvo consiste en que pueda alcanzar, en principio, 294 ovinos (el doble). Por lo tanto, el total de forraje que
necesita una EAP al año es de 107.310 kg de MS. Considerando que este forraje se distribuye equitaƟvamente a lo
largo del año, existen tres meses (uno antes del servicio, uno antes de la parición y uno posterior a la misma) en
los que es necesario que el forraje sea de alta calidad. Este valor equivale entonces al 25% del forraje, haciendo
un total de 26.827,5 kg MS. Por diferencia, la canƟdad de forraje necesario de calidad normal será de 80.482, 50
kg MS.
- Superficie necesaria para producir forraje: A parƟr de intersectar datos de PPNA promedio anual para el período
2000 - 2010 (Baldassini et al., 2012) con el catastro (DGEyC Chubut - Equipo SIG), obtuvimos la producƟvidad promedio por EAP. Por lo tanto dividimos los 80.482,50 kg MS por este valor para obtener la canƟdad de hectáreas necesarias para producir el forraje de calidad normal (cabe aclarar que no se consideró el índice de cosecha, el cual debería
tomarse en cuenta cuando se realicen las esƟmaciones para cada grupo de EAPs asociadas en parƟcular). Por otra
parte, al intersecar la clasificación de SAGPyA con el catastro, obtuvimos la superficie de mallines por EAP (fuente de
forraje de alta calidad) y calculamos el valor correspondiente de PPNA promedio anual período 2000- 2010. A parƟr
de estos datos, obtuvimos la producƟvidad promedio de mallines por EAP (114,78 kgMS/ha año) y su desvío estándar
(596,04 kgMS/ha año). Para evitar la sobresƟmación de las hectáreas proveedoras de forraje de alta calidad (AC),

520

�Ficha 19

decidimos u lizar el valor mínimo, obtenido a par r de la diferencia entre el promedio y el desvío, resultando en
518,74 kgMS/ha año. Finalmente, dividiendo las toneladas totales por los valores obtenidos, la superficie mínima
necesaria para realizar Manejo Alterna vo resultó ser 202,28 ha (51,72 ha de forraje de AC y 150,56 ha de forraje
de calidad normal).
- Ingresos brutos anuales pequeños productores ($/ha) – zona 3-. Para obtener un monto aproximado de ingresos anuales de los pequeños productores, realizamos la siguiente es mación:

A par r de los datos de PROINDER (2002) obtuvimos el número de ovejas, carneros, capones y borregos de los pequeños productores, los cuales se esquilan para la producción de lana. Considerando que en promedio se extraen
3,88 kg de lana (PROINDER, 2002) y tomando el precio de venta más bajo del kilo de lana, $15,77 (SIPyM, INTA
2012), obtuvimos un valor anual de $7,5/ha. Para obtener los ingresos provenientes de la producción de carne,
asignamos un valor de señalada del 50% (Hall y Paruelo, 2006). Asimismo, es necesario reservar un porcentaje de
la señalada para reposición de madres y carneros (25%).
Por lo tanto, considerando que de cada cordero se ob enen 18 kg de carne 89 (PROINDER, 2002) y que el precio
de venta del kilo de carne asciende a $20 (SIPyM- INTA, 2012), obtuvimos una es mación de $6,91/ha. Finalmente, para un EAP promedio de 1.150 ha, los ingresos brutos anuales ascienden a un valor de $16.571,50. Dividiendo
este valor por 12 meses, ingresos de $1.381 por mes, se condicen con el porcentaje de hogares NBI que proporcionan los datos socieconómicos.
Considerando el obje vo económico tendiente a duplicar la carga ovina, calculamos nuevamente los ingresos
brutos potenciales:

Además de modificarse la carga ovina, teniendo en cuenta el rango de posibles porcentajes de señalada según Hall
y Paruelo (2006), asumimos que la señalada podría ascender a un 60%. Finalmente, para un EAP promedio de 1.150
ha, los ingresos brutos anuales ascenderían a un valor de $36.443,50. Dividiendo este valor por 12 meses, da un
total de $3.037. A su vez, es importante considerar que el resto de las ac vidades propuestas que no compiten
por el uso del suelo (aprovechamiento de fibra de guanaco, aprovechamiento de liebre europea), podrían funcionar como aportes adicionales a los ingresos calculados.

521

�Ficha 19

- Recaudación producida por la acƟvidad turísƟca en cuerpos de agua ($/ha año) – zona 2 -. Una de las propuestas consis ó en que la explotación turís ca y la pesca depor va en los cuerpos de agua realizada por el privado
pase a manos del Estado, según lo establecido por el Art 2.340 del Código Civil argen no. Para determinar cuál era
la superficie adecuada que debía pasar a manos del Estado, el cual podría concesionarlas percibiendo ingresos
que puedan ser redistribuidos dentro del departamento y aumentando el empleo, u lizamos el método de programación lineal mul criterio. La misma requirió de datos de entrada, uno de ellos fue la recaudación percibida
por el Estado actualmente (con lagunas de dominio privadas) y la recaudación que percibiría si pasara a administrarlas. La es mación fue realizada considerando que actualmente la estancia abona 1.500 pesos anuales por el
usufructo de cada laguna, haciendo un total de 9.000 pesos (Recaudación Tributaria de Chubut). Por lo tanto si se
lo concesionaria a al menos a dos empresas que explotaran las ac vidades en las lagunas, el Estado percibirá el
doble de la recaudación que percibe actualmente (al menos 18.000 pesos).
- Generación de empleo en acƟvidades turísƟcas (jornales/ha año) – zona 2 -. Dado que el Estado dispone de
mayores recursos para la comunicación y publicidad, se estableció el supuesto de que podrá generar un mayor
flujo de gente que se acerque para realizar ac vidades recrea vas y de pesca depor va. En este sen do, en el
año 2011 se registraron 90 guías de pesca depor va para la zona Patagónica (Registro de guías de pesca depor va
por Resolución N° 072/97 del Organismo Provincial de Turismo Chubut). Si actualmente estancia Tecka emplea
5 guías de pesca depor va (6% de los guías registrados), es mamos que si lo concesionara el Estado se podrían
crear nuevos puestos de trabajo, considerando el mayor flujo de gente y las nuevas concesiones. Se fijó como
restricción que el mínimo de puestos que deberían crearse serían 15 en total. Teniendo en cuenta que el año solo
abarcará la temporada habilitada por Chubut (180 días), se u lizaron para el cálculo 150 días por condiciones
adversas. Así, llegamos a un valor de generación de empleo de 1 y 4 jornales/ha año para el manejo de lagunas
en manos de Tecka y del Estado, respec vamente.

Metodología para la construcción de escenarios de uso
A través de la superposición de capas en un SIG, analizamos la información bio sica y socioeconómica de las tres
zonas homogéneas. Considerando el contexto legal, las funciones de afectación de SE y las funciones de producción, construimos un escenario potencial para cada zona. Ya sea a par r de datos económicos concretos, datos
bibliográficos o estudios de caso donde se desarrollaban modelos de producción sustentables para las ac vidades
en cues ón, construimos escenarios potenciales a par r de los cuales pudimos es mar las consecuencias económicas e iden ficar los efectos sociales y ambientales que los mismos traerían.
Tanto en la zona 1 como en la 3, dis ntos aspectos socioeconómicos (nº de hogares NBI, nivel educa vo, % de
desocupación, nº de cabezas de ganado en EAPs y precio de venta de lana y carne) sugirieron a nuestro criterio
que el obje vo social y el económico de la planificación tendrían prioridad sobre el obje vo ambiental. Es por
esto que en ambos casos se buscó construir escenarios que endan a maximizar los ingresos de los pequeños
productores, asumiendo el supuesto de que este aumento en los ingresos se traduciría en una disminución de
las condiciones de pobreza (obje vo social). Así, en ambos casos se plantearon nuevas ac vidades produc vas
y manejos alterna vos para ac vidades que se venían desarrollando, de manera que las mismas cumplan con el
obje vo a maximizar y a la vez resulten sustentables, contribuyendo con el obje vo ambiental. En el caso de la
zona 3, la función a maximizar fue la carga ovina, la cual propusimos que era fac ble de duplicar, generando un
impacto posi vo en los ingresos de los pequeños productores.
La zona 2, en cambio, corresponde íntegramente a erras privadas de una gran estancia. Por este mo vo los
obje vos de la planificación fueron muy dis ntos respecto de las zonas 1 y 3. En este sen do, se le dio prioridad
al obje vo ambiental, proponiendo la conservación de áreas representa vas de estepa graminosa. Asimismo, el
escenario pudo contemplar los obje vos sociales y económicos para la zona, al mismo empo que una mejora en
el obje vo social (garan zar el acceso a los recursos de dominio público) contribuyó con el obje vo económico
de la zona 1, ya que existe un cuerpo de agua compar do por ambas zonas, donde es fac ble el desarrollo de
ac vidades turís cas. Para definir la superficie de lagunas que se mantendrían bajo dominio estatal y bajo dominio privado, se u lizó en este caso la programación lineal mul criterio con la herramienta SOLVER. Esto permi ó
definir, en base a dis ntos parámetros, la superficie de lagunas que pasarían a estar bajo dominio estatal en el
escenario potencial propuesto.

522

�Debate del equipo técnico. Evaluación Mul criterio mediante el Proceso Analí co Jerárquico definido por la valoración de Saaty (1997), Programación lineal con la herramienta SOLVER.
Es importante aclarar que este trabajo planteó solo un obje vo para cada dimensión. Esto nos llevó a reflexionar
respecto de los resultados obtenidos en la Evaluación Mul criterio. En los tres casos, el escenario potencial se vio
favorecido. Suponemos que estos resultados no se corresponden con la realidad, ya que existen probablemente
numerosos factores limitantes para llevar a cabo la planificación potencial, los cuales no se vieron reflejados en
los criterios. Esto lo atribuimos al hecho de haber trabajado con un único obje vo por dimensión, a par r de los
cuales fueron planificados los escenarios potenciales. Si hubiéramos propuesto una mayor can dad de obje vos,
probablemente la ponderación de los criterios hubiera presentado diferencias que le otorguen más peso al escenario actual en alguno de los casos. Lo mismo ocurre si hubiéramos planteado más de un escenario
alterna vo al actual.

Ficha 19

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No aplica

Mecanismos de resolución de conflictos
No aplica

Elementos de Monitoreo
No aplica

523

�Ficha 20

Ficha 20
Autoras: Melina Aranda, Paula Berenstecher, Emilia Delguy, Juliana Lofrano y Pilar Repetto
Propuesta de Ordenamiento Territorial para el departamento de Futaleufú, Chubut
Datos Generales
Institución responsable
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires.

Instituciones participantes
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires.

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Aranda Melina, Berenstecher Paula, Delguy Emilia, Lofrano Juliana y Repe o Pilar

Marco normativo
• Ley General del Ambiente (Ley N° 25.675) de la Nación Argen na, sancionada en 2002.
• Ley General del Ambiente (Ley N° 4.563) de la provincia de Chubut, sancionada en 1999.
• Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Na vos (Ley Nº 26.331) de la Nación
Argen na, sancionada en 2008.
• Ley Provincial XVII Nº 92 de Ordenamiento de Bosques Na vos de la Provincia de Chubut.
• Plan Estratégico Territorial (PET). Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, formulado
por el gobierno nacional en 2004.

Ubicación geográfica y área de influencia
Departamento de Futaleufú, Chubut, Argen na. 9.435 km². 37.540 habitantes. 88% urbanos, 12% rural (7% población rural agrupada y 5% población rural dispersa).

Área temática de aplicación
Rural

Motivación
El trabajo se realizó en la materia Ordenamiento Territorial de la Licenciatura en Ciencias Ambientales, cuyo obje vo consis ó en que los alumnos adquieran experiencia en el desarrollo de un Ordenamiento Territorial Rural.

Financiación
No aplica

Temporalidad
5 meses, de agosto a diciembre de 2012.

Estado de desarrollo
Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
X Finalizado

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�• Decisión polí ca para la implementación del proyecto.
• Adquisición de fondos para su desarrollo y puesta en marcha.
• Aceptación de la propuesta por parte de los dis ntos actores sociales involucrados, especialmente por parte
de los productores agropecuarios.

Ficha 20

Oportunidades para el desarrollo del proyecto

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
• Diferencias o contradicciones entre los datos extraídos de dis ntas fuentes. Por ejemplo, el caso de la ruta
provincial nº 34, que no figuraba en ciertos mapas y además no quedaba claro a qué jurisdicción pertenecía.
• Información protegida por secreto estadís co impide localizar en el espacio la información de los censos.
• Falta de información georreferenciada, especialmente en relación a las ac vidades produc vas.
• Falta de información a escala departamental. Gran parte de la información solo está disponible a escala provincial o a escala localidad, resultando, como consecuencia, imprecisa.
• Imposibilidad de conocer el si o en el cual se trabaja y de incluir a las comunidades durante todo el proceso,
tanto en el diagnós co como en la planificación y en la ges ón.
• Fuentes de datos desactualizadas.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Se presentó un trabajo final, el cual había constado de dos entregas previas. Además, se expuso oralmente frente
a un jurado evaluador.

Beneficiarios del proyecto
•
•
•
•
•

Productores agropecuarios.
Trabajadores del campo asalariados.
Empresas (proveedoras de tecnología agropecuaria, complejos turís cos, etc.).
Sector turís co.
Cualquier otro actor social que se vea beneficiado por el mantenimiento del nivel de provisión de servicios
ecosistémicos de Futaleufú (por ejemplo, comunidades de pueblos originarios, turistas, etc.).

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
1. Clima: po de clima, temperatura promedio anual, temperatura promedio mes más cálido y mes más frío,
promedio de días sin heladas, precipitaciones (mm y distribución en el año).
2. Recursos hídricos: cuencas hídricas de Chubut, cuencas que abarca Futaleufú, superficie perteneciente a cada
una de ellas, centros urbanos importantes ubicados en cada una de ellas, nacientes del río, caracterís cas y
estación de las crecientes, estación del caudal mínimo.
3. Suelo: po y origen del relieve, orden y origen de los suelos, porcentaje de la superficie de Chubut y de Futaleufú correspondiente a cada orden de suelo, caracterización de los principales órdenes, grandes grupos de
suelos presentes en Futaleufú.
4. Vegetación: provincias y distritos fitogeográficos abarcados por el dto, pos de vegetación, principales formas
de vida y especies presentes en cada zona.
5. Fauna terrestre y acuá ca: principales grupos de animales y principales especies de la región patagónica.

Fuente de datos
1. Clima: EEA INTA Esquel , 2001.
525

�Ficha 20

2. Recursos hídricos: Atlas digital de los recursos hídricos, 2002, Subsecretaría de Recursos Hídricos - Ins tuto
Nacional del Agua, GeoINTA.
3. Suelos: trabajos cien ficos diversos, Mapa de suelos de la provincia de Chubut SAGyP – INTA.
4. Vegetación: Geo INTA; Ins tuto de suelos INTA, libros y trabajos cien ficos, capas de información georreferenciada.
5. Fauna terrestre y acuá ca: libros y trabajos cien ficos.

Calidad
1. Clima: escala regional. Nivel de detalle insuficiente.
2. Recursos hídricos: escala: cuenca. Nivel de detalle insuficiente (no se cuenta con información específica acerca
de la porción de las cuencas abarcada por Futaleufú).
3. Suelos: escala 1:1.000.000 (escala del mapa de suelos). Nivel de detalle adecuado.
4. Vegetación: Nivel de detalle adecuado. Se contó con capas de vegetación para SIG que permi eron ubicar en
el espacio los principales pos de vegetación.
5. Fauna terrestre y acuá ca: escala regional, nivel de detalle insuficiente (escasa información a escala provincial, ausencia de información a escala departamental).

Herramientas y metodologías
La síntesis y análisis de los datos bio sicos se realizó principalmente mediante el uso SIG (Google Earth, Google
Earth Pro, gvsig, ArcGIS). La superposición de capas ( pos de suelos, isohietas, pos de vegetación, cuerpos de
agua, etc.) evidenció los principales rasgos ambientales del departamento, especialmente el marcado gradiente
de precipitaciones oeste-este y el resultante gradiente de vegetación. Esta herramienta permi ó además el cálculo de superficies (superficie boscosa, superficie total de estepa, superficie de estepa con precipitaciones mayores
y menores a 500 mm, etc.). Toda esta información obtenida mediante SIG se u lizó posteriormente para realizar
una zonificación del departamento (ver sección “Metodología para la construcción de escenarios de uso”).

Aspectos socioeconómicos
Datos
• Población: n° de habitantes, densidad, % población urbana/rural, n° habitantes de los principales municipios,
hogares con miembros de población indígena, ubicación de pueblos indígenas, % de población total con NBI,
% de la población urbana y rural con NBI, estructura de edades, analfabe smo, nivel máximo de instrucción
de la población urbana y rural, ocupación.
• Infraestructura: Transporte: rutas y caminos, % de viviendas sobre calles pavimentadas y no pavimentadas,
red ferroviaria, transporte aéreo. Infraestructura energé ca: can dad, fuentes, transmisión y des no de la
energía eléctrica, red de gas natural, % de viviendas con suministro de red eléctrica y de gas natural según
rural/urbana, po de combus ble u lizado en hogares. Infraestructura hídrica: superficie con infraestructura
de riego, infraestructura para laminación de crecidas. Infraestructura de comunicaciones: radio, televisión,
teléfono, internet. Infraestructura de salud: organización del sistema de salud provincial, establecimientos
de salud. Infraestructura educa va: pos y ubicación de establecimientos educa vos. Infraestructura urbana:
régimen de tenencia de la vivienda según área urbana o rural, pos de viviendas según zona urbana y rural.
Servicios públicos: % viviendas urbanas/rurales con acceso a red de agua corriente, procedencia del agua,
viviendas urbanas/rurales con cobertura de servicios de alumbrado, recolección de residuos y cloacas. Infraestructura turís ca: oferta hotelera según po de establecimientos y localidad, EAPs con ac vidades relacionadas al turismo rural.
• Ac vidades produc vas: tamaño de EAPs, régimen de tenencia de la erra, pos de productores, prác cas culturales y de manejo. Ganadería: existencias ganaderas, mataderos y plantas según po de ganadería (ovina,

526

�Ficha 20

bovina, etc.). Agricultura: forrajeras y superficie implantada con ellas, superficie implantada con otros cul vos. Ac vidad forestal: superficie implantada por especie, ubicación de las plantaciones forestales. Minería:
ubicación de proyectos mineros, generación de empleo.

Fuente de datos
Censo 2001, INDEC; Censo Nacional Agropecuario 2002, INDEC; Dirección General de Estadís ca y Censos de Chubut; Plan Estratégico de Infraestructura 2006-2016 de la Provincia de Chubut, Secretaría de Infraestructura Planeamiento y Servicios Públicos de la Provincia de Chubut; Mapa Educa vo 2007, Unidad de Estadís ca Educa va,
Ministerio de Educación Chubut. Plan Ovino para la Provincia del Chubut, 2007. Mapa de plantaciones forestales
(capa para SIG) según el MAGyP.

Calidad
Escala departamental. Nivel de detalle insuficiente (no se cuenta con información espacialmente explícita a nivel
intradepartamental para la mayor parte de los aspectos socioeconómicos).

Herramientas y metodologías
• Redatam: consultas y cruces de tablas online sobre los datos de censo 2001 INDEC. Se u lizó principalmente
para obtener la información censal de interés (educación, estructura de edades, infraestructura, acceso a servicios públicos, etc.) discriminada según población urbana o rural, permi endo así la caracterización de ambos
grupos. En el apartado “Datos” se detalla toda la información obtenida.
• Elaboración de un mapa de actores (ver mapa en la siguiente sección).
• La combinación de los datos bio sicos con los socioeconómicos requirió la realización de supuestos, ya que,
a diferencia de los datos bio sicos, la información socioeconómica no era espacialmente explícita. Uno de los
principales supuestos tuvo que ver con la ubicación actual de las ac vidades produc vas en el espacio. En
base a la lectura y recopilación de información acerca de estas ac vidades (superficie dedicada a la ac vidad,
condiciones bio sicas requeridas, limitaciones legales, consultas a conocedores del área, etc.) se intentó definir en qué zonas se desarrollan actualmente.

Actores involucrados
• Gobiernos de las localidades que conforman el departamento (Esquel, Trevelin, Corcovado, Villa Futaleufquen, Lago Rosario, Los Cipreses).
• Asociaciones vecinales. Estas son organizaciones representa vas de grupos de vecinos de un sector determinado, que sirve como medio para aunar esfuerzos con el fin de atender sus necesidades y representar sus
intereses. Un ejemplo es el caso de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel por el No a la Mina.
• Productores (que pueden dividirse en grandes, pequeños, familiares / agrícolas, ganaderos y forestales / propietarios y arrendatario / capitalizados y no capitalizados).
• Trabajadores del campo asalariados (que pueden trabajar en forma temporal o permanente).
• Empresas (proveedoras de tecnología agropecuaria, concesionarias de servicios públicos, mineras, complejos
turís cos y agencias de turismo).
• Organismos de ciencia y técnica: INTA, CIEFAP, Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
• Administración de Parques Nacionales.
• Sector turís co.
• Comunidades de pueblos originarios.
• En dades financieras.

527

�• 28% Parque Nacional Los Alerces.
• 21% Bosque; dentro del mismo los usos son los siguientes: 74% ganadería bovina, 24% conservación y 2%
forestaciones.
• 32% Estepa; el 98% se ocupa con ganadería ovina y el resto corresponde a forestaciones, cul vos de forrajeras, cereales, hortalizas y aromá cas y frutales.
• 19% Cuerpos de agua y suelo rocoso.

Ficha 20

Actividades Productivas o usos del suelo

Conflictos identificados
• La economía del departamento se basa en una producción poco diversa debido a las limitaciones bio sicas
y a la ausencia de polí cas que incen ven el desarrollo de otras explotaciones. Por otra parte, los ingresos
generados por estas ac vidades produc vas varían estacionalmente, concentrándose los mayores ingresos
durante un corto período del año.
• El 37% de la población rural agrupada y el 28% de la población rural dispersa de Futaleufú presenta necesidades básicas insa sfechas. Las necesidades básicas insa sfechas enen en cuenta indicadores que no son
abordados en este ordenamiento. Sin embargo, se considera que se relacionan directamente con la pobreza,
cuyas determinantes son la desocupación, la inestabilidad laboral, los bajos salarios, etc.
• Deterioro de la produc vidad de las estepas que ha generado una caída progresiva en el número de ovejas.
Se observó en la región la disminución de la cobertura total, aumento de especies poco pastoreadas mientras
disminuyen las preferidas por el ganado y aumento de indicios de erosión eólica e hídrica.

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�Ficha 20

• Actualmente, a pesar de lo establecido en la Ley Nacional Nº 26.331, existen 122 ha de plantaciones forestales
en áreas clasificadas en la categoría I (Conservación) y 1.822 ha ubicadas en áreas de categoría II (Uso sustentable).

Planificación
Objetivos
• Obje vos económicos
1) Disminuir la variabilidad estacional e interanual de los ingresos generados por las ac vidades produc vas
(único para todo el departamento).
• Obje vo social
1) Disminuir el porcentaje de población en condiciones de pobreza (único para todo el departamento).
• Obje vos ambientales
1) Controlar los procesos de deser ficación generados por el inadecuado manejo del ganado ovino (para la zona
de estepa).
2) Observancia de la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques Na vos (para la zona de bosque).
La metodología consis ó en iden ficar las problemá cas y, a par r de ello, plantear los obje vos que debían cumplirse para solucionarlas. A con nuación se eliminaron los obje vos que quedaron fuera del alcance del Ordenamiento Territorial, ya que plantearlos podía afectar la efec vidad y eficiencia del mismo. Por úl mo, se eligieron
los más adecuados para lograr resultados posi vos orientados al desarrollo del departamento.

Herramientas para trabajo en grupos
Con el obje vo de que todos los grupos de actores estén informados y de conocer la visión de los mismos respecto a la propuesta de ordenamiento, se realizarán dos talleres donde se convocará la par cipación de todos los
grupos de actores involucrados (detallados anteriormente).
Técnicas u lizadas:
• 1er Taller: lluvia de ideas por tarjetas como disparador para la explicación de los principales conceptos e implicancias del Ordenamiento Territorial, conducción para que los par cipantes iden fiquen necesidades y
problemas en el departamento, discusión y debate.
• 2° Taller: presentación de la propuesta de OT y debate con la opinión de todos los grupos de actores. Por
úl mo, devolución por escrito de los grupos de actores par cipantes, conteniendo propuestas y mejoras deseadas en el proyecto.
No puede hablarse de asistencia porque dichos talleres no se llevaron a cabo, se trata de una propuesta para
tener en cuenta si se aplicara el OT.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
Se iden ficaron los dis ntos servicios ecosistémicos que se ven afectados por cada una de las ac vidades producvas llevadas a cabo en el departamento y al mismo empo por aquellas ac vidades que potencialmente podrían
desarrollarse. Luego, en base a una exhaus va búsqueda de bibliogra a, se propusieron curvas de afectación de
los servicios iden ficados por cada una de las ac vidades. Se procuró u lizar información proveniente de zonas
cercanas al departamento o ecosistemas similares. En el caso de la ganadería ovina y de las plantaciones foresta-

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�Ficha 20

les fue posible en encontrar bibliogra a de la región patagónica, pero para el resto de las ac vidades esta información era escasa. Las funciones de producción y afectación de los servicios ecosistémicos se construyeron en
función de la intensidad de pastoreo, para el caso de la ganadería ovina, o de la extensión de la ac vidad a desarrollarse, superficie cul vada o forestada para el caso de los cul vos extensivos y forestaciones, respec vamente.
A con nuación se detallan las funciones propuestas para dis ntas ac vidades:
• Ganadería ovina: se iden ficó el cambio generado por la intensidad de pastoreo, representado por un gradiente histórico de intensidad de pastoreo en si os de la Patagonia, en la cobertura vegetal (herbáceas y arbustos)
del suelo. Además, se iden ficó el efecto del gradiente en la intensidad de pastoreo en la función de provisión
de otros servicios, tales como: biomasa de herbívoros, albedo, pérdidas de agua, control de la erosión, biodiversidad y produc vidad primaria neta aérea, como servicio de regulación atmosférica provisto por la fijación
de CO2. Las funciones descriptas se obtuvieron en base a bibliogra a de la región en estudio.
• Cul vos extensivos (alfalfa): se describieron principalmente las funciones de afectación de la producción de
forraje y del nitrógeno del suelo a lo largo de un gradiente de la superficie implantada de alfalfa. Estas funciones se realizaron en base a deducciones propias sin datos empíricos.
• Plantaciones forestales: se propusieron funciones de provisión de bienes (madera), regulación atmosférica (a
través de la PPNA), rendimiento hídrico, control de la erosión, biodiversidad y resistencia a la invasión.
Para el caso de los sistemas silvopastoriles, los cul vos intensivos, la piscicultura y el turismo rural no fue posible
construir funciones debido a la escasa información disponible. Sin embargo, se consideró cómo estas ac vidades
afectaban los servicios de los ecosistemas a la hora de tomar decisiones. Tampoco se han podido graficar las afectaciones de servicios culturales, tales como la tradición, recreación, enriquecimiento intelectual, etc., pero dichas
afectaciones fueron descritas verbalmente para ser tenidas en cuenta en la toma de decisiones.
Para poder comparar los efectos de las ac vidades sobre los servicios ecosistémicos se construyó un gráfico
orienta vo en el cual se intentó representar los efectos rela vos de las dis ntas ac vidades sobre ciertos servicios ecosistémicos, tomando como referencia (valor 1) a la ac vidad ganadera ovina. Se tuvieron en cuenta
los siguientes servicios: control de erosión, balance de nitrógeno, ganancia de carbono, rendimiento hídrico,
biodiversidad y materia orgánica del suelo. Se incluyeron barras de error con el obje vo de indicar una medida
de la confianza o la seguridad que se ene en relación a los efectos que provocaría de cada ac vidad sobre cada
servicio. En el caso de los cul vos intensivos se asignó una incer dumbre muy grande debido a la escasa información obtenida; por el contrario, para el caso de las forestaciones las barras de error son en general mucho más
pequeñas debido a que se cuenta con abundante sustento teórico y empírico.
Por úl mo, se realizó un análisis de los compromisos y complementariedad que existen entre servicios ecosistémicos. Para este análisis no solo se tuvieron en cuenta los servicios mencionados en el párrafo anterior, sino
también servicios relacionados con valores culturales heredados, tradiciones, enriquecimiento intelectual, recreación, etc. Sin embargo, nos resultó imposible construir funciones que mostraran gráficamente estos compromisos y complementariedad mencionados.

Metodología para la construcción de escenarios de uso
• Zonificación del departamento según sus par cularidades bio sicas mediante el uso de SIG, superponiendo
principalmente capas de vegetación, isohietas, cuerpos de agua y OTBN.
• Iden ficación de ac vidades a realizar en cada zona teniendo en cuenta restricciones legales y bio sicas.
• Definición de los lugares donde se desarrollará cada ac vidad dentro de cada zona y la superficie se dedicaría
a cada una de ellas, teniendo en cuenta criterios tanto bio sicos como socioeconómicos.
• En base a todo lo anterior, generación mediante SIG de un escenario “deseado” para cada zona en el que se
materializa la propuesta de ordenamiento territorial desarrollada para cumplir con los obje vos propuestos.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
El escenario deseado de cada zona fue evaluado en comparación con el escenario actual en términos de la efecvidad de cada uno en el cumplimiento de los obje vos planteados.

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�Ficha 20

Para poder comparar los escenarios se escogieron criterios de evaluación que reflejaran la influencia de los mismos sobre los aspectos social, económico y ambiental. A con nuación, mediante una evaluación mul criterio,
se obtuvo un valor final para cada escenario. Para realizar esta evaluación se valoraron, con tablas de Saaty, los
aspectos (ambiental, social y económico) y los criterios; se hizo una ponderación de los criterios y se sumaron los
resultados obtenidos para cada escenario (actual y deseado). El valor final obtenido para el escenario deseado
fue mayor al obtenido para el escenario actual. Consecuentemente, se decidió aplicar el ordenamiento territorial
rural propuesto en el trabajo.

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No aplica.

Mecanismos de resolución de conflictos
Creación de programas de incen vo, cuya ejecución y regulación serán responsabilidad de en dades existentes.

Elementos de Monitoreo
No se propuso.

Beneficios
Esperados
Beneficios ambientales a nivel local
• La propuesta de manejo del pas zal, que considera la heterogeneidad y recep vidad de los potreros, provocará una disminución en la presión de pastoreo ejercida sobre los individuos, poblaciones y comunidades
más preferidas por los herbívoros. A su vez, como consecuencia de la conservación de los recursos forrajeros,
aumentará la cobertura vegetal, que es un factor determinante para detener el progreso de la erosión.
• Las áreas buﬀer del bosque, donde se prohíben las ac vidades forestal y ganadera, impedirán la degradación
de los cursos de agua y mantendrán la integridad de los bosques na vos, debido a que evitarán el desarrollo
de invasiones biológicas.

Beneficios ambientales a nivel nacional
• La localización en el bosque de las dis ntas ac vidades produc vas asegura la conservación de los bosques
na vos.
• Disminuir los procesos de deser ficación que avanzan a través de mecanismos de “contagio” y retroalimentaciones.

Beneficios socioeconómicos a nivel local
• Estabilidad económica del departamento, debido a que los ingresos no serán generados únicamente por productos vinculados a la ganadería ovina. El escenario actual, con pocas ac vidades produc vas en desarrollo,
es fuertemente dependiente de los precios internacionales y factores ambientales, y esto conlleva un alto
riesgo económico.
• Disminución de la tasa de desempleo, ya que las ac vidades produc vas intensivas requieren mayor mano de
obra, y este po de ac vidades son las fomentadas en el escenario deseado.
• Menor porcentaje de población en condiciones de NBI, este beneficio se desprende como consecuencia de los
anteriores.
531

�• Contribución posi va al PBI, ya que la comercialización de la lana con valor agregado permi rá obtener mayores divisas por parte del sector.
• La diversificación a nivel departamental también contribuye a disminuir el riesgo económico nacional, debido
a que asegura producción e ingresos frente a eventos que pueden dañar producciones similares en otras regiones del país.

Ficha 20

Beneficios socioeconómico a nivel nacional

532

�Ficha 21

Ficha 21
Autoras: Antonella Bruno, Magdalena Pagella, Laura Ramallo, Denise Ramil, Lopardo Rossi, Sol María.
Nombre del Proyecto
Ordenamiento Territorial Rural Departamento Copo
Datos Generales
Ins tuciones par cipantes
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires. Asignatura: Ordenamiento Territorial, carrera de la Licenciatura en Ciencias Ambientales.

Responsable técnico directo y equipo de trabajo
Estudiantes de la Licenciatura en Ciencias Ambientales, cursando 5º año:
• Bruno, Antonella
• Pagella, Magdalena
• Ramallo, Laura
• Ramil, Denise
• Rossi Lopardo, María Sol

Marco normativo
• Ley General del Ambiente, Ley Nacional Nº 25.675, sancionada en 2002.
• Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Na vos, Ley Nacional N° 26.331, sancionada en 2008.
• Régimen para la Recuperación, Fomento y Desarrollo de la Ac vidad Caprina. Ley Nº 26.141, sancionada en
2006.
• Ley de Conservación y uso múl ple de las áreas forestales de la provincia de San ago del Estero. Ley Provincial
N° 6841/06, sancionada en 2007.
• Normas generales y metodología de aplicación para la defensa, conservación y mejoramiento del ambiente y
los recursos naturales. Ley Nº 6.321, sancionada en 2012.

Ubicación geográfica y área de influencia
Departamento Copo, San ago del Estero, Argen na.
Área total del Departamento: 12.604 km2
Total habitantes del Departamento: 31.228
Total habitantes zonas urbanas: 18.847
Total habitantes zonas rurales: 12.381

Área temática de aplicación
El área de aplicación del proyecto se enfoca principalmente en el medio rural, con mayor énfasis en el Desarrollo
Rural del Departamento.

Motivación
Trabajo realizado para la formación profesional de Licenciados en Ciencias Ambientales.

Financiación
No aplica

533

�Realizado en el transcurso de un cuatrimestre, durante el año lec vo 2012.

Ficha 21

Temporalidad

Estado de desarrollo

X

Inicial (menos del 30% del empo total de duración)
Intermedio (entre el 30 y el 60% del empo total de duración)
Avanzado (más del 60% del empo total de duración)
Finalizado (según el obje vo didác co planteado)

Oportunidades para el desarrollo del proyecto
El Marco Norma vo resultó ser favorable, debido a la sanción de la Ley de Ordenamiento Territorial de Bosques
Na vos. La misma resulta en una oportunidad para la aplicación del Proyecto en el Departamento.

Limitaciones para el desarrollo del proyecto
Los factores que limitan el plantea y consiguiente desarrollo del proyecto son:
• Información catastral incompleta dada la falta de tulos de propiedad, en un contexto de conflicto polí co y
social en el Departamento.
• Ausencia de información georreferenciada de pos de usos del suelo: formas en que se realizan las ac vidades
produc vas principales como son ganadería, aprovechamiento forestal y agricultura.
• Limitada información sobre el estado edilicio de hospitales y escuelas.
• Escaso acceso a tecnologías apropiadas para el sector de la pequeña ganadería, ganadería comunitaria y tradicional
• Trampas culturales y de pobreza: cuando existe un Sistema Socio-Ecológico con problemas de pobreza persistente, se reflejan, a su vez, en pérdidas de oportunidades de desarrollo.

Presentación de resultados obtenidos/esperados
Bruno, A.; Pagella, M.; Ramallo, L.; Ramil, D. y Rossi Lopardo, M. S. 2012. Plan de Ordenamiento Territorial, Departamento de Copo, San ago del Estero. Facultad de Agronomía, UBA.

Beneficiarios del proyecto
A par r de la caracterización de los pos sociales agrarios que existen en el Departamento (campesino, productor
familiar, empresario) el actor campesino es el mayor beneficiario de las medidas propuestas, siguiendo el actor
productor familiar y luego el actor empresario.

Diagnóstico Territorial
Aspectos biofísicos
Datos
Clima
Circulación de los vientos

Régimen de precipitaciones

Fuente de datos
Bole a, P.; L. Acuña y M. Juárez. 1992. “Análisis de las
caracterís cas climá cas de la provincia de San ago del
Estero y comportamiento del empo durante la sequía
de la campaña agrícola 1988/89”. Convenio INTA-UNSE.
INTA, San ago del Estero
Inventario Forestal de la Prov. de San ago del Estero,
departamentos de Copo y Alberdi 1994

534

�Morello, J. y Adámoli, J. 1974. La grandes unidades de
vegetación y ambiente del Chaco

Frecuencia promedio de heladas

Capas de información: Distribución de Isohietas de ArgenƟna, cedidas por el LART, FAUBA, CONICET
Protomastro, J.J. 1988. Fenología y patrones de interacción en un bosque de quebracho colorado, blanco
y mistol. Tesis Doctoral, Depto de Biología, Universidad
de Buenos Aires, ArgenƟna.
Servicio Meteorológico Nacional, período 1951-1980

Temperatura

Recursos Hídricos

-

División de cuencas en el Departamento Copo.

Capas de información: División de Cuencas de ArgenƟna. Otorgada por el LART, FAUBA, CONICET.

-

Descripción de las cuencas

-

Río Salado y sistema de canales

Ferreira, 2005
Bacchiega et al. 2003
FUNDAR
Subsecretaría de Recursos Hídricos.

Ficha 21

Mapa de isohietas Departamento Copo

Geomorfología y Suelos

-

Mapa de Suelos de Argen na.

-

Mapa de Curvas de Nivel del Departamento.

-

Descripción de los pos de suelos del
Departamento.

Capa de información: Distribución de los Ɵpos de Suelos
de ArgenƟna. INTA 2007
Capa de información cedidas por el LART, FAUBA, CONICET (formato Shp)
Bonelli, 1994
Godagnone

Vegetación

-

Fauna

-

Descripción de las Unidades de Vegetación del
Departamento.

Cabrera 1976
Brassiolo 2005
Brassiolo 2001
Morello y Saravia 1959
Sachtler, 1977

Anfibios
Rep les
Aves
Mamíferos
Especies Exó cas

Caziani et al. 2003
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable 2004
Caziani, 1996
DerlindaƟ, 2001
C. Trucco y A. Tálamo

Calidad de los dato: no especificado

Herramientas y metodologías
Para el procesamiento, análisis y síntesis de los datos se ha uƟlizado la bibliograİa anteriormente citada y capas
de información georreferenciadas, como el de isohietas, cuencas, ordenamiento territorial de bosques naƟvos,
suelos, etc., que fueron analizados y procesados mediante sistemas de información geográfica, como ArcView y
gvSIG.
535

�Infraestructura
Hospitales
Mapa del po y ubicación de hospitales en San ago
del Estero.
Servicios que posee cada hospital en Copo.
Escuelas
Número de escuelas, can dad de docentes por escuela y localidad de las escuelas en el Departamento de
Copo
Información sobre las escuelas presentes en Copo
Sistema de transporte y comunicación
Rutas nacionales, provinciales, ferrocarriles y pista de
aterrizaje

Sistema de riego
Sistema de Riego Departamento de Copo.
Caracterís cas socioeconómicas
Número de personas con necesidades básicas insa sfechas (NBI)
Condición de asistencia escolar
Trabajo y nivel de ingreso
Jefes de hogar económicamente ac vos
Nivel de hacinamiento del hogar
Tipo de vivienda
Agua de red pública
Área de servicio

Fuente de datos

Ficha 21

Aspectos socioeconómicos
Datos

Ministerio de Salud de San ago del Estero.
Guía de establecimientos de la Salud en Argen na.
Ministerio de Educación de San ago del Estero.

Guía de escuelas, colegios, ins tutos y jardines de infantes en Argen na.
Lima, J. J. 1997. Zonificación del Parque Provincial Copo,
San ago del Estero, Argen na, y directrices para el Plan
de Manejo. Tesis de Maestría, Manejo de Vida Silvestre,
Centro de Zoología Aplicada, Universidad Nacional de
Córdoba, Córdoba, Argen na.

Si o oficial de la Provincia de San ago del Estero.
INTA, 2001.
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010
Censo Nacional de Hogar y Vivienda 2001 y 2010

Calidad de los dato: no especificado

Herramientas y metodologías
Para el procesamiento, análisis y síntesis de los datos se ha u lizado la bibliogra a anteriormente citada.

536

�A par r de un relevamiento bibliográfico se iden ficaron los siguientes actores sociales involucrados, viendo necesario ampliar esta lista en terreno.

Ficha 21

Actores involucrados

Estado: actores que pertenecen a algún estamento del sistema de gobierno ya sea nacional, local, entes oficiales,
par dos polí cos, etc. Algunos de los organismos estatales que intervienen son:
• Ministerio de la Producción, Recursos Naturales, Forestación y Tierras
• Subsecretaría de Producción, Recursos Naturales, Forestación y Tierras
• Municipalidad de la Ciudad de Monte Quemado (Departamento Copo).
• Dirección de Bosques
• Administración de Parques Nacionales
• Dirección de Industria y Comercio
• Dirección de Minería, Geología y Suelos
• Subsecretaría de Agricultura Familiar
• IPAC (Ins tuto Provincial de Acción Coopera va)
• INTA (Delegación Pampa de los Guanacos y Monte Quemado)
Organizaciones campesinas-indígenas: donde par cipan todos o varios miembros de la comunidad.
• MOCASE-VC (Movimiento Campesino San ago del Estero)
• Empresa: personas jurídica con fines económicos.
Persona sica: pobladores locales, personas visibles y familias
En dades Asocia vas: bajo la figura de Coopera vas, Centros Vecinales, Grupos Precoopera vos y otras En dades sin fines de lucro, Iglesias, Equipos de apoyo.
Coopera vas Agrícola Ganadera y Forestal Copo LTDA.
O Coop Agropecuaria y forestal Cristo vive LTDA.
O Coop Apícola agropecuaria y forestal “La Esperanza” LTDA.
O Coop Apícola - Agropecuaria “La Solidaria” LTDA.
O Coop. Agropecuaria, forestal de transformación, comercialización, vivienda y consumo Lacosteña de Ocap
LTDA.

Actividades Productivas o usos del suelo
•
•
•
•
•
•

Área de Bosque Silvopastoril y Ganadería de Cría 44,4%,
Área de Bosque Silvopastoril y Ganadería de Ciclo Completo 34,7%,
Área de Bosque Protegida 13,6%,
Área de Bosque Uso Agrícola 3,76%,
Área de Bosque incendiada 3,08%,
Área Urbana y Periurbana 0,43%.

Conflictos identificados
Realizando un análisis sociohistórico de la coyuntura del Departamento de Copo y la provincia de San ago del
Estero, se esbozan los siguientes conflictos actuales:
• Conflictos por el uso del territorio
• Títulos de erra sin regularizar
• Poco acceso al mercado formal por competencia de precios
Y potenciales:
• Cambios de las polí cas de gobierno
• Cambios en los precios de compra y venta de los cul vos
• Incorporación de empresarios no locales con visión comercial e individual
• Ingreso de productos importados que reemplacen a los actuales
537

�ObjeƟvo Económico General:
Desarrollar la economía local del departamento
ObjeƟvo Económico Específico:
Diversificar las fuentes de ingreso de las familias que habitan en el departamento.
• Generar valor agregado de los productos dentro del departamento
• Aumentar el valor producƟvo de las áreas degradadas por los incendios y por la ganadería en un área circundante a los puestos y aguadas.
• Aumentar el ingreso generado por la acƟvidad ganadera y forestal en el Ɵempo.
ObjeƟvo Social General
• Mejorar la calidad de vida de comunidades campesino-indígenas, productores familiares, empresarios y urbanos.
• ObjeƟvos Sociales Específicos
• Preservar la salud de los habitantes del Departamento de los contaminantes tóxicos de categoría I y II de origen agropecuario.
• Generar una fuente de trabajo alternaƟva para los pobladores cercanos a la zona a restaurar a largo plazo y
educar acerca de la importancia de conservar la flora y fauna naƟva (áreas incendiadas y degradadas por el
pastoreo).
• Fomentar el arraigo rural de las comunidades campesino-indígenas.
ObjeƟvo Ambiental General
• Mantener la capacidad de los bosques naƟvos de proveer servicios ecosistémicos.
ObjeƟvos Ambientales Específicos
• Conservar la flora y fauna caracterísƟcas del chaco occidental, principalmente de los bosques no intervenidos
de quebracho colorado y de especies animales en peligro de exƟnción en las áreas protegidas.
• Conservación de los servicios ecosistémicos de regulación edáfica
• Asegurar el vínculo entre los lotes agrícolas y el resto del departamento
• Restaurar las áreas de bosque degradadas debido a los incendios.

Ficha 21

Planificación
Objetivos

Herramientas para trabajo en grupos
Dado que la parƟcipación de la población involucrada resulta un elemento fundamental del proceso de Ordenamiento Territorial se generó una propuesta de comunicación del trabajo realizado previamente. Este trabajo se
llevó al cabo de cuatro etapas:
Convocatoria a los pobladores para la parƟcipación de los talleres que se realizarán.
1. Realización de talleres que serán estructurados de la siguiente manera:
a. Presentación e integración de los parƟcipantes.
b. Dar a conocer en qué consiste y qué objeƟvos persigue un Ordenamiento Territorial Rural
c. Recopilación de información
i.
Percepción de los pobladores sobre la uƟlización de los Recursos Naturales
ii.
ProblemáƟcas y necesidades más urgentes
iii.
ExpectaƟvas
iv.
Exposición del Ordenamiento Territorial Rural previo realizado por los planificadores y devolución de los parƟcipantes.
d. Realización de una nueva planificación que considere los resultados obtenidos de los talleres.
2. Las técnicas uƟlizadas en los talleres fueron:
La convocatoria a los talleres se realizará mediante el uso de medios de radiodifusión, folletos.
-

Las técnicas de explicación del plan y el objeƟvo del Ordenamiento Territorial se llevarán a cabo mediante
audiovisuales y charlas.
- Las técnicas para la recopilación de información relevante de las comunidades serán las siguientes:
1. Realización de un “Mapa de Recursos Naturales y Uso de la Tierra”, con el objeƟvo de conocer la percepción
de los pobladores sobre la uƟlización de los Recursos Naturales, logrando concreƟzar en un mapa la visión de
los pobladores sobre la uƟlización del espacio y los recursos y ubicar la información principal relevante sobre
las acƟvidades realizadas en el territorio territorio (ej.: ¿qué se hacía antes?, ¿quién trabaja?).

538

�Ficha 21

2. Realización de un “Mapa de acceso a los recursos naturales”, para idenƟficar las necesidades más urgentes,
el cual persigue el objeƟvo de establecer de manera gráfica el acceso de los hogares de la comunidad a los
recursos naturales de uso común (bosque, forraje, agua, alimento, etc.) y permite idenƟficar las diferencias en
el acceso de cada comunidad.
3. Para complementar el trabajo anterior e idenƟficar las problemáƟcas, se llevó a cabo una “Matriz de Análisis
de Conflictos”, la cual implica generar en un pizarrón una matriz de doble entrada logrando visualizar los parámetros sobre los cuales se determinarán los conflictos. En la matriz se vuelcan los procesos, por un lado, que
pueden ser sobre los usos de los recursos (agua, forraje, árboles, etc.) y los actores involucrados (personas y
organizaciones), por otro.
- En la etapa final se exponen cuáles son las propuestas de los Organizadores y luego en conjunto con las comunidades se replanifica el Ordenamiento Territorial, logrando la parƟcipación de todos los actores del área.

Funciones de producción y afectación de servicios ecosistémicos
• En base a la información recopilada sobre el impacto que Ɵenen las diferentes acƟvidades sobre los servicios
ecosistémicos, se realizó una valoración cualitaƟva de estos impactos y se confeccionó un gráfico de efectos
relaƟvos, evaluando el cambio relaƟvo en los disƟntos procesos ecosistémicos respecto de la vegetación naƟva.
• Funciones de afectación:
- Ganadería
- relación de la Infiltración en función de la carga animal.
- relación de la erosión hídrica en función de la carga animal
- relación de la frecuencia de incendios en función de las quemas intencionales.
- Aprovechamiento forestal
- relación de la Infiltración en función de la carga animal.
- relación del arraigo cultural en función de la proporción de Bosques NaƟvos
- Agricultura
- relación de la Infiltración en función de los desmontes
- relación de la ferƟlidad en función de la acƟvidad agrícola.
- relación del hábitat en función de la superficie agrícola
• Compromisos, interacciones y relaciones entre los Servicios Ecosistémicos.

Metodología para la construcción de escenarios de uso
La construcción de los escenarios se realizó mediante la recopilación de información bibliográfica de los usos
actuales y estableciendo restricciones mediante supuestos de los potenciales usos del área, uƟlizando para ello
Sistemas de Información Geográfica a parƟr de la información georreferenciada disponible. La realización de los
mapas de los usos actuales y potenciales se han construido a parƟr de esta información, teniendo en cuenta áreas
de restricción de acƟvidades establecidas como: Áreas de Bosques Protegidas, zonas aledañas a los poblados,
zonas de Parque y Reserva Nacional Copo, y los márgenes de los ríos. La delimitación de estos han sido establecidas mediante la uƟlización de SIG, instaurando áreas buﬀer alrededor de las zonas mencionadas anteriormente.

Herramientas y metodologías para la toma de decisiones
Para la toma de decisiones se uƟlizaron las siguientes herramientas:
• Evaluación mulƟcriterio: Proceso analíƟco jerárquico
• Matriz FODA

Gestión
Responsables de Ejecución, seguimiento y contralor
No aplica

Mecanismos de resolución de conflictos
No aplica

Elementos de Monitoreo
No aplica

539

�Beneficios ambientales a nivel local
Conservación y restauración de los bosques na vos del departamento de Copo.

Obtenidos

Ficha 21

Beneficios
Esperados

No aplica

El actor campesino es el mayor beneficiario de las medidas propuestas, siguiendo el actor productor familiar y luego el actor empresario.
Beneficios ambientales a nivel nacional
Conservación y restauración de los bosques na vos y sus funciones
ecosistémicas
Beneficios socioeconómicos a nivel local
Mejora en la calidad de vida de los habitantes del Departamento
de Copo como consecuencia de la reac vación de la economía local

Beneficios socioeconómico a nivel nacional
Mejoras en la economía a nivel provincial y la consecuente mejoría
en los índices de calidad de vida de la población.

No aplica

No aplica

No aplica

540

�ORDENAMIENTO
TERRITORIAL RURAL

Conceptos, métodos y experiencias

Editores

José M. Paruelo, Esteban G. Jobbágy, Pedro Laterra,
Hernán Dieguez, M. AgusƟna García Collazo y Amalia Panizza
ISBN 978-92-5-308619-1

I4195S/1/11.14

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Paruelo, J.M. (edit.); Jobbagy, E.G.(edit.); Laterra, P. (edit.); Dieguez, H. (edit.); García Collaso, M.A. (edit.); Panizza, A. (edit.)</text>
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                    <text>�BIOECONOMÍA&#13;
Cambio estructural, nuevos desafíos y respuestas globales:&#13;
Una ventana de oportunidad para las producciones&#13;
basadas en Recursos Naturales Renovables&#13;
&#13;
��AUTORIDADES&#13;
Presidenta de la Nación Argentina&#13;
Cristina Fernández de Kirchner&#13;
Jefe de Gabinete de Ministros&#13;
Aníbal Fernández&#13;
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca&#13;
Carlos Casamiquela&#13;
Coordinador Ejecutivo de la Unidad para el&#13;
Cambio Rural&#13;
Jorge Neme&#13;
&#13;
��CRÉDITOS&#13;
Coordinación general1&#13;
Guillermo Anlló - Roberto Bisang&#13;
Supervisión&#13;
Área de Planeamiento y Gestión Estratégica - UCAR&#13;
Revisión de contenidos y corrección de textos&#13;
Área de Planeamiento y Gestión Estratégica - UCAR&#13;
Diseño&#13;
Área de Planeamiento y Gestión Estratégica - UCAR&#13;
&#13;
1&#13;
Equipo de trabajo: Guillermo Anlló ; Roberto Bisang;&#13;
Mariana Fuchs; Jeremías Lachman; Sabrina Monasterios&#13;
&#13;
��Indice&#13;
&#13;
��Introducción&#13;
&#13;
Sección&#13;
&#13;
Evidencias de&#13;
un cambio estructural&#13;
Pág. 21&#13;
&#13;
Sección&#13;
&#13;
La bioeconomía&#13;
como concepto&#13;
Pág. 41&#13;
&#13;
Sección&#13;
&#13;
Tecnología, organización y estrategias:&#13;
las empresas ante los desafíos&#13;
y oportunidades de la bioeconomía&#13;
Pág. 63&#13;
&#13;
Sección&#13;
&#13;
Iniciativas, planes y estrategias&#13;
nacionales en bioeconomía&#13;
Pág. 103&#13;
&#13;
Pág. 15&#13;
&#13;
1&#13;
2&#13;
3&#13;
4&#13;
&#13;
Reflexiones finales Pág. 149&#13;
&#13;
��Introducción&#13;
&#13;
��BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Desde mediados de la década del noventa, pero con mucho mayor énfasis desde principios del nuevo siglo, los organismos internacionales (OI)&#13;
vienen planteando, a través de diferentes informes, los diversos cambios&#13;
estructurales a escala global que se están sucediendo. Estos van desde&#13;
los trabajos y análisis sobre el cambio climático y la necesidad por tomar&#13;
medidas sobre el asunto (en Río 96 y Seúl 2012), hasta las proyecciones&#13;
de crecimiento demográfico (UNFPA 2014, FAO 2009) y el manejo de los&#13;
residuos y desperdicios (Hoornweg y Bhada-Tata, 2012), pasando por las&#13;
virtudes y desafíos de un posible nuevo paradigma tecnológico en reemplazo del vigente (ver Anexo).&#13;
El mundo contemporáneo, especialmente en las últimas décadas, se ha&#13;
visto dramáticamente transformado en lo referido a sus pautas de consumo, producción y distribución de la riqueza. La revolución de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) en una primera instancia, y&#13;
la biotecnología aplicada, más recientemente, impulsan cambios rápidos&#13;
en los procesos productivos, en la forma de generar y difundir tecnología,&#13;
en los patrones de consumo y, entre otros múltiples aspectos, en las localizaciones del consumo y la producción (la “globalización”).&#13;
Los cambios estructurales señalados que modifican las condiciones de entorno esperadas y, por lo tanto, los escenarios futuros, remiten, en última&#13;
instancia, al crecimiento demográfico esperado. Un mundo de 10.000 millones de habitantes no sólo será algo inédito sino que, según las tendencias actuales en base a los hábitos y costumbres vigentes, promete tener&#13;
consecuencias variadas. Por un lado, ese incremento no es la extrapolación&#13;
perfecta del mundo actual, sino que implica cambios en la composición y&#13;
tipo de demanda esperada: el aumento demográfico se dará en aquellas&#13;
poblaciones que hoy se encuentran más relegadas (en Oriente y África) por&#13;
mejoras en la esperanza de vida y la tasa de mortalidad infantil, lo que modificará el equilibrio vigente, abriendo –al menos-, nuevos centros de consumo&#13;
mundial. Al mismo tiempo, se prevé que el aumento de la población será&#13;
acompañado por un mayor peso de la población urbana (es decir, la mayoría&#13;
de la población del mundo vivirá en el eje Asia/África; y en ciudades).&#13;
Este incremento tampoco es inocuo en términos de recursos naturales:&#13;
los no renovables tenderán a agotarse más rápido, y los renovables experimentarán una doble presión a ser sobre-explotados: una demanda&#13;
directa, derivada del propio salto demográfico, y otra indirecta, empujada&#13;
por la necesidad de buscar sustitutos a los bienes que se agotan, o no llegan&#13;
&#13;
17&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
a regenerarse en una escala de tiempo compatible con el uso previsto.&#13;
Finalmente, y para nada escindido del accionar del hombre y sus tendencias poblacionales, el cambio climático se hará sentir cada vez más, a la&#13;
vez que los problemas de contaminación se volverán prioritarios (los recursos naturales tenderán a ser relativamente más escasos, lo que derivará&#13;
en la necesidad de hacer un uso más eficiente de los mismos, incluyendo&#13;
a sus residuos). –ver Sección 1La dinámica de estos fenómenos necesariamente altera el panorama previo de disposición inicial y posterior asignación de los recursos y de las&#13;
corrientes de comercio mundial. Se prevén desafíos de gran magnitud&#13;
que, a la vez, establecen múltiples ventanas de oportunidad, sobre todo&#13;
en lo que respecta a la biomasa1.&#13;
Todo parece indicar que estos cambios tienen -desde distintas vertientesun impacto creciente sobre los recursos naturales. Por un lado, por la sobre explotación de algunos componentes particulares (uso de combustibles fósiles) o, por otro, por los desequilibrios que genera el propio modelo&#13;
productivo actual (la huella de carbono, los desechos electrónicos, etc.).&#13;
Estas tendencias y desafíos repercuten sobre la demanda de recursos&#13;
naturales de origen biológico (RNOB) abriendo ventanas de oportunidad,&#13;
como ocurrió en otros momentos de la historia. La novedad, en este caso,&#13;
es que las oportunidades se encuentran indisolublemente ligadas al acceso a biomasa y su uso eficiente –ya sea para producir alimentos, como&#13;
para energía u otras aplicaciones2- . Aquellos países que tienen condiciones naturales y capacidades adquiridas para la producción de la misma&#13;
están un paso adentro del nuevo paradigma que estaría configurándose.&#13;
Esta nueva realidad, a su vez, resignifica al tejido conformado por las cadenas de valor asociadas a los RNOB.&#13;
Las cadenas de valor agrícola, forestal, de pesca, alimentos y papel y celulosa, en su totalidad, y parte de la química y la industria energética con1&#13;
Biomasa, es definida por la Unión Europea como todo material biológico (agricultura, forestal o animal), virgen o residual, como producto en sí mismo, o como insumo. El Comité Europeo de Estandarización (CEN/TR&#13;
16208:2011) lo define como material de origen biológico, excluido el material embebido en formaciones geológicas o fosilizado (UE, 2014).&#13;
&#13;
La idea de eficiencia en relación a la biomasa se asocia tanto con su producción, como con su uso y acceso. A su&#13;
vez, ésta abre a nuevas nociones, como la de economía circular y la de “uso en cascada” (UE, 2014).&#13;
2&#13;
&#13;
18&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
forman actualmente la red productiva bajo el paraguas de lo que hoy&#13;
se denomina Bioeconomía -aunque existen varias otras que pronto&#13;
serán susceptibles de sumarse (como la farmacéutica, la medicina y&#13;
la textil, por mencionar sólo algunas)-.&#13;
Es decir, existen espacios para integrarse a un nuevo paradigma en&#13;
formación, la gran incógnita es la manera, ya que ésta, a la larga, determinará en qué espacios o ámbitos se logre la integración. No será&#13;
lo mismo ser meros proveedores de insumos que lograr intervenir en&#13;
la totalidad de la cadena, o ser los dueños de la tecnología a aplicar.&#13;
La velocidad de respuesta, adaptación e intervención determinará&#13;
ganadores y perdedores en esta nueva onda larga de los ciclos tecno-productivos.&#13;
Pero, ¿qué es la Bioeconomía? ¿Un concepto, un nuevo paradigma&#13;
tecnológico, o una nueva agenda política? Como concepto hay que&#13;
rastrearlo en algunos trabajos de Georgescu Roegen de fines de la&#13;
década del ‘60, para poder analizar su evolución –ver sección 2-;&#13;
como agenda de política, comenzó como una preocupación y promovida desde lo más alto en la Unión Europea a inicios del nuevo&#13;
milenio, para rápidamente expandirse en todas direcciones –ver sección 4-; como paradigma tecnológico, hay que decir que ello no es&#13;
sencillo, ya que implica poder definir y delimitar el fenómeno que está&#13;
transcurriendo justo en este momento, lo que no permite tomar la&#13;
distancia suficiente como para observar con objetividad el fenómeno&#13;
que ocurre. En cualquier caso, y como indicio de lo que se avecina&#13;
-y aproximación a un nuevo paradigma tecno-productivo-, sí se puede tomar nota de las acciones que vienen tomando varias grandes&#13;
multinacionales los últimos años en relación a estas perspectivas, en&#13;
algunas de las cadenas de valor antes mencionadas -justamente eso&#13;
es lo que se busca hacer en la sección 3-. Pero antes, es importante&#13;
repasar cuáles son los desafíos y cambios estructurales que se preanuncian desde diferentes organismos internacionales, agencias intergubernamentales u organizaciones no gubernamentales –Sección 1-.&#13;
&#13;
19&#13;
&#13;
��Sección 1&#13;
&#13;
Evidencias de&#13;
un cambio estructural&#13;
&#13;
��BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Se pueden identificar cuatro grandes áreas temáticas que ponen –&#13;
con mayor intensidad en la actualidad- un alerta sobre la compatibilidad requerida entre la sustentabilidad de los recursos naturales y&#13;
el acceso (masivo y más igualitario) a las actuales pautas de consumo y sus tecnologías implícitas –las dos primeras, como tendencias&#13;
de cambios estructurales inevitables, las otras dos asociadas al&#13;
avance de la ciencia y el surgimiento de nuevas tecnologías-. Todas&#13;
ellas constituyen la base, el sustrato temático sobre los cuales se&#13;
ancla el concepto de Bioeconomía.&#13;
&#13;
1.1) El incremento demográfico, la conformación&#13;
de una nueva demanda y la presión sobre los recursos naturales por alimentos&#13;
Por diversas vías parecen replantearse -ahora de manera ampliada- los dilemas malthusianos1. El&#13;
epicentro temático es el aumento&#13;
1&#13;
Catástrofe malthusiana” se refiere a las consecuencias previstas por la teoría demográfica de Thomas&#13;
Malthus, en esta teoría se preveía un aumento en&#13;
progresión geométrica o exponencial en la población,&#13;
junto con un aumento en progresión aritmética en la&#13;
producción agrícola de alimentos, que causaría una&#13;
situación de pauperización y economía de subsistencia que podría desembocar en una extinción de&#13;
la especie humana y que Malthus pronosticó para el&#13;
año 1880. Aunque la previsión evidentemente falló,&#13;
el malthusianismo sigue vigente, el término “catástrofe malthusiana” se sigue utilizando para describir&#13;
situaciones críticas que pueden hacer inviable o muy&#13;
dificultosa la supervivencia de la población humana si&#13;
persiste su crecimiento. (http://es.wikipedia.org/wiki/&#13;
Cat%C3%A1strofe_malthusiana)&#13;
&#13;
de la población. Existen diversas&#13;
proyecciones sobre el crecimiento&#13;
demográfico. Para 2030, Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OECD) plantea que la población mundial alcanzará los 8,3&#13;
miles de millones de personas y el&#13;
ingreso medio mundial per cápita&#13;
los USD 8.600 (57% más que en&#13;
2005, cuando era de USD 5900).&#13;
Es decir, no sólo mayor población,&#13;
sino mayor poder adquisitivo.w&#13;
Como se observa en el gráfico Nº1,&#13;
los distintos escenarios prevén una&#13;
desaceleración en la tasa de crecimiento demográfico de Asia, pero&#13;
acompañada de una posible ace-&#13;
&#13;
23&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
leración en las tasa de África. Para&#13;
la Organización de las Naciones&#13;
Unidas para la Alimentación y la&#13;
Agricultura (FAO), la población&#13;
total mundial podría alcanzar los&#13;
9.150 millones en 2050, con un&#13;
aumento esperado de 2,25 miles&#13;
de millones en los próximos 40&#13;
años, menor a los 3,2 miles de&#13;
millones de aumento entre 19702010. Por su parte, la proyección&#13;
del crecimiento poblacional para&#13;
el año 2100 es de 12,3 miles de&#13;
millones (actualmente rondan los&#13;
7,2 miles de millones), con la mayor parte de ese crecimiento concentrada en el África subsahariana2. En contraposición, los países&#13;
europeos tienden a declinar en&#13;
población mientras que el continente americano tiende a crecer a&#13;
una tasa moderada. En cualquier&#13;
caso, lo que se evidencia es que&#13;
la población del mundo (es decir,&#13;
la demanda por recursos naturales) se concentrará ya no sólo en&#13;
Asia, sino también en África.&#13;
En paralelo, este crecimiento demográfico viene acompañado de&#13;
una tendencia hacia la urbanización3. En este esquema, la relación&#13;
Comienzan a aparecer varios trabajos, investigaciones y documentos preocupados por la realidad que se&#13;
avecina ante este escenario inédito en la historia del&#13;
planeta. Sobre las nueva proyecciones demográficas,&#13;
aquí se puede ver un video que lo explica https://youtu.be/h8hx_ORo9XU.&#13;
2&#13;
&#13;
3&#13;
&#13;
Para la Visión 2050 (2010), documento que tiene la&#13;
&#13;
24&#13;
&#13;
entre población urbana y rural y&#13;
los niveles de ingresos y su distribución son claves en la reconfiguración de la demanda por alimentos4. En el primero de los temas,&#13;
a inicios de los años ‘80, con una&#13;
población mundial del orden de&#13;
los 4.400 millones de personas, el&#13;
60,9% vivía en áreas rurales; dos&#13;
décadas y media más tarde (año&#13;
2013), la población superó los&#13;
7.200 millones de personas, pero&#13;
con el aditamento que ahora poco&#13;
menos de la mitad vive en el campo. En otros términos, la población&#13;
&#13;
particularidad de haber sido redactado por una ONG&#13;
que agrupa a empresas trasnacionales de gran porte,&#13;
la población mundial no sólo se incrementará para el&#13;
año 2050, sino que lo hará migrando del campo a&#13;
las ciudades, incrementando así la población urbana&#13;
sobre el total. Esto se relaciona con el hecho de que&#13;
el 98% del incremento esperado tendrá base en los&#13;
países en desarrollo y emergentes, lo cual inducirá a&#13;
repensar dichas categorías, siendo que el top ten de&#13;
las principales economías del mundo, medidas por su&#13;
PBI, estará integrado por varios de estos países –con&#13;
China a la cabeza-.&#13;
El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial del Foro&#13;
de Expertos de Alto Nivel, organizado por los organismos con sede en Roma (FAO, FIDA -Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola - PMA – Programa&#13;
Mundial de Alimentos-) proyecta que la urbanización&#13;
continuará a un ritmo acelerado con las zonas urbanas&#13;
dando cuenta de un 70% de la población mundial en&#13;
2050 (frente al 49% en la actualidad).&#13;
&#13;
4&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
crece rápidamente y se reubica en&#13;
zonas urbanas. La tendencia está&#13;
fuertemente inducida por lo ocurrido en los grandes países en vías&#13;
de desarrollo con poblaciones masivas: en el año 1980, el 80% de la&#13;
población China era rural, mientras&#13;
que en el año 2010, ello se redujo&#13;
al 54%; una tendencia similar es&#13;
dable de observar en los principales países de África (FAO, 2011).&#13;
El proceso de modernización e industrialización de los países en vías&#13;
de desarrollo (hasta la fecha, principalmente China e India) ha llevado a que gran parte de su población migre a las ciudades, dejando&#13;
de autoabastecerse. Estas grandes migraciones, que suceden a la&#13;
par del incremento de la población,&#13;
vienen acompañadas de cambios&#13;
de hábitos y estilos de vida que no&#13;
son inocuos en materia de salud&#13;
asociada a la alimentación –y, por&#13;
lo tanto, en términos de consumo-.&#13;
Como ya se mencionara, se espera una desaceleración en el crecimiento demográfico mundial en los&#13;
próximos 40 años (0,75% por año&#13;
entre 2005/2007-2050, por debajo&#13;
del 1,7% entre 1963-2007) lo que,&#13;
junto al alto consumo per cápita alcanzado en algunos países, podría&#13;
traducirse en una menor tasa de&#13;
crecimiento del consumo agrícola.&#13;
Sin embargo, la mayoría de los países cuyo crecimiento demográfico&#13;
&#13;
se espera que sea rápido los próximos años, son justamente los de&#13;
insuficiente consumo de alimentos&#13;
y altos niveles de desnutrición (la&#13;
mayoría en África subsahariana).&#13;
En otras palabras, el mundo en su&#13;
conjunto tiene potencial de producción suficiente para satisfacer&#13;
la demanda, pero la seguridad alimentaria en muchas zonas pobres&#13;
no mejorará sin incrementos sustanciales de la producción local.&#13;
A su vez, en relación a los alimentos, las proyecciones de FAO prevén que el 90% del crecimiento de&#13;
la producción mundial de granos&#13;
-80% del cual se espera que provenga de países en desarrollo- se&#13;
deberá a mayores cosechas por&#13;
una mayor productividad, y sólo&#13;
un 10% por el corrimiento de la&#13;
frontera agrícola. Es decir, la mayor parte del aumento en la producción granaria se deberá a una&#13;
mejora tecnológica continua, con&#13;
la mayor expectativa depositada&#13;
sobre los progresos biotecnológicos en la producción primaria.&#13;
La biotecnología promete aportar&#13;
mejoras en los procesos gracias a&#13;
la mayor precisión del manejo de&#13;
lo biológico, al mismo tiempo que&#13;
una mejor eficiencia genética –mejores granos, diseñados para obtener mejores resultados según el&#13;
destino final de lo producido- y un&#13;
mejor aprovechamiento del “ambiente” natural en el cual se vaya&#13;
&#13;
25&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
a desarrollar el emprendimiento&#13;
agrícola. Sin embargo, no todos&#13;
podrán garantizar el autoabastecimiento1. Algunos de los principales factores que pueden llegar a&#13;
dificultar la producción de alimentos son: la mayor explotación de&#13;
recursos como tierra y agua, cada&#13;
vez más escasos -tanto cualitativa&#13;
&#13;
como cuantitativamente (per cápita)-, la degradación del suelo, la&#13;
salinización de las zonas de regadío, la competencia de otros usos&#13;
además de para la producción de&#13;
alimentos y el cambio climático.&#13;
&#13;
5&#13;
Para 2050 las estimaciones para el Cercano Oriente&#13;
y el norte de África continúan siendo deficitarias en&#13;
cuanto a la producción de cereales (base de la pirámide alimenticia) y sólo Latinoamérica y el Caribe se&#13;
tornarán superavitarias y exportadoras globales de los&#13;
mismos, constituyendo la región que más crecerá como&#13;
proveedora del mundo de insumos en base a semillas.&#13;
&#13;
Gráfico Nº1&#13;
Estimación de la producción de cereales - 2005 a 2050&#13;
&#13;
Fuente: Van der Mensbrugghe, D. FAO. IADB y Seminario CIAT, Marzo 2012.&#13;
&#13;
26&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
El desafío global, por lo tanto, no es&#13;
sólo alimentar a esa población creciente, para un adicional de población del orden de los 3.000 millones&#13;
de personas en los próximos 25&#13;
años, sino proveer alimentos cada&#13;
vez más sofisticados (en términos&#13;
de semi-elaborados) ya que, junto&#13;
al incremento demográfico, se verificará un movimiento social ascendente en la clases bajas del mundo,&#13;
junto a una mayor urbanización.&#13;
Cabe acotar que esta demanda&#13;
adicional se suma a los poco más&#13;
de 1.000 millones de personas&#13;
subalimentadas en la actualidad2.&#13;
&#13;
Las estimaciones de FAO señalan que existió en&#13;
loslos&#13;
niveles&#13;
de&#13;
años recientes&#13;
recientes una&#13;
unatendencia&#13;
tendenciaa adisminuir&#13;
disminuir&#13;
niveles&#13;
hambre&#13;
en en&#13;
el mundo,&#13;
peropero&#13;
los los&#13;
recientes&#13;
episodios&#13;
de&#13;
de&#13;
hambre&#13;
el mundo,&#13;
recientes&#13;
episodios&#13;
incrementos&#13;
de precios&#13;
agrícolas&#13;
revirtieron&#13;
dichadicha&#13;
tende&#13;
incrementos&#13;
de precios&#13;
agrícolas&#13;
revirtieron&#13;
dencia. El Elpromedio&#13;
tendencia.&#13;
promediomundial&#13;
mundialper&#13;
percápita&#13;
cápita de&#13;
de alimento&#13;
alimento&#13;
para consumo&#13;
después&#13;
de&#13;
para&#13;
consumo humano&#13;
humanodirecto&#13;
directodisponible,&#13;
disponible,&#13;
después&#13;
permitir&#13;
usosusos&#13;
de desecho,&#13;
alimentación&#13;
animalanimal&#13;
y usosy&#13;
de&#13;
permitir&#13;
de desecho,&#13;
alimentación&#13;
no alimentarios,&#13;
mejoró&#13;
a 2.770&#13;
cal/persona/día&#13;
en&#13;
usos&#13;
no alimentarios,&#13;
mejoró&#13;
a 2.770&#13;
cal/persona/día&#13;
2005/2007,&#13;
con&#13;
lo&#13;
cual,&#13;
en&#13;
principio,&#13;
el&#13;
consumo&#13;
de&#13;
en 2005/2007, con lo cual, en principio, el consumo&#13;
alimentos&#13;
global&#13;
agregado&#13;
bastabasta&#13;
para que&#13;
de&#13;
alimentos&#13;
global&#13;
agregado&#13;
paraprácticamenque práctite todos estén&#13;
alimentados.&#13;
Sin embargo:&#13;
2,3 micamente&#13;
todosbien&#13;
estén&#13;
bien alimentados.&#13;
Sin embargo:&#13;
les de millones de personas viven en países con menos&#13;
2,3 miles de millones de personas viven en países con&#13;
de 2.500 kcal y en torno a 500 millones en países con&#13;
menos de 2.500 kcal y en torno a 500 millones en&#13;
menos de 2000 kcal, mientras que en el otro extremo&#13;
países con menos de 2000 kcal, mientras que en el&#13;
cerca de 2 mil millones está en países que consumen&#13;
otro extremo cerca de 2 mil millones está en países&#13;
más de 3.000 kcal.&#13;
que consumen más de 3.000 kcal.&#13;
62&#13;
&#13;
Frente a estas perspectivas, la aplicación de biotecnología para mejorar y manejar cultivos de alimentos puede crecer sustancialmente&#13;
para 2030 por el aumento de la&#13;
demanda y de tensiones agronómicas por el cambio climático.&#13;
Además, la expectativa del mayor&#13;
costo de combustibles fósiles a&#13;
largo plazo por un menor suministro de fuentes de petróleo de bajo&#13;
costo, la mayor demanda de energía y restricciones a la producción&#13;
de gases de efecto invernadero&#13;
(GEI) podrían crear un mercado&#13;
para biomasa, incluidos cultivos&#13;
no alimentarios (hierbas, árboles),&#13;
como materia prima para biocombustible, productos químicos&#13;
y plásticos. Otros mercados biotecnológicos potenciales incluyen&#13;
el uso de plantas para productos&#13;
químicos como biofarmacéuticos&#13;
y nutracéuticos a partir de fuentes vegetales y animales. Estas&#13;
tendencias pueden incrementar la&#13;
inversión en tecnologías agrícolas.&#13;
&#13;
27&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
1.2) Las energías fósiles y las alternativas: mayores&#13;
presiones sobre el ambiente&#13;
En paralelo al incremento poblacional y la creciente localización&#13;
urbana, la tendencia a la mejora&#13;
masiva en los niveles de ingreso de&#13;
amplias franjas poblacionales de&#13;
países en vías de desarrollo presiona fuertemente sobre los recursos&#13;
energéticos.&#13;
¿Es posible replicar los parámetros&#13;
de consumo de las clases medias&#13;
americanas en los ascensos sociales de otras sociedades masivas&#13;
de los países en vías de desarrollo?&#13;
Ello pone en el epicentro del problema la matriz energética actual,&#13;
fuertemente dependiente de la explotación de los combustibles de&#13;
origen fósil (petróleo y gas). El tema&#13;
va más allá de la energía destinada al transporte, ya que contempla&#13;
además la petroquímica (en base a&#13;
gas y petróleo) y el uso de energía&#13;
en la transformación de los minerales (la metalurgia). En el actual&#13;
modelo industrial, una parte importante de la producción comienza&#13;
con la ruptura de la molécula del&#13;
petróleo; el gas –en sus diversas&#13;
vertientes- completa el panorama&#13;
como base industrial de algunos&#13;
productos –además de suministro&#13;
energético-. Más allá de la exis-&#13;
&#13;
28&#13;
&#13;
tencia de reservas comprobadas,&#13;
de los problemas/acuerdos en&#13;
producción, transporte y posterior&#13;
uso, se trata de una materia prima&#13;
no renovable a corto plazo que impone una limitante a la ampliación/&#13;
replica masiva de modelos de consumo energo-intensivo (como el&#13;
liderado por las economías de los&#13;
Estados Unidos y la UE).&#13;
La restricción no es nueva pero,&#13;
ante las mayores demandas, se ha&#13;
traducido en subas de precios de&#13;
largo plazo –más allá de los posibles vaivenes coyunturales, la tendencia es al alza- que abren a la&#13;
necesidad de ampliar los componentes de la matriz energética hacia&#13;
otras fuentes -especialmente hacia&#13;
aquellas de corte renovable-. Hidroelectricidad, energía nuclear&#13;
y desarrollos eólicos, si bien han&#13;
contribuido a mitigar la dependencia de las fuentes no renovables,&#13;
no pudieron -por diversos motivos- captar parte relevante de la&#13;
oferta energética.&#13;
FAO llama la atención sobre el uso&#13;
de materias primas para la producción de biocombustibles (maíz&#13;
para etanol en EE.UU, caña de&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
azúcar en Brasil, aceites vegetales&#13;
y cereales en la UE para biodiesel&#13;
y etanol) y que esto podría llegar a&#13;
operar como una fuerza disruptiva&#13;
importante, beneficiando a productores y perjudicando a consumidores de bajos ingresos. De&#13;
esta manera, lo que suceda con el&#13;
consumo total de bienes agrícolas&#13;
dependerá de la extensión que alcance el uso de los mismos para&#13;
bienes no alimenticios como la&#13;
producción de biocombustibles.&#13;
Las respuestas que se vislumbran&#13;
en las próximas décadas cubren&#13;
dos vías complementarias sobre&#13;
el uso y aplicación de biomasa:&#13;
para la producción de biocombustibles (que incluye a los granos, pero avanza también sobre&#13;
otras fuentes de origen biológico&#13;
asociados a los de segunda generación) y la producción de materiales –a partir de estructuras&#13;
moleculares que reemplacen a&#13;
aquellas provenientes del cracking del petróleo-; de tal forma&#13;
que si bien no alivian directamente la demanda por la producción&#13;
de energía, sí lo realizan por el lado&#13;
de liberar recursos aplicados a&#13;
producciones no energéticas.&#13;
Es decir, la tendencia es hacia el&#13;
reemplazo de los recursos combustibles fósiles por recursos biológicos renovables –tanto como&#13;
fuente de energía, como materia&#13;
&#13;
prima química (en reemplazo de&#13;
los plásticos y sucedáneos de origen petroquímico)-.&#13;
Se trata de un cambio conceptual:&#13;
el eje es la captación de la energía&#13;
solar y su transformación –fotosíntesis mediante- en granos, árboles de rápido crecimiento u otra&#13;
fuente de biomasa que luego, por&#13;
diversos medios, ingresa como&#13;
insumo a la matriz energética o&#13;
industrial. Implica el pasaje de un&#13;
modelo de energía basada en recursos no renovables a otro de&#13;
base renovable, incluyendo en la&#13;
discusión –probablemente desde&#13;
una perspectiva ambientalista,&#13;
antes que económica- la cuestión&#13;
del balance energético.&#13;
En el caso de los biocombustibles, durante los últimos años se&#13;
han implementado incentivos masivos para su producción y consumo en reemplazo de naftas (vía&#13;
etanol) o del diesel (aceites para&#13;
biodiesel)1. A lo largo del primer&#13;
lustro del presente siglo, ingresaron legislaciones de incentivos a&#13;
las producciones de biocombus71&#13;
Una variante a los biocombustibles es la generación&#13;
de energía en base al uso de material vegetal; se trata&#13;
del desarrollo -por un lado- de variedades forestales&#13;
de rápido crecimiento con destino a ser usado como&#13;
combustible en plantas de generación de vapor y&#13;
electricidad y -por otro- el desarrollo de usinas transformadoras más eficientes. Otra es el uso de rastrojos&#13;
degradando ligninas en reactores para la producción&#13;
de alcohol como paso previo al etanol.&#13;
&#13;
29&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
tibles y obligaciones de corte en&#13;
el uso para una gran cantidad de&#13;
países, con especial énfasis en los&#13;
Estados Unidos y la UE.&#13;
Como se desprende, parte de las&#13;
mayores producciones serán crecientemente captadas por los biocombustibles, particularmente en&#13;
el caso de la caña de azúcar.&#13;
Más allá de las limitaciones que&#13;
impone el perfil técnico del actual&#13;
parque automotor –desarrollado&#13;
bajo técnicas que no permiten la&#13;
&#13;
sustitución plena de combustible&#13;
fósil por biocombustibles- la magnitud de la demanda por combustibles introduce un cambio sustancial en el agro: la producción de&#13;
granos se ve afectada por un uso&#13;
adicional al tradicional por alimentos, a la vez que la extracción de&#13;
etanol o biodiesel amplía la matriz&#13;
de subproductos (a ser utilizados&#13;
en las producciones pecuarias&#13;
y/o industriales); la producción de&#13;
granos suma argumentos para su&#13;
industrialización.&#13;
&#13;
Gráfico Nº 2&#13;
Estimaciones de usos proyectado de las producciones de granos y&#13;
oleaginosas en biocombustible&#13;
Producción&#13;
&#13;
Unidad de medida&#13;
&#13;
2005&#13;
&#13;
2030&#13;
&#13;
2050&#13;
&#13;
Cereales&#13;
Cereales&#13;
&#13;
millones de toneladas&#13;
&#13;
65&#13;
&#13;
182&#13;
&#13;
182&#13;
&#13;
porcentaje del uso total&#13;
&#13;
3.2&#13;
&#13;
6.7&#13;
&#13;
6.1&#13;
&#13;
Aceites vegetales&#13;
&#13;
millones de toneladas&#13;
&#13;
Aceites vegetales&#13;
&#13;
porcentaje del uso total&#13;
&#13;
Azúcar (equivalente a caña&#13;
de azúcar)&#13;
&#13;
millones de toneladas&#13;
&#13;
Azúcar&#13;
&#13;
porcentaje del uso total&#13;
&#13;
Mandioca (fresca)&#13;
&#13;
millones de toneladas&#13;
&#13;
Mandioca&#13;
&#13;
porcentaje del uso total&#13;
&#13;
7&#13;
&#13;
29&#13;
&#13;
29&#13;
&#13;
4.8&#13;
&#13;
12.6&#13;
&#13;
10.3&#13;
&#13;
28&#13;
&#13;
81&#13;
&#13;
81&#13;
&#13;
15.1&#13;
&#13;
27.4&#13;
&#13;
24.3&#13;
&#13;
1&#13;
&#13;
8&#13;
&#13;
8&#13;
&#13;
0.4&#13;
&#13;
2.3&#13;
&#13;
1.8&#13;
&#13;
Fuente: Alexandratos, N. and J. Bruinsma. 2012. World agriculture towards 2030/2050: the 2012 revision. ESA&#13;
Working paper No. 12-03. Rome, FAO.&#13;
&#13;
30&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
La otra vertiente de reemplazo de&#13;
recursos fósiles no renovables proviene del incipiente desarrollo de&#13;
la química verde; se trata de procesos de síntesis de moléculas a&#13;
partir de reactores donde la base&#13;
es biomasa y los agentes transformadores son diversas enzimas,&#13;
hongos o bacterias (sea aisladas&#13;
en su estado natural o recombinadas posteriormente). En estos procesos, la biomasa opera a modo&#13;
de alimentación para organismos&#13;
vivos que realizan los procesos&#13;
de transformación de ligninas, celulosas y otros componentes de&#13;
vegetales hasta derivarlos en estructuras moleculares similares o&#13;
idénticas de las que provienen del&#13;
cracking del petróleo; a partir de&#13;
tales estructuras químicas continua&#13;
el proceso industrial tradicional de&#13;
transformación (biopolímeros).&#13;
El gráfico Nº 3 ejemplifica algunas&#13;
de las múltiples oportunidades de&#13;
uso de los vegetales como fuente&#13;
de materia prima industrial, en un&#13;
modelo que tiene como epicentro&#13;
&#13;
la transformación industrial a partir&#13;
de recursos renovables.&#13;
Adicionalmente, comienzan a desarrollarse masivamente otros procesos químicos -como base de&#13;
nuevos materiales- a partir de subproductos de la faena bovina o de&#13;
los derivados de la leche.&#13;
De esta forma, varios procesos&#13;
operan en simultáneo con la lógica&#13;
concurrente de realizar transformaciones energéticas sobre bases&#13;
más sustentables con la posibilidad de mantener (para determinadas demandas actuales) y ampliar&#13;
(para nuevas capas poblacionales)&#13;
los niveles de consumo: i) la captación de luz solar a través de la fotosíntesis como fuente de energía; ii)&#13;
el uso de fuentes vegetales como&#13;
insumo energético; iii) la transformación de biomasa en biopolímeros (alivianando la dependencia de&#13;
aprovisionamiento de polímeros&#13;
por parte de la petroquímica); iv) la&#13;
transformación de subproductos&#13;
de la molienda de granos en materia prima para nuevos materiales.&#13;
&#13;
31&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Gráfico Nº 3&#13;
Posibilidades de usos de los productos vegetales&#13;
&#13;
Fuente: Nova-Institute GMBH (2010)&#13;
&#13;
32&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Ya sea por una mayor y más variada alimentación, o por la presión&#13;
de los biocombustibles (en sus&#13;
diversas vertientes) y/o de la biomasa aplicada a la síntesis química, la tradicional actividad agrícola&#13;
enfrenta una fuerte demanda que&#13;
activa dos frentes concurrentes&#13;
de soluciones.&#13;
En el marco de una reviltalización&#13;
del mercado de tierras, el primero de ellos consiste en la ampliación de la frontera cultivable&#13;
con el consecuente aumento de&#13;
precios a escala mundial (Arezki,&#13;
Deininger y Selod 2012; Banco&#13;
Mundial e IIASA, 2011). Diversos&#13;
trabajos dan cuenta de estas tendencias. Sin embargo, todo lleva&#13;
a pensar que esta vía tiene limitaciones tanto cuantitativas como&#13;
de aprovisionamiento de infraestructura suficiente para contener&#13;
plenamente el problema. Se estima que se cultivan actualmente&#13;
unos 1.456 millones de hectáreas&#13;
y que las posibilidades de expansión rondan las 445,2 millones de&#13;
hectáreas (de las cuales aproximadamente un 50% es factible de&#13;
incorporación a mediano plazo);&#13;
parte relevante de las potenciales&#13;
tierras adicionales están en Amé-&#13;
&#13;
rica del Sur y África. (Fisher and&#13;
Shah, 2010)&#13;
El segundo frente remite al desarrollo, difusión y plena utilización&#13;
de las tecnologías involucradas en&#13;
cada una de las etapas que van&#13;
desde la captación de la energía&#13;
hasta su transformación en productos industriales. Tales tecnologías refieren tanto a procesos de&#13;
producción como a modificaciones realizadas sobre plantas, animales, bacterias, hongos y otras&#13;
especies que operan a modo de&#13;
transformadores de insumos en&#13;
productos. En este sendero, la&#13;
biotecnología se convierte en el&#13;
factor crítico del proceso. Permite un rápido pasaje de la noción&#13;
de recurso natural a recurso económico y con ello revaloriza la&#13;
biodiversidad y abre los planteos&#13;
respecto de los derechos de propiedad de tales recursos.&#13;
Ambas vías de solución parecen&#13;
ser insuficientes a la luz del comportamiento de los precios observados a lo largo de los últimos&#13;
años. De igual manera, a pesar de&#13;
la caída reciente, el nivel actual es&#13;
un 40% más alto que el presentado en los años los ´90.&#13;
&#13;
33&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
1.3) Cambio climático y el desafío de la sustentabilidad: gases efecto invernadero, polución&#13;
y desperdicios&#13;
El calentamiento global, la producción contaminante y no responsable y el crecimiento de las economías emergentes, han derivado&#13;
en una constatable preocupación&#13;
sobre el cambio climático. Buscando atacar parte de sus causas, y&#13;
concientes de la necesidad de articular múltiples objetivos (brindar&#13;
acceso a bienes y servicios a las&#13;
crecientes poblaciones del mundo&#13;
en desarrollo, a la vez de garantizar&#13;
un sistema productivo sostenible&#13;
y sustentable ambientalmente), es&#13;
que surge una demanda por respuestas factibles. El incremento de&#13;
la población, motorizado, básicamente por las clases medias urbanas de China e India y las demás&#13;
economías emergentes, de no mediar cambios estructurales, seguirá&#13;
presionando sobre el aumento de&#13;
la emisión de gases efecto invernadero, es decir, presionará sobre&#13;
el calentamiento global y el cambio&#13;
climático.&#13;
Por ejemplo, los impactos medioambientales que se asocian a la utilización de plásticos de origen fósil&#13;
son múltiples. En primer lugar, en&#13;
su proceso de producción son&#13;
emitidos a la atmosfera gases de&#13;
&#13;
34&#13;
&#13;
efecto invernadero, los cuales están asociados al cambio climático&#13;
y al calentamiento global. Existen&#13;
múltiples iniciativas, principalmente por parte de los países desarrollados, para reducir la emisión&#13;
de este tipo de gases. Por ejemplo el “Intergovernmental Panel on&#13;
Climate Change” (IPCC) propuso&#13;
reducir en un 80% la emisión de&#13;
gases efecto invernadero (GEI) de&#13;
forma tal que la concentración de&#13;
CO2 en la atmosfera para el año&#13;
2050 tenga un índice similar al de&#13;
1990 (Barker et al, 2007). La emisión de gases de efecto invernadero es sustancialmente menor&#13;
para la producción de bioplásticos,&#13;
donde en algunos casos es negativa –como para la elaboración&#13;
de los poliláctidos (PLA) , Bio-PE&#13;
(Polietilenos) y Bio-PP (Polipropilenos)- (OECD, 2013). De esta forma&#13;
se puede encontrar en los bioplásticos una vía para facilitar las metas&#13;
de reducción de GEI y así reducir&#13;
los efectos medioambientales adversos derivados de la elaboración&#13;
de plásticos de origen fósil.&#13;
Al problema de contaminación ambiental recién mencionado que se&#13;
deriva de la utilización de plásticos&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
de origen fósil, también se puede&#13;
destacar la acumulación de residuos sólidos. Dentro de la multiplicidad de plásticos utilizados actualmente una amplia mayoría de&#13;
ellos es de lenta degradación. Del&#13;
total global de plástico producido&#13;
anualmente, entre 75 y 80 millones de toneladas son envases, de&#13;
los cuales 25 millones se acumulan en el medioambiente -es decir&#13;
residuos que no son tratados de&#13;
ninguna forma- (Ojeda et al, 2009;&#13;
Sudhakar et al, 2008). La gran&#13;
mayoría de estos desechos, que&#13;
se acumulan en el planeta, se terminan depositando en los fondos&#13;
oceánicos, lo que vuelve más lento&#13;
el proceso de degradación al tiempo que también son liberadas sustancias toxicas que contaminan el&#13;
lecho marino (Teuten et al, 2007).&#13;
En la actualidad la generación aproximada de basura en las ciudades&#13;
alcanza los 1,3 miles de millones de&#13;
toneladas, y se espera que para el&#13;
año 2025 esta cifra alcance los 2,2&#13;
miles de millones. Esta situación&#13;
pone de manifiesto la necesidad&#13;
de profundizar en las técnicas para&#13;
el manejo eficiente de los desechos&#13;
urbanos1.&#13;
A nivel global, son los países desarrollados los que más basura&#13;
generan por habitante (aproximaPara más información ver https://openknowledge.&#13;
worldbank.org/browse?value=Waste+Disposal+and+Utilization&amp;type=topic&#13;
&#13;
81&#13;
&#13;
damente 2,2 kg por habitante por&#13;
día). Sin embargo, si se comparan&#13;
las proyecciones de crecimiento de&#13;
población urbana de estos países&#13;
frente al crecimiento en la generación de desechos, la relación es&#13;
más favorable; de hecho, al tiempo&#13;
que la población urbana de los países desarrollados crece, la basura&#13;
decrece. En una situación inversa&#13;
se encuentran los países de Latinoamérica y el Caribe y la región de&#13;
Europa del Este y Asia Central, donde la generación de desechos crece&#13;
a un ritmo mayor que la población&#13;
urbana (la que se espera que también aumente más que en los países desarrollados) (ver Tabla 1).&#13;
Coherentemente con lo anterior,&#13;
las ciudades con ingresos per cápita más alto son las que generan&#13;
mayor cantidad de residuos2. A su&#13;
vez, dadas las proyecciones de&#13;
crecimiento poblacional urbano y&#13;
de generación de basura estimadas, son estas mismas ciudades&#13;
de ingresos altos las que mejor&#13;
tratamiento proyectado de desechos tienen. En contraposición, los&#13;
países de ingresos medios bajos y&#13;
altos muestran la situación inversa,&#13;
aumentando más fuertemente la&#13;
generación de basura que el crecimiento poblacional en dichas ciudades (Tabla 2).&#13;
92&#13;
Si bien no son necesariamente lo mismo, en este&#13;
texto se trata como sinónimos a “residuos”, “basura” y&#13;
“desechos”, a no ser que se lo aclare específicamente.&#13;
&#13;
35&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Tabla Nº 1&#13;
Basura proyectada para 2025 por regiones geográficas&#13;
Datos actuales&#13;
&#13;
Región&#13;
&#13;
Población&#13;
urbana&#13;
total&#13;
(millones)&#13;
&#13;
Datos proyectados para 2025&#13;
&#13;
Generación de basura&#13;
urbana&#13;
Per Cápita&#13;
(Kg. /hab./&#13;
día)&#13;
&#13;
Total&#13;
(ton/día)&#13;
&#13;
Población proyectada&#13;
Población Población&#13;
total&#13;
urbana total&#13;
(millones) (millones)&#13;
&#13;
Basura urbana&#13;
proyectada&#13;
Per Cápita&#13;
(Kg. /hab./&#13;
día)&#13;
&#13;
Total&#13;
(ton/día)&#13;
&#13;
África&#13;
&#13;
260&#13;
&#13;
0,65&#13;
&#13;
169.119&#13;
&#13;
1.152&#13;
&#13;
518&#13;
&#13;
0,85&#13;
&#13;
441.840&#13;
&#13;
Asia y Pacífico Este&#13;
&#13;
777&#13;
&#13;
0,95&#13;
&#13;
738.958&#13;
&#13;
2.124&#13;
&#13;
1.229&#13;
&#13;
1,5&#13;
&#13;
1.855.379&#13;
&#13;
Europa y Asia Central&#13;
&#13;
227&#13;
&#13;
1,1&#13;
&#13;
254.389&#13;
&#13;
339&#13;
&#13;
239&#13;
&#13;
1,5&#13;
&#13;
354.810&#13;
&#13;
Latinoamerica y Caribe&#13;
&#13;
399&#13;
&#13;
1,1&#13;
&#13;
437.545&#13;
&#13;
681&#13;
&#13;
466&#13;
&#13;
1,6&#13;
&#13;
728.392&#13;
&#13;
Medio Oriente y África del Norte&#13;
&#13;
162&#13;
&#13;
1,1&#13;
&#13;
173.545&#13;
&#13;
379&#13;
&#13;
257&#13;
&#13;
1,43&#13;
&#13;
369.320&#13;
&#13;
OECD&#13;
&#13;
729&#13;
&#13;
2,2&#13;
&#13;
1.566.286&#13;
&#13;
1.031&#13;
&#13;
842&#13;
&#13;
2,1&#13;
&#13;
1.742.417&#13;
&#13;
Sur de Asia&#13;
&#13;
426&#13;
&#13;
0,45&#13;
&#13;
192.410&#13;
&#13;
1.938&#13;
&#13;
734&#13;
&#13;
0,77&#13;
&#13;
567.545&#13;
&#13;
2.980&#13;
&#13;
1,2&#13;
&#13;
3.532.252&#13;
&#13;
7.644&#13;
&#13;
4.285&#13;
&#13;
1,4&#13;
&#13;
6.069.703&#13;
&#13;
Total:&#13;
&#13;
Fuente: Banco Mundial (2012)&#13;
&#13;
Tabla Nº 2&#13;
Basura proyectada para 2025 por ingresos&#13;
Datos actuales&#13;
&#13;
Nivel de ingresos&#13;
&#13;
Población&#13;
urbana&#13;
total&#13;
(millones)&#13;
&#13;
Bajos&#13;
&#13;
Datos proyectados para 2025&#13;
&#13;
Generación de basura&#13;
urbana&#13;
Per Cápita&#13;
(Kg. /hab./&#13;
día)&#13;
&#13;
Total&#13;
(ton/día)&#13;
&#13;
Población proyectada&#13;
Población Población&#13;
total&#13;
urbana total&#13;
(millones) (millones)&#13;
&#13;
Basura urbana&#13;
proyectada&#13;
Per Cápita&#13;
(Kg. /hab./&#13;
día)&#13;
&#13;
Total&#13;
(ton/día)&#13;
&#13;
343&#13;
&#13;
0,6&#13;
&#13;
204.802&#13;
&#13;
1.637&#13;
&#13;
676&#13;
&#13;
0,86&#13;
&#13;
584.272&#13;
&#13;
Medios bajos&#13;
&#13;
1.293&#13;
&#13;
0,78&#13;
&#13;
1.012.321&#13;
&#13;
4.010&#13;
&#13;
2.080&#13;
&#13;
1,3&#13;
&#13;
2.618.804&#13;
&#13;
Medios altos&#13;
&#13;
572&#13;
&#13;
1,16&#13;
&#13;
665.586&#13;
&#13;
888&#13;
&#13;
619&#13;
&#13;
1,6&#13;
&#13;
987.039&#13;
&#13;
Altos&#13;
&#13;
774&#13;
&#13;
2,13&#13;
&#13;
1.649.547&#13;
&#13;
1.112&#13;
&#13;
912&#13;
&#13;
2,1&#13;
&#13;
1.879.590&#13;
&#13;
Total&#13;
&#13;
2.982&#13;
&#13;
1,19&#13;
&#13;
3.532.256&#13;
&#13;
7.647&#13;
&#13;
4.287&#13;
&#13;
1,4&#13;
&#13;
6.069.705&#13;
&#13;
Fuente: Banco Mundial (2012)&#13;
&#13;
36&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
De los datos de la Tabla 2, se desprende la necesidad de ahondar en&#13;
los esfuerzos por el tratamiento de&#13;
la basura urbana. Si bien es indudablemente deseable el crecimiento y desarrollo económico global,&#13;
este proceso debe estar acompañado de una profunda dedicación&#13;
por la reducción proporcional de&#13;
los desechos generados –clasificándolos y separándolos para su&#13;
posterior tratamiento y reutilización-. Esta situación es indispensable para el desarrollo sostenible&#13;
de largo plazo.&#13;
Uno de los ámbitos donde se verifican cambios en los modelos&#13;
productivos, bajo la denominación&#13;
de biorremediación, se asocia con&#13;
desequilibrios asociados con problemas en las explotaciones industriales tradicionales y la búsqueda&#13;
de soluciones a la contaminación&#13;
que éstas generan. En este caso,&#13;
la bioeconomía aporta desde la&#13;
biorremediación la aplicación de&#13;
&#13;
enzimas o bacterias tendientes a&#13;
restablecer la propiedad de suelos&#13;
y calidades de aguas -microorganismos incorporados selectivamente a los procesos naturales&#13;
tienden a remediar problemas o a&#13;
restaurar equilibrios previos- (Castells i Boliart 2014; Weng L and&#13;
Huimin Z. 2009; Euro Bio 2010).&#13;
Una variante adicional es el manejo de la biología del suelo para&#13;
mejorar los procesos agrícolas. En&#13;
este caso se trata, inicialmente,&#13;
de conocer cómo es el equilibrio&#13;
biológico del suelo (en realidad,&#13;
de la interacción de los diversos&#13;
seres vivos que habitan el suelo y&#13;
su “convivencia” con el ambiente,&#13;
especialmente humedad, temperatura y presión) para luego adaptar las distintas funciones técnicas&#13;
de producción, a fin de que la aplicación de éstas sea sustentable&#13;
–económica y productivamente- a&#13;
mediano y largo plazo.&#13;
&#13;
37&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
1.4) Mayor eficiencia y cambio de enfoques&#13;
productivos.&#13;
Los tres puntos anteriores hacen&#13;
referencia a cambios estructurales&#13;
que derivan en diversas presiones&#13;
sobre los recursos renovables biológicos. El cuarto punto de cambio&#13;
estructural se vincula con el avance tecnológico y las posibilidades&#13;
que esto abre, a partir de expandir&#13;
la frontera de posibilidades y habilitar mayores innovaciones –en este&#13;
sentido, la biotecnología posee un&#13;
rol preponderante-.&#13;
Existe un conjunto de actividades industriales que, desarrolladas bajo los parámetros actuales&#13;
-muy emparentados con las síntesis químicas tradicionales-, resultan costosas o poco eficientes.&#13;
La producción de hormonas por&#13;
métodos químicos, procesos de&#13;
fermentación con levaduras tradicionales, o desarrollos de algunos&#13;
medicamentos a través de síntesis química resultan costosos y&#13;
de comportamientos variables a lo&#13;
largo del tiempo en términos de resultados.&#13;
Una vía alternativa deriva del uso de&#13;
vegetales o animales convenientemente modificados, que sobre-producen determinadas sustancias&#13;
&#13;
38&#13;
&#13;
obtenidas previamente por la vía&#13;
química. En otros términos, aquello&#13;
que previamente lo producía un reactor químico bajo condiciones no&#13;
siempre controlables, a lo largo de&#13;
varias etapas y con resultados variables, ahora se produce a través&#13;
de plantas y/o animales modificados genéticamente, con menores&#13;
costos y mayor estabilidad en las&#13;
características de producción. La&#13;
insulina genética, las hormonas de&#13;
crecimiento, las leches maternizadas, la eritropoyetina y la quimosina&#13;
son, entre otros, ejemplos de estas&#13;
rutas productivas de la bioeconomía. Sobre el mismo concepto –&#13;
mayor eficiencia y/o menores costos- pero en otros ámbitos, opera&#13;
una amplia variedad de usos de&#13;
enzimas en limpiadores, blanqueado de pasta de papel, tratamiento&#13;
de superficie de materiales textiles&#13;
y decapantes.&#13;
Un capítulo adicional es el desarrollo de las terapias génicas, definidas&#13;
como aquellas donde el tratamiento tiene como inicio la identificación&#13;
del desequilibrio genético que ocasiona la enfermedad y su remediación a partir de modificar tales&#13;
desequilibrios (como alternativa al&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
tradicional modelo médico de remediación introduciendo agentes&#13;
químicos o naturales externos a la&#13;
propia dinámica corporal).&#13;
&#13;
venir, asociados con el aumento poblacional presionando sobre la productividad de tierras y ambientes.&#13;
&#13;
En síntesis, las perspectivas futuras presentan un escenario que&#13;
demanda un cambio de conductas y demandas, así como nuevas soluciones que eviten una&#13;
temida catástrofe. Ello, junto a la&#13;
noción evolutiva de paradigmas&#13;
tecno-productivos que se suceden&#13;
hacen prever la aparición de un revolución tecnológica que imponga&#13;
un nuevo paradigma, ya sea para&#13;
atender problemas cuyas consecuencias ya son palpables, como&#13;
el cuidado del medio ambiente y&#13;
la sustentabilidad del sistema productivo, o por los problemas por&#13;
&#13;
¿Cómo reaccionan las empresas,&#13;
las instituciones y las políticas públicas de diversos gobiernos frente&#13;
a estos dilemas? ¿Esperan que se&#13;
resuelvan en el mercado o están&#13;
planteando de manera activa algún&#13;
tipo de estrategia a futuro? Las siguientes secciones exploran estas cuestiones, comenzando por&#13;
el mundo empresario, para luego&#13;
revisar las estrategias nacionales,&#13;
pasando antes poruna revisión del&#13;
concepto Bioeconomía, ya que los&#13;
documentos y propuestas nacionales abordan estos desafíos desde esa perspectiva.&#13;
&#13;
39&#13;
&#13;
��Sección 2&#13;
&#13;
La bioeconomía&#13;
como concepto&#13;
&#13;
��BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Como ya se planteara en la introducción: ¿qué es la bioeconomía?&#13;
En principio, pareciera que existen&#13;
tres caminos posibles a explorar&#13;
para dar respuesta a esta pregunta. El primero remite a una discusión epistemológica al interior de la&#13;
economía. En ella, se discute si se&#13;
trata de una nueva rama particular&#13;
de la economía aplicada al estudio de los fenómenos biológicos,&#13;
o si es un planteo un poco más&#13;
radical sobre las limitaciones de la&#13;
economía como disciplina analítica, al no incluir en sus modelos&#13;
los limitantes físicos y biológicos al&#13;
desarrollo y crecimiento. En este&#13;
caso, se estaría en presencia de&#13;
una discusión que sólo compete&#13;
a las ciencias económicas.&#13;
Otro camino tiende a ver la bioeconomía como una reagrupación&#13;
de cuestiones preexistentes que&#13;
obligan a tener que repensar nuevas políticas frente al crecimiento&#13;
demográfico y a ciertos límites del&#13;
modelo energo-intensivo de demanda -asociado al fin de la era&#13;
del petróleo que rigió el desarrollo&#13;
industrial de nuestras sociedades&#13;
&#13;
el último siglo-.Este sendero remitiría a un análisis de tipo político-estratégico.&#13;
Finalmente, puede ser vista como&#13;
la irrupción de una nueva forma&#13;
de tecnología y organización de&#13;
la producción, no sólo en algunos&#13;
sectores o áreas, sino en todo el&#13;
tejido productivo (obviamente,&#13;
con distintos impactos), con derivaciones sobre la organización&#13;
social, modificando la forma de&#13;
vida como hoy la conocemos. Es&#13;
decir, se estaría frente a un nuevo&#13;
paradigma tecno productivo –precedido por el dominado por las&#13;
tecnologías de la comunicación y&#13;
la información-.&#13;
Ciertamente, los tres caminos se&#13;
entrecruzan y potencian; es difícil&#13;
imaginar un cambio de paradigma&#13;
que no tenga correlaciones en la&#13;
política e impactos sobre el campo académico. Sin embargo, en&#13;
este apartado, y con el objeto de&#13;
poder comprender las particularidades de cada uno de ellos y simplificar el análisis, a continuación&#13;
se los repasa en algunos aspectos por separado.&#13;
&#13;
43&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
1) Hacia un re-enfoque de la teoría económica&#13;
dado un cambio en el objeto de estudio&#13;
Desde hace varias décadas se ha&#13;
utilizado el término bioeconomía&#13;
buscando ampliar la cobertura del&#13;
análisis económico, a fin de incluir&#13;
la relación entre la producción y la&#13;
sustentabilidad a mediano y largo&#13;
plazo de los recursos naturales. El&#13;
término estuvo en boga a finales&#13;
de la década del sesenta, para&#13;
luego pasar al olvido hasta hace&#13;
unos años, cuando fue puesto&#13;
sobre la mesa por un informe de&#13;
la OECD del año 20091 –e incorporado, los años siguientes, a varias agendas de gobierno-.&#13;
En sus orígenes, Goergescu-Roegen (1971), en su más conocida&#13;
obra La Ley de la Entropía y el&#13;
proceso económico (acuñó el concepto para llamar la atención sobre&#13;
la finitud de los recursos naturales&#13;
y la falla en los modelos económicos en incorporar esta verdad&#13;
natural. En este sentido, la bioeconomía y sus implicancias remarcan ciertas falencias estructurales&#13;
dentro de las ciencias económicas&#13;
y las decisiones de política que se&#13;
han estado adoptando a partir de&#13;
su marco analítico.&#13;
OECD (2009). ”The Bioeconomy to 2030”.Designing a Policy Agenda.ISBN-978-92-64-03853-0&#13;
1&#13;
&#13;
44&#13;
&#13;
Así, en los años setenta, frente a los&#13;
primeros indicios de agotamiento del paradigma tecno-productivo predominante2, a aparecieron&#13;
fuertes controversias acerca de&#13;
las posibilidades de dar respuesta&#13;
por parte del mundo industrial fordista a la sobre-demanda alimenticia (en relación a la explosión&#13;
poblacional) y mantener, a la vez,&#13;
mínimos cuidados ambientales&#13;
(con los impactos contaminantes&#13;
de algunas industrias). Un hito en&#13;
esa dirección fueron varios trabajos académicos y los (controvertidos) trabajos del denominado&#13;
Club de Roma3 y sus posteriores&#13;
capítulos nacionales. Se sostenía&#13;
allí que el mantenimiento de las&#13;
tasas de crecimiento poblacional&#13;
y la generalización de los parámetros de producción y consumo&#13;
propios de un núcleo acotado de&#13;
2&#13;
Pérez C., 2010. Technological dynamism and social&#13;
inclusion in Latin America: a resource-based production development strategy. Revista de la CEPAL Abril&#13;
2010.&#13;
&#13;
El Club de Roma (en inglés Club of Rome) es una&#13;
ONG que fue fundada en el año 1968 en Roma por un&#13;
pequeño grupo de personas, entre las que hay científicos y políticos. Sus miembros están “preocupados”&#13;
por mejorar el futuro del mundo a largo plazo, de manera interdisciplinar y holística. Para más información ir&#13;
a http://es.wikipedia.org/wiki/Club_de_Roma. Ültima&#13;
consulta 20/07/15&#13;
3&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
países desarrollado al resto del&#13;
mundo ponían en peligro la sustentabilidad global4.&#13;
El dilema era -y continúa siendo- la&#13;
compatibilización de la sustentabilidad ambiental (enfoque verde)&#13;
con el mantenimiento de los estándares de consumo vigentes en&#13;
el mundo desarrollado, el modo de&#13;
producción y la inclusión de enormes franjas poblacionales.&#13;
Tradicionalmente, y desde distintas perspectivas académicas,&#13;
la ciencia económica “recortó” el&#13;
objeto analítico a los procesos de&#13;
asignación eficiente de recursos&#13;
(capital y trabajo variables más tierra como factor fijo) asociados a&#13;
una función de producción dada,&#13;
determinada por tecnologías conocidas (y plenamente transferibles), y los precios de la economía&#13;
fijados en el libre juego de oferta y&#13;
demanda en los distintos mercados.&#13;
Algunos desarrollos focalizaron su&#13;
En el caso local, los aportes de la Fundación Bariloche expusieron una mirada particular sobre el fenómeno alertando sobre el rol que estos desafío tenían, en&#13;
particular, para las economías periféricas con fuertes&#13;
dotaciones de recursos naturales. El dilema que se&#13;
planteaba derivaba en enfoques extremos que iban&#13;
desde el replanteo de los modelos de consumo (hacia&#13;
otros con menor confort y dilapidación de recursos,&#13;
más amigables con el ambiente, disociados de las&#13;
tecnologías dominantes) hasta la profundización tecnológica de sistemas más energo intensivos aún (con&#13;
una amplia variedad de posiciones intermedias).&#13;
4&#13;
&#13;
atención en los problemas de crecimiento, distribución del ingreso y&#13;
comercio internacional. Enfoques&#13;
más amplios –sumando facetas&#13;
políticas y sociales- aplicaron sus&#13;
análisis sobre los derechos de&#13;
propiedad y los procesos de reparto entre clases sociales de los&#13;
excedentes económicos.&#13;
Centrados inicialmente bajo la&#13;
noción de equilibrio estático, desarrollos alternativos posteriores&#13;
avanzaron sobre enfoques dinámicos, mientras que otros apuntan a&#13;
abordar el fenómeno económico&#13;
como un persistente desequilibrio.&#13;
Buena parte de estos desarrollos&#13;
analíticos comparten dos características epistemológicas: el recorte del campo analítico económico&#13;
sobre un aspecto en particular que&#13;
busca explicar el todo (la renta, los&#13;
precios, la asignación eficiente, el&#13;
equilibrio de mercado, etc.), y el&#13;
trasvasamiento o uso de los métodos analíticos altamente mecanicistas propios de otras disciplinas&#13;
(especialmente de aquellos aplicados a la física newtoniana que,&#13;
explicando una parte, permitirían&#13;
comprender el funcionamiento del&#13;
conjunto).&#13;
Sin desmerecer los avances que&#13;
estos enfoques aportaron al entendimiento de los fenómenos&#13;
económicos -y a la formulación de&#13;
&#13;
45&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
políticas públicas y el diseño de las&#13;
estrategias de negocios privados-,&#13;
los mismos dejaron sistemáticamente de lado, en buena medida,&#13;
la interacción entre la disciplina&#13;
económica y los temas relacionados con el uso y explotación de&#13;
los recursos naturales (como insumos necesarios de todo proceso&#13;
productivo) y el ambiente (como&#13;
resultado del accionar humano en&#13;
la producción económica). Desde&#13;
esa perspectiva, el recorte analítico realizado implica que la economía (y las consecuencias de la&#13;
producción y el consumo) es exógena a la esfera de los recursos&#13;
naturales (tierra, minerales, aire,&#13;
agua) y su sostenibilidad intertemporal. Como tal no contempla, en&#13;
su centralidad, la interacción de la&#13;
producción y el consumo -desde&#13;
y hacia- los recursos naturales y el&#13;
medio ambiente (éstos son vistos&#13;
como infinitos).&#13;
A partir de los nuevos desafíos que&#13;
plantean los cambios estructurales señalados en la anterior Sección, cabe añadir algunas especificidades que hacen al recorte de la&#13;
bioeconomía dentro del campo de&#13;
la ciencia económica. No se trata&#13;
sólo de analizar procesos de asignación en función de dotaciones&#13;
de recursos estáticos, con tecnologías establecidas y precios relativos como rectores del proceso&#13;
&#13;
46&#13;
&#13;
decisorio, sino también de analizar&#13;
la manera en que interactúan estas decisiones con las dotaciones&#13;
naturales de recursos. Se trata, en&#13;
definitiva, de incorporar al sistema&#13;
económico el mantenimiento del&#13;
capital natural5. En este sentido, la&#13;
perspectiva bioeconómica queda&#13;
emparentada con la capacidad de&#13;
análisis de diversas fallas de mercado –a través del cálculo de externalidades, la resolución de problemas de información asimétrica,&#13;
mercados incompletos, etc.-, los&#13;
problemas característicos de los&#13;
bienes públicos –provisión ineficiente por parte de los privados,&#13;
necesidad de la provisión pública-,&#13;
más la incorporación de algunos&#13;
bienes meritorios –claramente, en&#13;
la necesidad de resolver cuestiones intertemporales, al limitar ciertas acciones-. En este sentido, la&#13;
bioeconomía aparece como un&#13;
enfoque superador –a nivel productivo- que apunta a mantener el&#13;
nivel de vida de poblaciones cada&#13;
vez más numerosas, haciéndolo&#13;
compatible con cierta sustenEl término capital natural hace referencia a los recursos naturales como plantas, minerales, animales, aire o&#13;
petróleo de la biosfera vistos como medios de producción de bienes y servicios eco-sistémicos: producción&#13;
de oxígeno, depuración natural del agua, prevención&#13;
de la erosión, polinización y servicios recreativos en sí.&#13;
El capital natural constituye una forma de estimación&#13;
del valor de un ecosistema, una alternativa a la visión&#13;
más tradicional según la cual la naturaleza y la vida&#13;
no humana constituyen recursos naturales pasivos sin&#13;
producción propia.&#13;
5&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
tabilidad, pero ¿a qué sustentabilidad se refiere? Aparecen así&#13;
diversas opciones, entre las que&#13;
pueden mencionarse como variantes las: i) de la disponibilidad&#13;
de recursos a precios “razonables/&#13;
estatuidos”, dada una tecnología&#13;
y dotación conocidas de recursos&#13;
ya apropiados privadamente; ii)&#13;
del mantenimiento de un flujo de&#13;
servicios ecológicos –que deriva&#13;
en la cuestión de cómo medirlos-;&#13;
y, iii) la sustentabilidad económica&#13;
empresaria/social en base a precios que den rentabilidades mínimas y mantengan el equilibrio de&#13;
uso de factores no renovables.&#13;
&#13;
La bioeconomía, como pensamiento analítico, desde su origen buscó&#13;
brindar una visión más realista y&#13;
completa a la economía6. Ésta no&#13;
opera en abstracto, sino que se&#13;
asienta sobre problemas reales,&#13;
reapareciendo cada vez que los&#13;
procesos económicos presionan&#13;
sobre el equilibrio preexistente en&#13;
la esfera de los recursos naturales.&#13;
6&#13;
En su avance, necesariamente, involucra a la agricultura.&#13;
Originalmente, la economía agraria tenía como epicentro&#13;
el análisis del agricultor como proveedor de materia prima&#13;
alimenticia; luego mutó hacia el enfoque de los agro-negocios (extendiéndose desde la chacra a la góndola) y,&#13;
más recientemente, se tiende a enfocarlo como una actividad de transformación industrial multi-producto bajo el&#13;
concepto de bioeconomía (Viaggi et al 2012).&#13;
&#13;
47&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
2) Las limitaciones/escasez de insumos y los&#13;
cambios tecnológicos como base de un nuevo&#13;
paradigma productivo en ciernes&#13;
Un nuevo paradigma implica: i) cambios radicales en la función técnica&#13;
de producción; ii) nuevas/renovadas empresas; iii) cambio en la forma de organización el proceso de&#13;
trabajo y de la producción; y, iv) una&#13;
nueva institucionalidad.&#13;
El primero de los aspectos gira en&#13;
torno a las modificaciones que,&#13;
pergeñadas inicialmente en el plano científico, pasaron luego a la&#13;
producción y tienen como epicentro las tecnologías aplicadas a los&#13;
seres vivos. De hecho, lo biológico&#13;
está en el centro del aparato productivo desde tiempos inmemoriales: buena parte de los alimentos&#13;
han sido históricamente producciones biológicas7. La novedad&#13;
que habilita –tentativamente- al&#13;
plantear un cambio de paradigma&#13;
es el avance científico y tecnológico asociado con un conjunto de&#13;
nuevas técnicas englobadas bajo&#13;
la denominación de “biotecnolo7&#13;
Por ejemplo, las fermentaciones de lácteos o las&#13;
muy diversas tipologías de carnes conservada son&#13;
ancestrales y se desarrollaron vía prueba y error sin&#13;
mayores conocimientos científicos sobre sus razones&#13;
y, consecuentemente, con alta variabilidad en sus resultados. La novedad es el avance de la ciencia sobre&#13;
esos procesos, en una primera instancia, y la modificación –vía ingeniería genética- del propio proceso,&#13;
en la actualidad.&#13;
&#13;
48&#13;
&#13;
gía”, por un lado, más cambios en&#13;
la forma de producción, más atentas a la eficiencia –entendida como&#13;
un mejor aprovechamiento de la&#13;
biomasa-, por el otro.&#13;
Caracterizando el cambio técnico. Como se expresara previamente, la bioeconomía plantea que&#13;
el set de insumos disponibles se&#13;
compone de las dotaciones naturales totales con que cuenta la sociedad (y desea mantener) –tierra,&#13;
agua, clima, etc.- que son finitas y&#13;
están sujetas a un sistema estable&#13;
de circulación de energía. A partir de ellos, se trata, en definitiva,&#13;
de establecer procesos que sean&#13;
compatibles con dichos equilibrios&#13;
generales -cuya última restricción&#13;
es la naturaleza- transformando la&#13;
energía disponible, re circulándola&#13;
bajo la forma de producción de&#13;
bienes y servicios y retornándola&#13;
con la menor pérdida posible al&#13;
sistema.&#13;
En este enfoque existen algunas&#13;
especificidades que le otorgan características particulares.&#13;
a) Bienes de capital y entes&#13;
vivos. En el proceso de captación&#13;
y transformación de la energía, el&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
ente que transforma insumos -tierra, aire, luz, u otros insumos- es&#13;
un ser vivo preexistente en la naturaleza; a diferencia del esquema&#13;
económico tradicional donde el&#13;
bien de capital es desarrollado por&#13;
el ingenio humano. En este caso la&#13;
“arquitectura general” del bien de&#13;
capital pre existe en la naturaleza y,&#13;
como tal, es pasible de ser modificado por vías tecnológicas. De allí&#13;
que la biodiversidad existente en&#13;
un espacio determinado puede ser&#13;
considerada como un potencial&#13;
factor de producción.&#13;
En definitiva, por ejemplo, una semilla es un bien de capital -provisto&#13;
en su conformación inicial por la&#13;
naturaleza y pasible posteriormente de mejoras técnicas- que transforma energía libre (luz, aire y temperatura) y nutrientes en granos&#13;
para iniciar la cadena de producción. A posteriori, un animal continúa el ciclo: puede transformar&#13;
granos o pasto en producción de&#13;
carnes, leche o huevos (y una infinidad de subproductos) pasible de&#13;
ingresar como insumos a una serie&#13;
de producciones agroindustriales&#13;
(para alimentos, para medicamentos o para bio-plásticos). Se trata&#13;
de “bienes de capital biológicos”.&#13;
Una lógica similar siguen las producciones provenientes de la denominada química verde: la materia&#13;
&#13;
prima es la biomasa –conteniendo&#13;
ligninas, celulosas etc.-; a partir&#13;
de ésta, se adicionan una serie de&#13;
bacterias o enzimas que en sus&#13;
mecanismos de reproducción y&#13;
alimentación transforman a la biomasa en bio-polímeros (o en precursores de). Nuevamente, el bien&#13;
de capital que realiza la transformación es un ente vivo –la bacteria, enzima y hongo- que pre existe&#13;
en la naturaleza pero ha sido aislado, seleccionado y eventualmente&#13;
mejorado. En varios casos –ya a&#13;
nivel comercial y de manera exitosa-, las enzimas/bacterias y otros&#13;
similares, reemplazan a las costosas instalaciones y los procesos&#13;
asociados con el cracking del&#13;
petróleo (para llegar a estructuras&#13;
químicas a partir de la cual se encadenan los posteriores procesos&#13;
típicamente industriales).&#13;
Similar esquema puede trasladarse a la nueva industria farmacéutica y los nuevos –o remozados- medicamentos (biosimilares&#13;
y otros) a partir de la manipulación&#13;
de moléculas a escala nano. Esto&#13;
también abre lugar a toda la nueva&#13;
industria de la salud, que establece&#13;
una lógica absolutamente distinta&#13;
a la vigente (una salud preventiva,&#13;
antes que prescriptiva, con equilibrios dietarios, biomedicamentos&#13;
a medida del paciente, y terapias&#13;
reconstitutivas, entre otros). Así,&#13;
&#13;
49&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
ciertas empresas que tradicionalmente revistieron en los carriles del&#13;
sector alimenticio, se vuelcan al de&#13;
la salud8.&#13;
&#13;
ventado) existente en la naturaleza&#13;
(Kloppenburg J.,2004; Boettiger&#13;
S., et al, 2004; Olmstead A. and&#13;
Rhode P. 2008.)&#13;
&#13;
Ciertamente, se trata de una definición forzada de bienes de capital –&#13;
bienes con capacidad de reproducir otros bienes- dado que no son,&#13;
como en la versión original, fruto&#13;
del invento humano sino, en el mejor de los casos, una readaptación&#13;
de seres vivos existentes en la naturaleza, modificados por la intervención humana9. Aún así, ambas&#13;
acepciones -bienes de capitales&#13;
industriales y biológicos- son pasibles de la aplicación de diversas&#13;
formas de derechos de propiedad.&#13;
Pero mientras que, en el primero&#13;
de los casos resulta claro que tales&#13;
derechos tienen una forma definida (por lo general las patentes), la&#13;
aplicación en el segundo de los casos es más polémica dado que se&#13;
trata de proteger y apropiar un ser&#13;
vivo (en todo caso “descubierto” -y&#13;
a veces modificado-, pero no in-&#13;
&#13;
Esta característica deviene en el&#13;
perfil de empresas involucradas&#13;
e interesadas en la Bioeconomía:&#13;
además de aquellas industriales&#13;
tradicionales relacionadas con la&#13;
alimentación, la producción de&#13;
medicamentos y la química, aparecen otras de neto corte biológico&#13;
orientadas a las producciones de&#13;
genética vegetal y animal, a la reproducción de bacterias y enzimas&#13;
y al abastecimiento de servicios&#13;
especializados (biorremediación&#13;
de suelos, tratamientos de efluentes, etc.). Al igual que en el mundo&#13;
de la electrónica aplicada, la red de&#13;
empresas y los contratos parece&#13;
ser la forma de organización de la&#13;
producción a escala global (de allí&#13;
su adscripción al concepto de cadenas globales de valor en el abordaje de estos conglomerados empresarios). La red aparece también&#13;
como el modelo organizacional utilizado para la generación y aplicación de innovaciones tecnológicas&#13;
en estas actividades (Van Lancker,&#13;
et al, 2013).&#13;
&#13;
8&#13;
Por caso, Nestle tiene como misión “GoodFood,&#13;
GoodLife”, considerándose “la compañía de alimentos líder en Nutrición, Salud y Bienestar”, viendo así&#13;
al alimento como un vehículo para la salud, y ya no&#13;
simplemente como un mero bien de consumo..&#13;
9&#13;
Cabe sumar otro detalle no menor: mientras un torno&#13;
realiza automáticamente uno o varios procedimientos&#13;
sin mayores posibilidades de cambiar su rutina, los seres vivos considerados como bienes de capital -semillas, enzimas, hongos, bacterias, moléculas- tienen por&#13;
su propia conformación, la posibilidad de mutar adaptándose reactivamente a las condiciones del entorno.&#13;
&#13;
50&#13;
&#13;
b) Tiempos de producción y&#13;
autonomía del proceso. En un&#13;
esquema industrial convencional el&#13;
bien de capital (o un conjunto de&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
ellos) forman parte de un proceso&#13;
que responde, dinámicamente, a&#13;
la puesta en marcha de una decisión empresaria.&#13;
Más allá de que algunas producciones sean de flujo continuo y&#13;
otras discontinuas, tradicionalmente la decisión de ponerlas en&#13;
marcha y regular su ritmo responde a decisiones empresarias. A diferencia de ello, el mundo industrial&#13;
basado en las transformaciones&#13;
biológicas depende de los tiempos&#13;
de transformación biológicos. Así,&#13;
los períodos que se extienden de&#13;
la siembra a la cosecha demandan un lapso no modificable plenamente. Los procesos de descomposición de frutas y hortalizas&#13;
tienen alto grado de autonomía.&#13;
La velocidad de reproducción y&#13;
alimentación de bacterias escapa&#13;
al control humano. Todo ello hace&#13;
que las actividades productivas&#13;
que tengan como epicentro a las&#13;
transformaciones en base a entes&#13;
biológicos se encuentren ceñidos&#13;
a lapsos temporales, más allá de la&#13;
decisión empresarial.&#13;
Ello implica -a nivel de modelo de&#13;
organización de la producción- un&#13;
complejo proceso de coordinación&#13;
con las posteriores etapas productivas y con los ritmos de la demanda. Complementariamente, esta&#13;
coordinación requiere compatibili-&#13;
&#13;
zar el respectivo costado financiero.&#13;
c) Especificidad territorial y&#13;
localización. Dadas las particularidades propias de los procesos&#13;
biológicos, los entornos (ambiente, clima, suelos, flora, fauna, etc.)&#13;
son particulares a cada territorio,&#13;
y la producción de biomasa debe&#13;
adaptarse a cada uno de ellos –o,&#13;
dicho de otra manera, no se puede&#13;
producir cualquier cosa, en cualquier lugar-. Esto trae asociada&#13;
una especificidad tal que, en principio –mientras la tecnología no lo&#13;
permita-, ciertas producciones deben desarrollarse obligadamente&#13;
en ciertas localizaciones espacialmente delimitadas, abriendo así&#13;
oportunidades productivas dentro&#13;
del territorio.&#13;
Sin embargo, estas oportunidades pueden volverse amenazas.&#13;
Que ello ocurra o no depende de&#13;
la visión de conjunto de la sociedad sobre estas producciones y,&#13;
en consecuencia, de las políticas&#13;
a adoptar y las acciones que se&#13;
lleven a cabo. Así, los espacios&#13;
plausibles dentro del territorio de&#13;
producir diversa biomasa verán&#13;
y aprovecharán los beneficios de&#13;
esta nueva oportunidad –anclando&#13;
inversiones- o se transformarán en&#13;
meros lugares de paso –proveedores de biomasa en un modo extractivo-.&#13;
&#13;
51&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
d) Rigideces y aprendizaje.&#13;
Un bien de capital tradicional repite secuencialmente una serie de&#13;
pasos, convirtiendo insumos en&#13;
producto de manera seriada y reiterativa (“siempre hacen lo mismo&#13;
de la misma manera”).&#13;
A diferencia de ello, cuando el ente&#13;
que realiza la transformación es un&#13;
ser vivo, es de probable ocurrencia&#13;
que dicha relación no sea siempre&#13;
perfectamente estable; ello es así&#13;
dado que los seres vivos tienden&#13;
a reaccionar y adaptarse constantemente a los cambios de entorno. Como es muy difícil controlar&#13;
todas las variables de entorno de&#13;
forma precisa, la mutación tiende a&#13;
ser la regla general; en otros términos, se trata de bienes de capital&#13;
con capacidad de aprender y mutar -de hecho, la ingeniería genética se aplica a reducir y controlar&#13;
tales “desvíos” en las conductas&#13;
de los seres vivos-.&#13;
&#13;
52&#13;
&#13;
Por ende, las actividades desarrolladas en base a estas técnicas&#13;
derivan en un proceso de producción necesariamente variable -las&#13;
enzimas se comportan siempre&#13;
distinto, por lo cual hay que corregir constantemente el proceso- demandando organizaciones&#13;
altamente flexibles en las decisiones y proveedores especializados&#13;
de servicios con alta capacidad de&#13;
aprendizaje. Todo ello tiende a sustentar redes y a la necesidad de un&#13;
constante esfuerzo de las firmas en&#13;
temas de innovación.&#13;
e) Adicionalmente, a empresas líderes e instituciones innovadoras&#13;
(ambas enlazadas en el concepto&#13;
de emprendedores), se suma en&#13;
este caso la activa participación&#13;
–en algunas sociedades- de los&#13;
gobiernos a través de políticas públicas del corte general y particular.&#13;
O sea, la definición de la institucionalidad se irá generando con el&#13;
cambio de paradigma.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
3) Los enfoques políticos&#13;
Una aproximación a la definición de bioeconomía y de su&#13;
instrumental análitico&#13;
¿Cuáles son, de manera concreta&#13;
y estilizada, las nuevas características del fenómeno económico que&#13;
sustentan una “apertura y redefinición” hacia la bioeconomía?&#13;
El propio pasaje de los recursos&#13;
existentes en la naturaleza10 a&#13;
la categoría de recursos económicos –como insumos para la&#13;
producción- parece acelerarse imperceptiblemente. Minerales que,&#13;
algunas décadas atrás, eran poco&#13;
conocidos y escasamente explotados, hoy son factores críticos&#13;
en las producciones de electrónicos; bacterias, hongos y enzimas&#13;
que pululan en la naturaleza, crecientemente comienzan a ser ais10&#13;
“Conjunto de elementos que se encuentran en la&#13;
naturaleza en forma no modificada. Una primera clasificación de los mismos nos lleva a distinguir entre:&#13;
a) No renovables, b) Renovables; c) Perpetuos y d)&#13;
Potenciales. Los No Renovables están confinados o&#13;
poseen una dotación limitada del recurso a explotar&#13;
(por ejemplo, un yacimiento mineral).&#13;
Los Renovables se clasifican en biológicos y no biológicos (un bosque, el agua de deshielo); su explotación&#13;
racional permite la reproducción del recurso, evitando&#13;
su extinción. Perpetuos son aquellos recursos que&#13;
–a escala humana- aparecen como inagotables (la&#13;
luz del sol).Potenciales: aquellos que en la actualidad&#13;
no pueden ser explotados por razones tecnológicas o&#13;
de localización (yacimientos petrolíferos submarinos)“&#13;
(www.eumed.net/diccionario/listado.php, 2014)&#13;
&#13;
lados, estudiados, modificados y&#13;
aplicados a una amplia gama de&#13;
actividades productivas; el propio&#13;
recurso acuífero se torna relevante, su escasez se vuelve más notoria y es, cada vez más, visualizado&#13;
como un “recurso económico”, ya&#13;
no sólo para consumo humano&#13;
sino como insumo productivo para&#13;
más de un uso (más allá de su&#13;
aplicación en la propia producción&#13;
agropecuaria y las tensiones que&#13;
esto ocasionara en la competencia&#13;
por su acceso, ahora le compiten&#13;
su aplicación en la industria y en&#13;
la minería de fracking, y la necesidad por obtener nuevas fuentes&#13;
de energía). La biodiversidad11&#13;
“La diversidad biológica, o biodiversidad, es el término por el que se hace referencia a la amplia variedad&#13;
de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales&#13;
que conforma. La diversidad biológica que observamos hoy es el fruto de miles de millones de años de&#13;
evolución, moldeada por procesos naturales y, cada&#13;
vez más, por la influencia del ser humano. Con frecuencia, se entiende por diversidad la amplia variedad&#13;
de plantas, animales y microorganismos existentes.&#13;
Hasta la fecha, se han identificado unos 1,75 millones&#13;
de especies, en su mayor parte criaturas pequeñas,&#13;
por ejemplo, insectos. Los científicos reconocen que&#13;
en realidad hay cerca de 13 millones de especies, si&#13;
bien las estimaciones varían entre 3 y 100 millones.&#13;
La diversidad biológica incluye también las diferencias&#13;
genéticas dentro de cada especie, por ejemplo, entre&#13;
las variedades de cultivos y las razas de ganado. Los&#13;
cromosomas, los genes y el ADN, es decir, los componentes vitales, determinan la singularidad de cada&#13;
individuo y de cada especie. Otro aspecto adicional&#13;
de la diversidad biológica es la variedad de ecosistemas, por ejemplo, los que se dan en los desiertos,&#13;
11&#13;
&#13;
53&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
como recurso natural es presionada constantemente para convertirse en recurso económico y, como&#13;
tal, pasible de asignársele un valor&#13;
económico.&#13;
El pasaje de la categoría de recurso natural a recurso económico&#13;
lo construye, en cada caso particular, la tecnología y la valoración&#13;
social que la comunidad hace de&#13;
ella. Se trata de una llave que va&#13;
convirtiendo recursos naturales de&#13;
libre acceso y sin valorización económica concreta, a otros de uso&#13;
productivo (individual o colectivo)&#13;
sujetos a derechos de propiedad12.&#13;
los bosques, los humedales, las montañas, los lagos,&#13;
los ríos y paisajes agrícolas. En cada ecosistema, los&#13;
seres vivos, entre ellos, los seres humanos, forman una&#13;
comunidad, interactúan entre sí, así como con el aire,&#13;
el agua y el suelo que les rodea” U.N. (2014).&#13;
Siendo los múltiples componentes de la biodiversidad&#13;
seres vivos (plantas animales, bacterias, hongos, etc.)&#13;
pasibles de ser aislados y modificados, aparece la biotecnología como un factor crítico en las tecnologías de&#13;
transformación. En ese contexto se vuelve relevante el&#13;
contenido de la definición precisa del términos bio-tecnología. Los conceptos iniciales hacían referencia a una&#13;
serie de técnicas avanzadas de biología que permitían&#13;
manipular –con precisión incierta a pesar de la definición de ingeniería genética- el adn de un ser vivo; un&#13;
paso posterior fue el trasvasamiento de genes entre&#13;
distintas especies (“la transgenia”), mientras que más&#13;
recientemente los desarrollos apuntan a modificar el&#13;
comportamientos relacional de los distintos componentes del adn a fin de obtener resultados pre-establecidos&#13;
(anular determinadas características, recomponer otras,&#13;
etc.). A lo largo del desarrollo científico sobre el particular y en su aplicación a actividades productivas específicas se fueron desarrollando tecnologías de proceso&#13;
(los marcadores moleculares) que son plataformas de&#13;
aplicación en la biología tradicional.&#13;
&#13;
12&#13;
&#13;
54&#13;
&#13;
Todo parece indicar que estos&#13;
cambios tienen -desde distintas&#13;
vertientes- un impacto creciente&#13;
sobre los recursos naturales. Por&#13;
un lado, por la sobre explotación de&#13;
algunos componentes particulares&#13;
(uso de combustibles fósiles) o, por&#13;
otro lado, por los desequilibrios que&#13;
genera el propio modelo productivo&#13;
actual (la huella de carbono, los desechos electrónicos, etc.).&#13;
a) Redefiniendo la caja de&#13;
herramientas: concepto y definición de la bioeconomía&#13;
Definir el concepto responde a la&#13;
necesidad de acotar con precisión el campo analítico; o sea, la&#13;
identificación precisa de qué actividades se incluyen dentro de&#13;
la bioeconomía. Al no existir una&#13;
definición consensuada, según&#13;
quién la utilice y bajo qué contexto&#13;
lo haga, la misma estará haciendo&#13;
referencia a ciertos aspectos, más&#13;
que a otros. A su vez, las diferentes visiones, estrategias, iniciativas&#13;
o planes que se formulan en torno&#13;
a ella, adoptan definiciones sesgadas en función de los intereses de&#13;
quién las formule.&#13;
Como es esperable, por lo tanto, cada definición es tentativa&#13;
en función de las particularidades&#13;
productivas de cada región/país/&#13;
empresa y de la propia evolución&#13;
que va evidenciando la aplicación&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
de procesos biológicos a los ámbitos industriales (o sea, el recorte&#13;
del propio objeto de estudio). A su&#13;
vez, desde que la OECD publicará&#13;
en 2009 su documento de referencia sobre el tema, el concepto fue&#13;
avanzando desde un perfil fuertemente influenciado (y, por ende,&#13;
sesgado) por la biotecnología,&#13;
hacia un concepto más amplio,&#13;
atento a los desafíos de producir&#13;
biomasa13 –y sus productos asociados- de forma innovadora para&#13;
dar respuesta a los nuevos desafíos globales, donde la biotecnología es una de las herramientas&#13;
(sino la principal).&#13;
Así, y coherentemente con lo que&#13;
se viene diciendo, las definiciones que circulan responden a dos&#13;
perspectivas: i) el cuidado de los&#13;
bienes públicos, en el marco de&#13;
garantizar la sustentabilidad para&#13;
ésta y las futuras generaciones; y&#13;
ii) desde la tracción de la oferta de&#13;
biotecnológicos como respuesta&#13;
a desafíos futuros (a partir del incremento de población, el cambio&#13;
climático y demás desafíos).&#13;
Las variantes plasmadas en diversos documentos, por lo tanto,&#13;
van desde una perspectiva más&#13;
13&#13;
“Biomasa renovable abarca cualquier material biológico para ser utilizado como materia prima” (Schmid,&#13;
et al 2012; pp. 47-51). Incluye la captación de energía solar y su conversión en plantas como el uso de&#13;
subproductos de las faenas de animales pasando por&#13;
la captación de desechos pasibles de ser reutilizados.&#13;
&#13;
amplia, que considera a la bioeconomía como aquella resultante&#13;
de la transformación de recursos&#13;
renovables en productos en base&#13;
a procesos biológicos14, a otras&#13;
más restrictivas que la asocian&#13;
exclusivamente a la moderna biotecnología, en su rol de tecnología que domina el nuevo proceso&#13;
transformador (como el caso de la&#13;
perspectiva norteamericana). Una&#13;
variante intermedia -más ajustada,&#13;
a nuestro entender, al tipo de actividad que se desea caracterizarhace hincapié en la utilización de&#13;
la biomasa de forma innovadora&#13;
para agregar más valor localmente y generar nuevas oportunidades&#13;
productivas de forma sustentable.&#13;
En tal sentido, y considerando las&#13;
restricciones que crecientemente&#13;
se le platean a las actividades económicas desde la perspectiva del&#13;
mantenimiento del capital natural,&#13;
del conjunto de diferentes definiciones que circulan, probablemente la definición que mejor refleja el&#13;
espíritu de lo que se comprende&#13;
por bioeconomía –al menos para&#13;
efecto de lo que se revisa en este&#13;
documento- está en algún punto&#13;
entre la planteada por la Carelton&#13;
University de Canadá:&#13;
En la versión europea la bioeconomía es “la aplicación de los nuevos conocimientos en las ciencias de&#13;
la vida para la producción sostenible y competitiva de&#13;
nuevos productos y servicios” (OCDE, 2006.)&#13;
14&#13;
&#13;
55&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
“Actividades económicas basadas&#13;
en la producción de productos innovadores (no-convencionales) y&#13;
bioenergía a partir de biomasa (forestal, agrícola, marina o desperdicios), utilizando nuevas tecnologías&#13;
de proceso. Producción de Bioproductos (biocombustibles, bioplásticos, bioquímicos y biofibras)” (CareltonUniversity, 2013)&#13;
&#13;
Y la que define el German Bioeconomy Council (2015)15 como:&#13;
“la producción en base a conocimiento y uso de recursos biológicos para la provisión de productos,&#13;
procesos y servicios en todo sector industrial y comercial dentro del&#13;
marco de un sistema económico&#13;
sustentable”.&#13;
15&#13;
Ver Synopsis and Analysis of Strategies in the G7&#13;
http://biooekonomierat.de/en/publications/?tx_rsmpublications_pi1%5Bpublication%5D=88&amp;tx_rsmpublications_pi1%5Baction%5D=show&amp;tx_rsmpublications_pi1%5Bcontroller%5D=Publication&amp;cHash=03a8cf54bb3351be152a24d96e523cb3&#13;
&#13;
56&#13;
&#13;
��Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
4) La bioeconomía: ¿un nuevo paradigma de&#13;
producción?&#13;
¿Cuáles son las novedades que&#13;
inducen a replantear la bioeconomía como un eventual nuevo sendero tecno-productivo? En otras&#13;
palabras, ¿qué factores llevarían a&#13;
pensar en un eventual cambio de&#13;
paradigma tecno-productivo y qué&#13;
consecuencias traería ello? De la&#13;
evidencia recogida, pueden nombrarse los siguientes:&#13;
i) una renovada presión de demanda por alimentos derivados del&#13;
acelerado crecimiento (poblacional&#13;
y económico) de grandes economías en vías de desarrollo, a la que&#13;
se suma una mayor preocupación&#13;
por la calidad de los mismos, y la&#13;
necesidad por su comercialización&#13;
en versiones más elaboradas y listas para el consumo;&#13;
ii) el agotamiento de los recursos&#13;
naturales fósiles que llevan a:&#13;
a. la presencia masiva y creciente&#13;
de los biocombustibles de origen&#13;
vegetal,&#13;
b. el uso de biomasa como insumo&#13;
para la industria química, y&#13;
c. la necesidad de replantear las&#13;
explotaciones de suelos para no&#13;
agotarlos y hacerlo de manera sustentable reponiendo nutrientes y&#13;
minerales;&#13;
&#13;
58&#13;
&#13;
iii) el agudizamiento de problemas&#13;
ambientales concretos, con una&#13;
creciente tendencia al reciclaje y&#13;
manejo eficiente de residuos;&#13;
iv) una demanda más sofisticada&#13;
por productos biológicos por parte&#13;
de las sociedades más avanzadas&#13;
(en una combinatoria entre mayor&#13;
conciencia por lo biológico y mayor preocupación por los valores&#13;
“saludables” de los mismos ante&#13;
la prolongación de la esperanza de&#13;
vida); y,&#13;
v) en contraposición –como posible&#13;
respuesta a esos cambios estructurales- el salto tecnológico que&#13;
deriva de la creciente aplicación&#13;
de la moderna biología (biotecnología y otros) a la producción (vegetal, animal, alimenticia, química,&#13;
de materiales, de insumos para la&#13;
salud humana y biorremediación&#13;
ambiental).&#13;
Todos ellos, en definitiva, confluyen&#13;
sobre la producción, manejo, acceso y uso de biomasa, lo que abre&#13;
una ventana de oportunidad, dado&#13;
su anclaje territorial, a aquellos espacios donde la misma se produce (ya sea bosques o praderas,&#13;
como océanos, cuencas acuíferas&#13;
o desperdicios de origen biológico). Los cuatro primeros pujando&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
sobre cuestiones relativas al proceso productivo, impulsando modificaciones tendientes a obtener producciones “eficientes”, y el quinto&#13;
como una respuesta tecnológica a&#13;
esos cambios en la organización y&#13;
proceso productivo.&#13;
Es decir, el nuevo paradigma tecno-productivo surgiría en respuesta a demandas derivadas sobre&#13;
aspectos productivos y tecnológicos. Los primeros, vinculados a la&#13;
exigencia impuesta por el nuevo&#13;
escenario global –derivado de los&#13;
cambios estructurales mencionados-, deberían modificar su organización y proceso para volverse&#13;
más eficiente; los segundos, debieran aportar respuestas a las&#13;
exigencias que surgirán del nuevo&#13;
modo productivo, al mismo tiempo&#13;
que avances sobre soluciones de&#13;
base científica para también poder&#13;
dar respuesta a la nueva composición global.&#13;
Gran parte del desafío futuro de la&#13;
bioeconomía pasa por el manejo&#13;
eficiente de la biomasa: en la producción, su procesamiento y uso;&#13;
a lo largo de esos tres ciclos es&#13;
fundamental reducir –y evitar, si es&#13;
posible- el desperdicio, lo que reducirá la demanda sobre la biomasa virgen16. La bioeconomía com16&#13;
El Panel Europeo en Bioeconomía estima que la&#13;
producción de alimento demanda 20 veces más energía que las calorías que produce; a su vez, afirma que&#13;
&#13;
prende la idea del uso de la tierra&#13;
y la seguridad alimentaria optimizadas a través de una producción&#13;
sustentable, eficiente en recursos&#13;
y ampliamente libre de residuos,&#13;
contribuyendo a una economía&#13;
circular La circularidad descansa&#13;
fuertemente en el manejo de residuos, mediante su valorización y&#13;
prevención. Junto a la idea de la&#13;
circularidad, se hace fuerte la noción de “uso en cascada”; definida&#13;
por la Agencia Alemana de Ambiente como “la estrategia para el&#13;
uso de insumos biológicos o los&#13;
productos realizados con ellos, en&#13;
etapas secuenciales cronológicamente a lo largo, seguido y eficientemente posible para cada material&#13;
en función de recobrar su energía&#13;
al final del ciclo de vida del producto.” Ejemplos de ellos ya existen, en&#13;
la producción de biodiesel cuando&#13;
se obtiene glicerina, como subproducto, la misma se utiliza primero&#13;
para producir materiales, y luego&#13;
para energía. Asimismo, puede&#13;
mencionarse el caso de la industria&#13;
forestal, donde primero se obtiene&#13;
madera sólida, de la que se realizan&#13;
muebles, paneles, chips reciclados,&#13;
y recién allí se quema. Potenciar el&#13;
uso en cascada de la biomasa depende de aspectos organizativos y&#13;
factores y desarrollos tecnológicos.&#13;
El avance de las tecnologías de la&#13;
entre el 30 y 40 % de la biomasa proveniente de&#13;
la agricultura y la acuicultura es desperdiciada en la&#13;
cadena que va de la granja al tenedor.&#13;
&#13;
59&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
comunicación e información están&#13;
contribuyendo fuertemente a poder&#13;
implementar procesos circulares y&#13;
en cascada –lo que abre el espacio&#13;
al surgimiento de múltiples empresas que brinden nuevos servicios&#13;
(desde los drones y los servicios&#13;
satelitales para el control de la cosecha, hasta empresas de manejo&#13;
de bases de información para el&#13;
control y simulación de plagas, pasando por la gestión de plantaciones forestales, entre otras).&#13;
Desde ese lugar, el campo de la&#13;
bioeconomía abarca –o, mejor dicho, intersecta- a un conjunto de&#13;
sectores en su totalidad –el agropecuario; forestal, alimenticio y&#13;
acuícola- así como parcialmente&#13;
afecta, e involucra, aparte de otros&#13;
-industrias química y de materiales&#13;
y energía-. Así lo define varias veces la Unión Europea.&#13;
Por otro lado, al avanzar las exigencias por pensar un nuevo modo de&#13;
aprovechamiento más eficiente de&#13;
la biomasa, aparece un amplio espacio por la aplicación y desarrollo&#13;
de nuevo conocimiento y tecnologías. En este sentido, se pueden&#13;
mencionar dos plataformas tecnológicas –que también cruzan varios sectores- como las de mayor&#13;
impacto para el desarrollo de la&#13;
bioeconomía: la biotecnología y la&#13;
nanotecnología (en este caso en&#13;
particular, sería la aplicación de la&#13;
&#13;
60&#13;
&#13;
primera a escala nano, por lo que&#13;
se puede hablar exclusivamente de&#13;
la primera sin por ello desentenderse de la segunda). Evidentemente&#13;
sería muy difícil poder imaginar el&#13;
desarrollo de estas plataformas sin&#13;
todos los avances y herramientas&#13;
que aportan las TICs, ya que hace&#13;
falta el manejo de amplias bases&#13;
de datos para poder desarrollar la&#13;
investigación biotecnológica.&#13;
Desde este recorte, el biotecnológico, entrarían dentro de la bioeconomía otros sectores no vistos&#13;
en principio dentro del manejo&#13;
eficiente de la biomasa (como ser&#13;
todo el campo de la salud humana&#13;
y animal), pero, a su vez, si se focalizara exclusivamente en el desarrollo y aplicación de conocimiento&#13;
de base biotecnológica, se corre el&#13;
peligro de dejar de lado sectores&#13;
que hacen a la producción de biomasa (como el sector forestal).&#13;
Es este balance entre los dos componentes que hacen a un nuevo&#13;
paradigma (el tecnológico y el productivo) lo que lleva a tener que ser&#13;
muy precavidos a la hora de adoptar una definición sobre qué es la&#13;
bioeconomía, ya que se corre el&#13;
riesgo de dejar fuera del accionar y&#13;
planificación de políticas a sectores&#13;
con potencial y relevantes para el&#13;
desarrollo.&#13;
Así, se puede ver en la Sección 4,&#13;
que los diferentes países adoptan&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
definiciones con uno de los dos&#13;
sesgos, que luego se ven reflejadas en las acciones a encarar y los&#13;
sectores a favorecer. Si el énfasis&#13;
se pone sobre la producción de&#13;
biomasa –al estilo de los países de&#13;
la Unión Europea-, entonces todo&#13;
el sector de la salud, sus avances&#13;
e impactos sobre la vida como la&#13;
conocemos, posiblemente no sean&#13;
tenidos en cuenta. Si, por el contrario, la política se basa en una&#13;
definición más orientada por la aplicación de desarrollos tecnológicos&#13;
sobre lo biológico –como la estrategia de Estados Unidos-, se tiende a subsanar el problema de dejar&#13;
de lado al área de la salud, pero se&#13;
pueden excluir a los sectores más&#13;
tradicionales relacionados con la&#13;
producción de biomasa.&#13;
Por lo tanto, la bioeconomía visto&#13;
como un nuevo paradigma tecno-productivo, exige una definición extensa que permita abarcar&#13;
ambos aspectos y, por lo tanto,&#13;
incluir el espectro más amplio de&#13;
sectores, al tiempo de fomentar&#13;
la articulación entre la esfera propiamente productiva y la tecnológica. La bioeconomía debe ser un&#13;
paraguas suficientemente grande&#13;
como para contemplar ambos aspectos –lo productivo y lo tecnológico- y permitir incluir acciones que&#13;
contemplen el lado tecnológico, así&#13;
como los avances productivos, en&#13;
el armado del tejido a cubrir.&#13;
&#13;
Otro aspecto a destacar a la hora&#13;
de pensar sobre este nuevo fenómeno, es que a diferencia de lo&#13;
observado en el surgimiento de los&#13;
anteriores paradigmas tecno-productivos, donde el impulso provino&#13;
de una serie de innovaciones –de&#13;
producto, proceso y organizaciónplasmadas en desarrollos comerciales exitosos por empresarios&#13;
schumpeterianos, a partir de nuevas tecnologías que transformaron&#13;
en factor clave un insumo determinado (carbón, acero, petróleo, entre&#13;
otros), traccionando, a posteriori,&#13;
un marco regulatorio adecuado al&#13;
nuevo modo de producción, en el&#13;
caso de la bioeconomía se observa una activa presencia inicial de&#13;
las políticas públicas que –en mercados específicos- crean las condiciones para la consolidación de&#13;
nuevas actividades, procesos y tecnologías17, a la espera de estimular&#13;
el surgimiento de esos empresarios&#13;
innovadores y sus innovaciones. Es&#13;
decir, se está buscando generar el&#13;
entorno institucional que potencie&#13;
el surgimiento del nuevo paradigma, antes de que el mismo sea&#13;
una realidad imperante. Por eso se&#13;
vuelve mucho más relevante la definición y comprensión del fenómeno&#13;
que delimite el campo de acción&#13;
para intervenir.&#13;
A modo de ejemplo cabe señalar el uso de los bioplásticos, donde los desarrollos comerciales exitosos no&#13;
devienen de las señales de precios de los mercados&#13;
sino de las preocupaciones gubernamentales por los&#13;
problemas de no biodegradación.&#13;
&#13;
17&#13;
&#13;
61&#13;
&#13;
��Sección 3&#13;
&#13;
Tecnología, organización&#13;
y estrategias: las empresas&#13;
ante los desafíos&#13;
y oportunidades&#13;
de la bioeconomía&#13;
&#13;
��BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Como se planteara en la sección previa, la bioeconomía&#13;
puede abordarse desde tres perspectivas complementarias –un paradigma en ciernes, una rama disciplinar de la&#13;
economía o una estrategia geopolítica-.&#13;
En cualquier caso, cabe preguntarse si la bioeconomía es&#13;
una industria, sector o actividad particular nueva y específica (como el metalmecánico o textil) o, alternativamente,&#13;
una plataforma que, valiéndose de nuevas herramientas&#13;
para la innovación de usos múltiples, re-significa y desdibuja las fronteras intersectoriales a partir de lo biológico.&#13;
Las evidencias apuntan, en gran medida, hacia lo último.&#13;
La bioeconomía atraviesa a todos los sectores, tanto en&#13;
la necesidad por establecer procesos de producción más&#13;
eficientes en la explotación de los recursos renovables biológicos –en lo relativo a establecer modelos sustentables,&#13;
y en maximizar la producción y uso de biomasa- como el&#13;
potencial que abren nuevas tecnologías y el desarrollo de&#13;
plataformas comunes a las diversas actividades económicas1 –centralmente la biotecnología2-.&#13;
1&#13;
En ese sentido, existe un abanico de sectores (agropecuario; forestal, alimenticio, acuícola, industrias química y de materiales y energía) que serán crecientemente interdependientes por el acceso a materias primas y energía. Estos conformarán en conjunto&#13;
una parte la red de la bioeconomía. A ello cabe sumar el uso de similares plataformas&#13;
tecnológicas en el campo de la biorremediación –referida a lo ambiental- y en el ámbito&#13;
de la salud humana, vegetal y animal.&#13;
2&#13;
La biotecnología moderna, entendida como una herramienta para el desarrollo productivo, puede utilizarse con diversos propósitos en múltiples actividades económicas. Ejemplo&#13;
de esto son los desarrollos tecnológicos basados en ADN recombinante, los cuales son&#13;
usados tanto en la industria farmacológica para la elaboración de nuevos medicamentos,&#13;
como para el mejoramiento en genética vegetal, o bien para la producción de enzimas&#13;
con fines industriales.&#13;
&#13;
65&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Los recientes avances en la agricultura moderna –centrada en las “semillas inteligentes”3 más una nueva forma de&#13;
organización-, la producción de alimentos funcionales4,&#13;
en los sistemas de explotación forestal, los biocombustibles de primera y segunda generación y los diversos tipos&#13;
de bioplásticos inducen a pensar que nos encontramos&#13;
a las puertas de un nuevo paradigma tecno-productivo.&#13;
Las novedades replantean algunos dilemas tradicionales&#13;
de la forma de organización de la producción, del trabajo&#13;
y de la especialización internacional de la producción. ¿Integración vertical de todas las actividades de desarrollo&#13;
tecnológico y posterior producción o nutridas redes de&#13;
subcontratación? ¿Cómo asumir el riesgo tecnológico de&#13;
los nuevos desarrollos? ¿Con qué derechos de propiedad&#13;
-sobre los desarrollos aplicados ahora sobre seres vivos&#13;
pre-existentes en la naturaleza-?.&#13;
Las repuestas son múltiples y permiten avizorar que existe&#13;
un costado organizacional en el nuevo paradigma; presumiblemente, las formas flexibles de producción, altos niveles de subcontratación, creciente participación científica&#13;
en los espacios físicos de la actividad, ritmos de trabajo&#13;
acompasados con los tiempos biológicos propios de la&#13;
naturaleza y desarrollo de actividades en base a proyectos, entre otros, tienden a ser los ejes del nuevo modelo.&#13;
Semillas que son modificadas para desarrollar comportamientos específicos (tolerancia a&#13;
herbicidas seleccionados, sobre-captación de nitrógeno aéreo, reacciones particulares a&#13;
condiciones de salinidad de suelos, estrés por sequías, etc.)&#13;
3&#13;
&#13;
Que adicionan a su función básica de suministro de energía otros relacionados con la&#13;
prevención de enfermedades o mantenimiento de la salud.&#13;
4&#13;
&#13;
66&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Complementariamente, se revalorizan -como activos críticos- los recursos naturales, las genéticas vegetal y animal&#13;
-materias de largos procesos evolutivos previos- la biodiversidad y la localización de la biomasa.&#13;
En este marco, cabe resaltar que los cambios no sólo son&#13;
tecnológicos, sino también organizacionales y que, dentro&#13;
de los primeros, es tan relevante la moderna biotecnología&#13;
como los desarrollos biológicos tradicionales y las multiplicidad de activos complementarios pre-existentes (por ejemplo, las facilidades industriales de producción, los canales&#13;
de distribución y logísticas y las marcas comerciales).&#13;
Los avances productivos y comerciales exitosos se verifican tanto en aquellos ámbitos de sectores “tradicionales”&#13;
que modificaron su organización productiva –el forestal,&#13;
el agro, la producción de alimentos-, como en los que&#13;
comparten una plataforma tecnológica común que operan a partir del conocimiento del ADN de los seres vivos&#13;
y, a partir de ello, introducen modificaciones en sus conductas funcionales en pro de “eficientizar” los modelos de&#13;
transformación de energía libre, biomasa o insumos en&#13;
productos –en este último caso, abriendo, con ello, nuevas rutas productivas-.&#13;
Este paradigma en ciernes tiene-a diferencia de otras experiencias tecno-productivas previas-un rasgo distintivo:&#13;
interactúan desde su propia emergencia estrategias privadas-“los emprendedores shumpeterianos”-en simultáneo con políticas públicas que las incentivan, pero que&#13;
&#13;
67&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
también regulan el alcance mercantil de lo biológico5.&#13;
Como aproximación, siendo un modelo en ciernes y reconociendo que el rol de impulsor es compartido entre las&#13;
empresas privadas y las políticas públicas, cabe analizar&#13;
la conducta de las firmas privadas en materia tecnológica, organizacional y productiva. Se trata de una primera&#13;
aproximación, dada la complejidad del tema, la magnitud&#13;
de las empresas involucradas y la amplia diversidad de&#13;
campos de aplicación de esta nueva plataforma.&#13;
Las áreas productivas que hoy se agrupan bajo la “bioeconomía” son varias6, lo que vuelve difícil analizar en un&#13;
solo documento todas ellas. A efectos de poder fortalecer&#13;
la hipótesis de que se está transitando los inicios de un&#13;
nuevo paradigma tecno-productivo, se ha buscado relevar aquellos sectores que más llamativamente han modificado sus actividades en este plano y que están marcando&#13;
En el caso de las TICS, el nuevo paradigma se alimentaba de una serie de empresarios&#13;
y/o empresas que desarrollaron primigeniamente nuevas de tecnologías de proceso y/o&#13;
productos, crecieron rápidamente en base a la generación de beneficios extraordinarios&#13;
derivados del poder de monopolio tecnológico y, más tarde, derivaron en el surgimiento&#13;
de políticas públicas estableciendo las condiciones de entorno de los mercados y sus&#13;
regulaciones (convalidación de normas técnicas, delimitación de mercado, etc.). Diferencialmente, para la bioeconomía, si bien existen avances empresariales con cierta autonomía –como el desarrollo de las semillas inteligentes o los medicamentos biogenéticos- se&#13;
suman acciones públicas que generen reservas / obligaciones de mercado asociadas a&#13;
nuevos desarrollos –como el caso de los cortes obligatorios de los biocombustibles o&#13;
las legislaciones favoreciendo el desarrollo de los bioplásticos-. Es decir co-evolucionan&#13;
empresarios schumpeterianos con políticas públicas estratégica.&#13;
5&#13;
&#13;
A modo de ejemplo, la Unión Europea incluye dentro de la bioeconomía a los sectores&#13;
agrícola, forestal, acuícola, de pesca y alimenticio en su totalidad y, parcialmente, a las&#13;
industrias química, farmacéutica, de cosmética, papelera, textil y de energía.&#13;
6&#13;
&#13;
68&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
el ritmo de lo que puede denominarse como bioeconomía, desde la perspectiva tecnológica. Comprender las&#13;
estrategias y senderos que dichas empresas están transitando permitirá vislumbrar mejor las oportunidades de&#13;
desarrollo que se presentan a las distintas regiones –ya&#13;
sea a nivel de subcontinente, país, localidad o área fronteriza- que compartan ciertas fortalezas comunes en el&#13;
plano biológico (clima, suelos, flora, fauna, capacidades&#13;
de los recursos humanos en tales áreas de estudio y desarrollo científico.).&#13;
En esa dirección, esta sección apunta a establecer los&#13;
lineamientos generales de la conducta tecnológica, organizacional y productiva de un núcleo acotado de grandes&#13;
empresas globales respecto a los desafíos que plantea el&#13;
uso de seres vivos como elementos de transformación de&#13;
insumos en productos. Sus actividades en estos planos&#13;
pre-anuncian / confirman el inicio de un sendero hacia un&#13;
nuevo modo de producción. En el lenguaje de varias de&#13;
estas empresas, están conformando un espacio productivo muy especial, en el marco de las “ciencias de la vida”.&#13;
Hechas estas salvedades, esta Sección se concentrará&#13;
en el análisis de un conjunto acotado de empresas -algunas de ellas muy destacadas en la percepción públicaque lideran los desarrollos biotecnológicos en campos de&#13;
actividades delimitados –como el agro, los alimentos y/o&#13;
los bioplásticos- sin dejar de reconocer la presencia de&#13;
otras similares en materia de biorremediación de suelos,&#13;
textiles y nuevos materiales o salud humana y/o animal.&#13;
&#13;
69&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Se intenta así delinear la evolución de una decena de&#13;
grandes empresas en distintos aspectos –productivos,&#13;
comerciales, organizacionales y tecnológicos-, para interpretar las posibles estrategias con las que dichas empresas enfrentan los desafíos de que los gobiernos bajo sus&#13;
geopolíticas han dado en llamar bioeconomía7.&#13;
La elección de empresas, cabe explicitarlo, es arbitrario&#13;
y sesgado en esta etapa del análisis, hacia las empresas&#13;
que lideran los desarrollos de la moderna biotecnología;&#13;
ello implica que: i) el énfasis analítico recaerá en los aspectos técnicos (por sobre los organizacionales y productivos); ii) lo biotecnológico aparecerá como la arena&#13;
central de los cambios (restándole importancia a otras&#13;
tecnologías y cambios organizacionales/productivos también relevantes para este nuevo enfoque); iii) se delimitará&#13;
un espacio operacional de la bioeconomía que excluye&#13;
otras actividades –se espera, en trabajos futuros, avanzar&#13;
sobre estos otros grupos empresariales-.&#13;
&#13;
Si bien el análisis se refiere a las conductas globales de estas empresas, no está excluido&#13;
su impacto sobre el ámbito local dado que todas ellas tienen subsidiarias en Argentina con&#13;
facilidades productivas y canales comerciales de cobertura nacional.&#13;
&#13;
7&#13;
&#13;
70&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
1) Las empresas de la “ciencias de la vida”&#13;
Las empresas que utilizan seres&#13;
vivos en sus procesos productivos&#13;
son ancestrales en la economía y&#13;
se remontan a los inicios de la civilización; la agricultura, junto con las&#13;
empresas alimenticias de corte industrial, son una piedra angular en&#13;
tales emprendimientos y registran&#13;
actividad desde hace centurias.&#13;
¿Dónde radica la novedad hoy?&#13;
i) en la profundización del conocimiento científico acerca del intrincado funcionamiento de los seres&#13;
vivos (icónicamente iniciado con la&#13;
descripción del ADN); ii) la aplicación de estos conocimientos científicos al diseño y/o ajuste de procesos productivos que tienen como&#13;
materia prima seres vivos (o recursos renovables); iii) la manipulación&#13;
de los códigos genéticos (intra o&#13;
inter especie) para tornar más eficiente a las transformaciones biológicas; iv) el desarrollo de productos&#13;
biológicos nuevos (u obtenidos por&#13;
nuevos procedimientos); v) la habilitación a establecer nuevas formas&#13;
organizativas más eficientes.&#13;
La complejidad temática –ahora&#13;
la “materia prima” es el ADN-, la&#13;
magnitud de posibles desarrollos&#13;
–los principios científicos aplicados&#13;
a millones de seres vivos- y la diversidad de posibles agentes econó-&#13;
&#13;
micos involucrados –desde científicos que descubren aplicaciones&#13;
con potencial uso comercial hasta&#13;
antiguas empresas reconvertidas&#13;
a las nuevas tecnologías- deviene&#13;
en múltiples posibilidades productivas.&#13;
Haciendo foco sobre las firmas&#13;
intensivas en desarrollo de la moderna biotecnología, la aplicación&#13;
productiva de los nuevos conocimientos biológicos fue rápidamente adoptada por firmas que tenían&#13;
una estrecha relación con procesos de innovación y desarrollo afines a conocimientos incorporados&#13;
por la biotecnología (química fina,&#13;
bioquímica, microbiología, etc.);&#13;
en numerosos casos, supuso un&#13;
desplazamiento de las actividades principales para involucrarse&#13;
enteramente a estos avances en&#13;
surgimiento. No sorprende entonces la reconversión temática de las&#13;
empresas líderes en la materia a&#13;
nivel mundial. No se trata de empresarios innovadores inexistentes&#13;
décadas atrás que vía desarrollos&#13;
tecnológicos disruptivos ingresaron&#13;
al reducido mundo de las grandes&#13;
empresas globales; por el contrario&#13;
son empresas –en algunos casos&#13;
centenarias- que reubicaron su eje&#13;
de negocios y, a través de desa-&#13;
&#13;
71&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
rrollos propios, adquisiciones, fusiones y/o acuerdos estratégicos&#13;
establecen organizaciones reticulares de cobertura global, rápido&#13;
crecimiento y liderazgo en mercados específicos.&#13;
Adicionalmente, este nuevo paradigma productivo1 dio espacio a&#13;
la aparición de firmas nuevas, las&#13;
cuales con tamaños de capital ampliamente disímiles, encontraron&#13;
competencias propias para expandirse en este nuevo mercado. Estas firmas, si bien más acotadas,&#13;
son típicos ejemplos de desarrollo&#13;
schumpeterianos asociados al dominio de las nuevas tecnologías en&#13;
materia biológica y organizacional.&#13;
Siguiendo el esquema desarrollado&#13;
por McKelvey (2008), desde los inicios de las empresas de biotecnología moderna a fines de la década&#13;
del setenta, predominaron dos modelos de negocios en dicho sector&#13;
sobre la base de dos tipos de empresa:&#13;
1) PyMEs dedicadas a algún eslabón particular de la cadena -mayoritariamente concentradas sobre las&#13;
etapas innovadoras- y&#13;
2) la gran empresa integrada verticalmente (en casi todos los casos,&#13;
multinacionales).&#13;
En términos de lo que Dosi (1982) define a los&#13;
paradigmas tecnológicos.&#13;
8&#13;
&#13;
72&#13;
&#13;
Las primeras, con la virtud de poder focalizar y arriesgar a un nuevo&#13;
conocimiento, pero sin el respaldo&#13;
financiero y económico para poder&#13;
escalar el conocimiento desarrollado; la segunda, en contrapartida,&#13;
con la capacidad financiera de&#13;
sostener el desarrollo de nuevo conocimiento, pero sin la flexibilidad&#13;
para atender los nuevos y diversos&#13;
focos nacientes.&#13;
En una estructura no consolidada y en constante evolución, bajo&#13;
esta óptica se presenta una activa&#13;
relación entre estos dos modelos&#13;
de empresas, los cuales van a estar mediados por diversos esquemas contractuales. Por un lado, la&#13;
pequeña empresa puede vender&#13;
servicios y/o productos a la firma&#13;
grande e integrada verticalmente,&#13;
valiéndose del manejo de activos&#13;
críticos para determinado procesos productivos. Por otro lado,&#13;
la firma de mayor tamaño puede&#13;
aportar financiamiento y acceso&#13;
a otros activos complementarios&#13;
(como el acceso a canales de comercialización) para el desarrollo&#13;
de las firmas pequeñas. La coexistencia de esta duplicidad heterogénea en la estructura de mercado&#13;
vigente, por un lado se debe a la&#13;
incapacidad de las firmas grandes integradas verticalmente para&#13;
abarcar la gran variedad y multiplicidad de nuevas tecnologías y&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
desarrollos que van surgiendo a&#13;
partir de este nuevo paradigma&#13;
tecno-productivo.&#13;
Un escenario dinámico y cambiante, asociado a la incertidumbre que supone un mercado “naciente”, más las especificidades&#13;
de lo biológico –por las pautas&#13;
de desarrollo de entes vivos, que&#13;
no siempre son idénticas, debido&#13;
a las particularidades de suelos y&#13;
climas- que hacen que los productos y técnicas no sean universales,&#13;
abre espacios a múltiples actores&#13;
de menor tamaño para desempeñar un rol igualmente protagónico;&#13;
como se podrá ver a lo largo de&#13;
la sección, fusiones y adquisiciones son prácticas cotidianas del&#13;
accionar de estos mercados donde “lo local” es de relevancia. Las&#13;
empresas pequeñas, por su parte,&#13;
tienen como principal obstáculo la&#13;
obtención de la financiación para&#13;
sus proyectos de investigación;&#13;
donde los largos períodos de maduración, sumados a los extensos&#13;
procesos de regulación comercial&#13;
que existen sobre los mercados&#13;
vinculados a lo biológico, dificultan&#13;
su sostenibilidad en el tiempo. En&#13;
general, son empresas constituidas por un puñado pequeño de&#13;
investigadores con origen en algún&#13;
laboratorio público universitario. El&#13;
período comprendido desde la formación del equipo de trabajo hasta&#13;
&#13;
el lanzamiento comercial del nuevo&#13;
producto puede llegar a requerir un&#13;
tiempo aproximado de una década&#13;
por lo que, al carecer de recursos&#13;
para la manufactura, distribución&#13;
y comercialización, su modelo de&#13;
negocio depende necesariamente&#13;
de los fondos que puedan obtener.&#13;
Este tipo de modelo de negocios&#13;
es más frecuente para el sector&#13;
salud. Para el caso de las empresas de biotecnología vinculadas a&#13;
la producción primaria, las cuales&#13;
utilizan principalmente tecnologías para la modificación genética&#13;
-que dieron lugar a economías de&#13;
escala-, rápidamente se condujo&#13;
a un modelo de empresa vertical&#13;
y altamente integrada. Ello se vio&#13;
facilitado en los últimos años por&#13;
una nutrida cantidad de compras y&#13;
fusiones, proceso imbricado, a su&#13;
vez, en la abundante liquidez internacional. Si bien este último es un&#13;
mercado dominado por un número&#13;
reducido de empresas, las cuales&#13;
operan a nivel global, aún hay espacio para empresas de menor tamaño, las cuales, por la posesión&#13;
de ciertos activos estratégicos (por&#13;
caso el desarrollo de variedades&#13;
de semillas de alto rendimiento o&#13;
bien la patente de algún desarrollo&#13;
de interés) logran mantenerse con&#13;
presencia activa en el mercado&#13;
(aunque, generalmente, con algún&#13;
tipo de vínculo con las firmas do-&#13;
&#13;
73&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
minantes del sector).&#13;
Por otro lado, observando la cadena productiva aguas abajo, particularmente en las etapas posteriores&#13;
a la producción primaria, aparece&#13;
el negocio de las firmas de bioeconomía industrial. Este segmento&#13;
de la cadena está caracterizado&#13;
por una gran heterogeneidad de&#13;
agentes, dependiendo del tipo de&#13;
producto y/o proceso industrial al&#13;
que estén abocados. Su propósito es la trasformación de biomasa&#13;
en algún otro producto con fines&#13;
comerciales. Las empresas dedicadas a esta actividad suelen ser&#13;
diferentes las unas de las otras,&#13;
permitiendo la coexistencia de diversos tamaños de firmas2.&#13;
Este nuevo paradigma tecno-productivo no impactó de forma homogénea ni para las diversas áreas&#13;
que involucran a la bioeconomía, ni&#13;
en las diferentes regiones geográficas. Por ejemplo, en la biotecnología aplicada a la producción&#13;
primaria sólo sobre algunos pocos&#13;
cultivos existen innovaciones en&#13;
transgénesis o mutagénesis3 , por&#13;
29&#13;
La cercanía a los procesos de producción primaria&#13;
suele ser una condición frecuente para el surgimiento&#13;
de estos emprendimientos, lo que supone a su vez&#13;
una potencial plataforma para el desarrollo regional y&#13;
local –aportando niveles crecientes de valor agregado-.&#13;
10&#13;
3&#13;
Pormutagénesis&#13;
mutagénesissese entiende&#13;
entiende aa aquella herramienta&#13;
Por&#13;
de la biotecnología moderna mediante la cual se generan cambios específicos en la secuencia del ADN&#13;
&#13;
74&#13;
&#13;
lo que, para un gran número de&#13;
cultivos, el mejoramiento genético&#13;
se continúa realizando por métodos tradicionales.&#13;
A su vez, el marco regulatorio en&#13;
relación a este sector es muy variable según el país o región geográfica que se observe; lo que impacta directamente tanto sobre los&#13;
desarrollos comercializados, como&#13;
en la capacidad de apropiación&#13;
de renta tecnológica por parte de&#13;
las firmas. En este sentido, resulta&#13;
–presuntivamente- incorrecto suponer a la estructura del mercado&#13;
mundial de sectores vinculados a&#13;
la bioeconomía como homogénea;&#13;
donde las particularidades de los&#13;
distintos sectores, cultivos o las reglas de juego imperantes en cada&#13;
país o bloque económico tendrán&#13;
gran relevancia para moldear su&#13;
forma. A pesar de la dificultad que&#13;
se presenta para establecer una&#13;
caracterización uniforme de la estructura de este mercado naciente,&#13;
se puede destacar que la combinación de factores estructurales&#13;
con otros propios de los diversos&#13;
desarrollos tecnológicos, permitieron la consolidación de empresas&#13;
líderes a nivel mundial para determinadas industrias de este nuevo&#13;
paradigma.&#13;
De forma similar a lo que sucede&#13;
usando métodos químicos o físicos (ArgenBio, 2013).&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
en otras industrias intensivas en&#13;
conocimiento y donde las actividades de I+D resultan una parte&#13;
sustancial de los costos operativos, el ingreso de la biotecnología&#13;
moderna provocó modificaciones&#13;
en la organización espacial de las&#13;
empresas. La mayor cantidad de&#13;
innovaciones que se desarrollan&#13;
en este sector provienen de unos&#13;
pocos países, y particularmente de&#13;
un pequeño número de clusters o&#13;
polos productivos4. En estos clusters no sólo se localizan los departamentos de investigación de&#13;
las empresas líderes del mercado,&#13;
sino también unidades de investigación de universidades y demás&#13;
organismos vinculados a la generación de conocimiento científico&#13;
–operando como vinculación entre&#13;
el ámbito público y privado-. A su&#13;
vez, el desarrollo de economías de&#13;
aglomeración favorece el ingreso&#13;
de capitales dispuestos a financiar&#13;
actividades productivas, por lo que&#13;
surge también espacio para pequeñas compañías que disponen&#13;
de un alto potencial de crecimiento&#13;
Entre los&#13;
los más&#13;
más importantes&#13;
importantes se&#13;
se encuentra el “Bio VaEntre&#13;
lley”, el cual está ubicado en una zona fronteriza entre&#13;
Francia, Alemania y Suiza siendo el más importante&#13;
de Europa. En Estados Unidos se destacan el “BioBelt” en Saint Louis y el “ResearchTriangle” ubicado&#13;
en Carolina del Norte. Esta organización del trabajo en&#13;
polos productivos favorece el desarrollo de economías&#13;
de aglomeración, donde aumenta la transferencia de&#13;
información y conocimiento entre sus miembros; esto&#13;
indudablemente reduce costos operativos a la vez que&#13;
también fomenta el surgimiento de nuevas innovaciones.&#13;
11&#13;
4&#13;
&#13;
(USDA; 2011).&#13;
Para este documento se realizó,&#13;
específicamente, el análisis de las&#13;
principales empresas que operan&#13;
en el mercado de la biotecnología&#13;
y los recursos naturales renovables&#13;
(particularmente, en la industria de&#13;
insumos para cultivos extensivos,&#13;
hortalizas y cría animal y en la industria de enzimas de diversos fines, pero también se avanzó con&#13;
la industria alimentaria y algunos&#13;
nuevos derivados –los bioplásticos-)5, como ejemplo de la dinámica que está ocurriendo y por la&#13;
relevancia que tiene el sector para&#13;
la estructura económica argentina.&#13;
&#13;
Se&#13;
Se define&#13;
define como&#13;
como empresas&#13;
empresas de biotecnología “…a&#13;
aquellas que : i) desarrollan el proceso desde la investigación (sea propia o subcontratada) hasta el producto final; ii) las empresas privadas que sin efectuar&#13;
investigaciones científicas se ocupan del escalado industrial, afinamiento del proceso y venden a otras empresas usuarias insumos biotecnológicos; iii) empresas&#13;
que detentando el desarrollo de productos y/o procesos biotecnológicos lo reproducen para su posterior&#13;
uso final (caso de las productoras de semillas y/o&#13;
empresas de reproducción animal y/o micro-propagación vegetal)” (Anlló, Bisang y Stubrin, 2011). Cabe&#13;
destacar que bajo esta definición quedan excluidas&#13;
aquellas producciones que surjan del uso posterior de&#13;
productos (o insumos) calificados como biotecnológicos -por ejemplo los granos provenientes de semillas&#13;
modificadas genéticamente, o los kits de diagnósticos&#13;
en base a enzimas recombinadas-y los productos biotecnológicos obtenidos por técnicas convencionales&#13;
-como el caso de las levaduras-, casos de los cuales&#13;
pueden llegar a ingresar en una potencial definición de&#13;
empresas de bioeconomía.&#13;
512&#13;
&#13;
75&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
2) Producción agropecuaria en clave biotecnológica&#13;
En general, se trata de firmas que&#13;
provienen de la industria química&#13;
que han virado sus actividades&#13;
a la producción de genética vegetal, animal y enzimas (y otros&#13;
productos biológicos de transformación) autodenominándose, en&#13;
varios casos, como “empresas de&#13;
la vida” o “empresas de ciencia de&#13;
los cultivos”6. Más recientemente,&#13;
comienzan a desplazar sus intereses desde el aprovisionamiento de&#13;
insumos industriales para el agro,&#13;
hacia la conformación de paquetes&#13;
de servicios integrales de soluciones para producciones biológicas.&#13;
Como se verá, no sólo son proveedores de “semillas inteligentes” e&#13;
insumos asociados, sino también&#13;
de servicios de conocimiento -específicos a cada lote- acerca de&#13;
las formas de cultivo, seguimiento,&#13;
recolección y mantenimiento de&#13;
granos. En ese sendero, el control de las innovaciones sobre lo&#13;
biológico es el factor crítico para&#13;
articular el conjunto de prestaciones posteriores.&#13;
&#13;
13&#13;
6&#13;
análisisse&#13;
se refiere&#13;
refiere aa las&#13;
las siguientes empresas: MonElElanálisis&#13;
santo, Syngenta, Bayer, Dow, Basf, Dupont, Limangrain, Genencor, Novoenzyme, C. Hansen, Genus y Pionner. El trabajo se basa en el análisis de los balances&#13;
anuales de la última década y de otros documentos&#13;
públicos de las empresas; los datos complementarios&#13;
constan en el Anexo.&#13;
&#13;
76&#13;
&#13;
Las mismas se abocan al abastecimiento de “insumos biológicos”&#13;
y, como tales, sus actividades son&#13;
cruciales en las respetivas redes&#13;
productivas. Son, por así expresarlo, las firmas estrella que operan –aguas arriba- en una parte&#13;
del campo analítico de la bioeconomía, proveyendo insumos para&#13;
la producción de: granos, carnes,&#13;
alimentos industrializados, biocombustibles y bioindustrias; su&#13;
cobertura es global7.&#13;
Poco conocidas en tales actividades hace un par de décadas,&#13;
su reciente desarrollo acelerado&#13;
se fue dando en el ámbito de la&#13;
producción agropecuaria y en las&#13;
ramas industriales que buscaron&#13;
utilizar a los insumos biológicos&#13;
de manera novedosa; como tales,&#13;
están directamente vinculadas con&#13;
el surgimiento de un nuevo paradigma tecno-productivo el cual&#13;
modificó, y continúa modificando,&#13;
Para elel ingreso&#13;
ingreso en&#13;
en nuevos&#13;
nuevos mercados (o bien para&#13;
Para&#13;
intensificar la presencia en alguno en particular) estas&#13;
grandes compañías globales poseen un gran interés por los diversos activos propios de cada región&#13;
geográfica (como los desarrollos en germoplasmas,&#13;
particularmente en el sector primario), lo que las motiva a desempeñar constantes procesos de fusiones y&#13;
adquisiciones de firmas locales (Bisang, Campi, Cesa;&#13;
2009); donde además también son numerosos los&#13;
procesos de integración y cooperación entre las mismas empresas líderes.&#13;
14&#13;
7&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
la estructura que involucra a estos&#13;
mercados. Todas ellas son empresas líderes en el desarrollo de productos biotecnológicos.&#13;
El compendio de empresas seleccionadas para el análisis lo constituyen aquellas líderes en sus segmentos de mercado. Este análisis&#13;
de casos se comenzó con firmas&#13;
que realizan actividades en la provisión de insumos para la producción agropecuaria –tanto para la&#13;
producción de granos extensivos&#13;
y hortalizas, así como también en&#13;
materia de genética animal- y en la&#13;
producción industrial de enzimas&#13;
con diversos fines.&#13;
En el cuadro Nro. 1 se presenta la&#13;
evolución -en dólares- de la facturación de las empresas seleccionadas a lo largo de la última década.&#13;
En primer lugar aparecen Monsanto y Syngenta como las firmas que&#13;
mayor nivel de facturación reportan.&#13;
&#13;
Además se destaca el hecho de que&#13;
aquellas firmas vinculadas a la provisión de insumos para la producción primaria de granos extensivos&#13;
reportan ingresos sustancialmente&#13;
mayores que las firmas que se desempeñan en los otros mercados&#13;
–Limagrain en hortalizas8, Genus&#13;
en genética animal, Novozymes y&#13;
Christian Hansen en la producción&#13;
de enzimas-.&#13;
A su vez, si se compara entre extremos, los niveles de facturación&#13;
crecen entre dos y tres veces en el&#13;
lapso de una década; esta situación expresa una clara expansión&#13;
en las actividades que involucran&#13;
a estos mercados y, a su vez, una&#13;
consolidación de estas empresas&#13;
líderes.&#13;
&#13;
SiSibien&#13;
bienesescierto&#13;
cierto&#13;
queque&#13;
Limagrain&#13;
Limagrain&#13;
no vende&#13;
no vende&#13;
agroquímiagrocos,&#13;
químicos,&#13;
lo quelohace&#13;
quebastante&#13;
hace bastante&#13;
destacable&#13;
destacable&#13;
su nivel su&#13;
facturanivel&#13;
ción.&#13;
facturación.&#13;
8&#13;
15&#13;
&#13;
77&#13;
&#13;
�2.977&#13;
&#13;
3.487&#13;
&#13;
615&#13;
&#13;
1.047&#13;
&#13;
365&#13;
&#13;
1.385&#13;
&#13;
6.318&#13;
&#13;
4.254&#13;
&#13;
7.606&#13;
&#13;
8.104&#13;
&#13;
6.294&#13;
&#13;
2005&#13;
&#13;
3.424&#13;
&#13;
565&#13;
&#13;
1.144&#13;
&#13;
334&#13;
&#13;
1.490&#13;
&#13;
6.008&#13;
&#13;
3.910&#13;
&#13;
7.239&#13;
&#13;
8.050&#13;
&#13;
7.344&#13;
&#13;
2006&#13;
&#13;
Fuente: elaboración propia en base a los reportes anuales de las empresas (años 2003-2013)&#13;
&#13;
Dupont-Danisco-Genencor&#13;
&#13;
2.486&#13;
&#13;
57&#13;
&#13;
Christian Hansen&#13;
&#13;
274&#13;
&#13;
1.317&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
1.260&#13;
&#13;
Limagrain&#13;
&#13;
6.165&#13;
&#13;
999&#13;
&#13;
5.316&#13;
&#13;
Dupont-Pioneer Agro&#13;
&#13;
4.427&#13;
&#13;
881&#13;
&#13;
4.288&#13;
&#13;
Basf Agro&#13;
&#13;
7.849&#13;
&#13;
Novozymes&#13;
&#13;
7.781&#13;
&#13;
CropScience&#13;
&#13;
7.269&#13;
&#13;
274&#13;
&#13;
6.525&#13;
&#13;
Syngenta Bayer&#13;
&#13;
5.457&#13;
&#13;
2004&#13;
&#13;
Genus&#13;
&#13;
4.924&#13;
&#13;
2003&#13;
&#13;
Monsanto&#13;
&#13;
Empresa&#13;
&#13;
Valores en millones de dólares&#13;
&#13;
Evolución de las Ventas. Empresas seleccionadas&#13;
&#13;
Cuadro Nº 1&#13;
&#13;
2.245&#13;
&#13;
620&#13;
&#13;
1.366&#13;
&#13;
343&#13;
&#13;
1.486&#13;
&#13;
6.842&#13;
&#13;
4.078&#13;
&#13;
7.574&#13;
&#13;
9.240&#13;
&#13;
8.349&#13;
&#13;
2007&#13;
&#13;
2.548&#13;
&#13;
688&#13;
&#13;
1.598&#13;
&#13;
338&#13;
&#13;
1.399&#13;
&#13;
7.952&#13;
&#13;
4.261&#13;
&#13;
7.978&#13;
&#13;
11.620&#13;
&#13;
11.365&#13;
&#13;
2008&#13;
&#13;
2.557&#13;
&#13;
773&#13;
&#13;
1.576&#13;
&#13;
324&#13;
&#13;
1.726&#13;
&#13;
7.069&#13;
&#13;
5.104&#13;
&#13;
9.114&#13;
&#13;
10.990&#13;
&#13;
11.724&#13;
&#13;
2009&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
807&#13;
&#13;
1.729&#13;
&#13;
378&#13;
&#13;
1.713&#13;
&#13;
7.845&#13;
&#13;
5.122&#13;
&#13;
8.674&#13;
&#13;
11.640&#13;
&#13;
10.502&#13;
&#13;
2010&#13;
&#13;
705&#13;
&#13;
978&#13;
&#13;
1.958&#13;
&#13;
397&#13;
&#13;
2.177&#13;
&#13;
9.165&#13;
&#13;
5.831&#13;
&#13;
10.157&#13;
&#13;
13.270&#13;
&#13;
11.822&#13;
&#13;
2011&#13;
&#13;
1.180&#13;
&#13;
908&#13;
&#13;
1.939&#13;
&#13;
432&#13;
&#13;
2.194&#13;
&#13;
10.421&#13;
&#13;
5.755&#13;
&#13;
10.311&#13;
&#13;
14.200&#13;
&#13;
13.504&#13;
&#13;
2012&#13;
&#13;
1.224&#13;
&#13;
975&#13;
&#13;
2.091&#13;
&#13;
448&#13;
&#13;
2.501&#13;
&#13;
11.728&#13;
&#13;
6.743&#13;
&#13;
11.377&#13;
&#13;
14.690&#13;
&#13;
14.681&#13;
&#13;
2013&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Se trata de empresas de rápido crecimiento, ancladas en una&#13;
fuerte predisposición a la investigación y el desarrollo de nuevos&#13;
procesos y productos. En ese&#13;
sentido, el cuadro Nro 2 muestra&#13;
la evolución en el gasto que estas&#13;
empresas realizan en torno a las&#13;
actividades de I+D.&#13;
De forma análoga a lo sucedido&#13;
con la evolución de la facturación de estas firmas, aquellas que&#13;
tienen como principal mercado&#13;
el desarrollo y venta de insumos&#13;
para cultivos extensivos reportan&#13;
un mayor nivel de gasto en I+D.&#13;
Otra vez, comparando entre ex-&#13;
&#13;
tremos, se verifica en numerosos&#13;
casos que el aumento de la tasa&#13;
del gasto en I+D es mayor que&#13;
la tasa de crecimiento del nivel&#13;
de facturación: o sea, son firmas&#13;
intensivas en conocimiento. La&#13;
firma que reporta una mayor diferencia en este sentido es Monsanto, donde el crecimiento del gasto&#13;
en I+D prácticamente se quintuplica a lo largo de este período.&#13;
Sin embargo, esta tendencia es&#13;
más notoria para las firmas que&#13;
tienen como mercado el desarrollo de enzimas industriales, donde&#13;
la evolución de sus esfuerzos en&#13;
I+D fue mayor que el crecimiento&#13;
de su facturación.&#13;
&#13;
79&#13;
&#13;
�530&#13;
97&#13;
13&#13;
114&#13;
-&#13;
&#13;
Dupont-Pioneer Agro&#13;
&#13;
Limagrain&#13;
&#13;
Genus&#13;
&#13;
Novozymes&#13;
&#13;
93&#13;
&#13;
13&#13;
&#13;
100&#13;
&#13;
542&#13;
&#13;
359&#13;
&#13;
896&#13;
&#13;
157&#13;
&#13;
35&#13;
&#13;
132&#13;
&#13;
18&#13;
&#13;
107&#13;
&#13;
582&#13;
&#13;
391&#13;
&#13;
857&#13;
&#13;
822&#13;
&#13;
588&#13;
&#13;
2005&#13;
&#13;
147&#13;
&#13;
30&#13;
&#13;
148&#13;
&#13;
25&#13;
&#13;
127&#13;
&#13;
567&#13;
&#13;
424&#13;
&#13;
780&#13;
&#13;
796&#13;
&#13;
725&#13;
&#13;
2006&#13;
&#13;
Fuente: elaboración propia en base a los reportes anuales de las empresas (años 2003-2013)&#13;
&#13;
Dupont-Danisco-Genencor&#13;
&#13;
70&#13;
&#13;
4&#13;
&#13;
323&#13;
&#13;
Basf Agro&#13;
&#13;
Christian Hansen&#13;
&#13;
130&#13;
&#13;
981&#13;
&#13;
Bayer CropScience&#13;
&#13;
809&#13;
&#13;
726&#13;
&#13;
Syngenta&#13;
&#13;
509&#13;
&#13;
2004&#13;
&#13;
312&#13;
&#13;
2003&#13;
&#13;
Monsanto&#13;
&#13;
Empresa&#13;
&#13;
Valores en millones de dólares&#13;
&#13;
Evolución del gasto en I+D. Empresas Seleccionadas&#13;
&#13;
Cuadro Nº 2&#13;
&#13;
143&#13;
&#13;
36&#13;
&#13;
183&#13;
&#13;
22&#13;
&#13;
133&#13;
&#13;
616&#13;
&#13;
426&#13;
&#13;
828&#13;
&#13;
830&#13;
&#13;
770&#13;
&#13;
2007&#13;
&#13;
146&#13;
&#13;
43&#13;
&#13;
215&#13;
&#13;
25&#13;
&#13;
139&#13;
&#13;
692&#13;
&#13;
406&#13;
&#13;
811&#13;
&#13;
969&#13;
&#13;
980&#13;
&#13;
2008&#13;
&#13;
165&#13;
&#13;
46&#13;
&#13;
225&#13;
&#13;
26&#13;
&#13;
174&#13;
&#13;
698&#13;
&#13;
497&#13;
&#13;
914&#13;
&#13;
952&#13;
&#13;
1.098&#13;
&#13;
2009&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
36&#13;
&#13;
242&#13;
&#13;
31&#13;
&#13;
183&#13;
&#13;
889&#13;
&#13;
499&#13;
&#13;
917&#13;
&#13;
1.032&#13;
&#13;
1.205&#13;
&#13;
2010&#13;
&#13;
63&#13;
&#13;
50&#13;
&#13;
273&#13;
&#13;
29&#13;
&#13;
220&#13;
&#13;
1.031&#13;
&#13;
577&#13;
&#13;
1.012&#13;
&#13;
1.190&#13;
&#13;
1.386&#13;
&#13;
2011&#13;
&#13;
95&#13;
&#13;
53&#13;
&#13;
264&#13;
&#13;
35&#13;
&#13;
203&#13;
&#13;
1.074&#13;
&#13;
529&#13;
&#13;
958&#13;
&#13;
1.260&#13;
&#13;
1.517&#13;
&#13;
2012&#13;
&#13;
95&#13;
&#13;
61&#13;
&#13;
272&#13;
&#13;
33&#13;
&#13;
243&#13;
&#13;
1.132&#13;
&#13;
605&#13;
&#13;
1.106&#13;
&#13;
1.380&#13;
&#13;
1.533&#13;
&#13;
2013&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Si se observa el peso relativo del&#13;
gasto en I+D respecto al nivel de&#13;
facturación de la firmas, se verifica&#13;
el hecho de que para aquellas que&#13;
desarrollan actividades en el mercado de enzimas la inversión relativa en I+D es más intensa; dentro&#13;
del sector, fue Novozymes la firma&#13;
que reportó una mayor intensidad&#13;
en I+D, ubicándose entre un 12%&#13;
y 14% de su facturación. Paralelamente, es Monsanto la firma que&#13;
reporta un crecimiento mayor en la&#13;
intensidad en dicho gasto, pasando de un 6% en 2003 al 10% aproximadamente para el año 2013.&#13;
&#13;
Trayectorias, tamaños y estrategias implícitas. Los desafíos planteados por el crecimiento&#13;
demográfico y el consumo energético planteados al inicio del trabajo&#13;
indujeron, junto con otras razones,&#13;
a un dinámico comportamiento de&#13;
un conjunto de empresas que hoy&#13;
constituyen la elite de las producciones biológicas. Se trata de empresas pre-existentes que iniciaron&#13;
en las últimas décadas un rápido&#13;
despegue productivo siguiendo&#13;
el camino de “lo biológico”. Sin&#13;
la magnitud de lo ocurrido en el&#13;
plano de las TICs, pero con cierta&#13;
similitud, los casos someramente&#13;
analizados revelan:&#13;
&#13;
• Dinamismo productivo y estrategia del negocio. Se trata de&#13;
empresas de rápido crecimiento a&#13;
lo largo de la última década; en la&#13;
mayoría de los casos multiplicaron por tres o cuatro los niveles&#13;
de facturación registrados a inicios&#13;
del milenio. Son empresas de gran&#13;
tamaño que operan en mercados&#13;
tendientes a una fuerte concentración, aunque la amplitud de las actividades permite la presencia de&#13;
firmas dinámicas de menor porte.&#13;
El eje de las expansiones es un&#13;
constante cambio en el epicentro&#13;
de sus negocios; considerando las&#13;
firmas de mayor tamaño, en sus&#13;
inicios se centraron en la industria&#13;
química y farmacéutica; desde mediados de los años ‘80 y con énfasis en los ‘90, ingresaron –por&#13;
diversas vías- a la producción de&#13;
genética vegetal (especialmente a&#13;
las de semillas modificadas genéticamente); acompasaron de esa&#13;
forma el control de la semilla y del&#13;
herbicida asociado, dando inicio&#13;
a la conformación de “paquetes&#13;
tecnológicos”9; a posteriori, fueron sumando elementos/insumos&#13;
que mejoran la performance de&#13;
la semilla (inoculantes, promotores&#13;
de crecimiento, etc.) complejizan9&#13;
16&#13;
Por&#13;
Porlologeneral,&#13;
general,cada&#13;
cada una&#13;
una de&#13;
de las empresas cuenta con&#13;
fortalezas en determinados productos químicos a partir&#13;
de los cuales busca desarrollar semillas que las tengan&#13;
como demandantes cautivos (“los herbicidas consorciados”) en el marco de plataformas técnicas replicables&#13;
en varios cultivos (soja, maíz, algodón).&#13;
&#13;
81&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
do la dupla semilla-herbicidas10; un&#13;
paso posterior –en pleno desarrollo- es ingresar a la complejidad de&#13;
la interacción de la genética como&#13;
el medio ambiente; allí se expanden hacia empresas que trabajan&#13;
centralmente con la microbiología&#13;
del suelo y/o de los alimentos11;&#13;
complementariamente a medida&#13;
que se “apilan” modificaciones genéticas en las semillas comienzan&#13;
a conformarse los paquetes completos de herbicidas consorciados12. Finalmente, la tendencia de&#13;
las firmas parece mudar a un concepto superador: soluciones técnicas para los desafíos que plantea&#13;
la diversidad de ambientes donde&#13;
se desarrollan las producciones&#13;
biológicas; en tal caso la oferta&#13;
recae no sólo sobre los paquetes&#13;
técnicos sino sobre su implementación en terreno y su seguimiento&#13;
operativo13. Este último paso impliEn tales casos las empresas desarrollan una activa&#13;
campaña de compra de empresas de inoculantes,&#13;
promotores de crecimiento y otros similares que posteriormente se adicionan a la semilla en los procesos&#13;
de pelletizado.&#13;
&#13;
10&#13;
17&#13;
&#13;
En&#13;
En este&#13;
este caso,&#13;
caso, la&#13;
la expansión&#13;
expansión apunta&#13;
apunta al&#13;
al control&#13;
control de&#13;
de&#13;
enzimas,&#13;
hongos&#13;
y&#13;
bacterias&#13;
(y&#13;
de&#13;
los&#13;
conocimientos&#13;
enzimas, hongos y bacterias (y de los conocimientos&#13;
interactivos&#13;
interactivos en&#13;
en el&#13;
el suelo)&#13;
suelo) para&#13;
para delinear&#13;
delinear modelos&#13;
modelos de&#13;
de comcomportamientos&#13;
específicos&#13;
de&#13;
cada&#13;
ambiente.&#13;
portamientos específicos de cada ambiente.&#13;
&#13;
18&#13;
11&#13;
&#13;
Nacen&#13;
Nacen así&#13;
así los&#13;
los herbicidas&#13;
herbicidas consorciados;&#13;
consorciados; en&#13;
en algunos&#13;
algunos&#13;
casos&#13;
tales&#13;
paquetes&#13;
de&#13;
soluciones&#13;
provienen&#13;
casos tales paquetes de soluciones provienen de&#13;
de proproductos&#13;
de&#13;
la&#13;
empresa,&#13;
mientras&#13;
que&#13;
en&#13;
otros&#13;
debe&#13;
ductos de la empresa, mientras que en otros debe conconsorciarse&#13;
sorciarse con&#13;
con terceras&#13;
terceras firmas.&#13;
firmas.&#13;
&#13;
19&#13;
12&#13;
&#13;
20&#13;
13&#13;
&#13;
En este caso la empresa capta, procesa y aplica,&#13;
&#13;
82&#13;
&#13;
ca que el rango técnico además de&#13;
lo biológico incorpora a las tics de&#13;
manera masiva.&#13;
• Actividad innovadora. La totalidad de las empresas asignaron&#13;
parte creciente de sus ingresos/&#13;
beneficios a I+D; los montos asignados a tales desarrollos son, para&#13;
las mayores de ellas, largamente&#13;
superiores a las inversiones en&#13;
esas actividades por varios países de desarrollo intermedio. En&#13;
la dinámica del gasto existe una&#13;
doble tendencia: la centralización&#13;
de las actividades científicas en las&#13;
casas matrices y la des centralización de parte de los desarrollos&#13;
tecnológicos a fin de adaptarlos a&#13;
las condiciones en las localizaciones territoriales donde se aplican.&#13;
En algunos casos -por ejemplo&#13;
en enzimas aplicadas a la alimentación- estas firmas se convierten&#13;
en proveedores especializados de&#13;
tecnologías de producto y proceso en el marco de redes productivas. En todos los casos, existe&#13;
un doble juego: el ingreso a temas&#13;
de creciente sofisticación científica&#13;
(el laboratorio) y la captación de&#13;
datos, el análisis de resultados y&#13;
grandes masas de información referida al comportamiento de los cultivos. En base a ello y a su capacidad técnica, establece plataformas de conocimiento e&#13;
información que permiten dar respuestas a planteos&#13;
productivos específicos: la empresa comienza a ofrecer&#13;
“soluciones integrales”.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
la verificación de hipótesis a nivel&#13;
operativo (en la chacra). Lentamente estas empresas construyen&#13;
modelos de comportamiento de&#13;
las producciones biológicas a escala de laboratorio –al mejor estilo&#13;
industrial- para luego introducirlas&#13;
comercialmente –en las altamente&#13;
variables producciones biológicas.&#13;
Así no sólo generan conocimiento&#13;
científico, sino que además capturan conocimientos tácitos.&#13;
&#13;
• Expansión, adquisiciones y&#13;
fusiones. La totalidad de las empresas desarrollan una activa política de fusiones y adquisiciones en&#13;
el marco de un mercado financiero&#13;
mundial de alta liquidez que facilita&#13;
tal comportamiento. La contrapartida, en algunos casos, es un elevado endeudamiento. Subyace un&#13;
modelo de red de empresas interconectadas para la producción y la&#13;
investigación; de esta forma además del eje técnico del paradigma&#13;
en ciernes, en el plano organizativo&#13;
se consolida las redes empresarias&#13;
como modelo de organización de&#13;
la producción.&#13;
&#13;
• Internacionalización. Son empresas que desde sus orígenes&#13;
fueron planteadas a una escala&#13;
que rebasa los límites del merca-&#13;
&#13;
do interno, y consecuentemente,&#13;
establecen una red mundial de&#13;
subsidiarias; siendo en su mayoría&#13;
proveedores de servicios o insumos especializados, cabe sumar la&#13;
necesidad de estar localizadas en&#13;
lugares cercanos a los usuarios. El&#13;
tema tiene otro costado: en el plano biológico, climas y suelos no&#13;
son homogéneos y han dado lugar&#13;
al desarrollo adaptativo –a lo largo&#13;
de centurias- de mejoras genéticas&#13;
adaptadas localmente; a partir de&#13;
ello la expansión global de estas&#13;
empresas conlleva una ampliación&#13;
planetaria de la base génica sobre&#13;
la cual comienzan sus procesos&#13;
productivos que le otorga una fuerte ventaja competitiva14.&#13;
&#13;
• Dinamismo tecnológico y estrategias comerciales. Como&#13;
se expresara previamente, si bien&#13;
existen múltiples diferencias entre&#13;
las empresas, a grandes rasgos&#13;
-como una primera estrategia a&#13;
destacar- se encuentra la conformación de un paquete tecnológico cerrado (especialmente en la&#13;
A modo de ejemplo: cuando una empresa se vuelve&#13;
global absorbiendo o efectuando alianzas con empresas locales amplía su banco de germoplasma; así un&#13;
productor local accede –por caso en maíz- a una oferta&#13;
casi infinita de variedades que -previa adaptación a las&#13;
condiciones locales- amplía sus posibilidades de elección local. Este fenómeno, por un lado revaloriza activos&#13;
génicos locales pero por otro obliga introduce a las&#13;
grandes empresas en el eje del negocio&#13;
&#13;
21&#13;
14&#13;
&#13;
83&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
provisión de insumos para la producción agropecuaria) como una&#13;
solución integral a las necesidades&#13;
del productor; como parte de esta&#13;
solución se puede destacar el interés por parte de las grandes compañías en conformar un paquete&#13;
consorciado a partir de diversas&#13;
innovaciones15. En esa tendencia, los activos complementarios&#13;
conformados por las redes comerciales locales desempeñan un rol&#13;
central. Por un lado, permiten acceso territorial en el ámbito donde&#13;
se desarrolla la actividad; por otro,&#13;
permite retroalimentar el sistema&#13;
de captación de información. Si a&#13;
los aspectos técnicos le sumamos&#13;
que las redes comerciales de tales&#13;
empresas operan como mecanismos de financiación se completa la&#13;
tendencia a la mercantilización del&#13;
paquete tecnológico asociado con&#13;
los recursos biológicos.&#13;
A los diversos eventos desarrollados en modificación&#13;
A los diversos eventos desarrollados en modificación&#13;
genética se los asocia directamente a un único herbicigenética se los asocia directamente a un único herbicida ó insecticida. La firma garantiza la correspondencia&#13;
da ó insecticida. La firma garantiza la correspondencia&#13;
entre sus desarrollos en materia de genética vegetal con&#13;
entre sus desarrollos en materia de genética vegetal con&#13;
sus productos químicos para la protección de cultivos.&#13;
sus productos químicos para la protección de cultivos.&#13;
Pero si bien este paquete consorciado de innovaciones&#13;
Pero si bien este paquete consorciado de innovaciones&#13;
apiladas propone un alto rendimiento a campo, resulta&#13;
apiladas propone un alto rendimiento a campo, resulta&#13;
ser necesaria también la propiedad del germoplasma&#13;
ser necesaria también la propiedad del germoplasma&#13;
correspondiente a las diversas características agronócorrespondiente a las diversas características agronómicas. De este modo, estas grandes compañías logran&#13;
micas. De este modo, estas grandes compañías logran&#13;
la optimización de los rendimientos productivos a la vez&#13;
la optimización de los rendimientos productivos a la vez&#13;
que se garantizan el ingreso a múltiples mercados. Esta&#13;
que se garantizan el ingreso a múltiples mercados. Esta&#13;
conformación de un banco de germoplasma propio se&#13;
conformación de un banco de germoplasma propio se&#13;
da a través de la compra de semilleras locales hecho&#13;
da a través de la compra de semilleras locales hecho&#13;
que además le permite ampliar la oferta completa de&#13;
que además le permite ampliar la oferta completa de&#13;
variedades de semillas.&#13;
variedades de semillas.&#13;
&#13;
22&#13;
15&#13;
&#13;
84&#13;
&#13;
COMPONENTES DE LA ESTRATEGIA&#13;
PARA LA SOLUCIÓN INTEGRAL&#13;
&#13;
Banco de&#13;
Germoplasma&#13;
&#13;
Ampliación del&#13;
paquete tecnológico&#13;
&#13;
Solución integral&#13;
&#13;
En síntesis, por diversas vías -desarrollos propios, fusiones, compras de empresas, acuerdos&#13;
estratégicos- las empresas comienzan dominando una tecnología a la cual van sumando otras,&#13;
ampliando su oferta y tendiendo a&#13;
soluciones integrales de los problemas (a modo de ejemplo, una&#13;
empresa química desarrolla un&#13;
proyecto aplicable a semillas, luego amplía su cartera dominando la&#13;
producción de semillas; un tercer&#13;
paso es complementar la oferta&#13;
de éstas y los agroquímicos con&#13;
otros productos biológicos que&#13;
mejoran su rendimiento; finalmente ingresa al conocimiento y desarrollo de tecnologías de proceso&#13;
sobre el funcionamiento del suelo&#13;
y apunta a brindar “soluciones in-&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
tegrales” para la producción). El&#13;
creciente desarrollo tecnológico&#13;
las ubica favorablemente en la red&#13;
completa de producción, en base&#13;
al control de una plataforma completa de capacidades, los circuitos&#13;
de comercialización e incluso las&#13;
posibilidades de apalancamiento&#13;
financiero.&#13;
4. Bioeconomía y alimentos:&#13;
empresas consolidadas y proveedores de insumos especializados.&#13;
A partir del surgimiento y utilización&#13;
de la biotecnología como instrumento para el desarrollo productivo industrial, comenzó a resignificarse el rol de la producción de&#13;
alimentos y de sus ingredientes. Si&#13;
bien es preciso señalar que la difusión tecnológica a nivel intra-sector&#13;
no corresponde exclusivamente a&#13;
las compañías dedicadas únicamente a la producción de ingredientes, éstas comenzaron a ocupar un rol de relevancia creciente&#13;
a lo largo de los últimos años. La&#13;
complejidad requerida en el diseño&#13;
y confección de estos ingredientes vuelve muy dificultoso para las&#13;
grandes empresas de producción&#13;
de alimentos la integración completa de este eslabón productivo.&#13;
Sin embargo, las grandes multinacionales de la industria alimentaria,&#13;
&#13;
en todos los casos analizados,&#13;
de alguna u otra manera fueron&#13;
incrementando su interés y participación para el desarrollo interno&#13;
de ingredientes alimenticios. La&#13;
presencia por parte de estas compañías en dicho segmento fue creciendo con el pasar de los años,&#13;
sin poder atribuir directamente a&#13;
éstas el cambio en el paradigma&#13;
tecno-productivo del sector. Se&#13;
trata pues de la detección de un&#13;
mercado en crecimiento, donde&#13;
las especificidades del diseño de&#13;
ciertos insumos incentivan a estas empresas a ahondar en sus&#13;
esfuerzos de investigación y desarrollo, incorporando conocimientos&#13;
propios de la biotecnología.&#13;
Las empresas dedicadas a la elaboración de insumos biotecnológicos para la producción de alimentos no presentan una estructura&#13;
de mercado fácil de caracterizar.&#13;
Si bien existen grandes diferencias en relación a la organización&#13;
de la producción en función del&#13;
tipo de producto del que se trate,&#13;
este sector tiende, de manera creciente, al establecimiento de redes&#13;
productivas. Las complejidades&#13;
para el desarrollo de innovaciones,&#13;
sobre los cuales se apilan conocimientos propios de múltiples ciencias, fomenta el establecimiento&#13;
de convenios de cooperación y de&#13;
desarrollo conjunto de proyectos.&#13;
&#13;
85&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Se distingue también la presencia&#13;
de empresas que provienen de&#13;
trayectorias divergentes y con distintas magnitudes en el tamaño del&#13;
capital. Por otro lado, también es&#13;
destacable la característica de especialización por parte de las compañías en determinados subgrupos que componen a este sector.&#13;
En suma, la utilización de un nuevo&#13;
instrumental tecnológico posibilitó&#13;
el surgimiento de un segmento de&#13;
gran dinamismo innovador y productivo para la industria alimenticia. Esto modificó sustancialmente&#13;
a la pasada articulación entre las&#13;
firmas manufactureras de alimentos con sus respectivos proveedores de ingredientes. Por otro lado,&#13;
también sentó una nueva plataforma tecno-productiva sobre la cual&#13;
se articulan, en gran medida, las&#13;
innovaciones del sector. Esto permitió la generación de un espectro&#13;
de productos mucho más variados, donde ahora los alimentos&#13;
aportan también soluciones a las&#13;
problemáticas propias de la salud&#13;
humana.&#13;
El hecho de contar con una diversificación creciente en las características y cualidades de los productos&#13;
alimenticios confeccionados, los&#13;
que ahora pueden aportar desde&#13;
valores nutricionales aumentados&#13;
&#13;
86&#13;
&#13;
hasta tratamientos para enfermedades, corresponde también a&#13;
un proceso de segmentación por&#13;
parte de la demanda. El desarrollo&#13;
de los alimentos funcionales y nutraceúticos responde a una estratificación creciente en los patrones&#13;
de consumo.&#13;
Estructura de mercado y casos de industrias manufactureras de alimentos. La industria&#13;
manufacturera de alimentos a nivel&#13;
internacional tiene una estructura&#13;
oligopolizada siendo, en algunos&#13;
casos, diferentes las firmas que&#13;
dominan los mercados de los múltiples productos que conforman a&#13;
este sector (Gopinath y Vasavada,&#13;
1999; Bolotova et al., 2007). Sin&#13;
embargo, un rasgo que también&#13;
es distintivo en este mercado es&#13;
la convivencia de grandes compañías transnacionales con otras de&#13;
menor tamaño, que suelen estár&#13;
mucho más enfocadas a nichos&#13;
específicos de la industria. Los principales factores que influyen sobre&#13;
la estructura de este mercado son:&#13;
la capacidad que tienen las firmas&#13;
de mayor tamaño de ampliar sus&#13;
márgenes de ganancia a través del&#13;
desarrollo de economías de escala y de alcance en el proceso de&#13;
manufactura; ahorro de costos en&#13;
logística (particularmente en la distribución y almacenamiento de la&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
producción); y, mayor capacidad y&#13;
recursos para emprender extensas&#13;
campañas globales de publicidad&#13;
(Huang K., 2003). Por otro lado, al&#13;
ser un mercado altamente regulado por agencias públicas en temas&#13;
de sanidad e inocuidad en la calidad de los productos, esta situación trae aparejada la existencia de&#13;
altos costos hundidos por parte de&#13;
las firmas productoras, lo que termina generando grandes barreras&#13;
a la entrada de nuevos competidores (Paul, 2000).&#13;
A medida que la estructura del&#13;
mercado se fue consolidando&#13;
hasta tomar las características&#13;
actuales, diversos trabajos reportan un considerable aumento en&#13;
la intensidad del gasto en investigación y desarrollo llevado a cabo&#13;
por las firmas líderes del mercado&#13;
(O’Mahony y Timmer, 2009; Ollinger, 2005; Gopinath y Vasavada,&#13;
1999). Sin embargo, si bien esta&#13;
tendencia creciente para el desarrollo de innovaciones es generalizada, la proporción en que cada&#13;
firma lo hizo resulta ser altamente&#13;
heterogénea. Por otro lado, los&#13;
valores de intensidad en gasto&#13;
de I+D es sustancialmente inferior&#13;
en relación a otros sectores de la&#13;
bioeconomía, como por ejemplo&#13;
las firmas que desarrollan insumos&#13;
para la producción agropecuaria.&#13;
&#13;
Estructura de mercado y casos&#13;
de empresas productoras de&#13;
ingredientes biotecnológicos.&#13;
Este segmento del mercado de la&#13;
cadena de producción de alimentos debe distinguirse de las tradicionales industrias dedicadas a la&#13;
elaboración de insumos alimenticios como los colorantes, endulzantes o saborizantes.&#13;
Si bien a través del desarrollo del&#13;
sector alimenticio las incorporaciones de nuevas innovaciones que&#13;
solucionaran determinados requerimientos productivos ingresaron&#13;
por diversas vías a la industria, los&#13;
recientes desarrollos en materia de&#13;
biotecnología alteraron contundentemente la generación de estos&#13;
nuevos desarrollos. El hecho de&#13;
contar con novedosas herramientas para utilizar en el proceso de&#13;
investigación impulsó una dinámica nunca antes vista en este sector&#13;
(Bröring S., 2006). Este hecho impactó, a su vez, en la organización&#13;
de la producción, especialmente&#13;
en los nexos establecidos entre las&#13;
firmas de este sector naciente con&#13;
sus demandantes aguas abajo.&#13;
El mercado de ingredientes biotecnológicos tiene una estructura&#13;
heterogénea, donde conviven firmas con trayectorias temporales y&#13;
tamaños de capital distintos (Capitanio F., 2009). Existen firmas que&#13;
&#13;
87&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
están muy focalizadas en el desarrollo de productos novedosos exclusivamente para este mercado,&#13;
mientras que otras comparten su&#13;
interés con otros sectores. Por otro&#13;
lado, dentro del mercado de ingredientes biotecnológicos para la industria alimentaria existen múltiples&#13;
segmentos, los cuales no todos&#13;
necesariamente son ocupados por&#13;
el conjunto de firmas participantes&#13;
del mismo. Esta novedosa amplia&#13;
gama de productos que se ofrecen&#13;
en este mercado suelen contar con&#13;
grandes complejidades en su desarrollo16 y, en muchas ocasiones, se&#13;
orientan a los intereses específicos&#13;
de su demandante. Este factor es&#13;
de gran importancia para entender&#13;
los determinantes de la estructura&#13;
de mercado de este sector, ya que&#13;
las especificidades propias del diseño y confección de los ingredientes biotecnológicos –y dados los&#13;
largos proceso de innovación que&#13;
involucran- operan tanto limitando&#13;
la capacidad de concentración total por parte de alguna empresa,&#13;
Los&#13;
Los procesos&#13;
procesos de&#13;
de innovación&#13;
innovación y desarrollo de este sector suelen involucrar conocimientos científicos propios&#13;
de la microbiología, biología molecular y química fina,&#13;
donde son, a su vez, utilizadas técnicas basadas en ADN&#13;
para la identificación y optimización de los microorganismos producidos. Esta multiplicidad de competencias&#13;
requeridas para el proceso de innovación sugiere un&#13;
gran esfuerzo para las firmas del sector. Este hecho&#13;
además fomenta la confección de acuerdos de cooperación y de desarrollo de productos conjuntos tanto entre firmas privadas del sector como entre estas y otras&#13;
instituciones públicas de ciencia y tecnología.&#13;
&#13;
16&#13;
23&#13;
&#13;
88&#13;
&#13;
como también levantando grandes&#13;
barreras a la entrada de nuevos&#13;
competidores. De esta forma, se&#13;
puede caracterizar a este mercado&#13;
por estar compuesto por un nicho&#13;
relativamente pequeño de firmas,&#13;
pero las mismas presentan fuertes&#13;
heterogeneidades en su origen,&#13;
trayectoria y tamaño de capital.&#13;
Dentro de este sector se pueden&#13;
identificar cuatro trayectorias distintas en relación a la historia y origen de las firmas que desarrollan&#13;
ingredientes biotecnológicos para&#13;
el sector alimentario (Gutman, Lavarello y Cajal, 2006; Lavarello y&#13;
Jelinski, 2010; Gutman y Lavarello,&#13;
2014): 1) empresas provenientes&#13;
del sector farmacéutico o químico&#13;
-como son los casos de Degussa,&#13;
DSM, NovoZymes, Genencor o&#13;
Novartis- las cuales logran compatibilizar experiencias, conocimientos, instalaciones y desarrollos previos para aplicarlos a este&#13;
sector; 2) grandes firmas, que para&#13;
diversificar sus mercados, invierten en sectores de biotecnología&#13;
sin encontrar necesariamente una&#13;
complementariedad productiva de&#13;
dicho proceso, como es el caso de&#13;
la compañía Cargill –transnacional&#13;
dedicada al comercio de granosque adquirió en el año 2005 la división de ingredientes de Degussa;&#13;
3) firmas recientemente creadas&#13;
como es el caso de Probi y Biogaia&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
-que en estos casos puntuales están orientadas a la elaboración de&#13;
prebióticos-; ambas de origen sueco y fundadas a mediados de la&#13;
década del noventa; y, por último,&#13;
4) se puede destacar a determinadas firmas propias de la industria&#13;
alimentaria que encuentran oportuna la diversificación de su espectro de innovación e incorporan&#13;
capacidades propias del eslabón&#13;
aguas arriba de la cadena, hecho&#13;
que les permite el manejo de líneas&#13;
de investigación propias para el diseño de ciertos insumos.&#13;
Es relevante señalar que la organización de la producción adopta la&#13;
característica de una compleja red&#13;
de nexos entre empresas. Con la&#13;
excepción de las firmas que se encuentran muy enfocadas en la producción de enzimas, levaduras y/o&#13;
bacterias (como son Novozymes&#13;
o DSM en enzimas y Lallemand&#13;
para levaduras), las cuales suelen integrar la gran mayoría de los&#13;
procesos productivos –desde la&#13;
generación de innovaciones hasta&#13;
la etapa de manufactura-; estas últimas se asemejan fuertemente al&#13;
del mercado de ingredientes altamente estandarizados, donde hay&#13;
una presencia dominante de grandes firmas multinacionales dominantes. El resto de las firmas que&#13;
operan en este sector suele externalizar una parte importante de las&#13;
&#13;
etapas que conforman el proceso&#13;
productivo, donde hay algunas&#13;
firmas más enfocadas en los procesos de innovación mientras que&#13;
otras en la manufactura y confección. A su vez, también es habitual&#13;
el establecimiento de convenios de&#13;
cooperación y de desarrollo conjunto de proyectos, hechos que&#13;
permiten acelerar el proceso de&#13;
generación de nuevos conocimientos a través de las complementariedades y sinergias que surgen en&#13;
ellos (Lavarello et al, 2011).&#13;
&#13;
5. Bioeconomía sorprendente:&#13;
los bioplásticos.&#13;
Si bien tanto el incremento acelerado en la generación de residuos&#13;
plásticos como la tendencia creciente en el precio del crudo fueron&#13;
los motores principales para despertar el interés en la industria del&#13;
bioplásticos, los primeros desarrollos se remontan a los inicios del&#13;
siglo XX. Por ejemplo, Henry Ford&#13;
comenzó a investigar la posibilidad&#13;
de utilizar derivados manufacturados de soja y maíz para la elaboración de partes para automóviles&#13;
(Bioplastics Council, 2012). Con&#13;
una abrupta detención en la investigación y desarrollo de plásticos&#13;
en base a materia prima renovable&#13;
al finalizar la Segunda Guerra Mundial, fue recién a comienzos de la&#13;
&#13;
89&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
década del noventa cuando la industria de bioplásticos comienza&#13;
a tomar mayor relevancia y crecimiento–sustancialmente a través&#13;
de políticas públicas en vistas de&#13;
proyectar una solución viable a la&#13;
sustitución del petróleo como materia prima para su elaboración 17.&#13;
A pesar del notorio crecimiento de&#13;
la industria de los bioplásticos a lo&#13;
largo de los últimos años, su participación en el mercado de plástico&#13;
mundial es muy pequeña –aproximadamente el 1% del plástico&#13;
consumido a nivel mundial es elaborado a partir de fuentes renovables18-. Esta situación ilustra que,&#13;
a pesar de los esfuerzos públicos&#13;
realizados, todavía el sector se encuentra en sus fases iniciales.&#13;
&#13;
a partir de biomasa, los obtenidos a partir de la fermentación de&#13;
microorganismos de los que sus&#13;
monómeros provienen de fuentes&#13;
renovables. Si bien esta última es&#13;
la que permite la obtención de una&#13;
mayor diversidad de bioplásticos&#13;
con características similares a sus&#13;
sustitutos de origen fósil, suelen&#13;
ser no biodegradables. A su vez,&#13;
en el desarrollo de bioplásticos fueron identificadas tres generaciones&#13;
distintas, las cuales se diferenciaron tanto por el grado de maduración de los productos como la&#13;
elaboración de biopolímeros con&#13;
estructuras moleculares más complejas, las cuales le otorgan más&#13;
durabilidad.&#13;
&#13;
Por ejemplo el gobierno de Estados Unidos en el año&#13;
1992, a través de la Comisión Federal de Comercio,&#13;
emitió la llamada “Green Guides” (formalmente “Guides&#13;
for the Use of Environmental Marketing Claims”) donde&#13;
se hacía referencia a la necesidad de producir artículos biodegradables, de forma tal de reducir el impacto&#13;
ambiental.&#13;
&#13;
Por otro lado también es notorio&#13;
que no todos los bioplásticos son&#13;
de rápida biodegradación. De hecho algunos plásticos de origen&#13;
fósil presentan mejores rendimientos en este ámbito. Esto abre una&#13;
discusión sobre los diversos intereses que motivan la sustitución&#13;
de los plásticos de origen fósil, ya&#13;
que si lo que se busca es frenar la&#13;
contaminación ambiental ciertos&#13;
tipos de bioplásticos no estarían&#13;
cumpliendo con el mencionado&#13;
objetivo.&#13;
&#13;
En la actualidad el mercado de bioplásticos es muy&#13;
acotado, de hecho este tipo de polímeros tan solo&#13;
abastece aproximadamente al 0,4% - lo que equivale a&#13;
890.000 toneladas- del total de plásticos consumidos&#13;
anualmente (Smithers Rapra, 2012).&#13;
&#13;
Las cifras de crecimiento del sector en los últimos años mostraron&#13;
ser muy pronunciadas. A pesar de&#13;
contar con una cuota reducida del&#13;
&#13;
El origen de las materias primas&#13;
para la producción de bioplásticos&#13;
es múltiple y variada. Esquemáticamente, existen tres vías distintas&#13;
para la obtención de los bioplásticos –los biopolímeros obtenidos&#13;
24&#13;
17&#13;
&#13;
18&#13;
25&#13;
&#13;
90&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
mercado mundial de plásticos, los&#13;
polímeros desarrollados en base a&#13;
biomasa se encuentran en expansión. En este sentido, estudios de&#13;
mercado publicados muestran, por&#13;
ejemplo, un crecimiento en el consumo de bioplásticos desarrollados&#13;
en base a almidón, azúcar y celulosa el cual se incrementó a escala&#13;
global un 600% entre el año 2000 y&#13;
el 2008 (Ceresana Research, 2009;&#13;
Endres y Siebert-Raths, 2011). Por&#13;
otro lado, y siguiendo la misma tendencia, según la encuesta realizada&#13;
por Shen et al (2009), un número&#13;
importante de las compañías líderes de la industria de bioplásticos&#13;
proyecta un crecimiento anual del&#13;
19% en promedio de sus volúmenes de producción para los años&#13;
comprendidos entre 2007 y 2020,&#13;
por lo que para el 2020 la producción de bioplásticos alcanzaría las&#13;
3,45 millones de toneladas. Según&#13;
el seguimiento del mercado por&#13;
parte de la Asociación Europea de&#13;
Bioplásticos (2013) la capacidad de&#13;
producción de bioplásticos fue de&#13;
1,622 millones de toneladas para&#13;
el año 2013, cifra casi diez veces&#13;
mayor que la publicada para el año&#13;
2008. Por otro lado, cabe señalar&#13;
que en la actualidad la amplia mayoría de esta producción es llevada&#13;
a cabo en los países pertenecientes&#13;
a la Unión Europea -principalmente&#13;
Alemania y Francia- y en Estados&#13;
&#13;
Unidos; a pesar de esto las proyecciones realizadas por la Asociación&#13;
Europea de Bioplásticos otorgan a&#13;
América Latina y Asia un rol futuro&#13;
preponderante, desplazando a los&#13;
actuales líderes.&#13;
El mercado de bioplásticos está&#13;
compuesto tanto por firmas pequeñas y especializadas únicamente en este tipo de desarrollos,&#13;
como por firmas de gran tamaño&#13;
que cuentan con recursos y estructuras organizativas que son&#13;
superlativas frente al primer tipo&#13;
de firmas. En este último grupo se&#13;
pueden destacar empresas como&#13;
Dow Chemical, BASF o DuPont las&#13;
cuales tienen más de un siglo de&#13;
existencia, desarrollan actividades&#13;
en múltiples sectores (por ejemplo&#13;
desarrollo de materiales o diversos&#13;
insumos agrícolas) y destinan gran&#13;
cantidad de recursos económicos&#13;
para los procesos de investigación&#13;
y desarrollo. Por el otro lado, las&#13;
firmas de menor tamaño, por lo&#13;
general, tienen su origen en años&#13;
muy recientes, poco personal empleado –en algunos casos apenas&#13;
más de 10 miembros- y están muy&#13;
focalizadas en el desarrollo de productos o procesos particulares. De&#13;
este modo, la estructura de mercado de la industria de bioplásticos&#13;
se caracteriza por rasgos heterogéneos donde conviven firmas de&#13;
diversas trayectorias y tamaños.&#13;
&#13;
91&#13;
&#13;
�Cuadro Nº 2: Firmas productoras de bioplásticos&#13;
Origen de la&#13;
firma&#13;
&#13;
Año&#13;
de fundación&#13;
&#13;
Facturación en&#13;
dólares 2013&#13;
&#13;
Empleados&#13;
&#13;
ADVANCE NONWOVEN A/S&#13;
&#13;
Dinamarca&#13;
&#13;
2006&#13;
&#13;
25,8 millones&#13;
&#13;
12&#13;
&#13;
Agricultura y horticultura, Construcción,&#13;
pisos, bienes de consumo y empaques&#13;
&#13;
BAVE-BADISCHE FASERVERDELUNG GMBH (Pertenece a BASF)&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
2011&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
6&#13;
&#13;
Fibras industriales naturales&#13;
&#13;
Bélgica&#13;
&#13;
2000&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
20&#13;
&#13;
Desarrollo de compuestos y estampados&#13;
&#13;
Francia&#13;
&#13;
NaturePlast:&#13;
2006&#13;
Biopolynov:&#13;
2010&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
10&#13;
&#13;
Servicios de capacitaciones, estuidos&#13;
tecno-económicos e ingeniería de servicios&#13;
&#13;
BIOTEC GMBH &amp; CO. KG&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1992&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
BIOWERT INDUSTRIE GMHB&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
2005&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
15&#13;
&#13;
CAVAC BIOMATERIAUX&#13;
&#13;
Francia&#13;
&#13;
2009&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
30&#13;
&#13;
Fibras naturales, aislantes industriales&#13;
&#13;
CORBION PURAC&#13;
&#13;
Holanda&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
971,4 millones&#13;
&#13;
1.800&#13;
&#13;
Envases industriales y revestimentos&#13;
&#13;
3.545&#13;
&#13;
Amplia variedad de ingredientes para el&#13;
desarrollo de biopolímeros. Lider en el&#13;
desarrollo de aditivos en base a recursos&#13;
renovables para procesos de polimerización&#13;
&#13;
Firma&#13;
&#13;
BEOLOGIC NV&#13;
&#13;
BIOPOLYNOV/NATUREPLAST&#13;
&#13;
Segmento de mercado&#13;
&#13;
Compuestos, resinas biodegradables y&#13;
compostables&#13;
-&#13;
&#13;
CRODA GMBH&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1960&#13;
&#13;
1.298 millones&#13;
(Croda international)&#13;
&#13;
DUPONT&#13;
&#13;
Estados&#13;
Unidos&#13;
&#13;
1802&#13;
&#13;
45,7 mil&#13;
millones a nivel&#13;
grupo&#13;
&#13;
64.000&#13;
en 2013&#13;
&#13;
Amplia gama en desarrollo de polímeros y&#13;
en la industria de la Biociencia&#13;
&#13;
Indonesia&#13;
&#13;
1985 y en&#13;
2006 la&#13;
división de&#13;
bioplásticos&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
550&#13;
&#13;
Bioplásticos para construcción, compuestos&#13;
de biopolímeros para usos industriales, lider&#13;
en el segmento de bolsas, empaques y films&#13;
&#13;
33.500&#13;
&#13;
Amplia variedad de plasticos especializados&#13;
para procesos industriales particulares&#13;
desde hace más de 40 años. En el año&#13;
2007 incorporó los bioplásticos.&#13;
Desarrolla, produce y comercializa bioplásticos y resinas biodegradables&#13;
&#13;
ENVIPLAST&#13;
&#13;
16,6 mil millones (todas sus&#13;
divisiones)&#13;
&#13;
EVONIK INDUSTRIES AG&#13;
(perteneciente al grupo RAG AG)&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
2007&#13;
&#13;
FKUR KUNSTSTOFF GMBH&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
2003&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
ISOWOOD GMBH&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1997&#13;
&#13;
10,3 millones&#13;
&#13;
25&#13;
&#13;
JELU-WERK JOSEF EHRLER&#13;
GMBH &amp; CO.KG&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1908&#13;
&#13;
25,8 millones&#13;
&#13;
70&#13;
&#13;
Bioplasticos para la industria automotriz&#13;
-&#13;
&#13;
�Materiales principales&#13;
&#13;
Productos claves&#13;
&#13;
Otros productos&#13;
&#13;
Fibras naturales y fibras sinteticas recicladas&#13;
&#13;
Productos hechos a medida&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Fibras naturales&#13;
&#13;
Fibras naturales y varios termoplasticos para inyección&#13;
y extrusión&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Fibras naturales + PVC, PP, PE, ABS, PS, PLA,&#13;
PHA SEBS, TPE&#13;
&#13;
NFC compuestos&#13;
&#13;
Extrusión de NFC, estampados y&#13;
sistema de agua para baños&#13;
&#13;
Productor de una amplia variedad de materia prima&#13;
para bioplásticos&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
PLA y almidón de papa&#13;
&#13;
Diversos tipos de bioplásticos todos biodegradables&#13;
y resinas&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Fibras de hierbas (pasto) funcionales&#13;
&#13;
AgriCell, Agriplast (utilizable para diversos tipos de&#13;
cajas de uso industrial)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Aislantes industriales, fibras tecnicas y numerosos&#13;
productos en base a cañamo&#13;
&#13;
Biofib`hemp (fibras de cañamo), Biofib`duo (fibras de&#13;
cañamo y lino), Biofibat (paja de cañamo)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Amplio abanico de productos en base a PLA&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Aditivos en base a recursos renovables&#13;
&#13;
Crodamide, Atmer, Incroslip, IncroMold, Incroflo,&#13;
Solasorb y Syncroflex&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Soluciones especializadas en biomateriales, BioPDO y Sebacic acid&#13;
&#13;
Sorona (fibras renovables), Bynel (uniones), Fusabond,&#13;
Hytrel RS, Zytel RS (nylon), Serona EP (polímero&#13;
termoplástico)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Desarrolla bioplasticos en base a almidón principalmente&#13;
&#13;
Enviplast Pellets y Enviplast Bags&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Polyamides, polyphtalmide y polyethererhrketone&#13;
&#13;
Vestamid Terra (Bio-PA)&#13;
&#13;
Resinas biodegradables y compostables para&#13;
multiples aplicaciones y usos&#13;
&#13;
Green PE (Bio-PE), Globio (Bio-Pet), Vestamid Terra&#13;
(Bio-PA)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Fibras naturales y fibras de PP&#13;
&#13;
Alfombras no tejidas y telas&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
JELUPLAST WPC (granulados para uso industrial,&#13;
JELUXYL (Fibras de celulosa de alta pureza), JELUCEL&#13;
(fibras y polvo de celulosa)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Trogamid y Vestakeep&#13;
&#13;
�Origen de la&#13;
firma&#13;
&#13;
Año&#13;
de fundación&#13;
&#13;
Facturación en&#13;
dólares 2013&#13;
&#13;
Empleados&#13;
&#13;
Francia&#13;
&#13;
1999&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
74&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
USA&#13;
&#13;
1992&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
100&#13;
&#13;
Multiples sectores industriales que utilizan&#13;
films, envases y aditivos especiales&#13;
&#13;
España&#13;
&#13;
1984&#13;
&#13;
6,45 millones&#13;
&#13;
16&#13;
&#13;
Insumos odontológicos, fibras naturales,&#13;
excipientes y alimentación animal&#13;
&#13;
NATUREWORKS LLC&#13;
&#13;
USA&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
140&#13;
&#13;
Multiples envases de plastico, especialemente para alimentos comerciales&#13;
&#13;
NOVAMONT S.P.A&#13;
&#13;
Italia&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
174,5 millones&#13;
&#13;
280&#13;
&#13;
Productos para higiene personal y cosmética, piezas de autos, empaques, bolsas y&#13;
accesorios para animales&#13;
&#13;
POLYVLIES FRANZ BEYER BMBH&#13;
&amp; CO.KG&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1850&#13;
&#13;
77,4 millones&#13;
&#13;
400&#13;
&#13;
Agricultura y horticultura, autopartes,&#13;
construcción, múltiples bienes de consumo&#13;
y empaques&#13;
&#13;
REVERDIA V.OF.&#13;
&#13;
Holanda&#13;
&#13;
2010&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
ROQUETTE&#13;
&#13;
Francia&#13;
&#13;
1933&#13;
&#13;
3,9 millones&#13;
&#13;
7.800&#13;
&#13;
Desarrolla más de 700 tipos distintos de&#13;
productos bioplásticos tanto para consumo&#13;
final como industrial&#13;
&#13;
SONAE INDUSTRIA WOODFORCE&#13;
&#13;
Portugal&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Mil millones&#13;
&#13;
5.500&#13;
&#13;
Bioplásticos para envases, muebles, artículos del hogar y usos industriales&#13;
&#13;
STAEDTLER MARS GMBH &amp;&#13;
CO.KG&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1835&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
2.000&#13;
&#13;
Artículos de librería&#13;
&#13;
TECNARO GMBH&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
1998&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
30&#13;
&#13;
Juguetes, autopartes, cocina, electrónica,&#13;
instrumentos musicales, construcción,&#13;
insumos agrícolas&#13;
&#13;
UPM&#13;
&#13;
Finlandia&#13;
&#13;
1996&#13;
&#13;
13 mil millones&#13;
&#13;
21.000&#13;
&#13;
Producción de papel y multimples productos desarrollados en base a biomasa de&#13;
celulosa&#13;
&#13;
Firma&#13;
&#13;
METABOLIC EXPLORER&#13;
&#13;
METABOLIX, INC.&#13;
&#13;
MIFSUD S.L.&#13;
&#13;
Fuente: elaboración propia en base a información publicada por las firmas de la lista&#13;
&#13;
Segmento de mercado&#13;
&#13;
Insumos agrícolas, multiples industrias,&#13;
indumentaria deportiva, interiores de&#13;
automóviles y fibras no tejidas&#13;
&#13;
�Materiales principales&#13;
&#13;
Productos claves&#13;
&#13;
Otros productos&#13;
&#13;
Desarrolla sus productos en base a glicerina&#13;
cruda, glucosa, sacarosa y segunda generación&#13;
de azucar&#13;
&#13;
L-METHIONINE (compuesto químico para alimentar&#13;
aves), MPG (utilizado para un amplia gama de resinas&#13;
industriales), PDO (material para fibras naturales) y&#13;
BUTYRIC ACID -(utilizado en fragancias)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Desarrolla productos en base a PHA, PLA y&#13;
Bio-PVC&#13;
&#13;
Mvera (resinas compostables), Aditivos de alto rendimiento, PHA Latex, Mirel (Resinas biodegradables),&#13;
Color Masterbatches y multiples bio-productos más&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Almidón de arroz&#13;
&#13;
CAEX, CAES, CAMI, CAMIS, CACE y CAIMP (nobres&#13;
comerciales para los productos obtenidos a base de&#13;
almidón)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Envases, empaques y bolsas funcionales&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Master-Bi (a partir del cual desarrolla múltiples productos plásticos) y Origo-Bi (productos intermedios para el&#13;
dearrollo de Master-Bi)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Cañamo, lino, lana, algodón, kenaf, sisal y yute&#13;
&#13;
Naroplast (termoplástico de fibras naturales para&#13;
múltiples) y Narodur (termoplástico de fibras naturales&#13;
para múltiples usus)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Almidón, azucar y ácido succínico&#13;
&#13;
Biosuccium (químico biodegradable para el desarrollo&#13;
de múltiples bioplásticos)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Almidón, maíz, trigo, papa, arvejas y algas&#13;
&#13;
Múltiples tipos de envases, bolsas y fibras para&#13;
diversos usos&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
WOPEX (bioplástio utilizado para multiples articulos de&#13;
librería)&#13;
&#13;
Tintas&#13;
&#13;
Lignina y derivados, PHA, PLA.&#13;
&#13;
ARBOFORM, ARBOFILL y ARBOBLEND (desarrollos a&#13;
partir de los cuales de producen múltiples productos)&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
Celulos y multiples mezclas para procesos de&#13;
inyección y extrusión&#13;
&#13;
UPM Form (fibra de celulosa para plásticos), UPM&#13;
ProFi (compuesto para bioplásticos), papel, biocombustibles, compuestos químicos industriales, pulpa,&#13;
madera, etc.&#13;
&#13;
-&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
La mayor proporción de firmas&#13;
operando hasta el momento en el&#13;
mercado de los bioplásticos son&#13;
de origen europeo o estadounidenses. Sin embargo, es notorio el&#13;
crecimiento y expansión de firmas&#13;
en el continente asiático, principalmente en Japón, China, India&#13;
y Tailandia. En Latinoamérica, los&#13;
desarrollos son comparativamente incipientes, siendo Brasil el país&#13;
líder en esta materia a partir de la&#13;
extracción de etanol de los cultivos&#13;
de caña de azúcar.&#13;
Cabe señalar que en esta industria también están incursionando&#13;
grandes compañías consumidoras&#13;
de plásticos. Un ejemplo de esta&#13;
situación es el caso The Coca-Cola Company que, desde finales&#13;
del año 2009 en Brasil, comenzó&#13;
a envasar parte de su producción&#13;
con botellas elaboradas a partir de&#13;
Bio-Pet, elaboradas en un 30% a&#13;
partir de etanol extraído de la caña&#13;
de azúcar. A esta iniciativa se suma&#13;
la BioplasticFeedstock Alliance19,&#13;
que opera como una usina para incentivar la producción y demanda&#13;
de bioplásticos. Si bien en ninguno&#13;
de estos casos se trata de firmas&#13;
que sean directamente productoras de biopolímeros su participación en el consumo del mercado&#13;
26&#13;
19&#13;
La Bioplastic Feedstock Alliance esta conformada por&#13;
Danone, Ford, H.J. Heinz Company, Nestle, Nike, P&amp;G,&#13;
Unilever, World Wildlife Fund y The Coca-Cola Company&#13;
&#13;
96&#13;
&#13;
los ubica como agentes de gran&#13;
relevancia.&#13;
Las políticas públicas llevadas a&#13;
cabo estuvieron orientadas a favorecer los procesos de innovación y&#13;
desarrollo, donde el establecimiento de múltiples clusters productivos cumplió un rol fundamental. Es&#13;
a través de estos espacios donde&#13;
se posibilita una mayor interacción&#13;
entre la esfera pública y la privada.&#13;
Por otro lado el establecimiento de&#13;
cuotas en ciertos mercados para&#13;
que comiencen a utilizar bioplásticos también fue importante para&#13;
posibilitar un mayor crecimiento&#13;
del sector. Sin embargo, si el objetivo a mediano y largo plazo es la&#13;
sustitución total de los plásticos de&#13;
origen fósil por aquellos de fuentes&#13;
renovables y más amigables con&#13;
el medio ambiente, todavía restan&#13;
realizarse grandes esfuerzos, tanto&#13;
públicos como privados, para que&#13;
esto pueda suceder.&#13;
Si bien cabe destacar que la industria de los bioplásticos se encuentra en una etapa de descubrimiento de su capacidad productiva y&#13;
de sus potencialidades para operar como una alternativa frente a la&#13;
industria del plástico convencional,&#13;
todavía falta mucho por transitar&#13;
en su sendero de desarrollo técnico. Esta industria mantiene una&#13;
gran dependencia del estableci-&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
miento de políticas públicas para&#13;
el sostenimiento de sus cuotas de&#13;
mercado, siendo a su vez muy dependiente de las variaciones en el&#13;
precio del petróleo. Sólo a través&#13;
de un aumento en la productividad&#13;
se podrá incrementar genuinamente su participación en los múltiples&#13;
mercados que utilizan polímeros&#13;
como insumos.&#13;
En síntesis se observa una gran&#13;
multiplicidad de tipos de firmas&#13;
que participan de esta industria,&#13;
conviviendo empresas creadas&#13;
hace pocos años y dedicadas exclusivamente al desarrollo de determinados procesos o productos&#13;
vinculados a los bioplásticos, junto&#13;
a otras firmas de gran trayectoria&#13;
en el desarrollo de materiales y la&#13;
química fina. La amplia mayoría de&#13;
las firmas están localizadas en los&#13;
países miembros de la Unión Europea y en Estados Unidos.&#13;
6. Apuntes sobre las perspectivas de las empresas de bioeconomía&#13;
A través de esta sección se reflejaron los lineamientos generales&#13;
de las conductas tomadas por las&#13;
empresas que operan dentro del&#13;
ámbito de la bioeconomía. Todas&#13;
estas compañías, que se basan en&#13;
la utilización de insumos biológicos&#13;
como elementos de trasforma-&#13;
&#13;
ción, mostraron un pronunciado&#13;
crecimiento en sus actividades a lo&#13;
largo de los últimos años. Esta expansión de sus fronteras se verifica&#13;
tanto a nivel de facturación total,&#13;
como también en la incorporación&#13;
de nuevas actividades y nichos&#13;
de mercado. Este último factor&#13;
corresponde a una intensificación&#13;
de los procesos de investigación y&#13;
desarrollo basados en herramientas propias de la biotecnología&#13;
moderna, lo que posibilita expandir&#13;
los conocimientos de forma tal que&#13;
cada vez existan más productos&#13;
novedosos bajo este paradigma&#13;
tecno-productivo.&#13;
En numerosos casos, las innovaciones desarrolladas por las empresas que operan bajo el ámbito&#13;
de la bioeconomía suelen apilar&#13;
extensos conocimientos propios&#13;
de diferentes ciencias y disciplinas,&#13;
por lo que dicha complejidad fomenta el establecimiento de contratos entre firmas para el desarrollo conjunto de procesos de I+D. A&#13;
su vez, este tipo de vínculos que&#13;
se establecen para la generación&#13;
de nuevos conocimientos también&#13;
son habituales entre firmas privadas y diversos organismos e instituciones públicas. Es a través de&#13;
este canal, donde el accionar de&#13;
las políticas públicas logra fomentar el desarrollo de innovaciones&#13;
bajo este nuevo paradigma.&#13;
&#13;
97&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Esta masiva generación de nuevos&#13;
productos y procesos por parte de&#13;
estas compañías, los que constantemente se van ampliando y ramificando, posibilita a su vez el ingreso&#13;
de éstos a una mayor cantidad de&#13;
sectores antes ajenos. Por ejemplo, el caso de los bioplásticos&#13;
muestra claramente esta situación,&#13;
donde más industrias comienzan a&#13;
demandar este tipo de polímeros.&#13;
Por otro lado también comienzan&#13;
a entrelazarse industrias que no tenían nada en común, como pasa&#13;
con el sector de la salud con la&#13;
alimentación -los alimentos nutraceúticos y funcionales ilustran claramente esta situación-.&#13;
Sin embargo, y a pesar de la clara tendencia al crecimiento de las&#13;
firmas que operan dentro del ámbito de la bioeconomía, se puede&#13;
señalar que al día de hoy existen&#13;
grandes diferencias en relación a la&#13;
madurez de las distintas tecnologías desarrolladas bajo este nuevo&#13;
paradigma. El caso de las compañías que producen insumos para el&#13;
sector agrícola muestra un ejemplo&#13;
de sector que prácticamente desplazó a las pasadas tecnologías, y&#13;
cuya penetración en el sector agrícola es de tal magnitud que provocó grandes modificaciones en la&#13;
organización de dicha producción.&#13;
Como se mencionó en este trabajo, este tipo de compañías apunta&#13;
&#13;
98&#13;
&#13;
fuertemente al desarrollo de una&#13;
tecnología que aporte una “solución integral” a los requerimientos&#13;
del productor agropecuario. Sobre&#13;
este paquete tecnológico consorciado son apilados múltiples innovaciones provenientes de distintos ámbitos, posibilitando de esta&#13;
forma la optimización en el uso de&#13;
los suelos y del agua. Esta llamada&#13;
“solución integral” incluye la semilla&#13;
con el germoplasma ideal según&#13;
las condiciones edafológicas y climatológicas, a la cual también se le&#13;
aplicaron modificaciones a través&#13;
de métodos de transgénesis para&#13;
volverla resistente a determinados&#13;
herbicidas y fungicidas –los cuales&#13;
operan sobre un abanico cada vez&#13;
más genérico de plagas-; por otro&#13;
lado, el paquete también integra la&#13;
solución a los problemas de fertilización y acondicionamiento de los&#13;
campos –por ejemplo Monsanto&#13;
compró The Climate Corporation,&#13;
para dar servicios especializados&#13;
de climatología y monitoreo satelital de cultivos-. En síntesis, estas&#13;
compañías que lograron desplazar&#13;
a los avances propios de tecnologías pasadas, pudieron consolidarse ampliamente en el mercado&#13;
mundial, donde a su vez ya no&#13;
solamente desarrollan y confeccionan insumos agrícolas, sino que&#13;
cada vez más brindan servicios&#13;
especializados según las necesidades de cada productor.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
En oposición a este sector industrial ya consolidado, se destaca&#13;
por ejemplo a las firmas que desarrollan bioplásticos. Si bien, como&#13;
ya se mencionó, el crecimiento de&#13;
la última década de este sector y&#13;
el proyectado hacia el año 2020&#13;
es más que alentador, su participación en el mercado mundial de&#13;
plástico continúa siendo marginal.&#13;
Este tipo de industria depende fuertemente de las políticas adoptadas&#13;
en diversos países que les garantice cierta participación en el mercado, como por ejemplo a través del&#13;
establecimiento de cuotas. A pesar de ello, es indudable que esta&#13;
industria se encuentra en un claro&#13;
crecimiento madurativo en torno a&#13;
las tecnologías empleadas; de hecho, en sus inicios se contaba con&#13;
una acotada variedad de tipos de&#13;
bioplástico, los que además eran&#13;
de corta duración y podían ser utilizados en casos particulares, pero&#13;
hoy en día el crecimiento de este&#13;
sector también trajo aparejado el&#13;
desarrollo de un espectro mucho&#13;
más variado de polímeros, los cuales presentan mucha más versatilidad para su uso, siendo de mayor&#13;
duración y resistencia. Esto amplía&#13;
las posibilidades de viabilidad de&#13;
los bioplásticos para operar como&#13;
una alternativa a sus homólogos&#13;
de origen fósil y de más lenta degradación ambiental.&#13;
&#13;
Finalmente, se puede destacar&#13;
que en las múltiples industrias que&#13;
operan dentro del ámbito de la&#13;
bioeconomía existe una gran diversidad en torno a las trayectorias&#13;
y tamaños de las firmas. Si bien,&#13;
por ejemplo, el caso de las firmas&#13;
que desarrollan insumos para la&#13;
producción agropecuaria fueron&#13;
incorporando de manera creciente&#13;
a diversos segmentos del mercado posicionándose como grandes&#13;
compañías globales, esto no fue&#13;
suficiente para quitar lugar a una&#13;
gran variedad de empresas que se&#13;
enfocan en el desarrollo de determinado producto o proceso. Hay que&#13;
resaltar también que justamente en&#13;
este sector es habitual el proceso&#13;
de fusiones y adquisiciones por&#13;
parte de las grandes compañías en&#13;
relación a las otras de origen más&#13;
reciente y menor tamaño.&#13;
El potencial surgimiento de la bioeconomía como nuevo paradigma&#13;
tecno-productivo posibilitaría a numerosas firmas tanto la reorientación de sus actividades, como la&#13;
revalorización de activos propios.&#13;
De este modo, se puede observar&#13;
firmas que cuentan con experiencias previas en sectores familiares&#13;
–por ejemplo, en desarrollo de materiales, química fina, farmacéutica,&#13;
etcétera- muy vinculadas a los procesos de innovación y desarrollo&#13;
propios de la bioeconomía.&#13;
&#13;
99&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Empresas con esta trayectoria se&#13;
pueden encontrar en casi todos&#13;
los sectores aquí analizados, las&#13;
cuales suelen contar con un tamaño de capital sustancialmente&#13;
mayor a las firmas nuevas.&#13;
La gran variedad de innovaciones&#13;
que pueden ser desarrolladas a&#13;
partir estas nuevas tecnologías,&#13;
las cuales en numerosas ocasiones suelen tener un diseño y confección particular según requerimientos específicos, representa&#13;
una valiosa oportunidad para el&#13;
surgimiento de nuevas empresas.&#13;
Esta tipología de firmas también&#13;
es habitual en todos los sectores&#13;
aquí analizados, y tienen la característica distintiva de ser mucho&#13;
más reducidas en términos de&#13;
personal empleado, tamaño de&#13;
capital y segmentos del mercado&#13;
abarcados. Éstas están en gran&#13;
medida vinculadas a pequeños&#13;
nichos de mercado que descubren y, a su vez, suelen operar&#13;
&#13;
100&#13;
&#13;
bajo contrato con otras firmas.&#13;
Las perspectivas de las empresas&#13;
de bioeconomía son tendencialmente al crecimiento de sus niveles de facturación y a la constante expansión de sus fronteras&#13;
de conocimiento, donde cada vez&#13;
se incorporan nuevos mercados&#13;
de interés. La gran complejidad&#13;
que se enmarca en los desarrollos&#13;
derivados incentiva al constante&#13;
establecimiento de nexos en las&#13;
actividades, siendo también frecuentes las fusiones y adquisiciones. El alto grado de especificidad&#13;
que muchas veces se enmarca en&#13;
los productos elaborados fomenta una organización de la producción ligada a una red de contratos entre agentes. Estos factores&#13;
permiten la caracterización de&#13;
la estructura del mercado de las&#13;
empresas de bioeconomía como&#13;
muy dinámica, donde predominan&#13;
las heterogeneidades entre firmas&#13;
participantes.&#13;
&#13;
���Sección 4&#13;
&#13;
Iniciativas, planes&#13;
y estrategias nacionales&#13;
en bioeconomía&#13;
&#13;
��1. Introducción&#13;
En las agendas de gobierno puede rastrearse el resurgimiento de la&#13;
bioeconomía como síntesis de dos&#13;
tendencias globales: una de neto&#13;
corte tecnológico y otra asociada a&#13;
preocupaciones de sustentabilidad&#13;
ambiental y el acceso a biomasa,&#13;
en el marco del ingreso a un nuevo paradigma tecno-productivo.&#13;
En ambos casos, involucra perspectivas estratégicas de mediano&#13;
y largo plazo, la primera buscando&#13;
adelantarse al próximo paradigma&#13;
tecno-productivo y posicionarse a&#13;
la vanguardia de éste, con la biotecnología como principal plataforma; la segunda, con peso creciente en las agendas políticas de los&#13;
países de la Unión Europea, prevé&#13;
problemas de sustentabilidad de&#13;
modo de vida.&#13;
La posición tecnológica se refleja&#13;
en los diversos informes, planes y&#13;
relevamientos alrededor del mundo&#13;
sobre el posible nuevo paradigma&#13;
asociado a la biotecnología. Esta&#13;
tendencia es liderada por EEUU,&#13;
China y Rusia, preocupados por&#13;
posicionarse en la frontera del desarrollo –y es seguida por la mayoría de los países en desarrollo-.&#13;
&#13;
sentado tradicionalmente una fuerte oposición a los transgénicos y&#13;
vislumbran su avance, por lo que&#13;
necesitan incorporar la biotecnología a sus esquemas productivos,&#13;
por un lado, a la par de buscar&#13;
vías de acceso a biomasa, en su&#13;
rol creciente de materia prima para&#13;
la producción1 (de alimentos, pero&#13;
también energía y materiales2).&#13;
Dentro de ese bloque, la tarea no&#13;
es sencilla, ya que deben aunar diferentes intereses de su población:&#13;
por una lado, la preocupación por&#13;
la sustentabilidad ambiental y la&#13;
producción limpia –el crecimiento que viene experimentando el&#13;
“bloque verde” dentro de la UE es&#13;
expresión de ello- y, por el otro,&#13;
el bloque de los agricultores y las&#13;
previsiones más tangibles sobre su&#13;
dependencia de la importación de&#13;
recursos naturales para sostener&#13;
sus economías (principalmente,&#13;
La biomasa está localizada y responde a una conjunción de condiciones de entorno actual y larga evolución&#13;
previa (de genética, ambientes y modificaciones introducidas por el hombre). Lentamente se va conformando en&#13;
una categoría dentro de los recursos naturales. Si bien&#13;
esto no está consistido en el análisis económico, llamativamente es uno de los pilares centrales de las estrategias&#13;
de mediano plazo de los países.&#13;
1&#13;
&#13;
Según Bünger, M. más del 90% de los productos en&#13;
base a petróleo pueden reemplazarse con alternativas&#13;
de bioproductos. http://www.renewableenergyworld.&#13;
com/rea/news/article/2010/06/biofuels-putting-pressure-on-petrol.&#13;
&#13;
2&#13;
&#13;
En contraposición, podría mencionarse al bloque de países de la&#13;
Unión Europea, los que han pre-&#13;
&#13;
105&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
en términos energéticos). Precisamente, el primer documento oficial&#13;
que vuelve a hablar de bioeconomía a nivel mundial fue una publicación de la Unión Europea del año&#13;
2005 (McCormick y Kautto, 2013)3.&#13;
La posición del primer grupo retoma la noción de bioeconomía,&#13;
pero como expresión y resultado de la producción a partir de la&#13;
nueva plataforma tecnológica que&#13;
provee la biotecnología, en una visión estrecha y muy sesgada hacia&#13;
la política tecnológica; el segundo&#13;
grupo, si bien no se desentiende&#13;
de la biotecnología, prioriza bajo&#13;
el manto de la bioeconomía la&#13;
producción de biomasa de forma&#13;
sustentable y el desarrollo de todo&#13;
un conjunto de bienes y servicios&#13;
en base a ella (otorgándole un rol&#13;
relevante al desarrollo tecnológico,&#13;
pero siempre dentro de una visión&#13;
socio-política mucho más amplia).&#13;
Así, esta segunda visión comprende que la bioeconomía implica un&#13;
giro hacia una economía basada&#13;
en la explotación de biomasa, en&#13;
lugar de insumos de origen fósil,&#13;
lo que conlleva un significativo imEl documento es EUROPEAN COMMISSION C&#13;
(2005), “New perspectives on the knowledge based&#13;
bio-economy: A conference reort”, European Commission, Brussels, Belgium, 2005; aunque, como señalan&#13;
McCormick y Kautto, pueden rastrearse preocupaciones&#13;
por el tema en reportes anteriores como ser el White&#13;
Paper Growth, Competitiveness, Employment: The challenges and ways forward into the 21st Century, del año&#13;
1993, o en The Lisbon European Council: An agenda for&#13;
economic and social renewal for Europe, del año 2000.&#13;
&#13;
3&#13;
&#13;
106&#13;
&#13;
pacto socioeconómico a partir de&#13;
modificaciones en la explotación de&#13;
los recursos naturales biológicos, la&#13;
generación de energía y el desarrollo tecnológico.&#13;
En el año 2009, la OECD publica el&#13;
informe “La Bioeconomía en 2030:&#13;
el diseño de una agenda política”, el&#13;
que no sólo es el primer intento por&#13;
sintetizar ambas posiciones, sino&#13;
que fue el puntal a partir del cual&#13;
varios países avanzaron en la elaboración de iniciativas, propuestas&#13;
o planes nacionales en bioeconomía4. A partir de ese momento, son&#13;
los países quienes “toman la posta”&#13;
y avanzan formulando iniciativas,&#13;
análisis, planes y hasta estrategias&#13;
en relación a la bioeconomía.&#13;
Todos los planes nacionales sobre bioeconomía son&#13;
posteriores al informe de la OECD. Previo al año 2009&#13;
se pueden identificar varias iniciativas y propuestas de políticas nacionales en el plano de la biotecnología, lo que&#13;
restringía el espectro de acciones a esa plataforma. La&#13;
visión de la bioeconomía amplía el espacio de políticas a&#13;
todo lo relacionado con la generación de biomasa en pos&#13;
de generar más valor, ser más eficientes y alcanzar una&#13;
explotación sustentable –en donde la biotecnología está&#13;
llamada a jugar un rol clave, pero no único-. La aparición&#13;
de documentos sobre estrategias y políticas nacionales&#13;
en bioeconomía puede ser atribuida, en gran parte, a la&#13;
publicación del documento de la OCDE que afirma que el&#13;
progreso en las ciencias biológicas puede brindar soluciones para muchas problemáticas que enfrenta el mundo&#13;
actual relacionadas con la salud, la alimentación, la energía y el medio ambiente. Si bien la propuesta de la OECD&#13;
todavía posee una fuerte impronta biotecnológica –en&#13;
definitiva, la irrupción de esa tecnología era la que venía&#13;
imponiéndose en las agendas de gobierno-, es el primer&#13;
paso por procurar ampliar el espectro del fenómeno y,&#13;
bajo el paraguas de la “bioeconomía” encauzar varios desafíos asociados con la biodiversidad y la sostenibilidad en&#13;
la explotación de la biomasa.&#13;
&#13;
4&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
2) La bioeconomía según la OECD: la visión de los&#13;
bienes públicos&#13;
La OECD advierte que en la mayor parte de los casos se prevén&#13;
avances evolutivos del tipo “innovaciones incrementales”. Es decir, en salud se irán observando&#13;
avances paulatinos y constantes,&#13;
pero no un cambio de paradigma,&#13;
la producción industrial se volverá&#13;
más amigable ambientalmente,&#13;
pero no modificará sus procesos&#13;
o productos, y en la agricultura se&#13;
tendrán granos que demanden&#13;
menos agua, sean más productivos y, por lo tanto, más eficientes&#13;
en su resultado, pero tampoco&#13;
serán saltos por fuera de lo previsible. Es decir, si se está ante un&#13;
nuevo paradigma tecno-productivo, este no irrumpirá abruptamente sino que irá avanzando firme,&#13;
pero gradualmente.&#13;
Al mismo tiempo, es importante señalar que el desarrollo de la bioeconomía no depende exclusivamente&#13;
de los avances tecnológicos. Dada&#13;
la condición de recurso biológico&#13;
sobre el que se innova, el marco&#13;
regulatorio (derechos de propiedad&#13;
&#13;
intelectual, leyes sanitarias, etc.), la&#13;
estructura del mercado (regulado/&#13;
intervenido, monopolizado, atomizado, etc.) y el conjunto de empresas existentes (grandes, pequeñas,&#13;
trasnacionales, familiares, etc.), así&#13;
como la formación de los recursos&#13;
humanos y la composición de las&#13;
cadenas de venta y distribución,&#13;
impactan sobre la viabilidad comercial y económica de los productos.&#13;
De esta manera, estas variables&#13;
determinarán fuertemente cómo se&#13;
desarrollará el sector a futuro.&#13;
Siguiendo el análisis de la OECD,&#13;
se pueden señalar tres aspectos&#13;
institucionales y uno social como&#13;
claves para el desarrollo de la bioeconomía a futuro, ya sea porque la&#13;
favorezcan o la obstaculicen: a) el&#13;
apoyo público a la I+D en biotecnología y la formación de recursos&#13;
humanos calificados; b) el marco&#13;
regulatorio y c) el régimen de derechos de propiedad intelectual –&#13;
como los institucionales- más d) la&#13;
aceptación pública de este tipo de&#13;
productos –como el factor social.&#13;
&#13;
107&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Tabla Nº1&#13;
Biotecnologías con alta probabilidad de llegar al mercado para el&#13;
año 2030 según la OECD&#13;
&#13;
Producción Primaria&#13;
&#13;
Salud&#13;
&#13;
Industria&#13;
&#13;
Amplio uso de marcadores moleculares en cría de animales,&#13;
peces, mariscos y plantas.&#13;
&#13;
Aprobación anual de muchas&#13;
vacunas nuevas y productos farmacéuticos basados en avances&#13;
biotecnológicos.&#13;
&#13;
Enzimas mejoradas para un amplio rango de aplicaciones en el&#13;
sector químico.&#13;
&#13;
Variedades OGM de los principales granos y árboles con mejoras&#13;
en contenidos de almidón, lignina&#13;
y aceites para su posterior procesamiento industrial.&#13;
&#13;
Gran uso de farmogenéticos&#13;
en tratamientos clínicos y en la&#13;
práctica de prescripciones, con&#13;
una caída en los pacientes elegibles para tratamientos con ciertas&#13;
terapias dadas.&#13;
&#13;
Microorganismos mejorados para&#13;
producir un creciente número de&#13;
productos químicos en un solo&#13;
paso, algunos a partir de genes&#13;
identificados por biopropección.&#13;
&#13;
Plantas y animales OGM para&#13;
producir farmacéuticos y otros&#13;
componentes valiosos.&#13;
&#13;
Seguridad mejorada y eficacia&#13;
para los tratamientos terapéuticos,&#13;
gracias a la vinculación entre información farmogenética, de prescripción y resultados de salud de&#13;
largo plazo.&#13;
&#13;
Biosensores para monitorear&#13;
en tiempo real contaminantes&#13;
ambientales e identificaciones&#13;
biométricas de gente.&#13;
&#13;
Variedades mejoradas de los principales granos para alimentación,&#13;
con mayores rindes por cosecha,&#13;
tolerancia al estrés, resistencia a&#13;
pesticidas, por OGM, marcadores&#13;
moleculares, cisgénesis o intragénesis.&#13;
&#13;
Blindaje extensivo para múltiples&#13;
factores de riesgo genético para&#13;
enfermedades comunes (como&#13;
artritis).&#13;
&#13;
Biocombustibles de 2da generación (alta densidad energética&#13;
en base a caña de azúcar y biomasa).&#13;
&#13;
Más diagnósticos para rasgos y&#13;
enfermedades genéticas de animales.&#13;
&#13;
Sistema de administración de&#13;
drogas mejorado a partir de la&#13;
convergencia entre la bio y la nanotecnología.&#13;
&#13;
Mayores porciones de mercado atendidas por biomateriales&#13;
(como bioplásticos).&#13;
&#13;
Clonaciones de animales de alto&#13;
valor en los stocks de cría.&#13;
&#13;
Nuevos nutracéuticos, producidos a partir de microorganismos&#13;
OGM, y plantas o extractos marinos.&#13;
&#13;
Principales granos de los países&#13;
en desarrollo reforzados con vitaminas y nutrientes a partir de&#13;
modificaciones genéticas.&#13;
&#13;
Test genéticos de bajo costo para&#13;
factores de riesgo en enfermedades crónicas (artritis, diabetes II,&#13;
coronarias, algunos cánceres)&#13;
&#13;
108&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Producción Primaria&#13;
&#13;
Salud&#13;
&#13;
Industria&#13;
&#13;
Principales granos de los países en&#13;
desarrollo reforzados con vitaminas&#13;
y nutrientes a partir de modificaciones genéticas.&#13;
&#13;
Test genéticos de bajo costo para&#13;
factores de riesgo en enfermedades crónicas (artritis, diabetes II,&#13;
coronarias, algunos cánceres)&#13;
&#13;
Microbiología de suelos&#13;
&#13;
La medicina regenerativa proveerá&#13;
mejor manejo de la diabetes y el&#13;
reemplazo o reparación de ciertos&#13;
tipos de tejidos dañados.&#13;
&#13;
Fuente: OECD, 2009.&#13;
&#13;
En relación a las actividades de I+D,&#13;
contrariamente a otras disciplinas y&#13;
probablemente debido a su novedad y características de bien público, la mayor parte del aporte de&#13;
fondos en esta rama corresponde&#13;
al sector público. La investigación&#13;
de punta en biotecnología, tanto en&#13;
salud como en actividades agropecuarias, se desarrolla en los laboratorios públicos y en las universidades. Estos centros investigan y&#13;
mueven la frontera, al mismo tiempo que son quienes forman los recursos humanos capacitados. Esta&#13;
actividad pública, sin embargo, no&#13;
es inocua, ya que las líneas que financien determinarán las actividades que se desarrollarán más rápidamente. El gran cuello de botella&#13;
para el desarrollo futuro del sector&#13;
está determinado por la cantidad&#13;
de recursos humanos disponibles&#13;
en estas áreas. En este caso, también se verifica un incremento notable en formación de RRHH por&#13;
&#13;
parte de numerosos países, entre&#13;
los que se destacan varios emergentes, con China e India escalando&#13;
posiciones los últimos años.&#13;
En este sentido, EE.UU. explicó&#13;
más del 80% del gasto público en&#13;
I+D en biotecnología registrado en&#13;
2005 (para ese año, el gasto público norteamericano en biotecnología en salud era cuatro veces el&#13;
gasto sumado de 25 países integrantes de la UE); el gasto privado&#13;
global era menor que el público y,&#13;
en este caso, EEUU concentraba&#13;
un poco más del 65%. Las previsiones marcan que esta preponderancia de EEUU no se va a modificar&#13;
(básicamente gracias a su industria&#13;
de la salud), aunque también señalan un crecimiento importante por&#13;
parte de las economías emergentes (principalmente Brasil, China e&#13;
India en agricultura, con cierta lógica por las demandas crecientes de&#13;
su población).&#13;
&#13;
109&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
En I+D biotecnológica aplicada al&#13;
agro, el sector público es relevante&#13;
tanto en los países desarrollados&#13;
como en los países en vías de desarrollo. Al interior de la OECD, el&#13;
20% de los OGM aprobados entre 1989 y 2007 fueron realizados&#13;
por el sector público, con un sesgo&#13;
hacia investigaciones relacionadas&#13;
con resistencia al estrés y atributos&#13;
agronómicos para la cosecha. Asimismo, la investigación industrial&#13;
se ve sustentada por la facilitación&#13;
de estructura y recursos que brinda&#13;
el sector público.&#13;
La regulación es otro de los planos&#13;
a tener en cuenta para el desarrollo de la actividad. En este sentido,&#13;
la OECD resalta que sobre ciertas&#13;
áreas en las que se puede aplicar&#13;
la biotecnología existe mayor carga regulatoria que sobre otras, lo&#13;
que determinará senderos evolutivos dispares. Ante los temores de&#13;
ataques bioterroristas, todos los&#13;
temas referidos a bioseguridad se&#13;
han vuelto más estrictos y engorrosos, por lo que, por ejemplo, la&#13;
investigación sobre patógenos se&#13;
ha vuelto sensiblemente más costosa. En otras áreas, vinculadas&#13;
con la salud humana, animales,&#13;
plantas y ambiente, la regulación&#13;
pre-comercial es elevada. Regulaciones para garantizar la seguridad&#13;
del consumidor se establecen sobre los bioterapéuticos, productos&#13;
&#13;
110&#13;
&#13;
veterinarios, los OGM, etc. Sin ir&#13;
más lejos, Monsanto gasta más&#13;
en su departamento legal que en&#13;
el de I+D. Claramente no es igual&#13;
para todas las técnicas biotecnológicas. Incluso en estos sectores&#13;
más sensibles existen casos en los&#13;
que la regulación es más laxa (no&#13;
es lo mismo introducir una variedad&#13;
vegetal modificada por transgenia,&#13;
que alguna que no fue modificada&#13;
genéticamente).&#13;
Si se impone un marco regulatorio/&#13;
normativo más restrictivo, éste tenderá a elevar los costos lo que, a&#13;
su vez, llevará a elevar el tamaño&#13;
mínimo necesario para que una&#13;
empresa pueda afrontar los costos&#13;
que implica llevar al mercado un&#13;
producto biotecnológico nuevo. Es&#13;
decir, sólo las grandes empresas&#13;
tienen suficiente respaldo económico para hacerlo. Esto se verifica en que pequeñas empresas&#13;
se concentran en el desarrollo del&#13;
producto y lo venden o licencian a&#13;
una grande para que ella afronte&#13;
los costos de la comercialización.&#13;
Si a los costos señalados se añade&#13;
que el mercado a atender es pequeño (como la biorremediación,&#13;
dado que las condiciones de localización –ambiente, suelo, temperatura, humedad- limitan el micro-organismo necesario), probablemente&#13;
se vea limitado el desempeño inno-&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
vador del sector. En definitiva, es&#13;
importante prestar atención a este&#13;
mundo de las regulaciones y observar que las mismas, muy probablemente, se verán modificadas en&#13;
el corto plazo debido a las diversas&#13;
presiones por atender en tiempo y&#13;
forma los nuevos desafíos que el&#13;
mundo está enfrentando.&#13;
Un capítulo especial del marco regulatorio son los derechos de propiedad intelectual (DPI). En este&#13;
caso, los que afectan al sector son&#13;
patentes, marcas registradas, copyrights y secretos comerciales.&#13;
Los DPI existen y, para estimular la&#13;
innovación, deberán aplicarse junto&#13;
a otros instrumentos complementarios, utilizando de forma innovadora al sistema de DPI vigente&#13;
para promover la colaboración, y&#13;
suplementarios, como premios a la&#13;
investigación y subsidios públicos&#13;
a la investigación. Existe un amplio&#13;
espacio para establecer mecanismos de “open source” e iniciativas&#13;
científicas abiertas, pooles de patentes y diversas prácticas de licenciamiento que habiliten el avance del conocimiento en el sector.&#13;
Otro aspecto clave para el desarrollo del sector se vinculará con la&#13;
actitud que tomará la gente frente&#13;
a los productos biotecnológicos,&#13;
y esto es sumamente variable no&#13;
sólo entre campos de aplicación&#13;
&#13;
(alimentos, salud y aplicaciones industriales), sino también entre aplicaciones tecnológicas al interior de&#13;
cada uno. En la producción agrícola aún existen fuertes resistencias a&#13;
los transgénicos (desde posiciones&#13;
naturistas hasta defensas sociales&#13;
por los desplazados por las nuevas&#13;
tecnologías), pero hay aún más resistencia pública a la clonación de&#13;
animales. En este plano, resultarán&#13;
determinantes la divulgación científica y la que los medios hagan de&#13;
los desarrollos científicos.&#13;
Si bien la nueva plataforma tecnológica que surge en torno a la biotecnología puede brindar un motor&#13;
para el incremento de la sustentabilidad en las economías, su implementación requiere la definición&#13;
de una agenda de política para&#13;
implementar los descubrimientos&#13;
provenientes de la investigación y&#13;
las innovaciones que se encuentran en la base de la bioeconomía.&#13;
La OCDE sugiere firmemente que&#13;
tanto el sector público como el privado deben tomar roles activos en&#13;
el diseño de dicha agenda con el&#13;
objetivo de maximizar su potencial.&#13;
Todos estos son aspectos que deben ser tenidos en cuenta en las iniciativas, planes o estrategias de gobierno a la hora de diseñar políticas&#13;
y acciones concretas que favorezcan el desarrollo de la bioeconomía.&#13;
&#13;
111&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
3) Las estrategias nacionales más allá de la OECD:&#13;
la bioeconomía ingresando a las agendas&#13;
de políticas públicas&#13;
Ante este escenario descripto,&#13;
¿cuáles son los posicionamientos&#13;
que, preliminarmente, se van delineando desde la perspectiva de los&#13;
diversos estados nacionales involucrados e interesados directamente&#13;
en el tema en los distintos países?&#13;
Como antecedentes cercanos pueden observarse diversas iniciativas&#13;
relacionadas con la biotecnología e&#13;
industrias basadas en las ciencias&#13;
biológicas, así como otro conjunto&#13;
de propuestas o programas preocupados por el calentamiento global, que abogaban por una economía más sustentable.&#13;
Actualmente, la tendencia planteada por muchos gobiernos pasa por&#13;
desarrollar estrategias que juntan&#13;
estas temáticas separadas bajo el&#13;
paraguas conceptual de la bioeconomía. El hecho que algunos de los&#13;
países y las economías más grandes hayan adoptado estrategias&#13;
nacionales y visiones respecto de&#13;
la bioeconomía es una señal relevante sobre el sendero que comenzó a delinearse en este terreno.&#13;
Con la estrategia para el desarrollo&#13;
de la bioeconomía cada país decla-&#13;
&#13;
112&#13;
&#13;
ra, de manera coordinada, sus intenciones y acciones sobre aspectos relacionados con la protección&#13;
de la biodiversidad, la producción&#13;
de energía limpia, la calidad de los&#13;
alimentos, la preservación de biotópicos raros y la mitigación del&#13;
cambio climático. Dado que los temas a abordar involucran distintas&#13;
áreas o sectores (salud, energía,&#13;
producción, ambiente, ruralidad,&#13;
etc.) que cruzan diferentes áreas&#13;
de gobierno, desde el plan suelen&#13;
distribuirse responsabilidades y establecerse instancias de coordinación (a nivel macro y micro)1.&#13;
En este sentido, los planes y documentos revisados son todos&#13;
de muy reciente data (de 2012 en&#13;
adelante) y lo máximo a lo que llegan es a definir líneas de acción&#13;
para abordar los diferentes objetivos planteados. Si bien, en general todos plantean las mismas&#13;
grandes áreas, lo que varía son los&#13;
énfasis y formas de abordaje –en&#13;
algunos casos, predomina la visión&#13;
Por ejemplo, la iniciativa de Finlandia The Finnish&#13;
Por ejemplo, la iniciativa de Finlandia The Finnish&#13;
bioeconomy strategy (2014), se resume en 4 grandes&#13;
bioeconomy strategy (2014), se resume en 4 grandes&#13;
objetivos, los que a su vez se abren en varias líneas de&#13;
objetivos, los que a su vez se abren en varias líneas de&#13;
acción definiendo la responsabilidad multi-agencia para&#13;
acción definiendo la responsabilidad multi-agencia para&#13;
llevarlas adelante.&#13;
llevarlas adelante.&#13;
5&#13;
1&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
de investigación y desarrollo, en&#13;
otros es una visión más holística-.&#13;
Para la mayoría de los países, el&#13;
desarrollo de la bioeconomía -o&#13;
de algunos sectores específicos&#13;
de la biotecnología- consiste en&#13;
fomentar la innovación, el crecimiento económico y la creación&#13;
de empleo. En algunos casos, su&#13;
objetivo puntual se centra en beneficiar áreas rurales permitiéndoles proveer y procesar recursos&#13;
renovables (Finlandia); en otros, el&#13;
desarrollo de la bioeconomía se ve&#13;
justificado con la necesidad de reducir la dependencia de los combustibles fósiles, así como la de&#13;
combatir el cambio climático (Alemania, Australia, Gran Bretaña).&#13;
La problemática de la seguridad&#13;
&#13;
alimentaria constituye un eje importante de numerosas estrategias&#13;
(Alemania, Canadá).&#13;
Al momento, se pudieron identificar 24 países con estrategias,&#13;
planes o iniciativas vinculadas a&#13;
la bioeconomía Curiosamente, si&#13;
bien existen diferentes iniciativas&#13;
sobre el tema (talleres, congresos,&#13;
propuestas regionales, programas&#13;
sectoriales, etc.) en América Latina, región rica en biodiversidad y&#13;
producción de biomasa, no se registraron –aún- planes nacionales&#13;
sobre bioeconomía, aunque en el&#13;
último año son varios los países&#13;
que anuncian su pronto lanzamiento (Colombia; Brasil –a partir de una&#13;
iniciativa empresarial-, entre otros).&#13;
&#13;
113&#13;
&#13;
�Chile - 2009&#13;
&#13;
Colombia - 2012&#13;
&#13;
EEUU - 2012&#13;
&#13;
Canada - 2011&#13;
&#13;
Brasil - 2013&#13;
&#13;
India - 2007&#13;
&#13;
Fuente: Elaboración propia.&#13;
&#13;
Planes Nacionales en biotecnología y proyectos de Iniciativas futuras en bioeconomía&#13;
&#13;
Países con planes o estrategias nacionales de investigación e innovación amplios y&#13;
esbozan temáticas afines a la bioeconomía&#13;
&#13;
Países con programas sectoriales en biotecnología, bioenergía, biomasa y/o en los&#13;
que se hace mención a la bioeconomía&#13;
&#13;
Japón - 2011&#13;
&#13;
Australia - 2012&#13;
&#13;
Indonesia - 2011&#13;
&#13;
Malasia - 2011&#13;
&#13;
Tailandia - 2011&#13;
&#13;
China - 2011&#13;
&#13;
Rusia - 2012&#13;
&#13;
Países con estrategias denominadas de “Economía o Crecimiento Verde”&#13;
&#13;
Países con Estrategias Nacionales en Bioeconomía&#13;
&#13;
REFERENCIAS&#13;
&#13;
Qatar - 2012&#13;
A. Saudita - 2010&#13;
&#13;
Sudáfrica - 2013&#13;
&#13;
Israel - 2008&#13;
&#13;
Finlandia - 2014&#13;
Suecia - 2011&#13;
G. Bretaña - 2011 Países Bajos - 2010&#13;
Dinamarca - 2009&#13;
Irlanda - 2009&#13;
Alemania - 2010&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Cuando se intenta clasificar a los&#13;
países según si ha desarrollado&#13;
y/o publicado una Estrategia Nacional en bioeconomía, surgen&#13;
distintos criterios, lo que lleva a la&#13;
discusión sobre la definición de&#13;
una tipología de iniciativas. Como&#13;
se señaló anteriormente, algunos&#13;
países han presentado estrategias&#13;
claras o por lo menos utilizando la&#13;
terminología bioeconomía. Entre&#13;
ellos, Estados Unidos, Sudáfrica,&#13;
los Países Bajos, Suecia, Alemania&#13;
y Finlandia1. Por otro lado, hay un&#13;
número significativo de países que&#13;
poseen iniciativas en el terreno de&#13;
la biomasa específicamente y de&#13;
la bioenergía. Es el caso de Australia, Gran Bretaña y Japón entre&#13;
otros2. El término economía verde&#13;
se utiliza en algunos casos nacionales en estrecha relación con la&#13;
bioeconomía, como los de Irlanda&#13;
y Dinamarca3.&#13;
Por otro lado, países como Brasil&#13;
e India cuentan con Programas&#13;
Nacionales de desarrollo de la biotecnología que delinean aspectos&#13;
Ver listado de Iniciativas y Programas Nacionales en&#13;
Bioeconomía en el anexo.&#13;
16&#13;
&#13;
Australia “Bioenergy – Strategic Plan 2012–2015”&#13;
Gran Bretaña “UK Bioenergy Strategy” (2011)Japón&#13;
“Biomass Industrialization Strategy” (2013); “Biomass&#13;
Utilization Plan” (2009)&#13;
&#13;
27&#13;
&#13;
más amplios a los estrictamente&#13;
sectoriales (en azul en el mapa).&#13;
En el caso de Brasil se destaca,&#13;
asimismo, la existencia de un plan&#13;
elaborado por la Confederación&#13;
Nacional de Industrias en 2013&#13;
claramente enfocado a la bioeconomía, “Bioeconomía: Uma agenda Para&#13;
o Brasil”.&#13;
Los casos de Rusia y China merecen un comentario aparte, donde&#13;
la existencia de un número considerado de Plataformas tecnológicas con una historia de más de&#13;
una década y el rol protagónico&#13;
del Gobierno Central y distintos&#13;
Ministerios dan lugar a Estrategias&#13;
Sectoriales combinadas bajo el&#13;
paraguas de Planes Estratégicos&#13;
Nacionales4.&#13;
Otros países presentan políticas&#13;
sectoriales, manifestando la necesidad de potenciar la biotecnología. Esto se hace de manera&#13;
explícita en 2003, en el caso de&#13;
Chile, cuando la Comisión Nacional para el Desarrollo de la Biotecnología señaló que el propósito de&#13;
la política biotecnológica chilena&#13;
es “impulsar el desarrollo y la aplicación de&#13;
la biotecnología en Chile, especialmente en&#13;
los sectores productivos basados en recursos naturales, con el fin de incrementar el&#13;
Rusia&#13;
Rusia “Bioindustry&#13;
“Bioindustry and bioresourcesBioTech 2030”&#13;
(2012); China “Guidelines on national medium-long&#13;
term Program for Science and Technology development 2006-2020” (2008)&#13;
94&#13;
&#13;
Irlanda« Developing&#13;
Developingthe&#13;
theGreen&#13;
GreenEconomy&#13;
Economy&#13;
in IreIrlanda«&#13;
in Ireland&#13;
» (2009)&#13;
; Dinamarca&#13;
« Agreement&#13;
on Growth&#13;
Green&#13;
»land&#13;
(2009)&#13;
; Dinamarca&#13;
« Agreement&#13;
on Green&#13;
»Growth&#13;
(2009)» (2009)&#13;
83&#13;
&#13;
115&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
bienestar y la calidad de vida de todos los&#13;
chilenos y de contribuir a la generación de&#13;
riqueza en el país, velando por la protección&#13;
de la salud y la sostenibilidad ambiental”, lo&#13;
cual refleja la importancia que se&#13;
le da a ésta área de estudio como&#13;
factor de desarrollo económico5.&#13;
El caso de Colombia presenta características similares y el de algunos países árabes (Arabia Saudita&#13;
y Qatar son un ejemplo) merecen&#13;
analizarse por sus rasgos particulares en cuanto al enfoque adoptado6.&#13;
Como ya se señalara, un conjunto&#13;
de países promueven el desarrollo&#13;
de ciertos sectores vinculados a la&#13;
biotecnología pero no tienen aún&#13;
una estrategia articulada en bioeconomía. Ello incluye la biotecnología roja (el sector farmacéutico&#13;
y médico), la biotecnología verde&#13;
(plantas transgénicas y clonación&#13;
de animales) y la biotecnología&#13;
Chile&#13;
Chile “La&#13;
“La Biotecnología&#13;
Biotecnología como&#13;
como herramienta para el&#13;
desarrollo y el bienestar. Política Nacional para el desarrollo de la Biotecnología”. (2003)&#13;
5&#13;
10&#13;
&#13;
11&#13;
Qatar:”NationalPrioritiesResearchProgram”&#13;
(www.qnrf.org); “Qatar NationalVision 2030”; Arabia&#13;
Saudita “Ministry of Economy and Planning: StrategicPrioritiesforAgriculturalTechnology” (www.mep.gov.sa )&#13;
&#13;
116&#13;
&#13;
blanca o industrial relacionada con&#13;
los biocombustibles y bioplásticos,&#13;
entre otros. El desarrollo de biotecnología alimentaria y la innovación&#13;
en el sector salud es considerado&#13;
como un factor importante por su&#13;
contribución al mejoramiento de&#13;
calidad de vida de la población&#13;
(claramente explicitados en casos&#13;
como India y China).&#13;
Los instrumentos utilizados para&#13;
la promoción de la bioeconomía&#13;
son similares, en muchas de las&#13;
estrategias nacionales. Gran parte&#13;
de los países se concentran en la&#13;
inversión en I+D, en el terreno de&#13;
las ciencias de la vida/biológicas.&#13;
Es más, se proponen ayudar a la&#13;
transferencia de la innovación del&#13;
laboratorio al mercado, fomentando la formación de clusters entre universidades y firmas, donde estas&#13;
últimas pueden verse beneficiadas&#13;
por exenciones impositivas y fuentes de financiamiento, fortaleciendo el vínculo público-privado (ver&#13;
el caso de Malasia). Algunas de&#13;
ellas anticipan reformas legales y&#13;
regulatorias con el objetivo de apoyar la bioeconomía.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Malasia*&#13;
* Para más detalle ver: “Bioeconomy Malaysia. Annual&#13;
Report 2013 “Bioeconomy Transformation Programme”.&#13;
La Corporación de Biotecnología de Malasia (Biotechcorp) es la Agencia&#13;
designada para la implementación del Programa de Bioeconomía. BiotechCorp trabaja y colabora con varias agencias gubernamentales, el sector&#13;
privado e instituciones académicas e institutos de investigación en la identificación de Proyectos Punto de Entrada (PPEs) para incluir en el Programa. El Programa se inició identificando 10 PPEs en los sectores agrobiotecnológico, biomédico y bioindustrial para el lanzamiento. Estos incluyen&#13;
insumos biológicos industriales, productos bioquímicos, biomateriales, insumos biológicos agrícolas, ingredientes bio de alto valor, alimentos de alto&#13;
valor, biosimilares – biofármacos diseñados para tener propiedades activas&#13;
similares a aquellos que hayan sido previamente autorizados-, descubrimiento de drogas, screening molecular, células madre y medicina regenerativa. Son 20 los proyectos privados que constituyen la primera etapa o&#13;
primer grupo de empresas. Estos proyectos de activación (gatillo) fueron&#13;
elegidos por sus efectos positivos potenciales en términos de generación&#13;
de Producto, empleo creado y atracción de inversiones.&#13;
De los Reporte Anuales de Biotechcorp 2013 y 2014 surgen algunas&#13;
acciones concretas entre las cuales se encuentra aquellas vinculadas al&#13;
Proyecto disparador o de activación (“trigger”) perteneciente al grupo de&#13;
aquellos proyectos identificados como prioritarios en la primera etapa del&#13;
Plan denominados bioindustriales. Por ejemplo, puede identificarse bajo&#13;
el EPP relacionado con los productos bio-químicos la producción de isobutanol proveniente de materias primas celulósicas (chips o virutas de&#13;
madera), en cooperación con una firma norteamericana (Gevo Inc.) .&#13;
En el Reporte annual 2013, se informa el estado de progreso de estos&#13;
proyectos disparadores, a través de esquemas con semáforos.&#13;
&#13;
12&#13;
&#13;
Recientemente publicado y solo en una versión abreviada.&#13;
&#13;
Se trata de la creación de una plantación de un cultivo energético usando las especies de&#13;
rápido crecimiento Leucaena leucocephala. Estas brindan los chips que se usan como input&#13;
esencial para la producción de electricidad. Identificado con el color verde, el proyecto se&#13;
encuentra progresando y se ubica en la Zona Económica Especial de la Región Económica de&#13;
la costa este en el parque industrial Kerth.&#13;
13&#13;
&#13;
117&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Así, se puede observar el caso de&#13;
Sudáfrica, que plantea desarrollar&#13;
tecnologías, productos y servicios&#13;
para responder a las necesidades&#13;
de innovación en salud, en el sector agrícola y en la industria, para lo&#13;
que, por ejemplo, supone que las&#13;
intervenciones en áreas de investigación y desarrollo en el sector&#13;
agrícola deben ayudar a garantizar&#13;
la seguridad alimentaria, y se preocupa por la transferencia de tecnología y la orientación de la investigación a favor de generar mayores&#13;
innovaciones en las áreas incluidas&#13;
dentro de la Bioeconomía. O, en&#13;
el caso de EE.UU. que define a la&#13;
bioeconomía como “toda actividad económica impulsada por la&#13;
investigación e innovación en ciencias biológicas”, y para ello plantea&#13;
un plan de cinco pilares que van&#13;
desde apoyar la I+D relacionada&#13;
con áreas de bioeconomía, hasta&#13;
establecer medidas que permitan&#13;
facilitar la transición del laboratorio&#13;
al mercado de las ideas desarrolladas, pasando por reformular el&#13;
marco regulatorio.&#13;
&#13;
118&#13;
&#13;
Es decir, son todas iniciativas que&#13;
buscan fortalecer un sistema de&#13;
innovación vinculado a la bioeconomía, entendida como las áreas&#13;
que utilizan recursos biológicos en&#13;
su función de producción. Y así se&#13;
piensan y describen sucintamente&#13;
las acciones a encarar.&#13;
Por otro lado, un grupo de países&#13;
europeos (Canadá no posee un&#13;
plan nacional, pero presenta varias&#13;
iniciativas que también asumen&#13;
una visión integral de la bioeconomía), plantean acciones estructuradas en torno a planes más&#13;
coordinados, como ser el caso de&#13;
Alemania, que establece en su iniciativa cinco áreas temáticas para&#13;
la acción –producción sustentable&#13;
de recursos renovables; mercados&#13;
crecientes y productos y tecnologías innovadoras; redes de procesos y valor agregado; competencia&#13;
por el uso de la tierra; y contexto&#13;
internacional-, más tres áreas que&#13;
cruzan las demás –marco político&#13;
coherente; información y diálogo&#13;
con la sociedad; entrenamiento y&#13;
capacitación-.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Oficina de Agriculture and Agri-Food&#13;
Canada (AAFC)&#13;
AAFC es responsable por desarrollar programas y políticas y proveer información, investigación y tecnología que contribuyan a una agricultura competitiva, sustentable ambientalmente e innovadora. En ese rol, comprende&#13;
que los bioproductos representan una nueva oportunidad para el sector&#13;
agrícola, ya sea en la producción de biocombustibles y bioenergía, como&#13;
para la producción de biomateriales y bioquímicos.&#13;
En su presentación, plantea que la AAFC visualiza cinco temas que dan&#13;
sustento a un “bioproducts roadmap” para hacer avanzar la bioeconomía: calidad y disponibilidad de materia prima; desarrollo de mercados;&#13;
políticas y regulaciones públicas; el desarrollo de nuevas relaciones; y el&#13;
desarrollo de I+D. Para ello, proponen un conjunto de acciones que van&#13;
desde desarrollar mercados e inversiones para los bioproductos, hasta establecer una visión coordinada federal/provincial con el compromisos de&#13;
políticas y programas que apoyen el desarrollo de los bioproductos, pasando por una mejor coordinación público/privada/académica y el apoyo a&#13;
la investigación en el área (incluyendo la adopción tecnológica y el escalado&#13;
de los desarrollos, como efectos demostración para su comercialización).&#13;
En materia de I+D, innovación y transferencia de tecnología define áreas&#13;
prioritarias (nuevas fuentes de biomasa; desarrollo de biomasa agrícola;&#13;
producción integrada de sistemas de biomasa de calidad; métrica en sustentabilidad). A su vez, identifica una serie de actividades clave para implementar su “roadmap”: i) el establecimiento de un grupo de trabajo federal/&#13;
provincial/territorial para fomentar la cooperación intergubernamental; ii) un&#13;
comité de la cadena de valor en bioproductos, para juntar a los representantes del sector privado y público para fortalecer la competitividad de&#13;
Canadá en bioeconomía; iii) un grupo de trabajo interdepartamental, para&#13;
mejorar las acciones hacia el interior del gobierno en bioeconomía; iv) un&#13;
programa de puertas abiertas a los programas tradicionales, buscando&#13;
aprovechar, para la bioeconomía, los instrumentos que ya existen.&#13;
A su vez, AAFC ha desarrollado un mapa con herramientas de análisis con&#13;
el inventario de biomasa (BIMAT), establecido un sistema de indicadores&#13;
agro-ambientales, para medir calidad del aire, biodiversidad, manejo ambiental a nivel de establecimiento agropecuario, calidad del suelo, y calidad&#13;
y disponibilidad de agua.&#13;
&#13;
119&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Oficina de Agriculture and Agri-Food Canada (AAFC)&#13;
Por su parte, el Consejo Nacional de Investigación del Canadá ha establecido programas específicos, como el consorcio industrial en biomateriales,&#13;
para desarrollar productos en base a biomasa no destinada a alimentos;&#13;
sistemas de bioenergía para aplicaciones estacionarias viables, para desarrollar a partir de la biomasa disponible sistemas estables de generación de&#13;
energía; conversión insignia de carbono en algas, para desarrollar sistemas&#13;
de captura de carbono en la industria con plantas de tratamiento en base a&#13;
cultivo de algas. A su vez, Canadá ha lanzado un programa amplio para la&#13;
transformación de la industria forestal, para el que se anunció una inversión&#13;
de más de 90 millones de dólares canadienses para el bienio 2014/15, en&#13;
búsqueda de volver más sustentable y competitivo al sector a nivel global.&#13;
Al mismo tiempo, otras acciones del gobierno de Canadá que contribuyen&#13;
con la bioeconomía son el programa NextGen Biofuels Fund, que apoya&#13;
el establecimiento de demostraciones a escala comercial de emprendimientos para la próxima generación de biocombustibles; el SD Tech Fund,&#13;
que apoya la última etapa de desarrollo y demostración pre-comercial de&#13;
soluciones de tecnología limpia; y los servicios de la comisión de servicios&#13;
exteriores y de comercio exterior, que proveen de apoyo y asistencia para&#13;
avanzar en mercados externos.&#13;
&#13;
A efectos de este documento, se&#13;
presentará la síntesis de seis iniciativas nacionales en bioeconomía&#13;
(EE.UU., Rusia, Alemania, Finlandia, Malasia y Sudáfrica), más el&#13;
análisis de un conjunto de otros&#13;
países que, si bien no presentan&#13;
una estrategia nacional oficial sobre&#13;
el tema, sí presentan un conjunto&#13;
de iniciativas diversas que contribuyen a pensar en el abordaje del&#13;
tema por parte de los mismos (China, India, Brasil, Colombia, Chile,&#13;
Canadá, Qatar y Arabia Saudita).&#13;
&#13;
120&#13;
&#13;
Las estrategias nacionales sobre&#13;
bioeconomía fueron seleccionados&#13;
de a pares, siguiendo la caracterización que realiza Manfred Kircher,&#13;
Chairman del Cluster Industrielle&#13;
Biotechnologie, Düsseldorf, Alemania, en su trabajo “The transition&#13;
to a bio-economy: national perspectives”1 (2012). Allí, Kircher visualiza la&#13;
&#13;
cadena de valor de la bioeconomía&#13;
desde la producción de biomasa&#13;
1&#13;
Ver online en Wiley Online Library (wileyonlinelibrary.&#13;
com); DOI: 10.1002/bbb.1341 Biofuels, Bioprod.&#13;
Bioref.6:240–245 (2012) BIOFPR biofuel, bioproducts &amp; biorefining (the Society of Chemical Industry,&#13;
John Wiley and Sons Ltd.).&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
hasta las industrias de bienes de&#13;
consumo, pasando por industrias&#13;
bio-químicas y de procesamiento&#13;
de recursos naturales –ver gráfico Nº 5-. Siguiendo esa dinámica,&#13;
distingue tres tipos de países:&#13;
1.Bendecidos por la biomasa&#13;
abundante, pero poco integrados a&#13;
industrias de procesos (Sudáfrica,&#13;
Malasia, Brasil, Chile y Colombia)&#13;
2.Fuertes en materias primas y desarrollados en combustibles e in-&#13;
&#13;
dustria Química (EEUU, Rusia, Canadá, China e India)&#13;
3.Desarrollados, importadores de&#13;
materia prima (Alemania y Finlandia)&#13;
&#13;
A la clasificación de Kircher se añadió la de aquellos países que no tienen ni materia prima, ni capacidad&#13;
industrial instalada, pero sí fondos&#13;
suficientes como para invertir (Qatar y Arabia Saudita).&#13;
&#13;
Gráfico Nº 5&#13;
Feature the transition to a bio-economy: national perspectives&#13;
&#13;
121&#13;
&#13;
��A continuación, se presentan las principales&#13;
observaciones de las iniciativas de los países&#13;
seleccionados en un cuadro síntesis, buscando&#13;
destacar cómo definen a la bioeconomía, qué&#13;
objetivos y acciones se plantean llevar adelante,&#13;
cuál es el área responsable de gobierno de realizarlo y algunas otra cuestiones relevantes que&#13;
fueron surgiendo de la lectura de los documentos&#13;
oficiales publicados.&#13;
&#13;
�CUADRO SÍNTESIS&#13;
&#13;
Plan&#13;
Nacional&#13;
&#13;
Áreas Prioritarias&#13;
&#13;
Conjunto de sectores económicos que usan recursos renovables, incluyendo salud, agricultura,&#13;
elaboración de alimentos, sector forestal, pesca&#13;
así como protección del medio ambiente. Se consideran como la base para el diseño de nuevos&#13;
materiales, el aumento de la productividad en la&#13;
producción agrícola y la protección del medio&#13;
ambiente.&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Biofarma y biomedicina; Biotecnología&#13;
industrial y bioenergía; Agricultura y&#13;
biotecnologíaagroalimentaria; Biotecnología forestal; Biotecnología para la&#13;
protección medio ambiental y Biotecnología marina.&#13;
&#13;
Sudáfrica&#13;
&#13;
Conjunto de las actividades que utilizan innovaciones basadas en recursos, materiales y procesos&#13;
biológicos para generar desarrollo económico,&#13;
social y medioambiental sustentable&#13;
&#13;
Si,&#13;
con enfoque regional&#13;
&#13;
Salud, Agricultura e Industria&#13;
&#13;
Malasia&#13;
&#13;
Producción sustentable de recursos biológicos&#13;
renovables y la conversión de estos transformándolos en alimentos, productos químicos, energía y&#13;
productos para la salud y el bienestar de la población, a través tecnologías innovadoras y eficientes&#13;
&#13;
Si,&#13;
con enfoque regional&#13;
&#13;
Agro-biotecnológico, biomédico y&#13;
bioindustrial.&#13;
&#13;
Alemania&#13;
&#13;
Producción basada en conocimiento y uso de&#13;
recursos renovables, en busca de proveer productos, procesos y servicios en todas las áreas&#13;
de la economía, dentro de un sistema económico&#13;
viable para el futuro.&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
La industria y energía; la agricultura,&#13;
forestal y pesca; las ambientales y&#13;
clima; la de I+D&#13;
&#13;
Finlandia&#13;
&#13;
Se basa en RRNN renovables para producir comida, energía, productos y servicios. Reducirá la&#13;
dependencia de RRNN no renovables, prevendrá&#13;
la pérdida de biodiversidad y creará nuevo crecimiento económico y trabajos con desarrollo&#13;
sustentable.&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Diversificación de bio- productos;&#13;
Bioenergía; Química Verde; Construcción; Tecnologías limpias&#13;
&#13;
País&#13;
&#13;
Rusia&#13;
&#13;
Definición de Bioeconomía&#13;
&#13;
�Objetivo&#13;
&#13;
¿Plantea acciones concretas?&#13;
&#13;
¿Establece montos&#13;
de inversión /&#13;
financiamiento de&#13;
las acciones?&#13;
&#13;
Organismo responsable&#13;
y/o Coordinador de la&#13;
Estrategia/Plan&#13;
&#13;
Fortalecer las “ciencias de la vida” consideradas la base para el diseño de nuevos&#13;
materiales, el aumento de la productividad en la producción agrícola y la protección del medio ambiente.&#13;
&#13;
Sí; específicas para cada uno&#13;
de los sectores&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Ministerio para el Desarrollo Económico y Organismos estatales de los&#13;
distintos Estados según&#13;
el Sector y la medida&#13;
puntual.&#13;
&#13;
Reducción de la pobreza, la creación de&#13;
empleo, el desarrollo económico y la seguridad alimentaria en Sudáfrica y el resto&#13;
del continente africano. (plantea objetivos&#13;
por sector)&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Departamento de Ciencia&#13;
y Tecnología + Comité&#13;
Coordinador según Área&#13;
&#13;
No&#13;
&#13;
El Ministerio de Ciencia,&#13;
Tecnología e Innovación&#13;
lidera el Programa, la&#13;
Corporación de Biotecnología de Malasia (Biotechcorp) es la Agencia&#13;
designada para su implementación.&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
No&#13;
&#13;
El gobierno federal a través de sus varios Ministerios – Coordinado por&#13;
Ministerio de Alimentos y&#13;
Agricultura&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Establece metas&#13;
cuantitativas, pero&#13;
no explicita presupuesto.&#13;
&#13;
Múltiples responsabilidades, coordinado por el&#13;
Ministerio de Empleo y&#13;
Economía.&#13;
&#13;
Promover una Bioeconomía basada en&#13;
el conocimiento a través del establecimiento de un ecosistema de I+D sustentable, en las áreas agrícola, de salud y&#13;
de biotecnología industrial, fortaleciendo&#13;
las interacciones público-privadas.&#13;
&#13;
Realizar una transición estructural, sustentable y competitiva hacia la Bioeconomía. Asegurar oferta de alimentos;&#13;
asegurar la provisión de recursos renovables; protección del clima; fortalecer&#13;
el potencial innovador; cambio cultural&#13;
hacia consumo sustentable&#13;
&#13;
Crear las bases para una Bioeconomía competitiva: Establecer ambiente&#13;
operativo competitivo; Generar nuevos&#13;
negocios en Bioeconomía; Desarrollar&#13;
contenidos educativos; Accesibilidad y&#13;
sustentabilidad de biomasa&#13;
&#13;
Si, presentadas por sector.&#13;
&#13;
�País&#13;
&#13;
Estados&#13;
Unidos&#13;
&#13;
Definición de Bioeconomía&#13;
&#13;
Plan&#13;
Nacional&#13;
&#13;
Áreas Prioritarias&#13;
&#13;
Toda actividad económica impulsada por la investigación e innovación en ciencias biológicas&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
Salud, Energía, Agricultura y Ambiente&#13;
&#13;
No&#13;
&#13;
AAFC visualiza cinco temas que dan&#13;
sustento a un “bioproducts roadmap”&#13;
para hacer avanzar la Bioeconomía:&#13;
calidad y disponibilidad de materia prima; desarrollo de mercados; políticas&#13;
y regulaciones públicas; el desarrollo&#13;
de nuevas relaciones; y el desarrollo&#13;
de I+D&#13;
&#13;
Canadá&#13;
&#13;
Biotecnología agrícola&#13;
Recursos energéticos&#13;
China&#13;
&#13;
Plan de Bioindustria&#13;
&#13;
Biotecnología marina&#13;
Medicina tradicional china;&#13;
Farmacéutica&#13;
&#13;
India&#13;
&#13;
Se entiende como “traducir el conocimiento de las&#13;
ciencias de la vida en productos sustentables y&#13;
competitivos socialmente relevantes”.&#13;
Se aplica la biotecnología en la agricultura, la salud,&#13;
la energía, el medio ambiente y la bio-fabricación.&#13;
&#13;
Arabia&#13;
Saudita&#13;
&#13;
“Estrategia Nacional&#13;
de Desarrollo de la&#13;
Biotecnología en el&#13;
año 2007”, actualizado en 2014.&#13;
&#13;
No**&#13;
pero se plantearon&#13;
“Strategic Priorities&#13;
for Agricultural Technology”&#13;
&#13;
Seguridad alimentaria y nutricionalLas principales áreas enfocadas en el&#13;
Plan de desarrollo de biotecnología:&#13;
Agricultura y Biotecnología Alimentaria;. Bio-recursos; Medio Ambiente;Biotecnología Industrial;&#13;
&#13;
Prioridades estratégicas para la tecnología agrícola; AGUA; Seguridad&#13;
alimentaria&#13;
&#13;
�Objetivo&#13;
&#13;
Generar crecimiento económico y atender&#13;
a las necesidades sociales; 5 objetivos estratégicos: apoyo a la I+D; Facilitar transf.&#13;
De tecnología; Adecuar marco regulatorio; Actualizar programas educativos;&#13;
Apoyo a la colaboración Público/privado&#13;
&#13;
¿Plantea acciones concretas?&#13;
&#13;
Si&#13;
&#13;
¿Establece montos&#13;
de inversión /&#13;
financiamiento de&#13;
las acciones?&#13;
&#13;
Organismo responsable&#13;
y/o Coordinador de la&#13;
Estrategia/Plan&#13;
&#13;
No&#13;
&#13;
Todas la áreas de gobierno, coordinadas por&#13;
la Oficina de Ciencia y&#13;
Tecnología de la Casa&#13;
Blanca&#13;
&#13;
AAFC es responsable por desarrollar&#13;
programas y políticas y proveer información, investigación y tecnología que&#13;
contribuyan a una agricultura competitiva, sustentable ambientalmente e innovadora. En ese rol, comprenden que&#13;
los bioproductos representan una nueva&#13;
oportunidad para el sector agrícola, ya&#13;
sea tanto en la producción de biocombustibles y bioenergía, como para la producción de biomateriales y bioquímicos.&#13;
&#13;
Oficina de Agriculture&#13;
and Agri-Food Canada&#13;
(AAFC)&#13;
&#13;
Los objetivos del Programa basado en&#13;
la llamada “bioindustria” son: fortalecer el&#13;
desarrollo económico del país, mejorar&#13;
la salud, cuidar y mejorar el medio ambiente, y proteger la biodiversidad&#13;
&#13;
Ministerio de Ciencia y&#13;
Tecnología; Consejo de&#13;
Estado&#13;
&#13;
Ministerio de Ciencia y&#13;
Tecnología&#13;
&#13;
Ministerio de Economía&#13;
y Planificación; Consejo&#13;
de Ministros (Ministerio&#13;
de Agricultura, Agua y&#13;
Electricidad y Autoridad&#13;
de Alimentos y Medicina)&#13;
&#13;
�Definición de Bioeconomía&#13;
&#13;
Plan&#13;
Nacional&#13;
&#13;
Economía del Conocimiento cuyas áreas estratégicas son la Salud y el Medio Ambiente&#13;
&#13;
No** “Qatar National&#13;
Vision 2030”&#13;
&#13;
Salud, disponibilidad de agua&#13;
&#13;
Existe programa De&#13;
Desarrollo e Innovación Tecnológica.&#13;
Con subprogramas&#13;
que focalizan en áreas&#13;
&#13;
Biotecnologia&#13;
Forestal, agropecuaria y acuícola;&#13;
biominería; biocombustibles&#13;
&#13;
Colombia&#13;
&#13;
El Gobierno anunció&#13;
recientemente que se&#13;
encuentra en elaboración&#13;
&#13;
Centrado en la biotecnología&#13;
&#13;
Brasil&#13;
&#13;
Si; “Bioeconomía: una&#13;
agenda para Brasil”&#13;
2013 Confederación&#13;
Nacional de Industrias de Brasil en línea&#13;
con el Plan estratégico para la industria&#13;
2013-2022&#13;
&#13;
País&#13;
&#13;
Qatar&#13;
&#13;
Chile&#13;
&#13;
Resultado de una revolución innovativa en el&#13;
campo de las ciencias biológicas directamente&#13;
relacionado con el desarrollo y uso de procesos&#13;
biológicos en las áreas de salud humana, agricultura, ganadería; biotecnología&#13;
&#13;
Áreas Prioritarias&#13;
&#13;
�Objetivo&#13;
&#13;
Política para el desarrollo comercial de la&#13;
biotecnología a partir del uso sostenible&#13;
de la biodiversidad&#13;
&#13;
¿Plantea acciones concretas?&#13;
&#13;
¿Establece montos&#13;
de inversión /&#13;
financiamiento de&#13;
las acciones?&#13;
&#13;
Organismo responsable&#13;
y/o Coordinador de la&#13;
Estrategia/Plan&#13;
&#13;
Programas especiales de apoyo y financiamiento a través de&#13;
InnovaChile e InvestChile.&#13;
&#13;
Si (para cada caso&#13;
en particular)&#13;
&#13;
Comisión para el Desarrollo de la biotecnología&#13;
&#13;
Desarrollar instrumentos financieros para atraer inversiones&#13;
en el desarrollo de empresas de&#13;
base biotecnológica; Adecuar y&#13;
revisar el marco normativo existente relacionado con el acceso&#13;
a los recursos genéticos, el desarrollo de medicamentos biotecnológicos y productos fitoterapéuticos. Estudiar la posibilidad&#13;
de crear la Empresa Nacional de&#13;
Bioprospección&#13;
&#13;
No se encuentran establecidos aún. Plan nacional en elaboración.&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
De las iniciativas analizadas puede&#13;
observarse que todas ellas son a&#13;
nivel nacional y plantean un conjunto de áreas prioritarias a atender. En general, podría decirse que&#13;
son las mismas áreas (Salud, Ambiente, Producción de Recursos&#13;
Renovables y Energía), aunque varía el énfasis con que se trata cada&#13;
una en los diferentes países –por&#13;
ejemplo, en el caso de Sudáfrica,&#13;
el ambiente y energía no aparecen&#13;
como prioritarios-.&#13;
Lo que es dable observar es que&#13;
los énfasis varían según el estadio&#13;
de desarrollo del país y la región&#13;
del mundo en que se encuentren.&#13;
Los países europeos enfatizan&#13;
fuertemente el rol de alcanzar una&#13;
producción sustentable y le dan a&#13;
las iniciativas un carácter de plan&#13;
nacional de desarrollo, lo que se&#13;
refleja tanto en la división de tareas&#13;
y acciones al interior del gobierno -en varios niveles- como en el&#13;
organismo elegido como responsable de coordinar la iniciativa (en&#13;
Rusia el Ministerio de Desarrollo,&#13;
en Finlandia el Ministerio de Empleo y Economía, y en Alemania el&#13;
Ministerio de Alimentos y Agricultura). En los demás países, las iniciativas quedan en manos de las oficinas nacionales responsables de&#13;
la Ciencia y la Tecnología (ONCYT).&#13;
Estos distintos énfasis también se&#13;
&#13;
130&#13;
&#13;
reflejan en las definiciones adoptadas para bioeconomía. En los&#13;
primeros casos, con definiciones&#13;
sesgadas hacia la producción sustentable de biomasa y derivados,&#13;
mientras que en las otras mucho&#13;
más orientadas a la aplicación innovadora de nuevas tecnologías&#13;
(biotecnología).&#13;
3.1 Sudamérica: reservorio&#13;
de biodiversidad que aun no&#13;
cuenta con planes de bioeconomía&#13;
Así como el concepto de bioeconomía es relativamente nuevo&#13;
en el mundo, también lo es para&#13;
la mayoría de los países de Latinoamérica. Entre ellos, algunos&#13;
han incorporado la “idea”, enfoque o concepto en el planteo de&#13;
sus políticas y marcos regulatorios.&#13;
Como se mencionara previamente, en el escenario global aparecen&#13;
la OECD y la Unión Europea como&#13;
actores relevantes en el campo de&#13;
la bioeconomía, sentando precedente y poniendo en foco el debate sobre la idea/concepto/paradigma de bioeconomía.&#13;
En este sentido, como señalan&#13;
algunos estudios , la Unión Europea puede considerarse un actor&#13;
externo a la región pero que, en el&#13;
14&#13;
&#13;
Entre ellos, CYTED (2014)&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
nuevo contexto, incide de manera significativa en la definición y/o&#13;
ajuste de regulaciones a través del&#13;
concepto de Bioeconomía Basado&#13;
en el Conocimiento (KBBE por sus&#13;
siglas en inglés). Este concepto incluye temas relacionados a los alimentos, la agricultura, la pesca y&#13;
la biotecnología, entre otros. La UE&#13;
ha identificado seis senderos para&#13;
ser desarrollados en Latinoamérica : biodiversidad, biocombustibles, biotecnología, eco-intensificación, eco-servicios, y eficiencia&#13;
de la cadena de valor.&#13;
15&#13;
&#13;
Las respuestas en América Latina&#13;
son diferentes según los países,&#13;
dadas sus respectivas capacidades institucionales, fortalezas y&#13;
necesidades (en términos de bases de recursos –naturales y humanos-). Algunos han incorporado&#13;
actividades relacionadas con el&#13;
“concepto” y en los últimos años&#13;
pusieron en marcha proyectos en&#13;
áreas como la agricultura, la bioenergía y el desarrollo de nuevos&#13;
materiales, entre otros.&#13;
&#13;
ACUE-KBBE; Henry G., Trigo E. et al, 2013&#13;
&#13;
131&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Chile* - Banco de recursos genéticos&#13;
microbianos&#13;
*&#13;
&#13;
Para más detalle ver: www.corfo.cl; www.innovacion.gob.cl&#13;
&#13;
En 2012, Chile fue nombrado Autoridad Internacional de Depósito (IDA) de&#13;
microorganismos por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual&#13;
(OMPI), transformándose en el primer país latinoamericano responsable de&#13;
almacenar microorganismos patentados. Con ello, Chile pasa a conformar&#13;
el grupo de los 23 países en el mundo con un Banco de esta naturaleza.&#13;
Se trata del Banco de Recursos Genéticos Microbianos en el INIA Quilamapu, en Chillán, el cual permite potenciar la innovación científica local y&#13;
posicionar a Chile como centro tecnológico de primer nivel. Tiene por objetivo conservar por largo tiempo (30 años o más) microorganismos (bacterias, hongos y nemátodos) propios de la geografía chilena y que están&#13;
bajo permanente amenaza de desaparecer, ya sea por acciones humanas&#13;
(construcción de caminos, represas, contaminación, etc.) o por situaciones naturales (erupciones volcánicas, inundaciones, sequías, maremotos,&#13;
entre otros) .&#13;
La importancia del Banco de Recursos Genéticos Microbianos es significativa ya que, según los actores del proyecto, las potencialidades que&#13;
concentran los microorganismos son inmensas para el futuro de la humanidad. Las áreas de aplicación son variadas y se irán incrementando con&#13;
el tiempo, ya sea como base, por ejemplo, para suplir las necesidades&#13;
alimentarias de una creciente población , o para mitigar efectos de la contaminación ambiental (biorremediación). También tendrán mayor aplicación&#13;
en el procesamiento de aguas servidas, en el tratamiento de las basuras,&#13;
en la minería o, mejor aún, en la biominería y sus especialidades (biolixiviaAl ser estos microorganismos únicos e irrecuperables, la colecta y mantención de ellos bajo&#13;
las modalidades de criopreservación (en nitrógeno líquido a -196ºC y ultra frío a -150ºC) y&#13;
liofilización (deshidratación en frío) permite preservarlos en forma inalterable en el tiempo con&#13;
fines científicos y con directo beneficio para los sectores de la alimentación, la medicina, la&#13;
agricultura, la biominería, la biorremediación, biotecnología, entre muchos otros usos. Ello,&#13;
porque al ser sometidos a un golpe de baja temperatura, los microorganismos se mantienen&#13;
viables y con la capacidad de ser reactivados muchos años después para ser estudiados con&#13;
fines benéficos para la sociedad.&#13;
16&#13;
&#13;
Este planteamiento concuerda con el de la OCDE, que cuando se refiere a la bioeconomía&#13;
identifica, entre otros, precisamente el uso y el potencial de los microorganismos.&#13;
&#13;
17&#13;
&#13;
132&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
ción, biooxidación). Todo ello sumado a los efectos que los microorganismos generan en nuestra salud, y la incidencia en la alimentación, industria,&#13;
farmacología, textiles, entre muchas otras utilidades conocidas y aún por&#13;
conocer.&#13;
Cabe consignar que el Banco conserva y certifica , a nivel internacional,&#13;
los aspectos de identidad y viabilidad de un nuevo microorganismo que&#13;
se quiera depositar, con lo que se puede dar inicio al proceso de patentamiento del mismo, de ser requerido por el depositante. Debe tenerse en&#13;
cuenta que lo que se puede patentar es un microorganismo o uno o varios&#13;
usos asociados a él. Generalmente, serán patentados aquellos microorganismos que intervienen en procesos industriales o que poseen interés&#13;
comercial.&#13;
18&#13;
El Banco de Recursos Genéticos Microbianos mantenía, a marzo de 2013, más de 2 mil&#13;
microorganismos que se encuentran disponibles para ser solicitados para desarrollar investigación, generación de productos biotecnológicos, o emprendimientos privados.&#13;
&#13;
Para el presente estudio, se han&#13;
seleccionado tres países sobre los&#13;
cuales se realiza una descripción&#13;
muy estilizada de los Programas&#13;
Nacionales, tratándose de casos&#13;
diferentes entre sí y que muestran&#13;
justamente los diversos abordajes&#13;
de la temática. Así, en Brasil se registra la existencia de un Plan Estratégico por parte de la Confederación Nacional de la Industria, en&#13;
coherencia con las políticas púbicas existentes en los diversos ámbitos vinculados a la bioeconomía.&#13;
&#13;
Por su parte, Chile no cuenta con&#13;
un plan nacional pero sí con una&#13;
multiplicidad de políticas en ese&#13;
sentido, centradas en la definición&#13;
de la biotecnología como un sector clave para el desarrollo. En el&#13;
caso de Colombia, mientras, se&#13;
está elaborando actualmente un&#13;
Plan Nacional en bioeconomía, al&#13;
tiempo que vienen desarrollándose un conjunto de acciones concretas y definiciones al respecto&#13;
durante los últimos cinco años.&#13;
&#13;
133&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Colombia&#13;
* Para más detalle, ver CorpoGEN e IICA (2013) “ Experiencias exitosas en bioeconomía”;&#13;
Presentación del Presidente Santos. Gonzalo Andrade (2012)&#13;
&#13;
Existen instrumentos e incentivos para el desarrollo de I+D en línea con&#13;
los objetivos planteados por el Gobierno para el año 2032 en las áreas de&#13;
biotecnología agropecuaria, alimentaria, salud, bioinsumos agrícolas entre&#13;
otros, Se destacan la exención del impuesto sobre las ventas (IVA) a la&#13;
importación de equipos y elementos destinados a centros de investigación&#13;
y desarrollo tecnológico, la deducción sobre el impuesto a la renta equivalente al 175% del valor invertido en I+D, y la cofinanciación de proyectos&#13;
de ciencia, tecnología e innovación que benefician a una o varias empresas&#13;
y son ejecutados en conjunto con centros de desarrollo reconocidos por&#13;
Colciencias&#13;
Se presentan a continuación dos ejemplos de Polos de desarrollo industrial –donde estos instrumentos son aplicados-, en el marco de actividades&#13;
y acciones concretas estrechamente ligadas a los objetivos planteados&#13;
en las Declaraciones del Gobierno de Colombia para el desarrollo de la&#13;
bioeconomía.&#13;
&#13;
Bogotá – Cundinamarca&#13;
Oportunidades para el desarrollo de biotecnología agropecuaria, alimentaria, salud, bioinsumos agrícolas, cosmética y bioempaques.&#13;
1) Instituto de Biotecnología - Universidad Nacional: cuenta con&#13;
5 líneas de investigación: biotecnología agrícola, biotecnología en salud,&#13;
bioinformática, bioprocesos y bioprospección.&#13;
2) Corpoica-Corredor Tecnológico Industrial: genera conocimiento&#13;
científico y soluciones tecnológicas a través de actividades de investigación e innovación en beneficio del sector agropecuario. Cuenta con líneas&#13;
de investigación en semillas, insumos agrícolas, soluciones tecnológicas&#13;
para la ganadería y productos agroindustriales.&#13;
&#13;
134&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
3) Centro de Biotecnología y Bioindustria: genera investigación científica y soluciones biotecnológicas innovadoras que le aportan valor a las&#13;
cadenas productivas del sector agropecuario en Colombia.&#13;
4) CorpoGen: centro de excelencia en investigación científica y escalamiento de bioproductos, caracterización de germoplasma animal y vegetal. Cuenta con cinco líneas de investigación en genética molecular, biotecnología molecular, ecología metabolismo y genética microbiana.&#13;
&#13;
Medellín - Antioquia&#13;
Oportunidades para el desarrollo de bioinsumos e ingredientes naturales.&#13;
1) Biontropic3: alianza estratégica de 6 universidades y 3 empresas&#13;
para promover la innovación y negocios a partir de la biodiversidad y la&#13;
biotecnología. Cuenta con un portafolio tecnológico de patentes e investigaciones relacionadas con bioinsumos, ingredientes naturales, bioenergía&#13;
y tecnologías ambientales.&#13;
2) Centro Nacional de Secuenciación Genómica: facilita herramientas para proteger y entender la biodiversidad, obtención de información&#13;
genética y comparación de genomas.&#13;
3) CECIF: centro de investigación y desarrollo tecnológico para el sector&#13;
farmacéutico, cosmético, veterinario, fitoterapéuticos y nutracéuticos.&#13;
&#13;
3.2. La Unión Europea: la gran&#13;
promotora de la bioeconomía&#13;
El desafío que se plantea Europa&#13;
para las próximas décadas es asegurar un ambiente próspero, seguro&#13;
y saludable para ésta y futuras generaciones (documento blanco). Para&#13;
ello, viene trabajando desde hace&#13;
tiempo en diversas líneas que se van&#13;
aglutinando bajo la noción de bioe-&#13;
&#13;
conomía –prueba de ello son los&#13;
numerosos documentos publicados sobre el tema por la Comisión Europea -.&#13;
En la visión europea, la bioeconomía engloba a los sectores agrícola, forestal, acuícola, de pesca&#13;
y alimenticio en su totalidad y,&#13;
Para ver el raconto de documentos, ver McCormick y Kautto, 2013.&#13;
19&#13;
&#13;
135&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
parcialmente, a las industrias química, farmacéutica, de cosmética,&#13;
papelera, textil y de energía.&#13;
Entre 2009 y 2010, dentro del 7mo&#13;
Programa Marco (FP7), varias plataformas tecnológicas europeas&#13;
trabajaron mancomunadamente&#13;
para elaborar un documento blanco sobre el tema, titulado “La Bioeconomía europea en 2030” (2010).&#13;
Allí definen a la bioeconomía como&#13;
“la producción sustentable y la&#13;
transformación de biomasa en&#13;
una variedad de comida, salud,&#13;
fibra y productos industriales y&#13;
energía; la biomasa renovable&#13;
comprende cualquier material biológico (agrícola, forestal&#13;
y de origen animal incluyendo&#13;
peces) como un producto en&#13;
sí mismo o para su uso como&#13;
insumo.”&#13;
Las Plataformas Tecnológicas Europeas involucradas fueron: “Plantas para el futuro”; de la Vida y el&#13;
Alimento; en Química Sostenible; de Cría y Reproducción sostenible de animales de granja; Forestal;&#13;
Biocombustibles; de Innovación en Acuicultura; para la&#13;
Salud Animal Global; más la subplataforma en ingeniería agrícola ManuFuture y el EUFETEC.&#13;
20&#13;
&#13;
21&#13;
En un documento más reciente, “Where next for&#13;
the European bioeconomy?” (2014), se define a la&#13;
bioeconomía como aquello que “abarca la producción&#13;
de recursos biológicos renovables y su conversión&#13;
en comida, alimento para animales, bio-productos y&#13;
bioenergía. Ello incluye la producción agrícola, forestal,&#13;
pesca, alimenticia y de pulpa y papel, así como partes&#13;
de la química, la biotecnología y la industria energética”. Nótens dos cosas: no abarca toda la biotecnología y ya no habla de biomasa, sino directamente de&#13;
recursos biológicos renovables.&#13;
&#13;
136&#13;
&#13;
En el año 2012, la Dirección General para la Investigación e Innovación de la Comisión Europea (CE)&#13;
publicó un documento que sintetiza los esfuerzos previos y traza los&#13;
lineamientos futuros –igualmente,&#13;
no será el último documento en&#13;
esta línea-. El mismo se compone&#13;
de un comunicado de parte de la&#13;
Comisión a los distintos órganos&#13;
de gobierno de la Unión Europea&#13;
sobre la adopción de la estrategia que da nombre al documento,&#13;
ante la amenaza del agotamiento&#13;
de los recursos naturales finitos,&#13;
en pos de garantizar una oferta&#13;
sustentable de recursos biológicos&#13;
renovables –no sólo para asegurar&#13;
alimentos saludables, sino también&#13;
para producir diversos bio-productos (bioplásticos, biocombustibles,&#13;
etc.)-.&#13;
La CE sostiene que la producción&#13;
sustentable en base a recursos&#13;
biológicos permitirá producir más&#13;
con menos, reutilizar los desperdicios, limitando los impactos negativos en el ambiente y reducir la&#13;
dependencia de recursos fósiles;&#13;
este es el paso para ingresar a una&#13;
sociedad del post-petróleo.&#13;
La Comisión estima que, en la actualidad y para el bloque de países&#13;
que la integran, la bioeconomía&#13;
22&#13;
“Innovating for Sustainable Growth. A Bioeconomy&#13;
for Europe” (CE, 2012)&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
implica una facturación en torno a&#13;
los 2 billones de euros, generando&#13;
22 millones de puestos de trabajo&#13;
(incluyendo dentro de este concepto a la agricultura, la actividad&#13;
forestal, la pesca y los químicos,&#13;
representando cerca del 9% de la&#13;
fuerza laboral total), con una alta&#13;
expectativa de retorno a la inversión en I+D.&#13;
La iniciativa que allí proponen nace&#13;
de la necesidad por un cambio&#13;
radical en la producción, consumo, procesamiento, almacenaje,&#13;
reciclado y desechos de recursos&#13;
biológicos, hacia un modo más&#13;
inteligente y verde. La bioeconomía, para la CE, es la respuesta,&#13;
ya que puede generar crecimiento&#13;
en el empleo y la producción rural, costera e industrial, reducir la&#13;
dependencia de recursos fósiles,&#13;
y mejorar la sostenibilidad económica y ambiental. Permitirá, así,&#13;
reconciliar la seguridad alimentaria&#13;
con el uso sustentable de recursos&#13;
renovables para propósitos industriales, asegurando la protección&#13;
ambiental.&#13;
El gran desafío es coordinar los&#13;
esfuerzos en la misma dirección&#13;
de todos aquellos vinculados a la&#13;
bioeconomía (diferentes líneas de&#13;
I+D, áreas políticas, empresas y&#13;
ciudadanos). Esto implica, a nivel de la CE, coordinar acciones&#13;
&#13;
entre la Common Agricultural Policy, la Common Fisheries Policy,&#13;
la Integrated Maritime Policy, las&#13;
políticas ambientales, industriales, de empleo, energía, salud y&#13;
las nuevas iniciativas que surjan –&#13;
como lo planteado en la propuesta&#13;
“Horizonte 2020” -. La coordinación estratégica de las políticas de&#13;
promoción, para que sea eficiente,&#13;
necesita de buenas bases de información que faciliten consistencia,&#13;
reduzcan duplicaciones y mejoren&#13;
la velocidad y difusión de innovación, atendiendo desafíos sociales&#13;
interconectados.&#13;
Estos desafíos pasan por a) garantizar la seguridad alimentaria –donde resulta importante mejorar la administración de los desperdicios-;&#13;
b) administrar la sostenibilidad de&#13;
los recursos naturales –producir&#13;
más con menos, para lo que es&#13;
necesario desarrollar nuevas formas de producción inteligentes en&#13;
la pesca, la agricultura y la acuicultura- ; c) reducir la dependencia de&#13;
recursos no-renovables; d) mitigar&#13;
y adaptarse al cambio climático; y,&#13;
e) generar empleos y mantener la&#13;
competitividad europea.&#13;
23&#13;
Entre otras, la propuesta de “Horizonte 2020” aspira&#13;
alcanzar, para ese año, la meta del 20/20/20/ (20%&#13;
de reducción de los gases de efecto invernadero; aumento hasta el 20% del peso de las renovables en&#13;
la energía total; mejora en un 20% de la eficiencia&#13;
energética), y gran parte de ello –sino todo-, supone&#13;
que lo hará de la mano de la bioeconomía.&#13;
&#13;
137&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
La CE se propone desarrollar acciones específicas para maximizar&#13;
el impacto de la I+D en bioeconomía. Para ello espera i) desarrollar&#13;
políticas coherentes –diálogos más&#13;
informados y mejor interacción&#13;
entre diferentes áreas de gobierno; así como desarrollar sistemas&#13;
de información para monitorear el&#13;
progreso de la bioeconomía-; ii) invertir en conocimiento, innovación&#13;
y habilidades –dentro del programa Horizonte 2020 se asignaron&#13;
4.700 millones de euros específicamente a bioeconomía, más parte de otros fondos, que también&#13;
aplican a problemáticas propias&#13;
&#13;
de la bioeconomía pero desde otro&#13;
lado, al mismo tiempo, se están&#13;
estimulando programas de cooperación en múltiples niveles (a nivel&#13;
UE, entre países, regiones, público/privado, etc.)-; iii) una gestión&#13;
de gobierno participativa y un diálogo informado con la sociedad ; y,&#13;
iv) garantizar nueva infraestructura&#13;
e instrumentos.&#13;
&#13;
24&#13;
En este sentido, la CE ha desarrollado un área&#13;
específica para la comunicación de la bioeconomía&#13;
–“Communicating the Bioeconomy”-, la que puede&#13;
verse en la página http://commnet.eu, creada a tal&#13;
efecto, y cuyo objetivo es hacer de la investigación en&#13;
bioeconomía, relevante y accesible a grandes y chicos, a políticos e industriales, a los medios y la escuela.&#13;
&#13;
Estudios de caso&#13;
de la Unión Europea sobre la creación&#13;
de mercado en bioeconomía&#13;
En un trabajo reciente se reunen una serie de estudios de caso identificados por un grupo de trabajo para el Panel en Bioeconomía de la Unión&#13;
Europea. Desde la revolución industrial, el crecimiento económico se fundó&#13;
sobre la base de la extracción y uso de combustibles fósiles. Modificar esa&#13;
dinámica hacia sistemas más sustentables, de base circular bioeconómica, implica repensar todo el esquema previo basado en una lógica extractiva y lineal. Existen muchos puntos de complementación entre establecer&#13;
una economía circular y la bioeconomía. El desarrollo de una bioeconomía&#13;
competitiva y eficiente en el uso de los recursos requerirá la creación de&#13;
visiones locales, regionales y transfronterizas novedosas, así como intersectorialmente.&#13;
25&#13;
El documento puede bajarse en el siguiente link http://ec.europa.eu/research/bioeconomy/&#13;
pdf/where-next-for-european-bioeconomy-case-studies-0809102014_en.pdf, y fue presentado en ocasión del Panel Europeo en Bioeconomía en octubre del 2014.&#13;
&#13;
138&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Los mercados poseen un fuerte rol en materia de innovación, como motivadores y espacios de realización. Por ende, la Comisión de la Unión&#13;
Europea reconoce que es necesario establecer una institucionalidad adecuada para estimular mercados que generen la aparición de iniciativas fundadas en la nueva lógica bioeconómica. Es necesario establecer marcos&#13;
adecuados de apoyo de largo plazo, con políticas estables y previsibles,&#13;
que vuelvan estos mercados atractivos para la inversión.&#13;
En ese informe se buscó reunir casos alrededor de la UE que sirvan de&#13;
ejemplo sobre cómo la política y mecanismos existentes los ayudan u obstaculizan en su desarrollo; qué medidas colaboraron para el surgimiento&#13;
de esos nuevos mercados y cuáles obstaculizan su desarrollo. En principio, las conclusiones resaltan los impactos –positivos y negativos- del&#13;
costo sobre los insumos necesarios para el desarrollo de estas iniciativas&#13;
(tierra, energía, infraestructura, logística, habilidades y materia prima); al&#13;
mismo tiempo, también llaman la atención sobre el rol de la financiación,&#13;
la cooperación, la transferencia de tecnología, las medidas del lado de&#13;
la demanda y la comunicación para afrontar los problemas de mercados&#13;
fragmentados.&#13;
Los estudios van desde el uso de madera en construcciones bajas en&#13;
carbono, energo eficientes, al uso de materiales biológicos biodegradables en la agricultura para mejorar su productividad, pasando por plantas&#13;
de reciclaje de desperdicios en la producción de tomates, a casos para la&#13;
implementación de biorrefinerías para la producción de bioplásticos, entre&#13;
otros –en total, son 13 estudios de casos-.&#13;
&#13;
Una reciente encuesta realizada&#13;
por el Observatorio en Bioeconomía de la CE entre los miembros&#13;
de SCAR , sobre el estado de&#13;
26&#13;
&#13;
http://ec.europa.eu/research/bioeconomy/observatory&#13;
&#13;
27&#13;
El Standing Committee on Agricultural Research&#13;
(SCAR) es un comité de representantes de los Estados&#13;
miembros de la UE, liderado por la CE, establecido en&#13;
1974 y re-lanzado en el año 2005 con el mandato de&#13;
asesorar a la CE y los países miembros en la coordinación de los esfuerzos por investigación en agricultura.&#13;
&#13;
implementación de la política en&#13;
bioeconomía, fue respondida por&#13;
18 países -10 de los cuales la definen de manera similar a la UE, y los&#13;
demás no lo hacen de ninguna forma en particular-. Del relevamiento&#13;
surge que sólo 4 países presentan&#13;
una estrategia integrada; otros 5&#13;
ya tienen algún tipo de política asociada a bioeconomía y el resto sólo&#13;
&#13;
139&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
declaran tener trabajo en progreso.&#13;
También se puede observar que la&#13;
principal motivación de los países&#13;
para involucrarse en este nuevo&#13;
campo es la nueva perspectiva que&#13;
visualizan para el desarrollo de los&#13;
sectores bioeconómicos clásicos&#13;
(agricultura, forestal, producción&#13;
marina); a su vez, las motivaciones&#13;
de desarrollo económico priman&#13;
sobre otros factores, aunque también se señalan como prioritarios&#13;
los objetivos de seguridad alimentaria y cambio climático. Diferentes&#13;
principios guían el desarrollo en&#13;
los países: la demanda de comida&#13;
prima sobre otras demandas; se&#13;
visualiza la necesidad del uso en&#13;
cascada de la biomasa; y existen&#13;
aproximaciones manejadas por el&#13;
mercado, beneficios iguales al interior de la cadena de valor, cómo&#13;
los productores agrícolas se pueden beneficiar de la bioeconomía&#13;
y cómo se puede involucrar en el&#13;
proceso a los “stakeholders”. Finalmente, el informe (UE, 2014)&#13;
remarca que del relevamiento&#13;
surge claramente que los países&#13;
miembros y países asociados están aplicando diferente lenguaje,&#13;
estrategias e instrumentos para&#13;
el desarrollo de la bioeconomía.&#13;
Como resultado del relevamiento,&#13;
el informe destaca tres desafíos:&#13;
i) la futura brecha entre demanda&#13;
y oferta de biomasa; ii) la necesidad por incentivar innovaciones&#13;
&#13;
140&#13;
&#13;
cross-over entre áreas –para&#13;
ello, es necesario prestar atención&#13;
a las demandas de conocimiento&#13;
específico a cada una y, a la vez,&#13;
comprender que el valor agregado&#13;
de la bioeconomía reside en la interacción entre las mismas-; iii) nivelar el campo para las seis áreas&#13;
y facilitar así su interacción –hoy,&#13;
presentan diferente velocidad innovativa, gran variabilidad de oferta afectada por el clima y cualidad&#13;
biológica, diferente acceso a financiamiento, orientación política y&#13;
conflictos entre objetivos-. De allí,&#13;
deducen que es deseable estimular la cooperación, antes que asignar fondos específicos por área,&#13;
desarrollar nuevo potencial para la&#13;
producción de biomasa, ser más&#13;
eficientes en el uso de la biomasa disponible y producir más, con&#13;
menos insumos. En definitiva, garantizar la producción sustentable&#13;
de biomasa.&#13;
Resumiendo, a través de la CE la&#13;
Unión Europea viene previendo&#13;
estratégicamente la necesidad de&#13;
garantizarse la provisión de biomasa suficiente para sostener las&#13;
nuevas demandas futuras. Ello im28&#13;
El informe menciona seis áreas de bioeconomía,&#13;
que se encuentran parcialmente integradas: alimentos, forestal, energía, materiales químicos, agricultura&#13;
y marina. Cada una de ellas tiene su propia estrategia,&#13;
plan de acción y dinámica de innovación. Es la combinación de ellas lo que permitirá el surgimiento de&#13;
nuevas oportunidades.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
plica tanto pensar una producción&#13;
más eficiente –a partir del uso del&#13;
suelo-, como en el reciclado y reutilización de los desperdicios. Esa&#13;
particular preocupación de aquel&#13;
bloque de países nace del déficit&#13;
estructural en el acceso al petróleo y sus derivados de la Comunidad, y se refuerza por el hecho de&#13;
que, hasta la fecha, su población&#13;
ha presentado un rechazo sostenido a la transgenia y todo lo que&#13;
se comprende vulgarmente por&#13;
“biotecnología”. En este sentido,&#13;
la UE vienen impulsando la incorporación en las agendas, por parte de los gobiernos de sus países&#13;
miembros, de la bioeconomía.&#13;
Al mismo tiempo, si bien su posición frente al tema es de tipo&#13;
productiva, antes que tecnológica, y vinculada mucho más con&#13;
&#13;
la explotación y uso del suelo y&#13;
los recursos biológicos, más que&#13;
con la investigación y desarrollo,&#13;
las iniciativas, acciones y recursos&#13;
que devienen de la CE provienen&#13;
mayoritariamente del 7mo Programa Marco, que se dedicó a financiar la investigación y el desarrollo&#13;
tecnológico en Europa entre 2007&#13;
y 2013 . Sin embargo, sus países&#13;
miembros han sido permeables a&#13;
la prédica y están implementando planes y acciones mucho más&#13;
sistémicos, que se ven reflejados&#13;
tanto en el hecho de qué área de&#13;
gobierno tiene competencia, como&#13;
en la multiplicidad de áreas involucradas en cada acción planteada&#13;
(ver, por ejemplo, el caso de Finlandia).&#13;
&#13;
29&#13;
&#13;
http://cordis.europa.eu/fp7/home_es.html&#13;
&#13;
141&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
Finlandia&#13;
&#13;
El gobierno de Finlandia publicó en mayo de 2014 The Finnish Bioeconomy Strategy – Sustainable growth from bioeconomy, resultado&#13;
de un proyecto llevado adelante por el Ministerio de Empleo y Economía y&#13;
la participación de la Oficina del Primer Ministro, el Ministerio de Agricultura&#13;
y Forestal; el Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Cultura y Educación,&#13;
el Ministerio de Asuntos Sociales y Salud y el Ministerio de Finanzas, además del Centro de Investigación Técnico Finlandés (VTT), y el Fondo de&#13;
Innovación Finlandés (Fund Sitra). El mismo fue fruto de varios Talleres y&#13;
tres Foros Regionales, además de consultas sectoriales que involucraron a&#13;
todos los interesados en el sector.&#13;
La Estrategia Finlandesa de bioeconomía, refiere a una economía que se&#13;
basa en RRNN renovables para producir comida, energía, productos y&#13;
servicios. Reducirá la dependencia de RRNN no renovables, prevendrá la&#13;
pérdida de biodiversidad y creará nuevo crecimiento económico y trabajos&#13;
con desarrollo sustentable. No es una nueva industria, es la combinatoria&#13;
de diversa producción primaria, sectores de refinería y productos finales. Estos desafíos implican necesariamente cambiar la conducta del consumidor.&#13;
En este sentido, la Estrategia Nacional debe contemplar y demostrar una&#13;
fuerte determinación, enmarcada por acciones sistemáticas, que den espacio a la generación de nuevos negocios y oportunidades atractivas de&#13;
inversión. Para ello, la Estrategia se plantea acciones comerciales asociadas a: a) Diversificación en bio-productos; b) Producción y uso de bioenergía (base madera), c) Química verde (en base a biomasa); d) Construcción&#13;
con madera, mediante nuevas técnicas –la impresión 3d abre todo un nuevo espacio a explorar-; e) Usos forestales diversos y sustentables; lo que&#13;
implica mejorar todo el proceso y reutilización de desperdicios; f) Apuesta&#13;
por tecnologías limpias, g) Uso más eficiente del producto industrial, h)&#13;
Crecimiento del sector Salud; i) Oportunidades para PyMEs en servicios;&#13;
j) Reciclado de agua; y k) Importante rol de las regiones, ciudades y municipios –la visión de Finlandia es que la bioeconomía es un fenómeno con&#13;
fuerte características locales, por lo que su impacto es territorial y extenso.&#13;
&#13;
142&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Por su parte, el Panel Europeo&#13;
en Bioeconomía , en relación a&#13;
la oferta de biomasa, plantea una&#13;
serie de desafíos a superar (UE,&#13;
2014). El primero, la producción&#13;
de suficiente biomasa de forma&#13;
sustentable, lo que deriva en la&#13;
necesidad de un mejor manejo&#13;
de la misma –incluyendo residuos&#13;
y desperdicios-; el segundo, reducir la emisión de gases efecto&#13;
invernadero, relacionados con el&#13;
uso de la tierra y la producción&#13;
de biomasa; el tercero, asegurar&#13;
biomasa económicamente viable&#13;
para todos los operadores de la&#13;
cadena. El plan de acción que&#13;
propone se sostiene sobre tres&#13;
pilares: nuevas tecnologías y procesos, el desarrollo de mercados&#13;
y la cooperación inter-sectorial.&#13;
Para ello, plantea un amplio conjunto de consideraciones, de las&#13;
cuales aquí se reseñan las más&#13;
relevantes:&#13;
i) la biomasa no es en sí sustentable o no sustentable, su sustentabilidad depende de aplicar prácticas de producción sustentable;&#13;
Fue establecido en el año 2013 para apoyar la interacción entre las diferentes áreas de política, sectores&#13;
y “stakeholders” de la bioeconomía. El panel se creó&#13;
con 30 miembros a partir de una convocatoria para&#13;
aplicar y representar a productores, empresas, policy&#13;
makers, la comunidad científica y la sociedad civil. En&#13;
su primer año, el Panel estableció dos grupos de trabajo: i) oferta de biomasa y ii) hacer mercados para&#13;
bioeconomía.&#13;
&#13;
30&#13;
&#13;
ii) las políticas vigentes en la UE ya&#13;
procuran promover prácticas sustentables ;&#13;
iii) existen muchas iniciativas privadas que focalizan sobre esquemas de producción sustentable,&#13;
sin embargo, su cumplimiento no&#13;
es sencillo -los sistemas de certificación son complejos, muchos&#13;
de los sistemas sustentables promovidos, con las condiciones de&#13;
mercado vigente, no son rentables, y, al mismo tiempo, no toda&#13;
iniciativa privada reúne todos los&#13;
criterios deseables-;&#13;
iv) existen diversas áreas en las&#13;
que se pueden realizar acciones&#13;
para alcanzar el potencial real&#13;
de oferta de biomasa sustentable: el sector forestal –como gran&#13;
proveedor, que con la adecuada&#13;
tecnología podría incrementar la&#13;
cosecha en UE un 30% en 15&#13;
años-, el uso del suelo para prácticas agrícolas-en la UE tienen&#13;
mucho por avanzar para alcanzar las mejores prácticas-; utilizar&#13;
biomasa de áreas restauradas&#13;
ecológicamente; los recursos&#13;
marinos y acuáticos –el desarroPor ejemplo, la Renewable Energy Directive (RED) y&#13;
la Fuel Quality Directive obligan cumplir con criterios de&#13;
sustentabilidad al aplicar los criterios de corte con biocombustibles. Sin embargo, los certificados expedidos&#13;
por estas directivas no contemplan los cambios indirectos en el uso de la tierra (ILUC en su sigla en inglés).&#13;
&#13;
31&#13;
&#13;
143&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
llo de nuevos componentes para&#13;
alimentación animal es un desafío&#13;
de cara al futuro; algas y otros microorganismos marítimos podrían&#13;
resultar la fuente para el desarrollo&#13;
de nuevos biomateriales; muchas&#13;
oportunidades por descubrir-; los&#13;
desperdicios municipales –“reducir, reusar, reciclar”, para compost&#13;
o energía, por ejemplo-;&#13;
&#13;
144&#13;
&#13;
v) las evidencias señalan que lo&#13;
que falta no es regulación o políticas, sino un real cambio de conducta por parte de los distintos&#13;
agentes; para ello, se recomienda&#13;
acciones a nivel local;&#13;
vi) Europa depende de la importación de biomasa, que sea sólo de&#13;
lugares con producción sustentable.&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
4) Un borrador de perspectiva global: ¿hacia dónde&#13;
van las políticas públicas en bioeconomía?&#13;
Varios países, principalmente los&#13;
más desarrollados y las nuevas potencias (BRICS), presentan iniciativas de diversa índole que podrían&#13;
encuadrarse dentro de la bioeconomía. Como se mencionara, si&#13;
bien estas iniciativas comparten&#13;
áreas prioritarias (salud, medioambiente, energía y alimentos), varían&#13;
en el énfasis puesto sobre cada&#13;
una. El abordaje de la problemática&#13;
marca una clara línea divisoria entre los países que comprenden a la&#13;
bioeconomía desde una perspectiva tecnológica –la mayoría-, con&#13;
otro bloque que lo hace desde una&#13;
visión más holística –los países de&#13;
la Unión Europea-.&#13;
Todas las iniciativas, documentos&#13;
o propuestas son de muy reciente&#13;
data –de 2010 en adelante- por lo&#13;
que es bastante difícil no sólo evaluar algún impacto de los planes&#13;
y propuestas formuladas, sino incluso de discernir o acceder a acciones y políticas concretas sobre&#13;
bioeconomía que confirmen los&#13;
sesgos y tendencias preanunciadas en la lectura de los documentos oficiales que existen a la fecha.&#13;
No obstante, de la documentación&#13;
Ver el informe de Bioeconomy German Council sobre las estrategias en bioeconomía del G7,&#13;
32&#13;
&#13;
existente se puede observar una&#13;
fuerte preponderancia hacia políticas de investigación, complementada con algunas propuestas de&#13;
acciones de innovación –siempre&#13;
desde el lado de la oferta-, lo que&#13;
fortalece aún más la presunción de&#13;
una interpretación más bien tecnológica sobre la bioeconomía (incluso, desde la Comisión Europea,&#13;
aunque no así desde los países&#13;
que la integran, quienes serían la&#13;
excepción a esa tendencia).&#13;
Si bien los países que presentan&#13;
iniciativas nacionales oficiales encuadradas dentro de la bioeconomía son un grupo exclusivo, mayoritariamente compuesto por países&#13;
de mayor desarrollo relativo, se&#13;
puede observar un amplio conjunto de países que, a pesar de no&#13;
contar con una iniciativa integral, sí&#13;
presentan indicios de estar observando con atención el fenómeno, y&#13;
desarrollar iniciativas parciales que&#13;
contribuyan con lo que comprende&#13;
la noción de bioeconomía. En este&#13;
sentido, vale la pena resaltar tanto la oportunidad que presenta la&#13;
cuestión a América Latina, gracias&#13;
a la biodiversidad y riqueza natural&#13;
presente en el continente, como&#13;
llamar la atención por la falta de&#13;
&#13;
145&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
iniciativas concretas que encaren&#13;
el problema de forma sistemática&#13;
y coordinada.&#13;
La identificación de las acciones&#13;
concretas vinculadas directamente a los Planes o Estrategias Nacionales no siempre es posible.&#13;
En gran parte, ello se explica porque los países que han publicado&#13;
planes lo han hecho muy recientemente, y no siempre presentan&#13;
informes de seguimiento de los&#13;
proyectos potenciales presentados&#13;
o de la ejecución de políticas enunciadas en el marco del “concepto”&#13;
o paradigma de la bioeconomía –&#13;
&#13;
146&#13;
&#13;
en los casos en que explicitan acciones a seguir-. Por otro lado, en&#13;
numerosos casos, los documentos&#13;
presentados como Planes son meras declaraciones de voluntad, por&#13;
lo cual se hace muy complicado&#13;
asignarles o identificar acciones&#13;
asociadas a ellos o los conceptos&#13;
amplios enunciados.&#13;
En síntesis, así como el grado de&#13;
desarrollo y explicitación de estrategias y planes difiere mucho según el país, lo mismo ocurre en el&#13;
grado de “avance” en acciones o&#13;
experiencias concretas.&#13;
&#13;
���Reflexiones&#13;
finales&#13;
&#13;
��BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
Finalmente, la bioeconomía ¿es una realidad?&#13;
De lo analizado hasta aquí, se pueden resumir distintos aspectos respecto a la bioeconomía.&#13;
Así es que la bioeconomía aparece&#13;
como un viejo concepto remozado, adoptado de manera laxa por&#13;
los gobiernos para diseñar una&#13;
política integral –con pretensiones&#13;
de plan de gobierno-, de cara a&#13;
los cambios estructurales que se&#13;
avecinan. Es una política diseñada desde arriba hacia abajo; desde un escritorio de asesores técnicos, antes que de los clamores&#13;
populares, desde una visión crítica/analítica sobre cuáles son los&#13;
problemas que afectan el futuro&#13;
de la humanidad. Su gran desafío&#13;
es poder avanzar y demostrar que&#13;
es una respuesta sólida a los retos&#13;
por venir –nuevas condiciones climáticas, sobrepoblación, explotación de recursos naturales-, junto&#13;
a algunos que se arrastran desde&#13;
hace tiempo –inequidad, hambre,&#13;
desarrollo-.&#13;
Además, podemos entender a la&#13;
bioeconomía como un renovado enfoque de análisis económico que, desde los esfuerzos&#13;
académicos, intenta incorporar&#13;
los rasgos propios de actividades&#13;
&#13;
industriales con insumos y bienes&#13;
de capital biológicos y “endogeneizar” las limitaciones que impone&#13;
la naturaleza (y su evolución) a la&#13;
sustentabilidad del sistema económico.&#13;
Finalmente, en coordinación con&#13;
las TICs, la bioeconomía aparece como un paradigma tecno-productivo potencialmente&#13;
en formación que replantea profundamente la forma de organización de la producción, la división&#13;
internacional del trabajo y la institucionalidad pre-existente. En este&#13;
sentido, abre ventanas de oportunidad para el reacomodamiento de&#13;
los países en el contexto mundial e&#13;
induce al desarrollo de estrategias&#13;
de posicionamiento geopolítico.&#13;
En un proceso en plena evolución,&#13;
las múltiples definiciones reflejan&#13;
los diversos aspectos y posicionamientos políticos. De este modo,&#13;
la bioeconomía aparece como&#13;
una estrategia de desarrollo.&#13;
La definición de prioridades nacionales en relación al conjunto de&#13;
actividades y espacios que contempla, tiene mucho que ver con&#13;
la dotación de recursos naturales&#13;
de cada país, su crecimiento poblacional, su nivel de desarrollo y&#13;
su inserción en los mercados globales, entre otros. Así, se trata de&#13;
un concepto amplio que reconoce&#13;
&#13;
151&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
varias rutas de desarrollo: biotecnología, biocombustibles, biodiversidad, eco-intensificación de la&#13;
agricultura, servicios ecosistémicos, entre otros, y abarca diversas&#13;
dimensiones: científico técnica,&#13;
económica, política, institucional y&#13;
social1.&#13;
¿Por qué se está intentando acuñar un concepto? La respuesta&#13;
está en la realidad y en el futuro&#13;
derivado de esta realidad.&#13;
Razones para el cambio. Como&#13;
se expresara al inicio de este documento, la humanidad está transitando un cambio estructural. Aún&#13;
no se poseen plenas certezas de&#13;
cómo será la nueva realidad, pero&#13;
es claro que varios fenómenos inéditos están confluyendo para augurar un nuevo escenario.&#13;
Las proyecciones de progresión&#13;
demográfica, junto a los cambios&#13;
de hábitos (mayor población urbana que rural; composición mayoritaria de la clase media en la&#13;
pirámide poblacional global), el&#13;
agotamiento de ciertos recursos&#13;
naturales, además de la incidencia de la actividad humana sobre&#13;
el planeta, no son inocuos para el&#13;
equilibrio planetario. Los equilibrios&#13;
1 Rocha, P.J. (2012). “State of the Art of LAC Bioeconomy Related Policies and Institutional Framework”.&#13;
Proyecto ALCUE-KBBE. IICA.&#13;
&#13;
152&#13;
&#13;
naturales se están quebrando, y&#13;
eso abre una perspectiva incierta2,&#13;
grandes desafíos y varias ventanas&#13;
de oportunidad.&#13;
Cualquiera sea el derrotero que&#13;
tome la nueva realidad, los recursos naturales renovables están&#13;
llamados a cumplir un rol fundamental. La generación de biomasa&#13;
en grandes cantidades, de manera&#13;
sustentable y equilibrada, es parte de la base del nuevo equilibrio&#13;
que se alcance. Por ende, aquellas&#13;
regiones ricas en la generación de&#13;
biomasa serán centrales para el futuro. El interrogante hoy pareciera&#13;
estar más del lado del “cómo”, ya&#13;
que se empieza a vislumbrar que&#13;
hace falta un cambio para afrontar&#13;
lo que viene, y hay ciertas precondiciones ya establecidas que ayudan a delinear quiénes son los posibles protagonistas.&#13;
Esta es la perspectiva de una anti2&#13;
Recientes estudios interdisciplinarios señalan una serie de umbrales planetarios resumidos en 9 variables&#13;
(que van desde cambio climático, capa de ozono y&#13;
acidificación oceánica, a biodiversidad y uso de agua&#13;
dulce) que mantuvieron valores dentro de ciertos&#13;
parámetros durante más de 11.000 años. Hoy, las&#13;
mismas están arrojando valores que marcan el fin de&#13;
ese equilibrio, y con ello el fin del período holocénico,&#13;
marcando el ingreso a un nuevo período planetario.&#13;
La pregunta es cómo sobrevivirá la humanidad esta&#13;
nueva era.Steffen, et. al, 2015; Planetary boundaries:&#13;
Guiding human development on a changing planet,&#13;
Published Online January 15 2015; Science 13&#13;
February 2015: Vol. 347 no. 6223 DOI: 10.1126/&#13;
science.1259855, http://www.sciencemag.org/content/347/6223/1259855.abstract&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
cipación a los problemas que hay&#13;
que atender. La misma, es sustentada por las sociedades con un&#13;
desarrollo ya consolidado (y con&#13;
poca biodiversidad) y empresas/&#13;
laboratorios públicos claramente&#13;
interesados como impulsores técnicos de estos cambios.&#13;
Otras preocupaciones coincidentes en impulsar el enfoque de la&#13;
bioeconomía se relacionan con&#13;
la necesidad de tutela pública de&#13;
recursos naturales ante la presión&#13;
y/o problemas concretos que el&#13;
modelo productivo actual genera. Un aspecto se relaciona con&#13;
los problemas ambientales –bajo&#13;
la mirada del cambio climático, o&#13;
el deterioro de la generación de&#13;
servicios ecológicos-; otros se relacionan con problemas asociados&#13;
estrictamente con la industrialización de recursos energéticos no&#13;
renovables. Se inscriben en esta&#13;
corriente los desechos derivados&#13;
de la industria petroquímica, considerando desde los problemas&#13;
de contaminación de la tierra con&#13;
minerales pesados a la no degradación de los plásticos en escalas&#13;
temporales humanas, pasando&#13;
por el incipiente problema de la&#13;
basura electrónica.&#13;
Una primera conclusión es que el&#13;
concepto esta crecientemente estatuido en las agendas públicas,&#13;
&#13;
en el plano de la innovación y en&#13;
las preocupaciones académicas.&#13;
A partir de ello cabe plantearse&#13;
¿Qué es la bioeconomía?&#13;
Existen al menos tres planos concurrentes que interactúan pero&#13;
que tienen especificidades en sus&#13;
contenidos y diferentes aplicaciones. El primero de ellos se refiere&#13;
a una rama de la economía como&#13;
disciplina que se afianza a medida que el objeto analítico tiene&#13;
características específicas; el segundo se asocia con un paradigma productivo en ciernes basado&#13;
esencialmente en un modelo de&#13;
transformación sustentable de recursos naturales renovables a escala temporal humana; finalmente&#13;
–existiendo recursos naturales involucrados de valor pre-comerciallas estrategias nacionales de apropiación y puesta en valor comercial&#13;
conforman el tercero.&#13;
Un renovado objeto analítico –por&#13;
la presión de la demanda, los desbalances productivos del modelo energo-intensivo tradicional, la&#13;
inducción desde la oferta de tecnologías, etc.- junto a las especificidades propias de los bienes de&#13;
base biológica –constante mutación y variabilidad, alta complejidad técnica- devienen en modelos&#13;
de organización de la producción y&#13;
&#13;
153&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
del trabajo diferentes a los establecidos previamente.&#13;
Ello tiende a poblar de nuevos temas a las agendas de las políticas&#13;
públicas en dos direcciones: dar&#13;
respuestas a problemas actuales y&#13;
específicos de funcionamiento de&#13;
las nuevas/renovadas actividades&#13;
y establecer estrategias de desarrollo y/o geopolíticas en vistas al&#13;
futuro.&#13;
Así, el segundo plano se refiere a&#13;
la bioeconomía como un paradigma productivo en ciernes,&#13;
con las ventanas de oportunidad&#13;
para los países y/o empresas que&#13;
los anticipan correctamente -y desarrollan estrategias de liderazgo&#13;
consistentes-.&#13;
¿Qué elementos “novedosos” pueden identificarse para sustentar tal&#13;
afirmación? Se está en presencia&#13;
de un nuevo paradigma cuando: i)&#13;
se produce la irrupción de un conjunto de tecnologías radicalmente&#13;
nuevas, entrelazadas y con impacto productivo y comercial exitoso;&#13;
ii) aparecen nuevas o remozadas&#13;
empresas que impulsan estas actividades en base a tecnologías&#13;
disruptivas; evidencian ganancias&#13;
extraordinarias de base tecnológica (monopolio schumpeteriano&#13;
asociado con control excluyentes&#13;
de tecnologías disruptivas), rápido&#13;
crecimiento y gran acumulación de&#13;
&#13;
154&#13;
&#13;
capitales –tangibles e intangibles-;&#13;
iii) se modifican la forma de organización de la producción, el trabajo,&#13;
la localización de la producción;&#13;
iv) se revalorizan activos pre-existentes que se convierten en factores críticos; v) cruje el conjunto de&#13;
instituciones previas y comienza&#13;
la co-evolución en la creación de&#13;
otras nuevas (o se renuevan las&#13;
previas); vi) se abren –temporalmente- ventanas de oportunidad&#13;
para nuevas empresas/espacios&#13;
económicos en función de sus&#13;
estrategias, dotaciones de factores críticos del nuevo paradigma,&#13;
apuestas tecnológicas y capacidades de prospectiva y anticipación.&#13;
Varias de estas condiciones parecen desprenderse de los análisis&#13;
del texto previo. A nivel tecnológico, irrumpe la biotecnología&#13;
aplicada masivamente a una serie&#13;
de producciones que rebasan “lo&#13;
agrícola” para ingresar al mundo&#13;
de las energías renovables (de primera y segunda generación), a la&#13;
vez que la “química verde” tiende&#13;
a reemplazar a la tradicional raíz&#13;
petroquímica; la búsqueda de sustentabilidad –vía un mejor balance&#13;
energético o de la degradabilidad&#13;
a escalas temporales humanas&#13;
de los derivados del cracking del&#13;
petróleo-. Un capítulo adicional lo&#13;
conforma la biorremediación (tanto&#13;
del ambiente como de los seres vi-&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
vos, incluido el hombre).&#13;
El factor clave es el conocimiento&#13;
de los mapas genómicos de una&#13;
multiplicidad de seres vivos, la&#13;
comprensión de su funcionamiento y la manipulación del ADN en&#13;
la búsqueda de comportamientos&#13;
determinados o el diseño de nuevos productos (como los alimentos&#13;
nutracéuticos o probióticos).&#13;
En ese plano, los países que cuentan con trayectorias previas en&#13;
desarrollo científicos tecnológicos&#13;
y de recursos humanos en materia de biología aplicada a la salud&#13;
humana, genética vegetal y animal&#13;
y ciencias del suelo se posicionan&#13;
ventajosamente en la aplicación de&#13;
estrategias de desarrollos de bases biológicas.&#13;
La dinámica seguida por un conjunto de empresas de gran tamaño y larga trayectoria en el ámbito&#13;
que la petroquímica, farmoquímica, y otras similares, junto a otras&#13;
de reciente creación y marcado&#13;
dinamismo tecnológico, aparecen como los nuevos innovadores&#13;
schumpeterianos. Como se expresara previamente, la aplicación&#13;
productiva de este nuevo paradigma fue rápidamente adoptado por&#13;
firmas que tenían una estrecha relación con procesos de innovación&#13;
y desarrollo afines a conocimientos&#13;
incorporados por la biotecnología&#13;
&#13;
(química fina, bioquímica, microbiología, etc.); en numerosos casos, supuso un desplazamiento&#13;
de las actividades principales para&#13;
involucrarse enteramente a estos&#13;
avances. A su vez, este nuevo paradigma dio espacio a la aparición&#13;
de firmas nuevas las cuales, con tamaños de capital ampliamente disímiles, encontraron competencias&#13;
propias para expandirse en este&#13;
nuevo mercado. Desde los inicios&#13;
de las empresas de biotecnología&#13;
moderna a fines de la década del&#13;
setenta, predominaron dos modelos de negocios en dicho sector: 1)&#13;
PyMEs dedicadas a algún eslabón&#13;
particular de la cadena, mayoritariamente a los procesos de innovación y 2) la gran empresa integrada&#13;
verticalmente (en casi todos los&#13;
casos, multinacionales).&#13;
En este sentido, y para verificar&#13;
evidencias que dieran asidero al&#13;
surgimiento de un nuevo paradigma bioeconómico, se revisaron&#13;
las estrategias de multinacionales&#13;
asentadas en tres sectores centrales en bioeconomía: proveedores&#13;
de insumos agrícolas, alimentos y&#13;
bioplásticos. En todos se verificó&#13;
que las grandes empresas están&#13;
realizando cambios en sus estructuras hacia posiciones más afines&#13;
a las producciones biológicas –lo&#13;
que incluye no sólo la adopción de&#13;
innovaciones biotecnológicas, sino&#13;
&#13;
155&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
también el rediseño de sus layout&#13;
hacia procesos menos contaminantes, más sustentables y auto&#13;
sostenidos-.&#13;
Catalogadas por ellas mismas&#13;
como “empresas de las ciencias&#13;
de la vida”, se organizan en red con&#13;
múltiples alianzas con otras empresas y/o con las instancias públicas del sistema científico-tecnológico. Sus límites son imprecisos,&#13;
su cobertura global y sus intereses&#13;
son amplios en función de captar&#13;
y utilizar los resultados emergentes&#13;
de plataformas biotecnológicas&#13;
completas. Se destacan por sus&#13;
esfuerzos en materia de I+D, la&#13;
creciente protección de sus avances técnicos y el acercamiento al&#13;
desarrollo estrictamente científico&#13;
(plano propio de los entes públicos&#13;
hasta hace poco tiempo). Organizaciones flexibles, muy centradas&#13;
en las innovaciones como palanca&#13;
de negocios, que opera en base a&#13;
proyectos y estrategias de negocios, con rápidos crecimientos de&#13;
facturación y activa participación&#13;
en los mercados de compras, fusiones y alianzas, parecen delinear&#13;
el corazón del modelo organizacional de este paradigma. Por estas&#13;
vías, las empresas comienzan dominando una tecnología a la cual&#13;
van sumando otras, ampliando&#13;
su oferta y tendiendo a soluciones integrales de los problemas.&#13;
&#13;
156&#13;
&#13;
El creciente desarrollo tecnológico&#13;
las ubica favorablemente en la red&#13;
completa de producción, en base&#13;
al control de una plataforma completa de capacidades, los circuitos&#13;
de comercialización e incluso las&#13;
posibilidades de apalancamiento&#13;
financiero.&#13;
Es decir, existe un amplio conjunto de empresas que están siendo&#13;
puntal de un nuevo paradigma.&#13;
La duda es si este paradigma se&#13;
impondrá, se restringirá puramente a las actividades relacionadas&#13;
con estos sectores o se expandirá&#13;
para establecer un nuevo paradigma tecno-productivo que impacte&#13;
sobre la economía global y la sociedad tal cual hoy la conocemos.&#13;
El avance de estas actividades y&#13;
la presencia de grandes empresas&#13;
de alto contenido científico (y favorable asimetría de conocimientos)&#13;
hacen crujir a la institucionalidad&#13;
de soporte y control de estas actividades. Usando un criterio amplio&#13;
del concepto institución –desde&#13;
organizaciones públicas hasta reglas de relacionamiento y rutinas&#13;
cotidianas de funcionamiento- las&#13;
tensiones cubren una amplia gama&#13;
de temas: los derechos de propiedad individual sobre seres vivos;&#13;
los requisitos de aprobación sanitaria; la regulación de la competencia e, incluso, los límites éticos de&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
las manipulaciones génicas.&#13;
De esta forma, tanto los cambios&#13;
estructurales enumerados que&#13;
se avecinan en el próximo siglo,&#13;
como las modificaciones en las&#13;
conductas empresariales, plantean desafíos y abren ventanas de&#13;
oportunidad. Por cuánto tiempo&#13;
estarán abiertas y quién y cómo&#13;
las aprovechará, son cuestiones&#13;
que dependen de múltiples variables; desde si se impone un nuevo&#13;
paradigma, hasta condiciones de&#13;
entorno que favorezcan el involucramiento y surgimiento de iniciativas, como la dotación inicial de recursos (biológicos y de capital). Es&#13;
decir, existe amplio espacio para&#13;
la acción política en materia&#13;
de bioeconomía que conforma&#13;
el tercero de los planos analíticos.&#13;
La bioeconomía resurge en el nuevo milenio de la mano de necesidades políticas, que establecen&#13;
dos grandes vertientes, no necesariamente incompatibles entre sí.&#13;
En términos estratégicos, Estados&#13;
Unidos y la Unión Europea lideran&#13;
las estrategias para los próximos&#13;
30 años desde perspectivas no&#13;
plenamente coincidentes; aún así&#13;
cabe destacar que geo-políticamente son sociedades que “anticipan” y “cogeneran” el cambio de&#13;
paradigma para posicionarse en&#13;
función de sus dotaciones iniciales&#13;
&#13;
e intereses particulares.&#13;
&#13;
Ello comienza con la propia definición de bioeconomía subyacente&#13;
en los documentos públicos claves. La posición norteamericana&#13;
tienen un marcado sesgo en lo&#13;
tecnológico (con eje claramente en&#13;
lo biotecnológico), dejando de lado&#13;
sectores tradicionales y apostando&#13;
a la alianzas de grandes empresas&#13;
con laboratorios púbicos en ámbitos específicos para anticipar problemas de futuro. Así, se pueden&#13;
ver definiciones sobre bioeconomía como la que postula el USA&#13;
National Bioeconomy Blueprint&#13;
(2012), escrito a pedido del presidente Barack Obama, sesgada&#13;
hacia la I+D, donde se la define&#13;
como “Toda actividad económica&#13;
impulsada por la investigación e&#13;
innovación en ciencias biológicas”.&#13;
El caso europeo, en cambio, se&#13;
posiciona desde la tutela pública&#13;
de la sustentabilidad apuntando&#13;
hacia definiciones más volcadas&#13;
hacia la producción “verde”, como&#13;
es el caso de The Finnish bioeconomy strategy(2014), señalando&#13;
que “Bioeconomía refiere a una economía&#13;
que se basa en RRNN renovables para producir comida, energía, productos y servicios.&#13;
Reducirá la dependencia de RRNN no renovables, prevendrá la pérdida de biodiversidad y creará nuevo crecimiento económico&#13;
&#13;
157&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
y trabajos con desarrollo sustentable. No es&#13;
una nueva industria, es la combinatoria de&#13;
diversa producción primaria, sectores de&#13;
refinería y productos finales”. Esta posición deja de lado algunos sectores&#13;
tecnológicos -como ser la farmacología y la nanotecnología- y se&#13;
centra en el agro-ampliado hacia la&#13;
bioenergía.&#13;
Si bien no son incompatibles,&#13;
adoptar una u otra implica distintos tipos de acciones, beneficiarios&#13;
y consecuencias; las visiones particulares se explican, mayoritariamente, como se expresara, por las&#13;
dotaciones iniciales de recursos y&#13;
posicionamientos estratégicos.&#13;
Considerando el panorama mundial, existe una amplia variedad de&#13;
temas y enfoques políticos de muy&#13;
diversos países, cada uno de los&#13;
cuales se posiciona en función de&#13;
sus posibilidades futuras. En función de sus dotaciones podemos&#13;
encontrar al menos cuatro grandes&#13;
categorías de países:&#13;
i) Países con dotaciones industriales (manufactureras, energéticas,&#13;
sanitarias) que carecen de aprovisionamiento abundante de biomasa como materia prima; o sea&#13;
controlan los procesos industriales&#13;
aguas abajo y son menos dotados&#13;
en los recursos de biodiversidad de&#13;
origen;&#13;
&#13;
158&#13;
&#13;
ii) Países con dotaciones de biomasa, pero sin mayores facilidades&#13;
de capacidades industriales aguas&#13;
abajo;&#13;
iii) Países con dotaciones de producción de biomasa, capacidades&#13;
industriales de transformación, y&#13;
fuertes en tecnologías críticas para&#13;
la bioeconomía;&#13;
iv) Sociedades con capacidades financieras para sustentar estos procesos de desarrollo, pero sin biomasa ni capacidades industriales.&#13;
&#13;
A partir de estos perfiles surgen,&#13;
del análisis de varios países, una&#13;
serie de elementos comunes:&#13;
i) Existen al menos una cuarentena de países que incluyen en sus&#13;
agendas futuras a la bioeconomía&#13;
–directa o indirectamente- como&#13;
estrategia de desarrollo sobre la&#13;
cual estructuran sus políticas de&#13;
competitividad;&#13;
ii) En algunos casos, los planes o&#13;
posicionamientos estratégicos se&#13;
refieren genéricamente a la bioeconomía, mientras que en otros&#13;
apuntan directamente a estrategias&#13;
referidas a la biotecnología, la bioenergía o a la “química verde”;&#13;
iii) Los horizontes temporales van&#13;
desde planes a 2020 hasta 2050&#13;
compatibles con las proyecciones&#13;
demográficas y de evolución de&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
mercados claves (como el energético, la incorporación de tierras, los&#13;
efectos del calentamiento global y&#13;
otros temas de esa magnitud);&#13;
iv) Más que Planes Estratégicos o&#13;
Programas Focalizados, el elemento común es el desarrollo de estrategias de coordinación de iniciativas&#13;
ya existentes que se potencian sobre áreas o actividades particulares;&#13;
v) El uso del concepto de plataforma tecnológica y organizacional&#13;
para coordinar las iniciativas existentes o en ciernes aparece como&#13;
una estrategia común; en dichas&#13;
plataformas varias de las iniciativas&#13;
contemplan la coparticipación del&#13;
sector privado, especialmente en&#13;
las etapas pre competitivas relacionadas con aspectos tecnológicos;&#13;
vi) El desarrollo de nuevas tecnologías, la mejora de las actuales y los&#13;
esquemas de protección a la propiedad intelectual subyacen en la&#13;
mayoría de los planes;&#13;
vii) Otro elemento común es el énfasis en la formación de los recursos&#13;
humanos.&#13;
&#13;
Es decir, la bioeconomía es una&#13;
realidad. En la actualidad, existe&#13;
pero por problemas de coordinación no explota todo su potencial&#13;
(a la luz del potencial que la nueva plataforma tecnológica que se&#13;
&#13;
está desarrollando le habilita, es&#13;
ineficiente). El desarrollo de todos&#13;
los sectores que se engloban bajo&#13;
la bioeconomía de manera concertada implicará proveer seguridad alimentaria global, mejorar la&#13;
nutrición y la salud pública, volver&#13;
más limpios y eficientes los procesos industriales y contribuir significativamente a mitigar el cambio&#13;
climático3.&#13;
A su vez, podría decirse que plantea los típicos problemas de provisión de un bien público en función&#13;
de cuestiones atinentes a sustentabilidad, preservación de suelos,&#13;
nutrientes, riqueza natural y ambiente4.&#13;
Gran parte del desafío futuro de la&#13;
bioeconomía pasa por el manejo&#13;
eficiente de la biomasa: en la producción, su procesamiento y uso;&#13;
a lo largo de esos tres ciclos es fundamental reducir –y evitar, si es posible- el desperdicio, lo que reducirá la demanda sobre la biomasa&#13;
virgen5. La bioeconomía comprende&#13;
Nature Climate Change 4, 951–953 (2014)&#13;
doi:10.1038/nclimate2419, Published online 29 October 2014; http://www.nature.com/nclimate/journal/&#13;
v4/n11/full/nclimate2419.html&#13;
3&#13;
&#13;
The European Bioeconomy in 2030, (2010), http://&#13;
www.epsoweb.org/file/560&#13;
4&#13;
&#13;
5&#13;
El Panel Europeo en Bioeconomía estima que la producción de alimento demanda 20 veces más energía&#13;
que las calorías que produce; a su vez, afirma que&#13;
&#13;
159&#13;
&#13;
�Tendencias, diagnósticos y prospecciones&#13;
&#13;
la idea del uso de la tierra y la seguridad alimentaria optimizadas a través de una producción sustentable,&#13;
eficiente en recursos y ampliamente&#13;
libre de residuos, contribuyendo a&#13;
una economía circular; la circularidad descansa fuertemente en el&#13;
manejo de residuos, mediante su&#13;
valorización y prevención. Junto a la&#13;
idea de la circularidad, se hace fuerte la noción de “uso en cascada”;&#13;
la Agencia Alemana de Ambiente lo&#13;
ha definido como “la estrategia para el&#13;
uso de insumos biológicos o los productos&#13;
realizados con ellos, en etapas secuenciales&#13;
cronológicamente a lo largo, seguido y eficientemente posible para cada material en&#13;
función de recobrar su energía al final del&#13;
ciclo de vida del producto.”6&#13;
El desarrollo de biorrefinerías para&#13;
la producción de bio-productos&#13;
permitirá producir productos de&#13;
mayor valor agregado y bioenergía al mismo tiempo –las plantas&#13;
más modernas de producción de&#13;
celulosa son un claro ejemplo de&#13;
ello-. Para que ello sea factible, es&#13;
entre el 30 y 40 % de la biomasa proveniente de&#13;
la agricultura y la acuicultura es desperdiciada en la&#13;
cadena que va de la granja al tenedor.&#13;
6&#13;
Ejemplos de ellos ya existen, por ejemplo, en la&#13;
producción de biodisel, cuando se obtiene glicerina,&#13;
como subproducto, la misma se utiliza primero para&#13;
producir materiales, y luego para energía; o en el caso&#13;
de la industria forestal, donde primero se obtiene madera sólida, de la que se obtienen muebles, paneles,&#13;
chips reciclados, y recién allí se quema. Potenciar el&#13;
uso en cascada de la biomasa sólo depende de factores y desarrollos tecnológicos.&#13;
&#13;
160&#13;
&#13;
importante facilitar el conocimiento&#13;
por parte de los empresarios de las&#13;
oportunidades que existen aguas&#13;
arriba y abajo para el uso de biomasa, y darles apoyo público para&#13;
que las implementen.&#13;
En este sentido se abre un abanico muy amplio de sectores económicos que pueden estar –o bien&#13;
que lo estarán en un futuro cercano- vinculados a la bioeconomía&#13;
(agropecuario, forestal, alimenticio,&#13;
acuícola, industrias química y de&#13;
materiales y energía). Estos serán&#13;
crecientemente interdependientes&#13;
por el acceso a materias primas y&#13;
energía y conformarán, en conjunto, la red de la bioeconomía. Para&#13;
que prosperen, deberán concertar&#13;
un desarrollo acompasado y equilibrado entre todos. Ello dependerá&#13;
cada vez más de diseñar políticas&#13;
coherentes e integradas en una&#13;
misma dirección, principalmente&#13;
en: i) inversión en investigación en&#13;
cada uno de los sectores, y con&#13;
programas multidisciplinarios; ii) favorecer y estimular la innovación; iii)&#13;
alentar las iniciativas empresariales&#13;
como opciones de desarrollo personal dentro de la bioeconomía; iv)&#13;
formar y proveer de mano de obra&#13;
calificada para la bioeconomía en&#13;
la educación secundaria y terciaria;&#13;
v) marco regulatorio favorable para&#13;
la innovación e iniciativas dentro de&#13;
la bioeconomía, equilibrando los&#13;
&#13;
�BIOECONOMÍA&#13;
&#13;
beneficios y riesgos; y, vi) mejorar&#13;
la comunicación con el público en&#13;
general sobre los avances y progresos de la bioeconomía.&#13;
Al mismo tiempo, sin embargo,&#13;
es necesario ser precavidos y su-&#13;
&#13;
ficientemente flexibles para la aplicación de estos principios (como&#13;
el de cascada), ya que si la regla&#13;
fuera muy taxativa para todo tipo&#13;
de biomasa, en algunos casos&#13;
esto impediría el desarrollo de la&#13;
misma.&#13;
&#13;
161&#13;
&#13;
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&#13;
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                <text>RECURSOS ENERGÉTICOS; RECURSOS NATURALES; RECURSOS RENOVABLES; BIOENERGÍA; ECONOMÍA AGRÍCOLA; TECNOLOGÍA; TECNOLOGÍA ENERGÉTICA</text>
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                    <text>SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA PESCA Y ALIMENTOS

EVALUACION DEL POTENCIAL PARA ACUICULTURA EN LA
PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO
INFORMACION BASICA

ELABORADO POR: DIRECCION DE ACUICULTURA

SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTOS
SUBSECRETARIA DE PESCA Y ACUICULTURA
DIRECCION NACIONAL DE PESCA Y ACUICULTURA
DIRECCION DE ACUICULTURA
(2002)

�PREPARACION DE ESTE DOCUMENTO

El presente documento ha sido elaborado con el objeto de proporcionar
información básica, en forma sintética, a los potenciales productores en
acuicultura; así como a cuantos trabajan en el sector acuícola en la República
Argentina.
Incluye datos referentes a los ambientes de agua dulce y litorales
marinos en la Provincia de Tierra del Fuego, así como especies potenciales
para cultivo. Los datos fueron recopilados del extenso trabajo de Evaluación e
Identificación de Sitios Aptos para el Desarrollo de la Acuicultura sobre la Zona
Costera de la Isla Grande de Tierra del Fuego y sus Aguas Interiores, realizado
para la Provincia de Tierra del Fuego (CFI, 1993) .

Para fines bibliográficos este documento debe ser citado
como:
Luchini, L. y Wicki, G.A. 2002 (revisión). Evaluación del
potencial para acuicultura en la Provincia de Tierra del
Fuego. Información Básica.
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
(SAGPyA). 29pp.

�SUMMARY

Tierra del Fuego archipelago runs between parallels 52° and 56° South,
and 63° to 75° Western meridians. A great number of small, medium and big
island are gathered around the main island (Isla Grande) .It looks like an
equilateral triangle with a base towards south of about 250 miles.
Climate and physiography: Isla Grande shows its .own characteristics
concerning climate, physiography and vegetqtion. So, it can be divided into
three agroecological areas: Magallanic, Steepe, Ecotone and Andean
Patagonia Mountains. The Magallanic Steepe Area (around 418,000 ha) covers
the north of the main island, while the Ecotone Area spreads over 466,000 has.
The climate is mainly of a cold-temperate type. On the plateau area it turns into
a semiarid type. Annual average rainfall ranges between 350 mm (north, on the
Magallanic Steepe Area) and 600 mm (south, of the Ecotone Area), just on the
border of the Andean Patagonia Mountains Area. Annual average temperature
is below 6°C. In the Patagonia Andean Area (1,2 millons ha), the climate has
been classified as cold temperate (Andean humid variety) .Annual average
temperature ranges from 4-6°C, and the evapotranspiration reaches 500 to 600
mm. The Atlantic and the Beagle Channel coasts show milder weather
conditions than the rest of the island.
Relief: the Magallanic Steepe Area, is characterized by a plain relief eroded by
fluvio-glacial action and the south of the main island is part of the Patagonia
Andean Region. Towards the south of Isla Grande, the marine coast runs
smoothly to the Beagle Channel. The sea shore is abrupt, broken by narrow
strips of grassland.
Potential production for aquaculture: freshwater temperature in Isla Grande
reaches up to 0°C in a great period of the year. Morever, on the northern
.Atlantic .coast, the sea water temperature is lower in winter (0.5-2.0°C) .In
contrast the sea water temperature in the southern Atlantic and the Beagle
Channel coasts, is around 5-6°C.
Sixteen marine sites were identified. Mainly they proved to be suitable for
Salmonid production in cage culture, and some others for enclosure culture
within narrow bays.

�Conservative estimation gave a total carrying capacity up 110,000 Tn, with
conventional culture system and the present land access to the sea.
The table below shows the estimated total carrying capacity of the sea waters.

Sites

Carrying capacity
(in Tons)

Beagle coast by land access

20,145

Beagle coast by water access

240

South Atlantic coast
TOTAL

90.000
110,385

In order to identify the sites, the following features were taken into account:
cities nearby; industrial or harbouring activities and present land access.
Nineteen sites showed suitability for Salmonid ranching. However, ranching
feasibility will be studied when necessary.
Freshwater carrying capacity gross estimation were carried out in Isla Grande
for a brief period of time; as a result low temperate freshwater are only suitable
for smolt and juvenile salmonids production (trout and salmon culture) which is
showed in the following table:

Sites

Carrying capacity
(in Tons)

Lago Fagnano

1,660

Lago Yehuin

124

Rivers Atlantic Flowing

4,688

Rivers Pacific Flowing

2,532

Rivers Beagle Channel Flowing

4,092

TOTAL

13,096

�According with these data the culture of 50 g juvenile fish could reach a
carrying capacity of 6,2 millions in the bays of Fagnano lake and Yehuin lake.
This juvenile hypothetical production (6,2 millions fish) could reach about
12,400 Tn of fish (average individual weight of 2 Kg) under cage culture
conditions in the Beagle Channel; which means only 60 percent of the total
estimated Beagle Channel carrying capacity sites.

�RESUMEN EJECUTIVO
La Tierra del Fuego es un archipiélago situado aproximadamente entre
los paralelos 52°S y 56°S y encuadrado entre los meridianos occidentales 63° y
75°. Una multitud de islas grandes, medianas y pequeñas, se agrupan en torno
a una tierra mayor o isla principal; cuya figura puede simplificarse como un
triángulo casi equilátero, que posee una base hacia el sur, cercana a las 250
millas.
La Isla Grande de Tierra del Fuego, presenta características particulares,
diferenciadas en cuanto a clima, fisiografía y vegetación; que permiten dividirla
en tres (3) zonas agroecológicas: estepa magallánica, ecotono y cordillera.
La estepa magallánica abarca todo el norte de la Isla, con
aproximadamente 418.000 ha y el ecotono comprende la parte central,
abarcando una superficie de 466.000 ha. La estepa magallánica y el ecotono
constituyen la región Patagonia Extra Andina Austral.
El clima es templado-frío, con la variante de semiárido en meseta. La
precipitación media anual varía entre 350 mm al norte de la estepa magallánica
y 600 mm al sur del ecotono, en su límite con la Patagonia Andina. La
temperatura media anual es de menos de 6°C. La región se caracteriza por
presentar un relieve de planicies recortadas por la acción fluvio-glacial. La zona
cordillerana abarca todo el sur de la Isla constituyendo la región Patagónica
Andina. Su superficie abarca 1.242.000 ha. Su clima ha sido clasificado como
templado-frío dentro de la variedad húmedo andino. La temperatura media
anual oscila entre 4° y 6°C. La precipitación media anual es mayor de 600 mm.
La evapotranspiración está registrada entre 500 y 600 mm.
Hacia el sur de la Isla Grande, la costa marina del canal de Beagle se
presenta abrupta, interrumpida por angostas fajas de tierra, con suave declive
hacia el Canal, cubiertas por vegetación herbácea. Debido a la influencia
marina, el litoral atlántico y el del Canal Beagle presentan condiciones
climáticas más benignas que el resto de la zona.

�Gran parte del agua dulce de la Isla Grande de Tierra del Fuego posee
temperaturas cercanas a 0°C durante varios meses del año. Además, en la
costa oceánica atlántica oriental, la temperatura del agua es baja durante el
invierno (0,5 2°C); siendo las amplitudes de marea muy grandes. El resto del
litoral marítimo, costa atlántica sur y costa del canal de Beagle, posee
temperaturas de agua en invierno cercanas a los 5-6°C.
Durante el trabajo de relevamiento del Potencial para Acuicultura
realizado in situ en el año 1993 (Quirós y otros, ver cita bibliográfica) se
identificaron 16 sitios marinos, considerados con aptitud para producción de
peces Salmónidos, con modalidad en jaulas suspendidas en sistema intensivo.
Algunos sitios fueron identificados también como posibles de utilizar para
"encierro" de los peces, con metodología de cultivo adecuada (cerramiento de
bahías de boca estrecha).
El potencial de sustentación de peces en los sitios marinos monitoreados
y considerados aptos, se estimó, en forma conservadora, como no inferior a las
110.000 tn; utilizando solamente técnicas convencionales de cultivo. Para el
Canal de Beagle, con acceso actual por tierra, se estimó una capacidad de
sustentación de 20.000 tn.
El resumen del potencial de sustentación se presenta a continuación:
Sitio
Beagle acceso por tierra
Beagle acceso por agua
Litoral Atlántico sur
TOTAL

Sustentación
(tn)
20.145
240
90.000
110.385

�El grado de aptitud para cultivo de los sitios oceánicos identificados se
evaluó en función de las características .propias del sitio, presencia de
población humana, actividad industrial o portuaria, facilidad de acceso actual.
Los mismos se encuentran indicados en el trabajo general original, efectuado
por los autores mencionados.
Así mismo, fueron identificados también un total de 19 sitios para
posibilidad de trabajar en acuicultura tipo "ranching", una de las formas de
cultivo para salmones. La factibilidad de aplicar estas técnicas deberán, sin
embargo, ser evaluadas con mayor detenimiento.

También fue evaluado el potencial de las aguas interiores de la Isla
Grande de Tierra del Fuego, con un nivel de baja precisión, para los sitios
correspondientes a las mismas. Las aguas dulces de la Isla solamente son
aptas, dadas sus bajas temperaturas durante amplios períodos, para la
producción bajo cultivo de "smolt" de salmón o juveniles de trucha.
A continuación, se detalla el potencial de producción acuícola para las
aguas dulces:

Sitios

Sustentación
(tn)

Lago Fagnano

1.660

Lago Yehuin

124

Ríos vertiente atlántica

4.688

Ríos vertiente pacífica

2.532

Ríos vertientes sur

4.092

TOTAL

13.096

Si la suposición se aplica a .producción de peces de 50 g de peso
individual, la capacidad de carga de las bahías del lago Fagnano y la total del
lago Yehuín sería de 6.2 millones de peces. Esta producción trasladada al
mar, y cultivada hasta un peso final de 2 Kg, representaría un total de 12400 tn

�de peces, es decir un 60 % de la capacidad de carga de los sitios sobre el
Canal de Beagle.
Considerando el total del lago Fagnano, más el del algo Yehuín, la
superficie disponible de espejo de agua en 624 km2 representa una capacidad
de sustentación de 1780 tn de peces.

�INDICE
1.- PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO
1.1.- Características generales
1.2.- Características principales
1.2.1.- Aspectos socio-económicos
1.2.2.- Producciones importantes
1.2.3.- Zonas de producción
1.2.4.- Ganado
1.2.5.- Pesquerías
1.2. 6. - Acuicultura
2. - POTENCIAL ACUICOLA PARA ACUICULTURA
3.- RESULTADOS DE MUESTREOS DE CALIDAD DE AGUA
4. -ANALISIS DE CONTAMINANTES
5.- LITORAL COSTERO
5.1. Canal de Beagle.
5.1.1. Bahía Sáenz Valiente
5.1.2 Bahía Lapataia
5.1.-3. Ensenada Zaratiegui
5.1.4. Bahía Golondrina
5.1.5. Bahía Ushuaia
5.1.6. Bahía Almirante Brown
5.1.7. Puerto Harberton
5.1.8. Bahía Relegada.
5 .1. 9. Bahía Varela
6.- OTROS SITIOS
A. - Atlántico Sur (costa sur)
a. - Bahía Sloggett
b.- Bahía Aguirre
c.- Bahía Valentín

�B.- Estrecho de Le Maire
a.- Bahía Buen Suceso
b.- Bahía Thetis
C.- Atlántico Sur (costa oriental)
a.- Bahía San Sebastián
b.- Caletas La Misión y San Pablo
c.- Caletas: San Mauricio, Falsa, Centenario y Policarpo

7.- ESPECIES POTENCIALES PARA CULTIVO.
8.- RESUMEN DEL POTENCIAL ACUICOLA PARA SALMONIDOS EN LA
PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO
8.1. Capacidad de sustentación aproximada, para los sitios identificados
en el mar.
8.2. Potencial aproximado en aguas interiores dulces (producción de
smolt de salmón y juveniles de trucha arco-iris)
9.- MARCO LEGAL
9.1. Legislación provincial
9.2. Legislación nacional
10.- INDICE DE MAPAS
11.- DIRECTORIO DE ENTIDADES EN RELACION A LA ACUICULTURA
12.- CONCLUSIONES
13.-BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
14.- AGRADECIMIENTOS

�1. - PROVINCIA DE TIERRA DE FUEGO

1.1.- Características generales
La Tierra del Fuego, es un archipiélago situado aproximadamente entre
los paralelos 52° Sur y 56° Sur, encuadrado por los meridianos occidentales
63° y 75°. Una multitud de islas grandes, medianas y pequeñas, se agrupan
alrededor de una tierra mayor o isla principal. La figura general, puede
simplificarse como un triángulo casi equilátero, que posee una base
aproximada de 250 millas que mira .al Sur y se extiende desde el paso del
Brecknok hasta el estrecho de Le Maire. La altura, medida desde el cabo San
Pío hasta el paralelo de Punta Anegada, asciende a unas 150 millas.
La Isla Grande presenta características diferentes en su clima, con una
fisiografía y vegetación que permite dividirla en tres zonas agroecológicas:
estepa magallánica, ecotono y cordillera.
La estepa magallánica abarca toda la parte norte de la Isla, siendo su
superficie 418.000 ha y el ecotono comprende la parte central con una
superficie de 466.000 ha.
La estepa magallánica y el ecotono constituyen la región Patagonia
Extra Andina Austral.
.El clima es templado-frío, con la variante de semiárido en la meseta. La
precipitación media anual varía entre 350 mm al norte de la estepa magallánica
y 600 mm al sur del ecotono, en su límite con la Patagonia Andina. La
temperatura media anual es menor a 6°C. La región se caracteriza por
presentar un relieve de planicies recortadas por al acción fluvio-glacial. La zona
cordillerana abarca todo el sur de la Isla constituyendo la región Patagonia
Andina, con una superficie de 1.242.000 ha. Su clima ha sido clasificado como
templado-frío dentro de la variedad húmedo andino. La temperatura media
anual oscila entre 4° y 6°C. La precipitación media anual es mayor de 600 mm;
siendo a la evapotranspiración registrada entre 500 y 600 mm.

�Hacia el sur de la Isla Grande, la costa del canal de Beagle se presenta
abrupta, interrumpida por angostas fajas de tierra, con suave declive hacia el
Canal, cubiertas por vegetación herbácea. Debido a la influencia marina, el
litoral atlántico y el del Canal de Beagle presentan condiciones climáticas más
benignas que el resto de la zona.
Gran parte del agua dulce posee temperaturas cercanas a 0°C durante
varios meses del año. Por otra parte en la costa oceánica atlántica oriental, las
temperaturas del agua en las zonas costeras son bajas durante el invierno (0,52°C) y las amplitudes de marea son pronunciadas. El resto del litoral marítimo,
costa atlántica sur y costa del Canal de Beagle, poseen temperaturas del agua
cercanas a los 5-6°C en invierno.
1.2.- Características principales
1.2.1. Aspectos socio-económicos
Superficie total:
Región:

Tierra ocupada:

Bosques, montes:
Pasturas naturales:
Población:

2.157.100 ha (0,78% del
territorio nacional).
Patagonia (2,74% de la
superficie regional)
1.147.356 ha (año 1988)
(53,2%).Caminos,
viviendas, etc.: 3.836 ha
(0,3%)
347.798 ha (30,3%)
683.123 ha (59,5%)

Densidad poblacional:

69.450 habitantes (Censo,
Nacional 1991)
3, 3 hab / km2

Aumento poblacional:

153,4% (1988-1991)

Ciudades principales:

Río Grande y Ushuaia capital:
Ushuaia

�1.2.2. -Producciones importantes
Agricultura (Censo 1988)
Superficie total cultivable

11.230 ha

Superficie total cultivada

6.680 ha

Cultivos: forrajeras perennes (pasturas), anuales (verdeo de avena)
hortalizas (de hoja), cereales (avena), flores ornamentales
(Censo 1988).
Forestación: (Banco Mundial, 1992) 634.000 ha cubiertas de bosque
natural de " lenga " (Notophagus pumila)
Producción de "rollizos"

(1992) 3 millones de pies2 de madera/año.

1.2.4.- Ganado
Superficie afectada a producción:
Establecimientos ganaderos:

1.100.000 ha.
61

Producción principal:

OVINOS

Stock (1993)

573.713 cabezas (3,1%
del país) .

Producción vacuna:

22.602 cabezas (1993)

Producción de lana:

2.650 tn (1993-94)
(3% del total del país).

1.2.5.- Pesquerías
Puerto principal:
Captura total pesquera:

Ushuaia
126.654,3 tn (1995)

�Principales especies pesqueras:

polaca, merluza de cola,
merluza negra, merluza
Hubbsi y merluza
austral.

Acompañantes:

abadejo, calamar,
granadero, brótola.

Semi-industrial:

centollón

Red de frío:

Empresa Pesantar

Planta Procesado:

Empresa Pesquera
Beagle

1.2. 6. Acuicultura
Establecimientos:

La Mata Negra (6-8 tn)
Piratour (1 tn)

2. - POTENCIAL ACUICOLA PARA ACUICULTURA
La Isla Grande de Tierra del Fuego presenta condiciones ambientales
para el cultivo de organismos acuáticos, similares en gran parte, a las de
ciertos países del norte de Europa, tales como Noruega e Islandia.
La calidad de agua y calidad de sitios tanto en ambiente marino, como
de agua dulce es excepcional y está situada dentro de los patrones de calidad
que se necesitan para el cultivo específico de los peces Salmónidos.
El agua dulce superficial (ríos y arroyos, lagos y lagunas), con la
excepción del gran lago Fagnano, presentarla temperaturas por debajo de los
4°C durante seis meses del año.
Por otra lado, en gran parte de las aguas corrientes, la temperatura se muestra
cercana a los 0°C, durante varios meses del invierno. Ello hace que la estación
de crecimiento resulte relativamente corta para el cultivo de estos peces.
Por su parte, el Lago Fagnano, dado su régimen medio de temperatura
anual, podría destinarse a la producción de "smolt" de salmón o de juveniles de
trucha, con el objetivo de ser engordados posteriormente en el mar; y,

�eventualmente, ser también utilizado para engorde de trucha hasta el tamaño
denominado de "ración, pan size o plato". .En este último caso, se deberán
elegir con atención los sitios preferenciales y realizar una evaluación de
potencial in situ, resguardando el medio ambiente.
En la tabla a continuación, se muestran las temperaturas media ambientales
del aire y del agua, para la totalidad de los meses del año y para cuatro puntos
diferentes de sitios seleccionados.

Aire

Agua dulce

Agua marina

Río Grande Ushuaia

Río Olivia *

Ba. Ushuaia

Mes

Enero

13.0

9.4

9.4

8.9

Febrero

12.5

9.2

8.3

8.8

Marzo

10.4

7.8

6.6

8.1

Abril

7.1

5.7

4.1

6.6

Mayo

3.6

3.2

1.8

5.4

Junio

1.2

1.8

0.6

5.0

Julio

1.0

1.5

0.7

4.4

Agosto

2.7

2.2

0.9

4.3

Septiembre

5.1

4.1

2.1

4.6

Octubre

8.2

6.3

4.6

5.8

Noviembre

10.7

7.7

6.5

7.1

Diciembre

12.4

8.9

7.9

8.1

* Sobre este río está situada la Estación de Piscicultura de la provincia
(Subsecretaría de Recursos Naturales).
Base para producción de huevos y juveniles de trucha arco-iris y marrón
(huevos).

�3. - RESULTADOS DE MUESTREOS DE CALIDAD DE AGUA
Los resultados de un muestreo extensivo .de las agua del Canal de
Beagle, el litoral atlántico y las aguas interiores de la Isla Grande en invierno;
efectuado durante el Estudio de Evaluación del Potencial Para Acuicultura
realizado para esta provincia (Quirós y otros, 1993) indican: aguas frías a muy
frías con buena oxigenación. En el caso de las aguas interiores el grado de
oxigenación pareciera estar relacionado con la influencia del drenaje de zonas
de turberas y la densidad de población humana en los respectivos drenajes.
En los cuadros a continuación, se pueden observar los datos físicos, referidos a
los sitios seleccionados para muestreo
Sitio

T° agua

DO*

% SAT

9.2
9.5
8.8
8.5
9.0
9.0
8.7
10.2
10.2

94
96
90
87
90
90
84
102
102

Canal de Beagle y litoral Atlántico sur
Bahía Ushuaia
Bahía Golondrina
Ensenada Zaratiegui
Bahía Lapataia
Bahía Alte. Brown
Bahía Relegada
Puerto Haberton
Bahía Sloggett
Bahía Aguirre
Sitio
T° agua
Litoral atlántico
Bahía S. Sebastián
0.2
Caleta La Misión
2.1
Río Grande
1.9
Ea. Viamonte
1.9
S. Pablo
0.8
Aguas Interiores
Río Turbio
0.0
Río Ewan Sur
0.0
Río Fuego
0.0
Río Grande
0.1
Lago Yehuín
2.7
Lago Chepelmuth
0.0
Río Milna
0.0
Lago Fagnano
4.0
Lago Escondido
1.0
Río Olivia
0.1
Río Pipo
0.1
* DO oxigeno disuelto en el agua.

6.0
5.5
6.0
5.9
5.2
5.5
4.2
5.3
5.2

DO*

% SAT

12.0
11.5
10.8
11.0
11.0

106
106
100
102
100

14.0
14.2
12.2
14.4
11.6
12.4
13.2
12.4
11.4
13.8
12.8

96
97
84
99
85
85
90
94
80
95
88

�4. - ANALISIS DE CONTAMINANTES
Los resultados existentes (Quirós et al.1993), no indicaron presencia de
pesticidas clorados en las aguas superficiales de la Isla Grande. Los niveles de
hidrocarburos disueltos y en suspensión estuvieron, en general, por debajo de
los limites aceptados para el normal desenvolvimiento de la vida acuática.
La calidad bacteriológica de las aguas del Canal de Beagle y la de los
ríos de cordillera es excepcional: bajo contenido de Bacterias totales y
ausencia de bacterias fecales. El número de Bacterias totales aumenta en
función de la productividad de los suelos existentes en la Isla; sea en aguas
interiores o en las costas en las que desembocan cursos drenados por dichas
aguas.
Algunos sitios puntuales deberán ser estudiados con mayor detalle para
identificar posibles fuentes de contaminación.
Los niveles de nutrientes totales siguen un patrón esperado, dado la
productividad natural de las distintas regiones encontradas en la Isla Grande. El
amoniaco, considerado altamente tóxico para los peces, sólo podría constituir
un problema en la zona del puerto de la ciudad de Río Grande y en la
desembocadura del río en el mar.
Los metales pesados muestran concentraciones menores de las
recomendadas para una exposición continua de los peces.
Las conclusiones muestran una alta calidad de agua en los sitios
ubicados en el Canal de Beagle, litoral atlántico sur y el agua dulce de la región
cordillerana.
En las aguas corrientes de la región del ecotono; así como en las cuencas de
turberas, debe ponerse atención respecto de su calidad; tomando en
consideración especialmente los tenores de Fe y los pH.

�5. - LITORAL COSTERO
Con referencia a las aguas costeras del Canal de Beagle ellas
presentan la ventaja de temperaturas aceptables (5 a 6°C) durante los
meses más fríos del invierno. Esta situación permitiría la alimentación de
los peces en cultivo, con un crecimiento resultante positivo, durante esa
estación.
Las características de las aguas de la Isla Grande, hacen
recomendable por lo tanto, que, para el cultivo de peces se instrumenten
las tecnologías de engorde en el mar. También podrían adaptarse las
tecnologías de "ranching" en algunos casos.
Estas metodologías parecerían potencialmente más adecuadas,
desde el punto de vista técnico y económico; en contraposición a la
realización de un ciclo completo (cultivo de juveniles y engorde) en agua
dulce.
La temperatura de las aguas costeras litorales en el Atlántico Sur
oriental, se encuentran por debajo de los 4°C durante el invierno. Ello, unido a
una gran amplitud de marea en la región y a la alta intensidad y persistencia de
los vientos de dirección oeste (en la parte norte de la Isla); indican, en principio,
como poco recomendable el cultivo de organismos en esta zona marítima, con
utilización de técnicas convencionales de acuicultura.
Durante el trabajo en campo realizado para la determinación del
Potencial para la Acuicultura en la provincia, se relevaron los sitios mejores
para realizar producción acuícola marina. Aunque todos ellos presentan calidad
de agua aceptable en cuanto a condiciones físicas y químicas, no es lo mismo
con respecto a resguardos y otros.
A continuación, se enumeran aquellos, que han sido considerados como
los de mayores ventajas.

5.1. Canal de Beagle.
5.1.1. Bahía Sáenz Valiente
Superficie total
Profundidad media

49,6 ha
18.0 m

�Volumen total

8.9 hm3

Area potencial para cultivo (*)

30.1 ha

Limite de profundidad

18.0 m

Profundidad media

22.0 m

Volumen potencial de cultivo

6.6 hm3

Area potencial de cultivo (**)

5.0 ha

Profundidad media

20.0 m

Volumen potencial de cultivo

1.0 hm3

Tipo de fondo

* ATPC

arena, fango,
conchilla y algas en
costa

área total con profundidades mayores a 18 m, para jaulas de 10 m de
altura efectiva.

** APC área apta protegida de los vientos predominantes del SW, W y N.

5.1.2. Bahía Lapataia
Superficie total
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo

Area potencial de cultivo (**)
Limite de profundidad
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Tipo de fondo

292.4 ha
20.5 m
60.0 hm3

233.5 ha
18.0 m
24.9 m
58.1 hm3
rocoso

Infraestructura: dos fondeaderos dentro de la Bahía.
Dejar libre canal de navegación. Muelle de 36 m de largo por 3.6 m de ancho
en ensenada.
** APC área apta protegida de los vientos predominantes SW y W y N. Para
jaulas de 10 m de altura efectiva.

�5 .1 .3. Ensenada Zaratiegui

Superficie total
Profundidad media
Volumen total

286.6 ha
22.0 m
62.1 hm3

Area potencial para cultivo (*)
Limite de profundidad
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo

170.8 ha
18.0 m
27.0 m
46.1 hm3

Area potencial de cultivo (**)
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Tipo de fondo

26.0 ha
24.0 m
6.2 hm3
conchilla

* ATPC área total con profundidades mayores a 18 m, para jaulas de 10 m de
altura efectiva.
** APT área apta protegida de los vientos predominantes de SW, W y N.
5 .1 .4 .Bahía Golondrina
Superficie total
Profundidad media
Volumen total

390.0 ha
6.3 m
24.6 hm3

Area potencial para cultivo (*)
Limite de profundidad

12.0 ha
10.0 m

Profundidad meda
Volumen potencial de cultivo

20.0 m
2.4 hm3

Area potencial de cultivo (**)
Tipo de fondo

0.0 ha
conchilla

* ATPC área total con profundidades mayores a 10 m, para jaulas de 5 m de
altura efectiva.

�5.1. 5. Bahía Ushuaia
Superficie total
Profundidad media
Volumen total

2170.0 ha
49 .0 m
1063.3 hm3

Area potencial para cultivo (*)
Límite de profundidad
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo

1093.0 ha
20.0 m
48.0 m
525,0 hm3

Area potencial de cultivo (**)
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Tipo de fondo

115.0 ha
29 .7 m
34.0 hm3
fango y conchillas

* ATPC área total con profundidades mayores a 20 m, para jaulas de 10 m de
altura efectiva.
** APC área apta protegida de vientos predominantes SW, W y N.

5.1.6. Bahía Alte. Brown
Superficie total
Profundidad media
Volumen total
Area potencial para cultivo (*)
Límite de profundidad
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Area potencial de cultivo (**)
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Tipo de fondo

737.0 ha
11.0 m
81.1 hm3
143.6 ha
10.0 m
16.5 m
23.7 hm3
115.0 ha
17.0 m
19.6 hm3
pedregullo y algas
costeras

* ATPC área total con profundidades mayores a 10 m, para jaulas de 5 m de
altura efectiva.
**,APC área apta protegida de vientos predominantes del W y N. Dejar canal
de navegación.

�5.1.7. Bahía Harberton
Superficie total (*)
Profundidad media
Volumen total

56.6 ha
5.6 m
3.2 hm3

Area potencial de cultivo **
Límite de profundidad
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Tipo de fondo

1.0 ha
10.0 m
14.0 m
0.1 hm3
fango con algas en
costas.

* protegido de vientos predominantes del SW, W y N.
** APC área apta total para jaulas de 5 m de altura efectiva.
5 .1 .8 .Bahía Relegada
Superficie total (*)
Profundidad media
Volumen total
Ancho de boca
Area potencial de cultivo (**)
Límite de profundidad
Profundidad media
Volumen potencial de cultivo
Tipo de fondo

158.0 ha
4.2 m
6.6 hm3
425.0 m
1.0 ha
10.0 m
12.0 m
0.1 hm3
rocoso

* Por su boca estrecha, se puede considerar apto para cerramiento.
** APC área total protegida de vientos predominantes del SW, N y W. Para
jaulas de 5 m de altura efectiva.
5.1.9. Bahía Varela
Superficie total
Ancho de la boca

47.5 ha (*)
150.0 m

* Se trata de una bahía de poca profundidad, apta para instalar un cerramiento
debido a la angostura de su boca.

�6.- OTROS SITIOS
A.- Atlántico Sur (costa sur)
a.- Bahía Sloggett
b.- Bahía Aguirre
c.- Bahía Valentín
Estos sitios presentan áreas aptas para cultivo.
En su conjunto, abarcan un total de 678.0 ha protegidas de los vientos
predominantes que podría utilizarse con jaulas suspendidas de tipo comercial.
No existen caminos ni infraestructura alguna.
B. - Estrecho de Le Maire
a.- Bahía Buen Suceso
b.- Bahía Thetis
Los sitios señalados presentan en su conjunto un área de cultivo igual a
140.0 ha. Se trata de una zona inhóspita, sin infraestructura alguna.

C.- Atlántico Sur (costa oriental)
a.- Bahía San Sebastián
b.- Caletas La Misión y San Pablo
c.- Caletas: San Mauricio, Falsa, Centenario y Policarpo.
Los sitios a) y b) se caracterizan por existencia de red de caminos;
mientras e los sitios señalados en c) carecen de infraestructura. Ninguno de
estos sitios poseen protección de los vientos predominantes de la zona y
poseen una gran amplitud de mareas.

7.- ESPECIES POTENCIALES PARA CULTIVO
Como se especificó anteriormente, no cabe duda de que las principales
especies para desarrollo acuícola en la provincia, en agua dulce (ciclo
incompleto) o en agua de mar (en engorde); se refieren a las comprendidas
dentro del grupo de los Salmónidos. Ambos, truchas y salmones pertenecen a
la denominada familia Salmonidae.

�Dentro de este grupo, las truchas y salmones han sido obtenidos por
reproducción artificial desde el último siglo. Primariamente con objetivo de
repoblación de ambientes aptos para pesca deportiva y posteriormente para
consumo humano.
Los salmones sufren durante su vida una "smoltificación" proceso
referido a cambios fisiológicos que les permite pasar de agua dulce a la de mar,
como ocurre en la naturaleza. En cultivo se realiza este proceso en agua dulce
y luego, el engorde en mar.
La trucha arco-iris, por el contrario puede adaptarse a agua de mar, sin
pasar por este estadío de smoltificación.
Las especies con mayor factibilidad de cultivo y conocimiento
tecnológico de producción para la provincia, son: salmón del atlántico, (Salmo
salar), salmón del Pacífico (Oncorhynchus kisutch) la trucha' arco-iris
(Oncorhynchus mykiss) .Otras truchas, como las denominadas "charr" (grupo
del género Salvelinus), deberían ser consideradas para una futura etapa de
desarrollo. La elección de cultivo de una determinada especie, se realiza en
general, en acuicultura, de acuerdo a los potenciales mercados existentes en el
mundo o en el propio país de producción. De esta forma, cualquiera de las
especies mencionadas podrían ser producidas en las aguas de la Isla; siempre
que sus cultivos fueran técnica y económicamente rentables. Lo mismo ocurre
para la determinación del tamaño de las piezas en cultivo de la trucha arco-iris,
ya que, aunque el mismo efectuado a 350 g es posiblemente el más rápido de
realizar, no cabe duda de que es el que menor inserción presenta en un
mercado de tipo internacional.
Los cultivos en jaulas, favorecen, por otra parte la posibilidad de lograr
altos volúmenes para aumentar producción con calidad y continuidad.
Con respecto al cultivo de Moluscos Bivalvos (*) (mejillones), si bien
ellos carecen de un precio internacional aceptable, podrían comercializarse con
interés en la propia provincia o en el continente, a mercado de buen valor dado
su condición de excelencia de producción, clasificación y uniformidad. Las
experiencias piloto y los cultivos actuales iniciados indican la calidad de los

�sitios en cuanto a asentamiento y proporción de alimento en cantidad aceptable
para producción de los mismos; como así mismo la técnica a utilizar para el
litoral costero que se elija.
Otros cultivos: referente a otras especies posibles de ser cultivadas en
las aguas del Canal de Beagle, las mismas (erizos, centollas, algas, etc.)
deberá ser probadas experimentalmente en cultivos previos, que permitan
observar principalmente su crecimiento y otros factores para producciones
rentables.
8.- RESUMEN DEL POTENCIAL ACUICOLA PARA SALMONIDOS EN LA
PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO.
8.1. Capacidad de sustentación aproximada para los sitios identificados
en el mar.
SITIOS

Beagle acceso por tierra
Beagle acceso por agua
Litoral atlántico sur
TOTAL

SUSTENTACION
(tn)

20.145
240
90.000
110.385

8.2. Potencial aproximado en agua dulce (smolt de salmón o
juvenil de trucha arco-iris).

SITIOS
Lago Fagnano
Lago Yehuin
Subtotal
Ríos vertientes atlántica
Ríos vertientes pacífica
Ríos vertientes sur
Subtotal
TOTAL AGUA DULCE

SUSTENTACION
(tn)
1.660
124
1.784
4.668
2.532
4.092
11.300
13.084

�9. - MARCO LEGAL
9.1. Legislación provincial
Ley de Pesca N° 244, de fecha 05-09-95.
Esta Ley, en su Capítulo IX, se refiere a la actividad de la acuicultura. En
sus diferentes artículos trata de: 1) reglamentación de la actividad; 2)
promoción de la misma; 3) manejo conjunto con los organismos encargados de
preservación de los recursos; 4) concesiones y licitaciones; 5) establecimiento
del Registro Provincial.
9.2. Legislación nacional.
En lo referente a las Reglamentaciones existentes a nivel nacional
(Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos), las mismas se
refieren a: introducción de especies y/o subproductos exóticos o indígnas
procedentes de cualquier país del exterior; así como a la inscripción (Registro)
de los establecimientos de cultivo que realicen importaciones, exportaciones y.
tránsito federal de organismos acuáticos vivos (987/97).
La autoridad de Aplicación otorga los certificados correspondientes en
combinación con el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA). En lo
referido a: importación de alimentos, medicamentos y/o aprobación de plantas
de procesamientos y otras, el organismo interventor a nivel nacional es el
mismo SENASA.
10. - INDICE DE MAPAS
1.- Bahía Sáenz Valiente
2.- Bahía Lapataia
3.- Ensenada Zaratiegui
4.- Bahía Golondrina
5.- Bahía de Ushuaia
6.- Bahía Alte.Brown
7.- Bahía Harberton
8.- Lago Fagnano, Lago Cheepelmuth y Lago Yehuin
9.- De precipitación media anual
10.- Zonificación de Cuencas Hidrológicas
11.- Sitios con aptitud para cultivos marinos

�11 - DIRECTORIO DE ENTIDADES EN RELACION A LA ACUICULTURA
SECRETARIA DE AGRICULTURA, GANADERIA, PESCA Y ALIMENTOS
SUBSECRETARIA DE PESCA Y ACUICULTURA. DIRECCION DE
ACUICULTURA
Paseo Colón 982 -Anexo Pesca.
Tel. 4349-2321/2322/2313. Fax. 4349-2321
Subsecretario: Sr. Gerardo Nieto
Director: Dra. Laura Luchini
SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL (SENASA). Paseo Colón 922
Gerencia de Comercialización y
Control Técnico. Coordinación General de
Cuarentena y Prevención.
SENASA
Gerencia de Aprobación de Productos
Alimenticios y Farmacológicos (GAPAF)
SENASA -Paseo Colón 367, 6° piso
Gerencia de Inspección de Productos
Alimenticios (GIPA)

SUBSECRETARIA DE RECURSOS NATURALES Y AMBIENTE HUMANO
Subsecretario: Dr. Marcelo Morandi
Dirección de Recursos Naturales
San Martín 1401
USHUAIA (9410)
TIERRA DEL FUEGO
Telefax 0901-22576
Dirección de Pesca
Director: Lic. Miguel Isla
Estación de Piscicultura
Río Olivia - Ushuaia.
CENTRO AUSTRAL DE INVESTIGACION CIENTIFICA (CADIC)
Casilla de Correo 92 (9400) USHUAIA.
Tel. 0901-22310/22310/22314
Fax 0901- 30644

�12. - CONCLUSIONES

- La Isla Grande de Tierra del Fuego, presenta condiciones
ambientales para el cultivo de organismos acuáticos; en gran parte, semejantes
a los de ciertos países del norte de Europa, tales como Noruega e Islandia.
- La calidad de agua y calidad de los sitios en ambiente marino y de
agua dulce de la Isla Grande es excepcional y están situados dentro de los
patrones utilizados para el cultivo de Salmónidos.
- El agua dulce superficial (ríos y arroyos, lagos y lagunas), con la
excepción del Lago Fagnano; presenta temperaturas por debajo de los 4°C
durante gran parte del año.
Por otro lado, gran parte de las aguas corrientes de la Isla, poseen
temperaturas cercanas a los 0°C durante varios meses del año. Por estas
razones, la estación de crecimiento para un cultivo rentable, resulta
relativamente corta.
- Las aguas marinas costeras Canal de Beagle permanecen cerca de
los 5-6°C, lo que permitirla la alimentación y el crecimiento de los peces bajo
cultivo.
- Últimamente, se ha determinado además, la “Capacidad de Carga”
correspondiente a un área marina, dentro de la zona conocida como
“Romanche” apta para cultivo de Salmónidos.
- Por las razones explicitadas anteriormente, las características de las
aguas de la Isla Grande indican su importancia para el desarrollo de métodos
de engorde en mar. Las modalidades de cultivo en jaulas suspendidas o las del
ranching aparecerían como las más aptas técnica y económicamente.

�13.- BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
QUIROS, .R.; L. LUCHINI; E. ERRAZTI y G. WICKI, 1993 (*).
Evaluación e Identificación de Sitios Aptos para Desarrollo de la
Acuicultura; sobre la Zona Costera de la Isla Grande de Tierra del Fuego
y sus Aguas interiores. INFORME FINAL.
Volumen I, II y III (385 pp) y mapas adjuntos.
Consejo Federal de Inversiones (CFI), Centro de Documentación.
Argentina.
(*) Para bibliografía detallada, consultar en el Volumen III: 367-376, que incluye
la información Cartográfica General.

14.- AGRADECIMIENTOS
La DIRECCION DE ACUICULTURA agradece a las Srtas. Mirta Orellana e
Isabel Cerulli, de esta Dirección; por la colaboración brindada durante la
realización de este trabajo.

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Luchini, L.; Wicki, G.A.</text>
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                <text>Evaluación del potencial para acuicultura en la provincia de Tierra del Fuego. Información básica</text>
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                <text>TIERRA DEL FUEGO; RECURSOS AGRARIOS; ACUICULTURA; CONTAMINANTES; CALIDAD DEL AGUA; SALMONOIDEI;&#13;
CANAL DE BEAGLE; TRUCHA ARCO IRIS</text>
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LOS ALIMENTOS
GUÍA
GUÍA INTEGRAL
INTEGRAL PARA
PARA MUNICIPIOS
MUNICIPIOS

PROGRAMA NACIONAL DE REDUCCIÓN
DE PÉRDIDA Y DESPERDICIO DE ALIMENTOS

�AUTORIDADES

• Ministro de Agroindustria
Cdor. Ricardo Buryaile

• Secretario de Agregado de Valor
Ing. Agr. Néstor Roulet

• Subsecretaría de Alimentos y Bebidas
Ing. Agr. Mercedes Nimo

• Director de Agroalimentos
Dr. Pablo Morón

PROGRAMA NACIONAL DE REDUCCIÓN DE PÉRDIDA Y DESPERDICIO DE ALIMENTOS
valoremosalimentos@magyp.gob.ar / Tel. 54 11 4349 2789

OBJETIVO
El objetivo de esta Guía es brindar, de manera sistemática y metodológica, los pasos a seguir para
abordar la problemática de las pérdidas y los desperdicios de alimentos en una ciudad o municipio,
para alcanzar soluciones viables y sostenibles.

AGRADECIMIENTOS
Esta Guía ha sido elaborada por el Banco Mundial en base a la experiencia de la
asistencia técnica para la gestión de la pérdida y el desperdicio de alimentos en las
ciudades argentinas de Salta, Mar del Plata y Rosario, con financiamiento del Fondo
para el Crecimiento Verde de Corea durante el año 2015 y dentro de la Asistencia
Técnica para Economía y Resiliencia en Aglomerados Urbanos en Argentina.
Por último, se agradece el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO) en la revisión e impresión de este documento.
Fue liderado por John Morton con Lila Madariaga, Karina Campos, Mariana Valls,
Edda Li Puma y Horst Müller. El Diseño y armado fue realizado por Bernardo Deregibus y Brandlab, Diseño y Comunicación.

B.s As., Argentina, 2017. Permitida la reproducción total o parcial del presente material citando la fuente.

2

�GUÍA PARA MUNICIPIOS
Programa Nacional de Reducción de Pérdida y Desperdicio de Alimentos

QUÉ PUEDEN HACER LAS CIUDADES ARGENTINAS
PARA REDUCIR LA PÉRDIDA Y EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS
CONTENIDO
1

EL ABC DE LA PÉRDIDA Y EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS

4

a. Pérdida y desperdicio: ¿cuál es la diferencia?

4
6
8
9

b. Cuáles son las principales causas de la PDA
c. Tres caras de la misma moneda: social, ambiental y económica
d. Orden de prioridades de las acciones contra la PDA

2 ¿QUÉ SE HA HECHO HASTA AHORA?

a. En el mundo
b. En Argentina

3 QUÉ PUEDE HACER NUESTRO MUNICIPIO

a. Entendamos las claves para el éxito
i. Primero lo primero, trabajando con lo que tenemos
ii. Soluciones interdisciplinarias
iii. Sostener los resultados en el tiempo

11
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17
17

ix. ¿Cómo debería verse nuestro plan inicial?

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18
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c. Ya estamos encaminados. ¿Qué sigue ahora?

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b. ¿Por dónde empezamos?
i. ¿Cuáles son nuestras herramientas?
ii. ¿Con qué recursos contamos?
iii. ¿Cómo mejoramos el conocimiento del problema a nivel local?
iv. ¿Cómo gestionamos las fuentes locales de PDA?
v. ¿Cómo influenciamos la buena gestión?
vi. ¿Cómo cooperamos?
vii. ¿Cómo ajustamos nuestro servicio de aseo urbano?
viii. ¿Cómo concientizamos?

4 NECESITAMOS IDEAS, ¿ALGUNA SUGERENCIA?

¡TENEMOS UNA OPORTUNIDAD GRANDIOSA POR DELANTE! ESTAMOS FRENTE A UN
PROBLEMA GLOBAL QUE PUEDE SER SOLUCIONADO CON ACCIONES MUY LOCALES.
NUESTRA COMUNIDAD (SEA UNA CIUDAD GRANDE, UNA MEDIANA O UN PUEBLO)
TIENE LO QUE NECESITA PARA APORTAR SU GRANO DE ARENA. SÓLO NECESITAMOS
ESTAR TODOS CONSCIENTES DEL PROBLEMA, CONOCER BIEN LO QUE TENEMOS,
SABER QUÉ HACER Y ORGANIZARNOS. VAMOS A VER CÓMO…

39

3

�EL
ELABC
ABC DE
DE LA
LA
PÉRDIDA
PÉRDIDAY
Y DESPERDICIO
DESPERDICIO
DE
DE ALIMENTOS
ALIMENTOS

4

�1.

EL ABC DE LA PÉRDIDA Y EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS

A LO LARGO DE ESTA GUÍA, VAMOS A REFERIRNOS A LA PÉRDIDA
Y EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS POR SUS SIGLAS: PDA.

Si escuchamos “pérdida de alimentos” o “desperdicio de alimentos” quizás pensemos que son la misma cosa, y a todos nos sonará intuitivamente como algo malo. Tal vez lo primero que pensemos es que es malo tirar a la basura las
sobras de nuestra mesa cuando otros pasan hambre. Sin embargo, el que haya personas hambrientas es sólo una de
las caras del problema y nuestra mesa es sólo uno de los muchos escenarios donde ocurre. Vamos a conocer más a
fondo sobre este tema para que nuestra comunidad pueda encontrar soluciones integrales.

a. Pérdida y desperdicio: ¿cuál es la diferencia?
La pérdida de alimentos se produce en el campo, en el transporte y los lugares de almacenamiento después de la
cosecha o faena, y en las industrias de alimentos. Los alimentos se pierden sin llegar a ser comercializados, y se debe
principalmente a una falta de eficiencia de las cadenas agroalimentarias. El desperdicio, en cambio, ocurre en las
etapas de distribución, venta y consumo de los alimentos. Se desperdician los alimentos que aun cuando están listos
para consumir se descartan por alguna razón.
En la siguiente figura se muestran ejemplos de pérdidas y desperdicio en la cadena de suministro de varios alimentos.

Cadena de Suministro de Alimentos

PERDIDAS

DESPERDICIO

Las pérdidas tienen lugar en las etapas de producción,
poscosecha y procesamiento de la cadena. Aunque
se registran en todos los países tienen mayor impacto
en los de ingresos bajos.

Incluye los alimentos desechados
durante la comercialización y el
consumo. Es mayor en los países de
ingresos altos.

PRODUCCIÓN
AGRÍCOLA

POSCOSECHA Y
ALMACENAMIENTO

PROCESAMIENTO

DISTRIBUCIÓN
Y VENTA

CONSUMO

5

�Muertes durante
la cría (bovinos,
cerdos, aves, etc.)

Muertes durante
el transporte al
matadero y
animales que se
desechan en éste.

Derrames en el
desbarbado durante la matanza
y el procesamiento industrial.

Peces que se
desechan durante
la pesca.

Derrames y
deterioro durante
el enhielado,
transporte y tras
la descarga.

Pérdidas en
los procesos
industriales, como
el enlatado o el
ahumado.

Disminución de
la producción
ocasionada por
la mastitis en
vacas lecheras.

Derrames y
deterioro durante
el transporte
entre la granja y
la distribución.

Derrames y
pérdidas durante
el tratamiento
industrial y la
transformación
en derivados.

Daños mecánicos
y derrames durante la cosecha,
la separación de
cultivos, etc.

Derrames y
deterioro durante
el manejo,
almacenamiento
y transporte.

Derrames, deterioro y descartes
durante el procesamiento industrial o doméstico.

CARNES

PESCADO

LECHE Y
DERIVADOS

PRODUCTOS
VEGETALES

Desperdicio en
el sistema de
mercado, por
ejemplo, en mercados mayoristas,
supermercados,
vendedores minoristas o mercados
tradicionales.

Pérdidas y desperdicio durante
el consumo en
el hogar y otros
lugares, que
provienen principalmente del
comportamiento
del consumidor.

Figura 1. Pérdida y desperdicio de alimentos en el mundo (Fuente: Revista de Investigaciones Agropecuarias, Vol. 39 N° 3, diciembre 2013)

b. Cuáles son las principales causas de la PDA

Si hay productores agropecuarios o
pescadores en nuestra comunidad

Las siguientes son las causas más frecuentes de pérdida y desperdicio de alimentos. Al leerlas, pensemos si pueden
estar ocurriendo en nuestro municipio, y también si puede haber otras que no se mencionan acá:

6

Producción mayor a la demanda. Para poder cumplir con las cantidades acordadas con los
compradores, a veces los agricultores planifican una producción mayor a la necesaria por si
hay mal tiempo o ataques de plagas. Vender el excedente a los procesadores de alimentos o
como comida para animales es menos rentable económicamente ya que los precios en estos
sectores son mucho menores.
Recolección prematura de cultivos. A veces los agricultores recolectan los cultivos demasiado
pronto, obteniendo alimentos con un menor valor nutricional y económico, los cuales pueden
además desperdiciarse si no son adecuados para su consumo. En algunos casos, esto se
debe a la necesidad de efectivo durante la segunda mitad de la campaña agrícola.
Falta o deficiencia de instalaciones de almacenamiento y otra infraestructura después de la
cosecha, cría o captura. Los productos frescos (como frutas, hortalizas, carne y pescado) pueden estropearse en climas cálidos debido a la falta de infraestructura para el transporte, el almacenamiento, la refrigeración y la comercialización. También los productos no perecederos
se pueden perder por roturas, derrames o contacto con superficies sucias.

�Si hay industrias
de alimentos

La actitud “tirar es más barato que utilizar o reutilizar”. Algunos errores en el procesamiento
dan como resultado productos finales con un peso, forma o apariencia no uniformes, o envases dañados, sin afectar la inocuidad, el sabor o el valor nutricional de los alimentos. Aun así,
en una línea de producción estandarizada, estos productos suelen tirarse.
Altos “estándares estéticos” para los productos frescos en mercados. Por sus estrictos estándares de calidad sobre el peso, tamaño y apariencia de los cultivos, muchos supermercados
rechazan frutas y verduras que no se ven lindas, aunque están en buen estado y tienen el mismo valor nutricional. Así, cultivos que debían ser para el consumo humano se están desviando
hacia otros usos (como para alimentar animales).
Góndolas siempre llenas, con amplia variedad de productos y marcas disponibles. El hecho
de tener tanta variedad de productos aumenta las posibilidades de que algunos de ellos
venzan antes de que se vendan. Y cuando las góndolas tienen muchas unidades del mismo
producto, usualmente los compradores dejen de lado los que tienen fecha de vencimiento
más próxima.

En los servicios
de alimentación

Sistemas comerciales inadecuados. Los mercados mayoristas y minoristas pueden ser pequeños e insalubres, y estar abarrotados y desprovistos de aparatos de refrigeración.

Raciones grandes y recetas que desaprovechan partes de alimentos. Muchos restaurantes sirven porciones muy grandes; los “tenedor libre” incitan a la gente a llenar sus platos con más
comida de la que en realidad pueden comer. Y muchas veces la presentación de la comida
requiere cortar los alimentos de una forma que se tiran partes. Esto también puede suceder
en comedores (por ejemplo, de geriátricos o empresas), empresas de catering, hoteles y
hospitales.

En la actitud de
los ciudadanos

En los mercados, supermercados
y autoservicios

Falta de instalaciones de procesamiento. En muchas situaciones, la industria de procesamiento de alimentos no tiene la capacidad necesaria para procesar y preservar productos agrícolas
frescos (frutas y hortalizas) con los que responder a la demanda. Parte del problema se debe
a la estacionalidad de la producción y al costo de invertir en instalaciones de procesamiento
que no se utilizarían durante todo el año.

Malos hábitos del consumidor. Los consumidores mismos a veces dejan de comprar las
frutas y verduras que se ven menos lindas. En algunos casos la gente simplemente puede
permitirse desperdiciar comida cuando sale a comer afuera (y no se lleva a casa las sobras)
o en su propia casa (cuando por comprar de más o no planificar las comidas se les echan a
perder alimentos).

Para aprender más sobre las definiciones de pérdida y desperdicio de alimentos,
consultemos el siguiente documento (en inglés): Definitional Framework of food
loss. Working paper. Global Initiative on Food Loss and Waste Reduction. Food and
Agriculture Organization of the United Nations. Rome, February 2014

7

�c. Tres caras de la misma moneda: social, ambiental y económica

Uno de cada ocho
habitantes del mundo
pasa hambre.

Se emiten 3.300 millones de
toneladas de gases efecto invernadero con las actividades
agrícolas, ganaderas e industriales para la producción y
comercialización de alimentos que no se consumen.

Por un lado, tenemos personas que no llegan a comer lo
suficiente para vivir bien, y por otro tenemos comida que
nunca llega a utilizarse como alimento. Esta es la cara social del problema: mientras aproximadamente un tercio de
los alimentos producidos para consumo humano a nivel
mundial (1.300 millones de toneladas por año) se pierde o
desperdicia sin llegar a la mesa, uno de cada ocho habitantes del mundo pasa hambre. Alrededor del 24 por ciento de todas las calorías que actualmente se producen para
el consumo humano se pierde o se desperdicia.

Unos 750 mil millones de
dólares se pierden por año
en el mundo por comida
perdida o desperdiciada

La FAO estima que esta cantidad
de alimentos serían suficientes
para alimentar a 2 mil
millones de personas.

Desde el punto de vista ambiental, se desperdician los recursos naturales (tierra, agua, nutrientes y energía) utilizados
en la producción agrícola, manipulación, almacenamiento, transporte, distribución, procesamiento, envasado y marketing de los alimentos que no son consumidos.
Por ejemplo, la FAO calcula que cerca de 1,4 mil millones
de hectáreas de tierra (tamaño comparable al de China,
0,96 mil millones de hectáreas) se utilizan para el cultivo
La huella hídrica global de desperdicio
de alimentos que terminan siendo desperdiciados. Tamde alimentos (consumo de aguas
bién se generan en vano impactos sobre el ambiente para
superficiales y subterráneas durante
producir esos alimentos desperdiciados: emisión de gases
procesos de producción) es de
de efecto invernadero (más del doble de la cantidad de
emisiones de la India por año), generación de residuos y
aproximadamente 250 km cúbicos
otros tipos de contaminación asociados con la industria de
la alimentación a lo largo de todo su ciclo de vida. Incluso
se puede perder biodiversidad en algunos casos en que la
expansión de la frontera agrícola y pesquera avanza sobre las áreas naturales, bosques nativos y hábitats marinos. Y
por si esto fuera poco, la comida que no se reúsa y va a parar a basurales ocupa grandes territorios que no pueden
asignarse a otros usos y emite grandes cantidades de gases de efecto invernadero mientras se descompone.

8

�Además, la pérdida y el desperdicio de alimentos representa una pérdida de valor económico. Se calcula que unos
750 mil millones de dólares (equivalentes al PBI de Suiza) se perdieron en 2007 en alimentos que fueron desechados.
En el caso de mercados mayoristas y supermercados, muchos de ellos tienen un costo adicional al tener que contratar servicios de recolección de esos alimentos que son considerados “basura”. Adicionalmente, en algunos casos
la PDA puede provocar un aumento de precios de los alimentos, por ejemplo, cuando se hace una selección muy
exhaustiva de los productos que se van a comercializar o cuando no se cosecha todo.

Para aprender más sobre las tres caras del problema, miremos el siguiente video corto:
WASTE – Spanish (del canal de YouTube foodwastetv)
Foodwastetv link: https://www.youtube.com/watch?v=nmNCIacPfUI

d. Orden de prioridades de las acciones contra la PDA
No todas las acciones contra la pérdida y el desperdicio de alimentos tienen el mismo impacto ni son igualmente
valiosas. Por ejemplo, es fácil darnos cuenta que si tenemos comida apta para consumo humano que está a punto de
ser arrojada a un basural, es mejor dársela a comer a las personas que la necesitan antes que convertir esa comida en
compost; pero en todo caso, siempre es mejor obtener compost que echar el residuo en un basural. Desde el punto
de vista ambiental, algunas acciones contribuyen mucho más que otras a reducir la emisión de gases de efecto invernadero. La siguiente pirámide invertida pone en orden los diferentes tipos de acción, desde el más beneficioso arriba
hasta el menos beneficioso abajo, y así nos da un orden de prioridades.

Reducir pérdida o desperdicio en origen

Recuperar para alimentar personas

REDUCIR
RECUPERAR

Reusar para alimentar animales

REUSAR
Reusar en industrias

Generar biogás

TRATAR
Compostar

Mandar a
relleno
sanitario

Figura 2. Pirámide de jerarquía para minimizar la pérdida y el desperdicio de alimentos (Fuente: basada en HLPE Report 8, FAO, 2014)

9

�El objetivo prioritario debería ser evitar o REDUCIR la generación de residuos de alimentos en su origen. La prevención es la regla de oro y, cada unidad de tiempo, esfuerzo o dinero destinado a evitar la PDA, será más eficiente y
sostenible que recuperar o tratar el alimento.
El segundo objetivo, en la escala de preferencias desde el punto de vista social y ambiental, es RECUPERAR los
alimentos que puedan destinarse a consumo humano. Los alimentos pueden perder su valor comercial cuando su
fecha de vencimiento está cerca, cuando tienen un aspecto poco atractivo o cuando tienen defectos en su embalaje,
a pesar de mantener la inocuidad y las características nutricionales, y por lo tanto seguir siendo apto para consumo
humano. A través de los circuitos de donación, estos alimentos podrán recuperarse para alimentar a personas.
El siguiente objetivo es REUTILIZAR los desechos de alimentos para alimentar animales en forma directa o destinarlo a procesos industriales, de los cuales podrá surgir la elaboración de alimento para animales o, también,
alimento para personas (elaboración de conservas, sopas, mermelada, puré, jugos, etc.). También hay otras industrias
que pueden aprovechar estos desechos, como la de extracción de grasas y la de cosméticos.
Por último, si los alimentos no pueden recuperarse ni reutilizarse, debemos al menos tratar de APROVECHARLOS a
través del tratamiento para obtener abono (compost) o biogás para generar energía.

10

�¿QUÉ
¿QUÉ SE
SE HA
HA HECHO
HECHO
HASTA
HASTA AHORA?
AHORA?

11

�2.

¿QUÉ SE HA HECHO HASTA AHORA?

a. En el mundo
En muchos países del mundo se están llevando a cabo iniciativas para reducir la PDA. Algunas son impulsadas por los
gobiernos y requieren la participación de otros sectores, pero otras surgen del sector privado o de la sociedad civil.
Vamos a ver algunos ejemplos…
Una red de voluntarios cosecha lo que los agricultores dejarían en el campo
En Bélgica, España, Francia, Grecia y el Reino Unido, hay una red de voluntarios que, en asociación con
productores agrícolas, van a los campos a cosechar las frutas y verduras que los productores tirarían
porque tienen bajo valor comercial. Estos productos del campo son donados a organizaciones benéficas
que los distribuyen a personas carenciadas – Gleaning Network EU.
Empresa de lácteos implementa medidas internas y brinda asistencia técnica a sus distribuidores
para evitar las pérdidas
En Colombia, una empresa de productos lácteos elaboró un plan de reducción de la PDA que comprende medidas tanto internas como de apoyo a otros actores de la cadena de valor. Se involucró a los
equipos de ventas, logística y manufactura para diseñar e implementar varias iniciativas, que incluyen la
revisión de los materiales de los empaques que los hagan más resistentes a la manipulación, la revisión y
mejoramiento de procesos de manufactura y calidad que evitan pérdidas durante la fabricación, y alianzas con cadenas de supermercados para optimizar la logística de reversa (manejo adecuado de producto
que devuelven los clientes y distribuidores y que aún puede ser consumido). Además, realiza visitas de
apoyo a diferentes distribuidores para fomentar las buenas prácticas – Programa Buen Provecho, Alpina.
Nuevas “mini-industrias” procesan excedentes de producción de frutas y hortalizas
En Cuba, pequeñas industrias en localidades productoras procesan la sobreproducción frutal y hortícola para transformarla en mermeladas, dulces y encurtidos – Proyecto de Apoyo a una Agricultura
Sostenible en Cuba.
Estudiantes universitarios donan lo que no se come en sus cafeterías
En Estados Unidos, estudiantes iniciaron un movimiento para que sus universidades hagan acuerdos con
ONGs para donar la comida que al fin del día no se vendió en sus cafeterías – Food Recovery Network

Supermercados implementan varias prácticas para reducir el desperdicio
Algunas cadenas de supermercados en España están tomando acciones que evitan el desperdicio: compran directamente a los campos, sin intermediarios, reduciendo así la probabilidad de que los alimentos se
malogren al pasar por tantas manos; mantienen precios sin ofertas para trabajar con pedidos previsibles,
facilitar la gestión de stocks y evitar que los clientes compren más de lo que consumen; dan autonomía a los
responsables de frutas y verduras para bajar los precios y evitar excedencias; usan herramientas informáticas para ajustar mejor los pedidos a la demanda; venden productos a granel para que los clientes puedan
ajustar mejor sus compras a su consumo. Además, estas cadenas trabajan con bancos de alimentos para
donar alimentos que todavía están aptos para el consumo pero que la gente no compraría (por ejemplo,

12

�porque la fecha de vencimiento está cercana). Una cadena en Francia ofrece frutas y verduras “feas” (de
tamaños y formas inusuales) a un precio reducido, así como jugos y sopas elaborados con estas materias
primas, lo cual evita que sean desechadas por los productores – Mercadona, el Corte Inglés e Intermarché.
Eventos locales convocan a la comunidad para comer lo que se hubiera desperdiciado
Varias iniciativas en Europa y Latinoamérica hacen periódicamente festivales locales en los cuales voluntarios cocinan muchos platos de comida con alimentos en buen estado que no pudieron venderse en
mercados, y los reparten entre la gente que se acerca – Feeding the 5000 y Disco Sopa.
Restaurantes idean medidas creativas contra el desperdicio
En Brasil, los restaurantes adheridos al programa voluntario Satisfeito ofrecen platos preparados con técnicas que evitan el desperdicio de alimentos. El dinero ahorrado con estos platos es donado a organizaciones
de lucha contra el hambre. Un grupo de jóvenes cocineros en el Reino Unido crearon un restaurante que
cocina con comida que otros locales, supermercados o caterings de eventos tirarían a la basura. Tienen
varios locales del Reino Unido, otros países europeos y Australia, que están abiertos a toda la población
y trabajan con el concepto “paga lo que sientas”, por el cual los comensales pagan lo que puedan, lo que
crean que vale el plato o incluso nada, si no pueden – Satisfeito y The Real Junk Food Project
Empresa valoriza subproductos vegetales
En Holanda, una empresa usa restos de vegetales de otras industrias alimenticias para producir otros
productos comerciales: jugos, alimentos para mascotas, colorantes naturales y alimentos funcionales
(vitaminas, aminoácidos y fibras) – Provalor
Entidades convierten restos de alimentos en comida para animales de granja
Una empresa en Inglaterra reprocesa restos de alimentos de supermercados e industrias alimenticias
para producir un alimento balanceado para animales. En Corea del Sur el mismo gobierno municipal de
la ciudad de Gwangju tiene una planta para hacer el mismo proceso con restos no sólo de lugares donde
se venden alimentos, sino también de las casas particulares. A todos los generadores se les exige que
separen los restos de alimentos en origen – UK Farm Feeds y Korea Environment Corporation.
Empresa composta residuos de alimentos
En Chicago, EEUU, una empresa privada se asocia con clientes (distribuidores, supermercados, hoteles,
restaurantes, edificios de oficinas, universidades, escuelas, hospitales, casas privadas, etc.) para retirar sus
restos de alimentos y convertirlos en un abono orgánico que se distribuye en fincas urbanas como fertilizante. Para facilitar la recolección, la empresa entrega a sus clientes recipientes de 5 litros para residuos, y se
los cambia por uno limpio una vez a la semana, cuando pasan a recolectar lo acumulado – Sanford and Son.

Estos ejemplos son sólo una pequeña muestra de lo mucho que se está haciendo. Nos dan una idea de las diferentes escalas,
los diferentes sectores y la diversidad de medidas que se pueden tomar para evitar la PDA. acumulado – Sanford and Son.

Para ver muchos ejemplos más, consultemos el Catálogo de Iniciativas Nacionales e Internacionales sobre el Desperdicio Alimentario del Ministerio de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente de España

13

�b. En Argentina
En nuestro país ya están sucediendo muchas cosas buenas. Por ejemplo, en el 2015 el entonces Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, hoy Ministerio de Agroindustria, creó el Programa Nacional de Reducción de Pérdida y Desperdicio
de Alimentos (por Resolución Ministerial N° 392/2015), que tiene por objeto “coordinar, proponer e implementar políticas públicas, en consenso y con la participación de representantes del sector público y privado, sociedad civil, organismos internacionales, entre otros, que atiendan las causas y los efectos de la pérdida y el desperdicio de alimentos”1
En septiembre de 2016 se celebró una firma de cartas de adhesión al Programa, del cual participaron más de 40 entidades. ¡Nosotros podemos ser la próxima!
Como parte de este Programa, el Ministerio lanzó la campaña Valoremos los Alimentos, que ofrece mucha información sobre la temática, material y recursos que nos pueden servir en nuestros esfuerzos, y una serie de videos con
consejos de la chef Narda Lepes para que entre todos evitemos el desperdicio de alimentos.
Al formar parte de la Red Latinoamericana y Caribeña de Expertos para la Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos , la cual se enmarca en la Estrategia Regional para la Prevención y Reducción de las PDA de FAO, nuestro país está en
contacto con otros países de la región para coordinar esfuerzos y compartir conocimiento.
En el país también existe la Red Argentina de Bancos de Alimentos que nuclea a muchos bancos de alimentos locales. Éstos tienen la gran misión de alimentar a personas en situación de inseguridad alimentaria con los alimentos en
buen estado que quedan fuera de los circuitos comerciales.
Por otra parte, el Banco Mundial desarrolló una iniciativa contra la pérdida y el desperdicio de alimentos2 en tres ciudades argentinas, donde se consideraron aspectos técnicos, legales y comunicacionales. Vamos a ver qué hicieron…
Mar del Plata, Rosario y Salta empezaron caracterizando el desecho alimentario, o sea, midiendo cuánto desecho se
produce en los principales lugares por los que pasan alimentos: industrias alimenticias, mercados de abasto, supermercados, restaurantes, hoteles, comedores y hogares.
Para cada una de ellas se elaboró un flujograma de residuos de alimentos: un gráfico que muestra con flechas y números de dónde salen y a dónde van a parar los residuos.
Con esa información, se empezó a pensar en qué actores podían jugar un papel en reducir la PDA y se delinearon
estrategias técnicas y de gestión, propuestas normativas y propuestas de planes de comunicación, con campañas a
corto, mediano y largo plazo. Veamos algunos de los resultados…
Mar del Plata analizó opciones normativas para reducir los desechos de alimentos y tratar los que se produzcan.
Como resultado de la asistencia técnica ofrecida por el Banco Mundial, se analizaron con el Municipio de General
Pueyrredón opciones regulatorias para incentivar a los generadores a disminuir el desperdicio. En el municipio ya se
separa la basura, y se cobra por su gestión una tasa GIRSU. Entonces se analizó la posibilidad de disminuir la tasa para
quienes separan y tratan los residuos o aumentar la tasa para quienes no lo hacen; deducir parte de la Tasa Inmobiliaria o ABL a aquellos edificios que incorporen infraestructura para la separación o el tratamiento in situ. Por otra parte,
para fomentar la concientización, apoyar la donación y recuperación de comida, se analizaron las opciones de deducir
o eximir de la tasa a las publicidades municipales en la vía pública, en rodados y góndolas de los supermercados
cuando se incluya mensaje de concientización, buenas prácticas, consumo responsable, etc.; eximir de los tributos
locales a las organizaciones de recuperación de alimentos y deducir los impuestos municipales a quienes donan
alimentos o bienes y servicios para su recuperación.

1

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Resolución 392/2015 Artículo 2°

2

Asistencia técnica para la gestión de la pérdida y el desperdicio de alimentos en las ciudades argentinas de Salta, Mar del Plata y Rosa-

rio, brindada por el Banco Mundial con financiamiento del Fondo para el Crecimiento Verde de Corea durante el año 2015 (http://www.
worldbank.org/en/topic/sustainabledevelopment/brief/korea-green-growth-partnership)

14

�Rosario ofreció clases de cocina y degustaciones al público para concientizar y educar contra el desperdicio de
alimentos.
El lanzamiento del plan de acción de Rosario convocó a la comunidad para degustar alimentos preparados con frutas maduras y verduras “rescatadas” de los dos mercados de frutas y verduras de la ciudad. Con participación de la
Cámara de gastronómicos y su Escuela de Cocina, se prepararon jugos, licuados, pinchos de frutas, mermeladas y
preparaciones con verduras. En la misma actividad, un chef de la ciudad hizo una clase abierta de cocina haciendo
hincapié en el aprovechamiento. – Leamos la noticia oficial o veamos una video nota
http://www.rosarionoticias.gob.ar/page/noticias/id/42299/title/La-Municipalidad-profundiza-acciones-para-incentivar-reducci%C3%B3n-en-el-desperdicio-de-alimentos#.V_gQgFThDIU
https://www.youtube.com/watch?v=7gPQyk9CGEQ
Salta puede concientizar sobre la reducción del desperdicio de alimentos a través de la campaña de comunicación “Basurero a dieta”
Con ayuda del Banco Mundial, al municipio de Salta se le propuso un plan de comunicación con el logo y el slogan
que figuran abajo. El plan propuesto incluye un blog temático en el cual se puede publicar un curso online para la
alimentación sin desperdicio, entrevistas con especialistas en la temática, y consejos para disminuir el desperdicio
de alimentos en Navidad. También se puede cubrir la presencia en celebraciones culturales (Abril Cultural Salteño,
Día de la Empanada, Fiesta de la Pachamama y Fiesta del Milagro) y se podría descargar una app para la donación
de alimentos

15

�QUÉ
QUÉ PUEDE
PUEDE HACER
HACER
NUESTRO
NUESTRO MUNICIPIO
MUNICIPIO
SERVICIO DE ASEO

INVESTIGACIÓN
COMUNICACIÓN

ALIANZA

16

GOBERNANZA

�3 .

QUÉ PUEDE HACER NUESTRO MUNICIPIO

Nuestra comunidad es única: no hay otra que sea igual. Por eso, vamos a conocer bien en qué situación estamos ahora
y, en base a ello, diseñar un plan adaptado a nuestras circunstancias y recursos. Este plan nos permitirá aprovechar (y
quizás potenciar) lo que ya estamos haciendo bien y, de a poco, añadir nuevos elementos. Vamos a hacerlo de manera
ordenada, iterada (o sea, en un proceso que se repite una y otra vez) y eficiente (más resultados con menos recursos).
Para ello debemos tener en cuenta algunos conceptos durante toda la planificación…

a. Entendamos las claves para el éxito
i. Primero lo primero, trabajando con lo que tenemos
Recordemos el orden de prioridades: primero, reducimos (evitamos que los alimentos lleguen a un estado en que
se consideren desechos); después recuperamos para alimentar personas; recién después reusamos para alimentar
animales; si todavía hay sobras que no pueden ser consumidas, tratamos de reusarlas para alguna industria o para generación de biogás; si las opciones anteriores no son posibles, las compostamos para generar abono, y como última
opción, las mandamos al relleno sanitario. Mientras mejor sigamos este orden, más beneficio vamos a generar para
las personas, el ambiente y nuestra economía.
Ahora bien, tengamos en cuenta también que cada medida necesita tener recursos asignados. Si se nos ocurre una
medida muy buena para reducir la PDA en origen, pero nos damos cuenta que requiere un gran presupuesto que ahora no tenemos, y si en cambio hay una medida para recuperar la comida para alimentar personas vulnerables que sólo
requiere un pequeño esfuerzo adicional, empecemos con esta última. Esperar a tener los recursos para implementar
la primera medida puede ser frustrante y diluir el entusiasmo inicial. Es mejor lograr pequeñas victorias poco a poco
que terminar no haciendo nada por abrumarnos con metas demasiado altas.

ii. Soluciones interdisciplinarias
Si queremos soluciones eficaces, por lo general vamos a tener que integrar una medida de gestión o de tecnología (ver Lista 1) con una o algunas normas que la apoyen (ya sea obligando o incentivando algunas acciones) y con
uno o varios elementos de comunicación que la difundan. Por eso esta guía aborda estos tres componentes y está
organizada para que primero busquemos soluciones técnicas y después las complementemos con normas que las
organicen y las refuercen. Por último, vamos a diseñar una forma de comunicación que haga llegar el mensaje del
problema, de la solución y de la nueva norma que nos ayudará a lograr esa solución.

Todas estas soluciones serán más viables si las trabajamos de manera multisectorial,
es decir con el apoyo y el compromiso de otros actores ya sea públicos, privados, de la
academia, del tercer sector, entre otros.

17

�iii. Sostener los resultados en el tiempo
Si queremos que nuestras soluciones se instalen y permanezcan, tenemos que asegurarnos de tener:
•

•

•

El compromiso de los altos directivos. Cada organización involucrada tiene una jerarquía. Quienes están
en la parte más alta de la jerarquía son en general quienes asignan recursos y quienes determinan la agenda de prioridades de la institución. Desde nuestro gobierno, debemos hacer todo lo posible por involucrar
y contar con el compromiso de los niveles jerárquicos más altos de cada institución que tenga una parte en
nuestro plan; así garantizaremos que se asignen recursos y se mantenga el tema en agenda. Para propiciar
este compromiso, pensemos en informarles sobre los beneficios que resultarán para ellos; por ejemplo, al
director de una industria alimenticia o al dueño de un restaurante le podemos hablar del beneficio económico que resultaría de tener mejores prácticas para reducir el desperdicio (se pierde ganancia al no poder
vender lo que se tira, y por lo general tiene un costo la recolección y el tratamiento de los desechos). Por
otro lado, al director de un banco de alimentos o comedor le podemos hablar de cuánta más gente se
puede servir al establecer más acuerdos con mercados, supermercados o empresas de catering.
Un monitoreo de los resultados. Cuando hagamos nuestro plan, pensemos por anticipado qué resultados esperamos, asignémosle cifras (o al menos hitos) y estimemos en cuanto tiempo querríamos alcanzar
resultados (a corto, mediano y/o largo plazo). A medida que implementemos el plan, vayamos haciendo
seguimiento para ver si nos acercamos a esos números o hitos. Si estamos lejos de lograrlos, pensemos en
qué podemos cambiar para llegar a la meta.
Una mentalidad de mejora continua. No nos conformemos con poco. Si logramos una pequeña meta, no
nos durmamos en los laureles; sigamos adelante por más y planifiquemos la próxima acción para reducir
todavía más la PDA.

b. ¿Por dónde empezamos?
Ya tenemos a nuestra disposición información y asistencia técnica desde la Nación. Si no lo hemos hecho todavía,
nuestra primera acción podría ser firmar una carta de adhesión al Programa Nacional de Reducción de Pérdida y
Desperdicio de Alimentos. El Ministerio de Agroindustria de la Nación nos pueden dar mucha información y guía para
idear y ejecutar nuestro plan.

i. ¿Cuáles son nuestras herramientas?

18

�Como gobierno, contamos con un conjunto de herramientas para actuar; podemos usar directamente cuatro de ellas
para tomar medidas contra la PDA: promover la investigación y el conocimiento sobre la temática, la buena gobernanza (que incluye medidas de fortalecimiento institucional y revisiones regulatorias), proveer o regular los servicios
de aseo urbano y lanzar campañas de comunicación. La quinta herramienta –establecer alianzas con los otros
sectores– busca involucrar a los otros sectores de la sociedad (el privado y el de las organizaciones civiles (llamado
“tercer sector”), que también tienen funciones que cumplir. Tengamos presente que dentro de cada sector hay actores que trabajan con diferentes temáticas, como agro, ambiente, o comunicación social. Por lo general, mientras más
sectores y más actores podamos incluir, más eficaz será la acción contra la PDA.
A continuación, vamos a ver una metodología ordenada, paso por paso, que nos permitirá contemplar todas las herramientas y armar un plan de acción inicial adaptado a nuestras circunstancias.

ii. ¿Con qué recursos contamos?
Aunque el presupuesto y los empleados de nuestro gobierno son parte de nuestros recursos, no lo son todo; puede ser
que ya tengamos algunos recursos de los que no estamos al tanto, u otros que a simple vista no parecen recursos. Es posible que otras instituciones tengan gente, espacio, vehículos, tecnología, capital o hasta influencia con la que nos pueden
ayudar e involucrarse. En la sección 2.b. vimos el ejemplo de la ciudad de Rosario, que estableció alianzas con los dos
mercados de frutas y verduras de la ciudad, la Cámara de Gastronómicos y su Escuela de Cocina para poder concretar
una acción en vía pública para recuperar frutas maduras y aprovecharlas para alimentar y concientizar a la comunidad.
Vamos a explorar nuestra comunidad para asegurarnos de conocer todo lo que tenemos.
¿Tenemos..? (marquemos con una tilde lo que corresponda)
Tierras municipales disponibles o reconvertibles
Productores agropecuarios
Industrias de alimentos
Mercados mayoristas
Supermercados y mercados minoristas
Hoteles
Restaurantes
Cámaras empresarias vinculadas con alimentos
(de agricultura, industria de alimentos, hoteles, restaurantes, supermercados, etc.)
Bancos de alimentos
Universidades
Institutos terciarios
Escuelas agrotécnicas
Academias de gastronomía
Comedores comunitarios
Escuelas con comedor
Hogares de niños o ancianos
Criadores de cerdos (“chancheros”) o de otros animales de granja
Planta de biogás (municipal o privada)
Servicio de recolección de basura (municipal o privado)

19

�Planta de compostaje
Chefs o personalidades reconocidas
Medios de comunicación
(canal de TV, estación de radio, canal de YouTube local)
Festivales y celebraciones populares
A primera vista, podría parecernos que los generadores de pérdidas y desperdicio (como los productores agropecuarios, industrias de alimentos, mercados, restaurantes, etc.) no se deberían considerar como posibles recursos; pero
en realidad ellos son excelentes aliados estratégicos a la hora de luchar contra la PDA. En las siguientes secciones
vamos a ver cómo.

iii. ¿Cómo mejoramos el conocimiento del problema a nivel local?
Como parte de promover la investigación y el conocimiento sobre la PDA en nuestra comunidad, podemos realizar
estudios para identificar qué actores están generando pérdidas y desperdicios, y luego estimar sus volúmenes (o pesos)
de residuos de alimentos. En un esfuerzo de colaboración internacional, se ha creado un protocolo para medir y reportar
la pérdida y el desperdicio de alimentos, el cual podemos adoptar si disponemos del tiempo y recursos para hacer una
estimación más rigurosa. La versión actual del documento puede ser accedida en http://flwprotocol.org/.
Si nuestros recursos son más limitados, podemos empezar
con un relevamiento de fuentes más sencillo. El primer paso
es generar una lista, lo más completa posible, de las empresas que trabajan con alimentos en nuestra comunidad: productores agropecuarios, industrias alimenticias, mataderos
y frigoríficos, mercados de abasto, distribuidoras y supermercados, restaurantes y hoteles. Con esta lista, pongámonos en contacto con un responsable de cada institución y
agendemos un momento para ir a hacer una encuesta.

Para elaborar la lista podemos
obtener datos que ya están
relevados, tanto de autoridades
locales (como la autoridad
fiscal o la sanitaria) como de
organismos nacionales.

Es importante que tanto nosotros como las personas que contactemos entendamos que este ejercicio no se trata de
buscar “culpables”. No estamos haciendo una inspección con el fin de sancionar; sólo estamos buscando datos, lo
más objetivos posible, que nos permitan priorizar nuestros esfuerzos para reducir la PDA.
Hacer las encuestas puede llevarnos mucho tiempo y trabajo. No tenemos que limitarnos a hacerlo con el personal
de nuestro gobierno. Es acá cuando podemos pensar en alianzas con otros actores de la comunidad. Las universidades u otras instituciones académicas son ámbitos ideales para conseguir ayuda: podemos pedir que se organicen
grupos de alumnos guiados por un docente para que, como parte de un proyecto para una materia o simplemente
como voluntarios, salgan a hacer estas encuestas. Si no tenemos una universidad, quizás podríamos contar con la
ayuda de institutos terciarios y escuelas agrotécnicas, o voluntarios de alguna ONG que tenga interés en este tema.

Vamos al punto 4.a. de los Anexos de este manual para ver modelos de encuestas y darnos
ideas de qué preguntas hacer en nuestras encuestas

Una vez que tengamos muchas encuestas completas, representando a cada sector involucrado en la PDA, necesitamos juntar la información y analizarla para sacar algunas conclusiones. ¿Qué sector está produciendo ahora las
cantidades más grandes de pérdida o desperdicio de alimentos? ¿A dónde van a parar esos residuos actualmente?
Dependiendo de los recursos de nuestro gobierno, podemos hacer un análisis bien simple o más complejo. Si podemos contar con la ayuda de una universidad, quizás ellos puedan hacer un manejo de datos más sofisticado, incluyendo un análisis estadístico y elaboración de un flujograma de residuos de alimentos. A continuación, podemos ver
un ejemplo de flujograma:

20

�Corriente de Desechos Alimenticios en Rosario (toneladas/año)
Industria de
alimentos

1.959

Supermercados
y distribuidores

Mercados de
abasto

Restaurantes

Hoteles y
Hospitales

Hogares

8.129

2.129

4.663

1.073

56.709

Procesamiento
y manufactura

Comercialización

Preparación
y consumo

1.959

10.258

62.445

Banco de
Alimentos
(1.500 ton.
recuperadas
desde Julio 2011)

Relleno
Sanitario

74.662

Figura 3. Flujograma de residuos de alimentos en Rosario (Fuente: Asistencia técnica para la gestión de la pérdida y el desperdicio de alimentos en las ciudades argentinas de Salta, Mar del Plata y Rosario, brindada por el Banco Mundial con financiamiento del Fondo para el
Crecimiento Verde de Corea durante el año 2015)

iv. ¿Cómo gestionamos las fuentes locales de PDA?
Ahora que sabemos cuánta PDA se produce en cada sector, vamos a tratar de empezar a trabajar dónde están las
fuentes más grandes; para ello vamos a elegir alternativas de gestión o tecnológicas para disminuir la PDA. Estudiemos la Lista 1 teniendo en cuenta el orden de prioridades y nuestros recursos disponibles. Después vamos a usar las
cajitas a la izquierda de cada alternativa para numerar algunas de estas (no tienen que ser todas al principio, pueden
ser unas pocas), empezando con el número 1 para la que queramos implementar primero, 2 para la siguiente, y así.
Vamos a notar que la tabla muestra con los siguientes gráficos, para cada alternativa, la herramienta o herramientas
a las que podría corresponder:

Investigación y
conocimiento

Buena
gobernanza

Servicios de
higiene urbana

Campañas de
comunicación

Alianzas con los
otros sectores

21

�También muestra con gráficos la magnitud del costo, tiempo de implementación en términos generales. Tengamos en cuenta que estos son sólo orientativos, basados en la experiencia de otras comunidades, pero puede
ser que alguna circunstancia particular de nuestro gobierno o nuestra comunidad haga que alguno de estos
parámetros sea diferente para nosotros. Además, la lista tiene unas cuantas sugerencias pero no nos tenemos
que limitar a estas; animémonos a incorporar nuevas usando el espacio en blanco al final de la lista para escribir
nuestras propias alternativas.

Si vamos a hacer este ejercicio en papel, numeremos las cajitas con un lápiz, así podemos
fácilmente borrar y cambiar el orden si al seguir leyendo este manual nos damos cuenta
que es mejor cambiar la prioridad.

LISTA 1. Alternativas técnicas o de gestión contra la PDA
Alternativa técnica o de gestión

Prioridad/
Objetivo

Herramientas

Costo

Acciones para reducir la pérdida en los lugares de producción primaria:
A. Establecer acuerdos con ONGs para que
recolecten y distribuyan a comedores los excedentes de cosecha o productos de campo
de menor valor comercial
B. Buscar acuerdos con supermercados o
mercados alternativos para vender frutas/
verduras estéticamente imperfectas (con formas raras, levemente magulladas o machucadas, más grandes o chicas de lo normal)

C. Crear una página web o app donde se
puedan publicar excedentes de cosecha y
se pueda coordinar el retiro por parte de
ONGs, comedores, bancos de alimentos
o particulares

D. Crear mercados de frutas y verduras
“del productor al consumidor” o potenciar
los existentes

1
REDUCIR
RECUPERAR

$$$

1
REDUCIR

$$$

RECUPERAR

1
REDUCIR
RECUPERAR

$$$

1
REDUCIR
RECUPERAR

$$$

Acciones para reducir la pérdida en las industrias alimenticias:
E. Elaborar o adoptar y distribuir entre las
industrias una guía de buenas prácticas
industriales y comerciales para evitar la
pérdida de alimentos

F. Asistir a las PyME en sistemas de gestión
de la calidad

22

1
REDUCIR

1
REDUCIR

$$$

$$$

Tiempo

�Alternativa técnica o de gestión

Prioridad/
Objetivo

G. Fomentar el intercambio de información
y las alianzas entre las industrias para
obtener estimaciones y sistemas de gestión

1

H. Analizar la articulación entre diferentes
actores que permitan la recirculación de
“sobrantes” de producciones

Herramientas

REDUCIR

Costo

Tiempo

$$$

1, 2, 3
REDUCIR
RECUPERAR/
REUSAR

$$$

Acciones para reducir el desperdicio en los supermercados:
I. Aceptar de productores y vender directamente frutas y verduras estéticamente
imperfectas (con formas raras, muy grandes
o muy chicas)

J. Exponer productos próximos a vencer o muy
madurados a un menor precio, como ofertas

K. Fabricar y vender productos propios (sopas,
jugos, salsas, purés) hechos con frutas/verduras imperfectas

1
REDUCIR

1
REDUCIR

1
REDUCIR

$$$

$$$

$$$

Acciones para reducir el desperdicio en lugares de servicio gastronómico (restaurantes,
cafeterías, etc.) y lugares con comedores institucionales (hospitales, escuelas, empresas, etc.):

L. Incluir medias porciones en el menú a
valores proporcionalmente menores☺

M. En tenedores libres y comedores, dar sólo
platos chicos (para desincentivar que las personas se sirvan más de lo que van a comer) y
colocar carteles invitando a servirse raciones
pequeñas varias veces antes que raciones
grandes pocas veces☺
N. Ofrecer a los comensales la posibilidad de
llevarse las sobras de comida (para lo cual
se debe contar con recipientes aptos para
contener alimentos)☺

Ñ. Distribuir el Manual para aprovechar al
máximo los alimentos y evitar el desperdicio
de la campaña Valoremos Los Alimentos.

1
REDUCIR

1
REDUCIR

1
REDUCIR

1
REDUCIR

$$$

$$$

$$$

$$$

1, 2, 3, 4
O. Establecer unidades modelo de gestión
(UMG) de residuos de alimentos en los edificios públicos (Municipalidad, escuelas, etc.)

REDUCIR
RECUPERAR/
REUSAR

$$$

TRATAR

23

�Alternativa técnica o de gestión

Prioridad/
Objetivo

Herramientas

Costo

Tiempo

1, 2, 3, 4
P. Premiar otorgando una certificación o etiqueta a aquellos establecimientos que creen
sus propias unidades modelo de gestión
(UMG) de residuos de alimentos.

REDUCIR
RECUPERAR/
REUSAR

$$$

TRATAR

Acciones de concientización para fomentar la reducción del desperdicio en origen:
Q. Realizar campañas de concientización sobre PDA en escuelas primarias y secundarias.
R. Realizar o promover concursos de ideas
contra la PDA en escuelas secundarias,
premiando al ganador con la implementación
de su proyecto

1
REDUCIR

1
REDUCIR

$$$

$$$

Acciones para aumentar la recuperación en distintos ámbitos, a través de ONGs o nuestro gobierno:
S. Convocar a la sociedad civil para crear un
banco de alimentos local (si no lo hay)

T. Si hay un banco de alimentos local,
promover acuerdos con más supermercados
para recuperar alimentos que se estén
por desechar
U. Promover acuerdos entre el banco de
alimentos local e industrias alimenticias
para recuperar alimentos que se estén
por desechar
V. Promover acuerdos entre el banco de
alimentos local y mercados de abasto
para recuperar alimentos que se estén
por desechar
W. Promover acuerdos entre el banco de
alimentos local y empresas (industrias,
supermercados u otras con Responsabilidad
Social Empresaria) para que donen espacio
de almacenamiento o clasificación, el uso
de vehículos para transporte de alimentos o
cualquier tipo de recurso o logística
X. Establecer acuerdos entre empresas de
catering para eventos y ONGs, parroquias
o comedores para recuperar exceso de
alimentos de eventos

Y. Realizar eventos comunitarios periódicos
en que se preparen y distribuyan productos
alimenticios que estaban por ser desechados

24

2
RECUPERAR

2
RECUPERAR

2
RECUPERAR

2
RECUPERAR

2
RECUPERAR

2
RECUPERAR

2
RECUPERAR

$$$

$$$

$$$

$$$

$$$

$$$

$$$

�Alternativa técnica o de gestión

Prioridad/
Objetivo

Herramientas

Costo

Tiempo

Acciones para fomentar la reutilización para alimentar animales:
Z. Establecer acuerdos entre criadores de
animales y mercados de abasto para el retiro de frutas y verduras no vendidos en el día
AA. Establecer acuerdos entre criaderos
de animales y zoológicos con mercados de
abasto para aprovechar las frutas y verduras
u otros alimentos no vendidos en el día.

3
REUSAR

3
REUSAR

$$$

$$$

Acciones para fomentar la reutilización en industrias:
AB. En conjunto con entidades de investigación, identificar posibles usos industriales de
residuos de alimentos y vincular a generadores con industrias existentes
AC. En conjunto con entidades de investigación, identificar posibles usos industriales de
residuos de alimentos y promover la creación
de nuevas industrias que puedan aprovechar
residuos locales

4
REUSAR

4
REUSAR

$$$

$$$

Acciones para fomentar el tratamiento:
AD. Implementar sistemas de separación
en origen de residuos de alimentos + recolección diferenciada para después tratar

AE. Promover acuerdos entre plantas de
compostaje o de biogás existentes (privadas)
y grandes generadores de PDA (productores, supermercados, mercados de abasto,
cadenas de hoteles, restaurantes, etc.) para
el retiro y uso de residuos de alimentos

AF. Si existe una planta municipal de compostaje o de biogás, establecer acuerdos
con grandes generadores de PDA para el
retiro y uso de residuos de alimentos

AG. Construir una nueva planta municipal
de compostaje o de biogás (o promover la
construcción de una privada) y acordar suministro de residuos de alimentos con grandes
generadores de PDA

AH. Fomentar el compostaje en origen (campos, escuelas, hogares, etc.) a través de
campañas de comunicación, sensibilización
y capacitaciones

4
TRATAR

4
TRATAR

4
TRATAR

4
TRATAR

4
TRATAR

$$$

$$$

$$$

$$$

$$$

25

�Alternativa técnica o de gestión

Prioridad/
Objetivo

Herramientas

Costo

Tiempo

Acciones para ………………………………………………………………………………………..............................................................................................
Nuestra propia idea:

Las alternativas identificadas con el símbolo☺usan un tipo de estrategia llamado “nudge”,
que significa dar un empujoncito. Se trata de sugerir el comportamiento más deseable o
darlo como opción predeterminada. ¿Qué tal si tratamos de idear nuestra propia medida
usando nudge?

Ahora que tenemos nuestras alternativas priorizadas, vamos a empezar a trabajar únicamente con la primera o las
dos primeras.

v. ¿Cómo influenciamos la buena gestión?
Antes de empezar a hablar de cambios en la normativa,
tenemos que ver qué leyes tenemos vigentes que tocan
el tema de la PDA. Por ejemplo, si tenemos leyes sobre la
Para esta tarea, puede ser necesario
Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), es
consultar con los asesores legales
probable que ya afecten de alguna forma la separación y
disposición de los alimentos que se tiran. Si no tenemos
de nuestro gobierno local.
una ley de GIRSU, veamos si al menos tenemos una ordenanza de higiene urbana. Seguramente también tenemos
ordenanzas sobre tributos municipales (impuestos, tasas y
contribuciones); aunque esto parezca no tener relación con la PDA, los aumentos o deducciones sobre los tributos
existentes pueden constituir un importante mecanismo de incentivo para que empresas y ciudadanos modifiquen su
conducta o realicen determinadas acciones, y podemos usarlos para promover medidas contra la PDA. Por último,
¿tenemos resoluciones de bromatología? Estas podrían afectar el uso de restos de comida para donar a personas o
para alimentar animales. Vamos a buscar todas esas normas (leyes nacionales o provinciales, decretos, ordenanzas
municipales, etc.) y repasarlas.
¿Qué encontramos? ¿Ya tenemos leyes locales sobre GIRSU? En caso que sí, ¿incluyen la estipulación de separar la
basura en origen? ¿Hay alguna tasa municipal por la recolección y el tratamiento de residuos sólidos urbanos? ¿Los
generadores de grandes volúmenes de residuos tienen que pagar una tasa diferencial o contratar la recolección y el
tratamiento con terceros habilitados para ese fin? ¿Tenemos alguna deducción impositiva para las donaciones? ¿Hay
alguna prohibición de usar restos de comida para alimentar animales destinados al consumo humano, o condiciones
especiales para hacer seguro este uso?
No nos preocupemos si nos faltan muchas de estas cosas; al hacer nuestro plan, vamos a tener la oportunidad de
incorporarlas a nuestro sistema legal. Ahora vamos a mirar detenidamente la siguiente lista de sugerencias de normativas a nivel de gobiernos locales, buscando aquellas que afectan al tipo de alternativa técnica que elegimos como
número 1 en el paso anterior. Vamos a usar nuevamente las cajitas a la izquierda para numerar con un 1 a la norma que
creamos que mejor apoye a la medida número 1 del paso anterior.

26

�LISTA 2. Opciones normativas e institucionales contra la PDA

Instrumentación

Relación
con acciones

Crear un programa Municipal contra la PDA que instale el tema en la
gestión y garantice su continuidad institucional. Asignarle una línea
presupuestaria e incorporarlo en las misiones y funciones de distintas dependencias.

Ordenanza o
decreto municipal

Todas

Organizar un sistema de gestión de residuos de alimentos. Abordar el problema de manera integral, desde la producción hasta el desecho,
a través de un sistema conocido que incorpore la corriente de residuos de alimentos a la actual gestión de los RSU. Adoptar medidas
de tipo voluntario o de tipo regulatorio (estableciendo prohibiciones
y obligaciones) o con ambos tipos de medida. Complementando las
medidas voluntarias con el establecimiento de incentivos.

Ordenanza Municipal

Todas

Reglamentar unidades modelo de gestión (UMG) de residuos de alimentos
en los edificios públicos (Municipalidad, escuelas, etc.)

Ordenanza o
decreto municipal

O, P

Fomentar la generación de un mercado de bienes y servicios para la recuperación de alimentos. Establecer beneficios tributarios o financieros
(deducciones, exenciones, estabilidad fiscal) para las empresas que
prestan servicios o generen bienes relacionados con la recuperación de alimentos.

Ordenanza Municipal

B, W

Prohibir el desecho de alimentos aptos para consumo humano y obligar a
ofrecer en donación antes de desechar. Tener en cuenta si las organizaciones de recuperación tienen la capacidad de absorber y distribuir
todo lo que se done.

Ley u Ordenanza

A, B, C, E,
G, H, I, J, K,
T, U V, X, Y

Opciones normativas e institucionales
Medidas de política general:

Medidas de recuperación y donaciones:

Medidas de separación y tratamiento:
Fomento del compostaje y biodigestión

Fomentar la generación de un mercado de bienes y servicios para el reúso o
tratamiento de residuos de alimentos. Establecer beneficios tributarios
o financieros (deducciones, exenciones, estabilidad fiscal) para las
empresas que prestan servicios o generen bienes relacionados
con la gestión sustentable de residuos de alimentos. Brindar asistencia técnica a las empresas existentes y potenciales prestadoras
del servicio. Promover la generación de un mercado de insumos,
bienes y servicios para la gestión diferencial de residuos de alimentos que estimule la realización de estas actividades a través
de la fuerza del mercado.

AD, AE, AF, AG, AH

Ordenanza Municipal

B, G, H, W

27

�Medidas de política general:
Establecer deducciones a la infraestructura para la separación y el tratamiento, como una deducción sobre la Tasa Inmobiliaria o el ABL para
los inmuebles (casas, edificios, establecimientos) que incorporen
espacio, infraestructura y dispositivos para la separación o el tratamiento de sus residuos de alimentos.

Ordenanza Municipal

O, P, W, AD,
AE, AF, AG, AH

Deducir de la tasa GIRSU a quienes separan en origen para motivar la
separación en origen dentro de un sistema de gestión voluntario. En
el marco de un incentivo de tipo reputacional, podría establecerse
una certificación (eco-etiqueta) para establecimientos y edificios
que separen correctamente sus residuos. Motivar la separación en
origen dentro de un sistema de gestión voluntario.

Ordenanza Municipal

AD, AE, AF, AG, AH

Aumentar la tasa GIRSU para quienes no separan en origen. Si se usa en
conjunto con la medida anterior, la recaudación municipal no se
verá afectada y la gestión se verá favorecida.

Ordenanza Municipal

AD, AE, AF, AG, AH

Cobrar tasa GIRSU por volumen generado. Aumentar el costo de la tasa
GIRSU para los residuos de alimentos, estableciendo una tasa
diferente a los demás RSU. Promueve la reducción en origen, la recuperación y, eventualmente, el tratamiento in situ, ya que a mayor
volumen de residuos se aplicará una mayor tasa.

Ordenanza Municipal

AD, AH

Prohibir el desecho de residuos de alimentos en rellenos sanitarios. Obligar
al municipio a compostar o biodigestar antes que volcar los residuos
de alimentos al relleno sanitario sin tratamiento previo, u obligar
a pequeños o grandes generadores a compostar a su costo (en su
propio espacio o contratando el servicio de un tercero).

Ordenanza

AB, AC, AD, AE,
AF, AG, AH

Establecer un requisito para tramitar las habilitaciones municipales: la
presentación de una declaración jurada acerca de la cantidad y tipo
de residuos de alimentos que se prevé va a generar el establecimiento, así como la presentación de un plan de gestión, que prevea
medidas de reducción, recuperación y tratamiento.

Ordenanza o
Decreto Municipal

J, K, P, U, V, X,
AB, AD, AF, AG

Ordenanza o
Decreto Municipal.
Códigos de edificación
municipal.

AD, AG

Requisito para edificaciones nuevas. Exigir a las edificaciones nuevas
que incorporen en sus proyectos el espacio y la infraestructura
necesaria para las acciones de separación y, eventualmente, el
tratamiento in situ de residuos de alimentos.

vi. ¿Cómo cooperamos?
Como habremos notado, varias de las alternativas técnicas requieren que trabajemos con aliados de otros sectores
de la sociedad. ¿Cómo es nuestra relación con el sector privado y el de la sociedad civil? Dependiendo de cómo sea
nuestra comunidad, puede que no sea necesario imponer normas legales para lograr reducir la PDA, sino que algunos
actores adherirán de forma voluntaria si les hacemos la propuesta porque también les convendrá a ellos.
Los bancos de alimentos pueden ser aliados clave a la hora de recuperar y distribuir a los más necesitados los alimentos aptos para consumo que por distintas razones quedan fuera de los circuitos comerciales. También podemos
pensar en acuerdos con industrias y comercializadores de alimentos para que incorporen a sus procesos medidas
rutinarias para minimizar la pérdida y el desperdicio de alimentos y para redistribuir mediante ONGs la fracción que to-

28

�davía quede sin poder venderse. Dentro del gobierno, las dependencias que trabajan con desarrollo social y con industria pueden ser las indicadas para establecer acuerdos con los sectores mencionados. ¿Cómo es nuestra relación
con el sector de la sociedad civil y el privado? Dependiendo de cómo sea nuestra comunidad, puede que no sea
necesario imponer normas legales para lograr reducir la PDA, sino que algunos actores adherirán de forma voluntaria
si les hacemos la propuesta porque también les convendrá a ellos.
Vamos a ver algunas opciones para trabajar con estas alianzas que nos presenta la Lista 3.

LISTA 3. Opciones de cooperación con otros sectores
Instrumentación

Relación
con acciones

Publicarse y difundirse
Ordenanza o resolución
conjunta de las
áreas participantes

E, Ñ

Celebración de Acuerdos

H, L, M, N, Ñ, P,
X, AD, AE, AF, AG

Establecer alianzas estratégicas del gobierno con industrias alimenticias y
comercializadores de alimentos (mayoristas, mercados de concentración y
supermercados) para tomar acciones contra la PDA. Invitar a estas entidades a adoptar medidas voluntarias.

Celebración de Acuerdos

B, D, E, F, G, H, I,
J, K, P, S, T, U,
V, W, Z, AA, AB, AC,
AD, AE, AF, AG

Establecer alianzas estratégicas del gobierno con escuelas de cocina y otras
instituciones educativas para tomar acciones contra la PDA. Invitar a estas
entidades a adoptar medidas voluntarias.

Celebración de Acuerdos

H, Ñ, P, Q, R, AD

Establecer alianzas estratégicas del gobierno con bancos de alimentos,
comedores y otras ONGs para tomar acciones contra la PDA. Invitar a estas
entidades a adoptar medidas voluntarias.

Celebración de Acuerdos

A, C, H, I, J, K, L, M, N,
T, U, V, W, X, Y, Z, AA

Apoyar la innovación social. Acuerdos de cooperación público-privados.
Concursos de ideas. Página web que contacte oferta y demanda.

Acuerdos público-privados
y con el tercer sector

Opciones de cooperación con aliados
Medidas de política general:
Elaborar/adoptar y difundir Guías de Buenas Prácticas, con la participación de los distintos actores, dentro de los sectores público, privado
y tercer sector. Acordar las buenas prácticas para reducir la PDA en
las distintas instancias de la cadena de suministro de alimentos y
para los distintos sectores involucrados.

Medidas de recuperación y donaciones:
Establecer alianzas estratégicas del gobierno con empresas de servicios de
comida (restaurantes, caterings, etc.) para tomar acciones contra la PDA.
Invitar a estas entidades a adoptar medidas voluntarias.

A, B, C, D, R

vii. ¿Cómo ajustamos nuestro servicio de aseo urbano?
Un importante recurso a nuestra disposición para gestionar los residuos de alimentos es nuestro servicio de residuos
sólidos urbanos. ¿Cómo podemos aprovecharlo? La ventaja de los residuos de alimentos es que son ricos en nutrientes y por ende son una fuente ideal de materia orgánica para reúso y tratamiento, siempre y cuando los podamos separar en forma pura. Si no podemos ser eficaces en separarlos de otros residuos sólidos, no serán ideales para reúso
y tratamiento y tendremos que buscar otras soluciones.

29

�Esta sección nos ayudará a poner en pie el sistema que necesitamos para poder implementar las medidas AD a AG
de la Lista 1.
Empecemos con las fuentes más evidentes. Hay varias fuentes de residuos de alimentos que requieren muy poco
esfuerzo para separar en forma pura. Por ejemplo, los mercados de abasto y supermercados producen grandes cantidades de residuos de alimentos, así que prácticamente están haciendo el trabajo por nosotros. Estos residuos son
relativamente más fáciles de recolectar porque suelen ser menos húmedos que otros residuos de alimentos. Para
estas situaciones, un comienzo fácil consistiría en crear reglas para asegurar que los residuos de alimentos sean separados de otros residuos y que la ruta de recolección sea también separada (ya sea que la recolección la hagamos
a través de una entidad pública o privada).
Sigamos con otras fuentes. A continuación, podemos considerar otras fuentes grandes, como restaurantes, industrias de alimentos y servicios de alimentación. También se puede considerar una prueba piloto de recolección domiciliaria. Un abordaje estratégico y por etapas—por tipo de restaurante o por barrio—nos permitirá probar y ajustar el
sistema para asegurar buenos resultados. La Lista 4 enumera algunos aspectos que debemos considerar:

LISTA 4. Aspectos a considerar para implementar una gestión de residuos de
alimentos integrada al servicio de aseo urbano
Elemento

Aspectos a considerar
¿Usamos contenedores, bolsas, o ambos?

Contenedores para basura

¿Los contenedores o bolsas serán proporcionados por nuestro gobierno o
por la compañía de recolección, o deberán ser comprados por los usuarios?
Si usamos contenedores, ¿quién los mantendrá?
¿Los residuos son líquidos? ¿Qué volumen de residuos se prevé?

Camiones recolectores

Rutas

Incentivos

Comunicación

Quién implementa

Camiones cisterna son requeridos para grandes volúmenes de residuos
líquidos de alimentos.
¿Recolectamos los residuos de alimentos en días distintos al resto de los residuos?
¿Cuál es la mejor ruta para esta recolección?
¿Cómo incentivamos la separación? ¿Podríamos aplicar tasas diferenciales
para residuos de alimentos? ¿Cómo controlamos el cumplimiento? ¿Usamos
incentivos voluntarios?
¿Cómo lanzamos una campaña de comunicación para informar sobre el
sistema de separación y recolección?

¿Implementamos a través de un contratista privado? ¿Cuáles deberían ser
las cláusulas del contrato?
¿Implementamos a través de un servicio público? ¿Qué dependencia del
gobierno debería estar a cargo? ¿Tenemos los recursos para hacerlo?

¿Qué deberíamos hacer con los residuos de alimentos? Probablemente no lleve mucho tiempo recolectar volúmenes pequeños de residuos puros de alimentos, pero quizás sí lleve más tiempo establecer un sistema que garantice
volúmenes grandes y consistentes de estos residuos. Si no tenemos ya un sistema en pie, deberíamos comenzar con
un sistema flexible en términos del volumen que puede recibir cada día y que pueda ser expandido a medida que

30

�los volúmenes vayan aumentando. Mientras la digestión anaeróbica (biodigestión) requiere un volumen constante de
residuos de alimentos, el compostaje es más flexible en cuanto a volumen que puede ser tratado y puede ser empezado a bajo costo si ya disponemos de un terreno. Si queremos empezar una nueva planta de compostaje o expandir
una existente, tengamos en cuenta los aspectos planteados en la Lista 5.

LISTA 5. Aspectos a considerar para implementar una planta de compostaje
Elemento

Aspectos a Considerar

Cómo establecemos una
planta de compostaje

¿Ya tenemos una planta de compostaje? Adaptémosla a una fuente pura de residuos de alimentos. De lo contrario, podemos empezar a bajo costo con un sencillo
compostaje en pilas en un terreno abierto, galpón o edificio. Asegurémonos que haya
espacio para expandir y que en el futuro podamos hacer inversiones en mejoras.

Fuente de materiales
para compostaje

¿Los residuos de alimentos están bien separados de otros residuos? También
necesitaremos una fuente pura de restos de poda para mezclar con los residuos
de alimentos. Si no la tenemos ya, organicemos bien la recolección de los restos
de poda para asegurarnos de tener los ingredientes que necesitamos.

Uso del compostaje obtenido

Pensemos de antemano en el uso que le daremos al compost que obtengamos.
Un buen uso puede ser abonar parques y terrenos municipales. Hagamos que los
ingredientes del compost sirvan a las necesidades de los usuarios del mismo.

Posibilidad de generar ganancia

A largo plazo puede ser posible comercializar el compost, pero en el corto y mediano
lo más viable será usarlo para necesidades municipales o distribuirlo gratuitamente.

Para más información sobre cómo llevar adelante una experiencia de compostaje a nivel
local está disponible el Manual para Municipios y Comunas de Compostaje domiciliario
elaborado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial –INTI Centro Regional Córdoba.
http://www.inti.gob.ar/compostajedomiciliario/asistenciaMunicipios.htm

31

�viii. ¿Cómo concientizamos?
Ya tenemos una o dos medidas con las que vamos a empezar y una o algunas normas para influenciar la aplicación de
esas medidas. Para tener más éxito en la implementación, necesitamos concientizar sobre el problema y comunicar
lo que vamos a hacer.

Meta comunicacional del gobierno
Primero vamos a definir nuestra meta comunicacional: elijamos, en función de las características de nuestra comunidad, en qué eslabones de la cadena de producción y comercialización de alimentos queremos enfocarnos. Para eso,
completemos la siguiente tabla calificando por orden de importancia, con un 5 para la etapa más importante y 1 para
la menos importante.

Pérdida de Alimentos
Producción (ej.: derrames, daños mecánicos)
Post-Cosecha y almacenamiento (ej.: deterioro durante el manejo y transporte)
Procesamiento (ej.: descartes en el proceso industrial o doméstico)

Desperdicio de Alimentos
Distribución y Venta (ej.: desperdicio en supermercados o minoristas)
Consumo (ej.: proviene del comportamiento del consumidor)

Target
Ahora que definimos en qué instancia de PDA queremos centrarnos y en qué tipo de alimentos, pensemos qué públicos (“target”) tienen que ver más con esto. Califiquemos por orden de prioridad algunos de los públicos objetivo,
siendo 10 el más importante y 1 el menos importante.

Ciudadanos

Cámaras de empresas alimenticias

Supermercados

Productores

Empresas

Recolectores Urbanos

Universidades

Empresas alimenticias

Escuelas

Empresas de logística

Hoteles

Empresas vinculadas a la temática

Restaurantes

Organismos públicos

Otros:

32

�A continuación, vamos a mirar la lista anterior de públicos objetivo y vamos a tratar de pensar en qué parte de la siguiente matriz quedarían, de acuerdo con el grado de interés que tienen en el tema de la PDA y el grado de poder
que tienen:

Alto

Mantener
Satisfecho

Gestionar
Atentamente

Monitorear
(mínimo esfuerzo)

Mantener
Informado

Poder

Bajo
Bajo

Interés

Alto

Figura 5. Matriz de partes interesadas poder/interés (Fuente: Asistencia técnica para la gestión de la pérdida y el desperdicio de alimentos en las ciudades argentinas de Salta, Mar del Plata y Rosario, brindada por el Banco Mundial con financiamiento del Fondo para el
Crecimiento Verde de Corea durante el año 2015)

Mapa de Públicos
Ahora vamos a marcar para cada uno el tipo de relación que deberíamos establecer. Indiquemos el tipo relación que
deseamos lograr con cada categoría de públicos.

Gestionar
Atentamente

Mantener
satisfecho

Mantener
informado

Monitorear

Ciudadanos
Supermercados
Empresas
Universidades
Escuelas
Hoteles
Restaurantes

33

�Cámaras de empresas
alimenticias
Productores Agrícolas
Recolectores Urbanos
Empresas alimenticias
Empresas de logística
Empresas vinculadas
a la temática
Organismos Públicos
Otros:

En este momento podemos preguntarnos, ¿hay alguna relación que consideremos clave con estos públicos de
interés (por ser previa o por querer iniciarla en particular)?

Estrategia comunicacional
Sigamos adelante con este ejercicio para definir nuestra estrategia de comunicación. ¿Qué eje temático preferimos?
Indiquemos con una X los ejes temáticos que más nos gustan para nuestra comunidad

Humanístico: reducción del hambre
Económico: ahorro de dinero por disminución de desperdicio y pérdida
Ambiental: impacto en el cambio climático

Marquemos con una X los aspectos/acciones que consideremos clave abordar en nuestra campaña de comunicación:

Sobre Pérdidas:
Capacitación en buenas prácticas para manejo cosecha y post-cosecha
Concientizar sobre tratamientos que preserven calidad y vida útil

Sobre Desperdicios:
Impulsar el compostaje o abono orgánico de residuos domiciliarios
Disminuir desperdicio en supermercados
Disminuir pérdidas en el transporte
Concientizar/sensibilizar sobre la reducción de desperdicio en hogares a través de consejos
Concientizar/sensibilizar sobre la reducción del hambre a través de la recuperación de alimentos
Concientizar/sensibilizar sobre el impacto en el cambio climático que generan los desperdicios de alimentos

34

�Concientizar/sensibilizar sobre la recuperación de residuos para la generación de cosméticos, packaging,
energía, otros
Incrementar donaciones por parte de la industria alimenticia
Otras acciones a incluir:

¿Tenemos expertos en la temática que puedan representar o funcionar como voceros en nuestra comunidad?
Escribamos sus nombres acá:

Carácter de marca
Pensemos en algunos detalles finales…
•

Estilo y tono: La marca establece un estilo de comunicación de acuerdo a su carácter y se aplica en todas sus
comunicaciones; puede ser: divertido, humorístico, educativo, formativo, con un tono que puede ser amable,
alegre o solemne y serio.

•

Los No: ¿qué estilo no debe tener?

•

Beneficios: ¿qué beneficios implicará las acciones de la campaña al consumidor de la misma?

•

Mandatorios: ¿qué logos o conceptos no pueden dejar de incluirse?

•

Slogan o statement: ¿qué características debe tener?

Canales de comunicación previstos
Por último, decidamos en qué medios queremos que tenga presencia nuestra campaña:
Televisión o canal de YouTube local

Página web del gobierno

Radio local

Redes sociales del gobierno (Facebook, Twitter, etc.)

Gráficas en la vía pública (paradas
de colectivos, mostradores en sitios
turísticos, etc.)

Páginas web y redes sociales de particulares y
empresas (chefs, restaurantes, supermercados,
etc.)

Camiones de basura (ploteados
con piezas gráficas)

Festivales, peñas y actividades culturales
locales

Facturas de servicios municipales
(higiene urbana, agua, etc.)

Cartelería en instalaciones de servicios
gastronómicos

35

�Habiendo definido todos estos componentes, debemos
crear un logo y un slogan de nuestra campaña que vaEl logo va a ser un símbolo formado
mos a mostrar en todos los elementos de comunicación.
por imágenes o letras que servirá
Para hacerlo, tenemos varias opciones, dependiendo de
nuestros recursos: usar el equipo de comunicaciones de
para identificar nuestra campaña.
nuestro propio gobierno (si lo tenemos), contratar por liEl slogan será una frase que resuma
citación a una empresa publicitaria, hacer un concurso de
el mensaje que queremos transmitir.
empresas publicitarias con un premio en efectivo o de otro
tipo (por ejemplo, una deducción temporaria de impuestos, o un premio simbólico y reconocimiento público en los
medios locales), convocar a una empresa o a un diseñador particular a prestar sus servicios ad honorem y otorgar un
reconocimiento, o hacer un concurso de estudiantes de publicidad, diseño gráfico o carrera afín.
Veamos algunos ejemplos de logos y slogans de campañas contra la PDA en otros países…

36

�En nuestro propio país, además del logo y slogan de Salta que ya vimos al final de la sección 2.b. de este manual,
tenemos los siguientes ejemplos …

ix. ¿Cómo debería verse nuestro plan inicial?
Ya casi tenemos listo nuestro plan inicial. Vamos a hacernos algunas preguntas para verificar que esté completo y se
ajuste a los conceptos que vimos más arriba. Nuestro plan:
•

•

•
•

¿Empieza trabajando con los generadores más grandes de pérdida o desperdicio? Si no lo estamos haciendo,
revisemos nuestro plan para tratar primero de trabajar en reducir la pérdida y el desperdicio donde están las
cantidades más grandes.
¿Sigue el orden de prioridades de la pirámide invertida? Si la medida o dos que elegimos para empezar no tienen
que ver con reducir la pérdida o el desperdicio en origen o con recuperar para alimentación humana, revisemos las
alternativas técnicas para ver si además podemos elegir una que sí contribuya a estos escalones de la pirámide.
¿Cuenta con el compromiso de los altos directivos de las organizaciones involucradas? No olvidemos que
sin este compromiso va a ser difícil obtener todos los recursos que necesitamos para llevar a cabo las acciones.
¿Tiene recursos asignados? Si no pensamos de antemano de dónde sacar recursos (presupuesto, empleados
o voluntarios, vehículos, depósitos, tierras, etc.) para llevar a cabo las acciones que nos propusimos, es un buen
momento para detenernos y asegurarnos de obtener los recursos necesarios.

37

�¿Articula soluciones técnicas con normas y comunicación? Si seguimos todos los pasos, deberíamos tener una
o dos medidas técnicas, una o más normas y un plan de comunicación, pero las tres cosas deben estar relacionadas la una con la otra. Verifiquemos si se cumple esta integración.

•

Si podemos responder afirmativamente a todas estas preguntas, ¡ya tenemos listo nuestro plan inicial! Ahora sólo hay
que poner manos a la obra y hacer seguimiento de los resultados.

c. Ya estamos encaminados. ¿Qué sigue ahora?
Si nuestro plan ya se concretó con éxito o está bien en marcha, vamos a seguir con una repetición de la metodología
anterior.
•

Si ya ha pasado un buen tiempo desde la primera vez que lo hicimos, quizás tengamos que repasar los conceptos
del punto 3. a. De lo contrario, vamos al punto 3. b. i. para repasar qué recursos tenemos que quizás no hayamos
usado la vez anterior. Tal vez podamos agregar algún recurso nuevo a nuestra lista.
A continuación, veamos cuáles son los siguientes mayores generadores que nos quedan (ver punto 3. b. ii.) y tratemos de trabajar con ellos.
Volvamos a recorrer todo el resto de la sección, empezando en el punto 3.b.iii.

•
•

Si ya tenemos algunos resultados del plan inicial, este es un buen momento para comunicarlos a través de una campaña. Mostrémosle a nuestra gente lo que ya hemos logrado y animémosla a seguir avanzando en disminuir la
pérdida y el desperdicio de alimentos.

38

�NECESITAMOS IDEAS
¿ALGUNA SUGERENCIA?

39

�4.

NECESITAMOS IDEAS ¿ALGUNA SUGERENCIA?

Como ya aprendimos, en otras partes del mundo y en Argentina ya se han hecho muchas cosas. Podemos guiarnos
con los modelos de encuestas, campañas de comunicación y otra información publicada por organismos que están
trabajando en el tema de la PDA.

a. Arranquemos con estas encuestas para armar nuestro inventario de fuentes
Estos son los modelos de encuestas que ya se usaron en otras ciudades para recabar información de distintos grupos
de generadores de RA. En nuestra comunidad podemos usar estas encuestas tal cual están o adaptarlas un poco,
dependiendo de los grupos de generadores que tengamos.
•
•
•

Encuesta para productores y mercados de abasto
Encuesta para industrias alimenticias
Encuesta para restaurantes, hoteles y afines

•

Encuesta para supermercados

40

�ENCUESTA SOBRE LA GESTION Y CARACTERIZACIÓN DE LOS RESIDUOS
DE ALIMENTOS PRODUCIDOS POR LOS MACROGENERADORES

PRODUCTORES Y MERCADOS DE ABASTO
DATOS DEL ESTABLECIMIENTO
Nombre de la Empresa o Cooperativa:
Días y horarios de trabajo (si hay variación a lo largo del año aclararla):
Domicilio:
Zona de emplazamiento
Rural

Urbana

Industrial

Coordenadas Geográficas (GPS): Latitud ……° ……..’ ……..” S Longitud ……..°……..’…….”W
Nombre del contacto:
Cargo que ocupa:
Teléfono:

E-mail:

Cantidad total de empleados (formales e informales):
Superficie cubierta del Mercado (m2):
Cantidad total de puestos:

Cantidad de ellos que corresponden a frutas y verduras:

Cantidad promedio de alimentos ingresados por día:
¿Esa cantidad es constante a lo largo del año? Sí

Toneladas
No

En caso negativo describir las variaciones que sufre:
Flujo aproximado de clientes por día:

NOTA AL ENCUESTADOR:

Personas

Explicar claramente las
diferencias entre las tres

Registro fotográfico: Sí

categorías y preguntar al

No

encuestado si las com-

Identificación de la fotografías: Nº

hasta Nº

prende o necesita más
explicaciones/ejemplos. Es

Fecha de la encuesta:

posible que el encuestado
no sepa inmediatamente

GENERACIÓN

estos valores. En ese caso,

1. Cantidad de residuos generados por el establecimiento por día:
1.1 Residuos Totales: ….…........

Kg por día/…...

m3 por día

1.2 Residuos Orgánicos:…........

Kg por día/…....

m3 por día

será necesario ayudar al encuestado a llegar a un valor
estimado a partir de datos
que sí conoce.

41

�1.3 Residuos Alimenticios: .........

Kg por día/.........

m3 por día

2. Cantidad de mercadería (Kg) ingresada semanalmente para la venta
Frutas

Verduras

Otros*

(*) Especifique:

3. Cantidad de residuos alimenticios (Kg) generados diariamente (solamente alimenticios, no residuos orgánicos)
Frutas

Verduras

Otros*

(*) Especifique:

4. Causas de generación de los residuos alimenticios y qué porcentaje implica:
FRUTAS Y/O VERDURAS

Golpeadas (%)

Podridas (%)

Estético (%)

Vencidos en la etapa de
venta o distribución (%)

Otros* (%)

(*) Especifique:

5. ¿Qué porcentaje del total de residuos alimenticios generados es comestible al momento de ser
desechado (%)?
6. Lugar de generación (testear con una cruz)
Almacenamiento

Manipulación de los productos

Transporte

Otros

7. ¿Qué porcentaje (%) de su facturación representa esta pérdida por residuos alimenticios?
0-5

42

6 - 10

11 - 20

› 20

�DISPOSICIÓN TRANSITORIA DE RESIDUOS EN EL ESTABLECIMIENTO
8. Separación en origen						
8.1. ¿Efectúa separación de residuos en el establecimiento? Sí

No

8.2 En caso afirmativo, indique la cantidad (kg) diaria de residuos que separa en cada categoría:

ORGANICOS
(alimenticios)

PAPEL Y
CARTON

VIDRIO

PLASTICOS

METALES

RESTO

8.3. En caso negativo, ¿implementaría una separación de restos de alimentos para su gestión
posterior?
Sí
No
8. En ambos casos, ¿que necesitaría para hacerlo o para hacerlo en mayor cantidad?

9. Indique qué utiliza para almacenar diariamente el total de los residuos generados

BOLSAS DE POLIETILENO

Cantidad total

CONTENEDORES (cajones, recipientes, etc.)

Cantidad de bolsas de residuos
alimenticios

Dimensiones (cm)

Cantidad total

H......L......A......

Dimensiones (m)

Cantidad de contenedores de residuos alimenticios

H......L......A......

Esquema para asemejar

H
L
A
Realice cualquier comentario que crea necesario o información que considere de interés:

43

�REUTILIZACION DE LOS RESIDUOS ALIMENTICIOS PARA OTROS FINES
10. Recuperación para alimentación animal						
10.1. ¿Utiliza sus residuos para alimentación animal? Sí
10.2 ¿Lo utiliza usted?

No

¿O un tercero?

10.2.1. En caso de ser un tercero, ¿qué tipo de arreglo tiene? Formal
10.2.2. ¿Tiene un arreglo informal pero es constante en el tiempo? Sí

Informal
No

10.3 ¿Qué tipo de animales se alimenta?
10.4. ¿Qué cantidad de residuos se destina para tal fin? ............kg/día
11 Donación de residuos de alimentos
11.1 ¿Efectúa alguna donación de residuos de alimentos? Sí

No

En caso afirmativo:
11.1.1 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ..............kg/día
11.1.2 ¿Podría indicar la/s Institución/es beneficiada/s?

11.1.3 ¿Quién asume los costos de traslado?
11.2 En caso negativo, ¿qué necesitaría para comenzar a donar?

11.3 ¿Realiza otras prácticas de recuperación de residuos de alimentos? Sí
11.3.1 ¿Cuáles?
11.3.2 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ................kg/día

44

No

�RECOLECCION Y DISPOSICION FINAL DE LOS RESIDUOS
12. Sistema de recolección de los residuos						
12.1. ¿Posee recolección diferenciada? Sí

No

12.1.1 ¿Qué fracciones son recolectadas?

12.2 ¿Qué tipo de servicio de recolección tiene?
Municipal
Contratado

Especifique empresa:

Alternativo

Especifique:

12.3 ¿Cuánto abona mensualmente por el servicio de recolección?

……………..Pesos

12.4 ¿La cantidad que usted abona es en función de la cantidad de residuos que genera? Sí

No

12.5 Cantidad y periodicidad de retiro:

12.6 ¿Conoce el destino de los residuos recolectados? Seleccione:
Relleno Sanitario

Planta de
Compostaje

Desconozco

Otros*

(*) Especifique:

12.6.1 ¿Pide constancia del destino? Sí

No

13. Comentarios adicionales:

45

�ENCUESTA SOBRE LA GESTION Y CARACTERIZACION DE LOS RESIDUOS
DE ALIMENTOS PRODUCIDOS POR LOS MACROGENERADORES
INDUSTRIAS ALIMENTICIAS
DATOS DEL ESTABLECIMIENTO
Nombre de la Empresa:
Rama Industrial:
Alimentos que produce:
Días y horarios de trabajo (si hay variaciones a lo largo del año, aclararlas)
Producción mensual promedio: Cantidad:..............Toneladas de alimentos

/...............Unidades

En caso de utilizar unidades aclarar a qué tipo se refiere:
La producción es constante a lo largo del año? Si

No

En caso negativo describir las variaciones que sufre:
Domicilio:
Zona de emplazamiento: Rural			

Urbana		

Industrial

Coordenadas Geográficas (GPS): Latitud ……° ……..’ ……..” S Longitud ……..°……..’ …….”W
Cantidad total de empleados:

Superficie cubierta que ocupa (m2):

Nombre del contacto:
Cargo que ocupa:
Teléfono:

E-mail:

¿Posee un responsable ambiental? Sí

No

En caso positivo: ¿Posee alguna certificación ambiental (ISO 14001, otras)? Sí

No

Nombre y mail del contacto:
Registro fotográfico:

Si

Identificación de la fotografías: Nº

No

hasta Nº

Fecha de la encuesta:
GENERACIÓN DE RESIDUOS DE ALIMENTOS
1. Plan de Gestión de Residuos:
1.1. ¿Tiene implementado un Plan de Gestión de Residuos? Sí

No

1.2. De ser así, cómo calificaría su utilidad para el desempeño de la industria:
Muy Útil

46

Útil

Poco Útil

No es útil

�1.3. Por favor fundamente dicha calificación:

1.4. ¿Cree que el Plan de Gestión de Residuos generó beneficios económicos? Sí

No

2. Cantidad de residuos generados por el establecimiento por día:
2.1 Residuos Totales: ...........

Kg por día/...........

2.2 Residuos Orgánicos: .............
2.3 Residuos Alimenticios: ............

m3 por día

Kg por día/.............
Kg por día/............

m3 por día
m por día
3

NOTA AL ENCUESTADOR:

Explicar claramente las
diferencias entre las
tres categorías y preguntar al encuestado si
las comprende o necesita más explicaciones/

3. Variación en la generación de desechos alimenticios

ejemplos. Es posible

3.1. ¿Las cantidades mencionadas en el 2.3 varían a lo largo del año?

que el encuestado no
sepa inmediatamente

Sí

estos valores. En ese

No

caso, será necesario
ayudar al encuestado

3.2. ¿A que se deben esas variaciones?

a llegar a un valor estimado a partir de datos
que sí conoce.

3.3. Indique por favor valores mínimos

Kg por día/...............

m3 por día

3.4. Indique por favor valores máximos

Kg por día/...............

m3 por día

4. Caracterización de los residuos alimenticios:
4.1. Cantidad de materias primas (Kg) ingresadas diariamente para la producción

Frutas

Verduras

Pescado

Carne

Pollo

Lácteos (litros)

Otros*

(*) Especifique:

4.2. Cantidad de residuos alimenticios (Kg) generados diariamente (solamente alimenticios no
residuos orgánicos)

Frutas

Verduras

Pescado

Carne

Pollo

Lácteos (litros)

Panificados

47

�4.3. Composición de los residuos de alimentos (% total de residuos alimenticios)
%

Frutas

Verduras

Pescado

Carne

Pollo

Lácteos (litros)

Otros*

0-5
6-10
› 10
(*) Especifique:

5. Causas de generación de los residuos alimenticios y qué porcentaje de cada categoría ello implica:
FRUTAS Y/O VERDURAS

Golpeadas (%)

Podridas (%)

Estético (%)

CARNES, PESCADOS Y/O POLLOS

Otros* (%)

Corte en cadena frío (%)

Otros* (%)

(*) Especifique en cada caso que sea necesario:

LÁCTEOS

Golpeadas (%)

Vencidos (%)

Corte cadena
frío (%)

ALIMENTOS NO PERECEDEROS

Otros* (%)

Vencidos (%)

Golpeados (%)

Otros* (%)

(*) Especifique en cada caso que sea necesario:

6. ¿Qué porcentaje del total de residuos alimenticios generados es comestible al momento de ser
desechado (%)?
7. Lugar de generación de los residuos alimenticios (% del total de residuos alimenticios generados)

PRODUCTOS

MATERIAS PRIMAS

48

Almacenamiento

Elaboración

Selección

Almacenamiento del producto terminado

Manipulación

Manipulación del producto terminado

�8. ¿Qué porcentaje (%) de su facturación representa esta pérdida por residuos alimenticios?
0-5

6 - 10

11 - 20

› 20

DISPOSICIÓN TRANSITORIA DE LOS RESIDUOS DE ALIMENTOS EN EL ESTABLECIMIENTO
9. Separación en origen
9.1. ¿Efectúa separación de residuos en el establecimiento? Sí

No

9.2. En caso afirmativo, indique la cantidad (kg) diaria de residuos que separa en cada categoría:
ORGANICOS
(alimenticios)

PAPEL Y
CARTON

VIDRIO

PLASTICOS

METALES

RESTO

9.3. En caso negativo, ¿implementaría una separación de restos de alimentos para su gestión
posterior?
Sí
No
9.4. En ambos casos, ¿que necesitaría para hacerlo o para hacerlo en mayor cantidad?

10. Indique qué utiliza para almacenar el total de los residuos generados
BOLSAS DE POLIETILENO

Cantidad total

Dimensiones (cm)

CONTENEDORES (cajones, recipientes, etc.)

Cantidad de bolsas de residuos
alimenticios

Cantidad total

H......L......A......

Dimensiones (m)

Cantidad de contenedores de residuos alimenticios

H......L......A......

Esquema para asemejar

H
L
A
Realice cualquier comentario que crea necesario o información que considere de interés:

49

�REUTILIZACION DE LOS RESIDUOS ALIMENTICIOS PARA OTROS FINES
11. Recuperación para alimentación animal						
11.1. ¿Utiliza sus residuos para alimentación animal? Sí
11.2 ¿Lo utiliza usted?

No

¿O un tercero?

11.2.1. En caso de ser un tercero, ¿qué tipo de arreglo tiene? Formal
11.2.2. ¿Tiene un arreglo informal pero es constante en el tiempo? Sí

Informal
No

11.3 ¿Qué tipo de animales se alimenta?
11.4. ¿Qué cantidad de residuos se destina para tal fin? ............kg/día
12 Donación de residuos de alimentos
12.1 ¿Efectúa alguna donación de residuos de alimentos? Sí

No

En caso afirmativo:
12.1.1 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ..............kg/día
12.1.2 ¿Podría indicar la/s Institución/es beneficiada/s?

12.1.3 ¿Quién asume los costos de traslado?

12.2 En caso negativo, ¿qué necesitaría para comenzar a donar?

12.3 ¿Realiza otras prácticas de recuperación de residuos de alimentos? Sí
12.3.1 ¿Cuáles?
12.3.2 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ................kg/día

50

No

�RECOLECCION Y DISPOSICION FINAL DE LOS RESIDUOS
13. Sistema de recolección de los residuos						
13.1. ¿Posee recolección diferenciada? Sí

No

13.1.1 ¿Qué fracciones son recolectadas?

13.2 ¿Qué tipo de servicio de recolección tiene?
Municipal
Contratado

Especifique empresa:

Alternativo

Especifique:

13.3 ¿Cuánto abona mensualmente por el servicio de recolección?

……………..Pesos

13.4 ¿La cantidad que usted abona es en función de la cantidad de residuos que genera?
13.5 Cantidad y periodicidad de retiro:

Sí

No

13.6 ¿Conoce el destino de los residuos recolectados? Seleccione:
Relleno Sanitario

Planta de
Compostaje

Desconozco

Otros*

(*) Especifique:

13.6.1 ¿Pide constancia del destino? Sí

No

14. Comentarios adicionales:

51

�ENCUESTA SOBRE LA GESTION Y CARACTERIZACIÓN DE LOS RESIDUOS
DE ALIMENTOS PRODUCIDOS POR LOS MACROGENERADORES

RESTAURANTES, HOTELES Y AFINES
DATOS DEL ESTABLECIMIENTO
Nombre de la Empresa:
Categoría: Restaurant
Hotel

Aclarar tipo de restaurant (Parrilla, Pizzería, etc):
Cantidad de estrellas:

Hospital
Otros

Clarificar otros:

Días y horarios de trabajo (si hay variación a lo largo del año aclararla):
Domicilio:
Coordenadas Geográficas (GPS): Latitud ……° ……..’ ……..” S Longitud ……..°……..’ …….” W
Nombre del contacto:
Cargo que ocupa:
Teléfono:

E-mail:

Superficie cubierta que ocupa (m2):

Superficie de cocina (m2):

Cantidad de sucursales (la encuesta se centrará luego solo en la sucursal visitada):
Único

1-5

6 - 10

› 10

Cantidad total de empleados en esta sucursal (formales e informales):
Cantidad promedio diario de cubiertos

/camas de hotel

Esa cantidad es constante a lo largo del año? Si

/camas de hospital

No

En caso negativo describir las variaciones que sufre:
Marque todos los servicios que brinda: Desayuno
¿Posee un responsable ambiental? Si

Almuerzo

Merienda

No

En caso positivo: Posee alguna certificación ambiental (ISO 14001, otras)? Si
Nombre y mail del contacto:

52

Cena

No

�Registro fotográfico: Sí

No

Identificación de la fotografías: Nº

hasta Nº

Fecha de la encuesta:
GENERACIÓN
1. Plan de Gestión de Residuos:
1.1 Tiene implementado un Plan de Gestión de Residuos? Si

No

1.2 De ser así, cómo calificaría su utilidad para el desempeño del establecimiento:
Muy Útil

Útil

Poco Útil

No es útil

1.3. Por favor fundamente dicha calificación:

1.4. ¿Cree que el Plan de Gestión de Residuos generó beneficios económicos? Sí

No

2. Cantidad de residuos generados por el establecimiento por día:
2.1 Residuos Totales: ...........

Kg por día/...........

2.2 Residuos Orgánicos: .............
2.3 Residuos Alimenticios: ............

m3 por día

Kg por día/.............
Kg por día/............

m3 por día
m3 por día

NOTA AL ENCUESTADOR:

Explicar claramente las diferencias entre las tres categorías y preguntar al encuestado si las comprende o
necesita más explicaciones/ejemplos. Es posible que el encuestado no sepa inmediatamente estos valores.
En ese caso, será necesario ayudar al encuestado a llegar a un valor estimado a partir de datos que sí conoce.

3. Cantidad de mercaderías (Kg o unidades) ingresadas diariamente para la elaboración de las comidas

Frutas

Verduras

Pescado

Carne

Pollo

Panificados

Alimentos no
perecederos

53

�4. Composición de los residuos de alimentos (% total de residuos alimenticios)

%

Frutas y
Verduras

Restos de
comida
elaborada

Carne y
Pollo

Pescado

Lácteos

Panificados

Otros*

0-5
6-10
› 10

(*) Especifique:

5. Causas de generación de los residuos alimenticios y qué porcentaje de cada categoría ello implica:

FRUTAS Y/O VERDURAS

Golpeadas (%)

Podridas (%)

Estético (%)

CARNES, PESCADOS Y/O POLLOS

Otros* (%)

Corte en cadena frío (%)

Otros* (%)

(*) Especifique en cada caso que sea necesario:

LÁCTEOS

Golpeadas (%)

Vencidos (%)

Corte cadena
frío (%)

ALIMENTOS NO PERECEDEROS

Otros* (%)

Vencidos (%)

Golpeados (%)

Otros* (%)

(*) Especifique en cada caso que sea necesario:

6. Tiene algún registro formal de las devoluciones de mercadería que se producen a los proveedores?
Si

No

En ese caso, ¿tiene conocimiento de cuál es la ruta que siguen los alimentos devueltos? Especifique.

54

�7. Lugar de generación, por favor califique de 1 a 5 según orden de importancia
Almacenamiento

Manipulación de los productos

Transporte

Cocina

8. En el caso de las sobras que las personas dejan en los platos, ¿ha tomado alguna de las siguientes
medidas para minimizar lo que se tira? (testear con una cruz)
Reducción en los tamaños de las porciones

Ofrece a los clientes llevarse las sobras

Incorporación en el menú de medias porciones

Otros

9. ¿Qué hace con los alimentos que no pueden ser vendidos y están a punto de vencerse? (testear con
una cruz)
Los reparte entre sus empleados

Los descarta

Los dona

Otros

10. ¿Qué porcentaje (%) de su facturación representa esta pérdida por residuos alimenticios?
0-5

6 - 10

11 - 20

› 20

DISPOSICIÓN TRANSITORIA DE RESIDUOS EN EL ESTABLECIMIENTO
11. Separación en origen
11.1. ¿Efectúa separación de residuos en el establecimiento? Sí

No

11.2. En caso afirmativo, indique la cantidad (kg) diaria de residuos que separa en cada categoría:
ORGANICOS
(alimenticios)

PAPEL Y
CARTON

VIDRIO

PLASTICOS

METALES

RESTO

11.3. En caso negativo, ¿implementaría una separación de restos de alimentos para su gestión
posterior?
Sí
No
11.4. En ambos casos, ¿que necesitaría para hacerlo o para hacerlo en mayor cantidad?

55

�12. Indique qué utiliza para almacenar diariamente el total de los residuos generados

BOLSAS DE POLIETILENO

Cantidad total

Dimensiones (cm)

CONTENEDORES (cajones, recipientes, etc.)

Cantidad de bolsas de residuos
alimenticios

Cantidad total

Dimensiones (m)

H......L......A......

Cantidad de contenedores de residuos alimenticios

H......L......A......

Esquema para asemejar

H
L
A

Realice cualquier comentario que crea necesario o información que considere de interés:

REUTILIZACION DE LOS RESIDUOS ALIMENTICIOS
13. Recuperación para alimentación animal						
13.1. ¿Utiliza sus residuos para alimentación animal? Sí
13.2 ¿Lo utiliza usted?

No

¿O un tercero?

13.2.1. En caso de ser un tercero, ¿qué tipo de arreglo tiene? Formal
13.2.2. ¿Tiene un arreglo informal pero es constante en el tiempo? Sí
13.3 ¿Qué tipo de animales se alimenta?
13.4. ¿Qué cantidad de residuos se destina para tal fin? ............kg/día
14 Donación de residuos de alimentos
14.1 ¿Efectúa alguna donación de residuos de alimentos? Sí

56

No

Informal
No

�En caso afirmativo:
14.1.1 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ..............kg/día
14.1.2 ¿Podría indicar la/s Institución/es beneficiada/s?

14.1.3 ¿Quién asume los costos de traslado?
14.2 En caso negativo, ¿qué necesitaría para comenzar a donar?

14.3 ¿Realiza otras prácticas de recuperación de residuos de alimentos? Sí

No

14.3.1 ¿Cuáles?
14.3.2 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ................kg/día
15. ¿Recicla el aceite usado de las frituras? Si
*Cantidad: ..................kg

Día

No

Semana

Mes

RECOLECCION Y DISPOSICION FINAL DE LOS RESIDUOS
16. Sistema de recolección de los residuos						
16.1. ¿Posee recolección diferenciada? Sí

No

16.1.1 ¿Qué fracciones son recolectadas?

16.2 ¿Qué tipo de servicio de recolección tiene?
Municipal
Contratado

Especifique empresa:

Alternativo

Especifique:

16.3 ¿Cuánto abona mensualmente por el servicio de recolección?

……………..Pesos

57

�16.4 ¿La cantidad que usted abona es en función de la cantidad de residuos que genera? Sí
16.5 Cantidad y periodicidad de retiro:

16.6 ¿Conoce el destino de los residuos recolectados? Seleccione:
Relleno Sanitario

Planta de
Compostaje

Desconozco

(*) Especifique:

16.6.1. ¿Pide constancia del destino? Sí
17. Comentarios adicionales:

58

No

Otros*

No

�ENCUESTA SOBRE LA GESTION Y CARACTERIZACIÓN DE LOS RESIDUOS
DE ALIMENTOS PRODUCIDOS POR LOS MACROGENERADORES

SUPERMERCADOS Y DISTRIBUIDORES
DATOS DEL ESTABLECIMIENTO
Nombre de la Empresa:
Días y horarios de trabajo (si hay variación a lo largo del año aclararla):
Domicilio:
Coordenadas Geográficas (GPS): Latitud ……° ……..’ ……..” S Longitud ……..°……..’…….”W
Nombre del contacto:
Cargo que ocupa:
Teléfono:

E-mail:

Cantidad de sucursales (la encuesta se centrará luego solo en la sucursal visitada):
Único

1-5

6 - 10

› 10

Cantidad total de empleados en esta sucursal (formales e informales):
Superficie cubierta que ocupa (m2):
Facturación diaria promedio:

Pesos

Esa cantidad es constante a lo largo del año? Sí

No

En caso negativo describir las variaciones que sufre:
¿Posee un responsable ambiental? Si

No

En caso positivo: Posee alguna certificación ambiental (ISO 14001, otras)? Si

No

Nombre y mail del contacto:
Registro fotográfico: Sí

No

Identificación de la fotografías: Nº

hasta Nº

Fecha de la encuesta:

59

�GENERACIÓN DE RESIDUOS ALIMENTICIOS
1. Plan de Gestión de Residuos:
1.1 Tiene implementado un Plan de Gestión de Residuos? Si

No

1.2 De ser así, cómo calificaría su utilidad para el desempeño de la industria?
Muy Útil

Útil

Poco Útil

No es útil

1.3. Por favor fundamente dicha calificación:

1.4. ¿Cree que el Plan de Gestión de Residuos generó beneficios económicos? Sí

No

2. Cantidad de residuos generados por el establecimiento por día:
2.1 Residuos Totales: ...........

Kg por día/...........

2.2 Residuos Orgánicos: .............
2.3 Residuos Alimenticios: ............

m3 por día

Kg por día/.............
Kg por día/............

m3 por día
m3 por día

NOTA AL ENCUESTADOR:

Explicar claramente las diferencias entre las tres categorías y preguntar al encuestado si las comprende o
necesita más explicaciones/ejemplos. Es posible que el encuestado no sepa inmediatamente estos valores.
En ese caso, será necesario ayudar al encuestado a llegar a un valor estimado a partir de datos que sí conoce.

3. Variación en la generación de desechos alimenticios
3.1. ¿Las cantidades mencionadas en el 2.3 varían a lo largo del año?
Sí

No

3.2. Si hay variaciones, ¿a que se deben?

3.3. Indique por favor valores mínimos

Kg por día/...............

m3 por día

3.4. Indique por favor valores máximos

Kg por día/...............

m3 por día

60

�4. Caracterización de los residuos alimenticios:
4.1. Cantidad de materias primas (Kg) ingresadas semanalmente para la venta
Frutas

Verduras

Pescado

Carne

Pollo

Panificados

Alimentos no
perecederos

Otros*

(*) Especifique:

4.2. Cantidad de residuos alimenticios (Kg) generados diariamente (solamente alimenticios no
residuos orgánicos)
Frutas

Verduras

Pescado

Carne

Pollo

Lácteos
(litros)

Panificados

Alimentos no
perecederos

Otros*

(*) Especifique:

5. Causas de generación de los residuos alimenticios y qué porcentaje de cada categoría ello implica:
FRUTAS Y/O VERDURAS

Golpeadas (%)

Podridas (%)

Estético (%)

CARNES, PESCADOS Y/O POLLOS

Otros* (%)

Corte en cadena frío (%)

Otros* (%)

(*) Especifique en cada caso que sea necesario:

LÁCTEOS

Golpeadas (%)

Vencidos (%)

Corte cadena
frío (%)

ALIMENTOS NO PERECEDEROS

Otros* (%)

Vencidos (%)

Golpeados (%)

Otros* (%)

(*) Especifique en cada caso que sea necesario:

61

�6. En la categoría de alimentos con fechas de vencimiento, indique la cantidad que posee de:
6.1. Productos con fechas menores a 30 días: ....................kg ..........................unidades
6.2. Productos con fechas mayores de 30 días: ......................kg ........................unidades
7. Devoluciones
7.1 Tiene algún registro formal de las devoluciones de mercadería que se producen a los proveedores?
Sí

No

7.2 En caso afirmativo:
7.2.1 Tiene conocimiento de cuál es la ruta que siguen los alimentos devueltos. Especifique.
7.2.2. Qué cantidades por día/semana/mensual son devueltos?....................Kg ........................unidades
8. ¿Qué porcentaje del total de residuos alimenticios generados es comestible al momento de ser
desechado (%)?
9. Lugar de generación de los residuos alimenticios (% del total de residuos alimenticios generados)

MATERIAS PRIMAS

PRODUCTOS

Almacenamiento

Elaboración

Selección

Almacenamiento del producto terminado

Manipulación

Manipulación del producto terminado

Otros (especifique):

10. ¿Qué porcentaje (%) de su facturación representa esta pérdida por residuos alimenticios?
0-5

6 - 10

11 - 20

› 20

DISPOSICIÓN TRANSITORIA EN EL ESTABLECIMIENTO
11. Separación en origen
11.1. ¿Efectúa separación de residuos en el establecimiento? Sí

No

11.2. En caso afirmativo, indique la cantidad (kg) diaria de residuos que separa en cada categoría:

62

�ORGANICOS
(alimenticios)

PAPEL Y
CARTON

VIDRIO

PLASTICOS

METALES

RESTO

11.3. En caso negativo, ¿implementaría una separación de restos de alimentos para su gestión
posterior?
Sí
No
11.4. En ambos casos, ¿que necesitaría para hacerlo o para hacerlo en mayor cantidad?

12. Indique qué utiliza para almacenar el total de los residuos generados

BOLSAS DE POLIETILENO

Cantidad total

Dimensiones (cm)

CONTENEDORES (cajones, recipientes, etc.)

Cantidad de bolsas de residuos
alimenticios

Cantidad total

H......L......A......

Dimensiones (m)

Cantidad de contenedores de residuos alimenticios

H......L......A......

Esquema para asemejar

H
L
A

Realice cualquier comentario que crea necesario o información que considere de interés:

63

�REUTILIZACION DE LOS RESIDUOS ALIMENTICIOS PARA OTROS FINES
13. Recuperación para alimentación animal						
13.1. ¿Utiliza sus residuos para alimentación animal? Sí
13.2 ¿Lo utiliza usted?

No

¿O un tercero?

13.2.1. En caso de ser un tercero, ¿qué tipo de arreglo tiene? Formal
13.2.2. ¿Tiene un arreglo informal pero es constante en el tiempo? Sí

Informal
No

13.3 ¿Qué tipo de animales se alimenta?
13.4. ¿Qué cantidad de residuos se destina para tal fin? ............kg/día
14 Donación de residuos de alimentos
14.1 ¿Efectúa alguna donación de residuos de alimentos? Sí

No

En caso afirmativo:
14.1.1 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ..............kg/día
14.1.2 ¿Podría indicar la/s Institución/es beneficiada/s?

14.1.3 ¿Quién asume los costos de traslado?
14.2 En caso negativo, ¿qué necesitaría para comenzar a donar?

14.3 ¿Realiza otras prácticas de recuperación de residuos de alimentos? Sí
14.3.1 ¿Cuáles?
14.3.2 ¿Qué cantidad de residuos destina para tal fin? ................kg/día

64

No

�RECOLECCION Y DISPOSICION FINAL DE LOS RESIDUOS
15. Sistema de recolección de los residuos						
15.1. ¿Posee recolección diferenciada? Sí

No

15.1.1 ¿Qué fracciones son recolectadas?

15.2 ¿Qué tipo de servicio de recolección tiene?
Municipal
Contratado

Especifique empresa:

Alternativo

Especifique:

15.3 ¿Cuánto abona mensualmente por el servicio de recolección?

……………..Pesos

15.4 ¿La cantidad que usted abona es en función de la cantidad de residuos que genera? Sí

No

15.5 Cantidad y periodicidad de retiro:

15.6 ¿Conoce el destino de los residuos recolectados? Seleccione:
Relleno Sanitario

Planta de
Compostaje

Desconozco

Otros*

(*) Especifique:

15.6.1. ¿Pide constancia del destino? Sí

No

16. Comentarios adicionales:

65

�b. Adaptemos estos planes de comunicación para nuestro Municipio

Plotear camiones con piezas
gráficas de campaña.

Ampliar la presencia del logo
de campaña en la ciudad.

Llegar al público local y turistas.

Llegar al público local y turistas.

Camiones de basura

Paradores de lugares
turísticos en temporada alta

Paradas de colectivo zona
de restaurantes

Exhibir en las paradas
piezas de campaña.

Exhibir en la mesas o mostradores
de paradores piezas de campaña.

Presencia de banner de
campaña con link a blog.

Generar una alianza con este
medio para que apoye la difusión.

Redes sociales de medios
masivos (TV, Radio)

Difusión del spot de campaña.

Capacitación presencial sobre
alimentación sin desperdicios.

Generar una alianza con este
medio para que apoye la difusión.

Concientización

Área Desarrollo Social
del Gobierno

Mensaje/Contenido

Logo de campaña

Contenido gráfico
/audiovisual

Logo de campaña e invitación a
ingresar al Blog del Municipio

Logo de campaña e invitación a
ingresar al Blog del Municipio

Logo de campaña e invitación a
ingresar al Blog del Municipio

Indicadores de nuestra
comunidad y porcentaje
objetivo de reducción de
desperdicios. Invitación a ingresar a la web del Municipio
y participar del curso online.

Guía de consejos para la
alimentación sin
desperdicios presentado
por un chef reconocido.

Logo de campaña

Logo de campaña

Logo de campaña

Logo de campaña

Logo de campaña

Manual Guía.

Texto Banner

Texto Banner

Lugares en la web sugeridos
para exhibir el logo linkeado al
blog: Desarrollo Social, Separación
de Residuos, Turismo (Gastronomía)

Ejemplos/Sugerencias

Texto Banner más recordatorio de
programa separación de residuos.

Texto Banner más indicadores
específicos de desperdicio de
[comida típicamente consumida
en lugares turísticos].

Texto Banner

Texto Banner

En temporada alta podría estar
conducido por una famoso.
El resto del año por
un chef reconocido.

Iniciar charlas sobre
alimentación sin desperdicios.

Spot audiovisual en medios masivos.
Informativo, con indicadores del tema e
invitación a las acciones que lleva a cabo
el Municipio para el cambio de hábitos

Las sugerencias de contenidos para el blog se presentan en la Tabla 2

Contenido del banner: “¿Sabías
que en [nombre de nuestra comunidad] se desperdicia el xx%
de los alimentos? Sumate al
movimiento anti-desperdicio,
ingresá aquí.”

PÚBLICOS CLAVE

Publicar en todos los
espacios digitales
existentes un banner
con logo de campaña.

Acción

TV local

Concientización

Instalar el concepto en los
públicos de interés o target.

Objetivo del mensaje

Blog temático del Gobierno

YouTube del Gobierno

Facebook Gobierno

Twitter del Gobierno

Página web del Gobierno

Canal de comunicación

TABLA 1. Sugerencias de acciones para un plan de comunicación

Las consultorías de asistencia técnica a Mar del Plata, Rosario y Salta nos han dejado algunos ejemplos de acciones de comunicación que se podrían implementar. Miremos estas
sugerencias para ver qué podríamos adaptar a nuestra comunidad.

Público

TODOS

66

�67

Público

BANCOS DE ALIMENTOS

HOTELES Y RESTAURANTES

de RESTAURANTES

En instalaciones

de HOTELES

En instalaciones

de gastronómicos

Cámaras y asociaciones

rescates y donaciones

Articulaciones para

de alimentos

Mercados mayoristas

Canal de comunicación

App para que los comensales
avisen cuando detectan
desperdicios de alimentos.

Generar una alianza con
la cámara para la
concientización del sector.

Facilitar la reducción del
desperdicio de alimentos a
través de la tecnología

Concientización a su cadena
de valor (proveedores)

Concientización a comensales

Concientización destinada a su
cadena de valor (proveedores)

Posters- logo campaña-platos

Indicadores hoteles en desperdicios y objetivo de reducción.
Sugerencias a los comensales.
Plato como pieza
de comunicación.

Indicadores en Restaurantes
y porcentaje objetivo de
reducción de desperdicios.

Cómo evitar la pérdida y
desperdicios de alimentos
en la etapa de transporte
y en relación a las fechas
de vencimiento.

Acción puntual en el
restaurant del hotel.

Capacitación a proveedores
sobre el manejo de alimentos para que incorporen
nuevos hábitos y así puedan
reducir el desperdicio.
La provee el municipio
en alianza con la cámara.

Manual

Posters- logo campaña-platos

Manual

Logo de campaña

del curso- Manual

Logo especial

Difusión de las acciones/
articulaciones logradas por el
Banco de Alimentos en el blog
temático del Municipio.

Logo del Banco de Alimentos

Contenido gráfico
/audiovisual

Casos en los que pueden
avisar que hay exceso de
desperdicio.

Capacitación a proveedores sobre Cómo evitar pérdida y desperel manejo de alimentos para que dicios de alimentos en la etapa
incorporen nuevos hábitos y así de transporte y en relación a las
puedan reducir el desperdicio.
fechas de vencimiento.

Acción puntual en el
restaurant del hotel.

“Invitamos a Hoteles y Restaurantes a la capacitación
diseñada por la Cámara en
conjunto con el Gobierno
con el fin de reducir el
desperdicio de alimentos
en el sector.”

Producir junto con la Cámara
una guía de consejos y política
del sector para la reducción de
desperdicios de alimentos en
restaurantes y hoteles.

Diseño de campañas conjuntas entre el Municipio,
BdA y empresas para el
rescate de alimentos.

Concientización destinada
a comensales

Ver en Restaurants,
Hoteles y Supermercados.

Dar apoyo al BdA para
aumentar articulaciones
con empresas para la
donación de alimentos.

Reforzar el conocimiento
de los indicadores de
desperdicios de frutas y
verduras en la comunidad.
“Difundí los rescates de
alimentos. Sumate a
la iniciativa aquí.”

Dar apoyo a las acciones
de recuperación del BdA
sumando un link a su web
en el blog temático del
Gobierno. También diseñar
acciones para la recaudación de fondos para donar al
BdA desde el Municipio.

PÚBLICOS CLAVE

Mensaje/Contenido

Acción

Objetivo del mensaje

Ídem columna Mensaje/Contenido.

Ídem columna Mensaje/Contenido.

Ídem columna Mensaje/Contenido.

Ídem columna Mensaje/Contenido.

Ejemplo BdA México

Ídem columna Mensaje/Contenido.

Ejemplos/Sugerencias

�Público

Empresas

Escuelas

Universidades

68

Apoyo a la campaña
general del Municipio

comunicación

Mensaje/Contenido

Encuesta para relevar nivel
de conciencia sobre el tema

Festejo anti-desperdicio

Concientización interna

Fin de curso

Diseño de campaña interna
en conjunto con el área de
comunicaciones internas.

Concientización interna

Carteleras internas

Concientización interna

Encuesta para relevar nivel
de conciencia sobre el tema

Concientización interna

Comedor

Comedor

Diseño de campaña interna
en conjunto con el área de
comunicaciones internas.

Concientización interna

Diseño de campaña interna
en conjunto con el área de
comunicaciones internas.

Inclusión de logo de empresa
en campaña Municipio

PÚBLICOS SECUNDARIOS

Relato sobre las
reacciones de cada público
(comensales y proveedores)

PÚBLICOS CLAVE
Descripción de acciones

Acción

Carteleras internas

interna/Comedor

Canales de comunicación

externa

Concientización interna

Difusión de acciones
en instalaciones

Web y redes sociales
de estos públicos

Canales de

Objetivo del mensaje

Canal de comunicación

Video testimonial

Contenido gráfico
/audiovisual

Testimonio de experiencias
en hoteles y restaurants.

Ejemplos/Sugerencias

�69

Frecuencia sugerida de publicación
Todos los meses
Bimestral
Bimestral
Todos los meses
Meses de temporada alta de turismo
Meses de temporada alta de turismo
Meses de temporada media y baja
Semana del 16 de octubre (Día Mundial de la Alimentación) u otro día afín al tema.
Días o semana después del festival
Días o semana después del evento
Principios a mediados de diciembre

Blog temático- Contenidos

Postura institucional del Municipio sobre el abordaje de la problemática.
Presentación de indicadores del Municipio y objetivo a lograr en el corto plazo.

Curso online para la alimentación sin desperdicios. Contenidos: guía de consejos

Testimonios curso presencial

Descarga de Apps para donación de alimentos y guía de uso.

Entrevistas a personalidades del espectáculo que apoyan la reducción de desperdicio de alimentos.

Crónica de acciones en articulación con ONGS

Entrevistas con especialistas de la temática.

Crónica sobre la semana para la reducción de desperdicios de alimentos.

Presencia de campaña en festivales locales

Presencia de campaña en maratón local o evento similar

Consejos para disminuir el desperdicio de alimentos en Navidad y otras festividades.

TABLA 2. Sugerencias de contenidos para un blog temático

�70
http://www.lovefoodhatewaste.com/

http://www.proyectoplatolleno.com.ar/
http://www.satisfeito.com/
http://noalcubo.org/

Love Food
Hate Waste

Plato Lleno

Satisfeito

No al Cubo

Inglaterra

Argentina

Brasil

España

Restaurantes / Masivo
Hogares

Facebook/ Twitter/
YouTube/ Instagram

Salones de eventos
No

Facebook/ Twitter/ YouTube

Hogares / Masivo

Masivo

Facebook/ Twitter/
YouTube/ Instagram

http://www.slowfood.com/what-we-do/themes/food-waste/

Slow Food

Italia

Facebook/ Twitter/ YouTube/
Pinterest/ Instagram/ Google+

Masivo

Facebook/ Twitter

http://foodwaste.ch/der-verein/

Foodwaste

Masivo

Masivo

Suiza

Facebook/ Twitter

Facebook/ Twitter

http://www.eu-fusions.org/

http://discosoupe.org/

Fusions

Disco Soupe

Productores agrícola
/Masivo
Facebook/ Twitter

http://agriculture.gouv.fr/anti-gaspi/anti-gaspi

Europa
(varios países)

Francia

Anti Gaspi

Masivo

Facebook/ Twitter/ YouTube
Pinterest/ Instagram

http://www.foodrecoverynetwork.org/

Food Recovery

Estados Unidos

Masivo

Facebook/ Twitter/
YouTube/Pinterest/Instagram

http://feedbackglobal.org/

Feedback Global

Inglaterra

Masivo

Facebook/ Twitter/
YouTube/ Instagram

http://www.foodwise.com.au/about-foodwise/our-community/

Food wise

Australia

Masivo

No

http://www.symbiocity.org/en/approach/Cases-undersidor/Linkoping-waste-not-want-not/

Simbiocity

Suecia

Público objetivo

Redes sociales

Sitio web

Proyecto

País/ Región

c. Biblioteca de ideas: para leer lo que otros están haciendo

�71

No
Facebook/ Twitter/ YouTube

http://www.un.org/en/zerohunger

http://ec.europa.eu/food/safety/food_waste/index_en.htm

Zero Hunger
Challenge

Naciones Unidas

http://www.thinkeatsave.org/

http://flwprotocol.org/

Think. Eat. Save

Food Loss and
Waste Protocol

UNEP y FAO

World Resources
Institute

Comisión Europea Stop Food Waste

Facebook/ Twitter/ YouTube/
Pinterest/ Google+

http://www.save-food.org/

Save Food

FAO

Organismos internacionales

http://www.alimentosargentinos.gob.ar/HomeAlimentos/ValoremoslosAlimentos/
perdida_y_desperdicio.php

Valoremos los
Alimentos

Argentina

Facebook/ Twitter

Facebook/ Twitter/ Instagram

Masivo

Masivo

Masivo

Masivo

Masivo

Masivo

Facebook/ Twitter

http://www.foodwastemovie.com/

Food Waste Movie

Canadá

Masivo

Masivo

No

http://www.keco.or.kr/en/core/waste_rfid/contentsid/1984/index.do

RFID

Corea del Sur

No

http://www.hwma.net/Project%20Updates

Foodwaste to
Watts (FW2W)

Estados Unidos

�72
https://www.youtube.com/watch?v=x0Ck4cheb2Y&amp;index=2&amp;list=PLJCeQSbK1fhIdQ1nzZtP9DIwUOF6jsx6e

https://www.youtube.com/watch?time_continue=3 &amp;v=cWC_zDdF74s
http://foodrecoverynetwork.tumblr.com/
http://agriculture.gouv.fr/le-kit-de-communication-anti-gaspi
http://www.proyectoplatolleno.com.ar/Videos.aspx
http://www.satisfeito.com/video
https://www.youtube.com/watch?v=j5w3W9DoEIM
https://www.youtube.com/watch?v=Z71_penjFkI
http://www.foodwastemovie.com/

https://www.youtube.com/watch?v=7uhicBad4VM&amp;index=4&amp;list=PLRtZyNsObCugGIQKWWp2C-glujuO5crQp
http://www.un.org/en/zerohunger/videos.shtml
http://ec.europa.eu/avservices/video/player.cfm?sitela ng=en&amp;ref=I111438
http://www.thinkeatsave.org/index.php/multimedia/vi%20deos

Valoremos los Alimentos

Feedback Global

Food Recovery

Anti Gaspi

Plato Lleno

Satisfeito

No al Cubo

Foodwaste to Watts (FW2W)

Food Waste Movie

Save Food

Zero Hunger Challenge

Stop Food Waste

Think. Eat. Save

Argentina

Inglaterra

Estados Unidos

Francia

Argentina

Brasil

España

Estados Unidos

Canadá

FAO

Naciones Unidas

Comisión Europea

UNEP y FAO

Organismos internacionales

Video

Proyecto

País/ Región

d. Videoteca: miremos para aprender más del problema y sus posibles soluciones

�NOTAS

73

�NOTAS

74

�NOTAS

75

�76

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text> Ministerio de Agroindustria, Buenos Aires (Argentina). Subsecretaría de Alimentos y Bebidas. Dirección de Agroalimentos</text>
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                <text>Valoremos los alimentos. Guía integral para municipios.</text>
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                <text>Programa Nacional de Reducción de Pérdida y Desperdicio de Alimentos</text>
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                    <text>�La Unidad para el Cambio Rural (UCAR) gestiona la cartera
de programas y proyectos con financiamiento externo del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, promoviendo y
facilitando el desarrollo con equidad en las áreas rurales. Su
accionar cubre amplios perfiles de la inversión pública,
desde la infraestructura y los servicios necesarios para la
producción a la mejora de las condiciones de vida de los
pobladores rurales de ambos sexos, pasando por el fortalecimiento de las instituciones rurales públicas o privadas y el
incremento de la competitividad sectorial.

- S E G U N D A

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La presente publicación se realizó con la colaboración del
Programa Regional de Fortalecimiento Institucional de
Políticas de Igualdad de Género en la Agricultura Familiar
del MERCOSUR. El estudio Género y Propiedad Rural en las
provincias de Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán ha
sido financiado por el Programa de Desarrollo de Áreas
Rurales (PRODEAR -Préstamo FIDA 713-AR).

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Otros títulos publicados por la UCAR:

GÉNERO
Y PROPIEDAD
RURAL

Hacia una estrategia para el manejo integrado del agua de
riego en Argentina, 2009.
Aportes a una política forestal argentina en el siglo XXI, 2012.
Con nuestras voces, con nuestras manos. Una agenda
política de la juventud para la transformación de los territorios rurales, 2012.

2
7

2
1

UNIDAD PARA EL CAMBIO RURAL

GÉNERO Y PROPIEDAD RURAL REPÚBLICA ARGENTINA

- UCAR

Además de buscar profundo impacto en los territorios
rurales, la UCAR aporta al enriquecimiento del diseño de las
políticas públicas orientadas al desarrollo rural. Para ello,
publica periódicamente documentos o estudios cuyo
contenido contribuya significativamente en ese aspecto.

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E D I C I Ó N -

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GÉNERO
Y PROPIEDAD
RURAL
REPÚBLICA ARGENTINA

S I L V I A

L I L I A N

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7

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1

UNIDAD PARA EL CAMBIO RURAL

F E R R O

"La equiparación conceptual y epistemológica entre
desigualdades de género y pobreza propició la ausencia de
un análisis de género sistémico e integral que recorriera la
estructura de la Propiedad Rural en su conjunto e impidió
contar con un potente vector analítico que proveyese
información valiosa acerca de las relaciones causales entre
desigualdad de género y limitaciones al desarrollo rural
sostenible.
El problema que se presenta como consecuencia del predominio de esta equiparación "género/pobreza rural" no es
ético sino metodológico y conceptual, ya que la "pobreza",
como realidad susceptible de cambio, es un factor que incide
poco en la dinámica de un orden de género asimétrico
situado temporal y espacialmente.
Sin embargo, a la inversa ocurre lo contrario: cualquier
medida estatal correctamente planteada desde lo conceptual
y aceptablemente dotada de financiamiento que apunte a la
equidad de género tiene impacto directo e inmediato en la
reducción de la pobreza en un sistema agrario determinado."
Género y Propiedad Rural en la República Argentina, 2013 p. 37

Silvia Lilian Ferro
Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad Pablo de
Olavide de Sevilla, España (2009). Obtuvo un Diploma de
Estudios Avanzados en Historia Económica por la misma
Universidad (2007). Es Diplomada Superior en Género y
Políticas Publicas (2005) por el Programa PRIGEPP-FLACSO
y Licenciada en Historia (2003) por la Universidad Nacional
del Litoral, Argentina. Realizó numerosas investigaciones
sobre Estructura de Propiedad de la Tierra en Argentina y
MERCOSUR, inequidades en el desarrollo rural argentino en
perspectiva histórica y se especializa en la aplicación de la
perspectiva de género en el análisis económico y en estudios
rurales.

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E D I C I Ó N -

C A R

GÉNERO
Y PROPIEDAD
RURAL
REPÚBLICA ARGENTINA

S I L V I A

L I L I A N

F E R R O

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- S E G U N D A

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Ferro, Silvia Lilian
Género y propiedad rural : República Argentina / Silvia Lilian Ferro ; adaptado por Jorge Arias Almonacid y Ariel Solito. - 2a
ed. - Buenos Aires : Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. MAGyP., Unidad para el Cambio Rural, UCAR.. ,
2013.
136 p. : il. ; 230x180 cm.
ISBN 978-987-1873-17-3
1. Políticas Públicas. 2. Desarrollo Regional. I. Almonacid, Jorge Arias, adapt. II. Solito, Ariel ,
adapt. III. Título
CDD 320.6

CRÉDITOS

AUTORIDADES
NACIONALES

AUTORA /
SILVIA LILIAN FERRO

PRESIDENTA /
CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER

COORDINACIÓN DE TEXTOS /
MARÍA DEL CARMEN QUIROGA - UCAR

JEFE DE GABINETE DE MINISTROS /
JUAN MANUEL ABAL MEDINA

CORRECCIÓN DE TEXTOS /
JORGE ARIAS ALMONACID - UCAR
ARIEL SOLITO - UCAR

MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA /
NORBERTO YAUHAR

Fecha de catalogación: 02/08/2013

DIRECCIÓN DE ARTE /
MARÍA MAC LEAN
SILVIA DI FEO
FOTOGRAFÍAS /
PAOLO CRESTA
DISEÑO Y MAQUETACIÓN /
SANTIAGO MALCOLM

COORDINADOR EJECUTIVO - UCAR /
JORGE NEME

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_ p á g . /

PRÓLOGO
Sin igualdad de oportunidades no hay desarrollo y, ciertamente, tampoco
justicia social. Tres décadas ininterrumpidas de democracia, que incluyen una
década de crecimiento económico sin precedentes, son el marco de las numerosas transformaciones sociales de nuestro país a las que ha contribuido una
generación de políticas públicas centradas, precisamente, en la creación de
esas oportunidades.

Argentina. Quizás su contribución más valiosa sea, en ese sentido, el impulso
a otros estudios que posibiliten y enriquezcan el abordaje estructural del
modo en que los procesos económicos y el mercado están atravesados por
mandatos culturales ancestrales que organizan las relaciones sociales y
productivas, y que determinan, entre otras, las características de manejo y
posesión de la propiedad.

En el ámbito específico del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y de
su Unidad para el Cambio Rural (UCAR) hemos acompañado la consolidación
de una visión que complementa las políticas sectoriales y de competitividad
territorial con las políticas diferenciales hacia la agricultura familiar, la juventud rural y los pueblos indígenas, para incidir en los patrones de acumulación
económica con el propósito de incorporar a nuevos sujetos. Estas políticas
diferenciales están orientadas a que las oportunidades creadas sean accesibles a todos. No obstante, para que lo sean también a todas, para asegurar a
varones y mujeres la igualdad de acceso, es necesario algo más.

Con la convicción de que reflexionar sobre estos temas es abrir la puerta a la
necesaria modificación de aspectos muy injustos de nuestra realidad, decidimos propiciar una segunda edición de Género y Propiedad Rural, de modo de
acercar a quienes no tuvieron ocasión de leer la primera edición, hoy agotada,
esta versión ampliada y corregida de una obra que permite comprender
profundamente las implicaciones económicas, sociales y éticas de la desigualdad de género respecto a la propiedad rural.

En la esfera de la economía agraria – aunque no solamente en ella - el acceso
desigual a la propiedad de la tierra por parte de varones y mujeres es una
problemática fundamental que no ha sido lo suficientemente estudiada por la
academia ni por el Estado, lo que constituye un obstáculo para el diseño de
estrategias de intervención que ayuden a revertirla. Por eso, las dos investigaciones que aquí presentamos – y en particular, Género y Propiedad Rural en la
República Argentina - componen un punto de partida para salvar esa deuda
epistemológica. Con su primera publicación en 2008, el PROINDER – en el
contexto de lo que luego sería el Programa Regional de Fortalecimiento
1
Institucional de Políticas de Igualdad de Género en la Agricultura Familiar del
MERCOSUR-, se propuso aportar al análisis, la reflexión y la discusión sobre
aspectos poco transitados de la cuestión de la tierra –tema prioritario y estratégico de la política pública agropecuaria y rural – tales como el devenir
histórico de su actual distribución, y el uso y control de su producción, lo que
despertó un gran interés en medios locales y del MERCOSUR.
Entendemos que ese interés permanece vigente a causa de su originalidad,
que reside fundamentalmente en la incorporación del enfoque de género al
tradicional análisis económico-productivo de la estructura agraria de la

Con idéntica vocación, hoy publicamos también la primera edición de Género y
Propiedad Rural en Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero, estudio
financiado por el PRODEAR , que es fruto de la aplicación del marco de análisis
propuesto en la publicación antes citada sobre algunas provincias del Noroeste argentino.
Entendemos que ambas obras revisten, en conjunto, singular entidad para la
2
elucidación de un asunto de importancia capital en las políticas rurales de
desarrollo económico y justicia social.
Susana Márquez
Responsable de Planeamiento y Gestión Estratégica
de la Unidad para el Cambio Rural del MAGyP
Ex Coordinadora Ejecutiva de PROINDER

1. Programa de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (Préstamo BIRF 4212-AR)
2. Programa de Desarrollo de Áreas Rurales (Préstamo FIDA 713-AR)

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_ p á g . /

ÍNDICE
1. PRESENTACIÓN / pág. 9
2. ANTECEDENTES / pág. 15
3. SESGOS EN ESTUDIOS DE “GÉNERO Y TIERRAS” / pág. 23
4. BRECHAS DE GÉNERO EN LA ESTRUCTURA DE PROPIEDAD RURAL / pág. 45
5. ¿CÓMO SE CENSA LA PROPIEDAD RURAL EN LA ARGENTINA? / pág. 79
6. DE “ACCESO A LA TIERRA” A LA “PROPIEDAD RURAL” / pág. 89
7. DE LA PROPIEDAD LEGAL A LA TITULARIDAD / pág. 95
8. CONCLUSIONES / pág. 107
9. BIBLIOGRAFÍA / pág. 115

�9
_ p á g . /

SIGLAS Y ABREVIATURAS
CEDAW: Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination
Against Women [Convención para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer].
CNA: Censo Nacional Agropecuario.
FAO: Food and Agriculture Organization [Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación].
FIDA: Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola del Sistema de Naciones Unidas.
MERCOSUR: Mercado Común del Sur.
MinAgri: Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentación de la Nación Argentina.
PROINDER: Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios.
REAF: Reunión Especializada de Agricultura Familiar.
SAGyP: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
SIIA: Sistema Integrado de Información Agropecuaria.

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capítulo 01

PRESENTACIÓN

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01

�1 3
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Presentación
El presente estudio fue realizado con la consigna de generar un marco de análisis en perspectiva de género del acceso, uso y control de la propiedad rural.
Esta investigación intenta llenar un vacío bibliográfico y metodológico con
enfoque sistémico e integral en el tema. La iniciativa surge de constatación
de la exigua literatura especializada que analice las brechas de género en la
propiedad rural (P.R.) tomando la estructura agraria como conjunto y como
sistema funcional interrelacionado.
Una de las principales dificultades halladas, tanto en el relevamiento bibliográfico como en la consulta de fuentes orales, con miembros informantes de
instituciones estatales y organizaciones civiles, es la persistente confusión
conceptual que equipara “estudios de género” a “estudios de mujeres”.
Esta persistente confusión conceptual es llamativa, puesto que los estudios
de género poseen ya varias décadas como especialidad en el ámbito académico y cuentan con un alto grado de institucionalización en ámbitos públicos, no sólo en países del Norte Global sino también en países latinoamericanos muy cercanos, geográfica y culturalmente, a la Argentina.
Si bien existen diversas formas de definir este concepto, aquí se utilizará
la definición clásica de Joan Scott (1986), en cuanto a que género remite a
la relación primaria y jerárquica de poder entre varones y mujeres sobre
la que se edifica el orden social. En la acepción que orienta teóricamente
este trabajo, género se corresponde, por proyección, con un modelo histórico
constituido en un espacio social concreto –en este caso la estructura agraria
argentina– que determina las condiciones inequitativas basadas en la diferencia sexual en cuanto a la generación, circulación, distribución y apropiación de los recursos materiales y simbólicos.

_cap. 01
PRESENTACIÓN

Cuando este concepto trasciende sus originarios espacios académicos y se
populariza en la esfera pública, se tergiversa y queda reducido a “problemas
de mujeres” planteados y tratados casi solo por ellas, lo que disminuye en
gran medida su capacidad de enunciar la desigualdad estructural de nuestras sociedades contemporáneas.

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En este estudio se constata la necesidad de incorporar modificaciones en las
definiciones, variables e indicadores en los censos y estadísticas relacionados con el sector agropecuario. Una primera aproximación al tema podrían
ser las recomendaciones que al respecto hace la FAO, de la que Argentina
es país miembro, en cuanto a la desagregación por sexo en todas las formas
de medición de índole cuantitativo. En este sentido, serán analizados aquí,
particularmente, los Censos Nacionales Agropecuarios.
Esta situación constituyó una gran dificultad para la realización de este estudio, y fue sorteada gracias al gran esfuerzo y la colaboración desinteresada
de investigadores y de algunos funcionarios nacionales y provinciales, que
posibilitaron la presentación aquí de datos inéditos respecto del tema investigado.

_cap. 01

Al respecto, la autora agradece la inestimable colaboración de Carlos Chiarulli, médico veterinario especialista y asesor en temas rurales de la Cámara
de Diputados de la Provincia de Santa Fe; al Instituto de Colonización de la
Provincia del Chaco, en la persona del señor Branco Capitanich y su equipo
de trabajo; al director de Economía Agraria del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (MinAgri), ingeniero agrónomo Juan Maceira;
a Juan Usandivaras y Oscar Geffner del Sistema Integrado de Información
Agropecuaria (SIIA) del MinAgri y al ingeniero agrónomo Sandro Sassatelli
de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del MAGyP.
La abundante bibliografía citada tiene por objetivo no sólo la referencia de
rigor de la autoría de ideas y conceptos utilizados en este estudio, sino que
se constituye en sugerencia para investigadoras e investigadores que deseen profundizar comparativamente en algunos aspectos aquí planteados.
Por último, este marco de análisis, y, a la vez, “caja de herramientas”, no
agota sus posibilidades en el presente informe: pretende, además, brindar
marcos categoriales, interpretativos, metodologías e insumos de investigación en general, que colaboren con futuros estudios cuyo objetivo sea profundizar en el diagnóstico e intervención programática para contribuir a cerrar las profundas brechas de género en la propiedad rural en la Argentina.

�1 7

capítulo 02

ANTECEDENTES

_ p á g . /

02

�1 9
_ p á g . /

Antecedentes
Desde la segunda mitad del siglo XX, la confluencia de procesos históricos significativos en Occidente explica la aparición de estudios e investigaciones sobre ruralidad con enfoques innovadores, que vienen tomando en cuenta, cada
vez más, los posicionamientos diferenciales de varones y mujeres en el acceso
y control de los recursos productivos y en la planificación del desarrollo rural.
La difusión de la Revolución Verde desde el Norte Global hacia el Sur Global
a partir de la segunda posguerra, significó una profunda modificación en los
sistemas de producción agraria, que iniciarían sin solución de continuidad
una era en que la mecanización de punta y la tecnologización en todas las
etapas del proceso alterarían el equilibrio entre los factores productivos: tierra, trabajo y capital.
Asimismo, el progresivo impacto que décadas más tarde tendrían las agendas
reivindicativas de los movimientos de mujeres en las agencias internacionales de promoción del desarrollo produjo debates decisivos sobre las desigualdades en los modelos de desarrollo rural en distintas regiones del mundo, y
promovió la visibilización de ese “activo agrario oculto”, como hasta entonces
había sido considerada la participación de las mujeres rurales, especialmente
en las economías agroexportadoras de los países emergentes del Sur Global.
En particular fueron muy importantes, en cuanto a su impacto en los campos científicos de la “ciencia normal” occidental, los debates epistemológicos que protagonizaron las economistas y cientistas sociales feministas,
confrontando con el pensamiento económico marxista y posteriormente con
la teoría económica neoclásica1.

_cap. 02
ANTECEDENTES

1. Es notable la persistente y casi excluyente gravitación epistemológica de la teoría económica neoclásica en las disciplinas agrarias de nuestro país, cuando en el plano del pensamiento económico mundial ya ha sido superada hace menos al menos dos décadas (Carrasco, 1999). Especialmente en lo que
respecta a la influencia epistemológica del enfoque de la Nueva Economía de la Familia de Gary Becker,
quien en su libro fundamental Tratado sobre la familia (1981) afirma que la histórica división sexual del
trabajo responde a “diferencias biológicas, en parte a la diversidad de la experiencia y a que difieren
las distintas inversiones en capital humano” (op.cit., pág. 30); esta situación sería consecuencia de un
acuerdo voluntario entre varones y mujeres ya que: “Las mujeres han delegado tradicionalmente en
los hombres la provisión de alimentos, refugio y protección, mientras que los hombres han delegado
habitualmente en las mujeres la crianza y cuidado de los hijos y el mantenimiento de la casa” (pág. 46).

�2 1
_ p á g . /

Un hito fue el Debate por el Trabajo Doméstico en la década del 70 y que se
considera inconcluso a la fecha (Benería, 1999). En Latinoamérica, el marxismo revolucionario posponía la liberación de la mujer de la opresión patriarcal, para una etapa posterior a la victoria del proletariado en la lucha de
clases por la vía revolucionaria, que se consideraba de inminente generalización mundial. Por su parte, el feminismo político acusaba al marxismo
de no evidenciar que la dominación patriarcal se constituía en una “polea
transmisora” de la dominación capitalista, ya que los varones de todas las
clases sociales, incluyendo los proletarios, se comportaban del mismo modo
con las mujeres de su clase.
En el campo del Desarrollo Rural, se pueden reconocer diferentes etapas
hasta llegar al “enfoque de género”, el cual propiciará toda una corriente
de investigaciones académicas, tanto a los que tomaron como eje de análisis sus propios sistemas productivos nacionales como aquellos que se
focalizaron en las ruralidades de los países del entonces llamado Tercer
Mundo.

_cap. 02

Este último es el caso de la obra pionera de la economista danesa Ester Boserup, quien en 1970 publicó Woman’s Role in Economic Development. Esta
autora se centra en el rol de las mujeres en la agricultura de regiones del
mundo “subdesarrollado” [underdeveloped world]. Si bien no se enfoca especialmente en el acceso diferencial de varones y mujeres a la propiedad legal de la tierra –ni a su uso y control–, tiene el mérito de haber visibilizado la
participación igualmente significativa, aunque asimétricamente valorada, de
ambos sexos en el crecimiento económico y el desarrollo rural de los países.
Este influyente trabajo inspiró en años posteriores a cientistas sociales,
economistas y ruralistas de países asiáticos, africanos y latinoamericanos,
a realizar contribuciones en el mismo sentido, concentrando esta vez los
esfuerzos en visibilizar las características del “acceso” a los recursos productivos, como la tierra.
En el caso de las académicas feministas latinoamericanas, la preocupación
por el acceso diferencial de varones y mujeres a la tierra se intensificó por
los procesos políticos de reformas agrarias que en ese período vivían sus
países. En esos procesos políticos el eje de discusión pública era el acceso a

2

la tierra por parte de los colectivos rurales desaventajados, el campesinado
y los Pueblos Originarios, sin que se tuvieran en cuenta las diferencias en razón de sexo que transversalizaban a las “estructurales” diferencias de clase,
las que sí se debatían en variados ámbitos del espacio público de amplias
regiones latinoamericanas.
El marxismo y el feminismo tienen una larga historia de encuentros y desencuentros tanto en el nivel epistemológico como en el plano político (Amorós, 2005), y
a su vez la “izquierda” setentista y el progresismo latinoamericano en conjunto
han sido, en general, particularmente reacios a reconocer las desigualdades de
género en sus agendas reivindicativas y en sus propias prácticas políticas.
En los estudios agrarios latinoamericanos de la era setentista, se utilizaban predominantemente las categorías marxistas de Alexander Chayanov,
volcadas en su célebre libro The Theory of Peasant Economy (1966), que
si bien son análisis “ciegos al género” [gender blind], fueron la referencia
indiscutible de investigadoras e investigadores de la “cuestión campesina” y
de movimientos sociales agrarios de América latina de esa etapa.
En este sentido se destacan los aportes de las ruralistas colombianas Carmen
Deere y Magdalena León, que han producido una extensa bibliografía de referencia internacional sobre “género y tierras” relacionando los contextos históricos y
políticos con los logros y retrocesos en materia de acceso equitativo a este recurso. Décadas más tarde apareció la obra que en este estudio se considera como
la más significativa de sus numerosas contribuciones a este tema: Género, propiedad y empoderamiento: Tierra, Estado y mercado en América Latina (2000).
En el plano académico internacional, la obra más reconocida en esta temática es de la economista hindú Bina Agarwal. Especialmente influyentes y
debatidos en diversos foros institucionales globales son sus aportes publicados en A Field of One’s Own: Gender and Land Rights in South Asia (1994),
donde muestra cómo las identidades de género intervienen en las relaciones entre las personas y éstas con los regímenes de propiedad de la tierra
en distintos contextos tanto políticos como geográficos. También aboga por
2. Para un análisis comparativo confrontar: Deere y León (1979), Deere (1978), Deere (1977) y Deere
(1976).

�2 3
_ p á g . /

facilitar mecanismos de acceso a la tierra por parte de las mujeres rurales
pobres, en la convicción de que el empoderamiento [empowerment] vía los
títulos de propiedad tiene en sí mismo el mayor potencial de transformar las
relaciones de género en los sistemas sociales donde ellas estén insertas.
Esta economista es reconocida mundialmente por su militancia académica
y social en favor del acceso a las tierras por parte de mujeres rurales integrantes de estratos pobres de países subdesarrollados.
Sin embargo, en la discusión internacional actual sobre este tema, existen
planteos divergentes de las posturas de Agarwal. Estos debates resultan
muy sugerentes para el enfoque de este estudio. Es el caso de la crítica de
Cecil Jackson a los aportes de la economista hindú.

_cap. 02

Ambas posturas fueron publicadas en estos últimos cinco años en dos
prestigiosos journals: World Development y Agrarian Change. Allí, Jackson
expresa sus dudas respecto de que la sola tenencia legal de la tierra sea
suficiente para empoderar a las mujeres, ya que en muchos casos acceden
no sólo a la tierra sino también a distintos recursos mediante programas
estatales especiales, (como por ejemplo el crédito), pero que sin embargo
3
son utilizados y decididos sus fines por los varones de sus familias . De allí
que considere sobrevaloradas las expectativas de Agarwal de que el mero
acceso a los recursos productivos pueda ser en sí mismo el factor excluyente del cambio en las relaciones de género, tan acentuadas en muchos espacios rurales independientemente de los sectores sociales y de los contextos
histórico-geográficos que se examinen.
Analizando este debate y también los aportes de las cientistas sociales latinoamericanas –señalados anteriormente–, se puede detectar que existen
características en común, así como grandes diferencias en relación con
nuestro caso nacional.
En orden a las diferencias puede afirmarse que esos marcos conceptuales

3. En una recopilación de experiencias con mujeres rurales publicada por el PRODERNOA (Quiroga
1990:47) se detectaron casos similares en los que las mujeres tomaban créditos para activar emprendimientos productivos y pagaban con sus utilidades, primero, los créditos tomados por los esposos y,
si quedaba algo, recién pagaban el suyo.

emergen de particularidades históricas, políticas y económicas muy diferentes respecto de la estructura de propiedad de la tierra en la Argentina, e
incluso de los países que conforman actualmente el Mercosur.
Respecto de las similitudes, cabe destacar que en los sectores subalternos de
la estructura agraria de la Argentina se detectan muchos de los problemas
señalados en esa literatura, como el análisis de las distancias entre la legislación igualitaria de la herencia –factor común en Latinoamérica– y las prácticas familiares, sociales, institucionales y políticas. Otro análisis pertinente
es el que atañe al subregistro censal detectado en la mayoría de los países.
Estos aportes teóricos sobre “género” y “propiedad rural” pasibles de generalizarse a diferentes sistemas agrarios se ponderan con las diferencias en
la Argentina, que son irreductibles –desde lo geográfico, demográfico, económico y cultural– a una expresión lingüística como “Latinoamérica”.
Respecto de las grandes divergencias, puede verse que el acceso, uso y control
de la tierra con diferenciación por sexo están determinados, en el caso argentino, por la dinámica de una estructura agraria en cuyo litoral pampeano predomina la agricultura empresarial de exportación, tanto de “gestión familiar”
(agricultura familiar capitalizada) como “no familiar” (pools de siembra, fideicomisos, etc.), característica que comparte con gran parte del espacio rioplatense.
Ese predominio tiene su origen en que este sector fue beneficiado fuertemente por políticas públicas, económicas y comerciales en las últimas décadas, así como por coyunturas de precios internacionales muy favorables
para el comercio exterior de commodities en los últimos años. Esto explica
también la subalternización consecuente de los sectores que no fueron destinatarios de esas políticas económicas preactivas: el campesinado y fundamentalmente los Pueblos Originarios.
Además de inequidades y asimétricas relaciones de fuerza entre sectores
agrarios, análogamente se presentan las desigualdades territoriales en la
generación y distribución de la renta agraria: a la hegemonía del litoral pampeano en el modelo productivo rural orientado “hacia fuera” se corresponde
la subalternización de las demás regiones agroecológicas con producciones
agrarias mayoritariamente volcadas hacia el mercado interno.

�2 5

capítulo 03

SESGOS
EN ESTUDIOS
DE “GÉNERO
Y TIERRAS”

_ p á g . /

03

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_ p á g . /

Sesgos en estudios de “género y tierras”
La existencia de brechas de género [gender gap] en el acceso a los factores
productivos –la propiedad rural entre otros– es un problema de orden público
4
con periodicidad propia que ha sido profusamente documentado , otorgándole una legitimidad institucional que ha crecido con el correr del tiempo.

Cuadro 1. Enfoques Oficialistas de Políticas Públicas sobre Mujeres.
Años ´50 a fines de los ´80
MODELO GLOBAL
DE DESARROLLO

1950-1960
Desarrollo/
Subdesarrollo

Mediados ´60
a mediados ´70.
Crítica al economicismo:
planteamiento del
Desarrollo Integral

_cap. 03
SESGOS EN ESTUDIOS
DE GÉNERO Y TIERRAS

Años ´80.
Desarrollo humano
sostenible

ESTRATEGIAS REALES
DE DESARROLLO

ENFOQUES DE POLÍTICAS
DIRIGIDOS A LAS MUJERES

Crecimiento Económico

Enfoque Asistencialista del bienestar
Mujer: Vulnerable, dependiente,
pasiva al desarrollo.
Su función: Maternidad, reproducción.
Políticas: Asistencialistas, invisibilidad.
Ministerios: de Salud, Bienestar,
Programa Materno Infantil. Acciones:
Compensatorias, salud ginecológica.

Crecimiento económico
con distribución de
beneficios sociales
(Necesidades básicas).

Globalización y Ajustes

Enfoque mujeres en desarrollo - med
1. Med - equidad: Igualdad jurídica,
oficinas de la mujer, participación
socioeconómica (igualitarismo,
poblacionismo).
2. Med - antipobreza: Atención a las
más pobres. Roles reproductivos con
atención a necesidades básicas.
Roles de productora: mini crédito
y micro empresa.
Med - eficiencia
Mujer eficiente, ajuste invisible. Estrategias
de supervivencia. Triple Rol

4. La periodización propuesta por Evangelina García Prince, economista y socióloga venezolana, que
fue vicepresidenta de la CEDAW, se encuentra en la bibliografía referenciada en este estudio.

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Cuadro 2. Enfoques Alternativos de Políticas Públicas sobre Mujeres desde los Años ´70 hasta fines del Siglo XX:
MODELO GLOBAL
DE DESARROLLO

ESTRATEGIAS REALES
DE DESARROLLO

ENFOQUES DE POLÍTICAS
DIRIGIDOS A LAS MUJERES

Emancipación

1. Se desarrolló en países socialistas.
2. Acceso a ventajas sociales y económicas.
3. Ausencia de autonomía organizacional
y de libertad para plantear demandas.

Políticas generales,
óptimas focalizadas.

Enpowerment

1. Se inició a partir de experiencias en Asia,
Africa y Caribe anglo/franco parlante.
2. Busca desarrollar capacidades personales
(empoderar) y manerasde influir en la vida
de la comunidad. 3. No desafía las
desigualdades y jerarquías del poder
formal. 4. Búsqueda de formas de
superar las exclusiones y subordinación.

No explícitas, orientadas
a favorecer a las mujeres
de las bases.

_cap. 03
Género en
el Desarrollo

1. Los primeros intentos datan de los años
´80 y se desarrolla en los ´90. 2. Atención
centrada en las diferencias de intereses y
necesidades de Mujeres y Hombres, respecto
a situación y posición de unas y otros.
3. Búsqueda de forams de superar las
exclusiones y subordinación. 4. Distinción
de necesidades prácticas y estratégicas
de hombres y mujeres.

1. Políticas de Igualdad de
Oportunidades (acceso);
Políticas de Igualdad; Políticas
de Acciones Positivas; Género
en el "mainstream", Igualdad
de Géneros en el Mainstream

desarrollo económico sostenible.
En este sentido, el hito indiscutible del inicio del proceso fue la realización en
México de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer en el año 1975, que
en 1979 devendría en la aprobación, en la Asamblea General de Naciones
Unidas, de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), que en el punto 2 del artículo 14 expresa:
“Los Estados Parte adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar
la discriminación contra la mujer en las zonas rurales a fin de asegurar, en
condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, su participación en el
desarrollo rural y en sus beneficios, y en particular le asegurarán el derecho
a: […] inciso g: Obtener acceso a los créditos y préstamos agrícolas, a los servicios de comercialización y a las tecnologías apropiadas, y recibir un trato
igual en los planes de reforma agraria y de reasentamiento”.
Otro importante hito fue la Conferencia de Pekín (1995), ya que, además de
los avances normativos y la mayor precisión de los diagnósticos, aparecen
elementos conceptuales innovadores, como la prescripción de la perspectiva de género para ser aplicada en las políticas macroeconómicas.
Son alcanzados por estas recomendaciones todos los planos de la intervención pública, por ejemplo, las políticas comerciales nacionales y las
emergentes de los acuerdos internacionales, puesto que de ellas surgen
los estímulos y restricciones a la acción del mercado sobre este recurso,
considerado tradicionalmente proveedor de derechos económicos, políticos,
sociales y culturales a quienes detentan títulos legales de propiedad.

Fuente: Cuadros extraídos de García Prince (2003).

En la mayoría de las áreas públicas estatales que cuentan con “componentes de género” y en las áreas “Mujer” de las principales organizaciones ruralistas siguen predominando las intervenciones basadas en las lógicas de
acción periodizadas en el primer cuadro.
Un reciente e importante avance es el reconocimiento en los más altos
planos de las decisiones político-económicas, tanto en el nivel multilateral
como en el mundial, de que esa brecha constituye un serio obstáculo para el

En algunos países de la región, como Brasil, que legalizaron recientemente procesos de reforma agraria en gran medida como consecuencia de la
decidida acción llevada a cabo por los movimientos sociales demandantes
de tierras –como el Movimiento Los Sin Tierra, entre los más importantes–,
la brecha de género se mantuvo muy desigual y profunda durante décadas
hasta que se implementaron medidas correctivas específicas, como la Instrução Normativa Nº 38. Las cifras son elocuentes: del 12,6 por ciento de
mujeres beneficiarias de títulos de propiedad según el I Censo da Reforma
Agraria 1996-1997, se pasó al 25,6 en el período 2003-2006 y, en 2007, se

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alcanzó el 55,84 por ciento de beneficiarias de lotes (Butto y Hora, 2008).
Sin embargo, observando la implementación de las actuales reformas agrarias
5
6
institucionalizadas normativamente, como las de Brasil y Paraguay , que por
definición democratizarían el acceso a la tierra, se puede constatar que no han
logrado revertir desigualdades de acceso a este recurso por parte de las mujeres.
Los estudios realizados por la Sección Nacional de Brasil dan cuenta de la
persistencia de estas asimetrías (Lopes y Butto, 2008), si bien se verifican
significativos progresos en virtud de la aplicación de normativa reparadora
en este sentido. En las sucesivas décadas podrá evaluarse si se llega a la
paridad en la tenencia efectiva de la tierra mediante esta medida en ese país.

_cap. 03

Respecto de la existencia de una importante franja de la población rural compuesta por jefas de hogar en nuestra región, es necesario mencionar en primer lugar que usualmente sólo se las considera jefas de hogar cuando están
solas, dado que si existiera un varón adulto cohabitando el predio o lote, se
establecería a priori que es el “jefe de hogar”, sin evaluar quién tome las decisiones o aporte la mayor cantidad de activos e ingresos o que la jefatura del
hogar pueda estar cogestionada entre ambos. Esto es así porque en los programas públicos relacionados al desarrollo rural de nuestros países la idea
de jefatura de hogar está establecida desde un sesgo masculino e individual.
En este punto la medida normativa y programática más avanzada corresponde al Estado paraguayo, ya que en el Estatuto Agrario fijado por Ley N°
1.863/02, artículo 49, inciso b, establece la calificación más alta en el orden
de preferencia para acceder a lotes en posesión del Organismo de Aplicación
7
(INDERT) a “mujeres, cabeza de familia” . Esta norma constituye la única me-

5. La titulación conjunta tiene rango constitucional en Brasil. Ver “Análise da seção nacional brasileira sobre
a situação atual do acesso das mulheres à terra” presentado en la Reunión Preparatoria para la X REAF.
6. Artículo 114 de la Constitución de la República del Paraguay sancionada el 22 de junio de 1992.
7. “Capítulo III: Tierras del Organismo de Aplicación: Preferencia e Indemnización. Artículo 49.Orden de preferencia para la adjudicación. Las adjudicaciones serán realizadas tomando en consideración el siguiente orden de preferencia: a) a los que se encuentran en posesión pacífica y
registrada de la tierra que cultivan; y, b) a los demás beneficiarios de la presente ley que reúnan
las calificaciones más altas, en consideración a los siguientes factores: 1. mujer, cabeza de familia;
2. técnicos egresados de escuelas agrícolas y 3. calidad de repatriado, en cuanto acredite calidad
y antecedentes de productor rural”.

dida de acción positiva directa en favor de las mujeres rurales solas cabezas de
familia en las legislaciones y programas analizados.
En referencia a la institucionalidad inherente a la distribución de la tierra
pública en nuestros países, cabe señalar que presenta diferencias que provienen de sus procesos históricos y políticos recientes. De los cinco países
del extremo meridional de Sudamérica solo Argentina y Chile no poseen
instituciones nacionales y autárquicas que intervengan en el acceso a las
tierras y la colonización planificada del medio rural. La República Federativa
de Brasil posee el INCRA, la República del Paraguay el INDERT, la República
Oriental del Uruguay el INC.
En el caso argentino existe una recientemente creada Comisión Nacional de
Tierras para el Hábitat Social dependiente de la Jefatura del Gabinete de Ministros y que originariamente dependió del Ministerio de Planificación Federal. Sus activos en tierras públicas son remanentes pertenecientes al Estado
Nacional y se plantea como misión institucional los siguientes puntos: adquisición de tierras ya habitadas, regularización dominial y saneamiento de
títulos y escrituras en colaboración descentralizada con distintas instancias
gubernamentales y profesionales de las provincias y mapeos de situaciones
conflictivas entre otras cuestiones, pero sin circunscribirse al ámbito rural
específicamente. Es una institucionalidad de baja intensidad respecto de las
mencionadas para Brasil, Paraguay y Uruguay.
Cabe señalar que Argentina tuvo un Consejo Agrario Nacional creado por ley
en 1940, que intervino específicamente en la distribución de tierras fiscales
en conjunto con las provincias y en programas de colonización con rasgos
similares a los que hoy ejecuta el INCRA. El CAN fue interrumpido en su accionar por los frecuentes golpes de Estado y por las democracias proscriptivas y, al ser disuelto en 1980 –en la etapa dictatorial–, delegó a las provincias
sus facultades y activos en tierras.
Alguna vez la República Argentina consagró, en la derogada Constitución de
1949, la “Función Social de la propiedad, el Capital y la actividad económica”.
En el artículo 38 se establecía: “La propiedad privada tiene una función social y,
en consecuencia, está sometida a las obligaciones que establezca la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y utilización del

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_ p á g . /

campo e intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento
en interés de la comunidad y procurar a cada labriego o familia labriega la
posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva”. Cabe señalar
que la fórmula “función social de la propiedad” se encuentra actualmente en
las constituciones de Bolivia, Chile, Brasil, Nicaragua, Panamá, Paraguay. Guatemala, México, que refieren al beneficio social. La Constitución de Colombia
incluye la frase “el interés privado deberá ceder al interés público o social”.

las formas organizativas, en las prácticas culturales...” (Rico y Dirven 2003:1).

Esta situación institucional es un severo limitante para la aplicación de medidas tendientes a la equidad de género en la propiedad rural en la Argentina.

Uno de los ejemplos lo constituye el caso del patrón consuetudinario de acceso
diferencial basado en orden de género fuertemente asimétrico, que determina inequidades en perjuicio de las mujeres en los sectores protagonistas de
la agricultura “empresarial” de exportación, desigualdades “tradicionales” que
son profundizadas por el proceso de agriculturización desde la década de 1970.

En muchos países del Sur Global, la tierra de dominio estatal y/o uso público
es el más escaso de sus activos y las reales posibilidades de reasignación de
tierras fiscales en escala significativa es escasa. Por definición, los Estados de
países con economías fuertemente agroexportadoras, como la Argentina, son
los que en la actualidad poseen las menores cantidades de tierras disponibles
para redistribuir, ya que su propia dinámica histórica puso el control de la
tierra en manos de particulares desde el inicio de sus modelos de desarrollo.

_cap. 03

En contraposición con estas diferencias, es fácilmente verificable que la mayoría de las investigaciones y estudios impulsados por las agencias internacionales de promoción del desarrollo rural, que utilizan la perspectiva de
género para diagnosticar el acceso diferencial a los recursos productivos en
Latinoamérica, se han enfocado tradicionalmente en el sector del campesinado y de los Pueblos Originarios, y no han producido en la misma magnitud estudios de género en los sectores de la agricultura empresarial de exportación.
El mayor peso del componente aborigen y de campesinado en general en la demografía rural de las regiones andinas y tropicales impone, a los estudios centrados en ellas, una gran dificultad para ser utilizados como base de análisis de conjunto en la estructura de propiedad particular de la Argentina y de otros países
del Mercosur, ya que remiten a sus especificidades geoambientales, de sus sistemas productivos agrarios y por ende de sus políticas comerciales nacionales:
“La realidad de ‘lo rural’ en América latina tiene una característica básica: su
alta heterogeneidad, ya sea en recursos naturales, en la configuración de la estructura productiva, en la conformación y estructura de los sujetos sociales, en

Lamentablemente, la focalización promovida desde lo institucional impidió
que se alentasen investigaciones y acciones programáticas consecuentes con
la perspectiva de género, y que a su vez se integren como objeto de estudio
a las prácticas de sectores agrarios más que significativos por su peso económico y comercial en la Argentina, y en gran parte de los países aledaños.

El peso progresivo y exponencial de este tipo de desarrollo rural en la balanza de pagos argentina, en el marco de la “segunda ola global” [second global
boom] (O’Rourke y Williamson, 1999), donde gradualmente empezó a predominar la agroexportación de oleaginosas, provocó cambios drásticos en los
precios y en las formas de gestión de la tierra y, por ende, determinó, junto con la ausencia de políticas correctivas desde el Estado, las condiciones
de desarrollo económico y promoción social de los sectores subalternos: el
campesinado y los Pueblos Originarios.
Estos sectores integran los estratos rurales medios/altos y se enmarcan en
la tipología farmers, siendo hegemónicos en la estructura agraria argentina (llamados comúnmente “gringos/as”, “chacareros/as”) y también forman
parte significativa de la estructura agraria del Uruguay, del sur de Brasil y de
8
Paraguay y en menor medida están presentes en las de los países asociados del Mercosur lindantes como Bolivia y Chile.

8. En estos primeros años del siglo XXI ingresan en forma progresiva a regiones de Bolivia y Chile los pools
y formas empresariales de la agricultura en general, sobre todo desde la Argentina, con el fin de cultivar
soja, explotando las tierras usualmente bajo arriendo. Así, también hacen lo mismo los farmers del sur
de Brasil hacia zonas tradicionalmente campesinas en Paraguay, actores que han recibido el nombre de
“brasiguayos”, dado su número y extensión de las tierras paraguayas que explotan. Si bien en conjunto la
composición de la estructura agraria y la demografía rural brasileña son sustancialmente diferentes de las
de Argentina, en los estados del sur de Brasil es significativa la existencia del sector tipo farmer caracterizado aquí, aunque sin el peso específico que tiene en el caso argentino. En esta región meridional de la República Federativa de Brasil ya se siente con intensidad el desplazamiento de su tradicional diversificación
productiva a causa del exponencial avance del cultivo de soja del cual es el segundo productor mundial.

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En la literatura ruralista argentina usualmente se utilizaron los términos
“chacareros” “gringos” o “colonos”, pero en este estudio se prefiere el de farmers por connotar mejor el proceso mundial en el cual se enmarcó este poblamiento aluvional de origen principalmente europeo, a lo largo del siglo XIX,
en lugares tan distantes como el litoral pampeano argentino, el medio oeste
estadounidense, el sur de Canadá y Australia, todas ellas grandes llanuras
[great prairies] de gran extensión consideradas “vacías”. Capitales, tecnologías e inmensos contingentes de personas se desplazaron a lo largo y ancho
del escenario atlántico merced a las mejoras tecnológicas en los transportes ultramarinos, para poner millones de hectáreas de tierras en producción
agroganadera destinada principalmente a la exportación, atraídos por las
políticas estatales diseñadas para tales fines (O’Rourke y Williamson, 1999).
Por farmers se entiende aquí a un tipo concreto e histórico de la tipología
socioagraria que cuenta con las siguientes características específicas:

_cap. 03

a. descendientes de la inmigración europea que desde la mitad del siglo XIX
llegaron por millones a las grandes praderas (pampas) de Uruguay, sur de
Brasil, Paraguay y especialmente Argentina;
b. llevan a cabo una producción extensiva e intensiva orientada hacia y por
el mercado exterior;

la diferencia sexual y sobre la cual se edifica el sistema social (Scott, 1986).
Se corresponde análogamente con un modelo económico que determina
posicionamientos diferenciales y desiguales de varones y mujeres en la generación, circulación, distribución y apropiación de los recursos materiales
(por ejemplo, acceso al crédito, a la tecnología, a las maquinarias, a la renta
monetaria generada) y simbólicos (por ejemplo, legislación, paradigmas de
conocimiento científico, discursos religiosos, políticos y jurídicos) construidos por una sociedad determinada, en un sistema productivo situado en un
espacio geográfico y temporal concreto.
La categoría epistemológica “género” contiene una dimensión múltiple:
a. es un enfoque teórico transversal, ya que en toda actividad humana que se
conceptualice participan varones y mujeres;
b. es también un método de análisis, que atraviesa longitudinal y verticalmente
todos los sectores socioeconómicos de las estructuras agrarias y es pertinente su aplicación en cualquier tema que se quiera enfocar desglosadamente,
c. a su vez, es objeto definido de investigación científica, a causa de que cualquier acción o medida tomada, aunque revista características abstractas,
impactará necesariamente en las personas concretas situadas diferencialmente en los planos de la actividad humana.

c. cuentan con capital y tecnología;
d. predomina la gestión empresarial “familiar” en sus unidades productivas,
aunque se contrate trabajo eventual no familiar;
e. son familias rurales tradicionalmente propietarias en su mayoría, pero
que en la actualidad combinan propiedad con arriendo; y
f. se caracterizan por organizar el proceso de trabajo sobre la base de un orden de género patriarcal de origen mediterráneo (Stølen, 2004; Ferro, 2008).
“Orden de género” se considera, en este estudio, al conjunto de normas, tanto consuetudinarias como expresadas legalmente, que instituyen y regulan
ámbitos familiares y públicos. Este orden está sostenido por la relación histórica, primaria y jerárquica de poder entre varones y mujeres, basada sobre

Por todo ello, en esta investigación se considera que la focalización de los
estudios de “género” y ruralidades en los sectores subalternos de la estructura agraria latinoamericana en sentido demasiado amplio, además de su
usual adscripción al tema “pobreza”, no permite captar cómo el orden de
género configura a cada uno de los sectores socioagrarios y cómo influye
en la dinámica integral del sistema. Esa adscripción reduccionista soslaya,
además, el gran potencial explicativo de este “enfoque/método/objeto” respecto de las crisis y tensiones que afectan al modelo de desarrollo agrario
en su conjunto.
Si bien en el campo de estudios agrarios en la Argentina, e incluso en el repertorio discursivo de algunas organizaciones ruralistas, se utiliza la expresión “uso y tenencia de la tierra” o “acceso a la tierra”, en esta investigación

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se prefiere el concepto “propiedad rural”: por tener mayor potencial explicativo al considerarlo inclusivo de dos factores decisivos para el análisis de género: más que la mera propiedad legal la vinculación productiva con la tierra
que se posee tanto a título legal como encuadrable en lo que se denomina
Derechos Posesorios. Esto comprende el arriendo, ya que reviste dos claras
situaciones de vinculación productiva o rentística con la tierra que se posee
en cuanto arrendadoras y arrendatarias.
Es precisamente la vinculación productiva con los predios que se posee lo
que otorga el estatus profesional agrario, principal fuente de visibilidad pública, de reconocimiento estatal y de derechos económicos, de pertenencia
a las membresías gremiales, empresariales y de acceso a la representación
política corporativa del sector.

Cuadro 3. Planos analíticos de factores que inciden en las brechas
de género en la estructura de propiedad
_cap. 03

MACRO

MESO

a. Precios internacionales,
b. Políticas comerciales
internacionales y nacionales,
c. Estructura agraria histórica

a. Legislación,
b. Políticas públicas estatales,
c. Organizaciones civiles
y movimientos sociales

MICRO

a. Prácticas intrafamiliares,
b. Regulaciones comunitarias

3.1 “Rescatando el género de la trampa de la
pobreza”
9

La equiparación conceptual y epistemológica en desigualdades de género y
pobreza propició la ausencia de un análisis de género sistémico e integral
que recorriera la estructura de la Propiedad en su conjunto, e impidió contar
con un potente vector analítico que proveyese información valiosa acerca
9. Véase Jackson (1996).

de las relaciones causales entre desigualdad de género y limitaciones al
desarrollo rural sostenible.
Los distintos sistemas de desarrollo agrario son “modelados” por las políticas comerciales de los Estados de la región, y éstas contribuyen a disminuir o incrementar los impactos diferenciales en varones y mujeres –y
sus interrelaciones– respecto de sus posibilidades de acceso a los distintos
recursos productivos.
En la misión institucional de las principales agencias de promoción al desarrollo por vía de la cooperación multilateral (como FAO y FIDA, entre otras),
se puede constatar que focalizan sus acciones y evaluaciones de “género” en
la temática de “pobreza rural”. Esta focalización fortaleció los perfiles de investigaciones, diagnósticos e intervenciones públicas mediante líneas de financiamiento especial con el objetivo de identificar y evaluar las dificultades
en el “acceso a la tierra” de mujeres rurales de sectores del campesinado y
de los Pueblos Originarios.
Muchas áreas estatales sudamericanas también se beneficiaron de la participación en estudios, proyectos e intervenciones tendientes a revertir situaciones focalizadas de pobreza rural que contaban con “componentes” de género, como un mero agregado en su diseño y planificación, que generalmente
aparecen como el último ítem al final de la enumeración de sus “objetivos”.
10
Lo que Aruna Rao denomina “estrategias de agregar mujeres y revolver”.
El problema que se presenta como consecuencia del predominio de esta
equiparación “género/pobreza rural” no es ético sino metodológico y conceptual, ya que la “pobreza”, como realidad susceptible de cambio, es un factor que incide poco en la dinámica de un orden de género asimétrico situado
temporal y espacialmente. Los escasos pero significativos estudios etnográficos, sociológicos e históricos de las capas farmers medias y altas de la estructura agraria evidencian que también están constituidas por equivalentes
relaciones de género profundamente patriarcales y, por ende, asimétricas
(Stølen, 1991, 1998, 2004).

10. Véase Rao (2006).

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Sin embargo, a la inversa ocurre lo contrario: cualquier medida estatal correctamente planteada desde lo conceptual y aceptablemente dotada de
financiamiento que apunte a la equidad de género tiene impacto directo e
inmediato en la sostenibilidad generacional en el medio rural y en la reduc11
ción de la pobreza en un sistema agrario determinado .
En la intención de producir investigación y diagnósticos útiles para mejorar
el diseño de políticas públicas que tiendan a la equiparación entre las oportunidades de desarrollo humano de varones y mujeres en el sector rural,
se recomienda superar el razonamiento circular y teleológico, tan presente
en los estudios de “género” y ruralidad: el orden de género profundiza la
pobreza e inequidades de acceso a los recursos productivos por parte de las
mujeres rurales pobres, ergo estas desigualdades son producidas o incrementadas por el orden de género vigente.

_cap. 03

El riesgo que implican estas limitaciones conceptuales para la creación de
dispositivos normativos y de políticas públicas “de género” es muy grande,
ya que en general –en el mejor de los casos y de las intenciones– quedan
atrapados en intervenciones excesivamente focalizadas, con débiles financiamientos y escasa atención de la agenda política y pública.
La estrategia del mainstreaming (literalmente: “llevando a la corriente principal”) en la programación pública en su conjunto, desde su gestación política,
diseño, ejecución, evaluación y monitoreo permanente, es lo más reciente
consensuado en el plano internacional y la única que garantiza cambios estructurales y permanentes (García Prince, 2003).
“Se trata de cambiar el curso de la corriente principal de todas las políticas
públicas en lugar de seguir centrándonos únicamente en las hasta ahora
llamadas ‘políticas de igualdad’. De hecho, este término debe ser superado
ya que si hablamos de ‘políticas de igualdad’ o ‘políticas de género’, ¿cómo
debemos llamar al resto?” (Pazos Morán, 2007:14).

11. Hay significativas experiencias en este tema en la Argentina, y recientemente comienzan a ser sistematizadas y publicados sus resultados, como por ejemplo en Quiroga (1990).

La observación sistémica –además de longitudinal y transversal– de la estructura agraria desde la perspectiva de género, focalizando el análisis en
cualquier factor productivo que se seleccione, posee el potencial para explicar las crecientes tensiones estructurales y coyunturales en el sistema
agrario argentino en las últimas décadas. Para ello, es necesario en primer
lugar deconstruir categorías “ciegas al género” [gender blind], poniendo en
evidencia los sesgos androcéntricos en los análisis económico-rurales de
referencia.

3.2 ¿Análisis de género o estudios sobre mujeres
rurales?
Si “género” es una categoría de análisis, también una metodología y a la vez
una forma integral de construir los objetos de conocimiento de la actividad
humana, el enfoque de género es el más potente de los indicadores de las
desigualdades respecto de los desequilibrios económicos, ya que toda actividad humana está protagonizada por varones y mujeres, que interactúan
entre sí en determinadas relaciones de poder justificadas desde la diferencia sexual, que luego se proyectan en su registro discursivo/normativo, que
se proyecta a su vez en la acción planificada. Quienes tienen la potestad de
registrar y la capacidad de actuar en los variados aspectos de la realidad
social también están imbuidos del orden de género enunciado.
Por esto mismo debería ser aprovechado como un indicador privilegiado de
los desequilibrios del desarrollo rural en los países que componen el Mercosur, porque atraviesa longitudinalmente todas las actividades rurales y verticalmente las estructuras sociograrias nacionales, por ello sería estratégico
evitar que quede reducido a ser un añadido temático en el abordaje de los
problemas del desarrollo rural.
Esta dificultad se origina en la insuficiencia de los marcos conceptuales utilizados, que se enfocan en una estrategia de reparación de grupo desaventajado (las mujeres rurales pobres) más que en un eje integral y sistémico que
tiene total injerencia en el equilibrio y perdurabilidad de nuestros modelos
de desarrollo rural.

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Al analizar la producción bibliográfica en la Argentina, clasificada como de
“género y ruralidad”, tanto académica como técnica, en muchos casos se
detectan las siguientes insuficiencias:
a. Temática: es muy exiguo el tratamiento sobre el acceso diferencial por
sexo a la propiedad rural (o, en el sentido reduccionista, “acceso a la tierra”).
En la bibliografía especializada nacional, cuando este tema existe en perspectiva de género es en forma parcial, secundaria o añadida: un subcapítulo
o capítulo donde los datos manejados son escasos.

_cap. 03

b. Conceptual: con el rótulo de “género” se publican y clasifican en realidad
estudios de mujeres rurales, en los que se analizan y describen situaciones
en diversos planos de actividad y las barreras culturales que se oponen a su
pleno desarrollo humano, sin avanzar en el análisis causal que explicaría la
situación subordinada detectada. Fundamentalmente, no se perciben e interrelacionan los factores causales que evidenciarían cómo el orden de género
jerárquico y asimétrico configura la totalidad y la dinámica de un sistema
agrario y es responsable de las tensiones en su sostenibilidad económica,
social, ambiental y política.
c. Metodológica: Predominan los enfoques esencialistas y las metodologías
cualitativas que le restan contundencia en sus hallazgos y conclusiones. La
mixtura metodológica con técnicas cuantitativas aportaría a estos trabajos una
mayor comunicabilidad científica, mejor utilidad para el posterior diseño de
programas estatales y eficacia argumental en el plano de la discusión pública.
Otro de los sesgos habituales en los estudios nacionales y regionales de
“género y tierras” es su carácter estático: son “fotografías” de una situación fáctica coexistente a su análisis, sin que den cuenta de las dinámicas
diacrónicas de los factores macroeconómicos que propician que colectivos
específicos –varones de determinados estratos agrarios– obtengan oportunidades diferenciales para el acceso, uso y control de los recursos productivos. Tampoco permiten inferir las prospectivas tan necesarias a la hora de
elaborar medidas de monitoreo permanente de los impactos de los cambios
macroeconómicos y de la eficacia de los programas públicos tendientes a
cerrar las brechas antes mencionadas.

3.3 El rol de las políticas comerciales
El comercio mundial de agroalimentos y de recursos energéticos no renovables, bienes estratégicos que caracterizarán seguramente la impronta
comercial del siglo XXI, está periódicamente sacudido por crisis y vaivenes
impredecibles a la luz de la falta de planes de contingencias de los países
del Norte Global para prevenir y amortiguar los cíclicos y crecientes colapsos del sistema financiero mundial.
En la etapa actual, se impondría la necesidad de rediseñar la producción,
comercialización y distribución de alimentos en un mundo con el mayor
porcentual de hambre de toda su historia, paradójicamente en el momento
de su mayor producción gracias a las innovaciones tecnológicas. Algunas
alternativas, en tímido desarrollo, comienzan a ser tenidas en cuenta en los
distintos planos de decisión.
El Bicentenario en la mayor parte de los países de la región puede constituirse en la bisagra para pensar la necesidad de dar un giro sustantivo en el
diseño del modelo de desarrollo rural en clave de sostenibilidad ambiental,
social, política y económica, así como una renovada estrategia de inserción
en el comercio regional y mundial de agroalimentos.
Las regulaciones impuestas por las instituciones multilaterales del comercio
mundial impactan directamente en países agroexportadores como la Argentina
y en el papel que juegan cada uno de los recursos productivos y sus interrelaciones funcionales (Allaert, 2001; Espino, 2007). La conjunción de las dinámicas
macroeconómicas que adopta el comercio mundial de alimentos con las políticas nacionales tiene decisiva injerencia en los mercados de inmuebles rurales.
Tanto desde un punto de vista “productivista” que se enfoca en la tierra como
un recurso productivo, o desde un enfoque de matriz neoclásica que la considera como uno de los activos implicados en la generación de la renta agraria, y aun considerando aquellos enfoques etnográficos y ecologistas para
los cuales las tierras agrícolas son condición sine qua non de la reproducción
del modo de vida rural y posibilidad de transmisión de cultura por parte de
comunidades campesinas y de Pueblos Originarios, podemos asumir que la
tierra es todas estas cosas y a su vez un tangible patrimonio natural, eco-

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_ p á g . /

nómico, social y cultural de los Estados. El Mercado como único regulador
de su acceso, uso y control ha demostrado en nuestro país que sólo puede
acentuar las brechas de desigualdad, entre sectores sociales, de género, de
generación y captación de renta agraria, y la insostenibilidad en todas sus
facetas (ambiental, social, económica y política) del modelo de desarrollo
rural que expresa.
La existencia de casi 600.000.000 de hectáreas volcadas a la producción
agraria en nuestro espacio regional, solo contabilizando la superficie cultivada de los Estados Parte, nos convierte en uno de los actores mundiales
con mayor peso en la producción de agroalimentos. De acuerdo al Censo Nacional Agropecuario (INDEC-MECON), la Argentina cuenta con 180.345.568
12
hectáreas de superficie productiva .

_cap. 03

Sin embargo, esa inmensa extensión de superficie agrícola no se reparte
equitativamente. Esto es fácilmente verificable tanto si observamos la estructura de propiedad de la tierra de cada espacio nacional evaluando el
reparto de ésta entre los distintos actores del agro según enfoques teóricos
convencionales, como si consideramos el acceso a la tierra desde la transversalidad que propicia el enfoque de género.
Una de las razones posibles podría encontrarse en la ausencia de este plan13
teo en el mainstream de las políticas comerciales de los Estados Parte. En
esos decisivos ámbitos no se reconocería en forma plena y ejecutiva que las
asimetrías señaladas –tanto las de género como las demás– son verdaderos
obstáculos para la sostenibilidad de modelos de desarrollo rural.
En este tema es relevante mencionar los espacios suprarregionales de integración comercial y política como el Mercosur, que en la actualidad cuenta con instancias deliberativas multinacionales tanto respecto de “tierras”
como de “género” en el marco de la Reunión Especializada de Agricultura
Familiar (REAF). La creación de estos ámbitos es el corolario de un proceso

12. A continuación brindamos datos de referencia para comparar la superficie productiva de la Argentina.
Brasil: Censo Agrario de 2006: 354.865.534 ha. (IBGE-MDA); Paraguay: Censo Agropecuario Nacional 2008:
32.527.075ha; Uruguay: Censo General Agropecuario 2000 (DIEA-MGAP), 16,4 millones de ha.
13. Significado aproximado “corriente principal”. Este concepto es muy utilizado en los estudios de género
en el plano internacional

de Resoluciones Mercosur que legitimó temáticas y, consecuentemente, recomendó acciones a sus países miembros.
Los Estados responden de diversas formas a los estímulos provenientes del
comercio internacional, y el tipo de respuestas dadas –medidas económicas,
fiscales y legislación– configurarán las condiciones de acceso de varones y
mujeres pertenecientes a cada estrato agrario tanto al recurso/factor productivo/patrimonio natural que llamamos tierra, como al capital, a la tecnología,
al trabajo remunerado, al crédito y a muchos otros ítems relacionados. Los
efectos de las intervenciones estatales pueden registrarse tanto en aquello
en lo que se actúa a través de las políticas públicas como en sus omisiones.
En 1991 el Grupo Mercado Común creó las Reuniones Especializadas con
el fin de analizar políticas en común respecto de temas que necesitaran el
concurso deliberativo de instancias gubernamentales y de organizaciones
sociales. Así, entre otras, en 1998 se creó, por Resolución 20/1998, la Reunión Especializada de la Mujer. La Resolución 83/2000 instó a los Estados
Parte a la integración de bancos de datos y armonización metodológica de
indicadores estadísticos sobre la situación de la mujer, y, en el mismo año,
por Resolución 84/2000, resolvió la incorporación de la perspectiva de género en el ámbito resolutivo y deliberativo del Mercosur.
Lamentablemente no hay un mecanismo sistemático que vincule el aporte
académico a estos espacios y esa puede ser la razón de la persistencia en
el error de homologar el concepto “género” a temas de “mujer/es” también
en este importante espacio, como se desprende de la misma utilización del
lenguaje normativo de sus Resoluciones y de la observación directa en sus
Reuniones Especializadas pertinentes.
Esta homologación refleja la ambigüedad teórica y conceptual con que es
utilizado este concepto en la literatura especializada y en el diseño de las
intervenciones públicas.
Las políticas agropecuarias en Argentina son expresadas de manera “neutral”
a las desigualdades de género, lo que en la práctica acrecienta las brechas, ya
que medidas neutrales sobre escenarios desiguales refuerzan las asimetrías.

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“El análisis de género convierte al análisis histórico en central a través del cuestionamiento de los conceptos y las categorías de análisis que se utilizan como
neutros pero que están lejos de serlo, ya que han sido contaminados por la división de género que ordenaba la sociedad y la economía en el momento en que
estos conceptos aparecen y se consolidan como científicos” (Gálvez 2004:1).

_cap. 03

�4 7

capítulo 04

BRECHAS
DE GÉNERO
EN LA ESTRUCTURA
DE PROPIEDAD
RURAL

_ p á g . /

04

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Brechas de género en la estructura de propiedad
rural
El hito fundacional de la actual estructura de propiedad de la tierra en la
Argentina se dio poco después de concluidas las guerras de independencia,
cuando fuerzas militares criollas desplazaron en primer lugar a las comunidades originarias de la campaña bonaerense y como resultante grandes
fundos se repartieron entre civiles y militares (Barsky y Gelman: 2005).
A lo largo del siglo XIX se expulsó a las comunidades originarias de los inmensos territorios de la zona sur pampeana y se expandió la frontera agrícola desde el litoral pampeano hacia el norte. A estos procesos se los llamó
eufemísticamente “Campañas del Desierto”. El latifundio de origen criollo
patricio y el “capitalismo agrario gringo” coexistieron, y lo siguen haciendo;
los primeros volcándose sobre todo a la ganadería y los segundos preferencialmente a la agricultura exportable, aunque los esquemas mixtos eran
más habituales que en la actualidad.
La estructura mayoritariamente bipolar del mundo rural andino y tropical
–campesinos y terratenientes– no se aplica en amplias regiones de la Argentina, ya que durante el siglo XIX –posteriormente al desplazamiento por
la vía violenta de las comunidades nativas preexistentes en los territorios de
la incipiente república– se produjo una gigantesca distribución de la tierra
“estatal” a particulares extranjeros: ciudadanos de países europeos como se
mencionara anteriormente. Fue la más grande y violenta estatización y pos14
terior extranjerización de la tierra que se haya dado en la historia argentina
y quizá, por su extensión y volumen implicado, sea también el proceso más
significativo de Sudamérica.

_cap. 04
BRECHAS DE GÉNERO
EN LA ESTRUCTURA
DE PROPIEDAD RURAL

Por su magnitud, este proceso marcó profundas diferencias en la estructura

14. En el seminario “Equidad de género en la agricultura familiar”, en el marco de la IX Reunión Especializada en Agricultura Familiar (REAF) del MERCOSUR, una representante de pueblos originarios contradijo
esta periodización a la autora de esta consultoría, ya que para su comunidad el hito iniciador de este proceso era más antiguo: la conquista y colonización por parte de la Corona española en el siglo XVI en estos
espacios fue el “primer” proceso de extranjerización de la tierra por vía violenta, lo que muestra a las claras
que incluso la periodización de los procesos históricos está condicionada por las relaciones de fuerzas de
los actores de dichos procesos y de quienes los relatan.

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agraria argentina (y también en parte significativa del territorio de los países
miembro fundadores del Mercosur) en relación con otras realidades rurales
latinoamericanas.
La actual estructura de propiedad de la tierra se mantiene casi invariable
desde su nacimiento en la segunda mitad del siglo XIX, cuando fue propiciada por el incipiente Estado mediante una planificación de su uso, para
expandir drásticamente el área sembrada con cultivos exportables, incorporándose al dinámico mercado mundial decimonónico desde un esquema
agroexportador, en el marco del first global boom.
Esto dio lugar a un significativo fraccionamiento y reparto de las tierras por
iniciativa estatal a los inmigrantes de origen europeo, en principio en la zona
litoral pampeana, la más dotada geoambientalmente para la agricultura de
clima templado y la ganadería:

_cap. 04

“Inicialmente los colonos recibieron 34 hectáreas, que debían ser adjudicadas en función de constituir una unidad de producción familiar (cinco miembros adultos), pero estas condiciones se fueron flexibilizando en la medida
en que el desarrollo de los cultivos extensivos demostró como insuficiente
el tamaño de las explotaciones diseñadas originalmente en función de un
modelo de granja […] y este modelo se vio desplazado por una producción
agrícola altamente especializada con destino a la fuerte demanda internacional…” (Barsky y Gelman, 2005:168).
La raíz de este proceso vincula íntimamente al Estado con el mercado de
tierras, ya que históricamente en la Argentina el Estado ha constituido al
mercado en las dos ediciones de sus modelos agroexportadores. Desde sus
inicios, el primer modelo se basó sobre una instituyente mercantilización
del factor productivo tierra y, merced al impulso de las políticas colonizadoras estatales, rápidamente se “privatizaron”, traspasando estas funciones a
empresas privadas generalmente extranjeras, como la compañía suiza Beck
&amp; Herzog, por citar una de las más emblemáticas en la participación de colonias agrícolas en la región pampeana en esa etapa. En regiones como el
NOA las compañías privadas de colonización no fueron tan gravitantes, ya
que la distribución de tierras fiscales tuvo mayor relevancia en los posteriores períodos de vigencia de las instituciones públicas reguladoras como el

CAN y sus herramientas de financiamiento los bancos Hipotecario y Nación.
Tanto la privatización como la extranjerización del control de las tierras públicas son factores estructurales y constituyentes de los modelos agroexportadores en la Argentina en sus dos ediciones.
Ya en la década de los 40 del siglo XX podemos situar el mayor impulso a
los planes de distribución de tierras fiscales, esta vez a ciudadanos nativos.
Un hito fue la creación del Consejo Agrario Nacional en 1940 por ley nacional Nº 12.636 –llamada “de colonización”–, organismo que a pesar de las
demoras en su puesta en funcionamiento tuvo gran injerencia en este tema.
De esta forma, “…la activa política de tierras, tanto de colonización como de
conversión de arrendatarios y aparceros en propietarios, tuvo su período de
15
auge entre los años 1943 y 1948” (León y Rossi, 2003:6) . Por ejemplo en la
provincia de Tucumán en la década del 40 del siglo XX la intensa tarea de
colonización se basó en la entrega de lotes de entre 25 y 40 ha., en su mayoría donde también estuvieron presentes las mujeres como adjudicatarias
aunque en porcentajes minoritarios respecto a los varones.
Desde la segunda mitad del siglo XX, las periódicas distribuciones de tierras
fueron decreciendo en importancia y asiduidad. Los programas más recientes tienen más que ver con titulaciones de tierras “ocupadas” por comunidades campesinas –“regularizaciones dominiales”– o con la entrega de títulos
individuales y comunitarios sobre la tierra en carácter de “reparaciones históricas” (como es su denominación más reciente) a comunidades originarias, que con redistribución generalizada de las tierras fiscales disponibles.
En los 90, y por influencia de las recomendaciones de las conferencias mundiales y los pactos internacionales tendientes a equiparar las oportunidades
de varones y mujeres respecto del goce de derechos económicos, en la legislación de muchos países latinoamericanos se incorporaron cláusulas que
explícitamente aluden al derecho de estas últimas a ser beneficiarias de los
procesos estatales de distribución y titulación de tierras:

15. Siguiendo a estos autores, la actividad distributiva oficial entra en un “profundo letargo” hasta que
se reactiva en menor medida hacia el período 1966-69 y mencionan un repunte significativo hacia 1974.

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“Cuando los gobiernos neoliberales de Latinoamérica comenzaron a redactar nuevamente sus códigos agrarios en los años noventa, muchos de éstos
acabando oficialmente sus reformas agrarias, se estableció una serie de
componentes básicos para asegurarse que los nuevos códigos garantizaran
por lo menos los derechos formales de la mujer sobre la tierra” (Deere y
León 2001a:114).
En sentido contrario en Argentina la Reforma Constitucional de 1994, si bien
consagró con rango constitucional las cartas internacionales que protegen
los derechos de las mujeres, como la CEDAW, y a su vez se reconoce en el
16
inciso 17 del artículo 75 a las comunidades originarias , al mismo tiempo
se legitimó la quita de potestades nacionales sobre el patrimonio natural del
país, cuando en el último párrafo del artículo 124 instituye que “corresponde
a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes
en su territorio”.

_cap. 04

Este párrafo implica que el Estado Nacional no puede fijar una política común de aplicación en todo el territorio argentino respecto de su patrimonio
natural en general, al no poder fijar políticas ambientales comunes, ni en
particular con respecto a la distribución de tierras fiscales, junto con otras
cuestiones que hoy son debatidas legislativamente, como la protección de
los recursos hídricos, de los glaciares y la regulación de la minería. Estas
importantes cuestiones quedan atrapadas en la lógica neoliberal que las
considera meros “recursos” subalternizados a los sectores concentrados de
la economía y de la producción agraria. Del mismo modo, la resolución de los
conflictos sobrevinientes entre hábitat humano, explotaciones económicas y
ambiente están supeditados a 23 instancias provinciales y a las relaciones
de fuerza predominantes en cada una.
La dispersión normativa obstaculiza enormemente la implementación de políticas de equidad de género que logren un impacto significativo en la democratización del acceso a las tierras. No se conocen leyes provinciales que contengan medidas de equiparación de género en sus políticas de colonización.

16. “(...) la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la
entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos”.

En la Argentina actual los programas de redistribución de la tierra por vía
estatal en las provincias son muy exiguos, considerando el volumen total de
la tierra pública disponible en el país y su movilidad transaccional mercantil,
por lo que su impacto cuantitativo en la estructura agraria es muy limitado.
En la actualidad, en aquellas zonas de colonización más tardía como el
noreste argentino (en especial en las provincias de Formosa y Chaco) y la
emblemática provincia Santiago del Estero en el NOA, hay una presencia reconocible de campesinado, principalmente por ocupación de tierras fiscales
desde mediados del siglo XX e incluso de aquellos con títulos de propiedad,
que conviven actualmente en conflictividad creciente con la expansión “extrapampeana” del cultivo de la soja de la mano de los pools de siembra.
Otra modalidad de tenencia compartida de la tierra muy frecuente en el NOA
es el campo comunero. El campo comunero consiste en una forma de “tenencia de la tierra compartida haciendo uso común de campos para pastoreo, obtención de leña, recolección de algarroba, etc. Y, aunque los individuos
usufructúan sólo una porción –pequeñas parcelas–, se reconocen con derechos sobre el total de estos inmuebles indivisos” (Zubrzycki: 2002).
Son considerados habitualmente en la literatura especializada como la continuidad histórica de la merced indivisa de tierras concedidas por la Corona
española en la época de colonización de estos territorios. Por definición todas las tierras “descubiertas” y conquistadas eran del rey, quien podía conceder la “merced”, es decir, autorizar el usufructo de ellas a los súbditos que
lo solicitaren y que reuniesen las debidas circunstancias como para ameri17
tar ese acto público. Por ejemplo en algunas ocasiones las mercedes se
otorgaban como retribución a servicios, recompensas o simplemente con18
cesión de privilegios por portación de rango .

17. Como ejemplos, la merced real de 1688 concedida a Don Juan de Gregorio Bazán de Pedraza “constituyendo una de las mercedes más grandes de las concedidas en la época”, tanto como que abarcaba el
actual departamento de Tinogasta y “en 1733 se crea el mayorazgo de Fiambalá, por el que se le conceden
las tierras del valle de Abaucán (mercedes) y las poblaciones originarias (encomiendas) a su primer ocupante español, Diego Carrizo de Frites” (Machado Aráoz, 2007:51).
18. Es interesante constatar como en muchos casos en provincias de todas las regiones agroecológicas
del país este carácter prebendario de origen monárquico-colonial se intensifica con posterioridad a las
sangrientas “Campañas del Desierto” antes mencionadas, persistiendo hasta la etapa neoliberal concluida
hace menos de diez años.

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“Estos campos tienen su antecedente en las mercedes de tierra otorgadas
por la corona durante la época colonial; a través del tiempo se fueron vendiendo, heredando y donando derechos y acciones de uso sobre los mismos,
dando lugar a una compleja situación jurídica respecto a la propiedad” (Zubrzycki: 2002).
Analizando las compraventas de derechos y acciones de derechos sobre campos comuneros en Catamarca, podemos ver que, aunque sea una práctica basada en un derecho consuetudinario, se aplicaron criterios de herencia igualitaria,
ya que un número significativo de mujeres rurales son vendedoras, frecuentemente campesinas, y en menor medida compradoras de esos derechos.

_cap. 04

Si bien no hay que confundir el uso compartido de tierras que expresa la pervivencia del campo comunero (situación sobre la que hay legislación nacional en la República del Paraguay, por ejemplo) con la propiedad colectiva de
la tierra que se reconoce a los Pueblos Originarios de Argentina, cabe preguntarse si la equidad de género en la propiedad rural es posible en el marco de los derechos individuales de propiedad sobre los que se basa nuestro
orden jurídico, o si como se plantea aquí la mera propiedad legal de la tierra
no revierte la expulsión selectiva de las mujeres como decisoras, gestoras o
cogestoras de la producción agraria y de las rentas obtenidas gracias a ella.
Según el Censo Nacional Agropecuario 2002, en la Argentina existen
169.463.453 hectáreas bajo control de “particulares”, 3.814.446 hectáreas
“fiscales” –es decir, de propiedad estatal– y 1.530.664 hectáreas sin determinar (por existir litigios pendientes y otras variadas situaciones) si son privadas o públicas.

Gráfico 1. Distribución de la propiedad de la tierra en la Argentina
Tierras privadas
96.94% - 169.463.453 has.
Tierras públicas
2.18% - 3.814.446 has.
Sin determinar
0.88% - 1.530.664 has.
Total
100% - 174.808.563 has.

Fuente: Elaborado en base a datos publicados en CNA, 2002. INDEC-MECON.
Nota: El ítem “tierras públicas o fiscales” comprende también los parques nacionales y
reservas naturales, por lo que su disponibilidad para distribución a particulares es mucho
más exigua aun.

Es fácilmente observable que en la Argentina el mayor volumen de tierras se encuentra en posesión de particulares. Tal como se analizara anteriormente, el acceso de varones y mujeres a la tierra en la Argentina y en gran parte de América
latina (Deere, 2002) está canalizado en gran medida por la herencia intrafamiliar.
Tanto desde el período de emergencia y consolidación del primer modelo
agroexportador de commodities (desde la segunda mitad del siglo XIX) como
en su actual relanzamiento desde la década de los 70 del siglo XX, la transmisión y movilidad de la propiedad rural en la Argentina se puede analizar
desde las siguientes variables:

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1º Herencia
2º Mercado
19
3º Estado
A continuación se analizarán las dinámicas históricas e interrelaciones funcionales de cada uno de estos grandes sectores de acceso a la propiedad rural.

4.1 Herencia y prácticas familiares
La herencia es la forma de distribución de la tierra más extendida en volumen y perdurable en el tiempo y, a su vez, es el indicador más importante, si
bien no el único, con que contamos para determinar los mecanismos intrafamiliares que actúan en el acceso, uso y control diferencial entre varones y
mujeres de la propiedad legal de la tierra. En este estudio se han marcado
reiteradamente las diferencias en la estructura agraria y de la propiedad del
caso argentino y de amplias regiones de algunos países limítrofes en comparación con las demás regiones latinoamericanas.

_cap. 04

También se evidencian similitudes y factores en común: por ejemplo, las
20
disposiciones legales que regulan la herencia surgidas del Derecho Colonial español y que fueron legitimadas en la mayoría de las Constituciones
liberales de América latina, posteriores a sus procesos independentistas, a
lo largo del siglo XIX.
“En la época de la colonia en Hispanoamérica, bajo el régimen matrimonial
de participación en las ganancias (que era el único régimen que se reconocía), la mitad de la propiedad común de la pareja la conservaba el cónyuge
sobreviviente. Por consiguiente, el patrimonio de cada cónyuge estaba constituido por la mitad de la propiedad común más cualquier propiedad que se

19. El orden expuesto aquí hace a la visualización de los ámbitos de traspaso de titularidad de las tierras de
mayor a menor medida, en términos de cantidades y volúmenes. En orden conceptual, es el Estado quien
fija las normas jurídico-legislativas que potencian o restringen la acción de los mercados de tierras o de
inmuebles rurales en este caso.
20. “La característica de la herencia bilateral es cuando ambos padres heredan a sus hijos de ambos sexos;
supone entonces que las mujeres poseen y heredan propiedad que pueden transmitir a sus hijos” (Deere
y León, 2002:16).

poseyera individualmente y que se hubiera adquirido antes del matrimonio
o por herencia después del mismo” (Deere y León, 2002:16).
Según esta normativa podríamos inferir que el reparto de la tierra sería más
equitativo entre varones y mujeres, a diferencia de las normativas testamentarias propias del sistema hereditario anglosajón.
Sumado a esto, en nuestro caso, la normativa prescribe que los bienes muebles o inmuebles adquiridos en bienes gananciales son de común propiedad,
por lo que en el caso de fallecimiento del marido, la cónyuge supérstite conserva su parte ganancial del patrimonio familiar: “hereda” el 50 por ciento y
21
los hijos e hijas el otro 50 por ciento repartido en partes iguales .
“En la tradición legal luso-hispana, las mujeres siempre han conservado el
derecho de poseer, heredar y legar propiedad y, bajo el régimen matrimonial
principal preestablecido en la mayoría de los países, la propiedad heredada
nunca deja de ser propiedad individual; sin embargo, la propiedad que se adquirió de manera conjunta durante el matrimonio (a excepción de las herencias) era considerada propiedad común, que se dividiría entre los cónyuges
cuando se disolviera el matrimonio” (Ídem, pág. 20).
Contrastando esta normativa de corte netamente igualitarista en lo que atañe a la sucesión –entre cónyuge supérstite y entre herederos/as–, se puede
constatar fácilmente que las consecuencias de la aplicación varias veces centenaria de esta normativa no es coherente con el proceso de concentración
de la tierra por vía masculina tan evidente en el escenario rural argentino,
independientemente de los diferentes estratos socioagrarios que se analicen.
En una familia nuclear tipo, cónyuges y dos o tres hijos/as, usualmente hay

21. En el Código Civil argentino, precisamente en el artículo 3.593, se reserva un quinto de la masa de
bienes que posea una persona para testar, y cuatro quintos para herederos forzosos. Si la persona fallece
sin testar ese quinto se distribuye entre herederos forzosos, cónyuge supérstite 50 por ciento e hijos e hijas
el otro 50 por ciento en partes iguales.

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dos categorías de herederas: esposa e hijas al igual que las categorías de
herederos (esposo e hijos). La mayor longevidad de las mujeres hace más
frecuente la existencia de viudas herederas que el caso inverso.

22

A continuación se analizarán patrones de desvinculación productiva selectiva en sectores medios/altos que conculcan las normas igualitarias de la
herencia, en relación con los ciclos positivos de rentabilidad.

Conviniendo sin lugar a duda que no es la legislación en materia de herencia
la causante de desigualdad, se pondrá el enfoque entonces en la forma que
asumen las prácticas familiares de uso y control de la tierra heredada.

Cuadro 4. Patrón de desvinculación productiva selectiva por sexo
en farmers
Hijos:

Los estudios etnográficos en familias farmers en las décadas de los 70 y
80 (Archetti y Stølen, 1978; Archetti, 1984) pertenecientes por definición
al ámbito de la agricultura familiar capitalizada (en adelante AFC), en el
norte de la provincia de Santa Fe, ratifican que las brechas entre la legislación igualitaria y prácticas de género excluyentes tienen permanencia
en el tiempo:

_cap. 04

“In spite of the fact that the ideology of the farmers and the Argentinian law predicted partible and equal inheritance, this wasn’t the normal praxis. The women
are systematically excluded when land is distributed. An appropriate marriage
to a person with land and economic asset is an important goal in order to avoid
23
pressure on internal resources” (Archetti, 1984:268).
La práctica de la sucesión controlada por vía intergeneracional masculina
en la conducción y jefatura de la Explotación Agropecuaria (EAP) expulsa
selectivamente a las herederas con mecanismos indirectos pero no por eso
menos eficaces.

22. “El régimen marital legal en la mayoría de los países de América latina es la ‘participación en los gananciales’, régimen en el cual cualquier bien adquirido por la pareja durante el matrimonio con los salarios,
rentas, ganancias, etc., constituye la propiedad común de la pareja. Bajo el régimen de los gananciales
los bienes que son adquiridos antes del matrimonio o heredados después del matrimonio constituyen la
propiedad individual de cada cónyuge. No tener en cuenta la propiedad compartida, como en la encuesta
referida de Brasil, probablemente subestima el grado de propiedad de la mujer a la tierra” (Deere y León,
2005b:68). Las principales excepciones en América latina son Costa Rica, Honduras y Nicaragua, donde
el régimen marital legal es la separación de bienes, y El Salvador, donde es la comunidad absoluta en la
cual los bienes adquiridos antes del matrimonio o heredados después del matrimonio entran a los bienes
comunes.
23. [A pesar del hecho de que la ley argentina prevé la herencia partible e igualitaria, esta no era la práctica normal. Las mujeres son sistemáticamente excluidas cuando la tierra se distribuye. Un adecuado
matrimonio con una persona con tierra y activo económico es un objetivo importante, con el fin de evitar la
presión sobre los recursos internos.] Traducción de la autora.

• Sobre uno se practica la sucesión controlada masculina de la jefatura de
conducción y titularidad de la EAP familiar.
• Los no “titulares” se emplean en otros predios en el medio rural y/o se
profesionalizan educativamente para acompañar la gestión del padre o del
hermano titular (generalmente el mayor) y/o instalan emprendimientos comerciales relacionados en los pueblos semirrurales cercanos

Hijas:

• Emigran de la EAP por casamiento: (viri/patrilocalidad).
• Emigran de la EAP a estudiar, emplearse en el sector servicios (públicos y
privados) y/o instalan pequeños negocios no relacionados con la actividad
agraria, tanto en los pueblos cercanos como en las ciudades, etc.
• Usualmente alguna hija se queda en la EAP para hacerse cargo de los
familiares dependientes y atender a todo el grupo familiar en caso de ausencia, enfermedad o fallecimiento de la madre/esposa o en colaboración
con esta.
• En algunos casos los esposos de las hijas casadas se suman al condominio
familiar conducido usualmente por los varones adultos de la familia extendida en el sector farmer.

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Las prácticas familiares cotidianas, especialmente en el ámbito de la agricultura empresarial de exportación, que en nombre de la “maximización de
utilidades” conculcan de hecho el igualitarismo hereditario previsto en el
Derecho Sucesorio de origen español, muestran dramáticamente los límites
del funcionamiento de un sistema legal igualitario yuxtapuesto con un orden
de género intra y extrafamiliar inequitativo.

lugar en el que pueden observarse con mayor nitidez las jerarquías de género y su impacto económico directo. Es necesario iniciar estudios en el sector
privado-mercantil que respondan a los siguientes interrogantes iniciales:

La consecuencia más inmediata de este orden desigual es la incidencia preferencialmente masculina e individual de la “titularidad” de la EAP, aun más
importante que la mera titularidad legal sobre la tierra, y que se constituye
en la figura otorgadora de estatus profesional.

• ¿Qué rango de extensiones venden unas y otros?

• ¿Qué porcentuales de compradoras y compradores / vendedores y vendedoras de tierra existen actualmente?

Y más decisivo aun
• ¿Qué extensiones de tierras compran unos y otras?

_cap. 04

Por “estatus profesional agrario” se entiende aquí el reconocimiento público de las capacidades de gestión y organización de los medios de producción que detentan las personas que desarrollan una actividad agraria. En
el escenario de investigación de este trabajo, el reconocimiento del estatus
profesional agrario implica el acceso a la membresía en cooperativas, a la
representación corporativa y gremial, a ser beneficiario de la capacitación
tecnológica, a poder tener acceso al crédito, a poder opinar y a tener la capacidad de exigir que se consideren sus intereses en las políticas agropecuarias estatales. Tal reconocimiento es otorgador de derechos económicos,
políticos, sociales y culturales y es institucionalizado por la acción estatal,
tanto a efectos administrativos generales y específicos, como así también a
los efectos fiscales y censales. La acción estatal tiene la potestad de otorgar
o quitar legitimidad a cualquier atributo detentado por las personas, a través
del reconocimiento de una actividad, ocupación o profesión.
Los sesgos de género contribuyen a legitimar la concentración masculina
en la obtención y reconocimiento público del estatus profesional agrario e
impacta directamente en el posicionamiento diferencial por sexo en el acceso, uso y control de los factores productivos, entre ellos la propiedad rural.

4.2 Actores y actoras en el mercado
Es el mercado el ámbito donde se producen los mayores intercambios regulares, mediante la compraventa de la propiedad legal de la tierra, y es el

Hay que evaluar los impactos en perspectiva de género de la extensión del
arriendo, consecuencia intrínseca al proceso de agriculturización, como situación que complejiza aun más las exiguas herramientas conceptuales con
que contamos para analizar las diversas formas de uso de la tierra, que a
su vez relativizan la importancia de su mera tenencia legal para convertirse,
tanto varones como mujeres, en actores y actoras de pleno derecho y reconocimiento en la producción rural.
La extensión del arriendo en gran escala, como correlato de la agriculturización en las últimas décadas –y que se potenció en la década del 80–, da
forma a un tipo de explotación muy usual en el litoral pampeano: el “modelo
combinado”. Es decir, la coexistencia entre la pequeña propiedad familiar y
mayores extensiones de tierras explotadas bajo la forma de arriendo (usual
entre familias que residen en el medio rural); incluso existen familias y empresas que explotan tierras sin poseerlas en absoluto. Este dato podría dar
lugar a un fenómeno creciente de “explotaciones sin tierra” (Pedrero, 1998).
Esta modalidad propia del litoral pampeano está desbordándose a otras regiones agroecológicas y tiene profundo impacto en la organización familiar y
no familiar del trabajo rural. El arrendamiento es una modalidad gestionada
tanto por integrantes de familias rurales como por fideicomisos constituidos
ad hoc. Es el tipo de gestión de la tierra que caracteriza a los pools de siembra y marca una tendencia a la “desfamiliarización” de la gestión productiva
o, al menos, a una coexistencia sin visos de finalizar, con las formas más

�6 3
_ p á g . /
24

tradicionales de la agricultura familiar capitalizada y no capitalizada .
A este respecto surgen interrogantes como:
		
• ¿Qué impacto diferencial tiene este proceso en la situación de varones
y mujeres respecto del acceso, uso y control del factor productivo tierra?
• ¿Se cuenta con datos desagregados por sexo de arrendadores/as y
arrendatarios/as?
Es vital conocer también cómo acceden varones y mujeres al crédito, tanto
de la banca privada como pública, variable fundamental de la rentabilidad
de la agricultura empresarial de exportación de las últimas décadas, incluso de mayor peso que la tenencia legal de la tierra en estos sectores y
procesos antes analizados.

_cap. 04

De igual manera, son la herencia y el mercado de inmuebles rurales los
canales tradicionales de acceso a la tierra predominantes en los sectores
medios y altos de la estructura agraria. Las políticas distributivas estatales
son los canales predominantes de acceso a la tierra para los sectores subalternos –campesinado y comunidades originarias–; en el caso de acceso al
crédito se produce una compartimentación por estratos sociales análoga.
Puede observarse, por ejemplo, que los primeros acceden a los créditos
para diversos fines a través de la banca, tanto pública como privada, y los
últimos por intermedio de los diversos programas de apoyo productivo que
ofrece el Estado nacional y algunos estados provinciales, oferta caracterizada por montos exiguos y escasa regularidad.
Atravesando vertical y horizontalmente la segmentación por sectores so-

24. Es tan típica esta modalidad en la región estudiada que la superficie cultivada bajo arriendo puede
multiplicar muchas veces la extensión de propiedad familiar, constituyendo ambas –o el conjunto de varias
parcelas bajo arriendo– una sola explotación. El Censo Nacional Agropecuario 2002 dice respecto del CNA
1988: “Para el total del país se observa una disminución de la cantidad de hectáreas explotadas por sus
propietarios (8,4 millones de ha), y un crecimiento de la superficie explotada bajo distintos tipos de contratos (aparcería y contrato accidental) y un muy leve aumento de la tierra ocupada con o sin permiso” (Dirección de Economía Agraria, SAGPyA. Leído en 2008 en www.indec.mecon.gov.ar. La negrita es original).

cioagrarios señalada, se encuentra intrínsecamente entrelazada la segmentación de género.
Un simple mapeo por sexo de los créditos promocionales privados y públicos de instituciones nacionales y provinciales nos muestra una brecha
de género más acentuada que la de la propiedad legal de la tierra por las
razones antes expuestas.

4.3 Tierras fiscales
Como ya se indicara, la propiedad legal de la tierra en la estructura agraria
argentina está abrumadoramente en manos de particulares; por lo tanto, el
papel que pueden jugar los programas de regularizaciones dominiales de
ocupaciones permanentes, llamados titulaciones, o incluso de redistribuciones a través de nuevas colonizaciones planificadas (la mayoría de ellas
25
en regiones tales como el NEA y el NOA ) , es exiguo en términos cuantitativos aunque muy significativo en el nivel ético y de reproducción de la
ruralidad como modo de vida y cultura de amplios colectivos socioagrarios.
En el caso de las comunidades originarias con presencia importante tam26
bién en la Patagonia , las tierras son entregadas en concepto de “reparaciones históricas” y en algunos casos por razones culturales son solicitadas en carácter comunitario por las mismas comunidades originarias.
Por ejemplo, la ley Nº 11.078 de la provincia de Santa Fe estipula en su
artículo 15: “La adjudicación de tierras en propiedad se realizará cuando
existan tierras fiscales, de manera gratuita, en forma comunitaria o individual según el interés de cada grupo o comunidad”. De igual manera la ley
salteña Nº 6.373/86 estipula en su artículo 15 que: “La entrega en propiedad de los inmuebles se efectuará en forma individual o comunitaria de

25. Esos territorios, por ser menos atractivos ecológicamente para la agroganadería de exportación, fueron
tardíamente incorporados al modelo agroexportador, a partir de la expansión definitiva de las fronteras
interiores, proceso histórico que comenzó a clausurarse recién en la segunda mitad del siglo XX.
26. La Patagonia es la región donde se encuentra el mayor volumen de tierras fiscales, seguida por las
regiones de NEA, NOA, y en los últimos lugares por Cuyo y la Región Pampeana (Slutzky, 2008).

�6 5
_ p á g . /

acuerdo a la libre determinación de sus integrantes y en las dimensiones
que económica y socialmente sean convenientes; para ambos casos la entrega se realizará a título gratuito” y, en consonancia, el artículo 16 dice que
“la propiedad comunitaria se establecerá en algunas de las distintas formas
societarias que admite la ley, pudiendo los interesados elegir la más conveniente a sus objetivos”.
Si bien la literatura especializada en la Argentina ha tomado hace muy poco
tiempo como objeto de sus investigaciones, desde el enfoque de género, a
27
las comunidades originarias del país , en el nivel latinoamericano existe ya
una significativa bibliografía. En lo que respecta a la brecha de género en la
propiedad rural comunitaria, ya se exploraron en las comunidades andinas
28
las supuestas “tensiones” entre derechos colectivos/comunitarios a la tierra y los derechos individuales de varones y mujeres.

_cap. 04

Para un análisis de género en los casos de las propiedades comunitarias
originarias de inmuebles rurales, el foco de análisis debe estar puesto en las
características de la participación por sexo en las instituciones comunitarias
que regulan las decisiones sobre el uso y forma de control de este recurso.
De lo analizado a este respecto, en este estudio se sostiene la postura de
relatividad de tales “tensiones”, ya que tanto en la dimensión colectiva como
en la individual de la propiedad legal de la tierra lo que realmente empodera
a unos y a otras es la vinculación productiva con la tierra que se posee y el
poder de decisión sobre su uso. Al revisar la bibliografía reciente en este
plano se evidencian similitudes con los demás sectores:
“En esta última década, las mujeres han comenzado a acceder a la educación
secundaria y terciaria, y a tomar decisiones que involucran cambio y mayor
participación. Sin embargo, las prácticas culturales y el discurso en torno a

27. Uno de los mejores trabajos de reciente publicación es el compilado por Silvia Hirsch (2007), Mujeres
indígenas en la Argentina. Cuerpo, trabajo y poder. Colección Culturalia, Editorial Biblos, Argentina.
28. Cf. Deere, Carmen Diana y Magdalena León (2000), “Derechos individuales y colectivos a la tierra: mujeres e indígenas bajo el neoliberalismo”, Análisis Político. Bogotá, Nº 39: 36-55

los roles de género y la construcción de la femineidad en la sociedad guaraní
obstaculizan algunos de estos procesos de cambio” (Hirsch, 2008:232).
La legitimación legislativa de la titulación comunitaria de tierras otorgadas
en concepto de “reparación histórica” es de reciente adopción y usualmente
coexiste con la opción de titulación individual. En este caso, se aplica lo ya dicho aquí respecto de la expedición de los títulos de propiedad a nombre del varón adulto considerado apriorísticamente el “jefe de familia” en consonancia
con el sesgo masculinizante presente en quienes implementan las normas.

Gráfico 2. Porcentaje de escrituraciones a pueblos originarios respecto
del total escriturado en el período 1997-2007. Provincia del Chaco.

Resto de las
escrituraciones
84%
Escrituraciones a favor de
integrantes de pueblos originarios
16%

Fuente: Elaboración propia con datos (sin sistematizar por sexo) de la sección estadística
del Instituto de Colonización de la Provincia de Chaco

�6 7
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Gráfico 3. Porcentaje de escrituraciones a pueblos originarios, colectiva e individual agregada por sexo en el período 1997-2007.
Provincia del Chaco.

Varones
71%
Mujeres
27%
Comunitarias
2%

_cap. 04

Fuente: Elaboración propia con datos (sin sistematizar por sexo) de la Sección
Estadística del Instituto de Colonización de la Provincia del Chaco.

En este estudio se establecerá un marco de análisis de género en esta tipología de acceso a la tierra utilizando casos ilustrativos, y se espera impulsar
investigaciones de mayor alcance en este tema.
El largo proceso, aún no concluido a la fecha, de regularización dominial del
Lote X de “Colonias Unidas” en la provincia del Chaco es particularmente representativo, porque su carácter “participativo” y la buena documentación de su
proceso por parte de una de las ONG participantes en la Comisión de Adjudicación evidenciaron la implícita perspectiva de género no sólo de los actores institucionales y políticos sino también de algunas Organizaciones No Gubernamentales y de los mismos beneficiarios constituidos en Comisión de Adjudicación:
“No aparece la presencia de la mujer. Si bien es cierto que desde nuestra
búsqueda no lo hicimos expresamente (buscamos que aflore espontáneamente), ni en la participación en la Comisión ni en otras circunstancias aparece una presencia significativa y algún rol jugado por la mujer. Sabemos
que está presente y jugó su rol; no es imaginable que los campesinos hayan
accedido a parcelas de tierras donde ubicar sus familias sin que hubiera una

presencia y protagonismo de las mujeres. Es una materia pendiente en esta
sistematización” (Bugnon, Cian y Antoniow, 2005:71).
Es poco probable la participación “espontánea” de las mujeres, prácticamente inexistente según este testimonio, cuando coexisten en el proceso
mecanismos disuasivos, directos e indirectos, legales y consuetudinarios,
como se muestra en este estudio.
Es recomendable que a futuro aparezcan mecanismos explícitos géneroinclusivos, tanto en la redacción de las leyes que enmarcan a estas adjudicaciones como en sus decretos reglamentarios que crean las instancias
participativas, para promover y garantizar efectivamente la participación
significativa de las mujeres involucradas en tales procesos.
Es necesario para ello poner en evidencia los estímulos directos e indirectos de
exclusión de la participación de las mujeres señalados a lo largo del presente estudio, identificándolos, para así revertirlos y erradicarlos en cada instancia en los
habitualmente largos procesos de adjudicaciones y titulaciones de tierras fiscales.

Gráfico 4. Porcentaje de adjudicaciones totales agregadas por sexo
en el período 1997-2007. Provincia del Chaco

Varones
2792
84%
Mujeres
542
16%
Total
3334
100%

Fuente: Sección Estadística del Instituto de Colonización de la Provincia del Chaco.

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Gráfico 5. Porcentaje de escrituraciones de varones y mujeres respecto del total por año en el período 1997-2007. Provincia del Chaco.

500

306

347

179

180

211

235

252
198

21

31

54

56

68
51

39

41

72

44

_cap. 04

197
218

224
185

200

100

Mujeres
Varones
Total

265

300

296

306

338
294

325

400

65

En el ámbito judicial los juicios de “usucapión” son las formas más habituales de reclamos de campesinos y campesinas respecto del reconocimiento de propiedad legal por ocupación permanente. Sería relevante acceder
y publicar información desagregada por sexo, de las últimas décadas, de
las sentencias favorables o desfavorables, así como de los desalojos, para
30
evaluarlas críticamente . El discurso jurídico y judicial también construye estereotipos de género, generalmente justificados desde una supuesta
“neutralidad” de las normas en las que se basan sus prácticas, que resultan
usualmente en fuertes limitaciones de la equidad de género en el acceso a
los recursos en general.

367

29

374

397

432

Observando la acción de los organismos oficiales que tienen como misión
adjudicar a particulares tierras de propiedad estatal, se puede advertir que
predomina la regularización dominial antes que una entrega de nuevas tierras para constituir colonizaciones planificadas demandadas por sectores
de campesinado, como ocurre en otros países latinoamericanos (por ejemplo, en el caso del movimiento brasileño Los Sin Tierra).

0
Fuente: Elaboración propia con datos suministrados por la Sección Estadística del Instituto
de Colonización de la Provincia del Chaco

29. La usucapión es una prescripción adquisitiva de dominio, comúnmente llamada “propiedad veinteñal”
o “decenal” según el caso. Jurídicamente podemos conceptualizarla de la siguiente manera: “Definimos la
usucapión como el modo de adquirir el dominio y otros derechos reales por medio de la posesión usucaptiva [...] a.1) La definición genérica nos la ofrece el artículo 3.947 del Código Civil: Los derechos reales y personales se adquieren y se pierden por la prescripción. La prescripción es un medio de adquirir un derecho,
o de libertarse de una obligación por el transcurso del tiempo. a.2) Definición especifica: El artículo 3.948
define la usucapión como uno de los medios de adquirir el dominio: La prescripción para adquirir, es un
derecho por el cual el poseedor de una cosa inmueble adquiere la propiedad de ella por la continuación de
la posesión, durante el tiempo fijado por la ley”. (Calegari de Grosso, 2010:42-43). Es decir que es un modo
de adquisición de la propiedad de un bien inmueble, como lo son las tierras rurales.
30. Para un inicial marco teórico y referencial en este importante tema en la Argentina, véase la compilación a
cargo de Birgin (2000), El Derecho en el género y el género en el Derecho; también en la compilación de Birgin y Kohen (2006), Acceso a la Justicia como garantía de igualdad. Instituciones, actores y experiencias
comparadas y, por último, la compilación de Ruiz (2000), La identidad femenina y el discurso del derecho.

En este aspecto, los indicadores pertinentes para analizar la construcción
semántico-legislativa de beneficiarios/as válidos se interpretan a través de
la definición y requisitoria establecidas en las legislaciones. Es necesario
extraer de su lectura, en primer lugar, los siguientes elementos discursivos:
a. si su lenguaje es “neutral” o si es explícito en la caracterización desigual
de derechos de varones y mujeres respecto de la regularización dominial;
b. si se hace alusión directa o indirecta como decisor único y exclusivo representante de los intereses del grupo familiar al “jefe de familia”, individual
y masculino; y

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c. si en la reglamentación de las leyes nacionales o provinciales hay barreras
explícitas o implícitas que sostengan y profundicen las asimetrías existentes,
o si, por el contrario, contienen medidas que las modifican positivamente.
Las mujeres pertenecientes a sectores campesinos –demandantes “naturales” de este tipo de medidas– que acceden a ser “titulares” de tierras adjudicadas generalmente son mujeres solas, por viudez o separaciones, a cargo
de grandes familias, muchas veces intergeneracionales y polifuncionales.
Por ello las actuales prácticas, casi exclusivas de titulaciones individuales, que
recaen usualmente en el varón adulto, considerado el “jefe de familia”, están
31
basadas sobre preconceptos casi idealizados de una conyugalidad muy alejada de las dinámicas familiares presentes en ese sector de la estructura agraria.

_cap. 04

A las mujeres insertas en sucesivas parejas de hecho, forma frecuente en la
conyugalidad de los sectores rurales subalternos, se les hace más difícil aun
acceder a los títulos, a pesar de que generalmente están a cargo o dentro de
estructuras familiares conformadas por un gran número de niños y adultos
dependientes. Y cuando hay un varón que detenta el estatus de “jefe de familia”, como los títulos se expiden sólo a su nombre, los problemas surgen con
el fallecimiento de éste en el largo proceso que media entre la adjudicación
y la escrituración, motivo por el cual la vulnerabilidad de las mujeres en
uniones no formales se incrementa.
Desde los organismos internacionales y la literatura especializada se hace énfasis en la estrategia de “cotitulación” o “titulación conjunta” en estos casos, ya que
se detecta que la entrega de títulos a “un integrante de la familia” recae usualmente en el varón y desempodera a las mujeres integrantes del grupo familiar.

adjudicación vigentes, que cabría denominar “de reparación a la histórica
desigualdad de género”.
Una acción concertada entre los organismos nacionales pertinentes y la in32
vitación de adhesión de las legislaciones provinciales sería el mecanismo
más recomendable para lograrlo.
El impacto de incluir medidas de acción positiva en las normativas y acciones que se lleven a cabo actualmente –involucrando a las áreas competentes tanto del Poder Ejecutivo nacional como las provinciales–, además
de contribuir a frenar el drenaje rural-urbano en las regiones donde estas
medidas se implementen, contribuiría al mejor cumplimiento del Estado argentino de los pactos internacionales, como la CEDAW, que promueven la
equidad de género y que tienen rango constitucional desde 1994.
Ante la eventual decisión política que permita implementar tales medidas,
se torna necesario realizar un diagnóstico de las brechas de género en las
distribuciones de tierras fiscales de las diferentes provincias en, al menos,
los últimos diez años, unificando y sistematizando las bases de datos provinciales y brindando asesoramiento para que incorporen la agregación por
sexo y otros indicadores concurrentes para lograr ese objetivo. También podrían elaborarse guías orientativas para mejorar el diseño de los dispositivos normativos, legislación y reglamentaciones por implementarse.
Como modelo de análisis de la información que debe recabarse de las bases
de datos provinciales, y para hacerla más significativa de acuerdo con el
enfoque de género, en este estudio se propone el siguiente cuadro:

Así como existe el reconocimiento de la necesidad de “otorgar/devolver” tierras en concepto de “reparación histórica” a las comunidades originarias,
el mismo argumento debería utilizarse para lograr la remoción de los obstáculos género-excluyentes en requisitorias y mecanismos normativos de

31. De las bases de datos de la provincia de Chaco consultadas, surge que la mayoría de las mujeres
beneficiarias de las adjudicaciones son viudas.

32. Es muy importante incorporar este enfoque a la discusión legislativa de actualización de los Códigos
Agrarios provinciales (como el de la provincia de Santa Fe, que data de 1901, aun cuando desde la recuperación democrática existieron intentos, infructuosos hasta la fecha, de actualizarlo).

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Cuadro 5. Esquema de análisis de género en tipologías de acceso a tierras
fiscales

TIPOLOGÍAS

PORCENTAJE
POR SEXO DE
EMPRADONADOS

PORCENTAJE
POR SEXO DE
ADJUDICATARIOS

RELACIÓN PORCENTUAL
POR SEXO ENTRE
SOLICITANTES Y
ESCRITURADOS

RELACIÓN PORCENTUAL
POR SEXO ENTRE
SOLICITANTES
Y ESCRITURADOS

REGULARIZACIÓN
DOMINIAL
REPARACIÓN
HISTÓRICA
(PARA LOS CASOS
DE TITULACIONES
INDIVIDUALES)
ADJUDICACIÓN
POR LOTEO
(COLONIZACIONES
NUEVAS)

Fuente: Elaboración propia.
Nota: Se sugieren los cortes temporales anuales, para la producción posterior de “series
históricas”.

_cap. 04

En esta tabla se incorporó el ámbito judicial porque entendemos que sus
acciones también impactan en el acceso a la titularidad de la tierra a partir
del reconocimiento de los derechos posesorios presentes en nuestro Código Civil, y porque en los últimos años los conflictos respecto del uso de las
tierras en muchas provincias del NEA y del NOA (de las cuales la provincia
de Santiago del Estero es emblemática) se han incrementado de manera
exponencial y proporcional al avance de la sojización y al aumento de escala
de producciones agrícolas tradicionales, que desde hace unos años se han
integrado a los circuitos comerciales externos.
Estos incrementos en la escala de producción implican una mayor superficie
explotada. A su vez, el proceso expansivo avanza sobre tierras de las comunidades campesinas y de Pueblos Originarios, actores agrarios que, por su
posición generalmente subalternizada en las relaciones de fuerza de la estructura agraria de cada provincia, son coaccionados por diversos métodos
para retirarse de predios sobre los que tienen derechos posesorios por la
continuidad generacional de su activa presencia en ellos.

Tanto por desconocimientos de los derechos posesorios como por el costo
de las pericias y trámites para la demostración del “ánimo de dueño”, hasta
antes de 2002-2003 los juicios de usucapión eran menos numerosos que
en la actualidad, en que se evidencia un progresivo incremento. A los factores antes enunciados habría que agregar el hecho de que aun con más
obstáculos de tipo económico y de gestión, la vía judicial aparece como más
accesible que el canal estatal.
Actualmente, el Estado nacional –a través de las coordinaciones provinciales
de la Secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar que depende del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación– está acompañando, asesorando y asistiendo en diversas formas a quienes necesitan iniciar
el proceso de regularización dominial y saneamiento de títulos, como parte
de sus estrategias de defensa de sus derechos posesorios y reproducción
de su modo de vida rural. Lamentablemente la omisión de la perspectiva de
género en las intervenciones diseñadas y ejecutadas por este ámbito estatal
nacional no nos permite conocer impactos diferenciales por sexo del conflicto que se intenta resolver ni promueven la equiparación de género.

Cuadro 6. Preguntas sugeridas en la lectura de información proveniente
de las bases de datos provinciales.

• ¿Los lotes tienen un tamaño predeterminado y común a todos los casos?

Si la respuesta es NO:

• ¿Qué tamaño promedio tienen los lotes titulados individualmente a nombre
de mujeres y que tamaño promedio tienen los lotes adjudicados individualmente a nombre de varones?
• ¿Cómo gravita la composición del grupo familiar en la justificación de la
adjudicación según sexo?

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_ p á g . /

• Si existieron Comisiones de Adjudicación (integradas por interesados, organizaciones sociales e instituciones públicas), ¿cuál era la representación según sexo
en esas Comisiones y a qué grupos o entidades representan diferencialmente?
• ¿Existieron o existen mecanismos de promoción efectiva de la participación de las mujeres en esas Comisiones?
• ¿Se reflejan cambios en los Censos Demográficos de la zona de la adjudicación analizando el Censo Poblacional anterior e inmediato posterior?

La batería de preguntas y las técnicas de recolección de información con enfoque de género pueden multiplicarse proporcionalmente a la accesibilidad
a los registros y a la focalización temática deseada.

4.3.1 Análisis normativo
_cap. 04

En esta sección se examinarán comparativamente algunos dispositivos normativos, casos testigo en este marco de análisis, que muestran sus características.

Para poder ser adjudicatario de una unidad de explotación, se requiere:
1. Capacidad de hecho.
2. Saber leer y escribir.
3. Carecer de antecedentes penales.
33
4. Poseer formación y profesionalidad agrarias .
El inciso 4 alude a un doble sesgo, porque pocos integrantes de los sectores
campesinos pueden obtener esa formación y profesionalidad requeridas, y
sí es más factible que la obtengan varones integrantes de familias de sectores medios rurales; a su vez, ese sesgo de “clase” profundiza el preexistente
de género, ya que las mujeres son las más desfavorecidas en la obtención
de “profesionalidad agraria” en ambos estratos.
CASO 2
Mecanismo explícito para favorecer la sucesión controlada por vía masculina
Ley N° 5.402/84 “De Tierras y Colonización” y Decretos Reglamentarios, provincia de Santiago del Estero
Capítulo VIII – ADJUDICATARIOS

La legislación provincial se vuelve fundamental para arrojar luz sobre las regulaciones y puestas en práctica “en terreno” acerca de este tema. Se tomaron casos ilustrativos de fragmentos de dispositivos normativos, legislación
provincial, de provincias pertenecientes a distintas regiones agroecológicas.
Casos testigos: sesgos en la redacción normativa

Artículo 16:
Inciso a) “Ser auténtico productor rural, definiéndose como tal a quien realice
por sí mismo o con la colaboración de su grupo familiar, las tareas propias de la
actividad agropecuaria o que, si asume funciones directivas, las ejerza sin intermediarios de ninguna índole, debiendo dichas tareas ocupar la mayor parte de
su tiempo productivo y ser la actividad agraria su fuente principal de recursos”.

CASO 1
Sesgo en el estatus profesional agrario

Capítulo IX - ADJUDICACIÓN

Ley de Colonización y Reordenamiento Agrario de la Provincia de Córdoba (1972)
		
Artículo 14.

Artículo 20:
Se tomará como módulo para la adjudicación de más de una unidad económica al núcleo familiar que contare con cuatro (4) hijos de cualquier sexo,

33. La negrita es de la autora.

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_ p á g . /

o tres (3) varones mayores de 14 años que vivan y colaboren con él. En
ese caso, se podrá adjudicar tantas unidades suplementarias como veces
34
reúna este número de hijos, a juicio de la autoridad de aplicación .
En este caso es palmaria la construcción androcéntrica del universo de beneficiarios de tales medidas públicas, además de estimular, con mayores
extensiones de tierras adjudicadas, la sucesión controlada por vía masculina
con la correspondiente exclusión de las mujeres de las posibilidades de acceder a la gestión de las explotaciones.
En sentido contrario y sin sesgo discriminatorio, la Ley Nº V-0134-2004 de la provincia de San Luis resuelve la misma cuestión que la señalada aquí en la Ley de
la provincia de Santiago del Estero, ya que en su artículo 9 “Limitaciones” expresa:

_cap. 04

“No podrá adjudicarse más de una unidad económica a un mismo ocupante,
salvo que contara con tres hijos mayores de quince años, cualquiera sea
su sexo, que convivan y colaboren con él en los trabajos rurales, en cuyo
supuesto la adjudicación se extenderá a tantas unidades económicas como
veces reúna el expresado requisito”.

mismo base de su estabilidad económica, fundamento de su progresivo
bienestar y garantía de su libertad y dignidad;
c. El ordenamiento metódico y racional de la política demográfica, que tienda
a la expansión equilibrada de la población;
d. La radicación efectiva y estable de la familia agraria.
En el inciso b, con sólo sustituir “del hombre” por “personas” se eliminaría
un lenguaje con connotaciones excluyentes. El lenguaje sexista está presente en la mayoría de los dispositivos normativos estatales respecto del acceso a la propiedad rural.
Estos casos ilustrativos constituyen sólo una ejemplificación de la propuesta
del análisis normativo y sus implicancias en las persistentes brechas de
género en la distribución de tierras fiscales. Para futuras investigaciones en
este sentido, pueden agruparse en cada ítem expuesto aquí como “con sesgos” o “sin sesgos” todas las legislaciones provinciales, y relacionarlas con
la existencia o no de brechas de género a partir de la agregación por sexo de
sus bases de datos de registros de adjudicatarios.

CASO 3
Construcción discursiva masculinizante

Cuadro 7. Propuesta de análisis temático comparativo de leyes
provinciales “de colonización”

Ley de Tierras Nº 279/61. Provincia de Río Negro
Artículo 2:
Para la interpretación y aplicación de esta ley, se establece como principio
fundamental el concepto de que la tierra es un instrumento de producción,
considerada en función social, para alcanzar los siguientes fines:
a. La integración y armónico desarrollo de la Provincia, en lo económico,
político y social;
35

b. Que la tierra sea de propiedad del hombre que la trabaja , siendo asi-

34 y 35. La negrita es de la autora.

PROVINCIA

LEYES Y
DECRETOS
REGLAMENTARIOS

DEFINICIÓN
NORMATIVA
DE ADJUDICATARIOS/AS

REQUISITORIA

TITULACIÓN
INDIVIDUAL/
CONJUNTA

La acción estatal en este tema también se expresa en un importante mecanismo: las mediciones oficiales. En la siguiente sección se examinarán las
insuficiencias de los indicadores y categorías censales relativas a la estructura de propiedad de la tierra.

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_ p á g . /

Lo que se mide existe, por ende se le concede valor y desde allí se diseñan
las políticas públicas para promover el desarrollo o aplicar correctivos a situaciones indeseadas. Desconocer la real magnitud de un sector implicado
significa, en última instancia, que se cuenta con información parcial respecto
del universo seleccionado en una muestra que pretende ser de “barrido”
como los censos nacionales

�8 1

capítulo 05

¿CÓMO
SE CENSA
LA PROPIEDAD
RURAL EN LA
ARGENTINA?

_ p á g . /

05

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_ p á g . /

¿Cómo se censa la propiedad rural en la Argentina?
El análisis estadístico y censal es la metodología por excelencia para ponderar la brecha de género en el acceso a la propiedad rural (Deere y León,
2003).
En el nivel internacional, el desarrollo más importante fue la ratificación
de la Convención de las Naciones Unidas sobre Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer, de 1979. La Argentina reconoce
constitucionalmente desde la Reforma de 1994 los alcances de esta Convención y diecinueve naciones latinoamericanas más lo suscriben.
En el párrafo 206 de la Plataforma de Acción de la Conferencia Mundial de
la Mujer, aprobada en Pekín en 1995 y que alcanza al sistema estadístico
argentino, se establece: “Asegurar que las estadísticas referidas a individuos se recojan, procesen y analicen presentándose por sexo y edad, y que
reflejen los problemas, asuntos y cuestiones relacionadas con hombres y
mujeres en la sociedad”.
Al respecto se sugiere “asegurar la identificación de todos los cotitulares,
hombres y mujeres, incluso si pertenecen a un mismo hogar” (Pedrero,
1994:4).
Las recomendaciones de organismos internacionales de promoción al desarrollo rural exhortan a incorporar la perspectiva de género en los censos
agropecuarios, para superar el sesgo neoclásico y reduccionista que en la
actualidad siguen planteando la mayoría de ellos, tanto en Latinoamérica en
general como en la Argentina en particular.

_cap. 05
¿CÓMO SE CENSA
LA PROPIEDAD RURAL
EN LA ARGENTINA?

“Sólo hace poco algunas encuestas de hogares han avanzado y preguntan
quién es el propietario legal de la tierra y cómo fue adquirida la propiedad.
Como resultado, muy poca investigación cuantitativa se ha realizado sobre
los determinantes de la adquisición de los recursos, específicamente sobre
los diferentes mecanismos para adquirir la tierra –vía la familia, la comunidad, el Estado y el mercado– y si estos mecanismos se pueden diferenciar
por género” (Deere y León, 2000b:1).

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_ p á g . /

En la Argentina, tanto en los registros oficiales del sector agropecuario como
en el área de la investigación académica, de las organizaciones ruralistas y
ONG, la expresión semántica que pretende abarcar las múltiples situaciones
de acceso a la tierra y a su función productiva es la de régimen de tenencia
de la tierra o uso y tenencia de la tierra.
El Censo Nacional Agropecuario de 2002 es el único censo nacional vigente
concluido a la fecha, ya que el Censo de 2008 –por problemas propios de la
coyuntura política que coincidió con su realización– presenta problemas en
cuanto a la captación de los datos, por lo que se torna inaplicable para este
tipo de estudios.

_cap. 05

De todas maneras, es menester señalar que, en coincidencia con lo expresado por muchos autores de referencia en el campo de los estudios agrarios,
la utilización de los datos del CNA 2002 tiene un interés más histórico y morfológico que como reflejo de la coyuntura del agro argentino, debido a que
sus datos fueron recolectados a finales del año 2001, en el cenit de un período fuertemente recesivo y de crisis aguda de rentabilidad de la producción
agropecuaria, signo que se invirtió drásticamente precisamente a partir de
la devaluación del peso argentino de febrero de 2002, que es el hito que da
inicio al proceso de mayor crecimiento en la historia argentina, en términos
de ingresos y de superficie territorial controlada por parte de los sectores
agrarios vinculados a la agroexportación.
Una de las variables que más se ha modificado de 2002 a la fecha es la Forma Jurídica de la tenencia de la tierra, así como la expansión de los arrendamientos, variaciones inferibles por la empresarialización de la producción
agraria en amplias regiones del país en desmedro de las formas familiares y
de subsistencia. Esta empresarialización de la gestión agraria, que se expresa en el crecimiento de la superficie controlada por las personas jurídicas
y también por la concentración de tierras que provoca que menos personas
jurídicas controlen más superficie rural, no es solo efecto de la sojización
sino también de la expansión de la escala de otras producciones, tanto tradicionales como aquellas recientemente promocionadas.
Aunque en el frustrado Censo Nacional Agropecuario 2008 se incorporaron preguntas para determinar con más precisión la rentabilidad del sec-

tor agropecuario, siguieron sin desagregarse por sexo categorías cruciales,
como la que atañen a la estructura de propiedad de la tierra en el país.
Los resultados del vigente Censo Nacional Agropecuario 2002 en el ítem
“Cuadro 4. Distribución de la superficie de las EAP con límites definidos por
régimen de tenencia de la tierra, según provincia. Total del país. Año 2002”
solo muestran los totales de las categorías “Propiedad”, “Sucesión indivisa”,
“Arrendamiento”, “Aparcería”, etcétera.
En el frustrado CNA 2008, inconcluso al día de la fecha, se incorporaron pequeños cambios; estos se encuentran orientados hacia la mejor captación
de la rentabilidad actual de las EAP, pero la forma de censar la propiedad in
abstracto se mantiene.
La posibilidad de obtener datos desagregados por sexo es real cuando las
categorías censales refieren a personas concretas y no a categorías abstractas. En este caso, mudar la categoría censal de “Propiedad” a “Propietarios/as”, desagregados por “sexo” y “grandes grupos de edad” y luego por
“país, provincia y departamentos”, etc., nos proporcionaría datos suficientemente fiables de la accesibilidad actual de varones y mujeres a la tenencia
legal de la tierra.
“Ningún censo agrícola pregunta qué miembro de la familia es el propietario y pocos consultan sobre la forma en que se adquirió la tenencia de la
tierra. Los investigadores y politólogos por igual continúan asumiendo que
las tierras que operan sus propietarios pertenecen al jefe de familia. Este
supuesto es claramente insatisfactorio ya que la hacienda familiar podría
ser propiedad de cualquiera de los cónyuges, ser copropiedad de ambos, o
pertenecer a alguno de los padres u otro familiar que puede o no residir en
ella” (DEERE, 2002:7).
A causa de la construcción social por género mediante la cual la agricultura
se considera una actividad masculina, se debe suponer que pocas mujeres
se declararán como las agricultoras principales (al responder el cuestionario del censo), a menos que en realidad sean las propietarias individuales
y/o jefas de familia y cuando no haya un varón adulto en la familia (Deere y
León 2002).

�8 7
_ p á g . /

El crecimiento de la modalidad de gestión combinada (propiedad familiar +
36
arriendo ), propia del proceso de agriculturización, necesita la adecuación
de los instrumentos censales, como se recomienda por ejemplo desde la
FAO, para reflejar mejor la participación de ambos sexos en las diferentes
actividades y en espacios físicos distintos dentro de una misma EAP bajo
control “familiar”.
Sería útil desagregar e identificar las responsabilidades individualizadas en
la gestión productivo-comercial en las diferentes parcelas que compondrían
una EAP y también sobre las diferentes actividades económicas que se desarrollan dentro de cada una: “Varias unidades económicas de producción
agrícola bajo la misma propiedad o bajo la misma gerencia general pueden
ser consideradas como explotaciones separadas si son manejadas por personas distintas” (Pedrero, 1998:35).

_cap. 05

La persistencia en la identificación “explotación/productor” individual y
masculino que subyace a las definiciones censales no permitiría identificar
de primera mano cuántos productores/as existen por cada parcela que forman el conjunto de la EAP individualizada, y en esos casos se conjugan dos
factores para acentuar el subregistro de las productoras:
a. los estereotipos androcéntricos de los censistas que relacionan prima
facie que el decisor/gestor de la explotación es normalmente el esposo o
varón adulto del grupo familiar presente en la EAP y sólo se dirigen a las
mujeres en caso de ausencia permanente de aquellos, y

“Las graves carencias de información desagregada por sexo, actualizada y
confiable, sobre las áreas rurales en temas tan cruciales como la propiedad
de la tierra, sumadas a los problemas de medición que llevan a importantes
subregistros […] así como el escaso desarrollo de indicadores de género que
permitan hacer un seguimiento de los cambios que ocurren en las brechas
existentes en diferentes áreas entre hombres y mujeres” (Rico y Dirven,
2003:04).
Como se señalara anteriormente, después de la herencia, es el mercado de
compraventa de inmuebles rurales el mecanismo de movilidad de la propiedad más importante en cuanto a volúmenes intercambiados, frente a las
exiguas políticas estatales vigentes de distribución de tierras.
Siguiendo el razonamiento de abordar el tema en sistemas dinámicos y
en sus interrelaciones funcionales, se proponen los siguientes indicadores
agrupados por sectores:

Cuadro 8. Indicadores estadísticos propuestos, agregados por
sectores: público y privado

SECTOR
PÚBLICO

b. las posibles estrategias de minimización tributaria por parte de las familias.

Políticas de distribución de tierras
Sistema tributario en inmuebles rurales
Acceso al financiamiento para adquisición de tierras
Porcentaje de vendedores / Porcentaje de vendedoras

SECTOR
PRIVADO

Porcentaje de compradores / Porcentaje de compradoras

Estos factores asociados perjudican la percepción del volumen de “productoras” en las EAP bajo gestión familiar que desarrollan esas tareas en el
marco de una división familiar del trabajo en las diferentes parcelas, estén
o no formalizadas como tales, como las dinámicas de cogestión y codecisión
en las EAP:

Elaboración propia

36. La expansión del arriendo es estimulada por la alta rentabilidad internacional de los granos, pero no es
un buen indicador para el desarrollo rural equilibrado; al igual que en el presente, también fue un antecedente importante de las primeras crisis de la estructura social agraria a principios del siglo XX.

En el desarrollo de este trabajo se constató que la información del sector público en general no está sistematizada en el nivel federal, es decir, hay bases
de datos provinciales que no están unificadas u homologadas entre sí. Por

Tomadores de créditos, por sexo (banca privada)

�8 9
_ p á g . /

ejemplo: registros de la propiedad inmueble, catastros, estadísticas y censos
provinciales, etcétera.
No en todos los programas públicos las bases de datos que los sustentan
están desagregadas por sexo, tanto sea al inicio del diseño del dispositivo
de colección de los datos, como en aquellos extraídos de la fase de evaluación y monitoreo (si la hubiese). En el desarrollo de este estudio se constató
que la información cuantitativa oficial existente desagregada por sexo, por
lo general, es de muy difícil acceso al público investigador, aun cuando por
naturaleza debería ser de “utilidad pública”.
Si bien será un gran avance que los censos agropecuarios desagreguen por
sexo todos los ítems que conforman el “Régimen de Tenencia de la Tierra” y
el de “Situación Jurídica”, habrá que analizarlos, en futuras investigaciones
focalizadas en diferentes sistemas productivos, en función del real posicionamiento de unos y otras en las decisiones sobre el uso y gestión de la
Propiedad Rural.

_cap. 05

Esto es relevante especialmente en los sectores farmers, en los que rigen exclusivamente los derechos individuales de propiedad legal adquiridos por la
igualitaria ley de herencia o por compra, y, sin embargo, existen amplios colectivos de mujeres que no tienen injerencia alguna en las decisiones sobre la tierra que poseen legalmente, porque las decisiones de su uso y control están a
cargo de los esposos u otros familiares varones que detenten la titularidad de
la EAP donde esté involucrada su parcela. En esta perspectiva, es interesante
observar también el habitual sistema de reagrupación parcelaria, un proceso
reciente y muy significativo en la región litoral pampeana: el condominio.
Pero determinar el volumen total de propietarios y propietarias, por los distintos canales de acceso antes caracterizados, es la condición de posibilidad
inicial para dimensionar la ubicación de varones y mujeres en la estructura
de propiedad de la tierra, y el primer paso necesario para avanzar en investigaciones focalizadas en distintos ejes, como por ejemplo: brechas de género
en la propiedad rural según regiones agroecológicas, según diferentes sistemas productivos (ganadería, fruticultura, olivares, floricultura, etcétera) y
comparativamente entre distintas variables seleccionadas.

�9 1

capítulo 06

DE “ACCESO
A LA TIERRA”
A LA “PROPIEDAD
RURAL”

_ p á g . /

06

�9 3
_ p á g . /

De “acceso a la tierra” a la “propiedad rural”
Si la principal brecha de género es la que se observa en la desvinculación, acentuada en el caso de las mujeres, entre propiedad legal de la tierra y vinculación
productiva con ella, la agriculturización –y sus consecuencias– incrementa ese
efecto en varones y mujeres ahondando más la brecha en perjuicio de las últimas.
Estas tendencias estructurales no atañen solamente al escenario agroecológico del litoral pampeano, motor de la expansión de la agriculturización sojera,
sino que sus efectos abarcan a las demás regiones agroecológicas del país, que
se articulan con la primera en estrecha interdependencia por estas razones:
a. por la expansión del proceso “pampeano” hacia otras regiones agroecológicas (especialmente NEA y NOA), que rompe la especialización productiva regional: en ambos casos orientando su producción a los mercados internos, con
la salvedad de que la expansión del modelo “pampeano” sobre el NOA implicó
también el abastecimiento por parte de esta región a las economías regionales;
b. por la profundización de medidas económicas oficiales: devaluación del
tipo de cambio desde el año 2002, entre otras, sostenimiento del valor de la
moneda extranjera, subsidios a los combustibles, fletes, etc., sostenimiento
de impuestos provinciales bajos a los inmuebles rurales, y muchas otras
medidas tendientes –exitosamente– a promover la expansión y competitividad de la agricultura de exportación.
La tenencia legal de la tierra puede ser un factor vital y cultural –junto con
la fuerza laboral disponible– en los sectores campesinos y de Pueblos Originarios que integran una economía agraria de subsistencia o de excedentes
mínimos que se comercializan en la región circundante; en cambio, en la
agricultura empresarial de exportación, tanto la de gestión familiar como no
37
familiar se vuelven un factor relativo .

_cap. 06
DE “ACCESO A LA TIERRA”
A LA “PROPIEDAD RURAL”

37. En las etapas maduras del modelo agroexportador iniciado desde mediados del siglo XIX, la propiedad
legal de la tierra en sí misma tampoco fue un factor excluyente de la rentabilidad predial entre los farmers,
ya que el arrendamiento y su directa consecuencia, el subcontratismo en todas las fases del sistema –preparación, siembra, cosecha y comercialización–, es una modalidad constitutiva tanto en su versión decimonónica como en la actual: “Era indudable la importancia social del arrendamiento en las explotaciones
agrícolas de la agricultura pampeana en 1914; en el conjunto de la región las unidades arrendadas representaban el 43,2% del total, con un máximo de 55,1% en la provincia de Santa Fe y un mínimo de 27,6% en
la de Córdoba. Dentro de ese total, el 80,5% de las unidades arrendadas estaba centralmente destinado a
la producción agrícola, contra un 19,5% decisivamente ganaderas” (Barsky y Gelman, 2005:202).

�9 5
_ p á g . /

Con la exponencial expansión sojera de las últimas décadas resulta evidente
que, en las capas medias/altas de la estructura agraria, es el “uso” de la
tierra –a través del acceso al crédito fluido y a la atracción de los capitales
de inversión de origen financiero, destinados a adquirir insumos, tecnología
y maquinarias– lo que resulta un factor decisivo de la rentabilidad aunque la
tierra no sea poseída legalmente.
La combinación de propiedad con arrendamiento, inversión en maquinarias
propias con trabajo familiar con control masculino, asalariado de similares
características en régimen de subcontratismo y, fundamentalmente, poseer
flexibilidad de capitalización y accesibilidad a la mecanización de punta es
la tipología por excelencia de la producción agroexportable en la Argentina.

_cap. 06

Pero también debe considerarse que la extensión del arriendo en este sistema productivo generó como contrapartida un sector de propietarios rurales,
de distintas escalas de extensión, incluso las “pequeñas”, que iniciaron un
proceso significativo de desvinculación productiva de sus tierras arrendando
sus campos y, simultáneamente, trasladándose los grupos familiares completos a radicarse en las ciudades para vivir principalmente de las rentas
producidas por sus inmuebles rurales arrendados.
Entonces, ¿son rurales o urbanos? Tienen propiedad rural que les genera
rentas pero no la “producen” o “gestionan” –en términos agropecuarios– y
viven en las ciudades con altos ingresos.
En la lógica actual del sistema de la agricultura de exportación en la Argentina,
poseer legalmente la tierra no implica necesariamente vinculación productiva
con ella; si bien el fenómeno se va incrementando en el caso de los varones,
para las mujeres es ya una cuestión de mayor magnitud, histórica y estructural, de la organización familiar que va siendo modificada con demasiada lentitud, fundamentalmente por el no reconocimiento de esta situación como problema o como severo limitante para el desarrollo rural sostenible económica,
social e incluso ambientalmente, por parte de actores privados y públicos.
De nada sirve anteponer la dicotomía “tendencia al monocultivo de exportación versus diversificación productiva” como la fórmula para el arraigo “familiar” rural, sin elaborar estrategias para promover la superación de un orden

de género patriarcal que funciona tanto en las esferas intrafamiliares como
en las demás: comunitarias, organizacionales, institucionales, etcétera.
Seguir reduciendo a actoras rurales −que son a su vez ciudadanas de plenos derechos− a la categoría difusa de lo “familiar” es seguir insistiendo
en enfoques ciegos al género; de esa forma, seguirán retroalimentándose
soterradamente las estrategias de resistencias de las nuevas generaciones,
que abandonan el espacio rural como fuente de realización personal y vocacional, en su mayoría las jóvenes rurales, muchas de ellas propietarias por
herencia, que, en atención a la construcción de nuevas identidades y luchas
por los reconocimientos de derechos de las mujeres en el espacio público,
ya no aceptan papeles subalternos y devaluados que implican reales obstáculos a su desarrollo humano.
Es por ello que en este estudio no se considera el concepto “acceso a la tierra” como factible para un abordaje integral de las situaciones diferenciales
cuando se examina cada sector socioagrario, ya que si bien en los sectores
subalternos el “acceso a la tierra en equidad de género” se supone aquí vital
para reproducir el modo de vida rural y las economías regionales, en los sectores farmers hay que ofrecer medidas contundentes desde el sector público
y privado, que incrementen la implicación productiva y el desarrollo profesional vocacional de las propietarias en el espacio rural, para garantizar la
perdurabilidad de la agricultura familiar en tanto institución sociohistórica
clave del desarrollo rural argentino, cuya continuidad aparece muy amenazada en estos últimos años.

�9 7

capítulo 07

DE LA
PROPIEDAD
LEGAL A
LA TITULARIDAD

_ p á g . /

07

�9 9
_ p á g . /

De la propiedad legal a la titularidad
La connotación más directa de la palabra “titular” es la de aquella persona
que ostenta un título que le reconoce derechos sobre algo. En el contexto
lingüístico de uso corriente en la Argentina, la denominación “titular” remite
tanto a la propiedad de bienes inmuebles y muebles que configuran una EAP,
como a la capacidad absoluta de decisión empresarial y productiva sobre
un predio.
En general los estudios agroeconómicos académicos y las definiciones censales y de estudios oficiales son responsables de estas designaciones superpuestas y excesivamente individualistas y androcéntricas: varón adulto
“jefe de familia” + “titular de la EAP” + “titular legal de la propiedad familiar”,
sobre el que también recae mayoritariamente la figura de “productor”.
Esta simbiosis se produce porque subyace en la formación de técnicos y
especialistas tanto del sector público como del privado, y de las ONG que
trabajan en estos temas, la idea del jefe de familia, único, individual y masculino, que en forma altruista toma las decisiones en su familia y la representa
ante las instancias externas (ideas emergentes del pensamiento económico
neoclásico, como se mencionara antes).
¿Qué ocurre entonces con las mujeres adultas de la EAP, presentes necesariamente para que se aplique el concepto “agricultura familiar”, tanto la de
subsistencia como la empresarial?: “Dentro de este código endogámico, más
38
del 70% de las mujeres se encuentran vinculadas a la explotación como
cónyuges o hijas del titular” (Mazariegos Eiriz et al., 1993:34).

_cap. 07
DE LA PROPIEDAD LEGAL
A LA TITULARIDAD

En ámbitos internacionales, tanto del Norte Global como de países del Sur
Global, se viene trabajando sobre la implementación práctica del concepto
de titularidad compartida en la jefatura de la EAP, en concurrencia con los
derechos patrimoniales existentes, conformados entre otros por la propiedad legal de las tierras:
38. Las cifras de esta cita son del contexto español, ámbito mediterráneo al fin, que visibilizan que existe
un 30% de reconocimiento de titularidad a las mujeres agrarias; sin embargo, en la Argentina ese porcentaje es mucho menor, se tome el indicador que se tome.

�1 0 1
_ p á g . /

“La mayoría de las disposiciones legales, cuando hacen referencia al titular
de una explotación, en caso de ser persona física, están excluyendo el supuesto de que la titularidad esté compartida entre dos o más personas, es
decir, no están aceptando que una explotación tenga, a sus efectos, más de
un titular, hace que surjan situaciones que ponen en plano de desigualdad
a quien figura como titular, y a su favor, respecto de quienes estando patrimonialmente ligados a una explotación de igual manera, o incluso más que
aquél, no figuran como tales” (Pérez Martínez, 1992: 22).
Esta segregación no es menor, ni meramente una “cuestión cultural”, como
respondieron los informantes interrogados respecto de esto, porque tiene
directas consecuencias en la adquisición del estatus profesional agrario,
otorgador de derechos y reconocimientos económicos, políticos, sociales y
culturales. El reconocimiento de estatus profesional agrario tiene entre uno
de sus soportes principales la propiedad en sentido amplio. Se debe insistir:
la propiedad rural tiene que ser pensada más allá de la mera tenencia legal
de la tierra; el eje de la equidad es la vinculación productiva con ella independientemente del régimen de propiedad en el que se encuadre.

_cap. 07

La equidad en este ámbito excede una cuestión ética o una demanda de
justicia de género. Es un tema de política económica, de programas públicos
enfocados al desarrollo rural sostenible en todas sus facetas.
Esta distinción en el alcance semántico del concepto “titular de la EAP” tiene
profundos alcances prácticos porque implica el sistema de medición público
y privado en su conjunto. No es necesario desplazar el concepto equiparando porcentuales de titulares mujeres y varones, sino incluir en la inscripción
en los registros de agricultores familiares la “cotitularidad de la EAP”, como
lo recomiendan las organizaciones internacionales de promoción al desarrollo rural (como FAO) y como lo reflejan los resultados de las investigaciones actuales en el mismo tema.
“Lo hasta aquí expuesto lleva a enfrentarnos a la distinción entre explotación
agraria y titular de la misma y conjunto de bienes y derechos –haciendo abstracción de su destino– y titular de los mismos por cualquier concepto; distinción de grandes consecuencias prácticas, pues en muchos momentos nos va a
centrar en la situación jurídica en la que se encuentra la mujer agraria respecto

a la explotación y de la que se van a derivar los derechos que las leyes le confieren, y que van a poder hacer valer frente a terceros…” (Pérez Martínez, 1992:21).
La práctica claramente discriminatoria comienza a evidenciarse cuando
analizamos la existencia o inexistencia de vinculación productiva de varones
y mujeres con su propiedad legal. La concentración masculina de estatus
profesional agrario/ derechos de propiedad de la tierra/ capacidades tecnológicas y económicas es inversamente proporcional a la drástica disminución de la participación de las mujeres en los mismos ítems, lo que obedece
a mecanismos tanto explícitos como indirectos.
El siguiente gráfico se propone para visibilizar rápidamente las brechas de
género en una región agroecológica particular, en un sistema productivo determinado y en cualquier plano de sistematización que se desee tomar.

Gráfico 6. Hipótesis esquematizada de la brecha de género en la propiedad rural
TITULARIDAD

VINCULACIÓN
PRODUCTIVA

PROPIEDAD
LEGAL

Fuente: Elaboración propia

MUJERES

HOMBRES

Para construir esta pirámide se necesitan los siguientes datos:
En la base (“propiedad legal”) deberán estar las cantidades totales absolutas
de propietarias y propietarios independientemente de si lo son por herencia,
compra o adjudicación por venta estatal.

�1 0 3
_ p á g . /

En la zona intermedia estarán quienes son considerados –en sentido censal
y por ende restrictivo en sus alcances– como “trabajadoras/es” familiares y
no familiares en las EAP.
Y en la zona de la cima deberán estar quienes detentan el estatus profesional
de “productor”, sobre quienes recae usualmente el de “titular de la EAP”. En el
caso de los varones esta superposición de estatus (productor/titular de la EAP)
coincide en general con el de propietarios legales de la tierra que explotan.
Para poder completar los datos que darían como resultado esquemas como el
presentado, se hace necesario contar con información sobre propietarios/as
extraída de distintos sistemas censales y registrales, a causa de las insuficiencias ya señaladas en cuanto a la falta de desagregación por sexo en el ítem de
“propiedad” dentro de la categoría abstracta “régimen de tenencia de la tierra”.
Para completar la base de esta pirámide propuesta hay que contar con acceso
a las bases de datos de los registros provinciales de la propiedad inmueble.

_cap. 07

En cuanto a los datos para la categoría intermedia “trabajadores familiares y
no familiares en la EAP”, si bien se encuentran desagregados por sexo en los
CNA, hay que advertir respecto del reduccionismo conceptual de lo que se
considera “trabajo productivo” y lo que no se considera como tal; ejemplo de
este último caso es generalmente el trabajo familiar agrario no remunerado
que llevan a cabo en su mayor parte las mujeres rurales jóvenes y adultas, y
que no es debidamente analizado en cuanto a su aporte a la rentabilidad de
los predios y a la sostenibilidad de la capacidad laboral y productiva de los
grupos familiares agrarios. En ese tema existe, en el plano internacional y en
la Argentina, bibliografía pertinente para su discusión.
Se propone esta “hipótesis esquematizada” porque finalmente “cargada” con
los datos adecuados brindaría un “mapeo” respecto de la ubicación precisa
de los puntos críticos de las brechas de género, e incluso puede plantearse
como una potencial sistematización regional de tales datos con posibilidad
de aplicación en escala Mercosur.
Este análisis tipo “encadenamiento” de definiciones otorgadoras de estatus
profesional agrario, y consecuentemente de derechos de toda índole, no sólo
resulta útil para ponderar cómo varones y mujeres son ubicados respecto

del acceso, uso y control de los factores productivos, sino que también es
operativo a los fines de visualizar la magnitud del ausentismo de los propietarios/as legales de sus EAP (contracara del arrendamiento), como un
indicador más de la “desfamiliarización” de la gestión productiva agraria:
“no se puede conceptuar como titular de una explotación agraria a quien,
teniendo facultades suficientes sobre un conjunto de bienes y derechos, no
los haga producir o no los ponga en funcionamiento para la realización de
labores agrarias” (Pérez Martínez, 1992:21).
En suma, normalmente las mujeres que son consideradas productoras son
también propietarias de una parcela o del conjunto que conforma la EAP, según el caso, pero no todas las propietarias son productoras; sólo un porcentaje menor de las propietarias lo es, y, por ende, aun más anecdóticas son
aquellas propietarias que conducen las EAP (que pueden contar con más de
un productor), es decir que ostentan la titularidad de la EAP.
La línea punteada expresaría, entonces, el ideal de la equidad, y la distancia
entre ésta y la línea de la pirámide correspondiente a las mujeres muestra
los lugares críticos de la brecha: donde más amplia es esta distancia sería
el ámbito más eficaz para intervenir con políticas correctivas tendientes a
reducir la brecha de género.
A continuación, se presentan los cuadros 6 y 7 y el gráfico 8, elaborados con
datos extraídos de un cruce de distintas categorías censales para establecer
la incidencia desagregada por sexo del estatus profesional agrario en las
formas de tenencia de la tierra y el volumen de la superficie implicada, tanto
considerados individualmente varones y mujeres como en formas mixtas.
En síntesis, podemos afirmar que la nítida línea discriminatoria que impide
en gran medida la consecución de la equidad de género en la agricultura
familiar capitalizada y de subsistencia es precisamente la atribución de la
“titularidad” (de la propiedad y de la EAP) como crisol de derechos más amplios reconocidos ante instancias representativas sectoriales y estatales,
más que los meros derechos legales de las mujeres sobre los fundos fácilmente conculcados por las prácticas discriminatorias emergentes de un
orden de género asimétrico.

�1 0 5
_ p á g . /

Cuadro 9. Brecha de género por formas de tenencia de la tierra,
según rango de extensión de las EAP en la Región Pampeana.

Provincia

Buenos Aires

Estrato de superficie

Sexo

Propiedad

Porcentaje

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

14.016,6
101.074,6
448.697,6
563.788,8

2,49
17,93
79,59
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

115.090,9
753.844,8
2.948.269,4
3.817.205,1

3,02
19,75
77,24
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

894.596,6
4.716.135,1
12.157.193,4
17.767.925,1

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

100 a 500

Propiedad

Porcentaje

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

569,0
5.691,5
28.527,2
34.787,7

1,64
16,36
82,00
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

18.567,5
71.641,3
495.085,6
585.294,4

3,17
12,24
84,59
100,00

5,03
26,54
68,42
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

319.991,5
1.689.792,6
6.795.906,8
8.805.690,9

3,63
19,19
77,18
100,00

3.088,9
27.426,6
176.993,3
207.508,8

1,49
13,22
85,29
100,00

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

274,0
4.073,0
26.588,5
30.935,5

0,89
13,17
85,95
100,00

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

48.443,8
235.513,3
1.676.708,4
1.960.665,5

2,47
12,01
85,02
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

3.766,0
35.128,5
252.956,4
291.850,9

1,29
12,04
86,67
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

233.650,1
1.610.378,7
5.251.230,7
7.095.259,5

3,29
22,70
74,01
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

143.354,2
737.389,4
3.728.223,1
4.608.966,7

3,11
16,00
80,89
100,00

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

6.261,3
53.426,5
342.072,5
401.760,3

1,56
13,30
85,14
100,00

&lt;100

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

5.012,3
46.721,2
290.664,9
342.398,4

1,46
13,65
84,89
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

29.503,5
155.395,9
850.057,3
1.034.956,7

2,85
15,01
82,13
100,00

100 a 500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

46.651,7
222.507,7
1.515.868,7
1.785.028,1

2,61
12,47
84,92
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

185.073,2
1.081.346,2
2.774.951,7
4.041.371,1

4,58
26,76
68,66
100,00

500

Mixtos
Mujeres
Varones
Total

223.903,0
1.597.363,7
5.071.064,4
6.892.331,1

3,25
23,18
73,58
100,00

_cap. 07
Córdoba

Entre Ríos

Provincia

La Pampa

San Luis

Santa Fe

Estrato de superficie

Sexo

&lt;100

�1 0 7
_ p á g . /

Gráfico 7. Brechas de género, en porcentajes, por formas de tenencia de
la tierra, según rango de extensión de las EAP en la Región Pampeana.
0%

Buenos Aires

&lt;100

100 a 500

500

Córdoba

&lt;100

100 a 500

500

Entre Ríos

&lt;100

100 a 500

500

La Pampa

&lt;100

100 a 500

500

San Luis

&lt;100

100 a 500

500

Santa Fe

&lt;100

100 a 500

500

20%

40%

60%

80%

100%

Mixtos
Mujeres
Varones

�1 0 9

capítulo 08

CONCLUSIONES

_ p á g . /

08

�1 1 1
_ p á g . /

Conclusiones iniciales
Por tratarse este estudio de un marco de análisis, las conclusiones iniciales
que se exponen aquí son puntos de partida más que respuestas cerradas al
planteo de distintos interrogantes que subyacen en toda esta exploración:
¿Cómo se cierran las brechas de género en la propiedad rural?
¿Cómo evaluar el impacto positivo de la potencial implementación eficaz de
programas destinados a “cerrarlas” en atención a los procesos históricoeconómicos donde está inserto el desarrollo agrario argentino?
Actualmente las tendencias de concentración parcelaria asociadas al crecimiento de los pools de siembra, en directa concurrencia con la compra significativa de grandes extensiones de tierras por parte de inversionistas extranjeros (extranjerización), están expandiendo el volumen de los intercambios
del segundo ámbito en importancia: el mercado propiamente dicho de la
compraventa de inmuebles rurales.
La concentración parcelaria incrementa la consuetudinaria concentración
de la tierra por vía masculina, así como la extranjerización de la tierra y el
fortalecimiento del capital financiero como actor productivo (pool de siembra) aumentan la “desfamiliarización” de la gestión productiva agraria en la
Argentina.
El incremento de las extensiones de hectáreas gestionadas por los pools de
siembra es un claro indicador del proceso de “desfamiliarización” actual de
la gestión de la producción agraria exportable argentina.

_cap. 08

En el pasado reciente, el desarrollo agrario en la Argentina se caracterizó
por basarse sobre una organización familiar (aunque desigual en términos
de género) del proceso de trabajo; en la actualidad, esas tradicionales asimetrías son acrecentadas por el proceso de agriculturización.

CONCLUSIONES
INCIALES

La conjunción de un factor de desigualdad intrafamiliar con factores extrafamiliares, como la agriculturización y sus consecuentes concentración
parcelaria y “desfamiliarización”, potencia la desvinculación femenina de la

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_ p á g . /

gestión de la tierra a la que sólo “posee” a título legal. Desvinculación productiva selectivamente sesgada hacia las mujeres que ha sido inducida en
forma directa por las prácticas familiares (en especial entre los farmers) y
también por los mecanismos estatales, tanto si se lo observa en aquello en
lo que intervienen como en lo que dejan de intervenir.
Coincidiendo con Deere y León (2000:13), se puede afirmar que la desigualdad de género en la propiedad rural en la Argentina también tiene su origen
en “los privilegios que disfrutan los hombres en el matrimonio, la preferencia por los varones en las prácticas de herencia, el sesgo masculino en los
programas de distribución y titulación de tierras, y el sesgo de género en el
mercado de tierras, en el que es menos probable que las mujeres participen
exitosamente como compradoras. Siendo todos estos ámbitos sobre los que
hay que introducir cambios para asegurar a las mujeres un acceso efectivo
más equitativo a este importantísimo activo”.

_cap. 08

Del trabajo de campo que sustenta estas afirmaciones se desprende que
habría que considerar otros factores concurrentes. Por ejemplo, la construcción discursiva profundamente androcéntrica del grueso de la normativa
agraria nacional y provincial, de los especialistas académicos del Derecho
Agrario y de la mayoría de los profesionales de las ciencias agrarias, ya sea
que actúen en la esfera privada o pública. En estos ámbitos normativos se
sigue construyendo –tanto discursiva como fácticamente–, de manera sexista y “ciega al género” aun bajo supuestos de “neutralidad”, el estatus profesional agrario, real proveedor de derechos efectivos de acceso, uso y control
de los recursos productivos a quien lo detente.
Todo supuesto discursivo de “neutralidad” que no contemple las ventajas/
desventajas en el punto de partida de aquellos colectivos a quienes desea
alcanzar cumple, en la práctica, exactamente su fin contrario, ya que si en el
mejor de los casos sus ejecutores actúan sin estereotipos de género, el solo
hecho de que varones y mujeres estén posicionados diferencialmente para
acceder a sus alcances limita o privilegia su efectivo acceso.
Sería importante a este respecto, alentar que en futuras indagaciones se
analicen las implicancias de la vigencia de la visión gender blind en los obstáculos a la equidad para el acceso, uso y control de los recursos produc-

tivos y sus consecuencias en un desarrollo rural sostenible y perdurable
generacionalmente. Del mismo modo, habría que desestructurar la base
neoclásica que perdura en ámbitos como la economía agraria y en general
en la currícula de la formación profesional agraria, universitaria y terciaria,
que sigue reproduciendo estos sesgos cuando sus graduados acceden al
funcionariado público en las áreas estatales, a las cátedras universitarias y
al sector privado.
Serán estos últimos quienes intervengan en el diseño de políticas públicas,
censos, estadísticas, evaluaciones de impacto y monitoreo de programas de
intervención, herramientas que en conjunto tienen un decisivo impacto en la
superación o en la perpetuación de las brechas de género en la propiedad
rural.
Por todo lo expuesto se sugieren las siguientes intervenciones:
• Desagregar por sexo todos los ítems relacionados con la “propiedad de la
tierra”, incluyendo las categorías “propietarios por sexo” en los censos nacionales agropecuarios y en todas las mediciones oficiales del sector.
• Detectar y erradicar mediante capacitación focalizada los estereotipos de
género en profesionales agrarios que actúan en el sector público, para lograr una mejor captación del proceso de vinculación productiva a través de
la comprensión integral del trabajo familiar agrario, tanto el remunerado
como el no remunerado, porque en común contribuyen tanto a la rentabilidad predial como a la supervivencia de un modo de vida rural en los sectores
subalternos y de todos sus actores implicados.
• Especialmente se recomienda centrar esta acción en los formadores/as
de censistas y encuestadores/as de estadísticas, censos y mediciones agropecuarias.
• Analizar con enfoque de género las implicancias de la extensión del condominio y de las discusiones jurídico-legislativas sobre Unidad Económica
respecto de los impactos diferenciales por sexo de la vinculación/desvinculación productiva con la propiedad legal de la tierra.

�1 1 5
_ p á g . /

_cap. 08

• Unificar bases de datos agregadas por sexo de registros de la propiedad inmueble de las provincias, para mapear la movilidad por sexo de la propiedad
legal por intermedio del análisis de las inscripciones de las transacciones de
compraventa.

Para finalizar, puede afirmarse también: “Una distribución más equitativa
de los ingresos y de los activos permitiría a su vez que un mayor número de
personas se puedan aprovechar de mejor manera de las oportunidades que
ofrece el crecimiento económico” (Rico y Dirven 2003:9).

• Establecer por ley la “titulación conjunta” o “cotitulación” en los casos de
adjudicaciones en venta, donaciones y toda forma de transferencia dominial
de tierras fiscales a particulares, tanto cuando se trate de parejas de hecho
como de matrimonios de derecho.

La actual coyuntura política argentina de gran debate respecto de las potencialidades y limitaciones del actual modelo de desarrollo rural es también
una excelente oportunidad para incluir la consideración de los costos –éticos, económicos, sociales y hasta ambientales– de ignorar la desigualdad
de género en el acceso a los recursos productivos y, entre ellos, a uno de los
más significativos: el de la Propiedad Rural.

La conveniencia y necesidad de la “cotitulación” como forma de cerrar las
brechas de género (implicando en este caso a los sectores subalternos, principales demandantes y destinatarios de las políticas de distribución de tierras
estatales) se desprende de las propias dinámicas de organización familiar ya
estudiadas ampliamente por la literatura sociológica en estos sectores en
los que no predominan el matrimonio legal, ni la familia nuclear sempiterna,
como reaseguros jurídicos de la propiedad conyugal común que sí se observa entre los farmers, aunque haciendo la salvedad que se desprende de lo
observado en este sector: participar en los títulos de la propiedad inmueble
en régimen de gananciales no implica necesariamente, en el caso de muchas
cónyuges, participar en equidad sobre las decisiones sobre su uso.
Por último, para cerrar este marco de análisis se imponen las siguientes
preguntas: ¿para qué cerrar las brechas de género en cuanto a los recursos
productivos? ¿Es sólo un tema de implicancias éticas o conlleva –tanto en su
solución como en ignorarlo– impacto económico, social y cultural?
No se trata sólo de observar, interpretar y medir el impacto en el orden de
género que pueden causar las políticas públicas, las prácticas culturales
sexistas en las organizaciones ruralistas, el sesgo gender blind de los estudios agroeconómicos y en las mediciones y censos oficiales, entre otros
muchos vectores de análisis. De lo que se trata, en suma, es de mostrar y
demostrar cómo un orden de género en la agricultura, histórico, desigual y
jerárquico, da forma a un modelo de desarrollo agrario que tiene gran injerencia en el sistema económico nacional en su conjunto, poniendo la mirada
en los primeros eslabones de la cadena como son las reglas de acceso a los
recursos productivos.

�1 1 7

capítulo 09

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09

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_cap. 09

ZUBRZYCKI, Bernarda (2002), “Campos comuneros en el Valle de Hualfín
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Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal (Redalyc).

Links
www.eclac.cl
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www.fao.org
www.iabd.org
www.iica.int
www.ilo.org
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ESTA SEGUNDA EDICIÓN SE TERMINÓ DE IMPRIMIR EN AGOSTO DE 2013,
EN LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES.

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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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