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                    <text>BIBLIOTECA-CDIA/SAGyP

�BIBLIOTECA-CDIA/SAGyP

-

.

\ .. ,;ERIA

"-}-t 53
MINISTERIO CE AGRICULTURA

NVENTARl&lt;J;

IHl&lt;ECCli'lX 1;~~ hl{AL DE ~llNAi:i, lrEOLuGIA E Hll&gt;ltOLOGfA

LL-----~~--------

BOLETÍN N.º r
Serie B (Geología)

SOBRE LA PRESENCIA DEL RÉTICO
E:.N LA

COST1\

Pi-\ T AGC )N l CA
PO R EL

j

Doctor G. DELHAES

BUENOS AIRES
Tall,.r~

d,. la Dire cción Met..oro16irfca

1913

�BIBLIOTECA-CDIA/SAGyP

Bueno,; .\1res. 31 de Diciembre ele

191 ::?.

Setior Director General, Ingeniero E. Hermitfr.
Tengo el agrado de rl'mit1rlc una comunicación del c;cólogo de
esta Seccic'in, doctor Delha&lt;'s, sobre la e"istenc 1a de la formanón
n!tica en la co::.ta atlántica. cena del Puerto de San lulián. E-;te
dc::.cubrimic nto, hecho durante la clas1fic .tCJÓJl &lt;Í&lt; muc,.,tra-; ele perÍOnH ión, que &lt;lcnnl&lt;'stra la ('Xten-.ic'111 del antiguo conti1wnte sudamericano africano. desde la regic'n andina ha-.ta n1¡Í:-; all{1 de la costa
patagónica y proba b lcmen te aún d e la~ islas .;\ 1a kmas. tiene interés
general. l'or eso pido se sirva disponer s u publicaci,'111 en el Boletín.
Saludo a \ 'd. muy atentamente.

J.

KEIDEL.

Buenos Aires, Febrero 7 de

191

•

J.

A S. E. el Seiior ,11i11istro de Agricultura, dodor Adolfo Muf?iw.
Señor l\linistro:
Cúmpleme elevar a \ . E. ::.olicitanto su publicación, el adJunto infonne del Ceólogo, doctor Delhaes. sobre la existencia de
terreno rético en Sru1 Julián ( Territorio de Santa Cruz).
La perforación que allí se ejecuta tuvo en vista reconocer si
la fom1ación petrolífera ele Comodoro Ri\·adana, se extendía hasta
allí y los resultados obtenidos son negatiYos desde que el rético
es más antiguo.
Por otra parte. como el rético. en nuestro país, ~uele encerrar
capas de combustible mineral, el interés de los trabajos l-mpren didos no disminuye por eso.
Saludo a V. E. con toda consideración.

E. IIER.'.\IITTE.

�BIBLIOTECA-CDIA/SAGyP

Sobre la presencia del Rético en la costa patagónica
POR EL

do ctor G. DELHAES

De la im·est1gación de muestras de una perforacit'&gt;n en San
Juldn, en e l territorio ele Santa Cruz. ha resultado el interesantl'
perfil siguiente:
1) o

3 m. tierra ,-egetal, loe:&gt; y arena calcárea;
3.50 m. rodados de cuarcita y de granito I¿ Kodado-.,
de Tehuelche ?) ;

2l

3

·' l

3.50
13.50 m. arena margosa de color gris - éllllarillento
y amarillo obscuro con « lumachdks » de lamelibranquios
(Pecten, Osfrea);

ü7.3&lt;&gt; m. arenas margosas gl&lt;tuconítira-, de t&lt;&gt;lm
\ crdc obscuro con foramirnfcn,s. briowos, gasterópodos,
bi' ah os. braqui6podos;
· .:; ) r,¡ .36 - 83.3() m. tobas de pórfido 1 ua reí foro y arcillas ho
josas o endurecidas de color obscuro; l'l1 mayor partt•
texturél de 'cinta f111a por alternacic'm de esquistos ar
cillosos silicificados o no, obscuros, con tobas de to
lar amarillo blanquecino;
-l ; 1 ).50

(&gt; •

83.36 - 87 m. tobas de color gris ) arcillas t•squi stosas con

Estheria;
7 , 8;-

1co.50 ni. toba:, de color gris blanquecino;

8 , 100.5_0
109 m. toba.., . . ilicificaclas de color gris blanqu&lt;:cmo y arcillas esquistosas endurecidas ton pirita dC'
hi e rro ) 1:-stheria;
9)

109 -

q 1 50 m. tub,1..., el&lt;' color gri-; blanqULc.no ;

1..p .50
152.20 m. tobas granulosas de color gri:-, blanquccmo con grandes fragmentos de ütarzo ) lclcle-;pato ;
1 1) L 52.20 1(io.80 m. tobas clen._,a..., de color gris blanquecino
o toba.., aglomer;ídicas con partC's granu)o..,as endur,··
ciclas ) cemento silíceo.

1o

La pcrforarit'm continuar&lt;Í.
La interpretac ión ele cst@' perfil nos coll'lucc a rc,.,ultados i1 11porlantes. Debajo de ( 1 ) y el&lt;' los rodadcs. quizás pertenecientes a
Jo.., rodados de Tehuelche (2 ), s iguen arena.., glauconíticas m.ir
gosa.., de color amarillo o verde obscuro U
.+). de las cualc...,
podía separa rse , la\'ándola,.,, además de una « lum:tchelle » &lt;le Pee-

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6
len, Osfrea, foraminífcros. briozoo.;. cte.. la Sigapatdla americana
O rtm. ( 13, 1 I, 3, 1 27 ), cf. Cardita elegantoides Ortm. (13, 37, I II,
5, I\. :? • Mactra sp., d. Magcllania patagónica Sow. ( 12, 5).
La denominada :\lolasa patagt'mica (/.1, 155 ) expresa mejor el
car&lt;Íctcr petrogr&lt;ÍÍ1ro de esta serie de capas. cerca de San Juli&lt;ín,
que la denominaciún formacic'm ele to ha" patagónica" (9, 103 ) .
Sin transición ninguna. siguen dchajo las arenas obscuras de molasa tohas ele púrficlo cuardfrro terrosas o densas, endurecidas y
granulo&lt;..,a-, de color gris blanquecino ) arcillas esquistosas hojosa.., o C'ndurcciclas de color 1wgro. que contienen pirita ele hierro
~ películas de carbérn sobre la superficie ele las capas ( 5
I2 ).
Las tobas muy probablemente pertenecen al grupo de las tobas densas aglomcní.clicas de RosE:'\HFSlll (8, 869
872). que frecuentemente cambian unas ton otras. que son silicificadas más o
menos y que contien&lt;:.'n, a menudo, nidos de una piedra cón1ea
obscura. Las tobas de11'-as pr&lt;.&gt;clominan y hacen reconocer en el
corte microscópico. inYe..,tiganclo con luz común, una masa homog&lt;:"nea de color gris amarillo que. C'ntre nícoles cruzados, y haciendo
girar la platina se e..,clarcc&lt; : en muncro-;o.; granitos centelleantes y
muestra astillas mayores ck c uarzo. El cuarzo predomina sobre el
feldespato y pre"enta en 1:1s tobas aglomeddicas contornos &lt;lngulosos
y rc&lt;loncleados por c orro:-ii' n. l'n cuyas bahías entra la masa digitiformemcntc. En los e~ quitos arcillosos ele esta serie se encontraron fc'isiles en las camadas 6, 8, 1 1, apretados y sobrepue-;tos unos
sobre otros. haciendo 'er en parte muy &lt; laramente la ~structura
de malla característica parn L"stheáa (12, 159, f. 626). El estado
de con::en·aci('n de· C'-.tas c·stherias es muy di-;tinto, :;egún la com
posicicín y estado ele la roca. En los hojoso'&gt; esquistos negros.
poco alterados. las estheri;1s se han c&lt;msen;ado en forma de pe ·
lículas ele· quitina. que mtwstran perfectamente los relieves. En
Jos c·:-.qu1s1to.., nt'grn-. enclurl'ci&lt;los o en las partes, donde frecuentcmcntl' alternan con laminillas ck tobas blanquecinas y de pardusco, se obsen an a rn&lt;·nuelo solamente impresiones si.n indicios
de Jo.., relieves.
El Dr Kuni:r. me llamt'&gt; la atenci&lt;ín sobre la notable serneJéll1Za ele -estas estherias ele San Juli&lt;ín con la Estheria Mangaliensi~ Jones del rético ele la provincia de :\lendoza.
Al profesor BonF:\"BE:\"DLH. tengo que agradecer la amable entrega de los
originales dcst riptos por Gll'\ITZ ( 4, .) , I, 1 - 6 ) y recogidos por
S1 ELZ"\"ER en el cerro de Cad11'uta, cerca de ~Iencloza, v al lado
ele .Agua del Zorro (sierra de Uspallata }.
'
t\demás, dispuse para la comparación de material bien con
senado, que rerng1&lt;í el profesor KCRT/ cerca de Cacheuta, y que
se había cleclaraclo en Inglaterra como idéntico de Estheria Man~alicnsis Jone~ ele :\Iangali.
Las estherias &lt;le San Juli;in, como la-; ele la provincia ele ~lendo ·
za. \'arían considerablemente, en su forma. Cambian correspondiendo a rclé1ción diferente entre lon:gitud y altura y el contorno es
O\alaclo. ya sea alargado. oblícuo o redondeado, con ápice de
lante en la punta o en el primer cuarto o tercio. Según esto,
también el margen cardinal es rectílineo (largo o corto -,i bien, cuan
do es muy pequeño, pasa casi desapercibido. pareciendo que fuera
continuación de la currn del borde. La parte posterior pasa redon-

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dcada al margen inferior. .\demás. todos los ejemplares que he
in\'estigaclo tienen el mismo tipo ele relieve. l\1 ucstran más o menos
:20 costillas claras, distanciadas regularmente y dc•l mismo ancho con
mayor pendiente hacia el ápice. teniendo las fajas intercaladas. mucho
m;ís anchas, una superficie arrugada en conscc:u('ncia ele la e:-;tructura de malla. Las costillas a Yeces son subdi,·ididas por un
surco longitudinal. y pueden acercarse entone es o distanciarse o
mostrar altemacic'in entre costillas más gruesas y· más linas. Su
número es, raras Yeces. menor de veinte, pero lo sobrepasa frecuentemente. Las fonnas &lt;le San Julián difieren ele las del po·
• nientc de la República por su tamaño menor (.+
6 mm. ele Ion·
gitud), una diferencia de poca importancia, porque por una parte
también los ejemplares ele la pro\'incia de :'-.lendo.:a oscilan entre
.+ - ro mm. ~le longitud. y p r&gt;r otra la diferen cia se t·xplica por las·
diferentes condiciones de Yicla en los distintos lugares.
No titubeo, pues, en identificar las cstherias ele San Julián
con Estheria Mangaliensis Jemes y considero. por eso. toda la se·
rie de tobas como pert:·ncciente al rético. cncontr;ínclose distri·
buídos los esquistos con cstherias por todo el complejo. Esta clasificaci(,n tiene alguna importancia. porque se conocían hasta ahora
los depósitos réticos solamente de las pro\'incias centrales. es .decir, de ~1cndoza, San Juan y La Rioja (3, 1 24-; 11, .+5 - 5.+J, y
el depósito de San Julián al mismo tiempo represcnt:1 la formación mesozoica más antigua de la Patagonia. De aquí Fr. ,\MEGlll:"IO
ha, descripto como piso m:.b viejo de la rcgi .'111 an lina septentrional. esquistos jurásicos de color 'negro y rojo. y arenic;cas coloradas del 1\rroyo Teca y del Río Genua en Ja parte norte del
Chubut, en los e uales ROTH encontró encerrado,; en una roca dolomítica. amonitas y bi,·ah·os. qwzás de edad liásica. De la región andina me riel 1onal se conocen rocas metamorfoseadas de edad
indeterminada y tobas de púrfido ) conglomerados ele! jurásico
superior ( 14, 128, 186). En la costa atlántira de Santa Cruz afloran, entre Sm1 Julián y el Río Deseado, roras porfíricas precre·
túccas en masas aisladas (2, 30. 35, 37, f. 3). Sobre estas rocas
siguen en la región andina ele la Patagonia mcnclional. depósitos
marinos de netáceo inferior ( J.J, r 28. 1 29. 186 ) en la región
cxtraandina de los territorios del Chubut v de Santa Cruz. las
,(lrernscas ) tobas del cret{1cco ( !./, 132, 1 s's ; 2. )8 ; 9, &lt;J 5) pro·
bablemente &lt;.·n ~u mayor parte continentales.
La existencia del rético en San Julián, tiene im¡nrtancia para
la historit1 geológica de la República .\rgentina. pues demuestra
la existencia 1de un continente• durante la época rética en la parte
oriental de la república. La formación dr una serÍt' de tobas,
como la perforada hasta ahora, de un cspcs &gt;r ck 1 5) netro&gt;. con
los depósitos de agua dulce intercalados ,·arni-. 'eces. que contienen las c:-therias y la alternación frecuente ele delgadas capas
de tobas y ele capitas de esquistos, en parte cnclurec1clos, puede
imaginar:-;&lt;· {micamente bajo las condiciones de una época contt·
nen tal ele larga duración y con frecuentes movimientos del suelo,
y es estratigráficamente un homólogo del Paramillo ele lJspallata
en ~Mendoza (11, 48- 51) .

..

,.

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-

8

f~,., una coincickn&lt; ia 11otahil' que i1111ll'diatanwntl' dt"&gt;Plll~,., qul'
h11b&lt;' d!'lllostrado la cxistt'ncia ele la s&lt;'ril' del rético con Ja
Estlnriu 1l1a11Kulit•11sis en San Julián. el Dr. J-(EIDEL encontrara &lt;crea ck Sauce (;rancie. en la sierra de Pillahuinc&lt;'i (pro,-i1wia de Buenos Aires). u11;1 .111tigua nHncna basnl. &lt;'orrcspondi&lt;'ntl' al &lt;on~lonwrado de I&gt;wyka. con rndaclos ...·striados y focctados. \ 1110::,trara ron c:-.o la exi.:;tcncia ele un continente en la Ar·
gcntin;; oriental ya en la l-po&lt; ;1 del carbonífero. Este se conocía
hasta ahora clt I ponll'ntc de la República ~ de las Islas Malvinas;
de las prm int ias ele San Luis. \kncloza. San Juan y La Rioja.
BüD I :\BEi\'Ilr R (3, 46 90 y S·¡ \l'l'E::\RECK (JI, i
45) han descrip·
to pro lijamente· dq&gt;&lt;'&gt;sitos del mismo car&lt;Íctl'r que los del continente
ele Concl\\ana. con una flora lllixta de tipos de lwmisfcrio sep·
, tentrional ~ del &lt;ontintntc· de (;onch1 a11.1, l:ajo la denomin ación
ele e::-.trato" dl' J&gt;aganzo, qut• he t'IH &lt;111traclo tambil&gt;11 en un
\ ia1e por las pa rll's limít roft·s de las prm·incias de La Rioja y
ele ( atamarca. Por otra parte. IL\LLE ha descripto l'l &lt;onglonwrado clt' l )\\'yka ) &lt;apas con uua flora típif a dd piso ele Glossopfrris
(5, 1 (io
183 ).
E 1 ronglonwraclo do 1h1) ka dt' las ..,;erras me r idionales ele
Bul'nos . . \ircs y l'I rético ck '-;an }uliú11 forman. pues. dos puente'.-&gt;
entre aquello-, rc..,tos del antiguo continl'ntt• de Condwana. y la
exist&lt;·n&lt;·i;1 de esthaia Man~alirnsis u1 la l'at;1gonia. indica quiús
un &lt;'alll ino que ha seguido esta l's¡wcie. d i-.;t ri bu yéndose desde la
lnllia oriental hasta el poniente ck la .\rgt·ntina. De e-;tc modo
la supo..,i&lt; i&lt;'n de fl ALl.E (5, :wo) de una relación &lt;'ntre las capas
de las l\Lah·inas dirig idas el&lt;- naciente ;1 ponien te o de S E . a NO.,
y la prccorclillcra ele lo'.-&gt; .\1Hl('s, queda &lt;onfirmada por el rético
de San Juli:ín. l lna continua&lt; i&lt;'&gt;n de senwjantes capa-; debajo del
grueso manto de lo.., scclimt·ntos dilu,·ianos. t&lt;"rciarios ~ 1-retáceos
ele la l'atagonia. &lt;·s probable.
1)e t•,,ta 11ia11t·ra tambic~n. quizás, -;e t'\plican las sier ras de
Buenos .-\ irl's · dirigidas cksd1· l'I SE. hacia el '\O. y la frccuentv
dcs,·iaci&lt;',n del nimbo de los e"quistos cristalmos. como lo he oh
sen'ado t n las ::.inras clt· La Rioja y Catamarca. Pertenecen a
sistema" de pliegues de edad paleozoica. que tienen rumbo general
SE.
'\(l .. transformado en parte por el pl&lt;'gamiento &lt;·n cadenas
dirigidas de sud a norte, por &lt;·I plegamiento terciario.
La ¡wrforaci&lt;'&gt;n de San Juliún es intn&lt;"sante, además, porque
muc,.,tr&lt;i ];1 molasa patag{nica descansando directamente sobre el
l'&lt;~tico. faltando todo el cret:ícco. ) ron eso queda confirmada y
generalizada la transgrc::ii&lt;'n dl' la molasa sobre depósitos antiguos
&lt;leducida por \\ 11 CKl '\S ( / ./, 18&lt;). J 90).
El Yalor considerable el&lt;' la denuda&lt; 1&lt;'&gt;11 en San Ju lián. por
Otra p;nte. es prolJabkmentt• originado por 1110Yil1liCntos tCCtÚllÍ
cos. ~uposici&lt;:n qul' me pan·&lt; t' fundada por algunos hechos. En
el affhi'o de mtH·::itras de· ¡wrforaciont's de la Din·&lt;Tiún t;cneral
de :\linas. (;eología &lt;' lliclrología se encuentran clep :&gt;sttadas mues
tras clt' una Forfirita ele color gris· rojo, procedente ele San Julián.
ele una profundidad comprendida &lt;'ntrc 19 y 46 m. Por el
&lt;ontrario. en eles ¡H rfor:wioll&lt;'s cerca del cabo Curioso. al norte
&lt;le Sa11 Juliún. &lt;tp.trcc·&lt;·n debajo de arenas glauconítica-; ele la mo
lasa patagónica de unos 45 m. de espesor. pórfidos cuarcí-

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feros y tobas densas d 1e 1 olor r&lt;&gt;JO ) blanco hasta la profundidad
ele I 20 m. Otra perforación, cuyos resultados no se pueden
comprobar más ( 6, 111
ha encontrado hasta los 68 m. arenas
y arcillas del terciario con carbón y. hasta la profundidad de 1 20
m., arcillas y areni-.cas abigarradas ~ del netéÍCeo ? ). Sobre
planos publicados por Fr.. .\,ILGlll ;\'O (2, )/f. 3: .p, f._¡. : 92 f. 20:
1-1-4, f. 39; ¡_¡.6. f. 40; lám. VIII. l&lt;ím. Ill ) se \'Cal poniL•ntc de la
Bahía d(' San Juli;ín. aremsras del crl't:íceo y rucas eruptÍ\ ª" prcterciaria..,. Fot 'ROl :-- (6. 109 ha demostrado l'n el Bajo ele San
Julián, al SO. del pueblo de ese nombre. la cxi..,tencia de c;1pas
del cret;ícco ch-bajo cid terciario &lt; arbonífcro. .\ 1·sto '&gt;l' agrega
la super¡;osic i{n de San Julián. .\sí la co1w.\ic'm ele las capas y
el espe..,or de la molasa cambi;1n en los aln:declon·s de la Bahía
de Sa11 Juliún. a menudo. .\quí las muestras patagúnic-as parecen, pues. ser destrozadas por clisloc;1ciones clifrrentes.

Buenos .\ires, .\bril de 1911.

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                    <text>~

109

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MIATELLO

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INGEN I ERO AGRÓNOMO

El Malestar Agrario

BUEN OS AIR ES
&amp; GJRAl!D, CERl&lt;I T O

h 1r . Y L IT. PECH

-

rn!9 -

~:-,

�EL IVIALEST A R AGRARIO
Desde 1912, época en que empezó a esbozarse en las
di versas regiones del país el malestar económico ent1·e las poblaciones rurales y mús especialmente en
las zonas maiceras, he venido ocupándome del estudio de sus causas y de los medios más convenientes
para evitarlas o aminorar sus resultados, lo que he
tratado en conferencias y publicaciones.
Ahora, quiero referirme en las páginas que siguen,
a la zona Norte de la provincia de Buenos Aires, cuyos partidos he tenido ocasión de estudiar y recorrer
en estos ü llimos tiempos .
Entre los diversos factores de ·Carácter permanente y
f1:ndamenLal, que han determinado la actual crisis
agraria, pueden anotarse: los altos arrendamientos de
Ll tierra; los contratos cortos y sus cláusulas; los intermediarios entre los terratenientes y los agricultores; los fletes ferroviarios elevados; la defectuosa organización industrial y económica de la agricultura; la
l'ülta. ele crédito agrario adecuado, y los deficientes sistemas y procedimientos culturales.
Y hay factores ocasionales o transitorios, que han
agravado la situación del productor, como ser: el stnck
df! la producción maicera en las chacras; la depreciación del producto; el .envase caro y la carestía. de la
vida.
Voy a cxa.minar brevemente el valor y rol de cada
uno de estos factores, causales del movimiento agrari 1 en cuestión.
Altos :nrcndamicntos. - Se paga en la zona recorrida, de 25 a 30 pesos la hectárea por arrendamiento, o

a.

A. G.

BIBUf\.,..,.,... . . -NTíl t. T

�hi1'11. d(· :¡;-¡ ;1 '10 por c:iPnto de la cosecha en troje o
parva.
En rigor, &lt;lada la valorización que han adquirido esas
licnas, admitiendo que valgan arriba de ¡){)() pesos la
hEctúrea, el precio de 40 pesos, máximo, representa escasamente el 8 % de interés. Pero contemplando el
caso, bajo el punto de vista {]el agricultor, que paga el
arrendamiento con el fruto de su trabajo, y teniendo
e1t cuenta como crilel'io preponderante, el bajo precio
del maíz, que es el producto que más se explota en la
zona, y el elevado costo de su producción, el arrendamiento de 110 pesos la hectárea o el de 40 % &lt;le la cosecha, puesto en troje, resulta caro y desproporcionado
en relación al aporte que cada uno, terrateniente y productor, lleva por contrato a la improvisada sociedad
y irnr consiguiente no es equitativa la distribución deutilidacles, pues como el propietario, aún en el c:iso &lt;le
una escasa -cosecha, como la actual, de 20 quintales
poI' hectárea, saca el valor de 6 a 8 quintales por hecltírea puestos en troje; mientras que el agricultor nopaga, con la parle que le queda, ni los gastos de cultivo y cosecha y los de alimentación de su familia, desdf. que, como veremos más adelante, el precio del costo
.Jpl producto supera al &lt;le venta.
De modo que, dadas las condiciones en que se cn1.:ue:,nt.ra actualmente el mercado de cereales en el país,
1·oncliciones que se relacionan íntima y extensamente,
con los -demás factores que intervienen en el complicado mecanismo de la producción agrícola, los arrendamientos mencionados hacen imposible una cxplotac iún remunerativa; y la hacen un tanto difícil aún en
tiempos normales, porque una cuota de arrendamiento
que substrae previamente el '10 % del producto entrojado, neto de gastos de proclucción, aún sin muchos
;rnó lisis, resulta evi&lt;lcnlcmrnlc cara y desproporcionada, pues mús hicu qur arrendatario, el agricultor se
toma casi un mNlianero, con la diferencia de quC"
a.porta un capital, rrpr(\sentado por los elementos de
trabajo. animales, instrumentos, maquinaria. semillas,

�-5de ., que no resulta equitativamente remunel'ado, aparte del trabajo personal o adventicio. que presta desde
la siembra hasta la cosecha.
Ahora, si quisiéramos investigar sobre las causas
concurrentes a esta suba exagerada de los arrendamientos, veríamos fácilmente, como en much0s casos,
ellas deben referirse a la valorización exagerada, errónea o ficticia que en años excepcionalmente favorables
y por obra de especulación a veces, se ha acljmlicado a
las tierras destinadas a cultivos generales, aún situadas
en las zonas mejores clcl país: así, v. g1"., el propietario
que, aún en buena fe creía que su tierra valía 800 pesos la lrnclárea, se conlenlaba, muy morlesta.mente, con
aplicarle un iDterés del 8 % y cobraba G3 pesos la hectárea de arrendamiento, como si la! cosa. Pero fácil
sería demostrar que no hay tiena para trigo., lino y
maíz, que puede valer tanto, cloncle quiera que esté situada; porque el precio de la tierra, en la zona agríco'a comúnmente explotada, tiene factores generadorE:::-; (distancia de puerto y de estación, rendimiento medio, costo de la mano de obra, precio de lüs productos,
del envase, flete, acarreo, impuestos, ele.) que la práctica y la experiencia permiten hoy avaluar y &lt;ClPlerminar con suficiente exactitud, para formular un cómputo preciso y completo en cada caso.
Pero a la suba mencionada, han contribuíuo también
otras causas, como ser la ignorancia de los colonos sobre el costo de producción, por lo cual, casi siempre
no tienen en cuenta en los cómputos culturales, el precio de la mano ele obra ele él y su familia; la competencia que frecuentemente se hacen entre ellos los buscadores de tierras para cullívar y arrendar y, en fin, los
intermediarios, cuya apciún veremos más adelante.
Contratos cortos y sus cláusulas. - Los contratos
que duran un afio solümente, aunque se renueven con
frecuencia y de mutuo acuerdo, impiden sin eluda algl)na, toda mejora, aunque provisoria, de parte del
colono arrendatario en la tierra que ocupa, por lo cual
no puede levantar u.na vivienda sana, cómoda e lügié-

�-6-

nit.,a, plantar árboles para sombra y combustible, formar una quinta o huerta, sembrar su potrero de alfalfa, etc., y formar, en fin, a su alrededor, un ambiente
de~ confort tan útil y tan necesario para hacer su vida
llevadera y su costo menos oneroso.
En cuanto a las cláusulas impositivas de trilla, bolsa,
cría de cerdos, compras de produc~os y otras, no hay
para qué demostrar que .constituyen otras tantas medidas de rest.ricción y monopolio, tan absurdas como
improcedentes.
Intermediarios. - Refiriéndome a los que actúan entre los propietarios y los agricultores, arrendando la
tierra de aquéllos y subarrendándola a éstos, se puede,
sir• dificultad ninguna, considerarlos como causantes
inmediatos de la exagerada suba de los precios de los
arrendamientos, puesto que arriendan, supongamos,
a 5, y subarriendan a 10, ganando neta la diferencia,
sin ninguna ·clase de riesgo y sin capital muchas veces.
Habría que distinguir, sin embargo, los empresarios
que pagan en dinero efectivo y subarriendan al tanto
por ciento de la cosecha; éstos, como quiera que sea,
arriesgan un capital y justo es y lógico, que les conespmda alguna utilidad.
A la expansión de este gremio de intermediarios,
mal denominados «colonizadores)), coopera esencialmente el ansenlismo ele los graneles propietarios, los
que prefieren percibir sus rentas, sin molestias, aunque sean aminoradas por la intervención ele intermediarios y clesenlenderse lle la forma y medios con que ellas
se realizan. así como de la trascendencia de estos grandes problemas derivados de intereses opuestos en lucha y ele la agitación que estos mismos provocan entre
los que, en verdad de verdad, son los creadores de sus
riquezas y de su bienestar social y económico.
Fletes. - Constituyen otro factor que gmva desmesurada y fatalmente sobre la producción, porque mientras otros elementos generadores de su costo son variables. como rendimiento y precio del prnduclo, éste,

�-7en cambio, es fijo, invariable y su acción por consiguiente tanto más pesada e int olerable cuanto más
bajos son los dos índices mencionados.
Se paga, v. gr., en la zona de Pergamino, de 00 a 80
centavos el quintal por flete de maíz hasta Buenos Airns, lo que representa del 12 al 16 % del costo de producción clel cereal puesto en el punto final de su des~
tino; este por ciento resulta a todas luces deprimente
sobremanera, pern se torna imposible e inaceptable.
cuando escasea el rendimiento y baja el precio del
producto, alejando más y más los factores negativos y
positivos que intervienen a determinar el beneficio d e
l&lt;l empresa explotadora del suelo.
Organización industrial defectuosa. - Qui c~'Qi referirme a la tendencia manifiesta de lodos los chacareros, ele explotar una extensión de tierra superior a los
medios y elementos de trabajo de que disponen. Con
u· .· arado doble y unos cuantos caballos, el agricultor
quiere trabajar 60, 80 y más hectáreas, debiendo forzosamente hacer un cultivo rápido, ligero, apurado, y
encontrándose con dificultades para la siembra y la
cosecha sobre todo. Y esta tendencia no es propia s olt:1mente de los agricullores de la zona a que se refiere
rslP estudio , sino !ambic'-11 a todas las clem:1s :wn ns, l't'giones o provincias.
Sistemas y procedimientos culturales deiicicn tes. Como consecuencia ele lo anteriormente mencionado,
st- puede anotar la deficiente organización cultural por
la que los agricultores, con frecuencia. obligados por
los mismos contratos de arrendamiento se dPclica.n a
u11 escaso número de culLivos, uno o dos, clrnnd o más,
maíz y lino o maíz y trigo, con lo que reducen a su
mínimo posible las ventajas ele la pluricullura y a su
máximo el riesgo del resultad o económico de la. explotación cultural del suelo.
En efecto, vemos que el malestar agrario se manifiesta más intenso en sus formas y más graye en sus
cnnsrruPrn:.ia::&lt; , en aquellas zonas, como la, que nos ocu-

�- -8
po, dondr los agri&lt;:ull111·r;; :;:r dPdica11 casi exclusi,·;1·
mente al maíz; mientras sus caracteres scm menos alarmantes clonde se dedican a la mayor cantidad de culliY(JS, como trigo, li1111. avena, cebacla, maíz y otrlis.
l·:s 11;tlurGl. eviclenlr :-- usium{Llico qllf' ta11to mr11or $er;·t
el riesgo o el peligTo que puede rtrrivar de un mal año,
cuanto mayor sea el m'1me111 rle C'llllivos a que sr drdica el agricultor.
Esa misma escasez de medios de trabajo y de rec11rsos económicos es también causa directa de los p10CE&lt;limientos culturales p1imitivos y defectuosos empleados, que se trnduccn, al último, en escasos rendimientos, que elevall a su yez, el precio de costo del
producto.
Crédito agrario. - En la grande y continuada obra
clr desenvolvimiento agrícola clel país, el capital, ha sido, en la casi totalidad de las veces, representado por
el ·Comercio rural, que está en inmeclhlo contacto con
el agricultor y qn o es su habilitado ~· aliaclCJ mi tura i
~· fatal.
Solamente en estos últimos uiios los agricultores
han conocido, aunque en escasa medida. los bancos o
mejol' clicho el Blmcn ele le1 :\ul:iú11 y han utilizado,
ounc¡ur 110 para scluci11nar ;-;iluaeioncs, sino como rcmrdio rlc urgencia, los hrnt'J'icios ele la 1&lt;Prenda .\gTaria&gt;1.
Pero como quiera que sea, probado está que el agriCL'ltor arrendatario lrJlmja sin capital ninguno, c011fiado pura y exclusivamente en el crédito que le otorgu
'ó'l comercio y el resullaclo ele las cosechas ; y mientra:;
nuestras poblaciones rurales n o tengan mejoe y mayor
educación para orientar su criterio y sus tendencias
hacia las instituciones cooperativas y de crédito, rn
habrá más remedio que aceptar este estado ele cosas y
seguir con la actual organizacii'1n económica hasta
cuando. por evoluci&lt;'&gt;n propia y por la acción directa y
forzosa clel. Estaclo. pueila r.I ugricullor disponer ele lns
inslilucionrs ele cn~rliln auxiliare:-, u[ieialcs 0 ¡K1rliculares. clr que ta1li o nrcesita.

�-!}-

Stock de la producción maicera. - El estancamiento
&lt;le la exportación de maíz, prorlucido ¡1or las causas
que son del dominio público, ha determinado e1 stock
de la cosecha anterior que aún ahora permanece, en
la zona ll c¡ur se rcficrr este trabajo, en su mayor parte inmovilizada en los trojes y en los galpones. A esto
debe agregarse el monto de la nueva cosecha, que sin
se1 opulenta, resulta regular y corno condición ngravanle, una y ol m se PSt&lt;í perdiendo por Ja accit'in perjudicial del gorgojo, la primera en los trojes y la segunda en los rastrojos ; las últimas lluvias abundantes
y ¡:rrnrrales caídas, agrr¡:n:tn a las existente:-. nuevas
-causas de deterioro por la humedad excesiva que enmohece y pudre el maíz en la espiga.
Se calcula que, según localidades. de un 2:) a 30 %
del maíz rn troje eslú picaclo.
No hay para qué demostrar la importancia y trascendencia de esta circunstancia en la situación que comentamos; inmovilizada la producción de dos cosechas
dt- un cereal tan importante como el maíz y suspendido
su comercio de compra - venta, la consecuencia únic.l y fatal es la paralización de la industria agrícola en
una de sus rarnas importantes, como es el cultivo del
maíz, que ocupa la tercera parte del área cultivada en
·1as zonas cerealistas.
Depreciación del producto. - Derivada de la circunstancia anteriormente mencionada y obedeciendo
-a la ley económica faLa:l ele la demanda y oferta, se
hu. prooucido la depreciación, que sin embargo, se ha
vrrifiC'aclo otras WC'rs. en aiíos ai1trriorrs, pero quE
nunca ha alcanzado a los extremos actuales, teniendo
e~1 cuenta la intervención de otros factores que ahora
'Constatamos y que obran directa o indirectamente en
la depreciación que lamentamos.
Para darnos cuenta del valor que tiene este coenciente
en la economía del cultivo y para apreciar también su
relación con los demás factores que entran en juego
en el complicado problema que nos ocupa, basta exa-

�-10minar la cuenta cultural que a continuación formulamos y que se refiere a la zona de Pergamino, por una
hrdúl'ca de lirrra, a 2 leguas cil' eslaci1'11l, con llll 1·p11dimienlo que es el de la actual cosecha, ele 20 quintales
por hectárea, avaluando el arrendamiento en un li.O }{,
(le lu cosecha. y que damos, corno corrosponclo a luda
cuenta cultural, en carácter de aprnximado., es decir,
más o menos.

Cuenta cultmal del agricultor - :u·1·emlatario
CULTIVO.-

Ara.da y
Siembra.
Semilla.
Carpidas

rastreada.......... $ íl.4.0
.. .. . .. .. .. .. .. . .. .. .. . &gt;&gt; 2.00
.. .. .. .. ...... .. .. .... .. » i.50
..................... ... » 2.50

$

12.40

COSECHA.-

Bolsas, canastos, troje, mano de
obra, alimentación ele los juntadores, calculado a $ i.30 el quintal
de maíz y por 20 qq.................... » 2G.OO
DESGRANE.$ 0.20 el quintal, por 12 qq. que co-

rresponden a la parte ele! arrendatario : 60 % de la cosecha.........

n

2..'10

i1 bolsas usadas a $ 0.35 cada una.
.JO.ARREO.-

»

6.00

$ 0.35 los iOO kilos por 12 qq...........
FLETE.-

n

4.20

$ 0.75 los 100 kilos, por 12 qq.........

»

0.00

Total gas los.........

$

60.00

ENVASE.-

�-11-

Son, pues, $ 60.00 que importan los gastos necesaifos para producir los 12 quintales que recoge por su
GO % de la ·~osecha, el chacarero arrendatario. puesto
i¡t1e el t10 % i-estante se lo llPva en troje el propietario
&lt;1 ol intermediario; y son, en Iin, }Ji ñ.00 que cuesta el
quintal ele mafz puesto en Dársena.
Con estos elementos, por hectárea, puede formularse esta otra cuenta, calculando por un quintal de
maíz, el p1·ecio ele costo al productor anenclata1·io.
Cultivo............ ... ...... .
Cosecha ................... ..
Desgrane .................. .
Envase ..................... .
Acarreo ..................... .
Flete ........................ .
Tola!.........

~

))
))

J.03
2.17
0.20

)) o.w
)) 0.35
)) 0.75
~

5.00

%
21
'i3
!1

10
7
15

100

Por la cuenta que antecede vemos el por &lt;;ienlo del
wecio de costo de un quintal de maíz, que representa
cada uno de los diversos factores que intervienen en
r i resullaclo último de la cosecha.
Sin contar la cuota de arrenclamienlo, que se lleY:i
lnf: 2/5 parles de la cosecha en troje, nelo de gastos
d ,, cultivo y cosecha, fácil es ver cómo los gastos que
md.s gravan sobre el costo del producto, son los Je
envase con el 10 %; el acarreo con el 7 % y el flete
con el 15 %.
Y en fin, salta a la vista de inmediato cómo el precio de costo del quintal de maíz es superior al valor
comercial que tiene · hoy en el mercado de Buenos Air0s, en las escasas y tímidas transacciones que se realizan en la Bolsa de Cereales, precio que hoy oscila
alrededor de $ 4.50 los 100 kilos; de lo que result.a que
e: agricultor arrendatario, hoy por hoy, trabaja en
pérdida.
El alto precio del envase, y la carestía de la vida, son

�-12-

naturalmente factores que concurren a elevar el costo
producción mencionado y aunque constituyen causas anormales (en la intensidad de sus proporciones\
y posiblemente transitorias, esto no obstante, subsisten
y cooperan a agravar el malestar, que queda así liazado y definido en sus lineamientos generales y en sus
elementos generadores.
d·~

Otros factores. - No quiero ni puedo afirmar que el
ac,tual movimiento agrario sea originarlo única y exclusivamente por agitaciones artificiales y extrínsecas;
1·1 considero, en cambio, el resultado lógico y fatal del
fermento, nacido y creado de las ·condiciones económicas y sociales en que actúa el gremio de agricu:tores - arrendatarios, agravadas en estos últimos aiíos.
por· las circunstancias que son notorias; nadie como el
que estas líneas escribe, que durante largas dócadas
ha vivido tan cerca de la tierra, ha podido ausculLar y
comprobar las palpitaciones, las ansias, las penas y las
aspiraciones de los que la fecundan con el esfuerzo dr
su l l'alnjo, con el sudor ele su frenlr; nadie. digo, m:\,;
que el que subscribe, está convencido de la necesidad
dt&lt; las mejoras que en justicia corresponden al gremio
dt' que nos ocupamos y de los derechos que le asisten;
pc·ro clf'sco solamente anotar aquí C[lll\ no el movimienb en sf, sino la forma violenta que en algunas partes
ha adquirido la huelga, es el resultado de una propa·
ganda exaltada, que, aún 1nvocando derechos que nadie discute o amengua, impide y prohibe, por la amenaza y la violencia, la libertad de trabajo.
Por esto y conociendo, corno conozco, la idiosincracia del ·chacarero que puebla nuestra tierra, me permito creer que, de no mediar esta circunstancia, los
agrkultores de la zona que nos ocupa, en su casi toL1 l idafl vnlvrrían ni lrahnjo ele ln juntada y arada, ln1bajo que, durante algún tiempo, estuvo suspendido en
muchas partes.

�-13El petitorio que han presentado los agricultores de la
a los propietarios o sus inte1·mediarios, se refiere
en general a las necesidades inmediatas que requieren
solución urgente y el manifiesto lanzado por el Excmo.
sefior Ministro de Agricultura, con las providencias
(lc:cretadas que anunció, importa satisfacer aquellas
necesidades, en su mayor parte.
Por lo pronto, el decreto suspendiendo el precio mínimo del maíz para la exportación, ha producido sus
efectos benéficos, renovando las transacciones y mejorando los precios que antes regían para el maíz, pagúndose ahora $ 2.30 a $ 2.50 los 100 kilos en troje.
Y los préstamos que el Banco de la Nación ha resuelto acordar a los agricultores, de $ 1.20 los 100 kilos
por la recolección, $ U50 para el maíz en troje y $ 2.20
para el maíz desgranado en estación, también han de
cvntribuir a aliviar la situación pesada en que se enct?Cntran los agricultores.
Aunque, como hemos visto en la cuenta cultural anteriormente formulada, la juntada y en troje se valúa
e11 $ 1.30 los 100 kilos y con el desgrane en bolsa los
iOO kilos cuestan $ 2.00, y por tanto los préstamos acordados ofrecen solamente un poco más &lt;le lo necesario
pv.ra sufragar los gastos exigi.::los por las operaciones
necesarias para levantar y embolsar la cosecha, aún
así, aquellos permiten cambiar la ubicación del producto desde el rastrojo hasta la bo:sa. al pie de la desgranado1 a y mejor estará el maí~ embolsado que no en
espiga en el rastrojo. Y en .fin, este dinero que circula
entre los chacareros les infunde nuevo ánimo pa1:i
afrontar la situa,ción, levantar su espíritu y conlinua.r
rn la lucha, prosiguiendo sus tareas suspendidas. con
grave daño suyo y de la economía nacional.
~ona,

Ahora, si debiera opinar respecto a las medidas y
providencias a dictarse para mejo-rar la situación actual y resolver los problemas que la misma envuelve,
y sin tiempo material, para fundamentarlas con una

�-Hlarga y bien meditada exposición, me permitiré concretarlas en pocas proposiciones cuyo orden progresivo
denota, de mayor a menor, la importancia y urgencia
ck aplicación :
1.º Ampliar, cuanto sea posible, en cantidad y extensión, los pl'éstamos recientemente acordados por P :
Banco de la Nación Argentina, a fin de que el maíz
pueda salir de la chacra desgranado y llegar hasta los
galpones para su depósito.
2.º Reorganizar o activar la exportación del cprea!
y su utilización industrial, para remover el stock f! ,·
la cosecha anterior y el que determinará la actual, par L
que el producto tenga el destino que le corresponde.
3. º Gestionar y obtener de los propietarios terra tc·nientes una rebaja equitativa en los arrendamientos
de las tierras.
4.º Legislación del trabajo para mejorar los contratos
d·~ arrendamientos, en su duración hasta 5-6 afias, y
er sus cláusulas, de indemnización de mejoras, libertad de desgrane y comercio del producto, etc.
5.º Gestionar y obtener la rebaja equitativa, aunq11P
sea provisional, ele los fletes ferroviarios para el cerea l.
6.º Reorganización económica. de la agricultura pam
1:1 mejor distribución del crédito agrario, por la creación del Banco Agrícola; por el fomento y creación dP
Cooperativas Agrícolas de venta y consumo; mejorando el uso de la «Prenda Agraria» y «Warrantn y sancionando la inembargabilidacl de los animales, útiles
d .· trabajo, semilla y demás enseres indispensables pa1''.i el cultivo.
7.º Colonización e inmigración, para con el fraccionamiento do la propiedad rural, aumentar el por cie11to de pequefios propietarios y disminuir, cuanto sea
posible, el número de arrendatarios rurales, suprimiendo si fuera posible, toda clase ele intermediarios.
Un país, como el nuestro, cuya explotación agrícola St'
efectúa en un 70 % por arrendatarios, tendrá abocado

�-i5-

el problema actual, en forma permanente y amenazan-

te ; eliminar o transformar el gremio de arrendatarios, equivale a desterrar el problema ·con sus graves
y múltiples complicaciones económicas y sociales.
8.º Intensificar, hasta su múximum posible, la acción
docente y de fomento por parte de las reparticiones del
Ministerio de Agricultura, ofreciéndoles los medios necesarios para su acción, a fin de mejorar y perfeccionar la técnica cultural en su organización y en sus
detalles.
Todo esto, naturaLmente, envuelve un vasto plan
d'.: reformas de carácter legislativo y gubernativo, de
aplicación inmediatas y urgentes unas, y de realización más remotas, otras, pero todas necesarias, a cuál
más, y cuyo estudio, lineamientos y detalles, salen de
la órbita moclcsla ele estas breves notas y cuya ejecución y sanción corresponde a las alLas autoridades del
Estado.
Mayo de 1919.

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MIATELLO

INGENIERO

AGRÓNOMO

Cosechas y Rastro
jos
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Bl.iE'.'\OS AIRES
&amp; l. m A!lD. CEKR ITO 55

h1P. Y LIT. f'ECll

1;1:f)-

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

PUBLICACIONES
DF.L AUTOR
L~ CONCDL\ZIONE DEI 1'11 \TI.

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Ir:i ENE TJF.LLA
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m; .\c:noxcrní.\. - /'oro [11.&lt; e c11r111s co1111111r·.•. Púg. 203. - Santa. F1', lfl9G.
G. L\ 1Nlll"8TTIIA H rmrcícoLA. - ('11lti,.n de la 111nrrrrt y
nt V1T1Ct'LTnu. -

4. -

I\OTE

5. -

XoCIOXES

cr111

dd

fl//Wlllfl

de

su/o. -

Pág. 95. -

Santa. Fr, 1897.

!11/flrm r· r1 lo ('omiúón l'arln.mr11l11ri(I df' .lr11ic11ll1•ra, Ua11,,df'rfo, I11d1ustria~ rlerivar111s y ('fllu11i:,,ció11. - l'tí.g. 1:30. - Bueno~ Aires, 1898.
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.i\JWENTINA. - }),,fo, JIO/'(I lus i 11111 i t1r1111fr.-:. ·
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Buenos AirC'!';, 1901.
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1'11ro la., rsc1"las dr lit
Hr¡11ílili('(1 .lryr11li11,,. - P;í."'. l'-0. BuC'nos Aires, 1!'01.
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moria. HrliritÍ11 Oficio[. --

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N\(LL' ARGENTIN.~.

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PODA

DE

AnnoLES n:rnLEs. -

Pá¡:i;.

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Buenos

Pú.g.

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22. ENsEÑANZ\ AonfroL.\
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2:i.

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20. - Burnos Aires, 1912.
METOnowoh ni:: LA ENSEÑ'\Nl.\ AoníP1íg. 64. - Buenos Aires, 1912.

COSECHADORAS. -

ÜRGA)IIZACIÓN Y
C'OLA EXTENSlV,\. -

2G. EL

Pág.

LINO EN LA PROVINCI.\ DE SANT,\

Buenos Aires, Hll2.
2i. LA FIESTA DEL Anurn .. 28.

-

F.L CULTIVO DEr. )fAÍZ. -

24. LAS
~5.

E'\To;;N&gt;;IV.\.

LA E!-&lt;SEÑANZ.\

Pág. 74. -

Aoní&lt;:m •. \ Y

FE. -

Pág. 20. -

Buenos Aires, 1913.

LOS FEmrn - C.\RRILEs. -

Pá-

ginas 74. -

Buenos Aires, 1914.
29. LA FIESTA DEL Annor.. - Orír¡c11 !/ "'f/111'/icodo. - Páginas 35. - Buenos Aires, 1914.
:lo. LA hmt-sTRIA LErHER\. - Pág. 20. - Buenos Airrs, 1914.

:n.

LA Aon1ccLn·n .\

y L.\ G.\:&lt;:\DEP.Í.\ Anc:ENTINAS. -

1~·1·u-

lurió11 y l'rO!fl'I '"· - l'á¡:r. 50. - Buenos Aires, 1914.
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38. ENSEXANZA A&lt;lRÍC'OL.\ A)!Bl.L.\NTE. Pág. 22. - Buenos
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39. COSECHA DE CEltE.\l.E:;. - Pág. 12. - Btll'no;; Ai res, l!H5 .
.;o. EL :MALESTAll AGnAR JO. - Pág. 16. ns. Aires, 1919.
Y JlASTJWJOS. - Pág. 20. - Bueno; Aire~, 19Hl.
AnROLÜC1C,\ DE L\ P1wv. m: Cónnon.\. -

41.

CosECHA

42.

DEscnIPCIÓN

(En prensa).

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

COSECHAS Y RASTROJOS
La g1·an tat·ea drl mio.Se inicia dentro de poco tiempo la larea agrícola más
J.!I'a1Hlr dPI afio, la ele mayor trascendencia; la q u e preocupa a todos los gremios, a tocias las clases: la cosecha del trigo; con la que coincide también la de lino,
av&lt;·11a, cebada y alpis te. 8n sus resultados cifra sus
esperanzas e l chacarrro; con ella cesan sus afanes y
zozobras clP lodo el afío. ,\ su lerminación, el comerciante restablece et equilibrio financiero de sus negocios. En fin, de ella depende el bienestn.1· del pn.ís, porque la riqueza püblica como la privacln., enlre nosotros
al menos, no tiene otro origen, ni reconoce olra derivación que la producción agrícola y ganadera.
Son lan graneles las proporciones ele esta faena, que
parn. realizarla, In. población rural pcrmn.nente, rslahle, radiracla, no es suficirnte; a ella se agrrga la legión clr los nativos que bajan ele las sierras ele Córdoba y ele las provincias &lt;lel interior y lodos, animados
por los mismos wopósitos. alimrnlanclo las mismn.s
esperanzas, que no son olrns que las de realizar pingiics ganancias en pocos me:ws ele trnhajo, todos, drcimns. comcrgrn hacia el crntrn de la r0pt'tblica, hac:ia
el ccfar-wesl» argentino. Bienn•nidos sean estos compaiíeros de In.rea. No prrguntemos de dónde vienen;
quir'ncs son; qué propósitos llevan; llegan en buen a
hora y hacen falla; clémosles ln. mano, y a l trn.b ajo!
_\rclua taren., 011 vrrdn.d, lo cs. TrálasP nada menos
que dr lrvanlar rl producto de muchos millones de
hectáreas fle trigo, ele lino y de av0na .

�-GAhora, de hncet'la hien, o l1aC'erla mnl esta operación. corrr mu!'lla &lt;lislan!'i&lt;l. y nn &lt;'S tu mismo, ¿no es
V&lt;'rda(l? Ind11dal&gt;lrnH'lllC', lns chncarerns no nerrsilan
que se les ensríi&lt;' róniu sr rosC'cl1a PI lri¡.ro. Pero rs
posiblr que esl uclianclo &lt;·1 prucC'climienlo y las ¡m\cliras usuales con &lt;llguna rlrle11ciú11 "' sin 1lrcesidacl dr
lrnle de aumrnto, rncontrrmn&lt;; nlgt'm lunar, nlgún d&lt;'talle susceplihlc &lt;Ir disrusi&lt;'1n y pnr lo lnnto, cl1' prrfeccionamienlo : a rso vnmos.

:\ladurez fisiológica

~·

m:id111·e1 nurícola dt'l tt·igo.-

Todo chn&lt;'nrrr11 conore prrfccl~nnC'11le cu;'11Hl1) el trigo &lt;'Slú maduro : ruando las hojas rslün &lt;lisrc~Hlas; lo.~
tallos amarillos; las rspigas dohlndas J1;1cia PI surto;
rl grano &lt;111ro y flH'nrndn y lucio el campo aclquierc e~w
color dorado ('arnctrríslirn, u11ifnrn1e; &lt;'nloncrs, decimos c¡ur rl lri¡..?'n Psf;í mad11rn. P1'rn si nbsrrvamos
Pslí' pro1·¡•c;11 con ;1l!'tll'il'111. 1:011slaL1111&lt;1s q11c• l 1 d:&gt;sr1· \rión dr la planta empi!'za dc&gt;;;1J0 nhaj11, drs&lt;lr las raíCC'S, 1118 cualC's una ,·ez srcas, 110 f11ncio11an ya más,
no ahsorlwn müs alirnrnl0s d!'l s11el0. E11 (';:;le rslaclo
la planta. los principi11s nutritivos cnn!C'nidos en el
f:1llo siguen 8Ubirncln, po('O a poco, lncia la C'spi¡:rn,
rnneenlrünclose rn rlla y clr mano en mnno que se•
rfectüa C'slr frnóme110, sr va secando C'l tallo de abajo
para arril&gt;a, hasta que tamhirn la rspiga y 10s granos
en rila contC'ni&lt;los se sC'cnn complC'famenlc. Esln srrh
la maclurC'z fisiol(Jgica o nal ural rlrl trigo.
Pero, para C'l chacarero, a los efectos de la rrcolecrión, rl trigo en cnnjunln, ¡•st:'t maduro anlC's, cle&lt;:tle qur
h . planta rmpieza a secarsr, c11n1Hlo lla llrgnclo n rslar seC'a en sus clos terceras parles, porque la C'spiga
y lo&lt;&gt; g-mnos maclurnn igualmenlC' ;1t'tn corlach y expmfa&lt;la la planta &lt;lel suelo.

Corte :inlicipaclo.Lns ohsrrvacirmes y ronslahcionC's mencionadas,
indurC'n lt'1¡.ricamrnle a aclrnilir el corle anticipado,
tnnln, eua11to lo consiente Ja Yaricdnrl cultivada, el sis-

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-7lrma de l'C'&lt;'&lt;i1Pr.l'i1'111 o de sirga y 1·1 curso dr. la r.:&gt;laci6n .
En tesis gc'IH't·al, ,.;r• adtnile la &lt;'tl11vr11iencia del corle
;111licipa&lt;lo, por Ynt·ins razonrs: pot'qllc mús pronto se
saca rl prnd11rlo de' L1 a&lt;'ci1'1n &lt;lPvn:-;laclora de los pñ janis y clr !ns p&lt;•ligros dr las lonnrnlas y granizos;
porqllr se rvila 1•1 tfr,.;µTane y las pérdidas consi¡:rnienlc•s; y porr¡ur rl ngTirultor lirnr \m:ís tiempo para
rl'rcluar la operaci(1n rlrnlro dr la época útil.
En esto rsl;í11 dr acurrclo los apTic11llorrs y los agrúnnrnns clr Indas parlrs clel mundo, ~- clr Lodns las épo1'(1,.;, porque a c.~la::; mismas conclusiones llegnn lamIMn los rscrilorrs dr ag-raria, los m¡\s antiguos .
Pero para drlrnni11nr con exarlil11&lt;1 rl momento má!'I
oportuno para rír1:luar J¡¡ siega. pa1·a ohtrner los rcnclimiPntns m:'1s altos y las elasrs nwjnrp,.; tlrl pmduclo,
lt;i i11tp1·n•11idn. f'omo si&lt;'m1w1'. C'I rx1w1·imrnlalismo nwl1'1diro. ra1·innal y rxlenso. Se han rralizado experionl'ias 11un1rr11sas. cortandl) triµo r:11L1 clns días. durante
dirz o qllincr. días, desde quP rmpirz:rn a sccarsr las
rakrs, lwsla la m:ulLtr('z mits &lt;·omplcla. de los granos,
pr;;:'111dolo Indo y :inalizando hirn todo.
Hcferir )OS !'('Sllltildos dr CS(ilS rxprrirncias Sl'l'Ú lar,!.!"ll e inoficioso; pr1'1) para que qurdo alg-o ¡:rráfico gml1ado en ln nwmnl'in. Jll'l'Sr u I amos p:-;t" 1·uad rn. q lll'
Pl1 ('ifrns redondas lus ::;inlrliza a l11dns.

TRIGO CORTADO EN VARIAS EPOCAS
\1 rnno"'

Rcsultn•lo"

llC'111 li micn to p11r hit. '!. 'I ·
T\p-s.
rlrl 111'&lt;'1ú1i!1'11.
.\lmiclón ................. ~{1
Glúten ···················· %

Pt'S&lt;l

1~!'110809

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-9

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12

(: ranns
~H·mi-

Grnuo11
ma4lnro.'f

maduros

com¡ilet•.

22
Rl

20.GO

61
15

66
11

iO

Estas cifras no::; clemueslran cómo no es com:eniente
tampoco anticipa!' excesivamente el corte, porque los
granos no llegan u tener una constitución completa, no

�-

8

sr consigurn lus rendimientos más alLos y el grano resulla ele poco peso. Entre un corle muy anticipado y uno
muy tardío. rn lodo caso, sr1fa preferible este último.
Pero los mejores resulhclos, como se rn, son dados
por una semi - madul'Cz, esto es, haciendo el corte una
srmana antes de la madurez cornplcln, y que en la
práctica se conoce cuando la planta eslü. casi amarilla
~- los granos han adquirido bastante consistencia, pnra
dejarse corlar por la 11f1a. En este rstallo, tendremos
r.l máximo rendimiento y un grano &lt;Ir más peso y ele
más fuerza, es decir, müs rico e11 µ-lulen.
Pero lodo rsto constituye lo que podda llamarse la
1·rfda genrral, que apliracla a la J11'iídica puede sufrir
alguna variante en müs o en menos, segü11 los factores
qui' hemos llH'ncionado ¡ll principio.
Ilay yarieclacles de trign qur madu1·an antes y otras
más tarde. De modo qu&lt;', í&lt;\cilmenlc se comprende, el
corle clebc sujetarse a esta eoncliriún. Pero hay algunos que, llegwlas las espigas a la madurez completa,
clrsgranan rn sc~uicla, como v. g., l'I Ruso, el Francés y el Húngaro; y hay otras en cambio, que no dcsµTn.nan fücilmcnle, como el Barlctla. De ahí que las
primeras no admiten prót'roga y hay que cortarlas con
l&gt;aslanle anticipación; mientras las últimas toleran un
re lardo. más o menos largo, en su recolección.
Esto nos induce tamhi&lt;'n a pensar que no conviene
ciar extensión excc::;iva a la'&gt; varieda&lt;lc-; ele f&lt;lcil desgrane, sobre lodo en chacras gran&lt;les, porque no dan
tiempo para levantar la cos&lt;'clrn; y &lt;'I chacarero, espccialmenlr donde se usa espigadorn, sr vr en apuros.
su cosecha se le va ni sucio en buena parte y el tri¡:rn
«guacho» que se alza en los sembrndos sucesivos, está
ahf para testimoniar las proporciones clrl desastre.
El sistema ele corle, o m&lt;'jor dicho, la máquina empleada, también influye clireclamenlc sobre la époc1
anticipada o no de esta operación. Se comprende que
empleando espigadora que exige el emparve inmediato. no se puede anticipar mucho el corle, pol'que el

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-

!) -

lri~o emparvado verde, fermenta, se calienta'" se ardf•,
romo sr clirc vulgal'menlr, quedando pcq11r1~10 y obscuro. Las scgarloras atadoras, en cambio, permiten el
corle premalurn, pol'qur el trigo Pngavillado, en los
montones, conrluyc de madurar bien.
) . rn íin. rl elima y 1&lt;1 marcha dr la P:-la,·iú11 liPlll'll su rol acc11luado &lt;'11 &lt;'i'ln. porqur -;i e:-; pnsiblr.
retardar unos días el col'le &lt;le trigo, bajo un clima
lcmplado, ~ cuando la r;;lacii'111 rorre fl'PS&lt;'a, &lt;'n zon:1
cálida, y en todas partes si cl verano es muy caluroso
~· sopla viento Norte, la maclurez precipita día a clía y
hay que apresurar la recolección anticip&lt;ln&lt;lola cuanto
más sen posible.
Todas estas condiciones y circunstancias clebe tener
en cuenta el ella.carero, para elegir el momento más
propicio en que efectuar el corte, so pena dr que desgranen sus tri¡:rnles y ele ver mPrmada su cosecha y
dcsmPrecido su producto.

Atadoras y Espigadoras.Se discute con frrcuencia sobre si se clebc usar atadoras o espigadoras parn la cosecha ele trigo y cada
cual ensalza o cxagrra, los méritos de una y otra.
\oso! ros rlccimos que ca el a zona y hash rada ngrirullor ticnr y clehr tener la müquina qu&lt;· m í5 le ron~virne.

Bajo el punto de vista del trahajo que realizan, rs
indudable que las atadoras permiten el corte de trigo
lodo lo anticipado que se quiera; la recolección de las
espigas es bastante completa; la esicación en gavillas
es rápida y el rmparve más fácil, cómodo y seguro.
Pero también es verdad que, en condiciones norma·
les. con las espigadoras, dacio su rendimiento elevado,
sr ruede efectuar el corte y emparve dentro ele un periodo ele tiempo suficiente para recoger el trigo en estado de conveniente madurez y con In. mayor rapidez,
resullnnclo el producto de clase tan buena, como el recogido con atadora. Para confirmarlo basta recordar
que en algunos concursos de trigos realizados en el

�-

10 -

pab. los p1·imeros pl'emins fuer1&gt;11 llevado,; Íl'f'Clll'lllcmr11tc. poi' trigos rPcuµ-idus rn11 e•,;¡iiµ-;idurn.
Es i 11 nf'gablc e¡ uc cu id él ndo u 11 pncu la operación.
a1111 con (•spigadorn. "" pt1cdc ilucPr uu hncn trnhajo.
Enlo1H·r,.;, para 11uso!n1s. el p1111to de \"i:&lt;la ero11t'1rnicu
PS c&gt;I qw· l'l'SU('l\'e la ruc•,.di(in; ele• modo fJll&lt;', 1i:·11s.1mos qur ('11 clmnas de !H'!Jt1e1ia c&gt;.\IPnsi&lt;'111. que 110 pasP
&lt;k .'JO a :)0 llf'clc'11'('llS. COI} tri¡!n qup deS.!.!Tllllól. en Zftl1i1S
dr. tierra \éllnrizad;1, donde se• Jtil!.!.il poco ;warn•o ~ poco
fiel&lt;', c011vic•nc f'I C'mplco dr las sc'µ-adnras-atnclilras. Y
r.11 clrn.cras ele grnn exlr11sit'111. dr :íO hf'cl'írc:ts arriba.
con trig-ns que uo drs~ranan. como C'l Barlrtln. en zonas distantes de puertos, c·un rrc;1r¡.ro para el procluctc
clf' l'IPLP. \ ilt'lll'I'('(), ('S 111) solan11'11lf' Cllll\"('llir11LP. si11.i
nrccsurio el empico ele espigadoras. y lllf'jor at'ln las
&lt;'Spi¡.rndoras - atadoras qur reunen las Yrnlajas y hf'nrl'icios clr unu y ol ra, cslo es, J;t pe1'frcció11 clrl lral&gt;:ijo y la mayor n1pirlez p;ira su Pjrrueii'in.

Cosechadoras .Sc han rliíunrlido en alguuas zonas llaern vario,;
ai10,.;, cstris m(L&lt;¡ui1ias que cosPchan y trillan s1multü11rarnc11tc; y aunque no se hayan extenclido todo lo qur
se creía, l'C'pulamos opol'luuu rdrril' al!.!'11nos dalos sohrr c:u empleo.
Su constitución mcciinica es rclalirnmrnle sr.ncilla :
un peine de cinco o siclr pies &lt;le lal'g-o loma la;; cspi¡:;1s, las arranca ele las plantas y por medio ele u11 juep-o de batidores las separa y arroja al cilindro hatirlor;
el ¡:¡-:uno, pasando sobre unas zarandas viene limpiado
y srparado, con la ayuda ele un vrnlilaclor y depositado
&lt;·11 fin. dentro ele un c;ijún de capacidad para trrs bolsas ele grano; la máquina C'slá montada sobre tres ruedas. dos altas y una m;ís pcqurlia ílrl!'h11le. a h ir.quierda.
Hay de ellas Yarios modelos, que no son más qur
variantes ele un mismo sistema mecánico.
Estas máquinas presentan incluclablemente algunas
yentajas mu~' notables: siega ~· trilla simultánea; aho-

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-

lJ -

1'1'0 de prr:-;onal adn·11licill; co:-;lo 111írrior &lt;le todas las
oper&lt;icioncs de la &lt;'llscclia y p osible Ycnla inmrcliah
&lt;!el producto.
Pero su l'rnplro exige cierl¡1s 1·n11dicionrs qui' 1n1&lt;'tlr11 1•011stiluir otras tantas clifirnlladrs para la µ·&lt;"11Pralidücl de los cnsos : nsí. por ejrmpln, para ohlr11rr 1111
huen t1·ahajn, es ncrcsario qur rl trif!'o srn &lt;l&lt;·1·ec!Jo,
maduro, srco y limpio ele rnnlrz:1s. Si el trigo rs cní&lt;lo
y arremolinado, el peinr no lo toma lodo; si rl lri¡:rn
eslú Yrl'!lr o húmedo, 110 con\'!enr, porque embolsn&lt;lo
1·11 estas rnnclirinnes, se Cl1 lir11 l&lt;1, fermenta en las holsa,.;: si hny malrzas en PI cnmpn, la rnarcha dt' la máquina 110 es rcg11lar; y rslaJitlo PI tNrrno ht'lmrcln y
m&lt;ís aün traliíndose de tierras surlllls. arrnns:1s. el
p&lt;'inf' des;1rmi¡.rn mui·ltas plnntas y se• atora.
Su fu111·illnami&lt;'1tln c·11 Psla:-; c1111dicio11rs. q111• Pll
1·i!'l't;1s Z!llll\s SOll mur !'!lnlllll!'S. 110 &lt;'S lo n1Üs ll'gttla!'
~- p1·psc11ta mu('hils df'fi!'irncias !fll!' S&lt;' nrrnlúnn en
(ll'lljlll l't'i1'111 ([(' \!l[llf'lli!S.
Estas m¡íquinns son haslant&lt;' lH'satlas ; con el con t!1wl11r y lo..; cnjonr..; llenos. p¡isa de• lGOO kf!s. su p&lt;•so:
p111· esto r.:-. i¡:en una fu cric trar&lt;'i1'111: sris eahall11s bur11ns qur lian de carnlJiarsr. cacln :l o 11 horas. Y su rendimirnto &lt;l&lt;! trabajo ülil puede Cítlc11lnrsc en 11 't rí hect;í reas por día.
El costo del quintal de lri¡:o Pmholsarlo. t:llmo que
110 se necesita mús que un maquinbla. un cuarteador
y un cosedor de bolsas, resulln sumamente harnlo.
Compa r ado este rosto ron rl df' la cosecha drclua·
cln con espi¡.tadora - atadora, inc·luycnclo la trilla '" rnYUS(', c·s innegablr que hay nnlnja ern11ómir;1 notable.
llaricndo alg-u11os c;ilcttlos es f;ícit comprohnrlo .
Pero también hay c¡ttr lr1wr prc.&gt;rntc que rl grano
que salr clr estas máquinas no es :-;iemp re de la mrjM
ealitla&lt;l: como que no ha sido emparvado, tiene a veces
un rolor púlido que lo hnce desmcrrcrr un tant o. espeC'ialmentc tratándose de trigos colorados como el Burletlu.

�-12Por Loclo esto, se comprencle que eslas múquinas, si
bien ele manejo sencillo y fúcil y de poco costo en la
operaciún completa, sólo cu11\"ie11c11 parn chacrns de
poca extensión, que no pase de 110 a 50 hectáreas, para
trigos que no dcs¡..rrane11, que sean bien maduros, derechos y para sembrados bien limpios. En estas condiciones se puede aconsejar su empico co11 rcsullaclos
efectivamente útiles.

Cuidados y economía del corte.Todo chacarero no ignora que no sr, elche cortar el
trigo estando mojado por el rocío, cuando se emplea la
espigadora, porque con el emparve inmediato, el trigo
se calienta en la parva. Ip-uales advertencias deben hacerse en caso de lluvia : hay que esperar que se oreen
bien las plantas.
Empleando ala.dora. estos cuiclaLlos revisten menos
importancia ; pero aú11 así, si no tienen consecuencias
perjudiciales, estas conclicioncs no son favorables para
Ja ejecución ele la operación, porque las plnntas mojadas no se corlan bien.
Habiendo yuyo grueso e11 el trigal, corno el chamico,
por ejemplo, convendrá pasar an les con machete pura
cortarlo, para evitar que se quiebre la cuchilla .
Corlando con cspig·adures - atatlnrns, hemos olBerYaclo con frecuencia. qur rn las rsqui11as resultan
úngulos demasiado re&lt;londos, clundr quella mucho
tl'igo en pie, sin corlar. Si &lt;'11 cada esquina se clcja un
puchito, al final ele la opcmei1'1t1, l'f'Slllt 1 un llrspenlicio, mayor o nwnol', ~rgún rl euitladu que c11 rlln
ponga el maquit1isla.
Y, en fin, aún em1)Jeando la atadora, siempre quedan en el campo espigas corladas, surllas, caídas de
la máquina, que el criterio más común aconseja recoger, pasando después con rastrillo ele caballo. Cuando
el trigo está caído, o arremolinado por las tormentas y
los vientos, la máquina siempre deja plantas en el
suelo y no conviene desperdicial'las, sobre todo en años

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- 13

ele c::;casa r11sp1·ha. '\usnlrus rn1::;m11s lu lwmns 1·1111slalado müs dr 1111a \eZ \ amo11lnrrndo Pslr lri¡.rn. así recogido, a parle•. l1r• pruhado que puede alcllllZül' hasta un
quinlul por lwclúl'oa lo qilr así :-1' pit'nlr. Yate, pues,
la pena &lt;lf' enmplclar así lll rrcolPr1·i&lt;'111. la11lo mits f(llf'
la operación drl rac:ll'illc·o es r;'1pida y poco costosa.
Porque al íin y al calio, lodo suma : un poco se pierde por el clr.:;gru11c, un poco por mal cortado, otro poquito en los montones: y olro mús en el emparve y
transporte, y al fin resulta una mrrma que no la avalúa rl agric ultor. pero que no deja de tener su importancia.
Empar\'C.-

Las gavillas en los monlonC's no deben quectar más
que el tiempo necesario para que el trigo complete su
madurez; pero en ningún caso, hasta que se seque totalmente, porque secado en cxcc~o el trigo, su carga.
acarreo y cmparYe, ol'igina, con el desgranr, bastantes pérdidas .
.\1 hacer la parva, es com·enirnle formnr una cama
lo m:ís espesa ¡1osible ele pasto seco o de paja, que podría conservarse sin cliíicultad de una cosecha a otra.
Colocan do las ¡¡avillas o el trigo suelto, sohrc la ti erra
desnuda del rastrojo, por seca que sea, siempre se humedece&gt; y sr pudre y el fondo de la parva queda siempre arcliclo e inutilizado, en proporciones tanto mayores si el sucio eslá hümcdo o si Ja. estación corre lluviosa. Vale la pena de hacer una huenu cama a la par·
"ª· aunque fuera con alfalfa de inferior clase, o desperdicios de la misma. F.I trigo que se salva, paga. la
molestia y los gasto~, si Jos hubiera.
En la operación clel empnrve clehe cuidarse de no llevar trigo húmedo, ya sea por rocío o por lluvias y en
caso que estas ültima.s interrumpan Ju tarea. es conveniente tapar con lona la parva en construcción ; cada
chaca re ro elehería. tenerla, porqu&lt;' cs Lan necesaria,
como indispensable.

�-11-

Del liempo Pll que se hayil C"fccluado rl cortr. respecto il la mnclurez del trigo ; clrl estado de los rastrojos en ctmnto a las mnlezas ; y dí' las condiciones utmnsféricas que Juu1 acompafi ado al emparve. rtrpende
la hurna conservaci&lt;in ele! ll'igo en las parvns, su sazonamiento completo y rl color y peso que ndquiere el
,!!l'ano.
Se cree g-eneralmr.trle que el trigo en la pnrva sufrr
1111a fermentación, que da al µ-rano currpo y color.
r.nando hay Ycr&lt;ladrrn f&lt;'rmrnlacii'm, ncompafiacla por
rleYación clr temperatura. quiere decir que hay humerlacl excesiva por lrip-o vrr&lt;le o ht'rmrdo ; entonces
l•l grano se recalienta rn la parvn, su maclurrz complementaria se precipita y rrsnlla ((arrlirln&gt;l, dr color
obscuro, sin brillo y de menor volumrn.
Lo que pasa rn ln parvn. en rondicionrs normales,
1·s un proceso complementario dr ma&lt;lurpz 1lel trigo:
los materiales nutritivos contenidos r11 la pnja, pnsan a la espiga, se reconcentran rn lns ¡.rranos y é;:;tos.
dt' pülirlos y tiernos qur rran, se vuetvrn duros, toman
f'I huen color qur los caracleriz¡1, se~ ll&lt;H'rn lustrosos,
rl&lt;' hurn aspecto y rlr mucho peso y adquieren, en fin.
!ocias las cuali&lt;larlcs propias rlc un prorlurlo sano y
perfecto.
Todos los cuidados que se rrnplean c11 l'I emparve,
son a cual más apreciables, porque ele ellos depende lil
conservación del lri¡:o, que en ln parv¡1 puedr quedar
c\os semanas, como dos meses o m&lt;ís.
Trilla.-

Xo es el caso de hacer una rr~eira comparativa de
los diversos sistcmns ele lrilln.dora:&gt; empleadas en esta
operación. Son lan numerosos, que su estudio no;, llevarla muy lejos.
Las trilladoras inglesas tienen por cierto el predominio numérico; las norteamericanas se lo disputan
ron su difusión constante ; unas y otras tienen sus
buenas cuulicladcc;, en cuanto al tral)ajo en rentlimic11 l11

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-i5-

y obru, en bucnns manP". puede ser, sino igiul, poco
ri i fcrcnle.

Es induclalilr que lns j11&lt;'go::; n1&lt;Hll'r110s dt&gt; 1rillndora
rnn rlrvadUJ' para gavilla..;. cu11 C'mboeatlor aulom;'ilico
\ rmparqulo1· nrum;itico p:i1·a pajn. rrprr::;rnla11 el
«drsidf'J';ílumn. rn cuanlo a trahaJu y ri·onomía de personal; lo mis11111 dígmw ti!' lns mnto1·rs a t1·nc·rión que
-.;;11\·a11 1li:-;la11ci;1s ~ 1.J1slé'1cul11s ' s11pri111Pn l.1 lrop;1 ele
llueyrs pa 1«t PI transporte qui' r:xigc el sislema anliguo
dr lnromóvil. Todo rsln rPilurr el prc&lt;"io clr costo de la
op&lt;'rnrii'111. &lt;1&lt;' modo que si una 1rilla!lora cn11 locomó, ¡¡ drhl' lrilla1· a 11c·so 1·1 quinlal. una ro11 motor a
l 1·af'ci1'1n ¡HJ&lt;'d&lt;' llacNlo a nf'l1c11la cenlin·os. 1·11 hcnefi1·10 para &lt;'I clwcnrrrn y para todos.
Prrn cualq uiera que sr·t el sistema l'lllplcadn, hay
una condicii'ln defrC'l uoi:-a que &lt;'!' &lt;"omú11 a Indos y que
rs basl'tnle grnrralizada : e~ti1 !'S. el po.~n c•uitlado que
sr r·m¡)lra en la lim pieza del grano .
\h11111lan sirmpn• las srmillas exlra 1i a:' r11 lo,; trig11s: la criiaila. C'rh¡ulill:i. flls 1 il\'l'llil. f'I jo~ 11. PI l 'il\'
p-rass, rl naho y In r111·rd;1dera; prrn m.'1s aün prerlominan las materias PXlrafla.:; inofrnsiYa&lt;:. r11m11 "er pnj:i.
glumclns y granos rotos.
l~n los nunwrnsns an;'ilisis r·fceluados c·u11 m111i,·11 de~
con cu rsoi:-, i m·estiµ-acionrs o esl udios. si!'mprr :-:1· 1ia
('()Jlslnlnclo rslr &lt;lrl'rclo clr las impurrzai:-, qur sr ha
Plf•\·adn rn al,!.:'Ul10s c·ns11s !lasta un JR ~: : c·1·rpmos 'lll"
r&gt;I '• ;1 :í % rs muy c·11rnü11 c·n Indas 11a1frs.
l•:sln 1'111!;1 di• limpirza llrmlls Yislo que• n \ri·.ps rs i11!l'1H'i1111nl: lla y 1'11a1·nrc1·n..; qur nrr11 qur las mr1lrl'i&lt;1s
P:\lr:1Eas a11111P1lla11 PI pPs1i ]Plal del lri!.!·o r·rnholsado .
Y rsl11 &lt;'s Yrr1L11l: JH'l'o 1w lo p.:; lll&lt;'llos qur Pilas rlisminuyrn rl ¡w:-:;11 rsprdl'iro d&lt;'I llrrlolil1·0 y p111· lanto cJc,;mereecn el procltu·to en !auto,; 10 crntaYos romo kilogmmos de mrnos que pese el hcclnlitro mismo.
Pnr 11! rn ¡&gt;&lt;nlf'. para &lt;'I ¡wnpi&lt;'lario tlr l rilladnra.
purslo que cnhm un tn.11111 pnr quintal, su rom·rni&lt;'lll'ia únira es la ele' hacrr muclw lr·nllajn. mm "" 1wisa
r 11l'Sill' l1llH'has 1Joli=;¡1s.

�- 16 Pero el chacarero no clebería consentirlo y debería
comprender su mayor convenieneia &lt;.le tener un protlucto limpio en el rnús alto grado, y lanto más si se tiene en cuenta que el mismo trigo que sale de la trilla&lt;lora se emplea para semilla y de ahí que tengamos
eternamente chacras sucias.
Todo esto, en fin, tiene su remedio fácil e inmediato:
mayor cuidado en el cilindro pam no tener granos rotos; y mayor atención en las 1.arandas para no juntar
semillas y materias extrañas.
( :ons('n adún dc•I prnclucto.-

En general, el cllacarcro, especialmente el arrendatario o medianero, no tiene depósitos, galpones, donde
guardai su trigo; y necrsita, por otra parle, venderlo
inmed iulamcnlc para saldar esa libreta famosa, que no
es ele banco; eutonces se lleva en seguida al acopiador
y cuando uno no tiene medios propios suficientes para
&lt;'l lrn11s1wrle, !lay que rec u rrir a. los caneros y como
no siempre el acarreo, por los caminos. o por el liem¡11. •i t'Ual(jlli&lt;·i ult·a cau~n. 110 1'-; lan r:1pitlo Cll!1lll sería
ll('CCS&lt;ll'lll, ('I lri~w &lt;1ueda, a \ect&gt;s, embulsaclo y apilado
en e! rastrojo, expuesto a las intemperies, al rocío, a
la lluvia, al sol, etc.
Resul la que el 1rigo, con todos estos cambios de lemP&lt;'ralura y humedad, sufre, desmerece, pierde peso,
color y queda por lo general. húmedo. Entonces, cuando se lleva el trigo a los galpones, el calador entra
en función activa e incxornble y el consabido &lt;&lt;rech azo»
rs la consecuencia.
De ahí, discusiones con el recibidor, o la resignación
pnsiva del chacarero y la transacción con pérdida, para
no llevarse el trigo húmedo a casa.
Estas son cosas que pasan, no diré siempre, pero
G'Jll frecuencia. Pero también es fácil evitarlas: si no se
llUede acarrear todo el trigo en seguida ele trillado, se
1~, tnpa 1•01· lo menos cun una lona ~· puede asf perm·tnc&lt;·er en el rastrojo algunos días, sin graves perjuicios.

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-i7-

El lrigo qur sr guarda rn los &lt;lPpósilos pan1 vender,
n para semilla. rs l1 vccrs alacíldo por los ¡rnrgojos, o
por la «lifü1 &lt;le! trígon, o la Hl1luril:.l»; los m1ís comunPs
son los gorgojos, cuyas 1Jrml1ras cleponrll sus huevos
en los granos, en los que nace un gusanitn blanco, que
se alimenta ele! grano mismo; estos inseclos sr repro&lt;l11cen hasta !res veces rn el afio.
Cuidando de que el ll'igo no se recaliente y quede
bien aereado, no han clr temersr estos inseclos, pero
una vez salidos, se les purdf' combatir, con la limpieza
y aereación ele los localrs, la remociún ele\ trigo, si eslá
a granel o en montones; y con sulfuro de carbono, depositado en tarros o frascos lapados con lela y colocados cloncle mús se nolan rstos insrclos.
~elección

de plantas pnr:1 semillas.-

Es un hecho conslalnclo y que no nrcesita ya demoslrariún, la degeneración ele la srmi !la por los cultivos
continuados sobre la mismíl chncríl, cuando no C.3 sohrr la mismn lif'rrn; ele al1í la nerrsidad de proceder a
mejorarla con la srlección ). prccisamPnlr al aproximarse la cosecha, ofrece al chacarero la opol"luniclar!
clr rfrctuar esta oprraciún qur, por Jo clrmás, es muy
sencilla : un poco anles de la época de la mn.clurrz. se
elige del sembrado mejor que tengn el chacarrro, Jac;
mejores plantas, las más robustns, las mús macolladas; se sefialan de algún morlo y se dejan madurar lo
más posiblr y un día antes clel corle se sacan de raíz y
se forman gavillas que sr llevan n. casa y SP clrjnn madurar complelamente en un montón; dr cshs plantas,
Sf&gt; eligrn después las mrjores espigns, las m;ís largas,
las mejor consliluídas; y de éstas, una ve'l. clesgranndas, a mano, los mejores granos se apartan.
De modo que el procedimiento es muy senci llo : los

mejores granos, ele las mejores espigns, de las plantas
mejores.
La semilla así obtenida se siembra en su época oportuna en una cuadra de tierra bien preparada y traba-

�-

18-

jn.1la con esmc&gt;ro y repitiéndose así el procedimiento
durante algunos a!ios, "" natmal que lrndremos una
semilla qur srril In mrjnr de lo mejor que pueda dar
el ambiente, la r·llacm en qur sr rfrclt'ta la selección.
Es natural que r::&gt; le rs un procedimiento lento, pero
también es el más eíi&lt;':1z y ele nlgL'm modo y &lt;le una
vez, debíamos empezar.
l'\o sr consr:rnil'&lt;i i1rnwdiatamente toda la semilla
para la chacra: prrn sP Ya form:rndo de poco a poco y
ya ni primrr :nin se· pur&lt;le srmhrar In coseclndo en la
cuadra citacln. quP d&lt;' torl11s modos esa semilla será
siempre mejor ele la qur grnernlmrnlr P.e cosrcha en
ln chacra. Y enl l'C tanto, se prosigue el lrnbnjo pacientr ele In srlrrción. al qur sr purde asociar la selección
mcc:ínica, elit:'i&lt;'ndo los nwjnrrs grnnos por mc&gt;&lt;lio clr
clasificadores o dr zaranclns.
~o deberían los elwrnrrros clrjar p:\s:n e;h ocasión
sin iniciar el ensayo. a11nqur se:i rn prqueii:i rsnla.

Pastoreo de los rastrojos.E11 µ·p11r·l':il p:.; &lt;'1&gt;slt1111h1·c'. ti(•spt11'•s ti!' dr(·luadn PI
corle, -ya sea de trigo o &lt;le lino, ele rchar los animales
a pastoreo rn los rastrojos, donde sr lrs &lt;lrja rasi sei.:;
meses hasta la próxima siembra.
Esta manera ()p utiliza!' los ra~trojos no es la m :ís
1'(lll\"enienle ni la m;ís adrcunda a los eírctos ele preparar la tierra par.t el rullivo surrsivo.
Sucr&lt;le así que las malezas invaden pronto el terreno, crecen y lo q ur rs pror, dejan carr sus semillas,
ron! ribuyendo así a q uc quedr perma nrn temen te la
rhacra sucia.
Esla vegetación parasitaria e int'1lil extrae del suelo
materiales nulriliYos y humedad qur h11hiéra11se ahorrado para los cullivos útiles.
Pero esto no es todo : rl pisolro rle los animales es
muy prrjudicial al trrrrno ; rslr. c:;¡)('rialmente si es
arcilloso, compac to. sr apelmaza ro n las lluvias, después se endurece y se forma en su superficie un a capa

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-

Hl

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dura e impermeable. Lns aguas de lluvia no penetran
en el suelo, corren y por su desagüe natural se van v
se pierden.

\"enlajas de su roturación.Todos estos inconvenientes y otros más, se evitan
r11 c.tmhio. c·o11 la 1·ut u raciún dr lo,; rastruJ11:&lt;. r11,-rguida ele efectuar la cosecha, pasando el arado aunque
no sea más que con una reja liviana.
De este modo las malezas y los restos del cultivo,
tl'igo o lino, quedan enterrados. se descomponen, se
incorporun al terreno, beneficiándolo en su constitución orp-(111ica. aumcntnndo la. cantidad de humus que
rnntiene ; las malezas no semillan y no brotan las que
empeznban a hacerlo.
Durnnte estos meses dr intervalo entre la cosecha y
la siembra, los agentes atmosféricos. el aire, el calor,
Ta luz, ejercen su acción benéfica sobre el terreno y la:;
a.guas de lluvia penetran hasta las capas profundas y
constituyen una reserva ele humeclncl apreciable para
el cultivo venidero.
Y, rn fin. la tierra queda nsí en buenas condiciones
para la segunda arada que precede a la siembra. la
c¡ue pu NI e rfect uarse fácil y pronta men le. porque la
l icrra se consrrva su ella y fresra.
:'\inguna objrción &lt;le peso puede acrptarse para negar los beneficios de esta arada. tan fácil como oportuna, porque si el chacarero, especin.lmenle el arrenclnlario, neresita de los rastrojos para pastoreo de Jos
animales, se comprende que puede y debe proveerloc;
ele los forrajes necesarios, destinando una parte ele su
chacra a alfalfar. sección ésta que nunca debe faltar
en una chacra bien organizada.

Conclusiones.Hemos visto, pues, la necesidnd de cuidar todo.3 los
f!etallec; de la operación de 13 qiega del trigo, a cual
más ülil e importante.

M. A. C3.
BIBLIOTECA CENi.RAt

�No es ele creer que terminada la cosecha esté concluirlo totalmente el ciclo industrial de la explotación del
r•ultivo. Todas las operaciones o etapas ele un cultivo
l ienen relación entre sf. y si la sirmbra prepara el éxito para la cosecha, ésta constituye los preliminares que
prrp1ran. asrgun111 y hcilitan la rjecución de aquélla.
Sfeclivamcnte. clrl modo mús o menos perfecto de
drdunr la cosecha, drpende no solamente el mayor Y
mejor produrlo oblrnihle. sino también, la calidad del
~r:rno qur ha dr sr1Yi1· m;ís tarde p:ua semilla, y de la
utilización rn una u otra forma. &lt;le los ra-:trojos, cteri''' el l)()dr1· efectuar o no. una sicmbta en las mejores
condiciones, a los efectos de la preparación del l"Uelo.
Debemos, purs, cuidar los detalles del cuJt;yo y evitnr los desperdicios. porque si con cosecha abundante
!orlo va bien. con ailos reizulares o malos, hay que utilizarlo todo con prolijidad, porque todo constituye beneficio.

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                    <text>e

BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

'3~, 2

1

SECRETARIA DE ESTADO DE AGRICULTURA Y GANADERIA DE LA NACION

OIRECCION GENERAL

LA PEs e A

DE PESCA

MAR 1T1 /vi A·
EN EL PAIS
POR

ARMANDO BENJAMIN SANG!ORGIO

1

REPUBLICA ARGENTINA - BUENOS AIRES - 1959

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

REPUBL,CA

~

ARGENT&gt;NA

SECRETARIA DE EST_\DQ DE AGRICULTURA Y GANADERIA DE LA ~ACION

LA PESCA MARITIMA EN EL PAIS
POR
ARMANDO BENJAMIN SANGIORGIO

*

BUENOS

AIRES

l 9 5 9

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

LA p E s e A MA R r T 1 MA E N E L p A 1 s (*)
ALGUNOS ANTECEDENTES SOBRE SU DESARROLLO
Siendo en u;21 gohernaclor clel Estado de Buenos Aires el brigadirr :\Iartín Rodrí¡ruez, y hajo la presidenc·ia del ministro de Gobierno,
don Bernardino RiYadavia, se designó el 7 ele agosto una junta integrada
por bacendaclos y romerciantes. ruya misión consistiría "en promo\·er y
E'levar al ronocimiento del Gobierno todo cuanto pudiera contribuir al
progreso del comercio e industria y mejora de la agricultura" (').
Que la pesca no pasó inadYcrtida para las autoridades, lo prueba el
proyerto ele ley que se remitiera a consideración de la referida junta. san&lt;"ionado el 22' de octuhre, que dispuso que los naturales y Yrcinos ele la
provincia podían exportar o introducir en nrnlquie&gt;r punto de ella y reexportar en buque..:; nacionales. libres de todo dere&lt;'ho, los productos de la
misma, y con el fin de fomentar la salazón de pescados en establecimientos fijos, la libertad de extracción por el término de ocho años.
Empero. tanto la explotación como la industria sólo alcanzaron exigüo desanollo, que. aún se restrin¡.dó, con la sanC'ión de la ley 1053, de
!l dr octuhre de 1880 'que, al derogar la de 18 ele agosto ele 1871, relativa
a la explotación y extrarción de guano en las islas y costas patagónicas,
estableció en ellas la prohibición de pesca .
Concretada entonces a la que practicaban algunos Yeleros y pequeñas
embar caciones, no lejos del litoral de Buenos Airrs, la producción, por
&lt;·ier·to esrasa, no cubría las necesidades del país y de ahí que fuese menester importar gran parte clel pescado que la población ronsumía.
La primera repartición oficial que tuvo a su cargo los estudios sobre
la pesca y la caza, en los mares y ríos dE' dominio federal, fué creada por
el ~Iinisterio de Agricultura como una consecuencia de las funciones que
la ley de Or~anizaC'ión de los Ministerios ~acionales, de 11 de octubre de
1898, asi¡;11ara al mencionado drpartamento de Estado.
Poco tirmpo después se registró el primer pedido concreto de un
permiso para realizar pesca, tanto en el Hío de la Plata, como marítima
en el océano Atlúntico dentro dE' aguas jurisdiccionales. fo rmulado por
la firma Pedro OaleE&gt;rán y Cía., que actuaba en la República Oriental
del l;ruµuay.
E se trámite. fnr r esuelto en sentido faYorable; aunque obligándose a
la permisionaria a utilizar embarcac·iones a yela dentro de las diez millas,
prohibiénclosele la captura de cet~ccos y moluscos (ostras y mejillones),
(*) Armando Benjam!n Sangiorgio (jefe de la División de Pesca Costera
de Altura).
(1) Antonio Zinny: "Historia de los gobernadores de las provincias
argentinas''.

y

3

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
y limitá11dosPle la autorización hasta la c1ese111bo('aclnra dPl río X egro. por
imperio &lt;lr la ley 10.33.
Las importa&lt;'iones disminuyrron ro1110 corn;ecurncia lógica de la actnación d&lt;• e,;a eompañía, que se c1Psrmpeíió por espa&lt;·io de siete aiíos,
pues en l!JO:J transfirió su permiso a faYor del señor Ernesto ~\rana quien,
en sns oprraC'iones, utilizó a los huqnes de. bandern nacional "Pirán ., y
"O. Kalnosky ". de :n y 81 toneladas, respertivamentr.
Con Pl eargucro "Vara"'. sr n'alizó rn ese afio un inknto de pes&lt;'a en
gran esc·ala, que si bien tllYo Í'xito en la faz extractiYa, fracaRÓ en cambio
comercialmente por defieicncias en las hodeg-as.
De la prodn('ción clrl país, que en 1906 sr estimó en 7..±:58.:J toneladas, sólo ~.327,~ correspondieron a la marítima que proee&lt;lió de:
Mar del Plata
Bahia Blanca, Puerto Militar
Necochea . . . .

. ... ..................
Ing. White . . . . . . . . . . .
.. ... .................
.... ... ....... .......

.
.
.
.

.
.
.
.

.
.
.
.

.
.
.
.

.
.
.
.

.
.
.
.

1.404.0
7 7 6,0
140,6
6,6

Presente la ley 1033, el Poder Ejecutiyo dietó un clecrrto. el 18 ele
septirmbrc' de 1907. t't&gt;g'la111e11ta11do la pesca y la eaza marítima. ,\parte dr
estable&lt;'cr las disposicio1ws que debían regir su ejereieio. fijó, a esos pfcctos, como mar territorial. una zona de un ancho ele diez millas, prohibiÍ'ndola eomen·ialnwnte dentro de ella a toda Pmhareacióu que no fuese ele
mat!'íeula na('ional y considerándola, a los fines ad uan eros, como produce:ión indíg-rna si hubiese sido obtenida por buques argentinos fuera de las
a_!rnas jurü;diC'r·ionales.
· C'on unn flota ele On(·r pesqueros. de 120 a 200 tonPladas, y otros auxiliares a Yt&gt;la, ('apital inieial ele rn$n. 1.000.000 paulatinamente elevado
a m$n. 3.000.000, St&gt;. formó -1907- La Pcseaclora ,\rgcntina.
Confor111&lt;' a la estadística de ese año y la po:sterior de 1908 -en que
se inició la Anglo Argentina- la pesca marítima IDl'llOr fné de 2.HS.6
y 2.202 toneladas. respectiYamcnte; eantichdrs a las que deben sumarse
las 120 ó 130 tont&gt;ladas que nH'llsualment&lt;" aportaron rada uno de los cin co
o seis pesqueros que operaron fuera de las aguas t erritoriales. La producción total calculada resultaría entonces de 11.388,6 y 10.842 toneladas.
En lo que ataii.e ai la importaeión. que en el trienio l!JOJ/03 hahía
experimentado cierta merma en relación a 1900, volYiÓ a acrecentarse,
llegando a 10.341,4 toneladas en 1908.
A N 0 S

1900
1901
1902
1903
1904
1905
1906
1907
1908

4

Importación

Valor en $ oro

4.891,3
3.819,8
3.439,0
4.436,4
6.236,0
5.072,3
9.605,7
8.26 1 ,4
10.341,4

1.02 6.524
767.309
680.745
872.659
1.373.146
1.065.155
1.994.326
1.770.362
2.223.382

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
{'na tcrtrra &lt;·0111p;\ÍÍÍa. La PortPiia. ('Oll trrs harcos di' 1 Pdu1·i\lo porte
&lt;·omcnzó en lUlO. L;1 riYalidad c0111l'l'&lt;'ial ([ll&lt;' se cntahlara t'inaliz.í con
la quiebra d1• una ,\' abson·i&lt;'&gt;n de la ot1·;1 J&gt;Ol' part1· &lt;le La J'P..,&lt;'atlora .\1·gc111i11a la que. 1hwi1:1 l'~orn·es dl' la plaza, impuso JH'e(•ios li111itaudo
adl'ntús la aeti\·idacl a mi redul'ido 11Ít111l'l'O cle b111¡1ws.
~cg-Ítn su ori~·&lt;•11. h1 Jll'sca lllarít ima 1'11 el &lt;'uaclrit&gt;nio 1 !lO!J/1 ~ sufrió
hs nuiaeiones &lt;¡lll' se 1·psl\llH'll:
){) 1 o
( • r¡ 1 •'la d ·1

Pesca mayor . . . ..... .
:\Tar del Plata ...... . .
n. nlanca - I. \\'hite ..
Puerto ::\Tilitar ....... .
:'\!'cochea

.\ :'l

1909
1910
1911

(l

G.209,0
1.5~5.1

11.;)!19,t
1.:l92,0

644 , l

117!J,8

114,4

1 7 .i ,G

·º

3,0

'j

)

10.i:il.7
l.41:i,O
1.877,S
lH,'.l
O,:!

9.77:!,6

1 ..159,9
!167 ,7
:l2 7 ,2

4,1

Ynlor Pn $ oro

8

1º·1 r.9, l

2.16:l.fíi8

10.!lfi5.7
12.:~7~.5

1912

:!.602.:l!JO

:!.411.9S4

1'11 lwcho &lt;le real sig-nifi1«wiú11 1·011stit11.'·&lt;'&gt; la sam•it'.11 dt&gt; la h•.'I· !l!i.),
&lt;1&lt;' ;; 1h• &lt;U!Osto &lt;ll' l!IH, ]llll'S. aparte de r"a1·ultar al J&gt;och•r E,lP&lt;'Utn·o para
1•011&lt;'c&lt;1Pr ]lei·rnisos pl'o\ isio11al1•s de !JL's1·a y (·az:1 rnarítin1a, s11s]le1Hliú &lt;le
Jw,· ho la ~9 10:).í, posihilitamlo así (•l a)lJ'O\'t&gt;t·hamiPn(o JH's([UPl'o l'll las
t·os1 as pa tagÍ&gt;n inis.
La 1·c:-.a('iÍ&gt;11 de La P('s&lt;'adora .\r~l·ntina l'll m•irzo c1t' l!llG. grnYitó
J1111Hlamentl' en el 1111•1·&lt;·ado. Op11rtuno r&lt;'slllta n•&lt;·onlar lo q11&lt;' 1•.xpn•sara
sohr&lt;' p;;p s1a·l'so &lt;'I Sl•iior &lt;:. Ilol111: ",\ partir dd rnnml'nto en ·qm' La
l'Pst·a&lt;lora .\r~entina \'endió toda sil flota al gohinuo ruso. &lt;'ll (•! aiío
l !IHi, quirn c1Psti11ú psos buqnr.-; a ll'\'a11ta1· minas ~- desde qu e los propietarios juraron. en \'Pnganza tk los s11pnes!o-; oJ&gt;robiosos obstí1('11los 11ue
!'ll sn ealllino po11ía11 la .JI1111il'ipali 1lad y otnlR a11toridad1·x lotales, de
que l\ucnos Ai1·1•-, 1·ar&lt;'&lt;'Prín para siernp1·p dl'l sufiti('ll(t' ahax!Pl'iu1icnto
dP ]J&lt;'stado. 11os \ imos oi&gt;ligmlo¡.; a sp11tir11os satisl'el'!1os ton 1111 abaistetimi&lt;·nto diario d&lt;• 111ú¡; o menos ~o.noo kilouramos, para ha1·c1· frente a
una d&lt;'lllanda qu&lt;'. dl' 11t·1H'r&lt;10 a la pohlat·iú11 c1c nuextra ntpital, 11Phcria
cxt·eder a los .+00.000 kilog-ran1os" 1 } .
Paralizada la JH•s1·a mayor. PR&lt;' estado de 1·an·s1ía Pmp1•zó a
suaYizarsP Pn 1~11!1 l'll .¡ue hizo sn apm·i&lt;'ÍÚn &lt;·on sus prim&lt;'l'OK hrn¡uci;
l&gt;psqnrrías (ianklla ~- ~\.
1
( )
G. Ho lm: "El pescador, el océano y e l Estado".
Naval, 1922.

Bolelfn del Centro

5

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
Con eYiclentes adelantos en el yolnmcu cxtracti ,.o tomo en la industria finalizó 1 D20. El primero, lle¡ró a 1 ü.-l01 toneladas. y por lo que
concierne a la scg-unda. en el sector de .Ajó, se &lt;'labonu·on &lt;'erra de :250.000
kilo¡rramos &lt;·ntre produetos salados y deshidratados. En :Jiar drl Plata, la
firma Galo Llorente e Hijos ini&lt;'ió la tonstrnec·ióu d&lt;• sn c1;tahl&lt;'&lt;'Ímicnto
''La )forplat&lt;•nse'' y en }laclryn y Bahía Cra&lt;·ker, las tres fábritas eri!!.i&lt;1as &lt;'ll el trienio 1D17 / 19- proclu,ieron distintos tipos ele consenas
a has(' de 1wjc1T&lt;'Y Y arn:hoa.
El t·t'll!'O que se llen11·a a cabo, demostró que cn la¡.¡ tarc:1s pesqueras o en las conexas se on1paban !J!.l2 personas; que en el litoral marítimo ele Buenos A\ires operaron 136 cmbm·taeio11es a motor, i:\:2 a Yela
y 161 hot&lt;'s y &lt;'ll el patagónico 3 lanchas a motor, 11 a 'ela y 10 de
tipo menor. importauclo su yalor total m$n. 7fi1 .O:~-!.
C'omo &lt;'OllSl'&lt;'llCllCia de la mayor produdi\·iclacl clp] c1uim¡ue11io
1921/:2.) en que s&lt;' anotan los pareiales:
Tont•lnda ..

19'.ll
1922
1923
1924

18.276,5
18.131,0
16.497,0
17.429,S

1925

18.628,3

en las 01wra&lt;·iones mayoristas del mercado 1~nllril"h se produjo una
correlatiYa baja en las cotizaciones de al¡rtmas es¡wcies y, &lt;le modo
especial, en la merluza. Su precio promedio por kilogr·mno, que en
19:20 había :&gt;ido &lt;le m$n. 2,20, descendió al siguiente a m$n. 0,70 y,
posiE'rionnent.e, a rn$n. 0,41.
Rin embargo, aquel acrecentamien1 o poco sig-nifieó en el orden
interno. Para c·ompensar su penuria, se hizo menester real izar fue1·tes
adquisiC'iones en el exterior; en ese sentido. 1!12.) sefialó un réeord pues
se importaron W.867..! toneladas; de cllas, 17 .."):~:3.3 ele pestado consenaclo y :J.:3:34.1 en estado freseo o congelado.
l ;n nueYo aporte de capital se rcgi!&gt;t ró en 19~(i perteneciente a
Cantú Ribatto y Cía., la que dió principio a la tonstrucción, en la zona
portuaria dP ~lar del Plata, de una fúbrirn para la elaboración de
subproclndos, interYiniendo asimismo en la P&lt;'lica de altura con dos
buqn&lt;'s -".\dela" y "Yictoria'', de 350 toneladas, cada uno- destinándolos ca.&lt;;i cxc·lusiYamente a la captura &lt;le merluza. Igualmente,
actuaron el ·'Angélica" y "'Gntline' '. de Gardella Ltda.; el ''Honora'',
de Hodríguez (liles; "&lt;iolondrina" y "La C'atit.a", de &lt;:randa y Cía.
Aunque uno &lt;le esos "trawlers" se paralizó en 1927, se incorporaron
en C'ambio el "Bigüá" y el '"fehuelehe" y postl'riormente - 1928el "Besugo" y ''Lenguado", de la Compafüa J ndusiria Pesquera Arge1itina S. .A.

6

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
Esr aumento en el poder ele cnptura produjo el c·uantitatiYo ele
la produceión y en relación a 192.) la clismimll'ión &lt;'n el Yolumen
&lt;le Jos pro duetos importados:
Producción
(ton~ladas)

1926
1927
192 8

21.481,7
24.453,1
27.068,1

17.4S5,G
17.l:i4,6
17.216,5

En el tl'ansturso ele esos aíios. y con dPstino a ltalia y los EE. rr.
se realizaron. &lt;:on caráttcr ex1wrimc11tal. las primeras exportaciones
de pesc:tclos salarlos que c·onsistieron en partidas de aiwhoa, lisa, corYina y pesca&lt;lilla.
El período 192~/3.) denotó el adelanto &lt;le industrias cleriYadas
&lt;lr la pesca y en particular en el orden marítimo la ele conserYas de
prscados. Para el sala el o de anc hoíta, salado y secado de corYina negra
se habilitaron fúbricas en ::.\lar clcl Plat:t ;.· c11 la Bahía ~amborombó11.
El erreientc&gt; interés por la primera estimuló la p&lt;'S&lt;'a en aguas territoriales, si11gnlarmente rn la zona clP ~Iar clel Plata.
La de altura. se explotó por· Yarins compaüías, aurn¡ue con cli,·ersa
fortuna puC's algunas lo hieieron por breYe tiempo. Ya, a partir de
19:3±, sólo c·ontinuó ejcrcirnclola Pesquerías Qardella S. ,\.
Al máximo extratiYO ele rn:~o. siguió un período clr franeo descenso, c•omo ¡mcdr advertirse, que se justipreció en la depresión que
alcanz&lt;'&gt; a todos los sectores de la e&lt;'onomía:
.\~os

Costera

Total

.\lturo.

(tonelaclns)

1929
1 930
1931
1932
1933
1 93 4
1935

...............
...............

...............

...............
...............

...............
...............

13.538,G
16.884,6
13.627,0
15. 835,3
13 .253,8
13.228,8
15.476,8

10.556,6
16.871,2
15.649.1
11.192,8
9.955,6
9.568,1
9.977,4

24.095,2
G3.755,8
29.276,1
27.328,1
23.209,4
22.796,9
25.4:i4,2

La exporta&lt;'ión, que hasta 1!)32 había siclo nula o es\·asa, comenzó
a denotar cierta significación qu&lt;'. descle luego, no tuvo mayor influencia en el c·omercio exterior, qne continuó arrojando :rnldo negatiYO:
Importación

Exportnrión

(ton t&gt; 1 ad ns)

1929
1930
1931
1932
1933
1934
1935

19.136,0
20.152,0
14.113,4
8.904,1
9.917,8
7.966,7
11.143,7

573,3
2.322,5
3.111,4

7

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
El paulatino ;nun&lt;'nto ele la flota &lt;le altura. itH·orponwic'm de em·
harnH·ioncs para la p&lt;•s&lt;·a lll&lt;'llo1· y t'l prngl'l'sÍ\'o desarrollo de la industria. l'l' presp11taron lai-; 1•ara&lt;'i&lt;'IÍst i&lt;·as &lt;le! qui 111¡t1&lt;'1tio 11):3()/.J.O.
FtH•ra &lt;lP las a~nrn:s j11risdi('eio11alPs lkg-a1·011 a üaha.ia1· dic&lt;'ior·ho
JH'sqtwros. ]ll'l'O l'll l!l-Hl i-;(ilo &lt;lm·c sp 111a11tnYil·1·011 l'll a&lt;'tiYid:1&lt;l a raíl.
ck im¡wdirnc11tos sm·g-idos d&lt;' Ja se!.rnnda 1-:·uer1·a m111ulial.
Lat11P11tahlc fnc la &lt;'&lt;'"ª"iún &lt;h' Ja ( 'ompaitía XaYl'!!a"ic'in y Comcr('Ít1 .\fri('a Hío d&lt;&gt; la Plata So!'. Hcsp. Lt11a., que c·on l'I "SP11ti1wJ 1L.,
Sl' dedi&lt;·c'1 ('ll rn:¡s;:~!l. t'll los alrcdPtlOl'l'S tle la-. islas '-;anta ElPJHl \
.\s&lt;·P11c·ic'111. a la &lt;'aptura &lt;1&lt;· atli11, bonito y langosta. espct·i,•s !Jlll' s~'
c·o11!.!·clahan a bordo.
E11 1·cla1·icí11 a
las l'áhric·as dupli&lt;'ilt'Oll su 11Ítllll'l'O e industrializarnn Pll PI último ai"ío d&lt;' Psc quinqrn nio :&gt;.:1~7.S to11l'ladas. en has&lt;'
a din•rsrt.s &lt;'s[lel'Ít's tll' las qne .J..~!J~.(i 1·on·cspo1Hlil't'o11 a la mH'hoíta.
Ett síntrsis, la prndn&lt;·1·iú11. sl'~Útt Jll'&lt;H't'dl'll&lt;'ia, fu(·:

rn:w.

.\ -\

{) ...,;.

( ostera

.\ltnra

Total

( t o n e lad n ")

1 !!:)6

1937
193S
1!139
1940

. . .. .
. .. . . ..

. . ....
... . ....

La sitlHtl·iún
rept&gt;rc·usiom's

t'll

1 li.2ii:i,G

!l.22~.s

2:i.47~U

15.955.!
1s.7'\li,:l

H.09:l,G
15.!17:l.6

30.0·1S,0
:J4. 7 59,8

17.7:?6,5
19.372,0

16.8 5:! ,5
11.;)85,6

3.J..580,0
3:l.957,6

lll\l IHlial, ('ll d
período rn-~ l / 4:&gt;. tu\'() 1atn hit'·n sus
la JH'sl·a i11eitli1·ndo l'll forma dcst'a\'01·ahlc. _.\lgunas

l'Ill]ll'C'sas JH'r111isiow1rias ch• altura l't•sa1·011 c1cf'i11itiY;t11ll'llÍl' y, entl'Cl
ellas, Pesqm•rías ( :anh·lla S .. \.

El Estado IP a&lt;lquil'iú algunas in:-,talal·iorn•s ~· 1·trnt1·0 d&lt;&gt;. los prscpwrns - " .\Ia11t&gt;l·o ". "&lt; 'pnfolla "'. "J'pq·atlilla" y "Tnwha .,
con los
qttl', ha.io la a&lt;1111i11ist1·al'it'11t de la Flota .:\len·ailt&lt;', se iui('ic'1 en esta
acti,·idatl.

La &lt;";&lt;·ascz dt• ael'i1r el&lt;' híg-ado de hal'alao pro1110,·iú la infriacióu
clP i11n•sti¡tac·io11&lt;'s tPtllliP111Ps a CT&lt;'IP' minal' la riqtwza ,·itamínic·1 en
los híµ:aclos de di,·crsas PsJl&lt;'l'i&lt;'s. l'omprnhada ella c11 el tibnr611. la
pt'sl'a c·ostera sl' oril'1ttc'1 ha&lt;'ia sn l'aptnra.
La !.!r:rn abun&lt;1a1wia. !'Omprobada &lt;'lt &lt;li\'1'rsos puntos dPl litoral
lltaríti11tc&gt;. protlnjo Pl &lt;1t&gt;splazarnirnto d&lt;' c111han·al'iones y eonstrut·rión
de fúllt'ieas destinadas a la i11&lt;l11stl'ialintl·ió11 t]p él&lt;'C'it&lt;' y elabora&lt;'ió11
ck suliprodudos.
La industria &lt;le las c•onsl't'\'Hs sl' tksnrroll&lt;í Pll forma sostenida y
~011 cYi&lt;lenfrs protrrt'sos Pll la prcsc111al'ión y &lt;·alidacl de los prnclul'tos.
El 111í1ncro d&lt;' estnhlPf'i111i1•ntos que l'nnl'ionaron bajo eontrol oficial
as&lt;•Prnli&lt;'1 a I.ís &lt;'lt HM.í, los qw• t•lahoraron .).01 :~ toneladas ele «onscn·as
dl' di\ l'l'SOS tÍp08.
•

8

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
~o obstante bs difieultadrs qnc se prl'sl'ntar;m. la prodncc:ión
llc¡!Ó a cifras m11wa re¡!istra&lt;la-. hasta ese C'Jltorn· e&lt;;:

.\

:~

() s

C'ostl•rn
( t

1941 ...... . ..
1942 .........
1943 .........
1944 .........
1945 .........

~\

1936
1937
1!l:rn
l!l:l9
1!110
1941
1942
1913
1914
1945

:.,

o~

. . . . . ..
. . ... . . .
. . ... . .
..
.........

.. . .
........
.. . .

!¡11(' l' ll

n e 1" el ns )
14.132,7
9.321,3
13.066.1
13.198,5
13.556,9

&lt;l

21.922,2
22.020,5
24.HG,6
27.S82,0
25.2fl3,0

El &lt;·ornPn·io t•xtPl'ior,

Total

Alturn

PI del·t•nio

Im11ortnd6n

36,054,9
31.341.8
37.512,7
41.US0,5
38.819,9

l!l:36/~:') . lile:
Exportaci\1n

Ton ....

msn.

'ron ....

10.398,5
10.389,8
10.0H,3
7,927,7
6.612,0
2.520,0
S9 l,5
296, 7
538,9
7l&gt;S,9

7.022.459
6.98-;,3s1
6.593.506
5.33S.191
1.50S.655
1.829.276
661.193
775.!16
1.680.613
2.884.904

1.464.:}
5.218,5
4.3'.í S, 7
2.773.9
1.411 ,11
2 .2 .17 ,6
2.69 5,5
6. 76!1,1
10.520 ,5
9.843,:!

-

m=:-n.

200.865
i 2 (i, fil !I
s:l3.S91
67i:?. lí5
f,20.366
1.068.0DS
2.900,2().l
:;.2 2 :uo 9
10.SH.836
11.153.433

marró. en Ja t'tapa l!l-1.~/-J.'í, una Yariante rscneial: PI saldo franta111t&gt;11tt'
positiYo, c¡ut• al'rojó b exportat•ión. aunqul' &lt;·OnYil'nP ha&lt;:l'I' notar qw•
&lt;' partir dP l !l-J.-1. gra11 partp del rnlor t'stu,·o l'PlH'l'sl!lltado poi· el &lt;weitt•
de híµaclo &lt;l&lt;• tihtu·ó11.
Las rirH·o &lt;·ompaíiías. quP Pll 1!l-±6 st• dt•scm¡wíiahan &lt;'ll la pPsl'a
de altura, que&lt;l:1ro11 al tit&gt;mpo rNlUl'i&lt;las a trl's. Sin &lt;'mha1·1!0. &lt;·1111 la
partiripatió11 ck firma~ ua('ionalcs .'· t•xtt·a11.il'!'as &lt;¡ll&lt;' ¡.;p r:tdi&lt;·aron d efi11itiYarnente C'n el país. JH'e,·io l'a111hio dP han&lt;l&lt;'ra de sus han·os, el
11ú111rro se i11cre11wntó hasta &lt;·onerPta1·sp l'll 01we t•11 1!l.í:í.
l'11a d&lt;' las empres3s - PPsque1·ías .\tlá11tit·o ~. H. L.- armó en
rn.+!J sus 1111iclaclt•s "Costa Atliíntirn" :x· '·costa :'.\fr&lt;litPITÚl1C'a" parn
f.t·tuar en pareja. si-,tt•nrn qur, apartt• &lt;l&lt;' hahl'rlP hrin&lt;lado cXC'l'lP1lt&lt;'s
resnltaclos, signif'iró llll'.l innovación en nul's1ro n1rdio rl que deh i(i
abandonar, til'mpo mús tarde, a &lt;:onscn1&lt;'ll('ia dPl hundimiento d!' lllH•
de los JWsqueros.
En ese mismo año. la A11tú1·tida :-&gt;.•\. l 11dustrial .1· Conwrcial. cll'stacó uno ele sus buqlH's t•n un Yiaje l'Xperinll'ntal. &lt;JU&lt;' durú -J.:) clías.
hasta las proximidades de las rostas afri&lt;·anas. dt&gt;sti11úndolo a la tapt11ra de atún &lt;lPl qup logró 17 to1wladas.
Hasta 19-t9 C'l mayor atraC'tiYo de la pC'sca toskra radieó en el
tiburón; post.eriormcnte. ckdinó a11te la faltl ele interés por el atC'itc
Yitamínico t•n C'I merrado intC'1·11acio11al. La JH'OtllH'l'iún cll' otros países.
espeeialmentp .Japón, como la fabrieati&lt;Í11 sintética tlt.! Yitamina A,
primero en Suiza y lue¡.rn en los EE.l-l -.. clcte1·mi11a1·11n h auseul'ia
9

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

clc&gt; compradores en el exterior y, aunque subsi.-;tiú la dL•manda internar
el Yolumcn clE' captura de la cspl'('Íe no tuYo ya el perfil de otras.
(·pocas.
~\.. finc&gt;s de rn:;:¡ se oc·uparou en la pes"ª co;;tera :2!10 emhar&lt;'acio1ws· menorc&gt;s y a&lt;ll'más un "trn\\·Jer · '. d1• reduddo porte, en jnrisdic«i&lt;Ín de la ex Oobcrnación )lilitar de Comodoro Hi rnchw ia.
El acrC'C·c&gt;ni.amicnto. tanto ele la pesC'a c•omo ele la iuclnstria, lo eYi-·
cleueian los siguientes guarismos, que rn lo inhc&gt;rente a la última se
ret'icren E'X('lm;iYamentc a procludos elaborados con espcci&lt;'s de mar:
.\:&lt;:o:-:

('o.--tcra

1946
1947
lfl4S
194!1
1950
19:il
1952
195:!
1954
1955

.........

27.5H,5
29.725,li
3 6.204 ,8
34.628,6
:ll.115,5
39.085,3
38.554,l
37.3 5 8,6
37.741,7
:rn .821,5

. . .......

.........
........

.......

.........
..... . . . .

........
.........

.. .. .. .. .
.\ "N

11

"1 ,, d ,, ')

14.201,8
11.641,9
12.808,2
14.548,8
12.769,4
23.021,4
2S.723,4
:: l. 792 ,6
32 .478,0
:ll.189,2

l't·~C'ndo~

o8

y m nri.:.;to"'

41.749,3
41 . 367,5
49.013,0
49.177,4
43.884,9
62.106,7
67.277.5
69.151,:?
70.219,7
71.010,7
Pn•parndo como
lHtl'lllno

Pn con)o&gt;t•r\·as
( to

11,.l11 d"

s)

3.9:l6,0
5.836,2
8.607,5
8.483,0
8.235,!l
10.2:12,2
14.130,0
10.492,3
13.264,6
14.358,0

1946
1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955
~hirnis1110,

Total

.\Hura

(to

1.381,7
554, l
448.0
287 ,4
19~.9

333,6
31 i ,O
528,6
ti40,7
469,3

puede Yalorars&lt;' &lt;'l movi111iC'11to d&lt;'I ('O!llercio L'xtcrior-

e11 esa mmma etapa:
.\

:~ \ ) ~

1946 ..... . ..
1947 ........
1948 ........
1949 ........
1950 ........
1951 ........
1952 ........
1953 ........
1954 ....... .
H'55 {') ... .. .

10

Exportación

Importación
Ton s.

m$n.

Ton s.

m$n.

2.773,6
6.616,9
1.631,3
253,4
722,6
1.391,5
270,0
45,8
1.195,1
569,9

7.832.780
20 .644 . 802
4.564.890
802.050
5.004.890
9.535.652
2.605.063
612.708
14.167.912
8.510.632

2.780,3
3.780,1
4.94i,8
2.840,7
431,2
434,0
407,3
1.181,2
1,321,0
870,2

16.070.02T
19.696.427
16.473.673
4.670.153
867.836
1.179 . 370
1.056.3042.362.518
3.392.163
1.868.240•

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
Dictada en 1936 la re~lamentación ele pes&lt;·a de altura. han sido nuís
v menos frecuentes las moclifical'iones en las empresas prrmisionarias;
por r llo ::;e menciouan t odai-; las qne . a partir dr csr aíío, se han clrsem·l'mpeñado o c·ontinúan dl's&lt;'rnpeiíándosl'. c:omo tamhií-n los huqncs que
han l'Ontado o c•upntan para c1e:-iarrollar su adiYidad.
E:\IPRESAS Ql'E H .-\S EJJ&lt;IBCIDO L.\ PESCA DE AI,TrRA .\ P .\RTJH

DE 1936, EX QUE S'E DIC'l'O sr J)ECHE'rO REGL.nrnxT.\RIO

Ton1•lajt.'

Tnnelajt•

hrlltO

nf'to

Cn¡&gt;a .. i&lt;la•I
t· 1 :&gt; 0 Kg

Pesquerías Gordello S. A. (Pesgar S. A.). -1936/ 42
Delia ...................... .

1'&gt;0,46

102 ,SG

430

Angélica ...... · · ... · · · · · · · · ·

lSi,95

107,13

46 ()

Trucha

201,13

114,64

430

Blanca

286,6::

163 ,3~

700

Undine

331,20

188,78

900

1\ianeco

35~.90

201.32

1.200

lligüá . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

403,50

205,08

1.100

Tito

3 9 4.2 8

213,.jO

1.000

309,41

176,36

1.200

261,55

149,0S

soo

25i,4~

146,74

SOO

301,33

160,11

650

3o1,3 3

160 ,14

630

63

300

•........ · · · · · · · · · · · · · ·

f'ldustrio Pesquero Argentino S. A. (' ). -1936/ 37
Pescadilla
·Corvina
l\lerl uza
Besugo

................
............. . .
... .

...

....

. . . . . . . ......

Lenguado . . . . . . . . . . . . . .. . .

C. Lundblod, V. Guirovich y R. Ersini. -1936/ 39
H. Fondo, P. Corucci y V. Arzubiogo. •Golondrina ..... . ........... .

1941 / 49

111, 02

11

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
'rmwlaje
bruto

lll'lJl ES

T o1wlajt'
nt'to

Oapal'idad
c/50 Kg.

Cía. Argentina Comercial e Industrial de Pesquerías S. A. (C .A.C.l.P.). 1936/ 49

P.A.M.S. Pes-:::¡uería Argentina de los Mares del Sud S. A. Comercia/ e
Industrial. - 1949/ 54
Pesquería Argentina de los Mares del Sur P.A.M.S., S. A. Comercial , Industrial, Inmobiliaria y Mandataria . - En actividad desde 1954
Presidente :\fitre ............ .
Presidente Roca (") .......... .
(ª) ltu·oriwrado t•n

37'.?,00
29S,00

185,50
169,00

J9:li.

Pesquerías Argentinas Riomar (S. R. Ltda.). Cristo de Limpias ...... ..... .

1938/ 51

200,00
43,00

Don Bosco (3) . . . . . . . . . . . . . . .
(21)

2.100
1.500

120,00
1 S,00

soo
250

lncor¡1or11flo 1·n in.JO .

Africa Río de fa Piafo. -

1938/3 9

Sentinel II ................. .

800,00

Industria Argentina de Pesoa Piafe y Cía. Gamma .................... .

Víctor Colucci. ·-Enero

:;¡

48,00

29,00

30,00

19,88

i!UU

205,08
201,32
114,64
176,36
116,66

1.100
1,,200
430
1.200
1.200

¡unio 1941

Nicofasa R. de Di Cugno. Comercio ele Campana 1 Q

1940/ 42

1942/50

•.•.••

Flota Merc::Jnte del Estado. -

En actividad y:Íesde 1943

Blgüá . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

::\Ianeco .................... .
Trucha . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Pescadil Ja (') .............. .
Taiyo Marú 22 (") .......... .

403,50
358,90
201,13
309,41
304,23

( 1)

JJundiclo t•l :.?5 dP Xo,·iemhre de 1953.

(G)

Pe,qtwro de bandera.

jnpone~a,

arrendado en 1!&gt;5.3.

Compañía Argentina de Pesca del Sur " Capes". - Se le acordó permiso en
marzo de 1944. Se le oaducó en enero de 1945, sin que hubiera llegado
a operar.
Ferrando y Maffei. -

Junio a diciembre de 1944.

Siella Maris ............... .

12

154 ,00

L0 9,00

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

BUQUES

Torwl;1j'-•

Tonelaje

C':1paddad

liru to

llt.'lO

t'/.;o Kg.

Cosadex S. R. Ltda. Cía. Exportadora e Importadora Sud Ame ricana. actividad desde 1945
Besugo .................... .
Lenguado .................. .
Corvina (") ... . ... ... . ..... .
( 11 )

1111orpor:.Hlo t"n

301,:13
:io 1,33
261 ,55

160,14
1 G0,14
149,08

P A.P. Productora de Aceite d e Pescado S. R. Lt::ía. -

P.

:\raryl ú

255,00
2"1,35
257,43

1947 / 49
149,08
146,74

800
800

Tau/es.·- 1948/ 50
. . . . . . . . .. .. . . . . . ... .

Sudocean S. R. L. -

34,00

1948/ 49

Temerario (') ............... .
( 7 J

1.200
1.200
1.400

l!J;);L

Don Ernesto ............... .
Corvina .................... .
:\Terluza ................... .

Lucio

En

\u11q111• .-ontú &lt;'Oll

p1•r111i:.11,

Jlo

Blaiotta, Fe rnández y Cole /lo. -

3 1,00
rt&gt;u i1t1

11

23,00
tlo alt11rn.

a

1948/ 54

5.1.C.A.P. Sociedad Industrial, Com ercia/ Argentina Pesquera d e Resp onsa.
bi/idad Ltda. - 1954/ 55
Pica 1 Q
( ')

20,00

31,00

(')
~o

rt•ali1t'1

¡w .. &lt;·a

el~

altura

1imi1ú1ul•1'1

a

?a

1 o:-t1·ra

1·n

UJ.!'Hl"'

400
dl'

( omndoro

't{i\·a&lt;la\·ia

Pinasco, Raffo y Cía. -

En actividacf d esde 1948

El Plata ................... .

Pesquerías Atlántico S. R. L. -

235,00

114,00

1.200

En actividcd desde 1949

Costa Atlántica .. ........... .
Costa Mediterránea (9 ) • • • • • • • •

14 8,00
148,00

14.00
H,00

600
600

(") Hundido eu no\·1cmlir,• &lt;Lt' 1H50.

Osvaldo Mon y Se rvando A. Gallegos. O svaldo Mon. -

Mayo 1949 a jun io 1950

Junio a septie mbre 1950

" La Polar", d e Biraben , Mon y Cía. Sociedad de Productos Pesqueros. ·Septiembre 1950 a f ebrero 1955
Margarita

200,00

Antártida S. A. Com ercial e Industrial. Antártida 29 . . . . . . . . . . . . .. .. .
Antárt ida lQ ('")
( 1u) lnc:orporn.&lt;lo l'll

131,00

950

82,00
119,00

1.300
1.300

1949/ 53

175,00
287,00

1 ~).)0,

13

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Hl

&lt;/¡-E~

Tmwlaj1•

'foncLtje

Capacidad

hruto

n1•to

e/ 7&gt;0 Ki:

Pescadores Unidos S. A. de Pesca lnd. y Com . San Juan BosC'O ............ . .
Flandria ( 11 ) • • • • • • • • • • • • . • • •
:\lontreal ( 11 ) . . . . . . . . . . . . . . . .
t •

l 11N1rporado

)

1949/ 51

113,00
2~9.09

2 ~!l.OH

lii ,Oll
116.61
1111,fll

550
1.-100
1.400

1 1 •-,u.

rn

Frigorífico Mar ,de Piafa Soc. ,Resp. Ltda. -1950 a agosto 1956
Capitán Pieclr ahuena ........ .

b7,00

770

Gi ,00

550

1 lfl ,fil

1.400

116.61

1.400

1 :!O,Oll

800
l.;)00

1 i5.00

Rafael G. Nyville. -1957 a ¡ulio 1955
San Ju an Bosco ............. .

Aloisio A. C. Bulthe. -

ll:l,00

1951 a marzo 1955

Flandria... .. ............. .. .

289,09

L. Hindryck x y F. Vanderberghe. ·-1951 a ¡ulio 1956
Montreal ..... . . . . . . . . . . . . . .

:?89,09

1

Emilio 8Qrbeito. -

En actividad desde 1951

Cristo ele Limpias ........... .
Antártida 19 (") ............ .
( : ·~)

Jnt·nrporatlo t•n

1!15 'l.

Gabriel Van lseghem. -

·ºº

119,0o

106,42
106,4'.l
78, 1 i
7 !l,44
72 ,44
72 , 44
'i 8,17

9 2.00
92,00
63,00
63,00
6:1.00

700
700

63,llll
6:l,Oll

580

82 ,0ll

1.300

5~0

580
5SO
5 ~()

En actividad desde 1954

Luis Alberto ('·) ............ .
J

28 7

En actividad desde 1952

Jean Pierre ..... . . ...... ... .
Nicole . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Gabriel ... . ........ ... ..... .
Luc ........ . .............. .
Marie Louisr ............... .
Christiane II . . . . . . . . . . . . . . . .
Auguste Nathalie ............ .

luis Alberto Mignone. -

200,00

175,00

l x .\1 túrcit1a :!•1.

Argenbel S. A. Pesquera, lndusfrial, Comercial, Financiera e Inmobiliaria. En actividad desde 1954
San Juan Hosco ............. .
Flandria ......... ... . .... .. .

Bartolomé Bruno. Dalia

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En actividad desde diciembre 1956
56,00

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CONSERV ACION DE LOS RECURSOS VIVOS DEL MA.R
Entre los nrhit.rios lllás ck~tatatlos qnc la naturaleza. hrincla al
ho111l 1n• para ::-.u ali1t1c1tt&lt;u·ión. s&lt;' enC'nentnm aqtwllos &lt;tne proYÍf'nen
&lt;lcl mar. .\unqne í·stP p1wierra riquezas snficie1ttl's para satisf'at·ci·
las 11c1·psidadrs. su 1·au11a no ps inag-otablt•; muC'has c&gt;~peeil's clcsapart'&lt;·P11 o clism itlll,\"&lt;'11. sra por e&lt;wasa reprodurción. prsc·a i11te11:::iYa u
otrm. l"ausas. Es 1H't&lt;'sa1·io entone es · · ma11te11f&gt;1· una justa r&lt;'hwión
pntr·p la ("a1n&lt;·idacl biogt-11iea tkl mar y la lÍ'&lt;'niea ele su explotatión,
c·on la l'iualidad de eonsl't·var las poblaciones de organismos acnúti&lt;:os,
c:mrn·stihlt&gt;s &lt;' indnstrializables. en estado ele prodnc•C'i&lt;Ín P&lt;'l'llHllll'llte
y &lt;''·it ·1r la t•xtineión de esprl"irs. por&lt;¡tH' con la desapari&lt;·i6n de
t·ail.1 nna clt&gt; Pilas. sp rompr la &lt;"a&lt;lena ali111c11ti("ia qnr integ-raha y :·W
produel' un dcsP1¡11ilibrio rn el rn111Hlo de sc&gt;n•s yi\·ientes y un disturbio
t'll el 111Pc·a11ismo dc&gt; hioproduteión del mar" (').
~lPeliantl' a&lt;'m'rdos t•nt1·e paíst•s cliredanwnte i11tPrcsaclos. se han
c1111s1 itní&lt;lo ya organismos a efct'los de. prote!!rr espc1·ips amenazadas
poi· 1111a exploh\"ión ahusin1; ps l'l ('aso de Ja Comisiún Tntel'llaC'ional
clP ('aza de Bal1c&gt;nas. ck la Comisión InternaC'ional para la Prsrn &lt;lel
:::;alu1r'&gt;n del Padfieo. de la lntrr·anwri&lt;·ana del Atún Tropi&lt;'al y de
b PPrnrnm•ntt• para la Explota&lt;·i&lt;'&gt;n ;y ( '011scn·aciím de las Hiquezas
~Ial'Ítirnas 11Pl Pnc·ífieo. ctc:étrra.
Pero los problemas qnc pla11ka la t·onse1·yaci{rn de los l'&lt;'turso-;
YÍYns elel 111ai·, 110 purcll'll ser rc&gt;suPlto-: si110 se cnrnt·1 &lt;'&lt;&gt;11 la más
a111plia c·olahora("iún intp1·nacional, ¡nws &lt;'l as¡w •to tonsern11·io11ista
110 i11,·ohwm úninuneHle cuestiones ele carúdcr hiolúgi&lt;'o o et·onó111ieo.
A (·1 i;e ligan otros di' clifíeil solu('iÓn t·omo son los rc&gt;lati\'os al
&lt;lcn•&lt;·ho i11t1'rrnwional.
_\ Ílll &lt;' l de la consr1·nu·i{m d&lt;'ntro ele aguas jurisdiccionales, o frete
llifiniltades JHH's aunque consagrado el prin('ipio de soberanía Pn PI
1rnu· !m·1·ito1·ial. se caree·c en &lt;'ambio &lt;lr unil'ormielad t•n lo que rrsprcta
a su cxfrnsión o anC'lrnra.
'.\fás &lt;·omplpjo es el &lt;l&lt;' los cspatios marítimos y a!!uas que &lt;'ui&gt;ren
el suelo ~·. por Pnc1e. &lt;&gt;l subsuelo ele' la plataforma eontinental, cleter111ina.c·ió11 c1f' los límit&lt;•s ele éstn. r{•gimen ele la alta mar, et&lt;-{·tera.
Para la soluci{m ele materias tau es&lt;'abrosas se optó por Ja disensión
en Pl -.eno ele las Xa&lt;'ionc&gt;s l'nicla.cs. la qtw encomendó a la ('omisión
ele Dl'l'&lt;'l'ho J11tl'1·naC'io11al la redat&lt;'ión de un proyecto dl' reg-lamcnta&lt;·ión
del deretho &lt;kl mar. Indc&gt;pc&gt;ndientemente, y dada la importaiwia que
la &lt;·011serYal'i6n ele los reeursos YÍYOs reYiste dentro del aludido proye&lt;'to, drc·idió c•o11Yocar. &lt;'l 18 ele ahril ele ]!):J.í. en Horna, y en la sede
(le la Organizae·ión ele las Xaeiones rnidas para la. A~ricultura y la
Alinwntaeión (F. 1\. D.), una Confrrcncia 'l'í-cniC'a Jntprnac·ional. a fin
de c•s!ncliar aspeetos t('cniC'os y c·ientífieos del problema. Hu prrsidente adjunto -doetor C:arcía Amador. delr!!ado dc&gt; Cuba- desta("ó
en una de las reuniones que ella no había sido conYOC'acla pnra satis1
(

)

Z. Popovlcí: "La ciencia y la explotación del mar".

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facer curiosidades científicas, sino con el primordial objrto de procurar
&lt;'OnocimiE&gt;1itos téeuicos para un fin legal como rs determinar los fundamentos solwe los qnr se han de establecer normas jurídicas l1ne
rijan las rrlaeiorn's mutuas entre las naciones, en ruanto a la conserrnción de los rreursos vivos del mar.
Los resultados de esa confen'neia se rnviaron, c·omo estaba
previsto. a la Corni&lt;iión de Dcrreho ''como rlemruto de jni«io de
carúcter técni«o para que los tome en eurnta al C'stncliar las 111aterias
que han de ser objeto ele su informr final".
Bl vicrpresiclente ele ella, cloetor C:an·ía Amador. al ¡n·c'sentar un
proyecto de artículos relat i \'Os al tema, que en líneas generales fueron
aprobados posteriormente, rxpresaha en los considrrandos ''&lt;1ue el
desarrollo de la térnica moclerna t'll 1•11anto a los medios dr explotaeión de los recursos Yin&gt;s del 111ar, rxpone a alµ;unos de &lt;'ll&lt;&gt;s al
peligTO de ser dt'sprrdieiadoR. daiíaclos o exterminados; que en consrcuen«ia es neeesario que se tomen medidas te11dicntes a su eo11sen·ació11
cuando existan pruebas científiraR sufit·ipntes pal'a drmo;.trnr que 1:1
explotaeión puede traducirse en su clE&gt;sprrdicio. dafio o extl'rminio; que
la finalidad primordial dt&gt; la consl't'\·ación de los re&lt;'\l!'sos viYo8 del
mar eonsiste rn conseguir el rrndirniento óptimo constante, para
asegurar un máximo abastef'imiento de alimt'ntos y otros procluetos
de ori¡.rC'n marino &lt;&gt;11 forma útil para la humanidad; que al formularse
pro¡.rramas de conservación, debe tenerse en cuenta el int('rés del estado
ribereño en el mantrnimiento de la produetividad de los recursos de
alta mar (·ontig-uos a sus costas; que la naturaleza y akanee dc&gt; los
problemas qne suscita Pn la actualidad la eonsenaeión de los rPcnrsos
viY08 dd mar, sugieren la clara 11eC'esidad de que se resurlYan primordialmPnte sobre. bases de cooperación internacional, mediante ]a
acción coneertada de todos los Estados interesados y ·qur el estudio
de la experiencia ele los últimos cincuenta años ~· el reconocimiento dl'
la diversidad de sistemas pcológicos en que los programas de co11srrvac1011 dt'han ser aplicados, iudiean claramente qne éstos pueden
llevarse a cabo, con mayor eficacia, sobre la base de i&gt;rgiones o de
especies particulares".
Luego de intensa labor la Comisión de Dereeho Intrrnacional
redactó el proyecto que se le confiara, el que fué sometido a eonsidrración de la asamblea g-enrral, a fines de 19;)6, en el undécimo prríotlo
de sesiones.
Por su parte, el ConsPjo ele la Organización de los Estados Americanos, cumpliendo una resolución de la Décima Conferencia lnteramericana¡, llevada a cabo en Carne-as, COll\'OCÓ a una Conferencia
Especializada lnterameriraua, que se realizó en Ciudad Trujillo. con
el propósito de estudiar en conjunto los distintos aspectos del régimen
jurídico y económico de la plataforma submarina, de las aguas del
mar y de sus riquezas naturalrs.
Efectuada la misión encomendada, la conferencia sometió a consideración de los :Estados americanos sus conelusiones, reroml'nclando,

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Pn Yista dP la falta de acuerdo en algunos de los asuntos tratados,
q ne los paísc&gt;s represl'ntados prosiguieran E'll b consideración de ellos.
Concordante. &lt;'l C:obierno ProYisional, designó una eomisión intal'llÜnistcrial para l'l estudio d&lt;' las t'lH'stio11es iuhercntrs al mar.
Queda así C'Yük11riacla la gran trasrendencia que se asigna al
a¡noYet hamien1o y conservaeión de los rrcursos vi \'Os de 1 mar, a las
que dehl' agn•uarsl' las cliYersas declaracion&lt;.&gt;s de soberanía sobre
plataforma y agnm; epicontinentales.

DISTRIBUCION DE LA VIDA EN EL MAR
Vafr1clos han siclo los orde11amie11tos que se han hrcho res¡w&lt;'to
a los seres q Lll' Yi \·en l'll e 1 mar. Se los ha &lt;'la si fit·a&lt;lo d&lt;' aeuerclo nl
g1·ado ele sPm;ihilida&lt;l a las variaciom's de lrmperatura y sali11idacl,
&lt;'11 rt&gt;laeión a su anatomía, a su alimentación, ~'te. La debida al naturalista al&lt;&gt;má11 HaeC'kel los agrupa en tl'l'S eatrgorías, conocidas con
Jm~ 11on1hrcs de plankton . nekton y be11ktos.
El plankton lo t•onstituy&lt;' los sPrl's qtl&lt;' en t'stado lan·ario o a&lt;lulto
vin'n en sm;¡wnsió11, tanto &lt;'11 snpPrfi("il' &lt;'Olllo en profundidad, obedP&lt;·i&lt;&gt;11do los moYimirntos del medio &lt;¡ut' los eontirne. SP distinguen
Yarias &lt;"last&gt;s: dr suprrfi&lt;·ic. de zonas intcrmc&gt;clias y de graneles profunclidad&lt;'s. N&lt;•gú11 se rcfirra a los vegctalrs o animal('s qrn• lo
&lt;·ompo11e11, n'&lt;•ib&lt;' (') 110111brl' de l'itoplankton o zooplankton.
El 11ekton. &lt;'8 el &lt;·onjm1to de animaks qur nada libre y vol11ntariamt&gt;ni&lt;'; in&lt;·lu~·e. &lt;'ll eonsecm'neia, a la 111ayoría de los lH'C'C'S.
El lwnktos lo compone los animales ~· H'¡.rctales &lt;¡nr 'in•n &lt;.&gt;11 el
fondo del mar.
J,n &lt;'Oll1posi&lt;'i ó11 qní mi&lt;'a. movi m irn tos. trrn pr ratura, salí 11 idad. pH,
presión. luz, -.on todos !'adores r¡ne inti&gt;rvie1H'll en la distribm·iún de
la l':rnna. Sah·o l'Íertas l'specics, los Sl't'('S 111arinos no suhsiskn en aguas
qrn• 110 prrsC'11Ü'n trmperatnra y salinidad eonsta11h's.

LA. PT.:ATAFORMA CONTINENTAL
L·t plata t'nrma conti1w11tal at'!!&lt;'nt ina - una de las ma~·or&lt;.&gt;s del
11rnndo
qur inclny1• &lt;'i arthipi(•laµ-o &lt;le 1'iP1 ra del Frn•go &lt;.&gt;. islas
:\Jah·inas. ]JOSCl' una pxtensiún apr·oxirnacla dP !l.)0.000 kilúmrtros &lt;"na&lt;lrados, al arC'ando el pspa&lt;·io c·om¡irendido desd&lt;.&gt; la línea c]p las más
ll'tjas 1narca~ hasta la isohata dt' los :WO metros ele profundidad.
Nin duda, y de acuPnlo a las earadPrístitas dr las costas altas. resulta
rcduci&lt;h y aún i1H•xisfrnü' en ln!!an'" dl' nuestro sPctor antúrtico.
La 1l\"('i6n &lt;k las aguas &lt;·úlidas del nortP y fría,; clcl sur. cletrr111inan
dl•ntl'o ele la plataforma dos zonas: una. clrsck la clesembocaclura del
Hío de la Plata a (:oUo Xuevo -que tnenta &lt;'On i111portanh' aporte
d&lt;' agua d11lcP
E'H la qur ahu11cla11 las Yal'iliclades qur mús &lt;·omú1111w11tc
pucd&lt;'ll ohsPn·arse l'JJ &lt;'l nwr&lt;·ado ( merluza, \"Or\'ina, prs&lt;·a&lt;lilla.
&lt;"ahalla, de. ) . y otra. ele &lt;:olfo Xu&lt;'\"O al sur. &lt;'ll la que viven especies
11H'nos c•ono('idas (rólrnlo, abadejo, c·entolla, cholg·a, etc. ) .

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La l'hsifi\-a('iÓn de la fauna. que &lt;;e rxt.iende pnr la mt&gt;seta aontincntal. ha sido realizada por el seüor Alberto l'an·elles - tl&gt;&lt;·11.i('O
del :'.\1usco 1\rgentino de Ciencias ::\aturnlrs- quien la determina a.sí:
&lt;le :!;)º a 3:2°, antillano-brasileña; de ;t2° a :rn°, subhr:lsileíios co:;teros
~' rnag-allá11icos en profundidad; ele :39 11 a -l-l 0 magallánieos l'U mayor
propor('ión c¡ue snhbrasilPños; de -!-! " a :56°, 111agaJlitnicos y algunos
de origen antártico. y de los 36° al sur. ('xt•lu-,in1nH'llÜ' autúrtieo'i.
Empero. dada la amplitud r influencia ele lru; &lt;:01Tientcs, uo resttlta
fáC'il e•stahlen•1· &lt;·011 pn•eisióH. zonas ele limitaeión parn la fauna.
Luego del viaje de D 'Orbi¡my. se snpo que especies &lt;le la fauna brasileiia lleg-aban al extre1Ho imr de la proYincia de Ihwuos .\irl'.s. al desplazarse en la &lt;'OtTientc cáfüla. Se ignoró, si11 rmbaq..,o que. por l'l &lt;'011trario, otl'as de• origen llH\:.tallánico podían pncontrarse frente n Ja misma
pro\·in('ia. Fm'.', 1rnr ejemplo. el asmito ele la c·cntolla: "Esta espceie Pra
hace pocos aíios una rareza en BuPnos ...\il'es, y las pel'sonas &lt;h~ buen palndar que la habían &lt;'Onociclo c•n sus Yiajc•s a Tiena &lt;lel Fue¡ro y la aprP('iahan altamente, c·ontrihuyPron a haeerla conocer aquí. Fué el presidente Roque Scíenz Peíia quic•n, a su re:.rr·eso ele! sur, interesú al _jlinistPrio clt&gt; Agricultura para que, por medio de su ofit·iua ele prsca. proeurase
la arlim·1tac·ión &lt;1&lt;• aquel e·n1stút·ro Pll la-, &lt;·ostas dt' lhwnos .Ain•s. propósito qne 110 ll&lt;.'¡.ní a realizarse. Lo interesante &lt;'s t·omprobal' ahora que
la tentatiYa hubiera sido s11pprflua ptH's la c·pntolla Yi\'e y pro;;]Wrn fre•ntp
a la eosta marplat en se" (').
r11a c}p las ]ll'imeras rpfrre11eias l'&lt;'speeto a la rxistem·ia ele• l'speeiC's
mag-allímicas e11 latituclt•s más altas que las ck origrn, las prnpon·ionú Pl
nayío sm•eo ·'.Antartic' '. 1·011 Otto X orclt'nskjold. al rPalizar rastreos en
profnndiclacl. Po~tt'rior111c•ntp obsr1 n1('io11rs hechas de5de el c·11H·ero
ar¡r&lt;'ntino "Patria", d!'mostraron que mrn !'auna ~emejantc&gt; a la rnagallt111i('a se haría pr&lt;'sC'IÜ&lt;' frente a Buc•nos ,\irPs y ha&lt;'i·1 el horcle clc&gt; la
plataforma.
D&lt;'s&lt;lt• t'l punto &lt;k Yista p&lt;'squero. rrsulta fnnda111ental drtt'rminar
hasta ~· de &lt;lllP 111a11Pra sP t•xpandcn esos &lt;·onjuntos de origen optll'sto.
Rabiclo es &lt;Jll&lt;' sobrp h plataforma aq!&lt;'ntina aetúan dos grande-., masa.; &lt;11' a:.rua. una tropieal y otra antártiea ¡]p tP111peratu1"1 &gt;. sali11iclael
menor, Jas Cfll&lt;' ex¡wl'imentan 1110Yi111ic&gt;ntos de t'\'idente graYila&lt;·ión en la
&lt;listrihu('ÍÓu de la fauna.
Luego cl&lt;'l Yiajr del "Lightni11¡r" los oc·eanógral'os ingh'ses \Yy,·illc'rhomso11 y { \u·penter, estableeieron que en la &lt;'Írn1la&lt;"ión oceániea las
grandes masas de agua dt' temperaturas diferPntes no se' nwzc·lan ~ que
permiten pasar, en menos ele una hora de mwt'gación, clP un frío extremo
a un ¡rran calor. ::le puede dl'cir que Thomson y ('anwntrr definieron el
principio de inmiseibiliclacl de las aguas: 110 se llH'z&lt;'l:111 1•111re sí &lt;'liando
estún en !!randes masas la.., aguas de tempera tura.&lt;; ~· sal inidacl di t'c•rente~ ( ~) .
1

)
i\1. Doello Jurado: "Algunas notas sobre la fauna marina argentina''.
(') Le Danois: "El Atlántico".
(

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De las im·rstigaciones llevadas a cabo en el Atlántico por el buque
alemán '· .:\Ietef&gt;r' ', los C'ientíficos Defant y \\Tüst !legaron al com·encimiento de que sus aguas se dividían en capas; una superior, movediza, de.
temperatura y salinidad elevadas, y la otra inferior, de carncterísticas
opuestas, ealma, fría y débil salinidad, determinando el límite a la altura
del paralelo 40°, extensible en nuestra plataforma hasta el Río de la
Plata.
:'\uevos juicios sobre la c:irculación occúnica puntualizan que las
aguas eálidas conC'entra&lt;las durante el invierno a ambos lados del Ecuador, se desplazan a principios de primavera hacia latitudes más bajas,
replegándose al inieiarse el oto fío.
Tal fenómeno, al que LP Danois llamó "transgresión'' -observado
por primera yez por éste a bordo del oceanográfico :francés '"Tan ehe"define al movimiento periódito ele amplitud varia de las aguas atlántieas
ele origen tropi&lt;:al, que determina un aYan&lt;:e momentáneo de éstas sobre
las de origen polar ~, las contincntalrs .
En la plataforma continental argentina, el choque de las masas se
pl'oduce a la altura d el paralelo 40°. T,as aguas tropicales, dinámicas por
i:.n mayor temperatura, se deslizan tratando de ganar espacio; las polares, pasiYas, refluyen en superficie pero en cambio se extienden en profundidad &lt;:ada vez mayor a medida que vai1 aproximándose a la zona
ecuatorial. Las transgresiones, ejereen su influencia durante el verano
oceánico. alc:anzanclo en febre r o su máximo hacia el sur; por el contrario,
el período de regresión, -invierno oceúnico- se produce. en agosto,
retirándose aqufllas hasta los 30°.
Esos moYimientos ele avanec y retroceso, explican la aparición de
fauna superficial de aguas frías en otras profundas y de latitudes más
bajas, como se ha visto con la magallánica que aparece frente a la proYincia d e Buenos Aires y ocasionan. además, "continuas modificaciones
en las aguas epicontinentales, de ahí que en nuestro sector, platafórmico
principalmente, resulta sumamente difícil delimital' ton exactitud zonas
hidrológicas y faunísticas. Rajo la aparente uniformidad del océano, las
c·ondiciones son mucho más variables y complejas de lo que pudiera
suponerse" ( ').
Los trabajos de Pettersson, Ljungmann, Lallemand y Prevot h:m permitido fijar períodos &lt;le transgresión máxima cada 111 años (seculares).
y otras, d ecrecien tes en magnitud, cada 181h años ( octodecimales), 9 años
y tres meses (novenales), 4% años (seminovenales), y anuales.
La última transg1·esión máxima, ocurrida en 1885 . abarcó el lapso
1876/94, coineidente con un r endimiento excepcional d e pesca d e arenques en K oruega; en cambio, la octodecimal de 1921 alteró la captura de
esa especie y la del bacalao.
Anualmente, las aguas no cubren en idéntico período los mismos sectores de la plataforma, a consecuen cia de las variaciones d e la amplitud
transg-resiYa; los peces, entoncrs por razones de temperatura y salim ( 1) Juan .T. Parocliz: "Transgr esion es océanicas y fauna del Mar Epicontinental Argentino".

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dad, modifican sn ambiente f!'&lt;'O!!ráfico sin a lterar por ello su habitat
hidrológico. Esto n os aclara los resultados est fri lrs de alg-unos pesquerns en la captura de merluza y corYina en fondos perfectamentt•
determinados.

LA PESCA MARITIMA EN LA ACTUALIDAD
Clasificación . - D esd e PI punto dP v ist:l r eglamPnt ario, i-.e la ha diYi&lt;lido en eostanna y mayor. Se entien de por Ja primern, la que se practiea
dentro del límite de una línea paralela a la cost a que enrr e a doct'
millas 1narinas de Ja misma, contadas desde la línea d\1 las m&lt;ls baj a s mareas. y pot' la segun da. la que se r ealiza más allá de dicho límitr, incluyPndo además la captur a ele es1H'cies marinas y/ o a11adromas. efrl't uada
en la clesembo\•adura del Río d e la Plata.
Puer t os d e desembarco. - Sil•m¡n·c que t'Xista r epr esentación ele la
auto ridad 1m1t·ítima y fis&lt;·al. la prodtH'l'ión p esquem puPch• ser clt•sembareacla librrmentl' en eualqui t1 1· ¡mrrto de la Hrpúhlica. El priueipal
t·entro lle dPs·arg-a. l o constituyr .\Iar clel P lat·1 al que si¡rncn rn importaneia rl pup 1·to ele la Capital, NN·oeh ea. Bah ía Blanca y Ra\\'so11.
Medios de captura. - En la pesca mayor o de altura. sr cmplra rl
que por sus earaetrrísticas. conclieiones rnari1wras e instalac·ionrs. pneclt' permanreer r n el mal' dnn1nte un ti empo prolongado. E sta
flota SP compone dl' 24 unidacks ele cll'splazamiP11to y·1riahlr t'nt re 4-l _,.
~7:2 toneladas brutas, quP ¡metkn ser ag-rnpaclas a sí:
"tnl\~ ler",

TO\ EL.\H: BIHºTO

De
De
De
De

menos de 100
100 a 200 . . .
2 ol a 3 OO . . .
más de 300 .

. ..
....
....
.. ..

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Xúmero

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J.ios ca.'&gt;cos de rst os bu q u es son d e hierro o mackra y d sistema de
propulsión las máquinas a Yapor o los moton•s. La \'cloeidacl no es nnifo rm e, pero d promedio puede \•stima r sl' en !Jl:? 111 illas e11 man·ha norrnal. reduciÍ'mlose sc11siblc111ente d urant e la opc r aei&lt;Ín lle n'molque ele la
recl. Sin rxePpción, poset'n c\1uipos radioelédril'&lt;&gt;S. para sctniridad de la
t r ipulae ión, que osC'ila ent re 10 y 20 hombres por unidad. La mayoría,
eueuta l·on eíunar as frig-01·íficas. a efretos de la eonspn·aci6n de los productos, y alg-unos sondas clt'·etrieas. para la ddcrmi11ación dl' la profundi d'.l&lt;l. Poseen, rn conj nn to, una eapaei dad de bockga d e 2:tO-±O ntjorn•s.
d e ;)Q kilogramos.
En la eostera , en cambio, st' uti lizan de diYersa elase " 1arnaño,
botes, lanchas a motor, bal andras. ete. El tipo g-eneral lo ·ronstituye
la lancha a motor, de redl!&lt;·ido tonelajt• y esea~o rad io de an·ió11; de ahí
que su estadía en rl mar sPa limitado, zarpando y re¡rresando a puerto
en el día.

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Se eitan distintas zonas en que OIJC'l'an y algunas de
·, erísticas:
ZOXA

GPneral Lavalle

X0)1BRB

Ag-ulla P . . . . . . . . . . . .
Azucena ........... .
No Sé . . . . . . . . . . . . .
No se Admire ...... .
Stella Mari:; ........ .

Cabo San Antonio
a :\lar del Plata

&amp;ancay . . . . . . . . . . . . .

Cabo San Antonio a
Necochea

El Rápido

Cabo San Antonio a
Rawson

Caho San Antonio a
Punta J&lt;'abián

Dalia . . . . . . . . . . . . . . .
Indómito .......... .
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Santa Lucia ... . .... .
Ventura 111 ........ .
Annabella
Eusonia . . . . . . . . . . . .
Fénix . . . . . . . . . . . . . .
Juncal . . . . . . . . . . . . .
La Mascota I•'. . ..... .
La Norma ......... .
Maria Casanellas .... .
Santo Stefano ...... .
Shark . . . . . . . . . . . . . .
Supremacia ........ .
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Carmen Greco . . . . . . .
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Concepción . . . . . . . . . .
Doctor Ricardo Oli\'er
Trachia . . . . . . . . . .
Elisa Alvear de Bosch
El Salvador . . . . . . . . .
Felipa . . . . . . . . . . . . . .
Felisitas :\ladre . . . . . .
Genaro de Rosa . . . . . .
Gracias a Dios . . . . . . .
Imperio Argentina . . .
Isol:i. D'Ischia . . . . . . . .
Jorge de Campeone . .

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La Amistad .........
La Josefina ........ .
La Rea lidad ........
l\lagda lena . . ...... . .
:\1aria ele! Carmen ... .
!\¡aria lle Pornpeya ...
Nueva Amablle ......
i\ue\'a Asunta Madre ..
l\ ueva Cittá cli Napole
N'ue\'a l\Iar\a ........
Nu eva Preferida .....
Xuevo Buenos Aires ..
R egina Madre .......
R egina Pagis . . ......
San Juan José .......
San Xirolás .........
Santa T eresita .......
SiemPrE' !sola D'Ischia
Siempre Miguela .....
S!Empre San Giorgio ..
Sigue \'aliente . ..... .
Eol de :\layo . ........
Virno Su! l\Car .......
\" ir .gen rle L ourcle,; ....
Virgen del Vallp .....

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Amorosa :\Iia . . . . . . . .
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An" :\!aria Kichilo .... 11
Angela ............. 24
Ana y l&lt;'rancisca ..... 17
Angel o Agliano ...... 15
An to nieta y N"azareno
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Assunta .. . .... . .. .. 16
Augusta ............
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Ayudante Cejas ...... 1 :~
Bollnda ............ 15
Fuenos AirE&gt;s Querido
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Caho di Sorrento ..... 1 5
Cario Butti . .... . ..
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Carmen .. ... . ...... 11
Carmen Ranclazzo .... 16
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Ciudad de Siracusa ... 1 o
Clara Lucia .........
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Chila .. . ........... 23
L de Octubre ..... . .
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Dr. R. Alberto Ciar lo 16
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El Agnila del Mar ....
El Corsario .........
E lisa Romeo ........
f:l Príncipe Azul .....
El!&lt;a Libertad .......
LI Maestro Jesús .....
El Tigre ...... . .....
El \'enceclor G. ......
Encarnación .........
Esta Es S A Abate ..
Estre lla d·el Mar .....
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Eterno Jorge Padre ...
J ri.ncisca Madre .....
Francisco de Rosa ....
l·ratelli l'niti ........
G, neral San l\Iart!n ..
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J ,,, el€' Capri .... ....
L::i campagnola ......
La Cruz del Sur .....
La Julia ............
L:t Mimosa ..........
La Molfeta ..........
La NueYa Josefina ....
Los Dos Hermanos ...
Libertad ............
Lnrenzito ...........
Los Capitanes .......
Los Seis Hermanos ...
Los Tres Amigos .....
LúS Tres Hermanos ..
:llaclonna De lla Grazia
:llaclonna De ll"Arco ...
:\ladre Clarita .......
:\!adre Concepción ....
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:\Iar!a Cristina ......
:\h:r!a Josefina ......
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::\Lar!a Rosario . . . . . . .
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l\:&lt;tri-Chiaro .........
:\ligue! Angel ........
:".ilda Asunción ......
'.\"oble Fragata SarmiE-nto ...............
Xo la Esperaban ....
X neva Ana Isabel ....
Xueva Bienvenida Sea
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X u e va Cuatro Hnos.

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Nuevo Genaro de Rosa 11
Nuevo San Luis . . . . . . 1.,,,
Nurvo '!'. s. Antonio
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Que Dios se lo Pague 18
Heina del :\lar ......
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San camilo .........
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St..n Cayctano ........
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Sun Constanzo ....... 22
San Cosme y Damián
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San Cosme y Damián
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San Francisco Xavier
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San G iovan Gimeppe
Della Croe e ....... 17
S;:n Ignacio .........
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Snn Juan Bautista ...
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San Sehastián .......
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s,rnta i\l a ría ......... 13
Santa ::vraria Della Scala 17
S,wta Rita ..........
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Si&lt;cmpre Amahil e .....
16
Siempre Capa blanca .. 15
Sit:mpre Carmen !\loscuzza ............ 18
Sir-mpre Catalina Madre 1fl
s:emp:re Con te Grande 15
Siempre Gracias a Dios lG
Siempre Jor~e Padre
Siempre Josefa '!'o disco 1 2
Siempre La E lisa B. ..
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Sh•mpre Lilin ........
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San Tioque . ..
San Salvador
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Sl0mpre l\Iire Qué Linda
Stella l\Iaris .........
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Subpref. De la Fuente
Sucl Atlántica ........
Surocean ...........
Tampoco Es La Esperaban ..............
Teniente Coronel Romeo Aralcle ...... .
Tlnor Begniamino Gigli
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Victor Francisco .....
Viejo Amabile ... . ...
Virgen de la Gracia ..
Volveré Si Puedo ....
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Sitges ........ . .....
Elvirn. Adriana ......
Inesita .. ...........
Agulla Blanca .. .....
AclE'lante Boca Juniors
Amapola ... . ........
An.apola ............
Amsterdam ..........
Aurelia 1\1. ..........
Belgrano ............
Ditcn Dia SC;ñor .....
Ciu!lacl de Quequén
Dele Dele ...........
Don Francisco R. ... .
Et Antoñito c. ......
G uiílenno l\Iarconi
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Mar del Plata a Punta Fabián

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H0rmiga Negra . . . . . .
Ivonne Martha . . . . . . .
Josefa Todisco . . . . . . .
Juancito . . . . . . . . . . . .
L:i. Cruz del Sur . . . . . .
L&lt;&gt;. Nueva Lucia . . . . . .
La Pescadora del Sur
1,as Malvinas . . . . . . . .
Lekhan . . . . . . . . . . . .
Lucero del Alba . . . . .
l\Iaría Delia . . . . . . . . .
Neptunia . . . . . . . . . . .
Kongipensare . . . . . . . .
Korte América Sorprende . . . . . . . . . . . . . . .
N'ueva Ancona . . . . . . .
Kuevo Gaucho . . . . . . .
Nuevo Saavedra . . . . . .
Osvaldo R. . . . . . . . . . .
Pocho . . . . . . . . . . . . . .
Princ~pe del Mar . . . . .
Puerto Mar del Plata
Res Non Verba . . . . . .
San Antonio . . . . . . . . .
San José Segundo . . . .
San Silverlo . . . . . . . .
Santa Ana Susana . . . .
Santa Lucia . . . . . . . . .
Siempre Gaucho . . . . .
Stella Maris . . . . . . . . .
Stella Polare A. . . . . .
Vicencio Lucrecia . . . .
Virgen de Pompeya . . .
Vota Maria . . . . . . . . . .
Whitense . . . . . . . . . . .

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Carlos I . . . . . . . . . . . .
Don Tomás Roldán . .
La Argentina . . . . . . . .
La Aurora . . . . . . . .
Sarita L. . . . . . . . . . . . .
Siempre V i r g e n de
Lourdes . . . . . . . . . .
Triunfador . . . . . . . . .
Virgen de Luján

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6

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4

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33
19

118
105
87

duarumba . . . . . . . . . .
Nueva Neptunia . . . . . .
Progreso de la Juve ntud
Sr.n Cayetano 11 . . . . .
Siday . . . . . . . . . . . . . .

27
32
13
1i
27

120
95

La Paloma del Mar . . .
Santa. Elena . . . . . . . . .

16
3

9

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26

7
15
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6
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10
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20

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170

6

3

27

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Necochea
B lanca

a

Ton.

XO&gt;!BHE

l1r•.1.o

Sita . . . . . . . . . . . . . . .
Tupasi ........ .... .

5
4

Poh•nrin.
motor
lI.P.

Bah!a

(':111.
rnjone~

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36

30

Tripulación

3
3

20

50

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30

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30

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Flor de la narra .. . ..

4

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Bibi
1"1 andsco L. . ...... .

9
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6

San Bias a Rawson

D:;nte Alighieri ..... .

7

58

so

4

Golfo San :\!atlas

San Cosme y Damián
San :\ligue! ....... . . .

12
13

100
33

120
100

5
6

30

50
300

5

7

Carmen . . . . . . . . . . . . .
Delfino II ....... . . .
L:&gt; Unión . . . . . . . . . . .
Or·eánica II ........ .
$¡;nta Cristina ...... .
Stella :\1aris Juniors lI

Monte Hermoso

Bah!a Blanca

Argl"ntina S. . ...... .
Don Francisco . ..... .
El Envidio . . . . . . . . . .
Guamini . . . . . . . . . . .
Hasta Luego ....... .
Josefina . . . . . . . . . . . .
L&lt;' Amada :\Jar\a .... .
La Yirgen de la Guardia
:\!arla S. S. Di Constantinópoli . . . . . . . . . .
J\JC'nte Fano ..... ... .
Pascua l Silvagni .... .
Princesa Yolanda ... .
S2.n Adrián . . . . . . . . . .
Sun Francisco ...... .
Siempre Lucinda

Bahía Blanca a San
Antonio Oeste
Bah!a Unión a Patagones

Golfos San
Nuevo

José

"

7
5
4
4

3
4,27

S,50

6

50

3
3
3
3
3
6

4

3
4

4
6

5
3
4

y
Ana Isabei

Golfo Nuevo a Comodoro Rivadavia

Pica 19 . . . . . . . . . . . .

31

120

Rawson

San Cayetano . . . . . . . .

16

97

100

Caleta Córdoba

Superior Diesel . . . . . .

7

32

100

Comodoro Ri\·adav ia

Intrépido . . . . . . . . . . .
San José . . . . . . . . . . . .

11
10

28
~5

:rno

Puerto Deseado

Deseado . . . . . . . . . . . .

3

35

25

3

Canal ele Beagle

Jorgito . . . . . . . . . . . . .
La Parteña . . . . . . . . .
Stella Maris . . . . . . . .

2

12
3

15
105
10

20
200
20

3
5
3

28

GO

6
;)

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
R ed es. - Eu lo que ('Oncierne a los implemC'ntos, rstú autorizada la
prsca con anzuelos. eu línC'as o espinelrs; las redes ele rocko cuyas mallas
mús prqueñas midan 40 mm. de costado; las de arrastre. especiales para
langostinos y camarones, enando su abe&gt;rtura y la bolsa en profundidad
iio rxcrclan de 2 rn.; los trasmallos. &lt;JU(' como mínimo tengan 50 mm.
en sus mallas menores ~· :30 cm. l'n las más granlles; el eanasto o nasa
d&lt;&gt; rnimbre, cuyas vet·gas posean nn desearte de :3 cm. y l'nando la nas:t
cstr hecha con recl&lt;'s, mallas de 4 l'm. 8&lt;' permitrn, asimismo, rP&lt;ll'S de
mallas menores en pesra determinadas; así, en la de caballa, de 30 mm.,
y l'll la d&lt;' sardina. de 10 mm.
Los barcos de altura obtienen las distintas rspreirs - merluza, corvina, pescadilla, abadejo. &lt;·Pntolla- mrdiante red de arrastre ( tra,,·1 ).
Est&lt;' si.o;;trma, como expresa el doctor En!rnlbern en "La prs&lt;·a marítima
C'n la .Argrntina ", tirne ya un ('iPl'to &lt;'arúctrr 11a('i onal, pues sr han
aproYerhaclo las mrjoras introducidas por unos y otros adaptándolo a
las especies y fondos de nuestra meseta &lt;'Otlti11rntal.
En ]a costera se ha g-rneralizaclo una red de c·onstrncción &lt;&gt;sprcial
~· origen italiano, que los prscadorrs dl'1tomina11 "lampaclara" o simplPmrnte ' 'lámpara''. Presrnta la ventaja, srgún rllos, &lt;1&lt;&gt; no rc&lt;'liazar a
11i11g-ú11 pez. Rinde rxrelentes resultados &lt;'n pesca de caballa, anrhoíta ~­
&lt;·or1ialito, eomo en la el&lt;&gt; anchoa ch' banco, corvina y prscadilla. Al jurel,
.&lt;;e lo log-ró también ton la ''lámpara" en oportunidad &lt;il• hacer su apari&lt;'ÍÍ&gt;n eu las costas de ~lar del Plata.
El "raño'·, qn&lt;' eonsiste en una bolsn tejida ron hilos g'rnesos y r&lt;'sístent&lt;'s. se lo emplea para la obteneión d&lt;• aqudlas qur st' en&lt;·m•nt.rnn a
po&lt;'a distancia del fondo clel mar. A Jos mismos l'inl'S, se destina la '' paranza'', o ''red clP puertas·' o ''red dr rastrro ", &lt;¡U&lt;' &lt;'S parecida a la
anterior pero de mayor tamaño.
Al tiburón se lo captura indi:;tintarnente con trasmallos o espiiwle..,;
al brsng-o eon nasas de mimbre. y al mejillón con rastr&lt;tS. En p('queíiaH
propor&lt;'iones 'Y en fondos de nwrlnzas se pese a l'I rala mar·; también de
no&lt;' he ruando suben a la supe!'l'i&lt;·ir, t&gt;ntonl'es con anzuPlos (rob·1 dor ).
IH'o&lt;·edimh•nto de relatirn eficacia. Tal, a grandes rasgos, los implementos actualm&lt;&gt;ntc en 11so.
Restricciones al ej ercicio d e la p esca. - Para rjer('l'r la ad iYidad
es indispensabh• C'ontar ton la antorizal'iún dr la 8ccrrtaría dr Estado
ck Ag-ricultun y &lt;: anaclpría de la ;\ aeión, quien la actwrcla a 1.oda prrt-1ona o empresa &lt;¡lit' cumpla los rc&gt;quisitos prrYios &lt;'xigidoH por las djspo~il'ionrs Yig-entcs. Los permisos rt'Yistrn Nlrácter pre&lt;'ario y los corrl'spondientrs a la costt&gt;ra dt•hen s&lt;'r renontdos c:ida &lt;los años para mant!'11er su validez.
Exc&lt;&gt;ptuada la prohihi('ión que desd&lt;' !'I lQ de ortubre al L) dP pnrro
rigor al nort&lt;&gt; del paralelo H 0 para t•l &lt;&gt;azún. cnalqnirra s&lt;'a su tamaño y
sexo, y la resern1 qne im¡wra sobl'e los yacimit•ntos de ostrns &lt;'Xistent&lt;&gt;s
en los golfos San ~latías y Ran ,fosé; pr0Yisionaln1e11tt&gt; la captura &lt;le
toda otra Yariedacl está permitida durante' el año, des&lt;lp luego drntro
&lt;lr las prescrip&lt;'iones que rig-cn en la matt'ria.

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
f:iin c·mhargo. debe adarnrse &lt;¡ne la ueecsiclad c]p presenar la l'XistC'ncia de algou1ias espel'Íl's, partic:nlarmc11tp C'I lobo clt• dos pelos. ha obligado a YNlar b pc&gt;i-C'a en las ro querías dC' Ca ho Hlam·o. islas Esl'onclida.
de los Pingüinos. de los Estados, &lt;' islotes de sn litornl adya('t'nfr. y en
las ele .Aiío XneYO.
Sueldos. - L a rl'trihnl'iírn ch•l trabajo st• c:onc:rPta en dos formas:
rrmuneración de11ominacla · ·a la parte'', y ]Higo de nn ~nwldo rne1Hmal
c·on el ag1·ega1lo de un porel'ntaje sobre la Yenta o por l'ajón de pesca
logra&lt;lo.
El primer sistema Ps dt• aplit•fü•ión en las Ja11rhas t·ostt&gt;ras, ~- c·onsiste Pn la partic·ió11 del monto obtenido en 11n determinado 11úmero de
partps que, rn mayor proporción. g·('neralnw11te ror1·pspo1Hle al patrón.
C'll :,11 carúdp1· de propil'!ario de la &lt;'mbarcaci.ón o clC' la red.

PESCA DE ALTURA
La mayor p:11'le dd JH'st·mlo ele mar c·on que&gt; se al.ash'l'e Pl país para
1'1 co11su1110 en fresco proYil'ne ele la flotilla ''trawl c1·s" que. con bases
rn la Capital ~· .\l ar lkl Plata, operan rn ag-tHls dp la lllPSl'ta.
El objrt i'"º primordial lo tonstituyr la JWSC"l ele merluza, pnei- g·an utiza a las em¡n·Pi-as un nll'jor rendimiento N·o11ó111ico. Con aqul&gt;llas,
ac1rmás, logran. &lt;'s tirrto que t•n Ps&lt;·aso YolunH'll, abadejo, ealamar y
C'entollas que no dPja11 df' reprc&gt;st•ntar utilichdes estimahll's; ele ahí pues
que paulatinaru&lt;'JJÜ' i-P ,·a~·a abando11anclo la del denolllinaclo ordi11ario
(('orvina y pes&lt;'aclilla).
}_¡a merluza corresponde a la fauna de aguas transgresivas, que. sr
desplaza l'On el rnoYimirnto c1r ellas, e11 dirt•&lt;·ciún 11orte - sur. J,os pesqueros de altura la han situado entre la:-; latitudc•s :31° y -n ° y l'll profundidades variables de 40 a 100 hrazas, según las t•stal'iom•s.
B l desplazamiento in&lt;'idc en l'l lng-ar dl' üest·arg-a; t'n primaYera y
YcTano, euanclo st• la ubfra al sur. los hm1ues arrib'.lll al puerto ele l\1ar
del Plata }nulie11Clo en cou srcneneia aumentar el número de&gt; salidas ya
que la produc•C'ión sP envía al ;iterea&lt;lo dl' Concc&gt;11tració11 por YÍa terrestre, generalrnentr fcrro\'iaria. };n ilwi&lt;•rno, por el c·ontrario, al loC'&lt;Üizúrsela al norte. los pe¡.,&lt;¡neros atra •¡111 al puerto de la ('apita l.
Bn la desembocadura del Hío ele la Plata se persigue C'OlllO finalidad
la corYina y pes('adilla, c·on las que se obtienen &lt;'Ongrio, pt'seadilla ele
red, palometa y pargo. Las prinwras, no solamente pueden ser conscg-uidas durante todo el aiío t'n la pa l' tc&gt; 11ort&lt;'. sino tamhirn más al sm·.
a medida que Yan clrsplazánelo~l' a lo laq.rn ele las costas de la proYinl'ia
ele Buenos .Airl's.
l~l (•recicntp intc•rl-s dt•spertaclo por rl a hackjo ha inducido a
'arias firmas a cle:-;tinar a algunos ''tra\\'lel's" para ese exdusiYo fin.
Se frata de un prz de prnfuudiclatl. ck exec&gt;lPnte l'rndimit•nto y del qur
se Ya logrando &lt;'antidacl apreciable. Su produl'c·ión. a partir de Hl34,
bUpera a la conjunta de conina y pescadilla. Lns i11fonna&lt;'iones sum11

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
CORVINA, posr¡uero de altura de la
Flota Mercante del Estado

PESCA DE ALTURA - Izamiento
de la red cargada de pescado

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
PESCA

DE

ALTUR.\ - Resultado
de un lance

PESCA DE ALTURA - 1: Zona de la corvina. 2: Zona de la merluza

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
11i;.trndas por lo;. 1wrm1s1011:1rios lo nhinm &lt;'n la zona e1&gt;mprt&gt;1Hlitla
Pntrp los -10° - -Vi" d&lt;· latitn&lt;l. y 56° - lil º &lt;h' lo11gitucl.
La, dnral'ión cll' los viajes se halla l'll rclal'ión &lt;lir1•&lt;·bt ton la zona
&lt;l&lt;• pcsea; por lo g-cnp1·al, ll1• :3 a ~ día;. a la llll'l'luz·1. ~· (]P :¡ a :; a la
e1n·vin:1 . L os efretna&lt;los &lt;'11 busl'a clPI abadejo ha insmni&lt;lo, zarpa.11do de
::\far dl'l !'lata. d0 7 a 12 dias . •
L as 76-! salid&lt;\s \'Cril'i&lt;·adas en H);)(j
:i.í7 a mrrluza, (iü a &lt;·onina
~- -!7 al abadejon•po1·ü11·011 una pro&lt;1111·l·i(rn dP ~7.ü!l:.UJ tn1wladas &lt;le
las que, más del 77 ',. l'Orrespondió a la pri111cra.

PESCA COSTERA
En la ohtl' lll'ÍÓn ll&lt;' esperies migratorias. de positiva importanria,
como anr hoíta. ca halla, antl1 oa, corna lito, ¡wjt&gt;ney, ck .. radint s\l val or.
A dla se &lt;lPdican las emba1·eacio11Ps .¡11t' sl' han menc·ionado ant&lt;•riorment(• y qu e en cn•&lt;·illo número se cOlll'Pllt rnn l'n los di;.tintos inwrtos,
partin1Iarmente cll los dt• la provineia el&lt;· BnPnos _\ irrs.
Su prodn&lt;·eió11, c¡ur por rrg-h g'l'ncral supera a la tle lox "trawl('rs'',
y se d&lt;'stina en mayor proporC'ión a las fúhricas lle con-.pn as. no sólo
¡.¡atisface las u('cPsirla&lt;les locales sino que rr!!ula11111'11te l'ontribn: P al
alrn....,teC'imirnto de la Capital y 111errados dPl intPrior. t 'aht'. :-.in L·111ba1·go,
formular algunas ronsi&lt;kra&lt;•iones res]W&lt;·to al litoral pata¡..di11i&lt;·o, l'S dc(·Ír
al qup li&lt;' extil'ndr cksclc la clt&gt;s('rnho&lt;·adurn cld río XPµTo Jrn..,ta el extrclno sur lle Tierra dl'l F1wgo.
Xo obstante ser &lt;·m10cida la presr11tia de rxpecies romo la sardina,
r6balo, pejerrey, cP11tolla. etc., que ofrpcen lrnl'nas perpectiYas, la rxplotal·ión carece de importancia y, en razón de los medios empleados,
en akunas zonas se limita a las aguas interiores.
A &lt;·ontin11aei6n se rrseña la actiYiclad rn los puPrtos que registran
mayor movimiento:
General LavaJle (Bs. As.). -SP l'11c·uc11tra situado al sur de la
Bahía Samborombón, sobre la margen dcr('&lt;:ha cl"'l río de Ajó, y a nnas
cinco millas dl' la clcsl'mbocadura.
El d('sti110 primordial de la p('sca qne se practica en aguas de la
bahía antl's meneionach~. ('S para el abastl'l'Ín1iento de las fábricas y
consiste esencialmente en corYina ncgr:l, que• hace su aparición e!l pri111avera; lisa, qur S&lt;' la C'aptura todo rl año -más abundante en otoiío-,
y pejerrey, en otoiío e im·ierno. Otl'as variedades ~on la corvina, p('z~all o y pescadilla.

Mar del Plata (Bs. As.&gt;. - C'indad rnya ('Xtensió11 urbana !.;ohrepasa las 3.000 he&lt;'tárl'as, y que post'!' tollos los adelanto-; modernos,
sie11do uno d"' Jos principah's centros dt' n'nmeo del país. Se h alla unida
al Ferrocarril Gent•ral Hora y a la red tt'lefónica y telegT'á.fica internacional, contando con l'XC('lentes caminos de asfalto o de macadam y
hormigón.
Al s ur de Cabo Corrientes se enl'nentra "'l puerto, cerrado por dos
es&lt;"ollrras; la norte, el\' 1.110 metros el e larµ;o, y la sur, de 2.750, ambas.
34

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

MAR DEL PLATA - Dársena de pescadores

MAR DEL PLATA - I.ancha.s destinlldas a la pesca costera

35

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
snfil·ientl'lllPnte amplias

l'OH!O

para 1wrmitir la ('in·ulaciótt dP \'éhívulos

:· qlH' lrnn sido l'\'Sl'l'Yacln&lt;; para el c•jen·it·io clr In Jh'&lt;;l'a deporti,·a. ann-

&lt;'X&lt;·epl'ionalnwll\e, ele m:1:·0 a n!.!·oo.;to. sr pennite la l'Olltl'r&lt;'ial ton
rwqueñas rPdo; de mano.
La zona r·o111t•1·1·ial el&lt;•! pnrrto. c111e abarea la parte -.udoP~tP, rom¡n·c•11de Yarins dársenas, ent1 e pilas la de eabotajc. ton \''.tradero para
cmbar('at·io11Ps pesqrn'1·as clP hasta :30 toneladas, y lll' 1wsc·:Hlon•s. aproximadamente recbn¡rnlar. unida a Ja lí1wa fp1 ro,·iaria.
Desdl' c•l punto ch&gt; ,·ista pesqnPrn, :i1ar del Plata eonstituye l'l e· entro
prin('ipal. tanto por la l'antidacl clr en1har&lt;'atio1H's qul' allí tient•n :-;u
asiento c·orno por el Yolt1mcn anual dr prolluc-tit'in y número tlP c•stablec·im ien tos industria 1iz·1 dort'S.
Las !'sJH'('ies La"ies clr la indm1tria son: la a1H·l10íta, que tiene ~nm
&lt;H'eptaei(¡11 rn sns din•rsns prl'paral'ion1's sea simpl('rnentl' salada, o corno
l'ilet c•n areitl', o eorno s·1nlina, y la c·aballa. q11P H' la Plailora en aceite,
en salsa, o al natural.
La &lt;lll&lt;'hoíta tii&gt;ne dos temporaclas ele pPsc·a: una t¡uP sl' init·ia a
mediados dt• septicmhrl', p1·olo11g;índos1• hasta los pr·inw. os días de noYiemLre. ~·otra de ma,\·o a julio. La t•ahalla hate su aparic·iún en üil'iPmhrt&gt;, 111a11t&lt;'11irndose hasta l'ines de abril. Lo expn'sado, desck luego, SP
rncuentra s11peclitado a faptort&gt;s biolúg-il'OR y (•011Cli&lt;'iones ambi1•ntalrs
quP inflll."l'n dPterminando ,·arial·iorws l'n los p1·1·íodos dl' tapt11ra.
Los &lt;ardú111e11cs el&lt;' amhas Ps¡wl·ips pueden tlps:IJl&lt;ll'et·cr t·on (·ierta
rapidez; al alc·jarsl'. la ¡wsea resulta difieultosa para las lanl'lrns t'll
razún clPl PS&lt;'aso r:1dio, .1· de ahí que la extrat&lt;·iúu pneda cleseenckr
hrnsea111(•11t&lt;'. :\o obstante, la flotilla pesquera da J'úril tu111pli111iPnto
a la tlemancla durante las 1 espediYas (•poeas.
DP las ot1·as l'SIW&lt;'ies. a la pPsta&lt;lilla se la &lt;«lptura &lt;luraute todo el
aiio; al &lt;·01 i:alito. prefrrentemente l'n otoño, igualnwntP &lt;¡ne a la an('hoa: el JH'.i&lt;'tTey n•sulta abunda11t!' dl' enero a ni&lt;1:·0. dcsapan•l·iendo
clr las aguas tosteras durante julio, agosto y scpti&lt;•mhrl'; la cor1·ina.
dcC'rece ck junio &lt;i noYiembre: Ja el!' tiburón Sl' intcnsifiea al iniciarse
junio finalizando el :fü ele ;.eptiembrt'. en Yirtnd ele la ,·eda impuesta.
La 111·1yor parte ele la produel'i&lt;ín es adqnil'itla por Jos c•stablrrimientos industrializadon•s, destinándose' el exeedente al abastec·imi&lt;'nto
lol'al, poblal'iones \'C'cinas, Capital y mercados cl1•] intPrior.
&lt;¡lH'

Quequén-Necochea (Bs. As.). - El puerto, situado en la desemboradurn dl'l l'Ío (~ue,¡ur.11 y a unas 6;) 111illas al ¡.;ucloeste del de :\lar del
Plata. es otro importantt• eje de la pes('a costera.
Dos m1wlles. &lt;le ultramar y cabotaje -al que amanan los pesc•aclor&lt;'s- ~·r h·1n construído l'n las má1·~cnes del río. ( 'urntan con g-alpones
para almacenamiento clr C('reales, g-rúas, tomas ch• agua. talleres de
propiedad d&lt;'l Estado para repa1·aeión de bm¡ues y Yanderos para embarc:aciones pesqueras.
De la produceió11, que estriba en mejillón, caballa. tiburón y pejerrey, l'l mayor porcentaje eorresponcle al primero. En re:i.liclacl, es el
prinC'ipal p1'0\'l'edo1· dL' mrjillón, pn&lt;'s las Janehas se abaste(•en durante

36

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

L anch&amp; de pese&amp; costera en l&amp;s proximidades de Mar del P lata

NECOCHEA • M uelle de pescadores

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

NECOCHEA - L&amp;ncha.s pesqueras

todo PI aiio. Pll ('anti&lt;lacl&lt;•s apreeiahlrs. ele lrn1wos lcwalizados a las pocas
horas ele mn-c!.!aeión.
Claromecó-Monte Hermoso (Bs. As. ). - Rn las pla.vas de este tra.
rno clt&gt; &lt;'O!-it:I abunda la alnw.ia. ll!oluseo que. si biPn tiene aeeptaeión
para ronsurno t'n frc'seo. se destina con prefrrcul'ia a la industria.
La rcdudda rolonia agríc·olo-¡ws,¡uc1·a de )fontc Ilt&gt;rmoso llcYa a
rabo la pesc·:1 dl cazón.
1

Bahía Blanca (Bs. As.). - En el interior ele la bahía. que la forma
un estrecho brazo de mar, se hallan los puert os OalYáu. Xacional,
Ing-eniero \Yhitr, Bclgrauo (asiPnto de la Base Xarnl ) y Rosales. Ingeniero \Vhite eonstituyc &lt;'l apostaclrro de las rmba1·eac·io11es cpw lleYan
a cabo las tareas en los canales que separan los bancos t' islas existente,.,
en la ría. La pcst'adilla y conina. que podría dec·irsp se distribuyen l'n
forma altl'rnacla seis mesrs al año. - la primera de alll'il a octubre&gt; y la
seg-unda de ol't ubre a mayo- son las vcu·icclades más illlpor ta ntcs. a
las qur signl'n prjerrey, langostino y camarón. Al igual que Xecochea
abastece al mrrca&lt;lo de la Capital.
Bahía San Blas (Bs. As.). - El moYimi&lt;&gt;nto pesquero He registra
con el desplazamiento clr embar&lt;'aciones qul' persigurn c·omo objetiYo
el cazón, l'l pejerrey y &lt;' I langostino.
Carmen de P atagones (Bs. As.) . - Situado sobr e la margen izquierda dl'l río ,Xpgro, a 17 millas de su descmhoc·&lt;;idura. .Al igual que el
antPrior, registra acti \'idad durant&lt;&gt; la tcu1porada ch' pesca el e tazón.

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S an Antonio Oeste (Río Neg·ro). - La pcs;&lt;:a se pradira tanto en:
&lt;l!!ll&lt;l'i ¡11trrion•s, ¡n,r rnrd10 dP botes, &lt;·orno en el C:olfo ~au .\latías por
(•11ilrn1·!·af'ionrs de ma:·or c1rsplazamirnto. qtw l'H¡&gt;t11ra11 ¡wjr1 rry. róbalo.
tilrndm y, en 11w11&lt;ir proporeión, a1whoa ~- sar!!&lt;&gt;. Otra tall'a. 1¡ue se
desarrolla de clil·irmbr&lt;' a abril, (·on.sistc t•n la r&lt;'l'Oll'l'1·ióu ele pnlpito
&lt;'11 ha ja marea.
D!'hc n•&lt;:onlars1• qup Pn el mrn&lt;:ionado !!olt'o existen yal'imientos
natul"lll's clr ostras, una de c-nyas Yarirdad&lt;'s h11 111prceido los mejores
C'lo!!ios el&lt;' los c11tcnc1idos.•\ fin &lt;lt• pn•scn·arl&lt;'s clP una pxplotac:ión
irnwio11al. y para lrata1· adrnüís &lt;1&lt;' &lt;1il'111Hlirlos a otrns puntos del

litoral. l'11Prn11 dt•&lt;'lara&lt;los L'll l'l'.Z;'í rrsPrY;1 m1&lt;·io11al, h &lt;Jll&lt;' reC'ientemrntc st• amplió al Golfo ~an .Jos(• por hahrrs&lt;' &lt;·omp1·obaclo. también
en í•I. la !'Xist&lt;•11&lt;·ü1 c1r rsos mohts&lt;·os.
Otro,s p u ert os. - .\lás al sur. salvo la zo11·1 cll' Ha\\ son, en la que se
eaptura 1•H o&lt;'tubre :i marzo el lang-ostín, el&lt;' &lt;'Xt'!'JH'ional ealidad y
tamaíio: ( '0111ocloro HinH1aYia. en el qtw se i11tc11sifit·ó la pesea de
llll'rlnz:t. ~· l 'shnaia. en que hasta hace po&lt;•o t il•mpo sr industrializó la
&lt;"holg-a !'ll \·a,,ta propor&lt;'ión, rl Yolnmen cxtnwtiYo sr rrduel' a pequeñas
ta11tidadcs ele ¡wjl'Jl'&lt;'~'. róbalo y sardina qur, por lo !!l'IH'ral, se pes&lt;:an
en ag nas intPriores.

CIFRAS EST.A.DISTICAS
_\Jgm1os fa('tores inc:idieron dcsfayoraulemPHtl• pn 1!J:í6 sobre la
prsta marítima. de ahí que las 1rn.:n6.~ toneladas rcgistnl&lt;las hayan
1·rs111tado las más bajas en el último c·ml(lrienio. La &lt;'sc·asa demanda,
que 01•ig-i11ó la paralizal'ión de Yarim; "trawh•t·s' '. produjo una C'orrelati\·a dismi11uti6n rn la de altura, oenrrirnc1o ]o propio en la costera
debido a la sitna&lt;'ión anormal en que se dcsl'll\'OlYiú la tempornda de
JH's&lt;·a ele c·aballa l'll .\lar dPl Plata. prádi&lt;'a111ente 1'!'&lt;1nricla a dos
m&lt;'St's ant&lt;' d dilatado trfnnite para la l'i,jac•iún de• Jll'l'l'io y el postcrio1·
persistt•11tr mal tiempo.
L:1 proc·rck11c·ia de la procluc&lt;'ic'ín, sc&gt;~ún !'lasp clc&gt; pes&lt;:a y zonas,
fní- la si:.rnienf(':
Ali ura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
:\lar del Plata ...................... . ...
General La valle . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Xecochea. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ....
Tres Arroyos - Cae!. Dorrego . . . . . . . . . . . . .
Hah!a Blanca ...................... . ....
San Blas - Pata¡?.ones .....................
San Antonio Oeste .......................
Rawson . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Comodoro Rivadavia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Otros puertos ..........................

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27.692,9
26.494,5
1,3
6.677,3
33 7 .6
!U61.6
319,2
381
1.970,5
98,7
78,6

y c1is&lt;'rimina&lt;la. ele m·uerdo a las pr·inl'ipalt's &lt;•spC'l·it's:
Merluza .
Anchoita
Caballa. .
Tiburón .
Mejillón
Ahadejo

...
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21 . .J66,7
10.:&gt;i4,9
10.454,7
:L333,2
3.190,4
2.915,1

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
Pescaclilla ..............................
Corvina ............................ · ...
Lang-o~tino .............................
Cornalito ..............................
Pejerrey ...............................
Anchoa ................................
Besugo ........................ . ..... . .
Camarón ... . ...........................
Oll'as .................................

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2.707,9
2.067,4
1.940,1
1.148,7
9 S9,4
879,4
79 9,3
531,l
3.317,9

LAS ALGAS MARINAS
Dt&gt;x&lt;k mny lejanos tiernpos han xiclo ntilizaclas &lt;·orno abono. forraje.
potasa par:1 la elaJ.onwión ele jabón y Yitlrio.
En HiOO. un japon{•s ch'senbrió qut' al &lt;·ong&lt;'lal'se las algas rojas .
Juego dl' lH•n·idas, sP &lt;'011\'er tían Pn ('O pos y es('amas: 11a('i6 a1-,í el
agat'-a¡..rn1'. Posteriorment1&gt;, se obtu\'O &lt;k Plim; .iodo. áeiclo algínico y
('at'l'a!!&lt;•nina. c·nyas prnpiecla&lt;les tomo sustituto &lt;l!'\ a!!ar-a¡.rar furron
estudiadas por Ht·hmidt Pn h~-l.
En rnt1&lt;·hos países dP OriPntl'. ps1w.·ialnw11fr t•n .Japón , debido a
su clens·1 pobla&lt;·ión y 1·011fi¡.mraeió11 g-eográfi&lt; a, hs a gas tonstituyen
la hase &lt;1&lt;' la alimentación. En líneai'. g1•11erales. pul'de dl'l'Í1'S&lt;' qne se
apro\·p¡•Jian l'll &lt;'así tocios los pa'.-,p.., ma1·ítin10..,, 1 ('\ isticndo la industria
gran in1port·111eia e&lt;·o1H)mi1·a.
La:-. algas pertc&gt;m•1·t•n al grupo el&lt;' las Talúfitas: casi todas ;,on
aeuáti1«h y la mayoría marinas. El tamaño p11Pde ,· ari a1· clt'sde el
1nill:•simo d1• milímetro a Y&lt;lr;os eC'11lP1rnrPs ele in!'trns y. Pn &lt;·nanto
a las fo1111as. oi'rl'&lt;~&lt;'ll u11a \'arirdad mneho 111:1.yol' qtw la que sr
ob.-wrn1 c11 otros YCg"t'iltll'..,. ( 'omúnmenit'. y hasacla l'n la t«&gt;lora eión.
st• dasifi&lt;'an en l'uatro grnpos: azules (&lt;'ia1 ofíc&lt;'as . \'Cl'dcs (c lorofíee:&lt;s ) . pardas (feofkPas ) y rojas (rndofíl'Pas). ~P!.tÍln la uhit·a&lt;·ión,
rc&lt;'ibe11 &lt;'l nombre dt• al itas ele cleri\'a, clP pla,\ :1 y ele fondo.
Contraria111&lt;·nte a la ('rP&lt;'JH:ia grneral, los ltot"hos cle al!.tns 110 eonsf ituy&lt;'ll rt'fmdo. alimento di redo o p1·otel'&lt;·ión para los JH'&lt;'t'S; asi lo
han dt&gt;most raclo biólogos t'nnrcs&lt;'s y nortramC'rit:anos.
f4ah-o &lt;'llsa~ os C'sporácli&lt;H's. &lt;'1 interés por su explotal'ión nal'ió
en nurstro país &lt;·on el s&lt;'g-trnclo t'onflieto mu1Hlial.
CousidPra&lt;lo al'to de pesca la Pxtraceiún clt1 las distintas espeeies
&lt;¡U&lt;' eonstituyen la florn aenát irn. h Sc'Tetal'Ía &lt;ll' Ji}stado de .A.gri«ultura y &lt;;,~nadería dt' la Xaeiúu l'P!!lamentó el &lt;'.Í&lt;'rticio dP la actiYidacl rstahll'l'Íendo !Jll&lt;' la recoll'l'l'iún o extn!l·&lt;'ión de algas. t·rnto
en la zona de pl a~·a clescubierta por la bajamar eorno en aquéllas
c¡ne &lt;.;&lt;' eJJt•twutran a m:1yor profundidad dentro del mar tl'rritorial,
queda sujPta al permiso ¡n·e,-io que otorg-ará ese clcpartam(•11to.
Ad11al11wnte en las eo11rl'siones YigPntes, que abar«an divrrsos
tramos tle eosta. las tar·eas se couc•t'&lt;'tan a la n•coll'c!'ión rlP las qur el
mar arroja a las pla~·a;;; eon ellas. sl' realizan cli\'l•rsas a ·t iYidades
industri·iles. «omo iw r protlnt:«ión rn pasta clP alginato de sodio. para
uso en 1wrl'urnería; &lt;'laLoratión rn polYo. y rn pequrña &lt;'sl'ala de
il'idofi!'iiia, tlt' aplitaidón l'll &lt;'rrámiea C'ntre otrns usos; prt•para!'ión d&lt;'
artítnlm; cll' tol'ador y har inas para la alimenta!'ión dc• an•s y g-anados.

~- en la Jll'l'parnción &lt;1&lt;

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
ASPECTO REGLAMENTA.RIO
Dos Jeyl's han sido sa11eio11adas n•lati,·as a la ¡wsea y amb:1s de
«anidn proYisioual: la ] O.í.í, d&lt;' !l &lt;l&lt;' od11ln·1• de 1~SO. y la !l·lí.í,
de .) dl' agosto de l!ll-L La prinwr·a, al cl!'rog&lt;ll' la ele l~ Ül' agosto de
1 "íl. ¡uP d1·1·laraha libn• la explot~wió11 y ¡•xtrat·ti!111 &lt;ll' !.!llano e11 las
islas ~ 1·ostm; patagú11i1·as. rstahktiú t'll ellas la prohibil'iú11 lil' lll's&lt;·a.
Esa rn1•r1ida 1le taráder protp1·(·io11ista. didada Pn salnurnanlia de Ja"
gua111•1·as y lobrrías mne11a.zadas por· la exploüwi611 clandt•stina. se
111a11t11\'o ha:-.ta la sa11l'i!111 &lt;ll' la le~· !J.f;.). que la suspemliú clr hecl10
Slll c]prog·arla ('XIH'&lt;'S&lt;llllelltl'.
Est'l ll'.''. q11e ig11al111c11tp 1·rvisfr ta1·(lC'tt'I' }WOYisional, "hasta tPllto
d llouol'ahle &lt;'011:.:n•so le!!Íi.Jr. sobt·t' la taza )- Jlf'Sl'&lt;I marítima'',
f:l!'nlta al J'Lu·•r Ejcl'Utin&gt; para 1·01H·l'der p!'l'llJi-.,os pl'(l\isionall's que
quedari't11 sin t•i'edo si 110 sf' ajusta11 a las tlisposh·iom•s de las ll'.H's y
dcc·n·t os &lt;¡ue s&lt;' d irt arr11 e1t lo su1·PsiYo.
f...1 d!·&lt;·rt'to n•glanw11tnl'io. &lt;le ~·(i &lt;ll' diriP11dn·!' de l!JH. di\'idió Ja
p&lt;'Sta l'll el lll&lt;ll' 1'11 lll&lt;ll'Í1 irna ~· 1·osta1JPra. r ('Ollsich•l'Ú l'OlllO matrria
ele ¡Wsl':l a tod&lt;1s los allilllalcs qn1• ,.¡\'t'll en l'l mar, 1'011 PXl'!'JH'ión de
las a\·ps .'· 111ni11íferns ol&gt;.iL'1P dt• c·aza marí1 im:1.
l'ostl'rio1·m1•11t1•. y p1·Pst•nt1• la faHa dl' Hila ley qnP \'l'l'S&lt;lsl' sobre la
¡ws&lt;'a Pll los i·íos nan•gahll's ~·. por encll'. la 11Pe1•sidarl cfo arbitrar ml'cliclns
a l'in d" Jll'&lt;'YPnir la d1•s11'11&lt;·(·it.11 d&lt;' tal riqtwza, s(' di\'16 el cl&lt;'l'r&lt;'to
l!;:i.ll!J q111•. al ampliar los ¡fü·arn·ps dl'I clt• 1nu. cstahlc1·ió &lt;¡Ul' r111eclan
sometidos a '&gt;lis JH'!'S&lt;·1·ipcio1ws {'] P,Íl'rc·icio &lt;lP toda &lt;'las1• ele ]lCS('a L'll
p] lll:tr. ríos 1w\·• !.!ahl1·s, l'lll'sos d1• H!.!llas cxist1·nh•s en los t&lt;&gt;rritoriw;
nacionalPs. l'OlllO &lt;lsÍ h1 rl'alizada fuera 1k a~.rnas jm·isdi1·!·io1iah•s por
c111'1&lt;1r&lt;·a•·ill!l&lt;'s dt• l&gt;an&lt;l&lt;'ra aq.{l'ntiua o &lt;'11 tPrritorins o l' ll a~uas jnrisdin·ionalPs sohl'c las l'll&lt;lit•S la :\al'i(m lllalliil'Jt&lt;' Slls del'c('hos d1' soiJl'l'&lt;lllÍa.
El ('údign ('iyiJ, &lt;'11 los artí1·nlus rdatiYos H la p!'Stil. al l's1alile1·&lt;'r
cuúlr,; son los bil'll''S púhli&lt;·ns d!•I Es1:i1lo g-L'nernl o &lt;ll' los E-.,ta&lt;los
parti!·1rlarPs. dl'1ermi11a quP so11 -.,1ts•·t•¡itihh•s de a¡H·opia1·iú11 p1·in1da
los IH'l'l's de· l1¡s Jll&lt;ll'l''i i11tl·rion·-.. nHll'&lt;'s tl'l'l'itoriales , ríos y lag-os 11aY•~­
g·aidl's. ,..i1•111pr1· que Sl' ohs1·1·n·11 los l'c•gl 1111e11ios ¡.;ol&gt;1·c la ¡&gt;Ps&lt;'a 111c&gt;rítima
y f!u, ial.
'-'t ~·ú11 PI ('(¡digo Hul'al. es lihn· la pesl'a en aµ-uas dl• uso púhli&lt;·o,
pei·o los pt'c1dti&lt;'los natnrnlps 'que -.,p l'lll'lll'lltran rn tiei·ras públi1·as o "ll
las rihc1·a-., del mar 110 son apropiahlPs sin prnniso c]Pl E;.tadn. 'Estl'
l'(idigoo fa. 11lta aclPn1&lt;Ís a la antoricla&lt;l adrninistrati\'a para fij:1r l•ts
\·poi:as &lt;ll' Yl'da.
La ll'~· :¡¡~¡. 'k 11 ch&gt; nd11h1·e cl1• l"!h. 111• 01"~a11iz:wiún el" 1o-., :\linistrrios \'al'i011·tll's. l'lll'Olll&lt;'JHlú :d dP .\grin1l1urn lo rc·latiYo a pPs•·a l'n
111ar&lt;'s ,1· ríos ele llominio fcc1Pral. a-..pel'to qlll' 1·11nfirrnarrn1 l&lt;'yl's postl'riores.
La apl ic·al'if&gt;n d1• las nl\'diclas que• 1·Íg\'ll la aC't ividad JWsqup1·a.
algunas d&lt;Tirnc1as ll&lt;'I ckercto 1 l"&gt;.11H. es cll' eom¡n't&lt;'lH·ia de la Dirl'cc·iún 1:t'lll'l'al de PL·s&lt;·a ;-· ( '011set'\"cl&lt;'iÚll &lt;k la Fauna c11•pe11dit•11tr clPl
depa1t:1111¡•11to antes rncnc·ionado.

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
PRODUCCION PESQUERA MUNDIAL
De acuerdo a la inínrllla&lt;·ión que reg-istrn Pl _\nuario Estadísti&lt;·o d&lt;'
1a Pesca de 1a Ür!?anización de las Xa&lt;'io1ws l'nidas para la _\gricultnra
y la .\lirnentfü•ión (l•'.A.O. ) , la ¡11·otlm·l'iÓ11 pesquera m111Hlial en el

cnacll'icnio rn:&gt;;J!.)6 fue:
.\~o:.;

Toneladas

1953
1954
1955
1956

24.750.000
26.690.000
27.940.000
29.3:!0.000

La;.; c¡ue por c·011ti11Pntcs S&lt;' disti·ihuyen:
C'O:\TI '\EXTI·:s

1953

A frica ................. 1.610.000
América ............... 4 .070.000
Asia (sin U.R.S.S.) ...... 10,000.000
Europa (sin U.R.S.S.) .... 6.9 so.o o o
Oceania ................
110.000
l:.R.S.S. ............... 1.983.000

1964

1955

1.620.000
1.520.000
10.700.000
7.4'l0.000
110.000
2.258.000

1.670.000
4.620.000
11.450.000
7.590.000
110.000
2.498.000

1956

1.810.000
4.980.000
11.830.000
7.970.000
120.000
2.617.000

SpgÚn la misu1a ftwntp informatiYa la produeeió11 e11 to1H•ladas ck
al\!unos países, durante el 1111smo lapso, fnp la siµ'nic•illP:
P .\ 1 SE s

1953

Japón .................
Estados Unidos ..........
China ...... .. .........
U.R.S.S . . . . . . . . . . . . . . . .
Noruega ...............
Inglaterra .. . ........ . ..
Canadá ................
India ............ . .....
Alemania (Rep. Federal)
España ................
Corea ..... .. ..........
Islandia ................
Francia ..... .. .........
Portugal ...............
Dinamarca . ............
Filipinas ..... . .........
Holanda ..... .. ........
Pakistán .. . ............
Perú ............ - .....
Italia ....... . ..........
Brasil . .. . . . . . . . . . . . . . . . .

4.521.600
2.437.500
2.020.400
1,,983.000
1.557.100
1.122.000
925.100
819.000
730.. 400
625.600
379.300
424.700
497.200
425.200
342.800
3 1 1.900
343.300
249.000
117.800
208.400
160 .700
107.200
197.300
77.200
74.400
63.300
62.100
52.000
16.000
10.200
3.400

Chile ..................

Suecia .... .... .........
ARGENTINA ......... . .
Bélgica ................
Venezuela . .............
Finlandia . .............
Australia ..............
Colombia .... . .. .. ......
Cuba .......... .... ....
Uruguay ....... .. ......

42

1954

4.544.600
2 .706.400
2.44 6.200
2.258.000
2.068.200
1,070.200
1.025.800
828 . 300
67 8.000
639.200
482.200
455.400
479.100
438.700
359.400
364.600
339.200
2ii9.700
146.100
217.600
172.000
143.500
193.300
78.100
72.000
51.800
65.500
53.700
16.000
11.500
4.000

1955

1956

4 .912.800
2. 738.900
2.69S.300
2.498.000
1.813.100
1.100.100
954.100
839.000
776.900
747.400
571.300
4 S0.300
496.500
424.700
425.300
3S5.200
319.500
270.900
183.300
218.000
s/d.
214.300
209.400
78.900
S0.000
69.600
63.300
52.200
18.000
12.800
4.900

4.762.600
2.935.900
2.833.200
:!.617.000
:!.128.900
1.050.400
1.076.900
1.012.300
770.800
736.200
723.900
517.300
515.600
471.300
463.000
416.000
298.100
277.000
250.000
218.600
s/d .
181-1 . 300
165.:rno
75.100
69.100
61.300
60.200
49.900
21.200
15.600
5,400

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
La procl11tl'iún ele tada una de' las 11al'io11cs mc1H'ionac1as rPprc.scntó, Pn l!J,)(). Pl portcntajr que se detalla Pn relal'iún al total mundial
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1,01

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China

............... .

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U.R.S.S . . . . ....... . . .

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Perú ..

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Noruega ............. .

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Italia

0,74

Canadá . . . . . . . . . . . . . . .

:~ '6 7

Chile

0,64

Inglaterra ........... . .

3,5S

Suecia ...... .

0,56

India . . . . . . . . . . . . . . . . ·

3,45

ARGEXTINA .

0,25

Alemania (R. Fed.) . . ...

2,62

Bélgica . . . . . . . . . . . . . . .

0.23

Espafia .... . ......... .

:?,51

Yenezuela

0,20

Corea ....... . ...... . .

2, t 6

Finlandia

0.20

[sJandia

1,76

Autitralia

Francia

1,75

Colombia

Portugal

1,60

Cu ha . . . . . . . . . . . . . . . . .

º·] 7
º·º'
0,05

Dinamarca ........... .

1,57

Uruguay . . . . . . . . . . . . . .

0,01

43

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

BIBLIOGRAFIA

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45

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

IMPRESO EN LOS TALLERE$
GRAFICOS OE LA DIRECCION
DE

DE

LA.

SECRETARIA DE ESTADO

INFORMACIONES

DE

AGRICULTURA Y GANADERIA
DE

LA

NACION

�</text>
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                <text>Secretaría de Estado de Agricultura y Ganadería de la Nación, Buenos Aries (Argentina). Dirección General de Pesca</text>
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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

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1

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.,.

EL CENSO

, .

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Conferencla d.i vnlgarizaclóu y propa1?:anda
pronunciada po1· el antor en al12:nnos partidos de la provincia de Rnenos Aire~.

'

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

AG3ICULTIJ S.~ Y GANADf:RIA
8161.IOTt GA Cc::VfRAl

tliNISTDIO DR

INVt.. l IAF111.J

DEL AUTOR

l.
2.
3.
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G.

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17. El Lino en la Pr•vincia de Santa F é .-Págs . 20.-Boenos
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1905.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

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La Poda de lo8 Arboles Frutales.-Págs. 40. - Boenos Aires,
1907.

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Z7, Las Cosechado1·as,-Págs. 20.·-Buenos Aire•, 1914,
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11. La ~ri&lt;1ultu1·a y la Ganadería Argentina. - EVOLUCIÓS Y
PROGRESOS.-PAgs. SO.-Buenos Aires, 1914.
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:la. J,a siembra de cereales.-Piógs. 12. - Buenos Aire~, 1914.

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HUGO MIATELLO
tlllSPECTO" HO"ORAfttO

D&amp;L TERCER CENSO NACIONAL

EL CENSO

BUENOS AIRES

hup. Pablo Gadola - Rindnl&amp; n&amp;
l i l 4

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Objeto.

El censo, principal y fundamentalmente, no
es más que un recuento de la población &lt;le un
estado; pero en los paises nuevos, se le dá una
acepción máti lata, una a.plicación más amplia,
efectuando simultáneamente el inventario de
los bienes de la naci6n y de sus progresos
en el campo de la agricultura, de la g·anadería, de las industrias, del comercio, de la cultura y de la sociabilidad.
Si se efectúa en una sola provincia o parte
de una 11ación, se le llama ccenso parcial»,
como v. gr. los que se llevaron a cabo el año
1881 en la provincia de Buenos Aires, el 87
en Santa Fé, el 90 en Córdoba y 1910 en la
Capital Federal. Si se refiere a una materia
determinada y única, entonces se le denomina
e censo especial&gt;, como v. gr. el censo escolar y
el censo ag:.-opecnario realizados en esto;, últimos años en el país. Y en fin, el que se va
a efectuar el 1° de Junio próximo, es un ccenso general&gt; porque abarca toda la Argentina

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--8 y todas sus manifestaciones de trabaio y de

progreso.
Los censos son indispensables para pueblos y gobiernos, pues constituyen el único
medio para conoéer, medir y avaluar su población y sus propias fuerzas en todos los campos de la actividad humana; no podría ningún gobierno hacer buena administración,
ignorando cuántos s.m sus gobernados y cuántos y cuáles son los medios con que se desenvuelve su vitalidarl social, política y económica.

Origen de los censos.
El origen de los censos se pierde en la obscuridad de los tiempos, como dicen los historiadores, cuando no le encuentran la punta al
hilo de sus investigaciones . Pero parece comprobado que los hombres primitiYos, aún antes de constituirse en agrupaciones concretas
y defuiidas, esto es, cuando aún formaban tribus, usaban contarse, para conocer principalmente el número de hombres aptos para las
contiendas o las g·uerras.
El primer censo que registra la historia antigua, es el que efectuó Moisés en el desierto
cuando el pueblo de Israel fué arrojado de
Egipto por los Faraones; el mismo Moisés de-

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-9dica un libro que se titula «Números:., de los
cinco que forman sn Pentatéuco y el que destina casi exclusivamente al recuento de la
población hebrea. Más tarde, el rey David
también ordenó el censo de los Hebreos, que
extendido a las tierras de Palestina, asignó al
ejército de esa raza, más de 1.300.000 hombres.
Los Griegos también acostumbraban efectuar censos, pero no nos han dejado datos
exactos ni abundantes referentes a sus resultados numéricos. Sin duda, no pensarían que
en el año de gracia de 1914, en la provincia
de Buenos Aires nn inspector del censo necesitaba el dato, para ilustrar más ampliamente a su auditorio!
Los Romanos practicaban frecuentemente
los censos: Servio Tn llio, 6º rey de Roma,
ciento y tantos años después (le fundada, mando realizar el primero, que arrojó la cifra de
80.000 hombres aptos para las armas; repitiéndose después el mismo acto, cada cinco años.
El emperador Oésar Augusto también hizo
realizar tres censos durante su reinado, el primero, el año 28 antes ele .J. O., el segundo, el
año mismo de la era cristiana, y el tercero,
el año 14; faé este censo que se extendió también a todas las provincias romanas
y que dió un total de más de 4.000.000 de sol-

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10dados; y fué durante el segundo que, según refiere la historia sagrada, San José
y su esposa, la Virgen :María, fueron a Belén
para cumplir la prescripción del censo.
En la Eflad Media era generalizada bastante
la práctica ele los censos, quo con frecuencia
se bacía simultáneamente a los catastros.
Y en fin, en la Edad l\fotlerna, todas las naciones ci viliza&lt;las de la tierra efectúan el censo de su población, con la frecuencia exigida
por sus necesidades políticas o administrativas.
Ya véis pues, cuán antiguo es el arte o la
usanza de etectnar censos, entre todos los
pueULos (le la tierra; de modo qne, la operación que vamos a realizar entre pocos días, no
constituye ninguna práctica uueva o de reciente creación, siendo en cambio, tan antigua
y conocida como el andar a pie,

Antecedentes en la Argentina.
En 1602, veintidós años despnéo:i de fundada Buenos Aires, se hizo el primer recuento
de la población; mandaba la orden, que a las
ocho de la mañana del día 6 ele Octubre de
ese año, ese presentasen en la plaza pública
todos los hombres hábiles, con sus armas y

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-

11 -

pertrechos, ya sean amos como sirvientes, para
pasar reseña»; hecho el recuento de los soldauos, y calculadas las personas que los acompétñaban, resultó más o menos una población
de 500 personas.
Darante el período colonial, se hicieron después otros censos, pero en su mayor parte fueron parciales, incompletos, o de dudosos resultados, refirién&lt;l&lt;~se por lo gen~ral, a la ciudad de Buenos Aires. Uno importante fné
el ' ordenado por el progresista e ilustrado virrey Juan J osó de Vértiz, el año 1778; más
tarde, en 1797, según refiere don Félix de
Azara, se realizó otro más grande, el primero qne abarcara unn. gran extensión, y compr~ncli6 las que hoy son provincias ele Buenos
.Aires, Santa Fé, Entre Ríos, Corrientes, la
goberuación de Misiones y la Banda Oriental.
Bu J 81 O, pronunciada la revolución ele .i\layo, el gobierno provisorio ordenó el recuento
de la población on todo el territorio &lt;le las
pro'"incias del ex virreinado, pero sólo pudo hacerse en la de Buenos Aires; se calcula, sin
embargo, que la población del país en esa
época, no pasaría de 600.000 habitantes.
fat Asamblea General Oomtitnyente de 1813
ordenó un censo general, que solamente se
hizo en las provincias de Buenos Aires y San-

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-12-

ta Fé. Rivaclavia, en 1822, durante su presi ·
clencia, también ordenó que se efectuase un
recuento general, sin conseguirlo, por varias
y diversas circunstancias. La Constitución'
sancionada definitivamente en 1853, ordena
en u·n a de sus cláusulas, que se levante un
censo cada diez años, para, según ella, determinar el número de diputados que deben formar el Congreso Argentino. Y el gobierno
de la Confederación, cumpliendo aquella orden, decretó en 1857, la formación ele uncenso nacional; pero éste tampoco pudo hacerse
efectivo en todas partes, y si sólo, en las provincias de Santa. Fé, Entre Ríos, Corrientes,
Córdoba, San Luis, Mendoza, Tueumán y Santiago &lt;lel Estero.
Y en fin, llegamos al año 1869, en qu~ nn
decreto de fecha 28 ele Enero, firmado por e~
inolvidable Sarmiento, ordena la ejecucióu
de un censo general, que es el primero que
se lleva a cabo en todo el territorio &lt;le la república, haciéndose eteciivo en los días 15,
16 y 17 de Septiembre de ese mismo alío, bajo la dirección de don Diego de la Fuente, y
dió por resultado, que la población &lt;le la República Argentina no alcanzaba un total de
2.000.000 de habitantes y sí propiamente a
1.877.490.

Veinticinco años después, durante la admi-

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-13 -

nistración del Dr. D. Luis Sáenz Pefia, se
dictó Ja ley de Junio 22 de 1894, ordenando
la formación del segundo censo general, y
fué el 25 de Mayo del año siguiente 1395, que
se ejecutó bajo la dirección de una comisión
presidida por D. Diego de la Fuente, siendo
sus vocales D. Alberto B. Martinez y el Dr.
D. Gabriel Oarrasco.
Pasaron cliecinueve años sin que pudiera
darse cumplimiento a las sabias disposiciones
do la Oonstitución Nacional, que marnla practicar el cE'nso cada diez años, y fué recién el
año pasa1lo por ley !H08, de techa Au;osto 7,
que el Congreso Arg·entino sancionó la inmediata formaci6n tle un censo general de la riqueza y de la población de la república, dándose cumplimiento a la ley mencionada, por
el decreto del Poder Ejecutivo de fecha Septiembre 23 de 1913, y por el que se coufla la
dirección general &lt;lel censo a una comisión
compuesta de un presidente y dos vocales.
Es el primero el señor D. Alberto B. Martí·
nez, director general de estadística municipal
de Buenos Aires, estadígrafo a vezado e ilustre y autor distinguido de numerosas ohras de
propaganda de nuestro país que circulan con
éxito en el exterior. Colaboran con él, el señor D. Emilio Lahitt~, director general de

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economía rural y estadística ag-ricola del mi·
nisterio &lt;le agricultura de la nación, que es
t-Oda una autoridad reconocida dentro y fuera del p&amp;fa, en la materia de su competencia;
y el Dr. D. Francisco Latzina, director genel'al de estadística del ministerio de hacienda
de la nación, que ha consagrado largos años
a las duras tareas de las investigaciones estadísticas que ha difundido en obras y publicaciones. Y es así, que el decreto ele Abril 13
del corriente año, fija definitivamente el día 1°
de Junio para practicar el censo en toda la
república.
Métodos censales.

Oonviene ahora conocer cuáles son los medios que se ponen en práctica para efectuar
los censos.
En cuanto a esta clase de procodimientos, los antiguos poco nos han dejado escrito
que pueda sernos de útil enseñanza; en efecto,
sabemos que los hebreos hacían recintos, o
corrales que diríamos nosotros, capaces de
contener mil personas; echaban adentro tanta
gente, cuanta podía caber en el recinto, y
contaban un millar; lo desocupaban y lo YolTI.an a llenar, y así sucesivamente contaban

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-15 los individuos por miles. Es claro qne este
procedimiento era poco exacto y un tanto ganadero, que digamos.
Los griegos hacían los censos en las plazas
públicas: citaban al pueblo en éstas, y después de separar según los sexos, edades y clases, contaban las personas. Este, per lo menos, era nn procedimiento más humano.
Y los romanos, qne ya tenían el instinto de
la burocracia, segun se ve, designaban para la
operaci6n, a los censores, empleados éstos, que
se elevaban a la &lt;liguit1ad de magistrados, que
debían encargarse especialmente clel empaclronamiento del pueblo, operación que efectuaban
cada lustrn, o sean, cada cinco años; sin molestarse mucho, hacían comparecer los ciudadanos y bajo juramento les obligaban a censarse y además a declarar el nombre, el número, la edad, el sexo de sns hijos y de sus esclavos, y la nómina o valor de sn fortuna; los
censores tenían además mucllas otras atribuciones, por las cuales clasificaban a los ciudadanos y según sns bienes, sn conducta y otras
circunstancias, les designaban para la clase
que les correspondía; eran en fin, los organizadores de la sociedad.
Pero en los tiempos modernos, los procedimientos censales se deben en Migen, al ma-

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1iemático francés Fourier, que a principios del
siglo pasado, sistematizó las bases del procedimiento, y que en lo fundamental lo constituye
la cédula de familia en la cual se anotaba el
número, edad, sexo, estado civil, profesión u
ocupación de los miembros de cada familia.
Más tarde, en los congresos de estarlística
de 1853 en Bruselas y en el de 1872 de San
Petersbnrgo,se sancionaron los procedimientos
censales que se debían adoptar en lo sucesivo en los países civilizados del mundo, y se
convino qno los censos deuian ser: nominales,
es decir, contener el nombro y apellido clel
censado; de hecho, e~to es, realizados efectiva
y personalmente y or constatación real; que
debían hacerse en un so o día, por períodos
iguales &lt;le diez años &lt;le intervalo y en años
que terminen con cero; y en fin, que &lt;lebía
confiarse la ejecución lle los censos a los agentes espccialme::.te designados para tal fin o a
públicos funcionarios.
Así se hace e11 efecto, en la mayor parte de
~as naciones civilizadas do la tierra.
Los Jt]stados U delos de Norte América, que
con harta frecuencia tomamos por modelo de
nuestras institnciones políticas, escolares o
agrícolas, tienen a este respecto, una organización mu y perfecta: un cuerpo ele inspectores

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17
y otro namerosísimo de empadronadores, todos remunerados y a sueldo, están encargadr1s
de levantar en todo el territorio de la Unión,
el censo, que cada diez años se realiza. Porque se asigna a esta tarea la importancia que
merece y porque son retribuidos sns encargados, son estos rig·11rosamente elegidos y seleccionados, sometiéndoles a severo examen
teórico y práctico. l\H.s de doscientos mil
censistas se b.an presentado a examen para el
último censo de HHO. Se adopta alli, el boletín de f'ami~ia en el que se anotan basta 50
personas; al efectuar después la compilación
de los datos recogidos, se despojan lo:; boletines por procedimientos mecánicos rapidísimos
y se forman nuevas ficb.as personales para ca·
da censado.
En la Argentina rige, en cambio, el sistema
de las comisiones, su bcomisioues ~, empadronadores, todos «ad houorem»; las primems,
para organizar el trabajo, y los últimos, para
efectuarlo, y se quiere que este sistema sea,
como lo es, genuinamente argentino. Es también más patriótico, porque los yanquis van
derechos al 1l6lar y nosotros nos contentamos
con una plaqueta . . . . conmemorativa.
La comisión central en Buenos Aires ha trazado el plan de la obra, el programa detalla-

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do, ha confeccionado las fichas y los libretos,
sul&gt;dividi&lt;lo el país en zonas, nombrado todo
el personal, distribuido todo el material y en
fin, corre con todo lo que es la organización
del censo en la república, su ejecución y la
compilación de datos y libros pertinentes.
En ca&lt;la provincia hay después una comisión
provincial, con un comisario general, y en cada partido o departamento, una comisión local que éÍ. su vez nombra sub-comisiones para
ca&lt;la cuartel o distrito en los que actúan los
empadronadores. Con este sistema pues, se
dá en el trabajo del censo, especial participg ción al pueblo, de modo que resulta una institución del todo popular, tal como se adviene
a nuestro espíritu e:sencialmente democrático.
Durante el censo de 18fü) eran 12.000 empadronadores; hoy son 90.000 los ceusistas que
actúan en Ja Repúl&gt;lica Argentina.
Para el censo de la población se emplea la
ficha incli vidual o personal, esto es, una hoja
para cada persona a censarse. Es sistema también exclusivamente argentino, pnes no se
usa en parte alguna del mundo, para los censos de pol&gt;lación, si bien se emplea, para estadísticas especiales o parciales. En la oficina de
estadística municipal de Buenos Aires, se usa
desde el año 1887.

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Y para las demás investigaciones referentes
a la agricultura., ganadería, industria, comeL'cio, edificación, etc., se emplean otros tau tos Ji.
bretos que contienen todo un cuestionario ex tenso y coro pleto.
Oomo vemos pues, la República Argentina,
en cuanto a organización y procedimientos censales, ocupa uu puesto prominente entre los
pueblos más civilizados que adoptan esta
práctica tau necesaria e indispensable para la
buena marcha del país.
Progresos del ~paf s.

Los progresos enormes realizaclos por la República Argentina &lt;lUl'ante estos últimos años,
reclat0an la reali:taci6n del censo de su pobh~­
ción y el inventario de sus bienes, de sus riquezas, de los elementos y medios primordiales de su civilización. El puesto que hoy ocupa el país on el concierto de las naciones civilizadas &lt;le la tiel'l'a, exige imperiosa y urgentemente la ejecnci6n de la ohra en que el
gobierno y el pueblo están empeüados.
Son tau grandes, tan notables esos progresos, que su constatación pura y simple sorprende a propios y extraños. Basta dar una
ojeada, aunque sea sin lente de aumento, a los

M. A. G.
BIBLIOTECA CENTRAL

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principales de sus elementos generadores, para
darse cuenta de ellos.
Así vemos, v. gr., la inmigración, iniciada
con 4951 individuos en 1857, cuando la República les abrió sus puertas para recibirlos amigable y fraternalmente, continuar y aumentar
más y már; hasta batiL· el «record, de 1912 con
~23.000 imuigrantes, calculándose que hasta
hoy hayan JJegado al país cerca de 5. 000.000.
Los ferrocarrilei:;: inaugurada el mismo año
la primera línea, la del Oeste, con 17 kilómetros hasta Floresta, desde Buenos Aires, han
llegado hoy a la extensión máxima ele 32.000
kilómetros de vías férreas que cruzan todo el
territorio, desde las fronteras más opuestas
y distan tes, hasta las playas más remotas del
Atlántico océano que baña. sus costas.
El área cultivada, que era en el último censo de 5.000.000 de hectáreas, alcanza la enorme cifra de 23.000.000 que están hoy bajo
el imperio del arado civilizador.
La ganadería, que sin contar su enorme población, ha realizado tales progresos en la aplicación de los modernos métodos zootécnicos,
llegando a mestizar los rebaños nacionales en
proporciones que si no foeran verídicas y comprobadas, J)arecerían in verosímiles.
De la producción, ¡qué diremosT. Que mien-

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tras el año 72 importábamos trigo para nuestro consumo, es hoy la República Arg·entina
uno de los primeros países del mundo como
productor &lt;le trigo, de cuyo grano provee al
consumo mundial en un 23 º/o, y de semilla
ele lino provee a lo que la industria consume
en un 75 ºlo·
La exportación, q ne ha seguido también
constante aumento, ha llegado el aüo pasado
a la enorme cifra de 485.000.000 de pesos oro.
De la circulación monetaria podemos decir,
que mientras en 1895 era de 297.000.000 &lt;le pesos papel, hoy circulan en el país 835.000.000
ele la mjsma moneda.
En fin, en todas las manifestaciones del trabajo, ya sea en el campo agrícola, ganadero é
industrial, como en el económico y social, hemos
real'.za&lt;lo incalculables progresos; pero aunque
vemos y constatamos sus resultados, ignoramos las cantidades y proporciones de sus elementos primordiales generndores.
De allí
la imprescindible y urgente necesidad de proceder a su recuento y avalnacióu amplio
exactos.
El tercer censo nacional.

Proporcionado a la magnitud de estos progresos y a la importancia de su difusión en e

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territorio, dehía ser el vasto plan de la obra
del censo a efectuarse. Es así que las investigaciones censales, múltiples y variadas, &lt;lebían extenderse a numerosas cuestiones que,
si en otros paises &lt;le la vieja Europa resultan
de interés sccuu&lt;lario, porque están sujeta:, a
control er-;ta&lt;líistico permanente, para nosotros
en cambio, merecen la mayor ateud6n.
El capH11?0 fundamental de la grandiosa obra
del cenfio C'onstitúyelo sin duda, la población,
cuyo recuento se efectaar:.í por medio de la
ficha indi Yi&lt;111al.
Co11tie11e ésta, diecisiete preguntas que se
refieren al 11omhrc y avcllido del censado; su
fiexo; edad Ht•g-(111 el último cumpleaños; estado civil (soltero, casado o Yiudo); cmíntos hijos lrn kniclo la mnjer en to&lt;los los años de
matrimouio que ll(n-a; cuántos aiios de matrimonio ha llonulo en total; si es extrauje:o, en
&lt;¡né vais lrn uadclo; si es argentino, en qué
proYiI1eia o territorio; siendo extranjero, si se
ha naturaliza&lt;lo; profesión, arte, oficio o medio &lt;le vida; i-;i sabe leer y escribir; o si sólo
leer; si va a la escuela (para los niños ele ti
á 14 aiios); si uo vá, si recibe in::;trucci6n en
E&gt;n casa; C'n(mtos grados de la la cs&lt;;uela primaria lrn cursado; si posee i&gt;ropiedacl raíz; y

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la última en fin, si es enfermo, sordo mudo o
ciego.
Oon las preguntas contenidas en esta ficha,
será posible, al compilar los datos del censo,
realizar todas las investigacionas más importantes de car{¡cter demográfico, escolar y l&gt;Ocial. Podremos conocer pues, la población absoluta y la relativa clel país y de todas las
provincias y gobernaciones; veremos la proporción numérica entre la pohlación urbana y
la rural, dat&lt;.1 muy importante para nn país
esencialmente agricola como el nnestro; podremos determinar la proporción q ne en el
total i·epresenta la pohlacióu extranjera, que
llegada con la inmigración, queda más o menos radicada en el país; sabremos el número
de varones y el de mujeres; cuáutos solteros,
casados y vindos tenemos en ambos sexos; la
fecundidad de la mujer es coeficiente muy
importante para paises nuevos como el nuestro, cuyo aumento de población natural y ve·
getativa está ligado íntimamente a su vitalidad económica e industrial; podremos también
formar la legión ele los centenarios o al menos, de los campeones de la longevidad, que
siempre ha alcanzado en la Argentina «records&gt; notables; la profesión, la ocupación, el
medio de &gt;ida, nos dará idea ele cuántos son

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los que trabajan y cuántos viven de renta; y
en fin, el grado ele cultura ele nuestra población será determinado en todo ém valor e importancia y sabremos si el analfabetismo avanza o retrocede y en qué proporciones.
Después de la población, las industrias agri·
colas y ganaderas, que constitnyen las columnas ele nuestro edificio económico, son las que
merecen una investigación especial, y en tal
concepto, se les ba dedicado un libreto que
contiene todos los datos referentes a la propiedad rural, la extensión ele cada establecimien·
to, estancia, chacra, quinta o huerta que sea;
el área cultivada, los detalles de cada cultivo,
el número y valor de los animales, de las máquinas, de los útiles, el personal empleado,
los rendimientos, en fin, toda una encuesta
agricola y gaTiadera.
Las itulustrias y las manufacturas, a la par
que el comercio, también serán investigados
pot· lib1·etos propios &lt;le los que hay algunos dedicatlos a industrias especiales qne, vor sn importan~ia y ' entidad económica, merecen estudio :\parte, como ser la molinera, la lechera, la
vinícola, la cervecera, la frutícola, la azucarera y la minera.
La iustrncci6u primaria, secundaria, superior
y técnica forman otras tantas eucaestas que

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serán realizadas prolija y minuciosamente; lo
mismo que otras formas o medios de cultura,
como ser bibliotecas, diarios, asociaciones de
mutualidad y cooperativas, instituciones de benefi.cieucia, asilos, hospitales, etc. No escaparán al censo los medios de transporte, terrestres, fluviales o marítimos; las instituciones
de crédito, de seguro, etc., etc.
En fin, todas las manifestaciones del trabajo, del estudio, de la sociabilidad, serán avaluadas y computadas, siendo más de treinta lL
bretm; que constituyen el medio de investiga-.
ci6n para hacer práctica la vasta y compleja
obra del censo nacional de 1914.

La misión del censista.
El empadronador o censista es entonces, el
agente personal, el ejecutador del censo en todas sus formas y en todo el país. No se limita su tarea a la entrega de la ficha o libreto
y a su recolección, una vez llenados por Jos
censados; con suma frecuencia s~ verá obligado a llenar éI mismo los fo1·mularios cuando
encuentre personas poco instruidas, menos preparadas, o mal dispuestas; y en todo caso, deberá cerciorarsA de la exactitud &lt;le los datos

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ofrecidos o anotados, por la constatación y contralor propio, por cuanto le sea posible.
El e.,,tmlio previo, el examen detenido y
minucioso de la ficha y de los lib~·etos, es indispensable para efectuar sn cargo con toda
ciencia y parn asesorar e instruir a los ceusados y resolver to&lt;lo caso de duda qne se le
presentara.
En la campaña sob1·e todo, será necesario
prevenir y destruir toda clase de prejuicios o
criterios menos couectos q ne pueda tener la
población sobre los fin&lt;•s y resnlta&lt;los del ceneo,
al que con frecuencia se atribuyen móviles fiscales, como ser el anmento de la coutribución'
&lt;le los impuestos y 1le las patentes. Debéis
los censistas, demostrar con toda la fuerza de
la verdad j con toda la elocuencia de qut1 sóis
capaces, lo equivocado qne es ese criterio, la
inconsistencia &lt;le tal afirmación o creencia, ante todo, negaudo el hecho rotun&lt;lameute; después, demostrando que el gobierno no necesita hacer censos para establecer gravámenes;
que el gobierno cíe la nación, que ordena y
ejecuta el censo, no tieue j urisdicci611 en las
provincias para estos efectos, y en fin, que se
trata única y exclusivamente, de una pl'áctica
administrativa que reali?:au todas las naciones
civilizadas de la tierra y que &lt;lebe hacerse en

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la Argentina. como se hace en todas partes del
mundo.
A los timoratos que simulen dntos o informes por miedo a la publicidad, hacedles comprender to&lt;la la reserva con que se guardan
los datos del censo, que al publicarse nunca son
personales y siempre anónimos y colectivos.
y en las uificultades que se os presenten para llevar a cabo vuestro cargo, tratad biempre de allanarlas con el mayor buen ti u o, con
el criterio :nás repo&lt;1ado, sin violencias, sin
ímpetus, disculpando la ignorancia, pei·&lt;lonando la mala iuteneión y haciendo valer con la
fuerza, vuestro derecho, solamente &lt;lespués de
agotados los medios que el buen sentido, la
cultura y la ecuanimidad os hayan sugerido.
Acordáos qne la misión del censista es noble y delicada. Es &lt;le confianza, porque se
otorga a la cultura, a la inteligencia, a la
honradéz; es de rflsponsabilidad, porque estáis
encargados de levantar el inven tario &lt;le los
bienes del pueblo y de la nación; es &lt;le honor,
porque no habéis alcanzado el uombl'amieuto
por recomendaciones, sino qne habéis sido espontáneamente elegidos entre vuestros conciudadanos y tormáis uu grupo compacto y selec·
to en el que descuella la competencia., la intelectualidad, el abolengo y la fortuna.

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Tened presente qne sóis 90.000 que en el
mismo instante están haciendo en Ja República Argentina el mismo trabajo, &lt;lesempeñand o
idéntica misión en todo el territorio.
Qué hermoso espectáculo es este, aunque
viéndolo con los ojos de la imaginación! En
la bulliciosa metrópoli y en los graneles centros urbanos, ahi vá e.l empadronador en los
palacios y en los conventillos, en los suntuosos hoteles y en las fondas modestas, en los
con ven tos y en los colegios, en los barcos mercantes y en los transatlánticos, y en cuanta
casa haya, habitada o no.
En la Pampa, ahí corre el censista a caballo
o en sulky, en las llanuras interminables y solitarias, penetrando en las ricas mansiones del
estanciero, en la modesta casa del chacarero,
en el pohrísimo rancho del puestero o del
arrendatario. Y en las sierras, ahí vá a lomo
1fe mula entre valles y quebradas, subiendo o
bajando la cuesta; y en las selvas del norte,
entre bosque y picadas, en los ingenios, en
los obrajes, en los territorios meridionales, hasta la rígida y lejana extremidad fueguina, y
en todas partes donde haya un s6r viviente,
ahí vá en su busca otro ser viviente para anunciarle el advenimiento del censo, para anotarlo e inscribirlo en el gran libro de oro que en-

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cierra todo lo más bello, grande y precioso que
pueda ostentar el pais.
Sóis 90.0001 Una verdadera legión, bien numerosa, fuerte y compacta de pacíficos soldados del deber. No váis a enrostrnr a ningJn
enemigo oculto; no váis a destronar a ningún
tirano; armados solamente con la fuel'za &lt;le la
voluntad, con la luz de la iUlieligencia, cou el
fnego lle! patriotismo, váis a plantar uu jalón más en el amplio camino &lt;le Ja civilización
argentina, y cnn vuesLro concurso efideute y
activo, habréis colaborado a la realización de
Ja gran obra del tercer censo nacional, q ne sabiamente llevado a término por sus organizadores, constituirá un hito monumental, un testimonio imperecedero en la historia del desenvolvimiento y de los progresos de la República
Argentina.

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                    <text>~ ~~I~~~ULTU~ ~=·=

ARGEHIMA

DIRECCIÓN DE AGRICULTURA Y GANADERÍA

ES TU.D IO
SOBRE LOS

Trigos de la Provincia de Entre Ríos
(DEPARTAMENTO DE PARANÁ)

POR

-

CABLOS D.-GIBOLA
lNGRNrnRo AGRONOMO

BUENQS AIRES
IMPRENTA DE « LA NACIÓN"

1901

�~ ti~ 71 • - 1) DE AGLUCULTURA Y GANADE!Ul

'

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1JNATURA

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INVENTARIO

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R8g-. Invent. --------------------------·
--------·-··--·-----·------ -·····--------------

/

.

..

�REFERENCIAS

Tntroclue&lt;"ióll: f111portallcia del cultivo clel trigo eu el país. Superficie·
enltivacla y producción. Difusión que puede aclquirir.-;Cultivo
intensivo ó extenRin&gt; 1-Re1H1imiento clel trigo en Yarios países ..
Va1·it&gt;clacle" de trigo cultiva&lt;las: Barletta, ltalia110. l{u~o, Francés,
&lt; 'andeal. l{ieti. '1'1rnela, Sal1lomé, Húngaro, Lomhardo, 'l'aganl'O¡_(. -:\f 0zcla &lt;l" los trigo,.-'l'rigos &lt;[llP p1wclen mezchu·se Rin

á 10

. .. . ... . .... . .. .

10

Grarlo ele pnn'za . . .
. .................. .
Pocler germinativo: Herminaclore' de Kcenig. Cau,as &lt;[tH' hacen disminuir t&gt;l pocle1· gerrninativo: edad, co•echa. trilla. roerlorPR ~ in '"ctoR: gorgojo (Calandra granaría), alndta ( Alucita cerealt&gt;lla), tiiüt c!Pl trigo 1 'l'inea granella ), frogo8ita ( 'l'rogossita mauritániea ). Empleo de la naftalina, 1lel sulfuro de l"arl&gt;ono, &lt;lPI
cloroformo . .
y de la ealefacción para la co11s&lt;'rn1ción &lt;le loH
~p... .
. ................................. . .. .
Valor real. . . . . . . . . . . . . . .
. ... . ........... . ......... . .. .
VolunH'n ,¡,,¡ .e :rano: ¡ Dehcn elegirsP las sPmillas grandes 6 las p&gt;'-

l(l

in&lt;'"onvf:lniente:-; . . . .

quPf1as ! . . . .
Peso al,:-:oluto (lP lo:-:. ~ra110:-;.

. .... . . . ... .
. .••.........

Peso 1le nn hectolitro: Apnrnto &lt;le la Comisii"n1 Al1•nrnna, para la dPre1-miuaciú11 del [&gt;PRO &lt;Je[ hectolitro ....... . ................... .
Trn1111rezaH: ~u origen: falbt &lt;1€' elecciún ele las Hl'n1illas; lahorPR mal
Pjecuta1las: Hiem hras llHtl hecha8: trilla &lt;lefrctuo~a- _____ ..... .
La earie 1lel trigo ('rilletia C"aries y 'l'illetia laevis): Su orig1'n .'- &lt;lt&gt;sarrollo.-Difer1,nciaR entre la carie y el carbón (Ustilago carho).Difn•ión •lP la carit&gt; en .,¡ ¡mis: perjuicios r¡ue cansa. ~[e&lt;lios parn
1•0111hatirla: 01 sulfato 11&lt;' colirf': 1°PRi,tencia &lt;le las clivPrsas va1·i1•clarles
...................
..............
&lt; 'Jasificación •l&lt;' las muestras y,¡., loH granos: ¡ Por &lt;¡u(. han penli&lt;lo
snR cal i&lt;larlPs los trigos tlf' «Íerras re~ioneR ! ¡ &lt;,¿ut&gt; 1lebe harersP
parn impedir qne esto ~uretlai....... . ..................
SPrnilla S&lt;'mbrn•la por hectárea: Epoca de la 'iembra según la" Ya1·it&gt;dn&lt;leH cnltivaclas. - ( 'anti&lt;lad &lt;le semilla empipada por herrá1·en cm
Ja, val'ia' regio11P8 1lo11dP se cultiva el trigo........ . . . . .

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Páginas

RendimientoR: El cultivo del trigo Ba,.Jetta .'· &lt;le la" otrns rnriod11&lt;l&lt;'H .
- No se debe exigir el cultivo de una Kola rnl'iedacl, como He )rn
pretendirlo, invoc1mdo la uniformidad del tipo. ; Es econínni1•0 ,.¡
eultivo d!'l trigo en el país·/ Cuentas rle 1•td!i vo . . . . . . . . . . . .

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¡;;~;MILLAS EX'l'H .\}; ,\S

Enumeracióu de. las (¡ue H o' liau encontrado t•n loR anúliRi~ heehos ·'
medios de eliminarlas..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
U1'11111inrireas: Fal~a a\'ena (Avena fátua) .-AvPnH &lt;'Omún (Avena Hati
Ya) .-f'enteno (Secalt• cereale ) : el cornezuelo del centeno (('la viceps purpúrea y Sphacelia segetnm ¡ . -Cebarla común (Ilordeum vulgare). - Cebadilla !Bromus unioloideH).-Joyo Loliulll
temulentum).-Lolio criollo (Lolium lJrasilianum \.-PaRto dt&gt;
cuaresma (Digitaria sanguinalis) . . .. . ... . . . . . ...... . ...... .
C1·urife1Y1s: Navina (Brassica campeshis).-:Mostaza ( t:linapis arvenRiR)
-Rábano (RaphanuH sativns).-l'arnelina (Camelina Hativa ) _ ..
( 'ompz•.esta": Cardo asnal (~ilybum maria1111111 ). - Cardo dP Castilla
(Cynara cimlúnculus). . . . . . . . . . . . . . .
. ... . ......... . ... .
Poli_q6neitS: Alforfón silvestre (Polygonurn convólvulus) . -Len~ua dt&gt;
vaca (Rurnex crispus) . .. . ..... . . .
. .. . . ..... .
( '0111•ob:11láceas: Campanilla blanca ( Convól vn l Ufi ar ven sis ) ..
Legwninosa."J: Carretilla mansa (Medicago rnacnlata ) . AlYerjilla (Vicia
graminifolia ). Trébol de olor ( Melilotns «lba ). Heliotropo cimarrón 1 Leptospermum ancbnsaefolinru ) .
l 'múelifrm;: Apiecillo (Heh-osciadium lepto¡·h~· llnmj

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76 ú 77
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R2

Otras plantas que invaden á los trigales:
( '.hamico (Datura stramonium). - Unintla 11&lt;'1 1·an1¡JO ( Solanurn
~_ysimbriifolium ) . - ( 't~pa caballo (Xanihiurn ~pino"nrn 1 _ • . •...
82 ú s:i
Viznaga (Arnni viznaga). - Cicuta ({'oniu111 rnaculalum). - Qui llUa (Chenopodium album). - Ynyo ('o]ortttlo (Amarauthns
r etroflexnR t&gt;t rhlorostnchys) .....
. ....... .
8:J á 81
Ob8et'\·acion!'s .....
84 á 85

�INTROD-CCCIÓN
El país que hace treinta años no producía una
cantidad suficiente de trigo para satisfacer á las
necesidades ele la población reducida que tenía que
alimentar, cultiYó en 1899, 3.200.000 hectáreas de
este cereal, que produjeron 2. 700.000 toneladas, de
las que se exportaron cerca ele 2.000.000, despuéH
de haber provisto á las necesidades ele una población de 4 millones y medio de habitantes y de haber reservado la semilla destinada á sembrar una
superficie de 3.:380.000 hectáreas.
Tan extraordinario resultado, conseguido en
tan reducido número de años, en una sola producción, es una prueba elocuente de los progresos de
la agricultura argentina y de la difusión que puede
adquirir, gracias á las extensas comarcas susceptibles de ser puestas en cultivo con pocos gastos, á
la feracidad de las tierras, á la facilidad de los medios de transporte, al espíritu de iniciativa, á la
asiduidad, constancia y perseverancia en el trabajo
ele la población rural. Obstáculos hubo en efecto
que remoYer, dificultades que vencer y accidentes
de índole diYersa que dominar y superar, para lo-

�-2-

grar tau grande resultado y proseguir en la vía
del progreso.
No es solo en el cultivo del trigo que se comprueban adelantos tan notables: lo mismo sucede
en el del maíz, en el del lino, en el del tabaco,
en el de la caña de azlícar, en el ele la vid; pero es
fnera de eluda, que el cultivo del trigo es el que
mejor conviene á las condiciones ele la mayoría de
las explotaciones agrícolas de la República, en la
época actual; por eso ha adquirido tan grande
importancia. Poco exigente en cuanto á la composición de las tierras, al clima, á la clistrilmción de
las agnas meteóricas,-poco agotante y ele fácil
adaptación en las rotaciones,-auxiliado por máquinas tan ingeniosas como sencillas y potentes,
para la siembra y la cosecha,-de fácil y larga
conservación su producto,-se aviene perfectamente á los elementos ~qne ofrece nuestro país,
hallando un campo vastísimo para su producción
en condiciones económicas inmejorables.
La difusión del consumo de pan de trigo en
todo el mundo, debe hacer necesariamente aumentar la demanda de este cereal, que será llenada
por los países que pueden producirlo con mayor
facilidad. Las condiciones especiales de la República para la producción del trigo, gracias á sus
vastos territorios apropiados y á la población reducida, provista de abundante maquinaria, asegúranla una supremacía como país productor y exportador, que se acentuará todavía más con la inmigración agrícola que se procura atraer y fijar,

�-3-

y con la mejora de las prácticas culturales y de los
transportes, que se realizan gradualmente.
La superficie total que abarcan los varios cultivos en la República Argentina, es de 6.000.000 de
hectáreas aproximadamente; representan éstas la
décimaséptima parte del área que puede ser entregada á la agricultura y que supera los 100.000.000
ele hectáreas, según estudios que he llevado á cabo.
El cultivo del trigo ocupa el 1,2 %de la superficie
total de la República y el 57 %del área cultivada;
su distribución es la siguiente : ( '*')
Provincia de Santa, Fe . . .
1.488.000 Lectáreas
917.000
))
»
11
Bueno., Aires
627.000
))
11
11
Córdoba . . . . .
))
281.000
&gt;i Ent1e-Rios . . . .
))
Otras Provincias y Territorios.
72.000
))

Total. . . . . .

0.:380.000 hectáreas

Aunque el cultivo del trigo sea bastante difnncliclo, son mucho más considerables las áreas
que podrían dedicarse á la siembra de este cereal
en las comarcas mencionadas, sin disminuir los
otros cultivos y la cría del ganado; así:
en la Provincia ele Santa Fe, que tiene una superficie de 13.190.600 hectáreas, de las qne 4.000.000
dedicadas á la agricultura y 2.500.000 explotadas,C) Datos de la División de Estadística Agrícola &lt;le! Ministerio de Agricultura, reducidos en cífraR redondas.

�-4-

en la Provincia de Buenos Aires, que tiene una
superficie de 30.512.100 hectáreas, de las qu&lt;:-&gt;
3.500.000 dedicadas á la agricultura y 2.000.000
explotadas,en la ProYincia de Córdoba, que tiene una superficie de 16.103.600 hectáreas, de las que 1.500.000
dedicadas á la agricultura )r 1.000.000 explotadas,en la Provincia de Entre-Ríos, que tiene una
superficie de 7.457.000 hectáreas, de las que
1.000.000 dedicadas á la agricultura y f500.000
explotadas,ó sea una superficie complexiva de 07.263.400 hectáreas, de las que 10.000.000 destinadas á la agricultura y 6.000.000 aproximadamente cultivadas,
la siembra del trigo podría ocupar fácilmente tvda
esta superficie, en pocos años, permitiendo á los
demás cultivos una expansión proporcional, así
como no reduciendo el número de cabezas de ganado, y alimentando á la vez una población más
numerosa.
Y no se crea que éstos sean cálculos fantásticos: llegaremos á cifras más sorprendentes por otro
raciocinio. En las 67.2G3.400 hectáreas que componen la superficie de las provincias mencionadas,
se puede entregar el 30 %á la agricultura, sin perjudicar la cría del ganado: tenemos H).178.020
hectáreas, que pueden ser aradas, y asignando al
trigo tan sólo la mitad, Yernos que puede ocupar
mm superficie de 9.f500.000 hectáreas. Pero hay

�-5-

otras provincias y otros territorios que se prestan
al cultivo del trigo. La parte sur de la República
está destinada á una gran producción de este cereal; entonces no es exagerado asignar á este cultivo, en la República, una superficie de 15.000.000
de hectáreas, en nn porvenir no lejano. Francia,
que tiene una superficie territorial de .52.900.000
hectáreas, cultiva 7.000.000 de hectáreas de trigo,
ó sea el 13 %de su superficie total.
Nótese que 15.000.000 de hectáreas representan tan sólo el 6 %de la superficie total de la República. Para alcanzar este resultado, tendremos
que aumentar la población: es conocido el crecimiento asombroso que puede alcanzar en corto
número ele afros en los países de inmigración, como
el nuestro.
Sea lo que fuera, es innegable la iinportancia
del cultivo del trigo en el país, y las cifras consignadas hablan elocuentemente en favor del porvenir que le está reservado,
Pero, ¿es conveniente difundir el cultivo de
este cereal, ó, debemos preocuparnos más bien ele
practicarlo con más esmero en las regiones donde
ya se halla establecido y en las situaciones más favorables, con el objeto de aumentar los rendimientos y con ellos los beneficios del agricultor?
En otros términos: ¿Hase ele favorecer el cultiYo extensivo de este cereal, ó conviene procurar
de hacerlo más intensivo?
Paréceme prematuro hablar de cultivo intensivo en el país, porque la situación económico-agrí-

'

�-

ti -

cola actual i10 comporta una transformación ele esa
naturaleza; pero se puede sin eluda mejorar y perfeccionar el cultivo y la procluccióu. En efecto, el
rinde medio del trigo lm sido evaluado en 840
kilos por hectárea, para la cosecha 1899-1900;
ha sido de 920 kilos por hectárea, para la de 18981899; de 530 para la de 1897-18H8; de 400 para
la de 1896-1897, y de 620 kilos por hectárea para
la de 1895-1896. Estas cifras nos dan un térrn_ino
medio de 670 kilos por hectárea, clurante el último
quinquenio. Las diferencias han sido originadas
por las adversidades meteorológicas, especialmente
por las sequías prolongadas y las heladas tardías;
en alg1~nos años han sido causadas por lm; estragos de la langosta. En condiciones normales :-;e
puede considerar, que el rendimiento medio oscila alrededor ele 800 kilos por hectárea.
Si comparamos esta cifra con la que expresa el
rendimiento medio en los otros países productores
de trigo, vemos que es bastante inferior, Robre todo, si se tiene en cuenta que la generalidad ele
nuestras tierras son más fértiles. Entre los países
ele cultivo extensivo, hallamos los Estados 17niclos
con 850 kilos por hectárea, las Indias con 885 kilos por hectárea, y Rusia, que ofrece rendimientos
variables según las regiones, siendo en algunas
bastante inferiores, porque los sistemas ele cultiYo
son asaz primitivos y defectuosos.
Entre los países de cultivo intensivo, hallábamos
hace algunos años: Hesse-Darmstaclt con 2760 kilos por hectárea, Inglaterra con 2000, Bélgica con

�-7-

1950, Holanda con 1700, Noruega é Irlanda con
1600, Francia con 1500, Dinamarca con 1400, España con 1100, Italia con 1000. Estas cifras han
aumentado en la última década de 10 á 20 %·
En Inglaterra no son desconocidos los rendimientos de 3500 á 4000 kilos por hectárea. Es
cierto qne en estos influye la inteligencia y los
medios de que dispone el agricultor. En Inglaterra, en Hesse-Darmstadt y otros países, el clima
no precipita: las varias faces de la vegetación,
permitiendo una macolla abundante.
Depende del cultivador la Plección de la semilla,, de las herramientas más adecuadas, de los
abonos más apropiados en raso sea posibh utilizarlos económicamente, de los cuidados ulteriores,
ele la época y medios para segar y trillar.
Hanse visto chacras explotadas por cultivadores, que no conseguían sino rendimientos mediocres, mientras que produjeron magníficas cosechas
y pingües beneficios al pasar á otras manos.
Rea lo que fuera, la posibilidad de aumentar
los rendimientos aparece evidente, comparando los
resultados que se obtienen hasta ahora, en nuestro
país, con Jos que se consignan en las di versas regiones productoras &lt;le trigo. Esto nos indica, que
podemos aumentar la producción total, sin modificar la superficie cultivada, elevando los reudimientos, por medio de mejoras introducidas en los
medios ele producción.
Es notorio adernás, que nuestros trigos 8nfren
en loR mercados europeos, una rebajn en los precios
1

�-8-

á causa de las impurezas que contienen, consecuencia de las malas prácticas culturales y de la
cosecha realizada en condiciones defectuosas. Esto
perjudica naturalmente al productor, cuyos beneficios ya reducidos, concluyen por desaparecer completamente.
La investigación de los medios para obviar
estos inconvenientes, debe ofrecer un gran interés.
El análisis de los trigos, tal como se cosechan
en nuestras chacras, y el conocimiento ele los métodos de siembra y de cosecha, debe seguramente
llevarnos á apreciar con exactitu&lt;l, cuál es su verdadero valor comercial, cuáles sus defectos, y qué
medios deben emplearse para eliminarlos y mejorar la producción en cantidad y en calidad.
Es lo que hemos prncurado hacer por el presente estudio sobre los trigos ele la Provincia de
Entre-Ríos, continuación del que hiciéramos durante el año pasado sobre los de la Provincia ele
Córdoba., y á los que seguirán otros, hasta que hayamos reunido elatos suficientes para deducir conclusiones aplicables al conjunto ele la producción
de trigos y al producto exportado.
Los cuadros que insertamos á continuación
contienen, en resumen, los datos obtenidos del
análisis físico y botánico de 11 O muestras de trigos, procedentes de la Provincia de Entre-Híos,
Departamento de Paraná, y reunidas por el que
~mbscribe. Las proporciones de este estudio debieron ser más vastas, pues mi propósito era reunir un númt-ro suficiente de muestras ele toda la

�-9-

Provincia, pa.ra hacer una investigación general
acerca de la producción del trigo en la misma; pero
dificultades varias me han impedido conseguir las
muestras necesarias para representar la producción
media de los trigos ele In, Provincia de Entre-Ríos;
por eso he creído más prudente limitar el estudio
al Departamento ele Paraná, que es el más importante bajo el punto de vista agrícola, pues representa pqr sí solo más de la tercera parte de ]a superficie cultivada con trigo en toda la Provincia.
Con pequeñas modificaciones y ligeras observaciones, los resultados consignados podrán ser extensibles á toda la Provincia de Entre-Ríos.
Analicemos rápidamente los datos suministrados por los análisis, y veamos cuáles sou las reflexiones y los comentarios que sugiere la producción del trigo en el Departamento Paraná,-en qué
estado se encuentra,- cuáles son los caracteres y las
calidadel:'l que presenta el producto, así como los
defectos de que adolece, y si existen medios para
mejorarlo.
Las determinaciones hechas con el concurso
del Sr. W. von Petery, corresponden á los siguientes capítulos:
Variedades cultivadas, grado de pureza por
100, poder germinativo por 100, valor real por
100, volumen del grano, peso absoluto ele 1000
gramos, peso de un hectolitro, impurezas por 100,
subdivididas en inofensivas y constituíclas por semillas extrañas, cantidad de granos atacados por
la carie (Tilletia caries y Tilletia laevis) en cada

�-10-

kilo de trigo, calidad de la muestra y del gr;:tno,
cantidad sembrada por hectárea, rendimiento por
hectárea y clasificación botánica de las impurezas.
Habríanse podido agregar otras determinaciones, deducidas de las anteriores, pero no lo he reputado necesario, considerando que las que quedan consignadas bastan para resolver las yarias
cuestiones que se han tenido en vista, como lo
veremos en las líneas siguientes.

Variedades cultivadas.
Se cultivan los trigos: Barletta, Italiano, Francés y Ruso, entre los tiernos (Triticum sativum),
y el Candeal entre los duros, (Triticum durum).
La elección de las variedades no ha sido sugerida
por ensayos comparativos, sino por una selección
natural. No se puede, pues, decir, que son las más
adecuadas; sí, i:;encillamente, que son las más cultivadas, en el orden en que han sido mencionadas.
Trigo Barletta (Triticum sativum v: Barletta).
Originario de Italia, pero completamente aclimata.do por un cultivo continuado durante muchos
años sin interrupción, es la variedad más difundida, no sólo en la comarca que estudiamos, sino
en todo el país. Se puede sembrar· durant~ un
tiempo largo, macolla mucho, resiste al vuelco y
á los vientos impetuosos, no es muy atacado por
la rulla (U redo rubigo vera) y tampoco por el
carbón (U stilago carbo) y las caries (Tilletia caries
y Tilletia laevis); no se desgrana fácilmente en la

�-

11 -

época de la maduración, por lo que la siega puede
efectuarse gradualmente, sin precipitación; rinde
regularmente; produce un grano semiduro, de
color rojizo, rico en gluten y muy solicitado por
los exportadores: la harina es blanca y muy adecuada para la panificación.
Trigo Italiano (Triticum sativum v: italiano).
Originario también de Italia, vegeta más lentamente durante la primera edad; debe ser sembrado más temprano, á fin de que los granos puedan formarse, antes de la llegada de los fuertes
calores; poco desarrollado, achaparrado durante
los primeros meses, crece después rápidamente y
macolla mucho; madura temprano; debe cosecharse en estado verdoso, porque se desgrana fácilmente; es más expuesto que el Barletta á la rulla
y á la carie; en igualdad de condiciones el rendimiento es superior; los granos son más llenos, de
mayor tamaño, de color amarillento pajizo, con
rotura más harinosa; es menos rico en gluten, pero
igualmente solicitado por el comercio de exportación por su lindo aspecto, y lo mismo por los molineros, á causa de la harina abundante y blanca
que produce. En algunas partes este trigo llámase
lombardo, aunque esta variedad parezca tener un
origen diferente, pues el grano no tiene la misma
conformación, según observaciones que he podido
hacer.
Trigo RHso (Triticurn sativum v: Ruso).Es parecido al Barletta, pero tiene granos más
pequeños, aunque con propiedades análogas. Be le

�-

12 -

atribuye mayor resistencia á las heladas que los
otros trigos; pero esto no está bien definido y muchas observaciones hechas en estos años no confirman esta propiedad. Es menos atacado por la
can e.

Esta variedad, introducida algunos años ha ele
ltusia, no se halla muy difundida y por mi parte
no hallo razones para recomendarla.
Trigo Francés (Triticnm sativum v: Francés ).-Es originario de Francia. Es un trigo cuya
espiga carece de barbas; su paja no es muy desarrollada; eR poco atacado por la rulla; la macolla es n,bundante, así como la producción; la madurez es anticipada. Se desgrana fácilmente, tan
pronto como empieza á madurar, por lo que hay
que segarlo en estado verdoso. Si 110 se prepara
convenientemente la semilla, la carie puede hacer
estragos de consideración. El grano es lleno, redondeado, de color amarillento claro, con rotura
harinosa: es un trigo tiarno, menos rico en gluten
que el Barletta y el Ruso; su harina es muy apreciada y se asemeja á la del trigo Italiano.
Trigo Candeal (Triticnm durum v: Oandeal).-Pertenece á la categoría de los duros. Existe en
España un trigo que tiene este nombre, pero la
semilla que ha producido la variedad que nos ocupa, parece haber sido importada de Italia. De vegetación exuberante, macolla regularmente, produce mucho y madura al mismo tiempo que el
Barletta en igualdad de condiciones; su grano es
grueso, alargado, de un lindo color rosado bri-

�-

13 -

llante, con fractura córnea: su harina se emplea especialmente para la elaboración de las pastas alimenticias (fideos). No se cultiva en gran escala,
porque el consumo es limitado y la exportaeión,
que se hace generalmente para Italia, no demuestra mncho interés. El precio de venta es generalmente superior al de los otros trigos.
En igualdad de condiciones las demás variedades están cotizadas á un precio uniforme; sin
embargo, hay preferencia para el Barletta, siguiendo el Italiano, el Francés y el Ruso.
No son las mencionadas, las únicas variedades
ele trigo, que se producen en nuestro país: cultíYase el Rieti, el Tuzela (Touselle), el Halrlom(:, el
Húngriro, el Lombar&lt;lo, entre los trigos tiernos, y
el Taganrog entre los dnros; pero estas Yariedades no están mny difundidas y como no he hallado
ninguna muestra entre los trigos analizados, no
voy á ocuparme de ellas por el momento; sólo diré:
que el Rieti, vulgar é impropiamente llamado
arieta, ei:; de origen italiano, lo mismo que el Lombardo, asemejándose el primero al Barletta y el
segnndo al Italiano ;-que el Tuzela y el Saldomé
son originarios de Francia, siendo el segundo el
que produce la harina más blanca, pero al mismo
tiempo de poca fuerza;-que las harinas de estas
cuatro variedades son muy estimadas para la panificación, sin ser superiores á las de los trigos
Barletta, Italiano y Francés;-que el trigo Taganrog, originario de Rusia, no es superior al
Candeal, ni como aspecto, ni como producción, ni

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como propiedades, pero que suele mostrarse más
rústico y menos expuesto á degenerar, lo que no
es motivo suficiente para que sea más recomendable.
Las diferentes variedades ele trigos tiernos están
cultivadas aisladamente ó en mezclas, producidas
á veces ex profeso por el cultivador, y otras naturalmente, por hallarse sobre el rastrojo semillas ele
variedades diferentes de las que se siembran en un
momento daclo, ó por emplear para semilla, granos cosechados en estas condiciones. De esto resulta, que á menudo es difícil clasificar una muestra, lo que ha sucedido varias veces para las que
forman la base de este estudio.
La mezcla de los trigos de una misma clase,
que exigen condiciones de cultivo idénticas, está
reconocida como un medio para aumentar los rendimientos y es de práctica corriente en los varios
países que cultivan este cereal, empezando por los
de Europa. Se mezclan, además, trigos diferentes,
para obtener tipos de harina determinados: los hay
muy ricos en gluten y de color no muy blanco,
mientras que otros son más ricos en almidón y
más blancos y tienen una proporción menor de
gluten; los primeros comunican la fuerza á la harina, mientras que los segundos, la blancura.
En nuestro país se atribuye generalmente á los
trigos mezclados, un valor inferior al de las variedades puras que concmTen á formar la mezcla: esto
proviene de la falta de un criterio fijo para la justa
apreciarión del producto y de la escasez de co11oci-

�-15-

mientos agrícolas de parte de los agricultores y
acopiadores de cereales. Los acopiadores exigen
tipos puros y cargan después en una misma bodega
trigos de todas las variedades de pan, que se cosechan en el país, los que llegan á los mercados consumidores perfectamente mezclados. Los molinos
rechazan á menudo los trigos mezclados, y sin embargo compran variedades diferentes para me:r.clarlas antes de la molienda. Es esta una anomalía,
que desaparecerá con el tiempo, pero contra la cual
es difícil oponerse actualmente, con la organización que tiene el mercado de cereales en el país.
Sea lo que fuera, el comercio de exportación, que
es el que fija los precios, exige productos puros y
existen ventajas en satisfacer sus exigencias, debiendo el agricultor procurar mantener sus trigos
libres de mezclas, para obviar divergencias y dificultades en la venta y estimación del producto.
Es lógico pensar, que no deben cultivarse conjuntamente las variedades que tienen un período
de vegetación diferente, porque entonces la cosecha de alguna de ellas sería comprometida.
En los últimos dos años principalmente, gracias á la cooperación inteligente de la Dirección
de Agricultura, se efectúan experiencias con diversas variedades de trigo, elegidas entre las más
adecuadas á la situación agrícola del país, á fin
de determinar si no existen algunas, que podrían
cultivarse con mejor éxito que las actuales, en las
varias comarcas productoras ele este cereal. A pesar
de las dificultades con que se tropieza para la rea-

�-

16 -

lización de estas experiencias, á causa de la desidia y falta de preparación de los cultivadores á
quienes se confían y de no estar organizadas aún
las estaciones agronómicas, empiezan á conseguirse
algunos resultados, que debidamente comprobados, serán puestos en conocimiento de los agricultores interesados. Los cultivadores de trigo deben
prestar toda la ayuda posible, para la realización
de estos ensayos en las mejores condiciones, de
manera que los resultados que se obtengan, lleven
el más grande sello de verdad y se llegue rápidamente al fin propuesto.

Grado de pureza.
La determinación del grado de pureza por ciento, es decir la cantidad de trigo puro, que existe
en cien partes en peso de una muestra dada, tiene
como es fácil comprender, una gran importancia,
tanto cuando se considera el producto como semilla, como cuando se lo destina á la molienda. Naturalmente, los elementos de apreciación no son los
mismos en ambos casos, porque los granos rotos
por ejemplo, que no son perjudiciales para el trigo
que se destina á la molienda, afectan en cambio á
la calidad de la semilla, desde que .constituyen una
parte que no germina y que queda perdida para
la reproducción.
J_,a determinación del grado de pureza suininistra al mismo tiempo el de las impurezas, que

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pueden ser inofensivas, ó nocivas, según lo que se
acaba de exponer. De las impurezas en general
nos ocuparemos más adelante, en el capítulo correspondiente.
Los trigos analizados han suministrado, para
el grado de pureza, coeficientes variables entre
99,57 por % ( N° 109 Italiano), y 81,57 por %
(Nº 75 Barletta), con un total de impurezas oscilando entre 0,43 por %y 18,43 por %·
El coeficiente medio ha sido de 94,45 p(Jr %,
bastante aproximado del exigido á un trigo de
buena clase: 99,50 por %·
Son muchas las muestras que lo alcanzan, pero
hay que contienen nn número demasiado grande
de impurezas, por lo que su valor debe sufrir una
reducción sensible.
U na de las calidades más importantes de una
semilla es que sea pura, es decir, com;tituída exclusivamente por la clase que representa, ó que es
objeto de la compra ó de la venta; es natural pensar, que de dos muestras cotizadas al mismo precio, la más cara será la más impura, porque se pagará un peso mayor no utilizable, ó cuya presencia
podrá modificar las propiedades de la harina, haciéndola desmerecer. Hemos de volver sobre este
tema al estudiar las impurezas, sus orígenes y sus
efectos.
La determinación del grado de pureza se efectúa sencillamente tomando un peso dado de semillas, separando las impurezas, volviendo á pesar
la semilla pura y estas últimas, y estableciendo fa

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18 -

proporción centesimal: ella tiene mucha importancia, porque hay que preferir siempre las semillas
puras, ya porque contienen menos impurezas y por
consiguiente menos semillas extrañas, que pueden
ser perjudiciales, ya porque las impurezas pueden
provocar un aumento sensible de peso á causa de
la presencia de p'.edritas, arena, etc., lo que es
bastante perjudicial cuando se efectúan las transacciones al peso.
En todos los casos hanse de elegir semillcts
puras, es decir, con un grado de pureza elevado.

Poder germinativo
El coeficiente que representa el poder germinativo por ciento de una semilla, indica el número
de granos que germinarán por cada 100 purns. Este coeficiente tiene especial importancia cuando se
considera el grano como semilla, porque cuanto
mayor sea, tanto mejor y con tanto m ás valor resultará. Pero no hay que considerar sólo el poder
germinativo, sino también la energía germinativa,
es decir, la rapidez, la fuerza y el vigor con que se
manifiesta la germinación: es claro, que de dos
muestras que tengan el mismo coeficiente germinativo, la mejor será la que germina más rápida y
uniformemente, lo que se aprecia tanto por el desarrollo de la plúmula, como por el de la radícula.
Bajo el punto de vista comercial, el poder germinativo no tiene la misma importancia; sin em-

�-19 -

bargo, como hase de preferir, en igualdad de condiciones, el producto más fresco, es decir, más nuevo, es útil conocer el poder germinativo, porque
puede servir para hacer una elección más acertada;
es sabido que las semillas nuevas tienen un coeficiente de germinación más elevado que las viejas,
y que éste disminuye de año en año, más ó menos
rápidam_e nte, según la variedad y otras circunstancias.
El poder germinativo en los análisis hechos ha
sido determiúado haciendo germinar doscientos
granos de semillas puras en los germinadores de
Kamig. (Ver «Elección y Selección de lss semillas y estaciones de control y ensayos&gt;&gt;, por Carlos
D.-Girola-IIª Edición.)
Los germinadores Koenig (ver :fig. 1) se componen de cajas de zinc ó de hierro galvanizado de
dimensiones que pueden variar á voluntad; comúnmente se hacen de 25 centímetros de largo
por 20 de ancho y 5 ele alto: tapas del mismo metal
las cubren completamente, dejando fácil acceso al
aire todo alrededor, y para eso estas tapas están
sostenidas por proeminencias situadas en la parte
superior de las cajas. En la parte interna y en proximidad del borde superior, tienen éstas un reborde, dividido en cuatro partes, por intervalos de
un centímetro de ancho, de manera que cada división tiene cuatro centímetros de ancho. Estas divisiones están destinadas á recibir láminas de vidrio,
qrie se cubren con hojas de papel ele filtro, bastante
anchas, para que las partes laterales, recortadas,

M.

A.

G.

~~~

�-

20 -

lleguen hasta el fondo de la caja, que contiene agua
destilada. El papel la absorbe gradualmente y se
conserva siempre húmedo. Es sobre éste, en las
partes que descansa sobre las láminas de vidrio,
que se colocan las semillas, que se quieren hacer
germinar. He hacen dt&gt; esfa mauera cuatro 6 más
ensayos al mismo tiempo, empleando 200 granos
de trigo para cada uno. Concluída una serie de
ensayos, para hacer otra, se lavan bien las cajas ·~;
los vidrios en agua caliente y se pone papel nuevo.
Las semillas que se hacen germinar, se toman entre las que han sido limpiadas para determinar &lt;·l
grado de pureza, y se dejan 24 horas en remojo
en agua pnra, para facilitar la germinación.
En la parte central de 1a caja se puede colocnr
un termómetro, para tomar la temperatura..
El coeficiente que se decle pretender ele un
trigo, para que sea reputado de buena germinación,
es de 95 %; las muestras analizadas ofrecen un poder germinativo medio ele 02, 15 %, con un máximum de 99,75 % (Nº l Barletta), y un mínimum
de .59,50 % (N° 64 Barletta). Cna cuarta parte de
las muestras superan el término medio exigido, y
todas en general tienen un coeficiente bastante elevado. Re trata de trigos nuevos, ;- no es extraño
que su germinación sea regular.
Las cansas qué influyen, pRra disminuir el poder germinatiYo de un trigo, son: la edad, las condiciones desfavorables en que se ha llevado á cabo
la cosecha, la mala ejecución de la trilla, las alteraciones causadas por los roedoreR, los insectos,

�Fig. l.

GERl\IINADOR DE KCENIG

�-

21 -

el empleo de sustancias nocivas para la conserYación de los granos, etc., etc.
El mejor trigo para sembrar es el más nuevo:
el máximum de germinación se obtiene siempre
durante el primer aií.o; disminuye en el segundo y
mucho más durante el tercero. No es conveniente
emplear trigos que tengan más de dos años de
edad para sembrar.
Las diferentes operaciones de la cosecha pueden comprometer el poder germinati vo de un trigo.
Cuando después de la siega los tallos permanecen
sobre el rastrojo en las horas de calor y soles fuertes, muchos granos se desecan rápidamente, y
privados de una parte de los elementos necesarios
para el desarrollo del embrión, dan origen á una
vegetación raquítica, difíciL y á veces no germinan ó mueren después de germinados, por poco
que la estación les sea adversa. Lo mismo sucede
- euando acaecen tiein12os húmedos, durante los cuales en las espigas que descansan sobre el suelo, ó
que quedan encerradas en los montones de gavillas, se produce un principio de germinación, que
se detiene después al volver el tiempo seco, para
quizá desarrollarse otra vez con la reaparición del
mal tiempo, desecarse de nuevo, y así sucesivamente. Estas alternativas concluyen por debilitar
el embrión y el grano germina imperfecta é irregularmente. Cuando las parvas están mal hechas
y sobrevienen lluvias frecuentes, los granos contenidos en las espigas que forman el techo ó que
están próximas del piso de las parvas ó en con-

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22 -

tacto con el suelo, sufren do las alternativa8 de
humedad y sequía y presentan á menudo indicios
de una germinación principiada y luego detenida,
que resulta siempre desfavorable para ]a calidad
de la semilla, y también para el grano que se destina á la molienda, porque en el primer caso germina mal ó con poca energía, y en el segundo hay
una modificación do los elementos que lo constituyen, desfavorable para la elaboración ele la harina
y la panificación.
El poder germinativo ele los granos puede reducirse á consecuencia ele la trilla, cuando por la,
mala disposión del cilindro batidor se quiebran en
parto ó se lastiman las semillas~ lo que puede dificultar é impedir el desarrollo del embrión; sin
embargo, la buena disposición ele los órganos activos ele las trilladoras, permite obviar estos inconvenientes, y cuando la operación se efectúa con
esmero, no resultan granos roto~ ni lastimndos, y
todos conservan su poder germinativo. En varias
comarcns ele Europa especialmente, donde durante
siglos la trilla se ha efectuado á mano, por medio
(le látigos, del pisoteo ele los animales, ó ele cilindros compresores, se ha atribuído á las trilladoras
mecánicas, la mala germinación de las semillas
obtenidas, y se ha aconsejado la trilla á mano de
la parte del cereal determinada á la, siembra; pero
la germinación irregular no puede depender sino
de una disposición defectuosa de los órganos activos de las trilladoras, que por ese motivo la,stiman
los granos: por mi parte, no encuentro justificada

'•

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23 -

semejante medida, y reputo innecesaria su adopción, atribuyéndola á la preponderancia de una
inveterada rutina.
Los roedores, ]os ratones, pueden perjudicar á
la semilla de trigo depositada en los graneros,
cuando no se ejerce la vigilancia necesaria: el poder germinativo puede ser comprometido más todavía por el ataque de insectos varios, entre los
cuales merecen especial mención los siguientes:
El gorgoJo (Calandra granaría 01.)-Es un
pequeño coleóptero, bastante común y conocido
por todos los cultivadores: es de color moreno rojizo, con el cuerpo delgado, de forma cilíndrica, de
3 á 5 milímetros de largo, por l de ancho; tiene
la cabeza que se prolonga en forma de trompa,
alas cubiertas por los élitros marcados de surcos
longitudina]es, y 6 patas. Hace el muerto cuando
se lo toca. Pasa el invierno entre las hendiduras
de las paredes y de los pisos. Cada hembra puede
poner de 6.000 á 10.000 y más huevos por año, lo
que da una idea del peligro que ofrece en un granero.
Los huevos son depositados aisladamente en el
surco que existe en ]a parte ventral del grano, en
un agujero difícil de percibir; la larva que sale, penetra en el interior y devora la sustancia harinosa,
hasta que se ha transformado en ninfa y luego
en insecto perfecto; de cinco á seis semanas son
necesarias para esta evolución. Se impide la propagación de este insecto y los perjuicios consiguientes, removiendo con frecuencia el trigo, tras-

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24 -

paleándolo y aventándolo, colocando en la masa
un poco de sulfuro de carbono, conservando los
graneros limpios, desinfectándolos: etc.
La alucita (alucita cerealelJa 01. CEcophora
granella) - Es una mariposita nocturna, que se
asemeja por su forma y tamaño á la polilla de los
géneros: es de color gris amarillento, plateado, de
6 á 9 milímetros de largo por uno &lt;le ancho, medida sobre el cuerpo, y de varios milímetros comprendiendo las alas, generalmente dispuestas en
plano sobre el dorso. Los perjuicios que causa al
trigo pueden ser considerables. Las mariposas que
aparecen en los campos de trigo, invaden las espigas sobre los tallos en pie, emparvados ó depositados. Las hembras ponen dos veces, ochenta huevos próximamente en cada vez, colücándolos en un
agujero muy pequeño, practicado en el surco que
p-resenta el grano. Del huevo sale, al cabo de cuatro á ocho días, una larva ó gusano de 1 milímetro
de largo y de color rojo vivo. La larva se alimenta
á espensas de las materias amiláceas del grano
que devora, al mismo tiempo que el embrión.
Tres semanas después se metamorfosea en ninfa ó crisálida, y ocho ó diez días más tarde, se convierte en mariposa, saliendo del grano por nn
agujero de 1 milímetro de diámetro.
Como el insecto pasa su vida en t)l interior del
grano, no se descubre su presencia hasta que ha
aparecido la mariposa; es decir, cuando los perjuicios están hechos. La alucita se puede destruir
por medio de hogueras en el momento de la, emi-

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25 -

gración de las mariposas, por la calefacción del
grano, por el empleo del sulfuro de carbono, por
la ventilación y el traspaleo, etc.
La tiña del trigo (Tinea granella Fabri)-Es
una mariposa parecida á la alncita, pero cuyas alas
en estado de reposo, están dispuestas en forma de
techo en vez de ser planas. La larva es pequeña y
delicada, de color amarillento blanquecino y muere
al más leve choque. Vi ve al exterior de los granos, que reune en pelotitas por medio de hilos delgados, formándose de esta manera un abrigo. Es
en la parte superior de los montones, que ejerce
sus estragos. La calefacción del grano, la ventilación, el traspaleo, etc., alejan este insecto ó lo hacen perecer.
La trogosita (Trogossita mauritánica L.)-Es
un coleóptero que tiene la parte superficial del
cuerpo de color negruzco y, la inferior, morenusca: las antenas son morenas y tan largas como la
cabeza. La larva devora el grano exteriormente,
hasta que ha alcanzado su completo desarrollo. Se
aleja y destruye por la calefacción del grano, la
ventilación, el sulfuro de carbono, etc.
Es en vista de los estragos que producen estos
insectos, que antes de comprar una semilla, es preciso :fijarse bien si los granos están sanos y si no
existen insectos, y no sólo cuando se deberá sembrar, sino también cuando tenga que servir para
la elaboración de harinas, porque algunos insectos
importados en un granero, podrían seguir desarrollándose y comprometer todo el producto.

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26 -

Sucede á veces, que para detener la propagación de estos insectos se tratan los trigos con rntftalina ó se someten á la acción de los vapores ele
sulfuro de carbono, de cloroformo, etc. Se debe
proceder con sumo cuidado en el empleo de estas
sustancias, porque una dosis elevada ó un contacto
demasiado prolongado, pueden perjudicar el poder
germinativo de la semilla.
La naftalina no se debe emplear en dosis nrnyores de 50 gramos por 100 kilos, ó en proporción
de 1/ 20 por 100, según Nobbe y Vogel. El sulfuro ele
carbono se pnede emplear eu dosis de 1por1000,
según el profesor Haberlandt, de Viena: produce
buenos resultados contra el gorgojo, pero parece
que el trigo no conserva por mucho tiempo sn facultad germinativa.
El cloroformo ha siclo propuesto también por
el señor Enrique Coupin (~); debe aplicarse en dosis pequeñas: 50 gramos por 100 kilos de producto.
Las sustancias mencionadas, si se emplean eu
las dosis que se acaba de indicar, no tienen ninguna
acción nociva sobre el germen, pero deben usarse
con mucha precaución, porque un contacto prolongado, puede no ser sin inconvenientes para el poder germinativo. Ensayos hechos por nosotros,
han demostrado q ne los trigos tratados con estas
sustancias pierden gradualmente su facultad germinativa, por lo que creemos prudente aconsejar,
se evite tanto como sea posible su empleo, especial(") Joumal d'.l[J1'Íl'ldtu1'e P1'&lt;tlir¡1•f, 1899.

('l'omo .;o, Xo 42, Página

4~G.)

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2í -

mente para los trigos que deben sembrarse, y se
recurra en cambio á los medios preventivos, corno
son, la desinfección de los graneros y depósitos de
cereales por medio de la combustión del azufre en
ambiente cerrado, la limpieza esmerada, y los medios mecánicos, tales como el traspaleo, la ventilación, etc. Los graneros elevadores satisfacen en
parte á estas exigencias.
En cuanto á la calefacción de los granos, aunque reconocida como un excelente medio para su
conservación, debe adoptarse sólo en los casos en
que se disponga de un personal inteligente, porque
es fácil provocar alteraciones en el poder ó en la
energía germinativa, propiedades, que hay que
conservar en el más alto grado.

Valor real
El Ya1or real ó absoluto de una semilla depende del grado de pureza y del poder germinativo,
siendo el coeficiente que lo expresa, el resultado
del producto del uno por el otro; así, cnahto más
pura es la semilla, tanto más grande es sn Yalor
real; cuanto más elevado es el poder germinativo,
tanto mayor es su valor real, y viceversa. El valor
real medio asignado á una semilla de trigo de buena calidad es de 94,50 por 100.
El máximum de las muestras analizadas ha sido de 97,33 por 100 (Nº 109 Italiano) y el mínimum de 57,86 por 100 (Nº 64 Barletta).

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28 -

V ese que la muestra que presenta el poder germinativo más bajo~ resulta también con el valor
real menos elevado y la que tuvo el grado de pureza más alto y á la vez un poder germinativo
elevado, alcanzó también el valor real más alto.
La media ha sido de 87,05. Sólo una sexta parte
de las muestras han obtenido el término medio
exigido, á causa especialmente del grado de pureza
reducido, pues la germinación ha sido bastante
buena.
El valor real ó absoluto de un trigo tiene importancia, tanto para el sembrador, como para el
molinero; sin duda más para el primero, porque
uno de los elementos que lo forman, el poder germinativo, interesa más al primero que al segundo;
sin embargo, para la justa apreciación de un trigo,
los dos tienen mucha importancia.

Volumen del grano
Es generalmente aceptado que el grano mejor desarro1lado, más uniforme y más grueso es el
mejor; en la práctica se observa, sin embargo, algunas veces, que en productos así conformados, resulta deficiente la energía germinativa, mientras
que granos no muy gruesos, pero bien conformados, germinan bien y engendran plantas robustas.
Las condiciones de vegetación de la planta madre,
tanto respecto del clima como del suelo, así como
los abonos que se han empleado, influyen mucho

�•

-

29 __:_

sobre estos resultados, que merecen ser tenidos en
bnena cuenta.
El volumen del grano depende por otra parte
de la variedad, y no es lógico, ni justo á mi parecer, adoptar un término medio general, para apreciar todas las variedades, como se hace en muchos
mercados de cereales, pues es sabido que entre
unas y otras existen diferencias de conformación y
de tamaño y debe necesariamente variar el máximum, el mínimum y el volumen medio de las distintas variedades.
La muestra que ha presentado el máximum
es la "N° 82 (trigo italiano) con 29 milímetros cúbicos, y la que tuvo el mínimum es la 92 (trigo
barletta) con 16 1/ 2 mm 3 • De una manera general
se puede decir, que los trigos más voluminosos son
los de la variedad Italiana, siguiendo el Barletta,
el Francés y el Ruso en los trigos tiernos; el candeal (trigo duro) suele tener un tamaño mayor que
estos últimos, especialmente cuando es pnro.
Los resultados medios obtenidos por variedades separadas, han sido los siguientes: v. Italiana
28 mm 3 ; v. Barletta 24 mm 3 ; v. Rusa 18 1/ 2 mm 3 •
En igualdad de condiciones hay interés en procurarse trigos de un volumen grande, porque es
dable presumir, que abundarán las materias utilizables, tanto para el embrión que se ha de desarrollar en el caso de la semilla, como para la producción de la harina en el caso de la molienda.
Muy arraigada está, sin embargo, en nuestras chacras, la, costumbre de elegir para semilla granos

�-

30 -

pequeños, porque los cultivadores creen, que de
esa manera economizan semilla: es un gran error,
que demuestra la falta de conocimientos agrícolas
de nuestra población rural, en, su mayor parte improvisada y sin preparación de ninguna clase.
Esa es también la causa por la cual se perpetúan en muchas chacras productos sin valor, cuyo
cultivo no hace más que acrecentar la miseria del
agricultor, y cuya propagación ejerce una influencia en extremo pmjudicial sobre el conjunto de la
producción.
El grano más grueso, mejor conformado y desarrollado debe ser preferido, al igual que para la
reproducción en la especie animal se prefieren los
tipos más fuertes, más precoces, más gruesos y
mejor conformados á la vez. El caso del agricultor
que vende la semilla buena y guarda la pequeña
y raquítica para sembrar, es el de un criador que
teniendo por objeto la producción de carne, por
ejemplo, vendiera los mejores reproductores y
guardara los más pequeños y peor desarrollados, so pretexto de que la venta de los primeros le proporciona momentáneamente mayores
beneficios.
A la semilla con grado de pureza y poder germ inativo elevados, el mayor volumen del grano
aumenta sus calidades y acrecienta su valor. De
una manera general se puede decir, que la semilla
más voluminosa será la mejor para sembrar, y
también para la molienda, porque dará un porcentaje mayor de harina y menor de afrecho.

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31 -

Peso absoluto de 1000 granos
El peso del grano puede servir para apreciar,
con el auxilio de los otros elementos, su calidad;
pero tomado aisladamente, no constituye un medio para determinar el valor del grano. La semilla
debe ser pesada, porque eso indica que está abundantemente provista de elementos nutritivos y
engendrará plantas robustas.
El peso absoluto de las semillas de trigo está
en relación con su volumen: cuanto más voluminosas son, tanto más pesadas resultan. Así, la
muestra N° 82 (Trigo Italiano) que tiene el volumen más grande, es la más pesada (36 gr. 950 por
cada 1000 granos) y la N° 42 (Trigo Ruso) que
tiene el menor volumen, acusa el reducido peso de
21 grs. 015, que no es el más inferior, porque la
muestra N° 19 (Trigo Francés) pesa 19 grs. 581
por 1000 granos.
El peso medio de los 1000 granos ha sido de
30 grs. OGO.
La comparación de los pesos absolutos de los
granos, para que suministre indicaciones útiles, debe hacerse entre muestras de una misma variedad
y no entre V&lt;triedades distintas, cuyos caracteres y
desarrollo naturalmente difieren. En vista de esto
pienso, que no se puede asignar mucha importancia á las medias consignadas por algunos experimentadores, porque haciéndolas servir de base para estudios comparativos, se llegaría á veces á con-

�-

32 -

clusiones erróneas, ó por lo menos, desprovistas de
valor.
Los pesos medios de las variedades analizadas,
tomados por separado, han sido los siguientes:

Italiano

35

grs. 961; Barletta

30.302;

Ruso

22.267

De un peso absoluto elevado no se puede deducir que lo será también el peso del hectolitro, ni
viceversa, porque la forma del grano influye mucho en la determinación del peso de un hectolitro,
y á menudo se ha observado, que trigos que tenían
un peso absoluto elevado, acusaban un peso del
hectolitro bastante bajo. Esto ha sido constatado
también en otros cereales, como la cebada, por
ejemplo, por el doctor Teodoro W einiierl, director
del Instituto Imperial y Real de control de las
semillas de Viena. (*~)
Los pesos absolutos medios que se han determinado en los análisis que anteceden, no son muy
elevados; pueden aumentarse lo mismo que el volumen, lo que se conseguirá por la selección de
la semilla y prácticas culturales mejor y más oportunamente aplicadas.
Nuestros trigos presentan un desarrollo mediano, á veces pequeño: las muestras de gran tamaño
y pesadas son reducidas: mejorando el tamaño y
el peso, aumentaremos los rendimientos y los beneficios del agricultor.
( *) V on W einzierl -Die r¡ualitative B eschajf'enheit dei· Geil'eidekifr11e1·-Emle
;n Niederiisle1'1'Cich, 2"' serie, p. 45, Viena, W. Frick 1889.

�-

33 -

Peso de un hectolitro
El peso de un hectolitro de trigo varía naturalmente según el tamaño y la forma de los granos, que á su vez dependen de la variedad á que
pertenecen: no es, pues, rigurosamente justa la fijación de un peso medio por hectolitro de grano,
como lo han establecido varias Bolsas de cereales,
sin tener en cnenta la variedad. El peso del hectolitro depende además de varias otras causas, como lo veremos ulteriormente.
Cuanto más elevado será el peso de un hectolitro de trigo, tanto mejor y más puro será el producto, porque lo que reduce este peso, son principalmente las semillas extrañas y las glumas que se
hallan mezcladas con él. En los países como el
nuestro, donde las transacciones se efectúan al peso, la determinación del peso por hectolitro no tiene
mucha importancia, sea cual fuera el destino que
se dé al grano; sin embargo, los acopiadores de cereales que operan en el país, hacen mucho uso,
desde algunos años, de los instrumentos destinados
á determinarlo y parecería que dieran importancia
á este dato, para fijar los precios de los productos
que compran. La única explicación de este proceder, reside en que ellos efectúan las ventas en
Europa, por medidas de capacidad, y entonces tienen interés en adquirir trigos de un peso elevado
por hectolitro, porque tienen mayores probabilidades de obtener beneficios. Además, es reconocido

�--- ;).j.

-

que los trigos más pesados son los más limpios,
por lo que resulta siempre conveniente comprar
trigos que tengan un peso elevado por hectolitro.
El peso del hectolitro aumenta mucho con la
limpieza del trigo; numerosos experimentos hechos sobre muestras en estado normal y otras limpiadas con esmero, han dado resultados variables
entre 2 y 10 kilos en más, según el grado de pureza
de las muestras. Son principalmente las glumas y
las glumillas, que quedan mezcladas con los granos á causa de la trilla efectuada con poco esmero,
las que disminuyen el peso del hectolitro, y también la cebada, la avena, la cebadilla, el lolio, etc.
y otras semillas extrañas.
La determinación del peso del hectolitro se hnce
por medio de diversos aparatos, algunos muy sencillos, pero no todos igualmente buenos: de ahí que
los resultados sean tan variables, habiéndose comprobado diferencias de dos, tres y más kilos para
una misma muestra, según el aparato empleado, y
el esmero con que se ha procedido.
Uno de los mejores, es el que ha hecho construir la Comisión Pericial Alemana de Cereales,
en Berlín: es el mismo que ha servido para nuestras determinaciones, y podemos certificar la exactitud de los resultados que suministra.
La figura que insertamos á continuación, muestra las piezas de que se compone el aparato, cuyo
empleo es el siguiente:
Se coloca la medida A sobre la pieza circular
G y el cuchillo C en la hendidura SS; el disco mó-

�Fig. 2.

APARATO PARA LA DETERllIH'!ACIÓN DEL PESO DEL HECTÓLITRO

�-

35 -

vil D, destinado á producir en la medida A una
especie de vacío, que determina la compresión
del grano introducido, colocándolo en condiciones
sensiblemente iguales á las en que se hallaría en
un recipiente de gran capaci&lt;lad, se pone sobre el
cuchillo y luego se adapta el tubo B á la medidü,
por medio de las cuatro escotaduras que presenta.
Be rellena un tubo de vidrio E, que está adjunto
al aparato, con el trigo que se quiere experimentar, y se vacía luego en el tubo B y se saca el cuchillo. El disco móvil cae al fondo de la medida A
arra8trando el trigo: se vuelve á colocar el cuchillo
para separar los granos sobrantes: se toma la medida A y el tubo B, y manteniendo el cuchillo en
su lugar, se hacen salir los granos que están en
exceso: se saca el tubo B y el cuchillo y se pesa
en la balanza E.
El aparato tiene un litro y da el peso de un
litro: una tabla anexa indica la corrección que debe
hacerse.
El peso medio del hectolitro de trigo, adoptado
en Europa es de 77 kilos: los trigos que pesan menos, sufren un medio por ciento de descuento por
cada 250 gramos, hasta llegar á 7 5 kilos: cuando
el trigo tiene este peso no es considerado de venta
corriente y tiene que soportar una reducción de
precio mayor. Si el peso es superior á los 77 kilos,
goza en cambio de una prima sobre el precio corriente, fijada en 3 1/ 2 por 100 desde 77 kilos 500
á 78 kilos, y aumenta de 1/z por 100, por cada
500 gramos hasta los 80 kilos en que es de ()
por 100.

�-

36 -

Los trigos que hemos analizado presentan un
peso varia,ble entre 80 kilos 900 (Nº 15 Candeal y
N° 47 Barletta) y 64 kilos (Nº 27 Barletta) con un
término medio de 7 5 kilos 598.
Se puede decir que en general el peso del hectolitro es bastante bueno, y lo sería aún más, si no
hubiese muestras muy deficientes respecto del gra-.
do de pureza.
Tomando el peso medio de las diferentes varjedades por separado, se obtienen los resultados siguientes:
Trigo Candeal 78 kilos 210; Trigo Italiano 78
kilos 200; Trigo Barletta 75 kilos 448; Trigo Ruso
74 kilos 250. No se puede deducir de estos datos que
los trigos Candeal é Italiano sean generalmente
los más pesados, siguiendo el Barletta y luego el
Ruso, porque las medias consignadas no provienen
de un miBmo número de muestras, siendo las más
numerosas correspondientes al Barletta y existiendo entre éstas productos deficientes, que han contribuído á formar un término medio general relativamente bajo para esta varied&lt;:J,d, mientras que
el reducido número de muestras analizadas de las
otras variedades, no es suficiente para constituir
medias generales. Sin embargo, la observación detenida de un gran número de muestras y los re,..
sultados conseguidos en análisis anteriores y en los
varios experimentos hechos en nuestra Estación
de ensayos y control de las semillas, han demostrado que esta relación es bastante general y constante.

�RESULTADOS
nálisis físico y botánicode 11Omuestras de trigos procedentes de la provincia de Entr~ Ríos, departamento de Paraná
Cosecha 1899-1900

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bici desarrollado, pero punta negra.
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regu larmente desarrollado.
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56

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poco desarrollado, irregular, sucio.
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mediocre, sucio.
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regular, pero punta negra.
,,
mediocre, pero punta negra.
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regular, algunos punta negra.
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regu larmente desarrollado, algunos quebr.1dos.
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regular, pero punta negra.
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bien desarrollado, algunos quebrados.
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regular, pero punta negra.
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poco desarrollado, sucio.
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regular, algo ya germinado.
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mediocre, sucio.
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mediocre, alao ya germinado.
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regularment~ desarrollado, sucio.
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regular, sucio.

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y conformado.

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37 -

Por lo demás, conviene repetir, que no existe
entre el peso del hectolitro y la calidad del grano
una relación determinada, y que la importancia de
esa determinación reside en que es dable presumir
que á un peso elevado por hectolitro, corresponderá una mayor cantidad de elementos nutritivos,
lo que podrá ser especialmente aprovechado por los
que operan sobre medidas de capacidad, en vez de
realizar las transacciones al peso.

Impurezas
La determinación del gradb de pureza por 100,
da el de las impurezas; es decir, el peso de las materias extrañas contenidas en el trigo y de los granos rotos; éstos se incluyen entre las impurezas
cuando los trigos están destinados á semilla, porque los granos rotos no pueden germinar y representan un peso perdido. Bajo el punto de vista
comercial ó de la molienda, no hay motivo de calc:ularlos como impurezas.
Hemos dividido las impurezas en dos grupos:
las inofensivas y las constituíclas por semillas extrañas; entre las inofensivas, además de los granos
rotos se hallan las glumas, las glumillas, pedacitos
ele vegetales, tierra, arena, piedritas, polvo, etc.;
las semillas extrañas son aquellas cuya presencia es
perjudicial al trigo, sea que se destine á semilla,
en cuyo caso infestan los sembrados, impidiendo ó
contrariando el desarrollo del cereal, ó mezclando

�-

38 -

sus semillas con los granos de trigo,-sea que deba
emplearse para la elaboración de harinas, en cuyo
caso puede comunicarlas un aspecto desagradable
y quizá propiedades nocivas, siendo indispensable
someter el producto á un trabajo esmerado de limpieza.
Habiendo determinado por separaclo, las Yarias especies de semillas extrañas que hemos hallado, nos ocuparemos de ellas en un capítulo
especial.
. Las impurezas que se han encontrado en los
trigos que hemos analizado, han yariado en proporción de 0,43 por 100 (Nº 109 Trigo Italiano) á
18,43 por 100 (Nº 75 Trigo Barletta), cantidad realmente extraordinaria, que representa casi la quinta parte del producto. El peso medio de las impureoos ha sido de 5,55 por 100, de los que 1,99 por
100 constituídas por la parte inofensiva y 3,56 por
100 formado por semillas extrañas.
Casi todas las muestras contienen una proporción bastante grande de impurezas, que son la
causa principal del aspecto desfaxorable que presentan muchos de nuestros trigos.
Ellas proceden especialmente de la falta de
cuidado eu la elección de las semillas, de las labores mal hechas y en época no oportuna; generalmente demasiado tarde y de una manera muy
apresurada, -de las operaciones relativas á la cosecha, ejecutadas sin esmero.
Conocida es la poca atención que prestan nuestros agricultores á la elección de las semillas, factor

�-

39 -

tan importante para el éxito de cualquier cultivo:
el deplorable sistema de semb1-.-ar lo primero que se
encuentra, lo que s~ puede conseguir más fácil, no
importa si malo, constituye una de las causas prin cipales de los resultados poco halagüeños que obtienen algunos agricultores y de la invasión de los
mercados por productos inferiores y sin valor.
El agricultor dE)be elegir la semilla con el mismo esmero, con el mismo tacto, con el mismo tino
con que el criador elige el reproductor; que aquél
se fije en los medios que éste pone en acción para
mejorar la producción animal, que tantos puntos ele contacto tiene con la producción Yegetal,
que aplique los mismos procedimientos adaptándolos al cultiYo y obtendrá los mismos resultados; verá aumentar los rendimientos y disminuir
las probabilidades de pérdidas, y cultivos que parecían irrealizabljs, se saldarán con beneficios.
Las labores mal ~jecntadas además de contrariar
el desarrollo normal de las plantas. conservan en
el terreno un gran número de semillas extrañas,
que germinan con el trigo ó después, pe1judicando
en todos los casos el crecimiento ele este cereal y
mezclando sus semillas, á veces nocivas á la salud,
con los de este último.
Las siembras nial hechas ó en época desfa vorable, disminuyen los rendimientos y favorecen la
in Yasión de los trigales por las malas yerbas, perjudicando su vegetación y la pureza del producto.
El afán de trillar mucho, no importa de qué
manera, la falta de conocimientos de muchos en-

�-

40 -

cargados ele máquinas respecto de la función que
deben llenar las diversas piezas que las componen,
su exacta aplicación y c01\veniente utilización, contribuyen á qne esta operación no se lleve á cabo
con el esmero necesario, dejando en los trigos muchas impurezas, que disminuyen el valor del producto, y se perpetúan en las nuevas siembras. Si
esta importante operación fuera ejecutada con la
prolijidad requerida, es seguro que los productos
mejorarían su aspecto, porque la tierra, el polvo,
las glumas y glumillas, los pedacitos ele paja y
muchas semillas extrañas serían eliminadas; con
eso aumenfarfa el grado de pureza y el peso del
hectólitro, y la inspección ocular ele los trigos produciría una impresión más favorable. A veces las
semillas extrañas, especialmente la cebada, la avena, la navina, la mostaza, el rábano, el chamico,
etc., son tan abundantes en el producto, que bien
podría hacerse el gasto de volverlo á pasar por
la trilladora ó por n.ventatlores clasi:fica(lores,
antes de poner en venta productos, que sufren
una disminución tal de precio y por consiguiente
&lt;le valor, que la pérdida resulta mucho más grande, que los gastos que esa limpieza origina. Pero
el afán de realizar la cosecha lo más rápidamente
posible, la indolencia de muchos agricultores, la
falta de raciocinio, impiden la adopción de estas
prácticas, reclamadas al igual por el comprador de
semilla y por el molinero.
Sucede que la ganancia que podría realizar el
agricultor pasa á manos del comprador, que no

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,1¡ -

desdeña comprar trigos sucios, porque la diferencia
&lt;le precio que paga por ellos le deja un doble
beneficio, siempre á expensas del productor.
Lo he dicho varias veces y no será superfluo
repetirlo aquí: el agricultor &lt;lebe procurar ante todo semillas de buena clase, puras, es decir, libres
de simientes y de cuerpos extraños, y en caso de
duda, no confiarlas al suelo sin haberlas sometido
antes á una limpieza rigurosa; ele la misma manera
tiene todo que ganar, con no poner en venta sino
productos bien cosechados y de un grado de pureza
ele...-ado, qne obtendrán un aumento de precio, compensador de los gastos que se habrán originado para colocar el pro&lt;lncto en esas condiciones.

La Carie
(TILLE TIA CARIES Y TILLE TIA LAEVIS)

Una rápida ojeada á las cifra~ de la columna
correspondiente, basta para dar una idea de la gran
difusión de la enfermedad que produce los granos
cariados y que el vnlgo denomina impropiamente
carbón, ó tizón (*), pues es en realidad la enrie,
como he tenido la ocasión de hacerlo constar y de
demostrarlo otras veces. (Ver Boletín N° 2 de la
Agricultura y Ganadería, «La carie del trigo», por
Carlos D.-Girola), y ((Estudio sobre los trigos de
Córdoba», por el mismo autor).
I*) Carhón en algnnaR partes, tizón en otraH,

�-

42 -

Repitamos que la carie es producida por hongos parásitos, pertenecientes al género T,illetfo (Tilletia caries y T. laevis), cuyas esporas ú órganos
de reproducción son el polvo negruzco, untuoso al
tacto y de olor desagradable, que contienen los
granos cariados, ó que se desprende durante la
trilla, por la rotura de los granos; este polvo se
pega á veces á los granos sanos, de manera que
nna de sus extremidades, la superior, se presenta
negruzca, lo que es debido á las esporas qne adhieren á los pelos que se encuentran en esa parte.
La carie produce anualmente estragos de consideración, á causa de la incuria y desidia de los
cultivadores, que no adoptan los medios tan sencillos y poco costosos para preservar los trigos contra
sns ataqnes.
Sábese, en efecto, qne la inmersión de los granos en una solución de sulfato de cobre en dosis
de 1 á 1 1/z kilos por 100 de agua, constituye un
preservativo sumamente eficaz contra la carie, porque las esporas que se hallan en contacto con esa
solución, pierden su vitalidad, no germinan y la
enfermedad desaparece.
Los perjuicios que la carie ocasiona son considerables, como lo han demostrado numerosas investigaciones en todos los paíser:; donde se cultiva
el trigo, habiendo ejemplos en que las tres cuartas
partes de la cosecha ha sido destruída por esa enfermedad. La falta de observación y la ignorancia
&lt;le una gran parte de los cultivadores es la causa
principal de la gran difusión de la carie en el país,

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-

43 -

y de que siga propagándose continuamente, originando el doble perjuicio de la diminución del rendimiento, á la Yez que de la producción de trigos
inferiores, de venta difícil ó ruinosa, como sucede
con los punta negrci.
La trilla esmerada, la supresión del pasaje de
los granos por el-- desbarbador y una ventilación
conveniente, impiden la rotura de los que se hallan atacados por la carie y ele esa manera la obtención lle los trigos punta negra, á la vez que se
eliminan la mayor·parte de los granos cariados:
nna ventilación adecuada permite también la limpieza completa y la obtención del producto en mejores condiciones.
La carie no puede ser confundida con el carbón ó tizón: difiere por el hongo que la engendra,
por el aspecto y á menudo por el olor. Las espigas
atacadas por el carbón son invadidas antes de la
formación ele los granos por un polvo negro, que
los sustituye completamente: son ]as esporas del
carbón ó tizón, que el viento desparrama al más
pequeño impulso, difundiendo la infección: en la
carie, en cambio, los granos de trigo se desarrollan
normalmente, conservan sus envolturas y parecen
sanos: es de su interior que se desprende el polvo
negruzco, formado por las esporas, cuando por
cualquier causa se rompen.
I.ios varios hongos, los Tilletias (Ti1letia caries
y Tilletia laevis ), productores de la carie, y los
ustilagos (U stilago carbo), generadores del carbón
ó tizón, tienen nn desarrollo bastante parecido; las

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44-

esporas depositadas sobre los granos que se han
sembrado, ó que se hallan sobre los rastrojos, ó sobre la paja que se ha empleado para la preparación
del estiércol destinado á abonar la tierra, germinan, emitiendo un tubo promiceliar, que lleva apical ó lateralmente los pequeños conidios incoloros, que algún tiempo después germinan á su vez
y las hifas engendradas por ellos, penetran en los
tallos ó en los órganos florales, según el lugar en
que los agentes mecánicos los hayan depositado.
Se desarrollan entonces en los tejidos de la plantita bajo forma de filamentos muy tenues, que se
multiplican de una manera extraordinaria, atrofiando las espiguillas y rellenándolas del polvo negro, formado por los órganos reproductores, cuando
la afección es producida por el carbón, y transformando los ovarios de la flor tan sólo, cuando se
debe á la carie.
Los perjuicios que el carbón ocasiona, no son
tan considerables como los de la carie: además, sus
esporas no se encuentran generalmente en el producto y no suelen alterar á los granos sanos.
La propagación de la carie se opera por medio
de las esporas diseminadas por el viento, ó mezcladas con los granos que se destinan á la siembra,
por las que se hallan desparramadas en los rastrojos ó que quedan adfteridas á los abonos pajizos
que se emplean para la fertilización de las tierras.
Se previene la difusión de la enfermedad, originada por los gérmenes que llevan las semillas,
sulfatando los granos: se impide su propagación

�-

45 -

por el viento y por medio de los estiércoles, quemando la paja de los rastrojos inmediatamente después de la cosecha en el primer caso, y no empleando abonos formados con paja infestada, en el segundo.
Si estas precauciones tan sencillas fueran adoptadas por todos los agricultores, en el espacio de
dos ó tres añoe esta enfermedttd sería completamente dominada y quizá eliminada, lo que se traduciría por una elevación en los rendimientos y
beneficios considerables para los agricultores. No
es exagerado decir, que sobre los 3.200.000 hectáreas en que se ha calculado el cultivo del trigo en
1899, pueden haberse perdido,.término medio, 50
kilos por hectárea, lo que representa para el conjunto 160.000.000 de kilos, que al ínfimo precio de 5 S
m/n. por cada 100 kilos, importan 800.000 $ m/n.,
perdidos por el cultivador, y por mera incuria.
Esta pérdida corresponde casi á la semilla necesaria para el cultivo del trigo en el país; representa uu 6 por 100 de la cosecha total, evaluada
en 2.700.000 toneladas, y en esta cifra, no está
computado el demérito del conjunto de la producción, que no es por cierto insignificante.
Los gastos que originaría el sulfataje, que equivaldría á la eliminación de la carie, serían muy
pequeños: los 224.000.000 de kilos &lt;le semillas necesaria para sembrar los 3.200.000 hectáreas, requerirían un desembolso de 4 centayos por 100 kilos,
comprendido el empleo del sulfato de cobre y los
gastos de mano de obra, sea en conjunto menos de

�-

46 -

100.000 $ m/n. Fácil es darse cuenta de que serían pagados ocho veces con el aumento de la producción y más de diez con el del valor del producto.
Al citar la carie y el carbón, habríamos debido
dedicar algunas líneas á la rulla del trigo, producida por el Ureda rubigo vera; reservamo:;;, sin embargo, las anotaciones correspondientes para otra
oportunidad, porque de ella no se ha hecho mención en los análisis.

8esenta y tres de las muestras analizadas contienen granos atacados por la carie en proporción
variable desde 10 granos por cada kilo de trigo
(N°. 60 Barletta, N °. 89 Barletta, N° 47 Barletta),
hasta 2420 granos por cada kilo de trigo (Nº. 70
Barletta ). Esta muestra contiene, pues, casi la décima parte de trigo cariado, pudiéndose calcular
en una proporción igual, el que habrá sido eliminado por la trilla, y en mucho más el producto
perdido.
Nada de exagerado tiene nuestro cálculo: él
invita sencillamente á reflexionar sobre los perjuicios que ocasiona esta enfermedad y ¡ójala llegáramos á convencer á los agricultores sobre la
necesidad de prevenir sus estragos por medio del
sulfataje de las semillas!
,,.,,
Todos los trigos son atacados por la carie, pero
parece que en algunas variedades, el hongo halla
un medio más propicio que en otras, para su desarrollo; así, por ejemplo, el trigo Candeal es me-

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47 -

nos atacado que las otras variedades analizadas,
mientras que lo es más el Italiano, siguiendo el
Francés y el Barletta: algunos experimentadores
han observado, que el francés es menos atacado,
pero me par~ce que esta conclusión debe atribuirse
á una investigación demasiado limitada y por este
motivo incompleta. Por mi parte, no me ha parecido que existan variedades resistentes en absoluto;
la propagación de la carie depende probablemente
del grado de infección de las semillas ó del terreno
y á la vez de las condiciones climatéricas más ó
menos favorables.
La carie es una enfermedad que se ha difundido á la par del cultivo del trigo en el país: desconocida casi hasta 1880, su rápida propagación en
los años siguientes empezó á llamar la atención de
los cultivadores. Los más inteligentes y prácticos
no tardaron en adoptar los tratamientos por el sulfato de cobre: desde 1884 la prensa agrícola ha hecho gran propaganda en este sentido. Su difusión
no ha sido contenida, sin embargo, porque la mala semilla fué esparciéndose por la incuria de los
más, y hoy la enfermeclad existe en todas las partes
donde se cultiva el trigo, ocasionando los perjuicios
que hemos puesto de relieve. Parece que el origen
de la carie, se debe atribuir á la introducción de
semillas de trigo que efectuóse en épocas anteriores, de Europa, Chile y Norte América. De la provi11cia de Buenos Aires pasó á la de Santa Fe, de
ésta á la de Entre Ríos, y más tarde á la ele Córdoba.

�-

48 -

Gracias á la acción mortífera que ejerce el sulfato de cobre, aun en soluciones débiles, sobre las
esporas que adhieren á los granos de trigo empleados para sembrar, la carie puede ser fácil, sencilla, rápida y económicamente eliminada en cualquier parte donde se cultiva el trigo; incitamos,
pues, vivamente á todos los agricultores á que no
siembren este cereal antes de haberlo sonietido
al sulfataje, asegurándoles, que por ese medio la
enfermedad desaparecerá ó no se manifestará, y s'e
cosecharán productos sanos y abundantes.

Clasificación de las muestras y de los granos
Hemos hecho una clasificación general de loH
trigos analizados, teniendo en cuenta los resultados obtenidos y los otros indicios subjetivos, cuyo
uso está consagrado por el comercio y que son puramente organolépticos, como la forma, el tamaño,
el color, el olor y el aspecto de los granos, caracteres que pueden hasta cierto punto suministrar una
inducción respecto de algunas propiedades que
requieren una investigación científica. Repartidas
las muestras en tres categorías, corresponden á
cada una las siguientes:
Buenas . . .......
Regulares ......
Inferiores .......

17
40

16 por 100
36

))

)\

53

48

))

)l

110

100

�-- 49 -

I..1os trigos inferiores representan casi la mitad
del total de ·las muestras. Esta enorme proporción
debió inducirnos á investigar cuáles eran las causas de la calidad inferior de esos trigos, para eliminarlas, y sugerir en los varios casos, los correctivos i·equeridos. Los datos analíticos, los comentarios desarrollados en el curso de este estudio, y
las referencias citadas, ilustran suficientemente la
cuestión; no creemos necesario por el momento,
encararla de una manera más amplia, tanto para
no complicarla con consideraciones de índole técnica, que la harían menos clara para el agricultor,
como porque faltan algunos datos para desarrollarla en esa forma.
Hase insinuado la conveniencia ele pedir informes á los países que importan nuestros trigos, sobre las causas que los hacen sufrir una depreciación sensible en esos mercados : nadie mejor que
nosotros mismos estamos en grado de apreciar la
naturaleza y la importancia ele los elementos que
intervienen para producir los resultados que se
obtienen, por lo que con pleno conocimiento de la
cuestión, podemos dirigir nuestros cultivos y preparar nuestros productos de manera á evitar las
pérdidas que lamentamos y á conseguir los más
grandes beneficios.
Elección de semillas aclec?.laclas, bnencts, - selección de las mismas, -preparación apropiada del terreno, siembra diligente,-cosecha rápida y en el
momento oport'/.(,no,-trilla esmerada,prolija,-estos
son los puntos que deben tener siempre presentes

�los prnductores ele trigo. Es por oh-idarlos ó quererlos oh-idar, que regiones que produjeron hasta
hace poco tiempo trigos muy apreciados, como los
del Departamento de Paraná y especialmente del
limítrofe ele Diamante, han perdido en parte su
renombre. Sin embargo, todas las condiciones parecerían faYorecer la producción de trigos de calidad superior.
.
Citas de esta clase podrían ser numerosas,
riadas: aquí se ha esquilmado el terreno y la producción ha decaído, á la vez que el producto ha
perdido sus propiedades; allá se han dejado invadir
las tierras por las malas yerbas y se obtienen trigo:-;
Hucios; en nna región no se combatP la carie; en
otra se ara mal y se siembra peor, etc., etc.
El agricultor de este privilegiado país está &lt;tcostumbrado á esperarlo todo de la Divina Providencia; no quiere admitir las nociones más elementales del cultivo; remueve ligera y apresuradamente
la tierra, desparrama irregularmente la semilla y
luego espera durante largos meses el momento de
la cosecha, sin prodigará los sembrados ningún cuidado, sin preocuparse de favorecer la vegetación
por los medios que están á sn alcance, y que pueéle
aplicar con facilidad. Todo lo que pasa en su derredor en esos largos meses, parece no preocuparle mayormente; no arranca los yuyos, no favorece el desagüe, en las partes donde el agua se ha estancado;
no tapa los surcos que han abierto las lluvias torrenciales; no combate las enfermedades, sean ellas
producidas por cript6gamas ó por insectos.

:-a-

�-

51 -

Modifíquese este sistema: rodéese el cultivo de
mayores cuidados y se obtendrán los resultados
deseados.
~o es preguntando á los compradores de trigo,
por qué los pagan menos que otros, no es esperando que nos indiquen los defectos que presentan,
que mejoraremos la producción.
Sabemos ya lo que tenemos que hacer: lo importante, lo esencial, es proceder: corregir las prácticas viciosas, introducir las reformas que exige el
cultivo y la preparación de los productos, para que
sean aceptados y buscados por los consumidores.
El agricultor que dirija sus trabajos en ese sentido,
conseguirá beneficios considerables.

Semilla sembrada por hectárea
La cantidad de semilla necesaria para, sembrar
una hectárea depende, como es sabido, de la fertilidad y preparación del suelo, de la época de la siembra, de la manera como se siembra, de la variedad,
de la pureza de los granos, etc., debiendo ser tanto
menor, cuanto más fértil y mejor preparado está el
terreno, cuanto más pura es la semilla, cuanto más
macolla la variedad, más pequeño es el grano, etc.:
se necesita menos semilla para las siembras mecánicas, que para las efectuadas á mano, y menos
para las en línea, que para las al boléo.
Hay, pues, interés en no retardar la época de
la siembra,, en preparar con esmero el suelo, en

�-

52 -

sembrar variedades que macollan mncho, en adoptar la siembra con máquinas y en líneas, etc. Respecto del tamaño del grano, ya hemos dado las
instrucciones necesarias: con viene agregar, que
algunos agricultores tienen la mala costumbre de
elegir semillas con granos pequeños, creyendo de
hacer una e?onomía, lo que es un grave error.
La 8iembra del trigo puede efectuarse en el
Depa.rtameuto de Paraná desde mediados de Mayo
hasta fines de Agosto; pero los mejores meses son
Junio y Julio, y en éstos la época más propicia
es la comprendida entre la primera quincena de
Junio y la primera de .Tulio. Principia la siembra actualmente con el trigo Italiano y sigue con
el Francés, el Candeal y el Barletta; esta variedad puede sembrarse temprano y tarde también,
pues es de fácil adaptación, tanto al clima, como á
las tierras.
La cantidad de semilla empleada suele ser
menor para el trigo Italiano, que para las otras
variedades.
De los datos consignados resulta, que las siembras se han efectuado con una cantidad variable
entre 36 kilos 500 (Nº. 32 Barletta) y 72 kilos 500
(N°. 70 Barletta), obteniéndose en uno y otro caso
productos inferiores, debido quizá á la mala calidad de la semilla empleada, y seguramente también porque en el primer caso la siembra habrá
resultado algo rala y, por consiguiente, el trigal
habrá sido invadido por las malas yerbas,-y en
el segundo caso porque la semilla debe haber su-

�-

53 -

frido de la invasión intensa de las caries (Tilletia
caries y Tilletia laevis), que ha engendrado próximamente una décima parte de los granos con carie.
El término medio de la semilla empleada ha
sido de 56 kilos por cada hectárea. Esta cantidad
es poco elevada, lo que hace presumir que la
siembra ha sido efectuada en época oportuna y
sobre tierras apropiadas, nuevas á veces, bien labradas y de composición favorable.
Los numerosos datos que he recogido durante
mis viajes agrícolas y la experiencia propia, me
habilitan á decir, que la cantidad de semilla empleada en el país, para sembrar una hectárea, varía
entre 45 y 100 kilos, lo que da un término medio
de 70 kilos, que puede servir de base para los
cálculos que se quieran hacer al respecto. En el
Departamento de Paraná esta media es sin duda
menor(*"), y la cifra que lR. expresa en los análisis
efectuados (56 kilos) me parece bastante aproximada á la verdad. Empléase mayor cantidad de
semilla en la parte Central y Oriental de la Provincia, que en la parte Occidental; más todavía en
la Provincia de Santa Fe; en ésta, en la Provincia
de Córdoba y en el :N" orte de la de Buenos Aires,
la cantidad no difiere mucho, pero es mayor en el
Oeste y en el Sur de la última Provincia 110111brada.
La siembra se efectúa en casi todas partes al
boléo, á mano ó con máquinas sembradoras, cuyo
( ~)

~e

entiende eu tierras fértiles y bien preparadas.

�-

54 -

uso aumenta de año en año, gracias á su fácil manejo, á la regularidad con la cual distribuyen las
semillas, á la economía que producen, á su precio
de costo poco elevado y á los resultados favorables
en general, que han proporcionado. Las sembradoras mecánicas en líneas han sido hasta ahora
poco empleadas y no tendrán por el momento mucha difusión, porque reclaman una preparación
más esmerada del terreno, cuya conveniencia no
ha apreciado todavía el agricultor argentino y cuyo
cultivo extensivo no le permite á menudo realizarla
en la forma necesaria. Hállanse generalmente en
la capa arable, en el momento de la siembra, una
gran cantidad de yerbas incompletamente desuompuestas, que estorban el funcionamiento regular
de estas máquinas, cuya adopción, señala una época
más adelantada del cultivo del suelo y de la explotación agrícola.

Rendimientos
Los rendimientos que se obtienen del cultivo
del trigo, están en relación con la fertilidad del
suelo, el esmero en la preparación del terreno, la
siembra y la cosecha, la variedad cultivada, y las
condiciones climatéricas, las pluviométricas especialmente, que tienen una influencia grande en el
país, determinando á veces por sí solas la posibilidad del cultivo de este cereal, en regiones donde
la tierra y la temperatura ofrecen un medio favora-

�-

55 -

ble; éstas abundan en el país, pero no las condiciones climatéricas exigidas.
Respecto del rinde, el trigo Italiano y el Francés son superiores en igualdad de condiciones al
Barletta, al R.uso y al Candeal, aunque se hayan
obtenido también con éstos, rendimientos iguales
á los de los primeros. Esos trigos degeneran, sin
embargo, más rápidamente que el Barletta, aproximándose á los caracteres típicos de esta variedad, que por su constancia, su rusticidad y resistencia á las enfermedades, es generalmente preferida. Los acopiadores y en general los exportadores de cereales conceden cierta predilección al
Barletta, por el que suelen pagar mejores precios
en igualdad de condiciones; sin embargo, no desdeñan los buenos trigos de cualquier clase que
sean, y como no son muchos los que saben distinguir las diferentes variedades de trl'gos tiern_os,
bastante difícil por lo demás en algunos casos, á
causa de las mezclas que concurren á formarlas,
el agricult0r hace bien en cultivar los trigos, que
le proporcionan los mejores resultados económicos.
Llega á mi memoria una circular derramada
años ha por una institución autorizada, incitando
á los agricultores á cultivar exclusivamente la variedad Barletta, so pretexto de que era fa más
conocida en Europa, y que convenía producir una
sola clase de trigo, para formar un tipo único,
constante. Yo no sé francamente con qué autoridad se puede haber dado ese consejo al agricultor
argentino; que se le diga &lt;le presentar productos

�-

.56 -

en mejores condiciones, secos, sanos y limpios, está
perfectamente bien; pero qne se le obligne á cultivar una sola variedad, aunque no sea ]R. más apropiada para la extensa zona que puede ocupR.r el
cnlti vo del trigo en el país, es sencillamente absurdo y demuestra insnficiencia de conocimientos
agrícolas, comerciales y técnicos, ele parte de los
que han pretendido imponer esa medida. Se invoca
la uniformidad del tipo; pero en la variedad Barletta, si se toma el grano producido en el Chubut,
se verá que difiere del cosechado en la Provincia
de Santa Ft&gt;; éste no es igual al de Entre Ríos; el
del Oeste de la Provincia de Buenos Aires difiere
del que procede del Norte. Entonces no existe
una verdadera uniformidad en el tipo. Y en fin
de cuentas ¿cuál es el principal objeto de esta
uniformidad? ¿No compra acaso Europa muchos
de nuestros trigos, ricos en gluten, para mezclarlos con otros más pobres, producidos en los respectivos países ó importados de otras partes? ¿No
cultiva ella acaso diferentes variedades mezcladas,
parR. obtener rendimientos mayores, porque la práctica ha probado que las mezclas bien combinadas
producen ese resultado? ¿Los molinos no mezclan
acaso diferentes variedades de trigo para obtener
tipos determinados de harina? ¿Y entonc&lt;-'s, por qué
pretender que todos los agricultores argentinos
cultiven Barletta, sobre la vasta área geográfica
que ocupa el cultivo de este cereal en el país?
El agricultor procede con mucho acierto, cultivando el trigo, que le proporciona el mejor resul-

�-

57 -

tado económico, sea Barletta, Italiano, Fraucés, ú
otro; lo que debe preocuparle es de producir mucho y producir bien, de manera á entregar al
compra&lt;lor granos secos, sanos y limpios: esto es
lo principal; esto es lo que hará apreciar el producto: esto es lo que acreditará los trigos argentinos.
Las experiencias con nuevas variedades son
de la mayor utilidad, pues pueden hallarse entre
ellas, algunas que se adapten perfectamente á
nuestros suelos y á nuestro clima, que experimenten modificaciones favorables, y que proporcionen mejores resultados de las actualmente cultivadas.
La composición química de los granos debe
tenerse también en cuenta: es evidente, que en
igualdad de condiciones de vegetación y producción, se debe preferir la variedad que tiene la
mayor proporción de gluten, ó la mejor composición centesimal.
No se puede menos de calificar de injusto lo
que ocurre en los depósitos de varios acopiadores
de cereales, donde es frecuente ver que se oponen
dificultades para recibir trigos sanos, porque están mezclados entre ellos el Barletta, el Italiano y
e] Francés por ejemplo, y en cambio se acepta sin
observaciones el Barletta de calidad mediocre, á
menudo con carie, ó muy deficiente en el grado de
pureza. Y nótese que las diferente partidas de trigo son cargadas después en una misma bodega,
donde se mezclan antes de llegar á su destinación.
Todo esto demuestra, que no existe, prácticamente,

�-

58 -

la pretendida separación de los tipos que se quiere invocar para obligar al productor de trigo á
cultivar una sola variedad.
El comercio europeo clasifica los trigos, más
por la procedencia y la calidad, que por la variedad y sabe apreciar el producto bueno, cualquiera
que sea su origen y la variedad de que está formado; lo esencial es que satisfaga por su aspecto
y por su composición y que se preste al destino
que se le ha de dar, esto es, á la efaboración de
harinas para la panificación, ó para la fabricación
fle las pastas alimenticias.
Con lo expuesto no quiero demostrar que no se
&lt;lebe conceder importancia á Ja pureza de lat1 variedades; no por cierto.
Hasta donde sea posible, económicamente posible, conviene conservar separadas las diferentes variedades que se cultivan, especialmente cuando
tienen propiedades diferentes, caracteres muy distintos ó no presentan una vegetación igual; pero
si el agricultor puede obtener mayores rendimientos de mezclas bien combinadas, como los consigne el agricultor europeo, el norteamericano, el
australiano, el indiano, etc., no veo por qué se le
ha de impedir, so pretexto de conservar el tipo,
que no existe en la forma expresada por algunos
compradores y exportadores, sabiendo por lo demás, que el mejor tipo es el que está constituído
por granos secos, sanos y limpios y que responde
á las exigencias del consumo.
Los datos correspondientes á los rendimientos

�-

59 -

nos dan un máximum de 1696 kilos por hectárea
(Nº 15 Candeal) y 1212 kilos (Nº 28 Barletta), y
un mínimum de 151 kilos (Nº 13 Barletta) y 180
kilos (N° 32 Barletta) con un término medio de
770 kilos por hectárea.
Si se considera que la cosecha del año agrícola
1899-1900 ha sido regnlar, se ve que los rendimientos son bastante inferiores. Ninguna cosecha
ha alcanzado el término medio de 1000 kilos por
hectárea.
En presencia de estos datos y de los precios
asignados al trigo (.5 $ m/n. por cada 100 kilos ó
próximamente 2 $ oro por cada 100 kilos), surge
la duela ele que este cultivo sea remunerador. El
examen ele un gran número de cuentas compiladas
en regiones diferentes, me permite afirmar, que en
todas las partes donde los gastos de transporte no
absorben la cuarta parte del precio de venta, siendo la producción regular y tratándose de propietarios que cultivan, valiéndose de peones, queda un
pequeño beneficio: éste es naturalmente mayor,
cuando se trata de colonos que ejecutan todos los
trabajos con la ayuda de su familia y no tienen
que pagar peones asalariados.
He aquí un ejemplo:

�-

6() -

Costo de producción de una hectárea de Trigo en el Departamento
de Paraná:

EXPLOTAC!ÓX POR MEDIO DE
PEONES

P1·cpamci61i del tc1·1·e1w y sicm&amp;1·a:

Primera reja á 15 centímetros de profundidad. __ __
Primer rastreo ______ .. ____
Segunda reja á 12 centímetros de profundidad _____
l::legundo rastreo. . . . . . . . . . .
Siembra... . . . . . . . . . . . . . . .
Semilla: 65 kilos á $ 6 por
IOOkilos(*) ............

3, 50
" 0,70

$

2,50
" 0,50
" 0,40

»

" 3.90

Gastos para la siembra ..... $ 11.5li

Primera reja á 15 centímetros de profundidad .... .
Pl'imer rastreo ............
Segunda reja á 12 centímetros de profundidad. . . . .
Segundo mstreo _... . . . . . .
Siembra ..................
Semilla: 65 kilos á $ 6 por
100 kilos. . . . . . . . . . . . . . . .

$ 2," 0,40

"

1, 5li

'

O,:JO
0,20

»

3,90

Gastos para la siembra ..... $

S.:lO

Cuscclw:

Costtlw:

!Siega ....................
Empai·ve................
'frilla: 1200 kilos á $ 0,80
por 100 kilos ........ ____
Bolsas á 30 centavos º/o kls.
Acarreo á 2 leguas de distancia á 25 centavos º/o ks

EXPLOTAC!ÓX cor,Ól'ICA

P1·epm·11ciún del te1·1·e110 y sie1116ru :

$
,,

5,3,50

" 9,60
,, 3,60
•

3,-

Gastos para la cosecha ..... $ 24,70

Siega ....................
EmparYe . . . . . . . . . . . . . . . . .
Trilla: 1200 kilos á $ 0,80 º/o
kilos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Bolsas á 30 centavos 0 ¡0 kls.
Acarreo á 2 leguas de distancia á 15 centavos º/o ks

$
"

"·2,-

' !J,GO
" ;;,Gv
»

2, 10

Gastos para la cosecha ..... $ 20,30

Resumc11 de lo• gastos:

ltcs11111t11 de los gastos:

Para la siembra ........... $ 11,50
Para la cosecha ........... ,, 2-1,íO
Interés del terreno y amortización del rnaterial... . . " 10,-

Para l[I siembra ... . ....... $ 8,30
Para la cosecha . . . . . . . . . . . " 20,30
Interés del terreno y amortización del material . . . . » 8.-

Total de los gastos de producción ............... $ 46,20

Total gastos rle producción. $ 36,60

Producció11:

P 1·od ucción:

1200 kilos á $ 5 0 10 kilos .... $ 60,Por hectárea: beneficio neto ,, 13,80
Por cada 100 kilos. id id ... " 1, 15

1200 kilos á $ 5 O/o kilos .... $ 60,Beneficio neto por hectárna. ' 23,40
ld. por cada 100 kilos ...... , 1.95

( ) Oro al cambio de 230 por 100.
100 kilos cuestan $ :l,SJ

100 kilos ('neoh\11 $:l.-

�-

61 -

El costo de producción varía según la intervención más ó menos preponderante de los distintos
elementos, su aplicación, adaptación y utilización.
El mismo examen y la observación acerca de la
manera como se hace el cultivo, y de los productos
conseguidos, demuestran que aquél puede mejorar
y los rendimientos aumentar en fuerte proporción,
adoptando las prácticas que hemos venido aconsejando en el curso de estos apuntes.
En chacras bien cultivadas del Departamento
de Paraná he podido comprobar rendimientos de
2500 kilos por hectárea, sin el empleo de abonos y
sin la aplicación de prácticas especiales, y sí, sólo,
preparando bien la tierra, sembrando con esniero,
empleando seniillas selectas y cosechando proli;jamente. Si esos rendimientos son posibles, me parece
que no debe ser difícil aumentar el término medio
general de 770 kilos por hectárea, que acabamos
de consignar. En las chacras bien cultivadas y
explotadas por agricultores expertos, los rendimientos de 1500 kilos por hectárea son comunes en
años normales. Estos mismos han pasado á la categoría de medianos en los países de cultivo intensivo.
No es, pues, una utopía lo que se persigue y
pretende, sino aspiraciones perfectamente realizables y resultados fácilmente alcanzables, en las
condiciones generales de las explotaciones rurales
del Departamento de Paraná.
Para explicar las causas de los rendimientos
poco elevados que se obtienen, basta examinar los
:.

�-

62 -

datos suministrados por los análisis hechos y las
conclusiones que nos han sugerido. Ahí, también,
se verán indicados los medios para mejorarlos.

Semillas extrañas
(Ver cuadro No 2)

Es de mucha importancia conocer cuáles son
las semillas extrañas que se encuentran en los trigos, porque influyen sobre la calidad y el valor
del producto, por su naturaleza y cantidad.
Las semillas extrañas varían naturalmente de
una comarca á otra, e:tbundando en ésta las que faltan completamente en aquélla. No se puede en
vista de eso, hacer un estudio general, sino que es
preciso hacerlo pa.rcialmente para cada localidad.
La presencia de semillas extrañas en el trigo
puede perjudicar ele dos maneras (liferentes: ó
porque desarrollándose conjuntamente con el cereal, impiden su crecimiento en las partes donde
adquieren preponderancia, ó porque maduran al
mismo tiempo que aquél y mezclando sus semillas,
pueden comunicar defectos y propiedades nocivas
á las harinas, y en todos los casos hacen sufrir una
fuerte merma al producto.
Las semillas que hemos encontrado en los trigos analizados, son las sigüientes:

�-

63 -

NOMBRE VULGAR

NO)!BRE CIENTÍFICO

Avena fatua
Avena sativa
Secale cerealé
Hordeum vulgare
Bromus unioloides
Lolium temulentum
I.Jolium brasilianum
Digitaria sanguinalis
Brassica campestris
Sinapis arvensis
Raphanus •ativus
Camelina sativa
Silybum marianum
Cinara cardúnculus
Polygonum convólvulus
H11mex crispus
Convólvulus arvensis
;\ledicago maculata
Vicia graminifolia
~Ielilotus alba
Lithospermum anchusaefolium
Heliosciadium leptophyllum

Falsa avena
Avena común
Centeno
Cebada común
Cebadilla criolla
.Toyo
Lolio criollo ó cevolillo
Pasto de cuaresma
Navina
~fostaza negra
Rábano
Camelina
Cardo asnal
Cardo de Castilla
Alforfón silvestre
Lengua de vaca
Campanilla blanca
Carretilla mansa
Alverjilla
Trébol de olor
Heliotropo cimarrón
Apiccillo

FA)!ILIA

Graminácea
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Crucífera
Id.
Id.
Id.
Compuesta
Id.
Poligónea
Id.
Convolvulácea
Leguminosa
Id.
ld.
Borrngínea
Umbelífera

Pueden encontrarse además las siguientes:
Datura stramonium
Solanum sysimbriifolium
Xanthium spinosum
Amni viznaga
Conium maculatum
Chenopodium album
Amaranthus retrofiexus
Id
e lorostachys

}

Chamico
Guinda del campo
Cepa caballo
Viznaga
Cicuta m. y. m.
Quinua

Solánea
Id.
Compuesta
lI m belífera
Id.
Quenopodea

Yuyo colorado

Amarantácea

Describiré brevemente cada una de estas semillas y las plantas correspondientes, indicando
los pe1juicios que causan y los medios de eliminar
aquéllas y destruir á éstas.

�--

(j..j, -

Gramináceas
Falsa avena (AYena fatua).-Esta gramjnácea
es bastante difundida t&gt;n todas las regiones donde
se cultiva el trigo y en proporción tal, á veces, qne
perjudica mucho á la calidad del producto. A menudo una parte de la semilla cae antes de la época
de la Biega del cereal cultivado. Es así que se difunde rápidamente esta planta; en cambio queda
una cantidad menor de_semilla en el producto. Las
trilladoras bien arregladas eliminan la mayor parte,
pero á veces es tan grande la proporción que quecia
mezclada con los granos, qne se hace necesaria nna
limpieza especial por medio de aventadores y aventadoreH clasificadores.
~..ia avena fatua sembrada con el trigo perjudica
el desarrollo de este cereal, porque es muy invasora; crece más pronto que la planta cultivada,
contrariando sn vegetación; además, como madura
casi al mismo tiempo, durante la siega una parte
de la semilla se desparrama sobre el suelo, mientras que la otra se desgrana dnrante la trilla, mezclándose con el trigo y comunicándole un aspecto
desagrada ble y un grado de pureza inferior. El
peso del hectolitro es mny reducido en los trigos
mezclados con avena.
Para preservarse de la invasión de la &lt;·w ena fatua es preciso no sembrar sino semillas limpias,
y para eliminada cuando ha infestado un sembrado, se deben arrancar las plantas durante la pri-

�-

65 -

mavera; éstas se distinguen fácilmente de las de
trigo, por su color verde oscuro y el vigor que presentan.
Cuando han semillado y la semilla ha caído en
parte, habrá que remover superficialmente el terreno, por medio de arados polirrejas, cultivadores
ó escarificadores, en momento oportuno, para favorecer su germinación; luego, cuando se ara, á fin
de preparar la tierra para la siembra siguiente, se
entierran las plantitas que han germinado; si la
operación ha sido efectuada con cuidado, la mayor
parte de la avena quedará eliminada.
La propagación de la avena fatua, llamada también vulgarmente zizania, es tan rápida, que los
campos pueden ser invadidos en un número reducido de años, poniendo en peligro el cultivo del
trigo. Con hojas anchas, fuertes y rugosas, con tallos numerosos y derechos, cubre espacios considerables, y conservando cierta humedad en el suelo,
resiste bastante á la sequía.
Entre las muestras analizadas se hallan que
tienen hasta 9460 granos por kilo (Barletta N°. 6),
es decir, próximamente una cuarta parte del producto; varias son las que contienen rnás de 2000
granos por kilo.
Nótese que la cantidad realmente existente es
mayor de la indicada, porque una parte de la semilla ha caído durante la siega y otra ha sido eliminada por la trilladora; y téngase presente esta
observación, para la mayor parte de las semillas
extrañas de que hablaremos en adelante. Se com-

�- - G1i -

prende cuán grande es el pe1:juicio que puede rei:mltar para el agricultor que siembra granoR mezclados con esta semilla.
Avena común (Avena satint).-La avena común
se encuentra á menudo en los trigos, y es tan difundida que pocas son las muestras que no presentan algunos granos. Es bastante parecida á la aYena
fatua, de la que se distingue porque no es pelrnla
en la base de la parte ventral y en que la arista que
se prolonga en la parte dorsal superior, termina
con pelos rígidos, torcidos. La planta se muestra
generalmente más exuberante y persistente.
Los perjuicios que ocasiona son también los
mismo::&gt;, ya com;iderando la semilla, en cuyo caso
desmerece el producto, ya considerando la planta
en verde, en cuyo caso ünpide el crecimiento del
trigo.
Se consigue eliminar por los mismos procedimientos .
La muestra N°. a (Barletta) contiene la enorme
cantidad de 3200 granos por kilo, además de 4000
granos por kilo de aYena fatua, lo que equivale á
decir, qne una quinta i-&gt;arte del producto eHtá formado por a vena.
Centeno (Secale cere1tle ).- El centeno no suele
ser abundante, y si se encuentra es debido exclusivamente á negligencia de parte del agricultor.
Madura más temprano, por lo que la semilla cae
antes de la siega del trigo. Durante la vegetación
perjudica á este cereal. Se debe, pues, eliminar, y
para eso se arrancan las plantas durante la prima-

�-

67 -

vera y se ara superficialmente el terreno después
de la siega, para favorecer la germinación antes
de la siembra subsiguiente.
El centeno que queda en el trigo, comunica á
la harina un color más oscuro, haciéndola des1nerecer.
Ocho de las muestras analizadas contienen e8ta
SPmilla, Riendo la más infestada la N°. 43 (Barletta), con 340 granos por kilo.
La presencia del centeno en el trigo ofrece,
además, el peligro de la introducción del corne7.melo
del centeno, producido por el Claviceps purpú1·ea,
que, como es sabido, constituye un veneno terrible.
El cornezuelo del centeno es un cuerpo de 2
á 3 centímetros de largo por 2 á 4 milímetros ele
ancho, cilíndrico, ligeramente fusiforme, ordinariamente trígono con ángulos obtusos, encorvado,
con un surco longitudinal del lado ele la concavidad. Superficialmente es de color violeta pálido, ó
ligeramente gris, con hendiduras: interiormente
es de un blanco apagado con textura homogénea y
compacta. El trigo y la cebada presentan, tambien, el cornezuelo, pero más raras veces y en estoR
C'ereales es más corto y grueso.
Los cornezuelos son los esclerocios del hongo
llamado Olaviceps purpúrea (Fr. y Tul.), que lo
engendran cuando se hallan en condiciones favorables y no son demasiado viejos, es decir, que no
tienen más de nn año de edad: las ascosporas que
éste produce, pueden germinar en las flores del
centeno, originando la infección, que se manifiesta

�-

68 -

por la exudación del líquido melífero en primer
término y luego por la sphacelia que lleva los conidios, los cuales reproducen la enfermedad durante
el verano.
La infección se opera de do::; maneras entonces: por medio de las ascosporas del claviceps
purpúrea y por los conidios ele la Sphacelia segetum. Los fenómenos que tienen lugar son los mismos en ambos casos: producción del líquido melífero y de la sphacelia, y luego del cornezuelo.
Para impedir la difusión de esta afección es
preciso recoger el cornezuelo antes de la siega, á :fin
que no caiga durante esta operación y propague
la enfermedad: se &lt;lebe ta,mbién sepa,rarlo después
de la trilla y destruirlo por el fnego ó venderlo á
las farmacias, que lo utilizan contra diversas enfermedades.
Las espigas enfermas se reconocen c-tntes de que
el cornezuelo esté formado, en que producen un
líquido que tiene 11:t consistencia del jarabe, fluido
é incoloro al principio, amarillo y viscoso más tarde;
la espiga parece barnizada. El líquido tiene sabor
dulce y azucarado con olor penetrante al principio,
pero luego el sabor es desagradable y el olor fétido.
La enfermedad que origina la ingestión del
corne'..lluelo está caracterizada por la producción de
la gangrena de las extremidades; ataca al hombre
y á los animaleR.
Cebada común (Hordeum vulgare ).-La cebada
común, ó cebada de cuatro rangos, se halla particularmente difundida en los cultivos practicados

�-

69 -

con poco esmero; aparece con frecuencia en los
campos que han sido cultivados anteriormente con
este cereal, ya para cosechar el grano, ya para forraje, y á menudo su semilla está mezclada con la
del trigo destinado á la siembra. De vegetación
vigorosa, macolla mucho y ocupa una parte considerabfo del terreno destinado al trigo, cuando se
emplean semillas que la contienen.
Se puede separar por medio de los aventadores
clasificadores y se elimina de los sembrados por
los mismos medios empleados para la avena y el
centeno. La cebada comunica al trigo un aspecto
desfavorable, con el demérito consiguiente.
Los análisis efectuados demuestran cuán genera1 es en los trigos, pues mny pocas son las muestras que~ no la, contienen, llegando en una á la
cantidad de 3720 granos por kilo de trigo (N°. 75
Barletta). Los perjuicios están, naturalmente, en
relación directa de la proporción en que se encuentra en el producto. Por la facilidad con la cual
puede eliminarse, no se explica cómo haya agricultores tan indolentes, que la dejen desarrollar
en proporción tan grande.
Oebaclilla co1nún (Bromus unioloides ).-La cebadilla común es bastante frecuente en los sembrados de trigo, pero no se halla en gran cantidad.
Es anual, precoz, con tallos derechos y hojas blandas y pnbecentes. De desarrollo medinno, no
perjudica mucho á la vegetación del trigo, ámenos
que se halle muy difundida.
La semilla es vestida, cilíndrica, muy redon·-

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70 -

deada en la parte dorsal, muy ahuecada en la
ventral, obtusa en ambas extremidades y cubierta
en toda su superficie de pelos bastante tupidos y
blandos; tiene de 5 á 9 milímetros de largo por 1
á 1 1/ 2 de ancho.
Se separa del trigo por medio de los aventadores, provistos de las zarandas necesarias.
La proporción más grande hallada en las
muestras analizadas, corresponde á la N°. 32
(Barletta), con 2340 granos por kilo de trigo.
Joyo (Lolium temulentum).-La semilla es
parecida á la del trigo por el color y la forma,
aunque más delgada: la parte media inferior está
generalmente revestida por las glumas, que no se
desprenden del todo. Se encuentra mezclada con
los granos de trigo, que perjudica en sumo grado,
porque contiene principios venenosos, que quedan
en la harina elaborada. La planta de joyo es bastante invasora.
La separación de esta semilla de los granos
de trigo es difícil, por tener la misma conformación de éstos; sin embargo, por la ventilación
y el empleo de zarandas adecuadas, se consigue
eliminarla.
En la muestra N°. 19 (Francés) se hallaron
3500 granos por kilo: trátase de un trigo inferior,
muy invadido por las malas yerbas.
Lolio criollo (Lolium brasilianum). - La semilla del lolio criollo forma una espiguilla semicilíndrica en la parte dorsal, plano cóncava en
la ventral, de color verde ceniciento, algo obtusa

�-

71

en las dos extremidades, sin aristas de ninguna
clase, lampiña sobre todas las caras: tiene de 5 á
7 milímetros de largo por 1 á 1 1/ 2 de ancho. La semilla se observa pocas veces entre el trigo desgranado; más frecuente es hallar la planta.
Las muestras N°. 12 (Barletta), la N°. 106
(Candeal-Barletta), y la N°. 110 (Italiano), son las
únicas que contienen granos de lolio, pero en pequeña proporción.
Los aventadores provistos de zarandas adecuadas, eliminan la semilla del producto, y Ja buena
ejecución de las labores impide la aparición de las
plantas en los trigales.
Pasto de cnflresma (Digitaria sanguinalis).-La
semilla es muy pequeña, elíptica, convexa sobre
la cara dorsal, plana sobre la ventral, con los bordes sobresalientes y enroscados hacia adentro,obtusa en la parte inferior y un poco agnda en
la superior, sin arista: tiene 1 1/ 2 milímetros de
largo por 1 de ancho. No es muy frecuente en los
trigos. La muestra N°. 25 (Barletta) contiene 20
granos por kilo de trigo.
Los aventadores la eliminan fácilmente. La
planta, que es una graminácea, no ocasiona perjuicios sensibles.
Todas las gramináceas que hemos mencionado
pueden eliminarse del trigo sin dificultad, por los
medios indicados, que se reducen al empleo de los
aventadores y aventadores clasificadores, en lo relativo á las semillas y á la extirpación de las plantas durante la primavera, á la labranza esmerada

�-

72 -

del terreno, con las carpidas y escarificaciones necesarias, y á la siembra en época oportuna, por
lo que concierne á las plantas que engendran.

Crucíferas

N avina (Brassica camp9stris ).-La semilla de
la navina es ·un globulito cuyo color varía desde
el rojizo hasta el castaño oscuro, de 1 á 1 1/z milímetros de diámetro, lisa, lampiña, parecida á la
de la mostaza, pero sin sabor picante. Es oleagi- .
nosa y empleada para la preparación del aceite.
Las plantas que engendra se hallan á veces
tan difundidas y tan desarrolladas, que pueden
comprometer la cosecha del trigo.
Los agricultores confunden á menudo la mostaza y la navina, bajo el nombre de nabo; ambas
causan perjuicios notables.
Con el objeto de destruir las plantas de navina
que invaden los trigales, se ha hecho uso en algunas partes, de soluciones de sulfato de cobre al
3 por 100, aplicadas con pulverizadores al principio de la vegetación: estas soluciones son inofensivas para el trigo y sí para la navina.
Los ·resultados conseguidos han sido variables,
aunque algunos experimentadores aseguren, que
este tratamiento es eficaz.
Cuando por descuido, se ha sembrado semilla de
trigo con navina, hay que preocuparse de arrancar
las plantas de la oleaginosa que aparecen, desde el

�primer año, Rin omitir gastos y trabajo, porque más
tarde la tarea será pesada y de resultados dudosos.
En todos los casos no hay que dejar semillar
las plantas, porque la fructificación es tan abundante, que las semillas caídas y desparramadas por
el viento cubren pronto grandes extensiones, siendo difícil impedir la propagación y más todavía
destruirlas completamente.
El mejor medio para preservar los sembrados
contra la invasión de esta planta tan perjudicial,
consiste en limpiar el trigo antes de sembrarlo, y
rechazar absolutamente los granos que contengan
semillas de navina: ]a limpieza se cpnsigne por
medio de los aventadores y aventadores clasificadores.
Cuando el producto contiene muchas semillas
de navina, conviene limpiarlo antes de ponerlo en
Yenta: así se consigue nn precio más elevado para
el primero, y la última se puede vender para la fabricación del aceite; no faltan interesados para ésta
y los precios que se pagan son iguales ó superiores
á los del trigo. Oonsíguese de esta manera una doble ventaja.
La muestra N° 13 (Barletta) contiene 7840
granos de navina por kilo de trigo.
Mostaza negrci (Sinapis arvensis).-La semilla
de la mostaza es parecida á Ja de la navina, pero
menos oscura, un poco menos gruesa, lisa, lampiña
y no lustrosa: cuando se corta entre los dientes,
deja una sensación de ardor en la boca, lo que sirve
p:ua distinguirla fácilmente de la navina.

�-

74 -

La planta semilla abundantemente, lo que
aumenta su poder de difusión y sus estragos en los
sembrados de trigo,. de los que se debe procurar
eliminar desde un principio. Para no luchar con
los inconvenientes subsiguientes, no se debe confiar al suelo granos que la contengan y, en caso no
fuera posible disponer de semillas puras, habrá que
limpiarlos por medio de los aventadores y aventadores clasificadores.
Las máquinas trilladoras eliminan la mayor
parte, pero cuando es abundante, quedan siempre
algunos granos que desmerecen el producto, ya se
lo dm;tine á semilla, ya tenga que servir para la
elaboración de harinas.
Durante nuestra practica agrícola y las inspecciones llevadas á cabo en varias regiones productoras de trigo, hemos tenido numerosas ocasiones
de observar trigales completamente invadidos por
la mostaza y la navina, de manera á comprometer la
vegetación del cereal y la cosecha correspondiente.
Cuando los terrenos están tan infestados, hay que
favorecer la germinación de estas semillas por medio
de la remoción superficial de la capa arable, con cultivadores, extirpadores, arados polirrejas, etc.; estas
labores destruyen al mismo tiempo las plantas nacidas y deben proseguirse hasta que han desaparecido completamente. En todos los casos hay que
enterrar las plantas ó segarlas antes de la floración,
si no se habrá formado ya una parte de la semilla,
que propagará la invasión. Estos trabajos son muy
costosos, por lo que algunos prefieren dejar des-

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75 -

cansar el terreno durante dos ó tres años, tiempo
que se reputa suficiente para hacer perder á las
semillas contenidas en el suelo el poder germinativo.
La muestra N° 13 (Barletta) contiene 300 granos de mostaza por kilo de trigo.
Rábano (Raphanus sati?nis).-La semilla del
rábano es de color amarillento rosado ó rojizo, ·redondeada, de 2 á 2 1/ 2 milímetros de diámetro, de
sabor aceitoso y nauseabundo.
La planta de rábnno es más perjudicial que la
navina y la mostaza, porque aunque su poder de
difusión no sea tan grande, cuando ha sido introducida en un sembrado, se propaga gradualmente
y de. una manera persistente, impidiendo el desarrollo de numerosos tallos de trigo. Durante la siega constituye un obstáculo serio para las máquinas
segadoras, cuyo funcionamiento entorpece, y durante la trilla presenta dificultades no inferiores,
tanto para el desgrane perfecto del trigo, como
para su limpieza. Las semillas de rábano son á veces de un tamaño tan grande, que es difícil separarlas de las de trigo, resultando éste sucio y de
calidad inferior; empleado como semilla, presenta
el peligro de propagar la planta perjudicial y destinado á la molienda, difieulta esta operación, además de manchar la harina, comunicándola un olor
y un aspecto desagradables.
Las plantas deben ser extirpadas prolijamente
durante la primavera; pero lo que se debe cuidar
ante todo, es de no sembrar trigos que las conten-

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76 -

gan. La muestra N°. 81 (Barletta) contiene 10 granos por cada kilo de trigo.
Camelina (Camelina sativa).-La camelina tiene la semilla de color amarillento rojizo, pálida,
chata, no brillante, de 1 á 1 1/ 2 milínietros de
diámetro por 1/ 4 de espesor. No es muy común
en los trigos: no es invasora; se elimina fácilmente, tanto por la limpieza de los granos, como por
la preparación esmerada del suelo. La muestra
N°. 15 (Barletta) contiene 20 granos por cada kilo
de trigo.
Entre las crucíferas que acabamos de reseñar
se encuentran plantas muy perjudiciales para la
vegetación normal del trigo y la producción consiguiente: es necesario elimüiarlas de los granos que
se destinan á semilla y no comprarlos si las contienen, porque los perjuicios pueden ser considerables; además de dejar los terrenos infestados durante algunos años, se pierde el interés del capital
que representan, por la falta de producción, y se
originan gastos ingentes para su destrucción.

Compuestas
Cardo asnal (Silybum marianum) y Cardo de
Castilla (Oynara cardúnculus).-La semilla del
cardo asnal es grande, ovalada, comprimida á los
lados, de 4 á 5 milímetros de largo por 2 1/ 2 á 3
milímetros de ancho y 1 de espesor,-con las caras
poco convexas y los ángulos obtusos,-de color ce-

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77 -

niciento aceitnna.do y con reborde ó eorona bhm&lt;prncina en la extrernidn&lt;l superior.
J_,a semilla del cardo ele Castilla es casi elíptica, poco convexa sobre las earas, obtusa cu los
bordes, tronchada y ca llosa, en las extremidades,
de color gris da.ro, con poco brillo; tiene 3 rnilímetrns ele largo por 1 á 1 1 /~ de ancho.
La aparición de un gran número de estas plantas en los trigales, puede constitnir un serio obstáculo para la vegetación del trigo, á causa del
desarrollo grande que adquieren, ele la superfieie
que ocupa11, y de los inco1ffenientes que presentan durante la siega y la. trilla.
~u presencia cu los trigaleR demuestra que la
semilla empleada no ha siclo convenienterneuh-'
prepara.da, ó qne el terreno estaba infestado y no
fué trabajado con el esmero necesario y en tiempo
oportuno. Las plantas se destruyen extirpándolas
á mano, con a;.1ada, ó con arado, ó cortándolas antes de la maduración de las semillas. Estas se separan del trigo por medio de cribas ó &lt;le los a\·entadores provü;tos &lt;le zarandas adecnacbs.

Poligóneas
A~f'oi:fó}I

silrestre ( Polygonum conYól Ynlns ).La semilla del a1forfón silvestre e¡,; ele color castaño oscuro, triangular, eon ángulos muy agudos y
las aristaR encorYadas, especialmente en la parh'
basal,- lisas sobre las tres caras y sin brillo: tiene
:-3 milínwtros de largo, por 2 de ancho.

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78 -

La planta es bastante pei~jndicial; felizmente
no es muy común.
La muestra N° 51 (Barletta) contiene 20 gra,nos por cada kilo de trigo.
La semilla se separa de ]os granos de trigo por
medio de cribas y la planta se elimina de los trigales, extirpándola ó labrando con esmero el terreno.
Leng1w, de vaca (Rumex crispus).--La semilla
del rnmex crispus tiene tres caras y es de forma
prismática triangular, terminada Pn punta,-de
color castaito oscuro y de 1 1/ 2 á 2 milímetros de
largo por 1 de ancho. La planta no se ha1la con
frecuencia y no es muy dañina, ámenos que se
&lt;lesarrolle en cantidad, por haberse perdido el trigo por cualquier causa. Se encuentra espec:ia]mente
en las partes b&lt;:~jas y húmedas.
La muestra N°. 10 (Trigo Ruso) contiene 2600
granos por cada kilo de trigo, y la N°. 42 (Trigo
Ruso), 1700 granos por kilo.
Entre las otras muestras sólo una décima parte
contiene esta semilla, qne se separa fácilmente del
grano por medio de los aventadores provistos de
zarandas. I,,a¡.; labranz;as bien hechas hacen desaparecer pronto la planta del terreno.

Convolvuláceas
Campanilla blanca, (Convólvulus arvensis).-La.
semilla de la campanilla blanca es casi semjesférica, con la cara chata elevada en ángulo,-obtusa
en ambas extremidades,-de color negro intenso,

�•
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79 -

opaca-de 2 1/ 2 milímetros de largo por 2 de ancho.
La planta es invasora y mny dañina: felizmente
no se halla muy difundida. La única muestra que
la contiene es Ja N°. 10 (Trigo Ruso). Aparece
generalmente en las partes húmedas y bajas.
He elimina la semilla y la planta por los procedimientos aconsejados anteriormente.

Leguminosas
Carretilla mansa (Medicago maculata). La semilla de la carretilla mansa es irregularmente reniforme, más ó menos angulosa, de color amarillento
pardo y sin brillo: tiene 1 1/z milímetros de largo
por 3 / 4 de ancho. No se encuentra sino excepcionalmente entre las ele trigo, porque la trilla la
elimina y también porque la planta no aparece en
los cultivos bien hechos. La muestra N°. 19 (Trigo
Francés) contiene 20 granos por cada kilo de trigo.
Esta muestra, que presenta una proporción bastante grande &lt;le otras semillas nocivas, demuestra
que el terreno ha sido mal trabajado y que el trigo
debe haber desaparecido en varias partes á causa
de las plantas perjudiciales que lo invadieron.
AlverJilla (Vicia graminifolia).--La, semilla de
la alverjilla es parecida á la de la vicia común: es
globosa, de color pardo negruzco, sin brillo y de
1 1/ 2 milímetros de diámetro. No es muy frecuente
encontrarla en los trigos porque es elimina.da durante la trilla y las plantas no aparecen casi nunca
en cantidad en los trigales.

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80 -

La muestra N°. :rn (Barletta) contiene '20 granos por cada kilo de trigo.
r_rrr:bol de olor (Melilotus alba).- La se1nilla del
trébol de olor es redondeada, de color amarillento,
á rosado verdoso, algo comprimida lc:tterctlmente,
lampiüa, sin brillo, y de 1 á 1 1/~ milímetros de
diámetro. No se halla muy difundida y no es perjudicial, si no se presenta en fuerte proporció11. Ln
muestra N°. 1 (Barletta) contiene 1200 granos por
kilo ele trigo.
Las trilladoras y ayentadoras elimimm esta, semilla: las labores y las siembras bien ejPcntadas impiden el crecimiento Je las plantas en los sembrndos.
Hel iut ropo cimarrÓJI ( Leptosperrnum anclrns&lt;tefolium ).-La semilla, es pequeña, cilíndrico-triangular, con los dos htclos ventrales már:., daros y una
área obliClm basal de color blanquecino: es lampi1la y Je 2 á '2 1/z milímetros de largo por 1 próxinrnmente de micho. L&lt;t semilla no se halla. con
mncha frecuencia en los trigos, )r tampoco la phmtn
m1 los sembrados. He eliminn. por los procedimientos indicados para el trébol ele olor.
Las muestras X'". 5.J: )' 87 (Darletta) rontiencu
-!O grnnos por r&lt;Hfa kilo de trigo.

Umbelíferas
Apierillo ( Helyosciadium leptophyllum). - La
semilla es de forma navicular, muy convexa Pn la
parte dorsal y recorrida por 5 costillitas más claras
)' sobresalientes; In parte ventral Rnperior es plana

�•

-

81

ó algo cóncavi:t, y en la parte media present&lt;:t mrn

cicatriz arrugada; es de color aceitunado, de 1 1/ i
milímetros de largo, por medio de ancho. No es
muy difundida; se elimina por los mismos procerlimientos empleados para la anterior.
Las muestras N°s 1;) y ()D (B&lt;-trletta) contienen
20 granos por cada kilo de trigo.

Otras plantas que invaden á los trigales
Las semillas y ]as plantas que hemos resefütdo
brevemente, no son las solas que acompaüan al
trigo: otras plantas (1al1iuas se hallan en Jos cultivoR ele este cerea1 en el Departamento de Pi:traná,
nnnque sus semillas no se encuentren geuernlmente mezchtclas con los gmnos ele trigo; aquéllas
pueden adquirir una propagación tan grarnle como
pei~juclici;-tl, cuando la tierra ha sido mal trabajada, ó en épora no oportuna, cuando la siembra
lrn siclo mal efectuada, ó la semilla de trigo ha
germilrnclo irrngnlarmente, cuando han quedado
espacios vacíos en medio de los trigales por la invasión &lt;le la lm1gosfa (~\cridium Parmrnensis B.) ele
la isoca (Diloboderus sp.), de la lagm'ta (Leucania
nnipuncta Haw.), &lt;le la mosca de Esse (Cecyclomia
destructor), 6 de otros insectos, y parásitos criptogámicos; es entonces que estas plantas aparecen
en gran número y a&lt;lquieren un desarrollo extraordinario, comprometiendo la cosecha del t.rjgo.
J\{encionaremos las que hemos observaclo en las
ehacnu; (lel Departamento ele Paraná.

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82 -

Chmrúco (Datura stramoninm ). -La semilla
es ovalada, con una depresión lateral en la parte inferior,-cubierta de verrugas muy aparentes y tupidas,-de color negro y sin brillo: tiene de 3 á
4 milímetros de largo por 2 á 8 de ancho. Es muy
abundante en algunas comarcas y como contiene
principios venenosos, que quedan en la harina preparada con trigos infestados, resulta muy peligrosa. La planta es invasora, de gran desarrollo: pertenece á -la familia de las solanáceas. Re elimina
de los sembrados por medio del corte antes de la
época de la floración, y de labores oportunamente
ejecutadas.
Gidnda del cronpo ( Rolanum sysimbriifolium ).
-La semilla es de forma discóidea, de 1 1/ 2 á 2
milímetros de diámetro, con bordes bastante delgados, enteros, presentando de un lado una pequeüa
escotadura; las caras son ligeramente convexas,
lisas, de color amarillento.
La planta es espinosa, bastante invasora y produce una pequeña fruta colorada, que es comestible.
Aparece generalmente en los rastrojos después
de la siega del trigo, y la semilla no se encuentra
entre los granos de este cereal. Se destruye fácilmente por las labores. - Pertenece á la familia de
las solanáceas.
Cepa caballo (Xanthium spiuosum ).-El fruto
es elíptico de 6 á 8 milímetros de largo, hasta 1 O
y algo más, por 4 á 5 milímetros de diámetro; termina en dos púas rectas, ásperas. Toda la superficie
está cubierta de pequeños ganchos, que adhieren

�-

8:) -

fácilmente á los cuerpos con que ei:;táu en contacto.
La planta es invasora, pero se destruye fácilmente por medio de aradas, practicadas en tiempo
oportuno, es decir, antes de la formación de las
semillas. Estas no se encuentran en el trigo, sino
excepcionalmente, pues la planta se desarrolla casi
siempre después de la Riega, en los rastrojos.
Pertt&gt;nece á la familia de las compuestas.
Viznaga (Amni viznaga).-La semilla es parecida á la de apiecillo, pero de tamaño doble
y con las costillas dorsales más agudas y marcadas. No se encuentra generalmente entre los granos de trigo, porque las trilladoras la eliminan fácilmente. La planta es rústica y se desarrolla rápidamente. Las labores bien ejecutadm; impi&lt;len
su aparición.
Hay que arrancarla ó cortarla antes de la formación de las semillas qne son muy abundantes.
Pertenece á. la familia de las umbelíferas.
Ofruta ( Oonium macnlatium ).-La semilla, es
parecida á la de la viznaga, pero más angosta y
más cóncRva en la parte ventral: su largo es de
1 1/ :! á 2 milímetros, por :1/ 4 de ancho. ~o se encuentra generalmente con los granos ele trigo porque madura antes y rae al suelo,
La planta es de vegetación vigorosa y mny
invasora. Se debe arrancar ó cortar antes de la
formación de las semillas. Pertenece á la familia
de las umbelíferas.
Quúma (Ohenopodium album) .-La semilla es
lenticular, uegra, brillante, ron bordes obtusos, de

�-

x4 -

1 á 1 1 /~ milímetros &lt;le diámetro; examinada con
nn lente presenta pequeños pnntos corrresponclieutes á depresiones. ~o se halla sino excepcionalmente, mezclada con los granos de trigo, ya porque
madnra más tarde, ya porque e8 eliminada, durante
la trilla por sn peque11ez. La plantH. es muy inva~orn, pero las labores bien ejecutadas ünpiden sn
aparición en los trigales. Pertenece á ]ft familia ele
las Qnenop&lt;&gt;dea.s.
lrnyo colomclo ( Amara,ntlrns retroflexus et. Am.
chlorostachys).-La, semilla es pequeña, redondeada, con bonles agudos )r dientecillos mny maxcados
ele nn lado: tiene de :i / ~ á 1 milímetro de diámetro
por '/ 1. de espesor. Se encnentra muy rarns Yeces
mezcla,dn con los grano:;; de trigo, porque fa trilla
la elimina completa.mente. La planta es muy vigorosa é invasora. Pertenece á la familia ele las
Amanm táceas.
I

Observaciones
"Jle cletendré en las plantas enmneraclas, annque
lutbrfa muchas más que citar, pnes larga es la lista
que se podría compilar, si se quisieran nombrar to&lt;las las qne infestan los sembracloR y que pe1judican
al proclucto, mezclando sus semillas con los grm1os
de trigo ó contrariando su vegetación.
La enumeración completa será útil, cuando se
haga el estudio general acerca de ]a producción del
trigo en el país, como lo tengo proyectado; aquí
debo limitarme á las especies más comunes en la
región &lt;le &lt;loncle proceden las muestras analizarlas,
qne son las que he reseñado brevemente.

�~\prendan

85 -

los agricultores á distinguirhu;, á
conocer los perjuicios que engendran, y á destruirlas, y mejorarán la prodncci6n del más precioso de
los cereales y á la ve'l; sn situación económic&lt;l.
Los análisis hechos y los comentarios consignados no pueden serYir para juzgar el conjunto de
la pro&lt;lncción nacional de trigos, porque relatiYos
á una peqm-'ña parte ele la misma, ello:-; servirán
de gnía para trabajos ele esta clase, qne repetido::;
y difundidos, proporcionarán los datos necesarios
parn, nn estudio definitiYo.
~e ha de tener prnsente que las muestras, que
lrnn origimulo estar:-; investigaciones, proceden de
una comarca (lue pasa por ser una de las mejores
pro&lt;luctoras de trigos, lo (1ne haría suponer que lo~
lle la,s otras regiones 110 se1·á11 superiores. Es cierto
qne la, cosPcha de 180D-l UOO ha sido deficiente en
cuanto á la calidad del producto. Por otra pa1te, el
estudio y_ue hiciéramos el año pasado sobre los trigos de ]a ProYineiH de Córdoba, ha ren•lado defectos nnálogos. Esto inclnce á creer qn&lt;:&gt; laR deficiencias comprobadas 8on más ó menos notables,
pero comnnes á los trigos de todas las regiones
productoras de este cereal, )- que si Re ponen en
práctica las medidas aconsejadas, He logrnrá mejorn r el conjunto de la producción.
ERte es precisnmente el objeto &lt;le esta, investignrión, cuyos resultados, espero, serán tomadoR
Pn cneuta por los ('nlti YadoreR ele trigo.
N ovi em \.n·t: d i; HlO(I.

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'MfNISTl't:EffO DE AGR TCUI;T

r

.r

1 r

~

1 "r r 11

A -

] UNTA N ACIONAL DEL ALGODÓN

llP4

I_

EL ALGODON
Y LAS DEMAS FIBRAS TEXTILES

Estudio preparado por el
Servicio Económico de la
Junta Nacional del Algodón

BUE NOS AIRES

N .0 3

DICIEMBRE 1 93 5

�MINISTERIO DE AGRICULTURA
Junta Nacional d el Algodón

PR ESID ENT E
Ing. LUIS DUHAU
M inistro de Agricultura de la Nación

VICEPR ESIDENTE
D. CARLOS BREBBIA
Subsecretario de Agricultura

M I E MBR OS
Dr. JOSE C . CA,STELLS
Gobernador del Territorio del Chaco
D. ANTONIO M. DELFINO
Director del Banco de la Nación Argentina
Cnel. MELITON DIAZ DE VIVAR
Director General de Tierras y Colonias

Ing. FllANCtsco PllATI
Presidente de la Cámara Algodonera de
Buenos Aires
D . .JOSE CUAHTEllO
Presidente de la Cámara de Comercio
e Industria de Resistencia

Dr . CARLOS D. STORNI
Director General de Agricult u ra

D . FRANCISCO CARRIO
Uepresentante de los Productores de Algodón

Dr. ANDRES MASPEllO CASTRO
Director General de Comercio e Industria

D . AMADOR L.OPEZ
Presidente de la Cooperativa de Presidencia
Roque Sáenz Peña

Ing . JU~N B. MARCHIONATTO
Director General de Sanidad Vegetal
D. FERNANDO PERES
Presidente de la Sección Hilanderías de
Algodón de la Unión Ind ustrial Argentina
D. MAX IMO PALLTE /
Representante de los Exportadores
de Algodón
Dr . CARLOS E. KEMPSKI
Representante de la Provincia de Santiago
del Estero

D. MIGUEL YARGAS
Presidente de la Cooperativa Agrícola

Algod onera de Margarita Belén
D. MARTIN FARIAS
H.epreseJltante de los Establecimientos
Desmotadores
D. EUGENIO VARELA
H.epresentante de Jos Fabricantes de Acelte
d e Algodón

Ing. RICARDO SANCHEZ BUS1'AMAKTE
Representante de los Ferrocarriles del Estado

�EL ALGODON
Y LAS DEMAS FIBRAS TEXTILES
Las estadísticas internacionales que compilan el Instituto
Internacional de Agricultura y la Sociedad de las Naciones han
permitido comparar la posición relativa de cada una de las principales fibras textiles en el conjunto de la producción de estas
fibras.
Resulta de esas estadísticas que la fibra de algodón ocupa
el primer lugar, siguiéndole en orden de importancia por el
monto ·de la producción, la lana, el yute, la fibra de lino, la seda
artificial (rayón), el cáñamo y la seda natural.

Producción mundial de fibras textiles
(en miles de toneladas)

AÑOS

Algodón

Lana

:Yute

Lino

Cáñamo

ar~~f¡~ial ~eda
(rayón)

1

na ura1

1

1925
1926
1927
1928
1929
1930
1931
1932
1933
1934

. ... . . .

.. ' .. . . . . .
. .. ... . . . .
.. . . .. ..
.. .. . . .
. . . .. . . .
.. .
. . . . ..
. .. . ..
... . . .

.. ..
.. ..
. . ..
..' .

~

5.977
6.041
5.163
5. 652
5. 694
5.630
5.694
5. 222
5.786
5. 032

1.547
l. 634 .
1.662
l. 744
l. 752
1.698
1.705
1. 695
1.659
l. 600

1. 627
2.206
1.853
1. 803
1.880
2.038
1.019
1.289
1.461
1.450

614
551
448
538
618
630
684
598
678
680

586
539
550
542
495
495
394
338
330
396

85
97
134
165
199
193
225
240
350
414

47
50
54
58
61
60
58
53
54
47

Como puede observarse en el gráfico 1, la producción de algodón ha oscilado en el decenio 1925-1934 entre 5 y 6 millones
de toneladas con una tendencia decreciente en los ú~cimos años
3

�del decenio m otivada por la disminución ele las cosechas norteamericanas.
Se observa tainbién en ~se gráfico el fuerte aumento de la
producción de seda artificial ·(rayón) qu e, en el _decenio, ha pasado ele 85 mil toneladas . producidas en 1 ~25 a 414 mil toneladas en 1934, o sea un aumento d un 387 por ci~nto.
La producción mundial ele lana se ha mantenido casi estacionada en el periodo considerado. En 1934 la Argentina produjo 165.000 toneladas, lo que representa el 10 por ,ciento del total mundial.
En cuanto a las demás fibras se observa en el decenio, una
disminución en. la producción de las fibras gruesas,-yute y cáñamo-manteniéndose casi a UIL mismo nivel durante to.do el período la, producción de fibra de lino y seda natural, aunque en
esta úJ.tima la tendencia ele la segunda mitad del decenio acusa
una sensible disminución.
Es interesante también ·comparar las variacio'n es de los precios de estas f ibras. Con este objeto se ha construíclo el gráfico
3 en el que todos los precios se han referido al precio de la fibra
de algodón, obtenifaidose así una exacta idea de los movimientos relativos, descartando por lo tanto la influencia ele la depresión. Los precios tomados en cuenta par a estos cálculos son los
que publica la Sociedad ele las N a·ciones en francos oro, y que,
homologados todos a una misµia unidad de medida, figuran comparados en el gráfico 2 y en el cuadro que sigue :

Precios anuales de las fibras textiles
(en francos oro por kilo)
AÑO S

1 Al godó n

1929 . . . . . . . . . . .
1930 .. . . . .... '
193°1 . . ..... . . . .
1932 . . . . . . . . . . .
1933 ... .. . . . . .
1934 .. . . . .. .. .

(! )

- l. 85
1.15
O. 71

0.77
0.78
o 87

Sed a
a rtificia l
Seda
(rayón) . natura l

Lana

Y u te

Li n o

Cáñamo

(2)

(3)

(4)

(5)

(6)

(7)

4.40
3.01
2.17
l. 66
l. 99
2.09

0.81
0.53
o.·3o
0.30
0.26
0.25

1.06
0.64
0.67
0.75
0.73
0.75

7.45
7.36
6. 99
4.77
5.04
5.16

53.82
35.61
25.54
18.66
15 . 67
10 .97

2. 05
l. 41
0.86
0.78
0.91
0.85

( 1) Precio del Midd ling americano en Nueva Orleans. ( 2) Precio promedio de Ja I'!na Victoria
en Londres. (3) P~ecio del yute "First Mai-ks" en Londres. (4) Precio del lino Riga "ZK" en Londres. (5) Precio por la calidad "J2 " en Londres. (6) Precio en Milán por la seda N. 0 1 blanqueada
140 / 165. (7) Precio en Milán por la seda 8 / 10 a 12 / 14.

�GRAFICO W 1
PRODUCCION MUNDÍAL PE FIBRAS TEXTILES
(Escala logarítmica)

Toneladas

Toneladas

10.000.000

10.000.000

Algodón
5.000.000

5.000.000

~-

,/

2.000.000

..____

~-- -·-·
Lana

1.000.000

--

500.000

Yute

-

-·-·-·-·---- -~

-

-

---- .-- .-

----

~

Cáñamo

-

-

artifici~o-0""°

~

500.000
-

~~

-

200.000

100.000

1.000.000

""'- ~

~-

Seda

i,....--""'"

- - Lino

... ......

2.000.000

-~ ~

~ ~

-

-V
200.000

/

'

100.000

~

50.000

-

-

_...;

- --

-

Seda natural

-

- --

.'
~-

50.000

- '---

'

20.000

20.000

-

1925

1926

1927

192.8

1929

1930

1931

-:·

.

1932 . 1933
--·

,.";'·~-

1934

~

�GRAFICO NQ 2

PROMEDIOS ANUALES DE LOS PRECJ:OS DE LAS
FIBRAS TEXTILES
(E scala logarítmica)

Francos oro por kilo

Francos oro por kilo
100

100

so

....

- ...... .....

20

--

so

...... ' ~Seda natural
...... -

--

1
......¡ _

20

...... ......

10
-

s

2

... _

- -- -

·-·- -. -. -.

--- -......._---

..,,,_

Seda artificial

'""'=

~

........

~

.....-·- ·-·

·-

10

s

-

u.., )..-O-o--O""V

....~ana

Algo~
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..
~~

o.so

ru._

...... ......

--

2

~

'«D&gt;

~áñamo

.......

------

o.so

~te

0.20

0.20

1929

1930

1931

1932

1933

1934

�GRAFICO NQ 3

PRECIOS DE LAS DISTINTAS FIBRAS TEXTILES CON
RELACION A LOS DE FIBRA DE ALGODON
(Escala logaritmica)

¡

•

Relación

Relación
10.000

10.000

5.000

5.000

-

-

~-

_-

' ..... Seda natural

......

.....

2.000

- ......

1000
......

500

200

~

rr-

'-"-

,_,-. -

~

---·--·-·

./""\.f'\.__,...

500

Lana
~----·-

.~

'

i

Cáñamo,,,,,~

50

~

........

......... .......
~

-·-·-·-·-

200

~

100

-

- .-

50

--.............

Yute
20

1000

~

Lr
100

' '

Seda artificial
-..,,

'""-'

2.000

~

--

-

1

20

1

1929

1930

1931

1932

1933

1934

�Se observan en el gráfico las · curvas de los preóos de las
&lt;listintas fibras, notándose una caída acentuada de lo s precios
de la seda natural, la más valiosa de todas las fibras. Las demás
fibras han mantenido, con po·cas variaciones su r elación con la
-f ibra d e algodón. La seda natural, la seda artificial (rayón), la
lana, y la fibra ele lino han obtenido en los seis años estudiados,
un nivel superior a los · precios del algodón siendo inferiores los
de cáñamo y yute. Esta última fibra también ha visto decaer sus
precios en los últimos tres años .
Utilizando estos precios se ha formado el cuadro del valor
de la producción ele cada una d e las distintas fibras. Este cu adro
es tan sólo ilustrativo, pues, los promedios anuales de los precios
se refieren a un mercado y -a una •calidad determinada de cada
producto.

Valor de la producción mundial de fibras textiles
(en millones de francos oro)

AÑOS

1929 . . . .. . .
1930 . .. . . . .
1931 . . . . . . ..
1932 . .. . . . . . . .
1933 . . . ....
1934 .... . . ..

Algodón

Lana

10.534
6.475
4. 045
4. 021
4.513
4.378

7. 711
5.112
3.701
2.814
3.301
3.344

Seda 1 Seda
artificial natural
(r ayo n )

1.484
1.418
1. 570
1.146
1.762
2.135

3. 305
2.121
1.482
982
847
518

Lino

Yute

1.267
888
588
466
617
578

1.523
1. 080
397
687
380
333

Cáña1uo

524
317
264
254
241
297

Como puede observarse en el cuadro precedente, el valor
de la producción mundial de fibra de algodón llegó a ser algo
más d e 10.500 millones · de francos oro en 1929, representando
4.378 millones en 1934, con una reduccióll' en el valor de un 60
por ciento. A pesar de esta reducción, sista fibra sigue manteniendo el primer lugar.
8

�GRAFICO N9 4
VALOR DE LA PRODUCCION -MUNDIAL DE F.I BRAS TEXTILES
(Escala logarítnl·ica)

Millones de Francos oro

.,

20.000

10.000

...... .

20.000

-

.

~

~

·- ......"!/¡),..

Algod9n

~

......

s_ooo

·......~

Lana"'· .......

!'-...

"""'
2.000

'

...... .

--.

'~ .. .....Seda natural
-

~ -·

'

-- .- ·-·-·-

V-

......

~

"..........

1000

' ....

Yute\.

~~

/

~

\.

/

1'.

......

~

......
~

-~

"

,

1929

1930

1931

1932

500

zoo ·

Cáñamo

200

2.000

artificial

- --,_

~~

\.."-.
500

-

..~~

~

~~
·-..
Lino

¡,,...·· -

,-..(.

...... ...... _

1000

10.000

~

......

5.000 .

Millones de Francos oro

1934.

1933

,..

�En 1929 seguían a la producción mundial de fibra de algodón, según el orden de la importancia de su valor, la producción
de lana, con más de 7.700 millones de francos oro, la seda natural con 3.305 millones, el yute con 1.523 millones, seda artificia1
(rayón) con 1.484 millones y con cifras menores la producción de
fibra de lino y de cáñamo.
En los años siguientes este orden ha ido alterándose trocando sus puestos la seda natural con la seda artificial (rayón) y
la fibra de lino con el yute. Todos estos hechos pueden observar- .
se en el gráfico 4.
También con fines de ilustración se agrega un cuadro en el
que se compara el valor en pesos moneda nacional de la producció d e las distintas fibras en 1934, teniendo en cuenta la equivalencia de la moneda argentina con el franco oro en ese año.

Valor en $ m¡n. de la producción mundial
de fibras textiles, en 1934

FIBRAS

Algodón
.. ..... . . . . . . . .. . . .. . .
Lana.. .
.. .. ..... ... .. .... .... ..
Seda artificial (rayón) . . . . .. ...... . . . . . . . . . . . .. . . . .. .
Lino. ..
. ... . . . .. . . ...... .. . . . .. · . . . .. ·. · · ·
Seda natural .. .. . . . . . . . ....... . . . .. . . . ...... .. . . . .. . .
Yute... . . . .... .. .. .. ... .. ... . .. . .
Cáñamo
. . . . .... . ... . ...... .. . . .

Valor de la
producción
$ m/n. (1)

4.209.462.000
3.215.285.000
2.052.936.000
575.769.000
498.260.000
348.558.000
285.577.000

(1) Para la conversión a $ m/n. se ha tomado el coeficiente de equivalencia que, para el afiO
1931, utiliza la Sociedad de las Naciones en su "Annuaire Statistique".

�</text>
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                    <text>�REPÚBLICA ARGENTINA
MINISTERIO DE AGRICULTURA

-

JUNTA NACIONAL DEL ALGODÓN

SE.CREl\ff,\ O~ .tG1 fltJ'J
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QAOt ONI

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\~.--;~55~):i~.--~--CARTILLA
PARA

EL

CULTIVO DEL ALGODONERO
INSTRUCCION~S

RUENOS AIRES

PARA

N. 1 - 4.ª
0

~L

Edición

AGRICULTOR

SEPTIEMBRE DE 1936

�INTRODUCCION
El cultivo del algodonero, es uno de los que, en las
circunstancias actuales, deja mayores beneficios a los agricultores, por los buenos precios a que se cotiza el producto
en los mercados internacionales. En efecto el algodón argentino, por su mejor calidad con respecto al _de - otros
países productores, es el preferido por los hilanderos .
La Junta Nacional del Algodón, consecuente con los ·
propósitos que motivaron su creación, aconseja su cultivo
en todas las zonas aptas del país, con la seguridad que el
algodón ha de llevar la prosperidad material a muchas familias que actualmente se desenvuelven económicamente con
grandes dificultades.
Las estadísticas demuestran que el año pasado se sembraron 317.019 hectáreas según el siguiente detalle:
Chaco .. .. . . . .
Corrientes .. . .
Stgo. del Estero ..
Formosa ..
Santa Fe . .
Salta . . . .
Tucumán . .
Misiones . .
Cata marca . .
Entre Ríos ..
Jujuy .. .. . .

253 . 810 hectáreas
24.067
"
22.272
,,
12.240
"
2.648
1. 015
"
402
"
180
"
164
"
199
22
' )

"

3

�Se ha comprobado que hay en el norte más de
1 . 000. 000 de hectáreas disponibles para este textil y que
en todas las provincias y territorios mencionados existen
zonas aptas para el cultivo del algodonero.
La explotación del algodón proporciona beneficios
apreciables, siempre que los medios de comunicación permitan el fácil transporte del algodón en bruto hasta las
desmotadoras. A este respecto la Junta Nacional del Algodón aconseja el cultivo en las zonas nuevas servidas por
ferrocarriles o por caminos transitables. Se evitarán así
desiluciones, pérdidas de tiempo y dinero, pues de nada
valdrá haber cultivado muy bien el algodonal y obtenido un producto excelente, si luego no se cuenta con medios
para el transporte económico del algodón en bruto hasta la
desmotadora.

EXTi;NSION aui; PUEDE CULTIVAR CADA
AGRICULTOR Y i;LEMENTOS NECESARIOS
El cultivo del algodonero es de los llamados intensivos, es decir, que requiere muchos cuidados y una atención
permanente; por esta razón el pequeño agricultor que no
posea gran capital, no debe cultivar una extensión mayor
de la que es capaz de atender personalmente y con los
miembros de su familia.
La extensión excesiva que algunos agricultores abarcan con sus cultivos de algodón, les obliga a desatender la
producción de granos y forrajes para la alimentación del
ganado y de las aves, descuidando hasta la producción de
leche y verdura para el consumo de la casa. La lucha con4

�tra las plagas. se hace más difícil y los trabajos del cultivo
y cosecha requieren la intervención de mucha mano de obra
que escasea en determinadas épocas.
La tentativa de producir algodón en una extensión
mayor de la que se puede atender en forma eficaz, acarrea
los siguientes inconvenientes:
a) preparación tardía y mala de la tierra
b) trabajos culturales deficientes durante el período de
crecimiento de las plantas
c) imposibilidad de defenderse de las plagas
d) recolección tardía y descuidada del algodón
y como consecuencia los rendimientos serán bajos, el algodón de mala calidad y se habrá perdido tiempo y dinero,.
Elementos necesarios:

Los que se inicien en el cultivo y deseen obtener buenos resultados, deberán poseer el siguiente material de trabajo, considerado como mínimo para una explotación de
alrededor de 1O Has.
arado de mancera.
sembradora de 1 surco para algodón y maíz.
cultivador de dientes.
rastra de dientes de 2 o 3 cuerpos.
aparato pulverizador de mochila u otro semejante,
o bien
aparato espolvoreador a mano.
'

J

Varias azadas de cabo largo de 20 cms. de ancho.
tambor de 20 litros de Fluido Larvicida S. V., o 20 a
30 kg. de Verde de París, o 20 a 30 kg. de Arseniato de calcio, o 30 a 40 kg. de Arseniato de
plomo.

5

�Estos productos son tan necesarios como el material
para el cultivo. Teniéndolos en la chacra cuando llega la
época de combatir las plagas, se evitarán demoras que pueden representar una fuerte pérdida de dinero.
Por último deberá contar con un número no menor de
6 animales de trabajo que pueden ser tanto caballos como
mulas o bueyes, quedando librada su elección a las condiciones de la zona en que se ha de cultivar el algodón.
El agricultor que se inicie deberá tener b.ien presente
que el cultivo del algodón ocasiona un desembolso de dinero mayor que otros cultivos. Tendrá entonces que disponer de una pequeña reserva, proporcional a la superficie
que siembre con algodón, -- para una extensión de 1O Has.
puede calcularse en 200 o 300 pesos - a fin de poder
hacer frente a los primeros gastos como ser, aradas, rastreadas, carpidas, etc.
Por otra parte el Banco de la Nación Argentina acuerda créditos a quien los solicite. Los agricultores deben consultar al respecto a la Sucursal del Banco en su zona o al
Agrónomo Regional.

CONDICIONES

GEN~RALES

DEL CULTIVO

Suelos
El algodonero no es planta exigente en cuanto a terreno. Produce bien en la mayoría de los suelos del Norte
de la República que, con pequeñas diferencias locales, son
generalmente de composición arenoarcillosa o bien arcilloarenosa, más o menos sueltos.
Los suelos arcillosos compactos, que retienen dema-

6

.1 i

�siada humedad y más cuando son bajos y sin desagües,
resultan desfavorables para el cultivo de esa planta, sobre
todo en años de lluvias abundantes.
Los suelos altos, de composición arenosa, llamados
sueltos, son muy favorables para el algodonero, cuando las
lluvias son frecuentes y abundantes; pero si pertenecen
a una región de pocas lluvias, los algodonales sufren por
escasez de agua, la cual se filtra fácilmente hacia las capas
más profundas.
Por el contrario, los suelos bajos y de tipo arcilloare- El algodón pronoso, resultan -apropiados para el cultivo, si las lluvias son 1 ~~c~u~}~~ ~~1
escásas en cantidad y frecuencia.
no* del país.
Como regla general, debe entenderse que la explotación en suelos que se inundan no es económica, a menos
que se efectúen--trabajos de zanjeo (drenaje) para evitar
el estancamiento del agua.
La fertilidad de los suelos del Norte del país constituye un factor favorable y los hace muy indicados para
la siembra del algodonero.

Clima
El clima es un factor importantísimo en la producción
del algodonero, pues esta planta se desarrolla mejor con
un clima cálido o templado-cálido.
El calor y un sol brillante son especialmente necesarios
para una rápida fructificación y para contener por medios
natutales las plagas.
Una región que goce de calor elevado, con días muy
claros y con muchas horas de sol brillante durante el período de vegetación de la planta, · completado con lluvias
que, bien distribuídas en los distintos meses del año, alcancen a un total variable entre 800 y 1.100 mms. cons,...

'

�Ca.si todo el
- norte del país
tiene clima
fa.v-0ra.ble para.
el cultivo del
algodón.

tituye el ambiente más apropiado para el cultivo del algodonero. Es necesario hacer notar que es más importante una buena distribución de las lluvias que la cantidad
total de mms. anuales. En efecto, de dos zonas donde caen
800 mms. anuales, será preferible aqueÍla en donde llueve
de preferencia en el período que media entre la preparación de la tierra y la fructificación del algodón.
El período evolutivo ·Completo del algodonero está
comprendido entre la última helada tardía ·de primavera y
la piimera helada temprana de otoño. Los algodones tipo
Chaco cultivados en el país, necesitan alrededor de 180 días
como mínimo para completar el ciclo evolutivo; éste período es más corto para algodones precoces y mayor para
los algodones de fibra larga.
A medida que disminuye la cantidad de agua de Uuvia,
aumentan los gastos culturales hasta hacer poco económico
o imposible el cultivo sin riego artificial.
Donde llueva menos de 500 o 550 milímetros anuales
es-absolutamente necesario disponer de agua de riego para
regar el suelo o el algodonal ·en los momentos oportunos.
En la parte Oe.ste del Chaco, donde no hay irrigación
y donde las lluvias anuales oscilan entre 700 y 800 mms. y
están mal distribuídas, el agricultor deberá retener en el
sue'lo la mayor cantidad de agua mediante aradas tan profundas como lo permitan las condiciones ·del terreno, rastreos frecuentes antes de la siembra y labores oportunas,
cuando las plantas ya se encuentren crecidas y después de
cada lluvia, impidiendo en esta forma la evaporación de la
humedad del suelo.
En las regiones donde llueve más de 1200 mms. por
año, el cultivo no es tan favorable porque su vegetación es
excesiva, yéndose·--muchas veces las plantas en-vicio, produciendo poco algodón. Además el excesq .de humedad fa-

8

�vorece el desarrollo de las plagas y desmejora la calidad de
la fibra obtenida, dificultando en general las labores del
cultivo y la cosecha del producto.

PR~PARACION D~L

SUELO

La buena y oportuna ejecución de los trabajos de preparación del suelo para el ·cultivo del algodonero, tiene verdadera importancia, porque el desarrollo de la planta será
mejor, la producción mayor y se evitará en gran parte la
difusión de las plagas y el crecimiento de las malezas.

¡ 1

·.·1·:
. .

1

.

.

.

i
'

F ig. l. Am onton and o los restos de l as p lantas d e a lgodón para qu ema rlo s.
Estas p la n tas f u er on arrancadas con u na rastr a de di entes.

Limpieza de los rastrojos
En Jos campos donde se haya cultivado algodón, es
necesario limpiar prolijamente el rastrojo inmediatamente
después de terminada la recolección, como primer paso de
las labores preparatorias para la cosecha siguiente ..

9

Prepare bien
la tierra y las
plantas
rendirán m ás.

�Queme

los rastrojos.

La primera medida a tomarse será arrancar o romper
las plantas con una rastra de dientes, o cualquier otro
implemento de campo. Estos restos de plantas serán
amontonados y quemados, pues así lo establece el Art. 17

Fig. 2. -

Quemando el rastrojo.

del Decreto del 2 de Julio de 1924, sobre lucha contra las
plagas del algodonero, en beneficio propio y en ef de los
vecinos (ver Decreto al final de esta Cartilla) .

Arada
Epoca de efectuar las aradas:

Las tierras que se destinan para sembrar algodón y
que sean vírgenes o que hayan producido maíz, maní o cualquier otra planta cosechada a principios del otoño, o bien
10

�aquellas que hayan estado en descanso (barbecho), deben
ararse a mediados de otoño o a principios del invierno,
dando 2 aradas ·c ruzadas.
Las que hayan tenido algodón serán aradas inmediatamente después de la cosecha vl de quemado el rastro)· o.
A fin es del invierno se dará otra arada cruzada a la primera.
Habiendo sido arada la tierra a mediados del otoño o
principios del invierno, se dejará descansar el terreno hasta
mediados o fin de julio para que quede expuesto a la acción de los fríos, vientos, heladas, el sol y la humedad que
destruirán muchos insectos dañinos y desmenuzarán los
terrones alivianando la tierra. Si la tierra fué bien preparada, no es necesario arar nuevamente en primavera antes
de· la siembra.

Profundidad de la arada:
En tierras vírgenes la profundidad de la arada será de
12 cms. aproximadamente. En estos suelos una labor más
profunda no resulta económica y es perjudicial si se lleva a
la superficie una tierra inferior que no producirá una buena
cosecha.
Cada año que pase estos suelos serán arados 2 o 3
cms. más hondo que el anterior, hasta alcanzar la profundidad máxima más práctica para cada tipo de suelo.
Las tierras ya trabajadas durante varios años, serán
aradas a una profundidad de 15 a 20 cms. aproximadamente.
Los suelos cultivados durante varios años pero que
nunca fueron arados muy hondo, lo serán solamente 3 o
4 cms. más profundo que el año anterior. Una laqor más
profunda costará más y la producción puede ser menor.
Las tierras arenosas o sueltas deben ararse a mayor

•

11

Are

temprano
Y mayores
obtendrá
beneficios.

�profundidad que las arcillosas o compactas por las razones
siguientes:
a) Las tierras arenosas se dan vuelta con mayor facilidad que las arcillosas y por lo tanto pueden ser
aradas a mayor profundidad con el mismo gasto.
b) U na gran proporción de los alimentos de las plantas se encuentran a mayor profundidad en las
tierras arenosas que en las arcillosas, siendo necesario arar más hondo para aprovecharlos.
c) Las raíces de plantas, pastos y yuyos tienden a crecer a mayor profundidad en los suelos arenosos
que en los arcillosos.

Rastreo

El rastreo de la tierra tiene por objeto nivelar la superficie arada, romper los terrones, formar una buena y
mullida capa superficial, conservar la humedad del suelo
y evitar el desarrollo de los yuyos y malezas.
Las rastras necesarias para una buena labor son: la
de discos y la de dien.tes. Para tierras vírgenes o para aquellas que no se desmenuzan bien ·con la arada, se empleará
la rastra de discos seguida por la de dientes. En suelos arenosos o sueltos que se pulverizan fácilment·e al arar, se usará la rastra de dientes para desmenuzar los terrones y emparejar la superficie.

Número de rastreadas y época de efectuarlas:

El número de rastreadas necesarias dependerá del clima. Con lluvias frecuentes durante el invierno no es con-

12

�Fig. 3. -

Rastreando la tierra arada con rastra de dientes de dos cuerpo5.

Fig. 4. -

Rastreando la tierra arada con rastra de discos.

13

�veniente rastrear hasta h primavera, cuando comienzan los
primeros calores y se aproxima la época de siembr~.
En ·zonas secas durante el invierno, habrá que rastrear inmediatamente después de la arada con rastra de
discos y después de cada lluvia con rastra de dientes, para
evitar la evaporación de la humedad del suelo (cultivo de
secano).
En todos los casos se rastreará la tierra antes de la
siembra con una rastra de discos, y se empleará la de dientes, cruzando la primera, para desmenuzar bien los terrones

l!'ig. 5. -

Rastree
después de
cada lluvia.

Tierra bien preparada.

y extirpar cualqllier yuyo o pasto que hubiera aparecido
después de la arada.
Esta operación efectuada en la forma que se aconseja
sirve además para destruir los abrigos invernales de los insectos que se han refugiado bajo los terrones.
En los casos en que se noten grandes invasiones de
yuyos después de la arada, será necesario destruirlos rastreando tantas veces como sea necesario. Hay que recordar
siempre que es más económico destruir los yuyos antes que
después de la siembra del algodón.
14

�Ventajas de la preparación temprana de la fierra
La preparación temprana de la tierra presenta las siguientes ventajas:
a) En aquellas zonas donde las escasas lluvias son
la causa de la poca producción de los cultivos, una
arada otoñal ayuda a conservar la humedad el suelo, especialmente si a continuación se efectúa una
rastreada.
b) La arada temprana constituye un excelente medio de defensa ,c ontra las plagas más temibles, como son la "lagarta rosada", la "oruga del capullo",
pulgones, etc., porque destruye sus refugios invernales.
e) La arada temprana, seguida por los rastreos que
sean necesarios, destruye totalmente las malezas
que se desarrollen antes de la siembra y en esta
forma se reducirán considerablemente los gastos
producidos por los cuidados culturales del algodonal. Pasando una rastra de dientes antes de la
siembra costarán mucho menos las carpidas posteriores.
d) Preparando temprano la tierra, se consigue antes
de la época de siembra una aereación y desmenuzamiento completos del suelo, el cual, al calentarse
más temprano en la primavera, permite una rápi~a
germinación de la semilla, y una mejor alimentación de las plantitas que se desarrollarán mejor.
e) La incorporación temprana a la tierra mediante la
arada de los restos vegetales que no hayan sido
destruídos por la quemazón anterior, permite que
dicha vegetación se descomponga antes de la época
de siembra, con lo cual se consigue una mayor for15

�macíón de alimentos necesarios a las futuras.
plantas.
f) La preparación temprana proporciona trabajo durante los meses invernales y evita la acumulación
innecesaria de labores en la primavera. Mediante
la postergación de la aradura para "más tarde"
muchas veces se hace una labor deficiente, o se
deja de hacer del todo y se siembra sin haber arado la tierra.

Las aradas
tempranas
evitan la acumulación de
traba.jos en
primavera.

SIEMBRA

Siembre la
buena semilla
de su zona.

La semilla para siembra producida en la misma zona
donde se desean hacer los nuevos cultivos, es la más adecuada. Pero es necesario tener bien presente que lo más
conveniente es seleccionar las buenas plantas de un mismo
tipo, muy productivas y que den la mejor fibra y destinar·
para siembra la semilla proveniente de sus capullos.
La práctica tan generalizada de adquirir en las desmo-tadoras la semilla para la siembra, es .contraria al mantenimiento de un tipo determinado de algodón, por las mezclas
que ahí se producen durante el desmotado. Tampoco es .
conveniente esperar hasta último momento para adquirir
esa semilla, porque esto trae corno consecuencia que los:
agricultores poco previsores se vean obligados a comprar
semilla de mala calidad y a precios elevados.
El agricultor que tenga un buen algodonal productivo,..
deberá tomar medidas para guardar la semilla del algodón.
cosechado de las mejores plantas.
16

�Condiciones que debe reunir y cuidados a
observarse con la semilla para siembra
U na buena semilla para siembra debe reunir las sig uientes condiciones:
a) Provenir de plantas de alto rendimiento y de buena calidad de fibra.
b) Ser lo menos mezclada posible.
c ) Poseer buen estado sanitario.
d) Tener buen poder germinativo.
Las condiciones atmosféricas desfavorables, la demora
en cosechar el algodón , o el recalentamiento (ardido) del

F ig. 6. -

Con secu en cia d el nrnl trabajo d e l a t ier nt y de l emp le o d e m a l a s
s e mi ll as . Gran cant id ad el e p lanta s perdid a s .

producto durante el almacenaje, desmejoran grandemente
el poder de la semilla para germinar y esta semilla inferior
no llegará a producir plantas o las dará débiles.
U na fuerte sequía en los meses de enero, febrero y
marzo, traerá por resultado una semilla mal desarrollada,
de muy poca vitalidad y lo mismo ocurrirá con la semilla
de capullos abiertos después de las heladas. Un tiempo
17

Una buena.
semilla.
producirá una.
planta.
vigorosa..

�lluvioso que venga una semana o diez días después de la
apertura de los capullos de algodón, disminuirá el poder
germinativo de la semilla., porque el exceso de humedad
provocará una germinación parcial, antes de la siembra.
El algodón cosechado a principios de otoño con tiempo seco, y proveniente de capullos abiertos normalmente~
dará semilla de gran poder germinativo.
El empleo de semilla de germinación deficiente expone
al agricultor a efectuar resiembras con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero. A fin de evitar estos inconvenientes, se aconseja únicamente la siembra de semilla qué tenga como mínimo el 85 3 de poder germinativo aparente.
Esta determinación del poder germinativo es sencilla y pue-

:B'ig . 7. -

Semill a uni forme, apta para s iembra.

de realizarla el chacarero siguiendo el procedimiento que
se detalla:
Se toma un puñado de semilla de cada bolsa y se mezclan bien estas porciones; de ese conjunto se apartan 500 se-.
millas las que se remojan durante unos minutos y se po n ~.!1

18

�en arena, o tierra húmeda, o también entre una franel a
mojada, manteniéndolas a una temperatura uniforme en
una habitación abrigada. Si germinan 425 semillas o más,
el poder germinativo es bueno.
Aunque la semilla sea producida en la misma chacra,
el agricultor debe siempre recordar que es indispensable su
desinfestación a fin de destruir las larvas de la ''lagarta ros ada" que pasan el invierno dentro de la misma.
En zonas húmedas, donde los algodonales son atacados
por enfermedades producidas por hongos (enfermedades
criptogámicas ) , es conveniente tratar la semilla antes de la
siembra con polvos tipo ''Uspulum seco" o con otros prod uctos semejantes, a fin de evitar en lo posible los da ño s
que estas enfermedades puedan causar. Este tratamiento
es in dep endiente de la desinfestación contra la " lagarta ros ada " .

Siembre
únicamente
semilla.
de sinf esta da.

Como asegurar una buena germinación
de la semilla
La semilla de ,a lgodón , convenientemente almacenada.
en lugares secos y ventilados, puede retener su vitalidad
por un largo tiempo, pero sucede a menudo que en zonas
con inviernos y primaveras secos, esa semilla no contiene
en la época de siembra suficiente humedad, especialmente
si se siembra en tierras que no están bastante húmedas como para permitir su rápida germinación.
Si al llegar la época de la siembra, la semilla está muy
seca, se puede seguir el siguiente procedimiento para aumentar la humedad y apresurar la germinación: cinco o seis
días antes de la siembra se rocían unos 50 kilos de semilla
con ocho litros de agua, se revuelven bien y se cubren con
una lona, dejándolas hasta el momento oportuno. Este

19

Conserve la
semilla para
siembra en
lugar es secos
y ventilados.

�método es bueno sobre todo donde la humedad del suelo
no es suficiente para hacer germinar rápidamente la semilla, pero alcanza para mantener las plantitas después de
su brote.
Para conseguir que la semilla de algodón germine rápidamente y no sea atacada por enfermedades, se necesitan
tres cosas: un suelo caliente, con temperatura variable entre 20 y 30 grados centigrados; suficiente humedad para la
rápida hinchazón de la semilla;. y buena aireación para el
embrión en desarrollo.

Epoca de siembra

Siembre
temprano.

La época de siembra depende del clima local; se
iniciará cuando ya no se teman l,as fuertes heladas tardías. Hay que tener siempre presente que cuando las:
condiciones lo permitan, el algodón deberá sembrarse tan
temprano como sea posible porque se obtendrá una mayor
producción y los capullos madurarán también más temprano.

Cantidad de semilla por hectárea
La cantidad que debe emplearse en la siembra varía:
según la zona, la calidad y estado de conservación de la.
semilla. En una zona donde las lluvias estén bien distribuídas, sembrando buena semilla, se necesitarán alrededor de 15 kilos por hectárea, pero si la semilla tiene un
poder germinativo más bajo y llueve poco en la época de
siembra· $~rán necesarios alrededor de 25 kilos por hectárea ..
Sohre la cantidad de semilla a sembrar por hectarea:.
influye también la distancia entre líneas y el sistema de
siembra, por ejemplo: sembrando en cuadro a 1 metro en
todo sentido se requiere menos semilla que sembrando a

20

�chorros y lo mismo sembrando a 1,20 metros -entre líneas
se podrá usar menos semilla que si se siembra a 1 metro.
Como en el cultivo del algodonero lo que menos cuesta
es la semilla, no es conveniente hacer economías en este
sentido.
El agricultor debe de antemano descontar la pérdida
de plantitas porque muchas semillas no germinan. Por lo .
tanto, deberá sembrar bastante semilla como para tener una
línea continua de plantas eri la hilera, a fin de disponer con
más seguridad de un algodonal parejo en la época del raleo. Una línea continua de plantas permite hacer el raleo a
la distancia más conveniente, eliminando las más débiles
dejando únicamente las más vigorosas.
Hay casos especiales en los cuales un agricultor, empleando poca semilla, obtiene un algodonal parejo y un rendimiento bastante bueno,· pero es muy aventurado correr el
riesgo.

Sistemas de siembra
La siembra del algodón puede efectuarse: 1 ) en ca- .
ballones, 2) en forma superficial o 3) con el sistema Lister.
En terrenos bajos inundables o en zonas donde llueve
mucho, se sembrará en caballones que permitan a la plantita de algodonero crecer rápidamente aún duraute la época
de las lluvias intensas.
Donde las lluvias alcanzan como promedio anual 1.000
mms. se empleará como regla general el sistema superficial,
es decir, la semilla se enterrará a poca profundidad de la
superficie del suelo.
Donde llueve menos de 900 mm. por año es necesario enterrar algunos cms. la semilla para que quede depositada en tierra más húmeda.
En aquellas regiones donde las lluvias son escasas, el
21

No ahorre
semilla
al sembrar.

�suelo bastante arenoso y permeable y el ambiente seco, se
sembrará con el sistema Lister, que consiste en abrir un
surco profundo, arrojando a los costados la tierra seca de
la superficie, depositando la semilla en la tierra húmeda.

F ig. 8. -

Siembre

en líneas
a chorro.

A l n i zqui er d a, siem bra en s uperf ici e o n ivel. Al med io, s iembrn con
sistema Lis t er . A la dererhu, s iemhra en caba ll ones .

En éstas zonas secas conviene efectuar la siembra con
el sistema Lister en la dirección de norte a sud, para que
la acción del sol no perjudique la planta en su primer desarrollo ni reseque la tierra cerca de las raíces, como sucedería sembrando de este a oeste. Sembrando de norte a sud,
las plantas recibirán los rayos del sol suficientes para su
crecimiento en pocas horas del día y se mantendrán frescas por la protección que proporcionan los bordes del surco .
Existen en el comercio sembradoras apropiadas que
sirven para algodón y también para maíz. Para la siembra
sistema Lister habrá que usar las sembradoras de este tipo.
La siembra . del algodón puede ser efectuada a mano
o a máquina. Esta última es la más conveniente porque
permite una mejor distribución de la semilla. La siembra

22

�Fig. 9 . - Aparato pnra mar car el suelo. Es co nY eniente su u so para t irar sur cos
para lelos y derec hos. Puede ser fiJ,ci lmente con s tr uíd o por el agricultor.

a máquina puede ser efectuada a chorros o a golpes. En la
zona algodonera en general es aconsejable la siembra a
chorros p orque así se obtendrá un gran número de plantitas

Fig. 10. - A la izquierd~ , sembrando c0n se mbr a dora de m ancer a para un sur co.
A la derech a , marcando el suelo pnra obtener surcos paralelos y derec h os.

23

�en cada línea, lo que permitirá luego el raleo conveniente
seleccionando las más robustas.
La siembra a mano no es recomendable, pero en caso
de no tener sembradora, se aconseja el uso de un aparato
sencillo como el que ilustra la figura 9 para marcar
las líneas sobre el suelo a la distancia conveniente; en ésta
forma la siembra será más pareja y las carpidas se harán
mej'or y con mayor facilidad.
Siembra en cuadros

Siembre en
cuadros donde
faltan brazos.

En casos especiales, sobre todo en zonas donde llueve
poco y donde la mano de obra es escasa en la época de raleos y cuidados culturales, es aconsejable la siembra en cuadro a 1 metro en todo sentido, es decir, se deja 1 metro
entre surcos, y cada metro sobre el surco se dejan caer varias semillas; se tendrán matas de 2 a 3 plantas cada una y
se podrán hacer trabajos cruzados con cultivadores mecánicos ahorrando así mano de obra.

Distancia entre líneas

Siembre a
1 metro entre
surco y surco.

La distancia entre surco y surco depende de las -condiciones del clima, del suelo y del tipo de algodón que se
cultive. En términos generales 'varía desde 90 centímetros a
1.20 metros. Sin embargo, la distancia más ventajosa es la
de 1 metro, pues ella permite el empleo de la maquinaria moderna, aprovecha más la tierra y permite el buen desarrollo
de ]as plantas.

Profundidad a que debe sembrarse la semilla
No debe taparse la semilla con mucha tierra porque
el brote encontrará dificultad para salir - a la superficie.
Siempre se tendrá mejor germinación cuando la capa de
tierra que recubre la misma no es excesiva.

24

�Empleando para la siembra el sistema Lister se deberá ajustar el mecanismo tapador en forma tal que la semilla
quede cubierta con muy poca tierra. La humedad en la
capa inferior provocará una germinación rápida y la poca
cantidad de tierra sobre la semilla permitirá un brote también rápido.
Una profundidad de 2 a 3 cms. es suficiente, con excepción de las zonas secas donde habrá que enterrar la
semilla a mayor profundidad para que encuentre la humedad suficiente para germinar.

Resiembras
Si después de 1O días de la siembra se nota que han
nacido pocas plantas, es necesario volver a sembrar para
tener un algodonal parejo.

CUIDADOS

D~L

CULTIVO

Carpidas fempranas con rastras de dientes
Si llueve mucho después de la siembra, es necesario
pasar una rastra con los dientes inclinados hacia atrás,
cruzando los surcos, una vez que se haya oreado la tierra.
Se destruirán los yuyos que empiezan a nacer y se romperá
la costra que se formó permitiendo que salgan normalmente a la superficie las jóvenes plantitas. Es un trabajo
de fácil ejecución, muy barato y de grandes beneficios, pero
que debe ser efectuado antes de nacer las plantas.

Descalce
En los algodonales sembrados en terrenos húmedos d.e
consistencia compacta (tierras fuertes), el descalce es una

25

No entierre
mucho la
semilla.

�En suelos
norm ales el
descalce no es
económico ni
conveniente.

operación aconsejable para que las plantitas reciban mayor
calor. Se efectúa de la siguiente manera: poco antes del
raleo, con un pequeño arado se saca la tierra de los surcos
a fin de dejar que el aire penetre y el sol caliente el suelo
cerca de la raíz de las plantitas, facilitando también la
limpieza de las líneas durante el raleo.
Este trabajo deberá efectuarse solamente en tierras
pesadas y muy húmedas. No es conveniente en suelos comunes y es perjudicial en los livianos o arenosos.
En aquellos algodonales en que sea ejecutado el
descalce es necesario volver la tierra a su sitio una vez
efectuado el raleo, empleando para ello una máquina cultivadora.

Raleo
El raleo del algodonal consiste
línea o surco las plantas que estén
cuando las plantitas han alcanzado
15 a 20 cms. y tienen 3 o más hojas

F i g. 11. -

26

en eliminar sobre la
demás. Se efectuará
una altura media de
por planta.

R:1l eo de pla nt as con azadas.

�El raleo se ·e fectúa generalmente a mano con una
azada de 18 a 20 cms. de ancho, con la cual se eliminan
de un golpe las plantas sobrantes dejando 1 o 2 plantitas, las más vigorosas, cada 20 a 22 cms. aproximadamente. El raleo en ésta forma permitirá tener siempre
una planta de reserva por sí una de ellas muere por cualquier circunstancia, quedando siempre el sembrado parejo.
Al efectuar el raleo con la azada se destruirá cualquier
maleza que hubiera en la línea.

Ralee las
plantas cada
20 centímetros.

· Carpidas del algodonal
Se efectúan después del raleo y tienen por objeto:
1) Conservar la humedad del suelo,
2) Ayudar la formación de alimentos para las plantas,
3) Destruir los yuyos y malezas.
Son por lo tanto indispensables y se harán tantas veces como lo requiera el cultivo. En zonas secas deberán X~~p~ª~~~~~ª1 ~
realizarse después de cada lluvia ·una vez oreada la tierra, a un riego.
para remover la capa superficial del terreno, destruir las
malezas y evitar la evaporación de la humedad (cultivos
de secano).
En todos los casos, cuando se noten yuyos se deberá
carpir el cultivo para destruirlos, porque además de perjudicar el desarrollo de las plantas son el albergue de muchas
plagas que atacan el algodonero. Estas carpidas no deben
hacerse nunca con el suelo muy mojado. Pueden hacerse
a mano, pero es más conveniente y económico efectuarlas
con los cultivadores de los cuales existen distintos modelos
en plaza.
Donde se sembró con el sistema Lister será necesario
usar los cultivadores especiales del mismo sistema.

27

�Fig. 12. -

CaTp iendo el algod.onnl cuan do las p lantas son pequeñas.

Profundidad de las carpidas
La profundidad de las carpidas quedará determinada
por las condiciones especiales de cada caso. Con un tiempo
relativamente seco, durante el cual la capa superficial de

F ig. 1 3. -

28

Cultivai!or para el c uid ado del a lgodonal.

�la tierra se mantiene en buen estado, se necesitará solamente remover esa capa superficial. Después de un período lluvioso que impide por algún tiempo el cuidado cultural
de la plantación y que permite a los pastos y yuyos adquirir un gran desarrollo, será necesario carpir más hondo
.a fin de limpiar el campo de malezas.

J~ig.

14. -Algodonal no carpido invadido por los yuyos y malezas.

La superficie del suelo debe mantenerse bien pulverizada. Cada terrón existente en el algodonal significa una
porción de tiÚra con elementos nutritivos robados a las
plantas.
No hay que tener temor de carpir hondo cuando sea
necesario, porque la planta de algodón tiene muchas raíces
profundas y muy pocas superficiales, de manera que no
:será perjudicada mayormente.

29

�Número de carpidas

Las carpidas se efectuarán siempre que existan yuyos
en los sembrados y las plantas lo permitan. Se darán por
terminadas cuando el algodonal tenga unos 3 meses, período en el cual habrá alcanzado un notable desarrollo;
quizás haya casos en que sea necesario, para mantenerlo
limpio, hacerle una o dos pasadas más.
Dado que el período vegetativo de los algodones de
fibra larga es mayor, será conveniente, en estos casos~
prolongar durante un tiempo más las labores.

Fig. 15. -

Algodonal bi en cuidado , el su elo es tá b ien carpido.

Aporque
Consiste en echar tierra sobre el surco, pudiénclDse
emplear un arad.o liviano o un aporcador adecuado. Tiene
por objeto asegurar las plantas dándoles mayor resisten-cía para soportar los efectos del viento, facilitar el escurrimiento del agua (drenaje) en zonas muy lluviosas: e
30

�impedir que las cápsulas o peras de las ramas inferiores
toquen el suelo húmedo. Conviene efectuarlo al terminar
las carpidas, poco antes de abrirse las cápsulas, solamente
en aquellas zonas muy lluviosas o de fuertes vientos.
No es necesario cuando las plantas están bien arraigadas y cuando se ha sembrado con el sistema Lister.
En zonas donde no hay vientos fuertes y las lluvias
son normales, lo más conveniente y económico es dejar la
:superficie del terreno pareja y uniforme con la condición de
que no haya yuy~s.

PLAGAS

D~L ALGODON~RO Y !=ORMA
D~ COMBATIRLAS

El aporque no
es ·necesa rio si
las -plantas
estál! bien
a rraigadas.

PRACTICA

Es necesario darle mayor importancia a la destrucción
de las plagas. Como los daños que causan anualmente son
enormes, es indispensable que todos las combatan para evitar que año a año aumenten los perjuicios que ocasionan.
Un agricultor descuidado o negligente puede perder
su cosecha y causar grandes daños a sus vecinos no combatiéndolas a tiempo.
Además de ser obligatoria la destrucción de los insectos dafiinos (ver Decretos al final de esta cartilla) está
.en el propio interés del agricultor combatirlos, pues los
beneficios serán mayores por la mayor cantidad y la mejor
calidad del algodón que coseche, que compensarán amplia.mente los gastos que ocasionen las pulverizaciones o espolvoreas.
Es ya cosa sabida que pulverizaciones preventivas en
.diciembre y enero, evitan los grandes ataques de las plagas;
el agricultor debe pues realizarlas porque son las más baratas y le evitarán hacer gastos mayores más tarde.
31

Pulverice pre .
ventivam ente.

�Las plagas que deberá combatir por los grandes destrozos que causan anualmente son:

Lagarta Rosada (lámina 1)
La ''lagarta rosada" pasa el invierno en el estado de:
gusano u oruga (larva) escondida en la semilla, capullos,,
fardos, desperdicios de algodón y en los restos de las plantas quedan en el suelo.

Fig. 1 6. -

Prepa1·ando in sect i cid a parn ]JUlverizar contr a la s plaga s .

El gusano se transforma en la primavera o en el verano
en una mariposa, que se esconde durante el día, saliendo
de noche para poner sus huevos en las distintas partes de·
Una sola
la planta de algodón. Cada mariposa hembra puede poner
'lagarta rosada'
,
huevos, de 1os que sa 1en de 1os 3 a 1os 12 ·d tas
'
puede
100 y mas
pro~c~i;1ºº las nuevas larvitas. En condiciones favorables de clima,
estac1on.
los gusanos permanecen en el algodonal de 8 a 16 días, pero,
con tiempo desfavorable, en el otoño o invierno, la larva o

32

�sea el gusano puede vivir en la semilla uno o dos años, siendo de esta manera transportable a largas distancias. La
larva pasa la mayor parte de su vida en el interior del capullo alimentándose de sus tejidos tiernos, de la fibra y de
la semilla, dañándolos en parte o destruyéndolos completamente. Esta larva se transforma en mariposa dentro del
mismo capullo, o bien en el suelo debajo de las hojas y
flores caídas, u otros desperdicios o sino debajo de los
terrones de tierra.
Cuando más temprano nacen las larvas mayor es el
daño que ocasionan.

Medios de lucha

Destrucción de residuos, etc.: Todos los residuos de
algodón desparramados por el campo o llevados por el viento sobre alambrados, etc. , deben ser juntados y quemados.
Las bolsas y bolsones utilizados en la recolección, ·deben
ser revisados para destruir los insectos que comúnmente
quedan entre los desperdicios. También hay que limpiar
cuidadosamente los galpones, patios, secaderos, vehículos,
etc., donde se hubiese almacenado, depositado o transportado algodón, insistiendo en que deben quemarse inmediatamente toda clase de residuos.

Quema de rastrojos: Inmediatamente después de la
cosecha se cortarán o arrancarán las plantas amontonándolas y quemándolas en seguida conjuntamente con todo
el residuo de la vegetación. Esta destrucción es obligatoria.
(Ver Decretos al final de esta Cartilla) .
Arar temprano: Realizada la destrucción del rastrojo,
se arará inmediatamente el terreno enterrándose así las
larvas que pudieron escapar al procedimiento anterior.
33

Los yuyos son
el refugio de
las plagas.

�Siembra de semilla desinfestada: La semilla para
siembra deberá poseer en los envases los rótulos y precintos que atestigüen su desinfestación bajo la fiscalización
oficial de la Sección Sanitaria Algodonera.
Destrucción de capullos atacados: El agricultor debe
inspeccionar el cultivo y suprimir los capullos atacados
recolectándolos para su destrucción por el fuego. Si así
no lo hiciera infringirá los artículos 6 9 y 8° de la Ley 4863
y será penado.
Desinfestación de la semilla: Los establecimientos,
fábricas, etc., en que se desmote o industrialice semilla de
algodonero, deberán ajustarse en un todo a los artículos
5 9 , 6° y 79 de la Reglamentación del Decreto del 1O de
Junio de 1924.
Los agricultores que hayan cosechado semilla de las
mejores plantas de su cultivo y deseen sembrarla, deben
en todos los casos consultar al Inspector Sanitario o al
Agrónomo Regional de su zona sobre la forma de desinfestarla.

Oruga de la hoja (lámina 11}

l'ulverice pre ventivamente.
Evitar á que
la oruga cause
estragos.

La oruga de la hoja, "isoca del algodonero" o "gusano
de la hoja" pasa el invierno en estado adulto o mariposa
escondida en los pastos y arbustos. Al principiar la primavera, cada mariposa deposita cerca de 500 huevos sobre la
cara inferior de las hojas del algodonero. De cada uno de
estos huevos sale una larva o gusano que se alimenta comiendo las hojas hasta llegar a su completo desarrollo.
Terminado su crecimiento enrolla una o dos hojas y se
encierra dentro de ellas hasta transformarse en mariposa,

34

�LAMINA 1

LAGARTA ROSADA
Pectinophora gossypieJia (5 a un d)

lr
····-· ~\

~ -· ···

e·

e

"''-,$'!,""'

-~

a) Mariposa o adulto,
muy aumentado; b) punta de un capullo con huevos debajo, un huevo
muy aumentado; c) oruga
o lagarta rosada, aumentada; d) capullo de algodonero abierto con larva;
e) semillas atacadas; f)
tabique de capullo perforada por la lagarta; g)
fruto con lagartas; h) crisálida o pupa, aumentada.

f

·-· ~ ·

E.fB
.. .. . ....

~·

.!t/

�ORUGA DE LA HOJA

LAMINA 11

Aiabama argiIIacea (Hbn.)
Q.

e

f

h

a) Mariposa o adulto; b) alas del mismo vistas de abajo; e) oruguitas
descendiendo de una hoja comida por medio de una secla fina; d) larvas u
e) crisálida o pupa; f) pupa aumentada; g) capullo formado por pedazo
doblado; h) oruga vista de costado y de· arriba; i) huevo, tamañ~ natural;
vo, muy aumentado, visto de arriba y de costado; k) oruguitas jóvenes
tándose de la hoja; 1) mariposa o adulto con las alas plegadas.

jóvenes
orugas;
de hoja
j) huealimen-

�que va a poner sus huevos en otras hojas. El ciclo evolutivo de este insecto abarca un período de 40 días y puede
completar de 3 a 7 generaciones por año.
Procedimiento para su destrucción

Esta plaga se combate eficazmente con pulverizaciones
o espolvoreas con sales arsenicales aplicados a tiempo.
El agricultor debe recordar que los ataques de este
insecto se genera1izan en el mes de enero; por lo tanto ya

en diciembre y enero debe pulverizar preventivamente con
Fluido Larvicida S. V. al 1 por mil. Estas pulverizaciones
preventivas cuestan poco y evitan las grandes invasiones.
Cuando las plantas han entrado en plena vegetación
y aparece la oruga de la hoja, es necesario aplicar sin tardanza una pulverización curativa con el Fluido Larvicida
S. V. al 1 Vi (uno y medio) por mil, o bien espolvoreos o
pulverizaciones con las siguientes sustancias:

Espolvoreo con verde de París
Verde de París .
Cal apagada en polvo .

.5 a 10

100

kilos

"

Espolvoreo con arseniato de calcio
Arseniato de calcio
5 a 10
Cal apagada en polvo .
100

kilos

Espolvoreo con arseniato de plomo
Arseniato de plomo
10 a 15
Cal apagada en polvo .
100

kilos

"

"

Pulverización con verde de París
Verde de París . .
Cal viva . . .
Agua . . . . . . .

150

Gramos

300

,,

100

litros

Aplique una.
segunda
pulverización
o espolvoreo
15 días
después de la.
primera.

35

�Primeramente se prepara una pasta cremosa con el
Verde de París y agua y luego se va agregando poco a poco
Ja lechada de cal, hasta completar el volumen de la mezcla.

Pulverización con arseniato de calcio
Arseniato de calcio .
.
250 gramos
Cal viva . . . . . . . . . .
1 kilo
Agua . . . . . . . . . . . . 100 litros
'Se prepara en la misma forma que el anterior.
Pulverización con arseniato de plomo
Arseniato de plomo en polvo 300 gramos
Agua . . . . . . . . . . . . 100 litros
El arseniato de plomo se vende también en pasta y
~contiene 50 % de agua. La fórmula a usarse ·en este caso
.será:
Arseniato de plomo en pasta
Agua . . . . . .. . . . . .

600
100

gramos
litros

Es necesario preparar cualquiera de estos insecticidas
como se indica, es decir, con cal apagada y no con harina
o ceniza como hacen algunos. La cal permite que el producto se distribuya mejor y evita que las plantas se qm;men.

1

~ Pulverizaciones

con Fluido Larvicida S. V. al 1 y al 1

Vi

por mil:

En un tanque o barril de 100 litros &lt;le capacidad se
·colncan 100 centímetros cúbicos o sea 115 gramos (si se
debe pulverizar al 1 por mil) o 150 centímetros cúbicos o
sea 170 gramos (si se va a pulverizar al 1 Yz por mil) del
·líquido Fluido Larvicida S. V., luego 5 a 1O litros de mucílago de tuna preparados con unos días de anticipación y
-36

�Fig·. 1 7. -

Pulverizando el algodon al .con un pulverizador de mochila.

l!~ ig.

18. ·-Espolvoreando a mano.

37

�se completa con la cantidad de agua necesaria hasta 100
litros. Agítese muy bien la mezcla antes de emplearla en
la pulverización.
El Larvicida S. V. se vende a $ 0.45 m Jn. el litro,
cantidad que alcanz·a para tratar de 2 a 4 Has., y
se puede adquirir en tambores de 5 o de 20 litros. El Ministerio de Agricultura fabrica medidas especiales para preparar el Fluido Larvicida. Solicite una al comprar el insecticida.
El primer tratamiento curativo con cualquiera de
los productos mencionados será aplicado cuando se noten
las primeras larvas; el segundo quince días después.

Oruga del capullo (lámina 111)

De struya la
oruga antes
que penetre
en el
capullo.

La oruga del capullo u "oruga de la pera" en su estado adulto es una mariposa que durante el día permanece
escondida pero a la caída de la tarde sale para alimentarse
y poner sus huevos. En un período de 1O a 20 días cada
mariposa hembra pone término medio 1100 huevos. Con
temperatura cálida, de estos huevos salen, más o menos a los
3 días, las larvitas que comienzan comiendo por unas horas
las hojas del algodonero y luego se introducen en los capullos abriendo un agujero y comen todo su interior. En
los meses de verano alcanzan su desarrollo completo entre
15 y 16 días y entonces salen de los capullos arrastrándose
hasta el suelo donde abren galerías de una profundidad de
5 a 12 centímetros. En estas galerías permanecen en eI
verano alrededor de 12 días saliendo luego las mariposas
que vuelven a poner huevos. Cuando comienzan los fríos.
la larva permanece todo el invierno en la galería para salir
la mariposa en la próxima primavera. Con temperatura
cálida el ciclo completo se cumple en más o menos 30 días~
1

38

�Esta oruga ataca también otras plantas y con preferencia el maíz, llamándosela entonces "isoca del maíz".
Procedimiento para su destrucción:

Aradas profundas tempranas: Por medio de las aradas tempranas de otoño se destruyen muchos insectos al
romper las galerías, y otros quedan en la superficie del
suelo donde mueren por el frío o son comidos por los pájaros. Esta destrucción se completará con aradas cruzadas
durante el invierno .
Tratamiento con sales arsenicales: Es necesario dar
en diciembre y enero pulverizaciones preventivas con Fluido larvicida S. V. al 1 (uno) por mil. Estas pulverizaciones son las más eficaces; pues hay que recordar siempre
que una vez que la oruga está dentro del capullo es dificilísimo matarla.
Apenas se noten las primeras larvitas se aplicará cualquiera de los tratamientos siguientes:
Pulverización con Fluido Larvicida S. V. al 1

Yz

Pulverice p rev-entivamente
con fluido
l a rvicid a a l
1 por m il.

por

mil:
Fluido Larvicida S . V. . . .
Mucílago de tuna .
Agua, hasta completar los

150 cm. cúbicos o
170
gramos
5 a 1O litros
100
litros

Se prepara en la misma forma ya explicada para la
"oruga de la hoja".
Espolvoreo con Arseniato de calcio:
Arseniato de calcio .
Cal viva . . . . .
Agua . . . . . .. .

250

gramos

kilo
100

litros

39

H aga una
segunda
aplicación
10 d ías .
des,pués é.e
la pri.mera.

�Se prepara como ya se explicó al tratar la "oruga de
la hoja". También se pueden usar los mismos productos.
con los que se combate la "oruga de la hoja".
La primera aplicación será efectuada cuando se noten
las primeras larvitas y la segunda 1O días después.
Esta segunda aplicación es indispensable para matar
las larvas que salieron de los huevos que no pueden ser
destruídos por la primera aplicación.
Apareciendo esta plaga en el algodonal no debe sembrarse maíz en el mismo campo al año siguiente.

Üfras plagas del algodonero (lámina lV)
19 Gorgojo podador: a) brote de algodonero recién

2°
39
4

Q

59

69
79
89
99

atacado con el gorgojo o insecto adulto realizando
la puesta de huevos; b) brote seco o "podado" con
agallas producidas por las larvitas y un orificio
por donde ha salido el parásito; c) gorgojo o insecto adulto, muy aumentado; d) larva muy aumen-·
ta da.
Acaro o arañita roja: a) ácaro muy aumentado;
b) huevitos también muy aumentados.
Mosquilla o tingido.
Pulgón del algodonero : forma sin alas.
Aspecto de la cara inferior de una hoja atacada
por ácaros, tingidos o pulgones.
Vaquita.
Chinche tintórea.
Chinche sanguinolenta.
Chinche roja.

Lo más práctico y económico es prevenir los grandes
ataques de estas plagas quemando los rastrojos, destru-

40

�ORUGA DE CAPULLO

LAMINA III

Hefiothis obsoleta (Fór.)

a
e

a) Mariposa o adulto; b) alas del mismo vistas de abajo; c) huevo, muy
aumentado, visto de costado y de arriba; d) orugas o larvas en diversas actitudes;
e) oruga aumentada vista de cos.tado y de arriba; f) crisálida o pupa. en su celda
subterránea; g) mariposa o adulto con las alas plegadas; h) huevo, tamaño natural.

�yendo las malezas, sobre todo las malváceas silvestres, arando temprano la tierra y haciendo rotación de cultivos.
Pero en caso de grandes ataques será necesario combatirlos de la siguiente manera:
Pulgones (Lámina IV - 4):

Disolver % kilo de jabón blando o jabón verde en 5
litros de agua de lluvia hirviendo. Ya disuelto el jabón
se retira del fuego para evitar incendios y se agrega inme·diatamente 1O litros de kerosén, agitando fuertemente durante 5 a 1O minutos hasta que se produzca una mezcla
.cremosa que se espesa cuando se enfría.
Antes de pulverizar se agregarán 8 litros de agua por
cada litro de la mezcla. La primera aplicación debe darse
·cuando se noten las hojas arrugadas y deformadas por los
pulgones. La segunda pulverización se aplicará 15 días
.después para destruir las crías.
Es necesario pulverizar bien las hojas en sus 2 caras.
Arañita roja (Lámina IV - 2) :

Cuando se noten las arañitas o sus huevos en la cara
inferior de las hojas se aplicará un espolvoreado con azufre en polvo o una pulverización en igual forma que para
los pulgones.
Chinche tintórea (Lámina IV - 2) :

Colocar pequeños montones de semillas en el campo
.e n el invierno; Cuando están cargadas de chinches se matan con agua hirviendo y esa semilla servirá nuevamente
de trampa.
41

�Otras chinches (Lámina IV - 8 y 9) :
Se pulverizará con el mismo producto que se usa contra los pulgones, cuando se note el ataque.
Mosquilla o tingido (Lámina IV - 3) :

Pulverizar cuando se note el ataque, en verano, con
el mismo producto que se usa para los pulgones.

Resumen de medidas de prevención contra
insedos y enfermedades .
l 9 No permitir que los yuyos invadan el algodonal o
los campos vecinos.
9
2 Quemar los rastrojos.
3 9 Arar en otoño o en invierno, para destruir los refugios invernales que los insectos forman en la
tierra.
4'-' Preparar temprano la tierra para la siembra, hadendo un trabajo prolijo.
9
5 Sembrar solamente semilla sana y desinfestada
contra la "lagarta rosada".
6 9 Carpir superficialmente el algodonal, durante un
período de 90 días después de la siembra.
7 9 Pulverizar en .diciembre y enero preventivamente
con Fluido larvicida al 1 (uno) por mil.
8 9 Vigilar la aparición de los primeros gusanos u
otros insectos, destruyéndolos pulverizando o es- ·
polvoreando el cultivo.
9 9 Practicar la rotación de cultivos en la cual el algodón no siga a un cultivo anterior de maíz o de
algodón.

Siga esto s
co n se jos y
obt end r á
mayores
ga.nancias.

42

�1OQ No cultivar mayor superficie con algodón de la

que puede ser debidamente atendida y cuidada
por la familia.
Por lo general, 1O a 15 Has. de algodón es el máximo que una familia puede atender en forma eficaz.

Fig. 19. -

Carro pu l ve r izador f a br ica d o en fo r ma económ ica por cha carero s

Instrucciones sobre la forma de aplicar las
pulverizaciones y espofvoreos
Pulverizacion es :

Se aplicarán en aquellas zon·as . donde los rocíos no
lleguen a mojar las plantas.
Es necesario pulverizar · en forma de lluvia muy fina
o niebla, de arriba hacia abajo y también . de abajo hacia
· 43

�arriba, para obtener una buena distribución del insecticida:
en toda la planta y evitar que las gotas grandes quemen las
partes tiernas de la misma. Para esto será necesario poseer un buen pico pulverizador y que el líquido salga con
bastante presión.
Los días de mucho viento o que amenace llover no se
deberá pulverizar.
Si el ataque de las plagas es importante habrá que
pulverizar aunque haya viento, siempre que no sea muy
fuerte, haciéndolo siempre a favor del mismo.
Agitar constantemente el líquido para que el insecticida esté siempre bien mezclado.
Pulverizar bien con el remedio la cara interna de las hojas_
En caso de que llueva 2 o 3 días después de la aplicación del insecticida será necesario una nueva pulverización_
Espolvoreos:

Se aplicarán donde caigan rocíos, de mañana temprano.
Es conveniente usar espolvoreadores, pero careciéndose de ellos puede emplearse el método que se describe a
continuación, para el que se requiere solamente un palo y
2 bolsitas de tejido abierto:
Se coloca el insecticida en polvo en ·las 2 bolsas y se
atan éstas en los extremos de un palo o caña a distancia
tal que cada bolsa cuelgue encima de una hilera de algodón. La caña es llevada por una persona a caballo que, al
caminar entre los 2 surcos de algodón, golpeará ligeramente
el palo en forma . que el polvo contenido en las bolsas se.
desprenda y forme · una nube que se asentará sobre las
plantas.
1

44

�Las máquinas espolvoreadoras hacen un trabajo más::
perfecto , siendo por lo tanto más conveniente su empleo.
No se deberá espolvo rear con mucho viento o cuando,,
amenaza lluvia, pero si el primero no es muy fuerte, se podrá efectuar la operación siguiendo la dirección contraria
al mismo, para evitar la acción perjudicial sobre personas y
animales del polvo que queda en suspensión. Lloviendo hasta 3 días después de la aplicación, será .
necesario repetirla.
N oTA:

Todos los insecticidas arsenicales son venenosos, por lo tanto deberán:
guardarse en sitios apropiados y tomarse todas las precauciones nece ·
sarias durante su manipul eo, para evitar posibles accidentes.

COS~CHA

La cosecha se inicia generalmente a fines de febre ro'
o principios de marzo, según la época de siembra y la
marcha general de la estación.
Como los capullos del algodón no maduran nunca to- ·
dos al mismo tiempo, la cosecha tiene que ser forzosamente escalonada. Se comenzará la recolección cuando el
algodón esté bien maduro y se note el mayor número de
capullos abiertos correspondientes a la primera maduración.
Prácticamente se hacen 3 o 4 cosechas hasta que las
primeras heladas perjudican el cultivo. La cosecha del
algodón debe ser efectuada con el mayor esmero posible
pues de ella depende en gran parte la calidad del algodón
y el ptecio que se pueda obtener.
La recolección se efectúa a mano recorriendo los cosecheros las líneas y cosechando el algodón maduro. Un

45

Sepa re
al cosechar!ll algodón
bueno
del i nfer ior_

�obrero práctico trabajando de 1O a 12 horas diarias, término medio puede recoger de 50 a 80 Kgs. de algodón en
bruto.
Los agricultores que tengan interés en obtener las
mayores ganancias del algodón que cosechen, deberán seguir las siguientes instrucciones:
1) Cosechar cuando la fibra, por aumento de volumen, sobresalga de los capullos lo que indica que
está madura.
2) Hecoger el algodón sano y limpio separadamente
del manchado, sucio, caído, mojado o dañado por

F ig . 2 0 . -

La fa mili a d el ag ri cultor cosech a nd o el a lg o dó n.

las plagas. Separando el algodón en bruto de calidad buena del de mala calidad se conseguirán
mejores precios, y lo mismo ocurrirá si se desmotan por separado las calidades distintas para
vender la fibra.
3) No cosechar capullos verdes porque su fibra es
más débil, rinde menos y por lo tanto el precio
será menor.
46

�4) Comenzar la cosecha cuando se ha secado el rocío. No se debe recoger algodón húmedo o mojado, sea por el rocío o por lluvias. Cuando la
estación se presenta muy lluviosa y es imprescindible recoger el algodón para evitar que se pierda&gt;
será necesario secarlo.

5) Se debe cosechar limpiamente. El algodón sucio ,
cargado de hojas, tierra o arena vale menos. Es
necesario recolectarlo una vez maduro 1o más i:apidamente posible, para evitar que se ensucie con

l!,ig. 2 1. -

Seca n do el algo dó n cosechad o.

la tierra o arena y que se resequen demasiado !as
hojitas que rodean los capullos, porque entonces
se vuelven quebradizas y se adhieren al algodón.
6) Nunca debe mezclarse tierra, palos u otras impurezas o humedecer el algodón para aumentar su
peso, porque este aumento de peso no compensa

la disminución del precio que se ha de pagar.
47

�7) El algodón podrá ser cosechado en bolsas, lienzos
o bolsones, pero deberá ser llevado a granel a la
desmotadora. El procedimiento es el siguiente:
una vez pesadas las bolsas o bolsones que contie-Haga desmotar
su algodón y
nen el algodón en bruto recolectado por cada co-venda la fibr a .
sechero, se vacían en un carro, camión o cualquier
otro vehículo que esté bien limpio, se cubre con
una lona o arpillera y se lleva a la desmotadora.
Se ahorrarán lienzos y bolsas, y se obtendrá una
partida más pareja.
8) Cuando el algodón está húmedo o mojado, deberá ser secado en secaderos que puede fabricar
el mismo agricultor sin grandes gastos, con algunos postes y varios metros de alambre tejido de
malla fina o arpillera. Sobre el alambre tejido o
la arpillera colocados a unos 50 cms. de altura
sobre el suelo, en un lugar limpio y resguardado
de los vientos, se extiende el algodón, en capas de
1O o 15 cms. más o menos de espesor, durante las
horas de sol, teniendo cuidado de que no se reseque. Este secado resulta muy barato y permite
obtener mejores precios.
Cumpliendo estas instrucciones se obtendrán mayo!fes ganancias porque no hay que olvidar que el algodón

que vale más es el niás limpio, seco y brillante.
'S~LECCION

DENTRO DEL CULTIVO, DE LAS M~JORES
PLANTAS PARA OBTEN~R S~MILLA PARA LA
Sl~MBRA PROXIMA

Ya se dijo que la mejor semilla para siembra es la
buena semilla de la localidad donde se quiere sembrar, y
que la compra de semilla en las desmotadoras p resenta
48

�~\

\

graves inconvenientes. El buen agricultor deberá reservar
para siembra la mejor semilla producida en su cultivo; haciéndolo así conservará el tipo del algodón, mejorará los
rendimientos y la calidad de la fibra y en consecuencia los
beneficios serán mayores.

Fig. 22. - A la izquierda, a lgo dón en bruto de p l antas sel eccionad as dentro
del cultivo. A la d erecha, algodón en bruto de plantas comunes.

Poco antes de la primera y de la segunda recolección
deberá recorrer ~l algodonal y cosechar separadamente el
mejor algodón de las mejores plantas. Esta selección se
hará teniendo en cuenta las siguientes condiciones:
·
1) Cantidad de capullos por planta y cantidad de algodón en cada capullo.
2) Maduración temprana del algodón y gran propor-·
ción de capullos que maduren al mismo tiempo.
3) Capullos que abran bien para facilitar la recolección pero sin permitir la caída del algodón. No se
elegirán plantas enfermas o dañadas por sequías
y heladas.

49

Reserve para.
siembra.
la. mejor
semilla de
sus planta s~

�Las mejores plantas seleccionadas, serán marcadas
para evitar ,c onfusiones, y se elegirán de cada una de ellas
los mejores capullos por su estado de madurez, tamaño y
calidad de la fibra. La calidad de la fibra se determina
fácilmente peinándola sobre la semilla en forma de alas de
mariposa como indica la figura 22. Una buena semilla

Fig. 23. -

P la nta s selecciona d as por la cantidad y caJ ida d de su a lgodón.

para siembra debe tener mucha fibra de longitud uniforme
y que sea fuerte y suave. El algodón en bruto recolectado

en estas condiciones será almacenado y desmotado por separado del resto del producido por el algodonal. La semilla así obtenida será desinfestada y conservada en lugares
secos y ventilados hasta la época de la siembra. Sobre la
forma de desinfestar esta semilla debe consultar al Inspector Sanitario o al Agrónomo Regional de su zona.

so

�\

ROTACION

D~

LOS CULTIVOS

La rotación de los cultivos, que consiste en no cultivar varios años seguidos el mismo producto en el mismo
terreno, es aconsejable cuando los rendimientos no sean
satisfactorios. La rotación no significa dejar de sembrar
algodón durante varios años, sino cambiar cada año el lugar del cultivo dentro de la misma chacra.
Sembrando mucho tiempo algodón en el mismo suelo,
los rendimientos irán disminuyendo y como consecuencia
serán menores las utilidades que percibirá el agricultor. La
rotación de los cultivos presenta las siguientes ventajas:
1) Disminuyen las probabilidades de quedar un año
sin ninguna cosecha.
2) Hace más fácil la defensa contra las plagas.
3) Ayuda a destruir algunos yuyos.

La rotación permite un mejor aprovechamiento del
suelo, es entonces necesario distribuir los cultivos de manera que la tierra sea utilizada todo el año. Se obtendrán
así mayores ganancias y bien distribuídas durante el año,
ya que algunos cultivos darán sus beneficios en Prima- ·
vera, otros en Otoño y otros en Verano y el agricultor tendrá siempre a su disposición la reserva de dinero necesaria
para hacer frente a sus compromisos.

CULTIVO D~L ALGODON ~N ZONAS D~ Rl~GO
Se ha dicho en otro lugar, que en aquellas regiones
donde las lluvias anuales no alcanzan a 550 mms. es necesario emplear la irrigación para el cultivo del algodonero.
51

�No riegue
el algodonal
mientras las
plantas están
creciendo.

Ante todo, si la estación no acompaña con una lluvia
abundante, será necesario hacer un riego adecuado a fines
del invierno y efectuar después una labor de arado y rastreo para sembrar en terreno con bastante humedad.
U na vez arado y preparado el terreno y poco antes de la
siembra deberá ser regado y rastreado con esmero a fin de
que la semilla quede depositada en tierra húmeda para producir una germinación rápida. Si el riego ha sido lento y
duradero para que el agua penetre bien y para evitar el
arrastre de tierra y luego por los rastreos se mulle completamente la tierra evitando la pérdida de agua por evaporación, es probable que no se necesiten más riegos hasta 6
u 8 semanas después de la siembra. Esta es una regla general, pero habrá que hacer excepción para tierras arenosas sueltas en donde un viento cálido podría secar el suelo.
No obstante, una vez que las raíces estén bien arraigadas es
mejor postergar un nuevo riego por tanto tiempo como sea
posible, especialmente en las tierras muy ricas donde existe
el peligro de que las plantas se vayan en vicio.
El exceso de riego en el ambiente cálido de la región
algodonera provoca en la planta un gran desarrollo, la cual
manifiesta la tendencia de irse en vicio con la consiguiente
disminución de la cosecha. Esta tendencia a irse en vicio obliga a emplear mayor distancia entre líneas y también entre plantas, a fin de facilitar la maduración pareja
del algodón y hacer más fácil la lucha contra las plagas.
En las zon as de regadío las distancias ,e ntre líneas deberán
ser de 1.20 a 1.40 mts. aproximadamente dejando de 0.30
a 0.40 mts. entre plantas.
Estas distancias pueden variar según la calidad de
los suelos y el tipo o variedad de algodón cultivado.
Antes de la fructificación hay que usar el agua de
riego en cantidad tan reducida como sea posible sin per-

52

�judicar el vigor de la siembra. Deberá demorarse el riego
hasta el momento en que las hojas muestren señales de
marchitarse poco antes de mediodía. La humedad del suelo
deberá ser mantenida mediante carpidas.
En los meses de enero y febrero, es decir una vez
comenzada la floración, si no se producen lluvias o éstas
son de poca importancia, debe regarse el algodonal para
evitar la caída de las hojas y para favorecer el desarrollo
de los capullos. En este período, la planta debe tener a su
disposición mucha humedad en el suelo y ·en consecuencia
el agricultor procurará arreglarse de acuerdo con la cantidad de agua de que disponga, los turnos que le toquen y la
forma de hacerlos, para aprovecharla convenientemente y
perder la menor cantidad posible.
11 "'"'"""'" ':::l su
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~ 1 a 11godo'n
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fructificación normal sin haberse ido en vicio y se apresurará la formación de capullos.
Después de la primera recolección generalmente es
mejor dar un riego a fin de permitir el rápido y parejo
desarrollo de los capullos tardíos. Sin embargo, después
de la 2~ cosecha no hace falta que las plantas crezcan en
forma vigorosa, aunque puede ser conveniente dar otro
riego si hay posibilidad por la marcha de la estación, de
que madure otra buena cosecha. Un exceso de agua después del mes de marzo demora la apertura de los capullos
o peras especialmente en algodones muy desarrollados y
favorece el desarrollo de las enfermedades.
Con la temperatura cálida del verano el ciclo normal
desde la floración hasta la apertura del capullo es de 45 a 55
días pero durante el otoño, a medida que los días se acortan
y la temperatura baja, este período de desarrollo del capullo
puede alargarse gradualmente hasta 70 y aun 80 días. Por
consiguiente, antes de aplicar los riegos tardíos, habrá que
vl~UlCllUU

l

H~ba.1

53

�tomar en consideración los factores siguientes: . fechas -de
probables heladas tempranas, daños por insedos, período
de desarrollo del capullo y estado vegetativo de las plantas.
En la zona de riego de la provincia de Santiago del
Estero en años normales no es necesario regar más de una
. H~!:P 1~:~p~deas vez. Este riego se dará entre la primera y la segunda
ca.da lluvia.
arada.
En años muy secos habrá que dar otro riego después
de la siembra y un tercero muy ligero cuando se observen
una buena cantidad de capullos formados.
La organización de los turnos de agua es a veces con~
traria al uso del riego en los momentos de mayor exigencia, por ello, el agricultor debe aplicar al terreno los trabajos de cultivo para mantener mullido el suelo y evitar
la pérdida del agua por evaporación. La rastra de dientes
y los cultivadores utilizados con frecuencia, salvan en
parte la deficiencia del riego y permiten mantener en buen
estado los cultivos hasta el momento de disponer de agua.
Aun en los cultivos con riego es imprescindible efectuar las carpidas para destruir los yuyos y conservar la
humedad.

DOND~ D~B~ DIRIGIRS~ ~L

AGRICULTOR PARA
INSTRUCCION~S PARA

~
~L ~NVIO D~ MU~STRAS

CONSULTAS

Las indicaciones que contiene esta Cartilla son las
que se juzgan indispensables que conozca el que se dedique al cultivo del algodonero. Deberá por lo tanto leerlas
y aplicarlas, cumpliendo también las disposiciones que contienen los Decretos que se transcriben.
Los agricultores que deseen aclarar cualquier duda o
54

�consultar cualquier asunto relacionado con el algodón podrán dirigirse personalmente o por nota al técnico que se
encuentre más cerca de su chacra; él visitará su cultivo y
le da rá las indicaciones que aclaren lo que interese, pudiendo tener la seguridad de que será atendido sin que le
cueste nada, porque, por ser oficiales, estos servicios son

absolutamente gratuitos.
Diríjase a la Junta Nacional del Algodón, Juncal 866,
Buenos Aires, o en su defecto al siguiente personal técnico:
Director de la Estación Experimental. Presidencia
Roque Sáenz Peña - (Chaco) , F . C. C. N. A.
Director de la Estación Experimental La Banda (Santiago del Estero) .
Director de la Estación Experimental Las Breñas
Consulte al
(Chaco) F. C. C . N.A.
Agrónomo
R egional o al
Director de la Estación Experimental Colonia Mas- I n spector
Sanitario de
su zona .
cías, Departamento Garay (Santa Fe).
Agrónomo Hegional - Empedrado (Corrientes).
Agrónomo Regional - Resistencia (Chaco) .
Agrónomo Regional - Charata (Chaco) .
Agrónomo Regional - Villa Angela (Chaco).
Agrónomo Reg\iona1 - Quitilipi (Chaco).
Agrónomo Regional - Est. Km. 100 - Colonia Castelli (Chaco) .
Agrónomo Regional - F ormosa.
Agrónomo Regional - Santiago del Estero.
Agrónomo Regional - Bandera ( Stgo. del Estero) . .
Agrónomo Regional - Salta.
Agrónomo Regional - J ujuy.
Agrónomo Regional - Tucumán.
Agrónomo Regional- Chajarí (Entre Ríos).
Agrónomo Regional - Catamarca.
Agrónomo Regional - Santa Fe.

55

�Agrónomo Regional - Reconquista (Santa Fe).
Agrónomo Regional - San Cristóbal (Santa Fe) .
Sobre plagas y enfermedades, desinfestación de semilla y en general todo asunto referente a sanidad del algodonero, consulte a:
Jefe de la Sección Sanitaria Algodonera, Resistencia
(Chaco) o a cualquier inspector de este Servicio, destacados en:
Resistencia (Chaco) F. C. C. N. A.
Presidente de la Plaza (Chaco) F. C. C. N. A.
Presidencia R. Sáenz Peña (Chaco) F. C. C. N. A.
Ch ara ta (Chaco) F. C. C. N. A.
Villa Angela (Chaco) F. C. S. F.
Puerto Bermejo (Chaco) F. C. C. N.A.
Corrientes.
Santiago del Estero.
Añatuya (Santiago del Estero) F. C. C. N. A.
Formosa.
Tucumán.

Envío de muestras
La Junta Nacional del Algodón le clasificará y analizará gratis cualquier muestra de fibra, o de algodón en
bruto. Esas muestras deberán ser de 250 grs. cJu. para
el algodón en bruto y de 150 grs. para fibra. Deberá enviarlas muy bien envueltas y traer todos los datos necesarios para su identificación en una hoja de papel colocada
dentro de las muestra. En el papel envoltorio se pondrá
el nombre del remitente y la localidad .
. 56

�Esos datos necesarios para la identificación, son:
Fecha
Nombre del Agricultor
Localidad
Variedad o tipo a que corresponde la muestra.
Fecha de siembra y de cosecha
Plagas o inconvenientes que sufrió el cultivo
Rendimiento aproximado por Hectárea
Si la muestra es de fibra deberá agregarse.:
Desmotadora donde fué desmotado
Rendimiento de fibra del algodón.

57

�D~CR~TO
Declarando plagas del algodonero a la ':Lagarta rosada~', ''Oruga del ca pullo'', '' Isoca del algodonero ' ' y
otros insectos que fueran considerados en lo sucesivo
perjudiciales a la malvácea de referencia.
Bueúos Aires, junio 10 de 1924.

Visto lo informado por la Dirección General de Agricultura y
Defensa Agrícola acerca de la difusión que han adquirido en los algodonales del país ciertos insectos parásitos que pueden llegar a ocasionar serios e incalculables perjuicios al.cultivo de tan valiosa planta
textil, y
CONSIDERANDO :

Que el Poder Ejecutivo está facultado, de acuerdo con el artículo 29 de la Ley 4863, para declarar plagas de la agricultura a los
, parásitos que la perjudican;
Que en virtud de haber adquirido el cultivo del algodonero un
gran incremento, debido al fomento oficial y particular que del
mismo se ha hecho en la extensa zona apta para su desarrollo en el
país, el Poder Ejecutivo se ve en la necesidad de dictar urgentemente las medidas tendientes a la destrucción obligatoria de los
parásitos que devastan ese cultivo;
Que por el momento conviene declarar plagas de la agricultura
a los siguientes insectos parásitos del algodonero: Pectinophora gossypiella, vulgarmente conocida con el nombre de "lagarta rosada",
Chloridea obsoleta o Heliothis armigera, denominada ''oruga del capullo'' y Alabama argillácea o Alletia argillácea, designada '' isoca
del algodonero",

El Presidente de la Nación Argent.ina,
DECRETA:

Artículo 19 - Decláranse plagas del algodonero, conforme al
art. 29 de la Ley 4'863, los siguientes insectos parásitos: Pectinophora gossypiella o Gellechia gossypiella, vulgarmente conocida con
el nombre de "lagarta rosada"; Chloridea obsoleta o Heliothis armigera, denominada ''oruga del capullo''; Alabama argillácea, designada '' isoca del algodonero'' y todos aquellos que en lo sucesivo
fueran considerados perjudiciales a la malvácea de referencia.

58

�Art. 29 - Derógase el decreto de fecha 20 de diciembre ele 1905
en lo que a la destrucción ele las diversas especies ele orugas del
algodonero se refiere.
Art. 39 - Comuníquese, publíquese y clése al Registro Nacional.
ALVEAR
P. JUSTO.

AGUSTÍN

DECRETO REGLAMENTARIO
Buenos Aires, julio 2 de 1924.

Vistas las presentes informaciones producidas por la Dirección
General de Agricultura y Defensa Agrícola en las que propone la
conveniencia de reglamentar, a la brevedad posible, el decreto de
junio 10 ppdo. por el que se declaró plagas de la agricultura a la
"lagarta rosada", "oruga del capullo'' e "isoca del algodonero'', y
CONSIDERANDO :

Que la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola ha
podido establecer aproximadamente el área de difusión que ha adquirido en la zona algodonera del país cada uno de los parásitos citados;
Que con respecto a la '' Pectinophora gossypiella'' o '' Gellechia
gossypiella ", vulgarmente conocida con el nombre de "lagarta rosada'', puede llegar a ocasionar la devastación más intensa . del cultivo del algodonero, por lo que conviene especialmente circunscribirla para combatirla en su zona actual de infección que comprende
a los territorios nacionales del Chaco y Formosa y provincias de
Santiago del Estero y Corrientes;
Que a los efectos del estricto cumplimiento de esta reglamentación, conviene que la zona precedentemente deslindada lo sea por
medio de un cordón sanitario para evitar que con el libre tránsito
de la semilla de algodonero atacada y procedente ele la misma, pueda
favorecerse la difusión de la "lagarta rosada" en los algodonales
aun indemnes del país;
Que para obtener resultados eficaces en la campaña sanitaria
que debe emprenderse sin demora contra tan pernicioso enemigo, es
menester que el Ministerio de Hacienda disponga que no se permita
el libre tránsito interno de semilla de algodón desmotada o no, entre
las diversas aduanas y receptorías de -los ríos Paraguay y Paraná,
sin el previo requ_isitó de que toda partida de dicha simiente vaya
acompañada del respectivo certificado de su buen . ·e stado sanitario,
otorgado por autoridad competente de la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola;
Que igual exigencia debe imponérsele a los fines precedentemente indicados, a las empresas ferroviarias y fluviales en jurisdicción de la zona infectada ;

59

�Que conviene también establecer la obligación de que todo establecimiento en que se desmote o se industrialice semilla de algodonero, posea los elementos sanitarios eficaces para proceder al tratamiento de la misma, debiendo primero autorizarse su habilitación
oficial y ulteriormente fiscalizarse el buen funcionamiento de las
cámaras, etc., de desinfección que a tal efecto sean autorizadas por
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola ;
Que dada la naturaleza de la plaga de referencia y la intensidad
de la devastación que del cultivo puede producir, no corresponde
conceder indemnización alguna en mérito de lo que dispone el artículo 15 de la Ley 4863 ;
Que en lo que respecta a las otras orugas declaradas plagas por
el mismo decreto, son ya conocidos por los agricultores los tratamientos preventiYos y destructivos de las mismas, por lo que es suficiente hacer obligatorios los indicados en la circular N9 180 de fecha
octubre 27 de 1923, del Ministerio de Agricultura;
El Presidente de la Nación A_rgentina,
DECRETA:

Artículo l 9 - Reconócese como zona infectada por la ''lagarta
rosada'' los territorios nacionales del Chaco y Formosa y las provincias de Santiago del Estero y Corrientes.
Art. 29 - No podrá trasponer los límites de la zona mencionada en el artículo anterior, ninguna partida de semillas de algodonero sin que vaya acompañada de la guía sanitaria de libre tránsito otorgada por autoridad competente de la Dirección General de
Agricultura y Defensa Agrícola, y en la cual se especifique haber
sido desinfestada por los procedimientos que se mencionan en esta
reglamentación.
Art. 39 - A los efectos del cumplimiento del artículo anterior,
las aduanas, receptorías y empresas ferroviarias y fluviales afectadas
por esta reglamentación, exigirán, las primeras para la libre plátiea
de las partidas de semillas y las segundas para permitir el embarque,
la presentación del certificado de que habla el artículo 29.
Art. 49 - Sólo podrá circular dentro de la zona declarada infectada en el artículo 1 9 , las partidas sean de capullos o de semilla
de algodonero· en su estado natural o desmotada, que vayan con
destino a desmotarse o desinfestarse en los establecimientos oficiales
autorizados.
Art. 59 ~Todo establecimiento en que se desmote semilla de
algodonero deberá inscribirse en el registro que a tal efecto llevara
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola.
En dicho registro se hará constar la capacidad de la labor diaria de esos establecimientos, máquinas empleadas, etc., en las distintas elaboraciones (desmote, producción de aceite, etc.) de la semilla de referencia. Lo propio se hará en lo que atañe a los edificiosr

60

�instalaciones y otros pormenores que serán especificados al hacerse
la inscripción.
Art. 69 - Los establecimientos, fábricas, etc., en que se desmote
o se elabore semilla de algodonero , deberán tener dentro del plazo
de un mes las instalaciones y elementos necesarios para la eficaz
desinfección de la simiente y productos que pueden ser vehículos
de la difusión de la "lagarta rosada", debiendo, para permitirse su
funcionamiento s.e r previamente inspeccionadas por un técnico de
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola y aprobadas por el mismo. Estas instalaciones serán periódicamente inspeccionadas a efectos de comprobar su buen funcionamiento. Si el
inspector comprobare cualquier irregularidad en dicho funcionamiento, quedará facultado para retirarse del establecimiento y sin
más trámite labrará el acta de práctica, elevándola con todos los
antecedentes del caso a la Superioridad, para su aprobación y retiro
de las prerrogativas concedidas, si hubiere lugar a ello.
Art. 79 - Todos los establecimientos que se dediquen a las operaciones de cualquier carácter que ellas sean con los capullos o semillas de algodonero, deberán poseer un depósito especial para el
almacenamiento de dichos productos, el cual tendrá como anexa a
él una cámara de desinfección construída en un todo de acuerdo a
las instrucciones que impartirá la Dirección General de Agricultura
y Defensa Agrícola.
Art. 89 La Dirección General de Agricultura y Defensa
Agrícola enviará a todos los que así lo soliciten planos oficiales de
la cámara de desinfección aprobada por la misma. Los. Dir~ctores,
Gerentes, etc., de los establecimientos de que habla el artículo anterior y que, de acuerdo a lo facultado en el artículo 1Q9 deseen
emplear otros sistemas que el reconocido oficialmente como eficaz,
someterán a estudio de la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola los planos de las cámaras de desinfección que proyecten, a fin de ser aprobados por dicha Repartición.
Art. 99 - Las cámaras de desinfección de los diferentes productos a que alude este decreto deberán ser construídas en mampostería o de cualquier otro material similar con revoque externo e
interno, cierres herméticos a presión, y con capacidad proporcional
a la labor que realicen los establecimientos que las posean.
Art. 1Q9 - El sistema de desinfección que deberá emplearse y
que se reconoce oficialmente como eficaz, será por medio del bisulfuro de carbono a la dosis de cuatrocientos gramos por metro cúbico y por espacio de veinticinco horas, a la temperatura mínima
de diez y seis grados centígrados, siendo la más favorable la comprendida entre los veintiuno y veinticinco grados centígrados. No
obstante lo establecido en este artículo, podrán los establecimientos
que lo desearen, emplear otros sistemas más modernos de clesinfeeción por medio del calor o bien por el bisulfuro de carbono actuando
en el vacío.

61

�Art. 119 - El Ministerio de Agricultura de la Nación instalará
en los lugar·es y cuando lo juzgue y estime conveniente equipos
completos de desinfección perfeccionados para propender a una
mejor sanidad de la simiente de algodonero.
Art. 12 9 - Queda sobreentendido que todos los envases destinados a contener semillas de algodonero deberán ser desinfestados
previamente.
Art. 139 - Las semillas destinadas a siembra o transporte deberán ser envasadas inmediatamente después de haber sido desinfestadas colocándosele a cada envase un rótulo que diga: Nombre
del establecimiento, fecha de la desinfección y llevar también escrita
la palabra : Desinfestada.
Art. 149 - Oportunamente el Ministerio de Agricultura hará
conocer en la forma más completa y amplia posible, la nómina de
los establecimientos o comerciantes oficialmente autorizados para
la venta de semilla desinfestada.
Art. 159 - Queda prohibida toda siembra con semillas que no
hayan sido desinfestadas, sea en los establecimientos oficialmente
habilitados para ello o en los equipos de que habla el artículo 119.
Los agricultores que recibieran semillas y que notaren la ausencia
de los rótulos de que habla el artículo 13 9 deberán abstenerse de
sembrarla y dar cuenta inmediatamente a la autoridad más próxima
dependiente de la Dirección General de Agricultura y Defensa
Agrícola. Comprobada que fuera la infracción, se ordenará la destrucción inmediata de la partida o del cultivo que con ella se hubiera hecho, concordante con lo dispuesto en el inciso 29 del artículo 29 de la Ley 4863. lAl mismo tiempo le será retirada la oficialización al establecimiento de procedencia de dicha partida sin
perjuicio de aplicarle la penalidad que corresponda.
Art. 169 Si el agricultor notare la presencia de capullos
atacados por la "lagarta rosada", no obstante todas las precauciones sanitarias de que habla esta reglamentación deberá proceder
inmediatamente a su amputación y quema y si así no lo hiciere se
aplicará con todo rigor lo dispuesto en los artículos 69 y 89 de la
Ley 4863.
Art. 179 - Una vez efectuada la cosecha y tan pronto como
sea posible deberá procederse a la quema del rastrojo y roturación
del terreno.
Ar.t. 189 - Por lo que respecta a los métodos prevep_tivos y
de destrucción para las otras dos orugas declaradas plag!;1S• por el
decreto de fecha 10 de junio del año en curso, serán obligatorios
los aconsejados en la circular N 9 180 de fecha octubre 27 de 1923
del Ministerio de Agricultura.
Art. 199 - Comuníquese, publíquese y dése al Registro Nacional.
ALVEAR
AGUSTÍN p. JUSTO.

62

�IN D IC~
Pág.

Introducción

3

Extensión que puede cultivar cada agricultor y elementos necesarios . .

4

Condiciones generales del cultivo

6

Preparación del suelo . . . . .

9

Siembra . . . . . .

16

Cuidados del cultivo

25

Plagas del algodonero y forma práctica de combatirlas

31

Cosecha . . . . . . . . . ·. . . . . . . . . . . .

45

Selección dentro del cultivo, de las mejores plantas
para obtener semilla para la siembra próxima

48

Rotación de cultivos . . . . . . . .

51

Cultivo del algodón en zonas de riego

51

Dónde debe dirigirse el agricultor para consultas e instrucciones para el envío de muestras

54

Decretos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

58

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                  <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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                <text>Cartilla para el cultivo del algodonero. Instrucciones para el agricultor</text>
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                    <text>BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
MUSEO AGRICOLA OE LA SOCIEDAD RURAL ARGENTINA
PUBLICACIÓN N. O 51

PLANTAS

TEXTILES

EN LA

ARGENTINA

REPUBL I CA

PO R

CARLOS 0 .- G I RO LA

-

I ng e n ie ro Agronomo
D i r ector Honora.ria d el Museo Agrícola de la Soc i edad Rural A r ge n ti n a
Miembro de la Academia Nac i onal de Agronom i a y Veterinaria
Miembro de la Real Academia de Agricultura de Turin
Profesor de Agricultura Especi a l en la Un i vers i dad de Buenos Aires
Jefe del Laboratorio de B otánica del Ministerio de Agricultura
Miembro corresponsal de var i as Soc iedades de Agr i cultura etc , etc,

1928

Impre nta. ' ' Gadola" 8VENOS

Rivada,via. 775
AIRES

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

--

PLANTAS TEXTILES
EN LA

REPUBLICA

ARGENTINA

POR

CARLOS D.-GIROLA
Ingeniero Agronomo

IMPRENTA GADOLA
RIVADAVIA 775 - BUENOS AIRES

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

PLANTAS 'fEXTILES
en la Re pública Argentin a
POR
CARLOS D.- GIROLA

En la República ,\¡-¡~·entina las plantas Lextiles tienen poca importancia, si se consiclcrat1 clel punto de Yista clc la posihilid.vJ de su
cultiYo: tampoco la tiem:n rc,,pcclo f:el ni'1mc1"1&gt; y \':J.ri~lbd ele las especies sih·estres o indígenas existentes y que se iiueclcn explotar en
la época presente.
EI tern&lt;t aclc¡uicre, cu c~unhi,,, una impon:rncia cons[derahic, si se
ti en en prcsen Le las neces iclarlcs clcl p:l í s en Ii hr:ls textiles para los v? ·1 ios usos y aplic&lt;:1cioncs: rcc:ulta qne se irnp(11·t:1r(Jn e~1 J &lt;J.?.5 nutcrias
textiles y sus artefactos po;· yal&lt;'i" de 1 3-J.- coo. ooo ele pesos oro, más
del 20 o/e de la impor~acic'm toLll, fig;ur'.'cnclo bs íibras textiles varias
con 3-J.- ooo. coo ele peso-; '.1rn, y entr,: 6stas, casi 20. ooo _ooo de pE'sos oro ele arpilkra y yute: el alg-o&lt;lún y sus artefact-os -::c;1 G5.ooo.ooo
ele pesos oro. En l&lt;J27 se importaron materias kxtilcs y sas artefactos por Yalor ele '-+&lt;). 50_¡.. ooo pl'sos oro Jigur;rndo el alg:oclf.n con
(i2.753.ooo pesos OPl y las fibras textiles cli\·crsas con .¡_¡..000 . 000
de pesos oro, entre las cuale,, la arpillera y las bobas C('J1 más de
27 . ooo. ooo ele pesos oro.
Entre las libra~ textiles y materias te.: diles anotacbs en la estadística ele importacic'm, \·:irias se pueclcn obtener ele 12..::; piant;i.s LcxLiles exóticas cultiYahles en el país y ele las plantas tcxliles indígenas
explotables: cklwsl'. tener presente. entre Ia~~ pr:11wr2.s, e·; al¡.:;odíJnern,
Cll\'O cultinl en lo,; últinh&gt;s aiios ha cxcecliclo de LOo.ooo hcctúrea!"
co;1Íirrnanc\(i los prnrn'isticos optimist:ts &lt;¡t'.c clcscle l~rgo tiempo h~
Jornmlaclo S(}bre su propagaci,',n y p11n·cni,-.

*
Objeto ele esta 11101mg-rafía es el estudio de la-· plantas tex.:ilcs,
para llenar uno de los tan1o,.; claros ck nuestra literatura &lt;1g-rícc.Ja.
aume11tancl11 rnn elln las 1lhsen·acini1'..'s reunidas en 1()02 ,. publicadas
bajo el título ele "Plantas 'l'extiles. su cuiti,-o \' cxplotaciún en ;ns E!"taclo,; L'nidos del Thasil y en la República .\1:gentina ...

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-±El cultinl y la explritación ele las plantas textiles en 1él, República
1\rgentina ha clado Jugar a \·arias iniciai.iyas que no han prosperack.,
exceptuando las c1ue conciernen al algodonero; se ha1i· pul 1licaclo numerosas memorias en las que Jo.:; au~tires se han concretado ::i. ,menudo a esbozar () a t1 i \'aga r sobre el tcnn, sin determinar el verdadero
estado de las cuestiones inherentes a cacla nna de las plantas reseñadas. Lll gran optimismo 11a predominado siempre y éste ha inducido
a r1ue se constituyeran empresas, las cuales no han prosperado, porque
no tuYieron por fundamento ubscn·aciones serias, estudios técnicos,
experiencias prúcticas.

E:1 frecuente leer en las pqhlicacionc~; diarias, r¡uc tal o cual
planta textil present&lt;i. un ~r&lt;m poryenir y con brc,·es 1=itas y números
se plantea y resuch·e la cucstiún econc.'mli'..:a; tal yez sea este apresuramiento lo que ha hecho malograr lodos los proyectos y cuanto se
ha lleYado a la prúct ica. desde que se plantee\ el problema de b. explotación económica &lt;l.e las plantas textiles o si se &lt;1uiere, de la p·r oducción
económica de las iihras textiles.
El lino en las proyÍncias élc l~m:1ws .\ ire~ , ~anta Fe, Córdohé.1,
Entre Ríos y en otras prm·inci:\S y terr'.Lorius: el ní1/a1110. ~n las pro,·incias ele Jh1c1ws .\ÍJL''-' . ~'.anta J&lt;'e Ent 1·-.: Rí1&gt;S, C'.mloJ,a,,).Icucloza,
San Juan, Santiago clel Fstero, 'l'urnmún, Salta y Ju_iuy, y territorios
del norte argentino; el ru111io en el norte de Santa Fe, Corrientes,
Formosa, Chaco, ::.\ ! isione~. Tucurnún y otras pr0\·inci;1_:; d~l norte y
también en C(&gt;r&lt;loba; yarias plantas textil es indígenas, especi;:llmente
la pal/llera rnra11da_\' en l\nt~-c Ríos y terrilurios li111ít:·1_1fcs, !&lt;)S cara!Jllalá.s clcl Chaco, ! t'ormo,;;i y terrcnu'' colindélntcs, los c!:au!!CTrc.s ele
La Rioja y [ffO\' incias yecinas han sic\r) ,-:i ri:cs Ye::e .s objeto Lle rnltivo
y explotaci('m 1wr p&lt;~rticu1ares y soci.~dad·~-~ cxprcsamen:c constiluíclas. pero no han prospenclo hasta el presente.
Algunas ele esí&lt;ts plantas pnclían til1 ,-cz coustitui!- el porvenir de
más ele una empresa. pero ninguna ha tenido éxito, porque faltaron
investigaciones prc\'i:ts qt 1 L' habrían des;1.co11sejac1u su f0rmación o
por lo menos e\'itac\o h:-. pé-rclirlas que hz-1i1 clc1 enido su rk~arrollo y
precipitado su liquidaci(m.
Xo es por lo general que no se hayan conocicb los procedimien-los aclecuac\( h para la extrac..:ic.'m y la pn~p:n:1ción de 1as fibras o que
no se haya dispuestP ele m~cquit~aria~ o proccdimieElos ac\ccuados, siuo
(;ue los cálculos de lllS rimles y rle 100.: gastr)s no l1an · sicb hechos con
la precisión necesaria .\ han res11ltaclo rn [t,.; c1c1·:1clo.~ ele tal suerte
que el precin ele coste de la-.; fihra~ lia sich s11pc rior al Lie bs mismas
importaclas, haciencln impPsiblc su crnp1e&lt;l por los inclustria1es, por
no poder soportar la cornpC'tencia. a menos ele recurrir a c~crcchos protectore:-, exagerados. perjudiciales 1.ajo otros punto5'1 de vista a los
verdaderos intereses ele la agricu 1t n ra nacional.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

Dos plantas textiles emergen en la época presl'nte emre las (jll&lt;.'
ser{m reseñadas en estas notas: el ;:i,lgodonero y el formio.
El algodo11cro ya ha conc¡uist:Hl(I un 1uga.- cic pri111er o rden. Sus
productos tienen amplia colr¡cación: los filame11t0s. es decir, e1 alg-(1 ·c]ón que se exporta en su mayor parte. y las semillas que se u1ilizan
poi- las fábricas de aceite del país. El algodonero se cultiva sobre
100.000 bectúreas: tiene un porvenir seguro.
El /onnio ocupa el segundo lugar entre las plantas textiles. Exis ··
ten ya cultivos ele carácter industrial Y 'iU {ibra cornicw~a a lüilínr~e
en i'as manufacturas nacion&lt;lles. Extensas superficie&lt;; ele terrenn:,
adecuados estúi'1 disponibles p:ira Í&lt;l planración (le1 formin.
La fibra del lino adherirla a los tal1os que quedan de .~pués de la.
trilla del lino cultivado para la semilla. piwcle s.e]P.rarc-.c fftcilmente y
dar lugar a una iÍ~dustria importante. capaz ele surninistr:tr un pr' 1clucto ele mucha demanda y 1111;:1 riqueza consiclerahle: es tocla\· Í;~ p:·ematuro empero. asegurar -:u poryenir.
Las otras plant~ts textiles. el cúñamo y la rosella. el yute. el réLmio. y \'arias exúticas. las palmeras carancla.,-. los cara!!;uatús. los cha¡.:;uares y otr&lt;1s plantas indígenas constituyen por ahor:1 l111:1 simple
promesa: el tiempo y las espcriencias dcmnstrar{m lo que "C puede
esperar. Se han forjado muchas ilusiones. que se han clcsYancciclo a
las primeras tentatiYas ck c:-:plotación. como lo 11aré constar en liis
r:apítulos que cleclicaré a las di\'CTs;i.s plantas textiles.
Consigné alguna yez que, con rarísimas excepcione ..;, ~os C"tablccimientos que "se fundaron" para explotar las plé1ntas 1exti1es "-.;e
fundieron". no para afirmar que la cxplotaci('m ele la~. plantas textiles
indígenas no es posible en nuestro país. sino para dejar constancia del
estado ele la cuestic'm. e~pecialrnentc clel punto ele Yista ecorn\mico. y
para no alentar con optimi~· mos excesiYos a los que sin conncimient&lt;is
de la materia, pretenden dedicarse a empresas ele esta clase. per~i ­
g'ltienclo éxitos ilusorios.

'Cna serie ele problemas. especialmente ele índole econc'nnica. r¡tw
dan toclaYÍa por resolyer. para que cl cultivo y la explotación ele la~
plantas textiles pueda hacerse con probabiliclacles ele éxto. Es por 11"
l1abe1Alos estucliacln &lt;tntes ele iniciar los trabajos. que se han tenido &lt;11K
lamentar tantos insucesos. Por otra parte, ésto..: han preparado el ca
mino para resolYer las dificultades con acierto y es ele esperar que
poco a poco la producción ele fibra s textiles de \'arias clases pueda
hacerse con beneficios seg;uros. para cultiYadores e indnst riales.
_\l resciiar ca&lt;Í&lt;! una ric bs pL111L1s que lig·11ra11 en la -: listas c¡1 L·

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
-

íi --

~;j~· uc11

a eqos antececlent&lt;·,.; 11e crn1 ·~i:.:;11:ulo irn'.:cac;Ol .!C:'. ..;obre "U es 1aclo actual. clel punto ele \·ista dc1 c11lti\·o. ele la separaci&lt;'in &lt;1 ,::-;:trae
ci&lt;'lll y prcparacic'in ele la filir;t _': de su inclustrializ.~tci/Jn: ::nn c,.;in he
c:·eícln llenar una nccesiclacl, ..;aLisLu.:ic1 ;clo al &lt;:-:111 11ú~11en 1 ck :_-,msul Uts que se hacen continuamente y que :-.e contestan en tér111!nos impn:cisos. a menudo con reticencia..; _\· duelas, q~te lejos de sei'la:ar ;t l ink resaclo lo que k crnwiene hacer. aumentan las di ficultacb \" su i11deci
:-.i&lt;'m para resoh·er.
Si los que se ocupan ele estos asuntos p&lt;hccn in formaciones 111ejores o resultados que no coinciden con los que he consig·nacl". :· se
toman la molestia ele ,.;ometerlos a mi juicio. cont rihui r;.u1 a han-r ni;\s
completa la pn'lxi111a eclicic'l1l de este estudio. que me lw de cs{nr,:ar en
lcner al clía par;1 el progrc..;o de esta parte k la agTic11ltura e i;1,:u~; tri;~
agrícola argentinas.

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PLANTAS

TEXTILES

(LISTA POR NOMBRES VULGARES)

Afata ccmún

Sidl/ l'howbifo/i(I L.

Malváceas

Afata del río

, lb ;1fi/011 pr1t1r-ifl-or11111 St.llil.

Malváceais

Algodonero

Ooss.1;¡Ji1t111 hirs11t11n1 L .

Malváceas

Cáñamo

C1111ua his S({/iua L.

Urticáceas

Chaguar bravo

D yckia ve/asca 1w :\Ig.

Bromeliáceas

Chaguar salado

[)ei1111r1111tl1011

Chaguar de la sierra

íJ!' 1/hcroco11io

Caraguatá

, l rch111ru. po/yslu.chya. ( \ 'e ll. ) :\lg:.Bromeliáceas

Caraguatá

. l ef'lt111crr disli&lt;'l111111!1 11 Lem.

Carandá o Cara.ndá-y

l'l'il ltr i111u cu111 ¡Jesfl'is Dl' . l:'t t ;l'is. Palmeras

Formio o Lino de N. Zd::&gt;ndia

J'horwi11in /e11u.1· Forst.

Henequen, Pita o Agave

. l r;111·e si.wt/111111

Hibisco

JI 1bis&lt;'t ts s11bduriff11 L.

Malváceas

Hibisco

11 ibis('{{.~

Malváceas

Lino

/,¡1111111

Mera

Jfoi'/111 ·11

Falme!l"a blanca

C11¡1en1il'i11 ((//¡r¡, :\Iurong·.

Palmeras

Palmera morad2,

&lt;'opr&gt;r11iei11 n1/Jn1 :.\[orong-.

Palmeras

Palmera negra

(' u/HT/1.Ú'ill

Palmeras

Palo bcrracho o Samo-hy

Chorisiu sµ1' cto~11 St. llil.

Bombáceas

Palo borracho o yuchán

r'horisi11 111 .~11¡111s l\th .

Bombáceas

"Ramio blanco

!loel1111n-i11 1111•e11 (;&lt;1ud.

Urticáceas

·u·b1111ia11u111

.:.'llez.

!01111i[J cta l a

~-

1tsil1tf•ssiill t/ 111 f;.

Bromeliáceas

Liliáceas

Lináceas
Moráceas

Gris .

l'l' l"ift' /"11

Hak.Bromeliáceas

Amarilidáceaa

L.

cn11111'!ii1111s

11w1·11

Bromeliáceas

J\1:1J't.

Ramio verde

Urticáceas

Yatay

r'oco.~

Yatay-Poni

Diµ/ol/1e111i11111 litloro/1 ll11k.

Palmeras

-Yute

Con·h ontiJ

Tiliáceas

.1111/11.11

:\lart.

co ¡1.rnluris L.

Palmeras

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-

S-

PLANTAS

TE X TI L ES

( LISTA PL'R NQ ,\\BRES

Ao11ti/011 ¡¡1:1u·1'f/uri:111 St .Jli l.

C I LNTIFIC0 5'.

Afat a del río

Malváceas

.A.echmca. pulystachua ( \ 'p lL) l\Ig. Caraguatá

Bromeliáceas

Acch111('((. distic lu111il1!l Lem.

Caraguatá

Bromeliáceas

.A.r;111•e sisala 11a L.

Henequen, Pita o Agave

Amarilidáceas:

Bu eh 111 eria. 11 i t·ea. (Ja ur1.

Ramio blanco

Urticáceas

JJoe lrn1eria te11acissi11w Uaml .

Ramio verde

Urticáceas

Ca1111abis sat i rn L.

Cáñamo

U1ticáceas

Cocos Y atay :\Iart.

Yatay

Palmeras

Chorisia i11úy11 is Kth.

Palo borracho o Ynchan

Bombáceas

Cliorisia spe!'iosa :::;t. H il.

Palo borracho o Samo-hy

Bombáceas

Coprn1iciu alba. ":\ loroug.

Palmera blanca

Palmeras

Coper11icia cerif rra ::\Iart.

Palmera negra

Palmeras

Co71rrnicin rubra ":\forong.

Palmera morada

Palmeras

Corchor11s capsularis L.

Yute

Tiliáceas

I&gt;ci1111ca11tho11 11rb!liiiw111111 ::\fez.

Chagua.r salado

Bromeliáceas

Dc11theroconfo

longipetal(I. BaK. Chaguar de la sierra

Bromeliáceas

Diplothemiwu littornlc ::\l art.

Yatay-poni

P almeras

Dyckia t·elasc1111a ::\Jg.

Chaguar bravo

Bromeliáceas

Ooss.11pi11111 hirsu/11111 L.

Algodonero

Malváceas

Hibiscus ca1111{1bi1111s :-;_

Hibisco

Malváceas

IIibisc11s sabdariff(f h

HibiSC(,

Malváceas

Li.1111n1 11sitalissim11m L.

Lino

Lináceas

Jl aclura morn Gris.

Mora

Moráceas

P lt ormi11m tc11a.r J1'orst.

Formio o Lino de N. Zelandia

Liliáceas

8idn rhombifol·ia L.

Afata común

Malváceas

Trilhri11C1x campestn·s Dr. f't Gris. Carandá o Carandá-y

Palmeras

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

H-

ALGODO:\EHO
Dicotiledóneas

( Uossvpi11111. l1irs11/um L. et sp.)

Fa.m. Malváceas

El algodonero es la planta textil mús importante, al presente,
de la República Argentina y conser\·ará probablemente el primer rango durante largo tiempo. ;\o se observa ninguna, que pueda superarla
y dado sus variadas aplicaciones y el empleo tan generalizaclo de st1 .'
filamentos para la fabricac;c'm de tejidos para \ 'estir. l1:i_ ele consen·ar
y a firmar cada ,a ño m[ts su predominio.
~ \un que se hallaron desde tiempos lejanus, plantas de algodonero
&lt;?n yarias partes de la región septentrional ele nnestro país y se cnse ·
chó el algodón que producían. para hilar. tejer. y confeccionar Yes
ticlos. recién después ele mediados clel siglo pasado, especialmente cli1rante el período ele b guerra ele Secesión ele Estaelo-. L'niclos ele Y ort e
América. se inicia~·on experiencias ele culti\·o en 1·egnl;:ir escala Cl1 ];:
República , \rgentina y se introelujeron desmotadoras. Dcspnés ele la
guerra, la demanda ele] algodón argentino clisminuy(J, los precios Jx: jaron y el culti\'o f ué casi abanclonaclo o se co11sen·c'1 solamente sobre
reducidas superficies, ce?·ca ele las casas. para co:-1echar alg:ocli'm p:na
los usos fami li are:-1 .

lTa siclo a fine:-; del siglo pasado y a principios :le! prescn~c que
los colonos del Territorio ::\ acioríal del Chacn comenzaron a prnpag«:.l r
el cultiYo elel algoclnnero. a1 mismo tiempo que scmbr~han maíz. maní,
1 icino y eli\·ersas hortalizas: alcn1aelos en ,·arios ali.o:-, por precio". re muneraelores habrían propagado el cultiYo clel algoeloncro, si hs con tinuas oscilaciones ele las cot ií'.aciones. con tendencia a b ha j:t. \. la
inconstancia ele la clemancla nn h11l)ic~''11 ckt;:niclo su cnt11sias;rn1. Entre 1&lt;)OO y 1 &lt;1 r _:; 1&lt;1 :-:uperficic plantaela cc111 alg-oc1nr1cro en el
Chaco oscilc'J entre 1 . .=íºº y .) . .20n h&lt;'ct:'treas. &lt;~tF1.1entancln n elis111i11uye11clo al influjo ele las influencias n10ncionaclas.
La conflagracic'm muncliai ck 191_~ a 1~1K al reclucir :0:-1 culti vos en importantes regiones procluctoras . al 111 !srno ti&lt;:rnpo que acre .cía el consumo. nroYOdl :.&gt; i aurnentn de 1a clcmanch ele aig«lclÚi1 ,. la
~uba ele los prcci~s. incitar:d .1 a los pnb1aclo.-,'s de los p:tíses .1o;ici'e 'e
podía proclucir el algoclc')l1, a propagar C'i cultÍYO. En 1&lt;)1 3- 191 (J :a su-perficie sembrada excecliú ele .=i. oon 1wctfm~as. en 1&lt;J1 ó- rC) 17 ele~. 300 ·
Persistiendo las mismas cw~· as cles¡més ele! 2r111isticic ele 101 R. 1a superficie cultiYacla en el Territorio :\ acional el el Chaco si~·uic'1 cn 1.l' rnento. alcanzando en 1922- l lJ.2 .) a ~2. ooo hectúrcas. De:-1elc c:-;c: año,
en yista ele los resultados fayorahks obtenidos y por efecto el e la propaganda intensa efectuada por el -:\finis~('rio ele .\gricultu:·;-i. con ma -

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-

10 -

yo res meclios que la Dirección clel l\ ! usen .c-\~ricoh ele la Sociedad Ru ;·a\ Argentina. que nunca dejó ele fomentar el cnltivo de~ algodonero,
satisfaciendo a numerosas consultas. ·" por medio ele concursos y publicaciones. la superficie sembrada foé cada yez ma)ro r: 50.000 hectáreas en 1&lt;)23-192...¡.: ó5.ooo hect[nea: en 1~)2...¡.- r&lt;)2j; 85.000 hectáreas en 1925-1~)26 según estadísticas particubres: 105. ooo hectáreas.
en 1924- J925 y 1 q.ooo hect:'treas en r925-192ó seg-(111 la estélclística
de sementeras ele\ -:\ 1inisterio de . \gricultura.

Foto

orig.

Girola

.\lgod ourro ('haco

El cultivo del aígodoncro. aunque e11 largos interya\ns . pas&lt;'i ]ns
lí mites c\el Territorio T'\acional clel Chacn, para prn¡lagarse en \·arias
Jocalic\ac\es ele Corrientes, v ele esta PrO\·incia hacia el Territorio Nacional ele l\lisiones y el I'\o;·te ele Santa Fe,\. sucesivamente en la Provincia ele Santiag¿ ele\ Fstero. en las Pr~J\·incias ele 'J'ucum ftn, l.a
Rioja y Catamarca, y las próximas ele\ :\ oroeste y en Formosa, como
se puede observar en el mapa adjunto en el cual est·á repre sentada
gráficamente la clistrihuci&lt;'m del cultivo en 1&lt;)25 - 1&lt;).26. a pesar ele la
vasta área sobre la cual estún cliseminac\os los cultiYos ele\ algodonero,
se observa que es el Territorio l'\acinnal del Chaco, especialmente en
la zona litoral y a lo largo de las vías férreas, que se halla la mayor

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
-

1] -

superficie sembrada, la que representa las ntte\·e clécimas partes de
la extensión cultivada en tocia la República.

1\ o se olvide, respecto de b propag·ación del culti rn .Jel algodonero en el país. los estudios que he dectuaclo entre 1900 y 1&lt;)06, por
los que he fijado el paralelo ;)O de latitud Sud como límite meridional
ele la región algodonera argentina.
En la extensa superficie encerrada por ](Js límites ::\orle, Fste y
()este y el paralelo 30 ele latitud Sucl. las mejores condiciones se hallan entre los grados 55 a (¡5 de longitud Oeste ele Creenwich. Se encuentran en esta parte las mayores pr()habilidades ck éxito: otras zc 1nas ta\'t&gt;recidas por la posihiliclacl del rieg·o, poclrún t~111hit'·n derli-carse a la producción econúmica del algoclc'm, como cstú cnnstatfmclose ya .
El úrea susceptible ele ser cultiYacla con algodonero es considerable; excede ele cinco mi11on ('. s de hectitreas en la rcg·ic'm algoclonercl
argentina. Contribu.ven a fnrmarla. parte del Territorio del Chaco y
Formosa, parte de Corriente-;, ::\orte de Santa !~'e y Entre Ríos, park
de Tucumán y Santiago del Estero donde el riego es posible. y lo
mismo en menor proporción La Rioja, Catarnarca. Salla y _I u juy. J•:l
Territorio clel Chaco que tiene actua;mente la mayor superficie cul ti\'acla, continuará consen·anclo el primer rango por los factores fa \'Orables a este cultivo. que posee: en Corrientes es susceptible ele desarrollo y también en el Norte de Santa Fe y Entre Ríos.
Las necesiclacles de la industria textil argentina, que es tociaYÍa
embrionaria, y más que ésta, las ele los países importadores ele al godón, al aumentar la clernancla, inducirán a propagar el culti\·o: la
restriccic'Jn ele la demanda o del consumo lo detendrfm " tal Yez lo re ducirán en alguna época, pero esto será transitorio.
Factor importante es la población: siendo hasta ;:i,hora reducida
no es posible una propagación rápida: es preciso fijarla en la reµ,iún
algoclonera, especialmente en el Chaco, y uno ele los medios más eficaces es la colonización ele lns mejores terrenos fiscales " la subcli\'isión obligatoria en caso que fuer~ necesario . si no se h;ciera espontáneamente, ele las graneles propiedades. para entregar pequeíi.os lotes, a precios reducidos y con faciliclacles ele pago. a los colonos.
Desde T&lt;J 19-1920 se hahrh podido hacer mucho para aumentar
la colonizaci{m, en vista ele la facilidad ele tener buenos obreros agrícolas ele varios países europeos. preparados para las tareas rurales y
hasta con pec¡ueiios capitales: era entonces indispensable. corno 10 ~s
ahora. tener tierra fraccionacla en clcc.e1L:L.s ele. miles ele lotes. bien des lindaclos y en situaciones c1011cle las cnmunicaciones y transporte c::on
fáciles, y pueden ser entregados inmecliatarnentc. sin largos t rúrnites,
tan pronto corno se han efectuac1o las averigu:lciones necesarias acerca
ele l;.1s condiciones 111(•rales de los solicitante~; _\- obtenid::t J;1 promesa
formal ele que aceptan las condiciones reghrnenta ria s.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

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12 -

:\o se debe prop1c1ar Ja fundación ele graneles explot;:iciones al.~()cloneras: fomentar en cambio las pequeñas, aquellc:.,s en que la fa rnilia colónica puede ejecular todos lns trabajos. incluso la cnsecha, que
es la operación que exige mayo1· mano ele obra y que no se puede eic(· t ua r ¡H n- medio ele múq ui nas. Las g:ranclcs cm presas ele ben po~. eer los
rneclios par~t solucionar las clificul1acles que se les presenten, sin &lt;'Sperar otra cooperacic'm ele parte del Estado. qur~ la que se re1aci,)na
L'f'll las co11n111icacione-;, la Yialiclad, ~a seguriclacl ~wrsn11a1. de .. de.

*
La procluccic'm ele algoclc'm ha aumc11tac10 parale1ameutc
e&gt;:te nsic'm culti,·acla.

:1

la mayor

"\ntes ele 18&lt;JS se i111port;1lia casi tnclo el alg:ocló11 que se r·onsumía
c·11 el país, incluso el necesario pci.ra la preparacic'm ele acn1cl1&lt;1.c10:;, ::il~oclc'in h icln'Jf i lo, cte.
Las estaclí ...;ticas reg:istr'.'.n regularmente los datos relativos a la
e." portacic'm ele alg-ridc'in en r;:nna desde 18&lt;)/, año en que se exportaron :;o toneladas. En los ai~ns sig11ie1~les menor cantidad: en 1&lt;)12,
_::_;R toneladas y sucesiyamenle rnenns. hasta 1 ()TO en que se exportaron 1382 toneladas. Desde este año la e'\:por1 ación está representada
por cifras cada yez más elcYadas: .:¡.ooo toneladas en 1&lt;)22, _:;ooo en
1()2-J., r r .ooo en 19'.23, probablemente rn&lt;Ís ele 15 .ooo en f()2&lt;í.
El consumo al interior del país ha aumentado para1e1a111enle.
Desde H) 1 .=; yarias fábricas ele tejidos ele lana ,. rle algodón han instalaclCl hilanderías de algodón para sustituir a lns hilados importados.
La hilandería es tú actualmente representada por óo. ooo husos en
actiYiclacl. La fabricación de a1gocl(m hidrófilo ha aclc¡uiriclo mucho
impulso: se puede decir que satis lace a la clemancb nacional ele esle
;ntículci. Se emplea el algodón en rama. par:i. acolchaclos y ot:·ns uc:os.
Se calcula que más de _;. ooo toneladas dr:&gt; algodón en rama se
utilizan en el país. r~xisle el propósiln ele p:irte ele los industri::iles ele
impri111ir impulso a la lahricación de los hi1arios ele alg-ocl&lt;'m. que se
importan. h-asla el p1·esente , en su mayor parte. La solución ele ec:te
aq111to elepcncle mucho ele los aforos y clerechns ele aduana; la cuestión est{t sometida al esluclio ele las autoridades compe!entes. Es de
desear que se llegue a un acuerdo, que satisfaga él los productores y
1. los propulsores ele la industria a1goclonera :irg·entina. teniendo muy
en cuenta al 111ismn tie111po, los intereses ele los países ligarlos con el
nuestro por intere;-;es corncTriales.

*

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

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1::3 -

El culti\·o \. la 1noclw:ciún ele alg·ocl&lt;'n h;rn !H.'Cho •;ur:.!,'ir ];1 indusaceitera, c¡t;e mi.liza b sc:nilla cle. 1 alg-()Jnm:r•): v:u-ias .fitbric~s han
siclo instaladas en el Chaco Y también en '.a Ca1fr. a1 ele la República.
FI aceite ele a lgoclón se im1;orta t rnl&lt;i YÍa en re~·tila r can: id;o.d ele E-.t ados L'nidos de ::\orle ,\mérica: 83...j.. ooo k:los ¡ior \':tlor de 267. ooo
pesos oro e11 1&lt;)2~: 1 . 1 1(). 1.¡8 kil(JS rn 1()...!/, pur \'~lnr d e 3.:;7. 1()í
pesos oro en 1927. con aforo ele S ü .J.2 ..:1 ki1n y elerecl10 aduanero ele
S O,OÓ&lt;j.
1 ria

Si se considera que tenemos una p1-oducción de semilla de al¡_rodonero abundante, no inferior a 100.000 tone1acbs, sohre las 100.000
hectúreas culli\·aelas, que pueckn clar mits ele 10 . 000.000 de litros de
;1ceite de algodún, adecuado para la alirnentaci«m y para la fabricación de productos yariados, se comprende que es considerable la ri queza r1ue podemos obtener de la industria aceitera a hase ele la semilla ele algodón.
Resíduos ele la fabricación del aceite con las scmilbs de1 a!µ;o donero. son el algodón corto, las cúscaras y las :ortas. L as tortas ele
algodón son excelentes, para alime11ta1- el ganado, e.~pecialmente el
bO\·i no, y corno abono para consen·a r la prod ucti Yiclad o la f crli i i clacl
de la tierra. Las tortas de algodón qne po¡- l;:i. m ol ienda surninic:tran
:a harina ele algodón constituyen un recurso ele nu escaso \'&lt;t1or, especialmente importante p:i.ra la región algodnnera, donde las fonajeras no suelen ser muy abundantes, ni ele calidad superio r . 1o que oblig:\
a aprovechar otras materi:i.s alimenticias, especialmente p;u-a engordar el ganado, y tanto más como este será mús rdinacl&lt;1. Las (()rta:-: el e
algodón constituyen un buen alimento no solamente para los 1i&lt;1vi11os,
sino también para los equinos y porcinos.
Cuanto dejo consignado demuestra cuál es la situación algoclonera del punto ele ,-ista del culti,·o en la República Argentina, l&lt;:~
propagación e importancia que puede adquirir; del punto ele Yista
imlustrial, del hilado y del tej iclo, el pon'2ni ~- , ¡ne lo est;'t reserv;Hlo.
El algodonero es fuera ele eludas h planta 1~xhl nü~. impor tame al
j1resent e ): se yerú acrecentada sn influ ~ncia en 11 &gt; Cuturo. como ha
sucedido en Estados LTn iclos de &gt;.:orle ~ \méri ca. India y l ~gi ptn. para
no citar más que los grancle~ país~·s p~-udn cLo rc.; clcl 111;\s emplearlo
ele los textiles en el muncl 0.
Dotado nuestro país rJe 1oclc1 ;o ncce,.;ario para la prn¡):Lgac iún
del cultivo y los progresos de la industria, mnchn dcherno.; eS Jh~rar del
a lgoclonero.
Mejoras necesarias para aumentar el rinde del algodonero y la calidad del
algodón en la República Argentina.

Del punto el.e Yi sta de 1a siembra y clel culti \ ·p ha y ele pa r1 r- ele
los cultivadores chaquei'íos. acostumbraclm al cultini. bastante proli-

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-

l4

jiclacl: cierto es que no tocia la necesaria. ni en general y que 1nuch c;
c¡uecla que hacer respecto ele la hwna elcccic'm ele las \'a riedades, ~le las
.semillas y de los trabajos de selección.
La defensa de las plantas para pre sen· a rbs ele l()s inscc:tos y las
cnferm edacles criptog[unicas debe ser m:'ts esmerada. rn:'is inteligen tl ·mente dirigida. para obtener mayores resultados. si no co111p1cto 0~: la
recolección. más prolija. par::t tene1- alg·oclón ele linde• aspe cto : c1 dc-..111otaelo má s cuidaclo, para no mezclar clases elifcrentes ele al~oc\('n1.
&lt;• hserv a nclo continuamente el funcionamiento ele las clesrnut adoras;
,·igilar el enfarclacln y sustraer el producto , antes clel desmotado ) des·
pués. a la humeclacl, éll polvo. etc .. etc.: el transporte por 'ti("-r:t y
por agua ele be efectuarse rúpicla1.11en te. en buenas condiciones y s in
recargos excesivos. que aumentan los gastos y elic:minuyen \ns ben cf icios.
1

En el estado actual del culti\' O del alg«Hloncn&gt; dns nw¡rlras :-:11:1 ,
•-cclamarh..:: con urgencia:
- la experimentaciún sé ria. esmeraela. prolija de las ,·aricc\;:1dcs p;1ra
adaptar a cada localidad la nüs adecuada. según la natural eza cll'I
terreno. la temperatura. las lhwias o el ricg·o . - y h selección verdadera ele las semillas. aclem[\'i ele !?.. hibridación. para fnnn;n t:,pos
definiclos que reunan la s características deseadas:
-- la clas ificaciérn rlel algnclón, de manera a f«rmar lo t('.s, :-.&lt;:'gú11 1: iprlc:
comerc iale s. lo c¡ue ,·alorizar:'t lns prncluct&lt;.s ])Ícn cosechadns ~· prc ;iaraclos y facilitél rfL ]as operaciones ele crm1pra-Yenta.
l l c tratado estos temas en la t'1ltinn 1rnhlicacic'rn sob1·c el cuiL Í\'O
:le! algoelonero en la República A rg·l'nt i11a ( 1) ;.· he presentado ;1 l

l&amp; República Atgentina, por C:nlns D .-G irol::t.
J !1l11. - EL ALGODONERO. Su cultivo en varias partes del mundo, especialmente en
l a. Repúbiic a. Ar¡:-entiEa. (Olir:i pn•111i:~da ''" l'1llkt:r'!1s J1•krn'.ll"l&lt;' ll:1i l'S y
1•11 t•I l'Olll'llr"' n la l' rorlutciÚ!l ('ip11tífil':t :\:;"ion:tl dP l'.J2:l).
l !l lli - Concurso de algortcne5 de 1914-1915, or~'.t 11 izado por d _\lils ro AgTíl'ol:t &lt;10 la
S1H' il'1l :1&lt;1 Hu rn I _\1·.g,•11ti aa .
l !J 1 , - Concurso especial de algodones de 1917 -1918, Jll',·aclo :t &lt;· ahr. por ,. J }lu s~&lt;~
A.\(Til'ol:i oll' In t'ot·il'd:id R1:rnl Art!P11tin:i.
l!llfl - Algodones. Hc'la&lt;· iúll dp; ]11g·. Carlos n .. (:irrila sol•rf' l'I ' ' ('011n1n:o C8 jl l'Ófl1
:1 lgodOlll'S 1lt• 1 !ll ~· HJl 9 ·,,.
l !l:! 1 . -El cultivo del algodonero en Ja República Argentina. Rt•s )] ltndos y i•;1 1spü:rnzas
11&lt;&gt;! '' C'o1ln1r~o l'S[&gt;&lt;'&lt;'ial &lt;il' algo&lt;lülll'S rlP 19'.W-1!1~1 · '.
1 !l:!:!. - El cultivo del algodonero en la República Argentina. R es u ltailos 1kl ''Co ncurso
rlt• :ilgodonl's dr 10'.: l '•, Co11trihnrión :1. J:i Confl'n•nei:1 Int c rnario1,al .\1.goclo nnn ele l{ío dl' .J:rn&lt;'iro, Hl:?:?.
1 !'l~'.l ~Cultivo del algodonero en la República Argentina. Instrucciones a los cultivadores.
~ !'l:!-1. - Cultivo del algodonero en la Re.p ública Argentina. Instrucciones a los cultivadores.
l !'!~.). - Cultivo de). algodonero en la R.~pública Argentina. Ir:strucciones a los culti·
vado res.
1 !l:!(i .- El cultivo del algodonero en la República Argentina. Ob sc rvnr io1H's v Cornc11tarios. &lt;'oneursos ck algodonrs &lt;le 192"1-192+ ~- l92+ -l!l2:), l'ontribucic\11 al
Prin"'r Congreso Algo&lt;lonero 1l c RrsistcnPia ,·it 19 2C.

(1) 1!1111.-El cultivo del ;;lgcdonero en

''º

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-15 -

Primer CongTeso A lgoclonero Argentino, que ha tenido lugar c~1 l~E'­
sistencia, en Abril del corriente ai1o. una pro¡)(l&lt;:ici(in qtic ha sic 1o adoptada, concel)icla en los términos ql1e reprnduzco a contim1ación·.
"El "Primer Congreso ,\lgoc1ü11crn _·\rgentino·· torn&lt;L nnia, con in terés, ele los estudios t inve:-::tig-a!:iones rcali2ados po:· c-1 l:ig-. :-\¡_1 r.
Carlos !}-Girola desde 1~0~ hastél. b fecha -:olJn: el &lt;~111 ivo rkl algo don ero v sobre l;:is semilJas de la wniedad Charn ( Coss1·pi1w1 !1 irrnt11 .'1
L. var., Charo Cír.) que se emplean comúnmente j)\lr. llllL'stros cul! i vaciares, las que sometidas a anú~isi-., y cxpericnciC'ls 1i~:n clemnstrado
que estc'm mezclacléis. no tanto r·omn haría &lt;:upnner el a-;r:ei:to ele las
mismas semillas. siendo &lt;:usceptiblc::-1 ele 111ejora111icnto . :1ntc toc1 1 l
por selección genética. Rccomil'.11Cla r¡uc se inicil' "':riamcntc e&lt;:t::. prc'tctica, con la seguriclac~ ele que se ol1tendr;'111 resultados .:.;1tisfadorios, tratúnclnse ele una , -arieclci cl ciclimatada desde m c'ts ele 50 año ..:;,
que da lugar a plant;i,s robustas. que prnc!11ce11 alg·odr'rn con filamentos
ele longitud mediana ele 2(¡ a 2~ mm .. regn 1armente rn1i forme&gt;, muy
resistentes y elc'1stirns. L&lt;l :;;elección genética clehe hacerse en una E~ ­
tación Experimental nbicaela rn la. Reg-i(m ,\lg·odnn en del Chac(i,
dirigida por persona 1 competen te y l!l'OY is ta ele los e lcmcn tos ne ce :-arios. sin lo cual se perdcr(1 tiempn y no se ohtendr;'tn rcsultadoc;.
1

El "Primer Congreso .\lg·&lt;&gt;doncro _ \;-~en1ino" verá con agr:.J¡,
que el \1 inisterio de Agricultun. in stittíya un ¡)remio. ríe f1ic-:: 111il fc'sos 111011cda lcya!, al cual pndr;'tn aportar su C011'2t11'so las . \ sociacio11cs
Algodoneras, para rec01111wn,ar a 1a per '·ona qnc por vía genética
obtenga para 1930 11na variedad de algodón superioi- a las introclnci clas y cultivadas hasta 1 &lt;&gt;JO. La cn111prnhación se dcctuar{L po:· :_rna
Comisiún ele seis per'ionas. tres de las cuales ..;crún designadas p:ir
S. E. el Señor ::\1inistro ele , \g,-ricultura y tres por par1icul&lt;i.res, :¡ajo
lci presidencia del Jefe de la F.--t::1':ir'J11 Pxpcrimental , \lg·ocioP er: t c¡11c
,;e establezca. quien no tenclr:'t YO(o ,;i no en el r·asn ele descmp.:lte.

*
La clasificación dt&gt;l algocl!'m argentino es inclispe_n sahle. Si hast·a
cihora se ba podido prescindir. y;:i no se c1e;1c continua~ así: la importancia que ha adquirido la producción y la necesidad ele es tah~e :.:er o
fijar bases para las tr:-msaccioncc; y los precio&lt;: la exiµ;cn.
El ideal sería adoptar la clasificación a!llericana n una C'.)Ínci -&lt;lente con la de los graneles mercados europeo,;, el ele Li,-e1·:)00l. de
Bremen u otro: pero estimo que hay que proceder por etapzls y que
actualmente conviene efectuar 1111;-i_ clasificacir'm más simple. c¡ue puede ser la que he propuesto al Cong-reso ¡\ 1gndonero ele Resistencia,
estableciendo tres tipos o g-radns: bueno. m ec; iano e inferior, corres

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-

lG -

pondientes a los de la clasificación nortea111erican:1: ,r;ood-111iddli11y.
llliddli11[J y lml'-llliddli119. Cada uno de ést ~1s poclrft ten~r medio grado
mfts y medio menos, cuando bs exigencias comerciales lo reL[Uieran,
formando nueYe clases. y acercúnclose 111;\s aún a Ja" clasi ficacic'm nortc&lt;1mericana.
Consigno la adoptada por la C;'tmara "\1godonera ,k Hnenos
"\i res. que establece los tipos en números: :\ úmero uno = Superior. l\ úmero clos = Primera. - Súmern tres = l\. Icelia. - :\ úrnero cuatro = Segunda y ~ t111H:'rn cinco ---= ! nfcrior. ( r).
Esta clasificación tiene rnayores prolnhliclades ele imponerse
porque l1a siclo establecifb por la 1nstitución que preside las t ransaccioncs sobre algodón. Pienso. que era mejor adoptar la f!l1e he pro Jiuestn o una simibr: es ig-ualrne11tc fúcil y presenta la veutaia de referirse a los tipos ele los grandes mercados ck alg-oclón. que pncclen
considerarse internacionales.
Sobre el cultivo del algodonero. la producción y comercio del algodón. mucho tenc!rí::t CJUe o1Jservar. sobre todo en lo que conci&lt;:'rne a
nuestro país. tratúndosc ck térnas rc1ati\·arncntc nuevos: ¡nra eso sería preciso dar una extcnsi\&gt;11 rnuchn rnan11 1. este estudio, que su índole no comporta.
Instrucciones_scbre el cultivo del algodonero en la República Argrntina.
J•:11 cuan1o conciPrnc n la&lt;; principales i1ormll.s dC'l cultivo YO,\' :1 co11ún1rnr
las ins1rucciones que he ('Ornpilado, pHra guía dP los rnltivadorcf: ele Ja r('¡tión
;1lgod~&gt;11ern nrgentim1. en forma srnrilla, sucinta ~ - clara al misrn0 tiempo.
lim; enlti\'ac1ores y estudiosos que necesiten ma~·ore&lt;; r1ciallrs. cnnsnltarún
con prm-eeho la obra sobre,. 81 r11//i1·0 del al.r;odo11e1·0 e11 rl 111unr70 y esz)crial111r11tr· r 11 /11. República Aruc11/i11a". editada en]!)]() :: los ocho f0lletos que he
dado ¡¡ la publicidad en Jos aííos sig11icntes hasta ho,\-.

. \l principiante. al ('Ultirnc1or de JW'1neíías extensiones, c¡ur riecuta todos
los trnhajos l'Oll la a.n1c1a de Jos rnirmhros de sn familia b11stan las instrncciones
a IHs c·nales me he refrriclo .1· &lt;[llE' eon,;1gno a continnarión.

El algodonero puede cultivarse económicamente en la República Argentina.
~&lt;· pnecle enltirnr r-eo11{)111ic·anu·11te el algor1cmc;ro rn la re;:?·ión septentrional
c1c 111 HepúblieH Argentina. espreialrnente dcsc1e el 1rnralelo 3~ de latitud Sud
hasta rl rxtremo límite :\orte. c·s c1('('ir. al norte de ::-\anta Fe '" Entre Ríos, rn
TtH'nmún, Sa11tiag·o c1el E:-;tel''&gt;. C'aü1mHrea. L &gt;1 lúoja, Salta .. Jtijn,\". e11 &lt;'orrientes. r11 los territorios irncio11a lPs c1rl C'haeo. Formosa :1- :.\Jisio11e:-&lt;.

:\o toc1a esta Yasta superficie es igualme11te adrcuada para rl cultiYo del
algodo11cro. Tias eom1iciones mús J'a1·orables~ comproLarlas hasta ('J pre~ente. se
lrnllan ('n d Chm·o. en la zona qm' cle1wnc1c ck R('sistf'ncia o f1el pucrl·o d(' Ba(1)

1la rnrin clo nhora .

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nanqueras y localidades próximas, lo que no obsta para que se experimente
el cultivo de esta planta en otraf' localidades clr la vasta región indicada , lllle
comprende la "región algodonrrn argentinll" cu~'ª existencia puse de mani:iesto desde J 904.

J.&gt;lanta s ':L't·xtilt•.,.

t'H

In, l&lt;t-'JJllbli(•rt. .\l'gcntina

V

,~

º~;:J REPúBLICAARGENTINA

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ESCA LA EN

EL ECUADOR

1 28 000.000

&amp;~k ......,,~ ~'i...o11.L'1..í'~obo1

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i"'- }..'.,, s.:....

l&lt;~c,fd/

·J:c.

.Región algodonera a1·gc11tina

Exigencias del cultivo del algodone ro .
1

CLD.L\.-D ebe ::;er· templado-cálido o cálido: la temperatura debe elcYarse
progresiYament c desde la primavera hasta mechados del verano o desde Ja época
lle la siembrn liast&lt;1 1:1 floración, la formación de las cápsulas y el desarrollo
,le los filamentos. Con\'iene que las ll1LYias sea n frecuentes dnrm1te ht n·geta-

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10

1·1011. hasta que princqm1 la eoseclrn del alg-ocl(,11 y 11ue sea11 escm;as clespuéK,
eKpec ia lmente durante l&lt;t reeoleeei6n del a lµ:m16n , (&gt;poca en la c·t1a 1 el tiempo
debe sp1· hnc•110, cáliclo .'· seco.
S1·i,;LCJs.- Puecle11 &gt;.er de 1·omposiciún ,·a riad&lt;!. BI algoclo11ern 110 '-'" exigent~
rcspceto el&lt;' la composición física del suelo: son mús adecuados los sueltos. es
cleeir los arrnosos, qu&lt;' los compactos, fuertes o arcillosos. Son l'a\'(lntbles los
1errenos ele aluviú11, Jo:-, c¡t1e tienen m1¡1 capa espesa de tierra 11rµT&lt;!. profundos
y permeablt&gt;s. Es preciso c1ue s&lt;"an f~rtiles. En los pob1·es l;.1 planta se ,ksarrolla
poco, la procl t1eciú11 es rec1t1eic1a .'· 110 se obtienen beneficios. En semejantes co11clieio11es ha.'· que aplicar abonos, aclrmás ele· cultiYar bien el terreno .'· ejecutar
los trabajos com p lemcntm·ios ron esmero.
PREl' .\ B.1c·1cí:-.: DEI · 't'Elrnlél\&lt;l.·-1~1 1C'rre1w debe ararse hien y tanto mús profumlo, &lt;:nanto miü; compacto rs. L)p 1111a manera general hay qt1e ejecutar
clos labores co11 arado: la prinwra durante el in,·ierno. &lt;i bastante profuncliclacl, .1· la segunda al pri1wipi11 de la pri111a,·e rn . superficial, 1rndir11&lt;lose aproYecha r (•sta para semhni 1·. I~ 11 terrellos sueltos p1tc'dP ser snficie11te n 11a labor
entre l!í _,. 20 ce11tímetros de prnfu11clidacl. ~o :'e puedc11 clar 1·;;glas fi.i&lt;ti-&gt;, inn1 ria hle:-:, sohrr PI 11 ÍI nv' ro el(• !¡il)()1·es. B asti·e¡irl¡¡;: rnérgicas serú11 :-:i ern pre· útiles.
~\BO!\Os. - Si el teneno 110 es m1tnnilrne11te fértil o si esti'1 Psquilmado, por
haber sumi11istrado n1ria:s coseehas, c•s pn'Piso incorpo1·ar materi~s {Prtilizantes,
e'ipecialuwnte las c1ue to11iir11e11 úzoe, Ít(·ido fosf:lrico, p&lt;;tasn y cal. -;obre tod0
las tres primerns.

Bl estiÍ'reol ele establo es el ,,ho110 mi'ts completo. Re pmplea11 ele 10 a 20.000
kilos por hertárPa. Las 1ortas. &lt;1ne &lt;111ecla11 eomo resíduo, después de eYtraíclo
e l aceite dr las semillas clPI alg:od011('l'O, rPdnriclas a harina de algoclú11 pnr la
moliellcla, &lt;·011stitu.,·en una m ~ iteria. frrtiliza11t e mu ,\· lmenn, p01·q11 e contiene
iodos los e lcme111os necesarios para la vegetaciú11 el&lt;' la pl&lt;inta. T1os su~los qne
110 son 11atn1·almrnte frrtiles. no &lt;·on,·ienc utilizarlo;: por ahora.
Si llO se llll&lt;'&lt;le auo1rnr, ('S p1·eeiso alter11ar lm: cultivos, f'S decir, i11l erca!ar
f•11tn· um1 .' · otra siembra de algodonero. otrns pla11tas 1'01110 el 111~1íz, los sorgos,
la ma11(lior&lt;1. la batatil , la soja, etc.

Siembra.
\ r.\R I ~~D.\IWs. -liasta el ¡-,resPn te la rn riedad que ha prncl uc:iclo mejores rcs t1 l tados en la regiú11 alyodo11p1·u. 11rue1iti1111 c·s la yaricclacl '' Clwr·o"- qur· sumiJJistra algodón ele lo11g-itnd J1].Cdim1a. Ha sido importarla de Luisian;1 , E. ·u. ele
N. A. hace mi'1s tlP eineuenia aíios 1· se' ]¡¡¡ culti-\'acln miis o menos clunrnte este
lar¡rn período.
·

Han demostrado con el iciones satisfactorias las rn riedadcs: 'l'e.ra s "\-V ood.
J:nss clf, Cnlpeµp er, l,f'f erki11, Dickson .'· 8imph11cl. Se han experimentado mii-;
&lt;le cincuenta variedarles, p ero i10 con la prol ij id ad necc·sa ria pa J'il afirmar q up
110 han daclo resultado. Han smninist1·11do resultados alcntaclores la,; Yarierlacles

A lrnla.

. Es útil experime11ta1· con Psrnc1·0 1111e,·as v1uiedacles, &lt;'!egidas &lt;·011 &lt;5UJ1oci1111ento, pern lo más importante es seieccionar las que ya se cultivan, especiaime11tr la \'ariedacl ( 'ha&lt;'o, qn.(i sum i 11 istra a lgocl ón eo11 filamentos de longitud
mediana. 26-:28 mm., 110 ¡,nuesos, mn,\- resistentes, elústicos, basta11t.e n11ifo~mes,
&lt;·011 . aplieacionPs nnmrrosas r11 la ill(lustria , ~iPnrlo ii1Pxacto rttte tp11µ:&lt;111 defectos
grandes, corno han opinado algu11os sin poseer conocimientos especiales.

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-18 lJos algodones eo11 filamentos la1·gos, (·01110 el "'"ª ls/rrll(/, !ns g!Jipcios
(itt'os, no han ciado hasta el pl'esente t'esnltllclos satidactorios.

.1·

El'OC.I l'.IH.I 1,,1 ;.;11·::v11m.1. - l·~I lllgodonern se si¡•mh1·a ;¡ pl'i11cipios ¡[&lt;• [¡-¡ prima1·ern. l&gt;esdf' ([IJC 1w ha.1· que tPme1· las lteladas. cuanto 111ús tf'mpl'ano sf'
siE.Jnbra tanto mcjot'. 811 lll n•gil&gt;n algocloncra al'g-entina ronYie11c spmhrar en
oetulH·e, 110 mucho clespnrs; sr sembl'Hl'á e11 110\'icmbl'e cuando no ha sido posible concluir en o('tt1hl'r o si es pl'eciso resembrar; rn cli(•iprnhrf' s11elP sel' tanl·.',
parn las di1·el'sas loeali&lt;lades d&lt;· la l'Cgión algoclo11era
E.:.11•:cxc1(;:-.: ni-: L.1 s1E~1 BH.1.-B11 lí11cas ; lo mú,., i'l'eeu&lt;&gt;11te a u11 met1·0 e11t1·e
las lí11eas y u11 metro e11tre las pla11tas 'iObre las líneas o hilents. Sr pt1P&lt;l1, sembrar a c1ista11eias rnl'ialiles &lt;•11tre 0.:)0 a 1.:iO l'll1 l'r la,; línem; 1· O.SO a 1111 metrn
sohn' ills 1í1was, seg:í111 rn rieeladrs. trrrenos. etc.
·
JJa siembrn :;e ejeeuta :1 nrn11 ;l o eo11 st•111brado 1·a&gt;- especiales pant alg0dó11.
Si se siembrn a im1110 las semillas i--e &lt;·olo('.1•1 ('11 ho1·o'i ea1·a&lt;lns ('On a~aÚd a
las &lt;listanf'ias ¡·0111·enidas .1· a prnfundillml de :) e·e11tír~1rtrns ~nús o lllf'll'&gt;S. hahi{•11(!osc• rn.ntclo ¡H·e1·ia nwntc- e l tel'1·¡•110 parn dcterrni11ai· la pcwi&lt;•i(i11 lle [p,.
110.1·os o trmmclo s11n¡u.itos e11 1'! c1ircerifin cll' l:i-: !í11eas clc pla11ta:;.
En eada golp&lt;' o lugal' &lt;t11e elche (H'Upa1· la p!anta, se de¡H&gt;sit&lt;111 de tres a
einco &lt;i siete s&lt;&gt;ntillas. Si toclas gel'mi11a11, se clejal'(l mús tal'rle sula111l'11te la
pla11tita m(1s 1·igornsH, ;,11prirniP1Hlo la ..; nw11os d&lt;•satTollaclas o dÍ'hile'i.
Se JllH'd&lt;:' se111hrnr ta111hir11 de 1111a
tod;1 la hilern y ralea!' &lt;kspués.

nHllH'l'H

11ni fonnr , i11i11te1·1·1unpida, s(\bl'e

~lejol' es utiliza1· las semhn1cloras pol'(¡ue la siembra :;e ii&lt;I&lt;·•• &lt;·0!1 mú,: u11iformic1ad .1· se l'COIHHHiza semilla. lla ,1· sernbradoras (le alg-orlón mny ·; i111plp,; ,
cuyo pl'ef'io es l'&lt;'dttei rlo, no &lt;'Ostando rniis (k ~ GO '.%. Se puefk ntilizal' tambirn
las ''e111hrnclorns e·om1111es para maí:1, arreglml&lt;1s al cferto.

l .ias semillas debe11 &lt;tuedal' a la Jll'Ofunllidi1cl de .J. ;1 6-H 1•e1it!111rtl'os rn(is o
rne11os; !;1 ma.n&gt;r prol'n11clidacl en 10s ten·e11os sueltos ,1· secos, In meno!' en tos
&lt;·ompaetos o fuel't&lt;&gt;s: 110 ron1·iene depositar las semilla;, a mucha prnf1111&lt;1i1lad.
porque si a&lt;·ae('C'll llm·ias abun&lt;lantf's se pndren facilmentc.
C'.INTID.ID DE i-il':i\llLI,.\ POI: ll!';C'l'.Í.IH:.1.- Depcnde de la l'&lt;lt'iedarl dr· a!µ:odo 11cro, ele la llista11cia ele las plantas e11tre !ns lí11cas ~- ;:obre lai-- lí1wa ~. lle la
f'e1·tilidad del tel'l'e110. c!el &lt;'iim11 ele la loralidad , posibilidad de n·2·u1', rte. Se
empican ele :) a ;~O y mús kilos de srmilla pol' ill'rt:u·ea: trrmi110 medio 1lr 1 :1 :1
25 kilos. Si la semilla es bnP11&lt;1 1 O a 1G kilos so11 saficientes. lrn &lt;:rmilla clrhe
f'sta r desi11fectada al sulfuro clc ea!'llono, parn Jll'l'\'P nir la introriuf•Pii'in 1· propag-aC'icín de e11frl'111eclacles e11 terre11os flo11dc 11n ex is ten o 1im pi os.

Cuidados durante la vegetación.
!:;on inclis¡wnsables para el .~xito &lt;le! C'ltlti,·o 1· .!;i ohte11ciún ¡]p ri11clps satisfactorios, l[ ne a nme11ta 11 la proel neción y los hf';teficios .
. . C'.IRP!D.\f-i Y R.ILEO".-~o se deben economizar, no lrn.1· que retardar la;,; carpidas, deshierbes ). raleos: ejecutarlos eacla vez r111c sean neersal'ios.
. rs('llSe las ea rpidor~s COlll hi na_&lt;l&lt;.ls para HJg-orlOW'l'O .1· maíz, C[ltP pl'l'l1J i tpi;
e,Jccut&lt;1r 1111 buen trabaJ'l en Pond1ewnes r&lt;·o•1ómicas: la carpi(la a mmrn c•on
nzacla rs una operación lenta ~- costosa: si no se pr.secn earpidonis o &lt;'llltirncloras l~a.1 · &lt;111e emplc:ar la azada, pero runlquicr cultivador ganarii cmp!Pnnclo la·;
ca rp1c1oras. es c1rc1r que economizará, g-astanclo e11 earpidoras.

M. A. G.
DIDL10TECA CENTRA.4.

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20-

El pnmer raleo sr efectúa cuallclo las plantitas han ad&lt;tnirido poi:Ps '"' 11tímetrns de alturn, diez .'· menos; sr clejan s1,Jamente, aquellas rp1c c-;1 :rn i:nl()(·adas 011 los puntos o a las distancias cstabl!'cidas.
Cuando la siembra se ha efeduadn sin interrupci(m sohn· tndo "' lal'go .[e
la hilern, se suprimil'án , rs decir. sr rlrstrnirún por medio de azada, hs planti1as &lt;¡ne i10 se halla11 a la distancia fijada. 1 metr0 por ejemplo , por 11Jedio
ele golpes ele azada, bien cln&lt;los; (iuec1arán p0rpH~irns nrnti1"1s clr tres ;1 ('t1;1tro
l'lantas cada metro.
1\Iás tarde se efrd1rnr:t un ;.;,'g111Hlo miro, cnanclo ias plant'itas !i:tllrún ;tleanzado diez a doer cf'ntímetros. clejanelo sola&gt;ne!ite la más robnst&lt;1 o ,·igorns'I,
a la clist&lt;111C'ia estableciela. Se pueden drjar dos plantitas f'JJ ,•ada pn1~to. pero
Hna 0s snfi!'ie11t0 .1 · N; mejor que r~uecle nna sola; este raleo S&lt;' liat:&lt;' a mn110.
Deben ejef'utnrse hi ntas c;n pidas ¡•omo sean
plantc1ción libn· ,Je hierbas inY;1-;m·as, o :·11.Yos,
snelta o rnu0lle. porque así Sf' s01:a menos. ~o se
dos, tn•s. &lt;·1Latrn y mÍ1s, sP¡.&gt;;Ún J¡¡s eornliciones del

necrsarias, pa r:i &lt;·o• 1s&lt;'rY:1 r la

y al mismo tiempo la t1eua.
puede fijar el 11ún11'~·n: ,..erún
terreno y elr la r,.;t;wi(,11.

A l'Ol{('.\ DI 'J{.\ .- Cwu1&lt;lo las plantas a lean za11 a 30-±0 cPn 1ímei ros elr altura,
se puede ci'C'duar una aporeadurn. como sr ejecuta para el maíz .'· otras planias. J:!:n g:cnrral &lt;'S útil: no e': i11clispensablP. l:!:s mfr..; importa1~!&lt;' (•;1rpir qne
Hf)Ol'('Hl'.

D1·::-w1·:--:·1·1·:s - DEst:1&lt;0T1·:s.- );o srn1 operacio11cs Ü1e1ispe11sahlcs : p1L&lt;'&lt;le11. ser
i1til!'s r11 ;1lgunos casos: sr &lt;'.ir·e1:tnrú11 C'11úmlo y &lt;1ó11c10 sean 11e1·psarias.

Enfermedades.
El alg·oel011ero es1(1 CX]llll' sto n los ata&lt;[nes ele ':arios i11seC'tos .'· cnfrrn~e­
&lt;lacles &lt;:ansaclm1 por honp;o1&lt; i11inoscópicos. ('011sig1w ,o.·Jmne11t(' i1Hli1:aeio11r s
¡fráci i\'CIS.
Se• debe11 adoptar las preeau&lt;:imws ii1dispensables ¡mm 110 intrndu1·i1· inS&lt;'r·t&lt;J:-: perjndieial!'s o pnfennrdaclrs, ('&lt;&gt;11 las sf'millaf&gt; , r11 las pbl!ltaeio11es &lt;¡11e
s1• e.iev1L1a11 en tetT&lt;'IH•'i ,·írge:ics. 111LcY.is. T1,ts srmilla:-; se d Pbr•1 adquirir rio11c12
110 lrn11 apar&lt;'ciclo e11frrmeclacl"'s gTaY&lt;''i. Si rs 11rcsm·io importar -.;c111iihs. \' S
&lt;lc1·i.r, ohtrncrlas en ot 1·ns rq.?,·ion&lt;'s ;1lgoelo11crn;;, no Sf' deben pedir a iwoc1uC'1ores si1 uaclos en localidaeles i111·;1clida~ i1or 101-; in:wctos denominados · 'pienllo &lt;lrl
algodonero'' (A11/ho11011111s 11ru11di.- Hoh ) . - " lag-aria rosada" ( l' ccti11ouhom
!/Oss.1;pid/a. Nan1Hlers ) , - "g·usano el!' la c[1p-;ula" (J!Pliothis obsoleta ],'ah. ' . o
do11cle exis1&lt;1 In ¡&gt;11frrnw&lt;h1iJ ~eca rlt&gt;l ;1Jgnclon,'ro. orig-inadn por el ho11go pa:&lt;1s1to
,V t 0('0.~111oporr1 1·11si11/tdr1 A ik. Iln,\· rn1 pi('uclo rn los al¡rnclonalPs clr :\fi!-,i1J11r'i,
¡n'ro no es C'i ele E. r. ele :\1. A .. ni ta11 perj11dicial.
El i11spdo &lt;111c hasta el :11·rs&lt;·111·e Ji;¡ ('&lt;HIS:-t!1o mayorc'i ~)erjni&lt;•ios n loo.; &lt;1lgodo11alps &lt;k 11uestro país rs el ''gusano o isoca ele! ag-orlo1H'ro ' ' &lt;u1e l'&lt;'Jtn'H'llta
&lt;'i es1&lt;1do lan'&lt;1l deo 11n lepi&lt;l&lt;Í¡)1Pro ( mariposa ) , ek11omim1elo &lt;·ip11tí;'i"m1w11te
, 1fr!irt aruiffacrrt Uiilrn. Se eornbat!' por nH'elio ele rspolYorearlos n puJyrriz;H·ioucs el'rduadc1s ('(111 polY!'s arsenic:1lrs, eomo el " verclt&gt; 1lr Parí ~:· ' _,. PI "n' 1'!l e
di' Sclieelc''. Los polYos , . los IJ\!llido,.; ~e &lt;lrsparrnrnan s&lt;;hn' todos . los 6t·1..rn1w~
de la planta por me~lio de rspoJ,·oreadorns o pulveri;mclorm; a nrnno r. &gt;1rrastrarla:-; Jl!&gt;I' &lt;·aliallos :: tarnhi\•n por n1otnrr:-,. A !'alta dr apan1tns ,;e pneele r&lt;;p o h ·orem· ntilizall(lo holsibts de g·asa atadas en !a rxircmidac1 dr una .;aíía: rn las
bolsitas se ponp po~Yo de Ye;·cle &lt;lr París; un peón a ¡&gt;aballo llen1 la eaíia liorizontc1l111e111C' .'· l'('('OlT&lt;' los espaeios entre las hileras c10 plantas clf' al¡!.'Nlonr1·0 ;
pol' rl sa&lt;·11(limiento. el poln&gt; tamiza a iraYrs ele la gn1&lt;a ;: cae sohre l;1s plantns,
('lfhri(·11&lt;lolas ¡·on el i11scdi1·icl;1.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
~1

---

La ''lagarta rosada'' es un im:P1;tc1 muy perjudicial: debeu mloptan;e grandes precauciones para qtie no se prt&gt;p::igue. Se combate nplicamlo pulverizaei.ones con compuestos arsenicales y &lt;:obre todo clestru~·endo por el ftwgo las plantas de algodonero, clespu0s ele ht cosecha; así &lt;:e impide qur se co1¡,.,erw :--- se propague ele un año a otro.
El ''picudo del algodonero'' e~ otro in~ccto que ha ca usado c~tragos grandísimos en Estados Unidos ele .:-.Jorte ~~méri::a . Es preciso Pjercer mucha vigilancia para eYitar su introducci(m: al cfcrto se someto·ú la srmilla a (]e"infección por el sulfuro de (;arbono y si esttn-iera ,¡tacada se dest:rnirá por d furgo.
Es lo que debiú h&lt;:•cerse cuando se importó l:! lagarta ro"acla con las :..;emillas
procedentes de Estados l '11iclos (le ~\Jorte _-\mérica e11 ] ~123.
La '· enfermeclarl séca del a lgo(lo11ero' ·, originada por n11 h·J11go pai·á::;ito,
inYisib le a simp le Yista, existr en "Jfo.;io!1es dou1le ia constaté hac:(· aüll~, prro uo

l'lantns Tcxtih•:-.

t'Jt

la

Ht•púhli~a

.\l"g"~·ntina

. ..... .. .
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•1

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~''t ,

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Dt~smotndo y ·F ,n fartlado dt'l .\lg"o(l\u1
de {arelo ... dt· alg-odún d t~ la U!'&lt;iina dt...,motadura al
que Jo~ llPvar{i. n Buenos .\ire"' ~- al t&gt;xiet'ior llt•I paí~

Tr . 111..,po1·i,~

n1110r

ha causado hasta el presente per.Jn1c1os notables. Ha.'· que arran~ar y quemnr
las plantas que parecen e11fe1·11ias.
No hago rneneión de las enfcnue(bcles eme nri han sido constatadas toü:1yfa o que no son mu.'· perjudieia les, JHLra ne; dar a estas instrucciolles, cxcesiYa extensión.

Recolección del algodón.
}L\Dnu:z.-Las cápsu las que conti'O)nen los filamentos ele alg·od0n, adheridos a las semi llas, como los pelos al cuero cabelluelo, se abren cuando los filamentos están completamente desarrollados v no cabiendo más al interior proYocan su apertura: entonces los filamentos· salen al exterior. I~a madnrez' ;ieue

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22 -

lugar desde mediados al fin del verano y durante el otoíío, desde febrero a
mayo-junio. Se cosechan los filamentos con las semillas.
En los algodonales próximos a ResistencÜí. se hallan cápsulas maduras a
fines ele enero; son numerosas ya a fines de febrero y en marzo, épocas en que
.suele efectuarse la primera recolección. Dei:-;de entonces el algodón se cosecha
a medida que madura, cada dos, tres semanas o más, efectuando por consiguiente dos. tres a cuatro recolecciones, hasta fiJ es de mayo o junio; a veces
se cosecha todavía durante julio, si heladas fuertes no han destruído las plantas.
La recolección de los filamentos con las semillas se hace a mano. Se extrae
·el algodón de las cápsulas abiertas por medio de los tres dedos de la mano derecha: el pulgar, el índice y el mayor.
Las máquinas que se han construído para cosechar el algodón no son prácticas. Téngase presente, que la rerolección del algodón por medio· de máquinas
será siempre difícil de efectmn- en buenas condicione~. a causa de que lta;.r que
1

1-"lantas Tcxtilt·s

PJl

la Repúbli&lt;-a Argentina

rl'ranSt)Orte de algodón l)Or el Rio Para.nú.
Acarreando algo&lt;lón al Puerto de Ilal'rHnqueras ¡mm carg-arlo c_•u vapor

elegir las cápsulas maduras sobre la planta para extraer los filamentos con
las semillas, y la maduración tiene lugar en un período !argo, variable entre
tres y cinco meses; además a medida que re~olccta se hace una primera clasificación.
Durante la cosecha conviene que no llueva, que rl tiempo sea seco; el trabajo empieza cada día, después que se ha evapora:1o el rocío e el agua de
lluvia, cuando los filamentos están bien seco&lt;s: la humedad los mancha y los
hace perder de valor
·
·
El algodón tal C•)mo se cosecha se compone ele los filamentos y de las semillas a las cuales aquellos están adheridos: constituye el "algodón ~w desmotado".
El trabajo de recolección se pagaba antes a razón 5 centavos uor cada
kilo de a~godón con las semillas ; ahora cuesta 7 y 8 centavos, hasta l O rentavos por kilo. Hay que agregar los gastos de manipulación y acarreo para calcular el costo de la cosecha.
·

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-

23 -

PREPARACIÓN DEL l\.LGODÓN.-El algodón cosechado se extiende sobre louas
sobre catres al sol y al aire, uno, dos o más días revolviéndolo, de tiempo en
tiempo para que se seque bien; después se :leposita en galpones secos y bien
aíread¿s, sin comprimirlo mucho, dándolo vuelta, si fuera necesario. Si se quiere,
se puede guardar embolsado.

'º

])esmotado y enfardado del algodón.
DEs:r.roT,\DO.-El desmotado del algodón es la operación que consiste en
separar los filamentos de las semillas, obteniéndose el "algodón desmotado":
téngase presente, que lo que se cosecha es algodón con las semillas o algodón
.sin desmotar.
Como sería muy lento y costoso efectuar el desmotado a mano, se emplean
máquinas especiales que se llaman "desmotadoras". Hay desmotadoras cuyos
órganos activos son cilindros "desmotadoras con cilinclros", y otras en las qu;:i
los órganos activos son sierras "desmotadoras con sierras"; éstas son las empleadas para los algodones con filamentos cortos o medianos, como los nuestros; pueden ser accionadas a mano o por medio ele motores de Yario" sistemas.
Su costo varía según el tamaíío, desde :J; 200 ~ a mucho rn(ls.
Se forman baterías reuniendo Yarias, en usinas desrnotauoras.
Las fábricas más importantes de desmotadoras con sierras se hallan en
los EstacloR Unidos de Norte América: ''Continental Gin Co.'' de Bridgcwater,
MaRs.; "The l\Iurray Co. ", de Dallas, Texas; ":B-,. II. Lummus Sons &amp; Co.' ·. de
·ColumbnR, Ga., cte. Algunas tienen representantes en Buenos Aires.
ENF.\RD-\DO.-Los filamentos de algodón cuando salen de las desmotadoras están Rueltos y oc11pan mucho lugar. Es preciso reducir su volumcn, para
poderlos guardar y para que se puedan transportar fácil ;.- económicamente;
para eso se enfardan.
Se pucden utilizar las prensas comunes que se usan pa_ra enfardar el ta-baco, Ja alfalfa, la lana, etc., o prensas especiales, a mano o accionadas por
medio de malacates o de motores de varios sistemas. Algunas fábricas que cons·tru.ren desmotadoras, fabrican tambi8n prem;as de varios sistemas, desd e $ 600 ~
cada una, a miles de pesos, según la fuerza, y si son simples o dobles.
USINAS PARA EL D_!._SMOT,\DO y ENFARDADO DEL ALGODÓN.-El desmotado y
enfardado del algodón se efectúan con mayor economía en usinas desmotadoras,
que coi;itienen dos, tres o máR desmotadoras renníclas e_n baterías y la prensa.
'Las usmas pueden pertenecer a cooperativas entre los plantadores de alg-:.idonero o productores de algodón. Están ubicadas en las localidades más convenientes para el acarreo del algodón sin desmotar y al mismo tiempo situadas en
los puntos de expedición a las fábricas o manufacturas y mercados del interior
·del país o del exterior.
·
El costo del desmotado y enfardado, que era hace poco de 2 lj2 a 3 112
•centavos, excede ahora de 5 centavos por kilo de algodón enfardado; se cobra
para efectuar estas operaciones 1 lh a 2 ')¡_ y más centavos por kilo de alO'odón
0
rCOn las semillas O sin desmotar.

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-- ?.4 --

Economía del cultivo.
RElNDIMIENTO.-El rinde del algodonero como de cualquier otra plada va"
ría mucho; depende de varias circunstancias y fact0res que influyen sobre la
yegetación por una parte, sobre la producción por la otra.
Se consio·uen en el Chaco de 1. 000 a 1. 500 kilos de algodón con las senullas es decir~ no desmotado, por hectárea, hasta 2. 500 y 3. 000 kilos, sin emple~r abonos, ea terrenos fértiles, vírgenes.
Un buen término medio es de 1. 300 kilos por hectárea. Esta cantidad suministra próximamente 400 kilos de filamentos y 850 kilos de semillas; se han
obtenido a YeCeS más ele 500 r 600 kilo,; de filamentos por hectárea.
Estos rendimientos se consiguen en años normales, en los terrenos lrncnos,
YÍrgene:&gt;. En los suelos explotados desde tiempo o donde se repite el cultivo del
algodonero varios años seguidos, sin agregar materias fertilizantes y sin establecer rotaciones racionales, el rinde üisminu,re; terrenos que producían 500
kilos ele filamentos por hectárea, no clan ahora 300 kilos, des:rrnés ele diez a
&lt;1uince aúos de explotae:ión.
Los gastos se pueden &lt;;omputar en poco más de ::f; 200 '.% por hectárea, y
los ingresos por Yalor del algodón y ele las ,;emillas en
-±00 '.% y nüs, ele mallera que la utilidad puede superar a $ 200 % pot' hectárea; s~. obtienen más de $ 100 '.,% por hectárea, casi siempre, en condiciones normales.

*

No consigno cuentas ele culti-rn dcta !ladas. JiOrfllle los resultados Ya rían
mucho, dependiendo C'l beneficio ele la fertili(bll ele los terrenos, de las condiciones rnetC'orológicas del afio, del i·imle, del precio del algodón, ele la forma
de explotación, por obreros ;1sa lariados o intercs&lt;:1l1os y por b familia colónica. C'tc., etc.
Y .1um DE LO:-; PRUDl"CTOS: .IJ.GODÓN y SEi\Jll.L.\.-Lo;; acopiadores y los industria lC's compran los filamentos o el algodón de:-;motado y las semillas; 110 conYienc Yf'ne1er el algoc1tm sin desmotar, toda YC'Z ,1uc sea posible desmotar sin
grandes gastos en las 1oealic1aL1cs r1e producción. El valor rlel algodón Yaría
entre 50 y 80 centaYo;;, a más ele~ J el kilo; el ele la ;;emilla es ele;) a 15 centavus
el kilo .
• \.PLIC .ICLO&gt;;E:-; DEI, .\LGODÓ~ y DE L.\S SE'\.lll.L.\f'.-Los filamento! se utiliza ·
ron al principio en el país. especialmente para preparar acolchados y alo·odón
hidrófilo nacional clespnés. Desde algunos años existC'n hilanderfas, fábri;as de
artículos de bonetería ~- tejidos de algodón.

Las hilanderías que funciona11 son pequeñas; en conjunto no alcan?.a.11 a
tener 60. 000 husos; se han ele desanollar, ahora que se comienza a disponer rfo
personal preparado, que antes ern mu~- difícil co11seguir.
El trabajo industrial ele hilar ~- tejer se puede hacer económica.mente Dül'
medio de máquinas perfeccionadas.
' La exportación de algodón aumenta carla. añc•; ha exeedido en los af!os fü
1D24 --:.· 1925 de 10. 000 toneladas, habiendo alcanzado 22. 642 toneladas en 1926,
aforadas a 296.31 la tonelada y 598 derC'cho, en 6.700.000 $ oro. En 1927 se
exp?rtaron 0. ?67 toneladas por Yalor de 2. -±96. 000 pesos oro. habiéndose reducido la cantidad exportada, a rausa de la reducción cl.J) las sementeras, las que
han aumentado en 1928 y excederán de J 00.000 hectáreas en 1929.
Los países importadores son España, Francia , lnglaterra, Italia, Alemania _

y otros.

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-

25 -

El algodón argentino es ele buena calidad; se clasifica en las bolsas algo·
. doneras de los países importadores en la clase "r¡ood ¡)¡ iddli~l{} ., buena mediana,
hasta mediana superior "f ully good m iddl i H[J ".
Los productores "&gt;' desmotadores que uo proeeden coa esmero presentan lotes no bien preparados. que perjudican a los buenos.
Las semillas son adquiridas por las fábricas de aceite establecidas en los
lugares ele producción, en Resistencia y otras localidades del Chaco "&gt;. en Buenos Aires; se cotizan cntrP 7 -;.· 10 C'entavos el kilo. Hay al presente cinco fábricas de aceite ele algorlón. con instalaciones bastante bnenas.

P orvenir del cultivo del algodonero.
Sobre el porvenir clel cultive hr coneretado la" obserYacione&amp; en la primera
parte ele este estudio.
Mucho, muchísimo podría referir acercA clel cultiYo del algodonero en
la República Argentina. sn propagación, la producción ele algodón, el co'1s11n11l
por la industria nacional ~- la demanda exieriar. la importación ele hilacl1is y
tejidos de algodón :· la fabri"ación nacional, la elaboración 1le aceüe r011 la,;
· semillas de algodón, ;;u importancia, el consumo clrl aceite de algodón en el
país y la importación, el empleo dP las tortrcs y de la harina de algodón para
alimentar )1 engordar el ganado, especialmc1~te los boYinos, :· como m:i.trl'ia"
fertilizantes, ~- su exportación, sobre el estado actual y el ponenir del al¡rndonero -:-.· de la industria en general. Por las nizone:-: anies expuestas debo 1imit&lt;ic'
el estudio a Jo consignado.
RelatiYamente al clesarrollo que pucele tener la industria de hilaclos ~- te·
jidos de algodón, téngase presente que se importan cada año por Yalor ele más
de 60. 000. 000 ele pesos oro. Por otra parte, la demanda rlc a lgoclón e1~ rama
es actiYa de parte ele los países que teniendo una industria irnportantr. (lebc11
adquirir en el exterior la materia prima.
Pienso, que lo dieho basta para poder afirmar que el algodón es :'. será la
planta textil más importante ele la República Argentina durante !nucho tiempo.
fuente considerable ele recursos ~- factor princi]Jal ele progreso y prosperidad de
la región algodonera argentina.

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-- 26 -- -

Superficie cultivada con algodonero en la Rep. Argentinai
entre 1862-1865 y 1924-1927.
(Según estadistica del autor).

Hectareas

Años
1862-1865
1870-1873
1889-1890
1897-1898
1902-1903
1909-1910
1914-1915
1917-1918

50
((;O

700
1.000
2.500
8.000
3.200

-

8.500
10.00!&gt;
12.000

1918-1919
1919-1920

15.000

1920-1921
1921-1922

1922-1923

e::
L::1-------------

104. 20C&gt;

1924-1925

iliiliililllll

110.000

11

72 .00()

1926-1927

1927-1928

22.000

62.500

1923-l91l4

1925-l92C

12.000

iii~~~I

El

85 .000

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... . 2 ¡ ·- .

AFATA
Varias especies de plantas textiles indígenas se comprenckn baj1J
Ja denominación de afatas. Dos son más frecuentes y por lo mismo
conocidas: la "afata co111ú11" y la ''a fata del río".

AFATA Cül\I(l\'
Dicotiledóneas

ESCOBA

=

MA.LYA DEL

:\IO~TE

Fam. Malváceas

(.'!ida rhombifoliu J.J. )

Es planta bastante frecuente. sobre '..111:1 parte cunsidPrahle del
territorio argentino. clescle las Sierrél s del Tanclil h::i.sta e1 extremo
Norte, en Buenos Aires, Santa Fe. Entre Ríos, C0rrien1es, Córdoba,
y Tucumán; arbustiva. presentanclu tallos erecws. mimbreados, ~arn ..
piños, con hojas de forma variable: cenicientas en la cara inferior y
verde-oscuras en la superior, flores rosado-amarillentas que nacen
en las axilas de las hojas y frutos globosos. achatados.
En Ja corteza de los tallos se hallan los íilarnentos que se extraen
previo enriª"do, por batido o pasándolo&lt;.: entre cilindros, estriados: sucesivamente se eliminan las materias gamo-resinosas por mcclio de
una solución alcalina, lavado y secado. La fibra ohtenicla es .;;uave,
poco resistente, adecuada para Ja fabricación de tejidos groseros,
como la arpillera, y otros cles1 in ad os a ]a fabricación de c1wac:es.
Yo ha siclo objeto todavía ele explotaci¿¡n industrial prnyechosa,
hasta el presente.

AFATA DEL RIO
Dicotiledóneas

(A b11tilo11 pauciflon{)n St. Uil. )

Faro. Malváceas

-

Es un arbusto bastante propagado en las islas del Paraná, en
las Provincias ele Entre Ríos, Santa Fe. Corrientes, Chaco. Formosa
y Misiones, especialmente en hs orillas ele los bosques.
Vegeta formando tallos ele J a 2 metros ele alto, cubiertos ele
pelos en todas partes, con hojas ovaladas, hlandas, blanquecinas en la
cara inferior, verde-pálidas en la superior, provistas ele largo peciolo; las flores que son solitarias con largo pedúnculo ele color amarillo se hallan en las axilas superiores: los frntos son cápsulas globosas.

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-

28 --·

La extracción e.le lo!- filamentos que &lt;:e hallan en la corteza se
efectúa como para la afatét común.
Sirven para las mismas aplicac iones: confección e.le tejidos g-roseros. redes . hamacas . piolines. piolas. etc .
Los indígenas uti lizan las filJras ele esta plant&lt;l. desde largo
tiempo.
K o se explota inclustriéi ]mente.

Dicotiledóneas

( (' 11111111

Eí cáñamo

:;e

Fam. Moráceas

bis su ti t·a L.)

coPcce en la República

,\r~.&gt;,"c!1ti11a

cks le

i:t~-go

1iernpo. La semilla ha siclo imponada ele Espaib.. Italia y ·F rancia.

Experienciéts para ~u cultt\'O :;e han efrctuaclo y::i.riac.:; H'CCS, en c!i··
Yersas localiclacles. especialmente en }a región septentrional y en la
central, que son las 111{1s :1clccuac.las. Loe; resdt;1cloc.:; han sido (av·Jra bles desde el puntn de vista ele la vegetaci\'m y lozanía rle la ])!anta y
t&lt;1111bién clel rinde en fibra v de su calidad. El cultivo no SC:' ha prr,pagaclo. sin embargo. por ~¡L;e ;,10 se ha llegado :1 p1-oclncir la fibra a
precio suficientemente bajn, par;¡_ C(lmpetir con ventajas con b im portada. La preparación no ha &lt;:ido tampoco bastante esrneracla, aunque sea posible obtenerla. lrne!n, ::i.dnptanclo los cuidados necesarios y
cuando los obreros héilm'tn J.clquiridn l::i. prúclica para las diyc:rsas ma11ipulaciones. manejo ele las m:\quin2°' y aparatos .
En cli\·ersas Colonias ck lé~ l &gt;rr)\·incia ele Santa Fe. ck Córcl•)ba.
ele Entre Ríos ,. lh1cnos , \i res, en \-arias e::plntaciones ele Corrientes. Chaco. F01:111osa ,. l\ 1isiones en Santiago del E stero, Tncmnán,
Salla. Jujuy. San Jua;1 y ::\f endoza . se ha prncluciclo fibra de cái1amo
de buena calidad.
En Guaymallen, en la Prcwincia de :\Iencloza. llegó &lt;t f nnclarse
lllla colonia en base del cultivo del cúfíamo y exip1otación de la fibra
11ara diversas aplicaciones . Se obtuvo ~n efecto fibra abundante,
larga y ele buena calidad, pero el cultivo no pudo propagarse y la
industria cle:::arroila¡-se, por Pl precio de co-:;tc ele la fibra preparada.
Lo mismo sucedió con otras tentati\'as sobre las que no rnnsiclero
necesario detenerme, porque no ban tenido éxito . Sólo lnn sen·iclo
para demostrar Ja posibilidad ele! cultivo del cáñamo. sin 1-esoln::r la
cuestión económica, que ce; indispensable para poder emprender la
explotación.
EsPEcrr·::;

Y

\-.\lnr-:n.\m-:s.--Sc l1an cx¡wrimtntaclo y:i.rieclades de

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-- '.2'.1 -

la especie común (Ca1111aúis sativa L.), .cáñamo del Piamnnte. d111amo
de Boloña, cáñamo de Carmaíi.o1a. cáñamo ele Anjou. etc
Otras especies y sus variedades han siclo cultivadas st.lamcnte
para comparación o para estudio y no se han propagad&lt;'. no ofreciendo interés, como es el caso ele las yariec1ades ele Cannaúis indica L.,
aconsejada especialmente para la preparación clel "hasish" rnús que
para fibra, y también las Yari1~clades de la especie Ca1111a!Jis si11c11sis L..
que se han mostrado inferiores a bs varieclacles ele b especie común.
Téngase presente que Yarios autores no admiten otra especie
que la común Ca1111abis sati·!'a L .. considerand,) 1as demás como yariedacles.
CuLTJVO m:L c.\:\'.\~rn.-El culiin) del canamn elche hacerse en
terrenos fértiles. ele composición mediana. profunclos. pcrrnea1)le..;,
donde las lluvias son rcguhre"- o se pncde.ap1icar el riego.
Los terrenos deben ser bien prcpa raclos por medio ele una o do"
labores hasta la prof unc\iclac\ ele '20 y mús centímetros. según la cnmposición física ele los mismos: mfts en los U"mpactos. r¡uc en 1ris sueltos.
Los abonos son 11cces;1 rios cuando los suelos no son b&lt;lstante
fértiles: es inclispcnsalJle alternar bs pb11~as qu e .:;e cultiY&lt;in.
Se siembra en la prirnayera. cuandn no hay que temer las heladas, en líneas. a ro-15 cm. entre cada una. y de manera que las plantas se hallen a 3-7 cm. sobre las líneas. o al voleo. empk&lt;i.nc1o de 50
a 70 kilos ele semilla por hect!~rea. enterrada a LrC"--Cnatro centímetros
de profundidad.
Durante la ycgetación deben suprnlll rsc
r:-arpir una o mf1s ,·eces sep;ún se&lt;t necesanil.

la.~

hie~·lns

ext r;:Lñas.

La recolección se efectúa cuando la' J'laiitas florecen. teniendo
presente que las plantas masculinas florecen antes (jllL las femeninas.
l\fejor es arranc&lt;tr las plantas; ¡Jern en lo:: culti,·os ele regular
extensión es preciso reducir los gastos y pn:· es\.., ~e cort&lt;l '.l.] pie. con
instrumentos cortantes y ta1111iién c0n seg-8.dcras e-;peciale.;;. Después
del corte se hacen secar las plantas y se sorncien :i.l enriado que se
efectúa por ' 'ªríos proceclimien to:;.
Se procede después a la clesf ibración Y a ]a preparación de los
filamentos .
Los interesados en la descripción det&lt;&gt;-11ztcla ele~ cu1tiyo y b separación ele los filamentos deben consu1ta r ~as rncino¡:;i-a fot"- sohre el
cáñamo, entre las r¡ue hay 11na c1e1 autor.
El cultiYo del cáfíamo se propag-ariL cuando el obrern agTír0la
sea acliestraclo en lcls manipu1&lt;1cio11es r¡ue reqniercn la C'\:tracci(\n y la

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--· '.30 .....

preparac1011 ele la fibra, de manera a oh1 cncrla ele las da ses v a lo5
precios (1ue la industria redama.

*
Nuestra estadística no registra elatos cornp1ctos sobre la importación ele fibras y ele artículos de cáñamo a lri República /\ rgcntina.
Bajo varios rubros se incluyen fibras ele yute. henequen y de otras
plantas textiles con las de cflll.amo. Se anotan las cifras ele la importación en los últimos años t923, r92_¡. r&lt;J2_), r926 y 1927.
1923 (KI.)

1924 (KI.)

1925 (KI.)

1926 (KI.)

1927 &lt;KI.)

C'iulan10 cu rama

170.0ti9

2+9.011)

17+.90~

537.000

216.663

0.112

o. 056

Lona v loHcta
de cú;iamo ....
.'1.rtículos &lt;lo rá-

l. 03.) .107

1. 20'3. J .).j

1.160.000

l. 07:1. 77+

l. 230. 20:-J

0.630

0.20±

91.891

.)6. 1.3+

6S. s:i.:;

70.390
817. 2-36

1.53

0.55

023.229

íí.a1no

....... .

llilos üin·1·sos ..

66.932

Aforo Derecho
Aduan.

La cifra ele la importacic'm de las fibras _,. artículo~. tk c:'diarno
oscilan en los últimos años alrcdcclor ele T. 600. ooo kiios.
Los interesados bailarán informacione~~ complet&lt;ls sobre el cultivo, la extracción ele la fibra y su preparación en la monogTafía
~obre el cultivo del cáñamo que publiqué en 1913; por eso y porque
no corresponde a la ínclol ·~' ele este traln_io, no las inclu_vo.

CARAGUAT.\.
Monccotiledóneas

Faro. Bromeliácea!!

(Acchme(¿ polvstachya ( \rell. ) ::\Ig. - Aechmea distichanthci Lernaire )
(.1lech111ea bro111efilu' folia Bak.)

Dajo el nombre ele caragu:itá se clesig·nan en la República Argentina varias especies ele plantas ele la Familia ele las Dromeliáceas, que
se desarrollan formando graneles matas, compuestas ele bojas radicales más o menos numerosas y generalmente largas, de r m. a I .60
y más ele longitncl, por 2 a -1· centímetros de ancho en la parte mediana~
con espinas más o menos aserrarlas en lo~~ bordes y un aguijón en
la punta. Del centro ele la mata. cuando la planta ha alcanzado su
completo desarrollo, emerge el vástago floral, más o menos alto, que
lleva flores ele color rojo o rosa-azulado, dispuestas en espiga, que dan
lugar a frutos semejantes a pequeñas piñas.
Los caraguatás, debo decir entonces. se hallan con más frecuencia en las depresiones del terreno, a menudo a b sombra de los ár-

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-- 31 ---

boles; sin embargo vénse también en campo abierto, resistiendo bastante las sequías por la propiedad que tienen de conservar el agua en.
la base de las hojas.
Plantas Textileo;; en In. Uep(1bli('U _\rg entinn

C:lragun!(-.
(. \1·•chmPa

bromplhu~folin.

Bale)

Forman a menudo manchones en las partes bajas ele los bosques,
con árboles de cierto desarrollo.
Se encuentran al estado silvestre en Corrientes, ~Jisiones, F'orrnosa, Chaco, también en Salta y Jujuy.

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32 -

Las hojas están recorridas por filamentos largos, resistentes,
elásticos, que se utiiizan para la fabricación rle hilo, piolines y piolas,
con los que se confeccionan redes, hamacas y diversos objetos.

Ybir{t. y

Caragunt{t

==

lfo,jn..; -

Vihra¡., !'!Hl•Ha!-i ;v l"'nfar&lt;ladao, -

J&gt;ioln!-i -

J&gt;rnc. Chaco

Los indios que haL&gt;itaban los territoricJs donde se desarrollan
·estas plantas~ conocían los medios ele extraer las fibras, su preparaz·ión y sus aplicaciones, y con ellas confeccionaban los tejidos para
~1brigo y usos domésticos y toda clase ele cordelería.

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--

;);) -

Desde fin es del siglo pasado la industria ha tralado ele utilizar
la fibra ele los caraguatás, efectuando b clesfibración por medio de
desfibracloras y el desgomado y blanqueo poi- proceclimie111os diversos.
Se establecieron fábricas en San Carlos ele Corrientes, en Formosa y
surgieron también iniciativ::ts en el '1'errit0rio del Chaco, r1ue no tuvieron mayor éxito.
Hasta el presente. a pc-.a r de qm: b proporcic'1n ele fibra que bs
:10jas contienen es eJc.:yacla y ck hue;1a calizbd, susceptible de ncunerosas aplicaciones, las fabricas que han einp:-enclido su preparac1on no
han prosperado. porque no lun obtenido la fibra t:.i.l cnmo b industria la necesita y a precio conn~niente.
Es ele esperar, que las deficiencias qu e se han constatado serán
gradualmente obviadas y que se hallarán procedimientos simples y
poco costosos, que permitir:m la explotación ventajos::t cll' los caraguatás, cuyos filamentos son largos, resistentes, a veces finos y adecuados para la confección ele tejidos cli,-ersc1s, además que para la indus1ria ele la cordelería.

El estudio completo ele esta planta es indispensable, .:;ca del punto
de Yista botánico. como anfttomo-hi:-,tolc'lgico. e industrial, para eliminar los incmweniente ..; y las clificultacles que ~;;e h::tn hallado para la
eficiente clesfibración y desgomado a bajo precio.
Del punto ele Yista bot[rnico no existen tampoco est uclios completos: de ahí la confusic\n que resulta . Se hace rnencic\n de la !Jron1clia
serra. Gris., ele la Brol/lclia /nciniosa ::\Iart. etc., que se relacionan con
las especies . / cc/1111ca toiystarli ya ( \' ell.) ::\lg-.. • /ccl• 1ncn l1roll!cliacfolia Dak. y , /cc/1111ca distic!iantlw L emaire . mientras yario:-; autores
consen·an las clasificaciones primitiYas .
Por observaciones detenidas ele las plantas en los lugares donde
&lt;:e desarrollan y por el cultirn se estahlecerfi. b clasificación definitiva.
Importa. desde ya. dejrtr r:onstancia ele la posibilidad ele explotar
Jos caraguatás, ele la abundancia y lmC'na ca1iclacl ele la fibrrt que suministran y sus múltiples aplicaciones. Resueltas favora1J1ementc
las cuestiones económicas, será posible emprender la explotación con
provecho. Hay que dejar constancia empero, de que hastrt el presente
no se han obtenido beneficios. a pesar ele las observaciones y expe··
riencias favorables efectuadas.

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- ·-· :H -

CARANDA o CAUANDA-Y
~Monocotiledóneas

(Trithn'.nox campestris Dr. et Gris.)

Fam. Palmeras

En la República Argentina existen varias palmeras silvestres,
cuyas hojas contienen filamentos, y que pueden ser explotadas como
plantas textiles: una de las más comunes y conocidas es la palmera
"carandá .. o "caranda-y" (Trit!iri11ax campestris Dr. et Gris.).
Se halla bastante propagada, formando manchones, donde el terreno es más arcilloso y menos humífero. en los bo sques rlel Centro

J-luntas 'l't•x!ilt·s

(• .11

la Re1J11úhli&lt;_·a .\rg(•ntina

Carandú. o Caranclay
('í\Jll}lestris Dr. Pt Gri!':. )
de I . a~tllU\ Bhtn~·a en Territorio Clnte·o

(T'r iU1rinax
Eje1nplar~s

·y Norte ele Entre Ríos, Corrientes, Norte ele Santa .fe, Chaco, For·mosa y Misiones; se encuentra también en Santiago del Estero, San
Luis y Córdoba.
Es una palmera de 2 a 3 metros ele altura o poco más, con tallo
rugoso al exterior, esponjoso en el centro, constituído por un tejido
fibroso, muy resistente a la humedad, por lo que se emplea para cer·cas y corrales; termina en la parte superior con un rosetón de hojas
;.implias, coriáceas, provistas de largo pedúnculo; hacia la parte inferior, aparecen entre las hojas las panijuelas florales, con flores
·amarillentas.

Las hojas contienen filamentos numerosos, que los indígenas uti·1izaron, y los primeros pobla&lt;lo!·es de las localidades donde vegeta la

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·- B5 ·---

palmera ca randa-y al estadc silvestre han ex~raído y empleado p.1 ra
fabricar piolas y piolines destinados a rnú1tiples usos.
Las fibras se separan con facilidad por batido o p&lt;i~~aje entre ciEndros rayados, bajo la acción ele un chorro de agua C[UL' clirnin:1 la
PJantn!oó

T(·x- ilf·~

Cnrnnd{• o Caranday -

c·.11 In l{(•pl1hli('n .\rgent.ina

1•1anta

&lt;'11

Foto
e l .Jal'clín Bot:JniC'o de Buenos Aires

Girola

materia verde y otras, quedando las f ihras bastante limpias, como para
ser utilizadas, aunque sea mejor completar la limpieza, eliminando las
materias goma-resinosas que mantienen unidos los filamentos, por

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-

36 -

nn baüo alcalino, layado y secado; así se impiden fermentaciones, q11e
no favorecen la conservación ele los artículos fabric:-idos con esta~
J ibras.
Planta-. T t•\.tilt •...

t•11

la

Ht·1,l1blit ·n .\rgt&gt;ntina

F o to
f'an11ubí o Curanduy Pr«Wt:'dPnda:

Hojas Uo:-.t)ut&gt;~

Fihras s1u•ltas
&lt;lp la

~·

Pnfurdadas -

Girol a

.\plicuciones

l"ro,·inciu. &lt;lP ·l&lt;:ntrt" Rioi;;

llace más dé 30 aiíos r¡ue en Rosario Tala (Entre Ríos) se instaló una modesta usina para el desfibrado &lt;le las hojas ele la palmera
caranda-y, con cuvos filamentos se fabricaron los primeros ovillos de

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37 ---

hilo para atar trigo. Sucesivamente fué fundada la ~· ~~· "La C~t­
ranclay" que estableció una fabrica en puerto Brugo. D1stntu _-\ ntnnw
Tomás de la ProYincia ele Entre Ríos. Esta fábrica n o prosperó. Los
gastos de instalación fueron !:-Uperiores a los benefici os y pronto tLn-o
que suspender el trabajo.
Al hilo para atar trigo. fabricado con la fibra de la palma carancla-y, se reprochaba ele no tener bastante resistencia y podrirse
pronto, al extremo que con tiempo lltwioso las ataclur8-: de las gavillas ele trigo se rompían, quedando Ja;, cañas sueltas. Esto ckbe atribuirse al empleo ele la fibra sin desgomado. es decir, sin eliminar las
materias gomo-resinosas ,1ue remen los filamentos ele las plantas
textiles.
\ 'a rias tentatiYas se hicieron seg·uiclamente oara mejorar lo~ fibmentos, pero sin alcanzar resultacl~s :i.lent2.dor~s.

, \1 presente existe todaYÍa la fábrica de puerto Brugo. pero por
los informes que tengo, la cantidad ele fibra ele palmera caranda-y
utilizada es pec1ueiía: la fúlJrica adquiere la r1ue le es ofrecida. para
mezclar con otras iihras textiles importadas, con destino a la fabricación ele piolas.
'l'enienclo presente c¡ue h palmera cara11cla-y ocupa graneles extensiones en las Pro\·inciél ~ ,. Territorios X acionales me11cionaclos,
que la recolección de las hnj;s ec: relatiyamcnte fúcil y poco costosa
y que con esta oper;i,ción no se rlestru:·e b p18-nta, b cu::-..: ..,;gne Yegetanclo y suministranchi hujas clurame lé'.rg-o tiempo, - C[l1C la fibra
c1ue se extrae, co!1\·cnientunente prepan1Clé1, e.:; ele liu ena cali-Jacl y
adecuada para cli,·ersos usns, espcci~dn1entc 1nra la co:üeccir';n ele
hilos. piolincs y piolas. -- &lt;'" dable pensar, qu&lt;' c.:;ta )1lan!.a presenta
posibiliclacles de explotacilin provechosa.
Se obsen·a, que Ja pro·:i:;ió!1 ele: ~as lvljas &lt;I b [~lb~- i~ ;c que se establezca cerca ele las palmera-;, c;e1·á cada a1i.n mús costosa. a medicb
que la recolección se inten-:ifiquf'. h c1ue obligar;\ a ir a cosechar ca·ia
,·ez mús lejos ele la fábrica: pero este inco1wenicnte se puede snbsanar
utilizando pequeiias múquinas clcsfibracloras. ele fácil traslado. que
se puedan llevar sobre carros a los puntos cercanos cloncle se cosechan las 11njas, reclucienclo los ~-ac;tos ele transporte.
Dastarú entonces Jle-1:ar a b fábrica la fibra bruta para clesgomarla y prepararla para l&lt;l \'énta a los inclnstriales, si no fuera m{is
co1weniente fabricar en Ja misma u;,ina Jos artículos qne tienen más
demanda o fácil salida.
;\o se conoce ni aproximadamente el 11úmero ele plantas de palmera carancla-y que existen o '.;i_ superficie que cuJ.rcn. Es bastzinte
considerable.
Experiencias "ºn todaYÍa necesarias para cleierminar ei procedimiento ele desfibrado y preparación adecuada de b fibra. y además

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38 -

para fijar el precio ele coste, qu.: determinará s1 la explotación de
la palmera c.aranda-y es económica.
Creo que ha de serlo, procediendo con tino , con seriedad, sm
optimismo exagerado, previo estudio de todas las cuestiones que influyen sobre el éxito ele la explotación, para resoh·erlas con sentido
práctico, con la mayor economía en los gastos de manera a suministrar
fibra ele lindo aspecto a precio inferior a la del henequén que se irnj)Orta.

CHAG"CAR
Monocotiledóneas

Fam. Bromeliácead

·' l'lrnguar LraYO' · (D.11ckin alascana .:\fg. )·
"Chaguar salado'' ( Dei11aca11tl10n urba11ia1111m ::\fez. )
"Cha¡nrnr de la sierra·' (Dr11tl1 eroco11ia lonr;ipetala Bak. )

Desígnanse bajo el nombre de .. chagLP.rcs " yarias plantas textiles ele la _Familia de las 11rorneliúccas, que se halbn al estado silyestre en Ja Región Septentrional, hacia el Oeste. en las Prm·incias
de Córdoba. Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca. Salta. etc .. en
clima cúliclo, preferentemente seco y en terrenos más o menos elevados y ele composición cli,·ersa.
Existen ,-arias especies. siendo ias principales las rnenrionadas
al principio de estas notas. La clasificación botánica exacta rle las
Yarias especies no ha siclo hech&lt;i. ele una manera clefinitiYa.
Los chaguares forman rosetas más o menos gTancles, con hojas
radicales, rígidas, espinosas en los bordes, menos largas que las de
ios caraguatás. Sus fibras son generalmente más finas, más brillantes. Del centro del rosetón se e\e,·a un eje que lle,·a la inflorescencia
Lon flores cuyos pétak1s tiene color rnjizr,, a yeces :unarillo \'iY0.
El "chaguar brayo·· presenta las hojas más desarrolladas y fuer temente aserradas: tiene filamentos de mayor longitud. Se halla propagado &lt;i.1 ;\. E. ele la Pro\·incia de (l'¡rdoba: tamhién en I.a Rioja.
El .. chagu2.r salado" , ele
tas; se encuentra en S::l lta.

cl~s::trro!lu

mediano. tiene fibras más cor-·

El "chagua r ele la sierra" es el más pequeño: tiene fibmentos
fi nos. blancos. lucientes, resistentes.
Los inclíge11as ele bs 1ocaliclacles donde los cbrtguares vegetan al
estado .sih·estre. utilizan los filamentos de estas plantas desde antiguo, para confeccionar hil.1, pir¡Jincs y ¡)iolas pa;-a clin:rsos usos,
desde la fabl·icación ele tejidos finos. hasta cordeles para atar.

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39 -

La separación de los filamentos es fácil. Deben abanclom. rse ios
sistemas manuales y utilizar múquinas semejantes a las que se usan
para Ja clesfibración ele los caraguatás y del formio o lino ele X ue,·a
Ze!anclia: l::t preparación ele las fibras se hace de la misma manera.
En clinrsas épocas se 11an instalado pequeñas fábricas p~ra utilizar los ch aguares, con maquina ria prirniti va. No han tenido éxito
_;: han siclo abanclonaclas por Lle f iciencias técnicas e imprep~i ración
ele los que las han proyectado, generalnwnte no al corrir:nt-e ele los
procedimientos ele extracción y preparación de las fibras textiles.
Para explotar las phn:as textiles silvestres es precisri disponer
ele pequeñas clesfibracloras. facile' ele transportar para pnderlas llevar
donde están las plantas.
::\o es el caso clt establecer graneles LFin::ts, cloncle escas~a la
materia prima.
K o se puede tampoco pe11sar en la ejecución ele planhciones, port1ue reclamarían gastos que i·esultarían dern8-siado co"-tosos.
Otras_plantas textiles se pueden culfr,·;:i_r y explot:.tr
probabilidades ele éxito.

C(1!1

iT1ayores

Esto no quiere decir, que: se &lt;le~Je ah~'.11donar comple::amente el
propósito ele apnwechar la~ pl;rnLLs text ile~ inclíg\::nas: pe1·(• es preciso proceder con ca11tel~1. y cnn la prcpa raci1'.n necesaria, antes ele emprender su explotrtción.

FORl\110 o LINO DE
Monccotiledóneas

(Pl10•· 111i11111

:\l:JI~ VA

tewu F 0rsL)

ZELANDIA
Fam. Liliáceas

El Forrnio o l,ino ele X tteYa 7elanclia ~s planta viyaz, orig-in::lria
ele Kueya í'.elandia. que se clcsar1·nlb en grandes metías forrnachs por
hojas largas, terminadas en un ag-ui_i1'm en Lt extrernichd, y qne cnntienen nurneros0s filamentos, qíle co11stituyc;1 la mat~ria textil, objeto
de la explotación de esta planta.
IIa sido introducida en b R(;nública "\rgentin&lt;i. l1ar.:c años, prohab)emente a mediados del siglo pasado, como planta ele aclorno, para
los parques y jardines ele Duenos Á\ires, en los que se ob s ~n 1 an numerosas matas de efecto clecorntiYo. que cont 1ibuven a hermosear las
perspectiyas ele nuestros paseos.
.
.
Se empezó a utilizar las hojas en los jardin es, subcli\·icliénclolas en
cintitas para ataduras. mientras que va~·ios investigadores trataban
de propagarla como planta textil. al extraer las fibras de sus 110jas,
fibras con las que se sabía, que podía prepararse el hilo para atar el
trigo que se corta con las segadoras atadoras, además de tener múltiples aplicaciones.

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40-

El vigor con el cual se desarrollaban las plantas, h rapidez de
su crecimiento, la facilidad de su propagación po1' división de las
matas, además que por las c;emillas, - la sencillez para la separación
de los filamentos, incluj e ron a probar su cultivo como pl:inta industrial y estableciéronse pequeños campos experimentales, los cua '.es su-ministraron hojas para los primeros ensayos ele separación de las fibras con instrumentos y desfibradoras primifr1as.

Plantas

Tl-'xtih·~

('Jl

la. ll.epública. .\1·g-cntinu.

(Phormimn tf•nax F'or::-t.)

J,lantadún

l'll

t&gt;l

('1\lllJ&gt;O

&lt;h"' .\gricultura E!-JH:'&lt;'ial PI\ la 11'acultnll «le .\&amp;;'ronomíu y Vetf'rinaria
d(• la l "11h·e 1·i-.idall th• Btu•no~ .\irt•s

La reproducción ele la planta por semillas 110 se obtuyu facilrnente al principio, por falta ele práctica: por esta causa y para con-seguir las mejores especies se trató ele comprar matas en ~11e,·a í':e lanclia; se propaló entonces la llllticia ele c¡ue el Gobierno ele ese F.s-·
taclo no permitía la exportJ.ción. noticia ern'mea. como lo comprobé,
al dirigirme al Director del Departamento ele 1\gricultura ele esé país,
ele quien obtm·e la contestación ele c¡ue la exportación ele las matas
y rizomas podía efectuarse sin restricciones, en cualquier momento.
Transcurrieron años durante los cuales se hicieron experiencias con
resultados que infundían a veces graneles esperanzas, seguidos ele-

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-41otras que provocaban clesa1ier:to, hasta princ1p10s ele T&lt;JTO, en que
las exigencias crecientes de -fibras de coste reducido. para citar trigo
y para cordelería, indujernn a ampliar las experiencias. raclicándola.;;;
especialmente en los ~errcnos ele las islas del Delta, muy fayorables
en varias partes, por su composición y por la frescura r1ne las suministra el movimil"11to asccncleme .\. clesce11clcnte ele '.as aguas cl·~l
río, tierras en las que ya se 11abía cnrnprobaclo que el formio prosperaba.
Desde entonces datan las primera.::: plantaciones en escala 111&lt;lustrial, que se han aumentado gradu:-tlrnente hasta cubrir una su.Plnntns TPxtilr!'. e n h\ Rt•¡t(1hli&lt;·n. .\rgentinn

1"&gt;lanta&lt;'ión

&lt;h~

F'ormio pn la. "l!"iln E.lla .. ,

Ti~rl"

(l;-. ('. C . . \. ) dt• '"'l'he F'ruit ancl

Fort~..,t

C'o. l.t&lt;l."

perficie que excede ahora ele 650 hectftreas y abarcarft dentrn ele poco
tiempo miles de hectáreas.
La multiplicación del formio que se hizo en los prinwros tiempos por división de las matas se prosigue ::ictualmente por este sistema y por semillas, existiendo un gran número de plantitas para
formar nuevas plantaciones que podrán cnhrir en co1·to tiempo miles
&lt;le hectáreas y tal \'ez más. si Jos resultados halaglieño::-. obtenidos se
confirman.
El desfibrado de las hoj:is, e:; decir la :~eparación ele 10s filame11tos que efectuábase pnr medio ele 11-;.áquirns primitivas, mando. la~
plantaciones ocupaban superficies periucüas, h::i. comenzado a hri.cerse
con máquinas más apropiadas. cm·o funcionamiento se rneJOra, a me-

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-

-12 -

~licia que se corrigen los defectos que se notan y se arreglan ele acnerclo con el tratamiento que reclaman las hojas de nnestra producción.
Los ejemplos de ::\íueva Zelandia suministrados por la Jectma de los
folletos sobre el cultivo v !a inclnc:tria del formio y las ~xneriencias
efectuadas en los formiaÍe s del país pE'rmiten procéder con' todas las
probabilidades de éxito.

l,lantn !"i

T('x_~il&lt;'"'

l 1 lantndún de furmio en ''l,os

l'Jl

('i~li.t-&gt;io.",

In Ht•pl1hlicn .\rg pnti na

Hío ('nralwlns, i"'nn Fernn1ulo

CF.

c. r . .\ .)

de J. Ra1111al Jlu11ter

Xo s~ puede decir todaYÍa q11e el cn1tivo ha superado compleiamente el período experi1;1.:nt;:il, pero se puede afirmct.r, •1ne lo qne~e ba hecho ha e!1señado lx1s1ante para qne las p'.antacionec: s&lt;:&gt; hagan bien y en terrenos aóecuados 'y convenientemente preparados y
que los trabajos de explotación y conservación de los formiales se
efectúen ele acuerdo con 1as exigencias ele esta planta.
Tampoco se ha adquil-ido todo lo qrn: E'c: necesario y ~C' precisa
conocer relativamente al desfibraclo ele las hoj;1s, al clesg01mHlo y a la
preparación ele los filamentos, pero se ha adelantado Jo suficiente para
poder alcanzar en breve phzo los resultados deseacb:::.

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--- 43 --

El formio es seguramC'nte nn:-t ele las p:,mtas tcxtik .~ que prcs.entan probabilidades de propagarse. por la existencia ele vastas superficies favorables a la vegetación lozana de esta planta y que no se
prestan mayormente para cult.ivos de más provecho en l:t época ac·tual, por la facilidad con h cual se hace la separación .Je los filamentos, el desfibrado. desgomado. l:wado. blanqueo y la p1-eparación
para su utilización industrial, en las aplicaciones qne tiene l&lt;t fibra
de formio. sea para la fabricación del hilo para atar trigo. sea para
la fabricación de toda clase ele cordelería v si menester f 11er::i. ele tej iclos diversos.
EsPEC1Es CL'LTl\'"\n_,.\s.--Dc las dos especies principalc:-. de for:.nio
que se cultiyan, el formio común de lus terrc1¡os ele llanura r, frescos
( Phonni11111 ten ax Forst.) y &lt;:&gt;l forrnio de los terrenos altos. lomas y
montañas (Phonni111n Coclúa11111n Le Joli:;), el prirnern es el qne se
cultfra en nuestro país, siendo el más adecuado para ]1)S terrenos aluvionales frescos. q_ue forman las islas del Delta: e.:; ele mayor desarrollo foliar, produce mayor cantidad ele filamentos, aunque m:ls gruesos de los de la especie I'. Coc!?ia1111111. c1ue tiene menor cles2.rrollo,
pero filamentos más finos. menos aclecuaclos para la fahric:-tcic'm ele
los artículos que más se necesit::r n en nuestro p:-tís. J )e esta espc-.:ie
común hay diversas \·ariecl~·.cles que merecen un estudio bntúnico y
experimental. para resolYer cual se debe propagar en ca(\a caso.
~feLTIPLIC.\c1(1x. -La multiplicación se hace al presente. en
nuestro país. por las semillas y por b diYisión ele las matas y :-izornas.
Para la multiplicaciún por semillas deben adoptarse las prccauciont.:;
que requieren aquéllas que pierden pronto su poder germina ti Yo: clel1en cosecharse en seguicb r1e b machrez. para .:;emhr;nl&lt;..s en almácigos bien preparac10s. pasar bs pl&lt;lnt.itas &lt;«1 viYerP, y clcspaé;; efectuar la plantación clefiniti,·a.

PL\XT\c1óx - Ytc1·:T.':.CTÓ.,. - C'osr-:crr --Se pbnb en líneas a
r ._so entre las liileras ~- r .20 entre 1as pla;:ta ...;. L~s dis1.¡.n-::i,is pncden
Yariar entre 2 por :2 ~11. :2 p1~- rm ._so. :2 pnr r m ., etc.
1
••

1

1w1u.'\'LT L.\ n:c 1 ~·nc1(ix.-neshierhe:c.. carpidas. e;;pecialmente sobr~ las hilens. hasta mH:' l&lt;i:-. pbntas e~tún bien desarrolladas: en1onces lo pri1:cipal e .:; 110 cle_i :1r que bs hierbas extr;i.í1as
(y uyos) la;; i1wacla11. Fs evidente qne 1a 1ahi-:rnn del terreno ::turnentar{l el \'igor y b resistencia de la;; p 1antas.
Cl- rDADOS

Las plantas forman 11ntas proyicta.:; de nmnern.:;as hnjas que :oalen todas ele la misma.
Las primeras hojas se pueden cosechar al cabo de tres o cuatro
ai'íos ele efectuada la plamacilin. Las exte1·nas son las más clesarro1laclas: se cosechan cada vez que se consideran maduras. 11na n clos
yeces al aií.o. genera1menk una. en 1:úmcro ele ro a :20 p,'lr ca(la mata.

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-

4-! -

RnrnE.-Se obtienen de 30 a 50.000 kilos de hoja verde en la
primera cosecha, cksde los ..J.-5 a los 7 años, y sucesivamente ele 50.000
a r 00.000 kilos, con un término medio ele 70.000 en buena~ condiciones, durante cinco a diez aii.O"·, según la fertilidad de los tern·nos, los
cuidados ele cultiyo durante b yegetación y el esmero con el cu:ll se
haga la recolección ele las hojas.
DEsFrnR.\CIÓX.-Las hojas pueden ser sometidas en seguida de
cortadas a las máquinas clesfibracloras, sin enriado 1li1 preparación

}')antas Textilt•., en la Re1&gt;úblicn .\rg-entinn

lh_
• !o-fihradorn uu!"oiraliana

•i))pJta''

par,,

formio

alguna preyia: a yeces se cl _ian dos o tres días a la sombrn ant;:s de
c\esfibrarlas. pero esta demora no es necesaria, ni aconsejada pc r !a
ma)'Oría ele Jos peritos en estos trabajos. Las desfibradoras ccnstan
esencialmente ele un embocaclor por el que se introducen las hojas
que son cogidas por cilindros alimentadores. que las lle,·an ;:\\ batic1C1r
proYisto ele barras batidoras'. éste gira a razón ele 2.000 revoluciones
poi· minuto y proyoca la separ::i.ción de la materia yercle de las hojas,
golpeándolas, al mismo tiempo que una ba1::._ra batidora las mantiene
en su lugar. Las fibras son rl~spués layadas, blanqueadas y secadas
al sol sobre perchas, sog::i.s o hilos ele alambre. y peinadas para
separar los filamentos cortos que constituyen la estopa. Las fibras
largas se acondicionan en madejas con las que se hacen fardos y así
se entregan a las fábricas que las hilan y tej'=n prepa rancio hilo para
atar trigo. piolines y tejidos.
0

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-- 43 -

Tales son las principales operaciones para el cnltin1 del formio
y la preparación de la fibra comercial.
Como con estas notas no tengo el propósito de compilar monografías sobre cadaJ una ele las plantas textiles , sino el catftlogo de
las mismas y consignar informaciones generales pero concretas y
prácticas sobre las más importantes, limito la exposición a lo anotado
Para elatos completos los interesados deben consultar las monografías especiales que existen, y en el caso del formio aconsejo la lectura
del estudio efectuado por Edmon H. Atkinson bajo el tít-..110 ((P!zormiu111 tcnax" ''The Ne\\· Zealand Fibre Industry".
Coxsuiro.-La Estadística ele la Kación registra el hilo ele formio que se importa conjuntamente al de sisal y ele ~Ianila, baj o el
rubro '·Hilo especial para segadoras'', en can ti clac\ de 9. ooo. ooo ele
kilos aproximadamente. cada aíío, por Yalor de 2. 300. ooo pesos oro.
En los últimos años la cantidad ele hilo para segadoras ha disminuíclo, a consecuencia de la propagación ele las nüquinas que siegan y
trillan al mismo tiempo. Ko es fácil apreciar la cantidad que corresponde a la fibra ele formio: debe estar representada por la tercera
parte próximamente.
Sea lo que fuere, téngase presente que esta fibra sirYe para preparar el hilo que se necesita para atar el trigo y suministra la materia
prima destinada a otras aplicaciones. Ofrece ,·astos horizontes. sea
para la propagación del cultivo. como a la industria textil qne utiliza
la fibra ele formio: pueclc adquirir mucho rlesarrnlh.
Se ln indicado y;:irias YE'L'CS }a conn?niencia ele "ª e111ple1) par ;&lt; la
fabricación ele bolsas . Ko creo que pueda co1wenir para las bolsas
comunes, porque resultarían demasiado costosas: no podrían competir con las ele yute: pero las bolsas especiales. destinadas a productos ele más valor y a utilizarse ,.~~rias veces. podrán 11acerse con 1ejiclo
de formio.
Con las fibras ele forrnio se pueden hace:- tejidos para la confección ele Yestidos. redes para ])escar. y pa:·a cazar. :· 1111 g-ran numero ele artículos.

*
Sin pecar de excesiyo optimismo concluyo cuanto he referido
respecto del formio en la República Argentina, expresando la opinión. que el cultiyo de esta pianta , por las fa\'Orables ('Ondiciones naturales que existen sobre extensas superficies de nuestro país, inadecuadas o poco adecuadas 1x1 ra otras plantas y apli('aciones, se ha de
propagar. y que la industria se ha ele clesarrolhr con éxito. contribuyendo una y otra a la prosperidad de una vasta zona.

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-- -16 -

HENEQUEN - PITA - AGA YE
Monocotiledóneas

(-1gave sisala1111 L. et sp.)

Fam. Amarilidáceas

El benequén, agave o pita, era planta común, hace &lt;cu1o·:;, en los
cercos, parques y jardines ele Duenos Aire:; y otras localiclacles ele Ja
República Argentina, lo ~¡ne parece indicar, que :"il cultirn puede
efectuarse con buenos resultados; pero las especies cultivadas que se
observan en nuestro país no son las que c01wienen para la ohtenci&lt;'.,n
de los filamentos que sus hojas contienen, es decir, para explotar como plantas textiles, Y las variedades filamentn:,;as ele hener1uén no tienen perspectivas favorables ele adaptación y de explotación, aunque
pueda suceder, c¡ue experiencias diligentes, lleyaclas a cabo durante
cierto tiempo con las diversas especies, demuestren que hay ;:i,lguna
que se adapta a las condiciones meteorológicas y agrológicas ele Ja
Región Septentrional ele la República. especialmc-nte en su parte Oeste
c¡ue es la que presenta mejores perspectivas desde yarios puntos ele
Yista.
Hace tiempo que se iniciaron experiencias de cultivo; no es dable empero citar resultados alentadores, sea que no s~ hayan elegido
con acierto las especies a experimentar, sea que no haya sido proseguida ]a adaptación durante bastante tiempo o que no se hayan
efectuado las comprobaciones necesarias. Se han obtenido ele las hojas del henequén filamentos ele calidad regular, pero no en proporción suficiente para permitir la explotación lucrativa. De ahí en parte,
que no existan plantaciones ele carácter industrial.
Hacia J902, cuando compilé las primeras obsen·aciones solJre
"Plantas Textiles en los Estados del Drasil y en Ja República Argentina", a raíz ele la interesante publicación clel lng-. Gustél\'O R.
ci'Ctra, Director ele Agricnltura del Estado ele San Pablo, abrigaba
mayores espe ranzas que a hora, sobre la propzi.gación ele los agaves
textiles en la: República Argentina, aunque la publicación del ilustrado mejicano Sr. ele la Barra, al fijar ele manera clara y precisa las
condiciones ele yegetación ele las diversas especies ele esta plant:l, en
su monografía sobre el beneqné:-i en México, clebí::t demostrarme, que
en nuestro país r!O se hallaban terrenos adecuados y sobre todo clima
favorable. En esa época en que la cosecha ele nnestras vastas ~;uper­
ficies cultivadas con trigo E'xigía canticl2.cles crecientes de hilo sisal
para la siega, ef ectnacla con segadoras-atadoras. y el precio del hilo
era exorbitante a veces, a causa de la escasez real, y más de h especulación, fuí algo influenciado por estas circun stancias en el sentido ele procurar por tocios ~o s medies posih1es de aclinv.ta~· los aga-

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--H-

ves textiles y miraba ccm más optimismo que ahor:::t la solución del
problema.
Al presente, después del tiempo trans-:urriclo. ele las experiencias
llevadas a cabo. ele las oh~·e¡-yac iones ef ectnadas, por efec~o también
de la tendencia a reducir el empico ele las ::ega&lt;loras-atadoras para la
cosecha del trigo, que se realiza sobre una superficie cacb vez más
grande por las cosechadoras, a consecueucia también ele las probabilidades mayores que presenta el íormio, y en otr0 orden ele ideas. por

Jllantas

T~·xtil&lt;'!&gt;-

f'J'

ht Ht•públi('ll .\rgenUna

Foto

Giro la.

Plantncióu de- a,L:"a\"f• 'il'&gt;alann en t'I ('ll HlJ)O tlt• ,\g-ric•nlturll J-:-..¡wdal de 1:1 Frtt•tdhltl de
.\gru11omía ~- \ "t&gt; ttiri•laria de Ja

l"n in·r~idad

dt&gt; Buenol'&gt; .\ÍJ'C'S

la propagac1on del culti,·o ,!el algodonero. no debo clejrir snbsistente s
las esperanzas c¡ue emitiera entoncl's sobre la propagación de los agaves textiles y su pon·enir.
Esto no qniere decir que no se hallarán sobre la vasta s1.1perficie
ele la Región Septentrional del país, localidades donde pueda prosperar alguna especie ele agave adecuada; pero por el momento he ele manifestar. que no es la planta textil que d&lt;:&gt;be interesar más a los cu11 ivaclores o plantadores arge·~tinos.

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-- ±8 --

::\o me detendré, por consiguiente, sobre el culti\-o del henequén
y sobre Jos proceclimient0s para la extracción de sus fil iras; existen
buenas monografías sobre d culfr;c' y 1nftquin::ts excck·ntes pan la
clesfibración, i1wentacbs ::i.l2Tmas por !os m;s1110s yncatecos, y ot ras
por ingleses y norte&lt;tmericano:-.. El lector interes::tclo podrú cousnl~nr
también Ja monografía qut&gt; l1e ~)t'blicado ::,o1¡rc el hE'nenn&lt;~n. ( T).

RelatiYamcnte a b ii,1~)ortación ele la fibra ele h ::· necp16n en el
país, J1allamos en la Estadística clel Comercio Exterior de la ~acihn,
que se importan cada ::i.íio Je 2 a ._¡. ooo. ooc.1 de kilos ele fi1~ra d&lt;:- henequén en rama por y::i_]nr ele ::&gt;oo ?.. 300. &lt;JGO pesos oro. A esto .h ay
que agregar los artículos rnanufactnraclos con henequén a.!-ictaclos h1jo
ios nombres ele pit;:i hilada, pita tre11zacl'.:, algunos bajt&gt; d niko ele
cordelería y otros no bien &lt;&gt;speci ficaclos, pero Sl~bre tocln el l1iio que
se utiliza para atar trigos con )a.:; scg-acloc2s-at2cloras, c11ya irnpoi·tación ya ría entre () y J 0.000.000 ele kilos, por yalor ele 2 a _¡..000.000
ele pesos oro: 1 r .000.000 ele kilos en 1CJ2G. y en rq27 5.700.000 kilos,
por ya]or ele T .R23.ooo pesos orn.
Se importa la fibra en 1·;1111a. a.ircdeclor ele 3. ooo. ooo ele kilos ::i.l
año por ,-alor ele 350. ooo pesos oro.
La fibra ele pita estft a foracla en $ orn o. J 12 el kiln y est&lt;'l graYacla con el clerechn aduanero ele S oro o. Oj6 el kilo.
Se importa también la pita hilaJa para hacer trenz:i.s, pita trenzada, pita hilada para telas. plantillas ele alpargatas y en otra~ formas en menor cantidad.
::\o todo el hilo par~1 seg::i.cloras e..; e.le henequén. ntl(.!·a:·rncnte
sisal, fabricánc\o..;e taml•ién con ntrns fibra !:'., rnmo el banano textil
y el formio. bajo los no111lJ1·es ele h~k, ele 111;:inila, hilo de formio, etc.,
que se comprenden bajo la c.lenominacióri_ g·e11e:ral ele hilo es~Je,:i2l para
segadoras_
El hilo ele henequén ¡n··a ::: ta r trigo re: me sin clucb conclici.1mes
superiores a los. demás p:i. r&lt;1 este oh jeto; c~.b representacl.1 por - la
mayor cantidad en el hil.J e..;pecial i)ara '-'Cgadoras. De es~c punto
ele Yista podríamos empeña»no" en prnpagar su cnltiF) y explotación
si halláramos concliciune:-:. {ay,·wahles, c1ue no em·~rgen de lo cine flnr;da
expuesto. He indicado n1ás i)ÍC'n el formio, corno planta ·que es susceptible ele mayor y más fúcil pro~)agJción, :::uyJ. fib:·:i se pre~ta 1ambién para fabricar hilo pa,-;:i, at~r tri,e:o.
La fibra ele pit;:i, o henequén tiene m1mernqs aplicaciones, especialmente en su país de origen, :\lé_iico. clornk se fabric::! u:1 gran 11ú(1) El culti,·o r1el henequén, t•ita o aga,-c en la República Argentina, por Carlos
D.-Girola. - HllO.

'

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49 --

mero de artículos, pero en nuestro país han de tom;ir su lugnr la de
iormio entre las exóticas, la ele Jc,s ca1-aguatt~s, carancla-y y 0tras entre las indígenas hasta ahora conocidas.
l'lan tns

TPxti l e~

eu la Re 1&gt;úblil'n .\ rt.;"t•ntina

Foto
.\ gnn• =:: ll t•nPQu(- 11
(.\ gnH_.

~i .., a l nna

-=

Giro 1 q,

Pita

L.)

Recluciclo el optimisn10 de ntrns ~pocas sobre el poryenir del cnltiYo clel henequén en nuestro país, considero CJUP, k1 ex1westo •::.; suficiente para fijar la situnciú'.1 que le corresponde entre las plantcis textiles de la República Argentina.

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.JO-

AGAVE
Monocotiledóneas

(Fo11reroua r;iuantea Yent.)

Fam. Amarilidáceas

Podría mencionar aquí esta otra planta textil, que se halb en
buen estado ele yegetación en .\lisir;nes y territorios limítrofes, pero
como no existen plantaciones y considero poco probable SE propagación. al igual del henequén, por las diYersas consideracioPcs mencionadas, me limito a esta simple cita.

HIBISCO
Dicotiledóneas

(Hi/Jiscus .'!abdw·iffa L. )

Fam. Malváceas

(Ilibisc11s cu111wbi1111s L.)

Entre los hibiscos impcirtaclos para efectuar experiencias ele cultivo deben mencionarse particularmente dos especies: el llibisc11s Sa7;dariffa L. y el IIibisrns ca11nnlJin11s L. La primera ha llamado la
l"lanta~

Plantndón &lt;le "Ro!oi(•lla"

Tt·•x fih•!--

(l-lihi~CU!'i
clt.~J

t'JI

la H.t•1&gt;úhlka .\rgentina

~abdariffn .

L .) en el l .ote 7, ~rc_C'iún ~\, Charo,

Sr. Arturo Garnba

&lt;1.tención hace pocos años en algunas localidades ele i;-i Provincia ele
Corrientes (Empedrado, Bella Vista), en el Territorio Nacional del
Chaco y otros del !\; orte. Los prime-ros 1·rsultados ohtenid0s induje-

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51-

ron a expresar elogios y a fundar esperanzas. respecto de su propagac10n; pero no se confirmaron y se desyanec1eron pronto, no existiendo al presente cultiYos de carácter industrial.
En Jos suelos frrtiles, de corn¡x1sición mediana, del i\ or~e argentino, Misiones, Formosa, Chaco, Corrientes, Korte de Santa Fe
y hacia el Oeste, e11 S:i.ntiago del E.:;tero, TucumiE, Salta, Jujuy, hay
terrenos aclecnaclo3 y coudiciones mctrnrnlógirns favorables. La planta yegeta con Yi~·or, la cosecha es Lí.cil, y lo nlisrno la extracc;ón
de la fibra, los fibrnentus s0n abundante'° y de huenét calidad; p .:ro
las cliYersas opera.cicn~es cpe se deben ejecutar, hasta tener la fibra
comercial, no pueden efectuarse a precio bastante reclucidc., para que
pueda yenclerse el producto :t un precio ele cnste Eo supe~-ior al ele las
fibras similares que se importan; de :ihí qne e\ cultivo de b phnta 110
se haya propagado.
1

Lo mismo puede consignarse respecto del Hibisrns ca11J:a1Ji11u:; L.,
experimentado también en la~. mism::'.s loca\iclade.s . aunque con menos
empeño.
El cultiYo ele los hibiscos y el tratamiento ele sus fibras no se
diferencian cld cáñamo: las plantas ele hibisco son por Jo general
menos exigentes, más rústicas, que las ele cáñamo; b fibra ele éte
es también mejor y sns aplicaciones más variadas y ele más valor.
Es aventurado opinar sobre el pon'enir de los hibiscos, como plantas textiles en nuestro país; por ahora no p'..1eclo decir que lo teng;u1.

L I 1' O
Dicotiledóneas

( Li1111m 11sitatissimum L.)

Fam. Lináceas

El lino. se siembra en la República Argentina desde hace muchos a ii os, para Ja producción ele Ja semilla oleaginosa, es decir, como
planta oleaginosa. I-Ja siclo cultivado corno planta textil, para la extracciún ele la fibra c¡ue se halla en la cortc:~a. ele sns tallos, sobre pequefias superficies, con fines experimentales, aunque a veces haya
ocupado cierta extensión con fines industriales. Se ha efectuado su
culti\'o en pec1ueiia escah para la pmclncci()n ele la semilla ,. rle la fibra, y se ha tratado también ele utilizar los tallos que ;¡ued~n después
de trillar el lino cu1tiY:1clo paréL Ja semilh, c0n el objeto ele ~xtr:ier los
filamentos que tod;wía con sen an, aunque deteriorados y rotos, y por
Jo tanto de reducido yaJor.
Las iniciati\·as ) las experiencias en el sentido ele obtener b fibra no han proporcionado. h:1sta c1 presente, resultados satisfactorios o alentadores. no porque esto no sea posible, o porque no se sepan aplicar los proceclimientn.s para separar y preparar los filamen-

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-- 52 -tos, sino porque no se consigue obtr:ner la materia textil a un prec10,
remunerador para el productor y para el industrial qne compra los
tallos del productor, antes ele efectuar la trilla o después, para separar la fibra que conservan todavía adherida.
La cuestión es importante para la Hepública Argentina que es
el país que cultiYa la superficie más extensa con lino para la sernilléL
y que no obtiene ningún provecho ele los tallos. o ele lo que forma lo

Plantas Tt•xtilt·s ('11 la Hept'lhli(_a. . \1·gentina

Foto
('amt•o de-

Girola

demo~trn&lt;'iún

Eu prirncr plano:

ant•xo ni Cur~o de .\ gri&lt;·ultunt 1~ !-&gt;P&lt;'t'inl, Pn Ja 1' aeul1ad
dt' .\gro11omia .v \'t~trrinn ria l'. B . .\ .
Lino en flor .}~ n H'J.;'lllHlo vlano: vnrias plantns iudu~trialt&gt;~

que comúnmente se designa bajo el nombre ele paja ele 1inn. El problema no existe solamente en nuestro país, sino en todos los graneles
productores ele semilla ele lino, Estados Unidos ele X ortc ,\mé rica,
Canadá, Indias Orientales, Rusia que antes ele la guerra cultivaban
extensiones graneles para la semilla c;olarncntc o para la semilla y la
fibra. y una superficie grande solamente para la fibra.
Si se examinan las iniciativas argentinas re1ativas al culti,:o del
lino para la fibra y para el aprovechamiento ele la fibra ele los tallos
que han pasado ya por la trilladora para separar la ~e milla, se hallan

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5o -

&lt;latos interesantes que demuestran, por mn parte que es posible del
punto ele Yista del cultiYo producir buenos linos para la fibra, y por
la otra, que se pierden decenas ele millones ele pesos oro carla año en
los tallos del lino trillado para separar la semilla, pérdicla qne consiste en millones de kilos de fibra o esto¡)a flUe no es apro,·echacla,
porque la paja se quema después ele la trilla, no utilizándose ni corno
abono para la tierra, porque por las rotaciones establecidas e!1 nuestro país, no es práctico enterrar los tallos del lino por medio del a raclo
para que se pudran en el suelo y contribuyan a cleyo\ycr parte ele las
materias fertilizantes que cada cosecha extrae; al misnvi tiempo se
constata, que esas experiencias e inicial ÍYa;; no han prnporcionaclo
beneficios y que los agricultores y los industriales que se han cleclicaclo a la producción ele la fibra ele lino y a Ja fabricacic'm de hilados
y tejidos no han realizado bendicios y han tenido que aband01~ar sus
propósitos.
En la publicación ''El cultiYo del li110 en la República ~ \rg-entina" ele J &lt;)T.), he reseñado en capítulo especial las más importantes
iniciatiYas que se habían clesac· 81l&lt;ldo hasta entonces. lle citado entre
ot ras las siguientes:
- producción ele la íihra de lino por agricultores ele las PrO\·incias
c!e Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, T111enns "\i res y otras zonas y localidades de producción;
- trabajos efectuados por la Soci&lt;:&gt;clacl Anónima ··comp&lt;l11ía el&lt;&gt; Elaboración ele Fibras ele Lino", fundada en T&lt;J08 y C[ttC deje') ele funcionar después ele 1&lt;)1.), sin haber producido beneficios;
- trabajos ele la "Com pafí ía 'I'exti l Sucl-/\mericana", fonclacla en
l &lt;JTO, que tu Yo una existencia precaria. a pe:::.;i.r ele los loables esf uerzos que hicieron los interesados para resol\'e r satisfactoriamente
el asunto ele la desfibraciéin y preparación económica ele la fibra ele!
lino;
- trabajos efectuados por los señores J. Yi1ano,·a y Santana para
la extracción y preparación ele la fibra del lino cultivado expresa-·
mente. u obtenida ele los ta 11 os 1ne,·iamen te sorn eticlos a la trilla. 1x1ra separar la semilla, para lo cual idearon una m ;\q nina especial;
- trabajos ele yarios experimentadores, prndnctorcs ele lino, poseedores algunos ele patentes para el des fibr&lt;lclo y 1a preparación ele la
fibra. ( T).
La relación ele detalles sobre los procedimientos propue::;tos r
experimentados y sobre los resultados obtenidos, reclamaría nna larga
exposición, que no conduciría a resultados prácticos, ni suministraría
verdadera enseñanza; pnr eso la omito. Dejo constancia ele que las
personas que han interyeniclo, sah·o alg·una excepciún, no poseían lo~
conocimientos técnicos necesa ríos para a l;o rda r es tas cuestiones.
(1) El l'nlti,·o dPI lino Pll 1a H&lt;'púhli(·n .\rµ-cntina , vor C'rirlos D.-Girnla, l!)J.). Ver tamlü(in inieiati,·as dpl lng-. Balil(• ." !\( la":-.:. . . \ . F'ihr:tl ino "' nn l ·~'"'itJC'1'r111Zft , ProYineia 1lc 8anta
1

Fe, 1918.

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54: --

Los interesados hallarán indicaciones en los prospectos que las
compañías y los experimentadores mencionados han publicado y e11
la memoria compilada por la "Comisión ele estudio encargada de aconsejar los medios más prácticos y apropiados que el Gobierno de la
Nación pudiera adoptar, para fomentar el aprovechamiento de las
plantas textiles que el país produce y la instalación ele fábricas capaces de elaborar la fibra necesaria para entregar al consumo la cantidad de envases que reclama la exportación de granos y semillas",
que el Presidente de la Nación Argentina designó e11 octubre 22 ele
19Lt-, a causa de la esc:i~ez de arpi;lera y bolsas necesarias para el
transporte y la exportación de granos, y el precio elendo que habían
;i !canzaclo, no en relación con el valor de los productos.

Foto
I~ino

(T~inunl.

Girola

u:o.itnti"ikimmn L.)

Cultivo de lino para. la semilla1 t-n t&gt;I enmpo experinwntal dt• la
.v Yt'"terintHiu. C. n . ....\.

l"a&lt;:ultad dt." .\gronomía

De la lectura del in forme ele la Ccmisión se desprende. qut&gt; la
encuesta realizada se ha limitado a transcribir la contestación a los
formularios que fueron enviadns a la~ personas que se consideraron
más preparadas para informar, preparación qne no ha sido puesta ele
manifiesto en todos los casos. ·
Entre los componentes de la Comisión que tomaron parte a la
investigación algunos carecían ele la preparación indispensable para
considera11 las importantes cuestiones relativas al "fomento de la
producción de las fibras textiles y bolsas para cereales". título que
&lt;lió al informe que produjo. Aconsejó en definitiva de "acordar la
protección del Estado a las fábricas que prnclujeran fibra y tela tipo
arpillera, dentro de ciertos límites de precio, al consumidor, durante

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r

uu -

un período de cinco años, c1ue consideraba suíi&lt;'iente para fomentar
la producción de una riqueza preconizada por la cantidad, la calidad
y yalor de la materia prima de que el país dispone". La materia prima
es la fibra obtenida por el apro,·echamiento de la paja del lino trillado, considerada por h Comisión como ~a que ofrecía la aplicación
más práctica e inmediata para fabricar telas (tipo arpillera ) destinadas al envase ele los cereales. cuyo coste no excedería ele lo centavos
moneda nacional por bolsa y probablemente menos ele nueve centa\ ' OS, a meqida que la fabricación mejorara. ¿\consejaba h exención
·1·1nntn~

T&lt;•xtilt'"' &lt;·n In. "R&lt;"p(1hli"a .-\rgpntinn

Foto
l .. ino

(Linum

u~itatissimtun

Girola

L.)

Cultivo de lino J)ara la !iiemilla t&gt;ll c·I c·nmpo de AJ.,t'riC"ulturn. EsJH'C'·ial ele la l'"neuHad de
Agronomía ,,. \'ett&gt;1·inarii., U. B . ..\.

de derechos aduaneros para las maquinarias, materiales y útiles destinados a la industria, así corno ele todo impuesto y contribución na~ional, provincial y municipal, por el término de cinco años, contados
·d esde la fecha del contrato, que se celebrará con el Poder Ejecutivo.
En vista de las observaciones que dejo consignada:-: , sin dejar de reconocer que hay antecedentes que pueden servir para la historia ele
1a utilización ele las fibras te,tiles, y en este caso del aprovechamiento del lino del punto ele vista textil en Arg·entina, 110 juzgo necesario extenderme mayormente sobre los estudios realiza.dos por la
-Comisión mencionada.

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-

5t:i-

El aproyechamiento económico ele los tallos de lino procedentes
del cultiyo hecho para la semilla, después ele la separación de ésta por
medio ele la trilladora, tallos que forman lo que se clesig-na en nuestro

l'la.ntas 'l'l·xtilt•s

t 'Jl

la Ht•1HH1li(_'a .\rgt'ntina

Fotc
J. inn -

'l'allrn·· :-in trilla!' -

Girola

·F ihras t•n ntrios t' !-&gt; ta(los
'J'rillndps t•on trillndorus pa.1·a. st•par·ar la !'wrnilhi (PaJn fle lino )

país con el nombre ele "paja ele lino-' ', es ::i.sunto importante y a la
orden del clía. desde qu e ha adquirido prop::i.g-ación el cultiv e de es1a
planta y sobre todo en los últimos veinte años. L a cantidad de paja

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-d e lino que se obtiene de los 2. ooo. ooo a 2. _=í8C. ooo i1ectáreas cultivadas anualmente no baja de 2. ooo. ooo a 2. 500. ooo tonebdas. que
contienen no menos de 5 % ele fibra. es decir, de TOO. ooo a r25. ooo ·
ronelaclas de fibra ele un Yalor no inferior a 20-25 .000.000 ele pesos; el rinde en paja puede alcanz:ir y exceder el doble y también
el rinde en fibra, ejecutando con esmero la eles fibración. lo que du1)licaría y triplicaría también. el Yalor ele l;:i fibra. alcanzando ele 60 a
70. ooo. ooo ele pesos moneda nacion&lt;ll. Sin exag·erar y colod ndose
en el peor de los casos es un hecho que quem&lt;indo la paja ele lino se
pierden cada año más ele 20. ooo. ooo ele pesos moneda nacional.
La fibra de lino r¡ne se CJb11n·icrn, at1.rqn; ordinariJ., tend:·í11 nttrnerosas aplicaciones: ulilizánc111la para hacer hilo para tejer arpiJ;cra,
destinada a la fabricación ele l&gt;nl:o.as p::tra em·as::tr los cere'11es, sería
ele mucho provecho, pero es de supone:· que poclrfl sen·ir para tejidos
menos groseros, ele mils ya]or. \:n hay que perder de Yista, que el desicleratum respecto del transporte de lcis cereales es que se haga a
granel, para suprimir el ga~;to oneroso ele las boJqs y ele la 1~1anipu­
l&lt;lción ele éstas.
Téngase presente que los 1 5. ooo. ooo de toneladas ele productos
que se cosechan amrnlmente requieren 2.10. ooo. ooo ele bolsas por valor de 28. ooo. ooo ele pesos.

~ 1 grícolas

II e considerado este tema en otra parte c1e estas not&lt;ls: n( • creo
necesario insistir, ni aducir elatos mfls completnc;. Esta cuestión ha
siclo encarada varias veces y existen publica'.:ionec; oficiales y p::trticu··
bres que se pueden consultar.

En la Estadística -:\ acion;:il del Comercio Exterior Argentino se
hallan anotados entre loe; tex1 iks importado-, en 1&lt;)2) Y&lt;l rins artículos
ele lino: hilo, hilados, telas, manteles, súbanas. toa~las. paf111elos. repasaclores, encajes, medias, camisetas. etc., por Yalor ele 2. 500. ooo
pesos oro aproximadamente: h&lt;ljo otros rubros están registrados artículos, que tal yez estén fabricados con hilados de lino. lo que no se
puede asegurar, porque no se indica la clase.
Hay artículos que podrían fabricarse en el país con fibra de lino
nacional, otros no, porque se requieren fibras de mejor calidad, bien
preparadas, que la industria nacional tardará en suministrar, da.do que
sea más económico que import&lt;lrlos.
Es fuera de duela, que en nuestro país hay ,·astas superficies con
clima adecuado para el cultivo ele lino para la fibra, especialmente en
1a región Central, cloncle las lluYias son m~s frecuentes, los soles {uer-

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-- 38 -

tes y desecantes poco o menos temibl es y la humedad atmosférica bastante elevada ; no hay empero mano ele olJra práctica y bastante dúctil
para las varias operaciones que exige el hilo textil, sea durante el
cultivo y cosecha, corno para la clesfibración y preparación de la fibra.
Las variedades ele lino que cultivamos son especialmente adaptadas a la producción ele la semilla; para 1a fibra hay que cultiva1variedacles seleccionadas en vista ele la producción ele la fibra, antes
que para la semilla, corno se hace en los paises mayores productores
ele lino textil.
Estados -Unidos ele .:'\ orte América importa por más ele 40.000.000
de dólares ele hilos, hilados y artículos ele lino y no posee más tiue u
manufacturas ele tejidos de lino, que utilizan en su mayor parte fibra
de lino importada ele J rlanda ; esto, a pesar del gran desarrollo ele la
industria textil en Estados Cniclos de ::\ orte •\mérica v de los estudios y experiencias efectuadas para suplir a la cleficien~ia ele la producción nacional.
En la República r\rgentina las clificultacies son mayores del punto de vista industrial; es ayenturaclo afirmar, que el problema tendrá
una solución próxima. Si se considera la situación ele la industria linera en los principales paises, Irlanda, Rusia, Suecia, Inglaterra, Checoeslovaquia, Francia, Bélgica, Holanda, Austria Hungría, Alemania,
Italia, se llega a la misma conclusión .
En resumen: se puede culti,·ar lino para la fibra en el país en
t0clas partes donde hay terrenos adecuados y éstos abundan en las
dinrsas regiones; para que el cultivo ele! lino se haga especialmente
para la fibra o para la fibra y para Ja semilla, y para que se él.proveche la fibra que queda ~dhericla a los tallos del lino que se cultiva
para la semilla, después ele haber separado ésta,. es preciso p•ider
reducir los gastos generales y especialmente ios ele separación y preparación ele los filamento:::. ele manera a poderlos ofrecer al !)recio
de los irnportaclos, se entiende, por clases de la mis1m. calidad.

MORA
Dicotiledóneas

( Jlacluro. morrt Gris.)

Fam. Moráceas

Es planta indígena ele b República ~Argentina (Salta).
Tiene un tallo ele l '.2 a 18 metros ele altura por 40 a 60 centímetros de cliárnetrn, con ramas proyic;tas ele hojas alternas, ovaladas,
de color vercle oscuro; flores pequeñ::ts. solitarias, amarillas; el fruto
es una pequeña drupa comestible.
La corteza contiene fibréls qne se extr:icn fftci1rnente y c;e utilizan para diversas aplicaciones.
Xo ha siclo objeto 1ocl;t,·b ele explotación inclu:;trial.

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-

59 -

Fam. Palmeras

Monocotiledóneas

COPERNICIA AUSTRALlS BEcc.
PALMERA BLANCA (Copernicia alba Morong .)
PALMERA MORADA

(Copernícia rubra Morong.)

PAL:VIERA NEGRA (Copernicia cerifera Morong.)

Las tres palmeras que reseiío en este c&lt;i.pítulo se hallan al estado silvestre, más o menos clifnnclidas. en la región Septentrional
ele la República 1\rgentina, en Corrientes. Chaco, Formosa, Salta. sobre los bordes del Pilcorna.rn, etc.
Aunque descriptas bajo diferentes nombres por varinc; autore;;
han siclo relacionadas a la Coprrnicia a11stralis Decc.
Son palmeras ele bastante elevación, en1 re ro y i 3 metros hasta
23 y 30 m., con tronco ele r a 23 centímetros de diámetro. En la
extremidad superior llevan hojas larga". y entre é"t:i.s . en la parte
inferior, se desarrollan las inflorescencias.

s

Los tallos ele estas palmeras se utilizan para postes. 11orcones,
para tirantería de las casas y galpones. para hacer tejac;, etc.
Los frutos, llamados cocos. sinen para 1a alimentaü'm del ganado y para la fabricación ele grasa: las almendras contienen aceite.
La extracción ele la fibra se efectúa nor batido, lavado v secado;
se prepara clesgomándola por los procecli~nientos comunes, Íavándola
y peinándola. Se hacen hik&gt;s, piolines y piobs, además ele yarios artículos ele uso casero.

*
~o existen explotaciones de carácter industrial. Las experiencias realizadas no han suministrado resultados económicos fa\'orables,
por el coste ele la fibra y los beneficios obtenidos.

Estas plantas deben tenerse presente, sin embargo, porque disponiendo ele un gran número, en cleterminaclas condiciones, pueden se~­
a provechaclas con ventaja:;.

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P 1 N U O
( Co0os Roii!anzoffiana Cham.)

Es una palmera de .:\Iisiones, Chaco y Corrientes.
De las hojas se extrae una fibra grosera utilizada para piolas y
tejidos ordinarios.
J"ln.ntu.s Tl~"X!ilt'~ PJl Ja UP1&gt;llbli&lt;-·a .\rgentina

J&gt;indú -

l"lanta ele )Jlr-.iones

(Cot·os Uomanzoffiana. Cham.)

Es conocida desde mucho tien1po por los 11ahitantes de las loca1i clacles donde ycgeta.
K o se explota industrialmente.

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-·-- íi l --

PALO BORHACI-IO = SAl\10-HY
Dicotiledóneas

( Chor isia speciow St. Ilil. )

Fam. Bombáceas

Es una. especie ele palo borracho que se h alla cspecialmc nt e

1--1antas Tt.·xtil &lt;'S e n la H.e plibli cn. .\q:;-pntina

Foto
Palo horl'O &lt;'ho

=

f'amo-hy

==

Girola

J:&gt;Jan t a eo n los frutos 1natluro!". __. Jard í n Bo1 ú ni co d t· Bu t-" 11 is ~ \i n·~

sobre las m árgene:-; &lt;le los r íos en -:\Iision cs, F0rmoc;a, Chaco, Co-

rr ientes.

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-

62 -

Esta especie tiene hermosas flores ele color ríJsaclo, más pequeñas.
que las del "yuchán".
Son también ele tamaño más reducido las cápsnlas y las hojas.
El producto tiene las mismas aplicaciones.
Su explotación presenta los mismos inrnnvenientes.

PALO BORRACHO

=

YUCHAN

(Chorisia insig11is J\th.)

Dicotiledóneas

Fam. Bombáceas

El palo borracho o ynchán es un árbol que vegeta al estarlo sil-yestre en Tucurnán, Salta, Jujuy, Cata.marca, La Ric¿ja.
Los frutos, que son cápsulas ovaladas de 6 a 12 cm. ele largo po13 a 5 cm. ele ancho, contienen semillas que están e1wueltas por pelos
algodonosos, lustrosos, poco flexibles.
La industria textil los utiliza para acolchados, rellenos ele muebles, almohadas, etc.
Estos&lt;filamentos constituyen un producto análogo al vulgarmente
denominado "paina" o "kapok" qtw suministran las ceibas y que se
importa ele Java y otros países.
La recolección es relativamente facil, aunque no muy barata, a
causa ele la distancia a la cual se hallan las plantas, los gastos ele
transporte, etc. De ahí que no llame mayormente 1a atención ele los
que podrían dedicarse al acopio.
La explotación del palo l)nrracl10 adquirió cierta importancia en
los años de la conflagración úitirna r~or las dificultades para el apro\'isionamiento ele las fibras ele esta c1ase; con la reanudación de las
relaciones comerciale~, internacionales, el interés decayó y ;.i.ctualmente la recolección de las fibras del palo borracho es reducida.
Del palo borracho se aprovecha también la corteza que snministra materia fibrosa; es de clase ordinaria y sus aplicaciones son limitadas a la fabricación ele tejidos groseros, sogas, piolas, etc., a veces bolsas ordinarias.

RAMIO
Dicotiledóneas

Fam. Urticáceas(Boehmerili

11i~·eci

Gaud. - IJ. te11acissima Gaucl.)

El ramio, planta textil originaria del mediodía ele Asia, ele 1:-.
China, India, etc., ha siclo experimentado en la República Argentina
clescle fines del siglo pasado.

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-

63 -

Se conocen principalmente dos especies: el ramio blanco (Boehnzeria 11i·c.:ea Gaucl.) y el ramio yerde ( DfJe!uneria te11acissima Gaud.).

Ambas han siclo cnltiYadac; en Ja regil'm septentrion::tl, al Nordeste y al
Xoroeste, y también en la iegión central. Los resultados han siclo. satisfactorios del punto ele vista cultural, pero cluclosos. hasta el presente,
del punto ele Yista económico, aunque haya algún cultivador entusiasta, digno por cierto de que sus afanes y esperanzas sean coronados
por el éxito.

l'IHntn!'; Tt·xtilt'!&lt;&gt; t•n la

H1·1&gt;lihlit•a

. \r~entinn

Foto
.Hami•&gt;

&lt;Bot•hmeria

nht:'a

Plantación &lt;'ll (•I campo ex1u··rinH·11tal dí' .\grit&gt;ultura
. \~TOllOfflÍa

y

Yt•h•rinHria

Giro~a

G a ud.)
E~pe&lt;'ial

en la F'aeultatl de

r. n . .\.

CEn primer Jlla110 n. la. derrcha)

En el X ortc ele Santa Fe y Entre Ríos, en Corrientes, ::\fisiones,
Forrnosa y Chaco hacia el ~.·E. del país, en el N. E. ele Córdoba,
en Santiago del Estero, Tucumún, San Juan, Catamarca, La Rioja,
Salta y Jujuy se han obtenido plant:i.s ele ramio vigorosas bien clesa~
rrollaclas. con sus cortezas pro,·istas ele filamentos buenos y abundantes, pero los trabajos ele desfibrado y preparación de la fibra resultan caros, si se comparan c0n su co&lt;=,te en la China y p~íses aciáticos
que mús cultiYan el ramio; esto dificul1a la competenci~.

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(:-! ---

La Sociedad "\nónima ··El Ramio Argentino" fundada hacia
que había iniciado Ja plantación del ramio blanco en Formosa,
se disolvió antes ele recoger los primeros frutos. es decir, antes de
apreciar los resultachs ele 12.s primeras plantaciones y no h11bo quien
tontinuara los trabajos que ~quclla empezara.
I000,

Las plantaciones experimentales c¡ue se es~ahlecieron en ,-arias
localidades de la región Septentrional no fueron conseryaclas durante mucho tiempo: no se propa,2:aron . ni ttl\'ieron intercsaclos o imitadores.
El señor Luis ::\lonsegur es tal yez el único cnlti,·aclnr que ha
rnstenido el entusiasmo en fayor dPl cultiYo clel ramio, con sus p1ant aciones ele Jesús ::\la ría en la ProYincia de C{'lrcloba, aclomle los trasladó l1ace tiempo, después de haber culliYaclo e1 ramio durante yarios
ailos en la ProYincia ele Tncumún, La ten::tcidacl del Sr. ::\f onsef,?;ur
es digna ele encomio y recornpens:-t. ~o he encontrado en nue.~t ro país
un propagandista más c01we11cic10 y entusiélsta, ni ha:· quien haya
preparado íibras ele mejor aspecto y en canticlacl exportable como él.
J ]an figurado con honor en todas las Exposiciones: se pueden apreciar en los nrnestrari0s que se exhiben en el ::\ 1useo Agrícob ele la Sociedad Rural Argentina.
Otros culti\'Cis de ramio. ~obre superficies pequeñas, cl1~sde centenares ele metros cuadraclo:-. a yarias hcctúre::is. existen en nuestro país,
pero no se explotan las planta".
El hecho ele no haiwrse propagado. clemuest ra. que faltan condiciones o circunstancias fan1r&lt;1hles: al principio se elijo, que no existían máquinas adecuadas par::i la separación df' la fibra y su preparación, para el l1ilacln y tejido, múquinas de \P~te reducido al alcance
ele los pequeños plantadores: después se atribm·eron las clificultades
para realizar progresos. a la falta ele mét0clos -simpl es y económicos
para el desgomado y preparacic'm ele lm fil::irnentos. a la desconfianza ele los capitalistas para im·ertir su clinern en estas &lt;'rnpresas, etc.
La yerdacl es que existen tocla,·ía cue ..;;ti01~e". que no han siclo solucionadas satisfactoriamente: mientras no :o se;:in, el cultiYo y explotación del ramio n ~) progresa rti.

El ramio se cultiya principalmente en la China ::\Iericlional y en
Ja India: de estos países se exporta la fibra a Europa y a otras partes
bajo el nombre ele ''China - grass".
El ramio es planta que \'eg-eta con vigor en los terrenos buenos
del Korte Argentino, especialmente donde léls lluYias durante el pe-

•

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-

ríodo yegetativo exceden ele
manera regular.

65 -

1200

mm. y es1án clistribuíclas de nna

El ramio blanco (Boci1111cria ni:: ca Ga ud. ) es el más aclecuaclo
para formar plantaciones en esa reg1on.
Plantni-. 'l't·x!ilt&gt;i-;

t'JI

la Ht•1ni hl h_,-., .\rg('J? iina

F'oto
Ramjo -

' l'allo~

-

Ji'ihrai-;

i-uPltns

~·

rrot•t:'llt'Jl&lt;'ia: :Facultad ~'~TOll OIPla y Yt·tt· ri1mria l ". B . . \ . y ,Jt•!o;Ú~ .:\la ría

S-cELOS.-Lo~~ suelos

G irola

t•nfardn&lt;l:Hl!-'

(('ónloha )

dc1wn c;er profonrlos, fért iles y frescos.
).h;cr 1rLICACTéJ;--.:.---F.1 culti vo no presenta clificult2.des. El ramio
se multiplica fác ilmente por semilL:tS y por división ele las matas. Las

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66 --

semillas, que son muy pequeñas, deben sembrarse en almácigo. Las
plantitas se trasladan al vivero antes ele colocarlas en lugar definitivo. La multiplicación por diYisÍÓ!1 de las 111a¡_as e.~ fácil; hs partes
en que se dividen las matas p:-ira la nmlt.iplicación pueden colocarse
en viveros o plant;:irlas ('.!l lugar definitivo, adoptandn las precauciones (jUe se prodigan a otras plantas.
Cu IDADOS.-La bores de deshierbes y carpidas son necesarias durante la vegetación: riegos, cuando las lluYias son insuficientes y el
clima es seco. Debe tenerse presente, que el ramio prefiere clima húmedo con lluvias frecuentes.
CosECIIA.-Se efectúan dos, Lres y más cortes al añn: el número
de cortes depende ele la f ertiliclacl del terreno y ele las lluYias o ele los
riegos, además ele la temperatura.
Se corta a _mano con podadera o machete:
plearse segadoras fuertes.

tamhi~n

pueden em-

DgsFrnRAc1óx.-El clesfihraclo y preparaci(m de la iibra se efectúan con máquinas y proceclimientns e;;peciales. Lc·s procedimientos
manuales empleados por los chinos no son aplicables en los países donde la mano ele obra escasea.
Los interesados consultarfm con pro,·echo b mouografía ele'.
autor sobre el ramio ( r) y las obras especiales sobre el cu1tiYo y el
tratamiento industrial ele esta planta, que no reseíío para no excederme ele los fines ele esta información, que es ele carácter general.
TMPORTAcróx.-En la Estadística Nacional del Comercio Exterior Argentino no está anotada la fibra ele ramio éntre las importadas.
La cantidad que se importa clel)e ser reducida y comprenclicla bajo el
rubro de "varias fibras textiles"'. Esto no quiere decir que 110 tendría
aplicación en el país si se produjera a precio connniente, d::tclo que
no fuera posible exportarla por su precio ele coste.
La posibilidad ele establecer explotaciones remuneradoras ::t base
del cultivo y producción de la fibra del ramio depende del precio ele
coste de los filamentos preparados tal como los pide la industria que
debe utilizarlos. Los precios de venta dependen ele la cantidad ele fibra que se produce en los países ele gran cultivo y de Ja demanda. El
precio de coste en la China :· la Tnclia, países con población nnmerosa y con exigencias reducidas, para el vestuario, la alimentación
y otras necesidades de la vicla, es bajo y la c0mpetencia difícil.
l\1encionaré, antes ele dejar este capítulo, que existen en nuestro
país ramios silvestres:
(1)

El Ramio en 13 República Argentina, por Carlos D.-Girola. -- J 903.

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67 -

- Ja Bocl1111cria caudata S"-. en las ProYincias ele Salta y Tucnmán;
- la Urtica carasacana Gris. ·'curupá chica" u "ortiga del diablo''
en el Chaco y Formosa;
- la Urcra baccif era (L.) Gauclich. en el Chaco y Provincia ele Tucumán.
-:\o se ha iniciado la explotación industrial de estas especies, ni es
próxima su utilización.

YATA Y
Monocotiledóneas

(Cocos yatay

~Iart.)

Fam. Palmeras

Esta palmera se halla al estado silvestre en la proYincia de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y limítrofes.
De sus hojas se extrae bastante fibra y además sirYen para
confeccionar cestos, esteras, 12.pices y cuerdas.

YATAY - PO::\'Y
Monccotiledóneas

( Dipl ot he 111i111n litt ora le :\lar t.)

Fam. Palmeras

Sobre esta palmera nacla tengo que &lt;:.~regar a lo anteriormente
consignaclo relatin.rnente a las otras.
Sus hojas suministran mélteria fibrosa y se utilizan para be; mi'-'
mas aplicaciones.
(r)
Y~TE

Dicotiledóneas
(Corrhor11s caps11loris L. -

F am. Tiliáceas
Corchorus olitori11s L .)

El yute ha siclo experimentado desde fines del siglo pasado. en
varias localidades ele la región Septentrional del país, que tiene clima
templado-cálido, propicio, y lluvias frecnentes y copiosas. especialmente hacia el N. E. v N. O., desde el Norte ele Santa Fe v Corrientes
al Chaco, Formosa ); Misiones. al N. E., - en Jujuy. Salta, Tucumán y provincias limítrofes, al N. O. Los resultados han sido satis·
factorios del punto ele vista de la vegetación ele la pbnta, pero no
igualmente alentadores, respecto de las manipulaciones para la ex tracción y preparación ele la fibra, ele manera a suministrarla a la;;
manufacturas. a precio aproximadamente igual al de las importadas.
(1) :i\fcnciono aqní la planta textil "Yerba dr 1:1 víbora" (Sanset'iera r.eylanica \Vilhl.),
&lt;¡ue está rcpres('ntaila en ~fi,i01ws, Ponno$a, Chaco, Conient('S por pocos ejc'.11plarc&gt;s.

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68 -

Por esto no tenemos culti\·o industrial dei yute en el país y no
es probable que lo efectuemos, al precio del trabajo, ele nuestros obreros, por lo que difícilmente podremos competir con las graneles regiones productoras ele la Tnclia. porque éstas pueden suministrar la fibra
ele yute a precio inferior al que nosotros ¡)odemns ohteneda.
La cuestión así considerada es esencialmente econlm1ic-a, " sn solución no se podrá conseguir. rnient ras no \'a ríen lo-; factores - que interYienen. cosa poco prol)ahlc en las actuales circnnstancias.
Si se piensa en los millt)nes ele metros ele arpillera par:.i. con fec cionar bolsas, que se necesitan cada año para cmlx,lsar los millones
ele toneladas ele granos que cosechamos. arpillera que está fabricada
en su mayor parte con la fibra del yute, - r1ue se importa de la lnelia,
- país que tiene casi 111011opolizacla la proelucción, por el coste reducido ele la producción ele la materia prima, - es Htci\ darse cuenta
ele la importancia gr~mcle, que tiene esta fibra para nuestro país y el
interés que hay en culti,,ar la planta.
Tmportamos anualmente alrededor ele TOO. ooo. ooo ele kilos de
arpillera por valor de 2,c;. ooo. ooo de prso..: e.ro. - - 8.). _¡...j(. ú 1q kilos
en 1926 por Yalor ele 20.027.200 peso..: oro y 10G . ..j.OC).-l-9lJ kilos en
I~)27 por \'alor ele 2:=;.538.230 lJe~os oro, -- :ldernú:o: en 192;-,
4. 82&lt;). 62 1 kilos ele yute en ran1 (1 por Yalor ele 5-~º. &lt;)T ~ pesos o:·o, '.2 . 6_¡.7. &lt;JÓ-1-i kilos de yute hilado para lrnLer trcm.as por valor ele
338.&lt;)3&lt;) pesos oro, - 243.g39 kikis ele .n1te h i12.do pJ.ra telas l)ür
Yalor ele 3&lt;). 01-1- pes0s 0rn. - 22. ooo kilos ck yPic trenn;c1o para
plantillas por Yalor ele $ _¡.. 22..j. oro ) otros adíen los ele yute por va1or
de I . ooo. ooo ele pesos oro apruximaclament e; ademfls () a 8. 000. ooo
ele bolsas ele arpillera por rn:'ts ele 2. ooo. ooo ele pesos oro, es decir,
cerca ele 30. ooo. ooo ele peso." oro. Si fuera po:::ihle procluci:· la fibra
necesaria en d país, se obtendrían grandes yentajas del punto ele
Yista agrícola. industria! y1 económico, aunc!ue la solución del problema consista más bien en su;) rimir el g·asto que exige el envase,
adoptando el transporte ele cereales a granel y su conservación en
silos.
Con estas premisas, no. son necesarias, para esta reseña, descripciones sobre el cultivo del yute y b preparación de su fibra. Los interesados las 11allarán en \'arias monografías, en las revistas agrícolas y también en nna rnouografía del autor. ( r).
Consignare solamente bre\·es indicaciones para orientaci (m de
los que lean este estudio.
EsPgcn~s CUL'l'ffi\D.\S.-Dos especies de yute se cn1tivan para la
fibra: Corc!iorus cnpsularis L. y Corc!wr;1s o!itori11s L.; con preferencia la primera, que suele suministrar, en todas partes, meJor clase
de fibra.
(1 )

El cultiYo del Yute, por Carlos D.-Girola. -1908.

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69 -

TERRE?fos.-N ecesita terrenos profundos, mas bien sueltos, fértiles. frescos, permeables.

CLJ MA.-Clirna cálido o templado-cálido, llL1Ytas frernentes y
abundantes o terreno que se pueda regar.
SnC.: MBRA.-Se siembra en la primavera. al voleo y mejor en líneas. empleando de TO a 12 kilos ele semilh por hectárea. mác:: tam bién, según sea el poder germinativo.
Cm oAnos .-Deshierbes y carpidas.
CosECUA.-La recolección ele los tallos se efectúa cortándolos al
cuello. cerca de la raíz, cuando empiezan a formar las flores.
D1 ~sFIBRADo.-La desfibración se hace en verde en el a2;ua, quitando la corteza de los tallos. lavándola y separando !a fibra, que se
iimpia y hace secar, se puede efectuar también sobre los tallos secos.

"'
RTNDB.-El rinde es variable entre
rea: más también.

TOOO

v

3000

kilos por hectá-

PüRVEl'\TR.-Acerca de las poc::ibilielacles ele su cultivo y propa?:ación, ele su explotación en el país 11e adelantado las oniniones r¡ue las
investigaciones sobre esta planta textil efectuadas en este cuarto de
siglo. me han inducido a formular.
Habrá mfts optirnist;:is que quien escribe, por el deseo de fomentar todo lo que puede ser {iti1 a la agyicultura nacional y al país: entiendo por mi parte, que 110 hay cine alentar esperanzas no fundadas,
que llevan a desengaños y :t perj11icins que se deben evitar. porque son
ca usa ele ma vor atraso.

El yute vegeta bien en la parte Norte ele 1~ República Argentina,
donde los terrenos son profundos y fértiles y las lluvias son frecuentes en el período de la vegetación de esta planta: se obtiene fibra en
cantidad satisfactoria y ele buena caliclac1, pero el precio de coste es
superior al de la importada, porque la mano de obra es cara v no está

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70-

;:1costumbrada, ni se adaptaría fácilmente a los trabajos de desfibra::ión y preparación de la fibra. aunque se empleasen máquinas.
]-Jase de elegir otras plantas textiles que pueden suministrar fibra a precios convenientes.
ESPECIES 1NDÍG1·:N AS.--Antes de dejar este capítulo yoy a hacer
mención ele las especies de yute que se hallan en el país.
Dos especies se encuentran en los bosques ribereños de Santa
Fe, Entre Ríos, Corrientes, l\1isiones. Chaco y Formosa. en situaciones cálidas, abrigadas y en terrenos frescos y sombreados.
~

Corchorus liirt11s L.-Arbusto con ramas pilosas. como las hojas, mimbreadas, ele 1 .20 metros de altur;i, más o menos, con hojas
lanceoladas, cw;:i lacb s,. aserradas; flores :-txi1ares pequeñas
con pét;ilos &lt;imarillos; frutos CJllC son cipsulas lineares ele
15 mm. de largo, ahriénd 1 ~ se por 5 hendidnras y conteniendo numerosas semiila :; pequeñas, g-íobosas. lampiñas, de color ferruginoso.

Corcl1orus pilolob11s L.-Parecido al anterior, distinguiéndose por tener hojas más angostas, con dientes pequeños, lampiñas.
Los nativos ele las lncaliclacles donde estas cs~1ecies vegdan
al estado silnstre, utilizan las fibras con las cuales fabri can hilos, piolines. pir)las y artícubs variris como bolsas y
hamacas.
No se ha experimentado su cuitiYo. X o han de ser supenores
ét las especies que se culti,·an en los países, grandes productores de
fibra ele yute, y aunque ,;u propagacic'rn fuer::t económica deben resolverse antes los mismos prol1lemas que se oponen al cultivo de las PSJ'eries importadas.

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71-

INDICE
Pág.
PLAN'fAS TEXTILES en la República .'Hgentina. Introducción ........... .

3

ALGODONERO (Gossypiuin hirsi1tum L. et sp.)

9

Antecedentes. Superficie cultivada. Datos estadísticos ... . ........... .

9

)i[ejoras necesarias para aumentar el rind&lt;.' del algodonero y la calidad
del algodón en la República Argentina. Proposición presentada al Primer Congreso Algodonero Argentino ............................... .

13

Instrucciones sobre' el cultivo riel algo(lonero en la República Argentina.
J&lt;;l algodonero puelk cultivarse l'Conómicall!C'nte. Exigencias dd cultirn
tlel algo&lt;lonero. Clima. Sucios. P1 epa ración &lt;lel teJTl'llO . Abonos. Ricmhr:i.
Epoca para la siembra. \'arie1lades. :Ejecución 1le la siembrn. ('anti&lt;lad
.Je semilla vor hectiirea. Cuida1los dmantc la Ycgctación. Carpi1las y raleos. Aporcadura. Dcspnntcs-Dcsbroks. Enfrrme1laL1cs. Rccoleceión dl't
algo(lón. :\ ladnrez. Prrparaciún del algoMrn. DC'smotarlo y l'nfardado. llsinas para el desmotad&lt;, y enfa1 dado 1lel n'lgo1llm . .Economía del cultiHi.
l~end i n1iento. \"alor tle los p1odueros: algo¡lón .v Sl'll1illa. Aplieacirlll,•S
del algodún y de las selllillas. Porvenir drl cnHil'o drl a lgo&lt;lonero

16

l•~sta&lt;lística

de la superficie cultirnr\a con algo&lt;loncro
27

A.PATA. Afata romún (Sidri ?'lw111bifolia L.)
Afata &lt;lcl río (.Alrnlilon pauciflonun St. llil.) . . ............... .
C.\i\.'_\~ J O

(C:a1111auis saliva L.).-Esp2cies y variedades. CulliYo del ciiiiamo .
Datos estaLlísticos. Importación ........ . ............. . .......... . .. .

C.\ lL-\ U U.\.TA (Aecl1111ea disticantlia Le111., ,IPchmea brnmeliocfulia Hale, .Jre/1.
meo polysl acli ya ( \' ell.) ::\[g.) .-CnltiYo. Especies y rnrie&lt;liules. Aplic&gt;tciones

30

\·::trias

;~ AHA~DA-Y

( Tritlirinax campestris Dr. et Cris.) .-Su propagación.
fibras. Aplicaciones industriales. Jniciatints varias .. ...

1 lajas

y

34

CHAO C.\.R. Ch:iguar braYo ( Uyckia vc/ascana :\Ig.) .-Chaguar salaclo (Deinacantlton 11ruania11mn .211cz.).-Chaguar Lle la sierra (De11tf1eroc&lt;J}1iu /011gipetala Bak.) .-Propagación. l~xplo!ación . J 11iciati,·as .................. .

:J8

FOR::\HO o LINO DE :"&lt;UEVA ZELA:-\DIA (Phormium tena~· J&lt;'orst.).-Des:
cripción. Su introducción en nuestro país. Especies cultirndas . .\lultiplicación . Plantación. Cuidados chnante 1:i 1·egetación. Tien&lt;limiento. Desfibración. Consumo. Porvenir

39

HENEQUEN =PITA= AGAVE (Agave sisa/a11a L. rt sp.)-Descripción. Utilización de la fibra. Datos estadísticos .................. . ........... .
FOUREROYA'.

GIGA~TEA

Vent.

IIIBISCOS (fh/Jiseus Sabdoriffa L. -

50
77ibiscus cannabinus r~.) .- -Prnpagación.

50

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72-

LIXO (Linu111 Mitati1&lt;sinrnm L.).-St• siembra sobre superficies extensas para
la proLlnccióu tlc la sernilla; ro1110 piantn texti l sobrp peqllL'ÍÍas superficies. lnieiativas ]J:lTa la utili1aeio11 •le Ja fibrn. El a¡no1·L'&lt;·hn111il'•';·:· eeoHóniico de los tallos de lino p1·occdl'11res tlcl enlti1·0 hc'eho para la »t'lllilla,
después de Ja separación dl' ésta µor mfdin de la tr i lladon~. tallos que
se [tcsignan en nuestro país co11 el nombre de ''paja de lino'' .. . . . ... .

5l

:\LORA (Maclurci mora Gl'is.)

58

PlXDO (Cocos Bomanznffiana Cham.) ...

60

PALO BORRACHO = SA ~ 1 0- 1 1 Y (Cilorisici spcciosa 8t. llil.) . ... . ......... .

61

PALO BO HHACHO

=

YllC'lL\ :\' (Clwrisi11 i11.,i,1111is Kth.) ........... .

RA:\JJO (Boe il mcria 11i!'ca (:nud.) YAT. \ Y

B. /"11c1cissi11111 C:n11d.)

62

(Cocos ya/ay :\fart.)

YA'I'.\ Y- 1'0\"Y (Dip1otlte111i11111 li//ora/I'

Y l':H B,\

. ..

(j2

~f.trt . )

...

(ji

DE L.\ \· 1BOR.\ Ufo11srrirra '."t.1¡/"11irn \\'i lltl.)

Yl"l'I·: (('01·ci1'!J'lls c11ps1i/(lris L.) -

('. o/ilorius L.)

................... . ... .

G7

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-- 73 -

INDICE DE LAS FIGL7RAS
Pág.
Algotlonet·o Chaco (Gos.,ypi11m /1i1'.'1tl11111 L . · rnr. "Cl1oco" f:ir.) ............. .
Región algoclonen::, argentina . . . . . . . . .
. ...... .... ......... .... ... .
Desmotado y Enfanla1lo del .-\lgodún 'l'ransport L• dt• fardos de algotlón de
la usina tlesmotado1a al Yapor que los lle\'ará a Buenos Aires y al exterior del país ....... . ............................................. .
Transporte de algodón 1)01' el Río Par:rná - Acarreando algoclón al Puerto cl2
Bananqueras para cargarlo en vapor .. .. ..... . .......... .. . . .. ... .
Snperficit' cultirnda con algollonero en la República .\rgentina entre lS6~-1SG.)
y HJ2-1-1 !J27 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. ...... . ........... .. ...... .
Caraguatá (Ae&lt;'71meo b1·omdiaefolici Dak.) ..... . ......... . ................ .
Ybirá ~- Caraguatá = Hojas - :Fibras s\11:ltas y Pnfanladas Piola, . . . .. .
Carandá o Caranday (J'rili1ri1iax c11111pcsfris Dr. d Gris.) l •:jeniplar e~ &lt;le
l~aguna Hlanca (C ha co)
... . .. ... ............... . ...... .
Carandú o Cara rHla y P.lant:t en el .J:11&lt;lí11 flotúnico ·Ir Buenos .\in'~ ..... .
('araHdit o Caran&lt;lay - Ho.ia' - Fibras sueltas y enf:.ul!a,las - .-\p liéa«ion e-; l'rocelle11cia : Bo;c,ues lie la Pro\'inc·ia de Entre· Ríos . . ...... .
F1orlllio =-= Lin'l dr ~- u0,·a ZcJ:-india ( 1Jlini'nii1un teno.r Fors1.) -- P~an taeió11 en
e-1 campo de _-\ g1·irultura Especial en h ~'a.?nltnd ''" Agrnnnmí:i .\' \'..tpl'inaria de ·l a Un i,·crsi.:ad &lt;le Buenos Ail'es ......................... .
l'lantacilm de Forn1io c·n la '' l sla Elb'' (Tigre), de ' 'Thc l~rni t anrl Fol'l•st

10
17

Co. TAd.'' ............. ... .. .. . . . ... .... . .......... . .... . ........ .

41

l'la ntaciún de&gt; Forrnio e11 "I,os Cisnes", l~ío ('n rabelas, :"l:rn J&lt;'ernnndo , 1lc
J. Han1fol IInnt~r . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. ........................ .
ll0sfibradora nnstraliann ·'Delta'' para formio ...... . ... ........ .......... .
J'lantación tlc ngave ,,;isalana en el campo de c\g1·icnHma r:speeial dl' la .l&lt;'acnltaü de Agronon1ía y Ycterinaria de hl Uni,·0 rsidacl &lt;le Duenos Ain•s .
T.\ga\'e = JJcnec¡uén = Pita (Agave sisr1la11a L.) ......................... .
Plantación de "Hosell a" ( Hib isc1ts Saobdariffa L.), en el Lol&lt;' 7, Sección A,
Chaco, tlel Sr. Ai luro Gamb::t . . ............................... .. .. . .
Campo 1le demostración anexo al .Curso de Agriculturn Especial, en la Faculta11
•le Agro11omía .Y \'etennaria lT. 8. A. - En pt·imer plano: Linn en flor l~n segundo plano: Yarias p lantas it11lustriales . ............. . . .. . .... .
Lino (Linmn 11sitatissi11111m L .) - Cnltirn :le li110 para la semilla en ·~l ca mpo
experimenta·] de la :Faculta&lt;l de Agronomía y Yeterinal'ia de la Uni vers iclacl 1lc Bne11os Aires .. ............. ....... . ..... . ...... . ... . ...... .
Lino ( Li1111111 usilotissi11111111 L.) - Cn lti\'C&gt; de lino para la semm a en el ca mpo
&lt;le Agricultura Esrecial ,]e la l·'acnltad 1le Agronomía y \' etel'inaria U.
B. A . . . . . . . ...... ........... . ...... . .. . ....... . ........ . ........ .
Fibras en varios estados Lino Tallos sin trillar - 1'álla1los cnn tri ll:i&lt;lorns pa1·a separar Ja semilla (Paja. dr lino) ...................... .
Pin1lú (Cocos Homan :::offiona. Ch::inL ) Planta 1lr :.fisiones ............... .
Palo Bonacho
.Samo-hy
Planta ron los frnto s ma1l11ros - Jardín Botánico
&lt;IP Buenos Aires ................ .... . . .. .. .... . ... . ...... . ... .. ... .
H:tm10 ( !foel1111e~·ia n_ivea Gauil.) - l'lantaciún 1'1t el cnmpo p~perimental &lt;lr A.gricultlll'a. l'.specrnl e10 ln :Faculta1l de Agrnnomín y Yeterinaria U. B. A.
( Rn primer plano a la derecha) ................................... .
Ha.mio Tallos Fibras sueltas y Pnfanla1las. - Procetlencia: Farultail. 1le
.\ gronom ín y \Teterinarin 1T. B. A. )' Jesús :.faría (Cónlolrn) ....... .

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21
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52

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63
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