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                    <text>BIBLIOTECA/CDIA MAGyP
( : ( 1,
REPUBLICA ARGENTINA

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERIA
DIRECCIO~ GE~""ER.A.L DE INVESTIGACIONES AGRICOLAS

INSTITUTO DE SCELOS Y AGROTECNIA
PUBLICACIÓN

Nº 51

ENSAYO EDAFOLOGlCO
SOBRE LA ANTARTIDA ARGENTINA
POR

ROBEN H. MOLFINO

De la REVISTA

DE LA FACULTAD DE AGRONOMÍA.

BUE~OS

(3" ápooa), t . XXXII (entrega l")

AIRES

19 5 6

�BIBLIOTECA/CDIA MAGyP

MINISTERIO DE AGRICULTURA Y GANADERI.A.

MINISTRO

Dr. ALBERTO .MERCIER

S ub•ecretario

I n:;. Agr. GASTO::\ BORDELOI.S

D

G

as

Ing. A07?. L'BALDO GA.RCIA

D' ector del I stituto de Sueloa y .á.g!'otecnia
Ing. Agr. JORGE I. BELL ATI

�BIBLIOTECA/CDIA MAGyP

R uBEX H . l\IOLFJXO

EXS.\YO EDAFOLOGlCO
SOBRE LA ANTARTIDA ARGENTIXíA

•&gt;e ltt R1~ ,· 1 sTA " "-LA FACC:LTAD "" A c 1wxo~1fA (3• (-poc:i),

L A PLATA
REPÚ BLI CA ARGENTINA

] 956

t. XXXII (eutrega l •)

�BIBLIOTECA/CDIA MAGyP

E\S.\ ro EU.U'OLOGICO SOBirn L.\ :\\TARTllJ.\ ARtrn\TJ;\A
Pon Rl.;BEX H. :\lOLFJ:\0

1

• 1JfJy fo &lt;.¡ac leng o : Q11e otros cttpltccs de
hacer mti.~ . lu1r¡c1n su. 111cis, como yo ltagomi Jltf'IH)S &gt; ,
.Jo;-;1::

l.

O 1tT1;;t: A

y

G.Assi-a·

lN'l'RODUUCl1ÍN

A) Objeto üel trabajo. - El autor tnvo oportnnillad de partieiparr
como integrante de la« Comisión Científica Antá.rtica 19.J2 195:3 »,
d e la XV l ra catn paila de la Marina de G nerra argent ina eu tal sector
&lt;lel suelo patrio. Dicha campaiía fné cumplida por la VIUª Fuerza
de Tareas Antártica, al mando del Capitán de ~avío don Rodolfo N .
~I. Panzarini. durante el verauo lle los auos 1952-1953.
El Transporte .d... R. .d... « Bahía .d..guine »,a cuyo bordo viajaba el
qu e esto escribe, liizo escala en los :;ignientes Destacamentos Savales argentinos :
l. « D ecepción», en la isla del mismo nombre, nbicada en eI
Archipiélago de las Slietlands del Sur;
2. « }fallía L•rna », hoy de.nominado «Teniente Cáma ra &gt;', en Ja,.
I sla l\fodia forna, ul&gt;icada en el Estrecho de Me Parlane~
en el mismo archipiélago;
3. « :!\Ielchior », en la Punta Obse rvatorio, tlc Ja, isla homónima
clel Archipiélago de MeJcLior, en la Bahía Dallmann; y,
• lllge11i&lt;Jro Agr6llomo. Profe&gt;or Adjunto de Edafología, Fac-ultad d e Agron o111fa de Lrt Plata. Tesis d e Profesorado. Trab i\iº rcciliido para sn publicació1i
el 24 de di ciembre d e 19fí5.

�BIBLIOTECA/CDIA MAGyP

2

imvrSTA FACULTAD AUlWNüfüA (3• ÉP.), XXXII (1), LA PLATA. 1956

4. «Almirante Rrown », en la Pnnta Proa, de la Baliía Paraíso.
sobre la üosta de Danco cu la Tierra de Gral1am.
Al desem\¡arcar y explorar en Jos tres primeros amb ientes ins u Jares mencionados, se observó la presencia de sedimentos y materiales terrígenos di versos, cuyo estudio edl~/'ológico, esto es, considerados como «suelos» en la acepción a mplia d el rncablo, pues estrictaIDl'nte, como se verá, están lejos &lt;le serlo; se apreció de interés y
original, en nuestro medio itl menos. De aquí que nu estro estudio y quede bien a clarado - será objeto de un tratamiento pa.ralelo al
de la edafología con fines agrícolas, y no de naturaleza crioedafológicn, término éste que preferimos (Gonzále.z Bo11 orino y Teruggi,
l 052) al más usnal de « eriopedología »,debido a K ir1: Bryan, autor
n orteamericano, en 104ü.
En cuanto a las obser rnciones y medidas de este último carácter,
h an de encontrarse en el informe de nuestro compañero de comisión,
Profesor Doctor Art uro Eduardo Corte (Corte, 195:-3 : No visto), especializado desde nrios años atrás (Corte, 1950, 1951, 1953 y 1955)
€TI tal materia.
B ) Colaboración recibida. - La organización de la Uomisión Científica &lt;le referencia, estuvo a cargo del Director ~ac ional de In&gt;estigaciones Científicas y T écnicas, Ing. Sil vio A. Tos0llo (Secretaría &lt;le
Asuntos Técnicos), por cuenta del Inst ituto Antártico Argentino
«Coronel Hernán Pujato »,que dirige el General de Brigada, hom ónimo (Secretaría de Defensa Kacional). La Marina ele Guerra Argent imt corrió con la condncción de la campaiía.
La colección &lt;le las muestras se realizó con la per ma nente y estrec ha cooperación del Sr. Rntile A. Spegazzini y los anítlisis de laboratorio con la del Sr. üarmelo P. Jfolinari, e!lte último prim er preparador de la Cát edra de Rdafología &lt;le la Facultad de Agronomía (La
Plata). El Prof. Dr. Juan Olsacl..ier permitió la utilización (le los res ultados de tamización sobre muestras tomadas por ambos en Ja Isla
Decepción, objeto ele su estudio geológico, y la Prof. Dra. A lejandrina A. J. ürotti de Ubcda :\íol i na realizó el anális is e interpretación de una muestra tle dacita de la Isla Media Luna. El Prof. Dr.
Joaq uín Fre11guelli se dignó examinar las muestras de fondo mar ino.
El Dr. Isafas Rafael Corclini, veterano de las campañas antárticas
argenti nas y eximio investigador de su geología, glaciología y oceanografía fí sica, tn vo a birn revisar los orí gin al es de este ensayo, enriqueciéndolo con aportes y crfticas oportunas. A todos, gestores y

�R. H. Mou·1xo, E1isayo eda(o/úgico sobre In Anlá ;·lid&lt;t A1·gentinct

• 3

colaboradores, nuestro grato :r expresi\·o reconocimiento, que se k1ce
extensivo al Capitán Jorge J. C. :Jiott et, Secretario del Instituto que
dirige el General P nja t o. al Capitán de Fragata Carlos A. Braíias,
ex-Comandante del R emolcador Hidrográfico « Chirignauo », y a
ta.utas otras personas q ue, en nna n otra forma, 11icieron posible este
tnillajo.
Il . REVIS'l' A DE LA BIBLIOGRAFÍA
AJ empreJl(ler esta tarea, hemos contado con la existencia de dos
repertorios bibliográficos de gran magnitud, para Ja, materia (criope·
d ologfa) y para la región (ant{~rtica.). Son los de Caillenx y Taylor
(1054) .Y del «~avaer» (1052), respectivamente.
El primero revisa más de 1500 citas especializa&lt;la.s, (le las cuales
se destacan por su significación en la materia las de Arnlerson, At.terberg, Beskow, Bryan, Oaillenx, Oasagrande, Edelman, l\ieinardus,
l\Jii.ller, Romanovsky, Sigafoos y Troll, cuya monografía (1944), a.sí
como la de Beskow (1947), son fnndamentales.
El segnudo es un catálogo temíitico de unos 5.500 títnlos ant;.írtieos, ele los cm1 les se destacan para nuestro trabajo los de las Secciones 10 ( Geologfa), 13 ( Glaeiología) y otras vecinas. Particular interés
t iene la cita de Piper .Y Rountree, qnienes en 1938 habrían estudiado
los s uelos de las islas subantárticas de los cuadrantes sudafricano,
australiano y neocelandés ele la Antártida, incl us ive sn contenido
microb iológico. R eferen cias del mismo tipo hay en el Capítulo lV
(S oils and landfonns) de la conocida geog ra fía polar de Sordenskjold
y }focking (19±1). Como trabajo no citad o por los anteriores, debe
agregars e el ele J ensen ( 191 6) sobr e los s nelo8 de la S outh 1' iotorici
Lancl (Expedición Sbackleton 1907-1909 ).
En cuanto a la bibliografia argentina, la misma está reselíada por
Oailleux y 'fay lor (1954) y por Corte ( 1953. y 1955), siendo de extraíiar que 108 trabajos de nuestro eompat.riota !LO sean citados por los
tan bien informados autores franceses. A pesar de tales reseiías co11·
viene recordar que fué en nnest.rns Islas :.\íal vinas donde Pernetty en
1770 registra las primera&gt;! ol&gt;servaciones criopeclológicas, las cuales,
recogidas e interpreta.das por Anclerson en 1906, dan origen al término« solifiucción » para expresar los deslizamientos de suelos, que
con el de « crio tnrbación », de bido al e&lt;lafólogo Ede1ma11 en 1988,
denominan los dos procesos esenciales. Posteriormente-, Catalano en
1.!.l27 (Atacanrn), Davison en 188!.l (Malvinas), Gussfeldt en 1888

�4

/

REVISTA FAUlíL'l'AD AGROl\ü!IIIA (3ª fa&gt;.), XXXII ( 1), LA PLl..T.A. Hl:&gt;6

·(Andes), Joyce en 1950 (Malvinas), Kinzl et al. en l!Hl t..-\ndes),
Kiilm en 1913 (San Juan), l\fa.rtensen en 1930 (Andes), Stecbele en
1906 (Mal vi nas) y 'l'roll en 1932 (Andes tropicales), realizan obser\-aciones aisladas, hasta que Corte en sus trabajos ya citados las sistematiza (Mendoza, Salta, 'fierra del Fuego y Antártida Argent ina).
No obstante la profusa bibliografía directa e indirectamente cita·d a, ningún trabajo de los revisados se asemeja rtl nuestro, salvo el
de Meinardus (1930) solJre los snelos del Artico, donde el autor
alemán, recientemente desaparecillo, pasa revista a las coll(liciones
climúticas, físicas, químicas y biológicas (vegetneión) de fornrneión
-d e tales suelos, concluyendo cou sns formas eólicas ( « cr iolrnnita »)
y estructurales. Adem{ts, en Caillenx y 'J'aylor (1D54: l:H-1 2G) se
e ncuentran tratados los métodos &lt;le investigación del« rnolisol »(capa
acti \' a, qne se congela y descongela altcrnativarnente) basaclos en la
granulometría (Casagra!llle y Diickn, Beslrnw, JWckli ) y en la permealJilidad y capilariclad (Peltier); a los wimerm; Corte (1953 b)
ngrega a Ahlmann.
Preparado este ensayo llega a nuestras rna;1os el «Si pre Jteport 8 »
( 1953) donde se i nforwa aeerca de las i u \·estiga ciones rea liímdas por
las f'tlerzas n avales estadonnitlenses el! materia de descripción m orfológica , clasificación tecnológica y Yaloraci·óu de la r esistencia d e
los suelos congelados. Copiosamente ilu s trado y perfectam ente elabora do, este informe constituye el rná.s acalrnclo esfoerzo experimental r ealizado h asta hoy sobre las a.plicacio11es tecnológfoas &lt;le bt crioe1la fologüt; sin e mb:i rgo, para nos ot ros al eanza más valor como moclclo
ele t rabfljOs fn tu ros el Ap61ul ice) dond e se dan los 111éto1los para d es, -0ril&gt;ir y clasificar sttclos cong elados.
Por último, correspo111le citar co mo fo e n te p e rnrn 11 e11 te de i ttforrn ac ión cspecia.liza&lt;la los periódicos 1'he l'olar Record. (lJrit(inico) y
Po la.ij'ornclmng (genmmo).

111. }!É'l'ODO DE 'l'RARAJO

'l'anto en el trabajo ele campaíia como en el de laboratorio, el tratam ie nto de la s muestras se hizo con criterio edafológ-i co, esto es, e l
que se signe con fines de conocerla fertilidad pote11cia l ele las tierrns
~1g-rícolas .

En e l mn estreo, por razones obYias. se conside r ó no sól o la est ra ti ficació n d e los horizontes en srntido Yertical, s ino l a clisposicióu

�R. H.

~!01.n:rn,

Ensayn cclafolóyico soóre la A.ntcil·ticln ..drgentinct

ñ

de las partículas en sentido horizontal, aspecto é:-;te qne 11a ce a la
esencia de los procesos crioedafológicos.
Las muestras se pasaron por tamiz de malla de 2 mm, q uedando
separadas, así. las dos fracciones: Tierra fina y tierra grnesa. El
am'tlisis físico-mecánico granulometría y determinaciones complementarias. e hizo conforme el método internacional «A», m:'ís
cono&lt;:id o con los nombres de Robinson o ele «la pi peta». El análisis
químico mineral se practicó siguiendo otro método internaciona l, el
de \ali Bemmelen-Bissink o del« extracto clorLídrico ».Información
con detalles sobre los mismos. se encontra1á en los libros de edafología. como el de Rnssell, por E'jemplo.
Las determinaciones de reacción (pll) se liicieron potenciométricamen te (relación suelo : agua destilada, l: 2,5). La capacidad liídrica o
liumc&lt;lad eqnivalentc se cletenni116 couforme el m&lt;ltodo lle BouyoncoR:
que ntifüm una lJomba de succión al Yacío al Torr. Los &lt;latos grann ·
lométricos se dispns;erou scgiln los (liagrarnas de cnn·ns ncurnn lati vas
d e que informan Gonzíilez Bonoriuo .Y 'J'ernggi (10;)2: tig. 1 y p. G5).

IV.

EL :m~ano ( 'LL.\IÁTIC'O

y

HI(J1'lCO DR LA .ANT,tRTLDA. AHHE::.\'TII\A

Partiendo &lt;le la premisa f'L1 1Hlarne11h1l de que el suelo es el res ultado
de la alteración de la roca madre o material originario, 1wjo la influencia &lt;lel clima y el concurso de Ja Yegetación, nos parece oportuno
reseiin r: aunque. sea breYemente. e:&gt;. tos dos últimos factores, ya. que
el primero se encuentra tratado con amplitud en los clú:ücos tralJajo,;
de Antlrrson en 190G y IIolte&lt;lahl en l!)~ü, npartc &lt;le Riggi en 19.'50 y
Sgrosso en 19-l8, entre muchos oLros, a los qne hahní que agregar a
Conl in i (1D64, iné&lt;li to) y Olsacl.Jer (19i:H, illl~(lito). Por otra part&lt;', en
el próx imo capítulo se lrnrú nna reseiia petrológica &lt;le Jo:,:; ambientes
&lt;lonclc fnerou coleccionadnR la:; urnestras.
Sin pe1j1ticio de Jo qne resnlte &lt;le la interpretación de nuestros
&lt;latos, &lt;ligamos &lt;les&lt;le Y&lt;t qne los« suelos» de las regiones polares, o
bien los de alta montaña : do]l(l e el frío, el viento. Ja 11ie\'e y el ltielo:
son los agentes característicos, cleheu su forwación a proce:;;os físicomecú11i cos. Los factores biót.i&lt;·os y Ja alteración qnímica tienen nna
intervención mny r est rin gi&lt;la en la li toJi¡.:;is, de nlií qne :;em1, genéticamente considcrndos, los menos evol ucionndos, mrnqne en materia
de « yelocicla&lt;l &gt;) &lt;le formación sea ésta, Ja rnií" rápi&lt;la. Dic~1os procesos
físiro-mc cánicos son debido a los efectos &lt;le la congelación y descon-

�6

REVISTA l&lt;' AUUL'l'AD AGlW.NüUI A (3• fa&gt;.), XXXII ¡1 ¡, LA PLATA , 1951)

gelación &lt;1e las rocas (fragme nta.ción) y a ui1:&gt;posiciones especi&lt;iles
( estruct.uras de c1foturbación) &lt;1e los detritos y sedimentos existentes.
Trataremos, pues, las condiciones meteóricas dominantes en los
lugares de 11nestro trabnjo y daremos algunas informaciones respe cto
de la v~getación que allí se encuentra.

/

A. Estwlísticas olimMol6gicas. - Se presen tan los datos promedios
contenidos en el cuadro I. Las series ele Ja l.~lti Deoe11ción compr enden
los aüos 19·1:8, 19-!9, 1930 y 19.31 , y coeresponclen a Ja estación anexa
al Destacnmeuto i:fayal sito en la B ahía 1º de 1\Tayo. Es de hacer
notar, por lo tanto, qne dicha estación está eu el interior del anillo
que forma la i15la volcúnica de referencia, ca si itl nivel del mar (8 m)
y encerrada. en el « anfiteatro» bieH protegido de ta l bahía. H.epreseuta, entonce:;, el clima del interior del ant i¡:nio cníter qne es tectónicamente Ja a ctu a l Isla Decepción. Observaciones tridiurnas.
Ltts series del .Archipiélago de ,lfelohior &lt;1ue, como las anteriores,
tieuen su origen en el St r ricio de .lleteorologfo ,lforíti11w1 coruprenden
u n lapso rnnyor: 5 afios (19-! 1-1931 ). El Obserrn.torio está instalado
en la pnnta e isla bomónima~. en Jugar poco reparado r casi al borde
del mar (8 m); es r epresenta t i rn. pues, &lt;le la Bahía Dallmann en cuyo
centro está el archipiélago. Los rnlores de precipitación de ambas
series, computan tanto la forma de « nie\·e » como la de « llnvia » .
Uomentantlo los yalores qne dieron origen a nuestro cuadror esum en, en especiilJ pnra Melcl1ior, puede decirse q ue el verano es
suave con temperatura media elevada para ht reg ió n y vientos mod erados a snaves, con Hnmerosos días diáfanos, sin nul&gt;es. Marzo es el
mes con mús precipitación nival y el fin del otoiio cuando hay rn á.s
sol. Agosto es el mes más frío, con v ientos fue r tes al S-SW. El p rincipal enemigo de la v ida vegetal, ani mal y humana en la Ant:írticla
no es, como generalmente se cree, la temperatura, s ino la co mbinac ión
&lt;le vientos fuertes, pL'ecipitaciones niYales y lrnme&lt;lad relativa eleYada. m vHlor d e los datos de \·ientos es, por las razones expuestas, .
sólo relativo.
Mayores y rn~jores observaciones e informaciones meteorológicas,
se encontrar:ín en la copiosa lite ratu ra a q ue dieron origen las expec1iciones extranjeras y argentinas (Bo&lt;l man, l.\Iossman, Jalu, etc.). E l
Serdcio 1lleteorológico Naoion&lt;tl argentino publicó en 1D5 l los datos
correspondientes a las Islas Orcatlas del S ur ( 1903 -1 950), cnyo observatorio, instalado por Ja expedición escocesa üel Dr. Bruce, cuyo
meteorólogo era el segLmdo de los recién no mbrados, c um pliera ha

�CUADRO 1
Elementos clim áticos corr espondi entes a los observatorios de la I sla Decepción (D)
y Archipiélago de M elchior (M). Valores promedios

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Agosto ....... •. -8,.J. -9,1
Septiembre ..... . --5,8 -6,4
OcLnbre .. ..... . -2,2 -2,9
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7, 6 6, 6 100 l 00

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�8

Rl&lt;:VISTA J&lt;'A CUI;l'AU

AGl{Ü.1\0~llA ( .~• &gt;: P .),

XXXll (l ). LA PL ATA, 1956

poco ( 1054), 50 aiios &lt;l e registros inintcrrumpi&lt;los bajo mandato
argentino. rns de desear qne e n la rut in:1 de los d es tacamentos navales
se incl nya n las m edi&lt;las geotérrnicas, fnn&lt;lamento d e la criopeclología.
En el capítulo VH se trat•rán a colacióu nuevas consi deraciones el e
orden el i míttico.

B. Lci tilla vcgcta.l.-En 1111 estro in forme inédito (Molfino y Spegazzi 11 i, 19G;)) dcta 1lamos toda s las formas y ambientes de vegetación
enco ntraelas durante las exploraciones d e las cnatr o estaciones ya
ennmernclas. De el las interesan las qne se bailan en los lngarcs donde
1.JiLy «s uelos» , objeto ele nu estra recol ección y de nnestro estudio
aqu í. Quedan exclní&lt;las, pnes, las policroma s com nnidades de algas.
propias del amhientc marino y del aparato coster o, salvo el alga
Yerde de las ro&lt;1uerías ele pingiiinos (l'ra siola c1·i.~pci); y In vari a&lt;lísima pobl ación de l íquenes c rnstií.e:eos, foliosos y frnticulosos,
algunos de los más Yi\·os colores. qne en \'erano tapi zn n las paredes
y superficies roeo,;as y pedregosas. sobre to&lt;l o las &lt;le exposición
(norte) y situación cleshit&gt;lo) farnráhle,; . Hace excepción el líqncn
frnt icnloso Xe11ropogo11 ( 'ls11u1 ¡ mela.canthum encontrado adherido a
las rocas &lt;lacíticas de la periferia ele las estructuras ele crioturbación
en la bla .Jie&lt;lia Lnna. Tampoco podemos dejar de reconocer cierta
infl uencia en la formación de materia les detríticos a otros líquenes
foliáceoi:;, como el bt'll o Gy,.opltoro, frnticnlosos, como los representantes &lt;le numerosos géneros y famili as imposibl es de citar aquí, y
crnstácros (Pla codiwn ), ya que 110 se d ebe olvidar qne cons titnyen
la vegetación fisurí&lt;·ola por excele11cin.: el « proteretnm », al &lt;lecir &lt;le
Del \~illnr.
Quedan, entonces, las comuni&lt;lllllPs de Briúfi ta.s (Musgos ) y de
Fa.neróg-amas (Gra míneas y Uariol1lácens); c&lt;Jmo las rnús i11te1'esa11tes
clc::;de el pn n to &lt;le vista edafolúgico. Las p rim ern s pnc&lt;lcn agruparse
en tres forruas o húhi to de cre&lt;·i miento : a ) La iatrgrada por especies
de I'ogo11citum (1&gt;. alpinwn) o l'olytriclwm, que forma «alfombras »
de no 1111H;lio lle::;nrrollo superficial: b) La integrada por especies tle
Brachytlini1111i (B. antarcticu m) e Hyp1111m formando «escalones» en
laderas de montaiias: y e) La de los géneros .lndreaea y Grimmia
e n los intel's ticios &lt;le las e::;t rncturas criotnrbatlas. La.s Grmníneas
(dos especies rnny parecidai; de Descltamp.~ia o A irn antarctica de los
nntiguos autores ) y la Cariofilácea ( Co lobanth11s orassifolfos ym·.
antarcticus), tienen mnel.Ja menos significación, pn es se las encuentra
con ci erta d ificultad.

�H. 11.

Mo1.F1~0.

7&gt;11.«1!/0 edafol&lt;iyiro .•oln·e la A11tártidn A1·yr11ti&gt;Ja

8

Por cierto que todos esto:; componentes ednfógenos se encue11tra11
en lugares uien reparados . liúme&lt;los, asoleados (exposición al norte)
y con sedi meutos o detritos minerales y org:í11icos « auona&lt;los » por
deyecciones &lt;le a Yes costaneras: pingiiin os, « skúa » ( Catlwracta
slma antal'ctica ). « cormor~1n » (Phalacrocorax), « gaYiotín » (Stenw
hinmdinacea). « palomita antártica» ( Chionis alba), etc. Sobre el
litoral, suele hal&gt;er e!&gt;pesas acumulaciones de val ,·ns &lt;le « la pa8 »
(Nacella polari.~' qne sin·ieron ele alimento a las anterior('f'..
Tal es la vegetación que hizo decir a muchos autores- Slrntt.suerg
{1950 entre ellos - la existencia de nna «tundra» anUírticll, criterio
que desde ra no compartimos, por excesiYo en ::;u calificación fitoeclafológicll . )fas acertada nos parece la opinión ele Pér&lt;&gt;z-l\Ioreau y
Sgrosso (1949), aunque estos autores 110 discuten ex plíci tamente el
concepto de «tundra», s i u o el lle Ra unkiaer qne asill.lila los fitoclima s
úrtico y antártico, lo qne es imHlm isible para qnien conozcn la vegetación de esta última parte del globo. Mientras volvemos sobre este
tema luego &lt;le tratar los snelm•, recomendamos nl lector la consulta ,
entre tocla. la profn1m producción botánica de las expediciones tnHlicionales, de los &lt;los trabajos precita&lt;los.
A las comunidades d e frigoridf'8erta. reseíillda s, deben agregarse
las de crioplanolon que colorean Yivnmente las 11i evt'~.

V.

:\[QRFOGRAFÍA. DE LOS J\IA'l'ERIALES Y :\l('l~Wl'HAS

:Xos paree&lt;' oportn110 antes 1le entrar en el estudio analítico de la~
nrnestras colcctada R, hacer una descripción s11rnnria lle his camcter ísticas geológfoo-petrológicas de los materiales qne las forman o
qne las h&lt;tn engcnd raclo, sitnación qne es dtli&lt;la parn las tres esta
ciones explora&lt;las con cierto detalle.
A . El pa i1Sajc, geológica y petrológicnmente eonsi&lt;1er(((7o.-Dccepciún
es, como!:;(' &lt;lijo, una isla volcánica postel'ior a Ja, última i:daciación.
Sn aparato (·ostanero, sobr e el cnal se tra!Jajó y e11 el cual, colllo s&lt;'
YCní, Pxisten suelos estnwturale.~, tiene forma lle cono, ocnpan&lt;lo una
posición eentrnl (Pnerto Bost&lt;'r) y rodeado de mia zona plana compnestn por trozos grnll(les ele basa 1t.o, andesita, l:i pil li, cenizas vítreas
;r bombas Yolcánicas. l~n esta parte plnna es común encontrar (Bnl1ía
1 º de :\layo, Caleta Balleneros) mai:;as de agua dul ce que se presentan
como lag:una:; (« maars») y a las que Conliui (193.J.,inédito)da.el

�10

ltEVISTA 1!'A8UI/l'AD

AHRONO~IIA (3~

Ér.), XX:Xll

1. LA PLATA.

1 ~ 5ó

nombre de« bocas parítsitas )&gt;,lo que no es compartido por Obacber
( 1!)5-!, inédito), tratadista como aquél de la isla, cuya parte emNgida:

luego de la invasión tlel cráter por las agnns &lt;lel mar, tiene una
superficie del 31 kni 2 , con nua :-ilturn mt•dia lle 224 m s. n. m. y una
máxima tle-576 m (l\lonte Pond).
Las rocas que dan fisonomía caeacteeística nl ¡misnje - el más
bello de los vistos desnn&lt;los de hielo, sob1·e todo en s11 entrada
(Fuelles y Ventana &lt;le Xeptuno)- pnetlcn agrnparse de hb siguiente
manera:

a) Blisaltos: Forman el l j'J de la superlieie ernergida;
b) Basaltos del tipo « Brickston(' » de los «Derroteros»: Coloreados de rojo por el Fe oxidado al m{bximo, Ji vianos,
porosos, p:-ireci&lt;1os a la piedra pómez:
e) Lapilli b1milticos: 'J'ransportatlos hacia la costa por el hielo
y el agua tle de::;hielo en Yerano 1 formait&lt;lo liorizontes coln·
&gt;iales en los derrumbaderos;
d) l'obas de lapilli: De color amarillo-claro. amarillo-oscuro y
pardas, según estén mucho. poco o nada indnratlas, respecti nuneute.
Los materiales más o menos finos que hemos coleccionado son,
pues, resnltantes de la meteorización de las rocas qne anteceden,
tobas sobre to&lt;lo, con el agregado de lapilli. Las fornrns resultantes
no son snelos en el seutido estricto lle Ja palabra, sil10 «suelos»
completamente esqueléticos y s uperficiales, donde no se puede imliYillualizar serie ni perfil genético alguno. Tampoco pnetle denominarse « tuudra » a las comnnidaíles de escasa superficie de I'ogo11atmn
alpinmn qne crecen eutre las barras de lapilli que rodean las «lagnmts » atrás del Destacamento Xanll. Eu suma. son materiales piroclústicos no indura&lt;los (lapilli. tobas &gt;olcánicas pulnrnlentas, etc.),
color pardo obscuro. que se di::;poneu alrededor de las la gunas interiores (tipo « niaar ») de aguns dulces. En cuanto a la playa rlel
aparato costanero. está constiruí&lt;la por lapilli más arena basáltica.,
cou total ausencia de conchilla. La franja entre el primer berma o
terraza y el mar es más firme al pisoteo que la otra de atrás por
haberse seleccionado los mateeiales según su finura, en su arrastro
hacia el fondo marino. El espaldón tiene su mezcla de lapill i con
arena ba$áltica 1 como se dijo. más una fracción fina y cementada ele
ceniza yoJcánica.

�H. II. Uor.F1so. E11Mryo cdafolúgico sob1·e la Anlá 1·tida A1·gcnli1rn

ll

Estas consicleraciones son. en ge11eral, vál idas para la Isla i\Iedia
I.11ma, integrante también del arco estrnctnra.l &lt;le las Antillas austl'ales (Archi piélago de las Shetlauds del Sur) si recordamos la teoría
&lt;le Arctowski, e isla Yolcánica como la anterior. En esta isla pcqueí1a
y de fonna bicóncava, ~itnada entl'e las grarnles islas tle Grct•nwicl1 y
Livingstone. formando con esta úl t ima la Hbrigacla Balda Luna, se
destacan las rocas andcsíticas y &lt;lacíticas ritas e 11 Hznfre en s us &lt;los
cerros por nosotros l&gt;au t.izados « Liqu en» y « Skúa », por la abu!ldancia de diclios seres vivos, cerros con una altura no mayor de 100
metros: s uperficie aprox imada de la isla : 8 4 ha . Las playas tie11e11
un fon do de roca y están revestidas de roclados de los lll(i ~ diversos
tamaños o s us fragwentos.
El paisaje emergido del ArcLipiélago (]e l\Ielcltior, en el centro de
la Bahía Dallmann, entre las grnndes isla s de Brnlrnnte y Amuere8,
frente a la 'fierra de Grnliam, ¡rn rtici¡1a más (le la constitución
geológica de ésta qne de las Sl.J etlamls. Sus islotes uajos, con una
calota de hielo que recuerda caparazones ele torLu gas, descubren en
Yerano sns costas con rocas a borrega das, marcadas por el glaciarisu10.
Sus rocas son intrnsi va:; viejas, en contraposición a las de Decepción
y Llma que lo son jÓ\'enes, y p etrográfi ('a mentc l10mogé11eas csUiu
&lt;:o m puestas por:

ci) Diorita; integrada por plagioclasa (andesina), hornblenda,
cuarzo y biotita;
b) Filón andcsítico en diorita, con pirita y calcopirita ;
e) 'l'onalita, integrada por cuarzo, plí!gioclasa y bornblenda.
En ';\lelehior no se observaron 8uelos Pstrnctnrales (estrncturas
de criotnrhació11 , suelos estriados y círculos de piedras) típicos de
las islas volcánicas anteriores, corno t am poco pretendidas « t undras»
de musgo¡;;, sino materiales org{wicos finos deslizados entre los
intersticios &lt;le lns paredes rocosas que caen a pique en el ma r y
donde con exposición favorable desarrollan las Gramíneas y la CariotiHtcea apnntadas, aparte de los consabidos líquenes, crustáceos sobre
todo. En Cordini ( 1954, inédito) se encontrarán magníficas iln stra&lt;:iones acerca de lo dicho.

�12

lOffJSTA FACULTAD AGlWXOJIUA (3• f:P. ), XXXII (1), LA PLAT..\ . 195t:i

B. Los perfiles observados y las m1wstrn.s toinad{M.

u) Isla Decepción: 62°59' S y 60°43' W .
Pecha : 19 y 20 de diciembre (le 1952.
illuestra Nº 1: Snpcrficial. Material volcánico muy afinado
por- meteorización y modificado por acarreo tl u vio-glacia 1
(hielo y fusión del hielo). Obtenido en la costa (espaldón)
de Ja isla (fot. 1).

o
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11)

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0,35

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lapilli y basaltos.
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toba pulverulenta •

. .. · ..
. · ·- ·...

Jl?wstrns Nº' 2, 3 y 4: Perfil vertical IJ, en la parte exterior
de la «laguna » situada atrás del Destacamento Naval,
en una supuesta « tnndra » de musgos (Pogonatum alpi11nm) (fot. 2, fig. 1) :

2) De O a 5 cm. Estrato muscinal.
3) De 3 a 25 cm . Sedimentos sin cohesióll, con ele-

men tos gruesos totalmente no indnraclos. Col or n egro
en húmedo.
±) De 25 a 35 cm. Como la anterior, pero compacta y de

color gris.

�R. 11.

Mo1,F1~0, f.'11Hayo ed'rjúloyi&lt;"'&gt; sfJb rr l« A11l1írli&lt;i11

A 1·yenti11&lt;i

13

Eu profnnditlall Lasta :l m siguen los lapilli y los
fni.gmcntos basálticos, ;y lnego ]iaí'ta !) m la toba pulverulenta.

Jlucstm Yº 6: Superficial. Limo compactado por materia
orgánica. (cleycceio11N; de ave,-;, produeto final ele la meteorización de mate1'iaJ4"s Yokáuicos). En las muestra:;; ele
fondo volveremos a e ncon trnr este material, procedente,
e n e&gt;'te caso. del «Cerro &lt;le la Pingiiinera ». Cantidad
tlt: 111uexlra muy esca.~a como para ser analizada (!)t~-53 ).
b Isla .lfol.&gt; L · a :

G ~º3 1 '

.._, y 59 °51' "\\.

Ftd11 : ::' Je: di ·i1:mbre tle 19J:?.

Jl•atra .)-· 5 : Su1 erfidal :!O c m de e;;pesor). Ha y nn est rato
mu,,,cinc.1. rico en ra icillas d e mm:gos . .Abonado por &lt;leyeccio nes d e ª'-es. :\faterial fino. concentrado entre grietas de
las rocas arnles íticas y dacíticas fragmentadas por el congclarniento-&lt;lcsco11gelamiento. Color pnrdo oscuro en Lúrnedo.
foulera del «Cerro Liqueu » atrás del Destacarnento Saval,
en «esca.Iones» de mnsgos (Brachytheoiion a11tarctiomu) y
en medio ele una l njuriosa colonia de 1í q nenes foliáeeos y fruticn losos (Xe11ropoyo11, Gyl'ophora, OTadonia, Lecanora, etc.).
Ambiente rocoso mn y azufra&lt;lo. Exposició11 al N (fot. 3).

l!'echa : 11 &lt;le febrero de H&gt;5;L
Jluestras Nº' 7, 8 y 9: I'e1jil !t0l'izo11tal IV~ es una estructura.
de crioturuaei&lt;Ín en la meseta del «Cerro Sktía », en el
extremo de Ja isla frente al otro cerro y al Destacamento
:;{aval. El muestreo se Lizo con el Dr. Corte a &lt;¡uien se renii·
tió parte de las mnestras y ''11 cuyo illforme (1953, no visto)
es prcsumiule encontrar datos analítico:; e interpretati,·os.
De acuerdo co11 la nomenclatura criopellológi('it sería nn
« círcnlo piednts » 1lis1rnestas centrífogm11e11te según su
&lt;li{Lmetro. En el centro el material mús fiuo está comprimido
lateralmente en forma couYexa, tapizada &lt;le mm:gos de los
géneros Jlnd·reaea y Grimmia; las piednis extel'llaS irnrtan
Jír¡nenes (Neu ropogon 111ela:rnnthum). Los musgos centrales
cstfrn altera &lt;los ( crioturuados
en forma q ne recncrdan
pt'Oecsos mentados por Corte (1955) en Ja Alta Uordil lcnt
para grnwíneas &lt;lel género Poa. m &lt;liámetro de la estructi1rn
es de 110 cm, con nna profüntlidacl de 30 cm (fot. 4, fig. 2):

n

�14

RJ&lt;:VlSTA FACULTAD AGlWNO)llA (3ª i'.:P.), XXXII 1). LA PL.\T..\. 1!15t3

7) :Material externo, superficial.

S) l\Iaterial central, superficial; predomina el limo con
partículas rnayor~s .
9) i\falerial externo, pero 10 cm hacia el centro : sn' ,_
&lt;lividicla en &lt;lo:,; submuestras: a) Ja fracción pétrea
(dacitas de 111108 ] o cm ue diámetro) y b) la fracción
detrítica vegetal, muy escasa.

Fig. 2 a. -

Pe1fil l11•riz&lt;tntal I\ (f ..la

(7)

llt~tl:::.

luna . . 1.-ib. dt..· .!.1ktt11 _\zuar, .. t"gün fut. ll' 4)

( 8)

'- """'"-----110

(Muestras)

(9)

cm------.,~
=..,1
r.~o

"'"' .....·~·1:·~-·~~·:~ ~-'~.~'-'~'1'1-..:·~ ~-.&gt;'~\~~··~~~~· -~~.....

cm4

~ Dfl~~~0 ;on
'.Material f'ino

con musgos

fig. 2ú. -

l'~1·11l

l1oriiontal 1 \' (Tola :lle!lia L111rn) (corte Yertical rnu.1· e•q11cm'1lieo)

e) Archipiélago de Melchior: Isla Piedrnbuena: 64º18' S y 62º
59 w.
Fecha : 1° de marzo de 1053.
Muestra Kº 10: )'.laterial fino intersticial, entre grietas y

�H. 11 .

~loLI11x o.

};11.•auo eduffllógico sobre la AnllÍ1·tida , 1i·genlina

15

fisuras d e Ja pared rocosa sobre ei canal MnratnrC', en sn
desembocadura a P uerto Andersen. Detrit.os orgírnicos
cloncle cun e:q -.¡.. = ín al S crecen las GrarnÍlleaR y la
Uariofilácea anr.;.!':i.;.•'· Las • matitas » de Deschampsfo tienen un diámetro de ;Ja 10 cm. con un alto de una pnlgada
y una;; raíee" de un lar;o yarias veces maJ·or que Ja al t ura aérea. La_. colonia· de Coioba11thus tienen nna forma
~lo
...;;¡. &lt;e do inft-riore~ a la mitad ele una pelota de
_ lf. .A.mba· • n t:•c:t.,.as y trabaj"sas para ballar (fot. 5).
¿

C

• P. tter Ida Rey .Jorge f'): 6::! º 15' S y 30°40' W (fot. 6).

Ftda : r~brero dt: 1953. coleccionada por el doctor H. B .
Camachn.

s • 12: Snperfi&lt;'ial, soure el segundo berma costero.
Es s ubstrato ele la Deschampsia y de los musgos y líquenes
de Ja caleta . La isht &lt;le referencia integra las Shetlauds
del Sur, en.ras cara cterísticas geológicas co mpartt? : plegamientos con ern pti vas andinas.

Jflwstm

VI.

ANÁLISI S E IN'l'ERPREl'ACli'1N

A. Análisis &lt;le las muestra.~ de8criptas en el Capítulo V. - En el
cuadro H se ha n rcs 11rnido los reirn ltados de los auú lisis ¡1racticados
sobre las muestras Nº l a 12 de origen. La m uestra Nº 6 (Isla Dect&gt;pción) no fip;ura porque s u escasa cantidad no permitió el auítlisis. La
muestrn Nº 11 se tomó eu i~~lmaia ( Proti11cia Patagónica) con el
objeto de comparar Rns resultados con el de las otra!.", teniendo en
cuenta que dicha población - la más a11stral del mundo -es el
ú lt imo l ngar, visto por nosoteos, con verdaderos snelos. Las Islas
Geor~ias del Sur, que por su posición suba nt{irtica, todavía, tienen
mejores condiciones d e cli ma y VC'getación para formar buenos s uelos,
no están en el derrotero de la Fnerza &lt;le Tareas Antárt ica. La teoría
de los A n tartandes tamu iéu viene en apoyo ele nnestro proceder.
Los resultados de la tami zación nos indican que los ma teriales
antárticos contienen más «tierra fina » (diámetro ele sns partículas
menor de 2 mm) d e lo q ue generalmente se cree. Obsérvt&gt;nse s ino Jos
&lt;latos del perfi l lI (Decepción), cuya riqueza en materiales finos crece
eou la profundidad, y los (!el perfi l r V (Media Luna) &lt;le criotnrbación,
donde se correspomleu los r esultados de la periferia y del centro con
2

�CUADRO 11
Resultados analíticos expresados en porci ento de ti erra fina y seca a 100-105° C. Los elementos químicos (d) en sus óxidos
Ln~ar

Isln 1 f('(lin,

IKln l&gt;l·c·1·1wió11

vertical

11

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l'rofu11d i&lt;la1l r·ucm

Su¡1.

/)utcr1ni11aciones fí•icas y f ísico-químicus: 1
n) ,¡ 11álisis físicu- 111ccá11ico :

8 4 ,6!)7
6,550
2,100
0 , 44 0
0, 192
8 , 430
0,:n6
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7 ,4
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la morfología estru ctural descripta; haciendo notar que la muestra.
U b es la fracción fina (b s e parada del conjunto &lt;le la mues tra 9, cu ya
parte (a) se trarará más adelante (rocas da cíticas). Es notal.Jle Ja,
rnnestra (l e P orte r l~ . la cual pr&lt;í cticam en te no tiene graYas: su
a s pecto e" el «le nn ;;;ueJo comlm fo t. 6 .
E l arnili::;i,- granolomúrie1.. -.e comentará en oportun idad de Jiacerl ocon las curr~ acnmolaiÍ""as . .Je! cual son e x pres ión.
La m_:eria or;omiea ts;á prt-.ente por lo general en grandes cantil;.:~ .... {."1tiaeideni:tmeni:e con h. in ·or po ració11 de uet ri tos ,·egetale&amp;
y tli:.-e _: ne-. aoimal1::'. La m•tt:s 'ra d e Cshu aia ( 11) presen t a tan
ei:lraor ~:::_;-¡
nt-t"niclo orgauico 3 6 0 posil.Jlemen te en co11::;onai1cia co11 :os res;Juos ca rbonizados tle i ncendios tl e bo::;qnes, r¡ue tenía
el horizon t e su perncial lle! perfi l natnral (fot. 1 ) del cual f11 é to1uad i1 .
La ruat l'ria orgá nica de origen animal (deyecc10nes) es por s u fue r te
r ea cción ácida, uno &lt;le los mayores incom'eni enues para el d esa.rrollo
estirnl de veg etación vascular en los e:-;pacios ocupados por la s
pingiiineras; el pisoteo hace el resto. La posibilidad relllota de
e:-q)lot.ar el guano 1le piugiiinc·s, q11ella d efinitivamente eliminada.
p or el lava&lt;lo a que es sometido por· la lluvia y la nieve. Como es
lógico, el nitrógeno participa de las mismas cons ideraciones.
BI calcúreo (e valuado en el t ratamiento previo de la lllue::;tra al
an{tlisis m&lt;&gt;c:í.nico) es insig·nificante en casi todas las muestras, lo
que es esencial para consiclerar una eventual cementación de los
m ateriales. Los sesquióxidos solul&gt;ilizados en el mi1rn10 medio, son
al tos en las muest ras de Dece pción (perfil es 1 y II), lfo acnertlo con
la antigiietlall d e las rocas originarias.
La 11umedad bigroscópica y correspondi enlemeute, Ja equivalente
o capacida1l hfrhica, es l&gt;aja en las mnes trn s minerales y alta en la s
orgúnicas. Sus v&lt;tlores más altos correspo1l(lc11, en términos tex t ura les, a los de :suelos arcillosos (muestras d e :l\ledia Luna).
La reacción (pH) es función d e la materia orgúnica (perfiles II,
111y1 V). Lit acillez &lt;le interC'nml&gt;i o (insaturación) se considera como
&lt;lato poco valioso por la baja cautida&lt;l de compl&lt;&gt;jo coloidal zcolít.i co
que se encuentra e11 las muestras .
El tlato más interesante del extracto clorhídrico lo con s titu y e, a
nuestro entender, el resid·uo insoluble qne co rrobora químicamen t e
la mayor antigiietlad geológica asignada a las rocas de Melchior y
.Pot ter con respecto a las de D ec&lt;&gt;pción y l\Ie&lt;lia Luna. Las rocas de
Decepción son crn pti vas, prod net o de 1111 fenómeno volc{inico postplei.;;~ ..ceno. mientras qne las de Melcbior son in t rusivas y más a.n ti-

�18

RE\'ISTA FACCL'l'AD AGHOKOMIA (Sa i:P.), XXXII (11, LA PLATA ,

1 ~ 56

guas. Se destacrrn en la fracción soluble, los sesquióxidos de bierro
y aluminio (evaluados conjuntamente) y el calcio, causante probable
de la alcalinidad de algnm1s muestras (1,4 y 10). La muestra de
Usbuaia ( 11) presenta ta11 gran contenido e:\lcieo (24 º/0 ) por Ja incorporación a-1 horizonte superficial de restos de buesos y valvas de
mariscos dejados por Jos indios canoeros del archipiélago fueguin o,
los ya ganes, que se alimentaban de« cbolgas » (Aillcwommia) y de
«mejillones» (Mytiliis) . ~o hay duda que num;tros análisis se resient.en por la falta de evaluación del manganeso y titanio; en cuanto a
la sílice solnble, la misma es baja. No se valuó síli ce soluble en
hi&lt;lróxillo de potasio, lo que impide establecer las correspondientes
relacioneR moleculares, lo cual no es imprescindible, por cuan to no
lrny un perfi 1 de diagénesis.
Al solo efecto comparativo se transcribe el resultado de una
extracción clorbíclrica, cedido por el Dr. Oordini y cor respondiente
a una muestra superficial rlel Destacamento Navnl Decepción (lapilli
y fragmentos basúl ticos, como nuestro perfil II):
Resitluo insoluble . . ......... . .. . ......... .
Sílice .. .... .... .............. .. • .........
Oxido férrico ............. .... .... .. ..... .
Oxido alumíuico .......... ............... .
Ox:ido de titan o .......................... .
Pentóxido de fósforo ....... . .... . ... . . ... .
Oxido de manganeso ........ . ..... . . .. . .. .
Oxitlo d e calcio ...... . ... . . . .. . ......... . .
Oxido de 111ague8io .... .... .. . .. .. .. . . .... .
Oxido de sodio . .... . ..... . .. . . . .. . ...... .
Oxido de po tasio_ ........ . . . ... . . . .... .. . .
Trióxido d e azufre . . .. . . .. . ....... .. . . .. . .

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0,12
2,47

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1,5 7
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0 ,61
»
0 , 23
»
0, 12

Recordando (Jensen, HHG) que las mues tras de la T ierra Vi ctoria
del Sur habían re1rnltado alcalinas; por acumulación de sales, carbonatos y zeolitas, se consideró interesante complementar los análisis
del extracto clorhúlrico con los de l ext racto acuoso (ciutdro lll).
Todas las muestras aquí a.nalizadas evidencian liallarse pr{irticámente li bres de sulfatos y cal"lJonatos solubles eu agua fría (relación
1: ±, extracción por bujía porosa con succión al vacío, tiempo de
contacto 24 h ), al menos en proporciones dosables. Los clor uros
están ausentes en las muestras de Decepción, lo que descont á bamos
por la intensa lixi viacióu de los mriteriales originarios en la época
de recolección, y presentes en cantidades en tre bajas y medianas cu

�U. II.

MoLFI~O,

Ensayo cdafulóyico .w1b»e /et .Antártida A rye1ilina

19

las mnestras de .:VIedi:t Luna y Melcbior donde tal fenómeno no es
tan fuerte; lógic¡tmente la muestra de Ush uaia es la relat ivamente
más clornl'ada. ~I residuo seco a 105° es tú evid entemente influenciado
por la materia orgúnica en dis0lnción, la que tam bién imprime su
caracterí1'tica, como se dijo, a los valores de pH del suelo.
CUADRO 111
Análisis del extracto acuoso de las muestras enumeradas en el cuadro 11. Resultados expresados en gramos por mil de tierra fina y seca. Los aniones en
sus ácidos.

~úmero

ele origen

Residuo
seco 1050

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3 . . ... .. . . ....

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1, 160
0,640
0,960
1,092
1 ,786
0,560
0,533

11 ............ •

1,160

4 .............

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8 .. ......... . .
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0,852

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B ) Otra.s muestras. - Con fecha 30 de marzo de 1933, en oport uni&lt;lad de hacer una última exploración en la I sla Decepción, tomamos conjuntamente con el Dr. Olsacber una serie ele muestras de
materiales más o menos finos del aparato costero. Su enumeración
se hace respeta ndo la redacción de las etiquetas originales, hecha
por el eminente monógrafo de la geología de Ja I s la, q ne nos autorizó
a usar los respectivos análisis:
a) Bahía 1° de Mayo, Dest(icmnento Xaval D ecepción :
jl;foestra 1 O. : Morena (denominación d e las barras de lapilli

qne no coincide con el criterio expuesto anteriormente
en este 1nii&gt;mo trabajo).
Jfoestra, 2 O.: Depós ito&gt;i tluvioglaciales.
,l!foe8trn 8 O.: Sedimentos fluvioglaciales.

�20

RE\'I Sl'A FACL'LTAD AG IWNOMJA (!• 1'.;r. ) . XXXII (1 . LA P L AT A. 19:&gt;6

b) Bahía del « Telephone » :
Muestra 4 O. : Depósitos níH oglaciales, 130 mal inte rior
desde la coiiita.
e) Cáleta Pénditlo :
Jlfoestra 5 O. : Depósitos níYeo·flu v ioglaciales, 130 m al interior desde la costa., a 30 m del Refugio argentino .
El examen mi nera.lógico de dichas mneRtras las identifi&lt;:ó con nna
roca de naturaleza lialsútica finamente &lt;livididn , con los s ig1 1iL·11tes
&lt;Jonstituyentes: Basalto vit rofír ic.o, pasta vítrea tPiiida con óxi&lt;los
de hierro y e n ella. c ris tales &lt;le fel1lcs pa tos; granos de feld es patos,
p iroxenos, a.nfílrn le::;, mag·11 etita , etc.

CUADRO IV
Ensayo de tamización en seco y otras determinaciones en muestras de Decepci ón
(Olsacher). Datos porcentuales

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DIÁMETROS EN MM.

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�H. H. MOLFI

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t•dafol&lt;iyico soú1·e lct _·l ntá1·tidct A 1·y entinc•

21

r_,0 s resnltctll os &lt;lel e n$ayo de tamizaeió n en :;eco y otros c'&gt;tnplementarios se insertan en el c1.rndrn J V. La humedad eqnivalentt' es
de cen t r ífuga. Las cifras lrn,11 s ido redondeadas. Es &lt;l e ha cer notar
qne en este ensayo se consi11eró tierra tina la fracción menor tle 0,2
mm , es to e;;, la ar ena fina, el limo y la. arcilla.: qnedó a.fuera, en r elación co n la escala internaciona l &lt;k Atr.erl&gt;erg, la m·ena gruesa
(0,2 a 2 mm).
C. 0111·vas ac1wrnfotivas. - Este m ed io 1le represen t ncióu gr{tfica
&lt;le los resultados del aná li siR m ecáni co (Gonzál ez Bo11orino y Terngg i, 1952) nos permite traer aqn í el comentari o acerca de la granulometría &lt;l e las partíenhts. Se p resentan las c11rvas acnurnlatin1s en
escala semi -logarítmica para las mnestra&amp; l ,3 y 4 (Decepción ); 5,7 y
S ( Media L11na) ; 10 y 1~ (i\Ielcliior y Potter), y 11 (Us hnaia, trazo
disco11tinno, comparativa), contenidas, en grupos 11e a tres conforme
s u origen, en la fig ura 3. Tambi én se inclnyc11 los t1iag-ra n1a s correspondientes a los resulta&lt;lrn:; &lt;le ta mi zaci611 con t rrs muestras ele la
h;la Decepción del Dr. O lsa?l1cr (10., 40. y 50.) (fig . .J.).
La escala de fraccion es segnitla es la &lt;le Attet·berg, estableci&lt;la en
1903 y hoy de uso general entre los c&lt;lafúlog-os, s obre todo los europeos. La equivalencia, con otras escalas posteri ores y nsnales en t re
edafól ogos norteamericanos y geólogos (Burerrn of t&gt;oils, Udden cu
1914. Ro::well en 191 8. Cayenx en 1V29 y T rask en 1932 ), a sí como
disensiones acerca de la terminología se&lt;limentológica, Re encontrará
en el lüico recién mencionado. Por supuesto qne también se pensó
como método representati,-o t·n el tle los triángulos &lt;le textura, de
uso obliga11o en e&lt;lafología agrícola. y en el tlPl lti,;tograma, pero el
de las cut'\·as acnmnlatirns se considera aqní más apropiado.
Aplicando el proce&lt;linii(•nto &lt;le ~iggli: qur emplea los parámetros
estadísticos (mediana y q narti les), en la Palificación de las muestras,
ve mos qne las procedentes de Decepción son arenas gTtH!s as con tend encia a finas, salvo la m{ts pl'ofu nda del perfil IJ (JI. 4) qnc es una
arena tina. El elemento d e compactación, cm11Hlo existP, e;; s iempre,
como se &lt;lijo, fa materia o rg-á11 ica, sobre el lim o. Lns cnn·as de :M edia
Luna prese nt a11 u1ia. füsouom ía similar, con :u-enn s finas con tenden cia
a gruesas o vicever ;;a, motivau(lo una curva característica 'de grava.
areno gu ijarrosa Ja i\I. 7, tí pimt de la pe ri feria &lt;lt• nu a estructura- ele
criotnrbación que antes 11abíamos d ea omina&lt;lo 1·01110 «círculo de piedra,;», pero qu e también ¡rnede ser nna manifestación de un suelo
poligo 11a.I, a l menos poi· la forma &lt;le s us célul:ts internas, sin por ello
preten&lt;ler asimilarlo a los d el A r tico (Grocnla11&lt;lia, -Spitzhergcn,

-----

�22

REYI STA F ACTLTAD A(i!WN O ~!J A (3a ~: P. ), XXXII (l l, LA PLATA. 1956
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.A11l1ÍJ"lidct

.A rr¡en tinn

23

A.laska, etc.). Snclos &lt;le este tipo lmh1 ían si1lo hallaclos en « 'rierra
Atlelia » por lo,;; franceses ([ves Valette en Uaille ux y 'l'aylor, 1954).
D o las cnrvas rcs t&lt;tntes, se destac;~ la homog-ene i1lac1 (M. 12) de la de
Po t ter (arena gruesa), la Rimilitnd con la!'\ ante riores de la de Mel·
ch ior (M. 10) y el trazado pecnliar ( M. 1 l ) (1e la com purati va (Ush naia)
doucle y a, a pesar de la pl'oporción de elementos grnesos, se llega al
limo con el primer cnartil, como es lógico.
LHs c nrrn.s de la faht Decepc i6n ol&gt;tenillas d e la tamizacióu (1 O.,
40. y 5 0.), presentan la fisonomía prnpia 1lc tal en sayo, acusando
d ent.ro d e una mayor ]1omogeneidad, la calificación &lt;le arenas grnesas
a gravosas.
D. Criterio de gelicidail. - Según üasagrnn&lt;l e, en el caso de un
s nelo con grannlometría nniforme, ser{t sens ibl e a la congelll ción si
con t ien e m{Ls ele 10 º/0 de partículas con diám etro inferior a 0,02 mm
(limo). En el caso de nna grannlometría 110 1m ifonne diclio por ciento
baja a t res porcirnto.
i.\uest ras wncstras rev elan ser beteromét ri ca::&gt;, por lo que resultan
sensibles todas ellas, siendo la :.VI. 12 ( Pot ter) la menos afectada. La
nnifonnidacl (liomometría) esb't dada por el cociente &lt;l.e los &lt;liiímdros
correspondientes a los poruentiles 1le 60 º/0 y 10 "/ 0 •

E. ,lfuest ras ele f ondo marino. - La exaración d e la snperlhiie emergida por los ag ent es glaci ales de termina los sed imentos terrígenos
&lt;:onstitnyentes del fondo marino. d e ahí que e cons ideró de interés
p rolongar el e:-:tndio 1le los suelos con el examen de d ichos materiales. tomados apro&gt;eclrnndo tareas de rutina de la Fuer za en el a s pecto de oceanografía físicii .
T ra nscr ibi mos la parte corresp ondi en te de una comnni caeión epis tolar del D r. Freuguelli (23-X-1953), qui en t uyo a bien encargarse
ele di clio examen :
a) Bahict Luna: (M. f. 3).
Fecha : 6 ele marzo de 1053.

Profmidirlru1: 90 m.
Temperntiirn del agiui: 0°3 U.
Limo de color gris-ceniza oscuro, muy arcilloso y arenoso;
arena abundante, de grano finísimo hasta gni"villas (escasas) ; fracción pelítica escasa, formiida e n s u mayor parte

�24

l~l!:\' I STA

FACULTAD AIJIWNOMIA (3a &gt;:P.), XXX II (l l, LA PLATA.

19~t3

por partícnlas minemles con frec ne11tes e!'pícnlas de
esponjas (anfioxaf' y largos ti lostilos), muy raros Silicoflagelados (Díctyoclia specnl11m Ehr.) y escasa s diatornem:.
cuyas especies 110 se cree n ecesn rio enn mernr aquí.
b) l't~erto 1llelcltior: (l\I. f. 4).
Fecha: !J de marzo de 1953 .
Pro/und id ad :

no m.

Temperat11rn 171'1 agua : OºU.
Limo pardo anrnrill ento, fi11arnt•nte are11os o, muy JHJCO ligad o por arcil la; fracción pelítica aLn11&lt;lante, fo1 u1ada por
&lt;l\'tritos \'eg-etal es tmLosos; partícn las rni11e ra l es, espí·
culas de espo11jas (a nfioxas, tilostilos, anúc¡nelrs, ani:soqncles) y frústulos de diatomeas casi e11 partes iguales.

e) [&gt;u erto I'araíso: (:JI. f.'.?).
Fecha : '.?6 íle febrero de 1U.i:{ .
Profundidad: 110 m.

Temperatura di.'/ agua: OºC.
Li 111 0 arenoso finísimo: g ri s Y&lt;•nloso, con restos \'egetales
(fibras); fracción pelítica alrnmlante, despnés de su oxidación fornratla por frú::;tulos de D iatomeits, acompafíada~ por Pscasas espícnlas de e1&gt;ponja::; (aufioxas, tilo::;tilos,
i::;orp1ela1&gt;, etc.), rara Dietiociícea (Dictyol'lw .~prc11/um
Ehr.) y raro fragmento ele Radiola r io (Perirlium .' ) .

Las üiatomeas figurnrún en nn traLa.io ele conjnnto 11ne el eminente ¡)('otistólogo tiene en re\·i:;ión . La mn cstra de i&gt;nerto Foster no foé
Lallacla en nnestra, coleeeióu (:\L f. l ).
1''. Jlfoestra de 1·oca. - Xos complace transcriufr a co11t in n aei ón el
infornie ele la Dra. Urotti sobre un fraf:'mento de dacita procedente
de J¡i hla :\Ie&lt;lia Luna.
Se trata ele la roca c¡ne constituye la periferia &lt;le la estrnctura de
criotnrbación identificacla en el capírulo ,~con el perfi l l1orizontal
l V, muestra 9 a. SoLre ella crecen los líe¡ nenes del g énero Xeuropo·
gon (U.mea) y el&gt; la caraderística 1lel paisaje emergido en tal isla:

�lt. ll. ~!01.nxo . E''·'º!Iº edafo/Óf!iM sobr e la , l11 Úírtid11 .lryrnti11a

:?5

a) Ow·acteres megascópicos: lfoca de grano fino, afauítica. En las
snpedicies frescas el color e,; g ri s, ligeramen te ver&lt;loso. Los
fragme11tos ol&gt;servatlos son angnlosos como correl:'ponde a
la 1lesintegración física característica de climas .frígido!:'.

u) Caracteres microscópicos. Textnrn. : l'o1fírica) 1101ocristalina.
Los fenocristal&lt;:&gt;R, 1le 0 ,5-1,5 rnm &lt;le diú.metro, s&lt;rn mny esca so y en el corte 1lelga&lt;lo examina&lt;lo casi sólo se obs&lt;:&gt;rvan
fenocl'istales de plagioclasa y 1le pirnxe110. La pasta tien e
textura pilotaxítica y sns co111po11entes miden alred1·dor de
0.20 mm. Componentes : El 111i11 eral predorninante es nna
plagiocla.~a, q ue por los ín&lt;lices &lt;le refracción (muy próximos a t,55) 1le sus fragmentos 1le clirnje cor respon &lt;le a n11a
andesina. Bn los esca Ros fenocrista IPS q ne presenta, se 11ot.n
que es zonal y en algllno;; de ellos l1e1y altr ra ción sericít ica .
En Ja past&lt;b forma peq neiias ta l&gt;l illas de O, 15-0,23 mm de
largo. El c1w.rzo se e ncuen tra g&lt;:&gt;neralrnente en la. pasta~
dorH1c forma gnrnos intcrslicinlcs de 0,1 ·0,3 mm de &lt;li{1metro; es mny raro como ft&gt;nocristal. Si bien Rosenb11sclt emJJleabri el nombre de « cla.eita » 8olamente cuando el cuarzo

a.pcireeeria en /enocri.~ta.tes, para los mtfores mú.~ modernos es
suficiente qne ln roca, tenga mús del ¡¡ º/. de oucll'zo para que
la llamen ilacita, aunque este miner&lt;il no aparezca enti·e los
fl'noc r i8ta le.~.

En la dacita ac¡u í estudiada Ja proporción lle
cuarzo :mpera e n mn&lt;·h o d icho p orcieuto. corTes polJ(Jiendo,
por lo tanto. tal cla siii&lt;:a ción. E l p iro.reno. mny esca!'o entre
Jo,: ft&gt;nocri ,: tale:&gt;. tam bién lo e,: en la pa:&gt; ta. donde forma
p eqneiio;; g-rán lll os . S e t ra ta de nn cl i11opirox e no. En camhio. u n mi neral sec undario, u na clorita \·er-d e c laro. pre,;en·
te e n ele vada proporción, r e Hla c¡ne originalmente &lt;:&gt;xü.:tió
un ma fito ahull(lante, hiot.ita 1:011 mucha prolialiilidad, ya
&lt;11ie, en el único fenocristal cncontra&lt;lo, qu edan rastro¡: de
un clivaj e similar al de las micas. Los mi11eralt's nccesorios
son ma.gnetita y apatita.. La primera t•n gra110R &lt;'t1hec1rale,.: a
snl&gt;li edrales, ahn11dantes, y la apatita en cristnlm; nci cula·
res. 'famliién se obRervaron gní.nn los &lt;le epirloto (~) . Ademús
de la clorita ya mencionada , COlll O pro&lt;l uctos secundarios
!'lC itle11tificaron matericil urcilloHo y una zeo1t·11~, e~ta última fornran&lt;lo nna delgada \'&lt;:&gt;ta; y &lt;:&gt;I ¡itac¡u e del polvo ele
la rora con :kido clorhídrico ren·ló la. pret;e1H.:ia 1lt&gt; carba-

�zr,

füi:VISTA FACULTAD AGRONO)IIA (3ª fr.), :XXXll ( l). LA PLATA.

1~56

·1uitos, qne posiblemeute ;;e encuentran eu la parte snperticial de los fragmentos de la roca , porque en el corte delga·
do no se les observa.

Vlf.

LA CLAf'llFICACIÚN DE LOS SUJ&lt;~LOS ESTUDIADOS
Y

LA. l'R.ETE::-!DIDA «TUNDRA» Al'i'l'i\.L-t'l'ICA

A. Considernciones climúticas. - }i]11 el capítulo respectivo (IV) se
hizo una reseiia climatológica., en base a Pstadísticas rnett'orológicas,
del p}tisaje emergido y aéreo de la Antártida A rg-en ti na, a través ele
los datos de los oui;erYatorios Dect'pción y l\Ielcliior, lamentando
ento11ces la ausencia de iuforrnaciones geotennométricaf:. Prometí·
mos para altorn traer a colación r.onsi&lt;lnacion('s de orden climi'tLico
que fomlamenten nuestnts conelusiones respecto &lt;le la clasilieación
&lt;le los s uelos a&lt;]ní tratados, ll:rna1la en la intluencia del clima sobre
s u génesis y la de la vegetación q ne soporta u.
Citando sólo a dos climatólogos, el nno con sentido 1111iYersal y el
otro con sentido regional, r ecordaremos la conocida tlasificación tle
Thornthwaite, Lecha prirnigeniamente en 19:H y llevada a. un planisfe rio e n espaiiol por los mexicanos (Oontreras Arias, 1938 ) quien fija,
entre otros, los siguientes índices de temperaturn efectirn:
Clium

ln&lt;lice

( B') Mesotórmico ' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

64 a 127

(D ') Taiga............................

16 a

31

(E') Tunrlra..........................

1 a

l :J

( ~' ' )Hielo

O

perpetuo. ..... ....... ......

En cnanto al índice ile l.tume&lt;laü efecti\·a, el mismo pierde interés
frente al térmico en climas frígidos. Las islas su ba nt:írticas y el extremo norte de Ja Tierra ele Graliam (Península d e Pal rner) tendrían
cl ima l!Y (de tnmlra) y el resto del continente F' (hielo perpetuo).
Clima de taiga (D') no ]Jabría en esta parte de América.
El mismo autor norteamericano. eu 1948 modificó su sistema mediante la aplicación de nna nne&gt;a fórmula que calcula Ja evapotranspiración potencial y el balance Lídrico, sistema f( lle fué adoptado
para la República Argentina por Burgos y Vida! (Hl51), resultando
• Dado al solo efecto comparati\·o, pues serí¡i el &lt;le 11neatra región pampeana
s nhl11í 111 cda.

�R. U. Mor.H" º · E11sayq edafolóyico sobre In

_ J ¡¡/c~rliclrt _11·1¡euliua

27

aquélla nna expr!'sión de la longitud del clfa y &lt;le la temperntnra . Del
trabajo &lt;le estos autores se extraen los siguientes índices, confrontados con los ele las Georgias del Sur, ambiente é:'ite s nbantártico:
El~mento

On·:ulrt:s

Bvapotranspiración potencia.] annal.......
Bxét!SO de agna, promedio anual . . . . . . . . . .
Deficiencia de ngna, p romedi o anu al . . . . . .
Jnt!ice ele eficiencia térmica, mm... . ... ...
Tipo ele cl ima.. ... .. . .. .... . . .. . . . .. . ..

O
4.30
O

O
H.,J,1&lt;lo
(E')

i)!)ij {?)

!155

o
2.Jl
T11ndra
( D'J

En el trabajo de los mismos a utores se encontrará. uua comparación entre otros sistemas (Küppcu, parn el cual no existiría diferencia entre los ambientes me11 eioJ1ados; l&gt;e ::\lartonne, cnyo índice
de a,ridez de Hl47 ya establece separación; y los &lt;los recién comentados). En cuanto al sist ema 1le clima «mensual» de Knoclie, publicado también e n 1!)J 7, s u misma característica no permite lrncer una
síntesis. Es lástima qne, tal vez por incouve11ientes técn icos, no se
haya trnzatlo todavía el plani sferi o ni la carta climática argentina,
según la últ im a t ipología &lt;le T horntlnrnite. U1stima también qu e
e l sector ant{utico present e, en el peqneiio cuartnón de los cartogrnmas del traba,jo de los a utores arge ntinos precitados, va lores no sie1.u pre coincidentes ni siempre aclarados para las dos estaciones con s uficiente tradición meteorológica, q ne son las dos confrou ta1las pr ecedentemente.
El se;undo de los sistemas de clasificación climáti1.:a que 11os proponíamos traer a colación aquí. es el de Papaclakis ( 19 52), quien
también :;eiiala dos tipos regionales: Gno - que denomina de la
« A..ntártida A..rgeatina » - donde la temperatura clel mes más cálido
enero es menor de cero grado y otro - denominado de Ja «tundra
argenti11a » - cloude es mayor &lt;le cero grado. Este último &gt;enclría a
conesponder a la parte nort e d el sector e islas :id yacentes. El mismo
autor (Papadaki s, 195-t ), al establecer los regíruenes hídricos de la
lie póblica, precisa ~n tre el total de 41 el sigu iente de nuestro interés:
R égimen 26 (de la t undra argentina)
Gov rg-ias d el S ur ..... . ........ ............. .
Oread as ele! S ur . . . . . ...... .. . .. . . .. .. .. .. .. .

Is 1-12/ 0
Js 1-12/ 0

'rrad. ncientlo la fórm ula original del notable ecólogo, a10bas esta-cione"' pertenecerían al mismo régi men isohigro, cou 12 meses húrn e-

�~8

llEYISTA FACULTAD AGHOXU)l!A (3• i'.:i&gt;. ), XXXJL t l l, LA PLA TA . 1956

dos y ningún mes seco; agrnpaci6n y d e nomi11ación que. para Ja-~ 1~­
túrtitla propiamente &lt;licl1a, 110 f:'S concorcle con la real i1lnd intE-gral
del sexto continente. Agrega el mi smo autor que la hum edad es. lógicallll'llte, abnnclantísima todo el &lt;tfío, con coeficie.ntes d e lrnmedatl
parn el 111es wás seco, de 2,95 y ::l,50, respectivamente.
gil síntesis, p oca o 11i11gnna sign ificación tie11eu J¡i 1111m edad y la
precipitación en el clima, de las regio11es polares ; el elc111e11to di11á111ico y &lt;lefinillor es la temperatuni: Orca&lt;h1s y to&lt;la la A11tiírtidn,
Argentina al sur de el las, tienen el tipo de clima &lt;le las rC'giones hela&lt;las o de liielo perpetuo, a una latitiul rnnclio !llenos an111zada que
&lt;~ll el hemisferio boreal (De Fina, 1!)55).
B. Oonsi1le¡"(1ciones jitogeogrcíjicaN. - E11 el conocido plrmisferio
füogeogrúlko &lt;le Brnck11rnnn-Jerosch y de RiilJel, &lt;lifün cl iclo e11 los
p1·i11cipales t Px tos de Botúnica , el co11tin c ute antár tico fi g ura asig-11a1lo al t ipo ecológico-fisionómi co ele fri,qoridesertaJ esto efi, comunidades de es peci es perennes y ht&gt;rbúcea s (ausencia &lt;le úruoles). con
ta111étitas y ltemieriptófitai'. y rarampnte microfanerótitas. Son frecuen te&gt;: las fornws en roseta y e n cojín, y las plautas adl1 erida;,; a las
rocas, caso este último .típico de nue:;tra, .d.ntártida jnnto con las
alfo11 1l&gt;ras y escalones musgosos. Para dichos autores, tal t ipo se
extiemle e n las tundras uoreal y a ustral, y e n las altas co rd illeras ;
nofintros agregaría111os las eo nrnnidades nivah's de crioplanct01i . .En
Ja 1li\'i.~ió11 en reinos florales d ebida al bot.fillico berl inés Lndwig
Dicls el territ.orio &lt;le Huest ro i11tel'és constitniría el Dominio Antártico integrante clel Reino homónim o.
G ausse11 ( l 95-l ) e n sn moderna carta 1le las regiones florales &lt;le!
m1111cln, uos ubica en la región séptima (antúrtico-mHliua). en el dominio G (praderas-turnlrn s musgosas), con &lt;.:lima muy frío . Cailleux
(1953) en sn ta mbién mo(l crna carta de las formaciones naturn l es
con tinentales, asigna a toda la .d.11tártida in:;;nlar y litoral el tipo de
«t undra. y zonas alpina y ni val». P or su parce. el u_ual A tlas Geogri~fico de O:cforrl en el planisferio fitogeogrático lif..,rencia las islas
&lt;lcl arco estrndnral colllo « tumlrn » y al continente como « ca11a
J1elacfa ».
P&lt;tsanclo a la literatura a.rgen t ina, Papa&lt;faki,;: ( 195:!) en su esquema de la vegetaeióu zonal argentina. define uos tipos para el sector
ant{t,rtico:

�H. Tn111lra: H il·lo pnperuo l'.••ll arhnstos lrnjo:&lt;. musgo;;, líqne11es, t&gt;tc. : :.! li. Gt:flr9ic1s d.• . ·. O··earlas del 811 r, Sa 11dwieh
y ~. de la Pe11Ínxnla antt' ·-t · 1.
l O. H ielo µerpt•o: ~o uay n?~etal'.iún: ~-;-. Re.~to de la A ntártitfa A. ·gnitiRa.
La taract('rizaciou "'-ii 1hula. i;!'•lal 1ne para los ti Pº" e l i máticos
11el mi , mo a-= -. ,!Or fa,. tt&gt;lllt e1·arnra:' media a11nal y del me$ más
l"• •¡ h men .tº' : • 0° y luº C re,;.pecrin11m•11te). Por s npnesto &lt;¡ne
110 hay micri r.,ner· tiros en las Georg-ias, ni qne sn n~get:11·ión, mncl10
má, rit.-ci. pne la a:&lt;imilarse a las tlem ús islas tle la clase 2G: ad e más,
el hido en cal ambiente no es « perpetuo ». pues hay un &lt;1 eshielo,
parcial al m enos (eo;;tanero), &lt;1e unos cinco me"es. ~o obstante, el
« ,-erano » en el Antártico es, reco1'dnn&lt;1o a l{lHlmose Brown, mi cm1cepto más astronómico qne real.
Ca hrern ( l !).)3 ) 1~s el pri 111cr si ste11rn tizador de la fi togeogTafía
argent iua 11ue i11cl11,ye explícitam ente &lt;l la Antúrti&lt;la, hasarnlo sn
info rmat;i óu en las ohserntciones &lt;le Skottsberg (1050): el inoh·illable viajero del Antcirctic en Ja no menos memora.Lle expe&lt;lición
sneca de Otto Kordenskj ld, cnyo salntrnento en 1900, por naves y
marinos argentinos, marcó el cotnieuzo &lt;1el me&lt;lio siglo &lt;le v inculación iuintcrrnrnp ida &lt;le éstos con el l ejano sur. Parn él, nu est1·osector
i11tegrn el Dominio A11U11t ico, snbcli\·isió11 &lt;le Ja Hegió11 Anstra l, con
tipo ele vegetación üo111i11ante 11e tnnllra, caliticació11 fJlle estimamos
l'xagerada. p;1rn las com 11 n itladcs de friyorideurt&lt;t (« al fom 1.Jras »
musgosas de unos 400 111 2 en Dec&lt;'pció11 , « es&lt;:alo11es » 1le uinsgos en
:.\Iedia Lnna y en la Costa Danco, rn&lt;\titlls aisladas de las tres fanerúgamas a11t{1rt icaR e n :.\It&gt;lcltior y, en todas l:1s rocas libres de hielo
en verano, los consabidos Jíqne11 et1J ,·istas y de::;eript&lt;is por 11osotros
e n forma coirwi&lt;lentc con las ol&gt;sern1cio11es e ilnl&gt;traeio11es del emi11e11te hotrrnico y ex plora1lor s1tet50, &lt;1Íu1 para las islas llcl costado este
de la Península de Pal mer, no vi:sit~t&lt;hu; toda da por quien esto escribe.
En cuanto a. las Georgias, en la t5arta del autor argentino son correctamente asimilauas a las i\Iah·i11as en la novísima Provincia lnsnlar
Dominio Su\JanMrtico), qnien, para &lt;liversos ambientes &lt;le este últi__ .. do minio, dei:;cribe con e l nombre &lt;1e tundra vPgetacioncs lógica·
.·.r~ más ri cas qne la &lt;la1la con el mismo nornure de« tl1nc1ra »pa ra
A-r¡rtitla propiamente tal. Qnien d esee hacerse una i&lt;1ea vi:snal
tle! ,·er&lt;la.1lero paisaje lle tllndrn úrtica, con sn fanua , sll flora ,
l.iielo, sus migraciones, sns problemas, poc1ríL consultar

�30

l~EV

! STA FA(J U l/l'A I&gt; AG LW.r&gt;OM 1A F~ª ~: 1&gt;. ), XXX J 1 1l 1. LA PLATA. lfl5fi

cou gran proveeho las rnagnítieas fotografías a totlo color que ilu.-n aa
el al'tículo ele Barnett (1954).
De propó:si to liemos dt&gt;jado para el final de ef'ta sínte.-i:s fito~eo­
grMica la ineludiule mrucióu del trauajo de Pérez·:\Ioreau y Sgro:&lt;~o
(19JO), quienes - es1wcializ¡¡do el primero en la provincia por t'l
d1mominada « Anta.rtúndica » y viajero \carias veee:,; a la Antártida
el segu11do, ya citado aquí por su eontribnción geológica a la rnisma
- cliscnten el valor del concep to de fitoclima de caméfitos antárticos,
estaulecido para ambos polos por el in signe botá11ico danés Hanuk iaer
en i:;n clásica obra ele 1905. Co11cretando sn pensami e uto, que es
tam uién e] 11 u estro, la s .l\fal vimlS y ] OS nrcll ipiéfagos fuegn in os SO!l
templa-do-frías; las islas Georgias y otrélS ele! arco estructural de l as
A11tillas del Sur a latitud inferior de 60º S (Antarlandes de Arctowski) son suuantártioas; y la parte norte &lt;le la 'l'ierra de Gral1alll:
con las Sl.tetlancls del Sur y las Or('arlas, por donde pasa e l límite
austral de la vegetación superior, son antárticas. DigamoH por último,
que para la veg-etación de la región d escripta en último término, no
nos parece :oipropiado el término de «tundra&gt;), m uy usado por uotú ni cos y fitogeógrafos argentinos y extranjero:;. al m enos en la acepción que se Je da en el Artito.
C. Olas(ficación de los suelos estudiados. - En Ja princi]lal cartografía cdafológicn. - planisferios de G!inlrn, .i\farhnt y Kellog - el
continente polar am;tral no ha s ido cousidcnúlo, po¡;ilJlemeute por
la ya. manifestada falta de. iuforrnaciones e1:1 pecífieas al res1H:cto o
por falta ele interés derivada de la ausencia de verdaderos« snelos »,
impuesta por e l rigor dt'l clima térmico, unida a la falta &lt;le una
agricul tura, mnt ganadería y una poulación humana de significado
económico.
Pap~ulakis (l!l5 2) en su carta de l os suelos zonales argentinos,
basándose en nn diagrama de orden climático. ¡ ublicado en una
obra mundial anterior, de la cnal la aquí citada es una amplificación
argentina, nhi ca el norte ele la península amártica y los arcliipiélagos
aletlaiios, antúrticos y snbantá1ticos. en el t i1•0 ele« tundra.» y l os
denomina (Seccióu 20) «tundra antárticos . Detlnce esta asignación
en que, bajo clima polar, el layado del sae!o sen imped ido por mrn
capa perpetua de hielo a. poca profan lidaJ. capa cuya existencia
está dada por una ·temperatura media anual inferior a Oº y a la del
mes más cálido inferior a 10°, cricerio debido a Nor&lt;lenskj(ild y a
Supan, y expuesto en la obra del explorador s ueco oport uuameute

�R. H. i\IoLnso, .J¿nsayo edafológKo sobre la Antái·lida Á?'yenlina

31

citada. Esta correlación de zona1idad edafo-climática será válida, no
lo dudamos, en los ambientes árticos y, tal vez, en algunos subantárticos donde exisr:a nn per_fil genético de suelo, condición que, por
todo lo visto, no se CllIDple en nuestra Antártida.
Los suelos de las regiones frías se ofrecen en dos ambientes distintos, pero del mismo efecto climático: a) En latitudes altas ~polares)
y b) en a1~itudes pronunciadas (de alta montaña). Los primeros se
caracterizan en el A..rtico (81 ° N) por bailarse nna parte del año descubiertos de hielo; los antárticos, a latitudes menores (60° S), sólo
se encuentran de verano en islas volcánicas con manifestaciones
pósmmas o entre rocas que no sosti enen el hielo y siempre en archipiélagos y costas en la vecindad del mar. El resto del continente es
permanentemente helado. La característica de aquéllos es la presencia
de tres horizontes esenciales : 1) Se &lt;lescongela en verano y se congela
en inviemo (« molisol » o « ca1m activa») ; 2) ~iempre lielado (« tjüle »
de los suecos, « merzlota » de los rusos, « permafrost » de los
norteamericanos, « pergelisol » de los modernos criopedólogos); 3) .
Nunca congelado por su aislamiento clel hielo superficial. Estos
suelos árticos toman formas geométricas denominadas suelos estriicturcilM: Suelos retiCulados, suelos poligonales ( convexados por presiones laterales), círculos o coronas de piedras (el material grueso es
centrífugo, el fino centrípeto)', suelos estriados, etc.; procesos todos
de criotiwbación y
soUjliicción, objeto de las obras citadas en
el Capítulo 11 y boy sometidos a una labor de sistematización de
carácter internacional y vinculada con la morfología periglacial y el
c uaternario.
Glinka, el más alto exponente ele la escuela rusa de los suelos
d imatógenos, define (Erbart, 1935) la tundra siberiana como un suelo
formado bajo tapi;i; de ltemicriptófitas (Gramíneas, Carex, Polygonum,
JFestuca, etc.), ele nanofanerófitas (Betitla) Salfrc, etc.) y de musgos.
Los horizontes se estratificarían así :

de

1) Humu s crudo: 3 cm ;

A rcilloso, amarillento: 2-3 cm;
Arcilloso, flúido, azuludo: 8-10 cm, ligeramente alcalino ;
'* A.rcilloso, amarillo-azulado, como (2) pero más compacto: 2-8
cm, suavemente ácido o neutro;
... ~~illoso, pardo, no se licúa corr_o (3), compacto : 40 60 cm,
~:gera mente alcal ino;
Eagd'-"! : A más de 79 cm.
~)

3

�32 Rb:VISTA FACULTAD

AGRO~OmA

(3ª f:P. ), XXXII (l), Lá PLáTA. 1956

El horizonte (3) es el típico ( « glei ») y en él son intensos los procesos rednctores, siendo sn espesor proporcional a la humedad existente, la cnal siempre es elevada, auuq ue la precipitación sea baja
por la evaporación casi nula, fenómeno este último que tiende a
intensificarse en el Antártico por el evidente retroceso de los glaciares. Al congelarse la superticie (capa activa, « molisol » ) dicho
horizonte « glei » es sujeto a presión, produciéndose una mezcla de
materiales entre los borizontes y en arn bos sentidos verticales (ascendente y descendente). Tal es, pues, el perfil típico de suelo de tundra,
denominada «seca» y que pasa a ser «húmeda» cuando su vegetación evoluciona a turbal de Sphagnnin con «praderas » de &lt;i líqnen
de los renos» (Ol&lt;idonia rang~ferinci). Sn próxima etapa evolutiva,
bajando en latitud, será el suelo de « podsol » con vegetación de
Coníferas, pero ya caemos en el dominio tle la «taiga». Eu las ilustraciones al a.rtículo de Barnett (1954), repetimos, se encontrarán
fotografías exactas y precisas que visualizan el paisaje, el concepto
y los perfiles de la verd&lt;idera timdra ártica. D igamos de paso, para
complementar las anteriores consideraciones climáticas., que los factores de Lang y de !t1eyer, antaíio tan usados para sistematizar los
suelos, tienen un valor dispar en este caso. ~ientras el primero
(igual al cociente entre precipitación y temperatura media, que aquí
es de cero grado) es infinito, el segundo (igual al cociente entre la
precipitación y el déficit de saturación absoluta) tiene valores en la
tundra de 500 a 600, los cuales son necesarios de corregir o reducir
al período libre de hielos, lo que los lleva a cifras menores de 20.
Concretando nuestro pensamiento respecto de Jos suelos observados
y estudiados, debe decirse que no son «suelos» en el sentido estricto
de la palabra, estático y dinámico. Son materiales esqueléticos, estructurales, resultantes de la subdivisión tlc las rocas, con costras profundamente alteradas. No hay serie ni pe1jil genético de suelo qite
responda &lt;i las características tipicas definidas parn la tundra. La
desintegración física ele las rocas es activa, pero antes de alcanzar
dimensiones coloidales las partículas son arrastradas al mar, formando
los sedimentos terrígenos que se obsen·an en las m nestras de fondo.
Hay rocas ricas en calcio (catión :floculante, presente en un 8 º/0 en
el basalto), pero la Jitolisis es lenta y el producido lixi viado de inmediato. En pocas palabras, son suelos estáticos, faltan los elementos
climáticos y bióticos que imprimen dinamismo a su evolucióu, ele la
cual resulta, también 1 la dinámica coloidal que da «personalidad» al
&gt;erdadero suelo, tal como éste es considerado en su concepción

�}{, H . .MOLFINO, Nnsayo edafolóyico sobre

l&lt;t

.d nlál'tida

Á1'[Jentifüt

33'

moderna. En cuanto al factor biótico, el mismo es casi nulo, pues la.
vegetación sólo es activa un tercio del afio, ya que el resto está
cubierto todo por el hielo, apareci1mdo en laderas montañosai; expuestas al sol y paredes de roca, principalmente, pues los lugares planos
descubiertos son «esterilizados» por las deyecciones cáusticas de
los pingliinos. La población microbiana, aunque presente, no es
significativa en el proceso de desintegración de las rocas y materias
orgánicas (humificación). No hay duda que la deglaciación que se
opera en la .Aut{wtida, desde este siglo por Jo menos, favorece por
exaración la alteración de las rocas y, por lo tanto, la formación ele
.suelos.
·
En suma, dada la imposibilidad de calificar los suelos estudiados
como de «tundra» y la falta de una categoría adecuada en la clasificación general, proponemos para los perfiles horizontales como el
de Media L una y, tal vez, como Jos suelos poligonales denunciados
por los franceses en 'fierra Adelia, el nombre de suelos teselados.
Este nombre deriva del latín tessella y corresponde en todos los
diccionarios usuales a los cubos de mármol, piedra, etc., que empleaban los antiguos romanos para formar los pavimentos de mosaico~
Fué usado, como lo recuerda Dunlop (1936), quien se basa en autoridades como Blanck, Robinson, Hilgard y Ramman, por vez primera
por Orto ~ordenskjOld . el explorador polar varias veces citado, para
dc:..~bir lo~ ~::iel~ poligonales del litoral ártico. Algunas de las
~.:;;racmra.s pedregosas típica pueden verse en D e Martonne (194 7}
y coi::....:'.::: h:&amp;an;e bien (p. ej.: lám. mr, B y fig. 328) con las.
nuesrras ñg. ~ y fot. -! .
En cuanto a los «suelos» estudiados en D ecepción, i\1elcbior y
Potter, por su naturaleza fra gmentaria, de origen mineral u orgánico,
más o menos fina, volcánica reciente o antigua, nos parece lo plás.
adecuado darles el nombre de suelos detríticos.

VIII.

LA POSrBILIDAD DE REALIZAR CULTIVOS

EN LA ANTÁRTIDA .A.RGEN'l'INA

En el plan primitivo de este trabajo :fig uraba el capítulo del
epígrafe, dado su carácter edafológico aplicado. Posteriormente,
recogimos una buena cantidad de antecedentes de cultivos, geo e
hidropónicos, en el Artico y en el Antártico, sobre todo en el primero;.
antecedentes que, unidos a nuestra leve experiencia sobre lo observado.

�34

REVISTA FACULTAD AGRONOMIA {3ª Él»), XXXII (1), LA PLATA. 1956

y vivido en un verano antártico, creemos suficientes como para
elaborar una comunicación independiente todavía inédita (:\folfino,
1955).
No obstante, para satisfacer una eventual curiosidad del lector,
conviene anticipar que los materiales edáficos analizados, en especial
los de Decepción, pueden muy bien sostener cultivos herbáceos y
leñosos, tal como lo han podido registrar documentadamente expedi·c iones extranjeras y el autor. El inconveniente no rcu1ica en el suelo,
sino en el rigor del clima, que los impide no sólo en el helado invierno
.sino que también en el deshielo parcial del verano, en los lugares
-O.onde éste ocurre (isoterma mes más cálido - enero - vecürn a 0°).
De ahí qae se liaya recurrido a los invernaderos e instalaciones
de estilo bidropónico o, mejor, a los cultivos en el interior de los
refugios, tal como se bace en las casas de regiones frías (Ushuaia,
sin ir más lejos), ya que Jos cnltivos deben tener nn interés más de
entretenimiento que económico.

IX.

RESC::IJEN Y CONCLUSIO::-IES

&lt;Joncretando, lo visto puede establecerse en los s iguientes punt os:
a) Con motivo de su participación en la « Comisión Científica

.Antártica 1932-1!}53 » el autor ttn-o oportunidad de explorar cuatro ambientei:;, marinos y costeros, de la .Antártida
Argentina, tomando muestras y observaciones, entre otras,
de carácter edafológico en las I slas Decepción, Media Luna
y Rey Jorge V, el Archipiélago de )Ielcbior y Ush uaia, en
ésta con fines cvmparahrns; los demás lugares explorados
no ofrecían materiales edáficos:
.b) Dada la carencia o escasez de antecedentes al respecto, para
nuestro sector al menos, se consideró interesante y útil

hacer el tratamiento corriente en Edafología de dicbos
materiales, habiéndose contado como fuentes de revisión
con dos obras fundamentales: « Sa&gt;aer » (1932) y Cailleu::s:·
Taylor (1954), general la primera, especializada la segunda;
e) Establecido el método de trabajo aplicado, se da una reseña

de las condiciones meteóricas y bióticas qne rodean los
ambientes explorados, lamentando no tener informaciones

�R. H.

~IOLF!N0 1

Ensayo cdafológico sob1·e la Antártida _¡frgenlina

35

geotermométricas, tan necesarias para explicar los procesos inmediatamente formadores de Jos suelos polares;
d) La morfología de los perfiles y muestras, así como los paisajes

correspondientes, se dan con todo detalle en un capítulo·
especial, para el cual, dada la breve permanencia in situ del
autor, resultó eficaz la experiencia de Uordini (1954, inédito);·

e) E l análi sis físico-mecánico demuestra que las muestras estu·
diadas contienen más tierra fina (fracción menor de 2 mm)
de lo que generalmente se cree; las fracciones predominantes, que &lt;lan fisonomía a las curvas representativas, son las
arenosas gruesas; Lay bastante limo glacial y muy poca
« arcilla »: el material cementante es la materia orgánicat
proveniente de detritos vegetales y deyecciones a nimal es
lentamente descompuestos;

t) El a nálisis químico mineral es tá de acuerdo en sus resultados
con la induración de las rocas originarias y la antigiiedad
de los procesos volcúnicos respectivos, concordando con los
conocimientos petrológicos y vnlcanológicos que se tienen
sobre la región ;
g) Se complementan los análisis de muestras de s up erficie emer·
gida. con exá menes de fondos marinos, ademá s de una roca
que. en la Isla Media Luna, estructura t ípicos procesos &lt;&gt;
cci.ul~ de criotnrbación. que bien recuerdan en s u interior
a los suelos poligonales o reticulados del A..rtico, y a los
círenlo::c- 'l col' ,na~ 1le piedras en su periferia : la roca de
referencia. se:;llll e1 informe transcripto. resulta ser una
clacita y no una andesita como figura en la bibliografía
an tárt ica más conocida ;
h) Además se obserrnron ot ros procesos de cr ioturbación en
pendient e (suelos estriados) en Decepción; ·1os procesos
criopedológicos (mejor crioedafológicos) denunciados por
los franceses para s u Tierea A delia, corresponderían a los
suelos poligonales;

i) Se discute la asignación climática y uto geográfica del término
de « tundra» para n uestra Ant{irtida, diferenciando en
ella ambientes más bien s nbant árticos &lt;le los t ípicamente
antárticos o polares; para éstos nos parece exagerado clasificar en el tipo de tundra a sus comunidades musgosas de

�-36

REVIS'l'A FAC'CLTAD AGRONOl\IIA (3a f:r.J, XXXII (1), LA P LATA, 1956

« frigorideserta », así como a los líq nenes de las rocas y al
« crioplancton » de las nieves ; las fanerógamas son pocas
y raras, y las algas, numerosísimas, se encuentran sobre
todo en el mar;

j) Vista la imposíbilibad de calificar como suelos de tundra los
materiales estudiados, se propone el nombre de «suelos
teselados» para los estrncturales y de «suelos detríticos »
para los sedimentarios;
k) Antes de cerrar el estudio, se adelantan algunas consülera-

ciones respecto de la posibilidad de realizar cultivos comn_nes en tales suelos, los cuales no son el inconveniente
fundamental, sino el rigor del clima todo el aíio; llevados
tales suelos a instalaciones de estilo hidropónico, calefa.ccionadas e iluminadas integralmente, y regándolos con
soluciones nutritivas, aquéllos son ampliamente posibles;
sin embargo, el beneficio que de ello pueda obtenerse, ante
las dietas prebalauceadas, los suplementos vi tamínicos y
.a pesar de lo que significa fa e\-entual producción de Yegetales frescos, no es ni práctico ni económico, sino un centro
o motivo de interés en la terapt&gt;utica de la lejanía, el ::iislafüiento, la soledad o el hastío; otra variante, es el cultivo
~n cajoneras y en interiores, tal como se Lace en las casas
de los países fríos; los árboles, por su parte, resu1tan imposiules de ser sostenidos, }tdemús del frío y la falta de luz,
por no contar con suficiente «anclaje» sus raíces;

Z) Por último, el autor desea recomendar a quien desee formarse
una illea de conjunto e integral sobre nuestro sector, una
~xcelente compilación detallada, cartográfica e informativa
de la )farina de Guerra Arg·entina, el «Derrotero Argentino», parte V (Marina, 1953) ; lástima grande la flojedad
de sn capítulo botánico. Para fijar gráfica y Yisualmente el
concepto ele tundra ártica, juzga útil el artículo de Barnett
{19iH) y sns ilustraciones.

�R. H.

i\Io r.FISO, En sayo cdafnlógico sob1•t la Antá1·tid&lt;¿ .Argentina

Summary and conclusions

1
• -

37

It may be establi shed that :

a) During lli s participation in the « 1 952-1953 Antarctic Scient ifi c Coro
mission »1 tlie author had the opportuni ty to explore four marine nnd coastal
habitats in the .á.rgentine Antarctic, collecting samples and observations,
among others, of edaphological natnre, in t he Decepción , Media Luna and
King George Y I sland s, and in Melchior Ar chipielago and Ushuaia. In the
la tter with a comparative :finality. The r emaining explored sites did n ot
offer edaphic materi als .
b~

Due to the scar city or lnck of references in this respect, at least fo r
onr Sector, it was considered of interest :rnd nsefnl to undertake the rou tin e
treatruen t with these materials, employing as sonrces of re\ision two fondamental works, namely, those of « N:w ner » (1952) aml Caillenx-Taylor
(195!) . Tlie forme&lt;l is more. general nn&lt;l the latter m ore s pecialised.
e) The working method once establisl1 ed 1 asnr~e y of the meteoric an&lt;l
biologicnl con&lt;litions in the explored habitat is gi ven , and it i s deplored
that geothermomet ric data are nn a ,·aila ble , s ince they are s o n ecei;:sary to
explain t he inmediatc polar soil formin g p rocesses .
&lt;1) Th c rno1·phology of the pr ofilcs and samples, as wcll as tlie cones11onc1ing landscapes, are given in a. special cliapter Tl"itli detail. On account
of the short permancnce of t he an thor in situ , the experi ence of Cordini
(1954 1 incdit) wa s deemed very efficacio m; .
e) The p hysico-mecha ni cal analys is sl1 ows that t he s amples s tndied contain more fine soil (fraction les t ban 2 m m) tha n it is generally assumed ;
the predominating fractions - Tl"hich giYe the representati\e curves their
pbysiognomy - are the coarse sandy ones . There is suflicient glacial slime
ancl Yer.'· ~ittle «e lay». the cemenring material being organic matter origi
nated from plant detritus and animals clejections slowly decomposed.

f) The chemical minernl annlysis agrees "'ith tbe indnration of originat in g rock s and thc agc of the re;;pecti\e YOlcanic proccs;;:es, and is in accord
Tl"ilh the petrologic a ml Ynlcanic knoTl"ledge Tl"e ha,·e of the area.
g) Thc analyses of samples fro m emerging snrfaces are &lt;:_Omplemented
\\ith those from marine gTonncls, in add ition to those from a rock which,
in t.he l\lcdia Luna I s., offers t ypical processcs or cr~·otnrbation etlis. that
Tcmind - in its core - the polygonal or reticulatecl 11oils of the Arctic, aud
the circles of stone crO"\YUS in its periphery . Such a rock appears to be a
dacite, ancl not nn andesitc, as it ha8 been listed in the enrrent antarctic
litera tu re .

•

\er~ión

del ingeniero A. U . Otl:ernrnnn , qne el autor expresivamente agradece.

�SS

lrnVISTA FACULTAD AGRONQ)[IA (3a ÉP. ), XXXII (1), LA PLATA , 1956

h) Furtherrnorn, other cryoturbation processes wern observed in decli dty
(striated soils) in Decepción. The cryopedologic processes (or, better still,
cryoedapllulogical) described by tite French for thcir Adelaicle Lands,
correspond to polygonal soils.

i) The climatic and phytogeograpllic denomination of «tundra » for onr
Antarctic is discussed, and a di.fference it of rather subantarctic habitats
than those typically antarctic or polar is establisbed. Tlle author believes
it is an exaggeration to classify among tbe thnndra the mossy communities
of « fri gorideserta », as olso the r ock lichens and s now . « crs&lt;•plancton ».
Phanerogams are scanty an rare, and al gae very abnndant, are to lie found
in tbe sea.

j) Since it has been shown t hat it is impossible to denominate the materials stLulied as « t nndra », the name « tessellate soils » is proposed for the
structn ral and « detritic soils » for thc sedime utary ones.
k) Sorne consideratious concerniug the possibility of 1mdertakiug common
cultural practices in such soils are also appended. SoiLs are not the fundamental iuconvenience, but l'ather the crnde climate throughout the year.
If it could be feasible to transfer them to instalations of hiclroponi&lt;: type,
with integral heating ancl illumination, it "\\ould be possible to obtain crops
if watered with nutriti ,-e sulutions. The benefi t that ruay ari se froru such
cultures, howe,er, would prO\e neither practical nor economic in \ielf of
the existing prebalanced diets, \itamiu snpplement, etc. not with standing
the eventual production of fresh \egetables . It might constitnte a mere
hobby to face loncliness and i solation. Another varian t is insicle cultiva tion,
such as done i n sorne home &lt;luring winter. Trees, lwwever, would l)l'OVe
difficul t to support not only account of cold but also of ligl1t since they
would not ha,-e cnough « anchorage ».

l) Finally, the anthor wislies to recommend to t hose " ·illing to obtain a
better insigbt of tito A1·gentine Sector of the Antarctic, an exccllent compilation, both cartographic and inforn1ath-e, published by the Argcntine
Navy, na.mely, «Derrotero Arge:ntino », part V (~farina, 1953). It is &lt;loes
not contitin mu ch botanical information. For a further ilustration of tl1e arcdc
« t unclnt » co ncept, refcrcnce is made to Barnett's (19iH) paper and its
illustra.tions .

�R. 11. MOLF 1xo, J:.',isayo edafológico sobre l1t .dntá1·tida .J..rgcntina

.:S.:. BIBLIOGRAFÍA CITADA

39•

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�\

40

REVISTA FAUL'L'l'AD AGl:WNOMIA (3ª f;r . ), XXXII (1), L A PLáTA. 1956

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Ensayo edafolóyico sobre lct Antárlid« ..111-yenlina

41

No1urnxSKJOLD1 O. A::-&lt;D L. llh:cKJ :&gt; G. 1928. Thc geography of tit e polar regions,
en .d in. Geogr. Soc ., Spec. Publ. 8 . New· Yor k. (Reproclncid a en 1947
por el ])epi . of tite .:l.rmy. l 11tellige11ce Dii:i•ion ). Una publicación similar
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An tártico Ar gentin o.
PAPADAKIS1 J. 1952. Mapa ecológico rle la Rep1íblica d 1·.17entina. 2ª ecl., 2 vol.:
Texto 11 Átlas . xn más 254 pp. , 40 planchas y 25 cartas. B uenos Aireo,
Ministerio d e Agricultura. (Para este trabajo son particularmente iuteresan tes las cartas y texto sobr e c li ma, veget:teión y snelos zon ales,
basadas eu una ob ra el e coujn uto n.nterior: dgric1iltnml geogrnphy of the
world, Bne nos Aires, 1952, ecl . &lt;lel autor) .
PAPADAK lS, J. 1954 . Co11trib1wió11 al cstndio de los climas aryenti11os: Ti pos de
régi111c11 hüll'ioo, en R ev. l nr. d.171'io. 8 (3): 207-224, Dnen os Ai r es, Cou[.
P~ trnz - MorrnA c; , R. A. Y P. SGHOSSO. 1949. Dif ei·enoias que nos rngieren los conceptos de jitoolinws de caméjifos drtico y antártico. Rer. lnst. Xac. l nr .
Ciencias N&lt;tt., Botánica 1 (6): 179-222, Bncnos Aires, Con í.
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.dppendi.r .4. Yol. 1 : XI m:ís 88 pp., 5 tablas y 100 pla11 chas: 2 pp. y
4 pi. en el App. U. S. Army, Corps of Engineers, Bostou. (Con 53 citaR.
en especial rusas. E l Apé ndice : 11/ethorls of descl'ibing a11&lt;l cla•sifying
f rozcn soilH, es la parte más ni.liosa para nuestro ohjeiivo) .
8Korrs 11 11: nG, C. HIGO. Algnnas observaciones sob1·e las co11&lt;7icio 11es ele la regelació11
en la Ti erra de Grah&lt;un. Trad. d el orig. sueco (192 1) por){. A. P é r ezl\Iorcan , en J11 st. Nac. lnv. Ciencias Xat ., Bibl. .drg. CienciaH Yat., 2-18
pp. , 3 láms. Buen os Ai r es, Coní. (Con fr. su L ám. IT con nuestra Fot. 2) .
'TROLL, C. 19.J..I.. Struktttrbo&lt;len, solijluktion 111ul frostklimale &lt;le1· Ú'de Geologischen
R1111dschau 34 (7 8): 545-694, 72 il. Stnggart. (Obra capital en la m ateria, trae abnndn.nte uibliogr:ifía).

\

�42

REVISTA FACUL'l' AD AG-lWXOmA (3a ÉP.), XXX!l (1), LA PLATA, 1956-

XI.

0.A.R'l'OGRAFÍ.á. USADA

Argentina, l\Iinisterio de Marina, Dirección General de Navegación e Hidrografía, Derrotero Argentino, Parte V, Sección F: Oarta~
100, 101, 102, 103, 105, 106, 107, 108, 109, llO~ 117 . Las subrayadas.
sirvieron para el diseii.o de la figura 5.
B ncuos Aires, 31 d e ngosto d e 1955.

�m. H.

l\Iou·rxo, Ensayo edafolóyico sobre lri .Antúl'lidct Al'gentina

Fot. 1 a. - Isla D ecepción : Bahía 1• de .lfayo. Espnldón costanéro
Sedimentos níYeo-ftuvio-gL'lciRkl"\. (Jlutstra n.• 1)

Fot. 1 b. - :llismo lugar anterior, clcscu\Jrieu&lt;lo el pergcliwl en forma lenticular

43

�41

RlffISTA FACULTAD

AGRONO~llA

(3a ÉP.), XXXII (l), LA PLATA. 1956

------------Fot. 1 c. - Sobr&lt;&gt; t·l e&lt;paldón, fragmentos &lt;le toha ama1illa

Fot. i

,z. -

~-

lapilli

J.os mismos ma trriales: más seleedonncloE&lt;. C'on ele-hitos 01·gánicos

�R. JI. 'loLFIN O . Hosayo edufo/óyic&lt;i sol1N la A1tl&lt;i1·1id&lt;1 ~1,.ge11ti1w

15·

F ot. 2 &lt;L. - Jsla. Decepcüín: Jllthia 1° &lt;le J(a110. La ¡n·ettl'ucli1la.

&lt;&lt; t111ulra nntül'tif·a &gt;) tlP l'ogonattnn
&lt;tltJinmn i:;ob1·c uua Lnrrn. 11t~ )¡1pilli &lt;·on b&lt;nnbaR Yolcánic:af: .•\1 f&lt; rnlo una. ele las Juguuas ele agua.
&lt;lnlcc tipo « maur " · (t'e1;11l 11. fig. 1) .

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2 h. -

P1·0Jongn.ciún fü• In. dst.a :rnterim· hacia el

~'

rmfitratro » •lt' 1n TinMa. Con el auto1·

:--ohl't.} Ja li mit:l&lt;b. t~ alfombr a )) 1H1t~gosa. t•) gt•ó} u,C.O l"lH'Cl o\){•X l)r. ()}~~u·her

�46

REVISTA FACULTAD AGlWNOl\IIA (3ª &gt;:r.), XXXII (l¡. LA PLATA, 1956

Fot. 3. -

u T"ú¡uen » : Hocns nrnlesHi¡·a:--, ful'rtf'rnC'Hlt~
lnj nrio . . am~nte J'H ll' li4111eu1.· ... frntknlosos. (.Jl.tie~tra n° ,'.;)

fsla Jle1lir1 L1oUt : C'f&gt;tto
r~cuhit&gt;11'n-1.

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:Fot. 4.a. - Isla J[edia Luna: Cerro « Sktla &gt;): Proce -50~ &lt;ll' ctivhtrbnciún eu la.
MI cerro. (Perfil I í. .ria. 2)

me~ct~

�Fot . 4 b. - ,\loliool de la vista a11te1·ior luego &lt;le la toma &lt;1&lt;• laa .Jl1•eslrlt8 0) , (S) y (O)

Fot. 5. - .Archipiélago de Melchior , 1s la Pied.rabuena , Pared rocosa sobre Ja salida de Canal
Murature " Puerto Andersen, con Llquenes crustáceo•, Gramineas y Cariofiláceas antárticaa.
(.Muestra n• 10)

�Fot. 6. - Islli Re¡¡ Jorge r: Caleta Polter: Detalle de los m:üeri ul~s org:\nicos y minera.Jos
ronatituti'&lt;'"O• de la Jfoestra n• 12 (tomada ~n In playa por el Dr. H. H. Camacho)

Fot. 7. - Provincia Patagónica: Tfsh11aia: Perfil natural cuyo hor izonte superficial con•tituye
la .Jlttestra, comparativa n• 11

�CONTENIDO

I. Introducción........... ..... .................. ...............

A. Objet-0 dt!l trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
B. Colaboración recibida............ . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . .
U. Retl¡¡;a de ia bibliografía.................... . ........ .. .......
UL :lléoodo de trabajo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
IT. E: medio climático y biótico de la Antártida. Argentina. . . . . . . . . . .
A. Estadísticas clim:i.tológicas .............................. , . ,
B. La. vida vegetal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
V. Morfografía de los materiales y muestras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
A. El paisaje , geológica y petrológic:i.meute considera.do . . . . . . . . .
B. Los perfiles observados y las muestras tornadas . . . . . . . . . . . . . .
VI. Análisis e ·interpretación ........................ ........ .. . ,..
A. Análisis de las muestras descriptas en el Capítulo V ... . , . . . . .
B . Otras muestras. ... .. ... . ............. ................. .. .
C. Curvas actimulativas...... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
D. Criterio de gelividad.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
E. ~fuestras de fon.do marino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . .
F. Muestra d e roca.... . .....................................
Vfl. La clasificación de los suelos estudiados y la pretendida tundra
antártica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
A. Consideraciones climáticas ..... . ....... ..... ... . , , . , . . . . . . .
B. Consideraciones fitogeográfic:i.s. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
C . Clasificación &lt;le los snelos estudiados ................. .... ...
VIII. L a posibilidad de reafomr culeivos en la Antártida. Argen tina . . . . .
IX. Resumen y coucl11sio11es ..............................-. . . . . • . .
X. Bibliografía cita.ch\.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
XL Car tografia usada. ........... ... . . .. .........................

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34
39
42

�PUBLICACIÓN Nº 30 : Reconocimiento agrohidrol6gico del valle •medio del 1·ío Negro entre
Geneml Coiiesa y Segimda Angostura, por Natalio Mikenberg.
PUBLICACIÓN Nº 31 : Informe ecol6gico sobre las provincias de San Juan y Mendoza,
por Juan Papadakis.
PUBLICACIÓN Nº 32 : Leva11tamie11to agrohidrológico del ~all6 del Río Colo1·ado, por
Antonio de Paúl Fantini.
PUBLICACIÓN Nº 33 : Contribució11 al esludio de los climas argentinos: tipos de régimen
hidrico. por Juan Papadakid.
PuBLIC.lCIÓN N• 3! : E~tudio analítico del complejo coloidal 01·gánico en suelos argentinos, por ~faría A. Servici de Rondini.
PuBLIC.lCIÓN N° 35: La recupernción de sueloB alcalinos, por W. P, Kelly {traducción).
PUBLICACIÓN N° 36 : Contribución al co11ociniiento de los turbales de .Mendoza, por
Alfredo Siragusa.
PUBLICACIÓN N• 37 : Los suefos de regadío del Alto ralle de Río Negro y Ne11quén1
por M. Tschapek, J. Oli;eri, C. Miaczynski y J. Barbagallo.
PUBLICACIÓN N° 38 : Áctii·idad del azotobacter en el suelo en relación con su inhibición
por el oxígeno, por M. Tschapek.
PUBLIC.lCIÓN N° 39 : La necesidad de unidades locales pam la conse!'Vación del s11elo,
por Julio Ipucha Aguerre.
PUBLICACIÓN Nº 40 : Posibles ca11sas edáficas del «enteque seco» enfermedad de los lterbívo1·os en el este de la provincia de B11mos .&lt;l.ires, por Rnbén H.
Mollino, Roberto Alonso y José A. Riccitelli.
PUiiLICACIÓN Nº 41 : .Relevmniento detallado de á1·ea de la estación e:i;peri1nentai de
.tl.ngiiii (Pcia. de La Pa-inpa), por A. J. Prego, L. A. Tallarico,
C. A. Bellón y ;r. E. Calcagno.
PUBLICACIÓN N° 42: Mapa de e1·osi611 de los suelos de la región pampeana. iª contl'i·
bución : noroeste de la provincia de La Pan1pa, por L. A. Tallarico,
J. Ipucha Aguerre, C. V. Quevedo y J. E. Ci.lcagno.
PUBLICACIÓN Nº 4.3: La erosi611 po1· el viento y el O!lltivo bajo oitbierta, por 'Valter F.

de .l11j11y), por
PCBLICACI ·x •·

d

pr

de

PUB4(:A.CIÚ:S .PUBLICACIÓK :S0 4'j

:

&lt;lakk
PCBLICACIÓK ~· 49 : llapa dt erosi-0 1 de
buoión : Partido de Vi
Tallarico, Casiano Y. Qn v
llón y José E. Calca:!no.
PUBLICACIÓN N° 50 : Dif11sió11 geogriifica d.!
111á11 y sus causas, por A. L.
y J. G. Poll.
PUBLICACIÓN Nº 51 : Ensayo Edafológico 10~ e
H. Mol:fino.

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

�������������������������������������</text>
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&#13;
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                    <text>Biblioteca/CDIA - MAGyP

República Argentina

Ministerio de Agricultura de la Nación

Memoria de la
Comisión Central
de Investigaciones
sobre la Langosta

•
Informe
Acerca de los trabajos realizados
en el lnsectario de José C. Paz,
durante el semestre julio-diciembre de 1935
Encargado: JOSE LIEBERMANN

Buenos Aires
1 9 3 7

�Biblioteca/CDIA - MAGyP

Ministerio de Agricultura de la Nación

•
DOCTOR l\llGUEIJ

Al~OEL

CARCAXO

Mini11tro

SEÑOR CAltLOS BREBBIA
Subsecretario

Sr. J1lliá11 Pera Martínez

0 .E'JCIAL ~fAYOR (lN'l'ERINO):

DIRECTORES:
D .•Tulio Cfsar Urirn

DE

ECONOllffA RmtAL Y .i!]F!TAnfs•rt OA:

&gt;

Aaarcm.'rURA: D1-. Carlos IJ. Storni

&gt;

GA.~.AOERIA:

&gt;

~AKIDAD YEm:•rAL:

»

ADM1Nlt!'1'RAOIÓN:

~

UEFEXSA AoRfdOLA:

&gt;

COMERCIO B 1 NDtlS'l'RlA:

JJr. César Zanolli

l11.1· A 117 .Juan B. J!archin11rrtto
D. lloracio IbarTucfo

l11g9 Áff~

·'"ª"

Dr . .d 11clrés ,l! Ú.~[IC'lºO

n1:r. HEGlSTRO DE C1tfo1Tos Paz~D.\RlOS:
DJ•:

J.'. Tomascllo

rastro

J&gt;r. Fil1fJcrto de Oli1:efrn Cézar

ENSEÑANZA AcmlcOLA (IN"TERINO): blf/' A.99 L1'ranci,&lt;1co

í;EoFf:m:.\ E ll10HOLOOÍA:

:t

:\[ETEOHOLOGiA,

~

'.\fINMl Y GEOLOOÍ.\:

~

P .\TEXTt;f;

'&gt;

TrnitRMI (lN'l'!.:JllNO):

&gt;

l~.YIGR.\l'JÓX:

»

FllU'rAH Y HO«'l'ALlZAR:

&gt;

P'l!OP \GA~OA \' l'UBLll:AClO~'T.s:

&gt;

111,q'!

Tmná.~

fogv Álfrf;do G. Gal111nrint

Ezcurra

)f.ARCAS :. J&gt; r .•Ta1 ir.r Pa'1illa

J)r. rrf'lor Pi11fn

!J. Gi¡1rim10 Taboa&lt;1n J/111·,,

A9v Arll'ián 1. Olliuir.r.

AE.;i.:son LF.'l'R&gt;\00 (l.N'l'ElUNO):

D. Pedro C. Nnblf

Dr. rarlox E.

J. Fcrnándc3

Bl'l'(l

�Biblioteca/CDIA - MAGyP

República Argentina

Ministerio de Agricultura de la Nación

Memoria de la
Comisión Central
de Investigaciones
sobre la Langosta

•
Informe
Acerca de los trabajos realizados
en el lnsectario de José C . Paz,
durante el semestre julio-diciembre de 1935
Encargado : JOS E LIE BE RMANN

M I N!STERIO DE AGRICULTURf,,
G/'d 11\DERiA Y ~F-5~ __ _

~IOTECA CENTriAL·CD±

l

...

Buenos Aires
1 9 3 7

.'

. .. - ---~

~

__

___.

�Biblioteca/CDIA - MAGyP

Informe acerca de los trabajos realizados
en el lnsectario de José C . Paz, durante
el semestre julio - dic i embre de 193 5
PLAN DE TRABAJO

El G de jnuio de 1!1:3:&gt; prPs1•11t~ a la Comi:-ión Cen1ral, ele acuerdo
c•o11 una Sltg't"'1ÍÓn del Sl'ltor pr&lt;"·;irlrntP. nn pl'qnriio pf 1111 ele tn1hajo ri~fo­
rr11te a las inYesti!!aciour . . acriclol1íg-ü.~&lt;h &lt;!lle deseaba iniciar.
La C'°mi"i{1n l'Pn'ral me comnnicó Pl 17 de julio qne el plnn el~ trabajo Je JHlreeía i11l1•1·e,-;~mlc :v nw nnioriznha a apliearlo, cx:eeptuando algnll&lt;&gt;:-: pmüo;;; &lt;JUP l'Oll~idt&gt;raha prwlcnte post&lt;'rgar pRra &lt;'l futuro .
.AJgm10:-. de lo~ pu11to::: ch~ mi plan. esenciales para la solución del
problenui tle Ja la11g-ru-;t:i, 1111 poclían ser rt•sueltos en brf'\C plazo y exigirán,
sin ·eluda. lar?Oi'i 1ral1njo" y local e." mi.Ís p:-;pcciíl l&lt;•:-. Pn ln:-; cine puedan controlarse 1'l!YCrarn&lt;:lltt' Jo~ l'&lt;lctorPs del ambiente.
Reprmlucül- nquí mi plan L1e trabajo, sciialantlo la parte aceptada
JIOI' la Cornisiún l1Pntral. para pasar l nc.1 ~0 a informar acerca de la labor
rcalizaLla ·' de la-: experiencias •!UC actualmente t'e encuentran en mar cha
~u el in~t·clario &lt;le ,fo,&lt;¡1~ C. Paz.
1v -Ül'ganizm· el l n•.;;ec:1uriu Aciidológico lle José C. Paz con la
capacidail .-,ufic:iPntc para realiznr la~ L.:qwriencias necc:;arias a la solución
ele &lt;liYer:-;os inrnt&lt;.&gt;:; obs1.:nros Pll la hiolo!.!Ía de la lang-t)t\ta. (Los detalle::;
fueron JH'1&gt;.-,e!1ta&lt;ln~ de~pttí-...;, a mrdi1la r1m• :-:e realizaban Jo:-; tralrnjos).
2\' - Reunir, en un local cl1•l Ministerio, todo lo referente a las lango:-.ta. . . arg-entiun:-. pa1·a l'OJH·e11t rar la inforurnt·ión: informPs, dibu,jos,
publir-Hc:i011tc\..,., uwpas, 11rnte1·ial 111' p,.,tndio, prog'l'ama:, de a,cción, f órJllulas
químicas, todo lo 1·1rnl .... !n·irá 1&gt;&lt;1n1 el futu1·0 In:-.titulo ¡\ntiacridiano .Ar gcntiu o. ( (; oncentra eiúu in f ot"ua tiYn &lt;le in n1l'liones) .
0~· - - Organizar la bihliogrnfín u ni\'crsal de ac r itl ios, fichando l o c1ue
.sp ha e:-&gt;crito an 1·1·11 dd problema: ÍllYl'~t igaeionrs realiz.11la~ :.- proeecli111i •11tos ele control.
4'' - fhg&lt;i·tJ·izar la:-. 1·om1micneioues con Jn::-. repúbli·c-as sur y cen troamericanas, ha . . ta :JIC.jic&lt;1. ¡Hll'n el ii1kn:ambio de lo:-; &lt;latos acerca del
mO\inlien tu panarnericm'. o de hrngo:;;ta.
5Q- Jnil'Ü11· la fo1·m¡¡p}{111 11&lt;- mm eo lecciéin lle :H'l'Ítlirlos a1·g-m1ti n o~.
cspecialnwnte &lt;lniiiuo;-,. así tomo todas la~ formas 11.le Srliisfoccrca , de cliYet~a:) procpllencia-., argentina1&gt; ~- suclamericanas; :i1iciar el catá1ogo 1-1istem[1Jico
ele 108 mismos t' iniciar, 11l m i:..1110 tiemp o, el t&gt;"it ndio de su biología, con
prc•J'er encia la!:&gt; de las especies ¡w1·judic:iales a la ag:L'icult ura nacional.
6"- Preparar un · il'orn.1' rPs,tmicln a..:rn·a ele le" lr&lt;1b~1jos rc&gt;alizaclo"
en la .Arg-entina. par a rcsoher e-l pr oblema ~tcrídico y señaJ ar c-1 futuro
p lan de aeción, para prc~cntnrlo al Cna r to Cong-rcso luternacional contra
Ja Lango-..ta. que se reunirá en El Cairo (EgiptOJ , en 1936.
1

�Biblioteca/CDIA - MAGyP

-1 -

7"1 -Efee111ar, por llH:tlio tfo las ofo.:iua'-' rc::;pcctivas uel :.\íinis.teúo,
el es1 ndio químico de loo pigmcntoo acríd ico::; C'Locw·d inai-; ") irnru a el arar

funtión en la hioJogfa de la lango.;;,la.
S"' -Hcalizar una -.cric de cxperic11eia~ para resolv&lt;'r el prohlema clcl
poliH101·t'i,-mo el(• lus fase:-; ell 81"hisforr•1·1·1t 1"1n111r 11sis ( l;unn. ). ( t&gt;rohlema
i'uwlamental).
!J"' - Hesohc1·, por medio tlc experiencias adec11nd11i&gt;, :-.i t•::; po...,ible uua
~e11eradí1u de la11µ-os1 a.-. Pll t&gt;l i:\orte y 1•11 p) Ot•slP. t•11 no procl11cto ele
inf.1iw11cias l'lim;ÍI i1·as P~pt't'iak-.. ( \t:Pl1•rnrnicnto 1kl eic· 1'1 -.:-':11:il }
10. - Ilacer el estudio y la eole.cei(111 &lt;·ompleta &lt;fo loclos los Pllr.migos,
inve l'l t~lm1dos J Yl"'!Pbl'a&lt;l/ls, clt• la lang-osla aq:rentiua.
11 . -Ef'tahl1•1·cr la;;; cli:fe1·eneia,;; de d11raeió11 en la ineubal'ií111 r•n
ambiente húmedo y S&lt;'&lt;'O. (8nclo y atmósfera).
l~. - Establecer las dif PrPn1·ia~ dt' dnral'.ió11 incubatot·ia a tfr... tinta:tempernturai:i. (Prohk1m1 ele• In:-; gcncrario11Pr-i nnualc:-;).
i:~. - Estahlt't·c&gt;r c·n qui'· lt1&gt;1·n:-; il&lt;'I dí¡¡ o dt• la uoelle ~e pro1h!·~&lt;&gt; t&gt;l

.1:."11

cleso\'C.

14. - Realiz:wiún tle 1i,·en•as expt l'i&lt;&gt;111·ia"' pnr;1 a1·laraT las eau'&gt;as 1le
la m&lt;1ch11·}1ción ·"P"'- ltal. (Ambie11te, alímcutación. adiYiclad) .
.1:1.-Deterrninar si el c·iC'lo •itnl clt&gt; la lango.-.lu t':-&lt; IH'l'&lt;'&lt;lit:1rio o si
clepeucle de lo" faetorp:-. del arnhi1•11tc. (Fundamental, ligado al número 12 ).
}(i. - Realización id.e e~twli()Co; bioml-t1·icn:., en 8&lt;·/ti:ifocerca ¡mru1tensis
(Burm.) Lat. (Túg-aüo al n(m1c1·0 8).
17. -Resolvrl' si la lnng-o,&lt;\I n invasora de JH(·jico es la Scli isf ocerca
para nen sis o una cHpeeie er1·c·a na. (Problema ele la cfodrihnción !!&lt;'&lt;&gt;!!ráfica).
1

l&amp;. -

1826.

Hacer la historia ch1 la..; im·a"'i onrs argrntina;:;. em1wr.1mdo

Pll

(llu.~trat.iva).

Ul. - Establf•c·er enále.s ,'\on lai;; frm peraturns mí11irna,:; ~- máxima~
en la-; &lt;ftte pue&lt;ue ,j,·i1· l;:i lm1gOl'ita. ( Altnl'a~ sobre t•l 11°i,·el cll'l mnr).
~U. - Estable&lt;:e1· la p1·opo1·eión de' lllaehos y de hPmhras Pll 1111&lt;1 1-'Crie
de poblaciones acríd:cas ~· en la::; cle1:&gt;eend1 ul'ias de \'arias hmubra~.
21. -Establecer si ~ po::.ible interrumpir artifit·i;ilmente la &lt;linpausa
imaginn.l cu Schii&gt;loccrca parancnst's (Bnnn.) TJat . (Ligado al 9 y al 14).
'.!~. - Realizar experit-tll'ic...; acerca de la acción, ~obre la langosta.
de tlistintos wrwnos. poi· YÍa h:re~ti\-a o epidPrmÍt'.a.
·
~3.
ExperÍt'neia:; rPhtlÍ\'Hs a tropi:...mos y tax1s1110-;: termo, qnimio,
1

foto, &lt;memo, hülro, rte.
~J. -Preparación de e;'hos ..,;jntt&gt;ti1·0" que purclan di.;;trih11ir,,.- l'ií&lt;'il
y rúpi&lt;lamente en los momentos nec~ario.".
25. - D eterrni11a1: concretamente las [! n•as ele cfü;trihucii'm, ele migración normal, oc&lt;Hdomll y .exec'pl'Íonal y lar-; áreas y eent r~ ~rcgarígenos
de la Rcliistocen·u paruntnsis (13urm. ) Lat. (E•n t•ombi111ic.ió11 con los
expedicionario.s ·d(•l Xorte).
~G. - Determinar definit inuuente el t!ido vital &lt;·ompleto de nne..,rra
lango...;tu inrn~ora y tle otros acrídido.-; daiii11os.
27.
Preparar un phm tlP investi¡rneioneb pa1•a 1D3G. c1-ipccinlmente
acPrca rl&lt;: obsenncionc...;; en el Xorte arg-Pnliuo.
:!S. - Organizar el envío: por parte de los ex:prdit:ionario;; drl Xorte.
rde c&gt;jcmplare::; ele grande" I\lllllgas. de lllilll~a•..; pc11ueiia:-; y lle langostll~

�-

:)

-

rema1wntes. con rn11,v cnn&lt;•re1as indie&lt;1cioue:,; acc•rC'n {1e la prot'edeueia,
''haliitut : ' ~· cost11111ure:-. ohsrn·11tla-,
:?!l. - Iniciar rl t-'Studi.:i de la ferlilir1a1l potrncial de las m(J~ impor1nn1Ps e1.;pecir:-; de "t11c·11ra,"" a1·g-cntinno.; (a1•1·ítlidos ele háhitolS' :-;olifario~)
y &lt;le :,u Í&lt;'rtilid&lt;1l1 actual. n·lac&lt;onn&lt;la 1·011 t-.tt ahnrnhrncia "ll el campo.
:rn. - ..\c.lqnirir nna "''rie clc&gt; lil)l"os rn hlanro. pal':i llt&gt;var 1:1s m1olacioni&gt;s ele la:-. eox¡wrirncias qne ..,,, rcalil:Pn y :-11.s rP:...nltados: i-;pan rllOf. ÍílY01·ables o no a la fi11alitlac.1 11uc :-..r per:-;igne.
lo~

D 1• f"'dos :30 puntoi:; la Uo111i.si(m t 1&lt;•11trnl acepl&lt;í la i11n~·oría 1 excepto
signiente.':i:
P unto 7. - R!' l)OStcrg·a.
Pnnto H - ~r en{!:irira su &lt;':-.iuclio a la.-. C'omisiom cxplornclorns.
Puntos 17 y ~1. - La Comisión 110 ere&lt;' oport.nno -;u estudio poi· el
1 .._

momento.
Puntos 25 y ~S. - l..::r reco111icnda '.°'\ll e".&gt;tllllio a In,. Comisio11es
exp1onH.lorai:;.
En sn norn &gt;tlt&gt;I 2.1 1\.~ n0Yirml&gt;1·1· lH Cmni:--ión nw -..1•íialó la conn~­
niel!l:ia clr t·onert'tal' los t''ifn&lt;'rzo.._ th• i11ve•..,tigac1ó11 sobre lo,..; punto.&lt;; 1. !1,
5. 11, 12. J:3. 14. rn. ~O. ~ l. ~ :rn ~ rn diwr;-;a.s oc"&lt;l"io11c". a pe clic.lo m Í(),
llle antoriz(1 a efoctuar otras &lt;H·I iYidath~s. que• harí· ton~tar en otro lugar
de e;-;1 e informe.
TRASLADO Y RECONSTRUCCION D:EL INS:E:CTARIO

Cumplienclo Jo orclernlllo por la Com1sió11 Ce11tral, dirigí C'I trasht&lt;lo
y la r1•ton:stl·uceiú11 clel in se&lt;:tario rn IH Estación clr Urnuc•11tem1 .'' Campo

Bxperimeuta.I de ,Josp C. Paz. ~Tit'nt 1·a.-- yo clirid11 la parte t(•cnicn. &lt;'l
Administrador ide la E-..tnción. Agr. sPüor Ecluarclo Galdós. sr ocnpú ele
la parle adminisirntiY·a, ;1&lt;1qui1·ien&lt;.10 ]Ck; nrn !eriales incli~pen~ahles- pa.1·a
la reN&gt;n~1.nH:eión. eny&lt;i:.. ~a;;;t():-) fuerou ya Hprobados ) pagados por l:t
Comi . . . ifo1 Central
rJ'¡¡mbién fueron trasladarla~ la:--; j¡¡uJas que la Comi .... ión poseía en
J;a P att&gt;rual la[-; 11111. prt&gt;Yio un arrt&gt;g- o qurdaron Jista:-. para fnneional'.
La recon.-;trncc ión ) p] tn1slac10 f'ne1·011 efect naclos por p&lt;'rsonal de
la D Pf'Pno.;a ~\:rrfrol~1. ;,;ec·undaclo por t'l de la E"taeiiln de Cuareutrna,
que en todos los ea:-.os 11N'c'sarios pno.;o a mi tlispo.. . it·ióu d señor Gahlú:-1,
&lt;' n q11icn :-.iPmpr&lt;' Pncont 1·( uu atento y &lt;'fi1·az colélbormlor .
.A la.-. l'Xllitencia~ del in1'eC'tario fueron a~rcgado::;, paulatinamf'nt.e,
nl~nno~ mH1c•rial&lt;'s intli;-.p&lt;'1i.o..;ah les. c011tamlo hoy c•on buen númPro de
jaulas, aunqne para t•ompletarlo falta 11 muc·.has mús.
.Así c011t.amos, ac1emlÍR del in:s€ctario, con cinro jan.Ja" grandffi y d~
diobleH. coloc~aclas alredc&lt;lor clrl infi&lt;'dario: cuatro jan1i1 H$! dob les Nlfl"trnídas el aiío pa~ado por la Corni:-..iún Central y cilll'O jaulitas pro.' ectadas
por mi y COIL'itrní&lt;lm; por C'l sPiíor )fozieres, con di~t in tas coloracicroef.; inl rrio1·{~; una ~erif' d e frao..;eos pura cría de rj(lmpla1·es jóYeones; clos ierr&lt;1rios Pstnfa:-. para clesow' ~· ería-; y ~li&lt;·z &lt;·aja.-; dP t1e~ow. e-.pcc:ialiut&gt;ttte
con...;;;.frnídas. a la:-; qne me refi&lt;'ro e11 otra parte. ;1sí coH10 Yarios tnbos
de en;:-.a,Yo. c·cija~ de• Petri y -..imple~ 1:a.ione,-; clr mnd1·ra con te.iiclo aniha,
qne ntilizm110.., para manteouer lo-; ck,.oYe;:-. durante la incubaciím.

�-

fi -

Tambi1~n existe una -,pt·it&gt; de .ia11las fijas. en el interior &lt;ll'l ins&lt;'ctario,
que no -::oilli'i1 d~ro muy JH'')pia&lt;&gt; por t• ttautn 110 pneLlt&gt;n ser trn ...;l;.HlH&lt;l11~ en
los rnoment&lt;&gt;s 11eceosarios.
Para la cría ele n&lt;.:ríc.licJo~ solitario;., :-e 1·m·ula t·on mn~· poca-: jaula'.
habiendo tenido que ntilizm· la~ jnnl1tn:-, (jlll' la ])pfpn,..n ~\grícola tie11e
parn &lt;'ll\'ÍO,;; tle material.

EL PROBLEMA DE LA ALIMENTACION

Uno rlC' los primero.~ prohlerna:-. qne se• nH• ]H't's1•1itó fu( ,.1 cl1· la alimen1 a&lt;.:ión dt• la." langosl n:': lal'i 'flll', tan rPsi...;tentc:::. en Jibertatl, parerc
que pcrflienllL toda la fuprza Yital en cantiYiclad.
La instnla&lt;.:ii'm cl11l i1i:-.1•dario &lt;·n .J osl- C. Paz. c·ou mnplio..; c·ampn..:;
rwrA &lt;'I cultiYo, fnú fa&lt;'tor 1kt·i~ivn para In frlir. :\olm:ión &lt;lrl problema.
1~ahido Pl'i lJlH~ la 1ang:o~ta aclnlta cou1c solamente c1nnrntc nlg,'Una'i
hor• . . del día. cna111lo lwtt' miis ·alor. pero Ja saltomt l'O!IH' &lt;.:011 ma:nw
i11tr11i-1i11ac1.
l 11 nerm1 snlieitadas diY&lt; 1·sa:-; sr•millas ck µ·rnrní1was, c:1·11dl'rrns ~· !f'g1rn1i11C~a~ ~- :...prnbrada:-. con init'n·11Jc~ &lt;h· :-.ema11as. ~·a 1'11 pa1·tel&lt;h 1lel
c·ru11po. ya Ptl mac:etn~ ~- &lt;mple~ l' 1jo11e'-. ~·a Pll rl inteúo1· de la::; janla..;
grandes.
Bn 1iingúu ni 011H'uto hubo csea. . ez 1fo a limen! aciún ; aet.uH l.mente,
1•011 los milt'" de e.i1•111plart''\ de sallo11n q11t&gt; ería d in::.c1·lal'io. la :tlimentaei(in C'XÍ:-;I~ t•n alnmclaucin; los a&lt;.:rí11iclo.s t'omen princip&lt;ilmcnte }llantas
en c·rc'cÜniento. aunque a YCte.s Hl' les agr&lt;'ga una ración U&lt;' plantas
arrancada:-&gt; del campo, con l'a íz, lo que le p&lt;'rnÜtl' rc~istir 1--in sPcm·:-;p durante algmrn~ horas, teuiemlo en e.menta. :ult•mús, •que :--e t'Ícga l\it•mprc
el in1 t•rior de las jau la-:, pn l'a nrnn tc'ner 11 na humcH.ln tl ntrno:-.f~rit•n ltast.R.
ele GO y 70 Í';. &lt;1ue •s la que lH~cc:-;ita nue.,t ra l'SlJl'tÜe. pero que todayfa
no hPmos podido nw1lir t'.'itrictm111•11ti~ por la folt a 1.lC' • ap:n·atl&gt;" ~· las
in!-;J1Hl&lt;h!'ione.s c·~peciaJl',, aunque podría lin&lt;'f'l':;..e JH'l'Í&lt;'ctamcn1te en el invernácnlo1 (loncle 'e han lll&lt;111tcnido jaula:-. con langosla tluraute d
1

1

lll \'ll'l'llO.

]Ja:-; siguientes ei-;pccie,&lt;:: ,·egetall•s lllP dieron lrneu 1·ps11lta&lt;.fo en la
Hlinw11toc:itin: leclrng-a, repollos, nrníz, alguna.' g1'&lt;H11Í11&lt;'as siln·~trL'S y otra-;
{·:1 11w11m·ps propor1.·ione'&gt;.

MATERIAL DE LANGOSTAS Y DESOVES RECIBIDOS

B.xcept 11a11clo el primer 0nvío de: acl 1tll w;; 11lc Catmnarra, l'l'&lt;'il&gt;ido
24/ 7 / ~3. t&gt;ll adela11tP. f'n rPnH•i;;as
suee-..i \"llt', (11' la~ .diwrsa::. S(•t·ciona l1•s de la Defe11....a Á\_g,rí tola. r 11 ;)() e:;.
del ma.tcrial venía gen&lt;'l'Cl l n11!u1 e muerto y m1si isi€'111pre por cocoha•cilosis.
Tia mayor pru·tr dC' lo,~ L'll\'Íoi-; ,·inieron ·d~· la•.; proYim~ias de ~anüt Fe
y &lt;.le- nueno~ Aire,.., l'll ]c&gt;X último-., 111\'"C". Nlll alg-m10... clcl Chaco. Corrientes, Eulre Hío,..; y ('t11·cloh&lt;-t.
...\ meclida que llí'!!aban, los pj1'mplar0s Pran 1lislribuídos en In.;;; &lt;listinta~ jaulas y atentamente ob;;el'\·;i las. Carla pro\'ineia ti&gt;1 ía ~u .iaul:t
1re::&gt;petlfra. Rccibimo:-;, ha.sla fine'i t]p 110Yi1•111brt&gt;. L'l'l'&lt;.:a &lt;lt&gt; 50 l'l'lllesall.
cnya 1n·oc'{'Cl(•11cia figura c11 las nola . . . qne .ia~ ueompaiiah1111, g11¡¡1·clatla.,
en el nrc.:hiYo clel h"t&gt;dario ~- que llO eren n1&gt;e •sario tl'&lt;ll1"l'l'ihir aquí.

el l:l fi 1:35. Jo.., demiÍs llegaron de8c11· el

�1-

Debo vitar t•1-1¡w&lt;:ialmC'11tc los C'llYÍO~ &lt;ll' lan:,ro&gt;"1&lt;l "~olihtria'' ele Fo111a1111 (CllMn). h1•l·l1os por Pl jrfr 1lc la &lt;'x¡w1liei6n 01·i1•nta1. !-it'itor .Juan
H. T&gt;ag-uern•. 'JIH' 1111• siniern11 para inter1•sante~ Yerifü•cteiouc:-; ~· h, lns
q111• adtwlnwntr rxisfen d1•s1·rrnli1·11lt'~" &lt;'11 Pl in~eclario. l&lt;'nc•ron 1•i11co ]¡¡...;
l'PlllC\"füc:; hrc•hns por el st'iior Dngnrre, cll' Ja;;; cuales runcho.&lt;; r.iemplan•:-;
llegriron llluertos ,\ 1le laf.\ que el :!5 de 11ieil1mhl'e l""níamn" sobrcYivientes
Hd11l10-,. Lnf'. &lt;míos St' l'P&lt;'ihiPron f'll PI i11-.1•e1ario 1•11 lns :-'Í!!nieutt•-, ft&gt;clia:-:
:?1 .~ :~:5. clos l'PJll('Sll~ \lPKJHl&lt;·liadn:-; el l:Z, 8 :1!) ~- t&gt;l 14 18 ::3.): ~-1 !~:VJ:);
23. !) :35 ~ 1•! 21 ' 11 /!~fi. E11 f'Ste último 1•t1\ ío Yení:m, nc11•nuí~ el~, la:-i adnlt&lt;t~. cierta cantida1l de saltona:-. lllll:idas 11~ 11P.s1wes de "::;olirnl'ia.;;;··, el
9/ J 1 3:&gt;. Pal'te •tlc l''itas Jai1go..;tas síni&lt;•rnn para los psl·mlios morfo111(•triC!o.-, ~· sr 1&gt;m·ne11i1·an en Jai; &lt;'ét,ju~ de la &lt;'Olc&gt;c('iím.
De 11• Expetlieiím (lcl'iclL•ntal. dirigida por t&gt;l 'l'Üor Pablo Kiih'.er. 110
. . e ltH recihiclo c&gt;n t•I ü1sPe1&lt;1rio ni un ejcmiplar. a pesnr 1le mi ... l'l'petida::l
so1fo itaic ion Ps.
Fnerou rt""tihi1fa:-. tamhi.~n ocho bolsa.-; de langosta. muerta. que si1·Yiel'l111 pa rn la i Jl\'f'~l i~ae i ím act•J'l'H dl• 1n ] iro por1· íón ele mae-ho~ y de
llf'lll lJl'll;-, ( ) .

DESOVES RECIBIDOS
~P

rt&gt;1·ihipro11 unas ::!i'i rrnu~a:-. '1r 1li\·er:o;n:-; punto.-; de ::-:innta Fe,
Eutre Híos -:- Dnt nos 4\ ire=--. a las qne d\•lwn &lt;1g1·eg·arfü' 1a:-- qnP .inntamo"
en lo.'i cil)'(•d1•don•s cl•• .Jost'• C. Paz. qnrda 11do e11 c•l archiYo cld in~Pdnrio
la~ prneeclenc:ia~ eorre.;,,po1111iente~. De t&gt;stos dc:;o,·es naeieron la mayor
parl e 1lP la" saltonas íJlW ;1l'tualmt:&gt;nte l'xi:;;ten e•n el in:-.&lt;·l'tario. En otro
púrrnfo me• rt'f'it&gt;ro u Jn:-; p1·neednuientos para ln ÍlH:nbación y s11 relaicicíu
l'Oll lo:" factores d&lt;•I mnhit&gt;11tr.
::\Iuchos lle Jo:- enYÍO:..: Yinicron aUu·aclos por enft•rrnrda&lt;11•' cri11togiirnicas q11~ fueron det&lt;•1·111i11aila." por el Lahcwntorio de Fitopa.tología
de ln Din•&lt;'eión dl' ~nni lacl Y\•u·t&gt;tal. l'll (•tryo poder ~1· t'UCH&lt;'lltran la~
mth'.~ tra..; ,\· lo' en! t '.\ n.....
NOTAS ELEVADAS A LA SUPERIORIDAD

Las 11oias elcYacla~ a lu Comi:-.ión Cr11t 1·al, hasta fine:-. &lt;le eliciembrc,
al1·u11zau a W. eopia &lt;le la:-; t:ual1•..; ei'l1á rn Pl arel1ivo del in:;ectal'io.
He tenido 1111e cuntr.:-tar a~imi.'mo una serie ele con-.ulta~ r1ne 111e
diri!!i1.~ro11 ]¡J C'(¡111'-.í1ín ('p11tra. ,\ el jt&gt;l't' 11L• la Divi:sión ele Zoolo~·í : t
Agrí,•ola 1d1e la Direcciún ll1 Sauitlacl VL•gctal.
La~ nntas 'º" 1le ¡w lido::. para el in-.eclario. c:on:-.ul'a-.; :--obre cxpcrie1wia...;:; a realizar;-;e. pec1iclo;.; 1lr inf'ormacione:s n la:'- Bxpec11ciones del
Norl~ y :-i fa Defe111Sa AgrÍl'ola. prclidos ele cou.&lt;&gt;1nwción tÜ'C' jaulas, pedidos
de dibujo.;;; y &lt;lP l'ot ografíns para los in for111p:-;, ¡iecliclo..; de especie-; de
at.l'ítli(los solitarios para h c·olec·e·i6n y e...;tudios de l'iU hiología, pedido;-;
de• 11rnpas de tle:-;ow,-; a la Defon.-.;;i .Ag'l'Ít:ol a. pedidor:; pnrn la constnlCcióu
e.le (•ajas de o•·ipo:-,ición. t•xpli&lt;w:i6n pro\·i:·Üonal de 111&gt;-.;o\·es anormales,
iw1li1lo.s de cletermiuación de diYCl'.'&gt;cr.i pará..;.ito,,., animales y \cgetale~,
i11llieati01H':-; :icerca de la forma de m:rndar lo.-, cl&lt;."'on•s, :r rrnbn· d abnltarni1•1do ele las mangas inYa'iot·:1~ po•r lor;.; empk•atlo-.; de la Drfr1i-,a
~\grí1•ola. ¡w iido~ &lt;le algunos trabajo;; :-.ohm tema'- acridológico~. suges1

( 1)

r.u investi¡;nC'ión

fn~

irn·luldn eu ln

~femoriu

dt:

rn:w.

�-~-

tiones acerca 1le la enorme almn&lt;lancia rl1• Putl1zpoli¡ms !Jr'rlcst i c11 fa,
úllüuas invasiou&lt;·s y relación de e.-..to...; par·ii:-itn-, con la e;o&lt;'ohacilc•.-..i:-;. contml la acerca de la conveniencia de criur Ja Jlylcillyia c1'.licnll'a, detalle.s
11e·p1·ca de In.-.. exprriencias que :-;e rl'a l iz1111 i&gt; 11 i:l i 11seda rio. prd i (lo cL•
'l'roJ· subcrosu~ para su cría. cte.
·
.il.gra&lt;lezco a la Comisión Ct&gt;ntral PI halwr 1·p:-;1wlto fayorablemente
la maJor parte 11e mi-; pedi&lt;los. C'Oll 111 q11e alt&gt;11li'1 y f'al·ilitó siempre mi
labor.

ALGUNAS ADQUISICIONES DE MATERIAL DE TRABAJO

:-:le han adquirido algunos d.c los elementos rnfü; indi:-:.pcnsables para
rl i1tsi·dario. c•01ur1 l·nja.-.; paril in."('t'.f o:-. al J'i ll'l'&lt;'S. al:.ntllo'4 i11'\tnunento.-,
para ionwr JllPe1i&lt;la." l1iomét.ril·as. clwpitn:-. i111111PnHlas parn las jaula-;.
&lt;·11.ia:-; ele P•~fri: tnht*' di- en&lt;:ayo dP din'r"º" 1li;í111c1rn..;. B1111·.- Jo;-, in..;;trnmen1ns pe1lidrir; qnr no ~,~ eompraron fi~111·an 1111 ten11c'1gn1fo. 1111 hi~rú­
grafo y una. lupa binot:ular.
0

CRIA DE ACRIDIDOS ADULTOS

P11n de Jo..; primero,, problema...; 'flH' "e' me pn~:-;entc'i &lt;'11 Pl iu~pttario
fui'· l'i 11rn11te11imit•11to de 11na gran l'an1ic1ad d1• lanu·&lt;T.'ta. p::ra ohtPner nna
f'rgmHla ~cncración. En la bibliografía argentina no cxi~te nada at:t&gt;l'l·a ele
los prot·eclimiP11tn.s 11f&gt; t•rfo clt&gt; ac:rídielo..;, i1i dt• 1·11id111l11 clt• sus 111'....0\l'". ni tlt•
&lt;'l'la rlc&gt; larva¡;; y .ninfa!';. pne:;to &lt;111e los í'nt orn{ilog·o..; a l'~l'll I inos l'iC c1f'r1icaron
voeo a In acrü1olog·ía c:x:perimE&gt;ntal en ~ran &lt;'.~1·11ln, t•1m10 e1·a ll&lt;'l'C'i-ial'io llaeerlo
r:tl ::iC aspiraba a llegar a rei-&gt;nllallo:-.i po..;itiw1:-1.
~ig·11 it~llllo la:-; i1wc-.l.i¡rnc·ionr'\ clC' J r&lt;'111'~ .J . Pi·,\'. clP E. E. C'arnt 111•J':-.
tle .Joseph Hall Bocliinc. de \V. 8. Hlateh lr,\' ~- llr l•,. R. Botlti11°l11..imi&gt;r, en
1111a larga c-;frie ele valiosos trabajo:-;, llPgut'· 11 dominnr, "11 ¡wrt&lt;', la télcnica,
&lt;l&lt;'I l'llirlatlo de lo!-&gt; &lt;'jí'mplarE's dt&gt; 8&lt;"1t 1-.:fon reir q11,. lle·g'al&gt;a n al in..;~dar!:i.
Par pC'rfeccionar los sistema1' i:;on imprti,c•i11clihlt'." loc·al1•" qne al mismo
tiempo de recibir "ºl durante \aria;&lt;; hcm1s al dín, por lo menos t'inco t'll
iuYierno ~· trei-. en Yerano, puedan, en 1m mo111e11to &lt;lndo. Ct'1Tar-,e hermi'itit•amc11tr para qne no penetren lo.... Yi1oin1i:-; frío-.: ~· léi lluvia.
Cuando entremos a etitudiar Ja hiología de las di\'er:-;&lt;t~ e..;peril'!'\ de los
a1·ríclid11..; e11 estado ....olitario. Yt'l't'lll&lt;h l(lll' cada 1•;-;¡ieei1• n•&lt;Wl'iona clistinrnmen te ~· exige cornl icionet- e&gt;-prC'ia It...., para su C\' ol ncióu .
. \ 1 clispont&gt;r la reconstruecic'111 cli'l i11'&gt;P1·tn1·io l 11\'c&gt; 1·nidacl11 esp&lt;'eial lt&lt;'
c:olocal'lo orÍi'ntado eu tal for111a que 1·1•eiha ....ol JHH' la mafüma ~·. &lt;'naudo &lt;;ea
lll'C"&lt;•sn.rio. por la 1arde. por rnc1lio tlt&gt; nn Portinatlo ilc lona movible. asegurando al mismo tiem110 una perft&gt;tta Yen\ ilcl1·ic'111.
J &gt;c&gt;hn rPfirmar la nrtr"i&lt;l&lt;1tl llP con;-,1r11i1· lrwalr.s ¡1PrfPdanwn1t' t·errndos ~ wniti 1ad ns p&lt;l ra fa cría ele a&lt;'ritl i os y Pl 1lchic\o control de temperaturn
y humedad atm&lt;X5fi'~rica. Uu prol&gt;lt•111a '"" la t•rín ele adnltOfi y otro la ele
larva:-; .v uiufas, asuntos acerca de los cna1P8 no p11eo11tré ningún antc·c:edentc
&lt;'11 PI iu:·wdario. a pc~&lt;1r tle haber existido clr:--rlr l !1:3.t.
1

De ]as experiencias prclimiuares t1r cFiic uiio llcgnú a la conclusión de
que lu Srhistoc( rra vai·ancnsis J1('('('iÜfa lll1CI Jnunedad atmoi,férica de

�-9-

50-70 '¡; ~· nna tc&gt;m¡11'1·atnra 11uc o.-a~iln. -t"llfre :2;j y :1:) ¡!rn&lt;lo:; t:cntígrar1os
y qu~ tt&gt;rnperatnras :--u¡u.:rion':-. a c..... ta:-.. e11 1.·omuinat:iún con la h11111Ptla&lt;L
atm11..,fi'·1·i&lt;·a. proY0&lt;1n11 Yarial'ioues en :-;11 t:iclo biolt'1g-il'll.
l;:rng-ostar;; comn111(»' llrgaclas ele C:ünmarca el l!')/ ti¡:1:J. manteuitl:i:.. ~n
un imt&gt;rnÍtlt:ulo donde In t&lt;"lltperaturn pa1rnba muchas Ycrr.-: ele lo..., 30 g-1·nclos,
no lle~Hrou a copular r 1 poi' lo tanto. nl de~arrollo de las glúuclulas ;sexuales;
hembras de t'-sta.... ahiPrlél~ f.n noYiemhre. tenían lo;-; o\'ario...;. sin tlec--arrollar,
a pcs1~r tle ...11 t•outi1111a adiviclad. p1·0Yocnda por la. temperatura. clcYada.
En tmubio. dt' Ja.., q111' 'iYÜ•ron &lt;&gt;11 1•1 in...ectario o cu las jaul;is al aire
lih1·": oht nYimo:-; dl•..,ow..-: debo agTt•g-¡1r que las llernhra!-l que cl¡so\'nron
proccdíu11, cu sn 11tél~·01·fa, del Nur lln Sanfa Fe, Eutt·~· Río.o;; y Xorl&lt;' el&lt;•
BuC'n&lt;&gt;s ..:\frps, es d&lt;&gt;cir 'lns que habían el't'duaclo el nwlo sexnal, •d('biC'ndo
excc pt1u11·.se las hf&gt;mln·;u' "ulauca:-;'' tlt: :B'ontana ( C'haeo). qne no lo efectuaron. L a tf'm¡wrnhtra htllll&lt;'&lt;la r fria del im·it•rno J&gt;l'O\"OCa ('J1 la
Srhi...:torrrcn po;·mu·n~is la cocnhacilo...;is; rste rarál'tcr 110,.., obli!!ai·ú. l'll lo
fntur11. 1l nHmlr1wrl11" &lt;'ll lol'.alC'-. &lt;•f'JTndn..;. cou t1•nw'1:..lato..; para pn!l&lt; 1·
rnnrlifien1· la telllpPr11!111·:i ·'' nsí spµ·11i1· t•on la cría tl&lt;' ,·arias g'f'JH'l'&lt;H:in1w:-;.

CA.TAS DE OVIPOSICION

Rl enidado de Jo...; &lt;h•so'l'" &lt;lP la11¡.;os1H e.s uuo lh' l~ prohlPmill'; rnú-;
difh·ilP•..; Pn insrctario auiclo·lÚ!.!.'ll'O.
'l'ru1úrnlo::;e de dmmvPs 1•fPet uarlos &lt;'ll ins&lt;'r1«1rio, l'l ¡n·Clhll·ma 1'" 1n(i.,
fácil porcp1e basta &lt;'On proporcimwrlr~ la tPmpp1·atnrn y la hnmPdad 11flcesaria.., pnra qnc sigan :-;n PYOlución. Jmt11tcniP11c10 C'l &lt;'mmto entero nhí 1lioncfo
fuP (•nl1waclo y eYÚnndo el clC'Mrrollo de ]rnn:.to.s conmne..; de humedad.
La Defensa .Agrícola no~ e11dal&gt;11, al principio, lo..; rleM'~"" '&gt;neltos.
sin lc1 li&lt;'rt·n. lo f]lli' l'l't&gt;;iba grt1nclrs dific·11lt11C1P"' y pi'·l'dirlel 1le ln..; 111i..,11111"l.
Pm· r.Rto solic·itú de la Comi,i&lt;'&gt;H &lt;'&lt;•n11·a 1 qnP i:;c i·Pmiticra•n lo.~ 1.lesoves
siempl't: 1co11 el pan &lt;l&lt;' t iPrra, mu111ttC' f'1tf'l"Hn pocos.
Pna n•z Plt&gt;!.!'ido;-; lo:-. mc•.im·p:-; 1·&lt;11111tn..;. :-;e c-olMm'nu 011 1lin.•r.-.os 1·a.ionc~
r1P 1w1dp1·a. 1·011 ti1~r1·a o c·o·1 an·1w. ,¡l'lllpre f'sl1•1·il'zado' por 1•1 ftH !!O
El l i -10 - :l.'1 ;..;f'mhramo..; una st&gt;r.iP &lt;le 1ll""º'E'8 c1P ~Hnta1 l''e. Buenos ..\ire-;
y Enfrr Híoi:;. ha jo di\'&lt;'1'"ª" conrlieionl':'&lt;.
La.s que fueron t~oloeiula:s &lt;'ll &lt;'l Í11\l'l'HÚe1tlo, 11orn1P la te.m¡wn1tm·a
oscilabu entre 1:) y 40°. eelosionnr011 C'I 21-11- :~:&gt;. R:-;tos dE'l'\ow¡.; -;e
hnmNir&lt;'Ím1 colocnnrlo el \'.:1jón &lt;1Pulro d&lt;' una pile1 ¡¡. con ngna. trt-s YP&lt;'es
por .i;;emana. para cp1&lt;• )¡1 humt&gt;darl pt•11c&gt;I rm·a por· clehnjo. La hnmf'clad
ahno~fi'·ric·a era muy Plevat1a. ah:m1zmHlo generalme11i-c a 90 ';i&gt;.
E-.to.-.;
factorc&gt;:-&gt; ac·clel'aron la c\·olucióu. ~" &lt;¡Ul' eu la.s otras Nt,ias. con temperatura
infi&gt;ri111'. ln.s &lt;"dosim11• ... &lt;'lll¡&gt;&lt;'zarnn .s(1lo p ) 1!I - 1~ - :3:l.
Lc&gt;H ode:-;on»s clt: ,Jos(• C. Paz, pl 01l1wi rlo~; t'l :25 -10 - :3:&gt;, Pclosionaron el
14 - 12 - :33, e:-&gt; &lt;lveir. 'l'Oll un períoclo emlll'ioua.] de. &lt;~crea. de&gt; 50 clfa,,.
En lcx'&gt; cajom· .... co1111wcs clP cleso\'e las pfr(ltthls eran g-ranclel'j por la
formación de 11011go.-... t·wrntlo se ]p 11;1\ia nrnc·ha hmnc&gt;clad, y por In cJ¡.,..;peación, cuando :,e lo~ clcjaha sin agua.
Optl'! final111ente por lnnnedPcPrlo.;; ]rn.-.ta la saturación y exponerlos
luego nl i-.ol c1ireeto, &lt;lurm1te- varü.1" ltm·e1is, diariamen1e. Tenían ento11ce-s
la. htL!llrtlacl imprest•ii1dihlL• y se P\ itah11 la gran fornrnC"ión ele hongo.e;. .'\.c;í
obtuYiuw..., mnchos nacimientos, m:i .... en los dcsoYe:'i colocado8 en ÜNTa &lt;LUe
.en. a t'Pll 11.

�-

10 -

Pero la solución clel problema fueron la~ cajas especiales para la ovipo."icii6n que a mi pedido se hicieron construir. con mu~- poco gasto, de la·i
qur Pl in.;:E&gt;C'fnrio poc:;ee diez ejemplares.
Su funcionamiento puede ve1·se en mm ele las fotografía8 que acompaña este informe (lámina X. C). Se trata &lt;le cilindros met~Llicos que se
colocan en el interior ele las jaulas, llenos ele tif•rra hínueda, €1IJ1 los que
la, langosta se ve ohligada a desovar. Hay nna tnpa r1ne ·"e ,colo&lt;!a sobre
el ciilinclrro inferior des¡mt\;;; del de!'iOYe, formada por un tejiclo fino y esqueleto ele mern l, q ne impide la dispersión de las neolarvas y :m colocaieión
vohmtaria dondP corresponda. Sobre la misma tapa se anota la fe.0ha de
la pue-sifa y .se dispone en lugar apropjado, teuiendo cuiüado de mantenerlo, clo.s vece,s por .~emairn. en uu recipien1 e con agua en el fondo, que
pao:;a al interior po~· una :-;erje de orificios cine tiene el cilindro en t&gt;u parte
illierolaiteral, lo cual 1-&gt;ignifica que los cl&lt;'SOYes reciben la humedad necesaria por capilaridad-, ma11tenié11dose seca la ea1m superior.
Tenemos actualmente varios de esto,:; cilindros ovipositore.s con desoves, espe,cialmente de solitarias clcl Ohaco.
tii tuviéramos Jos termó.;;;tato~ necesarios se podrían hacer lo~.- estutliO.'&gt; 1lel'iniiivos. gracia.-. a la moYiliclad ele ('stos cilindros ovipo:-:itore:-.
:icerca de la eYolución de los huevos de langosta con cli.&lt;::tiutai::; temperaturas
y humcLlaL1e-, atm0c:,füricas, así como aeerea de ~n porcentaje ·d'C moria}jdnd. Jo q1w 1108 explicaría la cnul'ia y el origen de las graneles invasiones.
Para e.;,to&lt;:. estnclios he ntilizaclo 10~ traba jo.-s &lt;le Cote,.; (1890) . VoselE&gt;r (1!)0.}) . Gong-b ( 191G ), Ki11g: (]921) . Jolmston (Ul2G), Boclenheimrr·
(1930) y otros autores más.
Para el cuidaclo ele los de~over; debe tene1'Se .mn~ en c11~11ta la siguiente
frfüse ele Kunckel d'Herculais (1893) : "Si la cbaleur. et meme una assez
forte chaleur, est jncli8pensable ponr l 'incu ba.tion des oeufs, elle l{.1ioit
toujom·s étre humide pour assurer l 'évolution des embrions " .
Yo.'-cler dice: "Der Einflus der au:-4creu rmstande auf clie Daner der
Embryonalentwicklun¡r zcig't der Znehtn·rrnch im labo.ratorinm sehr
anschanlich' '.
Gough dice: "Absolute dry santl and wet mutl are nevcr used if more
1-;uitable positions are a·railable" .
Si e:s,to 'ocurre con la 8chistoccrca gregaria Forsk., espercie más adap·
tacla que la nmstra al lwbilllt xerófilo. podemoi':i ya c;upouer la importancia
que paira ésta .tiene, duran.te su embr.iol ogía, el agua.
La aclaración completa de estos p,roblemas nos explicará claramente la
epidemiología de nne.'itra ]angosta.
1

DESOVES VIGILADOS EN SU PUESTA NATURAL

Para determ inar la dnración ·d•e la \'Üla embrionaria o el segundo es.ta do
ele la langosta según Lahille, ª"'í como el grado ele destrucción provocado
por el hongo fie-omiceto Cunninglzamella &lt;::.p., he aislado debajo de una jaula
especial (35) un metro c:uadratlo de de-;ovei:; proLlucidos por la última invasión en .Jos{· C. Paz. contando el número de .canutos. Las hcmhra:;, e¡ ne
ha·bían desovado eran de las muy atacadas pQt' el P odapolip1ts Be1·lese·i.
Los desoves que rodeaban a los aislados estaban muy infectados por
1
f um1i11glrnmrllr1, y &lt;le ellos fueron remjtidas muestras a la C'omisióu
Ce11tral para su análisis. Dna característica 11otable en la nrnyor parte de
estos ·desoves era la falta del tapón en el orificio del desove.

�-

A finrs el &lt;' cliC'ir'rnhre no

11

~e

· Jrn bfo n producido ec.looione:) (desove
CuarentEma, aunque Jos
nacer la¡;¡ ncolaryas el
no forma1Hlo marn(."hone')
ecrídiclos !';Olitariac;;, que

30 - 11 - 35) . E n Pl campo ele la E 1.,Uu:ió11 ele
desoves habfan &lt;&gt;ido remo-vitlo'5, -empe:.mron a
:23 - 12 - 35, pero en p t·oportiones mu.\ rctltttidas!
en los prirnerOL&lt;; elfos. ;-;ino YiYienclo como loo

abundan en .Jo.sé C. Paz.
La E:-.tac:i1í11 de Cnarentena
jabon osas.

de:)fruy~

los nacimientos con

:-;olucione~

·

INSECTO S ENCONTRADOS EN LOS ENVIOS DE LANGOST A

Durante lR ería del material acriclo1ó::dco en .José C. Paz fueron hnlladas diYer.c;as ffipecies de insectoo, Yeniclos ya eon lru:: desow·s. ya caza.lo.•;
merodeanc1o ah·&lt;'rkdor ele lo.:; acrídiclos. L: nrnyor parte 11" las drtPr!n naciones se deben n la Dfri:-1611 de Zoología .Agrícola de fo DirPeC'ión de
Sanidad Ve~etal.
He aquí I~ mú" importan1&lt;'s 'JllP. :-e CTI-1..'llt'ntr·an en el citado laboratorio:
Sciara. .... p. pri'1,ima a atra l\!&lt;1 .. rnicl'tMila, 110 parásita.
Epicau.la, larva escarabeidifomne clr1 'J (e!oi&lt;leo.
H ylcm uia &lt;:ilicnr rrt (Ronda ni), el a ntúmi&lt;lo conocklo. (Párrafo especial).
Jl uscina ,:)fabulcrn.'i (Fallen), que so e:nC'uen.tra. a vece.', en langosta:;;
enfo1·ma.&lt;;.
Lurila priuw 1·r·1·a l:ih y D. P.~ califórido de biologofa dc-..:\.:Olloeidn.
habiendo especie-:. dt&gt;l mhmo g-fncro cnrní\'nrn~ y JHU'ácSitéls (Blaneharu)
Sarconc;;ia chloroaa.~tc1 (\\"'ird.), OC'a:-icma1mt•ntr .sohre hrn¡rosta:-..
T 1·0.r s1cbcrosus F .. con Jos deHo,·rs rl&lt;' Ent r·r Ríos.
Fueron luülndo.-i ac1cmÍls lo" Rig-11ie11!Ps ¡Ícaros:
Achlornpu.~· 0 11dl'11ians;" Lahille~ muy poco.;.
Poclapolip11s n,.,.z, sci Lahille. at·c1·ea del cual figura nu púnafo
especial.

L os

~iguirnk¡.,

hcrngoi-, fuer on cletPrminados por el Lahon1t01·io de
ele :-;,rnidarl \~egetal.
Cunnighomclla .'ip., en cantidad~ enormes. (Párrafo esprdal).
Bcau1·cria globul1fcra (Speg.) Picart1, sobre 1angof.\1as ele Sant a Fe.
Sporof1·ich111J1 p11ru11c11sr ~Iareh .. ~o b rt' rjt'mplaTes •tle N;rnt;i 1'1 e.
El hongo rufü., interc.;;ante para la •destruc·ción de los drson~ considero que es Ja (111 nninglwmclla ~p .. ha ein &lt;'1 cnal llamP la atención del
Laboratorio c1e Fitopatología de ~anidacl Ye~etal, solicitando su estudio.
Fitopatolo~ía

CRIA DE HYLEMYIA CI LICRURA (Rond.)

E1ni ~u Yalio....o ti·abajo ''..Animales parásitos de lR lango'ita 11 • el ento1116logoo E. E. Hla1whard &lt;leclic•a mucha.-; p áginas a esta especie. llrganclo a
la couclnsjón de que• stt aplica·ción arlifirl'. iHI para dest ruir Ji:i lf!ngoota es
viable solame 11fc en ]as regiones áridas o scmiáridas del país, don rl c no
pueda dañar los c11ltiYos y domlr podl'ía di-;P111iiiarse por medio dC'l envío
&lt;le adult06 en &lt;.:01Hlicionc!'; de realizar inmecliatamente la OYiposición.

�-

1:! -

..AgTl'p.·a lttt&gt;go el citado cn1ornl&gt;Jogo qne cnamlo se l'P...,uel\'an las
dificultades d&lt;' la cría artificial de &lt;'Sta mo:,,ca es murn&lt;lo s(' pod1·;Í pensar
en utilizarla para el control ele la Ja11gosta.
lle podido hacer algunas ob.:.;C'rvacionc.-;, en el in:-;ectario, :-1ohrc e;.;ta
mo~ea. que nHció de casi todos los desoves r1ue llegaron.
El 1 - 11 - :3.&gt; ¡:¡parecieron lo:-. primeros ejemplare:-. ele la Hylcmyia
cilicrunr de dt•soYr.-; procedent1·~ dt&gt; :-::anta FE&gt;. Creo &lt;!111' l'l'a la primera
generaeil&gt;11, que yi\ió uno:-. Yt•i111e día". lle Yisto desoYar a \';irio.., ejemplarr~. El ~ - 1:2- ;35 habían muerto la mayor parte tlr lu.'i 111osea.s. El
lü - 1~ - ;);) rnlvic-ron a apareeer g1·a11rles c:antidades. Las ad11lta.s se alimentaban de a:..rn11 pndulzacla. En ps1 a t~poc·a la Comisión &lt;'ent ral me imgirjó
la 11et·1&gt;.,irl11d de abandonar In crín de la Ilylunyiu rilicnm1 por considerarla plaga rlt&gt; 1111H &lt;.;eric ele phmtas cultiYac.las y no ser conveniente
su !lifusi(m.

UN PEQUEÑO ENSAYO CON ESPOROS DE EMPUSA GRYLLI

En lo~ i11formr~ cl&lt;'l &lt;10111111 illw 011 Lncnst Control de .1 ~l:13, 1!)8..J: ~·
1935, Hlls autores se refieren al pnpel l'nmlamental del hongo Emp1isa
{Jrylli Fr. P11 la t1tis11'Ueeión e.le la lanµ:osta. liay, ademñ~, nntrceclentes
acerca e.le g"l'&lt;.111dcs epiclrmias ca11sa1las por este houg-o en clive1·sas especies
de acrídidos dl' Xorte ~\mérien. llny, :-;in embargo, t&gt;spt&gt;l'Ít&gt;s t~onHiderada-,
inmune.., a su ab1c1ut&gt;i como la Lol uslu miyratoria L., qnc viviendo en
zona.; aJ'rl'tarlas por Empwm a1yfl1, 1111rn·a 11a ...;itlo ahu·ada por ;.J.
Xu d('ho 1h•serihir aquí la biología lle este hongo, por cuanto existe
una vasta bihliog-rafía acnra ll&lt;' Pila, e...,JH'eialmente el trabajo publicado
iior ~lrnifr &lt;'ll 1!1:2.). cu ::;. ~\ír. ,Jonrn. Hci. XXII, p. :!!JS - :~08.
En el i11scl'lario, con esporos ele• p..,le l1ongoi cg1c JIH' fup1·on pro1&gt;01'·
1·iomulo.'i poi' &lt;'l lli re.ctor ele 8an idutl V cg·c&gt;tal, Iug. A~l'. don .hum B.
:l\Inrehionat.lo, lw inf'ectaclo Yttrios g-rnpos di? Schistorrrca ¡&gt;rtrancnsis. el
14 - 8 - ;~:l. t'OH 1m procrclirniP.nlo inclic·aclo por el mismo. !1n grupo fné
colocaclo &lt;'11 t&gt;I jn,cctario -;.· otro. c11Hla uno con ¡.¡ns corresponclinetes
testi!!Os. en t•l inw'rnúculo. clonde la temperatura era mucho más elevada
que la tlel alllhiPnte. llegan&lt;lo en ocusio11e.s a 40° C. En el insectario.
el lS - 1' - :~:&gt;. había dos muertas y t rrs Yivas; en el inwrnúcnlo, todas
'iYa~. I~l :.n - 8 - ~;), en el i11wrnáculo, dos muertets y ucs -rivas; el
mismo día, en el inseetario. una rnu~rta. El 26 - &amp; - :l;;, tocla!'l muertas,
tanto Pn t&gt;l i n~Pctario como cn &lt;'l inwrnfieulo. Hepr1 irnos varias veces
el ensayo ~' la mortalidatl fni'· siPtllpt·(' mús o menos la misma.
Rrmit ido el material al h1borntorio de Fito1rntología 1le 8anidad
\egctal, el rrnúli._,i.., resnltú siempl'e nt&gt;g-aliYo: no encontrúncloc;e cYidencia::.
&lt;lel atéu1ue de J!}mpusa grylli. Pll 11i11iitu10 ele los enYÍOs.
Xo pu('clc': ¡&gt;tw:.., affrmars~ m11la por ahora: ya que es posible que
nuestra langosta ~ea inmune a l'Sle hong-o, pero existe tambit'•u la po.sibilidatl c1e &lt;fUC' el material empleado no haya sido bm'110, o que no haya
habido condicione.-; faYorable~ para su germinación. Es posible, asimismo,
que hayan .'iido coniclios secnnda1·ios, c:uyo poder ele infección es desconoc:itlo lias1&lt;1 a11 Ol'.a.
QnPtla así este problema ;:;in solución. baciénclose nec(':.;arios nuevos
.estu&lt;li os.

�-

13 -

EXPERIMENTOS CON LA FICOMICETA CUNNINGHAMELLA sp.

En ~u 1 rnhnjo "Pará..;itos 'egPtalt&gt;s de la lan~osta" Pfarcl1ionatto.
l'i autor. al rcfcri.r..,e a los "houg:os hlancos cl1• lo.-. &lt;lesows:•, cita
los µ-{·rn·ros Fu.wttium. _hpc ryillus . l'hy11wfolnchu111 ~ ('uuninghamclln.
cledi1-¡111 rlo prefe1·e11t&lt;• atrnl'iím a Pu.wt111111.
Este a iio me llm1111 ron la atcnciúu. 1•11 Jo.-; dcsO\ es lleg-a&lt;.los al iusecta rio. urnclta8 formaeiones hlm1cas que lo., &lt;lc-.i&gt;('Hhan. Dt&gt; ~1111ta Fe, Buenos
Ai t·&lt;'s, Bntrf• Hfos. mnt'hos deson's llegaban c01npletanw111r hlmll os. lTitimarne11te. (•11 los ckso\es Lle ,José C. Paz, c11conh'I• mús ele uu 50 %
p&lt;11·u.site1dos por las mismas formaciouc.s. En dt•sO\C'.&lt;.; ]1rocctlcntes de
Capilla 11!-l NP1íor, &lt;10111le las prirnp1·as pnPstas han sido casi toda~ t1estl'11 ídus por el mi::;mo hongo. Jrn llD 1110~ ean 11to~ completamente i-;ecos y
dmos. 110 lwhiernlo Pclosionaclo 11i un ;¡ % 11c los mismos en el i11scctario.
El J;Dho1·&lt;1torio de Fitop&lt;ttolog-ía c1PiN·rn i11ó l'OlllO f1u 11ui11ylHlllttl7a :-:p. a
todos los C'll\ ío:.. que le hizo el Üh'iectal'io, &lt;1gn•ga11tlo &lt;¡ne era c011orü1a
(•01110 sapr{1fila, 111ny común en lo" ¡..;uplos dPI p&lt;1Ís.
('n11ti1111a11do con mii-, obf'er,aciones pnclP Yct· qne la ()1111ninoltnmclla
&lt;lf&lt;H'aha los dt•So\'Ps, P~pet·Üill.uPnte a1¡1wllo,; que Sl' t•ncoutrnhau con el
tapé111 i11&lt;·0111plr•to. aunque también a los 1111c lo tenían; t•l ataque empieza
por aniba y Ya avanzando hacia abajo: cncont1·é muchos canutos que
~i}lo tP11Ía11 atacacla la parte superior; mmc·a lu~ 'i--to ataques iniciados
en la parir inferior c1rl &lt;'anuto. El i::3 - J2 - !'J!l me trajo d Ing-. Carrera.
jpfe interino del Laboratorio de Fitopatología, un lwrrno"o cultivo de
Cunni11yltm1u lla. hecho en µ:ranos de trigo. uúrnlome Jns indicaciones para
i11fr¡•la1· clP:-.orp..; san~ y a..;í rxprri111rn1m· la posihilitlacl ele destruir
&lt;lc&gt;sO\'l's c•ou p¡.;te hongo.
Ne hizo la expPrirncia en cuutro llliH'Ptas, &lt;1os infC'ctadaH y &lt;lo.s como
lP.'itigo:-;, c&gt;I mismo día 13-12 - 35. Tanto nnas &lt;'&lt;mto ott'as se r&lt; gabnn con
&lt;1b11111da111t&lt;' agna y se exponían Jueg-o al s•ol, pM·a evita·r la Jorma1Cnón ele
otro¡.; l1011g·o):; comrmes de humeclaicl.
E1t las maerüis infPctadas se vrn 1lp:;arrollm·s1• mmwL'O.'lOH micelios
blmwos . .con los 1ípicos conidios de f11111ninghfft11rllr1: &lt;'11 cambio, en los
teRtig-os no han aparecido aún formaciones criptogúmieas.
J;os desoves nti 1izados son del 30 - 11 - 35, de manera que cuando
.e!Scribo l'sto ann no hay inclicios tle edosiln1 lm ningnna de las macetas.
Lo &lt;¡ne me permito asegurar es 11ue en C'npilla tlcl Heñor la pérdida
1lc cirrta caut.ida&lt;l ele 1k~o,·~¡;; se clrhe a rstr hongo; a~imi,ano: en el campo
1lP .JosP. C. Paz Jos m1ciruieutos fnPron mu~· rt&gt;cl11t·iclos en eomparación
con los cleso\es habidos.
1!1:~:3 )

1

1

EL ACARO PODAPOLIPUS BERLESEI Y LA COCO'BACILOSIS

En Ja nrnyorfo de Jos ejemplar es de las hmgostas tfo la üwasión que
lleg-ú n ,J ox1~ C. Paz a fines de noviembre de Hl3;5, &lt;•nc01ll.ré ele 4 a 9
üulividuo-; de Poüapolipus bcrlesci Lahille.
'l'al corno lo informÍ&gt; en mis notax del 2Ci - 11 - 33 y c1cl 28 - 11 - 35,
1as la11gosias parasitada:-; eran blauc1ne,.ü11as, dt&gt;spigmentadas, con rnanifestari011es ele anormalida&lt;l fi&lt;:;iológica. Ninguna tlc eF.tns la n go~tas pudo
scrvin10:-; para la colección, 1&gt;0I'&lt;lU&lt;' se 1le..,co1u ponían nl poco t iempo,
&lt;•011 :-;í 11I 0111as ele cocobacilosis.

�-H-

l'or esto relacioné la preseneia de estos ácaros con la coeobacilosis
y ;:,Olicité un análisir; de las langostas y de lo:-: ácaros.
Sin dar al problema una i mportancia ei:;ern.:ial, considero interesante
la rontimrnción del estndio de este parásito. que ya el doctor Lahille
!-&gt;Upone relacionado con la cocobacilosis.
ALGUNAS OB SERVA CION ES EN CAPILLA DE L S E:&amp;OR

En mi nota del J 8 - 11 - 35, basado sobre algunas denuucia:'l lle~nHlas
a la Defensa ...\grfoola . ¡;¡olicité autorización para tra.'-ilaclarme a Capilla
del Señor, en la proYincia de BuenoR ..1-ire.i;;, para verificar aquellas
denuncias.
:\Ie atendió muy aciivamente el señor Vfotor Brambilla. empleado de
la Defensa ....\grícola en la citada localidad, recorriendo conmigo gran
parte&gt; del partido.
JJOS primeroc;:; desows .'le produjeron el 27 - 9 - 35, prolo11gúnc1o:Se
hasta fin del mes. mny demmmente. l\Tás tarcle hubo otn1s jnyasione..;
~· desde el 15 - 11 - 35 i-;e prounjeron los últimos drsows, pol' las misma::;
inYa~iones que he citado en otra" parte8 para ,Jo.&lt;;f C. Paz. De los prinicJ'o.~
drso!'es 110 hubo C'C'losioues, percliénclose &lt;.:ompletamente. Recoµ-í alg-ún matnial. que luego i·einití a la Comisión Central. aitacado por un hongo que
s&lt; eaba los desoyes y los endurecía. Debo agregar que gracias n la extraordiuaria actiYiclarl U.el seiior Braruhilla. los agricu1tore-. c1f' la zona acostnmhran destruir toclos los de.soves, removiendo la tierra por medio e.le
arados y 11alas. Hubo tambi('n desoves anormales desde los árboles,
a...:;í como ocurrió este aíio en gran parte de Entre Rím; y R:inta Fr. l\Ie
llamó la atención la enorme eanti&lt;.1ac1 de a \'es acridófagas que pude Yer
en el partido: tijeretas, Jeehuzas. gaYiotas, cigüeñas, tordos, cte. De
acuerdo con las informaciones ele los agricnltore:;~ las gallinas y los
ceréloi:; habían rxterminado grandes cantit.lades e.le langosta; éstos escarban
la tierr¡:¡ ¡..· comen tambii'in lo~ desoves.
rna de las manifestacjones que más me interesó fué la de los agricultores señores Pedro y Antonio Boggio, Serafín Ponti, Antonio Cedro,
.Juan Bondoni, Esteban Ponti, Guillermo CuirPt y Luis Serna, ace1·ccl.
de la utilización de la langosta como alimento para el ganado. Las vacas
y los cerdos, así como los caballo:::;, comen con avidez la langosta, buscándola de noche, ct1am1o se encnen b·a amontonada en lo..; arbu,&lt;;;tos. Este
hecho coincicle perfectamente con mi proposición de estudiar el procedimiento para transformar 111 langosta ei1 nlimento para el ganado en Ja
época cuando los paRtos son devorados por ella, problema r¡ue podría
re.solYer Ja Seccjón Química Imlustrial del 1\finisterio de Agricultura.
LANGOSTA "SOLITARIA" DEL CHACO

En ·el inscctario, de hembra::; "solitarias" del Chaco ha;v una generación na.cicla, en partf', Pll Fontana y en parte en el insectario,
de cnyas adultas y de su posible descendencia, espero sacar conclusiones
positivas acerca del problema. Hay, entre las descendientes de las "solitarias", saltonas de coloración común, pero hay también formas verdes,
sin ~1egro, e¡1w parecrn sefialar una Yiracíón poRitiva hacia las coloraciones
de fase solitaria.

�-· ];,

-

CRIA DE LANGOSTAS EN AMBIENTES DE DISTINTO COLOR

La coloración de lo:; acríditlox, ele acuerdo
t•st a ría in ten~a111ente 1i¡nu1a a :m biolo~ía ~· tle
ele su.s reace:ion&lt;'-; a los f 1ctore-.. ~timulante....
&lt;'jcmplo, la nrnr"l1a de la saltona r el Yuelo de

con los últimos estudios,
ella de¡wmlerfon nrne:has
del ambiente como, p01·
la adulta.

En los tn1bajos &lt;le nodenheimcr (Pale:-;tina). F'anre (Africa cle1 811r)
y ~Vzal Tin"ain Cimlia ) . ha~· intert&gt;!olantes 'n!.!estioncs acerca de la coloración &lt;le acl11ltos y .saltonas en otrn'i esprci1'.'\, &lt;lamlo to11o.;; lo:-; antores
mucha impm·tancia a C'&gt;to.-.; e.stmlios.

Co11 Sl'71 islocerca p111·ancnsis nmH~a ~&lt;" hm1 hct'ho experienciM en este
:;¡eulido, a pc..;;ar de la" mu~· rnria1las toloraciones que han sido lleseripta:'.
Para init'iar esto.... e...tudio... ~ t&gt;-.;pecialrnente en lo que ~e reiiere a
la influencia. clrl ambirntt&gt; &lt;;a1hre la coloración. hice con.&lt;;truir, autoriza1lo
por la :•mpc•rioridad, cillC0 janla,.; rn~·o interior e~tá pintado ele ulanco.
azul. rojo. ;i11ia1·illri y annranjaclo; en elln.s fueron colocacla . . grupo-; 1le
langostas en 111,; primeros e.statlio" dt&gt; :-.u Yida. que ac:tnalmente '-Í!.!neu
~u evol uciúu.
La 1PlllJlt'l'atura y In hnmed&lt;1&lt;1 son la¡.¡ mismas en las cinco ja ttlas;
a~imismo la alimentac·i&lt;'111 l'·' la mi'-nHl . ele mnnera lllH' Pl ímit-o l'e1dnr
Yariado es el color.

BIBLIOGR.AFIA ACRIDOLOGICA GENERAL Y APLICADA

A&lt;lemús del centenar de i'i&lt;.·lrn.., anotada... por '-t'C'r&lt;'taría. &lt;:-to:rennienclo todo lo q1w xP e:-.erihe en &lt;'l mundo a('('rca 1lP lo:-. problenrni-; ele
los acrítlülo!-1, :'Iris trabajos anotaclo-.; pn¡;.;an c1e clos mil. eu francés, inµ-11'·:-..
:i lemún. portn!.!nt'·~ y c·ci .'-t elhmo.
1

COLECOION DE AORIDIDOS ARGENTINOS

En secretaría he cntrf'µar1o fas cajas &lt;:on ejemplar"" ele Sch i~f oc eNa
parancnsi'i, c•orrepondieutes a lo~ l'nadro.s mol'fomPtril'o..., cine acompañan
&lt;1 tl'Hbajo acerca e.le las l'as1•s ( ) . Además_ clt&gt; lo.., e.iemplar&lt;'s comrnH'~ hay
nna caja 1•011 lns llamada-; '•solitaria-.·' del Chaco.
De arrídido-.; !-.olitarios o tucura;0; ha cntrem1do
mi an11lante.
in!.!eniero
.....
.
Hafael Sehi11111a. una enja, porqur mantenemos YÍYo~ loo rjcmplare-., parn
fnluros e;-.;tuc.lio;; biológico~. preparando solamente ]os c•.ic•rnp1ares cine
mncren.
De aiio:-. anteriorc.... ha: YHl'ÍH'&gt; cajas el&lt;' Sclzistorf'l'ca pa1·a11cnsis.
habiendo qurtlado en In DiYi~ión cil' Zoologfa Aµ- 1·1cola la~ cajas ele acrídidos solitario,;,; que había preparado el ex jcf.e clel inseetario.
1

~

(1 )

Est o !raLu j o fui· rt'tirndo ¡¡or ,.¡

a11to1· y

[igurn , p:irt•inl111Pnte, eu 1:1

~Iemoria

de 10::6.

�l(j -

PUNTOS 11, 12, 13, 14 y 15

Lns ohsL'l'\'aciones posibles clebemo:; con..,iderarlas como prt&gt;paratoria'-',
ha..,tu q1w ~P lta~an instalaciones apropiadas para estudios co11c1·pto...; .
•\ ePrea ele e.; t ch punto:-; informo en la prill1rra pa l'tc tlc esta memoria
y ML !.'.011oein1ie11lo t·o1wreto i10.;; a&lt;·lararÍH en .!!ran parte la \&gt;piclrmiología
de nuestra lé111g-osta; má~ tarde seiialo los puntos &lt;'Sl'llcialc" qne deben
ÜlYC:Stii,!éll'SC.
Ello.., son. 1'11 ..,íntesi..;: InflnC'111·ia ele la tempernlurn ~ rle la hmnec1a•1
atmosférica r;oh1·e los •&lt;lesoves. en distinto g1·ado de evoltwiém; influencia
ele la temperatura ~ob re la marc.Jia clt&gt; Ja vida embrionaria; influencia de
la te.mperntnra sobre las Junc ionc."l vitaleR ele la langosta; C'quilibr.io de
Ja lemperat.1u·a interna en la hmg-o~ta; variaciones ele la temperatura
~ukn1a dt&gt; éH'tl\'rclo con los factorc.c, del ambiente; u111orn•g-ulaci(m de temperatura en ]O;.'; acríuiclos: todo e:-to puede hacerse ~olruucutc en localPs
perfectamente controlables, con tcrmootatos. termógrafos. higrógrafos,
termómet.rO:'\ e:-;peciales para tomar la temperatm·a. dP la.s lango.-;.tas y todas
las in.-stala&lt;.!iones que caracterizan nn laborH1orio rnoderno. En ca5o contrario. 110 h;m'm08 rniic; que rC'petir lo c¡nc :-:e está IHH·iP1ulo hat·l' m:h. ,fo
treinta afio.-;, filll re'!'nltados concretos.
REACCIONES DE LA LANGOSTA A LOS FACTORES DEL MEDIO

mi.-.;mas instalaeiont't'{ c;c pod6m e~tudiar Jo..., problema"&gt; del
punto 2:~. aclnra1Hlo Jac; observaeiones en la naturaleza.
Exi:sl&lt;'n e1 la bibliografía nericloló~ic.a argentina mnchal' y muy intc~·esantes obsenaciones :-;obre la:s reaccione¡.; de la lang-osta a los C6tímulos
del medio. pero generalment-e incompletas. Así, para dtar un solo ejemplo, ~e cliec• que la 8chi,.,fotNt1t p10-a11cnsis es fototrópicamentc pnsitiv:1,
pero 110 sah&lt;'Htos l~Ónw ;.;e modifica l'.'ite fototropllimo bHjo la ac&lt;.!ión de la
trmpernl 1m1. No sabemos por q111~ iniefa n ::m marC'lrn las 8altonas y la
causa &lt;le los vuelos ele invasión y de concentración, ya qne ¡:;cría Lles.conoc-er Ja fisiología {le los insecto~ aceptar r1ue la.s presione':-; atmosfé,rieas son
los único:-; fa1·tore;; &lt;1ue estimulan o provocan los mo,·imit•11tos tle las ac!'idoterias.
De a·cncrdo con Kühn ( 1919) habría que estulliar en los acrídidos,
mlemá.s de lo:-; tropismos com nn~, la~ Plwbol&lt;LJ:ias, 'I'opotaxias,
Jícnolaxim; y 'l'r lota.ria~.
El 0onoci111iento ele estas manifesl.a.ciones tendría un enorm e valor
prá.ctico para conocer los probables movimientos &lt;le las ma nigas.
El l·il:lo vital completo de lfl Scltistor&lt;'rca ]J(n'llJU'nsis lo he seguido
1~11 iu11·te en c..,ta grneración, p~ro tl&lt;.&gt;:4CO repP-tirlo antC'..; c1c presentar mi.':&gt;
con&lt;: ltLSÍOIH.'.~.
Con

111~

1

ESTUDIO DE OTROS ACRIDIDOS

En Ca11adú. C'ridtlle acaba ele cstnc.liar la biolo~ía de 70 e.-pecii&gt;s
de los acrídidos llamados i:;olitarios y que nosotros cono(•emoi.; como tncura.s.
~'3u co11ocünicnto eR importante porq ne de acuer-tlio con las l'ecientes
doctrina~, ellas puecle.n tra 11¡.;formarHe eiJt· futura..'i plf1gur; y entonces es
posible su control.

�-

li -

Ruhtzm l1a i11iciatlo inve~tig-ncio11rs rn11~· interesantes sohrr la fprtilidad ele las tnctmtf) siberianas, demostrando, cut.re otras cosas, qne ella es
ea1Si igual a. Ju &lt;.le hlR especies gregarias, pc&gt;,1·0 qu0 su índice 11le &lt;kstr ncci6n,
por factores nr1t.nra l e~. es muy elevat1o. Si f'stos faclore_._ por algnna
canM llegaran a tlehi litar su acción: la especie se multiplica. t'nor.memente
-:-.· coru;tituye una plaga.
En E~dpto. l\I...\... :Jli-,tikawy imr~t ig;i la biología de mtwhas L'l·q1ecie,..
:-solitarias &lt;JU&lt;' e111pirza11 a agrupflr:sc, annc1tw has1a ahora son locales y
i-;edentaria,, &gt;- 110 cnusan daños.
Riu ide11..- &lt;·!aras aterra de sn biolog·ía 110 C"s po-.ible apli&lt;·nr, pai·a ~n
couitrol, Jo.., l~r ho~ p11YC11enad~. pue:-;t o que la alimentación clepencl·e ele
variados .fact.orrR.
L os ecs1 u&lt;lio~-; r¡n~ ¡.;obre tucura.s argc&gt;11 l.im1!-i autorizó la Com isión Cen11-a] han ern¡wzatlo a r&lt; 1alizarse en el insec:tado. {'~tantlo a c:argo d"l n~·u­
d1111tc•. imi·cnü·ro &lt;1gr(111omo Rafael .Sc·1ti11111a, qnien pre-.;entarií un trahajD
co...: los resultado." de sus ob.sen·aciones. Por mi pa1·te etsoy s igniem1o la
bioJogic~ de la.._ c•spc&gt;cie~ citadas en la prilllera parle de mi ta1{dogo. publicado en la "R&lt;·,·isla tlc la 8aciedacl E11!1111wlúgica Argentina", !n3i"i.
He aquí el prog1·arna de e..-;tllllio 'llle le indic1u~ al i;;eüor Schiuma:

Epo•ca dP fecundación y &lt;1e.-.O\'f'.
Conclicionrs y números del cl~sove.
lmgatl'1&gt; ]lrcJ'crido:s para el Ll1•sov'l'.
D uración de la incubación.
Epoca de las eclosiones.
Cau.-.a:-- nat.uralef&gt; &lt;1 ue puecleu t!Pst rn ir los deso\'&lt;'s.
P lantas preferida~ &lt;lurantc los distiut06 perío&lt;lo.-. de Yida.
C'ido-.; del in:-;edo comparados con ]o¡., ciclo:; YegP1alt&gt;s.
Grado de gregarjosidad.
Actit nd1 del insecto durante las horas uel día y de la noch-c.
).'" Ílmero de lrneYo::i y de p;r1wrario11es anualet-:.
problema ·d el daño c:aui-.ndo y proecclimiento.s de control.

rn

EXPERIMENTOS EN MARCHA EN EL INSECTARIO
AL TERMINARSE EL A.:&amp;O 1935

.Al terminar el aífo 19:35 tenemo." en realización las siguientes expeLo:-- 11Ílml'ro:-- correRpontlP11 a lct~ jaula~ y a las expcrirneias:

riencia~.

l. - Dt'sOYffi de la última iuvasi&lt;Íll, procedentes de La Plata. (Eclosión en ambiente Jn".imeclo y fecha tardía).
1

2. - l'l'ía ele vnrios ej1•mplan'-; ÜL' h'lrtUJ&lt;'lilora i•iri&lt;licala del Cl1aco.
para seguir ~n t'\ ol ucic'm y 1nego estudiar ~11 poten da reprocl ut·t i va.

3.-Las últimas hembras ele la::; '",olitarias'' o "blancas" del Chaco,
con maehos grcga.rios. en obserYación.
4. -Una hembra ponedora "solifada '' del Chaco llegada el 21 -11-35.

Vivió normalmente hasta el 28 - 12 - 35, copulando a menudo, hasta este
día en que desovó, a fas rn. Ha·bía llm iclo a&lt;1uella noche. El 2G - 12 - 35
voh'ió a C:ílpUfal', d1tl'lllltr do...; ll oras, ,\' l'J '27. de las J.f el )¿¡,, 1(), \'OIViÓ a
copular. E l 28 - 12 - 35 está J)erfrl·1a.n1e11te bien, alimentándose de maíz
y Jec;huga.

�-

18 -

5. - Dos saltonas conmnes. nacicfa.s al 1±- 12 - 33, con buena alimentación, para observar la cría ele gregarias en aislamiento.
G. -Varios ejemplares lle Elrreochlora 1•irir7i&lt;'afa, ele Jos6 C. Paz, pnra
comparar su evolución con las procedentes del Chaco.
7. - Dos saltonas hijas de "solitarias 11 del Cbaeo, naciclas el 9-11-35.
con aspecto de gregarias. ( Crfa de descendientes ele "solitarias" en
aislamiento).
8. - Dos saltonas, hijas ele "solitarias" del Chaco, una verdosa. con
aspecto de soUtaria y otra con aspecto común, con mucho negro y
amarillo.
9. - Desoyes al aire libre de lang·osta~ de Entre Ríos, llegadas en
r1iciembre. Ilay algunas achütas vivas. (Se 11:1~ agregó sal.tonas del número
24, porque la diferencia de edad la.-; hiu·á. inc:onfunclibles, para ahorrar
jaulas).
10. - Saltona ele de50ve.s de Santa Fe. uncidas irregularmente desde
eJ 19 - 12 - 35, para cría de saltonas en libertad y en apiñamiento y
observar alguna~ costumbl'es y reacciones.
11. - Raltonaf'&gt; ele desows ele ,)os(&gt; C'. Paz. del 25 - 10 - 35, nacidas
el 14 -12 - 35, en busea ele al~ñn ejemplar de coloración no común.
12. -

Un lote del 11 y otro de desoyes de Santa Fe, nacidos el

21 - 11 - 35, con la mifima finalidad.
13. - Jaula con alfalfa para colocar las primera-; adulta~ df' la segunda
generación, con el objeto de estudiar la influencia ele las k¡:mminosas.
14. - Es la jaula f]_ne nos sirvió romo dcpó..'lito para todo.~ los e1wíos
de Santa Fe. l\IucL.os desoves, en distinto:::. períodos. Ha~· alg·nnas adnlta8.
Los probables nacimientos sernrán como material de estudio para diversos
problemas.
15. - Saltonas neonin.fas, nacidas el 5 - 1:2 - 35, ele clesoye.s procedentes ele Buenos Aires, cría en apiñamiento y selección de formas de coloración anormal.

16.-Diez saltonas mesouinfas clescemlientes ele "solitarias" del
Chnco, nacidas Pl !l - 11- B5, p::tra cl'Ía de solitarias en per1neña cantidad,
es decir, por lo tanto, en un amiente de poco movimiento.
17. - Saltonas nacidas en J o:-sé C. Paz. de desoves procedentes de
Santa Fe y mantenidos en invernáculo, el ~1 - 11- 35.
18. - Jaula que se había dedicado a la cría de II yle11iyia cilicriwa,
experiencia suspendida por orden superior. Un lote de saltonas comunes
nacidas el 10 - 12 - 35.
19. - Cría de Zoniopocfo tursata, Cl1ronwcris speciosa. y otras especies no determinadas del Cliaco, para biologías y costumbres.

30. - Desoves de Entre Ríos. del 30 -11 - 35, con '1.'rox snberosus F.,
para estudiar la utilidad del citado coleóptero.

�-

19 -

21.
Naltona:-; comunes de :)anta Fe, nal'idci'&gt; 1•l 27 - 11 - :35, cría
en apiiimuiento, rn jaula muy húmecla :· selección de cjemp1ares de
l'Olornl'i6n anormal.

2:2 - ~:l. - Desove-; de Ja proYineia e.le Buenos ..\i1·es, poeo naeimiento,
irrrg-ulnr por presencia de hongos.
~..J..

- Saltona:' eorn1111es ele 8anta Fe·~ naC'ida-.; cla.;cle el 1!) hl'lc:;ta el
28 - 11 - 35, cría en apiñamiento en ambi&lt;&gt;ntc arenoso. seco.
~;;.

- Un pe&lt;111ei10 grnpo de acrídidos ~mlitat·io:-; de .José C. Paz, en
observación.

2&lt;l. - 'l'l'cs saltonas vcvdcs, hijas de "pajcn1s" del Chaco, para estudiar luego la hiomctría ele los adultos, siguiendo las idei:1s del doctor
Lahille: "llny que criar aisladamente y en nínnero 1mficicnte, las distinta." variedades de saltonas que se encuentran, pm·&lt;1 scguit· luego la
eYolnción de los adultos correspondientes, hasta su reproducción y muerte,
c.c;tuclianclo ln 1r;:m'-mi~ibilidac1 de los carartere~". (11nhillc, 1920).

2i. - Cría en apiiiamiento y en espacio rec1ucido de saltonas descencl irntt""i dr ".solitnrias ". nacir1ac;; el 9 - 11 - 3;), clr clC'sovcs del 23 -10 - 35,
pnrsto-. en Fontana. t;e elegirán los ejemplarP:) rnfü·; caraderíRticos.
28. - ~fo 1tona'-. rlescendientes de "bla1was" chaqnciias, nacidas el
14 - 12 - !{;), en .Jos~ C. Paz.
2fl - 30 - 31. - Desow•s de ejemplare~ eommw::;, e1·ifülos en jarras, fines
11c no\'Íemhre. (:\I1'1terial ele e~tudios generale . . ) .

!32. -

~\islamicnto:

11acidas &lt;·l 11-1~-af&gt;.

&lt;&gt;n ambiente hfonpdo ele dos saltonas comunes,
(¿Yirac:ión a formas wrdo~CJl'l, ~in negro?).

:J:l, - Diez fwliona..;; de Fontana. hija.&lt;&gt; de '• hla 11C'as ". na.eiclas el
D - 11 - 35, 1rnra ería de solita.rías en apiuamiento. (¡, Viración hacia formas
comuucs, con 111uc110 pigmento negro?).
84.

D&lt;':-;OYC.i; &lt;le ejemplare.-; eomm1e.":1. criados en jarras, puestos

&lt;'I :?H - :H&gt; • ] 1 - :3:í.

:J:&gt;. - Ohst•rYfü:ionec; d~ desovei; en 1ihertn&lt;1. ele

.]ose~

C. Paz, de la última
üwasión de llOYÍemhn•. Drson•s ckl :JO - 11- :~.\ atMado.; por ('101ningha1t1rlfn. La mayoría tle los de-,.oves 8in ta pÍ&gt;11. :\I ien t ra~ eclosionaron
los c1rso,·es rn el campo. los de la jaula. 3;), siguen sin noveclades.

:rn. - Desoves de

Santa Fe con

ácaro..., &lt;lesnrrollarloo en

mucha

11 UllH&gt;&lt;lad.
.•

:n. 38. 39.40.41.-

Diez i-.altona~ comune..... del 1:5 '12 8fl, en janla blanca.
»

»

»

del 21 11 '3;), en ja nla. a.zul.

»

»
»
»

»
»

del 27/ 11¡ :-l:i,

(&gt;]l

del 10/ 12,

en jaula l'OJa.

))

id el 19 - 28/ 11/ 35, en jaula ana¡ranjada.

»
»

:~;),

jm1Ia arnar.iJla.

Bi-;l ai-; ci11t·o cxpel'ieneia.s tienen por objeto averignnr la influencia

del ambiento sobre la colu-ración de los aidul1oo.
42. -· - Di&lt;'z neolarYas ele langosta, pueerrnclas el '.H - 12 - 35, para experimentar la. rc.i;;isiencin al hambre y la mor1alic1acl po1· inanición,

�-

:.!O -

LABOR DEL FUTURO

Considero que .soll nrgl'ntes los tni.bajo.s para rcsolv.er IOR siguientes
pnntos. acle1mís de los &lt;1nc estiiu illvolucrad&lt;•:-- &lt;'U las &lt;tctnale" ...~xperit&gt;nt&gt;ias:

l. - E.J origen {le la:;; ii1véHáo11H. s y los fa-ctorc~
multiplicación excesiva de Schistocercrt paran,n.'ii~.
1

'

que provocan ln.

2.-Fi-dología ele la langosta y :-ns reaccion~s í'l mec1io.
3. - La aclaraci611 del problema de la'&gt; fases y de las t&gt;s¡&gt;N'H::~s dt-1
género Schislocaca, es decir su :-)istPmática y su ecología.
4. -

mien 1o.i;

Los detalles c1e Mt biología y del posiblr contr-ol por procedicon e;;pC'cies ül'l ígemh o exótiea::;.

bioló~icos,

5. -Prepal'aeión ele c&lt;'hos tóxicos para los
especie.

di\'er~o.s e~tadios

de Ja

6. - Causa de l&lt;1 . . . mig1·ncione~ ,\· determinación de las úrea.&lt;; de disi.ribución y de invasifrn, a~í como cln lo.s fa&lt;'IOJ'es macro r micro-ecológicos
que limitan lm; ovipO.'iicionP"i, &lt;:on la preparaeión lle urnpw:; le desoveiefecti\·os y potenciales: durante una :;,erie de años.
7. - Estudio ele Ja alimentación de Jais forma.-. larvales y nin fales,
para crear así campo:-, de concentración múxima donde pueda hacert&gt;e la
destrtu•c:ión.
8. -El problema clel crecimiento y de la rlia¡rn u.sa sexual.

!&gt;. 10. -

Cultivo de especies \'egetalc~ tóxita-; para la langosta.

Biología ele las especies ,._eclentarial':I de acl'ídi&lt;loi-; argentinos.

/Jifrcriríri ,,,.. J&gt;ropug&lt;m&lt;la y
Ptll1licariu11ns drl M init1torio d11 Agricult1ira, tle
lu .\ado11, Pa""'' ('r1l1í11 lli 1, Bunw11 .1.'rr~
e 1111/'r""' rn /o.1 T11lleri·11 &lt;:rúfkoa de lll· mhui«.

9:&gt;72 -Etlilttdo /J&lt;H la

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Pn:;Unt 1!•.-

.J111t la·; dt1 1an1ai1n 111t 11111' pa1·a (•J'Í:I clt• ro1nw:-·. t?l't·c:url:t .... )' ~o l iluri! I .. \' P•U':l í''h1t1in
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t·on c•it r1 :1 t';t ltl icLul dt• ou:ua. q 111 'a ¡wttt·t r;11H]t. por ''" pc•qn~no... nriflt•ic•:-. v :-:u lit• por
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                    <text>�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

FERROCARRIL DEL SUD

A LOS AGRICULTORES
INSTRUCCIONES

PRACTICAS

SOBRE

LA SIEMBRA DE CEREALES
POR

HUGO

MIATELLO

INGENIER O

AGRÓNOMO

BUENOS A I RES
WIEBECK.

TU RTL ~ CIA.

1914

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

FERROCARRIL

DEL

SUD

A LOS AGRICULTORES

Con el fin de difundir en las zonas servidas por esta Empresa Jos mejores métodos
para la siembra de cereales, se publican, en
las páginas que siguen, algunas instrucciones
prácticas redactadas por el Ingeniero Agrónomo Sr. Hugo Miatello, de cuya aplicación
sacarán los agricultores beneficios 'incalculables, tanto más que no implican cambios fundamentales de sistemas, ni exigen mayores
erogaciones.

P. Constitución,
Julio de 1914.
LA ADMINISTRACIÓN

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

FERROCARRIL

DEL SUD

A LOS AGRICULTORES
INSTRUCCIONES PRÁCTICAS
SOBRE

LA SIEMBRA DE CEREALES
•
LAS MALAS COSECHAS
Según los chacareros, se deben a que "la estación no acompaña" y con eso se lo explican todo;
algunos las atribuyen a la poca profundidad de la
siembra; otros a la calidad de la semilla; y así
sucesivamente. En verdad, estas no son más que
algunas de las causas concurrentes a tal resultado;
el fracaso de las cosechas se debe, en parte, a las
estaciones adversas, pero en mucho, a un cúmulo
de circunstancias provocadas por las deficientes
operaciones de cultivo, cuyas consecuencias se acumulan, se suman y determinan al final, el desastre
agrícola.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

-

6 -

ARADAS
Con una sola reja, con arado doble, hecha de
prisa y malamente, en tierra sucia y vieja, es imposible hacer un buen trabajo preparatorio a la
siembra; de esta manera, la tierra resulta fofa, llena
de malezas, de yuyos, no está sentada, no está
madura; sembrando tras del arado, como suele hacerse, las semillas brotan, germinan, pero las raíces
se extienden en el vacío, entre el yuyo recién enterrado y no desecho, y más tarde sufren a la
menor sequía; las plantas se desarrollan, crecen,
espigan, pero cuando están en su período de floración o próximas a la madurez, se secan, las espigas maduran rápidamente y son sensibles a la
menor falta de lluvia, al menor golpe de sol, se
arrebatan los granos y quedan chuzos, porque las
raíces, en tierra tan mal preparada, excesivamente
porosa, n0 encuentran suficiente adherencia y humedad para alimentar las plantas hasta el último
momento de su período vegetativo. Es ista indudablemente una de las causas principales porque a
veces, se pierde la cosecha pocos días antes de
emparvarla.
Dos aradas con intervalo suficiente y dada la
última a bastante profundidad, cuidando de no traer
la tierra colorada arriba, aseguran un buen trabajo,
del que puede depender, en gran parte, el éxito
de la cosecha. Una o dos rastreadas, sacando afuera

�-7-

del campo el yuyo grueso y quemándolo, completarán el trabajo y asegurarán una buena siembra.

VARIEDADES PREFERIBLES
Soy de opinión que cada chacarero, sobre todo
tratándose de grandes extensiones, debe sembrar
más de una variedad o clase de trigo para hacer
una siembra escalar y a tiempo; así por ejemplo:
el Húngaro o Rieti, siémbrense temprano; el Ruso,
el Richela o el Piemontés, después, y el Barletta
se deja al último, para la siembra tardía. Tendremos
así asegurada con más probabilidad la cosecha,
porque es imposible que todas las variedades sufran
por igual los daños de las heladas, de las sequías,
de la "isoca" y además, cada clase quedará sembrada a su tiempo y sin demoras perjudiciales.

SELECCIÓN DE LAS SEMILLAS
El cultivo repetido sobre la misma tierra, las
malezas que invaden los sembrados, las estaciones
contrarias y el mal cultivo, producen la degeneración
de los productos, es decir, pierden éstos poco a
poco sus buenas cualidades de resistencia, rendimiento, peso y volumen.
Buena práctica es el cambio de semilla, tratando de conseguirla limpia de malezas, de grano
grueso, bien maduro, sano, nuevo, de buen peso,

�- 8 buen color, parejo, de alto p0der germinativo, de
mucho rendimiento y si es posible procedente de
tierra nueva. Todas estas cualidades son indispensables en el grano reproductor y aseguran una
buena cosecha, porque son hereditarias casi siempre.
Pero generalmente es difícil encontrar semilla
con tan buenas cualidades y el chacarero tiene a
su alcance un medio fácil, mejorando año por año
la propia, sembrando en un retacito de su chacra
el mejor grano de su cosecha y de las variedades
que prefiera. Una vez llegada la época de la madurez
elige a mano las mejores espigas iie las plantas
más lindas y macolladas y eligiendo después los
granos más gruesos, los siembra aparte en tierra
especial. Repitiendo esta selección cultural algunos
años, se consigue una variedad tan pura y mejorada
como puede darla la tierra y el clima de Ja zona.
Pero este procedimiento, si bien adecuado y
eficaz, es un poco lento en sus resultados, necesitando tiempo. Por esto el sistema más rápido y
sencillo consiste en la selección mecánica, que se
efectúa cada año, por medio de máquinas clasificadoras que se encuentran ya en el comercio y
que limpian las semillas, separan los granos más
gruesos, eliminando los delgados, el triguillo y toda
clase de semilla extraña. Sembrando, pues, semilla
de grano grueso y parejo tendremos indiscutiblemente un buen rendimiento.

�-9-

SULFATAGE
Pocos son los chacareros que no curan la semilla para evitar el "carbón", pero casi todos lo
hacen con la bolsa, que es un sistema de eficacia
discutible, porque el líquido no alcanza a lavar bien
todos los granos.
Con una solución de sulfato de cobre químicamente puro, en proporción de un kilogramo y
medio por cada cien litros de agua, durante cinco
minutos y empleando los canastos en vez de Ja
bolsa, Ja curación y desinfección de la semilla es
garantida, no habrá "carbón". Demás está decir
que esta operación debe hacerse no solamente para
semilla de trigo, sino también para los demás cereales, como cebada, avena, centeno, etc.

EPOCA DE LA SIEMBRA
Acuérdense los agricultores que la siembra
temprana asegura en parte una buena cosecha; el
trigo sembrado temprano germina enseguida, arraiga
bien, se desarrolla antes que vengan los fríos y las
heladas, macolla más, madura más pronto y dará
siempre buenos rendimientos. Esto, en general, porque como lo hemos indicado antes, cada variedad
o clase de trigo requiere su época. Como quiera
que sea, para fines de Julio se debería haber terminado la siembra en todas estas zonas.

�10 -

SIEMBRA EN LÍNEA
La siembra al voleo aunque sea con máquina
y tapando con rastra, es un mal sistema: se pierde
una cantidad de semillas que no germinan o que
son comidas por las aves, los granos enterrados
quedan a diversas profundidades, en su mayor
parte superficiales y mal tapados; tendremos una
germinación dcsuniformc, lenta y una población de
plantas muy despareja.
En cambio la siembra en línea ahorra una
buena cantidad de semillas, todas quedan enterradas
y ningún grano se pierde; asegura la uniformidad
en la distancia entre las filas y permite arreglar
la profundidad mayor o menor a que deben quedar los granos, los cuales germinan así todos al
mismo tiempo, dando un sembrado parejo, de plantas robustas, que darán, en fin, un mayor rendimiento.

PROFUNDIDAD DE LA SIEMBRA
Hace años, y muchos, que vengo predicando
en consultas, publicaciones y conferencias, la siembra a conveniente profundidad, especialmente en
estas zonas de la provincia de Buenos Aires. El
trigo es planta de raíces superficiales y aunque se
siembra a mucha profundidad, al salir del suelo la
joven plantita forma y desarrolla su haz o manojo

�tt

de raíces duraderas y permanentes, en proximidad
de la superficie, secándose y perdiéndose las primitivas, las que han nacido con el embrión del
mismo grano; de ahí que no es necesario profundizar mucho en la siembra, siendo así que esta
condición solo puede tener influencia en los primeros períodos vegetativos de la planta.
Ahora, la profundidad de la siembra del trigo
varía principalmente según la naturaleza del sucio
y la cantidad de agua disponible; la práctica secular y Ja experiencia moderna sobre este detalle,
concuerdan en que, en tierras compactas, arcillosas
y en zonas frescas, húmedas, con suficientes lluvias, la siembra debe ser superficial, para evitar
que se pudran las semillas enterradas muy hondas,
o que no lleguen a salir del suelo las plantitas que
brotan; debe o puede, en cambio, ser mayor la
profundidad en tierras sueltas, arenosas y en clima
seco y poco lluvioso. Aplicando todo cuanto se
sabe y se conoce al respecto, a estas zonas de la
provincia de Buenos Aires, podemos afirmar que
en las tierras del Centro y Norte puede ser suficiente y buena una profundidad de tres a cinco
centímetros, y para las tierras del Oeste, inclusive
las de La Pampa, y del Sud, que son arenosas y
sueltas, donde escasean las lluvias, región en fin,
_que puede considerarse casi como de secano, basta
una profundidad de seis a ocho centímetros, pu-

�- 12 -

diéndose llegar como máximo, a diez centímetros
en terrenos muy áridos.

CANTIDAD DE SEMILLA
Debe arreglarse según la variedad de trigo,
la época de la siembra, la fertilidad del suelo y el
clima . En ningún caso se debe sembrar tupido,
porque es lo mismo que tirar semilla. Solamente
en tierras mal trabajadas, en chacras viejas y sucias, con semilla inservible y sembrando muy tarde,
se puede tolerar, sino justificar, cantidades excesivas. En tierras gordas y húmedas, el sembrado
tupido favorece el desarrollo del « polvillo » que,
como hemos visto en las avenas, el año pasado,
causó perjuicios enormes.
En tierras buenas, bien preparadas, sembrando
a tiempo y empleando buena semilla, basta poca
cantidad de grano, que para estas zonas nunca
debería pasar de setenta a setenta y cinco kilogramos por hectárea; y que puede ser menos aún
en tierras arenosas y secas. Es fácil comprender
que si no hay suficiente humedad en el suelo para
alimentar una población normal de plantas, menos
aún habrá para un número mayor de las mismas.
La siembra rala en zonas de secano, es pues, recomendable, más que la siembra tupida.

�-

13 -

RODILLEO DE LOS SEMBRADOS
Una práctica que se debería difundir con gran
ventaja para los chacareros, especialmente en las
zonas del Sud y Oeste, de tierras arenosas y de
pocas lluvias, es el empleo del rodillo después de
l a siembra; con su aplicación, Ja tierra queda asentada y firme y detiene más la humedad; las semillas están bien adheridas a la tierra y germinan
más pro nto ; las raíces encuentran donde afirmarse
y l as plantas quedan bien arraigadas, se desarrollan en mejores condiciones y resisten más a las
sequías. Considero el uso del rodillo como indispensable en esta región, resultando una práctica
salvadora, destinada en muchos casos, a remediar
en parte los malos trabajos del chacarero, y a aminorar las consecuencias del desastre agrícola que
con harta frecuencia amenaza la economía rural
de estas zonas.

CONCLUSIÓN
Puedo asegurar a los agricultores que todas
estas indicaciones y consejos que por este medio
hago llegar hasta ellos, no son más que el fruto
de las numerosas constataciones personales efectuadas en repetidos viajes de inspección y estudio,
en las líneas de los Ferrocarriles Oeste y Sud de
Buenos Aires y de la observación, de la práctica

•. A. G.
IIJILIOTECA CENTrt.A~

�-

14 -

y de la experiencia sobre el terreno, de veinte

años a esta parte, en las chacras, en los campos
experimentales y en todas partes del país y del
extranjero, donde se hace agricultura verdadera y
racional; más diré: es lo que yo mismo hago en
las chacras que exploto y en los ca·mpos que dirijo. Los invito pues, a que hagan efectivas estas
enseñanzas, aunque no sea más por vía de ensayo,
para su propia experiencia, para su propia comprobación, para su mayor beneficio.
Mercedes, julio de 1914

HUGO MIATELLO
Ingeniero Ag11Cnomo.

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�AOLIMATAOION
y

PISO/CULTURAS
SUS l'RI MEROS PASOS EN EL PAÍS
Y SU PORVEKIR
POR EL

Dr. F . LAHILL E

11

Diciembre d e 190-;

~

BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

�ACLI\fATAf110N Y PISCICULTrltAS
SUS PRIMEROS PASOS EN EL PAÍS, SU PORVENIR

Confer3nc ia 131da en el Centro Naval el 21 d~l corriante
por el Dr. Fernando L:thllle

Cada ve7. que me encuentro fnmtl• 111 mar, lo saludo como sítmdo
la cu n 11 primitiva de todo &gt;'E'r viviente y 1liré más, &lt;'Omo siendo la
inente actual de la vida.
No sólo los or~anismos torre:&gt;tres pro,·ienen de oq~ani,,mos marinos sino que sus células constitu_vl•nleti, aun las 1111eslrA.s no pueden existir fuer~ ele n u 11rn1lio cu.va eomposi1•ión &lt;¡uímica ,..ea muy
parecida !i. la del mar. Con su pri,·a&lt;'ió n. l:L vida tal como la !'Onocemos, sll :rnspendc priml'ro y desaparece del to&lt;i0 poco tiempo
después.
L as ngnas de los lagos y 1!0 los ríos tienen su ori~t&gt;ll eu til mar,
cuyos vapores condensllllos. caen bajo forma de uievt•, de escarcha.
de piedras ó de lluvia, para consLituir luego los torrentes e,.¡trepitosos y los beuéficos m 11n1t11tiales. .
Las aguas dulces. son pues una ,,imple metamórfosis d1&gt;l mar.
u na simplt&gt; faz transitoria del elemento más interesante del mundo.
Así. e11 realidad. conversando esta noche co11 Vch; . .;obre pt•ces .v
piscicultura 1le agua dulce, n o me apartar é mucho del objeto de
vuestras nobles lnhores. dt&gt; vue,;tro culto y de mi :dmiración.
Agrndeceré ante todo á la Comisic\n D irectiva dPI r,en tro Naval,
la suma gen tileza que ha tonido al autoriznrme á dar la p1·e~e11te
lectura Pn su~ salones. Si eu ell.:is me encuentro un poco, co1llo en
mi casa, la culp11, toda. la t1eneu los que han in&gt;&lt;crito dehaJO ele
vuesLro esC'udo, el hermo.;o lema: Unión y Trabajo. Trntnrú de
correspo urler, ofreciémlo. 110 un en,;ayo mí1-; ó menos literario de
vulgariz11ción . pero sí 1111 estucli0 cientif1t'O al cual no !'Oll\'iP.ne
otro vestido que la ~encill11 ,v nn~tPra de,nndez de la-&lt; dio'ias.

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/Jit11 lui pn·:e t&gt;Í'- . .

La ictiología. es la ciencia que trata de los peceR.

La pisciri; lturn es el arte de favorecer la multiplicación y el desarrollo de o&gt;;tos.
F;e puerie dividir, n1 numto lÍ su aplicacirín, en do:; ramas: la
marítima y la 1le Uf/llll dulc1'. Pero. en cuanto 1í .~11« miflo&lt;lo.~ hay
que &lt;"Onsidernr la ¡dsciculfura natural y la piscic11lt11ra m·ti(icial
La primern consiste en favorecer la:; condicione,; n1\Lurnle:; &lt;lo la
vidA. &lt;lo los peces RÍn intervenir directamente en algunos 1le su~ actos fisiológicos.
Es sobre todo de l'.·sta. •1ue deberíamos ocuparnos preferentemente,
ex111ninamlo uua por una las medidas que pueden proteger la existencia de los peces,(*) y amparar su reproducción. (**)
La pisciculturn artificial es un procedimiento muy secund1uio al
lado do la pisriculturn m.tural y cuando se píen.in que 1111a .~ola
l1emhra de pez. 011 libertad, un esturión por ejemplo. puede poner
hastn H.000.000 1le huevo~; que un bacalao de ~7 kilos pone más de
!l.&lt;Mlll.1100 de huevo,;, qué chico parecerá el piscicultor que hecha en
un río lfll).O()O l1uevos fecundados!
En la piscicultura artificial, el hombre interviene direcl&amp;mente
sobrn la distribución de los peces ó sobre la reproducción 1le estos
animales.
Dividiré estn clase de piscicultura, en tres grnpos: IR piscicultura
7n·o1•idencia/ ó In de los patos, la piscicultura pública ó la de los.
11/'ii-iomu/os y en fin la piscicultura priv11d11 ó imlugfrial.
l'nn romp111'ación muy sencilla hará comprender lo que entiendo
por pisrir11fturo ¡1roridn1cia/.
En los tiempos empíricos-y aún hoy en 1lia ca~i los toramo&gt;1cua11do no se l'Onocín bien la naturaleza de una t•nfennednd ó que
el hombre del arte ( !) quería evitarse la molestia de estudiarla, recet11hn id enfermo un poco de leri~1 ca. Esta compo&gt;1ición contenía
hasta sesenta y mils sustancias di-&lt;tinlas y se creía 1¡ue entre ellas,
la. constitución del paciente elegiría por sí misma, 11~ droga r¡ue debía reponerlo en las roml icione&gt;&lt; normales.
(•) Evita.r ¡u1r t"jt•mtilo, pura lo!" J•C'&lt;:Cil dt- ujtnn. tlolct~, lu l11to"tit.·:u·i1•u clt• lns ugu!L-1(••) J-:\:itnr lo:-- tru~torno~ y In!' modific:H:i1111r~ d&lt;, l'-U hubitut, etc - Por rnc•Iio de la
CrL•a.cion tlt' zoun~ rc:-t•n·ad:t~. Por la prot«&gt;cción cll• l&lt;.tl'! h111un•i.: dr: tlt'!&lt;iOVC" y el estahlPciwi1•1lto ¡lt1 C"'."4.!lLIPrus dci-:tintLÜU!': u permitir a lnl'! pPcr.. migrntnrio.;;, frtHHl\l('ar ln.1
cnm 1Ht(\l'l1t~ y In~ rt'Jlrt'-"íl~, rte.

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�Los que traen del extranje:-o ptices rie mncha,.; e-;pecies y lo"
echan en las aguas &lt;le los lagos y de los ríos i-.in conocer bien, de
antemano, la,; comlicione:&gt; físico-qnímicas y hiol.ó~icas cie ~stas, no
proceden de otro modo •¡ne el antiguo me&lt;licastro.
Pue.Je sE&gt;r que alguno que otro pez se aclimate, tan potentes ,.;on
Jos re,,orte,.; que el instinto de la consernición hace mover. pero
también es posible que mueran todos los pobres inmigrantes.
Los italianos dicen con razón: chi 110 1·isica non ro.~ica¡ por eso
no pueden criticarse de un modo absoluto, estos tanteos 1h• la
suerte. Gastando un pe.,.;o. se dice vulg.irmente que se puerle girnar
la grande ....
Pero en los casos favorables. como la mayor pat·te del éxito se
debe á la pro\•iciencia, creo conveniente clasificar esta cl11.se de
piscicultura bajo el nombre de pi-;cicultura providencial.
Se podríR llamar también piscicultura de los patos, porqne todo,;
Jos naturalistas ·lUO se ocupan de la tlistribu&lt;:ión geográfica de In,.;
· especies, saben que 1le~de que sobre tierra hubo lagunas, pece,.; y
palmípedos, estos últimos transportaron frocuentemente, en stt
vuelo de lago en lago. adheridos á sus patas ó á las pi u mas rle sn
vientre, huevos focunr!ados .V toda unn. población acuática; espa rciendo así In.~ especie~ en el mundo.
Entreveo. sefiores. 111 objeción qlte se os presenta! Los piscicnltores acaso no transportn.n en Europ:L los hue\•os de salmónidos ~­
con buenos resultado,;? ¿Por qué no imitarlos?
Es que hay una gran diferencia entre los países del htimisferio
nortr:1 y los del nuestro.
Los salméinidos .ion originarios del uno y en el otro se trata de
importarlos, como lo demt1estra el cuadro 11.Jjunto. En el primero
se conocen bien las aguas en que se coloc11.n, aquí ignoramos aun
sus factores esenciales: la fa.una y la flora acuática indígenas. la
composición química de nuestros ríos y de nuestros mares. su temparatura, la naturaleza de los fondos. etc.
El que quiere cultiv11r las aguas introduciendo en ellas peces
extranjeros , debería interrogar primero, como Jo vamos á hacer, á la
agricultura y á la zoología. para tener una idea 1nuy clara de lo.~
principios y de laN leyes &lt;le la aclimatación, con el fin de evitar
equivocaciones peligrosas, algunas veces dificilmente subsann.bles.

Es una tenuencia muy natural de los hombre'!, querer reunir á
su rededor las plantas ó los animales útiles que viven en los demá'I
países y que han sido ya, algunos de ellos. -ieleccionado;; y morli· ficados por largos años de cultivos ó de domesticación.

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�í(;radas it la ª''1i111atación racional '"' ol111ene11 1·,;pl1':11di1los re;iultntlos, y ,;obre to•lo eu nuestro país ga11a1lero es inútil i11sistir :;obre
la con\·enicucia de esta práctica secular y co'\mopolitn, qne permite
refinar la« razas, aumentanrlo á la vez las fortunas privadas y la
rir1neza pública.
E11 ge11oral, las plantns •lUQ se introducen v11/1111lario111f'11f1~ del
extra11jero. lo son, ca:ii iiempre en vista de los cultivos (agricultura,
s1h-icu1 tttrn, plau tas fru tates ó de mi orno) y cstítn destinadas á
'luedar bajo la vigih:ncia del hombre. En ciertas circunstancias,
una •111e otra. escapa á la vigihlllcia n1a11do e11cue11tra un medio
favorable .v se multiplica con tal rnpidez &lt;¡ne p11u1lci volverse rlailina
,¡ por lo meuos i11cómodH.
En los Estarlos- L'nidos (región t!el Este) la achicoria y el ajo
salvaje por ejemplo, l''ltán comprendi1!0,., en e&gt;Jte ca,¡o; en In Florida,
el jacinto &lt;le agna.
Acá en el país, vemo:i también ciertos cardos - ailemá'l del
famoso cardo raso, que no es un cardo - aumentar c11t11, aiio el
área do sn distribnció11. Lo rni:m10 sucede con el Az11lla, etc. etc.
Reeien, clíns pasados no más, • La ~ación• publicó el siguiente
telegram;1 ele :o;autiago de Chile, refe1ente al r:oll'.'f't o(ir.i11ali.~ ó alfalfa inglesa:
.J~I Centro lndu,.,trial y AgrícoLt y la :o;oe1e1latl N11&lt;'ional 1le Agricultura, nombrarán comisiones para es tu liar el enornw dl..;arrollo
toma&lt;lo poi· hi malt'lza t!enomin11.d11. cla galeni• '(Ue al invadir los
campos perjudica la a~ricultura y propondrá medida!-! al gobierno
pam extirparl11. f..e la illtro1l1~jo en Chile CfilnlJ 1•.ccl'l1·nlr (orraye y
.w' lw J&gt;ropa,q11t/r11•011e1101·me1Yipülez. ocasionando f/l'&lt;twles ¡1r1·jnicios•.
Algunas voces la i11troducció11 de planta:; extranjeras no se hace
sin inconvl'11ientes de otra clase y todo el mnudo se acnenla fJ.Ue la
viticultura europea fué arruinada por el filoxern importa1lo con una~
violes norte-americanas.
Cuando .rn (ICfimalal'iun rs (ol'lible. \'emos •1tw los Yegetales tienen que 'luedar bajo nuestro cuidado pam no regre,,ar á uu estado
i11ferior, si ln&gt;i nueva,¡ condiciones no son del to•lo favornbles y para
110 transformarse en incómodas ó daiiinas, si t&gt;stns 1~011rli~ione&lt;i son
dpmasia&lt;lo propicias.
J:::sturlicmos ahorn la acli11wtaciú11 "" los aninw/1-s.
En sus migraciones sobre la tierrn .V la leyenda dire tambit'.•n, en
ti! arca t!e Noé 1•! hombre se hizo acompaiiar por los caliallos, las
vacas, las oveJlls. las cabras, los puercos, los perros y los gatos ...•
y una que otra gallina tamhit-n.
~o liay &lt;¡ue reprochar á nue;;tros antepa~aclo~. Psta previsicín, que
nos pennilP clispo11p1· clt&gt; elementos de moviliclacl. ele hwrza 1Potriz,

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de alimentos, etc. Pero- en todos los asuntos benéficos hay un peroestos aniirales 1¡ue se consideraban. sin embargo, como Pnterauentt'
do'!lesticados, han regresado en cierto,, punto" al estado sah·aje ;.·
por su multiplicación 11bu1Hlante se han vueltos dailinos.
Así, en algunas regiones de Australia los caballos salvages, comen
el pasto que el ganadero desearía re;;ervar para sus ovejas .v "u"
demás horbívoros domésticos. El mal ha llegado á tal extremo, que
hay que cazar ahora los caballos alzados.
El puerco, queriendo sin duda independizarse como el caballo. st'
ha vuelto salvage en las islas Galápagos y en Nueva Zelandia. Sti
ha multiplicado allí t!e un modo asombroso. Ilochstetter dice. que
tres caza.lores. en en menos de dos año'l han muerto á 25.000 puercos.
,,.allace (Tsland Lifo 1880) cita el 1l1Lño que ha causado l'n lo,;
montes de la isla Santa Elena. la i11tro1lucción de las cabras. Ln.~
selvas desaparecieron Íl tal punto que en un año el gobierno tuvo
que importar materias combustibles por un valor de ~7~!! ;!;'.. A propósito do cabras, quien sabe lo que hacen en nuestra isla de los
Estado&gt;1, las que dejó n.llí el comandante Pierlrabuena, lr.s que SI'
divisan algunas veces desde lejos eu la;; cima~ e~carp1ulas e.le su,.
picos tan pintoresco~.
Como Jo hizo notar T. S. P:.lmer, los gatos domésticos sou también muclias veces pesteR mayored qne lo que se supone en general.
Cuando son numerosos ~n los suburbios de las ciuclades ó en 10-1
pueblitos, no se atacan so.amente á los ratones y á las lauchas sin6
que persiguen y destruyen á los pájaros. En muchas regiones se
les debe la disminución dll las aves indígenas. En Aldabra, á 200 millas al N. O. de Madagascar han exterminado una ospecie de ave
peculiar H. esas islas. el Hougetius aldabranus.
Pero pasemos al examen de la importación de anímale.~ no domesticados. Poi· doquiera recogeremos enseñanzas. No hablaré por
cierto de las migraciones del ratón moreno (llfus clecumanus) nativo, muy probablemente del oeste de China. ni de las del ratón negro (.Mu.~ mttus) 6 del ratón de barriga blanca tllfus alexandri1111s)
6 de Jos mineros (.Mu.~ musculus). Todo el munc.lo sabe pues cuan
molestos y dañinos son estos comensales y con que rap!dez asombrosa se multiplican en todos los países, detenidos exclusivamente
en su distribución por lo,; círculos ártico y antártico.
No hablaré tampoco de otros roedores como el conejo ( Lepus cuniculus) introducido en Australia como animal de sport y que ha
resultado una verdadera calamidac.1 pública. En 1887 solamente, se
mataron en Nueva Gales del Sud más de Hl.18.i.539 individuos. Millones de pesos también ya ván gastados en primas. ensayos de de:strucción, etc,

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Quién sabe :si las lielires (Lt'J&gt;Us ti111icl11") no nos ocasion11rírn un•
día, también á uosotro:&gt; serios trastornos!
En la Jamaica y en varias islas tropicales, algunos campos de
1·al1a do azncar so encontraban atestados do ratones, de lagartos y
de víboras. Los da1ios oc11sionados por las nll11s morena y negra en
particular y los gastos hechos para su d1:1strucción ;-;e calculaban en
cien mil libras esterlinas. Varios remedio,; so habían probado pero
todos con poco éxito.
Fué en :Febrero de 187~ que el Sr. Bnncroft Espent tuvo la idea
de introducir de la India cuatro machos y cinco hemliras &lt;lel Jier}Jl'S/I'.&lt; ni1111,qo. E&gt;itos carniceros no tardaron en multiplicarHe en la
Jamaica con una excesiva rapidez; se extendieron por toda la i,:ila
hasta en Ja., cumbres de las sierras más elevadas. Lo-&gt; ratones di;:iminuyeron notahlemento y ht proclucción 1le azucar aumentó.
Pero á medida que los roedores se pu~ieron 1111b escasos, los mongusos modificaron su régimen de vida. adoptaron c0stumbres má,..
omnívoras y atacaron no solo á los 1E&gt;cho1ws, Íl las gallinas, á las
av~s y á los pe•¡uelios mamíferos, ~inó tambit'•n á las ranas, á los
huevos do tortugas, á Ja,, banana~. 1\ 10&gt;1 ananás. al maís joven, al
coco. etc. etc., e,; decir, 4ue si tlurante 1liez aftos los rnonguses
han sido considerados como benéficos, ahorn se miran como la plaga
mayor que haya podido introducirse en la isla.
En Nueva Zel11udi11, para contrarrestar 111 invasión del conejo ,;e
importaron dos de sus enemigos naturales: el arminio (1'11/orius
1·1·mineus) y la comndreja europea ó JJl'ietfl' ( P11to1·ius nÍl'afi.~).
Destle Enero de 1Hli7 hasta Junio de l8ti.'! el gobierno c0ntmtó la
compra de unos ~i.01111 animales y varios millares de ellos fueron
111rga1los sobre tierras privadas ó domaniale:i. ~in iluda, los conejos
han disminuido poro t&gt;s también ríerto que ftlgunas es¡:ecie&gt;i de aves
nativas llega u á su l'X tenninio.
De paso citaré también á los murciélagos frugívoros (l'tero¡ms,
tole •• ) contra los ctrnles el hombre trata dt' defender"e en California.
Con esto,.; mamíferos aeronautas tendremos una transición natural
para pasar al muuclo ele las aves.
Entre estas habría que examinar lo quE&gt; ha sucecliclo y sucede en
los Estados L'uidos, con la introdución 1lol gorrión (.Pas.~el' domestinu;) realizada por un :;el'ior de Brooklyn que llevó de Europa en
18.'iO. ocho casales de estos pilluelos y los lHll:!O en libertad, lo mi:;mo
que hizo, según In historia el señor Bieckert en nuestrn plaza
de )fayo.
~¡ con primas. 111 con leyes, pueden lo:; Estados Unidos coutrarrestar ahora la multiplicación y la exteusión geográficl'.. rada día.
mayor 1lel gorrión.

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El esto~·nino (Sfur1111.~ ntlflarisl •llte el --e1ior Croppi había propuesto á nue:;tro gobierno intro1lucir para luchar &lt;'Ontrn lñ la11gosta, ha dado también pésimos resnltatlos en los Estndos-l~nidos.
pero aun peores en Australia.
Es que muchas :ives, cuando cambi:rn tlti país, cambian con frti·
cuencia de costumbres, como se ha visto en Xne,•a-Zelandia, respecto á tres aves de Europa: Alawla arrensis, Li.7urin11.~ chloris ~·
TurduN 111e1·11la.

No sabemos tampoco que resultado habría dado en 1rnestro paí~.
la importación del Toti ele Cuba 1¡ue nos ofreció realizar, para
librarno:; 1le las garrapatas. el seiior Jose Santos patrocinado por
la So ·ieda&lt;l 8anniento.
Llegados á e:;te punto de nuestra expo!i1c10n podemos sacar ya
algunas deducciones de aplicación general.
Cuando ge introducen en un país, plantas, aves ó mamíferos
exóticos, tre;; casos se pueden presentar:
l. Las condiciones del uuevo me1lio pue1len resultar tan distintas
de las que convendría al inmigraute, que no se aclimata. Languidece
y muere despul'.·s ele nn tiempo proporcional á ,;u gra1lo de resistencia.
2. 0 El ser encuentra ciertas dificultades. El hombre. sea por ti!
cultivo. sea por Ja crianza y la e&lt;lucación po1lrá atenuarlas; pero si
esos importados quedan libri..do,.¡ ít sí mismos, desaparecen como los
del primer caso, ó bien dflgeneran.
El inmigrante, colocado en esta situación difícil, representará un
provecho solo proporcional con los cuidado:-; que recibirá.
3.0 El importado encu11ntra un medio adecuado á todas sus funciones naturales. Parece que con la transplantación ha recibido
una excitación vital que no conocía en su país de origen. Prospern.
tanto más que no encuentra ya á sus antiguos enemigos traclicionales y naturales. Bn cuanto á los nuevos, 1¡ue forzosamente
·tendrá un clí1t Íl otro, no se han alistado aun para combot.tirlo.
Favorecido ele este modo. prospera y se multiplica hasta que llega
á ser dañino por su mitnno exceso.
Un pez, el hotú ó naso. de la familia de los Ciprinidos, originario
de Ja Europa ce'ltral, ha llegado. siguiendo los canales artifi~i1\les,
hasta la Europa occidental.
Hace unos cincuenta años, empozó por invadir en Francia. la
cuenca del Ródano. clespués la del Hena, drspués la del Loire. etc.
En seguida. que llega á un punto se multiplica de un modo asombroso. destruye en provecho propio el antiguo equilibrio ele alimentación y los &lt;lemás ciprinirlos cuya c1trne seria mucho más prefet·ible.
decrecen. F&lt;.&gt;lizmento cuanclo han pasado algunos aiios el hotú no

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se aprovecha !auto y un uuevo e:1tado de t'rptilibrio se pro1lnn·.
Pasa lo mi,;1110 en los Estados Unidos con la carpa de Europa.
Fué intro1lucida allí por algunos nficionados que. sin los conoci•mientos suficiente:-;. pensabnu obt1&gt;ner ron este pez el mismo resulta.do que eu el viejo muudo. !'ero ha sucediclo todo lo contr11rio.
La carpa se eucontró en tan buenas condiciones para su reproducción que se ha muluplirado al exceso. La,, e:;pecic,, in1lí¡¡ena,,.
mejores que aquélla como carne, han tenido que retroceder en
ciertos puntos. Pero lo pt&lt;or de todo es r¡ue. la carpa. sabrosísi•tm
en Europa, ¡;e ha pnesto en América del Norte. al nivel ele lo;¡
peces comestibles más bien inferiores! La razón :-;e encontr11rÍI~
quizás en la relación existente entre la vida de reproducción y la
vida vegetativa. Los mejcre;; reprorluctores-hnhlo ele los pece., no son loil má" gordos.
Consideremo&lt;1 ahorn un1t estancia-en Santa Cruz por ejemploy supongamos c¡ne la" ovejas sean allí numerosas. :-;¡ un ailo. las
· condicione" climatéricas no son favorables, el pa,,to ~erá esraso ~­
el campo encontrándose recRrgado ele animales. éstos tendrán forzos11mente que &lt;;ufrir.
.Más tarde si al rlueilo se le dice que en el Thibet existen cnbrns
de grnn vnlor comercial, que prosperarínn divinamente en la Patagonia y que bastaría pedirlas para obtenerlas, 111.s solicitarn IH"ob11.blemente. Llegarán en condiciones no mu.\' buenas quizás. de--pués
·de una hnga trave.-í11. Habrá que hacer el descuento de IR:-; r¡ue
morirán en viaje y de las pertlidns de aclim1ttación. Pero si 111. población del campo RumentA., no ha aumentado la cantidacl de alimentos que éste puede suministrar y sucederá que &gt;li los importa•io..;
·comen más ligero &lt;¡ne el ganado indígena. porlrán J rosperar á expensas de este último. l'n;;a.rá lo ')lle pa&gt;lÓ en el primer raso examinado y no &gt;1erá el estanciero quien va !Í. ganar, serán sobre todo,
Jos animales import11dos que beneficiarán riel nuevo &lt;'ambio.
Cuando se mulLiplica la fauna de un arr0_\'01 con la importnción
de pPces nuevos, habría ')ne aumentar al mismo tiempo los alimentos disponibles.
Los piscicultores no son todos naturalistas; por eso no se preo ·
·cupan de las leyes naturales de la distribución geográfica rle los
animale8. No se dan cueuta que In repartición de las especies artua1es y el grado de abundancia de cada una. en cada uno de los puntos
en que viven, obedecen á factores que el hombre no puede cambiar,
obedecen á leyes naturales que no i:;e quebrantan -;.· 1¡ue aun. algunas veces, el hombre ignora.
Si ciertas aguas no contienen pece-., apesar de los muchos oiglos
·transcurrido" en que pudieron ser pobladas tan bien como lo fuernu

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otras, es seguro r¡ue hay un motivo que ignoramos y qtw deberíamos buscar. De otro modo, hay probahili1lllll de •¡ue los ensayos
para poblarlas fracasen, con pérdida de dinero y 1le tiempo.
Los 1rnimales que viven en una región cletermiuada represeutan
el estado do equilibrio á r¡ue lian llef!ado 11Psp1111s di• millarei; de
a/10.~. Equilibrio e11tre sus enemigos y su::i presas; equilibrio entre
i&gt;tts fnnciones
naturales y los medios ambientes.
El hombre po,lrá porturbar este equilibrio natural de los seres de
una región, con la introducción de nuevos factores, pllrO el resultado definitivo nmH·a podrá preveerlo, si no puede mantener constantemente hajo ,,u vigilancia y sus cuidados las especie&gt;1 que habrá
introducido. Con'O lo ha dicho un grau ictiólogo 1-)uizo, el :';1" Fatio. •felizmente para las especies, la naturaleza no es tan brusca
como el hombre en sus exigencias, ha teni&lt;lo y tiene nun mncho
tiempo para trnbajar.•
Pero veamos un poco lo que pasa en Europa, con la introducción
t!e peees norteamericanos.
~o hablaré de un Lugre Amt&gt;ila·u.~ 111·b11los11.~ que los Estados l!'uiJos mandaron en 1b8U á la Exposición internacional de Berlín y que
fué aclimat111lo después eu ciertas regiones de E11ropa l'11tre protestas vi\'Í~irna~ y encomios. Es c¡uti ·

De

yu.~tibus

l't cnloribw; 11011 di.,¡mt111111!1111 .

;\o hablaré de e:,te pez. por la sencillii rnón 1le •¡ue tenemos ba.p;res superiore,.. en tummio y en vtintaja;; culinarias.
Xo hablaré tnmpoco tle la lamentada introducción en Francia del
,'•i'lrn (ish (Eupumutis yibbo.rns) de los Esta1los Unidos, uno de los fa.
1110sos pec1»~ tlP s¡wrl. El Sr. Titcomb (1\ él mismo, confesó acá que
los peces de esta familia deberían &gt;:1er introducidos con precaución
porqué cmucho::i son muy voraces aunque comprende11 algunos de
los mejores peces de recreo de Norte América. que oson muy busc1&lt;uos por los pescntlores de ca Ji a•.
~olo me ocuparé por el momento de la truclm arco-iris (,'J'11lmo
iridn1s) que con la omblea de arroyo (Salrrli1111s fi)//li11alis) son los
únicos que presentaban un verdadero iuteres para los piscicultores
de Europa.
Como la trur.ha arco-iris puede soportar tPmperatur11&gt;1 más altas
•iue las c¡uu soporta la trucha indígena; ccmo por otro la.Jo no nece~ita a~trns tan 11ereadas. se ha heclio en Francia torio lo posible
para 11climatarla y he podido constatar en el estuhlecimiento de piscicultura. t11n impertante, del Sr. A. Lobre, en el .Tura (La :\Iothe
.rEcrille,¡) los re;;ultados halagUeJios que da este pPz.-en piletas .
(l)

Bol

)1in1't. Agricultura. T. I no l · 19U4.

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cementadtts-aunque e11 Europa su carne sea inferior á la de la trucha ele allí y hayan también desmerecícla&gt;&lt; las calidaile,; c¡ue tiene en
su país de origeu.
Algunos piscicultores de Francia opinauclo que la trucha arco-iri&gt;11
pez importado desde aiios at;:ás, estaba yn enteramonto aclimatada,
largarou sus alevinos &lt;'ll los arroyos. Los pececito~ en su mayoría
no se han rlesarrollado; alguno::; han cre&lt;'iclo uno ó varios años, de::;aparecieudo luego y deja111lo casi tocL1:; las aguas tan desiertas co1no antes.
En Inglaterra tamhit'.·n, los pt1riúdico&gt;1 especiales se quejan de la
1'&lt;.rn i8llÍ11!J Uni11bou: cle C'sta trucha que se desvanece !
En el sud de Alemania este pez e11contró en su µropagaciúu un
obstáculo más definido. En ciertos establecim¡entos do piscicultura,
morían por ccnteuare&gt;l. ],,. onfermedacl c¡ue atacaba á los individuos,
aun á los do :3 á 4 alios 1111. despoblado arroyo&gt;; enteros.
El Dr. Hüfer (') director de la estación de biología aplicada á la.
piscicu!turn, en l\[unicl1, constató c¡ue esta epizootia ern causada por
una lumia ( (}ctobotlirimn .rn,qittatw11) que vive :;obre las bran•~uias
de la trucha lirco-i rís.
Esta tu·nía era antes mn,v e&gt;1ca&gt;ia y no proclucÍ1l en la trucha
europea (,Sa/1110 fw·iu) ninguna muuifestación mórbida.
He había producido clesclP mucho tiempo el equilibrio fisiológico
y específico. Pl&lt;ro surgll una cuestión mucho más seria.
La trucha arco·irís no es, según p11rece, sino la forma joven de
la trucha cle Gairdner {Salmu (/aitd11,.ri ).
Trrs h ~chos tienden á coufirmar esta opinión . l.º La ten1lem:ia,
ahora universalmente reconocida. de 'a trucha arco-iris e11 &lt;leHctnilPr
los arroyos &gt;:1iguiendo la;¡ corrie11tt&gt;s. carla vez que le es posible.
'.!.º l'na especie clo c!t•geuernción de ht trucha arco-iris en las aguas
interioros de Europ11. 011 las cuales parecí... haberse aclimatado lo
más bien.
Si la forma joven perte11ece á un:~ especie qur tiene &lt;¡ue ir al
mar ¡rnrn su cle,;arrol Jo completo, ~e com¡.irende sin necesidad de
insistir. que en las agun;¡ exclusivamo11te fluviales no hará otra
cosa que vivir cle un modo miHemblo.
3.0 El sefior .J affé piscicultor en Hauclfort por 0&gt;111abruck (Hanover) recibió de la Comisi0n federnl de pesquerías ele los Estados
unidos, huevo&gt;; del rnlmón CllbPZ&lt;t d1: &lt;ICPl'fl ó trucha ele Gairdner
c¡ue procedían cle Trinity Hi\•er. Al def!arrollo estos huevos le dieron
alevinos iclénticos á los cle la tn1cha arco-iris. pero cle crecimiento
mucho 1•1Ás rápido como ern rle presumir por trntar&gt;le rle huevos

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14 -

puestos por ejemplares de peces no donwsticaclos ·' de gran t1tm11i'io
(15-20 kilos).

El sei'ior J,.ffú quiso ver &amp;i la Lrncha nreo-iris cuandc- vu al mar,
regresaba por lo menos con facilidad ni agua dulce. Hizo pues
• echar en el agua. en l!lO:!, más de 25.fl()() pececitos de un a11o y en
1903 echó r, á 7.000 individuos de do" aiio" de eilad. .\..1 mi,.,mo
tiempo 30.000 &lt;le esta&gt;&lt; truchas se lanzaron en el río \Vamow 1¡ue
deflemboca en el Báltico.
De los resaltados que obtuvo hasta la fecha. no sé nada.
J,os interesados en la introducción de los salmo u es aniul romos y
de la trucha arco-iris en la Rep1i.blica podrían decirme que todo
eso no les importa y que si el animal tiene que ir al mar para
volver al año siguiente á los ríos para el desove, eso no constitu.ve
· un inconveniente.
Esta bien, pe1 o preguntaré á estas personas si conocen las condiciones biológicas 1le las desemboc11rluras de los ríos á salmones
· en el hemisferio norte y si han visitado- para compararlas á t&gt;stas-las desembocarlnr1u1 del Río Negro .Y del Rio ~anta Cruz. Seguramente habrán notado allí la presencia enorme 1le rlelfines, sin contar á
los Jerbos de un pelo. Pobres Ralmones pues, los que tendrán que
cruzar dichas desemhoca1lnra&gt;&lt;! Será el caso rle repetir ron el poeta:
A¡1pm·n~f

rari

11w1tf&gt;.~

in f/ll1',r¡ilP

ra.~tu !

Porqué no tenemos salmones indígenas~ El 411e 1¡uiera tratar tle
contestar á e~ta pregunta podría justamente relacionarla quizáK á
una mayor abundancil\ de enemigos costaneros de gran potencia.
Dentro de años, si t1e ed1an siempre al agua nuevas é importan. tes remesas de salmónidos anádt·omos, creo que se podi·á coustatar
algún resnltado. l'ero creo también, que por mucho tiempo, 110 estará en relación ningurrn con los desembolsos efectuados.
Cada país tiene su clima, sus tierras y sus aguas y este" fnctores
determinan en grnn parte sus producciones.
' Conocerlas bien en primer lugar. aprovecharlas después en debitla
forma y ptirfercion1trl11!'&lt; los más posible es lo que conYiene.
La introducción de peces nuevos es un asunto tan serio que el
• Congreso internacional de piscicultura de 1!100 ( París) emitió el voto
siguiente (1:!): •que el ensayo de i11troduccilÍ11 ó la introducción
mfama, de especie.~ 171' fil'.CCS exóticoN. en los cursos de !\gua y en los
lagos internacionales. asi como la ele la anguila en las aguas aún
indemnes de esta especie, no seim efectn11.clns sinó con la autori:nció11 pril.via de las naciones interesada.~·.
En Chile, cu11.ndo se trató de introducir salmones (190-2) se nombró
• una comisión encargntla de indicar cunl era la especie que má-;

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�· convenía. l\Ii di~tin:.i;u;do amiii;o Dr. Fecierico Albert, jefe de ll\
sección de ensayos zoológicos y botáni cos del :\Iinisterio 1!e Inri.ns.
tria. presentó, romo secretario de e,;a comisión. dos trabajos (\) de
sumo inter~s. Ya en ll-&gt;!17 el lllini,,terio de Industria .'· Obra~
Públicas de Chile hah1a solicitado informe ele u11 piscicultor ~orte­
americano. D. \V. Anderson ~mith sobre la intro1lucción del salmó11
en eso paí".
La piscicultura providencial, la iutrodurción de animales extranjeroR y no domesticados. requiere mucha precaución y mucho t1110.
Hay que desconfiar de ciertns ofe1·tas. para no ~astar inút:Jmente
el dinero y algunas ,-pces arrepentirse luego.

Ti meo D111wos et rl on11 (ere11f,,s
Tengo miedo á los Griegos aun cuando traen regnlos!
flin embargo, en el caf'o presente, no tengo miedo para nne,,tras
poblaciones ncuáticas, especinlmente pnra la.- que vin~n desde Bueno,.
Aires hacia el Norte.
No es un secreto para nadie, según creo, que si han venido al
país peces extranjero,¡. no fueron solicitado&gt;' por la oficina técuica
del Ministerio de Agricultura, ni por el mismo :\[iuisteno, r¡ue no
juzgaha sin duda, 1legailo aun el momento oportuno. Ha.'' que
dejar á César lo qtw es de César; r¡ ne cada uno reciba las felicitacionei:; que merezca pero también que cargue con las i·esponsabili1lades que podrá tener.
Pues. cómo vinieron estos peces:A este respecto lo 1¡ue puedo decir. por Hhora es lo qn~ me
confesó, antes de morir, un pequeño snlmouete fm11l-lnkf'I/.
Parece que' los peces de allá, después de leer algunos perió1lico:.
que habían caído al agua. adoptaron la doctrina de :\Ionroe y proclamaron que América f'ra para los peces l\mo1·icanos.
Por otra parte. e,; intere;mnto Jo que me contó---estirándosti el
bigote· uno de nuestroB bagres, 1111 viejo de mucho saber -;.· de
mucha experiencia.
·Do vez en cuando llegan de,.;de aguas lejanas, peces que vienen
á visitarnos. Algunos tienen armaduras de plala ó de oro: otro~.
parecen tan umantes de adornos que no pudiendo colocársPlos todo"
en el pecho, los ostentan también en lo~ co-,tados. en el lomo y
hasta en la cola.
A todos ellos los recibimos- dijo el bagre en tono joviAl-con
nuestra cultura habitual; la piscicultura os bien conocida!
Pero cuando vemos que estos extranjero;; quieren disfrutar de
nuestros bienes ~- de nuestrn comida. el pacú muestra sus dientes
(1)

L:t intro1lncl'ion 1lr. IP~ :-nlmone~

Snlmo :''llnr ú Salmo qninnot

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Sn.huo :-n.la.r!

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1ll -

ele cri::.tia110.-para intimidarlos no más. pues él prefiere las frutaspero el 1lorac!o, la tararira, los dientudos, las piralias, etc .. etc .. afilan sus estiletos. sus dagas y sus cuchillos ,v .. .... Ja pura verdad
es •¡ue nosotros concluimos con todos aquellos.
En ciertas ¿pocas del aüo, vienen también del mar, peces e11:1morac!os. ~o comen casi nada, sólo piden palacios de cristal, rincones
l11:!!"111osos y solitarios. Son uno:&gt; poetas; celehran sus nupcias pero
nosotros hacemos el banquete. El vivo vive del zonzo ...... •
~lientrns me habhba este vieio po~itivista: un manguruyú. fuerte
como un huey. ,,ti reía Rbriendo una boca gl'l\nde como un arco de
triunfo ... .. .
Con tan bue11as disposiciones ,¡., parte rle nuestro" peces indígenas. no temo para ellos la lucha por la vida.
Además. en el mtm.lo de nue:-itras ap: .1 as abundan los peces acorllzados, los ¡wr!'s dP tl'mible" espolo11es y tampoco no faltfln los
peces torpedo,.

""*

*

I a 11i.~cic:ultlll'a de af'Ír'io11cul11s es ya mib científica, :-;e llama de
aficionados porque es la &lt;¡lle los pescadores con cai1a, sus socieda1!es
y confe&lt;l«Jraciones fomentan directamente ó por suhvenciom's.
Se llama también algunas veces, en Europa, pi&gt;icicultura cficial ó
pública porque es ella la 1¡ue los gobieruos ó Ja,¡ provincias hacen
practicar, en lo:; estRblecimbuto,.¡ c¡ue sostil'nen.
~ti trata de multiplicar en las aguas, en los meclio::i uaturale:i, los
peces imlí.irnas i1ue viven en ellas 6 que se "11\be pueden vivir con
toda certitud, parn sacar el mayor provecho posible de la pesca,
,,ea bajo el punto de vista del consumo, sea también bajo el punto
ele vi;;ta del sport.
En t!stos casos. 11110 no se sujeta á cuidar constantementl• í1 los peces. Hasta, por lo general, echar pececito:; en vivero,¡, lagunas
lagos, arroyo!:! ó río:; y c!ejllrlos que los cuide la naturaleza.
Este sistema exije sólo pocos co11ocimie11tos y cuidauos y cualquier persona medianamente 1lotada es capaz de aplicarlo. (1)
Pero hay que tener presente: l" que los resultados de este modo
de proceder son simnpre más ó menos aleatorios. por lo menos cuando las operaciones no pue1len hacer:&gt;e-y es el raso general-en una
escala Pnorme y eu agua~ bien vigiladas. ~· Que, en todos lo11 ca11os
110 conviene tra,.¡portar solamente huevos ó pececitos recien naddos
de un punto á otro, sinó que conviene rria1 los en el agua en que
'1) En Kf·ueru.I ~on lo~ gunrdas forcst:ile:-- f(Ue ~e ncu¡uln &lt;le c~to:-- trftb~\jo1'1 y perciL(.'n un pt,•111H\il.o :--nbn•..:ncldo d nrunte lo~ trc:-i 1; cuntro me:--e~ u.t nño qut,1 &lt;'."' cuando

hay

hu1~v o:oi

itue ,·igll11r .

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lí -

tendrán que nnr ~- hasta tanto posean las fuerzas necesaria,, para
bm;car sus alimentes~- defenderse bastante bien contra sns enemigos.
El término 1!e seis á ocho me:ses. ,;e dehería considerar como un
límite pru1lencial para la mayoría de las especie,; que hoy "e crian
artificialmente.
Es necesario detenernos un poco sobre esta piscicu lt nra &lt;le aficionados.
Se basa sobre tres principios:
1°. Depositar en agua libre. hue\·os fecundados (¡ ale\·inos recien
nacidos, es usar los procedimientos de la nalumlez11.
2º. La fecunrlación artificial sobre torlo por el método seco, da un
porcentage de óxito mucho mayor que la fecundación natural.
3n. Si los huevos y los alevinos quedan. durante tres cuartas partes de &gt;1u existencia. resguardados contra Ja¡;; causas de destrucción
que existen en las a¡:?;nas libres, se opera tres ó cuatro \"eces mejor
que la naturaleza.
En resumen, los procedimientos de la mayoría de los piscicultore,;
valdrían más t¡ue los de la naturaleza. Ha.y que estudiar esta cue&gt;-tión de un poco cerca, como lo hizo á principios ~e este alio, el Dr.
H. OltraJLare, profeRor de la ll niver~idad de Ginebra.
La Suiza, á ca.usa de sus arroyo!&lt; y lagos tan nmnerosos, rle 111.«
fuentes de varios rle los ríos de Europa, todos de aguas frías y claras, de los habitat:s tan variados que ofrece á los poces en distinta-;
altitudes, &amp;. causa. de su población densa y culta. de la facilirlad df'
vigilancia, etc. se presta mucho á la piscicultura -:.· es relativamentP
sencillo cerciorarse de los resultados positivos que !'le obtienen.
En el alio 1889 este país puso en sus aguas 12.138.000 alevinos.
En el año 1897 este país puso en sus aguas :28.512.000 alevino~.
En l in en ol uilo 1903 llegó á la. suma colosal de 38.1)25.000.
Este último dato es sacado del informe al Consejo Federal publica.do en el Bundesbla.tt.
Estas puestas colosales de alevinos de piscicultura no han dado,
a.pesar de todo, sino resultados insignificantes
Si calculamos en 5 6 6 francos el precio de mil huevos embriona.dos y 9 á. 10 francos los gastos de crianza. hasta 15 días de:;puós
de la reabsorción de la vesícula. y para gastos &lt;le inmersión. se ve
que el costo mínimo de esta. operación pasa. de 1!):2.000 francos!
Examinemos pues uno por uno y con el Dr. Oltramare, los principios de la piscicultura. de aficionados.
1.° Cuando el piscicultor coloca. en aguaR libres, huevos fecundados ó pececitos, es falso que imite una operación de la naturaleza.
Las truchas, por ejemplo, cuan&lt;lo llega el momento del desove,
·estudian con mucho cuidado-y co11 P/ in.~tinto qur 110 SI' er¡ufroca-

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1~

los lugares m&gt;is favorables para la puesta de -.11.., liuc\·os. Elijen sitio.; no muy hondo,-, los limpian poi' friccioncs repcti&lt;las-fot'man
.mn espt&gt;1·ie.., de exc1waciones-&lt;lesti11a•las &gt;1 pro,lucir remolinos y
fal'.ilitar la fecundación.
Los machos se reunen en esos parajes y 11110 dt~ lo-; 1•1:.~ullados
i11di1'f•r to.~ de to1lo,.; estos trabajos y 111ovimie1llrh e" d1•s1'al'tar de la.
veci1ul111l los pececitos extrailos.
El desove empieza, sigue á &lt;liario, sobl'tl todo du noche y esta.
coudici1j11 permite también al huevo &lt;le escapar á ciertos peligl'os.
En sP~uida 1.¡ue el huevo ha pet'dido su materia a~lutinante, la
•~Ol'riente lo lleva hasta que encuentra iutel'sticios entru 1los piedras
{¡ un rn111olino arenoso en el cual 11ueda en los dos casos más ó
menos invisible y poi' lo tanto al abl'igo ele la voraciclatl de sus
enem i~o~.
Al 1111rer. tJI pececito. pesado á causa de ti\1 vesícula, se escoml&amp;
hajo una pitJdrita ó un poco 1le al'ena y se V&lt;l 11costumbrando poco
á poco al ver pasar los pequelios seres que más tarde le van á servir de alimento. Por una larga y lentr. e.lueacción apren1le á cono_
cer &gt;1 sus enemigos y á sus elementos &lt;le m1trici,)n (infusorios. crustáceos etc.).
A me1li1ln •¡ue el vitelo se reabsorbe. lo.; músculos se ponen más
fuertes y el pececito empieza poco á poco á aco,;tumhrarse á Ja corrient&lt;'. 1-:-;tu,; adaptaciones naturales y lentas-como rlebn1 i;er todai;
l11s mla¡dac:ione.~.-los piscicultores 110 las tie ne'n más en cuenta que
las t! th•·1ia1Llas de la biología ge11eral y por lo tnuto muchos fraca"º" se explican.
1J11an&lt;lo el hombre trata de imitar á la nutnraleza, la copi11. siempre
mu_v mal. tal como nn mono puede imitar la sonrisa &lt;le una
11111jer hermosn .
.\1ncho,; pi&gt;:!cicultores cousideraban el saco vitelino como una
provisión d¡htinatla á completar unicamente el desarrollo físico de
los peceeitos. ::So les rlaban pues de comel' hasta su desaparición
completa.
Es por ltaher ;;eguido esb~ práctica tan chuii1rn que los tJStablecirn it:mtos oficiales ,le Huniugue y Bouzey. no !tau reµoblndo 1ti11guna
11¡.pta. apesar tlt' l:!sfuerzos considerable,., ,¡,. sumos cuidado~ .Y de
mucho dinero.
El suco vitelino, que es en realidad para el pececito una molestia
-;.· una cuns" constante de peligros, habría &lt;lesaparecitlo en los milhues de siglos de la evolución de Ja,, especies y habría sido reabsorbido durante el desarrollo del animal en el huevo mismo, como
Jo e,. en las gallinas y en tantos otros :;ere:;; -&lt;i no correspondiera.
,¡ &lt;'iertas ucct'sidades, á las cuales pocas personas se han fijado.

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�- rnEl saco \'itlllino sirvP JllU'll alimeutar al peeecito ,Jurante el período ·
&lt;le -;11 eduración y permite tle afrontar los ayunos forzados quo su
pocl\ perida le impone en la persecución de i;u~ presas. El saco
vitelino representa así, algo como el rol d.,J volante 1le 111.s má1¡ui11as; [rata de nrnntener el equilibrio fisiológico y de restituir fuerzas en la medida neces11.rin.
Es bien u1111 reserva de alimentos. pero una reserva que se debe ·
~astar durante la instrnccióu dPI pececito, dm·nnttl el período tl11 las
experiencias y tanteos r1ue tiene que efectuur.
~.· Decir •¡ne Ja f,_cund11c1ón anificial dá un porcent11gtt mncho
mayor de ltm:vos fecunducios que la fecundación nntural, no es más
qne nua opinión á priori. Ningú11 piscicultor pues ha po(li1lo comparar el modo naturnl -;.' el modo artificial de fecundación.
La ciencia no puede y 110 debe crt&gt;er ,,¡no lo 'll10 constata (1s¡ca ·
y 11ud1·riolnu1tf P.
3. 0 Los hue\·os y Jo" alevmos eu lo::. tanques y en ltts piletas de
piscicultura pueden :;er puestos al 11brigo de ciertos de Rth enemigos
(demás peces, ranas. ratone&gt;l, aves acuáticas, etc.) y de ciflrtos
inconvenientes naturales (crecientes, temperatura nnormnl, etc.) pero
poi· otro larlo encuentran epidemins .v enfermed11des criptogám1cas
(/,'11¡n°1J/P.1fllia, etc. desconocid11s. ó casi. en la criumrn. en el estado
natural.
Con:sidcremos un pececito proveniente do una fecumlaciiín artificial
ó crin.Jo en los tanques de un est11blecimiento de piscicultura, lejos
del ruido, de In luz ." de cuaJ.¡ u ier enemigo y 11 l nia 1 no se i., ha
dado rle comer dtuante todo el peri?do lle renbsorción de la veskula
vitelina. El pi:;ciculror, •¡ue ignora el arte de conse rvarlo más
tiempo. se apresurarí1 en ponerlo en el recipiente 1le viaje y mandar
el pececito al arroyo, sin preocup11rfle muchas veces, n111yormente,
&lt;le la,; !'ondiciones que re4uiere.
Así es. dico el Dr. Oltramare. que hemos visto en Ginebn., pobres
alevinos echados en una corriente impetu&lt;&gt;sa del Hódano. en
una región infestada 1!e perca,,, de jóvene:i :;olio» y de mur.. las.1
· Dépaysé&lt;:1, aveuglés par un jour llll'lllel i Is u 'Haíent pas habitués
par le bruit ac;sounli,;sant de l'eau¡ ne sar.hant ríen de l'art de se
nourrir et &lt;le -;e p1·otéger, •¡ne peuveul devenir la plupart de ces
infortunés, sinon la proie des nombretix ennemis 'llli les guettent.
A moins qu'anémiés par le jeiine ¡, rolongé au'luel on les a s:rnmis,
portant en eux le germe des maladies contractt'·es en captivité, ils
n'aillent misérablement crever entre deux cnil!oux. (Dr. H. Oltramare
in: LP p¡;che111·. Enero HO-Uifl5 ).
Par11. •¡ue la piscicultura ele afirio1rndo-; 1!é algunos re:;ultl\llosyue no serán nunca &lt;'Omparnble,.; 1:011 lo-; il&lt;' la pi~1·ir.111t11ra natnral-

M. A. Q.
BIBLIO f'l:.CA CJ!NTlil.
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es in(lispensable &lt;¡ue no se echen en 111s agu11is sino pllcecitos y:~
relativamente (lesarrolln(loti (Oml~ á Oml! de largo). Pero en estll
caso el valor comercial, que ha.r quo tener siempre en cneuta en
estas c11estiones, ascendería aun en Europa, á unos trescientos
francos el mil! Para las truchns europeas, criadas en muy bue1111~
concliciones habría que etiperar que tuviesen por In 111P11os cuatro
meses de ejnd, pero naturalmt1nte qull las (le un año deberían ser
preferidas.
Inútil agregar qne hay que toma1· ~iempre muchas precauciones
al efectuar la emisión de los alevines en las aguas libres. (Elección
du la!i aguas,- remansos, fondo do arena ó peqnelio pedregullo,mantener el recipiente 10 minutos en el agua del arroyito, lienarlo
muy despacio con ésta, arreglar abrigos en el fondo para que los
pececitos después de nn tiempo de descam10 necesario se vayan
acostumbranrlo á la corriente, esperar una hora antes de vaciar el
recipiente, vaciarlo poco á poco dentro del agua y de 1ni•do tal que
la corriente no :se lleve á los pececito8 enseguida y lejos, etc.) ...•
Con esto, y con todo, los resnltadol:l-principalmente pllra pecel:l
exóticos-no guard11n casi nunca proporción con los gastos originado.i.
•Un hecho qne ha sorprendido á todos los (¡uc se han ocupado
penmnalmente de la repoblación de nuestros torrentes, es. que los
resultadol:l obtenidos fneron siempre y á menudo. bastante inferiores de lo que se esperaha.
Cuando en un torrente propicio á los salmónidos, pero en vía de
despoblamiento, por ejemplo, se han echado 10,IJOO alevines &lt;le trucha, se Psperaba ver al cabo de dos ó tres años, pulular los peces
en esas aguas.
Diez mil alevines deben proporcionar 10.000 truchas, pero teniendo en cuenta las pérdidas, siempre inevitables, deberán quedar
á Jo menos unas ocho mil.
Casi siempre, por no decir siempre, se const1lta con decepción,
que al cabo de ese largo lapso de tiempo hay apenas algunas truchas más que antes de la repoblación. cuyo conjunto no reoresentn.
·casi nunca más d':ll décimo de lo que se ha. introducido•.
Es en estos términos que el profesor Dr. L. Léger, de la Univer::iidad de Grenoble (Francia) .v director del laboratorio de pil:lcicultura, confiesa los fracasos que se observan en muchos arroyos
de Francia. Este señor expone en un interesante informe (1) algunas razones que explican la falta de proporción siempre recono(1)

len

La. valeur nntritivc des torrents do• Alpc• ot les c11n•1•qncncc" r¡ni en decoudo vno dn repenplemcnt (Bnll ;)M. Cent . A•¡nicnltnre. U1•c . 1!1041.

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21 -

cida entre los sacrificios pecuniarios que los gobiernos se imponen
para multiplicar los peceu en los arroyos rápidos de las sierras y
los resulta1los que se obtienen. ~e~1ín este autor: l. ' El valor
nutritivo do los torrente.~ de montalias es en general poco ele\·ado.
2. 0 En estas aguas los mayores enemigos de los alevinos, son sus
propios congéneres de mayor edad .
En Octubre de 18!19, la División 1¡ue er:i entonces d!l Caza y pesca
del ~Iinisterio de agricultura, mamló al Dr. F. Silvestri ~· á su na
turalista L. H. \'alette para reconocer las condicione,¡ biológicas de¡
Río Santa Crnz, del Lago Argentino y ele la laguna Rica. Al regreso, en 8U informe preliminar. 8¡[vestr1 declaró 1¡ue el plankton del
Río Ranb Urnz era casi nulo .v que no le fue posiblfl encontrll.r otras
especies de pece:&gt; fuera de las do:&gt; conoci1l11s descle casi un siglo atrás,
por la expe1lición de Darwin; una tmcha ( J&gt;e1·ciclithys lrl'vi:&lt;'I y nn
GalaJ'i11x á los cuales se podrían agregar: 1° un bagre- Di¡ilomysfPs
papillos11s que he recogi1lo llllí en um:~ y que encontt·t'• despué:; en
el Limay y en el Neuquen¡ 2°: una lamprea á la que :&gt;1~ ha dado, á
causa de sus colores, el nombre de Ban&lt;lem argentina ~· que he llamado: Di1misia ¡wla!J1i11ic11.
Por lo tauto, el ~anta Cruz pitrece asemejarse mucho á los al'l'O·
yos descritos por Légcr. ).lucha agu~t fría pero pocos elementos 110
vida.
..

!:

La [1iscicult11ra rr1ci11nal 1i priracla es la piscicultura intensh·a
Ia única r¡ue es verdaderamente industrial. Los peces se mantienen
en estanqu;,s ó e11 piletas de dimensiones reducirlas. en 111s cuales
hay que 1tlimenta1·los 1liarinmentP. ~e crían como si fueran animales
de corral.
Estos métodos necesitan una instalar.ión especial, un conocimieuto
más profm1do de las costumbres y necesidades do cada clase tle
peces y re1¡uiere, por fin. cuidados con:;tante:;. Pero también sus resultados no se puellen comparar con ninguno de los dtimás.
Esa es la verdadera &lt;•anadería de las aguas, de la cual habló re·
cientemente en el Congreso con la autori1lad de ,,u elocuente v persuasiva llfllabrn el selior Senador :M. Lninez quien se propone prestar
á In creación y al 1lesarrollo de la pi-;cicul tura nacional, la mRyor
ayuda posible con tod:i In fuerza de &gt;Hls conviccione:s y con el pres·
tigio de su alta situación.
Por el momento, la piscicultura privalla es la que aconsejaría ante todo, cf\dn vez que fuern posible, como siendo IR única que puedo
dar prácticamente resultados inme.liatos. y positivos Lo demás no
pasa, muchas \·ece~, de una buena iniciativa. de un intento cuco·
rniable.

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~2

-

E11 dl'rta"' circ1111staneÍ:h, más bie11 e,;pel'ialt""· ,..,1 11011111 buenos
resullado,.., pero de,.;graciaJamente co11 demasiaJa frecue1H•ia todo se
reiluc·e. 1•11 llllll'hos paise..,, á un bPau !fi'Sll', {l la parada del semhrarlor.
'l'P11dría que ocnparme, ahora, de las clbtintas opPraciones ole la
pi.~cicallura i11tl11,lrial, aprovechando para ello los documentos adquirí.los e11 111is últimas visitas ít lo,; principales establecimientos
piscícoJa,; ola Austrw, de Italia y ole Fnu1&lt;·ia. Pt'rO como mi i11tenci1)11 no es de l'ntrnr esta 11oche, en oletall1•s tt'.·r11icos que quizas
solo i11teresarn11 á los especialistas, ahordarú l'll segui1la el examen
del estado actual de la piscicultura en el país.

*
E11 l.011or de In n·rdad debo decir o¡ue fué &lt;•l Dr. F. P. :\Ioreno,
•¡uitm primero tuvo la irlea de cles¡,rrollar la pesca t:o11to en los
lagos d1~ la o~ol'llillera &lt;'Omo e11 las costa~ atl:111ticas, ~· establecer
Juego la hora torios olti piscifactura. Por c::o me ll11111ó e11 el alio 1b92
á fin ,¡., estucliar la fauna actual ,1 las conclicio11t•s hiolü~icas de las
agua ... , tanto ole! i11terior como del mar. e11 vistA. de npro\·ec:har después slh n •¡IHJZlls inexplotadas. ~¡ los re-;ultados 110 fueron inmediatos fut'· d1·l11do :\ circu11,;ta11cia-; ¡ue na.líe iµ:nora, y ¡', trabajos de
c11nl..te•· mhs a¡11'l'lnia11te. ·
:-.1!1 P111l111rµ;o, cada aüo, pacie11te111cnto so ha11 ac·1111111lado &lt;latos
do 1mporta11cin, o&gt;e han publicado ya alµ;nno,; ••smtlios y hwgo gerrni11arÍI el grano revelánolose lo~ resultados.
:-&gt;1 0·011 ... i1lt&gt;ramos como parte intagrante ele la pisckultura 111. intro&lt;lucci(Íll y ac:limntación de peces extra11jero,.,, hay que notar que las
carpas han ,,irlo adimataclas hace alios. co11 buPn éxito en el país,
tanto t•n la provincia ele Tucuman por el Sr. IIilt•rnt, como por el
8r. Gem·ral Ro&lt;'A. en la provincia cl..i Córdoba, .v el Sr. L. Quinard
eu \'illa ?\Iercedes, provincia de San Luis. 'I'amhi~u las introdujo
varia:; vece,,¡ en estado rle alevinos un pi:'!cintltor dP Bueno'i Aires,
muy competf'nte. el Rr. R. Lehman.
La carpa(Cypri1111s C&lt;ll'JIÍO) existe tamhiP.n en los tam¡ues de la Oficina
~Ietcorolóµ;it'H Argentina, en Córdoba y en varios otros puntos del país.
Según nn ol11to de mí amigo el Sr. A. Claraz, el Sr. :\lou:;sióu habría t;1mbién importado 1IP::&gt;ole París, huevos de la trucha arco-iris,
los qnt1 fueron .lepositados en &amp;I orroyo ne Hurliugham y parece
que de vez en cuando se consigue allí uno que otro ejemplar de estos
pece&gt;'.
Como pez de recreo se ha introducido, hace mucho tiempo, el pez
colorndo: Carm;.~ius aurat11s. Alguno,; de estos fuerou largados en la
Primera lo.&lt;11111&lt;t que pertenece al Sr. Emiliano Yav¡uez. en 111. provinria o't&gt; ~1111 Lni.-.

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�-

~3

-

I11útil es ailadir •¡ne allí 1·omo eB tod.t-; partl's doBde ha sido
•
1o. c"t'~ pt&gt;z tan rnst1co.
• "
11u¡iorta1
se ha m11ltiplir.1do l'Oll facilidad y
ak«nza a ¡:;r11111les tamailo,;.
'-'1 b 1•11 &lt;' 1 J!1!10 fuero11 agregado,; á la Co111i,;io'1n Hidrográfica del
Hío '-'a11ta Crnz. el Dr. F. ~ilvestri y t&gt;l 11a~uralista Sr. L. \'alette,
á fin di' Pxplorar didio río h«.,ta su'! 1m .. iente-;, pa1·a co111¡1l1•tar los
d11to,; '[lit' yo poseía \' lnego cerciorarme del grado de posibilitlad
de introducir allí 1•1 salmón del Atlántico; si hit&gt;ll l'll J!llll l'l '-'r. '.\Ii11i,,tro dt• Agri1'.lllturn '.\l. narcía '.\lé·rou. lllC ma111l1'i :'\ Ctit\ldiar
la confli11•11cia del Li11111y y te! ~euqnen con es11 mismo propósito,
co11sidernhn •¡ut• nuestros co11ocimie11tos eran insnficicntcs, sohrl' Lodo
1'11 l't1f1nto {1 las v11ria&lt;'iones de tempcratur'l u11ual, ,¡la fauna y demás
co11di1•iones biológicas para l'mprender en esos puntos, 1·011 1"x1to proba hit&gt;, las introdurl'iones de pece,; extrn11jp1·os. Y segú11 mi opinión
er.1 mucho más pn·ft.rible tratar de explotar pri111Pro lo &lt;[lltl teníamos y 11111ltipli1·ar des1rni:s nuestro:; peces i111li~L·11as, ta11 buenos
como los deu1í1s. sola la carpa podía des•le ya ser puesta ·~on vent11ja en las «gn«s apropiadas que BO se presta:-e11 [1 la multiplicació11 de pt!Ces rl&lt;' 111t•Jor clase.
F11é cu esa t'·po1'fl •¡llt~ lleg•", á ¡1ed11lo de 1111ostro ex '.\li111-&lt;tro eu
\\'ashi11gto11 Dr. (;arda '.\!éron, el distingui&lt;tO jeft• dt' bt Dh•i-,ió11 de
pisl'icnlturn dti los Est&gt;tdos Li11idos1 seúor .J. \\'. Titcomh. \'isitó
sucesíva111e11te Nahuel-Hnapi, las ::.ierra,., do (c)nlobn, ,.¡ ·~11rso Jel
l'arnnít hasta &lt;.' oniP11tes y Asunc1ÓB, los arroyo,; qno 1iaj&gt;111 del
'l'andil y de 111 \'entana; visitó también conwigo las laguB:ts encade11atl11,; de la regió11 tle Chascomus donde le mostrí: los huevo.i del
p1-1j,.rrl'y y In gran h1cilirli1&lt;l que habría 011 olite1lt'r]o,.;, focnndarlos
y il&lt;'vHrlo,.; á distancias rclativameute grandes.
El se1ior Titcomb preseBtÓ en dos infor111es el 1·,1:;:iltado 1le sus
01Jsen·a1·iont's y un mes desp11és so mandó Jn primera remesa de
huevos de peces norteame1·ica11os. Salieron de Nueva York el :2() de
E11t&gt;ro t!e :Ulll, lleg&gt;1ron á Buenos Airt&gt;s el :20 dt&gt; Ft brero, á ~ahuel
Huttp1 PI ·l de '.\!anw .v fueron puestos el 7 en los aparatos de
eclosión.
E. ,.;elior E. A. T11!1ttn, piscicultor 1le 111 Comisión de Fi.~h aml
Fislurit-.&lt;, 1·ontrntado tamhién por el cl.ictor '.\!. l;arc1a '.\Jéron, cou&lt;lujo
t!1 eu\'Ío (\'Í« Southampton) y se ocupó despu(.., de cnar los aleviuos.
El c·1rndro signíellte ímlica la composi1·i•ín de e&gt;1ll' primer lottl.

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�N'omhre cientifit·u

Corngono c·omún

l'orPgonnri el u poi for111 is

Omhlea dtt arroyo

Sah·11linm1 fonlinali:-i

X11rtt':tm1•rie!l.n11 I (c:Lnti1l:Ldt·~)

Whito-füh

1 .f)f)[J , (;(J()

Brnok trout

\ .. injB 1f Ol'lllHL1•i1i 11

NorU1vi llo
( Esl. J\1il'higa11 ¡

!j•) . ()()()

Leadvillo
( EsL Colorado)
Oulutli
(Est,. :\li111111sot:1)

;¡o. orw 1

Salmón do agua dulcH

Salmo ;miar sebago

f¡!l,!MMI

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1

&lt;+roen Lako
(Estación :\fainl')

Cri$livomor 1rnmnycush 1 Lako lrout

Land-loked
sal 111011

Pn.x.. etlcnria

!jO . !MJ()

Namnycush

1

PlinJida ...

lhwvu~

Sombre
Nombro vulg:Lr

&lt;Treon Lakt&gt;
J\laine)

(K~tacic'i11

llJ

"/o
lV

......

5 °/o
1(1

"/u

�-

--

n.;.;)

En el me,; 1lP .Tunio :ie nos m1uHló una nueva n•mesa que vino
acompinia,la por un segundo piscicultor, el seiior \V. Orm!'lby. Salió
de Nueva York el día ¡; 1lel mismo mes y no pudo llegar esta vez
hasta Nahuel liuapi. Des1mé:&gt; 1le haber crnzado, el 13 de Julio, el
Río :'\egro, tuvo r¡ue colocar los huevos en una laguna 1¡ue sil llama:
La µ;ran 1le. e)
No!llbre vulgar

Nombre cientlftco

Truchu...\rcu-iri:i:

Salmo iritleu:-;

Trucha de 13 ;.1irdnrr

~almo f htirdncri

Hu3Vos (cantidad)

liU . 1100

ooo

~o

De lo •1ue ha pasado con estos peces. no tengo más noticias hasta
la focha y aun no he po1lido obtener que el seiior Tulir.n me conteste adonde e"tu situada esta laguna.
El ol de Diciembre se nos rPmitió (sit•mµre \'Ía Southampton)
una tercera romesa. Vino al cuitlarlo dt&gt; un tercer p1:;cicultor, el
señor A. H. ~[ahone.
E&gt;&lt;te envío llegó á Buenos Aires el ·1 do Febrero.
Nom bre vulgar

0111Llea liL• 11rroy1&gt;
~n.mo.ycu .. h

Nombre

cil:itlfi~o

~alvc-linu~

fontinali:-.
1iawarc n~h

t'rbti\"l nwr
~.dmo

Trucha Ar&lt;'O·iri•

iridcn..:

On\·orh.v111• la u:-- t..:chn wy·
t"·h!L.

Quinnat
:,;ntmun de :igua dnlcc

;'alrn1

De esta
dos lotes.

1

""&lt;'

re1111·sa

•H~O

.
Nombra N. A '1lencrno

E

e

Pracsd ancia

tront

·:ou.1)4)(1

J.1•11clvill&lt;'

Lak(.11 tront

:!:!I U()O

l&gt;nluth

Br•111l&lt;

Hambü'\ tront

f'~· ººº

\luiunat !'almou

11111.1100

Lan•l-lokc•l

\\'yth~villc

&lt;E&gt;t. \'irginin)

llnircl
d::!"t . l'nlifornia)
f;f(\(.' n Lako

:~11. 11()()

~ :ihno n

y dt•sconta11do las p•'• rdidas dtd via je se hicieron

LOTE
[&gt;

HUl1f0 1
(crntid d)

LOTE A

:-..

E :-.;
'·
Hl 1-' YOS

P E RlH UA-.t

dr U

lll E\o..;

l'l:RDID.A.S

..\ irP:-

uN llnnpi

Omblcll Lle ll!TOYO ••••••••••• . 1 j(J.ill~J
Namaycnsh .................. '.? 111. ( JÍM 1
Quinn1\I. .. .................. .')!} . !KJO
Trucha nrco-íris ............. BO. 0()()
Ralmon ,fo :q,.t\1H dulcl'. ...... 1;, •()(Jfl

7.(I(~1

121;

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todo
I:! .111~1

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Perdidas
hasta
Buenos Aires
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39 1

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.. "

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21; -

El lote X. it rnq,\'o 1lcl :;citor lhmsh.\· saliú dt&gt; But&gt;nos ..\.in's el
día 11) de Febrero ~· lleg'Ó á :!'\ahuel H n11 p í el :.!:.!.
El lote A . {¡ &lt;'arµ;o de los seitores Tulian .'· ~1ahone, sal1•'• .J,! B uuno:; Aires el H 11..: m:trzo y fnl: trnnsp'lrt:11i'&gt; á ..\.lta Orada. localitl'ld elegida por el seitor Tulian.
Con los datos dl' los -;efiores p"•L°i•·ttltores P•) lern:&gt;' \·er cOlll'l se
reparten las pér,lidas, des le 111 salida de lo-; hue\·os hasta la 111'!.!;ª'la
A destino.
En resumen, como lo había pre\·isto 1'• indicado hace tiempo. solo
en Nahuel IIunpí y en la re~ión inme.[iata, se han obtenido hasta la
feclia. ~· según lns noticia,; de los pi,.;cicultores, rdguno.; resultado&gt;&lt;.
He han largado de mayo á julio &lt;lPl aito pasado:
Coregono &lt;·omún . . . . . . . . . ....... . .. .
Om ble a .Je a rro,,·o ... . ...... . . . . . ...... .
:-ialm.Jn 11« "l!:ua .lulce ....... . .. . .. . .. .
Namayc::nsh . . . . . . . . . .. . .

H• 111.r~1'
(11.f~

,,,

:{:'i.11 )! '
1:•.r 111('

quedando en diciemhre último en los esta11c¡ue"
Salmón rh• agua dulce .. ...... . ... .. .. . . .
N11rnay&lt;'ush
. .... . . .. .. ... .. ..
Omhlt-a rh• arro.\·o . . . . . .......... .

l.'11111

:1. '{f )('
C.,.G·11

En nbril de t•ste alio muchos .Je e-tos últimos lle~alnn á tener
una longi tnri rle flm lG • .'· algunos de los nn.cho"" ha hí:rn ,.Jc,1111.:\•lo
un 1lesarrollo snLl'ienttJ para pnc::re:\r, sien lo pr&lt;!.!).!Í l L I 1:.t""i fetM·
mena J. .
Haré 11otar t¡lll! los coregonos s..i solt:iron casi al 11ar'.er .\' los
&lt;lemá'i alevino,; Íl l. :1, ;¡ ·" ·1 mes1•s 1le u1Ll•I.
Para el biólo.~o es
también interesantt• l'llcogc1r una ob-1erv.1•:ión de h.; pi,;;i1·11ltt1l'ds:
que muchas de las ¡u•r1li.las son ocasiona la" p:&gt;r .J1f,•t'.3!lte.; •'ipc•cies
de pájaros '!lle se alimentan 1le plwes.
Como no ,·amos Ít poder, pot· lo menos pot· algún tiempo, 1•11 trar
en relaciones l!:ilstronótni&lt;"as con los p~co.; do :s'·dtuel H11·1pí. vo.v á
presentarlos c'.01110 t•n una reunión se hncP11 pres1JntaC'ione~ entre•
&lt;lesconocido,..
Todos e,,tos inmíµ;ra11tec; perte1101·en :'t la mísm·l f.ttnilia y por l·&gt;
tanto, no e~tan\ dtJm'Í,; in•licar los prineiptle.; caraetenJ.; z 1011).-\'ko-.
y las principales di,·isiones do esto grupo.
Todo:; los Salmónoidos. :.;e caracteri;rn11 por Ja presencia dt&gt; clos :ti.itas
1lorsale,;. La más :inte r ior, situada casi en el merlio del lomo, no
tiene radios espinosos.
La seg11n1ln. pl''llleiia. imperfecta .'· "'in radios (aleta adipos11¡ ,. ...
encuentra, como 1111 penarho, á la aitnra ,·,apena--. detrá,.; de la 11leta
anal.

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27 -

Gn11 p11rtic11l11ri1la.t 1ie la anatomía de ia,., ltemhrn:&lt; de lns Saimé.noidos consi-.te e11 la ausencia de un o\·i1iucto. Cuando los hne,·os
son mllll11ros, &lt;'nen como en las anguilas en la ravida•l rlel nh1lómrn
siendo e:q¡ulsa1ln-. más t1u-1le por un orifir.io situado detr,b 1lel nno.
Los ~almbnoi1los tienen unn ,·ejig&lt;1 natatoria bien de,.,arrolla.Ja.
Con ex&lt;·e¡H'ión dt&gt; una :&lt;ola e;;pecie que vini en :-lue\''.I í':t•landin,
lns tlemils se enc11('11tran exclnsin1mentl' al norte &lt;111 la línt•a tropir:1l
del hemisferio norte.
Lns unas ha hitan extlusivamente las agnas dnke". las otras el mur.
Algunas viven en las profunrlidadcs 11.b.vsales. rn fin ciertas esrecies mnri1rn;; son mignttoriaR (especies anadrómicas) ,r ,·ie11p11 :'t los
ríoH pnrn la reproducción ..
LoH huevos de lo&gt;&lt; s:dmonoi&lt;los ,·er1laderos, al&lt;·an:an nn t11mnl1&lt;&gt;
relntin1me11t1• considerable. Las hembras los depositan sobre (') pedregnllo de los ríos ó rle los lagos .'· como ,;on corihceos ;.· no adhieren it los objetos qne tocan, $e prestan muy hien para la l-rianza
artificial.
Los ,,almonoidos se snbdi\'iden en cuatro familias. l Las :&lt;erpa&gt;1 ó
microstomos (3 géneros \. G especies), ..!'CClnsivanwnto mar. no,¡ y
confinados CH,;i toolos en las grnmle,.; profu11&lt;hda.l1is del At11111tico y
del ~Ie1litt~rráneo. Como lo indica su nomhre. La boca de esto,. animales es m11.Y pt&gt;•¡11eiH1.
:!.-Las umbras &lt;'• Grnylings, (1 ¡?;énero y !i p,.,ped1•s) s on p1•&lt;'1•-;
de los ríos dtil hemisferio norte y ne la zona i'1rtica.
Los colores y his r::anchas aznlndas ,v rQJª'"' 1¡111: pn•sentan t•sto,;
animnlPH h11ce11 1le ello~. como de nuestros Crornidn~. 11110.; dt&gt; hs
má;; bonitos h:thitnntes del ag1111.
Se di~tingnen dt• lo.; demás sallnonoidos poi· ~11 primera aleta dorsnl 11111.v alar~111la 5· m115· ele,·ada.
l'na especie vini en Francia 5· en lu~laterrn: es el Thy111111/11s
vufgnri.~.

:l.-Las n1enas ó aq~entinas u·imelt ) "º11 pece.s marinos 1'i 11nadréimicos. de t11111Rlio pequeiio.
Algunos ,.i,·f'n en las aguas prcfnmlas, ( lll género,; y I'..! e,.pecies). Alg1111os otros ( f-:,.,perinque'l) son 1le los m11s aprt&gt;cia1lo,. &lt;l1·l
punto 1lt' '°i,.ta ~:1,;tron1)mico ¡ero 110 tengo conoc1mie11to do q111i
su rri1111za artificial y ,.11 transporte. se hayan 011sa_v11do.
Es h esta f . milta. !'aracterizada por sn e,..lóm:q~o en forma de
bolsa ~- por el número (fi ó má,,) de lo-; r111lio,; prott'clo1 e:&lt; .i~ Ju-..
b;-nuqnias que pertenece el único representante riu lo~ ,.,:dmow&gt;iilo&gt;&lt;
en el hemisferio suol el: Rl'f1·r1J&gt;i1111a.
•l.-La última familia. 111 mib i111port1111to, e; la de Jo,; sal11101H:1s
propiame11tl' dic110~. ¡.;,,ta familia compre111le líl g(111ero~. r1•rca de

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28 -

70 especies y mm infinidad de varierlacles ! Sus represen tan tes se
hallan confiuadoH ni norte del grado •11) de latitu1l norte.
J:::-;to,; peces tienen, para el hombre tocios lo,; título,; de belleza,
de tamaño de calid11rles alimenticias etc., 1¡ue pueden acreditarle:icomo los reyes de ln&gt;1 aguas dulces.
La primera aleta dor-;al de e:&gt;tos animnles presenta :iiempre menos &lt;le ~!J radios y este ca1·ácter agre¡¡;11do al de Jo:; numerosos
ll)iéndices pilóricos 1lel estómago permite reconocer los peces de
esta familia.
Ciertos salmones ti c: nPn una boca merlian:unente de&gt;:HUTollnda cou
dentadura incompleta y mús ó menos débil. son especies co11fiuadas
casi toda,; á los la~os y ríos de agua rlulco (Coregoninos). Los peces .
de la segunda tribu ('\almoniuo.i) tienen una hoca muy grande, la
man1líbula so articub 1letnb del ojo. la 11L•nt111!11ra de estos animales es fuerte y co111plct:1. es rlecir que tie11en dientes cónicos no
solamente en los maxilnrn,; pero también en el vómer y en los palntinos. Además titin1111 ann de cada 1111]0 de la lengua, 1lienles, caducos so lamen te en los indivit.1 uos muy viejos.
Los salmones del l'acífico parecen rnduct ihles á :;eis e;;pecies a.:mque se podrían de~criliir una rlocena rle formas por lo meno:&gt;.
Los salmone,; t!u vPrano. e:s decir, lo,; qn u lleg1rn á \'ictoria un
junio ó en julio, son d 1¡11i1111af y la trncha do (i-airdner.
La abundancia de estos peces en el estrecho de Puget es tnl, que
en ciertas épocas sll dice •¡ne no es posible echar una pie.ira ni agua
:;in tocar varios peet•s. Y aum¡ue )Iarsella e-,té muy lejos de las
cosln:s .ltil X. E. d11 Am\·rica, :se dice tatnhién i¡trn la piedra no puede
toc1tr el fondo!
El quin1ud, el salmón más hermoso del Pacífico. tiene sin emb!tr·
go un nombre mny bítrbaro: 0::1 el 011c11rhynrl111s fsclta1cyfacha
( \Valbaum) Jonl. 1\ Everm. Tchariclu' e-&lt; 1•1 nombre que se le tia
en Ala:ska y en Kamtchatka y 011co1·hy11•·lw.~ si¡.?;nific:L. nariz en forma de gaucho!
Puede alcanzar i"t pesar ha,;ta ;)IJ kilos. Era alinnJante ante:; en
)o,, ríos de la Col u m hin y H.ío Sacramento.
Perc lo han perseguido demasiado y sn c11ntirlad ha disminuido.
Este :salmón es con&gt;iiderndo también como un liudo pez 1le sport.
En el mar agarra la cuchara .ven el ngua rlulct', los huevo&gt;! do peces.
:-iería muy extralio 1¡ue til 1¡11i111111t pu1liera vivir en nuestros ríos.
En d Jlwwal o( (islt-c11/l11r1· basetf 011 tlw ml'flwd.~ o( U. S. C. of
Fislt a11Cl Fishu·if's, el Sr. Livingston ~tone, superintendentti de la
r "· F. C. Bainl. confiesa él mismo lo ~iguientf': cEfforts to acclimatize thi,,; :specie~ on the Atlantie coa,;t of the Uniterl :-&gt;tates hn.ve
up to this time beon insucce«sful!•

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�~n

-

Participo enteramente de las opiniones tlel Dr. Pe1lerico Albert en
cuanto á los salmones anndrómos, En el ca!&lt;o &lt;le continuar los ensayos &lt;le aclimatación de ei;tos peces, &lt;lcheríamo.i preocuparnos, única y exclusivamente ,¡e introllucir el Srllmo salar.
Por su calillatl &lt;le carne, por su tamafio y por sn fecundidad, ei
qui1111at es inferior al salmón del Atlí11.t1co.
Además escucl1emos otra vez al :-:lr. L. Stone:
•Quinnat salmon that spawn a Ion~ d1st1t11ca from the ocean do
not return to it again, hnt din 011 or near their spauwing-grounds,
Tbis singular fact has beon dispul•.&gt;•I. uuL it~ trnth has beeu prove.l
repeaterley antl concln~i\"f'ly. After spawning they rapirlly deteriorate, the flesh shntles off to a light, rlirty pink allll they become foul,
disea,..ed, and very much emaciate1l throngh wounds and great exertion. Their scales are wholly ab:iorbell in the skin, which is of a
dark olive or black hne, anti hlotches of fungm1 appear 011 their
heads ami botlie-;, and in various places nrn long white patches where
the -;kin is partly worn off. Their fin~ and ta:J.i heco1Pe hadly mutilatecl, and in a short time they ,¡¡e exhauste.i..
:\Iueren todos ó casi todo~. una vez que han desovado en las parte&gt;1
superiores de lo"! rios. Por eso, cuando entran en las 1le,;emhocaduras podrían 1fodr, ~egún ~Iontpetit, como lo'l antiguos gl1uliadore;:
Ave CPS111· moriluri fl' sn/11trmt.
En J:'rancin, el r¡ui111wl tie11e una c•arnti poco 11.precimla.
En 1890 se introrlujo en la gran n•pres:1 de la Liez cerca de Langrcll (Circunferencia: 20 ktrmi-,·anti lad de agua: IH millones de metro!'!
cúbicos- profundidad máxinrn lii metros). y después de hnber prosperado unos afios ha 1lesapareci1lo IH!l3 de allí i;in que h11.ya sido
posible hacerle vivir otra vez. El ~r. L. Royer arrendatario de esta
represa ha tratnclo de llar algunas explir.acione!'!, pero todaH Aon muy
problemáticas.
Del Salmo irir!l'US Gibbon:; 18;)'1 ó tn1clw m•co-fri.~ (Rainhow trout),
hemos hablado.
La trucha arco-iris se reproduce en \'arios c•1rso::i de agua de Alemania pero por otro lado, el Dr. Canu 1lurnnte ocho ailos ha colocado este pez en las aguas del Boulonnni,;, ,;in obtener resultados.
En la biologí11. de los peces intervie11en pues tres factores importantes: la clase do alimentos disp011ihlns, 111 temperatura y la composición química dp la~ a~nu:i. Las aguas dema:;in.110 calcáreas no sirven para la trucha: con írer,uencia e-.tos peces presentan allí oftalmías
y si un manantial que surge de terr&lt;'nos olema:&gt;iudo calcáreos vá á
reunirse directamente con nn arroyo. la mayoría de los peces mue1·en asfixiados.
En lo,; Pirineos hay dos lagos, á ~¡i;,:. mPtl'O&gt;&lt;, r¡ue contienen tru-

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chas: e;;tns son exclllonte¡,¡ en uno do ellos cuyo fondo e:i de granito
y gueiss, pero la,¡ truchas del otro lago (fondo: esr¡uistos) son de
nn gusto muy feo.
El arco-iris parece, cnmo lo hemos vbto, una simple forma jóven
,]el Sal11tn aah·d1wri Richard. 1836 ó salmón cabeza de acero (SteelhcRll ). :-lo le dió el nombro tle Trncha do Gairelnor porque a::;í se lla11111ha el empleado de la Compafüa de la bahía Huilson r¡ne lo encontró cerca del fuerte de Vancouver .
.Tordan y Evormann hablando !le este pez tlicen: It is nt&gt;arly H&gt;selt&gt;ss
as food. but at othtlr times it is similar in r¡uality to other trout.
In strenms whore it is resielent. it raroly excotl 5 or G ponnds.

*
El salmón ele! Atlitntico (Salmo salar L . ) presenta en los Estados
l'ni&lt;los ciertas vari11&lt;lades. comiidoradas por alguuos como vel'lla1lera:i especies, loci.lizadas exclusiv1une11ttJ, ó casi, en las aguas dulces.
El primer salmón de estu grupo fuú descubierto en el año lü47
por un 1ni:iionero francés, el Parlre de Queen, en el lago Han .Juan
cerca llll Quéliec, pero en reali&lt;latl se encuentra eu todo el Labrador.
Su nombre indígena es JJ11ana11iche 'lue significa: •mire, aquí está
1•1 chico! •. (Hnan, ttnan, iche). Los anglo-SaJOnes llaman: Lancl-lok('(l
stilmu11 ¡\ una varicllad muy parecida, cuya colonia se encuentra en
el Estatlo tlo ~faino. Este nombre de salmón cautivo se dió al Hua·
111111iclw porc¡ue considera1Hlo este pez como peculiar al lago San
.fuan. se decía •1ue en una época muy lejana, un terremoto había
interpuesto entre el lago y el mar un1• barrera im1alvable y que estos salmones habían quedado incomunicados.
Esta es una leyenda, pues el lwananiche aun cuando vive en ríos
abi.irtos no aprovecha la fácil oportunidad 1le ir al mar.
El nombre rientifico del salrnún d&lt;" arJlla dulce qne ha sido importa.lo en Nahuel-Huapi, es Salmo .wlar srbago IGirard ) Jord &amp;
I-;verm.
Cuando atlnlto. es un pez hermoso, tanto por sus proporciones
elegantes como por la riqueza increihle de sus colores. Está revesti1lo de púrpurn ,Y de plata con pinta&gt;i ele color índigo, verde gris y
hronce.
Debe ser más feliz ó más filó,.iofo c¡ue el Salmo salar, pues no
ti1•11e, t&gt;n busca 1le lii felicidad, v11rios domicilios.

El ctrndro a1lju11to inrlica. sP~{m lo'i datos del señor A. Violette
( !Hd:!.J, r·uál es la hiolog-ín típica del salmón riel Atlántico, que ;-;in
duda v1•rt&gt;mos i.111 .lía prosper11r c&gt;n nuestro" río&lt;&gt; dt&gt;l Sur.

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Las 0111Lle11,., (Chan·, 1 lrn11 s id o n·pr.,~1·11tada~ e11 los e11\"Íos dbXorte A111éricn, por dos c~¡wcies, Íl las r.uales se les da impropia111e11te el nomhrP de tru..Jrn. Tienc11 1·1 v•Ín1er exca\'ado t&gt;n forma
do bar•¡uilh1¡ en los salmones, así romo en las \·erdarleras truchas
al r.ontrarin, este hneso b achatado.
L,1 prim';Jra omblea ·1•1e nos vi110 .¡,. :\&lt;Jrte .\ : 1,\r 1·;1 es .,1 Cri.~ti­
rom1·r 111111wye11sll \\'alhaum ) Jonl 1\· Ev~,·
Como todos los salmúni1los present11 una V•triedil•I e11orme 1le formas, ,;egún 111,i aguas 1•11 las cuales ,;t1 1•ncl1t'11tra. Por t&gt;so no os
extrai"iart•i,, en veril• llamar e11 los Est,1dos l'nidos. ThP .lfackhww
frout. en los lagos Hnron. :\[iehiµ;a11 y ~up1,rio1· dondt&gt; parece &lt;¡ue
alcanza su mayor 1lesarrollo.
Lo" lei"iatlores dt:I :\lai1w. le llaman t/11• 'J'u!fllf·. su nombrn indio,
es en el nortt&gt;, ::ú111111y111sh. ann r¡ne 1d 11omhn' m:h común e~: trucha
~ris ó trndm de la~º"·
Para eYitar t'&lt;jlll\'01·ado11es con otr11s trucha-&lt;, proponrlré desig11arla en t&gt;l pai,.;. hajo sn nombro indio. como lo hace11 lo,¡ piscicnltores de Fra11cia.
La mejor re&gt;&lt;l'Üa de las costumbres 1fol rntmaycusJ1, t1n su país de
origen, ha sido heclia en lti7l por :\lilncr. ~egú11 él, el pez queda
"" la~ partes mít" profurnlas del lago. me110" t'll Lt época tle la reprodu1·&lt;· 1ón.
En la zona norte del lago de :\lil:hig,111 se •!Oll-&lt;ig.te en pt1 {Uttüas
ca11tida1le .... 1:011 rede,;, e11 profundi1lr.des ele 15 brazas (:?7 mts. 43);
se pe-&lt;ca en mayor abnrnlanc1a tlurnntu ul invierno-rompiendo el
hielo-y principalme11te e11 profundidades mayores de treinta braza .... es rlecir, más allá de cincuenta y cinco metro:i. Los J'Obladore,; de :Nahuel Huapí. sabrán 11sí donde haLrá que buscarlo, salvo
•1ue el 11m1wyc11.~I! no cambiara 11cá de mo.io de vivir.
No es cosa rar11 pnra un 1w11wyc11s!i trngar un pez casi tan grande como él. l'u diH, en el est11do 1la \\'iscousin fué captur;\1!0 uno,
de cuya boca salía la cola &lt;le una Lota 11wculosa que habia tragarlo y que me1líil cerc1l 1le -14 ceu tímetro-;.
•"u voraci&lt;lad excesi\'11. escribe :\Iilnt'r, les induce á llenarse la.
boca con alimentos extrnüos. He e11co11tratlo en el estómago de
uno de estos pece,;, un11 papa erada, intestinos de gallina y aun
1•spigas \'erdes de 1111ti1. ..
Como veis, seúores, el 11a11uiyc11.~1t en 11 ues tra., aguas será un
digno compaliero de la trncha criolla (í'Ncic11tl1ys trw:lw ) t¡uedando
por saber cual •le lo.; 1los triunfará en la lucha por la vida.
l ' no de lo,, mejores piscicultores de :-:;u:za, el Dr. Delachaux, de
lnterlaken, ha. aclim11tado el 11&lt;111wyc1tsli en el lago de St:gisthal (altitU&lt;I l!ltl:? mt,.. 1, cloncle hay alimento&lt;1 r.11 aLund11ncia. aun'lue durante

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·ocl10 meses 1lel niio Jn,. nguns quedan IÍ ol1scurns y
cuhren de
hielo y 1le nit!ve 1lesde Octubre } n,.;ta me&lt;iiados de Junio!
El Dr. Delnc.hanx &lt;11ce, con razón: que ,_¡ hien ¡Hulo poblar ese
la~o con pe&lt;¡ueiios nleYinos fué porque 110 e.rislía r·11 ,:¡ 11i11r¡li11 pez.
Cuan&lt;lo se pilm-&lt;a en la enorme cantidad de huevos de 11a111nyc11.~h
importados on Eurol'a ~· los pocos resultados ohtcnidos. l1ay qu&lt;1
reconocer qno se han cometido errores on la rliseminación. Por
ejemplo sll echaron estos peces en el estado de :devinos en cursos
dr aµ:nas: Limmnt (Zurich) Hódano ¡(+incbrii'I: en 111g-o,; de 11~uas
demasiado cálidm;: ( Zu~ y los lagos de Italia). ¡,·¡ (raraso r11 la
ol'ii11111/11cirín. r·s 111u1 ¡1r11f'ba de r¡ue la dis¡11•rsió11 rfr afr&gt;l'i110.~ de
n111·rfls r.~¡1rcirs, r.11 ar11w.~ rfonrfe i:iren otros peri·.~. 110 tia 1·P~nff111lo.~

sr·rios. Dclltchuux.

L11 trucha do arroyo (Brook-trout,. Safvefi1111.~ /"u11li11rtlis ( ~lit­
chel l' ,J onln11. trudw americana. trucha 1le brezos. ú trncha común
ele! Canadú e:s también l'n realidad. otra omblea . La llamaremos
siempre para eYilar confusione!"1 omblea de anoyo.
f.;u color ven!e bronceado, moreno os.:.uro, amarillo y doláceo,
azul de acero, con pintas rojas, azule:;, ,·e1«le~. etc.. depende 1!e su
111i111eutnción y algu1rn;-; vece:s de su J111bitnt.
La ley Canrulrmse prohibe la pesca 1!e esta omblea 1lesdo el 1. 0 de
Octuhre hasta PI 1.º ele ~layo, pero la aplicación de los reglamentos
es difícil. Entretanto el gobierno federal reclama el derecho 1le hacer
reglamentos para proteger lo:; peces y nombrar inspectores. El gohierno 1le lit provincia de Quehec sostiene que en Yirtud ele una
f&lt;e•1t1&gt;11ci•t de In Corte suprema, tiene el contralor de l11s agua:;.
Que eso nos sirva de enseñanza cuantlo de re1lacto In futura le~· de
pe~ca.

l·11n ornblea de :!50 grs. dá 5011 huevos; la:s de 500 ¡i;rs. á 2 kilos
dan cercit de lf&gt;OO á 250IJ huevos. Los machos lle esta e:;pec1e son
muy atentos para con sus hembras. La carne .le etilE&gt; pez es buena
en los mese:; 1le ~fayo .Junio y Julio. La duración del 1lesarrollo
em l rionnrio depende de la temperatura dPI agua.
i'PgÍln Aimsworth, los huevos fecundados puestos fl una temperatura de
'2º ií

uncen ni cabo de lti5 días

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f;egún f;eth (hcen. los hue\'Os á 10''5 naclln e11 ií'J días y á cada
variación de 0°5 cor1·espo11de una variación de tiempo de 5 1lías .
.Al llamar el &lt;:or1'f/lllU1s elll¡¡eif'ormis L\l it•~h) Jonl &amp; (;ilb; Cummon
1diitf'. (ish, los piscicultore-i no: teamericanos no han hecho si u o traducir el nombre Afikk&lt;tutl'k que le dahau los Pieles rojas. Se ha
desi~narlo taml:iíén como are11•1ue de los la~o..i (*) pero nosotros lo
llH ma remos simplemente: corégono común.
Hegún :S-orris. la distribución de este pez en lo,; Estados Unido»,
se extiende deil&lt;le la'l cataratas del Niltgttrn hasta la cabeza 1lel
lago :-;u perior.
i:lu tamailo es 111{1s considerable en tll hfllJifrd norte; en el salto
ele f'auta )[aría, por ejemplo. ,¡e pescan i11&lt;livirluo;; 1le 1los kilo» á
dos kilo,; y medio. Los de los la~o" más meridionales no llegan &amp;.
¡&gt;esar un kilo.
La carne 1le est•~ JW7. es de color bhtn1:0 1le nie\'e y el doctor
H.ichanlson dice (¡ne •no sacia nunca; excita, al contrario. el l\}Jetito de los &lt;[ne lll 1·omen•. No debe 'ler, pues, muy uutritiva.
~e dice 1¡ue rnr11.s veces
encuentran ali111entos en el e,;t.ómngo
ria este pez y qne cnan(lo lmy algo. s"n sie111pre crustáceo::i. Pero
como este corégono -;e ile'&gt;arrolla con rapidez, tiene •¡ne :ier muy
comilón 11utH¡\1e ,;n 1·aheza sea pe•1uefüi. y su hoca an~osta y c11si
sin .tientes. :\a&lt;lie sab!',sin embargo, &lt;~uales son sus menús ni de
donde los saca.
En el otoilo. antes de poner los huevos, es tan gordo que parece
monstruos" y cuan.to se le coloca sobre la parrilla es muy difícil
evitnr que so encienda la grasa.
El corégono 8e pesca con redes eu las aguas profutHlll::J de los
lagos. En otolio se acercan á las orilla,;; parn depositar lo,¡ huevos
y se pue1len captul'ar en cantidades con lo&gt;! buitrones comunes.
En un articulo (Introducción ,ie salmónidos en los ríos y lagos
ele! Rur1 del "r..J. \V. Titcomb, puhlica1lo on el n.• 1 1lel Boletín
,¡,.¡ Jfi11istPrio dP A5¡1·i1'11ll1ua. h,s per::1011&lt;ts interesadas encontrarán
tamhi&lt;\11 ciertos 1latos sobre estos p!'ces.

"ª

,, *
AlgnnoR de Jo..¡ hombre.-; prácticos que -e dedican al transporte de
pece&gt;i extranjero,., podrían quizas formalizarse al verse comprendí~

•

:'\o hay 'lllt' confun•lir e~tl' pez con el l/"'f/Hllº''' o Alcweive: l'vm11lubui1
''º"" y /'. ,, •tivoli. C\litch) ( 1r;1) que ~e n~rua. tambi~n an•n, tU C &lt;le los

7),t'llfi'•Jh11ro
latro~

E~

m~r cine, comn nne~tro8' 1&gt;cierr(•ye~ 1 ~e aclimata. muy Líen
.\lh "" ini.;tRln, ..:e wult11&gt;Jil'n y no Htci\a. mri!'- en volvl'r ü su

nn uren11nP clt 1

~n lu!! !lP'llU~ dul•'tt:"'.

primC'rn Jl:\tria .

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�-41dos cull'L' las personas l¡lte se ocupan de pi"'dcultura provideucial.
Sería :sin razú11. pues cada uno de 11osotros- en 11ue:slrn e!'lfera-somo:s también 11ge11 tes de 10 q ne llamamos: pr&lt;&gt;videncia.
Pero ateni&lt;'·talono:s á 111 l'timolo~ia estricta &lt;le la palabra: piscicultura, es fácil darles satisfacción, tll•claran&lt;lo &lt;¡lle los esfuerzos para.
aclimatar pece:; en nue\·as aguas no con:stituye11 piscicultura propiame11t1! dicha :sínó, simplemente un experimtmto necesario, :;obre el
cual ,e parirá basar lue~o el v:!nlad&lt;!l'O cultivo &lt;le los pccl's introdueidos.
Xo veo pues inconveniente al¡.\nllo. en admitir &lt;¡ue los verdadero:;
eusayos de piHcicnlturn en el p11Í-;. h1111 empezado solo l:011 las fecu1uli.ciones artificiales do nue:;tro pnjerrey de laguna, &lt;&gt;peraciones
que f;¡¿¡·ou realizadas en ul aiio pasado en Chascomus. durante el mes
de Septielllbrn, por el Sr. E. A.. Tulian y t¡no signiero11 liste alio
des1le el día l~ dul m1s1no mes hasta d 11 de Octubre.
El 11úmero de hnevo,.¡ rt'&lt;'Og"idos d11rnnte la última campaiia ascie11dr., segun los dato,., dl' nuestro,, pi"cin11ton 1&lt;, ú un total de 135.000.
1:-;to-&lt; hmn-os fnero11 di-;triuuídos. do acuerdo cou las i11strucciolltl' del Sr. .Tufo de h J&gt;i,·isiú11 do (ianadería, Zoología y Policía
Veterinaria, en las provin&lt;"ias de H11l•11os Airl',;, Córdoba, ~au Luis,
Tuc 1111:u1. S11lta y .Jnjuy. E11 ,Jos '" ln.:s lag11na,.; sola111&lt;mle. eu vez
,¡,~ l111e,·o,.;, se depositaro11 alevi1:os de 11ejerr1•y rec1011 nacidos.
Lo qno he 1licho al llrin .. iµio de &lt;'sta confon~nl'ia me dispen:sa de
emitir juicio sobre la probahiliclad de éxito do estas pri11Hinrn opel'lll'iones.
A&lt;lemú:s, es el pon·e1111· t•I •¡lltl uc,.; 111dwara l'll &lt;•l alto prúx11110, cuando se realice un viaje de &gt;-eria 111-.peccíún :í rnda 11na de las lagunas
1\ arroyos e11 que fueron de11osit:11los los hnt"'ºs y alevi11os de pe
jerrl'y, cnal lm sido p) resultado positi\·o de l•stas tentativa;.;,
...,o&gt;l n0s calw de-;ear ¡lle la providencia, tilla Vl•;, 111Íls. se ha.ya
ll'\'ilt1ta&lt;lo antt• ... qu;;o 110 ... otros.

.

.

Co11ol'er el }10n·e11ir e• ttll .h:st&gt;O tau g-raude eu el ho1nbre y e:;ta
facultad s&lt;'rÍa tau ventajo ... a para la h11111:111id11d •¡ne todos los pueblo ... la l1a11 atribuido ú su' dinn11ladl·s ........ y á In:; adivinas.
~1 digo e,.¡to, no es para buscar u11a e»capaloria y evitar &lt;le formular una opinión en &lt;'ll!lnto al pon·enir de In pe:sca. y de la pi'!cicultura en el paí;:,
El porn11ir es un -;imple resultado inevitaule del p11~111lo, y del
pre-;ontt•, ya pa-;ado tumbii'·11. L'i11sta11t oú je 7wr{I; est t11:¡,, loi11 de

?JI,,;.
Así e,.; •¡ne con el arnllisis

ri~nro~o

de lo que

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yemo~.

po1lemos.

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muchas vece" augurar. con lia ... tantt• &lt;'ertitnd, aq1~ello •¡tw veran los
rlemhs.
Para expresat· mi opinión en pocas pnlabras. diré que la pesca y
la piscicultura están llamadas á dest'mpeliar, en el pah. un rol de
la mayor importancia ~- que si hil•JI 11uestr11s aguas dukt&gt;s :-e prestan, tanto á la pi,,cicultnra tle caracter priva1ln. como á la piscicultura de caracter públi«o, el mar sin embargo serít siempre la fuente
principal é inagotable tic nuestras mayores ri1¡uezas aculttiras.
Cuando sP piens11 que en las mis11rns puertas tle Bueno... Aire!;,
en el estuario rlel Plata. con un solo lance de re•I. es tlerir. con un
trabajo irnsignificante. se ronsiguen hnsla rinco mil corbi11ns. ;,quién
se atreverá á comparar con la explotnción marítima, l:i explotación de nuestros lagos y arro\·os? El :?:.! lle junio de HlO:.! he presencia1lo la llegada á Buenos Aires de 10.(1(10 colleras do corbinas,
con un peso aproximado dfl 30,000 kilos.
Que no se diga tampoco que las proYincias del interior no po1lrán
lllll\Clt tlisfrutar de In pesca del mar. pues el pais está "urca1lo á cat!a
hora por trenes rápit!os que. como sangre henéfica, h11cen circnl:u·
la vida hastll los confines más remotos de nuestro vasto organismo.
Cuando tengamos puertos en ~Inr ~!el Platn y en el QuPqnen, la.
nfluencia lle los produdos ile pes!'a en ellos. &gt;&lt;en\ tal qnt- l'Omo en
Inglaterra, las compaüias tle ferro1·111-riles har{rn con:;trnir \·agones
especiales destinados al t rnsporte del pescado fn•sco. Esto,.. vaµ:ones
formarán trenes enteros rflmolcados por locomotoras de diez ruedas,
y disposicione&gt;i especiale&gt;i l¡ne se tom1trán en las estacione~. Íllc'litarán
los trash&gt;nlos ~· permitirán recorrer largas distancias en muy poco
tiempo.
f-iiPte hora,., bastan á los trenes ingleses de marea, para sa!l·ar ("11 esas
condiciones los 359 kilómetros que :separan Grimsby de Marylebone.
Vu día, el mar alimentnrá á In tierra, pero la exploradón 11 etódica lle sus aguas debe preceder á sn explotación. Para realizar
estos trnhajos Ps neces11rio un personal competente y e,., indi~pen·
sable la cnoperación estrecha de los 1l'arinos y de los b:óloµ:os.
Los nombres 1le algunos de les mejores de estos han estarlo siempre unidos con expedicir.tH"' rlt&gt; 1lragarlo". Ba-;ta citar: Aga'lsiz.
Forlws. \\'ydllo Thomson. Carpenter, (~wyn .Jpffre.n&lt;, ~[&lt;' lnto,,h,
Norman. \'aillant, Milne·Etlwanls, ett".
Hnrrah fot· the rlred~e, with it&lt; iron erlµ:e,
• Anil its mystical triangle,
• Anti its hiilell 11et. with meshes ,;et
• Odtl fishes lo entangte !•
( T/11' ti rul!Jill!J ; ..; •/lf/)

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:-.ería atribuirme, sin embargo. una op1n1011 qno 110 tengo, pensar
que la pesca en agull dulce debe ocupar el segundo lugar en nuestros estudios y eu nuestras labores. El aprovechamiento y el C'11ltivo de las aguas dulces y ,;aladas 8e complementan del morlo Ll1\s
armónico. y es nuestro deber pedir las ma.voros utilidades á toda 111.
naturaleza •¡ne nos rodea. A los habitantes de las provincias y de
los territorios mur nlejndos del mnr :;iempre les convendrá multi.
plirnr los pece:; &lt;le l'Íos. do hlgos .Y de lagun11s. Además, como lo he
inrli&lt;"ado de pn:so, la nrn,\•oría &lt;le los peces que da11 en las a~11as
dnkes. el mayor rendimiento, son juMamenle pece~ que pasan una
parte de su vida e11 las inmensidnrles 1lel oco'•ano.
Por lo tanto, 111 piscicultura &lt;le agua dulct', en el follllo. \·iene R.
ser algmrns ,·ec·e.&lt; piscicultura de agua salada y los reglam1•11tos hrnéfiros r¡ue se adoptan para protE&gt;ger á lns especies mnri11as. sirven
en parte para proteger también á las especies que penctrau en los
ríos y arroyo,...

En toda cuestió11 d•· pesca y Lle piscicultura. 110 podemos encontrnr
mejores ejemploH c.¡m1 los de los Estarlo,.; l'nidos. Sin embargo. al
tratar de seguir sus huellas, debemos cuidar también de no imita1·
la presunción de la rana de Lafontai11e que había tom:u!o al buey
por ejemplo.
Por eso es que dehemo,; primero comparar lns condicio:ies chmatológicas de las aguns de Jo,. Estados l'.nillos con las condicio11es de
las de n:Jestro país.
Uno de los princip11les factore:; do la distrihución geográfica &lt;le
los animales acuáticos es pues la temperatura, que influye directamente ;;obre su respiración y sohrn la 11aturnle;m ele la vegetadón, es
decir. oohre l'I bnse alimenticia primitiva.
El di11grama adjunto que he constrnido según lo~ datos de Buchan
(Bartholome\\''s Atlas. :'l!eteorology. !'late I J no&gt;i permite hacer constar fácilmente, que las aguas del Lahra.lor y de la mayor part11 riel
Cnna.lá ~e encuentrnn en una región de li'mp1•raf111·a anual media
de-1° 11. Para encontrnr e;:;ta misma temperatura en nuestra 7.0lla
seria necesario llegar cnsi á las Orearlas y Íl la Tierra de Grnhnm.
La región de los grandes lagm&gt; presenta uua temperatura de
4° ·H.
Es más ó meno:&gt; la de los ríos de Alaska . donrle abundan los sr.1mones.
Acil, es al Sur del Cabo de Horno,.. dond11 l't1contraremos srmejan te zona.
~¡ definimos con A. ~upnn, como zona tropical, la que se h1111ta
al norte y al sur por la isoterma de temperatura media anual
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continente americano

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y en la cual 110 os pn'teti,~o trntar de ha!'et· \'1v11· Jll'Cl'&gt;I &lt;le la familia
.¡ .. los salmónidos, vemo-; c¡ue yu rxclni1nos to&lt;lo el 11orto do la Repúhlica, des.le ol Ho5ario.
La provin&lt;~ia do Bne11os AirPs y todn la Pat11goui11 (meno&gt;i Tierra
del t'neg-o) pertoneco á la zoua tf'111plnd11. comprn11cli.Ia entre el
limite d&lt;&gt; la zona tropical y la j.,oterma do 4- lfJº 1lura11tc el mes
llHls dtl id o.
E11 los pocos rio;i y e11 los 11t•r111osos l1tg'OS de la cor ~illera de
esta zoua, hny prohabilida&lt;I .Je J•oder :t&lt;'limi~tar alguna •¡ne otra
..!ase ,Je salmóni1los. Pt11·0. ;,i¡uí: ve11taja te11dremos en l1acer vivir
e11 Xahuel lluapí al cor.•gono comú11 ú :or1·1H¡ue do lo:; lngo~ (Core!JlllW.~ c/11111·if'ormis) si J •11' otra parte dt'struye los i'cr1·ri.~M.~ •¡lle
Hlli exi,;ten y i¡uc podría11 nn día ser objeto de uua i11dnstri11?
Lo:&gt; pe~cndos son huc11os ]&gt;"ro los crust:icPOs lo o,011 tnmbil·n.
En p) niadro si~uiento i111lic·o. "t'g'llll los datos de 1rnestra oficina
meteorol&lt;'igica. &lt;lir1~i,!a 1•011 t1110ta &lt;'1e11da y con tnnto celo por el
seüor (~. Davis, las temJH'ratura,.; m:iximus observadas en el país.
J,o;; quo rrían poce,:; en pcqueiins pilet11s clelien\11 fijarse l'n este
diagrama a Utllt ll•: repre,..c11 te t'll real i1lad. casos mA s biPll t'X&lt;'epciorndes. l'ero ro111·iene siempre ,.;cr JH'Cl'.a1'1do:&lt;.
En l'l'Sllllll111, )ns pPCP:&lt; de mayor 1·aJor 'lile se 111ultipli1~u11 en los
Esta.Jo,.. l'111dos, ~on •&gt;ngi1111rins d11 agua;; mny frias y aquí en el
paÍ-; las que pre,..eutau estu coudici611. ,..on ''"c11sisiiua::; y ,..11m11me1lte
al1•jadas d1~ los centros dl' pobla1:i1i11.
La exteusión 1lP las aµ:11:1s dulces en los J·:~tados Cuido-; y on el
Canad:í, Ps al •'Olltrario. 1'111 i11111t•ns11, Fll' 110 se Jllll'1le comparar de
uingún mo1!0 co11 las a~uas t:rn pobres l'll pl:111kto11, como tenemo~
aquí eu las mislllfts Jatit111lt•s. Ha~tará para convl\11certit!, l'X1tminar
las do;; Pxtrern;da.Jc,..: uorlt~ y ,..ur dl·J 1·&lt;,11ti11eute amerien110 que he
reprt&gt;sr11tndo {1 la n1i~111n e-;eala 1•11 ,.) r11a1lro autorior. ( Pitµ: •11}.
El C:rnadá solo. con:-;titnido por 1111evt' proYmcins, c:ue11t11 en varias de ellas con nub de mil lagos i1111tt•1ho;;, reuniclos entre sí por un
s1n11ú11wro 1le •·nrsos de H¡.;na ~· ti .. nc adP111its, territorios que enciel'l':lll 111Íls ln~os y más ríos que \&lt;Hl.ts slh proviucias j1111t11s.
La mayoría de Jo;; lag-o~ y río,; dt&gt; JoH Estados l'11i1los corren por
l'lltre s!'lnts y praderas sp.,·11lan·-; •¡tte numeutan 1'11 una proporción
i n.:rt&gt;Í lllP la a hu ndau!'ia de los al 1m Pll tus, tan to vegeta lus cmno
auimalt&gt;~, qpe los peces P11cne11tra11 lueµ;o Pll e,;as aguns, motivo
tamhiéu por el cttal se preslHll 11d111irHJil1•me11lP para la multiplica1·ió11 de la gento acuátirn.
~o hay en el mumlo eutero, n•gi1\11 •¡11t• por sus condicioues físi1·as y hiol•íe;icns, se preste me or •¡lle Jo,. Estados 1"nido~. {¡ la pesca
y pisciculrnra .¡., n~na dulrP.

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Unidos ( s •gú11 \\', \ 'an Beuuer )

( segú11 Oficina Mettiorológ íca y \'a11 Bt1bber)

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no disminuyu en na.la el mPrito y lo,; triunfos ohw111&lt;Jo,_ por
.Y pes•¡ nerias.
Bajo t01lo concepto """
trabajos son a&lt;lmirahlt&gt;s
Pero son admirnlilus tambii•11 las snnuts t¡lll' tiPne :\su 1li,.,posi1•i1»n
desde hace muchos 1nios. En 19'lO. sn presnpuesto era de :!.:!•lll,í1r1 •
francos ~- alcanzalut en J!)IJ;{. :-;egún el Sr. Titromh. hasta ¡, 111illo111•s.
Mautiene tre,; lahoratorios hioló~icos, uno eu \\"001h-hol•.• otrn 1&gt;11
Beaufort, el terrero &lt;'n 1:1 isla Pi,·ers: un 11cm1n'&gt; ea \\"11,.,Jii11µ:ton.
treinta y cinco estacio111}s de pi!&lt;cicultnrn, repartí.Ja,., tanto l'n las
costas marítima;; como en el interior. Dti J.• de .Julio de l~!l!I al
BO de Junio de lflOO las estacione,; han dislrilrnido mi1s d1· mil 1111llones (l.IG1.33U.7li1) 1le peces de mar,\' ele agua dulce.
La comisión dispone a1lemás, de 1los ,fr111111·1·s: el Albatros y 1•1
Fish Hawk, del schooner Orampns. del Phalarope. de lam•has {1 \'a por.
Blue \Yin~ etc.
Además de las t•stacioni:.s que mantiene PI !.!;Obierno nacional. lo-..
E!'lta&lt;los particnlare!&lt; sostienen otra.;: el de \V,tshington. por .. jemplo,
tiene 11 estario11es para l:t propagación dPI s:ilmón.
Cada vez qtw se citan resultado,;, ha.v &lt;¡tlll 1ndit:,tt' los mt&gt;dios
naturn le:; .'· los 1·ec:u rsos fi11ancieros No lrn.v que dejarse e11guú&lt;11·
tampoco por el t''P''.i .;1no de las cifrn-;. l~n los rios y grandl•s higo.;
de los E:;tailos l"11i1lns, la parte principal de los beneficios de la
piscicultura se ohtic11e con lo,.; ,;almo11&lt;!.s. la alosa y los 1!e1111'i-. pe1•1•-;
que \"1111 á alim..:ut11r,.;e en lo-. inmdnsos y forunclos campos oct'·a11icos.
En los río,,. por ricos que Sl':tll. 110 irn!'ontrarían nna !'0111ida
en relación con sn propia abundancia. Por consignieute no t•s .Jt'I
todo exacto incluir estos peces en Jo,; 1!e aµ:1m dulce, e" nllts lii1•11
una pesca mar-ilinw que se opera en el 111terior de las tierras ,\"
así vemos nut•v11111ente, ·~1111 e., del 1nor t¡llf' ¡11·01·in1f' /ui/11 lo 111r:¡or

1a comisión fe1leral 1lc pesca

r¡11r· tniemos.

Los bE-nefit·ios •¡lle eon rstos pece" se obtienen. d .. b:f&gt;r:ut iuscrihir.;e
en la columna pesca marítima, el cu:11lro de la pitg. :lii m:1estra pues
que los salmone-; nna1lromos, srílo crecen en el mar. e" decir. l•n ,.n
me&lt;lio primitivc .\· 1111tural.
Hi no podemos sofüu· ni un nw111ento en en~ontrar medios hiolú
giroti tan propicio~ al desarrollo de la piscirnlturn como los qnt!
posee hl Amé1·ica del Norte. podemos ,.,¡n embargo encontrar &lt;'&gt; Í•&gt;rmar un persounl tan adecuado para estos e,;tUt!io,;, l'Omo el que :tllí
tienen. ;-\uestro &lt;leher. es tratar de adoptar pues una orgnuiz11eic'1n
semejante á la 1¡ue ha permiticlo á los E~tarlos 'Cuido,; oc11par 1d
primer rango en e:&lt;1t1t c la,;e de trabajo-; y tamhién en lo,; benefil'ios
que reporta la pesca y la pi.;rirnltnra.
Si hien la nat11rah•r.,1 intPr\"Íene ofrecit·ndo 1111 mf&gt;·lio m:ís .' 111e1111s

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�fo \'OraLle, es sobn• to1lo. d genio de los homlires, sus estudios y sus
Psfut'rzo,;, los que 1wn11iten obteuer de ella el mejor apro\·echamientu y ]ns más c,;pJ1'•11dida,.; co;;echas.
El sE:creto de los L&gt;xitos tan 11otaLles oLtenidos por la r:vm11tiss11111 o( l:ish 11111/ J•í.,/11·ri1•s de los Estados Unidos. ha si1lo divulgado por uno de sus miembros m1h ilustre,;, el sabio y malo~rntlo
1; , J:rown Hoo1le quien fué tambil'.n director del ~Iuseo 11acio1111l de
los Estados ruidos.
E11 un trabajo que publicó en 188 l. '[he ,,fatus of tlw U. S Fish
('m11mi.,sio11 1 pá~. :l I) declara, que los elementos ti., fuerza de la citada Comisión que le permitieron ohte1w1· una sucesión no iuterrumpit!a de exitM, ,.;e pne1lPn re\lucir á tics, y llegado A esta pnrte de
mi l'X¡&gt;o,,1c1011 0&gt;1 rup~o, se1ion's. prcstpis la m¡¡yor ate11ci/&gt;n {¡ las
palabras del c;rn11 sabio y del homhre ú la \'P.Z tan practico 1•omo fuó
Brown Uoot!e.
l•. El trabaje 1!1• la Comisión de ]ll'sqnerias di) los Estnclos l•uidos
pudo tener valor, solo y e11teramp11te por PI hecho de lirsarst&gt; soLre
in\·1•stigacio11es Clt't1tíficns previn,.:, muy extensas y co11tinirn,!11s durau ti' lar¡.:o tiempo.
Los trabn.jos de la Comisión ha11 estado y están siempn• bajo la
direc1·ión tle l'Sjll'l'ialistas ·:ientífico~. e1nitle11tl'~ y n•¡n·t!Sl'lllntivo,;
Yurdadera"'i ,·alwzas du las distiuta:-; divi:-iioues: t•stls, con

exl't!p&lt;'it)n

de un 11Úllll:ro ,.;ttma111e1?te re1lu&lt;'itlo 1le 1!scnbie11tes, ..;on iu1ica11wnte
1·011stitnitl:is por pt!r..;onas expertas y Plc&gt;~i · lns y en ¡.:e1wrnl por un
J"•rson;d cie11 tífico.
:!. -La 0tplieaeiún 1!0 los mt'•todos 1•ie11tificos do trabajo ha si1lo
r1·alizada siPmpre por 1111 sn·1,frio 1·1tl1·r1111u-11te illllP¡11·111li1·11f1~ .¡,. la
rnti1w mi11i~t .. rial. • Browu C:oode).
La comisic111 do pesquerías de los Esta\los l'ni•los, tlept•nclía, pues,
única y din•1·t;1mc11te del Collp;reso Xacio11al, y como lo hncp notar
&lt;:001lt'. Hnla11da. Alt•tl11111ia y Xorne¡.:a. 11 .. t·iollt&gt;s europea-; •¡tw, segú11 {), sOn l11s Únicas &lt;¡lll' demuestran illtl'liµ:Pllll•S iuiciati\'RS l)ll n:Ja1·i(111 1•011 las cn1•stiolles dr pesquerías, son los únicos tres puis••s 1¡ne
tlt'lll'll comisÍ&lt;•llt's illdeJ•l'1tdientes para 1·l Pstuclio &lt;le los 1•e1·1•s y tle
la phcin1ltura.
l'm·o, si hi1•11 111111 eomisión puedt&gt; ser irnlP]H'!Hliente dt• los mi11istPrios. 1•11 cuanto Á. la (lirecció11 dP sus trabajos .v {, la prosPcnción
do .,us Ji11es especinlc~ !'ll vista dt&gt; los i11tere..,es superiores del país,
st&gt;ría por otra partt&gt;, dn 11 ala admi11btración, multiplirar inútilnwntl' cÍp1·tos ~ervicio,.; por 1w aprovechar, sea los irhtitutos
eientífi.:o,.; ya existentes. ,;ea los po.ll!rOsos recnrso;; de las reparti1•io11e-; tlel ~ohier110, así ··orno los ele !ns grarnlt&gt;s empre:&lt;as d11 1•ará1•ter privado. Por t·'."iO , t.foode n~re~a:

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L11. tercera causa t!e éxito 1le la Co uisión 1lc pe:;qnerias le J0,.;
E,,ta1los unidos, se tlehe {¡ la coo1wraciúu de soeiet!ades. rPparticione,.; ~- personas extraihis. con n n ¡_(ntll pro\•echo para los trabajo,.;,
de los cnale:-. únicamente al~nnos pn lieron efectnars1• dPbido ú e.-a
mi-.ma coopernci1í11.
l'or ejemplo. 1·1 min1stl•no &lt;le manna facilitó \'apon.:" ,. Jl"rsonal.
el ministerio d11 h:,cien1la t&gt;xoneró ile 1lerechos los pru.!u&lt;'to.s iu1portados para los estu•lios 1le la comisicíu. el mi1iisterio dl1I iterior
co111lynYÓ por medio de 1•011yenciones y Tratarlos de pisricnltura. la
oficina de esta•lística en conux.ión con los faros hizo tomar oh,.;l•rvaciones sobrn los movimientos de'lc»~ animales marinos.'· rncoger
cierta,; ob,,ervaciones meteorológicas para el nso 1le la &lt;'omisi1»n.
Las compaü.ias iie ferrocarrile,.; facilitaron va~oues, pa,.aje:- y tr:t"portes, etc .. etc.
En resnmeu, el estado floreciente de la piscicultnrn en Korlu Amt'.·rica se &lt;lebe, tanto {L las coudiciones naturale,; del suelo. como tam
bit'.·n :\. los e,.;tnrlios de carácter científico que se han realizado. á llL
mayor libertad de programn y &lt;le acción. á las gra111les ,;t11J11h im·ertidns y á la cooperación !;Íempre lista y eficnz de todos los poilere::;
públicos.
En toilos los ¡mises del mundo, las ¡H:rso:ias 1¡uo estudian el porvenir de la pesca y 1le la pis1•icultnra, estan unánimes en expresar
las misma,; c·on,·iccioni:,.;.
Bn los laboratonos 1le piscirullurn, el prin&lt;'ipal, por no decir el
único trabajo. (~onsiste en apretar &lt;&gt;1 vientre de las hembras y di'
los mnchos y en criar embrione~. alt)\'inos y repro1luctorP.s.
Pero eso solo no pnede constituir una repartición autóno ma . En
una Dirisilín di' pesca, los estudios abarcan otro&gt;i horizontes y empezando por lo,, trabajo,; 1le hidrogrnfín y de biología general. tienen
q~¡, lleg:ar ha,;ta las cuestiones de legislación interna r 1le reglamentos internacionales.
Debemos meditar lo que decía en el Congreso Iut&lt;.rnacional de
pesca en ~an Petersburgo, (190:!) el Sr. Ermoloff, }Jinistro de Agriculturn de Hnsia. e P ara que ei desanollo de la industria de Ja pesca
y &lt;lel arte de la pisciculturn se establezca sobre baRes sólidas, 1lebemos en primer lugar llamar á la cie11ci11, para el estudio tll\ los mares, de los ríos, rte los cur,;os de ngua, lagos y estanques con toda
su población, ~ns formas tan variadas y tan distintas en las di\•er~as
regiones•.
Bn la actuali&lt;latl no debemos conformarnos con hacer prosperar
las industrias de las pesquerías, debemos aún ayudar á Jn, naturaleza,
restituirle lo que le hemos robado, ~e&lt;'nndar su fuerza creurlorn, ¡i:rn&lt;'ins :"1 procedimientos racionales 1le repobl,1ción de las n~uas por

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rncd io 1lc• ],1 lii sl'icnltnra •y si los progresos ya realizados en esta &lt;lirl'•'l'iÓ11 son n11tra\·illosos Í! inmensos• hay &lt;¡lle poner sin embargo
1111 frp110 á la obra dt•\·asta&lt;lora 1111 lo.- peseadore-&lt;. Para remediar
t•st" mal, solo hay un remedio: las t•o11venriones internacionales, las
¡lltt•ligeneins rec :procas en vista &lt;le u11 1.ll1j1o&lt;to ro111u11 , la protección
.¡,.¡ rt'll&gt;O de las aguas 1·11 general, si11 disti11· ·1 .'111 ,¡e limites ó rle
fro11te1·as territoriales (, económicas.
J-:11 el río t•rnguay. en .,¡ río de Ja !'lata, Pll el idto l'araná y
a1.11 cutre 11nestras provincias ten1h·1~mos 11osotros tm11h1é11 •1ue
preO&lt;'nparuos muy seria11w11te d!' Pstns cuestiones.

*
~CilOl"t'&gt;', st:rÍll

la Ot'llsÍ1Íl1 1le l:'XJ1011PI' ¡¡hora e) proyedo de Ull pian
.¡., los traLa.'os ad11µt!lhl1 ..s :í nuestro" medios natnrale:&lt;, á nuestros
r1·&lt;'t1rsos, ñ lllH:!stras costumbres y Ít los anhp]os del puís. pei·o seria
1·11Psti611 'luiza un poco lnrga y 1·onviene reservarla pnra tratarla
111Íls rnnle co11 toda la amplitud qui• mereren los asuntos l'.«pitales
1¡111! afecta11 los intere..;1:s púLlit'Os y la,; rir¡uezas dé l:t N1u~1ón .
..\demás, 'º11 tanto» lo,; proyectos q11e he tr11i1l o que form11lar sin
llPl'HI' ft v i,Iu111hrar siquiera su rt&gt;nlización, r1ue no me :111imo á ex·
lff"'ª r uua vt:z más e11 ni tH voz u11 :-.11ei10 con hermosas perspectivas,
:11·o rdúndome del principi e; de !!leCánica. que toda fuerza par:t realizar 1111 trabajo efectivo dehe tener primero un punto tle apoyo.
1't&gt;ro lo r¡ tll' no debemos perrler do vista es, como lo dice el prof1•-.or L. Hoult&gt;, 1¡ue la el'onomía de las 11guas no incit1t á las acli ·
111., tadones; por lo menos es solo cuando &gt;-e haya agrupado alrerle1lc11· 1le las especies indígenas l11s mE&gt;jores co111licione!l po;iibles y
sHrndo de ellas todo lo qufl se puede esperar.
E11 este raso, nuestras nguas d11ra11 tal provecho c¡ue será inutil
e11snyar importaciones co,,;tosal". Para los gn;itrónomos se gastará
rn:who meno" e11 hacer n•nir cualqui(!ra espeeie de pez de rualquier
rt&gt;gi&lt;'rn del m11ndo donde alcance su mayor sucule11cia y prospere
me.Jor. 11ue no en ensayar de adimatarlo en aguas, en las cuales
podría perder una parte dt&gt; su valor cuiinario, si es r¡ue se adapta
á -.11 nne\·a patria.
Estnrliar nuestras agua~, sus con1liciones, sus productoi;¡ estudiar
,.,obre todo In biologÍ!l, e11teramente desconocida aun, de nuestros
pt&gt;&lt;'es comes ti Lle!'&lt;, empez111Hlo por el pe;errey, debe ser nuestra pri1111•ra preocupación.
Lo;¡ Estndo;¡ "Cnidos no han tratado &lt;lEI introducir pt&gt;&lt;'e~ extran ·
jeros; h1111 multiplica&lt;io p1imero los suyo::;.
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BnllNin ~ oc et•r;t. ti w1uienltnn· T. XYI ,

p!l,rt• ~1 ,

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lla¡¡;a1uos lo mismo. Lo tlemás vemln't á su tiempo si así fuera
11enis11ri::&gt;.
El programa es tan \'1hto, •¡ue par.L emprender :1u realización
"onvemlria po•l.:r 1le 0 l i car~e exclusi\•amtrnte á estos estudios y disponer 1ld personal y 1le los medios adecua.los.
:.\le permito someter esta,; modestas reflexiones al ilustrado crirn1·io del sritor :.\Iiuistro de Agri&lt;'ultura, el Hr. Dr. D. Torino, y del
seitor :.\linistro ele :.\Iarirrn. capitán de na\'ÍO :.\fortín. con la e:1peranza
d1• ver imprimir, nn clia no ltljano. un lllll'l\'O y valioso impulso á
lo,; estudimi de oc1\rnoµ.rafia, de biologia marítima, de p1&gt;scn y &lt;le pis··intltura

l--el1ores, para concluir est1t conferencia ya tan larga. ¡Hirmtttdme
mostraros un cuadrQ dibujad.:&gt; por el ¡&gt;incel arth;tico del '&gt;r. José
~talleng. ¿Arltnirais lo que representa~
Es un combate veríllico entre las avispas sepultureras; Sphex
(1'1'1'1'/IS y nuestra terrible langosta; Schistocerca JIW'(lllf!ll.W'.
Cada avispa aguijonea su victima y con su veneno la paraliza.
La transporta luego al nielo que hizo .!entro de la arena y la ent it&gt;rra allí j nnLo con uno de sus propios huevos.
El objeto 1le una prítcLica tan l~uriosa es, e¡ue la larva del s¡1hex
H 1 nace1·-si11 pata,; - tiene que encontrar,
parn alimentarae &lt;lespués
de los varios dias del 1lesarrollo embri 01mrio, una langosta aun
viva y entorperilla.
-C1ean admiraLle es el iustiuto ele esta avispa para con su prole,
•¡ne, sin emhargo, no conocerá nunca!
:'\osotros, seilores, debrmos hacer lo propio para con las nuevas ge11eracione.i 4ne van á multiplicarse en nuestros dilatadísimos territorios . Al mismo tiempo que debemos propender á elevar siempre
más, ele generación en generación-por las buenas costumbres y
por la e&lt;l ucación -el nivel físico y moral de la grande y progresista.
11acio11alielad argentina. debemos también sembrar trigo en nuestros
c•ampos aun 1lesiertos, y peces en nuestra-&gt; &amp;!l:llllS 1¡ue eluermen y
en las •¡ne conen, á fin de &lt;¡ue para los más humildes. el pescallo
J&gt;Ueda ser siempre el compaliero del pan.
Así prepararemos alimentos "anos, abundantes y variados para.
todos estos •¡neridos hijos, rubiecitos ó morenitos, que no
conoceremos y que agradecidos sal uelarlÍn más tarde nuestra memoria.
\Ie e ¡uivoco, sin embargo. seltores al convidaros á imitar e11 eso,

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el instinto dt- los e:;fégidos; pue&gt;&lt; el hombre tiene al~o más, tiene
la intt&gt;lige11c1H. E"'cucha1! á Delille:
.le ::mis 1¡ue de l'instincl. notre raison difiere:
L'umi Hgit líbrement, l'autre e:-;t involontaire.
L'insLí11c:t ~ait deviner. la l'aisou veut savoir;
L'un sHit míeux pressentir, et l'autre mieux prévoir.
L"u1l!• luít par degré,.., l'autre :;oudain s'enflamme¡
L'u11 t&gt;st l'éclair de~ &gt;;en~. l'autre l(j jour de l'funfl.
(L' imagination. Cha p. ler.)
Si señore.", no es el strntimiento. no es el instinto los que no"
deben guial'j es la risión clara de 11uestrns responsabilidades, es
11nestro Hmor profundo parn nuestra tierrn, para el bien y sobre
todo µara la verda1l.

He dicho.

~

1!198.-lm¡.. !1111 lliini,;terio de l\Iarinn-Enero.

BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

l~llli.

�</text>
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                  <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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                    <text>Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�V GA!i~OEli lA

lllilSTE. I'.&gt; [;
r •t
lJBIC'.A .:

N

ff5 3

l.

MI N ISTERIO DE AGRICULTURA

NVENT ARIO:

Dll&lt;ECCIÓN

ENERAL DE MINAS, GEOLOG!A E IIIIJROLOGL\

BOLETÍN N.º
Serie

~

2

(Geología)

ALGUNAS OBSERVACIONES
SOBRE

ROCAS
ProYenientes de OlaYarría ProY. &lt;le B~. Aires
por e l Dr,. HELGE BACKLUND

Con un hosqu1io topnti;ráfiro, un r1•rtl' y 4

fo to~rafías

oee:

1

'=:!-

m·r::xos

A 1 R ES

T alleres de la Dirección Meleorol6gica
1913

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�Buenos .\ires, 31 de Diciembre de 1912.

Sciíor Director Oencral, ingeniero E. H ermitte:
Tengo el agrado de remitirle, para la publicación en el Boletín, un corto estudio geológico - pctrográfico del geológo de esta
sección doctor H. Backlund, sobre rocas cristalinas, procedentes
del Cerro Negro a l lado sur de las sierras Bayas en la pro\'incia
de Buenos Aires. La inYestigación microscópica ha revelado que
se trata de milonitas con muchas transiciones a la roca materna
menos alterada, no descriptas todada en la República.
Saludo a usted muy atentamente.

J.

KEIDEL.

Buenos Aires, Febrero 7 ele 1913.

A S. E. el señor Ministro de Agricultura, doctor Adolfo Mugica.
Señor :'.\1inistro:
El interés científico del trabajo que tengo el honor de ele\ ar a \'. E. con Ja presente nota, corre paralelo con e l práctico,
desde que se trata ·de materiales de construcción y ornamentación
~umamente apreciados y espero que en breve quedará así demostrado con la realizaciln de ensayos prácticos que se hadn en su
OfOrtun id ad.
V. E. puede, pues, ordenar su publicación; y así me permito
solicitarlo.
Saludo a V. E. con toda consideración.

E. HERMITTE.

Digitalizado por BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP-AR

�ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE ROCAS NOTABLES
provenientes de Olavarria (Buenos Aires)
La Dirección General de l\Iinas, Geología. e IIi&lt;lrología, ha
recibido del señor :\. L\CLAU una colección de nue\·c muestras
de rocas m;ís o menos \·ariaclas con el pedido ele que se hiciera
su dctt"nninaciún n Íl rosn)pica. Las muestra&lt;; me tueron entregadas llamándomC' la atenci{rn su asp ·e to extraño, 1)i)r lo que ck..:1dí
emprender su estudio detallado. Creyl'nclo que los resultados de c..;t..:
estudio pueden tener tal H 'Z interés más que especial, resold publicarlos.
Según estudios microscúpicos hechos sobre las nue\·e muestras provenientes ele Ola\·arría, las rocas presentadas corresponden
a. dos grupos distintos:
I. - Granito-gneis gris ( Epi· I Iornblenclepla,., .ocias - Cneis con
biotita según la nomenclatura de CRUilE'\~IA'\'\' ). ( 1 )
l\1UESTRA '\ .º r.
El aspecto microscópico es gris oscuro \ er&lt;loso y la estructura parece ser masi\·a granosa granítica en la fractura general ele la roca.
En una masa negra, en la que se distinguen cristales de
homblenda negra, de biotita y pequeños granos de cuarzo oscuro,
están dispersos en fonna de manchas. individuos ele plagioclasa
verdosa, con contornos poco di:-tintos. redondeados e irregulares,
y .otras manchas rosadas, m&lt;Ís raras ) más grandes ele microclino,
a \eces con contornos que recuerdan la forma cristalina. En la
fractura transversal se ve la d istribución de los grupos m inerales
en lentes más o menos aplastados alter'nantes entre s í y produciendo 1ma estru&lt; tura paralela gne'sica un poco irregular, e:n la
cual, las lentes aplazadas o redondeadas de plagioclasa se alternan
con cortes raros ck microclino ele formas más o menos rectangulares. Entre estos componentes la masa negra forma una red
muy comprimida.
A 1 microscopio se dist ingue una estructura fuertemente aplastada, todos los componentes muestran lU1a deformación mecán ica
muy fuerte bajo forma d e una extinc ión on d ulada extremamente
pronunciada y de una fom1ac ión de microb rech&lt;1 que sigue los
contornos de casi todos los m inerales y que a \'eces los reemplaza
completamente.
Los grandes campos de p lagioclasa bastante bien conser \'ados
pertenecen a ta oligoclasa (refracción comparada con la del bálsamo: &lt;1. ,&gt; n, -;') n; signo óptico ncgati\·o; extinciones en cortes
1

( 1)

U. GRl'BJ.::-n1.\NN, Die kri•talli ncn Schiefcr, 2. Auflagc 1910. pág. 1~.

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�pcrpendirnlares a M ) P (a) ..... , 10" '27 º·º ..\.n: .....
- 1 I"
'28 no ,\n) : las maclas según la ley de la albita son distintas.
las secciones son a \·eces mates, debido a la alteraci6n en hojuelas
muy finas ele mica incolora siguiendo generalmente la direcrión
de P; la degtneracic&gt;n midcea est:í. acompañada por una formaci&lt;&gt;n
de caolín en manchas grises.
La oligoclasa contiene inclusiones orientadas de microclino en
manchas alargadas o &lt;.:n forma de cruz (con los brazos orientados
según P, M y x), re-stos ele una penetración antipertítica muy
gruesa. Lo,., contomos el~ la oligoclasa son redondeados por lí1was
alternantes com cxas y cúne&lt;n as, y en todas partes se obsen ,1
,una separa&lt; it'n progresi\·a del mineral. en granos que forman h
microbrecha, los cuales se hacen cada \'('Z mús finos a medida qu ·~
crece su distarn:ia del mineral madre. Esta minobre&lt;'l1a recorr..:
&lt;~ \' CCes án·a;-; intactas de la oligoclasa siguiendo hendiduras pn·
marias .
..\ lgunas \'eccs la oligoclasa &lt;'stá con1plcta111ente alterada formando un ;1grcgaclo ele mica incolora en hojuelas sensiblemente
paralelas.
El microc/ino, l'S, como he dicho, m L•nos abundante que la oEgocla"'a; forma también grandes :írea:-;, rodeadas por una rnicrobrecha que s&lt;' compone ck grano:&gt; is011H~trico s del mismo mi1wral.
.:\ con--cnt&lt;'n&lt;·ia dl' la deformaciún 1nec:ínica muy fuerte, la c-;tru&lt; tura característica de retículo no es siempre bien \'.isibk: la extincic'm
ondulada se ,-e fuertenwnte desarrollada, v las úreas son también
atran'sadas a 'cces por banda;, ele micr;ibrecha. El microclino
est{t mús fresco que la oligoclasa, y la alteración ..,iguc si~·mprc direcciones de las inclu:-,ioncs micropertíticas de la albita. Siempre el
rnicroclino es mic ropertítico y pnr lo general e n fonnt irr,·g ular.
es decir, en manchas.
Los gnwsos granos ck cuarzo forman graneles nido,;, en los &lt;'Uales se obsen a una repartición ele los granos en subincli,·iduos con
contornos dentados, quebrados o de microbreL ha. El cuarzo pr('sent•~ una extinción fuertemente ondulada y en forma de segmento~
de orientación un poco diferente.
·
La hornblenda, de un color ,·ercle oscuro, está representada
por dos Yarieclades morfológicamente diferentes, pero en general. ele
las mismas propiedades ópticas: extinción máxima (en secciones
perpendiculares a r~ ) c : ~ - 13
14°: úngulo de los ejes ópticos mediano: birrefringencia bastante alta: pleonoismo y absorción:
o: - amarillo de paja
;~
'erde parduzca
·¡ - \'erde aceituna
(la segunda variedad presenta para Y
\'erde azulado). La primera variedad esttí. representada por grandes campos limitados por
U.neas cónca,·as, ron inc lusioncs orientadas de mica parda. La
segunda consta de pequeños granos isornétricos y xcnomorfos, a
\'eces un poco alargados, intercalados por hojas semejantes, o,·ala&lt;ias, de mica y forma Ja continuación inmediata de los graneles
campos, demostrando así la proveniencia por exfoliación mecúnica.
Entre estos granos se distinguen restos del mineral (magnetita) transformado 1 arcialmente en mica parda ( '1
amarillo
;i
Y
par&lt;io - chocolate). Estas partes granosas contienen una cantidad variable de cuarzo y de feldespato, y en ese caso son más o menos

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.. ..

�-7Jcucocráticas. Aquí están concentrados los restos de la apatita,
en granos ( a veces como inclusiones en el mineral) como también
los prismas perfectos y los granos de zircón.
En las partes de microhrecha feldespática, que forman bandas
t en cuyc• caso tienen grano fino) o lentes aplastadas, con estructura
de roca córnea, predominan, a \eces el microclino con ana pequeña
cantidad de cua.rzo, a \'eces la plagioclasa que constituye lentes de
grano m:ís grueso, en las que se pueden distinguir los ;.;ranos raros
y transparentes de la albita ( si;.;no óptico positi\'O ) y los granos
masivos ele la oligocla~a ( secciú11 per¡wnclicu lar a cx • • • • • • • •
6. 0 5
- 2..¡. O/o An ).
·
Con1o alteración, a méb ele la transformación ele la oli~oclasa
en mica incolora, puede constatarse una transformación local ck
Ja hornhlcncla en serpentina ( antigorita ) con formación tle kucoxeno ( titanita ) y forrnaciém ele calcita L'n pequeñas bandas y manchas.
En los cortes efectuados pnpendicularmente a la c·structnra
paralela ( fractura trans\·crsal lt segrcgacic'm de los minerales c·n
banda5 alternantes es bien manifiesta v las lentes de microbrccha
\' de estructura córnea saltan a Ja \'ista. ·
·
El rol principal del cuarzo e-,t;Í en la forma&lt;·iún ck bantia-; larg as
y 1cntin1J;irc-;. :\demús d P dircccit'lll gvncral ele e-,tructura paralela.
se pueelC' ohst'n·ar otra m;í,; nx tilínea que corta a la primera bajo
un ángulo de ..¡.o·• - )O" y según la cual se han procluciclo pequeña~
fallas. Estas líneas ele falla.., est:ín rellenadas por productos de clescurnposiciún de los feldespatos (caolín ) y de los minerales colorcaclo5 óxido ele hierfo hidratado ) a \·ec~s tambil-n un poco de
calcita.
La estructura paralela está bien marcada por las pequeñas hojas
de biotita rigurosamente paralelas ( esquistosielad de cristalización).
II. - Cranito - g1H'is rojo (Epi· Ilornblenelemicroclin - Gneis &lt;'?n
biotita, según la nomenclatura de ( ;Rl' HI: ::'\:\l \"\"\ ).
Las muestras que lle\·an los número-; 2 al 9, son de un origen
uniforme y representan los diferentes grados de una alteración mecánica de Ja misma roca inicial - - un granito bien cristalizado, un
poco porffrico con grandes cri,.taks lk microdino como se presentan
por ejemplo, las rocas graníticas en la. parte más vecina de los
_\ndes, es decir, en la extremidad sud de la Sierra de San Luis
( \ éase el infonne del Dr. GERTH ).
Paso a describir las muestras en el orden de desarrollo ele la
curiosa estructura hasta su producto final que recuerda una roca
córnea con relictos de fenocristales feldespáticos.

:\h.: ESTRA :::\ ." 9. · - A simple Yista la roca se presenta d~ color
negro manchada de rojo carne; y en Ja muestra se puede di5tinguir
entre la fractura general y la trans\ ersal. En la fractura general
se \·en las grandes manchas de los feldespatos rojos, a \·eces con
contornos cristalinos ( prismáticos), pero siempre deformados, con
excaYaciones y canales trans\·ersales en que entra la masa negra
que Jos rodea. Esta masa negra está compuesta por granos ele horn·
blenda intercalados con pequeñas hojas de mica negra; algunas
Yeces se ven en esta masa también pequeños granos ele cuarzo.
En Ja superficie siguiendo la fractura trans\·ersal, el felde-;pato
rojo estú transformado en fajas largas y lentes lentes, y solamente al-

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�-8-

gunas ,·eces estos feldespatos han consen·ado en parte sus con·
tomos cristalinos. pero siempre muy redondeados. ·
En esta fractura los granos redondeados y los lentes aplastados ele Ja rlagioclasa \enlosa, son más \ isibks. como también los
granos de cuarzo m;ís o menos intactos. La masa negra forma
una red comprimida muy imperfecta, onclula&lt;la y s •parada en hel&gt;ras alrededor de Jos &lt; ojos» de feldespato.
Bajo el microscopio, saltan a la \·ista las áreas gigantescas del
microclino, &lt;le extinción mu} ondulada. con estructura pertítica muy
perfeccionada : y en el interior de los nistalcs, siguicnd•&gt; hencliduras
irregulares, se perciben bandas ele microbrecha. Sus contornos son
&lt; on' exos, redonclcados y rodeados por una microbrecha autígena.
Alguna 'cz, elementos extraños. en forma de plagioclasa, toman
parte en la formaci&lt;'&gt;n de la microbrec-ha, ~-entonces entre el microclino
y la plagioclasa se ha alojado la formaci&lt;'m ele mirmcquita ( ~Iyr­
mekit . Sigui ·n&lt;lo los contornos del microdino se pue&lt;l~ notar la fo:·mación sucesi\ a de la mil·rohrecha a L xpcnsas de las grande:; áreas;
el grano de la mkrobrecha ::;e hace cacl.t n:z tn&lt;ÍS fino, casi afanítico, a cierta distancia del campo materno para crecer rk nucYo
al pasar e:;ta zona más fina.
El scgunclo elemento incoloro que con::itituye la roca, es el
cuarzo, en graneles carnpos compuestos de una cant idad ele individuos fuertemente cleformaclns ,. ron acentuacla extinción onclulada:
los contornos entre ellos misn~os son dentados, a ,·eces se ha producido una microbrecha.
El tercer componente incoloro estú representado por plagioclasa
débilmente maclacla ::;egún la ley ele la albita y fonnanclo !entes claramente \'isibles, en la s cuales los granos isométricos de plagioclasa muestran una estructura e&lt;'ll'nea perfecta. La alteración más
o menos avanzada en mica incolora (con segregación de ¡)equeñas
c:tnticlaclt·s ck caolín\ facilita Ja separaciún clcl microclino: y la
refracción, en todas las posiciones más alta que la del b&lt;í.lsamo,
a::;í como el carácter 6ptico ( negati,·o) hacen que se Jetermina
este feldespato como oligoclasa.
La pasta negra contiene una gran cantidad ele cuarzo y feldespato en granos finos con aspecto de brecha. En general está
compuesta de pequeños granos xc:nomorfos de lwr11ble11da qui· compone una especie ele cemento entre los granos ele los minerales incoloros. Estas pequeñas manchas ele hornblencla resultan de la destrucción mecánica de los graneles campos del mismo mineral negati\ o, ángulo de los ejes ópticos pequeño, pleocroismo: -amaril¡lo
r~ · 'erde accit una
, \ erele oscuro ) consen·ados solamente en parte, entre los grandes granos de cuarzo. Del mismo
origen son los granos xenomorfos de la magnetita, incluídos en
abundancia en las áreas ele lwmblenda compacta. A veces estos
minerales coloreados están acumulados en bandas lenticulares muy
compactas, casi sin minerales incoloros. La abundancia de ni.ica
parda (
amarillo &lt;.. ~i = ; . - pardo muy oscuro, casi opaco),
de zircón (con contornos negruzcos, en cristales perfectos y granos
redondeados), y ele apatita ·(en granos, cuya procedencia de ¡nismas deformados salta a la vista) en estas bandas como también en la
homblenda compacta demuestra su origen simultéÍneo. Alrededor
de estas fajas de componentes coloreados, se nota una envoltura
(I

(I

-

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�-9-

ele cuarzo aplastado que aumenta la semejanza de ellas con la /Jornblenda compacta incluida en campos de cuarzo.
l\IuE::;TRA ~ .0 6. - La semejanza con Ja muestra precedente
es bastante grande. La diferencia entre la fractura general y la
fractura transYcrsal, es más pronunciada. En la primera, los graneles feldespatos de un color rojo algo más intenso, no muestran más
que restos de formas cristalinas, muy redondeadas y muy deformadas;
en la ::,egunda, los feldespatos son achatados en lentes con colas bila·
terale::, que hacen sobresalir la estructura paralela. Sin embargo,
las macias de Carbbad que se encuentran, estún bien conservadas.
Los graneles granos de cuarzo faltan aquí completamente. Están
reemplazados por lentes muy estrechas de grano fino que acompañan a las bandas de la parte negra ele los dos costados.
Las manchas raras de plagioclasa 'erclosa granuda, son también alargadas. La masa negra es casi afanítica, y solamente a
veces son visibles los restos de hornblenda ma"'i,·a.
Bajo el microscopio, d prim:·r lugar pcrtetH·ce al microclino que
forma grandes campos redonck-ados y prolongados bilateralmente
en colas. Eqú rodeado por microbrecha autígcna en forma ele
anillo cerrado, señala una orientación óptica deformada por presión y presenta una estructura pertítica muy delicada. La estructura del pavimento ele la micro brecha alcanza una perfección notable
en este caso, en que los granos isométricos estún representados
por una plagioclasa débilmente maclacla según la ley de la albita, y
más o meno;, transformada en mica incolora con caolín. La plagioclasa es una olir;oclasa por su:&gt; propiedades ópticas (extinción sobre
la sección perpendicular a :x ••••.••.• _, 9 ° 26 o o "..\n; refracción más
alta que la del bálsamo, en to(las las posiciones). Este feldespato
constituye también campos poco deformados, pero m{ts peque11os y
más raros que los del microclino.
El cuarzo está deformado a largas lentes, muy achatadas, polisomúticas y onclulaclas, siguiendo los contorno:&gt; de los campos de
feldespatos y cst{t acompañado en un costado por masas oblongas
irregulares de magnl'iifa. De este lado ;,iguen las partes de grano
fino, melanocdticas, consistentes en lwr11ble11da verde carcomida,
xenomorfa, intercalada entre pequeños granos poligonales, oligo
clasa y microclino, que se asocian en estructura de roca córnea,
cspoh oreados por magnetita.
Los prismas de apatitu están completamente aplastados en pequeñas lentes, así como también lo son amenuclo los prismas 11ítidos
de zircón. Estos agrupamientos melanocrálicos. en cuya con-;titución
tom~L parte una canticlad consiclerablc de biotita oscura, están orientado':&gt; en bandas que forman la continuación de los incli' iduos de una
homblenda compacta (ángulo ele los ejes ópticos pequeño, negativo;
extinción máxima e: ·: = 1 2° ), en que las inclusiones (magnetita,
apatita, zircón. biotita ) y la destrucción progresi\a confirn1an las relaciones mútuas. Alrededor de las inclusiones ck zirc&lt;º;n en la biotita.
no es visible ninguna aureola pleocróica. Como signos ele una recri&lt;:.
talización inicial se pueden comprobar pequeñas formaciones de mir
mequita como rcaccic'ín entre el microclino y la plagioclasa, y pequeñas inclusiones redondeadas ele biotita en el cuarzo, diabla~tos.

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MUESTRA N. 0 4. - La roca por deformación de Ja cual se ha
fonnado este gneis, fué tal vez de grano algo más fino que las
dos precedentes, no siendo el contraste entre la masa negra y los
fenocristalcs tan grande. La roca era, sin duda, un granito de un
grano más o menos uniforme, grueso. En la fractura gencrál pre
dominan el color rojo de carne debido al microclino más o menos
interrw11pido por manchas irregulares de la pasta negra, en Ja cual
se notan algunos cristales bien conscffados ele hornblenda.
La fractura trans\ ersal muestra la estructura lenticular: las ban
das negras, más o menos regulares, alternan con lentes &lt;lplastaclas
y fajas ele microclino rojo y lentes más raras, pero un poco más r..:·
cloncleadas de plagioclasa 'erdosa. Las banda-; muy &lt;lelgad·a s d..:
cuarzo, acompañan a las fajas negras ele los dos costados.
Aun sin el microscopio se distinguen claramente los grande-;
campos de 111icroc!i110; estos son fuert e mtnte ddormaclus, ondulad&lt;h
y con una estructura pertítica bien neta y cliablastos de cuarzo, con
zonas de aplastamiento y pequeñas fallas que fonnan inc.li,· iduo~
subparalclos. Los contornos son de microbrecha con grano muy fin &gt;
que va creciendo proporcionalmente a Ja distancia del campo ma
terno. Los grandes granos de cuarzo aplastados, rotos en incl1
,·iduos separados y fuertemente desplazados unos con otros, con
fom1ación de una microbrecha y contornos digitados, constituyen
lentes muy deprimidas y alargadas, con defonnación úptica muy
deo;,a rrollad.a.
La p!a¡-:ioclasa es facil de reconoce r por su alteración 1~11 mica in·
colora subparalcla, o en agregados sin orientación común, con forma·
ción de caolín en manchas. De los grandes campos sólo se han sal·
Yaclo algunos restos: la mayor parte forma, en granos isomé-trico"
algunas H'Ccs con macias de albita muy pálidas, una estructura córnt•a
bastante perfecta. Las propiccla&lt;les ópticas ( refracciún comparacia
con Ja del bálsamo : o:' ' , n, y' n: extinción en secciones perpcn
cli culares a o: ......... t 8° - 2; o o An) clal1 Jo-; indicios de Ja olí
godasa. La cantidad ele este feldespato no es considerable.
Las partes de microbrecha de grano más fino se componen clt·
los tres minerales incoloros.
Los minerales coloreados, en manchas o en rajas, 'iegún l.t
din·cción de corte, presentan lo:&gt; mismos raracteres generales que
c•n Ja muestra anterior, diferenciándos ·sólo en detalles: la /ior11/;le11da
compacta es rara; los granos de magnetita son más p ·queños y
~eparados uno de otro; la apatita es a veces mejor conservada.
pero las prismas nítidos &lt;le zirc611 son muy raros y est{tn reempla
zaclos por pequeños granos redondeados. Fuera de esto se notan
pequeñas manchas de calcita, y Ja coloracic'm del microclino por
puntos de óxido ele hierro es más visible.
:\Il ESTRA N .º 8. - Esta roca es muy semejante a la que an'c
cede, pero su grano es mucho m;Ís fino; parece ser afanítica y
solamente a veces se puede distinguir en las bandas o formaciones
knticulares rojas ck feldespato, el lustre \'Ítreo ele un plano de
t xfoliaci6n. Estas bandas rojas son microgranosas. Las fajas alte:-na.ntes rojas y negras son mates, no muy regulares y con forma-;
semejantes a llamas. Los granos \'erdo-;os de la plagioclasa scm
rnsi redondos.
El microscopio muestra una estructura, quizás más fuertement(:

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11 -

aplastada. Se puede distinguir tres partes morfológicamentc diferentes: 1) porciones graneles ele mirroclino micropcrtítico, qtu brado (con óxido de hierro que rellena las grietas), fuertemente de·
formado, rodeado por una microbrecha autígcna, rojiza por óxido
de hierro, a la cual se une una em·oltura de cuarzo granoso, e uyo:,
granos están encona dos y fuertemente deformados. Sobre los dos
costados opuestos, esta envoltura se termina en delgadas colas d..:
microbrccha.; 2) lentes redondeadas ele pla~ioc/asa, en •1ue los
granos isométricos forman una estructura córnea perfecta; los gra
1tos están bastante alterados en mica incolora acompañada d.!
caolín, raramente n1aclados, y el microdino s.e encuentra '-'Olamentc
de parte en parte, cerca del contorno exterior. El cuarzo falta
completamente, pero estas lentes están separadas del elemento lH('
cedente por 3) una microbrecha cuarzosa que forma el tercer elemento estructural. Los dos feldespatos están contenidos en ella.
con una cantidad considerable de re;tos esponjo.;os y xenomorfos
provenientes de minerales coloreados: de maft11l'lila, de mica pard.1
oscura, de zircón (a veces en restos de cristales), y ele upafita.
Una parte de la homblcncla está alterada en serpentina (antigorit&lt;~)
r.o~separaciGn de leucoxeno titanita . · Los grande.,, campo,, de hon blenda faltan casi absolutament&lt;&gt; ..
:\Il LS1 R,\ ~ . 0 3. - La roca es negra con manchas rojas irn'gulares como llamas, de feldespato microgranoso. Este forma plic
gues irregulares, en que las cun·as son engrosadas y mue,;tran
a veces Jo.,; planos de exfoliación del feldespato. Igualms.'nte se presentan enconadas fajitas de cuarzo de un lustre grasoso. La fractura de la. roca es casi concoidal.
Al microscopio, no se puede percibir una estructura paralela
propiamente dicha; todos los componentes están más o menos
pgregados en lentes, cuya orientación es muy variable; y en los
cortes. la secci(n de las vueltas de los pliegues. tiene una estructura
mucho mejor consenada que la que atra\'iesa la.,; partes intermediarias de éstos. En estas últimas secciones, la estructura de mi1·robrecha predomina, mientras que en las primeras se han consen·ado campos más o menos rectan!,,rulares redondeados (forma
de exfoliación' de tu1 microcli1w gruesamente pertítico, mu) deformado y aquí el cuarzo muestra algunos restos de contornos primarios
en graneles áreas; en general, está deformado en lentes y fuertemente aplastado.
Las lentes de oligoc/asa, con estructura &lt;le roca córnea, no
faltan.
Las estructuras \ elementos estructurales de la roca recién
descripta, se repiten l)astante bien en t&gt;sta, como también hs parte.,
rnicrogranosas melanocráticas consistentes en /10r11ble11da Yercle.
úio/ita y magnetita, en granos xenomorfos entre los indi\ iducs
de cuarzo rnicrobrechoso y los fclde:;patos de la. misma fomia.
Como elementos nue\ o~ constituyente• de la roca se pueden cibservar algunas partes afaníticas de color pardo claro, en cuya
pasta nadan pedazos redondeados de feldespato transparente. E~as
partes se componen, como puede verse con los mayores aumentos,
de pequeñas hojas y de una pasta feldesp;ítica ( ?¡ sin fonnas.
Estas partes muestran una absorción orientada de luz, debida a

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1tma orientación más o menos paralela de los elementos coloreados, ) estas porciones rnilonitizaclas están concentradas en las
regiones del corte que han sufrido una deformación máxima. Los
grandes campos de ho01bll'nda faltan completamente .
.:\ln~STH \ ::\°." 5.
.:\lientras que las rocas arriba descripta~;
i;odían st'r clasificadas sin titubear como granito-gneis rojo, aw~
la última, no obstante su grano fino y a \'eC;.!s afa1ítico, la roca
&lt; orresponcliu1le al número 5 muestra un aspecto completament&lt;'
e \.l raño: es negra, casi afanitica. con fractura c:oncoidal y sonora
&lt;:l golpe· del martillo. El examen mús ato1lo de "ia mue-;tra r .'\"da una estructura. un poco diferente en zonas anchas paralelas:
unas son negras af'aníticas. con ma1H has di!-&gt;tinta'&gt; de 1111 feldcs
J'ato rosado pálido; ot ras son microgranosas por manchas del mismo
feldespato más abunda;nte, por pcqueiías esferas de plagioclasa.
1.a pasta negra en esta zona parece ser algo m;ís granosa. La
fractura según la estructura paralela apenas \·isible no es marcada
)&gt;or una separación m{ts fácil y muestra una estructura m;is o menos
de roca córnea o de una brecha.
El microscopio hace Yer que la diferencia entre esta roca y
la que le precede, tan fuertemente pronunciada en el húbito macroscóp ico, no es tan grande como poc:lría pensarse. Se re\ ela
cna estructura profundamente aplastada, en lentes muy irregulares.
En las partes granosas, los grandes campos de microclino est{rn
divididos en subindi\ icluos largos fusiformes y unos 1untos a otros,
que .por cl~orma,ción mecánica. presentan una extinción c¡ue rueda
de un extremo a otro. La oligoclasa (carácter óptico negativo,
rdringc11cia más l'lcYada que Ja del b:Usamo) se separa prcfcrent(·mente en trozos angulares o redondeados, y en este último casc1
la deforma&lt; ión óptica no es tan marcada. Contiene inclusiones
ele apatifa.
Otras lentes están compuestas por completo por una microhrecha con estructura de pavimento, unas de microclino, las clenHs
de oligoclasa algo alterada (micácea) y un poco de cu1.rzo. Es
notable el aumento de las Eartcs pardas densas. .\quí se obse r\'a
poco a poco la transición de las partes microbrechosas melanocdticas a las caracterizadas por una absorción de la luz orientada
por la disposición paralela ele los resto.., del mineral roloreado: la!,
hojas de mica parcia gris&lt;ícea salpicados por pequeño~ granos ele
lllagnetita ,provenientes en parte ele ellos. Estas fom1aciones cst:í.n
concentradas, sea en fon11a. ele cordones v cad('nas. sea rellenando
los intersticios angulares entre las acum~laciones de los mineral&lt;·:~
incoloros. En el último caso los restos ele los feldespatos est{tn
&lt;'l1 esta masa fuertemente redondeados.
Estas p artes tienen un
aspecto marcadamente sedimentógeno. L as b andas de cuarzo po ·
Ji somáticas están conser.-adas ~o lamente en las partes más grano,;a:-. ·
de la roca, y allí ell as acompañan a las porciones lenticulares microg-ranosas melanocráticas por sus dos costados, a la manera de la
roca anterior; aquí también Jos pequeños fragmentos de hornblenda
\·crde oscura están mejor conscn·ados, con restos de zircón y de
a¡wtita y cargados de un polvo fino de magnetita. E l plcocroismo
de la homblcnda es el mismo que m;ís arriba, la coloración por
y puede ser un poco más azulada.

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La semejanza microscópica de esta ro::a en ,·anos puntos con
de la muestra precedente ~:\. 0 3' no pennite separarla de ella;
ror otra parte, el aspecto macroscc':pi10 no permite que se llame
simplemente gneis (granito-gneis . Hemos constatado que este aspecto ;irnrroscópico es debido a una deformación mecánica sucesi\'a
del granito-gneis, que aún en las muestras más o menos accidentales. esta transición es bien Yisible y las observaciones arriba
expuestas nos dan derecho a llamar esta roca un gneis milonitizado,
es decir, un gneis aplastado.
Ja

l\h ESTRA N .0 2.-Esta roca es negra afanítica, con rnanchas
largas alineadas de un felde spato microgranoso rojo 'ivo de carmín.
La fractura trans\'ersal, perpendicular a las líneas ele feldespato,
los presenta redondos o redondeados en la pasta negra. Las fracturas generales en torno de los ejes de feldespato los hacen ver
en la forma que hemos descripto recién.
El examen atento ele la masa pone de manifiesto una cantidad
ele feldespatos incoloros, redondos; por el brillo uniforme de los
planos de exfoliación se manifiestan como incli,·iduos enteros. La-;
manchas de feldespato rojo tiene a \'eces forma de lentes y entonces
los planos ck exfoliación unifonne recorriendo casi toda la lente, están
más o menos bien consen·ados.
La microestructura de la roca es bastante extraña: pu.?cle \'ers':!
alternancia en· bandas de una masa afanítica más o m ·nos colorc:i.da ele parclo; el grano tan fino. que aún con el aumento más
grande se puede apenas - mAs suponer que \ erifirar que la pasta
consta de pequeñas hojuelas ele mica parda, de granos de cuarzo.
de una masa de feldespato incletern1inable y de un polvo ele minerales ele hierro. Esta pasta reacciona bastante fuertemente 'obre la
luz polarizada, y las hoju:.!las de mica, estando orientadas paralelamente entre s í y a las bandas, se extinguen simu ltáneamente e:1
graneles campos paralelos y perpendiculares a la dirección de las
bandas, siendo la dirección paralela positiva. Lo mismo puede comprobarse una diferencia ele absorción considerable (amarillo claro,
hasta pardo ele café) en esas dos direcciones y e l máximum ele absorción tiene la misma orientación que en las miras pardas comunes
de talla grande. También pueden percibirse en esta pasta pequeiias manchas de caolín.
Por su estructura netamente paralela, al primer golpe de vista
puede ser considerada la masa como de origen sed imentario o como
de un origen erupti\ o con estructura fluida! excelente. En contra
de la primera suposición hay una cantidad de indicios negati,os:
d grano exclusivamente fino y uniforme, especialmente las inclusiones netamente redondeadas de gran talle. Si Ja roca fuera
de origen sedimentario, sería lógico esperar que esas mclusiones
de aspecto bien rociado: 1 ) est m·icsén acumuladas en ciertas capas,
mientras que las demás estarían libres de ellas; 2) que ellas consistieran en los minerales más resi-;tcntes para el transporte por el
agua y otros agentes, es decir, en cuarzo y otros minerales duros.
Pero aquí al contrario, nosotros \ emos que las inclusiones redondeadas están irregularmente dispersas por t&lt;&gt;tlos los horizontes y
que están formadas por feldespato y hornblenda, faltando el cuarzo
por completo. Estos dos hechos, así como también algunas irre-

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gularidades ele la «estratificación », la cual penetra en e:! interior
ele Jos relictos feldespáticos, no nos permiten suponer su ongen
sedimentario.
Contra el origen eruptivo de ia roca, en la forma presente, hay
también algunos indicios:
si anteriom1ente la roca fu:: dtrea y
de una estructura inicial fluiclal, entonces la cle\·itrificación de la
pasta dtrea no pudo efectuarse en forma tan regular y con una
orientación paralela tan neta de los productos de de\·itrificación,
aún bajo presión orientada, y Ja masa no contiene ningún cristal
a utígeno, porque los relictos rccloncleaclos deberían ser considerado:;
como inclusiones alógenas. En fin, las inclusiones evidentemente
alógenas, aún las de la hornblenda, tan fácilmente alterables, no
muestran ningún fenómeno de corrosión magmática.
En cuanto a las inclusiones que forman los fenocristales,
e,;tán constituíclos por una plagioclasa (carácter óptico nc;.;-atin);
a'
n, ¡' n = o!igorl a&lt; a · a \ eces macla da y un poro alterad;1
en mica incolora; son bien redoncleacl~1s, y lo más sorp rcnclPnte es que
los individuos m&lt;ÍS bien redondeados, son también los más pequeño:.
y de contornos no muy netos (los puntos incoloros del :tspe ·to ma
t ro5cópico ).
Hay también como fcnocristales, incli\ icluos de mi
rroc!i110 en agru¡ .aciLnl s xenomorfas en largas l ·ntes. E tas lent e~&gt;
constan de algunos campos de microclino pertítico, no bien reti
culados, alargados en forma de husillo, ópticamente deformados y
rodeados ele una microbrecha de microdino autígeno. Estos micro
dinos están rellenados y colo reacios por un poh o dP ch ido de hierro
limonita) y a \Cces con manchas de calcita; los incli\.:icluos de mi
t roclino contienen a veces inclusiones de cuarzo, y los Jos ápices
opuestos de las lentes se prolongan por colitas, mientras que lo:,
t xt remos de· la e 11goclasa renninan hruscament&lt;'.
Una liornblrnda verde oscura ( :. - amarilo &lt; ~ - \erde ( ¡
-verde azulado; z\· :.pe.¡u::iio; e·: y= 18° -19° ) se encuentra t&lt;tm·
bién entre las inclusiones, completament~ aislada, bien redondeada
y a veces presenta puntuaciones en los dos costados opuestos, en
sentido de la estructura paralela; los contornos y lo,; puntos est;ín
algunas ,·eces cargados con un poco de magnl'lita. Una banda
co loreada sometida también a la estructura paralela, consta de al·
gunos granos de 1pidota y de hornhlcnda fuertemente coloreadm,
por óxido ele hierro pardo.
Alrededor ele estas inclusiones, las bandas netamente paralelas
forman lindas flexiones bilaterales \' cada inclusión está como en
cerrada en una cápsula formada po-r esas bandas. Cuando el diá ·
metro de las inclusiones es bastante grande se \e como las bandas se
tem1inan bruscamente después ele la inclusión; solamente las ban
das exteriores de esta zona forman la cápsula. A \ eccs en la pasta
pueden notarse pequeñas fallas, que, pasando por las indusiones,
las parten en dos mitades, una de las cuales está un poco di,;lanciada
de la otra. Los granos de apalita y de zircón no faltan y son bien
redondeados.
Hemos \ isto que el origen ele esta roca, en su estado natural, no
puede ser explicado ni como roca sedimentaria ni como roca eruptiYa.
El estudio simult&lt;Íneo y la comparación de las rclicto .:structuras con
las estructuras ele las rocas precedentes (a este respecto yo quiero hace:
resaltar la facilidad, con la cual tambi&lt;~n en las rocas anteriorm~nte

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ckscriptas la plagioclasa tom;i contamos rcdondutdos por cL,formación mecánica y ·q ue los mineraks más fr;ígiles como. por ejemplo. el
cuarzo, han desaparecido completamente como constituyentes de los
frnocristales) nos dan indicios solamente en un sentido que parece
~er un ¡iO(O hipctc'.tico. que: esta roca córnea con pseudocristalfs ck
nlicroclino oblongo, oligoclasa y hornblenda reclondeaclas. se ha
fom1aclo por aplastamiento completo de un granito - gneis con el
hábito de la muestra ~ .º 6, que la fuerza aplastante estaba orientada
y produjo en la roca movimientos diferenciales. De este hecho
\ olveré a ocuparme más abajo; queda aquí que decir que si los indicios se interpretan según su n.~rosimilidad, la roca debería llauarsc milonifa de estructura paralela, ele un granito-gnl'is .
.:\IüESTRA ~ .0 7. - El aspecto general es el mismo que el de la
roca precedente ( ~ .° 2 ), faltan solamente las inclusiones cilíndricas
orientadas ele los feldespatos; están reemplazadas por manchas irregulares y redondeadas de frlckspato rojo de carne, con planos ele
exfoliación más o menos uniformes. Las manchas rcclonclas blancas o
incoloras (que parecen negras) con exfoliación también uniforme, son
las mismas que en Ja roca precccknte. La diferencia está indicada
en general por la falta completa de una estructura orientada a simple
\"Ísta, por la. forma ele los fclcle,;patos rojos y por el agrupamiento
t'.e los granos redondos ele los feldespatos blancos.
La microcstructura aumenta la. semejanza: Ja pasta es afanítica
coloreada de pardo, con polarización ele los agregados microgr.1nosos. La estructura paralela es casi invisible, puede distinguirse
por líneas del mineral de hierro microscópico y por una extinción
y absorción orientadas muy clt-biles, alrededor ele las indusioncs1elictos ele feldespato. Fuera de esto. la pasta e:; icl6ntica con la
arriba descripta. Las inclusiones mcoloras o blancas ) e~tún formaclas por un incli\·icluo entero ele plagioclasa, algo alterada en mica
i11colora y en caolín, maclada a 'eces según la. ley &lt;le Ja albita;
rn1as veces los contornos son bien claros, otras en los incli\·iduos
más pequeños, son menos pronunciadas. Las propiedades ópticas
indic;m una o!igorlasa (car;ícter óptico negatÍ\O; refracción com
parada con la del bálsamo: IJ.' n, y' ;.- n). El microc!ino, siempre
¡;crtítico, forma gruesos fragmentos irregulares, fuertemente deformados. Las manchas redondas y alargadas ele la hornblenda
\·ercle ( :x - - amarillo &lt; ~ -\·ercle aceituna= ; - - Yerck azulado; extinción máxima c: ·; = 18°, ángulo ele los ejes ópticos 2\' :x pequeño )
están ricamente expoh oreadas por magnetita fina. Los diámetros
mayores de las manchas son paralelos entre ellos y con la cstrnctura
·hasta cierto punto supuesta - paralela de la roca. La mi::&gt;ma dirección es \ isible en los prismas redondeados de zircón, mientras
que los gnrnos redondos cid mismo mineral, con contornos
nicgruzcos, están diseminados irregularmente por toda la pasta.
Los fragmuntos y granos n:clondeados de la apntita están reu
J:idos en grupos sin tocarse. Pequeñas cliaclasas capilares son
relle¡nadas por feldespato potúsico, mientras que las rasgaduras
i:·11egulares ele Ja. pasta está!n o cupadas por calcita.
La grap semejanza de esta roca con la precedente, excluyendo
la falta ele estructura paralela clara, ;nos permite aplicar aquí los

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raciocm1os y conclusiones con respecto a su origen y al camino d:..:
transfonnacil'.n: es una roca córnea con pseudo - lenocristales, simplemente un.a milonita de granito - gneis.
Se han descripto arriba dos grupos ele rocas. un :sranitJ - gneis
gris, fuertemente aplastado, y un granito- gneis rojo, también fuertemente aplastado, con sus supuestos derivados.
En el segundo grupo que nos interesa especialmente, se h:i
podido ver paso a paso, sobre mue~tras más o menos accidentales,
la transición sucesiva, si se puede poner en conexión entre sí y yo creo que la composición mineralógica y los elementos estructurales semejantes y comunes nos clan derecho de hacerlo desde un gneis con caracteres claros del origen erupti\o granítico
por deformación mecánica, hasta una roca c&lt;Ímca afanítica de
un hábito y de una estructura completamente diferente. Los elementos constitutivos más frágile-; del gneis inicial (el cuarzo) ha·1
desaparecido completamente. ("\lgunos indicios macroscópicos,
fuera de las i1n-estigaciones microscópicas, que no daban una seguridad absoluta de la existencia del cuar/.O en la pasta negra.
demuestran su presencia en ella: el poh o ele la roca molida es blanco
y no se disuelve en el ácido clorhídrico). Los minerales más el:bticos est&lt;ln deformados, redondeados por fuerzas mecánicas.
La deformación óptica que salta a la \"ista en cualquier preparación microscópica, nos muestra, que el aplastamic;nto no fué
acompañado por rima recristalizaciún sensible. La falta casi absoluta de una formación de minerales nuevos, secundarios, que, en
general acompañan al aplastamiento de las rocas, en otras partes,
nos indica que el equilibrio quím.ico y físico destruído, no se restableció.
Estos dos hechos nos hacen pensar que el mo,·imiento tectónico
que ha producido estas rocas extraordinarias, se habrá efectuado
en las partes superiores de la corteza terrestre donde 1) las soluciones minerales concentradas, que facilitan una recristalizac1ón de
la roca y la reconstitución de un equilibrio físico nuevo, faltan o no
juegan un rol importante, y 2) donde la temperatura no fué muy ele\·ada, que en efecto tiene los mismos resultados negativos, en cuanto
a la recristalización y fonnación' de los minerales nue\-os, que
la ausencia de las soluciones.
Las milonitas, en general, como se conocen de otras comarcas,
en lugares ele mo\"imientos tectónicos, son de grano fino, pero más
grueso que d de éstas ( I); hay, también milonitas con aspecto de
roca córnea (2); y en las rocas aplastadas, llamadas « Augcngneis »
etc., las lentes restantes son siempre feldespáticas, en c-eneral
rerrescntadas por microclino. Algunas de las rocas &lt;l.escriptas arriba
muestran una gran semejanza con las siete variacíones miloníticas
oescriptas por TERMlER '( 3 ).
Los resultados del examen microscópico parecen ser un poco
J1ipotéticos y las conclusiones formuladas serán tal vez mal fundadas;
(t) \'t:n por ejt.-mplo: P. J. IIOL:\tQt"lST, Die Hochgchirgshildungen am Tornetrilsk in
lAppland. .X l ConJ,trl-s géologique internalional. Stockholm 1910. Cuide d~s C'.\.Cttrsions ~o. f.,
pág. 26 y •i¡¡.
(2) !'. TJ:R,llER, Sur les nappes antéstéphani~nn~s de la r~gion de Saint-J·:tienne. Hui!. Soc.
r.fol. France. \'JI. 1Q07. pág. 1q1.
(3) P. TF.R:\111-:R et J. BOL"SSAC, Sur les mylonil&lt;'S de la r~gion de SaYone. C. R. Ac. Se.
Paris, 152 (1911), pág. 1553.

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pero los primeros son lo~ un1cos que explican la formación de
rocas tan extrañas, y las segundas son también los únicas que
pueden apoyarse sobre una im·estigaciún solamente microscópica;
sobre las últimas, sin embargo, se fundan en general las determinaciones de rocas del tipo milonítico ( I ;. I1westigaciones en el
campo pueden demostrar si las relaciones y transiciones supuestas
no son hipotéticas.
Gracias a la atención del señor Director General, ingeniero
E. HEIUII'TTE y del Jefe ele la Sección Geología, Dr. J. KElDEL,
he tenido ocasión ele hacer una corta visita al Cerro ~egro y
sus alrededores, de donde proce"den ºlas rocas arriba descriptas. La
hospitalidad del señor LACLAU, ha facilitado mi trabajo en el campo.
El partido de Olavélrría y sus montañas bajas han sido tocadas
algunas \TCcs en la literatura y sería una simple repetición citarla
aquí. Una bibliO:grafía completa se encuentra en las últimas publicaciones de \' ALE;\TIK ( 2) y IlAUTIIAL ( 3 ). Los dos se limitan solamente a algunas palabras sobre el Cerro Negro.
El primero, habiendo \·isitado la mayor parte de las montañas
de la región en cuestión, nos comunica que las rocas cristalinas, en
general po'ícen una estructura paralela bien visible y las nombra
en consecuencia, gneis - granitos. En cuanto al Cerro Negro, este
autor ha podido constatar que la cima y la vertiente norte de la colina
«representa la punta más al oeste en que he encontrado el gneis
típico y rocas metamórficas claramente estratificadas ll; las rocas
metamórficas han sido llamadas por él . rocas córneas de colores
variados. La Ycrtiente Sud, según \'ALE~1ÍN, está formada por un
gneis «de ojos i' al cual da el nombre un poco impropio de gneis
amigdaloidc ».
El segundo autor llama la atención ele que los «gneis &lt;lel Cerro
Negro son ele un origen eruptivo y que ellos no son «gneis \·erdaderos ll sino granitos tran::;formados por presión, calor, etc., estableciendo su concepto de que un «gneis \·erdadero ll debe ser &lt;le origen
sedimentario ? ). Según él « las intercalaciones de una roca negra
metamórfica. (piedra córnea con algunos cristales de feldespato) ... ll
demuestra el origen erupti\O del gneis. De aquí se debe sacar la
conclusión de que el autor explica las rocas córneas como n1clamorfoseada~ por contacto ( 4 ). En la otra noticia ( 5 ) el mismo autor
menciona en el Cerro Negro « un pórfido negro con graneles cristales
ele plagioclasa y de hornblcnda, con una estructura fluida! bien distinta ll; este pórfido, según él. « atra\ iesa en filones ele 1 ~ - r m. una
roca erupti\ a roja, cuya estructura es muy curiosa ll por capas en
fonna de « Schlieren &gt;l de feldespato ro jo y cuarzo oscuro gris; esta
estructura él la aplica como debida a una presión fuerte. Aparte
de esto critica la expresión «gneis - granito)) ( 6) como que dá una
(1) \\' v. SE!IlLITZ, i ;chcr Grauit-~ryloni t e u. ihrc kktonische Bedeutung. Ceo!. ,Rundschau. I . 1910, p:ig. T~H·
(i) Rápido estudio sobre las Skrras ele los partidos de Olavarrfa y del A7.UI (provincia de
Buenos ~\ires). Revista del :\fust-o de I.n Plata. '\'I. 1894, pág. 1-24.
(J) Apunll'S geol6giC'os sohre el suelo del pnrtjdo de Olavarrfa, en •Contribuciones al conocim1t:nto de la G&lt;.•ologfa de la provincia de Buf."nos Aires•. Publicacionc-s de la enivcrsidad de

l..a Plata. julio de 1Qo1, pág. 17.30. \'(-ase t:unbu:n por el mismo autor: Beitrii.ge zur Geologie
dcr argentinischen Pro\•inz Buenos Aires Pcl. l\litt. 1904. ll. 4.
(.\) .\puntt·s, l. c. p~~ 1~.
(5) neitra~e. l. c. pá!(. 4.
(6) T,as Sierras &lt;.'nlr&lt;.' Cabo Corrientes e Hinojo, en •Contribución al estudio de la Geolog!a
de la prodncia de Uuenos Aires , Rnista del ~lnsco de La Plata. \'JI, 1S96, pág. 4~2.

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rS -

icka equhoca ele la naturaleza y del origen ele la roca. Las dos
opiniones contradictorias del último autor nos hacen suponer que
las relaciones en el campo no son tan claras.
Ei Cerro Negro forma una colina alargada ele ENE. a OSO.
(rumbo magnético) a un kilómetro al SE. de la estancia del señor
LACLA c. Se le\·anta unos 60 m. sobre la planicie algo ondulada
que le rodea, y su longitud máxima e.; de 1.700 m., en tanto que
su ancho es de 700 m. Las pendientes son muy suaYe'&gt; y los afloramientos están concentrados en el tercio superior ele Ja falda y
próximos a la cresta redondeada. El recubrimiento ror tierra predomina por todas partes. La \'ertiente septentrional es un poco
más escarpada que la meridional.
En general, yo he podido verificar la-; obsenaciones ele VALE"'TÍ'\ sobre la clistribucic'n ele las rocas, y el croquis aquí adjunto, incli
ca el límite obse1Taclo (línea lima) y supuesto línea ele puntos). Pero
un estudio atento, demuestra que las relaciones entre las rocas córneas
y d granito - gneis rojo («gneis ele ojos ») no son tan simples como
las describieron \'AJ FNTI:'\ y llAUTIL\J..
Para demostrar esas relaciones complicadas \·oy a de-;cribir en
algunas palabras un perfil a trét\·és ele la montaii.a según la línea
C-D-E.
En el pie sud se encuentra un gneis de ojos » típico de grano
grueso ( 3: ), e on dimensiones m;íximas ele los « o jos» de microclino:
longitud 8 cm., ancho 3 cm. La roca es ele un color rojo negruzco;
los ojos rojos están netamente limitado&lt;.; por contornos \ i\·o-; y tienen
una forma ele lente muy regular, a ,·eces muy achatada; las plagioclasas \·erclosas estún ya redonckadas y la pasta negra de cuarzo y ele
mi1ll·rales coloreados forma banda!' muy netas. Sobre la fractura ge
neral la roca muestra un aspl'cto ma:-;ivo ) solamente los feldespatos
con sus planos ele exfoliación fuertemcntC' curvados ) con partes gr;111ulaclas son pruebas de dcformaciún mecánica. La roca corresponde a
la descripta con &lt;..·! número 9.
La estructura paralela tiene la dirección :\'E. coo 0 , en posici&lt;'&gt;n
vertical.
Está cruzada la roca por algunos sistemas de diacla .:;as, ele
las quC' algunas ( hendijas amcnudo abiertas , tienen la direccic'in
l\ E. 155°, otras corren en la dirección de la estructura paralela, y
por fin otras siguen la clireccic'&gt;n NE. 55° (y NO. 15°, m;ís o menos
locales). Estos sistemas, excluyendo el primero c~tán siempre ce·
rrados y acompañados por una dislocación horizontal (y \Trtical ? ).
En general, corren en forma ele líneas casi im isibles y se marcan
por una partición ele los feldespatos en dos mitades bastante netas
dislocadas; pero amenuclo las cliaclasas son rellenadas por una masa
densa negra, que se ensancha al aproximarse a una eliaclasa ele otra
direéción, y en el punto ele cruzamiento de los dos sistema-;, la ma-;a
negra es bastante abundante, formando manchas generalmente biL·n
limitadas y que recuerdan por su forma inclusiones alógcnas. En
los lugares, donde se cruzan una cantidad de: diaclasas de. diferentes
direcciones, la roca cst&lt;i cli\'idida en una canticlacl Lle pedazos angulosos, en los que la clislocaci&lt;'m de uno con otro es sucesi\·a, proclucienck, así una perturbación local ele la estructura paralela en forma
ele flexiones u ondulaciones; las pcqueii.as diacla:;as que separan

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19 -

los pedazos, no son siempre bien ,·isibles y simulan una perturbación local homogénea, y uniforme en medio de los «esquistos», en que
falta una perturbación bien visible.
El punto ideal, donde las cliaclasas se cruzan, está casi siempre
marcado por manchas negras de estructura compacta (roca c6rnea ),
con contornos netos o con pasajes graduales por partes microgranosas, a la roca normal; estas partes son detritus cementados en los
puntos de fricción más intensa, productos ele las dislocaciones diferentes en direcciones diversas. Estas partes ele estructura están
agrupadas en zonas ligadas con la dirección ele aquellas diaclasas que siguen la estructura paralela. En los pequeños pedazos
completamente 'q uebrados, en los cuales los contornos primarios de los
feldespatos son to&lt;laYÍa Yisibles, pero el mineral se ha vuelto microgranoso, este adquiere una coloración roja intensa, más Yi\·a.
A 65 rn. del punto E. la estructura lenticular se hace más
fina, siendo las lentes 1m1s aplastadas, y después de esto :;e encuentra
una masa en fonna de- lente gruesa, de 6 m. ele ancho por
unos 10 de largo. En esta parte ( n ), en la cual predomina el
feldespato rojo, desapareciendo casi completamente la pasta, el grano
se hace el~ nuevo más grueso y se puede constatar que ella es
u;na parte pegmatítica más o menos masi,·a en el granito primero.
La roca que le rodea muestra w1 aplac;tamiento más grande
y un grano m;1s fino ( -= muestra N ." 4 anteriormente descripta) en
proximidad ele los contornos com exos de la lente, mientras que
las partes cónGffas, próximas a la cola, son menos deformadas.
Sigue después, a 30 m. el gneis normal, con las pequeñas
'dislocaciones descriptas arriba, pero en menor cantidad, y a continuación se Ye una roca a lineada gris ( ;; ), rica en cuarzo, de
grano fino, con bandas perfectamente dsibles por partes alternantes
compactas, granosas de cuarzo y feldespato, y micáceas (mica
negr;a) con algunos granos de granate. La cubierta de tierra 'egctal no pem1itía dilucidar on el campo la cuestión del origen de
esta roca y del rol que ella juega en la serie el~ los granito - gneis.
La cubierta ele tierra se tem1jna recién a 114 metros, para
dejar aparecer de nue\ o el «gneis de ojos» normal, con feldespatos
u,1 poco más ;alargados, dejando crecer poco a poco la masa
fu;nclamental negra (~J. Esta roca muestra una trans ici6n sucesiva a un gneis flameado microgranoso ( p semejante a la roca
&lt;le la muestra que he clcscripto con el núm~ro 3 ). El pasaje a
la roca nonnal se proclLLce ele nuevo paso a paso por intermedio
de la roca ~ ( corrcsp&lt; ncliente a la descripta .con el número 6 ),
y toda esta zdna anormal, que en la dirección de la estructura
paralela forma una gran lente, tiene un ancho de 12 m.
Después ele un recubrimiento ele I 2 111. es ,·isible el «gneis
de ojos» más o menos normal, con una cantidad ele cliaclasa'i primarias corriendo en las direcciones NO. 15°, :\E. 6::&gt; y siguiendo
la estructura paralela con formaciún abundante del producto de
fricción negro, c(lfJnpacto; aquí se ven también filones primarios de
aplita, corriendo sensiblemente en la dirección de la estructura
p_a ralela; ellos han seguido el mismo proceso de trituración mecánica que la roca que los rodea. La intensidad ele Ja deformación
diaclástica crece en la dirección de la cima, para ser i·eemplazado el
«gneis ele ojos» por una roca compacta negra de 2. m. '( ~ - milonita
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20 -

negra= roca córnea negra), que a su vez, adquiriendo manchas rojas
en forma de llamas, pasa insensiblemente: a la roca ? ( = mucst'ra N .0 3); las llamas rojas desaparecen de nuevo y la. roca se
r.one otra vez negra, pero un poco mús granosa (milonita negra
granosa ;: ) que la precedente. Y después de algunos metros podemos comprobar una nue\·a transic-i&lt;Ín a una roca negra compacta,
aon manchas rojas irregular1..•s, ,- , idéntica con la roca de Ja
muestra N .0 7 arriba desciip_ta. Antes de pasar a la tierra que
recubre, se puede. verificar que las manchas han desaparecido
de nuevo, y la roca corresponde a milonita negra roca cómea ~.
Esta zonai ele r6 m. con esa alternancia muestra ya los
carácteres ele la vertie.nte norte ele la colina.
Esta vertiente presenta tal cantidad de \·ariaciones de rocas,
en general de estructura compacta, que aquí sólo es posible hacer
una enumeración el.e los tipos m;í.s marcados; estos tipos muestran
pasajes insensibles de UJl10 a otro, y no solamente en la dirección
perpendicular a la estructura paralela se- puede percibir el cambio
sucesivo de las rocas, sino que aún en esta direcci6n de estructura
i)aralela la altemancia de las lentes largas o cortas se efectúa
con una rapidez y sensibilidad tal, que un perfil no corresponde
a otro bien próximo. Doy a continuación la .enumeracic'm de las
rocas, cuyos límites, cuando ellos me han sido más o menos perceptibles, los he dibujado sobre el perfil por líneas verticales punteadas; la distribución irregular (le las rocas diversas en forma
de lentes cuffadas entre dos límites marcados está designada en
el perfil por algunas letras griegas (correspondientes a ·las rocas
predominantes) agrupadas entre dos límites y no separadas por
líneas punteadas.
Las letras indican las rocas siguientes:
a - &lt;' Gneis ele o jos (corresponde a la muestra ~. 0 9, \ éase
la fig. I ).
~»
»
» m;ís oscuro (corresponde a la muestra
N.º 6).
z - l\Iilonita gris bandada, véase la fig. 4.
~
»
roja
»
( aplita aplastada).
r, »
negra brechosa (corresponde a la muestra
N.º 5 ).
{} ))
roja (pegmatita aplastada).
))
negra con capas rojas anchas; esta :oca parece
p. ser estratificada por las capas delgadas y regulares ele microclino, véase la fig. 3.
))
negra densa = roca córnea sin feldespato Yisible; (idéntica con la pasta ele la muestra
N. 0 7 ).
:r: »
negra granosa.
p - t;nC'is con llamas (mi Ion ita con llamas, corresponde a la
muestra N .0 3 ).
9 -1\Iilonita negra con manchas rojas irregulares (corresponde a la muc&lt;;tra ~-º 7, véase la fig. 2).
7
»
negra con manchas rojas largas (corresponde
a la muC'stra 1\. 0 2 ).
~ - Gr1eis ondulado ( rnilonita ondulada, corresponde a la
muestra N .º 8 ).

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2I -

Comparando los dos perfiles entre ellos se pu~de comprobar
que las rocas señaladas no se corresponden ni por su posici6n
«estratigráfica», ni por su alternancia; y una cantidad ele perfiles
que yo no comunico acá demuestran que tenemos siempre que
hacer con formaciones irregulares en forma ele lentes. La transición
de una roca a otra que hemos supuesto según el examen microsc6pico, se manifiesta por todas partes en el campo, y la formación
ele la roca negra densa en conexión con cliaclasas que se puede
constatar aún en las rocas de los tipos r,, r:, H.? fuera de las rocas o: y ~.
en la mayor parte ele los afloramientos excluye toda posibilidad
de explicarlas como formación sedimentaria o filoniana. Y todas
las rocas cuyo estudio microscópico está dada más arriba, están repr~senta&lt;las en los perfiles indicados, excluyendo el granito - gneis
gns.
Los afloramientos de la vertiente norte están, en general, representados por bloques y las rocas son recorridas por numerosas
hendiduras cuyos !&gt;istemas generales tienen dirección ::\E. 40 NO .
30° y 1\0. 1 ro 0 y que las hienden juntas con grietas irregulares formando pequeños bloques angulosos. Aún entre las rocas negras
granosas más o menos densas, con p-;euclo - fenocristalcs rojo pálidos se ,-e que el color 'rojo ele estos se hace más vivo, cuando están
situados en proximidad de las diaclasas primarias, las cuales pueden
reconocerse por las partes rectilíneas completamente afaníticas.
Los afloramientos ele la Yertiente sud, al contrario, están formados por grandes superficies casi planas, cuyas hendijas más distanciadas las hacen utilizables para la industria ele canteras. Puede
notarse también una separación en grandes sombreros paralelamente
a la superficie actual de las rocas; y algunas veces la superficie
de estas hendiduras. cuando ellas forman un ángulo considerable
con el horizonte, están pulidas con estrías de dislocación.
Las rasgaduras transn·r:-aks (NO. 40° ) están a \ cces rellenadas
por una película de clorita.
El afloramiento más retirado al SE. de la nueva cantera está
constituído por un granito - gneis gris con cierta semejanza con la
roca descripta por el número 1 ; puede ser que contenga 1nás microclino pálido, y la estructura primaria e ;tá mucho más conservada; los
feldespatos forn1an enseguida ovaloidcs alargados en dirección NO.
80° mostrando así más o menos coincidencia con el granito - gneis
rojo. En este último se encuentra una roca idéntica con la del núme·
ro 1, como inclusión magmática. Sobre la cima, cerca del punto B,
se encuentran algunos trozos angulosos ele un gneis gris como inclusiones; están cli,·ididos en lentes alargadas en la dirección ele Ja
estructura paralela. Los contornos son bien netos, y la masa del
granito - gneis rojo ha entrado en las hendijas que fraccionan los
trozos anteriormente coherentes; la orientación ele estos trozos demuestra que ellos han sido deformados por fuerzas mecánicas junto
con el granito - gneis rojo, después de haber siclo incluíclas. Del
mismo origen son las milonitas grises compactas y bandadas ( E ),
cuyas lentes listadas he señalado más arriba: (\·éase Ja fig. 4 ). El
pasaje sucesi,·o de la inclusión incli\•iclualizacla hasta una masa lentiforrne de contornos difusos, .se puede observar en el campo mismo;
las rasgaduras con la masa roja que ha entrado en ellas (son a veces
reconocibles.
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~:?

-

En cuanto a la milonita negra granosa (:-:), me atrevo a explicarla
como un producto melanocrátirn ele diferenciación ck la rrris ( granito - gneis gris) que, com.o la roca materna, ha :-;ido roída e incluída
por el magma del granito rojo m:ís joYcn. Como rastro tle la
acción magm:ítica posterior en las inclusiones del granito gris, yo
considero las pt..:queiias hojuelas bien netas de mica par&lt;la idiomorfa.
El resumen ele las relaciones obsen·adas en el Cerro ::"\e gro,
podría expres;irse como sigue: un granito gris m:ís \'iejo con productos rnelanocráticos de difrrcnl iación ha sido atraYesado por
un granito rojo más joYen. El proceso eruptin) fué acompaiíaclo
por rocas pcgmatíticas y aplíticas cerca del contacto &lt;le las dos
i·ocas y pc•r inclu:-;ioncs de la roca m;í.s antigua; puccle ser que
una parte de las milonitas negT&lt;b deban interpretar.-;e como pro·
duetos de diferenciaciones un poco más melanocr:íticas &lt;le! granito
rojo. Conduíc!o el proceso erupti\'o, las dos rocas juntas, su zona
ele contacto, y las rocas no ho111ogéneas por inclusiones, fueron
deformadas por fuerzas rcgionaks. En las rocas homogéneas esas
fuerzas han producido un estructura paralela por aplastamiento
débil, con zonas locales más aplastadas. Las rocas no homogéneas fueron rompletamente apla~taclas y molidas formando milonitas
de grano fino y afaníticas (rocas córneas de \ \1 E:\'11:\). El pórfido
de lL\ t:TII,\ L es fácil de reconocer entre las mi Ion itas: es la mi Ion ita negra con manchas rojas: tanto más homogéneo y libre ele
jnclusiones es el microclino, tanto más consen·a sus conton10;;
primarios, ligeramente redondeados.

e na \'lSita a las canteras graníticas del Cerro Redondo (a 5
kilómetros al sud ele Sierras Bayas), ele! Cerro Sotuyo (al este de
Sierras Bayas) y de la Sierra Chica ele IIinnjo ha confirmado,
en general, las obser\'acionc::. sobre las relaciones entre el granito
gris y el granito rojo.
En el Cerro Redomlo, el granito rojo vivo, ele grano grneso,
presenta una estructura paralela poco \·isibk, marcada por bs
lentes abundantes de cuarzo. que e:--tán orientadas a :\U. 90°; contiene inclusiones, a medias fundidas y recristalizadas. Je un granito gris \·erdoso. Las hendijas principales, casi verticales, según
Las cuales la. roca se repara en graneles bloques, e;t;í.n orientadas
a ~E . 17°.
La roca predominante en el Cerro Sotuyo, es un granito - gneis
oscuro, miarolítico . rico en plagiodasa y minerales colorearlos. y
con productos de diferenciaciones melanocráticas. que representan a ,·eces las formas ele las inclusiones exógenas. La Pstruct ura
paralc:la bien \isible est{1 orient.úla a 0:ü. i:w
140".
En el úngulu E. ·de lo:&gt; afloramiento~ se ve un ¡~ranito - gneis
rojo \ jpJ(1n:o, no homogl'nro, con graneles inclusiones. fundida:,.
parcialmente ele! granito - gnl'is g1:is. Hay aquí una c:rntidad de
rocas intcrnwcliaria:-;, sintt:ticas t¡ll(; toman otra \ 't'Z el cadcter ele una
migm.atita e.le grano fino.
0

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Relaciones semejantes se &lt;&gt;bscrvan en las canteras de la Sierra
Chica; las migmatitas y las rocas mixtas. juegan aquí un rol
todavía más importante.
La estructura paralela a veces bien ,·isible ticn:! orientación
NO. 95°, con desviaciones locales hasta :\O. -+5º·

La dtpicla ns1ta de esos lugares no ha permitido rc,;ol\'cr
las relaciones tan complicadas entre las diferentes rocas. :.\Te
parece que este ser;í un problema múltiple de grande importancia:
desentrañar la región de las migmatitas y sus \'ariaciones: los
productos de clifercnciaciones de las rocas del primero (granito gneis gris) y segundo (gran ita - gn&lt;'is rojo) grupo; la edad relativa
ele las rocas y de las erupciones y la celad de la dcformanún regio·
nal de toda la comarca, y en fin si hay verdaderos esc¡ui-;t')S cristalinos &lt;:n esta región, como resultado de una completa r,·cristalización, o si el micasquisto del Cerro Plata pertenece al grupo de
Ias rocas aplastadas por acciún tect&lt;'mica.
::\i la edad relativa de los prore~os que han ddor111ado las rocas
arriba descripta:-;, ni los frn(:mctHh acompañaiitt·:-.. han sido fijados por esta corta excursión. Solamente se han e..;turliaclo brc·
vementc los problemas que a ellos se ligan; puede ser que la
in,·estigaci6n futura ele la cxtensi&lt;'&gt;n de la zona &lt;k la; milonitas,
de la distribuciú11 de las meas mig111atíticas y ele la.; roc;b no
hornog{neas, de a lgl:nos indicios cu e,.,te semi do.

Para tt:1wr 1ma idea sohr-: si l.1 dchrmaci/&gt;:1 nwcrn1c1 de Ja-;
rocas del Ct'rro 0: cgrn (':-.t;í acrnnpatiada también dl' una alteración en su composición química y para podn :1 ,·erigu i r má-; (kten idamcn te la forma ck producirse e~ta altcraci 'm, hice efectuar
en el laboratorio dl•l profr:-;or Dr. ,\l. DI'lTRil'TI en llcidclberg
cuatro an{llisis de muestra:-; típicas de este grupo de rocas. Para
esto he elegido:
1 ). El granito - gneis dcwri¡ to corno muestra ::"\ .º -t. de
grano algo fino. que p ir -;u textura igual p.1re\'Ía pr,·cisanwnte
adecuado para la im e:st igaci: n qu Ílll ica.

2 ). - - La mi Ion ita dcn&lt;&gt;a 1wgra con manchas rojas (ele minocl ino ) descripta como rnue-,tra 1'\ ." 7 y represt'nla l'n la figura 2.
cuya relaci1'n g1·nl-tica con la roca principal " ( giwi-; 111anchado
rojo, gneiss &lt;1&lt;:lll-) ha sido an'riguada con mucha :-l'guridacl. tanto
¡•or las ohsen·a1 ioncs de campo como por Ja-; microsn'1picas. Preparando el matl'rial para el an:ílisis se h:i tenido especial cuidado en que t'Stén representadas en la prucba la masa ( Grundrnassc ) y la" m:1nchas coloradas en la rclaci ,'1 11 gl'neral que se
obscrYa &lt;'n la roca.

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24 -

3 ). - El granito - gneis :'\ .'' 1. que cH·upa según su hábito
rnicrosnípico. la misma relacii'm comparado con el gneis manchado
gris &lt;le la falda sucl del Cerro :'\e gro. del mismo modo que "Ja
roca ¡..; ." 4 comparada con el gneis manclwdo rojo. Ee el campo
he observado la roca ¡\ ." 1 como inclusiún bien individualizada
en el gneis manchado rojo ( Yéase P. 9 ).

4 ). - La milonita gris listada (comp. fig. 4, mue::.tra X. 0 20)
que funna lentl's clifusanwnte limitadas en la milonita roja listada y cuya procl'dencia he supuesto de inc lusioncs dt'formaclas
del granito - gneis.
En las tablas siguientes. indican:

La columna a: las cifras de los an;ílisis:
))
))
b: las cifras de los an(disis. calculados cn roo
partes de Li substancia libre de agua:
»
))
e: las proporciones mcleculares:
»
))
el: los Forccntajes mokcularcs, después de haber
cakulaclo Fe~ 0 3 a FeO y ~InO. y Ti O~. y
P 2 O.r, en la canticlacl t·qui\·akntc de Si 0 2 .
Estas cantidades equivalentes han siclo sumadas a las cantidades ele Fe O v Si U,, corres·
pondicntC's, 'Usando. por otra p·arte. eÍ mismo
método por Ba O a Ca O, dc.;;pué~ de&gt; haber
eliminado las cantidades equi\·,llentes de Ca O
en su forma de calcita.
Aclcmüs ha calculado para ra(la análisis las cifras cll' ÜS.\".\f'\ ( 1 ).
dejando de lado l'i exceso in-.;ignificant.e cll'i óxido de aluminio,
pero indicándolo cada n·z bajo la letra T.
Se ha prescincliclo del dlculo. s~·gún d método de &lt;;RCBE:'\:\L\.1\::--; ( 2 •• por la razi: n de que en nuestro 1·a;o no se trata de c~quis­
tos crista linos Yer'dacleros. sino ele rocas. para las cuales l1;s geúlogos
cscon·scs usan la cknorninacir'.m caractcrbtica « flinty crush rocks»,
y que carecen casi completamente de la fonnaci.'m 11ue\ a de minera ks o la muestran en el grado insignificante que resalta dt·
la el escri pción p&lt;.'t ro gráfica.
También se ha prescindido del cálculo el,· las r·anticladcs de
los 'diferentes minerales. l:orqtH~ ni la. textura ni la estructura ele
las rocas ha permitido obtc.ner la base necesaria para dio. es decir.
para la estimacii'n c'&gt;ptica ck las rdaciones cuantitativas ele Lls com¡;onentes. Sin embargo se ha calculado, t'll cambio. la «standard
mineral compositión » de los pe tn)grafo-., norteamericanos y. al n1ismo
tiempo, los valores correspc;nclicntes del sistema ele clasificación
norteamericano ( 3 ).
A los anülisis empicados para la comparación re refieren las
.columnas ai, a~. a 3, etc.
c1)
l'l

..:\. OsAx:-.;, \·ersuch tinl'i- chC'miscla·n Cla~sific-atio11 ckr Erupli\'~t·~t&lt;:inv : T. ~t. P. ~t..
..~~1-;69; :10 (HJH }, p . 399·5.1)8; 21 (19"12}, p. 305-.:4~¡ .,U ( 191 ·3 ) 1 p. 3J:?·,356, .103-.i36.

(19ori), p

(•)

&lt;&gt;p. cit.

(.~)

\\.Jlll''.\[.\:N' tROSS,
rock~ ;

slfication or lgnl·otb

•

J.

1'. IUUl'.'"COS , l;.

v.

PIRS~OS,

JI.

s. \\ ,\SIJL"'\GTOX1
0

&lt;.:hicago y 1,011&lt;101;, 19'lJ.

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!.Juantitativl' clasa

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25 -

ROCA No . 4

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2. 665.

Cifras de Osann:
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.\nálisis de comparacicín: a, - granito con biotita y hornblc11da (Biotithornhlcndegranit) de :\Iariposa. California (2).
a 2 - granitita con microclino, de Konyam Bay,
Sibiria (3).

ST.\'\lHRT&gt; :\!IXER. \L C&lt;Dll'OSITIOX
Cuarzo . . .. ...

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Ortoclasa... .

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Corindón. . . . .

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Xa, O

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3 , SO(¡·1pot (lSSIC
.
-

5

(1
A. OsA""• l. c., ''I (1900), p . 17&lt;1·
(l) :p-. Tt1Ri'r'l·:R, U. S. Gl•ol. S11n·t·y, q. nnn. reporl 1Sq2: cit, scg(111 OSANX, Beitrtlge zur
chemischcn Petrographit: U, (19'15), N.º 2:;1.
Ibide~n, N.O 256.

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�-- 26 ROCA No. 7

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Cifras de Osann:

.\núlisis ck comparacicín: a, - g-ranitita de Siln:r \\"rL·ath ::\li11e, ::\lo11ta11 a (2).
a, - granito porfírico (porphyrnrtigc.:r c;ranit) de
;\lariposa, California (.-;).
ST.\XD.\RD

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·s

(:z) \\'. l., 1:-o.:1H.H.P.7\ 1 U !i. Ccological sun·t:y; 1" nnn . rl.'porl Ill, t8';'6·1S9;; citado según
OSA,'.", BdlrÜ.~(' JI, X.o 2_¡0.
!_t1 11. 'J'ttR:SEM., t.". S. Geological Survey
i aun. rtport 1'i9:z cit. ~t&gt;g1in Os..\7\:", lleitr!:ige II,

X.o

:ll\O.

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�- 27 ROCA No.

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4.31
4. 12
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( ;ranocliorita tipo DYP\"IK (3)

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STA:\"D.\RD :'l!J:\ ER \L CO:'lfl'OS!TIO"

Cuarzo ....

2.46

Ortoclasa.

27.5S

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29.50

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Corindón.

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1.61

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0.43

Calcita.

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3

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alkalicakic

,)

&gt; s .sodipotassic
:;

Incluyc-ndu 0.04 F' y .J....~2 FL· s1 .
A . OsA:-.::"li, \°(.'rsu ch t:tc.; 19, p. 4r5
A. Os.\1'\N, \ 'L·nmch t:tc.: 21, p 4 0¡
F. \V . Cl.ARKI!, F. S. geol. Surn~y. Bull, ~o. 168 1 25; cit. s(.•gún OSA~'.'.', lkitrüge Il X.o 4 ~0.

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28 -

ROCA No. 20

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0.0051
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2.20
0.05

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l' eso específico: 2.668.
Cifras de Os.\xx:

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CranodioritatipoEI.ECTR1cPi,;.\K:(1) 75.5
9.5 6.5 -J.
An{tlisis de comparación: a 1
Co. Cal (2).

-

Cranodiorita de Sil ver lakc Hotel, Eldoraclo

STAXD,\RD :\II:-\ER.\L CO:\IPOSJTIOX
Cuai·zo ... . . .

Class
Sal

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Corindón ....

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o. 18

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Rang

Enstatita .....

2

2

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3

Fem 5.90
18

Apatita ... . .. .

o .o6

Calcita. .. ....

r.34

(1)
(2)

Subrang 3

5
3

&gt;

3

, sodipotassic

5

OSA:&lt;:&lt;, Versuch cte. ; 22 p. 407.
\\'. LINDGRE1'", Am. journ. of Sciencc, Ser. l \' 1 3; cit. según OsAN;&gt;; 1 Rcitrüge 11, NO. 498.

A.

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�-

29 -

La. transformación que par,ilclamentc a la trituración mecánica., ha tenido Jugar ·en el granito gneis rojo, hace reconocer
algunas relaciones sorprendentes. Comparando los análisis núme·
ro 4 y N .º 7, resalta la clisminuciún considerable del grupo de los
e, idos: Si 0 2, J&gt;~ O,, y Ba O. ) el aumento ele t\1 2 0 3 • Fe~ 0 3 , Fe
(:\In) O, :\Ig O, Ca O y Ti 0 2 quédando, en cunbio, lo; ale dinos
1~1;ís o menos constantes, aunque en lo que se refiere a K~ O, se
1 uede \ er claramente tendencia a disminuir. En la standard mi1.rra/ compositión se hace notar ('-;te por la disminucic'&gt;n marcada del
&lt; onteniclo c1 e &lt;uarzo y el aurn('nto de los componentes fémicos
( cxcepci{n hecha ele la apatita ). El feldespato ha aumentado por
t ! !desarrollo enorme 'ele la anortita, mientras el conteaiclo en fcl
c!cspatos a ka linos ha dismimiiclo, resultando ¡xir eso, en tntal, b
11lagioclasa m;is búsica. El exceso del óxido de aluminio (corindón)
ha pennaneddo insignificante: de lo que ;-;e puede 'deducir que l t
formaci(,n nue\·a ele sericita, ha teniclo lug-ar solamente en escala
reducida. Esto concuerda bi('n con el resultado del estudio micros
coptco. Sin embargo. también aquí se obsen·an indicios &lt;le pro
ccsos contrarios a los que se sm·le encontrar en los e,;qpistos cris
ta.linos: la relaci&lt;Ín de los grupos ele lo-; minerales de la standard
com¡:osition - P ( :-ilicatos colorl'ados): ::\1 ( mineraks ele hierro
&lt;"tdtcra, magnetita, ilmenita l
ha cambiado l'll fa\~or de estos úl
timos. En realidad este camh:o no tendr;í importancia mayor.
habit'ndose dejado &lt;le lado l n d cálculo la fonl.1aciún nue...:1· ic
la biotita; y por eso nt&gt; sed. tan gra:1cle la. diferencia con los Cs·
quistos cri~talinos, cl(mdc los minerales de fierro (magnetita.. ilmenita ). suelen dl'saparecer en la zona superiur.
Scgt'in d método de cí.lculo de ÜSA~'\J las dns rocas an'.llizadas
e orres¡ onckn a dos tipos difrn.~1.1tes de la misma familia de gra.·
nitos; y del dkulo seg\'111 el ml-todo norteamericano resulta la
translación del rang'&gt; '.! al r,rngo 3. que:lanclo las Jemás relaciones
malteradas.
()UE:'\'~EL ( I ) ha descripto hace p:)co una transformación quí
mica semejant(', uriginacla probablemente también en lo principal
1.or presiún mecánica, de roca-. pertenecientes al mismo cuerpo, en
sentido geológico. La tabla siguiente, en la cual se ha repetido CH las colum.nas 4 y 7 los an;ílisis ya tratados .uriba y cuyas
( olumnas l y la, se refieren a los análisis de un p írficlo fclsítico
de Bahí;1 l{oclrígucz, Skyring \\a ter, Pa'tagonia. y ele un porfiroidc
( Porphyro1cl del mi"mo lugar &lt;kr;vado del p.)rticlo. fiacc resaltar
el par:ikli~mo de la tran::-fonnaci1',n química.

'1) P. D . Qt'K~S1·: 1., Die Quanporph~:r · uncl Porphyroi&lt;.lformation Íll Slitlpalagonien und
Feuer1anc1, Hull (;L·ol. Inslit. Upsala, Vol. XII, ( J9:),3), p. 9 40.

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30

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0 .06
100.01

Comparando las cifras de estas colu mnas. se puede establecer
que la. difertncia en la forma de h tr,msfom1ación química e,,
~:x&gt;lamente ' gradual. y que tiene en tocias parte-; el mismo signo,
c•xcepci(n hecha del contenido de ~a~ O. En la'&gt; roca.-; cid Cerr &gt;
&gt;: cgro se muestra con-,,tante o se nota sola.mente un.t disminució 1
;nsignificante, mientras que en la roca de Bahía Rodríguez s'
nota un aumento indudable ele &gt;:a .. O. El contenido &lt;le C O
probablemente no tiene nada que 'er- con la clefonuación mecánica;
~•&lt;'d.. más bien. una consecuencia de la descomposición en la superficie.:. En la roca de Bahía Rodríguez permanece constante.
mientras en la milonita negra del Cerro ~ egi:o. rica en hcn.lidura:;,
se ha producido tm enriquecimiento.
En el granito· gneis gri:; ( ~ .0 I ) Cerro ~e gro, b.tjo 1·ondicicJH'S fbicas aparentemente iguales. acompaiiando a la deformación
mecánica en la milonita gris listada '\. 0 20 , ·n·mo .~ una transfor·
mac:iún química en su1t1clo casi contrario. Lo.:; Y:ilores pat.t
Si O~ suben. mientras disn1111uyl' el cmtcniclo el' Ali 0 1 Fe .\In )
O, :\lg O, Ca O, Ti 0 2 . En ambos casos P 1 O:;, B1 O y
Fe 2 O, se c"ómporta:n de igc1al molo: baja el contenido d~ lo::&gt; dos
]&gt;.rimeros con la defonnaci&lt;'m aproximadaml'nte constante; sin lºIn·
bargo se puede notar una dismmución (le K 2 O. En la standard
mineral compositi&lt;:n se hace m;ís sensible la transformación: el
contenido del cuarzo sube de 2.46 º·º hasta 2j.64 º,'o el cont&lt;'niclo del feldespato baja considerablemente y la plagioclasa
se n1eh e. u1 total, mús ;ícida en proporción de un 50
El
cxcc:-,o del óxido de aluminio (corindón) aumenta mucho, pero
tomándolo en absduto pl'nnanece bajo; Ja formación de scricit t
ya s&lt;· reconoce a simple ,·ista en la muestra. El contenido de ln ;
c·omronentes coloreados ha clisminuído hasta 1/ 11 del original; s n
embargo también aquí ha subido el contcniclo r.:lati\!&gt; de miner,11&lt; s
ck finro ( mag11etita. ilmenita ).
. \quellos tiros de ÜS.\:\'X, a que más ~e acercan la,; rocas
analizadas. pertenecen a la fila ele las diorita~ y granodioritas.
De acuerdo con la clasificación norteamericana. ele la clcformació.1
mecánica ha resultado la traslaciün ele 1a clase I I. orden 1. rango
3 a clase 1, orden 2. rango 2.

º"º.

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�- 31 -

Tampoco este ejemplo de alteración química e;; un ca-;o a:s
lado. En los esquistos cri!&gt;talinos ele :\l.\LYERX lIILLS, EXGLA'.\I&gt;,
CALLAWA\' ( I) ha estudiado, paso a paso, tanto macro y micros ·
cópicamente como químicamente, la trasición de una llior:ta básica .de grano medio en una cuarcita gneisoidea. La co 1fronta
tación de los análisis 1 y 20 con dos de los análisis de C\LL.\ WA \
(V y \'JI I ' hace re.saltar la analogía de e.:; ta transformación química:

&lt;\ . . . . . . . . . . .

Si
Ti

()

•\1,

Fe

2

.

&lt;\ .

.. .. ..

..

II.,

l(

e

().,.

!'.,

Zr

Ba

&lt;\.

.. .. .

()

56.32

68 . 2.¡
0.01
16.oS
o.8r
2. 20
o 05
0.40
3 .42
3.34
3.99

47. l
o.4

81.9

18. I

9.2

' .

• •• •

0 . 20
()

..

09

1.78
5.57
·' .44
4 .6o
(). 13
1.6o
() . 54

.. ... . .

º· .....

\"ll l.

()

l 10° ...
11011

\".

19 .69
o . .¡.6
4.63

o,

().
() /
(}

20.

0 . 83

Fe ().
:\In (). ..... . . .
:.\Ig- o .. .. . .
Ca () .. ........ . .
xa, () .. . .

K,

J.

.

08

() . 42

o.o~

.

\º.

3.0

)

o 8•·' i
o 59

o.&lt;&gt;

8.5

1.6

o.

o o
0.5

I

7.3
6 6
2.4
2 8
3.6

o q
1

(2)

6

2. [
l . 1 (2)

o O'

o

"

12
0.1.=;

----

100

38

lfX&gt;

34

99 9

99.5

Todos los grupos de loo.; &lt;'&gt;xido,.; en los a.n Hisis d.! la:; r.&gt;c.1s d ·
IIJLLS se com¡x&gt;rt;m analog.imcnt c a la.; ro: a-; gris1·s
del Cerro Negro, excepciún hecha de Fe. O 1 : aquí h tran-;formaciú ·1
tiene signo contrario. En lo demás, la difrrencia es s Jlamen e
gradual.
QcF.:-:~EI ( 3 · hace respon..,ablc la mctamúrfosi:-; dinámica qu·z&lt;'.s acompaiiaclo por hiclratiza1 iC111 hidr(¡tcrmal. p Jr la transforma ·
ción química &lt;le la roca. Ya antes, Ll'-'DGRE:\ r .+ ) ha trataC:,i
de explicar un.a transformac i 'm semejante en Ja rioli ra de Lomar
clistriot ¡or metamorfosis hidrotcrmal y dinámica combinadas. En
nuestro caso no se puede realmente hablar de la hidrataci1)11 hidrotemal, porque falta casi completamente la formación nuc,·a el •
minerales o, por lo menos, ésta no alcanza mayor grado que e 1
cualc¡uier roca eruptiva n :mnal. l na influcrn ia h:cln,te1mal hubi ~·­
sc sido borrada complt tamentc por una metamorfosis posterior.
En ese caso. tambil-n la solución termal cad t ,·cz hubiera ten id&gt;
que ponerse &lt;;n equilibrio con la fase sé&gt;lida ( BODEN KÜRPER) y
como productos finales hubieran resultado rocas de composi-ión
química muy parecida. :\quí l'S este también' el raso, pu~::; la milónita gris listada ( N .0 ::?o) y la milornta negra ( :--J. 0 7) muestran
gran parecido en relación química, como ::;e demuestra en la tabl i
::;iguicnte:
:\IAIXER:\

(r)

Tht.~ orig-i11 uf thc cristalint• schi!;l.s of tht.• :'\tah·ern Hill!'; ~ ·

(2)
(Ü

l'fr&lt;lirla de ignición
Op. cit.

(·l)

O :-;. &lt;;eolo1'tical Survcy: 1R n1111 . rq1ort lll, 1~9t.·~r¡.

J. e .

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s., 4 9 ( 1R93H p, 3fJ.'i.

�-

.~2

-

7.

... .

Si o,
Ti O, .
.\1. &lt;\

. .. . ..
.... . . . . .
... .. .

Fe,
. . ..
Fe (). . . .

º··

::\! 11

..

. . ....
:\1 g- () .. .. . ... ..
Ca () .. . .. . . . . . ..
::\ ª··().() . . . . ...
K,
.... . . . .
().

11

II ..

()

110

11.

()

I

¡&gt;.

&lt;&gt;,, . . . .
o.

e

Zr
Ha

().

••

1011 ••

..

..

...

..

(&gt;. ...... ..

20.

6.~· ¡.:;
o 66

IS . .:;6

6.'l.2.¡.
O.O!
16.oS

o 6.¡.

0.81

3.30

2 . 20

0.07
I 77
3 7.:'

() ·º-~

3

11

.j.. I 1

o . .¡.o

3 . .¡.2
3 .3.¡.
3.99

o.os

o.o.'!

0 .69
o 7.J.
o o6

0.83
o . .:;9

o &lt;)()

0.12

0 .03

o.oó

0.1.:;

100 .•jl

1(){). 34

Justamente en esas condiciones, Ja-; rnc:as menos deformadas
mecánicamente, hubieren escapado, por su menor destrozamientc&gt;
utlerior, a las influencias de una solución tcrnal.
Sin embargo, parece hablar en contra ele una hidratacicín hidrotennal de la roca del Cerro 'Je gro el aumento ele Ja cantidad
relati\'a de los minerales (magnetita, ilmenita ) así como la defor
mación &lt;'&gt;ptica bien conser\'ada de los componentes. donde todada
pueden ser obsen-;1dos debido ;ti tamaño de Jo-; granos, las obser,·acioncs en el e.ampo, puede decir-.;e que no se trata de una fundición. rnagmática de los frag11wntos del granito - gneis ( migma1ita ). Tanto la .roca X. 0 I como la de:\'." 20 se presentan como
~nclusiones en el granito - gneis rojo siguiendo la estructura ele la
roca que las incluye; pero sin embargo, muestran ctifer{;ncias muy
marcadas en la composición química; y por otra part~ considerar
la milonita negra como pro lucto ele la fundicic'll1 del granito - gneis
rojo no permiten las observaciones en el campo.
La interpretación mús natural de la transformación química de
estas rocas, destrozadas por presión, es tal vez la siguiente: la~
i;oJucioncs que circulan en la ruca acrecentan su efecto, en relación
al aumento de la presión y di-.;minución del tamaño de Jo,; granos:
y quizús también p:ir la fricciún sumamente fuerte ha tenido lugar
una fundición parcial de los granos más finos aislado-;, pudiéndose
quizús ·considerarse como efrcto de este proce'&gt;O el aumento del
contenido relati\'o de los minerales de fierro ( magnetita, ilmenita ).
correspondiente al fenómeno de corrosión ~·n los componente,; coloreados ele las roc;:is dusi\ as n·rdaderas. En esas condiciones, p.o r
fin .se produjo, tanto mecánica com.o químicamente el eL¡uilibrio.
¡;udiénclose con siderar 1as milonitas como sus productos. No s :·
necesita constatar expresamente que, según los cambios ele la presión y del tamaño ele 1os granos en la roca transformada, pueden
diferir los productos finales que prO\ ienen del mismn material ori
ginal. En cambio, en el caso ím·er:;o, ele un material original
distinto, ,pero bajo con'i:lióones iguales de presión y de temperaruta y dado un tamaño de los granos m&lt;ÍS o menos igual pueden
resultar productos finales muy parecidos químicamente; esto. me

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�-

33 -

parc:cc, queda 'demostrado con el cjem))lo de las rocas del Cerro
Negro.
En otra oportunidad ( 1 ) se ha limitado el concepto d 1.! los
esquistos cristalinos diciendo que son rocas que han -;ido trasladadas de las condiciones primarias de equilibrio que tcn 1an en
el lugar de su formación, a nuevas condiciones ele equilibrio y
que para estas nue\'as condiciones han alcanzado un nue\·o cqui
librio químico - físico. Aclem&lt;Ís, se ha de&lt;lucido que est · equilibrio
está acompaiiaclo a menudo en las zonas superiores d" profundi
dad por una disminución ele los alcalinos. especialmente ele K! O,
en las rocas ;íciclas intcnnediarias de origen eruptivo y sedimen
tario. En las meas del Cerro ~ egro se observa la disminnci&lt;'ín de
J'~ () solamente en pequeña escala; y. no obstante del nucyo
equilibrio químico apróximadamentc alcanzado, no sr- trata ele Y&lt;?r·
clacler('s esquistos cristalinos, qued;1ndo &lt;ipróximadamente con..,t.intc
d contenido de los akalincs.

~
~ciencc~

Comp. H

BAt.Kr.t '.\"J&gt;, I ..e.., roches lle..· l Onra1 an~t•c¡ur ,.. t h.·urs r•.:iaoons;

St. P(·tcrsl1ouq{,

~ ~·.

::-.; .o 3

19r11,

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37 -

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                    <text>BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
REPU&amp;LICA

ARGENTINA

M 1N1STER1 O DE AGRICULTURA DE LA NACION
D 1 R E e e 1 o N D E A G R 11
c
DIYISION

11

PRODUCCION

uLT u RA

DE

GRANOS

GRANOS

11

SEMILLA
BUENOS AIRES

SELECTA
NOVIEMBRE DE 1939

At'IO 111. No'. 11

SUMARIO
P6q.

AMPARO A LA PROPIEDAD EN LA CREACION DE NUE.
VAS VARIEDADES DE PLANTAS. - Antecedentes en el
país y en el extranjero. Por Walter F. Kugle'r . . . . . . . .
TRIBUNAL DE FISCALIZACION DE SEMILLAS
PUBLICACIONES RECIBIDAS ..... .

3

. . . . . . . . . . 21

23

•
Este boletín se encuentra anotado en el Registro Nacional
de la ProP,iedad Intelectual bajo el No. 40,115,

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

••GRANOS"
SEMILLA

SELECTA

NOVIEMBRE DE 1939

A ÑO 111 • No. 11

AMPARO A LA PROPIEDAD EN LA CREACION DE NUEVAS VARIEDADES
DE PLANTAS - Antecedentes en el país y en el extranjero
por Walter F. Kugler ( 1)
INTRODUCCION

Hace aproximadamente 30 años que en el país se trabaja en el mejoramiento de las plantas cultivadas, actividad que se ha desa~rollado tanto
en instituciones oficiales como particulares y con especial preferencia en
granos. En otros cultivos la labor es más reciente y se efectúa casi exclusivamente en estaciones experimentales del Estado; hace pocos años se crearon dos organismos dentro del Ministerio de Agricultura dedicados al fomento del cultivo del algodón y del tabaco, abarcando ambos amplios planes de
me¡oramiento y experimentación. Igualmente en otras especieJ subtropicales,
fruticuPura y forrajeras, la cxperimen!aci6n tiene carácter oficial.
En trigo, los primeros trabajo3 fueron iniciados en el año 1912 por el
Dr. W. O. Backhouse, contratado al efecto por el Ministerio de Agricultura,
época en que también se crearon las p~imeras estaciones experimentales.
Algunos años más tarde se instaló el primer criadero particular del se.
ñor Enrique Klein, al que siguieron estaciones experimentales sostenidas por
empresas ferroviarias, sociedades cooperativas y por último otros criaderos de firmCfS particulares .
Los primeros progresos en la obtcr.ci6n de variedades fueron rápidos y
significaron aumentos de rendim'.ento considerables, con respecto a las
poblaclones comunes que en aquel entonces se C.lltivaban. Esta superioridad manifiesta "i la cotización rnlativamente elevada del cereal en el periodo de la post guerra hasta la crisis del año 1930, permitió que los diferentes establecimientos prosperaran económicamente.
En trigo, para cuyo mejoramiento más se trabajó y donde se obtuvieron los mejores resultados, interesaba principalmente el aumento de rendir:iiento, revistiendo importancia secundaria la resistencia a las enfermedades y el estudio del factor calidad, circunstancias que facilitaban g~ande­
mente los problemas de cría.
Con la crisis triguera del año 1930, se puso de manifiesto la necesidad
de contemplar el aspecto calidad en las nuevas variedades, ya que debido
a la difusión que habían alcanzado algunos trigos inferiores en este sentido, se habían desprestigiado en los mercados consumidores los tipos de
exportación del país, provocando una disminución de los precios, además
de crear dificultades para su colocación. Cabe recordar la amplia difusión
que alcanzaron las variedades Ardito y Favorito, ambas de elevados rendimientos y mala calidad y que fueron los primeros trigos declarados inaptos por el Ministerio de Agricultura.
(!) Ing Agr. Director de la Estaci6n Experimental de Pergamino de la Divisi6n
Producci6n de Granos dependiente de le: D;recci6n de Agricultura.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

El lanzamiento de nuevos variedades por parte de los diferentes est
blecimientos particulares y oficiales, no estaba sometido a ningún con
:90r parte del Estado. Una vez obtenidas eran puestas en venta, dependiendo su éxito en el gran cultivo, de las aptitudes de rendimiento que revelaran. Los semilleros tampoco estaban sometidos a un contralor isevero, pudiendo multiplicar indefinidamente una variedad sin exigírseles la renovación periódica de la semilla. Los establecimientos particulares de cría estaban obligados de esta manera a mantener en venta continuamente novedades, ya que la ganancia que podía representar una nueva variedad sólo
les beneficiaba en los primeros años de venta.
El número de variedades aumentó en forma rápida, aparejando difi.
ct:ltades e inconvenientes de diversa índole. Las variedades no podían ser
suficientemente ensayadas bajo el contralor oficial como para permitir apreciar sus verdaderas aptitudes para el gran cultivo; finalmente algunos trigos
re&amp;ultaban ser inferiores en calidad a las variedades existentes, provocando la consiguiente confusión y desprestigio en el mercado de cereales.
El estado de confusión a que se había llegado, tanto en la producción
como en el comercio de granos, tuvo como consecuencia la sanción de la
Ley de Granos y Elevadores N9 12.253 promulgada en el año 1935 (7), la
que faculta al Estado para tomar intervención directa en todo lo relacionado con la producción, almacena¡e, transporte y comercio de granos.
En los articules 22 a 27 de la mencionada ley, bajo el título de "Fo·
mento de la Genética", se contemplan las medidas necesarias para el con;
tralor de la producción de granos para semilla.
En primer término se establece que no se podrá difundir en la Repú.
blica ninguna variedad nueva de granos, sin la autorización previa del
Ministerio de Agricultura. Unicamente se autorizará su difusión, cuando ella
represente un progreso sobre las variedades puras ya eJCistentes en la
República, teniendo en cuenta en el con¡unto de aptitudes, con preferencia,
las siguientes: calidad industrial, resistencia a las enfermedades, adaptación
y rendimiento de acuerdo a las exigencias de los mercados de consumo.
Los criaderos e instituciones privadas deberán inscribirse en un registro
especial que abrirá el Ministerio de Agricultura. En el artículo 26 se dispone que el Ministerio de Agricultura, para llegar en forma adecuada a las
finalidades enunciadas en los artículos anteriores, adoptará las siguientes
medidas:
a)

b)

c'

"Formulará un plan metódico para toda la República de ensayos
comparativos de adaptación, rendimiento y resistencia a las enfermedades. épocas de siembra. etc y que hará conocer ampliamente:
Propagará en toda forma las desventajas y peligros de cultivar
variedades ya existentes de granos y especialmente de trigo, que
no reunan las me¡ores aptitudes para su más fácil colocación en
los mercados de consumo, de acuerdo a las exigencias de éstos
y las características de los que compiten con la producción nacional;
Confeccionará periódicamente, un mapa de la distribución de las
variedades existentes y el por ciento del área sembrada con cada
variedad y aconsejará a los agricultores las que deben sembrar
en cada región."

Estos objetivos y las funciones de contralor, fueron asignadas dentro
del Ministerio de Agricultura a la División Producción de Granos y al Tribunal de Fiscalización de Semillas mediante el decreto N? 98 576 del 25 qlt

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enero de 1937 (7), reglcnnentario del mencionado capítulo "Fomento de la
Genética". - Este decreto ha sido reemplazado últimamente por el que lleva el W 39617 de fecha 31 de agosto de 1939. Se establece que los establecL
mientas que se dedican a la obtención de nuevas variedades, como los que
multiplican semilla, estarán sometidos al contralor de sus actividades,
debiendo llenar una serie de requisitos para poder ser inscriptos en los res.
pectivos registros como tales .
También quedó establecido que al criador de una nueva variedad se
le reconoce el derecho de propiedad exclusivo en la venta de semilla original y al semillerista no se le permiten más de tres multiplicaciones de aquella. En el último decreto, se prohibió, para trigo en todo el país, la venta de
semilla que no fu era fiscalizada por el Registro Oficial.
La disposición de que una nueva variedad, para poder ser difundida en
el país, deberá demostrar ser mejor en varios aspectos a las ya existentes,
constituye la base de la organización actual. En la elección de variedades,
es la mayor garantía con que cuenta el agricultor.
Con la implantación del actual servicio de fiscalización oficial, se le
ha conferido un cierto amparo a la producción del criador, reconociéndosele
el derecho exclusivo en la venta de semilla original. Debo destacar que
esta medida ha sido en la mayoría de los paí!es el primer paso dado en
favor del mismo.
Con la exclusi'vidad en la venta de semilla original, el semillero se encuentra obligado a comprar periódicamente semilla al criador, circunstan.
cia que le permite a este último exigir mayores precios que los corrientes.
Además, las recomendaciones oficiales de las variedades que han sido inscriptas, constituyen una propaganda segura para los productos de los diferentes criaderos, asegurándoles, de esa manera, parte de las ventas.
Por otra parte para poder difundir una nueva variedad, el criador tiene
previamente que inscribirla en el Registro Oficial, lo cual solamente es posible cuando ella signifique un mejoramiento sobre las existentes, quedando
de hecho impedido el libre lanzamiento de variedades con sus consecuen.
cías económicas desfavorables al criador. Si se agrega a ello la dificultad
técnica cada vez mayor de superar a las buenas variedades existentes, se
comprenderá fácilmente que se crea a los criadores una situación d ,fícil
para su subsistencia.
El progreso en la obtención de nuevas variedades significa contemplar
cada vez nuevos problemas y aspectos . En trigo es donde más evidente se
manifiesta la complicación de estas tareas, además del factor rendimiento
que antes constituía el objetivo principal, se debe prestar actualmente
preferente atención al estudio del factor calidad del producto, resistencia
a las enfermedades y al medio, características vegetativas, etc., lo que no
sólo significa mayor trabajo y tiempo para llegar a una variedad, sino que
también exige la dotación de laboratorios con instrumental moderno y una
mayor preparación técnica.

ANTECEDENTES EN EL PAIS
Al reglamentar la Ley de Granos y Elevadores, el P. E. contempló la
necesidad de compensar en forma más amplia los esfuerzos del criador,
concretándose en un proyecto de Ley de Patentes de Plantas, que fué elevado al H. Congreso de la Nación el 8 de setiembre de 1936 (5) . El proyecto fué preparado por una comisión (x), designada al efecto por el ex

(x) C o¡:.li si~n i ntegrada p~r l o.s j,.ngen i e ros Juan B. Marchiona t t o., ~antiugo Boag lio,I:iidnl '.fb.~tor:, Vá.c e nte c. Brunini,Pablo
c. Bascia lli y Rn i:m.~o Eiev~s· ~ ·

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ministro Dr. Miguel A. Cárcano, la que tuvo en cuenta los antecedentes
extranjeros en la materia y en particular la organización francesa y alemana. Constaba este proyecto de 37 artículos separado en los 6 capítulos
siguientes: requisitos de inscripción, certificado provisorio, registro de patentes de plantas, otorgamiento de patentes, certificados de mejora adicional y disposiciones especiales. Según el articulo primero, toda persona
o entidad que hubiera creado una especie o variedad de planta cultivada,
para tener derecho de propiedad sobre ella deberá solicitar una patente én
el Registro. Las nuevas variedades deberán\ significar un mejoramiento
sobre las plantas ya existentes. El interesado debe acompañar una descripción botánica detallada de la novedad, que permita diferenciarla de las ya
existentes. El Registro de Patentes de Plantas Cultivadas, previo asesoramiento de tribunales especiales, otorga un certificado provisorio y luego de
efectuar ensayos y estudios comparativos, recién se otorga la patente
detinitiva.
Para expedir las patentes se crea un Registro especial dentro del Ministerio de Agricultura. Las patentes, según el mismo proyecto, se otorgan
por 10 años para plantas de reproducción sexual y de 17 años si son de
reproducción asexual. El propietario de la patente durante este término
tiene derecho exclusivo para producir y comerciar las variedades autorizadas; después de este término las variedades pasan a ser del dominio
público.
El criador puede trasmitir su derecho y patentes a sus herederos o por
contrato de venta. La concesión de patentes será aconsejada por tribunales
especiales constituidos por el Ministerio de Agricultura en la forma que se
reglamente.
El que mejorare una especie o variedad de planta patentada, tendrá
derecho a solicitar un certificado de mejora adicional, entregándose éste
una vez efectuados los ensayos correspondientes. Cuando sea un tercero
quien solicita el certificado de mejora adicional, deberá convenir antes del
otorgamiento del certificado, la participación en que une sus derechos al
Jel autor ordinario o a sus herederos, decidiendo en casos de desacuerdos
el Ministerio de Agricultura.
Las especies o variedades puestas en venta con anterioridad a la ley,
no podrán ser patentadas. Por último, el Estado queda facultado a la expropiación de variedades cuando lo considere de interés público.
Al no haber sido considerado este proyecto por el H. Congreso, el
Ministerio de Agricultura presentó otro el mes de setiembre p .pdo., (x),
similar al primero, salvo algunas modificaciones que contemplan mejor
las necesidades actuales. Se han suprimido artículos, incluyendo otros
nuevos, sumando en total 23. El artículo primero ha sido limitado a las
nuevas especies o variedades obtenidas en el país. En el artículo 6' se
«isilpula que el Ministerio de Agricultura irá estableciendo progresivamente,
a medida que las necesidades del país lo requieran, las especies de plantas cultivadas cuyas nuevas creaciones podrán ser patentadas, limitación
q11e no se especificaba en el proyecto anterior.
El registro único para todas la plantas cultivadas es sustituido por
varios registros que se abrirán en los diferentes servicios especializados del
Ministerio de Agricultura, a cuyo cargo deberá estar la fiscalización de la
producción y venta de las variedades patentadas. Por último, el articulado
::obre admisión de mejoras adicionales fué suprimido, tomando como ejemplo la experiencia acumulada en ese sentido en Alemania, que no aboga
en favor de un sistema de esa índole.
(:;) Agradezco al Ing. Santiago Boaglio, por haberme facilitado los antecedentes
correspondientes.

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Antes de continuar con el análisis de la situación actual en nuestro
pofs, pasaré revista a los antecedentes extranjeros, que me han sido posible
reunir en base al texto de leyes, reglamentaciones vigentes en algunos
países y a estudios especiales que sobre el tema han sido publicados, y
que permiten extraer una serie de conclusiones de interés.
ANTECEDENTES EN EL EXTRANJERO

Francia. Ya en el año 1910 (23) la sociedad de pomología destacaba
las ventajas que representaría un amparo a las novedades en fitotécnia.
En 1921 se presenta el primer proyecto de ley en ese sentido, que contémplaba unicamente los intereses de los horticultores; más tarde ese proyecto
fué ampliado tomando en consideración las demás especies de importancia
económica. Como las dificultades en el comercio de semillas aumentaban
constantemente, el gobierno se vió obligado a intervenir mediante un decreto expedido con fecha 5 de diciembre de 1922, por el cual crea el Registro de Plantas Seleccionadas y un Comité de Control de Semillas.
Según el artículo primero de aquel decreto, queda establecido que toda
persona que haya obtenido, inventado, descubierto una especie o variedad
nt:eva y determinada de planta, puede solicitar su inscripción en el Registro. Es condición indispensable acompañar una descripción detallada de
la novedad, material en planta, dar indicación precisa sobre el origen y
modo de obtención, remitir periódicamente muestras y permitir la inspección a los cultivos. En el artículo 5? se establece que para ser inscripta en
el Registro de Plantas Seleccionadas, la variedad debe poseer no solo el
carácter de novedad, sino además méritos indiscutibles. Los ensayos de
comprobación están a cargo del Instituto de Investigaciones Agronómicas,
debiendo verificar la conformidad entre las características de la variedad y
las declaraciones del inventor.
AJ finalizar el primer ciclo de pruebas, se acuerda o rechaza un certificado provisorio de inscripción; a fines del segundo ciclo evolutivo, aquel
certificado se retira o mantiene y recién al finalizar el tercer ciclo puede
otorgarse un certificado definitivo. Este certificado da derecho exclusivo
al uso de marca oficial durante el término de 12 años. Durante este periódo
se continuán ensayando las variedades inscriptas y en caso de que se constatara su degeneración, la inscripción puede ser anulada.
Conjuntamente con el Registro se crea un Comité de Control, que aparte de funciones de asesoramiento en el Ministerio de Agricultura, debe
seguir los ensayos que se efectúan, atender las reclamaciones que se pré ...
sentan y publicar un catálogo de las variedades. Está compuesto por 12
miembros incluyendo representantes del Ministerio de Agricultura, de la
producción y comercio de semillas.
Este decreto fué luego ampliado por uno dictado en 1925, destinado
a evitar el fraude en el comercio de semilla de trigo.
Snell en su e studio ( 23), manifiesta que según Schribaux se hacía
necesario en Francia un amparo más amplio al criador en forma de una
ley de patentes. En el proyecto que fué presentado a consideración del
Senado de dicho país, cabe destacar, que según el mismo podía patentarse
cualquier novedad ~un sin revestir ésta ninguna importancia económica,
creándose por separado el Registro de Plantas, que solo aceptaría aquellas
variedades mejores que serían recomendadas a la agricultura.
Este proyecto no tuvo sanción, en cambio con fecha 16 de noviembre
de 1932, se dicta un nuevo decreto que amplía los expedidos en 1922 y
1925, siendo similar en muchos aspectos al primero. Las variedades son
inscriptas provisoriamente y luego en forma definitiva, estando las investi-

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gaciones necesarias a cargo del mismo Instituto. Se mantiene la exigencia
de que una nueva variedad debe demostrar un progreso netamente mar•
cado sobre las especies o variedades existentes. La inscripción definitiva al
Registro sólo tendrá efecto por un período de 6 años, pudiendo ser reno\•ada por igual término. Durante estos periodos el Comité de Control puede
pedir la anulación de la inscripción al Ministerio de Agricultura.
Por el artículo 129 se expresa que la mención de especie o variedad
inscripta en el Registro, "es de propiedad exclusiva del criador de la no.
vedad. Este solamente podrá explotarla después de su inscripción definitiva.
El comercio de semillas seleccionadas, bulbos, tubérculos, injertos o esta.
cas de una planta inscripta, está subordinado a la autorización expresa del
criador".
Las funciones del Comité de Control, que se crea simultáneamente con
el Registro, son iguales a la asignadas por el decreto anterior habiénddse
aumentado a 20 el número de miembros. Se incluyen entre ellos 4 notabilidades científicas, 4 agrícolas y 4 representantes del comercio de semillas.
Checoeslovaquia Mediante una ley (23) dictada en el año 1921, se
inscribían las variedades originales reconociéndosele al criador los derechos exclusivos para el uso de esta designación. El empleo de marca registrada únicamente se permitía a los establecimientos autorizados a comercim semilla original. También se otorgaba a criadores que no fueran
del país, el derecho de inscribir sus variedades como originales.

En Holanda. ( 23), las variedades son inscriptas según el comportamiento
que demuestran en ensayos que se efectúan bajo el contralor del Instituto
Fitotécnico de Wageningen. Se editan 4 listas de variedades que comprenden: recomendadas, novedades, tachadas y las que corresponde ensayar.
Además de la superioridad en el comportamiento, las novedades que se
deseen inscribir deben ser realmente auténticas.
Atribuyen en este país mucho valor a una reglamentación internacional,
dada la importancia que para ellos representa la exportación de semilla.
Hungría. Según Schribaux (20), existe también en este país un registro que inscribe variedades bajo el contralor del Instituto Imperial de Investí·
9aciones Agrícolas. Las variedades ensayadas son incluídas en una lista
y el criador tiene la exclusividad en la venta de semilla original. Cuando
un criador tiene dudas de que otro establecimiento comercia con su producto bajo otra designación. puede solicitar al Instituto de Investigaciones un
ensayo de indentificación, en caso de haber sido perjudicado podrá hacer
v::der su derecho ante la justicia, reclamando por daños y perjuicios y la
correspondiente sanción al infractor.
Polonia. Hasta hace relativamente pocos años, (9), no se alcanzaba a
cultivar el 1 % de la superficie con semilla de calidad, obligando a que el
gobierno prestara preferente atención a los trabajos de fitotecnia con medidas de fomento. En 1929 trabajaban 84 establecimiento de carácter particular y oficial.
Existía en este país una organización muy similar a la francesa (23),
con un registro de variedades originales que aceptaba la inscripción en
forma provisoria y definitiva. Todas las novedades eran inscriptas primero
en forma provisional y sometidas a ensayos durante 3 períodos vegetativos.
En base a los resultados obtenidos, la Estación Central decidía sobre Ja
inscripción definitiva, debiendo las variedades después de cada 3 años ser
sometidas nuevamente a control.
Se había presentado un proyecto de ley para amparar al criador de
variedades originales, estructurado sobre la ley de patentes. Según el

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articulado de ese proyecto, se daba al criador el derecho exclusivo sobre
su variedad, con severas penalidades a los que hicieran uso indebido de
ese derecho.
Inglaterra. Voss (25) ha publicado sus observaciones sobre la organización inglesa de amparo a las nuevas variedades. Manifiesta que los trabajos de cría se encuentran casi exclusivamente a cargo del Estado; extsten
sin embargo algunos criadores particulares en papas y en menor cantidad
en cereales.
Sobre la posibilidad y necesidad de introducir este amparo en Inglaterra, hay divergencia de opiniones. Mientras un grupo estaría interesado
que el mismo se impusiese para papas, no se comprometen mayormente
opiniones con respecto a cereales. Según impresión recogida por este autor,
es improbable que en un futuro cercano se tomen medidas en ese sentido.
De acuerdo a la experiencia acumulada, existe para las variedades de
papas u na conformidad voluntaria de todos los círculos interesados con la
comisión registradora. Desde el año 1920 existe el Patato Synonim Committe y desde 1930 un organismo similar para cereales. Se trata de instituciones de carácter semioficial. Los miembros del Patato Synonim Commi · ..e
son nombrados por el Consejo Administrativo del Instituto Nacional de
Botánica Agrícola de Cambridge (National Institute of Agricultura! Botany),
siendo éstos especialistas en papas y representantes del comercio. La financiación de los trabajos de esta comisión, son costeados en una tercera
parte por el Instituto mencionado y el resto mediante subvenciones del
gobierno.
Las disposiciones del Comité, sobre la novedad de una variedad
de papa, son reconocidas oficialmente por el Ministerio de Agricultura, quien
edita en base a esos datos la lista de las variedades recomendadas.
Estando reconocidas oficialmente las actividades de este Comité, los
comerciantes y criadores de papa aceptan voluntariamente sus decisiones
y no introducen al comercio, salvo rarísimas excepciones, variedades con
designaciones que no les corresponden. El por ciento de variedades sinónimas fué reducido del 72 % que representaba en 1920 al 9 % en 1930.
La organización escosesa es similar. Para el ensayo de las nuevas variedades existen 2 comisiones permanentes, compuestas por representantes de la ciencia, agricultura y comercio. Los trabajos se efectúan
en la East Craigs Plant Registration Station, sostenida por el Estado. Paro
registrar las variedades es necesario comprobar la autenticidad o sinonimíd ante el comité correspondiente. Se presta gran atención a la colabora~
ción existente entre las comisiones de Inglaterra, Escocia, e Irlanda.
Suecia. La actividad fitotécnica en este país se realiza particularmente
en instituciones de índole privada. Los más importantes son el de Svalof,
fundado por una cooperativa y el de W eibullsholm, fundado por los hermanos W eibull. Tratándose de pocos establecimientos, los intereses son
faciles de conciliar, haciendo innecesaria la intervención del Estado con
disposiciones especiales. Este interviene sin embargo en la obra de fomento, subvencionando fuertemente a estas instituciones, sin que por ello, como
lo hace notar Buchinger (9) autor de estas observaciones, mantenga deseos
dictatoriales sobre la forma de invertir el dinero.
Estas instituciones trabajan en forma completamente independiente,
aunque debe hacerse resaltar la circunstancia de que desde su fundación
las direcciones que han tenido han sido sumamente competentes y de una
estabilidad poco común en otros países. Refiriéndose a estas direcciones,
el autor citado (9), destaca el hecho de que en fitotecnia más que en cualquier otra actividad el factor personal es de una importancia fundamental.

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En ello debe buscarse el éxito obtenido en este país con las variedades mei oradas, que han representado para su economía 100 . 000 . 000 de coronas
por año, con una inversión por parte del Estado d e únicamente 7.000.000
de coronas en SO años (18).
El instituto de Svalof tiene asignada una subvención anual de 225.000
coronas y el de Weibullshom de 75.000 o sea un total de 300.000 al año (9),
Dinamarca. En este país ( 10), trabajan 7 estaciones experimentales oficiales con 6 sub estaciones que se dedican al ensayo de variedades y a
actividades de registro. El empleo de la buena semilla se ha acreditado
tanto, que por variedades que en repetidas pruebas han resultado ser mejores, se paga hasta 20 y 30 veces más que por la semilla común.
El comerciante está expuesto a severísimas penalidades en caso de
vender semilla que no responda a su designación y especificaciones, pu·
diendo llegar hasta el caso de tener que indemnizar íntegramente los perjuicios que en el cultivo pudiera haber ocasionado al agricultor, si se com·
probara que ha obrado de mala fe en la venta de semilla. En este país se
ha conseguido evolucionar a un control espontáneo, con el que se piensa
llegar más lejos de lo que hubiera podido conseguirse con las disposiciones
legales más severas.
Rusia. La experimentación y los trabajos de mejoramiento se encuentran a cargo del Estado, existiendo reglamentaciones precisas sobre la
prueba de nuevas variedades. Un amparo legal a éstas, se considera innecesario, pero sin embargo, según comunicación del profesor Kowaleff jefe
de la experimentación oficial d e Leningrado, al Dr. Snell ( 23), también se
habría pensado en introducir en el futuro un sistema de patentes para los
criadores particulares. Estas patentes se otorgarían únicamente a aquellas
va riedades que en los ensayos oficiales hubieran sobresalido.
Rumania. Saulescu ( 19), a l comentar la organización de la labor fito.
técnica en Rumania, que se realiza en instituciones particulares y oficia les,
destaca que la iniciativa privada es aun demasiado reducida para satisfacer las exigencias de ese país, que ofrece tantas variaciones en sus condiciones de suelo y clima Manifiesta que se hizo necesaria la intervención
del Estado, esperándose que con las medidas que se han tomado, se inicie
una nueva era de la fitotecnia rumana.
Además de la intensificación de la enseñanza en fitotecnia en las tres
facultades, el gobierno, según manifiesta, adoptará las siguientes medidas
para el fomento de la fitotecnia:

1. 2.

3. 4. -

5 -

Abaratamiento de la semilla, a cuyo efecto el Estado subvenciona
al criadero y semillero, comprándole su producción, que luego vende a precios de mercado a los agricultores.
Fomento de los establecimientos particulares de crianza, mediante
exenciones de impuesto, facilidades y premios (por ej.: distribución
de maq~inaria agrícola, sembradoras, clasificadoras o implementos de laboratorio para fines de cría).
Introducción del amparO' legal a los productos obtenidos.
Creación de tres nuevos institutos de investigación, dotados de los
elementos más modernos de trabajo; cuya función conjuntamente
con los ya existentes, será de colaboración con el particular.
Esta colaboración se considera necesaria, ya que el mejoramiento de las plantas cultivadas ofrece cada vez mayores dificultades, debiendo el fitotecnista disponer de instalaciones más costosas, que no siempre le es posible adquirir.
Creación de un Instituto de Molinería y Panificación.

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6. 7. -

Instalación de 100 campos experimentales para probar el comportamiento de las variedades en las distintas regiones.
Cursos sobre fitotecnia y técnica experimental en distintas partes
del país.

Finaliza el autor manifestando que con el fomento de la actividad particular en fitotecnia y con la intervención directa del Estado, se cree haber
dado una solución favorable al problema de la crianza de plantas en
Rumania.

EE. UU. de Norte América. En 1930 se sancionó una modificación a
la ley de patentes de invenciones industriales, con el objeto de incluir el
amparo legal para el que obtiene o descubre una nueva variedad de planta. Según el informe de la Comisión de Patentes; fué propósito primordial
de la ley "proporcionar a la agricultura, tanto como la práctica lo permita,
la misma oportunidad y beneficios del sistema patenta! de que goza la industria y de ese modo ayudar a colocar a la agricultura sobré una base de
igualdad económica con la industria".
El texto del artículo fundamental de la ley quedó redactado en la siguiente forma:
"Toda persona que ha inventado o descubierto cualquier arte nuevo a
útil, máquina, fabricación o composición de materia o cualquier nuevo perfeccionamiento útil, o que ha inventado o descubierto y reproducido asexualmente cualquiera nueva y distinta variedad de planta, que no sea propagada por tubérculo, no conocido o usado por otro en este país antes da
su invento o descubrimiento y no patentada o descripta en éste o cualquier
pais extranjero antes de su invención o descubrimiento o de más de do.s años
de su solicitud de patente y no en uso público o en venta en el país durante más de dos años anterior a su solicitud, a menos de que se pruebe haber
sido abandonada, puede como, previo pago exigir par la ley y otros trámites administrativos, obtener una patente".
Un comentario sobre estas modificaciones fué publicado en el Journal
of Heredity ( 4) .
Destaca el autor de este artículo, que el criador de variedades no tiene
ningún estímulo financiero para iniciar su labor. Una nueva variedad apenas obtenida puede ser reproducida por todo el mundo en cantidad ilimitada. Agrega que la única esperanza del criador de ver reembolsado su dinero, es mediante precios elevados en las pocas reproducciones que puedé
disponer durante los 2 ó 3 años; después de este período, como depende de
la rapidez con que la planta puede ser reproducida asexualmente, el criador pierde todo control de su descubrimiento.
En EE. UU. la selección e investigación de plantas, depende en gran
parte de fondos que el gobierno provee a las estaciones experimentales
o a los esfuerzos limitados de algún genetista particular; es de esperar, agrega, que la ley establecerá una base sólida para invertir capital en selección de plantas y estimulará la creación de variedade's por capital privado.
Con este instrumento legal se contemplan particularmente las posibilidades que podrá ofrecer a la fruticultura americana, ya que el amparo
solamente existe para plantas que se pueden multiplicar asexualmente. El
derecho de propiedad se acuerda por el plazo de 17 años, igualmente que
para las patentes industriales.
La reglamentación y aplicación de esta ley está a cargo de la Oficina
Nacional de Patente's, debiendo el Ministerio de Agricultura suministrar a
esa oficina todas las informaciones necesarias para conducir las informaciones pertinentes.
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Se otorga la patente cuando es posible encontrar las diferencias de
la nueva variedad con las existentes, no asignándosele mayor importancia si en su característica resulta ser inferior o superior a aquéllas.
La cantidad de variedades que hasta la fecha se han patentado, es relatilKllllente reducida, no habiendo alcanzado a pasar de 300 en el término
de casi l O años que 'Se¡ encuentra en vigencia.
El mismo texto de la ley, al amparar sólo las variedades cie reproducción asexual, le da un alcance muy limitado.
La necesidad de incluir a las plantas de reproducción sexual, ya es
destacada en el comentario de referencia. A pesar de que se aumentará Ja
complejidad del servicio y los inconvenientes que significará el contrabando de 'Semilla, esa necesidad será reclamada como impostergable, ya que
lo5 principales cultivos se encuentra en esa categoria. Agrega que el entusiasmo por la ley en su forma actual, resulta un tanto injustificado; és'.a
alcanzará su verdadera finalidad una vez que contemple las necesidades
de cultivos tan importantes como cereales, algodón, tabaco, etc.

Alemania. En este país con más intensidad que en cualquier otro se
ha desarrollado la iniciativa particular en el mejoramiento de las plantas
cultivadas. En una publicación reciente de Spenneman (42), tsobre la organización actual, se analiza en el primer capítulo el progreso de Ja fitotecnia
alemana en su primer período de desarrollo, luego las causas que han
provocado su decadencia y finalmente las medidas que 'Se han tomado para su resurgimiento. Por las enseñanzas que para nuestro medio pueden
significar esas críticas, me permito repetir algunos de los conceptos del
autor mencionado.
Como una de las contribuciones de la fitotecnia privada a la economía
del país, bastará citar al Centeno de Peikus, que anualmente representa un
mayor ingreso de 150.000.000 a 200.000.000 RM (8). En otros cultivos los
beneficios también pueden considerarse igualmente importantes.
Manifiesta Spennemann (24) que el gran impulso que tomó en un principio la fitotecnia particular, indujo también a que gente poco competente,
comerciantes, se dedicaran a estas tareas, considerándola una buena fuente de inversión de capital. Agrega que este desarrollo pudo haber sido bien
visto si cada uno de estos criadores hubiera construído sobre la base propia, lo que desgraciadamente no sucedió, algunos se aprovecharon de la
propiedad intelectual ajena, no existía por otra parte ningún impedimenta
legal que lo evitara.
A veces el derecho de propiedad era lesionado inconscientemente, ya
que se portia del punto de vista equivocado de que las variedades ya terminadas podían ser mejoradas con trabajos fitotécnicos adicionales. La
situación creada obligó a que también los viejos criadores entraran en esta
competencia; todo lo cual provocó la decadencia de la fitotecnia alemana,
caracterizada por varias circunstancids:
-

2 -

Con excepción de muy contados casos, todos los criadores tenían
como objetivo unilateral el aumento del rendimiento. Los demás
factores, como resistencia al vuelco, resistencia al frío, calidad,
resistencia a enfermedades, etc., que en combinación con el rendimiento, recién indican el valor de una variedad, fueron descuidados ya que su atención requería considerable tiempo y dinero,
que no era compensado.
La mayoría de los criadores se dedicaron a aquellas especies que
requerían menos cantidad de labor fitotécnica y que por consiguiente prometían una mayor compensación y una salida más fá-

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cil (cereales y papas). La actividad fitotécnica en tréboles, gramínedS, y plantas textiles como lino y cáñamo quedó relegada a segundo plano.
3. - Una aparición temporaria muy desagradable fué el "criador a
posteriori"' (criador aprovechado), Este no se tomaba el trabajo de
efectuar hibridaciones y selecciones, etc.; tomaba semilla de una
variedad ya terminada, la trabajaba más o menos, generalmente
poco tiempo hacía "labor fitotécnica" para después lanzar esta
nueva variedad bajo otro nombre completamenrte distinto o parecido. A este tipo de criador también se le reconocía su producto
por la falta de amparo y el desconocimiento sobre características
de diferenciación de las variedadets. Además este criador no sólo se
dedicaba a lo que en aquel entonces se consideraban especies re.
munerativas, sino que dentro de éstas elegía la's variedades de
mayor demanda.
49 • - Las variedade;&lt;s permanecían indefinidamente en los catálogos.
Si bien la dirección técnica reconocía el poco valor de algunas, la
dirección comercial del establecimiento no podía prescindir de ellas,
ya que la importancia de un criadero era apreciada por la cantidad
de variedades que mantenía en venta.
5°. - Una de las causas principales del aumento en forma alarmante
de los quebrantos de establecimientos criadores antiguos, fué la reducida venta de semilla original, como consecuencia de una multiJ)licación sin restricciones (no solamente por multiplicadores) en las
que el criador no estaba finalmente interesado. El multiplicador no tenía con respecto al criador, mayores gastos. Por las grandes inversiones de los establecimientos criaderos, los mismos estaban expuestos en mayor grado a las oscilaciones de precio que
un multiplicador o simple agricultor. Como consecuencia de todo
lo expuesto se llegó a una superabundancia de variedades. Las virtudes de cada una de éstas disminuían cada vez más, aumentando
constantemente su cantidad por especie. No solamente el especialista perdía su impresión de conjunto, no pudiendo aconsejar en
forma racional las variedades más convenientes.. sino también se
perdía la confianza a las variedades de pedigree en forma sensible.
No había razón de pagar elevados precios por semilla, cuando podía
adquirirse semilla comercial barata en cantidades suficientes y
que exteriormente no era de calidad inferior.
Para revelar la complejidad y el caos que produjo la plétora de variedades en Alemania, bastará citar que había en el comercio 577 variedades
de papas, 454 de trigo, 225 de avena, 229 de cebada, 82 de centeno y asi
sucesivamente.
Antes de llegar a la organización actual, se crearon Comisiones Registradoras, cuya labor consistía especialmente en hacer un estudio de las
variedades existentes, en cuanto a sinonimía. La comisión de papas fué
creada en 1925 y dos años más tarde la de trigo. Alrededor del año 1930
se registra un movimiento de opinión sobre la necesidad de una ley de
patentes para el criador, traducido en los diferentes artículos que sobre er
tema aparecieron por aquella época en la revista Der Zuchter (1), (2),
(3), (8), (11), (12), (13), (14), (16), (17), (21) y (22). Existía bajo el contralor
de la Sociedad de Fomento de la Fitotecnia Alemana el uso de licencias
por parte del semillero para poder multiplicar semilla original, pagando un
tributo por cada bolsa de semilla que vendía; tratándose, de una organización privada, su alcance era limitado. Se presentó también un proyecto
de ley (2).
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Al organizarse los nuevos ministerios, se reglamentó todo lo relaciona.
do con estas actividades mediante un decreto expedido el 26 de marzo de
1934 ( 6) . Las medidas que se adoptan quedan resumidas en los 7 puntos.
siguientes:
1. - Reglamentar el ensayo de variedades y la prueba de nuevas especies sobre sus posibilidades de cultivo.
2 . - Conducir el registro de variedade'S.
3. - Limitar el número de variedades teniendo en cuenta las necesidades de la agricultura, prohibiendo que determinadas variedades
puedan llegar como simiente al comercio.
4 . - Reglamentar el servicio de fiscalización.
5. - Establecer bonificaciones de precio, que el multiplicador de semilla recibirá por sus multiplicaciones y el criador de variedades por
su labor fitotécnica; disponiendo además condiciones de entrega.
6 . - Organizar servicios que tengan por función un abastecimiento ordenado de simiente.
7 . - Reglamentar la venta de semilla al exterior, a efectos de garantizar
la calidad inobjetable de la simiente que se exporte.
Con la organización actual no se otorga al criador una patente, pero
la inscripción de una variedad es de su propiedad exclusiva y los que la
multiplican deben abonarle un derecho. Para ser inscripta una novedad,
debe pasar un período de pruebas de 4 años, durante los cuales tiebe
demostrar ser mejor y diferente a las variedades existentes. Un servicio
especializado se encarga del estudio de la autenticidad de las muestras
cuya inscripción se solicita; por otra parte, otro servicio es e l encargado de
ensayar las aptitudes y comportamiento agrfcola de las variedades en una
red de estaciones. Mayores detalles de esta organización pueden encontrarse en una publicación anterior del autor (15) .
También se establece que únicamente podrá inscribir una progenie
como variedad, quien disponga de registros fitotécnicos y campos experimentales de cria inobjetables, que aseguren para el futuro el mantenimiento del objetivo fitotécnico elaborado.
De la gran cantidad de variedades existentes en el comercio en el momento de implantarse esta organización, sólo quedaron aquellas destacadas, así en papas de 577 variedades se eliminaron 513, en trigo de 454 se
tacharon 424, y a sí sucesivamente En el año 1936 investigaron 150 especies con un total de 12.000 variedades, trabajándose en 20 estaciones, dedicadas especialmente a este servicio.
Se presta en Alemania también gran atención a la colaboración de los
Institutos de Investigaciónes oficiales con los criaderos particulares. No siéndole posible al particular, montar laboratorios costosos y airas instalaciones
para trabajos especializados, estas tareas quedan a cargo de los institutos
de investigaciones que se dedicarán a aquellos problemas, como estudios de
inmunidad, resistenc· a al frío. a la sequía, e tc . que no puede abordar el
particular. La crianza de variedades resistentes a las principales enfermedades es uno de los aspectos a qué más atención debe prestar la fitotecnia oficial, pero nunca deberá convertirse en una competencia con el particular. Existen convenios especiales entre las instituciones oficiales y particulares, mediante los cuales se puede entregar a éstos material sin
terminar y a veces también conclufdo. En estos casos, no es de importancia decisiva el poder adquisitivo del criador, sino su capacidad técnica
y las condiciones especiales de ambiente suelo y clima requeridos por la
nueva variedad. Esto permite al criador pequeño, de recursos lim~tados,
adquirir variedades obtenidas con recursos del Estado, que dando sometido
a ciertas obligaciones. También en casos especiales, se otorgan premios en

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efectivo por nuevas variedades obtenidas, que pueden llegar hasta 25.000
Rm. (14a) .

. Resumiendo los antecedentes reunidos

sobres las medidas tomadas

en los países extranjeros, para el fomento de la labor fitotécnica, resaltan

varios hechos de importancia:
1. - En la mayoría de los países donde la agricultura ocupa un lugar
destacado en su economía, se han tomado medidas para intensificar
el mejoramiento de las plantas cultivadas.
2. - En países donde existía una iniciativa particular, ésta ha sido fomentada con medidas de amparo y en otros donde aquella no se
había maniíestado, se tiende a provocarla.
3. - Las medidas de fomento a la actividad pcrrticular son de diversa
índole:
a) Reconocimiento del derecho del criador sobre la semilla original, luego ampliado al derecho exclusivo de propiedad sobre las descendencias (EE. UU. de Norte América, Francia, Alemania y Rumania).
b) Colaboraci6n amplia entre los institutos de investigaciones del
Estado y los pa!"ticulares (Alemania y Rumania).
.
c) Subvención directa a las instituciones particulares (Suecia).
d) Subvención indirecta al particular, mediante la compra de
semilla por parte del Estado (Rumania).
e) Intensificaci6n de la enseñanza en fitotecnia (Rumania).
_. . - El amparo al criador ha sido establecido por ley y en forma de
p::rtente en EE. UU. de Norte América, si bien con alcance limi·
tado y por decreto en Francia y Alemania, en forma amplia y con
carácter de inscripci6n en un registro de variedades.
5. - En Francia y A:emania, para poder ser inscripta una variedad,
debe ser diferente y mejor a las existentes, mientras que en
EE. UU. s6lo debe ser diferente; en este último país s6lo se pueden patentar plantas de reproducción asexual, en cambio en los
anteriormente citados, se comprende a todas las especies.
Volviendo al análisis de la situación en nuestro país, que hemos de·
jado anteriormente para pasar revista a los antecedentes extranjeros, es
evidente que en lo que respecta a semilla de granos, los productores de
nuevas variedades pasan por un perfodo difícil.
Como es sabido, solamente pueden lanzarse a la venta nuevas variedades cuando ellas significan una mejora sobre las existentes en cultivo,
por lo menos en algunos de los siguientes aspectos; calidad industrial, resi.stencia a las enfermedades y al ambiente y rendimiento por unidad de
superficie.
Esta condición establecida por la ley dificulta el lanzamiento de nuevas variedades y si bien son loables los propóstos de bien general de la
legislación, es también cierto que se reducen notablemente las posibilidades de obtener variedades y consecuentemente cuando éstas aparecen lo
son a un costo mayor de producción.
Para resarcirse económicamente de sus gastos y tener una justa compensadón, el criador tiene actualmente como único recurso el del mayor
precio que puede solicitar por su semilla, cuya venta por otra parte no está
asegurada.
El criadero frente a las disposiciones vigentes se constituye en un verdadero y exclusivo factor de progreso agrícola, de tal manera que es indispensable asegurar su subsistencia como tal, con medidas legales de
amparo a su prbducci6n.
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De estas medidas la efectividad de una que está vigente, pero no
cumple en la medida necesaria , sería una primer ayuda que se pres
a los producto res de semilla. Se trata de la prohibición de vender semi.lb
que no pertenezca a variedades inscriptas y que provenga de cultivos CUJ'I
pureza varie ta l y autenticidad ha ya sido establecida, ya que es bien c:on,o.
ciclo el hecho de que el vend edor de b uena semilla, ya sea criadero o semillero, tropieza en la p rá ctica con la seria dificulta d que le oponen vendedores cincunstanciales que distribuyen semilla anónima y por consiguiente
sin ninguna garantía sobre su origen. La cantidad de semilla que podrlan
vender los establecimientos productores, podría ser mucho mayor lo que
además de proporcionar una compensación razonable contribuiría a reducir sensiblemente el costo de producción y por ende los precios de venta.
Teniendo en cuenta la producción de semilla de cereales y oleaginosas ,donde se hace más urgente la adopción de medidas, no serla indispensable por ahora, la sart.ci6n de una ley de patentes para proteger al
criad.ar, bastaría que por. resolución del Poder Ejecutivo se otorgaran a éste
derechos sobre la multiplicación de sus variedades en la forma que fueron
reconocid os en Francia y Alemania por decreto, llevando a la práctica la
prohibición en la ventd de semilla no fiscalizada y controlando oficialmente,
si fuera necesario, los precios de venta.
Los organismos actuales mediante el refuerzo necesario en la medida
indispensable podrfan atender un servicio de esa índole.
Una ley de patentes podría dar a este amparo un carácter más amplio
y sobre todo constituir un aliciente para que la actividad partioular en el
me¡oramiento de las plantas cultivadas se manifieste también en otras especies de impo1tancia económica.
El amparo legal a las nuevas variedades sólo constituye un aspecto
del etstímulo que puede proveer el Estado a la inic1ativa particular en la
crianza de plantas. En países donde éste existe, se presta además especial
atención a una estrecha colaboración en las actividades de los institutoa
oficiales con los establecimientos particulares traducida en acesoramiento,
análisis ~ material, investigaciones especiales, estudio de determinados
problemas de crianza, cesión del material etc., siendo éste otro aspecto de
importancia no menor de la acción del Estado en pro del mejoramiento de
la produci6n agrícola.
Actualmente en nuestro país, el particular se encuentran en este sentido también en una situación desventajosa, ya que los establecimientos
oficiales son considerados en un mismo nivel que aquél, pudiendo provocar situaciones de competencia en las tareas e intereses comerciales.
El establecimiento del Estado, se encuentra más capacitado, dado sus
mayores recursos e independencia económica para las tareas de investigación, mientras que el particular no puede distraerse en ella.
Una colaboración de las actividades de los establecimientos oficiales
convenientemente dotados, con los particulares, complementando el amparo legal, podría ser de positivos beneficios para nuestra agricultura, tal
como ha sucedido en otros países.
Est. Exp. de Pergamino, noviembre de 1939

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RESUMEN:
En el mejoramiento fitotécnico de cereales y lino, es donde más se ,ha
trabajado en el país, habiendo estado estas tareas a cargo de estaciones
experimentales oficiales y establecimientos de crianza particulares.
El aumento del número de variedades, especialmente en trigo,_ debido
a la falta de medidas de contralor por parte del Gobierno, tuvo por consecuencia dificultade§. tanto en la producción como en el comercio de granos.
Al sancionarse la Ley de Granos y Elevadores (12.253 en el año 1935
en uno de sus capítulos se dispuso, que en lo sucesivo no podrá &amp;fundirse,
ninguna nueva variedad de granos, sin la previa autorización del Ministerio de Agricultura. Los servicios de contralor correspondientes se encu19ntran
a cargo de la División Producción de Granos, creada en el año 1937.
Para completar la acción de la Ley de Granos y Elevadores en pro de
las actividades de Jos establecimientos de crianza particulares, el Ministerio de Agricultura presentó en el año 1936 un proyecto de Ley de Patentes
de Plantas Cultivadas al H. Congreso de la Nación. Al no tener san~ión
ese proyecto, fué presentado otro con ligeras modificaciones sobre el anterior en el mes de setiembre del cte. año.
La necesidad de un mayor amparo al fitotecnista particular, que asegure su desenvolvimiento económico, fué aprec:ada en diferentes países,
siendo en Francia y Alemania donde se le han acordado mayores derechos,
igualmente en E. E. U. U. de Norte América disponen de un servicio de
patentes de plantas, si bien de un alcance mág limitado, ya. que sólo comprende a las plantas de reproducción asexual.
En nuestro país, teniendo presente la producción de semilla de granos, donde se hace más urgente la adopción de medidas, no sería indispensable por ahora la sanción de una ley de patentes, bastaría que por
resolución del Poder Ejecutivo se otorgaran al criador derechos sobre b:
multiplicación de variedades.
La sanción de una ley de patentes, constituirá un aliciente para que
la iniciativa particular se manifieste en otros cu,ltivos de importancia económica, Jo que unido a una colaboración de las actividades de los institutos
oficiales con los particulares, actualmente inexistente, podría significar para nuestro país, tal como ha sucedido en otros, un progreso considerable
en el mejoramiento de la producción agrícola.
OWNERSmP PROTECTION FOR BIREEDING NEW VARIETIES OF PLANTS·
Local and Foreign Antecedents.

SUMMARY
In our country, breeding improvement of cereals and llax has been the object
ol an intense labour during recent years, being, in the main, accomplished by Official Experiment Stations and by a number o! prívate breeding estal:llishmentsi.
An increase in the number ol varieties, particulaly, those ol wheat, gave rise
to dilliculties concerning both to production and marketing, due to want ol control
measures by the government.
The Grain and Elevator Act (12.253) passed in 1935, provides in one o! its Sections, that no new grain varietY' could be disseminated without previousl authori:z'ation
by the Department o! Agriculture. The corresponding control functions were laid upon
the División of Grain Production, which was created in 1937, as a result ol that Act.
To complete the elfect o! the Grain and Elevator Act, and as a means ol encouraging the activity ol the prívate breeding establishments, the Department of Agriculture

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b rought b efore the Honorable C ongress of the Nat~n, in 1936, a Bill concerning pg.
tents Law fer Cultivated Plants. As that Bill was as yet not passed, the same, witlt
slight =endments was callad up a gain in September last.
The need of protectio n to private breeders, in order to assur&amp; a better economld
standing, was duly appreciated in various countries,, France and Germany hariJlg
accorded the highest rights in that respect, the s=e may be said pf United Stat•
of America where a Plants Patent Service is in use, though limited to plants whlcb
are reproduced asexually.
In our country, ccnsidering the production of grains, where the adoption. o! control
measures is most urgent, it would suffice that, by Resolution of !he Govemment.
the breeder were granted special rights upen increasing bis varieties.
The passing of a Plants Patent Law would servs as stimulus to the private
initiative in many other crops of economical importance, which added to an. eifectin
ccllaboration between !he official activities and the private enes, nbt existent at
present, might signily to our country, a considerable progress in the improvement of
our agricultura! production.

EIGENTUMSCHU9TZ IN DER ERZEUGUNG NEUER PFLANZENSORTEN. VORGESClUCHTE

IM IN- UND AUSLAND
Zusammenfa ssung
In züchtericher Beziehung wurde hier im Lande vor Allem Getreide l.md Lein
bearbeitet, und zwar wurden diese Arbeiten von staatlichen und privaten Zuchtbetrlében ausgelührt.
Die Erhóhung der Sortenanzahl, besonders von W eizen, bedingt durch das Fehlen
Yon Kontrollmassnahmen der Regierung hatte Schwierigkeiten sowohl in der Landwirtschaft als auch im Getreidehandel, zur Folge.
Bei Besti::itigung des Getreidegesetzes (Ley de Granos y Elevadores N9 12.253) im
Jahre 1935, wurde in einem seiner Artikel festgelegt idass, weiterhin keine neue
Getreidesorten chne vorherige Erlaubnis des Landwirtschaftsministerium verbreitet wer·
den darf. Die hierzu erforderliche Kontrolle hat die Division fúr Getreide-Produktion
übemommen, welche im Jahre 1937 innerhalb des Landwirtschaftsministeriums gegründet
wurde.
Um die Auslührung dieses Gesetzes zu Gunsten der Ti::itigkeit der priva ten Zuchtbetriebe vervollsti::indigen, unterbreitete das genannte Ministerium, im Jahre 1936, dem
National Kongress ein Gesetzprojekt lür Pflanzenpatente. Im Septemher dieses Jahrea,
wurde ein anderer Entwurf ungefi::ihr im gleichen Sinne zum Vorschlag gebracht.
Die Notwendigkeit eines besseren Schutzes des privaten Züchters, um seinen Betrieb
wirtschaltlich zu sichem. wurde in verschiedenen Li::indem belürwortet; so Z. B· In
Frankreich und Deutschland, wo man denselben grossere Rechte zuerkannt ha·
Desgleichen hat man in den Vereinigten Stalten von Nord-Amerika eine Registerstella
für Pflanzenpatente eingerichtet, wenn auch in bestimmten Grenzen da es nur Pflanzen
ungeschlechtlicher Vermehrung erfasst.
Vergegenwéirtigen wir uns die Getreidesamen-Erzeugung in unserem Lande so
erscheint das Ergreilen von Schutzmassnahmen dringend, obwohl die Besti::itigung des
Pflanzenpatentes dazu vorerst, nicht unbedingt erforderlich ist. Es würde genügen, wenn
durch Regierungsbeschluss den Züchtem die Rechte über die Vermehrung ihrer Sorten
tibertragen würde.
Die BestCitigung eines solchen Gesetzes würde ein Aufschwung der privaten
TC:itigkeit zur Folge haben, hauptsachlich auf andere Kulturarten von wirtschaftlicher
Bedeutung. Ausserdem eine Zusammenarbeit, die vorlaufig noch nicht besteht, der
ataatlichen Anstalten mil den Privatbetrieben, ebenso. wie es in anderen Landem bereits
der Fall war, würde ein grosser F1ortschritt in der Verbesserung unserer Landwirtschaft
bedeuten.

-18-

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP

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TRIBUNAL DE FISCALIZACION DE SEMILLAS
Be1umen del a eta correspondiente a la,. reuni6n del mes de

noviembr~

de 1939

El d(a 8 del mes de noviembre se reunió este Tribunal ba:jo la presidencia del Dr. Carlos D. Storni y con la asistencia de los siguientes miembros: Ings. Agrs., A. Barcos, P. C. Bascialli, R. Behr, S. Boaglio, C. Carrera,
A. F. Casaretto, H. Grieben, F. Mascazzini, A. Porcel, B. Santini, e Ing.
Qu(m., H. D'André.
Objeciones q ue se plantean a la a plicación del art. 35" del decreto
39.617 sobre la introducción al país de semilla de cereales y oleaginosos. Es puesta a estudio del cuerpo una nota de la repartición oficial encargada de la inspección portuaria de vegetales, en la que ésta señala los
inconvenientes que pueden presentarse al ser aplicadas las disposiciones
del articulqdo de referencia.
Una vez lefda la misma, se suscita un extenso debate, resolviendo por
último el Tribunal que, a su criterio, el Art. 36° del decreto N9 39617 no contradice lo que preceptúa la ley NQ 4.084 sobre introducción de vegetales.
Toda persona que introduzca variedades de semilla lo podrá hacer
cumpliendo con la ley 4.084, pero ha de entender que la multiplicación de
la misma no podrá ser difundida como semilla porque en ese caso se hará
pasible de las penalidades que establece la Ley de Granos y Elevadores.
Solamente podrán introducirse las variedades de origen extranjero e inscriptas en el registro oficial en la cantidad que sea conveniente, quedando
prohibida la difusión de nuevas variedades sin que previamente lo autorice el Ministerio de Agricultura. Por otra parte el cuerpo considera también necesario proponer al señor ministro la revisión del decreto que reglamenta la ley 4.084 parct armonizar con la N° 12253 y el decreto reglamen
torio 39.617.
Solicitud d e a clara ciones con respecto al uso de la doble bolsa en el
envasado de la semilla fiscalizada. - Se pasa a considerar de inmediato
el asunto de referencia, promovido por una nota en la que se solicita que
el Tribunal se pronuncie sobre si es imprescindible y obligatorio que las
semillas fiscalizadas sean envasadas en doble bolsa.
Al respecto, luego de un extenso cambio de ideas y previo al informe
de la División Producción de Granos, el Tribunal arriba a la sigu~ente conclusión: La semilla fiscalizada podrá ser envasada en bolsa simple, solamente en el caso que se utilice como mínimo la bolsa de arpillera de• 15
onzas por yarda, (425,25 gramos por 0,9144 metros) pues ella además de
resultar económica, ofrece las suficientes garantías de resistencia en el
transporte de la semilla fiscalizada.
Para el caso de que un criadero o semillero no pudiera adquirir el tipo
de bolsa indicado, será obligatorio el empleo del doble envase.
Proyecto de reglamentación de los a rtículos 59 (Inc. e ), 13°, 15°, 309 , y
9
32 del decre~o W 39.617. - De inmediato es puesto a es·tudio del cuerpo
el proyecto preparado por la División Producción de Granos de acuerdo a
la autorización que en este sentido le confiriera el Tribunal en la sesión
precedente.
Se contempla en estas reglamentaciones, las condiciones mínimas que
deberán reunir los establecimientos para ser inscriptos y se aprovecha asimismo la oportunidad para preparar una serie de instrucciones concordantes con el contenido de la resolución que se proyecta, para que los inspec-

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toras puedan así ajustar su cometido a normas establecidas
uniformando criterio da manera que el Tribunal tenga una
completa e inobjetabl~ en cada caso que deba resolver.
Después de considerar ampliamente cada uno de los puntos de la reglamentación propuesta, el Tribunal resuelve darla por aprobada.
Inscripción de establecimientos en el Registro Oficial de Semillas f19.
calizadas. - Se pasan a considerar de inmediato las distintas solicitudes
presentadas a la Sección Registro Oficial de Semillas Fiscalizadas y Juego
del estudio de cada una de ellas en pm ticular el cuerpo resuelve acordar
las siguientes:
Criaderos

Leonardo y Ahlio Benvenuto, Monte Buey F. C. C. A.
Semilleros

Santiago R. Elizagaray, Carlcs Bea ..ieríe F. C. P. B. A.
Anatasio Ceballos, Coronel Mcm F. G O
Alfredo M. Echague Santamar"na, Tres Arroyos F. C. S.
Empresa de los Ferrocarriles del Estado, Laguna Paiva F. C. C. N A.
Emoresa de les Ferrocarriles del Estado, Salnear!a F C C. N. :.
Sodiedad Anónima Peredc: 1 ~.:!rr. J:''. T m'1l F r; C H. 'Salta)
Tcribio Labayeri Tanchl F G S.
1

1

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PUBLICACIONES INGRESADAS A Lli BIDLIOTECA DE LA DIVISION PRODUCCION I&gt;E
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�BIBLIOTECA/CDIA-SAGyP
LIBRO AMERICANO. Bibliogralia amencana T 11, 12.
Colón. Washigton, D. C. October, 1939.
"GRANOS - Semilla Selecta". Boletln mensual de la División Producción de GranoeMinisterio de Agricultura de la Nación Buenos Aires, Octubre, 1939.
BOLETIN DEL SERVICIO DE FITOECOLOGIA. Div Est. Exp. Ministerio de Agricultura de
la Nación. Buenos Aires, agosto, 1939.
BOLETIN DEL MUSEO SOCIAL ARGENTINO. Buenos Aires, noviembre, 1939
REVIBTA MOLINERA. Buenos Aires, octubre, 1939.
REVISTA DE CIENCIAS ECONOMICAS. Facultad de Ciencias Económicas. Buenos Aires, setiembre y octubre, 1939.
COMMENTS ON ARGENTINE TRADE U. S Chamber ,¡ Co,.,. merce Buenos Aires. October, 1939.
SUD-OESTE. Revista mensual del Ferrocarril Sud Oeste. Buenos Aires, octubre, 1939.
B· A. P. Revista mensual de Ferrocarril B A. Pacífico. Buenos Aires, oclubre, 1939.
REVISTA DE LA SOCIEDA D. RURAL DE VFNADO TUERTO. Santa Fe, octubre, 1939.

-

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-

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                    <text>�REPÚBLICA ARGENTINA
MINISTERIO DE AGRICULTURA

-

JUNTA NACIONAL DEL ALGODÓN

SE.CREl\ff,\ O~ .tG1 fltJ'J
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\~.--;~55~):i~.--~--CARTILLA
PARA

EL

CULTIVO DEL ALGODONERO
INSTRUCCION~S

RUENOS AIRES

PARA

N. 1 - 4.ª
0

~L

Edición

AGRICULTOR

SEPTIEMBRE DE 1936

�INTRODUCCION
El cultivo del algodonero, es uno de los que, en las
circunstancias actuales, deja mayores beneficios a los agricultores, por los buenos precios a que se cotiza el producto
en los mercados internacionales. En efecto el algodón argentino, por su mejor calidad con respecto al _de - otros
países productores, es el preferido por los hilanderos .
La Junta Nacional del Algodón, consecuente con los ·
propósitos que motivaron su creación, aconseja su cultivo
en todas las zonas aptas del país, con la seguridad que el
algodón ha de llevar la prosperidad material a muchas familias que actualmente se desenvuelven económicamente con
grandes dificultades.
Las estadísticas demuestran que el año pasado se sembraron 317.019 hectáreas según el siguiente detalle:
Chaco .. .. . . . .
Corrientes .. . .
Stgo. del Estero ..
Formosa ..
Santa Fe . .
Salta . . . .
Tucumán . .
Misiones . .
Cata marca . .
Entre Ríos ..
Jujuy .. .. . .

253 . 810 hectáreas
24.067
"
22.272
,,
12.240
"
2.648
1. 015
"
402
"
180
"
164
"
199
22
' )

"

3

�Se ha comprobado que hay en el norte más de
1 . 000. 000 de hectáreas disponibles para este textil y que
en todas las provincias y territorios mencionados existen
zonas aptas para el cultivo del algodonero.
La explotación del algodón proporciona beneficios
apreciables, siempre que los medios de comunicación permitan el fácil transporte del algodón en bruto hasta las
desmotadoras. A este respecto la Junta Nacional del Algodón aconseja el cultivo en las zonas nuevas servidas por
ferrocarriles o por caminos transitables. Se evitarán así
desiluciones, pérdidas de tiempo y dinero, pues de nada
valdrá haber cultivado muy bien el algodonal y obtenido un producto excelente, si luego no se cuenta con medios
para el transporte económico del algodón en bruto hasta la
desmotadora.

EXTi;NSION aui; PUEDE CULTIVAR CADA
AGRICULTOR Y i;LEMENTOS NECESARIOS
El cultivo del algodonero es de los llamados intensivos, es decir, que requiere muchos cuidados y una atención
permanente; por esta razón el pequeño agricultor que no
posea gran capital, no debe cultivar una extensión mayor
de la que es capaz de atender personalmente y con los
miembros de su familia.
La extensión excesiva que algunos agricultores abarcan con sus cultivos de algodón, les obliga a desatender la
producción de granos y forrajes para la alimentación del
ganado y de las aves, descuidando hasta la producción de
leche y verdura para el consumo de la casa. La lucha con4

�tra las plagas. se hace más difícil y los trabajos del cultivo
y cosecha requieren la intervención de mucha mano de obra
que escasea en determinadas épocas.
La tentativa de producir algodón en una extensión
mayor de la que se puede atender en forma eficaz, acarrea
los siguientes inconvenientes:
a) preparación tardía y mala de la tierra
b) trabajos culturales deficientes durante el período de
crecimiento de las plantas
c) imposibilidad de defenderse de las plagas
d) recolección tardía y descuidada del algodón
y como consecuencia los rendimientos serán bajos, el algodón de mala calidad y se habrá perdido tiempo y dinero,.
Elementos necesarios:

Los que se inicien en el cultivo y deseen obtener buenos resultados, deberán poseer el siguiente material de trabajo, considerado como mínimo para una explotación de
alrededor de 1O Has.
arado de mancera.
sembradora de 1 surco para algodón y maíz.
cultivador de dientes.
rastra de dientes de 2 o 3 cuerpos.
aparato pulverizador de mochila u otro semejante,
o bien
aparato espolvoreador a mano.
'

J

Varias azadas de cabo largo de 20 cms. de ancho.
tambor de 20 litros de Fluido Larvicida S. V., o 20 a
30 kg. de Verde de París, o 20 a 30 kg. de Arseniato de calcio, o 30 a 40 kg. de Arseniato de
plomo.

5

�Estos productos son tan necesarios como el material
para el cultivo. Teniéndolos en la chacra cuando llega la
época de combatir las plagas, se evitarán demoras que pueden representar una fuerte pérdida de dinero.
Por último deberá contar con un número no menor de
6 animales de trabajo que pueden ser tanto caballos como
mulas o bueyes, quedando librada su elección a las condiciones de la zona en que se ha de cultivar el algodón.
El agricultor que se inicie deberá tener b.ien presente
que el cultivo del algodón ocasiona un desembolso de dinero mayor que otros cultivos. Tendrá entonces que disponer de una pequeña reserva, proporcional a la superficie
que siembre con algodón, -- para una extensión de 1O Has.
puede calcularse en 200 o 300 pesos - a fin de poder
hacer frente a los primeros gastos como ser, aradas, rastreadas, carpidas, etc.
Por otra parte el Banco de la Nación Argentina acuerda créditos a quien los solicite. Los agricultores deben consultar al respecto a la Sucursal del Banco en su zona o al
Agrónomo Regional.

CONDICIONES

GEN~RALES

DEL CULTIVO

Suelos
El algodonero no es planta exigente en cuanto a terreno. Produce bien en la mayoría de los suelos del Norte
de la República que, con pequeñas diferencias locales, son
generalmente de composición arenoarcillosa o bien arcilloarenosa, más o menos sueltos.
Los suelos arcillosos compactos, que retienen dema-

6

.1 i

�siada humedad y más cuando son bajos y sin desagües,
resultan desfavorables para el cultivo de esa planta, sobre
todo en años de lluvias abundantes.
Los suelos altos, de composición arenosa, llamados
sueltos, son muy favorables para el algodonero, cuando las
lluvias son frecuentes y abundantes; pero si pertenecen
a una región de pocas lluvias, los algodonales sufren por
escasez de agua, la cual se filtra fácilmente hacia las capas
más profundas.
Por el contrario, los suelos bajos y de tipo arcilloare- El algodón pronoso, resultan -apropiados para el cultivo, si las lluvias son 1 ~~c~u~}~~ ~~1
escásas en cantidad y frecuencia.
no* del país.
Como regla general, debe entenderse que la explotación en suelos que se inundan no es económica, a menos
que se efectúen--trabajos de zanjeo (drenaje) para evitar
el estancamiento del agua.
La fertilidad de los suelos del Norte del país constituye un factor favorable y los hace muy indicados para
la siembra del algodonero.

Clima
El clima es un factor importantísimo en la producción
del algodonero, pues esta planta se desarrolla mejor con
un clima cálido o templado-cálido.
El calor y un sol brillante son especialmente necesarios
para una rápida fructificación y para contener por medios
natutales las plagas.
Una región que goce de calor elevado, con días muy
claros y con muchas horas de sol brillante durante el período de vegetación de la planta, · completado con lluvias
que, bien distribuídas en los distintos meses del año, alcancen a un total variable entre 800 y 1.100 mms. cons,...

'

�Ca.si todo el
- norte del país
tiene clima
fa.v-0ra.ble para.
el cultivo del
algodón.

tituye el ambiente más apropiado para el cultivo del algodonero. Es necesario hacer notar que es más importante una buena distribución de las lluvias que la cantidad
total de mms. anuales. En efecto, de dos zonas donde caen
800 mms. anuales, será preferible aqueÍla en donde llueve
de preferencia en el período que media entre la preparación de la tierra y la fructificación del algodón.
El período evolutivo ·Completo del algodonero está
comprendido entre la última helada tardía ·de primavera y
la piimera helada temprana de otoño. Los algodones tipo
Chaco cultivados en el país, necesitan alrededor de 180 días
como mínimo para completar el ciclo evolutivo; éste período es más corto para algodones precoces y mayor para
los algodones de fibra larga.
A medida que disminuye la cantidad de agua de Uuvia,
aumentan los gastos culturales hasta hacer poco económico
o imposible el cultivo sin riego artificial.
Donde llueva menos de 500 o 550 milímetros anuales
es-absolutamente necesario disponer de agua de riego para
regar el suelo o el algodonal ·en los momentos oportunos.
En la parte Oe.ste del Chaco, donde no hay irrigación
y donde las lluvias anuales oscilan entre 700 y 800 mms. y
están mal distribuídas, el agricultor deberá retener en el
sue'lo la mayor cantidad de agua mediante aradas tan profundas como lo permitan las condiciones ·del terreno, rastreos frecuentes antes de la siembra y labores oportunas,
cuando las plantas ya se encuentren crecidas y después de
cada lluvia, impidiendo en esta forma la evaporación de la
humedad del suelo.
En las regiones donde llueve más de 1200 mms. por
año, el cultivo no es tan favorable porque su vegetación es
excesiva, yéndose·--muchas veces las plantas en-vicio, produciendo poco algodón. Además el excesq .de humedad fa-

8

�vorece el desarrollo de las plagas y desmejora la calidad de
la fibra obtenida, dificultando en general las labores del
cultivo y la cosecha del producto.

PR~PARACION D~L

SUELO

La buena y oportuna ejecución de los trabajos de preparación del suelo para el ·cultivo del algodonero, tiene verdadera importancia, porque el desarrollo de la planta será
mejor, la producción mayor y se evitará en gran parte la
difusión de las plagas y el crecimiento de las malezas.

¡ 1

·.·1·:
. .

1

.

.

.

i
'

F ig. l. Am onton and o los restos de l as p lantas d e a lgodón para qu ema rlo s.
Estas p la n tas f u er on arrancadas con u na rastr a de di entes.

Limpieza de los rastrojos
En Jos campos donde se haya cultivado algodón, es
necesario limpiar prolijamente el rastrojo inmediatamente
después de terminada la recolección, como primer paso de
las labores preparatorias para la cosecha siguiente ..

9

Prepare bien
la tierra y las
plantas
rendirán m ás.

�Queme

los rastrojos.

La primera medida a tomarse será arrancar o romper
las plantas con una rastra de dientes, o cualquier otro
implemento de campo. Estos restos de plantas serán
amontonados y quemados, pues así lo establece el Art. 17

Fig. 2. -

Quemando el rastrojo.

del Decreto del 2 de Julio de 1924, sobre lucha contra las
plagas del algodonero, en beneficio propio y en ef de los
vecinos (ver Decreto al final de esta Cartilla) .

Arada
Epoca de efectuar las aradas:

Las tierras que se destinan para sembrar algodón y
que sean vírgenes o que hayan producido maíz, maní o cualquier otra planta cosechada a principios del otoño, o bien
10

�aquellas que hayan estado en descanso (barbecho), deben
ararse a mediados de otoño o a principios del invierno,
dando 2 aradas ·c ruzadas.
Las que hayan tenido algodón serán aradas inmediatamente después de la cosecha vl de quemado el rastro)· o.
A fin es del invierno se dará otra arada cruzada a la primera.
Habiendo sido arada la tierra a mediados del otoño o
principios del invierno, se dejará descansar el terreno hasta
mediados o fin de julio para que quede expuesto a la acción de los fríos, vientos, heladas, el sol y la humedad que
destruirán muchos insectos dañinos y desmenuzarán los
terrones alivianando la tierra. Si la tierra fué bien preparada, no es necesario arar nuevamente en primavera antes
de· la siembra.

Profundidad de la arada:
En tierras vírgenes la profundidad de la arada será de
12 cms. aproximadamente. En estos suelos una labor más
profunda no resulta económica y es perjudicial si se lleva a
la superficie una tierra inferior que no producirá una buena
cosecha.
Cada año que pase estos suelos serán arados 2 o 3
cms. más hondo que el anterior, hasta alcanzar la profundidad máxima más práctica para cada tipo de suelo.
Las tierras ya trabajadas durante varios años, serán
aradas a una profundidad de 15 a 20 cms. aproximadamente.
Los suelos cultivados durante varios años pero que
nunca fueron arados muy hondo, lo serán solamente 3 o
4 cms. más profundo que el año anterior. Una laqor más
profunda costará más y la producción puede ser menor.
Las tierras arenosas o sueltas deben ararse a mayor

•

11

Are

temprano
Y mayores
obtendrá
beneficios.

�profundidad que las arcillosas o compactas por las razones
siguientes:
a) Las tierras arenosas se dan vuelta con mayor facilidad que las arcillosas y por lo tanto pueden ser
aradas a mayor profundidad con el mismo gasto.
b) U na gran proporción de los alimentos de las plantas se encuentran a mayor profundidad en las
tierras arenosas que en las arcillosas, siendo necesario arar más hondo para aprovecharlos.
c) Las raíces de plantas, pastos y yuyos tienden a crecer a mayor profundidad en los suelos arenosos
que en los arcillosos.

Rastreo

El rastreo de la tierra tiene por objeto nivelar la superficie arada, romper los terrones, formar una buena y
mullida capa superficial, conservar la humedad del suelo
y evitar el desarrollo de los yuyos y malezas.
Las rastras necesarias para una buena labor son: la
de discos y la de dien.tes. Para tierras vírgenes o para aquellas que no se desmenuzan bien ·con la arada, se empleará
la rastra de discos seguida por la de dientes. En suelos arenosos o sueltos que se pulverizan fácilment·e al arar, se usará la rastra de dientes para desmenuzar los terrones y emparejar la superficie.

Número de rastreadas y época de efectuarlas:

El número de rastreadas necesarias dependerá del clima. Con lluvias frecuentes durante el invierno no es con-

12

�Fig. 3. -

Rastreando la tierra arada con rastra de dientes de dos cuerpo5.

Fig. 4. -

Rastreando la tierra arada con rastra de discos.

13

�veniente rastrear hasta h primavera, cuando comienzan los
primeros calores y se aproxima la época de siembr~.
En ·zonas secas durante el invierno, habrá que rastrear inmediatamente después de la arada con rastra de
discos y después de cada lluvia con rastra de dientes, para
evitar la evaporación de la humedad del suelo (cultivo de
secano).
En todos los casos se rastreará la tierra antes de la
siembra con una rastra de discos, y se empleará la de dientes, cruzando la primera, para desmenuzar bien los terrones

l!'ig. 5. -

Rastree
después de
cada lluvia.

Tierra bien preparada.

y extirpar cualqllier yuyo o pasto que hubiera aparecido
después de la arada.
Esta operación efectuada en la forma que se aconseja
sirve además para destruir los abrigos invernales de los insectos que se han refugiado bajo los terrones.
En los casos en que se noten grandes invasiones de
yuyos después de la arada, será necesario destruirlos rastreando tantas veces como sea necesario. Hay que recordar
siempre que es más económico destruir los yuyos antes que
después de la siembra del algodón.
14

�Ventajas de la preparación temprana de la fierra
La preparación temprana de la tierra presenta las siguientes ventajas:
a) En aquellas zonas donde las escasas lluvias son
la causa de la poca producción de los cultivos, una
arada otoñal ayuda a conservar la humedad el suelo, especialmente si a continuación se efectúa una
rastreada.
b) La arada temprana constituye un excelente medio de defensa ,c ontra las plagas más temibles, como son la "lagarta rosada", la "oruga del capullo",
pulgones, etc., porque destruye sus refugios invernales.
e) La arada temprana, seguida por los rastreos que
sean necesarios, destruye totalmente las malezas
que se desarrollen antes de la siembra y en esta
forma se reducirán considerablemente los gastos
producidos por los cuidados culturales del algodonal. Pasando una rastra de dientes antes de la
siembra costarán mucho menos las carpidas posteriores.
d) Preparando temprano la tierra, se consigue antes
de la época de siembra una aereación y desmenuzamiento completos del suelo, el cual, al calentarse
más temprano en la primavera, permite una rápi~a
germinación de la semilla, y una mejor alimentación de las plantitas que se desarrollarán mejor.
e) La incorporación temprana a la tierra mediante la
arada de los restos vegetales que no hayan sido
destruídos por la quemazón anterior, permite que
dicha vegetación se descomponga antes de la época
de siembra, con lo cual se consigue una mayor for15

�macíón de alimentos necesarios a las futuras.
plantas.
f) La preparación temprana proporciona trabajo durante los meses invernales y evita la acumulación
innecesaria de labores en la primavera. Mediante
la postergación de la aradura para "más tarde"
muchas veces se hace una labor deficiente, o se
deja de hacer del todo y se siembra sin haber arado la tierra.

Las aradas
tempranas
evitan la acumulación de
traba.jos en
primavera.

SIEMBRA

Siembre la
buena semilla
de su zona.

La semilla para siembra producida en la misma zona
donde se desean hacer los nuevos cultivos, es la más adecuada. Pero es necesario tener bien presente que lo más
conveniente es seleccionar las buenas plantas de un mismo
tipo, muy productivas y que den la mejor fibra y destinar·
para siembra la semilla proveniente de sus capullos.
La práctica tan generalizada de adquirir en las desmo-tadoras la semilla para la siembra, es .contraria al mantenimiento de un tipo determinado de algodón, por las mezclas
que ahí se producen durante el desmotado. Tampoco es .
conveniente esperar hasta último momento para adquirir
esa semilla, porque esto trae corno consecuencia que los:
agricultores poco previsores se vean obligados a comprar
semilla de mala calidad y a precios elevados.
El agricultor que tenga un buen algodonal productivo,..
deberá tomar medidas para guardar la semilla del algodón.
cosechado de las mejores plantas.
16

�Condiciones que debe reunir y cuidados a
observarse con la semilla para siembra
U na buena semilla para siembra debe reunir las sig uientes condiciones:
a) Provenir de plantas de alto rendimiento y de buena calidad de fibra.
b) Ser lo menos mezclada posible.
c ) Poseer buen estado sanitario.
d) Tener buen poder germinativo.
Las condiciones atmosféricas desfavorables, la demora
en cosechar el algodón , o el recalentamiento (ardido) del

F ig. 6. -

Con secu en cia d el nrnl trabajo d e l a t ier nt y de l emp le o d e m a l a s
s e mi ll as . Gran cant id ad el e p lanta s perdid a s .

producto durante el almacenaje, desmejoran grandemente
el poder de la semilla para germinar y esta semilla inferior
no llegará a producir plantas o las dará débiles.
U na fuerte sequía en los meses de enero, febrero y
marzo, traerá por resultado una semilla mal desarrollada,
de muy poca vitalidad y lo mismo ocurrirá con la semilla
de capullos abiertos después de las heladas. Un tiempo
17

Una buena.
semilla.
producirá una.
planta.
vigorosa..

�lluvioso que venga una semana o diez días después de la
apertura de los capullos de algodón, disminuirá el poder
germinativo de la semilla., porque el exceso de humedad
provocará una germinación parcial, antes de la siembra.
El algodón cosechado a principios de otoño con tiempo seco, y proveniente de capullos abiertos normalmente~
dará semilla de gran poder germinativo.
El empleo de semilla de germinación deficiente expone
al agricultor a efectuar resiembras con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero. A fin de evitar estos inconvenientes, se aconseja únicamente la siembra de semilla qué tenga como mínimo el 85 3 de poder germinativo aparente.
Esta determinación del poder germinativo es sencilla y pue-

:B'ig . 7. -

Semill a uni forme, apta para s iembra.

de realizarla el chacarero siguiendo el procedimiento que
se detalla:
Se toma un puñado de semilla de cada bolsa y se mezclan bien estas porciones; de ese conjunto se apartan 500 se-.
millas las que se remojan durante unos minutos y se po n ~.!1

18

�en arena, o tierra húmeda, o también entre una franel a
mojada, manteniéndolas a una temperatura uniforme en
una habitación abrigada. Si germinan 425 semillas o más,
el poder germinativo es bueno.
Aunque la semilla sea producida en la misma chacra,
el agricultor debe siempre recordar que es indispensable su
desinfestación a fin de destruir las larvas de la ''lagarta ros ada" que pasan el invierno dentro de la misma.
En zonas húmedas, donde los algodonales son atacados
por enfermedades producidas por hongos (enfermedades
criptogámicas ) , es conveniente tratar la semilla antes de la
siembra con polvos tipo ''Uspulum seco" o con otros prod uctos semejantes, a fin de evitar en lo posible los da ño s
que estas enfermedades puedan causar. Este tratamiento
es in dep endiente de la desinfestación contra la " lagarta ros ada " .

Siembre
únicamente
semilla.
de sinf esta da.

Como asegurar una buena germinación
de la semilla
La semilla de ,a lgodón , convenientemente almacenada.
en lugares secos y ventilados, puede retener su vitalidad
por un largo tiempo, pero sucede a menudo que en zonas
con inviernos y primaveras secos, esa semilla no contiene
en la época de siembra suficiente humedad, especialmente
si se siembra en tierras que no están bastante húmedas como para permitir su rápida germinación.
Si al llegar la época de la siembra, la semilla está muy
seca, se puede seguir el siguiente procedimiento para aumentar la humedad y apresurar la germinación: cinco o seis
días antes de la siembra se rocían unos 50 kilos de semilla
con ocho litros de agua, se revuelven bien y se cubren con
una lona, dejándolas hasta el momento oportuno. Este

19

Conserve la
semilla para
siembra en
lugar es secos
y ventilados.

�método es bueno sobre todo donde la humedad del suelo
no es suficiente para hacer germinar rápidamente la semilla, pero alcanza para mantener las plantitas después de
su brote.
Para conseguir que la semilla de algodón germine rápidamente y no sea atacada por enfermedades, se necesitan
tres cosas: un suelo caliente, con temperatura variable entre 20 y 30 grados centigrados; suficiente humedad para la
rápida hinchazón de la semilla;. y buena aireación para el
embrión en desarrollo.

Epoca de siembra

Siembre
temprano.

La época de siembra depende del clima local; se
iniciará cuando ya no se teman l,as fuertes heladas tardías. Hay que tener siempre presente que cuando las:
condiciones lo permitan, el algodón deberá sembrarse tan
temprano como sea posible porque se obtendrá una mayor
producción y los capullos madurarán también más temprano.

Cantidad de semilla por hectárea
La cantidad que debe emplearse en la siembra varía:
según la zona, la calidad y estado de conservación de la.
semilla. En una zona donde las lluvias estén bien distribuídas, sembrando buena semilla, se necesitarán alrededor de 15 kilos por hectárea, pero si la semilla tiene un
poder germinativo más bajo y llueve poco en la época de
siembra· $~rán necesarios alrededor de 25 kilos por hectárea ..
Sohre la cantidad de semilla a sembrar por hectarea:.
influye también la distancia entre líneas y el sistema de
siembra, por ejemplo: sembrando en cuadro a 1 metro en
todo sentido se requiere menos semilla que sembrando a

20

�chorros y lo mismo sembrando a 1,20 metros -entre líneas
se podrá usar menos semilla que si se siembra a 1 metro.
Como en el cultivo del algodonero lo que menos cuesta
es la semilla, no es conveniente hacer economías en este
sentido.
El agricultor debe de antemano descontar la pérdida
de plantitas porque muchas semillas no germinan. Por lo .
tanto, deberá sembrar bastante semilla como para tener una
línea continua de plantas eri la hilera, a fin de disponer con
más seguridad de un algodonal parejo en la época del raleo. Una línea continua de plantas permite hacer el raleo a
la distancia más conveniente, eliminando las más débiles
dejando únicamente las más vigorosas.
Hay casos especiales en los cuales un agricultor, empleando poca semilla, obtiene un algodonal parejo y un rendimiento bastante bueno,· pero es muy aventurado correr el
riesgo.

Sistemas de siembra
La siembra del algodón puede efectuarse: 1 ) en ca- .
ballones, 2) en forma superficial o 3) con el sistema Lister.
En terrenos bajos inundables o en zonas donde llueve
mucho, se sembrará en caballones que permitan a la plantita de algodonero crecer rápidamente aún duraute la época
de las lluvias intensas.
Donde las lluvias alcanzan como promedio anual 1.000
mms. se empleará como regla general el sistema superficial,
es decir, la semilla se enterrará a poca profundidad de la
superficie del suelo.
Donde llueve menos de 900 mm. por año es necesario enterrar algunos cms. la semilla para que quede depositada en tierra más húmeda.
En aquellas regiones donde las lluvias son escasas, el
21

No ahorre
semilla
al sembrar.

�suelo bastante arenoso y permeable y el ambiente seco, se
sembrará con el sistema Lister, que consiste en abrir un
surco profundo, arrojando a los costados la tierra seca de
la superficie, depositando la semilla en la tierra húmeda.

F ig. 8. -

Siembre

en líneas
a chorro.

A l n i zqui er d a, siem bra en s uperf ici e o n ivel. Al med io, s iembrn con
sistema Lis t er . A la dererhu, s iemhra en caba ll ones .

En éstas zonas secas conviene efectuar la siembra con
el sistema Lister en la dirección de norte a sud, para que
la acción del sol no perjudique la planta en su primer desarrollo ni reseque la tierra cerca de las raíces, como sucedería sembrando de este a oeste. Sembrando de norte a sud,
las plantas recibirán los rayos del sol suficientes para su
crecimiento en pocas horas del día y se mantendrán frescas por la protección que proporcionan los bordes del surco .
Existen en el comercio sembradoras apropiadas que
sirven para algodón y también para maíz. Para la siembra
sistema Lister habrá que usar las sembradoras de este tipo.
La siembra . del algodón puede ser efectuada a mano
o a máquina. Esta última es la más conveniente porque
permite una mejor distribución de la semilla. La siembra

22

�Fig. 9 . - Aparato pnra mar car el suelo. Es co nY eniente su u so para t irar sur cos
para lelos y derec hos. Puede ser fiJ,ci lmente con s tr uíd o por el agricultor.

a máquina puede ser efectuada a chorros o a golpes. En la
zona algodonera en general es aconsejable la siembra a
chorros p orque así se obtendrá un gran número de plantitas

Fig. 10. - A la izquierd~ , sembrando c0n se mbr a dora de m ancer a para un sur co.
A la derech a , marcando el suelo pnra obtener surcos paralelos y derec h os.

23

�en cada línea, lo que permitirá luego el raleo conveniente
seleccionando las más robustas.
La siembra a mano no es recomendable, pero en caso
de no tener sembradora, se aconseja el uso de un aparato
sencillo como el que ilustra la figura 9 para marcar
las líneas sobre el suelo a la distancia conveniente; en ésta
forma la siembra será más pareja y las carpidas se harán
mej'or y con mayor facilidad.
Siembra en cuadros

Siembre en
cuadros donde
faltan brazos.

En casos especiales, sobre todo en zonas donde llueve
poco y donde la mano de obra es escasa en la época de raleos y cuidados culturales, es aconsejable la siembra en cuadro a 1 metro en todo sentido, es decir, se deja 1 metro
entre surcos, y cada metro sobre el surco se dejan caer varias semillas; se tendrán matas de 2 a 3 plantas cada una y
se podrán hacer trabajos cruzados con cultivadores mecánicos ahorrando así mano de obra.

Distancia entre líneas

Siembre a
1 metro entre
surco y surco.

La distancia entre surco y surco depende de las -condiciones del clima, del suelo y del tipo de algodón que se
cultive. En términos generales 'varía desde 90 centímetros a
1.20 metros. Sin embargo, la distancia más ventajosa es la
de 1 metro, pues ella permite el empleo de la maquinaria moderna, aprovecha más la tierra y permite el buen desarrollo
de ]as plantas.

Profundidad a que debe sembrarse la semilla
No debe taparse la semilla con mucha tierra porque
el brote encontrará dificultad para salir - a la superficie.
Siempre se tendrá mejor germinación cuando la capa de
tierra que recubre la misma no es excesiva.

24

�Empleando para la siembra el sistema Lister se deberá ajustar el mecanismo tapador en forma tal que la semilla
quede cubierta con muy poca tierra. La humedad en la
capa inferior provocará una germinación rápida y la poca
cantidad de tierra sobre la semilla permitirá un brote también rápido.
Una profundidad de 2 a 3 cms. es suficiente, con excepción de las zonas secas donde habrá que enterrar la
semilla a mayor profundidad para que encuentre la humedad suficiente para germinar.

Resiembras
Si después de 1O días de la siembra se nota que han
nacido pocas plantas, es necesario volver a sembrar para
tener un algodonal parejo.

CUIDADOS

D~L

CULTIVO

Carpidas fempranas con rastras de dientes
Si llueve mucho después de la siembra, es necesario
pasar una rastra con los dientes inclinados hacia atrás,
cruzando los surcos, una vez que se haya oreado la tierra.
Se destruirán los yuyos que empiezan a nacer y se romperá
la costra que se formó permitiendo que salgan normalmente a la superficie las jóvenes plantitas. Es un trabajo
de fácil ejecución, muy barato y de grandes beneficios, pero
que debe ser efectuado antes de nacer las plantas.

Descalce
En los algodonales sembrados en terrenos húmedos d.e
consistencia compacta (tierras fuertes), el descalce es una

25

No entierre
mucho la
semilla.

�En suelos
norm ales el
descalce no es
económico ni
conveniente.

operación aconsejable para que las plantitas reciban mayor
calor. Se efectúa de la siguiente manera: poco antes del
raleo, con un pequeño arado se saca la tierra de los surcos
a fin de dejar que el aire penetre y el sol caliente el suelo
cerca de la raíz de las plantitas, facilitando también la
limpieza de las líneas durante el raleo.
Este trabajo deberá efectuarse solamente en tierras
pesadas y muy húmedas. No es conveniente en suelos comunes y es perjudicial en los livianos o arenosos.
En aquellos algodonales en que sea ejecutado el
descalce es necesario volver la tierra a su sitio una vez
efectuado el raleo, empleando para ello una máquina cultivadora.

Raleo
El raleo del algodonal consiste
línea o surco las plantas que estén
cuando las plantitas han alcanzado
15 a 20 cms. y tienen 3 o más hojas

F i g. 11. -

26

en eliminar sobre la
demás. Se efectuará
una altura media de
por planta.

R:1l eo de pla nt as con azadas.

�El raleo se ·e fectúa generalmente a mano con una
azada de 18 a 20 cms. de ancho, con la cual se eliminan
de un golpe las plantas sobrantes dejando 1 o 2 plantitas, las más vigorosas, cada 20 a 22 cms. aproximadamente. El raleo en ésta forma permitirá tener siempre
una planta de reserva por sí una de ellas muere por cualquier circunstancia, quedando siempre el sembrado parejo.
Al efectuar el raleo con la azada se destruirá cualquier
maleza que hubiera en la línea.

Ralee las
plantas cada
20 centímetros.

· Carpidas del algodonal
Se efectúan después del raleo y tienen por objeto:
1) Conservar la humedad del suelo,
2) Ayudar la formación de alimentos para las plantas,
3) Destruir los yuyos y malezas.
Son por lo tanto indispensables y se harán tantas veces como lo requiera el cultivo. En zonas secas deberán X~~p~ª~~~~~ª1 ~
realizarse después de cada lluvia ·una vez oreada la tierra, a un riego.
para remover la capa superficial del terreno, destruir las
malezas y evitar la evaporación de la humedad (cultivos
de secano).
En todos los casos, cuando se noten yuyos se deberá
carpir el cultivo para destruirlos, porque además de perjudicar el desarrollo de las plantas son el albergue de muchas
plagas que atacan el algodonero. Estas carpidas no deben
hacerse nunca con el suelo muy mojado. Pueden hacerse
a mano, pero es más conveniente y económico efectuarlas
con los cultivadores de los cuales existen distintos modelos
en plaza.
Donde se sembró con el sistema Lister será necesario
usar los cultivadores especiales del mismo sistema.

27

�Fig. 12. -

CaTp iendo el algod.onnl cuan do las p lantas son pequeñas.

Profundidad de las carpidas
La profundidad de las carpidas quedará determinada
por las condiciones especiales de cada caso. Con un tiempo
relativamente seco, durante el cual la capa superficial de

F ig. 1 3. -

28

Cultivai!or para el c uid ado del a lgodonal.

�la tierra se mantiene en buen estado, se necesitará solamente remover esa capa superficial. Después de un período lluvioso que impide por algún tiempo el cuidado cultural
de la plantación y que permite a los pastos y yuyos adquirir un gran desarrollo, será necesario carpir más hondo
.a fin de limpiar el campo de malezas.

J~ig.

14. -Algodonal no carpido invadido por los yuyos y malezas.

La superficie del suelo debe mantenerse bien pulverizada. Cada terrón existente en el algodonal significa una
porción de tiÚra con elementos nutritivos robados a las
plantas.
No hay que tener temor de carpir hondo cuando sea
necesario, porque la planta de algodón tiene muchas raíces
profundas y muy pocas superficiales, de manera que no
:será perjudicada mayormente.

29

�Número de carpidas

Las carpidas se efectuarán siempre que existan yuyos
en los sembrados y las plantas lo permitan. Se darán por
terminadas cuando el algodonal tenga unos 3 meses, período en el cual habrá alcanzado un notable desarrollo;
quizás haya casos en que sea necesario, para mantenerlo
limpio, hacerle una o dos pasadas más.
Dado que el período vegetativo de los algodones de
fibra larga es mayor, será conveniente, en estos casos~
prolongar durante un tiempo más las labores.

Fig. 15. -

Algodonal bi en cuidado , el su elo es tá b ien carpido.

Aporque
Consiste en echar tierra sobre el surco, pudiénclDse
emplear un arad.o liviano o un aporcador adecuado. Tiene
por objeto asegurar las plantas dándoles mayor resisten-cía para soportar los efectos del viento, facilitar el escurrimiento del agua (drenaje) en zonas muy lluviosas: e
30

�impedir que las cápsulas o peras de las ramas inferiores
toquen el suelo húmedo. Conviene efectuarlo al terminar
las carpidas, poco antes de abrirse las cápsulas, solamente
en aquellas zonas muy lluviosas o de fuertes vientos.
No es necesario cuando las plantas están bien arraigadas y cuando se ha sembrado con el sistema Lister.
En zonas donde no hay vientos fuertes y las lluvias
son normales, lo más conveniente y económico es dejar la
:superficie del terreno pareja y uniforme con la condición de
que no haya yuy~s.

PLAGAS

D~L ALGODON~RO Y !=ORMA
D~ COMBATIRLAS

El aporque no
es ·necesa rio si
las -plantas
estál! bien
a rraigadas.

PRACTICA

Es necesario darle mayor importancia a la destrucción
de las plagas. Como los daños que causan anualmente son
enormes, es indispensable que todos las combatan para evitar que año a año aumenten los perjuicios que ocasionan.
Un agricultor descuidado o negligente puede perder
su cosecha y causar grandes daños a sus vecinos no combatiéndolas a tiempo.
Además de ser obligatoria la destrucción de los insectos dafiinos (ver Decretos al final de esta cartilla) está
.en el propio interés del agricultor combatirlos, pues los
beneficios serán mayores por la mayor cantidad y la mejor
calidad del algodón que coseche, que compensarán amplia.mente los gastos que ocasionen las pulverizaciones o espolvoreas.
Es ya cosa sabida que pulverizaciones preventivas en
.diciembre y enero, evitan los grandes ataques de las plagas;
el agricultor debe pues realizarlas porque son las más baratas y le evitarán hacer gastos mayores más tarde.
31

Pulverice pre .
ventivam ente.

�Las plagas que deberá combatir por los grandes destrozos que causan anualmente son:

Lagarta Rosada (lámina 1)
La ''lagarta rosada" pasa el invierno en el estado de:
gusano u oruga (larva) escondida en la semilla, capullos,,
fardos, desperdicios de algodón y en los restos de las plantas quedan en el suelo.

Fig. 1 6. -

Prepa1·ando in sect i cid a parn ]JUlverizar contr a la s plaga s .

El gusano se transforma en la primavera o en el verano
en una mariposa, que se esconde durante el día, saliendo
de noche para poner sus huevos en las distintas partes de·
Una sola
la planta de algodón. Cada mariposa hembra puede poner
'lagarta rosada'
,
huevos, de 1os que sa 1en de 1os 3 a 1os 12 ·d tas
'
puede
100 y mas
pro~c~i;1ºº las nuevas larvitas. En condiciones favorables de clima,
estac1on.
los gusanos permanecen en el algodonal de 8 a 16 días, pero,
con tiempo desfavorable, en el otoño o invierno, la larva o

32

�sea el gusano puede vivir en la semilla uno o dos años, siendo de esta manera transportable a largas distancias. La
larva pasa la mayor parte de su vida en el interior del capullo alimentándose de sus tejidos tiernos, de la fibra y de
la semilla, dañándolos en parte o destruyéndolos completamente. Esta larva se transforma en mariposa dentro del
mismo capullo, o bien en el suelo debajo de las hojas y
flores caídas, u otros desperdicios o sino debajo de los
terrones de tierra.
Cuando más temprano nacen las larvas mayor es el
daño que ocasionan.

Medios de lucha

Destrucción de residuos, etc.: Todos los residuos de
algodón desparramados por el campo o llevados por el viento sobre alambrados, etc. , deben ser juntados y quemados.
Las bolsas y bolsones utilizados en la recolección, ·deben
ser revisados para destruir los insectos que comúnmente
quedan entre los desperdicios. También hay que limpiar
cuidadosamente los galpones, patios, secaderos, vehículos,
etc., donde se hubiese almacenado, depositado o transportado algodón, insistiendo en que deben quemarse inmediatamente toda clase de residuos.

Quema de rastrojos: Inmediatamente después de la
cosecha se cortarán o arrancarán las plantas amontonándolas y quemándolas en seguida conjuntamente con todo
el residuo de la vegetación. Esta destrucción es obligatoria.
(Ver Decretos al final de esta Cartilla) .
Arar temprano: Realizada la destrucción del rastrojo,
se arará inmediatamente el terreno enterrándose así las
larvas que pudieron escapar al procedimiento anterior.
33

Los yuyos son
el refugio de
las plagas.

�Siembra de semilla desinfestada: La semilla para
siembra deberá poseer en los envases los rótulos y precintos que atestigüen su desinfestación bajo la fiscalización
oficial de la Sección Sanitaria Algodonera.
Destrucción de capullos atacados: El agricultor debe
inspeccionar el cultivo y suprimir los capullos atacados
recolectándolos para su destrucción por el fuego. Si así
no lo hiciera infringirá los artículos 6 9 y 8° de la Ley 4863
y será penado.
Desinfestación de la semilla: Los establecimientos,
fábricas, etc., en que se desmote o industrialice semilla de
algodonero, deberán ajustarse en un todo a los artículos
5 9 , 6° y 79 de la Reglamentación del Decreto del 1O de
Junio de 1924.
Los agricultores que hayan cosechado semilla de las
mejores plantas de su cultivo y deseen sembrarla, deben
en todos los casos consultar al Inspector Sanitario o al
Agrónomo Regional de su zona sobre la forma de desinfestarla.

Oruga de la hoja (lámina 11}

l'ulverice pre ventivamente.
Evitar á que
la oruga cause
estragos.

La oruga de la hoja, "isoca del algodonero" o "gusano
de la hoja" pasa el invierno en estado adulto o mariposa
escondida en los pastos y arbustos. Al principiar la primavera, cada mariposa deposita cerca de 500 huevos sobre la
cara inferior de las hojas del algodonero. De cada uno de
estos huevos sale una larva o gusano que se alimenta comiendo las hojas hasta llegar a su completo desarrollo.
Terminado su crecimiento enrolla una o dos hojas y se
encierra dentro de ellas hasta transformarse en mariposa,

34

�LAMINA 1

LAGARTA ROSADA
Pectinophora gossypieJia (5 a un d)

lr
····-· ~\

~ -· ···

e·

e

"''-,$'!,""'

-~

a) Mariposa o adulto,
muy aumentado; b) punta de un capullo con huevos debajo, un huevo
muy aumentado; c) oruga
o lagarta rosada, aumentada; d) capullo de algodonero abierto con larva;
e) semillas atacadas; f)
tabique de capullo perforada por la lagarta; g)
fruto con lagartas; h) crisálida o pupa, aumentada.

f

·-· ~ ·

E.fB
.. .. . ....

~·

.!t/

�ORUGA DE LA HOJA

LAMINA 11

Aiabama argiIIacea (Hbn.)
Q.

e

f

h

a) Mariposa o adulto; b) alas del mismo vistas de abajo; e) oruguitas
descendiendo de una hoja comida por medio de una secla fina; d) larvas u
e) crisálida o pupa; f) pupa aumentada; g) capullo formado por pedazo
doblado; h) oruga vista de costado y de· arriba; i) huevo, tamañ~ natural;
vo, muy aumentado, visto de arriba y de costado; k) oruguitas jóvenes
tándose de la hoja; 1) mariposa o adulto con las alas plegadas.

jóvenes
orugas;
de hoja
j) huealimen-

�que va a poner sus huevos en otras hojas. El ciclo evolutivo de este insecto abarca un período de 40 días y puede
completar de 3 a 7 generaciones por año.
Procedimiento para su destrucción

Esta plaga se combate eficazmente con pulverizaciones
o espolvoreas con sales arsenicales aplicados a tiempo.
El agricultor debe recordar que los ataques de este
insecto se genera1izan en el mes de enero; por lo tanto ya

en diciembre y enero debe pulverizar preventivamente con
Fluido Larvicida S. V. al 1 por mil. Estas pulverizaciones
preventivas cuestan poco y evitan las grandes invasiones.
Cuando las plantas han entrado en plena vegetación
y aparece la oruga de la hoja, es necesario aplicar sin tardanza una pulverización curativa con el Fluido Larvicida
S. V. al 1 Vi (uno y medio) por mil, o bien espolvoreos o
pulverizaciones con las siguientes sustancias:

Espolvoreo con verde de París
Verde de París .
Cal apagada en polvo .

.5 a 10

100

kilos

"

Espolvoreo con arseniato de calcio
Arseniato de calcio
5 a 10
Cal apagada en polvo .
100

kilos

Espolvoreo con arseniato de plomo
Arseniato de plomo
10 a 15
Cal apagada en polvo .
100

kilos

"

"

Pulverización con verde de París
Verde de París . .
Cal viva . . .
Agua . . . . . . .

150

Gramos

300

,,

100

litros

Aplique una.
segunda
pulverización
o espolvoreo
15 días
después de la.
primera.

35

�Primeramente se prepara una pasta cremosa con el
Verde de París y agua y luego se va agregando poco a poco
Ja lechada de cal, hasta completar el volumen de la mezcla.

Pulverización con arseniato de calcio
Arseniato de calcio .
.
250 gramos
Cal viva . . . . . . . . . .
1 kilo
Agua . . . . . . . . . . . . 100 litros
'Se prepara en la misma forma que el anterior.
Pulverización con arseniato de plomo
Arseniato de plomo en polvo 300 gramos
Agua . . . . . . . . . . . . 100 litros
El arseniato de plomo se vende también en pasta y
~contiene 50 % de agua. La fórmula a usarse ·en este caso
.será:
Arseniato de plomo en pasta
Agua . . . . . .. . . . . .

600
100

gramos
litros

Es necesario preparar cualquiera de estos insecticidas
como se indica, es decir, con cal apagada y no con harina
o ceniza como hacen algunos. La cal permite que el producto se distribuya mejor y evita que las plantas se qm;men.

1

~ Pulverizaciones

con Fluido Larvicida S. V. al 1 y al 1

Vi

por mil:

En un tanque o barril de 100 litros &lt;le capacidad se
·colncan 100 centímetros cúbicos o sea 115 gramos (si se
debe pulverizar al 1 por mil) o 150 centímetros cúbicos o
sea 170 gramos (si se va a pulverizar al 1 Yz por mil) del
·líquido Fluido Larvicida S. V., luego 5 a 1O litros de mucílago de tuna preparados con unos días de anticipación y
-36

�Fig·. 1 7. -

Pulverizando el algodon al .con un pulverizador de mochila.

l!~ ig.

18. ·-Espolvoreando a mano.

37

�se completa con la cantidad de agua necesaria hasta 100
litros. Agítese muy bien la mezcla antes de emplearla en
la pulverización.
El Larvicida S. V. se vende a $ 0.45 m Jn. el litro,
cantidad que alcanz·a para tratar de 2 a 4 Has., y
se puede adquirir en tambores de 5 o de 20 litros. El Ministerio de Agricultura fabrica medidas especiales para preparar el Fluido Larvicida. Solicite una al comprar el insecticida.
El primer tratamiento curativo con cualquiera de
los productos mencionados será aplicado cuando se noten
las primeras larvas; el segundo quince días después.

Oruga del capullo (lámina 111)

De struya la
oruga antes
que penetre
en el
capullo.

La oruga del capullo u "oruga de la pera" en su estado adulto es una mariposa que durante el día permanece
escondida pero a la caída de la tarde sale para alimentarse
y poner sus huevos. En un período de 1O a 20 días cada
mariposa hembra pone término medio 1100 huevos. Con
temperatura cálida, de estos huevos salen, más o menos a los
3 días, las larvitas que comienzan comiendo por unas horas
las hojas del algodonero y luego se introducen en los capullos abriendo un agujero y comen todo su interior. En
los meses de verano alcanzan su desarrollo completo entre
15 y 16 días y entonces salen de los capullos arrastrándose
hasta el suelo donde abren galerías de una profundidad de
5 a 12 centímetros. En estas galerías permanecen en eI
verano alrededor de 12 días saliendo luego las mariposas
que vuelven a poner huevos. Cuando comienzan los fríos.
la larva permanece todo el invierno en la galería para salir
la mariposa en la próxima primavera. Con temperatura
cálida el ciclo completo se cumple en más o menos 30 días~
1

38

�Esta oruga ataca también otras plantas y con preferencia el maíz, llamándosela entonces "isoca del maíz".
Procedimiento para su destrucción:

Aradas profundas tempranas: Por medio de las aradas tempranas de otoño se destruyen muchos insectos al
romper las galerías, y otros quedan en la superficie del
suelo donde mueren por el frío o son comidos por los pájaros. Esta destrucción se completará con aradas cruzadas
durante el invierno .
Tratamiento con sales arsenicales: Es necesario dar
en diciembre y enero pulverizaciones preventivas con Fluido larvicida S. V. al 1 (uno) por mil. Estas pulverizaciones son las más eficaces; pues hay que recordar siempre
que una vez que la oruga está dentro del capullo es dificilísimo matarla.
Apenas se noten las primeras larvitas se aplicará cualquiera de los tratamientos siguientes:
Pulverización con Fluido Larvicida S. V. al 1

Yz

Pulverice p rev-entivamente
con fluido
l a rvicid a a l
1 por m il.

por

mil:
Fluido Larvicida S . V. . . .
Mucílago de tuna .
Agua, hasta completar los

150 cm. cúbicos o
170
gramos
5 a 1O litros
100
litros

Se prepara en la misma forma ya explicada para la
"oruga de la hoja".
Espolvoreo con Arseniato de calcio:
Arseniato de calcio .
Cal viva . . . . .
Agua . . . . . .. .

250

gramos

kilo
100

litros

39

H aga una
segunda
aplicación
10 d ías .
des,pués é.e
la pri.mera.

�Se prepara como ya se explicó al tratar la "oruga de
la hoja". También se pueden usar los mismos productos.
con los que se combate la "oruga de la hoja".
La primera aplicación será efectuada cuando se noten
las primeras larvitas y la segunda 1O días después.
Esta segunda aplicación es indispensable para matar
las larvas que salieron de los huevos que no pueden ser
destruídos por la primera aplicación.
Apareciendo esta plaga en el algodonal no debe sembrarse maíz en el mismo campo al año siguiente.

Üfras plagas del algodonero (lámina lV)
19 Gorgojo podador: a) brote de algodonero recién

2°
39
4

Q

59

69
79
89
99

atacado con el gorgojo o insecto adulto realizando
la puesta de huevos; b) brote seco o "podado" con
agallas producidas por las larvitas y un orificio
por donde ha salido el parásito; c) gorgojo o insecto adulto, muy aumentado; d) larva muy aumen-·
ta da.
Acaro o arañita roja: a) ácaro muy aumentado;
b) huevitos también muy aumentados.
Mosquilla o tingido.
Pulgón del algodonero : forma sin alas.
Aspecto de la cara inferior de una hoja atacada
por ácaros, tingidos o pulgones.
Vaquita.
Chinche tintórea.
Chinche sanguinolenta.
Chinche roja.

Lo más práctico y económico es prevenir los grandes
ataques de estas plagas quemando los rastrojos, destru-

40

�ORUGA DE CAPULLO

LAMINA III

Hefiothis obsoleta (Fór.)

a
e

a) Mariposa o adulto; b) alas del mismo vistas de abajo; c) huevo, muy
aumentado, visto de costado y de arriba; d) orugas o larvas en diversas actitudes;
e) oruga aumentada vista de cos.tado y de arriba; f) crisálida o pupa. en su celda
subterránea; g) mariposa o adulto con las alas plegadas; h) huevo, tamaño natural.

�yendo las malezas, sobre todo las malváceas silvestres, arando temprano la tierra y haciendo rotación de cultivos.
Pero en caso de grandes ataques será necesario combatirlos de la siguiente manera:
Pulgones (Lámina IV - 4):

Disolver % kilo de jabón blando o jabón verde en 5
litros de agua de lluvia hirviendo. Ya disuelto el jabón
se retira del fuego para evitar incendios y se agrega inme·diatamente 1O litros de kerosén, agitando fuertemente durante 5 a 1O minutos hasta que se produzca una mezcla
.cremosa que se espesa cuando se enfría.
Antes de pulverizar se agregarán 8 litros de agua por
cada litro de la mezcla. La primera aplicación debe darse
·cuando se noten las hojas arrugadas y deformadas por los
pulgones. La segunda pulverización se aplicará 15 días
.después para destruir las crías.
Es necesario pulverizar bien las hojas en sus 2 caras.
Arañita roja (Lámina IV - 2) :

Cuando se noten las arañitas o sus huevos en la cara
inferior de las hojas se aplicará un espolvoreado con azufre en polvo o una pulverización en igual forma que para
los pulgones.
Chinche tintórea (Lámina IV - 2) :

Colocar pequeños montones de semillas en el campo
.e n el invierno; Cuando están cargadas de chinches se matan con agua hirviendo y esa semilla servirá nuevamente
de trampa.
41

�Otras chinches (Lámina IV - 8 y 9) :
Se pulverizará con el mismo producto que se usa contra los pulgones, cuando se note el ataque.
Mosquilla o tingido (Lámina IV - 3) :

Pulverizar cuando se note el ataque, en verano, con
el mismo producto que se usa para los pulgones.

Resumen de medidas de prevención contra
insedos y enfermedades .
l 9 No permitir que los yuyos invadan el algodonal o
los campos vecinos.
9
2 Quemar los rastrojos.
3 9 Arar en otoño o en invierno, para destruir los refugios invernales que los insectos forman en la
tierra.
4'-' Preparar temprano la tierra para la siembra, hadendo un trabajo prolijo.
9
5 Sembrar solamente semilla sana y desinfestada
contra la "lagarta rosada".
6 9 Carpir superficialmente el algodonal, durante un
período de 90 días después de la siembra.
7 9 Pulverizar en .diciembre y enero preventivamente
con Fluido larvicida al 1 (uno) por mil.
8 9 Vigilar la aparición de los primeros gusanos u
otros insectos, destruyéndolos pulverizando o es- ·
polvoreando el cultivo.
9 9 Practicar la rotación de cultivos en la cual el algodón no siga a un cultivo anterior de maíz o de
algodón.

Siga esto s
co n se jos y
obt end r á
mayores
ga.nancias.

42

�1OQ No cultivar mayor superficie con algodón de la

que puede ser debidamente atendida y cuidada
por la familia.
Por lo general, 1O a 15 Has. de algodón es el máximo que una familia puede atender en forma eficaz.

Fig. 19. -

Carro pu l ve r izador f a br ica d o en fo r ma económ ica por cha carero s

Instrucciones sobre la forma de aplicar las
pulverizaciones y espofvoreos
Pulverizacion es :

Se aplicarán en aquellas zon·as . donde los rocíos no
lleguen a mojar las plantas.
Es necesario pulverizar · en forma de lluvia muy fina
o niebla, de arriba hacia abajo y también . de abajo hacia
· 43

�arriba, para obtener una buena distribución del insecticida:
en toda la planta y evitar que las gotas grandes quemen las
partes tiernas de la misma. Para esto será necesario poseer un buen pico pulverizador y que el líquido salga con
bastante presión.
Los días de mucho viento o que amenace llover no se
deberá pulverizar.
Si el ataque de las plagas es importante habrá que
pulverizar aunque haya viento, siempre que no sea muy
fuerte, haciéndolo siempre a favor del mismo.
Agitar constantemente el líquido para que el insecticida esté siempre bien mezclado.
Pulverizar bien con el remedio la cara interna de las hojas_
En caso de que llueva 2 o 3 días después de la aplicación del insecticida será necesario una nueva pulverización_
Espolvoreos:

Se aplicarán donde caigan rocíos, de mañana temprano.
Es conveniente usar espolvoreadores, pero careciéndose de ellos puede emplearse el método que se describe a
continuación, para el que se requiere solamente un palo y
2 bolsitas de tejido abierto:
Se coloca el insecticida en polvo en ·las 2 bolsas y se
atan éstas en los extremos de un palo o caña a distancia
tal que cada bolsa cuelgue encima de una hilera de algodón. La caña es llevada por una persona a caballo que, al
caminar entre los 2 surcos de algodón, golpeará ligeramente
el palo en forma . que el polvo contenido en las bolsas se.
desprenda y forme · una nube que se asentará sobre las
plantas.
1

44

�Las máquinas espolvoreadoras hacen un trabajo más::
perfecto , siendo por lo tanto más conveniente su empleo.
No se deberá espolvo rear con mucho viento o cuando,,
amenaza lluvia, pero si el primero no es muy fuerte, se podrá efectuar la operación siguiendo la dirección contraria
al mismo, para evitar la acción perjudicial sobre personas y
animales del polvo que queda en suspensión. Lloviendo hasta 3 días después de la aplicación, será .
necesario repetirla.
N oTA:

Todos los insecticidas arsenicales son venenosos, por lo tanto deberán:
guardarse en sitios apropiados y tomarse todas las precauciones nece ·
sarias durante su manipul eo, para evitar posibles accidentes.

COS~CHA

La cosecha se inicia generalmente a fines de febre ro'
o principios de marzo, según la época de siembra y la
marcha general de la estación.
Como los capullos del algodón no maduran nunca to- ·
dos al mismo tiempo, la cosecha tiene que ser forzosamente escalonada. Se comenzará la recolección cuando el
algodón esté bien maduro y se note el mayor número de
capullos abiertos correspondientes a la primera maduración.
Prácticamente se hacen 3 o 4 cosechas hasta que las
primeras heladas perjudican el cultivo. La cosecha del
algodón debe ser efectuada con el mayor esmero posible
pues de ella depende en gran parte la calidad del algodón
y el ptecio que se pueda obtener.
La recolección se efectúa a mano recorriendo los cosecheros las líneas y cosechando el algodón maduro. Un

45

Sepa re
al cosechar!ll algodón
bueno
del i nfer ior_

�obrero práctico trabajando de 1O a 12 horas diarias, término medio puede recoger de 50 a 80 Kgs. de algodón en
bruto.
Los agricultores que tengan interés en obtener las
mayores ganancias del algodón que cosechen, deberán seguir las siguientes instrucciones:
1) Cosechar cuando la fibra, por aumento de volumen, sobresalga de los capullos lo que indica que
está madura.
2) Hecoger el algodón sano y limpio separadamente
del manchado, sucio, caído, mojado o dañado por

F ig . 2 0 . -

La fa mili a d el ag ri cultor cosech a nd o el a lg o dó n.

las plagas. Separando el algodón en bruto de calidad buena del de mala calidad se conseguirán
mejores precios, y lo mismo ocurrirá si se desmotan por separado las calidades distintas para
vender la fibra.
3) No cosechar capullos verdes porque su fibra es
más débil, rinde menos y por lo tanto el precio
será menor.
46

�4) Comenzar la cosecha cuando se ha secado el rocío. No se debe recoger algodón húmedo o mojado, sea por el rocío o por lluvias. Cuando la
estación se presenta muy lluviosa y es imprescindible recoger el algodón para evitar que se pierda&gt;
será necesario secarlo.

5) Se debe cosechar limpiamente. El algodón sucio ,
cargado de hojas, tierra o arena vale menos. Es
necesario recolectarlo una vez maduro 1o más i:apidamente posible, para evitar que se ensucie con

l!,ig. 2 1. -

Seca n do el algo dó n cosechad o.

la tierra o arena y que se resequen demasiado !as
hojitas que rodean los capullos, porque entonces
se vuelven quebradizas y se adhieren al algodón.
6) Nunca debe mezclarse tierra, palos u otras impurezas o humedecer el algodón para aumentar su
peso, porque este aumento de peso no compensa

la disminución del precio que se ha de pagar.
47

�7) El algodón podrá ser cosechado en bolsas, lienzos
o bolsones, pero deberá ser llevado a granel a la
desmotadora. El procedimiento es el siguiente:
una vez pesadas las bolsas o bolsones que contie-Haga desmotar
su algodón y
nen el algodón en bruto recolectado por cada co-venda la fibr a .
sechero, se vacían en un carro, camión o cualquier
otro vehículo que esté bien limpio, se cubre con
una lona o arpillera y se lleva a la desmotadora.
Se ahorrarán lienzos y bolsas, y se obtendrá una
partida más pareja.
8) Cuando el algodón está húmedo o mojado, deberá ser secado en secaderos que puede fabricar
el mismo agricultor sin grandes gastos, con algunos postes y varios metros de alambre tejido de
malla fina o arpillera. Sobre el alambre tejido o
la arpillera colocados a unos 50 cms. de altura
sobre el suelo, en un lugar limpio y resguardado
de los vientos, se extiende el algodón, en capas de
1O o 15 cms. más o menos de espesor, durante las
horas de sol, teniendo cuidado de que no se reseque. Este secado resulta muy barato y permite
obtener mejores precios.
Cumpliendo estas instrucciones se obtendrán mayo!fes ganancias porque no hay que olvidar que el algodón

que vale más es el niás limpio, seco y brillante.
'S~LECCION

DENTRO DEL CULTIVO, DE LAS M~JORES
PLANTAS PARA OBTEN~R S~MILLA PARA LA
Sl~MBRA PROXIMA

Ya se dijo que la mejor semilla para siembra es la
buena semilla de la localidad donde se quiere sembrar, y
que la compra de semilla en las desmotadoras p resenta
48

�~\

\

graves inconvenientes. El buen agricultor deberá reservar
para siembra la mejor semilla producida en su cultivo; haciéndolo así conservará el tipo del algodón, mejorará los
rendimientos y la calidad de la fibra y en consecuencia los
beneficios serán mayores.

Fig. 22. - A la izquierda, a lgo dón en bruto de p l antas sel eccionad as dentro
del cultivo. A la d erecha, algodón en bruto de plantas comunes.

Poco antes de la primera y de la segunda recolección
deberá recorrer ~l algodonal y cosechar separadamente el
mejor algodón de las mejores plantas. Esta selección se
hará teniendo en cuenta las siguientes condiciones:
·
1) Cantidad de capullos por planta y cantidad de algodón en cada capullo.
2) Maduración temprana del algodón y gran propor-·
ción de capullos que maduren al mismo tiempo.
3) Capullos que abran bien para facilitar la recolección pero sin permitir la caída del algodón. No se
elegirán plantas enfermas o dañadas por sequías
y heladas.

49

Reserve para.
siembra.
la. mejor
semilla de
sus planta s~

�Las mejores plantas seleccionadas, serán marcadas
para evitar ,c onfusiones, y se elegirán de cada una de ellas
los mejores capullos por su estado de madurez, tamaño y
calidad de la fibra. La calidad de la fibra se determina
fácilmente peinándola sobre la semilla en forma de alas de
mariposa como indica la figura 22. Una buena semilla

Fig. 23. -

P la nta s selecciona d as por la cantidad y caJ ida d de su a lgodón.

para siembra debe tener mucha fibra de longitud uniforme
y que sea fuerte y suave. El algodón en bruto recolectado

en estas condiciones será almacenado y desmotado por separado del resto del producido por el algodonal. La semilla así obtenida será desinfestada y conservada en lugares
secos y ventilados hasta la época de la siembra. Sobre la
forma de desinfestar esta semilla debe consultar al Inspector Sanitario o al Agrónomo Regional de su zona.

so

�\

ROTACION

D~

LOS CULTIVOS

La rotación de los cultivos, que consiste en no cultivar varios años seguidos el mismo producto en el mismo
terreno, es aconsejable cuando los rendimientos no sean
satisfactorios. La rotación no significa dejar de sembrar
algodón durante varios años, sino cambiar cada año el lugar del cultivo dentro de la misma chacra.
Sembrando mucho tiempo algodón en el mismo suelo,
los rendimientos irán disminuyendo y como consecuencia
serán menores las utilidades que percibirá el agricultor. La
rotación de los cultivos presenta las siguientes ventajas:
1) Disminuyen las probabilidades de quedar un año
sin ninguna cosecha.
2) Hace más fácil la defensa contra las plagas.
3) Ayuda a destruir algunos yuyos.

La rotación permite un mejor aprovechamiento del
suelo, es entonces necesario distribuir los cultivos de manera que la tierra sea utilizada todo el año. Se obtendrán
así mayores ganancias y bien distribuídas durante el año,
ya que algunos cultivos darán sus beneficios en Prima- ·
vera, otros en Otoño y otros en Verano y el agricultor tendrá siempre a su disposición la reserva de dinero necesaria
para hacer frente a sus compromisos.

CULTIVO D~L ALGODON ~N ZONAS D~ Rl~GO
Se ha dicho en otro lugar, que en aquellas regiones
donde las lluvias anuales no alcanzan a 550 mms. es necesario emplear la irrigación para el cultivo del algodonero.
51

�No riegue
el algodonal
mientras las
plantas están
creciendo.

Ante todo, si la estación no acompaña con una lluvia
abundante, será necesario hacer un riego adecuado a fines
del invierno y efectuar después una labor de arado y rastreo para sembrar en terreno con bastante humedad.
U na vez arado y preparado el terreno y poco antes de la
siembra deberá ser regado y rastreado con esmero a fin de
que la semilla quede depositada en tierra húmeda para producir una germinación rápida. Si el riego ha sido lento y
duradero para que el agua penetre bien y para evitar el
arrastre de tierra y luego por los rastreos se mulle completamente la tierra evitando la pérdida de agua por evaporación, es probable que no se necesiten más riegos hasta 6
u 8 semanas después de la siembra. Esta es una regla general, pero habrá que hacer excepción para tierras arenosas sueltas en donde un viento cálido podría secar el suelo.
No obstante, una vez que las raíces estén bien arraigadas es
mejor postergar un nuevo riego por tanto tiempo como sea
posible, especialmente en las tierras muy ricas donde existe
el peligro de que las plantas se vayan en vicio.
El exceso de riego en el ambiente cálido de la región
algodonera provoca en la planta un gran desarrollo, la cual
manifiesta la tendencia de irse en vicio con la consiguiente
disminución de la cosecha. Esta tendencia a irse en vicio obliga a emplear mayor distancia entre líneas y también entre plantas, a fin de facilitar la maduración pareja
del algodón y hacer más fácil la lucha contra las plagas.
En las zon as de regadío las distancias ,e ntre líneas deberán
ser de 1.20 a 1.40 mts. aproximadamente dejando de 0.30
a 0.40 mts. entre plantas.
Estas distancias pueden variar según la calidad de
los suelos y el tipo o variedad de algodón cultivado.
Antes de la fructificación hay que usar el agua de
riego en cantidad tan reducida como sea posible sin per-

52

�judicar el vigor de la siembra. Deberá demorarse el riego
hasta el momento en que las hojas muestren señales de
marchitarse poco antes de mediodía. La humedad del suelo
deberá ser mantenida mediante carpidas.
En los meses de enero y febrero, es decir una vez
comenzada la floración, si no se producen lluvias o éstas
son de poca importancia, debe regarse el algodonal para
evitar la caída de las hojas y para favorecer el desarrollo
de los capullos. En este período, la planta debe tener a su
disposición mucha humedad en el suelo y ·en consecuencia
el agricultor procurará arreglarse de acuerdo con la cantidad de agua de que disponga, los turnos que le toquen y la
forma de hacerlos, para aprovecharla convenientemente y
perder la menor cantidad posible.
11 "'"'"""'" ':::l su
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~ 1 a 11godo'n
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fructificación normal sin haberse ido en vicio y se apresurará la formación de capullos.
Después de la primera recolección generalmente es
mejor dar un riego a fin de permitir el rápido y parejo
desarrollo de los capullos tardíos. Sin embargo, después
de la 2~ cosecha no hace falta que las plantas crezcan en
forma vigorosa, aunque puede ser conveniente dar otro
riego si hay posibilidad por la marcha de la estación, de
que madure otra buena cosecha. Un exceso de agua después del mes de marzo demora la apertura de los capullos
o peras especialmente en algodones muy desarrollados y
favorece el desarrollo de las enfermedades.
Con la temperatura cálida del verano el ciclo normal
desde la floración hasta la apertura del capullo es de 45 a 55
días pero durante el otoño, a medida que los días se acortan
y la temperatura baja, este período de desarrollo del capullo
puede alargarse gradualmente hasta 70 y aun 80 días. Por
consiguiente, antes de aplicar los riegos tardíos, habrá que
vl~UlCllUU

l

H~ba.1

53

�tomar en consideración los factores siguientes: . fechas -de
probables heladas tempranas, daños por insedos, período
de desarrollo del capullo y estado vegetativo de las plantas.
En la zona de riego de la provincia de Santiago del
Estero en años normales no es necesario regar más de una
. H~!:P 1~:~p~deas vez. Este riego se dará entre la primera y la segunda
ca.da lluvia.
arada.
En años muy secos habrá que dar otro riego después
de la siembra y un tercero muy ligero cuando se observen
una buena cantidad de capullos formados.
La organización de los turnos de agua es a veces con~
traria al uso del riego en los momentos de mayor exigencia, por ello, el agricultor debe aplicar al terreno los trabajos de cultivo para mantener mullido el suelo y evitar
la pérdida del agua por evaporación. La rastra de dientes
y los cultivadores utilizados con frecuencia, salvan en
parte la deficiencia del riego y permiten mantener en buen
estado los cultivos hasta el momento de disponer de agua.
Aun en los cultivos con riego es imprescindible efectuar las carpidas para destruir los yuyos y conservar la
humedad.

DOND~ D~B~ DIRIGIRS~ ~L

AGRICULTOR PARA
INSTRUCCION~S PARA

~
~L ~NVIO D~ MU~STRAS

CONSULTAS

Las indicaciones que contiene esta Cartilla son las
que se juzgan indispensables que conozca el que se dedique al cultivo del algodonero. Deberá por lo tanto leerlas
y aplicarlas, cumpliendo también las disposiciones que contienen los Decretos que se transcriben.
Los agricultores que deseen aclarar cualquier duda o
54

�consultar cualquier asunto relacionado con el algodón podrán dirigirse personalmente o por nota al técnico que se
encuentre más cerca de su chacra; él visitará su cultivo y
le da rá las indicaciones que aclaren lo que interese, pudiendo tener la seguridad de que será atendido sin que le
cueste nada, porque, por ser oficiales, estos servicios son

absolutamente gratuitos.
Diríjase a la Junta Nacional del Algodón, Juncal 866,
Buenos Aires, o en su defecto al siguiente personal técnico:
Director de la Estación Experimental. Presidencia
Roque Sáenz Peña - (Chaco) , F . C. C. N. A.
Director de la Estación Experimental La Banda (Santiago del Estero) .
Director de la Estación Experimental Las Breñas
Consulte al
(Chaco) F. C. C . N.A.
Agrónomo
R egional o al
Director de la Estación Experimental Colonia Mas- I n spector
Sanitario de
su zona .
cías, Departamento Garay (Santa Fe).
Agrónomo Hegional - Empedrado (Corrientes).
Agrónomo Regional - Resistencia (Chaco) .
Agrónomo Regional - Charata (Chaco) .
Agrónomo Regional - Villa Angela (Chaco).
Agrónomo Reg\iona1 - Quitilipi (Chaco).
Agrónomo Regional - Est. Km. 100 - Colonia Castelli (Chaco) .
Agrónomo Regional - F ormosa.
Agrónomo Regional - Santiago del Estero.
Agrónomo Regional - Bandera ( Stgo. del Estero) . .
Agrónomo Regional - Salta.
Agrónomo Regional - J ujuy.
Agrónomo Regional - Tucumán.
Agrónomo Regional- Chajarí (Entre Ríos).
Agrónomo Regional - Catamarca.
Agrónomo Regional - Santa Fe.

55

�Agrónomo Regional - Reconquista (Santa Fe).
Agrónomo Regional - San Cristóbal (Santa Fe) .
Sobre plagas y enfermedades, desinfestación de semilla y en general todo asunto referente a sanidad del algodonero, consulte a:
Jefe de la Sección Sanitaria Algodonera, Resistencia
(Chaco) o a cualquier inspector de este Servicio, destacados en:
Resistencia (Chaco) F. C. C. N. A.
Presidente de la Plaza (Chaco) F. C. C. N. A.
Presidencia R. Sáenz Peña (Chaco) F. C. C. N. A.
Ch ara ta (Chaco) F. C. C. N. A.
Villa Angela (Chaco) F. C. S. F.
Puerto Bermejo (Chaco) F. C. C. N.A.
Corrientes.
Santiago del Estero.
Añatuya (Santiago del Estero) F. C. C. N. A.
Formosa.
Tucumán.

Envío de muestras
La Junta Nacional del Algodón le clasificará y analizará gratis cualquier muestra de fibra, o de algodón en
bruto. Esas muestras deberán ser de 250 grs. cJu. para
el algodón en bruto y de 150 grs. para fibra. Deberá enviarlas muy bien envueltas y traer todos los datos necesarios para su identificación en una hoja de papel colocada
dentro de las muestra. En el papel envoltorio se pondrá
el nombre del remitente y la localidad .
. 56

�Esos datos necesarios para la identificación, son:
Fecha
Nombre del Agricultor
Localidad
Variedad o tipo a que corresponde la muestra.
Fecha de siembra y de cosecha
Plagas o inconvenientes que sufrió el cultivo
Rendimiento aproximado por Hectárea
Si la muestra es de fibra deberá agregarse.:
Desmotadora donde fué desmotado
Rendimiento de fibra del algodón.

57

�D~CR~TO
Declarando plagas del algodonero a la ':Lagarta rosada~', ''Oruga del ca pullo'', '' Isoca del algodonero ' ' y
otros insectos que fueran considerados en lo sucesivo
perjudiciales a la malvácea de referencia.
Bueúos Aires, junio 10 de 1924.

Visto lo informado por la Dirección General de Agricultura y
Defensa Agrícola acerca de la difusión que han adquirido en los algodonales del país ciertos insectos parásitos que pueden llegar a ocasionar serios e incalculables perjuicios al.cultivo de tan valiosa planta
textil, y
CONSIDERANDO :

Que el Poder Ejecutivo está facultado, de acuerdo con el artículo 29 de la Ley 4863, para declarar plagas de la agricultura a los
, parásitos que la perjudican;
Que en virtud de haber adquirido el cultivo del algodonero un
gran incremento, debido al fomento oficial y particular que del
mismo se ha hecho en la extensa zona apta para su desarrollo en el
país, el Poder Ejecutivo se ve en la necesidad de dictar urgentemente las medidas tendientes a la destrucción obligatoria de los
parásitos que devastan ese cultivo;
Que por el momento conviene declarar plagas de la agricultura
a los siguientes insectos parásitos del algodonero: Pectinophora gossypiella, vulgarmente conocida con el nombre de "lagarta rosada",
Chloridea obsoleta o Heliothis armigera, denominada ''oruga del capullo'' y Alabama argillácea o Alletia argillácea, designada '' isoca
del algodonero",

El Presidente de la Nación Argent.ina,
DECRETA:

Artículo 19 - Decláranse plagas del algodonero, conforme al
art. 29 de la Ley 4'863, los siguientes insectos parásitos: Pectinophora gossypiella o Gellechia gossypiella, vulgarmente conocida con
el nombre de "lagarta rosada"; Chloridea obsoleta o Heliothis armigera, denominada ''oruga del capullo''; Alabama argillácea, designada '' isoca del algodonero'' y todos aquellos que en lo sucesivo
fueran considerados perjudiciales a la malvácea de referencia.

58

�Art. 29 - Derógase el decreto de fecha 20 de diciembre ele 1905
en lo que a la destrucción ele las diversas especies ele orugas del
algodonero se refiere.
Art. 39 - Comuníquese, publíquese y clése al Registro Nacional.
ALVEAR
P. JUSTO.

AGUSTÍN

DECRETO REGLAMENTARIO
Buenos Aires, julio 2 de 1924.

Vistas las presentes informaciones producidas por la Dirección
General de Agricultura y Defensa Agrícola en las que propone la
conveniencia de reglamentar, a la brevedad posible, el decreto de
junio 10 ppdo. por el que se declaró plagas de la agricultura a la
"lagarta rosada", "oruga del capullo'' e "isoca del algodonero'', y
CONSIDERANDO :

Que la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola ha
podido establecer aproximadamente el área de difusión que ha adquirido en la zona algodonera del país cada uno de los parásitos citados;
Que con respecto a la '' Pectinophora gossypiella'' o '' Gellechia
gossypiella ", vulgarmente conocida con el nombre de "lagarta rosada'', puede llegar a ocasionar la devastación más intensa . del cultivo del algodonero, por lo que conviene especialmente circunscribirla para combatirla en su zona actual de infección que comprende
a los territorios nacionales del Chaco y Formosa y provincias de
Santiago del Estero y Corrientes;
Que a los efectos del estricto cumplimiento de esta reglamentación, conviene que la zona precedentemente deslindada lo sea por
medio de un cordón sanitario para evitar que con el libre tránsito
de la semilla de algodonero atacada y procedente ele la misma, pueda
favorecerse la difusión de la "lagarta rosada" en los algodonales
aun indemnes del país;
Que para obtener resultados eficaces en la campaña sanitaria
que debe emprenderse sin demora contra tan pernicioso enemigo, es
menester que el Ministerio de Hacienda disponga que no se permita
el libre tránsito interno de semilla de algodón desmotada o no, entre
las diversas aduanas y receptorías de -los ríos Paraguay y Paraná,
sin el previo requ_isitó de que toda partida de dicha simiente vaya
acompañada del respectivo certificado de su buen . ·e stado sanitario,
otorgado por autoridad competente de la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola;
Que igual exigencia debe imponérsele a los fines precedentemente indicados, a las empresas ferroviarias y fluviales en jurisdicción de la zona infectada ;

59

�Que conviene también establecer la obligación de que todo establecimiento en que se desmote o se industrialice semilla de algodonero, posea los elementos sanitarios eficaces para proceder al tratamiento de la misma, debiendo primero autorizarse su habilitación
oficial y ulteriormente fiscalizarse el buen funcionamiento de las
cámaras, etc., de desinfección que a tal efecto sean autorizadas por
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola ;
Que dada la naturaleza de la plaga de referencia y la intensidad
de la devastación que del cultivo puede producir, no corresponde
conceder indemnización alguna en mérito de lo que dispone el artículo 15 de la Ley 4863 ;
Que en lo que respecta a las otras orugas declaradas plagas por
el mismo decreto, son ya conocidos por los agricultores los tratamientos preventiYos y destructivos de las mismas, por lo que es suficiente hacer obligatorios los indicados en la circular N9 180 de fecha
octubre 27 de 1923, del Ministerio de Agricultura;
El Presidente de la Nación A_rgentina,
DECRETA:

Artículo l 9 - Reconócese como zona infectada por la ''lagarta
rosada'' los territorios nacionales del Chaco y Formosa y las provincias de Santiago del Estero y Corrientes.
Art. 29 - No podrá trasponer los límites de la zona mencionada en el artículo anterior, ninguna partida de semillas de algodonero sin que vaya acompañada de la guía sanitaria de libre tránsito otorgada por autoridad competente de la Dirección General de
Agricultura y Defensa Agrícola, y en la cual se especifique haber
sido desinfestada por los procedimientos que se mencionan en esta
reglamentación.
Art. 39 - A los efectos del cumplimiento del artículo anterior,
las aduanas, receptorías y empresas ferroviarias y fluviales afectadas
por esta reglamentación, exigirán, las primeras para la libre plátiea
de las partidas de semillas y las segundas para permitir el embarque,
la presentación del certificado de que habla el artículo 29.
Art. 49 - Sólo podrá circular dentro de la zona declarada infectada en el artículo 1 9 , las partidas sean de capullos o de semilla
de algodonero· en su estado natural o desmotada, que vayan con
destino a desmotarse o desinfestarse en los establecimientos oficiales
autorizados.
Art. 59 ~Todo establecimiento en que se desmote semilla de
algodonero deberá inscribirse en el registro que a tal efecto llevara
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola.
En dicho registro se hará constar la capacidad de la labor diaria de esos establecimientos, máquinas empleadas, etc., en las distintas elaboraciones (desmote, producción de aceite, etc.) de la semilla de referencia. Lo propio se hará en lo que atañe a los edificiosr

60

�instalaciones y otros pormenores que serán especificados al hacerse
la inscripción.
Art. 69 - Los establecimientos, fábricas, etc., en que se desmote
o se elabore semilla de algodonero , deberán tener dentro del plazo
de un mes las instalaciones y elementos necesarios para la eficaz
desinfección de la simiente y productos que pueden ser vehículos
de la difusión de la "lagarta rosada", debiendo, para permitirse su
funcionamiento s.e r previamente inspeccionadas por un técnico de
la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola y aprobadas por el mismo. Estas instalaciones serán periódicamente inspeccionadas a efectos de comprobar su buen funcionamiento. Si el
inspector comprobare cualquier irregularidad en dicho funcionamiento, quedará facultado para retirarse del establecimiento y sin
más trámite labrará el acta de práctica, elevándola con todos los
antecedentes del caso a la Superioridad, para su aprobación y retiro
de las prerrogativas concedidas, si hubiere lugar a ello.
Art. 79 - Todos los establecimientos que se dediquen a las operaciones de cualquier carácter que ellas sean con los capullos o semillas de algodonero, deberán poseer un depósito especial para el
almacenamiento de dichos productos, el cual tendrá como anexa a
él una cámara de desinfección construída en un todo de acuerdo a
las instrucciones que impartirá la Dirección General de Agricultura
y Defensa Agrícola.
Art. 89 La Dirección General de Agricultura y Defensa
Agrícola enviará a todos los que así lo soliciten planos oficiales de
la cámara de desinfección aprobada por la misma. Los. Dir~ctores,
Gerentes, etc., de los establecimientos de que habla el artículo anterior y que, de acuerdo a lo facultado en el artículo 1Q9 deseen
emplear otros sistemas que el reconocido oficialmente como eficaz,
someterán a estudio de la Dirección General de Agricultura y Defensa Agrícola los planos de las cámaras de desinfección que proyecten, a fin de ser aprobados por dicha Repartición.
Art. 99 - Las cámaras de desinfección de los diferentes productos a que alude este decreto deberán ser construídas en mampostería o de cualquier otro material similar con revoque externo e
interno, cierres herméticos a presión, y con capacidad proporcional
a la labor que realicen los establecimientos que las posean.
Art. 1Q9 - El sistema de desinfección que deberá emplearse y
que se reconoce oficialmente como eficaz, será por medio del bisulfuro de carbono a la dosis de cuatrocientos gramos por metro cúbico y por espacio de veinticinco horas, a la temperatura mínima
de diez y seis grados centígrados, siendo la más favorable la comprendida entre los veintiuno y veinticinco grados centígrados. No
obstante lo establecido en este artículo, podrán los establecimientos
que lo desearen, emplear otros sistemas más modernos de clesinfeeción por medio del calor o bien por el bisulfuro de carbono actuando
en el vacío.

61

�Art. 119 - El Ministerio de Agricultura de la Nación instalará
en los lugar·es y cuando lo juzgue y estime conveniente equipos
completos de desinfección perfeccionados para propender a una
mejor sanidad de la simiente de algodonero.
Art. 12 9 - Queda sobreentendido que todos los envases destinados a contener semillas de algodonero deberán ser desinfestados
previamente.
Art. 139 - Las semillas destinadas a siembra o transporte deberán ser envasadas inmediatamente después de haber sido desinfestadas colocándosele a cada envase un rótulo que diga: Nombre
del establecimiento, fecha de la desinfección y llevar también escrita
la palabra : Desinfestada.
Art. 149 - Oportunamente el Ministerio de Agricultura hará
conocer en la forma más completa y amplia posible, la nómina de
los establecimientos o comerciantes oficialmente autorizados para
la venta de semilla desinfestada.
Art. 159 - Queda prohibida toda siembra con semillas que no
hayan sido desinfestadas, sea en los establecimientos oficialmente
habilitados para ello o en los equipos de que habla el artículo 119.
Los agricultores que recibieran semillas y que notaren la ausencia
de los rótulos de que habla el artículo 13 9 deberán abstenerse de
sembrarla y dar cuenta inmediatamente a la autoridad más próxima
dependiente de la Dirección General de Agricultura y Defensa
Agrícola. Comprobada que fuera la infracción, se ordenará la destrucción inmediata de la partida o del cultivo que con ella se hubiera hecho, concordante con lo dispuesto en el inciso 29 del artículo 29 de la Ley 4863. lAl mismo tiempo le será retirada la oficialización al establecimiento de procedencia de dicha partida sin
perjuicio de aplicarle la penalidad que corresponda.
Art. 169 Si el agricultor notare la presencia de capullos
atacados por la "lagarta rosada", no obstante todas las precauciones sanitarias de que habla esta reglamentación deberá proceder
inmediatamente a su amputación y quema y si así no lo hiciere se
aplicará con todo rigor lo dispuesto en los artículos 69 y 89 de la
Ley 4863.
Art. 179 - Una vez efectuada la cosecha y tan pronto como
sea posible deberá procederse a la quema del rastrojo y roturación
del terreno.
Ar.t. 189 - Por lo que respecta a los métodos prevep_tivos y
de destrucción para las otras dos orugas declaradas plag!;1S• por el
decreto de fecha 10 de junio del año en curso, serán obligatorios
los aconsejados en la circular N 9 180 de fecha octubre 27 de 1923
del Ministerio de Agricultura.
Art. 199 - Comuníquese, publíquese y dése al Registro Nacional.
ALVEAR
AGUSTÍN p. JUSTO.

62

�IN D IC~
Pág.

Introducción

3

Extensión que puede cultivar cada agricultor y elementos necesarios . .

4

Condiciones generales del cultivo

6

Preparación del suelo . . . . .

9

Siembra . . . . . .

16

Cuidados del cultivo

25

Plagas del algodonero y forma práctica de combatirlas

31

Cosecha . . . . . . . . . ·. . . . . . . . . . . .

45

Selección dentro del cultivo, de las mejores plantas
para obtener semilla para la siembra próxima

48

Rotación de cultivos . . . . . . . .

51

Cultivo del algodón en zonas de riego

51

Dónde debe dirigirse el agricultor para consultas e instrucciones para el envío de muestras

54

Decretos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

58

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                <text>Cartilla para el cultivo del algodonero. Instrucciones para el agricultor</text>
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