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                    <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
PROINDER

Análisis de experiencias de intervención pública y
privada con pueblos indígenas

Autora:
Viviana Canet

SERIE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES Nº 24

Buenos Aires, 2010

�Canet, Viviana

Análisis de experiencias de intervención pública y privada con pueblos
indígenas. - 1a ed. - Buenos Aires: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca
de la Nación, 2010.
E-Book. - (Estudios e investigaciones nº 24)
ISBN 978-987-25476-3-9

1. Políticas Públicas. 2. Pueblos Originarios. 3. Desarrollo Rural. I. Título
CDD 320.6
Fecha de catalogación: 19/05/2010

LAS OPINIONES EXPRESADAS EN ESTE DOCUMENTO SON DE EXCLUSIVA
RESPONSABILIDAD DEL AUTOR Y PUEDEN NO COINCIDIR CON LAS DE LA
INSTITUCIÓN

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
PROINDER, Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
Av. Paseo Colón 982, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Mail: fiproinder@minagri.gob.ar

ISBN 978-987-25476-3-9
1° Edición electrónica
URL: www.proinder.gov.ar
Buenos Aires, mayo de 2010

2

�AGRADECIMIENTOS
A Patricia Martínez, Ricardo Ortiz y María Eugenia Nale (Programa Pobladores y
Comunidades -Dirección Nacional de Conservación de Áreas Protegidas,
Administración de Parques Nacionales); Antonio Dell’Elce, Vilma Mores, Nazareno
Adami, Beatriz Cachero, Soledad Gaitán y María Montero (Instituto Nacional de
Asuntos Indígenas); Mushi Quiroga y Favio Pirone (PRODERNEA-MAGyP); Susana
Soverna (PROINDER-MAGyP), Francisco Gnecco (Programa Forestal-MAGyP),
Pamela Ludueña (PRODERNEA- FACA, Chaco); Gabriela Gartland y Osmar
González (PRODERNEA-FACA, Misiones), Cristina Sanz y Cristina Marinosci
(PSA); Mira Díaz (MAGyP); Adriana Serrudo (Modalidad Educación Intercultural
Bilingüe, Ministerio de Educación la Nación); Carlos Carballo y Ana Catalano
(Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación); José Catalano,
Adrián Gersicevich y Pablo Walter (INTA); Jorge Menéndez y Mónica Gabay
(Dirección de Bosques Nativos, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de
la Nación); Roberto Ñancucheo y Vanina Baraldini (Dirección de Pueblos
Originarios y Recursos Naturales–Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable
de la Nación), Jorge Aimaro (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas -Ministerio de
Desarrollo Social de la Nación-Centro de Referencia Tucumán); Mariela Flores
(Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo); Verónica
Huilipan y Jorge Nahuel (Confederación Mapuche Neuquina); Delfín Jerónimo
(Comunidad India Quilmes y Unión de Pueblos de la Nación Diaguita); Jorge
Ñancucheo (Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina); Pablo
Frere y Gastón Bordelois (FUNDAPAZ) y Enrique Oyharzabal (Obra Claretiana para
el Desarrollo).
Agradecimiento especial a Marcela Alaniz, quien ha colaborado en la investigación
de los programas.

3

�PRESENTACIÓN
El presente estudio fue elaborado en el marco del Componente Fortalecimiento
Institucional del Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
(PROINDER Adicional) con el objetivo de identificar un nuevo instrumento de intervención
para atender a los grupos sociales más postergados del medio rural, entre los cuales se
encuentran los pueblos originarios. Como todas las acciones de la Subsecretaría de
Agricultura Familiar (SsAF) se inscribe en el propósito de contribuir al desarrollo
sustentable y autónomo de los agricultores familiares, trabajadores y pobladores rurales y
de sus organizaciones.
Este documento presenta el marco legal vinculado a los pueblos indígenas que rige en
nuestro país, describe algunos avances y dificultades en su implementación en el orden
nacional y en las jurisdicciones provinciales, enfoca los programas y acciones que se
desarrollan actualmente en el país (o que han concluido recientemente) desde
organismos públicos y algunas organizaciones privadas e indígenas, con relación a los
pueblos originarios. En este sentido, pone a disposición de las personas e instituciones
interesadas en la temática una caracterización valiosa y actualizada de la oferta
institucional desde dependencias públicas, organizaciones privadas y organizaciones de
los Pueblos Indígenas y, por otro lado, da cuenta del marco institucional sobre el cual
propiciar procesos de participación en los niveles regional, provincial y nacional, a fin de
posibilitar políticas de desarrollo. Por último, subraya la necesidad de un abordaje integral
frente a la necesidad de generar procesos de participación fundados en los derechos de
los Pueblos Originarios.
Ing. Agr. Guillermo Martini
Subsecretario de Agricultura Familiar

4

�INDICE

6
INTRODUCCIÓN
EL DERECHO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN ARGENTINA
7
7
I. 1. Marco jurídico federal
I. 2. Principales derechos de los pueblos indígenas
10
12
I. 3. La institucionalidad del estado nacional y de los estados provinciales
LAS ORGANIZACIONES DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LAS
ORGANIZACIONES PRIVADAS QUE TRABAJAN CON ELLOS
15
15
II. 1. Las organizaciones de los Pueblos Indígenas
II. 2. Las organizaciones privadas
21
PROGRAMAS Y ACCIONES EN ARGENTINA
34
III. 1. Concepto de desarrollo en los pueblos indígenas: enfoque de derechos
humanos, el buen vivir y los planes de vida
34
III. 2. Programas de organismos públicos
35
III. 3. Intervenciones públicas en las provincias
42
III. 4. Programas de desarrollo de intervención privada
42
III. 5. Conclusiones sobre financiamiento y administración de fondos y asistencia
42
técnica
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
44
BIBLIOGRAFÍA Y ENTREVISTAS
62
ANEXO 1. EL MARCO JURÍDICO FEDERAL
69
ANEXO 2. CARACTERIZACIÓN DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES
70
ANEXO 3. LOS PRINCIPALES INSTRUMENTOS INTERNACIONALES
71
ANEXO 4. LAS PRINCIPALES LEYES NACIONALES
72
ANEXO 5. LAS CONSTITUCIONES Y LEYES PROVINCIALES
75
ANEXO 6. RECONOCIMIENTO Y REGISTRO DE LA PERSONERÍA
JURÍDICA DE LAS COMUNIDADES Y EL DERECHO AL PLURALISMO
77
ASOCIATIVO INDÍGENA
ANEXO 7. LA PROPIEDAD, CONTROL Y GESTIÓN DE SUS TERRITORIOS,
80
TIERRAS Y RECURSOS TRADICIONALES COMUNITARIOS
ANEXO 8. EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN: SU FUNDAMENTO
LEGAL
87
ANEXO 9. LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN LAS ÁREAS
PROTEGIDAS
88
ANEXO 10. EL INSTITUTO NACIONAL DE ASUNTOS INDÍGENAS Y LA
PARTICIPACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
92
ANEXO 11. CARACTERIZACIÓN DE ALGUNAS COMUNIDADES CON
93
ORGANIZACIÓN TERRITORIAL UNIFICADA Y REGISTRADA
ANEXO 12. ORGANIZACIONES DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
TERRITORIALES Y SECTORIALES
98
ANEXO 13. ORGANIZACIONES PRIVADAS
109
ANEXO 14. CARACTERIZACIÓN DE LOS PRINCIPALES PROGRAMAS
PÚBLICOS
125
ANEXO 15. INTERVENCIONES PÚBLICAS EN PROVINCIAS
189
ANEXO 16. PROGRAMAS DE DESARROLLO DE INTERVENCIÓN PRIVADA Y
192
DE ORGANIZACIONES INDIGENAS

5

�INTRODUCCIÓN
El presente informe se realiza a solicitud de la Subsecretaría de Agricultura Familiar (SsAF)
del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP), interesada en
identificar un proyecto destinado a los grupos sociales más postergados de las áreas rurales
del país con la finalidad de promover su inclusión social: los pueblos originarios y los
trabajadores transitorios agropecuarios.
El proyecto buscará apoyar el desarrollo de la producción agropecuaria, no agropecuarias y
de servicios; mejorar las condiciones de comercialización, la infraestructura básica,
productiva, comunitaria y de vivienda; capacitar en aspectos productivos y organizativos;
apoyar la organización de las demandas de indígenas y asalariados y promover las
capacidades de autodeterminación de las comunidades.
El documento tiene dos objetivos. El primero: caracterizar el marco legal vinculado a los
pueblos indígenas que rige en nuestro país, a partir del retorno de la democracia y, en
particular, desde la reforma constitucional de 1994; y describir algunos avances y
dificultades que se presentan en su implementación en el orden nacional y en las
jurisdicciones provinciales, para poder arribar a algunas recomendaciones. Se hace
especial referencia a las acciones de reconocimiento desarrolladas en torno a los
derechos a la tierra, territorio, recursos naturales y a la participación. El segundo:
identificar y caracterizar, a través de información secundaria e institucional así como de
algunas entrevistas, las modalidades de intervención de los programas y acciones que se
desarrollan actualmente en el país (o que han concluido recientemente) desde
organismos públicos y algunas organizaciones privadas e indígenas, con relación a los
pueblos originarios. Para ello, además, se traza un mapa de las organizaciones indígenas
y de las organizaciones e instituciones privadas que trabajan con ellos.
El documento incluye los siguientes temas: (1) El derecho de los pueblos indígenas en
Argentina: el marco jurídico federal y los principales derechos (capítulo I, acápites 1 y 2)
así como los organismos competentes en el estado nacional y los estados provinciales
con relación a los derechos de los pueblos indígenas (capítulo I, acápite I.3.); (2) Las
organizaciones de los pueblos indígenas y las organizaciones privadas que trabajan con
ellos (capítulo II); (3) Los programas y acciones de intervención pública y privada
desarrollados en Argentina (capítulo III), teniendo como marco de referencia el concepto
de desarrollo de los pueblos indígenas que tiene un enfoque de derechos humanos
basado en el concepto de buen vivir y el desarrollo de los planes de vida (acápite III.1).
Se desarrollan fundamentalmente los programas de intervención pública nacional
(acápite III.2), y (4) Conclusiones y recomendaciones (capítulo IV).1

1

La fecha de cierre del presente trabajo es abril de 2009. Para la presente publicación, se actualizaron solo algunos datos
referidos marcos institucionales como algunas leyes (la prórroga de la Ley Nacional Nº 26.160, la sanción de la Ley de
Servicios de Medios de Comunicación Audiovisual) así como la nueva institucionalidad de la ahora ex Secretaria de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Ministerio de la Producción) en la actual Subsecretaria de Desarrollo Rural y
Agricultura Familiar en el ámbito del nuevo Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP), ver Anexo
14, acápite 2.

6

�CAPITULO I
EL DERECHO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN ARGENTINA
El derecho de los pueblos indígenas, a partir de la reforma constitucional, y en particular
en los últimos años, ha tenido un importante desarrollo nacional e internacional. Sin
ninguna duda, ello tiene que ver con las prácticas de los pueblos, que han ido
construyendo un conjunto de políticas y estrategias vinculadas con sus territorios y
recursos naturales y que se van cristalizando en sentencias judiciales que reconocen la
posesión tradicional de sus territorios, el derecho a la restitución, la garantía sobre sus
recursos naturales y el libre consentimiento fundamentado previo como estándar del
cumplimiento de estos derechos. Cabe destacar, que los derechos de los pueblos
indígenas se estructuran en un eje conformado por tres institutos del derecho indígena
estrechamente vinculados: el pueblo, el territorio y la autonomía o autodeterminación.
Además, en orden a la implementación de derechos estratégicos deben destacarse las
leyes de Educación Nacional Nº 26.206, de Emergencia de la posesión y propiedad
indígena Nº 26.160 prorrogada por la ley nacional Nº 26.554 hasta noviembre de 2013 y
de Presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos Nº 26.331.
I. 1. Marco jurídico federal
Este apartado tiene como objetivo identificar el marco legal vinculado a los pueblos
indígenas que rige en nuestro país a partir del retorno a la democracia, en 1983, y en
particular, desde la reforma constitucional de 1994 y, describir algunos avances así como
las dificultades que se presentan en su implementación tanto en el orden nacional como
en las jurisdicciones provinciales. Se pondrá énfasis en las acciones de reconocimiento
desarrolladas en torno a los derechos a la tierra, territorios, recursos naturales y a la
participación.
Cuadro Nº 1. Marco jurídico federal: características

Cambio del sujeto titular del derecho: de las poblaciones a las comunidades a los pueblos
Fuerza operativa de la constitución en un sistema garantista de derecho
Carácter federal de este derecho por su jerarquía constitucional (art. 31 in fine)
Principios interpretativos:
Igualdad no formal sino con contenido real e histórico: el derecho a la identidad
pro homine: la norma más favorable
Pluralismo jurídico como recepción del derecho indígena
Responsabilidades que genera en el Estado
Políticas de nueva relación con fundamento en la interculturalidad

El marco jurídico que garantiza los derechos humanos de los pueblos indígenas en el
Estado argentino,2 se integra con las siguientes normas:
1) El artículo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional y normas conexas. Aprobado
por unanimidad y aclamación constituye un cambio trascendente en la política
sustentada por Argentina con los pueblos indígenas. La Constitución de 1853
establecía que se debía mantener el trato pacífico con los indios, la paz en las
fronteras y promover su conversión al catolicismo (art. 67 inc. 15). El art. 75
inc. 17 establece: “Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos
indígenas argentinos.” Y “Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a
2

Cf. CANET, Viviana: “El derecho de los pueblos indígenas en el Estado Argentino: marco jurídico federal".Signo y Seña,
Revista del Instituto de Lingüística de la Universidad de Buenos Aires. Número temático: Golluscio, L. y P. Dreidemie
(coord.) Prácticas comunicativas indígenas en contextos urbanos. Exploraciones teóricas y metodológicas. N. 17, 2009,

7

�una educación bilingüe e intercultural, reconocer la personería jurídica de sus
comunidades, y la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que
tradicionalmente ocupan, y regular la entrega de otras aptas y suficientes para
el desarrollo humano, ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni
susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la
gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los
afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones”.
Un análisis pormenorizado de los cambios en relación con el derecho indígena
introducidos por la reforma constitucional de ´94 puede leerse en el Anexo 1.
2) Las declaraciones y los tratados internacionales sobre derechos humanos con
jerarquía constitucional, en particular, los Pactos Internacionales de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales y de Derechos Civiles y Políticos, la
Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Convención
Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
Racial (art. 75 inc. 22). Ver caracterización de los tratados internacionales en
el Anexo 2.
3) Otros convenios internacionales debidamente ratificados, con valencia
infraconstitucional pero supralegal (art. 75 inc. 22); en particular, el Convenio
Nº 169 OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes (ley
nacional Nº 24.071), el Convenio sobre Diversidad Biológica (ley nacional Nº
24.375) y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas (ver Anexo 3).
4) Las leyes nacionales específicas, como la ley nacional Nº 23.302 de Política
Indígena y de apoyo a las comunidades aborígenes, la ley nacional Nº 26.160
de Emergencia de la posesión y propiedad comunitaria indígena y su prórroga:
la ley nacional Nº 26.554, la ley nacional Nº 26.331 de Presupuestos mínimos
de protección ambiental de los bosques nativos y ley de Educación Nacional
Nº 26.206 (ver caracterización de estas leyes en el Anexo 4)
5) Las constituciones y leyes provinciales, desde el retorno de la democracia
(1983) han sido pioneras en algunas provincias en el reconocimiento de
derechos a los pueblos indígenas. El Cuadro siguiente sintetiza los cambios
introducidos por las provincias. Una caracterización más precisa puede verse
en el Anexo 5.

8

�Cuadro Nº 2: Las constituciones y leyes provinciales
PROVINCIA

CONSTITUCIONES
PROVINCIALES

LEY DE
ADHESIÓN A
LEY Nº 23.302

LEYES
GENERALES

ALGUNAS LEYES
ESPECIALES SOBRE
TIERRAS

Buenos
Aires

1994 (art. 39)

Nº 11.331,
1992

----------------

Catamarca

---------

Nº 5138, 2005

----------------

Nº 5150, 2005

Chaco

1994 (art. 37)

------------

Nº 3.258, 1987
y Nº 4804,
2000.

Decreto 116/91

Chubut

1994 (art. 34 y 95)

Nº 3623, 1991

Nº 3.657, 1991
y Nº 4013, 1994

Córdoba

-------

Nº 8085, 1991

----------------

Entre Ríos

2008 (art. 33)

------------

----------------

Formosa

2003 (art. 79)

------------

Nº 426, 1984

Jujuy

1986 (art. 50)

------------

--------------

La Pampa

1994 (art. 6)

Nº 1228, 1990

--------------

Mendoza

--------

Nº 5754, 1991

--------------

Misiones

---------

------------

Nº 2727, 1989 y
Decr. 660/2004

Neuquén

2006 (art. 53)

Nº 1800, 1989

Decreto Nº

Reserva Indígena del
Impenetrable
Chaqueño (Decretos
480/91 y 1732/96
320.000 has.)

----------------

Nº 5030, 1997 y Nº
5231, 2000

Nº 6920, 2001

Decreto Nº 1184/2002

737/64
Río Negro

1998 (art. 42)

Nº 2553, 1992
y Decreto Nº
310/98

Nº 2.287, 1988

Salta

1998 (art. 15)

Nº 6685, 1992

Nº 7127, 2000

San Juan

--------

Nº 6455, 1994

--------------

San Luis

--------

------------

--------------

Nº V-0600-2007 Nº V0613/2008

Santa Cruz

--------

Nº 2785, 2005

--------------

--------

Santa Fe

--------

Nº 10.375,
1990

Nº 11.078, 1993

Nº 12086,2002 y Nº
12091 (2002)
Ley Nº 6761 (2005)

Santiago del
Estero
Tierra del
Fuego

--------

Nº 235, 1995

--------------

Nº 405,1998 y Nº 592,
2003

Tucumán

2006 (art. 149)

Nº 5778, 1986

--------------

--------

9

�I. 2. Principales derechos de los pueblos indígenas
El marco jurídico federal reconoce los siguientes derechos a los pueblos indígenas:
a) la libre determinación;
b) la propiedad, control y gestión de sus territorios, tierras y recursos
tradicionales comunitarios;
c) el ejercicio de su derecho consuetudinario;
d) la representación por sus propias instituciones;
e) el libre consentimiento fundamentado previo para todas las actividades que se
realizan en su territorio;
f) el control de su conocimiento tradicional y la participación en los beneficios
derivados de su uso;
g) la educación bilingüe e intercultural.
Los derechos de los pueblos indígenas se ejercen en un eje conformado por tres
institutos del derecho indígena: el pueblo, el territorio y la autonomía o autodeterminación
estrechamente vinculados. Veamos estos institutos.
El sujeto de los derechos humanos reconocidos son los pueblos indígenas. El concepto
de “pueblo” se incorpora a la legislación a partir de la reforma constitucional de 1994, e
implica reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos.
Esta categoría no se define desde el derecho sino que se caracteriza por cuanto el
criterio sustantivo para definir la pertenencia es el derecho a la auto identificación
colectiva, recepcionado en el Convenio Nº 169 OIT (art. 1.2), es decir, la conciencia de la
identidad indígena en las personas y el reconocimiento colectivo, sea por la comunidad o
por el pueblo. Se expresa a través del reconocimiento y registro de la personería jurídica
de las comunidades y el derecho al pluralismo asociativo indígena. Un desarrollo de estos
conceptos puede verse en el Anexo 6.
La organización de los pueblos parte de sus comunidades. En orden a las necesidades
inmediatas de las comunidades, el problema de la personería jurídica es prioritario porque
se vincula a la regularización de la titularidad del dominio de las tierras en las que habitan
tradicionalmente, a la autonomía en la toma de decisiones y a las luchas legales por el
reconocimiento de sus derechos. No es, por tanto, una cuestión abstracta.
Desde la sanción de las leyes provinciales y la ley nacional Nº 23.302 y hasta el
reconocimiento constitucional, las comunidades adoptaron formas asociativas ajenas a su
cultura fundamentalmente para obtener la titularización de la propiedad de sus tierras. En
la actualidad son alrededor de 500 las comunidades que cuentan aún con esta
personería que en su mayor parte habitan en las provincias de Salta, Formosa, Chaco y
Neuquén. Otras comunidades se rigen por el sistema nacional que lleva adelante el
Registro Nacional de Comunidades Indígenas (RENACI) y que rige sus actuaciones por
la Resolución de la (ex) Secretaría de Desarrollo Social de la Nación Nº 4811/963 que
modificó sustancialmente el tratamiento jurídico del tema, por cuanto el registro dejó de
ser un acto constitutivo para ser meramente declarativo. La resolución asume como
criterio fundamental la autodefinición o autorreconocimiento colectivo.4 Y, por ello una vez
3

En virtud de lo dispuesto por la ley nacional N° 2 3.302 funciona en el INAI el Registro Nacional de Comunidades
Indígenas (RENACI), conformado mediante resolución de la ex Secretaría de Desarrollo Social de la Nación N° 781/95.
A los fines del registro, la comunidad debe presentar una breve reseña que acredite su origen étnico-cultural e histórico, la
descripción de sus pautas de organización y de los mecanismos de designación y remoción de sus autoridades, la nómina
de sus integrantes con grado de parentesco y los mecanismos de integración y exclusión de sus miembros. Los requisitos
se fundamentan en la necesidad de legalizar y legitimar los intercambios con el Estado y la sociedad civil, así como muñir
de elementos a las comunidades que impidan la intromisión de terceros ante eventuales conflictos (ejemplos son los
derechos que entraña la pertenencia, en especial con relación a la tierra comunitaria y la participación). Si estos criterios y

4

10

�registrada, no se requiere la presentación de ninguna otra documentación que actualice
los datos, salvo que así lo prevea el mismo estatuto de la comunidad.5
En orden a la concurrencia de las provincias, la resolución propone un federalismo
concertado. El INAI ha firmado convenios con las provincias de Jujuy, Chubut, Santa Fe,
Neuquén y Río Negro, de los cuales sólo dos han tenido cumplimiento: los celebrados
con las provincias de Jujuy y Río Negro. En la actualidad, son más de 300 las
comunidades que tienen registrada su personería jurídica con respeto a su organización
tradicional, algunas en el RENACI y otras en los registros correspondientes de las
provincias de Jujuy y Río Negro. Finalmente las provincias de Misiones y Chubut (ley Nº
4013) tienen un registro de comunidades con características más adecuadas a la realidad
de las comunidades.6
En el Estado argentino, el derecho de las comunidades a la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan, tiene afirmación constitucional. La
propiedad comunitaria, por su naturaleza y características, se aparta de la propiedad
privada, cuyo valor es la libertad de acción de los propietarios; la propiedad indígena
posee naturaleza colectiva e indisponible. Estas características responden a la profunda
relación que los pueblos indígenas tienen con sus tierras, territorios y recursos. La
forma que asume el reconocimiento constitucional de la propiedad comunitaria garantiza
que mientras exista la comunidad, ésta no pierda las tierras y territorios en los que habita.
Los pueblos indígenas deben ser considerados propietarios de las tierras respectivas
desde la posesión tradicional (ver Anexo 7).
El derecho de los pueblos sobre sus recursos naturales se enmarca en el principio de la
soberanía permanente de los pueblos cuyo enunciado dice: los pueblos y las naciones
deben tener autoridad para gestionar y controlar sus recursos naturales y disfrutar de los
beneficios de su conservación y explotación. El derecho a la participación de los pueblos
y comunidades indígenas en el control y gestión de sus recursos naturales es un
problema a escala nacional y provincial, por la organización federal del Estado argentino
y por la concurrencia entre la Nación y las provincias establecida por la constitución
nacional (art. 75 inc. 17 in fine), que no tiene aún principio de cumplimiento.
El derecho a la libre determinación significa para los pueblos indígenas “el derecho a
controlar sus instituciones, territorios, recursos, organización social y cultural libres de
dominación o interferencia externa, y su derecho a establecer su relación con la sociedad
dominante y con el Estado, basada en el consentimiento”. Para el fundamento legal, ver
Anexo 8.
En orden a los problemas que nos estamos planteando, es decir, el reconocimiento de los
pueblos indígenas al manejo de sus territorios desde el ejercicio del derecho a la
autodeterminación, es un paso importante la creación de una nueva categoría de manejo
establecida por la última resolución de la Unión Internacional por la Conservación de la
Naturaleza (UICN). Se trata de la categoría de gestión de áreas protegidas: gobernanza
de los pueblos indígenas donde la autoridad administrativa y la responsabilidad recaen en
los pueblos indígenas bajo diversas formas de instituciones y normas, consuetudinarias o
legales, formales o informales (ver Anexo 9).

procedimientos están claros, es más fácil la relación con la sociedad y el Estado, y que este último carezca de poder para
intervenir en los problemas o conflictos internos.
5
Esta normativa fue aceptada por los representantes indígenas participantes en el Encuentro Nacional del Programa de
Participación de los Pueblos Indígenas (PPI, 1997), que concluyó: “El Estado debe garantizar la vigencia de la Resolución
4811 hasta tanto se dicte una ley superadora, teniendo como punto de partida las conclusiones del PPI”.
6
Si bien en el caso de la provincia de Chubut, se ha requerido un nuevo registro de la personería jurídica en la Dirección
de Personas Jurídicas, en ocasión de realizarse las escrituras comunitarias de las tierras en las que habitan, como por
ejemplo en la Comunidad de Sierra de Tecka.

11

�I. 3. La institucionalidad del estado nacional y de los estados provinciales
Los organismos nacionales competentes en los derechos de los pueblos indígenas
El órgano competente a nivel nacional de la política con los pueblos indígenas es el
Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), que funciona en el ámbito del Ministerio
de Desarrollo Social de la Nación, y tiene como misión construir los canales
interculturales para la efectiva implementación del reconocimiento constitucional. El
Instituto fue creado por la Ley Nº 23.302, en septiembre de 1985 como entidad
descentralizada con participación indígena. En la actualidad, el INAI se encuentra en un
proceso de generar y consolidar mecanismos de participación efectiva de los pueblos
indígenas en la elaboración, decisión, ejecución y control de las políticas públicas que los
atañen. La creación del Consejo de Participación Indígena (CPI), en el ámbito del INAI,
fue el inicio de un proceso de consulta y participación entre el Estado nacional y los
pueblos originarios. El CPI fue creado por Resolución INAI Nº 152/04 y, posteriormente,
se generó el Consejo de Coordinación, establecido por el art. 5 de la Ley Nº 23302
(Resolución INAI Nº 94/08), redefiniendo las funciones del CPI a los ámbitos regionales
(Resolución INAI Nº 624/08). Para ampliar la caracterización del INAI, ver Anexo 10.
Los organismos provinciales
Los organismos provinciales responsables del tema suelen situarse en el ámbito de
gobierno o de desarrollo social. En algunas provincias existen organismos con
participación indígena, entre los que cabe distinguir aquellos que para la elección de sus
autoridades respetan la forma tradicional de organización de los pueblos (Instituto
Provincial de Aborígenes Santafesinos -IPAS- y Consejo de Desarrollo de Comunidades
Indígenas -CODECI-), de aquellos donde los representantes de los pueblos son
designados por el sistema del sufragio universal. Algunos de ellos son:
•

•

•

•

Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH), es el organismo autárquico provincial,
creado por ley Nº 3258, encargado del desarrollo de las políticas para los pueblos
indígenas que habitan la provincia del Chaco. Es una entidad autárquica que se
integra con representantes de los Pueblos Toba, Pilagá y Mocoví elegidos por
sufragio (arts. 27 y 28) sobre la base del “voto universal, libre, igual, secreto y
voluntario (art. 29, inc. (a)), en elecciones en las que la provincia se constituye en
un distrito único.
Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA) en la provincia de Formosa, creado
por la Ley Integral del Aborigen Nº 426 como autoridad de aplicación de la ley;
está administrado por un directorio compuesto de cuatro miembros todos
designados por el poder ejecutivo: el presidente representa al gobierno y los otros
tres directores a los tres pueblos (Wichí, Pilagá y Toba) (art. 22). Si bien la ley
expresa que los directores indígenas serán elegidos según sus costumbres, el
sistema que se implementa es el sufragio individual.
Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS) es una entidad
autárquica y descentralizada, creada por Ley Nº 7121, que se vincula
directamente al Poder Ejecutivo en su funcionamiento. Los consejeros se eligen
por el sistema de sufragio individual por pueblo. Para la integración del Consejo
por primera vez se reconoce el derecho a participar al pueblo Kolla.
Instituto Provincial de Aborígenes Santafesinos (IPAS) fue creado por la ley de
Comunidades Aborígenes Nº 11078 (1993), que recién entró en vigencia con la
reglamentación de dos artículos de la ley en 2005. El IPAS, con sede en la ciudad

12

�•

de Santa Fe, es la autoridad de aplicación de la ley (art. 14). Está constituido por
un Presidente designado por el Poder Ejecutivo y un Consejo integrado con 5
representantes designados por las comunidades indígenas (art. 9). Las 44
comunidades eligieron por primera vez sus representantes en Asamblea General
y por consenso los días el 6 y 7 de junio de 2006 (art. 10). Duran 3 años en sus
funciones y pueden ser reelectos. El IPAS cuenta con el asesoramiento de la
Organización de las Comunidades Aborígenes de Santa Fe (OCASTAFE), según
lo reconoce esta ley (art. 13) que nuclea a todas las comunidades de los Pueblos
Toba y Mocoví que habitan en la provincia.
Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI) es un organismo
creado por Decreto 310/98, por un acuerdo del Pueblo Mapuche de la provincia de
Río Negro, como autoridad competente para establecer las políticas a
implementarse sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. El CODECI está
conformado por dos representantes del Poder Ejecutivo y tres representantes del
pueblo Mapuche. El presidente del cuerpo es un representante del pueblo
Mapuche propuesto por la Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche y
designado por el gobernador y funciona en el ámbito del Ministerio de Gobierno.7

Concluyendo este capítulo, cabe señalar que la lucha jurídica por el reconocimiento de
sus derechos es para los pueblos indígenas parte de su lucha política: “Este marco
jurídico es producto de los procesos de movilización, de organización y de discusión y
elaboración estratégica con distintos sectores, tanto de la sociedad civil como de los
distintos Estados que, de algún modo, hemos ido encontrando como aliados en la lucha
internacional”.8
El reconocimiento del carácter operativo que revisten las normas constitucionales en su
contenido esencial ha permitido que, aún a falta de una legislación que las reglamente, se
produjeran desarrollos significativos para la implementación de los derechos en las
políticas del gobierno nacional y de algunos gobiernos provinciales, en la jurisprudencia y
en las prácticas de los pueblos y comunidades indígenas, a más de 10 años de la
reforma constitucional.
Aunque, debe tenerse en cuenta que el problema es más profundo, porque como afirma
un dirigente del Pueblo Mapuche, no se trata del “reconocimiento de derechos porque
éstos están reconocidos […] lo que hace falta es decisión política para implementarlos, y
esa es la decisión política que, a 200 años de la creación de este Estado, todavía hoy no
se manifiesta. Por eso nosotros decimos que no es un problema de gobiernos […] sino
que es un problema de estructura del Estado […] Éste está organizado para discriminar y
para reprimir todo lo que sea diversidad cultural. El estado, en esencia, es absolutamente
racista”.9
En efecto, los importantes avances jurídicos requieren de un cambio en las políticas de
Estado. En efecto, la relación con los pueblos indígenas fue signada en los últimos 50
años por una política indigenista cuyo paradigma era el Convenio Nº 107 de la OIT que
planteaba su integración a los beneficios de la sociedad nacional y global. Hoy los
pueblos indígenas impulsan una política de nueva relación o interculturalidad, ello, por
cuanto no se trata de sumar o agregar diversidad al modelo de estado dominante, sino de
generar la transformación de la relación entre los pueblos indígenas con el Estado y sus
instituciones sociales, políticas, económicas y jurídicas a fin de confrontar y transformar
7

Cf. Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche: Anexo 12.
HUILIPAN, V.: Ponencia en la Mesa de Cierre”, en CARPINETTI, B. y MATTAROLLO, A. (comp.): Seminario: Derecho de
los Pueblos Indígenas y Conservación de la Naturaleza: hacia una visión intercultural, Administración de Parques
Nacionales, 2007, pág.126.
9
NAHUEL, J: “Ponencia de la Coordinadora de Organizaciones Mapuce (Neuquén)” en CARPINETTI, B. y MATTAROLLO,
A. (comp.), 2007, op. cit., pág. 95.
8

13

�estas relaciones de poder que han naturalizado las asimetrías sociales superando la
actual situación de dominación, dependencia y discriminación.

14

�CAPÍTULO II
LAS ORGANIZACIONES DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LAS ORGANIZACIONES
PRIVADAS QUE TRABAJAN CON ELLOS
La organización federal del país, y en consecuencia la diferente relación que los
gobiernos provinciales han planteado con los pueblos que se encuentran en sus
jurisdicciones ha llevado a los pueblos indígenas a desarrollar una estrategia de carácter
jurisdiccional para luchar por la plena aplicación de sus derechos. Un avance sustantivo
lo constituye las organizaciones político territoriales de segundo grado por pueblos y por
provincias que se van dando así como la conformación de redes y articulaciones para
abordar problemáticas específicas en las que confluyen, muchas veces, con ONGs y
programas nacionales. Un ejemplo lo constituye el Foro por la Tierra en la provincia de
Salta.
Las ONGs, en estos últimos años, están revisando su rol en el acompañamiento de los
pueblos indígenas poniendo en cuestión sus intervenciones en orden a facilitar el
protagonismo de las comunidades. La cuestión tiene aún un debate pendiente en torno a
dos temas: la clarificación en la política de trabajo que está ligada a una concepción de la
relación con el Estado confrontativa, en lugar de propositiva y, a la capacidad de los
pueblos indígenas de proponer sus políticas y administrar los recursos económicos.
Algunas ONGs están definiendo una política de transparencia en la administración de los
recursos institucionales que reciben de terceros para financiar sus actividades de
acompañamiento y, por ejemplo, en el norte, estrategias de articulación con otras que
trabajan en la misma área en Bolivia y Paraguay. Se destaca también la conformación de
una fundación responsable de la administración de los recursos de financiamiento que se
van alcanzando de otras fuentes que no sea el Estado (Fundación Nuevos Surcos).
II. 1. Las organizaciones de los Pueblos Indígenas
En Argentina la organización de los pueblos indígenas, como se dijo, se ha dado por
provincias. En ellas, existen distintas organizaciones que se canalizan a través de
organismos públicos (ver acápite II.3), pero también hay organizaciones por pueblos.
En este documento se identifican las organizaciones de base comunitaria (territorialmente
unificadas y las territoriales de segundo grado), así como las sectoriales que los pueblos
indígenas se han dado, trascendiendo a su comunidad.
Además, se distingue, en primer lugar, las comunidades que, por distintas razones,
responden a un patrón histórico y a necesidades particulares, y que han definido una
estrategia organizativa que las unifica como sujeto de derecho y titulares del territorio
comunitario a la hora del reclamo territorial, constituyendo en sí misma una organización
importante, como lo ejemplifica el siguiente cuadro Nº 3. Para una presentación de algunas
de las principales comunidades que han adoptado esta estrategia ver Anexo 11.

15

�Cuadro Nº 3: Algunas Comunidades con organización territorial unificada y registrada
Nombre

Pueblo

Provincia

Asociación
Comunitaria
Meguesoxochi
del
Teuco
Bermejito

Toba

Chaco

Comunidad
del
Pueblo
Kolla de Finca
Santiago
Asociación de
Comunidades
de Nazareno

Kolla

Salta

Kolla

Salta

Comunidad
Tinkunaku

Kolla

Salta

Comunidad
India Quilmes

Diaguita

Tucumán

Comunidad
Amaicha del
Valle

Diaguita

Tucumán

Asociación de
Comunidades
Aborígenes
Lhaka Honhat

Wichí,
Iyojwaja
(Chorote),
Nivacklé
(Chulupí),
Qom
(Toba) y
Tapy’y
(Tapiete).

Salta

Ayllus/Comunidades De
Base

Parajes Paso Sosa, La
Pelole, Las Tunillas, Pozo
La China, El Descanso,
El Algarrobal, El Espinillo,
Campo Azul, Palma Sola,
El Salado, Las Palomas,
Tres Pozos, La Sirena,
Cañón Esperanza, y Las
Hacheras.
Isla de Cañas, Río
Cortaderas, Colanzuli y
Volcán Higueras.

Extensión de
Tierras en
has.
140.000

Organización
de Segundo
Grado

125.000

Qullamarka

Nazareno, Campo de la
Cruz, Poscaya, Mono
Abra, Santa Rosa de
Lima, San Marcos de
Nazareno, Cuesta Azul,
Kelloticar, El Milagro,
Campo
Grande
de
Bacoya,
Pabellón,
Laguna, Paltorco, San
Marcos de Trigo Huaico
El Blanquito; Angosto del
Paraní; Los Naranjos y
Río Blanquito.
El Paso, Los Chañares,
El Carmen, Quilmes Bajo,
Quilmes Centro, Rincón
de Quilmes, Las Cañas,
El
Bañado,
Anjuana,
Talapaso, El Pichao,
Colalao del Valle, El
Arbolar y Anchillos.
El Infiernillo; Ampimpa;
Salas; Yasyamayo; Los
Zazos; Encalilla; Los
Ángeles; La Puntilla; Los
Poronguillos; Calimonte;
El Remate, La Fronterita;
El Zarzal, Tío Junco; Villa
de Amaicha, El Paraíso.

300.000

Qullamarka

129.000

Qullamarka

70.000

Unión
de
Pueblos de la
Nación Diaguita
(UPND)

52.000

UPND

45 comunidades

650.000

16

�Las organizaciones indígenas territoriales son uniones de segundo grado que construyen
las comunidades de un pueblo que habita en una misma provincia o en distintas
provincias, con el fin de generar políticas y estrategias para el pleno desarrollo del pueblo
y la defensa de sus derechos. Además, existen organizaciones sectoriales constituidas
por distintos pueblos indígenas que habitan en diversas provincias, y recientemente se ha
constituido el Encuentro Nacional de Organizaciones de Pueblos Originarios por un Estado
Intercultural (ver Anexo 12).
Cuadro Nº 4: Organizaciones indígenas territoriales y sectoriales
Provincia

Organización

CHACO

Consejo Qompi

FORMOSA

Federación Pilagá

Año de
Creación

1988

Nuclea a las comunidades del Pueblo Toba
de la provincia, actualmente en formación
Nuclea a las comunidades de Las Lomitas,
Bazán, Mortero y Pozo del Tigre; realizó
numerosas denuncias y un trabajo de
relevamiento territorial para justificar la
necesidad de la ley 26.160

InterWichí

JUJUY

Nuclea a las comunidades del Pueblo Toba
en la zona de Pampa del Indio. Gestiona
una escuela bilingüe e intercultural con un
proyecto educativo propio.
Nuclea a todas las comunidades del Pueblo
Pilagá en el centro de la provincia de
Formosa. Participó en hechos relevantes
del Pueblo Pilagá, como la demanda al
Estado por la masacre de Rincón Bomba y
la lucha por el Bañado La Estrella.

Consejo InterToba

Consejo Indígena del
Oeste de Formosa

Principales Objetivos/Actividades

2005

Organización intercomunitaria indígena, con
mandato de representación en los ámbitos
zonales provinciales y nacionales.

Asociación SIWAN`I

Reúne a unas 280 artesanas de 16
comunidades wichí de El Potrillo, dpto.
Ramón Lista.

Consejo de
Mburuvichas

Agrupa a las comunidades del Pueblo
Guaraní que habitan en el Ramal Jujeño

Asamblea del Pueblo
Guaraní de Jujuy

Consejo de
Organizaciones
Aborígenes de Jujuy

1989

Nuclea a las comunidades del dpto. San
Pedro y Libertador; busca crear una
instancia representativa del Pueblo Guaraní
en Argentina, junto con Bolivia y Paraguay.

Kereimba Iyambae

Asociación de Mujeres
Warmi Sayajsungo

Nuclea a las comunidades que habitan en el
dpto. de Ledesma, se vincula con la APG de
Bolivia; en caso de conflictos o
reivindicaciones actúan junto con el Consejo
de Mburuvichas.
Promueve la defensa y desarrollo de las
comunidades en todos sus aspectos,
propiciar, gestionar y colaborar con las
entidades y organizaciones financieras para
la canalización de recursos económicos

1995

Sus objetivos se vinculan con los
microemprendimientos productivos

17

�Provincia

Organización

Año
de
creación

Principales objetivos/actividades

Consejo de Caciques
del Pueblo Guaraní

1989

MISIONES

Es la organización tradicional de las
comunidades del Pueblo Mbyá Guaraní que
habita en la provincia. En la actualidad
representa aproximadamente a 40
comunidades.

2003

Representa a la cultura y religiosidad de la
Nación Mbyá Guaraní.

Consejo de Ancianos
Arandu y Guías
Espirituales

Representa alrededor de 30 comunidades
que están por fuera de las organizaciones
promovidas por la Dirección de Asuntos
Guaraníes: Consejo de Caciques y el
Consejo de Ancianos.

Asociación del Pueblo
Guaraní

NEUQUEN

RIO NEGRO

Confederación
Mapuche Neuquina

1970

Representa a las comunidades del Pueblo
Mapuche que habitan en la provincia del
Neuquén; desarrolla una importante tarea
en la aplicación de los derechos
fundamentales del Pueblo Mapuche

Centro de Educación
Mapuche
Norgvbamtuleayiñ

Se plantea recuperar el ordenamiento de
vida según su cultura; busca que los
contenidos pedagógicos y metodológicos
propios del Pueblo Mapuche sean
reconocidos

Coordinadora del
Parlamento del Pueblo
Mapuche de Río Negro

Nuclea a todas las comunidades del Pueblo
Mapuche que habitan en la provincia de Río
Negro. Trabaja en la defensa de los
derechos humanos y tiene presencia en
todas las instancias alternativas de
participación que respondan a los intereses
del Pueblo Mapuche; tiene como objetivo
impulsar el diálogo y la unidad de las
comunidades.

Consejo Asesor
Indígena

Es una organización de base del pueblo
mapuche; con destacada actuación en
conflictos territoriales

18

�Provincia

SALTA

Organización

Año
de
creación

Consejo de
Coordinación
de las Organizaciones
de los Pueblos
Indígenas
de Salta
Consejo de Caciques
de Pueblos Indígenas
de Tartagal
Qullamarka:
Coordinadora
de Organizaciones
Kollas Autónomas

Principales objetivos/actividades

Demandan la intervención de las
autoridades para la obtención de los títulos
de las tierras

2007

2008

Nuclea a 28 comunidades que habitan en el
departamento de Tartagal

Su objetivo es conformar una figura
representativa como Pueblo Kolla que
habita en la provincia de Salta a fin de
ejercer la autonomía del territorio y de los
recursos naturales

Unión de
Comunidades
Aborígenes Victoreñas

Nuclea a más de 20 comunidades del
Pueblo Kolla que habitan en el municipio de
Santa Victoria; su objetivo es defender sus
territorios y recursos naturales

Comunidades Kollas
de Iruya

Son comunidades que están en proceso de
unificarse para organizar la defensa de sus
derechos y promover las acciones de
desarrollo

Consejo de Caciques
Wichi de la Ruta 86

Su objetivo es mantener su cultura como
aporte a los trabajos que se vienen
desarrollando en relación al ordenamiento
territorial de los bosques nativos

Consejo
de
Organizaciones Wichí
del Bermejo (COW)

Organización que reúne las Comunidades
del Pueblo Wichí y otras que habitan en las
Ruta 53 en defensa del territorio.

Organización
Wichí
t’
Ihamejenpe

Reúne comunidades del Pueblo Wichí que
habitan en los Blancos – Morillo, Rivadavia
Bda. Norte
Reúne comunidades del Pueblo Wichi que
habitan en Rivadavia Banda Sur

Zonal
chot

Organización
Zonal
Wichí
Amtee
(Rivadavia Banda Sur)

Asamblea del Pueblo
Guaraní

1992

Nuclea a más de 32 comunidades rurales y
urbanas de los pueblos de habla guaraní;
define como intereses generales: tierra y
territorio, educación bilingüe, legislación y
proyectos

19

�Provincia

Organización

SANTA CRUZ

SANTIAGO DEL
ESTERO

Organización Territorial
Mapuche Tehuelche
de los Pueblos
Originarios de Santa
Cruz
Organización de
Comunidades
Aborígenes de Santa
Fe (OCASTAFE)
Consejo de la Nación
Tonokoté Llatquio

EN
VARIAS
PROVINCIAS

Unión de Pueblos de
la Nación Diaguita

2005

Encuentro Nacional de
Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

2009

Espacio de articulación política para
construir una política de interculturlidad que
nuclea a 26 organizaciones políticas
territoriales.

Organización de
Naciones y Pueblos
Indígenas
en Argentina (ONPIA)

2003

Se plantea coadyuvar a la construcción de
un modelo de desarrollo con identidad;
ordena y vigila las estrategias regionales en
los procesos de desarrollo con identidad.

SANTA FE

Año
de
creación
2009

Nuclea a las comunidades rurales y urbanas
de los Pueblos Tehuelche y Mapuche que
habitan en la provincia

Nuclea a comunidades rurales y urbanas de
los Pueblos Mocoví y Toba; es la
organización asesora de la aplicación de la
ley Nº 11.078 en la provincia
Constituido por las autoridades de 24
comunidades del Pueblo Tonokoté de la
provincia
Es una instancia de coordinación
conformada por las autoridades
tradicionales de las comunidades del
Pueblo Diaguita que habita en las
provincias de Salta, Tucumán, La Rioja,
Catamarca y Santiago del Estero para
reconstruir su histórica forma de vida
comunitaria, y hacer frente a problemas
como desalojos, manejo de su patrimonio
cultural, etc.

Su objetivo es contribuir a la efectiva
aplicación de los derechos indígenas tanto
en el ámbito nacional como internacional.

Comisión de Juristas
en la República
Argentina
1992

Realiza encuentros de comunidades con el
fin de conocerse y aprender uno de otro y
hacerse conocer.

1975

Nuclea a representantes, organizaciones y
comunidades, con el objetivo de recuperar
la cultura

Asociación de
Comunidades
Indígenas
Asociación Indígena
de la República
Argentina (AIRA)

Principales objetivos/actividades

20

�II. 2. Las organizaciones privadas
Además, cabe resaltar algunas de las redes y articulaciones que se han ido formando en
estos últimos años, en particular en el denominado Gran Chaco, también con agencias
gubernamentales y ONGs (ver Cuadro 5).
Finalmente, se hace una breve mención de otras organizaciones (de juristas, de derechos
humanos, antropológicas y ambientales) que prestan servicios a las comunidades en orden
de garantizar sus derechos. Para una caracterización de las organizaciones privadas ver
Anexo 13.

21

�Cuadro Nº 5: Organizaciones privadas y redes
PROVINCIA

ORGANIZACIONES Y
REDES
Che’ Eguera

AÑO DE
CREACIÓN
1997

PRINCIPALES
OBJETIVOS/ACTIVIDADES
Su objetivo principal es desarrollar
proyectos de acompañamiento a las
comunidades y organizaciones del
Pueblo Qom en Pampa del Indio para su
promoción y desarrollo, desde el
protagonismo comunitario.

Asociación Promotores
de Chaco

1973

Trabaja para con el Pueblo Wichi para
mejorar la calidad de vida, los problemas
vinculados con la titularidad de la tierra,
infraestructura y vivienda.

Centro Educativo Rural
El Colchón

Finales de
los ‘90

CHACO

Presta servicios educativos en
educación bilingüe intercultural a los
pueblos aborígenes (profesorado; EGB;
jardín de infantes, alfabetización de
adultos).

Centro de Modalidad
Aborigen

Instituto de Desarrollo
Social (INDES)

Es una escuela primaria bilingüe e
intercultural y realiza actividades con
estudiantes a fin de potenciar sus
conocimientos sobre el manejo
diversificado del territorio.

Comienzo
de los ‘70

Trabaja con productores rurales
familiares desde una perspectiva
agroecológica en actividades vinculadas
con la capacitación, uso y
mantenimiento de recursos naturales y
de los procesos productivos; colabora en
la construcción de herramientas y
tecnologías apropiadas.

Federación Junta Unida
de Misiones

1964

Es una organización ecuménica que
trabaja con el Pueblo Qom, acompaña
reivindicaciones de los Qom, Wichí y
Mocoví y articula acciones en la Región
del Gran Chaco argentino, con el fin de
fortalecer su cosmovisión en el logro de
su desarrollo integral

Fundación Nelson
Mandela

1995

Red Agroforestal Chaco
Argentina

1992

Trabaja por los derechos humanos;
efectúa seguimientos relacionados con
políticas públicas, manejos de recursos,
evaluación de situaciones, etc.
Integra instituciones preocupadas por el
desarrollo rural del Gran Chaco que se
han unido para identificar posibilidades
de articular esfuerzos y recursos sobre
la base de un modelo de desarrollo

22

�PROVINCIA

FORMOSA

ORGANIZACIONES Y
REDES

AÑO DE
CREACIÓN

PRINCIPALES
OBJETIVOS/ACTIVIDADES
agroforestal alternativo para el monte
chaqueño. Las líneas de trabajo
prioritarias son: el monte como recurso
alimenticio, manejo del bosque nativo,
organización y promoción campesina y
aborigen y agroindustria y productos del
monte.

Comisión Zonal de
Tierras de Pampa del
Indio

Trabaja con la emergencia alimentaria y
sanitaria provincial

Mesa de Coordinación
Provincial “Doctor
Ricardo Altabe”

Integrada por comunidades de distintos
pueblos y organizaciones entre las que
se cuentan: Equipo Nacional de Pastoral
Aborigen, Equipo Menonita, Equipo
Diocesano de Pastoral Aborigen,
Comunidad Evangélica Misiones e
INCUPO.

Foro por la Tierra del
Chaco

Es un espacio multisectorial. Ha
producido diversos documentos con
relación a la tierra y al manejo de los
recursos naturales

Asociación para la
Promoción de la
Cultura y el Desarrollo

1986

Centro de Capacitación
Zonal

1979

Equipo para la
Promoción y el
Acompañamiento
Solidario

2004

Equipo de Educación
Popular San Martín 2

Fundación Gran Chaco

Trabaja en capacitación y apoyo a la
organización de las comunidades
aborígenes y sectores campesinos
Se dedica a la promoción humana
integral de las comunidades aborígenes
del oeste de Formosa; brinda asistencia
técnica a través del Componente
Indígena del PSA
Se dedica a la promoción humana
integral de las comunidades aborígenes
del oeste de Formosa

2005

Fundación Niwok

Servicio Jurídico de
Pueblos Indígenas del
Centro Oeste de

Sus principales líneas de trabajo son
tierra, organización, promoción de la
mujer, sistemas económicos, desarrollo
del hábitat familiar y comunitario, agua.

Coordina y estimula la producción de
artesanías, telares y trabajos en lana; y
promueve su comercialización.
Su objetivo es fortalecer la Asociación
de artesanas SIWAN’I, mejorar su
sistema de producción y la
comercialización sustentable de los
productos.

2005

Fomenta actividades de capacitación de
equipos de trabajo e instituciones,
realiza acciones de difusión de los

23

�PROVINCIA

Provincia

ORGANIZACIONES Y
REDES
Formosa

AÑO DE
CREACIÓN

Tierra, Recursos
Naturales y Agua
(TIERNA)

2004

Organización

Año de
creación
1995

Red Puna
JUJUY

MISIONES

Asociación de
Promoción Humana y
Desarrollo
Agroecológico Local
Equipo Misionero de
Pastoral (EMIPA)

NEUQUÉN

PRINCIPALES
OBJETIVOS/ACTIVIDADES
derechos indígenas, asesora, defiende y
acompaña jurídica y judicialmente.
Es un espacio de articulación integrado
por asociaciones de campesinos,
comunidades indígenas, ONGs y
organizaciones del Estado.
Principales objetivos/actividades

Sus líneas de acción estructuran las
temáticas de producción,
comercialización, comunicación,
jóvenes, género y formación.
Se dedica a la promoción humana
integral de comunidades campesinas de
Misiones, en especial en la organización
territorial.
Trabaja con comunidades guaraníes en
la provincia promoviendo el desarrollo y
asegurando el territorio.
Su propósito es estimular, difundir y
apoyar acciones de desarrollo social y
promoción humana, en el marco de la
gestión sustentable de los recursos
naturales, y apoyar acciones de
capacitación, promover la autogestión y
estimular la difusión.

Asociación Pro
Patagonia

1995

Fundación Cruzada
Patagónica

1979

Su objetivo es acompañar el desarrollo
integral de las comunidades mapuche
del oeste de la provincia, en particular en
educación.

Fundación Hueché

1984

Su objetivo es la educación integral y la
promoción social, fomentando el arraigo,
la ayuda mutua y el esfuerzo propio; en
particular, favorecer el desarrollo social,
cultural y productivo del poblador rural,
así como, de las comunidades en el área
de la educación popular.

24

�Provincia

Organización

SALTA

Asociación Regional de
Trabajadores en
Desarrollo (ARETEDE)

Principales objetivos/actividades

Trabaja en la recuperación del valor, la
cultura y la memoria étnica, orientada
hacia la autogestión de los propios
actores.

Asociación para el
Desarrollo

Desarrolla proyectos relacionados con la
producción, la comercialización y la
educación.

Acompañamiento
Social de la Iglesia
Anglicana del Norte
Argentino (ASOCIANA)

Trabaja con el Pueblo Wichi con el
objetivo de que puedan desarrollar sus
propias capacidades y dar respuesta a
situaciones y problemas; en algunos
casos proporciona recursos materiales.

Asociación Civil
Tepeyac

Se dedica a la promoción humana
integral; sus actividades se extienden
hacia el área de educación, poniendo
acento en el rescate de la memoria.

Fundación para el
Desarrollo en Justicia y
Paz (FUNDAPAZ)

1973

Promueve procesos participativos y
sustentables de organización
comunitaria y de desarrollo solidario; la
metodología de intervención contempla
la consolidación de organizaciones como
instrumento de transformación
comunitaria

Mesa de Tierras de
Salta

2008

Se forma en Orán con comunidades
indígenas y familias con el
acompañamiento de organizaciones a
fin de reclamar al Estado provincial que
asuma el rol que le compete para la
materialización del derecho sobre sus
tierras en áreas fiscales y privadas. Han
promovido la suspensión de los
desmontes autorizados y en ejecución
así como la tala ilegal e indiscriminada

Foro Salteño por la
Tierra

SANTA FE

Año de
creación
2002

Asociación Amigo del
Aborigen

Se integra con comunidades, ONGs, así
como la Universidad de Salta y el PSA a
fin de denunciar las situaciones
vinculadas a las tierras, territorios y
recursos naturales.
Tiene como objetivo la promoción
humana integral de comunidades del
Pueblo Mocoví a fin de rescatar y
revalorizar su cultura, promover la
autogestión, hacer aportes técnicos y de
capacitación que ayuden al
mejoramiento de las condiciones de
vida, facilitar la relación y comunicación
con los demás pueblos indígenas y
hacer presente en la sociedad la
problemática aborigen.

25

�Provincia

Organización

VARIAS
PROVINCIAS

Asociación para la
Promoción Integral

Equipo Nacional de
Pastoral Aborigen
(ENDEPA)

Año de
creación

Principales objetivos/actividades

Trabaja en las provincias de Jujuy y
Salta, realizando aportes a las
tecnologías apropiadas.
1984

Trabaja en programas y proyectos de
defensa y asesoría jurídica, educación
bilingüe intercultural, desarrollo
sostenible y vivienda e infraestructura
social.
Está dedicada a generar un sistema
regional de ayudas económicas en el
norte argentino, que posibilite
propuestas socioeconómicas para un
desarrollo sustentable.

Fundación Nuevos
Surcos

Su meta es acompañar a los pueblos del
Gran Chaco en el proceso de
construcción colectiva de conocimientos,
recursos humanos, económicos e
institucionales para preservar las
especies y comunidades naturales,
garantizar la seguridad y conservación
de las tierras y aguas; concepto
antropológico de participación.

Fundación para la
Gestión e Investigación
Regional

Instituto de Cultura
Popular (INCUPO)

1970

Obra Claretiana para el
Desarrollo (OCLADE)

1983

Red de Comunicación
Indígena

2009

Asociación de inspiración católica que
asesora y acompaña a comunidades de
los Pueblos Pilagá (Formosa, Las
Lomitas) y Qom (Chaco, Pampa del
Indio y Formosa (Bermejo y Las
Lomitas), para la defensa y ejercicio de
derechos individuales y colectivos,
titularización de sus tierras, aplicación
efectiva del marco legal y la defensa de
los recursos naturales en sus territorios.
Es una organización de la Iglesia
Católica que trabaja con el Pueblo Kolla
en las provincias de Salta y Jujuy en la
promoción del desarrollo y en
programas relacionados a la familia, a fin
superar el estado de pobreza y exclusión
por el protagonismo en el desarrollo de
sus proyectos.
Tiene como objetivo instalar la
problemática indígena en los medios de
comunicación social

26

�El Cuadro siguiente sintetiza, por provincia, las principales organizaciones indígenas de
base territorial, de segundo grado y sectoriales, ONGs y redes, así como a los organismos
y
programas
nacionales
y
provinciales.

27

�Cuadro Nº 6: Síntesis de organizaciones indígenas, de organismos
Públicos nacionales y provinciales y de organizaciones privadas por provincias
PROVINCIA/PUEBLOS

ORGANISMOS
PROVINCIALES

Buenos Aires
Mapuche, Toba, Tupí
Guaraní, Mocoví,
Mbyá Guaraní, Kolla

Secretaria de
Derechos Humanos
de la provincia.
Consejo Indígena de
Buenos Aires

Catamarca
Diaguita
Kolla Atacameño

Ministerio de
Gobierno y Justicia
Inspección General
de Personas
Jurídicas. Registro de
Comunidades
Aborígenes
Instituto del Aborigen
Chaqueño (IDACH) –
Ministerio de Salud Dpto. Salud
Ambiental
Centros Integradores
Comunitarios – CIC
(Villa Río Bermejito)

Chaco
Toba
Wichí
Mocoví

ORGANISMOS Y
PROGRAMAS
NACIONALES
INAI
PSA-PROINDER

ORGANIZACIONES
INDÍGENAS

ORGANIZACIONES
PRIVADAS

REDES Y
ARTICULACIONES

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

INAI

Unión de Pueblos de
la Nación Diaguita

INAI
INTA (Pres. R. Sáenz
Peña)
PROPASA
(El
Sauzalito)
PROMHIB
(J.
J.
Castelli)
PROSOBO
(El
Sauzalito)
PSA-PROINDER
PRODERNEA
PROSAP
APN
Dirección de Pueblos
Originarios
y
Recursos Naturales

Consejo Qompi
Asociación Interétnica
Las Américas
Consejo Mocoví

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

Che’Eguera
Promotores de
Chaco
Centro Educativo
Rural El Colchón
(CEREC)
Centro de Modalidad
Aborigen (CIFMA)
CIPES
INCUPO
Instituto de Desarrollo
Social (INDES)
Federación
Junta
Unida de Misiones
(JUM)
Fundación
Nelson

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural
Red
Agroforestal
Chaco
Argentina
(REDAF)
Comisión zonal de
Tierras (Pampa del
Indio)
Equipo
Zonal
de
Tierras y Gestiones
del Bermejo
Mesa de
Coordinación

28

�PROVINCIA/PUEBLOS

ORGANISMOS
PROVINCIALES

ORGANISMOS Y
PROGRAMAS
NACIONALES
(SAyDS)

ORGANIZACIONES
INDÍGENAS

Jujuy
Kolla, Ocloya, Toba,
Omaguaca, Guaraní,
Atacama y Tilian

Secretaria de
Derechos Humanos.
Registro de
Comunidades
Indígenas.
Dirección Provincial
de Minería y
Recursos
Energéticos

INAI
PSA-PROINDER
Dirección de Pueblos
Originarios y
Recursos Naturales
(SAyDS)
APN
PERMER
Programa de
Microcrédito –
Ministerio de
Desarrollo Social

Asamblea del Pueblo
Guaraní de Jujuy
Consejo Mburuvicha
Consejo de Keremba
Iyambae
Organizaciones
Aborígenes de Jujuy
(COAJ)
Asociación de
Mujeres Warmi
Sayajsungo

La Pampa
Rankulche

Ministerio de
Bienestar Social –
Dirección de
Promoción
Comunitaria

INAI
PSA-PROINDER

Organización
Ranquel Mapuche de
La Pampa

La Rioja
Diaguita
Mendoza
Huarpe, Mapuche

ORGANIZACIONES
PRIVADAS

REDES Y
ARTICULACIONES

Mandela FUNGIR
Nuevos Surcos
ENDEPA

Provincial "Doctor
Ricardo Altabe

ENDEPA

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

Unión de Pueblos de
la Nación Diaguita
Secretaria de
Derechos Humano

INAI
PSA-PROINDER

Fundación Tamari
ENDEPA

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

29

�PROVINCIA/PUEBLOS

ORGANISMOS
PROVINCIALES

ORGANISMOS Y
PROGRAMAS
NACIONALES
INAI
PSA-PROINDER
Ministerio de Salud
PRODERNEA –
FACA
Dirección de Pueblos
Originarios y
Recursos Naturales
(SAyDS)
APN

ORGANIZACIONES
INDÍGENAS

ORGANIZACIONES
PRIVADAS

REDES Y
ARTICULACIONES

Consejo de Caciques
del Pueblo Guaraní
Consejo de Ancianos
Arandu
y
Guías
Espirituales
Asociación
del
Pueblo Guaraní

Equipo
para
la
Promoción Humana y
Agroecología
EMIPA
O.D.H.A.T.

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

Misiones
Mbyá Guaraní

Dirección de Asuntos
Guaraníes –
Ministerio de
Gobierno.

Neuquén
Mapuche

Ministerio
de
Gobierno
Subsecretaría de
Producción –
Ministerio de
Producción y Turismo
Corporación Pulmarí
(Aluminé)

INAI
INTA (Zapala)
PROSAP
Universidad Nacional
del Comahue
Parque
Nacional
Lanín
PSA-PROINDER
Dirección de Pueblos
Originarios y
Recursos Naturales
(SAyDS)
APN –Comanejo
Lanín

Confederación
Mapuche Neuquina
Centro de Educación
Mapuce
Norgvbamtuleayiñ

Asociación
Pro
Patagonia
Fundación Cruzada
Patagónica
Fundación Hueché
ENDEPA

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

Río Negro
Mapuche

Consejo de
Desarrollo de
Comunidades
Indígenas

INAI
PSA-PROINDER
INTA (Bolsón)
PROMHIB (Zona Ing.
Jacobacci – Bolsón)
APN –Comanejo
P.N.Nahuel Huapi

Coordinadora
del
Parlamento Mapuche
Consejo
Asesor
Indígena

ENDEPA

Encuentro Nacional
de Organizaciones de
Pueblos Originarios
por un Estado
Intercultural

30

�Provincia/
Pueblos
Salta
Chane, Chorote,
Chulupí,
Tapiete, Wichí,
Diaguita,
Guaraní, Kolla,
Tastil, Lule y
Toba

Organismos
provinciales
Instituto Provincial de
Pueblos Indígenas de
Salta
Subsecretaria de
Pueblos Originarios
Profesorado para la
Enseñanza Primaria
con Orientación
Regional, Coronel Juan
Solá, departamento de
Rivadavia.

Organismos y programas
nacionales
INAI
Universidad Nacional de
Salta – Sede Regional de
Orán y Escuela de
Antropología
PSA-PROINDER
Proyecto
Forestal
de
Desarrollo (SAGPyA)
Ministerio de Salud de
Nación – Regional Orán
Ministerio de Trabajo –
Dirección de Formación
Profesional
y
Capacitación
Dirección de Pueblos
Originarios y Recursos
Naturales (SAyDS)
APN

Organizaciones
indígenas
Consejo
de
Coordinación
de
Organizaciones
Indígenas en Salta
(COPISA)
Consejo de Caciques
de
Pueblos
Indígenas
de
Tartagal
Unión de Pueblos de
la Nación Diaguita
Qullamarka
Unión
de
Comunidades
Aborígenes
Victoreñas (OCAV)
Comunidades Kollas
de Iruya
Comunidades Wichí
de la Cuenca del Río
Itiyuro
Organización Zonal
Wichí
t’
chot
Ihamejenpe
Consejo
de
Organizaciones
Wichí del Bermejo
(COW)
Organización Zonal
Wichí
Amtee
(Rivadavia
Banda
Sur)
Asamblea del Pueblo
Guaraní (Pichanal)

Organizaciones
privadas
Asociación Regional
de Trabajadores en
Desarrollo
(ARETEDE)
Asociación para el
Desarrollo (ADE)
Acompañamiento
Social de la Iglesia
Anglicana del Norte
Argentino
(ASOCIANA)
ENDEPA
Fundación de
Derechos Humanos
Chaguar
Fundación para el
desarrollo en justicia
y paz (FUNDAPAZ)
Tepeyac
(Pastoral
Aborigen
del
Obispado de Orán)
Asociación para la
Promoción Integral
(API)
Centro Andino de
Desarrollo,
Información
y
Formación (CADIF)
Obra Claretiana para
el
Desarrollo
(OCLADE) FUNGIR
Nuevos Surcos

Redes
y
articulaciones
Encuentro Nacional
de Organizaciones
de Pueblos
Originarios por un
Estado Intercultural
Mesa de Tierras de
Salta
Foro por la Tierra

31

�PROVINCIA/
PUEBLOS
San Luis
Huarpe, Ranquel
Santa Cruz
Tehuelche,
Mapuche

Santa Fe
Mocoví , Toba,

Santiago del
Estero
Tonokoté , Vilela
Diaguita, Lule
Guaycurú,
Sanavirón
Tierra del Fuego
Selk’an

Tucumán
Diaguita, Lule

ORGANISMOS
PROVINCIALES

ORGANISMOS Y
PROGRAMAS
NACIONALES
PSA-PROINDER

ORGANIZACIONES
INDÍGENAS

Ministerio de Asuntos
Sociales
Secretaría de Derechos
Humanos

INAI
PROMER

Dirección Provincial de
Pueblos Originarios y
Equidad. Ministerio de
Desarrollo Social
Instituto Provincial del
Aborigen Santafesino

INAI
PSA-PROINDER
Universidad Tecnológica
Nacional (UTN)
Ministerio de Trabajo–
Dirección de Formación
Profesional y
Capacitación
INAI
PSA-PROINDER
U. Nac. Santiago del
Estero

Confederación
Territorial Mapuche
Tehuelche y de
Pueblos Originarios
(CTMTPO)
Organización
de
Comunidades
Aborígenes de Santa
Fé (OCASTAFE)

Secretaria de Derechos
Humanos.
Escribanía de Gobierno

INAI
Dirección de Pueblos
Originarios y Recursos
Naturales (SAyDS)
INAI
PSA-PROINDER
U. Nac. de Tucumán
Ministerio de Salud
Ministerio de Trabajo –
Dirección de Formación
Profesional y
Capacitación Dirección de

ORGANIZACIONES
PRIVADAS

REDES Y
ARTICULACIONES

REDAF

Asociación Amigos
del Aborigen
FUNGIR
Nuevos Surcos
ENDEPA

Che’Eguera

Encuentro Nacional
de Organizaciones
de Pueblos
Originarios por un
Estado Intercultural
Encuentro Nacional
de Organizaciones
de Pueblos
Originarios por un
Estado Intercultural
REDAF

Consejo de la Nación
Tonokoté Llatquio
Consejo Lule Vilela
de
Santiago
del
Estero

Encuentro Nacional
de Organizaciones
de Pueblos
Originarios por un
Estado Intercultural
REDAF

Unión de Pueblos de
la Nación Diaguita

Encuentro Nacional
de Organizaciones
de Pueblos
Originarios por un
Estado Intercultural
REDAF

32

�PROVINCIA/
PUEBLOS

ORGANISMOS
PROVINCIALES

ORGANISMOS Y
PROGRAMAS
NACIONALES
Pueblos Originarios y
Recursos Naturales
(SAyDS)
PROSAP
M. de Desarrollo Social

ORGANIZACIONES
INDÍGENAS

ORGANIZACIONES
PRIVADAS

REDES Y
ARTICULACIONES

33

�CAPÍTULO III
PROGRAMAS Y ACCIONES EN ARGENTINA
III. 1. Concepto de desarrollo en los pueblos indígenas: enfoque de derechos
humanos, el buen vivir y los planes de vida
La pobreza entendida desde indicadores económicos no refleja en absoluto el concepto
de “buen vivir” de los pueblos indígenas. La idea de “buen vivir” como alternativa legítima
de bienestar en equilibrio con la naturaleza y espiritualidad es un concepto que los
pueblos indígenas han construido desde sus propias formas de concebir el territorio. Un
enfoque que tienda a combatir la pobreza, sin asumir sus derechos, puede aumentar el
empobrecimiento y la marginación en la que viven por cuanto el problema radica en que
las políticas de la globalización los han despojado de sus territorios tradicionales, han
restringido o prohibido el acceso a sus recursos naturales, han resultado en el
quebrantamiento de sus comunidades y la degradación de su medio ambiente,
amenazando así su supervivencia física y cultural.
Los pueblos indígenas se expresan también a favor del desarrollo y el progreso. El
desarrollo y el progreso tienen un significado; son conceptos que implican sostener las
formas de vida tradicional: es poder sostener las propias instituciones, el régimen de
autoridades originarias, la cosmovisión, el sistema normativo, el sistema educativo, el
idioma, que es lo que también le da contenido y filosofía a la forma de vida; y
fundamentalmente, poder tener el control de los territorios. Sin duda, cualquiera de estos
elementos no tiene nada que ver con el desarrollo y el progreso que propone el modelo
económico que hoy se impone en nuestro continente.
La formulación de este enfoque, en América Latina se materializa en los llamados planes
de vida de los pueblos indígenas que pueden ser entendidos como la expresión de sus
intereses fundamentales, la visualización de su futuro, de su idea del territorio y, en
general, lo que se entiende como desarrollo pero comprendido desde su cosmovisión.
Los planes de vida se constituyen entonces en un instrumento político que permite
instaurar mecanismos de negociación, participación, concertación y control con las
instituciones y el Estado. Son una herramienta que permitirá el fortalecimiento de los
pueblos indígenas dentro de los procesos de legalización, protección y conservación del
territorio, establecimiento y promoción de sistemas sostenibles de producción,
fortalecimiento de los sistemas de derecho propio, cultura, política y recreación, además
de crear espacios donde los pueblos actúen con poder de decisión en temas de
desarrollo educativo basados en currículos interculturales y bilingües, el rescate de
sistemas tradicionales de salud al igual que el fortalecimiento organizativo en aspectos de
liderazgo, administración, planeación, gestión de proyectos y alianzas. Los planes de vida
fortalecen la búsqueda de soluciones a los problemas en armonía y respeto llevando a
los pueblos indígenas a reflexionar para así poder mirar con mayor propiedad los
problemas y de igual manera poder solucionarlos, conlleva además reconocer la
verdadera fuerza y la capacidad de contribuir en la construcción del desarrollo y
mejoramiento de la calidad de vida, con todo esto se supone una participación activa de
toda la comunidad o las comunidades y un compromiso general para asumir
responsabilidades en la toma de decisiones y emprender acciones concretas.
Los planes de vida se construyen en ámbitos rurales o con población más agrupada, si es
urbana. La problemática de los pueblos y comunidades que habitan en áreas urbanas
presenta mayor dificultad para su abordaje en lo referido al desarrollo integral; no en

34

�cuanto a los servicios básicos que deberían considerar la identidad en su abordaje (salud,
educación, etc.). Una de las razones, se vincula con las distintas posiciones que los
pueblos indígenas tienen con relación a estas poblaciones y sus organizaciones
comunitarias.
III. 2. Programas de organismos públicos
Con relación a los programas públicos y privados debe destacarse en primer lugar,
respecto del informe anterior,10 el aumento en la cantidad y calidad de la oferta así como
la profundización de las estrategias de intervención, más acordes con los derechos de los
pueblos indígenas. Para una caracterización de los principales programas de intervención
pública ver Cuadro Nº 7 y Anexo 14.
Uno de los avances tiene que ver con los montos invertidos y la cantidad de destinatarios.
Algunos indicadores son: el INAI invirtió $24.500.000 entre los años 2005-2008; el
PROINDER atendió durante su primera etapa a 6.819 familias indígenas, sobre un total
de 51.378 familias incorporadas al Programa; el PRODERNEA, de un total de 17.801
beneficiarios apoyó a 5.890 miembros de comunidades indígenas, es decir, una tercera
parte de los destinatarios; el Proyecto DCI invirtió más de $15.000.000 (2002-2006).
En cuanto a la oferta de programas públicos encontramos en jurisdicción nacional el
desarrollo, en algunos casos incipiente, de un enfoque específico cuando se trata de
generar políticas con los pueblos indígenas. Por ejemplo, en educación, además de los
programas de educación bilingüe e intercultural que se van dando en algunas provincias,
(Formosa, Santa Fe, Salta), la creación de una Coordinación Nacional específica, en el
ámbito del Ministerio de Educación de la Nación; en la Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sustentable, la Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales y en el
Ministerio de Infraestructura, la recientemente creada Dirección de Vivienda Indígena.
Asimismo, en programas nacionales que abordan políticas activas universales se
empiezan a desarrollar perfiles específicos cuando los destinatarios son los pueblos
indígenas. Por ejemplo, el Programa de Formación Continua del Ministerio de Trabajo,
Empleo y Seguridad Social y el Programa de Microcrédito del Ministerio de Desarrollo
Social de la Nación. En este orden, se destaca el trabajo desarrollado por la SAGPyA (a
través del PSA-PROINDER y el PRODERNEA) que constituye una de las experiencias
más importantes del país, por su alcance territorial, por sus múltiples desarrollos
institucionales atendiendo, en algunos casos, a las realidades de cada pueblo y por el
número y calidad de acciones realizadas.
En relación a la implementación de derechos constitucionalmente reconocidos se
destacan el Programa Nacional de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas –
Ejecución de la Ley Nº 26.160, así como, en torno a un recurso vital para las
comunidades como son sus bosques, la interpretación que, a demanda de las
comunidades del Pueblo Wichi, hiciera la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre
los alcances de la ley Nº 26.331.11 Si bien, en relación a ambas leyes deban señalarse las
dificultades estructurales para su implementación; entre las principales, la resistencia que
presentan las estructuras socio políticas y económicas que rigen las realidades
provinciales y el desconocimiento, por parte de los gobiernos provinciales, de los
derechos de los pueblos indígenas. En orden a la construcción de políticas públicas, se
destaca la política de la Administración de Parques Nacionales que se está construyendo
con distintas acciones y normativas: el co-manejo del Parque Nacional Lanín, la
constitución del Consejo Asesor de Política Indígena y la Declaración de Bariloche
10

GOLLUSCIO, Lucía: Los pueblos indígenas que viven en Argentina. Actualización del año 2002, 1a ed. - Buenos Aires:
Secretaría Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, 2008.
Ver Anexo 7 in fine.

11

35

�(2007), entre otras.
En relación al modelo de intervención en una política pública respetuosa del derecho de
los pueblos originarios, se resalta un cierto consenso acerca de que el trabajo con las
comunidades debe plantearse necesariamente a partir de sus autoridades y sus
organizaciones tradicionales a fin de fortalecer la estructura que articula y sostiene su
sistema de vida, garantizar la equidad en la participación y de respeto a sus culturas
(INAI, PSA-PROINDER en Salta y Formosa, PRODERNEA). Ello, sin perjuicio de que
luego las acciones puedan focalizarse en familias o subgrupos. Las intervenciones
públicas que abordan las comunidades sólo desde las necesidades individuales o
familiares las fragmentan y suelen dejar como resultado final conflictos intracomunitarios
de difícil resolución y niveles de desconfianza para futuras intervenciones externas.
Más aún, el INAI – en algunas provincias y en algunos programas y proyectos- y el PSASalta van construyendo modelos de intervención que asumen la estrategia organizativa –
organizaciones territoriales de segundo y tercer grado- que van generando las
comunidades, como por ejemplo, el modelo de intervención que el PSA ha desarrollado
junto con la Organización de Comunidades Aborígenes de Nazareno y el Municipio de
Nazareno en la provincia de Salta; el Programa de Fortalecimiento Comunitario y Acceso
a la Justicia (Tucumán, Río Negro, Formosa y Neuquén); el Programa de
Acompañamiento de Comunidades Indígenas (PACI) en las provincias de Neuquén,
Tucumán y Mendoza, ambos desarrollados por el INAI. También el Proyecto Desarrollo de
Comunidades Indígenas (DCI) se planteó un modelo institucional con plena participación
indígena y el trabajo territorial con las organizaciones que tenían unificada y registrada la
personería jurídica (Finca Santiago, Quilmes, Amaicha del Valle) o conformaron consorcios
para este fin (Comunidades del Pueblo Mapuche en Pulmarí, Neuquén). Cabe destacar que
este modelo planteado como piloto ha tenido un desarrollo exitoso que sin embargo, no ha
sido replicado aún por ningún programa público en su integralidad.
Como resultado de estas experiencias de los pueblos indígenas debe señalarse el proceso
de descentralización del INAI en unidades regionales, que incluye la incorporación de
miembros de las comunidades como referentes en los equipos técnicos. Se subraya, en
algunas delegaciones, como Tucumán y Misiones, que “el tiempo y los resultados
acompañaron el proceso de generación de confianza entre el organismo y las
comunidades”.
Un tema que requiere profundización es la estrategia de intervención que busca la
articulación con el campo campesino. En las provincias en que interviene el PSA con
comunidades indígenas, hay prácticas diferentes que requieren una evaluación. La
cuestión atraviesa también a las organizaciones indígenas y a las ONGs que las
acompañan.
Con relación al financiamiento y administración y la asistencia técnica de los proyectos
ver este capítulo acápite III.5.

36

�Cuadro Nº 7: Caracterización de algunos programas de intervención pública
ASPECTO/
PROGRAMA

INAI

DCI

Modelo institucional

Dirección Nacional
Consejo de
Participación
Indígena
Constitución del
Consejo de
Coordinación

Cogestión:
Consejo Consultivo,
Coordinación
Nacional,
UML,
Promotores
indígenas.

Modelo de
intervención

Demanda de las
comunidades y
organizaciones
Modelo en revisión

Integral a partir de un
diagnóstico

Sujeto

Comunidades /
organizaciones
indígenas.
Desarrollo con
identidad,
fortalecimiento
comunitario,
acceso a la justicia,
educación, cultura
regularización
dominial

Tipo de proyectos

12

12

Comunidades/*
organizaciones
indígenas
Fortalecimiento social
y cultural de las
comunidades
indígenas
Aprovechamiento
sostenible de los
recursos naturales

PSA- PROINDER
SALTA

PSA-PROINDER
FORMOSA

PSA CHUBUT

Unidad de
Coordinación
Provincial:
Representación
indígena
Unidad Provincial
ampliada (más de 40
representantes de
organizaciones y
grupos, gran número
indígena)
Integral
Específico por
pueblos;
estrategia campesino
indígena

Subprograma
Aborigen
articulado con ONGs

Estructura del PSA
sin distinción
campesino –
indígena

Integral.
Estrategias
regionales
No se propone
articular con
campesinos
Comunidades*

Apoyo a la
producción

Identificación de
comunidades;
apoyo al desarrollo:
seguridad territorial
y producción

Grupos

Comunidades*

Defensa del territorio:
Productivo;
Infraestructura
comunitaria,
Mujer (F)
Estrategia indígena

Infraestructura para
la producción
Mujeres

diversificación de la
producción ;
aprovechamiento
de los recursos
infraestructura
(agua)

Comunidades*
/organizaciones
indígenas
Autoconsumo;
Productivo;
Infraestructura
comunitaria,
Mujer (F); Jóvenes
cultural y socio
organizativo:
Estrategia indígena

PRODERNEA
CENTRALIZADO
Unidad de
Ejecución Central

Los proyectos pueden tener como destinatario un subgrupo pero se requiere que la solicitud la suscriba la Comunidad.

37

�Caracterización de algunos programas de intervención pública (cont.)
Aspecto/
Programa
Financiamiento

INAI

DCI

Subsidio

Administración

Comunidades y
organizaciones;
supletoriamente
ONGs/Municipios
Articulada con
organismos y
programas

Subsidio
Fondo rotativo (Torna
vuelta)
Comunidades/
Organizaciones

Asistencia Técnica

Capacitación

Seguimiento

Articulación

13

En los proyectos;
nueva estrategia:
desde el INAI en
territorio
INAI
Convenios con los
principales
organismos y
programas (PSA,
INTA, Salud)
Consejo de
Coordinación

Elegida por la
comunidad
Promotores indígenas

UML/Coord. Nacional
Dificultad con los
gobiernos
provinciales; poca
participación ONGs

PSA- PROINDER
SALTA
Crédito (devolución
comunitaria)
Subsidio (C y F)
Comunidades/ONGs

PSA-PROINDER
FORMOSA
Crédito (devolución
trueque)
Subsidio
Comunidades

Crédito para insumos;
subsidio para
infraestructura
Grupos

PSA/ONGs
Continua//
Multidisciplinaria
Estrategia indígena
Continua, supera
lógica de trabajo por
proyecto
PSA

ONGs definidas con
trayectoria en las
comunidades

PSA- PROINDER (sin
diferenciación con
población criolla

ONGs, instancias
estatales y espacios
políticos (Foro
Salteño por la Tierra,
entre otros)

PSA CHUBUT

Específica y continua

ONG (CECAZO);+
articulación con UCP
Difícil articulación con
gobierno provincial:

PRODERNEA
Centralizado
Subsidio;
13
fondo rotatorio
Comunidades (sin
pago de asistencia
técnica en Chaco y
Formosa)
Técnicos en terreno,
formados por el
Programa
Por los técnicos;
Excepción
Proyectarte

PSA

Unidad Provincial

Comunas rurales,
escuelas, INTA,
municipios
Más estable con INAI
y MDS

Con organismos
provinciales
específicos

Solo en Proyecto Dos Mazorcas de Maíz para Diez Comunidades Aborígenes de Nueva Pompeya. (Chaco), en lo referido a las cabras.

38

�Cuadro Nº 7: Caracterización de algunos programas de intervención pública (cont.)
ASPECTO/
PROGRAMA

PROGRAMA
SOCIAL DE
BOSQUES
(PROSOBO)

BOSQUE MODELO

PROGRAMA DE
SERVICIOS
AGRÍCOLAS
PROVINCIALES
(PROSAP)

PROYECTO
FORESTAL DE
DESARROLLO
(PFD)

PROYECTO DE
ENERGÍAS
RENOVABLES
PARA MERCADOS
RURALES
(PERMER)
Programa Mohair
LINCA (mejora
calidad de lana)
Unión para la
comercialización de
lana
Club de Madres
Feria de Nahuel Pan

Algunos proyectos

Provisión de Agua en
Comunidades
Aborígenes (Con
PSA-APCD)
PACI
PRATPAJ
Convenios Programa
RETECI

Cogestión Parque
Nacional Lanin
Manejo de pasturas
Torna-vuelta
Manejo de aguas
Ecoturismo

Unidad de gestión
local en Nazareno
asociado con la
OCAN;
Radio FM: Voz con
Identidad en Aguaray

Cultivos Bajo Monte,
implantación de
pasturas, cultivos de
autoconsumo frutales
y domesticación de
plantas locales.
Provisión de Agua en
Comunidades
Aborígenes

Modelo institucional

Unidad Ejecutora y
convenios de
ejecución con
municipios, ONGs,
instituciones
confesionales,
cooperativas,
sindicatos o
comunidades.

Alianzas sectoriales
con agencias
estatales nacionales y
provinciales, ONGs,
universidades,
municipios y
comisiones de
fomento; colegios
profesionales

Unidad ejecutora y
Convenio con las
provincias

Unidad Ejecutora
Central y convenios

Unidad de
Coordinación de
Proyecto (UCP).
Componente
Indígena, Marco de
Planificación para
Pueblos Indígenas.

Modelo de
intervención

Generación de
empleo permanente
en sector primario
Aumento del área
forestada nacional
Participación
comunitaria

Gestión integral de
recursos naturales
con base
participativa.
Alianzas estratégicas
para la inclusión
social
Trabajo en red

Obras de
infraestructura
productores
agropecuarios

Participación,
organización y
capacitación con
protagonismo de los
grupos; gradualidad
procesos, apoyo
técnico
interdisciplinario.

Suministro de energía
a poblaciones
dispersas para el
desarrollo productivo

PROGRAMA
SOCIAL EN
FRONTERAS
ARGENTINAS
(PROSOFA)

Miel de la Tierra
(Chaco),
Dos Mazorcas de
Maíz para Diez
Comunidades
Aborígenes de Nueva
Pompeya;
Integración Apícola y
“NE’ ETAXAT SA
YME’O” (El agua que
nunca termina)
Unidad de
Coordinación

Mejorar la calidad de
vida de la población
con NBI que habita
en los departamentos
fronterizos

39

�ASPECTO/
PROGRAMA

PROGRAMA
SOCIAL DE
BOSQUES
(PROSOBO)

BOSQUE MODELO

PROGRAMA DE
SERVICIOS
AGRÍCOLAS
PROVINCIALES
(PROSAP)

PROYECTO
FORESTAL DE
DESARROLLO
(PFD)

Comunidad (18
familias sobre 30)
Sistemas productivos
sustentables en áreas
degradadas mediante
incorporación de
árboles o
jerarquización de
prácticas forestales.
Cierre y deslinde de
las tierras
Subsidio

Sujeto

Comunidades

Comunidades

Tipo de proyectos

Desarrollo
agroforestal; viveros,
seguridad alimentaria.

Manejo sustentable
de ecosistemas
forestales

Establecimientos
Rurales, familias
Administración y
manejo de recursos
hídricos e
infraestructura básica
(caminos,
electrificación rural)

Financiamiento

Subsidio de hasta $
50.000

Subsidio en especie

Subsidio

Administración

Comunidades
indígenas en algunos
casos y otros por
municipios o ONGS

Asistencia Técnica

ONGs

ONGs/ Universidad

Capacitación

Por proyectos

ONG

Ente provincial
competente

Prevista en algunos
proyectos

PROYECTO DE
ENERGÍAS
RENOVABLES
PARA MERCADOS
RURALES
(PERMER)
Pobladores aislados

PROGRAMA
SOCIAL EN
FRONTERAS
ARGENTINAS
(PROSOFA)

Comunidades

Suministro de servicio
eléctrico y térmico
con fuentes de
generación no
contaminantes
(solar/eólica)

Obras de salud,
saneamiento básico,
agua potable, obras
en educación, centros
de uso comunitario y
capacitación para el
uso y mantenimiento
de las obras.

Subsidio para
equipamiento inicial.
Luego, abono de
tarifa mensual

Subsidio

ONG (FUNDAPAZ)

Autoridad competente
provincial

Comunidades
indígenas, municipios
y ONGS

FUNDAPAZ

Unidad de
Coordinación
Difusión y
capacitación con
material en lengua
originaria si fuera
posible

FUNDAPAZ, sobre la
base del
protagonismo grupal

40

�Caracterización de algunos programas de intervención pública (cont.)
ASPECTO/
PROGRAMA

PROGRAMA SOCIAL DE
BOSQUES (PROSOBO)

Seguimiento
Articulación
Algunos
proyectos

BOSQUE MODELO

PROGRAMA DE
SERVICIOS
AGRÍCOLAS
PROVINCIALES
(PROSAP)

PROYECTO
FORESTAL DE
DESARROLLO
(PDF)

Consorcio ad hoc
Municipios, Asociaciones
y ONGs
Comunidad
El
Retiro
(Santiago del Estero):
Desarrollo agroforestal
Comunidad Aborigen de
Tafna (Jujuy): Forestando
Yavi
Federación Junta Unida
de Misiones (Chaco):
conservación y producción
de
alimentos
para
Comunidades QOM
FUNDALTES: Promoción
de Brea para el Desarrollo
de Comunidades Wichi y
Criollos
del
Chaco
Salteño;
Comunidad Mbyá Guaraní
"Marangatu" (Misiones):
Monte Comunidad Mocoví
"Kotapik" (Santa Fe):
vivero forestal"

Con todos los
actores involucrados
Bosque Modelo
Formoseño (BMF):
Comunidades del
Pueblo Wichi:
Apicultura en el
Monte
Comunidad del
Barrio Toba
Comle’ec:
Fortalecimiento al
Desarrollo
Productivo
Comunitario (bosque
nativo,
diversificación
productiva, agua
potable)

PROYECTO DE
ENERGÍAS
RENOVABLES
PARA MERCADOS
RURALES
(PERMER)
Unidad de
Coordinación

PROGRAMA
SOCIAL EN
FRONTERAS
ARGENTINAS
(PROSOFA)

Instalación de
Sistemas
Fotovoltaicos, de
Sistemas Eólicos,
Construcción de
Minicentral de
Generación Diesel y
de Minicentrales
Térmicas

Convenio con OCAN
(Salta): complejo
multiuso – albergue
Organización
Indígena Guaraní:
construcción de
baños para hogares
de Misión San
Francisco.
Convenio con
Municipalidad de
Embarcación:
provisión de agua
potable para
Comunidad Misión
Chaqueña.
Municipalidad
de
Nazareno:
Planta
depuradora compacta
y ampliación de red
cloacal.

INAI
Electrificación Rural
(Neuquén): aprox.
3500 personas: 73%
mapuche.
Saneamiento Hídrico
y Desarrollo
Productivo de la
Línea Tapenagá
(Chaco) , involucra a
comunidad de aprox.
3400 personas (850
familias)

Apoyo a pequeños
productores para la
conservación
ambiental. (cierre
parcial de sus tierras;
mejora reservorio de
agua; cierre represa,
permite plantar
algarrobo, chañar,
mistol)

41

�III. 3. Intervenciones públicas en las provincias
En relación a los programas provinciales específicos para comunidades indígenas, no se
han relevado intervenciones, con excepción de algunas acciones vinculadas a la vivienda y
a la artesanía.
En cambio, sí se han identificado acciones –especialmente técnicas- de organismos
provinciales para el desarrollo de proyectos gestionados por las comunidades, que en este
último tiempo han sabido generar capacidad de identificar actores, articular acciones y
acordar aportes con organismos y programas. Se destaca la experiencia de los pueblos
Diaguita y Lule en la provincia de Tucumán que articula aportes de programas nacionales y
agencias gubernamentales y no gubernamentales provinciales. Para una caracterización de
otras intervenciones en las provincias de Formosa y Chaco ver Anexo 15.
III. 4. Programas de desarrollo de intervención privada
Las intervenciones privadas, en la mayoría de los casos, trabajan a partir de los programas
propuestos desde el Estado nacional. Por ello, y a modo de ejemplo, se han relevado sólo
las acciones de algunas a fin de caracterizar el modelo de intervención. Ellas son: OCLADE
y FUNDAPAZ. Además la experiencia de trabajo de una organización indígena de nivel
nacional –la ONPIA- con un proyecto de turismo con identidad con financiamiento
internacional.14
III.5. Conclusiones sobre financiamiento y administración de fondos y asistencia
técnica
III.5.1. Financiamiento y administración de fondos
La estrategia de financiamiento, en casi todos los casos, ha sido el subsidio, con
importantes aportes de las comunidades, principalmente, en mano de obra. Algunas
experiencias muestran la eficacia de la complementariedad de programas en algunos
proyectos (por ejemplo entre el INAI y el Ministerio de Trabajo en un proyecto de riego en
la Comunidad Amaicha del Valle en la provincia de Tucumán).
Los programas o proyectos con financiamiento a través de créditos, son menos usuales.
En el marco del Proyecto DCI en el Pueblo Diaguita que habita en la provincia de
Tucumán se ha desarrollado un Fondo Rotatorio para artesanos y otro para agricultores,
que ha trascendido al programa inicial y se proyecta como un elemento organizativo para
la producción. Estas mismas comunidades se están integrando al Programa de
Microcrédito del Ministerio de Desarrollo Social. También, y con el apoyo de una ONG
(OCLADE), se destaca la experiencia de los minibancos administrados por comunidades
del Pueblo Kolla que habita en las provincias de Salta y Jujuy. Con relación a los créditos
para autoconsumo y seguridad alimentaria, tienen como destinatarios a grupos y no a
comunidades, y se requiere una evaluación específica en cada una de las provincias –no
realizada en este informe-, por las distintas realidades que tienen, a veces, los mismos
pueblos en distintas provincias.
En la administración de los fondos de los proyectos se viene generando una línea de
trabajo a favor de que sean las propias comunidades las responsables de la tarea. Ello
tiene alguna variable en el caso del PSA y PRODERNEA en relación a que las
comunidades administran los fondos del proyecto, excluido el pago de la asistencia
técnica. En algunos proyectos impulsados desde el INAI (Pueblos Mapuche y Diaguita) y
en el Proyecto DCI se ha ido realizando la experiencia de administración de la totalidad
de los fondos (incluida la asistencia técnica) con buenos resultados. El Proyecto DCI
14

Ver Anexo 16.

42

�administró más de 15 millones de pesos y ha cerrado satisfactoriamente su gestión. El
INAI, en la Patagonia, ejecuta todos los proyectos desde el año 2003 con la administración
directa de las comunidades. En el PACI y también en el Programa de Acceso a la Justicia
en las provincias de Tucumán, Neuquén, Río Negro se está dando una experiencia de
administración conjunta de los fondos entre varias comunidades.
Sin embargo, la experiencia de administración de los fondos por las mismas
comunidades, aún en el INAI, no se repite para las comunidades que habitan en otras
áreas del país. Son muchos los proyectos en los que esta responsabilidad la llevan
adelante las ONGs, entre otras razones, por problemas con la personería jurídica de las
comunidades, dificultades técnicas y culturales para el manejo de la documentación, falta
de infraestructura adecuada para hacerlo, dificultad para priorizar el uso de los fondos
frente a las necesidades más acuciantes y manejo paternalista por parte de las ONGs. El
tema se une al de la asistencia técnica y al rol que deben jugar las ONGs con relación a
seguir aportando sus conocimientos y permitir el protagonismo de las comunidades y que
puede encontrar una diagonal en el fortalecimiento de las organizaciones de segundo
grado que pueden generar capacidades para resolver algunas de las dificultades
enunciadas.
III.5.2. Asistencia técnica
El volumen y calidad de programas ha permitido constituir un grupo de técnicos
capacitados en el trabajo con las comunidades, muchos de los cuales han incorporado la
dimensión de interculturalidad. El PSA, el Pro Huerta, el DCI y algunas ONGs (Hueché,
FUNDAPAZ, OCLADE) están en esta situación. Algunos técnicos rotan a veces su
inserción institucional, pero mantienen su acompañamiento a las comunidades. La
asistencia técnica empieza a ser seleccionada por los destinatarios. Finalmente, se han
incorporado miembros de las comunidades en tareas técnicas que requieren saberes
específicos y como capacitadores (Fundación Hueché, PSA-Salta, DCI, INAI).
Un modelo de asistencia técnica que se destaca por su eficacia y que se une a la
necesidad de un enfoque comunitario territorial es la asistencia técnica continua, como se
da en el PSA, en las provincias de Salta y Formosa y se dio en el Proyecto DCI.
A pesar de los avances que suponen las consideraciones realizadas, la participación de
los pueblos indígenas en la construcción de las políticas públicas y en los programas que
se desarrollan en relación a ellos sigue siendo muy deficiente. Entre las excepciones se
enumeran: la constitución del Consejo de Participación Indígena (CPI) en el ámbito del
INAI, el Proyecto DCI, la Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales del
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el PSA con sus modelos
de cogestión en Formosa y Salta y algunas políticas de la APN (cogestión del Parque
Nacional Lanín y CAPI).
Las articulaciones con organismos públicos y privados marcan uno de los avances que se
han ido operando en este tiempo, no solo desde las comunidades sino desde los
organismos públicos y privados. Así es notable la articulación de tareas entre el INAI y
algunos proyectos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (ex SAGPyA), en
particular, el PSA. Ello va mostrando el camino hacia una política pública intercultural
que, convocada por el INAI y respetando los saberes y competencias específicas de los
distintos ministerios públicos, permita una visión integral de la problemática y las
intervenciones.

43

�CAPITULO IV
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Las conclusiones y recomendaciones tienen que ver con la necesidad de generar
procesos de participación que tengan carácter institucional en los niveles regionales,
provinciales y nacional, a fin de posibilitar una política de desarrollo fundada en derechos,
que tienda a abordajes integrales que permitan la formulación de planes de vida en base
al concepto de buen vivir, sobre la base del control del territorio por las comunidades y
organizaciones de los pueblos indígenas. En esta etapa es importante articular con INAI y
la implementación de la Ley 26.160.

Se requiere la construcción de una política de interculturalidad que desnaturalice las
asimetrías de poder y que, al interior de los organismos del Estado permita adecuar los
procedimientos administrativos. Finalmente el necesario protagonismo de los pueblos y
comunidades requiere del reconocimiento de las organizaciones territoriales que se van
dando los pueblos originarios del país en los diferentes niveles local, provincial y
nacional.

44

�Cuadro Nº 8: Logros, dificultades y recomendaciones
ASPECTO

-

-

DERECHO
-

-

POLÍTICAS

-

-

-

LOGROS
Marco jurídico
federal
excepcional,
más
jurisprudencia
Ley Nacional
Nº 26.160 y
prórroga hasta
noviembre
2013 (Ley
Nacional Nº
26.554Programa de
relevamiento
territorial de las
comunidades
indígenas
Ley Nº 26.331 y
Sentencia de la
Corte de
Justicia de la
Nación
s/desmonte
(marzo 2008)
Nuevo marco
normativo para
las áreas
protegidas y
política de la
Administración
de Parques
Nacionales

Proceso en
construcción de
participación de
los Pueblos
Indígenas en el
INAI (CPI,
Consejo de
Coordinación)
Visibilización de
la temática
indígena en los
distintos
organismos
nacionales y
provinciales
Algunas políticas
nacionales
incluyentes

DIFICULTADES
- Legislaciones
ambientales y
sobre recursos
naturales
desconocen los
principales
derechos de los
pueblos indígenas
(minera,
ambiental,
forestal, etc.)
- Desconocimiento
del marco
normativo
específico por
jueces y abogados
- Normas y
prácticas
inconstitucionales
de las provincias
(Chaco, Salta,
Formosa,
Misiones,
Neuquén) con
relación a la
personería
jurídica, a la tierra
y a los recursos
naturales.

-

-

-

-

Reformas
macroeconómicas
promovidas por
agencias
internacionales de
desarrollo y
programas (ej.
IIRSA).
Políticas que no
garantizan los
territorios
indígenas, sus
recursos y el
ambiente.
Violencia de
hecho y ausencia
de mecanismos
eficaces de
acceso a la
justicia
Problemas con los
gobiernos
provinciales para

-

-

-

-

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
Adecuación del marco
jurídico al derecho
indígena, en especial:
consulta y participación
que incluye el fijar las
prioridades para el
desarrollo; legislaciones
ambientales, mineras y de
áreas protegidas; el libre
consentimiento
fundamentado previo.
Procedimiento para la
instrumentación del
reconocimiento
constitucional de la
posesión y propiedad
comunitaria indígena;
Creación de la figura del
Defensor del Pueblo
Indígena.

Representación real de
las organizaciones
aborígenes en todos los
niveles de decisión de la
política de desarrollo rural
integral del estado
nacional y de los estados
provinciales.
Políticas para el uso
racional de los recursos
naturales respetando las
pautas culturales de los
pueblos originarios
Políticas para los
indígenas que viven en
centros urbanos
Mayor representación
indígena en el INAI; con
administración mayoritaria
indígena.
El INAI debe ser un
organismo
descentralizado con

45

�ASPECTO

LOGROS

-

DIFICULTADES
la titularización de
las tierras
Prácticas
clientelistas y
asistencialistas de
los gobiernos
provinciales.

-

-

-

RECOMENDACIONES
centros de atención
regionales.
Aumento del presupuesto
del INAI.
Delinear políticas
integrales en conjunto con
los institutos aborígenes
provinciales.
La Secretaria de
Agricultura debería contar
con un área específica
con financiamiento propio
y modalidad flexible,
destinados a fortalecer las
organizaciones rurales y
periurbanas de los
pueblos originarios.
Políticas de desarrollo
rural (educación, salud,
producción, vivienda,
cultura) que tengan en
cuenta la problemática de
la mujer aborigen.

46

�ASPECTO
ORGANIZACIÓN
Y
PARTICIPACIÓN

-

-

-

-

LOGROS
Algunas
comunidades han
logrado
organizarse con
diferentes formas,
ya sea consejo,
comisiones,
asambleas…
Organizaciones
territoriales
indígenas fuertes
(de primer y
segundo grado):
Confederación
Mapuche, Unión
de Pueblos de la
Nación Diaguita,
Interwichí,
Qullamarka,
Federación
Pilagá, OCAN,
OCAV, entre
otras. Y a nivel
nacional el
Encuentro de
Organizaciones
de los Pueblos
Indígenas
Registro de
personería
jurídica de
muchas
comunidades
según su
organización
tradicional.
Experiencia en
metodologías
participativas y en
participación
social.

-

-

-

-

-

-

DIFICULTADES
Ausencia de un
Registro de
Organizaciones de
los Pueblos
Indígenas a nivel
nacional y
provincial;
Políticos que no
permiten fortalecer
la organización
(presencia de
punteros).
Iglesias que no
tienen respeto por
la organización de
la comunidad.
No hay una buena
representatividad,
(dirigentes que
participan en los
lugares de
decisión en
política aborigen
pero no
representan a
organizaciones
sino a partidos
políticos).
Algunas
instituciones que
nuclean
aborígenes no los
representan
legítimamente,
como el ICA
(Instituto de
Comunidades
Aborígenes) de
Formosa.
Impedimentos
diversos para

-

-

-

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
Reconocimiento de los
pueblos como sujetos
políticos y fortalecimiento
de su capacidad de
autogestión.
Registro de las
organizaciones territoriales
de segundo y tercer grado
y de otras formas
organizativas sectoriales.
Acordar los lineamientos
de la participación
indígena y su carácter
(vinculante o no).
Respeto por las
organizaciones de los
pueblos indígenas al
establecer los
mecanismos y
procedimientos de
participación.
Establecer mecanismos
claros de consulta y
participación con recursos
económicos previstos
previamente y destinados
a ese efecto.
Articulación de los trabajos
con el Consejo de
Participación Indígena
(CPI) y el INAI.
Crear un área específica
dentro de los gobiernos
provinciales, con la
participación legítima de
los pueblos originarios,
destinada a reglamentar y
otorgar soluciones a los
problemas de tierra y
recursos naturales que
afectan a las comunidades
y sus organizaciones.

47

�ASPECTO

LOGROS
Experiencias de
trabajos en el
Estado y de
articulación con
políticas sociales.
- Participación
institucional: Foro
de Pueblos
Indígenas,
Consejo de
Participación
Indígena, Unidad
de Coordinación
Provincial del
PSA en Formosa
y Salta; Consejo
Consultivo de los
planes Jefas y
Jefes de Hogar
en algunos
municipios.
- Asesoramiento,
apoyo y
acompañamiento
por parte de
organismos
públicos y
organizaciones
no
gubernamentales
.

-

TERRITORIO

- Defensa de los
derechos (freno
de desalojos y
desmontes)
- Mejora del acceso
a la justicia:
talleres, programa
de acceso a la
justicia, ONGs de
apoyo; creación
de la Asociación
de Abogadas y
Abogados de
Derecho Indígena
(AADI) con apoyo
de las
organizaciones
indígenas.
- Registro de títulos
de propiedad de
algunas
comunidades.
- Consideración de
los territorios en el
Programa de
Relevamiento

-

-

-

-

-

-

-

DIFICULTADES
obtener la
personería jurídica
provincial.
Clientelismo y
caudillismo político
que busca
corromper a
algunos dirigentes
comunitarios o
representantes de
los pueblos. El
gobierno compra
dirigentes de los
diferentes
pueblos.
Tensiones y
conflictos a nivel
de pueblos,
organizaciones y
comunidades.

Falta de control
sobre el territorio:
ingreso de
empresas públicas
y/o privadas,
nacionales o
extranjeras sin
consulta previa.
Falta de respaldo
gubernamental
ante la entrada de
usurpadores, por
intereses propios.
Amenazas por
parte de
empresarios,
usurpadores,
jueces, fuerzas de
seguridad
provinciales y
nacional.
Falta de
respuestas por
parte de los
gobiernos y
organismos de

-

-

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
Respeto a la organización
y autoridades
comunitarias.

Titulación de tierras en
base al reconocimiento de
la posesión tradicional:
con adecuación a las
necesidades (entrega de
otras aptas y suficientes),
incluidos terrenos urbanos
que ocupan los indígenas.
Ejecución del Programa
de Relevamiento Territorial
en forma articulada con el
ordenamiento de los
bosques nativos
Reconstitución del
territorio tradicional
autosustentable
Puesta en marcha de
procedimientos y
programas de asistencia
técnica y financiamiento
para los procesos de
instrumentación del
reconocimiento territorial.
Construcción de una
política articulada e
intercultural que de

48

�ASPECTO

LOGROS
Territorial de
Comunidades
Indígenas
(RETECI, INAI)
-

-

-

-

DIFICULTADES
derechos
humanos ante los
reclamos de los
pueblos
originarios.
Falta de controles
ambientales
Ausencia de
diagnósticos de
fondo sobre el
territorio del
pueblo que
permita una
planificación
estratégica.
Falta de agua.
Infraestructura
física y
comunitaria.
Falta de apoyo
para el arraigo de
los jóvenes.
En algunas
provincias el
gobierno no quiere
otorgar los títulos
de propiedad en
forma comunitaria.

-

-

-

-

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
solución a los derechos
básicos (agua, salud,
vivienda y educación)
Intervención del Estado
frente al impacto sobre el
medio ambiente y los
recursos naturales de
políticas y empresas
agropecuarias, mineras,
hidrocarburíferas,
forestales.
Prohibición del uso de
agroquímicos en tierras
aledañas a las
comunidades, que afecta
al medio ambiente y la
salud de la gente.
Prohibición de desmontes
en tierras indígenas y
autorización de los usos
tradicionales.
Situar la problemática de
la tierra, como sustento y
base de toda política
productiva
Limitar la concentración
de tierras en pocas
manos,
Evitar que las obras
públicas y privadas
inconsultas afecten el
territorio de las
comunidades.
Reconocimiento del
derecho a la consulta, la
participación y el libre
consentimiento
fundamentado previo, en
caso de obras y/o
explotaciones.
Reubicación de los
pobladores criollos que
habitan en las tierras de
las comunidades.

49

�ASPECTO

DISEÑO Y
EJECUCIÓN
DE
PROGRAMAS
Y
PROYECTOS

LOGROS

- Miembros de las
comunidades
formados y
capacitados para
cumplir roles
técnicos en
diversos proyectos.
- Aprendizaje en el
trabajo grupal y
comunitario.
- Criterios técnicos
para la
planificación,
ejecución y
evaluación de
proyectos
- Asistencia técnica
con capacidad
intercultural.
- Articulación con
algunas ONGs que
entienden el
cambio de rol en
pro del
protagonismo
indígena.
- Centro de
tecnología para
pequeños
productores (INTA:
Jujuy, Formosa,
Buenos Aires).

DIFICULTADES

- Ausencia de
mecanismos de
consulta y
participación
- Falta de recursos
económicos y
técnicos para la
preinversión
- Ofertas enlatadas
(proyectos,
montos, tiempos)
- Dificultades
cuando llegan
técnicos con
“paquetes” de
propuestas sin
estudio de la
comunidad.
- Marco
administrativo
jurídico:
desconoce la
interculturalidad y
la realidad de los
pueblos. Por
ejemplo: la
emisión de
facturas. El recibo
indígena
propuesto por el
INAI no siempre
funciona porque
no es aceptado
por los
programas.
- Con el
asistencialismo
estatal y el
desembolso
económico directo
a las
comunidades
indígenas se
pierde la visión
indígena en los
temas
relacionados con
la propiedad, la
producción, el
agua y los
sistemas de riego.
- Los proyectos
llegan solo a
comunidades
consolidadas y
con mayor
visibilidad por

RECOMENDACIONES

-

-

-

-

-

-

-

-

-

Instalar una política de
desarrollo en base a
derechos.
Enfoque territorial del
desarrollo: el buen vivir y los
planes de vida.
Fortalecer la capacidad de
autogestión de los pueblos
indígenas.
Visibilizar el rol de los
pueblos indígenas en el
manejo de ecosistemas
frágiles y conservación de la
biodiversidad.
Articular con otras entidades
para buscar soluciones de
fondo además de lo
productivo en agua,
vivienda, salud, educación,
industrialización de la
producción.
Construir una alternativa
viable que permita producir y
comercializar productos
agropecuarios teniendo en
cuenta la competencia con
los otros sectores
reglamentando los controles
bromatológicos y exenciones
y/o reducciones impositivas
a las comunidades
indígenas.
Financiar técnicos y
delegados indígenas.
Apoyar la exportación de
productos indígenas.
Interculturalidad en los
procedimientos
administrativos del estado
Revalorizar y garantizar el
conocimiento tradicional
Financiar proyectos
innovadores.
Incluir indígenas urbanos,
mujeres y jóvenes.
Financiar directamente a las
comunidades a través de
sus legítimas autoridades y
no a grupos internos, ya
que pueden generarse o
agudizarse conflictos
internos.
Los proyectos o programas
deben partir de la revisión de
las experiencias previas e
incorporar esos resultados
en sus propuestas.

50

�ASPECTO

LOGROS

-

-

-

-

DIFICULTADES

RECOMENDACIONES

experiencias
previas.
En los proyectos y
programas rurales
se considera que
el beneficiario es
un actor
homogéneo. Es
necesario que se
reconozca la
existencia de un
sujeto rural
distinto.
En los Manuales
Operativos no se
indica cómo
trabajar con los
pueblos
indígenas.
No se tiene en
cuenta la
concepción del
tiempo de las
comunidades
indígenas (por
ejemplo el que
ocupan en
actividades como
la pesca, la caza)
cuando se articula
el trabajo entre
ellas y los
técnicos (que
responden al
tiempo que
impone el
proyecto).
Discontinuidad de
las políticas

Diseminar la experiencia
aprendida.
Establecer los mecanismos
de implementación de los
principios básicos
(interculturalidad, consenso
y participación, gradualidad
e integralidad) en forma
clara, por escrito y con
derecho a veto.
Organizar un equipo de
técnicos indígenas rurales
para que sean integrados a
la discusión de los
proyectos.
Identificar las comunidades
destinatarias de los
programas con las
organizaciones territoriales
indígenas además del INAI.
Incorporar entre los gastos
elegibles la compra de
mercaderías para ayudar a
la mano de obra necesaria
para concretar las obras,
movilidad para realizar
gestiones y gastos
operativos y administrativos.
Capacitación orientada a las
organizaciones indígenas,
revisando las formas en las
que se les transmiten sus
derechos.
Capacitar a los agentes de
las instituciones del estado
sobre los derechos de los
pueblos indígenas y los
procedimientos
administrativos que permitan
su adecuado ejercicio
(poder ejecutivo y judicial).

-

-

-

-

-

-

51

�ASPECTO
EDUCACIÓN

LOGROS
- En algunas
provincias hay
escuelas indígenas,
o se implementó la
modalidad bilingüe.
Ej. Ingeniero Juárez
(Formosa, 1993,
modalidad bilingüe
(wichí), reconocida
por el Ministerio de
Educación; Escuela
secundaria de
niños de los
Pueblos Wichí y
Toba, junto con la
educación
tradicional. Se
están proyectando
otras carreras
universitarias y
terciarias bilingües.
Se les enseña a los
niños a partir de su
cultura y de su
entorno, utilizando
para la educación
palabras, plantas y
animales de la
zona. En Pozo del
Tigre (Formosa) se
elaboró un alfabeto
pilagá y se trabaja
en un diccionario.
Se trabaja con la
modalidad MEMA
(Maestro Especial
de Modalidad
Aborigen).y
maestros bilingües.
En Rosario (Santa
Fe) hay escuelas
de cultura toba, con
educación bilingüe
y reconocidas por el
gobierno.
- En algunos lugares
se está hablando
con los docentes
para que tengan en
cuenta las pautas
culturales y la
educación bilingüe.
- El PSA ha

DIFICULTADES
En la mayoría de
las provincias no
hay educación
bilingüe e
intercultural, pese
a que las leyes lo
establecen.
- Problemas de
infraestructura:
caminos, puentes
y distancias para
acceder a la
escuela.
- Falta de paciencia
de los maestros
con los alumnos
indígenas.
- En muchas
escuelas los
maestros bilingües
hacen trabajos de
limpieza y no
cumplen con su
función. Los
cargos están
politizados.
- Los adultos y
mayores carecen
de educación
primaria y
secundaria.
- Ausencia de
alternativas para
el arraigo de los
15
que estudian.
- Problemas de los
jóvenes para
seguir estudiando.
Hay comunidades
sin escuelas. Hay
jóvenes que
quieren llegar a un
nivel terciario y no
pueden.
Problemas con las
becas: los jóvenes
no tienen recursos
para seguir
estudiando.
- El joven abandona
los estudios por
falta de recursos
económicos,

-

RECOMENDACIONES
- Igualdad en la calidad de
educación en zonas rurales y
urbanas.
- Incorporación de la cultura de
cada comunidad a la
educación.
- Las provincias adopten e
implementen la educación
bilingüe e intercultural.
- Reconocimiento del docente
idóneo bilingüe. Prioridad a
docentes de los pueblos
originarios.
- Capacitación, formación e
información sobre: orientación
vocacional, derechos
humanos de los niños y de las
mujeres indígenas, derechos
ambientales, sociales y
políticos y sobre la propia
cultura.
- Recopilación y revalorización
de la cultura y tradición.
- Financiamiento para
materiales y servicios.
- Educación para adultos
- Bibliotecas y espacios
culturales
- Enseñanza en las escuelas de
la historia, cultura, héroes,
idioma y arte indígenas.
- Las escuelas insertas en
comunidades indígenas
tengan nombres elegidos por
estas comunidades y con
reconocimiento oficial como
escuela indígena.
- Institutos terciarios para
indígenas.
- Establecer un programa de
becas a través del Ministerio
de Educación y de las
universidades nacionales en
cuyo diseño y control de
gestión participe un equipo
técnico indígena. De esta
forma podrán considerarse las
realidades y necesidades de
cada zona y de cada pueblo y
modificar cuestiones como por
ejemplo: el control de la
intervención del poder político
local en la selección de los

15

“En un momento te toca decidir: si vos estudias, te alejas de la comunidad porque: ¿qué vas a hacer en la comunidad
con el estudio? Yo quiero quedarme en la comunidad, por eso no estudio. Si estudias, estudias para irte” (PSAPROINDER: Encuentro Indígena Regional Norte de Comunidades vinculadas al Programa Social AgropecuarioPROINDER: 2005, op. cit.).

52

�ASPECTO

LOGROS
colaborado
brindando la
información sobre
los derechos
humanos de los
niños, de los
ancianos, de las
mujeres,
fortaleciendo a las
organizaciones.

-

-

-

-

-

-

-

DIFICULTADES
pérdida del hogar,
la distancia y el
alcoholismo.
Migración de los
jóvenes debido a
la falta de
opciones de
estudio en el
pueblo.
Las becas
actuales para
estudiantes de
EGB y Polimodal
son insuficientes
en número y en
dinero. Las pocas
becas otorgadas
por el INAI en
muchos casos
causaron
divisiones y
problemas en las
comunidades.
No hay becas
suficientes para
terciarios y
universitarios.
No hay entrega de
becas por los
estados
provinciales.
Los saberes de
los mayores no
son reconocidos ni
16
respetados.
Faltan
capacitaciones
acordes a las
bases culturales
de las
comunidades.
En algunas partes
del país los niños
aborígenes no
quieren ir a la
escuela porque se
sienten
discriminados o no
entienden el

-

-

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
candidatos a becas, la
orientación respecto de la
formación requerida
(jerarquizando lo productivo,
lo jurídico, el impacto
ambiental, etc.), la difusión de
las características de los
convenios ya que planteados
como hasta ahora los tiempos
para obtener el beneficio son
cortos y dependen del manejo
de información a través de
Internet, participar en el
diseño de un sistema de
enseñanza semi-presencial o
mediante tutorías para
desarrollar el plan de estudios
de las carreras en dos o tres
años.
Actualización y pago en
término de becas. Necesidad
de más becas. Los
formularios lleguen
directamente a las
comunidades.
Implementación de becas
para jóvenes que quieran
seguir estudiando a nivel
terciario y universitario.
Aumento del número de
becas y monto para alumnos
de EGB.
Fortalecimiento de las tutorías
interculturales implementadas
por el INAI.
Implementación de
calendarios de cada pueblo
indígena, con participación de
la Comunidad y no solo
realizado por los docentes.
Valorizar la educación no
formal. Por ejemplo el
conocimiento de los
“perforeros” indígenas de
pozos de agua en el centrooeste de la provincia de
Formosa o la incorporación de
sus saberes en las
especificaciones técnicas de

16

“Lo que yo veo es triste. La gente dice ‘aborigen no quiere trabajar’ y yo a veces pienso que tienen razón. Pero los
ancianos dicen: ‘nosotros no tenemos la culpa. No tenemos trabajo porque no tenemos educación. La culpa es del blanco
porque antes el aborigen no tenía hambre’. Yo estoy pensando en la organización y la organización no es fácil porque es
costumbre del blanco voltear al que tiene progreso. Nosotros tenemos mucha confusión como si fuera un día muy caluroso
y de pronto se viniera el viento sur. Los chicos que van a la escuela hoy se creen sabios, pero en realidad no conocen la
sabiduría de sus antepasados. Nosotros no tenemos nada, no hay jóvenes universitarios, los blancos no permiten que
lleguen a la universidad. Nosotros necesitamos a los caciques, a los pastores, a los obispos que se sacrifiquen. A todos
nos falta escuela primaria y secundaria, porque la base es la educación. Si en una comunidad hay 40 personas, vienen los
políticos y entregan 20 colchas, entonces, los otros 20 que no recibieron nada se enojan y se dividen, entonces surge otro
líder y después viene el político y les da las 20 colchas que faltaban. Los políticos generan la división. Si entre ustedes
pelean es fácil destruir la organización. Si nosotros no nos unimos, los de afuera van a resolver los problemas” (Ibíd.)

53

�ASPECTO

LOGROS
-

-

DIFICULTADES
idioma.
Necesidad de
capacitación en
tecnologías para
no quedar al
margen del
sistema.
El calendario
regionalizado lo
arman los
docentes
pensando en estar
más tiempo en
sus casas y no
teniendo en
cuenta las
costumbres del
lugar.

-

-

-

-

SALUD

- El PSA, al facilitar
el mejoramiento de
las huertas, agua
potable, sanación
de animales,
indirectamente ha
permitido mejorar la
salud.

-

-

-

Discriminación en
los hospitales y
puestos sanitarios
por no estar “bien
vestidos” o
“limpios”. Se
atiende primero a
los criollos y
después a los
indígenas.
No se atiende
correctamente en
los hospitales
porque no hay
traductores
bilingüe
Falta de
hospitales o
centros de salud
cerca de las
comunidades; o
centros de salud
pero falta
movilidad para
llegar, ó hay
movilidad y falta

RECOMENDACIONES
los botiquines sanitarios. No
sólo se propone su inclusión
como conocimiento sino que
se destaca que estas
actividades no son retribuidas
económicamente.
Formación de técnicos y
profesionales universitarios.
Plantear desde las
comunidades qué tipo de
capacitación se requiere para
adquirir qué habilidades.
Descartar la creación de
instituciones de enseñanza
especiales para comunidades
indígenas defendiendo la
necesidad de interacción con
el conjunto de la sociedad.
Discutir la experiencia llevada
adelante a través de las EPAS
(escuelas de modalidad
agrícola alternativa) y su
pertinencia como modelo.
Buscar cooperación y crear un
centro de estudios terciarios
en zonas donde el acceso a
las instituciones educativas de
nivel superior se encuentren
muy distantes.
Construir salones
comunitarios multiuso.

- El trabajo en salud en
comunidades indígenas debe
ser especial respetando las
diferencias y pautas
culturales.
- En los hospitales y centros de
salud deben trabajar agentes
sanitarios y promotores de
salud indígenas bilingües y
otras personas indígenas
capacitadas.
- En los hospitales o centros de
salud en comunidades debe
trabajar personal con
vocación de trabajo con los
pueblos originarios.
- Mayor control de los agentes
de salud que trabajan con
comunidades indígenas para
que cumplan.
- Puestos sanitarios con
equipamiento necesario para
una correcta atención.
- Comunicación adecuada para
llamar a ambulancias y
médicos.
- Desarrollo de infraestructura

54

�ASPECTO

LOGROS

-

-

-

-

-

-

-

-

DIFICULTADES
infraestructura
vial.
Falta personal en
los centros de
salud.
Discriminación
con los
trabajadores de
salud indígena.
No se respeta la
medicina
tradicional ni a los
que tienen estos
conocimientos.
Imposición de
métodos de
control de la
natalidad.
Faltan
medicamentos. A
veces los
medicamentos de
los planes (por ej.
REMEDIAR) no
llegan a las salitas
o son
insuficientes.
Falta control en el
trabajo de los
agentes
sanitarios.
Entonces algunos
no trabajan, se
van los fines de
semana; muchas
mujeres mueren
por falta de
atención en el
trabajo de parto.
Pérdida del hábito
de alimentación
ancestral que ha
hecho que las
comunidades
indígenas tengan
enfermedades a
causa de la
deficiencia
alimentaria. “La
alimentación actual
es a base de
alimentos
producidos con
químicos, esto nos
enferma”.
Enfermedades
nuevas que trajeron
los blancos.

-

-

-

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
comunitaria, vial y de
transporte.
Fortalecer la producción de
alimentos naturales y
conservar y revalorizar la
forma de alimentación
ancestral. Esto prevendría
muchas enfermedades.
Talleres de alimentación:
utilización y conservación de
productos típicos de la zona.
Habilitación legal del uso de
medicamentos. tradicionales
con las debidas regulaciones.
Reconocer a las personas con
conocimientos tradicionales y
articulación con la medicina
científica. Reivindicar el poder
de curar que tienen estas
personas, sobre todo en lo
que se refiere a
enfermedades del espíritu.
Métodos de anticoncepción
naturales: “no queremos la
utilización de pastillas que nos
producen enfermedades.
Control de la natalidad
ejercido por nosotros. que el
estado facilite nuestra vida
digna. Nosotros podemos
controlar la natalidad de
acuerdo a nuestros modos".
Financiamiento de proyectos
que permitan la educación
sanitaria en poblaciones
indígenas ante la presencia
de enfermedades
desconocidas.
Capacitación, formación e
información de jóvenes
indígenas.
Capacitación y financiamiento
para medicina tradicional.
Elaboración de medicina
tradicional, implementación y
difusión. Recopilar
información.

55

�ASPECTO
-

VIVIENDA

LOGROS
Implementación y
construcción de
viviendas por el
PSA -Chaco,
aunque
insuficiente.

DIFICULTADES
- En la mayoría de las
provincias no hay
planes nacionales o
provinciales de
viviendas para
indígenas. En los
casos que existen
se hace cargo el
intendente o
gobierno y pide
favores políticos a
cambio de las
casas.
- Muchos hermanos
se ven obligados a
salir de sus casas
por las necesidades
que tienen: falta de
agua, luz,
hospitales,
escuelas, etc.
Muchos viven sin
vivienda digna, o
son pequeñas e
inadecuadas para el
grupo familiar.
- A muchas
comunidades no se
les aprueban los
proyectos para
mejorar las
viviendas por no
tener los títulos de
propiedad o por no
tener tierra.
- En algunas
provincias como en
Salta se han
construido viviendas
en zonas urbanas y
se alejó a la gente
de su lugar de
hábitat natural; esto
va en contra de las
formas de vida
tradicional de los
hermanos
indígenas.

RECOMENDACIONES
- Diagnóstico sobre la situación
de vivienda de las
comunidades indígenas de
todo el país para conocer su
situación y construir una
política habitacional indígena.
- En la implementación de la
Ley Nacional Nº 26.160 se
habilite la realización de
trámites para la construcción
de viviendas; que no sea
excluyente el contar con título
de propiedad.
- Creación de programas
nacionales y provinciales para
solucionar el problema de
vivienda de las comunidades
indígenas que respeten sus
modos, materiales y formas de
construir, sin dejar de
implementar los detalles y
mejoras que los técnicos
sugieran.
- Las medidas de las viviendas
adecuadas al grupo familiar y
a las costumbres y pautas
culturales.
- Erradicación de las viviendas
precarias y que se beneficie a
todos los miembros de la
comunidad.
- Vivienda y equipamiento
comunitario (agua potable,
hospitales, escuelas).
- Aumento del pago de la
asistencia técnica y pago de
parte de la mano de obra.
- Financiamiento para la
autoconstrucción de viviendas
para las nuevas familias de
jóvenes.

56

�ASPECTO
ECONOMÍA Y
PRODUCCIÓN

LOGROS
-

Productos
agropecuarios y
artesanales no
agropecuarios
(alimentos,
tejidos, tallados).

-

Participación con
sus productos en
ferias regionales y
provinciales.

-

Emprendimientos
productivos
encarados por
mujeres que
producen para el
mercado.

-

Avances en
manejo integral
del monte y
muchas
experiencias de
actividades
productivas, de
autoconsumo y
venta de
excedentes.
Capacitación en
producción,
conservación de
alimentos,
preparación para
jóvenes en
oficios,
capacitación
jurídica,
recuperación
cultural y
comunicación
popular.
Mejora de las
fuentes de agua
para riego y
consumo.

-

-

DIFICULTADES
- Falta de agua e
infraestructura
- Falta de
titularización de las
tierras.
- La concepción de
“producción” que
tiene la Secretaría
de Agricultura es
diferente de la que
tienen los pueblos
indígenas sobre la
relación con la
tierra y con los
mecanismos de
subsistencia.
- No hay apoyo para
que los jóvenes
realicen tareas
productivas.

RECOMENDACIONES
- Diagnósticos de fondo sobre el
territorio del pueblo que
permita una planificación
estratégica. Los proyectos del
PSA son como “parches”, que
ayudan pero no alcanzan. Se
necesitan soluciones de
fondo.
- Crear un espacio de asesoría
jurídica.
- Capacitación en organización.
- Crear un espacio en que estén
representados los pequeños
productores aborígenes.
- Red de productores regionales
para comercializar, llevar
acuerdos y propuestas en
conjunto y poder entrar en el
mercado. Tomar fuerza.
- Red de artesanos regionales
para pelear precios de
exportación.
- Permiso de SENASA, carnet o
certificado para pequeños
productores.
- La asociación entre la
inversión privada con exención
impositiva y las comunidades
indígenas es un tema que
interesa investigar en la
medida que surja como
demanda del sector y no como
alternativa en el marco de una
estrategia de desarrollo.
- El turismo es una nueva
actividad económica cuyos
beneficios y consecuencias como por ejemplo el impacto
sobre lo sagrado-, deben ser
discutidos con las
comunidades indígenas. La
planificación turística que hace
el estado no contempla su
participación y las decisiones
sobre la oferta quedan en
manos de profesionales como
los arqueólogos, las empresas
y los operadores de turismo.
Las comunidades reclaman el
desarrollo de un “turismo
responsable” es decir, su
derecho a elegir qué mostrar al
visitante y qué tipo de turista
se quiere recibir. Se hace
necesario una revisión del
estado de la cuestión como por
ejemplo el resultado de
proyectos autogestionados -

57

�ASPECTO

GENERO

LOGROS

-

-

-

-

Encuentros de
identidad y de
mujeres
interétnicos e
interprovinciales.
Mayor
participación de
las mujeres en
espacios de
participación
política dentro de
la comunidad y
fuera de ella, por
su constancia y
presencia.
Experiencia de
administrar solas
los proyectos.
Capacitaciones
para solucionar
problemas y
defensa de
derechos que
permiten o
facilitan que las
mujeres salgan a
otros lugares a
recibir distintas
capacitaciones.
Encuentros de
mujeres
campesinas e
indígenas
regionales,
provinciales y
nacional (2003) y
encuentros de
seguimiento de
estas

DIFICULTADES

- Problemas para
salir de la casa
porque hay que
dejar los hijos, el
marido y los
trabajos
domésticos.
- Los chicos pierden
el idioma.
- Falta de
cumplimiento de
las leyes a favor de
la mujer y la
familia.
- Falta de
reconocimiento del
valor del trabajo
de la mujer.
- La política
partidaria las hace
dividir.
- Poca participación
de las mujeres.
- “Únicamente
vendemos
artesanías cuando
hay ferias y la
mayoría de las
mujeres
dependemos de lo
que hacemos”.
- “Somos
discriminadas por
los varones,
pareciera que no
nos correspondiera
salir o ser libres”.

RECOMENDACIONES
como los espacios para
acampar en áreas de Parques
Nacionales- o la dificultad que
acarrea la superposición de las
jurisdicciones provincial y
nacional.
- Es motivo de especial
preocupación que en los
“planes de rescate y
comercialización de productos
y técnicas tradicionales” se
establezcan medidas de
protección de las plantas
medicinales que son buscadas
por los laboratorios para su
patentamiento.

- La especificidad de la
problemática de las mujeres
aborígenes cuya participación
en el ámbito público es muy
limitada, requiere de espacios
especiales y exclusivos si se
quiere lograr su participación
activa a fin de permitir un
cambio en su actual
situación.
- Necesidad de espacios para
el tema mujer en todos los
encuentros de pueblos
indígenas a fin de instalar el
tema de la mujer indígena,
por el impacto social
movilizador de cambios que
tienen las mujeres.
- Promover la participación de
mujeres
- Recuperación del
conocimiento de las abuelas
para conservar la identidad.
- Transmisión a los jóvenes de
los valores de la cultura y la
artesanía.
- Salarios justos por el trabajo
y precios justos por los
productos.
- Capacitaciones, encuentros y
talleres que no queden en
pocas personas dentro de las
comunidades.
- Programas que faciliten que
las mujeres puedan
participar, por contar con más
tiempo y recursos.
- Construcción de albergues
para las mujeres en caso de

58

�ASPECTO
-

LOGROS
conclusiones.
Movimiento de
Mujeres
Campesinas y
Aborígenes
Argentinas
(MUCAAR).

DIFICULTADES

-

-

-

-

RECOMENDACIONES
violencia y de traslado a otros
lugares.
Cumplimiento de las leyes en
defensa de la mujer y la
familia.
Mayor atención a las
comunidades que sufren el
problema del alcoholismo.
Fortalecer las organizaciones
de mujeres para que
continúen desarrollándose
como productoras, en su
familia y en su comunidad.
Las mujeres tengan
representación en todos los
espacios de decisión.

59

�ASPECTO

LOGROS
- Experiencias
exitosas en
comunicación
(PSA-Salta, radio
en Tartagal)

DIFICULTADES
- Problemas con los
límites de edad
para ser
beneficiarios en el
PROINDER.
- Capacitación
teórica falta más
práctica.
- Falta de
participación, es
necesario el
intercambio de
ideas.
- Dificultades para
ocupar un lugar
en las
organizaciones.
Falta
organización. Hay
que unirse.
- Emigración. El
joven se va a las
grandes ciudades
y no vuelve, no
tiene dinero
suficiente. Tendría
que haber
subsidio o
capacitación que
dé trabajo,
inserción laboral
en la comunidad.
- No se los
escucha.
- Muchos trabajan
en fincas y no
pueden estudiar.
- Los jóvenes son
usados por los
políticos.
- Hay un grupo que
quiere salir
adelante, pero a
veces la
comunidad no lo
acompaña.
- Muchos jóvenes
no se identifican
como aborígenes.

- Idioma y
recuperación de
los saberes (arte,
costumbres y
tradiciones),
artesanías y

-

JÓVENES

CULTURA Y
COMUNICACIÓN

-

Dificultad para
expresarse por la
diferencia de
idiomas.
Desinformación.
Falta de

RECOMENDACIONES
Todos los proyectos
tienen que trabajar la
identidad y autoestima
de los jóvenes.
- En los proyectos, los
jóvenes deben ser
capacitados a la par de
los técnicos para que
sean futuros técnicos
de terreno.
- Crear espacios para
jóvenes en el PSA.
- Los jóvenes
capacitados en las
organizaciones y
ayudar a la comunidad
estando al lado de los
representantes de la
comunidad porque
conocen mejor las
nuevas tecnologías.

-

- Radios VHF en todas las
comunidades.
- Radiodifusión comunitaria
para los jóvenes.
- Proyectos de comunicación y
difusión.
- Redes de comunicación entre

60

�ASPECTO
-

-

-

-

LOGROS
patrimonio.
Defensa del
patrimonio
ancestral
Espacios en
medios radiales
(FM, Radio
Nacional Tartagal,
Red Indígena,
Radio del Pueblo
Mapuche en San
Martín de los
Andes, etc.),
boletines y redes
de
comunicaciones
Instalación de
radios en
comunidades
alejadas.
Propuesta de
Comunicación con
Identidad para el
Anteproyecto de
Proyecto de ley de
servicios de
medios de
comunicación
audiovisual e
importante
participación de
las comunidades y
organizaciones
indígenas en los
debates.

-

-

-

-

-

DIFICULTADES
preparación en
los
representantes.
Falta de medios
de comunicación
para
comunidades
alejadas.
Falta de medios
de movilidad y
caminos en mal
estado.
Los medios
locales de
comunicación no
brindan un
espacio al
aborigen.
No se los invita a
participar de
encuentros.
Falta
comunicación
entre provincias,
falta una radio
regional.

RECOMENDACIONES
diferentes pueblos y sus
organizaciones, a nivel local,
regional y provincial.
- Fortalecer el ámbito de la
comunicación generando un
área específica dentro del
PSA que contemple las
particularidades de los
pueblos indígenas incluyendo
en el financiamiento la
compra de equipamiento para
la comunicación.

61

�BIBLIOGRAFÍA Y ENTREVISTAS

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ENTREVISTAS A FUNCIONARIOS, TÉCNICOS Y LÍDERES COMUNITARIOS
Para la realización del presente Informe se realizaron numerosas entrevistas, muchas
de ellas incorporadas al texto. Los funcionarios, técnicos y líderes comunitarios
entrevistados fueron: Patricia Martínez, Ricardo Ortiz y María Eugenia Nale (Programa
Pobladores y Comunidades Dirección Nacional de Conservación de Áreas Protegidas,
Administración de Parques Nacionales); Pablo Frere y Gastón Bordelois (FUNDAPAZ);
Nazareno Adami, Beatriz Cachero y Vilma Mores (INAI); Mushi Quiroga
(PRODERNEA- MAGyP); Susana Soverna (PROINDER-MAGyP), Francisco Gnecco
(Programa Forestal-MAGyP), Gabriela Gartland y Osmar González (PRODERNEAFACA Misiones), Cristina Sanz y Cristina Marinosci (PSA); Mira Díaz (MAGyP); Carlos
Carballo y Ana Catalano (Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la
Nación); Pablo Walter (INTA); Jorge Menéndez (Dirección de Bosques Nativos,
Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación); Roberto Ñancucheo
(Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales–Secretaria de Ambiente y
Desarrollo Sustentable de la Nación), Delfín Gerónimo y Jorge Aimaro (Ministerio de
Desarrollo Social de la Nación-Centro de Referencia Tucumán); Verónica Huilipan y
Jorge Nahuel (Confederación Mapuche Neuquina); Jorge Ñancucheo (Organización de
Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina) y Enrique Oyharzabal (Obra Claretiana
para el Desarrollo)

67

�Cuadro Nº 9. Listado de personas entrevistadas
APELLIDO Y NOMBRE
ADAMI, Nazareno

INSTITUCIÓN
Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas

AIMARO, Jorge

Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas - Ministerio de Desarrollo
Social de la Nación, delegación
Tucumán
Programa Mujer Campesina
FUNDAPAZ
Mesa de Tierras de Salta
Comunidad India Quilmes
Unión del Pueblo Diaguita Calchaquí

DÍAZ, Mira
FRERE, Pablo
GERONIMO, Delfín

MARINOSCI, Cristina
MORES, Vilma

Programa Social Agropecuario –
Formosa
Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas

NAHUEL, Jorge

Confederación Mapuche Neuquina

ÑANCUCHEO, Jorge
ORTIZ, Ricardo,
MARTÍNEZ, Patricia, y
NALE, María Eugenia

ONPIA
Programa Pobladores y Comunidades
Dirección Nacional de Conservación
de Áreas Protegidas,
ADMINISTRACIÓN DE PARQUES
NACIONALES;
OCLADE (Salta y Jujuy)

OYHARZABAL, Enrique
QUIROGA, María del
Carmen
SANZ, Cristina

PRODERNEA
Programa Social Agropecuario – Salta

CARGO/ANTECEDENTES
Coordinador – Dirección
Nacional de Desarrollo de
Comunidades Indígenas
Asesor Centro de Referencia
– provincia de Tucumán.
Ex Coordinador UML
Tucumán – Proyecto DCI
Coordinadora
Asesor
Comisión Directiva;
Miembro;
Ex Director Proyecto de
Desarrollo de Comunidades
Indígenas
Asesora Programa PASA
Directora Nacional de
Desarrollo de Comunidades
Indígenas
Miembro Comisión Directiva
Ex Director Proyecto de
Desarrollo de Comunidades
Indígenas
Vicepresidente
Asesores

Presidente
Ex miembro del PRATPAJ
Ex Asesora en la Unidad
Central
Coordinadora

68

�ANEXOS

ANEXO 1. EL MARCO JURÍDICO FEDERAL
Cabe destacar que en la organización federal del territorio argentino, el texto de la
constitución formal y los instrumentos internacionales de derechos humanos son la
cúspide del sistema jurídico argentino y no hay entre ellos planos subordinados sino que
comparten igual jerarquía.17
La fuerza normativa de la Constitución
El sistema jurídico descrito reviste carácter constitucional y en el marco de una
hermenéutica garantista conforma el contenido esencial de los derechos que se
caracteriza por un mínimo de operatividad y, por el principio de razonabilidad que prohíbe
“alterar” los derechos y garantías con las leyes que reglamentan su ejercicio, o con
interpretaciones judiciales amplias y vinculantes (art. 28 C.N.).18 Con relación a la
aplicación del artículo 75 inc. 17, la posición de los constitucionalistas es mayoritaria en
pro de su operatividad. Bidart Campos manifestó que a su juicio: “La cláusula citada
implica el reconocimiento directo y automático de la preexistencia étnica y cultural de los
pueblos indígenas argentinos; o sea que es operativa, con el sentido de que el Congreso
no podría negar ese reconocimiento.19
También la doctrina es concorde en establecer que los tratados sobre derechos humanos
deben interpretarse partiendo de la presunción de que sus cláusulas son operativas. Ello
exige que todos los órganos de poder no solo eviten incurrir en su violación sino que los
apliquen.20 En el mismo sentido se ha pronunciado la Corte Suprema de Justicia de la
Nación que sostuvo que “…cuando la Nación ratifica un tratado que firmó con otro
Estado, se obliga internacionalmente a que sus órganos administrativos y jurisdiccionales
lo apliquen a los supuestos que ese tratado contemple siempre que contenga
descripciones lo suficientemente concretas de tales supuestos de hechos que hagan
posible su aplicación inmediata”.21 Iguales criterios interpretativos rigen para el Convenio
Nº 169 OIT, cuya operatividad afirma Bidart Campos se debe presumir.22
El reconocimiento del carácter operativo que revisten las normas constitucionales en su
contenido esencial ha permitido que aún a falta de una legislación que las reglamente, se
produjeran desarrollos significativos para la implementación de los derechos en las
políticas del gobierno nacional y de algunos gobiernos provinciales, en la jurisprudencia y
en las prácticas de los pueblos y comunidades indígenas, a más de 10 años de la
reforma constitucional. Algunos de estos fallos vinculados a los derechos a tierras,
territorios y recursos y a la participación y consulta se pueden consultar en los Anexos 6 y
7.

17

Cf. BIDART CAMPOS, Germán: Tratado Elemental del Derecho Constitucional Argentino, ed. ampl. y act. a 1999-2000,
T. I-A, Ediar, Buenos Aires, 2000, pág. 413.
18
Cf. BIDART CAMPOS, G.: Tratado I-A: 2000: op. cit., pág. 730.
19
BIDART CAMPOS, Germán: Informe al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, Instituto de Investigaciones Jurídicas Dr.
Ambrosio I. Gioja, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires, 3 de octubre de 1996, inédito.
20
BIDART CAMPOS, G.: Tratado I-A: 2000: op. cit., pág. 404.
21
Ekmekdjian, Miguel c/ Sofovich, Gerardo y otros, 1992, La Ley: 1992-C, pág. 543, párr. 20; cf. también Giroldi, Horacio
David y otros/ Recurso de Casación (1995); Simón, Julio H. y otros s/privación ilegítima de la libertad, del 14 de junio de
2005, párr. 17:
22
BIDART CAMPOS, Germán: Dictamen a solicitud de la Confederación Mapuche Neuquina, Instituto de Investigaciones
Jurídicas Dr. Ambrosio I. Gioja, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires, 2002, inédito.

69

�El carácter federal
Luego, si bien el art. 31 de la Constitución Nacional en cuanto determina la jerarquía del
derecho federal sobre el derecho público provincial, no ha sido modificado en la reforma
constitucional de 1994, sí ha recibido una importante aclaración complementaria en la
primera parte del art. 75 inc. 22. Por ello, cuando el artículo 75 inc. 17 in fine prevé la
concurrencia de las provincias en el dictado de la legislación se debe entender que las
provincias pueden concurrir en el desarrollo jurídico de los derechos de los pueblos
indígenas, siempre sobre el reconocimiento del núcleo mínimo de derechos que
establece la Constitución Nacional. La pertenencia a un único Estado implica que las
Cartas Constitucionales Provinciales así como sus normativas no pueden desconocer el
marco constitucional federal ni sustraer los derechos en él reconocidos.

ANEXO 2. CARACTERIZACIÓN DE LOS TRATADOS INTERNACIONALES
El derecho internacional de los derechos humanos se configura como un ordenamiento
jurídico de protección dotado de especificidad, autonomía y características propias. “Este
nuevo corpus juras se inspira, fundamentalmente, en la concepción de derecho
inherentes al ser humano como tal, y operativamente, en la noción de garantía colectiva y
el carácter objetivo de las obligaciones de protección”.23
La reforma constitucional ha reconocido la prevalencia de las declaraciones y los tratados
sobre las leyes (art. 75 inc. 22). Luego, todas las convenciones y tratados internacionales
tienen una jerarquía superior a la ley, entre ellos, es relevante para los pueblos indígenas
el Convenio Nº 169 OIT.
La incorporación del derecho internacional al marco jurídico constitucional tiene como
consecuencia la obligación de atender las pautas de interpretación de ese derecho, que
aportan los principios pro homine y de no discriminación vinculado con el derecho a la
igualdad. Estos principios son claves en el concepto de desarrollo para los pueblos
indígenas.
El principio pro homine cumple un importante rol hermenéutico en defensa de los
derechos humanos por cuanto establece que “cada caso concreto se debe resolver
aplicando la norma que proviene de la fuente más favorable a la persona humana y a sus
derechos, es decir, se debe acudir a la norma más amplia, o a la interpretación extensiva,
cuando se trata de reconocer derechos protegidos e, inversamente, a la norma o la
interpretación más restringida cuando se trata de establecer restricciones permanentes al
ejercicio de los derechos o su suspensión extraordinaria”.24.
Con relación al derecho a la igualdad la reforma de 1994 ha avanzado de la igualdad
formal que establece el artículo 16 de la Constitución Nacional hacia una igualdad que
tiene un contenido real e histórico que exige igualdad real de oportunidades y de trato,
que genera derechos y obligaciones constitucionales entre los que se pueden enumerar:
las acciones positivas (prestaciones de dar y de hacer); la obligación del estado de
promover políticas activas que den impulso al acceso a la igualdad real y efectiva (art. 75,
inc. 23); la administración para estos fines del instituto de la discriminación inversa (art.
75, incisos 17, 19, y 23, y art. 37).25
En los Estados organizados federalmente, el único responsable frente al sistema
internacional de protección de los derechos humanos es el Estado federal que se
responsabiliza por las violaciones que tienen como autores a los gobernantes, los
funcionarios y agentes públicos, tanto por acción como por omisión, en el triple ámbito de
la legislación, la administración y la jurisdicción.
23

CANCADO TRINDADE, Antonio: “Prólogo” en M. Pinto: Temas de derechos humanos, Editores del Puerto, Buenos Aires,
1997, pág. 1
PINTO, Mónica: Temas de derechos humanos, Editores del Puerto, Buenos Aires, 1997, pág. 81.
25
Cf. Bidart Campos: Tratado I-B: 2000, op. cit., págs. 74-75.
24

70

�ANEXO 3. LOS PRINCIPALES INSTRUMENTOS INTERNACIONALES
Entre los instrumentos internacionales relacionados con los derechos de los pueblos
indígenas son relevantes: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Convención Internacional sobre la
Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, el Convenio Nº 169 OIT y la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
El Pacto de Derechos Civiles y Políticos26 por cuanto a través de la actuación del órgano
de control: el Comité de Derechos Humanos ha sido la base de decisiones favorables a
los pueblos indígenas a través de las observaciones realizadas a los informes de los
Estados miembros así como de su jurisprudencia, con fundamento en los artículos 1 y 27
de este instrumento.27
El segundo instrumento que cabe destacar es la Convención Americana de Derechos
Humanos, llamada también Pacto de San José de Costa Rica que tiene naturaleza
vinculante para los estados que así lo aceptan al ratificarla, como es el caso de nuestro
país. Para ello, crea dos órganos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Si bien la Convención Americana no
contiene ninguna referencia al derecho de los pueblos indígenas, la Corte y la Comisión
Interamericana, con fundamento en su art. 29 han desarrollado una interpretación de la
normativa a aplicar que tiene en cuenta la evolución en la comunidad internacional de las
normas y principios del derecho internacional en sentido amplio, reflejada en los tratados,
las costumbres y otras fuentes del derecho internacional, que incluye el Convenio Nº 169
OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas, aún para la solución de conflictos en Estados que no lo han ratificado.28
Por ello, reviste particular trascendencia en este tema, por cuanto, al ser ratificada por
nuestro país, generó en nuestro sistema jurídico una instancia jurisdiccional supraestatal,
la de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, competente para entender las
presuntas violaciones del Estado a los derechos y las libertades reconocidos en la
Convención. La instancia jurisdiccional, como se sabe, no sustituye el juzgamiento por los
tribunales argentinos, por cuanto una de las condiciones de acceso es el agotamiento de
las instancias judiciales internas. La sentencia de la Corte es de obligatorio cumplimiento
para el Estado y no procede en jurisdicción argentina ningún recurso.
El Convenio Nº 169 OIT es el instrumento vinculante más avanzado en el reconocimiento
de derechos, por cuanto deja atrás la concepción integracionista reflejada en el Convenio
Nº 107 OIT, para establecer una política que respeta el derecho a la igualdad en
condiciones de pluralidad; reconoce como titulares de los derechos a los pueblos
indígenas y no a las poblaciones, cuya pertenencia se establece por un criterio de
adscripción subjetiva colectiva. Y sobre este sujeto colectivo establece un plexo de
derechos colectivos, que tienen como eje el derecho a la autodeterminación interna, y
entre los que se cuenta, el derecho a las tierras, a los territorios y a sus recursos, el
derecho a la organización e instituciones propias, el derecho a fijar sus prioridades para
el desarrollo autónomo y el derecho a la consulta y participación en todos los asuntos que
afectan sus intereses. El principio interpretativo que rige el Convenio es el derecho a la
identidad cultural de los pueblos, que se manifiesta en el respeto por la integridad de sus
valores, sus prácticas y sus instituciones (art. 5).29
26

Ratificado por el estado argentino por ley nacional N° 23.313.
MAC KAY, Fergus: Guía sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Comité de Derechos Humanos de las
Naciones Unidas, diciembre de 2001.
28
Cf. Mary y Carrie Dann, Caso Nº 11.140 (Estados Unidos), Informe nº 75/02, decisión sobre el fondo de 27 de diciembre
de 2002, párr. 124 y Saramaka vs. Surinam, 28 de noviembre de 2007, serie C 172, párr. 132.
29
Cf. SALGADO, Juan Manuel: Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas (Comentado y anotado), Universidad
Nacional del Comahue, General Roca, Río Negro, 2006, pág. 84.
27

71

�Finalmente, forma parte de este marco jurídico la Declaración de las Naciones Unidas
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, aprobada por la Asamblea General el 13
septiembre de 2007. Como se sabe, las declaraciones en el derecho internacional no
tienen efecto vinculante. Ahora bien, en el caso de esta Declaración se trata de un
documento que reviste características especiales que le dan carácter vinculante. Estas
características son: (a) ha sido elaborado y discutido a lo largo de más de 20 años, con la
participación, por primera vez de los sujetos titulares de los derechos que se protegen y
los Estados firmantes en un amplio diálogo;30 (b) su contenido refleja consensos
internacionales de los Estados sobre derechos humanos fundamentales de los pueblos
indígenas y estándares de conducta de los Estados ya reconocidos por otros
instrumentos internacionales, constituyendo derecho internacional consuetudinario;31 y (c)
en una redacción inusual en una Declaración, el mismo instrumento establece una suerte
de comité universal para velar por su efectivo cumplimiento al establecer la obligación de
las Naciones Unidas, de todos sus órganos, en particular a nivel local, así como de los
Estados de promover el respeto y la plena aplicación de sus disposiciones (art. 42).32

ANEXO 4. LAS PRINCIPALES LEYES NACIONALES
El artículo constitucional no se ha sido reglamentado. No hay, por tanto, a nivel nacional
ninguna ley que reglamente todos los derechos de los pueblos indígenas reconocidos en
el marco federal, si bien se puede interpretar que el Convenio Nº 169 OIT es una primera
reglamentación.
Entrando a considerar las leyes nacionales, cabe señalar que la ley nacional Nº 23.302
de Política indígena y de apoyo a las comunidades aborígenes, de avanzada en su
momento, es anterior al Convenio Nº 169 OIT. Luego de la reforma constitucional en
1994 muchos de sus artículos han sido derogados por la ley superior, como el art. 4
referido a la forma jurídica que deben asumir las comunidades para el registro de su
personería jurídica; el titulo IV que emplea el verbo adjudicación de las tierras donde
habitan las comunidades (art. 7), cuando, como veremos, las tierras se registran
solamente por cuanto la ocupación tradicional es el titulo jurídico; la prohibición de
enajenación de las tierras es solo por el plazo de 20 años (art. 11) -en tanto la
Constitución Nacional establece su indisponibilidad permanente- y; finalmente se puede
llegar a autorizar la venta, arrendamiento, transferencia, subdivisión o anexión de las
tierras por la autoridad de aplicación (art. 12, b)).
También, luego de la reforma constitucional se han dictado algunas leyes sectoriales que
reconocen derechos a las comunidades indígenas, entre ellas se destacan:
a) Ley nacional Nº 24.544 ratificatoria del Convenio Constitutivo del Fondo para
el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe;
b) Ley nacional Nº 24.956 incorporando al Censo Nacional del año 2000, la
pregunta sobre autoidentificación y pertenencia a comunidades indígenas.
30

Cf. Proyecto de Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Documento de trabajo presentado por la
presidente-relatora Erica-Irene Daës en cumplimiento de la Resolución 1990/26 de la Subcomisión de Prevención de
Discriminaciones y Protección a las Minorías, Doc. ONU E/CN.4/Sub.2/1991/36 (1991); Informe del grupo de trabajo
establecido de conformidad con la Resolución 1995/32 de la Comisión de Derecho Humanos, Doc. ONU E/CN.4/2001/85 (6
de febrero de 2001).
31
Cf. FOREST PEOPLES PROGRAMME: Derechos de los Pueblos Indígenas y Borrador PO/PB 4.10 (Sección I), 2002,
acápite 22 Cf. ALWYN, José: “La Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas y sus
implicancias para América Latina”, Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, www.observatorio.cl. Cf. también
ANAYA, James, y WIESSER, Siegfried: The UN Declaration on the rights of indigenous peoples: Towards Re
empowerment, 2007 disponible en http://jurist.law.pitt.edu/forum.
32
CLAVERO, Bartolomé: “Existen razones políticas, jurídicas y de contexto para considerar a la Declaración de las
Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas como instrumento de carácter vinculante” en SERVINDI, 7
de abril de 2008, en http://www.servindi.org/archivo/2008/3747 consultada el 9 de abril de 2008. Y ello, en un contexto en
el que las Naciones Unidas han iniciado una reforma que atiende a que todos sus instrumentos tengan carácter vinculante
y que se expresa en el ya mencionado examen periódico universal ante el Consejo de Derechos Humanos.

72

�c) Ley nacional Nº 25.517 de devolución de restos mortales y protección del
patrimonio histórico y cultural que establece que deberán ser puestos a
disposición de los pueblos y comunidades indígenas de pertenencia que los
reclamen los restos mortales de aborígenes que formen parte de museos y /o
colecciones públicas o privadas;
d) Ley nacional Nº 25.607 de difusión de los derechos de los pueblos indígenas
que establece la realización de una campaña en coordinación con el Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas, siendo autoridad competente la Secretaria de
Derechos Humanos de la Nación;
e) Ley nacional Nº 25.799 para la gestión por el Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas (INAI) de planes especiales de construcción de viviendas rurales y
urbanas y
f) Ley nacional de Educación Nacional Nº 26.206 que, establece una estrategia
de educación bilingüe e intercultural y la obligación de incorporar los derechos
de los pueblos indígenas a los contenidos curriculares (cf. arts. 11 (ñ); 52-54 y
92).
g) Ley nacional Nº 26.522 de Servicios de Medios de Comunicación Audiovisual
que reconoce a los Pueblos Originarios como sujetos de derecho público (arts.
22 y 37) y establece una reserva de frecuencia de AM, una frecuencia de FM
y una frecuencia de televisión para Pueblos Originarios en las localidades
donde cada pueblo está asentado (art. 89 inciso (e).
Finalmente, se deben destacar dos leyes cuya aplicación es de especial trascendencia
para los pueblos indígenas por cuanto afectan particularmente sus territorios y recursos;
ellas son: la ley nacional Nº 26.160 de Emergencia de la posesión y propiedad
comunitaria indígena (2006) –y la ley 26.554 que establece la prórroga hasta el año 2013y la ley nacional Nº 26.331 de Presupuestos mínimos de protección ambiental de los
bosques nativos (2007).
La ley nacional Nº 26.160 tiene por objeto declarar la emergencia en materia de posesión
y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas
originarias del país, por el término de 4 años; suspendiendo por ese plazo la ejecución de
sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o
desocupación de las tierras; la ley es de orden público. La posesión de las tierras debe
ser actual, tradicional, pública y encontrarse fehacientemente acreditada. Durante los 3
primeros años, el INAI deberá realizar el relevamiento técnico – jurídico – catastral de la
situación dominial de las tierras ocupadas por las comunidades indígenas. Para ello, la
ley crea un Fondo Especial para la asistencia de las comunidades indígenas, por un
monto de $ 30.000.000, asignado al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Estos
fondos están destinados a afrontar los gastos que demanden: (a) El relevamiento técnico
– jurídico – catastral de las tierras que en forma tradicional, actual y pública ocupan las
comunidades indígenas; (b) las labores profesionales en causas judiciales y
extrajudiciales y (c) los programas de regularización dominial. La ley ordena relevar todas
las tierras donde habitan comunidades tengan o no registrada su personería jurídica. En
virtud de esta ley se ha creado el Programa de Relevamiento Territorial de Comunidades
Indígenas. 33
En noviembre de 2009 el Congreso de la Nación ha sancionado la Ley Nacional Nº
26.554 que prorroga los plazos de la emergencia y del relevamiento hasta el 23 de
noviembre de 2013 a la vez que amplió el monto del Fondo Especial en $ 30.000.000.
Por su parte, la ley 26.331 promueve la conservación de los bosques nativos mediante su
ordenamiento territorial y la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y todo
otro cambio en el uso del suelo (art. 3, a)). Dispone la realización de un ordenamiento
ambiental en cada provincia a fin de zonificar la importancia de los bosques nativos para
33

Cf. Anexo 14.

73

�el equilibrio general del ambiente. Ese ordenamiento territorial debe ser participativo e
incluir las opiniones de las comunidades indígenas sobre sus tierras y montes. La ley
establece tres categorías: Categoría 1 (rojo): sectores de muy alto valor de conservación
que no deben transformarse; Categoría II (amarillo) sectores de mediano valor, que
aunque degradados pueden ser restaurados, y por eso o deben desmontarse y Categoría
III (verde): bajo valor de conservación que pueden desmontarse parcial o totalmente (art.
9). Entre los criterios rectores de sustentabilidad para asignar las categorías el criterio 10
releva el reconocimiento del “valor que las comunidades indígenas […] dan a las áreas
boscosas […] y el uso que pueden hacer de sus recursos naturales a los fines de su
supervivencia y el mantenimiento de su cultura” (Anexo, criterio 10). Y, ordena que a los
efectos de hacer las reservas de derechos jurisdiccionales correspondientes, se encuadra
en el marco de dos leyes nacionales: Ley 26.160 y ley 24.071 (ratificatoria del Convenio
169 OIT). La ley estableció, en relación a las comunidades indígenas, que también se
debe evaluar el tipo de uso del espacio que realizan y la situación de tenencia de la tierra
en que habita. Establecer la proyección futura de uso de la tierra será necesario para
evaluar la relevancia de la continuidad de ciertos sectores de bosque. La ley recién se ha
reglamentado en febrero de 2009 (Decreto Nº 91), no contemplando ninguna
participación ni procedimiento especial para los pueblos indígenas. En tanto, las
provincias han avanzado en aprobar las leyes de ordenamiento sin participación de los
pueblos indígenas.
La participación de las comunidades indígenas tiene que ser real y respetuosa de las
pautas culturales de cada una de ellas. La ley les permitirá solicitar que ubiquen a los
bosques nativos en categorías que impidan los desmontes en sus tierras tradicionales por
la importancia que tienen para su existencia cultural, sin perjuicio de que tengan o no los
títulos de la tierra. Ello, en principio no ha ocurrido como lo muestran las leyes de
ordenamiento aprobadas por algunas provincias.34
La ley crea un Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos que, entre otros
objetivos, se propone impulsar las medidas necesarias para garantizar que el
aprovechamiento de los bosques nativos sea sostenible, considerando a las
comunidades indígenas que los habitan o dependan de ellos, procurando la minimización
de los efectos ambientales negativos (art. 12). Todo proyecto de desmonte o manejo
sostenible de bosques nativos deberá reconocer y respetar los derechos de las
comunidades indígenas que tradicionalmente ocupen esas tierras. En todos los casos de
emisión de autorizaciones para realizar actividades de desmonte se deberá cumplir con lo
previsto en la ley General del Ambiente Nº 25.675 y en particular adoptarse las medidas
necesarias a fin de garantizar el acceso a la información de los pueblos indígenas
Originarios. Se podrá introducir la necesidad de estudios de impacto ambiental y social
acumulativos para que se consideren los daños que causarían las nuevas autorizaciones
de desmontes en tierras vecinas a las comunidades indígenas.
Las jurisdicciones provinciales aplicarán los recursos del Fondo del siguiente modo: a) El
70% para compensar a los titulares de las tierras en cuya superficie se conservan
bosques nativos, sean públicos o privados, de acuerdo a sus categorías de conservación.
El beneficio consistirá en un aporte no reintegrable, a ser abonado por hectárea y por
año, de acuerdo a la categorización de bosques nativos, generando la obligación en los
titulares de realizar y mantener actualizado un Plan de Manejo y Conservación de los
34

La provincia de Salta aprobó la ley de ordenamiento Nº 7543 que permitiría el desmonte de una superficie de entre 3 y 4
millones de has. Entre los temas que se autorizan están: el desmonte de tierras con hasta un 15% de pendiente; reducción
de la cantidad de bosques que se debe dejar en la ribera de los ríos. Además, se favorece a quienes ya solicitaron
permisos de desmonte: a los que se les venza el plazo próximamente, se les da una prórroga de tres años más para
cumplir y, quienes iniciaron el trámite para realizar desmontes, pero que no están autorizados, se los evaluará por las
condiciones y normativas anteriores a la actual ley. En la provincia del Chaco, en septiembre de 2008, Greenpeace advirtió
que la Propuesta de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos que presentó el Gobierno implicará la destrucción de
aproximadamente un millón de hectáreas de bosques nativos en esa provincia y producirá graves daños ambientales y
sociales. Greenpeace destacó que unos 2 millones de hectáreas de bosque nativo se proponen categorizar como áreas
“verdes”, susceptibles para la habilitación de nuevos desmontes, entraña riesgos en cuanto a incentivar una futura
fragmentación de los predios y por ende que disminuyan las superficies a preservarse.

74

�Bosques Nativos que deberá ser aprobado en cada caso por la Autoridad de Aplicación
de la jurisdicción respectiva. El beneficio será renovable anualmente sin límite de
períodos.
Por lo dicho, en el caso de los territorios de los pueblos indígenas es absolutamente
necesario que la ley 26.331 se articule con la ley 26.160 para resolver los problemas en
los territorios y para tomar decisiones en el marco de procesos integrales como pueblos,
debiendo sujetarse los resultados de la ley de bosques al relevamiento territorial
ordenado por la ley 26.160 por ser esta última más amplia.
Las sentencias de la Corte Suprema de Justicia de la Nación referida a los
desmontes en la Provincia de Salta
Finalizando este anexo debe destacarse la trascendente sentencia de la Corte Suprema
de Justicia de la Nación con relación al amparo presentado por organizaciones indígenas
y criollas con relación a los desmontes autorizados por la provincia de Salta en los tres
meses inmediatos anteriores a la sanción de la Ley 26.331 que declara la emergencia
sobre los bosques nativos. La Corte dispuso ampliar la suspensión de los desmontes por
90 días hasta que la provincia junto con la Nación realice un estudio de impacto
ambiental acumulativo provocado por la deforestación. La suspensión alcanza no solo las
autorizaciones emitidas en el 2007 sino a todas las autorizadas en los departamentos de
Oran, Santa Victoria. San Martín y Rivadavia. El estudio deberá realizarse con la
participación de las comunidades afectadas.35 Ello por cuanto, entiende que “La tala y
desmonte de aproximadamente un millón de hectáreas tendrá un efecto sobre el
ambiente que no se puede ignorar y que, en palabras expresadas por el representante de
la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación en la audiencia pública
del día 18 de febrero del corriente año, seguramente será negativo. Por otra parte, los
representantes del Estado provincial reconocieron, en la misma oportunidad, que muchas
de las áreas en las que se autorizaron desmontes o aprovechamientos forestales, pueden
ser ahora categorizadas como de alto valor de conservación en virtud de las
disposiciones de los artículos 8 y 10 de la ley 7543 cuya reglamentación debía ser
dictada a los 60 días de su promulgación el 18/12/08. Interrogados que fueron por el
Tribunal acerca de qué ocurriría en tal caso, señalaron que podrían revocarse las
autorizaciones, y eventualmente reparar o mitigar los perjuicios sufridos por quienes las
hubieran obtenido, recurriendo para ello a aportes provenientes del ‘Fondo Nacional para
el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos’ creado por la ley 26.331.Se
configura entonces, una situación clara de peligro de daño grave porque podría cambiar
sustancialmente el régimen de todo el clima en la región, afectando no sólo a los actuales
habitantes, sino a las generaciones futuras.”36
ANEXO 5. LAS CONSTITUCIONES Y LEYES PROVINCIALES
Las constituciones y leyes provinciales
Las constituciones y leyes provinciales desde la democracia (1983) han sido pioneras en
algunas provincias en el reconocimiento de derechos a los pueblos indígenas; se trata de
la Ley Integral del Aborigen Nº 426 (Formosa); la Ley Nº 3258 de la provincia de Chaco y
la ley Nº 6373 de la provincia de Salta. Luego otras provincias fueron dictando sus
legislaciones específicas: Ley Nº 2727 (Misiones, 1989); Ley Nº 2287 (Río Negro, 1989);
Ley Nº 3667 sobre política indígena y apoyo a las comunidades aborígenes (Chubut,
1991); Ley Nº 11078 (Santa Fe, 1994) y Ley Nº 7121 de Desarrollo de los pueblos
indígenas de Salta (2001).

35
36

Autos Salas, Dino y otros c/ Salta, Provincia de y Estado Nacional s/ Amparo, 30 de diciembre de 2008.
Autos Salas, Dino y otros c/ Salta, Provincia de y Estado Nacional s/ amparo, 26 de marzo de 2009.

75

�Dictada la ley nacional Nº 23.302, la mayoría de las provincias se adhirieron, a saber:
Buenos Aires (Ley Nº 11.331, 1992), Catamarca (Ley Nº 5138, 2005), Córdoba ( Ley Nº
8085, 1991), Chubut (Ley Nº 3623, 1991); La Pampa (Ley Nº 1228, 1990), Mendoza (Ley
Nº 5754, 1991), Neuquén (Ley Nº 1800, 1989), Río Negro (Ley Nº 2553, 1992), Santa Fe
(Ley Nº 10.375, 1990), Salta (Ley Nº 6685, 1992), San Juan (Ley Nº 6455, 1994), Santa
Cruz (Ley Nº 2785, 2005), Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur (Ley Nº
235, 1995) y Tucumán (Ley Nº 5778, 1986).
Finalmente, reformada la Constitución Nacional un número importante de provincias
reformaron sus constituciones. Los textos en general reconocen menos derechos que los
que reconoce el marco jurídico federal. Y, en el caso de la provincia de Salta, el art. 15
que solo reconoce la propiedad comunitaria de las tierras que habitan las comunidades
cuando se trata de tierras fiscales, desconoce los derechos garantizados en el marco
federal (ver anexo 1).37
Además, en estos últimos 20 años, algunas provincias han reconocido por leyes
especiales derechos territoriales a pueblos o comunidades residentes en su jurisdicción.
Entre otras,
- Chaco, Decreto 116/91 Reconoce el derecho de los aborígenes sobre 150.000
has. Y Decretos No.480/91 y 1736/96 reconoce una reserva de una superficie de
320.000 hectáreas para los pueblos originarios del Chaco.38
- Tierra del Fuego por ley Nº 405 de Adjudicación de tierras a la Comunidad del
Pueblo Selk’nam Rafaela Ishton (1998).
- Mendoza, en el año 2001, por Ley 6920 reconoció la preexistencia étnica y
cultural del pueblo Huarpe Milcallac de la provincia de Mendoza. Cabe destacar
que la ley que fue tachada de inconstitucional fue confirmada por sentencia del
Supremo Tribunal de esa provincia.39
- Catamarca por Ley Nº 5150 reconoció a la comunidad aborigen "Los MorteritosLas Cuevas" el carácter de sujeto de derecho y de pueblo indígena preexistente
(2005).
- Santa Fe. Se ha reglamentado la adjudicación de tierras previstas por las leyes Nº
12086 y Nº 12091, decretos Nº 2876/2005 y Nº 2877/2005, respectivamente,
estableciendo el trámite para la adjudicación de alrededor de 2.000 has. en forma
comunitaria o individual, según decidan las comunidades, con carácter de
reparación histórica como pueblos originarios y preexistentes a la Nación, con la
participación obligatoria de la Organización de Comunidades Indígenas de Santa
Fe.
- Santiago del Estero, ha reconocido por Ley Nº 6761 (2005), la preexistencia de los
pueblos indígenas que habitan en esa provincia.
- Recientemente, la provincia de San Luis por Ley V-0600-2007 estableció la
restitución de las tierras que históricamente les han pertenecido a las
Comunidades que originariamente habitaron la provincia y sean de dominio del
Estado provincial de manera definitiva (huarpes y ranqueles).

37

Se destaca que en la provincia de Misiones por la Ley 4.000 (2003) se modifica la constitución provincial, reconociendo
la preexistencia étnica y cultural del Pueblo indígena Mbyá y la posesión comunitaria de las tierras que tradicionalmente
ocupa, procurando fomentar el respeto a su identidad, el derecho a la educación bilingüe e intercultural, la participación en
la gestión de sus recursos naturales, los servicios propios de salud y demás intereses que los afecten. requiere referéndum
que aún no se ha llamado.
38
En el año 1991 el Gobierno de la provincia de Chaco asignó 100.000 ha. “aproximadamente”, a los tres pueblos que
habitan el Chaco -Wichí, Toba y Mocoví- después con una mensura se determinó que en realidad la superficie asignada
era de 220.000 ha. Se conformó una Comisión Mixta en la que intervinieron delegados del IDACH y la Asociación
Promotores Chaco, se hicieron convenios con agrimensores para comenzar la mensura de “Las 220.000”. La única
comunidad que estaba dentro de las 220.000ha. era la de Comandancia Frías; las demás: Sauzalito, Nueva Población,
Nueva Pompeya, El Pintado, Wichí, quedaban fuera de los límites estipulados en el Decreto provincial Nº 480/91
(TESSARO, Luciana y otro: Estudio Integral de la Región del Parque Chaqueño, Estudio de Caso Comandancia Frías,
ENDEPA, 1999). En la actualidad, a partir de una mensura área se estima que la superficie de la Reserva Indígena es de
aproximadamente 320.000 has
39
Suprema Corte de Justicia de la provincia de Mendoza: Fiscalía de Estado de la Provincia de Mendoza c/Gobierno de la
Provincia de Mendoza s/acción de inconstitucionalidad (Causa Nº 72.575), 18 de diciembre de 2008.

76

�Finalmente, el INAI y algunas provincias desde 1996 han celebrado convenios en los que
han pactado restituciones y registro de posesiones de tierras en las que habitan las
comunidades. Los principales convenios firmados son con las provincias de: (a) Chubut
(1996): 245.000 hectáreas habitadas por comunidades mapuche y tehuelche, cumplido
parcialmente a pesar del tiempo transcurrido; (b) Río Negro (1998) por la regularización
de 334.000 hectáreas de tierras que se encuentran en régimen de reserva y otras en
áreas críticas con población dispersa; y (c) Jujuy (1996) por la regularización dominial de
1.293.000 hectáreas en las que habitan más de 150 comunidades de los pueblos kolla y
guaraní, ratificado por Ley 5030 (1997) y el Protocolo Adicional ley Nº 5231 (2000), con
un importante avance en la entrega de títulos y realización de mensuras que serán
finalizados por el Programa de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas –
Ejecución Ley Nº 26.160.40

ANEXO 6. RECONOCIMIENTO Y REGISTRO DE LA PERSONERÍA JURÍDICA DE LAS
COMUNIDADES Y EL DERECHO AL PLURALISMO ASOCIATIVO INDÍGENA

El sujeto de los derechos humanos reconocidos en el marco jurídico federal son los
pueblos indígenas. Y, en este tema hay una importante evolución, a saber: desde el
momento en que se empieza a reconocer la cuestión indígena se habla de poblaciones
(Convenio Nº 107 OIT), para luego hablar de comunidades (Ley Nacional Nº 23.302) y
recién con el Convenio Nº 169 OIT, se habla de pueblos, concepto que es recepcionado
por nuestro constituyente en la reforma de 1994 que reconoce la preexistencia étnica y
cultural de los pueblos indígenas argentinos.
La categoría pueblo, según los estudios actuales desde la antropología cuanto desde el
derecho no se define sino se caracteriza, por cuanto el criterio sustantivo para definir la
pertenencia es el derecho a la auto identificación colectiva, recepcionado en el Convenio
Nº 169 OIT (art. 1.2), es decir, la conciencia de la identidad indígena en las personas y el
reconocimiento colectivo, sea por la comunidad o por el pueblo.
Por ello, el Convenio N° 169 OIT los caracteriza di ciendo que son: “...pueblos indígenas
por el hecho de descender de poblaciones que habitaban en el país o en una región
geográfica a la que pertenecía el país en la época de la conquista o colonización o del
establecimiento de las actuales fronteras estatales y que cualquiera sea su situación
jurídica, conservan todas sus propias instituciones sociales, económicas culturales y
políticas o parte de ellas” (art. 1. (b).
En Argentina y otros Estados latinoamericanos, los pueblos indígenas suelen
denominarse “originarios” para subrayar su preexistencia a los Estados. Sin embargo, en
lo jurídico se utiliza el vocablo “indígenas”. Ello, por cuanto, en la Primera Conferencia
Mundial de Pueblos Indígenas (Canadá, 1975) se estableció que el término “indígena”
sea bandera de dignidad y para uso formal de leyes, tratados y relaciones con los
Estados y los organismos internacionales, impulsando el derecho y la política de muchos
pueblos; expresando con ese término devenido estratégico, la ideología de sus sistemas
comunitarios solidarios en el marco de las respectivas cosmovisiones de los pueblos.41
La personería jurídica de las comunidades
En orden a las necesidades inmediatas de las comunidades, el problema de la personería
jurídica es prioritario porque se vincula a la regularización de la titularidad del dominio de
las tierras en las que habitan tradicionalmente, a la autonomía en la toma de decisiones y
a las luchas legales por el reconocimiento de sus derechos. No es, por tanto, una
40
41

Cf. Anexo 14.
Cf. FRITES, Eulogio: El derecho indígena consuetudinario y positivo argentino, 2001.

77

�cuestión abstracta.
La constitución reconoce la personería jurídica de las comunidades. Cuando el derecho
emplea el verbo “reconocer”, alude a realidades ya existentes. No es el derecho el que
las crea, como es el caso de las sociedades o de otras personas jurídicas, sino que sólo
las declara, las pone de manifiesto, las registra a fin de que se formalicen los efectos
jurídicos que produce su existencia.
Como lo viene señalando la doctrina y la jurisprudencia, se trata de un derecho de las
comunidades y no de una obligación.42 Sin embargo, como dije, en la práctica el contar
con un número de registro de la personería jurídica ayuda a la realización de las
gestiones que la vida diaria les demanda y en el orden judicial, si bien no es un requisito
para la legitimación procesal, la facilita.
El pluralismo asociativo indígena y la obligación del Estado de crear registro de las
organizaciones
Ahora bien, si el sujeto del derecho es el pueblo, para facilitar el ejercicio del derecho se
requiere que las autoridades tradicionales de los pueblos y comunidades sean
reconocidas y registradas – si así lo disponen– respetando sus formas de designación y
de toma de decisiones. El tema es particularmente relevante, como veremos, para el
ejercicio del derecho a la participación.
No se ha avanzado aún a nivel nacional ni provincial en el tema de implementar un
registro de las distintas organizaciones que los pueblos y comunidades se van dando que
respete su derecho consuetudinario. Solo la provincia de Chaco ha dictado la resolución
del Instituto del Aborigen Chaqueño Nº 277 (2007) para crear el registro de comunidades
y organizaciones, que aún no se ha implementado.
El problema en la actualidad
Sin embargo, en las respectivas provincias los pueblos vienen desarrollando importantes
experiencias organizativas territoriales y sectoriales que se inscriben en las prácticas de
generar políticas y estrategias comunes a los ámbitos en donde se encuentran.43 El
problema es central a la hora de contemplar el derecho a la participación en las
decisiones que incumben a las comunidades y los pueblos: la legitimidad o no de los
representantes, cuando se trata de organizaciones de segundo grado o representan
intereses sectoriales.
El problema es complejo, por cuanto en las provincias pioneras en el tema, la cuestión
pretende resolverse desde los organismos con participación indígena creados por ley,
como son el Instituto de Comunidades Aborígenes (Formosa), el Instituto del Aborigen
Chaqueño (Chaco) y el Instituto Provincial de los Pueblos Indígenas de Salta, cuyos
representantes se eligen por el sistema de padrón electoral, no respetando la forma de
organización comunitaria.
Sin embargo, no alcanza con esta participación. Se requiere generar la legitimación de
las organizaciones que sustentan la vida de los pueblos más allá de su participación en
los organismos que construyen las políticas públicas.
En este sentido, son un avance en esta política de participación los procesos generados
por el Pueblo Mapuche en la provincia de Río Negro y los Pueblos Mocoví y Toba en la
provincia de Santa Fe. En efecto, en estas provincias además de generarse un organismo
42

Cf. Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Minería Nº 5 de la IIIa. Circunscripción Judicial de Río Negro,
Sede, Alfredo y otros c/ Vila, Herminia y otros s/desalojo, 12 de agosto de 2004; Cámara de Apelaciones en lo Civil,
Comercial, Laboral y de Minería de la IV Circunscripción Judicial, Comunidad Mapuche Paichil Antreao y otro c/ Provincia
del Neuquén s/acción de amparo, 10 de diciembre de 2004; Superior Tribunal de Justicia de Jujuy, Comunidad Aborigen
Laguna del Tesorero – Pueblo Ocloya c/César Eduardo Cosentini s/recurso de inconstitucionalidad, 27 de diciembre de
2005; Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de Resistencia, Consejo Qompi-Laqtaxac Nam Qompi c/ Provincia del Chaco
s/amparo, 21 de abril de 2006; y Juzgado en lo Civil, en Documentos y Locaciones (Centro Judicial Capital), De Zavalía
Aguilar, Federico Ernesto c/ Comunidad Amaicha del Valle s/cumplimiento de contrato – incidente de levantamiento de
embargo promovido por la Comunidad Amaicha del Valle, 29 de Mayo de 2006.
43
Cf. Anexo 12.

78

�público con participación indígena – el Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas
y el Instituto Provincial de Aborigen – se reconoce a las organizaciones de los distintos
Pueblos- la Coordinadora del Parlamento Mapuche de Río Negro y la Asociación de
Comunidades Aborígenes de Santa Fé- como instancias de designación de sus
representantes y mandantes en las políticas a ejecutar por estos organismos. Si bien en
la práctica, la falta de financiamiento quita operatividad a la normativa.
El derecho: el pluralismo asociativo indígena
El derecho de las organizaciones a registrar su personería tiene reconocimiento
constitucional y genera, al decir de Bidart Campos, “la obligación del estado de reconocer
cualesquiera otras formas que las comunidades puedan darse en orden a su
organización”, en lo que denominó pluralismo asociativo indígena.44 En efecto, con
ocasión del dictamen solicitado por la Confederación Mapuche Neuquina manifestó:
“Cualquier agrupamiento, entidad o comunidad que se cree y organice de acuerdo
al derecho indígena en el marco de su convivencia colectiva, merecen ser
reconocidos, registrados o inscriptos. Ello sea respecto de comunidades nuevas o
reconstituidas, territoriales de segundo o tercer grado, rurales o urbanas,
sectoriales en materia de salud, trabajo, educación, turismo, etc. [...] En síntesis,
ni la provincia ni el INAI pueden negarse a reconocer y registrar el pluralismo
indígena asociativo en todas sus categorías institucionales [...] Todo pasa que en
el área de la jurisdicción provincial y en la del INAI (comprendido el RENACI) no
se produzcan vejaciones ni omisiones que menoscaben los derechos indígenas
comunitarios (colectivos) y personales, a los que ha de conocerse y depararse la
calidad de derechos humanos”.
En esta etapa de políticas públicas como son las que se enmarcan en las leyes
nacionales de Emergencia de la posesión y propiedad comunitaria indígena (ley º 26.160)
y de Presupuestos mínimos de protección ambiental de los bosques nativos (Nº 26.331)
es perentorio el reconocimiento de las organizaciones territoriales y sectoriales que se
van dando los pueblos. De esta manera, las comunidades pueden legalizar sus diversas
representaciones políticas, territoriales y sectoriales que van gestando para dar respuesta
a temas y problemas que por su naturaleza exceden el ámbito de sus competencias
comunitarias.
También la jurisprudencia ha avanzado en el reconocimiento de los pueblos. Así el
Supremo Tribunal de Justicia de la provincia de Río Negro ha rechazado la excepción de
falta de legitimación activa interpuesta por la provincia y acepta la legitimación activa del
Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI) para representar al Pueblo
Mapuche, porque si bien es un organismo de la administración pública, por sus
antecedentes constitucionales y legales, el texto de las normas y reglamentaciones que le
rigen, el objeto institucional a cumplir, la misión45 y atribuciones reconocidos por el propio
Estado, trasciende en la representación y sus funciones ese marco administrativo y se
proyecta a desarrollar las actividades de la ley Nº 2287 (que regula en la provincia el
derecho del pueblo mapuche), por lo que no es un mera dependencia administrativa sino
“un espacio institucionalizado de cogestión gobierno-población para establecer las
políticas a implementarse”, según los términos del art. 4 del decreto de creación.
También a petición del Consejo Qompi-Laqtaxac Nam Qompi la Jueza Grillo ha
establecido la obligación del gobierno de la provincia del Chaco de habilitar un Registro
de Comunidades y Organizaciones Indígenas en la Provincia con efecto declarativo “en
virtud de que la personalidad jurídica de las Agrupaciones Indígenas es un hecho
preexistente de la realidad y que impone al Estado su liso y llano reconocimiento sin
otorgarle otro tipo de facultad en tal sentido, por ello se declara lo que ya existe, es decir
44
45

BIDART CAMPOS, Germán: Dictamen a solicitud de la Confederación Mapuche Neuquina, 2002, cit.
CODECI. de la provincia de Río Negro s/acción de amparo (Expte. Nº 19439/04-STJ) sentencia interlocutoria Nº 216/04.

79

�la preexistencia de la personalidad jurídica de las comunidades y organizaciones
indígenas”46 e inscribir al Consejo que representa numerosas comunidades del Pueblo
Qom que habita en la provincia. Como se dijo el Consejo ha sido inscripto mediante
Resolución IDACH 091/09.
Asimismo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha afirmado que el derecho al
reconocimiento de la personalidad jurídica representa un parámetro para determinar si
una persona es titular o no de los derechos de que se trate y si los puede ejercer. Por
ello los Estados tienen el deber de procurar los medios y condiciones jurídicas necesarias
para que el derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica pueda ser ejercido por
los titulares. En particular, el reconocimiento de la personalidad jurídica del Pueblo como
conjunto ayuda al ejercicio del derecho a la tierra al permitir que las comunidades puedan
ejercer sus derechos a través de verdaderos representantes elegidos conforme a sus
propias tradiciones.47

ANEXO 7. LA PROPIEDAD, CONTROL Y GESTIÓN DE SUS TERRITORIOS, TIERRAS
Y RECURSOS TRADICIONALES COMUNITARIOS
En el Estado argentino, el derecho de las comunidades a la posesión y propiedad
comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan tiene afirmación constitucional. En
efecto, el artículo 75 inc. 17 “reconoce la posesión y propiedad comunitaria de las tierras
que tradicionalmente ocupan”. El derecho es también establecido en el artículo 1.2 de
ambos Pactos Internacionales que expresan: “Para el logro de sus fines, todos los
pueblos pueden disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales. En ningún
caso podría privarse a un pueblo de sus propios medios de subsistencia”. El Convenio Nº
169 OIT (arts. 13 a 19), así como la Declaración de las Naciones Unidas (arts. 10 y 25 a
32) desarrollan exhaustivamente la naturaleza y alcance de estos derechos.
En torno a los derechos territoriales de las comunidades se configuran en principio tres
situaciones. La primera, el reconocimiento de la posesión y propiedad comunitaria de las
tierras que tradicionalmente ocupan (art. 75 inc. 15; art. 14 Convenio Nº 169 OIT) y los
derechos de uso sobre aquellas que no estén exclusivamente ocupadas porillos, pero a
las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de
subsistencia (art. 14.1 in fine). La segunda, es el reconocimiento de la obligación del
Estado de “regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano”. La
tercera es el derecho a la restitución de las tierras de las que han sido despojados (art.
14.3 Convenio Nº 169 y art. 28.1 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los
derechos de los Pueblos Indígenas). Las situaciones primera y tercera se desarrollan a
continuación.
A continuación se desarrolla algunos conceptos relevantes en torno a la propiedad
comunitaria.
El territorio
En primer lugar se debe destacar que cuando se emplea el “término tierras se deberá
incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones que
los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna otra manera” (art.13.2).
El territorio es el espacio vital del desarrollo y del ejercicio de los derechos colectivos, las
autonomías y actividades para procurar libremente la sostenibilidad económica, social,
cultural y política cuyo titular es el pueblo indígena.48 El derecho al territorio se construye
46

Consejo Qompi-Laqtaxac Nam Qompi c/ Provincia del Chaco s /amparo, 2006, cit.
Cf. Caso del Pueblo Saramaka vs. Surinam, 2007, op. cit., párr.168, 169, 170, 174; Caso Comunidad Indígena
Sawhoyamaxa vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de marzo de 2006. Serie C No. 146.
48
Cf. COORDINADORA DE LAS ORGANIZACIONES INDÍGENAS DE LA CUENCA AMAZÓNICA: Agenda Indígena Amazónica. Volviendo
a la Maloca, Quito, Ecuador, 2005.
47

80

�desde dos dimensiones: el espacio y la jurisdicción. El espacio se expresa en la demanda
por el uso, goce y manejo de los recursos naturales y, la jurisdicción por el control sobre
los procesos de orden político, económico, social y cultural para asegurar la reproducción
y continuidad material y cultural del grupo, según la normativa propia de los pueblos
indígenas.49 El reconocimiento de los territorios indígenas requiere, por tanto, reformular
las categorías del derecho occidental que fragmentan el espacio y le asignan distintos
usos y derechos.
Por ejemplo, el Pueblo Mapuche describe de esta forma al territorio. El territorio
corresponde “al espacio necesario y esencial para el desarrollo y transmisión de nuestra
cultura ancestral. Aquí es donde se encuentran nuestras raíces (“tuwún”) y donde toman
sentido las celebraciones religiosas. Aquí también se encuentra el “kupalme” o linaje
familiar en función de que se hallan los “chenques” (sepulturas) de nuestros antepasados,
razón por la cual éste, y no otro, es el sitio señalado por nuestra cultura para el desarrollo
espiritual, cultural y económico de cada uno de los miembros de la Comunidad”.50
El Wallmapuche –territorio mapuche […] Mapu –dice nuestro kimvn o saber-es el lugar
donde se encuentran y conviven pu newen, las fuerzas que compone la naturaleza y la
sociedad mapuche, es el lugar donde conviven el gen del ko, del mawiza, del kvruf y
todos los demás. Wallmapu se refiere al concepto de visión del mundo mapuce. Todo lo
que la vista alcanza a ver, como nuestros mayores lo representaron en el Kulxun. […] Así
explicamos el ordenamiento y el equilibrio de estas fuerzas. Los poderes o newen se
complementan, se equilibran, se interrelacionan entre sí. Cada newen tiene su rol y es
responsable del equilibrio del Wallmapu. El hombre, el che, es un newen más del
Wallmapu.”51
El título: la ocupación tradicional
El hecho que genera el derecho a la propiedad comunitaria es la ocupación tradicional
según lo prescriben la Constitución Nacional y el Convenio Nº 169 OIT (art.14). Como
afirma el Comité de Expertos de la OIT la ocupación tradicional “cubre a las tierras cuyo
uso ha devenido parte del modo de vida de los pueblos indígenas. El derecho se debe
reconocer aún cuando no se ejerza en los modos previstos en la legislación común sino
de conformidad con las propias costumbres y tradiciones indígenas”.52
Luego, el título para poseer lo constituye la norma que legitima a la comunidad indígena y
su ocupación. Como afirma el Juez Riat: “El vocablo “título” no debe entenderse en
sentido documental o formal, como instrumento probatorio del dominio, sino como causa
legítima de la transmisión o adquisición de un derecho real […] Aquí, la causa legítima es
la ocupación tradicional de una comunidad indígena preexistente al Estado”.53 Es
suficiente, en consecuencia, “demostrar su pertenencia a la comunidad de acuerdo con
los artículos 2 y 3 de la ley 2.287 y el artículo 1 del convenio 169/1989”.54
El Superior Tribunal de la provincia de Jujuy ha afirmando que aún en el supuesto que
existieran documentos en los que algunos miembros de la Comunidad hubieran
reconocido derechos a terceros, “cabría aplicar al supuesto lo normado por el art. 17
apartado 3 del Convenio Nº 169 de la OIT que establece que ‘deberá impedirse que
personas extrañas a esos pueblos, puedan aprovecharse de las costumbres de esos
pueblos o de su desconocimiento de las leyes por parte de sus miembros, para
arrogarse la propiedad, la posesión o el uso de las tierras pertenecientes a ellos’”.55
49
Cf. LAZOS CHAVERO, Elena: Ideas sobre Identidad, Pueblos Indígenas y Territorios, en
www.latautonomy.org/CH_ideasIdenTerr.PDF.
50
Expediente “RANQUEHUE, SILVIA HAYDEE N° 26.541-01- 1-8 de la Presidencia de la Nación, 2006.
51
HUILIPAN, V.:”Wallmapuche-Ixofillmogen. Todas las vidas de nuestro Territorio”, en Primer Taller local –región Sur del
Programa de Capacitación para el Fortalecimiento de Organizaciones Indígenas, 2008.
52
Citado por SALGADO, J.M.: 2006, op. cit., pág. 153.
53
Sede, Alfredo y otros c/ Vila, Herminia y otros s/desalojo, 2004, citado.
54
Ibíd.
55
Comunidad Aborigen Laguna de Tesorero – Pueblo Ocloya c/Cosentini, César Eduardo, citado y cf. Juzgado de Primera
Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería con competencia en familia de la V Circunscripción Judicial de la
Provincia de Neuquén, Comunidad Mapuche Huayquillan c/ Brescia, Celso Armando y otros/ prescripción adquisitiva, 18 de

81

�La propiedad comunitaria: nuevo derecho de jerarquía constitucional
Como se viene diciendo, la propiedad comunitaria por su naturaleza y características se
aparta del instituto de la propiedad privada cuyo valor es la libertad de acción de los
propietarios y la plena disponibilidad económica que se rigen por la norma de
exclusividad y perpetuidad. En tanto, la propiedad indígena posee naturaleza colectiva e
indisponible.
Estas características responden a la profunda relación que los pueblos indígenas tienen
con sus tierras, territorios y recursos. El derecho comprende dimensiones y
responsabilidades colectivas a nivel social, cultural, espiritual, económico y político56 que
tiene además un aspecto intergeneracional, crucial para la viabilidad de su identidad,
subsistencia y cultura. Por ello, el constituyente declara su indisponibilidad (no son
enajenables, ni transmisibles, ni se pueden gravar o embargar). Al decir de Bidart
Campos, “lo que se impide y no se quiere es el desarraigo forzado de los hábitats
tradicionales”.57
La consecuencia inescindible de la indisponibilidad de las tierras indígenas es la
prohibición de cualquier medida que sea susceptible de originar el desalojo, la
desocupación o la expulsión de personas o familias integrantes de aquellas
comunidades, que habitan dichas tierras o realizan en ellas sus actividades. Luego, la
forma que asume el reconocimiento constitucional garantiza que mientras exista la
comunidad no pierda las tierras y territorios en los que habita.
Como afirma Alterini “La inalienabilidad o intransmisibilidad, entendidas como sinónimos,
importa que el impedimento de desprenderse de la propiedad no puede eludirse a través
de ningún título de transmisión. Así, es imposible la venta, la donación, la permuta, la
constitución de fideicomiso”.58
El reconocimiento de la propiedad de los pueblos indígenas a través de sus
comunidades, importa un acto institucional del constituyente que por su carácter
declarativo no es constitutivo de derechos e implica que “el reconocimiento de la
titularidad de la propiedad se efectúa con retroactividad”.59 Así, los pueblos indígenas
deben ser considerados propietarios de las tierras respectivas desde la posesión
tradicional.
Acciones en pos del reconocimiento de los territorios indígenas
El concepto de territorio con todas sus implicancias espaciales y jurisdiccionales no ha
sido aún implementado en el Estado argentino. Los pueblos indígenas vienen
desarrollando distintas estrategias a partir de la forma en que solicitan titularizar el
territorio hasta las organizaciones territoriales que van gestando para alcanzar su
autonomía.60
El derecho a la restitución de sus territorios
El derecho a la restitución es reconocido por el Convenio Nº 169 OIT que establece:
“Deberán instituirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional
para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados”
(art. 14.3). Se trata de tierras que los pueblos indígenas reclaman por haber sido
despojados con bastante anterioridad, por lo menos en tiempos anteriores al
reconocimiento de los derechos pero no habría límite de tiempo respecto del surgimiento
agosto de 2004) y Juzgado Civil, Comercial y Minería Nº 5 de la IIIª. Circunscripción Judicial de Río Negro, Oñate,
Dolorindo y otro c/Rago, Pablo y otros/ interdicto de retener, 2000.
56
Cf. DAËS, Erica-Irene, Pueblos Indígenas y su relación con la tierra, documento de trabajo preparado por la relatora
especial, Comisión de Derechos Humanos, Sub Comisión sobre la Prevención de la Discriminación y Protección de las
minorías, 11 de junio de 2001 (E/CN.4/Sub.2/2001/21, inciso 13).
57
BIDART CAMPOS, Germán: “Los derechos de los pueblos indígenas argentinos”, El Derecho, 1996-B, pág. 1209.
58
ALTERINI, JORGE H., CORNA, Pablo M., VÁZQUEZ, Gabriela A.: Propiedad Indígena, EDUCA - Librería Histórica, Buenos
Aires, 2005, pág. 174.
59
ALTERINI, J. y otros: 2005, op. cit., pág. 163.
60
Cf. Anexo 12.

82

�de los reclamos. También la Declaración de las Naciones Unidas establece: “Los pueblos
indígenas tienen derecho a la reparación, por medios que pueden incluir la restitución o,
cuando ello no sea posible, una indemnización justa, imparcial y equitativa, por las tierras,
los territorios y los recursos que tradicionalmente hayan poseído u ocupado o utilizado de
otra forma y que hayan sido confiscados, tomados, ocupados, utilizados o dañados sin su
consentimiento libre, previo e informado” (art. 28.1).
En este mismo sentido se ha pronunciado la Corte Interamericana de Derechos Humanos
en dos casos planteados por el Pueblo Enxet en Paraguay61 fijando los estándares para
el ejercicio de este derecho, a saber:
- Los miembros de los pueblos indígenas que por causas ajenas a su voluntad
han salido o perdido la posesión de sus tierras tradicionales mantienen el
derecho de propiedad sobre las mismas, aún a falta de título legal;
- Cuando hayan sido legítimamente trasladas a terceros de buena fe tienen el
derecho de recuperarlas o de obtener otras tierras de igual extensión y calidad
que serán escogidas de manera consensuada con los miembros de los
pueblos indígenas, conforme a sus propias formas de consulta y decisión;62
- Mientras exista un vínculo material y espiritual el derecho a la reivindicación
permanecerá vigente, caso contrario, se extinguirá. Dicha relación puede
expresarse de distintas maneras, según el pueblo indígena del que se trate y
las circunstancias concretas en las que se encuentre, y puede incluir el uso o
presencia tradicional, ya sea a través de lazos espirituales o ceremoniales,
asentamientos o cultivos esporádicos, caza, pesca o recolección estacional o
nómada, uso de recursos naturales ligados a sus costumbres y cualquier otro
elemento característico de su cultura.63
- La relación con la tierra debe ser posible. Por ejemplo, si los indígenas
realizan pocas o ninguna de las actividades tradicionales dentro de las tierras
que han perdido, porque se han visto impedidos de hacerlo por causas ajenas
a su voluntad que impliquen un obstáculo real de mantener dicha relación,
como violencias o amenazas en su contra, se entenderá que el derecho a la
recuperación persiste hasta que tales impedimentos desaparezcan.
- Las acciones para efectivizar el derecho corresponden al Estado, una vez que
se ha demostrado que el derecho de recuperación de las tierras está vigente.
También la jurisprudencia nacional ha avanzado en el reconocimiento de este derecho.
En efecto, la Cámara Primera en lo Criminal de la IIIª Circunscripción Judicial de la
provincia de Río Negro ha revocado el procesamiento del miembro de una comunidad
indígena por el delito de usurpación así como la orden de restitución del territorio por
considerarlo “prematuro”, en el marco de la ley 26.160, debiendo “agotarse la
investigación” y “continuarse con la producción de la totalidad de la prueba indicada por el
imputado y su defensa a fin de resolver en forma definitiva”. La Cámara consideró que
“La cuestión de la preexistencia étnica y posesión consecuente de tierras cuestionadas
en su ocupación actualmente, no parece ser de entidad menor y así lo han entendido los
legisladores nacionales que dictaron la ya comentada ley 26.160. […] Y si bien el Juez
juzga el o los hechos denunciados, no puede ignorar que los mismos se han desplegado
en un contexto particular que los diferencia nítidamente de otros que hayan merecido
similar calificación jurídica”.64
61

Caso Comunidad Indígena Yakye Axa vs. Paraguay. Fondo Reparaciones y Costas. Sentencia 17 de junio de 2005.
Serie C No. 125, párr. 143 y, Caso Comunidad Indígena Sawhoyamaxa vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas.
Sentencia de 29 de marzo de 2006. Serie C No. 146.

62

Cf. Caso Comunidad Indígena Yakye Axa, párr. 149.
Cf. Caso Comunidad Indígena Yakye Axa, párr. 154.
Cámara Primera en lo Criminal de la IIIª Circunscripción Judicial de la provincia de Río Negro, Ponce, Rene s/
usurpación, 9 de agosto de 2007. Cabe destacar que el caso en cuestión se trata de una causa de usurpación iniciada por
un fiscalero y la Dirección de Tierras de la provincia de Río Negro, por la recuperación del Territorio en Carri Laufquen
Grande, realizado por integrantes del Lof Ponce, en junio de 2007.

63
64

83

�De igual manera se ha pronunciado la jurisprudencia en el caso de la Comunidad Tacul
Chewque cuyos integrantes fueran acusados de usurpación por el Estado Municipal, por
haberse instalado (emplazando una construcción de madera) en el Parque Municipal Llao
Llao, en la zona denominada Villa Tacul, en la que habían vivido pese a tratarse del inicio
de una zona reservada en forma tradicional, hasta que sin ningún motivo particular un día
se efectivizó el traslado (1944).
El Juez ha entendido que las denunciadas “ofrecen base objetiva que brinda apoyatura a
las expectativas legales que estiman que de la estancia originaria emergen derechos
reales”. Ello en el marco del principio de subsidiariedad, según el cual el derecho penal
ha de ser la ultima ratio que indica que para proteger los intereses sociales el Estado
debe agotarse los medios menos lesivos para los derechos individuales y solo cuando
ninguno de aquellos medios sean suficientes, estará legitimado el recurso al sistema
penal. La denunciante recurrió al derecho penal sorteando la racionalidad de esos
principios pese a lo evidente que resultaba que el conflicto de acuerdo a su particular
especificidad debía ser resuelto en otra sede”.65
El Estado argentino no ha normado aún un mecanismo para el ejercicio de este derecho.
Pero ello no lo exime de responsabilidad, por cuanto el Convenio Nº 169 responsabiliza a
los gobiernos de desarrollar, con la participación de los pueblos interesados, una acción
coordinada y sistemática que promueva la plena efectividad de los derechos sociales,
económicos, y culturales, respetando su identidad social y cultural, sus costumbres y
tradiciones, y sus instituciones (art.2. (b)).

La participación en la administración de sus recursos naturales y en todos los
demás intereses que los afecten66
El derecho de los pueblos sobre sus recursos naturales se enmarca en el principio de la
soberanía permanente de los pueblos cuyo enunciado dice: los pueblos y las naciones
deben tener autoridad para gestionar y controlar sus recursos naturales y disfrutar de los
beneficios de su conservación y explotación. La violación de este derecho es contraria al
espíritu y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y entorpece el desarrollo de
la cooperación internacional y la preservación de la paz.67
Sin embargo, este principio ya enunciado en los Pactos Internacionales de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales y de Derechos Civiles y Políticos, sufre importantes
restricciones en el Convenio Nº 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre
Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes. El Convenio considera dos
situaciones.
La primera, que constituye el principio general es la obligación del Estado de proteger los
recursos naturales existentes en las tierras y territorios de los pueblos indígenas (art.
15.1) y, de realizar, en consecuencia, las medidas necesarias para evaluar la incidencia
social, espiritual y cultural y sobre el medio ambiente de cualquier actividad que se
desarrolle en sus territorios (art. 7.3). La obligación se fundamenta, justamente, en el
reconocimiento del derecho a participar en la utilización, administración y conservación
de los recursos naturales existentes en sus tierras, incluyendo “aquellas que no estén
exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso
para sus actividades tradicionales y de subsistencia” (art. 14.1), que implica, por lo
menos, el acceso a su uso en la medida en que sea requerido para el mantenimiento de
65

Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional Nº 2 de la III Circunscripción Judicial de la provincia de Río Negro,
Figueirido Bárbara s/denuncia usurpación”, 26 de octubre de 2007.

66

Cf. para este acápite: CANET, Viviana, JARAMILLO, Ángela Marcela: La soberanía permanente de los pueblos
indígenas sobre los recursos naturales, Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales, Secretaria de Ambiente y
Desarrollo Sustentable de la Nación, 2007.
67
DAËS, Erica-Irene: La soberanía permanente de los pueblos indígenas sobre sus recursos naturales,
E/CN.4/Sub.2/2004/30, párr. 9.

84

�su cultura y la preservación de sus formas de vida.68 En otras palabras, la propiedad de
los recursos naturales se sigue de la propiedad reconocida sobre sus tierras y territorios
(art. 13), que incluye el derecho a controlar su desarrollo político, social, económico y
cultural decidiendo sus prioridades (art. 7.1).
La segunda situación contemplada en el Convenio Nº 169 OIT establece el régimen de
los recursos sobre los cuales, a pesar de hallarse en territorios indígenas, el Estado
mantiene la propiedad o algún tipo de derechos. Para esta segunda situación el Convenio
contempla solo la obligación de los gobiernos de “establecer o mantener procedimientos
con miras a consultar a los pueblos interesados, a fin de determinar si sus intereses
serían perjudicados y en que grado, antes de emprender o autorizar cualquier programa
de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras y territorios” (art.
14.2).
El derecho a la participación de los pueblos y comunidades indígenas en el control y
gestión de sus recursos naturales es un problema a escala nacional y provincial, por la
organización federal del Estado argentino y por la concurrencia establecida por la
constitución nacional (art. 75 inc. 17 in fine), que no tiene aún principio de cumplimiento.
El problema encierra dos cuestiones centrales: la identificación del sujeto que legitima la
consulta y la participación que debe ser el pueblo a través de sus autoridades
tradicionales por él elegidas y designadas y, el procedimiento para realizar la consulta
que como establece el mismo Convenio Nº 169 OIT deben “efectuarse de buena fe y de
una manera apropiada a las circunstancias, con la finalidad de llegar a un acuerdo o
lograr el consentimiento acerca de las medidas propuestas” (art. 6.3).
El estándar de cumplimiento: El libre consentimiento fundamentado previo a todas
las actividades que se realizan en su territorio
Sobre el derecho a la participación los Pueblos Indígenas han ido construyendo el
instituto del libre consentimiento fundamentado previo como condición sine quae non
para la realización de cualquier proyecto o acción en sus territorios o que afecten sus
intereses.
El libre consentimiento fundamentado previo es un procedimiento que el Estado debe
garantizar frente a cualquier posible proyecto o actividad que afecte el territorio, los
recursos naturales y el patrimonio de los pueblos indígenas constituyendo el estándar del
respeto y cumplimiento de ese complejo interdependiente de derechos que se vienen
enunciando cuyos titulares son los pueblos indígenas.69
El instituto se ejerce como un proceso –y no en un solo acto- que debe regirse por el
principio básico de la “igualdad de oportunidades” de todas las partes para debatir
cualquier acuerdo/desarrollo/proyecto propuesto. La igualdad debe entenderse como
igualdad de acceso a los recursos financieros, humanos y materiales para que los
pueblos y las comunidades debatan plena y significativamente en el idioma o idiomas
indígenas que corresponda, o por cualquier otro medio convenido, cualquier acuerdo o
proyecto que tenga o pueda tener consecuencias, ya sean positivas o negativas, en su
desarrollo en cuanto pueblos o consecuencias en sus derechos a sus territorios y/o
recursos
En este sentido, es relevante la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos en el caso del Pueblo Saramaka contra el Estado de Surinam70 que establece
los estándares sobre los derechos a la consulta y la participación que deben cumplir los
68

Cf. SALGADO, J.M.: 2006, op. cit., pág. 165.
MAC KAY, Fergus: El Derecho de los Pueblos Indígenas al Consentimiento Libre, Previo e Informado y la Revisión de
las Industrias Extractivas del Banco Mundial, Forest People Programme, 2004, págs. 19-20. Se han omitido las citas dentro
del texto.
70
Caso de la Comunidad Saramaka vs. Surinam, 28 de noviembre de 2007, cit. y Caso del Pueblo Saramaka vs. Surinam,
Sentencia del 12 de agosto de 2008 (Interpretación de la Sentencia de Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y
Costas). El caso versa sobre la emisión de concesiones madereras y mineras para la exploración y extracción de ciertos
recursos que se encuentran dentro del territorio del Pueblo Saramaka.
69

85

�Estados cuando se trata de grandes proyectos a realizarse en territorios comunitarios.
Ellos son:
a) “El Estado podrá restringir el uso y goce del derecho a la propiedad siempre
que las restricciones hayan sido previamente establecidas por ley; sean
necesarias; proporcionales y que tengan el fin de lograr un objetivo legítimo en
una sociedad democrática”.71
b) Para garantizar que las restricciones impuestas respecto del derecho de
propiedad por la emisión de concesiones dentro del territorio indígena “no
impliquen una denegación de su subsistencia como pueblo tribal, el Estado
debe cumplir con tres garantías: a) asegurar la participación efectiva de los
miembros del pueblo de conformidad con sus costumbres y tradiciones, en
relación con todo plan de desarrollo, inversión, exploración o extracción que se
lleva a cabo dentro del territorio; b) garantizar que se beneficien
razonablemente del plan que se lleve a cabo; c) garantizar que no se emitirá
ninguna concesión dentro del territorio a menos que entidades independientes
y técnicamente capaces, bajo la supervisión del Estado, realicen un estudio
previo de impacto social y ambiental.72 El principal criterio para medir el nivel
de impacto es que no niegue la capacidad de los pueblos indígenas de
sobrevivir como tales.73
c) La participación efectiva, cuando se trate de planes de desarrollo o de
inversión a gran escala que tendrían un mayor impacto dentro del territorio
indígena implica que el Estado tiene la obligación, no solo de consultar al
Pueblo sino también de obtener el consentimiento libre, informado y previo de
estos, según sus costumbres y tradiciones.74
d) El concepto de supervivencia se extiende no solo a los aspectos físicos sino a
la capacidad de preservar, proteger y garantizar la especial relación que tienen
los pueblos indígenas con su territorio de modo que puedan continuar viviendo
según su modo de vida tradicional y su identidad.75 La Corte ya había afirmado
que la propiedad privada y la explotación racional de las tierras no puede ser
impedimento para privar del derecho a la propiedad de los pueblos
indígenas.76
e) Los beneficiarios de las reparaciones se determinan en consulta con los
pueblos indígenas.
La directriz del Banco Mundial sobre Pueblos Indígenas
Con relación al derecho a la participación, es necesario mencionar las nuevas directrices
del Banco Mundial de 2005. La Política Operacional OP 4.10 y las Normas de
Procedimiento del Banco BP 4.10 reemplazan a la Directriz Operacional OD 4.20,
Pueblos Indígenas.
La Directriz OP 4.10 adoptó finalmente una política revisada sobre Pueblos Indígenas
que no incorpora el estándar del libre consentimiento fundamentado previo.77 Sin
embargo, la nueva política incluye una salvaguardia útil que estipula que el Banco no
apoyará ningún proyecto sin el “amplio apoyo” previo de las comunidades afectadas.78
71

Cf. Caso de la Comunidad Saramaka vs. Surinam, párr. 129.
Cf. Ibíd, párr. 131.
73
Cf. Caso del Pueblo Saramaka vs. Surinam párr. 41 in fine.
74
Cf. Caso de la Comunidad Saramaka vs. Surinam, párr. 136.
75
Cf. Caso del Pueblo Saramaka vs. Surinam, párr. 36.
76
Caso Comunidad Indígena Sawhoyamaxa vs. Paraguay. Sentencia de 29 de marzo de 2006. Serie C Nº 146, PÁRR.138.
77
Cf. GRIFFITHS, Tom: Pueblos Indígenas y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). Experiencia de los
pueblos indígenas con proyectos de conservación financiados por el FMAM. Un estudio crítico, Forest People Programme,
2005.
78
La Directriz expresa que a los efectos de esta política, la expresión “Pueblos Indígenas” se emplea en sentido genérico
para hacer referencia a grupos vulnerables con una identidad social y cultural diferenciada (en la política no se fija a priori
un límite numérico mínimo, ya que los grupos de los Pueblos Indígenas pueden ser muy pequeños y su tamaño puede
hacerlos más vulnerables) que, en mayor o menor grado, presentan las siguientes características: (a) Su propia
72

86

�El control de su conocimiento tradicional y la participación en los beneficios
derivados de su uso
Los recursos tradicionales y genéticos son inherentes al derecho a las tierras, territorio
así como los conocimientos tradicionales en razón de la unión en la cosmovisión de la
diversidad biológica y cultural. La Corte Interamericana en una interpretación amplia del
derecho a la integridad cultural ha establecido que los derechos de propiedad se
extienden a todos los bienes materiales e inmateriales entre los cuales estarían
comprendidos los conocimientos tradicionales, los recursos genéticos y demás categorías
conexas. Ello, por “la estrecha vinculación de los pueblos indígenas con sus tierras
tradicionales y los recursos naturales ligados a su cultura que ahí se encuentren, así
como los elementos incorporales que se desprendan de ellos, deben ser salvaguardados
por el artículo 21 de la Convención Americana”.79
Sin embargo, y atento a la forma en que el derecho occidental fragmenta la propiedad,
los pueblos indígenas han ido desarrollando una serie de recaudos legales en orden a la
protección de sus conocimientos tradicionales en distintas instancias como la Declaración
de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y en los foros de
trabajo en torno a la aplicación del Convenio de Diversidad Biológica, en particular el
Grupo de Trabajo sobre artículo 8(j) y disposiciones conexas (GT8J) y el Grupo de
Trabajo sobre Acceso y distribución de Beneficios (GTADB).
Las discusiones, en la actualidad, se centran en el proceso de negociación para la
creación de un Régimen Internacional sobre acceso y participación en los beneficios y se
lleva a cabo en el GTADB (2000), que tiene como principal mandato la elaboración y
negociación de este régimen internacional relativo al conocimiento tradicional, las
innovaciones y prácticas asociadas con los recursos genéticos y con la participación justa
y equitativa en los beneficios provenientes de su utilización (art. 8 j del Convenio de
Diversidad Biológica). Las posiciones de los estados se dividen entre los países
desarrollados que se oponen a la creación de un régimen obligatorio y la de los países en
vías de desarrollo que apoyan su constitución como una forma de control.80 Para los
pueblos indígenas es vital participar en la elaboración de este Régimen, a fin de asegurar
la protección de sus derechos a la protección de los recursos en todas sus
manifestaciones.

ANEXO 8. EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN: SU FUNDAMENTO LEGAL
El fundamento del derecho a la autodeterminación se encuentra en el común artículo 1 de
los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos y de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales que establecen que: “Todos los pueblos tienen el derecho de libre
determinación. En virtud de este derecho establecen libremente su condición política y
proveen asimismo a su desarrollo económico, social y cultural”.
Además, el Convenio º 169 OIT que si bien restringe el alcance de este reconocimiento al
ámbito interno del Estado, el derecho encuentra sustento en lo previsto sobre el derecho
de los pueblos indígenas a fijar las prioridades de su propio desarrollo (art. 7.1); a su
derecho consuetudinario (art. 8) que alcanza al sistema penal (art. 9.1) y el
identificación como miembros de un grupo determinado de cultura indígena y el reconocimiento de su identidad por otros;
(b) Un apego colectivo a hábitats geográficamente definidos o territorios ancestrales en la zona del proyecto y a los
recursos naturales de esos hábitats o territorios; (c) instituciones consuetudinarias culturales, económicas, sociales o
políticas distintas de las de las sociedad o cultura dominante y , (d) Una lengua indígena, con frecuencia distinta a la lengua
oficial del país o región. Un grupo que haya perdido el “apego colectivo o hábitats geográficamente definidos o territorios
ancestrales en la zona del proyecto” (párrafo b) debido a separación forzosa sigue siendo elegible de ser cubierto por esta
política.
79
Cf. Caso Comunidad Indígena Yakye Axa: 2005, op. cit., párr. 135..
80
TAULI CORPUZ, Jennifer: “¿Hay espacio para los pueblos indígenas en las negociaciones sobre acceso y
participación en los beneficios?”, abril 2006, en http://www.porlacultura.org.

87

�reconocimiento de las formas de organización tradicional, incluidos sus valores, sus
prácticas e instituciones en todos los niveles (5. (a y (b) que incluye las organizaciones
representativas a las que alude el art. 6.1.
El derecho tiene su reconocimiento pleno en la Declaración de las Naciones Unidas sobre
los Derechos de los Pueblos Indígenas que en su artículo 3 establece: “Los pueblos
indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan
libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y
cultural”
El texto finalmente acordado de la Declaración de las Naciones Unidas reconoce este
derecho, siempre que su ejercicio no vaya en desmedro de la integridad territorial del
Estado (art. 46.1). De esta forma se ahuyenta los fantasmas que suelen aventarse
cuando se habla del ejercicio de este derecho que asocian el ejercicio del derecho a la
autodeterminación con la fragmentación del Estado, lo que nos lleva a considerar una
política de reconocimiento basada en la interculturalidad.

ANEXO 9. LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS EN LAS ÁREAS
PROTEGIDAS
El sistema nacional de áreas protegidas
Atento a la forma federal de organizarse el Estado argentino, las áreas protegidas son de
carácter nacional o provincial y no se cuenta aún con un marco legal de carácter general
e integral que conforme un sistema jurídico-institucional unificado. Las áreas protegidas
se rigen por la legislación nacional aquéllas de carácter federal y por la legislación
específica las que se encuentren en jurisdicción provincial. Se trata en definitiva de un
marco legal disperso y sin articulación orgánica común.
Las áreas protegidas nacionales están reguladas por la Ley Nacional Nº 22.351 de
Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales (1980). El organismo
autárquico que las administra es la Administración de Parques Nacionales (APN), que es
dirigida y administrada por un Directorio compuesto por un presidente, un vicepresidente
y cuatro vocales designados por el Poder Ejecutivo Nacional.
La ley define con detalle las tres categorías de áreas protegidas (Parque Nacional,
Monumento Natural y Reserva Nacional), categorías que son ampliadas con las de
Reserva Natural Estricta y Reserva Natural Silvestre (Decretos Nº 2148/90, Nº 2149/90 y
Nº 453/94) destinadas a excluir ciertos sectores de los Parques y Reservas Nacionales
del uso público o a encuadrar en dicha nominación otros predios fiscales nacionales.
La creación de las áreas protegidas se realizó sobre un paradigma de conservación,
vigente hasta hace poco tiempo, en el que la presencia humana era inaceptable. Así se
reflejó en la mayoría de las legislaciones que siguieron este paradigma. En nuestro país,
las leyes nacionales vigentes admiten la presencia de pobladores y propietarios al interior
de los parques nacionales, con excepción de las áreas de reserva estricta. Sin embargo,
la política llevada adelante por la Administración de Parques Nacionales fue de expulsión
de los pueblos originarios que habitaban tradicionalmente en los territorios devenidos
Parques.
En estos últimos 10 años se ha visibilizado la presencia de los pueblos indígenas en el
sistema nacional de áreas protegidas. Ya sea porque se encuentran viviendo en ellas, o
en áreas aledañas, o bien porque habiendo sido expulsados de ellas, con motivo de la
creación de estas áreas, reclaman sus derechos al uso del territorio. En ello, ha tenido un
rol indiscutible el Pueblo Mapuche que habita en la provincia del Neuquén organizado en
torno a la Confederación Mapuche Neuquina que desarrolló una estrategia destinada a
sensibilizar a la APN para transformar su política de exclusión en una política pública
intercultural.

88

�Esta política se refleja, entre otros hechos, en los siguientes: la restitución de las tierras
comunitarias de las comunidades Cayun y Curruhuinca y del rewe de la Comunidad
Ñorkinko en el Parque Nacional Lanín; la creación del Comité de Gestión APN –
Confederación Mapuche Neuquina y comunidades vinculadas al Parque Nacional Lanín
(Resolución HD Nº 227/00) para implementar la política de co-manejo de las áreas
comunitarias; Convenios con la Comunidad Indígena del Pueblo Kolla Tinkunaku
(Resolución HD Nº 116/06) y Asociación Meguesoxochi Resolución HD Nº 111/07) y la
creación del Consejo de Participación Indígena en el seno del Directorio, como órgano
responsable de implementar el libre consentimiento fundamentado previo en la
jurisdicción de la APN (Resolución HD Nº 475/07).81
El principio rector de esta nueva política entre el mundo de la conservación y los pueblos
indígenas tiene un importante referente en el V Congreso Mundial de la Conservación
(Durban, 2003) en el que se estableció un Plan de Acción sobre reconocimiento y
salvaguarda de los derechos de los pueblos indígenas en base a tres grandes objetivos:
(a) todas las áreas protegidas existentes y futuras serán manejadas y establecidas en
plena conformidad con los derechos de los pueblos indígenas; (b) los pueblos indígenas
estarán representados en la gestión de las áreas protegidas por representantes electos,
de forma proporcional a sus derechos e intereses y, (c) para 2010 deben existir
mecanismos participativos para la restitución de las tierras y territorios tradicionales de
pueblos indígenas que fueron incorporados en áreas protegidas sin su consentimiento
libre .82
El reconocimiento y la restitución de sus territorios tradicionales
El derecho internacional de los derechos humanos reconoce a los pueblos indígenas un
importante conjunto de derechos con relación a sus territorios declarados áreas
protegidas sin su libre consentimiento fundamentado previo. Estos derechos distinguen
dos situaciones principales: (a) territorios comunitarios actualmente en el interior de un
área protegida en posesión de un pueblo indígena y (b) territorios en áreas protegidas
que tradicionalmente hayan poseído, ocupado o utilizado de otra forma y que hayan sido
confiscados sin su consentimiento libre, previo e informado, de los que no se tiene
posesión ni uso tradicional en la actualidad.
Ambos derechos tienen fundamento en el derecho internacional de los derechos
humanos, en particular, el Convenio Nº 169 y la Declaración de las Naciones Unidas
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas con una importante explicitación en reciente
jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.83
En el ámbito de la APN es relevante, en este tema, la Declaración de Bariloche (octubre
de 2007), con motivo del IIº Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales y otras
Áreas Protegidas que estableció: “Las áreas protegidas declaradas total o parcialmente
sobre territorios de pueblos indígenas deberán gestionarse respetando los derechos
estos pueblos, asegurando la plena y efectiva participación de sus organizaciones
representativas en la toma de decisiones para el manejo y protección de estos sitios,
incluyendo esquemas de manejo, considerando el artículo 28.1 de la Declaración de las
Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas”.
También deben ser tenidas en cuenta las resoluciones y políticas de la principal agencia
relativa la conservación: la Unión Mundial de Conservación de la Naturaleza (UICN).
Como afirma Gonzalo Oviedo desde 1996 las políticas de la UICN han reconocido
claramente que el establecimiento de áreas protegidas no tiene que estar en
contradicción con el derecho al territorio de los pueblos indígenas. Principio que se
ratifica en la última versión del documento de líneas directrices sobre el sistema

81

Un listado de las principales resoluciones en relación a los pueblos indígenas se encuentra al finalizar este Anexo.
V CONGRESO MUNDIAL DE ÁREAS PROTEGIDAS, PLAN DE ACCIÓN DE DURBAN: Resultado Nº 5, págs. 27 y ss.
83
Caso Comunidad Indígena Yakye Axa vs. Paraguay, 2005, cit.; Caso Yatama vs. Nicaragua. Excepciones Preliminares,
Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 23 de junio de 2005. Serie C No. 127; Caso Comunidad Indígena
Sawhoyamaxa vs. Paraguay, 2006, cit. y Caso del Pueblo Saramaka vs. Surinam, 2007, cit.
82

89

�internacional de áreas protegidas aprobado en el V Congreso de Barcelona.84 Como se
dijo, ya en el V Congreso Mundial de la Naturaleza (Durban, 2003) la UICN acordó por
unanimidad la restitución de todos los territorios indígenas tomados sin consentimiento
para crear áreas protegidas y se comprometió a establecer un procedimiento antes del
año 2010, a través de la creación de una comisión de la verdad y la reconciliación para
apoyar este proceso. Sin embargo, en el tema de la restitución ha sido poco el progreso.
La propuesta de los pueblos indígenas: territorio indígena biocultural
Los pueblos indígenas aspiran a integrar en un marco político el reconocimiento de sus
derechos sobre sus territorios y recursos naturales con la conservación y utilización
sostenible de la diversidad biológica. Por ello, la demanda de reconocimiento y restitución
de los territorios que fueran declarados áreas protegidas sin su consentimiento se
acompaña de la solicitud de reconocimiento de una nueva categoría de conservación que
visibilice la forma de gobierno que ejercen sobre sus territorios y permita preservar estos
importantes ecosistemas en su mejor condición de conservación.
La demanda ha sido recepcionada en la Declaración de Bariloche, antes citada que ha
aprobado:"Solicitar a la UICN que considere la integración del concepto de Territorios
Indígenas de Conservación como un modelo legítimo de gobernanza de áreas protegidas
establecidas en territorios ancestrales de pueblos indígenas, independientemente de la
categoría de manejo, reconociendo en dicho modelo la integración de cultura y
naturaleza, el papel del derecho consuetudinario, la institucionalidad tradicional y el
ejercicio de la autoridad indígena en tales territorios” (acápite 17).
El reconocimiento de áreas que visibilicen la forma de manejo que los pueblos indígenas
tienen de la biodiversidad es un concepto más amplio que integra la dimensión cultural y
política y permite valorar, reconocer y proteger importantes experiencias y conocimientos,
al tiempo que explicita su voluntad de contribuir a la paz y la amistad entre los pueblos y
la conservación del patrimonio de la humanidad. La propuesta ha sido presentada en el
VI Congreso Mundial de la Conservación (Barcelona, 2008) con el nombre de Territorio
Biocultural Indígena.85
Territorio Biocultural Indígena entendido como área establecida dentro del territorio de un
pueblo indígena, a iniciativa de dicho pueblo, con el fin de reforzar sus derechos
inherentes, particularmente los derechos territoriales, autonomía y libertad para continuar
sus modos tradicionales de vida y desarrollar y usar de manera sostenible su patrimonio
biocultural para beneficio de las generaciones presentes y futuras. La categoría responde
a la visión holística del mundo de los pueblos indígenas, en la cual el entorno natural se
encuentra estrechamente vinculado a sus estilos de vida y a cada uno.
Esta propuesta está todavía siendo debatida por los pueblos indígenas. El tema en juego
es la estrategia para el reconocimiento del derecho ancestral al territorio en las áreas
protegidas. Los pueblos reconocen que cada pueblo puede y debe plantear su propia
categoría de forma consensuada, de modo que avancen en el ejercicio de sus derechos
territoriales, a la libre determinación y los derechos colectivos fundamentales que
permitan el uso y mejor aprovechamiento de sus recursos naturales e intelectuales.
Una nueva categoría de manejo: gobernanza indígena
En orden a los problemas que nos estamos planteando, es decir, el reconocimiento de los
pueblos indígenas al manejo de sus territorios desde el ejercicio del derecho a la
autodeterminación es un paso trascendente la creación de una nueva categoría de
manejo establecida por la última resolución de la UICN. Se trata de la categoría de
84

CANET, Viviana, coord.: La restitución de los territorios indígenas en áreas protegidas: justicia y diversidad en un mundo
plural, Foro Indígena y Áreas Protegidas de América Latina y el Caribe – UICN SUR Y ORMA, V Congreso Mundial de la
Conservación, Barcelona, 2008.
85
NAHUEL, Jorge, coord.: Panel: Territorio Indígena de Conservación: la dimensión política y cultural, Foro Indígena y
Áreas Protegidas de América Latina y el Caribe – UICN SUR Y ORMA, V Congreso Mundial de la Conservación,
Barcelona, 2008.

90

�gestión de áreas protegidas: gobernanza de los pueblos indígenas de áreas protegidas
en las que la autoridad administrativa y la responsabilidad recaen en los pueblos
indígenas bajo diversas formas de instituciones y normas, consuetudinarias o legales,
formales o informales.86
Como aclaran las Directrices para la aplicación de categorías de gestión de áreas
protegidas, los tipos de gobernanza describen los distintos tipos de autoridad
administrativa y responsabilidad que pueden existir en áreas protegidas, pero no hacen
una referencia especial a la propiedad. Se trata de un avance en la política de
conservación de las áreas protegidas por cuanto por primera vez se reconoce que los
territorios indígenas tienen una particular forma de gobierno o jurisdicción que ha tenido
notable resultados. Baste señalar que el 87 % de las áreas protegidas en América Latina
se encuentran en territorios indígenas.
Esta categoría de manejo implica el reconocimiento de los pueblos indígena como sujetos
políticos y la propiedad de sus conocimientos y prácticas basadas en su cosmovisión y
permite desarrollar planes de vida en base a sus instituciones y normas consuetudinarias
así como el control del territorio y regulación autónoma de los recursos (autoridad
ambiental indígena).
Digesto Normativo de la Administración de Parques Nacionales referente a
Comunidades Indígenas
Leyes
- Ley Nº 23.750/89: Transferencia a la Asociación de Fomento Rural Curruhuinca
de tierras ubicadas en jurisdicción de la Reserva Nacional Lanín.
- Ley Nº 25.510/01: Transferencia a la Agrupación Mapuche Cayún de tierras
ubicadas en jurisdicción de la Reserva Nacional Lanín.
Resoluciones
- Nº 204/00- Aprobación Declaración de Principios Preliminares del Primer Taller
sobre Territorio Indígena Protegido.
- Nº 227/00- HD - Creación Comité de Gestión APN - Confederación Mapuche
Neuquina y comunidades mapuche vinculadas al Parque Nacional Lanín.
- Nº 67/01- HD- Representantes de las Comunidades Guaraníes acreditadas en el
Parque Nacional Iguazú dispongan de un stand en el Centro de Interpretación de
la Naturaleza.
- Nº 87/ 02- HD - Aprobar Convenio y Acta complementaria entre INAI y APN.
- Nº 31/03- HD- Designación equipo técnico para lograr solución amistosa ante la
petición de la Asociación Lhaka Honhat – Lotes Dto. Rivadavia (Salta).
- Nº 649/04-PD- Eximir a las Comunidades Mapuche del Parque Nacional Lanín
inscriptas en el Registro de Prestatarios de Servicios del pago de derechos de
explotación comercial.
- Nº 145/04-HD- Reconocimiento de los conocimientos, innovaciones y prácticas de
las comunidades Indígenas que ocupan Áreas Protegidas.
- Nº 124/05-HD- Cesión comodato inmueble propiedad APN a la Confederación
Mapuche Neuquina para instalación Radio Comunitaria Intercultural.
- Nº 225/05-HD- Aprobación Plan de Trabajo de implementación de proyectos a la
venta de artesanías en áreas protegidas y zonas de amortiguamiento y Registro
de Artesanos.
- Nº 293/05-HD- Cesión comodato vehículo de APN a la Confederación Mapuche
Neuquina destinado a actividades propias de la misma.
- Nº 340/05- HD- Aprobación proyecto Convenio Tercerización para el cobro de
Pases Regionales y de Derechos de Acceso al Parque Nacional y a la Reserva
86

Cf. UNIÓN INTERNACIONAL DE CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA: Directrices para la aplicación de categorías
de gestión de áreas protegidas, editado por Nigel Dudley, Grand, Suiza, 2008, págs. 32 y ss.

91

�-

-

-

-

Nacional Lanín entre la APN y la Confederación Mapuche Neuquina representada
por las comunidades mapuches Lafquenche y Raquithue.
Nº 470/05 – HD- Declaración interés filmaciones en los Parques Nacionales de la
serie documental “Indígenas de la Argentina” de la Fundación “Desde América”.
Nº 492/05- Inscripción Prestador de Servicios Turísticos en Parque Nacional Lanín
a la Comunidad Mapuche Aigo.
Nº 694/05-PD- Inscripción Comunidades Mapuche Cayun Prestadores de
Servicios Turísticos
Nº 743/05-PD- Promover acción declarativa de inconstitucionalidad contra la
Provincia Neuquén a fin de que se abstengan de realizar actos que violen las
facultades conferidas a la Administración Parques Nacionales.
Nº 175/05-HD- Reglamentación Venta de Artesanías dentro de las Áreas
Protegidas- Guía Implementación de Ferias artesanales, locales y puntos de
Venta.
Nº 255/05-PD- Convenio entre el Estado Nacional-APN y la provincia de Salta
para la creación de la Reserva Pizarro.
Nº 116/06-HD- Aprobación Convenio entre APN y Comunidad Indígena del pueblo
Kolla Tinkunaco.
Nº 061/07-HD- Reconocimiento Comunidad Lof Lefiman como Comunidad
Mapuche asentada en jurisdicción del Parque Nacional Lanín
Nº 111/07-HD- Ratificación Convenio entre APN y la Asociación Comunitaria Toba
Meguexogochi.
Nº 475/07-PD- Creación en el ámbito del Honorable Directorio de la APN, del
Consejo Asesor de Política Indígena, conformado por los representantes de los
pueblos originarios Mapuche de la provincia del Neuquén, Kolla de la provincia de
Salta, Aba Guaraní de la provincia de Jujuy, y de las instituciones representativas
de pueblos originarios que se incorporen en el futuro.
Nº 024/08-PD- Inscripción de la Comunidad Indígena Ñorquinco como
Prestadores de Servicios Turísticos del Parque Nacional Lanín

ANEXO 10. EL INSTITUTO NACIONAL DE
PARTICIPACIÓN DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

ASUNTOS

INDÍGENAS

Y

LA

El órgano competente a nivel nacional de la política con los pueblos indígenas es el
Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), que funciona en el ámbito de la Secretaría
de Desarrollo Social de la Nación y tiene como misión construir canales interculturales
para la efectiva implementación del reconocimiento constitucional. El Instituto fue creado
a partir de la sanción de la Ley 23.302, en septiembre de 1985 como entidad
descentralizada con participación indígena. El INAI se organiza en dos Direcciones
Nacionales: la Dirección Nacional de Desarrollo de Comunidades Indígenas y la Dirección
de Tierras y Registro Nacional de Comunidades Indígenas (Decreto Nacional Nº
410/2006).
El Estado Nacional viene revisando y modificando sus políticas en relación con los
pueblos indígenas a fin de crear marcos institucionales que den respuesta a las
demandas existentes sobre el derecho a la participación en las políticas públicas.
En la actualidad, el INAI se encuentra en un proceso de generar y consolidar
mecanismos de participación efectiva de los pueblos indígenas en la elaboración,
decisión, ejecución y control de las políticas públicas que los atañen.
Para ello, ha conformado el Consejo de Participación Indígena (CPI), creado por
Resolución INAI Nº 152/04 y, posteriormente, del Consejo de Coordinación, establecido
por el art. 5 de la Ley Nº 23302 (Resolución INAI Nº 94/08), redefiniendo las funciones del
CPI a los ámbitos regionales.

92

�La creación del CPI en el ámbito del INAI fue el inicio de un proceso de consulta y
participación entre el Estado nacional y los pueblos originarios. Durante 2005 se
realizaron asambleas de los diferentes pueblos indígenas en cada una de las provincias,
37 en total, para elegir a los representantes del CPI. En dichas asambleas participaron
las autoridades de las comunidades, respetando las pautas organizativas y culturales de
cada pueblo. Luego de esta elección, se realizaron reuniones regionales con el fin de dar
comienzo al proceso de participación en la definición de problemáticas comunes y la
búsqueda de solución a las mismas. Cabe destacar que los representantes indígenas que
integran el Consejo de Participación deben ser miembros de una comunidad de los
pueblos existentes en el país, que tengan domicilio permanente en ella y participen de
sus formas de vida y actividades habituales.
En el año 2008 se conformó el Consejo de Coordinación, constituido por representantes
indígenas y por representantes de los Ministerios del Interior, Economía, Trabajo,
Educación, Justicia y de cada una de las provincias que se adhieran a la Ley Nº 23302 y
ejercerá las funciones dispuestas en el artículo 7 del Decreto Nº 155/89, que entre otras
destaca: (a) Realizar los estudios necesarios acerca de la situación de las comunidades
indígenas e individualizar los problemas que los afectan; (b) Proponer al Presidente un
orden de prioridades para la solución de los problemas que hayan identificado, los
medios y las acciones para que ellos sean resueltos y objetivos y programas de
actividades para el INAI a mediano y largo plazo; (c) Estudiar planes de adjudicación y,
cuando corresponda, expropiación de tierras con los alcances de la Ley Nº 23302 y
elaborar proyectos de explotación a través de las comisiones ad hoc y la participación de
las comunidades específicas a fin de elevarlos al Presidente; (d) Tomar conocimiento y
aprobar el análisis de la situación de las comunidades indígenas del país, el informe de
las actividades del INAI y la evaluación de sus resultados. Aprobar la gestión económico
financiera previamente a su elevación al Ministerio de Desarrollo Social; (e) Estudiar los
mecanismos a sugerir a las comunidades indígenas para que puedan elegir a sus
representantes conforme a lo establecido en el artículo 3, inciso II), como asimismo los
procedimientos para que las comunidades logren una organización formal a los fines
previstos en la Ley Nº 23302 y la presente reglamentación; (f) Supervisar y dictaminar
sobre el funcionamiento del Registro Nacional de Comunidades Indígenas acerca del cual
informarán al Presidente; (g) Dictaminar acerca de los programas de adjudicación de
tierras que se efectúen; (h) Dictaminar sobre cualquier otro asunto que sea sometido a su
consideración. Cabe señalar que las resoluciones del Consejo de Coordinación no tienen
carácter vinculante.
Con la puesta en marcha del Consejo de Coordinación –todavía en ciernes– se
redefinirían las funciones del Consejo de Participación a los ámbitos regionales
acompañando a las comunidades en la formulación de proyectos productivos; en su
fortalecimiento y registro de las personerías jurídicas; en el Programa de Relevamiento
Territorial de Comunidades así como formular propuestas al Consejo de Coordinación.
También se ha constituido el Consejo Asesor que actúa como consultor del Presidente
del INAI, pudiendo solicitar opiniones a Universidades o generar grupos de investigación
sobre temas que involucran a las comunidades Indígenas (art. 15º del Decreto
Reglamentario Nº 155/89).

ANEXO
11.
CARACTERIZACIÓN
DE
ALGUNAS
COMUNIDADES
ORGANIZACIÓN TERRITORIAL UNIFICADA Y REGISTRADA

CON

Entre las formas organizativas se distinguen algunas comunidades que por razones que
responden a un patrón histórico y a necesidades particulares, han definido una estrategia
organizativa que las unifica como sujeto de derecho y titulares del territorio comunitario, a la

93

�hora del reclamo territorial, constituyendo en sí misma una organización importante. Entre
ellas cabe destacar:
Asociación Comunitaria Meguesoxochi del Teuco Bermejito
Con el regreso de la democracia en 1983 las comunidades del Pueblo Toba de la
provincia de Chaco se asociaron con forma legal para crear la Asociación Comunitaria
Meguesoxochi del Teuco-Bermejito. Su nombre es el del famoso Cacique Toba del siglo
XIX. La integran los siguientes parajes: Paso Sosa, La Pelole, Las Tunillas, Pozo La
China, El Descanso, El Algarrobal, El Espinillo, Campo Azul, Palma Sola, El Salado, Las
Palomas, Tres Pozos, La Sirena, Cañón Esperanza, y Las Hacheras. Cuenta con
personería jurídica reconocida por decreto provincial Nº 1789 de fecha 19 de octubre de
1989.
En base a un decreto de 1924 del Presidente Alvear, reaccionaron contra la deforestación
intensa de sus tierras y lograron hacer prohibir toda venta de tierra y todo tipo de
explotación forestal en la zona del Teuco-Bermejito. Finalmente, en 1991 se reconoció su
derecho sobre un territorio de 150.000 has (decreto provincial 116/91) con la posterior
entrega del titulo de propiedad comunitaria en el año 1999.
Comunidad del Pueblo Kolla de Finca Santiago.
La Comunidad del Pueblo Kolla de Finca Santiago, habita en el Departamento de Iruya,
extremo noroeste de Salta, en una superficie de 125.459 has; son aproximadamente
4000 habitantes. La comunidad está organizada en 4 ayllus: Colanzuli y Volcán Higueras
en jurisdicción del Municipio de Iruya e Isla de Cañas y Río Cortaderas en el Municipio de
Isla de Cañas. Carecen de agua potable, red de gas y solo Isla de Cañas tiene tendido
eléctrico. La comunidad de Colanzulí se encuentra en la Puna, Isla de Cañas y Río
Cortaderas en las yungas y Volcán Higueras en el bosque montano. Desde principios del
siglo XX, los miembros de la Comunidad fueron insertos de manera coercitiva en el
trabajo de la zafra en el ingenio San Martín del Tabacal. Después de 50 años de lucha,
en 1997 se ejecutó la ley nacional de expropiación, y se entregó la posesión comunitaria
de 125.000 has. a la Comunidad del Pueblo Kolla de Finca Santiago, con una inversión
de $ 5.020.000. La Comunidad fue uno de los tres territorios en los que se desarrolló
originariamente el Proyecto de Desarrollo de Comunidades Indígenas y, además diversos
proyectos de desarrollo confluyeron en la Finca.
Asociación de Comunidades de Nazareno (OCAN)
La Asociación de Comunidades de Nazareno reúne a casi todas las Comunidades del
Pueblo Kolla que habitan en el Municipio de Nazareno. Las Comunidades luego de un
importante y largo proceso de discernimiento decidieron solicitar el reconocimiento de su
personería jurídica al RENACI (expediente 5696/98). El INAI con fundamento en el art. 75
inc. 17 y según el acta de aprobación del Estatuto en la que expresan su voluntad de
constituirse en una sola organización con reconocimiento de su personería jurídica,
aprobando un único estatuto para regular la unión de todas ellas y su relación con
terceros, conformando la autoridad estatutaria en un equipo de delegados, registró una
sola personería jurídica. La Asociación se integra también con la Comunidad de San
Marcos de Trigo Huaico que aún no pertenece a la jurisdicción del Municipio de
Nazareno, al que si pertenecen las otras comunidades. Y, en cambio, la Comunidad de
San Francisco de Tustuca - que forma parte de esa unidad jurisdiccional y cuyos
delegados estuvieron presentes a lo largo de la conformación de la Asociación - ha
decidido no ser integrante de la Asociación y ha solicitado por separado el registro su
personería jurídica.
Las Comunidades de base son: Nazareno, Campo de la Cruz, Poscaya, Mono Abra,
Santa Rosa de Lima, San Marcos de Nazareno, Cuesta Azul, Kelloticar, El Milagro,
Campo Grande de Bacoya, Pabellón, Laguna, Paltorco y San Marcos de Trigo Huaico.

94

�Mediante la figura legal de Asociación de Comunidades se proponen conformar un
gobierno centralizado con la participación de todos los representantes -que a su vez
forman parte de las comisiones directivas de cada una de las Comunidades- para decidir
sobre los aspectos más importantes de su vida: obtener el título comunitario de propiedad
de las tierras, el desarrollo integral de las comunidades, mejorar la agricultura y
ganadería y rescatar, revalorizar, conservar y difundir la cultura Kolla. En consonancia
con esta voluntad, ha solicitado que se realice una única mensura a fin de obtener un
único título de propiedad comunitaria de todas las tierras que ocupa y usa
tradicionalmente. La OCAN ha sido Unidad de Gestión Local en el proyecto PSAPROINDER.87
Comunidad del Pueblo Kolla Tinkunaku
La comunidad Kolla Tinkunaku registró su personería jurídica en el RENACI a través de
la Resolución Nro. 4091/1997. La Comunidad se compone de cuatro ayllus, a saber: San
Andrés, Los Naranjos, Río Blanquito y Angosto del Paraní.
En 1949 la provincia de Salta aprobó la expropiación de las tierras de Finca Santiago y
San Andrés por la totalidad de su extensión a favor de las comunidades Kolla de la
región. Esta ley nunca se cumplió. En 1986, mediante decreto provincial Nº 2.845, se
donó una fracción de las tierras altas a favor de los ayllus de San Andrés, Los Naranjos,
Río Blanquito y Angosto del Paraní. Simultáneamente, el decreto pretendía la expulsión
de las comunidades de la zona baja. Ante esta situación, en 1987 la Comunidad realizó
una marcha a pie hasta la ciudad de Salta para reclamar la permanencia de las
comunidades en sus tierras. Las hostilidades no cesaron y las marchas se sucedieron. En
1993, tras una prolongada movilización en Buenos Aires, las comunidades San Andrés,
Río Blanquito, Los Naranjos y Angosto de Paraní en el área ocupada por la Finca San
Andrés, lograron la aprobación de la ley nacional Nº 24.242 de expropiación parcial de las
tierras. Del total del territorio tradicionalmente ocupado existe una fracción –menor–
expropiada en la zona baja (19.000 has.), una fracción –mayor– donada bajo los decretos
2.845/86 y 2.437/97 en la zona alta (79.000 has.), y una fracción remanente de posesión
ancestral.
La Comunidad a lo largo de estos años ha liderado muchas luchas por las tierras.
Además de la ejecución de la donación y de la ley de expropiación, también en 1999 las
autoridades locales y nacionales autorizaron la construcción, en territorio indígena, del
Gasoducto Norandino que transporta gas a Chile. El trazado aprobado afectaba casas,
zonas de cultivo y pastoreo y el cementerio de la Comunidad. Una vez iniciadas las
obras, la organización ecologista Greenpeace presentó un recurso de amparo, ya que el
gasoducto atraviesa la última selva de montaña del país donde habita el yaguareté, una
especie en peligro de extinción. Si bien en un comienzo se logró paralizar las obras
mediante una medida cautelar, posteriormente la prohibición fue levantada y se permitió
su continuación. La Comunidad no pudo impedir las obras y el gasoducto fue construido
como había sido trazado originalmente. Ante la inminencia de las obras y el fracaso de
las acciones judiciales, los miembros de la organización Tinkunaku se vieron obligados a
aceptar una indemnización por una parte de los daños. Las comunidades han sufrido los
efectos de dos explosiones del gasoducto Norandino. La primera se produjo en marzo del
2001 y a fines de enero del 2002 se registró una nueva explosión que literalmente calcinó
cuatro hectáreas de bosque nativo, convirtiendo la tierra en piedra, debido a la intensidad
del calor, sin que hubiera víctimas humanas. Si bien Greenpeace Argentina y Tinkunaku
habían advertido al Ente Nacional Regulador del Gas (ENERGAS) que los terrenos no
eran geológicamente aptos para la construcción del gasoducto, el Ente no tomó
precauciones ni controló a la empresa.
Comunidad Amaicha del Valle
87

TAPELLA, Esteban: Sistematización de experiencia de Gestión Local del desarrollo desde un enfoque territorial en
Nazareno, Salta, Argentina, PSA-PROINDER, 2006.

95

�La Comunidad de Amaicha del Valle se organiza en 16 comunidades de base en un
territorio de 52.000 has. Ha sido registrada su personería con estatuto que respeta sus
prácticas tradicionales en el RENACI por resolución Nro. 3276/97. La Comunidad
reconoce la máxima autoridad en la Asamblea General de la Comunidad constituida por
los socios comuneros, presidida por el Cacique General que tiene la representación de la
Comunidad y es el responsable del gobierno local junto con el Consejo Ejecutivo
Comunal. Estos consejeros son elegidos por las Asambleas de Base de sus respectivas
comunidades. El Cacique es elegido por la Asamblea General; su designación es vitalicia,
pudiendo ser removido por la misma Asamblea por falta de idoneidad y/o mala conducta.
Con relación a la titularidad de dominio, solo a mediados del siglo XX se supo de la
existencia de una merced indivisa (del año 1716, protocolizada en 1753) por la cual la
Corona Española concedió las tierras en forma comunitaria a las comunidades de
Amaicha del Valle y Quilmes en Tucumán en respuesta a un alzamiento que había
comenzado en 1710. Mediante dos leyes provinciales el gobierno de Tucumán reconoció
los derechos comunitarios de la Comunidad sobre 52.000 has. situadas en la orilla
oriental del Río Santa María. La Comunidad ha inscripto esa propiedad con las
restricciones establecidas por la Constitución Nacional (escritura Nro. 183 labrada el 23
de Noviembre de 1997).
Comunidad India Quilmes (CIQ)
La Comunidad India de Quilmes se organiza en base a las Asambleas de las 14
Comunidades de Base, que eligen dos delegados, con los cuales se conforma el Consejo
de Delegados, que es el órgano responsable del gobierno y la administración de toda la
Comunidad, siendo su máximo representante el Cacique. El Cacique es elegido por la
Asamblea General Comunitaria, entre los miembros del Consejo de Delegados, con un
mandato de 4 años que puede renovarse. La Comunidad tiene su personería registrada
con estatuto que respeta sus prácticas tradicionales en el RENACI por resolución Nro.
441/01.
Con relación a la propiedad de la tierra, el conocimiento de la Cédula Real les permitió
que las tierras que han ocupado y defendido a lo largo de los años tuvieran fundamento
documental para la defensa contra algunos terratenientes que reclaman tener títulos de
propiedad. Se trata de alrededor de 60.000 ha. en la margen occidental del Río Santa
María, en 14 asentamientos) La CIQ trabaja articuladamente con organismos nacionales
y provinciales, entre otros se tienen convenios y proyectos con el Ministerio de Desarrollo
Social-INAI, Ministerio de Trabajo, Secretaria de Ambiente de la Nación- Dirección de
Pueblos Originarios y Recursos Naturales; Ente Tucumán Turismo; Instituto de
Arqueología de la Universidad Nacional de Tucumán; Fundación ANDHES y el INTA.
Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat
La Asociación Lhaka Honhat representa a 35 comunidades indígenas (6.000 personas)
que pertenecen a los Pueblos Wichí, Chorote, Toba, Chulupí, Tapiete, que habitan
ancestralmente la zona del Río Pilcomayo, al noreste de la provincia de Salta (lotes
fiscales Nº 55 y 14,;aproximadamente 600.000 hectáreas). Actualmente son más de 50
comunidades.
El conflicto por el reclamo de tierras identificadas como Lotes 55 y 14 es de larga data. La
Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat reconoce su creación en la
acción de un grupo de caciques que en 1984 se autoconvocó para rechazar un plan de
entrega de títulos de propiedad a los habitantes -indígenas y criollos- del lote fiscal 55
(233.000 has. desde la margen derecha del río Pilcomayo). El argumento principal era
que no debía parcelarse la tierra pues ello perjudicaría sus formas tradicionales de uso de
los recursos naturales. El territorio delimitado por la organización indígena Lhaka Honhat
abarca una superficie de aproximadamente 655 mil hectáreas, de la cual la mayor parte
corresponde a los Lotes Fiscales 14 y 55. La cifra no incluye las tierras que se extienden
al norte del río Pilcomayo, en Paraguay y Bolivia, y que forman parte de los territorios de

96

�algunas de las comunidades de esta zona. A comienzos del siglo XX contingentes de
ganaderos no indígenas que venían de zonas sureñas donde ya se habían terminado los
pastizales ingresaron a estas tierras y convivieron en forma más o menos amistosa hasta
que la erosión del suelo fue limitando recursos claves como el agua, los frutos silvestres y
los animales de caza. La Lhaka Honhat está convencida que solo con la propiedad
comunitaria del todo el territorio se podrá sostener la vida de las comunidades que
realizan diferentes recorridos para sostener la vida, en cambio el título por comunidad
impediría el acceso y reduciría las posibilidades de búsqueda de los recursos para
alimentarse. Se ha realizado un mapa que refleja las áreas de recorrido de los cazadores
y que ilustra el solapamiento entre las comunidades, de donde se deduce que ninguna
comunidad posee áreas de uso exclusivo.
En 1991 el Gobierno se comprometió mediante el decreto 2.609 a efectivizar la entrega
de una superficie sin subdivisiones internas y bajo un título único a todas las
comunidades. Con miras a la obtención del título de propiedad, en 1992 las comunidades
se nuclearon en la Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat, que obtuvo la
correspondiente personería jurídica, bajo forma civil. 88 Actualmente, la cuestión está
radicada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que el 21 de octubre de
2006 examinó la petición formulada por la Lhaka Honhat y aprobó el Informe sobre
Admisibilidad Nº 78/06. La Corte Interamericana entiende que el caso es admisible
porque “las comunidades indígenas han acudido a la justicia del Estado en que se
encuentran, han interpuesto todos los recursos legales previstos internamente para la
defensa de sus derechos y han comprobado que todos estos recursos se han agotado”.89
Finalmente, cabe señalar que en 2007 el poder ejecutivo de la provincia de Salta dictó el
Decreto Nº 27/86 relativo al proceso de regularización de los lotes fiscales 55 y 14. Dicha
norma aprueba un acta de consenso entre la provincia de Salta y Lhaka Honhat, firmada
el 17 de octubre de 2007, a través de la cual ambas partes acuerdan asignar 400.000 ha
a las comunidades indígenas.

88

Durante los años 1993 a 1995 se reunió y funcionó una Comisión Asesora Honoraria, dedicada a analizar la situación y
recomendar una forma adecuada de entrega de las tierras. La Comisión estaba integrada por el Gobierno Provincial y
representantes de las comunidades indígenas y de las familias criollas involucradas. Desconociendo los antecedentes e
ignorando la actividad de la Comisión, el Gobierno construyó un puente internacional sobre el río Pilcomayo en el límite con
Paraguay. Este puente, que tiene su cabecera en una de las comunidades miembro de Lhaka Honhat, forma parte del
proyecto IIRSA que comprende la creación del corredor bioceánico y abarca, además, obras de infraestructura para
Aduana, Migraciones y Gendarmería y la construcción de una ruta nacional sobre el territorio indígena. A fin de que se
ordenara la inmediata suspensión de las obras y se realizaran los estudios de impacto socio-ambiental, Lhaka Honhat
interpuso una acción de amparo. Simultáneamente, el Poder Ejecutivo salteño, mediante decreto Nº 3.097/95, basándose
en los estudios de la Comisión Asesora Honoraria, decidió la adjudicación a las comunidades indígenas de “una superficie
única y sin subdivisiones” de 240.000 has.. En 1996 presionados por el incumplimiento del gobierno, más de mil indígenas
realizaron durante veintitrés días una toma pacífica de las obras del puente que culminó con la firma de un nuevo acuerdo
con el gobernador de la provincia para que las tierras fueran entregadas a indígenas y criollos. Ninguno de estos acuerdos
o decretos se cumplió. Agotadas las instancias judiciales internas, Lhaka Honhat acudió en 1998 a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos. En su respuesta a la CIDH, en julio de 1999 el Estado Argentino reconoce que “la
construcción del Puente Internacional sobre el río Pilcomayo Misión La Paz (Argentina) – Pozo Hondo (Paraguay), así
como otros caminos y edificios diversos, modifica sensiblemente la forma de vida de las comunidades indígenas y que
habría sido oportuna la celebración de consultas así como de un Informe sobre el impacto medioambiental de esas obras.
Por esa razón el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas ha ofrecido su disposición para arbitrar los mecanismos
disponibles para dar cumplimiento al imperativo constitucional de reconocer la posesión y propiedad comunitarias de las
tierras ocupadas por los indígenas (Art. 75, Inc.17, CN) y desarrollar procesos de mediación entre las partes”. Desoyendo
por completo esta recomendación del Estado Nacional, el 24 de diciembre de 1999 el Gobierno de Salta adjudica 9
fracciones de tierra a supuestas comunidades indígenas (con un total de 3.809 has.) y 4 fracciones a 4 familias criollas (con
un total de 4.357 has.) En el 2000, ante la inminencia de adopción por parte de la CIDH de un pedido de medidas
cautelares interpuesto por Lhaka Honhat, el Estado accedió a mantener una serie de reuniones con los demandantes a fin
de arribar a un acuerdo de solución amistosa. Luego de realizadas varias reuniones durante ese año y el 2001 el diálogo
se encuentra estancado por la negativa del Gobierno salteño a reconocer las necesidades espaciales de las 35
comunidades de una superficie sin divisiones internas bajo un título único.
89
CARRASCO, M y ZIMMERMAN, S.: El Caso Lhaka Honhat, Informe IWGIA 1, Buenos Aires, 2006, págs. 31 y 32.

97

�ANEXO 12. ORGANIZACIONES DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS TERRITORIALES Y
SECTORIALES
Las organizaciones indígenas territoriales y sectoriales
Las organizaciones indígenas territoriales son uniones que realizan las comunidades de
un pueblo que habita en una misma provincia o en distintas provincias, con el fin de
generar políticas y estrategias para el pleno desarrollo del pueblo y la defensa de sus
derechos. Como veremos, existen en las principales provincias en las que habitan
pueblos indígenas y se han ido afianzando en los últimos 10 años.
Provincia de Chaco
Consejo Qompi (L’QATAXAC NAM QOMPI)
El Consejo Qompi (L’QATAXAC NAM) se formó en 1998 con las comunidades tobas de
Pampa Grande, Campo Medina, Barrio Taygoyic, Lote 16, Campo Cacique, Tres
Lagunas, 10 de Mayo, Pueblo Viejo, Lote 23 Pampa Chica, Lote 48 Pampa Chica, Lote
Cuatro, Barrio Santa Teresita, Cuarta Legua, Santa Rita, Lote 47 Campo Medina, Lote 17
Pampa Grande, Lote 25 Pampa Grande, Ex Parque Provincial. Como se dijo, cuenta con
personería jurídica por Resolución del IDACH de diciembre de 2009 como fruto de la
demanda de amparo presentada oportunamente.
El Consejo Qompi cogestiona una Escuela de modalidad bilingüe e intercultural en
alternancia junto con la Asociación Che’Erenda y ha elaborado un proyecto educativo
para este escuela. Además ha logrado la apertura en la provincia del Chaco del primer
bachillerato de adultos bilingüe intercultural con salida laboral de la Argentina.90
El Bachillerato cuenta ya con una segunda promoción de 65 adultos indígenas. Desde
hace más de 30 años solo se contaba con no más de 25 jóvenes indígenas que
terminaron sus estudios secundarios. Con el funcionamiento del Bachillerato de Adultos,
en la primera promoción, finalizaron sus estudios secundarios 74 adultos indígenas, con
una retención educativa del 69,15 %. En la segunda promoción, egresaron 65 Adultos,
con una retención del 60,74 %. De estos últimos egresados, 54 continúan un tercer nivel
educativo, de salida laboral el próximo año.
En el año 2004, se inició un Curso de Nivel Terciario para auxiliares docentes aborígenes
(ADAS), con 26 egresados del bachillerato de la orientación pedagógica. El ADA es el
alfabetizador en lengua materna y cultura Toba, en pareja pedagógica con los maestros
no indígenas que trabajan en escuelas con población indígena.
Provincia de Formosa
Federación Pilagá
La Federación Pilagá nuclea a 18 comunidades del Pueblo Pilagá en el centro de la
provincia de Formosa. Estas comunidades son: Campo del Cielo, Ayo La Bomba,
Qanaitag; Nelagadí; El Simbolar, El Descanso, La Línea, Laqtasatanyi Km. 14, Mariano
Gómez; Barrio Qompí Juan Sosa (en Pozo del Tigre), La Yolita o Ceferino Namuncurá,
Cacique Coquero, Kilómetro 30, Estanislao del Campo, San Martín 2, Lote 13, Lote 21,
Juan Bautista Alberdi, Pozo Molina. La Federación no cuenta aún con personería jurídica
registrada, si bien ha presentado la solicitud de registro ante el Registro Nacional de
Comunidades Indígenas. “Yo estoy en el Triunvirato de la Federación: está el anciano, un
representante que es un varón y está el lugar de las mujeres. Esos tres tienen el mismo
poder. El anciano está para controlar que la organización marche bien o para resolver
algún problema, porque tiene experiencia de lucha, de sufrimiento, como un soporte más
de la Federación. El representante es el que lleva todo adelante, siempre con las 18
comunidades. Yo soy la representante de las mujeres. Se eligieron a través de
90

http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD9/contenidos/experiencias/exp8/index.html

98

�asambleas en que nos juntamos todos los representantes de las comunidades y allí se
eligió quién iba a ir al triunvirato”91.
En los últimos tiempos ha tenido protagonismo en varios hechos relevantes que afectan
al Pueblo Pilagá, como son: (a) La demanda al Estado nacional por la Masacre de Rincón
Bomba en la que se solicita el derecho a la verdad, una disculpa del gobierno argentino
por la masacre, un resarcimiento cultural y una indemnización económica cuyo monto
determinará el juez (2005)92 y (b) la lucha por la defensa de las tierras del Bañado La
Estrella que están inundadas y han sido declaradas Reserva Natural con utilidad pública
de aguas y tierras (ley Nº 1471) sin consulta ni participación, ocasionando mengua e
inutilización de sus territorios. La reserva aun no tiene una superficie definida ni esta
implementada.
Consejo InterToba
El Consejo InterToba es una organización que nuclea a las comunidades del Pueblo
Toba que habitan en la provincia, actualmente en formación.
InterWichí
La InterWichí nuclea a las comunidades de Las Lomitas, Bazán, Mortero y Pozo del
Tigre. La organización ha realizado numerosas denuncias por el reparto de mercaderías;
la retención de documentación en las elecciones; la discriminación en todo nivel.
Recientemente la InterWichí y el Consejo Indígena del Oeste han realizado un trabajo
sobre el uso indígena del territorio, junto con APCD y EPRASOL a fin de afirmar la
participación fundamental de los pueblos indígenas en la aplicación de las leyes 26.160 y
26.331.
Consejo Indígena del Oeste de Formosa (CIOF)
El Consejo Indígena del Oeste Formoseño (CIOF) es una organización intercomunitaria,
conformada por dos representantes por organizaciones, con mandato de representación
en los ámbitos zonales provinciales y nacionales, en el año 2005. Entre las
participaciones se destaca: -Mesa de Coordinación del Servicio Jurídico de Pueblos
Indígenas del Centro Oeste Formoseño; en la Unidad de Coordinación Provincial del
Programa Social Agropecuario, en encuentros de Organizaciones Indígenas Wichí Ruta
81. Cuenta con financiamiento del INAI y asesoramiento de EPRASOL
Asociación SIWAN`I
La Asociación SIWAN`I reúne a unas 280 artesanas de 16 comunidades wichí de El
Potrillo, dpto. Ramón Lista. Trabajan con la asistencia técnica de la Fundación Niwok.

Provincia de Jujuy
Consejo de Mburuvichas (Consejo de Gobernadores)
91

SLAVSKY, Leonor: Ramona Jiménez. Mujer Pilagá, Provincia de Formosa, ARGENTINA, entrevista, 2003.
Se conoce con el nombre de Masacre de Rincón Bomba al trágico hecho de genocidio ocurrido en octubre de 1947 cerca
de la población de Las Lomitas en la provincia de Formosa cuando cientos de miembros del Pueblo Pilagá fueron
atacados con ametralladoras por la Gendarmería Nacional Argentina. El hecho ocurrió cuando miles de pilagás marcharon
desde Las Lomitas hacia un Ingenio azucarero en El Tabacal en la provincia de Salta, en donde les habían prometido
trabajo. Al verse estafados, decidieron regresar caminando a Las Lomitas, a donde llegaron agotados, hambrientos y
enfermos. Al enterarse, el presidente Juan Domingo Perón envió tres vagones ferroviarios llenos de alimentos, ropas y
medicinas. Los vagones fueron detenidos en la ciudad de Formosa, donde se les quitó parte de la carga y luego de muchas
semanas llegaron a Las Lomitas con alimentos ya alterados que fueron distribuidos igual entre los pilagás, habiendo
muerto a causa de la intoxicación cincuenta personas. Por temor a una rebelión, la Gendarmería Nacional rodeó el
campamento y los mantuvo confinados. El 10 de octubre de 1947, el cacique Pablito junto con más de mil mujeres, niños,
hombres y ancianos pilagás con grandes retratos de Perón y Evita, fueron a dialogar con el comandante de la
Gendarmería, pero fueron masacrados por efectivos de esta fuerza provistos de ametralladoras. Los sobrevivientes fueron
perseguidos y en los días siguientes más pilagás murieron fusilados en Campo del Cielo, en Pozo del Tigre y en otros
lugares. La masacre se saldó con entre 400 a 500 pilagás muertos, más de 200 desaparecidos y los 50 muertos por
intoxicación.
92

99

�El Consejo de Mburuvichas es una organización que por iniciativa propia, agrupa a casi
todas las comunidades del Ramal Jujeño, la mayoría en zona urbana sobre la ruta 34.
Asamblea del Pueblo Guaraní de Jujuy
La Asamblea del Pueblo Guaraní comprende a las comunidades del Pueblo Guaraní que
habita en el departamento de Ledesma. Últimamente ha tenido más vinculación con la
APG de Bolivia dentro del proyecto de la trinacional para pueblos chaqueños. Las
comunidades suelen tener referentes también en el Consejo de Mburuvichas y en caso
de conflictos o reivindicaciones actúan juntos indistintamente.
Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy (COAJ)
El Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy, es una institución civil, con
personería jurídica - Decreto Nº 735/92, fundada el 26 de agosto de 1989 por una
autoconvocatoria de los descendientes y miembros de Comunidades Aborígenes Kollas
de la Provincia de Jujuy. Luego se fueron incorporando comunidades pertenecientes a los
pueblos Guaraní, Ocloya, Quechua, Omaguaca y Atacama. El COAJ está constituido por
una Comisión Ejecutiva presidida por un coordinador general y una asamblea de
delegados de comunidades que se reúne periódicamente. Sus objetivos entre otros, son:
Promover la defensa y desarrollo de las comunidades aborígenes en todos sus aspectos
en forma adecuada a las pautas culturales de cada comunidad, respetando su tecnología
apropiada y propiciar, gestionar y colaborar con las entidades y organizaciones
financieras y de cooperación técnicas nacionales e internacionales para la canalización
de recursos económicos, financieros y de asistencia técnica en beneficio de las
comunidades aborígenes en la Provincia.93
Movimiento de la Nación Guaraní Kereimba Iyambae
Siguiendo la influencia de la experiencia de Bolivia, diferentes comunidades tanto de San
Pedro de Jujuy como de Libertador y aledañas se instala en el pensamiento de hombres
y mujeres guaraní la importancia de crear una instancia representativa del Pueblo
Guaraní que desemboca en la institución del Movimiento de la Nación Guaraní Kereimba
Iyambae, fundada el 18 de noviembre de 2006, integrada por 15 comunidades guaraní de
San Pedro de Jujuy. Desde el año 2008 se promueve el Encuentro Tri nacional del Arete
Guasu, como un espacio propicio, no solo para el reencuentro de hermanos de diferentes
comunidades, sino para definir políticas orientadas a la reivindicación de los elementos
culturales que aún permanecen marginadas y en proceso de extinción como el idioma,
costumbres, creencias, conocimientos tradicionales, etc.. También es el escenario para
expresar la interculturalidad con los otros pueblos originarios del país y la región
sudamericana.
Asociación de Mujeres Warmi Sayajsungo
Es una organización de mujeres que surge en 1995, liderada por Rosario Quispe, con
sede en Abra Pampa. Sus objetivos se vinculan hoy con los microemprendimientos
productivos. Han conformado 59 fondos comunales distribuidos en 5 departamentos de la
Puna (Yavi, Cochinoca, Humahuaca, Rinconada, Santa Catalina) y los valles salteños,
que realiza préstamos a los integrantes. Cada fondo tiene dos delegados (un varón y una
mujer). Además tiene proyectos colectivos como una estación de servicios, un cyber y un
ómnibus de trasporte público. Por estatuto, la comisión directiva está integrada
exclusivamente por mujeres, si bien los varones pueden participar en las asambleas no
pueden ser elegidos.

93

Cf. www.coaj.org.ar, consultada el 24 de enero de 2009.

100

�Provincia de Misiones
Las más de 80 comunidades del Pueblo Mbyá Guaraní que habitan en la provincia de
Misiones, tienen en la actualidad fragmentada su organización y representación política.
Las Comunidades se organizan en Comisiones Directivas presididas por un Cacique y
segundo Cacique. El gobierno provincial cuenta con una Dirección de Asuntos
Guaraníes, encargada de promover proyectos hacia las comunidades guaraníes (Ley
2727 y Decreto 660/2004).
Las organizaciones son: Consejo de Caciques del Pueblo Mbyá Guaraní, el Consejo de
Ancianos y Opiguas, organización reciente creada desde el gobierno provincial y la
Asociación del Pueblo Guaraní.
Consejo de Caciques del Pueblo Mbyá Guaraní
Es el organismo creado por la ley Nº 2727 (1989) tiene personería jurídica de
C.I.071/2005. En la actualidad lo integran alrededor de 40 comunidades, entre otras: Ka’a
Kupe, Katupyry, Andresito, Guyray, Ysyry, Pozo Azul (Arandu), Pindo Poty, Chafaríz,
Takuapi, Tamanduá, Tekoa Yma, Pakuri, Alecrín, Guaraní, Ka’aguy Poty, Yvy Chi, Ka’a
Poty, Tekoa Pora, Kapi Yvate, Guavira Poty. En fecha reciente (diciembre 2008) han
manifestado su oposición al Proyecto de Ley D- 3127/08, presentado por el Diputado Ing.
Carlos Rovira que desconoce la ley 4.000 que propone la inclusión de los derechos del
Pueblo Guaraní en la Constitución Provincial, garantizando su incorporación como tema
de consulta en las próximas elecciones, y el pueblo de Misiones se pueda expresar sobre
este reconocimiento de nuestros derechos.
En noviembre de 2004 solicitó intervención del Gobierno Nacional para poner fin a la
crítica situación social y sanitaria de las Comunidades y han ocupado durante tres meses
la Plaza 9 de Julio, frente a la Casa de Gobierno, en Posadas, desde el pasado 26 de
agosto. En particular, reclamaron por la emergencia alimentaria. Y han presentado una
denuncia por genocidio contra el gobierno de la Provincia por considerar que “el respeto y
cuidado de nuestro Pueblo ha sido sistemáticamente atacado y denigrado por el
Gobierno de Misiones a tal punto de provocar la muerte de niños y ancianos, como así
afecciones por causa de desnutrición, infecciones, enfermedades respiratorias, lepra,
tuberculosis, sífilis entre otras que hoy a esta altura del Siglo XXI considerábamos
superada”. Denunciaron también el Decreto No 917/2003 que reconoce al Consejo de
Ancianos Arandu y Guías Espirituales, como única institución representativa de la Nación
Guaraní por entender que es una inaceptable injerencia del Gobierno Provincial en los
asuntos internos del Pueblo Guaraní. Denuncian además temas vinculados a derechos
sobre la tierra, obras de infraestructura en su desarrollo (Represa Hidroeléctrica de
Yacyretá), educación, medio ambiente, manejo de los recursos naturales, entre otros. En
particular, la protección del gran acervo de sus conocimientos tradicionales. 94
Consejo de Ancianos Arandu y Guías Espirituales
El Consejo es un organismo creado por Decreto 917/2003 que reconoce al Consejo
institución representativa de la cultura y la religiosidad de la Nación Mbyá Guaraní y como
interlocutor para los temas vinculados a la participación del Pueblo Guaraní con el
Gobierno de la Provincia. Por disposición 097/2007 la Dirección de Personas Jurídica
dispuso la inscripción en el Registro de Comunidades Indígenas a la Comunidad Indígena
del Consejo de Ancianos quedando registrada bajo el Nº C.I. 067.
Además está la Asociación del Pueblo Guaraní integrada por alrededor de 30
comunidades que están por fuera de las organizaciones promovidas por la Dirección de
Asuntos Guaraníes: Consejo de Caciques y el Consejo de Ancianos.
94

MIÑO, Giovana – SCALERANDI Verónica: Proyecto de Ordenamiento Territorial de la Provincia de Misiones -Convenio
AECI-APN-Gobierno de Misiones. Relevamiento e identificación de actores sociales y proyectos en marcha, Informe Final,
noviembre 2005.

101

�Provincia de Neuquén
Confederación Mapuche Neuquina (CMN)
La CMN es la organización política que representa al Pueblo Mapuche que habita en la
provincia del Neuquén. Desde hace más de 30 años las comunidades mapuche en la
provincia del Neuquén se han organizado en CMN, creada en el "1° Cursillo para Líderes
Indígenas" promovida por el Obispado de Neuquén y realizado en la Escuela-Hogar
Mamá Margarita de Pampa del Malleo, el 6 de Junio de 1.970 integrada, en ese
momento, con representantes de treinta Comunidades Mapuche. La Confederación fue
inscripta en la Dirección de Personas Jurídicas de la provincia, bajo la forma de
asociación civil Nº 360/76 con el nombre de Confederación Indígena Neuquina.
La CMN ha adecuado su funcionamiento al derecho consuetudinario mapuche, tanto en
el procedimiento para elegir las autoridades, así como en el funcionamiento interno de la
organización. En la actualidad nuclea a más de 50 comunidades; si bien cabe destacar
que la Confederación mantiene un conflicto con la provincia de Neuquén que desde hace
más de 15 años se niega a inscribir la personería jurídica de nuevas comunidades,
nuevos grupos de familias mapuche que habitan porciones del territorio de Neuquén
desde tiempo inmemorial, toman la decisión de exigir el reconocimiento jurídico como Lof
Mapuche. Entre otras, Kaxipayiñ, Wiñoy Folil, Gelay Kó, Purran, Maripil y Plácido Puel.
La Confederación tiene dos autoridades: el Parlamento formado por representantes de
los Lof y la Comisión Directiva integrada por miembros elegidos por el Parlamento, por el
término de 4 años. Y se organiza en cinco Consejos Zonales (Sur, Centro, Norte, Aluminé
y Confluencia), a fin de atender a las necesidades más inmediatas de las comunidades,
mediante un reglamento interno aprobado por xawvm, conformado por representantes de
los loches de la respectiva zona.
La Confederación desarrolla una importante tarea en la aplicación de los derechos
fundamentales del Pueblo Mapuche, con experiencias y avances significativos como,
entre otros, son: (a) Comité de Gestión y Co-manejo: es una instancia creada con la
Administración de Parques Nacionales que apunta a desarrollar planes de manejo sobre
los recursos de los territorios mapuche del Parque Nacional Lanín; (b) La incorporación
del artículo que reconoce los derechos del Pueblo Mapuche en la reciente reforma de la
Constitución Provincial y (c) la lucha por la implementación de la Ley 26.160, que todavía
no ha comenzado a ejecutarse. Además, participa en diversas tribunas internacionales
como el Foro Permanente de los Pueblos Indígenas y el Convenio de Diversidad
Biológica. De esta última instancia la Coordinadora Mapuche del Neuquén es el punto
focal por la región Cono-Sur del Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad que es
el órgano asesor de la Secretaría del Convenio.
Centro de Educación Mapuce Norgvbamtuleayiñ
El Centro Norgvbamtuleayiñ es una organización sectorial del Pueblo Mapuche que
habita en la provincia de Neuquén que se plantea recuperar el ordenamiento de vida
según su cultura a fin de darle a la educación la continuidad que ha permanecido en la
sabiduría del Pueblo. La base es la organización comunitaria donde existen relaciones
sociales y relaciones naturales que se mantienen en equilibrio y donde la familia es el
núcleo básico. Los módulos que componen el contenido educativo del Centro reflejan
este proceso que, sistematizado, será el recurso pedagógico que buscan aportar a la
educación intercultural que pretenden se aplique desde la educación formal, en
particular, en los procesos urbanos. Buscan que los contenidos pedagógicos y
metodológicos propios del Pueblo Mapuche sean reconocidos como aporte útil para el
desarrollo de ambas culturas; en una nueva sociedad que se asuma como pluricultural
y pluriétnica.95
95

Cf.
MINISTERIO
DE
EDUCACIÓN,
Colección
http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD9/contenidos/experiencias/exp26/index.html

EducAr,

disponible

en

102

�Provincia de Río Negro
Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche de Río Negro
La Coordinadora del Parlamento Mapuche nuclea a todas las comunidades y población
mapuche que habita en la provincia de Río Negro.
La Coordinadora se crea en la localidad de Ingeniero Jacobacci, con la participación de
33 Comunidades y organizaciones: Cañumil, Anekon Grande, Cerro Bandera, Quiñe
Lemu, Wri Trai, Tripay Antu, Ranquehue, Monguel Mamuell, Pehuenche, Makinchao,
Centro Mapuche Bariloche, Trenque Tuaiñ, San Antonio, Coordinadora Zona Andina, Los
Menucos, Putren Tuli Mahuida, Bgpun Kurrha, Peñi Mapu, Cerro Mesaanekon Chico, Lof.
Antual, Wefu Wechu, Cañadón Chileno, Lof Painefil; Consejo Asesor Indígena – Viedma,
Fiske Menuco, Kume Mapu, Aguada de Guerra, Tekel Mapu, Tierra y Dignidad, Carri
Lafquen Chico Maquinchao, Laguna Blanca, Río Chico, Yuquiche y Sierra Colorada.
La Coordinadora manifiesta que su accionar será la recuperación de todos sus territorios
usurpados; la petición por recuperar nuevos espacios para las comunidades que lo
demanden; la defensa permanente de los derechos humanos y la solidaridad con
aquellos que los defienden, el compromiso permanente con la democracia y sus
instituciones; y la presencia en todas las instancias de participación de alternativas que
respondan a los altos intereses del Pueblo Mapuche de toda la provincia, por la
recuperación cultural del patrimonio y de todo aquello que les pertenezca desde la
intelectualidad de los pueblos originarios, bregando para la erradicación de la pobreza
material en cada una de las comunidades, parajes, pueblos, ciudades donde exista
población Mapuche, incluyendo la defensa de la biodiversidad de sus territorios.
Su creación es parte del acuerdo para constituir el CODECI en el cual nombra los
representantes indígenas y es el órgano con la facultad de fijar y definir las políticas
instrumentadas por este organismo en lo concerniente al desarrollo económico, social y
cultural. Asimismo tiene como objetivo impulsar el diálogo, la participación y la unidad de
las comunidades, pobladores dispersos, centros y otras organizaciones mapuches.96
Consejo Asesor Indígena (CAI)
El Consejo Asesor Indígena (CAI) es una organización de base del pueblo mapuche con
más de 20 años de existencia, con sede en la localidad de Ingeniero Jacobacci, que
mantiene una posición crítica con relación a la actuación de la Coordinadora así como la
del CODECI. El CAI ha tenido destacada actuación en numerosos conflictos territoriales
protagonizados por las comunidades mapuche en la provincia: Comunidad Kom Kiñé Mu,
Lof Pedraza Melivillo y Lof Casiano Epumer, entre otros.
Provincia de Salta
Consejo de Coordinación de las Organizaciones de los Pueblos Indígenas de Salta
(COPISA)
El Consejo de Coordinación de las Organizaciones de las Pueblos Indígenas de Salta
(COPISA) está integrado por las comunidades de los Pueblos Guaraní, Wichí, Chorote,
Toba, Chulupí y Chané, con sede en Tartagal. Entre sus demandas se encuentra la
urgente intervención de las autoridades competentes para la obtención de los títulos de
las tierras que ocupan en la zona de los Departamentos de San Martín y Rivadavia
Banda Norte y Banda Sur; situación que se requiere de la máxima urgencia por la
expulsión de comunidades y destrucción de sus viviendas, robo de sus herramientas de
trabajo y destrucción de sus cosechas y sus animales.

96

Cf. Superior Tribunal de la Provincia de Río Negro: "CO.DE.C.I. DE LA PROVINCIA DE RÍO NEGRO s/ACCIÓN DE
AMPARO" (Expte. N* 19439/04-STJ-), sentencia del 16 de agosto de 2005 y Acta Acuerdo de la Coordinadora del
Parlamento Mapuche del 17 de noviembre de 1997 y decreto Nº 310/98.

103

�Consejo de Caciques de Pueblos Indígenas de Tartagal
El Consejo de Caciques de Pueblos Indígenas de Tartagal nuclea a 28 comunidades:
Guaraní, Chané, Wichí, Chorote, Chulupí, Toba y Tapiete que habita en ese
departamento.
Qullamarka: Coordinadora de Organizaciones Kollas Autónomas
Qullamarka (por el pueblo y marka por la región que los une como Pueblo): Coordinadora
de Organizaciones Kollas Autónomas tiene como objetivo conformar una figura
representativa como Pueblo Kolla para hacer frente a las diversas problemáticas que los
afectan buscando la autonomía del territorio y los recursos naturales en cumplimiento del
derecho indígena, que se constituyó formalmente el 2 de diciembre de 2007. No tiene aún
personería jurídica, si bien ha solicitado recientemente al Gobernador de la provincia de
Salta su reconocimiento por decreto.
La Qullamarka está conformada por la Asociación de Comunidades Aborígenes de
Nazareno (OCAN), la Unión de Comunidades Aborígenes Victoreñas (UCAV), la
Comunidad Indígena Pueblo Kolla Tinkunaku (CIPKT), el Consejo Indígena Kolla de Iruya
(CIKDI) y “las demás comunidades u organizaciones que más adelante se integren”, tanto
de la Puna como de San Antonio de los Cobres, según se expresa en el acta de la
Comunidad Indígena Alta Cuenca del Río Lipeo (CIACRL). Se están articulando alianzas
con los demás pueblos originarios: Wichí, Avá Guaraní, Diaguita Calchaquí y Tolombón.
Los representantes son elegidos por cada una de las organizaciones que la integra.
En los últimos años las asociaciones y comunidades que conforman ahora la Qullamarka
llevaron adelante numerosos reclamos ante el gobierno provincial y nacional. Los
integrantes de Tinkunaku recordaron las dos marchas que realizaron a la capital salteña,
en 2005 y 2007. Desde unos años atrás se vino trabajando y articulando actividades con
diferentes comunidades y organizaciones dentro lo que es el Valle y la Puna en la
Provincia de Salta con los departamentos Orán, Iruya y Santa Victoria Oeste, donde
aproximadamente una superficie de un millón y medio de hectáreas está en manos del
Pueblo Kolla.
Unión de Comunidades Aborígenes Victoreñas (OCAV)
La OCAV reúne a las más de 20 comunidades del Pueblo Kolla que habitan en el
municipio de Santa Victoria con el objetivo de defender sus territorios y recursos
naturales. La OCAV es parte del Qullamarka.
Comunidades Kollas de Iruya
Las comunidades Kollas de Iruya son un conjunto de más de 20 comunidades que se
encuentran en proceso de unificarse para organizar la defensa de sus derechos y
promover las acciones de desarrollo, forman parte del Qullamarka. Las comunidades han
recibido el apoyo de organismos como el PSA, INAI, DCI, OCLADE y otras entidades. En
Iruya se llevan adelante proyectos productivos participados, capacitaciones en aspectos
variados y asesoramiento legal a través de profesionales idóneos. Asimismo se ha
realizado investigaciones con productos andinos (papa, quinoa, etc.) y se promueven la
adaptación de modernas tecnologías.
Organizaciones del Pueblo Wichí en Salta
Las comunidades del Pueblo Wichí que habita en la provincia de Salta se organizan en
torno a las cuencas de los ríos Itiyuro, Pilcomayo y el curso medio inferior Bermejo.
Estas organizaciones son:
- Consejo de Organizaciones Wichí del Bermejo (COW Bermejo): comunidades de
la ruta 81. El Consejo participó en el proyecto CAPI, con el asesoramiento técnico
de FUNDAPAZ
- Organización Zonal Wichí Tch’ot Lhamejenpe (Los Blancos – Morillo, Rivadavia
Bda. Norte)

104

�-

Organización Zonal Rivadavia, Banda Sur del Bermejo
Comunidades Wichí de la cuenca del Río Itiyuro
Organización Zonal Wichí Amtee (Riv. Banda Sur)

Cabría evaluar, si esta organización no responde a un patrón de trabajo de las ONGs e
iglesias que los acompañan técnica y financieramente.97
En el 2008 las comunidades que integran el Pueblo Wichí en la provincia de Salta han
hecho una presentación de mapas y gráficos sobre el territorio tradicional en el que
habitan y que usan y del que dependen para el mantenimiento de su cultura como un
aporte a los trabajos que se vienen desarrollando en relación al ordenamiento territorial
de los bosques nativos.98
Asamblea del Pueblo Guaraní
La Asamblea del Pueblo Guaraní nuclea a más de 32 comunidades rurales y urbanas de
los pueblos de habla guaraní, es decir, chiriguanos (ava-guaraní e izoceños), tapiete y
chané que habitan a lo largo de la ruta 34, en el Departamento San Martín en la provincia
de Salta y las comunidades que habitan en El Ramal en la provincia de Jujuy. La
organización tiene como antecedente la Asamblea del Pueblo Guaraní surgida en Bolivia
(1987) con la finalidad de luchar en forma unida por los derechos indígenas y por
alcanzar mejores condiciones de desarrollo, y en lo educativo la enseñanza bilingüe. Un
aspecto importante a tener en cuenta radica en el nombre mismo empleado en su
creación, el de Asamblea, que trae a colación la importancia tradicional de esta práctica.
“Hacia 1992, un grupo de indígenas guaraníes de la Provincia de Salta se dirigió a
Bolivia, a fin de participar en el recordatorio del levantamiento de Kuruyuki, tomando en
tal ocasión conocimiento de la existencia en este país de la ASAMBLEA DEL PUEBLO
GUARANÍ. De donde surgió el interés por organizar una entidad similar del lado
argentino. La organización se formó hacia fines de ese mismo año, con el apoyo de
ENDEPA (Equipo Nacional de la Pastoral Aborigen) y la GTZ (ONG Alemana) […] En la
actualidad definen como los intereses generales de la organización los siguientes puntos:
a) Tierra y territorio; b) Educación bilingüe; c) Legislación, y d) Proyectos específicos,
para necesidades varias”.99

Provincia de Santa Fe
Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe
La Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe (OCASTAFE) nuclea a las
comunidades rurales y urbanas de los Pueblos Mocoví y Toba que habitan en la provincia
de Santa Fe. Por la ley provincial Nº 11.078 es la organización asesora de la aplicación
en la ley en la provincia. Además designa los 5 representantes que conforman el Consejo
del IPAS. Actualmente está exigiendo la puesta en marcha del IPAS así como que se
garantice la convocatoria, consulta y participación plena en la ejecución de la ley 26.160.
Provincia de Santiago del Estero
Consejo de la Nación Tonokoté Llatquio

97

PALMER, John: La buena voluntad wichí. Una espiritualidad indígena, Grupo de trabajo Ruta 81, 2005, págs. 13 y 14.
FUNDACIÓN ASOCIANA, FUNDAPAZ Y TEPEYAC: Territorios indígenas y bosques nativos en el chaco salteño.
Delimitación de territorios indígenas a ser considerados en el proceso de ordenamiento territorial de la provincia de Salta.
Informe técnico, 2008.
99
BULIUBASICH, Catalina, RODRÍGUEZ, Héctor: “Organizaciones Wichí y Guaraní de la provincia de Salta: formas de
interpelación al Estado”, Cuarto Congreso Chileno Antropología 19 al 23 de noviembre 2001 Campus Juan Gómez Millas
de la Universidad de Chile. Los Desafíos de la Antropología: Sociedad Moderna, Globalización y Diferencia. Simposio La
Cuestión Indígena hoy.
98

105

�El Consejo está constituido por las autoridades (camache) de las 24 comunidades del
Pueblo Tonokoté que habita en la provincia y tiene como máxima autoridad la Tintina.
En varias provincias
Unión de Pueblos de la Nación Diaguita (UPND)
El Territorio Diaguita, es gestionado políticamente por la Unión de los Pueblos de la
Nación Diaguita (UPND) una organización "supra-comunitaria" integrada por las
Comunidades de: Rodeo Grande, Pueblo de Tolombón, Chuschagasta, Chasquivil, La
Angostura, El Mollar, Casas Viejas, Valle de Tafí, Amaicha del Valle, Quilmes. También
forma parte de la UPND comunidades diaguitas que habitan en la provincia de
Catamarca (Ingamana, Cerro Pintado); Salta y últimamente en La Rioja, Catamarca y
Santiago del Estero. La organización está en pleno proceso de consolidación.
Por mucho tiempo estas Comunidades permanecieron desmembradas, con un alto grado
de pérdida de su propia identidad, la fragilidad de sus organizaciones comunitarias y la
imposibilidad de reclamar sus derechos. El proceso de reorganización de las
comunidades en la provincia de Tucumán empezó en los años 70 cuando se realizó en
1973 el Primer Parlamento Juan Calchaquí en Amaicha del Valle a partir del cual las
Comunidades de Amaicha y Quilmes retomaron el reclamo de sus derechos territoriales
reivindicando el tratado de la Cedula Real de 1716.
Pero recién a partir del año 1996 el resto de las comunidades diaguitas en la provincia de
Tucumán empezaron a reunirse en un trabajo de reconocimiento de su identidad y de
reclamo de sus derechos, teniendo la mayoría de las comunidades registrada su
personería jurídica en el RENACI. Este proceso dio como resultado la constitución de la
Unión de Pueblos de la Nación Diaguita, (UPND) el día 3 de julio de 2005 en Colalao del
Valle, Quilmes, Tucumán. Esta es una instancia de coordinación conformada por
Autoridades Tradicionales de cada comunidad, en ejercicio de los derechos reconocidos
a los Pueblos Indígenas, para reconstruir su histórica forma de vida comunitaria y hacer
frente a problemas como desalojos, manejo de su patrimonio cultural, etc. Cada
comunidad está representada ante la UPDN por su cacique y 2 representantes. Se han
creado áreas de trabajo y se está discutiendo un estatuto. En esta instancia se debaten
temas generales que atañen a todas las comunidades y se reúne cada 3 meses aunque a
niveles provinciales se establecieron reuniones cada 45 días.
La UPND tuvo un importante protagonismo en la inclusión de los derechos de los pueblos
indígenas de Tucumán en la reforma de la Carta Constitucional (2006). En la actualidad
las comunidades de la UPND gestionan proyectos en conjunto ante el Instituto Nacional
de Asuntos Indígenas.
Encuentro Nacional de Organizaciones de Pueblos Originarios
En marzo de 2009 se ha constituido una red de Organizaciones de Pueblos Originarios,
con base territorial que se proponen la construcción de un estado intercultural en vista al
Bicentenario. La propuesta nace en un Encuentro sostenido en marzo de 2009 en
Almirante Brown, provincia de Buenos Aires. Como resultado del Encuentro se ha
difundido un documento denominado: Propuestas y Conclusiones Encuentro Nacional de
Organizaciones de Pueblos Originarios por un estado intercultural hacia el bicentenario.
Asimismo se ha conformado una comisión de seguimiento y de elaboración de
propuestas para el desarrollo de Políticas Públicas Participativas e Interculturales. La
Comisión tiene el mandato de dar continuidad al proceso iniciado en el encuentro; es
decir, el fortalecimiento de las organizaciones políticas territoriales de los pueblos, de las
comunidades y organizaciones en las provincias y los municipios o partidos. Y, la
articulación con las organizaciones a nivel regional y nacional. Así como gestionar y
administrar recursos para la realización de foros, encuentros, talleres, etc. fomentando los
espacios de articulación. La Comisión quedó integrada por referentes designados por las

106

�organizaciones indígenas presentes que podrán ratificar o designar otro/a miembro a
través de sus asambleas.
Las organizaciones son: OCASTAFE, Asamblea del Pueblo Guaraní, Consejo de
Caciques Guaraní, Federación Pilagá, Qullamarka, Pueblo Kolla de la Puna, Intertoba,
Consejo de la Nación Tonokote Llutqui, Keremba Iyambae, Unión de Pueblos de la
Nación Diaguita, Confederación Mapuche Neuquina, Organización del Pueblo Wichi Ruta
86, ONPIA, Coordinadora del Parlamento Mapuche de Río Negro, Mesa de Organización
de Pueblos Originarios de Alte. Brown, Malal Pincheira de Mendoza, Comunidad Huarpe
Güentota, Comunidad Huarpe Wenceslao Peletay, Organización Territorial Mapuche
Tehuelche de Pueblos Originarios de Santa Cruz, Organización 12 de Octubre, Yofis
Wichi, Consejo del Pueblo Moqoit, Organización Indígena Napalpí, Coordinadora de
Pueblos Originarios de Chubut, y Organización Ranquel Mapuce de La Pampa.
El Encuentro ha tenido una actuación protagónica en la propuesta de Comunicación con
Identidad asumida en la recientemente sancionada Ley de Servicios de Medios de
Comunicación Audiovisual.
Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA)
La Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA), conformada en
el año 2003, es una instancia política, técnica y administrativa que se plantea coadyuvar
a la construcción de un modelo de desarrollo con identidad y que participativamente
ordena y vigila las estrategias regionales en los procesos de desarrollo con identidad.100
Está integrada, entre otras organizaciones, por la Coordinación de Organizaciones de los
Pueblos Indígenas de Salta; la Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA); el
Consejo Aborigen de Jujuy (COAJ); la Organización Indianista del Pueblo Kolla
(ORINPUKO); la Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe (OCASTAFE);
la Asociación Interétnica Las Américas (Chaco); la Asociación de Comunidades
Originarias Indígenas (ACOIN); Comunidad del Pueblo Selk’nam Rafaela Ishton; Ruka
Kimun Mapuche de Bahía Blanca; la Comunidad Huarpe Guaytamari; la Comunidad
Mapuche-Tehuelche Willi Mapu de Santa Cruz; la InterWichí de Formosa, la Federación
Pilagá, las Comunidades de Pocitos, la Lhaka Honhat, la Comunidad Wichí Lhani Hayat;
varias comunidades del Pueblo Toba en Formosa (Lote 68, Misión Taacaglé, General
Belgrano); la Asociación del Pueblo Guaraní (Misiones), el Parlamento Mapuche del Río
Negro, la gente mapuche de Olavarría y Junín, la gente de Derqui y La Plata, la
comunidad El Mollar, La Angostura y El Rincón en Tucumán; la Asociación Comunitaria
Meguesoxochi del Teuco Bermejito; el Lote 32, Misión Laishi, las 3 comunidades de El
Colorado; 10 comunidades de Neuquén; dos comunidades de Comodoro Rivadavia y
Rawson y la Comunidad Rankulche de La Pampa.101
La ONPIA, según entrevista realizada a su actual Presidente Jorge Ñancucheo, "no ha
tenido una experiencia como la que esperábamos, por falta de recursos, por falta de
espacios, por falta de capacitación, son muy pocos los compañeros hermanos del interior
que están capacitados para dar una respuesta política. Es muy fuerte todavía la
necesidad. Uno de los logros fue con la Secretaría de Cultura de la Nación la
capacitación de jóvenes dirigentes indígenas. Estas capacitaciones dieron su fruto. Antes
cuando iban los capacitadores a las comunidades, la gente se volcaba a resolver
problemas concretos. Entonces decidimos en el 2007 hacer en Buenos Aires, una
capacitación completa con dirigentes que tenían que ser avalados por las comunidades u
organizaciones y hacer un informe. Lo hicimos con gente que estaba dentro de la ONPIA
y con gente que no era parte. Hay una vocación de armar una política nacional que se
inserte en la política americana, pero al mismo tiempo hay una necesidad de ejecutar
proyectos para fortalecer la organización, las bases. Si obtenemos proyectos es para las
bases y para fortalecer la dirigencia local y nacional. Para ello armar los talleres previos
100
Documento: ONPIA – ORGANIZACIÓN DE NACIONES Y PUEBLOS INDÍGENAS EN ARGENTINA, 26 de Octubre
2004, disponible en http://www.360responsibletourism.com/AP/ONPIA.DOC, consultado el 24 de enero de 2009.
101
Cf. ÑANCUCHEO, Jorge: Entrevista, marzo 2009.

107

�de manejo administrativo, del derecho, porque se está acostumbrado a aceptar cualquier
papel”. En la actualidad se ejecuta con un convenio firmado con el BID el proyecto
“Turismo con identidad: Ruta turística de los Pueblos Indígenas de Argentina”. Además,
queremos darle continuidad a nivel internacional. Nosotros hemos hecho un paso
importante que es formar parte en el Cono Sur de la Coordinadora de Organizaciones
Indígenas Andinas (la CAOI),102 donde están las organizaciones más importantes de
Sudamérica: esta la CONAIE de Ecuador, la ONIC103 de Colombia, la CONACAMI de
Perú, la CONAMAQ104 de Bolivia, la Lafkenche de Chile. Son todas organizaciones
nacionales”. En la CAOI se tiene un plan de diplomacia indígena a nivel de Europa y
Estados Unidos para plantear lo que pasa con la minería y los derechos humanos.”
Comisión de Juristas en la República Argentina (CJIRA)
La CJIRA es una organización de abogados indígenas que tiene como objetivo contribuir
a la efectiva aplicación de los derechos indígenas tanto en el ámbito nacional como
internacional. Su presidente es el Dr. Eulogio Frites. La CJIRA fue una de las
organizadoras de la “La otra Kumbre” (noviembre 2005), en el marco de la III Cumbre de
los Pueblos, en Mar del Plata, donde tuvo lugar la Cumbre Continental de Pueblos y
Organizaciones Indígenas, junto con otras organizaciones de pueblos indígenas en
Argentina y América. En la actualidad lleva adelante la defensa y capacitación de
numerosas comunidades en todo el país.
Asociación de Comunidades Indígenas (ACOIN)
ACOIN nuclea a comunidades de distintos pueblos de todo el país que desde el año 1992
vienen realizando encuentros de Comunidades a fin de conocerse y aprender uno de otro
y hacerse conocer. Entre las comunidades y organizaciones se encuentran el Centro
Mapuche Bariloche, Comunidad Mapuche Vuelta del Río, la Asociación del Pueblo
Guaraní, Comunidad El Recreo de Santa Fe, comunidades del Chaco, de Salta, de
Tucumán, Comunidad del Pueblo Kolla Tinkunaku. “La idea era que como mapuche
estábamos organizados. Pero la gente de más arriba no había nada. Empezamos a ir a
conversar con el Consejo de Caciques. En el 91 hacemos un gran encuentro para crear
la Federación Wichí en Misión Chaqueña donde participaron 400 delegados llegados de
distintos lugares. ACOIN tuvo presencia en luchas que se libraron en el Norte del país,
como la de Comunidad del Pueblo Kolla Tinkunaku con Patrón Costa (años 92, 93); las
comunidades del Pueblo Wichí Misión Chaqueña, Salim, El Carboncito, El Fiscal,
Mataderos”.105
Asociación Indígena de la República Argentina (AIRA)
La Asociación Indígena de la República Argentina, es una de las más antiguas
organizaciones que nuclea a representantes, organizaciones y comunidades de los
pueblos indígenas, fundada en 1975 con el objetivo de recuperar la cultura, la educación
y la lengua y velar por la aplicabilidad de las normas que dan lugar a la recuperación del
bilingüismo en las regiones y países donde habitan las Naciones Indígenas. El AIRA fue
un importante impulsor de la ley Nº 23.302. En la actualidad mantiene un juicio con el
Estado Nacional para la puesta en marcha del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas en
las condiciones previstas por esa ley.

102

www.minkandina.org
Organización Nacional Indígena de Colombia en www.onic.org.co
Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu en www.conamaq.nativeweb.org
105
ÑANCUCHEO: 2009, op. cit.
103
104

108

�ANEXO 13. ORGANIZACIONES PRIVADAS
Provincia de Chaco
Asociación Che’Eguera
La Asociación Civil CHE'EGUERA, es una entidad sin fines de lucro que desde 1997
trabaja en Pampa del Indio, Departamento Gral. San Martín, Chaco, localidad con mayor
concentración de miembros del Pueblo Qom (Toba). En la actualidad, ha abierto una filial
en la ciudad de Santa Fe y se prevé la apertura de otra en la ciudad de Resistencia,
Chaco. La Asociación está conformada por un equipo interdisciplinario. 106
Su objetivo principal es desarrollar proyectos de acompañamiento a las comunidades
indígenas de la zona y sus organizaciones, para su promoción y desarrollo, desde el
protagonismo comunitario. Sus actividades se centran en educación, salud,
comunicaciones, asesoramiento legal y técnico, y acompañamiento en gestiones y
promoción comunitaria. Entre las principales acciones se encuentra: (a) participación en
las reformas de las constituciones nacional y provincial, y en el Proceso de Participación
Indígena (1996-1997); (b) participación en un proyecto de acompañamiento a parteras
tradicionales tobas (1999); (c) acompañamiento y asesoramiento de las organizaciones
indígenas de la zona conformando en L’QATAXAC NAM QOMPI (CONSEJO QOMPI); (d)
Co-gestión en un proyecto de educación de nivel secundario para las comunidades
indígenas junto con el Consejo (ver Consejo Qompi); (e) ejecución de proyectos
productivos en diferentes comunidades indígenas de la zona, dentro del Proyecto
PRODERNEA; (f) acompañamiento, capacitación y asesoramiento conjunto con la
Fundación Nelson Mandela y la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de
Diputados de la Provincia del Chaco en reclamos de violaciones a los derechos humanos
y defensa de los derechos colectivos de las comunidades indígenas de la zona.
Finalmente, se conformó en la primer Red de Organizaciones Indígenas de Pampa del
Indio, que agrupa en la actualidad a cuatro organizaciones locales: Taller de Mujeres
Qomlashepi, la Comisión zonal de tierras Cacique Taigoyic, el L’QATAXAC NAM QOMPI
y la asociación civil Cacique Taigoyic, en que se trabaja en dos aspectos fundamentales:
(a) la lucha y devolución de tierras para las comunidades indígenas locales y en el ámbito
provincial, en el marco del derecho a tierras aptas y suficientes reconocido a los Pueblos
Indígenas en la Constitución Nacional y Provincial y (b) la instalación de una radio
comunitaria indígena en la zona.

Asociación Promotores de Chaco
La Asociación Promotores de Chaco, es una ONG que desde 1973 trabaja en El
Sauzalito con comunidades wichí y familias campesinas para mejorar la calidad de vida,
los problemas vinculados con la titularidad de la tierra, infraestructura y vivienda, así
como la producción sustentable. Actualmente, entre otras acciones, promueve con apoyo
del Ministerio de Desarrollo Social, en El Pintado, departamento El Impenetrable, el “Plan
de Capacitación Comunitaria y Desarrollo Humano” que tiene como destinatarios a 2.700
pobladores criollos y wichí.
Centro Educativo Rural El Colchón (CERED)
El CERED es una escuela primaria bilingüe e intercultural para alumnos aborígenes que
no cumplieron el ciclo normal por problemas de idioma y culturales, fundado hace
aproximadamente 10 años por la JUM, juntamente con la Asociación Comunitaria el

106

http://cheeguera.galeon.com/amigos1866185.html

109

�Colchón, el Consejo de Educación de la Provincia de Chaco y el Instituto del Aborigen
Chaqueño.
Además, se realizan actividades con estudiantes de entre 14 y 25 años con el objetivo de
potenciar sus conocimientos sobre el manejo diversificado del territorio. A través de la
enseñanza bilingüe y bicultural se capacita entre otras materias en apicultura, estudio de
especies locales, artesanía, historia, etc.. Finalizada la capacitación, se delega la
responsabilidad de algunos proyectos en los egresados, mientras que en otros la escuela
mantiene el control de la producción y comercialización.107
Centro de Modalidad Aborigen (CIFMA)
El Instituto de Nivel Terciario CIFMA108 está ubicado en el barrio Nala de la ciudad de
Presidencia Roque Sáenz Peña en la provincia del Chaco, dicta la carrera de Profesor
Intercultural Bilingüe para alumnos que provienen de los tres pueblos indígenas que
habitan en la provincia. Funciona, además, una escuela bilingüe de Educación General
Básica (EGB) y un Jardín de Infantes Bilingüe Intercultural. Los alfabetizadores son los
alumnos indígenas tobas –que provienen de diversos lugares de la provincia- que
concurren al instituto para cursar la carrera de Profesor Intercultural Bilingüe.
Además presta servicios educativos a las comunidades. Entre otros, la alfabetización de
personas mayores que por diversos motivos no concurrieron, ni concurren a instituciones
educativos (jornaleros, braceros, empleados municipales, artesanos, desocupados) en el
Barrio Nam Qom y Nala en el marco del Plan Provincial de Alfabetización. Es una tarea
que se suma a la implementada en los espacios curriculares y le permite al alumno,
futuro docente, en este caso, afianzar sus competencias profesionales, en lo que ha de
ser su función específica.
Instituto de Desarrollo Social (INDES)
El INDES es una organización no gubernamental que desde comienzos de los años ’70
trabaja en la promoción de procesos de desarrollo social, prioritariamente en el ámbito
rural con productores rurales familiares en la región noreste del país, desde una
perspectiva agroecológica. En la provincia del Chaco trabaja con pequeños productores
rurales, criollos y pobladores originarios. Ha contribuido al surgimiento, desarrollo y
consolidación de la Asociación de Pequeños Productores del Chaco y al fortalecimiento
organizacional y de gestión de la Asociación Comunitaria Colonia Aborigen Chaco. Las
actividades se vinculan con la capacitación, en aspectos organizacionales (planificación
participativa, monitoreo de proyectos), en el uso y mantenimiento de los recursos
naturales y de los procesos productivos inherentes al mejoramiento de los sistemas
prediales bajo principios agroecológicos (cultivos de autoabastecimiento alimentario
familiar, cría de ganado bovino, forestación, enriquecimiento y manejo de monte).
Colabora además en la construcción de herramientas y tecnologías apropiadas para los
pequeños productores y en la implementación de las propuestas técnicas.
INDES Chaco se vincula con la Dirección de Suelos y Agua Rural del Ministerio de la
Producción de la provincia, es representante de las ONGs provinciales en la unidad
provincial del Programa Social Agropecuario y ha firmado un Convenio de colaboración
con la Universidad Nacional del Nordeste. En el ámbito no gubernamental, es ONG
contraparte y miembro de la red de organizaciones comunitarias y solidarias de las áreas
de frontera de los países del MERCOSUR, Miembro integrante de la Federación de
ONGs de la provincia del Chaco y de la Red Agroforestal Chaco (REDAF). Entre los
programas con los que trabaja se cuenta el PRODERNEA y el PROSOBO.
Federación Junta Unida de Misiones (JUM)

107

CARDARELLI: Silvia: Proyecto Miel de la Tierra - Informe Final (ACUERDO BID- CIDER- FIDA MERCOSUR), Buenos
Aires, 15 de julio de 2002, pág. 50.
MINISTERIO DE EDUCACIÓN: Educación Intercultural Bilingüe. Sistematización de Experiencias, Buenos Aires, 2004.

108

110

�La JUM es una organización ecuménica creada por iniciativas de Iglesias Evangélicas
Rioplatenses (Metodistas, Discípulos de Cristo, Valdense, Evangélica del Río de la Plata)
en Argentina que desde el año 1964 trabaja con familias y comunidades del Pueblo Toba,
urbanas o suburbanas desde la localidad de Juan José Castelli, en la Provincia, con el
objetivo de fortalecer la cosmovisión de los pueblos aborígenes chaqueños en el logro de
su desarrollo integral, lo cual implica el pleno ejercicio de todos sus derechos: tierra,
salud, educación, cultura, economía, política, ambiental. La JUM tiene presencia directa a
través de distintos programas en el área Qom del Dpto. General Güemes, acompaña
reivindicaciones de los Qom, Wichí y Mocoví en toda la Provincia del Chaco y articula
acciones en la Región del Gran Chaco argentino. A fines de 1999 la JUM obtiene la
personería jurídica nacional creándose la Federación Junta Unida de Misiones.
El área geográfica donde desarrolla las tareas abarca los distritos municipales de
Miraflores-Bermejito-Castelli. Suman 12 Comunidades rurales y 11 urbanas donde viven
aproximadamente 10.000 personas Qom en su gran mayoría y un centenar de familias
Wichí. De esas 12 Comunidades rurales, en 8 la JUM ha tenido una participación muy
importante en la recuperación de tierra a través de compra, gestiones ante el Instituto de
Colonización, pago de mensuras; en su legalización gestionando títulos comunitarios e
individuales, y en la ocupación con familias provenientes de comunidades “madres” o de
otros lugares de la provincia. Con estas intervenciones de JUM las comunidades lograron
recuperar y titular 15.000 hectáreas. Algo similar ocurrió en los barrios en Castelli donde
han intervenido en la gestión por las quintas, en la construcción de viviendas por el
“sistema de ayuda mutua” conjuntamente con el Gobierno de la Provincia en la década
del 80, en la provisión del agua potable y en la construcción de salones comunitarios e
Iglesias.
En los primeros años el énfasis de la misión estuvo en el Programa de Salud destinado a
superar las serias dificultades que en su salud sufrían las comunidades. A comienzos de
los 70, desde la Comunidad El Colchón, se inicia el Programa de Desarrollo Económico
procurando que cada familia tenga sus actividades productivas en su propia chacra. Con
los árboles que desde allí se extraían, el aserradero de la Comunidad los transformaba
en madera y en Castelli la carpintería “Mapik”, de las Comunidades urbanas, ponía como
primicia en el mercado provincial y nacional los primeros muebles en algarrobo (ver
etapas, pág. Web).
La etapa actual puede caracterizarse por un fuerte énfasis a favor de las comunidades
rurales Qom para afianzar a las familias en la tierra, evitando su urbanización.
Destacamos:
Tierra: recuperación de tierras (por compra y resoluciones) para la formación de nuevas
Comunidades y ampliación de las existentes. Infraestructura: alambrados perimetrales,
provisión de agua subterránea y manejo de agua de lluvia (represas, aljibes, paleo
causes), bombas a soga y molinos a viento, salones comunitarios, equipos de radios
VHF, salones de costura.
Servicios: puestos sanitarios con agentes capacitados, anexos escolares. Economía
(autoconsumo y mercado): producción de carne porcina, caprina, vacuna y peces,
producción de miel en apiarios, producción artesanal, elaboración de harina de algarrobo,
construcción de patios productivos en diferentes familias, acceso a los programas
sociales (pensiones, jubilaciones, jefes de hogar, etc.). Educación: escolarización con la
modalidad bilingüe-intercultural (20 años con el CEREC), alfabetización bilingüe para
adultos rurales y urbanos, becas para jóvenes rurales en el secundario y terciario de
Castelli, albergues en Castelli para jóvenes rurales de ambos sexos, formación bíblicoteológica a cargo del Instituto Universitario ISEDET. Derechos: talleres de capacitación
sobre Leyes, Constitución, Convenio 169 OIT. Organización: talleres de capacitación para
las Asociaciones Comunitarias, para Grupos. Mujeres: talleres de costura, artesanía y
mercado; rol de la mujer en la Comunidad.

111

�La JUM canaliza su relación con las Comunidades a través de sus líderes, de las
Asociaciones Comunitarias, de las Comisiones Vecinales, de los grupos organizados
(mujeres, apicultores, artesanas, etc.), de los Agentes Sanitarios, de los Pastores.
En Redes, la JUM integra en el NEA-NOA la Red de Comunicación Indígena, la Red
Agroforestal “Chaco”, la Fundación Nuevos Surcos, entre otras. Para el Gran Chaco
Sudamericano participa en el “Programa Integrado de apoyo y acompañamiento a la
defensa y promoción de los derechos de los Pueblos Indígenas del Gran Chaco
Americano” con Instituciones afines en Paraguay y Bolivia.
Para el financiamiento Institucional cuenta con aportes solidarios de Iglesias de Suiza,
Holanda, Estados Unidos y Argentina. Para el financiamiento de proyectos comunitarios
cuenta con aportes de organismos del Estado nacional, especialmente INAI. En la etapa
que comienza en el año 2002 hasta la fecha desde la MCP se decide solicitar el titulo de
la Reserva del Oeste (280.000 hectáreas) y conseguir fondos para su alambrado
perimetral. A partir de Abril de 2005 comienzan a ejecutar junto a ENDEPA y FUNDAPAZ
(Argentina), CER-DET (Bolivia) y CIPAE (Paraguay), el Programa Integrado de Apoyo y
Acompañamiento a la defensa y promoción de los derechos de los Pueblos Indígenas del
Gran Chaco Americano financiado por el CWS de Estados Unidos.
Fundación Nelson Mandela
La Fundación Nelson Mandela es una organización que desde 1995 trabaja en la defensa
de los derechos humanos de los más excluidos. En materia de control de las gestiones
de gobiernos, se efectúan seguimientos en lo relacionado con las políticas públicas, los
manejos de recursos, la evaluación de situaciones, desarrollándose un activo y
persistente pensamiento crítico. Se ha conformado en un Observatorio Social, con base
en el derecho internacional de los derechos humanos. La Fundación tuvo un destacado
papel en la denuncia por las muertes por desnutrición de miembros de los pueblos Wichí
y Toba en el Impenetrable (2006-2007) que dieran lugar a la intervención de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación.
Provincia de Formosa
En la provincia de Formosa desde el regreso de la democracia trabajan con las
comunidades y organizaciones indígenas un conjunto de organizaciones vinculado a las
iglesias; cuentan con equipos técnicos, alguna estructura edilicia y equipamientos. Estas
organizaciones cumplen importantes funciones en la ejecución de proyectos por parte de
organismos públicos, como el INAI, el PSA y el Pro Huerta. Entre ellas se encuentran el
Centro de Capacitación Zonal (CECAZO), la Asociación para la Promoción de la Cultura y
el Desarrollo (APCD), INCUPO, el Equipo para la Promoción y el Acompañamiento
Solidario (EPRASOL) y el Equipo de Educación Popular de San Martín 2 (EDUPOSAN).
A su vez, cuentan con el asesoramiento jurídico del Equipo Jurídico de ENDEPA y del
Servicio Jurídico del Oeste.
Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo (APCD)
La APCD (1986) es una organización no gubernamental, de inspiración cristiana,
centrada en el trabajo con comunidades indígenas del Pueblo Wichí de la zona de Las
Lomitas, Formosa, con la cooperación financiera de programas nacionales y de la
comunidad europea. Cuentan con un equipo de trabajo de personal rentado y voluntario.
Las principales líneas de trabajo con las comunidades y organizaciones indígenas son:
- Organización: Generación y fortalecimiento de espacios públicos de participación
y protagonismo indígena; afianzamiento de formas propias de organización y
prácticas de nuevas experiencias de organización comunitaria e intercomunitarias;
- Promoción de la mujer: valoración del conocimiento propio y capacitación que
potencie las habilidades y capacidades personales y familiares; expresión de las

112

�perspectivas femeninas en las prácticas socio económicas y en temas de salud,
educación, calidad de vida familiar, sexualidad.
- Sistemas económicos: Recreación y desarrollo de sistemas económicos
indígenas. Para ello se apoya el desarrollo de actividades económico productivas:
recolección y transformación de frutos del monte y caza - “marisca” de animales
silvestres; recolección y producción de mieles; desarrollo de sistemas
agrosilvopastoriles; planificación de aprovechamientos territoriales; actividades de
huerta, chacra; viveros frutales y forestales; cría de ganadería mayor, menor y
aves; talleres de costura; artesanía; tejido; confección de calzado.
- Desarrollo del hábitat familiar y comunitario: Infraestructura de vivienda:
Investigaciones sobre la significación cultural y funcionalidad de la vivienda
indígena. Gestión y ejecución de obras y experiencias tecnológicas apropiadas.
- Agua: Desde la propia visión cultural generar sistemas hídricos adaptados.
Capacitación de técnicos para la formulación, instalación y manejo de sistemas de
provisión de agua.
- Tierras: Recuperación en cantidad y calidad, aptas y suficientes, para el desarrollo
socio económico y cultural de las comunidades wichí de Las Lomitas.
APCD trabaja, en terreno, con diversas instituciones de promoción, equipos eclesiales y
de educación popular, con organismos oficiales, organizaciones no gubernamentales y
las comunidades aborígenes para la formulación y debate de proyectos, programas y
políticas sociales indígenas. Participa en redes zonales, provinciales, regionales y
nacionales. APCD brinda asistencia técnica en el PSA.
Centro de Capacitación Zonal (CECAZO)109
El CECAZO desde 1979 viene desarrollando un trabajo de capacitación y apoyo a la
organización de las comunidades aborígenes y sectores campesinos, favoreciendo la
articulación y reflexión conjunta con equipos e instituciones que trabajan en la región con
fines similares: INCUPO, APCD, Equipo de Educación Popular de San Martín 2, entre
otros. Desarrolla su actividad en terreno y en las propias instalaciones del Centro cuyo
edificio permite el alojamiento y permanencia de los participantes de los talleres de
capacitación. Realiza el seguimiento de los proyectos en el Área Aborigen del PSAFormosa y la asistencia técnica de los proyectos en Pozo del Tigre.110
Equipo para la Promoción y el Acompañamiento Solidario (EPRASOL)
La asociación civil Equipo para la Promoción y el Acompañamiento Solidario (EPRASOL)
desde el año 2004 se dedica a la promoción humana integral de comunidades
aborígenes del oeste de Formosa. Los técnicos que la integran viven en la zona. Brinda
asistencia técnica a las comunidades indígenas en el componente indígena del PSA.
Equipo Educación Popular San Martín 2
El Equipo Educación Popular San Martín 2 es una asociación civil sin fines de lucro, que
se dedica a la promoción humana integral de comunidades aborígenes y campesinas en
el Oeste de la provincia de Formosa.
Fundación Gran Chaco
La Fundación Gran Chaco (FGCH), desde el año 2005 y en el marco de distintos
programas coordina y estimula conjuntamente con las comunidades aborígenes del oeste
de la provincia de Formosa, la producción de artesanías, telares y trabajos en lana que se
implementan en mantas y alfombras.
La estrategia de la FGCH es “la conformación de una red de agrupaciones de artesanas
que se enmarque en un proceso de capacitación continúa que permita la estructuración
109

EPRASOL -APCD: Territorio Indígena. Situación, usos, problemas y propuestas, Las Lomitas, Formosa. Julio 2008.
LEGUIZAMON, Juan Martín y otros: Diagnóstico preliminar proyectos del Programa Social Agropecuario (PSA) en
relación con pueblos originarios, junio 2007, pág. 20.

110

113

�de un sistema de producción de artesanías vinculado con un sistema de comercialización
estable”.111 Para ello la Fundación promueve la venta de los trabajos (telar, chaguar y
madera de palo santo) de más de 1000 artesanos de los Pueblos Toba y Wichí que viven
en el oeste de la provincia de Formosa. Se trata de más de 1000 mujeres y 50 hombres
que trabajan de manera asociada para poder vender sus artesanías y telares a países
como Italia y a diseñadores argentinos como Marcelo Senra que utiliza el chaguar o
punto yica en sus diseños de indumentaria. En el Programa PRODERNEA ha llevado
adelante el Proyecto Proyectarte.
Fundación Niwok
La Fundación Niwok trabaja desde hace 20 años con las comunidades del Departamento
Ramón Lista; cuenta con personería jurídica desde el año 2002. Uno de sus objetivos es
fortalecer la asociación de artesanas SIWAN`I, mejorar su sistema de producción y lograr
la comercialización sustentable de sus productos. SIWAN`I, congrega a unas 280
artesanas de 16 comunidades wichí de El Potrillo. Actualmente participa de una red de
comercio justo con otras dos ONGs.
Servicio Jurídico de Pueblos Indígenas del Centro Oeste de Formosa (SERVIJUPI)
El Servicio Jurídico del Centro Oeste de Formosa (SERVIJUPI), con sede en Las
Lomitas, se genera en el año 2005 y está conformado por la articulación de tres
organizaciones indígenas: InterWichí, Federación Pilagá y Consejo Indígena del Oeste de
Formosa y de seis Instituciones de apoyo: Asociación para la Promoción de la Cultura y
el Desarrollo (APCD), Centro de Capacitación Zonal (CECAZO), Equipo Para la
Promoción y el Acompañamiento Solidario (EPRASOL), Equipo de Educación Popular de
San Martín 2 (EDUPOSAN), Instituto de Cultura Popular (INCUPO) y Parroquia Nuestra
Señora de la Merced de Las Lomitas. Trabaja con las comunidades indígenas de los
Pueblos Pilagá, Toba y Wichí que habitan los departamentos del Centro Oeste de
Formosa, a saber; Bermejo, Matacos, Patiño y Ramón Lista.
La conducción del Servicio Jurídico es realizada por una Mesa de Coordinación integrada
por las instituciones y organizaciones mencionadas. Cuenta con un equipo de trabajo y
promotores legales, quienes a través de una articulación intercultural de consulta y
participación fomentan actividades tendientes a: capacitar a miembros del equipo de
trabajo y de las instituciones; realizar acciones de difusión de los derechos indígenas;
asesorar, defender y acompañar jurídica y judicialmente a las comunidades en diferentes
casos y visitar las distintas comunidades y zonas para profundizar el derecho
consuetudinario indígena. Durante los dos últimos años de trabajo se han capacitado 40
Promotores Legales indígenas (Wichí, Pilagá y Toba) de las distintas comunidades de la
zona, que ya están trabajando junto a sus respectivos pueblos. Uno de los trabajos
elaborados y publicados es el “Diagnóstico de Problemas Legales y Jurídicos” (2007).
Provincia de Jujuy
Red Puna
La Red Puna (1995) es una organización de segundo grado que nuclea a 35
organizaciones de base (aborígenes y campesinas) de la Puna y Quebrada en la
Provincia de Jujuy. En cada comunidad los integrantes se reúnen una vez al mes, para
tratar los distintos temas de trabajo, poner en común la información, evaluar y planificar
acciones. Cada comunidad tiene representantes que participan en un espacio conjunto
con otras comunidades y organizaciones integrantes de la Red Puna en una misma zona,
que denominan microrred. Actualmente integran la Red 5 microrredes distribuidas en
diferentes regiones: Puna Norte, Puna Centro, Puna Sur, Quebrada y Puna Oeste. Para
el desarrollo de las diferentes líneas de acción, trabajan en equipos por áreas temáticas,
111
KREMENCHUTZKY, Silvia: Evaluación Participativa PRODERNEA –FACA. Ámbito de acción: Formosa. Informe Final,
CRISOL, Buenos Aires, diciembre 2005.

114

�conformadas por 2 representantes de cada una de las microrredes: Área de Producción y
comercialización, Comunicación, Jóvenes, Género y Formación. Desde el 2003 la Red
Puna creó una nueva instancia organizativa, la Coordinación General, formada por 20
integrantes (2 representantes por cada área y 2 representantes por cada microrred). En la
práctica esta Coordinación funciona como el órgano de mayor decisión dentro de la
organización. La Red Puna articula con otras organizaciones campesinas del país en el
Movimiento Nacional Campesino e Indígena (MNCI).
Provincia de Misiones
Asociación de Promoción Humana y Desarrollo Agroecológico Local (APHyDAL)
La APHyDAL es una asociación civil sin fines de lucro, que se dedica a la promoción
humana integral de comunidades campesinas de la provincia de Misiones, en especial la
organización territorial a partir de distintas áreas de trabajo: asesoría jurídica, jóvenes,
producción y comunicación. En el área comunicación tiene un periódico y programas de
radio para llegar a los productores. Las propuestas se basan en una visión desde la
perspectiva de género. Entre las zonas de trabajo con las comunidades se encuentra la
Reserva de la Biosfera de Yabotí.
Equipo Misionero de Pastoral (EMIPA)
El EMIPA trabaja con las comunidades guaraníes en la provincia de Misiones. Desde San
Vicente se coordina el trabajo con comunidades guaraníes que se hacen desde El
Soberbio, San Vicente y San Pedro. Localmente se articulan actividades puntuales con la
EFA y con la delegación del Ministerio de Ecología.
Provincia de Neuquén
Asociación Pro Patagonia
Pro Patagonia es una organización social civil, constituida formalmente en 1995 para
trabajar con la población rural y el pueblo Originario Mapuce de la zona sur de la
provincia de Neuquén. Se integra con trabajadores de distintas instituciones del Estado
que generan esta herramienta para implementar programas y proyectos que de otra
manera no podían ser canalizados en las instituciones donde trabajaban. Su propósito es
estimular, difundir y apoyar acciones de desarrollo social y promoción humana en el
marco de la gestión sustentable de los recursos naturales y apoyar acciones de
capacitación a distintos niveles, contribuyendo a la formación de recursos humanos;
promover autogestión, estimular la difusión y un mayor conocimiento de los temas de
política social y ambiental. Entre los proyectos en ejecución se encuentra el manejo
sustentable del bosque Andino Patagónico en Territorio Mapuche del sur de Neuquén; la
radio Comunitaria FM en el Paraje Carri Lil de la Comunidad Mapuce Aigo; sostenimiento
económico de las familias mapuce en el Paraje Payla Menuko y el mejoramiento del
manejo ganadero en la Comunidad Mapuce Cayun. La Asociación participó como equipo
técnico en el Proyecto DCI. Ha realizado numerosos planes de manejo con las
comunidades mapuche de la zona. Tiene numerosas publicaciones, entre ellas: Una
experiencia de organización. Sistematización de un proceso de organización para la
comercialización de productos forestales en la Comunidad Mapuche Curruhuinca, San
Martín de los Andes – Neuquén, 2005.112
Fundación Cruzada Patagónica
La Fundación Cruzada Patagónica nació en septiembre de 1979, en el pueblo de Junín
de los Andes con el objetivo de acompañar el desarrollo integral de los pobladores rurales
del oeste de la Patagonia. Primero se construyó el Centro de Educación Integral San
112

Cf. http://propatagonia.org.ar/datos/sistematizacion_de_experiencia_de_comercializacion_en_comunidades.pdf

115

�Ignacio, escuela agrotécnica que ya cumplió 20 años.113. Entre las tareas se cuenta la
educación a jóvenes en 2 escuelas albergue gratuitas (EGB3 y Polimodal); la educación
primaria a adultos en comunidades mapuche con maestras itinerantes y los talleres de
formación laboral (tractorista, apicultura, granja, mecánica, carpintería, forestación,
platería, telar, etc.).
Fundación Hueché (en lengua mapuche significa “Gente Joven, Hombre Nuevo”)
La Fundación Hueché es una organización creada en 1984, por impulso del obispo De
Nevares que apoya a las comunidades del Pueblo Mapuche en la localidad de Las
Coloradas. Comienzan por poner una escuela albergue en Las Coloradas, Departamento
Catan Lil, provincia del Neuquén. En ese departamento existen 7 agrupaciones
indígenas, estando todas comunicadas con la población de Las Coloradas por caminos ó
huellas vecinales. La escuela tenía como objetivo la implementación de cursos regulares
de agricultura y ganadería, tractorista, mecánica agrícola, construcciones rurales,
carpintería, herrería, electricidad y mantenimiento agrícola; al mismo tiempo se inicia un
proceso de educación popular con el objetivo de fortalecer la cultura mapuche –
campesina. La idea era que la escuela fuera pública (del Estado) y que la fundación la
apoyara como una cooperadora. En la actualidad la escuela está gestionada por el
Pueblo Mapuche.
En 1987 se puso en marcha el Centro de Educación Agrícola (Las Coloradas) que
comenzó realizando tareas de educación popular y extensión agropecuaria en 6
agrupaciones indígenas de la zona (Cayupán, Cayulef, Rams, Paineo, Zúñiga y Felipín),
asesorando a las comunidades en sus conflictos, reforzando los derechos indígenas. En
el año 1997 se puso en marcha el área de comunicaciones a través de un centro de
publicaciones y de un programa radial. Publica un boletín bimensual “Claro como el
Agua”.
El objetivo de la Fundación es la educación integral y la promoción social, entendiendo
por tal la formación permanente de las comunidades rurales en el ámbito cultural,
sanitario, económico y religioso, fomentando el arraigo, la ayuda mutua y el esfuerzo
propio, la conciencia de la propia dignidad y el respeto de las tradiciones autóctonas
entroncadas en el ser nacional. En particular, favorecer el desarrollo social, cultural y
productivo del poblador rural, principalmente aborigen, en forma autogestionaria y
desarrollar emprendimientos con las Comunidades en el área de la Educación Popular y
la producción para el autoconsumo y la comercialización. Las tecnologías aportadas son:
(a) Mejoramiento caprino para carne y leche y (b) Teñido natural de lana y pelo.
Provincia de Salta
Asociación Regional de Trabajadores en Desarrollo (ARETEDE)
ARETEDE (creada en el año 2002) trabaja en la recuperación del valor, la cultura y la
memoria étnica, orientada hacia la autogestión de los propios actores, con un equipo
integrado por antropólogos, comunicadores sociales, docentes y agrónomos, junto a 21
comunidades de la zona y distintas organizaciones sociales; su sede se encuentra en el
norte de la provincia en la localidad de Aguaray y cuenta con una subsede en la localidad
de Tartagal.
Un estudio del 2004,114 afirma que se trata de “un caso paradigmático de organización
rural, pues comprende numerosas actividades, que los ha llevado a un complejo proceso
de organización social, donde se destaca la actividad de género, con un fuerte acento en
la participación de la mujer indígena y campesina. [...] ARETEDE es una institución
donde las comunidades participan libremente, ofreciendo una construcción para
mantener viva la memoria colectiva, las tradiciones orales sostenidas durante siglos que
113

Cf. www.cruzadapatagónica.org
ROMERO, Daniel: Registro de programas e instituciones involucradas en el desarrollo rural de la Provincia de Salta.
Informe final, PROINDER, Salta, 2004, págs. 3 y 44.
114

116

�ahora se ven plasmadas en textos que las renuevan y enriquecen, donde los actores y
realizadores son los propios pueblos originarios en sus idiomas. La tarea de ARETEDE
es significativa, pues han comenzado y continúan su labor sin preconceptos, sin líneas
orientadoras exógenas que muchas organizaciones despliegan y oscurecen los valores
culturales de los pueblos muy antiguos, a los que en definitiva someten. [...] Para el
financiamiento de sus actividades la entidad recurre al PSA, organismos internacionales y
ONGs internacionales. En la tarea de capacitación promueven el encuentro de los
miembros de las comunidades y son numerosos los aspectos que encara, entre ellos el
conocimiento de los derechos de los pueblos originarios. Mantienen relaciones
interinstitucionales con organismos internacionales, PSA y la UNSA. Actualmente
desarrollan proyectos de autoconsumo y programas radiales de multi lenguaje”. Ha
organizado el IV Encuentro departamental de Mujeres Indígenas (Tartagal, 24 de abril de
2004), junto con el Taller de Memoria Étnica, los Consejos Comunitarios, mujeres de los
distintos pueblos, PSA Salta, PROINDER e INAI - CAPI (Componente de Atención a
Pueblos Indígenas).
En octubre de 2008 se inauguró en Tartagal la transmisión de la FM 95.5 La Voz
Indígena. Salta tiene, por primera vez, una radio comunitaria indígena conducida por
técnicos y comunicadores de los pueblos wichí, tapiete, toba, guaraní, chulupí, chorote y
chané, La Voz Indígena cuenta con programación propia en sus idiomas. Se trata de un
grupo de alrededor de 30 personas entre técnicos y comunicadores de los pueblos
indígenas que se capacitaron en talleres impulsados por la ARETEDE. La radio funciona
en un Centro Cultural en el que se trabaja desde la recuperación de la memoria étnica, el
acompañamiento en la lucha por la tierra y el territorio, el arte y comunicación. Las
capacitaciones incluyeron talleres de periodismo de investigación, producción radial (a
cargo de los comunicadores Liliana Lizondo y Ariel Sandoval) y antropología.115 La
emisora es parte de la Red de Comunicación Indígena.
Asociación para el Desarrollo (ADE)
La Asociación para el Desarrollo es una organización no gubernamental que desarrolla
sus actividades en el departamento San Martín con población criolla y comunidades
indígenas. Cuenta con sede propia y tiene el reconocimiento de los beneficiarios por su
constante accionar en el medio a pesar de las dificultades financieras por la cual ha
atravesado. ADE posee un equipo de técnicos y profesionales capacitados en actividades
de desarrollo rural. Los proyectos desarrollados se relacionan con la producción, la
comercialización y la educación con fondos provenientes de distintos programas, en las
localidades de Tartagal y Aguaray (dpto. San Martín) y Morillo y Pluma de Pato (dpto. de
Rivadavia). Mantiene una constante relación interinstitucional con organismos públicos y
privados, entre los que se encuentran el PSA, Municipios, UNSA e INTA.
Acompañamiento Social de la Iglesia Anglicana del Norte Argentino (ASOCIANA)
ASOCIANA es una ONG vinculada la Iglesia Anglicana, de extensa trayectoria en la
región, especialmente en la localidad de Tonono, cercana a Tartagal lugar donde se
encuentra su sede principal que desde hace más de 30 años desarrolla sus actividades
en defensa de los derechos indígenas.116 Trabaja, en especial con los pueblos Wichi,
Chorote y Toba. ASOCIANA es la sucesora de una larga historia de la Iglesia Anglicana
con los pueblos indígenas de la región que se remonta a los primeros misioneros
anglicanos, que vinieron a vivir con estos pueblos a comienzos del siglo pasado (1910).
ASOCIANA es un proyecto apoyado por la Sociedad de la Misión de América del Sur,
que trabajan en colaboración con la Diócesis Anglicana de América del Sur del Cono Sur.
Concibe la tarea como una contribución a la acción de los pueblos indígenas para un
cambio duradero y su tarea es apoyarlos para que puedan desarrollar sus propias
115

Para consulta del proceso de talleres, micros y radio
http://comunicadoresindigenas.blogspot.com/2008_03_01_archive.html
ROMERO: 2004, op. cit., pág. 45.

ver

blog

Comunicadores

Indígenas:

116

117

�capacidades y las respuestas a situaciones y problemas. En algunos casos, proporciona
recursos materiales a través de proyectos (por ejemplo, pozos para agua potable,
equipos para la estación de radio, materiales de construcción para un centro
comunitario), pero siempre en apoyo a la organización comunitaria.
En este momento, ASOCIANA, entre otras acciones acompaña la lucha por el territorio de
la Asociación de Comunidades Lhaka Honhat y también lo relativo a los problemas de los
desmontes en la zona y la aplicación de la Ley Nacional Nº 26.331. Es parte del Foro
Salteño por la Tierra.117

Asociación Civil Tepeyac
La Asociación Civil Tepeyac es la formalización como asociación civil del Equipo de
Pastoral Aborigen de la Diócesis de Orán, que se dedica a la promoción humana integral
de comunidades aborígenes asentadas en Morillo, Los Baldes y Pluma de Pato,
localidades del Municipio Banda Norte, del Departamento Rivadavia; tiene su sede en la
localidad de Morillo.
“Sus actividades son múltiples, en lo que concierne al desarrollo rural lleva adelante
emprendimientos productivos, especialmente en agricultura, ganadería y artesanías.
TEPEYAC ha logrado una sustancial mejora en la calidad de las artesanías, lo que
posibilita la efectiva comercialización de las mismas a través de una red que la ONG
sostiene. Sus actividades se extienden hacia el área educativa poniendo acento en el
rescate de la memoria del pueblo y aporta en cuestiones de salud, pues se trata de una
zona de enfermedades endémicas, arraigadas por las condiciones climáticas, siendo la
región una de las más cálidas del globo terráqueo. Los proyectos productivos los realiza
por medio del Programa Social Agropecuario, quien financia la asistencia técnica, los
medios materiales y capacitaciones diversas. Entre los proyectos productivos se
destacan los ganaderos. En asuntos de vivienda la ONG se ha vinculado con el INAI con
quienes llevan adelante planes de viviendas económicas”. 118
Por su parte, la diócesis junto con ENDEPA ha organizado las “Segundas Jornadas
Derecho Indígena e Interculturalidad”, en las que disertó el Dr. Eugenio Zaffaroni. Estas
jornadas contaron con el auspicio de la Universidad Católica de Salta, el Colegio de
Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial y el Ministerio Público y la Escuela de la
Magistratura del Poder Judicial (junio de 2008).
Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ)
La Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ), entidad civil sin fines de
lucro creada en 1973, trabaja en desarrollo rural en el norte argentino, con comunidades
aborígenes y familias campesinas, promoviendo procesos participativos y sustentables de
organización comunitaria y de desarrollo solidario, a partir de la cultura indígena y
campesina, mediante equipos de trabajo interdisciplinario, que viven en las zonas de
acción. En la actualidad trabaja en forma directa con 4.200 familias en las provincias de
Salta, Santiago del Estero y Santa Fe, acompañándolas con capacitación, asistencia
técnica y económica. La metodología de intervención contempla como eje la
consolidación de organizaciones como instrumento de transformación comunitaria a
través de las cuales se canalizan los problemas, demandas y actividades de las
comunidades. Con las poblaciones indígenas su trabajo se focaliza en el Pueblo Wichi,
en comunidades que habitan los departamentos de Rivadavia y San Martín en la
provincia de Salta (aproximadamente 2000 familias).119
Provincia de Santa Fe

117
118
119

Cf. www.asociana.org
ROMERO: 2004, op. cit., págs. 9 y 10.
Para ampliar la información ver Anexo 12.

118

�Asociación Amigo del Aborigen120
La Asociación Amigo del Aborigen es una asociación civil sin fines de lucro que tiene
como objetivo la promoción humana integral de comunidades aborígenes asentadas en la
provincia de Santa Fe, a fin de rescatar y revalorizar su cultura; promover la autogestión;
hacer aportes técnicos y de capacitación que ayuden al mejoramiento de las condiciones
de vida; posibilitar la búsqueda de una organización apropiada y su afianzamiento como
pueblo indígena; facilitar la relación y comunicación con los demás pueblos aborígenes y
hacer presente en la sociedad la problemática aborigen. Las principales líneas de acción
son: (a) Promoción para la organización; (b) capitación; (c) tierra; (d) articulación; (e)
asesoramiento técnico y (f) comunicación. En el ámbito local se potencia la organización
comunitaria y el desarrollo de proyectos orientados al mejoramiento de la calidad de vida
de la población. Las acciones en el ámbito provincial se orientan al fortalecimiento de
OCASTAFE, acompañando la búsqueda de soluciones a problemáticas provinciales:
situación de la tierra de los asentamientos, mejoramiento habitacional, cuestiones
jurídicas legales, gestión y administración de proyectos, capacitación, asesoramiento
técnico, emprendimientos productivos.

En varias provincias
Asociación para la Promoción Integral (API)
API es una organización no gubernamental con sedes en las localidades de Tilcara y La
Quiaca (provincia de Jujuy), desde donde ejercen su influencia en la zona de Iruya,
provincia de Salta. “La institución tiene una larga trayectoria en desarrollo rural y una gran
experiencia en trabajos vinculados a las zonas más áridas comprendidas en la Puna
Jujeña, cuenta con vehículos y equipo de computación, así como equipo técnico muy
capacitado en las tareas de asistencia técnica. Su mayor esfuerzo está concentrado en la
puna jujeña y Quebrada de Humahuaca, desde allí brinda asistencia a productores de
Iruya”.121 Ha realizado aportes a las tecnologías apropiadas; estos son: (a) invernaderos
familiares para la producción de hortalizas en los valles andino patagónicos; (b)
invernaderos familiares para la producción de verdura y hortalizas en la región andina y
(c) refugio para corderos.
Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA)
ENDEPA agrupa a sesenta equipos locales que acompañan -en forma sostenida y
directa- a alrededor de cuatrocientas comunidades indígenas en diez provincias de
Argentina (Jujuy, Salta, Chaco, Formosa, Misiones, Chubut, Río Negro, Mendoza, Santa
Fe y Neuquén). Los equipos están integrados por profesionales -indígenas y no
indígenas- especializados en diversas disciplinas (derecho, educación, medio ambiente,
salud, etc.). Si bien desde mucho antes había equipos trabajando a nivel local, ENDEPA
se constituye formalmente en 1984 como organismo de la Iglesia católica argentina para
la pastoral aborigen. En este momento hay 13 diócesis integradas a ENDEPA. Los
programas y proyectos que desarrolla defensa y asesoría jurídica, educación bilingüe
intercultural, desarrollo sostenible y vivienda e infraestructura social.
Fundación Nuevos Surcos
La Fundación Nuevos Surcos122 es una entidad creada por un conjunto de organizaciones
de promoción humana dedicada específicamente a generar un sistema regional de
ayudas económicas en el norte argentino, que posibiliten propuestas socioeconómicas
para un desarrollo sustentable apropiado a las poblaciones preferentemente rurales
120

Cf. Fundación Nuevos Surcos: http://www.nuevossurcos.org.ar/html/ref_miembros.html; pág. Web consultada el 30 de
diciembre de 2008.
121
ROMERO: 2004, op. cit., págs. 3, 8 y 44.
122
Cuenta con personería jurídica de la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia de Santa Fe, Resolución
número 847 del 17/10/2003.

119

�pobres. Estas organizaciones son: Instituto de Cultura Popular, Fundación para el
Desarrollo en Justicia y Paz, Asociación Amigos del Aborigen, Asociación
Bienaventurados los Pobres, Asociación Civil Tepeyac, Asociación de Promoción
Humana y Desarrollo Agroecológico Local, Asociación para la Promoción de la Cultura y
el Desarrollo, Federación Junta Unida de Misiones, Acción Educativa, Equipo para la
Promoción y el Acompañamiento Solidario, Asociación Correntina de Desarrollo
Comunitario y Equipo Educación Popular San Martín
La Fundación ha creado tres líneas de fondos: (a) Fondo de inversión social para
comunidades indígenas, grupos y comunidades criollas; (b) Microfinanzas que tiene como
destinatarios a campesinos y campesinas, pequeños productores rurales, changarines,
pescadores, artesanos, cuentapropistas, de zonas rurales y pequeñas poblaciones
organizadas para realizar actividades propias o comunes y (c) Fondos rotatorios locales:
que puedan ser nexo multiplicador de la política de la Fundación.
Fundación para la Gestión e Investigación Regional (FUNGIR)
La Fundación para la Gestión e Investigación Regional (FUNGIR) en la provincia de
Formosa nace como respuesta a la preocupación de los pueblos indígenas y las
poblaciones locales tradicionales por la falta de acceso al poder y a sus mecanismos
operativos, para participar de las negociaciones sobre el territorio, el ambiente, el
desarrollo de sistemas de producción racionalmente ambientales y la protección de la
biodiversidad, en términos de equidad.
FUNGIR ha desarrollado un modelo de monitoreo participativo de la cuenca del Río
Pilcomayo que expresa la mirada local sobre las problemáticas del territorio. En
consecuencia, se ha propuesto como meta acompañar a los pueblos del Gran Chaco y la
región selvática oriental en el proceso de construcción colectiva de conocimientos,
recursos humanos, económicos e institucionales para preservar las especies y
comunidades naturales, garantizar la seguridad y conservación de las tierras y aguas
necesarias para su reproducción física, cultural y social así como su protagonismo en las
decisiones, control y monitoreo de toda acción pretendida sobre sus territorios
tradicionales o que afecten a sus bienes e intereses .
La metodología se caracteriza por un concepto antropológico de participación, centrado
en los modos propios que tienen los distintos actores, indígenas y tradicionales, de
percibir y entender sus problemáticas, plantearlas, socializarlas, buscar caminos de
resolución y controlar los procesos emergentes ulteriores al desenlace de las acciones
efectuadas. El abordaje en la actualidad se realiza en el acompañamiento al proceso
participativo de los pueblos indígenas y tradicionales de la cuenca del río Pilcomayo. El
énfasis está puesto en: (1) la construcción de actores sociales desde sus propias visiones
basado en el acompañamiento crítico y secundariamente en el asesoramiento y
orientación técnica; (2) La construcción de un concepto de cuenca a partir de la
articulación de los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales de diferentes regiones y
grupos étnicos; (3) La articulación de esfuerzos, recursos e intereses de las diferentes
organizaciones de apoyo, desarrollo regional e investigación que actúan en la región de
la cuenca y (4) La integración de conceptos de “geografía de riesgo” en el modelo de
gestión compartido con los pueblos indígenas y poblaciones tradicionales.
Se plantea un trabajo de proyecciones trinacionales, cuyo eje estructurante es toda la
cuenca baja del río Pilcomayo y que hasta ahora ha significado: (a) la integración de los
pueblos indígenas en los cuadros de decisión y control del proyecto conocido como
Proyecto de Gestión Integrada y Plan Maestro de la Cuenca del Río Pilcomayo,
particularmente en el contexto de la formación de los Comité de Cuenca; (b) La
integración de las problemáticas ambientales desde la visión y conocimientos de los
pueblos indígenas, en las discusiones de la Comisión Trinacional de Administración de la
Cuenca de río Pilcomayo; (c) La construcción de un concepto de cuenca en términos
prácticos, desde el modelo participativo que han desarrollado los pueblos indígenas en
los últimos años, que ha modificado sensiblemente la visión de los técnicos

120

�gubernamentales acerca de la problemática del Pilcomayo, restringida por ellos a
cuestiones de carácter hidrológico y con poco interés en las respuestas integradas a nivel
de cuenca, de los actores sociales locales desde sus propios conocimientos y (d) La
integración de las poblaciones tradicionales no indígenas en el proceso de gestión de la
cuenca y en el fortalecimiento de sus derechos tradicionales sobre el territorio.
El modelo de intervención desarrollado por FUNGIR se concreta en los siguientes polos
temáticos, que orientan toda su acción: (a) fortalecimiento organizativo; (b) gestión
ambiental; (c) gestión del territorio; (d) gestión de riesgo ambiental; (e) valoración de los
conocimientos ambientales ancestrales; (f) conservación de la biodiversidad y (g) uso
sostenible de los recursos ambientales y los bienes de la naturaleza.
Instituto de Cultura Popular (INCUPO)
El Instituto de Cultura Popular (INCUPO) es una asociación civil, sin fines de lucro, de
inspiración católica, que desde 1970 trabaja junto a comunidades rurales campesinas y
aborígenes del Norte (Formosa, Chaco, Corrientes, Santiago del Estero y Norte de Santa
Fe). Su labor, en un inicio focalizada en la alfabetización de adultos, hoy abarca diversas
temáticas: acceso a la tierra, producción agroecológica, promoción de derechos, uso
sustentable de recursos naturales y mercadeo desde la perspectiva de la educación y la
comunicación popular, buscando articular e integrar a diversos actores de la región
chaqueña a fin de fortalecer los sistemas de vida rurales.
La organización cuenta con un Área Aborigen que asesora y acompaña a comunidades
de los Pueblos Pilagá (Formosa, Las Lomitas) y Qom (Chaco, Pampa del Indio y
Formosa, Bermejo y Las Lomitas), para la defensa y ejercicio de derechos individuales y
colectivos, titularización de sus tierras, aplicación efectiva del marco legal y la defensa de
los recursos naturales en sus territorios.
Para ello, realiza formación permanente de jóvenes y adultos, varones y mujeres como
dirigentes, comunicadores, capacitadores, promotores del derecho indígena que
fomenten iniciativas desde sus propias organizaciones y comunidades; entre otras: la
Comisión Zonal de Tierras (CZT) de Pampa del Indio, el Equipo Zonal de Tierras y
Gestiones (EZTG) de Bermejo, la Federación Pilagá de Formosa y la Red de
Comunicación Indígena.
Obra Claretiana para el Desarrollo (OCLADE)
La Obra Claretiana para el Desarrollo trabaja desde hace más de 25 años en la
promoción humana en las comunidades de del Pueblo Kolla en la Quebrada y Puna
salteña y jujeña. La organización fue fundada por la Prelatura de Humahuaca. Es una de
las primeras entidades de la sociedad civil que intervino con la perspectiva de desarrollo y
con una escuela de formación de dirigentes. Las estrategias desarrolladas en estos años
buscaron generar oportunidades que permitan a las comunidades superar el estado de
pobreza y exclusión. El área de intervención de OCLADE abarca más de 35.000 km2 de
extensión territorial y una población aproximada de 75.000 habitantes, en su mayoría
aborígenes del pueblo kolla, habitantes de los departamentos de Yavi, Humahuaca,
Santa Catalina, Cochinoca, Susques y Rinconada de la Provincia de Jujuy y Santa
Victoria Oeste e Iruya de la Provincia de Salta.123
En la actualidad, OCLADE divide sus actividades en dos áreas principales, un área
dedicada a la población infantil y familiar en la que se inscribe el Programa Yachay y
otros sub-programas relacionados a la familia, y un área de promoción y desarrollo en
donde cumple su función el Programa Bancos Comunitarios (microbancos), para lo cual
se desarrollan sub-proyectos y actividades relacionadas con la producción y organización
comunitaria. Uno de ellos ha sido el Programa de Producción y Sanidad Animal y los
Agentes de Producción Animal (APAS). Actualmente el Programa ha sido asumido por
los Municipios en Nazareno y Santa Victoria y también por otros municipios de Jujuy
(Abrapampa). Estos agentes son expertos en el tratamiento y cuidados del ganado que
123

Para los proyectos, ver Anexo 16.

121

�tienen los minifundistas, recorren las zonas brindando asesoramiento y proveyendo en
algunos casos de los medicamentos para conservar la sanidad animal, su presencia entre
los campesinos es muy valorada.
Otros programas desarrollados tienen que ver con la organización de grupos de mujeres
en cada comunidad como por ejemplo programas de alfabetización de adultos dirigido
exclusivamente a mujeres. Ello por cuanto considera que los problemas de salud,
educación y familia están todos marcados casi automáticamente como "los problemas de
mujeres". En el pasado, los materiales para proyectos de construcción han sido
canalizados a través de los grupos de mujeres, pero éstos fueron para mejorar la
vivienda, y más tarde para construir puestos de salud y edificios para alojar a preescolares. Se llevaron a cabo proyectos de riego y canales para suministro de agua a
través de otras formas de organización de la comunidad, en uno de los cuales los
hombres juegan un papel importante como organizadores y receptores del proyecto.

REDES Y ARTICULACIONES
La Red Agroforestal Chaco Argentina (REDAF)
La REDAF es una experiencia que se desarrolla desde noviembre de 1992, cuando siete
instituciones preocupadas por el desarrollo rural del Chaco se juntaron para intercambiar
sus experiencias e identificar posibilidades de articular esfuerzos y recursos sobre la base
de un modelo de desarrollo agroforestal alternativo para el Monte Chaqueño que tenga
como protagonistas a las miles de familias de pequeños productores campesinos y a las
comunidades aborígenes que habitan ese territorio; desde abril de 2006 cuenta con
personería jurídica como asociación civil sin fines de lucro.
Entre las instituciones que conforman la REDAF se cuenta Manejo de Agrosistemas
Marginales, Universidad Nacional de Córdoba; Instituto Nacional de Silvicultura y Manejo
del Bosque, Universidad Nacional de Santiago del Estero; INCUPO; FUNDAPAZ; Grupo
de Estudio sobre Ecología Regional (GESER); Asociación para la Promoción de la
Cultura y el Desarrollo; Asociación para el Desarrollo; Junta Unida de Misiones; INDES;
ASOCIANA; BE.PE. (Bienaventurados los Pobres) y OIKOS.
El denominado Gran Chaco Argentino abarca unos 625.000 km2, representa el 57% de la
zona del Gran Chaco Americano y 22% del territorio argentino que abarca la totalidad de
las provincias de Formosa, Chaco y Santiago del Estero, Norte de Santa Fe y San Luis,
Este de Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y San Juan, Norte y Oeste de Córdoba y
Noroeste de Corrientes. La población asciende a 6.137.000 argentinos.124 En el Chaco
argentino se estima que viven 100 mil indígenas.
Las líneas de trabajo prioritarias son: el monte como recurso alimenticio; manejo del
bosque nativo; organización y promoción campesina y aborigen y agroindustria y
productos del monte.
La REDAF es miembro del Comité del Gran Chaco Americano (junto a representantes de
Paraguay, Bolivia y Argentina) y del Movimiento Agroecológico de América Latina y El
Caribe (MAELA).
Entre las experiencias positivas se cuenta las diversas estrategias para frenar desmontes
en Santa Fe, Santiago del Estero, Entre Ríos, Salta y Chaco.125 Algunos resultados son:
- Observatorio de tierras, recursos naturales y medio ambiente: centro de
recolección sistemática y procesamiento de información como instrumento de
monitoreo y seguimiento de temas específicos, que produce información útil para
la investigación, difusión, intercambio de experiencias e incidencia política sobre

124

En Bolivia asciende a 778.000 personas y 142.500 en Paraguay. De estos totales el 33% es población rural; y
aproximadamente el 8% es indígena.
Para ver las principales actividades desarrolladas: Presentación institucional REDAF (power point en
http://redaf.org.ar/noticias/wp-content/uploads/2008/03/presentacion-institucional-redaf.pps#266

125

122

�-

-

cuestiones relacionadas a la tierra (campesina e indígena); los recursos naturales
y el medio ambiente en la Región del Chaco Argentino.
Formación de la Red de difusores de la región chaqueña “Comunicación,
desarrollo y ecología”.
Proyecto: “Expansión y difusión de la producción agrosilvopastoril alternativa en el
Chaco Semiárido Argentino”. Provincias de Chaco, Formosa, Santiago del Estero
y Norte de Córdoba”.
Seminario taller “El agua en el Chaco Sudamericano” en Resistencia, Provincia de
Chaco”. 2003.
Proyecto: “Expansión y difusión de la producción agrosilvopastoril alternativa en el
Chaco Semiárido Argentino”.
Estudio diagnóstico de la Región del Parque Chaqueño. La REDAF ganó la
licitación pública internacional llevada a cabo por la Secretaría de Ambiente y
Desarrollo Sustentable de la Nación con fondos del Banco Mundial (años 1998 y
1999) que permitió obtener la información más completa y actualizada de la
Región del Parque Chaqueño. En el estudio participaron técnicos, productores,
comunidades indígenas e informantes claves; de esta manera, quedó constituido
un equipo formado por más de 100 promotores y técnicos con experiencia de
trabajo conjunto y organizado.

Mesa de Tierras de Salta
La Mesa de Tierras fue conformada en el marco del Encuentro de Comunidades
indígenas y familias campesinas de los departamentos de San Martín, Rivadavia y Oran
con conflictos de tierras rurales fiscales y privadas, convocadas por el Obispado de Orán
(agosto de 2008) y se integra con organizaciones indígenas e instituciones de apoyo que
las acompañan a fin de reclamar al Estado provincial en su conjunto que asuma el rol que
le compete para la materialización del derecho sobre sus tierras en áreas fiscales y
privadas.
Las organizaciones firmantes son Organización Zonal Wichí Amtee (Riv. Banda Sur);
Asociación de Comunidades Aborígenes Lhaka Honhat (Pilcomayo); Comunidad
Iguopeigenda (Río Blanco Banda Sur - Oran); Federación Ava Guaraní (Oran); Consejo
de Organizaciones Wichí Zona Bermejo (Embarcación); Organización Zonal Wichí t’ chot
Ihamejenpe (Los Blancos - Morillo); Organización de Familias Criollas (OFC - Pilcomayo);
Comunidad Indígena Kolla Guaraní Río Blanco Banda Norte (Orán); CONAMIRA,
mujeres indígenas de Pichanal (guaraní); Consejo del Pueblo Indígena (guaraníPichanal); Asociación Pequeños Productores del Chaco Salteño (Dragones, Hickman,
Embarcación, Pluma de Pato, Morillo, Los Blancos); Comisión Zonal Criolla Los Blancos;
Comunidades Wichí de la cuenca del Río Itiyuro; Pastoral Social y Pastoral Aborigen del
Obispado de Orán; ASOCIANA; Tepeyac Federación Agraria Argentina y FUNDAPAZ.
En el Acta fundacional manifiestan que se unen a fin de lograr la inmediata suspensión de
los desmontes autorizados y en ejecución así como la tala ilegal e indiscriminada. Y para
que respetando el derecho a la participación no se otorguen autorizaciones para nuevos
desmontes sin que sea debidamente evaluado el impacto ambiental y social. Asimismo,
expresan su disposición para trabajar en forma conjunta con el gobierno provincial en la
búsqueda de una solución justa a todos estos planteos y asumiendo el compromiso de
aportar toda la información y conocimiento construida a lo largo de tantos años de trabajo
y lucha en nuestras tierras y territorios que habitamos (Declaración, Orán, 28 de
noviembre de 2008). El petitorio fue entregado el 10 de diciembre junto a informes
técnicos, sociales, estadísticos, acuerdos entre pobladores locales, mapas en las
instancias para avanzar en los procesos. Se destaca que en este reclamo, indígenas y
criollos, unificaron intereses, "a pesar de la diversidad de caracteres de nuestras
organizaciones".
Finalmente, las comunidades y organizaciones indígenas así como organizaciones
criollas que integran la Mesa han presentado un amparo a la Corte Suprema de Justicia

123

�de la Nación que ha hecho lugar a la solicitud disponiendo la suspensión de todos los
desmontes en la provincia, hasta tanto se realice un informe de impacto ambiental
acumulativo con participación de las comunidades indígenas.
Comisión Zonal de Tierras (CZT) de Pampa del Indio, Chaco
Entre los temas con los cuales trabaja se cuenta la emergencia alimentaria y sanitaria
provincial por la población en riesgo de desnutrición. Y, la mensura de las 320 mil
hectáreas y los expedientes de las tramitaciones donde hay adjudicaciones, entrega de
títulos que están en conflicto.
Mesa de Coordinación Provincial "Doctor Ricardo Altabe”, Chaco
La Mesa está integrada por comunidades de distintos pueblos y organizaciones entre las
que se cuenta el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen, Equipo Menonita, Equipo
Diocesano de Pastoral Aborigen, Comunidad Evangélica Misiones e INCUPO.
Tierras, Recursos Naturales y Agua (TIERNA)
TIERNA126 es un espacio de articulación, generado en el 2004 integrada por asociaciones
de campesinos, comunidades indígenas, ONGs y organizaciones del Estado en la
provincia de Formosa, en el año 2004.
Red de Comunicación Indígena (RCI)
La RCI es una institución integrada por organizaciones indígenas e instituciones que las
acompañan que tiene como objetivo instalar la problemática indígena en los medios de
comunicación social. Se ha conformado una cadena de radios que están poniendo en el
aire las diferentes producciones de la RCI.
Hay un conjunto de corresponsales (35) en Chaco, Formosa y Santa Fe. La cadena de
radios tiene 70 emisoras en estas tres provincias y la provincia de Buenos Aires. Además,
se está contactando con agencias de noticias a nivel nacional para acercar a las
comunidades con periodistas de estos medios, a fin de lograr traspasar las barreras de
censura que hay en las distintas provincias.
Foro por la Tierra del Chaco
El Foro por la Tierra del Chaco es un espacio multisectorial conformado por diversas
instituciones, organizaciones y ciudadanos de la Provincia del Chaco. Entre otras:
INCUPO, INDES, ENDEPA, Mesa de Coordinación Provincial “Dr. Ricardo Altabe”; JUM,
Fundación Mandela, Red de Comunicación Indígena, Unión Campesina, Comisión Zonal
de Tierras de Pampa del Indio, Equipo Zonal de Tierras y Gestiones de Bermejo, Red
Agroforestal del Chaco, empleados del Instituto de Colonización y de la Dirección de
Bosques, Sindicato de Trabajadores de la Educación del Chaco (SITECH), Corriente
Clasista y Combativa Aborigen, Diputada Alicia Terada y Bloque del ARI, Iglesia Luterana
Evangélica Unida, Organización de Mujeres del Chaco, Cáritas Diocesana Resistencia,
Comisión Permanente por los Derechos Humanos, Partido Comunista Revolucionario,
Asociación “Rexat” (Mocoví, La Tigra), Fundación Ambiente Total (FUNAT), Fundación
Encuentro por la Vida, Greenpeace, Asociación Rescate Silvestre, Asociación de
Biólogos del Chaco, Movimiento por la Salud Pública (MOSAPU), Graciela Elizabeth
Bergallo, Cátedra de Sociología General. Licenciatura en Periodismo (UNNE) y
ciudadanos de Resistencia y Puerto Tirol, en representación personal.
El Foro ha producido diversos documentos con relación a la tierra y al manejo de los
recursos naturales. Una de las últimas refiere al debate sobre el ordenamiento territorial
de bosques nativos en la Legislatura de la Provincia expresando sus objeciones por la
falta de un proceso participativo, y específicamente la falta de consulta a los pueblos
indígenas.
126

FRERE, Pablo: Tenencia de la tierra en el Chaco Argentino, Secretaria de Ambiente de la Nación, enero 2005.

124

�OTRAS ORGANIZACIONES DE APOYO
En este acápite solo se hace necesaria mención de otras organizaciones nacionales o
regionales que brindan apoyo a los pueblos y comunidades indígenas, en particular,
sobre sus conflictos legales vinculados a la propiedad de la tierra, territorios y recursos
naturales. Entre ellas, se encuentran: Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)127;
Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a la Tierra (GAJAT / CEPPAS); Instituto de
Estudios Comparados en Ciencias Sociales y Penales (INECIP), Abogados y Abogados
del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales (ANDHES), Equipo
Patagónico de Abogados y Abogadas en Derechos Humanos y Estudios Sociales
(EPADHES) y la recientemente constituida Asociación de Abogadas y Abogados de
Derecho Indígena (AADI), con el aval de representantes de los pueblos indígenas.128
Otras instituciones y organizaciones trabajan con los pueblos y comunidades desde una
perspectiva antropológica, como son la Escuela de Antropología de la Universidad
Nacional de Salta Centro de Estudios en Antropología y Derecho (CEDEAD), el Programa
Universitario Permanente de Investigación, Desarrollo y Extensión en Comunidades
Indígenas, el Centro de Documentación y Capacitación y Asesoramiento en Pueblos
Indígenas (CEDCAPI); el Grupo de Estudios en Aboriginalidad, Provincias y Nación
(GEOPRONA); el Grupo de Estudios en Legislación Indígena (GELIND) de la Universidad
de Buenos Aires, entre otros. Otras universidades que han desarrollado actividades con
comunidades indígenas son la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad del
Comahue, la Universidad Nacional de Tucumán, la Universidad Nacional de La Plata, la
Universidad Nacional San Juan Bosco, la Universidad Nacional del Centro.
Además algunas ONGs ambientalistas brindan apoyo y asesoramiento en diversos
temas, como el Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), Greenpeace,
Fundación Ambiente Total (FUNAT), PRO Yungas, Vida Silvestre, Fundación Encuentro
por la vida, Fundación Proteger. Cabe señalar que entre ellas, algunas son más afines a
la causa de los pueblos indígenas y otras tienden a priorizar la protección de la
naturaleza por sobre los derechos de los pueblos. En este sentido afirma Verónica
Huilipan, werken de la Confederación Mapuche Neuquina: “Cuando los Pueblos
Originarios hablamos de identidad, hablamos de desarrollo para la conservación,
hablamos desde el punto de vista institucional, hablamos desde el punto de vista del
derecho, desde el punto de vista de las prácticas de nuestros conocimientos, desde el
centro de nuestros territorios, hablamos desde la biodiversidad. Entonces no generamos
política para la conservación; hemos tenido una forma de vida, tenemos normas, sistema
de administración, de regulación, de convivencia dentro de nuestros territorios, que han
generado condiciones para tener la riqueza de biodiversidad existente que tenemos hoy
en nuestros territorios. Y hemos aportado al debate internacional y nivel local para ir
superando los viejos conceptos que se venían trabajando, como el concepto de
conservacionismo”.129
Otras redes que se ha conformado en este tiempo son: el Equipo Zonal de Tierras y
Gestiones (EZTG) de Bermejo, Chaco y la Coordinadora de Pueblos y Organizaciones
Indígenas de la Región Chaqueña y Misiones (COPIRECHA).
ANEXO 14. CARACTERIZACIÓN DE LOS PRINCIPALES PROGRAMAS PÚBLICOS
1. Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)

127

http://www.cels.org.ar/
Se integró una comisión de seguimiento de autoridades indígenas con la Confederación Mapuche Neuquina, la Unión de
Pueblos Diaguitas, el Consejo de Caciques de la Nación M’byá Guaraní, la organización mapuche Kumelen Newen Mapu y
el Qullamarka.
129
HUILIPAN, V.: Ponencia en la “Mesa de Cierre”, en CARPINETTI, B. y MATTAROLLO, A. (comp.): 2007, op. cit.,
pág.129.
128

125

�El órgano competente a nivel nacional de la política con los pueblos indígenas, como se
dijo,130 es el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), que funciona en el ámbito del
Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y que tiene como misión construir canales
interculturales para la efectiva implementación del reconocimiento constitucional. El INAI
ha ejecutado entre los años 2005-2008 un presupuesto de alrededor de $ 25.000.000. La
suma excluye la ejecución del Fondo Especial creado por la Ley Nacional Nº 26.160 que
asciende a $ 10.000.000 en el año 2008.
El INAI se organiza en dos Direcciones Nacionales: la Dirección Nacional de Desarrollo
de Comunidades Indígenas y la Dirección de Tierras y Registro Nacional de
Comunidades Indígenas (Decreto Nacional Nº 410/2006). En esta etapa de desarrollo de
una política pública con los pueblos indígenas, ambas direcciones vienen realizando y se
plantean realizar acciones que son estratégicas para la formulación de una política de
desarrollo para los pueblos indígenas.131 Veamos las políticas y programas de estas
Direcciones.
A partir de la reforma de la Constitución Nacional, el INAI ha generado distintas líneas de
trabajo en torno a los derechos y necesidades de los pueblos indígenas, en articulación con
las organizaciones públicas y privadas que trabajaban y trabajan territorialmente. Las líneas
más relevantes son: regularización dominial de las tierras en las que habitan las
comunidades y programa de fortalecimiento comunitario y acceso a la justicia, antecedentes
inmediatos del Programa de Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas-Ejecución
Ley 26.160; educación bilingüe e intercultural (becas de nivel medio con tutorías
interculturales); programa de desarrollo comunitario (infraestructura de agua, caminos,
energía, equipamiento para la producción y salones de uso comunitario), salud (apoyo a la
medicina tradicional, promotores de salud, equipamiento sanitario) y cultura. El INAI también
ha trabajado en convenios con distintos organismos del Estado nacional con competencia
especifica en diversas temáticas abriendo o articulando líneas de trabajo, programas y/o
componentes, que han hecho visible la necesidad de abordar la problemática de los
derechos de los pueblos indígenas con una especificidad propia y la necesidad de,
respetando las competencias y saberes de los organismos, generar una política pública
intercultural.
1.1. La Dirección Nacional de Desarrollo de Comunidades Indígenas
La política seguida por la Dirección Nacional de Desarrollo de Comunidades Indígenas132
ha evolucionado hasta tomar el concepto de desarrollo con identidad entendido como
necesidad de generar condiciones reales de participación, decisión y acceso a derechos
diferenciados de la sociedad nacional. El “etnodesarrollo” de los años 60 propuso la
recuperación cultural respecto a los valores tradicionales (cosmovisión, identidad y
prácticas socio-culturales) en un intento de reconocer y contemplar sistemas
socioculturales diferentes a los de la sociedad nacional. En cambio, el desarrollo con
identidad prioriza los aspectos de reconocimiento de derechos de los pueblos indígenas
por parte del Estado: habrá desarrollo con identidad, si hay participación directa de los
pueblos indígenas en los distintos niveles de decisión que les permita definir el qué y el
cómo de las acciones para su desarrollo.
Esta Dirección se plantea como objetivo el fortalecimiento integral de las comunidades
indígenas con el propósito de potenciar o recuperar su identidad cultural e incrementar y
generar, si no la hay, la capacidad de decisión sobre sus recursos y la ejecución de
proyectos de desarrollo comunitarios a través de actividades integrales que resuelvan los
problemas en forma global.

130

Ver Anexo 10.
Cf. MORES, Vilma Directora Nacional de Desarrollo de Comunidades Indígenas (INAI): Entrevista, enero 2009.
132
Se sigue en este acápite a Nazareno ADAMI, coordinador del Área de Desarrollo en la Dirección Nacional de Desarrollo
de Comunidades Indígenas, Entrevista, enero 2009 y, ADAMI, N: “Desarrollo Indígena: El Estado ante las nuevas
demandas”, Revista del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, Nº 2 - Bs. Aires - 2007. También INSTITUTO NACIONAL
DE ASUNTOS INDÍGENAS: Informe Nacional de Argentina, 2004.
131

126

�Se trata de construir una idea de desarrollo no como un problema de calidad de vida, sino
como un protagonismo político desde los derechos. “…y salir de estas políticas
enlatadas e ir construyendo con la comunidad un proyecto de desarrollo” que tiene que
ver con mejorar, pero también con el empoderamiento, la participación, el crear los
mecanismos organizativos que generen una participación en la construcción para poder
diseñar e implementar estas cuestiones de proyectos de desarrollo. Y pensar en
proyectos integrales de salud, educación, derecho y desarrollo básico además de
desarrollar las cuestiones concretas sobre el territorio. Eso está ligado a una ley que se
está implementando ahora que es la ley 26.160 cuyas políticas son fundamentales para
legitimar esta mirada de derecho territorial porque pensemos que la tierra sola no tiene el
peso y la legitimidad que tendría si tiene toda la infraestructura básica para desarrollar
sus necesidades dentro de un marco cultural e identitario […] Sabemos que el cambio de
paradigma, tiene que ver con el poder si uno no tiene poder no puede transformar nada.
Justamente la construcción de este proyecto nacional y popular, tiene que ver con tener
poder nacional y popular. Y las comunidades no escapan a esto. […] Por ello, se tienen
que generar más allá de lo identitario organizaciones articuladas que es lo que va a
asegurar este proyecto y hacerlo más seguro y factible”.133
En esta etapa, la Dirección de Desarrollo de Comunidades Indígenas considera que lo
fundamental es la capacitación. Capacitación entendida en esta misma línea de
participación “Capacitación significa crear los escenarios para juntarnos con el Estado,
los pueblos y trabajar sobre derechos indígenas, sobre formulación de proyectos, discutir
el concepto de desarrollo con ellos, todo insumo para trabajar una política pública, y tener
una devolución al territorio que permita avanzar.[…] La idea es armar equipos
interdisciplinarios en el INAI, más las personas del lugar y armar un encuentro de 4
jornadas en los que podamos trabajar con las comunidades a fondo. Esto que le
ponemos el nombre de capacitación es el encuentro del Estado con el territorio.”
Finalmente, con relación a la función del INAI, considera “indispensable fortalecer esta
política de articulación con otros ministerios que tienen los recursos. El INAI va a seguir
desarrollando proyectos productivos, energéticos, pero siempre en articulación. Podamos
apuntar a que haya más contraparte para desarrollar cosas más profundas. Con la
Secretaría de Agricultura la expectativa es buena. Es buena la creación de la
Subsecretaría. Sobre todo por el marco político que nos coloca en una disyuntiva: en una
política agropecuaria que tiene que ser una política nacional y no sectorial.”134
Modelo de intervención
El modelo de intervención que ha ido construyendo el INAI a lo largo de este tiempo, se
desagrega en los siguientes ítems:
El sujeto de interacción son las comunidades, el conjunto de comunidades y las
organizaciones indígenas, nunca personas aisladas ni familias. Si bien, se pueden
contemplar las necesidades e intereses de personas y familias, siempre el sujeto
destinatario del proyecto debe ser una comunidad u organización indígenas. Atento a las
dificultades ya planteadas con relación al registro de la personería jurídica de las
comunidades y de organizaciones indígenas,135 muchas veces es una ONG, municipio u
otra entidad la que presta su personería jurídica para recibir el subsidio del proyecto, como
es el caso de la ejecución de proyectos en las provincias de Formosa, Chaco y Salta. En
estos casos, debe surgir claro de la presentación que el proyecto ha sido diseñado con la
participación y cuenta con el consentimiento de la o las comunidades y organizaciones
indígenas destinatarias que se hacen responsables de su ejecución.
Con relación al rol de las ONGs, considera Adami que “hay muchas organizaciones que
llevan muchos años trabajando y más allá de la democracia y la posición horizontal, se ha
instalado en algunos pueblos que los proyectos pasan por ellos. Hay organizaciones de
133
134
135

MORES, Vilma: Entrevista, enero 2009.
MORES, V.: 2009, op. cit.
Cf. Anexo 6.

127

�muchos años que por más que permitan la organización indígena la cuestión pasa por ellas.
Y, al mismo tiempo hay una dependencia del otro lado, en la que está muy instalada la idea
que ese que está allí siempre sabe más que yo. La cuestión pasa hoy en, que sin perder el
apoyo de estas organizaciones, que a veces son las únicas que están en los lugares, pero ir
trabajando en este equilibrio, que es lo que pasó en el Sur. La organizaciones cambian de
rol y son las mismas comunidades las que les piden que hagan la asistencia técnica, como
en la Fundación Hueché, salen de la Escuela Agrotécnica para desempeñar funciones
técnicas en las comunidades, en los proyectos”. En este sentido el trabajo con
organizaciones de segundo grado, es fundamental, “porque estas organizaciones puede ser
la instancia que falta. Hay lugares donde se da naturalmente que las comunidades asuman
los roles. En otros lugares, es todo un trabajo a hacer y son las organizaciones indígenas las
que tienen que hacerlo” 136.
Los agentes de intermediación y promoción de los programas son las mismas comunidades
y organizaciones, también las ONGs; unidades ad hoc; agencias estatales. El INAI viene
proponiendo un manejo descentralizado de los proyectos a través de la designación de dos
referentes del Instituto en el Centro de Referencia que el Ministerio de Desarrollo Social de
la Nación tiene en cada provincia.
La estrategia de intervención se basa no solo en la transferencia de bienes y servicios a
los beneficiarios, sino también en el desarrollo y fortalecimiento de capacidades
operativas y de gestión de las comunidades para la formulación, ejecución y evaluación
de proyectos, a través de actividades de capacitación, formación gerencial y apoyo
técnico financiero a las iniciativas que impulsen las comunidades y organizaciones.137
En la evaluación de las propuestas de proyectos para su financiamiento, el INAI trabaja
para mejorar la coherencia de las propuestas, es decir la relación existente entre los
objetivos planteados, las acciones previstas, los recursos disponibles y los resultados
esperados. Asimismo se analizan los perfiles de las comunidades que realizan
propuestas, sus objetivos, historia, integración y experiencia acumulada y, se
sistematizan criterios para concretar acciones de fortalecimiento institucional, que
permitan a las comunidades mejorar, también, sus posibilidades de canalizar recursos de
otros programas públicos y privados.
La estrategia de financiamiento es el subsidio en todos los casos.
La asistencia técnica y la capacitación para la formulación y ejecución del proyecto, en
general, es realizada por ONGs y programas que trabajan con las mismas comunidades y
elegidos por estas. Los proyectos, en muchos casos contemplan el pago de la asistencia
técnica; en otros, es el aporte de algunas de las organizaciones o programas que
intervienen.
El seguimiento es realizado por el INAI en todos los casos, a través de las obligaciones que
se estipulan en los convenios con los que se formalizan los proyectos.
Avances y dificultades encontrados en el desarrollo del trabajo
La interculturalidad no es entendida a nivel financiero, administrativo ni jurídico. Las leyes
que regulan los subsidios y su rendición no contemplan la realidad de los pueblos y
comunidades indígenas.138 El INAI ha generado dos instrumentos que dan alguna
flexibilidad administrativa, pero que aún resultan insuficientes. Ellos son:
- Recibo Indígena: comprobante que no está contemplado por la normativa de la
Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) pero tiene validez para el INAI y
para la Dirección General de Administración del Ministerio de Desarrollo Social
(Resolución Nº 3639/96 de la ex Secretaría de Desarrollo Social de la Presidencia de
la Nación) para los casos en los que en el marco de un proyecto deban pagarse
bienes (por ejemplo, ladrillos) o servicios (por ejemplo, capacitador en alambrado) a
personas aborígenes; tiene como límite el monto de los gastos a rendirse por esta
136
137
138

ADAMI: 2009, op. cit.
Cf. INSTITUTO NACIONAL DE ASUNTOS INDÍGENAS: Memoria Anual 2004.
Cf. INAI: Instrucciones para rendir el gasto de un proyecto.

128

�-

modalidad que dependerá de las actividades de cada proyecto y de su duración,
razón por la cual en cada caso el técnico evaluador informará a los interesados. El
recibo indígena requiere que se realice la descripción detallada de la actividad por la
cual se está pagando una suma de dinero de la que surja su relación con el proyecto.
Exención de la declaración jurada anual del impuesto a las ganancias y del "Informe
para Fines Fiscales", según lo dispuesto por la Resolución General de la
Administración de Ingresos Públicos Nº 1815 (2003) para las “Comunidades
indígenas inscritas en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas (RENACI)
instituido por la Ley N° 23.302, su modificatoria y su Decreto Reglamentario N°
155/89 y asociaciones sin fines de lucro inscriptas en la Inspección General de
Justicia, siempre que destinen sus fondos al mantenimiento y fomento de la cultura
indígena, cuyos integrantes resulten ser miembros activos de alguna comunidad
aborigen, en los términos a que se refiere el artículo 75, inciso 17 de la Constitución
Nacional” (art. 28, inciso c). Ello, con fundamento en la exención dispuesta por la ley
de impuesto a las ganancias Nº 20.631 según texto ordenado en 1997 (arts. 7 inciso
h.6 y 20 inciso f). La exención requiere que la comunidad realice el trámite de solicitud
correspondiente en el Registro de Entidades Exentas.

Áreas de la Dirección de Desarrollo de Comunidades Indígenas
En el año 2009, la Dirección Nacional se estructura en las siguientes áreas: desarrollo
comunitario, educación, artesanía y cultura y, hasta ese año el área de salud. No hay
articulación sistematizada con la Dirección Nacional de Tierras y Registro Nacional de
Comunidades Indígenas dirigida a un trabajo conjunto en las comunidades, en el ámbito
regional o provincial. Por lo general se comparte información de acuerdo a las demandas
que se presenten.
Área desarrollo comunitario
El Área de Desarrollo Comunitario tiene como objetivo transformar en un proceso
gradual, concertado y participativo de las comunidades, las prestaciones sociales de tipo
asistencialista en proyectos sustentables e integrales que mejoren su calidad de vida;
focalizando en las comunidades que se encuentran en condiciones de pobreza extrema.
Las líneas de acción son: (a) Proyectos productivos: orientados al autoconsumo y/o
comercialización; (b) Mejoramiento habitacional y ambiental que incluye construcción de
centros comunitarios; captación / almacenamiento / distribución de agua; sistemas de
riego; mejoramiento de los servicios comunitarios en general; (c) Desarrollo comunitario
que contribuya al desarrollo, organización y fortalecimiento institucional de las
comunidades ; (d) Infraestructura social: sistemas de comunicaciones, acceso viales,
energías renovables, calefacción, turismo, otros y (e) fortalecimiento institucional; que
incluye el Programa de Acompañamiento a Comunidades Indígenas (PACI).
En el año 2007 se creó el Programa de Acompañamiento a Comunidades Indígenas
(PACI) que tiene como objetivo generar condiciones para que los pueblos indígenas
superen las condiciones de pobreza a través de su autodesarrollo y sean actores
protagónicos en la identificación de sus problemas y en las propuestas e implementación
de soluciones. Para ello, se propone un cambio en la metodología de los procesos de
desarrollo, orientándose a diseñar políticas consensuadas con sus representantes. El
PACI garantiza a las comunidades que lo requieran los recursos humanos y técnicos
necesarios para el trabajo en las distintas temáticas de intervención. En la actualidad se
encuentra en ejecución en las provincias de Tucumán, Neuquén y Mendoza.139
139
Por ejemplo, la propuesta presentada por los representantes del Consejo de Participación Indígena (CPI) de la provincia
de Mendoza y autoridades comunitarias, a través de la Fundación Tamari, en apoyo de 11 comunidades pertenecientes al
Pueblo Huarpe (Paula Guaquinchay, Juan Manuel Villegas, Laguna del Rosario, Juan Bautista Villegas, Guentota, José
Andrés Díaz, Santos Guayama, Elías Guaquinchay, José Ramón Guaquinchay, Josefa Pérez y Secundino Taltenca) que
habitan en el departamento de Lavalle tiene como resultado esperado un diagnóstico participativo que permita contar con
información socio-económica y cultural de estas comunidades, necesaria para definir políticas adecuadas que den
respuestas integrales a las necesidades planteadas y priorizadas por las propias comunidades indígenas, con el fin de

129

�La Dirección Nacional articula con los siguientes organismos y programas:
- Ministerio de Desarrollo Social: Programa Manos a la Obra (Neuquén - Salta) y
Programa Mi pueblo (Neuquén);
- Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios: Programa de
Provisión de Agua y Saneamiento Ambiental (PROPASA);
- Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Convenio con la Secretaría de
Empleo: Programa Empleo Comunitario;
- Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Ex Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentación): Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA) – Convenio marco de cooperación técnica; Programa Social Agropecuario
(PSA) – Convenio Marco;
- Ministerio de Salud – Programa Salud de los Pueblos Indígenas y Programa
Ocular y Prevención de la ceguera.
- Secretaria de Ambiente y Recursos Naturales: Programa Social de Bosques
(PROSOBO).
Y, con instituciones y programas y provinciales, entre otros: Ministerio de Educación de
Formosa; Corporación Interestadual Pulmarí (Aluminé); Subsecretaría de Producción –
Ministerio de Producción y Turismo de la provincia del Neuquén; Parque Nacional Lanín;
Ministerio de Asuntos Sociales de la provincia de Santa Cruz; Universidad Nacional de
Salta – Sede Regional Orán; Universidad Nacional de Tucumán; Dirección de Minería y
Recursos Energéticos de la provincia de Jujuy y Universidad Tecnológica Nacional
(UTN).
Área de educación
El Área de Educación tiene como objetivo brindar a las comunidades la posibilidad de
desarrollo integral desde una educación intercultural bilingüe; asegurar su participación
en las decisiones referidas a su educación; establecer espacios de capacitación
intercultural; impulsar la implementación de una educación intercultural bilingüe a nivel
nacional, revalorizando y potenciando la cultura, la lengua materna y la cosmovisión de
las comunidades y promover su incorporación en los contenidos curriculares de la
educación formal y, acompañar el proceso de fortalecimiento y recuperación de la cultura
ancestral en todos sus aspectos.
Para ello trabaja con las siguientes líneas: (a) becas para estudiantes indígenas de nivel
medio y tutorías interculturales; (b) becas para estudiantes indígenas universitario y de
nivel terciario y, (c) alfabetización, recuperación y fortalecimiento del conocimiento
ancestral.
Las becas de Nivel Medio se llevan adelante en conjunto con el Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología de la Nación mediante convenio para implementar el Plan Nacional
de Becas Estudiantiles - Becas especificas; se trata de un aporte económico una sola vez
al año. En el año 2007 se otorgaron 15.000, por un monto de quinientos pesos ($500.-)
anuales.
Los estudiantes son acompañados desde el INAI por el Programa de Apoyo a la
Educación Intercultural Aborigen que subsidia tutorías interculturales y talleres de
fortalecimiento cultural. Los tutores interculturales son propuestos por las propias
comunidades y es responsabilidad de éstas, evaluar su desempeño. El INAI ha
financiado el trabajo de 335 Tutores Interculturales elegidos por las propias comunidades
en 14 provincias acompañando a alrededor de 8.000 estudiantes indígenas del nivel
medio. Ha acompañado también la realización de 29 talleres de capacitación a los tutores
interculturales, evaluación del trabajo realizado y pago de las becas tutoriales. También,

garantizar su desarrollo sustentable. Para ello, el INAI ha dado un subsidio de $ 34.606,08 destinado a solventar gastos de
reuniones, gestiones y asistencia técnica. La formulación del proyecto se realizó con el asesoramiento técnico del INAI Área Desarrollo Comunitario. La coordinación técnica está a cargo de la Fundación Tamari, con amplia experiencia en
educación en la zona y conocimiento de las comunidades beneficiarias. En este caso, la Fundación también recibe y
administra los fondos solicitados del proyecto. El proyecto se encuentra finalizando la ejecución.

130

�en el marco del Programa se han producido materiales pedagógicos y culturales, videos,
artesanías, diccionarios.
Las becas para estudiantes universitarios se gestionan mediante la participación en la
Comisión de Adjudicación del Programa Nacional de Becas Universitarias del Ministerio
de Educación de la Nación. El INAI además acompaña con becas a los estudiantes de
nivel terciario no universitario, en particular ha otorgado becas para alumnos del Centro
de Investigación y Formación para la Modalidad Aborigen (CIFMA), del Instituto de Nivel
Terciario para la Formación de Auxiliares Docentes Aborígenes en Pampa del Indio,
Provincia del Chaco, de la Tecnicatura en Manejo de Áreas Protegidas de la
Administración de Parques Nacionales y en otros profesorados y tecnicaturas del país.
Además, se desarrollan proyectos de alfabetización por alfabetizadores indígenas, de
enseñanza de lengua materna y de apoyo a los albergues comunitarios.

Área cultura y artesanías
El Área Cultura y Artesanías tiene como objetivo promover el rescate y la revalorización
cultural del patrimonio de los pueblos originarios a través del apoyo a actividades
autogestionadas, desde el respeto a su cosmovisión y coordinando con programas
territoriales a fin de lograr la integralidad de los aportes, y generar las condiciones para el
cumplimiento de la legislación.
Entre otras acciones se destacan la organización de las Primeras Jornadas de Radios
Rurales e Indígenas con el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) en Radio
Nacional; el Seminario Derechos Humanos y Discriminación, con la Subsecretaria de
Derechos Humanos – INADI; el Homenaje al Lic. Guillermo Magrassi en la Ciudad de
Buenos Aires; las Segundas Jornadas de Homenaje al Lic. Guillermo Magrassi en el
Museo homónimo de la ciudad de Mar del Plata; el Primer Encuentro de Culturas
Indígenas del Mercosur en Tierra del Fuego con el Área Relaciones Internacionales y
Programas Especiales de la Secretaria de Cultura de la Provincia de Tierra del Fuego.
También la elaboración y puesta en práctica del Programa “Banco de Datos de Imagen y
Sonido”. Asimismo se han realizado gestiones para la incorporación de músicos
indígenas en la Secretaría de Cultura de la Nación; la creación de la Carrera de “Música e
Instrumentos Indígenas” en la Dirección General de Enseñanza Artística; 14 puestos
permanentes para Artesanos Indígenas en la Feria San Telmo y un local permanente en
la Feria de Mataderos.
1.2. Dirección de Tierras y Registro Nacional de Comunidades Indígenas
La Dirección de Tierras y Registro Nacional de Comunidades Indígenas viene
desarrollando distintos programas tendientes a garantizar el reconocimiento de la
personería jurídica de las comunidades y de la posesión y propiedad comunitaria de las
tierras que tradicionalmente ocupan. Las acciones culminan con el Programa Nacional de
Relevamiento Territorial de las Comunidades Indígenas ordenado por la Ley 26.160
actualmente en ejecución y se complementan con el Programa de Regularización
Dominial y el Programa de Fortalecimiento Comunitario y Acceso a la Justicia. Asimismo
el INAI acompaña otras acciones vinculadas a la tierra, territorios y recursos naturales
como son la compra de tierras, la ejecución de leyes expropiatorias y el derecho a la
participación en la gestión de sus recursos naturales. Todas estas acciones van
necesariamente unidas al registro de la personería jurídica de las comunidades a fin de
poder titularizar los derechos. Para ello, como se dijo, el INAI lleva el Registro Nacional
de Comunidades Indígenas y firma Convenios con las provincias a fin de adecuar los
registros provinciales al reconocimiento constitucional.
1.2.1. El Registro Nacional de Comunidades Indígenas (RENACI)
En la actualidad se encuentran inscriptas en el Registro Nacional de Comunidades
Indígenas 250 Comunidades Indígenas de todo el país. En virtud de los convenios

131

�celebrados entre el INAI y las provincias de Jujuy y Río Negro se han registrado 199 y 14
comunidades respectivamente. Por otra parte, el RENACI lleva una base de datos sobre
la personería jurídica de las comunidades inscriptas en los registros provinciales,
incluyendo inscripciones con regímenes civiles o de acuerdo con el art. 75 inc. 17
(Misiones y Chubut). Para ello, anualmente el Instituto solicita al organismo provincial
correspondiente un informe actualizado a fin de mantener una nómina unificada con los
Registros Provinciales. La base de datos unificada –RENACI y Registros Provincialescuenta con un total de 1060 Comunidades;140 se trata de un número aproximado por
cuanto cabe señalar que en algunas circunstancias se presentan situaciones donde la
comunidad ha sido registrada en más de una instancia (provincial y nacional), bajo dos
formas jurídicas (comunidades-Centro Vecinal-Cooperativa, etc.) o bien se trata de
organizaciones de otro grado de asociación (segundo grado). Por lo tanto, se estima que
las comunidades que cuentan con la inscripción de personería jurídica en todo el país son
alrededor de 900.
1.2.2. Programa de Relevamiento Territorial de las Comunidades Indígenas
(RETECI)
En aplicación de la Ley Nacional Nº 26.160, el INAI ha creado el Programa de
Relevamiento Territorial de las Comunidades Indígenas (Resolución INAI Nº 587/07) que
se propone relevar las tierras y territorios que ocupan en forma actual, tradicional y
pública los Pueblos Indígenas en todo el territorio de la República Argentina. Ello, en el
marco de una concepción que entiende que los problemas relacionados con las tierras de
los Pueblos Indígenas deben estar enmarcados en el concepto de territorio tradicional y
atender a los derechos a la identidad y a la autodeterminación como pueblos originarios.
El objetivo general del Programa es generar las condiciones para instrumentar el
reconocimiento constitucional de los territorios de las comunidades de los Pueblos
Indígenas que habitan en Argentina, garantizando la participación indígena a través del
Consejo de Participación Indígena en la elaboración, ejecución y seguimiento de los
proyectos que deriven del Programa. Para ello, debe realizar el relevamiento técnico,
jurídico y catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las Comunidades
Indígenas. El relevamiento es el primer paso para la instrumentación que requerirá,
según la condición dominial de la tierra, la realización de diversas acciones que serán
financiadas por el INAI en el marco de los programas de fortalecimiento comunitario, de
acceso a la justicia y de regularización dominial.
El RETECI tiene como destinatarias a las Comunidades Indígenas inscriptas en el
Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente o
aquellas preexistentes. Se entiende por comunidades preexistentes, conforme al Decreto
Nº 1122/07, a las comunidades pertenecientes a un pueblo indígena preexistente aunque
no hayan registrado su personería jurídica en el RENACI u organismo provincial
competente. Con respecto a las ‘comunidades preexistentes’ que ejerzan posesión
tradicional, actual, y pública el INAI resolverá su incorporación al Relevamiento, previa
consulta y participación a los representantes del Consejo de Participación Indígena. La
ejecución del Programa Nacional promueve la coordinación de esfuerzos y recursos entre
actores estatales y sociales de las distintas jurisdicciones provinciales.
A nivel metodológico, el Programa, plantea dos sistemas de ejecución: la modalidad
descentralizada y la modalidad centralizada. La primera incluye a todas aquellas
provincias en las que se ha conformado la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) compuesta
por los delegados del Consejo de Participación Indígena, un representante del Poder
Ejecutivo Provincial y miembros del Equipo Técnico Operativo -ETO- propuesto por el
CPI.
Mientras que la segunda prevé la implementación del relevamiento por parte del Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas en forma directa, mediante la constitución de Equipos de
Ejecución Central y se implementa en aquellas provincias que por diversos motivos no
140

Cifra correspondiente a abril, 2009.

132

�han constituido la UEP o en aquellas en las que conformada dicha Unidad, alguna
comunidad solicite la intervención, siendo su situación territorial considerada de tal
gravedad que amerite un abordaje prioritario o urgente.
También se ha conformado la “Red Nacional de Articulación para el relevamiento
territorial de comunidades indígenas”, consolidada a partir de una Carta Compromiso
rubricada por la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos de la Nación, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Ministerio
de Salud y Ambiente (a través de la Subsecretaría de Coordinación de Política Ambiental
- Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales) y el Instituto Nacional contra la
Discriminación, la Xenofobia y el Racismo del Ministerio de Justicia y Derechos
Humanos. La Red se reúne periódicamente, respondiendo a la finalidad de: (a) encauzar
los esfuerzos y optimizar el uso de los recursos aplicados al Relevamiento Territorial; (b)
promover la incorporación de la dimensión del Relevamiento Territorial en las políticas
públicas; (c) fortalecer la participación efectiva del Consejo de Participación Indígena en
todas las acciones que involucren intereses de comunidades referidos a las tierras que
tradicionalmente ocupan y, (d) promover el reconocimiento jurídico de los derechos de las
Comunidades de los Pueblos Originarios que se desprenden del Relevamiento.
Se han firmado convenios para la puesta en marcha del Programa Nacional con las
siguientes provincias:
Cuadro Nº 10. Programa de Relevamiento territorial de Comunidades Indígenas:
Avances en la ejecución
Provincia
1

Santiago del
Estero

2
Salta
3

Río Negro

4
Jujuy
5
6
7
8
9

Chaco
Buenos Aires
Santa Cruz
Tucumán
Chubut

Convenio
Monto
Específico
Firmado en fecha 1.833.736
16/09/08
3.915.818
Firmado en fecha
10/10/08
Firmado en fecha 2.312.878
12/11/08
1.933.872
Firmado en fecha
07/11/08
Firmado en fecha 2.188.725
11/11/08
Firmado en fecha 1.217.689
12/11/08
Firmado en fecha 468.887
03/11/08
Firmado en fecha 1.992.328
22/11/08
Firmado en
octubre de 2009

Pueblos
Guaycurú, Tonocoté, Vilela, LulesVilela, Sanavirón y Diaguita
Chané, Chorote, Chulupí, Diaguita,
Calchaquí, Guaraní, Kolla, Tapiete,
Toba y Wichí
Mapuche
Atacama, Kolla, Guaraní
Ocloya, Omaguaca, Tilián
Wichí, Mocoví y Qom
Mapuche, Toba (QOM), Guaraní, Tupí
Guaraní, Kolla y Mocoví.
Mapuche y Tehuelche
Diaguita Calchaquí y Lules
Mapuche y Mapuche Tehuelche

Con la modalidad centralizada a la fecha se ha intervenido en las provincias de Tierra del
Fuego, La Pampa, Catamarca, Santiago del Estero, Córdoba, San Juan, Chubut,
Misiones y Corrientes, Comunidad Alecrin y las comunidades que habitan en el Valle de
Kuña Pirú en Misiones. En algunos casos, en virtud de la política del INAI de dar prioridad
a los territorios en situación crítica: Comunidad Sepúlveda en Chubut y Comunidad
Alecrin y las comunidades que habitan en el Valle de Kuña Pirú en Misiones.
1.2.3. Programa de Regularización Dominial

133

�Durante estos últimos cinco años se ha ejecutado el Convenio con la provincia de Jujuy
para la instrumentación del reconocimiento constitucional de las tierras fiscales en las que
habitan las comunidades de la provincia. Entre los resultados ya alcanzados por el
Programa de Adjudicación y Regularización Dominial de tierras a la Población Aborigen
(PRATPAJ), creado en consecuencia, se destacan la realización de escrituras de las
tierras en las que habitan 34 comunidades, integradas por un total de 1.406 familias, y
que corresponde a una superficie de más de 720.000 has. Y, la mensura de alrededor de
600.000 has en las que habitan 40 comunidades integradas por 2.218 familias.
1.2.4. Programa Fortalecimiento Comunitario y Acceso a la Justicia
El Programa de Fortalecimiento Comunitario y Acceso a la Justicia (Resolución Nro.
235/04) tiene como objetivo fortalecer a las comunidades en la defensa de su territorio
comunitario generando las condiciones para poder demostrar judicialmente su posesión
tradicional, desvirtuada por hechos históricos sobrevinientes. El Programa subsidia las
labores profesionales ejercidas en: (a) acciones y/o defensas judiciales; (b)
asesoramiento jurídico-contable; (c) capacitación legal; (d) ejecución e inscripción de
mensuras. Se han desarrollado proyectos en más de 40 comunidades en distintas
provincias, con recursos administrados por las mismas comunidades con la finalidad de
realizar acciones judiciales de defensa o promoción de derechos; estudios de la memoria
histórica analizando los diversos procesos históricos así como la pertenencia al territorio
que actualmente ocupan; relevamiento poblacional; estudio cartográfico de la zona y
situación dominial de las tierras; estudio de títulos y recopilación de antecedentes;
certificación de la posesión de las comunidades; mensura y amojonamiento de las tierras
y determinación del área de posesión indígena. Asimismo, se han aprobado y se
comenzarán a ejecutar durante el 2010 proyectos a través de los cuales se brindará
apoyo financiero destinado a implementar un Servicio Juridico Permanente a favor de
todas aquellas comunidades indígenas que lo requieran. En principio el mismo se
implementará en las provincias de Tucumán, Neuquén, Río Negro y Formosa.
1.2.5. Otras acciones
En el mes de diciembre de 2004, el Poder Ejecutivo Nacional ha ejecutado la Ley de
Expropiación Nro. 25.549 mediante la cual fueron declaradas de utilidad pública y sujetas
a expropiación las tierras de la Comunidad Hotel T’Oi (Lapacho Mocho) -2.500 has.
ubicadas en el departamento San Martín de la provincia de Salta- para ser adjudicadas
en propiedad comunitaria.
Asimismo, el INAI ha subsidiado la compra de tierras para diversas comunidades: cuatro
hectáreas para la Comunidad Toba 19 de Abril en la provincia de Buenos Aires, integrada
por cuarenta (40) familias; 2 predios para Comunidades del Pueblo Toba aledañas a
Resistencia, provincia del Chaco, por un monto de $ 192.368; 5 has. para la Comunidad
Mocoví de Berisso, provincia de Buenos Aires, por un monto de $131.698 y, 254 has.
para la Comunidad Pozo del Toro-Pueblo Toba, provincia del Chaco, por un monto de
$296.740.
El INAI además interviene en situaciones que afectan derechos territoriales incluidos el
derecho a participar de la gestión de los recursos naturales en las provincias de Salta,
Neuquén, Río Negro, Chubut, Formosa y Santa Cruz.

1.3. Proyecto Desarrollo de Comunidades Indígenas (DCI)
El Proyecto de Desarrollo de Comunidades Indígenas (2002-2006) fue un proyecto
promovido y ejecutado por el INAI a partir de la propuesta realizada por la Confederación
Mapuche Neuquina para el manejo de los territorios indígenas en el marco del Programa
de Capacitación para el Fortalecimiento de Instituciones y Comunidades Indígenas (1997-

134

�1998).141 El proyecto se financió con un préstamo de aprendizaje e innovación del Banco
Mundial de 5 millones de dólares y un aporte de 800 mil dólares del Gobierno Argentino.
Inicialmente se proyectó para 3 territorios en posesión actual de tres pueblos: la
comunidad del Pueblo Kolla de Finca Santiago (125.000 has.); las Comunidades del
Pueblo Diaguita Amaicha del Valle y Quilmes (110.000 has.) en la provincia de Tucumán
y las Comunidades del Pueblo Mapuche que habitan en Pulmarí, provincia del Neuquén.
El principal objetivo fue establecer las bases para el desarrollo y la gestión de recursos
naturales con el pleno manejo de esas comunidades en tierras que, por reunir
condiciones de posesión y dominio territorial, hacían viable plantearse un desarrollo
autosustentable con identidad. Se destaca que solo algunas comunidades tenían la
titularidad de sus tierras comunitarias, otras se encontraban tramitando sus derechos de
posesión tradicionales. En este sentido, el Proyecto DCI es una prueba de la falacia del
argumento que indica que la inenajenabilidad de las tierras es un obstáculo para acceder
a créditos por no poder usar las propiedades como garantías. En el caso de este
proyecto, como se dijo, no todas las comunidades que participaron tienen regularizada la
situación dominial sobre sus tierras, y las que tienen los títulos son con las restricciones
al dominio establecidas por la Constitución.
El desafío era lograr que el concepto de desarrollo impulsado por las comunidades se
concrete en la realidad, mediante la promoción de prácticas de los distintos pueblos que,
respetando su diversidad, permitan retroalimentar un modelo del marco legal y regulatorio
que establezca los alcances de un cierto grado de autonomía funcional de los pueblos y
comunidades indígenas respecto de la gestión y aprovechamiento de los recursos
naturales en sus territorios.
Luego, como el marco jurídico para establecer áreas indígenas protegidas requería
nuevos desarrollos, negociaciones y reformas de alto nivel, se modificó el enfoque y se
formuló un proyecto de desarrollo indígena más tradicional destinado a apoyar las
iniciativas de desarrollo local y la protección de la biodiversidad en las tres áreas
indígenas seleccionadas luego ampliadas a otras tres áreas: 13 comunidades del Pueblo
Mbyá Guaraní en la provincia de Misiones; 10 comunidades del Pueblo Kolla en la
provincia de Jujuy; 5 comunidades del Pueblo Mapuche en la provincia de Río Negro y en
Neuquén, todas las comunidades que habitan en el Parque Nacional Lanín. Participaron
un total de 53 comunidades con una población estimada de 15.600 personas.
El Proyecto tuvo como objetivo establecer las bases para el autodesarrollo con identidad
a través de iniciativas que surgieran de cada comunidad y para ello, diseñó dos líneas de
trabajo: (a) fortalecimiento de la organización social y cultural de las comunidades
involucradas y (b) la protección y gestión de los recursos naturales. Se realizaron 77
proyectos orientados a dar respuesta a las siguientes cuestiones: diseño de sistemas de
aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y de protección de ecosistemas
frágiles; limitaciones agro ecológicas vinculadas con las prácticas vigentes de
aprovechamiento de los recursos; debilidades en la capacidad de gestión de las
comunidades indígenas para abordar esos problemas utilizando medios modernos, como
también para negociar con el poderoso sector privado externo y los intereses políticos
que provocan disputas internas y sectarismo entre los dirigentes indígenas.
El DCI apoyó también la realización de foros nacionales y regionales, y talleres sobre
temas críticos para las comunidades indígenas como identidad e historia, cosmovisión,
interculturalidad, conocimientos ancestrales y recuperación de técnicas agrícolas
ancestrales, inclusión de los derechos indígenas en constituciones provinciales,
regularización de territorio, autogestión y difusión de medicina tradicional.
141

En 1997, el Banco Mundial aprobó un subsidio del Fondo para el Desarrollo Institucional solicitado por el Gobierno
Argentino para fortalecer la participación de las comunidades y los pueblos indígenas en la identificación, diseño e
implementación de procesos de desarrollo socioeconómico compatible con las culturas indígenas. A través de una serie de
talleres de desarrollo de la capacidad local, regional y nacional, que contaron con la presencia y el compromiso de las
comunidades indígenas, de instituciones del gobierno local, de organizaciones no gubernamentales así como de
instituciones nacionales, como el actual Ministerio de Desarrollo Social y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI),
se identificó el DCI.

135

�Cabe destacar que este modelo planteado como piloto ha tenido un desarrollo exitoso que
sin embargo, no ha sido replicado aún por ningún programa público en su integralidad.
El modelo institucional
El modelo institucional estableció la participación de las comunidades indígenas a través
de sus representantes designados según sus formas tradicionales en todas las etapas de
formulación del proyecto y su implementación. En efecto, en la etapa de formulación
participaron en cada una de las áreas promotores designados por las comunidades que
acompañaron los estudios. Luego se designaron representantes a los que se consultó
sobre el Manual Operativo y el diseño institucional para la conducción del Proyecto.
Para la designación de los cargos nacionales (Director y Codirector nacional, Coordinador
de cada una de las Unidades de Manejo Local) se constituyó un jurado integrado por el
Presidente del INAI, el Coordinador del PSA, un representante de PNUD y dos
representantes por cada una de las tres áreas indígenas participantes. Además se creó
un Consejo Consultivo presidido por el Presidente del INAI e integrado por dos
representantes de cada área piloto y el director del Proyecto DCI.
En cuanto al modelo institucional, se conformó en el INAI una Unidad de Ejecución del
Proyecto (UEP), con un Director designado por el Consejo Consultivo, que a partir de
septiembre de 2003 fue un miembro de uno de los pueblos indígenas participantes en el
Proyecto. El nivel de apoyo administrativo y financiero se conformó con la Unidad de
Coordinación Administrativo Financiera (UCAF) del Ministerio de Desarrollo Social de la
Nación.
El nivel operativo en cada área de trabajo se conformó por los respectivos Consejos
Indígenas, las unidades de manejo local (UML) y el comité de evaluación de
subproyectos comunitarios, integrado por representantes de las comunidades y de
organismos con los que se trabajaba. Como ejemplo, en el caso de la provincia de
Misiones formaron parte del Comité de Evaluación y Seguimiento, el Ministerio de
Asuntos Agrarios, la Facultad de Humanidades, el Ministerio de Bienestar Social, el
Sistema de Información, Monitoreo Social y Económico (SIMOSE) y el PSA.
Tanto la UEP como las UMLs fueron apoyadas por un equipo técnico. En todos las UML
trabajaron promotores y técnicos indígenas.
Los proyectos
Para la elaboración de los proyectos se encontraron en general serias dificultades para la
participación de las comunidades, avanzando en la deliberación y propuesta de ideasproyecto. Los principales inconvenientes fueron los requisitos establecidos para la
confección de los subproyectos y la complicada redacción de los mismos, como así
también la excesiva burocracia en los procedimientos de evaluación y aprobación. La
brecha que se generó entre el inicio, la aprobación de los subproyectos y su
implementación, afectó además las expectativas de los beneficiarios.142
En todos los casos, los sujetos titulares de los proyectos fueron las propias comunidades a
través de sus autoridades tradicionales: Lonkos, Caciques, Mburuvicha, Presidentes, y sus
organizaciones representativas.
La estrategia aplicada para la asignación de los recursos en las distintas áreas fue de
acuerdo a las prioridades que surgían de un diagnóstico comunitario. Los proyectos fueron
discutidos con los propios beneficiarios desde la identificación del problema, pasando por la
formulación e implementación, estableciendo los mecanismos para la responsabilidad en el
manejo de los recursos.
La asignación de los recursos en cada una de las áreas estuvo a cargo de un comité de
evaluación en base al siguiente orden de prioridad: 1. Proyectos regionales o que involucren
a varias comunidades, 2. Proyectos que abarquen a una comunidad, y 3. Proyectos
sectoriales o grupales.
142

ESCOLAR, D.: Evaluación Proyecto Desarrollo de Comunidades Indígenas, 2007, capítulo 8.

136

�Los proyectos productivos tenían dos aspectos; uno: el subsidio de la gestión, capacitación,
adquisición de equipamiento o realización de obras de riego, pozos, etc. teniendo los
beneficiarios el compromiso de capacitarse y organizarse para la aplicación del proyecto y
poniendo la contraparte comunitaria que en varios proyectos fue altísima. El segundo
aspecto, que se dio sólo en el área Diaguita (Tucumán) fue un sistema de fondos rotatorios,
tomando formas antiguas de cooperación mutua entre familias o grupos y así nacieron
proyectos como el Torna-vuelta y el de Mejoramiento de la actividad artesanal que
apuntaron al mejoramiento de la producción artesanal y de los cultivos, para cuyos gastos
de semillas, herramientas manuales, materias primas elementos y materiales para
acondicionamiento de los lugares de trabajo, se estableció un sistema de devolución en
producción o dinero. Este fondo manejado por la propia organización comunitaria se volvió
una fuente de financiamiento para los mismos participantes y para otros nuevos solicitantes.
Para ello las autoridades comunitarias junto con los propios beneficiarios discutieron criterios
y diseñaron instrumentos para el acceso a los fondos (planillas de relevamiento de datos,
grillas de priorización, modelos de convenios, formularios, recibos, etc.) y nombraron
responsables de proyectos, Comités de seguimientos, etc.143
Las comunidades, como parte de los proyectos eligieron, contrataron y pagaron a los
equipos técnicos. La experiencia, según una evaluación realizada, no fue del todo
satisfactoria. Una de las demandas más frecuentes respecto del personal técnico fue que
se procure la asistencia de extensionistas con una fuerte y frecuente presencia en el
campo e interacción con las comunidades, más que expertos distantes. Como dijo un
informante, “hubiera preferido más técnicos que pateen el campo”.
Las comunidades debieron, con el apoyo de la UML, aprender a identificar organismos de
cooperación y a realizar convenios con instituciones como el INTA, Universidades y otras
para garantizar las capacitaciones, asistencia técnica y realización de estudios que se
requerían. Esto significó instalar capacidad en las organizaciones comunitarias para la
gestión de proyectos ante organismos públicos y privados, bancos, empresas, comercios, ya
que fueron las comunidades ejecutoras las que debían armar los pliegos de licitación,
seleccionar empresas adjudicar obras, realizar transferencias y firmar convenios, entre otras
tareas. ”Al inicio del DCI estos actores hasta ridiculizaban a los dirigentes cuando iban a
sacar por ejemplo una cuenta bancaria porque la imagen de la sociedad respecto a nuestras
comunidades es que solo sabemos pedir y somos incapaces de manejar responsablemente
los recursos. Esa imagen, (al menos respecto a la Comunidad India Quilmes) fue
cambiando”.144
Los recursos fueron administrados por las propias comunidades a través de cuentas
bancarias abiertas por los responsables comunitarios designados. Los recursos
incluyeron el pago de la asistencia técnica específica y socio-organizativa. El proyecto
DCI fue sin duda innovador en este sentido y es uno de los aspectos del Programa más
favorablemente acogidos por las comunidades. Cabe indicar, que existieron igualmente
numerosas dificultades a la hora de administrar ese dinero, éstos fueron resueltos por las
comunidades, con sanciones bajo sus propias reglas. Gran parte de los responsables de
las cuentas nunca habían realizado operaciones bancarias, ni administrado esa magnitud
de dinero, ni rendido cuentas, etc., lo que los expuso tanto a involuntarios errores como a
la suspicacia de terceros a raíz de las demoras en la ejecución del DCI.
Las medidas impulsadas por la UEP para que se cumpla con la rendición de
comprobantes al inicio del Programa fueron poco realistas para la economía informal de
la mayoría de las áreas, como así también la exigencia de presupuestos sobre insumos o
equipos difíciles de adquirir algunas regiones. Sobre ciertos insumos se requerían tres
presupuestos, según normas de administración pública, lo que obligaba a las UML o a los
beneficiarios a recorrer centenares de kilómetros para encontrar tres proveedores.
Por otro lado, las dificultades de las comunidades para proveer la mano de obra de
contraparte en los tiempos de ejecución del DCI fueron intensificadas por las exigencias
143
144

Cf. GERÓNIMO, Delfín: Entrevista, enero 2009.
GERÓNIMO, D.: 2009, op. cit.

137

�de inscripción fiscal de los beneficiarios. Si bien la UEP fue adaptando sus
requerimientos, las comunidades, las ULMs mantuvieron una actitud tensa frente a
algunos requerimientos de rendiciones y pautas administrativas, alegando, en gran
medida justificadamente, incomprensión de las realidades locales por parte del personal
técnico de la UEP.
En este punto, si bien son necesarios los controles del circuito administrativo y del
manejo de los fondos, estos procedimientos deben adaptarse a las realidades locales y a
las situaciones concretas de las comunidades.145

Algunos logros y dificultades
Uno de los logros de la aplicación del DCI y de otros proyectos que se impulsan desde el
INAI, algunos de ellos en ejecución, tiene que ver con lo organizativo por cuanto permitió y
permite a las comunidades mejorar sus organizaciones, generar capacidad de gestión,
interacción con los estados nacional y provincial, y la proyección de instancias
intercomunitarias de organización. La posibilidad de que las comunidades discutan sus
problemas, los prioricen y en función de ello trabajen para solucionarlos ha permitido que se
empiece a pensar en un plan de desarrollo como pueblo o al menos como comunidad y de
esta manera no sólo responder a las ofertas que existan desde diversos organismos. Esto
ha posibilitado también, en el caso de las comunidades participantes de Tucumán, pensar
en nuevas líneas de trabajo, por ejemplo el turismo.146
En palabras de un entrevistado: “A nivel organizativo se dieron las condiciones para elaborar
una estrategia global como pueblo. Eso permitió que se pusiera énfasis en el contexto de
cada pueblo: el pueblo mapuche, necesidad de infraestructura para consolidar los procesos
organizativos que se estaban dando; el diaguita el agua, el norte lo productivo. En Misiones,
la seguridad alimentaria”.
También, el Proyecto DCI permitió constituir un cuerpo de promotores consciente del rol de
los pueblos indígenas así como también cuerpos técnicos disponibles que conocen el
enfoque intercultural. En este sentido, hubo una confrontación con resultados positivos entre
el proyecto técnico académico y la dinámica propuesta por las comunidades. Recordemos
que no solo los promotores sino también los técnicos fueron propuestos por las propias
comunidades. Los técnicos, con una capacidad aprendida después de tres años de debate y
trabajo intercultural continúan ligados, de una u otra forma a cada uno de los procesos que
se dan en las distintas regiones.147
Otro logro importante del DCI fue el haber generado un banco de proyectos para ser
abordados con posterioridad, surgidos de la dinámica de evaluación comunitaria de
problemas y posibles estrategias de solución.
Entre las dificultades, además de las arriba señaladas, se encuentran las articulaciones
con los estados provinciales, municipales y con otros programas que fueron complejas y
conflictivas. Fue marcada la resistencia por parte de los gobiernos provinciales a la
llegada del proyecto cuyos protagonistas en la gestión y en la administración de fondos
no eran precisamente instancias provinciales. La articulación con las ONGs también fue
compleja, muchas han desarrollado prácticas paternalistas al vincularse con las
comunidades indígenas, lo que obstaculizó la interacción desde una perspectiva de
interculturalidad. La dificultad se planteó también al interior del INAI, porque la misma
filosofía del DCI rompía esquemas de estas instituciones.148
Otra dificultad a señalar fue la tensión entre lógicas contradictorias respecto de los
tiempos y ritmos de la intervención. “Una, propia del DCI, apegada a tiempos
administrativos rápidos, pese a lo cual los ritmos fueron variados, alternándose
momentos de mucha exigencia en la ejecución con otros de meseta, impactada a su vez
145

ESCOLAR, D.: 2007, op. cit.
GERÓNIMO, D.: 2009, op. cit.
NAHUEL, J: Entrevista, 2009.
148
NAHUEL, J.: 2009, op. cit.
146
147

138

�por problemas y necesidades burocráticas. Por lo general, las comunidades no están
acostumbradas a trabajar desde la lógica de la formulación de proyectos, ni a funcionar
en los tiempos que se imponían desde el DCI. Esto significa que los tiempos de
adquisición de confianza en el proyecto, participación y ejecución por parte de las
comunidades son más lentos, aspecto que si no es debidamente atendido no sólo
obstaculiza la ejecución de proyectos, sino que afecta el interés de las comunidades.
Finalmente, el principal problema respecto a los tiempos puede ser situado en el planteo
mismo del proyecto DCI, que suponía un desarrollo en menos de dos años cuando en la
práctica insumió casi siete, con tres extensiones”.149
Con relación a los sistemas de evaluación y monitoreo de los proyectos, en muchos
casos fueron poco eficaces para dar cuenta del grado real de éxito de los mismos. Se
utilizaron indicadores que buscaron cuantificar algunos resultados pero que no permiten
acceder al contenido profundo de los cambios producidos ya que se trata de parámetros
genéricos. Por ejemplo, contabilizar el número de talleres realizados, de contactos
interinstitucionales logrados o de beneficiarios alcanzados por un subproyecto, constituye
una primera aproximación pero no permite inferir la calidad y grado de recepción de los
talleres, la significación y productividad de los contactos o redes logrados, o el grado de
satisfacción y participación de los beneficiarios.
1. Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar – Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Nación (ex Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentos de la Nación – Ministerio de la Producción de la Nación).
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (ex Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación (SAGPyA) es el organismo
responsable de elaborar y ejecutar planes, programas y políticas de producción,
comercialización, tecnología, calidad y sanidad en materia agropecuaria, pesquera,
forestal y agroindustrial, coordinando y conciliando los intereses del Gobierno Nacional,
las Provincias y los diferentes subsectores. La ex SAGPyA dependía hasta noviembre de
2008 del Ministerio de Economía y Producción de la Nación, luego del Ministerio de la
Producción. Éste último queda desdoblado en el Ministerio de Industria y en el Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación desde octubre de 2009 (Decreto
1365/09). Su misión está enumerada en el Decreto 1464/09 del Poder Ejecutivo Nacional
que establece los objetivos generales del organismo.
La temática vinculada a los pueblos indígenas es competencia de la Subsecretaría de
Agricultura Familiar (SsAF), creada por el Decreto 571/2008 y ratificada por el Decreto
1464/09. Actualmente los Programas PSA, PROINDER y otros dependen de la Dirección
Nacional de ejecución de Programas de la Agricultura Familiar. En efecto, es
competencia de la Subsecretaría “Elaborar, coordinar y ejecutar políticas, planes y
programas para el desarrollo rural, atendiendo a las necesidades específicas de los
diversos actores, regiones y sectores productivos” y “de la agricultura familiar”, y
"Coordinar la elaboración de propuestas de políticas de desarrollo agropecuario y la
formulación y seguimiento de proyectos sectoriales con financiamiento interno y externo".
Su órbita de acción, por tanto, involucra a los actores sociales más vulnerables de las
áreas rurales. Estos actores, con sus características específicas, son reconocidos tanto
por la SsAF como por el Foro Nacional de Agricultura Familiar (FONAF) como participes
esenciales del universo de la agricultura familiar y de los procesos de desarrollo rural y,
por tanto, como destinatarios de políticas diferenciales. La ex SAGPyA inició hace dos
décadas la ejecución de programas de desarrollo rural, que funcionaron como medidas
de mitigación frente a las políticas estructurales de los años ´80 y al profundo cambio de
las reglas de juego al que dio lugar el denominado “Plan de Convertibilidad" de los ´90.
Las acciones se desarrollan en torno a los grupos de pequeños productores y se fueron
incluyendo, en un principio sin dar relevancia a la identidad étnica en la forma de
149

ESCOLAR, D., 2007, op. cit.

139

�intervención, a las comunidades indígenas, con excepción del Programa Social
Agropecuario (PSA) en las provincias de Formosa y Salta, que como veremos, tuvieron
desde el inicio una estrategia diferenciada para trabajar con las comunidades indígenas.
Sin embargo, cabe destacar que el Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores
Agropecuarios (PROINDER) atendió durante su primera etapa a 6819 familias indígenas,
sobre un total de 51378 familias incorporadas al Proyecto, de las cuales las abordadas
por el Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noroeste Argentino
(PRODERNEA), constituyeron la tercera parte (5890 indígenas).
El PSA-PROINDER ha desarrollado mecanismos que aseguran la participación de los
grupos vulnerables entre los que se cuentan las comunidades indígenas en las
estructuras institucionales del Programa y en los subproyectos productivos. Así, para una
asignación equitativa de los recursos ha establecido criterios de distribución entre las
provincias en función de la población objetivo que incluye pequeños productores de
subsistencia, asalariados y población rural no agraria en condiciones de NBI y hogares
indígenas con producción agropecuaria de subsistencia y, que premia a las provincias
que más han ejecutado proyectos con poblaciones indígenas.150 En la grilla de evaluación
de los subproyectos se otorga un puntaje mayor a aquéllos que resuelvan tener esa
prioridad.
Las acciones del PSA relativas a las comunidades indígenas se han desarrollado
fuertemente ligadas al PROINDER, que básicamente recupera y fortalece este enfoque
hacia los grupos vulnerables y, cuenta con un presupuesto específico para la “Estrategia
indígena”, mediante la cual se refuerzan las actividades de difusión y promoción que
faciliten la incorporación de esta población a los subproyectos y promueve modalidades
diferenciadas en los servicios de apoyo (capacitación, asistencia al mercadeo). Además a
través de su componente Fortalecimiento Institucional ha realizado estudios sobre la
problemática y cursos destinados a funcionarios provinciales y miembros de las
instituciones de apoyo para sensibilizarlos y capacitarlos en esta temática. Asimismo, se
apoya las acciones que se vienen realizando en el marco del Proyecto “Mujer
Campesina”, en ejecución desde 1989, y que articula con la Red de Técnicas e
Instituciones que trabajan con mujeres rurales y aborígenes (TRAMA).
El PRODERNEA, como se señaló previamente, tiene un componente específicamente
dirigido a las comunidades indígenas, el Fondo de Apoyo a las Comunidades Aborígenes
(FACA), y se ejecuta en las provincias de Formosa, Chaco y Misiones. Tiene tres
subcomponentes: seguridad territorial; apoyo técnico y capacitación y fondo rotatorio que
da financiamiento a las múltiples demandas productivas a nivel familiar y comunitario.
Dichas acciones son ejecutadas por las Unidades Provinciales, con la participación de los
representantes de las comunidades. Asimismo, el sistema de seguimiento incorpora
indicadores específicos sobre la evolución de las actividades promovidas y los cambios
en la situación socioeconómica de los aborígenes beneficiados.151
2.1. Programa Social Agropecuario (PSA)
El Programa Social Agropecuario es una propuesta de promoción dirigida a los pequeños
productores minifundistas de todo el país, tendiente a superar las restricciones
financieras, productivas y sociales y lograr, a través de una estrategia organizativa grupal,
una inserción social más plena y equitativa. El PSA cuenta con el financiamiento del
Estado Nacional, habiendo iniciado sus acciones en abril de 1993. Los objetivos
generales son: (a) Contribuir, mediante la asistencia técnica y financiera y la capacitación,
al mejoramiento de las actividades productivos y de los niveles de ingreso de los
productores minifundistas; (b) generar un espacio de participación que facilite la
organización de los productores minifundistas, a los efectos de que puedan asumir su
propia representación y desarrollar su capacidad de gestión y; (c) promover la

150
151

Cf. PROINDER: Manual Operativo, Tomo II; pág. 9.
PROINDER: Los programas de desarrollo rural, ejecutados en el ámbito de la SAGPYA, 2003, pág. 28.

140

�participación organizada de los pequeños productores en las decisiones de políticas,
programas y proyectos a nivel local, provincial y nacional.
El PSA considera como pequeños productores152 que encajan en la agricultura familiar, a
los que trabajan superficies muy reducidas de hasta 15 hectáreas aproximadamente
dependiendo de la región, y que vuelcan íntegramente su producción al mercado interno,
manteniendo vivas las economías regionales. Hasta el año 2004 el valor bruto de esa
producción se había estimado en algo más de 12.000 millones de pesos. Los micro
créditos otorgados por el PSA (aproximadamente $3 millones por año y no más de
$1.200 por núcleo familiar) tienen una tasa de interés bonificada asumida por el tesoro
nacional.153
Como se dijo, el PSA desde un comienzo ha tenido una estrategia diferencial para
trabajar con las comunidades indígenas, en las provincias de Formosa y Salta se han
definido modelo de intervención en la letra del digesto normativo del Programa. En el
caso de las provincias donde la población indígena es numéricamente importante y se
reconoce como tal, pero tiene pautas culturales similares a las de la población criolla, el
proyecto prevé la posibilidad de asegurar su representatividad en la Unidad Provincial y
prioriza a través de mayor puntaje, los subproyectos presentados en forma comunitaria.
Según un reciente estudio, que abarca los años 2000-2006, seis provincias concentran
92% de los proyectos y de los montos invertidos en comunidades indígenas, con
diferencias importantes entre ellas. En orden de participación, se destaca la provincia de
Salta con el 46.2% de los proyectos y 43.8% de los montos. Las provincias de Jujuy,
Chubut, Chaco, Neuquén y Formosa concentran en conjunto el 47.5% de los proyectos y
el 49.2% de los montos. Las restantes provincias (Mendoza, Río Negro, Santiago del
Estero, Tucumán, San Juan, Buenos Aires, Misiones, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y
San Luis) participan en conjunto con menos del 7%.154
El PSA se ha complementado, como se dijo con el PROINDER. Por ello, antes de
avanzar en la descripción de las actuaciones en las provincias de Salta y Formosa, se
hace una breve presentación de este Programa.
2.2. Proyecto de desarrollo de pequeños productores agropecuarios (PROINDER)
El Programa de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios inició sus
actividades en 1998 con el objetivo de ampliar las acciones que venía ejecutando el PSA
a través de un financiamiento no reembolsable para iniciativas de inversión en bienes y
obras de infraestructura predial y comunitaria. La primera etapa se cerró en diciembre de
2007. Contó con un presupuesto total de 100 millones de pesos, de los cuales el 75% fue
aportado por el Banco Mundial y el 25% restante por el Estado Nacional.
El Programa tiene cobertura nacional, y una actuación descentralizada en las 23
provincias, con los objetivos de mejorar las condiciones de vida de 40.000 pequeños
productores agropecuarios pobres a través del aumento de sus ingresos en forma
sostenible así como de su organización y participación; y fortalecer la capacidad
institucional a nivel nacional, provincial y local para la formulación, ejecución y
seguimiento de las políticas de desarrollo rural.
Su accionar se estructura en torno a tres componentes: 1) Apoyo a las Iniciativas
Rurales, ejecutado por el PSA; 2) Fortalecimiento Institucional ejecutado a través del
Área de Desarrollo Rural de la Dirección de Desarrollo Agropecuario del Ministerio de

152

Establece los siguientes requisitos generales: (a) El productor y su familia realizan trabajos directos dentro de la
explotación ubicada dentro de la misma su vivienda permanente; (b) no existe contratación de trabajo asalariado
permanente, admitiéndose los casos de contratación de empleo transitorio en momentos picos de trabajo imposibles de
cubrir con la mano de obra familiar; (c) no existen otras fuentes de ingresos, exceptuándose los casos de los extraprediales
provenientes de remuneración por trabajos transitorios o la elaboración artesanal, no superiores al salario del peón rural;
(d) el nivel de ingresos provenientes de la explotación no supera el valor mensual de dos salarios correspondientes al peón
agropecuario permanente y, (e) el nivel de capital (mejoras y capital de explotación) de la unidad productiva no supera el
equivalente a un tractor mediano (70-80 HP) semiamortizado (alrededor de $40.000).
153
CARDARELLI: 2002, op. cit., pág. 29.
154
LEGUIZAMON Y OTROS: 2007, op. cit., pág. 36.

141

�Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (ex SAGPyA) y; 3) Organización para la
ejecución impulsado por la Unidad Nacional de Coordinación.
Como se verá, su creación ha sido muy importante para el desarrollo de proyectos en las
comunidades indígenas, no solo por las líneas de trabajo sino por contar con una
estrategia indígena en algunas provincias, que se constituye en el antecedente de la
Estrategia de Desarrollo Indígena (2007), aún no implementada. Esta Estrategia
contempla mecanismos institucionales específicos, metodología de trabajo así como
recursos específicos para la atención de la población indígena.155 A continuación se
realiza una breve descripción de esta Estrategia.
Estrategia de Desarrollo Indígena
La Estrategia de Desarrollo Indígena se propone atender a la población indígena que se
caracteriza por dos realidades distintas: (a) alto nivel de integración a las pautas
culturales de la población criolla, compartiendo sus mismos problemas; o (b) pautas
culturales bien diferenciadas que se traducen, en general, en una mayor dependencia del
medio natural y una escasa o nula adopción de las prácticas productivas comunes al
resto de los pequeños productores minifundistas. Este segundo grupo presenta mayor
nivel de vulnerabilidad y, por lo tanto, recibe un tratamiento diferenciado en el Proyecto.
Los pueblos indígenas más numerosos que participan son Wichí, Pilagá, Guaraní156 y
Chané, concentrados en el chaco salteño (Salta, Formosa, Chaco); siendo sus
actividades principales la caza y recolección.
La estrategia de desarrollo indígena incluye dos componentes principales: apoyo a las
iniciativas rurales (AIR) y fortalecimiento institucional (FI). La responsabilidad del
seguimiento y evaluación está a cargo de la Unidad Nacional de Coordinación.
Apoyo a las iniciativas rurales (AIR). La estrategia contempla mecanismos y
actividades que aseguren la participación de los grupos indígenas en el Proyecto. El
proyecto se focaliza en las provincias de Salta y Formosa, empleando criterios de
focalización adicionales dados por la mayor concentración de población indígena en los
departamentos de Rivadavia y San Martín en Salta y, Patiño, Bermejo, Matacos y Ramón
Lista, en Formosa; se prevé la extensión a otras provincias.
Para ser beneficiarios, los indígenas deben cumplir con los mismos requisitos de
elegibilidad del conjunto de los destinatarios, entre ellos nuclearse en grupos de familias
que deben tener registro de su personería jurídica. Como se dijo, estas provincias se
caracterizan por mantener un marco que no se ajusta a lo prescripto por la Constitución
Nacional. Salvo excepciones las comunidades conservan una forma de reconocimiento
de su personería jurídica que se rige por el Código Civil.157
Los subproyectos a financiar son: Desarrollo productivo predial (desarrollo de actividades
productivas para autoconsumo o mercado); Hábitat rural (provisión de agua para
consumo, otros fines domésticos y productivos; provisión e instalación de energías
alternativas, materiales para la construcción, ampliación y mejoramiento de las
viviendas); Comunitarios (infraestructura de uso comunitario ligadas al proceso
productivo, proyectos productivos y de comercialización). Están dirigidos
fundamentalmente a beneficiarios con experiencia previa en organización,
autogestionados o inducidos por intervención de instituciones públicas o privadas de
apoyo.
Todos los grupos indígenas pueden solicitar asistencia técnica para la implementación de
subproyectos. De ser posible los técnicos manejarán la lengua correspondiente a la etnia
que solicita apoyo. Los subproyectos presentados al FAIR por grupos indígenas tienen

155

Cf. PROINDER: Manual Operativo, TOMO Nº 2, Buenos aires, 2007 y Apéndice I: Estrategia indígena.
Se los suele denominar “Chiriguano”, palabra quichua que se usa en forma discriminatoria por cuanto quiere decir
excremento.
157
Cf. Anexo 6.
156

142

�prioridad de financiación, que se asegura por el puntaje diferencial mayor que se les
otorga en la grilla de evaluación de subproyectos.158
La difusión se realizará en forma culturalmente apropiada, con materiales de difusión
propios y diseminados a través de técnicos de los programas de gobierno y organismos
intermediarios existentes, y de organizaciones indígenas. Se prevén actividades
especiales de difusión del FAIR entre la población indígena como talleres de intercambio
y/o capacitación, pasantías, publicaciones especializadas y ferias regionales.
El FAIR contempla la capacitación de los técnicos de terreno que prestan apoyo técnico
productivo y socio-organizacional a los grupos de indígenas. Se privilegiará en la
selección a aquéllos que tengan experiencia en trabajo con comunidades indígenas y
dominio de la lengua. Se dará entrenamiento especial, en el inicio y a lo largo del
proyecto. Cada provincia puede definir en su Programa Operativo Anual (OPA) las
necesidades específicas de capacitación de técnicos. Se estima que durante el primer
año se desarrollarán dos talleres regionales para técnicos en terreno dedicados a
poblaciones indígenas.
Las comunidades indígenas serán sujetos de capacitación en temas destinados a
fortalecer su capacidad organizacional y productiva, específicamente, recibirán
entrenamiento en desarrollo y gestión organizacional, elaboración de proyectos y
emprendimientos productivos.
b) Fortalecimiento institucional (FI) contempla el desarrollo de actividades en las
siguientes líneas:
Asistencia técnica para el desarrollo de sistemas de información y de políticas de
desarrollo rural a nivel nacional que prevé la actualización de estudios relativos a la
temática indígena que contribuyan a reformular y/o enriquecer las políticas para estas
poblaciones en materia de desarrollo rural.
Fortalecimiento de la institucionalidad rural provincial para que las estrategias
provinciales de desarrollo rural incluyan la problemática indígena y el desarrollo de
proyectos específicos.
Actividades de capacitación para funcionarios de los gobiernos provinciales en temas
relativos al concepto de identidad étnica, pueblos indígenas, y metodologías de trabajo
con pueblos indígenas. El objetivo de la capacitación es sensibilizar al personal de los
gobiernos provinciales (y, cuando lo solicite la provincia, también al de los municipios) y
brindarles los instrumentos mínimos requeridos para trabajar con grupos indígenas e
incorporarlos en la agenda del desarrollo provincial.
Para la ejecución de la Estrategia de Desarrollo Indígena se han establecido o se
establecerán acuerdos y convenios de colaboración con la Comisión de Desarrollo Rural
del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (exSAGPyA) para coordinar los alcances
de cada programa en la atención de la población indígena; el Instituto Nacional de
Asuntos Indígena (INAI) que ya tiene con el PSA un convenio de colaboración para
identificar actividades a ser realizadas conjuntamente, y establecer los mecanismos de
coordinación. Y, con el Programa de Pequeños Productores de la Región NEA
(PRODERNEA) y el PSA a fin de establecer mecanismos para asegurar la
complementación en la atención de la población indígena de Formosa y Chaco. Los
acuerdos alcanzan al tipo de actividad que desarrollará cada programa, los mecanismos
de coordinación entre ellos y los responsables provinciales de su implementación.
2.2.1. PSA – PROINDER en la provincia de Salta
La provincia de Salta encierra la mayor diversidad cultural por cuanto habitan en ella 11
pueblos indígenas, a saber: Kolla, Chané, Tapiete, Chorote, Chulupí, Guaraní, Wichí,
Tastil, Diaguita, Toba, Atacama y Lule.159 Según el Censo 2001 en el 6.4% de los
hogares (15.350 hogares) alguna persona se ha reconocido como indígena. Ese
porcentaje asciende en los departamentos de Iruya (73.7 %), Santa Victoria (39.8%), Los
158
159

Cf. PROINDER: Manuel Operativo, Tomo 2, Anexo 9, 2007.
En el pueblo Guaraní se distinguen parcialidades Ava y Tupí.

143

�Andes (37.5%), Rivadavia (33.3) y La Poma (27.5 %). En Rivadavia predominan los
pueblos Wichí, Chorote y Toba, si bien concurren los Chané, Tapiete, en tanto que en los
dos primeros departamentos, el pueblo Kolla. Se trata de una población eminentemente
rural: el 50% de los hogares lo son. En el 58.5 % de los hogares aborígenes los jefes de
hogares nunca asistieron a un establecimiento educativo y los que concurrieron no
completaron el nivel primario; solo el 10,8% de los jefes de hogares aborígenes tiene
estudios secundarios completos.160
El PSA-Salta se propone contribuir a la construcción de políticas públicas específicas
para abordar las realidades complejas que plantean los pueblos indígenas, por ello, entre
sus líneas de intervención se encuentran: seguridad alimentaria, obras de infraestructura
comunitaria y apoyo organizativo, atendiendo a las particularidades de cada pueblo, que
no obstante su riqueza cultural, viven muchos de ellos en condiciones de pobreza como
lo indican “los altísimos índices de NBI presentes, algunos superiores al 70% (Iruya
73,9% y Rivadavia 78,8%), desnutrición, mortalidad infantil, analfabetismo, falta de
acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad, acceso limitado y deficiente
a los servicios de salud y educación y falta de adaptación de estos servicios a las
especificidades culturales, aislamiento. A esto debe sumarse la presencia de
enfermedades endémicas, contaminación y degradación ambiental, que junto a
desmontes indiscriminados en territorios indígenas, arrinconan hasta la asfixia a sus
pobladores”.161
Para ello desarrolla una estrategia especial para la población aborigen implementada
desde la Coordinación Provincial a través de la cual se promueve, evalúa, acompaña y
presta asistencia técnica a los proyectos; uno de los dos representantes de los
beneficiarios en la Unidad Provincial corresponde a la población indígena.
Modelo de intervención: de la seguridad alimentaria a la estrategia indígena
El PSA Salta, desde el inicio del trabajo (1993), se planteó estrategias diferenciadas para
atender a los pueblos indígenas, brindando apoyo no sólo en aspectos productivos sino
también atendiendo a múltiples aspectos relacionados con lo cultural y lo socio
organizativo.
En los primeros 5 años se otorgaron créditos a familias indígenas para proyectos de
fortalecimiento del autoconsumo a fin de contribuir a la seguridad alimentaria (huertas y
granjas familiares; cercos e invernaderos, pequeñas obras de riego, etc.), que permitieron
mejorar cuantitativa y cualitativamente la oferta alimentaria de productos frescos y
procesados. La devolución de los créditos se realizó en productos a instituciones locales
como comedores, escuelas, hospitales y a otras familias necesitadas de la comunidad.
Con la operatoria de apoyo al autoconsumo se beneficiaron más de 1.500 familias, la
mayoría de origen indígena.
La ejecución del Proyecto PROINDER (1999) permite abordar la problemática indígena
de una manera más integral, al incorporar una línea de subsidios. Afirma Cristina Sanz,
Coordinadora del PSA en la provincia: “El PROINDER permite un desarrollo muy fuerte
de fortalecimiento. Te das cuenta que la fuerza está en lo identitario: trabajar y fortalecer
la memoria. […] Nosotros hemos tratado de acompañar desde un principio desde otro
lugar, anulando nuestra voz. El tema de Bolivia y los procesos de construcción de los que
hablan siempre, lo encaramos también desde la interculturalidad. Desde la construcción
con el otro, un otro que tiene muchas cosas que aportar”.
Además del componente productivo, el componente “estrategia indígena” permitió
acompañar todo el proceso de fortalecimiento de la memoria. Así se llevaron a cabo a)
encuentros y capacitaciones tendientes a fortalecer el entramado social de las
comunidades y de las organizaciones de base existentes (derecho indígena,
interculturalidad y aspectos jurídicos de la tenencia de la tierra rural); b) intercambio entre
160
CID, Juan Carlos: La situación de los aborígenes en la provincia de Salta, Dirección General de Estadísticas –Gobierno
de la Provincia de Salta. 2004.
161
PROGRAMA SOCIAL AGROPECUARIO: Comunicado de prensa, 12 de febrero de 2009.

144

�miembros de distintos pueblos; c) rescate de la memoria étnica y d) realización del
programa radial “La Voz del Pueblo Indígena” (Radio Nacional Tartagal, producido y
conducido por comunicadores populares indígenas). “El componente se iba discutiendo
según los proyectos. No era tan alto en monto, pero si comparado con lo que se tenía
tradicionalmente para capacitación en las provincias se triplicaba. Son fondos que nos
vinieron muy bien, porque nos permitieron trabajar toda esta otra vertiente. Es un fondo
que se rinde con toda la burocracia pero desde la unidad central. Taller de rescate de la
memoria. Pasantía en Perú. Apoyo a la red de comunicadores indígenas, estas instancias
que no tienen fórmula, son parte de la estrategia para un territorio y allí entraba este
componente. Salta y Formosa tuvimos presupuesto para la estrategia indígena. En el
Manual está escrito. Había fondos adicionales para ello, en un año 100.000 pesos.
Después con las vacas flacas ya no tuvimos. Pero bueno, toda esta perspectiva la
metimos desde allí”.
El modelo de intervención contempla el acompañamiento permanente a los procesos de
lucha y reivindicación que llevan adelante las organizaciones de base junto a la
articulación interinstitucional con ONGs de gran compromiso con la problemática
indígena, tales como ARETEDE, FUNDAPAZ, Tepeyac y ASOCIANA, y la participación
activa en espacios de acción y debate como el Foro Salteño por la Tierra. Ahora bien, a
pesar de esta fuerte articulación con las ONGs, la mayoría de los proyectos están
asistidos por técnicos contratados por el PSA.
Desde el punto de vista del trabajo en territorio es vital la autonomía del PSA que se
presenta como una instancia de reconocimiento a nivel nacional de la existencia de la
población originaria en forma independiente de los requerimientos jurídicos de otras
instancias gubernamentales. Además, el PSA ha desarrollado a lo largo de estos años
una articulación con otras instancias estatales, construyendo espacios de diálogo que
“han permitido que las poblaciones utilicen la autonomía que la estructura y propuesta del
PSA sostiene a nivel provincial, como un espacio desde donde se pueden redefinir
situaciones que condicionan la vida cotidiana de las poblaciones originarias”;162 un
ejemplo reciente lo constituye la Mesa de Tierra de Salta.
Cabe destacar que entre los años 2002-2006 se subsidiaron 360 proyectos en
comunidades indígenas sobre un total de 785 proyectos a nivel provincial, beneficiando a
4.400 familias indígenas, en obras de infraestructura comunitaria para la provisión de
agua de riego y consumo, mejora de caminos, construcción de centros comunitarios,
entre otros, por un monto total de $ 2.885.594.163
La Unidad Provincial ampliada: la estrategia campesino - indígena
El modelo institucional contempla un órgano único para la participación de campesinos e
indígenas, en una estrategia deliberada de construcción de un campo campesino
indígena. Para ello, se ha conformado una Unidad Provincial ampliada, integrada por más
de 40 representantes de las distintas organizaciones y grupos, de los cuales un número
importante son indígenas, que vienen portando los mandatos de sus asambleas zonales.
Afirma Cristina Sanz: “La estrategia es construir junto lo indígena y lo campesino. En
primera instancia hubo encuentros de indígenas solos y de campesinos solos, pero
fuimos viendo que eran necesarios encuentros conjuntos porque si no se construye lo
indígena versus lo campesino. Cuando se empezó había un discurso: ‘Nosotros los
criollos estamos más organizados, tenemos más fuerza’. Luego se dieron cuenta que en
el mundo indígena están más organizados; empezaron a aprender del mundo indígena y
se posicionaron desde otro lugar. Hoy rescatan todo ese proceso de interacción, también
desde distintas áreas geográficas. El eje que los une a todos es la lucha por la tierra y el
territorio”.164 Por otro lado, “Hay ONGs que tienen un proceso fuerte de construir solo
desde lo indígena y lo wichí, centrado en la Lhaka Honhat, que les ha costado mucho. En
162
163
164

LEGUIZAMON y otros: 2007, op. cit, pág.
Cf. LEGUIZAMON Y OTROS: 2007, op. cit., pág. 49.
SANZ, Cristina: Entrevista, 2009.

145

�los últimos años han entrado a articular con el mundo criollo. Yo creo que la pata clave es
trabajar con los indígenas y los criollos. Las ONGs dicen que muchas veces los indígenas
ven con desconfianza el trabajo con los criollos y pierden la confianza en la organización.
El gran desafío es cómo construir acciones colectivas que vayan tomando más peso.
Nuestro desafío como Subsecretaría es cómo aportar a esta construcción de la diferencia
y del poder”. 165
La articulación con las ONGs fue una de las estrategias desarrolladas desde un
comienzo, por el importante trabajo de muchas de ellas con los pueblos indígenas. “En
una primer etapa se confió mucho en las ONGs que tenían experiencia con pueblos
originarios. Pero se cometieron muchos errores y se concluyó que el trabajo con las
ONGs no fortalecía a las organizaciones. Hoy se trabaja con aproximadamente 9 ONGs
algunas de ellas son organizaciones de pueblos originarios”.166 Aún así, afirma Cristina
Sanz: “… este vínculo con las ONGs cuesta horrores. Va todo bien hasta que el Estado
cobra fuerza y dejan de tener ese rol como ONG. Mientras el Estado se desentiende está
bien. Una vez que el Estado entiende desde otra forma pasás a ser medio incómodo. Yo
creo que pierde legitimidad la razón de ser de las ONGs, cuando el Estado empieza a
hacer algo que tiene que ver con lo que las comunidades piensan y quieren de
transformarse en sujetos políticos y, las acompaña. También es claro que nosotros
tenemos nuestra limitante desde el Estado. No es el Estado que uno quiere sino son
grietas dentro del Estado. Hay un planteo que tiene que ver con el apoyo a las
reivindicaciones históricas que tienen los pueblos originarios: a veces podés tener
posturas explicitas y a veces tenés que tener un curriculum oculto. Hay ONGs que lo
entienden y otras que buscan que vos permanentemente estés dando cuenta del
compromiso. Por ejemplo, nosotros formamos parte del Foro Salteño por la Tierra, somos
fundadores junto con las ONGs y la Universidad. Lo que las ONGs están buscando del
Foro es que sea sólo un lugar de denuncia. Y la estrategia de acompañamiento de los
procesos es a través de la Mesa de Tierras que se formó en Orán. Nosotros queremos
desde el Estado que haya una estrategia compartida que no sea sólo la denuncia sino
todo un proceso. Quizás el mayor problema es que a nosotros nos ven con una pata en
terreno, pero a la Universidad no la ven con una pata en terreno y son celosas de la
cuestión del que viene de la academia. Hay ahí una pequeña dificultad a resolver. Y, lo
otro es que muchas veces podés compartir el financiamiento pero no la discusión de la
estrategia. Las ONGs piden recursos al PSA y a la Subsecretaría: para acompañar a las
comunidades y para la financiación del proyecto. Cuando vos propones: ‘por qué no
discutimos la estrategia en el territorio’, hay una cuestión: ‘el territorio es mío’. Tampoco
gusta mucho si vos tenés mayor presencia en ese territorio. Te ven como un aliado
fundamental que acompaña y fortalece, pero cuando querés discutir en el territorio…”.
Estrategia de intervención
La estrategia de intervención se diferencia por los condicionamientos propios de los
pueblos indígenas que habitan en la provincia. Se identifican dos grandes regiones: la
chaqueña y la andina. Estos condicionamientos lejos de remitirse a pautas estrictamente
“culturales”, tienen su correlato en las condiciones de viabilidad de llegada de los equipos
técnicos, las distancias con centro urbanos, la infraestructura de salud y educación
estatal, la influencia de las iglesias, así como la relevancia electoral de la población a
partir de la que se ejercen distintas influencias de las otras instancias gubernamentales a
nivel local. Siguiendo esta distinción las condiciones de posibilidad para el desarrollo de
los proyectos tienen dos actores fuertemente presentes en la Unidad Provincial: los
propios equipos técnicos y las ONGs.
El trabajo del PSA es desde lo organizativo y desde este enfoque bajan todos los demás
proyectos. Hay mucho trabajo previo de diagnóstico en territorio. “Desde Salta se va a
apoyar al equipo del territorio. Donde no tenemos presencia territorial la estrategia es el
165
166

SANZ, Cristina: Entrevista, 2009.
LEGUIZAMON y otros: 2007, op. cit., pág. 13.

146

�trabajo con las ONGs y los encuentros provinciales”. Sigue diciendo Cristina Sanz, “Hace
8 años con FUNDAPAZ tuvimos la estrategia de fortalecer la instalación de un equipo en
Embarcación que no tenía FUNDAPAZ. El PSA cofinanció junto con FUNDAPAZ la
instalación de un equipo. Hoy ese equipo ya lo absorbió FUNDAPAZ totalmente. Esto es
Embarcación, Misión Chaqueña, Carboncito. Ahí veíamos que no había nadie. De esa
zona la Iglesia Anglicana se retiró. […] En esta cuestión de ¿qué hacer? fue apoyarnos
mucho en las ONGs que estaban en ese territorio del chaco salteño viviendo
cotidianamente el dolor permanente de la pobreza extrema, y estar acompañándolos.
Desde allí un profundo respeto. Entonces vos decís: ‘La gente que tiene permanencia en
este acompañamiento también tiene mucho para enseñar’. De ahí la estrategia de no
poner gente sino acompañar. Y fue la estrategia de convocar a hombres y mujeres de las
comunidades a los encuentros que organizaba el programa a nivel provincial, con otras
organizaciones; la estrategia de trabajar con las mujeres”.
Los espacios de capacitación y debate a nivel provincial han posibilitado un equilibrio
entre las diferenciaciones presentes en las modalidades de trabajo y objetivos de los
equipos técnicos propios o de las ONGs. De esta manera se fueron modificando las
formas de acompañamiento del PSA e incluso dando un lugar más jerarquizado en la
Unidad Provincial a organizaciones comunitarias y de segundo grado que pudieran
organizar colectivamente sus demandas y proyectos. Según Sanz: “Los nexos se van
dando desde ahí, no desde poner una persona en el territorio”.
Una primera estrategia fue hacer encuentros zonales de organizaciones indígenas para
discutir el tema de la tierra y a partir de estas experiencias surgieron espacios de debate
vinculados a las otras demandas ya mencionadas. Estos espacios asimismo, legitimaron
la posibilidad de discutir objetivos entre beneficiarios del programa y de las ONGs en una
misma región, habilitando el fortalecimiento de las organizaciones de la población
originaria.
Capacitación continua
La modalidad de trabajo da prioridad a los espacios de capacitación de manera
continuada. Un esfuerzo importante en este sentido, se ha hecho al valorizar los
encuentros regionales institucionalizándolos, luego de realizar, como se dijo, una serie de
encuentros preparatorios y a lo largo de distintos años. La forma de diseño de esta
articulación es la que permitió expandir la propuesta en el norte de la provincia de Jujuy
en base al trabajo de los técnicos ligados al PSA y a la experiencia de las organizaciones
de pueblos originarios. Un ejemplo importante es el encuentro Regional en Jujuy
(diciembre de 2005), con la participación de más de 250 representantes de las provincias
de Chaco, Santa Fe, Salta, Formosa, Jujuy. De los aportes de este Encuentro se ha dado
cuenta en el Capítulo IV del presente Informe.
Tipo de proyectos
Los proyectos que se desarrollan con la población originaria se plantean
fundamentalmente superar las limitaciones de la focalización de las políticas mediante el
fortalecimiento de redes que permitan la continuidad de pautas organizativas propias,
para la concreción de los objetivos planteados por los destinatarios del programa.
Una de las condiciones que permitieron el desarrollo de propuestas con los pueblos
indígenas ha sido la amplitud de criterios para definir los límites de las propuestas
productivas y la integración de objetivos complementarios a la mejora socioeconómica
que exceden la mirada productivista de desarrollo.
Las demandas pasan por el reconocimiento de los derechos sobre el territorio
acompañado de otras relativas a la mejora de las condiciones de vida cotidiana de la
población vinculadas con la subsistencia, energías alternativas, accesos viales, acceso a
la educación formal y no formal, participación comunitaria, salud, agua, acceso a la
justicia. Estas demandas se asocian a la promoción de instancias de debate y
capacitación colectiva que posibilitan un abordaje comunitario para su resolución.

147

�Entre los proyectos ejecutados se destaca la experiencia de gestión local de desarrollo en
el Municipio de Nazareno llevado adelante juntamente con la Organización de
Comunidades Aborígenes de Nazareno (OCAN), con fuerte presencia del componente
Estrategia indígena. También con los jóvenes se han desarrollado capacitaciones en
oficios (herrería, elaboración de comidas, arte indígena, construcción de pozos someros)
y se financiaron proyectos que permiten hoy brindar una ocupación laboral efectiva a
estos jóvenes.
Asistencia técnica
La continuidad en la asistencia técnica con población originaria ha posibilitado el
crecimiento y la ampliación de los equipos técnicos vinculados con las propias
organizaciones y en forma independiente del PSA, a pesar de las limitaciones para el
fortalecimiento de las organizaciones que en un principio presentaran la planificación
acotada a proyectos.
El acompañamiento en las demandas de los pueblos indígenas contemplando las
problemáticas más amplias en términos de condiciones socioeconómicas, se ha visto
propiciado por las instancias de debate con los destinatarios de proyectos directos e
indirectos en actividades abiertas en los territorios. En este sentido, las planificaciones se
han ido ajustando a las necesidades de las comunidades y no a las limitaciones de las
estructuras institucionales.
Se han propuesto diferentes mecanismos de intervención para el inicio del trabajo con
comunidades, haciendo referencia a las experiencias previas del programa y de la
población de que se trata.
Administración de los proyectos
Las comunidades manejan el dinero del proyecto, no así el de la asistencia técnica. Al ser
consultada Sanz, relata: “…hay un hincapié permanente en que el dinero lo maneja la
propia comunidad. El tema de la plata es un problema. Cuando van a cobrar
inmediatamente hay que hacer las compras, en el acto. Porque si hay un chico enfermo,
es tal la necesidad, que no se puede mirar a un costado. Es permanente el problema y
hay que asumirlo. A pesar de la planificación, ante la emergencia se apela al dinero que
hay. En el tema pobreza y administración de dinero, el acompañamiento tiene que ser
permanente. Es decir, los fondos los reciben en el banco los mismos responsables. Pero
después vos tenés que asegurarte de ir a los comercios, comprar las herramientas en el
acto. Porque no se puede ir pensando que tengan los fondos y los administren, porque es
mucha la presión. Los fondos para la asistencia técnica vienen aparte. Con el DCI y otros
proyectos se pensó en cambiar esta modalidad, pero eso genera una crisis muy grande
por las cantidades”.
Un ejemplo de modelo institucional: El proyecto de gestión de desarrollo local en el
Municipio de Nazareno
Un ejemplo de modelo institucional de intervención para una política pública de desarrollo
es el proyecto que genera una Unidad de Gestión Local en el Municipio de Nazareno,
provincia de Salta, en asociación con la Organización de Comunidades Aborígenes de
Nazareno (OCAN),167
El Municipio de Nazareno, enclavado en el departamento de Santa Victoria de la
provincia de Salta, tiene restricciones en el acceso a todas las comunidades ya que
cuenta solo con una salida vial a la ciudad de La Quiaca.
La OCAN nuclea a alrededor de 22 comunidades dispersas. Se trata de más de 800
familias (alrededor de 3.500 personas), con una importante población infantil (750 niños);
en el 46% de las viviendas, la jefa de hogar es una mujer; el 90% de las viviendas tienen
piso de tierra; con una situación nutricional que va mejorando (la desnutrición ha bajado
167

En el presente acápite se sigue a TAPELLA, Esteban: Sistematización de experiencia de Gestión Local del desarrollo
desde un enfoque territorial en Nazareno, Salta, Argentina, PSA-PROINDER, 2006.

148

�del 24 al 16%). En las comunidades hay un 80% de analfabetos funcionales. En cuanto al
equipamiento comunitario, hay 10 escuelas primarias, una escuela secundaria, un
hospital zonal y 7 puestos sanitarios. El 90 % de las familias se dedica a la agricultura, sin
embargo es una actividad en proceso de deterioro (40% de la tierra sin cultivar), a pesar
de la potencialidad de la agricultura local por su variedad genética y el manejo biológico.
La comercialización de los productos se presenta como una dificultad.
Con relación a la propiedad de la tierra, si bien hay distintas situaciones jurídicas las
comunidades vienen ejerciendo su posesión pública y tradicional y han solicitado la
mensura comunitaria de las tierras que ocupan.
En este Municipio se realiza la experiencia piloto de una Unidad de Gestión Local (UGL)
prevista en el Manual Operativo del PROINDER. Ello, porque concurren en esta área una
serie de características: la concentración de pequeños productores, la competencia
territorial de una organización indígena que articula las comunidades dispersas, así como
sus capacidades institucionales para el desarrollo rural. La Unidad de Gestión Local se
constituye en conjunto con el Municipio y la OCAN, con aportes del componente FAIR del
PROINDER, sumando pago de honorarios de asistencia técnica, gastos operativos y la
Estrategia indígena; todos los fondos en concepto de subsidio.
La UGL tiene como función realizar el diagnóstico, la resolución de los problemas
urgentes, acompañar en la formulación de los subproyectos, la preselección y el
seguimiento. En la discusión y aprobación de los proyectos se incorporan actores de la
zona: delegados, maestros y técnicos. La estrategia de intervención del PSA-Salta es
fortalecer la organización local. Para ello, se adaptó la operatoria al contexto local: se
pasó de formularios a ideas de proyectos que son formulados por las comunidades y
después los técnicos les dan el formato adecuado para la presentación.
Entre los proyectos financiados se encuentran: proyectos productivos, riego y agua
potable (refacción o mejoramiento de nuevos canales, conducción por manguera y
almacenamiento en represas), sanidad animal (infraestructura y manejo ganadero), mini
granjas, artesanía (adquisición de telares y máquinas de hilar y capacitación). Se
construyó un salón de acopio, con el aporte del PROSOFA. También funciona un
Botiquín Veterinario que trabaja un 50% con subsidio y otro 50% con crédito. Entre el
2001 y el 2006 se ejecutaron proyectos por un valor de $ 350.000 que beneficiaron a 427
familias en 19 comunidades.
Muy importante para asegurar la sostenibilidad de la estrategia de intervención ha sido la
Estrategia Indígena, porque permite realizar una serie de acciones complementarias
vinculadas con la capacitación y la identidad. Entre otras acciones, encuentros de
intercambio entre las comunidades de Santa Victoria y Los Toldos; experiencias de
interculturalidad, con un viaje a Perú para recuperar los orígenes y el proyecto de una
escuela intercultural; un boletín para la comunicación y apoyo a las comunidades
rezagadas, a los jóvenes y a las mujeres.
La UGL se plantea desde el inicio la articulación con otros actores que están en la zona,
en su momento OCLADE y el PROSOFA.
De esta forma se articula una cogestión entre el PSA y la organización comunitaria que
aborda en forma integral la situación de la comunidad permitiendo importantes
desarrollos de autonomía.
Los desafíos
La entrevista con Cristina Sanz permite, además reflexionar acerca de los desafíos que
desde el compromiso con los pueblos indígenas van surgiendo y que tienen que ver
además, con las propuestas y demandas de los pueblos. Algunos son:
- La estrategia de futuro: Las organizaciones y la identidad con base en la
comunidad, las mujeres y los jóvenes. “Tenemos mucha autonomía y continuidad. Las
organizaciones están en un proceso en el que se hacen cargo de sus cosas. No es
cuestión de idealizar. Hay cuestiones que deben ser resueltas como la OCAN, el
Tinkunaku. Los indígenas molestan por la discriminación y por la interpelación: ‘no sos

149

�indígena’. Hoy los indígenas molestan a la provincia, porque las marchas [por las
movilizaciones] que tiene este gobierno básicamente son de los indígenas. Las
presentaciones que están haciendo por los desmontes, la tierra, la Lhaka Honhat con el
recurso a la Comisión [por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos], son
temas que están en la agenda, y que más allá de los fríos números, está cómo estamos
en la mira los que trabajamos con los indígenas. La dirigencia tiene que estar más cerca
de la base. Y la otra cuestión, desde el mundo moderno hemos dado una forma que no
tiene que ver con las comunidades y a veces los dirigentes están más colonizados que
nosotros mismos. Hay una dirigencia muy colonizada que maneja los códigos de este
lado. Ahí está el desafío de articular las dos lógicas. No podés estar como algunos curitas
plantean estar desde lo cultural esencialista. Pero ¿cómo trabajar para que esto que es
moderno fluya desde la fuerza de la identidad? Encontramos que esto lo traen las
mujeres y los jóvenes. Los jóvenes porque van a darle la fuerza y las mujeres porque son
las que preservan la cultura. Vos vas a trabajar con las mujeres y ellas son las que tienen
todo dentro, son las que están todo el día en el territorio y son las encargadas de
reproducir la cultura. Vemos que en debate con las mujeres que no les gusta a los
dirigentes estas acciones, pero muchos compañeros varones saben que ahí está la
solución. Toda la dirigencia es masculina y reproduce los patrones. Lo que se quiere y se
propicia desde el Programa es que exista un proyecto intercultural, como actualmente lo
muestra el trabajo con jóvenes. Contratar sistemáticamente chicos comunicadores que
trabajen con ellos con una cámara registrando desde la mirada de los jóvenes desde un
ritual hasta el cultivo pero desde la mirada de los jóvenes. A los jóvenes les encanta la
tecnología. Queremos tener una propuesta específica con ellos. Y con el Norte el tema
fuerte la radio y ver que esa radio tenga presupuesto dentro de una perspectiva de
comunicación. También que se compren una FM”.
- El trabajo en la base y con la dirigencia. “Yo también lo veo como crecimiento, pero
cuando das un paso tenés que ver lo que falta. Por ejemplo, con la base y las
organizaciones. Queremos repasar algunos procesos: estamos trabajando mucho con la
dirigencia y estamos olvidando el trabajo con las comunidades. Entonces, desde nuestra
política de trabajo contribuimos. La gente de las comunidades ahora nos plantea que
algunos proyectos no los ha discutido con la OCAN. Hay una suerte de burocratización
de la conducción. Entonces la comisión directiva cobra los proyectos pero los fondos -no
hubo robo- pero se destinaron a otras cuestiones que no es lo que la Comunidad pedía.
Queremos discutir esto con la OCAN. Nosotros apoyamos desde el inicio, pero queremos
saber que está pasando. Y sabemos que no va a gustar”.
- Pago a los promotores y dirigentes. La incorporación de técnicos e idóneos indígenas
al Programa o en los proyectos con pago de su asistencia técnica, constituye un tema a
tratar. “Se trata de ver como ese sistema de saberes se pone en acción y como desde
otro sistema se les da valor. Hay una serie de dirigentes que está todos los días fuera de
la comunidad haciendo gestiones: gestiones para la comunidad, gestiones para la salud,
proyectos, reuniones de los más diversos orígenes y entonces: ¿dónde está su
posibilidad de contribuir al sustento de las familias? Este es un tema. El otro es: ¿qué
hacés? porque esa persona tiene roles. Entonces una forma que se nos ocurrió es que
en el caso de subsidio haya un retorno interno en la comunidad que permita pagar estas
funciones. Si no, ¿sabés lo que está pasando? Nosotros tenemos gente idónea
espectacular con una sabiduría impresionante, aprendemos de ellos cuando están en los
equipos. Pero ¿qué nos pasa? Muchos de ellos ven una salida laboral. Y, en el fondo lo
que estamos haciendo es una cooptación porque son dirigentes de la organización pero
al mismo tiempo trabajan para el Estado. Por más que permanentemente les digamos:
‘Ustedes no pierdan sus raíces, su lucha, su interpelación’, hay una cuestión que es
complicada”. Además: “Los dirigentes se sienten anulados de discutir internamente. […]
Con nosotros van a ser súper críticos, pero se anulan desde lo interno. Quizás tenga que

150

�ver con esta lucha de poder interno. Porque desde el punto de vista local es
absolutamente funcional a lo que ellos quieren y necesitan: es el que les arma los
proyectos, logra las articulaciones. Y, por otro lado, el tema [en la Comunidad] es: ‘bueno
ahora cobra, entonces nos tiene que pagar los pasajes, etc.’ Si bien es cierto que es
parte de los procesos de crecimiento tenemos que estar muy atentos”. Uno de los
caminos es que sea la organización comunitaria la que resuelva, pero ello requiere que
se empiecen a transparentar estos procesos.
- La autonomía y la autodeterminación: las estrategias. “Nosotros lo estamos tratando
en el Foro (no en el Foro de la Agricultura Familiar, porque no todas las organizaciones
están ahí). Incluso dentro del mundo kolla – el Qullamarka que tiene este proceso fuerte
de la autodeterminación con una vertiente desde la Prelatura que apoya a la Qullamarka,
que es interesante pero que al mismo tiempo le falta desde mi perspectiva alguna
reflexión más política. Yo creo que mientras no se fortalezcan territorialmente, es mucha
declamación, mucha provocación. El control territorial se puede dar en la zona andina
(kolla- mapuche): Nazareno, Santa Victoria, Iruya, San Andrés, porque básicamente
había un territorio que es indígena. Pero en la ruta 34 me suena a imposible porque vas a
Tartagal, Mosconi, Pocitos, no hay ni siquiera territorio. Las decisiones sobre ese territorio
la tienen las multinacionales, los sojeros. El control de ese territorio es de tal complejidad
porque hay tantos intereses, que ni siquiera el gobierno salteño toma decisiones sobre
ese territorio. […] OCLADE tiene una presencia piola. Pero con los curas tenemos un
debate no cerrado porque algunos curas hablan desde una idealización de la autonomía.
Entonces, es el no al Estado, la Nación Kolla. Que está bien como proceso de lucha y es
el norte, pero que hay que ser realista. Bolivia no es Argentina. Debatamos sobre Bolivia.
Evo llega a la presidencia sin desconocer su identidad indígena pero no solo desde el
proceso identitario. Llega desde el MAS, desde el gremialismo desde una cuestión de
lucha de clases”.
- Las estrategias de construcción del poder. “Entonces esta construcción de poder la
podés hacer pensando no en una independencia del estado –armar la Nación Kolla-. Los
curas plantean entonces no a la participación política. Pero el poder está dentro del
Estado y habrá que tomar, ocupar lugares en el Estado. Se requiere dirigentes indígenas
que sean senadores, diputados para que se vaya construyendo el poder desde ahí
también […].El desafío es el de trabajar la presencia de estos senadores, diputados para
que su presencia no quede diluida en las Cámaras. Cómo hacer toda una difusión desde
lo identitario, político, pero también desde una construcción de alianzas con otros, en que
no sea sólo el PJ la forma de llegar al poder, para que no se pierda la lucha de identidad
y también que no se los devore cuando llegan al poder. Es un tema complejo que no
tenemos que perder de vista. Y ahí está nuestro proceso para este año y el que viene. Un
paso más hacia la identidad, hacia la revalorización de la cultura. Pero tenemos que dar
un paso más grande en todo lo que significa el poder, el construir alianzas, el trabajar con
otros, realmente cómo trabajar en lo político, no partidario. Sino das otros pasos, pero
después entra en la arena política que a todos nos da miedo, porque bueno el sistema te
devora. Cada uno tiene que ver como participar. Ellos de por sí lo están haciendo. Se
están vinculando con partidos más chicos. Hay otros que dicen que tienen que estar
fuera, que no hay que pelear por el INAI. ¿Cómo te metés adentro si el sistema es tan
dominante? No es lo que se está buscando. Lo que se busca es instalar un control
territorial. La gobernanza indígena está reconocida internacionalmente. Si hay formas
organizativas que están encontrando, quizás el acompañarlos sea desagregar los
conceptos para parar a los de afuera y después dar ese espacio”.
- La estrategia campesino-indígena y el trabajo en los Foros. “Yo no quiero resignar
el trabajo articulado campesino–indígena. ¿Cómo construir desde la diferencia, sino es
desde la interacción? Ahora ya no va a existir porque es el Foro. La idea es que el Foro

151

�se amplíe. Yo tengo mis grandes interrogantes. Hoy en Salta el Foro es más restringido
que la Unidad Provincial, porque hay más organizaciones pero menos cobertura
territorial. En la transición, la idea es que todos se incorporen al Foro. Ya hubo este
proceso antes, y las comunidades del norte de Salta sienten que no los representa; hoy
pasa lo mismo. Ahí hay toda una cuestión de ver cómo encarar esto. La representación
en los Foros de los pueblos indígenas es muy cuestionada.”
Alguna evaluación
La experiencia de la provincia de Salta con relación a los pueblos indígenas es una de las
más importantes tanto en volumen de trabajo como por la continuidad de desarrollo de
estrategias de abordaje con respeto y adecuación a las pautas culturales y territoriales
que organizan la vida de las comunidades y los pueblos. Los espacios de debate sobre el
desarrollo del programa y las condiciones de existencia de las poblaciones con las que se
trabaja han permitido la flexibilidad de estrategias de acción ante las diversas condiciones
de trabajo (tipos de proyectos, sus objetivos y límites).
Según un estudio del 2004168, se trata del “organismo nacional que lleva adelante la más
amplia actividad en materia de desarrollo rural en el territorio provincial. Coordina e
interactúa con la mayoría de las instituciones restantes y realiza el mayor aporte
financiero, por el cual muchas de las demás instituciones […] subsisten. Su importancia
se ve reflejada en el presupuesto anual que dispone y por el nivel de la infraestructura
que cuenta […] El Equipo Técnico estable cuenta con cinco ingenieros agrónomos, un
antropólogo, dos asistentes y administrativos que se desempeñan en la sede central
situada en Salta Capital. […] el programa es el mayor vehículo de la actividad destinada a
promover el desarrollo de las poblaciones pobres del campo salteño; todas, o casi todas
las ONGs, organizaciones de productores, instituciones nacionales que interactúan en
esta actividad reciben el aporte del programa. En la provincia de Salta el PSA –
PROINDER es la institución oficial nacional, que más proyectos ha ejecutado a lo largo
de su historia, nacida hace trece años; es también el motor de casi todas las instituciones
dedicadas al desarrollo rural, pues articuló con casi todas ellas promoviendo una
actividad desconocida antes de su instrumentación”.
2.2.2. Subprograma Aborigen de la Provincia de Formosa
El Subprograma Aborigen de la Provincia de Formosa se constituye en el año 1994 con el
apoyo de equipos e instituciones de la zona Centro Oeste de la Provincia de Formosa y
se conforma, a este fin, una Unidad Provincial de Coordinación específica. En esta
primera etapa que se extiende hasta el año 1998, los proyectos fueron productivos de
autoconsumo, de investigación y capacitaciones. Con la puesta en marcha del
PROINDER se realizan correcciones a la modalidad de funcionamiento profundizando la
línea de atender la especificidad propia de cada pueblo y comienza a delinearse una
estrategia de intervención.169 “Desde este esquema no se proponen articular con el sector
campesino más allá de la Coordinación General”.170
El objetivo general del Subprograma en la provincia de Formosa es la recomposición de
un sistema organizativo, económico y productivo diversificado que propenda al
mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades que habitan en la provincia a
partir del logro de infraestructura básica, capacitación, intercambio de saberes y
experiencias, respeto del medio ambiente y de sus pautas culturales propias.
Para ello, construye las siguientes estrategias: (a) Defensa y ocupación efectiva de los
territorios propios a partir de la instalación de inversiones que consoliden el uso
sustentable de los recursos como medio de vida de los pueblos originarios (actividades
de marisca, autoconsumo y económico-productivas); (b) fortalecimiento de sus
168

ROMERO: 2004, op. cit., pág. 6.
PROGRAMA SOCIAL AGROPECUARIO – PROINDER - SUBPROGRAMA ABORIGEN FORMOSA: Logros del
Subprograma Aborigen, 2005.
170
LEGUIZAMON Y OTROS: 2007, op. cit., pág. 21.
169

152

�estructuras de organización en la definición de proyectos y en demandas de capacitación
y supervisión de las actividades planificadas y, (c) revalorización de la propia experiencia
y saber histórico a partir del respeto de la identidad cultural de cada uno de los pueblos.
Para atender las distintas realidades culturales de los pueblos, se organizan zonas de
trabajo diferenciadas a fin de favorecer la identificación de iniciativas adecuadas a cada
realidad con la participación de los equipos técnicos de apoyo con experiencias de
trabajo con estos pueblos. Además se busca favorecer el fortalecimiento de la
organización por pueblos y zona. Se constituyen dos zonas: Centro-Este (Pueblos Pilagá,
y Toba del Este) y Oeste (Pueblos Wichí y Toba del Oeste), con atención diferenciada
para cada pueblo en la misma zona. Aún no se trabaja con el Pueblo Toba que habita en
el Oeste por no tener todavía equipos técnicos en esa zona. Esta modalidad de
organización es una instancia de planificación y evaluación zonal no ejecutiva del
programa.
La estrategia de intervención procura: (a) garantizar la participación de las comunidades
según sus propios mecanismos participativos y de representación, pero acordando
dispositivos a fin de atender a las necesidades del Programa (tipología, elaboración de
proyectos productivos e implementación de los mismos); (b) respetar la pluralidad cultural
y el fortalecimiento de las interacciones; (c) articular entre diferentes actores, muchos de
los cuales involucran con sus decisiones a las comunidades, a fin de construir un espacio
de interacción e interlocución que trascienda los objetivos propios del Subprograma y
permita fortalecer a los pueblos como sujetos sociales visibles y con capacidad de
proponer y decidir.
Modelo institucional: La Unidad de Coordinación Provincial Aborigen (UCPA)
La responsabilidad ejecutiva del Subprograma Aborigen de Formosa reside en la Unidad
de Coordinación Provincial Aborigen (UCPA), que tiene las siguientes funciones: definir
las estrategias; proponer el programa operativo anual con su presupuesto; definir la
focalización; aprobar los proyectos y las líneas de capacitación y controlar y evaluar los
subproyectos, la asistencia técnica, los planes de capacitación y el seguimiento.
La UCPA está integrada por el coordinador provincial de la Unidad Provincial designado
por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Ganadería (ex SAGPyA); un representante del
Instituto de Comunidades Aborígenes; cuatro representantes por las comunidades
indígenas (uno por pueblo y por zona); dos representantes por los equipos de apoyo (uno
por cada zona) y un representante por Prohuerta. A partir de agosto de 2004, se logró la
incorporación de los delegados indígenas a través de 13 representantes elegidos en la
Zonal Oeste y 7 en la Zonal Este.
Los proyectos
Los destinatarios de los proyectos son los miembros de las Comunidades de los Pueblos
Wichí, Pilagá y Toba de la provincia de Formosa reconocidos como productores
específicos, por sus formas de producir y vivir con relación a su medio ambiente. La
organización legal de cada comunidad es la responsable de llevar adelante la propuesta.
Si el proyecto fuera pedido por un grupo dentro de la comunidad, deberá contar con la
aprobación de la organización comunitaria.
La tipología de proyectos contempló tres componentes: proyectos organizativos iniciales
de autoconsumo (A); proyectos de inversión (B), proyectos comunitarios (C) y proyectos
para las mujeres (F), predominando estos dos últimos. Si bien la tipología implica una
diferenciación entre proyectos grupales y comunitarios, por las características
organizativas de las comunidades aún los proyectos grupales se desarrollan en un
contexto comunitario, que debe ser tenido en cuenta para apuntalar los procesos
organizativos y neutralizar la posibilidad de ocasionar o incrementar conflictos internos.
La asistencia técnica de equipos con probada experiencia es uno de los criterios para la
evaluación ex ante de los proyectos. En la práctica se operó con el seguimiento realizado
por el CECAZO; en tanto la asistencia técnica estuvo a cargo de equipos ubicados en

153

�diferentes pueblos, a saber: CECAZO (Pozo del Tigre), APCD (Las Lomitas), INCUPO
(Las Lomitas), EPRASOL (Ing. Juárez), EDUPOSAN (San Martín 2) y Equipo para la
Promoción Humana y la Agroecología (Villa Gral. Güemes). Ello plantearía un problema
en el seguimiento, por cuanto el CECAZO es a un tiempo ejecutor y evaluador.
La capacitación se realiza en diferentes áreas de trabajo (salud, educación, producción),
así como a distintos niveles: comunidades, técnicos y UCPA priorizando el intercambio de
saberes específicos en función de una formulación estratégica. Las principales líneas de
capacitación refieren a lo técnico-productivo, socio-organizativo y la formulación de
proyectos. Se destaca el apoyo a emprendimientos en manejo de ganadería mayor y
artesanía en cuero para comunidades pilagá, y en mantenimiento e instalación de obras
de agua; también la complementación del financiamiento y en asesoramiento del
Proyecto de Desarrollo Integral de la Mujer Aborigen trabajando de manera articulada con
instituciones de la zona que lo llevaron adelante. Los planes anuales temáticos y
específicos de cada zona se formulan a partir del relevamiento y organización de
demandas de capacitaciones zonales y locales y de las capacidades reales en cuanto a
oferta de capacitación para el Subprograma.
En Formosa se han ejecutado 34 proyectos entre los años 2000-2006 por un monto total
de $423.610, teniendo uno de los promedios más altos de familias (19.85%)171 y de
técnicos por proyectos. Se atendió aproximadamente a 45 comunidades.172
Las principales demandas de las comunidades al PSA se vinculan con la continuidad del
apoyo, ampliación de la oferta y aumento de los montos, mayor tiempo para la ejecución
y la simplificación de trámites y formularios.173
El 77.29% de los proyectos se ejecuta a través de asociaciones. Ello, tiene una segunda
lectura: la importante mediación que siguen realizado las organizaciones después de
tantos años de comenzado el PSA.
En la línea de investigación se destacan dos importantes experiencias: el Proyecto de
Investigación y experimentación adaptativa de cultivos bajo monte, desarrollado en cinco
comunidades wichí, pilagá y toba para experimentar en el manejo y/o implantación de
pasturas, cultivos de autoconsumo frutales y domesticación de plantas locales. Y, el
Proyecto de Investigación y provisión de agua en comunidades aborígenes, con
financiamiento del INAI, del PSA y de las instituciones no gubernamentales locales.
Este último proyecto se implementó a partir de 1998, con financiamiento del INAI, en las
comunidades de los Pueblos Pilagá, Toba del Oeste, Toba y Wichí del centro oeste de la
provincia. Contó con la asistencia técnica de las organizaciones APCD (Las Lomitas),
CECAZO (Pozo de Tigre), Equipo Pastoral Aborigen de la Parroquia Ingeniero Juárez e
INCUPO - área aborigen (Las Lomitas). El proyecto se realizó en tres comunidades
(comunidad Pilagá El Descanso, comunidad Wichí Pescado Negro, comunidad Wichí
Tres Pozos) que presentaban distintas situaciones culturales, climáticas, geográficas,
etc., con el propósito de generar criterios para la provisión de agua para consumo
humano y actividades productivas (riego) a través del uso de tecnologías apropiadas.
Con este objetivo se realizaron encuentros, cursos y jornadas de capacitación para la
reflexión conjunta y se avanzó con la sistematización y divulgación de las experiencias
para facilitar su aprovechamiento por otras comunidades con problemáticas similares en
el aspecto hídrico. Como resultado a destacar se logró la solución de problemas menores
a través de pequeñas obras en 35 comunidades de la zona.
2.3. Programa de Pequeños Productores de la Región NEA (PRODERNEA) -Fondo
de Apoyo a Comunidades Aborígenes (FACA)
El PRODERNEA (2002-2006)174 es un programa de inversiones cuyo propósito es
contribuir a superar las condiciones que generan la pobreza rural, a través del aumento

171
172
173

LEGUIZAMON Y OTROS: 2007, op. cit., pág. 44.
MARINOSCI, C: 2009, op. cit.
LEGUIZAMON Y OTROS: 2007, op. cit., pág.22.

154

�sostenible del ingreso y de la capacidad de autogestión de pobladoras y pobladores
rurales e indígenas de las provincias del noreste argentino. Para ello brinda asistencia
técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación para aumentar y
diversificar las explotaciones existentes, facilitar cambios tecnológicos y capitalizar a las
pequeñas unidades productivas y de negocios. El programa se desarrolló en las
provincias de Formosa, Corrientes, Chaco y Misiones. De las 6.199 personas
incorporadas entre 2003 y 2006 un total de 3.071 personas fueron de las comunidades
indígenas que corresponde en un 47% a Formosa (1434 personas), un 35% a Chaco
(1071 personas) y un 18% (566 personas) a Misiones.
El PRODERNEA tuvo un componente específico para los pueblos indígenas: el Fondo de
Apoyo a Comunidades Aborígenes (FACA) cuyo objetivo fue apoyar el desarrollo
autosostenido de comunidades de los pueblos indígenas en las provincias de Chaco,
Formosa y Misiones, a través de tres grandes grupos de actividades: (a) seguridad
territorial (asesoría legal y titulación); (b) asistencia técnica para la diversificación de la
producción y de las fuentes de ingresos, aprovechamiento de los recursos y apoyo al
mercadeo y (c) fondo rotatorio para la financiación de los emprendimientos, con
participación directa de las comunidades en la administración.
El FACA es un fondo no reembolsable; sólo en los casos que se generen excedentes
comercializables prevé el establecimiento de convenios con las Unidades Provinciales de
Ejecución y las comunidades para establecer plazos de devolución a través de la
modalidad de fondo rotatorio de administración directa por parte de las comunidades,
situación que no se dio en ningún proyecto. La transferencia de los fondos se realizó
directamente a las cuentas de las Comunidades, en el banco más cercano a las
localidades de residencia, sin pasar por las cuentas y las burocracias provinciales.175
Ello ha generado importantes aprendizajes en las comunidades. Así lo señala el informe
de los responsables del PRODERNEA en Misiones: “Algo muy positivo del programa fue
que los propios beneficiarios tuvieron el control y el manejo de los fondos, también la
responsabilidad de presentar las rendiciones tal como lo solicitaba el programa. Esta
modalidad fue muy novedosa para los beneficiarios, aportó nuevas herramientas de
compresión, el proceso de aprendizaje fue muy positivo, desde la apertura de la cuenta
en el banco, la administración de los fondos, el pago a los técnicos privados, las
rendiciones, etc. [...] Este logro alcanzado demuestra que esa idea de falta de capacidad
para el manejo de los fondos de los proyectos se aleja de la realidad”.176
En cuanto a lo organizativo-institucional originalmente se preveía la conformación de una
Unidad de Gestión Aborigen en las provincias de Chaco, Formosa y Misiones, para
actuar como responsable de la ejecución del mismo. Debido a dificultades organizativas
entre las provincias, este esquema no resultó operativo y la Unidad Nacional de
Coordinación tuvo que suplir sus funciones (2001). En las provincias de Chaco177 y
Formosa tiene una fuerte articulación con las instituciones vinculadas al tema indígena.
El Programa está basado en la participación de los pueblos indígenas en todas las etapas
del proyecto y para ello se trabajó en la identificación y capacitación de representantes de
las comunidades indígenas. El Programa cuenta con un Convenio que se firma entre las
comunidades y las Unidades Provinciales y la Unidad de Nacional de Coordinación en el
que se establece la responsabilidad del PRODERNEA de brindar apoyo técnico y
financiero, y de la Comunidad de recibir e implementar las pautas brindadas en la
174

El Programa comenzó su ejecución en 1999 en la provincia de Misiones, para extenderse luego a Chaco (2000),
Formosa (2001) y Corrientes (2004). En su diseño original contemplaba una duración de 5 años, que se extendió a 8 a
partir de la Misión de Reorientación9, por lo que finaliza su ejecución en el 2007.
175
CARDARELLI: 2002, op. cit., pág. 54.
176
GARTLAND, Gabriela, GONZÁLEZ, Osmar: Informe del Proyecto FACA en Comunidades Guaraníes de Misiones, 2008,
inédito.
177
En la provincia del Chaco cuenta con nueve técnicos que brindan asistencia técnica a comunidades de los pueblos
wichí, toba y mocoví, en su gran mayoría en El Impenetrable Chaqueño. la gran cantidad de proyectos en ejecución,
combinada con las especificidades de este grupo poblacional -exigencias de mayor tiempo para la identificación de las
demandas y la elaboración de proyectos, dificultades de lenguaje, etc., hacen que la asistencia a los proyectos y su
seguimiento requieran mayor presencia en terreno.

155

�capacitación y la asistencia técnica, de aceptar la supervisión por parte de la UEP y
Unidad Nacional de Coordinación, de presentar rendiciones de cuentas y de utilizar los
fondos recibidos exclusivamente para el destino pactado.
El enfoque de género ha sido tenido en cuenta en todos los instrumentos diseñados y en
las actividades realizadas. A modo de ejemplo, más del 50% de los beneficiarios
aborígenes de Formosa son mujeres, básicamente debido a ProyectArte.178
Entre los principales proyectos se cuentan: Miel de la Tierra (Chaco), Dos Mazorcas de
Maíz para Diez Comunidades Aborígenes de Nueva Pompeya; Integración Apícola y “NE’
ETAXAT SA YME’O” (El agua que nunca termina) en la provincia de Chaco y,
ProyectArte en la provincia de Formosa.
En la provincia de Misiones (2005-2007) se ejecutaron 18 proyectos en otras tantas
comunidades del Pueblo Mbyá Guaraní en apoyo al fortalecimiento de los diversos
procesos productivos y la solución de necesidades de servicios básicos (agua potable).

2.3.1. Miel de la Tierra (miel orgánica certificada y homogeneizada), provincia de
Chaco
Miel de la Tierra 179 es un proyecto de comunidades del Pueblo Toba Fortín Lavalle, El
Colchón, Cabeza de Buey, Pozo del Toro y La Sirena (75 familias) del departamento
Gral. Güemes de la provincia del Chaco (Impenetrable chaqueño) que articula la
producción de un bien sumamente competitivo como es la miel con una práctica ancestral
del Pueblo Toba, la recolección de miel silvestre.
El proyecto se inicia en octubre de 2000 y se plantea la instalación de 1500 colmenas; la
inversión en infraestructura y equipamiento (una planta de extracción fija y otra móvil); la
transferencia de tecnología en forma de asistencia técnica y de capacitación en
producción, comercialización y gestión, en un plazo de 5 años, con una inversión total de
$214.021. Además, apunta a lograr la certificación de producción orgánica y la venta
fraccionada en vasijas artesanales elaboradas por un grupo de 10 mujeres alfareras del
Pueblo Wichí en torno al Proyecto Yote (vasija) con recursos del PRODERNEA y como
subproyecto del proyecto Miel de la Tierra. De esta manera el producto se orienta a un
mercado de exportación, como miel orgánica y como artesanía.
Su formulación simple y flexible ha permitido la realización de diversos ajustes sobre el
diseño original, la mayoría de ellos llevados exitosamente a la práctica, pero aún no
documentados180. En efecto se partió de un listado de necesidades elaborado por las
comunidades y si bien la formulación fue realizada en conjunto por los sectores públicos
nacional y provincial, las comunidades participaron activamente en las adaptaciones y
cambios al mismo, la mayoría de las veces no formalizados, pero sí llevados a cabo en la
práctica. Por ejemplo: en forma conjunta se decidió sembrar trébol, ya que si bien no
estaba previsto al inicio del Proyecto, se vio como una oportunidad para aumentar la
capacidad melífera de la zona y a su vez aportar a la recuperación de los suelos
desgastados por el monocultivo del algodón. Los costos de la actividad serían
solventados con ahorros logrados por haber conseguido mejores precios en la compra de
materiales para las colmenas.
Los participantes deben ser miembros de comunidades indígenas que habitan en el área
de acción del mismo, con algún conocimiento previo en apicultura181.
178
Se destaca el Encuentro Provincial de Mujeres que se organizó en forma conjunta entre la UPE y el grupo
QOMLASHEPI, integrado por mujeres de la localidad de Pampa del Indio. Las participantes, pertenecientes a la población
criolla y aborigen, tuvieron a cargo la coordinación de los tiempos del encuentro, realizando dinámicas de presentación, de
entrada en calor, juegos y animaciones. Trabajaron conjuntamente en la definición de las temáticas a trabajar. Las
principales actividades estuvieron centradas en el intercambio de las experiencias de cada una de ellas en sus lugares de
origen. Asimismo se reforzó el concepto de equidad de género a partir de los derechos de las mujeres, la participación
social y el desarrollo rural. (SAGPYA: 2006, informe, págs. 29 y 30).
179
Cf. CARDARELLI: 2002, op. cit.
180
Tanto los actores técnicos del Proyecto, como su responsable nacional, se han planteado la necesidad de reformular el
Proyecto, a fin de incorporar la nueva visión y experiencia, manteniendo los objetivos trazados inicialmente.
181
Un antecedente inmediato de este proyecto fue el realizado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), en la localidad
Cabeza de Buey, provincia del Chaco.

156

�Originalmente la ejecución estaba prevista bajo la forma de subsidio no reintegrable.
Finalmente se transformó en una devolución de la asistencia financiera a través de la
entrega de colmenas para otros proyectos.
La modalidad de funcionamiento del Proyecto, es descentralizada, con una importante
participación de los beneficiarios en la administración y contratación de los servicios
previstos para su ejecución. Los recursos son solicitados mediante nota y contra la
justificación de los gastos anteriores, se transfieren los fondos a una cuenta comunitaria
abierta en un banco cercano. Se han adaptado los procedimientos de desembolsos y
control, flexibilizándolos con la finalidad de aproximar la administración a las
circunstancias de las realidades sociales y geográficas del Proyecto.
Con relación a los resultados, se proyecta llegar a un nivel de producción con
rendimientos de 30 kg/col/año; parámetro bastante exigente.182 Con el proyecto no se
busca que la actividad constituya el principal ingreso de las familias, sino que permita
fortalecer las economías domésticas. Para ello, se comenzó con la entrega de 5
colmenas por productor en el primer año y, en la medida en que van adquiriendo la
habilidad, seguir entregando colmenas, hasta llegar a un nivel de 20 colmenas en el
cuarto año, haciendo un total de 1.500 colmenas entre todos los productores toba que
participan.
La asistencia técnica y la capacitación en armado de cajones, obtención de núcleos,
conservación, sanidad y en la organización, administración y comercialización se brindan
a través de un acompañamiento permanente a cada productor. Sólo se han dado un par
de cursos informativos por comunidades, el resto de la capacitación se brinda
directamente en terreno a cada productor, respetando los tiempos de las comunidades.
Las experiencias anteriores han llevado a un gran escepticismo por parte de los
indígenas sobre la continuidad de las acciones. Se considera que en este Proyecto, la
asistencia técnica brindada por 3 técnicos y el Técnico Regional Apícola muestran
además de dominio en la materia, un gran compromiso y una actitud de trabajo “con” los
beneficiarios y no “para” ellos, lo que se entiende es parte de los resultados positivos
alcanzados.183 Se destaca que en este Proyecto los beneficiarios no participaron en la
selección y contratación de los Técnicos que trabajarían con ellos.
La cosecha se realiza en la sala de extracción instalada en Fortín Lavalle, con maquinaria
específica. En el primer año se obtuvo una primera cosecha de 3.000 Kg. El plan de
negocios buscó ampliar la capacidad productiva de las plantas de extracción ubicadas en
El Sauzalito y Gral. José de San Martín. Con el objetivo de acceder a nuevos mercados el
Grupo Asociativo planteó la incorporación de una homogeneizadora que mejore la calidad
de la miel; de esta manera la producción primaria se incrementa con la mejora de los
apiarios y nueva genética y mediante el inicio de un proceso de certificación orgánica del
producto.184
El modelo de gestión, además de la producción incluye la actividad de fraccionamiento y
venta, se basa en el trabajo familiar, con cooperación comunitaria. Las cinco
Comunidades participantes realizan en forma conjunta la compra de insumos; la
extracción de miel y el fraccionamiento en instalaciones compartidas; asimismo se
pretende que la comercialización de los productos finales también se realice en forma
conjunta, persiguiendo beneficios de mayor escala.
La estrategia de comercialización implícita en el Proyecto, consiste en la venta de un
producto orgánico en un formato artesanal, apuntando a mercados con fuerte conciencia
ecológica y cierta atracción por el agregado cultural, dispuestos a pagar un mejor precio
182

CARDARELLI: 2002, op. cit., pág. 43.
Los requisitos establecidos en los perfiles, exigían conocimientos demostrables en apicultura, relación y experiencia en
trabajos con poblaciones indígenas y residencia en la zona del Proyecto. Los contratos son cortos y relativamente bien
remunerados, con reconocimiento de gastos y movilidad.
184
La miel argentina se exporta en un 92% de su producción, teniendo un market share muy importante en el comercio
mundial ya que se constituye en el primer exportador mundial, alternándose con China en esa posición. La calidad de la
miel argentina es considerada como una de las más altas debido a sus cualidades organolépticas y a su composición
química. Sus valores de HMF, humedad y acidez están muy alejados de los límites establecidos por las reglamentaciones
internacionales, utilizándosela para cortar mieles de inferior calidad.
183

157

�por ello. La idea original contenida en el Proyecto, es que desde un inicio la producción
de miel se realizara bajo los parámetros adecuados a la producción orgánica. Asimismo
está formulada la intención de lograr la certificación correspondiente, como un elemento
de diferenciación y una fortaleza competitiva para su comercialización tanto en los
mercados de la región, como en los nacionales e internacionales. En cuanto a la
planificación de las ventas de la miel producida, está formulada hacia dos modalidades:
en tambores a granel y, a partir del segundo año, la comercialización de la miel
fraccionada en vasijas artesanales elaboradas por aborígenes de la zona. El
autoconsumo está previsto pero no claramente especificado si como primer destino de la
producción, o como residual de ventas. Es muy importante mencionar que para estas
poblaciones, la miel constituye una muy importante fuente de energía, y según
observaciones en algunas ocasiones consiste en el único alimento que ingieren en el día.
Identificación de cadenas de valor agregado. El agregado de valor en esta cadena
productiva, proviene de las posibilidades de segmentación y diferenciación que ofrece. El
fraccionamiento, la tipificación de origen botánico, la producción orgánica y el desarrollo
de otros productos de la colmena como el polen, propóleos, jalea real o apitoxona, si bien
no están contemplados en el Proyecto, son opciones que ya se logran en la región.
Metas de innovación productiva: la estrategia consiste en pasar de las prácticas apícolas
de “recolección” a la “producción”. La recolección de miel silvestre, es una práctica
ancestral en las comunidades aborígenes. Un pueblo recolector no se plantea la
necesidad de modificar el medio natural, sino que conoce y espera la repetición de los
ciclos naturales. Por el contrario, la producción implica la incorporación de técnicas, que
con distintos grados de sistematización, involucran insumos y cuidados para finalmente
obtener una cosecha.
El proyecto ha trabajado con instituciones locales: el Instituto de Colonización les cedió
una casilla rodante en desuso, para su reparación y acondicionamiento como sala de
extracción de miel móvil; los municipios colaboran, en la medida de sus posibilidades,
prestando maquinarias y herramientas.
Las compras de insumos y materiales se realizan preferentemente a proveedores locales
y a las mismas Comunidades185, y lo mismo cuando se precisa contratar mano de obra y
asesoramiento. Por otro lado, las actividades de extracción y fraccionamiento, al no
disponerse aún de las salas propias, se realizaron en lugares y con instrumentos
facilitados (unas veces en forma gratuita y otras a cambio de alguna prestación) por un
Colegio (CEREC), por una iglesia, por otros productores (incluyendo a los técnicos
asesores) y por propietarios de campos vecinos.
Con relación a los logros y a las enseñanzas que deja el proyecto, cabe señalar que se
contó solo con un estudio realizado promediando su desarrollo,186 sin embargo, algunas
de ellas pueden ser relevantes para un nuevo Programa. Entre las lecciones positivas se
subrayan:
- Financiamiento del ciclo completo del Proyecto, avanzando en inversiones dentro
de la cadena productiva, más allá del eslabón primario.
- Selección de una actividad cuya tecnología es de relativa fácil apropiación.
- Actividad poco exigente en capital de trabajo, lo cual significa otorgar mayores
posibilidades de autosostenimiento una vez realizadas las inversiones e
internalizada la tecnología.
- Adecuación a la realidad social. Cuando los titulares deben salir a trabajar pueden
delegar en sus familias, y las mujeres y jóvenes se ocupan de continuar con las
actividades del Proyecto, por las prácticas sencillas mencionadas y por las
capacitaciones “abiertas” a todos los que desean participar.

185
186

Por ejemplo las máscaras protectoras fueron realizadas artesanalmente en una Comunidad.
Cardarelli: 2002, op. cit..

158

�Adaptación a la cultura ancestral de recolección de miel. Posibilidad de
autoconsumo.
- Adecuación a la situación jurídica. Los titulares no necesitan poseer tierras
propias.
- La ductilidad en la formulación del Proyecto otorgó agilidad y permitió la
realización de ajustes sobre el diseño original, la mayoría llevados exitosamente a
la práctica.
- Transferencias de los fondos directamente a las cuentas de las comunidades
beneficiarias, en el banco más cercano a las localidades de residencia, sin pasar
por las cuentas y las burocracias provinciales.
- Adaptación a las realidades sociales y geográficas de los procedimientos de
desembolsos y control.
- Formalización de los compromisos entre las Comunidades y el PRODERNEA,
mediante la suscripción de Convenios.
Entre las implicancias negativas se encuentran: la falta de coordinación de las iniciativas
apícolas de la Región y la incertidumbre acerca de la continuidad, debido a la disputa
nacional por partidas presupuestarias entre los programas sociales.187
-

2.3.2. “NE’ ETAXAT SA YME’O” (El agua que nunca termina): Provisión de agua en
el Interfluvio Bermejito188
El Programa “NE’ ETAXAT SA YME’O” (El agua que nunca termina) se propuso
encontrar respuesta a la problemática del agua para el consumo humano y la producción
agrícola ganadera a través de acciones integrales que potencien un desarrollo
autosustentable de las comunidades indígenas a partir de la construcción de pozos de
agua, cisternas, represas y techos para captación de agua de lluvia.
La planificación y formulación del proyecto se realizó en forma participativa con las
comunidades contando como referente a la Asociación Meguesoxochi (encuentros y
talleres in-situ con los pobladores). Se identifican 25 parajes189 y se plantea el trabajo
articulado con el equipo Técnico de Proyecto Bosques Tropicales Teuco, Programa de
Comisión Mixta, Municipalidad de Villa Río Bermejito y otros programas que trabajan en
el Interfluvio. Se llega a un primer acuerdo: comenzar por la construcción de aljibes, la
Asociación Meguesoxochi designó dos referentes por comunidad y tres responsables de
la administración de los recursos. En la etapa de formulación se buscó que la población
se comprometiera en capacitarse en los instrumentos necesarios para construir y reparar
sus obras hidráulicas una vez que el proyecto termine.
Se trata de un área de 214.000 hectáreas, de las cuales 150.000 son propiedad
comunitaria de las Comunidades Indígenas (Tobas) organizadas en torno a la Asociación
Comunitaria Meguesoxochi.190
En la zona Teuco-Bermejito el agua subterránea constituye la principal fuente de
abastecimiento ya que debido al régimen de los ríos es poca la posibilidad de aprovechar
las fuentes naturales directamente. Durante la época de lluvias, los cauces de los
principales ríos aumentan y nutren pequeños cauces, lagunas y antiguos meandros, que
son aprovechados por los pobladores para el aprovisionamiento de agua y la pesca.
187

CARDARELLI: 2002, op. cit., págs. 64.65.
Cf. PRODERNEA: Documento (se llama Proyecto Final): “NE’ ETAXAT SA YME’O” “EL AGUA QUE NUNCA
TERMINA”
189
En la etapa de formulación se identificaron los parajes de Pozo de Bayo, El Salado, Víbora Blanca, El Descanso, Tres
Pozos y El Algarrobal y Media Luna con mayor necesidad y urgencia.
190
Ver Anexo 11. Otras 64.000 hectáreas están destinadas a la relocalización de la población criolla. Además 10.000
hectáreas de esa superficie fueron entregadas en forma individual en lotes de 50 ha a familias Indígenas del Espinillo
(1979). Son 496 familias del Pueblo Toba y 8 familias del Pueblo Wichí (Comunidad Media Luna), cuya distribución y
cantidad familias varía en cada paraje con un promedio de 5 integrantes por familia. Se habla el qom y wichí. En el
Interfluvio existen 22 escuelas ubicadas en los distintos parajes y un puesto sanitario en la localidad de “El Espinillo”. En
general los habitantes son evangelistas y tienen un pastor para la realización de los cultos que realizan generalmente los
días sábados y domingos.
188

159

�Uno de los problemas más significativos es la falta de agua para beber y para uso
doméstico y también para los animales, sobre todo en los meses de sequía. Las fuentes
de abastecimiento de agua tanto para consumo humano como para actividades agrícola y
ganadera son aljibes (ubicados generalmente en las escuelas e iglesias), pozos,
represas, y también utilizan agua de charcos sin ningún tipo de tratamiento. El agua de
consumo proviene de los aljibes, provista por la Municipalidad de Villa Río Bermejito, con
un camión cisterna, resultando muy insuficiente para el suministro de tan extensa
superficie. La falta de agua en los aljibes comunitarios, hace que muchas veces se deje
de dictar clases en las escuelas careciendo los niños del comedor escolar. Al quedar sin
agua la población recurre a charcos que actualmente están contaminados y en muchos
casos deben recorrer una distancia de entre 5 y 10 km. de sus viviendas en bicicletas o
caminando transportando bidones. Suelen realizar hasta tres viajes diarios en busca de
agua. En determinados sectores hay pozos, pero el contenido en sales es elevado lo que
impide beberla. Las condiciones socioeconómicas de los pobladores imposibilita el
acceso a estudios adecuados y perforaciones por el alto costo que ello implica. Otra de
las consecuencias de la escasez de agua es la muerte de animales que utilizan para su
autoconsumo.
Los intentos de realizar pozos en algunas comunidades no tuvieron éxito, dado que el no
contar con los materiales para el calzado del mismo provocaba el desmoronamiento.
Otros proyectos, como el CAPI, trabajaron con estas comunidades con resultados
satisfactorios, pero solo en uno o dos parajes realizando pozos comunitarios.
El proyecto se propuso construir: 20 pozos para agua;191 24 aljibes; 18 represas con
cerco perimetral; 2 salones comunitarios en los parajes Media Luna (Pueblo Wichí) y Río
San Manuel (Pueblo Toba) y refaccionar canaletas y techos. 192 La inversión estimada fue
de $ 797.675.00.
Los resultados193 se alcanzaron en el tiempo previsto y consistieron en: dos salones
comunitarios en los parajes Media Luna y El Simbolar; 20 aljibes de 20.000 litros de
capacidad; 18 represas con sus cercos perimetrales; 12 arreglos de techos y canaletas
en las iglesias de los parajes censados y pozos calzados y cavados. Este último trabajo
no estaba planificado. Previo a la realización de los pozos cavados y calzados se
realizaron perforaciones para extraer muestras de agua y los correspondientes análisis
fisicoquímicos y bacteriológicos a fin de obtener los resultados de aptitud para consumo
humano, ganadería y riego. Los análisis fueron realizados por la Administración Provincial
del Agua. En muchos puntos de muestreo los resultados indicaban que no era apta para
consumo humano, razón por la cual en varios parajes se resolvió no hacer pozos y en su
defecto arreglar los techos de las iglesias y realizar cisternas. Además, se trabajó en
forma integrada con el Centro Educativo, el Hospital y el Municipio de El Espinillo en la
puesta en marcha de un programa de concientización del uso del agua, tomando
medidas preventivas antes de consumirla.

191

Las ventajas de un pozo cavado a mano es que la misma comunidad puede realizar el trabajo a partir de la
capacitación, es una tecnología barata y hay menos peligro de salinización. Se intenta implementar a modo experimental el
uso de bombas de sogas para impedir una contaminación del agua por baldes en algunos pozos. Esta tecnología
alternativa se efectuaría sólo en algunos parajes realizando un seguimiento y visualizando los resultados en la población.
Estas bombas actualmente están instaladas en el Centro Educativo CEREC y en la comunidad Cabeza de Buey con muy
buenos resultados.
192
Debe disponerse de un techo con una superficie bastante grande. Por ejemplo, con 800 mm. anuales de lluvia sobre un
techo de 100 m2, se puede acumular aproximadamente 80.000 litros anuales. En la comunidad indígena los aljibes
particulares prácticamente no existen, estando los aljibes comunitarios ubicados en las escuelas e iglesias. La mayoría de
las iglesias tienen techo de chapa, pero sin canaleta y cuyas dimensiones son de 100 m2. La intención de este proyecto es
aprovechar los techos de las iglesias colocándoles canaletas y realizar la construcción de aljibes comunitarios. La
dimensión de los aljibes a construir se captará hasta 20.000 litros ya que con un aljibe pequeño disminuye el peligro que se
rompa. A partir de proyectos anteriormente realizados en el sector se aprovecha la experiencia de prueba y error para
sugerir que no se coloquen las bombas a mano porque se descomponen y los pobladores no las arreglan. Se podrían
colocar tapas en los aljibes para evitar contaminación del agua de lluvia.
193
LUDUEÑA, Pamela: El agua que nunca termina. Resultados del Proyecto, sin fecha.

160

�Otro punto para destacar es que las empresas contratistas incorporaron mano de obra
local, siendo una fuente de trabajo para las familias beneficiarias de las comunidades. El
proyecto demandó la ocupación laboral de 220 miembros de la comunidad.
2.3.3. Proyecto Dos Mazorcas de Maíz para Diez Comunidades Aborígenes de
Nueva Pompeya (Chaco)
El Proyecto Dos Mazorcas de Maíz se localiza en Misión Nueva Pompeya, Dpto. Gral.
Güemes en la provincia de Chaco. Se plantea un apoyo financiero por 2 años, con
devolución de un Fondo Rotatorio a partir del segundo año, con sistema a definir por los
integrantes de la comunidad y asistencia técnica por 4 años. El monto es de $ 270.199.
Contempla cría de ganado caprino, desarrollo apícola y huertas familiares. Las
comunidades son: Misión Nueva Pompeya, Polenon, Lanchetas, Rosas Supez, Pozo el
Toba, Pozo el Sapo, Niyaj, Nueva Esperanza, Barrio Atento y Nueva Población, con un
total de 509 familias, de la cuales participan en el proyecto 200 familias.
Se entregaron: (a) componente apícola: 6 cajones con insumos a 10 productores por
comunidad; (b) componente caprino: 15 cabritas y un macho a 5 familias por comunidad;
(c) componente hortícola: herramientas e insumos a los presidentes de las comunidades.
Se comenzaron las obras para la construcción de las reservas de agua, pero debido a las
condiciones climáticas no se las pudo poner en funcionamiento.
La asistencia técnica fue desarrollada por un equipo del FACA conformado por un técnico
de campo, dos técnicos responsables de la supervisión de las actividades y de las
capacitaciones generales y un traductor aborigen.
Resultados: (a) Apícola: nivel de producción bajo, solo para autoconsumo; (b) Caprino: es
el componente más exitoso y de mayor aceptación entre los destinatarios, que lograron
incrementar en forma constante el número de animales y (c) hortícola, impacto muy bajo,
con reclamos por la infraestructura brindada por el programa y por no contemplar las
particularidades de la zona como las largas sequías y la existencia de vizcachas.194
Fondo Rotatorio. Solo se constituyó en la Comunidad Polenon. “Cada productor hizo la
entrega de las tres cabrillas para la incorporación de un nuevo beneficiario. En las demás
asociaciones, los presidentes y algunos productores saben que el proyecto tiene previsto
un mecanismo de devolución, pero el fondo aún no se ha implementado”.195
Evaluación. El proyecto es conocido y valorado: “FACA es el único proyecto que hay”.196
El grado de satisfacción más alta es de los productores caprinos por el incremento del
capital “que trae aparejado una mejora de la calidad de vida, al tiempo que impactó en
sus hábitos de consumo y en el monto de sus ingresos. […] La posesión de cabritos es
entendida como un mecanismo de reserva de comida o de mercadería para venta en
momentos de necesidad”197. En los productores apícolas el mayor impacto es potenciar y
diversificar la producción al incorporar una actividad nueva.
2.4. Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP)
El Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP) es una iniciativa del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (ex SAGPyA) para mejorar las obras de
infraestructura y los servicios que se prestan a los productores agropecuarios en las
provincias argentinas. El Programa está cofinanciado por el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) y el Banco Mundial. El PROSAP inició su ejecución en 1997 y ha
culminado una etapa con 35 proyectos ejecutados o en plena ejecución. En el 2008 ha
obtenido una línea de crédito condicional para proyectos de inversión con un
financiamiento del BID por 600 millones de dólares y un plazo de ejecución de diez años.
194

KREMENCHUTZKY: 2005, op. cit., pág. 49.
KREMENCHUTZKY: 2005, op. cit., pág. 45.
KREMENCHUTZKY: 2005, op. cit., pág. 48.
197
KREMENCHUTZKY: 2005, op. cit., pág. 50.
195
196

161

�El Programa financia proyectos para mejorar los servicios provinciales que sean
deficientes y constituyan limitantes al desarrollo agropecuario; facilita a las provincias los
mecanismos operativos y financieros que fortalezcan y mejoren los servicios que brindan
al sector agropecuario y estimulen las inversiones físicas. Las líneas de financiamiento
son (a) administración y manejo de recursos hídricos (proyectos de riego y drenaje) y (b)
infraestructura básica (mejoramiento de caminos de jurisdicción provincial, proyectos de
electrificación rural). Entre los proyectos en los que participan comunidades indígenas se
cuentan:
Proyecto de Electrificación Rural (provincia del Neuquén)
El Proyecto de Electrificación Rural se enmarca en la estrategia general planteada por el
gobierno de la provincia de Neuquén de fortalecer y extender los servicios de
infraestructura de apoyo a la producción primaria así como actividades de extensión y
fomento agropecuario y de contención social. El proyecto está dirigido a brindar energía
eléctrica, asistencia técnica y capacitación a pobladores rurales, comunidades indígenas
y establecimientos productivos en la franja centro-sur, oeste y norte de Neuquén de los
departamentos de Loncopué, Picunches, Minas, Huiliches, Catán Lil y Aluminé.
Los beneficiarios directos son 689 establecimientos rurales, 231.528 hectáreas y 3.457
personas, de las cuales el 73% lo constituyen familias mapuche. Algo más del 40% de los
establecimientos pertenecen a comunidades indígenas y ocupantes afincados en la zona
desde hace mucho tiempo. Estas cifras, según datos del Censo 2000 representan el 87%
de la población rural total de los cinco departamentos en que se ejecuta el proyecto.
Según la presentación del proyecto, en la zona por la que se extienden las líneas de
electrificación, familias y comunidades –en particular las indígenas– disminuirán los
niveles de contaminación en su vida cotidiana (por ejemplo, en la cocina, la sustitución de
la madera, el carbón de leña, la turba y el estiércol) y la polución del aire en viviendas
cerradas (donde las largas temporadas de frío no facilitan la ventilación). Las obras
consisten en el tendido de líneas de media y baja tensión y la instalación de estaciones
transformadoras, cuya ejecución efectiva está a cargo de la Empresa Provincial de
Electricidad de Neuquén (EPEN).
Un componente de generación, transferencia de tecnología y capacitación apoyará
actividades para la incorporación más rápida de los beneficios del acceso a la energía
eléctrica, particularmente en los establecimientos y productores de menor desarrollo que
hoy aplican tecnologías más antiguas y precarias.
Proyecto de Saneamiento Hídrico y Desarrollo Productivo de la Línea Tapenagá
(provincia del Chaco)
El proyecto atiende la necesidad de mitigar los perjuicios económicos y ambientales que
provocan las inundaciones y anegamientos de tierras en la cuenca del río Tapenagá, en
una superficie de 198.000 has. con buena aptitud agropecuaria, con pérdidas anuales
estimadas en 8 millones de dólares. Viven y producen en esas tierras 3.500 productores
de algodón y soja y ganaderos y una comunidad indígena de aproximadamente 850
familias (unas 3.400 personas).198 Las comunidades han denunciado la falta de
participación en el diseño y en el plan de obras que perjudica sus territorios.
Proyecto de riego presurizado en el Valle de Tafí (provincia de Tucumán)
El Proyecto se desarrolló junto a la Dirección de Recursos Hídricos de la Provincia. Se
realizaron consultas a las comunidades de la zona. El proyecto no se realizó en su
totalidad, pero sí se hicieron algunas obras, que llegaron a algunos comuneros de El
Rodeo en Tafí del Valle. Sin embargo, la mayor cantidad de agua se asignó a
terratenientes. Algunas comunidades como El Mollar y Casas Viejas se vieron seriamente
afectadas, y se generó un conflicto que continúa sin resolución a la fecha.199
198
199

PROSAP: Servir al agro, 2006, capítulo IV.
Cf. AIMARO, Jorge: Entrevista, enero –marzo 2009.

162

�2.5. Proyecto Forestal de Desarrollo (PDF) - Componente de Apoyo a Pequeños
Productores para la Conservación Ambiental (CAPPCA)
El objetivo del Proyecto Forestal es desarrollar sistemas productivos sustentables en
áreas degradadas, mediante la incorporación del árbol o la jerarquización de su uso en
prácticas agroforestales, proveyendo apoyo no reintegrable para los proyectos prediales.
Se desarrolló entre 1999 y 2004 en las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Neuquén y
Misiones elegidas por su alto grado de deterioro ambiental, pobreza rural, uso no
sostenible de los recursos naturales y cercanía con áreas naturales protegidas. En la
selección también se tuvo en cuenta la presencia de una entidad con conocimiento de la
problemática productiva y ambiental de la zona y antecedentes en el trabajo con
pequeños productores. La estrategia de intervención parte de las familias, pero
contempla que a través de la intervención de equipos técnicos con actividades de
extensión o por interés de los mismos productores usuarios de la forestación, se extienda
a grupos organizados.200
La estrategia de intervención apoya el desarrollo agroforestal sobre tres ejes: la
participación, su organización y la capacitación sobre la base del protagonismo de los
grupos, la gradualidad de los procesos en la solución de los problemas básicos y la
necesidad de apoyo técnico interdisciplinario. El criterio de selección establece que los
primeros destinatarios del proceso de transferencia deben ser quienes hayan
desarrollado capacidades innovadoras en el aspecto productivo y demostrado cualidades
para poder transmitir y enriquecer la propuesta. Desde el punto de vista técnico, se
proponen: sistemas agrosilviculturales, con prácticas de siembra intercalada de cultivos
en hileras de árboles y arbustos y siembra junto a árboles de uso múltiple, nativos o
exóticos, más huertos para la producción de verduras bajo cobertura de árboles nativos
y/o introducidos, en los predios que cuenten con agua para su riego.
La estrategia de intervención hace énfasis en el tema de los cierres o clausuras en tanto
aspecto central para la solución de uno de los principales problemas causantes de la
degradación de la zona: la falta de manejo del recurso vegetal y de control del pastoreo
por parte de los animales domésticos.
El Proyecto trabajó solo con una comunidad indígena en la provincia de Salta a partir de
un Convenio con FUNDAPAZ: la Comunidad Wichí Kayip titular de un predio de poco
más de 9.000 has, ubicado en la localidad Coronel Juan Solá (Morillo),201 municipio
Banda Norte, departamento Rivadavia. El proyecto involucra a 18 de las 30 familias de la
comunidad, a través del componente de apoyo a pequeños productores para la
conservación ambiental.
En una primera evaluación dos productores pertenecientes a la Comunidad, en una
entrevista en la que participaron además el Cacique y otros miembros del grupo
manifiestan: “’la tierra es buena, tiene arenal pero no peladar, pero es una zona difícil
para plantar, por el sol y falta de agua…’. A partir del Proyecto han podido: recibir
herramientas, completar el cierre parcial de sus tierras uniendo los extremos del deslinde
realizado con el aporte del INAI, llegando así a cerrar 2.500 has.; mejorar un reservorio
de agua y excavar otro aprovechando el ahondamiento de bajos naturales y a los efectos
de almacenar agua para la época crítica; cerrar una de las represas y, en parte, la
segunda, lugares donde han plantado algarrobo, chañar, mistol. Según comentan ‘antes
de cerrar entraban vacas, la gente, para sacar leña, postes [...] se recuperó mucho el
monte…no se necesita caminar tanto, tenemos más recursos, más cerca, y también
poner animales…’. Insisten con el problema del agua, sobre todo porque se han
propuesto la incorporación de vacas ‘…lo principal es el agua. Si tenés huerta y cerco, si
200

Cf. BENENCIA, Roberto: Evaluación del cumplimiento de los objetivos inicialmente trazados del Proyecto Forestal de
Desarrollo Componente c: Apoyo a pequeños productores para la conservación ambiental. Provincia de Salta: Los Blancos,
SAGPyA, 2003.
201
GNECCO, Francisco: Entrevista, febrero 2009.

163

�no llueve, no sirve [...] necesitamos un motorcito’”.202 El proyecto ha generado un
importante grado de apropiación, entendiendo los evaluadores que ello se debió a la
capacitación así como a la experiencia de FUNDAPAZ en “el área y su modalidad de
trabajo con propuestas que parten ‘de lo que ya se está haciendo,…para mejorarlo’”.
2.6. Programa Mujer Campesina
El Proyecto Mujer Campesina se inició en el año 1989 en la Dirección de Desarrollo
Agropecuario de la SAGPyA como un programa pionero en temas de desarrollo dirigido a
las mujeres rurales de seis provincias del noroeste argentino: Salta, Jujuy, Santiago del
Estero, Catamarca, Tucumán y La Rioja, con financiamiento del Fondo de las Naciones
Unidas para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM). Posteriormente las actividades se
ampliaron a otras regiones, a partir de estrategias de alianzas con instituciones estatales
y organizaciones no gubernamentales, con financiamiento de la SAGPyA, del Programa
de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER) y del Centro de
Promoción Rural (CEPRU), entre otros.
Las mujeres campesinas comparten algunas realidades tales como la dispersión
geográfica y la lejanía a los centros urbanos, hechos que limitan el acceso a los servicios
básicos a los que toda familia aspira (salud, educación, información, vivienda y
comunicación, entre otros). Esta realidad afecta de manera diferente a hombres y a
mujeres, siendo estas últimas las más perjudicadas por las situaciones de pobreza, ya
que comparativamente tienen menos acceso a la educación, a la propiedad de la tierra y
al empleo, obtienen salarios más bajos por el mismo trabajo y tienen menos
oportunidades para conseguir empleos estables y bien remunerados. A esto se le suma
la responsabilidad doméstica y la crianza de los hijos, ambos factores limitantes de las
posibilidades de empleo y de una participación social y política. Por todas estas razones
es que la mujer campesina ha tenido siempre muy pocas posibilidades para organizarse
en torno a los intereses comunes.
Desde el Proyecto Mujer Rural se busca un apoyo diferenciado que tienda al
empoderamiento de las mujeres rurales, con espacios propios de participación y
reflexión; considerándolas como sujetas de derechos. 203.
A su vez el proyecto ha promovido la conformación, el seguimiento y la consolidación de
la red TRAMA (Red de técnicas e instituciones que trabajan con mujeres rurales).
Los objetivos que el proyecto Mujer Rural se propone son visibilizar el trabajo de las
mujeres rurales y su reconocimiento como productoras, mejorando sus condiciones
laborales. A su vez busca lograr que las mismas accedan a los beneficios de los
programas de desarrollo rural, a través del fortalecimiento de la participación y la
promoción de la organización de las mujeres.
En otro orden, desarrolla acciones para sensibilizar a decisores de políticas, a equipos
técnicos, funcionarios y productores/as en la perspectiva de género, tendientes a
alcanzar el diseño e implementación de políticas de desarrollo rural con esta perspectiva.
Un eje central de esta estrategia es la capacitación en temas como género, salud,
organización, autoestima, identidad, derechos y en técnicas agrícolas, ganaderas,
forestales, labores artesanales, gestión y comercialización.
El otro eje es la promoción de la organización, a partir de encuentros a nivel local,
regional, nacional e internacional. Se procura la participación en la toma de decisiones de
manera horizontal, con trabajo en equipo y estímulo al compromiso social y solidario a
través de la inserción en instituciones comunales. Para esto es clave el ejercicio de la
representación entre pares y frente a autoridades.
Entre los logros y resultados de este trabajo se puede destacar la sostenibilidad en el
tiempo de los grupos de mujeres; la autovaloración de las mujeres en sus ámbitos de
202

BENENCIA, R.: 2003, op. cit. La Comunidad utiliza el monte, conforme a su cultura, para la caza y recolección de
productos para el autoconsumo (miel y algarroba), también para la venta; el chaguar para la elaboración de artesanía.
Tienen pocas cabras, chanchos, gallinas y algunos cultivos de huerto. Complementan sus ingresos haciendo “changas” y a
través de trabajos realizados por las mujeres (lavan ropa, planchan, etc.).
203
Esta experiencia se encuentra sistematizada en Basco y otros/as (1992).

164

�trabajo y en el seno de la familia; la mayor capacidad de gestión y protagonismo de las
mujeres en sus comunidades; el mejoramiento de la dieta alimentaria y del autoconsumo;
un aumento de la capacidad en nuevas alternativas productivas; un más amplio
conocimiento de los recursos de que disponen y de los ingresos que generan; una mayor
participación en el ámbito local (organizaciones campesinas, escuelas, iglesias, comunas,
cooperativas, otras); el efecto multiplicador de las capacitaciones que reciben; y la
participación de las mujeres como co-responsables en la Revista CAMPESINAS que
edita el CEPRU (Centro de Promoción Rural). La SAGPyA ha adherido al Día de la Mujer
Rural (15 de octubre) a partir del año 1998 y a la Ley Nº 25.431 del Congreso Nacional
sobre el mismo tema. Es extensa la nómina del material bibliográfico que se ha producido
en estos años, integrado tanto por estudios, diagnósticos y evaluaciones, como por
trabajos que recopilan testimonios.204
Mujeres Campesinas y Aborígenes Argentinas (MUCAAR).
El MUCAAR agrupa a unas 2000 productoras campesinas y aborígenes de todo el país,
que trabajan con el apoyo del Programa Social Agropecuario, con el objetivo de conocer
y difundir sus derechos y demandas para mejorar la calidad de vida de las familias en la
zona rural. Se reúnen dos veces al año.
Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes (2003)
El Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes surge como resultado y
demanda de más de trescientos grupos conformados exclusivamente por mujeres en el
campo, con el apoyo de diversas instituciones y programas gubernamentales y no
gubernamentales que han promovido su protagonismo y estimulado su organización. Las
cuatrocientas delegadas presentes en el Encuentro representaron, en consecuencia,
alrededor de 600.000 mujeres campesinas de la Argentina. Se realizaron varias
instancias de encuentros zonales, provinciales y regionales confluyendo en un espacio
nacional con el objetivo de intercambiar, debatir y hacerse presentes allí donde se toman
las decisiones que definen las políticas públicas. Los temas tratados se vinculan con los
principales problemas del sector: el acceso a la tierra, el acceso a la salud pública de
calidad, la educación, medioambiente, producción, trabajo, identidad, vida cotidiana y los
derechos de las mujeres.
Otros encuentros realizados fueron: (a) Encuentros regionales de Mujeres Campesinas y
Aborígenes, para el seguimiento de propuestas realizadas en el Primer Encuentro
Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes (Buenos Aires, 15 al 17/10/2003),
realizados en el NOA (Tucumán, 18 y 19/06/04), NEA (Isla del Cerrito, Chaco, 29 y
30/07/04), CUYO (San Juan, 12 y 13/10/2004) y Patagonia (Neuquén, 7 al 9/09/04),; (b)
Encuentro de Mujeres Campesinas y Aborígenes de los Valles Calchaquíes (provincias
de Catamarca, Salta y Tucumán). Santa María, Catamarca, 4 al 6/11/2004 y (c)
Encuentro Departamental de Mujeres Aborígenes de 7 etnias de la provincia de Salta.
2.7. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA): Programa Federal de
Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable (ProFeder)
El ProFeder (2006) tiene la finalidad de promover la innovación tecnológica y
organizacional de los actores del medio rural, el desarrollo de sus capacidades y el
fortalecimiento de la competitividad regional y nacional, generando un ámbito de equidad
social y de sustentabilidad en apoyo al desarrollo territorial. Pone énfasis en la
modernización del sector agroalimentario y agroindustrial, la inclusión social de pequeños
productores, operarios rurales y sus economías, en la seguridad alimentaria y en el
manejo sustentable de los recursos naturales.205 El Programa nace en 2006 y tiene como
componentes algunos programas que se venían ejecutando desde el INTA, a saber:
204
BIAGGI, Cristina, CANEVARI, Cecilia y TASSO, Alberto: Mujeres que trabajan en la tierra. Un estudio sobre las mujeres
rurales, SAGPYA- PROINDER, Buenos Aires, 2007.pág.114
205
ProFeder: Informe de Gestión 2007, disponible en http://www.inta.gov.ar/extension/profeder/info/Informe07.pdf.

165

�Minifundio, Programa para Productores Familiares (PROFAM), Proyectos Integrados y de
Apoyo al Desarrollo Local (PADL), Cambio Rural y Pro Huerta.
Los principales objetivos del programa son: 1) promover y apoyar el fortalecimiento de la
organización de los productores y de la población socio-económica vulnerable; 2)
estimular la formación y el fortalecimiento de redes de aprendizaje tecnológico y de
difusión de conocimientos e innovaciones, a través de la participación, la identificación de
prioridades y la búsqueda de consensos con los actores locales en espacios de
articulación público-privados; 3) fortalecer los sistemas locales de dinamización técnica
(transferencia de tecnología, asesoramiento, experimentación adaptativa, gestión
empresaria, emprendimientos, comercialización) y 4) promover sistemas de capacitación
permanente y sistemas de información para la planificación y toma de decisiones
El ProFeder además impulsa la creación de Proyectos Integrados que articulen a
diversos actores y sus capacidades a nivel de las regiones y las cadenas de valor
agroalimentarias, y contribuye a la generación de procesos a nivel local con los Proyectos
de Apoyo al Desarrollo Local, fomentando la participación y la cooperación. Los
Programas se desarrollan desde los Centros Regionales (17 en todo el país, abarcando
una o más provincias) en articulación con otros Programas institucionales del INTA,
gobiernos provinciales, municipios, ONGs y asociaciones de la sociedad civil.
Pro Huerta
De los programas que incluye el ProFeder: Minifundio206, Cambio rural207 y Pro Huerta,
este último es en el que mayor participación tienen las comunidades. El objetivo del Pro
Huerta es mejorar la seguridad alimentaria de la población en situación de vulnerabilidad
social (urbana y rural), incrementando la disponibilidad, accesibilidad y variedad de
alimentos, mediante la autoproducción con enfoque orgánico/agroecológico, de acuerdo a
las particularidades y costumbres de cada región. Si bien no tiene un componente
específico para las comunidades indígenas se desarrolla tanto en comunidades como en
familias aborígenes. Para ello se ha buscado generar alternativas apuntando a garantizar
la autoproducción de alimentos adaptada a las particularidades locales. En este sentido
se ha iniciado, en las provincias de Chaco y Formosa, la experimentación en piscicultura
a escala familiar como fuente de provisión de carne para comunidades indígenas.208 En la
provincia de Misiones trabaja por lo general en las escuelas en comunidades guaraníes,
con maestros designados para el área de huerta.209 En las comunidades del Pueblo Kolla
en el departamento de Santa Victoria Oeste y en diversas comunidades en el
departamento de Santa Martín, en la provincia de Salta, fomenta la formación de huertas
y granjas avícolas en pequeña escala; huertas familiares para proveer de verduras
frescas y pollitos para la crianza, a los fines de elevar el valor nutritivo de las familias,
adaptadas al consumo casi exclusivo de la carne vacuna o de ganado menor, siempre en
articulación con otros programas.210
Centro de Investigación para la Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF)
También en el INTA funciona el CIPAF que es un centro de investigación nacional,
creado en agosto de 2005, cuyo principal enfoque está basado en metodologías de
investigación – acción a fin de garantizar el compromiso de los actores sociales del
territorio con la problemática de la pequeña agricultura familiar. De este modo, se
asegura la pertinencia y sostenibilidad de las investigaciones desarrolladas. Su objetivo
es “generar, adaptar y validar tecnologías apropiadas para el desarrollo sostenible de la
206
Los proyectos Minifundio involucran emprendimientos de familias minifundistas que fortalecen la producción de
alimentos para el autoconsumo y la diversificación de sus actividades tradicionales para acceder a los mercados. Los
proyectos PROFAM, integrados por productores familiares, trabajan en forma grupal y participativa, apuntando a superar
problemas comunes vinculados con la producción, la comercialización y la gestión de sus emprendimientos.
207
Los grupos de Cambio Rural están integrados por PyMes dispuestas a encontrar soluciones integrales a sus problemas
empresariales a través de la asistencia técnica grupal.
208
PROINDER: Los programas de desarrollo rural, ejecutados en el ámbito de la SAGPyA, 2003, pág. 28.
209
Giovana Miño – Verónica Scalerandi: 2005, op. cit., pág.14.
210
ROMERO: op. cit., pág. 23.

166

�pequeña agricultura familiar" y está enmarcado en el Plan Estratégico Institucional (PEI).
La estrategia está basada en cuatro ejes: (1) Conformar una red de investigación y
desarrollo tecnológico; (2) Capacitar y formar sistemáticamente en relación a la cuestión
tecnológica; (3) Facilitar la articulación de los actores con decisores de política nacional,
provincial o municipal y (4) Diseñar una estrategia de comunicación y difusión.
En la actualidad, el CIPAF cuenta con tres Institutos de Investigación y Desarrollo para la
Pequeña Agricultura Familiar (IPAF), insertos en las provincias de Buenos Aires, Jujuy y
Formosa.
En el Centro de Humahuaca se está desarrollando un proyecto de obras hídricas
comunitarias para familias campesinas aborígenes. Las obras se desarrollan en varias
comunidades ubicadas en la Puna Jujeña.
La Comunidad Aborigen Distrito San Miguel de El Colorado (Puna Sur) decidió encarar
un conjunto de obras hídricas en diferentes parajes y comunidades ubicadas en el sector
oriental de Salinas Grandes. Con ésta iniciativa se espera beneficiar a 35 familias de
pequeños productores, que potenciarán su producción.
En la comunidad de El Colorado se iniciaron mejoras en la infraestructura de riego con
vistas a incrementar la producción de forraje en pequeñas parcelas y asegurar el alimento
para el ganado durante el período de sequía. Para ello se sustituyó la válvula de
regulación de la represa principal y se iniciará un entubado de 120 mts. del canal principal
que abastece a este reservorio. Con mayor disponibilidad de agua, se planea recuperar
suelos en desuso, llevando a 15 has. la superficie irrigada en la comunidad.
La comunidad de El Carrizal está refuncionalizando sus represas de tierra, mediante la
impermeabilización con hormigón y membranas plásticas, y mejorando la eficiencia de
sus circuitos de distribución de agua, por medio del entubado y la instalación de
compuertas. Además, con el propósito de incrementar los caudales para las 8 has. de
terreno aptas para riego con que cuenta la comunidad, se instalarán drenajes en los
lechos de quebradas y ríos para la captación del agua subterránea.
Obras hídricas similares se están ejecutando en la comunidad de Casa Colorada,
mientras que en el paraje de Agua Blanca se prevé la instalación de sistemas de bombeo
alternativos para extraer agua subterránea, destinada a la bebida de los animales y el
consumo familiar. Los trabajos de construcción, reparación y puesta en valor de
infraestructura de riego son realizados por los pequeños productores que integran la
Comunidad, con el apoyo de la Comisión Municipal de Purmamarca, el Programa Social
Agropecuario, el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña
Agricultura Familiar (IPAF NOA – INTA) y el Programa de Pequeñas Donaciones del
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PPD-PNUD).211
Convenio INAI, Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH) E INTA
El INAI ha firmado un Convenio de Cooperación Técnica con el Instituto del Aborigen
Chaqueño y el INTA con el objetivo de contribuir al desarrollo con identidad de las
comunidades rurales QOM y fortalecer la organización de sus sistemas productivos, en
Juan José Castelli, Miraflores, Villa Río Bermejito, Fortín Lavalle, Colonia Aborigen
Chaco, General San Martín. La Leonesa y Las Palmas y Pampa del Indio. El Convenio se
ha puesto en marcha en abril de 2009.

3. Administración de Parques Nacionales
La Administración de Parques Nacionales (APN) sostiene y promueve en los últimos años
una política de reconocimiento de los pueblos indígenas como sujetos de derechos y, por
tanto, su participación plena y efectiva en los asuntos de su interés. Se considera que
“desde un punto de vista ambiental y de conservación, el derecho territorial indígena en la
211
INTA: BOLETÍN IPAF NOA, abril 2009, disponible en
http://www.inta.gov.ar/cipaf/info/noa/boletines/agua.htm#Proceso%20de%20Formación%20en%20Capacidades%20Técnic
as%20Hídricas

167

�República Argentina, es un escenario ideal para la planificación a largo plazo, por ser
territorios indivisibles, inembargables e inajenables, habitados por comunidades además
organizadas y con principios y conceptos distintos al de la sociedad dominante”.212
Luego, es pertinente relevar el modelo de intervención que se va plasmando en un
cuerpo de normas y que se explicita en algunas prácticas como es el modelo de
cogestión de los Parques Nacionales Lanín y Nahuel Huapi.
Además, la APN ha diseñado un Plan de Pueblos Indígenas dentro de un Programa más
amplio que está por ponerse en marcha junto con el MAGyP y la Secretaría de Ambiente
y Desarrollo Sustentable de la Nación.
3.1. Sistema de comanejo territorial
El sistema de comanejo territorial planteado por el Pueblo Mapuche que habita en la
provincia del Neuquén fue una experiencia innovadora en su momento (1999-2004) por la
estrategia de avance en la implementación de derechos en territorios de jurisdicción
nacional. Afirma Verónica Huilipan: “En la alianza con Parques Nacionales hemos
definido un principio rector para nuestra política de co manejo [...] Para el inicio de un
proceso de construcción intercultural para la transformación institucional, que es el
principio de la conservación biológica y cultural de los parques nacionales, entendimos
que, si no hay reconocimiento de los derechos de los Pueblos Originarios, no hay
posibilidad de conservación. No hay posibilidad de construcción intercultural”.213
El sistema se plasma en la Resolución Nº 204/00 (Aprobación de la Declaración de
Principios Preliminares). El Comité de Co-Manejo se crea como un ámbito de trabajo
común entre la APN y los pueblos indígenas que habitan en una zona determinada dentro
de un Área Protegida, basado en el respeto y el reconocimiento mutuo de los legítimos
derechos de las partes. Los objetivos son: (a) Promover el fortalecimiento institucional de
las comunidades en temas de legislación, territorialidad y manejo de los recursos
naturales y culturales y (b) establecer acuerdos e impulsar alternativas de gestión y
manejo conducentes a mejorar su calidad de vida y la conservación de sus recursos
naturales y culturales. En la actualidad, la política que impulsan los pueblos indígenas,
admite los modelos de cogestión sólo como un paso para instalar una política de
reconocimiento de derechos. En la actualidad se aplica en el Parque Nacional Lanín y el
Parque Nacional Nahuel Huapi en las comunidades de Quintriqueo (coordinación de un
coto de caza), Wilitray y Huenchupan.
El comanejo en el Parque Nacional Lanín
En el Parque Nacional Lanín habitan las siguientes comunidades mapuche, cuya
ocupación espacial es anterior a su creación en 1937: Ñorkinko, Llegeigual, Aigo,
Lefiman, Raquithué, Lafquenche, Cayun, Curruhuinca y la Comunidad Payla Menuko,
separación de Curruhuinca, que está solicitando el reconocimiento de su personería
jurídica. Históricamente el manejo de estos territorios se realizó de manera unilateral por
la APN, de acuerdo con lo establecido en la legislación nacional. En el año 2000, como
resultado del “Taller Territorio Indígena Protegido” organizado conjuntamente entre la
APN y la Confederación Mapuche Neuquina (CMN) se produce un punto de inflexión con
respecto a la territorialidad, reglamentación y manejo de los recursos naturales de los
territorios ocupados por las comunidades mapuche.
La palabra “co-manejo” refiere a la primera experiencia institucionalizada en Argentina
realizada con la participación de distintos actores con presencia en el área: la
Administración de Parques Nacionales, la intendencia del Parque, representantes de las
comunidades mapuche que habitan en él, el INAI y la Confederación Mapuche Neuquina
que forman el Comité de Gestión y Co-Manejo.

212

ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES: 2007, op. cit..
HUILIPAN, V.: Ponencia en la “Mesa de Cierre”, en CARPINETTI, B. y MATTAROLLO, A. (comp.): 2007, op. cit.,
págs.129-130.
213

168

�La propuesta busca desarrollar la política que los pueblos indígenas denominan “nueva
forma de relación”, que se basa en el mutuo reconocimiento de los legítimos derechos de
las partes, con respeto y aceptación de la cultura diferente expresada en conocimientos y
prácticas sustentables que han preservado gran parte de la biodiversidad que hoy existe
así como también el reconocimiento de las recíprocas responsabilidades.214
La estructura formalizada del co-manejo está compuesta por tres niveles de
funcionamiento, con participación indígena, que tienen diferentes estrategias y roles. Una
instancia de conducción política, una instancia ejecutiva y comités locales en las
comunidades de base. Reseñamos brevemente éstos órganos:
- Comité de Manejo: instancia de carácter resolutivo que fija la política, integrado
por cuatro representantes de la Confederación Mapuche Neuquina, cuatro
representantes de la APN y un representante del INAI (reuniones periódicas).
- Área de Co-Manejo: instancia político administrativa de carácter ejecutiva
compuesta por representantes de la Confederación Mapuche Neuquina y del
Parque Nacional Lanín, con presencia diaria y continua en la Intendencia. Sus
integrantes deben participar necesariamente en los otros dos ámbitos.
- Comités Locales (Resolución APN Nº 341/01): instancia de cada comunidad que
resuelve los problemas puntuales de cada una, conformados por las autoridades
comunitarias, el Guardaparques correspondiente a la zona y algunos de los
integrantes del Área Co-manejo del Parque. La relación entre sus miembros es
más continua, pues son los encargados de dar respuesta ante cada demanda. Se
reúnen cada vez que se considere necesario.
Entre los proyectos realizados se cuentan:
- En lo legal, se ha concluido la tramitación de la transferencia de tierras a la
Comunidad Mapuche Cayún (Ley 25.510, 2001); se trabaja en los proyectos de
ley referentes al cambio de categoría de manejo y a la transferencia de tierras a la
Comunidad de Ñorkinko y de cambio de la categoría de manejo con las
Comunidades del Huechulafquén.
- Desarrollo Rural en Comunidades Mapuche (Agroganadero en Rucachoroi,
viviendas rurales y manejo rural sustentable en Cayún, turísticos en Cañicul y
Raquithué, forestales en Curruhuinca y Cayn) y veranada de Huaca Mamuil) y
otras comunidades indígenas del entorno del Parque, con el asesoramiento de la
Universidad Nacional del Comahue (AUSMA) y la Asociación Pro Patagonia.
- Control de ganado asilvestrado en áreas valiosas de bosque.
Programa Araucaria/ Liwenmapu (AECI-APN-CMN-Comunidades Mapuche).
La cogestión en el Parque Nacional Lanín se ha convertido en un modelo para seguir en
otras áreas protegidas del país. En la actualidad, el modelo suscita distintas opiniones en
los trabajadores de la APN. Ello, porque el surgimiento y desarrollo de los equipos que
trabajan en vínculo con los Pueblos Originarios tuvo diversos orígenes y procesos.
Algunos se originaron acompañando desde un comienzo el proceso político impulsado
por los Pueblos Originarios; en otros casos, los equipos se suman a procesos ya
iniciados. Además se considera un condicionante para el desarrollo de experiencias y
prácticas la discontinuidad o renovación total de los equipos. Finalmente, algunas
políticas de APN generan conflictos y disrupciones, como la definición del modelo
turístico de la APN, ello por cuanto la lógica de mercado se inserta y quiebra lógicas
comunitarias y tiende a convertir las experiencias asociativas y productivas en pequeñas
empresas turísticas.215

214
Cf. COORDINADORA DE ORGANIZACIONES MAPUCHE: "Una nueva relación con el Parque Nacional Lanín: el Comité
de Gestión y Comanejo con determinación Mapuche", 2003, mimeo.
215
Cf. ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES: Encuentro Taller: La Administración del Parques Nacionales y su
relación con los Pueblos Originarios, Buenos aires, 2008. Y, Red Latinoamericana de Cooperación Técnica en Parques
Nacionales, Otras Áreas Protegidas, Flora y Fauna Silvestres: Resúmenes y Principales Conclusiones del Foro Electrónico
sobre “Pueblos indígenas y áreas protegidas en América Latina”, 05 al 26 de febrero de 2007; ww.rlc.fao.org/foro/pueblos;
www.rlc.fao.org/redes/parques

169

�Como se dijo, los pueblos indígenas han ido modificando su posición en relación a esta
forma institucional de participar en las áreas protegidas, por considerar que se convierte
en un mecanismo de integración a un modelo global de mercado que amenaza sus vidas
y culturas. La co-gestión sujeta a una jurisdicción externa a los pueblos indígenas y sus
territorios, contradice su sistema consuetudinario. La posición de los pueblos indígenas
manifestada en distintos documentos, considera que la co-gestión, tal cual se
implementa, reafirma el principio de soberanía absoluta de los Estados sobre los recursos
naturales, principio cuestionado porque vulnera su derecho a la propiedad, control y
administración de sus recursos naturales, genéticos y culturales. En este sentido, la cogestión sólo puede ser aceptada como una alternativa coyuntural, en la medida que sea
concebida como una herramienta de transición o un puente hacia un mecanismo o nueva
categoría de conservación que reconozca plenamente sus derechos territoriales y
políticos como Pueblos.216
3.2. Plan de Pueblos Indígenas (PPI)
El Plan de Pueblos Indígenas (PPI) prevé desarrollar acciones en cuatro Parques
Nacionales que tienen presencia de pueblos originarios: Parque Nacional Baritú y Parque
Nacional Calilegua (Reserva de Biosfera de las Yungas) en la provincia de Salta; Parque
Nacional Sierra de las Quijadas en la provincia de Mendoza y el Parque Nacional Río
Pilcomayo en la provincia de Formosa. En su formulación explicita que se fundamenta en
el marco legal constitucional e incorpora explícitamente el libre consentimiento
fundamentado previo, que como se dijo, tiene como órgano rector al Consejo Asesor de
Política Indígena.
El Programa se formuló en consulta con representantes y líderes de los pueblos
indígenas en la que se especificó el modelo de intervención y las actividades establecidas
en el informe de evaluación social, ya citado.217 Cabe destacar que la consulta, según
surge de la documentación, se realizó a dos de los cuatro pueblos que participan y en
reuniones con algunos representantes. Por tanto, no se habría generado un proceso
amplio de consulta, ni tampoco se habría dado intervención al Consejo Asesor de Política
Indígena en razón de haberse constituido este órgano con posterioridad al diseño.218 De
la consulta realizada surge que las principales necesidades son: (a) aprovechamiento de
los recursos locales; (b) capacitación y asesoramiento para la producción y
comercialización de artesanías y servicios turísticos e (c) incorporación de nuevas
actividades para la mejora de los ingresos familiares y comunales y el mejoramiento de la
producción agropecuaria.
El PPI se propone el desarrollo de capacidades para el fortalecimiento del Sistema
Nacional de Áreas Protegidas en los pueblos indígenas a fin de asegurar la consulta, la
participación y generación de beneficios tangibles e identificar y asegurar las medidas de
mitigación en los casos que corresponda. Los objetivos específicos son: (a) respeto por
los derechos humanos e identidad cultural de los Pueblos Indígenas; (b) asegurar la
consulta y participación; (c) potenciar y asegurar sus beneficios y (d) adecuada
evaluación y manejo de potenciales impactos adversos y proponer medidas de
mitigación.
El PPI establece las siguientes metas: mantener un espacio de permanente diálogo con
las comunidades y sus organizaciones representativas; turismo como generador de
desarrollo con inclusión social; utilización y fortalecimiento de las estructuras
organizativas locales productivas y políticas; empoderamiento de las organizaciones
indígenas en la ejecución de las actividades para la inclusión de las organizaciones
comunitarias en los procesos administrativos de los proyectos; capacitación y orientación
amplia del contexto general de los proyectos; implementación de proyectos considerando
216

Cf. Anexo 9.
Cf. ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES: 2007, Anexo I, op. cit., acápite 6 y cuadro de sistematización de
la consulta y facsímil de la consulta realizada.
218
MARTÍNEZ, Patricia, ORTIZ, Ricardo y NALE, María Eugenia: Entrevista, febrero 2009.
217

170

�el factor tiempo; abordaje multisectorial y articulados en una visión local, regional y
nacional que contemple la visión de desarrollo de las comunidades; inclusión de la mujer
y jóvenes; diagnóstico, ejecución, monitoreo y evaluación participativa; valorar el
conocimiento local en cuanto a las formas de organización productiva y respeto a las
formas y mecanismos para la toma de decisiones.
En consecuencia, las acciones se focalizarán en crear las oportunidades necesarias para
que las comunidades indígenas rurales y urbanas puedan capitalizar y beneficiarse a
partir de la creciente afluencia del turismo y en el marco de una estrategia de
diversificación de los ingresos prediales.
El modelo de intervención se propone ampliar las políticas de conservación poniendo en
práctica actividades sustentables en el entorno de las áreas protegidas, en base a los
siguientes criterios: (a) Focalización temática y geográfica, priorizando a los pueblos
directamente vinculados a las áreas protegidas y (b) gradualidad en función de la
organización propia; las actividades que se vienen desarrollando y la existencia de
productores con potencial y/o vinculados en alguna actividad productiva.
La asistencia técnica debe constituirse en facilitador para el diseño de proyectos, en base
a la demanda efectiva, que integre las oportunidades del turismo y otras formas de
diversificación económica y las vincule a fuentes de innovación tecnológica y otras redes
de intercambio, teniendo como criterio la delimitación de contenidos y la flexibilidad para
adaptarse y ajustarse a las diferentes realidades socio-económicas y a las formas de
organización indígenas locales.
La asistencia técnica está a cargo del equipo técnico de la APN y se establecen criterios
para la selección de prestadores. Se prevé la coordinación y cooperación
interinstitucional para el desarrollo de capacidades técnicas, logísticas y financieras.
El modelo de intervención prevé las siguientes etapas: (a) diagnóstico como línea de
base; (b) priorización de actividades en base al modelo de identidad y desarrollo de las
comunidades; (c) ejecución, con etapa de preinversión e inversión directa y (d) monitoreo
y evaluación participativos en base a talleres y asambleas comunitarias y reuniones con
grupos focales.
El modelo de intervención contempla la coordinación estratégica y la articulación de
esfuerzos entre las instituciones del Estado que aseguren un abordaje integral
especialmente en la planificación de las reuniones de coordinación.
Se abren tres líneas de financiamiento: fortalecimiento institucional, mejoramiento
productivo y valores culturales.

4. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación
La Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) tiene como
misión asistir al Gobierno Nacional en la implementación de la política ambiental como
política de Estado y en los aspectos técnicos relativos a la política y la gestión ambiental
de la Nación.219
4.1. Programa Nacional de Bosque Modelo
A partir de 1996, se impulsa el concepto de bosque modelo en el ámbito regional con el
objeto de lograr la gestión integral de los recursos naturales, con fuerte base de
participación social. En la actualidad se cuenta con seis Bosques Modelos aceptados por
la Red Internacional de Bosques Modelos (BM Formoseño, BM Jujuy, BM Futaleufú Patagonia Argentina, BM Norte del Neuquén, BM San Pedro y BM Tucumán). El
Programa tiene como misión fomentar el manejo sustentable de los ecosistemas
forestales mediante la construcción de alianzas estratégicas entre los actores clave y el
trabajo en red, a fin de contribuir al progreso de las comunidades involucradas,
atendiendo a la equidad social, las necesidades locales y las preocupaciones globales.
219

Cf. Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales: Informe gestión 2007, 2007.

171

�“Los bosques modelo han sido definidos como asociaciones de voluntades que en
consenso planifiquen y gestionen modelos de desarrollo sustentable en ecosistemas
boscosos, con la meta de elevar la calidad de vida de las comunidades marginadas o de
bajos recursos como pauta fundamenta”. La adopción de esta filosofía supone un cambio
en el paradigma tradicional de planificación de los recursos naturales, ya que el
protagonismo es asumido por la comunidad, incluyendo a los grupos tradicionalmente
marginados. […] Los bosques modelo también pueden ser vistos como procesos de
planificación y gestión en red. […] Una característica particularmente relevante de los
bosques modelo es la inclusión social. En efecto, los bosques modelo posibilitan que los
grupos vulnerables, las mujeres y los pueblos originarios sean protagonistas de los
procesos de desarrollo local.220
Los proyectos en los que participaron las comunidades indígenas se inscriben en el
Programa Bosque Modelo Formoseño que incluye la Reserva Natural Formosa de
aproximadamente 10.000 has., la Reserva de Uso Múltiple Teuquito de 15.000 has. y el
Bañado "La Estrella". El Bosque Modelo Formoseño tiene como meta estratégica
incorporar a todos los actores en el proceso del desarrollo sustentable, armonizando las
cuestiones ambientales, políticas, sociales, culturales, productivas y económicas. Los
componentes son: (a) asociativismo y capacitación; (b) desarrollo forestal y productivo;
(c) manejo y conservación de la biodiversidad; (d) investigación, transferencia tecnológica
y extensión; (e) turismo y cultura y (f) agua y tenencia de la tierra.
La Asociación Bosque Modelo Formoseño y la Facultad de Recursos Naturales de la
Universidad Nacional de Formosa fueron los organismos ejecutantes en la primera etapa.
El modelo actual contempla un diseño institucional que integra la participación de los
siguientes actores, entre los que se incluyen representantes de las comunidades
indígenas participantes, a saber: Gobierno de la Provincia de Formosa; Ministerio de la
Producción y Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la provincia, Universidad
Nacional de Formosa, Municipalidad de Laguna Yema; Comisión de Fomento de Pozo de
Maza y de Los Chiriguazos; Programa de Desarrollo del Centro Oeste - Centro de
Validación Tecnológica; Dirección de Bosques de la Nación; Colegio de Ingenieros
Forestales de Formosa; Asociación de Técnicos del Oeste Formoseño y la Fundación
para el Desarrollo Aborigen y productores.
Comunidad del Barrio Toba Comle’ec
El programa posee un Proyecto Fortalecimiento al Desarrollo Productivo Comunitario
Proyecto CEP – JICA (diciembre del 2002 hasta diciembre de 2005). El grupo meta del
proyecto es la Asociación Comisión Vecinal Barrio Toba Comle´ec (Ing. Juárez, dpto.
Matacos) compuesta por aproximadamente 600 integrantes, que habita un predio de
3.174 has. del cual es propietaria. La Comunidad mantiene su forma tradicional de
obtener alimentos a través de la caza, la pesca y los productos del bosque; los ingresos
en dinero son muy limitados y provienen de la comercialización de sus artesanías y de
trabajos a destajo. Esta subsistencia a través de su interacción con el medio ambiente
natural, se da en un ecosistema boscoso con un proceso avanzado de deterioro y
degradación.
El proyecto logró mitigar algunos de los problemas existentes como son: la degradación
del bosque nativo, la baja productividad por falta de manejo sustentable y diversificación
de los recursos, la extrema pobreza de los habitantes, el perfil epidemiológico, la falta de
conocimiento en técnicas de manejo productivo sustentable y la deficiente calidad,
cantidad y modo de utilización del agua.
Las actividades que se realizaron fueron: (a) La recuperación del bosque nativo con
prácticas sustentables (viverización y enriquecimiento del bosque nativo a través de la
implementación de sistemas silvopastoriles y capacitación); (b) diversificación de las
220
GABAY, Mónica: Bosque Modelo: Desarrollo sustentable en acción, presentado en el Segundo Congreso
Latinoamericano
de
IUFRO,
Chile
2006,
disponible
en
http://www.ambiente.gov.ar/archivos/web/PNBM/File/Documentos/IUFRO%20mgabay.pdf. págs. 1 y 6.

172

�actividades productivas (producción de carbón, cría y manejo sustentable de ganado
mayor y menor, producción de leche y derivados a escala comunitaria, desarrollo de
cultivos hortícolas a escala familiar, mejoramiento de las capacidades de producción
apícola y capacitación); (c) abastecimiento de agua potable para producción y consumo
(implementación de un sistema de provisión y reserva de agua potable) y (d)
fortalecimiento en las capacidades de desarrollo económico y organización social
(generar nuevas fuentes de ingreso, mejorar los niveles de autogestión a través de
capacitación, diversificar las actividades de la mujer en el marco familiar). 221
Comunidades del Pueblo Wichí: Apicultura en el Monte
Se desarrolló en cinco comunidades de Pueblo Wichí que habitan en el oeste de la
Provincia de Formosa, en el norte de la Argentina. La asistencia brindada por EPRASOL
como organismo ejecutor local socio del Bosque Modelo Formoseño, estuvo enfocada a
capacitar integralmente a las familias beneficiarias para la producción apícola orientada,
en una primera etapa, al autoconsumo de manera de enriquecer su dieta, con la
perspectiva de un futuro incremento de la producción que posibilite el trueque y la
comercialización de miel y algunos subproductos. Los objetivos específicos del proyecto
fueron: (a) aprovechar los conocimientos sobre las especies melíferas (en relación con
las épocas de floración en el año, especies melíferas, tipos de miel, etc.); (b) lograr un
manejo adecuado de las colmenas y de sus productos y (c) generar en la zona recursos
humanos capaces de multiplicar las enseñanzas en el futuro a otras familias que deseen
reproducir la actividad.
El proyecto tuvo un alto impacto positivo en las comunidades donde se implantó y generó
gran entusiasmo, aun entre familias que no recibieron elementos de trabajo. A efectos de
atender esta nueva demanda hacia el proyecto, se permitió su participación en las
actividades de capacitación, de manera de facilitar su entrada en producción en el futuro
próximo. Las familias beneficiarias que actualmente cuentan con colmenas esperan
aumentar la cantidad de cajones en producción aprovechando los conocimientos y
experiencia adquiridos durante esta etapa. Con relación a la participación de las mujeres,
luego de concurrir a una actividad de capacitación organizada por la comunidad toba
Com’lec, los participantes wichí empezaron a cambiar su opinión puesto que en el grupo
toba las mujeres son muy activas. Se ha logrado, en consecuencia, un importante avance
en el tema y es factible que la participación femenina se incremente en la segunda etapa
del proyecto. La interacción con el proyecto JICA con la comunidad toba Com’lec y el
Bosque Modelo Formoseño, así como la perspectiva de un esfuerzo conjunto entre tobas,
wichís y criollos abre un panorama interesante para el desarrollo de la apicultura en la
zona. La posibilidad de obtener excedentes susceptibles de comercialización con
certificado de producción orgánica resulta atractiva y será explorada.
4.2. Programa Social de Bosques (PROSOBO)
EL PROSOBO (2003 y continúa) está dirigido a favorecer a comunidades rurales
concentradas y dispersas, contribuyendo a evitar su desarraigo y asegurando la
sustentabilidad de las actividades que promueve, mediante la autogestión, la
organización y la participación comunitaria. Para ello, coordina y propicia acciones
conducentes al logro de, entre otros, los siguientes objetivos: (a) Generar empleos
permanentes en el sector primario de la economía nacional; (b) incrementar el área
forestada nacional, brindando asistencia técnica y financiera; (c) favorecer a
comunidades rurales concentradas y dispersas, contribuyendo a evitar su desarraigo y (d)
garantizar la continuidad de los múltiples servicios ambientales que proveen los bosques
y mejorar la calidad ambiental.
La sustentabilidad de las actividades forestales que promueve el PROSOBO se asegura
mediante la participación y organización comunitaria, la autogestión y la aplicación de la
221
Cf. Sistematización del proyecto disponible en
http://www.medioambiente.gov.ar/archivos/web/PNBM/File/BMFO/proycomlec/Publicacion%20TOBAS.pdf

173

�mejor tecnología disponible. Pueden participar: municipios bajo cuya jurisdicción política
se encuentra el núcleo poblacional beneficiario, organizaciones no gubernamentales incluyendo instituciones confesionales, cooperativas, organizaciones empresariales,
sindicales, comunidades indígenas, etc. u otras entidades públicas o privadas que
promuevan la participación comunitaria. El PROSOBO se desarrolla en todo el país.
Las áreas temáticas de intervención son: (a) Restauración, enriquecimiento y
aprovechamiento sustentable de masas forestales nativas; (b) desarrollo y utilización de
productos forestales no madereros; (c) desarrollo y producción sostenida de viveros
forestales regionales para especies nativas; (d) plantación de cortinas forestales
rompevientos, asociada a actividades del bosque nativo; (e) macizos protectores; (f)
corrección de torrentes y ordenación de micro–cuencas, mediante actividades
hidrológico-forestales y pequeñas obras civiles; (g) plantación y mantenimiento de
bosques, arbolados y/o cordones forestales periurbanos con fines energéticos,
recreativos y/o comunales; (h) recolección y acopio de leña con fines sociales; (i)
construcción de pequeñas obras (puentes, alcantarillas, drenajes, etc.) necesarias para la
ordenación y sistematización de los sitios elegidos y (j) servicios ambientales
Un proyecto para ser elegible debe reunir los siguientes requisitos: Máximo compromiso
institucional con la continuidad del proyecto tanto con la comunidad, como con la Unidad
Ejecutora del Programa; desarrollo en comunidades de hasta 30.000 habitantes; máxima
utilización de mano de obra local; aprovechamiento de facilidades existentes; menor
costo para igual beneficio ambiental y social; mayor sencillez de ejecución;
sustentabilidad con posterioridad al aporte del PROSOBO y subsidio no mayor a $50.000.
Entre los proyectos ejecutados en comunidades indígenas algunos han sido
administrados por las comunidades y otros por municipios u ONGs, entre otros:
- Comunidad Indígena El Retiro (Santiago del Estero): "Desarrollo agroforestal en la
comunidad campesina de Santa Rosa, nucleada en la Comisión Central de
Pequeños Productores "Ashpa Sumaj" (CCPPAS) Quimilí": $ 19.218,75;
- Comunidad Aborigen de Tafna (Jujuy): "Forestando Yavi en la Puna Jujeña"; $
49.503,00;
- Federación Junta Unida de Misiones (Chaco): conservación y producción de
alimentos para Comunidades del Pueblo QOM; $ 20.484,23;
- FUNDALTES: Promoción de brea como producto forestal no maderero, para el
Desarrollo Sostenible de Comunidades Wichí y Criollos del Chaco Salteño; $
46.430,00;222
- Comunidad Indígena Mbyá Guaraní "Marangatu" (Misiones): Enriqueciendo
nuestro monte; $ 13.332,45;
- Comunidad Indígena Mocoví "Kotapik" (Santa Fe) "Vivero Forestal Pig Nik"; $
19.804,03.
Proyecto de Bosques Nativos y Áreas Protegidas
Además, las comunidades tuvieron alguna participación en el Proyecto Bosques Nativos
y Áreas Protegidas llevado a cabo por la Dirección de Bosques de la SAyDS para generar
e instrumentar políticas nacionales, como así también, crear un marco de políticas, leyes,
regulaciones y normas para el mejoramiento del manejo y la conservación de los bosques
nativos. En efecto, participaron en el Taller de Pueblos Indígenas del NEA y NOA
representantes de pueblos que habitan en Buenos Aires, Santa Fe, Misiones, Jujuy,
Formosa, Salta, Chaco y Tucumán (Saenz Peña, Chaco, noviembre de 2000). El taller
completó la consulta sobre reforma de la legislación federal y las regulaciones existentes,
que afectan el uso y conservación de los bosques nativos, identificando los principales
obstáculos que presentan para lograr un mejor manejo, incluyendo los obstáculos a la
internalización de los valores ambientales en la toma de decisiones públicas y privadas.
222
CALZÓN, Marcela Eliana (1) y VAN DAM, Chris: Recolección de goma brea en comunidades indígenas del Chaco
semiárido de la provincia de Salta. Argentina, XXII JORNADAS FORESTALES DE ENTRE RÍOS, Concordia, octubre de
2007, disponible en: http://www.inta.gov.ar/concordia/info/Forestales/contenido/pdf/2007/posters07/349.30.CALZON.pdf

174

�Proyecto de Bosques Nativos y Áreas Protegidas
Además, las comunidades tuvieron alguna participación en el Proyecto Bosques Nativos
y Áreas Protegidas llevado a cabo por la Dirección de Bosques de la SAyDS para generar
e instrumentar políticas nacionales, como así también, crear un marco de políticas, leyes,
regulaciones y normas para el mejoramiento del manejo y la conservación de los bosques
nativos. En efecto, participaron en el Taller de Pueblos Indígenas del NEA y NOA
representantes de pueblos que habitan en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe,
Misiones, Jujuy, Formosa, Salta, Chaco y Tucumán (Sáenz Peña, Chaco, noviembre de
2000). El taller completó la consulta sobre reforma de la legislación federal y las
regulaciones existentes que afectan el uso y conservación de los bosques nativos,
identificando los principales obstáculos que presentan para lograr un mejor manejo,
incluyendo los obstáculos a la internalización de los valores ambientales en la toma de
decisiones públicas y privadas.
4.3. Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales
La Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales (Resolución Nº 58/2007 –
SAyDS), con fundamento en el marco jurídico federal referido a los derechos de los
Pueblos indígenas, se propone generar una política de estado que garantice a los
Pueblos Originarios la gestión de sus tierras, territorios y recursos naturales, ejerciendo
su derecho a fijar las prioridades de desarrollo desde su propia cosmovisión.
Para ello, ha diseñado junto al Consejo de Participación Indígena (CPI) y otros
organismos del Estado, cinco líneas estratégicas de intervención, a saber: (1) proponer
normativas para la gestión ambiental en territorio de los Pueblos Indígenas; (2) promover
la participación de los Pueblos en la gestión soberana de los recursos naturales en sus
territorios; (3) proponer una política de estado con los Pueblos Indígenas en articulación
con otros organismos del Estado y el CPI; (4) actuar ante conflictos ambientales que
impactan en los territorios indígenas y (5) difundir el marco jurídico que garantiza la
gestión de sus recursos naturales.
Los criterios de elegibilidad definidos para seleccionar los escenarios de actuación son
los siguientes: Territorios Indígenas; interlocutor indígena organizado; articulación con
instituciones involucradas en la zona y de confianza de las comunidades y
organizaciones indígenas; proyectos instalados en zonas ecológicamente vulnerables o
zonas de conflicto ambiental (actual y potencial) o zonas de traslape con áreas de
reservas (Corredores Biológicos – Parques Nacionales – Reserva de Biosfera – otros).
De conformidad con estos criterios la Dirección trabaja en los siguientes territorios: en la
provincia de Salta con la Comunidad del Pueblo Kolla Tinkunaku; Comunidades del
Pueblo Kolla en la Reserva de la Biosfera de las Yungas y Comunidades del Pueblo
Wichí que habitan en la ruta 53 y 86; en la provincia de Jujuy: Comunidades del Pueblo
Kolla en los departamentos de Rinconada, Yavi, Santa Catalina, Humahuaca, Cochinoca
y Susques y Asamblea del Pueblo Guaraní, departamento San Pedro, Ledesma y Yuto;
en la provincia de Misiones con Comunidades del Pueblo Mbyá Guaraní Ivy Piyta, Kapi i
Poty, Kuña Piru I, Katupyry, Andresito y Ñu Pora; en la provincia del Chaco con la
Asociación del Pueblo Toba Meguesoxochi; en la provincia de Formosa con la
Comunidad del Pueblo Toba La Primavera; en la provincia de Tucumán con la
Comunidad del Pueblo Diaguita Quilmes y la Comunidad del Pueblo Lules El Nogalito; en
la Provincia de Neuquén con las Comunidades del Pueblo Mapuche de la región de
Aluminé y de los lagos y, en la Provincia de Tierra del Fuego con la Comunidad del
Pueblo Selk’nam Rafaela Ishton.
El modelo de intervención que fue construyendo la Dirección a fin de dar lugar a la
participación de las comunidades y los pueblos indígenas, se vincula a los talleres de
diagnóstico político y comunitario, de capacitación y de articulación con actores
territoriales y sectoriales. Entre ellos cabe mencionar:

175

�Taller de Capacitación en Cooperativismo y Fortalecimiento Institucional, con el objeto
de apoyar procesos de la Cooperativa Toba Nacona´t y la Cooperativa Forestal Ele
L´Patac para desarrollar un proyecto de ordenamiento y desarrollo territorial en la
región del Interfluvio.
- Taller preparatorio de gestión ambiental participativa con el Pueblo Toba Qom a fin de
crear condiciones de lanzamiento, seguimiento y control en el proyecto de desarrollo
“Preservación y gestión participativa de los recursos naturales del territorio Toba Qom
del Interfluvio Teuco-Bermejito”.
- Taller sobre demanda territorial a la Universidad Nacional de La Plata con las
Comunidades de Kuña Pirú para elaborar una propuesta a la Universidad y lograr la
adhesión y compromiso de organismos nacionales y sociales para la recuperación
territorial.
- Zona Pulmarí: Puesta en funcionamiento de la sede de Comanejo en Pulmarí
(Neuquén) que consolida el proceso de administración conjunta de los recursos
naturales del norte del Parque Nacional Lanín.
- Taller de los dos Pueblos Mapuche – Kolla, con el objetivo de fortalecer las
articulaciones entre estos Pueblos en torno a un mismo objetivo y elaborar propuesta
a la Administración de Parques Nacionales para la conformación de un Comité Asesor
de Pueblos Indígenas –CAPI- (creado posteriormente mediante Resolución APN Nº
475/07) integrado por los Pueblos Kolla, Mapuche y Guaraní.
La Dirección construye una línea de proyectos cuyo modelo está orientado a brindar
apoyo y acompañamiento en actividades relativas al manejo de los territorios que habitan
las comunidades indígenas, el uso sustentable de sus recursos naturales, fortalecimiento
de la organización, transferencia de capacidades de gestión, capacitación y
fortalecimiento de la comunicación así como intervención en casos de emergencia
ambiental, entre otros proyectos cabe mencionar: Proyecto “Preservación y gestión
participativa de los recursos naturales del territorio Toba Qom del Interfluvio TeucoBermejito / Provincia del Chaco; Comunidades Ivy Piyta, Kapi i Poty, Kuña Piru I,
Katupyry, Andresito y Ñu Pora para generar las condiciones básicas para ejercer la
soberanía alimentaria en sus territorios; Comunidad India Quilmes: recuperación y
gestión de la Ciudad Sagrada de Quilmes; proyecto Producción Forrajera en el Cuadro La
Chacra, Ruca Choroi, para poner en producción el cuadro forrajero y aliviar la carga
ganadera en los actuales campos de pastoreo y en los cuadros de invernada del territorio
de Pulmarí; proyecto Gestión Ambiental - Radio Aigo a fin de fortalecer la participación de
las 9 comunidades que habitan en la zona, a través de la información e interacción a
distancia, en el proyecto de ordenamiento territorial de Pulmarí y Programa de Manejo
Sustentable del Patrimonio Natural y Cultural – Confederación Indígena Neuquina, a fin
de realizar el ordenamiento ambiental del territorio mapuche de Neuquén desde las
pautas normativas y conocimientos tradicionales apoyado por técnicas occidentales,
incorporando a la institucionalidad mapuche, recursos técnicos y de gestión.
Asimismo, la Dirección ha emprendido acciones de alcance nacional e internacional
tendientes a proponer políticas de estado en articulación con otros organismos. A nivel
nacional, desde su inicio articula con el Consejo de Participación Indígena, el Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas y la Administración de Parques Nacionales. Algunas
acciones relevantes en esta línea de trabajo incluyeron las actividades preparatorias al IIº
Congreso Latinoamericano de Parques Nacionales y otras Áreas Protegidas (Bariloche,
octubre 2007), y el resultado que se plasma en la Declaración de Bariloche; la creación
del ya mencionado Consejo Asesor de Política Indígena que tiene como función
“…Participar en la elaboración, consideración y revisión de propuestas políticas y su
implementación, referentes a los derechos de las comunidades de los Pueblos originarios
que lo integran consagrados en la Constitución Nacional, el Convenio 169…a fin de
obtener el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades que representan
y afianzar el ejercicio de tales derechos y los objetivos de la conservación…”
-

176

�En esta línea, en relación al Convenio de Diversidad Biológico, se ha articulado con la
Dirección General de Asuntos Ambientales del Ministerio de Relaciones Exteriores y
Culto, la posición del Estado argentino en la V Reunión del Grupo de Trabajo Especial de
Composición Abierta sobre Acceso y Participación en los Beneficios y en la V Reunión
del Grupo de Trabajo especial de Composición Abierta sobre el artículo 8j y disposiciones
conexas (Montreal, octubre de 2007). Además se han coordinado otros trabajos con la
Cancillería Argentina, como los mecanismos de comunicación y coordinación entre
Pueblos divididos por fronteras estatales; casos de secuestro de periódicos mapuche por
la Aduana Argentina y secuestros de hierbas medicinales y otros elementos culturales
para ceremonias filosóficas indígenas en fronteras con Bolivia y Chile.
En cuanto a la intervención de la Dirección en conflictos ambientales que impactan en los
territorios indígenas, algunos casos relevantes son: la minería a cielo abierto en las
comunidades del Pueblo Kolla en departamentos de la Puna (Jujuy); los conflictos
territoriales de las comunidades del Pueblo Mapuche de la zona de Pulmarí y con las
explotaciones hidrocarburíferas en la zona centro (Neuquén); el conflicto de la
Comunidad del Pueblo Toba La Primavera con la Administración de Parques Nacionales
– Parque Nacional Pilcomayo por el uso de sus recursos naturales (Formosa); el conflicto
de las Comunidades del Pueblo Wichí que habitan en las zonas de las rutas 86 y 53 por
los desmontes en su territorio de uso y ocupación tradicional (Salta); el conflicto del
Pueblo Kolla en territorio de las yungas con las autoridades de la Reserva de la Biosfera
de las Yungas para que se garantice su derecho a participar en la administración del
territorio; el conflicto de las Comunidades Guaraníes Ivy Piyta, Kapi i Poty, Kuña Piru por
el uso de su territorio tradicional con la Universidad Nacional de la Plata (Misiones).
Preventivamente, se ha acompañado la capacitación del Pueblo Lules por la futura
construcción de un dique que inundaría el territorio comunitario (Tucumán).
En relación a la sistematización y propuesta de normativas para la gestión ambiental en
territorio de los Pueblos indígenas, algunos de los resultados de las acciones de la
Dirección son: (a) Sistematización del marco jurídico que fundamenta el derecho al libre
consentimiento fundamentado previo y consenso con el CPI para proponer un Decreto de
necesidad y urgencia que reglamente el derecho a la consulta y la participación de los
Pueblos Indígenas; (b) opinión jurídica sobre la inconstitucionalidad del sistema ambiental
minero preventivo con relación al derecho de los Pueblos indígenas y (c) dictamen a
solicitud de la Comunidad Rafaela Ishton sobre la propiedad comunitaria de los bosques
que se encuentran en territorio indígena.
La Dirección ha trabajado también en la línea de difusión del marco jurídico que garantiza
la gestión de los recursos naturales de las comunidades indígenas, entre las actividades
desarrolladas en este sentido se destacan: Seminario de Pueblos Originarios: Tierras,
Territorios y Recursos Naturales, realizado en abril de 2007. Y las siguientes
participaciones: Sexta sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las
Naciones Unidas (mayo de 2007) cuyo tema fue: “Tierra, Territorio y Recursos Naturales”;
Seminario de Expertos de América Latina sobre Indicadores relacionados al
Conocimiento Tradicional pertinentes para las comunidades indígenas y locales y el
Convenio de Diversidad Biológica (Quito – Ecuador, Diciembre de 2007). Taller para el
lanzamiento de la Red del Programa Temático Regional 5 (RPT5) sobre Tecnologías,
Mejores Prácticas y Conocimientos Tradicionales en el marco de la Convención de las
Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación y la Sequía (Bogotá, Colombia, mayo
de 2007); Seminario OIT (Buenos Aires, mayo de 2007) organizado por la delegación de
la OIT -Ministerio de Trabajo de la Nación- y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas
INAI y Seminario Derecho de Pueblos Indígenas y Recursos Naturales (Tucumán,
noviembre de 2007). La Dirección apoyó a la Comunidad India Quilmes en la
organización del Seminario dirigido a miembros del Colegio de Abogados de Tucumán,
con el objetivo que difundir el marco normativo relativo al derecho indígena y los recursos
naturales.

177

�5. Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios
El Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios se ha creado con su
actual denominación y estructura mediante Decreto 27/2003. Están bajo su órbita: (1) la
Secretaría de Obras Públicas que ejecuta obras viales, hídricas construcción de
viviendas, hospitales, escuelas, obras de saneamiento estructurales, servicios de agua
potable y cloacas, puesta en valor de edificios históricos; (2) la Secretaría de Energía,
que formula y ejecuta políticas energéticas en materia de obras estructurales y
coyunturales, aumento del nivel de reservas de hidrocarburos y de la capacidad de
refinación de crudo; regulación del mercado energético con relación a combustibles y a
energía eléctrica; (3) la Secretaría de Transporte que propone y ejecuta la política
nacional en materia de transporte terrestre, aerocomercial, fluvial y marítimo, y
actividades portuarias y de las vías navegables, supervisando su cumplimiento y
proponiendo el marco regulatorio; (4) la Secretaría de Minería, que impulsa el desarrollo
minero del país, promueve las inversiones, el comercio y la consolidación de proveedores
locales de bienes y servicios y, (5) la Secretaría de Comunicaciones que propende a la
actualización tecnológica del sistema de telecomunicaciones y controla y elabora
normativas para la correcta prestación de servicios.
5.1. Programa de Provisión de Agua y Saneamiento Ambiental (PROPASA)
El Programa de Provisión de Agua y Saneamiento Ambiental se implementó mediante
Resolución Nº 458/99 de la ex Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo
Sustentable de la Presidencia de la Nación; actualmente se encuentra en la órbita de la
Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, Secretaría de Obras Públicas y su
objetivo prioritario es brindar a todos los municipios del país asistencia técnica y
financiera para la provisión de servicios de abastecimiento de agua potable y desagües
cloacales para comunidades rurales concentradas o dispersas, o en núcleos urbanoperiféricos que se encuentren en situación de carencia, precariedad o bajo contingencias
extraordinarias de riesgo.
En todos los casos el ente ejecutor del proyecto es el municipio al que pertenece la
comunidad beneficiada.
El PROPASA prevé la financiación de proyectos que se refieran a: (a) Agua potable:
rehabilitación, mejoramiento y construcción de obras nuevas destacándose aquellas de
toma y aducción de agua; instalación de dispositivos de desinfección y construcción de
planta potabilizadora, tanque reserva y red mínima hasta grifo público y/o conexiones
domiciliarias; (b) Desagües cloacales: rehabilitación, mejoramiento y construcción de
obras nuevas, las cuales implican la conexión domiciliaria y redes de recolección cloacal;
estaciones elevadoras de líquidos cloacales e instalación de dispositivos y plantas para el
tratamiento de los mismos; (c) Núcleos básicos habitacionales: construcción de sanitarios
para alumnos y personal en escuelas rurales y erradicación de letrinas en viviendas,
incluyendo el tratamiento de efluentes y (d) Equipamiento: adquisición de equipamientos
básicos para suplir la falta de infraestructura sanitaria.
Proyecto “Agua Segura para las Comunidades Indígenas de Salta y Formosa”
El Proyecto “Agua Segura para las Comunidades Indígenas de Salta y Formosa”, se
diseñó para colaborar con el mejoramiento de la situación de salud vinculada a las
condiciones de saneamiento básico y provisión de agua segura de las comunidades
indígenas ubicadas en los Departamento Rivadavia de la Provincia de Salta (Molinos,
Santa Victoria Este, Rivadavia Banda Sur y Alto la Sierra 5.426 familias – 80% sin red de
agua) y Ramón Lista de la Provincia de Formosa (2.647 familias – 70% sin red de agua).
Se involucró a comunidades indígenas de los pueblos Wichi, Chorote, Guaraní, Toba y
Chulupí.
Integra, junto a otros de 14 países de la Región, el Proyecto Regional “Mejoramiento de
las Condiciones Ambientales en las Comunidades Indígenas”, en el marco de las

178

�actividades de cooperación técnica a los países que realizan la Cooperación Técnica
Alemana (GTZ) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Participaron y apoyaron su desarrollo el PROPASA, el Programa Nacional Salud de los
Pueblos Indígenas del Ministerio de Desarrollo Humano de Formosa, el Ministerio de
Salud Pública de Salta, el Programa Remediar, el Programa Municipios Saludables del
Ministerio de Salud de la Nación, AIDIS (ONG especializada en ingeniería y Medio
Ambiente) y el Programa Jefas y Jefes Desocupados, Componente Manos a la Obra del
Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
Entre los principales objetivos del Proyecto se encuentra el de fortalecer la capacidad
local de las comunidades indígenas en la formulación, administración y ejecución de
iniciativas locales, culturalmente apropiadas, para el mejoramiento de la provisión de
agua segura, a fin de disminuir la prevalencia de enfermedades de transmisión hídrica y
de mejorar la calidad de vida de sus integrantes, en el marco de la estrategia de Atención
Primaria Ambiental.
Para cumplir con estos objetivos, el Proyecto se propuso: (a) conformar y capacitar
grupos locales de trabajo; (b) conformar redes formales con organismos y
organizaciones; (c) capacitar agentes sanitarios ambientales; (d) elaborar material
educativo sanitario bilingüe e (e) implementar mecanismos de monitoreo, supervisión y
evaluación participativa que sirvan para producir información y reorientar el trabajo, y
también para sistematizar la experiencia.223
Según un informe preparado por la GTZ, la implementación del proyecto se encuentra
provisoriamente detenida, debido a restructuraciones institucionales provinciales que han
afectado la constitución de los equipos técnicos participantes en el proyecto.224
5.2. Programa Social en Fronteras Argentinas (PROSOFA)
El PROSOFA es un programa que se desarrolla desde mediados de los años 90, con
notable continuidad, en las zonas de frontera a través de la Secretaría de Obras PúblicasSubsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda del Ministerio de Planificación Federal,
Inversión Pública y Servicios. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de la población
con necesidades básicas insatisfechas (NBI) que habita en los departamentos fronterizos
con los países firmantes del Tratado de la Cuenca del Plata: 48 departamentos de las
provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Entre Ríos. El
PROSOFA financia obras de salud, saneamiento básico, de agua potable, obras en
educación, centros de uso comunitario y capacitación para el uso y mantenimiento de las
obras en un medio como el del norte argentino, donde por las características climáticas
hay grandes riesgos sanitarios. Se financia un 88% con el FONPLATA (Fondo Financiero
de la Cuenca del Plata) y 12% con presupuesto nacional
Su presencia como programa se destaca entre las comunidades aborígenes.225 El modelo
de intervención contempla que los solicitantes puedan ser municipios y organizaciones de
la sociedad civil.
Las comunidades han sido sujetos de algunas intervenciones, como por ejemplo, en la
provincia de Salta:
- Complejo multiuso - albergue, centro de capacitación, centro de reuniones para las comunidades kollas de la región solicitado por la Organización de
Comunidades Aborígenes de Nazareno, por un monto de $ 210.000,00.
- Construcción de baños para 30 hogares de Misión San Francisco, solicitado
por la Organización Indígena Guaraní por un monto de $ 151.813,50.
En otros casos, han sido beneficiarias a través de la solicitud realizada por los municipios
u organizaciones no gubernamentales también en la provincia de Salta:
223

http://www.bvsde.ops-oms.org/bvsapi/e/tallsubre2/colombia2004/presenpaises/argentina.pdf y
http://www.salta.gov.ar/prensa/html/20040203pp.htm#g (febrero de 2004)
224
LA SALUD DE LAS POBLACIONES INDÍGENAS: Mejoramiento de las Condiciones Ambientales (Agua y Saneamiento)
en las Comunidades Indígenas. Fase II. INFORME DE AVANCE (julio - diciembre 2004), Proyecto No. 02.2194.5-002.00.
Convenio GTZ/OPS-SDE-CEPIS.
225
ROMERO: 2004, op. cit., págs. 45 y 46.

179

�-

-

-

-

Ampliación de la red cloacal con conexiones domiciliarias para la comunidad
de Misión San Francisco lotes 2 y 3 solicitado por la Municipalidad de Pichanal
que beneficia a 1.434 personas, por un monto de $220.986,99.
Planta depuradora compacta y ampliación de red cloacal para la comunidad
del Pueblo de Nazareno, solicitado por la Municipalidad de Nazareno,
provincia de Salta, por un monto de $ 198.303,00, que beneficia a 789
personas.
Sistema de provisión de agua potable con conexiones domiciliarias para la
comunidad de Misión Chaqueña, solicitado por la Municipalidad de
Embarcación, por un monto de $ 204.677,25.
Mejora y ampliación del sistema de agua potable para la comunidad de
General Pizarro, solicitado por la Municipalidad de General Pizarro, por un
monto de $ 236.249,38.

5.3. Programa Mejoramiento Habitacional e Infraestructura Básica (PROMHIB)
El Programa Mejoramiento Habitacional e Infraestructura Básica tiene como objetivo
fomentar el desarrollo y el mejoramiento de las condiciones del hábitat, la vivienda y la
infraestructura social de los hogares con NBI y los grupos vulnerables en situación de
emergencia, riesgo o marginalidad, ubicados en pequeñas poblaciones, parajes, áreas
rurales o comunidades aborígenes. El Programa financia, con carácter de no reintegrable,
la adquisición de los materiales para la construcción, el mejoramiento o completamiento
de viviendas y la construcción de equipamiento comunitario.
Entre los principales objetivos del Programa se encuentran: (a) Mejorar las condiciones
del hábitat de los grupos poblacionales vulnerables alojados en áreas rurales y urbanas
de pequeña y mediana escala y facilitar el acceso a una vivienda básica o el
completamiento de las viviendas recuperables; (b) mejorar la infraestructura comunitaria
básica, asegurando la participación social, la capacitación, la contención y la protección
mínima a los grupos poblacionales en situación de emergencia, riesgo o marginalidad y
(c) reforzar las capacidades de subsistencia y de autogestión de los grupos vulnerables
en la cobertura de sus NBI, desarrollando y fortaleciendo la organización social,
productiva, tecnológica y laboral de los pobladores y de las asociaciones intermedias
beneficiarias.
El Programa brinda financiamiento para materiales para la refacción, terminación o
ampliación de viviendas recuperables, materiales para la construcción de viviendas y
materiales para la construcción de equipamientos comunitarios. En todos los casos la
mano de obra, los terrenos y la responsabilidad de la ejecución de la obra quedan como
contraparte a cargo de la entidad solicitante.
El Programa sería actualmente responsabilidad de la Dirección de Vivienda Indígena,
recientemente creada en el ámbito de ese Ministerio.
5.4. Proyecto de Energías Renovables para Mercados Rurales (PERMER)
El Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER) se lleva adelante
desde la Secretaría de Energía de la Nación, con el objetivo de proveer el suministro del
servicio eléctrico y térmico a poblaciones rurales dispersas (viviendas particulares y
servicios públicos) mediante la utilización de fuentes de generación no contaminantes,
mayoritariamente solar y eólica. El Proyecto se desarrolla en áreas donde no es factible
el abastecimiento eléctrico mediante el sistema convencional por no ser económicamente
viable y está financiado con un préstamo del Banco Mundial (U$S 30 millones), una
donación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (U$S 10 millones), fondos eléctricos
u otros fondos provinciales; aportes de los concesionarios provinciales y de beneficiarios.
Se prevé la implementación de mini centrales hidroeléctricas, turbinas eólicas, centrales
diesel o centrales híbridas operadas por medios diesel/eólico o diesel/solar o solar/eólico
en pequeñas comunidades así como la instalación de sistemas fotovoltaicos y/o eólicos
individuales que brindarán al poblador rural además del servicio eléctrico, la posibilidad

180

�de desarrollar pequeños emprendimientos productivos. El Programa subsidia la
instalación de los equipos, como una forma de incentivar a los usuarios y hacer posible la
inversión privada al absorber los mayores costos de la inversión inicial.
Su ejecución está a cargo de una Unidad de Coordinación de Proyecto constituida por un
Coordinador General, un equipo técnico y coordinadores provinciales.
Si bien el Programa no está diseñado específicamente para comunidades indígenas, se
propone un enfoque particular, para aquellas provincias que activan la Política de
Pueblos Indígenas del Banco Mundial, OP 4.10. Entre las provincias que participan y que
activan la salvaguarda para proyectos que incluyan a comunidades indígenas se
encuentran: Jujuy, Salta, Tucumán, Santiago del Estero, Chaco, Chubut, Catamarca,
Misiones, Río Negro, Neuquén, San Juan, La Pampa, Mendoza y Tierra del Fuego, con
una población estimada de 173.736 personas de los pueblos originarios.
Las provincias deben realizar la evaluación social, consultar a las comunidades y
preparar el Plan de Pueblos Indígenas (PPI) que tendrá en cuenta las estrategias
específicas de difusión y comunicación de los beneficios del proyecto, capacitación de los
beneficiarios y mecanismos de consulta y reclamos. El Programa prevé la entrega de
material en lengua originaria cuando resulte necesario.
Experiencia en Chubut
El proyecto PERMER –Chubut surge a partir del Programa de Abastecimiento Eléctrico a
la Población Rural Dispersa de Argentina (PAEPRA) de la Secretaría de Energía de la
Nación, el Banco Mundial, el Fondo Global para el Medio Ambiente y la provincia de
Chubut.
En el año 2003 se inició la primera etapa que consistió en un proyecto piloto de
instalación de 100 sistemas eólicos domiciliarios en Pocitos de Quichaura y Costa de
Ñorkinko. Una segunda etapa, iniciada en 2007 y aún en ejecución, prevé la instalación
de 1500 sistemas eólicos domiciliarios. Se trabaja en tres zonas: meseta (682
pobladores), costa-sur (308 pobladores) y cordillera (510 pobladores). Si bien no se ha
encontrado referencia explícita a los miembros de comunidades indígenas que son
beneficiarios es de suponer que, al menos en la zona de cordillera, se trate de un alto
porcentaje.226
6. Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social
6.1. Dirección de Formación Profesional y Capacitación: Programa de Formación
Profesional Continua
El Programa de Formación Profesional Continua tiene como objetivos contribuir a: (a) la
construcción de un Sistema Nacional de Formación Profesional Continua de calidad que
fortalezca las calificaciones de la población en su condición de ciudadanos y de
trabajadores; (b) la institucionalidad de las entidades educativas que imparten formación
general y específica y de las Oficinas Municipales de Empleo que participan activamente
en los procesos de intermediación laboral y (c) los procesos de formación continua en las
empresas y organizaciones sociales a partir de diseñar dispositivos destinados a la
realización de prácticas laborales calificantes.
Para lograr estos propósitos el Programa establece un conjunto de estrategias o líneas
de acción que se agrupan en los siguientes componentes: (1) Expansión y consolidación
del sistema de formación profesional y certificación basado en normas de competencia
laboral; (2) expansión de la cobertura del acceso de la población adulta a estudios de
terminalidad de nivel primario y secundario; (3) mejora de la empleabilidad de los jóvenes
combinando estrategias de formación profesional, nivelación de estudios y prácticas
calificantes y (4) fortalecimiento de un sistema de información, planificación y
seguimiento.

226
Cf. MATÍO, Héctor “Potencial eólico argentino. Electrificación rural en la provincia del Chubut”. Ponencia presentada en
el 1° Seminario Internacional de Energía Eólica . Lima, Perú, 2008.

181

�El Programa tiene como destinatario a la población en general, si bien se implementa con
una adecuación específica para población indígena. Se trata del Plan para Poblaciones
Indígenas, que se ha consensuado con el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y el
Consejo de Participación Indígenas y se expresa en el documento denominado “Marco de
Planificación para Pueblos Indígenas”.
Las provincias y las organizaciones públicas y/o privadas que provean servicios de
educación de adultos (componente 2) y los municipios (componente 3) deberán diseñar
mecanismos para la participación y consulta previa sobre la implementación del proyecto
en las comunidades indígenas que habitan en su jurisdicción. Asimismo deberán prever
un mecanismo de divulgación de los Planes de Pueblos Indígenas (PPI) preparados, con
medios de verificación adecuados (como evaluaciones participativas, actas, informes,
entrevistas, archivos fotográficos, audio y otros) que contengan las sugerencias y/o
demandas que puedan surgir de las distintas comunidades, de manera que puedan ser
utilizadas como base para futuras capacitaciones y de insumos para el sistema de
monitoreo y evaluación.
El documento establece lineamientos generales para la preparación de los PPI que tienen
en cuenta las etapas de implementación, seguimiento y evaluación, las estrategias de
difusión y comunicación específicas y adecuadas para los pueblos indígenas que
garanticen el pleno conocimiento del Proyecto. En cada caso en particular se preverá: (i)
material existente en lengua originaria, (ii) capacitación de agentes para la inscripción en
estas poblaciones;(iii) campañas de difusión y divulgación; (iv) mecanismos de consulta y
reclamos tanto a nivel nacional como provincial; (v) capacitación para el personal y
tutores para la atención de beneficiarios pertenecientes a comunidades y (vi) la
descripción de la modalidad especifica de entrega de los servicios prevista para cada
comunidad.
La Evaluación Social sobre Pueblos Indígenas que realice cada provincia, municipio u
organización deberá contener información de la comunidad, características educativas y
ocupacionales: trabajadoras y trabajadores indígenas que podrían certificar niveles
educativos (primaria, secundaria básica o superior- EGB/Polimodal) y recibir orientación
profesional y laboral, jóvenes indígenas que podrían realizar prácticas calificantes;
docentes requeridos para los Cursos de Adultos de Nivelación de Estudios Primarios y
Secundarios y para cursos de formación profesional específica; nuevos diseños
curriculares, materiales curriculares y publicaciones requeridos y presupuesto.
En razón de haber conformado este sistema, se incluyen muchos programas del
Ministerio de Trabajo y se empieza a tener, promovida por la gestión del sistema una
política de mayor acercamiento a las comunidades originarias. Hasta el 2006 el Ministerio
desarrolló acciones aisladas con las comunidades, por cuanto los ejes en los que trabaja
el Ministerio –exclusión, pobreza y trabajo– necesariamente tocan la realidad de los
Pueblos Indígenas. Pero, se trató de acciones puntuales resultado de pedidos concretos
realizados por esas comunidades, como la Comunidad Mbyá Guaraní Tekoá Yryapú,
acompañada por el Proyecto MATE en Misiones,227 alguna comunidad en los Valles
Calchaquíes, Tucumán; en dos comunidades de Neuquén un proyecto integrado de
formación profesional cruzado con escolaridad básica (hacen la primaria y también cierta
formación en oficio). Se trata de intervenciones que tuvieron como finalidad fortalecer
áreas del trabajo y proyectos educativos de la comunidad.
En la actualidad el Programa se empieza a activar en Chaco y en Tucumán donde
parecería que hay una mayor organización interna.
Las Comunidades tienen que garantizar el máximo acceso y difusión del Programa y,
proponer estrategias para la enseñanza, como por ejemplo participación de los ancianos
de la comunidad. A los participantes del Programa se les facilita el ingreso a los lugares
de formación y se les da una beca de $50 en concepto de traslado y refrigerio. Por otro
lado, si la Comunidad necesita que se instale el centro de formación cerca de su territorio,
se incorporen maestros interculturales, se implemente la formación bilingüe en el caso
227

www.proyectomate.org

182

�que conserven la lengua, estas acciones se pueden promover en el marco del Programa.
Se va generando una modalidad ad hoc para cada comunidad. En cuanto a la formación
profesional, la Comunidad participa eligiendo aquellas formaciones de oficios que
requieren para sus necesidades básicas o para su cultura. Está previsto que haya algún
curso que esté a cargo de la comunidad. Las solicitudes son resueltas por una Comisión
Evaluadora que está instalada en los territorios en la que puede participar la Comunidad
o la organización indígena, para que la Comisión Evaluadora no sea ajena a las
necesidades de la comunidad.228
La intervención que realiza el Programa es siempre junto con el sistema educativo
provincial porque la certificación la otorga el sistema educativo. El Ministerio de Trabajo
otorga la beca y firma un convenio con el Ministerio de Educación de la provincia donde
está localizada la comunidad para que se establezca un centro con docentes, auxiliares
docentes, material didáctico y financia estas acciones.
6.2. Una experiencia de articulación con la Secretaría de Empleo: Programa
Empleo Comunitario (PEC)
Una de las experiencias de participación en programas del Ministerio de Trabajo se ha
dado entre el Programa de Empleo Comunitario y la Comunidad Amaicha del Valle.
Recordemos, el Programa de Empleo Comunitario tiene como objetivo personas
desocupadas o desocupados, de baja calificación laboral mayores de 16 años, que no se
encuentren percibiendo prestaciones provisionales o por seguro de desempleo, ni estén
participando en otros programas de empleo o capacitación nacionales, provinciales o
municipales, ni estén incluidos en el Programa Jefes de Hogar, excepto aquellos
beneficiarios que sólo reciban el pago de alguna compensación exclusivamente en
concepto de gastos de traslado y refrigerio.
El beneficio que otorga el PEC es una suma mensual de $150 en forma directa e
individual. Para ello, debe realizar contraprestaciones con una dedicación horaria diaria
no inferior a cuatro horas ni superior a seis diarias en un proyecto presentado por un
organismo responsable, que es también el responsable de seleccionar a los beneficiarios
y beneficiarias. Los organismos responsables deberán contratar un seguro de
responsabilidad civil y garantizar la cobertura de salud.
Se contempla como líneas de acción de los proyectos la prestación de servicios,
actividades ligadas a la construcción, actividades productivas, actividades rurales,
terminalidad educativa y capacitación laboral. Los proyectos pueden durar entre 1 y 12
meses. Todas las gestiones referidas a los beneficiarios y a los proyectos deberán
realizarse a través de la Gerencia de Empleo correspondiente a la jurisdicción en la que
se lleven a cabo los proyectos.
La Comunidad Amaicha del Valle a través del Proyecto de Desarrollo de Comunidades
Indígenas (DCI) había recibido un subsidio para mejorar las condiciones de
infraestructura de agua de las vertientes en dos comunidades de base a fin de recuperar
producción tradicional con riego y agua de buena calidad para el consumo humano. El
proyecto DCI proporcionaba los insumos, herramientas y caños para poner el agua en la
entrada de cada familia y las familias debían aportar el trabajo para la realización de las
obras. Esta obligación interfería en las estrategias de vida familiares que requieren del
trabajo fuera del hogar en varios momentos del año. A través de la unidad
descentralizada del Ministerio de Trabajo en Tucumán, se logró la presentación de un
proyecto, por el cual más de 30 miembros de la Comunidad durante 6 meses recibieron
una suma mensual de $ 150 para cubrir gastos de alimentación de las familias por el
aporte de la mano de obra requerida por las obras. El monto total fue de
aproximadamente $ 36.000.229
7. Ministerio de Salud
228
229

CATALANO, Ana: Entrevista, marzo 2009.
Cf. CARBALLO, Carlos: entrevista, febrero 2009.

183

�7.1. Programa de Salud Familiar - Área de Pueblos Originarios
El Programa de Salud Familiar – Área de Pueblos ha sido creado por Resolución N°
118/09 con el objetivo de establecer en las jurisdicciones provinciales equipos
interdisciplinarios de Atención Primaria de Salud (APS). Se integra con los objetivos del
Programa ANAHI, el Programa Nacional de Recursos Humanos para la APS, el
Programa de Médicos Comunitarios y la Comisión Nacional de Prevención y Control del
Cólera.
El Área de Pueblos Originarios actualmente trabaja en la formación de Equipos de Salud
Familiar en todo el país en zonas donde hay comunidades indígenas a fin de mejorar la
cobertura y accesibilidad de las comunidades indígenas a la salud. La primera medida es
sumar a los que actualmente son Agentes Sanitarios del Programa ANAHÍ a fin de
mantener la actual cobertura a las comunidades.
7.2. Proyecto de Funciones Especiales de Salud Pública (FESP)
A partir del año 2006 se ha desarrollado un Proyecto de Funciones Especiales de Salud
Pública (FESP) con el objetivo de apoyar la reducción de la morbilidad y mortalidad
producida por enfermedades colectivas en la población, mediante el incremento de
cobertura de diez programas priorizados de salud pública, la reducción a la exposición de
la población a los principales factores de riesgo asociados con enfermedades colectivas y
la mejora del rol rector del sistema de salud pública de la Nación. En las provincias de
Catamarca, Chaco, Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén,
Río Negro, Salta, San Juan, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán se
previeron acciones para adecuar culturalmente los diez programas priorizados a las
comunidades indígenas teniendo en consideración sus prácticas tradicionales en materia
de salud, en especial aquellas relacionadas con la prevención de enfermedades crónicas
y con la promoción de una vida saludable.230
En reciente encuentro de organizaciones territoriales de pueblos indígenas se analizaron
los programas FESP y Nacer. Entre las recomendaciones se destacan: “1. Revertir las
deficiencias de comunicación y recursos económicos, causa principal del fracaso de los
programas al momento de implementar y promover de los mismos; 2. Contar poder de
decisión y participación en los actuales programas en forma directa; […] 8. Que el nuevo
programa familiar contemple a los Pueblos a través de sus organizaciones, comunidades,
CPI, y en especial esta comisión de salud conformada por las Organizaciones de los
Pueblos Originarios”.231
8. Ministerio de Educación de Nación
8.1. Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe
A partir de la sanción de la Ley de Educación Nacional N° 26.206 del año 2006, se
reorganiza el sistema educativo federal y se instituyen sus niveles y modalidades de
enseñanza. La Educación Intercultural Bilingüe es una de las modalidades. En el
Ministerio de Educación de la Nación se crea la Coordinación de las modalidades
generando el espacio de trabajo con las provincias y el gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires, conforme a lo establecido en la ley en cuanto al gobierno de la educación y sus
instancias de decisión y articulación federal. La modalidad de EIB se encuentra en etapa
de instalación, esto significa promover estrategias educativas que garanticen a los
alumnos indígenas – de todos los niveles y modalidades del sistema- los derechos
constitucionales reconocidos a recibir una educación de calidad que respete y contribuya
a la reservación de sus pautas culturales, lingüísticas, de cosmovisión e identidad étnica.
A su vez, el desarrollo de la modalidad con nuevos aportes surgidos de prácticas
pedagógicas basadas en la consideración de la interculturalidad y/o el bilingüismo.

230

Cf. http://www.msal.gov.ar/htm/Site/prog_fin_FESP.asp
ENCUENTRO NACIONAL DE ORGANIZACIONES DE PUEBLOS ORIGINARIOS POR UN ESTADO INTERCULTURAL
HACIA EL BICENTENARIO: Propuestas y conclusiones, Buenos Aires, marzo 2009.
231

184

�En cuanto a la participación indígena el Estado es responsable de “generar mecanismos
de participación permanente de los pueblos indígenas en la construcción de propuestas
educativas significativas. En este sentido, la vinculación de los organismos estatales con
las organizaciones indígenas constituye una fuente permanente de enriquecimiento y
superación de las líneas de trabajo en torno a esta modalidad.
En función de instalar la Modalidad EIB en las distintas provincias, se crean las “Mesas
regionales para la instalación de la modalidad EIB”, realizándose 5 reuniones regionales
durante el año 2008, con los siguientes objetivos: a) plantear el estado de situación de la
EIB al interior de cada uno de los sistemas educativos que integran la región; b) delinear
prioridades regionales tendientes a la inserción de la modalidad en el organigrama
institucional de cada uno de los Ministerio de educación involucrados; c) diseñar posibles
vinculaciones funcionales de la modalidad EIB con todos y cada uno de los niveles y
modalidades de los sistemas educativos de la región; e) proponer relaciones
interinstitucionales con diversos actores que aborden la modalidad de EIB en el marco de
la región; f) proponer la circulación de experiencias de campo que estimulen y
acrecienten el conocimiento intercultural en las escuelas en el marco de la región; y g)
facilitar el protagonismo de la comunidades indígenas en las propuestas institucionales y
pedagógicas de la región.232

8.2. Programa Nacional de Becas Estudiantiles para alumnos de Pueblos
Originarios
Las becas fueron destinadas a los jóvenes escolares, de todo el país, de 13 a 19 años de
edad de los niveles EGB y Polimodal cuya finalización de sus estudios estaba
amenazada por motivos socioeconómicos. Los requisitos han sido: pertenecer a pueblos
originarios, tener nacionalidad argentina y ser alumno regular del último año de la
Educación Primaria o de cualquiera de los años de la Educación Secundaria en
instituciones educativas públicas de gestión estatal o privada de todo el país, tanto de
zonas urbanas como rurales.
Los Objetivos del Programa: a) incrementar los años de permanencia en el sistema
educativo de los jóvenes de familias socio-económicamente más vulnerables; b) mejorar
el itinerario escolar de los alumnos, estimulando la asistencia y la promoción; c) reducir la
cantidad de jóvenes que no estudian dentro del tramo de escolaridad obligatoria y, d)
incrementar los niveles de permanencia y promoción de los alumnos, así como la
cantidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje de las escuelas participantes del
Programa. La beca consiste en un aporte de $900 que se paga en una o en dos cuotas
iguales a lo largo del período escolar. En el año 2008 se becó a 12.788 alumnos con una
inversión de $7.652.620.
En el año 2010, el Programa Nacional de Becas estudiantiles está en proceso de
reformulación en perspectiva a complementar la Asignación Universal por Hijo para
Protección Social, estableciendo parámetros de asignación integrada.
8.3. Programa Nacional de Becas Universitarias (PNBU) – Subprograma para
alumnos indígenas
El PNBU se crea a partir de 1996 (Resolución Ministerial Nº 464/96), con el objetivo de
promover la igualdad de oportunidades en el ámbito de la educación superior, a través de
la implementación de un sistema de becas que facilita el acceso y/o la permanencia de
alumnos de escasos recursos económicos y buen desempeño académico en los estudios
de grado en Universidades Nacionales o Institutos Universitarios. En el año 2000 se
incorpora el Subprograma para alumnos indígenas.
8.4. Estímulos económicos para estudiantes de Pueblos Originarios
232

Ver www.me.gov.ar/curriform/eib_mesas08.htlm

185

�El Plan Nacional de Formación Docente, define la puesta en marcha del Área de Políticas
Estudiantiles cuyas funciones son las de diseñar, promover e implementar políticas
universales centradas en los estudiantes, y desarrolladas conjuntamente con ellos. En
este marco, surge una línea específica de becas de formación de docentes indígenas. Se
trata de una propuesta orientada a propiciar la formación de docentes de origen indígena,
de modo de contribuir a enriquecer los espacios de enseñanza y aprendizaje de la
formación docente y del sistema educativo de nuestro país atravesado por la diversidad
cultural y lingüística.
8.5. Programa para el Mejoramiento de la Educación Rural (PROMER)
El Programa para el Mejoramiento de la Educación Rural tiene como objetivo mejorar la
cobertura, la eficiencia y la calidad del sistema educativo de Argentina, así como su
gestión a través del fortalecimiento de la capacidad normativa, planeamiento,
información, monitoreo y evaluación en los niveles nacionales y provinciales. Para su
ejecución se firmó un Convenio de Préstamo con el Banco Mundial, por un período de
ejecución de cinco años (2006-2001).
Entre los objetivos específicos del PROMER se cuentan: (a) mejorar la cobertura de la
educación preescolar y de la EGB3 en áreas rurales de Argentina; (b) mejorar el
porcentaje de promoción y reducir la matriculación con exceso de edad y el porcentaje de
deserción en los niveles EGB1 y EGB2 en áreas rurales y, (c) ejecutar convenios
bilaterales entre el Gobierno Nacional y los Gobiernos Provinciales relativos a la
recopilación, el análisis, la divulgación y el uso de estadísticas educacionales.
Para el logro de estos objetivos se financian, entre otras, las siguientes actividades: (1)
Producción, edición e impresión de materiales de desarrollo curricular; capacitación
docente; (2) provisión de bibliotecas institucionales para todos los niveles; videotecas
institucionales; útiles escolares; laboratorios, juegotecas y equipamiento multimediainformático; (3) diseño e implementación de proyectos escolares vinculados al desarrollo
local; (4) mejoramiento de servicios básicos (energía eléctrica y agua) y obras de
infraestructura en los establecimientos educativos rurales; (5) desarrollo de materiales
pedagógicos y asistencia técnica para profundizar las acciones del Programa Nacional de
Educación Intercultural y Bilingüe; y (6) producción de programas de TV con contenidos
para las escuelas rurales
Además, en el Programa PROMER existe una línea específica para existe una línea
específica para el financiamiento de acciones vinculadas al desarrollo de la EIB. A modo
de ejemplo, recientemente en la provincia de Santa Cruz y en el marco del convenio
firmado, siete escuelas rurales recibieron equipamiento (computadoras, televisores, libros
y mobiliarios). Entre las instituciones beneficiadas se encuentra la Escuela N° 24
“Cacique Cilcacho” que se encuentra en el territorio comunitario de la Comunidad
Tehuelche Camusu Aike.

9. Ministerio de Desarrollo Social de la Nación: Programa Nacional de Promoción
del Micro crédito para el Desarrollo de la Economía Social “Padre Carlos Cajade”
El “Programa Nacional de Promoción del Microcrédito para el Desarrollo de la Economía
Social “Padre Carlos Cajade” se enmarca en una estrategia integral de desarrollo
productivo con inclusión social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. El
Programa es administrado por la Comisión Nacional de Coordinación del Microcrédito,
integrada por distintas instituciones nacionales y cuenta con un Comité Asesor con
representantes de todas las jurisdicciones territoriales donde desarrolla actividades.
La Comisión Nacional de Coordinación del Programa de Promoción del Microcrédito para
el Desarrollo de la Economía Social (CONAMI) está presidida por el coordinador general,
quien está asistido por un Directorio integrado por ocho miembros de los siguientes
organismos: Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, Ministerio de Trabajo,
Empleo y Seguridad Social, Ministerio de Economía y Producción, Instituto Nacional de

186

�Asociativismo y Economía Social, Consejo Nacional de la Mujer, Instituto Nacional de
Asuntos Indígenas, Comisión Nacional Asesora para la Integración de Personas
Discapacitadas y una jurisdicción, cuya provincia hubiera adherido a la Ley 26117.
La Comisión tiene como función administrar el Programa de Promoción del Microcrédito
para el Desarrollo de la Economía Social, asegurando el cumplimiento de sus objetivos y
ejecutando los procedimientos de seguimiento, monitoreo, evaluación, proponiendo la
aprobación o rechazo de las respectivas rendiciones de cuenta de proyectos y planes que
realicen las instituciones de microcréditos.
El Programa es creado por la Ley Nº 26117 con el objetivo de promover y desarrollar el
microcrédito, considerando la importancia de poner a disposición de las personas que
realizan actividades económicas en condiciones precarias un financiamiento compatible
con su desenvolvimiento, fortalecimiento y desarrollo. A través del Programa de
Microcrédito, el Estado busca intervenir para mejorar las condiciones de disponibilidad y
acceso al microcrédito, de manera de constituir una herramienta que permita el desarrollo
de los emprendimientos de la economía social y no una herramienta de captación de la
renta de los sectores menos favorecidos.
El Programa tiene los siguientes objetivos: (a) Promover el desarrollo del microcrédito
como herramienta de financiamiento de los sectores más vulnerables de la población; (b)
Promover la existencia de organismos gubernamentales e instituciones no
gubernamentales que trabajen con el microcrédito; (c) Apoyar a las instancias que
trabajan con el microcrédito mediante herramientas de fortalecimiento; (d) Capacitar
recursos humanos en la metodología del microcrédito; (e) Brindar a través de las
instituciones que otorgan microcrédito, capacitación y asistencia técnica a los
emprendedores y (f) Establecer un nivel de tasa de interés compatible con el desarrollo
de los emprendimientos a los que está dirigido.
Las comunidades de los Pueblos Indígenas participan de distintas maneras en el
Programa:
Las comunidades del Pueblo Kolla en la provincia de Salta lo hacen a través de la
organización OCLADE que ejerce de aval en el Programa de Microbancos que se
desarrolla con distintas fuentes de financiamiento (ver Anexo 16).
En la provincia de Tucumán las Comunidad India Quilmes presentó su plan de negocios al
Consorcio de Gestión el cual fue aprobado, e incorporado al plan general para la provincia.
La Comunidad se encuentra ejecutando un 70% de su Plan en el área de influencia del
Pueblo Diaguita.233
10. Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación
10.1. Plan de acción para la promoción del respeto a la Diversidad Cultural –
Sublínea de trabajo Pueblos Originarios
La Unidad de Proyectos y Programas Especiales (UPPE) de la Secretaría de Cultura de
la Nación cuenta con un Plan de acción para la promoción del respeto a la Diversidad
Cultural (2005) que “tiene como eje central la revalorización de las culturas indígenas. El
plan está pensado como herramienta para avanzar en la construcción de una Nación
pluriétnica y multicultural, que se enriquezca con el aporte de todas las comunidades y
todos los pueblos que conforman nuestro país”.234 Se desarrollan dos actividades
principales:
- Espacio de formación en comunidades indígenas. Programa que contempla el
desarrollo de talleres de formación en comunidades indígenas de todo el país
sobre historia de las comunidades, derechos indígenas, diagnósticos
participativos y elaboración de proyectos. Estos espacios de formación se
desarrollan, en forma conjunta, con la Secretaría de Extensión de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, la Organización de Naciones
233

AIMARO, J: Entrevista, 2009.
SECRETARIA DE CULTURA DE LA NACIÓN: Línea de Trabajo por el respeto a la diversidad cultural 2006-2007,
disponible en http://www.cultura.gov.ar/archivos/programas_docs/guia_diversidad.pdf

234

187

�y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA) y otros capacitadores indígenas. El
proyecto utiliza el mismo formato de capacitaciones en comunidades de todo el
país. La idea es dar continuidad a los talleres realizados durante 2006235 e
incorporar nuevas provincias. Durante el taller, delegados de diferentes
comunidades del país se capacitarán en tres áreas o módulos articulados entre sí:
(a) Diagnóstico participativo; (b) gestión y elaboración de proyectos y (c) manejo
en tecnologías de información y comunicación (Office, Internet y correo
electrónico).
- Programa de Subsidios para Comunidades Indígenas, contempla subsidios de
hasta $15.000 para el desarrollo de proyectos que apunten a investigar, rescatar,
gestionar, valorar y difundir el patrimonio tangible e intangible indígena y generar
procesos educativos de cualquier tipo que aporten al desarrollo de las
comunidades. Los destinatarios son todas las comunidades indígenas asentadas
en territorio nacional con personería jurídica nacional o provincial. En el año 2006
se realizó entre julio y septiembre. En esta convocatoria, se recibieron 120
proyectos, de los cuales fueron seleccionados trece por un total de $153.000 en
las provincias de Jujuy (pueblos Kolla, Guaraní y Ocloya), Chaco (Toba), Formosa
(Pilagá y Toba), Neuquén (Mapuche), Buenos Aires (Toba) y Catamarca
(Diaguita).
En este marco se ha publicado el Libro "Mujeres dirigentes indígenas. Relatos e Historias
de Vida", cuyo objetivo es promover el conocimiento sobre las comunidades indígenas, y
fomentar el respeto a la diversidad cultural. El libro que compila historias de vida de
mujeres indígenas busca reflejar la historia y la actualidad de las comunidades indígenas,
vistas desde la perspectiva de algunas de sus protagonistas, mujeres que luchan por su
comunidad y por los derechos de los pueblos indígenas.
10.2. Mercado de Artesanías Tradicionales de la República Argentina (MATRA)
El MATRA desarrolla su acción en la órbita de la Dirección Nacional de Acción Federal e
Industrias Culturales de la Secretaría de Cultura de la Nación desde el año 1985, han
estado referidas al sector artesanal en la Argentina. Hasta 1992 comercializaba y
controlaba la calidad la producción artesanal de las provincias, posteriormente y hasta
hoy se propone brindar en el marco del Programa Federal de Desarrollo Artesanal:
capacitación y asistencia técnica de los artesanos de todo el país con talleres y formación
de formadores; capacitación y asistencia técnica a los representantes provinciales en la
materia; apoyo a artesanos para poder participar en ferias y exposiciones nacionales e
internacionales; gestionar y expedir el Certificado Nacional de Artesanía que acredite este
carácter ante la Aduana según la Resolución 866/2003, de la Secretaría de Cultura de la
Nación236y promocionar los eventos nacionales e internacionales sobre artesanías (ferias,
concursos, etc.).
El Programa Artesanías Argentinas, Desarrollo Sustentable y Fomento de la
Diversidad Cultural, a través del Perfeccionamiento de la Calidad del Proceso de
Creación y Comercialización de la Producción (OEA)
Este Programa está a cargo de la Dirección de Políticas Culturales y Relaciones
internacionales con el asesoramiento del Instituto Nacional de Antropología. Tuvo como
235

Con la ONPIA se lleva a cabo, entre el 18 y el 29 de junio de 2006, un Taller de Capacitación Intensivo para delegados
indígenas de todo el país, del que surge una nueva propuesta metodológica. Durante 2006, se realizaron talleres de
capacitación sobre los siguientes temas: preservación y gestión multicultural del patrimonio tangible e intangible; historia de
las comunidades; derechos indígenas (legislación nacional, personería jurídica, derecho internacional, derechos
territoriales); gestión organizacional (diagnósticos participativos y elaboración de proyectos); radios comunitarias; salud.
Los talleres se dictaron en las provincias de Neuquén (Zapala), Río Negro (Roca y Jacobacci), Mendoza (Laguna del
Wanakache), Buenos Aires (Bahía Blanca), Salta (Tartagal y Santa Victoria Este), Tucumán (Comunidad El Paso),
Formosa (General Belgrano) y Santa Fe (Rosario). Contaron con la asistencia de más de 350 personas pertenecientes a
distintos pueblos indígenas: Chorote, Wichí, Toba, Diaguita- Calchaquí, Mapuche, Huarpe, Guaraní, Kolla, Tapiete y
Mocoví.
236
La normativa para el otorgamiento del Certificado Nacional de Artesanía puede consultarse en:
http://www.cultura.gov.ar/proyectos/certificado_artesanias

188

�objetivo preservar, promocionar y multiplicar la actividad artesanal, como una práctica
sociocultural y económica que posibilite el desarrollo de comunidades indígenas y
criollas, por medio de mecanismos que aseguren un perfeccionamiento de la calidad de
la producción y su inserción por vía de la comercialización en el ámbito local y nacional.
La metodología de trabajo fue participativa. Áreas de trabajo Formosa (Pilagá), Santiago
del Estero, Dpto. San Martín. Se elaboraron catálogos y se realizó un relevamiento de
recursos y de ferias del sector artesanal como insumo para los artesanos.
11. Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo: Plan
Nacional contra la discriminación
En el año 2005 el Poder Ejecutivo Nacional aprobó el documento titulado "Hacia un Plan
Nacional contra la Discriminación- La discriminación en Argentina. Diagnóstico y
propuestas" que propone medidas específicas y eficientes para combatir la
discriminación, la xenofobia y otras formas de intolerancia, en particular de los pueblos
originarios.237 El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo
(INADI) dependiente del Ministerio de Justicia es el organismo responsable de su
seguimiento.
En esta tarea viene realizando Recomendaciones sobre distintas temáticas, como la
“Recomendación General Nº 4 – Discriminación en materia de privación de derechos a
los pueblos indígenas y sus integrantes” (2009).238
Asimismo se ha constituido el Foro de Pueblos Indígenas (2006) que tiene como función:
(1) Elaborar propuestas de intervención antidiscriminatoria; (2) Monitorear las políticas
públicas del estado nacional en lo que respecta a cuestiones antidiscriminatorias hacia
personas con discapacidad; (3) Monitorear y colaborar en la implementación del Plan
Nacional contra la Discriminación; (4) Colaborar en las tareas de investigación y
formación del INADI y, (5) Colaborar en el armado de un sistema nacional de denuncias,
seguimiento y mediación del INADI.
En este marco se ha realizado el “1º Encuentro de Culturas y Pueblos Indígenas” (2008)
que constituyó una Red Federal de Foros de los Pueblos Originarios de INADI quedando
integrada provisoriamente por representantes indígenas, interinos, elegidos por consenso
entre los/las participantes por cada provincia.
También ha participado en jornadas de trabajo para la reformulación del contenido de los
manuales escolares sobre la temática de los/as afrodescendientes, los pueblos
originarios y género para comenzar a pensar estos temas desde una perspectiva no
discriminatoria junto a las editoriales.
ANEXO 15. INTERVENCIONES PÚBLICAS EN PROVINCIAS
Con relación a los proyectos que desarrollan los gobiernos provinciales no se cuenta con
suficiente información de los programas en ejecución en la actualidad. A modo de
ejemplo, se agregan algunos proyectos o situaciones relevadas en las provincias de
Formosa, Tucumán y Chaco.
Provincia de Formosa
Según un estudio la “mayoría de los programas sociales de asistencia instrumentados
en Formosa están financiados, total o parcialmente, con recursos del gobierno nacional,
de organismos no gubernamentales, contando incluso, en algunos casos, con
financiamiento externo de organismos multilaterales de crédito”. 239

237

Boletín Oficial de la República Argentina Nº 30.747 de 27 de septiembre de 2005.
www.inadi.gov.ar/uploads/recomendaciones/rec_gral_indig.pdf
239
MANZANAL, Mabel y ARRIETA, Julio: “Diagnóstico socioeconómico del sector argentino de la cuenca del Río Bermejo”,
en: Programa de Trabajo para la Formulación del Programa Estratégico de Acción de la Cuenca del Río Bermejo (PEA).
Buenos Aires, 2000 citados por IÑIGO CARRERA, Valeria. Programas sociales entre los tobas del este formoseño:
¿reproducción de una población obrera sobrante? Cuadernos de Antropología Social [online]. ago./dic. 2007, no.26 [citado
238

189

�Por ejemplo, la instrumentación de programas sociales en la Comunidad Namqom y la
Comunidad Misión Tacaaglé se sistematiza en tres grupos: (1) programas que tienen por
objeto la promoción de actividades productivas orientadas a la venta de mercancías a la
sociedad en general (subsidio de la producción de algodón, instalación de ladrilleras y
bloqueras, comercialización de la producción mercantil artesanal); (2) programas dirigidos
a la asistencia a actividades productivas destinadas al consumo individual de quienes
intervienen en ellas y el de la comunidad inmediata en su conjunto (mejoramiento de las
condiciones de hábitat, vivienda e infraestructura social básica, fortalecimiento de la
atención primaria de salud mediante la capacitación de agentes sanitarios, promoción de
la producción comunitaria de alimentos a través de la asistencia técnica, capacitación y
provisión de insumos) y (3) programas sociales consistentes en la provisión directa de
servicios y medios de vida con vistas a sostener de manera inmediata las condiciones de
existencia (ayudas económicas no remunerativas, pensiones asistenciales no
contributivas, becas de estudio y ayuda alimentaria directa).
Por otra parte, el Instituto de Comunidades Indígenas en Formosa (agosto 2008),
mencionó las siguientes acciones con relación a los pueblos indígenas que habitan en la
provincia, a saber:
a) Área educativa, a través de la Educación Intercultural Bilingüe cursan 15 mil
alumnos aborígenes en los diferentes niveles del sistema educativo provincial,
inclusive en la universidad", añadiendo la labor de 358 docentes de diferentes
pueblos y más de 260 escuelas para la modalidad. En el sistema educativo
provincial se conservan lenguas aborígenes y también tienen planes específicos
donde se reformulan los contenidos pedagógicos conforme con la cosmovisión e
historia aborigen. Existen además campañas de alfabetización y se acompaña
esto con un plan de aplicación de un sistema auxiliar de docentes aborígenes del
ciclo primario. Por otro lado, se otorga un sistema de becas estímulo para los
estudiantes indígenas en condiciones de acceder a ciclos secundarios y terciarios.
Otro beneficio es que maestros denominados MEMAs (Maestros Especiales de
Modalidad Aborigen) se encargan de la educación de sus comunidades,
conservando la lengua original y la española, pero con un avance, conforme al
último anuncio del gobernador en la Colonia La Primavera, donde indicó que los
MEMAs también podrán enseñar en la provincia al igual que el resto de los
docentes, luego de las capacitaciones correspondientes.
b) Área salud, trabajan parteras tradicionales, enfermeros y agentes sanitarios; como
también la construcción de hospitales, centros de salud y salas de primeros
auxilios en regiones pobladas por comunidades, cuantificando en 25.724 los
beneficiarios del Seguro de Salud Provincial, a través del cual reciben atención
médica y medicamentos sin cargo.
c) Área trabajo, el Programa de Asistencia Integral para Pequeños Productores
Agropecuarios (PAIPPA) que se realiza con las distintas comunidades a través de
sus asistentes sociales, quienes en su informe producen el diagnóstico y las
posibles soluciones a sus problemas.
d) Política de gobierno acompañando y fortaleciendo el desarrollo productivo en las
comunidades, desde lo forestal con la elaboración de postes y producción de leña
y carbón hasta la faz agrícola; capacitación y apoyo a los más de 740 artesanos
agrupados en asociaciones, quienes mejorando sus producciones y canales de
comercialización, logran acceder a exigentes mercados y con ello aumentan sus
rentabilidades y mejorar su calidad de vida;
proyectos de ladrilleras y
carbonerías, en cada una de las cuales trabajan cinco jefes de familias y más de
130 productores avícolas.
También los indígenas pueden acceder a la jubilación o pensión, según los casos
particulares. Así hay 2200 aborígenes beneficiarios de pensiones provinciales; 7000 cajas
10 Abril 2009], p.145-164. Disponible
275X2007000200008&amp;lng=es&amp;nrm=iso&gt;.

en:

&lt;http://www.scielo.org.ar/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1850-

190

�alimentarias que se distribuyen en las diferentes comunidades; se están terminando 1418
viviendas, otras 363 en ejecución y 1296 próximas a ser construidas respetando las
pautas culturales y avance de servicios esenciales como las redes de energía eléctrica y
agua potable, rutas y caminos y el beneficio a través de diferentes obras de manejo de
los recursos hídricos.
Provincia de Tucumán240
En la provincia de Tucumán tiene una importante presencia el Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas (INAI) a través de su Delegación que también coordina acciones en la provincia
de Catamarca. La delegación trabaja con todas las comunidades de los Pueblos Diaguita y
Lule que habitan en los departamentos de Tafí del Valle, Trancas y Lule en la provincia de
Tucumán y las comunidades del Pueblo Diaguita: Morterito y Las Cuevas, Ingamana,
Antofalla y Cerro Pintado que habitan en los departamentos de Antofagasta de la Sierra y
Santa María en la provincia de Catamarca.
En los proyectos ejecutados y en ejecución se destacan los acuerdos institucionales, por
ejemplo con la Cátedra de Hidrogeología de la Universidad Nacional de Tucumán, con el
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, con la Dirección de Recursos Hídricos de la
Provincia, con el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación.
Provincia de Chaco: Proyecto de desarrollo integrado Interfluvio Teuco Bermejito
El Proyecto de desarrollo integrado Interfluvio Teuco- Bermejito241, surge en el año 2000
en función de la necesidad originada a partir de la entrega, por parte del Gobierno de la
Provincia del Chaco, del título comunitario de las tierras a la Asociación Meguesoxochi,
como representante de Comunidades Indígenas del Pueblo Toba. Luego de una larga
etapa de reclamos reivindicatorios y de creciente organización, las comunidades logran,
en 1999, la efectivización de la entrega de las 150.000 hectáreas, asignadas como
reserva en el año 1924. Este acto de reparación, a una comunidad históricamente
postergada, desencadena una serie de consecuencias sobre la población asentada en el
área del Interfluvio, siendo la más significativa, la relocalización de pobladores criollos
establecida por ley provincial Nº 4.617/99 que otorga un plazo de 5 años para restablecer
su situación.
Los movimientos poblacionales no sólo afectan (directa e indirectamente) a familias tobas
y criollas del área, sino que existe la posibilidad de regreso de otros pobladores tobas que
habían emigrado del Interfluvio y hoy son acreedores de estas tierras.
Para abordar esta compleja situación se conformó una Comisión Mixta Provincial
(Decreto Nº 468/00) que, mediante un modelo de gestión asociada Estado - Sociedad,
ha puesto en marcha un proceso de planificación participativa y gestión asociada para
diseñar e implementar un proyecto integral que asegure la sustentabilidad de la región y
sus habitantes.
La Comisión Mixta está integrada por: Secretaria de Planificación y Evaluación de
Resultados, Instituto de Colonización, Secretaría de Desarrollo Social, Instituto del
Aborigen Chaqueño (IDACH), Asesoría en Ecología y Medio Ambiente, Municipio de Villa
Río Bermejito, Universidad Nacional del Nordeste, Asociación Meguesoxochi, Asociación
Familias Organizadas por las Tierras del Interfluvio (F.Or.T.In.), e INTERACTIONS
(Asociación para la Gestión y Coordinación Participativa). La Comisión está patrocinada
por el Gobierno de la Provincia del Chaco, Consejo Federal de Inversiones (CFI), Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales
240

AIMARO, Jorge: 2009, op. cit..
El área del Proyecto comprende 214.000 hectáreas del Departamento General Güemes (150.000 de propiedad de la
comunidad indígena, 64.000 destinadas a la relocalización de la población criolla). Están ubicadas en el paraje denominado
Colonia Teuco, entre los ríos Teuco o Bermejo y Bermejito, desde un lugar llamado Confluencia, punto de unión de ambos,
hasta aproximadamente 85 Km. hacia el oeste. El Proyecto toma como antecedente una experiencia exitosa en nuestro
país, el Proyecto Integrado Pilquiniyeu del Limay, en la Provincia. de Río Negro. En ella se tuvo en cuenta el concepto de
lugar ecológicamente equivalente para la resolución de la problemática situación que significó la relocalización forzosa de
una comunidad indígena - por la construcción de la represa Piedra del Águila- en desigualdad de condiciones frente a la
empresa hidroeléctrica.
241

191

�(FLACSO) teniendo la responsabilidad institucional y técnica la Secretaría de
Planificación y Evaluación de Resultados.
Los habitantes del área se encuentran en una situación crítica, de emergencia e
incertidumbre, lo que pone de relieve la necesidad de elaborar una respuesta adecuada y
la razonabilidad de esta solicitud de asistencia financiera.
Para dar respuesta planificada e integrada a la complejidad, se propuso el diseño de
cuatro programas: 1) Programa de adaptación a la nueva situación; 2) Programa de
nuevos asentamientos; 3) Programa de desarrollo regional y diversidad cultural; 4)
Programas de sustentabilidad ambiental y 5) Sistema de planificación participativa y
consulta ampliada (Unidad de Programación – Coordinación Operativa).
Se han abierto caminos y se construyeron viviendas, pero como la relocalización de las
familias criollas no se ha concretado, las Comunidades Tobas están ocupando apenas
alrededor de 2.000 has de las 150.000 has. que les corresponden por título. Se realizaron
talleres en base a la prevención de conflictos sobre "Normas de convivencia", lo que
permitió disminuir el nivel de tensiones entre algunos pobladores, aunque aún siguen
existiendo. También se han dado logros en cuanto a los procesos productivos, con
buenas sinergias entre diferentes actores.
Actualmente, existen terratenientes dentro del Teuco Bermejito que están haciendo
acciones jurídicas para quedarse con tierra en el interfluvio. Hay familias criollas que no
quieren relocalizarse.
En este marco, se ha ejecutado el Proyecto “El agua que nunca termina” por parte del
PRODERNEA.242

ANEXO 16. PROGRAMAS DE DESARROLLO DE INTERVENCIÓN PRIVADA Y DE
ORGANIZACIONES INDIGENAS
En el siguiente acápite se describen, a modo de ejemplo algunas intervenciones y
proyectos llevados a cabo por ONGs y una organización indígena (ONPIA).
Organización de Naciones y Pueblos Indígenas de la Argentina (ONPIA): Ruta
turística de los Pueblos Indígenas de Argentina – Turismo con identidad
El Programa “Ruta turística de los Pueblos Indígenas de Argentina, Turismo con
Identidad” comenzó en enero de 2008 y es posiblemente el primero en Argentina, llevado
a cabo por los mismos pueblos mediante una organización que representa a muchos de
ellos, la ONPIA. El Programa está financiado por el BID con un costo total de u$ 157.252,
e involucrará a alrededor de 70 comunidades del país.
El objetivo es contribuir a aumentar los niveles de ingresos de las familias de poblaciones
indígenas que se dedican a negocios turísticos en Argentina, a partir de la creación de
una plataforma de negocios que mejore el acceso de los empresarios indígenas a las
oportunidades del mercado y a la inversión privada y que revitalice la identidad cultural de
diez grupos étnicos.243
El Programa se estructura en torno a cuatro componentes: (1) efectuar un diagnóstico
culturalmente pertinente de la oferta y la demanda de turismo cultural; (2) desarrollar un
modelo de turismo con identidad; (3) fortalecer las agrupaciones de empresas turísticas
indígenas y (4) fortalecer la ONPIA y desarrollar un sistema de evaluación y seguimiento.
Para su ejecución la ONPIA, creó una Unidad Coordinadora Central que tiene como
responsabilidad coordinar e implementar el Programa a través de actividades regionales
y locales con el apoyo logístico de seis organizaciones locales asociadas (miembros de
ONPIA). Ellas son: en Jujuy, el Consejo de Organizaciones Aborígenes (COAJ); en
242
243

Cf. Anexo 14.
http://www.iadb.org/projects/project.cfm?language=Spanish&amp;project=AR-T1024

192

�Tucumán, El Mollar; en Salta, el Consejo de Coordinación de las Organizaciones de los
Pueblos Indígenas (COPISA); en San Juan y Mendoza, la Comunidad del Pueblo Huarpe
Guaytamari; en Neuquén la Comunidad Zapata y en Río Negro una comunidad del
Parlamento Mapuche. Estas organizaciones tienen la capacidad administrativa, legal,
contable y operativa para poner en práctica y dar seguimiento al programa a nivel
provincial.
Como punto de partida, se asume que el turismo ha llegado a las comunidades por sí
mismo, como consecuencia de las formas económicas actuales y que genera variados
efectos, no solamente a nivel económico sino a nivel social, cultural y medio ambiental.
Se requiere generar un proceso de reflexión y de elaboración que les permita a los
pueblos indígenas definir la modalidad más acorde a su pensamiento y valores. El
concepto de “turismo con identidad” refleja los pensamientos y la posición de los pueblos
originarios hacia esta actividad tan importante. “Lo que planteamos es un desafío: hacerle
entender a la otra sociedad nuestros valores: el respeto a la naturaleza, el pedir permiso
a la naturaleza... La otra sociedad cree que la única espiritualidad que existe o vale es la
de ellos. Entonces el turismo que vamos a plantear no es para todos. Se va hacer con el
que respete y disfrute de lo que nosotros definamos que podemos mostrar y que no. En
cada lugar la oferta va a ser distinta por las realidades particulares”.244
Con base en los resultados de los diagnósticos sobre oferta y demanda, se identificarán
las agrupaciones que tendrían mayor potencial de desarrollo y se elaborarán propuestas
específicas para cada una de ellas. Durante el 2008 se ha realizado el diagnóstico en:
- Zona Norte: en las provincias de Jujuy y Salta: se seleccionaron originalmente 57
comunidades pero las relevadas llegan a 76. En la provincia de Salta las
comunidades son: del Pueblo Guaraní (La Loma, Yacui, Pueblo Nuevo,
Ferroviario, Lucero del Alba, Cristo Abajo, Eva Perón y San Antonio), del Pueblo
Chané (Campo Durán y Tuyunti) y del Pueblo Wichí (Misión La Loma, Misión
Salim, Lhani Hayat, el COW, Lote 75 y Chesen Tarareta y Misión Chaqueña). En
la provincia de Jujuy, las Comunidades del Pueblo Kolla de Yavi, Cieneguillas,
Tafna, Yoscaba, Casira, Santa Catalina y las del Pueblo Quechua de Ciénaga,
Paicote, Cusi Cusi, Misa Rumi, Lagunillas, Rinconadilla, Altarcito, Tusquillas y
Casabindo.245
- Zona Centro: en las provincias de Tucumán (El Mollar), Mendoza (Guaytamari) y
San Juan (Sawa) y,246
- Zona Sur, en las provincias de Neuquén (Comunidades Plácido Puel y Zapata) y
Río Negro (Comunidades Trypay Antu, Las Huaytecas, Lof Painefil, Huenchupan
y Pilquiniyeu del Limay).
Con el objetivo de apoyar a las comunidades indígenas en el desarrollo de su propio
modelo turístico basado en el principio del desarrollo con identidad (Componente 2) se
crearán dos módulos genéricos de capacitación, uno sobre el modelo de turismo cultural
y otro sobre gobernanza económica y planificación y administración empresarial.
La red de proveedores indígenas de servicios de turismo podrá presentar, discutir,
priorizar, validar y armonizar las propuestas regionales para las agrupaciones turísticas y
los módulos genéricos de capacitación, incorporándolos en un modelo de turismo
nacional y en un Plan Estratégico de Turismo con Identidad para poner en práctica dicho
modelo. El Plan Estratégico deberá guardar armonía con la estrategia general del
gobierno para promover el turismo sostenible y de base comunitaria.
Como parte del proceso se financiarán el diseño y registro de la marca nacional de
turismo cultural “Ruta Raíces”, que posicionará y presentará al modelo turístico en los

244
BINI, Sabrina: Programa de Apoyo para una Ruta de Turismo Indígena en Argentina: Turismo con Identidad Componente I: Diagnóstico de la Oferta Turística Zona Sur, Provincias de Neuquén y Río Negro, 2008.
245
GONZALEZ BONORINO, Félix: Componente I: Diagnóstico de la Oferta Turística. Zona Norte, provincias de Jujuy y
Salta, mayo-agosto 2008.
246
BINI, Sabrina: Componente I: Diagnóstico de la Oferta Turística. Zona Centro, provincias de Tucumán, Mendoza y San
Juan, mayo-junio 2008.

193

�canales de comercialización, y el diseño de un sitio web para promover el modelo de
turismo cultural.
En cuanto al Componente 3, su principal objetivo es consolidar las empresas y
agrupaciones indígenas identificadas en el diagnóstico que hayan recibido prioridad
dentro del Plan Estratégico (se prevé que sean 15), suministrándoles capacitación y
asistencia técnica y desarrollando planes de negocios.
Las actividades que se financiarán dentro de este componente se detallarán en un Plan
de Acción que describirá tanto la capacitación general como específica para las
agrupaciones turísticas, el desarrollo de la capacidad, los servicios de asesoría y demás
apoyo necesario para consolidar las agrupaciones y desarrollar los planes de negocios.
El Programa proporcionará capacitación y asistencia técnica a los proveedores indígenas
de servicios de turismo en siete provincias o a nivel de agrupaciones, con el fin de apoyar
un mejor diseño y calidad de los servicios turísticos que se ofrecen, incorporar la
cosmovisión indígena en las prácticas empresariales y la oferta específica y apoyar la
constitución legal de las entidades y proveerles asistencia jurídica y contable, así como
asesoría en gerencia empresarial, comunicaciones y estrategias de comercialización,
según sea necesario.
Aquellas 15 agrupaciones turísticas que demuestren capacidad de posible crecimiento y
conectividad y que hayan recibido prioridad en las reuniones regionales y nacionales
desarrollarán Planes de Negocios que deberán identificar: (a) los productos y servicios
específicos de las agrupaciones; (b) las necesidades adicionales de desarrollo de
capacidad; (c) las posibles asociaciones y segmentos del mercado; (d) las estrategias
comerciales específicas, las proyecciones financieras y las necesidades de
financiamiento para capital semilla, infraestructura básica, estrategias de
comercialización, etc. y (e) los mecanismos de garantía, los cuales deberán tomar en
cuenta las realidades culturales y económicas de las comunidades indígenas.
En relación al Componente 4, que hace referencia al Fortalecimiento institucional de la
ONPIA, se hará especial hincapié en reforzar las capacidades administrativas y técnicas
para la gestión del Programa para desarrollar una estrategia financiera que asegure la
sostenibilidad de la iniciativa a largo plazo.
En este sentido, el Programa financiará consultores para el desarrollo e implementación
de una estrategia que permita asegurar independencia financiera a largo plazo y un
manual de seguimiento que facilite la observación de la evolución de indicadores
socioculturales a través del tiempo. Se financiará también la capacitación del cuadro de
empleados de ONPIA en cuanto al manejo de herramientas de gestión del Programa para
que posteriormente transfieran estos conocimientos como refuerzo a sus asociados
provinciales y locales.

OCLADE: Programas Yachay y Bancos Comunitarios
Programa Yachay
El Programa Yachay se desarrolla desde 1992 y tiene como fundamento el mejoramiento
del desarrollo de los niños pequeños y sus familias. Cuenta con el aporte técnico y
financiero de la Bernard van Leer Foundation de Holanda, entidad internacionalmente
reconocida en proyectos de infancia.
Trabaja en más de cien salitas en el área de la Prelatura Humahuaca, con niños de 0 a 6
años, desde la óptica de la infancia andina, con madres cuidadoras que son de las
comunidades y promotores que son docentes afectados al programa. El programa se
plantea desde una óptica de interculturalidad y respeto a las formas de crianzas andinas el
promover alternativas que aseguren calidad y variedad de interacciones sociales de los
niños pequeños para mejorar sus posibilidades de aprendizaje y difundir el resultado de
las mismas. Los objetivos específicos son: a) promover la identidad cultural y autoestima
entre niños kollas y sus familias, especialmente, entre las niñas; b) favorecer el
aprendizaje de los niños a través del juego y actividades de socialización entre pares; c)

194

�comprometer a las familias en experiencias que mejoren su rol educativo, promuevan la
participación de todos sus integrantes, especialmente los padres, en la tarea de la crianza
de los niños y d) comprometer a las familias, líderes e instituciones comunitarias y
gobiernos, en acciones de desarrollo comunal, que mejoren cobertura, integralidad y
pertinencia cultural de los servicios públicos básicos de salud y educación.
Para el logro de estos objetivos, se realizaron las siguientes actividades: a) Salitas
infantiles guiadas por madres cuidadoras elegidas por padres y madres de la comunidad.
En estas salitas se realizan actividades preparatorias para la enseñanza formal en las
escuelas y también lúdico-expresivas; b) Comedores infantiles: creados junto a las salitas
para responder a las demandas de nutrición, dirigidos por los padres, quienes se
organizan para hacer la comida, atender a los niños, realizar las compras, rendir las
facturas, etc. Los mismos padres realizan el menú de comidas; c) Encuentros de niños:
que les permitan conocer y adaptarse fácilmente a lugares nuevos y d) Participación en
eventos comunitarios: los niños de la salita infantil obtuvieron una legitimación social
importante, incorporándolos a los actos comunitarios, festejos cívicos o fiestas
patronales, junto a otras instituciones. Otra línea de trabajo destacada tuvo como objetivo
mejorar el rol educativo de los padres y pautas de crianza, en este sentido las actividades
del proyecto movilizaron alrededor de 750 padres de las 50 comunidades, la mayoría
mujeres (alrededor de 550 madres), a través de diferentes estrategias.
A través de diversas actividades, el Programa ha trabajado en el compromiso de las
organizaciones comunitarias e instituciones para lograr mayor pertinencia cultural de los
servicios de salud y educación. Se han realizado talleres para personal de salud con la
finalidad de articular acciones a niveles locales y talleres de capacitación docente: a
través de la Universidad Nacional de Salta, del Instituto de Lingüística de la Universidad
Nacional de Buenos Aires y de la misma OCLADE como institución capacitadora de la
Red Federal de Formación Docente Continua.
En cuanto a la difusión de los resultados e influencia en políticas públicas, se han firmado
convenios con Ministerios de Nación y provincias: actualmente los Ministerios de
Educación de las provincias de Jujuy y Salta asignan cargos docentes, el Ministerio de
Educación de la Nación fondos para las becas de las madres cuidadoras, el Ministerio de
Desarrollo Social de la Nación financiamiento para el funcionamiento de comedores.
Hubo también aportes puntuales: INAI: elaboración de material pedagógico para la
alfabetización intercultural; Caritas Argentina: elaboración de material pedagógico para
capacitación en desarrollo infantil y programas del Ministerio de Educación de la Nación.
En un principio la idea del Programa Yachay era la estimulación de los menores para tener
una inserción no traumática en la escuela y planteaba la defensa de los derechos del niño,
siempre desde una visión totalmente occidental. A partir de estos últimos años, el objetivo es
visibilizar las formas de crianzas andinas y valorizarlas a partir de un trabajo compartido
entre promotores y madres cuidadoras, tratando de replicar prácticas andinas de infancia y
maternidad y vigorizar la importancia de las formas de crianza de la chacra y la hacienda,
que están íntimamente ligadas a la crianza de los chicos, reforzando su cosmovisión. Ello
implica que los chicos y las familias se sitúen desde otro lugar ante la escuela aunque hoy
también se esta viendo la necesidad de articular con docentes del lugar no en forma
institucional sino particular para sensibilizarlos y comprometerlos con otra visión de la
educación más relacionada con la interculturalidad y el isca Yachay, los dos saberes.247
Programa de Bancos Comunitarios
La última experiencia puesta en marcha a partir del 2004, es la implementación de
bancos comunitarios sustentables, con 390 proyectos en marcha. Recientemente se
amplió a 28 bancos comunitarios y grupos comunitarios, con una incidencia también
urbana, con fondos exclusivos para micro-créditos productivos.248

247
248

OYHARZABAL, E.: 2009, op. cit.
Cf. OYHARZABAL, Enrique: Entrevista, marzo 2009.

195

�Los proyectos originariamente contaron con un fondo de $ 250.000 provenientes de la
Fundación Van Leer. Actualmente tienen financiamiento de distintos programas del
Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Así en el marco del Plan Manos a la Obra se
otorgó subsidios para la creación de fondos de financiamiento en 11 comunidades
aborígenes de Jujuy, para que puedan aplicar ese dinero a emprendimientos productivos
propios que giran en torno a agricultura, artesanías y construcción, entre otros, y se
eligen durante una asamblea de los mismos miembros de las comunidades. En agosto de
2008, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a través de la Comisión Nacional de
Microcrédito, otorgó un subsidio no reintegrable por $ 585.740 con el objeto de fortalecer
a las organizaciones comunitarias indígenas y generar proyectos locales por medio de
Bancos Comunitarios (serán 25 en esta oportunidad), en el marco del Programa de
Promoción del Microcrédito para el Desarrollo de la Economía Social “Padre Carlos
Cajade”. Los bancos tienen una incidencia también urbana, con fondos exclusivos para
micro-créditos productivos. Los Consejos de crédito pertenecientes a las comunidades
deciden qué proyectos se financian dentro de los parámetros impuestos desde la Comisión
Nacional de Microcrédito dependiente del Gobierno nacional, son ellos los que aprueban,
asumen el seguimiento. Los cargos de los promotores son cargos docentes.
La intervención de OCLADE consiste en capacitar a tesoreros y consejos de crédito, ser
intermediarios de fondos para que se desarrollen actividades relacionadas con las distintas
instancias productivas y acompañar técnicamente proyectos para que sean viables. La
responsabilidad de la administración es de las comunidades, que además realizan acuerdos
con sus comunidades que a la vez son garantes de las otras, la Fundación solo hace de
intermediaria entre Nación y las comunidades y brinda capacitación y asesoramiento en
casos puntuales. Los acuerdos son directamente con las comunidades.
La estrategia de asistencia técnica de OCLADE es el empoderamiento de las comunidades,
acompañando procesos.
Se interactuó en un principio con la ONG Warmi Sayajsungo, actualmente articula con el
Ministerio de Desarrollo Social de Nación solamente. Se trabaja principalmente con
comunidades; la representatividad de Pueblos no es planteada como una necesidad
desde las comunidades por lo menos en lo específico que hace a infancia y a
microbancos. Se percibe que las comunidades del Pueblo Kolla respetan el espacio de
pueblos más para luchas políticas o de reposicionamiento ante el estado pero en estos
proyectos prefieren la autonomía y el respeto a sus particularidades.249

Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz (FUNDAPAZ)
FUNDAPAZ comenzó su trabajo con las comunidades indígenas en el área de Los
Blancos (1980) en la provincia de Salta, teniendo como objetivo acompañar sus procesos
de organización a fin de lograr el acceso a la propiedad de la tierra y el fomento de
actividades económico-productivas. Como ONG articuló, desde una perspectiva técnica,
con el gobierno de Salta y el Obispado de Orán a fin de lograr el traspaso de tierras
fiscales a sus ocupantes (primero aborígenes pero, luego, también criollos). Actualmente,
el acompañamiento de los pueblos indígenas se focaliza en comunidades del Pueblo
Wichí en los departamentos de Rivadavia (Comunidades Misión San Patricio, Los Blancos,
Cacique Abregú, Kayip – Capitán Pagé, que forman parte de una organización zonal de la
Ruta 81; Misión La Purísima, Las Musas, Comunidades periurbanas del Pueblo de La Unión
que forman parte de una organización zonal en formación) y San Martín (Comunidades
Misión La Paloma, La Golondrina, La Horqueta, San Ignacio, Dragones, Misión Chaqueña:
Carboncito, La Esperanza, Misión Salim; Lakha Honhat-Fiscal 75 y La Loma que forman
parte del Consejo de Organizaciones Wichí de la Zona Bermejo).
Las líneas de trabajo se centran en dos ejes estrechamente relacionados entre sí: lo socio
organizativo y lo económico productivo. En lo socio organizativo se apoya a familias
indígenas y criollas para que se organicen y puedan ser las protagonistas de su
249

Cf. OYHARZABAL, E.: 2009. op. cit..

196

�desarrollo: defender sus derechos, particularmente a la propiedad de la tierra y territorios
y sus recursos naturales, identificar y buscar soluciones a sus problemas, decidir sobre
su futuro y ser capaces de gestionar sus propios recursos. En lo económico productivo, el
objetivo es diversificar y mejorar la producción y los procesos de transformación y
comercialización. Las propuestas productivas buscan la seguridad alimentaria, el
aumento de los ingresos prediales y la preservación de los recursos naturales.
Actualmente, las principales líneas de proyectos son: (a) Fortalecimiento de las
organizaciones comunitarias y de segundo grado – zonales y regionales; (b) Derechos
territoriales y económicos, sociales, culturales y ambientales; (c) Gestión del territorio:
aprovechamiento sostenible de los recursos con prácticas tradicionales y nuevas;
transformación de productos y comercio justo y (d) Fortalecimiento de los equipos
institucionales, capacitación y autocuidado (incipiente).
En el modelo de intervención FUNDAPAZ se basa en un trabajo con cada comunidad por
diagnósticos integrales y planificación a esos niveles. Luego se van realizando las acciones
puntuales, a veces con formato de proyecto. Muchas veces esto es trabajado y presentado
a organismos oficiales. En el modelo de intervención el sujeto es la comunidad, si bien hay
proyectos más focalizados en familias y otros en las organizaciones. La Fundación se ha
propuesto una dinámica de trabajo a través de la cual, a mayor experiencia y desarrollo de
trabajo en el apoyo, menor debe ser la necesidad de acompañamiento; en otras palabras,
donde crece el nivel organizativo de las comunidades, se reduce su intervención. En este
sentido, por ejemplo la planificación monitoreo y evaluación periódica de los avances
adquirió agilidad y cada vez es más independiente en comunidades más experimentadas,
que luego tienen un importante rol para colaborar con otras que las que se van
incorporando, a través de visitas e intercambios.
En cuanto al financiamiento de las acciones, se apunta a que “sean las organizaciones
comunitarias las que elaboren y gestionen sus propios proyectos familiares y comunitarios,
en producción e infraestructura comunitaria”. Los financiamientos que reciben las
comunidades son por proyectos. Los apoyos a la población se han limitado. En los casos
que “apoya directamente se hace a través de subsidios o “créditos” con devolución en valor
producto. Normalmente para actividades productivas, familiares o grupales. Casi siempre se
entregan los fondos, no los productos. Los artesanos/as manejan fondos rotatorios”.
“La asistencia técnica es directa y permanente. Cuando se trata de demandas de temáticas
específicas (salud, educación, vivienda) se articulan con los organismos estatales u ONGs
especializadas en el tema. En el equipo se maneja la lengua wichí pero mayormente se
trabaja en castellano. Se evalúa y planifica cada año con las comunidades y se elabora un
Plan Operativo pero se monitorea permanentemente y hay flexibilidad para acompañar y
asesorar en demandas emergentes o situaciones especiales o extraordinarias.
Hay espacios específicos de fortalecimiento de trabajo de mujeres y jóvenes y –en lo
productivo- se incluye la asesoría por grupos temáticos: apicultura, artesanos/as, entre
otros.
En el trabajo con las organizaciones se utilizan metodologías que garanticen una efectiva
participación de las familias, fortalezcan su capacidad de gestión, contribuyan a lograr
una proyección a mediano y largo plazo y que, además de mejorar las actividades
productivas que realizan en sus predios familiares, tengan impacto en el desarrollo
regional.
Los proyectos los consiguen y manejan las comunidades. Hay una masa crítica
disponibles en el país: Nuevos Surcos, INAI, PSA. Y, comenta un entrevistado: “nosotros
tenemos la estructura para estar al lado de ellos”. Los proyectos son manejados por las
organizaciones y FUNDAPAZ puede o no acompañar el manejo de fondos o recursos. En
tanto los proyectos financiados desde FUNDAPAZ son administrados por la misma ONG
con planificación conjunta y manejo del presupuesto por la dirigencia”.250
FUNDAPAZ como institución cuenta con financiamiento institucional de Misereor. “En los
últimos proyectos nunca le hemos pedido fondos para las comunidades, solo para
250

FRERE, P: Entrevista, enero 2009.

197

�nuestro rol de asistencia técnica, capacitación”. Misereor da “los fondos y las
comunidades saben perfectamente el dinero que tiene [FUNDAPAZ]. Hay un dinero para
salarios, otro para movilidad, pero hay un monto que es para todas las reuniones. Y
nosotros vamos rindiendo cuenta con las organizaciones periódicamente. Experiencia de
gestión muy interesante y aprendizaje de compartir […] Hace 10 años cuando fui a
Bolivia, la crítica era ‘Las ONGs que se llenan la boca hablando de nosotros y se llenan
de plata’. Por eso dejamos de manejar proyectos de la gente y somos asesores y
tratamos de conseguir dinero para nuestra estructura de asesoría y para los que quieren
trabajar con nosotros”.
Actualmente además, ha generado junto con pueblos indígenas y equipos técnicos de
Bolivia y Paraguay que trabajan en la zona del Gran Chaco Americano, un Programa
Integrado de Apoyo y Acompañamiento a la defensa y promoción de los derechos de los
Pueblos Indígenas del Gran Chaco Americano. El Programa se ha comenzado a ejecutar
en abril de 2005 con la participación de ENDEPA y FUNDAPAZ (Argentina), CER-DET
(Bolivia) y CIPAE (Paraguay) y con el financiamiento de Church World Service (CWS) de
Estados Unidos. Uno de los principales objetivos de esta iniciativa es favorecer el
intercambio, la articulación y organización de los pueblos indígenas del Gran Chaco
Americano; alcanzar una mayor incidencia de las organizaciones y comunidades
indígenas en la generación y adecuación de políticas públicas y lograr un entorno social
sensibilizado y favorable ante los problemas de la Región del Gran Chaco Americano y
de sus Pueblos Originarios.
Para el logro de sus objetivos, FUNDAPAZ ha articulado con una multiplicidad de
organismos públicos y privados a través de la firma de convenios de financiamiento o
colaboración recíproca y acuerdos de trabajo para la llevar adelante tareas específicas.
Entre los organismos públicos de nivel nacional se cuentan: Ministerio de Desarrollo
Social de la Nación, Ministerio de Salud de la Nación, ex Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Instituto
Nacional de Asuntos Indígenas, Centro Nacional de Organizaciones Comunitarias
(CENOC), Programa Social Agropecuario (PSA), Programa de Desarrollo para Pequeños
Productores Agropecuarios (PROINDER), Mercado de Artesanías Tradicionales
Argentinas (MATRA) y distintos ámbitos de administraciones públicas y municipales.
Entre los organismos privados con los que han articulado se encuentran: Instituto de
Cultura Popular (INCUPO), Cáritas Argentina, Iglesia Anglicana, Junta Unida de Misiones
(JUM), Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), Cerdet (Bolivia), CIPAE
(Paraguay), Asociación para la Promoción de la Cultura y el Desarrollo (APCD),
Fundación Nuevos Surcos, Fundación Vida Silvestre, entre otros.
En relación a la investigación y la formación de recursos humanos FUNDAPAZ se ha
vinculado con las Universidades Nacionales de Salta, Córdoba y Buenos Aires.
A lo largo de la vida institucional se ha incorporado a distintas redes de articulación, por
ejemplo Asociación Latinoamericana de Organizaciones de Promoción (ALOP), Red
Internacional Contra la Desertificación (RIOD), Red Agroforestal Chaco Argentina, el
Comité del Gran Chaco Americano, Red de Comunicación Indígena, Foro Salteño por la
Tierra, Red Chaco Walamba, REDES CHACO y Foro de Organizaciones de la Cuenca
del Río Pilcomayo.
Los principales avances, en palabras del Ing. Pablo Frere, son: (a) organizaciones propias
con códigos internos (tradicionales o incorporados) en todas las comunidades y con
articulaciones zonales consolidadas o en formación en las tres zonas de trabajo. Algunas
experiencias de acción del conjunto del Pueblo Wichí de Salta y a nivel Chaco Argentino y
Sudamericano; (b) experiencia de COPIRECHA no del todo duradera pero que ha dejado la
semilla e interés en retomar un espacio similar con representaciones por Pueblo y no por
Provincia; (c) mayoría de las comunidades con tierras tituladas, algunas han definido
territorio a reclamar y (d) algunos avances en manejo integral del monte y muchas
experiencias de actividades productivas, de autoconsumo y venta de excedentes.

198

�Una propuesta de tecnología apropiada: las “bombas de soga”
Desde el punto de vista técnico, FUNDAPAZ ha realizado la propuesta de “bombas de
soga”. La propuesta se inició en la Comunidad Misión Salím. Se trata de una bomba para
extraer agua de la napa subterránea que benefició a 12 familias que no disponían de
agua potable (la fuente de agua más próxima se encuentra a 4 km). Para ayudar a las
comunidades en la solución del problema de la provisión de agua, el primer desafío fue
encontrar una respuesta organizada en tres criterios: (a) tecnología sencilla; (b)
instalación económica y (c) mantenimiento simple.
Las bombas conocidas como “bombas de soga” reúnen estas características y tienen la
ventaja de ofrecer la posibilidad de almacenamiento de agua y distribución a través de
una red básica para las comunidades más numerosas: el bombeo, a través de un
sistema de conitos de plástico, colocados a lo largo de una soga, eleva el agua de la
primera o segunda napa a través del accionar de una rueda de bicicleta. El agua puede
almacenarse en un tanque sobreelevado y de allí distribuirse a diferentes sectores, tanto
hacía las casas alejadas como hacía las huertas y corrales de los animales. Después de
varias reuniones con la comunidad de Misión Salím para presentar la tecnología
propuesta, decidir donde se iba a hacer el pozo y quiénes se iban a capacitar, los
trabajos empezaron con gran entusiasmo: perforación del pozo y luego instalación de la
bomba.
El segundo desafío fue planificar un cronograma y una metodología de instalación de las
bombas en otras comunidades. FUNDAPAZ promovió el intercambio para que se
conozca la experiencia de Misión Salím y que las comunidades evaluaran si les
interesaba contar con un dispositivo similar. A su vez, los jóvenes de esta comunidad se
comprometieron a instalar las bombas, capacitando a su vez a los hombres para la
colocación y mantenimiento de los materiales. Esto permite también que los intercambios
se realicen sin trabas idiomáticas (recordemos que los wichí mantienen su idioma
materno y que el español se usa sólo para relacionarse con el “mundo blanco”).
Las comunidades wichí de la zona de Los Blancos se mostraron muy interesadas, como
es el caso de la comunidad Misión San Patricio que se encuentra “internada en el monte”,
a más de 40 Km. de Los Blancos y sólo contaba con una bomba de agua común para
aprovisionar a 60 familias. El agua se usaba únicamente para el consumo humano
mínimo. Era urgente disponer de otra fuente y las familias quisieron contar con una
bomba de soga. Hicieron un acuerdo con FUNDAPAZ, por el cual la institución se hacía
cargo de la instalación, mientras que la comunidad se comprometía a aportar los
“ayudantes” y capacitarlos para el mantenimiento de la obra. Una vez más, toda la
comunidad colaboró para facilitar el trabajo y la bomba se instaló con éxito.
Las mujeres, muchas veces encargadas del acarreo del agua, se vieron beneficiadas y
así “tendremos más tiempo para la familia y para participar de las diferentes reuniones”.
En todos los casos, se comprometieron a difundir esta nueva tecnología, recibiendo
visitas y explicando el funcionamiento de las bombas. Como uno de los resultados la
comunidad de Misión Salím pudo producir verduras para la mesa familiar y, por primera
vez, vender el excedente a familias vecinas.
Se han instalado 13 bombas de soga en las comunidades: Los Blancos /Lote 6,
Wayayuk, Misión San Patricio, Misión Salim, Whelha Lhota, Carboncito, B. Municipal/La
Unión, El Chañaral, La Purísima y Escuela La Unión.

199

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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Este documento presenta el marco legal vinculado a los pueblos indígenas que rige en la Argentina, describe algunos avances y dificultades en su implementación en el orden nacional y en las jurisdicciones provinciales, enfoca los programas y acciones que se desarrollan actualmente en el país (o que han concluido recientemente) desde organismos públicos y algunas organizaciones privadas e indígenas, con relación a los pueblos originarios</text>
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CMinisterio

de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
PROINDER

La Cuestión Indígena en la Argentina,
un Estudio de Actualización

Autor:
Juan Pablo Cervera Novo

SERIE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES Nº 25

Buenos Aires, 2010

�Cervera Novo, Juan Pablo
La cuestión indígena en la Argentina, un estudio de actualización. - 1a ed. - Buenos
Aires: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, 2010.
E-Book. - (Estudios e investigaciones; 25)
ISBN 978-987-25476-2-2
1. Historia Política Argentina. I. Título
CDD 320.982
Fecha de catalogación: 19/05/2010

LAS OPINIONES EXPRESADAS EN ESTE DOCUMENTO SON DE EXCLUSIVA
RESPONSABILIDAD DEL AUTOR Y PUEDEN NO COINCIDIR CON LAS DE LA
INSTITUCIÓN.

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
Secretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar
Subsecretaría de Agricultura Familiar
PROINDER, Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
Av. Paseo Colón 982, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Mail: fiproinder@minagri.gob.ar

ISBN 978-987-25476-2-2
1° Edición electrónica
URL: www.proinder.gov.ar
Buenos Aires, mayo de 2010

2

�PRESENTACIÓN
El presente estudio fue elaborado en el marco del Componente Fortalecimiento Institucional
del Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER Adicional)
con el objetivo de identificar un nuevo instrumento de intervención para atender a los grupos
sociales más postergados del medio rural, entre los cuales se encuentran los pueblos
originarios. Como todas las acciones de la Subsecretaría de Agricultura Familiar (SsAF) se
inscribe en el propósito de contribuir al desarrollo sustentable y autónomo de los agricultores
familiares, trabajadores y pobladores rurales y de sus organizaciones.
El documento aporta una relevante y actualizada caracterización de la situación de los
Pueblos Indígenas de la República Argentina con especial referencia a la situación
productiva según regiones de asentamiento de población indígena rural; presenta las
principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales públicas con
incumbencia en la cuestión indígena; ofrece una síntesis de las dinámicas productivas de los
pueblos indígenas rurales más significativos con datos demográficos a partir de la
regionalización propuesta y las principales problemáticas asociadas en torno al derecho a la
tierra y territorio. Asimismo, enumera ejemplos de las distintas problemáticas
medioambientales y sanitarias en que se ven involucradas las comunidades indígenas.
Frente a la necesidad de generar procesos de participación fundados en los derechos de los
Pueblos Indígenas, el documento propone un abordaje crítico e integral que contempla a los
grupos étnicos como actores que elaboran sus categorías de adscripción e identificación
propias. En virtud de esto último, sugiere para la elaboración de políticas que atiendan a los
Pueblos Indígenas, la elaboración de estudios sobre modelos productivos y tipos de
Emprendimientos o Unidades de Producción Agropecuaria que tomen en cuenta a las
modalidades de producción y reproducción económica y social de unidades familiares y
comunidades indígenas.

Ing. Agr. Guillermo Martini
Subsecretario de Agricultura Familiar

3

�INDICE
1- INTRODUCCIÓN .............................................................................................................. 5
2- LOS PUEBLOS ORIGINARIOS EN ARGENTINA. UNA CARACTERIZACIÓN
PROBLEMÁTICA. ................................................................................................................. 6
2.1- Sobre definiciones y clasificaciones ............................................................................... 9
3- POBLACIÓN INDÍGENA ESTIMADA Y CENSADA. .........................................................11
4- CRITERIOS UTILIZADOS PARA DAR CUENTA DE LA SITUACIÓN DE LOS PUEBLOS
ORIGINARIOS CON ESPECIAL REFERENCIA A LA SITUACIÓN PRODUCTIVA
AMBIENTAL Y TERRITORIAL. ............................................................................................19
5- ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA ARGENTINA
CON ESPECIAL REFERENCIA A LA SITUACIÓN PRODUCTIVA, AMBIENTAL Y
TERRITORIAL. UNA PERSPECTIVA GENERAL. ................................................................20
6- ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA REPÚBLICA
ARGENTINA CON ESPECIAL REFERENCIA A LA SITUACIÓN PRODUCTIVA. SEGÚN
REGIONES DE ASENTAMIENTO DE POBLACIÓN INDÍGENA RURAL. ............................23
6.1- Breve caracterización por región ...................................................................................24
6.1.1 - Región Chaqueña..................................................................................................24
6.1.2 - Región Norandina..................................................................................................27
6.1.3 - Región Patagónica ................................................................................................29
6.1.4 - Otras provincias con población indígena. El caso de Misiones ..............................30
7- PRINCIPALES INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES NACIONALES Y
PROVINCIALES PÚBLICAS CON INCUMBENCIA EN LA CUESTIÓN INDÍGENA. ............40
7.1- Marco legal....................................................................................................................40
7.2- Mapa Institucional .........................................................................................................44
7.3- Situación educacional de los pueblos indígenas en Argentina ......................................55
7.4- Situación sanitaria de los pueblos indígenas en Argentina ............................................59
8- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ....................................................................60
9 - ANEXOS .........................................................................................................................64
Anexo Nº 1 ...........................................................................................................................64
Anexo Nº 2 ...........................................................................................................................77
10- BIBLIOGRAFÍA ..............................................................................................................79

4

�1. INTRODUCCIÓN
El presente es un informe resultante de un estudio de actualización sobre la cuestión indígena
en la Argentina. El estudio se ha basado principalmente en informes preliminares existentes en
el PROINDER y completado con información proveniente de distintas reparticiones nacionales
y provinciales y bases de datos que poseen el autor y los investigadores que colaboraron en la
elaboración del mismo1.
Se agradece la participación de todos ellos, los aportes de los autores, de los informes
utilizados y la colaboración especial prestada por PROINDER para el mejor desarrollo de los
contenidos.

La realización de este estudio apunta a profundizar el conocimiento sobre la población
indígena para identificar líneas de intervención que permitan mejorar las condiciones
de ingresos y de vida de este grupo social, uno de los estratos de la población rural
donde la incidencia de la pobreza y el déficit en el acceso a los servicios sociales son
más marcados.
El objetivo central de este informe es Caracterizar la situación actual de los pueblos
indígenas que habitan en áreas rurales2 poniendo especial énfasis en aspectos socioproductivos, ambientales e institucionales.
Los objetivos específicos son:
1) Caracterizar y problematizar los enfoques sobre pueblos originarios en Argentina
2) Analizar los datos y estimaciones sobre la presencia de pueblos originarios y
comunidades indígenas.
3) Desarrollar criterios para dar cuenta de la situación de los pueblos originarios con
especial referencia a la situación productiva ambiental y territorial.
4) Analizar la situación de los pueblos originarios de la Argentina con especial referencia a la
situación productiva, ambiental, territorial y las acciones institucionales desde una
perspectiva general y según regiones de asentamiento de población indígena rural.

5) Describir las principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales
públicas con incumbencia (directa o indirecta) en la cuestión indígena.
6) Proponer algunas conclusiones y recomendaciones.

1
Colaboraron en la elaboración del informe: Dr. Héctor Hugo Trinchero; Lic. Ivanna Petz; y Lic. Mariana Schmidt. Agradecemos
los aportes de Juan Martín Leguizamón. Todos integrantes del Programa Permanente de Investigación y Extensión
Universitaria en Comunidades Indígenas de la R.A. (Facultad de Filosofía y Letras. UBA)
2
Considerando que la caracterización de “área rural” es compleja y no siendo el objetivo de este informe hacer un análisis
pormenorizado de dicha noción se adelantará, por el momento, que el universo poblacional mencionado es el de aquella
población indígena que no reside en las grandes urbes aunque sí se incluirá población indígena de ciudades intermedias en las
provincias que integran determinadas regiones. Así, por ejemplo, población indígena residente en ciudades como Tartagal en
Salta quedará incluida. Debe tenerse en cuenta que el Censo de Población distingue tres grandes universos poblacionales:
áreas rurales dispersas, áreas rurales de hasta 2000 habitantes y área urbana (el resto). La inclusión en algunos casos de
ciudades “intermedias” responde a la necesidad de considerar los vínculos entre población que reside en comunidades y
población que reside en dichas ciudades o en sus periferias dado que configuran precisamente relaciones socioproductivas
específicas, este criterio es principalmente cualitativo, ya que no implica incorporar todas las ciudades intermedias con
población indígena sino aquellas donde se encuentran las relaciones mencionadas. En el apartado específico se profundizará
sobre esta situación, aunque su desarrollo pormenorizado requiere de estudios específicos.

5

�Hasta el presente se han realizado diversos estudios y actualizaciones sobre la situación
indígena en la Argentina. Dichos estudios y actualizaciones han sido vehiculizados desde
distintas instancias institucionales que de una u otra manera incorporan entre sus metas de
intervención a los pueblos originarios como población objetivo.
El presente trabajo si bien se orienta hacia una puesta al día más sobre el tema, pretende al
mismo tiempo incorporar aspectos, componentes y datos que se refieren principalmente al
análisis del perfil productivo y ambiental que caracteriza a los distintos pueblos originarios que
hoy habitan y se reconocen como tales en el país. Sin embargo, los aspectos económicos y/o
socioproductivos no existen en forma aislada, por lo que el informe incorpora otros aspectos
como los legales, demográficos, territoriales, educacionales, sanitarios, etc. No obstante, es
importante señalar el insuficiente tratamiento que se ha venido dando a la cuestión productiva y
ambiental en el perfil de la población indígena argentina, lo que explica al mismo tiempo la
particular escasez de información sobre la cuestión.
Se parte de considerar que para un análisis de la situación productiva de los sujetos indígenas
involucrados se requiere previamente, al menos, de una caracterización de las modalidades
productivas y reproductivas de cada grupo, comunidad, población, pueblo indígena, según sea
el caso. Esta empresa resulta dificultada por la enorme escasez de información, principalmente
en el ámbito estadístico, ya que los Censos Agropecuarios tienden a no registrar
adecuadamente las dinámicas socioeconómicas de los pequeños productores indígenas (y no
indígenas). Un ejemplo claro de ello surge del informe de Daniel Slutzky en el cual el autor
hace notar la inviabilidad del concepto de explotaciones agropecuarias (EAP) para dar cuenta
de la dinámica productiva de los pueblos indígenas (2008:32). Esta característica de los
relevamientos realizados por el INDEC a través del Censo Nacional Agropecuario implica que
los análisis que hagamos deben recurrir a información de casos, y más específicamente a
datos relevados en trabajos de campo etnográficos.
Sobre la base de relevamientos y documentación existente, intentaremos distinguir dos niveles
de análisis: uno general que abarca al conjunto de los pueblos originarios de la Argentina y otro
que distingue por regiones y en lo posible por provincias. Para lo cual se analizarán
caracterizaciones sobre los aspectos productivos, ambientales y territoriales y su relación en el
ámbito de regiones, y se tomarán en algunos momentos casos “paradigmáticos” es decir
representativos de dicha región como una manera de ilustrar con cierta profundidad la
situación.
2- Los Pueblos Originarios en Argentina. Una Caracterización Problemática.
Cuando los especialistas se remiten a la caracterización de la población indígena Argentina
presentan una serie de resguardos previsibles frente a una problemática reconocidamente
compleja, máxime teniendo en consideración ciertos rasgos prototípicos de la cultura
hegemónica nacional. Es que, históricamente, desde el punto de vista de la denominada
“historia oficial” la República Argentina ha sido definida políticamente y caracterizada
sociológica y antropológicamente como una nación “sin indios”, o como lo expresara el
reconocido sociólogo brasileño D. Ribeiro un país de pueblos transplantados.
Contrafácticamente una nación constituida demográfica y culturalmente por pueblos
trasplantados “que descienden de los barcos” es una nación que no reconoce pueblos
originarios. Esta situación incluso ha intentado validarse desde una política censal: No hay
indicaciones censales a lo largo de la historia sobre la pertenencia a identidades aborígenes
de grupos poblacionales3.
3

En realidad, el Primer Censo Nacional de Población realizado en 1869 durante la presidencia de Sarmiento había arrojado
sólo para el Territorio Nacional del Chaco un total de 45.291 indígenas. Sin embargo ningún informe de la época tenía en
cuenta los datos sobre la población indígena. Mucho menos aún informes y documentos posteriores ya que los censos
siguientes omitieron toda mención sobre población indígena en Argentina.

6

�Sin embargo estos discursos políticos y académicos apuntan a desconocer el proceso
histórico de conquista y apropiación territorial por parte del estado y agentes privados
poderosos. Semejante desconocimiento del proceso histórico ha sido señalado en distintas
oportunidades por historiadores, sociólogos y antropólogos. Así, una parte significativa de
los investigadores y académicos que se han especializado en el tema sostienen que la
relación de los pueblos originarios con los conquistadores españoles, primero, y con el
estado nacional, a partir de mediados del siglo XIX, ha estado definida por el sojuzgamiento
militar, el etnocidio, la expulsión o incorporación al sistema de expansión agrícola-ganadero
y agroindustrial de los sobrevivientes de acuerdo al modelo de desarrollo económico
preponderante en cada región. Todo ello en sintonía con el intento de aculturación mediante
distintos programas estatales y/o de evangelización y cuyas consecuencias se observan en
la desestructuración de las modalidades prototípicas de organización social, política y
económica, la expropiación territorial y la degradación cuando no exterminio de los recursos
naturales que configuraron su base de sustentación alimentaria (Trinchero, 1987, Trinchero;
Piccinini &amp; Gordillo,1992; Balazote &amp; Radovich, 1992; Vázquez, 2000; Hidalgo &amp; Tamagno,
1992; Bechis, 1992; Golluscio, 2002).
Este relativo consenso tiende, no obstante, y más allá de la voluntad de los propios
investigadores, a invisibilizar una situación tal vez paradojal si lo comparamos con el resto
de América Latina: durante el período de conquista española y por el particular escenario
que ocupaban los territorios del Río de la Plata en la economía colonial, una gran parte del
territorio que era habitado por poblaciones indígenas no fue efectivamente ocupado por los
conquistadores ni sus descendientes, lo que configuró una situación particular de “pactos y
acuerdos” con las distintas “naciones” indígenas con tal de preservar el principal objetivo
económico de los conquistadores en los territorios del Cono Sur: rutas alternativas a la
salida de los metales preciosos (Trinchero, 2000; 2006). Esto implicaba, más allá incluso de
intervenciones punitivas (cuando los conquistadores suponían una ruptura de determinado
pacto), una cierta política de reconocimiento que incluso se profundizó durante el período
independentista. Sin embargo hacia mediados del siglo XIX y con el proceso denominado de
“formación del Estado Nacional” en consonancia con la incorporación del hinterland al
proceso de producción de alimentos para el mercado mundial, se produce un profundo viraje
en la política hacia los pueblos originarios y el mismo consiste lisa y llanamente en su
negación como ciudadanos del nuevo Estado. 4
Es indiscutible el hecho de que con la reafirmación de la democracia en el país, la reforma
constitucional de 1994 se ha planteado un retorno a la política de reconocimiento de las
poblaciones indígenas. Así, por ejemplo, la reforma constitucional de 1994 define en su artículo
75 inc. 17 como atribución del Congreso de la Nación, reconocer la preexistencia étnica y
cultural de los pueblos indígenas, garantizando el respeto a su identidad y el derecho a una
educación bilingüe e intercultural. Asimismo, reconoce la personería jurídica de las
comunidades y la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan,
y regula la entrega de otras aptas y suficientes para su desarrollo humano. Garantiza también
su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los
afecten.
Por su parte, el inciso 19 define también como atribución del Congreso dictar leyes que
protejan la identidad y pluralidad cultural. El inciso 22 adopta, con rango constitucional, el
Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y la Convención
Internacional sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial. Por otra
4
Tal como lo plantea H. Trinchero en distintos textos, la Constitución Argentina de 1853 reconoce los pactos preexistentes sólo
en aquellas ocasiones que involucran a los caudillos provinciales, pero con los pueblos originarios y las “naciones” indígenas
no hay pacto alguno que valga. A partir de allí comienza el proceso de invisibilización jurídico-política de la población indígena
y un modelo de modernidad excluyente y justificadora de políticas de exterminio hacia las mismas mediante las
eufemísticamente llamadas “campañas al desierto” (Trinchero, 1992, 2000, 2006).

7

�parte, la ley 24071 adopta el Convenio 169 de la OIT, habiéndose depositado el instrumento
de ratificación en las instancias correspondientes durante julio del 2000. En conjunto, todos
estos cuerpos legales constituyen un avance en relación con el anterior marco jurídico de la
Constitución de 1853 que preveía como atribución del Congreso conservar el trato pacífico
con los indios (sic) y promover su conversión al catolicismo.
Hemos señalado algunos avances en la política de reconocimiento. Estos avances están en
consonancia con la incorporación de derechos indígenas en reformas constitucionales
latinoamericanas posteriormente a los regímenes dictatoriales en la región, caso Brasil,
Paraguay y Bolivia. No obstante, lo anterior no es sólo parte del proceso democratizador
sino que también es paralelo a las reformas del Estado en el Cono Sur durante la década de
los 90´s orientadas a la desregulación y retirada de la injerencia estatal en la provisión de
servicios y coberturas sociales básicas. Así, estas políticas han operado en un sentido
inverso al reconocimiento de los derechos indígenas, pues contribuyeron a la exclusión y
pauperización de las poblaciones más vulnerables y entre ellas los pueblos originarios.
Más allá, entonces, de la vigencia de las normativas mencionadas, en los hechos se
observa una escasa implementación de los mandatos constitucionales, lo que implica una
gran distancia entre la letra jurídica y la producción de políticas concretas. Por ejemplo, muy
poco se ha avanzado en una de las principales reivindicaciones de los pueblos indígenas,
como es la de “asegurar la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que
tradicionalmente ocupan”. Son muy escasos los casos de “regulación dominial” y menos aún
aquellos casos en los que se reconoce la propiedad/posesión comunitaria. Los programas
de regularización dominial proceden con excesiva lentitud. En los pocos casos
instrumentados, lejos se está aún de regular la entrega de otras tierras aptas y suficientes
para el desarrollo humano. Además debe tenerse en cuenta no únicamente el acceso al
recurso (tierra) sino a la calidad del mismo y en cantidad suficiente que garantice la
implementación de determinado proyecto productivo. Poco o nada se ha realizado, al menos
como esfuerzo de política pública, para generar estudios sobre modelos productivos y tipos
de EAP (Emprendimiento o unidad de producción agropecuaria) que tome en cuenta las
modalidades de producción y reproducción económica y social de las unidades familiares y
comunidades indígenas.
Ahora bien, independientemente de la debilidad de las políticas públicas hacia las
poblaciones indígenas del país, existe un proceso económico estructural en el cual la
expansión de la frontera agraria y la concentración económica rural ha avanzado incluso
sobre las tierras tradicionalmente ocupadas por pueblos originarios (aunque no sólo de
ellos) reconocidas constitucionalmente, lo que constituye un verdadero obstáculo muy difícil
de superar en las actuales condiciones económicas. Es decir, existe una contradicción muy
fuerte entre el conjunto de normativas jurídico-políticas tendientes a garantizar un conjunto
de derechos por parte de los pueblos originarios y la estructura agraria del país que se
articula con un modelo agro exportador y de concentración fundiaria y empresarial.
Tal vez, los problemas que son posibles de detectar con relación al reconocimiento del
derecho a la identidad se relacionan con aquella contradicción señalada. En este sentido, es
posible detectar que en la mayoría de los casos, por más que la normativa estipula el criterio
de autoafirmación como base para definir la identidad indígena, en la mayoría de los pleitos
en los que intervienen instancias judiciales y administrativas por lo general no se aplica este
criterio, siendo el estado y sus instituciones quienes pretenden juzgar quién es o debería ser
indígena.
Tampoco debe perderse de vista que los pueblos originarios de la República Argentina se
encuentran hoy en las regiones donde existen los mayores índices de pobreza. Se hallan
por tanto entre los grupos poblacionales con mayores dificultades de acceso a servicios

8

�esenciales de salud, vivienda, educación, como así también a los recursos, particularmente
a la tierra y al trabajo.
2.1- Sobre definiciones y clasificaciones
Si partimos de lo señalado anteriormente, podremos observar también que no sólo el Estado
se enfrenta a aquella contradicción entre el derecho a la identidad de los pueblos originarios
y sus implicancias y posibilidades. El campo académico e investigativo especializado en la
temática en no pocas oportunidades también quedan desorientados frente a la cuestión. Así
mientras se afirma el criterio de auto reconocimiento, se escriben innumerables páginas
acerca de la definición de indio, indígena, grupo étnico, comunidad, pueblo, nación, etc.
Con el objetivo de problematizar también la cuestión y en aras de situarnos frente a
propuestas concretas vamos a discutir algunas líneas conceptuales que trasciendan la
caracterización fenomenológica de los sujetos involucrados, es decir partiendo del criterio
que ni al Estado ni a los científicos les corresponde definir quién es o no es indígena, a
riesgo de involucrarse con políticas inconducentes y anticonstitucionales.
Para desarrollar este punto de vista sobre el tema será necesario remitirnos a lo
considerado ya en el “Diagnóstico preliminar Proyectos del Programa Social Agropecuario
con relación a los pueblos Originarios” (Leguizamón, Valverde y Morey, 2007), en el que se
afirma que en las últimas décadas la antropología ha comenzado a utilizar crecientemente
como concepto para la pertenencia a cualquier otro grupo étnico, el auto reconocimiento.
Para la adopción de dicha categoría, un importante aporte lo constituyó la obra de Fredrik
Barth sobre los grupos étnicos y sus fronteras (escrita en 1969 y traducida al castellano en
1976), ya que se impuso una apertura hacia nuevas miradas. Sus conceptos significaron
una ruptura respecto de los abordajes “culturalistas” dominantes hasta los años ’40 y ’50.
Aquellas perspectivas, definían “lo indígena” sobre la base de rasgos culturales “estáticos” e
identificaban “una raza con una cultura” (Hidalgo, 1992). A continuación enumeramos los
criterios sobre los que tales abordajes construían la categoría de indígena y describimos las
limitaciones inherentes a cada una de estas definiciones:
1) Criterio biológico: El uso de criterios biológicos está asociado estrechamente con la
concepción del indígena en términos raciales, lo cual resulta obsoleto dada la amplitud de la
miscegenación ocurrida entre las diferentes poblaciones. Se apela en estos casos a la
“pureza de raza” sin considerar la historia como factor inherente a la conformación de
poblaciones basadas en el intercambio, y sin considerar la cultura como espacio no
biológico, propio del campo social, ambiente a partir del cual nuestra especie se constituye
en subjetividades particulares.
2) Criterio de enumeración de rasgos culturales: utilizado para concebir de manera “estanca”
a los grupos étnicos. Son atributos que se deben cumplir para pertenecer a la categoría.
Aquí se reemplaza la idea de “pureza de raza”, por la de “esencia cultural”, ya que tampoco
se contempla un proceso de conformación histórico fundado en una relación social desigual.
Tampoco se considera el cambio, como si las culturas permanecieran estáticas.
3) Criterio lingüístico: es utilizado como indicador para las estimaciones censales en países
como México en el cual siguen preservándose las lenguas indígenas. Sin embargo el uso de
las lenguas aborígenes tampoco resulta un indicador suficiente. El ejemplo más extremo de
la falta de correspondencia entre la población hablante de un idioma indígena y el grupo
social denominado “indio” lo podemos encontrar en el vecino país de Paraguay, dónde el
80% de los habitantes hablan el Guaraní y sólo el 2,6% de la población total es considerada
indígena (Bonfil Batalla; 1992: 25-26). Coincidimos con Bonfil Batalla (1992) en cuanto a la
inconsistencia del criterio lingüístico como indicador de la pertenencia a un pueblo indígena,

9

�en especial cuando tal como encontramos en el caso mapuche, les ha sido impuesta otra
lengua.
4) Criterio etnocéntrico o definición por la negativa: este criterio consiste en definir a las
poblaciones a partir de la negación de rasgos y atributos generados por la sociedad
occidental. Son sociedades sin Estado, sin economía, sin escritura, sin religión, etc. En este
caso se los define a partir de la carencia, de aquello que no poseen culturalmente. Este
planteo remite a cierto etnocentrismo ya que se supone que se trata de poblaciones en un
estadio evolutivo inferior al occidental por lo que aún no desarrollaron las instituciones
propias de la modernidad.
En contraste con estas acepciones, y desechando la ecuación de una “raza = cultura”,
propia de los enfoques culturalistas, Barth enfatizó: “(…) el hecho que los grupos étnicos son
categorías de adscripción e identificación que son utilizadas por los actores mismos y tienen
la característica de organizar la interacción entre los individuos” (1976:10-11). Por esto a
partir de la gran influencia de la obra de Barth, los antropólogos van a resaltar el carácter
subjetivo y relacional de las identidades sociales5.
Con respecto al primer aspecto, esto es la auto-percepción (es decir el auto reconocimiento
como indígenas) constituye una variable central ya que implica la representación subjetiva
de valores que sirven a la perpetuación de identidades, en este caso la pertenencia a los
diferentes pueblos indígenas.
El otro elemento que a partir de los 70’ los antropólogos van a considerar como central, esto
es, el carácter relacional de las identidades, es el que nos permite comprender el concepto
mismo de “indio” o “indígena”. En este sentido a principios de los ’70, Bonfil Batalla va a
advertir que la categoría supraétnica de “indio” constituía una forma de designar al
colonizado dentro de una estructura colonial que incluía al colonizador. De acuerdo a lo
planteado por este autor, la definición de “indio” no se basa en el análisis de las
particularidades propias de cada grupo ya que el espectro de variaciones es tan amplio que
ninguna definición a partir de sus características internas puede incorporarlas a todas.
Pensemos que como tal categoría de “indio” designa en el momento de la conquista desde
los cazadores – recolectores del Amazonas hasta las altas culturas estatales de Meso
América y los Andes.
Por el contrario, la categoría de indígena no denota ningún contenido específico de los
grupos que abarca, sino una relación en el sistema social global del que los mismos forman
parte. De hecho, el “indio” como categoría genérica e indiferenciada que abarca la totalidad
de pueblos originarios, solo tiene sentido en el contexto del orden colonial, cuya
característica es identificar a los pueblos colonizados en oposición a los colonizadores
(Bonfil Batalla, 1992: 25-26).
Por esto las definiciones que atienden a rasgos “estáticos” o no consideran el lugar de las
poblaciones indígenas en la totalidad del contexto social y el carácter históricamente
determinado de la relación entre los pueblos originarios y el Estado-nación, no son
herramientas válidas para el análisis en la medida en que no permiten comprender los
procesos a través de los cuales se reproducen y resignifican las identidades étnicas – al
igual que las restantes identidades sociales -. Por esto las definiciones o lecturas efectuadas
por tales abordajes sólo pueden definir a los grupos indígenas “por lo que no son” en lugar

5 Esto es igualmente válido para una multiplicidad de antropólogos que van a criticar a Barth por no considerar lo suficiente las
interacciones entre grupos étnicos en el marco de un sistema social determinado. No obstante, estos especialistas, van a
rescatar del mismo y enfatizar el carácter subjetivo de estas identidades (Cardoso de Oliveira, 1992; Bartolomé, 1997; Díaz
Polanco, 1995; Bechis, 1992; Trinchero, 2000; Vázquez; 2000; Balazote, 1994 y Radovich, 1992).

10

�de atender a los complejos procesos que intervienen en las relaciones interétnicas en el
devenir histórico.
En Argentina se considera oficialmente como criterio válido para la definición de lo indígena
este concepto dominante en la Antropología de la auto-percepción. Por ello es que en el
censo efectuado en el año 2001 se entrevistó a la población indígena residente en el medio
rural y en el urbano, utilizando como criterio el auto reconocimiento como forma de análisis
de la población indígena6.

3- Población Indígena Estimada y Censada.
Para una evaluación cuantitativa de la cantidad de población indígena y su distribución
resulta interesante distinguir entre estimaciones y estudios censales, unas y otras contienen
implícitamente apreciaciones subjetivas que es necesario considerar a la hora del análisis.
Según una estimación efectuada en el año 1988, en América Latina existirían 40 millones de
indígenas distribuidos de forma sumamente heterogénea (Iturralde, 1995:116). Esto se debe
a la proporción variable en que intervino la población originaria en lo que hoy conforma cada
país, así como a las condiciones concretas de la dominación colonial (Bonfil Batalla,
1991:24). El 90% de la población originaria corresponde a Meso América (México,
Centroamérica y Panamá) y Los Andes (norte de Chile y Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y
Venezuela). Las tres regiones restantes (Amazonia, Cono Sur y Caribe) concentran sólo el
10% de la población originaria del sub-continente.
Argentina es uno de los países con menor proporción de indígenas en su conformación
nacional (1% o 2%). En otros casos, la población originaria es mayoritaria -tal es el caso de
Bolivia (71%) y Guatemala (66%)-, o bien representa una proporción muy significativa, como
el caso de Perú (47%) o Ecuador (43%). Sobre un total de 32 países que integran el
continente americano, Argentina ocupa el puesto 28 en cuanto a la incidencia relativa de sus
poblaciones originarias en la conformación nacional (Iturralde, 1995:117-118). Sin embargo
y sobre todo para el caso argentino resulta muy difícil tomar fielmente los datos existentes
como representativo, según veremos.
Aún así, y aunque esta cifra no exprese fehacientemente la presencia de dichos pueblos en
la población Argentina, la misma constituye un indicador estadístico que al menos implica su
reconocimiento. Puede considerarse incluso que esta cifra sub-representa dicha presencia.
Independientemente de ello, las mismas indican que como porcentaje de la población total
los indígenas en Argentina son numéricamente más representativos respecto a la población
total que, por ejemplo, la población total de Brasil, sin embargo a nadie se le ocurriría
plantear que en Brasil no hay indígenas. Esto implica que más allá de las estadísticas existe
un hecho histórico que indica que los pueblos originarios -la población indígena- no ha sido
reconocida como parte de la formación social, cultural y política de la nación,
independientemente que desde hace ya varios años exista una legislación que intente
revertir esta situación.
El último Censo Poblacional argentino (2001), incluyó por primera vez en tiempos recientes
una variable que intentaba registrar la pertenencia indígena de la población censada. A
partir de una pregunta sobre la pertenencia y/o la descendencia de algún pueblo indígena se
obtuvo una cifra de población total indígena de 1.117.746, de los cuales 554.127 son
6
Un importante antecedente de medición de la población indígena en la Argentina fue el Censo Nacional Indígena (C.N.I.)
realizado durante los años 1966/67, donde los datos dieron cuenta de una población indígena de algo más de 250.000
personas en Argentina, lo que representa algo más del 1% de los habitantes. En algunos departamentos de las provincias de
Río Negro, Neuquén, Chaco y Formosa, pueden llegar a representar el 30 o 40% de la población total. Sin embargo, es
importante destacar que en este censo sólo se tomó a la población que vivía en reservas o en comunidades, excluyendo a
quienes habían emigrado a las ciudades o habitan en forma dispersa en áreas rurales (Radovich y Balazote, 1992:10).

11

�varones y 563.619 mujeres. El Censo distingue la localización poblacional entre población
urbana (agrupamientos con 2000 o más personas) población rural agrupada (menos de
2000 personas) y población rural dispersa.
Cuadro Nº 1 Población indígena total por sexo según localización
Localización
Varones Mujeres Total
448.597
467.408
916.005
Urbana
30.477
29.837
60.314
Rural agrupada
75.053
66.374
141.427
Rural dispersa
554.127
563.619
1.117.746
Total
Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 Instituto Nacional de Estadística y
Censos (INDEC)

Es importante señalar el número de población indígena urbana (916.005 sobre un total de
1.117.746) según el criterio de localización seguido por el Censo. Por lo que prácticamente
el 82% de la población indígena se encuentra asentada en ámbitos urbanos y quedarían sin
contemplar en este informe dedicado a la población indígena “rural”. Veremos, más adelante
criterios de estimación alternativos.
La cantidad de Hogares que tienen algún miembro que se considera indígena es de
281.959, es decir prácticamente el 3% de los hogares totales. Al mismo tiempo el Censo
Nacional de Población ubica claramente a la población indígena en un porcentaje mayor que
la población general dentro de hogares con necesidades básicas insatisfechas (NBI). Así,
66.187 hogares indígenas se encuentran con sus necesidades básicas insatisfechas, es
decir el 23,47% del total de hogares indígenas, mientras que para el resto de los hogares es
del 11,41%.
Al igual que la población, la localización de los hogares es en su amplia mayoría urbana (el
85% en este caso).
Es necesario ser conscientes de los problemas que conlleva el criterio de autoadscripción en
la implementación de la pregunta sobre pertenencia y/o descendencia indígena de las
personas y los hogares. Así por ejemplo, si se cruzan los datos numéricos de la población
que se reconoce indígena con nacionalidad de origen tenemos un número importante de
registros de personas que se reconocen indígenas pero que son nacidos en España, Italia, y
números menores nacidos en muchos otros países del mundo, lo cual es un absurdo. Para
el caso sólo podría tenerse en cuenta la población inmigrante de países vecinos que se
reconocen indígenas como el caso de nacionalidad Boliviana, Paraguaya, Chilena,
brasileña, peruana y uruguaya ya que pueden reconocerse en identidades étnicas cuyos
grupos residen tanto en dichos países como en Argentina. Independientemente de esto la
sola pregunta del Censo no garantiza un criterio de autoadscripción sobre la categoría
indígena ya que dicha pregunta en sí da lugar a distintas interpretaciones (confundiendo
muchas veces pertenencia con apoyo a la causa indígena o bien originario de determinada
localidad en su país de origen, etc.).
Es por ello que, aún con problemas, los datos que mejor representan una estimación de la
población indígena en Argentina es la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas.
A partir de los datos recabados en el Censo efectuado en el año 2001, el Instituto Nacional
de Estadísticas y Censos (INDEC) realizó la Encuesta Complementaria de Pueblos
Indígenas dentro del período 2004 – 2005 (ECPI). El objetivo de este trabajo, ha sido
cuantificar y caracterizar la población que se reconoce perteneciente y/o descendiente de
pueblos indígenas. En este estudio, para identificar la población se respetó la declaración de
las personas entrevistadas y se combinaron dos criterios: la autoidentificación o auto

12

�reconocimiento de la pertenencia a un pueblo indígena y la ascendencia indígena en
primera generación (INDEC, 2004-2005). En el informe presentado al PSA por parte del
equipo del Programa, se mencionaba que: “De acuerdo a los resultados de la ECPI en la
Argentina hay 600.329 personas que se reconocen pertenecientes y/o descendientes en
primera generación de pueblos indígenas” (2006: 8). Esta evaluación debe también ser
revisada a la luz del criterio de autoadscripción propuesto. A continuación, en el Cuadro 5 se
presentan los datos agrupados sobre la población indígena clasificada según los dos
criterios utilizados.
CUADRO N° 2: Población según Modos de Auto reconoci miento y Ascendencia Indígenas.
Total del País. Años 2004 Y 2005
Modos de reconocimiento
Población censada
Se reconocen pertenecientes a un pueblo indígena (*)
457.363
No se reconoce perteneciente a un pueblo indígena y desciende de
142.966
pueblos indígenas en primera generación
Total
600.329
Fuente: INDEC. Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 Complementaria
del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001.

La población que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena está clasificada sobre la
base del criterio de auto reconocimiento, independientemente del hecho que la persona
censada tenga ascendencia indígena o no. Pero también en el censo se efectúa la pregunta
complementaria que indaga acerca de la descendencia que posee de población indígena. El
93,4% de la población que se reconoce perteneciente a un pueblo indígena desciende de
ese pueblo indígena en primera generación por parte de padre y/o de madre (INDEC, 20042005).
Cuando afirmamos anteriormente que, la evaluación realizada en torno a que habría
600.329 pobladores indígenas debe replantearse, es porque aquellos que no se reconocen
como pertenecientes a un pueblo indígena, no deberían considerarse como parte del
universo si es que el criterio seguido es el del auto reconocimiento, independientemente que
posean ascendencia indígena en primera generación. Por lo tanto, siguiendo la Encuesta
Complementaria como referente para establecer cuál es la población indígena del país, la
cifra que corresponde es la de 497.647 pobladores, que incluso habría que depurar ya que
hay casos de doble adscripción que representan una cifra cercana al 6% de los casos.
Al visualizar la pertenencia a los diferentes pueblos indígenas asentados en todas las
provincias del país, observamos que los pueblos mapuche, kolla, toba, wichí y
diaguita/diaguita calchaquí en conjunto agrupan más de la mitad de la población relevada.
En el siguiente Cuadro 3 se presenta la población indígena según el pueblo indígena de
pertenencia y/o ascendencia en primera generación.
De acuerdo a los datos aportados por el Cuadro, el pueblo mapuche es el más numeroso
(113.680 integrantes); seguido por el pueblo kolla -70.505-, toba -69.452-, wichí -40.036-y
diaguita/diaguita calchaquí con 31.753, sumando estas cinco etnias representan casi el
54,2% de la población indígena de nuestro país. Luego siguen en importancia otros pueblos
como el guaraní, avá guaraní, tupí guaraní, mocoví, huarpe, comechingón, tehuelche,
rankulche, mbyá guaraní, quechua, tonocoté, charrúa, pilagá, chané y aymará, sumando
estas etnias el 26,6% de la población indígena. Tomando en conjunto las primeras 20 etnias
en orden de importancia conforman más del 80% de los habitantes indígenas.
Seguidamente 10 grupos poseen menos de 4000 integrantes y más de 500, los que se
encuentran discriminados numéricamente. Por último, surgen diferentes menciones a etnias
con menos de 500 habitantes agrupados bajo el agrupamiento de “otros” (INDEC, 20042005).

13

�CUADRO N° 3: Población Por Pueblo Indígena. Total D el País.
Años 2004 Y 2005 (*)
Pueblo indígena
Población
Mapuche
Kolla
Toba
Wichí
Diaguita/diaguita calchaquí
Guaraní
Ava guaraní
Tupí guaraní
Mocoví
Huarpe
Comechingón
Tehuelche
Rankulche
Mbyá guaraní
Quechua
Tonocoté
Charrúa
Pilagá
Chané
Aymará
Atacama
Chorote
Pampa
Omaguaca
Lule
Querandí
Ona
Sanavirón
Chulupí
Tapiete
Subtotal
Otros pueblos declarados (**)
Subtotal
Pueblo no especificado (***)
Subtotal
Sin respuesta
Total

113.680
70.505
69.452
40.036
31.753
22.059
21.807
16.365
15.837
14.633
10.863
10.590
10.149
8.223
6.739
4.779
4.511
4.465
4.376
4.104
3.044
2.613
1.585
1.553
854
736
696
563
553
524
497.647
3.864
501.511
92.876
594.387
9.371
603.758

Fuente: INDEC. Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 Complementaria
del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001.
Referencias:
(*) La sumatoria de las categorías de este cuadro supera en un 0,6% el total de población indígena
presentado en el Cuadro 1 debido a que la población que no se reconoce perteneciente a ningún
pueblo específicamente y tiene ascendencia indígena mixta (sus progenitores pertenecen a distintos
pueblos indígenas) está contada en uno y otro pueblo indígena simultáneamente.
(**) Incluye, entre otros, los casos registrados con las siguientes denominaciones: abaucán, abipón,
ansilta, chaná, inca, maimará, minuán, ocloya, olongasta, pituil, pular, shagan, tape, tilcara, tilián y
vilela. No se brindan datos por separado para cada denominación debido a que la escasa cantidad de
casos muestrales no permite dar una estimación de cada total con la suficiente precisión.

14

�(***) Incluye los casos en que la respuesta relativa al pueblo indígena de pertenencia y/o ascendencia
en primera generación fue “ignorado” u “otro pueblo indígena”.

Debe tenerse en cuenta que la ECPI 2004-2005 adolece de similares problemas metodológicos
que el Censo dado el carácter adscriptivo de la pertenencia y es por ello que los organismos
tienden a no considerar como relevantes los datos estadísticos sobre población indígena y
continúan estimando la población por otras vías.
A continuación, presentamos las estimaciones que realiza el Instituto Nacional de Asuntos
Indígenas (INAI) sobre la población indígena en Argentina. En el Cuadro 4 se presenta la
estimación de la cantidad de población indígena por provincia y en el Cuadro 5 por grupo
étnico. Se estima entonces que en la Argentina viven entre 800.000 y 1.000.000 de
indígenas (CERDIC/338/Add.9). La zona del NORTE (Salta, Jujuy, Formosa y Chaco) es la
más densamente poblada. Ella reúne más del 60% de la población indígena total del país.
Las etnias que habitan en la zona son: kollas, tobas, chorotes, chulupíes, wichís, pilagá. La
zona SUR, donde reside el Pueblo Mapuche-Tehuelche, reúne casi el 20% de la población
indígena del país. Ella tiene la población indígena concentrada en las provincias de
Neuquén, Río Negro y Chubut. El 20% restante se reparte en núcleos dispersos en
diferentes zonas del país, Noreste, centro norte y las periferias de los centros urbanos.
Sin embargo las estimaciones que se han venido realizando sobre la población indígena en
el país adolecen de criterios mínimamente homogéneos y confiables, incluso aquellas
realizadas desde los organismos directamente involucrados como el INAI. Así por ejemplo si
comparamos las estimaciones realizadas por provincia, la población alcanza un total de
858.500 pobladores pertenecientes a la categoría “indígena”, mientras si consideramos los
datos por grupo/comunidad o pueblo la cifra es prácticamente la mitad.
Las inconsistencias en las estimaciones sobre población indígena en Argentina son el
producto, tal como hemos señalado precedentemente, de una política de invisibilización
sistemática desde los inicios mismos de la formación del Estado-Nación moderno en
Argentina. Este no-reconocimiento ha generado paralelamente un desinterés por incorporar
la temática a los Censos de Población, entre otras posibilidades. Ello ha dado lugar a
estimaciones que se reproducen consensuadamente sin que se hayan analizado
críticamente posibles inconsistencias.
A partir del análisis los cuadros que siguen, que recogen información que detentan algunos
organismos públicos dedicados a la temática se intentará mostrar el carácter poco
sistemático de las estimaciones realizadas sobre la población indígena existente en el país.
Lo cual no deja de ser preocupante, pues sin información demográfica certera es difícil
implementar políticas públicas coherentes.

15

�CUADRO N° 4: Población Indígena Estimada por Provin cia
Provincia

Población Indígena
estimada
Número de %
personas
Salta
155000
18
Jujuy
145000
17
Formosa
140000
16
Chaco
140000
16
Chubut
65000
7.6
Neuquén
65000
7.6
Río Negro
65000
7.6
Santa Fe
40000
4.7
Buenos Aires
20000
2.3
Tucumán
10000
1.2
Misiones
4000
0.5
Santiago del Estero
4000
0.5
La Pampa
3500
0.4
Santa Cruz
500
0.1
Tierra de Fuego
500
0.1
Mendoza
500
0.1
San Juan
500
0.1
Totales
858.500
100
Fuente: Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Plan Nacional

CUADRO N° 5: Población Indígena Estimada por Grupo Étnico
Grupo Étnico
Población estimada
Toba
60.000
Pilagá
5000
Mocoví
5300
Wichí
80.000
Chorote
900
Chulupí
1.200
Mbyá-Guaraní
3000
Chiriguano
21.000
Tapiete
600
Chané
1400
Mapuche
90.000
Tehuelche
2200
Diaguita-Calchaquí
6.000
Kolla
170.000
Total
451.300
Fuente: Instituto Nacional de Asuntos Indígenas. Plan Nacional

16

�Mapa Nº 1: Ubicación de los pueblos originarios reconocidos por el INAI

Fuente: RENACI (Registro Nacional de Comunidades Indígenas) del Instituto Nacional de
Asuntos Indígenas

17

�A continuación se expone un cuadro comparado de distintas organizaciones
gubernamentales y no gubernamentales sobre los pueblos indígenas reconocidos como
residentes en Argentina
CUADRO N° 6: Composición Étnica de la Población Ind ígena del País
Grupos y/o Comunidades y/o pueblos que componen la población indígena residente en la
Argentina por provincias según las fuentes que se indican.
Provincia

INAI (ReNaCI)

Endepa (1992)

Jujuy

Atacama – GuaraníOmaguaca-OcloyaTilián
Ocloyas – Ava guaraníKolla- WichíCalchaquí- Lule –
Chané Guaraní –
Guaraní –Chorote
Diaguita-Calchaquí

Kolla – Chiriguano

Salta7

Endepa (2001)
http://madryn.com/pm/endepa/m
apa
Kolla-Chiriguano-Tapiete-Chané

Wichí- Chorote –
Chulupí – Toba –
Tapiete – ChanéChiriguano – Kolla

Wichí- Chorote – Chulupí – KollaChiriguano-Tapiete-Chané

Wichí - Pilagá - Toba

Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Wichí - Pilagá - Toba

Chaco

Toba – Mocoví - Wichí

Toba – Mocoví - Wichí

Santiago
del Estero
San Luís
San Juan
9
Misiones
Corrientes
Entre Ríos
Santa Fe10
Córdoba11
Buenos
Aires
Mendoza
La Pampa
Neuquén
Río
Negro12
Chubut
Santa
Cruz
Tierra del
Fuego

Tonocoté - Surita

Diaguita-Calchaquí

Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Diaguita-Calchaquí
Wichí- Chorote – Chulupí – TobaPilagá- Mocoví
Wichí- Chorote – Chulupí –– TobaPilagá- Mocoví
Diaguita-Calchaquí

Guaraníes

Huarpe – Vilela – Ranquel
Diaguita-Calchaquí
Guaraníes (Mbyá – Chiripa)

Toba - Mocoví

Toba - Mocoví

– Toba- Pilagá- Mocoví -

Tupí Guaraní

Toba – Mapuche

Pampa – Mapuche – Tehuelche

Huarpe
Ranquel
Mapuche
Mapuche

Mapuche
Mapuche
Mapuche

Huarpe – Vilela
Ranquel – Mapuche – Tehuelche
Mapuche – Tehuelche
Mapuche - Tehuelche

Tucumán
Catamarca
La Rioja
8
Formosa

Huarpe

Mapuche Tehuelche
Tehuelche

Mapuche – Tehuelche
Mapuche – Tehuelche

Selk’Nam

Tehuelche

Ona y Yamana criollos

23 etnias (3
parcialidades
guaraníes)

14 etnias

20 etnias

7

La ley provincial 7121 reconoce la residencia en la provincia de 8 etnias.
La ley provincial 426 reconoce la residencia de las etnias Wichí - Pilagá – Toba en la provincia de Formosa
9
La ley provincial 2727 reconoce la residencia de la etnia guaraní en la provincia de Misiones.
10
La ley provincial 11078 reconoce la residencia de las etnias toba y mocoví en la provincia de santa Fe.
11
En la ciudad de Córdoba se dan situaciones de bilingüismo.
12
La ley 2287 reconoce la etnia mapuche residente en la provincia de Río Negro.
8

18

�Se han analizado los datos suministrados por el informe Golluscio (op. cit. 2002). En el
mismo, se reconocen 13 grupos o comunidades étnicas y un total mínimo de población de
364.900 pobladores indígenas y un máximo de 592.190. Si se comparan estas cifras con los
24 grupos o pueblos originarios que reconoce el INAI a partir del RENACI (Mapa 1), con los
858.500 pobladores que reconoce el INAI sumando la población por provincia, o bien los
451.300 pobladores indígenas que algunos documentos del mismo INAI reconocen cuando
se analiza la población por grupo étnico, se tendrá una idea cabal de los problemas
existentes para estimar adecuadamente y con alguna consistencia los datos sobre población
indígena que se dan cuenta en informes, documentos y publicaciones.13

4- Criterios Utilizados para dar Cuenta de la Situación de los Pueblos Originarios con
Especial Referencia a la Situación Productiva, Ambiental y Territorial.
Si en los aspectos demográficos existe, tal como lo hemos observado, una notable escasez de
información, cuando se trata de la situación productiva y ambiental la cuestión empeora aún
más. Entonces, para dar cuenta del tema se deberá recurrir a determinadas investigaciones
empíricas y a ciertos análisis antropológico-económicos. Utilizaremos aquí la experiencia de
investigación y el desarrollo conceptual generado en la cátedra Antropología Económica de la
carrera de Ciencias Antropológicas cuya titularidad está a cargo del Dr. Héctor Hugo
Trinchero, como así también a algunos desarrollos sostenidos en el Seminario de Antropología
Rural de la misma carrera a cargo del Dr. Alejandro Balazote.
Según nuestro entender, el primer criterio a tener en cuenta es aquel que concibe las prácticas
económicas (productivas, de consumo, de circulación de bienes, ambientales, etc.) de las
unidades familiares y comunitarias de las poblaciones indígenas insertas en la dinámica
económica general. Es recomendable aquí superar el clásico dualismo en la interpretación de
la estructura agraria (tradicional vs. moderno) que llevan a caracterizar a la dinámica
económica de las comunidades indígenas (y campesinas) en el primer polo de la dicotomía,
mientras que el polo “moderno” se encuentra constituido por las agroindustrias, los agro
negocios y el proceso general de expansión de la frontera agraria y la concentración
económica. La Antropología Económica ha demostrado cómo la economía doméstica es vital,
en algunos casos, para el sostenimiento de tasas de remuneración de la fuerza de trabajo rural
por debajo de la media nacional (Meillassoux, C. 1984; Balazote, A. 1995; Trinchero, H. 1992,
1995, 2000)
Un segundo criterio que se desprende del anterior es analizar los modelos de articulación
existente entre la economía doméstica rural de las comunidades y pequeños productores
familiares (sin entrar aún en una conceptualización específica) y los frentes de expansión
agrícola-ganaderos de tipo capitalista en la estructura agraria. Esto implica, nuevamente, dejar
de conceptualizar las prácticas productivas y reproductivas de las comunidades indígenas en
términos “tradicionales” (cazadores-recolectores, pequeños agricultores, etc.) ya que dichas
prácticas muy variables adquieren una dimensión específica como parte de la producción y
reproducción de la vida.
El tercer criterio consiste en considerar como parte de la dinámica económica de las
comunidades indígenas no únicamente aquellas que remiten a las prácticas más prototípicas.
Por ejemplo Mapuches crianceros de ovejas, Wichí, recolectores-cazadores-pescadores, etc.
sino incorporar también las nuevas formas de inserción de las comunidades y poblaciones
indígenas en proyectos productivos regionales de alto impacto en el mercado de bienes y
servicios. Por ejemplo en Turismo, artesanías para el mercado europeo, rentas derivadas del
usufructo de territorios. Definitivamente las distintas prácticas productivas con sus respectivas
13
Debe considerarse que los datos del informe Golluscio son previos al Censo de población 2001. A su vez, es necesario
mencionar que ese cuadro presenta un error de contenido al considerar a grupos “chaqueños” dentro del clasificador
Patagónicos”. Seguramente un error de tipeo.

19

�consecuencias e impactos ambientales y territoriales de las comunidades indígenas se
encuentran integradas a la dinámica de la economía rural regional.
Si se quieren estimar y analizar los aspectos socio productivos de la población indígena en
Argentina como en cualquier parte del mundo es necesario recurrir a aproximaciones sobre
todo, aquellas que aportan, entre otras, las disciplinas antropológicas económicas y ecológicas
con el objeto de dar cuenta de aquellos procesos cambiantes de los sujetos y los grupos
productivos que utilizan modalidades de tenencia y/u ocupación precaria de la tierra,
modalidades de uso comunitario de los espacios territoriales, o bien prácticas relativamente
consuetudinarias de usufructo del ambiente y el territorio, como ser aquellas prácticas de la
recolección, la pesca y la caza, entre otras múltiples formas de organización del trabajo familiar
y comunitario orientadas antes hacia la reproducción y luego hacia el mercado.
Pero no solo hay que tener en cuenta la dinámica productiva y reproductiva doméstica tanto en
el ámbito familiar como en el ámbito comunitario, sino también articular esta mirada con la
inserción de las comunidades indígenas en el mercado, ya sea como ofertantes y
demandantes de bienes, también como fuerza de trabajo que es empleada en distintos
emprendimientos agronómicos y cuyo nivel de empleo y de ingresos es relativamente
dependiente de la capacidad de la economía doméstica de sostener la reproducción.
Caracterizar correctamente el modo de inserción de las economías indígenas en las
estructuras agrarias regionales, permitirá generar algunas orientaciones para la intervención
pública en dichos espacios con el objetivo de mejorar las precarias condiciones de vida que hoy
padecen.

5- Análisis de la situación de los pueblos originarios de la Argentina con especial
referencia a la situación Productiva, Ambiental y Territorial. Una perspectiva general.
Siguiendo la bibliografía y estudios especializados, un fenómeno que es necesario caracterizar
correctamente es el proceso de expansión de la frontera agropecuaria y la concentración
económica en las distintas estructuras rurales. Un proceso que “afectó a los pequeños
productores, ocupantes tradicionales de tierras fiscales y privadas, comuneros, pueblos
indígenas y aparceros precarios, ha sido la revalorización productiva y económica de
amplias áreas del país, principalmente en el NOA y NEA. Extensas superficies de monte ya
degradado por la extracción maderera y la explotación ganadera, son deforestadas para ser
incorporadas a la producción agrícola en general, con predominio de soja” (Slutzky, 2008:5).
Este fenómeno ha puesto en jaque en las últimas décadas a la dinámica productiva y
reproductiva de los pequeños productores rurales campesinos e indígenas, como así
también la viabilidad de los ecosistemas en los que dichas poblaciones producen y
garantizan sus condiciones de existencia.
Es posible sostener con la mayoría de los especialistas en el tema que las provincias de
Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y norte de Santa Fe, prácticamente
duplican el área agrícola con explotaciones de corte capitalista entre 1988 y 2002, proceso
que continúa en la actualidad. Estas provincias son las que mayor índice de población
indígena rural presentan y, además, debe considerarse que la duplicación del área agrícola
no se debe precisamente a cultivos y actividades domésticas de los pequeños productores
campesinos y de las comunidades indígenas, según veremos más adelante. En otras
provincias, como es el caso de Misiones y Corrientes, la revalorización de sus tierras es
vehiculizada por el desarrollo de la foresto industria (...) Innumerables conflictos se generan
ante esta situación en que empresas y propietarios individuales, muchos de ellos con títulos
de dudosa legitimidad, intentan por todos los medios incorporar esas tierras “libres” de
ocupantes a las nuevas actividades productivas” (Slutzky, 2008:6).

20

�Dichos conflictos provienen precisamente por el efecto expulsivo de población rural que en
algunos casos, especialmente para los grupos indígenas implican comunidades enteras. Los
datos intercensales que dan cuenta de este fenómeno expulsivo de población rural son muy
genéricos en sintonía con lo que ya hemos planteado anteriormente. Sin embargo, algunos
datos aunque generales son más que elocuentes con relación al proceso de expansión de la
frontera, la concentración económica rural y la expulsión de productores y población en
general. Siguiendo el estudio de Chris Van Dam (2008), donde compara los censos de 1988
y 2002, se puede observar que en esos 14 años, desaparecieron, alrededor del 25% de las
EAPs. Estas se agregan a las que desaparecieron entre 1969 y 1988, es decir que, en un
poco más de tres décadas (entre 1969 y 2002), desaparecieron casi la misma cantidad de
EAPs que las existentes hacia el 2002 en todo el país (333.477). Esto incluye a todo tipo de
explotaciones; ya sean propietarios, arrendatarios, aparceros, medieros u ocupantes. Y con
la mano de obra, trabajadores y peones rurales, pasó algo parecido: en 2002 había 230.000
personas menos trabajando con relación a 1988, a pesar de que la producción se había
incrementado varias veces en ese periodo”.
En este contexto y ya en el ámbito nacional, la categoría de “ocupante de hecho” de tierras
(es decir sin permiso), ya sea en tierras privadas o en tierras fiscales, ha ido perdiendo
representatividad, y en 2002 sólo representan el 1% de las EAPs. Y eso se explica porque
esta forma de tenencia de la tierra, que se concentraba y se siguen concentrando en el
NOA, en el NEA y en la Patagonia, se ha ido reducido drásticamente en el periodo
intercensal 1988-2002, lo que ha significado la expulsión de muchas familias de “ocupantes”,
categoría en la que se incluyen la mayoría de las tierras ocupadas por comunidades
indígenas (Van Dam, 2008:7-8).
Este proceso de expulsión de población, como se dijo, ha impactado fuertemente en la
dinámica de las comunidades y pueblos indígenas del país, generando un renovado proceso
migratorio hacia las ciudades, cuya característica principal pareciera ser que dichas
migraciones se producen hoy en día con mayor intensidad hacia las ciudades intermedias o
capitales provinciales y no casi exclusivamente masivamente hacia el Conurbano
bonaerense o Rosario como sucedía en la década de los años 60’s y 70’s. No existen datos
que permitan dar cuenta fehacientemente de este fenómeno con relación a las comunidades
indígenas en particular, pero sí es posible analizarlo en función del crecimiento exponencial
que presentan las periferias de ciudades como Resistencia, Santa Fe, Tartagal, Neuquén,
entre otras.
Ahora bien, independientemente de este fenómeno estructural, las comunidades indígenas
rurales intentan resistir aunque en condiciones desiguales a semejante dinámica expulsiva,
reclamando los territorios que son, según una célebre frase “su almacén primitivo de
víveres” y al mismo tiempo garantía de su supervivencia como pueblos originarios. Es por
ello que la territorialidad es parte constitutiva de las principales demandas de las
comunidades y pueblos indígenas rurales.
Sin embargo y a pesar del reconocimiento constitucional del derecho a la propiedad de la
tierra que usufructúan las comunidades indígenas, el proceso de entrega de las mismas es
mínimo y no se cuentan, salvo excepciones, datos sistemáticos que reporten sobre el estado
de situación de la cuestión.
Para comprender con detenimiento la dinámica productiva de las comunidades, como ya se
ha planteado, es necesario incorporar y relacionar el conjunto de actividades que realizan
las unidades domésticas y las comunidades, mediante estudios sistemáticos que den cuenta
de la complejidad de dichas dinámicas. Para comprender lo que estamos intentando
plantear es importante ir brevemente a un par de ejemplos.

21

�En las comunidades Wichí-Chorote del Pilcomayo, las prácticas observables indican
actividades típicas del ciclo anual de recursos (Pesca, recolección, caza, agricultura) y
también empleo estacional en plantaciones de poroto alubia y otras clases, desmonte,
empleos estatales, emprendimientos artesanales. Pero aún la pesca, que puede
considerarse como una actividad “tradicional” ha sufrido importantes transformaciones
históricas. Si “antiguamente” la pesca se utilizaba exclusivamente para el autoconsumo y el
trueque ínter comunitario, hoy camiones procedentes de distintas partes del país entran a
las comunidades para comprar el pescado capturado. Es decir se pesca para el
autoconsumo pero también se pesca para la venta, y la capacidad mayor o menor de pesca
y de venta influye directamente sobre el empleo estacional en manos de contratistas que
provienen del frente agrícola de la ruta 34 que va de las ciudades de Rosario de la Frontera
hasta Tartagal. Esto es así porque, los pobladores de las comunidades prefieren obtener
sus ingresos de la pesca y no de lo que ellos denominan “la poroteada” o “el desmonte”
según sea el caso, pues en estos ámbitos los niveles de superexplotación de la mano de
obra son altísimos.
Sin embargo y dado que la pesca coincide con la “época flaca” es decir el período de mayor
escasez de productos del monte (de la oferta alimentaria ambiental) es el recurso
prácticamente excluyente de la economía doméstica en esa época (junio-agosto). Faltando
la pesca, pero también el ingreso monetario que produce, los pobladores no tienen otra
alternativa que “engancharse” con los contratistas de mano de obra para las plantaciones.
Estas prácticas también pueden ser consideradas “ancestrales” ya que el Gran Chaco ha
sido desde épocas coloniales un gran reservorio de mano de obra (por ejemplo para
trabajos en las minas del Potosí, entre otros) y también que los pobladores indígenas del
Chaco centro-occidental (en Argentina) constituyeron la principal fuerza de trabajo en los
ingenios azucareros, cuando la expansión de estos, en las primeras décadas del siglo XX en
el conocido ramal salto-jujeño (Trinchero, 1995; 2000).
Distinta, en primera instancia, es la economía doméstica de una parte importante de las
comunidades Mapuche de norpatagonia (cfr. Balazote; 1994). Allí la mayoría de los
pequeños productores indígenas son crianceros de ganado ovino, mediante el cual entran
en el mercado lanar y cárnico (este último también para autoconsumo). Sin embargo y más
allá de estas particularidades en las prácticas productivas domésticas, también son
empleados como peones en las estancias o migran estacionalmente hacia emprendimientos
agrarios capitalistas de la región.
En síntesis, para ambos ejemplos, lo que debe tenerse en cuenta es que las actividades
productivas de las poblaciones indígenas rurales combinan de manera específica y
particular en cada caso actividades domésticas con empleo estacional. Es decir son
trabajadores rurales cuyos bajos salarios se explican en gran parte porque la reproducción
de su fuerza de trabajo en la época que no es empleada por los empresarios agrícolas
capitalistas regionales está garantizada por el esfuerzo productivo doméstico comunitario y,
como ese esfuerzo doméstico comunitario está sujeto, como hemos observado, a una serie
de constricciones (que es necesario analizar en cada caso) necesitan complementar sus
ingresos con el empleo estacional o en otros casos el empleo estatal. Esta dinámica
compleja, diferenciada y sobre la cual hacemos aquí una muy somera descripción, puede
ser analizada desde los conocimientos que ofrece la Antropología Económica mediante la
utilización de matrices insumo-producto que den cuenta del sistema de utilización productiva
de los recursos por parte de las unidades domésticas y en su conjunto las comunidades en
determinada situación. Según nuestro criterio, ello permitiría diseñar con mayor
sistematicidad la estrategia de intervención de proyectos orientados hacia la producción, el
ambiente y el territorio.

22

�6- Análisis de la situación de los pueblos originarios de la República Argentina con
especial referencia a la situación productiva. Según regiones de asentamiento de
población indígena rural.
Teniendo en cuenta que el objetivo de este trabajo es referirse exclusivamente a la
población indígena rural es necesario precisar o al menos delimitar qué es lo que se
considera “rural” en este caso. Hemos observado que en el Censo de Población es urbano
todo agrupamiento con más de 2000 personas. Este criterio deja afuera del universo
poblacional a población que reside en ciudades intermedias y que guardan estrechas
relaciones socioproductivas y comerciales (también de parentesco) con comunidades
específicamente rurales de acuerdo al censo. Este criterio relacional es de carácter
cualitativo e implica considerar como población rural estimada a aquel universo poblacional
que no reside en las grandes urbes aunque incluiremos población indígena de ciudades
intermedias en las provincias que integran determinada región. Así, por ejemplo, población
indígena residente en ciudades como Tartagal en Salta queda incluida. Este criterio
responde a la necesidad de distinguir, como se dijo, relaciones socioproductivas específicas.
Siguiendo el ejemplo, pobladores indígenas residentes en Tartagal guardan estrechas
relaciones de intercambio y en muchos casos de producción con pobladores indígenas del
interior rural del departamento de San Martín.
Considerando el universo de población indígena rural con este criterio inicial y teniendo en
cuenta a las provincias que mayor población indígena registran, podemos distinguir cinco
situaciones prototípicas del país. Estas situaciones están configuradas por tres grandes
regiones y dos situaciones que comprenden población indígena de menor tamaño relativo
residentes en distintas provincias, de las cuales las más importantes, luego de las
comprendidas en las regiones referidas, son las provincias de Misiones y Mendoza. Las tres
grandes regiones son: la región del Gran Chaco, la Norandina y la Patagónica. En el primero
de los casos comprende las provincias de Formosa, Chaco, parte de Salta, Santiago del
Estero, Santa Fe. La región norandina comprende parte de las provincias de Jujuy, Salta,
Tucumán y Catamarca. La región patagónica comprende las provincias de Neuquén, Río
Negro, Chubut, Santa Cruz. Por último tenemos a las provincias que registran población
indígena en menor medida pero que no conforman una región más allá de las provincias
específicas.

23

�6.1- Breve caracterización por región
6.1.1 - Región Chaqueña
La población indígena de la región Gran Chaco argentino se distribuye en la actualidad,
según pueblo indígena y provincias, de la siguiente manera:
CUADRO N° 8: Población indígena región Chaqueña, se gún pueblo y provincia.
Años 2004-2005
Pueblo
Provincia
Ava Guaraní
Salta y Jujuy
Chane
Salta
Chorote
Salta
Chulupí
Salta y Formosa
Guaraní
Salta y Jujuy
Mocoví
Chaco y Santa Fe
Pilagá
Formosa
Tapiete
Salta
Toba
Chaco , Formosa y Santa Fe
Tupí guaraní
Salta y Jujuy
Wichi
Salta, Formosa y Chaco
TOTAL
Fuente: Elaboración propia sobre la base del ECPI- INDEC

Población
17.592
2.099
2.147
440
6.758
12.145
3.948
484
47.591
6.444
36.149
135.797

En esta región se asienta en la actualidad la mayor cantidad de población indígena y la mayor
diversidad de pueblos indígenas de la Argentina. El ambiente que caracteriza a la porción
argentina de la región Gran Chaco es relativamente homogéneo (respecto a los ambientes de
otras regiones). Es posible sostener que entre los pueblos de la región chaqueña los procesos
más profundos de cambio vinculados al Estado Nacional se produjeron a partir de la década de
1880 y se iniciaron con las primeras campañas militares que obligaron a relocalizar a grandes
grupos en espacios territoriales cada vez más restringidos y menos propicios para la
reproducción de la vida. Junto con la colonización del área por familias criollas, esta presión fue
una verdadera avanzada de la expansión del capital y la frontera agropecuaria, y fue decisiva
para la incorporación de los mismos como mano de obra en los procesos de desarrollo
agropecuario.
Otro hecho que está directamente vinculado con la valorización de la fuerza de trabajo de estos
pueblos, ha sido aquella estrategia que con el apoyo de los ingenios se puso en marcha a
inicios del siglo pasado y permitió una mejor y más organizada captación de la mano de obra
aborigen. Este fue el proyecto de evangelización y sedentarización de los indígenas del Chaco
que llevó a cabo la Iglesia Anglicana y que provocaría cambios definitivos en la estructura
social y económica de los distintos grupos a tal punto que puede afirmarse que la organización
en comunidades tal como las conocemos en la actualidad es una derivada histórica de éste
proceso.
A fines del siglo XIX y sobre todo a principios del XX se da lugar a un proceso de
profundización en valorización de la fuerza de trabajo mediante la paulatina y sistemática
incorporación de brazos indígenas a los ingenios azucareros de Salta y Jujuy, que ejercieron
enorme influencia hasta los años 60. Luego y hasta el presente distintas producciones se
caracterizaran por el empleo de mano de obra estacional, destacándose entre estos, la
producción de algodón, la de poroto, el trabajo en fincas dedicadas a la horticultura y en los
obrajes madereros

24

�Desde la planificación estatal se mejoraron las vías de comunicación del área provocando una
más estrecha incorporación territorial, este cambio en la situación de las comunicaciones y el
transporte de la región dieron su impronta a la actividad económica en el área, acelerando este
proceso de valorización e incorporación de la mano de obra indígena.
Hoy en día la única ruta pavimentada que atraviesa el gran Chaco de este a oeste, y que por
ser pavimentada se constituye en la única transitable durante todo el año, es la ruta nacional
16 que pasa por la ciudad del sudeste salteño, J. V. González y transita a lo largo de la
Provincia argentina del Chaco hasta su capital Resistencia, esto conecta este y oeste, los
pasos a Chile y las rutas del Paraguay y el sur del Brasil por el chaco boreal. También
tenemos que recordar que durante largo tiempo funcionó el ramal del ferrocarril que une la
ciudad de Embarcación (Salta) con la ciudad de Formosa atravesando todo el chaco y el
desarrollo de la ruta 81 paralela al ferrocarril. Además se puede mencionar el corredor bioceánico que uniría Brasil, Paraguay, Argentina y Chile a través de la región chaqueña.
En la actualidad y producto de las transformaciones enunciadas es posible afirmar que la
economía doméstica indígena lejos de ser autosuficiente ha perdido el control de las
condiciones que garantizan su propia reproducción. El esfuerzo productivo de los pobladores
indígenas debió ser orientado en gran parte hacia el trabajo estacional en distintos
establecimientos agroindustriales generando en la dinámica económica de las comunidades
una creciente dependencia con distintas fracciones del capital agrario y comercial que en
combinación con las actividades de caza, recolección, pesca, artesanías, una rudimentaria
agricultura, el trabajo estacional, la ayuda social, y escasos trabajos asalariados, completan el
ciclo anual que garantiza hoy en día la reproducción de la vida para la mayoría de los pueblos
originarios de la región.
Los pueblos originarios de la región se organizan mayoritariamente en pequeñas comunidades
que oscilan aproximadamente entre las 50 y 500 personas. Esta misma escala de
asentamientos es posible encontrar también en los barrios de las ciudades intermedias. La
mayoría de ellas asentadas en los territorios que atraviesan las multiformes cuencas de los ríos
Pilcomayo y Bermejo, lo que somete a los pobladores a inundaciones y reasentamientos
periódicos.
El espacio comunitario define, al igual que en la mayoría de las poblaciones indígenas del país,
el lugar de residencia pero no así el lugar de la producción. Salvo el caso de la agricultura
doméstica y comunitaria que practican algunas comunidades, las demás actividades (Pesca,
recolección de frutos, de mieles y leña, caza de pequeños animales y empleo estacional) se
realizan en ámbitos extracomunitarios. Las actividades de carácter cinegético (Pesca,
recolección y caza) se realizan en el ámbito del territorio por lo general reclamado como
perteneciente a las comunidades de determinado pueblo o alguna asociación interétnica
(muchas comunidades incluyen población indígena que se reconoce como perteneciente a
distintos grupos étnicos). En cambio el empleo estacional, es por lo general en las plantaciones
agrícolas linderas a la ruta 14 en el Departamento de San Martín (para el caso de las
comunidades del Chaco Salteño) o bien en las plantaciones de algodón (en el caso de las
comunidades del Chaco Formoseño) o en plantaciones hortícolas (en el caso de las
comunidades del interior de Jujuy). No debe descartarse tampoco el empleo estatal o el
régimen de pensiones que hoy en día constituyen también un componente importante al
ingreso monetario de las unidades domésticas indígenas de la región (aunque esto debe ser
extendido al conjunto de la población indígena)
La principal demanda de las comunidades del Chaco Argentino como del conjunto de la
población indígena rural es el reconocimiento a los derechos territoriales reconocidos
constitucionalmente. Al respecto debe decirse que este reclamo sólo ha sido relativamente
satisfecho en algunos casos esporádicos, constituyéndose en objeto de múltiples
movilizaciones por lo general de carácter local o provincial dado que las tierras y/o territorios

25

�reclamados por lo general se corresponden con territorios fiscales. El reclamo de
regularización dominial del recurso tierra está acompañado por una serie de demandas más
diversificadas y son aquellas vinculadas a la mejora de las condiciones de vida cotidiana de
la población. En general tienen que ver con el acceso a los recursos.
Por último cabe mencionar que en esta región es significativa la producción y
comercialización de artesanías en las comunidades indígenas y la promoción del
denominado “turismo cultural”. A modo de ejemplos:
• En Chaco: Según el estudio sobre el sector artesanías en las provincias del nordeste
argentino publicado por PRODERNEA-PRODERNOA (2004) plantea que las
artesanías representativas de la provincia del Chaco están estrechamente vinculadas
con las comunidades indígenas. Según este documento, el 10% de la población
indígena produciría artesanías (alrededor de 3000 personas), principalmente los
productos de cestería, alfarería y tejidos de lana en el caso de los tobas14, como los
productos en chaguar (hilados y tejidos) y palo santo (talla) realizados por
comunidades wichí15. En menor medida, los mocovíes producirían “alfarería artística
rustica” (2004:45).
• En Salta: Los Departamentos de San Martín y Rivadavia Banda Norte, son los
principales enclaves de la producción y comercialización de artesanías tanto en
maderas duras, tejidos de chaguar o lana como de cestería y alfarería. El principal
centro de producción de artesanías –y también muebles y cerramientos- en maderas
duras (palo santo, guayacán, quebracho blanco, algarrobo) se da en la comunidad
wichí “Misión Chaqueña Algarrobal”, en el municipio de Embarcación. En esta
comunidad, también se ha promovido, desde distintas instituciones, otros rubros
como el turismo cultural por medio de organizaciones no gubernamentales de la
CABA en la cual se realizan viajes con contingentes de personas para desarrollar
“intercambios culturales”; proyectos de reforestación de plantas nativas, el proyecto
truncado de “domesticación de la planta de Chaguar”, etc.
• En Formosa: En esta provincia se presentan los mismos rubros de artesanías
producidas por población indígena que en el Chaco. A diferencia de esta última
provincia, en Formosa el 60% de dicha población pertenece al grupo étnico wichí, el
25% al toba y el 15% al pilagá. Cabe destacar que durante los últimos años, en el
Departamento de Ramón Lista se han desplegado distintos proyectos que se podrían
denominar de “desarrollo local”. Durante los años 1997/2003 se implementó el
Programa DIRLI (Desarrollo Integral del Departamento de Ramón Lista). El mismo
tuvo 9 subprogramas que funcionaron hasta el año 2002. Estos eran:
Autoconstrucción de viviendas, aprovisionamiento hídrico, reforestación y medio
ambiente, salud, educación, agropecuario, artesanías y cuestión de género,
apicultura, micro emprendimientos. A su vez, la Fundación Gran Chaco, en los
últimos años viene acompañando y promoviendo la producción y comercialización de
la harina de algarroba con distintas comunidades wichí.
• En Jujuy: En el Parque Nacional Calilegua se ha construido el “sendero guaraní”. En
el mismo, algunos integrantes de las comunidades ava guaraní del denominado
ramal de la ruta 34 (actualmente enclavadas en las ciudades de San Pedro de Jujuy,
Santa Clara y en tierras de los ingenios “La Esperanza” y “La Mendieta” como
resultado del proceso de sedentarización promovido por los emprendimientos
agroindustriales de los ingenios16) se desempeñan como guías turísticos. En este

14

El estudio marca que entre el 75 y el 80 % de la población indígena de la provincia pertenece al grupo étnico.
Existiría una marcada división sexual del trabajo en este rubro, siendo la mujer quien realiza las producciones de objetos en
chaguar y el varón sobre el tallado de maderas duras.
16
Estas comunidades del ramal 34 vienen realizando el reclamo por la entrega, por parte de la gobernación, de tierras fiscales
llamadas “Vinalito”. Dicho reclamo se da a partir de la Ley 5231 de otorgamiento de tierras fiscales a las comunidades con
personería jurídica (11.000 Ha aproximadamente), de las cuales el gobierno se habría comprometido a hacer entrega de 4148
Ha repartidas en 2 lotes separados.
15

26

�sendero comercializan algunas producciones artesanales propias, principalmente
mascaras en maderas blandas (palo borracho).
6.1.2 - Región Norandina
La población indígena de la región Norandina, se distribuye según pueblo indígena y
provincias de la siguiente manera:
CUADRO N° 9: Población indígena región Norandina, s egún pueblo y provincia.
Años 2004-2005
Pueblo
Aymará
Atacama
Diaguita/ Diaguita calchaquí
Kolla
Maimará
Omaguaca
Quechua
TOTAL

Provincia
Jujuy
Jujuy
Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca
Salta y Jujuy
Jujuy
Jujuy
Salta y Jujuy

Población
4.104
2.805
16.810
53.106
178
1.374
561
78.938

Fuente: Elaboración propia sobre la base del ECPI- INDEC

La región Norandina abarca fundamentalmente tres ambientes bien diferenciados entre sí
por sus aspectos agro ecológicos, que se extiende en las Provincias de Jujuy y Salta, pero a
su vez muy ligados por su historia, su cultura y tradición. Desde el punto de vista de los
cultivos andinos podríamos decir que nos encontramos frente a una gran región que
presenta una gran diversidad de ambientes, y por lo tanto de especies originarias. El área
abarca las regiones de la Puna, la Quebrada de Humahuaca y los Valles de altura. La mayor
parte de dicha área se encuentra dentro de la Provincia de Jujuy, salvo los valles que se
extienden entre esta y la Provincia de Salta.
En estos ambientes diferenciados encontramos situaciones con alturas que van desde los
1800 m.s.n.m. hasta los 3600 m.s.n.m y regímenes de precipitaciones desde los 200 mm
hasta los 1000 mm anuales. Estas diferencias nos llevan desde el altiplano desértico hasta
el estrato superior de las Yungas. Este es uno de los motivos por los cuales la región es un
importante centro de origen de numerosos y diversos cultivos “andinos”.
El otro motivo fundamental ha sido la tarea domesticadora de los pueblos originarios, que
durante miles de años fueron transformando los recursos genéticos naturales en una
importante variedad de cultivos, como la papa, la quinua, el maíz, el amaranto, el poroto,
entre otras variedades de plantas comestibles. Las Investigaciones arqueológicas indican
que 2000 años A.C. ya había agricultura y trabajos de domesticación del cultivo de papa,
otros indicios posicionan al maíz con anterioridad a esta fecha.
Al contar la región con una muy importante variedad de ambientes encontramos un número
aún mayor de sistemas productivos. Así, la Quebrada de Humahuaca se caracteriza por un
modelo productivo agro pastoril, con mayor incidencia de una u otra actividad de acuerdo a
la distancia a la ruta nacional N° 9 y a la altura sobre el nivel del mar, en la que se ubica
cada área de cultivo. La zona central baja (en las cercanías de las localidades de Maimará,
Tilcara, Huacalera, y Uquía) se distingue por una producción hortícola comercial con
algunas explotaciones dedicadas a la fruticultura y floricultura. En esta zona se aplica un
paquete tecnológico que incluye mecanización y la aplicación de agroquímicos.

27

�Además los cultivos andinos (papa y maíz) han tenido, años atrás, gran importancia en
estos sectores pero fueron desplazados por la horticultura comercial. Con la profundización
de la crisis económica, comenzaron a reaparecer las formas alternativas de intercambio,
como el trueque. Este factor sumado a las oportunidades comerciales generadas a partir del
trabajo llevado adelante por el Programa Social Agropecuario, CAUQueVa y por el Consejo
de la Microempresa sobre la papa, ha despertado un renovado interés por este cultivo.
Las zonas altas de la Quebrada y los Valles de altura de los Departamentos de Iruya y
Santa Victoria en la Provincia de Salta, han preservado la producción de cultivos andinos,
destinando alguna extensión de terreno a la siembra de cultivos hortícolas, en su mayoría
combinados con la cría de ganado menor.
Los Valles de altura presentan diferentes sistemas de acuerdo a la accesibilidad a cada
zona. La producción preponderante es la cría de ganado mayor y menor y en la mayoría de
las comunidades se producen cultivos andinos (papa, maíz y tubérculos micro térmicos, oca
y papa lisa). En algunos valles como los de Iruya (Salta) existe una importante extensión
destinada a la horticultura comercial de los cultivos de arveja y haba. La producción de papa
andina y tubérculos micro térmicos presenta en estos valles una importante actividad
comercial. En los valles más aislados del departamento de Tilcara la producción de
tubérculos andinos se destina fundamentalmente al autoconsumo, siendo su única actividad
comercial la cría de ganado mayor.
La Puna es un gran altiplano que abarca la mayor superficie de la totalidad de la región. La
producción preponderante es la cría de ganado menor, seguida por la cría de camélidos. La
agricultura, que consiste en la producción de papas andinas y en menor medida hortalizas
para el autoconsumo, está muy condicionada por la disponibilidad de agua para riego y la
rigurosidad del clima. Por ello, si bien nos encontramos frente al área más importante de la
región, la superficie con capacidad para este tipo de producción es muy reducida. A partir
del trabajo de la Red Puna, el Programa Social Agropecuario y del Consejo de la
Microempresa comenzaron a aparecer explotaciones con producciones destinadas al
mercado.
Independientemente de la diversidad de actividades productivas que se desarrollan en el
conjunto de la región, en general encontramos una economía de pequeños productores
familiares que combinan una producción para la auto subsistencia con producción de
diferentes productos para los mercados locales, y actividades productivas que se destinan a
mercados extralocales (principalmente fibra de llama y artesanías).
Históricamente, los pobladores de la región han tenido que combinar su economía de
subsistencia con ingresos extraprediales, la mayoría de las familias tiene un miembro que
obtiene un ingreso extra predial que a su vez genera procesos constantes y cíclicos de
migración estacional o permanente a centros urbanos. Es posible afirmar que en términos
generales lo producido por las unidades domésticas mediante el usufructo predial
representa no más del 30 o 40% de sus ingresos. De manera tal que el ingreso extrapredial
se constituye en un elemento determinante en la reproducción de la economía doméstica.
Dicho ingreso es garantizado por el trabajo en la cosecha de la zafra en los ingenios
azucareros, la minería, la cosecha de algodón, etc. Desde el 2002 en adelante la migración
por trabajo disminuyó bastante como resultado del surgimiento de planes de empleo con
contraprestación como el plan Jefes/jefas de hogar, lo cual trajo consigo el aumento del
trabajo en el ámbito municipal. Esta situación la comparten tanto unidades campesinas que
no se reconocen indígenas como aquellas que sí lo hacen.
La producción ganadera, como se dijo, se caracteriza por ser pastoril y trashumante. El
ganado ovino y las llamas son animales típicos de la región junto con la vicuña, cuya fibra
representa una alternativa con inmejorables perspectivas de rentabilidad y sin competencia.

28

�La producción de fibra de llama proviene de pequeñas explotaciones y se estima que un 80
% se destina para la venta, y un 20 % se retiene para el auto consumo (transformación
artesanal de la fibra en prendas, alfombras, sogas etc.). A partir del año 95’ se lleva adelante
una incipiente y nueva etapa en la economía puneña por medio de la adopción de formas
asociativas como la cooperativización destinada a la explotación y venta del recurso
camélido doméstico en forma de acopio comunal, que implica en el ámbito productivo la
adopción de un sistema de incorporación de valor por medio del acondicionado, clasificado y
tipificado de la fibra de la llama. No obstante eso, el sistema de comercialización de la lana
encuentra su límite en una oferta atomizada y una demanda en manos de barraqueros17 de
la zona, condicionando las posibilidades de negociación de los productores.
En la última década, a raíz del financiamiento provisto desde distintas agencias estatales, se
han fortalecido emprendimientos productivos vinculados a: tallado de laja, telar rústico,
tejidos regionales, gastronomía ancestral, alfarería, talla en madera, cuero crudo y curtido,
instrumentos musicales, metales, asta y hueso, entre otros.

6.1.3 - Región Patagónica
La población indígena de la región Patagónica, se distribuye según pueblo indígena y
provincias de la siguiente manera:
CUADRO N° 10: Población indígena región Patagónica, según pueblo y provincia.
Años 2004-2005
Pueblo
Mapuche
Tehuelche
TOTAL

Provincia
Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz
Chubut y Santa Cruz

Población
78.534
4.351
82.885

Fuente: Elaboración propia sobre la base del ECPI- INDEC

Los pobladores Mapuche y Tehuelche supervivientes de la campaña de exterminio que tuvo
lugar a fines del Siglo XIX se distribuyeron sobre terrenos de escaso valor para la actividad
agropecuaria. Los integrantes de las unidades domésticas se han dedicado desde hace
décadas a la crianza de animales menores (caprinos y ovinos) en forma extensiva,
participando del mercado mediante la venta de pelo de caprino, lana de ovino, cueros y
animales en pie. Los “frutos” de los mismos (pelo y lana) son comercializados a partir de su
vinculación con intermediarios itinerantes (mercachifles) (Radovich y Balazote, 1992:160162).
En la actualidad, con la creciente importancia de la actividad turística, las áreas ocupadas
por muchas de las comunidades mapuches de la región, de un alto valor paisajístico,
adquirieron un renovado interés inmobiliario. Esto ha impactado, diversificando las
actividades productivas.
Si bien algunas unidades domésticas continúan con la crianza de animales menores en
especial caprino y ovino, con trabajos temporarios en forestación y en la esquila en
estancias y/o también como trabajadores de la construcción, o permanentes en escuelas,
usinas, puestos sanitarios (todas instituciones al interior de las comunidades); hay que
destacar que en los últimos años, en especial a partir de las intervenciones institucionales18,
17

Comprador particular de lana que visita la zona regularmente. La forma de pago puede ser con dinero o a través del
intercambio de mercaderías.
Es destacable la transformación de las intervenciones del estado que han pasado de estar enmarcadas en la asistencia
social directa (entrega de la cajas alimentarias) a la promoción de ciertos perfiles productivos.
18

29

�han comenzado con nuevas prácticas agrícolas como los cultivos en invernadero
(horticultura), fruta fina y forestación para la venta de productos en los circuitos turísticos (
dulces, fruta, cosecha de hongos silvestres, plantas medicinales) y/o la prestación de
servicios como cabalgatas guiadas. También se destacan las artesanías en madera, plata y
tejidos (telares). A modo de ejemplo, en la provincia de Neuquén, se encuentra en
construcción el centro cultural mapuche sobre la base del Cerro Chapelco donde se
ofrecerán diferentes productos ya que a ésta área accede una gran cantidad de turistas.
Asimismo, como es característico en las comunidades indígenas próximas a los centros
urbanos y/o a centros de fuerte actividad económica, gran parte de los trabajos
extraprediales (realizados fuera de la comunidad) están compuestos en su mayoría por
trabajos temporarios en las ciudades ante la posibilidad del traslado diario para
desempeñarse en estas tareas. También poseen relevancia como fuente de ingresos los
planes de empleos provinciales y nacionales (Plan Jefes y Jefas de Hogar, plan de Empleo
Comunitario).

6.1.4 - Otras provincias con población indígena. El caso de Misiones
Las poblaciones Guaraníes ocuparon originalmente la región comprendida al Sudeste del
Brasil, Norte Argentino y Sudeste del Paraguay. La parcialidad, Mbyá -Guaraní, habita
actualmente el territorio de la provincia de Misiones, en lo que se denomina la “región
Guaranítica”. Según la Dirección de Asuntos Guaraníes, habitan alrededor de1200 familias
agrupadas en 76 comunidades rurales o peri-urbanas, constituyendo una población total
aproximada de 5.000 personas. Las viviendas y el acceso a la salud son precarios y en la
mayoría de los casos no cuentan con infraestructura básica (agua potable, luz, etc). En
cuanto a lo educativo, en la provincia, se registran 19 escuelas y anexos con modalidad en
educación intercultural y bilingüe (EIB).
En los Departamentos de San Ignacio, Cainguás y Libertador General San Martín se
concentra el 30% de la población. De ésta, el 45% se encuentra por debajo de los criterios
que define el índice de NBI. La ocupación del espacio es en pequeños núcleos comunitarios
conformados a partir de un mínimo de 6 familias y un máximo de 40 familias. El ciclo anual
que garantiza la vida de los Mbyá se complementa, según el contexto de hábitat, entre una
rudimentaria agricultura, caza y pesca, producción y venta de artesanías, ayuda social y
prestaciones de servicio.
En lo que respecta a la producción agrícola, las plantaciones son de poca envergadura19;
cada familia extensa posee apenas 1/4 a 1/2 hectárea de terreno cultivado, por lo tanto no
se puede considerar que cuenten con una agricultura de subsistencia, ya que ésta no
satisface las necesidades alimentarias de la unidad doméstica, constituye sólo un
complemento de otras actividades como la caza, la pesca, la producción y comercialización
de artesanías, el trabajo transitorio en cosechas, servicios vinculados al turismo, etc.
Actualmente, las principales fuentes de ingresos provienen de la venta de artesanías y la
prestación de servicios. Sobre esta última, se da tanto de manera individual (como peón
rural) y/o contratando la totalidad del grupo familiar. Los varones adultos son los que tienen
mayores oportunidades en las tareas agrícolas ocasionales (changas durante las cosechas
de los productos estacionales). La contratación de mano de obra aborigen se realiza por
tareas cumplidas (trabajo a destajo).

19

Compuesta por cultivos de maíz, mandioca, batata, zapallo

30

�Con relación a la producción y comercialización de artesanías guaraníes, el estudio sobre el
sector artesanías en las provincias del nordeste argentino publicado por PRODERNEAPRODERNOA (2004) menciona que los principales rubros son:
• Cestería: Canastos (ajakaes); pulseras y anillos; servilleteros; cruces, forrados. La
materia prima principal son fibras vegetales provenientes de las cañas o la raíz de
guembé.
• Tallado en madera: Utilizan como materia prima raíces o maderas blandas
• objetos en semilla.
Siguiendo este estudio, plantea que aunque la provincia tiene muy poco desarrollo en
cuanto a líneas de promoción, difusión y comercialización sobre estos productos (por falta
de presupuesto) este es un nicho con un alto potencial tanto en términos de recursos
artesanales como en capacidad de venta ligada al turismo. A su vez tienen un significativo
peso sea en términos cuantitativos -de la estimación de unos 2000 artesanos en actividad
en la jurisdicción 1500 serían guaraníes (2004:162) como sobre las representaciones
sociales que ligan la artesanía a la cultura indígena. A decir del representante del
Departamento de artesanías de la Subsecretaría de Cultura “la cultura mbyá guaraní es la
que otorga el sello de representatividad a la artesanía misionera” (2004: 164). La provincia
diferencia en materia legislativa (Ley N° 4.127) la s artesanías misioneras en tres tipos:
“guaraní, artesanía tradicional popular y artesanía urbana contemporánea”, debiendo
garantizar a la primera programas de protección para la preservación, producción y
comercialización.
La población guaraní que se dedica a la artesanía se encuentra principalmente en la selva
misionera próxima a la ruta N° 14 y en la ruta N° 1 2 (en menor medida). Son vendidas por
medio de intermediarios -a precios muy inferiores, generalmente mediados por caciques,
iglesias, etc.- para el abastecimiento de zonas turísticas con mucha circulación de gente20 o
en algunos casos directamente al público –con mayores márgenes de ganancia.
El ciclo anual de subsistencia se completa con Programas alimentarios provinciales y
nacionales, comedores escolares y planes de empleo transitorio con contraprestación (por
ejemplo se gestionan Programas de Empleo Comunitarios –PEC- para aborígenes idóneos
que desde hace mucho tiempo se desempeñan en las tareas de agentes sanitarios y
auxiliares culturales bilingües, que no percibían ningún salario).
Otra de las actividades en las que intervienen algunas comunidades es el turismo,
principalmente aquellas comunidades asentadas en Reservas ecológicas y de turismo (3
comunidades, con un total de 57 familias y 241 individuos). También en la provincia hay 7
comunidades que con permiso de las autoridades explotan los recursos forestales.
Un dato a destacar es que la provincia de Misiones es una de las pocas sobre las que se
poseen datos sobre la situación de tenencia y usufructo de la tierra por parte de las
comunidades indígenas, por lo que reproducimos más abajo los datos ordenados en
cuadros.

20

Principalmente en las ciudades de San Ignacio y Puerto Iguazú y Posadas.

31

�CUADRO N° 11: Provincia de Misiones. Comunidades co n título de propiedad y con
permiso de ocupación
N° COMUNIDAD

SUPERFICIE

FAMILIAS

PERSONAS

1

Santa Ana Miri

29Ha91a48ca

8

36

2

26Ha90a57ca

6

17

4

Ivoty Okara
Ivy
Poty
Guazurari)

25Ha

5

23

5

Katupyry

426H40a91ca

31

139

6

Ñu Porá

40Ha

5

21

8

El Chapá

558Ha10a35ca

11

59

9

Chapaí

Idem

4

18

11 Ojo De Agua

40Ha

11

35

13 Poty Leoni

19Ha 62ª

25

94

15 Marangatú

48Ha 88a 67ca

9

37

27 Tamanduá

3104Ha41a44ca

17

103

30 Perutí

589Ha4a52ca

69

316

35 Guavirá Poty (*)

1545Ha72a89ca

9

39

36 Fracrán (**)

500Ha72a89ca

46

210

39 Guiray

156Ha27a51ca

10

44

(Ex

41 Chafariz

104Ha33a69ca

10

44

42 Sgo.De Liniers

686Ha73a46ca

14

45

43 Pozo Azul

5014Ha95a70ca

48

221

48 Kaaguy Porá

138Ha38a63ca

18

91

29 Tekoa Ara Poty

73Ha88a95ca

7

34

17 El Pocito

29Ha51a15ca

17 El Pocito

2Ha46a69ca

40

199

38 Tarumá Poty

520Has

8

40

52 Pindo Poty
101Has58a86ca 16
73
SUPERFICIE TOTAL 13.621 Has
TOTAL FAMILIAS CON TÍTULO 427 35 % (*) sobre 1.100 familias
TOTAL PERSONAS CON TÍTULO 1.938 40 % (**) sobre 4.800
personas
Títulos y permisos entregados durante la gestión de Gobernador Ing.
Carlos Rovira.
Fuente: http://www.misiones.gov.ar/ministeriogobierno/guaranies/tierras.htm

32

�CUADRO N° 12: Provincia de Misiones. Comunidades as entadas en predios privados
de gran superficie.
N°

COMUNIDAD

SUPERFICIE

FAMILIAS

PERSONAS

18

Ivy Pyta

5.986 Has

26

99

21

Kaaguy Poty

idem anterior

40

196

53

Kapií Poty

Univ.de La Plata

5

14

19

Virgen María

1.125 Has

30

115

54

Tekoa Guaraní

idem anterior

12

38

24

Tajy Poty

4.021Ha

10

41

20

Kaa Kupé

idem anterior

10

22

45

Tekoa I'ma

5.541Has

8

30

46

Kapií I'vate

idem anterior

14

57

56

Jejy

10.397 Has

46

201

40

Kaatimi

5.000 Has

9

36

SUPERFICIE TOTAL
32.100 Has
TOTAL FAMILIAS
210
19% (*)
TOTAL PERSONAS
849
18% (*)
Fuente: http://www.misiones.gov.ar/ministeriogobierno/guaranies/tierras.htm

CUADRO N° 13: Provincia de Misiones. Comunidades as entadas en reservas
ecológicas y de turismo
N°

COMUNIDAD

SUPERFICIE

FAMILIAS

PERSONAS

22 Ñamandú

16

58

23 Y Ovy

10

36

31

147

49 Yriapú

600
Total familias: 57 4 % (*)
Total personas: 241 5 % (**)

Fuente: http://www.misiones.gov.ar/ministeriogobierno/guaranies/tierras.htm

El caso de Mendoza.
En la provincia de Mendoza, se da durante las últimas décadas un proceso de reetnificación significativo. Tras muchos años de invisibilización, el estado mendocino
reconoce en el año 2001 mediante la ley provincial Nº 6920 la preexistencia étnica y cultural
del Pueblo Huarpe y sujeta a expropiación los territorios que este pueblo ocupa
ancestralmente (785.000. hectáreas)21. Sin embargo, la fiscalía de Estado interpuso una
acción de amparo por inconstitucionalidad de la ley y la Corte Suprema hizo lugar a la
medida de no innovar interpuesta, ordenando al Ejecutivo que se abstuviera de aplicar
algunas normas de la ley.
Para dar salida a este punto en conflicto, actualmente funciona una Comisión integrada por
funcionarios provinciales y municipales, pero no fueron invitados los representantes de las
comunidades. Recientemente once comunidades se presentaron y fueron admitidos como
terceros en el proceso judicial y se espera que se resuelva el pedido de reanudación del
procedimiento. Estos procesos de lucha por el reconocimiento, aunque dificultados por las

21

También se encuentran registradas en la provincia de Mendoza comunidades Mapuches. Datos según RENACI/INAI.

33

�largas distancias que separan a las comunidades, vienen generando cada vez más
importantes niveles de organización.
En cuanto a lo productivo, pueden destacarse la dificultad para la comercialización de las
producciones. Este obstáculo genera prácticas de carácter auto sustentable. Algunas de las
problemáticas infraestructurales que no permiten la comercialización son: Exigencias de las
agencias de orden administrativo difícil de cumplimentar por parte de los productores,
escasez y contaminación (arsénico) del agua, falta de Infraestructura en caminos y de
Transporte, entre otras. La actividad de subsistencia principal de los puesteros es la crianza
de cabras. En las épocas de lluvia (verano) cultivan verduras, hortalizas y frutas. También
practican la caza del "quirquincho", el armadillo. Dada la ausencia de legumbres en el
mundo desértico de los puesteros, ellos recurren también al intercambio con algunos
intermediarios, que resulta desventajoso para ellos, pues deben dar sus cabras a cambio de
legumbres de mala calidad. También ocasionalmente se trasladan fuera de su territorio para
procurarse otros alimentos, pero esto es poco frecuente.
Hay que destacar el cultivo de la tuna como una de las producciones alternativas intensivas
que está apuntando a ocupar un lugar destacado en la problemática productiva de las zonas
áridas y semiáridas.
Según el documento: Memoria Taller Indígenas de la Subsecretaría de Desarrollo Rural y
Agricultura Familiar, desarrollado en Buenos Aires durante los días 15 y 16 de diciembre de
2008, los ejes problemáticos respecto de los pueblos originarios en esta provincia se centran
en:
•
•
•
•

•

La cuestión de la TIERRA: Ya que se presentan “títulos superpuestos, no se
reconocen títulos comunitarios, etc.”. Esto se da en el marco de “negociados
inmobiliarios que corren la frontera agrícola y desbastan los recursos naturales”.
La cuestión de la escasez y contaminación, por parte de mineras, del AGUA (para
riego y consumo).
Falta de INFRAESTRUCTURA: “hace falta mucha vivienda, caminos para no quedar
aislados, servicios básicos y transporte (en las comunidades más alejadas de la
ciudad hay menos acceso al transporte público).
Características de la PRODUCCIÓN y COMERCIALIZACIÓN: no se contempla a las
comunidades en las normativas, como un caso particular y distinto. Hace falta apoyo
a la producción, pero debe ser de acuerdo a las costumbres propias de las
comunidades.
Dificultad para la accesibilidad y contención en el sistema EDUCATIVO: “después de
la escuela primaria, sólo algunos tienen acceso a la secundaria, y para acceder a la
universidad, deben emigrar”.

34

�En el siguiente cuadro se sintetizan las dinámicas productivas de los pueblos indígenas rurales más significativos, según datos demográficos,
desarrolladas en este capitulo a partir de la regionalización propuesta, enumerando las principales problemáticas asociadas en torno al
derecho a la tierra y territorio.
CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones
REGIÓN

Chaqueña

PROVINCIAS

Salta
Jujuy
Formosa
Chaco
Santa Fe
Santiago del
Estero

PUEBLOS
INDÍGENAS

Ava
Guaraní
Chane
Chorote
Chulupí
Guaraní
Mocoví
Pilagá
Tapiete
Toba
Tupí
guaraní
Wichí
Tonocoté
Vilela

DINÁMICAS PRODUCTIVAS
La dinámica productiva anual que garantiza la reproducción
de la vida en la región, en términos generales, combina las
22
siguientes actividades :
1. Caza (animales pequeños como corzuela, charata, etc.).
2. Recolección de frutos (estacional de algarroba, mistol,
poroto de monte, tunas entre otros), plantas, tallos y raíces
(principalmente de chaguar para la elaboración de tejidos y
raíces y tallos colorantes. Actualmente y debido a la
actividad de desmonte que sufren los alrededores de estos
establecimientos, en muchos lugares se están
reemplazando por hilados y colorantes industriales); de miel
y madera (para leña y para producción de artesanías).
3. Pesca (estacional de Junio a Agosto).
4. Cría de animales de granja y menor (chivas, gallinas,
chanchos, etc.).
5. Producción de artesanías en maderas duras (algarrobo,
guayacán, quebracho blanco, palo santo, etc.); tejidos en
hilados de fibras vegetales (chaguar) e industriales; cestería
y alfarería.
6. Agricultura doméstica y, en algunas experiencias,
comunitaria (Sandías, ajíes para mercados locales o
extralocales).
7. Producción de ladrillos y carbón.
8. trabajo rural estacional/transitorio (plantaciones de
algodón, poroto, plantaciones hortícolas, desmonte, etc).
9. Ayuda social (micro emprendimientos promovidos por
ONGs, iglesias, etc.).

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO

1. Falta de regularización dominial y entrega de
titulo de propiedad comunitaria. En los casos de
entrega de tierras en forma de tenencia o usufructo,
han sido en tierras improductivas e insuficientes
2. Avance de la frontera agrícola trae aparejado:
-Reducción de las tierras de usufructo comunal y
extracomunal.
-Procesos de revalorización de la tierra; renovado
interés de agroindustrias (los territorios indígenas
vienen siendo vendidos a particulares incluso con
las poblaciones aborígenes viviendo en esos
predios y en algunos casos fragmentando el
reclamo colectivo entregando títulos a individuales)
-Desalojos y desmontes a gran escala
3. Falta de consulta en la elaboración y diseño de
los proyectos que se aplican
4. Destrucción y contaminación de recursos
naturales dado el avance de la explotación gasífera
y petrolífera, la tala de monte, la extracción de
madera y el tendido de alambrados.

22
En todas las regiones mencionadas, las actividades vinculadas a la recolección, caza, pesca y/o producción (artesanías, carbón, ladrillos, lanas, harinas, miel, etc.), tienen principalmente como
destino final, en menor o mayor escala, los mercados locales o extralocales. Considerando la inexistencia de líneas de fortalecimiento sobre los canales de comercialización directa de dichos
productos, los productores se ven obligados a vender o intercambiar sus productos de manera desventajosa a intermediarios (locales o foráneos).

35

�CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones (cont.)
REGIÓN

PROVINCIAS

PUEBLOS
INDÍGENAS

Chaqueña

Patagónica

Chubut
Neuquén
Río Negro
Santa Cruz

Mapuche
Tehuelche

DINÁMICAS PRODUCTIVAS
10. Políticas sociales de intervención estatal (programas
de empleo transitorio, pensiones, otros planes y
programas sociales).
11. Trabajos asalariados (empleo estatal en salud,
educación y dependencias municipales, aserraderos,
construcción, ingenios, etc.).
12. micro emprendimientos de Apicultura, producción de
harinas de Algarroba.
La dinámica productiva anual que garantiza la
reproducción de la vida en la región, en términos
generales, combina las siguientes actividades:
1. Crianza de animales menores (caprinos y ovinos) en
forma extensiva.
2. Venta de pelo de caprino, lana de ovino, cueros y
animales en pie. Comercialización a partir de
intermediarios itinerantes (mercachifles).
3. Actividades de servicios vinculadas al creciente
desarrollo turístico.
4. Trabajos temporarios en forestación y en la esquila en
estancias y/o también como trabajadores de la
construcción.
5. Empleo en escuelas, usinas, puestos sanitarios (todas
instituciones al interior de las comunidades)
6. Prácticas agrícolas como los cultivos en invernadero
(horticultura), fruta fina y forestación para la venta de
productos en los circuitos turísticos (dulces, fruta, cosecha
de hongos silvestres, plantas medicinales).
7. Producción y comercialización (por medio de
intermediarios o en venta directa) de artesanías en
madera, plata y tejidos.
8. Otros trabajos temporarios en las ciudades.
9. Programas y planes de empleos provinciales y
nacionales.

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO

1. Falta de regularización dominial y entrega de titulo de
propiedad comunitaria. En los casos de entrega de
tierras en forma de tenencia o usufructo, han sido en
tierras improductivas y sin contemplar las dinámicas
estacionales de la actividad pastoril (tierras de
invernada y veraneada).
2. Contaminación de aguas y napas subterráneas por
empresas petroleras, actividad turística, cría de peces,
etc.
3. Conflictos con diversos actores: Ejército Argentino,
Parques nacionales, empresas trasnacionales
(explotación maderera, minera, turística, represas
hidroeléctricas).
4. Construcción de obras de infraestructura para
turismo en los territorios demandados
5. Conflictos en torno al acceso a los ríos y lagos.
6. Desalojos, relocalizaciones
7. Otorgamiento de tierras a particulares sin respetar la
posesión ancestral de la tierra.
8. Consecuencias de la exploración de minas de oro y
plata, que distintas empresas están llevando a cabo y a
quienes los gobiernos provinciales autorizan a
desarrollar tareas contraviniendo las disposiciones
legales.
9. Falta de consulta en la elaboración y diseño de los
proyectos que se aplican.

36

�CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones (cont.)
REGIÓN

Norandina

PROVINCIAS

PUEBLOS
INDÍGENAS

Salta
Jujuy
Tucumán
Catamarca

Aymará
Atacama
Diaguita/
Diaguita
calchaquí
Kolla
Maimará
Omaguaca
Quechua
Ocloya

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO
1. Territorios en conflicto por estar titulados a
nombres de particulares, en algunos casos deben
Economía de pequeños productores familiares.
pagar arriendos para seguir viviendo en sus
Combinación con ingresos extraprediales y formas
tierras, o son desalojados sin poder ejercer ningún
alternativas de intercambio (trueque). Procesos constantes
reconocimiento legal de la posesión comunitaria.
y cíclicos de migración estacional o permanente a centros
2. Contaminación ambiental y enfermedades por
urbanos.
explotación de minas.
1. Modelo productivo agro pastoril y trashumante. Cría de
3. Superposición de títulos y otorgamiento
ganado mayor y menor (ovinos, caprinos y camélidos).
fraudulento de los mismos, que permite:
Producción de leche y derivados.
Expropiaciones, desalojos, acciones judiciales a
2. Horticultura, comercial y de subsistencia (arveja, haba,
familias
maíz, papa, quinua, amaranto, poroto).
Alambrados de campos, parcelas, ríos y caminos
3. Trabajos rurales temporarios en: zafra, cosecha de
por parte de particulares
algodón, emprendimientos mineros, salares, etc.
Escasez de agua para riego, mecanismos de
4. Emprendimientos productivos vinculados a: tallado de
distribución de agua por cuota manejados por
laja, telar rústico, tejidos regionales, gastronomía ancestral,
latifundistas.
alfarería, talla en madera, cuero crudo y curtido,
Destrucción de sembradíos familiares
instrumentos musicales, metales, asta y hueso, etc.
Tala indiscriminada de montes (de algarroba)
5. Fruticultura y floricultura para fines comerciales.
Destrucción de sitios sagrados
6. Trabajos vinculados a servicios turísticos.
4. Procesos de revalorización de la tierra que
7. Planes de empleo transitorio nacional y provincial.
generan conflictos y dificultades en la entrega de
8. Empleo estatal en salud, educación y dependencias
tierras.
municipales.
5. Falta de consulta en la elaboración, diseño de
los proyectos que se aplican.
DINÁMICAS PRODUCTIVAS

37

�CUADRO Nº 14: Dinámicas productivas y problemáticas en torno a la tierra y territorio indígenas por regiones (cont.)
REGIÓN

PROVINCIAS

Misiones

PUEBLOS
INDÍGENAS

Mbyá
guaraní

Otras
provincias

Mendoza

Huarpes
Mapuches

DINÁMICAS PRODUCTIVAS
1. Agricultura de subsistencia (mandioca, maní, maíz, arroz
secano), en complemento con otras actividades.
2. Caza y pesca.
3. Producción, comercialización y trueque de artesanías
(Cestería, pulseras y anillos, servilleteros; cruces, forrados;
Tallado en madera, objetos en semilla).
4. Trabajo transitorio en cosechas (yerba mate, tabaco),
tanto de manera individual (peón rural) y/o contratando la
totalidad del grupo familiar (trabajo a destajo).
5. Servicios vinculados al turismo (principalmente aquellas
comunidades asentadas en Reservas ecológicas y de
turismo).
7. Planes de empleo transitorio nacional y provincial.
8. Empleo estatal en salud, educación y dependencias
municipales.

1. Agricultura de subsistencia (verduras, hortalizas y
frutas), en complemento con otras actividades.
2. Caza animales menores
3. Crianza de cabras
4. Trabajo transitorio en cosechas (tomate, ajo, vid, olivos,
etc.)
5. Producción insipiente de tunas para mercado
7. Planes de empleo transitorio nacional y provincial.

PROBLEMÁTICAS EN TORNO AL DERECHO A
LA TIERRA Y TERRITORIO

1. Falta de regularización dominial y entrega de
titulo de propiedad comunitaria.
2. Conflictos con diversos actores: Parques
nacionales, empresas madereras,
emprendimientos turísticos, Universidad Nacional
de La Plata.
3. Tala indiscriminada de selva.
4. Expropiaciones, desalojos, relocalizaciones,
acciones judiciales.
5. Falta de consulta en la elaboración y diseño de
los proyectos que se aplican.

1. Falta de regularización dominial y entrega de
titulo de propiedad comunitaria. Títulos
superpuestos. Conflicto jurídico con el Estado
provincial por ley Nº 6920 (expropiación de tierras
que ocupan ancestralmente: 785.000 Ha.)
2. Conflictos con diversos actores económicos:
Empresas (como Pescarmona), Mineras, etc.
3. Tala indiscriminada de montes. Avance de la
frontera agraria.
4. Falta de infraestructura básica (vivienda,
caminos, salud, etc.) y agua (riego y consumo)
5. Falta de consulta en la elaboración y diseño de
los proyectos que se aplican.

38

�Finalmente, podemos decir que más allá de las diferencias que presentan las distintas
regiones aquí tratadas, entre el conjunto de reivindicaciones más sostenidas por las distintas
organizaciones de pueblos originarios y comunidades en el país, las siguientes son algunas
de las demandas comunes y que surgen como prioritarias a partir del análisis de
documentos que las expresan:
• La mejora en las condiciones y posibilidades de medios de subsistencia
• Acceso real a las tierras y territorios.
• Los sistemas de energías alternativas
• El acceso a los caminos e infraestructura
• Recuperación y uso sustentable de suelo, agua, monte, fauna
• La mejora en el acceso a vías formales y no formales de educación
• Espacios de participación comunitaria e intercomunitaria
• Condiciones de acceso a los recursos de salud
• Acceso a medios de producción e infraestructura comunitaria
• Acceso recursos básicos como el agua
• Acceso a la cadena y red de comercialización de productos destinados al mercado
• Instrucción con relación a los derechos que es posible ejercer con relación a las
demandas.

39

�7- Principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales públicas con
incumbencia en la cuestión indígena.
En este capítulo se presenta información sobre las iniciativas recientes encaradas por el
Estado Nacional y las jurisdicciones provinciales respecto a pueblos indígenas (sean
políticas que los tengan como beneficiarios directos o indirectos). Se sigue la documentación
provista por los distintos organismos oficiales y documentos elaborados por los mismos. En
el caso particular de las políticas educativas y sanitarias, ampliamos el análisis tomando
como referencia las investigaciones realizadas en el marco del CEDCAPI.
A continuación se actualiza la legislación con respecto al último informe (Golluscio, 2002),
en el cual se abordaban las novedades en materia legislativa hasta el año 200223, ya que
constituye el marco de legalidad sobre el cual se sustentan las políticas.

7.1- Marco legal
Según se ha señalado en páginas anteriores, en las últimas décadas del siglo XX se da
lugar a una nueva retórica, ligada a la emergencia de un discurso de la “tolerancia y
aceptación de la diversidad”, que abre las puertas a una política de reconocimiento. En esta
línea, comienzan a evidenciarse giros discursivos en el ámbito mundial, los cuales toman
cuerpo en una serie de normativas que designan a los pueblos indígenas como sujetos de
derecho universalmente reconocidos; garantizándoles una batería de derechos culturales,
sociales, económicos, territoriales y ambientales.
En esto, cabe destacar el fuerte papel de la movilización indígena como impulsora del
debate, protagonista fundamental en el movimiento de reformas legislativas y en la
adecuación de los textos legislativos nacional y provinciales. Pueden reseñarse los
siguientes avances en estos últimos años:
En el ámbito internacional:
•

Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas (ONU), año 2007.

La redacción del Proyecto de Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los
Pueblos Indígenas comenzó en 1985 por el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas,
fue aprobado en 1993 y remitido a instancias superiores. En 1995 la Comisión de Derechos
Humanos crea un Grupo de Trabajo ad hoc para su examen (deja de existir en 2005, y en
2006 sesiona el órgano reemplazante, aprobando el proyecto). Luego de más de 20 años de
debate, se adoptó por Asamblea General el 13 de septiembre de 2007 (144 votos a favor, 4
en contra, 11 abstenciones).
Incluye tanto los derechos individuales (como personas indígenas, ya consagrados en los
tratados de Derechos Humanos) y reafirma los derechos colectivos de los pueblos indígenas
establecidos en el Convenio N° 169 de la OIT. Mucho s de los derechos enunciados no son
nuevos, ya que estaban incluidos en otros Pactos o Tratados anteriores. Cabe destacarse
que al no tener el status de tratado, no cuenta con mecanismos de denuncia frente a
Estados firmantes que lo incumplan.

En el ámbito nacional:

23
Entre las más destacadas: Convenio Nº 169 OIT (1989), Ley Nacional Nº 23.302 (1985), Reforma de la Constitución Nacional
Argentina (1994).

40

�•

Ley Nº 25.607, año 2002.

Establece la realización de una campaña de difusión de los derechos de los pueblos
indígenas contenidos en el inciso 17 del artículo 75 de la Constitución Nacional, cuya
planificación, coordinación, ejecución y evaluación serán llevadas a cabo por la autoridad de
aplicación (Subsecretaría de Derechos Humanos y Sociales del Ministerio del Interior) con la
cooperación del INAI y la participación activa y directa de las comunidades de los pueblos
indígenas involucrados, los cuales serán convocados respetando sus formas de
organización.
•

Ley Nº 25.675 de Política General de Ambiente, año 2002

Establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada
del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del
desarrollo sustentable.
Si bien en su articulado no se hace una referencia explicita a los derechos positivos de los
pueblos indígenas respecto al ambiente, es una herramienta que vinculada a otras
legislaciones puede aportar al desarrollo de políticas activas en lo socio productivo ya que la
gestión sustentable del ambiente es parte constitutiva de la dinámica económica y cultural
de los pueblos indígenas junto a otras comunidades principalmente rurales.
•

Ley Nº 26.160, de Emergencia de la Propiedad Comunitaria Indígena, año 2006

Declara la emergencia por 4 años, suspendiendo por ese término la ejecución de sentencias
de actos procesales o administrativos cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las
tierras ocupadas por comunidades indígenas. Establece (durante los tres primeros años) la
realización de un relevamiento técnico-jurídico-catastral de la situación dominial de las
mismas, a cargo del INAI.
Para esto, se creó el Programa Nacional de "Relevamiento Territorial de Comunidades
Indígenas - Ejecución de la Ley Nº 26.160", mediante la Resolución Nº 587/2007, en
consonancia con lo establecido en el Decreto Nº 1122/2007 (reglamentario de la ley).
•

Ley Nacional de Educación Nº 26.206, año 2006

Reemplaza la Ley de Educación Federal N° 24.195. De fine la Educación Intercultural
Bilingüe (EIB) como “la modalidad del sistema educativo de los niveles de Educación Inicial,
Primaria y Secundaria que garantiza el derecho constitucional de los pueblos indígenas (…)
a recibir una educación que contribuya a preservar y fortalecer sus pautas culturales, su
lengua, su cosmovisión e identidad étnica; a desempeñarse activamente en un mundo
multicultural y a mejorar su calidad de vida.”
•

Ley Nº 26.331, de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques
Nativos, año 2007

Conocida como Ley de Bosques, establece los presupuestos mínimos de protección
ambiental para el enriquecimiento, la restauración, conservación, aprovechamiento y manejo
sostenible de los bosques nativos, y de los servicios ambientales que éstos brindan a la
sociedad. Se propone como objetivos:
a) Promover la conservación mediante el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos y
la regulación de la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso
del suelo;
b) Implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la
superficie de bosques nativos existentes, tendiendo a lograr una superficie perdurable en el
tiempo;

41

�c) Mejorar y mantener los procesos ecológicos y culturales en los bosques nativos que
beneficien a la sociedad;
d) Hacer prevalecer los principios precautorio y preventivo, manteniendo bosques nativos
cuyos beneficios ambientales o los daños ambientales que su ausencia generase, aún no
puedan demostrarse con las técnicas disponibles en la actualidad;
e) Fomentar las actividades de enriquecimiento, conservación, restauración mejoramiento y
manejo sostenible de los bosques nativos.
Estipula un plazo máximo de un año a partir de su sanción para que, a través de un proceso
participativo, cada jurisdicción lleve adelante el Ordenamiento de los Bosques Nativos
existentes en su territorio, estableciendo las diferentes categorías de conservación en
función del valor ambiental de las distintas unidades de bosque nativo y de los servicios
ambientales que éstos presten.24 Establece que las provincias no pueden emitir nuevos
permisos de desmonte hasta tanto no realicen un Ordenamiento Territorial de sus zonas
boscosas bajo diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a evitar la
fragmentación y degradación del bosque nativo y a preservar las tierras utilizadas por las
comunidades campesinas e indígenas. Cumplido el plazo establecido, las jurisdicciones que
no hayan realizado su Ordenamiento no podrán autorizar desmontes ni ningún otro tipo de
utilización y aprovechamiento de los bosques nativos.
Establece un Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques
Nativos (cerca de mil millones de pesos al año) para distribuir entre las provincias que
sancionen por ley provincial el Ordenamiento Territorial de sus Bosques, con el objetivo de
fortalecer la capacidad técnica y de control, compensar a los titulares que realicen tareas de
conservación y manejo sostenible, y para fomentar las actividades productivas que los
pequeños productores rurales y comunidades indígenas realizan en zonas boscosas.
Uno de los criterios del ordenamiento es el componente indígena (anexo de la Ley): “Valor
que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a las áreas boscosas o sus áreas
colindantes y el uso que pueden hacer de sus recursos naturales a los fines de su
supervivencia y el mantenimiento de su cultura.
En el caso de las Comunidades Indígenas y dentro del marco de la ley 26.160, se deberá
actuar de acuerdo a lo establecido en la ley 24.071, ratificatoria del Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), caracterizar su condición étnica, evaluar el tipo
de uso del espacio que realizan, la situación de tenencia de la tierra en que habitan y
establecer su proyección futura de uso será necesario para evaluar la relevancia de la
continuidad de ciertos sectores de bosque y generar un plan de acciones estratégicas que
permitan solucionar o al menos que permita mitigar los problemas que pudieran ser
detectados en el mediano plazo”.
Respecto al avance de las leyes de ordenamiento provinciales, el 28 de noviembre de 2008
se cumplió el plazo vigente para las provincias de presentar sus propuestas. A pesar de que
algunas han avanzado en la realización del Ordenamiento Territorial de sus bosques nativos
y están terminando este proceso, ninguna ha cerrado dicho proceso debido a los diversos
intereses en pugna.25

24
Las categorías de conservación de los bosques nativos son las siguientes:
- Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse.
- Categoría II (amarillo): sectores de mediano valor de conservación, que pueden estar degradados pero que a juicio de la
autoridad de aplicación jurisdiccional con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de
conservación y que podrán ser sometidos a los siguientes usos: aprovechamiento sostenible, turismo, recolección e
investigación científica.
- Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad.
25
Para citar un ejemplo, puede mencionarse el caso de la provincia de Salta. Se trata de una de las provincias en donde el
avance de la frontera agropecuaria y los desmontes han arrojado cifras alarmantes en los últimos años. En el lapso 2002-2006,
la desaparición de masa boscosa (414.934 has.) fue un 113,45% mayor que entre 1998 y 2002, y el valor calculado para la
provincia en el período 1990-2000 (-1,54) es ampliamente mayor al calculado para todo el mundo (-0,23). En el lapso que

42

�En el ámbito provincial:
De las Constituciones provinciales, 10 de 23 provincias regulan el tema indígena: Jujuy
(1986), Chaco (1994), Salta (1998), Formosa (1991), Buenos Aires (1994), La Pampa
(1994), Río Negro (1988), Neuquén (1994), Tucumán (2006) y Chubut (1994). Muchas de
ellas se limitan a repetir parte del artículo 75 Inc. 17 de la Constitución nacional reformada,
en especial el reconocimiento de la preexistencia étnica.

medió entre el tratamiento en Diputados (noviembre de 2006) del proyecto de Ley en cuestión, y su sanción definitiva en el
Senado (noviembre de 2007), se autorizó en la provincia el desmonte de 478.204 has. de bosques nativos.
En Salta, la Ley de ordenamiento territorial fue promulgada el 19 de diciembre de 2008 (aún no fue publicada en el Boletín
Oficial, y aun no se ha presentado oficialmente el mapa), al calor de intensos reclamos de gran parte de la sociedad salteña y
nacional. La UNSa, el INTA y Parques Nacionales (estos últimos dos encargados del proceso técnico del ordenamiento)
solicitaron el veto de la ley al gobernador, ya que la ley consensuada en la Legislatura va en contra del espíritu de la ley original
(enviada por el Ejecutivo), dejando entrever los intereses particulares de legisladores (muchos de ellos productores agrícolas).
En este contexto, el 29 de diciembre de 2008, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (haciendo lugar a un amparo
presentado por comunidades y organizaciones indígenas de la provincia luego de la sanción de la ley en el senado salteño)
prohibió el desmonte y la tala de árboles en zonas de los departamentos de Orán, San Martín, Rivadavia y Santa Victoria. La
medida cautelar se refiere sólo a las autorizaciones extendidas desde el último trimestre de 2007.

43

�7.2- Mapa Institucional
7.2.1- Nación
A continuación se presenta una sistematización de las principales instituciones gubernamentales nacionales con incumbencia en la cuestión
indígena. Para mayor información, ver Anexo Nº 1.
CUADRO Nº 15: Instituciones gubernamentales nacionales con incumbencia en la cuestión indígena.
ORGANISMO
AREA DE
DEPENDENCIA
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DIRECCION
PROGRAMA
DESCENTRALIZADO
INFLUENCIA
Mercado de
Artesanías
Dirección
Todas las
Nacional de
Tradicionales de la
provincias
Industrias
Rep. Arg. (MATRA) Programa Federal de
Culturales
Desarrollo Artesanal

Presidencia de
la Nación

Secretaria de
Cultura
Subsecretaria de
Gestión Cultural

Jefatura de
Gabinete de
Ministros

Secretaría de
Ambiente y
Desarrollo
Sustentable

Subsecretaría de
Coordinación de
Políticas
Ambientales

Unidad de
Proyectos y
Programas
Especiales
(UPPE)

Dirección de
Pueblos
Originarios y
Recursos
Naturales
(DiPOReN)

Programa de
Subsidios para
Comunidades
Indígenas

Todas las
provincias

Programa de espacios
de formación en
comunidades
indígenas

Todas las
provincias

Programa Cultural de
Desarrollo
Comunitario

Todas las
provincias

Todas las
provincias

CONTACTO

Alsina 1169
4382.2793

Av. Alvear 1690
4129-2400
info@cultura.gov.ar

San Martín 451
4348 8200

44

�DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

Subsecretaría de
Planificación y
Política Ambiental

Ministerio de
Justicia,
Seguridad y
Derechos
Humanos

Ministerio de
Desarrollo
Social

Secretaría de
Derechos
Humanos

Instituto Nacional
contra la
Discriminación, la
Xenofobia y el
Racismo (INADI)

DIRECCION

PROGRAMA

AREA DE
INFLUENCIA

Dirección de
Ordenamiento
Ambiental del
Territorio

Programa Social de
Bosques (PROSOBO)

Todas las
provincias

Dirección de
Bosques

Programa Nacional de
Bosques Modelo

Formosa,
Jujuy,
Neuquén,
Tucumán,
Misiones,
Chubut

Dirección
Nacional de
Derechos
Económicos,
Sociales,
Culturales y de
Incidencia
Colectiva

Área Pueblos
Originarios

Todas las
provincias

25 de Mayo 544 - 6 ° piso
5167-6500 int. 6634

Área Pueblos
Indígenas

Todas las
provincias

Moreno 750 1º Piso
4340-9400
inadi@inadi.gov.ar

Todas las
provincias

San Martín 451 – Entrepiso
0800-999-4624

Instituto Nacional de
Asuntos Indígenas
(INAI)
Secretaría de
Gestión y
Subsecretaría de
Articulación Abordaje Territorial
Institucional

Programa "Mi Pueblo"

CONTACTO

Moreno 711 - 4º Piso
4331-4927
mipueblo@desarrollosocial.gov.ar

45

�DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

Secretaría de Subsecretaría de
Coordinación y Comercialización
Monitoreo
de la Economía
Institucional
Social

Secretaria de
Educación

Ministerio de
Educación

DIRECCION

Dirección
Nacional de
Promoción de la
Comercialización

Dirección
Nacional de
Subsecretaria de
Gestión Curricular
Planeamiento
y Formación
Educativo
Docente
(DNGCyFD)
Dirección
Nacional de
Políticas
Socioeducativas
(DNPS)
Dirección General
Unidad de
Financiamiento
Internacional
(DGUFI)

PROGRAMA

AREA DE
INFLUENCIA

Programa Plan
Nacional de
Desarrollo Local y
Economía Social
"Manos a la obra"
Programa de
Promoción del
Microcrédito para el
Desarrollo de la
Economía Social

CONTACTO
Av. 9 de Julio 1925 Piso 15
manosalaobra@desarrollosocial.gov.ar

Misiones 71 - 6º piso
4867-7149 al 56
comercializacion@desarrollosocial.gov.ar

Programa Nacional
Educación
Intercultural Bilingüe
(PNEIB)

Pizzurno 935 2 piso, oficina 143
4129-1504

Programa Nacional de
Becas Estudiantiles Becas Para Alumnos
de Pueblos
Originarios

Av. Santa Fe 1548, piso 8
Teléfono
4129-1921
4129-1800 int. 6157 / 6183 / 6121 / 6048

Proyecto de
Mejoramiento de la
Educación Rural
(PROMER)

Secretaria de
Educación

Instituto Nacional Programa de Becas
de Formación
Aborígenes - Área de
Docente (INFD) Políticas Estudiantiles

Secretaría de
Políticas
Universitarias

Programa Nacional de
Becas Universitarias Subprograma
indígenas

Todas las
provincias

Todas las
provincias

Lavalle 2540
Piso 5
4959-2318
Lavalle 2540, 3er. Piso
politicasestudiantiles@me.gov.ar
4959 - 2200 (Int. 4343)
Av. Santa Fe 1548, piso 13
4129-1973

46

�DEPENDENCIA
Ministerio de
Salud

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO
Subsecretaria de
Prevención y
Control de Riesgos

DIRECCION

PROGRAMA
Programa de Salud
Familiar - Área de
Pueblos Originarios
Programa Social
Agropecuario (PSA)

Ministerio de
Producción

Secretaría de
Subsecretaría de
Agricultura,
Desarrollo Rural y
Ganadería.
Agricultura Familiar
Pesca y
(SsDRyAF)
Alimentos

AREA DE
INFLUENCIA

Proyecto de
Desarrollo de
Pequeños
Productores
(PROINDER)
Proyecto de
Desarrollo Rural de
las provincias del
Noreste Argentino
(PRODERNEA)
Proyecto de
Desarrollo Rural de
las provincias del
Noroeste Argentino
(PRODERNOA)
Proyecto de
Desarrollo Rural de
las provincias de la
Patagonia
(PRODERPA)

CONTACTO
Av. 9 de Julio 1925
4379-9000

21 provincias

21 provincias

Av. Paseo Colón 922 2 ° piso, of. 202
4349-2066/67
Brasil 55, Piso 20
4103 3690
proinder@mecon.gov.ar

Chaco,
Corrientes,
Formosa,
Misiones

Brasil 55 - Piso 18 - (1063)
4103-3650
pneanea@mecon.gov.ar

Catamarca,
Tucumán,
Santiago del
Estero

Brasil 55 - Piso 18 - (1063)
4103-3650
pneanoa@mecon.gov.ar

Chubut,
Neuquén, Río Paseo Colon 982 - Anexo Jardín - 1 Piso
Negro, Santa
4349-2539
Cruz

47

�DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

Instituto Nacional de
Tecnología
Agropecuaria (INTA)

Ministerio de
Trabajo,
Empleo y
Seguridad
Social

Ministerio de
Planificación
Federal,
Inversión
Publica y

DIRECCION

AREA DE
INFLUENCIA
Corrientes,
Formosa,
Misiones,
Programa de
Chaco,
Desarrollo de Áreas
Córdoba,
Rurales(PRODEAR) Entre Ríos, La
Pampa, Santa
Fe, Mendoza,
San Juan
PROGRAMA

Pro Huerta

Todas las
provincias

Comité de Co-manejo
Dirección de
Programa de
Administración de
Conservación y
Pobladores y
Formosa,
Parques Nacionales
Manejo, Dirección
Comunidades
Plan
Jujuy,
Salta y
(APN)
Nacional de
para Pueblos
San Luis
Conservación de
Indígenas
Áreas Protegidas
Dirección
Nacional de
Herramientas por
Todas las
Promoción del
Trabajo
provincias
Empleo
Secretaria de
Dirección
Empleo
Nacional de
Programa Formación
Todas las
Orientación y
para el Trabajo
provincias
Formación
Profesional
Programa de
Subsecretaria de
Provisión de Agua
Secretaria de
Todas las
Potable, Ayuda Social
Desarrollo Urbano
Obras Publicas
provincias
y Saneamiento Básico
y Vivienda
(PROPASA)

CONTACTO

Rivadavia 1439

Av. Santa Fe 690
4311-0303 / 4312-0820
4314-6788 / 4315-2986

Av. Leandro N. Alem 650
4310-5500

Correo Central - Av. Leandro N. Alem
339 5 Piso - Of. 547
propasa@minplan.gov.ar

48

�AREA DE
INFLUENCIA
Corrientes,
Programa de
Chaco, Entre
Desarrollo Social en
Ríos,
Áreas Fronterizas del
Formosa,
Noroeste y Noreste
Jujuy,
(PROSOFA)
Misiones,
Servicios
Salta
Programa
Mejoramiento
Todas las
Habitacional e
provincias
Infraestructura Básica
(PROMHIB)
Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos provistos por los organismos nacionales hasta febrero 2009.

DEPENDENCIA

ORGANISMO
SECRETARIA SUBSECRETARIA
DESCENTRALIZADO

DIRECCION

PROGRAMA

CONTACTO
Correo Central - Av. Leandro N. Alem
339 5 Piso - Of. 550
5776.0866
prosofa@prosofa.gov.ar

Correo Central - Av. Leandro N. Alem
339 5 Piso - Of. 513/13
promhib@minplan.gov.ar

49

�7.2.2- Provincias
En este capitulo se enumeran las principales instituciones gubernamentales provinciales con incumbencia en la cuestión indígena. Para mayor
información, ver Anexo Nº 2
CUADRO Nº 16: Instituciones gubernamentales provinciales con incumbencia en la cuestión indígena
PROVINCIA

DEPENDENCIA
Ministerio
Gobierno,
y Trabajo

SECRETARIA

SUBSECRETARIA

de
Justicia

INSTITUTO
Instituto
del
Aborigen Chaqueño
(IDACH)
Área de Educación
Aborigen
Intercultural Bilingüe

Región educativa IV

Chaco

Ministerio de
Educación, Cultura,
Ciencia y
Tecnología

Ministerio de Salud
Pública
Ministerio
Economía,
Producción
y
Empleo

Instituto de nivel
terciario
C.I.F.M.A
(Centro
de
Investigación
y
Formación para la
Modalidad
Aborigen).

PROGRAMA

CONTACTO
Arturo Frondizi 89 – Planta Alta
3500,
Resistencia
(03722) 421824 - 426855

9
de
julio
2150
(03722)
414980
423637
–
453016
Consejo
Curricular
para la educación (03722) 423637
Intercultural
Bilingüe
(Res. 3076/2006)

Quinta 4 - Barrio Nala´ - Roque
Sáenz
Peña.
03732 - 423798 (Rectora)

Subsecretaria
Cultura

de

Subsecretaria
APS

de

Programa
Médicos Marcelo T. Alvear 145 8º Piso
Comunitarios
03722 - 448028/448000

Subsecretario
Producción
Agropecuaria

de

Programa Ganadero Marcelo T. de Alvear 145 Tercer
del
Noroeste Piso
(PROGANO)
03722 - 434209

50

�PROVINCIA

DEPENDENCIA

SECRETARIA

SUBSECRETARIA

INSTITUTO

PROGRAMA

Fontana
50.
Rawson
02965)480244/480290,
(02965)
15340527
csayhueque@chubut.gov.ar

Dirección
de
Asuntos Indígenas
(Decreto nº 603/08)
Chubut

Ministerio
Coordinación
Gabinete

de
de

Subsecretaría de
Relaciones
Institucionales,

Secretaria
de
Estado
de
Acción Social

Poder
Ejecutivo
Provincial
Formosa

Programa
de
Fortalecimiento de la
Identidad
de
los Fontana
50.
Pueblos Originarios de 02965 480248/250
la
provincia
del
Chubut.
Instituto
de
Comunidades
Indígenas (ICA).
Instituto
Provincial
de Acción Integral
para el pequeño
productor
agropecuario
(PAIPPA)

Ministerio
de
Desarrollo Humano
e
Instituto
de
Comunidades
Aborígenes (ICA)
Ministerio
Educación

Jujuy

CONTACTO

Programa
de
Asistencia
Integral
para
Pequeños Padre
Gorriti
Productores
03717 – 436132
Agropecuarios
PAIPPA

Rawson

Nº

1040

Programa Agrícola de
Asistencia a Pequeños
Productores
Aborígenes
Comisión Provincial
de
Educación
Aborigen

de

Secretaría
Turismo
Cultura

de
y

San Martín Nº 450 - S. S. de Jujuy
0388-4239400

51

�PROVINCIA

DEPENDENCIA

SECRETARIA

Subsecretaría
Pueblos
Originarios

Ministerio
Ambiente
Desarrollo
Sustentable

de
Secretaría
y
política
Ambiental

Ministerio
Educación

de

Secretaría
Gestión
Educativa

Ministerio
de Secretaría
Justicia y Derechos Derechos
Humanos
Humanos
Ministerio de
Gobierno

INSTITUTO

de

Río Negro

La Pampa

Ministerio de
Bienestar Social

de

CONTACTO
Almirante
4315-419

Brown

Necochea
4216-431

de

de Subsecretaría
Planeamiento
Educativo

de Dirección
de nivel
primaria

General
inicial y Área de EIB

de

Subsecretaría
Producción

de

Subsecretaria
Turismo

de

Centro Cívico
(02954)452750
(02954)424146

Salta

1350.

Salta

Rioja
4495137/5105

Félix
San
Neuquén
0299
0299 - 4432438
Consejo
de
Desarrollo
de
Comunidades
Indígenas (CODECI)
Dirección
de
Promoción
Comunitaria

Salta

52.

Roca
y
Neuquén
0299
0299 - 4495455

Salta

Salta

388.

San
Luís
439-7093
España
4321-572

102.

775.

Balcarce
4214-944

Neuquén
Ministerio
Desarrollo
Territorial

PROGRAMA

Instituto
Provincial
de
Pueblos
Indígenas de Salta
(IPPIS)

Ministerio
de
Desarrollo Humano

Salta

SUBSECRETARIA

Martín

182
4424089

-

Planta

Baja

52

�PROVINCIA
Tucumán

DEPENDENCIA

SECRETARIA

SUBSECRETARIA

INSTITUTO

PROGRAMA

CONTACTO

S/D
Dirección
Provincial
Ministerio
de
Pueblos
Desarrollo Social
Originarios
Equidad

Santa Fe

Poder Ejecutivo

de

Santiago
del Estero

Ministerio
Producción,
Recursos
Naturales,
Forestación
Tierras
Ministerio
Gobierno

de

Ministerio
Cultura
Educación

de
y

de Instituto
Provincial
de
Aborígenes
y Santafesinos (IPAS)

Bosques Nativos
y
Dirección Provincial
de
Asuntos
Guaraníes (Ley Nº
2727/89)

Av. Rivadavia Nº 551 2º Piso, Casa
de Gobierno, Santiago del EsteroArgentina
(385) 4505069 / 79
La Rioja Nº 2239.
Misiones.
(03752)
(03752) 447669

Posadas,
447634

Miguel
Dávila
976
Programa
de (03752)
447366
Educación Intercultural info@mcye.misiones.gov.ar
Bilingüe
(03752) 447352/ 447067 (int. 174)

Misiones
Secretaría
de
Estado General Subsecretaría
y
de Gestión
Coordinación de Estratégica
Gabinete

de

Félix de Azara 1749. Posadas Misiones
(03752) 447048 - 447052 / 447603

ADIDAYNA

Asociación para el
Desarrollo Integral del
(03757) 480034
Aborigen
y
no
Aborigen

53

�PROVINCIA

DEPENDENCIA

SECRETARIA

SUBSECRETARIA
Subsecretaría
Cultura
de
provincia

Secretaría
Derechos
Humanos

de

Santa Cruz

Tierra
Fuego

Secretaría
Derechos
Humanos

de

Secretaría
Derechos
Humanos

de

de

Buenos
Aires

INSTITUTO

PROGRAMA

de
la

25 de Mayo
(03752)447357

1460.

Estrada
(02966)
02966) 423578

Nº

Posadas.

255
435517

Ushuaia: San Martín 450 Casa de
Gobierno,
1º
piso
Río Grande: Vicente López 111
al
105
(02901)
42-1101
(02964) 43-3060
Programa
Derechos
Calle 53 Nº 653 esq.8 - La Plata
Dirección Provincial Humanos
e
0221-4893960/66
de
igualdad
de Interculturalidad
pueblosoriginarios@sdh.gba.gov.ar
Oportunidades
Consejo de Pueblos
Originarios

Dirección
de
Registro
inspección General
Catamarca
Comunidades
de
Personas
Aborígenes
Jurídicas
Secretaría
de
Subdirección
de
Córdoba
Derechos
Integración Cultural
Humanos
de las Minorías
Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos provistos por los organismos provinciales hasta febrero 2009.
Ministerio
de
Gobierno y Justicia

CONTACTO

Subsecretaría
Asuntos
Institucionales

de

de

Rivera Indarte 33 , 5000 - Córdoba
(0351) 426-8670

54

�7.3- Situación educacional de los pueblos indígenas en Argentina
En cuanto a la relación del Estado Argentino y los Pueblos Originarios en el campo
educativo, se puede afirmar que ya desde la conformación del sistema educativo en
Argentina, las escuelas fueron los dispositivos institucionales para la tarea de la
homogeneización lingüística y cultural sobre la población activa sometida al control estatal.
Asumiendo lograr la integración de todos los habitantes del territorio nacional (indígenas,
criollos e inmigrantes) se basó, a fuerza de una alta violencia simbólica, en un “modelo
educativo asimilacionista” (Sagastizabal, 2000 y CEDCAPI-educación, 2003a, 2004a) y
negador de las diversidades lingüísticas y culturales.
Sin embargo, vinculado al auge del discurso multicultural en el ámbito mundial de las últimas
décadas, distintas propuestas se han ido formulando con relación al paradigma de
reconocimiento de los pueblos originarios como sujetos de derechos (CEDCAPI-educación,
2002, 2003b, 2004a). En el siguiente apartado nos dedicaremos a describir la situación
sociolingüística de los pueblos indígenas en nuestro país, para luego señalar algunas
consideraciones sobre el desarrollo del paradigma de la interculturalidad en el campo
educativo argentino, que ha permitido una serie de cuestionamientos pedagógicos,
cognitivos y lingüísticos hacia los modelos educativos tradicionales, aunque todavía
limitando el debate sobre un modelo de EIB.26
7.3.1- Caracterización sociolingüística
En cuanto a lo sociolingüístico, en términos generales, existe un abanico de situaciones
sobre el grado de vitalidad de las lenguas originarias que se hablan en nuestro país. Pueden
distinguirse tres situaciones diferenciadas en el uso de las lenguas indígenas: alto grado de
vitalidad (wichí, chorote), en proceso de retracción (toba), y en estado de pérdida total y
cambio de lengua, tal como sucede con el tehuelche (Censabella, 1999; Golluscio, 2002).
Los indígenas están protagonizando, en algunos casos, experiencias de revitalización
lingüística, como sucede en algunos proyectos que están llevando a cabo los mapuches.
Habría que incluir entre éstos últimos, por ejemplo, algunos proyectos presentados en la
Secretaría de Cultura de la Nación por comunidades de la puna jujeña para la recuperación
de la lengua Atacama.
Los últimos datos oficiales los aporta la ECPI relevada durante 2004 y 2005 por el INDEC.
Señala que el 2,8% de los hogares argentinos reconoce tener por lo menos un integrante
perteneciente a un pueblo indígena. Muchas de estas personas son hablantes de alguno de
los idiomas indígenas que actualmente existen en el país –dichas lenguas se reparten en
cinco familias lingüísticas y una lengua genéticamente aislada: familia quechua (quechua),
familia tupí-guaraní (chiriguano-chane, guaraní y mbyá y tapieté), familia guaycurú (toba,
mocoví y pilagá), familia mataco-mataguaya (wichí, nivaclé y chorote), Familia Chon
(tehuelche) y mapuche (Censabella, 1999)
A su vez, nos encontramos con realidades lingüísticas que distan mucho de ser
homogéneas. Existen hablantes monolingües absolutos de lenguas aborígenes, hablantes
con distinto grado de bilingüismo27 lengua aborigen-español, así como también, hablantes
que, siendo aborígenes, tienen hoy al español como su idioma de uso predominante o
26

La educación aborigen en Latinoamérica pasó por distintas etapas relacionadas a diferentes modelos educativos que
respondían a enfoques ligados a las políticas indígenas concebidas. Sagastizabal cita a Yáñes Cossio (1998) quien los clasifica
como: el de castellanización, el transicional, el bilingüe bicultural y el bilingüe intercultural. Este ultimo a diferencia de los otros
responde a los principios generales de la educación intercultural poniendo el énfasis en aquél que plantea la necesidad de la
participación de la comunidad aborigen en la escolarización, supone una revalorización de la cultura y del saber indígena, no
supone la exclusión de un saber nacional y universal. (Sagastizabal, 2000)
27
Se entiende por bilingüe al sujeto que utiliza habitualmente dos lenguas, cada una en un ámbito social determinado. Las
variables que aparecen jugando en determinar la situación de bilingüismo están relacionas con la edad, el género, la
participación en el mercado de trabajo y la institución escolar.

55

�exclusivo, pero que también pueden expresarse en una variedad del español diferente de la
variedad estándar nacional, al verse su habla influida por el sustrato de su lengua indígena
(Censabella, 1999, 2001; Golluscio, 2002).
Los ámbitos geográficos de la Argentina donde los pobladores aborígenes utilizan
habitualmente la lengua materna y el español, aunque en distintos grados, son:
- Zonas de frontera: Provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Misiones y la región oeste de las
provincias patagónicas.
- Zonas rurales con población indígena: provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe,
Santiago del Estero, Chaco, Corrientes, Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén.
- En las grandes ciudades, generalmente en los cordones periféricos de Buenos Aires y el
Conurbano, Rosario y Córdoba.
MAPA N° 2: Lenguas Indígenas de la Argentina actual

En cuanto a la cantidad de hablantes de lenguas originarias, en el II Congreso de Educación
Aborigen de la Universidad de Salta 2001, los investigadores hablaban de aproximadamente
250.000 o 300.000. Tomando en cuenta que las dos lenguas más habladas -el caso del
guaraní correntino y el caso del quechua de Santiago del Estero- no lo son por grupos
aborígenes sino por grupos criollos integrados en regiones rurales de Corrientes, Formosa,
Misiones y Santiago del Estero, el porcentaje total de hablantes de lenguas indígenas en
Argentina no supera el 1%. Este porcentaje de hablantes, desde el punto de vista
demográfico, no es precisamente significativo como sí lo puede ser en países como Bolivia,
Paraguay o Guatemala donde los hablantes como primera lengua de una lengua aborigen
superan el 50% del total (CEDCAPI- educación, 2004b).
Similares son los datos que expone el Documento para la discusión “Modalidad en EIB en el
Sistema Educativo Nacional” (2008) que se acercaría a un total de 107.000 personas

56

�hablantes y/o que entienden alguna lengua originaria. Aunque estos datos –recogidos de
Machaca, 2007- no estarían comprendiendo a otros grupos que hablan y/o entienden sus
lenguas maternas (Chulupí o nivaclé, Chané y avá Guaraní).

CUADRO N° 17: Población que habla y/o entiende la L engua Originaria según pueblo y
población por pueblo.
Pueblo
Habla y/o entiende LO
Población
Pilagá
99,2 %
4465
Mbyá Guaraní
97,3 %
8.223
Chorote o Nivaclé
96,2 %
2.613
Wichí
93,6 %
40.036
Toba
78,0 %
69.452
Tapiete
71,3 %
524
Fuente: Datos de la ECPI 2004-2005. Tomado de Machaca, 2007. Informe 5
Documento propositivo para la gestión y planificación de la EIB en contextos rurales, en articulación
con Formación Docente.

7.3.2- Las políticas de reconocimiento y las políticas educativas
El nuevo paradigma educativo en nuestro país aparece vinculado a los actuales escenarios
multiculturales donde la “democracia plural” cambia los términos en que se definía la relación
nosotros-otros durante la mayor parte de los siglos XIX y XX. Es así como se han logrado
avances en cuanto a la construcción de un nuevo paradigma en “la política de las diferencias”
(Díaz, 2004) a partir de un consenso generalizado tanto en el discurso académico como en el
discurso político-jurídico para sostener que Argentina es un país pluriétnico y multilingüe, por la
presencia de población aborigen y por la de migrantes de distintos orígenes geográficos y
culturales.
En particular, estas consideraciones cobran visibilidad a partir de la ya mencionada Reforma de
la Constitución Nacional (1994), en donde el estado argentino reconoce la “preexistencia
étnica” a los pueblos indígenas junto con una serie de derechos, entre ellos, el derecho a una
EIB.28
Sin embargo, hasta el momento los logros depositados en el nuevo marco normativo han
quedado sólo presentes en el plano discursivo como una declaración de buenas intenciones.
Así Falaschi (1998) afirma que la normativa existente en Argentina funciona más como una
declaración de principios “del deber ser” que como una base operativa de acciones
consecuentes. Lo cierto es que el nuevo paradigma educativo en el marco de las reformas
neoliberales ha solapado diversidad cultural con exclusión, marginalidad y posibles focos de
riesgo social. Su implementación estuvo estructurada en tres ejes: la focalización, la
compensación y la descentralización de las políticas (Petz, 2002; Hecht, 2007), y ha ido
atravesando hasta la fecha distintos caminos.
Con la ya derogada “Ley Federal de Educación” (N° 2 4.195), la incorporación de la EIB
queda supeditada y reducida a los programas focalizados de políticas compensatorias en
educación. En una primera etapa el Proyecto de Educación Intercultural y Bilingüe funcionó

28

Finalizada la última dictadura militar, se percibe un cambio discursivo que delinea el tránsito de una política integracionista
hacia una de reconocimiento de la pluralidad y respeto por las identidades étnicas y culturales. A partir de ese momento, se
crea abundante legislación nacional y provincial sobre la cuestión indígena, en particular sobre problemáticas educativas tales
como: Ley Nacional N° 23.302 sobre “Política Indíge na y Apoyo a las Comunidades Aborígenes” (1985) y su Decreto
Reglamentario N° 155 (1989), Resolución Nº 107 del Consejo Federal de Cultura y Educación (1999), Resolución Nº 549
(2004) del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología y Ley de Educación Nacional Nº 26.206. Arts. 52-53 y 54 (2006).

57

�en el marco del Plan Social Educativo (1993-1999)29, posteriormente en el Programa
Nacional de Escuelas Prioritarias (2000-2003), y en el año 2004 se institucionalizó como
Programa Nacional (PNEIB), aunque funcionara sin presupuesto propio.
Durante estos años, algunas de las líneas de acción estuvieron vinculadas al apoyo en la
publicación de materiales didácticos y textos pedagógicos bilingües; el apoyo financiero a
proyectos y/o experiencias de EIB en establecimientos educativos; la sistematización de
experiencias y propuestas locales y regionales –a partir de un convenio con el Programa de
Formación en EIB para los países Andinos (PROEIB Andes), todas estas muy limitadas30. La
principal línea de acción estuvo centrada en la articulación con el INAI31 para la adjudicación
de becas para estudiantes indígenas, cuyas partidas provenían (y provienen actualmente)
de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación. A
continuación se describe el cuadro de adjudicación de “Becas para alumnos de Pueblos
Originarios” durante el período 2003-2007:
CUADRO N° 18: Cantidad de becas otorgadas a alumnos de Pueblos Originarios por la
Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas. Años 2003 al 2007
Año

2003

2004

2005

2006

2007

Becas para Alumnos de
5.500
6.000
6.500
7.000
16.500
Pueblos Originarios
Fuente: Ministerio de Educación de la Nación. Dirección Nacional de Políticas
Socioeducativas

Todos estos programas que abordaron de alguna manera la EIB, fueron planificados para la
atención de las problemáticas específicas que tienen las escuelas urbano-marginales,
escuelas rurales pobres, escuelas con población aborigen, escuelas de adultos y escuelas
para personas con distintos niveles de capacidad. Así la “cuestión educativa aborigen”, en
un marco de políticas neoliberales, se fue construyendo en la intersección entre los efectos
de la desigualdad social y las políticas de reconocimiento, constituyendo los programas de
EIB planes compensatorios más que en un campo de derechos (Petz, 2002; 2004).
En cuanto a lo educativo en el ámbito regional, se presentan un abanico de situaciones
diversas, de acuerdo a la estructuración política, económica, social y cultural de cada una de
las provincias (CEDCAPI-educación, 2003a). Tanto desde el abordaje que tuvo y tiene la
cuestión de la diversidad lingüística y cultural por los sistemas educativos provinciales, como
por la heterogeneidad de situaciones que atraviesan los distintos grupos sociales y por lo tanto
sus reclamos.

29

El Ministerio de Educación de la Nación crea en 1997, en el marco de las políticas compensatorias, el Proyecto
“Mejoramiento de la Calidad de la Educación de los Pueblos Aborígenes” el cual tenía como objetivos superar las limitaciones
para instrumentar políticas educativas que se adecuen a las particularidades culturales de los pueblos indígenas y la situación
de extrema pobreza en la que viven, la tendencia homogeneizadora y castellanizante tradicional de la escuela, el aislamiento
geográfico en las zonas rurales y las dificultades de inserción de aquellos que habitan en las ciudades, ya que el resultado de
este conjunto de complejas situaciones es la expulsión precoz del sistema de la mayor parte de los alumnos aborígenes
(Golluscio, 2002: 34). Sin embargo, como menciona Petz (2002), la responsabilidad de adherir a este proyecto corría por parte
de las provincias tras presentar sus propios proyectos de EIB para que desde Políticas Compensatorias se financie el apoyo
técnico y la edición de material didáctico. Siendo así, se concretaron experiencias en cinco provincias: Chubut, Jujuy, Formosa,
Santa Fe y Chaco, dejando de manifiesto el lugar que ocupa la cultura aborigen en las formaciones provinciales.
30
Según Petz (2002), dados los avatares económicos y sociales así como las definiciones/indefiniciones políticas que
caracterizó al gobierno de la Alianza, dicho Programa durante los años 2000-2001 estuvo amenazado por las políticas de
ajuste fiscal, temiendo por su desaparición. De hecho, algunos proyectos iban caducando paulatinamente por falta de
presupuesto hasta para mantener a los técnicos contratados quedando solamente el personal de planta a cargo y sin fondos
para las acciones. Así y todo con estas limitaciones el PEA, vale aclarar que fundamentalmente gracias al compromiso y a la
buena voluntad de quienes lo coordinaban, llegó a estructurar su plan de trabajo y llevar adelante algunas acciones.
31
El INAI crea para el campo educativo el Programa “Apoyo a la Educación Intercultural Aborigen” que consiste en becas,
tutorías interculturales y talleres de fortalecimiento cultural. A su vez desarrolla el “Proyecto de Alfabetización en Comunidades
Indígenas por Alfabetizadores Indígenas”.

58

�En resumen, durante la etapa mencionada, fueron muy pocas –por no decir nulas- las
experiencias educativas con poblaciones aborígenes orientadas desde la EIB. Las mismas
han sido sostenidas desde el voluntarismo y supeditadas tanto al marco ideológico de los
agentes educativos en los distintos niveles de gestión como a los avatares presupuestarios.
A esto, se puede agregar que la problemática educativa aborigen no se circunscribe
exclusivamente al campo educativo, sino que hay un conjunto de factores (económicos,
políticos, alimenticios, sanitarios, etc.) que la atraviesan, por lo que la misma no se resuelve
tan sólo implementando modelos educativos específicos (Álvarez, Risseto y Petz; 1999 y
2004).
En el actual período, y a partir de la sanción durante el año 2006 de la Ley de Educación
Nacional Nº 26.206, ya reseñada en el apartado anterior, pareciera abrirse un nuevo
panorama difícil de predecir. Ya que se encontrará atado a las posibilidades de cada región
o provincia –según la correlación de fuerzas y alianzas políticas que se logren establecer
entre las representaciones aborígenes, sindicatos docentes y autoridades educativas. En
este marco, se crea la Modalidad EIB (MEIB) que pasa a depender de la Dirección Nacional
de Gestión Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación.
Con relación a lo dicho hasta aquí, debemos mencionar que la situación educativa de los
pueblos originarios en Argentina se ve atravesada por las múltiples tensiones y contradicciones
que atraviesa la definición de una política educativa como la EIB desde su mismo surgimiento,
ya que nace en oposición a las tan denostadas políticas homogeneizadoras. No obstante,
hasta el momento no logra salvar la disyuntiva entre estas últimas y las políticas particularistas,
en tanto ciertas medidas particularistas pueden terminar siendo funcionales a la segmentación
y al encubrimiento de las desigualdades socioeducativas detrás de un rechazo a la
generalización de medidas. Por tal motivo, las políticas focalizadas que pretenden lograr la
inclusión en el contexto neoliberal actual tienen en ocasiones el efecto contrario de cristalizar la
exclusión. En este sentido, es fundamental que la crítica a las propuestas homogeneizadoras
no nos lleve a renunciar a la igualdad, como un derecho humano universal, a la vez que la
crítica a la focalización no nos conduzca a negar la diversidad (Álvarez, Petz y Rissetto; 1999 y
2004, Cf. Novaro y Bordegaray, 2004; Hecht, 2007).

7.4- Situación sanitaria de los pueblos indígenas en Argentina
La situación socio-sanitaria de los pueblos indígenas del país cuenta con indicadores
alarmantes con relación a las tasas de mortalidad infantil, desnutrición, enfermedades
infecto-contagiosas (VIH-SIDA, TBC, Chagas, cólera, etc.), entre otras.
Esta grave situación está en estrecha relación a la histórica situación de marginación y
exclusión social, económica, cultural y territorial de estos pueblos (basta sólo recordar que
los pueblos indígenas fueron progresivamente arrinconados en las tierras menos fértiles, las
que menores intereses despertaban a la inversión capitalista, y paulatinamente cercados por
emprendimientos que hacen un uso de los recursos naturales sólo racional en términos
económicos: alta rentabilidad en corto plazo).
El abordaje de los impactos sociales, ambientales y sanitarios que los diversos
emprendimientos agroindustriales (explotación agrícola, minería a cielo abierto, explotación
gasífera y petrolera, entre otras) causan sobre las comunidades indígenas aledañas se hace
acuciante, en virtud de que cada vez son más visibles (y palpables) sus impactos negativos.
A modo de ejemplo, puede señalarse cómo el pueblo mapuche se ha visto fuertemente
afectado por el ingreso de empresas transnacionales o nacionales volcadas a la explotación
de gas y petróleo. Se trata de la realización de grandes obras, como represas hidroeléctricas
y explotación hidrocarburífera, gasífera y petrolífera que constituyen un particular modo de

59

�producción que ocasiona profundas modificaciones en la naturaleza y efectos nocivos en los
pobladores de las comunidades circundantes, por ejemplo, la presencia de valores elevados
de Aluminio, Manganeso y Talio, principalmente derivados de la contaminación del agua.
Ante la contaminación generada por estas empresas sobre las cuencas y napas acuíferas,
la respuesta del Estado ha sido la distribución de bidones de agua, sin impulsar políticas
orientadas a la resolución de la problemática a largo plazo, persistiendo en la lógica de
actuar sólo una vez evidenciando los impactos negativos tanto sobre el medio ambiente
como sobre la salud de la población.
En similar tono, puede destacarse cómo los desmontes han impactado profundamente en la
salud de la población. Aumentan las enfermedades zoonóticas, se propagan enfermedades
como el dengue, la fiebre amarilla; o el hanta-virus, transmitido por los roedores que se
amontonan en esas franjas de montes. También el impacto en la salud de la población se da
a causa de la exposición a los agrotóxicos (glifosato, endosulfán, atrazina) utilizados para la
fumigación de los campos de soja (realizadas por avionetas o vehículos terrestres),
ocasionando enfermedades cancerígenas, enfermedades neurológicas, alergias
respiratorias y de piel, casos de malformaciones en fetos y envenenamiento, etc.
Los ejemplos de las distintas problemáticas medioambientales y sanitarias en que se ven
involucradas las comunidades indígenas son un fiel reflejo de que, a pesar de la existencia
de un amplio abanico de normativas, convenios y programas de políticas publicas
desarrollados con el fin de garantizar una mayor participación de las comunidades y sus
estilos de vida en la gestión sanitaria del medio que habitan, el sistema de salud no cuenta
en todos los casos con abordajes de intervención que tengan en cuenta las
representaciones y prácticas propias de las comunidades involucradas, no se plantean
estrategias de educación para la salud que consideren la construcción cultural de los
procesos salud- enfermedad, lo cual se traduce en la dificultad para acceder al sistema por
parte de estas poblaciones.
Asimismo, la inaccesibilidad a servicios básicos de salud por parte de los pueblos indígenas,
se ve agravada por la precariedad de la infraestructura y los servicios básicos en las
comunidades de origen, y la falta o escasez de insumos para la atención básica de la salud.
A esto se suma la discriminación y estigmatización (marco ideológico de los agentes de
salud) por parte de los equipos médicos hacia la población de referencia.

8- Conclusiones y recomendaciones

A lo largo de estas páginas se intentó una caracterización de la situación actual de
los pueblos originarios que habitan áreas rurales en la Argentina poniendo énfasis
en los aspectos socio-productivos y ambientales y en el relevamiento de
instituciones públicas, nacionales y provinciales, con pertinencia en la problemática.
A partir de lo avanzado, estamos en condiciones de ir adelantando las siguientes
conclusiones que se enumeran a continuación:
1- Existe una contradicción importante entre el conjunto de normativas jurídico-políticas
tendientes a garantizar derechos territoriales por parte de los pueblos originarios y la
estructura agraria del país que se articula con un modelo agro exportador, de
concentración fundiaria y empresarial, que tiende a expulsar a la población indígena
de sus asentamientos rurales.
2- Los pueblos originarios de la República Argentina se encuentran hoy en las regiones
donde existen los mayores índices de pobreza. Se hallan por tanto entre los grupos

60

�poblacionales con mayores dificultades de acceso a servicios esenciales de salud,
vivienda, educación, como así también a los recursos, particularmente a la tierra y al
trabajo.
3- La información existente en materia productiva con relación a los pueblos originarios,
además de resultar notablemente escasa, presenta una importante falta de criterios
que la sustenten y de allí también que presenten problemas de sistematicidad.
4- Sigue preponderando en la interpretación de la estructura agraria el análisis clásico
dualista (tradicional vs. moderno), perspectiva que no permite tomar en consideración
que las actividades productivas de los pueblos originarios rurales combinan de
manera específica y particular en cada caso actividades domésticas con empleo
estacional. A riesgo de ser repetitivos, insistimos en que los pobladores originarios
son trabajadores rurales, transitorios y/o estacionales, cuyos bajos salarios se
explican en gran parte porque la reproducción de su fuerza de trabajo en la época de
no empleo en los emprendimientos agrícolas capitalistas regionales está garantizada
por el esfuerzo productivo doméstico comunitario y, como ese esfuerzo doméstico
comunitario está sujeto a una serie de constricciones (que es necesario analizar en
cada caso) necesitan complementar sus ingresos con el empleo estacional o
eventualmente con el empleo estatal.
5- Hasta el momento, no se cuenta con un registro, centralizado en un organismo,
respecto del estado real de la tenencia y propiedad de la tierra y territorio de los
pueblos originarios como de las múltiples demandas que estos pueblos sostienen
ante los Estados provinciales y nacional. Esta cuestión facilita la configuración de
manejos clientelares de los territorios por parte de los sectores con poder en los
entornos locales ya que una parte importante de las tierras demandadas son por lo
general tierras fiscales provinciales y/o en conflicto con terceros, sean privados,
estatales o en donación (como por ejemplo, la situación que presenta Misión
chaqueña algarrobal en el Departamento San Martín, provincia de Salta).
6- La falta de regularización territorial y de dominio de la tierra por parte de las
comunidades indígenas rurales es el principal obstáculo que enfrentan las
comunidades. Este es un derecho consagrado en la legislación nacional, pero que
adolece de demoras en su implementación por múltiples causas que es necesario
analizar en particular. Uno de los problemas que arrastra esta situación es que la
falta de proyectos de inversión de carácter socio-productivo se fundamenta muchas
veces en la falta de propiedad de la tierra y por lo tanto las comunidades dejan de
ser consideradas sujetos de crédito o bien sujetos productivos.
7- Tal como se desprende a partir de una mirada del mapa institucional, es necesario
remarcar la impronta que el avance en materia legal respecto de las políticas de
reconocimiento y la propia movilización indígena ha generado en las instituciones
estatales. Efectivamente, si se realiza el ejercicio de comparar los organigramas
ministeriales y sus programas de aplicación con los de una década atrás, resulta
llamativa la cantidad de intervenciones concernientes a la problemática indígena, y,
paradójicamente, a la vista sólo de los objetivos de las mismas, una serie importante
de superposiciones.
8- Se ha hecho un análisis sintético de la situación educacional y sanitaria. Respecto de
la primera interesa mencionar que existe una tendencia a avanzar en una política de
carácter universal. En lo atinente a la situación sanitaria se debe considerar que a pesar
de la existencia de un amplio abanico de normativas tendientes a garantizar una
perspectiva comunitaria, el sistema de salud en su conjunto resulta altamente
expulsivo de la población aborigen.

61

�Partiendo de estas conclusiones, se proponen las siguientes recomendaciones:
1- Realizar estudios de carácter etnográfico y socio-antropológicos desde una perspectiva
que permita caracterizar el modo de inserción de las economías domésticas de estos
pueblos en las estructuras agrarias regionales, reconociendo la capacidad productiva
de los sujetos indígenas, cuestión central a la hora de proyectar líneas de intervención
eficaces en pos de mejorar las condiciones de ingresos y de vida de este sector de
población.
2- La no-tenencia de la tierra por parte de los pueblos originarios no debe ser un
argumento que detenga la inversión. Invertir en proyectos cuya característica central
sea el fortalecimiento organizacional de la población por parte del Estado en los
territorios demandados por esas mismas poblaciones genera el ejercicio mismo del
derecho a la tierra ya declarado constitucionalmente. Ambos reclamos, la
regularización del dominio como la formación de sujetos productivos, en tanto
derechos reconocidos, deben ser vehiculizados sin que uno de ellos impida el
ejercicio del otro.
3- Con relación a lo señalado en la conclusión numero 7, se sugiere:
a) La proyección de propuestas tendientes a la articulación con lo existente y de
lo existente, a fin de realizar un aprovechamiento de las capacidades
estatales y, fundamentalmente, de no invadir los territorios con programas y
proyectos que se chocan malogrando los resultados esperados.
b) Tener en cuenta la manera específica de relación entre los estados
provinciales y el nacional y contemplar especialmente en ello que un
programa de carácter nacional aporta cierta independencia de las
determinaciones y constricciones que imponen las políticas locales. En
muchos casos esto puede hacer que los proyectos que se propongan desde
un programa nacional funcionen como resguardo y alternativas a los intentos
hegemónicos de los poderes regionales. A la vez posibilitarían cierta
limitación a las formas de clientelización de las políticas provinciales y
municipales.
4

Repensar el criterio de que las intervenciones estatales y privadas sólo parecen
aplicables si se cumple como condición suficiente y necesaria que las comunidades
indígenas
se
constituyan
con
personerías
jurídicas.
Esta
política,
independientemente de sus objetivos de construcción de sujetos de derecho, ha
tenido aún sin pretenderlo un impacto altamente fragmentador de las comunidades.
La tendencia atomizadora, a riesgo de exagerar, puede llegar al punto que cada
familia indígena gestione su propia personería. Siendo así, tal política no ha logrado
constituirse en una herramienta útil. Por lo tanto se sugiere la búsqueda de otros
dispositivos, más integradores, de manera de lograr la instrumentación de proyectos
más eficaces y que apunten al fortalecimiento organizativo de las comunidades y/o
de los colectivos étnicos. Para lograr que las comunidades indígenas se fortalezcan
desde el punto de vista socio productivo y económico debería fomentarse el
asociativismo y no la diáspora ya que sin asociativismo (en las condiciones y
requerimientos que se propongan los sujetos involucrados) no será posible generar
modalidades de economía social de los pueblos originarios.

5

En lo educativo, se recomienda un ejercicio de permanente vigilancia para no caer en
un sentido restringido de lo universal al tiempo que las particularizaciones que se
puedan realizar manteniendo la “discriminación positiva” para el caso de poblaciones
titulares de derechos colectivos específicos (por ejemplo la modalidad EIB de reciente

62

�creación), no deriven en sistemas escolares paralelos y desintegrados. Respecto de la
cuestión sanitaria, se propone generar acciones que tiendan a mejorar y ampliar la
infraestructura sanitaria en las comunidades rurales32, garantizar los insumos para
efectivizar la Atención Primaria de la Salud (APS), generar espacios de capacitación
para los equipos médicos en aras de revertir la discriminación y estigmatización de la
población aborigen, avanzar en la realización de estudios epidemiológicos
sistemáticos e integrales que brinden la información necesaria para la gestión de las
políticas de APS, como así también para un adecuado y eficaz desempeño de los
equipos de salud.
6

En cuanto a lograr eficacia en la comunicación y apropiación de las estrategias de
intervención por parte de las comunidades involucradas, se recomienda trabajar con
metodologías participativas que contemplen, entre otras cosas, las realidades
bilingües o multilingües (elaboración colectiva de materiales bi o multilingües,
incorporación de agentes bilingües en los equipos técnicos, etc.).

7

Por último, para la implementación de políticas de apoyo a las capacidades
económico-productivas de los pueblos originarios un programa de carácter nacional
deberá propender a la participación real y activa de estos pueblos, al acceso de
estos a los medios de producción, al control de los mismos sobre las cadenas de
comercialización de sus productos, a la capacitación apropiada y al fortalecimiento
organizacional, promoviendo fuertemente el asociativismo.

32

Esto se plantea en un sentido integral de la salud, incluyendo la falta de infraestructura que garantice a la población las
condiciones de habitabilidad adecuada (agua potable principalmente, transporte y caminos, etc.)

63

�9 - Anexos
Anexo Nº 1
Organismos nacionales vinculados a la política indígena
PRESIDENCIA DE LA NACIÓN - SECRETARIA DE CULTURA33
Unidad de Proyectos y Programas Especiales (UPPE)
La Unidad de Proyectos y Programas Especiales (UPPE) de la Secretaría de Cultura de la
Nación cuenta con un Plan de acción para la promoción del respeto a la Diversidad Cultural
donde se enmarcan los programas y proyectos de la sublínea de trabajo Pueblos
Originarios.
Plantea entre sus objetivos principales:
•
Promover la valoración positiva del conocimiento y el efectivo ejercicio de los
derechos sociales, económicos y políticos como vehículo para la construcción de una
sociedad más justa y solidaria.
•
Aportar en la construcción y sostenimiento de procesos que tiendan a generar
inclusión social.
•
Revalorizar las distintas identidades étnico-culturales que se expresan en el territorio
nacional.
Espacio de formación en comunidades indígenas
Este programa desarrolla talleres de formación en comunidades indígenas de todo el país
sobre historia de las comunidades, derechos indígenas y legislación, diagnósticos
participativos y elaboración de proyectos. Los mismos se desarrollan, en forma conjunta,
con la Secretaría de Extensión de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Buenos Aires, la Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA), y
otros capacitadores indígenas.
Programa de Subsidios para Comunidades Indígenas
El objetivo del Programa es defender la diversidad cultural y promover la capacidad de
gestión autónoma de proyectos por parte de las comunidades.
El Programa otorga subsidios para el desarrollo de proyectos que apunten a investigar,
rescatar, gestionar, valorar y difundir el patrimonio tangible e intangible indígena; y generar
procesos educativos de cualquier tipo que aporten al desarrollo de las comunidades.
Los destinatarios son las comunidades indígenas con personería jurídica nacional o
provincial y comunidades indígenas con personería jurídica inscriptas en los organismos
provinciales pertinentes como asociaciones civiles.
Los proyectos seleccionados obtienen subsidios por un monto máximo de pesos quince mil
($15.000) cada uno y se enmarcan en dos líneas:
•
Fomento de la diversidad cultural: orientada a difundir, rescatar, mantener y
revalorizar las tradiciones, costumbres, lenguas, artes, creencias y formas de
organización de los distintos pueblos indígenas del país.
•
Apoyo a la formación para el desarrollo: orientada a promover la formación y
capacitación de miembros de las comunidades indígenas en cualquier arte, oficio o
ciencia que promueva el desarrollo comunitario.
Programa Cultural de Desarrollo Comunitario
El objetivo del Programa es apoyar mediante subsidios a las organizaciones sociales que
desarrollan proyectos socioculturales y dejan instaladas capacidades y recursos productivos
para la autoorganización, la autonomía y el “poder hacer” de una población; que transfieren
33

http://www.cultura.gov.ar/

64

�conocimientos y herramientas a comunidades de alta vulnerabilidad social; que promueven el
trabajo articulado con organismos públicos, redes de organizaciones y movimientos sociales.
Pueden presentarse asociaciones civiles, fundaciones, cooperativas y mutuales con
personería jurídica. Se subsidian iniciativas en cuatro líneas: Emprendimientos comunitarios,
informativos, productivos culturales y de fortalecimiento a organizaciones sociales.
Mercado de Artesanías Tradicionales de la Republica Argentina (MATRA) – Dirección
Nacional de Acción Federal e Industrias Culturales
Creado en 1985, elabora anualmente un Programa Federal de Desarrollo Artesanal, cuyos
beneficiarios son las comunidades indígenas y criollas ubicadas en las regiones culturales
(NEA, NOA, Nuevo Cuyo, Centro, Patagonia y Conurbano Bonaerense) y talleres urbanos.
� JEFATURA DE GABINETE DE MINISTROS - SECRETARÍA DE AMBIENTE Y DESARROLLO
SUSTENTABLE (SAYDS)34
Dirección de Pueblos Originarios y Recursos Naturales (DiPOReN)
La DiPOReN fue creada mediante la Resolución Nº 58/2007 en función de articular las
actividades de esta SAyDS con el actual marco jurídico nacional e internacional referido al
reconocimiento de los derechos de las Comunidades Indígenas.
Se propone generar una política de estado que garantice a los pueblos originarios la gestión
de sus tierras, territorios y recursos naturales, ejerciendo su derecho a fijar las prioridades
del desarrollo desde su propia cosmovisión. Para ello, desarrolla las siguientes líneas
estratégicas transversales a la misión y competencias de la SAyDS, a saber:
• Planificar y coordinar acciones en materia de política ambiental con relación a los
pueblos originarios.
• Establecer canales de comunicación con los pueblos originarios para abordar las
problemáticas ambientales con relación al territorio que habitan.
• Promover la participación activa de los pueblos originarios en las acciones y programas
de la Secretaría.
• Desarrollar programas de capacitación dirigidos a los pueblos originarios para la gestión
de sus recursos naturales y demás intereses ambientales.
• Asistir a los pueblos originarios en la gestión referida a sus recursos naturales, teniendo
en cuenta su derecho a fijar las prioridades del desarrollo desde su propia cosmovisión.
• Difundir el marco jurídico que garantiza la gestión de sus recursos naturales para
concientizar y capacitar a dirigentes de organizaciones de pueblos originarios,
funcionarios y responsables de la política pública y de órganos de justicia en diferentes
niveles.
• Coadyuvar en la implementación de proyectos de desarrollo local de los pueblos
originarios.
Programa Social de Bosques (PROSOBO)
Creado por el Decreto presidencial Nº 1332/2002, apunta a favorecer a comunidades rurales
concentradas y dispersas, contribuyendo a evitar su desarraigo, y asegurando la
sustentabilidad de las actividades que promueve, mediante la autogestión, la organización y
la participación comunitaria.
Su principal objetivo es el de brindar asistencia técnica y financiera para obras de
restauración y aprovechamiento sustentable de las masas forestales nativas y para
incrementar el área forestada nacional, favoreciendo a comunidades rurales concentradas y
dispersas y contribuyendo a evitar su desarraigo. Entre sus objetivos específicos, pueden
mencionarse los siguientes:
• Generar empleos permanentes en el sector primario de la economía nacional;
• Incrementar el área forestada nacional, brindando asistencia técnica y financiera;
34

http://www.ambiente.gov.ar/

65

�•

Favorecer a comunidades rurales concentradas y dispersas, contribuyendo a evitar su
desarraigo;
• Contribuir a desarrollar conciencia comunitaria a través del trabajo en grupo con sentido
de pertenencia.
• Garantizar la continuidad de los múltiples servicios ambientales que proveen los bosques
y mejorar la calidad ambiental.
Los proyectos pertenecen a instituciones tales como Fundaciones, ONG’s, Cooperativas,
Parroquias, Comunidades de Pueblos Originarios, Facultades, Universidades, Colegios,
Escuelas Rurales, Escuelas Especiales, Municipalidades, Comunas, áreas de gobiernos
provinciales, etc.
Programa Nacional de Bosques Modelo
El Programa se propone como misión el fomento del manejo sustentable de los ecosistemas
forestales, a fin de contribuir al progreso de las comunidades involucradas, atendiendo a la
equidad social, las necesidades locales y las preocupaciones globales.
Los objetivos generales del Programa son:
• Promover el desarrollo sustentable en el marco conceptual del manejo integrado de los
recursos naturales.
• Desarrollar métodos, procedimientos, técnicas y conceptos innovadores en la gestión de
los ecosistemas forestales.
• Impulsar la construcción de alianzas estratégicas para el desarrollo local y el co-manejo
basado en la planificación y gestión participativas.
� MINISTERIO DE JUSTICIA, SEGURIDAD Y DERECHOS HUMANOS35
Secretaría de Derechos Humanos - Dirección Nacional de Derechos Económicos,
Sociales, Culturales y de Incidencia Colectiva
La Dirección se propone tres líneas de acción: Mujer y Género, Discriminación y Pueblos
Originarios. En este marco, participa de iniciativas destinadas a la preservación de la
identidad de los pueblos originarios y a la defensa de sus derechos, incluida el derecho a la
propiedad comunitaria de sus tierras.
En el ámbito nacional, está interviniendo por demandas indígenas de tierras y problemas de
desalojos en: Yerba Buena, Departamento San Martín Salta, Río Banco Banda Norte y Río
Blanco Banda Sur, La Loma, todos del Departamento de Orán, Salta, Lotes 32 y 33
Departamento de Anta, Bañado La Estrella, Formosa. Asimismo, el Área interviene en otros
casos en los que está involucrada población indígena: malos tratos a niños indígenas,
violación de niñas indígenas, agresiones policiales a la población indígena.
Para abordar de manera integral la problemática de la falta de aplicación de la normativa
que protege el derecho de las comunidades indígenas a la tierra, se ha propuesto un plan de
trabajo:
• Apoyar una iniciativa de ley de emergencia nacional suspendiendo todos los desalojos
en el ámbito nacional por un tiempo que permita regularizar la situación de todas las
comunidades del país.
• Crear un espacio de acción conjunta entre la SDH, la Defensoría del Pueblo y el INAI
para impulsar soluciones a través del diálogo entre las autoridades provinciales y las
comunidades, que impliquen el reconocimiento de los derechos indígenas consagrados
en la Constitución Nacional, las Constituciones provinciales y el Convenio 169 de OIT
sobre Derecho de los Pueblos Indígenas y Tribales, ratificado por nuestro país, como así
de otras leyes nacionales y provinciales.
• Realizar seminarios de normativa en derechos indígenas dirigidos principalmente a
jueces y operadores de Justicia en provincias con población indígena.

35

http://www.derhuman.jus.gov.ar/

66

�•

Impulsar la realización de Jornadas Bicamerales de Derechos Indígenas en el Congreso
Nacional con la presencia de destacados juristas nacionales indígenas y no indígenas.

Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI)36
El INADI es un organismo descentralizado que fue creado mediante la ley Nº 24.515 en el
año 1995, comenzando sus tareas en el año 1997. Sus acciones están dirigidas a todas
aquellas personas cuyos derechos se ven afectados al ser discriminadas por su origen
étnico, nacionalidad, género, identidad sexual, discapacidad o enfermedad, etc.
En este marco, se propone como objetivos:
• Difundir la ley Nº 23.592 sobre Actos Discriminatorios.
• Investigar, sistematizar y difundir información acerca de los procesos y formas de
discriminación que se evidencian en el ámbito nacional.
• Recibir las denuncias que realicen las/os ciudadanas/os, instituciones o grupos sobre
conductas discriminatorias, xenófobas o racistas y producir dictámenes acerca de los
actos denunciados o promover reuniones de conciliación en todos aquellos casos en los
que se considere beneficioso para las/os afectadas/os.
• Diseñar e impulsar campañas y proyectos educativos y de difusión tendientes a eliminar
actitudes discriminatorias, xenófobas o racistas.
• Patrocinar gratuitamente a personas o grupos víctimas de actos discriminatorios,
xenófobos o racistas.
• Establecer vínculos de coordinación y cooperación con organismos nacionales o
extranjeros, públicos o privados, con la finalidad de actuar conjuntamente en materia
antidiscriminatoria.
• Realizar talleres permanentes de capacitación a grupos, organizaciones sociales,
actores comunitarios y todas aquellas personas que pueden intervenir en la comunidad
para la prevención de la discriminación.
Para dar cumplimiento a estos objetivos, se elaboró un Plan Nacional contra la
Discriminación, y se organizó en diferentes áreas que desarrollan los programas y proyectos
específicos, entre los cuales se encuentran los abocados a Pueblos Indígenas, como por
ejemplo el Foro de Pueblos Indígenas, o la Red de Investigadores sobre Pueblos Indígenas.
� MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL37
Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI)
Fue creado con la sanción de la Ley 23.302 en el año 1985 como entidad descentralizada
con participación indígena, y reglamentada por el Decreto N° 155 en febrero de 1989. En el
ámbito nacional, es la institución que tiene la responsabilidad de crear canales para la
implementación de los derechos de los Pueblos Indígenas consagrados en la Constitución
Nacional.
Sus principales funciones son:
• Dispone la inscripción de comunidades indígenas en el REGISTRO NACIONAL DE
COMUNIDADES INDIGENAS (RENACI). Para ello coordina su acción con los gobiernos
provinciales y presta el asesoramiento necesario a las comunidades mediante el
desarrollo de talleres de capacitación a los efectos de facilitar los trámites.
• Es responsable de arbitrar todos los mecanismos disponibles para cumplir con la
Constitución Nacional.
• Promueve la participación indígena en la formulación y ejecución de proyectos de
desarrollo con identidad, dando el apoyo técnico y financiero necesario.
• Coordina programas de apoyo a la educación intercultural, pedagogías aborígenes,
acciones de recuperación cultural y a investigaciones históricas protagonizadas por las
comunidades.
36
37

http://www.inadi.gov.ar/
http://www.desarrollosocial.gov.ar/

67

�•

Promueve espacios de mediación y participación indígena en las temáticas afines a los
intereses de las comunidades, como recursos naturales y biodiversidad, desarrollo
sustentable, políticas de salud, comunicación y producción, gerenciamiento y
comercialización de artesanías genuinas.

Programa Plan Nacional de Desarrollo Local y Economía Social "Manos a la obra"
Su propósito es constituirse como un sistema de apoyo a las iniciativas de desarrollo
socioeconómico local destinado particularmente a los sectores de bajos recursos,
planteándose tres objetivos generales:
• Contribuir a la mejora del ingreso de la población en situación de vulnerabilidad social en
todo el país.
• Promover la economía social mediante el apoyo técnico y financiero a emprendimientos
productivos de inclusión social generados en el marco de procesos de desarrollo local.
• Fortalecer a organizaciones públicas y privadas, así como espacios asociativos y redes,
a fin de mejorar los procesos de desarrollo local e incrementar el capital social, mejorar
su efectividad y generar mayores capacidades y opciones a las personas, promoviendo
la descentralización de los diversos actores sociales de cada localidad.
El Plan ofrece:
• Apoyo económico y financiero a emprendimientos productivos, encadenamientos
productivos, servicios de apoyo a la producción y a la comercialización.
• Fortalecimiento institucional, tomando en cuenta el desarrollo de actividades
socioproductivas desde una perspectiva de desarrollo local en el marco de políticas
sociales.
• Asistencia técnica y capacitación a los emprendedores de unidades de producción de los
proyectos de la economía social.
Programa de Promoción del Microcrédito para el desarrollo de la Economía Social,
Padre Carlos Cajade
Creado en el año 2006 a través de la Ley Nacional de Promoción del Microcrédito N°
26.117, cuyo objetivo es la promoción y regulación del sector del microcrédito a fin de
estimular el desarrollo integral de las personas, los grupos de escasos recursos y el
fortalecimiento institucional de las organizaciones no lucrativas de la sociedad civil
(entidades sin fines de lucro: cooperativas, mutuales, fundaciones, comunidades indígenas,
organizaciones gubernamentales y mixtas).
Programa “Mi Pueblo”
Se trata de una iniciativa conjunta entre el Ministerio de Desarrollo Social y el Ministerio del
Interior, con el objetivo de identificar y resolver aquellos factores que obstaculizan el
crecimiento y el bienestar de las pequeñas comunidades del interior del país.
La intervención está destinada a fortalecer los procesos de desarrollo estratégico local y
regional, sustentables en el tiempo, a partir de la coordinación multisectorial en el territorio,
para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.
Para esto, el Programa articula con diversos ministerios en pequeñas comunidades que
presentan indicadores como población con alto índice de Necesidades Básicas
Insatisfechas, altos niveles de pobreza e indigencia, población rural dispersa con economías
de subsistencia, escasa infraestructura básica (caminos, red de gas, agua potable, energía
eléctrica). De esta manera, han realizado experiencias con comunidades indígenas de las
provincias de Salta y Jujuy.

68

�� MINISTERIO DE EDUCACIÓN38
Programa Nacional de Educación Intercultural y Bilingüe (PNEIB)
A partir de la sanción durante el año 2006 de la Ley de Educación Nacional Nº 26.206, se
crea la Modalidad EIB (MEIB), la cual pasa a depender de la Dirección Nacional de Gestión
Curricular y Formación Docente del Ministerio de Educación. El equipo técnico de la MEIB
plantea este hito como la una oportunidad y un desafío para impulsar desde el Estado
Nacional la instauración y/o consolidación de la EIB en cada uno de los sistemas educativos
provinciales y de la ciudad de Buenos Aires y, al mismo tiempo, generar los mecanismos de
participación y gestión que contribuyan a su articulación federal (Documento para la
discusión, 2008).
En función de instalar la MEIB en las distintas provincias, se crean las “Mesas regionales
para la instalación de la modalidad EIB”39, cuyos objetivos principales son:
• Plantear el estado de situación de la EIB al interior de cada uno de los sistemas
educativos que integran la región.
• Delinear prioridades regionales tendientes a la inserción de la modalidad en el
organigrama institucional de cada uno de los Ministerios de Educación involucrados.
• Diseñar posibles vinculaciones funcionales de la modalidad EIB con todos y cada uno de
los niveles y modalidades de los sistemas educativos de la región.
• Proponer relaciones interinstitucionales con diversos actores que aborden la modalidad
de EIB en el marco de la región.
• Proponer la circulación de experiencias de campo que estimulen y acrecienten el
conocimiento intercultural en las escuelas en el marco de la región.
• Facilitar el protagonismo de las comunidades indígenas en las propuestas institucionales
y pedagógicas de la región.
A su vez, se incorpora a la EIB en zonas de frontera en pos de la integración con los países
del MERCOSUR (este proyecto se viene desarrollando por medio de convenios en las
provincias de Misiones y Corrientes con escuelas fronterizas con Brasil).
Programa Nacional de Becas Estudiantiles (PNBE) - Becas Para Alumnos de Pueblos
Originarios
Estas becas buscan promover el derecho a la educación de adolescentes, jóvenes y adultos
de pueblos originarios. Su objetivo es reducir los niveles de abandono y repitencia al
garantizar el ingreso, la permanencia y la promoción de los estudiantes en situación de
vulnerabilidad socioeducativa. Se trabaja en coordinación con el INAI, quien distribuye los
formularios para la postulación de la beca entre las Comunidades.
Las becas (de un monto de $600 anuales) están destinadas a adolescentes, jóvenes y
adultos pertenecientes a pueblos originarios, de nacionalidad argentina, que sean alumnos
regulares del último año de la Educación Primaria o de cualquiera de los años de la
Secundaria en instituciones educativas públicas de gestión estatal o privada de todo el país,
tanto de zonas urbanas como rurales. 40
38

http://www.me.gov.ar/
Estas mesas regionales cuentan con la presencia de:
•
Representantes a nivel provincial de pueblos indígenas
•
Participantes del Ministerio de Educación provincial
•
Directores de Nivel Inicial, Primario, Medio y Superior y/o representantes del equipo técnico
•
Director de Planeamiento Educativo o área equivalente
•
Equipo técnico de la Modalidad de EIB
•
Representantes de las otras Modalidades
Durante el año 2008 se realizaron un total de 5 encuentros (1 por región) durante los meses de octubre y noviembre. Las
regiones se han definido de la siguiente manera:
•
Sur: comprende las provincias de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
•
Centro: Buenos Aires, C.A.B.A, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
•
Cuyo: La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luís.
•
NOA: Catamarca, Jujuy, Salta, Tucumán y Santiago del Estero.
•
NEA: Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones.
40
De acuerdo a proyecciones realizadas para el año 2008 por la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas, se otorgaron
un total de 12.788 becas a alumnos de Pueblos Originarios durante ese año (por un monto total de $7.672.620).
39

69

�Programa Nacional de Becas Universitarias (PNBU) - Subprograma indígenas
EL PNBU se implementa desde el año 1996, y está dirigido a promover la igualdad de
oportunidades en el ámbito de la educación superior, a través de la implementación de un
sistema de becas (de un monto de $2.500 anuales) que facilita el acceso y/o la permanencia
de alumnos de escasos recursos económicos y buen desempeño académico en los estudios
de grado en Universidades Nacionales o Institutos Universitarios. Cuenta con un
Subprograma para alumnos indígenas.
Proyecto de Mejoramiento de la Educación Rural (PROMER)
El PROMER respalda la política del Gobierno Nacional definida para la educación en
ámbitos rurales. Incluye a todas las escuelas rurales del país y se ejecuta a partir de
Convenios Bilaterales celebrados entre el Ministerio y las autoridades provinciales.
Entre sus componentes, postula una línea de acción enfocada en educación para aborígenes,
buscando apoyar el desarrollo de acciones que permitan incrementar la toma de conciencia de la
diversidad cultural existente en las comunidades rurales como así también conocimiento del
idioma y la cultura tradicional de la población aborigen.
Este subcomponente contempla el financiamiento de asistencia técnica y servicios de consultoría
para la preparación de planes de desarrollo escolar, capacitación de los miembros de la
comunidad que prestarían apoyo a programas de alfabetización y la formulación de proyectos
institucionales, y programas de capacitación para escuelas que desarrollen programas de
educación para indígenas.
Becas de formación docente para estudiantes indígenas
El Plan Nacional de Formación Docente, define la puesta en marcha del Área de Políticas
Estudiantiles, cuyas funciones son las de diseñar, promover e implementar políticas
universales centradas en los estudiantes, y desarrolladas conjuntamente con ellos. En este
marco, surge una línea específica de becas de formación de docentes de origen indígena
(de $1.500 anuales).41
� MINISTERIO DE SALUD42
Programa de Salud Familiar, Área de Pueblos Originarios
Creado por Resolución N° 118 del año 2009, con el o bjetivo de establecer en las
jurisdicciones provinciales Equipos Interdisciplinarios de APS, con población nominal a
cargo y educación permanente en servicio. Se integra con los objetivos del Programa
ANAHI, el Programa Nacional de Recursos Humanos para la APS, el Programa de Médicos
Comunitarios y la Comisión Nacional de Prevención y Control del Cólera.
El Área de Pueblos Originarios actualmente trabaja en la formación de Equipos de Salud
Familiar en zonas donde hay comunidades indígenas en todo el país, siendo su primera
medida sumar a los que actualmente son Agentes sanitarios del Programa ANAHI43 para, a
su vez, tomar la cobertura de comunidades que ellos tenían. Es función esencial del Área
41

Según la Memoria Detallada del estado de la Nación del 2007 (Jefatura de Gabinete de Ministros, 2008) fueron otorgadas en
ese año 1.100 becas, sumándose a las políticas de estímulo a los alumnos de formación docente iniciada en 2003 a través del
Programa “Elegir la Docencia”.
42
http://msal.gov.ar/
43
Este programa estableció articulaciones con comunidades indígenas ubicadas en Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta y
Tucumán, mediante una red de agentes sanitarios indígenas (bajo la figura de contratación de beca) encargados de sostener el
proceso de atención sanitaria de las familias aborígenes a través de tareas de promoción y de protección de la salud, y de
prevención y apoyo para el control de enfermedades.
Según un informe sobre TRANSFERENCIAS DE LOS PROGRAMAS SANITARIOS A LAS PROVINCIAS (Dirección de
Economía de la Salud, Secretaría de Determinantes de la Salud y Relaciones Sanitarias, Ministerio de Salud de la Nación),
durante el año 2007, el Programa transfirió a estas provincias la suma de $ 838.856. Del total transferido, las provincias de
Salta y Chaco fueron la de mayor concentración, seguido en orden por las provincias de Tucumán, Misiones, Jujuy y Formosa.
Según datos del año 2008, son 197 los agentes sanitarios: 42 en Chaco, 37 en Formosa, 10 en Jujuy, 30 en Misiones, 41 en
Salta y 37 en Tucumán.

70

�garantizar que, a través de los Equipos de Salud Familiar se mejore la cobertura y
accesibilidad de las comunidades indígenas al sistema de salud.
� MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPYA)44
Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores (PROINDER)45
El PROINDER comenzó sus acciones en mayo de 1998. Se trata de un programa de
cobertura nacional que actúa de manera descentralizada. De acuerdo a la Estrategia de
Desarrollo Indígena46, que describe los mecanismos específicos para la atención de la
población rural indígena, la población indígena a ser atendida por el PROINDER Adicional
responde a dos situaciones típicas:
• Tiene un alto nivel de integración a las pautas culturales de la población criolla y
comparte con ella los mismos problemas -y por lo tanto su mismo nivel de vulnerabilidad
• Mantienen pautas culturales bien diferenciadas que se traducen, en general, en una
mayor dependencia del medio natural y una escasa o nula adopción de las prácticas
productivas comunes al resto de los pequeños productores minifundistas. Este segundo
grupo presenta mayor nivel de vulnerabilidad y, por lo tanto, recibirá un tratamiento
diferenciado en el Proyecto. Las etnias más numerosas que lo integran son la Wichí, la
Pilagás y la Chiruguano—chané (provincias de Salta, Formosa y Chaco).
Teniendo en cuenta estas dos situaciones típicas se ha diseñado la estrategia de desarrollo
indígena que incluye acciones y procedimientos en los dos componentes principales del
Proyecto: Apoyo a las Iniciativas Rurales (AIR) y Fortalecimiento Institucional (FI).
En la Provincia de Formosa, El PROINDER favorece la continuación del Subprograma
aborigen (PASA) creado por el PSA, que ha definido mecanismos especiales para la
evaluación, el seguimiento de los subproyectos y la asistencia técnica para la población
indígena. Por su parte, en la Provincia de Salta, existe una estrategia especial para la
población aborigen, que implementa la propia Coordinación Provincial del PSA, a través de
la cual se promueve, evalúa, acompaña y presta asistencia técnica a los proyectos de
grupos de aborígenes.

Proyecto de Desarrollo Rural de las provincias del Noreste Argentino (PRODERNEA)
El PRODERNEA es un programa de desarrollo rural que se inició en 1999 y cuya
finalización tuvo lugar en el año 2007. Su propósito fue contribuir a la superación de las
condiciones que generan la pobreza rural, a través del aumento sostenible del ingreso y de
la capacidad de autogestión potenciando las capacidades productivas de los recursos
humanos y naturales de pobladores y pobladoras rurales e indígenas de las provincias del
NEA.
Su ejecución fue descentralizada, con la SAGPyA, a través de su Unidad Nacional de
Coordinación, como el organismo responsable de la dirección y con los Ministerios de la
Producción o de Asuntos Agrarios – a través de sendas unidades provinciales de ejecución , como los responsables de la administración y operación en cada una de las provincias. El
ámbito de implementación fueron las Provincias de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones
De acuerdo al informe de gestión del año 200747, a lo largo de sus ocho años de existencia
5.890 familias aborígenes recibieron subsidios, capacitación y asistencia técnica para
44

http://www.sagpya.mecon.gov.ar/
http://www.proinder.gov.ar
46
MINISTERIO DE PRODUCCIÓN. Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (s/d) PROINDER. Manual
Operativo. Apéndice I Estrategia de Desarrollo Indígena.
47
MINISTERIO DE PRODUCCIÓN. Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (2008) PRODERNEA –
PRODERNOA, Informe Anual 2007.
45

71

�fortalecer sus emprendimientos comunitarios y contribuir a su seguridad alimentaria.
Asimismo, entre los resultados del Proyecto, se destaca entre los principales logros de su
implementación:
• Mejora en la calidad de vida de las comunidades aborígenes en las que actuó a través
de la realización de obras de infraestructura, principalmente de provisión de agua
• Incremento en la seguridad alimentaria de la población aborigen a través de proyectos
productivos de autoconsumo
• Formación de un conjunto de técnicos capacitados y sensibilizados acerca de la
problemática indígena y en el empleo de metodologías incluyentes
• Aporte al reconocimiento de los aborígenes como productores, y a la incorporación - en
los ministerios de la producción provinciales -, de la población aborigen como sujeto de
atención diferencial.
En la actualidad, luego de la finalización del Programa, las provincias cuentan con un Fondo
de Recupero de los créditos otorgados que permite realimentar el circuito de financiamiento.
Esto posibilita cierta continuidad de las acciones de apoyo dirigidas a este sector poblacional
en tanto se concreta el inicio de la ejecución del PRODEAR, que les dará continuidad.
Proyecto de Desarrollo Rural de las provincias del Noroeste Argentino (PRODERNOA)
El PRODERNOA es un proyecto de inversión en actividades productivas y de servicios en el
área rural, que busca potenciar los recursos disponibles de los pequeños agricultores y de
los grupos vulnerables.
Para ello brinda asistencia técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos y
capacitación para aumentar y diversificar las explotaciones existentes, propiciar cambios
tecnológicos, capitalizar a las pequeñas unidades productivas y de negocios y facilitar la
inserción en los mercados.
Este Programa, integrado por las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán, se
ejecuta actualmente en las provincias de Catamarca y Tucumán y Santiago del Estero
(provincia incorporada en ocasión de la revisión del Proyecto en el año 2006).
Proyecto de Desarrollo Rural de las provincias de la Patagonia (PRODERPA)
El PRODERPA es un proyecto de desarrollo rural dirigido a mejorar las condiciones
económicas y sociales de la población rural pobre de las provincias de Chubut, Neuquén,
Río Negro y Santa Cruz.
Tiene como objetivos lograr una integración económica eficaz y reducir las condiciones de
vulnerabilidad económica y social de la población rural pobre patagónica, de forma
sostenible para el ambiente y con equidad de género; mediante un proceso de construcción
de activos, mejorando su acceso a posibilidades comerciales, recursos técnicos y
financieros y mercados de trabajo locales y nacionales.
Está dirigido a los habitantes rurales pobres de la región, mayores de 14 años cuyos
ingresos netos no superen la línea de pobreza. El grupo-objetivo está constituido por
pequeños agricultores pobres (45%), microempresarios y artesanos (20%), jóvenes del
medio rural (20%) y miembros de comunidades aborígenes (por lo menos un 15%).
Programa Social Agropecuario (PSA)48
El PSA nació en 1993 con la propuesta de abordar los problemas del desarrollo de manera
integral, actuando sobre aspectos tales como los recursos naturales, el agua, la tierra, la
salud, la producción, la comercialización y la educación.
Se propone mejorar la calidad de vida de las familias de productores, trabajadores rurales y
comunidades indígenas originarias (en Formosa, existe un subprograma destinado a las
comunidades indígenas del oeste provincial), recreando condiciones socioeconómicas que
promuevan su inclusión social, económica y política y sus posibilidades de reproducción en
cada una de las regiones del país

48

http://www.psocialagropecuario.gov.ar/

72

�Tiene como destinatarios a los Agricultores Familiares: minifundistas, campesinos, pueblos
originarios, mujeres, jóvenes y trabajadores rurales ubicados en todo el país. Cuenta con
tres líneas de acción: Asistencia técnica, Capacitación y Asistencia financiera (a través de
dos líneas de apoyo financiero: fortalecimiento del Autoconsumo y Emprendimientos
Productivos Asociativos –EPAs-). Dentro de la Agricultura Familiar se incluyen las
actividades agrícolas, pecuarias, pesqueras, forestales, artesanales, de caza y recolección,
las tareas de producción agroindustrial y el turismo rural.
Programa de Desarrollo de Áreas Rurales (PRODEAR)
El Decreto N° 1695/2008 aprueba el Convenio con el Fondo Internacional de Desarrollo
Agrícola (FIDA) con destino al PRODEAR, proponiéndose el objetivo general de lograr la
efectiva integración de las familias rurales pobres de las provincias seleccionadas, a la vida
social y económica del país, desarrollando capacidades en la población rural organizada
para que, con el apoyo de opciones facilitadoras y fundamentalmente a través de su
asociación, se incorporen a una dinámica de desarrollo sostenible que les permita
incrementar sus ingresos, mejorar sus condiciones de vida y facilitar su participación en los
procesos de desarrollo del territorio, con una perspectiva de equidad de género y con el uso
sustentable de los recursos naturales.
Asume los siguientes objetivos específicos:
• Apoyar y fortalecer asociaciones del grupo-objetivo, contribuyendo al fomento de sus
capacidades y conocimientos, para su activa y plena participación en los procesos de
desarrollo comunitario y en los órganos de decisión y administración;
• Promover la equidad social y de género, la incorporación de los jóvenes a actividades
productivas, la preservación del ambiente y de la cultura aborigen, y el desarrollo integral
del territorio;
• Fortalecer a través de dichas asociaciones el acceso sostenible de la población objetivo
a servicios financieros adecuados, a recursos y factores productivos y su incorporación a
actividades en la cadena de valor de sus productos;
• Insertar las acciones del Programa en las líneas de política de desarrollo rural del
Gobierno.
El área del Programa abarca la totalidad del territorio nacional, pero el área prioritaria de
operación son los territorios rurales seleccionados y priorizados de provincias localizadas en
las regiones del Noreste (Corrientes, Formosa, Misiones y Chaco), Centro (Córdoba, Entre
Ríos, La Pampa y Santa Fe) y Cuyo (Mendoza y San Juan). Sus destinatarios son los
habitantes rurales pobres mayores de 14 años y la población de las comunidades indígenas,
independientemente de la edad.
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria49
Es un organismo creado en 1956, con el propósito de impulsar y vigorizar el desarrollo de la
investigación y extensión agropecuarias y acelerar con los beneficios de estas funciones
fundamentales: la tecnificación y el mejoramiento de la empresa agraria y de la vida rural.
Depende de la SAGPyA, con autarquía operativa y financiera.
Su objetivo central es contribuir a la competitividad del sector agropecuario, forestal y
agroindustrial en todo el territorio nacional, en un marco de sostenibilidad ecológica y social.
Se ha organizado a lo largo y ancho del país, en 15 Centros Regionales que abarcan una o
más provincias.
Pro-Huerta
Se trata de un Programa enmarcado en el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria
(Ministerio de Desarrollo Social) dirigido a la población en situación de pobreza estructural
(población NBI) y bajo la línea de la pobreza. Por tanto, la población atendida incluye
desempleados, subocupados, minifundistas, asalariados rurales, comunidades aborígenes,
familias pauperizadas y población vulnerable en términos de seguridad alimentaria.
49

http://www.inta.gov.ar/

73

�Administración de Parques Nacionales (APN)50
La APN es el organismo que planifica y ejecuta -con proyección nacional e internacional- la
conservación de la diversidad biológica y cultural de las áreas protegidas bajo su
jurisdicción. Las áreas que hoy administra se encuentran comprendidas en el Sistema
Nacional de Áreas Protegidas, el que fue creado en 1934 mediante la Ley 12.103, base del
actual sistema. Esta norma fue sustituida en 1972 por la ley 18.594 –creadora de las
actuales categorías de manejo diferenciadas – y hoy el sistema se halla regulado por la Ley
Nacional 22.351.
Programa de Pobladores y Comunidades
En el trabajo con Pobladores y Comunidades se prioriza la formulación de una política que
oriente la relación entre la APN, pobladores, comunidades y pueblos originarios, que
contribuya a promover la conservación de la diversidad natural y cultural y permita a los
actores involucrados ser beneficiarios y responsables de la misma mejorando su calidad de
vida.
En la actualidad existen tres instancias de participación, constituidas por la Comisión
Consultiva (CC), la Comisión Asesora Local (CAL) y el Comité de Co-Manejo. Este último
constituye un lugar de trabajo entre la APN y los pueblos originarios que se encuentran
asentados dentro de un área protegida. Así también, dentro de la Institución se integra en la
década del 90 la conservación del patrimonio cultural, práctica que reconoce la diversidad
socio-cultural pasada y actual de quienes han producido ese patrimonio.
Con respecto a la política vinculada a pueblos indígenas, cabe destacarse el Proyecto
“Desarrollo de Capacidades Nacionales para el Fortalecimiento del Sistema Nacional de
Áreas Protegidas”, el cual contiene un Plan de Pueblos Indígenas (PPI)51. El área de
cobertura del Proyecto incluye once áreas protegidas nacionales en nueve provincias (Jujuy,
Salta, Formosa, La Rioja, San Luis, Tucumán, Buenos Aires, Santa Cruz y Tierra del
Fuego), de las cuales las que tienen vínculo con Pueblos Originarios son: PN Pilcomayo
(Formosa), PN Calilegua (Jujuy), PN Baritú (Salta) y PN Sierra de las Quijadas (San Luis).
El Plan se propone como objetivos:
• Asegurar que el proyecto respete la dignidad, derechos humanos e identidad cultural de
los Pueblos Indígenas en el área del proyecto.
• Asegurar que los Pueblos Indígenas sean consultados, informados, participen en todo el
ciclo del proyecto.
• Potenciar y asegurar beneficios a los Pueblos Indígenas presentes en el área del
proyecto
• Asegurar la adecuada evaluación y manejo de potenciales impactos adversos que
podrían afectar a estas poblaciones y proponer medidas de mitigación.
� MINISTERIO DE TRABAJO, EMPLEO Y SEGURIDAD SOCIAL52
Programa Formación para el Trabajo
Esta dirigido a Trabajadores desocupados o en situación de desventaja frente al empleo,
particularmente trabajadores incorporados al Seguro de Capacitación y Empleo y
beneficiarios del Programa Jefes de Hogar.
Su ejecución se realiza a través de jurisdicciones educativas provinciales, en articulación
con otras áreas del estado nacional, provincial o municipal (Ministerios de Producción,
Oficinas de Empleo) y/o con organizaciones de la sociedad civil (sindicatos, empresas,
cámaras empresariales, organizaciones populares).
50

http://www.parquesnacionales.gov.ar/
ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES. Programa Pobladores Y Comunidades (2007) Proyecto “Desarrollo de
Capacidades Nacionales para el Fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas”. Anexo: Plan de Pueblos
Indígenas.
52
http://www.trabajo.gov.ar/
51

74

�Los que participan del programa acceden a los servicios de formación, recibiendo
certificación oficial de los niveles primario – medio y superior.
Programa Herramientas por Trabajo
Está dirigido a Trabajadores desocupados beneficiarios del Programa Jefes de Hogar.
Financia a trabajadores asociados en la compra de herramientas y materiales para la
realización de proyectos productivos, así como también la asistencia técnica para mejorar la
capacidad productiva, la gestión y la comercialización de los mismos.
Programa de Inserción Laboral Rural (PIL Rural)
Esta dirigido a Trabajadores del Seguro de Capacitación y Empleo y beneficiarios del
Programa Jefes de Hogar y del Programa de Empleo Comunitario y a Empresas privadas
interesadas en incorporar personal.
� MINISTERIO DE PLANIFICACIÓN FEDERAL, INVERSIÓN PÚBLICA Y SERVICIOS53
Programa Mejoramiento Habitacional e Infraestructura Básica (PROMHIB)
El PROMHIB busca fomentar el desarrollo y el mejoramiento de las condiciones del hábitat,
la vivienda y la infraestructura social de los hogares con NBI y los grupos vulnerables en
situación de emergencia, riesgo o marginalidad, ubicados en pequeñas poblaciones,
parajes, áreas rurales o comunidades aborígenes.
En esta línea, financia, con carácter de no reintegrable, la adquisición de los materiales para
la construcción, el mejoramiento de viviendas, y la construcción de equipamiento
comunitario (salones de usos múltiples, salas de primeros auxilios, guarderías infantiles,
etc.)
Programa de Provisión de Agua Potable, Ayuda Social y Saneamiento Básico
(PROPASA)
El objetivo del PROPASA es brindar la asistencia técnica y financiera para la provisión de
servicios de abastecimiento de agua potable, desagües cloacales y erradicación de letrinas
en comunidades rurales concentradas o dispersas, o en núcleos urbano-periféricos que se
encuentren en situación de carencia, precariedad, o bajo contingencias extraordinarias de
riesgo ambiental.
Está específicamente destinado a las poblaciones radicadas en parajes, asentamientos o
localidades rurales o sub-rurales; ámbitos dispersos del medio rural; barrios o áreas
periféricas
de
pueblos
o
ciudades
no
alcanzados
por
sistemas
institucionales de agua potable y saneamiento; escuelas, centros de salud, centros
comunitarios y sus zonas de influencia.
Plantea entre sus objetivos específicos:
• Reducir los niveles de NBI de las pequeñas comunidades al posibilitar la provisión de
servicios de agua potable y saneamiento, mejorando el perfil sanitario y medioambiental
de las áreas beneficiadas.
• Disminuir el riesgo de enfermedades endémicas de origen hídrico, mejorando la
condición sanitaria y la expectativa de vida, y previniendo las enfermedades que se
manifiestan a edad temprana, como las derivadas de la contaminación.
• Consolidar a la población permanente de pequeños parajes rurales, evitando los
desplazamientos originados por la búsqueda de fuentes de agua segura.
• Posibilitar el acceso de los servicios de agua y saneamiento básico en las comunidades
rurales y en otras áreas aisladas que se encuentran fuera del alcance de las empresas
prestadoras de estos servicios.
• Participar en la reconstrucción de los sistemas de infraestructura básica de las pequeñas
poblaciones afectadas por catástrofes naturales.
53

http://www.vivienda.gov.ar/

75

�•

Promover la inclusión social a través del empleo de mano de obra y la utilización de
materiales locales -en los casos que esto sea factible- a fin de valorizar la participación
de los propios beneficiarios y concientizar a la población del valor social del
saneamiento.

Programa de Desarrollo Social en Áreas Fronterizas del Noroeste y Noreste
(PROSOFA)
El PROSOFA ejecuta obras de Agua Potable, Saneamiento, Salud y Educación a
poblaciones en situación de pobreza extrema de las provincias fronterizas del NOA y NEA
(Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta), con el objetivo de
asegurar el acceso a servicios básicos a la población a través de asistencia técnica y
financiamiento de proyectos para la construcción, ampliación, refacción y equipamiento de
servicios de agua potable, saneamiento básico, salud y educación.
Tiene ámbito de acción en todos los departamentos fronterizos y no fronterizos con NBI
superiores al 40% según el Censo Nacional de Población 2001. Se privilegia la articulación
institucional con las áreas y Programas de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y
Vivienda, y con los organismos públicos y privados provinciales y municipales que están
directamente involucrados en la gestión de cada proyecto.

76

�Anexo Nº 2
Organismos provinciales directamente vinculados a la política indígena
Chaco
Instituto del Aborigen Chaqueño (IDACH).
Este Instituto provincial, creado por ley Nº 3258, tiene como fin atender en forma integral las
necesidades de las comunidades indígenas del Chaco. Depende del Ministerio de Gobierno,
Justicia y Trabajo. Es una entidad autárquica de la provincia que tiene independencia para
aplicar políticas directas y canaliza todos los planes sociales de la Nación. Sus autoridades
son elegidas por los indígenas inscriptos en un padrón, esta constitución, según menciona el
estudio El sector artesanías en las provincias del Noreste argentino “ lo hace vulnerable a
los vaivenes políticos” (2004:39).
Formosa
Instituto de Comunidades Aborígenes (ICA)
En el año 1984 la Ley Integral del Aborigen (Nº 426) crea este Instituto como ente autárquico
dependiente de la Secretaría de Estado de Acción Social. Es la autoridad de aplicación de la
ley; está administrado por un directorio compuesto de cuatro miembros: Un presidente
elegido por el gobernador y tres Directores, propuestos por cada grupo étnico (toba, pilagá y
wichí).
Misiones
Dirección de Asuntos Guaraníes (DAG)
La Dirección de Asuntos Guaraníes fue creada por la Ley Nº 2727/89 como organismo
descentralizado y órgano de aplicación del régimen de Promoción Integral de las
comunidades Guaraníes. Depende del Ministerio de Gobierno de la provincia. Entre otras
funciones maneja el registro de Comunidades Indígenas. Cuenta con una Junta Asesora
integrada por representantes de las comunidades locales inscriptas.
Salta
Instituto Provincial de Pueblos Indígenas de Salta (IPPIS)
Es una entidad autárquica y descentralizada, que se vincula directamente al Poder Ejecutivo
en funcionamiento. El IPPIS es creado por Ley Nº 7121.Los consejeros son elegidos por el
sistema de sufragio individual por pueblo. Este sistema, al igual que el de Chaco, lo hace
vulnerable a los vaivenes políticos provinciales.
Santa Fe
Instituto Provincial de Aborígenes Santafesinos (IPAS)54
El IPAS fue creado por la ley de Comunidades Aborígenes Nº 11078. Depende del Ministerio
de Desarrollo Social. Es la autoridad de aplicación de la ley. Está constituido por un
Presidente designado por el Poder Ejecutivo y un Consejo integrado con 5 representantes
designados por las comunidades indígenas. Duran 3 años en sus funciones y pueden ser
reelectos. Sin embargo, todavía el Instituto no se encuentra en funcionamiento debido a la
falta de recursos que el gobierno provincial no garantiza. No cuentan con un lugar físico para
poder funcionar y se les hace difícil costear el traslado desde las diferentes localidades. El
IPAS cuenta con el asesoramiento de la Organización de las Comunidades Aborígenes de
Santa Fe, en cuyo carácter es reconocida por esta ley (art. 13) que nuclea a todas las
comunidades de los Pueblos Toba y Mocoví que habitan en la provincia.
Río Negro
Consejo de Desarrollo de Comunidades Indígenas (CODECI)55
54
55

Basado en datos ofrecidos por la Dra. Viviana Canet.
Idem 48

77

�Es el organismo responsable de que se aplique la Ley Integral del Indígena N° 2287creado
por Decreto 310/98. Depende del Ministerio de Gobierno. Está conformado por dos
representantes del Poder Ejecutivo y tres representantes del pueblo mapuche. El presidente
del cuerpo es un representante del pueblo mapuche propuesto por la Coordinadora del
Parlamento del Pueblo Mapuche y designado por el gobernador.
Chubut
Dirección de Asuntos Indígenas (Decreto nº 603/08)
Depende de la Subsecretaría de Relaciones Institucionales del Ministerio de Coordinación
de Gabinete y tiene como funciones principales el establecimiento y aplicación de
programas que respeten las costumbres indígenas con previa consulta a la comunidad, la
prestación de asistencia científica, técnica, jurídica, administrativa y económica a las
comunidades indígenas por cuenta propia o en coordinación con otras instituciones, la
gestión sobre la asistencia de entidades provinciales, nacionales e internacionales, públicas
y privadas. A su vez debe realizar los censos de la población indígena de la Provincia,
coordinando con entidades gubernamentales y privadas, promover la formación técnicoprofesional del indígena, especialmente para la producción agropecuaria, forestal, minera,
industria artesanal, turismo, educación y capacitación para la organización, administración y
dirección de las comunidades. Por último, en las áreas de salud, educación, trabajo,
asistencia y seguridad social, tierras, jurídica, vivienda y cultura, debe coordinar y elaborar
con las áreas correspondientes, lo establecido en la Ley provincial N° 3657/91.

78

�10- Bibliografía
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
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                <text> La cuestión indígena en la Argentina, un estudio de actualización</text>
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                <text>GRUPOS ETNICOS; ARGENTINA; POBLACION RURAL; SITUACION ECONOMICA; ENTORNO SOCIOECONOMICO; ESTRUCTURA DE LA PRODUCCION; PUEBLOS ORIGINARIOS</text>
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            <description>An account of the resource</description>
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              <elementText elementTextId="50">
                <text>El documento aporta una relevante y actualizada caracterización de la situación de los pueblos Indígenas de la Argentina, con especial referencia a la situación productiva según regiones de asentamiento de población indígena rural; presenta las principales instituciones gubernamentales nacionales y provinciales públicas con incumbencia en la cuestión indígena; ofrece una síntesis de las dinámicas productivas de los pueblos indígenas rurales más significativos con datos demográficos a partir de la regionalización propuesta y las principales problemáticas asociadas en torno al derecho a la tierra y territorio. Asimismo, enumera ejemplos de las distintas problemáticas medioambientales y sanitarias en que se ven involucradas las comunidades indígenas.  </text>
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            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
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                <text>Cervera Novo, J.P.&#13;
</text>
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                    <text>Cir . N':

2.

MINISTERIO DE AGRICULTURt. DE LA NACIÓN

SECCION

PROPAGANDA E INFORMES

PASEO COLON 974 -

BUENOS AIRES

========~~==-=--~==~-~~~~~--=-=-

-:;:-

...:::::::.--:-::-~-:-:-:-:---:-_-

PERONOSPORA
Esta enfermedad se presenta en toda la parte verde de la viña.
Sobre las hojas produce manchas irregulares amarillentas, C()[l aspecto aceitoso que luego se vuelven pardas y se secan. En la parte de
abajo de las hojas se desarrolla un tejido fino y blanco.
PERJUICIOS QUE CA USA: generalmente son graves: caen las
hojas, se pierde la cosecha y el vino que se hace, cori uva así atacada, es de calidad muy inferior.
TRATAMIENTO DE PRIMAVERA: Pulverícese con CALDO BORDELÉS .
FÓRMULA: Sulfato de cobre, 1 kilo; cal viva, 1 kilo; agua 100 lit.
PREPARACIÓN: I. Se disuelve primeramente el kilo de sulfato
de cobre en 50 litros de agua tibia.
II. Se apaga lentamente el kilo de cal para formar una iechada
clara, la que se cuela con una arpillera.
III. Hecho esto se agrega agua hasta obtener 50 litros.
IV. Luego se echan los 50 litros de la lechada de cal en los 50
litros de la mezcla de sulfato de cobre, revolviendo continuamente
hasta que las dos soluciones estén completamente mezcladas.
Es bueno saber que no deben mezclarse los dos compuestos antes de estar bien disueltos, porque de lo contrario se formará una
n1¡asa espesa. La cal debe ser de primera oalidad.
Los recipientes que se usen para la disolución del sulfato de cobre deberán ser de madera, cobre, vidrio, pero nunca de estaño o
hierro.
Para que el CALDO BORDELÉS produzca su efecto es necesario
que reuna estas condicio!I1es: llenando un vaso de vidrio con esa mezcla y dejándolo en descanso varios minutos, si el líquido no tiene
color, puede emplearse; si fuera de color celeste, será necesario agregar más cal, hasta que el líquido se presente sin oolor.
APLICACIÓN: La primera pulverización debe efectuarse antes
de la floración.
Debe seguirse pulverizando con la misma fórmula con descanso
de I 5 días, pudiéndose variar el intervalo para concordar con las
condiciones del tiempo. El objeto de las pulverizaciones es mantener
todas las hojas y partes verdes de la planta bien cubiertas con las
sales cúpricas que las protejan contra la invasión del parásito. Por
consiguiente, cuando se observe un desarrollo rápido de follaje nuevo,
se debe reducir el interv.a lo entre las pulverizaciones y en cambio ,
cuando la producción de hojas nuevas es lenta, se puede aumentar
el número de días entre las pulvi:;rizaciones.
OBSERVACIÓN: Es indispensable que los picos d'e los a,paratos
pulvericen finamente, p:a ra _que el efecto del CALDO BORDELÉS sobre
los órganos vegetales sea lo más uniforme posible.
Se debe pulverizar ~ abajo para arriba, con el fin de cubrir.
tanto a la superficie inferior de la hoja como a la superior. Esto e s
muy importante, porque el hongo que produce la PERONOSPORA, se
desarrolla casi exclusivamente en la parte inferior die la hoja.

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                <text>REMOLACHA AZUCARERA; GUAYULE; PARTHENIUM ARGENTATUM; AMAPOLA; PAPAVER SOMNIFERUM; ARGENTINA; CULTIVO; EXPERIMENTACIÓN EN CAMPO</text>
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                    <text>Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

DDA

PROINDER

Dirección de Desarrollo
Agropecuario

Proyecto de Desarrollo de Pequeños
Productores Agropecuarios

Cristina Biaggi, Cecilia Canevari y Alberto Tasso

Mujeres que
trabajan la tierra
UN ESTUDIO SOBRE LAS MUJERES RURALES EN LA ARGENTINA

Con la colaboración de Mira Díaz, Silvia Borsellino,
Magdalena Ramírez, Viviana Canet y TRAMA

Serie Estudios e Investigaciones 11
Buenos Aires, 2007

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos

3

�Mujeres que trabajan la tierra

Biaggi, Cristina
Mujeres que trabajan la tierra, un estudio sobre las mujeres rurales en
Argentina /
Cristina Biaggi ; Cecilia Canevari ; Alberto Tasso ‐ 1a ed. ‐ Buenos Aires :
Secretaría Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, 2007.
176 p. ; 23x16 cm. (Estudios e investigaciones; 11)
ISBN 987‐9184‐50‐5
1. Sociología Rural. 2. Desarrollo Rural. I. Canevari, Cecilia II. Tasso, Alberto
III. Título CDD 307.72
Fecha de Catalogación: 02/10/2006
ISBN‐10: 987‐9184‐50‐5
ISBN‐13: 978‐987‐9184‐50‐9

4

�Colaboradoras/es

Para la confección de tablas: María Elisa Rueda, Fabiana Brizio y Analía
Belaus.
Para el relevamiento (referentes provinciales): Laura Hansen y Élida
Turco (Buenos Aires); María Elisa Rueda (Catamarca); Nila Busso, Belén
Agnelli y María Clemencia Barberena (Córdoba); María del Carmen
Quiroga y Paiá Pereda (Corrientes); Marilú Aradas (Chaco y Formosa);
Ana Nicora (Chaco); Graciela Freddy y Ruth Guerrero (Chubut); Maris
Rébora (Entre Ríos); Cristina Marinosci, Lilian Borba, Isabel Arguello y
Lola Llorente (Formosa); Daniela Demo, Liliana Martínez y Rosario
Quispe (Jujuy); María Claudia Trotta (La Pampa); Fernanda Fiorani y
Jorge Salomón (La Rioja); Mariana Díaz Valentín, Maritina Sales, Clara
Contardi, Cristina Panasiti y Laura Lafalla (Mendoza); Claudia Noseda,
Mirta Roesler y Ana Corral (Misiones); Silvia Condemi y Paola Morales
(Neuquén), Elsa Biffi (Río Negro); Olguita Silvera, Claudia Cayo, Pablo
Frere, Rosa Gambarte, María Eugenia Errazquin y Cristina Sanz (Salta);
Mónica Knopoff (San Juan); Emilio Guerri y María Rivera (San Luis);
Viviana Quaranta y Amelia Reinares (Santa Fe); Lucrecia Gil Villanueva,
Norma Castillo, María Teresita Vega, Lucila Zárate, Nelly Solorza y
Claudia Ríos (Santiago del Estero); Luisa Vivanco, Eugenia Arrebola,
Soledad Aráoz, Cristina Juárez, Elia Guyot, Silvia Rodríguez y Silvina
Saldaño (Tucumán).
Para la elaboración de la base e ingreso de datos: Jorgelina González
Russo y Belén Guillet.
Para la diagramación y diseño: Pablo A. Roset
Para las fotografías de tapa: Fotos: María Eva Salazar. Asociación Civil
El Ceibal (maria_eva_salazar@yahoo.com.ar)
Para el diseño de tapa: Pablo Tasso

5

�Mujeres que trabajan la tierra

6

�A las mujeres que trabajan por
la equidad de género en el mundo rural

7

�Mujeres que trabajan la tierra

8

�Indice

Prólogo ……………………………………………………………………..……… 11
Introducción…………………………………………………………………..……..15
Capítulo I: …………………………………………………………………………. 19
Los trabajos de las mujeres rurales
Capítulo II: ……………………………………………………………………..…. 37
Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001
Capítulo III: ………………………………………………………………………. 55
Los grupos de mujeres rurales en la Argentina
Capítulo IV: ………………………………………………………………………. 89
Los derechos humanos de las mujeres rurales
Capítulo V: ……………………………………………………………………….. 111
Instituciones y programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres
rurales
Capítulo VI: ………………………………………………………………………. 125
Propuestas de lineamientos de políticas, estrategias y acciones para la
equidad de género en las áreas rurales
Bibliografía …………………………………………………………………….…. 143
Anexos
Anexo 1 ……………………………………………………………………….….. 151
Capítulo II: Tablas y gráficos complementarios
Anexo 2 ………………………………………………………………………...… 161
Capítulo III: Nombre de los grupos según provincia
Anexo 3: ………………………………………………………………………….. 169
Aquí estamos y queremos ser escuchadas. Documento final del Encuentro
Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes, realizado en Buenos Aires
en agosto de 2003.

9

�Mujeres que trabajan la tierra

10

�Prólogo

En 1989, la entonces Secretaría de Agricultura y Pesca (SAGyP)
inició en Argentina un programa pionero de desarrollo dirigido a
mujeres rurales de seis provincias del noroeste: Salta, Jujuy, Santiago del
Estero, Catamarca, Tucumán y La Rioja. Comenzó así un proceso que no
se ha detenido hasta hoy, a pesar de las dificultades que profesionales e
instituciones han tenido que enfrentar en tantas ocasiones a través de
estos 18 años transcurridos.
Como todo proceso de cambio y de introducción de nuevos
paradigmas, éste tuvo muchos detractores pero también muchos
seguidores entre los cuerpos técnicos, profesionales y de las autoridades
tanto nacionales como provinciales, pero fue la voluntad política férrea
de un pequeño grupo de profesionales mujeres lo que permitió que el
programa siguiera adelante. Quienes siempre adhirieron al programa,
con el convencimiento que con él crecerían y nunca volverían a ser las
mismas, fueron las mujeres de esos primeros seis grupos que se
formaron y que vieron en él, por primera vez en sus vidas la
oportunidad de una transformación tanto en lo personal como en lo
económico.
El libro Mujeres que trabajan la tierra, devela quiénes son las mujeres
rurales, cuáles son sus intereses y motivaciones y cómo se insertan
económica, social y políticamente en una Argentina que ya hace muchas
décadas dejó de ser un país rural, pero a pesar de lo cual su población
concentra parte de los problemas de pobreza y de necesidades básicas
insatisfechas, las cuales el Estado se ha comprometido a enfrentar.
Como nos dicen sus autoras, las mujeres rurales argentinas,
especialmente las campesinas, comparten con el resto de mujeres rurales
de América Latina esa específica pero a la vez imprecisa relación que
existe entre trabajo productivo y trabajo reproductivo, cuya consecuencia
más notable es la invisibilidad de su trabajo productivo y por lo mismo
su ausencia en las cuentas nacionales como una trabajadora que aporta al
Producto Interno Bruto. También entre ellas comparten realidades como
la dispersión geográfica y la lejanía de los centros urbanos, lo que afecta
su acceso a los servicios básicos y de calidad a que toda familia aspira:

11

�Mujeres que trabajan la tierra

salud, educación, información, vivienda, caminos, comunicación, entre
muchos otros.
Pero es claro que esta realidad afecta de manera diferente a
hombres y mujeres, siendo las segundas más vulnerables a las
situaciones de pobreza, ya que tienen comparativamente menos acceso a
la educación, menor acceso a la propiedad de la tierra, menor acceso al
empleo, salarios más bajos por el mismo trabajo, menor oportunidad de
acceso a trabajos estables y bien remunerados. A esto se agrega la
responsabilidad absoluta del trabajo doméstico y la crianza de los hijos,
factor que innegablemente limita sus opciones y oportunidades de
trabajo y de participación social y política.
Todos estos factores intervienen negativamente en la posibilidad de
organizarse en torno a intereses y demandas comunes que les permitan
superar las limitaciones a las cuales se enfrentan. Pero el esfuerzo y
acompañamiento
de
instituciones
gubernamentales
y
no
gubernamentales, religiosas y laicas, nacionales e internacionales, han
permitido que las mujeres rurales argentinas tengan hoy día una voz y
una presencia a nivel local, provincial y nacional. Es a través de estas
agrupaciones que las mujeres están luchando por mejores ingresos,
crecimiento de su capacidad técnica productiva, espacios en los
mercados para sus productos, acceso al crédito, a la salud reproductiva,
a la educación, a la vivienda, en fin, a la dignidad de ser personas y ser
tratadas como tales por una sociedad que las discrimina.
La importancia de este libro se asienta en cuatro pilares. El primero
es sus autoras. Nadie más que ellas conocen, han trabajado codo a codo y
han acompañado a los grupos de mujeres rurales desde sus inicios. El
segundo es el contenido del libro, que enfrenta la problemática de la
mujer rural desde todos sus ángulos y perspectivas, desde su inserción
en el trabajo hasta su situación de inequidad y de violencia intrafamiliar
a la cual muchas de ellas son sometidas. El tercero es la riqueza de datos
que maneja, especialmente en los capítulos II y III, datos que son la base
para el análisis respecto a las potencialidades socio‐políticas que existen
en los grupos y organizaciones de mujeres. El cuarto pilar son las propias
mujeres rurales, las que con esfuerzos más allá de lo posible adhieren
con entusiasmo y mucha esperanza a las propuestas de desarrollo que se
les platean.
Finalmente, como las mismas autoras señalan, el punto de inflexión
hacia un cambio en las relaciones de inequidad es cuando los grupos de
mujeres rurales logran dar a sus demandas una dimensión política al
convertirse en interlocutoras válidas de los políticos e instituciones de
12

�decisión local y cuando logran articularse con otras organizaciones e
instituciones para llevar a cabo estrategias y acciones de desarrollo de
mediano y largo plazo. En este camino, las mujeres se han empoderado,
están ejerciendo ciudadanía y, lo más importante, están contribuyendo a
la construcción de una sociedad más justa, más equitativa y más
democrática.

Pilar Campaña, Ph.D.
Antropóloga Social

13

�Mujeres que trabajan la tierra

14

�Introducción

Se afirma que el siglo XX es el siglo de las mujeres, porque durante
su transcurso cambiaron sensiblemente las relaciones entre los géneros.
Comenzó a cuestionarse la subordinación femenina, percibida como un
producto cultural. A ello contribuyeron los nuevos papeles que las
mujeres desempeñan en el mundo del trabajo, así como su protagonismo
en los procesos sociales y políticos.
En el mundo rural, las mujeres progresivamente han comenzado un
proceso de participación social y es posible visualizarlas en los
movimientos que han cobrado protagonismo en los distintos países de
América Latina, los cuales en muchos casos han logrado ubicarse en el
centro de la escena nacional e internacional. Estos movimientos han
puesto en evidencia que, tanto las políticas económicas aplicadas en las
últimas décadas en nuestro continente como los crecientes progresos
tecnológicos, profundizaron la brecha existente entre ricos y pobres y
entre el campo y la ciudad. Además, han colocado en debate las
desigualdades existentes en el acceso a los recursos y las consecuencias
que este modelo tiene sobre los/as más débiles y sobre el medio
ambiente.
La globalización económica y cultural amenaza las identidades, la
posesión de las tierras, los recursos naturales y las economías locales. Sin
embargo, la globalización también está facilitando la articulación y
comunicación de los movimientos de reivindicación de los derechos
humanos. Sin duda, ha logrado fortalecerlos y consolidarlos.
La defensa de los derechos de las mujeres se encuentra inserta en
este escenario histórico. A partir del año 1975, en el que se declara la
década de las mujeres, varias conferencias internacionales señalaron
logros destacables. La Conferencia Internacional Contra Todas las
Formas de Discriminación de la Mujer (CEDAW, 1979) tiene una
referencia específicamente a las mujeres rurales, consignando en su
artículo 14 el reconocimiento de sus derechos y la especificidad de su
problemática.
La justificación de este estudio se encuentra en este contexto de
cambios macro y micro sociales, producto de la multiplicidad de los
fenómenos expresados anteriormente, donde aparece como necesaria la
15

�Mujeres que trabajan la tierra

identificación y el reconocimiento de las distintas problemáticas
asociadas a cada uno de los/as agentes presentes en el heterogéneo
campo conceptual de la ruralidad. Constituye además, un elemento para
la formulación de los programas que precisen disponer de una base
conceptual apropiada sobre la que habrán de fundamentarse.
Este estudio se ha realizado en el marco del Programa de Desarrollo
de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER), dentro del
componente Fortalecimiento Institucional, dependiente de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA). La primera
etapa de la investigación se realizó durante 2001 y 2002 y los datos
entonces obtenidos fueron actualizados en el último año, y se incluyen
en esta publicación. En ambas etapas, se utilizaron diversas estrategias
metodológicas basadas, por un lado, en el análisis de censos y fuentes
documentales y, por el otro, en un relevamiento de los grupos de
mujeres rurales de la Argentina.
Este trabajo se propuso lograr una caracterización de las mujeres
rurales de nuestro país en base a información proveniente de fuentes
secundarias y a una descripción, a partir de fuentes primarias, de los
grupos de mujeres rurales que se encuentran organizados y en actividad,
acompañados en su mayoría por programas del Estado o por organismos
no gubernamentales. De manera tal que el tema central y articulador son
todas las mujeres rurales y las organizaciones de base que las nuclean.
Esta categoría abarca a las mujeres aborígenes, que están incluidas en el
relevamiento, aunque en el análisis se omite hacer una diferenciación, ya
que se considera, que este es un campo de estudio que merece ser
tratado con un abordaje específico, que no ha formado parte de los
objetivos de este estudio.
Con excepción del análisis del Censo Nacional de Población 2001,
en el que se considera a todos los habitantes que viven en el área rural,
los criterios que se tomaron para la selección de la población a
caracterizar son los que utiliza el PROINDER para la inclusión en el
programa. Por lo tanto, no hay una descripción de las mujeres que
trabajan en medianas empresas agropecuarias o chacareras como las del
Movimiento de Mujeres en Lucha, ya que su perfil no coincide con los
criterios mencionados.1
1

Para el PROINDER, los grupos de pequeños/as productores/as minifundistas podrán ser
beneficiarios del Programa si el productor y su familia tienen residencia predial o rural, poseen una
empresa agropecuaria (EAP) bajo cualquier régimen de tenencia de la tierra, trabajan en la misma y
excepcionalmente contratan mano de obra (hasta 60 jornales contratados/año). En caso de existir
trabajo familiar fuera de la EAP, el mismo no excede de los 270 jornales/año. Su capital fijo no supera

16

�La estructura de este libro, es de seis capítulos y tres anexos. En el
Capítulo I, Los trabajos de las mujeres rurales, se hace un breve recorrido
de algunos antecedentes sobre la temática abordada. Se presenta la
trayectoria de las políticas que en América Latina buscaron incorporar a
las mujeres al desarrollo desde diferentes enfoques. Finalmente, se
presenta una caracterización de las mujeres rurales en el país a partir de
diversos diagnósticos participativos realizados en los últimos 10 años. El
trabajo, la reproducción, la salud y la educación son algunos de los
múltiples tópicos que se abordan.
En el capítulo II, se presenta el análisis de los datos del Censo
Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001 (Instituto Nacional de
Estadística y Censo) para las áreas rurales a partir de procesamientos
especiales que consideran a toda la población rural (dispersa y
agrupada) y a la de localidades de hasta 5000 habitantes de todas las
provincias del país. De esta manera, se exponen datos demográficos del
sector considerando edad, nivel de instrucción, ocupación y jefatura de
hogares, entre otros, lo que brinda un panorama general de las mujeres y
los varones en las áreas rurales. Este capítulo tiene un anexo donde se
pueden consultar tablas con información complementaria.
En el capítulo III, luego de una introducción a las características de
las organizaciones de mujeres, sus motivaciones a la participación y sus
obstáculos, se exponen los resultados del análisis de la información sobre
los grupos de mujeres de todas las provincias argentinas, realizada a
partir de dos relevamientos. Este trabajo tuvo una primera etapa en el
año 2001/2, donde se identificaron 203 grupos y una segunda en 2006,
con el relevamiento de 452 grupos. En cada caso, se buscó información
sobre sus integrantes, su organización y la comunidad donde se
encuentran insertos. La tarea de identificación y relevamiento en cada
una de las provincias fue asumida por un/a o más referentes provinciales

los $15.000 (excluyendo vivienda familiar y tierra), es decir que no disponen de tractor o vehículo de
una antigüedad inferior a los 15 años. Sus existencias ganaderas no superan las 500 cabezas ovinas o
caprinas o las 50 bovinas. No disponen de un galpón de material o chapa de más de 50 m2 y sus
hogares presentan al menos uno de los indicadores que conforman el índice de Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI). Los trabajadores transitorios agropecuarios (TTA) potenciales beneficiarios del
PROINDER podrán encontrarse en una de las dos situaciones siguientes: la de contar con parcela de
tierra y ser susceptibles de convertirse en el ingreso principal de la familia y entonces, la de ser
considerados pequeños productores minifundistas (PPM) y la de no contar con tierra, en cuyo caso
podrán acceder al componente, realizando actividades de microemprendimientos de servicios para
actividades agropecuarias. En ambos casos, deberán cumplir los requisitos establecidos para los PPM
en cuanto presencia del indicador de NBI, residencia rural, ingresos, capital disponible y nucleamiento
en grupos. Además, no deberán tener dependencia laboral permanente y su ingreso anual no deberá
superar el equivalente de 13 salarios del peón rural

17

�Mujeres que trabajan la tierra

en su mayoría pertenecientes a la Red TRAMA (Red de Técnicas e
Instituciones que trabajan con mujeres rurales).
El capítulo IV, está referido al marco legal, en relación a los
derechos de las mujeres rurales desde la perspectiva de sus derechos
humanos. Se examina la legislación vigente a nivel nacional sobre
mujeres en las distintas áreas de regulación legal. Se obtuvo información
disponible en el Parlamento Nacional, y otras fuentes bibliográfícas y de
instituciones especializadas en la temática.
En el capítulo V, se presenta una descripción general de las
instituciones y programas gubernamentales y no gubernamentales que
desarrollan acciones diferenciadas hacia mujeres rurales, con sus
características, objetivos, presentando una descripción esencial.
Por último, en el capítulo VI se retoman algunos de los ejes críticos
presentados, que deberían considerarse en las políticas destinadas al
sector, con el objetivo de trazar algunas propuestas de acciones y
estrategias que favorezcan la equidad de género en el marco de una
propuesta más amplia de desarrollo rural
Este libro está dirigido a mujeres y varones comprometidos con el
desarrollo rural. Se ha de considerar que ha sido escrito en varias etapas
a lo largo de tres o cuatro años y con la participación de varias personas,
cuya letra queda reflejada en la diversidad de estilos con que se
expresan. Dadas las diferentes fuentes utilizadas, algunos de los temas
abordados, son tratados con reiteración a lo largo del libro.

Agradecimientos
A TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones que trabajan con
Mujeres Rurales). Queremos destacar la importancia que ha tenido para
nosotras el trabajo coordinado con las compañeras de TRAMA, con
quienes compartimos un espacio de reflexión, análisis y acciones
conjuntas.
A Alejandro Valeiro, Irupé Christeller, Marcela Román, Clara
Craviotti, Alejandro Gerardi, Alicia Paura y Pilar Campaña que nos
hicieron valiosos aportes a lo largo de estos años.
A todas las encuestadoras e informantes.
A las personas de las instituciones que nos brindaron información
sobre su trabajo.

18

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Capítulo I
Los trabajos de las mujeres rurales
El objetivo de este capítulo es presentar una breve descripción de
aspectos vinculados a la vida cotidiana de las mujeres de las áreas
campesinas de nuestro país. Previamente, se hace una reseña de los
antecedentes históricos sobre la inclusión de las mujeres como sujetos del
desarrollo rural y de algunos conceptos que sirven como punto de
partida para la comprensión de este estudio.

1. Enfoques predominantes sobre mujeres y desarrollo
En general, los programas de desarrollo rural consideran a la
familia como una unidad homogénea, sin tener en cuenta las diferencias
étnicas, etáreas o de género. Esto se ha intentado modificar en las últimas
décadas, proponiendo acciones diferenciadas a varones, mujeres, jóvenes
y niños/as, considerando el origen étnico cuando es necesario.
Las mujeres, como destinatarias específicas de los programas de
desarrollo, son incluidas hace aproximadamente tres décadas. En este
breve período, el enfoque teórico para incorporarlas en el desarrollo ha
alternado entre diversos paradigmas, lo cual pone en evidencia que esta
problemática desencadena distintas interpretaciones y debates que aún
perduran.
El proceso en que se suceden estos cambios no ha sido lineal y, en la
práctica, estos paradigmas se ven expresados en programas o proyectos
con divergencias, contradicciones o superposiciones de visiones teóricas
y estratégicas. Aún en la actualidad, conviven diferentes concepciones
que se ven reflejadas en las operatorias de los programas.
Visto desde una perspectiva histórica, hasta fines de la década del
sesenta, las mujeres fueron tomadas en cuenta exclusivamente en su rol
de madres. Como responsables de la reproducción tanto biológica como
de la fuerza de trabajo dentro del ámbito doméstico, se les brindaba
educación con el objetivo de mejorar el estado nutricional, la higiene y la
salud de los/las niños/as y de la familia en general. De esta manera, se
buscaba elevar la calidad de vida de los hogares rurales y las acciones
que se llevaban adelante en los proyectos se relacionaban con el
19

�Mujeres que trabajan la tierra

mejoramiento de la alimentación, de la salud, el vestido o la educación
de los/as hijos/as.
A esta forma de trabajar con las mujeres, que tuvo su contraparte
con los/as jóvenes, lo sucede el enfoque de Mujeres en el desarrollo (MED)2
que surge a comienzos de los años setenta, el cual fue superador en la
forma en que las mujeres fueron visualizadas en los procesos de
desarrollo rural, principalmente porque se les reconocía su capacidad
como productoras. Este enfoque parte de la idea de que es necesario
incorporar a la población femenina a las actividades productivas
generadoras de ingresos, ya que esto provocaría un impacto en la
economía familiar y sería el motor necesario para el desarrollo de los
más pobres. De cierta manera, considera que las familias hasta ese
momento disponían de un recurso subutilizado. Además, supone que en la
medida que las mujeres obtuvieran dinero propio, su subordinación
disminuiría.
Las limitaciones de este enfoque se basan en que restringe el lugar
de las mujeres a su rol productivo en tanto recurso humano,
proponiéndola como una categoría aislada de otras dimensiones
culturales. Este punto de vista tiene como principal falencia que deja de
lado las actividades doméstico‐reproductivas que asumen las mujeres y
esto ha significado con frecuencia, una sobrecarga de trabajo en la
jornada femenina. Por otro lado, la subordinación no necesariamente se
revierte gracias al ingreso monetario, que sin dudas es un componente
importante en las dinámicas que construyen las desigualdades de
género, pero no el único.
Con el enfoque Mujeres en el Desarrollo, se inicia el componente
ʺmujerʺ en los programas y proyectos que buscan la participación y
gestión de las mujeres a nivel predial y comunitario. Las estrategias se
plantean bajo la forma de proyectos generadores de ingreso, a través de
la participación de las mujeres con propuestas muy diversas. Se
concentran esfuerzos en la capacitación de las mismas para lograr que se
incorporen en el espacio público, produzcan bienes y servicios y que
puedan insertar sus productos en el mercado.

2

Este tema se puede ampliar en: Elsa Gómez Gómez (1993) y Carolina Moser (1995). Maxine
Molyneux (1985) ha realizado importantes aportes a la problemática de las mujeres en el desarrollo.
Incorpora los conceptos de necesidades prácticas e intereses estratégicos que permiten analizar las
necesidades diferenciadas de varones y mujeres en el desarrollo. Las necesidades prácticas se refieren
a la condición de las mujeres y varones respecto a carencias materiales, como el acceso al agua o la
vivienda. Los intereses estratégicos apuntan a la posición de las mujeres respecto de los varones y la
búsqueda de transformación de la cultura de dominación entre los géneros.

20

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

A comienzos de la década del noventa surge el enfoque Género en el
Desarrollo (GED), a partir del avance de las teorías de género en el
mundo académico. Este enfoque se basa en la necesidad de considerar y
modificar las relaciones existentes entre varones y mujeres para el logro
de un desarrollo equitativo y sustentable, que permita la igualdad de
oportunidades para ambos.
El género es una construcción cultural que está basada en las
diferencias sexuales. A partir de la naturaleza, se construye el género, lo
cultural. Es decir, que las personas nacen con un sexo determinado
biológicamente y luego el medio social y cultural dicta ciertos mandatos
que disponen las maneras de ser mujer y varón.
El género es una categoría relacional, ya que para comprender la
problemática
de
las
desigualdades
es
necesario
analizar
comparativamente a los varones y a las mujeres. Tiene un carácter
histórico, de manera tal que se transforma a través del tiempo, y está
presente en los espacios micro y macro sociales a través de las
representaciones sociales, la división sexual del trabajo, las normas
(implícitas o explícitas, jurídicas o no), las instituciones (educativas,
judiciales, religiosas, políticas, etc.), la identidad, la familia, los medios
de comunicación.
El análisis de género permite a su vez, visualizar las relaciones de
poder existentes entre varones y mujeres y las inequidades resultantes.
Estas desigualdades se hacen visibles principalmente en el acceso y
control diferenciado de los recursos materiales y simbólicos. Esto define
una estructura y organización social que es valorativa y jerarquizante, a
la cual se denomina patriarcado, con relaciones de dominación, donde lo
masculino subordina a lo femenino y resulta en privilegios para los
varones.
El enfoque de Género en el Desarrollo se propone modificar las
inequidades de género, a partir de procesos de empoderamiento de las
mujeres para revertir las relaciones de subordinación que se evidencian
en la división sexual del trabajo, entre otros determinantes. Busca
mejorar la autoestima femenina y trabaja sobre la conciencia de
ciudadanía y derechos. Se plantea, a su vez, ampliar las oportunidades
que posibiliten el acceso y control sobre recursos y beneficios en el marco
de un desarrollo sustentable. Este proceso debe ser paralelo a la
sensibilización de los varones, para que puedan cuestionarse los modelos
impuestos culturalmente, creando las condiciones para negociar el
poder.

21

�Mujeres que trabajan la tierra

2. Los trabajos de las mujeres rurales pobres
En este apartado, se realiza una descripción de la vida cotidiana de
las mujeres, de sus trabajos y de los ámbitos y circunstancias donde los
realizan3.

2.1. Trabajo reproductivo
La división sexual y social del trabajo pone a las mujeres como
responsables del trabajo reproductivo dentro del hogar, que se agrega al
trabajo productivo, concentrando gran parte de su tiempo disponible.
La literatura considera a la reproducción femenina desde distintos
aspectos: biológica, social y de la fuerza de trabajo o cotidiana4.
La reproducción biológica está dada por la naturaleza, es decir que las
mujeres son quienes conciben y paren los hijos e hijas. Este hecho
biológico se prolonga en el plano social y las mujeres reciben un
mandato de maternidad que se presenta como ineludible desde los
designios culturales, aún para las que no han sido madres biológicas. Las
mujeres son quienes cuidan maternalmente no solamente a sus hijos e
hijas sino también a sus padres, a su pareja u otras personas (Lagarde,
2003).
Cuando se dice que las mujeres son responsables de la reproducción
de la fuerza de trabajo o cotidiana de la familia, se hace referencia al cuidado
(higiene y salud) y alimentación de la misma como así también a la
organización y mantenimiento del hogar, proveyendo las condiciones
que permitan la recuperación de las energías empleadas en las
actividades sociales y económicas del conjunto de los miembros de la
familia.
La reproducción social es la educación y transmisión de valores o
tradiciones, como así también las actividades comunitarias que asumen
las mujeres en las instituciones locales como la escuela, la iglesia u otras
organizaciones sociales.

3

Además de las experiencias personales, se utilizó para esta descripción informes de diferentes
diagnósticos participativos realizados en los últimos diez años. Se parte del llevado adelante por el
PROINDER en el año 1995 y considerando especialmente, los desarrollados durante los años 2003
como parte de la organización del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Aborígenes.
4 Este tema ha sido tratado en numerosos textos vinculados al la problemática del trabajo femenino y
su invisibilidad desde el punto de vista social y económico. Entre las autoras podemos mencionar a
Lourdes Benería (1984), Cristina Carrasco (1999), Pilar Campaña (1992) entre otras/os.

22

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Estas tareas no son remuneradas y no son percibidas ni
contabilizadas social o económicamente como trabajo, ni siquiera por las
propias mujeres. Se ve natural que sea un trabajo femenino.
El trabajo reproductivo de las mujeres campesinas tiene
características específicas que lo diferencia del que realizan las mujeres
urbanas. Por lo general transcurre en el mismo espacio físico donde se
lleva adelante el trabajo productivo o las actividades generadoras de
ingreso del predio rural.
Por otra parte requieren mayor cantidad de tiempo y esfuerzo para
el acarreo de agua y leña principalmente. Además, como ocurre en
numerosos casos, parte de los alimentos se obtienen en la misma
explotación agropecuaria lo que implica una tarea adicional. Estas
actividades que son productivas, al ser realizadas por las mujeres se las
consideran reproductivas (crianza de animales menores, cuidado de la
huerta o preparación del almuerzo para los trabajadores). La distancia
que existe entre el trabajo doméstico y trabajo productivo es ambigua o
poco clara en las zonas rurales.
La asignación exclusiva de las labores domésticas y la crianza y
cuidado de los hijos a las mujeres es una de las fuentes principales de la
inequidad en las relaciones de género, ya que es uno de los factores más
importantes que mantiene a las mujeres aisladas de las esferas públicas,
lugar donde operan los procesos que contribuyen a generar el cambio
tecnológico, económico, político y social de un país.

2.2. Trabajo productivo en la finca y extrapredial
Los trabajos que realizan las mujeres varían en las diferentes
regiones, pero en la mayor parte de las agriculturas familiares participan
en la actividad de renta de la finca, elaboran productos para la venta
(artesanías, quesos, dulces, pan, etc.) y, cuando es posible, comercializan
los excedentes de su producción de autoconsumo. Cuando estas
actividades las realizan en el hogar junto a la familia y no reciben
remuneración, son consideradas como ayuda5.
Las mujeres rurales también trabajan fuera del predio en forma
estacional o permanente, dependiendo del tipo de actividad. Lo hacen
como jornaleras, en el servicio doméstico, en pequeños comercios, en la
administración pública. Aún cuando son ellas las que cobran el salario,
no siempre significa que decidan qué hacer con el dinero.
5

Para profundizar el concepto de trabajo como ayuda ver: Susana Narotzky (1988).

23

�Mujeres que trabajan la tierra

Su aporte a los ingresos de la familia, aunque no necesariamente
como productora agropecuaria, es significativo y sus actividades de
autoconsumo garantizan la seguridad alimentaria en los hogares rurales
pobres. Sin embargo, las mujeres tienen una baja participación en la toma
de decisiones de los recursos de la finca, siendo mayor sobre el destino
de los animales que sobre el de la tierra.
Las jornadas de trabajo de las mujeres rurales, considerando las
actividades productivas, reproductivas y domésticas, suman entre 16 y
18 horas por día6. Una descripción ilustrativa de una jornada de aquellas
que sólo trabajan en el predio familiar incluye la atención de la granja y
del ganado menor como primera tarea del día, antes del desayuno.
Durante la mañana, trabajan en el cultivo de renta según sea la época del
año, realizan actividades en la huerta, preparan el almuerzo y asean y
ordenan la casa. A la tarde lavan la ropa, vuelven a dedicarse al cultivo
de renta y a las actividades de autoconsumo y, cuando tienen, de la
manufacturación de artesanías. Antes de que anochezca, buscan leña y
encierran la majada, para finalmente preparar la cena (que en general, es
de menor elaboración que al mediodía) y cuidar de la ropa e higiene de
los hijos/as. A partir de las 20 ó 21 h, las tareas son más livianas. En
general, a medida que mejora la situación económica de la familia o si la
mujer está asalariada, la cantidad de horas dedicadas a las actividades
productivas disminuye.
Cuando en el predio hay trabajo pecuario, las mujeres dedican un
número variable de horas para el cuidado de los animales. Si hay
actividades de tambo, ordeñan los animales a la mañana temprano y en
muchas regiones se ocupan del pastoreo de los rebaños. En la época de
pariciones, el trabajo se recarga sobre todo por la alimentación de las
crías.
La cantidad de tiempo dedicado al trabajo doméstico aumenta en
las zonas donde hay problemas de acceso a los recursos naturales porque
las mujeres ocupan más tiempo en la recolección de leña y agua.
Además, los animales deben caminar mucha distancia rastreando
alimento y bebida y la búsqueda de los mismos para encerrarlos en el
corral a la noche es un tiempo adicional de trabajo. El acceso al agua y a
la leña –o al combustible necesario para cocinar–, como la cercanía entre

6

Esta información fue relevada en diferentes comunidades del norte de Argentina por medio de la
técnica de presupuesto de tiempo durante enero y febrero de 1995, en diagnósticos participativos
realizados con mujeres de hogares pobres.

24

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

las casas, la escuela y comercios, por ejemplo; disminuye las horas que
las mujeres dedican a las actividades domésticas.
Las actividades comunitarias se realizan, en general, a la tarde. La
recreación es limitada y se refiere, especialmente, a la visita de vecinos y
familiares, escuchar la radio, ver la televisión, tomar mate y, en muy
pocos casos, al juego con los niños/as.
En general, las mujeres dedican poco tiempo de su jornada a
actividades exclusivamente relacionadas con la crianza de los hijos/as.
En algunos casos, las hacen simultáneamente a los otros trabajos de la
casa o del predio7.
Por otro lado, existe una mayor flexibilidad para la incorporación de
las mujeres en las tareas productivas para el mercado (por ejemplo, por
migración de los varones o por necesidad en alguna actividad que
necesita mano de obra en forma intensiva en el cultivo de renta) que en
la sustitución de ellas en los trabajos domésticos‐reproductivos. Esto
implica que cuando las mujeres destinan una proporción mayor de sus
horas al trabajo productivo y nadie las reemplaza en sus actividades
domésticas, el descanso y la recreación son postergadas.
En las tareas que son de responsabilidad de las mujeres, existe la
ayuda tanto de los hijos como de las hijas. Sin embargo, las niñas ayudan
más en lo relacionado con el trabajo doméstico y reproductivo. En
general, el tiempo dedicado a cada tipo de trabajo como la cantidad y
calidad de ayuda que reciben de los otros miembros del hogar depende
del momento en el que se encuentra la familia: no es lo mismo un grupo
doméstico que se encuentra en la etapa de crianza que aquel que ya tiene
sus hijos adolescentes o casi adultos. Las mujeres con varios niños/as
pequeños/as se encuentran muy recargadas de trabajo y no tienen,
generalmente, quien las ayude.
Las mujeres tienen una escasa valoración de su trabajo y no
advierten la cantidad de horas que trabajan en el día ni como esto limita
su participación en actividades comunitarias y sociales. Al hacer los
presupuestos de tiempo, se pone en evidencia su trabajo, lo poco
valorado que está, lo invisible que es y lo efímero de sus esfuerzos.
Cuando son jefas de hogar –en general, esto ocurre porque no hay
un varón en el hogar por migración temporal o permanente o por la
muerte del cónyuge–, existe una mayor fragilidad económica y social de

7

Por ejemplo, si tiene un bebé de pecho, lo lleva con ella y lo amamanta mientras realiza otras tareas.
En la Puna, por ejemplo, las mujeres llevan en su espalda a los niños durante los primeros años de
vida mientras realizan todas las otras tareas.

25

�Mujeres que trabajan la tierra

las familias. Esto se debe a que, por su condición simultánea de
responsables de la reproducción del grupo doméstico y de productoras,
las mujeres no siempre pueden cultivar toda la tierra disponible u
ocuparse de las actividades generadoras de ingresos. Además, tienen
escasa o nula experiencia en gestión, al mismo tiempo que dificultades
para acceder a los servicios de extensión y crédito. Por otro lado, cuando
las mujeres reemplazan a los varones en las tareas prediales porque estos
migraron, no siempre implica que pueden tomar decisiones sobre los
recursos de la finca y eso debilita el proceso productivo.
Cuadro N° I.1
Ejemplos de actividades productivas discriminadas por género
Actividades preferentemente
femeninas
Cuidado de animales
pequeños
Comercialización ganado
menor
Pastoreo y cuidado de
rebaños
Esquila
Hilado
Comercialización de
artesanías
Encañado y desencañado de
tabaco
Desgranado y molienda del
maíz
Elaboración de pan, quesos,
dulces
Ordeñe de vacas y cabras
Cuidado de la huerta y granja
Comercialización de
hortalizas, frutas, aves y
ganado menor en ferias

Actividades
preferentemente masculinas
Comercialización de ganado
mayor
Laboreo del suelo

Actividades indiscriminadas
por género
Siembra

Labores culturales con
caballos
Comercialización de
productos agrícolas

Transplante

Manejo de los almácigos

Fumigación
Carpida de los cultivos
Cosecha
Cuidado de los animales
mayores
Artesanías

La discriminación de tareas planteada en el cuadro siguiente no
implica que las actividades descriptas preferentemente como femeninas
no puedan ser realizadas por los varones, si no que es más probable que
las realice una mujer que un varón en los sistemas productivos
campesinos de nuestro país, y lo mismo con respecto a las actividades
preferentemente masculinas. En general, esta división está planteada
dentro de nuestra sociedad por la cantidad de esfuerzo físico necesario
26

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

para cada tarea, dejando para los varones aquellas que requieren más
fuerza aunque esto varía según la cultura local. Por ejemplo, mientras
que en muchas zonas las mujeres no preparan la tierra por la cantidad de
fuerza que se necesita, en otras hay campesinas que lo hacen con
animales de tiro. Lo mismo ocurre con el tejido en lana de mantas de
gran tamaño: en la zona de la Quebrada de Humahuaca y Puna
(Provincia de Jujuy) es una actividad masculina, mientras que en
Santiago del Estero es exclusivamente femenina. También se plantean
razones culturales relacionadas al ciclo femenino, no dejando a las
mujeres sembrar porque si están menstruando las semillas no nacen o
pueden “quemar” la planta y, por lo tanto, en algunas zonas, la siembra
es una tarea exclusivamente masculina.

2.3. Las pequeñas producciones
Las superficies de producción de las agriculturas campesinas varían
en las diferentes zonas del país y según los cultivos. Buena parte de las
mismas están ubicada en zonas productivas marginales de Argentina y
esto implica que tienen dificultades agroecológicas para su desarrollo. En
general, se trata de parcelas pequeñas e insuficientes para obtener una
renta razonable y, por lo común, obtienen rendimientos inferiores al
promedio por falta de los recursos necesarios como el agua, fertilizantes,
insecticidas, herramientas, etc. y, en algunos casos, por escasa
capacitación. Existe una tendencia hacia el monocultivo y, en algunas
situaciones, una dependencia de paquetes tecnológicos no siempre
apropiados a sus sistemas productivos.
El trabajo en el cultivo es familiar y, eventualmente, en momentos
pico del ciclo productivo se emplean jornaleros/as o se acuerdan
servicios de reciprocidad entre vecinos/as para el transplante y cosecha.
Son pocos los casos que compran insumos o realizan la
comercialización de sus productos en forma conjunta, aunque se suele
plantear como una solución a los problemas de mercadeo. No pueden
esperar a tener mejores precios para sus productos, tanto por razones
económicas como por falta de condiciones para el acopio. Según las
circunstancias, a veces entregan sus cosechas a grandes productores
vecinos que funcionan como acopiadores, aunque no siempre esto
asegura el cobro de la mercancía. En otros casos, existe una marcada
dependencia con intermediarios existentes en la zona.
Es frecuente que reciban como pago mercaderías que la familia
consume a lo largo de la campaña, obteniendo en el intercambio un
27

�Mujeres que trabajan la tierra

menor precio para el producto y pagando un mayor costo en los
artículos de primera necesidad consumidos.
Los ingresos provenientes de los cultivos se completan, en algunas
regiones, por medio de la venta de leña, carbón o postes de madera
extraída de bosques cercanos a las explotaciones agropecuarias. Las
actividades forestales, en general, se caracterizan por ser más masculinas
que femeninas, sobre todo en lo que se refiere al cortado de árboles y uso
de motosierras. Sin embargo, las mujeres participan en el apilado de la
madera y ramas, acarreo de leña pequeña, encendido de los hornos y
retiro del carbón de los mismos, cuidado del quemado de parvas de
carbón y, especialmente, en las actividades de plantación y riego de
árboles.
Hay familias que fabrican ladrillos y disponen de otros ingresos
procedentes de la venta de animales y de la ayuda de familiares
radicados en las ciudades.
Las actividades de autoconsumo –destacándose los cultivos de
maíz, mandioca y hortalizas– son prioritarias en todos los casos, siendo
para algunas familias el factor que les permite mantenerse en el medio
rural.
El régimen de tenencia es, en general, precario –los títulos de
propiedad no están saneados– y un porcentaje considerable de
explotaciones campesinas es directamente ocupante de tierras privadas o
fiscales. Las familias que viven en sucesiones indivisas no consideran
prioritaria la regularización de los títulos de propiedad porque implica
gastos elevados en impuestos y en mensuras. Además, son decisiones
que implicarían la participación de todos los miembros de la familia,
quienes no siempre se encuentran en el área rural. En general, los títulos
de propiedad de las explotaciones no están a nombre de las mujeres.
Los problemas de tenencia de la tierra recrudecieron a partir del
2002, con la ampliación de la frontera agrícola en el país. En muchas
provincias este no es un problema nuevo, aunque quizás sí lo sea la
expansión de capitales sobre tierras productivamente marginales. Las
mujeres plantean el problema de tierras como parte de un proceso de
privatización y concentración de las mismas que se vino gestando desde
los años noventa, posibilitado en parte, por la falta de regularización de
la tenencia de los/as pequeños/as productores/as. La lucha por la tierra

28

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

presenta experiencias valiosas en varias zonas campesinas y
comunidades aborígenes8.
Las pequeñas producciones familiares están actualmente
amenazadas no sólo por los conflictos de tierra como por la tala
indiscriminada de bosques relacionada con la habilitación de tierras para
la agricultura y el uso excesivo de agroquímicos peligrosos para la salud
humana, que para algunos cultivos es prácticamente una imposición por
parte de las empresas que compran los productos.
Las mujeres plantean que las consecuencias del abuso de
agroquímicos son a largo plazo porque, por ejemplo, se contaminan
cursos de agua y porque existen problemas de intoxicación que no son
identificados en los hospitales por falta de capacitación del personal y
por la inexistencia de tratamientos adecuados. Algunas de las patologías
asociadas a estos tóxicos son las enfermedades de piel o respiratorias y el
incremento de las personas que padecen cáncer, depresiones y suicidios.
En general, el tema de los agroquímicos aparece para las agriculturas
familiares como un problema que debe ser resuelto desde el Estado por
medio de controles y que la inexistencia de medidas preventivas y
capacitación es parte del escenario actual.

2.4. Las asalariadas rurales
La decisión del empresario de contratar a varones o a mujeres,
depende de los trabajos a realizar. Hay tareas que son exclusivamente
masculinas, como por ejemplo el desmonte, y otras donde se busca
preferentemente mano de obra femenina, como el arándano. Aunque en
términos generales, la mayoría de los asalariados rurales son varones.
Las relaciones laborales son en su mayoría precarias y temporales y,
en consecuencia, no se realizan aportes a la seguridad social por lo que
probablemente este tipo de trabajador/a dependerá de la ayuda de sus
familiares durante la vejez. Suele pagarse menos a las mujeres que a los
varones por la misma tarea, de la misma manera que ocurre en
prácticamente todos los mercados de trabajo.

8

En las memorias, tanto del Primer Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Campesinas como de
los talleres preparatorios del mismo, se encuentran referencias realizadas por mujeres de distintas
regiones del país sobre esta problemática. Se relatan las estrategias de defensa por el derecho a la
propiedad llevadas adelante por comunidades campesinas y por comunidades aborígenes de
diferentes etnias.

29

�Mujeres que trabajan la tierra

Actualmente, una modalidad que representa una marginalidad aún
mayor que la de jornaleros/as es cuando un contratista convoca y asigna
las tareas a un grupo de asalariados/as que él representa. Esta persona
realiza todas las transacciones necesarias con el empleador y las
condiciones nunca favorecen al trabajador rural. Uno de los problemas
más comunes es que se pacta un salario que finalmente no se cumple al
finalizar la tarea.
Las épocas de asalariamiento dependen de la zona y del cultivo
existente en la misma y la cantidad de meses en los que hay empleo
temporal cambia en las diferentes regiones, siendo generalmente entre 3
y 5 meses.
En las empresas agroindustriales, la jornada de trabajo es de
aproximadamente 12 horas y el total de los/as empleados/as no siempre
están en el libro, por lo que no todos/as cuentan con los beneficios
correspondientes. Las condiciones de trabajo pueden ser de riesgo para
la salud y no hay guarderías, lo que discrimina a las mujeres con hijos/as.
También hay problemas con la estabilidad de la fecha de pago y varias
sólo contratan personal en algunos meses del año.
Las asalariadas temporarias de empresas agroindustriales
caracterizan el ambiente de trabajo y el desarrollo de sus actividades
como “... muy sacrificado...”. En algunos casos, las tareas que realizan
demandan muchas horas paradas en un mismo lugar, con temperaturas
extremas y un control estricto.

2.5. Las artesanías
Las artesanías son una actividad característica de las mujeres rurales
en nuestro país. Aunque rara vez impliquen un ingreso económico
estable, las campesinas las prefieren porque pueden hacerlas en sus casas
en el tiempo que les queda libre entre las tareas que deben realizar.
Además, la materia prima que utilizan proviene, en su mayor parte, de
producciones de su propio sistema.
Los problemas más importantes se relacionan con la
comercialización ya que no hay un mercado cierto y casi nunca se paga
el valor del trabajo. Lo que las mujeres logran en la mayoría de los casos
es vender el producto artesanal para recuperar únicamente la inversión
en la materia prima. Sin embargo, hay varias propuestas a lo largo del
país provenientes de entes gubernamentales y no gubernamentales que
buscan la revalorización de las artesanías.

30

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

Actualmente, se observan algunos cambios en ciertas zonas: las
mujeres que producen artesanías las hacen y venden en forma más
regular y se tiende a la incorporación de mejoras en cuanto a tecnologías
y procesos. Por ejemplo: paso del huso a la rueca; de tintas artificiales a
teñidos de origen natural; aplicación de diseños que tienen en cuenta los
gustos y usos de los posibles destinatarios; diversificación de materiales
para superar las limitaciones de provisiones estacionales de insumos y la
inclusión de otras fibras de origen campesino como es el algodón en los
tejidos.

2.6. Condiciones de vida de las mujeres rurales
La falta de agua es uno de los problemas más generalizados que
afecta la calidad de vida de las mujeres rurales, aunque lógicamente
existen diferencias agroecológicas y hay zonas en el país donde es
abundante por la cantidad de lluvias que se registran. En las zonas
áridas o de secano, las familias consumen agua de represas, compartidas
simultáneamente con los animales –con los consecuentes problemas de
contaminación–, o de fuentes subterráneas. No está desarrollado en
todas las regiones un sistema de aljibes o depósitos para la recolección y
conservación de agua de lluvia. Las consecuencias de la falta de agua
resultan en un exceso de trabajo durante los meses sin lluvias para el
acarreo de la misma además de la dependencia con los municipios
locales, para la entrega de agua a las escuelas y familias.
Por otro lado, el proceso de ajuste estructural de la década del
noventa dio como resultado el abandono de los sistemas de riego por
parte del Estado, lo que ha perjudicado especialmente a los pequeños
productores y sus familias.
La mayoría de los hogares utilizan leña para cocinar y calentar el
agua. Esto implica una tarea adicional en los trabajos de las mujeres
rurales, además de la sobre‐explotación de los recursos forestales en
algunas regiones y los problemas que se presentan cuando éste es un
bien escaso, como en la Puna y en la Patagonia, donde las distancias a
recorrer para encontrar la leña son cada vez mayores.
El estado de los caminos es un obstáculo para la comunicación, la
comercialización y el traslado de los enfermos y el costo económico de
los transportes es altísimo en casi todas las zonas.
La desregulación de los servicios de transporte permitió durante los
´90, la proliferación de servicios privados, ya sean remises o combis que
facilitaron el traslado de las personas. Sin embargo, el estado de estos
31

�Mujeres que trabajan la tierra

vehículos se ha ido deteriorando y, como son pequeñas empresas, no
logran reponer sus unidades. De esta manera, hay zonas con problemas
de servicios de transporte público.
La telefonía celular se ha difundido de manera masiva y ya existen
muchas familias que disponen de este medio para comunicarse.

2.7. La salud
Las mujeres rurales pobres, al igual que las mujeres aborígenes,
explicitan como sus principales problemas a la salud y la educación de la
familia, conjuntamente con la seguridad alimentaria.
El deterioro de la salud pública, como consecuencia de las políticas
de ajuste de la década del noventa, afecta a toda la población y, en
particular, a las mujeres como las responsables de la reproducción del
grupo familiar.
El proceso de descentralización de los programas y servicios de
salud ha dejado como resultado diferentes realidades a nivel de las
provincias. Conviven entonces estructuras sanitarias desmanteladas, con
centros de salud abandonados, sin personal, equipamiento o
medicamentos, en algunas provincias y en otras, por lo contrario, la
población tiene un nivel de cobertura ejemplar en las áreas rurales9.
La salud‐enfermedad es un proceso que está condicionado por
determinantes sociales y culturales vinculado a cuestiones de clase,
género, etnia o al contexto político y económico. Algunos de los
determinantes más importantes para la salud de las mujeres en el medio
rural son: el trabajo, la sexualidad y la reproducción, el medio ambiente,
la pobreza, las relaciones patriarcales y la accesibilidad a la atención
sanitaria10.
En el campo de la sexualidad y la reproducción se ven expresados
claramente los mandatos (religiosos o culturales) que buscan controlar el
cuerpo de las mujeres. Las mismas carecen de información sobre sí
mismas y, en consecuencia, los embarazos adolescentes son frecuentes y

9

Por ejemplo, desde la descentralización del Programa Nacional de Chagas hacia los estados
provinciales, hay un aumento del número de casos agudos de esta enfermedad en las provincias que
no han asumido el control del vector.
10 Se debe considerar que la salud en las áreas rurales está atendida por diversos agentes que
conviven y se complementan representando a la medicina tradicional y la académica: el equipo de la
salud pública (médicos/as, enfermeras, agentes sanitarios), las parteras tradicionales, los/las
curanderas con todas sus especialidades y personas (en especial mujeres) que tienen saberes sobre uso
de hierbas o manejo de prácticas para resolver una multiplicidad de problemas de salud de sus
comunidades.

32

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

en su mayoría la figura masculina está ausente11. Las dificultades para
continuar un estudio en el Polimodal lleva a que la maternidad se
presente como un proyecto para la vida para algunas jóvenes (Piñero,
1998).
Se estima que el número de abortos es menor en las zonas rurales,
pero se realiza en condiciones de mayor riesgo y vulnerabilidad, para
luego llegar a la atención médica de manera tardía y en grave estado. En
consecuencia, se puede deducir que la mortalidad por abortos es
proporcionalmente mayor en las zonas rurales alejadas, que en la ciudad.
El programa de salud sexual y reproductiva no tiene la cobertura
necesaria para las áreas rurales y, en otro orden, no contempla la
necesidad de adaptación a diferentes realidades culturales. Las mujeres
tienen pocas posibilidades de hacerse prácticas ginecológicas
preventivas, como el papanicolau y la mamografía y la condición de
población migrante las expone al riesgo de contraer infecciones de
transmisión sexual, entre ellas el HIV.
Los accidentes son uno de los problemas más angustiantes en el
campo, desde los que ocurren en el hogar como las quemaduras con el
fuego de la cocina o el que se corta con el hacha o el machete hasta los
que se relacionan con accidentes cerebrales o cardíacos. Las distancias y
la escasez de medios de transporte hacen que la asistencia llegue
tardíamente. Las dificultades para la accesibilidad a los servicios de
salud son geográficas –por las distancias y los caminos–, económicas –
por el costo del traslado y de los medicamentos– y culturales –por el
lenguaje usado por el prestador y el trato discriminatorio que se les da en
ocasiones a las personas del campo– 12.
Otro problema asociado a la salud es la falta de seguridad social,
tanto la destinada a la cobertura médica como las jubilaciones y
pensiones.

2.8. La educación
La aplicación de la Ley Federal de Educación ha perjudicado a
distintas zonas rurales. El agrupamiento de las escuelas en el tercer ciclo
de EGB (Educación General Básica), ha llevado a que los/as niños/as
completen solamente hasta el 6º año del 2º ciclo, ya que resulta difícil
11

Un estudio, realizado en Santiago del Estero, muestra que el 42% de las mujeres del área rural
tuvieron su primer hijo/a sin que el padre de la criatura asumiera su paternidad. (Canevari, 2005).
12 Al respecto, hay numerosas referencias en la memoria del Primer Encuentro Nacional de Mujeres
Rurales y Aborígenes.

33

�Mujeres que trabajan la tierra

llegar a las escuelas agrupadas que se encuentran a mucha distancia o
que implica que vivan fuera de la casa.
Además de los históricos problemas de falta de valorización de los
conocimientos locales en las áreas rurales, hay un desmejoramiento
manifiesto en lo que los niños/as aprenden. Los padres y las madres
reconocen los bajos salarios docentes, que influye sobre el ausentismo de
los mismos, repercutiendo en la calidad educativa.
La dispersión de los predios en algunas zonas implica que los/as
niños/as caminen muchos kilómetros por día para acceder a la escuela y,
prácticamente, los establecimientos preescolares son escasos. Hay un
apoyo explícito hacia los comedores escolares, que no se manifiesta por
igual en todos los distritos.
En general, en las zonas donde hay posibilidades de asalariamiento
temporal, los niños y jóvenes abandonan los estudios antes de
finalizarlos y el sexo de los desertores depende del tipo de tareas en las
que haya trabajo. En las zonas donde los cultivos tienen momentos de
mucha necesidad de mano de obra (carpida, cuidados culturales en
general y, especialmente, cosecha), los/as chicos/as dejan de ir a la
escuela durante el tiempo que se los requiera en el predio familiar.
Sin embargo, también ha aumentado la posibilidad de acceso a las
escuelas secundarias para algunos sectores –se han instalado más centros
educativos en el interior del país, algunos relacionados con la iglesia
católica–, aunque generalmente los/as jóvenes no logran concluir el ciclo.
En general, las mujeres de menos de 60 años han sido alfabetizadas,
si bien esto no es extendido para todas las áreas rurales del país. Sin
embargo, las campesinas que tienen más de 40 años no siempre han
podido finalizar la escuela y durante su vida no han desarrollado la
lectura ni la escritura y, por lo tanto, tienen dificultades para la
matemática, o para leer y escribir. Recientemente se puede observar la
aparición de jóvenes analfabetos/as que son consecuencia de los últimos
períodos de crisis económica del país. Frente a este problema es notable
la escasez de programas de alfabetización de adultos/as rurales.

2.9. Las familias
Los hogares suelen estar compuestos por más de una generación y
el número de hijos es muy variable, pero se encuentran siempre familias
más numerosas que en el área urbana. Hay predios en los que viven más
de 10 personas y es común que las abuelas críen nietos de hijas que han

34

�Capítulo I: Los trabajos de las mujeres rurales

migrado para trabajar en las ciudades. El cuidado de los/las ancianos/as
es un trabajo que recae ineludiblemente sobre las hijas mujeres.
Las pautas de consumo básico de los hogares incluyen alimentos
que deben comprar –yerba mate, harina de trigo, azúcar refinada, aceite,
condimentos–, lo que implica una necesidad de ingresos monetarios. La
información recolectada en el Departamento Figueroa (Santiago del
Estero), durante la etapa de diagnóstico del PROINDER, señaló un
consumo promedio por mes y por persona de 9,5 kg de harina de trigo,
casi 3 kg de azúcar, aproximadamente 1 kg de yerba mate y 1,4 de grasa
por persona en un mes. A esto hay que sumarle la compra de 1 kg de
carne y otro de arroz o fideos por semana por persona y de papas (entre
1 y 4 kg/mes/persona). El gasto en frutas y verduras es muy bajo. La
alimentación se completa con carne de gallinas, lechones, corderos y
cabritos, además de los huevos procedentes del predio familiar.

2.10. La violencia contra las mujeres
La violencia doméstica ejercida hacia las mujeres y los/as niños/as
suele ser un tema tabú en las poblaciones rurales. Sin embargo, la
violencia contra las mujeres constituye una pandemia que afecta a todas
las sociedades y es un grave problema de salud pública que está lejos de
ser atendido correctamente y que está íntimamente relacionada con el
alcoholismo.
Algunos estudios (OPS, 2003) muestran que la violencia es menor
en las áreas rurales comparadas con las urbanas. Pero presenta algunas
problemáticas adicionales vinculadas al aislamiento que dificulta la
visibilidad del problema y a que la policía local tiene un trato cercano
con la familia y se resiste a recibir las denuncias. Por otro lado, las
grandes distancias que las separan de los servicios de salud y de justicia
hacen que la resolución a través de los mecanismos legales enfrente
diversos obstáculos.
La participación de las mujeres en los grupos ha sido una
herramienta eficaz para solucionar este problema en la medida que las
participantes mejoran su autoestima y su situación dentro de la familia
(menos miedo de hablar, por ejemplo), además de que existe un mayor
conocimiento de sus derechos. Las mujeres que participan en
organizaciones con perspectiva de género piden que las compañeras que
sufren violencia sean escuchadas, que se les brinde el apoyo que
necesitan por parte de personal especializado/a en la policía, en los
centros de salud y en el poder judicial. Su reclamo sobre este tema es que
35

�Mujeres que trabajan la tierra

se haga justicia, que haya una atención rápida y eficaz en los casos de
violencia doméstica, abuso sexual y violación y que existan programas
de prevención del alcoholismo porque hay un aumento del consumo de
bebidas alcohólicas en los/as jóvenes y jefes de hogar.

36

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Capítulo II
Las mujeres rurales en el país según
los datos censales de 200113
En este capítulo se proporciona información del Censo Nacional de
Población, Hogares y Viviendas 2001 (CNP 2001)14, con la intención de
conocer la cantidad y algunas de las principales características de las
mujeres y varones que viven las áreas rurales. En esta descripción se
incluye a las pequeñas localidades de 2000 a 5000 habitantes con el
objetivo de tener una imagen completa del territorio donde los/as actores
sociales del campo desarrollan sus vidas y trabajos
El CNP considera que una localidad es urbana o rural según la
cantidad de personas que viven en la misma. Por lo tanto, un lugar es
rural cuando lo habitan menos de 2000 habitantes. A la vez, la población
rural está diferenciada en rural dispersa o rural agrupada, considerando
a la dispersa a toda zona poblada o semipoblada en campo abierto
donde las viviendas no se encuentran concentrados espacialmente ni
conectados entre sí por calles, o donde en razón de la poca densidad
poblacional no se le dio nombre a dicha zona. En cambio, las áreas
rurales agrupadas son las poblaciones de menos de 2000 habitantes
(Gerardi, 2004).
El capítulo comienza con la presentación de los datos de la
población total discriminados por el lugar de residencia y por sexo, lo
cual se repite para la población mayor de 14 años. Se realiza una
enumeración de las provincias donde la cantidad de habitantes rurales
disminuyó con respecto al Censo Nacional de 1991 y continúa con una
caracterización de los y las habitantes rurales según la edad, el nivel
educativo, la condición de actividad, la ocupación y la jefatura de hogar,
particularizando a los hogares con necesidades básicas insatisfechas.

13

Agradecemos a Alejandro Gerardi, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos,
la ayuda y su excelente predisposición para la realización de este capítulo.
14 Para este análisis, se utilizaron procesamientos especiales solicitados por la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos
(INDEC).

37

�Mujeres que trabajan la tierra

1. La población del área rural
El Censo Nacional de Población y Vivienda de 1980 cuantificó un
17% de población rural –lo que equivale a 4.677.235 personas– y en el de
1991, ese porcentaje disminuyó a un 12,8% (4.179.418 personas). En 2001,
sobre una población total de 36,2 millones de habitantes, 32,4 millones de
personas residen en áreas urbanas (89%) y 3,8 en las áreas rurales (11%).
Estas cifras muestran la magnitud de la urbanización en la población de
Argentina.
Cuadro N° II.1
Distribución de la población total del país, discriminada por
lugar de residencia (rural‐urbana; agrupada‐dispersa), sexo y edad
Población total del país en 2001
Total de habitantes en el país

100%
89%
11%

36.260.130
32.431.950
3.828.180

Total población urbana
Total población rural

Población discriminada por sexo

Varones
Mujeres

Total
17.659.072
18.601.058

49%
51%

Urbana
15.629.299
48%
16.802.651
52%

Rural
2.029.773
53%
1.798.407
47%

Población rural discriminada por agrupada y dispersa

Varones
Mujeres

Población en áreas rurales
Dispersa
1.409.674
54%
1.194.973
46%

Total

Población en áreas rurales
Agrupada
620.099
51%
603.434
49%

2.604.247

1.223.533

Población de 14 años y más
26.681.048
Total de población en el país
23.153.556
Población loc. de más de 5.000 hab.
932.083
Población loc. 2.000 a 5.000 hab.
2.595.679
Total de población rural

100%
87%
3%
10%

Población de 14 años y más en áreas rurales
Varones
Mujeres

1.395.183
1.200.496

54%
46%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

38

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Como es posible observar en el cuadro anterior, la cantidad de
varones en relación a la de mujeres es superior en la población rural, y
esto se mantiene a lo largo de todo el país.
En la mayoría de las provincias, la población femenina rural no
supera el 48% y en San Luis, Neuquén y Formosa es de sólo al 45%. En
las provincias más australes, el porcentaje de mujeres rurales disminuye
considerablemente: Chubut tiene un 44% de población femenina; Tierra
del Fuego, 31% y Santa Cruz, 30%15. Probablemente esto se explique por
el tipo de actividades y empleo existente en el campo de la zona sur del
país. La vida del trabajador rural transcurre en grandes estancias
dedicadas a la cría de ovejas, que deben cuidar en busca de pastos en
amplias extensiones desérticas, con un clima frío y ventoso, enfrentando
la escasez de recursos naturales (agua y leña, principalmente) lo que
desalienta a la instalación permanente de familias.
Si se considera únicamente la población mayor de 14 años, se
observa que el porcentaje de mujeres es aún menor que en la población
rural total ya que sólo el 46% es femenina. Esta característica se mantiene
en casi todas las provincias y se profundiza en aquellas que ya fueron
señaladas por tener menor proporción de mujeres sobre el total.
Otra característica de la población rural en Argentina es la tendencia
a la dispersión geográfica, ya que la mayoría (68%) vive en zonas
semipobladas o lo que se definió anteriormente como rural dispersa. Por
ejemplo, las provincias de Corrientes, Chaco, Formosa, Mendoza,
Misiones y Tucumán tienen el 80% de su población rural establecida en
áreas rurales dispersas. Lo contrario ocurre en Catamarca, La Rioja y La
Pampa, porque en estas provincias la mayor parte de los/as habitantes
rurales (64%) vive en caseríos (rural agrupada)16. En general, y en
comparación a los varones, hay más mujeres en las pequeñas
localidades.

2. El descenso de la población rural
Hacia 1810, la cantidad de habitantes rurales de Argentina era
inferior a un millón de personas y representaba el 82% de la población
total. En 2001, casi doscientos años después, hay cerca de cuatro millones
de personas viviendo en el medio rural, lo que constituye sólo el 11% de
la población del país.
15
16

Ver Tabla 1.1 del Anexo N°1, de este capítulo.
Ver Tabla 1.1 del Anexo Nº1, de este capítulo.

39

�Mujeres que trabajan la tierra

Este descenso de los/as habitantes rurales es un proceso que se
acentuó en las últimas décadas y en el lapso entre los dos últimos censos
de población –1991 a 2001–, se expresó con la disminución de 351.238
personas. Se trata de una tendencia de la población del país que prefiere
formas urbanas de residencia y de vida y se observa casi por igual a lo
largo de todo el territorio nacional17.
Buenos Aires es la provincia que más población rural expulsó en
valores absolutos, siguiéndole Chaco, Santa Fe y Córdoba. Si se analiza
en términos relativos, Santa Cruz es la provincia que mas redujo su
población rural, ya que tiene un 45% menos que en el año 1991.
Las razones de la disminución de la población rural no son posibles
de generalizar para todo el territorio. Sin embargo, los procesos de
concentración de la propiedad en antiguas regiones chacareras –
inclusive en algunas áreas campesinas– y la introducción de capital en
forma de tecnología para reemplazar mano de obra resultan evidentes en
varias regiones del país. En las provincias del centro, el modelo
empresarial de la producción agraria está creando nuevas
configuraciones sociales y residenciales, donde la disminución de
población estable se compensa con mano de obra que migra
transitoriamente, a menudo desde áreas urbanas o periurbanas.
Por otro lado, el descenso de la población rural tiene sus
excepciones. En el noroeste (NOA), tres provincias aumentaron su
población rural: Catamarca tiene casi un 9% más de habitantes en el
campo que en 1991 mientras que en Tucumán y Santiago del Estero
creció un 3%. Mendoza también captó más población en su medio rural
(4,5%) y Neuquén lo hizo, pero con un porcentaje bajo (1,7%). Es Tierra
del Fuego quien tuvo un ascenso notorio: 44% más de habitantes del área
rural, aunque en valor absoluto sólo representen 902 personas. Aunque
no conocemos las razones específicas del aumento de la población rural
en estos casos, es probable que en la región noroeste se relacione con el
retorno de migrantes ante la inestabilidad laboral de la década del
noventa. Justamente, estas provincias del NOA han aportado muchos
trabajadores/as al centro y sur del país desde hace varias generaciones y
es una población con lazos familiares y residenciales que les permiten el
retorno a sus provincias de origen. Es decir, son campesinos/as que
migran a los centros urbanos en busca de mejores condiciones de vida,
pero dejando un hogar en las áreas rurales que les permite el retorno
cuando lo consideran necesario (por falta de trabajo o de vivienda o
17

40

Ver Tabla 1.2 del Anexo Nº1, de este capítulo.

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

porque el padre y la madre no se pueden hacer cargo del predio rural y
vuelven a ayudar) y eso los diferencia de otras situaciones donde la
migración deja a algunas zonas totalmente despobladas.
En general, donde hubo descenso de población rural entre los dos
censos, la disminución en la cantidad de mujeres es menor que la de
varones. En Chubut, donde hay 1,5% menos de varones, la población
femenina rural aumentó en el mismo porcentaje y en Salta, el descenso
de la población rural es exclusivamente masculina. La excepción es el
caso de Santa Cruz, donde las mujeres migraron más significativamente
que los varones.
En las provincias que presentan un crecimiento de la población
rural, el ascenso de las mujeres es mayor que el de los varones. En
Mendoza, el aumento de mujeres duplica al de varones y en Tucumán y
Neuquén, lo triplica. Esto no ocurre en Santiago del Estero, donde la
ampliación de la población rural es mayormente masculina. El caso
llamativo nuevamente es Tierra del Fuego porque el incremento de las
mujeres es de 117% mientras que el de varones fue sólo de 24%18.

3. La edad de las mujeres y los varones en el área rural
La pirámide de edades del conjunto de la población rural del país
muestra que la mayor cantidad de habitantes del campo está en el grupo
de 5 a 9 años. A partir de los 10 años, comienza una disminución
paulatina tanto de los varones como de las mujeres.
Es posible apreciar un pequeño angostamiento entre el grupo de 0 a
4 años en comparación al de 5 a 9 años, tal vez ocasionado por una
menor natalidad en los años previos al Censo Nacional.
La expulsión del campo de los y las jóvenes está reflejada en este
gráfico. Es notoria la disminución del número de niñas desde los 10 años
hasta las jóvenes de 20 que continúa hasta los 34 años. A partir de esa
edad, sigue disminuyendo pero en un ritmo menos desacelerado hasta
los 55 años, donde aparece otra reducción llamativa aunque en este caso
más marcada para la población masculina. El número de niños y jóvenes
se reduce notablemente desde los 15 años, con un gran salto en el rango
que va entre los 25 y 29 años, por lo que se puede deducir que los
varones migran más tardíamente que las mujeres.

18

Esta información se encuentra detallada en la Tabla 1.2 del de este capítulo.

41

�Mujeres que trabajan la tierra

Figura N° II.1
Pirámide de la Población rural total
85 y más
80 - 84
75 - 79
70 - 74
65 - 69
60 - 64

Grupos de edad

55 - 59
50 - 54
45 - 49
40 - 44
35 - 39
30 - 34
25 - 29
20 - 24
15 - 19
10 - 14
5-9
0-4
250000

200000

150000

100000

50000

0

50000

100000

150000

200000

250000

300000

Cantidad de mujeres y varones
Mujeres

Varones

Al analizar la pirámide de edades de la población rural
discriminada por sexo, se observa que los varones superan a las mujeres
en todos los grupos de edad y es entre los 45 y 64 años donde la
proporción de varones es notoriamente mayor a la de mujeres.
Por lo contrario, en las áreas urbanas a partir de los 25 años se
observan tasas de feminidad más elevadas, que se hacen notorias en el
grupo de 65 y más años donde las mujeres llegan a ser el 60% de la
población19.

19

42

La tasa de mortalidad diferencial para varones y mujeres explica estos porcentajes.

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Cuadro N° II.2
Cantidad de mujeres y varones, discriminada por lugar de residencia
(rural‐urbana) y por edad
Población rural

Grupos

Población urbana

edad

Mujeres

%

Varones

%

Total

Mujeres

%

Varones

%

Total

0–4

217.245

49

225.358

51

442.603

1.428.843

49

1.477.832

51

2.906.675

5–9

222.312

49

231.057

51

453.369

1.488.246

49

1.529.602

51

3.017.848

10 – 14

201.123

48

214.048

52

415.171

1.487.333

49

1.524.696

51

3.012.029

15 – 19

164.791

47

187.610

53

352.401

1.410.483

50

1.425.420

50

2.835.903

20 – 24

144.330

46

166.748

54

311.078

1.457.070

50

1.431.191

50

2.888.261

25 – 29

118.039

47

134.874

53

252.913

1.247.809

51

1.194.619

49

2.442.428

30 – 34

103.730

47

118.900

53

222.630

1.101.475

51

1.040.798

49

2.142.273

35 – 39

98.255

46

115.065

54

213.320

1.044.762

52

971.535

48

2.016.297

40 – 44

91.666

45

110.977

55

202.643

1.001.723

52

932.170

48

1.933.893

45 – 49

82.071

44

103.572

56

185.643

930.705

52

855.563

48

1.786.268

50 – 54

77.294

44

100.263

56

177.557

878.060

52

794.864

48

1.672.924

55 – 59

65.652

44

82.939

56

148.591

720.235

53

635.220

47

1.355.455

60 – 64

58.610

44

74.234

56

132.844

628.468

55

523.025

45

1.151.493

65 – 69

48.823

45

59.957

55

108.780

561.421

56

439.587

44

1.001.008

70 – 74

41.520

47

47.664

53

89.184

532.579

59

374.762

41

907.341

75 – 79

29.643

50

30.211

50

59.854

409.197

61

258.844

39

668.041

80 – 84

18.594

54

16.106

46

34.700

262.059

66

136.149

34

398.208

85 y +

14.709

59

10.190

41

24.899

212.183

72

83.422

28

295.605

Total

1.798.407

2.029.773

3.828.180 16.802.651

15.629.299

32.431.950

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

Diversas razones pueden explicar la alta migración de jóvenes
varones y mujeres del campo a la ciudad. La pobreza y escasez de
ingresos monetarios de la familia es una de ellas, pero a ésta se agrega la
falta de incentivos, expectativas y limitaciones de desarrollo propias del
sector, contrariamente a las potenciales oportunidades que les ofrece la
ciudad: empleo, mejor educación, entretenimiento, sociabilidad con sus
pares, libertad de acción; todas ellas sobre estimuladas por los medios de
comunicación, especialmente la televisión.
Aunque es necesaria una mayor profundización sobre las razones
de la marcada migración femenina rural, se sabe que dentro de la
división del trabajo por sexo las ocupaciones que requieren fuerza física
son consideradas típicamente masculinas y, por lo tanto, es común que
en el campo se prefiera más a los varones que a las mujeres para muchas
43

�Mujeres que trabajan la tierra

labores. De la misma manera, las mujeres sienten que algunos trabajos
agropecuarios no son adecuados para ellas y sólo los realizan si no hay
otra alternativa, abandonándolos cuando la situación económica se los
permite. Frente a este panorama de escasas oportunidades de desarrollo
personal, añadido al hecho de que el trabajo agrícola en nuestra sociedad
es, en general, menos valorado en relación a otras tareas generadoras de
ingresos, las mujeres jóvenes tienden a buscar mejores oportunidades en
las áreas urbanas.
Por otro lado, y como ya se dijo en el primer capítulo, en las áreas
rurales las actividades domésticas son más pesadas (acarrear el agua o
buscar la leña para cocinar, por ejemplo) en comparación a las realizadas
en ámbitos urbanos. Además, el fácil acceso a los diferentes servicios
públicos como salud, educación, luz y transporte, es atractivo para las
mujeres en tanto les brindan mayor seguridad durante la etapa de
crianza de los hijos/as. De esta manera, las mujeres migran de los
sectores rurales pobres no sólo porque sus posibilidades laborales en el
campo son restringidas, sino además porque en la ciudad encuentran
más oportunidades de desarrollar esas actividades consideradas como
ʺfemeninasʺ y condiciones de vida más favorables, sumado a la
curiosidad de conocer el mundo existente más allá de los límites de la
comunidad rural. Las jóvenes al salir de sus hogares expresan el
entusiasmo de conocer todo aquello a lo que no tienen acceso, de poder
ayudar económicamente a la familia o de lograr estudiar y modificar
tanto su situación como de los que dejan atrás en el hogar (Biaggi, 2000).

4. El nivel educativo
Como es posible apreciar en el cuadro siguiente, existen diferencias
en el acceso a la educación entre varones y mujeres dependiendo del tipo
de agrupamiento residencial.

44

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Cuadro N° II.3
Población de 5 años y más por sexo y asistencia a establecimientos
educativos por tamaño de la localidad (cantidad total y porcentaje)
Tamaño

Sexo

localidad

Asistencia a establecimientos educativos
Asiste

No asiste pero asistió Nunca asistió

Rural

Varones

331.183

51%

dispersa

Mujeres

322.277

49%

653.460

797.948

56%

624.407

44%

1.422.355

50% 1.229.658

99.539

50% 1.046.223

200.066

2.275.881

Rural

Varones

178.106

49%

360.481

52%

24.593

48%

agrupada

Mujeres

184.206

51%

335.988

48%

26.981

52%

362.312

696.469

51.574

Varones

190.448

49%

376.473

50%

22.185

46%

a 5000 hab.

Mujeres

200.346

51%

375.745

50%

25.751

54%

752.218

563.180
547.175
1.110.355

Loc. de 2000

390.794

Total

100.527

589.106
601.842

47.936

1.190.948

Localidades

Varones

3.834.474 47%

7.758.828

48%

359.106

47% 11.952.408

de más de

Mujeres

4.298.397 53%

8.456.731

52%

412.379

53% 13.167.507

8.132.871

16.215.559

4.845.863 49%

9.294.209

49%

5.005.226 51%

9.792.871

51%

9.887.989

19.092.712

5000 hab.
Varones
Total

Mujeres

771.485

25.119.915

482.667

46% 14.622.739

564.650

54% 15.362.747

1.040.437

30.021.138

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

De los casi 9,9 millones de personas que asisten a algún
establecimiento educativo en el país, las mujeres superan levemente a los
varones (51%). Esta tendencia es notoria en las áreas urbanas y se
invierte a medida que el lugar de residencia se hace más rural: 53% de
los estudiantes son mujeres en los centros urbanos de más de 5.000
habitantes; 51% tanto en el caso de las localidades de 2.000 a 5.000
habitantes como en las de menos de 2.000 y sólo 49% en el área rural
dispersa.
Por otro lado, en todo el país hay un millón de personas que nunca
asistieron a un establecimiento educativo. En esta categoría, que
comprende a población semi‐analfabeta o analfabeta, se observa un
fuerte predominio de mujeres. Esta diferencia expresa la medida de la
discriminación de género en el acceso a la educación que existió hasta
hace unos pocos años en el país, la cual viene disminuyendo en los
últimos censos, a partir de cambios culturales y por la implementación
de políticas gubernamentales específicas y acordes con los tratados
internacionales de no discriminación contra la mujer.

45

�Mujeres que trabajan la tierra

Los niveles educativos de la población rural han tenido
históricamente cifras más bajas, resultado de las dificultades de acceso
tanto por razones físicas como por barreras sociales y culturales y porque
la pobreza es un factor determinante para que esto ocurra. Esto se
constata al analizar la información de la población que asiste a algún
establecimiento educacional discriminada por edad y lugar de residencia
del CNP 2001. En la Tabla N° 1.5 del Anexo N°1 es posible observar que
del total de la población que asiste a un establecimiento educativo en las
ciudades, el porcentaje de estudiantes mayores de 14 años es similar al
de los/as niños/as de 5 a 13 años: 45% y 55%, respectivamente. En
cambio, en las localidades de 2000 a 5000 habitantes el porcentaje de
jóvenes que continúan sus estudios es menor y aún lo es más en las áreas
rurales, ya que del total de personas que asisten a un establecimiento
educativo en el medio rural sólo el 28% son mayores de 14 años. Esto
también se relaciona con la ausencia de los jóvenes en las áreas rurales
por migración, tal como se dijo en los párrafos anteriores.
Es importante destacar dentro de este escenario que, tomando en
cuenta a la población total del país, son más mujeres que varones las que
continúan dentro del sistema educativo después de los 20 años (9%).

5. La población rural femenina con Necesidades Básicas
Insatisfechas (NBI)
Se ha señalado que una de las razones más importantes de la
migración del campo a la ciudad y el consecuente despoblamiento rural,
es la escasez de servicios (salud, educación, vivienda) y las deficientes
condiciones de vida de los hogares. Esto se traduce en que, del total de
población rural femenina de más de 14 años, el 27,7% vive en una
situación de necesidades básicas insatisfechas. Si se analiza con
perspectiva de género a la población rural total con NBI, no existen
diferencias significativas entre varones y mujeres. Es decir, en relación al
acceso a las necesidades básicas no existe discriminación por sexo.
En cambio, al comparar la condición de pobreza de las mujeres
según su lugar de residencia, se advierte que el 36% de las mujeres del
área rural viven con necesidades básicas insatisfechas mientras que en
las localidades de 2000 a 5000 habitantes hay sólo un 22% de población
femenina con NBI. Estas cifras indican que la pobreza estructural,
medida con los indicadores de NBI, está asociada con la condición de
ruralidad.
46

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

El NBI define la pobreza por los siguientes indicadores:
hacinamiento; características de la vivienda; condiciones sanitarias;
presencia de algún niño o niña que no asista a la escuela y hogares con
cuatro ó más personas por miembro ocupado y cuyo/a jefe/a de hogar
tuviera baja educación (o sea que no asistió a un establecimiento
educativo o asistió como máximo hasta 2º año de la escuela primaria).
Entre estos indicadores, las características de la vivienda y la falta de
retretes influyen considerablemente en los mayores niveles de NBI de las
áreas rurales.
Cuadro N° II.4
Mujeres mayores de 14 años de áreas rurales y localidades de 2000 a 5000
habitantes según condición de NBI, en valores absolutos y porcentajes.

Catamarca
Corrientes
Córdoba
Chaco
Chubut
Entre Ríos
Formosa
Gran Bs. As.
Resto Bs. As.
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
S del Estero
T. del Fuego
Tucumán
Total

Total
26.568
57.111
120.720
54.837
12.491
67.674
29.303
6.546
163.323
27.857
18.493
15.219
106.771
79.137
15.796
26.434
51.169
27.039
14.730
1487
113.056
78.089
589
86.057
1.200.496

Área Rural
Con NBI % con NBI
7.954
29,9
23.812
41,7
21.307
17,6
25.784
47,0
3.248
26,0
14.462
21,4
13.708
46,8
1.834
28,0
18.444
11,3
12.372
44,4
2305
12,5
4.265
28,0
24.882
23,3
25.150
31,8
4.901
31,0
6.388
24,2
25.073
49,0
7.360
27,2
3.966
26,9
152
10,2
18.874
16,7
34.909
44,7
98
16,6
30.741
35,7
331.989
27,7

Localidades 2000 a 5000 habitantes
Total
Con NBI % con NBI
6.817
1441
21,1
14.578
4.405
30,2
80.659
10.224
12,7
16.838
5.519
32,8
8.157
1283
15,7
18.689
3.084
16,5
16.513
5.359
32,5
0
0
0
57.028
5.412
9,5
10.121
3.019
29,8
16.091
1215
7,6
10.259
1.729
16,9
20.700
3.515
17,0
15.703
3.520
22,4
7.893
1485
18,8
8.985
2.056
22,9
14.888
4.338
29,1
12.808
2.501
19,5
8.049
1224
15,2
6.780
468
6,9
85.443
9.248
10,8
16.231
4.255
26,2
0
0
0
20.494
4.396
21,5
473.724
79.696
16,8

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

47

�Mujeres que trabajan la tierra

Antes de finalizar este punto, y si bien las cifras muestran que
varones y mujeres sufren por igual las malas condiciones de vida y la
carencia de servicios, es importante destacar que aunque la precariedad
habitacional afecta a todos los integrantes del grupo familiar, las mujeres
están perjudicadas especialmente, tanto por ser las responsables del
hogar y de las tareas domésticas como porque es dentro de la casa donde
pasan la mayor parte de su tiempo.

6. La condición de actividad de las mujeres rurales
Al analizar la condición de actividad de las mujeres mayores de 14
años de las áreas rurales, se observa que el 21% están ocupadas, el 10%
desocupada y el 69% son inactivas.
Cuadro N° II.5
Población femenina de 14 años y más en áreas rurales según condición de
actividad discriminada por NBI
Condición de
ocupación
Ocupadas
Desocupadas
Inactivas
Total

Pobres
Población con NBI
41.739
12%
39.142
12%
251.112
76%
331.989

No pobres
Población sin NBI
216.124
21%
79.450
10%
572.929

868.507

69%

Total
257.863
118.592
824.041

21%
10%
69%

1.200.496

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia.

Como se observa en el cuadro anterior, sólo un 12% de las mujeres
provenientes de hogares con NBI están ocupadas y este porcentaje es
significativamente menor que el de las mujeres de hogares que tienen sus
necesidades básicas cubiertas. Es posible que el menor nivel educativo
de los hogares con NBI dificulte a sus miembros una inserción en el
mercado de trabajo mejor y más estable.
En cambio, al observar la categoría desocupadas, la diferencia entre
pobres y no pobres es menor: 12% de mujeres pobres están desocupadas
y 10% de las no pobres. Esto implica que el porcentaje de mujeres que no
están ocupadas en la población femenina con necesidades básicas
insatisfechas está absorbido en la categoría inactiva.

48

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Sin embargo, la categoría inactiva tiene, en nuestra opinión, un sesgo de
ocultamiento o subregistro por estar efectuada con instrumentos de medición
de la condición ocupacional que resultan inadecuados para captar el trabajo
que realizan las mujeres rurales. Además, la forma en que el trabajo es visto
por varones y mujeres en el ámbito de la cultura rural contribuye a ese
subregistro, ya que es escasa la conciencia de que las tareas productivas a la
escala del predio constituyan una ocupación (los trabajos familiares
relacionados con la siembra, el desmalezado, la cosecha, la preparación para la
venta y otros cuidados de los cultivos familiares como también la cría de
ganado menor, las actividades de tambo o de granja, etc.). Además, existen
otras ocupaciones características del sector informal rural –en algunos casos
ejercidas bajo la forma del trabajador cuenta propia, como el trabajo artesanal–
que no son consideradas ni por las propias mujeres como ocupación.
Por otro lado, hay que considerar que la desocupación se mide a partir de una
pregunta sobre la búsqueda de trabajo en el último mes, y las oportunidades
de estos sectores (y como ya se dijo, más de las mujeres en el área rural) de
buscar trabajo es ciertamente baja.
Si el análisis de la condición de ocupación se hace según el lugar de
residencia, el porcentaje de mujeres ocupadas en las ciudades de menos
de 5000 habitantes es superior a las áreas rurales. Esto probablemente se
deba tanto a la existencia de mayores oportunidades laborales en los
pequeños centros urbanos, especialmente en los comercios. Las
excepciones para esto ocurren en las provincias de Misiones y Jujuy,
donde el porcentaje de ocupación es mayor en las mujeres de las áreas
rurales que en las localidades20.
Cuadro N° II.6
Población femenina de 14 años y más según condición de actividad
discriminada por lugar de residencia
Condición de ocupación
Ocupadas
Desocupadas
Inactivas
Total

Área rural
257.863
118.592
824.041

21,5%
9,9%
68,6%

1.200.496

100,0%

Localidades de 2000 a 5000
habitantes
130.058
27,5%
57.192
12,1%
286.474

60,5%

473.724

100,0%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

20

Ver Tabla 1.6 del Anexo Nº 1, de este capítulo.

49

�Mujeres que trabajan la tierra

7. Las ocupaciones de las mujeres y varones en el área rural
En el Censo Nacional de Población 2001 sólo hay 64.571 mujeres del
área rural que trabajan en actividades agropecuarias y 193.458 que lo
hacen en otras ramas económicas. Es decir, del total de ocupados rurales
únicamente un 23% son mujeres. En cambio, las mujeres constituyen el
39% de la población ocupada en las áreas urbanas.
Cuadro N° II.7
Personas ocupadas en el área rural discriminadas por sexo, rama de
actividad y categorías ocupacionales.

Sexo

Total

Obrero/a
empleado/a
Público Privado

Patrón/a

Trabajador/a
cuenta propia

Trabajador/a fliar.
c/sueldo

s/sueldo

1.267
2
8.223
2
9.490

22.629
35
54.633
11
77.262

Mujeres
%
Varones
%
Total

64.571
100
504.086
100
568.657

Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
1.165
23.067
2.932
13.511
2
36
5
21
9.983
261.100
39.611
130.536
2
52
8
26
11.148
284.167
42.543
144.047

Mujeres
%
Varones
%
Total
Total
ambas
ramas

193.458
100
333.285
100
526.743

Resto de Ramas de Actividad Económica
65.810
80.942
6.855
26.400
34
42
4
14
84.517
133.526
19.136
80.298
25
40
6
24
150.327
214.468
25.991
106.698

1.777
1
3.857
1
5.634

11.674
6
11.951
4
23.625

161.475

15.124

100.887

1.095.400

498.635

68.534

250.745

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

Como muestra el cuadro anterior, hay 1.095.400 personas ocupadas:
568.657 en el sector de agricultura, ganadería, caza y silvicultura y
526.743 en actividades no agropecuarias. Al discriminar cada rama de
actividad por sexo, es posible determinar que en la actividad
agropecuaria sólo un 11% son mujeres, mientras que en las no agrícolas
la participación se eleva al 37%. En el sector no agrario, las mujeres
rurales están ocupadas principalmente como empleadas u obreras (76%).
Las mujeres que aparecen como ocupadas de la rama agraria, son
trabajadoras familiares sin remuneración, y empleadas u obreras del
sector privado. Además hay un 21% que son cuentapropistas. En el caso
50

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

de los varones, el número que trabaja en la rama agraria es levemente
superior al de los que trabajan en la rama no agraria. Más de la mitad de
los varones ocupados en la rama agraria trabajan como obreros o
empleados del sector privado (65%), un 26% como cuentapropista y un
11% como trabajador familiar sin remuneración.
Cuadro N° II.8
Personas ocupadas en las localidades de 2000 a 5000 habitantes
discriminadas por sexo, rama de actividad, área de residencia y categorías
ocupacionales.

Mujeres
%
Varones
%

3.719
100
60.457
100
64.176

Mujeres
%
Varones
%
Total
Total
ambas
ramas

140.363
100
216.224
100
356.587

Obrero/a
Trabajador/a
Patrón/a
empleado/a
cuenta propia
Público Privado
Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura
299
2.359
203
481
8
63
5
13
2.386
34.907
6.469
13.007
4
58
11
22
2.685
37.266
6.672
13.488
Resto de Ramas de Actividad Económica
51.952
58.524
6.283
18.683
37
42
4
13
57.717
84.555
15.866
51.233
27
39
7
24
109.669
143.079
22.149
69.916

420.763

112.354

Sexo

Total

180.345

28.821

83.404

Trabajador/a fliar.
c/sueldo

s/sueldo

64
2
1.182
2
1.246

313
8
2.506
4
2.819

1.073
1
2.395
1
3.468

3.848
3
4.458
2
8.306

4.714

11.125

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

En las localidades de 2000 a 5000 habitantes, hay 420.763 personas
ocupadas: 64.176 en el sector de agricultura, ganadería, caza y
silvicultura y 356.587 en actividades no agropecuarias. En este caso, el
porcentaje del total de mujeres ocupadas es del 34%. Al discriminar las
ramas de actividad por sexo, se observa que en las actividades
agropecuarias sólo un 5% son mujeres, mientras que en las no agrícolas
la participación se eleva al 39%. Tanto los varones como las mujeres
ocupados en la rama agrícola lo hacen principalmente como obreros u
empleados del sector privado. En las ramas no agropecuarias emerge
como opción de trabajo ser obrero o empleado del sector público,
categoría que en las áreas rurales no existe.

51

�Mujeres que trabajan la tierra

8. Las mujeres jefas de hogar
En las ciudades, tanto en las pequeñas como en las grandes, en uno
de cada cuatro hogares hay una mujer como jefa de hogar. En cambio, en
las áreas rurales la tendencia es que esta proporción sea menor, ya que el
promedio para todo el país es de 17% de jefatura femenina. Sin embargo,
hay varias provincias que superan este porcentaje de mujeres jefas de
hogar en el área rural: Catamarca alcanza un 27%; Chubut y Jujuy, un
24%; Santiago del Estero, 22% y Corrientes, La Rioja, Salta, San Luis y
Tucumán tienen alrededor de un 20% de jefas de familia en sus zonas
rurales.
Es posible que exista un subregistro de las jefaturas de hogar
femeninas porque las mujeres rara vez se presentan como tales cuando
hay un varón en la casa (padre, hijo, hermano), aunque sea ella quien
tome la mayor parte de las decisiones en la unidad familiar.
Cuadro N° II.9
Mujeres y varones jefes de hogar, por área de residencia y provincia
Área rural
Provincia

Mujeres
Cant.

Loc. 2000 a 5000 hab.

Varones

%

Cant.

%

Mujeres
Cant.

%

Varones
Cant.

%

Loc. de más de 5000 hab.
Mujeres
Cant.

Varones

%

Cant.

%

Catamarca

5.299

27

14.696

73

1.353

29

3.373

71

16.528

31

36.527

69

Corrientes

8.754

19

36.320

81

2.856

26

7.941

74

3.726

2

166.360

98

17.339

17

83.487

83

15.566

25

47.508

75

206.164

29

507198

71

Chaco

6.649

15

38.744

85

3.069

24

9.461

76

7.797

4

172462

96

Chubut

3.074

24

9.957

76

1.930

30

4.575

70

25.915

27

69274

73

Entre Ríos

8.855

16

46.899

84

3.568

25

10.559

75

68.863

28

177971

72

Formosa

4.323

17

21.289

83

3.467

27

9.141

73

22.276

29

53912

71

G. Bs. As.

902

15

5.142

85

0

644.855

27

1734049

73

R. Bs. As.

22.515

15 125.731

85

11.378

24

72

Córdoba

0
35.088

76

377.923

28

963872

Jujuy

5.484

24

17.025

76

1.602

23

5.333

77

34.189

30

77998

70

La Pampa

2.963

17

14.778

83

3.481

26

10.122

74

17.259

29

43058

71

La Rioja

2.525

21

9.351

79

1.884

27

5.200

73

13.683

28

35747

72

Mendoza

10.146

13

69.909

87

3.056

21

11.429

79

82.718

26

233160

74

Misiones

8.367

13

56.993

87

2.600

22

9.386

78

42.224

27

115434

73

Neuquén

2.863

20

11.647

80

1.618

27

4.275

73

29.692

28

78256

72

Río Negro

3.966

16

20.989

84

1.754

25

5.209

75

34.160

28

117643

72

San Juan

2.672

14

16.316

86

1.508

18

6.949

82

30.390

25

91067

75

52

�Capítulo II: Las mujeres rurales en el país según los datos censales de 2001

Área rural
Provincia

Mujeres

Loc. 2000 a 5000 hab.

Varones

Cant.

%

Cant.

%

12.969

22

45.238

8.237

20

32.574

Sta. Cruz

219

10

San Luis

2.693

Santa Fe

Sgo. Est.
Salta

T.del Fuego
Tucumán

Mujeres

Varones
%

Mujeres

%

78

2.965

26

8.411

74

31.841

29

76777

71

80

2.499

25

7.589

75

56.258

30

134250

70

1.916

90

1.336

24

4.224

76

11.701

25

34438

75

20

11.026

80

1.729

28

4.488

72

22.278

27

59430

73

15.203

16

77.314

84

16.247

24

50.119

76

27.411

4

686001

96

95

12

701

88

0

95

4

2607

96

11.624

19

49.148

81

2.911

22

10.518

78

65.823

28

170763

72

17 817.190

83

88.377

75 18.44.501

24

5.678.195

76

0

25 270.898

Cant.

Varones

Cant.

Total 167.736

Cant.

Loc. de más de 5000 hab.

%

Cant.

%

Fuente: Censo Nacional de Población 2001 (INDEC, 2005). Elaboración propia

En algunas zonas del país, como en la región andina de Jujuy, las
mujeres son jefas de hogar casi todo el año porque los varones migran a
trabajos temporales o permanentes en la misma provincia o fuera de ella.
Son casos donde las mujeres están a cargo de los hijos/as y de las
producciones de autoconsumo y venta; son quienes deciden desde qué
sembrar hasta dónde se educarán los/as niños/as y además, viajan para
comercializar sus productos a los centros urbanos cercanos o a las ferias.
El marido está ausente en casi todo lo que conforma la vida cotidiana de
la familia, aunque mantiene su rol de “jefe del hogar” más allá de que
realice aportes económicos y tome o no decisiones.
La diferencia en la cantidad de jefas de hogar entre las áreas
urbanas y rurales también tiene relación con la cantidad de mujeres que
viven en cada una porque si en el campo las mujeres son menos, es más
probable que las que permanecen no vivan solas.
Como ya se dijo, el trabajo de las mujeres en los hogares es
necesario para la reproducción de la familia y esto es por igual tanto en
las localidades como en el campo. Sin embargo, en las áreas rurales las
mujeres además de los trabajos domésticos son responsables de las
producciones de autoconsumo y de otros insumos, los cuales en las
ciudades se compran hechos y en el campo son tareas femeninas. Esto
implica que en algunas zonas, los hogares estén constituidos por más de
una familia alrededor de una madre, una abuela, una hija o hermana ya
adulta, en quien descansa la reproducción del grupo.

53

�Mujeres que trabajan la tierra

54

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Capítulo III
Los grupos de mujeres rurales en la
Argentina
La estrategia de promover la formación de grupos de mujeres, se ha
puesto en marcha con el apoyo de instituciones gubernamentales y no
gubernamentales, y ha generado diferentes polémicas respecto a su
utilidad. Muchos de los grupos de mujeres que hoy existen en nuestro
país comenzaron con actividades consideradas propias de las mujeres,
como la costura, la elaboración de dulces o la producción de artesanías,
dentro del enfoque de Mujeres en el Desarrollo (MED). Los caminos
seguidos luego para la incorporación de la perspectiva de género son
diversos. Mientras algunos grupos aún perduran en este enfoque, otros
buscan el empoderamiento de las mujeres, desencadenando procesos de
cambio en las relaciones entre los géneros.
La gran cantidad de grupos de mujeres que existen, genera
interrogantes sobre las motivaciones que las lleva a agruparse, y se
puede considerar este análisis en dos dimensiones. Por un lado, está
aquello que tiene que ver con su aislamiento y marginación. Las mujeres
en su casa están solas, cargadas de trabajo y el grupo es una posibilidad
de salir y compartir un momento de sociabilidad. Otro aspecto, es la
necesidad que tienen las mujeres de buscar salidas a las difíciles
situaciones que viven sus familias y la comunidad en general. No toleran
las injusticias sociales, y en particular las que afectan a sus hijos e hijas y
no temen decirlo, y hacen los reclamos sin tapujos, quizás porque se
sienten menos punibles (Farget, 1993). A lo largo de la historia, las
mujeres han salido de su ʺreclusión domésticaʺ en los momentos donde
se profundizan las crisis; se rebelan y participan de los movimientos
populares frente a distintas demandas vinculadas a la justicia o al pan,
desde la Revolución Francesa hasta las Madres de Plaza de Mayo.
Es posible afirmar, entonces que el espacio grupal es valorado, y
que les otorga la posibilidad de romper con la reclusión doméstica.
Desde que el grupo comienza a reunirse hasta que se logra un espacio
consolidado, hay un proceso de construcción hacia adentro y de
valoración y respeto por el resto de la comunidad y la familia. Son
momentos de encuentro, de descanso de los trabajos de la casa, de
55

�Mujeres que trabajan la tierra

diálogo. Es un espacio de aprendizaje donde circula información valiosa
y de construcción de proyectos colectivos. Los grupos operan a su vez,
de manera terapéutica para la salud mental de las mujeres, donde se
posibilita la autoafirmación y la conquista de la palabra. Son experiencias
que brindan un alivio a los malestares cotidianos que habitualmente son
silenciados.
El trabajo con grupos de mujeres se basa, en la mayoría de los casos,
en las teorías de educación popular, que parten de las necesidades y
demandas de las propias mujeres. Esto implica un aprendizaje con
relación a la participación y el reconocimiento de la condición y la
posición como mujeres en el contexto familiar y comunitario. La
educación popular al interior de los grupos se constituye entonces ʺen un
espacio y en una herramienta educativa destinada a potenciar la
capacidad de los grupos populares, a fin que les permita convertirse en
sujetos de su propio proceso educativo y de su propio destino histórico y
políticoʺ (CELATS, 1992).
Un objetivo explícito de los grupos es la búsqueda de una mejora en
las condiciones de vida familiares, pero a su vez hay razones implícitas
que hacen de lo grupal un espacio de contención y placer que puede
fortalecer sentimientos de solidaridad y ayuda mutua.
Las actividades que tienen que ver con problemas de salud y
educación permiten que sus acciones sean validadas en su comunidad,
por pertenecer éstas a los espacios “femeninos”, pero a su vez, son
acciones que les otorgan entrenamiento para incursionar en territorios
habitualmente vedados a las mujeres. Los grupos pueden adquirir una
dimensión política al convertirse en interlocutores con las organizaciones
zonales y con los políticos locales en reclamo de sus necesidades más
sentidas.

1. Los relevamientos
En este capítulo, se presentan los grupos de mujeres relevados en
los años 2002 y 2006 en el área rural de nuestro país. En su descripción,
se consideran las actividades que realizan en forma conjunta, el
acompañamiento que reciben, desde cuándo se reúnen y con qué
frecuencia, cómo fue que decidieron reunirse y por qué, la cantidad de
integrantes, si la organización tiene alguna forma institucional, si han
recibido aportes de instituciones del Estado o de alguna organización no
gubermanental (ONG) y cuáles son los problemas, las demandas y las
56

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

necesidades que manifiestan. También se describen las características de
las mujeres que participan en estos grupos (edad, número de hijos, nivel
de instrucción, acceso a la salud, etc.) y se intenta apreciar las
consecuencias subjetivas o personales, aquellas que sus protagonistas
consideran enriquecedoras en términos humanos y en sus relaciones
sociales, al pertenecer a estos espacios. Concluimos presentando un
esquema del ciclo de vida de los grupos en el sector rural.
El relevamiento inicial fue realizado entre los últimos meses de 2001
y los primeros de 2002. Un primer objetivo al comenzar con este trabajo
fue conocer cuántos grupos de mujeres había en las áreas rurales y la
cantidad encontrada superó las estimaciones previas, ya que se
encuestaron 203 a lo largo de todo el país. Aproximadamente unos 50
grupos no fueron relevados por problemas operativos relacionados con
la accesibilidad, tanto por razones geográficas como de comunicación, y
a otras vinculadas con el contexto del país en ese momento21. Por lo
tanto, en este primer relevamiento se consideró la existencia de al menos
250 organizaciones de mujeres rurales en el territorio nacional.
El segundo se desarrolló durante los primeros meses de 2006. En
esta ocasión, se realizó una encuesta de seguimiento a los grupos
anteriormente encuestados y se aplicó otra a aquellos que habían
quedado al margen en 2001 y a los que comenzaron sus actividades en el
período entre 2001 y 2006. En esta ocasión, se encontraron 452 grupos de
mujeres.
En los dos trabajos de campo, la condición para la inclusión de cada
grupo fue que estuviesen integrados a una estrategia de desarrollo rural,
tanto a partir de programas de la SAGPyA como de otras instituciones
gubernamentales o no gubernamentales. Se consideraron sólo los grupos
conformados exclusivamente por mujeres que residieran en zonas
rurales y los criterios para la selección fueron que: tuvieran identidad
como grupo de mujeres, que realizaran al menos una actividad en común y
que la comunidad las reconociera como grupo. No se contemplaron
aquellos cuya finalidad fuera exclusivamente religiosa como tampoco las
cooperadoras escolares o las comisiones de apoyo a la posta sanitaria,
por ejemplo, a menos que esto fuera una actividad más dentro de otras

21

El 20 de diciembre de 2001 comenzó una crisis política, económica y social que se extendió durante
el año 2002. En esos meses, tanto los/as técnicos/as que colaboraron con el relevamiento como los
grupos mismos debieron enfrentar situaciones de desasosiego, malestar e incertidumbre por su
situación personal y la de sus proyectos.

57

�Mujeres que trabajan la tierra

que permitiesen su inclusión de acuerdo a los criterios antes
enunciados22.
Cuadro N° III.1
Cantidad de grupos en cada provincia en los dos relevamientos
N° de grupos en el
relevamiento 2001–
2002

Seguimiento

Nuevos

Total

Buenos Aires

2

0

1

1

Catamarca

7

4

8

12

Chaco

20

12

0

12

Chubut

5

3

3

6

Córdoba

3

0

18

18

0

17

17

Provincia

Corrientes

Total de grupos en 2006

Entre Ríos

19

17

74

91

Formosa

6

6

1

7

Jujuy

11

6

5

11

La Pampa

2

1

6

7

La Rioja

2

0

11

11

Mendoza

25

5

9

14

Misiones

27

21

4

25

Neuquén

9

6

7

13

Río Negro

6

4

10

14

Salta

13

3

110

113

San Juan

11

9

7

16

San Luis

3

0

4

4

Santa Fe

8

1

9

10

Sgo. del Estero

18

14

13

27

Tucumán

6

3

20

23

203

115

337

452

22

Es necesario recordar que el perfil de las integrantes de los grupos de mujeres considerados en
estos relevamientos es el que contempla el PROINDER para la inclusión en su programa, tal como se
señala en la introducción.

58

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

La estrategia para la localización e identificación de los grupos
consistió en establecer contactos con personas o instituciones que
trabajasen con poblaciones rurales, ya sea de programas nacionales –
como el Programa Social Agropecuario (PSA), ProHuerta u otras
instituciones públicas del Estado Nacional o Provincial– o de ONGs. El
principal apoyo para esta etapa provino de la coordinación y de las
técnicas pertenecientes a la Red TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones
que trabajan con Mujeres Rurales), ya que ellas asumieron la tarea del
relevamiento como propia, estableciendo los contactos necesarios para
llevarlo adelante en las dos etapas. En cada caso, uno/a o dos referentes
se ocuparon de aplicar las encuestas directamente a los grupos o a una
persona cercana a ellos.
La cantidad de grupos existentes en cada provincia y sus
características son el resultado de distintos factores históricos y
socioculturales, tales como la cantidad de población rural, la tradición
agraria campesina, las estrategias de intervención o el estímulo de las
políticas públicas y programas no gubernamentales, cuya magnitud e
incidencia es distinta según las regiones. De esta manera, el mayor
número de grupos está en el norte de nuestro país, tanto en el noroeste
como en el noreste, y se debe a una mayor concentración de familias que
se dedican a la agricultura familiar en comparación al resto del territorio.
Además, existe una tradición de sentido comunitario, asociada a los
pueblos originarios, a luchas reivindicativas anteriores, como las Ligas
Agrarias de fines de la década del 60 y principios de los 70, o más
recientes, en vinculación con problemas ambientales o de derechos
humanos.
De los grupos de mujeres que fueron relevados en 2001, una tercera
parte ya no existe y las razones mencionadas son principalmente, la falta
de acompañamiento y asistencia técnica, o la finalización del proyecto
que las había reunido. Luego hay varios grupos que se han fusionado,
integrándose a organizaciones mixtas, a organizaciones de mujeres más
numerosas, a un consejo aborigen o a cooperativas. En otros casos el
grupo se disolvió, pero muchas de sus integrantes participan hoy de
otras organizaciones. Otra de las razones aludidas es la migración, los
conflictos internos o el fallecimiento de una líder. Hay otros casos en los
que no se ha logrado ubicar al grupo, porque la persona que en su
momento había hecho el contacto ya no trabaja con el mismo y, en
consecuencia se desconoce si aún siguen reuniéndose.
Analizando esta información por provincia, Mendoza por ejemplo
ha disminuido de manera importante su cantidad de grupos, en cambio
59

�Mujeres que trabajan la tierra

hay provincias donde la mayoría siguen reuniéndose, posiblemente
asociado a estructuras organizativas más sólidas y a la presencia de
ONGs. Luego hay una gran explosión de grupos en provincias como
Entre Ríos y Salta, posiblemente asociado a la línea de subproyectos F
del PROINDER.
A continuación se presentan las características principales de los
grupos, de las mujeres que los integran y de las historias de sus
organizaciones, las que fueron abordadas a través de interrogantes sobre
el origen de las mismas y ciertos aspectos de los procesos grupales, tales
como conflictos, problemas, transformaciones y principales demandas.

2. Origen de la conformación de los grupos
Al indagar sobre el origen de la iniciativa o la motivación a partir de
la cual se constituyeron los grupos de mujeres relevados, se destaca que
el 64% surgió por la propuesta de algún agente externo y casi un 24% lo
hizo por propia iniciativa, sin que mediasen instituciones públicas o
privadas.
En el cuadro siguiente se presentan estos porcentajes,
discriminando el origen de la convocatoria externa en gubernamental, no
gubernamental e Iglesia o grupo religioso. Además, se puede observar la
existencia de un 9% de grupos que se formaron por conjunción de la
iniciativa propia con la de una institución o programa.
Cuadro N° III.2
Porcentaje de grupos según el tipo de institución que lo acompaña
Motivación

%

Motivación propia

23,7

Iglesia o grupo religioso

3,2

Convocatoria externa gubernamental

38,4

Convocatoria externa no gubernamental

22,6

Motivación propia conjuntamente con una convocatoria externa

9,1

No contesta

3,0
Total

60

100

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

3. El acompañamiento de los grupos
La mayoría de los grupos analizados (82%) tiene un asesoramiento
sistemático, tanto de instituciones y programas del Estado Nacional o
Provincial como de organizaciones no gubernamentales o de la Iglesia.
Este apoyo se manifiesta por medio de capacitaciones, asistencia técnica
o en el acompañamiento de sus procesos organizativos.
Más de la mitad de los grupos (63%) recibe el apoyo de más de una
institución pública o privada. Por ejemplo, una ONG conjuntamente con
un municipio acompañan al grupo en distintas actividades o la
organización de mujeres recibe asistencia técnica por medio de un
proyecto del PSA y, además, es beneficiario de ProHuerta.
La importancia de los programas del Estado hacia la agricultura
familiar en los últimos 15 años se traduce en que la mayor parte de los
grupos entrevistados (85%) recibe algún tipo de apoyo de un programa
estatal o de una institución pública, como el PSA y PROINDER, los
Programas de Desarrollo Rural del Noreste Argentino (PRODERNEA) y
del Noroeste Argentino (PRODERNOA), INTA y ProHuerta o de alguna
repartición de los gobiernos provinciales o del municipio local. Sin
embargo, sólo el 56% está acompañado por un organismo o programa
del Estado sin la intermediación de otro tipo de institución. El 28%
restante de los grupos son asistidos por una ONG o la Iglesia
conjuntamente con proyectos del PSA y/o PROINDER, INTA,
PROHUERTA y PRODERNOA/NEA o con el apoyo de las
municipalidades o de alguna repartición de los gobiernos provinciales.
Cuadro N° III.3
Porcentaje de grupos según el tipo de motivación para su conformación
Tipo de institución que acompaña al grupo

Porcentaje
de grupos

Institución pública o programa del Estado exclusivamente

56,5

Institución o programa del Estado conjuntamente con ONG y/o Iglesia o algún
tipo de organización de la sociedad civil

28,4

Sólo Organizaciones No Gubernamentales y/o Iglesia o algún tipo de
organización de la sociedad civil

10,0

Ninguna

5,0
Total

100

61

�Mujeres que trabajan la tierra

Como es posible observar en el cuadro anterior, un 10% de los
grupos son acompañados por una ONG o por la Iglesia, con
financiamiento propio y sin el apoyo de programas u organismos del
Estado. Finalmente, por la importancia que reviste la participación
ciudadana en relación al desarrollo local, es importante señalar que
varios grupos recibieron y reciben el apoyo de sus respectivos
municipios.

4. La antigüedad de los grupos
La existencia de grupos y/u organizaciones de mujeres rurales en
Argentina es reciente, y se deriva tanto de una mayor sensibilidad del
Estado ante la problemática existente al interior de las agriculturas
familiares como de una respuesta de la población rural al deterioro
sufrido en sus producciones en los últimos 20 años. Esto se proyecta en
que la mayor proporción de los grupos relevados para este estudio son
posteriores al 2000 (75%). Sólo un 3% tiene la fecha de iniciación de
actividades antes de 1990 y el otro 17% surgió en la década del noventa23.
Los más antiguos se encuentran en Santiago del Estero (3 grupos),
Neuquén (1 grupo), Río Negro (1 grupo), San Juan (1 grupo), Mendoza
(5 grupos), Catamarca (1 grupo), Tucumán (1 grupo) y Salta (1 grupo) y
el comienzo de sus actividades fue a partir de las iniciativas de diferentes
instituciones. Cuatro de ellos (el grupo de Mujeres de Colonia del Valle
en Catamarca, de El Jardín en Salta, el de El Sacrificio en Tucumán y el
de Jumial Grande en Santiago del Estero) se iniciaron a partir del
proyecto Mujer Rural de la Secretaría de Agricultura. Los grupos de
Mendoza y de San Juan comenzaron por las acciones llevadas adelante
por Hogar Rural (INTA) y uno de los del norte de Santiago del Estero
(San José del Boquerón) a través del trabajo en terreno de Cáritas.

5. La cantidad de mujeres de los grupos
El promedio de integrantes de los grupos de mujeres rurales
estudiados es de 10. La información de las encuestas permite observar
una relación entre la cantidad de participantes en la organización y la
institución que la acompaña, porque cuando hay una ONG involucrada,
23

62

En un 5% de los casos no hay información sobre la fecha en que iniciaron sus actividades.

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

el promedio de integrantes es mayor que cuando lo hace solamente una
institución del Estado. Sin embargo, la cantidad de participantes se
relaciona principalmente con la densidad poblacional del territorio
donde están insertos.
Comparando el número de integrantes en los inicios del grupo y el
que se registra al momento de la encuesta, aparece una tendencia al
crecimiento en la cantidad de mujeres que participan en los mismos a lo
largo de su historia. Esto sugiere que los grupos son una respuesta a los
intereses y necesidades de las mujeres y que una vez consolidados, éstos
tienden a su sostenibilidad.

6. La institucionalidad de los grupos
Para analizar la institucionalización de los grupos de mujeres, la
encuesta pregunta si tienen personería jurídica, comisión directiva o
algún tipo de registro escrito como sería un reglamento de
funcionamiento, un libro de actas o una lista de asistencia, considerando
que estas últimas tres alternativas podían ser simultáneas en algunas
organizaciones. Para completar la información sobre la institucionalidad,
se consulta sobre la periodicidad de las reuniones y si integra alguna
organización, red o movimiento.
Dentro de estos indicadores, la obtención de la personería jurídica,
es reflejo de la búsqueda de formalidad institucional. Sin embargo, sólo
un 6% de los grupos tiene personería jurídica. En cuanto a su
organización interna, el 24% tiene comisión directiva y el 74% funciona
con un reglamento, libro de actas o registro de asistencia. Hay un 21,6%
de los grupos que no poseen ningún tipo de formalización de su
organización, realizando sus actividades sin tener una comisión
directiva, un reglamento de funcionamiento o un registro de asistencia.
Esta información se puede interpretar como una tendencia a
construir grupos, con relaciones de poder más horizontales o con
acuerdos de trabajo a corto plazo, sin la intencionalidad de perdurar en
el tiempo.
Aunque el grado de institucionalización de los grupos es variable,
no se observa que esta característica guarde alguna relación con la
antigüedad, las actividades o lo resultados obtenidos por los grupos.
En cuanto a la periodicidad de las reuniones, un 46% contesta que
se reúne entre dos a cuatro veces por mes y un 38% lo hace entre una y
dos veces en el mismo lapso de tiempo. Son pocos los grupos que
63

�Mujeres que trabajan la tierra

realizan sus reuniones con menos asiduidad como, por ejemplo, una vez
cada 2 meses, mientras que hay un 6% que se junta más de cuatro veces
al mes.
Finalmente cabe destacar que casi la mitad de los grupos están
integrados en organizaciones de segundo grado o de tercer grado que
pueden ser centros vecinales o comunales, cooperativas, consejos
aborígenes, organizaciones campesinas zonales o departamentales,
asociaciones de pequeños productores, movimientos campesinos
provinciales (Corrientes, Córdoba, Santiago del Estero) o redes, zonales,
o provinciales, y en algunos casos nacionales. Hay algunas redes de
mujeres, como la Organización de Mujeres de las Siete Etnias al norte de
Salta, la Red de Mujeres Campesinas de la provincia de Entre Ríos y
Swami, red de artesanas en Formosa. La Red Puna de Jujuy, tiene un
espacio para el abordaje específico de la problemática de género en todas
las instancias de la red.

7. Características de las mujeres de los grupos
7.1. Edad y número de hijos/as
Una tercera parte de las mujeres que participan en los grupos
estudiados tienen una edad que oscila entre los 25 y 34 años; un 26% son
señoras de 35 a 40 años y otro 26% menores de 19 años; sólo un 15% son
mujeres de más de 51 años. Es significativa la participación en un rango
tan amplio de edades.
La mayor parte (84%) tiene hijos/as: un 47% entre uno/a y tres; un
41% entre cuatro y seis y un 12% más de 7 ó más. Las mujeres expresaron
la incapacidad de retenerlos en el campo, y esto se ve reflejado en que, en
el 60% de los grupos hay por lo menos una señora que tiene uno o más
hijos/as que ha migrado del campo a la ciudad.

64

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.4
Porcentaje de grupos según la cantidad de mujeres que tienen hijos/as que
han migrado
Cantidad de mujeres que participan en el grupo con hijos/as migrados

%

En el grupo no hay mujeres con hijos/as que han migrado

38,9

En el grupo hay entre 1 a 3 mujeres con hijos/as migrados

38,5

En el grupo hay 4 ó más mujeres con hijos/as migrados

22,6
Total

100,0

En todos los casos, la edad de migración es en torno a los 17 años,
tanto para varones como para mujeres.

7.2. Nivel de instrucción
Mientras que en el 61% de las organizaciones analizadas hay por lo
menos una mujer analfabeta, en el 47% participa por lo menos una que
nunca asistió a la escuela. Es decir, la posibilidad de encontrar una mujer
analfabeta en un grupo es mayor que la de encontrar una mujer que
nunca asistió a la escuela, y esto muestra el hecho conocido de que una
franja de los analfabetos lo son por haber abandonado tempranamente la
escuela, a lo que contribuye el desuso o la escasa práctica de la
lectoescritura.
En el otro extremo de las posibilidades de acceso a la educación
formal, se encontró que sólo en el 9,2% de los grupos hay entre 1 a 3
mujeres con estudios terciarios.

7.3. Las actividades de las familias
Las mujeres provienen de predios que se dedican a la agricultura, la
ganadería, la agroindustria o las artesanías y en todos estos casos, el total
o parte de la producción es comercializada.

65

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.5
Porcentaje de mujeres de los grupos según las actividades principales
de los predios familiares
Actividades principales de los predios familiares

%

Agricultura

13,6

Ganadería

16,6

Agroindustria o artesanía

6,0

Agricultura y ganadería

26,2

Agricultura y agroindustria y/o artesanía

4,5

Ganadería y agroindustria y/o artesanía

6,6

Agricultura, ganadería y agroindustria y/o artesanías

15,0

Agricultura, ganadería, agroindustria y/o artesanías con act. forestales

3,6

Sólo actividades de autoconsumo

7,9
Total

100,0

El cuadro anterior nos indica la actividad principal de los predios
de las mujeres que participan en los grupos estudiados. Por lo tanto, un
13,6% de las mujeres organizadas en los grupos analizados viven en
predios donde la agricultura es la principal actividad de la finca,
mientras que casi un 17% lo hace en explotaciones donde lo es la
ganadería, y sólo en un 6% es la artesanía o la agroindustria. Como era
de esperar, en la mayoría de los casos (56%), las familias realizan más de
un tipo de actividad como estrategia para lograr la sobrevivencia del
grupo familiar.
En casi todos los predios existen actividades de autoconsumo, como
la huerta, el cultivo de cucurbitáceas o de legumbres, la producción de
mandioca, maíz u otros granos y los frutales. La producción de alfalfa y
pastos para el consumo de los animales es muy común, sobre todo
teniendo en cuenta que casi el 50% de las mujeres tienen algún tipo de
producción pecuaria. Aunque las actividades de autoconsumo están
combinadas generalmente con las dirigidas a la venta, existe un 8% de
casos donde el autoconsumo es la principal actividad del grupo familiar.
Una actividad no mencionada anteriormente, y que es importante
porque en el 44% de los grupos hay mujeres que la realizan, es la avícola.
66

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Existen grupos donde la totalidad de sus integrantes tienen aves en sus
predios y, en general, las encuestas muestran que es una actividad que se
realiza en los sistemas productivos más diversificados. Este es un trabajo
que genera ingresos a la familia, porque en casi todos los casos se
menciona la venta de productos y subproductos de las granjas.
La apicultura aparece como otra actividad de importancia para los
predios familiares en cuanto a la generación de ingresos, aunque en una
baja proporción de casos.

7.4. Las actividades de las mujeres en los predios familiares
La huerta, la granja, los porcinos, las cabras y las artesanías son las
principales actividades productivas de las mujeres en los predios
familiares.
Cuadro N° III.6
Porcentaje de mujeres según la actividad que realizan en el predio
Principal actividad productiva de las mujeres

%

Ganado menor y artesanía o agroindustria

20,0

Ganado menor con huerta y/o granja y agroindustria o artesanía

17,3

Ganado menor

16,7

Huerta y/o granja

16,1

Artesanía y agroindustria

13,4

Huerta y/o granja y artesanía y/o agroindustria

11,5

Agricultura o ganadería o apicultura exclusivamente

2,8

No especifica

2,2
Total

100,0

En el cuadro anterior se aprecia la importancia de la ganadería
menor –porcinos, cabras y ovejas– en el trabajo que desarrollan las
mujeres en las áreas rurales, al igual que la atención de la huerta y/o la
granja, que se combinan con la elaboración de artesanías o de productos
agroindustriales, como quesos y otros derivados de la leche, dulces,
conservas, etc, en algunas regiones del país.
La cría de vacunos también aparece en las encuestas como una tarea
femenina, pero en baja proporción y la mayoría de las veces realizada
67

�Mujeres que trabajan la tierra

conjuntamente con la crianza de animales pequeños. Desde el ámbito
agrícola, el cultivo de hortalizas es otra actividad que las mujeres señalan
como propia y, en menor medida, la producción de frutas como
duraznos, higos, manzanas, ciruelas, peras, membrillos, cítricos y nueces.
Lo mismo ocurre con la apicultura. Finalmente, es interesante señalar
que casi un 6% de grupos mencionan como una actividad femenina la
producción de plantas aromáticas y medicinales.

7.5. El acceso a la salud
Como se dijo en el primer capítulo, el acceso a los servicios de salud
es una de las principales demandas de las mujeres del área rural. Esto se
reafirma al observar en el relevamiento que un 34% de los grupos tiene
dificultades para obtener la atención que necesitan para ellas y sus
familiares, dado que tanto la posta sanitaria como el hospital están
alejados de sus localidades24.
Si se considera solamente el acceso a un hospital, las mujeres de
estos grupos deben trasladarse en promedio 35 km para llegar a este tipo
de institución. Esta distancia es excesiva para una urgencia, pero lo es
mucho más porque, en general, acceden a los hospitales locales que no
cuentan con los recursos humanos y/o materiales necesarios para
resolver problemas de salud medianamente complejos. La distancia al
hospital se encuentra en relación directa con el costo del traslado, por lo
cual se debe presumir que el acceso a los servicios de salud está limitado
por condicionantes geográficos y económicos25.
En más del 80% de las zonas donde se encuentran los grupos, hay
un/a enfermero/a en la localidad atendiendo entre 1 y 7 días por semana
y en casi el 60% de las localidades hay un/a agente sanitario. El personal
de enfermería en su gran mayoría está cubierto por auxiliares que tienen
una formación de ocho meses de duración. Las/los agentes sanitarios son
parte de la estructura de atención primaria de la salud y tienen en cada
provincia diferentes formas de organización, funciones, supervisión y
capacitación.

24

Los casos extremos eran dos grupos que tienen el hospital a 90 y 100 km y la posta sanitaria a 70 y
30 km, respectivamente. Además, hay 7 grupos que contestaron que no hay una posta sanitaria
cercana y para los que el hospital se encuentra a una distancia de entre 4 y 19 km.
25

Los grupos más cercanos a los centros de salud son los que tienen un hospital en su localidad (1,2%)
o una posta sanitaria (32,9%). En el 70% de los grupos, las mujeres deben recorrer una distancia mayor
a 10 km para llegar a un hospital y las campesinas de un 40% de las organizaciones necesitan
trasladarse una distancia superior a los 5 km para ser atendido en una posta sanitaria.

68

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.7
Porcentaje de grupos según la atención primaria de la salud en la
localidad
Presencia de enfermera/o y/o agente sanitario en la localidad

Porcentaje de
grupos

Agente sanitario y enfermera/o en la localidad

55

Agente sanitario solamente

7

Enfermera/o solamente

26

Ni enfermera/o ni agente sanitario en la localidad

12
Total

100

La encuesta tiene una pregunta referida a la cantidad de días en que
el médico visita la localidad donde se encuentra el grupo. En este ítem,
hay un 16% de encuestas sin respuesta y sólo 3 grupos contestaron que
no iba ningún médico a su localidad. En las restantes, un 24% contestó
que el médico va todos los días (probablemente sean aquellos que tienen
un hospital en la localidad o muy cercana a la misma); un 6% entre una y
seis veces en un mes; un 19%, una vez cada dos meses; un 11%, entre 2 a
4 veces por año y el 13% restante, contestaron que sólo reciben la visita
del médico una vez al año. Estas cifras indican el grado marginación en
que se encuentra la población rural en cuanto a recibir los servicios
básicos del Estado; esto afecta especialmente a las mujeres y es un factor
de la migración rural femenina.

8. Las actividades de los grupos
Las actividades que desarrollan los grupos relevados son muy
variadas. Probablemente, la elección de qué hacer juntas se relacione con
quien o quienes acompañan al grupo o la motivación por la cual se
organizaron. Más allá de cómo llegaron a realizar la actividad conjunta,
ésta les suele dar una identidad al grupo. Es así que se encuentran las
mujeres artesanas, las cabriteras, las que venden flores en la feria, las que
juegan al fútbol, la del costurero o del roperito, las dulceras, las mujeres
de las ferias francas.
En general, al momento de la encuesta, los grupos realizaban más
de una actividad aunque una de ellas es siempre la más importante y le
69

�Mujeres que trabajan la tierra

da la identidad al grupo. Por ejemplo, las mujeres están organizadas en
torno a la producción y comercialización de cabras y, además, reciben
capacitaciones en género y sobre el funcionamiento del fondo rotatorio y
hay una comisión que se ocupa de la desinfección de vinchucas en las
casas y otra que apoya a la posta sanitaria. Aunque sean varias las tareas
que las reúnen, en este caso es la majada caprina el principal centro de
interés del grupo.
Las combinaciones de actividades más frecuentes son la huerta y la
granja, al igual que la ganadería menor con otros tipos de trabajo. En la
medida que un grupo tiene más actividades, aparecen algunas que son
un poco más complejas o que implican un mayor grado de organización,
como es la de uso de un fondo rotatorio, el prestar servicio de
maquinaria agrícola o participar como delegadas en organizaciones de
productores/as o instituciones gremiales.
Sin considerar la capacitación, un grupo puede haber desarrollado a
lo largo de su historia, desde 18 actividades hasta ninguna dependiendo
de la cantidad de años de existencia. Sin embargo, casi la mitad de los
grupos del relevamiento sólo tuvieron, o tienen, entre una y tres
ocupaciones diferentes.
Dadas las características rurales de estas organizaciones de mujeres,
las actividades predominantes son las relacionadas con el sector
agropecuario. De acuerdo a la encuesta aplicada, el 69% de grupos
realizan, o realizaron a lo largo de su vida, una o más actividades
vinculadas con la ganadería o con la producción agrícola26.
El 65% de los grupos recibe o recibió capacitación, la cual aparece
como un punto fundamental para el desarrollo de las capacidades y de la
autoestima. Generalmente, está asociada a las actividades agropecuarias,
a la comercialización de los bienes obtenidos o a la oferta de servicios.
Sin embargo, muchos grupos recibieron capacitación con el objetivo de
fortalecer la organización y la dinámica interna del grupo y, en un tercio
de los casos, tuvieron como eje la temática de género y de derechos
humanos. En las entrevistas realizadas, el acceso a la capacitación y la
búsqueda de articulación con organizaciones campesinas o con
instituciones relacionadas con el desarrollo rural surgen como dos

26

Solamente un 17% realizó, o realizaba en el momento de la encuesta, una actividad agrícola o
pecuaria en forma exclusiva. El 52% restante de los grupos con actividades agropecuarias, las
combinaban con otra o con más de una. Por ejemplo, las integrantes del grupo tenían un crédito para
insumos para el cultivo de alfalfa en parcelas individuales y, además, recibían capacitación en
atención primaria de la salud.

70

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

elementos que implican un punto de inflexión en el proceso que viven
las mujeres al organizarse.
Los trabajos agroindustriales y/o artesanales son otra actividad de
importancia dentro del relevamiento, ya que están realizados por la
mitad de los grupos y generalmente combinados con otro tipo de tarea.
Cuadro N° III.8
Porcentaje de grupos según las actividades que realizan
desde el inicio hasta la fecha27
Actividades

Porcentaje de grupos

Producción de ganado menor

36

Producción de ganado mayor

13

Botiquín veterinario

14

Producción agrícola, forestal y de plantas ornamentales

33

Huerta

51

Granja y apicultura

41

Agroindustria

22

Artesanía

28

Comercialización

28

Fondo rotatorio y servicio de maquinaría agrícola

32

Religiosas

14

Costura

18

Comedor

16

Organización de beneficios

13

Deportivas

15

Mejora de infraestructura

18

Gestión de proyectos

37

Difusión y comunicación

12

Gremiales y delegadas a organizaciones

28

27

El porcentaje total es diferente de 100 porque se consignan todas las actividades que realizan los
grupos, considerando las realizadas en forma combinada. Por ejemplo, un grupo tiene un botiquín
veterinario, produce porcinos y cultiva una huerta; y en el cuadro se registran las tres en forma
separada. Además, se consideran todas las actividades realizadas por el grupo desde su inicio hasta la
fecha. Por lo tanto, puede ser que un grupo que realizó una plantación forestal hace 10 años, hoy se
dedique a la venta de hortalizas y frutas en una feria. En este caso, se consignan ambas actividades.

71

�Mujeres que trabajan la tierra

Actividades

Porcentaje de grupos

Organización de actividades recreativas

30

Salud

26

Capacitación en género y en derechos humanos

23

Otros tipos de capacitaciones

42

La mitad de los grupos que realizan actividades relacionadas al
ámbito forestal están localizados en la provincia de Misiones y son
asociaciones que han sido beneficiadas con proyectos de la Secretaría de
Agricultura en los años 2000 y 2001 para la reforestación con especies
nativas. Los otros grupos no especifican qué actividades forestales
realizaron o realizan, pero es de esperar que se relacionen tanto con la
plantación de especies arbóreas como con aquellas vinculadas a la
obtención de productos del monte como leña y carbón.
Las actividades de servicios de maquinaria que los grupos
mencionan se refieren a la compra por medio de subsidios o créditos de
maquinarias agrícolas que usan los miembros de la comunidad, tanto en
forma gratuita o pagando el servicio a la asociación.
Dentro del 15% de los grupos con actividades deportivas, es
necesario mencionar a las asociaciones de fútbol femenino. En el
relevamiento de 2001 había cinco organizaciones, conformadas por
mujeres más jóvenes que la media existente en los otros grupos (entre 19
y 24 años), que tenían un equipo de fútbol y para quienes las actividades
relacionadas con el fútbol eran importantes28.
Finalmente, hay un 6% de grupos que mencionan “otras
actividades”, además de las indicadas en la encuesta. Por ejemplo, tareas
culinarias, colaboración con la organización de productores/as local,
acciones relacionadas con el medio ambiente, lombricultura y fabricación
de suelo cemento. Es interesante destacar que en este ítem, cinco grupos
mencionan la realización de capacitaciones a otras familias campesinas.

28

De estos cinco grupos, tres de ellos ya no existían cuando se realizó la encuesta de seguimiento en
2006.

72

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

9. Aportes y recursos recibidos por las mujeres y por los
grupos
Los aportes y recursos recibidos por las mujeres a través de distintas
instituciones estatales o no estatales desde el inicio del grupo hasta el
momento del relevamiento son muy variados. En el cuadro siguiente, se
presenta el porcentaje de grupos según los tipos de aportes o recursos
recibidos.
Cuadro N° III.9
Tipos de aportes o recurso recibido según el porcentaje de grupos que los
recibieron
Tipo de aporte o recurso recibido

Porcentaje de grupos

Capacitación

95,8

Asistencia técnica

94,9

Insumos (animales, semilla, laboreo, alambre, etc.)

78,6

Infraestructura29

38,4

Maquinaria y herramientas30

37,8

Programas de empleo

15,5

Alimento
Bienes de uso doméstico

9,3
31

40, 8

Vestimenta y/o útiles escolares

4,2

Emergencias agropecuarias y/o climáticas

6,5

Como es posible observar, la capacitación y la asistencia técnica son
los principales recursos que han recibido los grupos estudiados. Esto se
relaciona con que la mayoría de los mismos tienen un acompañamiento
sistemático (ver Cuadro N° III.3) de instituciones que brindan asistencia
técnica y capacitación. En los casos en que el grupo sólo recibió un
recurso (12 casos), éste fue capacitación o asistencia técnica.

29

Incluye todo lo que está plantado: piletones, aljibes, galpones, canales de riego, salones
comunitarios, viviendas, radio comunitaria, caminos, etc.
30 Aquellas que se usan para el trabajo productivo y para las actividades de tejido y costura: tractores,
arados, rueca, telar, máquina de coser, esquiladora, sembradora, bomba de agua, pantalla solar, etc.
31 Incluye todos los bienes que se usan en la casa y/o que apoyan las actividades reproductivas:
cocinas, hornos, lavarropas, heladeras, pantalla solar (de uso en la casa), colchones, frazadas, etc.

73

�Mujeres que trabajan la tierra

La cantidad y variedad de los aportes y recursos recibidos no tienen
una relación necesaria con la antigüedad del grupo. En promedio, las
organizaciones entrevistadas se beneficiaron con 5 a 6 diferentes tipos de
aportes o recursos desde que comenzaron a reunirse. Existen casos que
obtuvieron un proyecto, por ejemplo, y otros una suma de aportes
económicos de importancia ya que recibieron, a lo largo de la vida del
grupo, numerosos subsidios o aportes no reembolsables o créditos a muy
baja tasa de interés.

10. Los cambios personales de las mujeres que participan en
grupos
La mayoría de las mujeres de los grupos entrevistados manifestaron
haber tenido cambios desde que comenzaron a participar en sus
organizaciones.

74

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Cuadro N° III.10
Tipos de cambios personales en las integrantes del grupo
Algunas respuestas características ante la pregunta:
Tipo de cambios

¿Qué cambios ocurrieron a nivel individual en las integrantes del
grupo?
9 Hábito de integrarse a un grupo.

Mayor participación.

9 Aumenta la acción y motivación. Se liberaron, participan,
son compañeras.
9 Se valoran más a sí mismas y lo que hacen.

Mayor autoestima,
motivación, seguridad,
autonomía.

9 Hay motivación e interés por el saber, por nuevos
conocimientos.
9 Nos animamos a hablar, a no tener miedo de usar la palabra o para
salir a reuniones fuera de la comunidad.
9 Se animan a representar el grupo.
9 Mayor iniciativa familiar.
9 Estamos más libres; reconocemos los derechos como mujeres;
podemos enseñarles y hablarles a los hijos.

Cambios en la relación con
la familia y en sus
relaciones de género.

9 Disfrutar de un tiempo libre
9 Mayor independencia con respecto al marido.
9 Ruptura del aislamiento.
9 Traslado de los aprendizajes a la familia.
9 Algunas lograron relaciones de género más equitativas.
9 Aprendimos cómo es nuestro cuerpo.
9 Capacitación en diseño, hilado y teñido.
9 Salida laboral.

Capacidad productiva,
aprendizaje de tecnología.

9 Recuperación de técnicas artesanales, como parte de su
identidad cultural.
9 Comprensión del manejo de los números, costos, venta.
9 Aprendizaje en el trato al consumidor, mejoras en las
presentaciones.
9 Integración a asociaciones de pequeños productores.

Capacidad organizativa y
de gestión.

9 Aprendizaje en administración y negociación.
9 Elaboración y gestión de proyectos.
9 Mejora la capacidad de expresión.

Comunicación

9 Animarse a plantear propuestas en el grupo.
9 Manejo de información
9 Más apertura, escucha, respeto, compromiso de cada una.

Valoración grupal

9 Solidaridad, compromiso, capacidad de compartir, amistad.
9 Sentimiento de pertenencia grupal.

75

�Mujeres que trabajan la tierra

Algunas respuestas características ante la pregunta:
Tipo de cambios

Otras

¿Qué cambios ocurrieron a nivel individual en las integrantes del
grupo?
9 Continuación de los estudios secundarios.
9 Aprendimos a valorar nuestra cultura.

En las encuestas, la experiencia de la participación en grupos parece
tener un fuerte impacto en la manera en que sus integrantes se perciben
a sí mismas. Estos cambios están mediados por la interacción grupal, que
les permitió comprender que muchos de sus problemas son compartidos,
y enriquecerse con la experiencia y el aporte de las otras. Les permite
mejorar su capacidad de expresión, usar la ʺpalabraʺ que generalmente
tienen vedada. Una señora lo expresa así: “ahora puedo ordenar mis ideas en
la cabeza y decirlas en grupo... aunque me equivoque”.
Las respuestas también dejan claro que estos cambios están
asociados al hecho, por un lado, de asumir que su trabajo doméstico y
reproductivo tiene un valor y, por otro, a la transformación de su
identidad de ʺayudanteʺ a “productora” en las actividades del predio, ya
que no eran plenamente conscientes del aporte que realizan. Tal como lo
expresó una de las respuestas: “Aprendimos a valorarnos más, que tenemos
muchas fuerzas para luchar, que no sólo somos amas de casa sino productoras y
artesanas”.
En las entrevistas surge que la participación en la vida del grupo
llevó a muchas mujeres a mejorar su capacidad de liderazgo, lo que se
expresó no sólo al interior del grupo sino también en las relaciones con
sus propias familias, con sus hijos y sus maridos y dentro de la
comunidad32.
El fortalecimiento de su autoestima aparece en las encuestas
derivado, en parte, de la mejora de los ingresos, como resultado de
actividades tales como la producción de huerta, la tejeduría, la
elaboración de dulces y otras actividades artesanales. Las mujeres se
sienten más diestras para la presentación de sus productos en ferias, con
un visible mejoramiento de su capacidad de expresión (verbal y
corporal) y más sueltas en su interacción con otros grupos. La
ampliación de sus conocimientos, cambio mental y progreso personal
fueron algunos de los rasgos que se señalaron. También, una conciencia

32

Al asumir compromisos, las mujeres se sobrecargan de trabajo y esto implica que deben redistribuir
y organizar su tiempo para lograr construir una vida con participación en los espacios públicos.

76

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

más clara de su posición de género: valoran los derechos de las mujeres y
se sienten más fuertes para afirmar y sostener los mismos.
En aquellos grupos donde se ha trabajado con el eje de los derechos
humanos, las mujeres pueden reconocerse como ciudadanas. El conocer
las declaraciones y convenciones internacionales sobre los derechos
humanos en general y de las mujeres rurales en particular, la no
discriminación y la eliminación de la violencia contra las mujeres, abre
una nueva perspectiva que las reposiciona frente a sí mismas, su pareja,
su familia y la comunidad33.
Cabe destacar el proceso de valoración de la identidad cultural que
mencionan los grupos. Este resulta en un reconocimiento del “ser
campesina” o del pertenecer a una etnia; como una transición cuyo
punto de partida es el sentimiento de discriminación y la baja
autoestima, pasando a la construcción valorativa de una identidad de
etnia o clase. Del total de grupos relevados en el año 2006, el 24% se
reconoce como perteneciente a un pueblo originario, Kolla, Guaraní,
Mapuche, Diaguita Calchaquí, Toba, Wichí, Chorotes, Chulupíes, Chané.
En la provincia de Salta hay grupos interétnicos, integrados por mujeres
de diferentes pueblos que participan de la misma organización.

11. Los cambios en el ámbito grupal
La pregunta “¿Qué cambios ocurrieron en el ámbito grupal?”
agrega precisiones de interés acerca del balance de la experiencia
compartida que efectuaron los grupos estudiados.
En la mayoría de las encuestas, los grupos percibieron muchos
cambios. Los principales pueden resumirse en la idea de que se
organizan mejor para trabajar, con mayor confianza para charlar
problemas del grupo y de las mujeres. Además, ganan seguridad para
asumir diferentes roles y funciones y tienen un mayor compromiso con
la tarea y el uso de los recursos. Por otro lado, se observa un aumento en
la capacidad para organizarse y respetar las pautas de división del
trabajo. En las percepciones de estos cambios, jugó un papel importante
el desempeño que los grupos tuvieron hacia fuera sobre todo cuando
fueron reconocidas y consultadas.

33

Existen experiencias de mujeres que a las cartillas y materiales utilizados en las capacitaciones
sobre derechos, los cuelgan de las paredes de su casa o, intencionalmente, los dejan a la vista para que
los vea el marido.

77

�Mujeres que trabajan la tierra

Como puede observarse en el cuadro siguiente, las respuestas a esta
pregunta pueden agruparse más comprehensivamente en las que
destacaron las ventajas de la sociabilidad grupal y sus efectos positivos
en el plano personal y colectivo y las que se focalizaron en la mayor
capacidad de organización para fines prácticos, entre los cuales
incluimos tanto la gestión para la producción como la defensa de los
propios derechos.
Cuadro N° III.11
Tipos de cambios a nivel del grupo

Tipo de cambios

Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Qué cambios ocurrieron en el ámbito grupal?
9 Conciencia como grupo. Se decide mejor. Mejoran los lazos
solidarios. Posibilidad de resolver conflictos

Integración, participación,
solidaridad y confianza en
sí mismas para tomar
decisiones

9 Se comparte en comunidad. Ayuda mutua y auto ayuda.
9 Comprensión del grupo como compañía
9 Poder de negociación.
9 Renovación de dirigentes y pérdida de los liderazgos
históricos

Mejoras en la organización
para gestionar proyectos,
negociar y defender
derechos

9 Mejora la capacidad de gestión.
9 Organización para comprar insumos y para producción.
9 Hemos aprendido a defendernos y a luchar por lo que queremos.
9 No nos ponemos de acuerdo fácilmente.

Dificultades y cambios
negativos

9 Más conflictos que instancias positivas
9 El grupo sufrió desgranamiento, pero luego se estabilizó.

En este proceso los grupos también registran transformaciones que
fueron vistas como negativas: disminución de su tamaño o conflictos
internos. Algunos grupos disminuyeron sensiblemente en cuanto a su
número de integrantes, pero las que quedaron se afianzaron y
organizaron democráticamente. Si bien son frecuentes los conflictos
internos, la confianza en el grupo aumentó luego que los mismos fueron
enfrentados y superados. Esto puede resumirse en la idea de que si el
grupo resiste la instancia conflictiva y las dificultades de lograr consenso,
termina fortalecido por la prueba.

78

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

12. Las ventajas de la organización grupal
La mayoría de las respuestas a la pregunta “¿Cuál fue la principal
ventaja por estar organizadas?” describieron dos o más rasgos, por lo
que el total de aspectos considerados fue sensiblemente más numeroso
que los hallados en las preguntas anteriores. Se reiteraron las nociones de
crecimiento personal y grupal generado por la experiencia participativa
y las que destacan la capacidad operativa del grupo en términos de
objetivos de gestión concretos que surgieron en los ítems precedentes,
pero que agregaron precisiones de interés que vale la pena comentar.
Cuadro N° III.12
Tipos de ventaja de estar organizadas
Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Cuál es la principal ventaja de estar organizadas?

Tipo de ventaja

Sociabilidad, valoración.

9

Animarse a opinar, darse fuerza mutua.

9

Haberse conocido, trabajar entre vecinas, compartir.

9

Mejora la participación, el debate.

9

Autoconfianza, participación, solidaridad y enriquecimiento
personal.

9

Escuchar y respetar las ideas del/a otro/a.

9

Las mayores enseñan a las jóvenes sus saberes.

9

Construcción de un proyecto colectivo.

9

Aprender a negociar y desarrollar capacidades para la
autogestión.

9

Conformar una cooperativa para trabajar y producir
organizadamente.

Organización del grupo y
mejora de la capacidad
9
de gestión

Potenciar la capacidad de gestión del grupo, planificación de
un proyecto productivo diversificado.

Tener un espacio físico propio
Articulación y alianza con otros grupos de mujeres y organizaciones
mixtas.
Participación en encuentros regionales y nacionales.

9
9
Reconocimiento del
grupo en la comunidad, y 9
contactos externos
9

Capacitación y asistencia
técnica

Comunicación entre mujeres.
Participación en ferias y encuentros de intercambio.
Mejora la relación con los vecinos.
Que siendo un grupo armado logramos hacernos escuchar y que
nos valoren.

9

Manejo de información.

9

Trabajo en la huerta

79

�Mujeres que trabajan la tierra

9

Algunas respuestas características ante la pregunta
¿Cuál es la principal ventaja de estar organizadas?
Capacitación.

9

Aprendimos muchas cosas

Tipo de ventaja

Créditos y subsidios

Acceso a créditos para mejorar producción para autoconsumo

9

Acceso a las ayudas que ofrece el PSA y PROINDER.

9

Compra de herramientas e insumos más baratos.

Comprar mejor. Ahorro de dinero en las compras

Producción y
comercialización,
ingresos

9

Concentración de la oferta de un producto totalmente
artesanal para poder vender al turismo.

9

Aprendimos a ser nuestras propias patronas

9

Apoyo a la economía familiar y comunitaria

Defensa de los derechos de la mujer.

Derechos Humanos

Otras

9

Evitar embarazos no deseados.

9

Lucha por la calidad vida (vivienda, agua, tierra,
alimentación, salud, vestido, etc.)

9

Defensa de las tierras y el territorio

9

Estar bien en los momentos difíciles.

9

Realizar algo distinto de la tarea cotidiana.

9

Compartir el trabajo con los maridos.

9

Contención frente a problemas personales y familiares.

9

Solidaridad frente a casos de violencia.

Intentando resumir las respuestas anteriores, se observa que las
mismas pueden agruparse en tres ítems: i) las relacionadas a variables
económicas (Aprendimos a ser nuestras propias patronas), ii) las
relacionadas a lo político (la defensa del territorio, alianza con otras
organizaciones) y; iii) las que mencionan aspectos subjetivos (“animarse a
opinar y darse fuerza…”; “haberse conocido, trabajar entre vecinas compartir”).
Con respecto al primero, se destacaron como ventajas los adelantos
directamente relacionados con la producción y la comercialización y los
mayores ingresos generados; el acceso a créditos y subsidios y los
beneficios derivados para las familias en términos de mejoramiento
concreto de los niveles de calidad de vida.
La capacitación recibida aparece nuevamente como beneficio muy
apreciado, que aumenta el conocimiento y la información para los
proyectos que el grupo ha emprendido.

80

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

13. Los problemas de los grupos
Casi el 30% de los grupos manifestaron no tener problemas y un
11% no respondieron a esta pregunta. Por lo tanto, más de la mitad de
los grupos estudiados identificaron los problemas principales que los
afectaron. De ellos, 34% consignaron un solo problema y el 25,7% de los
grupos señalaron que tenían varios problemas. En el cuadro siguiente se
presentan únicamente los problemas enfrentados por los grupos.
Cuadro N° III.13
Principales problemas enfrentados por los grupos
Problemas

%

Mala administración del dinero

9,2

Competencia en el liderazgo

21,3

Chismes

34,0

No cumplimiento de los acuerdos

28,0

El grupo quedó sin acompañamiento

7,5
Total

100,0

Como puede apreciarse, los problemas más extendidos son los
chismes (34,0%) y el no cumplimiento de los acuerdos (28,0%), seguidos
por la competencia en el liderazgo (21,3%), la mala administración del
dinero (9,2%) y el quedar sin acompañamiento (7,5%).
Aunque sólo un 30% de los grupos contestó el ítem sobre “Otros
problemas del grupo”, las respuestas dadas a esta pregunta abierta
contribuyeron a aclarar los aspectos identificados como problemáticos
expuestos anteriormente.

81

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.14
Otros tipos de problemas del grupo
Tipo de problema

Del propio grupo

Externos al grupo
(comunitarios o
institucionales)

Familiares

Falta acompañamiento o
asistencia técnica

Inasistencia

Algunas respuestas características
9

Liderazgo muy marcado que obstaculiza la participación

9

Malos entendidos, dificultad para los acuerdos

9

Falta de experiencia para compartir en grupo

9

Divisiones religiosas, familiares, políticas

9

Desgranamiento

9

Desacuerdos en las compras

9

Falta de solidaridad, de confianza. Individualismo

9

Miedo por falta de experiencia. Miedo a tomar crédito

9

El desafío de aprender a ser la propia patrona

9

Cuesta que las mujeres salgan de las casas

9

Por influencias clientelísticas institucionales e individuales

9

Interferencias políticas partidarias

9

Falta de apoyo de la comunidad o de las instituciones.
Interferencias de los varones.

9

La pobreza.

9

Peleas entre familias

9

En la comunidad hablan mal de las mujeres

9

Los maridos no le dan permiso

9

No tienen con quien dejar a los hijos/as o animales.

9

Cuesta delegar las responsabilidades del hogar.

9

El grupo quedó sin acompañamiento y no se reunió

9

El grupo no se reunió

9

Dificultades de acceso a las reuniones por la distancia o la
falta de dinero para el traslado

9

Demora en la ejecución por tardanza de entrega de fondos o
reducción de financiamiento

9
Económicos, productivos
9
o de comercialización

Otros

82

Falta de venta de productos
Falta de recursos económicos, financieros, maquinaria,
tiempo, etc

9

Fracasos en la experiencia productiva

9

Falta de lugar para reunirse, o para trabajar

9

Desánimo por falta de oportunidades

9

Incendio del galpón, problemas del clima.

9

Robo de los fondos por parte de una compañera o una
persona ajena al grupo

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Los principales problemas que afectan a los grupos tienen que ver
con su propia dinámica y las dificultades para manejar las propias
tensiones y conflictos. La inexperiencia y eventualmente la existencia de
liderazgos autoritarios que dificultan la expresión de las ideas y la
participación han sido señalados en algunos casos. Por otro lado, las
mujeres frente a los conflictos ponen en juego las emociones.
Un obstáculo adicional es que como resultado de las dificultades
para organizarse se produce el retiro de alguna de sus integrantes.
Las dificultades para llegar a las reuniones es el justificativo más
frecuente para las inasistencias, ya sea por las distancias o el dinero
necesario para el traslado. Otros problemas se refirieron a la débil
vinculación de los grupos al mercado, la falta de ventas y el consecuente
desánimo que en muchos casos se atribuyó a la crisis económica.
La ausencia de actividades conjuntas, ya sea por la carencia de una
conducción adecuada o por la falta de identificación del grupo con
objetivos orientadores, resulta asimismo un obstáculo para su
supervivencia. A ello deben sumarse otros problemas externos, tales
como las demoras en la obtención de financiamiento o el alejamiento de
animadores o promotores que efectúan el acompañamiento.
La falta de apoyo de la comunidad se expresa en las preguntas ¿en
qué andan estas mujeres?, ¿de qué hablan? o las acusan de chismosas y de
perder el tiempo. A nivel familiar, la ausencia del respaldo para la
participación se expresa en las dificultades para delegar el cuidado de
los/as hijos/as o de los animales u otra actividad que sea de su
responsabilidad. Y en otros casos el marido, directamente no les da
permiso a participar.

14. Las demandas de los grupos
Debido a la diversidad de los temas contenidos en las respuestas, en
éste, igual que en otras preguntas abiertas, al procesarlas se efectuó una
tilde múltiple en las categorías correspondientes.

83

�Mujeres que trabajan la tierra

Cuadro N° III.15
Las demandas de los grupos de mujeres
Algunas respuestas características ante la pregunta
ʺ¿Cuál es actualmente la principal demanda del grupo de mujeres?ʺ

Demandas

Resolución de problemas
estructurales

Recursos para la
producción (insumos,
herramientas,
instalaciones)

Créditos y subsidios

Trabajo y organización

Mercado

Capacitación y
asistencia técnica

Servicios: salud,
educación, transporte y
vivienda

84

9

Regularización de la tenencia de la tierra, escrituración.

9

Agua para riego.

9

Sistemas de captación y almacenamiento de agua.

9

Materiales para costura y tejido.

9

Equipamiento productivo que simplifique el
(moledoras de granos, envasadoras, husos, telar, etc).

9

Insumos (semillas, fertilizantes, botiquín veterinario)

9

Mejorar el manejo de suelo.

9

Locales para producción y reuniones.

trabajo

9

Créditos de apoyo a la producción.

9

Ampliar la cartera de crédito disponible para beneficiar
nuevas socias.

9

Subsidios.

9

Trabajar y vivir en el campo. Ampliar la zona de cultivo,
sembrar, forestar, criar.

9

Organizarse con más grupos, promover la participación,
fortalecer redes.

9

Participar en encuentros, realizar pasantías.

9

Alivio de las tareas reproductivas

9

Mejorar la comercialización, vender mejor, tener un puesto de
venta.

9

Sacar marca del producto para poder comercializar.

9

Certificación de productos.

9

Capacitación en el tema mujer, género, derechos de las
mujeres, prevención de la violencia, procreación responsable.

9

Asistencia legal y capacitación para el tema tierras.

9

Asistencia técnica para la producción y comercialización.

9

Capacitación para fortalecer la organización, la producción,
negociación, autoconsumo, venta, y promoción de salud.

9

Asistencia en la resolución de conflictos grupales.

9

Asistencia médica.

9

Luz eléctrica, fuentes de energía alternativas.

9

Mejorar las viviendas rurales, baños, cocina.

9

Caminos y transporte público.

9

Educación: planes de alfabetización, becas para jóvenes.

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

Algunas respuestas características ante la pregunta
ʺ¿Cuál es actualmente la principal demanda del grupo de mujeres?ʺ

Demandas

Otras

9

Seguridad.

9

Atención a víctimas de violencia. Contención familiar.

9

Equidad de género.

9

Que los beneficios sean para toda la comunidad.

9

Conservar la identidad cultural.

9

Abordar la problemática del alcoholismo

Mirando el cuadro, la amplitud de demandas es grande, quizás la
principal sea la vinculada con los problemas de tierra, agua y trabajo. Las
mujeres piden apoyo para la producción, la comercialización y por
medio de créditos o subsidios para el mejoramiento de las condiciones
de la finca (equipamiento y adquisición de máquinas y herramientas de
trabajo y para la construcción de instalaciones). Sus demandas están
vinculadas principalmente a la preocupación del mantenimiento del
hogar y es por eso que solicitan también capacitación y asistencia técnica
en aspectos productivos, además de temas inherentes a la familia, la
vivienda, la salud y a la condición de género.

15. El ciclo de vida de los grupos
Al analizar el ciclo de vida de los grupos, es posible encontrar
diferentes alternativas que estos siguen desde su formación. De Dios
(2000), las presenta en el siguiente diagrama.

85

�Mujeres que trabajan la tierra

Diagrama N° III.1
El ciclo de vida de los grupos voluntarios
Crecimiento

Formación

Consolidación

Formalización

Crisis

del Grupo
Estancamiento
o latencia

Disolución

Burocratización

Refundación

Fuente: De Dios, 2000.

Como ocurrió en varios de los grupos analizados, la ejecución de un
proyecto resultó en un camino de crecimiento del grupo en la medida
que se alcanzaron los objetivos esperados y se consolidaron las
relaciones de cooperación entre sus integrantes. En estos casos, la
aparición de conflictos y su resolución dejó como saldo un aumento de la
cohesión grupal. La continuidad del grupo se asegura con el planteo de
nuevos objetivos (en general, expresados en un nuevo proyecto) que
recrean el deseo de sus integrantes de mantener su condición de grupo.
En algunos casos, esto puede estar acompañado con la discusión y
acuerdo acerca de normas o reglamentos compartidos a los que deben
sujetarse y, aunque como se vio ocurre en un bajo porcentaje, puede
aparecer la necesidad de una mayor formalización. En general, la
adopción de alguna figura jurídica ocurre cuando el grupo se expande
tanto en número de integrantes, como en la cantidad y complejidad de

86

�Capítulo III: Los grupos de mujeres rurales en la Argentina

los posibles proyectos productivos a ejecutar en relación con otros
actores sociales o en articulación con otros grupos campesinos.
Otro camino posible que se observa, es la conformación del grupo a
partir del ofrecimiento de un programa que ofrece crédito o subsidio. La
posibilidad de acceder a recursos actúa como motivador. La ejecución de
un proyecto simple que busque mejorar la situación productiva
mediante la realización de pequeñas inversiones prediales puede
conducir a la maduración del grupo como tal, o puede resultar en una
apropiación de beneficios por parte de cada integrante, sin trabajar hacia
una construcción conjunta. En este caso, una vez ejecutado el proyecto,
no surgirá el deseo de recrear objetivos y crecer en autogestión,
despegándose paulatinamente de la institución que dio origen al grupo,
y de esta manera es probable que se estabilice en una situación de
estancamiento, para disolverse finalmente.
En general, los acuerdos que hace un grupo para el trabajo conjunto
pueden tener diferentes grados de complejidad según pacten entre sus
integrantes a una menor o mayor interacción y a una menor o mayor
formalización del contrato establecido. Cuando los grupos son capaces
de diseñar y poner en práctica propuestas de trabajo más complejas, y
alcanzar resultados exitosos según la perspectiva de sus propios
integrantes, es probable que deriven en un crecimiento, consolidación y
formalización creciente. Lo contrario ocurrirá cuando los grupos no
encuentren la tarea que los convoque y puedan resolver los dilemas que
les demande la ejecución de prácticas asociativas simples. De esta
manera el grupo tenderá a disolverse o a transformarse.
Existen coyunturas sociales, políticas y económicas que impulsan a
la conformación de grupos. En la década del noventa en Argentina, las
áreas rurales actuaron como refugio ante el desempleo y muchos grupos
se conformaron para buscar alternativas laborales o para la realización
de actividades productivas para la generación de ingresos o para el
autoconsumo. Por lo contrario, existen otras coyunturas en las cuales no
hay ningún tipo de apoyo a las organizaciones de base o mismo se
cuestiona la participación y los grupos se estancan o disuelven.
Este enfoque desde la coyuntura no debe dejar de lado el avance
que significa en el tejido social de las regiones rurales, la difusión de
formas de asociación grupal. Aunque ellas forman parte de formas
organizativas comunitarias preexistentes, cuya rica tradición aparece en
toda la historia de la cultura rural de Argentina, han sido estas últimas
décadas escenario de la difusión de un nuevo paradigma del rol de las
mujeres.
87

�Mujeres que trabajan la tierra

Al mismo tiempo, la coyuntura nacional e internacional propone
una redefinición del pacto de la ciudadanía con el Estado, lo que está
asociado a un aumento de la conflictividad social, y de una vocación
explícita por la paridad, la equidad, y la elevación del nivel de calidad de
vida. La organización grupal de las mujeres rurales desde una mirada de
género, concierne tanto a aspectos subjetivos, como a la cultura política,
las relaciones de poder y al desarrollo humano.

La Asociación de Mujeres Warmi Sayajsunqo
La Warmi es una asociación conformada por mujeres kollas que tiene sede en
Abrapampa en la puna jujeña. Su nombre en quichua significa Mujeres
Perseverantes. Surge en el año 1995 impulsada por 10 mujeres, lideradas por
Rosario Quispe.
Comenzaron con la construcción de un salón comunitario y hasta el momento
han desarrollado numerosos emprendimientos, han crecido en el número de sus
integrantes y han recibido apoyo de diversas fuentes de financiamiento.
Actualmente la asociación está integrada por 3500 personas varones y mujeres
que son representantes de un grupo familiar. Han conformado 89 fondos
comunales distribuidos por cinco departamentos de la puna y valles salteños,
que cuentan con dinero y otorgan préstamos a los/las integrantes de los
mismos. Se han llevado adelante proyectos de diversa índole como la
instalación de una estación de servicio en Abrapampa, un cyber o un colectivo
para el transporte público, además de los emprendimientos tradicionalmente
agrícolas y ganaderos como los invernaderos o la cría de llamas.
Por estatuto, la comisión directiva de la asociación está integrada
exclusivamente por mujeres. Cada fondo comunal tiene dos delegados que son
un varón y una mujer y si bien los varones participan de la asamblea, no
pueden ser elegidos. Esta organización ya no es exclusivamente de mujeres,
pero merece ser considerada por el protagonismo de las mismas a lo largo del
proceso y el pasaje hacia la conformación de grupos mixtos.

88

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Capítulo IV
Los derechos humanos de las
mujeres rurales
El objetivo de este capítulo es describir el marco legal que protege
los derechos de las mujeres rurales en el Estado Argentino, intentando
objetivar el proceso de visibilización de sus derechos y describiendo
categorías que sirvan para su empoderamiento. Por ello, principalmente
está centrado en las mujeres rurales.
El título de este capítulo implica un recorte en dos dimensiones. En
cuanto al sujeto, se va a hablar del derecho de las mujeres rurales, es
decir, de aquellos aspectos particulares que buscan adecuar el sistema
jurídico general a las diversidades y desigualdades que reviste su
condición en el sistema jurídico. Por tanto, no se va a tratar, sino por
referencia, del sistema jurídico que rige a todos los habitantes del Estado
Argentino. Tampoco, se va a desarrollar el marco jurídico que protege a
los pueblos y las comunidades indígenas y sus miembros, de los que
muchas mujeres rurales son parte, que tiene un importante desarrollo en
nuestro país34. En cuanto a la materia, no se describen los sistemas
vinculados a la tenencia, posesión y propiedad de las tierras.35

1. De una sociedad patriarcal a los derechos humanos de las
mujeres
El sistema jurídico de los estados y de la comunidad internacional
se organizó en clave masculina. Se regulaba en forma universal los
derechos de todos los hombres, pero en la realidad se trataba del derecho
sólo de los varones, y si profundizamos más, el los varones propietarios.
Se organizaba –y aún se organiza– en el marco de un modelo de

34

Para el derecho de los pueblos indígenas cf. Bidart Campos (1996), Bazán, V. (2004); Canet, (2005‐III‐
1141).
35

Para la tenencia de la tierra cf. González (2000) y Obscchatko, Foti y Román (2006).

89

�Mujeres que trabajan la tierra

explotación patriarcal capitalista del trabajo y del trabajo reproductivo
de las mujeres.
En efecto, los estados se configuraron en el siglo XIX sobre el
derecho a la igualdad, entendida como la igualdad de todos los hombres
ante la ley. Pero, se trataba sólo de la igualdad de los varones, las
mujeres no tenían derechos civiles ni derechos políticos.
De la misma manera, las declaraciones internacionales de derechos,
hasta la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948),
regularon los derechos de los varones. Un ejemplo de los derechos
excluidos es el proyecto de declaración de derechos de las mujeres
elaborado por Olympe de Gouges, en París simultáneamente con la
proclamación de la célebre Declaración de los Derechos del Hombre. En
su artículo 4 dice: “La libertad y la justicia consisten en otorgar a todos
aquello [lo] que les pertenece. El ejercicio de los derechos naturales de la
Mujer no encuentra otros límites sino la tiranía perpetua a la que el
hombre la somete; estos límites deben ser reformados por la ley de la
naturaleza y la razón”.36
En la actualidad se definen los derechos humanos como aquellos
que toda persona posee y que tiene el derecho de disfrutar, simplemente
por su condición de ser humano, sin distinción de edad, raza, sexo,
nacionalidad o clase social. Si bien se suele distinguir entre derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales (o “generaciones de
derechos”), sin embargo, desde el punto de vista de su exigibilidad, son
integrales, interdependientes e indivisibles, en el sentido que conforman
un todo y no se puede sacrificar unos para defender otros. Su
universalidad no implica uniformidad, sino por el contrario, requieren
que su reconocimiento se enriquezca con todas las particularidades de
las diversas condiciones y circunstancias que revisten las mujeres y los
varones. Finalmente, los derechos humanos son jurídicamente exigibles,
aún sin ley que los reglamente.
Durante la Conferencia Mundial de los Derechos Humanos de 1993,
los estados reafirmaron en la Declaración de Viena,37 que los derechos

36

Perez Gallart (1998, p. 7). Para mayor abundamiento, se transcribe el artículo 6, que proponía: “La
ley debe ser la expresión de la voluntad general, todas las ciudadanas deben contribuir
perpetuamente, o a través de sus representantes a su redacción. Todas las ciudadanas y todos los
ciudadanos siendo iguales ante la Ley, deben ser igualmente admitidos en todos los cargos, lugares y
empleos públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que nos sea aquella referente a sus
virtudes y talentos” (ibíd.)
37 “Un divisor de aguas en la agenda internacional contemporánea de los derechos humanos reside en
el reconocimiento, por II Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Naciones Unidas (Viena,

90

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

humanos nacen con la persona y que su protección es responsabilidad de
cada Estado. Su base es el principio fundamental de que todas las
personas poseen una dignidad humana inherente y tienen igual derecho
de disfrutarlos, sin importar su sexo, raza, color, idioma, nacionalidad de
origen o clase, ni sus creencias religiosas o políticas. En este foro se
reconocieron específicamente, los derechos humanos de las mujeres así
como las obligaciones de los estados de protegerlos y promoverlos,
incluyendo el de vivir libre de violencia. Ahora bien…
“La mayor parte de los sistemas y mecanismos nacionales,
regionales e internacionales para hacer valer los derechos humanos se
han desarrollado e implementado a partir de un modelo masculino. Por
lo tanto, hasta la fecha, el sistema de derechos humanos no ha tomado en
cuenta, de la manera más adecuada, la experiencia y las circunstancias
específicas de las mujeres. Sin embargo esta situación está cambiando.
Las personas y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres
recurren, cada vez más, al enfoque de derechos humanos para exigir
compensaciones por las injusticias infligidas a las mujeres”.38

2. El derecho de las mujeres y la perspectiva de género
El derecho de las mujeres y la perspectiva de género para
interpretar los derechos humanos son el resultado de la lucha por
visibilizar la diferencia y la diversidad de las personas que obliga a un
ajuste del derecho a la igualdad. En este sentido, la doctrina argentina
coincide en afirmar que el derecho a la igualdad tiene un “contenido
real, histórico, sucesivo y progresivo”, en cuanto derecho personal, y no
se trata por tanto de una igualdad formal, sino de una “igualdad real de
oportunidades y de trato [que] exige tratar de modo igual a quienes se
hallan en igualdad de situación y de manera diferente a quienes se hallan
en situación también distinta”.39 Los avances en la doctrina
constitucional explican que el derecho a la identidad y el derecho a la
diferencia confluyen como dos aspectos del derecho a la igualdad.
La perspectiva de género y la especificidad del derecho de las
mujeres tienen un desarrollo específico en el derecho internacional de los
derechos humanos. La violencia y la discriminación contra las mujeres
junio de 1993), de la legitimidad de la preocupación de toda la comunidad internacional por la plena
vigencia de todos los derechos humanos”; Cancado Trindade (1996, p. xi).
38 Instituto Interamericano de Derecho Derechos Humanos‐Women (1997, p.8).
39 Bidart Campos, G.: op. cit., p. 1205.

91

�Mujeres que trabajan la tierra

son los principales ejes temáticos en torno a los cuales gira la protección
internacional.40
Dos son, en consecuencia, las nociones jurídicas a retener: derechos
de las mujeres y perspectiva de género.
Los derechos de las mujeres fueron pensados como un particular
dentro de los derechos humanos, bajo una concepción de las mujeres
como minorías que requieren una protección especial, producto de su
exclusión histórica, de la invisibilización de las diferencias, de las
especificidades y de las necesidades.
En tanto, como se dijo en el primer capítulo, la perspectiva de género
remite a las características de los varones y de las mujeres definidos
socialmente y moldeadas por factores socio‐económicos y culturales.
Puede definirse tal como lo hace el Instituto Interamericano de Derechos
Humanos como el enfoque que analiza la realidad y los diversos
fenómenos “a partir de la consideración de que es la sociedad quien se
encarga de asignar a las personas características fijas y el papel a
desempeñar [...] en función de su sexo; y por tanto, de haber colocado al
sexo femenino en una posición de subordinación histórica”41 respecto del
varón.
La lucha por alcanzar la igualdad recorre entonces, las distintas
circunstancias y situaciones de la vida de las mujeres; circunstancias que
requieren un tratamiento diferenciado a fin de generar condiciones de
igualdad, y también aquellas situaciones que en la conformación de la
sociedad desde el criterio masculino lesionan los derechos de las
mujeres.

3. Un Estado garantista
La reforma de la Constitución Nacional en 1994, ha representado un
paso importante para el logro de la igualdad real de las mujeres, ello por
cuanto se ha asignado jerarquía constitucional al derecho internacional
de los derechos humanos, así como por la incorporación de otras
importantes cláusulas. Los derechos humanos de las mujeres se plasman
en la Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 23, en el artículo 37 y
en la cláusula transitoria segunda y, en el reconocimiento de la jerarquía
40

Para la perspectiva de género y la protección internacional de los derechos humanos de la mujeres
se puede consultar el curso autoformativo: “Utilización del Sistema Interamericano para la protección
de los Derechos Humanos de las Mujeres” en www.iidh.ed.cr: Centro de Recursos Pedagógicos/Aula.
41 Instituto Interamericano de Derechos Humanos (2004, p.76).

92

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

constitucional del derecho internacional de los derechos humanos
(artículo 75 inciso 22).
Entre los tratados con jerarquía constitucional, son relevantes para
la promoción y protección del derecho de las mujeres los siguientes
instrumentos jurídicos: (a) en el orden internacional: los Pactos
Internacionales de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de
Derechos Civiles y Políticos; la Convención Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial; la
Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer y la Convención sobre los Derechos del
Niño y, (b) en el orden regional: la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica); el Protocolo
Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en
materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Protocolo de San
Salvador) y la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y
erradicar la Violencia contra la Mujer (“Convención de Belem Do
Pará”).42
Y, en orden del cumplimiento de los derechos se ha establecido un
cambio de paradigma en nuestro Estado de derecho, a través de una
interpretación garantista del sistema jurídico que concibe los derechos
humanos como su fundamento y la carta constitucional como un pacto
político, social y económico, que “presenta a las garantías como un
elemento inescindible para su correcta conceptualización. Así sostengo –
afirma Ferreyra– que la Constitución del Estado democrático de Derecho
vale o valdrá lo que valen o valdrían sus garantías”.43
La hermenéutica garantista se estructura en torno al concepto de
contenido esencial del derecho, caracterizado por dos notas: (a) mínimo
de operatividad que garantiza su aplicabilidad, aun a falta de
reglamentación y (b) principio de razonabilidad que prohíbe “alterar” los
derechos y garantías en las leyes que reglamentan su ejercicio, o con
interpretaciones judiciales amplias y vinculantes”.
El garantismo escapa al monopolio de la norma y procura que el
derecho de la constitución subordine y someta todo el orbe
infraconstitucional del derecho y de la política, a través de diversas
42

Relevante es también la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, septiembre de 1995) que
produjo una amplia Plataforma de Acción, con miras a la emancipación de la mujer, que busca la
eliminación de “todos los aspectos que impiden a las mujeres ejercer un rol activo en todos los
dominios de la vida pública y privada”.
43 Ferreyra (2003, p. 12). Garantías definidas en “términos genéricos como el instrumento idóneo para
posibilitar y/o definir las pretensiones de vigencia de las disposiciones de la Ley Fundamental”

93

�Mujeres que trabajan la tierra

técnicas jurídicas. Es decir, la existencia de un derecho previo genera la
obligación de establecer, si no lo hubiera, un procedimiento que permita
su ejercicio. Es una consideración sugerente para el tema que estamos
tratando, por cuanto obliga al sistema jurídico a encontrar las formas de
proteger los derechos constitucionalmente establecidos. El garantismo
cuestiona la clásica afirmación: un derecho sin garantía es un derecho
inexistente; por el contrario afirma la existencia de una estrecha relación
entre derechos y garantías.
Antes de considerar este cambio sustantivo en la forma de nuestro
sistema jurídico, y sus consecuencias en el tema que nos ocupa, se
analizará la situación jurídica de las mujeres en el Estado Argentino.

4. Los derechos civiles y políticos de las mujeres argentinas
Recordemos que sólo la acción colectiva de las mujeres por los
derechos civiles y políticos –desde el feminismo y el sindicalismo–
permitió el acceso a la vida social y política.
En el Estado Argentino si bien la Constitución de 1853 consagró la
igualdad de todos los habitantes ante la ley (art. 16), la sanción del
Código Civil (1869), establece una incapacidad de hecho y de derecho
para la mujer casada con relación a la libertad de trabajar, a la patria
potestad de los hijos y a la administración de sus bienes propios y
gananciales. Así, la situación de discriminación civil de la mujer se
introduce vía el derecho de familia. Esta situación no cambia con la ley
de matrimonio civil, ni tampoco para las mujeres casadas, con la ley
Nacional N° 11.357 (1926), que es la primera ley que reconoce los
derechos civiles de las mujeres,44 y que sin embargo mantiene
restricciones a la capacidad de la mujer casada en muchos aspectos que
la subordinan al marido. Es recién con la reforma del Código Civil en el
año 1968 (Ley Nacional N° 17.711) que la mujer casada se sitúa en
igualdad de condiciones con su marido.
El proceso de reforma iniciado con el retorno de la democracia
mejoró sustancialmente los derechos de las mujeres, en especial, los
derechos civiles. Entre las leyes más importantes se pueden mencionar
las siguientes:

44

En su artículo 1 establece: “La mujer mayor de edad, cualquiera sea su estado, tiene plena
capacidad civil”.

94

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Ley Nacional N° 23.624 de “Patria potestad y filiación” (1985) que
otorga en forma conjunta la patria potestad a la madre y al padre,
reconociendo iguales derechos a ambos progenitores. Asimismo, elimina
la distinción y establece la igualdad ante la ley de los hijos
matrimoniales, extramatrimoniales y de adopción plena. Y, reconoce los
principios de la paternidad responsable y de la verdad biológica, que
favorecen, especialmente, a las madres solteras de los sectores de bajos
ingresos.
Ley Nacional N° 23.515 de “Matrimonio civil” (1987) que introduce
el sentido de democracia en las relaciones familiares y reconoce bajo
causales el divorcio de la pareja. La ley coloca a ambos cónyuges en
igualdad jurídica, en particular establece que los cónyuges “se deben
mutuamente fidelidad, asistencia y alimentos”. Subsiste sin embargo una
discriminación en cuanto la adquisición, administración y disposición de
bienes de la sociedad conyugal, por cuanto en el caso de bienes cuyo
origen no se pueda determinar, la administración está a cargo del
marido.
Ley Nacional N° 23.226 de “Derecho a pensión del conviviente en
aparente matrimonio” (1987), que otorga derecho a pensión a la cónyuge
o concubina reconociendo la convivencia estable como fuente de
beneficios previsionales.
Ley Nacional N° 24.347 (1994) que establece la posibilidad de las
amas de casa de aportar voluntariamente al sistema integrado de
jubilaciones y pensiones.
Ley Nacional N° 23.746 “Pensión inembargable y vitalicia para las
madres de más de siete hijos” (1989), cualquiera fuese su edad y estado
civil. El beneficio de la pensión ha significado un importante aporte para
la mujer rural, dada la elevada tasa de natalidad del área, pero también
ha promovido que las parejas tiendan a tener los hijos necesarios para
recibir la pensión.
Con relación a los derechos políticos, la Ley Sáenz Peña estableció
por primera vez el sufragio secreto universal y obligatorio, derecho que
sólo podían ejercer los ciudadanos nativos que vivían en provincias. Es
decir, quedaban excluidos las mujeres, los extranjeros y los habitantes de
los territorios nacionales.45

45

Argentina había cuadriplicado su población en 50 años (1860‐1910), representando los inmigrantes
entre el 50% y el 70% de la población total del país. En 1910 votaba sólo el 9% de la población; y el 20%
si se toma en cuenta solo los argentinos nativos. En la primera elección después de sancionarse la Ley
Sáenz Peña (1916) el porcentaje ascendió al 30% y 64% respectivamente. cf Germani (1966, pág. 225).

95

�Mujeres que trabajan la tierra

El derecho al sufragio se alcanza, recién en el año 1947 (Ley
Nacional N° 13.010), y es ejercido, por primera vez, en el año 1951.
Argentina fue el octavo Estado latinoamericano en reconocer la
participación política de la mujer. El proceso, diferente en cada Estado de
la región, fue condicionado por los diversos escenarios sociopolíticos y
económicos, pero, en todos fue relevante la presencia de las mujeres
organizadas para reclamar el derecho al sufragio en forma pacífica y
legal. En nuestro país, entre los años 1945 a 1952, se produjo un
importante movimiento político que dio origen al peronismo, y se
caracterizó por una fuerte participación de las mujeres de sectores
obreros y rurales, integrando en su gestación tres niveles de
participación: la política, la sindical y la femenina.
El ingreso de las mujeres al ejercicio del poder, se da por primera
vez en el poder legislativo nacional, durante la segunda presidencia de J.
D. Perón, con porcentajes del 17,6% y el 21,7% en la Cámara de
Senadores y de Diputados respectivamente. En tanto, en el poder
ejecutivo nacional, con la excepción de la presidencia ejercida por Estela
Martínez de Perón (1974‐1976), la incorporación de la mujer se hizo
efectiva, recién, en el año 1982 en el gabinete ministerial.
Actualmente el acceso de las mujeres a cargos electivos está
garantizado por la Ley Nacional N° 24.012 de Cupo Electoral (1991), que
establece que un mínimo obligatorio del 30% de los cargos debe ser
ocupado por mujeres. En el año 2005, el cupo se elevó al 50% para la
Cámara de Senadores. Esta ley permitió el incremento progresivo y
notorio del número de mujeres en el Congreso de la Nación y en otras
representaciones provinciales y municipales que adoptaron normativas
similares.46 El derecho alcanza reconocimiento constitucional en el art. 37
y la cláusula transitoria segunda de la Constitución Nacional.
Una muestra reciente de los procesos de cambio en las estructuras
jurídico‐políticas en relación con la incorporación de la mujer en los
ámbitos de decisión, es la designación como miembro de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, de las Dras. Elena Highton y Carmen
Argibay. A pesar de los cuestionamientos realizados por los sectores más
conservadores a la postulación de Carmen Argibay, en razón de su
conocida posición en pro del derecho de las mujeres, y en particular, de
los derechos sexuales y reproductivos, la reconocida jurista actualmente
integra el más alto tribunal del Estado. Hasta ese momento, sólo una vez,

46

96

El porcentaje debe calcularse tanto sobre el total como sobre el número probable de electos.

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

otra mujer había integrado el alto tribunal, pero fue durante una
dictadura militar.

5. Hacia una igualdad real de derechos
El derecho a la igualdad real de las mujeres en trato y oportunidad
fue reconocido constitucionalmente, como se dijo, recién con la reforma
de 1994, a través del establecimiento de la jerarquía constitucional de los
tratados internacionales de derechos humanos, entre los que se
encuentra la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación de la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana
para prevenir, sancionar y erradicar la Violencia contra la Mujer
(“Convención de Belem Do Pará”) generando la responsabilidad del
Estado de promover medidas de acción positiva para lograr que la
igualdad de hecho y de derecho se efectivice en las prácticas y la
reafirmación de la necesidad de un régimen especial de seguridad social
que ampare a la mujer durante el embarazo y la lactancia (art. 75, inciso
23).
De esta manera, Argentina se suma al concierto de los países
latinoamericanos que adoptaron igual criterio y que colocó a la región en
una posición de avanzada en materia de reconocimiento de la igualdad
real de las mujeres.
La CEDAW ofrece el marco a partir del cual la igualdad no supone
igualar a varones y mujeres, sino que considera que la ʺverdaderaʺ
justicia radica en el trato diferencial para aquellas personas que están en
situación de discriminación, reconociendo “el carácter intrínseco de la
subordinación y las estructuras económicas y sociales que la generan y la
perpetúan”. El impacto de la Convención ha trascendido el ámbito
específico de la igualdad de género permitiendo la reelaboración del
concepto de discriminación, aporte de beneficio universal para
numerosos grupos humanos, como los que demandan reconocimiento
por su opción sexual, de género y por su pertenencia étnica.
La CEDAW, aprobada por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en 1979, entró en vigor en 1981, y fue ratificada por nuestro país
en 1985, por la Ley Nacional N° 23.179. Con la reforma constitucional de
1994, adquiere, como se dijo, jerarquía constitucional. La Convención
define la “discriminación contra la mujer” como:
“…toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que
tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
97

�Mujeres que trabajan la tierra

goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil,
sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los derechos
humanos y las libertades fundamentales en las esferas políticas,
económica, social, cultural y civil o en cualquier otra esfera” (Art. 1).
La discriminación se configura tanto por actos realizados en forma
intencional como sin ella. Se trata de eliminar todas las formas de
discriminación y no sólo la discriminación sexual, es decir, se prohíbe
cualquier práctica que perpetúe la desigualdad de las mujeres. La
exclusión u otro acto que obstaculice el acceso a derechos ya declarados,
agrega a la discriminación un grado de vulnerabilidad que conlleva una
responsabilidad externa y de hecho la obligación de la acción pública por
parte del Estado.
Por ello, se exige a los estados “asegurar el pleno desarrollo y
adelanto de la mujer, con el objeto de garantizarle el ejercicio y el goce de
los derechos humanos y las libertades fundamentales en condiciones de
igualdad con el hombre” (art. 3 in fine).

5.1 La exigibilidad de los derechos humanos de las mujeres
El derecho internacional de los derechos humanos implica para el
Estado Argentino, la aceptación de procedimientos internacionales de
supervisión permanente y también, en algunos casos, de carácter
contencioso. A continuación se reseñarán algunos procedimientos
vinculados al derecho de las mujeres.
La CEDAW establece el Comité para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra la Mujer (CETFDM), como órgano de
supervisión, compuesto por 23 expertas/os en los campos de la
Convención elegidos por los estados para trabajar a título personal por el
término de 4 años. El Comité estudia el informe elaborado por los
estados, que sirve para evaluar los compromisos asumidos por cada país
para realizar adecuaciones con relación a la convención. Es uno de los
mecanismos utilizados para mantener alerta la responsabilidad estatal,
pero es importante aclarar que el Comité no estudia quejas individuales.
Es ésta su principal limitación, por cuanto es el único procedimiento
internacional existente –junto con las recomendaciones generales– para
promover la implementación de la Convención. Resulta, por tanto,
insuficiente cuando se trata de establecer la responsabilidad de los
estados en circunstancias específicas.
En cambio, el Protocolo Facultativo introduce el derecho de petición
para los particulares, bajo determinadas condiciones. El procedimiento
98

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

permite al CETFDM interpretar el significado de los artículos de la
convención en un contexto de hechos específicos y detallar las medidas
que deberían ser adoptadas para implementar los derechos en esas
situaciones. Esas medidas pueden incluir respuestas para casos
individuales de mujeres, por ejemplo compensación o medidas
sistémicas, tales como reforma de la legislación, la adopción de un cierto
tipo de política o de servicios particulares. Este procedimiento genera
jurisprudencia que podría ser utilizada para incidir en el desarrollo de
leyes nacionales.
En este sentido, uno de los aspectos pendientes más importantes, en
nuestro país, es la ratificación del Protocolo Facultativo incluido como
principal demanda en el documento presentado por las ONGs argentinas:
Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer
(ADEUEM), Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Comité
Latinoamericano y del Caribe para la defensa de los derechos de la Mujer en
Argentina (CLADEM), Fundación para Estudio e Investigación de la
Mujer (FEIM), Feministas en Acción, Instituto Social y Político de la Mujer
(ISPM) y Mujeres en Acción quienes elaboraron el documento “Argentina:
efectos de la crisis en las mujeres. Contrainforme al Comité de la CEDAW”
(enero 2004).47
El Protocolo Facultativo fue firmado por el Estado Argentino el 28
de febrero de 2000, pero aún está pendiente su ratificación48. La Comisión
de Relaciones Exteriores y Culto del Senado de la Nación trató los
proyectos de ley respecto a la aprobación del Protocolo Opcional durante
2001 y dictaminó a favor de su aprobación. Sin embargo, en abril de 2002
el poder ejecutivo nacional, bajo presión de sectores conservadores,
solicitó el retiro del proyecto de ley que ratificaría el Protocolo,
exponiendo argumentos que demostraban una débil posición para poder
impulsar el debate.
Particular importancia reviste también el sistema interamericano de
derechos humanos, por los instrumentos y por los procedimientos que
instala. Entre los instrumentos se cuenta, como vimos, algunos
específicamente relacionados con los derechos humanos de las mujeres,
47

El equipo de redacción estuvo integrado por Cecilia Lipszyc, Leah Tendeter, Cristina Zurutuza,
Mabel Bianco, Noemí Aumedes, María José Libertino, Andrea Pochak, Soledad Aráoz, Antonia
Portaneri,
Romina
Ojagnan,
Ester
Nani
y
Susana
Pastor;
http://www.iwraw‐
ap.org/resources/pdf/argentine_SRt(S).pdf
48 Durante la edición del libro, fue aprobado por el Congreso de la Nación el Protocolo Facultativo de
la CEDAW, luego de la larga lucha del movimiento de mujeres, mediante la Ley Nacional N°26.171,
sancionada el 15 de noviembre de 2006, promulgada el 6 de diciembre y publicada el 11 de diciembre
del mismo año.

99

�Mujeres que trabajan la tierra

entre los que se destaca el relativo a la erradicación de la violencia contra
la mujer: la Convención de Belem Do Pará.
El sistema interamericano tiene varios órganos y procedimientos.
Los órganos para el tema que nos convoca son: la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos; la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, y la Comisión Interamericana de Mujeres. Las
principales características de este sistema son: (a) sistema mixto, que
cumple funciones de promoción y de protección para casos concretos,
por procedimientos ante la Corte y la Comisión; (b) cualquier persona o
grupo puede presentar peticiones; (c) necesidad de agotar el
procedimiento de queja ante la Comisión antes de llegar a la Corte; (d)
solo la Comisión o la Corte pueden llevar un caso ante la Corte; (e)
importancia de las opiniones consultivas que emite; tiene un sistema
combinado de supervisión de las sentencias, que permite que la
sentencia se ejecute en el Estado y al mismo tiempo una sanción moral
por el incumplimiento (Convención Americana de Derechos Humanos,
art. 65).49

6. La situación de algunos derechos
Se analiza a continuación la situación de algunos derechos en
particular.

6.1. Derechos sexuales y reproductivos
Los derechos reproductivos se definen como el conjunto de
“derechos básicos de las parejas para decidir libre y responsablemente
sobre el número y espaciamiento de los hijos y para tener la información,
educación y medios para hacerlo”.50
Las Conferencias Internacionales sobre Población y Desarrollo de
las Naciones Unidas, desarrolladas desde 1994 han permitido un avance
importante en la formulación de leyes, políticas y programas
relacionados con estos derechos. Su debate ha permitido cambiar las
orientaciones de las políticas de población y salud, dando prioridad a
enfoques relacionados con derechos humanos, calidad de vida y
equidad. Los derechos sexuales y reproductivos forman parte de una

49
50

Instituto Interamericano de Derecho Derechos Humanos op. cit. (1997, p. 84).
Mujeres Latinoamericanas en Cifras (1993. p. 155).

100

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

incipiente rama del derecho que desde hace muy poco tiempo se ha
comenzado a debatir en América Latina.
Argentina ha incorporado políticas en el campo de la sexualidad y
la reproducción con respaldo legislativo. Relevante, en este sentido, es la
Ley Nacional N° 25.673 de Salud Sexual y Procreación Responsable
(2002), que si bien tiene vigencia nacional requiere, por la organización
federal del Estado, que las provincias y la ciudad autónoma de Buenos
Aires sancionen leyes equivalentes o adhieran a la nacional. La mayoría
de las legislaciones provinciales han aprobado leyes que incluyen los
principios de derechos reproductivos o han adherido a la ley nacional,
incorporando la ejecución del Programa. Sin embargo, en algunas
provincias de las regiones del NOA y del NEA, existen dificultades para
hacer efectiva la adhesión legislativa.
Esta ley crea en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación, un
Programa destinado a la atención de la salud sexual y reproductiva, en
todo el territorio nacional. Contempla información para decidir
responsablemente respecto de la reproducción y asesoramiento a las
familias y a la población sobre anticonceptivos y su entrega gratuita en
todos los hospitales públicos. Siendo destinataria la población en
general, sin discriminación alguna, están comprendidos los adolescentes
a partir de los 14 años sin exigir compañía de un adulto y/o de sus
padres Además, prevé que se brinde educación sexual en las escuelas
públicas y la capacitación del personal de salud.
En el año 2004 y en consonancia con este tema, el Ministerio de
Salud de la Nación publica la Guía para la atención del parto normal51
dirigida a los equipos de salud del ámbito público y privado, cuyo
objetivo es mejorar y actualizar la calidad de atención y asistencia de las
mujeres y los recién nacidos sanos durante el período perinatal.
Los avances y los logros alcanzados no son suficientes para
garantizar salud sexual y reproductiva de las mujeres que habitan en las
zonas rurales, ya que existen serias falencias e inconvenientes para
adecuar el sistema de atención en ámbitos rurales. Las condiciones de
pobreza, vulnerabilidad y la falta de infraestructura sanitaria adecuada
son algunos de los problemas críticos de los sistemas sanitarios en las
provincias que tienen un alto porcentaje de población rural, como así
también la falta de capacitación y entrenamiento específico al personal

51

Resolución N° 647/2003 del Ministerio de Salud de la Nación publicada en el Boletín Oficial el 15 de
enero de 2004.

101

�Mujeres que trabajan la tierra

de salud que trabaja en las zonas rurales más aisladas de los centros
urbanos.
El Ministerio de Salud de la Nación ha readecuado los “Objetivos
del Milenio”,52 adaptándolos a la realidad y necesidades de nuestro país
y especialmente de las mujeres. Entre ellos se destaca la reducción para
el próximo quinquenio de la mortalidad materna e infantil y las
diferencias que existen entre las provincias.53 Esto es prueba de las
dificultades que enfrenta el país para poder asegurar el acceso a servicios
de salud materno infantil a toda la población, teniendo en cuenta
especialmente las condiciones que enfrentan las mujeres campesinas y
aborígenes.
Estos acuerdos fueron asumidos por todos los ministros de salud de
cada una de las provincias en el marco de la reunión del Consejo Federal
de Salud (COFESA),54 realizada en la Casa del Acuerdo en San Nicolás
de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires en marzo de 2003, conocido
como Acuerdo Federal de Salud.

6.2. Derechos laborales
El cambio que como producto del modelo de globalización
dominante, se ha producido en el derecho laboral es una de las
características de las reformas de los países de América Latina, no sólo
en las leyes sustantivas, sino también en las reglamentarias y
administrativas. Los procesos de “flexibilización laboral” que exigen las
políticas neo‐liberales han excluido y han dejado sin protección a miles
de trabajadores y trabajadoras que se encuentran con relaciones precarias
de dependencia laboral.
En el orden normativo, Argentina dentro de sus garantías
constitucionales establece que “...el trabajo en sus diversas formas gozará
de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador:
condiciones dignas y equitativas de labor” y garantiza en la legislación
laboral vigente el principio de que “a igual trabajo corresponde igual
salario, sin distinción de sexo” (art. 14 bis).
Además, el Estado Argentino ha ratificado los Convenios de la
Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre igualdad de
52

Definidas por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas el 8 de septiembre de
2000 (Resolución Asamblea General N° 55/2. Declaración del Milenio).
53 Moreno (2004). Según el informe Grossman, una cifra elevada de mortalidad materna tiene como
causa principal el aborto, por ejemplo, en Argentina el 29,1% (Grossman, 1998).
54 El COFESA fue creado por la Ley Nacional N° 22.373 (1981). Para consultar documentos ver
www.msal.gov.ar/htm/Site/cofesa.

102

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

remuneración, prohibición de discriminaciones en el empleo, igualdad
de remuneraciones y de trato entre trabajadores y trabajadoras con
responsabilidades familiares y, protección de la maternidad, adoptando
estas disposiciones en la legislación laboral.55 Sin embargo, aún existen
en el país normativas que prohíben determinados trabajos a las mujeres56
contradiciendo de esta manera el principio constitucional que consagra
la igualdad de derechos de mujeres y varones, y la libertad de trabajo.
Sin duda, los avances en derecho laboral no han sido suficientes para
superar los estereotipos y prejuicios sexuales presentes en el trabajo,
especialmente los que están relacionados a empresas privadas que
establecen determinadas condiciones de ingreso o permanencia, que en
la mayoría de los casos discrimina a las mujeres en los períodos de
embarazo, parto u otras circunstancias relacionadas a su vida sexual o
reproductiva.
La condición de maternidad en el trabajo está debidamente
protegida, las mujeres embarazadas tienen estabilidad en el empleo
durante la gestación y en el desarrollo de sus obligaciones maternas,
sancionándose el despido por causas que estén directamente
relacionadas con estas situaciones de acuerdo a períodos establecidos en
la normativa vigente.
La Ley Nacional N° 25.674 de Cupo Sindical (2003), establece cupo
femenino no sólo para los cargos electivos, sino en los procesos de
negociaciones colectivas y paritarias normativa que ha permitido el
ingreso al espacio sindical y gremial a muchas mujeres en estos últimos
tiempos. Es de destacar la presencia de mujeres militantes en gremios y
sindicatos que han visibilizado, desde la perspectiva de género, las
demandas de las trabajadoras para ser debatidas al interior de estos
espacios, históricamente masculinos, como también en las negociaciones
colectivas.
Los avances en materia de derechos económicos ligados al
reconocimiento de los aportes de las mujeres a la economía nacional
están solamente legitimados a través de decretos y convenios específicos
como por ejemplo:
55

Se trata de los Convenios N° 100 sobre igualdad de remuneración, Convenio 103 sobre protección
de la maternidad, revisado por el Convenio N° 183 (2000), Convenio N° 111 sobre prohibición de
discriminaciones en el empleo; y Convenio N° 156 sobre igualdad de oportunidades y de trato entre
trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares.
56 Ley de contrato de trabajo: prohibición de emplear mujeres en trabajos penosos, peligrosos o
insalubres (art. 176); prohibición de ejecutar tareas a domicilio por mujeres ocupadas en la empresa
(art. 175): nulidad del contrato cuyo objeto es una tarea prohibida (art. 40), presunción de culpa del
empleador en accidentes o enfermedad a consecuencia de tareas prohibidas (arts. 176 y 195).

103

�Mujeres que trabajan la tierra

– Ley Nacional N° 24.576 (1995) que modifica el título II de la Ley
de Contrato de Trabajo, al agregar el capítulo “De la Formación
Profesional” que establece la promoción profesional y la formación en el
trabajo en condiciones igualitarias en acceso y trato para todos y todas
los y las trabajadoras.
– Ley Nacional N° 24.828 (1997) de incorporación de las Amas de
casa al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones; regímenes de
similares características anteriores a esta ley cuentan las provincias de
Catamarca, Chubut, Entre Ríos, La Rioja, Misiones y Santiago del Estero.
– Creación de la “Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y
Oportunidades entre Varones y Mujeres en el mundo laboral”, en el
ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social integrada
por el sector gubernamental, el sector sindical y el sector empresario.57

6.3. Otros derechos
En los tiempos posteriores a la reforma constitucional se han
producido avances normativos que refuerzan algunos derechos, a saber:
– Ley Nacional N° 24.417 de “Protección contra la violencia
familiar” (1994) que junto con la Convención Interamericana para
Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, tienden a
proteger la integridad personal de las mujeres frente a las agresiones
físicas o psíquicas que puedan ocasionar cualquiera de los integrantes
del grupo familiar.
– Ley Nacional N° 25.864 “Registro único de aspirantes con fines
adoptivos (2004), habilita un registro único de aspirantes, que ha
comenzado a implementarse en septiembre del año 2005, en el ámbito
del Ministerio de Justicia de la Nación, conforme al Decreto N° 383/2005.
– Ley Nacional N° 25.871 de ʺMigraciones” (2003), que deroga la ley
dictada durante la dictadura militar. Garantiza el derecho a la educación
y a la salud de todos los migrantes; elimina la obligación de denunciar a
todo inmigrante en situación irregular y facilita la migración intra
MERCOSUR.
– Ley Nacional N° 25.808 (2003) que modifica el artículo 1º de la Ley
Nacional N° 25.584, estableciendo que los directivos o responsables de
los establecimientos oficiales y privados de educación pública no podrán
adoptar acciones institucionales que impidan la prosecución normal de

57

Creada por Acta Acuerdo N° 57 celebrada en el ámbito del Ministerio de Trabajo, Empleo y
Seguridad Social el 28 de octubre de 1998.

104

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

los estudios a las estudiantes en estado de gravidez o durante el período
de lactancia, y a los estudiantes en su carácter de progenitores.
Desde la perspectiva de género es también relevante el proyecto de
ley que establece la licencia por paternidad para varones, que cuenta con
media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación. Está situación sí
está contemplada en la Ley Marco N° 25.164 de Regulación del Empleo
Público Nacional (1999) y el Convenio Colectivo de Trabajo para la
Administración Pública Nacional homologado por el Decreto Nacional
N° 66/99, que conceden cinco días de licencia por paternidad.

7. La situación jurídica de las mujeres rurales
A pesar de los avances normativos de los últimos 12 años con
relación al reconocimiento y visibilización de la mujer como ciudadana y
sujeto de derecho, la problemática de las mujeres rurales aún no tiene su
debido reconocimiento. Este déficit sumado a la falta de políticas
socioeconómicas
que
contemplen
los
diferentes
papeles,
responsabilidades y contribuciones por género de los grupos campesinos
y específicamente de los pequeños productores y productoras evidencian
la exclusión de las mujeres campesinas y de sus familias.
La referencia normativa de mayor jerarquía está incluida en la
CEDAW, que en su parte III, artículo 14 establece:
“Los Estados partes tendrán en cuenta los problemas especiales a
que hace frente la mujer rural y el importante papel que
desempeñan en la supervivencia económica de su familia, incluido
su trabajo en los sectores no monetarios de la economía, y tomarán
todas las medidas apropiadas para asegurar la aplicación de las
disposiciones de la presente Convención a la mujer de las zonas
rurales”.
En el apartado 2, se agregan recomendaciones al Estado en orden a
“eliminar la discriminación contra la mujer en las zonas rurales a
fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre varones y
mujeres, su participación en el desarrollo rural y en sus beneficios
y, en particular, a asegurar los siguientes derechos:
‐ Participar en la elaboración y ejecución de los planes de desarrollo
a todos los niveles;
‐ Tener acceso a servicios adecuados de atención médica, inclusive
información, asesoramiento y servicios en materia de planificación
de la familia;
105

�Mujeres que trabajan la tierra

‐ Beneficiarse directamente de los programas de seguridad social;
‐ Obtener todos los tipos de educación y de formación, académica y
no académica, incluidos los relacionados con la alfabetización
funcional, así como, entre otros, los beneficios de todos los servicios
comunitarios y de divulgación a fin de aumentar su capacidad
técnica;
‐ Organizar grupos de autoayuda y cooperativas a fin de obtener
igualdad de acceso a las oportunidades económicas mediante el
empleo por cuenta propia o por cuenta ajena;
‐ Participar en todas las actividades comunitarias;
‐ Obtener acceso a los créditos y préstamos agrícolas, a los servicios
de comercialización y a las tecnologías apropiadas, y recibir un
trato de igual en los planes de reforma agraria y de reasentamiento;
‐ Gozar de condiciones de vida adecuadas, particularmente en las
esferas de la vivienda, los servicios sanitarios, la electricidad y el
abastecimiento de agua, el transporte y las comunicaciones”
La descripción del capítulo II sobre las condiciones de vida de las
mujeres rurales, encuentra en el artículo 14 de la CEDAW un marco
jurídico suficiente para implementar políticas y medidas de acción
positiva, en procura de promover y garantizar, entre otros, los derechos
a la salud, la educación, la vivienda, el trabajo y la seguridad social, la
tierra y el desarrollo sustentable, la asociación y la participación. No se
ha dictado ninguna normativa que regule el acceso a estos derechos por
parte del Estado Nacional ni de los estados provinciales.
El Comité de la CEDAW al examinar el quinto informe argentino
expresó su preocupación por la situación de las mujeres de las zonas
rurales, particularmente habida cuenta de “su extrema pobreza y su falta
de acceso a la atención de la salud, la educación, las posibilidades de
obtención de crédito y los servicios comunitarios” e instó al Estado
Argentino a que “preste especial atención a las necesidades de las
mujeres de las zonas rurales, velando porque participen en los procesos
de decisiones y tengan pleno acceso a la salud, la educación y el
crédito”.58

58

Informe sobre el quincuagésimo noveno período de sesiones, suplemento N°38 (A/59/38), 2004, al
examinar el informe de seguimiento del quinto informe periódico de la Argentina
(CEDAW/C/ARG/5/Add1, N° 376 y 377, en Naciones Unidas, 2005. p. 48.)

106

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

En el orden nacional y específicamente en lo relacionado al trabajo
rural, los trabajadores y trabajadoras del campo se rigen por el Régimen
Nacional del Trabajo Agrario, Ley Nacional N° 22.248 (1980).
La ley prevé un capítulo especial (Capítulo V) sobre protección de la
mujer que prohíbe el trabajo penoso, peligroso o insalubre para mujeres
y menores (art. 112) en el que prima la suposición de la falta de
discernimiento de las mujeres, asimiladas a los menores, para poder
evaluar la clase de trabajo que pueden desempeñar. Esta condición
generada en el marco de la ley puede ser utilizada para estigmatizar el
tipo de trabajo que pueden realizar las mujeres y reducir oportunidades
laborales. El régimen relativo a la maternidad se regula en los artículos
113 al 118. Para las demás situaciones comprendidas en el ámbito laboral
rigen las normativas contenidas en la Ley de Contrato de Trabajo.
Un antecedente legislativo en orden a reconocer la condición
diferenciada de las mujeres que habitan en el campo, lo constituye la Ley
N° 25.431 (2001) en la cual el Congreso de la Nación instituye la
conmemoración del Día de la Mujer Rural, el 15 de octubre de cada año,
otorgándole reconocimiento oficial y adhiriendo de esta manera a
idénticas iniciativas adoptadas por otros gobiernos a nivel mundial.

8. Conclusiones
Argentina a pesar de los graves problemas devenidos de la crisis
socio económica de 2001, ha avanzado durante el período del último
gobierno democrático (2003) en la readecuación e implementación del
marco normativo del derecho de las mujeres; si bien se encuentra
pendiente la incorporación a la agenda pública de mecanismos que
garanticen el debate y la inclusión del tema género en los ámbitos
gubernamentales de manera transversal. Los avances en materia de
derechos han demostrado una explícita voluntad política del gobierno
nacional de dar respuesta a las demandas de las mujeres. Estas
demandas fueron y son producto del trabajo de las organizaciones de
mujeres y su participación activa, responsable y constante en la lucha por
los derechos y el reconocimiento de la equidad, como así también de
organizaciones no gubernamentales y de diversas instituciones que
históricamente luchan en este mismo sentido.
La visibilización alcanzada ha generado el debate público de estas
demandas y su necesaria correspondencia con políticas que garanticen el
cumplimiento de los compromisos que Argentina suscribió a lo largo de
estos últimos 10 años. Esta correspondencia entre demanda colectiva,
107

�Mujeres que trabajan la tierra

incorporación a la agenda pública y la consiguiente decisión de generar
los mecanismos necesarios para su implementación harán posible los
avances que se proponen en este escenario.
Las diferencias de género en materia legislativa han sido y son
motivo de largas discusiones entre los ʺhacedoresʺ del derecho y las
organizaciones de mujeres, fundamentadas básicamente en la definición
estructural de lo que se considera sujeto de derecho. Pero la construcción
del camino que conduzca al ejercicio de una ciudadanía efectiva para las
mujeres rurales, hace pensar en “las estrategias que podrían llevar a la
plenitud del ejercicio ciudadano de las mujeres de todos los sectores
sociales, etnias, razas...” (Bareiro, 1998). Los desafíos radican en
reconocer la diversidad y dar cuenta de ella y de los contextos socio‐
culturales desde donde surgen.
Los diversos instrumentos internacionales han permitido
importantes avances y modificaciones en los supuestos del orden
jurídico dominante, que limitaba a la mujer en el ejercicio de derechos
fundamentales. Pero aún existen espacios y grupos sociales que
permanecen invisibilizados en materia de derecho y legislación.
En otras palabras, el marco normativo, si bien requiere un
desarrollo, es suficiente para avanzar en la implementación de los
derechos humanos de las mujeres y, en especial, de las mujeres rurales.
No es un problema jurídico, sino político, en cuanto depende de las
nuevas prácticas que se vayan construyendo y que generen condiciones
de desarrollo para las mujeres rurales en todos los sentidos y les
permitan posicionarse en la lucha por el ejercicio de sus derechos.
Ahora bien, en esta tarea política hay un componente jurídico que es
necesario atender. El derecho debe hacer un aporte en capacitar a los
operadores jurídicos en estos nuevos estándares que provee el derecho
internacional de los derechos humanos y en los procedimientos para
hacerlos operativos entre los que se debe incluir la presentación de casos
concretos individuales o colectivos en los que estos derechos son
vulnerados, a fin de por vía judicial alcanzar su efectivo reconocimiento
y cumplimiento y afianzar socialmente su legitividad.
Hay por delante, además, una importante tarea educativa. El
ejercicio pleno de los derechos de las mujeres en igualdad real de trato, y
en especial de las mujeres rurales requiere un cambio cultural
significativo en la sociedad argentina conformada desde patrones
culturales sexistas; los valores y costumbres usados como normas
paralelas no escritas persisten en las interpretaciones y aplicaciones del
sistema jurídico reduciéndolo a su aspecto formal.
108

�Capítulo IV: Los derechos humanos de las mujeres rurales

Las condiciones de exclusión de las mujeres campesinas y
aborígenes en las agendas de políticas públicas están en directa relación
con su condición y posición como mujeres y su ámbito de residencia,
vida y trabajo considerado de relativa importancia y con poca incidencia
de presión en el ámbito político. Ambas situaciones asociadas a la
insuficiente producción de estudios e investigaciones que puedan reflejar
datos concretos de los impactos de la pobreza y la exclusión que afecta a
las mujeres campesinas y aborígenes refuerza su invisibilización.
Por ello, es necesaria la inclusión en las agendas públicas de
medidas positivas que contemplen las condiciones de vida de las
mujeres campesinas y aborígenes y garanticen mecanismos de
participación adecuados a su realidad. Ello permitirá aliviar la pobreza
en el ámbito rural, y garantizar el ejercicio de los derechos humanos para
las mujeres y los varones que habitan en el campo.

109

�Mujeres que trabajan la tierra

110

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

Capítulo V
Instituciones y programas con
acciones diferenciadas hacia las mujeres
rurales
La búsqueda de la igualdad de oportunidades entre varones y
mujeres, como asunto de derechos humanos, se ha instalado de manera
progresiva y creciente en las agendas de instituciones, programas y
movimientos sociales. Así como se observan avances en el campo de la
legislación, en los ámbitos académicos se produce una verdadera
revolución epistemológica a partir de la incorporación de la categoría
género en la investigación. En los movimientos sociales se destaca la
participación femenina, y las instituciones públicas y privadas, de orden
nacional, regional o internacional comienzan a ocuparse del tema y
buscan a través de diferentes estrategias promover, acompañar o
fortalecer procesos encaminados hacia la equidad de género. Este
escenario se encuentra en permanente cambio y en estos últimos años, se
visualiza una creciente sensibilización y validación social respecto de la
necesidad de considerar a esta problemática, que convive a la vez con
profundas resistencias, propias de los cambios culturales.
Este proceso, se ha visto influido por la priorización de estos temas
en las agendas internacionales, en las cumbres mundiales y en los
organismos de financiamiento, como así también por las acciones
llevadas adelante por los movimientos de mujeres.
Los enfoques estratégicos al interior de las estructuras
institucionales son diversos: conviven aquellos que incorporan el
componente mujer dentro del programa o proyecto, con un área
específica que aborda el tema, con otros casos en los que se busca la
transversalización del tema género en todas las instancias institucionales.
Los distintos mecanismos de focalización de este tema no dependen
necesariamente de las recomendaciones incluidas en el programa, sino
de factores que están vinculados a las personas que conforman los
equipos, a sus experiencias en relación con el tema y sus
111

�Mujeres que trabajan la tierra

sensibilizaciones. Se establece entonces una distancia en el proceso de
implementación de los criterios definidos en la letra del programa y su
intencionalidad y las necesidades o prioridades que se definen en cada
equipo técnico.
En este capítulo, se presenta una caracterización general del campo
institucional que desarrolla acciones dirigidas específicamente hacia las
mujeres rurales pobres, focalizando en algunas de estas experiencias. No
es el objetivo presentar un análisis exhaustivo de la situación, sino tener
la posibilidad de contar con una mirada general del mismo. La
información recogida proviene de diversas fuentes, tales como los
websites de los programas e instituciones, documentos y entrevistas
personales59.
Dentro de este campo de análisis se puede hacer una primera
clasificación en donde se distinguen las instituciones que dependen del
Estado ya sea nacional, provincial, o municipal; las organizaciones no
gubernamentales; los organismos de financiamiento (incluyendo
agencias internacionales, embajadas e iglesias), y los gremios u
organizaciones que nuclean a trabajadoras rurales o pequeños/as
productores /as agropecuarios.

1. Instituciones del Estado Nacional
El Estado Nacional implementa desde hace varios años, numerosos
programas sociales donde es necesaria la asociación de los/as pobladores
para lograr los beneficios de los mismos. Esto desencadenó un proceso
de organización de las comunidades en distintas zonas del país, aunque
no ha alcanzado al total de la población rural.
Este tipo de intervención impulsó a las mujeres a la participación en
actividades comunitarias, sobre todo cuando las tareas propuestas eran
netamente del ámbito femenino (por ejemplo, los proyectos caprinos).
Las instituciones, programas y proyectos del Estado Nacional se
encuentran anclados en la esfera de los Ministerios de Economía,
Desarrollo Social, Trabajo y Educación. La Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Economía tiene diversos
ámbitos con alguna direccionalidad hacia las mujeres rurales.

59

Las mismas fueron realizadas a personas vinculadas a los programas e instituciones en el año 2002.

112

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

1.1. Proyecto Mujer Rural
A partir del año 1989, la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA), lleva
adelante un trabajo sistemático con mujeres rurales60. Estas acciones
comenzaron a partir de una experiencia piloto que se desarrolló en la
región Noroeste, con financiamiento del Fondo de las Naciones Unidas
para el Desarrollo de la Mujer (UNIFEM), que alentó la conformación de
grupos de mujeres, comenzando con un grupo en cada provincia del
NOA y que se denominó Proyecto Mujer Rural.61.
Posteriormente las actividades se ampliaron a otras regiones, a
partir de estrategias de alianzas con instituciones estatales y
organizaciones no gubernamentales; con financiamiento de la SAGPyA,
del Programa de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
(PROINDER), y del Centro de Promoción Rural (CEPRU), entre otros.
Desde el Proyecto Mujer Rural se busca un apoyo diferenciado que
tienda al empoderamiento de las mujeres rurales, con espacios propios
de participación y reflexión; consideradas como sujetas de derechos. A
su vez ha promovido la conformación, el seguimiento y la consolidación
de la red TRAMA (Red de Técnicas e Instituciones que trabajan con
Mujeres Rurales) cuyo funcionamiento se explicará más adelante.
Los objetivos que el proyecto Mujer Rural se propone son visibilizar
el trabajo de las mujeres rurales y su reconocimiento como productoras,
mejorando sus condiciones de trabajo. A su vez busca lograr que las
mismas accedan a los beneficios de los programas de desarrollo rural, a
través del fortalecimiento de la participación y la promoción de la
organización de las mujeres. En otro orden, desarrolla acciones para
sensibilizar a decisores de políticas, a equipos técnicos, funcionarios y
productores/as en la perspectiva de género, tendientes a alcanzar el
diseño e implementación de políticas de desarrollo rural con esta
perspectiva.
Un eje central es la estrategia de capacitación en temas como género,
salud, organización, autoestima, identidad, derechos y en técnicas
agrícolas, ganaderas, forestales, labores artesanales, gestión y
comercialización. El otro eje es la promoción de la organización, a partir
de encuentros a nivel local, regional, nacional e internacional. Se procura
la participación en la toma de decisiones de manera horizontal, con
trabajo en equipo y estímulo al compromiso social y solidario a través de
60
61

La denominación rurales incluye a las mujeres campesinas y a las aborígenes.
Esta experiencia se encuentra sistematizada en Basco y otros/as (1992).

113

�Mujeres que trabajan la tierra

la inserción en instituciones comunales. Para esto es clave el ejercicio de
la representación entre pares y frente a autoridades.
Entre los logros y resultados de este trabajo se puede destacar la
sostenibilidad en el tiempo de los grupos de mujeres; la autovaloración
de las mujeres en sus ámbitos de trabajo y en el seno de la familia; la
mayor capacidad de gestión y protagonismo de las mujeres en sus
comunidades; el mejoramiento de la dieta alimentaria y del
autoconsumo; un aumento de la capacidad en nuevas alternativas
productivas; un más amplio conocimiento de los recursos de que
disponen y de los ingresos que generan; una mayor participación en el
ámbito local (organizaciones campesinas, escuelas, iglesias, comunas,
cooperativas, otras); el efecto multiplicador de las capacitaciones que
reciben; y la participación de las mujeres como co‐responsables en la
Revista Campesinas que edita el CEPRU (Centro de Promoción rural). La
SAGPyA ha adherido al Día de la Mujer Rural (15 de octubre) a partir
del año 1998 y a la Ley N° 25.431 del Congreso Nacional sobre el mismo
tema.

1.2. Programa Social Agropecuario (PSA)
Este programa se propone contribuir al mejoramiento de las
actividades productivas y los niveles de ingreso de los productores
minifundistas; generar un espacio de participación que facilite la
organización de los pequeños agricultores para que puedan asumir su
propia representación y desarrollen su capacidad de gestión y
promuevan su participación en las decisiones de políticas, programas y
proyectos a nivel local, provincial y nacional.
El PSA gestiona créditos para los agricultores a través de dos líneas
de financiamiento:
1) fortalecimiento del autoconsumo, y
2) emprendimientos productivos asociativos conocidos también como
EPAs.
Para la primera línea, los objetivos están relacionados con
actividades que “permitan mejorar las condiciones de vida de los
productores/as, a través de nuevos bienes alimenticios y consecuentemente
disminuir el nivel de gastos de las familias, priorizando propuestas tecnológicas
de producción orgánica”62. La duración de este tipo de proyectos es de
aproximadamente un año calendario.
62

Reglamento para la línea de créditos del PSA.

114

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

La segunda línea (EPAs) propone estimular la reconversión
productiva del sector a través del mejoramiento gradual del sistema
productivo e implica distintas alternativas:
a) intensificación de la producción,
b) diversificación de la misma tanto para la canasta de cultivos como de
los productos finales,
c) incorporación de valor a través de tratamientos postcosecha y
agroindustriales,
d) cambios de rubros productivos hacia rubros no tradicionales.
En base a estos criterios se pueden identificar tres líneas básicas
para la presentación de proyectos de créditos: a) tradicionales, b)
innovadores y c) de sostenibilidad o experimentación adaptativa.
La diferencia entre los denominados créditos tradicionales e
innovadores está en relación al tipo de actividades. El primero responde
a aquellas que se realizan frecuentemente en un modelo tradicional y el
segundo está dirigido a proyectos que planteen nuevas actividades que
le sumen valor a la producción.
Analizando información del Programa Social Agropecuario del
período comprendido entre el 01/06/1993 y el 31/03/2006, se observa que la
participación de las mujeres titulares de crédito constituye el 29,3% sobre
el total de beneficiarios/as del país. Neuquén es la provincia que
proporcionalmente tiene mayor cantidad de mujeres titulares con un 46,
2%, seguida de Misiones, Jujuy y Chubut, que tienen alrededor del 38%.
En el otro extremo se encuentra la provincia de Chaco con apenas un
13% de participación femenina63.

1.3. Programa de Desarrollo de Pequeños Productores
Agropecuarios (PROINDER)
Se encuentra en su etapa final, habiendo iniciado sus actividades en
1998. Tiene dos componentes principales:
1) Apoyo a las Iniciativas Rurales (AIR) ejecutado por el PSA, y
2) Fortalecimiento Institucional ejecutado por la Dirección de Desarrollo
Agropecuario.
Para el primer componente, el propósito está centrado en mejorar
las condiciones de vida de 40.000 familias rurales pobres de Pequeños
Productores Minifundistas y Trabajadores Transitorios Agropecuarios,

63

Elaborada a partir de información del programa en la web: www.sagpya.mecon.gov.ar/new/0‐
0/programas/desarrollo_rural/psa

115

�Mujeres que trabajan la tierra

mediante la financiación de iniciativas productivas agropecuarias o en
actividades conexas64. La estrategia desarrollada para el componente AIR
combina criterios de selección para la población objetivo, priorizando
áreas geográficas con índices elevados de pobreza rural, como así
también procura garantizar la incorporación y rescatar el rol de los
grupos vulnerables al interior de la pobreza rural agraria.
Las mujeres están incluidas en los enunciados principales de los
lineamientos programáticos dentro del área denominada “grupos
vulnerables del Programa”, junto a los jóvenes y aborígenes.
Se cuenta con una grilla de evaluación65 para los proyectos de
acuerdo a la tipología presentada, en la cual se ponderan los criterios de
elegibilidad en relación con los objetivos del programa, entre los que se
encuentra el referido a grupos vulnerables.
En esta grilla y en directa relación al tema mujer, se otorga puntaje a
la proporción de mujeres incluidas en el proyecto, en relación al total de
beneficiarios de cada grupo. A mayor porcentaje de mujeres corresponde
una puntuación mayor.
El financiamiento tanto para las inversiones agropecuarias, como
para la asistencia técnica que se demanda, no es reembolsable, y está
destinado a la ejecución de seis tipos de subproyectos:
a) Subproyectos de promoción y preinversión “P”;
b) Producción para autoconsumo “A”;
c) Producción de bienes o servicios “B”;
d) Apoyo a la producción a través de obras de infraestructura de uso
comunitario “C”,
e) Asistencia técnica a la comercialización “D” y
f) Mujeres rurales “F”.
En los enunciados generales, y específicamente en la descripción de
la población objetivo, se pone énfasis en las mujeres rurales dentro de la
caracterización de grupos vulnerables en lo que se considera pobreza
rural, mientras que en los principales criterios de elegibilidad de los
subproyectos no se hace mención al mismo.
Los Subproyectos “F” se incorporaron en la etapa final del
PROINDER, a mediados del año 2005 y están destinados a brindar
financiamiento y asistencia técnica a mujeres rurales para la
64

Proyecto de Iniciativas Rurales, PROINDER: Resumen del Proyecto. SAGPyA. Dirección de
Desarrollo Agropecuario, Unidad Técnica de Preparación del Proyecto. Buenos Aires, diciembre de
1997.
65 PROINDER – Criterios de Evaluación ex‐ante de los subproyectos. Fuente: Unidad de
Coordinación Nacional. PROINDER.

116

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

incorporación de tecnologías sustentables para actividades domésticas.
Sus destinatarias son mujeres rurales, independientemente de si ellas o
algún integrante de su familia hayan recibido financiamiento
anteriormente.
Sus objetivos son mejorar las condiciones de trabajo de las mujeres y
lograr una mayor eficiencia en el aprovechamiento de los recursos
naturales y energéticos. Las donaciones están destinadas exclusivamente
a la adquisición de insumos, bienes o equipos que aumenten la eficiencia
en el aprovechamiento de la energía (solar, eólica, térmica) y que
signifique un ahorro y alivio del trabajo doméstico de las mujeres. Este
subproyecto ha financiado 269 proyectos de mujeres en el país hasta
mediados del año 2006.

1.4. Programa de Desarrollo Rural (PRODERNOA y
PRODERNEA)
El PRODERNEA es un programa de inversiones en el área rural cuyo
propósito es contribuir a superar las condiciones que generan la pobreza
rural, a través del aumento sostenible del ingreso y de la capacidad de
autogestión de pobladoras y pobladores rurales e indígenas de las
provincias del noreste argentino, que realicen emprendimientos
productivos agropecuarios o no agropecuario. Para ello brinda asistencia
técnica y financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación para
aumentar y diversificar las explotaciones existentes, facilitar cambios
tecnológicos y capitalizar a las pequeñas unidades productivas y de
negocios. El mismo se desarrolla en las provincias de Formosa,
Corrientes, Chaco y Misiones. Siendo sus objetivos específicos:
a) Aumentar el ingreso proveniente de las actividades productivas de las
mujeres y varones rurales, tanto agrícolas como no agrícolas, a través de
la diversificación de la producción, el cambio técnico y el aumento de la
productividad.
b) Minimizar los costos económicos y sociales que implica la
reconversión productiva necesaria para adecuarse a las nuevas políticas
económicas y a los cambios institucionales del país. En particular, se
busca disminuir los costos y riesgos que para el pequeño agricultor tiene
la inserción en nuevos mercados.
c) Promover y consolidar las organizaciones de pequeños productores a fin
de fortalecer la institucionalidad local y apoyar la sustentabilidad de las
experiencias asociativas y autogestionarias en áreas como el acopio y la

117

�Mujeres que trabajan la tierra

comercialización, la compra de insumos, la transferencia de tecnologías, el
manejo de fondos rotatorios.
d) Contribuir a la conservación a largo plazo del medio ambiente, a
partir del manejo de los recursos naturales renovables.
e) Ayudar a mejorar las condiciones de vida y la conservación de los
valores culturales de las etnias aborígenes, y a mantener y reforzar su
dominio sobre sus territorios y recursos.
f) Fortalecer las instituciones públicas y privadas de desarrollo rural de
la región.
La perspectiva de género atraviesa todos sus niveles y acciones y el
objetivo es lograr una mayor igualdad de oportunidades entre hombres
y mujeres en el acceso a los servicios del Programa. Específicamente se
apunta a promover la activa participación de las mujeres en la gestión de
sus proyectos y la del Programa; lograr un mayor nivel de participación
y autogestión de las mujeres beneficiarias; potenciar la capacidad de
gestión y demanda de las pobladoras rurales; instalar en el sector público
la perspectiva de género en las acciones de apoyo a los pequeños
productores y reforzar la capacidad de oferta de servicios especializados
del sector privado, de apoyo a la resolución de la problemática de género
de las familias de pequeños productores rurales.
El porcentaje de mujeres titulares de crédito en el PRODERNEA es
del 8,1% del total66.
En las provincias del noroeste argentino, funciona desde hace
menos de cuatro años el PRODERNOA, el cual también es un proyecto
de inversión en actividades productivas y de servicios que busca
potenciar los recursos disponibles de los pequeños productores y de los
grupos. Al igual que el PRODERNEA, brinda asistencia técnica y
financiera, apoyo en la gestión de proyectos y capacitación. Está
destinado a las provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán, pero
actualmente se ejecuta en las provincias de Catamarca y Tucumán.
Sus objetivos específicos son introducir mejoras en la productividad
de actividades agropecuarias, agroindustriales y otras actividades
económicas rurales no agropecuarias; diversificar las actividades
económicas; fortalecer la capacidad de autogestión y de organización de
los beneficiarios e impulsar mejoras en la gestión empresarial, el
desarrollo de negocios y las vinculaciones con los mercados. A su vez
busca facilitar el saneamiento de títulos fundiarios; establecer
mecanismos sustentables para la provisión de servicios de información,
66

Manzanal (2005).

118

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

asesoría y promoción de negocios a los beneficiarios; asistir a grupos
focalizados de las provincias, caracterizados por carencias extremas y
fortalecer la perspectiva de género y la integración socio‐productiva de
los jóvenes a través de las actividades del proyecto.
Al igual que el PRODERNEA, la perspectiva de género atraviesa
todos sus niveles y acciones conteniendo los mismos objetivos.

1.5. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)
Desde su creación en 1956, el INTA fue una institución pionera en el
diseño y ejecución de programas de investigación y extensión dirigidos
al desarrollo rural, incluyendo a la familia rural y la vida comunitaria.
Para ello aplicaba la metodología de la extensión agropecuaria a través
de una amplia red de estaciones experimentales y agencias de extensión,
coordinadas por 10 centros regionales que dependían de la Oficina
Central, en Buenos Aires.
El INTA aplicó un sistema de administración centralizada
combinado con un fuerte anclaje regional; se ejercitó tempranamente la
participación de los productores agrupados en consejos asesores.
En sus primeros años, uno de los objetivos del servicio de extensión
del INTA consistía en “ayudar a las amas de casa a mejorar los aspectos
sociales, económicos y sanitarios del hogar y la vida familiar”, a través de los
llamados Clubes de Hogar Rural. En 1966 funcionaban 407 en los que
participaban 7.640 mujeres.
Otro objetivo era “trabajar con la juventud para su desarrollo como
ciudadanos, ayudarlos a encontrar soluciones adecuadas para sus problemas
individuales, y crear en ellos una actitud favorable hacia el uso de la nueva
tecnología”. Su expresión fueron los Clubes 4‐A. Para la misma fecha
había 423, con la participación de 8.749 jóvenes de ambos sexos (Informe
del INTA publicado en Fienup, 1972).
En la actualidad, la Unidad de Proyectos de Minifundio del INTA
se propone mejorar la competitividad productiva, promover la
diversificación y la integración a procesos agroindustriales, y fortalecer
las organizaciones, como medios para acceder con éxito a diferentes
mercados, siendo la familia la destinataria de sus acciones.
El INTA ha creado recientemente el Instituto de Investigación y
Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar que tiene
entre sus ejes de acción el tema género.
Otro programa ligado al INTA, el ProHuerta, se propone promover
prestaciones básicas para que familias y grupos o entidades de la
119

�Mujeres que trabajan la tierra

comunidad generen sus propios alimentos frescos de huertas y granjas
familiares o comunitarias, brindando capacitación a promotores
voluntarios de la misma comunidad o de otras instituciones. Las mujeres
participan activamente de las acciones del ProHuerta, sin haber
incorporado la perspectiva de género de manera sistemática.

1.6. Otras reparticiones públicas
Dentro del Ministerio de Desarrollo Social y del Ministerio de
Trabajo existen programas de empleo o destinados a emprendimientos
productivos, que están dirigidos a varones y mujeres que habitan tanto
en el ámbito urbano como rural, y que son gestionados generalmente por
los gobiernos municipales.
En el año 1992, se crea el Consejo Nacional de la Mujer,
dependiendo en su primera etapa de la Jefatura de Gabinete de Ministros
de Presidencia de la Nación, para pasar luego a ser un área que depende
del Ministerio de Desarrollo Social. Si bien no cuenta entre sus líneas de
acción con programas específicos destinados a la población rural, el
Consejo apoya proyectos gestionados por Organizaciones no
Gubernamentales (ONGs) que trabajan con comunidades campesinas en
diferentes provincias.
También existen algunos planes sociales que significan ingresos
adicionales a la familia, como los que proveen alimentos en forma
mensual a los hogares más pobres o los programas de apoyo al
autoconsumo o de microcrédito. Como ya se ha mencionado en otros
capítulos, numerosas mujeres se benefician con el subsidio para madres
de siete hijos ($300 por mes), aun cuando no es generalizado.

2. Instituciones privadas y gremiales
Las organizaciones no gubernamentales que conciernen a este
informe son entidades civiles de bien público que orientan su trabajo de
promoción y desarrollo humano hacia pequeños/as productores/as
agropecuarios, concepto general que se expresa en distintas modalidades
y énfasis sociales, culturales o productivos.
Por lo común, se encuadran en la figura legal de una Fundación, o
una Asociación Civil sin fines de lucro. Su número ha ido creciendo y se
encuentran en todo el territorio nacional, aunque hay una mayor

120

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

concentración en el norte del país debido a la alta densidad de población
campesina e indígena.
La mayoría de estas organizaciones han ido incorporando la
perspectiva de género en sus programas institucionales.
Entre ellas podemos mencionar a Prodemur (Promoción de la Mujer
Rural‐NOA), Cepru (Centro de Promoción Rural), API (Jujuy),
Fundación Hueche (Neuquén), Fundación Niwok (Formosa), El Ceibal,
SEPyD (Santiago del Estero), Aretede (Salta), Ceres (Jujuy), Fundapaz,
InCuPo, Indes (NEA), Bienaventurados los Pobres (NOA), sin pretender
hacer una lista exhaustiva. Estas instituciones reciben financiamientos de
programas del Estado Nacional como así también de organismos
internacionales y cada una de ellas tiene diferentes estrategias para la
incorporación de las mujeres o de la perspectiva de género en sus
actividades.
De las experiencias con más antigüedad se destaca la del Centro de
Promoción Rural (Cepru).67 Los ejes principales de su trabajo se pueden
sintetizar en: mujer–género–desarrollo, entendiendo a éste último en sus
distintos planos: personal, familiar, laboral, social. La estrategia de esta
institución para el trabajo con mujeres parte de considerar que “es
necesario crear un espacio propio, que ayude a las mujeres a iniciar un
camino, un proceso de toma de conciencia que las lleve a darse cuenta
del lugar que le han asignado y que ocupa en la sociedad, que sin lugar a
dudas es de subordinación e inferioridad”. Organiza dos reuniones
anuales con mujeres delegadas de organizaciones de distintas provincias
del país para el intercambio de experiencias con vistas a la
transformación de la realidad de las mismas. La institución edita la
revista Campesinas, que se publica desde 1995, con dos o tres números
anuales que sistematizan información de las reuniones y contienen
noticias de la vida de los grupos y de su cultura, a través de las cartas,
noticias, poesías, y recetas. Tiene un tiraje de 800 ejemplares.
Dentro de las estructuras gremiales, la Unión Argentina de
Trabajadores Rurales y Estibadores conformó, durante el año 2001, la
Red Nacional de Mujeres de la UATRE, la cual depende del Instituto de
Capacitación y Empleo. Esta red brinda un espacio específico para las
mujeres dentro del gremio y lleva adelante estrategias de articulación
interinstitucional.
La Federación Agraria Argentina es una entidad privada, de
carácter gremial y de servicios que nuclea a pequeños y medianos
67

Entrevista a Beatriz Nocetti

121

�Mujeres que trabajan la tierra

productores. Dentro de su estructura existen los grupos de Mujeres
Federadas en varias localidades del país.

3. Los movimientos sociales y redes
Por fuera de las estructuras institucionales, y como parte de un
movimiento creciente existen diferentes formas de asociación y acción de
grupos diversos que han sido analizados en el capítulo III, y que crecen
en la búsqueda de reivindicaciones por el derecho a la tierra, al agua, o a
la producción. Resulta notable la participación femenina activa,
“poniendo el cuerpo a las topadoras”, o enfrentando a los poderes.
Existen algunas organizaciones de mujeres rurales de segundo
grado, que reúnen a delegadas de grupos de base, y también hay
organizaciones mixtas que tienen su espacio específico para las mujeres o
distintos sistemas para garantizar la representatividad de las mismas.
El MUCAAR (Mujeres Campesinas y Aborígenes Argentinas) es
una organización de mujeres rurales que surge en el año 2004 a partir de
las reuniones de delegadas organizadas por el Cepru. Actualmente
funciona como un equipo coordinador provisorio, con representantes de
varias regiones del país y busca conformar una red de organizaciones de
mujeres.
Existen experiencias de articulación internacional, como por
ejemplo la Red Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras Rurales,
que cuenta con representaciones en muchos países del continente y que
ha organizado recientemente el II Encuentro de Mujeres Trabajadoras
Rurales que, se realizó en el año 2005 en Tlaxcala, México y donde la
Argentina estuvo representada por un grupo de mujeres campesinas y
asesoras. La red se propone vincular diferentes grupos, organizaciones y
movimientos que integran a las mujeres rurales del continente
latinoamericano y caribeño. Apoyamos y denunciamos, construimos y
encaminamos reivindicaciones y proposiciones. Actuamos en articulaciones con
políticas en nuestros países y en la Red; en defensa de nuestros derechos como
mujeres y como ciudadanas. La RED LAC prestará y buscará la solidaridad
junto a otras compañeras del mundo en la lucha contra la explotación y la
injusticia social, que hoy más que nunca, no respeta las fronteras. Esta
solidaridad respetará la autonomía y la diversidad, así como el trabajo
desarrollado por todas las mujeres rurales68. Una campesina y una técnica
68

Las conclusiones del II Encuentro de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe se puede
consultar en http://www.enlacprensa.org/content/view/130/101/

122

�Capítulo V: Instituciones y Programas con acciones diferenciadas hacia las mujeres rurales

argentinas integran la coordinación de la Red Latinoamericana y del
Caribe de la Mujer Trabajadora rural.
En nuestro país, desde hace más de veinte años se realizan
anualmente los Encuentros Nacionales de Mujeres que se instalan en
cada oportunidad en una ciudad diferente y convocan a miles de
mujeres de distintos sectores de la sociedad y que asisten por diferentes
intereses. Allí la presencia y la voz de las trabajadoras rurales se han ido
incorporando en los talleres que se arman sobre esta temática.
Tal como se ha mencionado anteriormente, TRAMA es la Red
Nacional de Técnicas e Instituciones que trabajan con Mujeres Rurales ha
sido constituida en mayo de 1996 con el objetivo de coordinar acciones y
estrategias para abordar la problemática de las mujeres rurales y
aborígenes en el marco del Desarrollo Rural. La misma fue convocada
por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos a través
de la Dirección de Desarrollo Agropecuario, Proyecto Mujer Campesina,
donde actualmente funciona la Coordinación General.
La modalidad de trabajo permite a sus participantes compartir dos
encuentros anuales, en los cuales se analiza y reflexiona sobre las
prácticas de trabajo con grupos en los que participan mujeres rurales,
desde una perspectiva de género.
Es de destacar que las técnicas que integran la red pertenecen a
diferentes profesiones y disciplinas, lo que le confiere al espacio una
riqueza interdisciplinaria y la posibilidad de analizar y debatir desde
miradas integrales las diversas problemáticas que ocurren en el campo
del trabajo rural. Actualmente participan alrededor de sesenta técnicas
de todo el país.
TRAMA ha organizado a lo largo de estos años, diferentes
actividades dirigidas a las mujeres rurales como los Encuentros
Provinciales, Regionales y el Encuentro Nacional de Mujeres realizado
en la Ciudad de Buenos Aires en octubre de 2003 donde se reunieron 450
mujeres de todo el país69.
TRAMA se plantea la necesidad de revertir aspectos socioculturales
que inciden en la situación y condición de vida en el ámbito rural, con
énfasis en las mujeres pequeñas productoras, campesinas y aborígenes.
Se propone otorgar mayor relevancia al desarrollo rural en el debate
público, específicamente sobre la situación de los pequeños productores
y la posibilidad de plantear en este tema una perspectiva de género.
69

Las conclusiones del Encuentro Nacional están en el Anexo N° 3 de esta publicación.

123

�Mujeres que trabajan la tierra

TRAMA considera que la ciudadanía es un asunto político y que su
ejercicio es parte de un proceso a construir por toda la sociedad, en
donde se reconozcan las diversidades, la pluralidad y la igualdad de
oportunidades y derechos tanto para mujeres como para varones.
Desde este punto de vista es necesario:
- fortalecer las instancias de participación de las campesinas y
aborígenes en la sociedad civil;
- instalar en la agenda política para el sector, la necesidad de un
desarrollo rural con perspectiva de género donde existan
políticas y programas específicos para los grupos de mujeres;
- y legitimar sus demandas y necesidades, identificándolas como
sujetos económicamente activos que sostienen el tejido familiar y
social de los sectores más vulnerables.

124

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

Capítulo VI
Propuestas de lineamientos políticos,
estrategias y acciones para la equidad de
género en las áreas rurales
En este estudio se analiza información de diversas fuentes,
buscando dar cuenta de la situación y realidad de las mujeres que viven
en las áreas rurales de nuestro país. En el primer capítulo, se realiza una
descripción de la vida cotidiana y de los trabajos de las mujeres, basada
en información recogida en talleres y encuentros de mujeres rurales. En
el segundo capítulo, se analizan los datos del Censo Nacional de
Población 2001 y, en el tercero, se presenta la información de las
encuestas realizadas a grupos de mujeres que desarrollan sus actividades
a lo largo de todo el territorio nacional.
Toda esta información refleja parte de la complejidad de la
problemática y el dinamismo existente en el sector agropecuario, donde
se observan transformaciones que muestran que el número de personas
y hogares en el área rural ha decrecido y que, sin embargo, las
organizaciones (al menos las de mujeres) aumentaron sensiblemente
como resultado de las estrategias de los programas llevados adelante por
el Estado e instituciones de la Sociedad Civil. La organización social
surge no sólo como estrategia ante las amenazas que vive el sector frente
a los avances de la frontera agrícola y sus consecuencias sobre el medio
ambiente, los mercados locales y las comunidades más pobres, sino
también como respuesta a la precariedad económica de los hogares de
las áreas campesinas y aborígenes.
El objetivo de este capítulo es retomar algunos de los ejes
problemáticos más relevantes que surgen del estudio, para trazar a
continuación propuestas de acciones y estrategias que favorezcan la
equidad de género dentro de una política de desarrollo rural.

125

�Mujeres que trabajan la tierra

1. Los ejes estratégicos
1.1. Las mujeres en las estadísticas
La invisibilidad de las mujeres en las estadísticas oficiales es uno de
los primeros obstáculos a resolver para la elaboración de políticas con
perspectiva de género. Esto es un problema a solucionar en todo el
continente porque de los 13 millones de mujeres que se registran
“oficialmente” en América Latina y El Caribe como parte de la Población
Económicamente Activa (PEA), se suman 24 millones de productoras
invisibles cuyo trabajo no es reconocido por las estadísticas oficiales
(FAO, 2002).
Se necesita información más detallada diferenciada por sexo,
aquella que indique además las desigualdades entre los varones y las
mujeres en relación con el acceso a los recursos, como por ejemplo al
financiamiento que a la hora de definir programas o políticas permitan
focalizar las acciones hacia los sectores en desventaja.
Las definiciones censales atentan contra la identificación de las
mujeres trabajadoras. La mayor parte de las mujeres analizadas en este
estudio aparecen dentro de la categoría de inactivas, asimilándolas a
los/as jubilados/as, estudiantes, enfermos/as o discapacitados/as. Si es
necesario diferenciar a las mujeres amas de casas de otros inactivos para
poder elaborar políticas específicas hacia la población femenina en
general, para las mujeres rurales esto es imprescindible porque estas
amas de casa son en casi todos los casos, productoras agropecuarias de
cultivos y animales para el consumo familiar (ingreso del hogar no
monetario), cuyos excedentes son para el mercado. El no considerar la
actividad doméstica de las mujeres limita el conocimiento de los ingresos
de las agriculturas familiares y de la dinámica económica del área rural,
además del no reconocimiento de su trabajo.
Para eliminar este subregistro de las tareas domésticas y
productivas de las mujeres, que es producto de la escasa conciencia que
estas actividades constituyen un aporte económico, es necesario un
relevamiento censal/estadístico efectuado con instrumentos de medición
adecuados para captar el trabajo que realizan las mujeres rurales.

1.2. Las diferencias entre las mujeres rurales
Especialmente en los capítulos II y III se puede apreciar las
diferencias existentes dentro de la población femenina rural, que reflejan
126

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

la gran diversidad de situaciones en que se encuentran insertas las
mujeres. Esta pluralidad se relaciona con la edad, la pertenencia a una
etnia, los niveles de instrucción y educación alcanzados, la ocupación, el
tipo de sistema productivo en el cual están insertas, la región
agroecológica, entre otras. La ocupación es una categoría trascendente de
diferenciación de las mujeres rurales porque las políticas o programas
deben ser distintos si las mujeres son productoras agropecuarias o
asalariadas agrícolas temporales o pobladoras rurales sin tierra que se
dedican a la venta en ferias o tienen empleos municipales. Es importante
reconocer esas diferencias porque las mismas encubren desigualdades en
las oportunidades de acceso a recursos y a los programas de desarrollo.
Dentro de esta diversidad, hay casos concretos donde la necesidad
de acciones específicas se relaciona con la fragilidad de los hogares y sus
integrantes. Por un lado, están las mujeres en familias pobres que por la
cantidad de hijos/as menores precisan acciones dirigidas a la seguridad
alimentaria y a la salud reproductiva. Por otro, están los hogares con
jefatura femenina que pueden presentar una importante concentración
de pobreza, tanto por insuficiente mano de obra para el trabajo
agropecuario o para la generación de ingresos extraprediales o porque
las mujeres tienen escasa o nula experiencia en gestión y dificultades
para acceder, por ejemplo, a los servicios de extensión y crédito.
Finalmente, están aquellos en zonas donde existe una importante
migración de la población joven, quedando casi siempre mujeres adultas
a cargo de las actividades productivas y de mercadeo y de los/as
ancianos/as.
En el mismo marco, los problemas y necesidades de las mujeres que
son exclusivamente asalariadas agrícolas son diferentes tanto a los que
tienen las trabajadoras familiares sin remuneración como los de las
campesinas a cargo del predio por migración masculina.
El reconocer estas diferencias permite distinguir programas de
capacitación, de apoyo a la producción y de crédito según la situación de
las mujeres y sus familias.

1.3. Las organizaciones campesinas
La mayor parte de las instituciones y programas sociales
presentados en el capitulo V alientan a los/as campesinos/as a
organizarse y a participar en las instancias de toma de decisiones. Este
proceso no es fácil, sobre todo cuando se encuentra amenazado por
lógicas clientelistas.
127

�Mujeres que trabajan la tierra

Las organizaciones campesinas, por lo general, no tienen acciones
dirigidas a promover la participación femenina, de manera tal que
tengan las mismas oportunidades en los espacios de toma decisión que
los varones. La existencia de propuestas de sensibilización y capacitación
en la perspectiva de género hacia las organizaciones campesinas de parte
de programas o proyectos de desarrollo rural como desde las ONG
aparece como una necesidad para el logro de la equidad.
La estrategia de conformación de grupos donde participan
exclusivamente mujeres es, en determinados contextos culturales,
imprescindible para permitir que ellas asuman su condición y su
posición femenina. Desde la perspectiva de género, las integrantes de los
grupos de mujeres comparten la misma historia de subordinación,
producto de un modelo patriarcal, donde generalmente los varones
tienen el dominio la palabra. Es por esto que, para promover procesos
que permitan descubrir que muchos mandatos son solamente culturales,
para recuperar la autoestima, y el vencer el miedo y la vergüenza a
hablar, es necesario en muchos casos la existencia de una primera etapa
en la cual el varón no esté presente. De esta manera, los grupos se
constituyen en un espacio que, con acciones positivas, permite el
desarrollo de las potencialidades de las mujeres.
El objetivo a mediano plazo de estos grupos de mujeres es generar
un proceso personal que permita el fortalecimiento de cada una de sus
individualidades para que logren participar luego en otros espacios. El
punto de inflexión, entonces hacia un cambio en las relaciones de género
es cuando los grupos logran ingresar en una dimensión política al
participar en los espacios públicos, tanto al convertirse en interlocutoras
de los políticos e instituciones locales en reclamo de sus necesidades o
cuando son parte en la toma de decisión de las organizaciones
campesinas o de pequeños/as productores/as. Este paso es parte del
proceso de un desarrollo rural con perspectiva de género, que se
relaciona con el empoderamiento de las mujeres, el ejercicio de la
ciudadanía y la posibilidad de demandar un lugar en los espacios de
decisión. Este momento no puede ser ajeno a las políticas institucionales
gubernamentales y no gubernamentales que trabajan en el medio rural, y
dichas políticas implican necesariamente una estrategia institucional.
La incorporación de la perspectiva de género en grupos mixtos, es
una estrategia necesaria para lograr la equidad y, aunque no han sido
objeto del presente estudio, se conocen experiencias exitosas en este
sentido. Los procesos son más lentos, pero permiten que los cambios se
128

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

den en forma simultánea entre varones y mujeres, siendo los/as niños/as
y los/as jóvenes más permeables en ese sentido.

1.4. La capacitación
La incorporación de la perspectiva de género precisa de programas
de capacitación específicos, que tiendan a la sensibilización de la
problemática. Al ser una temática construida culturalmente, está
naturalizada e invisibilizada, de manera tal que sólo creando espacios de
reflexión y análisis, es posible problematizarla para dar origen a un
proceso de deconstrucción de los mandatos sociales internalizados. Estos
programas deben apuntar a todos los agentes del desarrollo rural, desde
los niveles políticos, técnicos, hasta las organizaciones de beneficiarios/as
involucrados en el mismo.70
La capacitación es clave en el proceso de incorporación de la
perspectiva de género. La temática suele generar una serie de
resistencias en los equipos de los proyectos –generalmente ligadas a
cuestiones personales– que deben ser tratadas con el mayor cuidado y
respeto posible.
Un enfoque facilitador del abordaje de la problemática lo constituye
la mirada de la ciudadanía y los derechos humanos, que no sólo permite
la visualización de las desigualdades, sino que también es motivador
para construir estrategias dirigidas a disminuir la brecha de
oportunidades existente entre varones y mujeres. Es necesario abordar, a
su vez, el análisis de los diferentes campos donde operan las relaciones
de dominación, que resultan en un acceso y control diferenciado de los
recursos materiales y simbólicos. La autoestima, la sexualidad y la
reproducción, la división del trabajo por género en los sistemas
productivos y en la esfera doméstica, el uso del tiempo de trabajo y del
tiempo libre, el acceso a la educación, a la salud, al crédito, la violencia,
la toma de decisiones, son elementos que ayudan a la comprensión del
tema.
El acceso de las mujeres a los procesos de desarrollo necesita casi
siempre el apoyo de las instituciones presentes en el medio rural y la
sensibilización en las instituciones para lograr la equidad en los procesos
de desarrollo, es una decisión política. Tal como los organismos
financieros logran en la última década que los proyectos presentados por
las instituciones gubernamentales y no gubernamentales tengan una
70

Por ejemplo, el Proyecto Mujer Rural de la SAGPYA se debe en parte a un proceso de capacitación
y sensibilización que comenzó en 1988 con una intervención de UNIFEM.

129

�Mujeres que trabajan la tierra

perspectiva de género, es necesaria la decisión política para que las
acciones y actividades de desarrollo rural también tengan esa
perspectiva.

1.5. El asalariamiento extrapredial
La importancia de las actividades extraprediales para la estabilidad
de las agriculturas familiares ha sido estudiada en casi todos los países
con población campesina, reconociendo que en muchos casos son los
ingresos generados fuera del sector los que permiten su permanencia en
las áreas rurales.
En nuestro país, el asalariamiento es una estrategia muy común en
determinados momentos del año, que tiene el objetivo de complementar
los ingresos provenientes de las actividades agropecuarias de las
familias; por ejemplo, los pequeños productores tabacaleros de Tucumán
trabajan en la cosecha del limón antes de comenzar la siembra del tabaco.
También es una opción para los/as más jóvenes en algunas regiones, que
siguen viviendo en el predio familiar y trabajan fuera del mismo,
realizando un aporte económico sistemático al hogar rural.
Desde la perspectiva de género, el asalariamiento masculino
impacta en la vida de las mujeres rurales cuando las pone a cargo del
predio familiar por migración temporal de los maridos, padres o
hermanos, recargando sus responsabilidades en el hogar.
Por otro lado, las posibilidades de asalariamiento para las mujeres
han crecido en algunas regiones del país, sobre todo en aquellas donde
existen trabajos y cultivos que prefieren mano de obra femenina. En
general, son trabajos temporales y las condiciones en algunos casos son
precarias, existiendo situaciones donde las asalariadas tienen una alta
exposición a los agroquímicos.
Tal como se planteó en el capítulo IV, los procesos de
“flexibilización laboral” han desprotegido a una parte importante de
los/as trabajadores/as, aunque las mujeres están aún más expuestas por
su rol reproductivo que las discrimina para la estabilidad laboral. Por lo
tanto, es necesario mecanismos que aseguren el cumplimiento de las
garantías constitucionales de nuestra legislación y de los convenios sobre
la prohibición de discriminaciones en el empleo, sobre igualdad de
remuneraciones y de trato entre trabajadores y trabajadoras con
responsabilidades familiares y, sobre protección de la maternidad.

130

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

1.6. Las migraciones
La migración del campo a la ciudad, analizada en el Capítulo II, es
un proceso que tiene características globales. Sin embargo, si la mayor
masculinidad en las áreas rurales se relacionan a la mayor carga laboral
que las mujeres deben enfrentar en el ámbito doméstico, a las menores
oportunidades de asalariamiento o la poca especificidad de las acciones
de los programas de desarrollo rural en cuanto a la direccionalidad del
crédito, capacitación o asistencia técnica, es necesario buscar las
estrategias que permitan que las mujeres: mejoren su calidad de vida y el
acceso a los servicios; encuentren actividades productivas generadoras
de ingresos y mejoren sus actividades de autoconsumo y sean
beneficiarias específicas de las acciones de desarrollo rural.

1.7. Las actividades de autoconsumo
En el análisis realizado en el capítulo III, se visualiza la importancia
de las actividades de autoconsumo, sobre todo en lo que se refiere al
cuidado de las huertas familiares y la producción de granja y ganado
menor. Aunque en las entrevistas no se valoran este tipo de actividades,
es posible aseverar que las familias que aseguran el autoconsumo se
encuentran en mejores condiciones que aquellas que por razones
diversas no pueden hacerlo.
Sin embargo, es necesario reconocer que las actividades de
autoabastecimiento implican generalmente una sobrecarga de trabajo
para las mujeres, sobre todo en aquellas zonas pobres desde el punto de
vista agroecológico, donde tienen dificultades para el acceso al agua y
siendo ésta imprescindible para la huerta y el ganado menor. Por otro
lado, la estrategia necesaria a la luz de un cambio en las relaciones de
género debería implicar el objetivo de que no sólo sean las mujeres las
responsables de las actividades relacionadas con el autoconsumo.
Por lo tanto, la estrategia de apoyo a la seguridad alimentaria es una
acción necesaria en las políticas de desarrollo rural, buscando
alternativas para que no signifique una sobrecarga de trabajo de las
mujeres.

1.8. La asistencia crediticia
Como se aprecia en el Capítulo III, una forma de apoyar a los
hogares rurales en su proceso productivo es por medio de la oferta de

131

�Mujeres que trabajan la tierra

crédito. Sin embargo, y aunque no es posible generalizar, el acceso a este
recurso por parte de las mujeres es restringido y no ha sido ni es fácil.
Una de las limitaciones que se presenta es cuando los créditos de
programas de desarrollo rural se destinan a un solo miembro del hogar,
el cual es casi siempre el jefe del mismo o el miembro varón de la familia
dejando sin posibilidades a las mujeres. Por lo tanto, una dificultad a
resolver es que las mujeres sean destinatarias del crédito, lo cual se
puede facilitar a través de la fijación de cupos que garanticen una
representación femenina y con instrumentos y reglamentaciones
especialmente dirigidos a este sector de la población. Otra posibilidad es
reconocer que los problemas y las necesidades de varones y mujeres son
diferentes y ofrecer líneas de crédito adecuadas para los requerimientos
de ambos.
Superada esta dificultad, puede ocurrir que las mujeres no soliciten
los créditos o no los acepten cuando se los ofrecen, ya sea porque los
maridos no se lo permiten o porque la propia percepción de sí misma y
de sus capacidades, se lo impide. El problema se relaciona con el lugar
que ocupan las mujeres rurales en las familias tradicionales y como ellas
mismas se autoidentifican y se autodefinen, lo cual trae como resultado
las posibilidades reales de tomar una decisión. Por lo tanto, en el acceso
al crédito se visibiliza la falta de igualdad de oportunidad existente entre
varones y mujeres. Adecuar los sistemas de extensión relacionados con el
financiamiento para un acceso equitativo significa una modificación
estructural en la perspectiva de género de un programa que ofrece
crédito como herramienta para el desarrollo rural.
Por otro lado, un porcentaje importante de mujeres no tienen
garantías prendarias porque no poseen títulos de propiedad ni otros
tipos de bienes prendarios y esto elimina la posibilidad de acceso a
créditos formales bancarios. Por lo tanto, la titulación de la propiedad de
la población femenina es imprescindible. A esto hay que sumarle la
necesidad de mejorar el nivel de instrucción, si este no fuera equitativo
entre varones y mujeres, y promover la obtención de documentos
cuando es preciso.
Existen avances en este tema en relación a combatir la pobreza por
medio del acceso de mujeres a los servicios financieros, como son los
fondos de capitalización productiva no reembolsable o los pequeños
“bancos” o “cajas rurales”. Aunque, al igual que con otros temas, es
necesario seguir buscando estrategias que adecuen el crédito a la
situación específica de la población femenina rural teniendo en cuenta
los montos de préstamo adecuado y el tipo de inversiones que les
132

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

permitirán salir de la pobreza y/o mejorar su calidad de vida. La
capacitación en aspectos organizativos y en manejo financiero es sin
duda el esfuerzo más importante para que las mujeres superen la
problemática específica de género con respecto a entrar en un espacio
que históricamente ha sido destinado a los varones.
Finalmente, los subsidios otorgados para facilitar el trabajo
doméstico no sólo representan una acción afirmativa hacia las mujeres,
sino que además: a) reducen el tiempo de trabajo doméstico y mejoran
las condiciones en que éste se realiza; b) implican condiciones positivas
para la participación de las mujeres al alivianar el trabajo doméstico; c)
facilitan la sensibilización de género en las beneficiarias, sus familias y
los/as técnicos porque significan un reconocimiento del trabajo
doméstico; y d) mejoran la capacidad de gestión cuando los fondos se
utilizan para obras comunitarias y las mujeres deben organizarse.

1.9. La legislación
La realidad agraria y, en particular, del sector dedicado a la
agricultura familiar no tiene un tratamiento exhaustivo en la legislación
nacional.
Los marcos regulatorios provinciales tienen diferentes grados de
inclusión en la participación democrática de los habitantes del medio
rural, en los gobiernos locales y es necesario un esfuerzo conjunto para la
construcción de una identidad ciudadana, teniendo en cuenta las
diferentes realidades sociales, culturales y potencial productivo del
sector. Esto se refleja básicamente en los gobiernos locales en los que
existen diferencias en relación a la representación política, mecanismos
de elección de gobierno y categorización de municipios o comunas. Hay
provincias donde las municipalidades rurales tienen un manejo de
presupuesto propio y elecciones directas de los concejales e intendente.
En otros casos, dependen de las ciudades próximas que extienden su
ejido y en otros cuentan con un comisionado o representante municipal
que es designado por el poder ejecutivo provincial.
Se requiere buscar garantías para una participación ciudadana
legitima, la que llevará a reforzar la necesidad de una legislación
adecuada para los habitantes del área rural, que son parte de los/as
excluidos del contexto social y económico actual con una significativa
falta de reconocimiento de sus problemáticas particulares. Los y las
ciudadanas del ámbito rural, campesino y aborigen deben tener
garantizados los derechos de representación en los espacios
133

�Mujeres que trabajan la tierra

gubernamentales y legislativos para elevar sus demandas a la agenda de
políticas públicas.
En el capítulo específico que analiza los avances en materia de
derechos de las mujeres se recalca la necesidad de legislar, diseñar e
implementar políticas y programas gubernamentales que reflejen la
decisión política y económica de visibilizar a las mujeres rurales y
aborígenes como sujetas plenas de derecho, garantizándoles
accesibilidad y cobertura en materia de salud, educación, tierra, trabajo,
salarios y justicia entre otras demandas expresadas en las conclusiones
del 1º Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas y Aborígenes71
Los avances legislativos deben ir acompañados de programas que
contemplen las demandas prácticas y estratégicas desde una perspectiva
de género y derechos para las mujeres campesinas y aborígenes. Las
limitaciones actuales y los obstáculos a los que se enfrentan diariamente
están en directa relación con su condición de pobreza y exclusión de
género, clase, etnia y lugar de residencia.
En este sentido es importante mencionar que las recomendaciones
elaboradas por el Plan Nacional contra la Discriminación (Villalpando,
2005) propone entre otros puntos:
‐ Hacer efectiva la transversalización del enfoque de género en
todas las políticas públicas y asignaciones presupuestarias.
‐ Jerarquizar y profesionalizar las Áreas Mujer de las provincias,
creándolas allí donde no existan, con el objetivo de desarrollar políticas
transversales para erradicar la discriminación contra las mujeres en todo
el país.
‐ Hacer efectivo el cumplimiento de las leyes sobre violencia
doméstica en todas las provincias en que existen tales leyes. Sancionar
leyes en las provincias donde no existen. Exigir la aplicación de las leyes
de exclusión del hogar de los varones violentos.
‐ Desarrollar programas de prevención, sanción y erradicación de la
violencia doméstica en todo el país que incluya la asesoría legal, el
tratamiento médico y psicológico, planes de inserción laboral y
profesional de las mujeres para que puedan superar las situaciones de
dependencia económica. Todas estas acciones deberán ser llevadas a
cabo por profesionales especializados en la materia.
‐ Crear casas de refugio o de tránsito para mujeres víctimas de
violencia familiar en situaciones de crisis, dotadas de personal
especializado. Se sugiere incluir en estos programas acciones destinadas
71

Ver Anexo N° 3

134

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

a trabajar con varones violentos, estableciendo la obligatoriedad del
tratamiento para los varones golpeadores.
‐ Arbitrar los medios para mejorar el funcionamiento del Consejo
Consultivo de Organizaciones Sociales del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable.
‐ Diseñar acciones concretas, efectivas, mensurables y culturalmente
aceptables para reducir la mortalidad infantil y mortalidad materna, la
desnutrición, los embarazos adolescentes y la incidencia de
enfermedades de transmisión sexual, en el marco del Programa de Salud
para Pueblos Indígenas y del Programa Nacional de Salud Sexual y
Procreación Responsable, estimulando la participación activa de las
mujeres.
‐ Hacer efectiva la implementación del Programa Nacional de Salud
Sexual y Procreación Responsable en todo el territorio nacional,
dotándolo de los insumos, la capacitación necesaria de los profesionales
y propiciar, en este marco, un amplio debate social sobre el aborto no
punible.
‐ Desarrollar campañas masivas de prevención del VIH/SIDA y las
enfermedades de transmisión sexual que respeten los enfoques de
género y orientación sexual.
‐ Capacitar mediante la realización de talleres al personal de las
instituciones de salud a fin de erradicar el maltrato y trato
discriminatorio de género, particularmente hacia mujeres indígenas,
mujeres migrantes, ancianas, mujeres con abortos sépticos, embarazadas
y parturientas pobres multíparas, etc.
‐ Arbitrar los medios para que en los hospitales existan centros
especializados, con personal especializado para la recepción y la atención
de denuncias de casos de violación y otros delitos sexuales.
‐ Arbitrar los medios para que los mecanismos legales e
institucionales sean efectivos para garantizar el aporte a la obligación
alimentaria y de mantenimiento y sostén de los hijos de padres
separados, sancionando el incumplimiento.

1.10. Los problemas de posesión de la tierra
Los conflictos actuales sobre la propiedad de las tierras son parte de
un proceso de privatización y de concentración de las mismas que se
vino gestando desde los años noventa, posibilitado en parte, por la falta

135

�Mujeres que trabajan la tierra

de regularización de la tenencia de los/as pequeños/as productores/as72 y
la ampliación de la frontera agrícola sojera. Si bien este es un problema
que tiene muchos años, se ha agudizado en muchas provincias por la
expansión de capitales sobre tierras productivamente marginales En este
sentido, la Constitución Nacional de 1994 brinda una mayor protección a
las comunidades aborígenes que a las campesinas por cuanto reconoce la
propiedad comunitaria de las tierras en las que habitan tradicionalmente,
dando título constitucional a la posesión.
Es necesario poner en marcha un proceso de debate social que
impulse la regularización de la propiedad, con la participación de
campesinos/as y aborígenes; partiendo de sus necesidades, generando
una política de titulación de tierras que contemple nuevas figuras
jurídicas y que permita el acceso a la propiedad en condiciones
favorables para el autodesarrollo o la consolidación productiva; ya que la
propiedad por sí misma no es suficiente.

1.11. La salud, la educación, los servicios
Los servicios de salud y educación en las áreas rurales son claves
para el proceso de desarrollo de un territorio. No sería posible dejar de
lado aspectos tan sensibles a las necesidades de las comunidades y en
particular de las mujeres.
Un punto de partida a considerar son las culturas locales. Los
programas de salud y educación deben tener en cuenta las características
particulares y los saberes que cada región tiene para la adecuación de los
programas.
La capacitación para la promoción de la salud y prevención de las
enfermedades es una acción que impacta en el corto plazo ya que
permite disponer de herramientas básicas para la resolución de
problemas frecuentes, prevenibles o con tratamientos accesibles con los
recursos locales. De esta manera se pueden prevenir en parte, el
problema de las diarreas, resfríos, catarros, así como enfermedades
infectocontagiosas que resultan preocupantes para las familias.
El sistema de atención primaria de la salud debe contemplar que los
servicios de las áreas rurales deben ser de calidad, con personal idóneo, y
72

Las mujeres de Misiones contaron que gran parte de las tierras de su provincia se vendieron a
capitales extranjeros. Estas empresas desmontaron los bosques naturales para plantar pinos, rodeando
las pequeñas fincas: “… es decir, cercando a los pequeños productores y obligándolos a vender sus tierras y
emigrar a las ciudades a esperar los planes y cajas de ayuda” Extraído de la Memoria del Encuentro
Regional de Mujeres Campesinas del Noroeste Argentino. Paraná (Entre Ríos), 7 y 8 de agosto de 2003.
Memoria por Pody Muttigliengo.

136

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

disponer de la posibilidad de resolver cuestiones de diversa complejidad
hasta lograr la derivación.
Es necesario que se realicen campañas de prevención de Chagas,
controles y desinfestación de viviendas articulando las acciones de la
Nación con las provincias y municipios. Asimismo se debe fomentar la
investigación en esta área.
La atención de mujeres víctimas de violencia, precisa una
adecuación a las áreas rurales con la posibilidad de acceder a la atención
de personal especializado en la policía, centros de salud y la justicia.
Debido a que el acceso a la educación en las áreas rurales se vio
afectado por la Ley Federal de Educación, es necesario buscar los
mecanismos para garantizar la asistencia de los niños y las niñas a los
diferentes niveles del EGB y Polimodal. Ya que en la mayoría de los
casos para ir al 3º nivel de EGB y al Polimodal deben alejarse de sus
hogares, es preciso un sistema de becas que cubra sus necesidades y que
se distribuya con equidad. Es necesario a su vez, el restablecimiento de
los programas de alfabetización de adultos/as, dado que como
consecuencia de las largas crisis que ha padecido el país ha aumentado el
número de jóvenes y adultos/as analfabetos/as73.
Por lo tanto, como se ha visto, la población rural tiene problemas
estructurales de acceso a los servicios, lo que afecta particularmente a las
mujeres, y que hace necesario un abordaje integral que permita mejorar
la calidad de vida de los pobladores del campo. Estos problemas
determinan que la vida en el campo sea más sacrificada y con menos
oportunidades que en la ciudad y, en consecuencia, alientan la
migración. Es clave la resolución con un marco legal regulatorio y una
política de Estado que de manera integral articule los distintos
programas y sectores, buscando mejorar los sistemas de riego, el acceso a
los servicios de electricidad y agua potable, la ampliación y
mantenimiento de la red vial, el acceso a servicios de calidad en salud y
educación, a planes de vivienda rural y, principalmente, a la
regularización de la propiedad sobre la tierra. A su vez, es necesario que
se respeten las leyes de protección del medio ambiente para controlar los
desmontes indiscriminados, la contaminación del agua y el uso de los
agroquímicos, cuestiones que afectan directamente a los/las pequeños/as
productores.

73

Los problemas de las mujeres relacionados con la salud y la educación se encuentran detallados en
la Memoria del Encuentro Nacional de Mujeres Rurales y Aborígenes 2003.

137

�Mujeres que trabajan la tierra

2. Las acciones específicas para un cambio en las relaciones de
género en las distintas etapas de un proyecto
2.1. En la etapa de diseño y formulación de la estrategia de
desarrollo rural
Cuando se va a implementar una estrategia de desarrollo rural con
un enfoque de equidad de género, se necesita que desde el inicio del
diseño del proyecto se fundamenten las consideraciones de equidad de
género de modo de asegurar la posterior operacionalización en su fase
de ejecución. Esto implica que en la etapa de formulación se realicen
estudios y diagnósticos con la población del territorio para conocer la
inserción de los varones y de las mujeres en las actividades productivas,
en la comercialización y en la generación de ingresos extra prediales para
comprender la posición diferenciada de cada uno de ellos frente a los
procesos de desarrollo, definir las estrategias y determinar los recursos
disponibles y necesarios.
Para que la estrategia de desarrollo rural tenga una real perspectiva de género
en la ejecución, las mujeres deben ser beneficiarias directas. Si la acción se
centra en la familia, es probable que los sujetos de los servicios del proyecto
terminen siendo los varones y –a lo sumo– las mujeres jefas de hogar. De esta
manera, quedan sin acceso directo a las oportunidades de desarrollo los/as
restantes integrantes. Para evitar esto, es recomendable definir, desde la misma
formulación del proyecto, la cantidad de varones y mujeres integrantes de las
familias del territorio que se beneficiarán con la estrategia de desarrollo rural.
De esta manera, el proyecto considerará a cada uno de los miembros de la
familia rural en los diferentes roles que ejecutan en las actividades productivas
dentro de la finca, en los procesos de transformación y venta y, en general, en
las diferentes fuentes de ingresos familiares que sean identificadas.
Se recomienda la intervención en el diseño, formulación y ejecución
de –al menos– una persona cuya función sea asegurar la participación
equitativa de los varones y las mujeres en las acciones de la estrategia de
desarrollo rural y en el acceso a las oportunidades de desarrollo.
La persona responsable de que se cumpla la propuesta de equidad
de género, deberá enfocar y resolver los problemas que impiden una
incorporación más efectiva de las mujeres en los diferentes componentes
138

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

del proyecto, buscando soluciones para los mismos; y preocuparse de
que los esfuerzos para disminuir la brecha de oportunidades entre
varones y mujeres no resulten en acciones aisladas.
Esta decisión es necesaria porque más allá de la buena voluntad o
interés de los equipos técnicos de lograr una participación equitativa de
varones y mujeres, las urgencias del cotidiano de los proyectos no permiten
que esa preocupación se cristalice en acciones concretas que aseguren la
equidad.
En el diseño de la estrategia de desarrollo rural, debe buscar un
abordaje integral de la realidad y considerar los lineamientos para el
seguimiento de los resultados de equidad de género en los proyectos que
se ejecuten. Corresponde definir una estrategia de género para cada una
de sus acciones, con indicadores específicos cuantitativos y cualitativos
para cada uno de sus objetivos. Esta estrategia debe tener un
seguimiento y evaluación sistemática.

2.2. Diagnósticos participativos y diseño de proyectos de
generación de ingresos
En la etapa de los diagnósticos participativos, las consideraciones de
género en las diferentes metodologías que se utilicen permitirán conocer
los problemas y necesidades específicas de los varones y de las mujeres
como las perspectivas de cada uno sobre las posibles causas y las
propuestas de solución. También permitirá saber quién hace, quién
decide y cuál es la división de trabajo en la unidad familiar, tanto en las
actividades agrícolas y pecuarias como en las extra prediales y no
agropecuarias y en las organizaciones económicas y sociales de la
comunidad.
Esta instancia es un espacio importante para conocer y reconocer el
trabajo femenino, el cual suele ser invisible para los varones, para los y
las técnicos/as y para las propias mujeres.
Un complemento de los diagnósticos participativos son los estudios
de caso y el relevamiento de experiencias de proyectos con participación
de mujeres o con perspectiva de género existentes en el territorio.
Existen experiencias donde las mujeres son beneficiarias de
programas de desarrollo, con proyectos productivos que no son
rentables. En estos casos generalmente se aumenta la carga de trabajo de
las mujeres y no mejora su situación económica. Es por esta razón, que es
necesario realizar estudios de prefactibilidad y factibilidad de manera
rigurosa, para evitar la condena al fracaso económico y la consecuente
139

�Mujeres que trabajan la tierra

profundización de la inequidad, porque la participación de las mujeres
no siempre implica que se cumplan los objetivos de género.
Por otro lado, existen proyectos exclusivos para mujeres
relacionados a las tareas femeninas “tradicionales”, como los talleres de
costura, panaderías, etc. Este tipo de actividad precisa especialmente de
estudios de factibilidad, además de un proceso de capacitación con
recursos financieros para asegurar que solucionen en el corto plazo los
problemas de pobreza de sus participantes. Más allá de lo anterior, estos
proyectos, tienen el riesgo de excluir a las mujeres de las principales
actividades de la estrategia de desarrollo rural, comprometiendo un
futuro con equidad.
Si se generan actividades agroindustriales o artesanales o cualquier
otra que se relacione con las actividades domésticas de las mujeres, se
recomienda la realización de estudios de preinversión. Al mismo tiempo,
deben apoyarse con capacitación, financiamiento y extensión aquellos
proyectos que aseguren a la unidad familiar un ingreso económico
mayor que el existente al momento del estudio, además de ser
sostenibles y con mercados seguros.
En las unidades familiares existen actividades a cargo de las
mujeres que son consideradas de menor importancia porque, generalmente
son un complemento de los ingresos del hogar o resultan generadoras de
insumos para el autoconsumo. El aumento de la productividad de estas
actividades por incorporación de innovaciones tecnológicas puede
incrementar los ingresos del hogar beneficiario y/o contribuir a la
seguridad alimentaria y al mejoramiento de los niveles de nutrición.
La participación de las mujeres en propuestas rentables y
sostenibles en las actividades para el mejoramiento de los ingresos
implicará la creación de condiciones para un acceso equitativo a servicios
o mercados financieros.

2.3. En el camino hacia la equidad
Las experiencias indican que no es suficiente ofrecer a los varones y
mujeres un igual acceso a los servicios y beneficios del proyecto y que es
necesario crear condiciones específicas para asegurar un acceso
equitativo a las oportunidades de desarrollo.
La determinación de estas condiciones dependerá de factores
culturales, sociales y económicos, que deben ser analizados en los
diagnósticos participativos o en estudios previos del territorio.

140

�Capítulo VI: Propuestas de lineamientos políticos, estrategias y acciones

A continuación, se enumeran algunas propuestas o acciones
facilitadoras para el acceso equitativo de varones y mujeres.
a) La adecuación de los horarios y lugares de reunión para que
tanto varones y mujeres puedan asistir a los procesos de capacitación, de
diagnósticos participativos, de extensión y de transferencia tecnológica,
es un requisito sencillo que facilitará una participación equitativa.
b) Esto debe ser complementado con formas de comunicación y
metodologías participativas adecuadas a la presencia de varones y
mujeres, considerando desde la no utilización de modismos
discriminatorios en el lenguaje y en los materiales de capacitación como
el respeto por las diferencias de nivel de instrucción o de capacitación
formal e informal existente entre los participantes de ambos sexos.
c) Realizar convocatorias a cada uno de los integrantes de la unidad
familiar también es una forma de facilitar la participación equitativa en
las acciones de un proyecto.
d) Las acciones ahorradoras de trabajo doméstico y la existencia de
espacios para el cuidado de los/as niños/as facilitan la participación de
las mujeres en una estrategia de desarrollo rural, además de reducir en
horas y esfuerzo las actividades domésticas.
En muchos casos, es necesario ayudar a las mujeres a que participen
activamente en el proyecto por medio del mejoramiento de su
autoestima y la capacitación para que puedan solicitar los beneficios del
proyecto y participar en la toma de decisiones.
Cabe destacar el papel protagónico que tienen los equipos técnicos
que trabajan en terreno en programas del Estado o de las ONGs como
agentes para la búsqueda de la equidad entre los géneros. Es por esto
que las acciones que impulsan la articulación, capacitación e intercambio
de experiencias resultan transformadoras.
Los encuentros de mujeres organizados a nivel local, provincial,
regional o nacional, crean un espacio de intercambio y enriquecimiento
de las experiencias personales y grupales, a la vez que fortalecen lazos de
solidaridad entre las mismas. De la misma manera las pasantías entre las
distintas regiones permiten conocer las experiencias de otras
organizaciones y zonas, siendo igualmente beneficiosas.
La búsqueda de propuestas para solucionar problemas relacionados
con la unidad familiar –como la alimentación, la salud y la educación de
los/as hijos/as– son motivadores para una participación progresiva de las
mujeres en espacios públicos, además de mejorar la calidad de vida de

141

�Mujeres que trabajan la tierra

las poblaciones pobres, cuando se comienza un proceso de desarrollo
rural con equidad de género74.
La estrategia de Género en Desarrollo es aquella que implique el
acceso igualitario de las mujeres y de los varones a las oportunidades de
desarrollo y busque construir una sociedad más equitativa. Esto significa
ofrecer a las mujeres las mismas oportunidades que a los varones,
reconociendo las limitaciones que culturalmente las han colocado en
lugar de desventaja e incorporando acciones de discriminación positiva
cuando esto sea necesario.
El logro de la equidad de género es un proceso que depende en
gran parte de una decisión política que asegure sus resultados y su
celeridad. La incorporación de la perspectiva de género en las políticas
destinadas al sector rural se fundamentan en los acuerdos
internacionales sobre derechos humanos, que tiene su expresión más
cabal en la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979) y, específicamente, en su
artículo N° 14 donde se hace referencia a los derechos de las mujeres
rurales y que hoy tiene rango constitucional. El sustento de esta
estrategia en los derechos ubica al Estado frente a una responsabilidad
indelegable y a las/os ciudadanas/os como titulares de derecho.

74

Sobre acciones relacionadas a seguridad alimentaria, la experiencia de ProHuerta es importante de
ser considerada, tanto para mejorar la alimentación y nivel nutricional como para aumentar la
disponibilidad de los ingresos del grupo familiar por las posibilidades de autoconsumo.

142

�Bibliografía

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Ley 23.515: Matrimonio o divorcio vincular
Ley 23.746: Pensión para madres de más de siete hijos
Ley 24.012: Ley de Cupos
Ley 24.347: Aportes de las mamas de casa al Sistema Integrado
de Jubilaciones y Pensiones
Ley 24.417: Protección contra la Violencia Familiar
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�Anexo 1

Anexo 1
Tabla Nº 1.1:
Población rural en las diferentes provincias discriminadas por sexo y por rural
dispersa y agrupada según CNP 2001

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

151

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.2:
Población rural en las diferentes provincias discriminadas en el año 1991 y 2001

152

�Anexo 1

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 1991 y 2001 (INDEC)
1

Porcentaje de la disminución de la población rural entre los dos censos con respecto a la población
rural existente en 1991,
2 Cantidad de mujeres rurales en el año 2001 menos la existente en 1991,
3 Porcentaje de la disminución de la cantidad de mujeres rurales entre los dos censos con respecto a la
cantidad de mujeres rurales existente en 1991,

153

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.3:
Población rural en las diferentes provincias discriminada sexo y grupos de edad

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
154

�Anexo 1

Tabla Nº 1.4:
Porcentaje de varones y mujeres en las diferentes provincias del país por grupo de
edad

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

155

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.5:
Población que asiste a algún establecimiento educacional discriminada por edad,
sexo y lugar de residencia

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

156

�Anexo 1

Tabla Nº 1.6:
Mujeres de 14 años y más discriminadas por provincia en hogares rurales y loc, de
2000 a 5000 habitantes según condición de ocupación

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
157

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 1.7:
Mujeres ocupadas mayores de 14 años, discriminadas por área de residencia,
provincia y condición de NBI

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia
158

�Anexo 1

Tabla Nº 1.8:
Total de mujeres de 14 años y más discriminadas de áreas rurales y localidades de
2000 a 5000 habitantes según condición de ocupación en hogares con NBI

Fuente: Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2001 (INDEC, 2005)
Elaboración propia

159

�Mujeres que trabajan la tierra

160

�Anexo 2

Anexo 2
Tabla Nº 2.1:
Nombre de los grupos según provincia. Relevamiento 2001.
PROVINCIA

NOMBRE DEL GRUPO

Buenos Aires

Vuelta de Obligado

Santa Lucía

Catamarca

Grupo de mujeres Colonia de
Valle

Mujeres Artesanas Virgen de Las Abejitas
Belén

Mujeres Dulceras La Aguada

Tía Juana

Segundo Amancay

Mujeres Agropecuarias

Unión de Mujeres
Campesinas

Mariposa

Un Mañana Mejor

Nosotras y Ellos

Mujeres La Matanza

Salto La Vieja 2

Nuevas Mujeres del
Boquerón

Pensamiento

Encarnación Siete Arboles

Alegría

Santa Catalina

Salto La Vieja

Fátima

Esperanza de Campo Roffo

Santa Rosa de Lima del
Curundú

Inmaculada

Mujeres Trabajadoras

Las Mujeres de la Unión

Mujeres de Fe

Casa de la Artesana Amuan
Ño Rucamo

Jefas de Familia

Grupo de Mujeres de Lepa

Club de Madres “Niñas de
Ayohuma”

Córdoba

La Orgánica

Huerta Amanecer

Huerta Villa Rossi

Entre Ríos

Futuro

El Reencuentro

Las Sorenitas

Cooperativa Las Lomas
Chaco

Chubut

Aldea Escolar

Las Grandes del Futuro

Pimpollos

Amanecer

Mujeres en el Campo

Ternura

Esquebito

Bendita Tu eres

América

Nueva Esperanza

Las Luchadoras

Los Claveles

La Amistad

Comunitario

Santa María

Renacer

Mujeres Campesinas del
Guajhó

Mujeres Campesinas de la
Disciplina

Esperanza
Formosa

Jujuy

Equipo de Mujeres
Campesinas

Mujeres Campesinas de Monte San Antonio
Quemado

Nuevo Amanecer

Grupo de Tejidos

Fondo Comunal de
Orosmayo

Fondo Comunal de Casa
Colorada

Suyay

Fondo Comunal de
Doncellas

Fondo Comunal de
Coyaguhoyma

Grupo de Costura de Yavi

Fondo Comunal de
Quichagua

Fondo Comunal San Juan
Misa Rumi

Asociación de Mujeres
Puneñas

Fondo Comunal de La
Intermedia

Fondo Comunal de Paicone

Asociación Civil Juntas por la
Vida

Fondo Comunal Huacalera

Fondo Comunal de
Rinconadillas

161

�Mujeres que trabajan la tierra

Fondo Comunal Arbolito
Nuevo

Fondo Comunal de
Cochinoca

Comunidad Quebradeña

AYFACO

Fondo Comunal Nueva
Pirquitas

Fondo Comunal de Cerro
Negro

Huayco Sonco

San José de Miraflores

Fondo Comunal de Coranzulí

Fondo Comunal de Lumara

Fondo Comunal de
Tambillos

Fondo Comunal de Ciénaga
de Apicone

Mujeres Hilanderas de
Chaguama

Fondo Comunal de Pueblo
Viejo

Fondo Comunal de Ciénaga
Grande

Flor del Cardón

Fondo Comunal Provincias
Argentinas

Fondo Comunal del Tolar

Fondo Comunal Santuario
Tres Pozos

Las Vicuñitas

Fondo Comunal Pumahuasi

Fondo Comunal San Francisco Fondo Comunal de Puesto
de Alparcito
del Marqués

Fondo de Queta

Fondo Comunal de Santo
Domingo

Fondo Comunal de
Cochagaste

Fondo Comunal de
Lagunillas del Farallón
Cordillera

Fondo Comunal de Casa
Colorada de Rinconada

Fondo Comunal de Aguas
Blancas

Fondo Comunal de El
Cóndor

Fondo Comunal Cusi Cusi

Fondo Comunal de Liviara

Fondo Comunal Pan de
Azúcar

Fondo Comunal Loma Blanca Fondo Comunal Chocoite
Fondo Comunal Sausalito

Fondo Comunal Cangrejillos

La Pampa

Witru‐che

Las de Puelches

La Rioja

Asociación Mujeres de
Anjullon

As. de Mujeres por una Vida
Mejor

Mendoza

CIRAMAR

Vanesa Sarmiento

Misiones

Neuquén

162

Fondo Comunal Warmi

El Pastal II

Cocinando con Carina

Animadoras Ruta 20

Chivilcoy

El Carmen I

Manantial

Santa María de Oro

Los Olmos

El Pastal

Mujeres en Marcha

La Estrella

Manos Unidas

Rosa

Unión y Tabajo

Unión y Fuerza

Con empeño

Las Marus del Futuro

Chacras del Sol

Armonía

Las Reposteras

Las Compuestas

Nueva Esperanza

El Progreso

Sub Grupo Esperanza
Fortaleza

Unión y Progreso

Esperanza Viva

Unidas Luchamos

Pinares

Grupo Florida Unión y
Progreso

Unidas Venceremos

San Isidro

Luchando para adelante

Feria Franca El Alcazar

Las Rosas

Mujeres de Alegría

Sub Grupo Sol Naciente

Unidas para vencer

Esperanza Nueva ‐ Km 48

Sub Grupo Sol Poniente

Siempre Unidas

Unidas para un Futuro Mejor

Esperanza Mujeres de San
Lorenzo

Sol Naciente

El Progreso

Feria Franca San Pedro

Damas Unidas

S.G. Damas de Fortaleza

Orden y Progreso

Mujeres Campesinas

Che Hueney

Grupo de costura de Aguada Abriendo surcos
del Sapo

�Anexo 2

Grupo Mujeres de la
Comunidad Mapuche RAMS

Mapuche ñaña

Loan Mahuida

Amulen

Centro de Capacitacion
Laboral N° 138

Artesanas Los Bollilos

Cerro Policía ʺAʺ

La Flor del sur

Amancay

Jerusalén

Miliglio Huitral

San Bartolo

Santa Rita

Mujeres Criollas de Capitán
Pa

Grupo de Mujeres de San
Isidro

La Esperanza

Asociación de Mujeres de El
Espinal

Grupo de Mujeres Wichi

Santa Rosa

Santa Teresita (El Barrial)

Guarmis Guapis

Santa Teresita (Chicoana)

La Unión para Crecer

La Esperanza

Esperanza

Nuevo Milenio

Colonia Fernández

Andacollo Arbol verde

Frutos del Quinto Cuartel

Inti Huasi

Guadalupe

Manos Doradas

Crecer

Cooperativa Sol y Frutos
Sanjuaninos

Unidas para el Progreso

San Luis

Las Pollas

La Esperanza

Santa Fe

Caminemos Juntas

La Esperanza Helveciana

Renacer

La Buena fe

Las emprendedoras

Las Obreras

El Progreso

Reflejos del sol

Rio Negro

Salta

Mujeres Artesanas de El
Barrial
San Juan

Sgo del Estero Club Colo Colo Femenino

Grupo de Mujeres de
Quimilioj

La Suerte

Club Colo Colo Femenino

Club El Puesto Femenino

Teleras de la OCCAP

Costurero de Cáritas

Club de Madres

Costurero San Juan

Taller de Cáritas

Club Lucerito

Juntas Triunfaremos

Club Estrellas Juveniles

Grupo Mujeres Campesinas
OCCAP

Grupo de Mujeres de San
Vicente

El Progreso

El porvenir

Asociación de Mujeres de
Jumial Grande

La Esperanza

Grupo de Mujeres de Bajo
Sequeira
Tucumán

As. Civil Grupo de Mujeres El El Nogalito
Sacrificio

Miskita

Valle de Trancas

Los Tunales

Comedor Ingeniero Lules

163

�Mujeres que trabajan la tierra

Tabla Nº 2.2:
Nombre de los grupos según provincia. Relevamiento 2006.
PROVINCIA

NOMBRE DEL GRUPO

Buenos Aires

PRO.FA.PPE Productoras Familiares del Parque Pereyra

Catamarca

Grupo de mujeres Colonia de Mujeres Artesanas Virgen de Puccara
Valle
Belén

Chaco

Chubut

Córdoba

Corrientes

Entre Ríos

164

Cooperativa Las Lomas

Tía Juana

Artesanas Belenistas

Asociación de Hilanderas y
Tejedoras Fray Mamerto
Esquiú

Verde Esperanza

Mujeres de El Quimilo

Productoras de Ancasti

Tinku Kamayu

Dulceras de Andalgalá

Mujeres Agropecuarias

Mujeres de Fe

Mujeres La Matanza

Un Mañana Mejor

Nuevas Mujeres del
Boquerón

Fátima

Salto La Vieja 2

Alegría

Mujeres Trabajadoras

Salto La Vieja

Inmaculada

Santa Rosa de Lima del
Curundú

Casa de la Artesana Amuan
Ño Rucamo

Aldea Escolar

La Esperanza

Club de Madres “Niñas de
Ayohuma”

La Amistad

Ruca Lamngnen (Casa de las
Hermanas)

Mujeres de la Aguadita

25 de Mayo

Las Mujeres

Las Vecinas

Victoria

Las Martinetas

Las Marías

Las Gaviotas

Mujeres Unidas de Cañada y
Agua de Ramón

Mujeres Organizadas de las
Pirguas

Las Cotorras

Las Dulceras

Las Luchadoras

Las Quebrachitas

Las Sureñas

Mujeres Campesinas de
Cachiyuyo

Las Hormiguitas de los
Escalones

El Duraznal

Alpargatas Yeso – K

Anahi

22 de Mayo

Grupo Colonial

Santa Lucia

Dulce Vida

Alegría

Consorcio Doña Juana

El Reencuentro

La Providencia

Cooperativa La Curtiembre

Nuestro Pan

La Nueva Esperanza de Ibira
Pita

Por un Futuro Mejor

Vivero Caa Cati

Ruta 19

Fuerza Femenina

Futuro

El Reencuentro

Nueva Esperanza

Las Grandes del Futuro

Pimpollos

La Amistad

Mujeres en el Campo

Ternura

Renacer

Bendita Tu Eres

América

Alborada

Las Luchadoras

Los Claveles

Las Marías

Comunitario

Santa María

Las Golondrinas

Esperanza

Las Sorenitas

Las Estrellas

Chaprohver

Hormiguita

Las Dalias

�Anexo 3

Maria del Rosario

Las Marías

Los Laureles

Esperanza

Primavera

Los Tosqueros

Buscando Futuro

Nueva Esperanza

Macieguita

La Costa del Tigre

Rincón del Charrua

Las Tocallas

Armonía

Sabiduría

Sembrando Futuro

El Desafío

La Unión

Esperanza

Renacidas

Sonrisas

Sol Naciente

En Acción

Maria Reina

Las Grandes del Futuro

San Nicolás

Los Triunfadores

Sin nombre (Colonia
Avigdor)

Las Mujeres

Mujeres de Colonia Nueva

Raicerito

Esperanza

El Chavito

Sobrevivir

El Amanecer de Mojones

Manos Laboriosas

Los Paraísos

Estrella Fugaz

Manos a la obra

El Trébol

Las Bonitas

Reproducir

Las Cotorras

El Progreso de Aviador

Las delicias

Productoras

Nuevo Amanecer

Rinconcito

Sagrado Corazón de Jesús

La Amistad

Los Girasoles

Nueva Esperanza de los
Tocos

Las Rosas

Mariposita

La Alegría

Las Cosecheras

Las Comadres

Progresos

El Talita

Paraje Roca

El Progreso de Mulas

Laguna Larga

Futuro Mejor

La Victoria

Los Pinares

Los Pimpollos de la Laguna

El Milagro

Equipo de Mujeres
Campesinas

Mujeres Campesinas del
Guajhó

Nuevo Amanecer

Mujeres Campesinas de
Monte Quemado

San Antonio

Mujeres Campesinas de la
Disciplina

Añaguitas

Casti

Mujeres de Ocumazo

AYFACO

Comunidad Quebradeña

Grupo de Costura de Yavi

Las Vicuñitas

Mujeres Hilanderas de
Chalguamayoc

Huayco Sonco

Clavel del Aire
Formosa

Siwanʹi
Jujuy

La Pampa

Flor del Cardón

Flor de Iro – Mujer Rural

Las de Puelches

Las Madres del Arbolito

Las Marías

Artesanas De Puelches

Alegre

Las Guapas de la Curva

Agrupación de Mujeres
Rurales Unión y Trabajo

San Pedro

Virgen del Valle

Mollaco

La Esperanza del Balde de la Regionales Añogasta
viuda

Los Hornos
La Rioja

Sagrada Familia

La Muyuna

Las Emprendedoras

Las Hermosas de la
Quebrada

Santa Rita del Quemado

165

�Mujeres que trabajan la tierra

Mendoza

Misiones

Neuquén

Santa María de Oro

Mujeres de Ugarteche

Mujeres en Marcha

Mujeres Unidas

Almit
Petrolandia

Rosa

Virgen del Rosario

Feria Franca El Alcazar

Con empeño

Primavera

Buenas Vecinas

Armonía

Mujeres Federadas
Remolinos de Aserrín
Argentinas (Gral. San Martín)

El Progreso

Unidas para Vencer

Luchando para adelante

Sub Grupo Sol Naciente

Sol Naciente

Mujeres de Alegría

Sub Grupo Sol Poniente

Damas Unidas

Esperanza Nueva ‐ Km 48

Esperanza Mujeres de San
Lorenzo

Mujeres Campesinas

Unidas para un Futuro Mejor

Feria Franca San Pedro

Protegernos

Unidas Luchamos

Orden y Progreso

El Arrozal

Siempre Unidas

SubGrupo Damas de Fortaleza Unión y Progreso

Juntos Podemos

Sub Grupo Esperanza
Fortaleza

San Isidro

Amanecer Aprendiendo

Che Hueney

Mapuche ñaña

Abriendo surcos

Caiu Folil Michi

Centro de Capacitación
Laboral N° 138

Calfu rayen zomo

Amulen

La Esperanza de la Ovejas

Suyai

El Progreso

Rayem Zomo

Traw Leain

Grupo Mujeres de la
Comunidad Mapuche RAMS
Rio Negro

Salta

166

Cerro Policía ʺAʺ

La Flor del Sur

Jerusalén

Miliglio Huitral

Primavera

Conservas Corralito

Mujeres de Miércoles

El Arroyito

Unión Vecinal Autoconsumo
2

Queme Lahuen

Neli Zona Trugken

La Unión de Coquelen

Mencué

SUMU, elaboración
comunitaria

Las Criollitas

Grupo de Mujeres Wichi

Mujeres de la Red de
Comercialización

Asociación de Mujeres de El
Espinal

Santa Ana

Por un Futuro Mejor

Las Campesinas del Norte

Buena Esperanza

La unión de Capiazuti

Grupo de Mujeres Wavawuk

Grupo de Mujeres de San
Isidro

Mejorando lo nuestro II:
luchando por nuestro
derecho

Ikira Unido

La Fortaleza

Peña Morada

Todas en Lucha

Grupo de Mujeres del Taller
de Memoria Etnica

Mejorando lo nuestro

Mujeres Solidarias

Askan

Cheiru

Fowlit

Taperigua

Mujeres Tobas

Yanderu Tumpa

La Who

Organización de las Sietes
Etnias

Kilie

Ofotas

El Nuevo Amanecer

�Anexo 3

San Juan

Flor de Liz

Mujeres de Cachi adentro
Banda Sur

Las Rosas

La Primavera

Mujeres en Unión

Welo (luna)

Mujeres Feriantes

Mejorando nuestra casa

Las Estrellas de Luz

Los Olmos

Sueños de las Mujeres

Las Margaritas

Las Amancayas

La Nueva Esperanza de la
Poma

Mujeres en Progreso

Mujeres en Acción

Las Kelloticas

El Faldeo de las Yerbas
Buenas

Las Amencayas del Abra

las Gamotas del Abra Verde

Las Rosas II

Las Maravillas

Las Manas

La Nueva Esperanza de
Amblayo

Medalla Milagrosa

Esperanza

Amanecer

Mujeres de Tomuco I

Mujeres de Tomuco II

Las Rosas de Payagastilla

Chuscha

Bueno Ventura

Mujeres del Valle Calchaquí

El Manantial

Flor de Durazno

Virgen del Carmen

Virgen del Milagro

La unión hace la fuerza

Unidas para siempre

Las Maranatas

Las Soñadoras

Las Raíces de Pasión

Las Mañas de Radio

Mujeres de Campo Lujan

La Merced

Mujeres de Chañar II

Mujeres de la Represa

San Cayetano de Matensilla

Banda Unida

Mujeres unidas de Cabrera

Sol Toldeño

El Milagro de Coronel Juan
Sola

Mejorando por el campo

La Laguna

Lhawo

Iwella

Coema

Cheiru ʺMujeres de Cheiruʺ

El Chañar de Coronel Juan
Sola

Club de Madres San Carlos

Silicua

Club de Madres de Lipeo

Mujeres Unidas del Coleto

Los Claveles del Abra de
Macoyita

Las Criollitas

Las mujeres

Club de Madres Virgen de
Lujan de El Arazay

Club de Madres de Baritu

María la Brillosa

Club de Madres Virgen del
Lujan El Abra

Club de Madres Los Toldos

Club de Madres La Frontera

Las Rosas de la OCAN

Las Amancaycas de la OCAN Santísima Trinidad de la
Misión

Las Clavelinas de Lizoite

Santa Teresita del Rodeo

Virgen del Rosario

Por una vivienda mejor

La Candelaria

Mujeres del Milagro

La Flor de los Claveles

Las Incansables

Crecer Mejor

Andacollo Árbol verde

Frutos del Quinto Cuartel

Crecer

Guadalupe

Manos Doradas

Ave Fénix

Cooperativa Sol y Frutos
Sanjuaninos

Unidas para el Progreso

La represa

Nuevo Milenio

Inti Huasi

Las Lomitas

Santa Cecilia

Las norteñas

Productoras de Esperanza

Pie de la Cuesta

Mujeres del Dique

San Roque
San Luis

Mujeres de los Baldes

167

�Mujeres que trabajan la tierra

Mujeres de Ojo de Río
Santa Fe

La Buena Fe

La Esperanza

Reflejos del Sol

Nuestras Raíces

Las Emprendedoras

Creciendo Juntas

Las Comadres

Asociación de Feriantes y
Artesanas

La Providencia
Sgo del Estero Warmis Sinchis

Tucumán

Santa Rita
Juntas Triunfaremos

La Esperanza

Club de Madres

Grupo de Mujeres de San
Vicente

Grupo de Mujeres de Colonia
Española

Club Lucerito

Asociación de Mujeres de
Jumial Grande

Grupo de Mujeres de San José

Grupo Mujeres Campesinas
OCCAP

Costurero de Cáritas

Grupo de Mujeres de Colonia
Argentina

Grupo de Mujeres de
Quimilioj

Taller de Cáritas

Grupo de Mujeres La Costa

Teleras de la OCCAP

Club Estrellas Juveniles

Grupo de Mujeres del Nuevo
Simbolar

Costurero San Juan

El Progreso

Tejiendo la Vida

Las Arañitas

Ashpa Paraiko (Por la Tierra) Sin nombre (Localidad
Yanacón)

Virgen del Rosario

Renacer

Unidas para Vivir

As. Civil Grupo de Mujeres El Miskita
Sacrificio

Los Tunales

Ropero Comunitario ʺLa
Soledadʺ

Kusi Sonko

Mujeres de la Chilca

La Cascada

Maria Auxiliadora

Mujeres en Marcha

Cuesta la Chilca

Pacará

San Lucas

Las Crespinas

Granja Oran

Las Bulacio

Plumitas

San Cayetano de Acheral

La Rueca

Milagro Sur

Sin nombre (Tafi del Valle)

Adobe

Sin nombre (EL Bañado – Tafi Taller la Esperanza
del Valle)

168

Don Pepe y sus productores

�Anexo 3

Anexo 3
Conclusiones del Encuentro Nacional de Mujeres Campesinas
y Aborígenes “Aquí estamos y queremos ser escuchadas”
En la ciudad de Buenos Aires entre los días 15 y 17 de octubre de
2003, se reunieron 400 mujeres provenientes de las 23 provincias del país
con el objetivo de intercambiar experiencias y por sobre todo hacer
escuchar su voz silenciada, ante los sectores de decisión. “Se busca
incorporar la problemática de la mujer rural en la agenda pública, analizando las
distintas realidades locales y provinciales, los avances y los obstáculos en el
proceso de desarrollo rural. A su vez contribuir a la visibilidad de las mujeres
campesinas. En tanto sujetos sociales y políticos activos poseen potencialidades y
capacidades para contribuir al diseño y ejecución de políticas dirigidas al sector,
desde el marco del desarrollo rural sustentable”.
Este encuentro fue organizado por la red Trama, que está
conformada por instituciones y personas que acompañan a mujeres
campesinas y aborígenes en procesos de desarrollo desde una
perspectiva integral. La red está coordinada por el Proyecto Mujer
Campesina de la Dirección de Desarrollo Agropecuario de la Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación. Esa
coordinación le da un carácter especial por que sí bien se trabaja en
forma paralela en varias áreas como en salud, educación, producción,
etc., el marco de esas acciones es necesariamente el del Desarrollo Rural.
Un desarrollo rural que puede tener muchos calificativos, pero se resume
en mejorar la calidad de vida de las personas que viven, trabajan y
producen en áreas rurales. Un desarrollo rural para el cual la acción del
Estado es ineludible. Un desarrollo que, además de proyectos
focalizados, incluya políticas con equidad de género, que abarquen al
conjunto de las mujeres y varones que viven en áreas rurales.
Este Encuentro surge como resultado y demanda de más de
trescientos grupos conformados exclusivamente por mujeres en el
campo, que con el apoyo de diversas instituciones y programas
gubernamentales y no gubernamentales han promovido su
protagonismo y estimulado su organización. Esto significa que las
cuatrocientas delegadas presentes en el encuentro representan alrededor
de 600.000 mujeres campesinas de la Argentina.

169

�Mujeres que trabajan la tierra

Para arribar a esta instancia, se han realizado reuniones de los
grupos en el espacio local, reuniones zonales, encuentros provinciales y
regionales en los cuales las mujeres comenzaron a debatir sobre sus
problemáticas específicas, confluyendo en la decisión de concurrir a la
Ciudad de Buenos Aires para encontrarse. Un encuentro para
intercambiar, debatir y hacerse presentes allí donde se toman las
decisiones que definen las políticas públicas de la Nación Argentina.
Los temas que se trataron en este Encuentro abarcan los principales
problemas del sector: el acceso a la tierra, el acceso a la salud pública de
calidad, la educación, medioambiente, producción, trabajo, identidad,
vida cotidiana y los derechos de las mujeres.
A continuación se presentan las conclusiones de las propuestas
trabajadas en los talleres integrados exclusivamente por las mujeres
participantes del encuentro.
“Lo proponemos desde la dignidad de los derechos y no desde la lástima”.

Salud
1. Educación para la salud, teniendo en cuenta la necesidad de la gente
con lenguaje sencillo y claro en escuelas, iglesias y comunidades en
forma gratuita y continua a través de talleres, charlas y mensajes en
los medios de comunicación.
2. Educación sexual para padres, madres, adolescentes y niños en:
sexualidad, incesto, abuso sexual, menopausia, enfermedades de
transmisión sexual, anticoncepción.
3. Que haya en el campo centros de salud que cuenten con personal
suficientemente capacitado durante las 24 horas, medicamentos,
antídotos (sueros antiofídicos) equipamientos, alimentos para los
internados y acompañantes, medios de traslado y comunicación.
4. Que la atención médica, estudios y análisis de alta complejidad,
medicamentos en los hospitales sean gratuitos y se dé prioridad a los
campesinos en los turnos.
5. Mejoramiento en caminos, comunicación y transporte.
6. Prevención en droga, alcoholismo y tabaquismo.
7. Que se hagan campañas de prevención sobre Chagas, controles y
desinfección de viviendas.
8. Que las mujeres que sufren violencias sean escuchadas. Que se les
brinde el apoyo que necesitan por parte del personal especializado
en la policía, centros de salud y la justicia. QUE SE HAGA JUSTICIA.

170

�Anexo 3

9. Buen trato, con respeto y sin discriminación a las mujeres, en especial
en maternidad.
10. Que se elaboren y se hagan cumplir leyes que protejan los recursos
naturales (plantas medicinales).
11. Que se aplique el programa de Salud Reproductiva en áreas rurales.
12. Que el gobierno apoye, promocione y defienda la producción y
consumo de alimentos orgánicos.
13. Que se haga un verdadero relevamiento de la desnutrición materno –
infantil, que se entreguen leche y alimentos en cantidad suficiente y
capacitación a las madres y seguimiento a los niños.
14. Plan alimentario para ancianos.
15. Que la Salud no tenga color político.
16. Que haya atención especial a los discapacitados.
17. Que haya atención odontológica y no sea sólo de extracción.
18. Capacitación en primeros auxilios.
19. Reconocimiento y capacitación de parteras tradicionales.
20. Que las familias tengan agua potable.
21. Informar, investigar y capacitar sobre medicina casera.
22. Que el Estado financie los diagnósticos y tratamientos de los casos de
intoxicación cuando las grandes empresas fumigan con agrotóxicos.
23. Que las guardias médicas se realicen en el Hospital y no en la casa
del médico.
24. Solicitamos una ley en la cual tengamos participación los interesados
que garantice: a) que las mujeres pequeñas productoras campesinas
y aborígenes tengan una buena salud publica y que tanto el trabajo
domestico y del campo sea tomado en cuenta en la obtención de un
seguro de vida, jubilación y sepelio. Que se apoye mediante una
pensión a discapacitados.

Educación
1. Que las instituciones educativas respondan a las demandas de la
comunidad (ejemplo: partir de la cultura de cada comunidad,
capacitar a los estudiantes para producir en su comunidad y
mejorarla).
2. Que los Estados provinciales contemplen los recursos que garanticen
la implementación efectiva de la EGB rural.
3. Que se legisle la obligatoriedad del nivel polimodal en todo el país.
4. Que se mejore la calidad de la educación rural (control de gestión de
directores, supervisores y de la comunidad). Que el Estado garantice
171

�Mujeres que trabajan la tierra

5.

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10.
11.

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15.
16.
17.

la capacitación permanente de los docentes, que los docentes
promuevan el uso de los libros y que las bibliotecas estén abiertas a
la comunidad).
Que se amplíe el programa de becas especiales para zonas rurales,
teniendo en cuenta la condición social, el compromiso del alumno y
de la institución.
Que sean sancionados los docentes que abusan de nuestros hijos/as
ya que si son trasladados vuelven a hacer lo mismo.
Que haya en la comunidad talleres para las madres dónde se les
enseñe educación sexual para que ellas puedan transmitir a sus hijas.
Que los talleres de capacitación para la mujer tengan validez. O sea
que se los legalice para tener constancia de esa capacitación.
La educación es obligatoria, pero que sea gratuita, por que es un
derecho.
Los oficios, como gastronomía, entre tantos otros, que se dicten en las
Universidades y que sean gratuitos.
Que en las becas que llegan a los hijos de los productores no se mire
tanto el puntaje de los alumnos sino la situación económica (es por
que los alumnos tiene mala base desde los primeros pasos de la
escuela)
Que cuando los alumnos terminen el ciclo primario terminen con un
oficio.
Que se restablezcan los planes de alfabetización de adultos.
Que las becas de estudio no se entreguen con favoritismo político.
Que los maestros bilingües no trabajen en negro.
Maestros bilingües, que enseñen sobre culturas originarias para que
los chicos no se avergüencen.
Control de las faltas de los docentes y licencias.

Tierra
1. Ley de reforma agraria desde las necesidades y con la participación
indígena y campesina.
2. Excención de cargas impositivas y o tasas diferenciadas a los
campesinos (precedente jurídico: ley 23312 indígena)
3. Financiamiento flexible y accesible para favorecer la producción para
campesinos e indígenas.
4. Reglamentar la extracción de recursos naturales. Participar en
políticas públicas que afectan nuestro territorio, generando
mecanismos de consultas ante emprendimientos varios (represas,
172

�Anexo 3

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11.

12.
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15.
16.

17.

minas, forestales, etc.). Detener el avance de la siembra de cultivos
genéticamente alterados, con el uso de herbicidas que contaminan el
suelo, el aire y el agua causando enfermedades y muertes.
Política de titulación de tierras, saneamiento de títulos. Frenar la
extranjerización de la tierra. Que la distribución de la tierra sea
acorde a las posibilidades de cada familia o región, sin favoritismos
partidarios. Frenar todo intento de desalojo y atropellos a
campesinos y aborígenes, en caso de familias desalojadas que el
gobierno se haga cargo de devolverle la tierra.
Para los campesinos que no tienen tierra: loteo de tierras fiscales con
crédito blando a largo plazo.
Que el Estado financie la mensura y otros gastos de titulación.
Que haya una ley de alquiler de tierras que contemple costo y
duración.
Investigar la entrega y venta de títulos de tierra y las condiciones en
que se hicieron.
Exigirle a las instituciones y programas nacionales y provinciales
(INTA; PSA; INAI) que trabajen con los campesinos y comunidades
indígenas que se comprometan e involucren de manera directa en la
demanda por los derechos a la tierra.
Políticas agropecuarias nacionales para mejorar la producción de los
pequeños productores y aborígenes, Planes de vivienda rurales,
capacitación y difusión sobre el derecho a la tierra y derechos
humanos en general (Desarrollo sustentable)
Acceso al agua y a las herramientas, reglamentación de los recursos
hídricos
Continuidad de los programas de apoyo a los pequeños productores.
Que las provincias cumplen lo previsto en la constitución nacional y
convenios internacionales sobre derechos indígenas (convenio 169 de
la OIT, convenio sobre biodiversidad).
Mejorar los mecanismos de control que regulan y norman la creación
de cooperativas de producción y trabajo.
Para las organizaciones: Buscar información en los organismos que
corresponda sobre al situación legal de las tierras. Acuerdos
comunitarios en la zona avalados por las autoridades para hacer
cumplir los accesos al agua y pastoreo. Hacer un documento firmado
por las autoridades que reconozca los derechos de los pequeños
productores: recuperar, ocupar, producir y resistir para reafirmar
nuestro derecho a la tierra.
Crear una coordinadora nacional de mujeres campesinas e indígenas.
173

�Mujeres que trabajan la tierra

Identidad y vida cotidiana
1.
2.
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15.
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17.
18.
19.
20.

174

Políticas de desarrollo rural claras para las campesinas y con
financiamiento.
Programas de capacitación para conocer los derechos de las mujeres
rurales, que lleguen a los hombres también.
Que sigan haciendo los encuentros de mujeres rurales, ya que son
nuestros espacios para aprender juntas, no son gastos sino
inversiones.
Que haya capacitaciones remuneradas para la mujer, a través del
salario caído.
Planes jefes de hogar que contemple capacitaciones en lo rural para
que nos quedemos en el lugar de origen.
Que se amplíe el cupo de mujeres dirigentes en los espacios de
dirigencia política.
Reclamamos una jueza (mujer) defensora de la mujer.
Que se trate y se promulgue la ley de salud sexual y reproductiva en
todas las provincias.
Que exista una ley para que en los hospitales públicos se haga el adn
sin cargo para definir la identidad.
Respeto a nuestra identidad aborigen.
Que se revea la ley federal de educación porque destruye a los niños
del campo.
Que haya igualdad de oportunidad y calidad educativa para los
chicos del campo y de la ciudad.
Mas horas de clase bilingüe en idiomas étnicos.
Pensión para mujeres rurales (50 años) agilización de jubilaciones y
pensiones.
Programas de capacitación para personas de la justicia policial y
hospitales.
Capacitaciones en planificación familiar y salud reproductiva.
Necesitamos albergues donde ir a quedarse o a consultar cuando
somos violadas, golpeadas y amenazadas por el hombre.
Que las autoridades provinciales declaren nuestros productos de
interés.
Mayor capacitación en temas y problemas que tenemos nosotras
como mujeres.
Que los medios de comunicación (escritos, orales y televisivos) no
agredan a las mujeres y no sean groseros con nosotras.

�Anexo 3

21. Que dediquen espacios a las mujeres rurales (costumbres, trabajo,
producción) y sean un nexo para llegar a otros ámbitos (por ejemplo
gobierno).
22. Que desde todos los ámbitos se informe y difunda la historia, las
luchas y los derechos de las mujeres, los decretos, leyes,
convenciones, tratados, (provinciales, nacionales e internacionales)
que nos benefician a todas las mujeres.
23. Que se elaboren y distribuyan cartillas y folletos sobre los derechos
de las mujeres que lleguen a nosotras.
24. Viviendas dignas, de acuerdo a las necesidades de nuestra familia,
con agua potable, electricidad y servicios públicos (transporte,
teléfono, posta sanitaria, escuelas).
25. Atención rápida y eficaz en los casos de violencia doméstica, abuso
sexual y violación.
26. Créditos blandos para el agro, por ejemplo valor producto.
27. Control del medio ambiente por parte de los organismos
correspondientes: uso de plaguicidas, tendidos eléctricos,
contaminación de caudales, etc.
28. Tiempo y espacios de recreación, descanso, comunicación y
participación comunitaria.
29. Que una representante campesina elegida por nosotras sea
reconocida por cada provincia y la nación y sea escuchada por las
autoridades para que pueda informar sobre nuestra realidad, qué
está pasando, cómo funcionan las cosas y además verifique que los
pedidos se lleven a cabo.
30. Que se promueva la participación de las mujeres campesinas y
aborígenes en los espacios comunitarios y públicos, respetando la
igualdad de oportunidades para mujeres y varones.
31. Que se apoye, desde las técnicas, a las mujeres rurales y a las mujeres
de las zonas marginales de la ciudad.
32. No a la pobreza que produce prostitución y nos lleva a las mujeres a
vender a nuestros hijos.
33. Exigir a los empresarios que hacen ropa que fabriquen las
vestimentas típicas.

Producción, trabajo y medio ambiente
1. Dar continuidad, ampliación y mejoramiento a los programas pero el
estado junto con las mujeres campesinas y aborígenes planifiquen

175

�Mujeres que trabajan la tierra

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14.

176

por ciclos la producción, comercialización, capacitación y asistencia
técnica recuperando y revalorizando la cultura.
Que el Estado garantice en base a lo estipulado los recursos
necesarios (créditos blandos, fondos rotatorios, donaciones o
reconocimiento por desastre climático) para llevarlos a la practica.
Que haya legislación especial que contemple la producción y
comercialización de los pequeños productores y en especial de
nosotras, mujeres campesinas y aborígenes.
Que se de continuidad a los programas nacionales y provinciales
orientados al sector rural y que se enmarquen en una política de
desarrollo rural.
Que no se cambie dinero por hambre.
Que se respete el medio ambiente como lo hacemos los pequeños
productores.
Que se controle el uso de agroquímicos y agrotóxicos.
No a los transgénicos.
No a la depredación de los peces y la fauna.
No a la construcción de grandes represas.
Que desde los organismos públicos se nos informe sobre las
gestiones de gobierno (ALCA, Mercosur) y sobre nuestros derechos.
Que se generalice que las mujeres rurales que tienen planes puedan
cumplirlos en sus propios predios.
Que se respeten los precios de los productos de pequeños
productores.
Que haya exención impositiva para los artesanos pequeños.

�Anexo 3

177

�Mujeres que trabajan la tierra

178

�</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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Canevari, C.&#13;
Tasso, A.</text>
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                  <text>Esta publicación presenta diferentes subseries, a saber:&#13;
Zootecnia, Bacteriología, Veterinaria y Zoología; Agricultura, Botánica y Agronomía; Química; Geología, Mineralogía y Minería;  Meteorología; Comercio, Industria y Economía; Inmigración, Propaganda y Geografía.</text>
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                    <text>�Dr. Javier M. de Urquiza
Secretario de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos

Lic. Fernando Nebbia
Subsecretario de Política Agropecuaria y Alimentos

Ing. Agr. Mercedes Nimo
Directora Nacional de Alimentos
Dr. Eduardo Vilar
Dirección de Industria Alimentaria
Sr. Federico Ocampo
Director de Promoción de la Calidad
Ing. Agr. Lorenzo Ricardo Basso, M.Sc
Decano. Facultad de Agronomía - Universidad de Buenos Aires

FAUBA
AUTORES

COORDINACIÓN TÉCNICA DEL ESTUDIO

Consultores técnicos
Ing. Agr. Carlos M. Vieites
Facultad de Agronomía - UBA
Director del Centro de Producciones Agropecuarias Alternativas,
Facultad de Agronomía, Universidad de Buenos Aires y Profesor
Titular. Cátedra de Producciones Animales Alternativas
Dra. Olga M. González
Facultad de Agronomía - UBA
Profesora Adjunta.Cátedra de Producciones Animales Alternativas.
Facultad de agronomía. Universidad de Buenos Aires.

Sr. Federico Ocampo
Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA
Responsable Técnico del Estudio
Lic. Verónica Ortiz Zavalla
Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA
Consultor Económico de Contraparte
Ing. Matías A. Acerbi
Dirección Nacional de Alimentos - SAGPyA
Consultor Técnico de Contraparte

Consultor económico
Lic. Claudio Acuña Seery
Consultor económico independiente
Estudio UNPRE 1.EE.152, financiado por el Programa
Multisectorial de Preinversión II, Unidad de Preinversión
(UNPRE) del Ministerio de Economía y Producción de la
República Argentina y la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos. Ministerio de Economía y Producción de la
Nación.

Las Instituciones participantes de este trabajo agradecen muy
especialmente a las personas de la actividad oficial y privada del País
como del exterior que han brindado sus conocimientos e
informaciones que resultaron de una gran ayuda para la elaboración
de esta publicación y que demostraron en todo momento su interés
por la promoción racional y sustentable de las producciones animales
alternativas.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�PRESENTACIÓN
En nombre de la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos tengo el agrado de presentar esta
publicación que es el resultado de un largo año de trabajo
conjunto de profesionales y técnicos de la Unidad de
Preinversión del Ministerio de Economía de la Nación, la
Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires
y la Dirección Nacional de Alimentos, dependiente de la
Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos a mi
cargo, y a quien le tocó la misión de coordinar la ejecución
de este Proyecto que culmina con esta presentación.
No es habitual que instituciones de la importancia de las
nombradas dediquen esfuerzos y recursos a estudiar y
promover las Producciones Alternativas, que son, por lo
general, de escaso desarrollo productivo en el país.
Estas producciones se caracterizan por la baja escala de
producción, las tecnologías inmaduras, la desarticulación
de las cadenas productivo-comerciales, la falta de
adecuación a estándares de calidad internacional y la
exigua información sobre el mercado local y mundial.
A pesar de estas falencias, existen ejemplos de
producciones consideradas alternativas que han
evolucionado y que hoy generan un ingreso importante de
divisas al país, como sucede con los arándanos, las liebres,
los conejos y los ciervos, entre otras. Así, la producción y
comercialización de estas especies y de muchas otras que
están en vías de desarrollo, como las que se analizan en
esta publicación, son actividades que brindan una
oportunidad de mejorar la situación socio-económica a
nivel local, regional y nacional, porque representan una
verdadera posibilidad de incursionar y desarrollar nuevos
mercados, así como la de incorporar mano de obra.
Entendemos que estas producciones representan
sistemas complejos con sus problemáticas y necesidades
específicas y que las mismas deben ser tratadas desde un
enfoque integral en el cual se contemple la multiplicidad
de factores que las afectan, a través de un trabajo

conjunto y coordinado tanto del ámbito público como del
privado.
Un primer objeto de esta publicación es desmitificar a
estas actividades como soluciones económicas mágicas.
No se trata de producciones simples, de bajo costo y alta
rentabilidad, sino de producciones complejas, aún poco
desarrolladas y que por ende deben absorber los costos de
investigación y desarrollo, tanto en la producción
primaria, como en la industrialización y la
comercialización. Requieren además de la adecuación de
las normas a nivel municipal, provincial y nacional, para
evitar las superposiciones y divergencias y facilitar el
desarrollo de los negocios al tiempo que se protege la
salud y el bienestar de la población.
Esperamos también que este trabajo sirva de base para
dar comienzo a un desarrollo consistente, que contemple
las recomendaciones estratégicas elaboradas por
profesionales especialistas que desde hace varios años
estudian los procesos de innovación involucrados en estas
actividades y que, a pesar de sus profundos
conocimientos, no se han conformado con su propia
experiencia y han acudido a una diversidad de actores
relevantes de las distintas cadenas analizadas,
incorporando los matices provenientes de las miradas más
disímiles.
Por último, es nuestro deseo expresar el compromiso que
la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
mantiene con las nuevas alternativas productivas, que
pueden ser la base del desarrollo de nuevos negocios del
sector privado, aportando a las economías regionales y al
desarrollo socio-económico de la Nación.
Lic. Fernando Nebbia
Subsecretario de Política Agropecuaria y Alimentos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

1

�ÍNDICE
Objetivo del Estudio
Propósito de la necesidad del Estudio
Justificación de la necesidad del Estudio
• Conceptos aplicados
• Formas de coordinación en vigencia
• Enfoque sistémico
• Trazabilidad
• Ventajas comparativas y competitivas
• Paradigmas de la World Wildlife Found
• Planes estratégicos

4
4
4
4
6
8
8
9
11
12

Antecedentes
• Importancia económica de las carnes de
especies alternativas
• Importancia económica de cueros y pieles de
especies alternativas

13

Bibliografía

15

13
14

1.- CARPINCHO
(Hidrochaeris hidrochaeris)
• Introducción
• Aprovechamiento sustentable del carpincho y
perfiles de sistemas de producción
• Áreas económicas productivas
• Encuestas a actores vinculados con la actividad
• Aspectos legales
• Detección de actores relevantes.
Análisis de coordinación y comunicación de actores
• Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
• Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
• Identificación de formas de trazabilidad
• Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos
en estado silvestre
• Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos
en cautiverio

17

• Bibliografía

73

2

19
24
25
28
29
32
33
35

37

43

2.- CARACOL DE TIERRA
(Helix aspersa)
• Introducción
• Perfiles en que se desarrollan la extracción
natural y los diferentes sistemas de producción
• Estimación de poblaciones naturales y en cautiverio
• Recopilación de informaciones respecto a
utilización de la fauna y áreas
económicas-productivas
• Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
• Aspectos legales y trazabilidad
• Detección de actores relevantes.
Análisis de coordinación y comunicación de actores
• Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
• Formas de presentación de productos
• Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
• Acciones conjuntas de cría y recolección
para aumentar la exportación y bases de
un plan estratégico

46

Bibliografía

76

50
56

57

57
62
69
70
73
73

74

3.- REPTILES
lagarto (Tupinambis rufescens y Tupinambis merinæ)
y yacaré (Caimán latirostis y C. yacaré)
• Introducción
• Obtención de productos y mercados.
Importancia socio – económica
• Extracción natural y sistemas de producción
• Extracción natural y estimación de poblaciones
silvestres
• Producción en cautiverio y estimación
de poblaciones
• Aspectos legales y trazabilidad
• Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible

80
82
93
94
97
101

109

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�• Detección de actores relevantes
Análisis de coordinación y comunicación
de actores
• Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
• Ventajas comparativas y competitivas
• Bases de un plan estratégico
Bibliografía

5.- JABALÍ
(Sus scrofa ferus)
112
113
116
117
118

•
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4.- RATITES
Ñandú común (Rhea americana)
y choique (Pterocnemia pennata)
•
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•
•

Introducción
Productos Obtenidos
Mercado de ratites. Importancia socio-económica
Uso sustentable y producción en cautiverio
de ratites. Estimación de poblaciones
Estimación de poblaciones en cautiverio
Producción en cautiverio
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
Aspectos legales y trazabilidad
Cadena comercial de productos de ratites
Vinculación entre actores
Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
Estudiar canales de comercialización que
faciliten la diferenciación de otras ratites
Explorar el mercado interno como primera
estrategia de comercialización
Elaborar las bases de un plan estratégico

Bibliografía

•
•
•
•
•
•

122
124
131
133
135
137

•
•
•

•
•

Introducción
Productos obtenidos
Caza deportiva mayor
Caza comercial y de subsistencia
Carne fresca y elaborada
Mercados y comercialización. Importancia
socio - económica
Poblaciones naturales y extracción natural
Producción en cautiverio
Aspectos legales y trazabilidad
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
Cadena comercial de productos de jabalí
Vinculación entre actores
Implementación de técnicas reproductivas
que disminuyan el impacto estacional
de la especie
Ventajas comparativas y competitivas
Bases de un plan estratégico

161
165
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169
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153

Bibliografía

198

153

Bibliografía

208

REFLEXIONES FINALES

209

FUENTES DE FINANCIAMIENTO PÚBLICO Y PRIVADO 202

154
154
156
157

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

3

�INTRODUCCIÓN
OBJETIVO DEL ESTUDIO
Impulsar el desarrollo de aquellas producciones
animales alternativas que se vislumbran como
herramientas para el desarrollo regional, sustitución de
importaciones, posibilidades de exportación y que
generen empleo a través de nuevas empresas familiares,
micropymes y pymes, que aprovechen los nichos de
mercado de productos exóticos, sofisticados o,
asociándolos con su región de origen.
PROPÓSITO DEL ESTUDIO
Proponer estrategias y políticas para la promoción de la
industria del carpincho, la industria helicícola; la
producción de lagartos y yacarés; la industria integral
del ñandú y de la producción de jabalíes y sus cruzas.
Los productos a analizar son carnes, grasas, aceites,
cueros, fibra textil y plumas, de acuerdo a los recursos
obtenibles de cada especie.
JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DEL ESTUDIO
El estudio comprende un conjunto complejo de
aspectos que se tratarán en cada componente y que, por
lo tanto, se justificarán por separado; ellos son:
Conceptos aplicados
Vieites, C.M, 2006 (1), resume criterios aplicables las
producciones alternativas que se consideran adecuadas
para la justificación del estudio:
¿Son nuevas las actividades que hoy consideramos
novedosas? En algunos casos lo son, y en otros no. Esa
diferencia temporal no las separa en el fondo de su
concepción, sino que frecuentemente pueden obtenerse
experiencias valiosas que por analogía a otras
situaciones, resulten de valor como experiencia en el
tiempo actual. En otros casos, son conocidas desde hace
siglos pero resultaron abandonadas o descuidadas, hasta
que llamaron nuevamente la atención de los
innovadores.

4

Se dan algunos ejemplos:
La crianza al aire libre de los cerdos, sistema que
demostró ser exitoso desde el punto de vista de la
productividad, el bienestar animal y el cuidado del
medio ambiente, se difundió como novedoso en las
décadas del ´70 y el ´80 del siglo pasado. Sin embargo
había una rica experiencia previa en el Reino Unido de
Gran Bretaña, los Estados Unidos y la Argentina de
crianza a campo, cuyos errores y aciertos fueron
aprovechados para crear esa nueva tecnología.
Con la producción de seda, tecnología de origen
milenario, ocurrió que el desarrollo originado en la
Argentina fue interesante hasta los años ´50 del siglo
pasado y destinado, en parte, a la confección de
paracaídas utilizados en la Segunda Guerra Mundial. La
aparición del nylon en el mercado desalentó esta
producción, que fue abandonada por la mayoría de los
productores y está siendo reiniciada en la actualidad por
unos pocos innovadores. Cuando se tomó esa decisión
en la Argentina, la producción de gusano de seda se
encontraba en un estado de desarrollo similar al de
Brasil. Hoy estamos esforzándonos en reanudar esa
actividad con sentido artesanal, mientras que Brasil es el
tercer país en el mundo en la producción de conos de
hilo.
El conocimiento de la historia de los procesos que se
han sucedido en el tiempo en la producción
agropecuaria es necesario para que los interesados en
ella no crean que la evolución se da por saltos, sino que
representa una escalera en la cual las diferentes
generaciones han sumado peldaños.
Integración e innovación son dos conceptos de uso
frecuente aunque, suele ocurrir, que no se los una en un
mismo esquema de pensamiento; la propuesta es que se
conviertan en aspectos de una misma visión de futuro
que los articule para iniciar, continuar y concretar
actividades novedosas.
La integración de personas que persiguen una finalidad
común significa armonizar intereses, personalidades,
objetivos, experiencias, informaciones, conocimientos,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�ambiciones y metas. Si bien numerosos autores de la
economía moderna marcan como rasgo distintivo del
avance social al interés personal, éste no tiene por qué
ser un obstáculo para la realización de proyectos de
beneficio mutuo. Esta aspiración que debe concretarse
en las cadenas productivas para que estas sean
sustentables. Es así como las formas legales
permanentes o con un objetivo inmediato de asociación
entre personas, empresas e instituciones, constituyen el
camino práctico no sólo para lograr escala sino, también,
para mantener la evolución de los agronegocios en los
cuales cada uno pueda aportar su parte.
Las producciones alternativas se han caracterizado por
un bajo grado de coordinación, siendo el sector
proveedor de la materia prima el que recibe la menor
recompensa por su esfuerzo. Transformar la situación
actual implica un alto grado de difusión de posibilidades
de interacción para despertar el interés de los
participantes.
La situación general se ve ejemplificada en que de los 15
a 20 millones de dólares que representan las
exportaciones de todas las producciones alternativas
animales, 16 a 18 millones se debe a la venta al exterior
de productos de liebre (2); este sector, que se ha
desarrollado y mantenido durante muchos años, muestra
un alto grado de coordinación.
Otras producciones no han logrado alcanzar ese nivel,
siendo una de las causas la falta de coordinación. Las
afirmaciones anteriores y el contenido de este estudio
justifican la exposición de conceptos relacionados con la
coordinación y el comentario sobre las razones por las
que no se ha alcanzado un avance en la aplicación de
esos conceptos en las cadenas productivas.

escala internacional, a recrear y reactualizar formas
organizacionales e institucionales que articulen
eficientemente el sector primario, el procesamiento
industrial y la comercialización derivada. El productor
primario y el cazador comercial no pueden sobrevivir
solamente comercializando materia prima barata, sino
que debería sumar valor agregado para poder sobrevivir.
Este proceso conduciría a la integración creciente del
sector agrario en el sistema económio a través de
relaciones con industrias productoras (4).
Sin ninguna duda, las producciones animales
alternativas con desarrollo potencial inmediato y
mediato en Argentina se inician y progresan con
actividades innovativas (1). Esas actividades son
favorecidas y facilitadas por las instituciones, que tienen
como finalidad la investigación y desarrollo; el Estado,
contribuyendo al marco regulatorio y económico; las
personas y empresas guiadas por su interés económico
y/o en la búsqueda del bienestar común, motivos de
superación y de competitividad. Lo público debe
imbricarse con lo privado, con el fin de facilitar las
acciones. Se aprovechará, así, la experiencia empírica
surgida de la práctica articulada con el conocimiento
científico–tecnológico originado en los centros
especializados.
La integración tiene otra dimensión, expresada dentro
de la misma empresa y de las instituciones. Es una
forma de maximizar los recursos, complementando
actividades que disminuyan los costos fijos y mejoren la
rentabilidad.

Los cambios producidos por la globalización de la
economía determinan una fuerte tendencia a establecer
especializaciones económicas a niveles regionales y
nacionales(3).

¿Significa ello una falta de especialización y, en
consecuencia, de eficiencia? La respuesta es negativa
cuando cada actividad es gestionada en forma individual
y considerada, según los casos, como insumo o producto
de otro. Por ejemplo la producción pecuaria puede
consumir el cultivo de granos para sumar valor agregado
y ser fuente de fertilizantes para esos u otros cultivos o
sustrato de la lombricultura y de la producción melífera.

Esta situación influyó sobre las microeconomías
obligando, para lograr una producción competitiva a

Por otra parte, la innovación es necesaria para mantener
la competitividad. Las cadenas deben evolucionar y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

5

�transformarse en la búsqueda permanente de la suma de
valor y de la apropiación máxima posible del precio
pagado por el consumidor.
El consumidor cambia sus deseos a través del tiempo y
cada vez en períodos más cortos, en la calidad de lo que
requiere y en la cantidad de cada producto que utiliza.
La actividad económica integrada debe enfrentar esos
desafíos permanentes.
Las exigencias del mundo moderno hacen necesario
tomar muy en consideración tanto al mercado interno
como al externo; es común la competencia entre la
producción local, la importada o la necesidad de
satisfacer mercados externos, todos ellos muy variados
en sus exigencias y que requieren de una permanente
innovación en procesos y productos.
Sería necesario que la integración y la innovación
constituyan adquisiciones permanentes de la cultura de
la sociedad argentina para el mantenimiento del
desarrollo económico.
Si bien estos conceptos son aplicables a cualquier
producción, incluidas las agropecuarias tradicionales, se
hacen más necesarios y relevantes en el caso de las
producciones alternativas, porque se acortan los tiempos
para constituir y desarrollar los sistemas de agregado de
valor y por las complejidades, muchas de ellas no
contempladas o desconocidas en los inicios de la actividad.
Todo lo anterior es lo que hace apasionante la
dedicación a estas actividades, que cubren un amplio
campo para el desarrollo personal, profesional y
empresarial, que conducirá (mediante la capacidad,
capacitación e ingenio) al bienestar general a través de la
generación de nuevos empleos y de una distribución
justa de la renta obtenida.
Formas de coordinación en vigencia
La organización tradicional caracterizada por la oferta
independiente y la coordinación en un mercado abierto,
ha sido desafiada como nunca. A las actuales tecnologías

6

que ahorran costos se suma la demanda de una gran
diversidad de productos con características específicas
de calidad. Todo esto no es compatible con los sistemas
alternativos de producción y de uso sustentable actuales
(5).
Los productores y cazadores comerciales tienen poca
experiencia e información para tomar decisiones sobre
cómo elegir el tipo de convenio de comercialización que
les conviene a sus circunstancias particulares;
simplemente producen o extraen independientemente y
comercializan a un precio fijado (6). La forma de
comercialización más frecuente es la del mercado
abierto, donde solo hay un compromiso de precio y
forma de pago. Las partes acuerdan la transacción y su
compromiso mutuo queda restringido a un negocio
circunstancial. El beneficio logrado y las relaciones
personales hacen que el vínculo se mantenga en el
tiempo por acuerdos sucesivos y, generalmente, no
ligados entre sí. El desarrollo de las exigencias de los
consumidores (industriales o finales) llevan a fijar no
sólo precios por cantidad, sino a determinadas pautas de
calidad (7).
A través del tiempo y de las necesidades de competencia
en mercados cada vez más complejos, se originaron una
gran variedad de formas de coordinación. Hoy el espectro
es muy amplio variando desde el mercado abierto, hasta
(en el otro extremo) la integración vertical. En ese amplio
rango de posibilidades, es la intensidad del control del
negocio lo que permite que la alternativa empleada
asegure un mínimo de riesgo para las partes (3).
En el mercado abierto la intensidad de la coordinación
es baja y su funcionamiento determina precios dentro de
estándares aceptados de calidad. La única decisión que
las partes pueden asumir es la de aceptar o rechazar la
transacción. Es decir que el control se realiza antes del
arreglo; la posibilidad posterior es sólo de combinar otro
negocio. Es un sistema que se ha aplicado
universalmente para “commodities” (7).
La “coordinación” se usa para definir un amplio rango
de actividades, desde la producción hasta la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�comercialización; existen diversas formas entre los
extremos de la producción libre y la integración vertical
como son los contratos, alianzas estratégicas y formas de
cooperación como “joint ventures” (7). Estos
mecanismos tratan de evitar las deficiencias en el
funcionamiento del mercado, favoreciendo una más
equitativa asignación de los recursos (4).
La posibilidad siguiente a la del mercado abierto, que
expresa una mayor intensidad de coordinación, es la de
realizar un contrato. Este tipo de coordinación ha sido
definida como un arreglo entre productores y otras
firmas, en forma oral o escrita, donde se especifica una
o más condiciones. Las partes tienen una posibilidad de
negociación “ex-ante”; “ex-post” sólo pueden ejercer el
monitoreo de la ejecución y tomar la decisión de renovar
o renegociar el contrato. También pueden recurrir a un
árbitro legal si el cumplimiento no ha sido total (7). El
contrato debe contener obligaciones recíprocas con un
balance entre recompensas y riesgos a tomar por cada
parte.
Una alianza estratégica puede ser definida como la
relación de intercambio en la cual las partes
involucradas comparten los riesgos y beneficios
emanados de objetivos mutuamente acordados,
compartiendo la toma de decisiones (7). Para que esta
coordinación se produzca es necesario coincidencias en
la identificación de objetivos, en el control de las
decisiones y en la distribución de riesgos y beneficios.
Es decir que las partes tienen la posibilidad de ejercer
un control mutuo; estas deben trabajar juntas y
encontrar los medios para resolver diferencias e
intereses. Ambas partes mantienen su identidad; el
control se focaliza en la relación, y la transacción
circunstancial es sólo un elemento. “Ex-ante” el proceso
incluye la discusión de la vinculación, contemplando
todos los intereses en juego; “ex-post” son esenciales el
monitoreo de la relación y el curso de las transacciones.
Estos procesos significan una importante inversión de
tiempo y esfuerzo en el control de los procesos (8a).
La coordinación cooperativa de la producción y
comercialización de productores independientes es una

alternativa para obtener utilidades adicionales; ella
constituye una organización legal dirigida y controlada
por productores quienes operan para el beneficio
mutuo. Esta coordinación cooperativa podría extenderse
luego hacia otros eslabones de la cadena, anteriores o
posteriores. Este tipo de coordinación incluye “joint
ventures”, relaciones de propiedad y otras que se
refieren a aspectos monetarios o incluso culturales y
emocionales entre los actores. La característica
distintiva es que existe una organización formal que
tiene una identidad diferente de la de los actores y que
está designada por estos para realizar la coordinación de
las transacciones. El control es descentralizado entre los
propietarios, los que mantienen su identidad separada y
esto es lo que permite salir del proceso si así lo desea.
Los propietarios pueden monitorear los resultados y
modificar ex- post las políticas y procedimientos. En esta
estrategia el poder real se ejercita ex-post y no ex-ante
(8a).
Otra forma más avanzada de coordinación es la vertical,
que tiene lugar cuando se armonizan dos o más actores
que se ocupan de diferentes fases en un mismo ciclo del
producto; se entiende por fase vertical de producción a
cualquier proceso capaz de originar un bien o servicio,
susceptibles de venta. Los actores pueden pertenecer a
los sectores de la extracción natural, la producción en
cautiverio, la agroindustria y el comercio (4;7;8).
La integración vertical crea una organización que tiene
todo el control; es decir hay una centralización en la
toma de decisiones. Ex-ante el proceso incluye la
negociación sobre la estructura centralizada que
finalmente fijará el rumbo del negocio; ello puede
involucrar una integración de la propiedad o no. La
organización centralizada define y ejecuta las políticas y
procedimientos de la totalidad de los procesos (8a). La
integración vertical está ligada con el proceso
tecnológico más que con uno de tipo institucional,
propio de las organizaciones cooperativas (3) .
Según Skully (9), los contratos de producción en una
integración vertical podrían ser analizados como un
mercado de trabajo y no de producto. La demanda de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

7

�trabajo es una demanda derivada de la demanda final del
producto terminado.
La integración horizontal, a su vez, ocurre cuando una
firma adquiere el control sobre otras que desempeñan
actividades similares al mismo nivel de la secuencia de
producción y venta (3).
Como queda claro de la descripción de las distintas formas
de coordinación, éstas pueden adquirir una enorme
diversidad de modelos, siendo cada caso en sí mismo
diferente y sujeto a la creatividad, necesidades y tipos de
procesos que se desean normalizar y acordar (3).
Enfoque sistémico
Un aspecto importante es el enfoque con que se deben
analizar las actividades que componen el estudio. Acerbi
(10) afirma que todas las producciones agropecuarias
pueden ser analizadas desde una perspectiva sistémica;
este enfoque adquiere especial importancia para las
denominadas producciones alternativas. Observadas de
esta manera, se las entiende como un conjunto de
actividades interrelacionadas en un objetivo común.
Esta perspectiva implica además, que forman parte de
un conjunto mayor en el cual mantienen interrelaciones
con otros sectores de la producción y de la sociedad en
su conjunto. Si se analiza desde una perspectiva
sistémica una producción alternativa en particular, se
pueden encontrar puntos en común para desarrollar
ideas implícitas en el enfoque sistémico Si los distintos
componentes del sistema no acuerdan objetivos
comunes, cada uno trabaja de acuerdo con intereses
individuales desvinculados de los intereses de los
demás.
Trazabilidad
Según el Comité de Seguridad Alimentaria de la
Asociación Española de Codificación Comercial,
AECOC, (11) “Se entiende como trazabilidad a aquellos
procedimientos preestablecidos y autosuficientes que
permiten conocer la historia, la ubicación y la trayectoria
de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena

8

de suministros en un momento dado, a través de
herramientas determinadas”. Su aplicación requiere
control, conocimiento y responsabilidad.
Teniendo en cuenta la definición expuesta, se pueden
describir los dos ámbitos de trazabilidad existentes:
• Trazabilidad descendente para fabricantes: saber de
forma precisa dónde están los lotes de productos a lo
largo de la cadena de suministros.
• Trazabilidad ascendente para distribuidores: poder
seguir exactamente el origen de la mercancía y los
procesos por los que ha pasado antes de llegar al
punto final.
También se puede considerar la trazabilidad interna o
trazabilidad de procesos, es decir la capacidad de trazar
a lo largo del proceso de producción. Por lo tanto, desde
el punto de vista de una empresa, la trazabilidad consiste
en la capacidad de asociar los lotes de producto acabado
que produce con:
• Los destinos a los que se han enviado dichos lotes de
producto (trazabilidad descendente).
• Los lotes de materias primas con los que fueron
producidos (trazabilidad interna y ascendente). Para
lograr la trazabilidad en los dos sentidos es necesario:
• Recibir la información de proveedores y transmitirla a
clientes.
• Controlar los lotes en el proceso productivo u
operativo de depósito y de expedición.
Dado que el ámbito de la trazabilidad es el de la cadena
de suministros global y no el de un actor individual, para
poder llevar a cabo una iniciativa de trazabilidad se
considera necesaria la intervención y colaboración de
todos los agentes involucrados. La solución de
trazabilidad aplicada debe ser estándar y entendible por
todos los agentes de la cadena de suministros; debe
facilitar la automatización de los procesos de captura,
registro y transmisión de la información necesaria.
Desde el punto de vista de la gestión de la información,
la trazabilidad consiste en asociar sistemáticamente un
flujo de información a un flujo físico de mercancías de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�manera que se pueda recuperar en un instante
determinado la información requerida relativa a los lotes
o grupos de productos.

fabricación o consumo preferente u otra información
adecuada) al siguiente eslabón de la cadena de
suministros.

El sistema se basa pues en un registro de información a
tres niveles:
• La información que se añade en la mercancía
mediante una etiqueta y que viaja físicamente con
ella. En el caso de agrupaciones de producto, habrá
parte de esta información que irá en código de barras
para permitir su lectura automática.
• La información que debe ser registrada en las bases de
datos de cada agente de la cadena de suministros para
ser rescatada en caso de necesidad puntual.
• La información adicional que se transmite vía
electrónica entre los distintos agentes de la cadena de
suministros.

El tiempo de registro de la información debe ser
equivalente al de la vida útil del producto o de su
permanencia en el mercado; en este último caso se
agrega un período adicional de seis meses.

El sistema sólo funciona si cada actor tiene unas bases
de datos y sistemas de información preparados para
poder almacenarla y así poder conseguir trazabilidad en
cada momento.
El esquema lógico en el que se basa el control de los
procesos de trazabilidad se sustenta en el cumplimiento
de los siguientes principios:
• Registro de Información: cada agente involucrado en
la cadena de suministro debe disponer de un sistema
informático preparado para poder generar, gestionar y
registrar la información de trazabilidad necesaria en
cada momento (entendiendo como información de
trazabilidad los lotes y/o fechas asociados a cada
producto).
• Correcta identificación de mercancías y características
asociadas:
• Todas las Unidades de Consumo están codificadas y
simbolizadas con un código que las identifique de
forma individual.
• Todas las Unidades de Consumo tienen impresas la
fecha de caducidad o consumo preferente y/o número
de lote.
• Transmisión: La transmisión de la información de
trazabilidad necesaria (número de lote, fecha de

La trazabilidad (12) nació con un enfoque integral de la
cadena de suministro, y esto requiere la colaboración de
todos los operadores económicos, para que juntos
puedan garantizar un elevado nivel de seguridad
alimentaria, salud animal, bienestar animal y calidad de
los productos fitosanitarios de principio al fin de los
procesos.
La seguridad de los alimentos y la protección de los
intereses de los consumidores preocupan cada vez más
en todo el mundo. A propuesta de la Comisión Europea,
el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión
Europea adoptaron el Reglamento 178/2002, que
establece el marco general de la seguridad alimentaria
en Europa y que se considera como prioridad en la
actual agenda política europea. En el artículo 18 de la
Sección IV del Capítulo II del Reglamento 178, se
establece la obligatoriedad de dotar a las cadenas de
producción de sistemas de trazabilidad para los
alimentos a partir del 1º de enero del 2005.
Ventajas comparativas y competitivas
Un principio que subyace en todo tipo de comercio es el
de las ventajas comparativas (13). Los países tienden a
especializarse en la producción y exportación de
aquellas mercancías en las que poseen mayores ventajas
comparativas. El resultado de esta especialización es
que la producción mundial, y en consecuencia su
capacidad para satisfacer los deseos de los
consumidores, será mayor que si cada país intentase ser
lo más autosuficiente posible. Un país posee ventaja
absoluta sobre otros países en la producción de un bien
cuando puede producirlo en mayor cantidad con los
mismos recursos que otros.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

9

�Las ventajas comparativas contemplan: -la diversidad en
las condiciones de producción entre las distintas
regiones y áreas: las diferencias en las condiciones de
producción en cuanto a clima, dotación de recursos
naturales, de capital físico y humano y tecnología son
muy acusadas. En estas circunstancias, el comercio es el
resultado lógico de la diversidad en las posibilidades de
producción de los distintos países; - diferencias en los
gustos y en los patrones de consumo de los individuos.
Aunque las condiciones de producción entre los países
fuesen similares, existen diferencias en los gustos de los
consumidores que pueden justificar el comercio
internacional; - existencia de economías de escala.
Existen economías de escala, esto es, los costos medios
decrecen conforme aumenta la producción. En estas
actividades, el comercio internacional aparece como una
vía para permitir la producción masiva y de esta forma
lograr apreciables reducciones en los costos. La
especialización hace posible la aparición de las
economías de escala y el comercio internacional se
presenta como el instrumento idóneo para resolver el
problema de los excedentes de cada país.
La especialización a la que lleva el comercio
internacional hará que cada país se especialice en la
producción de aquellos bienes en los que posee ventajas
comparativas, produciendo beneficios netos para todos.
Tal principio se manifestará salvo en el caso extremo en
que los costos relativos sean exactamente iguales. Pero
este último caso, en la realidad, es sumamente
infrecuente; en primer lugar porque el comercio mismo
puede hacer variar la escala de la producción, haciendo
variar también los costos de cada país en la medida en
que se especializa; en segundo lugar porque raramente
los bienes producidos en cada país pueden considerarse
totalmente idénticos; en tercer lugar porque, si tomamos
en cuenta un amplio conjunto de países y de bienes
aparecerán una multitud de ventajas comparativas que
sumadas proporcionarán oportunidades a algunos países
en detrimento de otros.
Se denominan ventajas competitivas (13) a las ventajas
comparativas que no provienen de la dotación específica
de recursos naturales de un país o de otros factores

10

semejantes, sino de las habilidades y la tecnología que se
incorporan a los procesos productivos. El término sirve
para destacar, en particular, la diferencia entre las
exportaciones tradicionales de materias primas y
productos poco elaborados con respecto a las
exportaciones que incorporan mayor tecnología y un tipo
de gerencia más eficiente.
Las economías en desarrollo y en transición,
especialmente en lo referido a las especies y
producciones denominadas como alternativas, tropiezan
con una enorme falta de recursos para organizar el
desarrollo de su comercio y la promoción de sus
exportaciones. Con frecuencia, los programas de apoyo
al comercio tienen pocos medios de financiación, que
también faltan para iniciar nuevos proyectos. En
muchos casos, las principales instituciones que forman
la red nacional de fomento comercial disponen de una
escasa capacidad técnica y de recursos limitados para
potenciarla. Su personal necesita una formación
especializada y oportunidades para mejorar sus
competencias. Por otra parte la última afirmación
realizada hace que las oportunidades de financiamiento
que se presenten no sean totalmente aprovechadas por
carencias de proyectos sustentables tanto en su forma
como en sus objetivos; esas presentaciones suelen
abarcar sólo una o pocas dimensiones de análisis. La
falta de capacitación y motivación para el trabajo
transdisciplinario explican esa situación; una de las
causas iniciales reside en la formación universitaria en la
que suele privilegiarse el trabajo especializado y la
ausencia de prácticas de trabajo grupal con personas de
otras orientaciones.
Las estrategias de competitividad se examinan desde
cinco perspectivas:
• Creación de valor: se parte de las ventajas
comparativas para destacar las ventajas competitivas.
Como consecuencia de la colaboración públicoprivada se logra una estrategia dinámica, apoyada
cada vez más en la especialización y la tecnología, y en
la competitividad basada en la innovación.
• Captación de valor: el enfoque de la cadena de valor

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�aplicado a las estrategias nacionales de exportación.
Este nuevo concepto puede servir para formular
estrategias exportadoras sectoriales que permitan
aumentar la competitividad y la ‘retención de valor’ de
las exportaciones y al mismo tiempo maximizar la
contribución que los mejores resultados exportadores
llevan al desarrollo económico general. Es de destacar
la importancia de la inserción de la capacidad de
oferta nacional en el contexto de la cadena
internacional de valor, y de la dedicación prioritaria
de los esfuerzos de la red nacional de apoyo comercial
a los eslabones de la cadena nacional de valor que
determinan la eficacia del sector.
• Agregación de valor: considera la formación de alianzas
de valor añadido. Hoy se discute si para muchos
países en desarrollo la vía hacia el aumento de su
capacidad exportadora y la agregación de valor pasa
más bien por la formación de alianzas entre las
empresas nacionales, que por el fomento activo de las
inversiones extranjeras directas. Por otra parte se
considera que el aporte potencial de los núcleos
industriales a la competitividad, la integración hacia
atrás y hacia adelante entre los productores locales, y
las asociaciones para la producción agrícola, así como
los enfoques recomendados para facilitar dichas
alianzas internas por medio de estrategias nacionales
de exportación, pueden contribuir activamente a la
agregación de valor.
• Proyección de valor: el sentido de la imagen de marca
nacional. Para analizar la pertinencia de la imagen
como aporte a la competitividad nacional, es
necesario identificar los rasgos que distinguen las
capacidades, inclusive exportadoras de un País con
respecto a sus competidores, y evaluar la
conveniencia de dedicar recursos a crear y mantener
una imagen de marca nacional.
• Confirmación del valor: medición de los resultados de
la estrategia exportadora. Analiza la importancia que
el control y la evaluación de las estrategias tienen para
los planificadores, en especial por lo que se refiere a
su impacto en la competitividad. Se debe dar un
carácter científico a la evaluación de resultados y a
la forma de reproducir un enfoque sistémico de la
medición en los países en desarrollo.

En algunos momentos las ventajas comparativas y
competitivas pueden coincidir (13) y en otros pueden
llegar a ser diametralmente opuestas, cuando se
introduce el concepto de ventajas sostenibles y auto
sustentables en el largo plazo. En efecto, en el corto
plazo y en un mercado poco integrado, relativamente
cerrado, poco competitivo, y con reducido número de
actores, las ventajas comparativas pueden ser
aprovechadas únicamente por un sector en perjuicio de
los otros. Si los perjudicados necesitan productos o
servicios y el sector privilegiado es el único que los
ofrece, seguirán aceptándose o tolerándose esos
productos y servicios, como consecuencia de las
imposiciones o creencias. Pero, a medida que ingresan
otros competidores al mercado, cuando éstos actúan por
la influencia de las políticas de gobierno y los avances
tecnológicos de las comunicaciones, es decir que la
transparencia gana terreno en esos mercados, los
engaños son cada vez más difíciles de ocultar.
La sustentabilidad en el largo plazo es función del
reconocimiento sistemático que los clientes hacen de la
seriedad y responsabilidad de los empresarios y
gobiernos antes y especialmente después de las ventas
de los bienes o servicios o de la implementación de las
propuestas.
Concluyendo, las ventajas comparativas y competitivas,
especialmente cuando los grados de competitividad
globalizada son mayores y crecientes, se basan cada vez
más en la ética corporativa de las empresas y de las
instituciones, de los empresarios, de los empleados y
clientes internos y de los proveedores, en fin de las
comunidades que los rodean.
Paradigmas de la World Wildlife Found (8b)
• Cuidar la tierra – estrategia para el futuro de la vida
• Estar en condiciones de evaluar las poblaciones y las
capacidades productivas de las spp. y ecosistemas
explotados, y mantener su utilización dentro del límite
de esas capacidades.
• Establecer niveles de explotación en los que se tengan
en cuenta la ignorancia y la incertidumbre existente

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

11

�respecto de la biología de las spp explotadas, la
condición de los ecositemas de los cuales dependen.
• Garantizar que la explotación de un recurso no rebase
su capacidad para soportarla. Esto puede lograrse por
medio de la regulación del acceso, o la imposición de
cupos de captura, la suma de los diferentes cupos
equivaldría al rendimiento sostenible de la población.
• Conservar el hábitat y los procesos ecológicos que
sustentan el recurso.
Planes estratégicos
Se define como estrategia (14) a un curso de acción
conscientemente deseado y determinado de forma
anticipada, con la finalidad de asegurar el logro de
objetivos. Normalmente se recoge de forma explícita en
documentos formales conocidos como planes.
Si bien es lógico imaginar que "primero se piensa y
después se actúa", no menos importante -e igualmente
lógico- es plantear que al momento de ejecutarse las
ideas se produzca un proceso de aprendizaje a través del
cual "la acción impulse al pensamiento" y de esta forma
surja una nueva estrategia. Sencillamente, las estrategias
pueden formarse como respuesta a una situación
cambiante, o pueden ser generadas en forma deliberada.
La "estrategia" está confirmada por los cursos de acción
que se implantan después de haber tomado en
consideración contingencias imprevisibles respecto de
las cuales se dispone de información fragmentada, y
especialmente la conducta de los demás; tiene una
dimensión en el tiempo, unas decisiones son
irreversibles, mientras que otras cambian cuando se
presenta la oportunidad o necesidad.
Henry Mintzberg, 1993 (15) destaca la importancia de
mirar hacia al futuro y de impulsar visiones creativas, e
introduce un concepto clave: la existencia de patrones
de comportamiento organizacional que dependen en
gran medida de las experiencias pasadas. La experiencia
que surge de las acciones pasadas –deliberadas o no- no
dejan de hacerse sentir, proyectándose hacia el futuro.
Así, se sabe con precisión que ha funcionado y qué no

12

ha servido en el pasado y se posee un conocimiento
profundo y detallado de las capacidades propias y del
mercado. Los estrategas se encuentran situados entre el
pasado y el futuro de las oportunidades de mercado.
Planear significa diseñar un futuro deseado e identificar
las formas para lograrlo. Para ello hace falta impulsar el
desarrollo cultural, esto significa que todas las personas
relacionadas con la organización se desarrollen en su
saber, en sus expectativas, en sus necesidades, y en sus
formas de relacionarse y de enfrentar al mundo presente
y futuro, esencialmente dinámico.
La planificación estratégica es un proceso que se inicia
con el establecimiento de metas organizacionales, define
estrategias y políticas para lograr estas metas, y
desarrolla planes detallados para asegurar la
implantación de las mismas y así obtener los fines
buscados. También es un proceso para decidir de
antemano qué tipo de esfuerzos deben hacerse, cuándo
y cómo deben realizarse, quién los llevará a cabo, y qué
se hará con los resultados. La planeación estratégica es
sistemática en el sentido de que es organizada y
conducida en base a una realidad.
Por otra parte las planificaciones deben adaptarse a
escenarios cambiantes por lo que, no pueden constituir
estructuras fijas sino mostrar flexibilidad en la
adaptación a nuevas circunstancias. La idea no es que
los planes deberían cambiarse a diario, sino que la
planificación debe reformularse en forma continua y ser
apoyada por acciones apropiadas.
Un sistema de planificación estratégica formal une tres
tipos de planes fundamentales, que son: planes
estratégicos, programas a mediano plazo, presupuestos a
corto plazo y planes operativos. La planeación
estratégica es el esfuerzo sistemático y más o menos
formal para establecer propósitos, objetivos, políticas y
estrategias básicas.
La planificación, para que sea práctica y eficaz, deberá
tomar en cuenta y adaptarse a las reacciones de las
personas a quienes afecta. Una decisión dada, que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�pudiera resultar óptima, será quizá poco conveniente y
por lo tanto desechada cuando las acciones de quienes
se opongan a ella no sean tomadas en consideración.
La diferencia básica entre estrategia y táctica está en los
siguientes aspectos: en primer lugar, la estrategia se
refiere a la organización como un todo; busca alcanzar
objetivos organizacionales globales. La táctica se refiere
a uno de los componentes y busca alcanzar sus objetivos.
La estrategia está compuesta de muchas tácticas
simultáneas e integradas entre sí. En segundo lugar, la
estrategia busca objetivos a largo plazo, mientras que los
objetivos de la táctica son a mediano y a corto plazo.
Para la implementación de la estrategia se necesitan
muchas tácticas que se sucedan ordenadamente en el
tiempo. En tercer lugar, la estrategia es definida por la
implementación de políticas nacionales o provinciales,
mientras que la táctica es responsabilidad de
funcionarios, empresarios o instancias de segundo nivel
de decisión.
El presente estudio basará sus planes estratégicos para
cada componente en una enunciación de medidas
legales, de control, de promoción y culturales tendientes
al desarrollo de las especies contempladas. La
enunciación de tácticas corresponde a otras etapas
diseñadas por los niveles operacionales que tendrán a su
cargo la ejecución.
El sistema de planificación estratégica no puede ser
enunciado para especies en particular, sino que deben
considerar al complejo global de las producciones
animales alternativas; ello es así por las características
comunes que las identifican y por la medida del interés
que el Estado muestre por estas actividades.

ANTECEDENTES
Importancia económica de las carnes de especies
alternativas
González Ruiz, E, 2006 (2), aporta datos estadísticos que
destacan la importancia económica de las carnes
alternativas en el mundo. Siendo la exportación uno de los
objetivos fundamentales de las carnes exóticas, se cree
adecuado consignar las principales informaciones
brindadas por el autor.
Según la FAO,2004 (16), Estados Unidos es el mayor
“productor” de carnes silvestres con 200.000 toneladas
anuales. Esto es menor a 1 kg per capita o no más del 1%
del consumo total de carnes. Sin embargo esa enorme
cifra promedio no es muy elocuente. El consumo de la
casi totalidad de la carne silvestre en Estados Unidos
proviene del propio de los cazadores y de la
comercialización directa, porque la legislación en vigencia
no permite la comercialización de la carne obtenida de la
caza deportiva. Ciertamente en Estados Unidos se
importa muy poca carne silvestre, lo cual marca una gran
diferencia con el nivel de consumo entre los “auto
aprovisionados” y el resto de la población.
Nueva Zelanda domina el mercado mundial de las
exportaciones de carnes exóticas netas (exportación
menos importación) con cerca de un 70 % de estas. Su
producción en el año 2003 alcanzó las 25 mil toneladas.
Sudáfrica es el segundo país exportador con cerca de un
20 % de las exportaciones totales y una producción de 15
mil toneladas en el mismo año. El resto de los países sólo
contribuye en menor medida
En términos de valor, el producto exportado por Nueva
Zelanda equivale a unos U$S 72 millones, el de Sudáfrica
a unos U$S 32 millones y el de España U$S 6 millones.
La Argentina participa con exportaciones por 15-20
millones de U$S; El desarrollo de carnes de caza en
Chile ha sido, al igual que en la Argentina, pensado para
la exportación; en ambos países el consumo de carnes de
caza no forma parte de la cultura culinaria.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

13

�En muchos países de África hasta el 25 % de la ingesta
proteica de la población proviene de la caza (16). En
algunas zonas no existe otra fuente proteica que las carnes
de caza para nutrir a la población. Esta es una de las
razones por las que no puede contarse con estadística
confiable y fidedigna sobre estos productos, disponiendo
sólo de estimaciones generales y extrapolaciones para
deducir volúmenes de consumo y producción.
La utilización y el consumo de estas carnes (2) se deben
a dos razones: por medio de la economía informal
responde a necesidades de su población, mientras que en
la economía formal se debe a factores culturales, a
arraigados hábitos culinarios y al bajo poder adquisitivo.
Estas pautas culturales de consumo han determinado con
el tiempo y a través del desarrollo de la economía de
mercado, nichos de consumo que actualmente son
abastecidos con productos provenientes de varios países;
responden también a producciones en cautiverio de
especies de la fauna silvestre. Nunca antes y tampoco en
la actualidad se trató de productos de consumo masivo,
sino más bien de consumo reducido.
Importancia económica de cueros y pieles de
especies alternativas
Elisetch, M, 2006 (17), expresa en una síntesis la
importancia económica que muestran los cueros y pieles
originados en la fauna; estos conceptos se consignan a
continuación.
En la década de los ´70 eran numerosas las especies de
uso comercial, pero luego de la firma de la Convención
CITES a la cual la Argentina adhirió, ese número de
especies se vio paulatinamente restringido a unas pocas,
que según los vaivenes del comercio y de la imposición de
las modas, tienen o no-aceptación en los mercados
internacionales.
Para citar algunos ejemplos se puede mencionar el amplio
auge que tuvieron en la década de los 80 los zorros gris y
colorado en la preferencia de las exportaciones. Se llegaron
a pagar hasta 30 U$S por un cuero crudo de zorro colorado

14

y hasta 15 U$S la piel de un zorro gris. Estas dos especies
reemplazaron las demandas previas de felinos argentinos,
cuya comercialización fue totalmente prohibida su a partir
de la inclusión en el APENDICE I de CITES. Llegaron a
exportarse desde Paraguay en forma ilegal, alrededor de
123.000 ocelotes en esa misma década.
La Convención Internacional del Tráfico de Especies
Silvestres (CITES) es una herramienta que regula el
comercio internacional de especies, asegurando su
conservación y uso sustentable. Es un acuerdo entre
gobiernos, denominados PARTES. Establece en el
ámbito internacional el marco jurídico y los mecanismos
y procedimientos comunes para prevenir el intercambio
comercial. Hoy está firmado por más de 160 países.
• La CITES clasifica a las especies, según el grado de
importancia de su estado en la naturaleza. La
clasificación se expresa en tres Apéndices:
• Apéndice I: todas aquellas totalmente prohibida de
comercio, como así también sus productos y
subproductos. Por ejemplo, todos los felinos de
Argentina,
autorizados
únicamente
algunos
especímenes de puma, como trofeos de caza.• Apéndice II: están incluidas todas aquellas especies
que necesitan una autorización CITES, para su
control, y en algunos casos solamente se puede
comercializar un cupo de las mismas.• Apéndice III incluye especies que no están en peligro
de extinción o retroceso numérico, pero que otros
países piden que se colabore en su protección.
Con la apertura de los mercados del Este, principalmente
Rusia, se activaron notablemente las exportaciones de
pieles de nutria o coypo ( Myocastor coypo) que comenzó
a aumentar paulatinamente hasta el año 1998, cuando las
exportaciones ascendieron a alrededor de 7 millones de
pieles autorizadas , con un valor promedio de 150
millones de dólares. Esto no significó que se hubiera
cazado esa cantidad en el año citado,sino que se pudieron
vender stocks acumulados con anterioridad; de igual
manera las sumas exportadas alcanzaron los 5 millones de
piezas para el año siguiente. Los precios al cazador o
acopiador ascendieron a cifras tales como 15 a 17 U$S

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�por cuero crudo, motivando un gran movimiento de
cazadores oportunistas o ilegales. Las autoridades se
vieron obligadas a tomar una medida preventiva,
limitando el cupo de exportación a 3 millones de pieles, y
a realizar los estudios poblacionales para cuantificar las
poblaciones silvestres. Esa cifra fue luego fijada en 2.5
millones por año, no acumulables de años anteriores, pero
en la actualidad, las exportaciones no superan las
700.000/año.

BIBLIOGRAFÍA

Si bien ha disminuido sustancialmente el número de
pieles exportadas, aumentó el valor agregado de las
mismas, ya que el sector curtidor ha debido actualizarse
en tecnologías tendientes a mejorar la calidad de los
curtidos, ofreciendo productos más originales y de mayor
aceptación en los mercados exigentes.

3. De Caro, A; Vieites, C.M.; Basso, C.P; Formento,
S. 2001. Coordinación agroindustrial en el sector
porcino: antecedentes y conceptos actuales. Revista
Políticas Agrícolas, Año IV, Vol. IV, Pág. 127 • 149;
N° 2, 2000. Red CAPA, México. ISSN 1405-3187

Con respecto a los zorros patagónicos, los precios han
ascendido por la demanda externa, aunque en el mercado
interno, también son requeridos para prendas doble faz,
con importante valor agregado que el supera al 300 % de
las prendas comunes.
En el comercio de fauna silvestre, es muy difícil llegar a
determinar los montos exactos en las distintas etapas de
la cadena de valor, exceptuando de ello a los animales de
criadero, donde los costos son más cuantificables.
La cadena de valor es compleja (18) porque existen
cazadores legales con permisos de cazas emitidos por los
municipios y debidamente registrados en las direcciones
provinciales de fauna, pero así también una gran cantidad
de actores no registrados, tanto en la caza como en los
distintos procesos posteriores, que dificultan la obtención
de datos debidamente registrados y cuantificados.
Asimismo se solapan los acopiadores con los mayoristas,
haciendo dificultoso el registro de toda la cadena.
Como ejemplo de cadena de valor se cita el caso del
tupinambis o iguana, en el que para la cosecha 2005, los
valores aproximados son: precio pagado al cazador 10$,
exportación en crosta 6 U$S y cuero terminado 32 U$S.

1. Vieites, C.M. 2006. Los Agronegocios Alternativos.
Director Carlos M. Vieites. FAUBA. Presentación
2. González Ruiz, E. 2006. Importancia Económica
de las Producciones Animales Alternativas. Capítulo
del libro “Agronegocios Alternativos”. Director Carlos
M. Vieites FAUBA. En presentación editorial.

4. Murúa, J.R. y L.M. Albisu. 1991. Relaciones de
coordinación y riesgo de la producción porcina de
Aragón. Revista Investigación Agraria (Economía).
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5. Pritchett, J.G y D.J. Liu. 1999. Modeling price
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pork industry. American Asociation of Economics
Agricultural Annual Meeting. Nashville. EE.UU.
6. Scott Jonson, C y K.A. Foster. 1994. Risk
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393-405. EE.UU.
7. Peterson, H.C. y A. Wysocki. 1997. The vertical
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level coodinatio strategy. Staff Paper Nº 97 - 64.
Dept. of Agricultural Economics. Michigan State
University. EE.UU.
8. Peterson, H.C. y A. Wysocki. 1998. Strategic
choice alon the vertical coordination continuum. Staff
Paper Nº 98 – 16. Dept. of Agricultural Economics.
Michigan State University. EE.UU.
9. Skully, D. 1998. Opposition to contract production: self
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Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato
en la Argentina

15

�American Agricultural Economics Association. Salt Lake
City, Utah, august 1998. EE.UU.
10. Acerbi, M. 2006. Enfoque sistémico en las
producciones animales alternativas. Capitulo del
libro “Agronegocios Alternativos”. Director Carlos M.
Vieites. FAUBA. En presentación editorial.

Vieites FAUBA. En presentación editorial. FAUBA.
18. Rabinovich, J.; Elisetch, M.; Ramadori,, D.
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de poblaciones silvestres de carpinchos (Hidrochaeris
hidrochaeris). Informe Final.

11. Conceptos generales sobre trazabilidad .
www.aecoc.es/web/codificacion.nsf/0/925B46B6207
1AAB5C1256F2E00506B2E?OpenDocument
12. Bonmatí, J. M. 2005. “La trazabilidad permite
evitar el fraude, de manera que también contribuye a
la protección del consumidor”
www.consumaseguridad.com/web/es/sociedad_y_con
sumo/2005/06/17/18694.php
13. Brian Barclay. “Ventajas comparativas y competitivas.
Coordinador del Foro Ejecutivo del CCI”,
www.southlink.com.ar/vap/comercio%20internaciona
l.htm
14. Planeación estratégica. Universidad de Santa
Maria Venezuela www.usm.edu.ve/
15. Mintzberg, H. y J.B. Quinn. 1993. "El Proceso
Estratégico". Editorial Prentice Hall
Hispanoamericana, Mexico.
16. FAO, 2004. Perspectivas alimentarias.
Departamento Económico y Social. Nº 4. Roma.
www.fao.org/documents/show_cdr.asp?url_file=/docr
ep/007/j3877s/j3877s08.htm.
17. Elisetch, M. 2006. Comercio de Fauna. Cap. del
libro “Agronegocios Alternativos”. Director Carlos M.

16

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�1 CARPINCHO

(Hidrochaeris hidrochaeris)

Introducción
El carpincho (Hidrochaeris spp.) (1;2) es una de las
especies de la fauna silvestre que en Sudamérica ha
estado relacionada con el hombre desde antes de la
colonización, debido al aprovechamiento de la carne y el
cuero. Los antecedentes refieren que entre los años
1886 a 1889, fueron comercializados oficialmente
12.100 cueros desde la Provincia de Entre Ríos.
La caza de subsistencia de esta especie, la realizan miles
de campesinos y comunidades indígenas; la caza
comercial regulada e ilegal, significa su ingreso principal
para muchos grupos familiares
Los antecedentes registrados referidos al componente
en estudio son relevantes aunque restringidos a un
número reducido de autores, que son los que se han
ocupado del tema.
En las llanuras de Venezuela y Colombia, se lo extrae de
la naturaleza en gran escala para consumir la carne en la
Semana Santa; el producto obtenido se seca al sol y se

sala (salón). Es por ello que se dedica un especial interés
a la descripción de la situación en Venezuela. Torres
Gaona, 1987, (3) analizó la composición química de la
carne del capibara y la comparó con la de cerdo y bovino
(cuadro nº 1).

Cuadro Nº 1: Composición química de la carne de
capibara comparada a la de cerdo y bovino
Carnes
Componentes
Capibara
Res (M)
Cerdo (M)
Calorías (Cal)
135,0
150,0
186,0
68,5
71,0
63,7
Agua
Proteína
22,1
21,5
18,5
Grasa
4,5
6,5
11,9
Ca
6,0
5,0
P (mg)
186,0
215,0
220,0
Fe (mg)
2,7
2,7
2,0
0,09
0,08
0,71
Tiamina (mg)
Rivoflavina (mg) 0,22
0,23
0,25
Niacina (mg)
7,1
5,1
2,8
Fuente: Torres Gaona (1987)

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

M = carnes de res y cerdo magras

17

�La carne de capibara silvestre suele ser de un sabor un
poco fuerte pero excelente en sus condiciones de
industrialización. Se pueden fabricar embutidos de
elevada calidad y muy buen rendimiento: salchichas,
chorizos, mortadela, lomo ahumado y jamones. Este
aprovechamiento industrial originaría productos
diferenciados que sean posiblemente más aceptados por
el público que la carne fresca.
Durante la veda en Venezuela de cinco años se importó
salón desde Colombia.
En el año 1973 Ojasti (4) realizó un estudio de
población con el objetivo de delinear una política de
conservación.
El régimen actual establece que en cada finca se debe
realizar un doble conteo de la población, uno efectuado
por el propietario y otro por el Inspector del Ministerio
del Ambiente y Recursos Naturales Renovables
(MARNR). Mediante una Ley Nacional del año 1984, el
MARNR otorga permisos para explotar el veinte por
ciento de la población de la finca si esa población se ha
mantenido o incrementado; si el número de animales ha
disminuido se deniega el permiso.
Las fincas incorporadas a las licencias hacen uso de esta
fauna silvestre como recurso comercial, y son permeables a
adoptar políticas conservacionistas con el objetivo de
realizar un aprovechamiento sustentable. Los
establecimientos son generalmente ganaderos y la
utilización del capibara es complementaria de la economía
de las empresas. Los cuerpos de agua que utilizan son
diques aprovechados por el conjunto de los animales. Los
manejos que aplican son mínimos, basados principalmente
en la vigilancia y en el traslado de los rebaños de un cuerpo
de agua a otro en las épocas de sequía.
La única práctica controlada es la cosecha en los meses
de verano, que comienza en enero y termina antes de
Semana Santa. La faena de los capibaras comienza
temprano por la mañana, para poder completar el
proceso de salado de la carne y del cuero en el mismo
día. En términos generales el período desde la faena

18

hasta finalizar el proceso de salado es de ocho a diez días
y se calcula que se necesita un hombre por cada 10
animales sacrificados por día. Los animales se faenan en
el mismo campo y las vísceras son enterradas; luego las
reses son transportadas hasta el matadero donde se lleva
a cabo el descuerado y el deshuesado; se obtienen así los
siguientes productos: cuero, lonja, faldas, cabeza, patas
y huesos. A continuación se produce el lavado, el salado,
el resalado y el secado al sol; se han realizado ensayos de
aprovechamiento industrial, elaborando jamones,
salchichas, salames y mortadelas.
En el caso de Brasil (5) el Centro Inter Departamental
de Zootecnia y Biología de Animales Silvestres de
Piracicaba, se encuentra un establecimiento
experimental de cría en confinamiento, basado en un
programa muy ambicioso para lograr la domesticación y
el mejoramiento genético del capibara.
Al nivel de finca en el área de Mato Grosso se
encontraron densidades de 0.07 a 0.69/capibaras/ha.
Según González Jiménez (5) las estrategias de manejo
para esa zona serían las siguientes: 1) aplicar una tasa de
extracción del 30% en la áreas controladas, con
densidades elevadas y que cuenten con censos
demográficos; 2) utilizar los datos del censo para
establecer la duración de la faena y la viabilidad
comercial; 3) desarrollar técnicas para controlar los
daños causados por los animales en los cultivos de la
finca y minimizar los reclamos de los vecinos. El autor
llama la atención sobre la necesidad de un estudio y
seguimiento científico permanente del proyecto, para
afianzar el programa en la región.
En Argentina y Brasil, el principal uso comercial de la
especie está dado por el cuero. Otro subproducto muy
apreciado en Brasil, difundido entre el campesinado, es
el aceite obtenido de la destilación de la grasa; este
producto se conoce como “capivarol” y en la medicina
alternativa se lo considera efectivo para el tratamiento
del asma (6).
Los productos argentinos confeccionados con cuero de
carpincho son reconocidos y valorados mundialmente.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La demanda se encuentra en expansión y la oferta es
irregular, viciada por productos que ingresan al mercado
en forma ilegal.
El cuero (1;2) proviene casi en su totalidad de la
naturaleza, a través de la caza comercial y furtiva. La
caza legal esta regulada por la Ley Nacional Nº
22.421/81 de conservación y protección de la fauna
silvestre; la reglamentación depende de cada provincia,
las que disponen los cupos, épocas de extracción y
tamaño mínimo de cueros.
Si bien el carpincho se extrae
en cantidades
importantes, no se ha incluido en la Convención ya que
no se lo categoriza como amenazado o vulnerable debido
a ese comercio (7).
El precio que obtiene el cazador oscila entre $25 a 30;
el cuero procesado con curtido y teñido tiene un valor de
exportación de U$S 30 a 40 (8a).
Existen en el País criaderos comerciales cuyo objetivo es
el del aprovechamiento integral de la especie, con
especial énfasis en desarrollar la venta de carne fresca a
restaurantes que ofrecen en su menú carnes exóticas. El
volumen comercializado hasta la actualidad es escaso,
con una oferta discontinua y con valores que oscilan
entre los $18 a 23 por kilo. En la Argentina no se ha
desarrollado el mercado de la grasa con propósitos
medicinales y cosméticos.
El aprovechamiento integral del carpincho y el agregado
de valor de las materias primas obtenidas, permitiría
integrar a pequeños productores con otros actores de la
cadena con el objeto de ofrecer al mercado productos
frescos y elaborados, de alto valor comercial con
denominación de origen y trazabilidad.
Aprovechamiento sustentable del carpincho y
perfiles de sistemas de producción
Como se ha referenciado, existen diferentes alternativas
para la utilización del capibara a través de la extracción
natural o de la producción en cautiverio.

Los sistemas de gestión (9) para la captura y la
producción de fauna silvestre son casi tan variados como
las especies sujetas a utilización comercial. Con
frecuencia se adaptan los sistemas de gestión y
producción al ciclo vital característico de la especie, las
condiciones locales o la tecnología disponible. El
problema se complica aún más en los casos de comercio
de animales que proceden de múltiples sistemas de
producción o regímenes de gestión, así como de sus
productos y componentes. Los regímenes de gestión
intensivos son los que practican la cría en “ciclo cerrado”
para la producción de animales que se mantienen en
cautividad.
Los sistemas de gestión extensivos sirven para la captura
de especímenes en las poblaciones silvestres. Estos, que
aparentemente pueden perjudicar a la población de que
se trate, exigen un enfoque muy cuidadoso de elementos
de gestión que permitan mayor atención de la
sostenibilidad del recurso silvestre. En Venezuela, el
capibara se captura una vez por año conforme a una
cantidad establecida sobre la base de los censos anuales
de población. En Colombia, la clasificación de la
especie permite la “cría en cautividad”extensiva. En
virtud de esa clasificación los propietarios pueden
utilizar como hábitat para la producción de capibara, los
humedales adecuados existentes en establecimientos
ganaderos de propiedad privada. Este régimen de
gestión, paralelo a la ganadería, favorece la actividad
integrada de los humedales en los llanos de ambos
países. Sin embargo, no es cría en cautividad en el
sentido terminológico de la Convención CITES.
En la Argentina (1), se ha desarrollado la primera parte
de un plan de manejo sustentable de poblaciones
silvestres de carpinchos. En ese plan se consideran
cuatro componentes fundamentales:
1) Las relaciones institucionales que permita conocer los
actores y sus interrelaciones y los intereses de las
partes.
2) El componente ecológico que incluye el plan de
manejo ecológico y el muestreo de poblaciones
silvestres de carpinchos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

19

�3) El componente socioeconómico que analiza la
dinámica entre los actores
4) El componente de gestión que implica diligencias y
actuaciones ejecutadas por todas las partes.
El proyecto propone a través de un modelo matemático de
simulación en computadora utilizar el método de “escape
fijo”. El modelo relaciona la densidad poblacional en un
momento dado, la densidad umbral a partir de la cual se
fija la tasa de cosecha o zafra probable.
Una de las principales características de este método es
que permite estimar una tasa de extracción cercana a
cero o casi nula, si la población ha sufrido un evento
inesperado como ser una sequía importante o una
epizootia.
El trabajo establece una tasa de extracción óptima de
0.2 carpinchos/ha, similar al utilizado en Venezuela, en
donde la tasa permitida es de 0.3 individuos/ha. Los
autores destacan la experiencia acumulada durante
varios años en ese País y la estimación de las poblaciones
silvestres. En la Argentina la tasa de extracción sólo se
basa en una simulación matemática.
La gestión en ciclo cerrado, como el término lo sugiere,
se refiere a los regímenes que imponen un alto grado de
intervención humana para asegurar los mejores
resultados en relación con la reproducción, el
crecimiento y la supervivencia. En este sentido, la
expresión se limita en general a la gestión de los
animales que se mantienen en cautividad en un medio
controlado. Los establecimientos de cría en cautividad
de ciclo cerrado representan la forma más conservadora
de la gestión intensiva. Se aplican las situaciones
mencionadas, excepto en lo que concierne al plantel
fundador y a la incorporación ocasional de nuevos
especimenes para evitar la endogamia. La cría en
cautividad
de
ciclo
cerrado
se
realiza
independientemente de la población o poblaciones
silvestres y, en consecuencia, tiene un efecto directo
mínimo sobre ellas.
Se ha observado en los últimos años un número

20

creciente de sistemas de producción en cautividad que
representan variaciones de la cría en ciclo cerrado. Los
primeros difieren del segundo, porque pueden obtener
continuamente nuevos planteles reproductores de la
naturaleza. La capacidad de un establecimiento para
adquirir un plantel adicional de la naturaleza depende
de los controles que aplique la Autoridad Administrativa.
En Venezuela (4;10) se inició un estudio con un rebaño
de 20 hembras y 5 machos capturados en el hato “El
Frío”. El manejo implementado fue el de mantener
grupos de cinco hembras y un macho adulto;, la
separación en corrales se realizó con cercos de malla
metálica de 1.5 m de altura. Cada corral tiene una
superficie de 120 m2 con 20% de área techada y
disponibilidad de agua para el baño. Se les suministra
una ración de pasto cortado (Pennisetum purpureum) y
un alimento concentrado (15% de proteína cruda) en
proporciones aproximadas de 70 a 30% de la materia
seca de la ración total, respectivamente.
El manejo del rebaño establece que un mes antes del
parto las hembras gestantes sean separadas del grupo y
colocadas en corrales individuales de 20 m2 de superficie,
con techo y agua, que hacen la función de parideras. A las
cinco semanas después del parto como máximo se
destetan las crías, y se integran a los grupos de juveniles.
Las madres vuelven al corral de reproductores.
La reproducción fue controlada para organizar el manejo
del rebaño.
La distribución de los partos muestra un carácter
bimodal, concentrándose durante los meses de abril,
mayo y junio, y luego noviembre, diciembre y enero.
Una madre puede producir dos camadas por año,
equivalente a ocho crías, la mitad del máximo registrado
en el hábitat natural.
Considerando conjuntamente el crecimiento y la
reproducción se puede deducir que cada madre produce
entre 165 y 190 kg de peso vivo por año y con un peso
individual de 35 kg. La mortalidad se estima en 5 a
15%. Estas cifras por si solas destacan el alto potencial

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�biológico de la especie para su domesticación.
Sin embargo, se observaron algunos problemas, tales
como: alta mortalidad perinatal debido a partos
prematuros, abortos y filicidio; de un total de 112
nacimientos se registraron 48 muertes en las 24 horas
siguientes al parto, que corresponde al 44% de los
nacidos. Esa alta mortalidad en buena parte se explica
por la falta de conocimiento en el manejo de la madre
gestante. La formación de grupos adultos aislados
dificulta el manejo, a tal punto que los preexistentes
rechazan a los animales que se incorporan.
Los endoparásitos presentan un problema a tomar en
cuenta, pero con los antihelmínticos modernos son de
fácil control. La sarna, por el contrario, es un problema
grave ya que se disemina con mucha rapidez si no es
controlada a tiempo. Se realizaron muchas prácticas,
ninguna con efectividad suficiente como para solucionar
este problema. Algunas de las limitantes de este sistema,
lo constituyen, sin duda alguna, las instalaciones
costosas, el alto requerimiento de agua y su frecuente
renovación, así como la disposición de aguas servidas.
Otra limitante es el alto costo de la mano de obra.
El mismo autor (10) refiere una experiencia llevada a
cabo en la región de Piracicaba, Brasil, en el Centro
Interdepartamental de Zootecnia e Biología de Animales
Silvestres. El especialista refiere que “las instalaciones
construidas como una unidad intensiva son
extremadamente amplias, bien planificadas y comprenden
todo lo necesario para llevar a cabo tan importante
desarrollo”. Sin embargo, los resultados de tres años de
trabajo muestran intervalos de parto muy prolongados de
283 días, siendo el normal de 183 días, y una elevada
mortalidad perinatal (25%) y que hasta el destete
alcanza otro 30%.
Con el objetivo de desarrollar (11) la tecnología para la
cría de carpinchos en cautiverio en la Argentina se
instaló en 1993 un criadero en la EEA Delta del Paraná
- INTA, Otamendi, Campana, Provincia de Buenos
Aires.

Las instalaciones consistieron en corrales de 30 x 10 m.
Cada corral se dividió en dos sectores: de reproducción
(24 x 10 m), con sector techado y una pileta; y 4
parideras (2,5 x 6 m), separadas del área de
reproducción por alambre tejido. El manejo realizado en
éste módulo consistió en apartar cada hembra preñada
durante el último tercio de la gestación.
Luego del parto se realizó un destete gradual (la hembra
pasaba a estar en el harén durante el día, y durante la
noche con las crías en la paridera), hasta que, a los dos
meses aproximadamente, se realizaba el destete total.
En este sistema de manejo disminuyeron los conflictos
sociales entre las hembras por tener más espacio por lo
que se evitó que los subordinados sean agredidos; se
mantuvo la identidad grupal y hubo una menor mortandad
al destete dado que se realizó con crías más grandes. La
gestación tuvo un período promedio de 150 días.
En estos ensayos, varias hembras presentaron dos partos
anuales, con una camada promedio de 4 crías. La
supervivencia de los nacidos fue 94% y al destete 82%.
Por lo tanto, se estiman en 6 las crías destetadas vivas /
año / hembra.
La alimentación se basó en forraje fresco cortado
suplementado con alimento balanceado. La adición de
vitamina C produjo mejores tasas de crecimiento y
reproducción, con un crecimiento promedio de 89,83
g/día; los individuos alcanzaron el peso adulto y de faena
de 25 a 40 kg a los 1-1,5 años de edad.
La ración suministrada aportó 15-20% PB, 4000 Kcal
EB/KgMS, Calcio 0.8-1.2%, Fósforo (biodisponible)
0.5-0.8%, Relación Ca:P 1.0-1.5, Vitamina C 0.05%. Su
composición fue: 60-100% forrajes verdes y 40-0%
alimento concentrado.
El consumo fue estimado en alrededor del 2.5% del peso
vivo.
Se aseguró el acceso de todos los animales al comedero,
dado que esta especie presenta jerarquías sociales

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

21

�asociadas con la prioridad para la alimentación. Es
necesario generar una cadena forrajera constante en
calidad y cantidad.
La tecnología adaptada del sistema propuesto por los
especialistas del INTA – DELTA, fue aplicada en siete
criaderos pertenecientes a la Asociación Argentina de
Criadores de Carpinchos. Las empresas mencionadas se
ubican en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe,
Entre Ríos y Corrientes.
Esa Asociación promociona el aprovechamiento integral
de la especie en cuero, carne y grasa. Algunos de sus
socios fundadores han manifestado tener serios
inconvenientes
para
alcanzar
volúmenes
comercializables, tema que se tratará con mayor
precisión en el apartado de entrevistas.
En el establecimiento “La Esmeralda” de la localidad de
Colonia San Antonio - San Miguel, Provincia de
Corrientes, se comenzó en el año 2005 a desarrollar la
cría en cautiverio del carpincho. El objetivo de
producción es lograr 100 cueros en un año y medio,
comenzando con una captura autorizada por la
Dirección Provincial de Fauna de 50 crías de ejemplares
silvestres.
La propuesta consiste en desarrollar un sistema semi
intensivo respetando, en la medida de lo posible, el
hábitat y comportamiento silvestre de los ejemplares
sujetos al cautiverio. Para ello, se construyeron corrales
de reproducción para una superficie mínima/adulto de
200 metros cuadrados; en ellos se contempla área de
sombra (20%), de ejercicio (70%) y de agua (10%). En
cada corral de 2 ha se ubicarían un macho y 5 a 7
hembras. Dentro de los corrales se localizan las
parideras (una por cada hembra).
A los 45 días de nacidos se realizaría el destete y las crías
serían alojadas en los corrales de recría, donde
permanecen hasta los 18 a 24 meses. La densidad
estimada es de 5 metros cuadrados por animal.
Respecto de la alimentación, se estima un consumo de

22

2,5% del peso vivo; se debe asegurar el libre acceso al
alimento y una cadena forrajera constante en calidad y
cantidad. Se utilizaría el pastizal natural y se
suplementaría con forraje verde, granos, vitaminas y
sales minerales. El plantel de reproducción se
suplementaría preferentemente con grano de maíz para
proveer energía; las hembras preparto recibirían una
dieta poco energética para evitar la acumulación de
grasa y el mayor crecimiento del feto. A las crías se les
suministraría una dieta con alto valor proteico (con
expeller de soja) para un correcto desarrollo óseo y
muscular.
Vieites, C. M. y Basso, C. P. 2005 (12), fueron
consultados por los propietarios de “La Esmeralda” sobre
la introducción de carpinchos juveniles capturados de la
naturaleza y que estaban en proceso de adaptación en el
criadero, habían sido ubicados en una cuarentena,
alojados en corrales sin disponibilidad de zonas con
forraje verde, lagunas o charcos. Estas características del
lugar, sumadas a la acciones realizadas simultáneamente
con la llegada de las crías, como fueron la identificación
individual, alimentación granulada seca, el pesado y la
desparasitación vía inyectable, originaron una
mortalidad estimada en el 30% en los días siguientes a
esas prácticas. En razón de los hechos ocurridos se
recomendó la conveniencia de soltarlos a los potreros
con disponibilidad de forraje verde, sombra y cursos de
agua para disminuir el estrés a los que estaban
sometidos. Durante esta operación se observó la forma
en que abandonaron el recinto y cómo realizaron una
lenta recorrida por todo el potrero, formando una fila
india siguiendo líder; para, finalmente, ocupar un área
de pajonales en la orilla del agua. En dicho lugar
también se los encontró al día siguiente, en un estado de
aparente tranquilidad.
Se destacó que frente al comportamiento normal en el
hábitat natural de esta especie, la captura, transporte,
alojamiento en condiciones deficientes y tratamientos
sanitarios que habían recibido, habría generado un
estrés importante; por ello era conveniente que por un
tiempo relativamente prolongado se actuara sobre los
animales en la menor medida posible, recurriendo a una

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�vigilancia a distancia. Se recomendó que se realizaran
dos recorridas diarias (por la mañana y al final de la
tarde), en las que sólo se hiciera una observación de los
animales, el lugar que ocupaban y el estado que
demostraban. Todo ello con la mayor discreción posible
y sin molestarlos. También se sugirió suspender
tratamientos de control, tales como pesadas, sanitarios,
movimientos u otros, con el objeto de que los animales
se adapten al nuevo entorno, a la presencia regular de
una misma persona, a los ruidos propios del lugar y de
esta manera lograr una tranquilidad que le permitieran
expresar su comportamiento natural.
Se destacó la conveniencia de que las tareas sean
realizadas siempre de la misma manera y por la misma
persona, con el objeto de facilitar el acostumbramiento
de los animales a la presencia del hombre dentro de su
hábitat.
Con referencia a la alimentación, se sugirió que con la
disponibilidad actual de forraje de los potreros era
suficiente para una nutrición adecuada, pese a lo cual se
recomendó continuar con la suplementación para
acostumbrar a los animales a acercarse a la zona donde
se encuentra el comedero y satisfacer cualquier carencia
nutricional. También se recomendó colocar en el ámbito
bloques de sal mineralizada; así como reemplazar el
alimento comercial de mantenimiento para conejos, por
otro de recría, que resulta más adecuado a la edad de
éstos animales. Se debió realizar una especial
observación de la evolución del pastoreo y de la
disponibilidad de forraje con el transcurso del tiempo,
para recurrir a una suplementación de pastoreo verde, si
ello fuera necesario.
Otro aspecto que se destacó fue la necesidad de
plantación de árboles formando bosquecillos próximos a
la orilla, que sirvan de sombra y refugio. Las especies
más convenientes serían sauces y álamos, aunque
también podrían plantarse otras arbustivas. También se
deberián dejar áreas con pajonales, tanto debajo de los
árboles como en otras áreas, los que servirán de refugio
y contribuirán a aumentar el bienestar de los carpinchos
de todas las edades.

Otro requisito fundamental en la vida de los carpinchos
es la interfase agua-suelo, por lo cual se sugirió la
conveniencia de aumentar la longitud de las orillas a
través del cavado de zanjones de unos 5 a 6 metros de
largo por 2 a 3 metros de ancho, en forma perpendicular
al cauce del pequeño arroyo que cruza a todos los
potreros por la parte central.
Para el caso de la existencia de animales pequeños que
requieran de amamantamiento artificial, se sugirió
suministrarles leche (o sustituto lácteo) al menos cuatro
veces al día, para lograr una mejor nutrición y minimizar
las posibilidades de sobrecargas gástricas.
En el caso de recibir nuevos animales se recomendó que
inmediatamente a su llegada se realizara la aplicación de
un desparasitante interno inyectable (ivermectina) y otro
externo pour-on y que la cuarentena transcurriera
directamente en un potrero con pajonales y lagunas, con
el objeto de reducir al máximo la posibilidad de generar
estrés y muertes. Sólo se mantendrían separados los
animales de distintos orígenes y aquellos que requieran
un tratamiento especial.
Se recomendó que no se mantuvieran gatos y perros y
que la cría de aves, tanto acuáticas como terrestres, se
debería realizar en otra parte del campo y lejos de la
influencia del criadero.
Se sugirió la utilización de un Libro de Registro de
Existencias, preferentemente rubricado por la Dirección
de Fauna, donde se asentarían en forma cronológica
todos los movimientos de animales, sean éstos por
adquisiciones, nacimientos, muertes, ventas, pérdidas y
otros.
Todas las recomendaciones y sugerencias mencionadas
fueron discutidas con los propietarios y el técnico
responsable de la empresa y posteriormente
comunicadas a los operarios del criadero y descriptos
sobre el terreno; esta actividad así desarrollada se
constituiría en una tarea de capacitación del personal,
en los aspectos propios de la cría en cautiverio de esta
especie.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

23

�El resultado del conjunto de recomendaciones hizo
posible que en un período de dos meses todos los
animales sobrevivieran y se adaptaran al lugar.
Con respecto a la calidad de los cueros, en el caso de los
animales silvestres, suelen presentar daños debido a
peleas entre los grupos, enfermedades u otros factores.
Los tamaños son desuniformes y la elaboración de las
prendas origina un mayor desperdicio.

habitando desde Panamá hasta el sur de la Provincia de
Buenos Aires. Habita en las inmediaciones de bañados,
esteros, lagunas, ríos y arroyos que tengan cobertura
vegetal (pajonales, totorales o monte ribereño)
La distribución actual del capibara (5) está indicada en
la figura 1. La subespecie H. isthmius está presente en
Figura 1: Distribución geográfica del carpincho en
Sudamérica.

Los cueros de los carpinchos criados en cautiverio son
de mayor calidad, se conoce el origen de los animales y
son fiscalizados por los organismos competentes por
todo lo cual pueden ser comercializados legalmente en
mercados exigentes; de acuerdo a la Asociación
mencionada por un cuero seco se puede obtener entre
U$S 20 a 25 y por uno curtido U$S 40 a 50. El proceso
de curtido es similar al de otros cueros y terminado el
mismo presenta un color natural el cual posteriormente
se tiñe con el color deseado; lo mismo ocurre con el
grosor ya que este depende de la máquina rebajadora. Se
considera un cuero de excelente calidad a aquel que
tiene un largo y ancho mínimo de 1 metro por 0,70
respectivamente, sin agujeros, con pecas en toda la
superficie y con pocas marcas (2).
Respecto de la carne (13) la comercialización legal de
los animales de extracción natural, exige que el
carpincho sacrificado llegue dentro de las 12 horas,
entero sin cuerear y sin vísceras verdes al frigorífico.
En el caso de los animales de cautiverio son
transportados vivos hasta el frigorífico habilitado donde
se realizan todos los procesos
Áreas económicas productivas
Las áreas económicas –productivas en donde se ha
intentado la producción en cautiverio del capibara
coinciden con aquéllas donde se realiza la extracción
natural.
El carpincho se encuentra ampliamente distribuido en
las zonas de llanos y humedales de Sudamérica,

24

Fuente: González Juménez . FAO. 2006
Colombia en la zona noroeste; en la costa atlántica; en
los valles bajos de los ríos Sinú, Atrato y Cauca; y en los
valles del bajo y medio Magdalena y del César. Hay
todavía unos pocos capibaras de la misma subespecie en
el departamento del Valle y en el litoral pacífico. En
Venezuela se encuentra en el noroeste y en los márgenes
del lago de Maracaibo, y en Panamá está presente en el
Tapón de Darién, llegando hasta el canal del mismo
nombre.
El H. hydrochaeris se encuentra en el este de Colombia, en
los Llanos Orientales, en los llanos de Venezuela, en
Surinam, en Guyana y en Guyana Francesa. Lo mismo
que en las región amazónicas de Ecuador, Perú, Bolivia y
Brasil. En este último país se encuentra ampliamente

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�distribuido excepto en Nordeste. También se encuentra en
Paraguay, en Uruguay y en la parte norte de la Argentina,
llegando hasta el río Quequén en la provincia de Buenos
Aires. Por lo tanto, geográficamente corresponde a las
cuencas hidrográficas de los principales ríos
sudamericanos, Orinoco, Amazonas, Paraná y Río de la
Plata. En la figura 1 se indica el área territorial
sudamericana de las dos especies de carpinchos.

respecto a otras carnes alternativas como la de yacaré.
Para el entrevistado el valor de la carne congelada de
carpincho debería ser menor, por constituir un producto
secundario del aprovechamiento del cuero. Según el
conocimiento de los consultores estaría disponible un
solo frigorífico habilitado por SENASA para el
faenamiento de carpinchos, sito en Asension, Provincia
de Buenos Aires.

Como se observa en la figura siguiente, la distribución
geográfica del carpincho es amplia en Sudamérica,
aunque no existen estimaciones o censos sobre la
existencia de estos animales en todos los países
involucrados.

Con respecto al cuero de carpincho, el Sr. Salvador
Catalano, de la “Curtiembre Catalano” refirió que
provienen de las provincias de Entre Ríos, Corrientes,
Formosa y Chaco, a través de la caza comercial y furtiva
que realizan pescadores de la zona; el cupo permitido
para cada empresa le permite adquirir 100 unidades por
mes. Los cazadores perciben aproximadamente $30 por
cuero salado. El proceso de salado
dura
aproximadamente 45 días; posteriormente se procede al
estiramiento por estaqueado. Si estos procedimientos se
realizan al aire libre disminuye la calidad de la materia
prima para el procesamiento posterior. El cuero curtido
tiene un valor de $ 90 por metro cuadrado.

En la Argentina diversas provincias cuentan con
poblaciones silvestres de carpinchos, siendo la de
Corrientes en la que se obtienen el 70% de los cueros
utilizados (8a).
Encuestas a actores vinculados con la actividad
Las encuestas detalladas a continuación, fueron
realizadas en noviembre del año 2005 por un grupo de
alumnos de la Facultad de Agronomía, UBA. La
organización de las entrevistas, la elección de las
personas encuestadas y algunos contactos previos fueron
realizados bajo la supervisión de la consultora Dra. Olga
M. González.
Respecto de la utilización de la carne de carpincho, se
entrevistó al Sr. Roberto Fernández, de la Empresa
Sabores Argentinos. La firma se dedica a la
comercialización de carne de yacaré, ñandú, jabalí y
carpincho.
El Sr. Fernández refirió que adquieren carne congelada
de carpincho a la Asociación de Productores y la
comercializan en escuelas de cocina, restaurantes y
hoteles. La faena se realiza en frigoríficos especialmente
autorizados por SENASA. La demanda es reducida
porque los consumidores asocian el producto con otros
roedores y porque existe poca difusión; los productores
exigen un precio elevado que resta competitividad

Según el Sr. Catalano “existe una escasa vinculación entre
los cazadores y quienes generan valor agregado al producto;
no existe ningún ente responsable que fiscalice en forma
efectiva a los acopiadores y se carece de un marco
institucional y organizacional adecuado”.
El Sr. Antonio Marasco, es gerente de la “Curtiembre
Marasco” que se dedica al curtido y terminación de cueros
de carpincho. Para el Sr. Marasco la obtención de cueros
en cantidad y calidad presenta dificultades. Adquiere el
producto a acopiadores, con una frecuencia semanal. La
temporada de mayor actividad es en el mes de marzo,
período en el cual se registran los mayores precios del año.
Refiere una demanda sostenida por parte de mejicanos,
españoles y venezolanos que prefieren prendas con marcas
originadas en la naturaleza.
Empresa “Autóktono” elabora prendas y artículos de
marroquinería fina, siendo el cuero de carpincho uno de
sus insumos principales. El Sr. Joaquin Seoane, socio
gerente de la firma, indica que los cueros los adquieren

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

25

�crudos salados en el Departamento de Villa Paranacito,
provincia de Entre Ríos. Los envían a curtir a la
Empresa “Mariconda”, Provincia de Buenos Aires o
“Altuna”, en la Provincia de Santa Fe. Refiere un valor
de $120 por metro cuadrado de cuero curtido.
Para el entrevistado la oferta de los cueros obtenidos a
través de la extracción natural es muy limitada,
discontinua y de calidad inferior. Ello implica que no
puedan confeccionarse la cantidad de productos que
demanda el mercado debiendo ofertar artículos de
tamaño pequeño como llaveros o billeteras. El cuero
debe ser correctamente procesado desde el cuereado, ya
que luego ello influye en todo el proceso posterior. Los
cueros chicos los utilizan para prendas de vestir y los
grandes, generalmente mas dañados por peleas, se
utilizan para cinturones ya que dan el largo requerido.
Finalmente, expresa que los consumidores demandan
diferentes calidades de productos terminados. Los
chilenos, brasileros y europeos prefieren prendas sin
alteraciones, rayaduras o mordeduras; Sin embargo las
personas provenientes de EEUU aprecian esos detalles
en los artículos que adquieren.
Artesanos de la empresa “Silvina &amp; Marcelo” refieren
que la misma adquiere cueros curtidos a un valor de $
110 a 120 el metro cuadrado; desconocen la
procedencia de los mismos (extracción o cría) y
reconocen que los productos terminados tienen un
precio elevado.
También en el rubro de artesanías, Lorena Fiol y Patricio
Fernández de “Artesanías Criollas el Santito” consideran
que una de las limitaciones de la actividad es el comercio
ilegal. Compran los cueros a curtiembres autorizadas por
la Dirección Nacional de Fauna a $ 120 el metro
cuadrado; comercializan en ferias y diversos eventos.
Para los Sres Fiol y Fernández “los cueros certificados
provienen de criaderos habilitados y los ilegales de la caza
comercial y furtiva ya que está prohibida la caza a nivel
nacional (los consultores consideran que la información
previa es errónea por falta de información adecuada). Las
curtiembres que comercializan cueros ilegales lo venden a

26

$90 el metro cuadrado, restando competitividad a quien
quiere vender dentro de la legalidad”.
Respecto del consumidor manifestaron que suelen
adquirir en negocios locales productos confeccionados
con materias primas sustitutas como el cuero de pecarí
o de bovino grabado, debido al desconocimiento de las
características del cuero de carpincho.
La firma accede a un nicho de mercado conformado
principalmente por franceses, españoles e italianos.
Los consultores realizaron en el año en curso encuestas
a especialistas en la temática.
La Lic. Marta Eliseth Bióloga y Master en Estudios
Ambientales, Consultora de Empresas y docente
universitaria, fue Gerente hasta 2005 de la Federación
Argentina del Comercio e Industria de Fauna y miembro
observador de la convención CITES. La Lic. Eliseth
comentó que “ La Argentina junto con Venezuela, es uno
de los principales consumidores de productos y
subproductos del carpincho o capibara”, (Hidrochaeris
hidrochaeris).La diferencia es que en nuestro país el
mayor consumo es de cueros en marroquinería; se
estima que la producción alcanza alrededor de 60 a
70.000 cueros de los cuales solamente un 2 a 5 % son
exportados.
El control y fiscalización interprovincial son muy
dificultosos, por no existir una normativa uniforme a
todas las provincias productoras de carpincho.
De esas 70.000 unidades, solamente se consume un 10
% de la carne, ya sea por los propios cazadores, algo se
vende ilegalmente en centros de alimentos y otro
porcentaje se procesa como conservas que suelen ser
vendidas en Brasil, sin la documentación
correspondiente ya que no está legalizado su comercio.
Venezuela, a diferencia de la Argentina, es el mayor
consumidor de la carne, principalmente para la época de
Semana Santa, como sustituto del pescado. Solamente
un 20 % de los cueros suelen ser exportados.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Dado el eventual interés para exportar carne ya sea a
Venezuela o a otro país y porque no, comercializarla
directamente en la Argentina como una fuente
alternativa de proteínas, se hacen necesarias tomar
algunas medidas, tendientes a destrabar el comercio, En
este sentido está todo por hacer para lograr un uso
integral de la carne, el cuero y el aceite. Esto
aprovecharía la mano de obra de lugareños, creando
fuentes de trabajo genuino a partir del uso sustentable
de un recurso natural.
El carpincho no es una especie que esté en peligro de
extinción, ya que no está incluido en los listados de la
Convención CITES. Es un roedor
de amplia
distribución en los humedales argentinos y su extracción
racional, no provocaría un retroceso numérico, dañando
las poblaciones silvestres. Asimismo, ya existen algunos
criaderos aunque el proceso es más lento, y no se tienen
datos económicos suficientes que demuestren su
rentabilidad.
Volviendo al comercio de las comunidades silvestres,
para agilizar este proceso se deberá llegar a acuerdos de
índole política que autoricen a las provincias, como
medida precautoria, a emitir certificados que permitan
blanquear la actividad. Se podría comenzar por una
provincia testigo para luego implementar el sistema en
las demás.
Es necesario llevar adelante la segunda etapa del
“Proyecto Carpincho” en el que se probó una
metodología expeditiva, para evaluar las poblaciones
silvestres en distintos sitios, pero se hace necesario
aplicarla en todas las provincias en donde habita. Estos
estudios, permitirán determinar efectivamente la
cantidad de animales silvestres y la extracción periódica,
para permitir la continuidad en el tiempo.
En el caso de la carne, una vez obtenido los certificados
necesarios, extendidos por las provincias deberán
implementarse todas las medidas necesarias con los
Organismos de control; ellos son SENASA y Dirección
Nacional de Fauna, para que puedan efectivizarse las
exportaciones, ya que las mismas dependen de estas dos

Instituciones.
“Como conclusión, debo dejar aclarado, que acciones de
esta naturaleza, merecen proyectarse en una cadena de
valor equitativa, para que todos los actores se vean
beneficiados, con la inclusión del mayor valor agregado a
un recurso renovable que es un bien sumamente apreciado
y que está subutilizado”.
El Licenciado Daniel Ramadori, Director Nacional De
la Dirección de Flora y Fauna Silvestres y autor de libros
y artículos sobre la especialidad, afirmó que el 98% de la
producción de cueros está dirigida al mercado interno y
que su estatus legal es difícil de controlar, salvo en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la que existe la
jurisdicción nacional. La exportación es controlada sin
mayores dificultades. En el resto del País los
comerciantes suelen no declarar sus actividades ya que
temen que la información sea cruzada la Agencia
Federal de Ingresos Públicos. Se está preparando un
proyecto para realizar un censo poblacional en las
provincias proveedoras.
En cuanto a la carne se requiere un plan de trabajo
coordinado con SENASA para asegurar la gestión y la
credibilidad de la documentación, como así mismo la
calidad bromatológica.
Estimó a la faena anual entre 100.000 y 150.000
cabezas, atribuyendo ese rango a los vacíos y fallas de
información.
El suplemento agropecuario del diario La Nación
correspondiente al 15 de abril del 2006, realizó una nota
al Sr Marcelo Yerién, miembro de la “Asociación
Argentina de Criadores de Carpinchos”. Este productor
realizó una capacitación a cargo del personal del INTA y
se instaló en el partido de Baradero en el año 2002. Su
establecimiento se basa en unidades productivas
conformadas por harenes con un promedio de 6
hembras y un macho. Cuenta con un plantel de 150
animales. Indicó que el carpincho es muy territorial lo
que implica que no se pueden integrar hembras nuevas
a los harenes ya conformados. Cuenta con corrales de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

27

�10 x 30 m en los que se encuentran las parideras, árboles
piletas y bebederos para cada harén. Aclara que los
ambientes deben ser muy tranquilos ya que es una
especie sujeta al estrés. En cuanto a la alimentación, se
basa en un 95% de forraje fresco y un 5% de balanceado
sobre la base de granos. En su criterio montar un
criadero requiere $ 40.000 para dos harenes y una
extensión de 2 ha por harén. En el año 2005, el Sr.
Yerién se sumó a otros seis criadores habilitados en las
provincias de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos y
Santa Fe, para conformar la “Asociación Argentina de
Criadores de Carpinchos” que concentra un plantel total
de 700 animales. La Asociación cuenta con su propia
comercializadora la cual vende la carne en la Capital
Federal, Gran Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Por el
momento almacenan los cueros salados y la grasa.
Aspectos legales
Como se ha expresado, la provisión principal de cueros
de carpincho proviene de la extracción natural. Esta
actividad está regulada en el ámbito nacional por la Ley
22.421/81, de Conservación de la Fauna Silvestre. En
ella se establece que el Poder Ejecutivo Nacional y cada
Provincia establecerán las limitaciones a la caza por
razones de protección y conservación de especies o con
necesidades de la seguridad pública.
El Decreto Nº 5475 le confiere a las Provincias la
facultad de reglamentar el otorgamiento de las licencias
a cazadores previo examen médico, las autorizaciones
del propietario de las tierras, los períodos de veda, el
cupo de extracción permitido y todo lo que sea
necesario implementar en su jurisdicción respecto a la
actividad. Por ejemplo en la Prov. de Corrientes se
permite la caza comercial del carpincho en los
Departamentos de Mercedes, Curuzú Cuatiá, Paso de
Los Libres y Goya, desde el 1 de mayo hasta el 31 de
octubre. Se exceptúan los establecimientos ubicados en
la Reserva del Iberá., protegida por la Ley 4.736. Los
establecimientos que pidan la autorización para la caza
comercial, lo deberán hacer por escrito. Las autoridades
competentes deben monitorear a las poblaciones
silvestres y basándose en ello establecer un cupo de

28

extracción, el cual deberá ser para el aprovechamiento
integral de la carne y el cuero. Los consultores expresan,
como ya ha sido argumentado anteriormente que el
aprovechamiento integral que promueve la Ley no se
concreta en la realidad, ya que sólo se utiliza la carne
proveniente de la extracción natural para el consumo
familiar de los cazadores o para su venta parcial en
lugares vecinos, siempre en cantidades que no alcanzan
a constituir la totalidad de los animales cuereados (2).
Para la inscripción anual en la Dirección de Fauna de la
provincia de Corrientes (14), el cazador deberá abonar $
40; el acopiador $ 400; el transportista $ 100; la
curtiembre $ 300; la comercialización de productos y
subproductos $ 250 y la industrialización $ 450. Los
ejemplares cazados deberán pesar más de 35 kg.. El
acopiador certifica que los cueros provienen de la caza
legal a través del precintado de las piezas. Los aforos
correspondientes a los cupos otorgados deberán ser
pagados por las personas autorizadas al gestionar los
precintos.
Se prohíbe la salida de cueros crudos y piquelados de la
Provincia de Corrientes.
En referencia a la cría en cautiverio, la provincia de
Corrientes (14) establece un cupo de extracción de la
naturaleza de 36 ejemplares (Disposición Nº 227/91).
El Lic. Alejandro González (15), de la Dirección
Nacional de Flora y Fauna Silvestre refiere que la cría en
cautiverio de especies de la fauna es regulada a nivel
nacional por el Decreto 666/97; en el que se expresa
(Sección II, artículo 10) que la Autoridad de Aplicación
podrá promover el aprovechamiento comercial de la
fauna silvestre mediante su producción en
establecimientos de cría en cautiverio o cría en granjas
respecto de especies que se interese conservar, propagar
o repoblar, así como su utilización cinegenética. A tal
fin, podrá establecer la nómina de especies adecuadas a
esas prioridades. La Autoridad de Aplicación, dentro de
sus facultades, dictará normas tendientes a la adopción
de medidas de seguridad que eviten la liberación
involuntaria o fortuita de animales silvestres, tanto en
los criaderos, como en el transporte de animales vivos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En el Artículo 11 se refiere que los criaderos
comerciales de especies de la fauna silvestre, alcanzados
por las medidas que dicte la Autoridad de Aplicación,
deberán registrarse, informando como mínimo los
planes de manejo zootécnico y sanitario, el número de
ejemplares del plantel original y el producto de la zafra
anual, así como toda otra información que se considere
pertinente. La Autoridad Nacional de aplicación
coordinará con las autoridades provinciales el
intercambio de esa información”.
Las normas para el funcionamiento de los criaderos se
establecen en la Ley de la Provincia de Corrientes No.
3907/84 • Decreto Reglamentario No. 5926/87.
• Las personas físicas y/o jurídicas interesadas en
establecer criaderos deberán requerir el permiso
respectivo presentando para ello la solicitud en la que
se consignaran los siguientes requisitos: nombre y
apellido y/o razón social del solicitante; domicilio
particular y/o legal; especificación de las especies a
criar. Nombre científico y vulgar; ubicación del
establecimiento y superficie a ocupar; proyecto
especificando instalaciones, equipos adicionales,
plazos estimativos de conclusión, plan de manejo, etc.
• Cumplidos los requisitos establecidos en el articulo
anterior, el Departamento Criaderos, dependiente de
esa Dirección, estudiará la solicitud y el proyecto,
procediendo • de no haber objeciones• a su
aprobación.
• Una vez verificado el avance de las obras, la Dirección,
previa inspección ocular e informe técnico procederá
a la habilitación.
• Con el otorgamiento de la habilitación, la Dirección de
Fauna y Flora autorizara la captura de los ejemplares
que conformaran el plantel reproductor de acuerdo al
avance de las instalaciones fijando el numero máximo
de ejemplares para evitar perturbaciones negativas a
la fauna silvestre.
• La introducción en esta provincia de ejemplares vivos
de la fauna silvestre para formar los planteles
reproductores procedentes de otras jurisdicciones
deberá contar con la autorización de la Dirección y
encontrarse amparados por la documentación de

origen expedidas por autoridad competente en el
manejo del recurso fauna.
• Si la Dirección estima procedente otorgará una
inscripción de carácter provisorio hasta tanto se
confirme que el establecimiento esta en condiciones
de producir comercialmente.
• Comprobado que el establecimiento está en
condiciones de producir comercialmente, requisito
que se tendrá por cumplido cuando se obtenga la cría
de ejemplares, se otorgara la inscripción definitiva del
criadero que los autoriza a comercializar los
ejemplares, productos y subproductos de las especies
criadas.
• Trimestralmente se informara a la Dirección de Fauna
y Flora sobre el movimiento de ejemplares,
nacimientos, muertes, incorporaciones, venta, destino
de productos y subproductos del criadero. Así mismo
se deberá llevar un libro de registro debidamente
foliado donde se transcribirá cada movimiento de los
enunciados, el que deberá estar al día. Los informes
referidos y las transcripciones en el libro tendrán
carácter de declaración jurada.
En la Provincia de Formosa a través de las Disposiciones
Nº 110 / 98 y N° 056/03 de la Dirección de Fauna y
Parques habilita la caza de subsistencia del carpincho a
los pobladores de condición social humilde, para
consumo y concediéndosele la posibilidad de la venta de
los cueros; tal condición es regulada por un cupo
otorgado para la caza, de acuerdo al grupo familiar.
Los antecedentes indican que la caza de carpinchos está
prohibida en las Provincias de Entre Ríos, Santa Fe y
Buenos Aires.
Detección de actores relevantes. Análisis de
coordinación y comunicación de actores
Los aspectos de comunicación cumplen una función
importante para conocer los intereses de los actores
involucrados y su comportamiento para con sus pares o
con otras partes interesadas. Es por ello que a través de
reuniones, entrevistas, encuestas personales o virtuales
u otra herramienta que facilite el intercambio de ideas,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

29

�se pueden detectar los actores relevantes y analizar su
comunicación y coordinación.
Del aprovechamiento del carpincho surge un sistema de
interrelaciones complejas de notable entrecruzamiento y
de dependencia entre actores.
Los cazadores de subsistencia comprenden a aquellas
personas que complementan su dieta y sus ingresos con
la caza de animales silvestres, incluyendo el carpincho;
es decir que no manifiestan una especialización en esta
especie. Si bien individualmente no realizan una
extracción significativa de animales, en el conjunto la
cantidad que proveen a los eslabones posteriores resulta
de importancia. Los cazadores organizados son aquellas
personas o grupos dedicados en forma semiexclusiva o
exclusiva a la caza del carpincho; venden los cueros y
utilizan la carne para consumo propio y comercialización
local. Otro tipo de cazadores son los que practican la
caza deportiva. También existen establecimientos
agrícola ganaderos que solicitan la correspondiente
autorización a las autoridades provinciales para hacer
extracciones en sus propiedades; el propósito de este
sector es el de bajar la carga poblacional de carpinchos
en sus propiedades, debido a que les atribuyen daños a
la agricultura. Los productores de carpinchos en
cautiverio representan un escaso número de criaderos
con una baja producción de cueros, los que de acuerdo
a la información de la Asociación de Criadores de
Carpinchos, mantienen su producción en estado de
cuero salado.
Los precios de comercialización para los cazadores los
fijan los acopiadores. Como primer acopiador se
considera a los propietarios de algún tipo de comercio
donde los cazadores venden sus cueros o los cambian
por mercadería; generalmente son almacenes de ramos
generales. El acopiador regional pertenece al grupo de
los grandes receptores de cueros del sistema;
generalmente están situados en pueblos grandes y
ciudades. A ellos acuden los cazadores y los pequeños
acopiadores. Estos negocios se ocupan del acopio de
cueros en general. Las curtiembres adquieren los cueros
y realizan el curtido; también suelen realizar ese servicio

30

para terceros, como ser fabricantes y comerciantes. Los
fabricantes se dedican a la elaboración de
marroquinería; venden productos propios o fabrican
para otros. La venta por mayor o menos de
marroquinería se realiza en todo el territorio nacional.
Existen desde grandes negocios hasta stands
relacionados con otros rubros.
Respecto a la carne que ha pasado por un frigorífico,
requerimiento legal para su comercialización, es vendida
a un distribuidor que a su vez lo deriva a fábrica de
embutidos o fresca a cocinas de hoteles y restaurantes.
Otra posibilidad es que las fábricas de embutidos
vendan sus productos no solamente al público, sino
también a casas de comida (1). En el caso de los
animales criados en cautiverio algunos productores
obvian la etapa del distribuidor, acortando la cadena y
dirigiéndose directamente a las casas de embutidos y de
comida. Otra vinculación se realiza entre productores y
escuelas de gastronomía con la finalidad de difundir las
cualidades de la carne y sus métodos de cocción.
El aceite es un subproducto valioso que se obtiene de la
grasa sub – cutánea, llegando a rendir un animal adulto
hasta 4 litros (1). Este producto se utiliza en la medicina
naturista para fortalecer y combatir las enfermedades de
las vías respiratorias superiores y aliviar el asma. Su uso
es muy común en Brasil, donde se lo denomina
“capivarol”. En nuestro País se lo utiliza sólo en terapias
informales, sin un desarrollo científico que avale las
cualidades comerciales. También puede utilizarse el
aceite con finalidades cosméticas. Su empleo y difusión
son desafíos para las instituciones de I+D que pueden
contribuir eficazmente en ese terreno a la valorización
de la industria del carpincho.
En las figuras 2 y 3, se diagraman las relaciones entre los
actores y las cadenas de comercialización del cuero y de
la grasa, respectivamente. Esas figuras expresan
visualmente el grado de complejidad del sistema y sus
componentes legales e ilegales.
En el esquema anterior de la cadena de la industria del
carpincho se encuentra limitada por dos círculos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Figura 2: Cadena de comercialización y vinculaciones de cueros de carpincho
icas
Polít

POLÍTICAS

Neg
ocio

CARPINCHO

CAMPOS

CAZA DEPORTIVA
Me

CAZA COMERCIAL

LEGAL

MERCADO INFORMALAUTOCONSUMO

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ARTESANOS

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CULTURAS

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MINORISTAS
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CAZA DE SUBSISTENCIA

MERCADOS
COMUNES

CONFLICTOS
SOCIALES

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Escala com

Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

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Figura 3: Cadena de comercialización y vinculaciones de la carne de carpincho
POLÍTICAS

icas
Polít

Neg
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CARPINCHO

CUERO - CARNE - GRASA

MERCADO INFORMALAUTOCONSUMO

CAMPOS

CAZA DEPORTIVA

CAZA COMERCIAL

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CRÍA EN CAUTIVERIO
CUERO - CARNE - GRASA

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CAZA DE SUBSISTENCIA

MERCADOS
COMUNES

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Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

CONSUMIDORES
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CONFLICTOS
SOCIALES

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Escala com

rcial

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

31

�simétricos; ambos expresan el contexto que los
comprende en sus posibilidades. El primero,
denominado cercano, expresa las restricciones de orden
nacional que las condicionan y el segundo, lejano,
referencia a los estímulos y restricciones surgidas por el
ámbito regional y mundial. Los eslabones contenidos en
el centro de la figura se encuentran en amplia e intensa
interrelación con sus condicionantes contextuales. Son
influenciados por ellos en la definición de sus
estrategias, en la configuración de sus costos e ingresos,
en las normas que deben cumplir y por las
características socio – culturales que deben satisfacer.
Esa relación es de doble sentido ya que la cadena,
aislada en sus eslabones o en el conjunto del sistema
que configura, también tienen oportunidades de influir
sobre los contextos externos a ellos y ello depende de su
poder, organización, importancia estratégica y muchos
otros factores.
Identificación de formas asociativas en
diferentes eslabones de la cadena
En el caso del carpincho la forma de comercialización de
los cueros salados obtenidos de la naturaleza es la de un
mercado abierto, en el cual sólo se manifiesta el
compromiso de un precio y una forma de pago. Dado
que los cazadores de subsistencia y comerciales tienen
poca información sobre el mercado de las materias
primas y de las prendas terminadas, carecen de la
posibilidad de negociación. Esto se acentúa por el hecho
común de las transacciones individuales y del
desconocimiento del precio pagado en otras regiones.
El acceso a la información en este eslabón es muy
limitado y en el mejor de los casos se refiere a la propia
región. El negocio es circunstancial y las relaciones
personales con el acopiador más próximo hacen que a
través de los años se realicen acuerdos informales
traducidos en dinero o mercancías. Los precios son
fijados por el acopiador al cazador a través de la ganancia
que desea obtener y de lo que sabe que le va a pagar la
curtiembre. Esto es particularmente cierto para los
cazadores de subsistencia; los comerciales intercambian
informaciones entre sí y tienen mayor capacidad de

32

negociación con los centros de acopio regionales. No
obstante esa vinculación a través de informaciones es
informal y no siempre se basa en el desinterés sino que
existe una marcada tendencia a obtener precios finales
mayores usando como herramienta la información
propia, la cantidad y la calidad de los cueros ofrecidos.
Se supone que los centros regionales de acopio
mantienen una vinculación para la fijación de precios a
los acopiadores locales, haciéndose cargo generalmente
del transporte, y comercializando con las curtiembres.
Los propietarios de establecimientos con poblaciones de
carpinchos se dirigen directamente e individualmente a
los acopiadores regionales; en los mismos hacen la
comercialización de la carne a consumidores locales.
Las curtiembres fijan los precios de compra de acuerdo
a sus posibilidades de venta a los mayoristas y
confeccionistas, cuando no realizan el ciclo total hasta el
producto terminado. Es de suponer que el reducido
número de curtiembres haga posible acuerdos
temporales para la fijación de precios de compra y la
negociación posterior con sus consumidores.
En la descripción realizada pareciera que la intensidad
del control del negocio está en manos de la curtiembre
respecto a la adquisición de los cueros, por lo que el
riesgo los corren los eslabones anteriores,
particularmente los cazadores.
La situación es la de un mercado cerrado alejado de un
abierto con formas más elaboradas de distribución de los
ingresos.
No existe la modalidad de actuar por contrato en la
relación con los cazadores y las formas de alianza
estratégica se manifiestan en las partes finales de la
cadena, es decir entre curtiembres, confeccionistas,
mayoristas y minoristas.
La coordinación cooperativa no se manifiesta en
ninguno de los eslabones ni existe una organización
formal con una identidad diferente a la de los actores y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�que esté designada por estos para realizar la
coordinación de las transacciones. Tampoco se
manifiesta alguna forma de coordinación vertical.
Los artesanos suelen vincularse con los acopiadores
locales y curtidores regionales o directamente con las
curtiembres. En ellos no se han identificado formas de
integración horizontal que permita una mejor capacidad
de negociación.
La Federación Argentina Comercio o industria de
Fauna, FACIF• Argentina (16), es una entidad fundada
en 1985, sin fines de lucro, que nuclea a los
exportadores de pieles, curtidores, minoristas y criadores
de animales de pieles. Entre los objetivos comprende: promover, estimular y propender al racional
aprovechamiento de la fauna; - apoyar los objetivos de la
convención de CITES como de otros tratados
nacionales e internacionales y, - cooperar con
organismos de investigación en proyectos relacionados
con el estudio de poblaciones silvestres.
FACIF es miembro de la Federación Internacional del
Comercio de Pieles que se encuentra en veintisiete
países productores o consumidores en el mundo.
El aprovechamiento sustentable del carpincho silvestre
no ha sido traducido en emprendimientos conducentes
a la creación de una cadena de valor justa para sus
participantes, debido a intereses sectoriales
predominantes. La vinculación entre actores, sus
interrelaciones y la retroalimentación del sistema en
función de objetivos comunes para el beneficio
socio–económico, podrá ser el motor de innovaciones
revolucionaria e incrementales. La capacitación a través
de metodologías participativas brindará un mayor
enriquecimiento y revalorización de personas hoy
discriminadas por su actividad y nivel social.
Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
El carpincho, como ya ha sido mencionado es una
especie sudamericana distribuída en Venezuela,

Colombia, Brasil, Surinam, Guyana y Guyana Francesa,
Ecuador, Perú, Bolivia, Uruguay, Paraguay y la
Argentina. Esta distribución resulta en una ventaja
competitiva, respecto del mercado internacional ya que
muchos de esos países forman parte o están adheridos al
MERCOSUR, lo que permitiría aplicar los recursos
económicos y estratégicos para llevar a cabo acciones
comunes de interés mutuo.
En condiciones de producción similares, los países
mencionados pueden acceder al mercado internacional
a escala comercial y destinar el cuero, carne y grasa de
la especie a un nicho de consumidores particular,
dispuesto a adquirir estos productos. El grado de
especialización dependerá de los objetivos de mercado
que proponga cada país, región o agrupamiento
económico-político-cultural.
Las ventajas comparativas de la Argentina con relación a
los otros países, no se refieren al clima o dotación de
recursos naturales ya que estos factores son
compartidos, en mayor o menos escala, por el conjunto
de países de la región. Su fortaleza se basa en el factor
humano y tecnológico que permite la producción de
cueros de la más alta calidad de curtido; tanto es así que
los cueros de esta especie son conocidos en el mundo
como “Argentine Leather”. Otro aspecto es que el País
tiene un importante mercado interno, al que va dirigido
del 95 al 98% de las prendas elaboradas localmente,
constituido por consumidores locales e internacionales.
Estos consumidores reconocen la calidad particular de
las prendas por ser livianas, flexibles y de diseño
adecuado a la moda. Todo ello permitiría una ampliación
del mercado que contemple una mayor producción
exportable lo que originaría una economía de escala y
como consecuencia una disminución de los costos
medios. Este es un camino de especialización que puede
seguir la Argentina aprovechando sus ventajas
comparativas y competitivas.
La situación favorable antes mencionada se ve restringida
por inconvenientes de carácter legal como son: la adhesión
a la Ley Federal de Fauna de sólo dos provincias (8a)
(Córdoba y Mendoza, sin población de carpinchos).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

33

�Existe un complejo problema burocrático en las otras
jurisdicciones que dificulta el comercio legal en el País.
La situación económica social y política de la Argentina,
permite acceder a fondos internacionales para el
desarrollo de economías regionales. Esos fondos están
destinados principalmente a la aplicación de programas
para el desarrollo de comunidades autóctonas y
pobladores locales. Estas comunidades cuentan con los
conocimientos empíricos sobre la localización de los
rebaños silvestres de carpinchos, la forma de cazarlos
con el menor daño posible para los cueros y superan las
dificultades originadas en el cuereado de esta especie
(tarea no sencilla y que requiere práctica, así como el
conocimiento transmitido a través de las generaciones).
Por otra parte, existen técnicas de curtido conocidas que
conducen a un mínimo de impacto ambiental; factor
considerado trascendente en los proyectos financiados
por organismos internacionales.
Al ser el carpincho extraído en nuestro País principalmente
de la naturaleza se facilita el acceso a mercados de
consumidores que prefieren productos naturales y
provenientes de animales que no han sufrido el impacto
ambiental originado en producciones intensivas.
Respecto de las ventajas competitivas, la creación de valor
se ve dificultada por la baja colaboración pública y privada
en la estrategia de utilización. Esto queda confirmado por
la existencia de un importante mercado ilegal que
dificulta la aplicación de la especialización de
innovaciones y que actualmente no contribuye a
mantener y hacer crecer el mercado. No se ha creado aún
una red nacional de apoyo comercial a los eslabones de la
cadena de valor, por lo que no se logra la excelencia en la
eficacia del sector. La resolución de este problema es de
corte netamente político con implicancias culturales y
económicas en cuanto al seguimiento de las normativas
impositivas aplicables al sector. La última dificultad
señalada, de la máxima importancia, requiere para su
solución del acuerdo de todos los sectores (que deberían
reconocerse en la importancia de sus roles) y de la
voluntad política para la normalización de la situación.

34

Algunos países latinoamericanos basan la economía de
esta especie en el aprovechamiento de carne y grasa,
siendo el cuero un sub-producto. La situación de la
Argentina es la inversa, pero puede comercializar carne
y grasa a esos mercados demandantes. Esta demanda
está comprobada por el interés actual de Venezuela de
adquirir esos productos en la Argentina. Si este último
País lograra el aprovechamiento integral del carpincho,
la captación de valor sería mayor y permitiría una
agregación de valor por la vía de alianzas entre las
empresas curtidoras y los frigoríficos habilitados. Esta
aspiración constituye una preocupación de los
organismos gubernamentales, así como de algunas
instituciones de I+D.
El valor podría ser proyectado con una marca nacional,
la que como se mencionó de manera informal existe para
el cuero, y que podría ser ampliada para la carne en un
sentido nacional o regional a través del MERCOSUR.
La grasa presenta una amplia potencialidad en su
aprovechamiento en la industria medicinal y cosmética.
Si la cadena se encontrara integrada, existiría la necesaria
disponibilidad para obtener productos de alto valor
agregado, para ello es imprescindible generar programas
privados y públicos que contribuyan a la investigación y
desarrollo de productos innovadores para lo cual es
necesario definir los procesos que les den origen.
En referencia a la cría comercial del carpincho en
cautiverio se observa que en algunos casos la
localización de los mismos y las tecnologías inmaduras
aplicadas, no alcanzan para resultar competitivos con la
extracción de la naturaleza en cuanto a la obtención de
cueros. En el caso de la carne son los únicos que pueden
actualmente, por razones legales, satisfacer la demanda.
En este caso se produce el hecho curioso de que se
invierten los roles de los productos y sub-productos
posibles de obtener del carpincho. Esto constituye para
esos criaderos ventajas comparativas y competitivas si se
toma como referencia a un nicho de mercado de alto
valor adquisitivo. Por otra parte es un sector que se ha
transformado en formador de precios de sus productos,
lo que obviamente no ocurre con los cazadores de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�subsistencia o comerciales. Mientras no se produzca un
aprovechamiento integral de los animales silvestres, el
sector cuenta con posibilidades de desarrollo si resuelve
sus problemas tecnológicos.
Ha sucedido hasta la actualidad que las ventajas
comparativas y competitivas no han llegado a coincidir
en el objetivo buscado del mayor bienestar social; pero
esto lleva a una situación insostenible en el largo plazo.
Las ventajas comparativas han sido aprovechadas por
unos pocos, que son los que ofrecen los productos
aceptados por los consumidores. No obstante el
creciente interés científico, tecnológico y comercial que
se manifiesta en diversos sectores constituye un avance
que puede provocar que las ventajas competitivas y
comparativas se sostengan y crezcan con el tiempo.
Identificación de formas de trazabilidad
La disposición Nº 226/97 de la Provincia de Corrientes
del 23 de abril de 1997 se refiere a las tramitaciones e
identificaciones que deben acompañar a los productos
de carpincho para su comercialización legal (14).
Se toma el ejemplo de esa Provincia ya que es la mayor
proveedora de carnes y cueros del País y se consignan las
formas de estampillado fijados por la Dirección
Nacional de Flora y Fauna Silvestres que deben portar
los artículos confeccionados con cuero de carpincho
provenientes de la extracción natural.
La disposición mencionada constituye en sí misma una
metodología de trazabilidad tendiente al cobro de
derechos provinciales y a la regularización de la
extracción de la naturaleza, de los procesos y del
comercio de la especie.
A continuación se realiza un resumen de sus principales
artículos:
• Las tareas de caza se desarrollarán en establecimientos
donde se cuente con la autorización escrita de su
propietario, administradores u ocupantes legales.
• La Dirección de Fauna y Flora, a través de su cuerpo

técnicos, realizará la verificación de las poblaciones
de Carpinchos, y otorgará si las mismas lo permiten,
un cupo de extracción que no afecte la recuperación
poblacional, y siempre que la utilización de la misma
sea integral. (Carne y Cuero).
• Antes de otorgar el permiso de una extracción
subsiguiente, la Dirección verificará el grado de
recuperación poblacional. Siempre en procura de
optimizar el modelo de manejo para dicha especie.
Dicha solicitud deberá presentarse con una
antelación no menor de sesenta (60) días antes del
comienzo de la temporada de zafra.
• El transporte de los animales producto de las
autorizaciones, se realizarán en las siguientes
condiciones:
• Las reses deberán transportarse precintadas en el
hueco del garrón hasta la carnicería habilitada,
además deberá ir acompañado por una guía
caracterizada a tal efecto como “Guía de Transito
Carne de Carpincho”, que se confeccionará por
triplicado, y en donde figurará: nombre del
establecimiento y propietario; número de reses
transportadas; número de licencia del acopiador;
datos del cazador; datos del vehículo y transportista
autorizados.
• El documento original (blanco), acompañará a la
carga hasta la Carnicería habilitada específicamente
para la venta de carne de Carpincho; el duplicado
(rosado), quedará en poder de la Policía, y el triplicado
(amarillo), quedará adherido al talonario y será
entregada a la Dirección de Fauna y Flora. Los
documentos serán visados en el o los controles
policiales por los que transiten, quienes controlarán la
correcta colocación del precinto.
• La tenencia de la “Guía de Carne de Carpincho”, no
garantiza la aptitud sanitaria de la res para el
consumo, la que deberá ser determinada por la
autoridad competente.
• El último trozo en comercializarse será aquel en el
que se identifica cada res.
• El transporte del cuero de los animales, producto de la
autorización, se realizará en las
siguientes
condiciones:
• Los mismos deberán ser transportados precintados en

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

35

�un lugar visible hasta la curtiembre habilitada,
además, deberá ir acompañada por una guía
caracterizada como “Guía de Transito de Cuero de
Carpincho”, que se confeccionará por triplicado, y en
donde figurará: nombre del establecimiento y
propietario; número de cueros transportadas; número
de la licencia del acopiador; datos del cazador; datos
del vehículo y transportista autorizados.
• El documento original (blanco), acompañará a la
carga hasta la curtiembre habilitada, el duplicado
(rosado) quedará en poder de la Policía, y el triplicado
(amarillo), quedará adherido al talonario y será
entregada a la Dirección de Fauna y Flora. Los
documentos serán visados en el o los controles
policiales por los que transiten, quienes controlarán
además la correcta colocación del precinto.
• Los propietarios de curtiembres que adquieran cueros,
deberán solicitar a la Dirección de Flora y Fauna,
quien previa verificación, procederá a otorgar el
“Certificado de Origen y Legitima Tenencia” reteniendo
la “Guía de Transito” diseñada específicamente para el
plan y para los departamentos habilitados que
amparan dicho cuero.
-.Los cueros curtidos que deban salir de la Provincia de
Corrientes, deberán ser trasladados con su
correspondiente Guía de Transito de la Provincia,
previa verificación de la Dirección de Fauna y Flora,
quien procederá a retener el “Certificado de Origen y
Legitima Tenencia”, y a precintar y fajar los embalajes,
los cuales deberán pagar un aforo de pesos tres ($
3,00) por cuero curtido.
• Las confecciones serán estampilladas, siendo
obligatoria la permanencia de dicha estampilla en
todo momento, para lo cual, la Dirección de Fauna y
Flora dictará una disposición para normalizar todo lo
que hace a marroquinería.
• Prohíbase el ingreso de cueros crudos, piquelados o
curtidas de Carpincho de otras jurisdicciones
provinciales, exceptuándose cuando se hallen en
tránsito y vengan amparados por el certificado de
origen, quedando prohibido en la Provincia, el
tránsito de los productos que se hallen en
contravención con las Disposiciones vigentes en
aquellas.

36

En el caso de los criaderos comerciales, éstos deben
transportar los animales con la guía de tránsito
provincial al frigorífico habilitado el que, una vez
obtenida la carne, la envía a las carnicerías
acompañándolas de la “Guía de Tránsito Provincial de
Carne” y a las curtiembres, con la “Guía de Tránsito
Provincial de Cuero”. El proceso posterior de la
curtiembre es similar al de los animales silvestres.
Según la Resolución Nro: 144 /1983 (2; 17), de la
Dirección Nacional de Flora y Fauna Silvestres. el
estampillado de todas las confecciones de prendas de
peletería, así como artículos de marroquinería
elaborados con pieles y cueros provenientes de la fauna
silvestre, de acuerdo a lo establecido por el artículo 134
del Decreto N° 691 del 27 de marzo de 1981, se sujetará
al siguiente régimen:
• En todas las prendas confeccionadas con pieles
provenientes de la fauna silvestre y que se hallen
forradas con tela, deberán fijarse las estampillas
dentro del bolsillo superior izquierdo.
• Las prendas que no se hallen forradas y estén
solamente percalinadas, deberán fijarse las
estampillas en una tirilla de tela, ubicada en la zona
superior izquierda, equivalente a la altura del bolsillo
superior izquierdo.
• En confecciones como mantas, capas y sombreros o
gorros confeccionados con pieles, las estampillas
deberán fijarse en una tirilla que deberá estar cosida
al forro de la prenda correspondiente.
• Los artículos de marroquinería confeccionados con
cueros provenientes de la fauna silvestre deberán
estampillarse, de acuerdo a su tipo de la siguiente
forma:
Carteras, billeteras, monederos, cigarreras, neceseres y
polveras: en la primera división a la vista en su parte
interior.
Portafolios, bolsos, valijas y artículos de viaje en sus
herrajes exteriores envolviendo un travesaño de éste
doblando la estampilla, la cual se pega por sus caras
internas.
Cinturones: en las hebillas doblando la estampilla a fin
de que un travesaño de la hebilla quede envuelto por
ésta y pegándose después por su cara interna.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Zapatos, botas y calzado en general: cara interna del
taco.
Llaveros, pulseras para relojes y toda otra manufactura de
pequeña marroquinería: con hilo que se sella mediante el
pegado de la estampilla donde se efectúe el nudo.
El sistema de seguimiento implementado a nivel
nacional y por la Dirección de Fauna de la provincia de
Corrientes, responde al criterio de trazabilidad ya que
permite conocer la historia del producto y de su
trayectoria a lo largo de la cadena. Se cumplen los
principios de trazabilidad descendente y ascendente,
referidos a los fabricantes y distribuidores.

Por otra parte se asegura la trazabilidad interna ya que
cada una de las empresas conoce el destino de los lotes
y el origen de las materias primas.
La información que reciben los diferentes actores está
contenida en las respectivas guías por lo que se pueden
controlar los lotes en cualquier momento (diagrama nº 1).
El problema se encuentra en que no siempre se concreta
la necesaria intervención de todos los agentes
involucrados, debido a ello es conocido que se realiza un
importante comercio ilegal.

Diagrama 1: Documentos de respaldo legal en la comercialización
de la cadena de productos de carpincho
CRIADERO

Guía de Tránsito Provincial

FRIGORÍFICO

Guía de Tránsito Provincial de la Carne

Certificado Provincial de
Origen y Legítima Tenencia

Guía de Tránsito
Provincial del Cuero

COMERCIO MINORISTA

CARNICERÍA

CURTIEMBRE
Guía Provincial de
Tránsito de Cuero

Prendas
estampilladas

MARROQUINERÍA

Certificado Nacional de
Origen y Legítima Tenencia

DIRECCIÓN NACIONAL DE FAUNA

Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos en
estado silvestre
La base fundamental para el establecimiento de un Plan
Estratégico para el mejor aprovechamiento del
carpincho silvestre, esta en la toma de conciencia de los
sectores públicos y privados de su importancia
económica actual y de sus significativas potencialidades
para incrementar notablemente su relevancia futura.
Todo Plan Estratégico de aprovechamiento de la fauna
silvestre debe estar centrado en el conocimiento más
acertado posible sobre su estado poblacional y en la
aplicación de la gestión que permita la sustentabilidad
del recurso. Este es un deber intransferible del Estado

que puede recurrir a sus propios organismos y a las
Universidades para realizar la tarea. La adjudicación
presupuestaria para estos fines es imprescindible y no se
debe esgrimir argumentación alguna respecto a otros
tipos de urgencias para declinar esa responsabilidad.
Estos conceptos son de aceptación universal y la
Argentina se encuentra en deuda respecto a su
cumplimiento.
El Plan Estratégico comprende la difusión, las
regulaciones y la investigación y desarrollo, tendientes al
aprovechamiento integral del carpincho.
Toda sociedad informada es capaz de elegir, definir
posiciones, imaginar alternativas o, incluso, ignorar
voluntariamente los problemas. La sociedad

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

37

�adquiere así la capacidad de presionar a los
organismos públicos con una argumentación sólida.
Por otra parte los diferentes estamentos de la cadena
toman conocimiento de sus precios relativos
respecto al producto final y ello le permite una mayor
capacidad de negociación.
Se impone en el sentido anterior un programa amplio
de difusión para que la población tome conocimiento
de que el País cuenta con un recurso disponible de
alto valor, información que debe salir del ámbito
restringido de unos pocos especialistas y de los
actores actuales; encontrándose estos últimos en un
alto grado de informalidad a partir de la cual se basan
sus ingresos. La realidad indica que mientras los
funcionarios no acuerdan debidamente el empleo
sustentable de la especie, muchos privados lucran
con el comercio ilegal y provocan la imposibilidad de
un empleo integral y sustentable de la especie.
Ese plan de difusión debe estar a cargo de las
Secretarías de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentos y de Recursos Naturales y Medio
Ambiente así como, de sus equivalentes provinciales,
de las universidades y del CONICET. Para ello son
dos los aspectos a considerar: • formas de difusión
para la toma de conciencia social y –
presupuestación para la difusión de los planes.
Sectores a los que estará dirigido:
se deberá focalizar a la sociedad en su conjunto,
especialmente en aquellas regiones en las que se
localizan las más importantes poblaciones de
carpinchos. Si bien la acción estará coordinada por el
Estado, en sus estamentos nacional, provincial y
municipal, involucrará a los actores privados que
actúan en la legalidad y que se ven perjudicados en
su competitividad por la situación actual.
La difusión no debe realizarse al azar o sin la
necesaria planificación. Se propone crear un plan
específico en el que se definan las tácticas que se
crean más eficientes. Esta labor podrá ser licitada
entre consultores privados cuya misión sea la de
definir las pautas de acción y su presupuestación. La
visión a transmitir es que el público conozca que se
dispone de un bien muy preciado para contribuir al

38

bienestar social, que no debe ser apropiado por unos
pocos.
Los medios de difusión:
Culturales: inclusión en los programas educativos de
nivel primario, secundario, terciario y universitario,
de temas referidos al uso sustentable de la fauna
silvestre y lo que ello significa a nivel económico para
la sociedad en su conjunto, especialmente la local.
En el aspecto universitario varias son las carreras que
pueden interesar al alumnado: ciencias agrarias y
veterinarias, comercio exterior, ciencias económicas,
ciencias ambientales, diseño y otras. Frente a un
problema complejo se requiere el apoyo y el
suministro de ideas de numerosas disciplinas que se
articulen e interaccionen entre sí.
Las escuelas agropecuarias de las áreas de influencia
del recurso también pueden jugar un rol muy
importante. Es deseable que formen a sus alumnos
en el concepto de que la riqueza y las fuentes de
trabajo no se hallan sólo en las producciones
tradicionales sino, también, en el medio ambiente
que los rodea.
El aspecto cultural debe contemplar la idea de que el
hombre forma parte del medio natural que puede
aprovechar socialmente; no tiene porqué sentirse
restringido a producciones agrícola ganaderas que
muchas veces perjudican su entorno. La difusión debe
contribuir a ampliar el horizonte de alternativas
superando el “ Síndrome de la Pampa Húmeda” y de
utilizar
exclusivamente
sus
producciones
agropecuarias. Se debe despertar la conciencia local y
estimular a la población en la búsqueda de alternativas
propias, conservadoras de su medio ambiente y
plausibles de ofrecerles ingresos significativos.
Culturalmente es necesario descubrir las diferencias
de posibilidades y de capacitación para lograr
objetivos propios.
El plan táctico debería contemplar la realización de
talleres, seminarios, foros y conferencias en los que
interactúen el Estado y los actores legales del sistema.
Se debería considerar la realización de esas actividades
con carácter disciplinario (en una primera instancia
para identificar las formas en que cada especialidad

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�pueda contribuir) y, en una segunda etapa, de carácter
transdisciplinario para vincular enfoques dentro de una
concepción integral.
Esos eventos serían difundidos por medios masivos
(diarios, revistas, televisión, Internet y radio). Esos
medios que ocupan mucho de su tiempo en la
propagación de temas circunstanciales y muchas
veces intrascendentes, pueden encontrar formas
atractivas de llegar al público.
Como definición asumida, los problemas siempre
tienen un trasfondo humano y para resolverlos es
necesario que la población interiorice sus
necesidades y posibilidades de satisfacerlas con los
recursos disponibles. La internalización es un
cambio netamente cultural.
Tecnológicas: la toma de conciencia que la
importancia de estos temas tienen para cada
individuo y para la sociedad en su conjunto, debe ir
acompañada por el conocimiento de cómo
aprovechar esas oportunidades. Es mucho lo que se
sabe sobre las formas de utilización sustentable y es
necesario poner esos conocimientos en la práctica.
Existen experiencias locales e internacionales que
pueden aplicarse y de esa puesta en práctica surgirán
inquietudes y preguntas que deberán estudiarse en
los estamentos funcionales a ese objetivo. Entre ellos
se encuentra el Estado, en la aplicación del marco
regulatorio y, las instituciones de I+D del País.
Estas instituciones también requieren de un cambio
cultural que las lleve a la investigación y desarrollo
de tecnologías y técnicas aplicables a cada región.
Parte de su personal debe estar dedicado a esas
tareas y estar convencidos que constituyen
actividades dignas y trascendentes para aplicar a
ellas sus esfuerzos.
Estas acciones requieren de un plan maestro de
interrelaciones en que cada instancia del estado y de
las instituciones de I+D colaboren en las
adaptaciones y creaciones tecnológicas.
Presupuestación de la difusión y origen de los
recursos:
La presupuestación debe considerar que existe una

estructura educativa que requiere de la capacitación
rápida y eficiente de los docentes responsables. Para
ello los montos asignados deben contemplar las
acciones para que los diferentes estratos de
enseñanza se capaciten en los objetivos culturales y
tecnológicos señalados. Esa acción debería estar
dirigida a Directores de escuelas primarias y
secundarias, así como a Profesores Universitarios de
las áreas competentes. Se deberán contemplar
viáticos por región (que puedan coincidir o no con
divisiones geográficas – políticas) y estimularlos para
que esa formación sea respaldada por la inclusión en
sus currículums, oficialmente respaldada y, en sus
posibilidades de promoción en las respectivas
carreras.
Toda metodología innovativa requiere de un
desarrollo antes de su puesta en práctica masiva. Es
por ello que la primera etapa debería contemplar la
concentración de los esfuerzos en un área
determinada. De esta forma se logrará la experiencia
sobre éxitos y errores cometidos en la ejecución,
antes de expandirlo a todas las áreas comprometidas.
Por ejemplo, la primera instancia podría ser la de
presupuestar el personal educativo de todos los
niveles de los departamentos correntinos habilitados
para la caza legal comercial del carpincho. En una
primera aproximación esa operatoria significaría una
inversión de alrededor de $ 13.000.
La etapa posterior, de transmisión al conjunto de
directivos de todas las áreas, contemplaría una suma
de unos $ 180.000.
Debe evitarse, con todos los recursos de gestión
disponibles, que el dinero asignado se emplee para
fines burocráticos o con destinos faltos de
transparencia. Estos hábitos, comunes en la
Argentina, terminan beneficiando a unos pocos
aprovechados y hacen fracasar objetivos nobles.
Las fuentes de financiamiento pueden provenir de:
o Propias de los Estados nacional, provinciales y
municipales.
o Suministrados mediante préstamos anticipados a la
provisión de productos a países interesados, tal el caso

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

39

�de Venezuela.
o Financiamiento internacional a través del BID y del
Banco Mundial
o Fondos aportados por la Secretaría de Ciencia y
Técnica de la Nación.
o Fondos privados a través de fideicomisos.

superación de las posiciones individualistas de los
funcionarios, sus preconceptos e intereses. La necesaria
difusión y el intercambio superador de ideas que
conduzcan a la satisfacción del interés nacional requiere
de la decisión política de los Poderes Constitucionales del
Estado Nacional y de las provincias.

La difusión masiva en los medios de comunicación
podrá realizarse a través de una micro organización de
información pública que actúe por el término de un año
y cuyo presupuesto se estima en unos $ 120.000.

Desde el año 1981 se han sucedido gobiernos de toda
naturaleza y ninguno de ellos ha conseguido una
legislación federal admitida por todas las partes. Esto
significa que el esfuerzo de concientización de las
autoridades debe ser significativo.

Gestión de la difusión y administración
presupuestaria:
Este rol podría ser llevado a cabo por un comité “ad
honorem” integrado por un representante nacional, un
funcionario por cada provincia involucrada y cuatro
representantes de la actividad privada legal (uno por los
cazadores, uno por los acopiadores, uno por las
curtiembres y otro por los comerciantes).

La Provincia de Corrientes, pese a contar con los medios
legales de trazabilidad y control de las poblaciones
silvestres, no ha logrado superar una cadena de valor
complejizada por la coexistencia de actores legales e
ilegales. La solución a los problemas señalados está en la
ejecución completa y permanente del sistema legal
vigente y para ello hace falta vocación política y la
provisión de los medios imprescindibles, tanto
económicos como de recursos humanos.

Regulaciones
Investigación y desarrollo
Otro destacado aspecto a considerar es el marco legal.
Entre los cazadores oportunistas o ilegales, los
comerciales y los comerciantes finales, existe una
cantidad de intermediarios, compradores directos no
identificados, comerciantes no inscriptos, talleristas no
declarados y otros que dificultan el seguimiento
fidedigno de las acciones de todos los actores. Esta
situación debe ser regularizada.
Existen dos instancias sancionadas legalmente y que no
cuentan con una aplicación efectiva. Ellas son la Ley
Nacional de Conservación de la Flora y Fauna y la Ley
de la Provincia de Corrientes.
Dada la circunstancia que la Ley Nacional fue sancionada
en 1981 y que sólo logró la adhesión de dos Provincias, se
hace evidente que debe ser objeto de una revisión que
contemple todos los intereses y que contribuya a las
modificaciones necesarias. Para ello se impone la

40

Las instituciones de I+D tienen un rol sustancial en el
desarrollo del sector. Ese rol no puede ser ignorado o
menospreciado cuando la prioridad de sus acciones se
base en la búsqueda científico• tecnológica destinada a
resolver los problemas y dificultades que limitan el
despegue del País de la situación de sub – desarrollo.
Existe cierta tendencia en esas instituciones a dedicarse
a la exploración de temáticas de valor curricular no
siempre asociadas a los intereses inmediatos, de
mediano y largo plazo del País.
El tema de la “Industria del Carpincho”, como muchos
otros, constituye un desafío cuya resolución aportaría
recursos valiosos para el bienestar general.
Contribuir a que las instituciones de I+D sean actores
relevantes de la cadena global de la relación de valor
requiere de estrategias que se pueden resumir en:

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�o Motivación de los investigadores y tecnólogos: para
ello deben conocer la magnitud del problema y
aceptar el desafío intelectual de contribuir con ideas
innovadoras, analizarlas y argumentarlas.
o Presupuesto para llevar a cabo las tareas: las
organizaciones de financiamiento públicas y privadas
deberían difundir mejor las posibilidades ya existentes
en este campo y crear otras nuevas.
o Asegurar el reconocimiento curricular al aporte
efectivo a la solución de problemas del País. Ese
reconocimiento debería darse tanto en la búsqueda de
las ciencias básicas, como de las aplicadas y en es
diseño de tecnologías.
También en lo referido tanto a la investigación como al
desarrollo reconocer que esas labores se imbrican,
retroalimentan y articulan en la búsqueda del
conocimiento.
Los objetivos señalados requieren de una política
cultural y presupuestaria a cargo de los más altos
estamentos del Estado, para aplicarla a sus propios
organismos y a las universidades.
Las organizaciones privadas de I+D pueden descubrir en
la “Industria del Carpincho” una veta sumamente atractiva
para contribuir al beneficio de sus empresas y a la
captación de inversiones. Un especial interés puede tener
las industrias farmacéuticas y de cosméticos. La difusión
de los productos aprovechables del carpincho en esas
áreas será el motor de la motivación de las empresas.
La industria del chacinado puede desarrollar un gran
número de productos de precio diferencial utilizando la
carne de carpincho. Previamente deberán realizarse los
ajustes en la metodología de elaboración común, las
pruebas de aceptabilidad del consumidor y las de
paneles de expertos para caracterizar al producto.
Aprovechamiento integral del carpincho
Uno de los problemas sustanciales a contemplar en las
estrategias de acción es al aprovechamiento integral del
carpincho en sus productos de cuero, carne y grasa.

Estos dos últimos se emplea la palabra “productos” y no
“sub – productos” de la obtención del cuero puesto que
ellos pueden alcanzar una significación social y
económica similar a la del cuero.
Para cumplir con el objetivo señalado, es necesario:
o Instalación de frigoríficos donde se inicie la cadena de
frío y se realice el cuereado, desposte, control sanitario,
empaquetado, etiquetado y acciones de trazabilidad.
Para ello hace falta disponerlos ubicados
estratégicamente en las áreas de extracción. Esos
frigoríficos serán aprovechados estacionalmente dadas
las épocas fijadas para la caza y las respectivas vedas al
sacrificio. Contribuirá a la viabilidad económica
complementar la actividad carpincho con la de otras
especies domésticas o silvestres que permitan completar
el trabajo anual. De no poder concretarse esa alternativa,
deberá imitarse la organización de los frigoríficos de
liebres que también trabajan estacionalmente y lo hacen
con toda funcionalidad y economía.
o Actividad comercial de los frigoríficos: los frigoríficos
podrían actual comercialmente bajo dos formas
independientes o conjugadas:
- La compra de productos según stándarts establecidos y
acordados con los proveedores y los organismos de
control.
- Cobrar por los servicios realizados y entregar los
productos a los proveedores.
- Organización de los cazadores: como ya se ha
explicitado actúan en la caza tres tipos de categorías:
los cazadores de subsistencia; los comerciales y, los
productores agropecuarios que realizan su zafra anual.
Los cazadores de subsistencia, aunque individualmente
pases un reducido número de animales y utilicen
parcialmente la carne para su alimentación, suman (por
su significativo número) una cantidad importante de
animales. SENASA ha establecido que para que la carne
sea aprovechable debe trasladarse al frigorífico
habilitado los animales enteros (con cuero) y
parcialmente eviscerados, dentro de las 12 horas del
sacrificio. Estos condicionamientos acarrean grandes

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

41

�dificultades de implementación para el empleo integral,
cuáles son:
• El cazador individual se encuentra generalmente
aislado
• Carece de medios de transporte
• Está habituado a la comercialización por un valor o
por intercambio de mercaderías con el acopiador local
• Logra algún ingreso extra por la venta local de parte de
la carne
• Se encuentra en condiciones culturales limitadas para
evaluar la mejora de sus ingresos que le permitirían un
cambio de sistema. Es posible que muestre un alto
grado de desconfianza y de resistencia a los cambios.
Ese conjunto de características dificulta las
transformaciones y exigen para su resolución de la
aplicación intensiva de todos los medios disponibles. El
Programa Social Argentino, como organización y en
cumplimiento de sus fines, podría ser un instrumento
idóneo para lograr es asociativismo de estos cazadores,
como por ejemplo bajo la forma de cooperativas. Estas
organizaciones comunitarias deberían contar con medio
de transporte a los frigoríficos o estos últimos realizar la
recolección. Todo ello requiere de un plan muy bien
diseñado que contemple las necesidades propias de los
cazadores de subsistencia y demostrarles las ventajas de
unirse para lograr un mejor nivel de vida.
Esta tarea será necesariamente lenta y de difícil
ejecución. Sólo será realizable si el cazador identifica
una sustancial ventaja económica, si amplía su horizonte
de acción, si se lo motiva adecuadamente y si recibe la
ayuda necesaria. Esa ayuda no debe ser una imposición
sino que debe tener en alta consideración a la
idiosincrasia de esas personas y a sus tradiciones y
costumbres; debe ser un trabajo en común entre los
asistentes del programa y de los individuos involucrados,
que se base en la retroalimentación respetando lo que
cada uno pueda aportar.
Los cazadores comerciales y los propietarios de
establecimientos se encuentran en una situación que
puede ser más rápida la incorporación al sistema. Ello se

42

debe a que los volúmenes de manejo son mayores y que
cuentan con medios de comunicación. No obstante,
también requieren de apoyo institucional y de descubrir
ventajas en la incorporación de cambios.
o Trazabilidad: en todos los casos, la trazabilidad en el
origen deberá estar garantizada para que cada uno de
los participantes individuales o agrupados, reciban el
valor equivalente a la cantidad y calidad de los
productos que entregan al frigorífico.
Resumen y conclusiones
Las estrategias aconsejadas se resumen en:
El término antes empleado de “Industria del Carpincho”
no ha sido mencionado accidentalmente. Las estrategias
y tácticas mencionadas deben contribuir a que un sector
marginal desde el punto de vista del interés social actual
se convierta en un polo de desarrollo sustentable,
innovador y de trascendencia regional y nacional.
El Plan Estratégico para la “Industria del Carpincho”,
especie que actualmente se obtiene fundamentalmente
de la extracción natural debe responder a cuatro
preguntas: • para qué?; -cómo?; -dónde? y, -cuánto
invertir y cuáles son las fuentes de financiamiento.
• ¿Para qué? Legitimizar la mayoría de los 100.000 a
150.000 cueros curtidos por año, origen de un sector
importante de la marroquinería. Movilizar para el
consumo propio y la exportación de 3.500 a 5.250 tn
de reses, hoy solamente utilizadas en forma parcial.
Aprovechar 400.000 a 600.000 l de aceite,
actualmente desaprovechados en su casi totalidad.
Las cifras señaladas pueden ser incrementadas con
aun aprovechamiento más intensivo del recurso si, a
la vez, se asegura la sustentabilidad de las
poblaciones.
• Cómo? A través de la difusión de la importancia del
tema; de las regulaciones que permiten un marco
legal posible para las actividades lícitas y de la
investigación y desarrollo. Estas estrategias parciales

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�llevadas a cabo por distintos sectores, no son
independientes sino que, necesariamente deben
interrelacionarse, articularse e influenciarse unas a
otras. Se brindará, de esta manera, una
retroalimentación continua de inquietudes,
respuestas, búsquedas, críticas y controles de gestión.
Este accionar se destinará a dos objetivos: el
aprovechamiento integral del carpincho y una justa
retribución a cada uno de los eslabones de la cadena
de acuerdo al rol que cumplen y a la consecución del
bien común.
• Dónde? En una primera etapa en la Prov. de Corrientes
que es la principal productora. Luego de realizar las
modificaciones que la realidad requiere, extenderlo al
resto de las provincias carpincheras; en ese momento
habrá que considerar las modificaciones parciales de
ejecución debido a diferencias culturales, económicas,
sociales y ambientales de cada región en particular.

Cuánto invertir y cuáles serán las fuentes de
financiamiento?
Cada etapa deberá estar convenientemente
presupuestada. Para ello se deberán usar los medios más
transparentes posibles para asegurar la ausencia de
presiones burocráticas o de intereses que impiden o
dificultan la llegada de los fondos a los destinatarios
genuinos.
Las fuentes de financiación posibles han sido
enunciadas y ocurre muchas veces que esos fondos no
se otorgan por falta de presentación de proyectos
relevantes o por falencias en la planificación
El esquema propuesto para el Plan Estratégico
destinado al desarrollo de la “Industria del Carpincho” se
encuentra en el diagrama nº 2:

Diagrama 2: Estrategias para el desarrollo de la industria del carpincho
Fuentes de
información:
SAGPyA
SRNMAmbiente
ONG’s

Plan
Comité Asesor

Actores:
Poder Ejecutivo
Poder Legislativo

Actores:
Motivaciones
Instituciones públicas y recompensas
Universidades
Empresas

Dirigido
a:

DIFUSIÓN

Resultados

REGULACIONES

Resultados

I+D

Población general
Interesados directos
Poderes del Estado

Leyes
Reglamentos
Decretos
Disposiciones

Objetivo:
Aprovechamiento
integral del carpincho

Carne
Cuero
Grasa

Conocimientos
científicos y
tecnológicos

Consumidor final
Nacional o internacional

Fuente: Vieites, C.M. 2006

Bases de un plan estratégico para el desarrollo
del aprovechamiento integral de carpinchos en
cautiverio
La producción en cautiverio se halla normalizada y sus
productos deben pasar por un frigorífico habilitado,
donde se realiza el control de la documentación
correspondiente. Los subproductos que se obtienen en
estos establecimientos (carne, grasa y cuero),reciben su

identificación legal. Esto significa que la trazabilidad y la
legalidad se encuentran aseguradas.
En esta actividad el productor debe ocuparse en forma
individual o agrupada de la cadena de comercialización
de los productos. Puede vender cuero curtido o prendas
terminadas y cortes de carne envasados o embutidos.
Una ventaja que presenta la producción en cautiverio es
que la carne fresca es de un sabor más suave que la del

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

43

�animal silvestre, permitiendo una mejor aceptabilidad
por parte del consumidor. Si el sistema aplicado tuviera
un desarrollo adecuado, podrían obtenerse cueros con
una mínima cantidad de marcas provocadas por peleas.
La problemática se centra en las tecnologías de
producción que no logran alcanzar un nivel de eficiencia
que permita obtener los volúmenes necesarios de
comercialización que mantengan una oferta permanente
en el mercado. A ello contribuye el estrés que se provoca
en los animales, la lucha por la ocupación del espacio
territorial, el numero de crías logradas por hembra y la
mortalidad total del proceso. Otro factor que se suma es
que los animales no pastorean sino que reciben, en el
mejor de los casos, el forraje verde cortado.
Estas experiencias negativas no se han originado
solamente en la Argentina sino que también se pueden
citar los casos de Brasil y Venezuela.
En opinión de los consultores la falta de éxito y ello
debería ser comprobado experimentalmente, tiene como
razón fundamental la falta de imitación en los criaderos
del las condiciones naturales en que vive el carpincho
silvestre. Los puntos fundamentales que pueden citarse
en apoyo a esta opinión son los siguientes:
• El carpincho no se encuentra domesticado, por lo que
debe respetarse su comportamiento natural. Esta
especie presenta cuatro requerimientos esenciales:
disponibilidad de agua, forraje y áreas para descanso y
refugio. Dichos requisitos determinarán la calidad del
hábitat.
• La interfase tierra agua es fundamental para su
ubicación territorial y deben descartarse las áreas
alejadas de dichas interfases. La premisa es que el
agua es el requerimiento clave que condiciona la
calidad del hábitat.
• La presencia natural de agua asegura alimentos
acuáticos y subacuáticos que forman parte de la
alimentación y la presencia de pajonales que son los
lugares preferidos para el ocultamiento y refugio.
• Las zonas con agua son lugares de refugio y descanso.
• Los territorios en que se localizan los carpinchos

44

deben ser amplios para evitar la competencia entre
grupos y asegurar un mínimo de posibilidad de
pastoreo directo. Deben evitarse lugares fríos, origen
común de diarreas y neumonías. Otra condición es la
de contar con árboles y, preferentemente con
arbustos.
Respecto a la reproducción:
• La relación sexual en la naturaleza varía de 1:1 a 1:2
(macho – hembra) y coexisten con un macho
dominante otros subordinados que contribuyen
parcialmente al apareamiento de las hembras.
• La cópula se realiza preferentemente en el agua, así
como el cortejo.
• El amamantamiento suele ser grupal lo que permite
que se intercambien animales de diferentes camadas
y se aproveche mejor la producción lechera de las
madres, que cuando éstas se encuentran aisladas. Ese
agrupamiento durante la lactancia permite la
configuración temprana de las familias, evitando
mezclas posteriores de animales con sus
consecuentes perjuicios.
Tanto las experiencias experimentales como la de los
criaderos comerciales no han considerado los aspectos
anteriores recluyendo los animales en ámbitos
pequeños, colocando pequeñas piletas y refugios de
madera y chapa.
En el apartado de sistemas de producción se encuentran
registrados los pobres índices productivos que se han
logrado con la aplicación de esos esquemas.
Los nuevos criterios propuestos deberían ser objeto de la
actividad de investigación y desarrollo para desarrollar
nuevos criaderos comerciales adecuadamente
eficientes. Esto constituye el aspecto fundamental de la
estrategia a aplicar a esos sistemas de producción ya que
los de comercialización, trazabilidad y precios parecen
encontrarse en una situación deseable.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

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administración de recursos silvestres en Argentina.
WWF.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

45

�2 CARACOL DE TIERRA

(Helix aspersa)

Introducción
La utilización del caracol en el ámbito mundial (1)
presenta una franca expansión mientras los países con alto
potencial consumidor no logran abastecer la demanda
interna. Es por ello que, desde diversas zonas del mundo,
se exportan caracoles obtenidos en su mayoría a través de
la recolección principalmente hacia la UE.
Se presume que hace unos 20.000 años que el hombre
utiliza la carne de diversos moluscos para su sustento,
tal como lo demuestran los restos calcáreos encontrados
en cavernas prehistóricas. Posteriormente fue
consumido por los griegos, suceso descripto con detalles
por Aristóteles. Los romanos llegaron a engordar
caracoles en recintos cerrados, aplicando los principios
fundamentales que rigen en la producción actual
difundieron este hábito de consumo a través de
conquistas a otras comunidades. En la Europa Medieval
los criaban en conventos y monasterios y eran
consumidos en la época de cuaresma; para este período,
Francia se convirtió en uno de los principales países en
los que se desarrolló la helicicultura. Existen
antecedentes sobre los venecianos que utilizaron
diversas especies de caracoles con fines curativos.
Estos moluscos viven en ambientes muy diversos, desde
zonas ecuatoriales hasta polares, a nivel del mar y sobre los

46

3000 m de altura, en el agua y sobre la tierra, en sectores
soleados o con sombra y húmedos o pantanosos; esta gran
capacidad de adaptación ha permitido que diversas
especies habiten una gran parte del mundo.
Aún cuando no logran controlar la desecación de su
superficie corporal y aunque consumen mucha agua en
la producción de baba (la cual es imprescindible para el
desplazamiento), han desarrollado otros mecanismos
paralelos que les permite sobrevivir incluso en
condiciones ambientales adversas como son la seguía, la
escasez de alimento, la altas temperaturas, el grado de
insolación elevada y los vientos fuertes y el frío.
La distribución geográfica de los caracoles terrestres
está regulada principalmente por la altitud, las
condiciones climáticas y la naturaleza del sustrato.
Las numerosas especies y variedades hoy conocidas,
representan la respuesta ante los cambios climáticos que
tuvieron lugar desde las glaciaciones y son el origen
principal de los patrones de distribución actuales(2).
La influencia de la actividad humana (2;3) ha favorecido
la expansión de algunas especies las que difícilmente se
hubieran dispersado de otro modo o ha ejercido una
fuerte presión en otras variedades de caracoles, que han
llegado a desaparecer o están en vías de hacerlo.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La vida del caracol terrestre es una sucesión de fases de
actividad e inactividad como respuesta a las variaciones
ambientales. Si éstas son propicias el animal se muestra
activo; la inactividad predomina, frente a situaciones
desfavorables Si la inactividad perdura durante meses se
denomina hibernación (invierno) o estivación (verano).
Los animales inactivos eligen lugares protegidos y se
introducen en el caparazón o concha y tras reducir al
máximo posible la actividad vital eliminan los restos de
la última ingestión de alimentos por medio de un
proceso denominado “purga”; permanecen en este
estado fisiológico hasta que las condiciones ambientales
sean favorables. A la salida del letargo manifiestan una
intensa actividad durante la cual se desplazan,
alimentan y reproducen.

inciden en la valoración del producto.
La carne de caracol (5) se comercializa mayormente
congelada, derivándose los caparazones ricos en calcio a
la industria del alimento balanceado,
Francia (1) con un consumo de casi 1 kg/hab/año, que
corresponde a más de 50 mil toneladas anuales, es el
principal mercado mundial; su producción no alcanza a
satisfacer el mercado interno, y se debe recurrir a la
importación principalmente desde el norte de África.
En España, el consumo asciende a las 14.000 tn al año
de las que 5.000 deben ser importadas. Otro caso similar
es el de Colombia en que coexisten la producción
interna y la importación (6).

En las regiones más pobladas del mundo, los caracoles
silvestres presentan, en muchos casos, una disminución
preocupante por la acción del hombre; la capacidad de
sobrevivencia se muestra con mayor intensidad en las
especies más comunes, las que paulatinamente van siendo
incluidas en los catálogos de especies amenazadas.

La cría del caracol (7; 8) es una práctica poco habitual
en España. El número de granjas dedicadas a esta
agricultura alternativa no supera las cien, según el
Institut Internacional de Helicicultura de Girona; sin
embargo el consumo es tal que resulta rentable importar
caracoles de Perú y Argentina.

Se conocen más de 400 especies de caracoles terrestres
(3) pertenecientes a los géneros “Helix” y “Achatina”; de
ese total, sólo veinte son comestibles. Del total de las
consideradas como comestibles las más difundidas son:
Helix aspersa, H. pomatia, H. locorum; H. aperta; H.
ecobonia, H. cinscta, achatina Fulica y Otala lactea. El
Helix aspersa o Petit – Gris es una de los más consumidos,
principalmente en los países mediterráneos (4)

Italia (1; 9) consume al año unas 12 mil toneladas,
abasteciendo más de la mitad de ese volumen con
producto importado. En ese país se incrementó la
producción, llegando a importar actualmente cerca del
40% del total de consumo. En el año 2001 se registró un
10% de incremento del consumo respecto del año
anterior, lo que produjo además un incremento en las
importaciones. El Lic. Sabattini (9) refiere que del total
de la carne de caracol comercializada en ese país, el 60%
fue importado y el 40% fue producido en cautiverio.

Cada especie (3) tiene una denominación de origen para
la venta; se comercializan “Escargots - Petit Gris” (especie
Helix aspersa Muller), “Escargots de Bourgone ” (Helix
pomatia), “Escargots” (Helix lucorum), “Achatines”
(Achatina fulica), entre otros menos conocidos en el
mercado.
En Francia (2) se consumen de tamaño medio o grande
mientras que en España se prefieren los medianos o
chicos. Este factor socio – cultural está vinculado a
actitudes, creencias y comportamientos de las personas
pertenecientes a un área geográfica determinada que

Grecia (10) es el tercer país importador de carne de
caracol; la industria del procesado es un fuerte sector
que realiza las operaciones en forma directa con los
países proveedores de la materia prima. Los
importadores distribuyen el producto en forma directa al
mercado minorista. Para el año 2000 se registró una
importación de 2948 tn que se sumaron a las 700 tn de
producción propia. Para igual período, se refieren
importaciones en Estados Unidos de 235.6 tn con una
exportación de 24.3 tn y de Chile de 2,9 tn.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

47

�El Instituto Nacional de Helicicultura italiano (11)
considera que en los últimos 3 años se comercializó en
todos los mercados mundiales un total de
aproximadamente 300.000 toneladas por año (vivos,
congelados, recolectados y conservados); ese consumo
resulta un 10 o 15 % menor que el de la década del 90,
como consecuencia de guerras por conflictos
económicos y/o sociales. Para ese organismo la
proyección del consumo en los próximos 20 años se
quintuplicará hasta alcanzar un volumen de
comercialización anual de 1.500.000 tn.
En el mercado mundial aparece Japón (1), como un
nuevo e importante consumidor de caracoles terrestres,
situación a tener en cuenta por los precios relativos del
kilo vivo de caracoles de la especie Helix aspersa que
este país llegue a cotizar.
Los países que contribuyen a abastecer la demanda
insatisfecha de caracoles son Marruecos, Hungría,
Túnez, Yugoslavia, Turquía , Bulgaria, Rumania, Polonia
y República Checa; en ellos la casi totalidad del
producto proviene de la extracción natural.
La participación de países americanos es mínima dentro
del volumen total comercializado (5). Los datos
estadísticos refieren que para el período 1994-1998 (12)
la Argentina participó con el 0,01% del volumen total;
Canadá y México aportaron el 0,22%. En la actualidad
Ecuador y Perú promueven esta actividad alternativa
debido a la expansión mundial del consumo.
La producción en cautiverio de Helix aspersa (1;5) ha
sido desarrollada en Francia, Italia y España a través de
tecnologías diferentes, provenientes de la investigación y
desarrollo realizados por institutos, universidades y el
sector privado; sin embargo, considerando el consumo
proyectado y aún el actual, la demanda sigue siendo
insatisfecha. Por la situación descripta existe la
posibilidad de que, desde otras zonas con características
agro ecológicas apropiadas, pueda accederse a un
mercado ávido de adquirir caracoles de cautiverio por los
que se puede obtener un alto precio de venta.
Latinoamérica cuenta con importantes ventajas

48

ecológicas para el desarrollo de la helicicultura que se
suma a la posibilidad de ofrecer productos en contra
estación; esta situación posiciona a la región para operar
comercialmente a precios atractivos.
En la Argentina (1;10) la helicicultura está recibiendo en
los últimos años mayor atención; esto se debe a la
demanda internacional y a una situación macroeconómica
favorable para la exportación, lo que crea una oportunidad
para el desarrollo de este agronegocio. Un aspecto a
destacar es casi la totalidad del volumen exportado en el
año 2003 (30 tn) corresponde a animales de recolección.
Existen buenas perspectivas para la instalación de
criaderos abiertos, cerrados y mixtos a escala comercial,
por disponer de extensiones de tierras muy aptas
(humedad, pH, % calcáreo y temperaturas medias), e
instalaciones preexistentes. Sin embargo, sólo se realiza
por pequeños grupos de helicicultores, con escaso poder
de negociación por los exiguos volúmenes de producto
obtenidos a través de la cría en cautiverio, entre otros
motivos. También existe una escasa apreciación del Estado
en cuanto al potencial de esta actividad, por lo que las
políticas oficiales de promoción y desarrollo son
insuficientes (13;14).
La carne de caracol (2;4;5) posee características
organolépticas diferenciables que son apreciadas por
consumidores habituados al producto. Sus proteínas
poseen la casi totalidad de los aminoácidos necesarios
para el hombre en las proporciones requeridas para la
síntesis proteica. La cantidad de grasas es muy baja y en
su composición los ácidos grasos saturados representan
un 25 %; los monosaturados un 26,5 % y los
polisaturados un 58,5 %. Las tablas 1, 2 expresan la
composición nutricional de carne cruda de caracol
terrestre y se detallan las características nutricionales de
las carnes de carne de caracol, bovino, pollo, pescado,
ostra y del huevo de gallina.
Como puede observarse las carnes de caracol posee
mayor cantidad de minerales y menor tenor graso que la
carne bovina y aviar; el porcentaje proteico es similar
a la del pescado y superior al de las ostras.
La alta cocina (6;15) es fuerte demandante de este

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Tabla Nº 1: Composición nutricional de la carne cruda de
caracol (100 gr)
Componentes
Cantidades
Componentes
Cantidades
76 kcal
Calorías
Agua
82%
Proteína
15%
Grasas
0.8%
Glúcidos
2%
Vitamina C
15 mg
Yodo
0.006 mg
Azufre
140 mg
Calcio
170 mg
3,5 mg
Hierro
Magnesio
250 mg
Zinc
2,2 mg
Fuente: Adaptado de Diego Borja, 2003.

Tabla nº 2: Características nutricionales cada 100 g de
la carne de caracol, bovino, pollo, pescado, ostra y del
huevo de gallina
Componentes
Cantidades
Caracol Bovino Pollo Pescado Ostra Huevo
Calorías
(Kcal)
76
163
120
75
65
156
Agua
(%)

86

72

71

81.5

82

74

Proteína
(%)
15

22

18

15.9

0.8

13

Grasas(%)0.8

5

12

2.6

0.2

11.1

Fuente: Adaptado de Diego Borja, 2003.

producto y, entre las especies existentes, el Helix aspersa
es requerido por segmentos de mercado de fuerte poder
adquisitivo. Suele suceder que consumir caracoles es
considerado como una exquisitez no habitual en un
restaurante, evento social o reunión familiar. La
importancia del alimento (16) como factor de placer y
ocio y de la calidad de vida de las personas está
ampliamente desarrollada y afianzada en la sociedad
moderna de muchos países; la gastronomía ha

enriquecido los atributos de la carne de caracol con
técnicas culinarias y presentaciones sugestivas.
Existen múltiples variantes (17) en la elaboración de
platos con carne de caracol. Previamente y en los casos
en que el proceso se inicia con el animal vivo, se los
somete a un ayuno de 5 días y luego se lo alimenta
durante 3 días con distintos tipos de queso de rallar, o
con hierbas aromáticas de romero, menta, tomillo,
orégano, albahaca y estragón; luego se les aplica un
segundo ayuno por 2 días.
Son varias las modalidades para presentarlos en la mesa;
existen platos con el formato del caparazón, donde se
colocan con la abertura hacia arriba; los cubiertos
consisten en una pinza que sostiene la valva y un
tenedor con dos dientes para extraer la carne; se
acompañan con salsas de diferente tipo.
Tradicionalmente (2), se han atribuido propiedades
curativas a los caracoles terrestres; algunas personas
creen que se favorece la salud al consumir la carne
cruda, aspecto que no ha sido comprobado
científicamente.
Existen antecedentes (18) de que la baba y la carne
convenientemente preparada contienen aminoácidos
que contribuyen a reconstituir los tejidos gástricos,
lubricar las vías respiratorias, lubricar la piel y eliminar
la celulitis y verrugas.
La baba de caracol presenta una amplia difusión en
medios masivos que refieren las propiedades del
producto. En 1980 una familia chilena (19) observó que
las personas encargadas de manipular caracoles
desarrollaban suavidad en sus manos y que las pequeñas
heridas producidas en ellas sanaban rápidamente. A
partir de esta observación, se realizaron estudios
científicos que avalaron que la secreción de esta especie
de caracol (Helix aspersa) posee capacidad regenerativa
de la piel humana. Los antecedentes refieren que en la
composición de esta sustancia se encuentra la alantoína
(químicamente la glioxil-diurea) que estimula la
epitelización de la piel por proliferación celular y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

49

�disminuye los procesos de irritación; las proteínas y
vitaminas que el caracol obtiene a través de la
alimentación vegetal contribuyen al estado trófico de la
piel. La baba contiene además antibióticos naturales
capaces de actuar contra bacterias presentes
habitualmente en la piel, en especial la Eschericia Coli,
el Staphylococcus aureus, la Pseudomona Aeruginosa y el
Acné vulgaris; el colágeno y la elastina contribuyen a la
estructura histológica de la epidermis y el ácido glicólico
facilita la eliminación de las capas más superficiales de
células muertas, promoviendo su sustitución por células
nuevas, formadas bajo el estímulo de la alantoína. En
México (20), la Lic. Iliana Méndez, investigadora y
docente del Instituto Politécnico CECyT, realizó
estudios que avalaron los previos de Chile.
Posteriormente(19), se comenzó a desarrollar un
producto cosmetológico a partir del extracto de baba. El
producto fue patentado en Chile como ELICINA®. La
"Organización Mundial de Patentes de Invención", con
sede en Suiza, le otorgó el número de patente Nº
38.615. La crema ELICINA® fue lanzada exitosamente
al mercado chileno en enero de 1995. En la actualidad
se comercializa en los Estados Unidos y en varios países
de Sudamérica y Europa.
En la República Argentina la empresa “Helix del Sur” (21)
informa que en junio del año 2005 realizó la primera
exportación a Colombia de 1.250 litros de extracto
proteico de baba de caracol para su empleo en
cosmetología, a valor FOB de U$S 13/l. En diversos
artículos de difusión masiva, los responsables de la firma
expresan que se han vinculado con un criadero chileno
financiado por el Gobierno y por la Fundación Centro
Regional de Asistencia Técnica y Empresarial (Crate), y
que planean transferir conocimientos de la Universidad
de Talca sobre el manejo productivo y de procesamiento
de la baba.
El Lic. Luis Lagrifa, representante de la Empresa “L
Èscargots”, anunció en diciembre de 2005 el
lanzamiento al mercado argentino de una línea de
productos de cosmetología; el marketing publicitario
refiere cualidades y características similares a las

50

difundidas por los otros competidores.
Es de destacar que la mayoría de la información respecto
de la composición, propiedades y mercados de la baba de
caracol se encuentra disponible en numerosas paginas
WEB de consulta abierta, por lo que es recomendable
tomarla con precaución, tal como expresa el especialista
español en Helicicultura Dr. José R. Arrebola Burgos: “ Las
muchas aplicaciones mencionadas en la literatura deben ser
observadas con cierta reserva” (2).
Perfiles en que se desarrollan la extracción
natural y los diferentes sistemas de producción
Extracción natural
Los caracoles terrestres contribuyen a su equilibrio en el
medio natural (22); son portadores de una rica
información genética y despliegan una gran variabilidad
biológica. En contraposición a las amenazas y presiones
que soportan debido a la extracción natural, se
incrementan paulatinamente tanto de forma cualitativa
como cuantitativa; en ocasiones ocurren situaciones
muy críticas que pueden producir la desaparición de
poblaciones naturales.
La captura de caracoles del medio natural o
“helicicolecta” (2), es una práctica habitual realizada por
años en todas las regiones geográficas en las que habita
el caracol terrestre. En 1814 un cocinero de la realeza
francesa cocinó para un evento importante un plato
especial realizado con carne de caracoles de recolección,
lo que significó que a partir de ese momento el producto
fuera considerado como una especialidad. Sin embargo,
la escasez alimenticia en Francia de los años 1816 a
1818 significó que esa fuente proteica se transformara
en comida para personas de bajos recursos.
Con el desarrollo del transporte ferroviario en la mitad
del siglo XVII, se reanudó en Francia la costumbre del
consumo de caracoles; ello sucedió debido a la
posibilidad de recorrer mayores distancias, manteniendo
el producto fresco proveniente de otros lugares. A partir
de esta situación se desarrollaron nuevos mercados en
Italia y España (8).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En la actualidad, son nueve los países que aportan una
cantidad significativa del total de caracoles frescos y
congelados consumidos en Europa (3); de ese volumen
comercializado el mayor porcentaje corresponde a
caracoles extraídos del hábitat natural. Maruecos
participa con el 48%, Hungría 10%, Bulgaria y
República Yugoeslava 9%, Túnez 6%, Turquía 5%,
Rumania 4% y Republica Checa , Polonia 3% y otros 3%.
La helicicolecta (2) ha dejado de ser una actividad de
subsistencia, con la excepción del helicicolector o
recolector profesional, cuyas capturas tienen salida al
mercado; existen además capturas ocasionales que las
personas realizan como entretenimiento al aire libre
después de una tormenta, al amanecer o al atardecer. El
autoconsumo tradicional conlleva a una diferenciación y
selección de especies, respecto del autoconsumo
esporádico. El helicicolector experimentado conoce bien
el terreno, sabe dónde encontrar las especies terrestres
más apreciadas, las distingue entre sí e interpreta la
biodiversidad con cierta “sabiduría popular” en torno a la
alimentación y comportamiento de estos invertebrados.
Los gustos particulares de cada región, los hábitos de
consumo y la abundancia natural de estos moluscos
determinan que unas especies se consuman más que
otras. Por ejemplo en España (2;3) la más consumida a
nivel nacional es Helix aspersa, sin embargo, en la región
mediterránea la predilección es por caracoles de mayor
tamaño como Otala punctata. La recolección de caracoles
en el medio natural de ese País, se promociona en
restaurantes y casas especializadas en las que se destaca la
procedencia del producto. Existen, además (24), fiestas
populares como la realizada en la localidad de Lleida en el
mes de mayo en la cual durante tres días consecutivos los
habitantes del lugar y turistas degustan platos a base de
caracoles y participan de numerosos eventos festivos
organizados por la “Federació de Colles”.
Por lo expuesto puede apreciarse que los caracoles
terrestres han generado hábitos y costumbres en
relación
con
su
captura,
producción
y
comercialización(22). Dando lugar a un complejo sector
alimentario todavía incipiente y representando una

fuente de alimento y de ingresos nada despreciable.
Resulta la posibilidad de subsistencia de muchas
familias y negocios en ocasiones en el marco de una
economía sumergida.
En estudios científicos y trabajos de divulgación (22;23;
24;25) se explicita que los caracoles pueden
contaminarse por agentes bióticos, abióticos
(organismos vivos, sustancias y/o elementos como
metales, piedras, plaguicidas y venenos y agentes
radiactivos). La seguridad o peligrosidad de un alimento
radica en su propia naturaleza, en los agentes que
pueden contaminarlo y en la probabilidad de que ello
pueda ocurrir en las manipulaciones sucesivas en la
cadena de comercialización.
Se conoce que los moluscos actúan como huéspedes
intermediarios de parásitos del hombre y de los
animales, lo que permitiría pensar en riesgos potenciales
asociados a su consumo. Los Helicidos, dentro de los
que se encuentra el H. Aspersa han sido identificados
como huéspedes intermediarios de trematodos, cestodos
y nematodos y portadores de otros como ácaros, hongos
y protozoos.
Entre las enfermedades transmitidas por caracoles
terrestres, solamente se menciona la angioestrongiliasis
producida por un nematodo (Angiostrongylus
cantonensis) que afecta al sistema nervioso central. Esta
enfermedad endémica en algunas islas del Pacífico,
Vietnam, Tailandia, Filipinas, Costa Rica, Brasil,
Honduras y El Salvador, entre otros, se produce por la
ingestión de carne cruda o poco cocida, evitándose con
una cocción adecuada o congelamiento a – 15ºC.
Respecto de las enfermedades virósicas, se presume que
el caracol podría ser intermediario en la transmisión de
la aftosa, hecho no comprobado totalmente. Las de
origen bacteriano, se asocian a la portación de
microorganismos patógenos tales como Escherichia coli
y Clostridium prefringens, producida por la
manipulación incorrecta de la materia prima en la
cadena de comercialización.
Se conoce que muchas de las sustancias químicas que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

51

�entran en contacto con los caracoles se adhieren a su
pié, se almacenan temporalmente en el interior de su
cuerpo o incluso se acumulan en ciertos órganos. Según
el Dr. Arrebola (1999), no se ha comprobado
científicamente que los plaguicidas perjudiquen a los
seres humanos que consumen caracoles, si son
utilizados en dosis adecuadas. Sin embargo, otros
especialistas españoles y franceses (26; 27) indican que
los plaguicidas pueden llegar a ser nocivos y pueden ser
los causantes de daños graves cuando se usan de forma
inapropiada, alterando al producto por la incorporación
de sustancias venenosas durante las distintas fases de la
cadena alimentaria; lo mismo puede ocurrir con metales
pesados tales como el cadmio y las sustencias
radioactivas. Como ejemplo de ello la recolección de
caracoles en regiones donde se utilizan productos
fitosanitarios de aplicación foliar significa un riesgo
sanitario.
Las épocas adecuadas para la recolección (27;28) son
las de temperaturas moderadas y alta humedad relativa;
la actividad se realiza a la mañana temprano o al
atardecer, ya que a plena luz suelen refugiarse bajo
piedras, ladrillos, troncos o malezas.
Los caracoles pueden recolectarse con trampas de
recipientes o frascos embebidos con sustancias que los
atraigan, sin que éstas tomen contacto con el animal. Se
utilizan también plásticos extendidos sobre los vegetales
en donde habitan, los que se colocan al atardecer y
recogen a la mañana. Otra posibilidad es la recolección
manual, con la precaución de contar con un paño para
la limpieza continua de las manos para disminuir la
contaminación por contacto; esta precaución es difícil
de lograr con personas que desconocen las ventajas de
manipular correctamente al producto con el propósito
de asegurar su calidad desde el inicio de la cadena
comercial. Las recomendaciones indican: - recoger los
que a la percepción visual tengan buen aspecto; comprobar la dureza del caparazón, - no recoger en
zonas en donde se hayan aplicado productos químicos; recolectarlos en recipientes pequeños ya que el
hacinamiento provoca mayor número de muertos; - no
recolectar aquellos que presentan baba de color verde o

52

amarillo; - no recolectar los que presentan un tamaño
menor a 1 cm.
Para el traslado a una planta procesadora es
conveniente: - evitar que se golpeen o aplasten; depositarlos en un lugar fresco y aireado; - someterlos a
ayuno o purga por un período mayor a 24 hs previo al
transporte. Lo ideal es que disminuyan al máximo la
actividad y que cierren su caparazón a través del
operculamiento; - evitar que se humedezcan.
Una vez recibidos en la planta procesadora debidamente
habilitada se recomienda: - seleccionarlos por tamaño;
eliminar aquellos con olor desagradable; - eliminar los
secos o muertos; - eliminar los que presentan caparazón
partido; - embolsar los seleccionados y disponerlos en
cajas para el transporte.
Si el transporte insume entre 12 y 24 horas se pueden
utilizar cajas de madera; si supera ese tiempo las cajas
serán de plástico. El ayuno corresponderá a 3 días
(menos de 24 hs de transporte) o 5 días para viajes más
prolongados. Se debe evitar: - la presencia de humedad
en las cajas; - incorporar vegetales o verduras; incorporar
plásticos envoltorios.
Si se recolectan caracoles de tierra de tamaño comercial
en áreas no contaminadas, se preservan los de menor
desarrollo y si se siguen las pautas de transporte y
procesamiento, ello redundará en un manejo correcto
del recurso natural, preservando y beneficiando la
sustentabilidad de la actividad.
Producción en cautiverio
Para la producción en cautiverio de caracoles de tierra
se dispone de una extensa bibliografía científica y de
divulgación internacional y nacional. También existen
un número considerable de cursos, foros presenciales y
virtuales, jornadas y seminarios en los que se promueve
la helicicultura, con el propósito de desarrollar una
actividad destinada a mercados con demanda
insatisfecha. Sin embargo se percibe con frecuencia que
muchos de los antecedentes disponibles contienen

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�información no del todo confiable dirigida a crear
expectativas irreales.
En el presente Estudio se citarán algunas de las
experiencias publicadas, que luego serán tomadas,
según la opinión de los consultores, como base para el
plan estratégico de la producción de caracoles en
cautiverio.
Como en toda producción animal, deben conocerse
aspectos generales de la biología de los caracoles de
tierra que posibiliten el empleo técnicas factibles de ser
utilizadas en los métodos de crianza.
Las actividades del caracol (29; 30) se encuentran
íntimamente regidas por el entorno físico o hábitat, la
alimentación y las condiciones climáticas circundantes:
humedad, temperatura, foto periodo y aire circulante.
Tanto el exceso como el defecto de hidratación, produce
una disminución de las actividades vitales. Se considera
como óptimo un grado de humedad ambiental del 85 a
90%, el cual debe disminuirse en las horas de luz, para
evitar las micosis o bacteriosis. El exceso de agua
provoca debilitamiento y oscurecimiento de la concha,
por pérdida de minerales esenciales como el calcio que
conforma la estructura tegumental; la falta de humedad
la endurece y aclara. El metabolismo disminuye hasta
provocar la muerte si existe un permanente estado de
humedad excesiva.
Por debajo de los 10 °C de temperatura, el animal se
prepara para hibernar y comienza a generar la estructura
del epifragma denominada opérculo. Las temperaturas
inferiores a 0ºC le provocan la muerte, por lo que se
refugian en época invernal; el intervalo óptimo dentro
del cual la especie desarrolla sus actividades vitales es
entre los 21 y 24 ºC.
Los caracoles de tierra evitan movilizarse con
iluminación intensa o cielo despejado, presentando
mayor actividad en el crepúsculo y la noche, con
humedad adecuada. La intensidad del viento afecta los
signos vitales de este molusco, debido a la acción sobre
la piel, que provoca deshidratación, enfriamiento y

disminución del metabolismo. Otro factor de
importancia es la oxigenación del medio ambiente, ya
que si no pueden obtener oxígeno con facilidad,
retrotraen la respiración y el ritmo cardíaco.
Respecto de la biología reproductiva (15; 30; 31), en
condiciones naturales alcanza la madurez sexual a los 8
meses de edad, aunque no se reproduce hasta los 12 –
14 meses; son hermafroditas insuficientes, con
necesidad de cópula recíproca; pueden reproducirse
hasta 4 veces por año en condiciones ambientales
favorables. El H. Aspersa desova de 75 a 80 huevos por
puesta; la incubación es de 15 a 25 días y las crías nacen
con una humedad superior al 80%, durante la noche.
Son herbívoros polífagos (32;33;34), apeteciendo
prácticamente todo tipo de tejido vegetal fresco, o aún
seco y humedecido por rocío, lluvia o riego. También
consumen tubérculos, frutos, e incluso alimentos
balanceados en forma de pellets o harinas. En su hábitat
natural, los moluscos se inclinan por especies vegetales
de hoja ancha, jugosa con una rica composición en
sales minerales, carbonatos, nitratos, fosfatos y cloruros.
Asimismo, no consumen variedades vegetales con
epidermis pilosa, espinas, alcaloides y aquellas que
producen químicos de defensa. Frente a una mezcla de
especies vegetales que conforman la dieta, los animales
muestran un comportamiento alimentario diferencial,
regido por los requerimientos nutricionales en cada
etapa de su ciclo de vida; consumen primero las de
mayor palatabilidad y posponen en lo posible la
ingestión de los vegetales lignificados.
Las especies vegetales que más se utilizan para la cría en
cautiverio por sus características de palatabilidad y
manejo son: Brassica napus, Beta vilgaris, Cichorium
intybus, Helianthus anuus y tuberosus, Cynara sp.,
Trifolium REPEN y, Taraxacum officinale.
En los antecedentes respecto de la alimentación de
caracoles de tierra basado en alimento balanceado, se
refieren varias fórmulas factibles de ser utilizadas; sin
embargo no se han analizado exhaustivamente los
requerimientos nutricionales de las especies sujetas a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

53

�producción. Los ensayos realizados (5;35) indican que
los requerimientos para caracoles de tierra en las fases
infantil y juvenil son: 13 – 14% de proteína, 2000 a
2100 kcal de energía metabolizable, 1.3 1.4% de grasa y
3.7 A 3.8% de fibra. Para las etapas de reproducción y
engorde se recomienda: 10 – 11% de proteína; 2600 a
2700 kcal de energía metabolizable, 3.0 a 3.2% de grasa
y 3.9 a 4 % de fibra
A modo de ejemplo, se cita en la Tabla N° 3 una de las
utilizadas con frecuencia en la etapa de engorde:
Tabla nº 3: ración de alimento balanceado para caracoles en etapa de engorde
Ingredientes
Porcentaje %
Maíz
26.5
Trigo
26
Soja
15
Carbonato de Calcio
15
Harina de hueso
15
Sal
10,5
Compuesto vitamínico
2
Total
100
Fuente: Adaptado de Diego Borja, 2003.

Según Borja (5), la convertibilidad alimenticia para la
fase infantil es de 0.07:1, para la juvenil 1.6:1 y para el
engorde 2.2:1. Experiencias realizadas en la Argentina
(17), refieren que, para producir 1 kg de caracoles, se
necesitan de 2 a 3 kg de balanceado seco; en el caso de
suministrar alimento fresco el valor es superior a 8.
\Tanto en el ámbito internacional como nacional, se
emplean tres sistemas de crianza de caracoles en
cautiverio: a cielo abierto, cerrado y mixto.
El sistema a cielo abierto (17;30;31;32;36) consiste en
recintos al aire libre, en los que los caracoles habitan
con vegetación implantada a tal fin. Se delimita el
terreno con cerco perimetral que impida la entrada de
roedores (por ejemplo chapa galvanizada enterrada a 30
cm), y dentro de él se construyen recintos rectangulares
perimetrados con malla tipo media sombra o especial
para helicicultura de marca registrada “Helitex”. Esa

54

malla puede ser reemplazada por la de media sombra
común a la que se le añaden los volados; en este caso se
debe proveer además de un sistema antifuga con
alambrado eléctrico perimetral adherido a la malla.
Se define una unidad productiva para este sistema (31)
a un predio de 1 ha, dentro del cual se construyen 36
recintos de 45 m de largo por 4 a 5 m de ancho,
separados por calles de 1 a 1.5 m. Debe programarse el
espacio asignado para 4 corrales de reproducción, 24 de
engorde y 5 de suplementación. El riego de los recintos
se realiza por aspersión, con una capacidad media de
riego de 40.000 l/ha/día. La proyección de la producción
de caracoles a lograr es de 10 tn por año para 1 ha de
sistema abierto según las previsiones originales y hoy se
consideran de 5000 a 6500 kg. En el mejor de los casos..
Son varias las especies vegetales que se pueden
implantar, y ello es motivo de divergencias entre
productores, asesores y técnicos, motivadas por el
conocimiento del uso sustentable de la huerta para la
cría de caracoles en cautiverio.
En la mayoría de los sistemas a cielo abierto en la
Argentina (38) se siembra repollo, brócoli, acelga,
achicoria, radicheta y, en menor cantidad de casos colza
y girasol. Las distintas especies vegetales poseen
requerimientos edafo - climáticos y ciclo ontogénico
diferenciales, lo que determina una marcada
heterogeneidad temporal y espacial en el stand,
tornando sumamente dificultoso el manejo y
requiriendo de una constante dedicación.
Se ha registrado (31) que la acumulación de baba sobre
el terreno y el alimento vegetal, deprime el
comportamiento alimentario y predispone a la
mortalidad y fuga observándose pérdidas de
rendimiento, tanto por menor número de individuos
como por no alcanzar éstos el tamaño comercial.
Los resultados preliminares de ensayos de investigación
y desarrollo realizados por investigadores de las Cátedras
de Producciones Animales Alternativas, Horticultura y
Genética Vegetal (39) indican que, un monocultivo de
achicoria o radicheta como sustrato y la suplementación

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�con hojas de acelga y repollo, acortan el período de
engorde de caracoles de H. Aspersa.

construirá una cobertura
proporcione sombra.

Los caracoles nacidos en primavera de un año deberían
alcanzar en este sistema de crianza el tamaño adulto en
el invierno del año siguiente. El momento adecuado
para la comercialización es cuando los individuos
desarrollan el borde externo o bordeado de la boca, se
limita el crecimiento y se acentúa el endurecimiento del
tegumento; desde el nacimiento habrán transcurrido
entre 10 y 12 meses (17;35).

La unidad productiva es de 700 m2, que corresponden
a la producción de 10 tn anuales de caracoles para la
venta. Fuentes españolas indican (44) una producción
de 4 a 5 kg por metro cuadrado de superficie.

La cosecha se realiza en forma manual (31), desde los
bordes del recinto hacia adentro. Se recomienda colocar
plásticos durante la noche, del mismo modo que fue
explicado para la recolección natural. También se
aconseja regar por aspersión en horas de la tarde – noche
y recolectar durante la noche con iluminación artificial.
La manipulación de los caracoles luego de ser
cosechados, coincide con lo antes expuesto para la
recolección a campo.
En la Argentina, el sistema cerrado es el menos
utilizado. Se conocen experiencias preliminares en
Lujan (BA), llevadas adelante por un grupo de
productores vinculados a la Unidad de Vinculación
Tecnológica de la Universidad de Luján. En
conocimiento de los consultores el grupo se ha disuelto,
algunos emprendedores han abandonado la actividad y
otros han adoptado el sistema abierto.
El sistema de recintos cerrados, también denominado
“cría intensiva” es el más utilizado en Francia
(40;41;42;43). Sería el que logra más rendimiento por
unidad de superficie y posibilita el desarrollo de la
helicicultura en regiones agroecológicas con climas
extremos en los que no es factible realizar la producción
al aire libre. En este sistema todas las etapas de la
producción en cautiverio se realizan dentro de un
invernadero, construido generalmente con metal y
plástico térmico blanco de calibre 7 u 8; también
pueden remodelarse galpones u otros recintos en
desuso. En este sistema, se debe evitar (5) que la luz
incida directamente sobre los animales, para lo que se

a 2 m de altura que

El sistema de riego es por microaspersión o
nebulización, para mantener estable la temperatura y
humedad del ambiente; se prevé para los meses de
verano no menos de siete riegos diarios, uno de ellos
antes de suministrar la comida.
Los caracoles son colocados en módulos (40;41) de
reproducción, cría o engorde; cada módulo consta de 20
placas de plástico en posición vertical que corresponden
a una superficie de 13 m2; la ubicación de las placas en
cada módulo multiplica siete veces la superficie de base
de aproximadamente 2 m2. El recinto se calefacciona
con loza radiante (40,42) o con otras fuentes de calor a
elección, se refrigera con forzadores de aire se y
humidifica. También debe preverse ventilación por
extracción de aire e iluminación artificial.
En esos ambientes se disminuye el riesgo de predadores
como insectos, roedores, pájaros, zorros, lagartos; se
pueden controlar los índices productivos, y se
independiza la producción de las variaciones climáticas.
La alimentación es a base de alimento balanceado,
vegetales cultivados dentro del invernadero o una
combinación de ambos.
La alta densidad poblacional (5;17) de este sistema
predispone a riesgos sanitarios sobre los que
mayormente se desconoce su etiopatología y
tratamiento; es por ello que deben maximizarse las
medidas profilácticas y de higiene con el objeto de
impedir la aparición de enfermedades de difícil
diagnóstico y tratamiento.
De los aspectos técnicos y análisis económicos
consultados (4;5;40) surge que el sistema a cielo cerrado
presenta ciertas ventajas referidas a maximizar la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

55

�producción por unidad de superficie, facilitar el control y
seguimiento del emprendimiento y lograr caracoles para la
venta en un lapso de tiempo menor al del sistema abierto.
Sin embargo se requiere de acciones de investigación y
desarrollo que permitan adquirir conocimientos respecto
al manejo integral del sistema. Este método de producción
insume una excesiva carga operaria durante todo el año a
diferencia del abierto en el cual se concentran tareas
debido a la estacionalidad del H. Aspersa.
El sistema de cría mixto (40;45), está siendo utilizado en
España; la unidad productiva para lograr 10 tn de
producto corresponde a 150 m 2 de invernadero y a un
cuarto de hectárea.
Consiste en un sector cerrado y otro abierto. El proceso
reproductivo, el desove y la primera fase de cría se
realiza en invernadero; para la etapa de engorde los
juveniles son trasladados a recintos abiertos a campo. La
alimentación será la correspondiente a cada etapa de
cría y engorde.
Este
sistema tiene la ventaja de modificar
artificialmente el tiempo de la etapa reproductiva del
caracol (primavera), realizándola en el período invernal
bajo condiciones controladas de temperatura, humedad
e iluminación. De esta forma las crías están disponibles
al final del invierno o principios de la primavera,
adelantándose cerca de 3 a 4 meses la producción final
con menores costos de iluminación, climatización y
mano de obra, respecto del sistema cerrado. La pérdida
de juveniles es menor, pues están protegidos de las
inclemencias climáticas y de depredadores. Es por ello
que para producir la misma cantidad que a campo
natural, se requieren menos reproductores.
En la Argentina, algunos especialistas (17;40),
consideran que este sistema es el de elección para las
zonas húmedas con inviernos templados. En la
actualidad (39) se están realizando experiencias que
contribuyan a su promoción a nivel nacional.
En opinión de los consultores no existe en el País un
sistema mixto en el que se hayan logrado escalas

56

comerciales. Ello significa que no se dispone de
experiencias que comprueben el éxito del traslado de los
ejemplares del invernadero al aire libre y que se traduzca
en
volúmenes importantes, se adapte el
comportamiento de los animales, disminuyan las
situaciones de estrés y mejoren los índices productivos
correspondientes.
Estimación de poblaciones naturales y en
cautiverio:
No se consignan datos estimativos de poblaciones
naturales de caracoles de tierra en la Argentina y en
países interesados en consumir el producto. Sólo se
dispone de informaciones sobre el volumen de caracoles
de recolección importados y exportados anualmente.
Respecto al número estimativo de caracoles de Helix
aspersa en cautiverio, los consultores del presente
Estudio estiman que no puede arribarse a datos
fidedignos, ya que la información disponible no resulta
del todo confiable y, en muchos de los casos, se presenta
sólo a los efectos de promocionar la actividad.
En la localidad de Rojas, Provincia de Buenos Aires, en
el año 2003 se conformó un consorcio de diez
productores, cada uno de los cuales proyectó producir
10 tn de caracoles por año en sistemas abiertos. De ellos
permanece en la actualidad uno sólo, quien por
condiciones contractuales con la empresa Helix del Sur,
no informa sus resultados productivos del
emprendimiento. El abandono de la actividad se está
produciendo en muchos de los establecimientos
surgidos a partir del año 2000 y los que continúan no
proporcionan información.
“Helix del Sur” indica en su página Web la existencia de
40 ha productivas, conformadas por productores
asociados a ella. En diversas reuniones con interesados
en la temática, su socio Gerente el Sr. Amadeo Sabattini
informó que la producción esperada por hectárea es de
3.000 kg anuales. Este valor ha sido modificado en los
últimos tiempos, ya que en el inicio de las actividades
helicícolas la Argentina se aseguraba un volumen de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�producción de 10 tn/ha.
Como se detallará más adelante, no existe información
de que en los últimos años se hayan exportado caracoles
de cautiverio; cuando ello ocurra, podrá comenzarse a
estimar las poblaciones sujetas a producción.
Recopilación de informaciones respecto a
utilización de la fauna y áreas económicasproductivas
Las cinco plantas habilitadas para el procesamiento del
producto se corresponden con las zonas de mayor
recolección de caracoles silvestres. De esas plantas, dos
están ubicadas en las localidades de Mar del Plata, una
en Saladillo, otra en Quequén y otra en Beccar, todas
correspondientes a la provincia de Buenos Aires (46).
En el documento Nº 4 del Estudio 1. EG.33.7 BID –
OC.AR, “Panorama de las producciones no tradicionales
en la Argentina”, los autores expresan (47) que uno de los
objetivos del Estudio fue el de “comenzar a conocer la
importancia económica de un grupo de productos que,
además de no ser tradicionalmente producidos, son
“diferenciados” por distintos atributos naturales o debido a
modificaciones incorporadas en el proceso productivo o
comercial; se brinda una aproximación al universo,
identificando, ubicando y especialmente cuantificando, en
la medida de lo posible, estas producciones”. Se explicita
que se “ha confeccionado un “mapa económico” que
presenta información primaria, cuya consistencia no puede
probarse en los límites del estudio, pero en cuya realización
se ha extremado el esfuerzo de lograr información fidedigna”.
El listado de informantes para el Estudio corresponden al
Ministerio de Economía de la Nación, SAGPyA,
SENASA, INTA, EEA – INTA y organismos provinciales
vinculados a las producciones agropecuarias.
En el mapa económico realizado se detalla que la
helicicultura en la Provincia de Buenos Aires dispondría de
una producción anual proyectada al año 2007 de 190 tn de
caracoles de cautiverio correspondiente a la localidad de
Coronel Suárez. En Córdoba, Entre Ríos y Tucumán, se
proyectan a ese mismo período 75 tn, 25 tn y 100 tn

respectivamente. Los especialistas consultados refieren
emprendimientos productivos incipientes en la Provincia
de La Pampa, especialmente los de las localidades de
Macachín y Gral. Pico. En Santa Fe se informan 45
pequeños productores en la zona de Rafaela.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación la información estadística
disponible
En el año 2004, la Cátedra de Producciones Animales
Alternativas de la Facultad de Agronomía de la
Universidad de Buenos Aires, organizó un evento con la
modalidad de “foro participativo transversal” denominado
“Contribución al desarrollo del sector helicícola en la
República Argentina” (48).
Participaron 23 actores relevantes del sistema helicícola,
pertenecientes a diferentes sectores: productores (once),
frigoríficos y comercialización (cuatro), especialistas y
difusión (cuatro), asesores (tres) y organismos reguladores
(uno). Los integrantes surgieron de interconsultas
realizadas a cinco actores reconocidos en la actividad,
quienes confeccionaron individualmente una lista de 17
participantes posibles. Fueron confrontadas las listas e
individualizadas y convocadas las personas que eran
señaladas como mínimo en dos oportunidades.
Se conformaron 9 grupos rotativos y heterogéneos de
trabajo que desarrollaron los diferentes temas
propuestos durante las dos jornadas (49); esos temas
fueron: - definición en conjunto de los inconvenientes
percibidos en la actividad; - identificación de todos los
actores actuales y los posibles de la actividad; descripción de la situación actual y la situación deseada;
- identificación de las influencias externas que afectan
a los distintos actores (positivas y negativas); - análisis de
limitaciones y oportunidades; - red de conocimientos,
comunicación y coordinación; - estrategia y
planificación de las acciones.
Fue elaborado un documento final consensuado entre
los 23 participantes del foro en el que: -Se destaca que
la información a nivel nacional es inapropiada, no

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

57

�existen referentes a quien consultar y que el sistema
helicícola adolece de una falta de vinculación interna y
externa ágil y dinámica.
Respecto a la producción, el volumen obtenido es escaso,
existiendo un desconocimiento general en aspectos como
mortalidad de los caracoles y la producción de las huertas,
entre otros indicadores importantes.
• En cuanto a aspectos económicos son insuficientes
los estudios sobre el costo operativo unitario y se
presentan problemas de gestión empresaria.
• Se destacan los excesivos requerimientos del Servicio
Nacional de Sanidad Animal (SENASA) para habilitar
plantas de procesamiento y se llamó la atención sobre
la necesidad de adecuación permanente de la
legislación.
• En la comercialización, no existe diferenciación de
producto entre caracoles de recolección o de criadero;
los costos internos y externos son altos y se considera
excesiva la retención a la exportación.
• Los participantes resaltaron la función que deberían
desarrollar las instituciones de investigación y
desarrollo, puntualizando que es necesario realizar
trabajos interdisciplinarios y sistematizar la
información obtenida por distintos actores, siendo
imprescindible que las instituciones asuman un rol
activo en ese sentido. En la actualidad se observa una
escasez de aporte científico y conocimientos
calificados. Se requiere de la contribución
institucional para proponer la creación de normas
conformes a las necesidades del sector.
• Referido a la identificación de las coaliciones y la
coordinación de acciones, fue resaltada la necesidad
de los productores se agrupen para adquirir
conocimientos, insumos y llegar a hacer en común la
comercialización; fue resaltado además el vínculo
necesario con las Universidades como ente neutral en
el diálogo intersectorial. Se consideró al trabajo
interdisciplinario como eje fundamental en la
resolución de problemas. Con la integración entre
frigoríficos, plantas procesadoras, productores y
recolectores se podrían lograr volúmenes de
exportación adecuados; sin embargo no hubo

58

consenso sobre la diferenciación de producto de
recolección o de criadero.
• Finalmente y en referencia a estrategias y
planificación de las acciones, se proyectaron
actividades tendientes a la difusión de programas de
apoyo y técnicos, a fortalecer el desarrollo de
producción regional y a reunir la información
disponible y confiable a través de contactos
personales; los asesores deberán ser formados y
capacitados a través de las universidades
• Para llevar a cabo las propuestas anteriores, fue
planteada la necesidad de crear una Comisión
Coordinadora que permita avanzar hacia los objetivos
propuestos comunes al sistema helicícola.
Con el auspicio de la FAUBA y la SAGPyA se realizó ese
mismo año un foro presencial “Situación Actual y
Perspectivas de las Producciones Agropecuarias
Alternativas en la Argentina".
Con la participación de mas de 150 asistentes se
desarrollaron diferentes temas, uno de los cuales fue “la
helicicultura en la Argentina”. El Sr. Amadeo Sabattini,
socio Gerente de la Empresa Helix del Sur, expuso su
visión referida al potencial de la actividad en el País,
haciendo referencia a la demanda insatisfecha de los
mercados y a la proyección de volúmenes de producción
de los establecimientos adheridos a esa firma; consideró
que para el año 2007 alcanzarían las 30 tn anuales.
El Sr. José L. Guzmán, productor radicado en la
localidad de Carmen de Patagones, provincia de Buenos
Aires, comentó sus experiencias en producción de
caracoles de H. Aspersa en sistema cerrado. El Sr.
Guzmán hizo especial mención a los inconvenientes
referidos a aspectos productivos, los que son variados y
muchos de ellos sin solución todavía; comentó que en
Chile existe un marcado interés por desarrollar la
helicicultura, y destacó que algunas empresas de ese
País están dispuesta a invertir importantes sumas de
dinero.
Para las reflexiones finales del evento, se realizó una
mesa redonda de la que participaron funcionarios de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�organismos públicos relacionados con las producciones
alternativas y especialistas privados. La Dra. Rosa
Bascardit, expresó su visión sobre el presente y futuro de
la helicicultura en la Argentina, puntualizando que la
productividad en cautiverio es baja y que deben
realizarse actividades de I+D que contribuyan a
solucionar los inconvenientes actuales.
En el mes de diciembre de 2004 (50), se realizó una
Videoconferencia internacional: "Importancia de la
Helicicultura - El Sector Helicícola en España.
Potenciales Transacciones entre España y Argentina". El
disertante fue el Dr. José R. Arrébola Burgos,
especialista español en malacología y helicicultura.
Sesenta personas asistieron a la videoconferencia

interactiva organizada por la FAUBA, con el auspicio de
la Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos de
la SAGPyA. El evento también despertó interés en otros
países y se recibieron consultas desde Uruguay, México,
España y Perú. Los objetivos fueron conocer el estado
actual de la helicicultura en España y las posibilidades
de transferencia de conocimientos a la Argentina, así
como explorar actividades que contribuyan a desarrollar
vínculos académicos y comerciales, a nivel grupal e
intersectorial. El Coordinador y moderador de la reunión
fueron los consultores del presente Estudio.
El disertante resumió el presente y futuro de la
helicicultura en España, enunciando las potencialidades
y problemas (ver tabla nº4):

TABLA Nº 4
Potencialidades
• Producto tradicionalmente aceptado y actualmente bien
asentado
• Alimento con excelentes propiedades nutritivas
• Proliferación de presentaciones (formas comerciales,
recetas culinarias, aplicaciones)
• Demanda creciente de producto
• Ganancias y rendimientos reales y potenciales
• Mercado nacional ideal para la cría de caracoles
• Mercado externo también en aumento
Problemas
• Carencia de marco jurídico y medidas de gestión
apropiadas para su desarrollo sostenible
El disertante concluyó: “Por todo esto, se debe buscar
respuestas concretas para la regulación del sector, la
ordenación de la explotación, la conservación del recurso,
favorecer la investigación y propiciar el desarrollo sostenible”.
Los eventos mencionados, fueron desarrollados en el
marco del Proyecto de Ciencia y Técnica de la
Universidad de Buenos Aires (UBACyT) (51), ejecutado
por la Cátedra de Producciones Animales Alternativas ,
FAUBA.

• Falta de estructuración profesional, tecnológica y
empresaria
• Carencia de control higiénico-sanitario, comercialización
sin garantías sanitarias. Los particulares, empresarios y
administraciones públicas hasta ahora no han dado
solución alguna a este problema
• Amateurismo que genera una problemática muy compleja
• La formación en la materia carece de reglamentación
educativa
• Falta inversión pública y privada en investigación y
desarrollo del sector
• Gran dispersión entre empresarios y desconocimiento
generalizado de las escasas normas existentes
• No existe una estructura organizativa socioeconómica
capaz de favorecer su fomento y competitividad.

Durante el 2005, parte de las acciones referidas a I+D
en helicicultura, fueron destinadas a explorar la
situación en ese período, convocando además a personas
de otros países vinculadas con el sector. Para ello, se
confeccionó un cuestionario, el cual se distribuyó por vía
electrónica. Los primeros contactados fueron los actores
relevantes del foro participativo del año anterior (48).
Así pudo comprobarse que algunos productores que
habían participado del evento, ya no se dedicaban a la
helicicultura; dos asesores abandonaron la actividad y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

59

�tres especialistas – investigadores no trabajaban más en
el tema.
Cinco productores, un asesor y un industrial que
intervinieron en el foro participativo del año 2004,
accedieron a respondier la encuesta enviada.
El Sr. Juan Rusinek, productor con sistema a cielo
abierto en una superficie de 10 has, considera que la
información disponible no lo ha ayudado a resolver los
inconvenientes productivos de su empresa helicícola.
Ha comercializado caracoles terminados (no expresa la
cantidad) a distribuidores del mercado interno y a
caracoles para reproducción a nuevos productores.
Manifiesta conocer su costo unitario de producción y
varios indicadores productivos; esos indicadores no
fueron referidos en la encuesta. El marco legal vigente
es flexible y correcto. Respecto de la vinculación con
otros actores, indica que lo ha realizado sólo a nivel
jurídico y comercial.
Los Sres. Graciela Linera y Daniel Basile son
productores helicícolas de la localidad de Rojas, Pcia.
De Bs.As que pertenecieron al Consorcio conformado
en el inicio de las actividades en esa zona; luego se
separaron del grupo y conformaron un núcleo de tres
establecimientos. Opinaron que la información
disponible no les ha servido para resolver los
inconvenientes del manejo de la huerta y de la alta
mortalidad de los individuos. No han comercializado el
producto, y esperan hacerlo para el año 2006.El sistema
a cielo abierto es la adecuado, pues “requiere de menos
costo y mano de obra que el intensivo”. Para los Sres.
Linera y Basile, la reglamentación vigente debería ser
revisada y adecuada a las necesidades de los
productores. En conocimiento de los consultores estos
productores han abandonado la actividad a principios
del año en curso.
La Sra. Mirta Molinari y el Sr. Daniel López poseen un
criadero a sistema abierto tambíen en la localidad de
Rojas. Para ellos, la información disponible es incierta,
no está respaldada por prácticas productivas y no ayuda
a resolver problemas. Respecto de los indicadores

60

productivos y económicos, creen obtenerlos para fines
del año 2006., ya que no han completado el ciclo
productivo. Los Sres. Molinari y López consideran que
la reglamentación vigente no es apropiada a sus
propósitos comerciales. Su vinculación es con la
Empresa “Helix del Sur”.
Se realizó una visita a criaderos en las cercanías de la
ciudad de Montevideo (Uruguay), donde se observó las
condiciones que se aplican en el sistema extensivo. En
esos lugares pudo comprobarse que la problemática que
se plantea es similar a la de la Argentina tanto en cuanto
a las tecnologías aplicadas, como a la información
disponible y a la pobre producción.
El Sr. Pedro Balanesi, propietario del frigorífico Indaba
Internacional SRL, comenta que en el año 2005 su
empresa ha comercializado 700 kg de caracoles de
criadero y 10.000 kg de caracoles de recolección; el
producto fue vendido “vivo refrigerado”. El precio
abonado a productores y recolectores fue de $ 4.5/ kg y
el rango de precio CIF fue en promedio de 4 euros.
Como ex-productor, opina que la cría en cautiverio no es
rentable y que de acuerdo a la demanda internacional,
se puede obtener la cantidad necesaria de caracoles de
recolección; asimila la helicicolecta a la pesca y propone
la vinculación entre productores y recolectores.
Comenta que en Francia, Italia y España, no existen
grandes emprendimientos helicícolas y que casi todo el
caracol consumido proviene de la importación de países
recolectores. Respecto del marco reglamentario, para el
Sr. Balanessi no existen inconvenientes, ya que la
regulación vigente es apropiada acorde a las exigencias
de mercados internacionales.
El Ing. Agr. Jorge San Román, es asesor helicícola y ha
publicado un libro referido a la cría de caracoles en
cautiverio en sistema abierto (31). Considera que la
información disponible es inadecuada y que la
adquisición de conocimientos respecto a la producción
de caracoles se basa en prueba y error. Como asesor en
la zona de Rojas, PBA, informa que los resultados
obtenidos corresponden a 2 tn / ha y que se han cubierto
los costos operativos; no refiere costo unitario de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�producción. Cree haber logrado un precio diferencial
por el producto, “ya que los caracoles de recolección se
pagan la mitad”; no refiere precio de venta. No percibe
cambios en la legislación vigente la que para él debería
modificarse. Se ha vinculado con otros productores de la
zona de Capilla del Señor y Entre Ríos.
A continuación se resumen los comentarios de otros
actores nacionales e internacionales recibidos a
través de la encuesta de opinión realizada por
correo electrónico:
La Sra. Claudette Lapides, encargada del Departamento
Técnico de la Asociación de Helicicultores del Uruguay
(ACU), opina que los inconvenientes que ellos tienen
deben ser considerados por las instituciones de I+D de ese
País; han solicitado a universidades que desarrollen temas
referidos a alimentación y terminación de los caracoles;
para la Sra. Lapides, las acciones deberían ser abordadas
en “un trabajo conjunto en el marco del MERCOSUR”.
El Sr. José Morocho, helicicultor peruano que utiliza el
sistema cerrado, responde que ha comercializado 500 kg
de caracoles de cautiverio a un valor de U$S 5/kg, sin
percibir precio diferencial respecto de la recolección; se
ha vinculado con actores pertenecientes a la
exportación, producción y asesoramiento; considera que
para el año 2004 se han comercializado en Perú 1000 kg
de caracoles de cautiverio; no existen programas de
capacitación para asesores y productores y las
experiencias publicadas lo han ayudado a resolver parte
de los problemas de la actividad.
El Sr. Cristóbal Buendía, productor de Ecuador en
sistema mixto, considera que la información disponible
es inadecuada y escasa. Se ha vinculado con otros
productores a través de foros virtuales. Aunque no ha
logrado aún volúmenes comerciales de producción,
expresa que el costo unitario por kg de caracol producido
es de U$S 1.5, siendo el valor de venta para la
exportación de U$S 5. El Sr. Buendía no se ha vinculado
con otros actores de la actividad y desconoce la
existencia de programas helicícolas en su País. Destaca
que el mayor problema con el que se enfrenta es la falta

de información fidedigna.
A nivel nacional, el Sr. Alfredo Palacios, productor de
sistema abierto, expresa que la información disponible
es escasa y que muchas veces no se difunde
adecuadamente. No ha comercializado caracoles de
cautiverio, pero espera hacerlo para el período 20062007. En referencia a los problemas a resolver, expresa
que el más importante para él es el del manejo de la
huerta. Manifiesta haberse vinculado con el INTA, y
que los especialistas esa Institución se esfuerzan en
contribuir al desarrollo de su actividad. El Sr. Palacios
concluye “en lo teórico estamos en el buen camino”.
El Sr. José Guzmán es productor a cielo cerrado de
Carmen de Patagones, BA, para quien ese sistema es el
adecuado, por lograrse el producto terminado en menor
tiempo que en el abierto y sin las complicaciones que
surgen del manejo de la huerta. Considera que la
información disponible es escasa e inadecuada y que no
existen en el País instituciones que puedan realizar
actividades de I+D sobre la especialidad; hace una
especial referencia a “los vendedores de cursos que se
animan a publicitar flujos económicos”; su costo por
unidad de producto es de U$S 1.2/kg; si bien no ha
comercializado hasta la actualidad informa que, a través
de un contacto directo con España, el precio CIF por kg
de producto fue de 4.1 euros para el año 2004, con picos
estacionales de 8.19 para la modalidad “precocido –
congelado”; sin embargo cree que ese último valor debe
ser tomado con precaución.
En razón de que el Sr. Guzmán había comentado que
participaría como asesor de criaderos cerrados en
algunas localidades de Chile, fue especialmente
consultado sobre ese tema. Expresó que los volúmenes
comercializados en ese País corresponden a la
recolección y que no existen emprendimientos que
hayan logrado escalas comerciales.
Cuatro propietarios de criaderos a sistema abierto,
integrantes de la Asociación de Productores de Santa Fe,
refieren que han calculado el costo unitario de
producción. Realizan un buen manejo de la huerta,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

61

�situación que ha favorecido sus expectativas, ya que
antes utilizaban el sistema cerrado que les ocasionaba
serios inconvenientes en la alimentación. La
Reglamentación vigente es insuficiente, ya que abarca
sólo la habilitación de criaderos y plantas procesadoras.
Resaltan su vinculación a través de la Asociación.
Los tres socios de la Empresa a cielo abierto “Nuestros
Padres”, consideran que la información es insuficiente,
lo que motiva al ejercicio de la prueba y error. No
disponen de un análisis económico – financiero ya que
realizan la actividad en forma secundaria y lo invertido
en este sistema les permite continuar; antes tenían
caracoles a cielo cerrado y, si bien obtenían buenos
resultados productivos, para ampliarse necesitaban
mayor capital. Destacan que la mano de obra a campo
necesaria en establecimientos a campo es menor rígida
a la que exige el sistema intensivo. Consideran exiguo el
“apoyo oficial para el desarrollo de la actividad” y una
“competencia desleal la recolección”.
El Sr. Sergio Oniszczuk realizó la cría de caracoles en
cautiverio en sistema abierto, en Capilla del Señor,
PBA. Para él la información es poco seria, especializada
y confiable. Han obtenido índices productivos, los que a
su criterio son adecuados; no han calculado índices
económicos. Para el encuestado esos índices se están
acercando a un método de producción técnicamente
viable. No percibe poder alcanzar un precio diferencial
respecto del recolectado. Opina que la helicicultura “es
una moda de amplia difusión mediática, que no se está
expandiendo”.
El responsable de la empresa “Caracoles Escobar SRL”
considera que hay poca información sobre la especialidad.
Realizan el sistema abierto, sin dificultades para el manejo
de la huerta. Carecen de índices económico productivos,
ya que hace un año que han comenzado la actividad. No
han realizado ventas y desconocen si hubo cambios o
mejoras en los aspectos reglamentarios. No se han
vinculado con otros actores. El Ing. Agr. Marcelo García,
se desempeña como técnico e investigador del INTA –
Cañuelas y es uno de los fundadores de la Asociación de
Helicicultores (ADH).

62

El Ing. Agr. García expresa que la Asociación cuenta
con 25 establecimientos en diferente grado de
desarrollo, la mayoría de los cuales se ubican en la
provincia de Buenos Aires; informa que es
Vicepresidente de la Asociación y productor helicícola.
Respecto del volumen obtenido por ha, informa una
proyección de 6.000 a 8000 kg/ha/año. Del análisis
económico refiere para el sistema abierto un costo/m2
de producción de $ 2.5 a 5. Considera que el sistema de
elección es el abierto y que ha obtenido buenos
resultados con el mixto; aunque no lo descarta, tiene sus
reservas respecto del cerrado. Asigna un precio de venta
de U$S 3/ kg para caracoles de recolección y U$S 2/ kg
para los de criadero; este último es una oferta de un
frigorífico a ADH. Manifiesta haber participado en la
elaboración de las normas legales vigentes y haber
colaborado en la propuesta al Senado de la Nación para
la “Prefinanciación de Exportaciones” para el sector.
Las contradicciones evidenciadas entre las
apreciaciones del Ing. García y otros y las informaciones
anteriores de los productores no hacen más que
reafirmar, que en el campo de la helicicultura se han
realizado proyecciones tanto de productividad como de
precios que no han logrado ser alcanzadas en la realidad.
Aspectos legales y trazabilidad
Se referirán los aspectos vinculados al Marco Legal de
España, Colombia, Perú, Chile, Uruguay, Ecuador y la
Argentina. España es el País europeo, con más
probabilidades de importación de caracoles
provenientes del Continente Americano y algunos países
latinoamericanos podrían actuar como potenciales
aliados para la comercialización.
En España
(2; 52)el sector helicícola adolece
actualmente de una regulación jurídica o marco legal
que posibilite su normal desarrollo. La gestión de los
recursos naturales, debe combinarse con la protección y
explotación sostenible de la biodiversidad.
En el año 1989 se promulgó una Ley de conservación de
los espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�elaborada por la Administración del Estado mediante
reglamentaciones y por las Comunidades Autónomas
con normas propias, asumiendo la competencia de
gestión. Sin embargo, el aprovechamiento sustentable
de caracoles terrestres como recurso económico
(helicicolecta) no está regulado por las Comunidades
Autónomas mediante normas específicas, por lo que
existe un vacío legal; la única regulación existente es
como recurso de la fauna silvestre.
La cría de caracoles en cautiverio debe estar autorizada
por la Administración competente; los criaderos deben
iniciarse con reproductores obtenidos de otros
establecimientos habilitados.
El Código Alimentario Español, en sus artículos 3.13.17
y 3.13.18 establece las condiciones higiénico –
sanitarias que deberán cumplir los productos frescos e
industrializados de diferentes especies de caracoles de
tierra. El Dr. Arrébola Burgos (2) opina que estas
directivas son escasas y de exiguo cumplimiento, lo que
redunda en garantías insuficientes respecto de la calidad
del producto en el mercado interno. La entrada de ese
País a la Comunidad Europea ha propiciado la
ampliación de la regulación higiénico – sanitaria de
varios sectores productivos, en los que no se ha incluido
a la helicicultura. El autor concluye que “ al tratarse de
un patrimonio natural con dos vertientes tan acusadas y, en
cierto modo, contrapuestas, a saber: explotación y
conservación, el futuro del sector helicícola parece
depender de actuaciones que aúnen ambas concepciones
en el marco de una gestión ambiental común, mediante la
acción preventiva y la explotación sostenible, en lugar de
desarrollos independientes”.
En Colombia, la Ley Nº 1011 de enero del 2006 (53),
autoriza y reglamenta la actividad de la helicicultura y se
dictaron otras disposiciones. La Ley, tiene por objeto
autorizar y reglamentar la actividad de la helicicultura,
preservando el medio ambiente y garantizando la
salubridad pública. Para estos efectos se tendrán en
cuenta las actividades relacionadas con el
establecimiento de zoocriaderos de caracol de tierra de
la especie Hélix Aspersa.

En los considerandos se expresa que “en Colombia la
helicicultura es una actividad muy reciente, pero que está
tomando bastante auge debido a que ese país cuenta con
las condiciones ambientales y climatológicas apropiadas
para este cultivo y, lo más importante, es que cuenta con
especies que son apreciadas en el mercado nacional e
internacional”.
La Ley establece que todo zoocriadero de caracol de
tierra de la especie Hélix Aspersa que funcione en el país
debe establecer y mantener un
“Sistema
de
Administración Ambiental” apropiado para la escala e
impacto ambiental que genere el proceso zoocría sobre
los recursos naturales y que cumpla como mínimo con
los siguientes requisitos:
• Incluir compromisos de mejoramiento continuo,
prevención de la contaminación y cumplimiento de la
legislación y regulaciones vigentes.
• Contener el marco operativo del programa, para
ejecutar y revisar los objetivos
y las metas
ambientales.
• Establecer un sistema de documentación de principios
y procesos, que sean conocidos y practicados por
todas las personas involucradas, asignando
responsabilidades a cada uno.
• Establecer unos objetivos y metas ambientales para
medir la magnitud del impacto, que genera la
actividad de zoocría, en términos de: - Severidad del
Impacto (magnitud del daño)
• Probabilidad de ocurrencia (riesgo)y - Permanencia del
Impacto (duración en el tiempo).
Además del Sistema de Administración Ambiental, los
zoocriaderos de caracol de tierra de la especie Hélix
aspersa deben disponer de protocolos para el manejo
administrativo ambiental de sus procesos. La Autoridad
Ambiental respectiva podrá verificar en cualquier
momento el cumplimiento de los requisitos establecidos
en la Ley.
Por último expresa que el Gobierno Nacional
reglamentará todo lo relacionado con la importación,
procesamiento y comercialización del caracol de tierra

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

63

�de la especie Hélix Aspersa
El Sistema Peruano de Información Jurídica (53)
establece que “la exportación de los especimenes de la
fauna silvestre procedentes del Calendario de Caza
aprobado por Resol Ministerial N° 0199-2005-AG será
autorizada siempre que se encuentren debidamente
declarados y verificados en sus almacenes o centros de
acopio; el calendario de caza para el año 2006 para H.
aspersa es continuo”.
El Departamento Protección Pecuaria, comercio
exterior de Chile (54), ha elaborado en el año 2004 un
manual de procedimientos en el cual se detallan las
exigencias para exportar caracoles con destino a la
Unión Europea. En ese se describe que “ el desarrollo de
la helicultura ha permitido iniciar la exportación a
mercados exigentes de la especie Helix aspersa, y que para
ello es necesario asegurar la calidad y sanidad del producto
como proveedores del mercado internacional”.
Todo Servicio Agrícola Ganadero (SAG) regional deberá
inscribir los establecimientos productores de caracoles y
deberá verificar que se cumpla con los requisitos
sanitarios vigentes, independientemente si la venta es de
vivos o procesados; se exceptúan de la norma los
productos en conserva. Toda oficina deberá contar con
una delimitación de las zonas de producción en las que
se pueden recolectar caracoles y deberá informar a los
establecimientos los lugares en donde los caracoles
puedan absorber tóxicos, quedando estrictamente
prohibido recolectarlos en esas zonas.
Respecto a las exigencias para exportar a la Unión
Europea, el reglamento chileno establece que para
caracoles vivos se deberá contar con: - certificado de
origen: donde se señala el país y el establecimiento
exportador el cual debe contar con el número oficial de
autorización; - certificado sanitario: expedido por
autoridades del SAG, garantizando la aptitud para el
consumo humano.
En Uruguay el Poder Ejecutivo(55) reglamentó los
aspectos relacionados con la helicultura para que “los

64

productos tengan la necesaria condición higiénicosanitaria que posibilite su acceso a los mercados
internos como externos”.
Fue considerada: - la importancia que reviste el
desarrollo de la helicicultura como fuente alternativa de
la producción agropecuaria; - la gran demanda exterior
de productos relacionados con esa actividad zootécnica;
- la conveniencia de reglamentar los aspectos
relacionados con esa actividad, a efectos de que sus
productos tengan la necesaria condición higiénicosanitaria que posibilite su acceso a los mercados
internos como externos y la necesidad de imputar los
cometidos vinculados al contralor de las condiciones
sanitarias y de la certificación de origen de los
ejemplares vivos que se importen.
En ese País, la autorización para la instalación de
criaderos de caracol de jardín (Helix sp y Otala u otros
que se demuestren aptos para consumo humano y
adaptables a criaderos), en régimen de cautividad, será
cometido de la Dirección General de Recursos
Naturales Renovables, en las condiciones establecidas
en el Decreto N° 186/002 de 23 de mayo de 2002. El
control sanitario, será realizado por la Dirección
Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) respecto de
la inspección, manipulación, procesado, envasado,
identificación, transporte y certificación, de acuerdo con
las disposiciones establecidas en el Capítulo VI, del
Decreto Nº 149/997 en lo que corresponda, y con los
reglamentos técnicos que al respecto de esta producción
dicte esa Dirección. La documentación y el contenido
de la certificación de origen que deberá acompañar su
ingreso al territorio nacional, será cometido de la
División Sanidad Animal de la Dirección General de
Servicios Ganaderos.
Las infracciones que se constaten como consecuencia
de la aplicación de las normas sustantivas que este
decreto otorga serán sancionadas de conformidad con lo
dispuesto por el art. 285 de la Ley N° 16.736/96.
En Ecuador (56) se debe solicitar la calificación del
establecimiento al Instituto Nacional de Pesca; ese

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Organismo eleva la solicitud a la Subsecretaría de
Recursos Pesqueros. Los números de registro otorgados
son enviados a la Embajada de Ecuador en Bruselas, a
los efectos de completar el trámite correspondiente.
Una vez obtenido el registro, el Instituto Nacional de
Pesca de ese País es el responsable de fiscalizar el
producto a exportar y de emitir el certificado
bacteriológico y veterinario; la inspección se realiza en el
puerto de embarque (5).
En la Argentina (57) el Servicio Nacional de Sanidad
Animal (SENASA) por Resolución 554/2002 creó el
“Registro Nacional de Establecimientos Helicicultores”,
al que deberán inscribirse los interesados en producir
comercialmente caracoles de tierra. Esta norma está
orientada a recopilar datos estadísticos de los criaderos
de caracoles como tipo de alimentación, sistemas de
producción, origen de la población parental, manejo
profiláctico sanitario, ubicación del establecimiento y
volumen producido anualmente, entre otros datos. Una
vez realizado el trámite de inscripción, la Dirección de
Luchas Sanitarias de la Dirección Nacional de Sanidad
Animal otorgará un Número de Habilitación que deberá
presentar el productor, en el momento de ingresar con el
producto a la planta de procesamiento, donde se
asentará en el libro rubricado para completar la
trazabilidad del producto.
En los considerandos de la Resol. 554/02 se especifica
que “en los últimos años se ha producido en nuestro país
un manifiesto desarrollo de la Helicicultura, produciendo
excedentes de exportación de caracoles y posicionando a la
República Argentina como potencial proveedor de este
producto en el mercado internacional y que es
imprescindible la regulación de las condiciones de
producción de las especies de caracoles de tierra existentes
en estado silvestre (Helix aspersa y Otala láctea) para ser
explotadas en forma comercial en nuestro país, asegurando
la calidad y sanidad del producto y garantizando su
permanencia en el mercado interno y externo”.
Se destaca que “es necesario cumplir con los requisitos
exigidos por los países compradores de caracoles de tierra.
Representantes del sector han dado el visto bueno para la

creación de normas que permitan regularizar los sistemas
de producción y la Dirección de Asuntos Jurídicos ha
tomado la intervención que le compete”.
Todos los establecimientos habilitados deben presentar
un informe anual de actividades. Según el artículo 9º de
la citada Resolución, en el informe se incluirán las
actividades propias del establecimiento realizadas
durante la temporada anterior, tales como ejecución del
plan profiláctico-sanitario, breve memoria de las tareas
desarrolladas, volumen producido en ese período,
incorporación de nuevos individuos y modificaciones
respecto a la planificación informada en el momento de
la inscripción. La información presentada está sujeta al
secreto estadístico establecido por Ley Nº 17.622. Los
datos aportados tienen carácter de declaración jurada y
una vez completa la planilla, deberá ser presenta en la
Oficina Local SENASA que le corresponda según la
ubicación del criadero, en la cuál realizaron la primera
inscripción, antes del 31 de julio de 2004.
En el momento de la inscripción se deberá presentar la
especificación de los siguientes ítems:
1 Bosquejo del diseño del terreno e instalaciones en
general.
2 Tipo de alimentación.
3 Plan profiláctico sanitario (enfermedades tratadas,
tipo y dosis de medicamentos administrados).
4. Especificación de sistemas de seguridad para evitar
fugas de individuos.
5 Si lleva a cabo sistemas de selección, especificar los
parámetros en los que se basa.
6 Sistema o métodos de destrucción de individuos
muertos.
Se debe aclarar que toda la información proporcionada
por el productor (excepto sus datos particulares y rama
de actividad) está sujeta al secreto estadístico
establecido por Ley N° 17.622.
En el Anexo II de la Resolución se hace una breve
referencia respecto de los sistemas de producción en
práctica.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

65

�Se describen las características de los caracoles aptos
para comercializar: -caracoles corredores (de verano):
cuando los caracoles se encuentran sanitariamente
aptos su aspecto es húmedo, limpio, brillante y sin
olores desagradables. Reptan sobre un pie ampliamente
extendido y desarrollan enteramente sus tentáculos; operculados (de invierno): un caracol sano aparece liso,
brillante y húmedo y la punta del pie no sobresale. Los
sujetos vivos cuyo opérculo está cerrado están siempre
intactos. Para juzgar el estado de un caracol tapado hace
falta siempre quitar el opérculo. Los caracoles
operculados se conservan mucho más tiempo en las
cajas y en los transportes debido a que han ayunado y no
están en la fase de vida activa.
Se resumen las características de los caracoles
decomisables: - caracoles muertos o en estado de
putrefacción: se encuentran retractados en el fondo del
caparazón y forman una masa o una especie de papilla
negruzca. Las adherencias con su caparazón no existen y
el cuerpo se saca con facilidad. La característica esencial
es su olor extremadamente repulsivo.; caracoles recién
muertos: se comprueba con la prueba del pinchazo
resultando a ésta insensibles. Están retractados en el
interior del caparazón pero no ha comenzado la
putrefacción. No tienen olor o muy poco; -caracoles
agonizantes: están inmóviles en el fondo de su caparazón.
La extremidad posterior del pie está algo retraída, grisácea
y reseca. A menudo con emisión de viscosidad espumosa y
abundante; -caracoles enfermos: casi inmóviles presentan
un pie saliente fuera del caparazón, pero éste nunca se
desarrolla completamente y no tiene fuerza de extenderse.
El animal está encogido sobre sí mismo. La sensibilidad
casi ha desaparecido. Los tentáculos se encuentran más o
menos retractados, la cabeza a menudo encogida en la
masa del pie, la coloración amarillenta y sin brillo y la
superficie se reseca cada vez más. El animal es incapaz de
desplazarse y no posee la energía para retractarse en su
caparazón. Todo esto conlleva a la muerte en corto plazo.
El criterio a utilizar sería que de un lote que contenga el
25% de muertos, seguramente tendrá una proporción
similar o superior de enfermos y 40% contaminados. Debe
decomisarse el lote; -caracoles operculados impropios para
el consumo: no tienen brillo y producen espuma al

66

presionarlos. Si la putrefacción ha comenzado se saca
fácilmente y huele mal. Cuando está avanzada las partes
blandas forman una papilla negra y fétida. Se efectúa una
revisión eliminando los caracoles cuyo opérculo está roto o
hundido.
La Resolución 555/02 corresponde a una modificación del
“Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y
Derivados de Origen Animal”, con la finalidad de incluir
las condiciones higiénico-sanitarias que deben cumplir
plantas procesadoras de caracoles de tierra.
Se entiende por planta procesadora de caracoles de
tierra a aquel establecimiento o sector de
establecimiento destinado a algunas de las siguientes
actividades: - acondicionamiento de caracoles de tierra
vivos: aquel donde se reciban, clasifiquen, purguen y
envasen caracoles vivos; procesamiento de caracoles de
tierra: aquel en donde se sacrifiquen caracoles de tierra
y se elaboren productos en cualquiera de sus
presentaciones: refrigerados, congelados, cocidos,
conservas y/o semiconservas. Ambas actividades podrán
desarrollarse en un mismo establecimiento.
Sin perjuicio del cumplimiento de la legislación vigente
vinculada con la fauna silvestre, los caracoles de tierra
aptos para la industrialización son los moluscos
gasterópodos terrestres de los géneros Helix y Otala.
Las plantas dedicadas al acondicionamiento de
caracoles de tierra vivos, contarán con las siguientes
dependencias:
• Sector de recibo.
• Sector de clasificación y descarte.
• Sector de purgado.
• Sector de limpieza y revisión.
• Sector de envasado.
• Depósito de envases primarios y secundarios.
• Depósito de desperdicios, detritos y comisos.
• Cámara frigorífica de producto terminado.
• Sector de expedición.
• Depósito y lavado de utensilios.
• Depósito de elementos de limpieza.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�• Servicio sanitario para operarios.
• Vestuarios para operarios.

participaron alumnos de diferentes Carreras. En el año
2004 el Programa fue desactivado.

Respecto de las condiciones operativas, el
establecimiento deberá contar con: - lugar de recepción:
el sector puede encontrarse a temperatura ambiente; clasificación y descarte: en este sector se realizará la
clasificación tanto por especies (Helix y Otala), como
por tamaños, procediéndose al descarte de aquellos
ejemplares muertos, rotos, aplastados o con
características impropias para el consumo humano.
También se deberán identificar los diferentes lotes para
su posterior seguimiento y control; -purgado: el purgado
será obligatorio y el tiempo que demande estará de
acuerdo a los procedimientos que defina el
establecimiento elaborador. Durante el mismo, los
caracoles se podrán mantener a temperatura ambiente o
refrigerados; - limpieza y revisión: deben limpiarse por
cualquier mecanismo que facilite la eliminación de los
excrementos, cuerpos extraños y eventuales ejemplares
rotos o muertos; - envasado: los materiales que
conforman los envases que se encuentren en contacto
directo con los caracoles vivos deberán contar con la
autorización de uso del SENASA; - preservación y
almacenaje: se mantendrán en cámaras frigoríficas a una
temperatura entre 5 y 15 grados centígrados. No se
permite depositarlo directamente en el piso; rotulación:
Deberá ajustarse a la legislación reglamentaria vigente, e
incluir la siguiente leyenda: "CARACOLES DE
TIERRA: DEBEN MANTENERSE VIVOS HASTA SU
COCCION" "NO CONGELAR".

La importación de caracoles a la Unión Europea (59;60)
está regulada desde el año 1996, estableciéndose las
condiciones de policía sanitaria aplicables a los
intercambios y a las importaciones de productos que no
estaban sometidos a normativas comunitarias
específicas. Las normas precisan las condiciones
específicas de sanidad pública aplicables a los caracoles
para evitar que estos productos supongan un peligro
para el consumo humano; en este sentido se valió de lo
ya fijado en los productos pesqueros con respecto a las
normas sanitarias aplicables a su producción, puesta en
el mercado y autocontrol para aplicarlo a los caracoles
terrestres destinados a consumo «en vivo». Con respecto
a los caracoles cocinados fue asimilado la normativa que
regula los problemas sanitarios en materia de
producción y comercialización de productos cárnicos
por considerarse un plato cocinado. Las importaciones
de caracoles frescos y congelados a la UE precisan de un
certificado sanitario que otorgan aquellos organismos o
autoridades certificados según la normativa comunitaria.
Los productos deben proceder de establecimientos que
cumplan requisitos de autocontrol según las normas
comunitarias, y haber sido previamente autorizados por
el organismo competente, que además deberá controlar
periódicamente las condiciones de producción.
Asimismo, los caracoles deberán estar sometidos a una
evaluación organoléptica efectuada por muestreo. En el
caso de la preparación de la carne de caracoles sin
concha deberá observarse que éstos no estén muertos,
dado que deberían ser rechazados para el consumo
humano; y en todo caso, se retirará el hepatopáncreas.
La plantas procesadoras deben disponer de lugares
específicos de almacenamiento de cajas y envases;
recepción y almacenamiento de caracoles vivos; lavado,
escaldado, desconchado y preparación; almacenamiento
y, en su caso, limpieza y tratamiento de conchas, de
tratamiento térmico de la carne, de envasado o
acondicionamiento de la carne, y de almacenamiento de
productos acabados en cámaras frigoríficas. Otras
obligaciones adicionales se establecen para las conservas
y preparados de caracoles.

Por último se destaca que la comisión de Agricultura y
Ganadería de la cámara de diputados de la Nación, en la
Orden del Día Nº43, del año 2002 (58), resolvió
declarar de interés legislativo el Proyecto de Helicultura
“Desarrollos Innovadores del Sur (DINSUR)”, incluído en
el Programa de Investigación y Desarrollo en acuicultura
de la Universidad Nacional de Luján. En conocimiento
de los consultores del presente Estudio, el Proyecto fue
incubado en el año 2001 la Unidad de Vinculación
Tesnológica de la mencionada universidad. Se realizaron
tareas de I+D referidas a la producción en cautiverio de
Helix aspersa, en sistema cerrado; en los ensayos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

67

�Hidalgo Moyá (59) destaca que “la importación de
caracol se realiza en distintos estados: vivos, congelados,
semielaborados o elaborados. Por lo que respecta a Europa,
los exportadores son conscientes de que la mayoría de sus
clientes piden, por lo general, el producto vivo,
especialmente desde noviembre a marzo. En el caso
argentino, del que España es el mayor comprador, el
transporte se efectúa por vía aérea”.
En Bélgica, por Decreto reglamentario del año 1998 se
regulan los requisitos de producción y de calidad para
otorgar la marca «Escargot Fermier» o «Caracol de
Granja» a caracoles criados y elaborados en granjas
helicícolas, así como a las condiciones generales para su
comercialización. En este sentido se requiere que los
caracoles reproductores se adquieran en criaderos
habilitados; las compras adicionales de reproductores
únicamente están permitidas en caso de mortalidad por
causas conocidas o por disminución comprobada de las
facultades de las poblaciones. Por otra parte, el
helicicultor debe llevar un cuaderno de crianza al día
donde debe registrar, entre otros datos, el número de
parque, la fecha de ingreso de los ejemplares, la carga en
kilo de reproductores por metro cuadrado del parque o
en un número estimado de caracoles, los tratamientos
profilácticos y el tratamiento sanitario, con sus fechas,
naturalezas y dosis. Los caracoles únicamente se
alimentarán con aquellas materias primas, aditivos y
complementos fijados por la norma. En el caso de
tratamientos sanitarios únicamente se realizarán con las
sustancias activas permitidas. Los «Caracoles de Granja»
se comercializan escaldados, o cocinados en caldo, o
preparados a la Bourguignonne (re-encapsular la carne
de caracol con mantequilla especial que lleva ese
nombre, además de otros ingredientes y con las
proporciones que delimita la normativa). Un sello
certifica la calidad del producto, que si se rompe,
provoca la apertura del envase.
El etiquetado menciona la denominación de venta junto
con el tipo de preparación y el tratamiento realizado así
como el estado físico del caracol, la masa neta total
consumible, la medida, el número de piezas o unidades
contenidas en cada envase, el nombre científico del

68

caracol, la lista de ingredientes y la fecha de caducidad.
La documentación exigida por la Comunidad Europea
(54), consta de:
• Directiva 92/118/CE: establece que las especies
comercializadas de caracoles terrestres deberán
proceder de establecimientos autorizados para su
procesamiento; esa autorización deberá ser extendida
por un Organismo Oficial autorizado, perteneciente al
País de origen del producto.
• Directiva 91/493: regula las condiciones higiénicosanitarias que deben reunir los establecimientos
exportadores y las normas de transporte de los
productos.
• Directiva 80/778: establece la calidad y cantidad de
agua potable necesaria para el procesamiento del
producto.
La República Argentina figura en la lista de países
habilitados a exportar caracoles para el consumo
humano a cualquier Estado Miembro de la Unión
Europea. En cuanto a los requisitos arancelarios, los
caracoles de la Argentina que ingresen a la Comunidad
no pagan derechos aduaneros (61)
En el mercado estadounidense se requiere que el
importador tenga permiso para importar; que el puerto
de ingreso sea el de Nueva York – JFK, en vuelo directo
y sin escalas; que las cajas sean a prueba de fugas; que
los caracoles sean destinados al consumo humano y que
estén identificados por género y especie; la Argentina no
tributa aranceles ni impuestos aduaneros.
La Reglamentación vigente en la Argentina ha sido
signada por el hecho de que la exportación argentina se
basa en la recolección y no ha considerado hasta el
presente las particularidades de la producción originada
en el cautiverio. Esta debe cumplir con una serie de
requisitos que ya fueron detallados y que ofrecen el
producto en cantidad, provenientes de un único lugar
sujeto a un manejo y gestión acreditados. Esto lo
diferencia del proceso de recolección en el cual los
animales provienen de regiones diferentes, han sufrido
diferentes tratamientos y formas de conservación, así

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�como diversos tiempos desde su captura hasta su
inspección; en este caso es lógico pensar que es
necesario un lugar central de acopio e inspección
sanitaria como es la planta procesadora. Las razones
expuestas que son las que sustentan la normativa
argentina no son aplicables para algunos criaderos en
cautiverio cuya producción puede ser inspeccionada in
situ. Esto disminuiría el costo de las transacciones, daría
mayor libertad de comercialización a los criadores y
permitiría agregar valor a través de diferenciación,
calidad, origen, etc. Para ello sería necesario que los
criaderos contaran con comodidades aprobadas para el
procesamiento de la materia prima, acorde a las
exigencias del mercado internacional.
Detección de actores relevantes. Análisis de
coordinación y comunicación de actores
La cadena comercial de la agroindustria helicícola
exhibe diferente grado de articulación ya que la
comercialización de caracoles en sus diferentes
presentaciones esta bien desarrollada, no ocurriendo lo
mismo con los eslabones que corresponden a la
obtención de la materia prima.
Como se ha explicitado, los caracoles de tierra provienen
de la recolección natural y de la producción en
cautiverio en sus tres modalidades: sistema abierto o
extensivo, cerrado o intensivo y mixto.
La recolección generalmente es realizada por personas
de escasos recursos quienes obtienen un pequeño
ingreso adicional, a través de la entrega de los caracoles
vivos a los centros de acopio. También recolectan
personas para consumo propio, quienes en su tiempo
libre, vacacional o de fin de semana, disfrutan de realizar
esta tarea; generalmente los que se dedican a extraer
caracoles de la naturaleza para consumo propio poseen
un arraigo cultural asociado a los inmigrantes europeos
del siglo pasado.
La recolección para obtener un ingreso adicional y el
autoconsumo se caracterizan por ser de carácter informal.
Los recolectores que venden el producto a los centros de

acopio no tienen ningún poder de decisión respecto del
valor a percibir, ya que el precio es fijado por las empresas
exportadoras, de acuerdo a lo ofrecido por los compradores
internacionales. Recolectan cuando se enteran que los
centros de acopio les van a comprar; ello coincide con la
contra estación de los países demandantes, en los que en
el invierno no disponen de la oferta de caracoles de
recolección provenientes de países cercanos y de los
originados por la producción en cautiverio.
La recolección para autoconsumo, generalmente está
asociada a las épocas de veraneo o feriados fuera de la
época invernal, en los que hay movimiento turístico;
por transmisión cultural conocen los lugares en los que
pueden encontrar caracoles y realizan la actividad como
esparcimiento familiar.
Los centros de acopio se corresponden con las mismas
plantas que procesan la materia prima. El SENASA ha
habilitado hasta el momento a cinco empresas, todas
ubicadas en la provincia de Buenos Aires, que cumplen
con los requisitos legales para la elaboración y
exportación de productos, según la reglamentación
555/02. Ellas son: Indaba Internacional (Mar del Plata);
Integración Escargots Argentina S.A (Beccar);
Frigorífico Sudeste S.A (Mar del Plata), Aclimatar
(Saladillo) y Ecotrade S.R.L. (Quequén).
En las plantas procesadoras la materia prima es recibida,
clasificada, purgada y envasada (caracoles vivos) o
procesada en sus diferentes formas; estas empresas son
las únicas autorizadas para exportar caracoles de tierra.
Los productores a ciclo completo, realizan todas las
etapas de la producción en cautiverio. Para el inicio de
la actividad obtienen ejemplares de la recolección
natural o de otros criaderos comerciales; ambas
posibilidades están contempladas en la Resol. 552/02.
Las empresas helicícolas no están autorizadas para
realizar ventas directas al mercado interno o externo,
excepto que dispongan de una planta procesadora propia
habilitada. De no contar con ella, sólo pueden vender la
producción a las plantas procesadoras. Como se ha
explicitado, el volumen de venta de caracoles de
cautiverio en la Argentina es sumamente escaso, con

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

69

�proyecciones de aumentar a partir del año en curso.
Los proveedores de insumos helicícolas no son
exclusivos de la actividad. Por lo general corresponden a
empresas dedicadas a la horticultura tradicional, a la
construcción de invernaderos para diversos usos, a la
elaboración de alimentos balanceados para especies
monogástricas tradicionales, y a las que proveen de
insumos sanitarios agropecuarios. En ocasiones se
introducen al mercado productos con algún grado de
adaptación o se ofrecen otros utilizados en las
producciones de caracoles de tierra de España o Italia.
La articulación de actores en el mercado interno es
insuficiente debido al exiguo volumen comercializado,
estimado en 400kg anuales. El producto se distribuye en
restaurantes, ciertos supermercados y algunas
pescaderías localizadas en zonas de alto poder
adquisitivo. El producto llega a esas bocas de expendio a
través de la venta de distribuidores mayoristas, que
adquieren el producto en las plantas procesadoras. Otra
forma de comercialización es la de productores que
realizan la venta directa, no autorizada legalmente.
La cadena comercial de caracoles de tierra para el
mercado externo es diferente, ya que presenta un alto
grado de articulación dentro de un esquema legal.
Las plantas procesadoras tienen vinculación comercial
con compradores externos quienes fijarán el precio de
compra, de acuerdo a la demanda detectada en los
países importadores. Una vez acordado la cantidad a
adquirir y el precio se deposita en un banco nacional la
documentación de pago o carta de crédito. La
mercadería será fiscalizada por la Aduana y para ello los
despachantes deberán proveer la factura original, los
certificados sanitarios y el permiso de embarque. El
transporte será por vía aérea o marítima dependiendo del
tipo de producto y el costo a asumir; según lo pactado el
flete será abonado por el exportador o el importador.
Una vez llegado el producto al destino es distribuido a
casas de comidas, de ventas de delicatessen,
restaurantes o bocas de expendio para consumidores

70

finales. La distribución es generalmente realizada por el
importador.
La cadena comercial de caracoles de Helix aspersa se
detalla en el esquema Nº 1.
Respecto a las posibilidades de I+D que se iniciaron,
debe destacarse el Proyecto “Conformación de una red de
actores involucrados en la actividad helicícola rentable
para alcanzar volúmenes exportables y contribuir a
generar normativas que faciliten la comercialización de
caracoles. Análisis de sistemas de producción” aprobado
por la Universidad de Buenos Aires y financiado por la
misma Institución, cuya Directora es la Dra. M.V. Olga
M. González. Otra iniciativa de valor eses convenio
firmado por la Facultad de Agronomía de la UBA y el
Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), que si
bien tiene un carácter amplio para enfocar producciones
animales alternativas, está especialmente dirigido a la
industria del caracol.
Recientemente se ha tomado contacto personal con el
Profesor José R. Arrébola Burgos que comprometió su
participación desde la Universidad de Sevilla en el
convenio hasta ahora binacional de Uruguay y la
Argentina. Esto abre nuevas posibilidades en las
temáticas a desarrollar y en las oportunidades de
financiamiento.
Identificación de formas asociativas en diferentes
eslabones de la cadena
Los recolectores de caracoles en estado silvestre,
carecen de formas asociativas o de vinculaciones que
faciliten la negociación de su actividad ante los centros
de acopio. Asimismo, por ser una actividad estacional
secundaria a otras realizada mayormente por niños o
personas de escaso nivel comunicacional, es sumamente
dificultoso que se organicen con el propósito de adquirir
algún grado de poder de decisión en este agronegocio.
Los productores helicícolas, han intentado vincularse
desde que la actividad fue ampliamente difundida a
través de medios masivos de comunicación y de la
promoción por empresas privadas.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Esquema Nº 1: Cadena comercial de caracoles de tierra
cas
Políti

POLÍTICAS

Neg
oc

CARACOLES DE TIERRA

ACOPIO Y
PROCESAMIENTO

MERCADOS
COMUNES

Recolección
Me

Provedores de insumos

dos
rca

L eg a
les

Prod. cautiverio

io

Recolección

CONSUMIDOR FINAL

Distribuidores mayoristas

Compradores externos
Restaurantes

Restaurantes y pescaderías

Bancos
Transporte

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

Aduana
oces
os

Despachante

CONFLICTOS
SOCIALES

ercial
Escala com

Nota: Las flecha punteadas indican incipiente grado de desarrollo.
Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

Una de las primeras agrupaciones que se formó fue el
“Consorcio de Productores Helicícolas” de la localidad de
Rojas, Pcia. de Buenos Aires. El mismo fue conformado
en su mayoría por productores agropecuarios que
deseaban diversificar su actividad. La Cámara de
Comercio de esa Localidad, facilitó el modo contractual
y el asesoramiento correspondiente. Los productores
(10) abonaban al Consorcio una cuota mensual, la cual
era utilizada para los gastos administrativos y honorarios
profesionales. El objetivo de este núcleo productivo era
lograr un volumen de caracoles anuales que les
permitiera acceder directamente a los compradores
externos; de ese modo, avanzarían en la cadena de
comercialización, actuando como productores y
exportadores directos. Las causas principales por las que
el Consorcio fue disuelto fue el escaso volumen de
producción logrado en 3 años (que fue utilizado como
reposición de reproductores en los mismos criaderos) y
el desconocimiento inicial de que las normas vigentes
prohíben la exportación de caracoles que no hayan sido

tratados en una planta procesadora habilitada. En
conocimiento de los consultores, sólo uno de esos
establecimientos continúa en actividad, asociado a una
empresa helicícola comercializadora.
Algunos de los integrantes de grupo, participaron de
eventos organizados por la FAUBA y la SAGPyA (ya
informados) y expresaron la necesidad de realizar
investigación y desarrollo en temas productivos aún no
resueltos.
Como agrupación en forma de Cooperativa, se conformo
“Desarrollos Innovadores del Sur (DINSUR)” Cooperativa
Limitada. Como fue detallado, esa vinculación fue
incubada en el año 2001 en la Universidad de Luján,
PBA, y disuelta en el año 2004. Otra entidad, la
Cooperativa de Producción y Comercialización de
Helicicultura de la Mesopotamia Limitada de la
provincia de Entre Ríos, ha dejado de publicitar su
accionar en su página Web; lo mismo ocurre con la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

71

�Cooperativa Agropecuaria Caracoles del NOA, Ltda.,
con sede en la provincia de Tucumán.
En los últimos cinco años se crearon un número
significativo de asociaciones de productores helicícolas en
diferentes provincias del País: Santa Fe, Buenos Aires,
Córdoba, Entre Ríos, Rio Negro y Tucumán. Los
consultores del presente estudio han comprobado que en
la actualidad de las aproximadamente 15 asociaciones
conformadas permanece en actividad un número muy
reducido de ellas. Dentro de estas últimas, La Asociación
Nacional de Helicicultores, creada con la colaboración del
INTA, “obtuvo personería jurídica y está trabajando en la
presentación de una ley que declare de interés nacional a
la actividad helidcícola” (62).
La Empresa “Helix del Sur”, informa a través de varios
medios de difusión masiva que “es al mismo tiempo una
empresa y una red de criaderos (29 criaderos con más de
50 hectareas productivas en la Argentina; Chile y
Uruguay de caracoles independientes. La empresa es
responsable por la comercialización de la producción de
los establecimientos de toda la red en base a contratos
preexistentes.” (63). Respecto de la comercialización de
caracoles H. aspersa, la empresa informó una
exportación de “de 1250 litros de extracto proteico de baba
de caracol con destino final la industria cosmetológica
colombiana, para ser distribuida luego en EEUU”; el
envío fue realizado en junio del año 2005. No se
consignan datos de exportación de otros productos
helicícolas.
La empresa se dedica al soporte técnico para montaje y
producción de estos criaderos en base al modelo del
Istituto Internazionale di Elicicoltura (Cherasco –
Italia), además opera el criadero mas grande del mundo
y es responsable por la comercialización de la
producción de los establecimientos de toda la red en
base a contratos preexistentes.
En la localidad de San Andrés de Giles, provincia de
Buenos Aires, se está construyendo un emprendimiento
productivo e inmobiliario orientado a la helicicultura.
Con el nombre de “Chacras Productivas”. Uno de los

72

propietarios del emprendimiento, Sr. Esteban Torrás
informa que “la venta de los lotes comenzó en
Septiembre del 2005 y se están instalando 9 chacras
productivas con una capacidad de producción de 90.000
kilos por año en total. Estas 9 chacras recibirán los
caracoles reproductores en Octubre de 2006. Cada
propietario es socio en "Puertas Adentro" y decide sobre
las futuras operaciones de compra y venta junto a los
demás socios de la cooperativa. Las chacras se instalan
llave en mano, incluyendo la siembra de la huerta y los
reproductores. El proyecto incluye acompañar a los
compradores hasta que dominen la actividad y puedan
capacitarse por completo. Una chacra de 14.500 m2
ronda los 28.000 dólares. Instalar el predio helicícola y
recibir el asesoramiento oscila en los 25.000 dólares”
Para el año 2008 proyectan lograr de 8 a 10.000 kg de
caracoles anuales (64).
Para el consultor Luciano García, 2003 (61), “la
actividad helicícola presenta una oferta muy atomizada,
con un elevado número de pequeños productores
diseminados en gran parte del País. Debido a que estos
productores están dando recién los primeros pasos, y a que
el sector en la Argentina se encuentra en etapa de
experimentación general, la articulación de la cadena es
mínima y la organización empresarial no está aún lo
suficientemente desarrollada. No existe aún diferenciación
de productos, a pesar de que sería interesante el agregado
de valor. Se han creado distintas asociaciones y
cooperativas, que están llevando a cabo funciones
principalmente de difusión, pero no agrupan la totalidad
de los productores”.
Resulta interesante analizar, al menos en parte, que ha
sucedido en el transcurso de estos 3 años con la
actividad helicícola , conociendo y compartiendo las
expresiones del Sr. García. En opinión de los
consultores, el sistema helicícola continúa desarticulado
en ciertos eslabones de la cadena y requiere de acciones
de I+D que contribuyan a solucionar los problemas
conocidos desde hace años. Sin embargo, como puede
apreciarse en las encuestas realizadas, los actores
intentan vincularse entre sí, con diferente grado de
compromiso y por diferentes razones razón por la cual

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Formas de presentación de productos

generalmente con el agregado de hierbas naturales;
luego se envasan con conservante de salmuera y se
esterilizan en autoclave. Este producto no requiere
cadena de frío.

La principal forma de comercialización de caracoles en
el mercado internacional (3; 5; 17) es en la modalidad
de vivos, en etapa de hibernación, purgados y
operculados. La demanda de este producto es en contra
– estación y presenta una mercado importante en los
mercados europeos.

Para el desarrollo del mercado de caracoles es
conveniente explorar las diferentes formas de
presentación del producto y la posibilidad de abrir
canales de comercialización para aquellos que
incorporen valor agregado según los requerimientos de
cada segmento de consumidores.

Otras formas de comercialización son en conserva
(frasco de 140 gr), pulpa de caracol (bolsas de 120 gr) y
precocido congelado (bolsas de 1 kg).

En un Seminario auspiciado por la Cámara Italiana de
Comercio, el gerente de comercialización de “Helix del
Sur” aseguró que el precio CIF del kilogramo de
caracoles vendidos en Europa es de 4,2 Euros; realizó un
análisis del costo de la transacción llegando a la
conclusión de que el precio FOB sería de 2,2 Euros.

resulta sumamente valioso promover acciones que
faciliten el acercamiento entre las personas del sector.

Luego de la operculación de los caracoles vivos, no debe
interrumpirse la cadena de frío. Se los embala en un
envase tipo red de malla tejida; cada envase contiene
aproximadamente 4 kg del producto. Las bolsas son
acondicionadas en cajas de plástico apilables, con
ventilación suficiente para facilitar la respiración; en
cada caja se ubican de 2 a 4 bolsas.
Los embalajes deben contener la siguiente información:
- País de origen; - nombre completo del exportador;
número del establecimiento; - fecha de vencimiento; peso neto ; - número de cajas; - lugar de destino y datos
del importador; - identificación del producto.
Los caracoles congelados requieren una temperatura de
– 18 ºC en puerto; de no lograr esa condición se
procede al rechazo del producto con la obligatoriedad de
destruírlo. El empaque debe cubrir al producto en su
totalidad y debe ser confeccionado con materiales libres
de sustancias tóxicas.
El tipo precocido – congelado requiere de una cocción
previa y un congelamiento rápido a –20º C.; para
obtener 1 kg de este producto se necesitan 1,4 kg de
caracoles vivos.
Otra posibilidad es la de comercializarlos en conserva
listo para consumir. Se procede a una cocción

Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
El caracol de tierra es una especie exótica que se
encuentra naturalizada en una amplia región del país.
Ello confirma la existencia de un sustrato alimenticio
adecuado a sus necesidades, la posibilidad de su
crecimiento y reproducción. En estas características
existen diferencias regionales que permiten un
desarrollo de la especie en diferentes magnitudes de
tiempo y peso. Se ha adaptado a regiones con diversos
grados de temperatura, porcentajes de humedad y
termoperíodo. Esa adaptación al medio ha permitido la
sobre vivencia de las poblaciones silvestres, aún sujetas
a métodos no controlados de extracción durante años.
Puede afirmarse que la intensidad de la extracción tiene
en cuenta sólo a las exigencias de la demanda y no a la
de la conservación del recurso; no obstante las
poblaciones silvestres siempre han respondido con su
sobrevivencia y productividad.
Respecto a las condiciones de crianza en cautiverio, la
disponibilidad de reproductores está asegurada, siendo
posible obtenerlos tanto de la naturaleza como de otros
criaderos. Los sistemas abiertos o mixtos, con la ayuda

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

73

�de la irrigación artificial, resultan posibles en las
condiciones agroecológicas de muchas regiones del país;
ello ocurre tanto desde el punto de vista de los
requerimientos ambientales de los caracoles como los de
la huerta que se emplea para su alimentación.
Al situarse la Argentina en el Hemisferio Sur puede
ofrecer esta especialidad en contra – estación a los
consumidores concentrados en el Norte. Ello hace que no
sea necesario competir con otros proveedores localizados
en las cercanías de los países consumidores. Se puede
llegar a ofrecer, de esta manera, animales vivos en épocas
del año en las que no es posible satisfacer al mercado.

en los países consumidores, han demostrado que la
situación de falta de productividad en cautiverio no es
una característica exclusiva de nuestro país, sino que es
compartida con otros. Ello define que la producción en
cautiverio constituye, aún, una tecnología inmadura.
Haber demostrado esto mediante el esfuerzo de un
diagnóstico nacional es una ventaja competitiva respecto
a otros países, en los que aún perdura la impresión de
facilidad en la obtención del producto. El diagnóstico
realizado no debe tomarse como cierra una posibilidad
económicamente atractiva sino que señala los desafíos
para acompañar las ventajas comparativas existentes con
las competitivas que deberán crearse.

Las argumentaciones anteriores han servido para
difundir masivamente en los medios de comunicación,
libros y cursos las ventajas con que cuenta nuestro país
para la producción en cautiverio, ya que la recolección
tiene un máximo de extracción limitado por el estado
poblacional silvestre. No obstante los auspiciosos
augurios no se han concretado en la realidad.

La difusión y concientización adecuada de estos
conceptos constituirán un aporte valioso tanto a los
planes de desarrollo nacional como los regionales.

Es por ello que se necesita explorar y acrecentar
recursos tecnológicos, humanos y económicos que
permitan aprovechar las ventajas mencionadas.

Habiendo definido el problema de la producción de
caracoles en cautiverio (única manera de aumentar la
oferta nacional del producto) como originado en una
tecnología inmadura, se hace notoria la necesidad de
acción de las Instituciones de I+D. Ellas deben ocupar
el centro del enfoque de un plan estratégico dirigido a
esta producción.

El diagnóstico implícito que surge de este trabajo puede
conducir a dos actitudes diferentes. Una que defina a
los esfuerzos realizados como infructuosos y que se
malogre la inquietud por lograr una producción
sustentable y creciente. Otro punto de vista más
optimista es aprovechar las experiencias del pasado y del
presente para evitar que otros innovadores cometan los
mismos errores; estaríamos enfrentando al problema de
otra manera, con un criterio evolutivo en el que lo
sucedido sirva para encarar al futuro.
Un diagnóstico coincidente con la realidad, es el primer
e imprescindible paso para diagramar acciones futuras.
La realización de los foros mencionados y con
participación de expertos del exterior, las encuestas
llevadas a cabo y las vinculaciones con Instituciones de
países limítrofes y también de otras que se encuentran

74

Acciones conjuntas de cría y recolección para
aumentar la exportación y bases de un plan
estratégico

Pero esa investigación y desarrollo deben estar guiados por
la constante actualización de un diagnóstico de situación
monitoreado por los actores relevantes del sistema. Las
instituciones deberían actuar en consonancia con las
inquietudes surgidas de la realidad productiva en una
permanente retroalimentación de ideas y planes de
trabajo. Si bien las instituciones nacionales contarán con
sus propios proyectos, éstos serán complementados con
otros consensuados con instituciones del exterior. Además
de aunar esfuerzos esa táctica es práctica para la obtención
de fondos aplicables al caso y suma diversos intereses,
especialidades y capacidades. Serán las encargadas de
ejecutar los proyectos y analizar los resultados. Estos
servirán para ser la base de un doble propósito, por un lado

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�el permanente ejercicio de la difusión pública y, por el otro,
de la capacitación actualizada de los actores del sistema
(productores, técnicos e investigadores). Estos, a su vez,
proveerán informaciones para la actualización permanente
del diagnóstico de situación cuyas conclusiones servirán
de sustrato a las instituciones de I+D.
El planteo propuesto se basa en el diagnóstico que actúa
sobre la I+D; las consecuencias de la actividad de éstas
y su influencia sobre la realidad productiva.
Se crearía así un sistema de relaciones articuladas en
que la búsqueda final sea el aumento del conocimiento
y su puesta en práctica. Esto debe ser un proceso
permanente y abierto a las inquietudes de todos los
sectores que cubran los aspectos culturales, sociales,
económicos y tecnológicos.
El planteo es el de la innovación permanente; para que
ello sea posible las respuestas tendrán que satisfacer las
demandas de capacitación de los actores.
Las bases de un plan estratégico para el desarrollo de la
producción de caracoles de tierra se detallan en el
esquema Nº 2.

Las acciones conjuntas entre productores y recolectores
adquirirán importancia práctica cuando los primeros
logren cantidades significativas de producto. Esa será la
instancia en la cual se podrán conformar alianzas entre
los dos sectores, aunando esfuerzos en la complejidad
del negocio del caracol a partir del producto disponible.
Esas alianzas contemplarán la certificación de calidad,
las vías de vinculación e información para lograr y
mantener mercados, las formas de presentación y la
búsqueda de las mejores oportunidades comerciales. Se
podrá llegar así, a unificar la estrategia de ventas la que,
de acuerdo a las conveniencias permanentes o
transitorias, puedan llevar a diferenciar o no los
caracoles por su origen. Para cumplir con estos objetivos
los productores en cautiverio deberán no sólo lograr
cantidades apreciables de producto sino también
asociarse entre sí para ofrecer una representatividad
significativa frente a los recolectores. Estos últimos
compartirán su trabajo de exportación solamente si
encuentran en ello ventajas competitivas, como ser
mayor cantidad de oferta lo que originará una mejor
posibilidad de lograr mayores beneficios en las
transacciones, junto con una calidad aceptable para el
mercado internacional.

Esquema Nº 2: Bases de un plan estratégico
para el desarrollo de la producción de
caracoles de tierra
Diagnóstico del estado
de la producción en

Difusión pública
Individuales
Monitoreo
permanente
para el

Proyectos de
Instituciones
de

Concertados

Financiamiento
nacional

Ejecución y análisis

Inquietudes

Capacitación a diferentes

Productores
Técnicos
Investigadores

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

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42:- Marasco, F; Murciano, C. 2000. Guía
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43.- Fontanillas, J; García Cuenca, I. 2002. El
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España. 142 páginas.
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45.- Sistema de cría mixto. 2006. Centro de
Helicicultores Argentinos.
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46.- Establecimientos procesadores de caracoles
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Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación.

78

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para fortalecer las fuentes de crecimiento
económico. Estudios agroalimentarios.
Componente A: fortalezas y debilidades del sector
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48.- González, O. M.; Basso, C. P.; Vieites, C. M
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Universidad de Buenos Aires.
49.- Engel, P and Salomón M. 1997. Facilating
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50.- González, O. M.; Vieites, C. M. 2004.
Videoconferencia: "Importancia de la Helicicultura
- El Sector Helicícola en España. Potenciales
Transacciones entre España y Argentina"
www.agro.uba.ar/ced/caracoles/resumen.htm
51.-UBACyT. 2004-2007. Conformación de una red
de actores involucrados en la actividad helicícola
rentable para alcanzar volúmenes exportables y
contribuir a generar normativas que faciliten la
comercialización de caracoles. Análisis de sistemas
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Alternativas. FAUBA.
52.- Problemática del sector helicícola en España.
2006.
www.malacologia.net./gualtierianus/gthsem/index.p
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53.- Reglamentación de la actividad helicícola en
Colombia y en Perú.
http://72.14.207.104/search?q=cache:5nVr7lmVXY
AJ:www.sitec.cl/DOC/ANALISISDELANORMATI
VALEGAL.pdf+fauna+silvestre%2Bhelix%2Bchile&amp;
hl=es&amp;gl=ar&amp;ct=clnk&amp;cd=33
54.- Exportación de caracoles vivos. Manual de
Procedimientos. Departamento Producción

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Pecuaria. Comercio Exterior. Chile. Servicio del
SAG.
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Uruguay. 2003.
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Ministerio de Agricultura y Ganadería del
Ecuador. 2004.
www.sica.gov.ec/agronegocios/productos%20para%
20invertir/caracoles/principal.htm

62. Asociación Nacional de Helicicultores.
www.inta.gov.ar/info/intainfo/ant/2001/boletin157.h
tm
63.- Empresa Helix del Sur www.helixdelsur.com.ar
64.- Proyecto empresarial “Chacras Productivas”.
2006.
www.google.com.ar/search?hl=es&amp;q=chacras+produ
ctivas&amp;meta=

57.- Reglamentación para la producción,
procesamiento y comercialización de caracoles
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www.senasa.gov.ar/sanidad/caracol/caracol.php
58.- Cámara de diputados de la Nación. 2002.
Sesiones ordinarias. Dictamen de Comisión de
Agricultura y Ganadería.
59.- Moyá, H. 2004. Normativa Legal de la cría de
caracoles comestibles.
http://www.consumaseguridad.com/web/es/normati
va_legal/2004/06/14/12848.php
60.- Reglamentación 96/340/CEE. Mayo de 1996,
modificatoria del Anexo II 92/118/CEE. Diario
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61.- García, L. 2003. Fortalezas y debilidades del
sector agroalimentario: caracoles de tierra.
Documento 12. BID 925 OC –AR.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

79

�3 REPTILES

Lagarto (Tupinambis rufescens y T. merinae) yYacaré (Caiman latirostis y C. yacaré)

Introducción
El estudio de la biología reproductiva de diferentes
especies de reptiles (1;2;3) ha tenido, desde siempre
distintos enfoques. Desde la teoría en aspectos ligados a
la comprensión de los procesos evolutivos y desde la
práctica, en el desarrollo de la producción animal para la
obtención de diferentes productos.
En las últimas tres décadas se observa un importante
avance, no sólo en el conocimiento de la biología de los
reptiles, sino también en la transferencia a la producción
y manejo de recursos naturales. Con el propósito de
fomentar esos aspectos (2; 4; 5), algunas especies de
reptiles han sido sometidas al cautiverio. Debido a ello,
se fueron aplicando diferentes sistemas de crianza y, en
forma paralela al estudio de la conducción zootécnica,
se conocieron diferentes aspectos biológicos generales y
de la fisiología de la reproducción, el estrés y el
comportamiento.
Una de las causas principales del inicio de la producción
en cautiverio de reptiles (6;7), fue la disminución de las
poblaciones naturales debido a la caza comercial para la
obtención del cuero, tal como sucedió con el Alligator
mississippiensis en los Estados Unidos de América.

80

En la región Latinoamericana el lagarto y el yacaré han
sido sometidos a la extracción natural desde hace más de
cien años, lo que ha provocado diferentes impactos
sobre las poblaciones naturales.
Al menos están amenazadas 18 de las 22 especies de
cocodrilos silvestres que habitan las aguas cálidas del
planeta (8). Muchas especies no sobreviven más que en
ciertos parques nacionales, reservas protegidas o
estaciones de cría. La destrucción de su hábitat y el
trampeo ilegal han contribuido a la declinación
generalizada de las poblaciones de cocodrilos en toda su
área de expansión.
Desde la Segunda Guerra Mundial, varias especies de
reptiles han sido sobre utilizados por la obtención del
cuero. En que medida cada especie ha sido afectada
depende de la rentabilidad de la caza comercial y de
cuales son las pieles más demandadas por los
consumidores; sin embargo, ninguna especie ha
desaparecido por los excesos de la caza, aunque algunas
podrían estar en riesgo de extinción.
En el presente Estudio, se tratarán en conjunto dos
especies de reptiles por ser ellas autóctonas de la
República Argentina y presentar en común productos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�aprovechables como ser el cuero y la carne. Ello
permitirá apreciar para cada actividad descripta las
diferencias y similitudes entre ellas.
Dentro de los reptiles sudamericanos, el género
Tupinambis sp. (9) corresponde a uno de los saurios más
grandes del mundo; las poblaciones naturales
pertenecen a la fauna autóctona del Continente
Americano y se distribuyen desde las islas Trinidad y
Tobago hasta el norte de la Patagonia Argentina. En la
Argentina habitan dos especies de estos lagartos el:
Tupinambis merinae y Tupinambis rufescens,
comunmente conocidos como “lagarto overo o iguana
overa” y “lagarto colorado o iguana colorada”
respectivamente. Al lagarto overo se lo encuentra en las
provincias de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Buenos
Aires, Santa Fe y al este de Córdoba, Chaco, Santiago
del Estero y Formosa. Al colorado al oeste de la
distribución anterior en las provincias de Formosa,
Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, San Luis y La
Pampa, y en el este de Salta, Tucumán, Catamarca, La
Rioja, San Juan, y Río Negro.
La longitud de los adultos (6,9) desde el hocico a la
punta de la cola oscila entre los 0.80 a 1.30 m y el peso
es de 2.500 a 5.000 gramos. La coloración varía con la
edad, siendo de colores más vivos cuando es juvenil. El
cuerpo es estilizado y tiene escamas pequeñas en dorsal
y lateral mientras que en el vientre las escamas son más
largas y de disposición transversal.
Estudios de la biología del lagarto overo y colorado
(5,6,9), indican que la madurez sexual ocurre entre los 3
y 4 años; a esa edad los animales presentan una longitud
del hocico a la cloaca (LHC) que supera los 30 cm.
El proceso de hibernación, como en otros reptiles, se
relaciona con los descensos estacionales de la
temperatura y con el fotoperíodo. En la región de la
pampa húmeda ingresan a dicho estado fisiológico hacia
fines de abril o principios de mayo, para luego emerger a
fines de agosto o principios de setiembre. Los adultos son
los primeros en hibernar, seguidos de los sub - adultos y
luego las crías. En la emergencia las crías mas pequeñas y

los machos adultos son los primeros en mostrar actividad;
luego emergen las hembras adultas y los juveniles.
Los individuos adultos y una proporción de sub – adultos
desarrollan una serie de comportamientos reproductivos
luego de la hibernación que permiten definir las fases de
territorialidad, celo y cópula; la conducta territorial en el
período de actividad sexual es exclusiva de los machos y
comprende la demarcación y defensa de un espacio físico
determinado. Existe una clara estructura social en los
machos, conformada por el dominante primerio, el
secundario y el terciario; estas tres categorías se
establecen a la salida de la hibernación.
Para fines de noviembre o principios de diciembre, se
produce la puesta de 25 a 45 huevos, dependiendo de
las características reproductivas y edad de las hembras;
la eclosión se produce a los 55-60 días de la puesta,
variando con la temperatura del ambiente, como ocurre
con otras especies de reptiles
Durante el verano y hasta principios del otoño,
consumen alimento y se preparan para la próxima
hibernación.
Dentro del orden Crocodylia, (10) se encuentran en
Latinoamérica diez especies incluidas en cuatro
géneros: Caimán, Crocodylus, Melanosuchus y
Paleosuchus.
Dos especies del género Caimán son el yacaré overo
(Caiman latirostris) y el yacaré negro (Caiman yacare)
(11;12). Al nacer pesan unos 40 gramos y miden 22
centímetros. El tamaño de adulto para un macho está en
el orden de los 2,60 m de longitud y unos 80 kg de peso.
Registros históricos citan animales de hasta 3,2 m. El
yacaré overo habita los humedales del noreste de la
Argentina, del sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia.
El yacaré negro se distribuye en los humedales del sur y
del este de Bolivia, noreste de Argentina, sur y centrooeste de Brasil, y Paraguay; ambas especies comparten
gran parte del territorio en su distribución geográfica.
Ambas especies están asociadas al agua. El overo

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

81

�prefiere ambientes acuáticos de poca profundidad y con
abundante vegetación; el negro se encuentra en aguas
profundas y abiertas, por lo que es más fácil de
visualizar.
Como dependen de la temperatura ambiental para
desarrollar sus actividades, en el invierno sólo realizan
unos pocos movimientos para exponerse al sol o
sumergirse. Con el inicio de la primavera los machos
marcan su territorio y sirven a las hembras receptivas.
Une vez fecundadas las hembras se separan de los
machos y se dirigen a los lugares en donde construyen
los nidos; éstos son montículos de materia vegetal,
tierra, arena, ramas y deyecciones que actúan como
incubadora natural, brindando una temperatura
uniforme durante alrededor de 70 días.
Se estima que en condiciones naturales eclosiona entre
el 30 y el 50% del total de huevos puestos en la
temporada; ello es debido a inundaciones, sequías
extremas y depredación.
Los recién nacidos también sufren una importante
depredación y, según la latitud en la que se encuentres,
las primeras heladas pueden ocurrir cuando no han
superado los 70 g de peso corporal, por lo que muchos
de ellos no sobrevivirán a las condiciones del medio
ambiente.
Obtención de productos y mercados.
Importancia socio - económica
Los pobladores autóctonos (13) de las diversas regiones
en las que habitan estas cuatro especies de reptiles
utilizaron el cuero y la carne siendo además muy
apreciada la grasa del Tupinambis sp. para fines
medicinales.
El cuero de reptiles siempre fue valorado por sus
características diferenciales respecto a durabilidad y
aspecto; existen antecedentes oficiales de exportación
del año 1940, sin embargo se conoce que las primeras
transacciones comerciales son de la época colonial.

82

Cuero
En la industria de “marroquinería fina” (9) se confecciona
un producto de características especiales denominado
“bota texana”, la que es originalmente confeccionada con
cuero de Tupinambis spp., y tiene un valor de venta que
supera los U$S 1000 estadounidenses. Es por ello que
desde los Estados Unidos de América se importan
anualmente alrededor de 300.000 cueros de este lagarto, a
un valor promedio de US$ 20 por unidad. El producto es
exportado procesado como “crosta” o primer curtido. Otros
países importadores, a menor escala, son Japón e Italia
Esos cueros provienen casi en su totalidad de la naturaleza
El cuero de yacaré negro cotiza en el exterior a US$ 30 y
el del yacaré overo hasta US$ 50 por unidad (15). Estas
especies han soportado una excesiva sobre utilización
para el comercio de los cueros, lo que ha provocado una
seria declinación de las poblaciones silvestres.
Los consumidores de cueros de reptiles perciben en los
productos las características propias. Ellas son belleza y
brillo natural, durabilidad y alto grado de diferenciación.
Los fabricantes seleccionan los tamaños y tipos de cueros
y los tamaños de escamas correctos para cada producto.
Hace algunos años los usos tradicionales de este tipo de
cuero se restringieron a carteras y cinturones; en la
actualidad la oferta se ha ampliado a la confección de
accesorios de moda, espejos, pulverizadores de perfume,
estuches para cosméticos, pulseras para dama y collares
con apliques o forrados.
El comercio mundial de pieles de reptil (16), para el
período de 1995 a 1999, fue de 12.988.470 unidades.
Del total comercializado los géneros de Alligator,
Cocodrylus y Caiman representaron un 12%; los lagartos
Varanus y Tupinambis 66% y las víboras Naja, Pytas y
Python un 22%. El Continente Europeo y los Estados
Unidos de América son demandantes de cueros de
crocodilos, lagartos y víboras. Las regiones que ofrecen
esos productos son países de Africa, Asia y Sudamérica.
La oferta mundial de cueros de lagarto sudamericano
(16) es prácticamente exclusiva de la Argentina y
Paraguay, representando el 97% del volumen total
comercializado de esas especies.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Los datos oficiales de la Argentina indican que en el
período comprendido entre octubre de 2002 al mismo
mes del 2003, se exportaron 206.049 unidades con con
precurtido vegetal a valores FOB de U$S1.151.627; con
otros curtidos fueron exportadas 183.274 unidades a FOB

U$S 930.379; El precio unitario promedio fue de 5,7
dólares con valores mínimos de 2,5 y máximos de 12,4.
En el cuadro Nº 1 se detalla la exportación de productos
con valor agregado (17) para el período 1990 – 1999.

CUADRO Nº 1: EXPORTACIONES DE CUERO DE LAGARTOS CON VALOR AGREGADO. 1990-1999
Componentes

Cantidades
1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

Total

181.089

713.078

25.687 1.388.944

697.618

499.140

106.962

149.758

2.597

245.826 4.010.699

generales

336.769

54.938

744.120

Calzados

14.241

21.178

10.940

7.748

67.202

2.860

45.932

93.861

286.676

3200 1.643.306

7.974

5.249

3.461

8.250

6.761

0

Carteras

813

696

5

20

0

0

0

0

0

0

1.534

Billeteras

470

24

92

296

0

134

0

0

250

0

1.266

1.616

10.812

0

1.087

0

25.853

151

0

0

0

39.519

105

512

503

57.665

0

86.500

6.000

15.060

0

0

166.345

6.038

1.433

29.693

0

7.444

0

140

0

0

0

44.748

Corte para
Calzado
Cortes

Cinturones
Malla de reloj
Ropa

0

78.054

Fuente: VENTURELLI, 2003.

La fluctuación observada en el período consignado
obedece principalmente a cambios en la moda, usos y
costumbres de los consumidores. La demanda de estos
productos en la actualidad es similar a la informada en
el año 2000.
Estados Unidos (17) es el principal país comprador de
pieles enteras (40.9%), cortes para calzado (96.84%),
cortes sin descripción 96,18%, calzado terminado
(99,3%) y cinturones (99%). La Unión Europea es un
consumidor de cueros enteros y cortados; una
particularidad observada a través del análisis del
mercado mundial de cueros de Tupinambis spp. es que la
UE importa cueros de origen argentino y paraguayo, que
son reexportados por países no sudamericanos, es decir
que la importación no se realiza directamente desde
Argentina y Paraguay, sino desde otros intermediarios,
como México o USA.
Los cueros de reptiles se exportan con un primer curtido
o precurtido “crosta”, ya que por razones legales no se
pueden comercializar como “crudos”. Ese procedimiento

requiere un curtido posterior para la terminación final.
La industrialización de la materia prima se completa en
los países importadores; por ejemplo para el caso de
cueros de Tupinambis spp. en la confección de las botas
texanas , el producto terminado lleva la leyenda
“confeccionado con cuero de Tupinambis, Argentina.
Confeccionado en los EE.UU”.
En el Centro de Investigación del Cuero (18),
perteneciente al Instituto de Tecnología Industrial
(INTI), se están realizando estudios referidos a la
industrialización de estos productos, ya que tal como
informan los especialistas de ese Instituto, en los cueros
no tradicionales no hay producción industrial de
manufacturas y en la mayoría de los casos existe una
elaboración artesanal orientada a artículos destinados al
turismo. Destacan la importancia social del desarrollo de
estas actividades asociadas a la generación de
microemprendimientos y de empleo genuino.
Respecto a las propiedades de los cueros de reptiles se
resaltan (18): - la alta resistencia al desgarramiento y la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

83

�tracción; - la baja densidad aislante; - que puede ser
hidrofugado sin perder permeabilidad; - que absorbe
elevadas cantidades de agua sin apreciarse mojado al
tacto; que es elástico; - que es agradable al tacto y – que
puede ignifugarse.

28% de proteínas y 65 mg de colesterol. Es una
excelente fuente de niacina, de vitamina B12 y de
minerales, como potasio y fósforo. Por sus propiedades
organolépticas se ubica entre la carne de pollo y de
conejo.

Para retener la belleza natural, flexibilidad y olor
agradable del cuero debe evitarse la extrema sequedad
para evitar que se quiebre, como también la excesiva
humedad que puede hincharlo y producir moho (19).

En los países latinoamericanos también se consume
carne de reptiles principalmente debido a factores
culturales transmitidos de generación en generación y,
en forma incipiente, para el turismo internacional y la
exportación . El mercado presenta en general un
carácter informal y discontinuo.

Carne
La carne de reptiles es consumida en diferentes regiones
del mundo. La cantidad de carne que se consume en
general depende de factores culturales, del precio con
respecto a los ingresos de los consumidores y de la
disponibilidad del producto (20). Fue utilizada por el
hombre como fuente de sustento y su aprovechamiento
aún sigue arraigado en la cultura de las personas que
cohabitan con estos reptiles; es popularmente conocido
el uso de la cola de lagartos y yacarés para la preparación
de platos autóctonos (9).
La industrialización y comercialización de productos
cárnicos del Alligátor spp .(2;4) presenta un mercado
desarrollado en los EE.UU en el que se combinan la
producción en cautiverio, el procesamiento de la materia
prima y el turismo en zonas propias del hábitat de la
especie en estado silvestre. El inicio de estas actividades
fue en los años ´80, debido a la presión de la extracción
natural para la obtención del cuero que provocó una
alarmante disminución de la población autóctona.
Existen una serie de trabajos científicos que destacan las
cualidades fisico – químicas y sensoriales de carne de
reptiles. Por ejemplo (20;21) el corte más comúnmente
comercializado del Alligátor spp. es el de la cola que
presenta un color blanco y de textura suave; la otras
partes del cuerpo son algo más oscuras y tienen un gusto
más fuerte y una textura más resistente.
Del análisis químico (20) se conoce que 100 g de carne
de Alligator contienen 148 Kcal, 3 g de grasas totales,

84

En el año 2004, Bolivia exportó 7.500 kg de carne de
yacaré a los Estados Unidos; la empresa exportadora fue
“Bolivian Leathers &amp; Food”, y el producto provenía de la
extracción natural sustentable (22). Esas acciones están
integradas con otras promovidas por el Gobierno de ese
País que proponen el aprovechamiento integral de la
especie para comunidades de escasos recursos (23).
Para la República Argentina el SENASA informa en el
año 2002 exportaciones de 26.615 kg de carne de
reptiles, anfibios y arácnidos a valor FOB U$S 154.509;
el exportador fue la Empresa “Breeding Farms” y el
destino los Estados Unidos de América (24).
También se han realizado experiencias sobre las
características organolépticas de la carne de reptiles en
Latinoamérica.
En Brasil (25) un grupo de especialistas determinó que
la carne de la región de la cola del Caiman yacare
nacidos en cautiverio contenía 18.52% de proteínas,
1.86% de colágeno, 74.72% de humedad, 5.36% de
lípidos totales y 1.03% de cenizas.
En la Argentina, a partir de experiencias realizadas por la
Cátedra de Producciones Animales Alternativas y el
Laboratorio de Carnes, de la Facultad de Agronomía,
UBA fue analizada la carne fresca de lagartos y yacarés.
La carne de lagarto Tupinambis merinae (26) fue
obtenida de ejemplares del cautiverio y en estado
silvestre. Se faenaron 13 lagartos silvestres, de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�aproximadamente 3 años de edad y 11 lagartos criados
en cautividad de 3 años y medio de edad. Los animales
presentaban un tamaño de cuero comercial,
correspondiente a un ancho promedio de 30cm.
Se tomaron muestras de la cola para realizar el análisis
químico y la determinación de los ácidos grasos
intramusculares por cromatografía gaseosa. En ambos
grupos el contenido graso varió significativamente en
función del peso del animal; el grupo LC (lagartos en
cautiverio), mostró mayor contenido proteico (P&lt;0,01) y
menor contenido graso aunque esta diferencia no resultó
significativa. Las principales diferencias cuantitativas
(P&lt;0,01) en el perfil lipídico se encontraron para los
ácidos esteárico (18:0) y linoleico (18:2), mayor contenido
en LS y palmitoleico (C16:1), mayor contenido en LC. El
grupo LC (P&lt;0,05) mostró mayor nivel de ácido
palmítico (16:0) y oleico (18:1) y menor nivel de ácido
eicosapentaenoico (EPA 20:5) mientras que, la diferencia
de los valores de los conjugados del ácido linoleico (CLA)
no resultó significativa. La carne de lagarto criado en
cautiverio presentó menos contenido de ácidos saturados
(P&lt;0,10) y ácidos polinsaturados (P&lt;0,05) debido a la
menor presencia del ácido linoleico pero con una relación
n6/n3 mas cercana (P&gt;0,01) a los parámetros
recomendados como óptimos para la salud humana que
es de n6/n3=4. En ambos grupos se encontró cantidades
elevadas del ácido esencial araquidónico (C20:4); a esta
ventaja nutricional se suma la alta presencia de CLA,
(1,23%Agtot, promedio para LS y LC).

CUADRO Nº 2: Características químicas de la carne de
lagarto silvestre y en cautiverio
L Silvestre

L Cautivo

Probabilidad

RMSE

Materia seca %

24,2

24,7

3,8

Lípidos (%ms)

9,72

5,85

Proteínas (%ms)

58,9

64,2

P&lt;0,01

3,8

Cenizas (%ms)

7,22

5,23

P&lt;0,01

1,4

7,6

Fuente: Cossou et. al, 2003.

CUADRO Nº3: Perfil lipídico de la grasa intramuscular
(%Agtot) de la cola de lagarto silvestre y en cautiverio
Acidos Grasos
(%Agtot)

L Silvestre L Cautivo

Probabilidad

RMSE

C 16:0

16,4

18,7

P&lt;0,05

2,7

C16:1

1,80

3,37

P&lt;0,01

0,54

C18:0

16,4

13,1

P&lt;0,01

2,8

C18:1

33,2

37,9

P&lt;0,05

4,2

C18:2

17,3

13,7

P&lt;0,01

3,0

C18:3

1,41

0,79

0,96

C20:1

0,22

0,33

0,24

C20:4

7,90

7,78

C20:5

0,60

0,22

C22:6

0,09

0,13

0,09

CLA(1)

1,13

1,33

0,45

Saturados(2)

4,6
P&lt;0,05

0,33

35,8

33, 9

P=0,08

2,5

Monoinsaturados(3) 35,6

42,1

P&lt;0,01

4,7

Polinsaturados(4)

28,5

24,1

P&lt;0,05

4,4

n-6/n-3

17,3

8,60

9,2

Fuente: Cossou et. al, 2003.

Del análisis de los resultados obtenidos se concluyó que
la carne fresca de lagarto constituye un producto
alternativo de alta calidad nutricional, siendo en los
criados en cautiverio mayor el contenido proteico y la
relación n6/n3 mas cercana al óptimo; en los cuadros Nº
2 y 3 se informan los resultados obtenidos.
Para el análisis de la carne de yacaré Caiman yacare y
Caiman latirostris (27), se obtuvieron 10 ejemplares (5
overos y 5 negros) entre los 32-44 meses de edad Los
ejemplares provenían del criadero “El Cachapé” de la
provincia de Chaco; el tamaño fue el considerado como
adecuado para la comercialización del cuero, estimado

en 28 cm de ancho de vientre. La faena se llevó a cabo
en el establecimiento, previa comunicación a la
Dirección de Fauna de esa Provincia y a las Autoridades
provinciales del SENASA, quienes otorgaron un
permiso temporario para la obtención del material a ser
utilizado con fines científicos.
Como protocolo experimental para el sacrificio, se
realizó un corte en la nuca de los animales
introduciendo un elemento contundente por la médula
espinal, lo que produjo una insensibilización total y
muerte inmediata. Luego se procedió al desangrado y a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

85

�la extracción del cuero y la carne, eliminando las partes
no utilizables: cabeza, manos y patas. Cada vez que se
sacrificaba un ejemplar se higienizaba con lejía el lugar
de trabajo y los utensilios utilizados.

CUADRO Nº 4: Caracterización química y nutricional de
la cola de yacaré
Análisis químico
- materia seca (%)

Las medias reses frisadas y almacenadas en bolsas
plásticas incoloras fueron remitidas a la Facultad de
Agronomía, UBA, para su evaluación.

- lípidos (%ms)
- proteínas (%ms)
- cenizas (%ms)

26,0 ± 3,39
16,9 ± 9,8
65,3 ± 7,2
3,87 ± 0,42

Ácido graso (% Ag tot)

El rendimiento de la carcasa fue del 54% representando
la cola el 27,4% del peso total. El análisis del color de la
carne cruda permitió caracterizarla como una carne
luminosa (L*= 67,7), clara (C*= 5,5), y ligeramente
rosada. El contenido graso varió significativamente en
función del peso del animal (2,5 a 29,8% MS), el
porcentaje proteico fue relativamente constante y
cercano al 65 %MS. Del total de ácidos grasos presentes
en las muestras de la cola, el 41,4 % fueron saturados,
el 39,1% monoinsaturados y el 10,7% polinsaturados
con una relación n-6/n-3 cercana al óptimo. Se
encontraron cantidades importantes de ácido
araquidónico (4,34%Agtot) y ácidos grasos de la familia
n-3 (EPA= 0,76%Agtot y DHA= 0,57%Agtot); a esta
característica cualitativa positiva se suma el alto
contenido en CLA (1,87%Agtot).

- CLA(1)

1,87

- Saturados

41,36

- Monoinsaturados

39,21

- Polinsaturados

19,42

- n-6/n-3

3,16

(1) CLA= Conjugados del ácido linoleico; Saturados=
C12:0+C14:0+C15:0+C16:0+C17:0+C18:0+C20:0+ C22:0; Monoinsaturados=
C14:1+C15:1+C16:1+C17:1+C18:1; Polinsaturados= C18:2 (incluye mezcla
cis/trans)+C18:3+C20:2+C20:4+C20:5 (EPA)+C22:6 (DHA).
Fuente: Cossou et. al, 2003. FAUBA.

Si se comparan la carne de lagartos y yacarés (28) en
general, no se observaron diferencias significativas en la
composición química pero sí en la composición de los
lípidos intramusculares.

significativamente en función del peso del animal,
mientras que la materia seca y el porcentaje proteico
fueron relativamente constantes (aproximadamente 80%).
Las principales diferencias cuantitativas (P&gt;0,0001) en el
perfil lipídico se encontraron para el ácido palmítico
(16,4% Agtot en lagarto y 21,9% Agtot en yacaré ) y el
ácido linoleico (17,3% Agtot y 8,40% Agtot
respectivamente), como así también para los ácidos
linolénico, DHA y conjugados del ácido linoleico (CLA).
La carne de lagarto presentó menor contenido de ácidos
saturados (35,8 vs 41,4%Agtot; P&lt;0,001) y mayor de
ácidos polinsaturados (28,5 vs 19,4%Agtot; P&lt;0,0001)
respecto al yacaré pero con una relación n6/n3 alejada de
los parámetros recomendados como óptimos para la salud
humana (n6/n3=4) debido a la alta proporción de ácido
linoleico. En ambas especies se detectaron cantidades
elevadas del ácido esencial araquidónico, que fue mayor
para la carne de lagarto (7,9 vs 4,3%Agtot; P&lt;0,05). A esa
ventaja nutricional se suma la alta presencia de CLA,
superior para el yacaré respecto al lagarto (1,87 vs
1,13%Agtot; P&lt;0,0001). Los resultados se informan en el
cuadro Nº 5.

En

Respecto de la faena de reptiles en la Argentina, los

Se concluyó que la carne de yacaré constituye un
subproducto de la industria de los cueros, como carne
alternativa de calidad para nichos de mercados de alto
poder adquisitivo o que habitualmente consumen este
tipo de producto. Las características cualitativas fueron
favorables y muchas veces superiores a la de otras carnes
de consumo tradicional ya que desde el punto de vista
nutricional presenta la ventaja de poseer una elevada
relación AGI/AGS, importante presencia de CLA y de
ácidos grasos esenciales. Los resultados se refieren en el
cuadro Nº 4.

86

ambas

especies

el

contenido

graso

varió

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO Nº 5: Perfil lipídico de la grasa intramuscular
(%Agtot) de lagarto y yacaré
Acidos Grasos
(%Agtot)

Lagarto

Yacaré

probabilidad

Vcia.error

C 16:0

16,37

21,85

P=0,0001

2,17

C16:1

1,81

2,72

P=0,0014

0,60

C18:0

16,4

15,4

P=0,3938

2,88

C18:1

33,2

34,9

P=0,4000

4,68

C18:2

17,3

8,40

P=0,0001

3,40

C18:3

1,41

3,32

P=0,0003

1,04

C20:1

0,22

0,07

P=0,0001

0,12

C20:4

7,90

4,34

P=0,0458

3,99

C20:5

0,60

0,76

P=0,3008

0,36

C22:6

0,09

0,57

P=0,0001

0,13

CLA(1)

1,13

1,87

P=0,0001

0,25

Saturados

35,84

41,36

P=0,0001

2,42

Monoinsaturados

35,63

39,21

P=0,1354

5,49

Polinsaturados

28,54

19,43

P=0,0001

4,68

n-6/n-3

17,17

3,17

P=0,0002

7,32

(1) CLA= Conjugados del ácido linoleico; Saturados=
C12:0+C14:0+C15:0+C16:0+C17:0+C18:0+C20:0+ C22:0; Monoinsaturados=
C14:1+C15:1+C16:1+C17:1+C18:1+C20:1; Polinsaturados=
C18:2+C18:3+C20:2+C20:4+C20:5(EPA)+C22:6(DHA).
Fuente: Cossou et. al, 2003. FAUBA.

protocolos utilizados aún se encuentran en una etapa
experimental.
Como contribución a las normativas que deberán
elaborarse para el sacrificio, faena y desposte de lagartos
para consumo humano, Basso y col, 2004 (29)
publicaron una metodología para ejemplares de
Tupinambis merinae, que puede ser utilizada con fines
comerciales.
Se utilizaron 12 lagartos overos machos de 4 años de
edad, de pesos variables comprendidos entre 3,100 y
5,200 kg, provenientes del criadero “Saurios” ubicado en
la localidad de Ascención, provincia de Buenos Aires; los
ejemplares fueron sacrificados en el mes de junio, luego
de un mes y medio de iniciado el proceso de
hibernación.
La faena se realizó en Laboratorio de Carnes del
Departamento de Producción Animal de la FAUBA. Por

analogía con otras especies y referencias de prácticas
personales se aplicaron los procedimientos de faena
comúnmente utilizados en los criaderos y/o en el ámbito
rural.
El sacrificio comprendió las tareas de sujeción,
insensibilización, degüello y muerte por sangría. Los
animales se extrajeron de una bolsa contenedora
sujetándolos con una mano por el extremo de la cola y
con la otra en la región de la unión de la cabeza con el
cuello.
La insensibilización o noqueo se realizó por medio de
un golpe con martillo de superficie plana, aplicado
sobre la base ósea dorsal (“naso-frontal”) y medial de la
cabeza, en un área circular con centro en el medio de
una línea imaginaria que une los extremos anteriores del
ojo y/o hueso superciliar donde se encuentra una sola
escama hexagonal (escama de noqueo) o eventualmente,
un poco por encima de esta zona. En este caso en el
punto donde se cruzan dos líneas imaginarias trazadas,
una y otra respectivamente, desde el orificio auricular o
acústico de un lado hasta el extremo anterior del hueso
superciliar del lado opuesto. En ambos casos los
resultados fueron similares. La fuerza del golpe se
amortigua por rebote debido a la elevación de la cabeza
y a la falta de apoyo de la misma sobre la mesa. Luego
del noqueo se presenta un estado de contracción general
con elevación de cabeza-cuello (tipo opistótono),
movimientos ondulatorios laterales en el plano
horizontal de la columna y cola y/o de reptación o
caminar con extensión-flexión de avance o retroceso de
las extremidades. Estos movimientos reflejos de cabeza,
tronco, cola, manos y/o patas espontáneos, sin orden ni
relación y a intervalos irregulares, con relativa fuerza e
intensidad disminuyen gradualmente, pudiendo
dificultar más el cuereado del animal sin decapitar y
menos las restantes operaciones después de la
decapitación. Durante el lavado de la res se percibe
alguna contracción aunque débil. Esta actividad puede
corresponder a la fisiología de la especie y/o al
desconocimiento del tiempo entre el noqueo-degüello y
la desaparición de estos signos vitales, antes de
proseguir con las siguientes etapas de la faena.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

87

�El sangrado se realizó por degüello total y directo a
cuchillo, por corte de la piel en toda la zona del cuello,
en línea con el extremo posterior del cráneo y maxilares,
y sección de arterias y venas en todo el plano hasta la
articulación del cráneo con las vértebras cervicales. El
colgado o elevación del animal sujeto de la cola, facilita
por gravedad la sangría que se completa en
aproximadamente 5-7 minutos.
Posteriormente las reses fueron lavadas bajo chorro de
agua fria corriente en la zona de sangría y con solución
antiséptica (Espadol ®), fueron cepilladas por toda la
piel para eliminar restos de suciedad (coágulos, tierra,
heces, pastos) y finalmente enjuagados y escurridos; se
tomaron muestras de cuero y de músculos para un
posterior análisis bromatológico.
El desollado ó cuereado se realizó siguiendo la técnica
recomendada para obtención de cueros aptos para
marroquinería. El cuero fue separado a cuchillo y por
tracción manual. La tarea comenzó con la apertura sobre
el plano dorsal mediante tres cortes principales a través de
la piel, con el animal en decúbito ventral, extendido y
apretado contra la mesa por un ayudante, comenzando
desde la cabeza. Se inicia la línea de corte haciendo un ojal
que permitió introducir los dedos índice y mayor y entre
ellos la punta del cuchillo con el filo hacia el cuero que se
abre por movimiento de avance, presión y corte, de abajo
a arriba o de “adentro hacia afuera”. De esa forma se
mantiene el aspecto natural de las escamas lo que da valor
comercial al cuero. El corte longitudinal se realiza sobre la
línea media dorsal a lo largo de columna vertebral, desde
las fosetas nasales de la cabeza hasta la punta de la cola; el
transversal anterior se efectúa en la región de la “cruz” y
sobre el medio del lado externo de cada miembro anterior
extendido, desde la región carpo-digital hasta la columna e
intersección con la línea longitudinal media; por último el
transversal posterior corresponde a la región de la “caderabase de la cola” y sobre el plano medio y externo de cada
miembro posterior extendido. La separación de las manos
y patas (extremidades digitales) se pueden hacer a
continuación de las líneas de corte anteriores (“palmas”
excluidas del cuero”) o a medida que se va cuereando se
secciona con cuchillo o tijera la articulación del carpo y

88

tarso respectivamente (“palmas” incluidas en el cuero). Es
conveniente que un ayudante mantenga extendidos los
miembros para facilitar el cuereado de las extremidades. A
continuación se extrae el cuero separándolo por tracción
y corte a cuchillo de las adherencias al cuerpo. Se
comienza por la región del lomo-costillar hasta llegar a la
zona abdominal, pasando por las extremidades, cuello y
“papada”, cabeza y finalmente la cola. Las líneas de corte
se pueden iniciar con el animal acostado sobre una mesa y
continuar la obtención del cuero con el animal colgado de
la cabeza o cola por un gancho o cuerda suspendida de un
soporte fijo (riel, arco). No abunda tejido conectivo laxo y
en la región ventral el cuero aparece muy adherido a los
finos músculos abdominales. Finalizado el cuereado la
cabeza fue separada del tronco, en un plano detrás del
extremo de los huesos maxilares a través del cuello, por
corte de la articulación atlanto-occipital.
La evisceración se realizó con el animal sobre una mesa
en decúbito dorsal o colgado, cortándose el abdomen
con cuchillo a lo largo de la línea media ventral sobre la
línea alba y las uniones osteo-cartilaginosas toráxica
(esternón) y pélvica (sínfisis púbica). Con el animal
elevado manualmente o colgado de la cabeza se abrieron
las cavidades toráxica y abdominal y se extrajeron los
órganos y vísceras.
Las reses se limpiaron totalmente por fregado manual y
se lavaron bajo chorro de agua fría, dejándose escurrir
entre 2 y 5 hs (oreo) a temperatura ambiente (16ºC),
colgadas de un riel y separadas entre si; fueron pesadas;
envueltas individualmente y congeladas a -12ºC.
Durante la faena se extrajeron muestras de cuero y
músculos para análisis microbiológico y parasitológico.
Se registraron los datos de peso vivo, de las carcasas, de
los órganos y vísceras toraco-abdominales, del aparato
genital y del depósito de grasa abdominal de reserva Se
registró además el peso de res después del oreo y las
mermas de faena por diferencia entre el peso vivo de
faena y la suma del peso de todos los componentes
obtenidos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Se registró la longitud o largo corporal, desde la punta
del hocico a la cloaca (LHC), medida comúnmente
utilizada con fines comerciales y de manejo productivo.
Con las medidas obtenidas se realizó un estadística
descriptiva y se determinaron las correlaciones entre el
peso vivo y los distintos componentes.
En los cuadros Nº 6 y 7 se informan el resultado de la
faena, la estadística descriptiva de los componentes de
lagartos overos y la composición porcentual de las
canales.
CUADRO Nº 6: Resultado de la faena y estadística
descriptiva de los componentes de la faena de lagartos
overos.
Media

DS

Max

Mín

Corr

C.V.

PV

4.233

699

5.200

3.100

1,00

16,5

LHC

45,3

1,9

50,0

43,0

0,71

4,2

PR

2.175

365

2.720

1.620

0,99

16,8

882

158

1.144

675

0,83

17,9

Pcu
Pvi

262

47

381

203

0,04

18,0

PG

177

86

300

32

0,86

48,4

Pca

441

96

604

270

0,64

21,7

PM

142

42

215

79

0,61

29,7

TOT

4.079

657

5.021

3.060

0,72

16,1

Referencias: PV: peso vivo (g); LHC: Largo hocico-cloaca (cm); PR: peso de canal (g);
Pcu: peso cuero (g); Pvi: peso vísceras (g); PG: peso grasa interna (g); Pca: peso cabeza
(g); PM: peso maseteros (g); TOT: Peso total (g).
Fuente: Basso y col. 2004.

CUADRO Nº 7: Composición porcentual de los
componentes de las canales de lagartos overos.
Media

DS

Max

Mín

RR

51,38

1,34

53,5

48,9

Rcu

20,84

1,92

23,3

15,6

RV

6,19

1,83

11,9

4,9

RG

4,18

1,54

6,6

1,0

Rca

10,42

1,71

12,7

8,3

RM

3,35

0,78

4,4

2,1

TOT

96,43

1,23

98,7

93,8

Referencias: RR: rendimiento en canal; Rcu: rendimiento cuero; RV: rendimiento
vísceras; RG: rend. grasa interna; Rca: rend. cabeza; RM: rend. maseteros; TOT: rend.
total.
Fuente: Basso y col. 2004

Los coeficientes de variación calculados para cada uno

de los caracteres analizados, indicaron que la muestra es
homogénea y las medias son representativas, con
excepción del peso de la grasa interna y de los músculos
maseteros.
En la muestra homogénea analizada de lagartos overos
criados en cautiverio, de un peso promedio de 4,2 kg
(Coef. de Var. 16,5%) y con cueros de tamaño comercial,
se determinó que éste representa alrededor del 21% del
peso vivo, la grasa interna el 4% y la canal sin cabeza el
51%. También se cuantificaron los demás componentes
resultantes de la faena. El peso de los distintos
componentes estudiados presentó correlaciones medias a
altas con el peso vivo, a excepción del peso de las vísceras.
Los reptiles pueden ser portadores asintomáticos de
bacterias productoras de ETA (Enfermedades
Transmitidas por Alimentos) como Salmonella spp. Este
microorganismo, puede estar presente en el contenido
intestinal como así también en su cuero por
contaminación con materia fecal.
Debido a que no existen en nuestro país indicadores
microbiológicos para carne de reptiles destinada a
consumo humano, se realizaron en carne de Tupinambis
merinae las determinaciones usuales para el análisis
bacteriológico de carnes de otras especies, para así
establecer la calidad higiénico- sanitaria de las mismas
(30). Para ello se utilizaron las técnicas recomendadas por
el ICMSF (International Commission on Microbiological
Specifications for Foods): recuento de Bacterias Mesófilas
Aerobias, recuento de Coliformes Totales, presencia/
ausencia de E. coli, recuento, aislamiento e identificación
de Staphylococcus aureus, presencia/ ausencia de
Salmonella spp y aislamiento e identificación de
Clostridium perfringens. Los resultados obtenidos se
muestran en los cuadros Nº 8 y 9.
Si bien los recuentos de coliformes totales no fueron
elevados, sí pudo establecerse que el alto recuento de
mesófilos estaría indicando una contaminación
importante, no pudiendo correlacionarse esta con la
flora microbiana normal propia del ambiente en donde
se crían estos animales o con las condiciones en que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

89

�CUADRO Nº 8: Recuento de mesófilos aerobios y
coliformes totales en muestras de cuero y carne de
lagartos de Tupinambis merinae
Rto. Mesófilos

Muestras de carne

Muestras de cuero

&lt; 10 2

0

0

10 2 - 10 3

0

0

10 3 - 10 4

3

0

10 4 - 10 5

6

4

10 5 - 10 6

3

4

&gt;10 6

0

3

Muestras de carne

Muestras de cuero

&lt; 10 2

5

3

10 2 - 10 3

5

3

10 3 - 10 4

1

3

10 4 - 10 5

0

0

10 5 - 10 6

1

1

&gt;10 6

0

1

aerobios (ufc/g)

Rto. Coliformes
totales (ufc/g)

Fuente: Silvestre y col.. 2005.

CUADRO Nº 9: Detección de microorganismos patógenos
en muestras de cuero y carne de lagartos de
Tupinambis merinae
Patógenos

Como se ha explicitado, la carne de reptiles es
consumida en diferentes partes del mundo. En algunos
casos, el consumo se asocia a tradiciones culturales
como ocurre en las comunidades asiáticas; en otros se
vincula a nichos de mercado que consumen productos
de moda como sucede en los Estados Unidos con la
carne de Alligátor spp considerada como “delikatessen”.
En la Argentina se utiliza la carne de reptiles por
factores culturales y en situaciones esporádicas
relacionadas con eventos sociales en los que se busca
una diferenciación en el menú ofrecido; no obstante
ello, existe un desconocimiento generalizado sobre estos
productos. Es de destacar que las comunidades asiáticas
residentes en el País representan un mercado potencial
de amplias perspectivas, aún poco explorado.
Para un desarrollo del mercado de carne de reptiles es
necesario determinar las cualidades sensoriales y los
posibles nichos de mercado.

Muestras (+) en carne Muestras (+) en cuero

Salmonella spp

2

2

Clostridium perfringens

0

1

Fuente: Silvestre y col.. 2005.

fueron faenados. No es extraño haber aislado bacterias
del género Salmonella spp. ya que este animal puede ser
portador de las mismas, así como también pueden
aparecer bacterias del género Clostridium spp.
En el caso de los cueros, como el destino es la
marroquinería, éstos no presentan riesgo desde el punto
de vista sanitario para la población humana.
No ocurre lo mismo con las carnes que se destinan al
consumo humano. Comparando con los criterios
microbiológicos establecidos para otras carnes, no
debiera hallarse Salmonella; es por ello que desde el

90

punto de vista del riesgo sanitario deben consumirse lo
suficientemente cocidas por encima de los 72º C. En
este caso en particular, no están determinados aún los
serovares comprometidos, para así tener una visión del
riesgo epidemiológico.

En la Facultad de Agronomía de la UBA, fue realizada
una prueba de consumidores con carne de lagarto
Tupinambis merinae (31). El objetivo fue estimar la
aceptabilidad o preferencia del consumidor por lo que se
aplicó el método de evaluación ‘afectivo’ que no requiere
de panelistas entrenados pero sí de una muestra
representativa de la población destinataria del producto.
El análisis comprendió una evaluación olfativa y
gustativa; en ambos casos se efectuó una clasificación
de los cortes de carne según una escala decreciente del
carácter evaluado.
Se utilizó un panel compuesto de 100 personas no
entrenadas quienes clasificaron las muestras marcando
en la escala con una ‘’X’’, la casilla correspondiente.
Las personas convocadas fueron alumnos, docentes y no

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�docentes de la FAUBA. El 61,2% que se presentaron a
la prueba fueron jóvenes de edad comprendida entre 20
y 30 años, en su mayoría estudiantes (51%), y los
restantes eran adultos (49% de 31 a 60 años) de los
cuales el 21,4% eran no profesionales y el 27,6%
profesionales.

producto; estos datos se incluyeron en la encuesta en
carácter de ‘información adicional’.

En particular los caracteres considerados fueron:
Intensidad del Aroma (5= muy intenso a 1= muy débil); Jugosidad (5= muy jugoso a 1= muy seco);
Terneza (5= muy tierno a 1= muy duro)
Intensidad del sabor (5= muy intenso a 1= muy débil); Aceptación (5= muy gustosa a 1= muy disgustosa).

Los cortes de carne fueron previamente analizados
bromatológicamente resultando inocuos; se cocinaron
según fritura en aceite comestible y tiempo variable
dado el distinto tamaño de las muestras pero
asegurándose de alcanzar la temperatura final interna de
cada porción de 75° C. Las porciones se sirvieron tibias,
en recipientes descartables de color blanco a intervalos
de 3-5’ entre muestras. Se invitó a los degustadores a
consumir pan sin sal y beber agua a fin de maximizar la
sensibilidad gustativa.

Cada degustador tuvo a disposición 3 porciones de carne
(1 por corte) correspondientes a los cortes mandíbula,
lomo y cola. También se interrogó si comprarían o no el

El Cuadro Nº 10 muestra los valores medios y el valor
más frecuente correspondiente a los cortes mandíbula,
lomo y cola para cada carácter analizado.

CUADRO Nº 10: Valor medio, desvío estándar y moda de los caracteres organolépticos analizados en la mandíbula,
cola y lomo de lagarto
CORTE

MANDIBULA
media

desvío

COLA
moda

media

estándar

Desvío

LOMO
moda

media

estándar

Desvío

moda

estándar

Intensidad1
del Aroma

3,41

0,72

3

3,00

0,93

3

3,07

0,98

4

Jugosidad

2,45

0,75

2

2,50

0,94

2

1,86

0,69

2

Terneza3

2,91

0,77

3

2,90

1,02

3

2,32

0,89

2

3,27

0,74

3

3,04

0,81

3

3,00

0,86

3

3,61

0,65

4

3,35

0,77

4

3,24

0,76

3

2

4

Intensidad
del Sabor

5

Aceptabilidad

1= Intens.Aroma (5 muy intenso; 4 intenso; 3 ni débil, ni intenso; 2 débil; 1 muy débil).
2= Jugosidad (5 muy jugoso; 4 jugoso; 3 ni seco, ni jugoso; 2 seco; 1 muy seco).
3= Terneza (5 muy tierna; 4 tierna; 3 ni dura, ni tierna; 2 dura; 1 muy dura).
4= Intens. Sabor (5 muy intenso; 4 intenso; 3 ni débil, ni intenso; 2 débil; 1 muy débil).
5= Aceptabilidad (5 muy gustosa; 4 gustosa; 3 ni disgutosa, ni gustosa; 2 disgustosa; 1 muy disgustosa).
Fuente: Cossou y col. 2005.

La intensidad del aroma y del sabor resultó en promedio
similar para todos los cortes, sin embargo, el sabor de la
mandíbula resultó ligeramente más fuerte. Un mayor
número de participantes asignó al aroma del lomo la
evaluación de ‘intenso’ (moda= 4) o sea de mayor
intensidad que la cola y mandíbula. Estos dos últimos
cortes fueron evaluados similarmente para los caracteres
‘jugosidad’ y ‘terneza’ mientras que, comparativamente,
el lomo resultó más seco y menos tierno.

El análisis de los resultados la aceptabilidad permite
individualizar a la mandíbula como el corte más gustoso
seguido por la cola y finalmente el lomo con mayor
proporción de participantes que lo evaluaron como ‘ni
gustoso, ni disgustoso’.
Como información adicional se preguntó si compraría el
producto (cuadro Nº 11). Respecto de las motivaciones
de compra o rechazo de la carne se observó una dispar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

91

�CUADRO Nº 11: Número de personas que completaron la
información adicional de las encuestas para los
distintos cortes de carne de Lagarto (datos parciales).
MANDIBULA

COLA LOMO

SI COMPRA

31

24 11

NO COMPRA

29

43 35

Fuente: Cossou y col. 2005

disposición de los participantes a completar dicha
información.
Como se observa, en la mandíbula fue similar la
cantidad de respuestas a favor de la compra como para
la justificación de la ‘no compra’, mientras que para la
cola y el lomo fue mayor el porcentaje que explicó los
motivos del rechazo (datos mostrados en forma parcial).
Se concluyó que la carne derivada de la mandíbula, cola
y lomo de lagarto resultó “aceptada” por la población
analizada.
La
mandíbula
presentó
mejores
características organolépticas seguida por la cola y el
lomo; la decisión de compra favoreció netamente a la
mandíbula.
Para todos los cortes resultó primordial el precio de la
carne lo que afectaría directamente la frecuencia de
compra Las razones del rechazo (poco atractiva, poco
gustosa, dura o seca) podrían corregirse con preparaciones
alternativas u otras formas de cocción de la carne (datos no
mostrados, publicados en el trabajo citado).

encuestas a especialistas gastronómicos, chef y
encargados de 13 restaurantes de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires. Los tipos de muestras tomadas fueron
intencionales ya que, la extracción no fue probabilística
y se dirigió a especialistas en la temática valiéndose de
sus conocimientos del mercado de carnes no
tradicionales o “exóticas”. Parte de los resultados
obtenidos se muestran en el grafico Nº 1.
Un alto porcentaje de los encuestados consideró que las
propiedades benéficas que presenta la carne de lagarto
overo podrían atraer al consumidor. Este punto es muy
importante ya que sería un claro indicador de la
conciencia popular del estilo de vida sano, y seria una
herramienta a considerar en el diseño de una estrategia
de marketing.
Existe un alto porcentaje de los restaurantes encuestados
que ofrecen a sus clientes comidas elaboradas a partir de
carnes silvestres lo cual significaría que existe cierta
tendencia de los consumidores a la búsqueda de nuevos
sabores y aromas.
Sobre la base de la información complementaria (datos
no mostrados), el producto convendría presentarlo
formando parte de un plato principal a un precio
estimado de U$S 4; aproximadamente la mitad de los
clientes de los restaurantes encuestados estarían
dispuestos a pedir un plato que incluya la carne de
lagarto overo.
Mascotas

En otro trabajo, alumnos de la FAUBA realizaron en el
año 2002 (32) una compilación de opiniones de expertos
en el área gastronómica de restaurantes de la Ciudad de
Buenos Aires, que sirvieran como base para determinar
su actitud frente a la utilización de carne de lagarto
overo. También fue explorado el precio más adecuado,
la forma en que sería conveniente presentar el producto
y la proporción de sus clientes que estarían dispuestos a
consumirlo. El propósito fue desarrollar un estudio
preliminar de mercado de este producto con la finalidad
de aumentar el conocimiento del mismo y detectar
diferentes sitios potenciales de venta. Se realizaron

92

Otro producto comercializado en diferentes países son
las mascotas. La venta de reptiles como animales vivos
representa un mercado mundial en franca expansión.
En la República Argentina existe un mercado para la
importación de iguana centro americana (Iguana iguana)
con un precio promedio de venta al consumidor final de
U$S 50. En el año 2000 debido al fin de la
convertibilidad este producto triplicó su valor en pesos
lo que significó una fuerte retracción del mercado. Es
por ello que se realizaron propuestas tendientes a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�GRÁFICO N º1: Resultados de la encuesta realizada a especialistas
gastronómicos, chef y encargados de 13 restaurantes de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
1) ¿Se ofrece en este restaurante algún plato no tradicional (que contenga carne de animales exóticos o silvestres)?
2) ¿Lo atrae el sabor de la carne de animales silvestres? (pregunta personal)
3 ¿Probó alguna vez carne de lagarto overo?
4 ¿Considera que podría atraer al consumidor el saber que la carne de lagarto overo reduce el riesgo de sufrir
enfermedades cardiovasculares?
5 ¿Cree Ud que en este restaurante se podría desarrollar algún plato que incluya la carne de lagarto overo?
Si totales

Respuestas (%)

No totales

10 0
38

80

38

54

54
77

60
40
62
20

62

46

46
23

0
1
Fuente: Acerbi y col. 2002.

2

3
Preguntas (%)

generar el mercado de sustitución de importación con
mascotas de Tupinambis merinae y rufescens
provenientes de la cría en cautiverio. La
comercialización de estas especies estaba prohibida en
varias regiones del País, incluyendo a la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
El Lic. Gustavo Porini, Biólogo de la Dirección Nacional de
Fauna y los consultores del presente estudio, formularon en
el año 2004 una propuesta para la reglamentación del
mercado de mascotas de lagartos, la cual fue aprobada por
ese organismo. Se detallarán sus contenidos en el capítulo
correspondiente a aspectos legales.
Grasa
La grasa de lagartos Tupinambis spp .(9) ha sido
utilizada para fines medicinales por poblaciones
autóctonas desde la antigüedad. Se la extrae de la región
postero abdominal de ejemplares adultos en los cuales

4

5

se deposita previo a la hibernación. Las tradiciones
culturales le asignan propiedades curativas para cuadros
tusígenos, espasmos, resfríos, procesos inflamatorios e
infecciones. No se registran antecedentes científicos
que confirmen las propiedades de la grasa de
Tupinambis spp., sin embargo informalmente se
comercializa en ferias artesanales regionales
presentando el producto como “crema curativa”.
Extracción natural y sistemas de producción
La obtención de productos de especies de reptiles (33;
34; 35) puede lograrse a través de la extracción natural, la
cría en cautiverio a ciclo completo o una combinación de
ambas, conocido como sistema de “ranching”. En ese
sistema se procede a extraer huevos de la naturaleza,
incubarlos artificialmente y de los nacidos en cautiverio se
reintroducen al hábitat natural un porcentaje de pichones
de un año de edad. El fundamento se basa en lograr una
mayor sobrevivencia en la población natural ya que existe

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

93

�una alta mortalidad embrionaria natural propia de los
reptiles y que los juveniles soportan mejor la presión de
los depredadores que los silvestres recién nacidos. Se
considera que en el ambiente natural del total de huevos
depositados sobrevive del 2 al 10% de la descendencia.
El uso indiscriminado de reptiles naturales por varias
décadas, ha producido disminución de poblaciones
autóctonas, hasta llegar en algunos casos al peligro de
extinción; es por ello que los países involucrados
desarrollan. programas de conservación en los que se
combinan el uso sostenible de las especies, los
componentes sociales involucrados y la actividad
económica generada. Los programas suelen ser
financiados por organismos internacionales que
promueven la conservación de la biodiversidad.
En el presente estudio se tratarán las posibilidades de
uso comercial de reptiles y los aspectos legales que rigen
las diferentes pautas de aprovechamiento en estado
silvestre y en cautiverio.
Extracción natural y estimación de poblaciones
silvestres
La extracción natural de reptiles ha sido practicada en
todo el mundo desde hace años proporcionando al
hombre alimento y abrigo desde tiempos prehistóricos.
Muchas especies de reptiles sobreviven en la actualidad
en parques nacionales, reservas protegidas o estaciones
de cría. El trampeo ilegal, realizado por poblaciones
tribales y cazadores profesionales y la destrucción de su
hábitat (diques, secado de pantanos, destrucción de los
bosques ribereños) han contribuido a la declinación
generalizada de algunas poblaciones silvestres (8; 34).
Las plantas y los animales silvestres (33) son los recursos
de los que dependen muchas familias rurales en países en
desarrollo. Los obtienen para su subsistencia, para
comercializar en mercados artesanales regionales o para
ingresar como primer eslabón a una cadena de valor
ilegal recibiendo, en la mayoría de los casos, una
proporción mínima de los precios que paga el
consumidor final. Sin embargo, la utilización de animales

94

de la fauna a través de la caza comercial debidamente
regulada y controlada, genera una importante fuente de
ingresos en condiciones significativamente más favorables
que las del circuito ilegal.
Hasta no hace mucho tiempo (35;36) la comunidad
internacional ignoraba o sub- estimaba el valor de las
especies silvestres asignándole una dimensión estética y
turística. La situación actual es de un cambio progresivo
hacia un recurso que puede ser utilizado de manera
sustentable. Los programas de gestión de los recursos
naturales se basan en desarrollar actividades
comunitarias, son concebidos con la aplicación de
métodos participativos de gestión y persiguen además un
beneficio económico regional.
Estados Unidos de América (33) es el mayor consumidor
de productos de la vida silvestre del mundo, registrando
anualmente una importación de dos millones de reptiles
vivos, además de productos derivados del cuero; el
segundo mercado en importancia es el de la UE.
El 77% de la población de norteamericanos mayor de 16
años, utilizan recursos de la fauna como deporte o uso
comercial; la recaudación por estas actividades fue para
el año 1996 de U$S 101 billones, representando el 1.4%
del total de la economía nacional para ese año.
Varias especies de reptiles son utilizadas como mascotas
en los países desarrollados, siendo los países emergentes
los principales proveedores. Por ejemplo entre los años
1991 – 1995, Gana exportó 102.578 víboras pitón por
un valor de U$S 512.890. Para Latinoamérica se cita el
ejemplo de Nicaragua que exporta reptiles vivos por un
valor de U$S 1.5 millones anuales.
El caimán es muy utilizado en América del Sur (35);
entre 1983 y 1988 fueron exportados a Japón y USA un
promedio de 26.000 cueros por año, la mayoría de los
cuales proviene de la extracción natural. Sin embargo la
población más extraída por el cuero es el Tupinambis
spp. Entre 1975 y 1986 fueron exportadas de la
Argentina 16 millones de cueros de
lagartos,
representando una fuente de ingresos adicional a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�pobladores del norte y generando de considerable
impacto en la economía nacional.
En Latinoamérica (36) existe poca información sobre la
utilización de carne silvestre de reptiles ya que
mayormente es consumida para subsistencia. Se registran
antecedentes de 150.000 iguanas/año consumidas en
Nicaragua y la utilización ocasional de la carne de yacaré
y lagartos para los perros de los cazadores.
Recientemente en Bolivia (37) se estableció un
Programa de uso Sostenible para el aprovechamiento del
Caimán yacare, regulando la exportación e importación
de animales vivos y sus productos en el ámbito nacional
a través de un riguroso control; las expectativas de
exportación son proyectadas al año 2007.
En Venezuela (38) el caimán del Orinoco (Crocodylus
intermedius), se encuentra prácticamente extinguido. A
comienzos del siglo XX se inició la utilización comercial
de este reptil para el aprovechamiento de su cuero; se
estima que a partir del año 1930 llegaron a venderse
hasta 4.000 pieles por día. En la actualidad se
desarrollan programas de cría y reintroducción de
ejemplares nacidos en cautiverio (ranching) para
incrementar la población silvestre.
En Perú (39) debido a la caza indiscriminada y a la
conversión de ecosistemas en tierras productivas para uso
agrícola e industrial, el cocodrilo de Tumbes (Crocodylus
acutus) y otros anfibios y reptiles se encuentran en peligro
de extinción. La Organización “Conservación
Internacional” trabaja en ese País elaborando censos
poblacionales y planes técnicos de conservación y
manejo, los que son ejecutados por pobladores locales. En
esos planes se identifican las especies de fauna silvestre
que no pueden soportar la presión de caza debido a una
tasa reproductiva baja, densidad poblacional escasa y/o al
alto grado de amenaza de extracción. También se señalan
especies que por sus características biológicas y
reproductivas pueden soportar cierta presión de
extracción; en este último caso se determina si las cuotas
anuales de utilización son sostenibles. Como los planes
han sido concebidos en forma participativa, las

poblaciones locales se incluyen activamente en todo el
proceso. Participan activamente en talleres de
capacitación, en la recopilación de la información, en la
aplicación de planes de conservación y en el manejo,
control y fiscalización de la aplicación de los planes.
En Brasil (40) también se promueve el uso sustentable
de reptiles silvestres a través de “promover la
conservación in situ y ex situ y desarrollar proyectos de
investigación para inventariar los recursos, invertir en el
desarrollo y aplicar tecnologías endógenas en apoyo a la
conservación misma y a actividades económicas sostenibles
a nivel local”. Además se propone procurar que los
bienes, servicios y beneficios provenientes de la
conservación y aprovechamiento sostenible de la
diversidad biológica sirvan de sustento al desarrollo del
pueblo para que se logre la seguridad alimentaria, se
superen los problemas de salud y se preserven la
integridad cultural.
La población silvestre de las familias Alligatoridæ y
Crococdilæ en Colombia (41; 42) también se
encuentran en riesgo de extinción. Como respuesta a
una iniciativa de conservación y producción sostenible
de los recursos naturales, 22 departamentos del país se
cuenta con 49 mil hectáreas protegidas de bosques por
acción voluntaria de los propietarios de esas tierras. Los
campesinos, ciertas organizaciones no gubernamentales
y los dueños de las fincas se han unido para desarrollar
proyectos de conservación con la intención de contribuir
al conocimiento y consolidación de los esfuerzos
realizados en la búsqueda de procesos de uso y manejo
sostenible de la riqueza biológica del país.
México (43; 44) es uno de los Países con más diversidad
de especies de anfibios y reptiles en el mundo; sin
embargo, los especialistas consideran que esas especies
son las menos protegidas en las reservas ecológicas,
debido principalmente a que son insuficientes las
superficies de las áreas destinadas a la conservación.
Como muchas otras naciones, México enfrenta
problemas ambientales extremadamente graves que se
derivan de aspectos sociales, políticos y económicos a

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

95

�nivel nacional e internacional. Las causas principales de
la degradación ambiental son el crecimiento de la
población humana y la inequidad social en la
distribución de la riqueza. Existe una protección
especial para el aprovechamiento del hábitat las
especies y subespecies de la flora y fauna silvestres
terrestres y acuáticas que están en peligro de extinción o
amenazadas. En la República Mexicana y en aguas de
jurisdicción federal, se deberá asegurar su conservación
atendiendo a las disposiciones jurídicas vigentes (45).
En la República Argentina, también existen programas
de conservación y uso sustentable de reptiles
autóctonos.
La Dirección de Fauna Silvestre, Secretaría de Medio
Ambiente y Desarrollo Sustentable, Ministerio de Salud
y Ambiente, ha publicado recientemente un libro en el
cual se hace referencia a los programas de uso
sustentable de especies autóctonas (46).
El Lic. Ramadori, Director de ese Organismo informa
que, la sustentabilidad del aprovechamiento de una
especie silvestre debe integrar los aspectos económicos,
ambientales y sociales, desarrollando acciones
tendientes a la conservación de las especies y de su
hábitat, mejorando la calidad de vida de la sociedad y
aumentando los ingresos de los pobladores sin aumentar
la extracción del recurso. “La historia de uso de una
especie condiciona en forma considerable el plan de
manejo. Por ejemplo para una especie cuyo comercio es
importante desde hace mucho tiempo, como es el caso del
lagarto, se registra una inercia de los actores quienes por
diferentes razones hacen su conveniencia y son reticentes a
modificar practicas. Frecuentemente las propias
administraciones de fauna silvestre forman parte de esa
inercia que dificulta la generación e implementación de
nuevas propuestas. Otra es la situación de especies cuyo
comercio estuvo prohibido y que a partir de la
implementación de determinadas pautas de uso se pretende
volver autorizar; en esta situación se encuentra el yacaré.
Para este caso en particular, la implementación de un plan
de manejo es mucho más sencilla ya que las pautas para su
uso se fijan desde el comienzo, sin el condicionamiento de

96

intereses ya establecidos”.
En el “Proyecto Tupinambis” (47), se informa que debido
a la caza indiscriminada de lagartos overos y colorados
en el año 1977 ambas especies fueron consideradas
dentro de la categoría de “comercio significativo.”
Los lagartos son cazados en vastas zonas de la Republica
Argentina, significando una fuente de ingresos para
personas de escasos recursos; alrededor de la mitad de las
familias que cazan estos reptiles consumen la carne o
alimentan sus perros, y utilizan la grasa con fines
medicinales. La actividad es informal caracterizada por un
gran número de cazadores ocasionales y pocos
profesionales que se dedican exclusivamente a extraer el
recurso. Se estima que en Paraguay, un cazador tipo vende
15 cueros por temporada. En la Argentina depende de la
zona y de la situación socioeconómica, pudiendo llegar a
cientos de unidades por cazador y por año.
La presión de caza se relaciona con el precio pagado por
el cuero crudo a los cazadores; si la demanda externa se
deprime ello incide directamente en el valor que percibe
el cazador y en consecuencia él mismo decide extraer
menor cantidad de ejemplares. La demanda interna no
incide sobre la extracción ya que representa entre el 1 y
el 5% del total de cueros comercializadas. La regulación
de la extracción se complementa con el cupo de
extracción anual permitido, tema que será tratado en
aspectos legales.
El “Proyecto Tupinambis” considera:
- Ajustar las pautas para el “sistema tradicional de
comercialización” a través del establecimiento del
cupo máximo de exportación que corresponde a la
sumatoria del cupo asignado a cada Provincia. Se
establece además el límite de tamaño de cueros de 24
cm de ancho para crudos y 20 cm para curtidos. El
sector industrial por ser beneficiario directo del
recurso debe financiar el proyecto en su
implementación, ejecución y gestión.
- Monitoreo de las poblaciones naturales bajo captura:
se realiza un muestreo de cueros a nivel cazador o
primer acopiador. Los muestreos se realizan en el mes

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�de enero, dado que es el momento en donde se
concentra el mayor acopio pues los cazadores venden
el producto para las fiestas. Las variaciones en el
tamaño de los cueros reflejan fluctuaciones en la
estructura de la población.
- Incorporar nuevas modalidades de uso diferentes al
tradicional: la propuesta consiste en un programa
coordinado en conjunto entre los cazadores, los
propietarios de las tierras en donde se extrae el
recurso, los industriales - exportadores y las
autoridades administrativas. A los cazadores se les
facilita la entrada a los campos y venden los cueros
directamente a los industriales - exportadores quienes
tienen la obligación de adquirir un porcentaje de
cueros a exportar en las zonas seleccionadas para la
implementación del programa.; de esta manera se
evita la intermediación y se logra mejor distribución
de la renta.
- Conservar el hábitat de ambas especies: el Proyecto
debe brindar apoyo técnico y económico directo para
las áreas provinciales naturales protegidas.
Los estudios de poblaciones naturales de lagartos (47),
resultan dificultosos debido a la baja capturabilidad de
estas especies con distintos tipos de trampas, lo que
dificulta la realización de análisis estadísticos
posteriores. Sin embargo a través del monitoreo de
cueros a nivel del acopiador primario, se puede inferir el
estado poblacional, predecir la evolución y establecer las
pautas de manejo.
De los resultados obtenidos se ha podido determinar
que el lagarto overo y el colorado silvestres se han
mantenido en un número “estable” desde el año 1992 al
2004; ello ha permitido mantener el cupo de caza de un
millón de cueros/año.
Debido a los controles internacionales y a los programas
de uso sustentable vigentes las poblaciones silvestres de
yacarés se encuentran en estado de recuperación. Sin
embargo, existen algunos aspectos preocupantes como es
el secado de los esteros mediante la canalización y la
implantación de cultivos industriales en zonas marginales,
lo que reduce significativamente el hábitat natural de

ambas especies. Los caimanes están indefectiblemente
asociados al agua. El yacaré overo prefiere los ambientes
acuáticos de poca profundidad y con abundante
vegetación y el negro las aguas profundas.
Una de las acciones más relevantes de uso sustentable
de yacarés en la Argentina es el “Proyecto yacaré”,
originado en la década del ´90 en la provincia de Santa
Fe (48). El mismo se basa en el sistema de cosecha de
huevos silvestres para la cría en granja o “ranching”,
procedimiento similar al implementado a escala
comercial en los Estados Unidos con el Alligator
mississippiensis (49).
De los huevos cosechados e incubados en forma
artificial se devuelve un porcentaje de crías nacidas en
cautiverio a la misma población de la que fueron
extraídos; ese porcentaje está sujeto al resultado del
monitoreo anual. La liberación se realiza en la misma
zona de cosecha de nidos, excepto que se encuentre sin
agua por sequías naturales o drenado artificial. Este
sistema se desarrolla en las provincias de Santa Fe,
Formosa, Chaco y Corrientes, con la participación de
organismos oficiales y empresas privadas.
Los autores refieren (48,49,50,51) que existen
indicadores de recuperación de poblaciones silvestres en
las que se ha implementado el Programa,
principalmente detectados por el estudio de la evolución
poblacional y por la observación de ejemplares en
lugares donde habían desaparecido tiempo atrás. A
valores constantes, los monitoreos muestran una mejora
en la situación poblacional del orden del 320%, ya que
en los años 1990/92, la densidad media de yacarés era
de 2,7 individuos/ km2 y en el período 2001/2003 esa
cifra ascendió a 8,9 individuos/ km2 .
Producción en cautiverio y estimación de
poblaciones
La
producción
de
reptiles
(2,3,4,5,6,7,9,14,15,21,48,49,50,51),
utilizada desde hace muchos años en
mayoría de los casos el inicio de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

en
cautiverio
es una práctica
el mundo y en la
actividad fue en

97

�consonancia con la alarmante disminución de las
poblaciones naturales.

ventas al exterior, ello hace que no exista un interés de
los exportadores de adquirir cueros de criaderos.

Se puede iniciar la producción a ciclo cerrado
adquiriendo ejemplares en criaderos habilitados. Sin
embargo la tendencia actual es la de combinar la
extracción natural con la cría en cautividad; este
procedimiento es utilizado en muchas especies de
reptiles sujetas a producción comercial. Se puede partir
de la cosecha de huevos o de la captura de ejemplares
adultos o juveniles a partir de los cuales se iniciará la
cría en cautividad.

Los criaderos comerciales pueden ofrecer al mercado
cueros, carne, mascotas y grasa lo que significa enfrentar
una actividad compleja de diferentes productos,
procesos y mercados, algunos de ellos no explorados en
la actualidad.

La cría en cautiverio de Tupinambis spp. (9) comenzó a
desarrollarse en al País en la década delos años ´80, ante
la presunción de la disminución de las poblaciones
naturales sobre las que se ejercía una fuerte presión de
caza. La cantidad de cueros extraídos se correspondía
con la alta demanda internacional y la ausencia de cupos
de exportación que limitaran la oferta. Durante los años
1986/89 se había logrado mantener los animales en
cautiverio con buenos resultados de supervivencia y con
algunos éxitos reproductivos. En los años ´90 comienza
en la provincia de Salta el “Programa Iguana Colorada”.
Para el desarrollo de este emprendimiento, fue
construido un criadero de lagarto colorado (Tupinambis
rufescens) en la finca “El Duraznito”, Rosario de la
Frontera, Salta. El objetivo general fue “determinar la
factibilidad de la cría en cautiverio de la iguana colorada,
desarrollando aspectos tales como reproducción,
alimentación, sanidad, incubación e instalaciones; el
programa fue interrumpido cuatro años después.
Posteriormente, se continuaron con las acciones
tendientes a maximizar la producción en cautiverio a
ciclo completo, con énfasis especial en los índices
productivos (52,53,54,55,56). También fueron
analizados los aspectos económicos revelándose que la
diversificación de productos era la alternativa válida
para criaderos comerciales (57,58). La causa principal
es que no existe un precio diferencial para cueros
provenientes de la cría en cautiverio. Además, debido a
la disminución de la demanda internacional, el cupo de
extracción anual establecido no es completado por las

98

En conocimiento de los consultores del presente
Estudio, se han cerrado o se mantienen con un número
reducido de reproductores la mayoría de los criaderos
habilitados por organismos provinciales o nacionales, a
la espera cambios en la situación actual. Si bien los
desafíos son importantes, la producción integral de
lagartos de Tupinambis en cautiverio es factible de ser
desarrollada, dentro de un enfoque global y de
interrelaciones entre todos los actores de la cadena
agrocomercial que ofrezcan al mercado productos
diferenciados con valor agregado.
Para comenzar con la cría de lagartos en cautiverio (59),
es imprescindible certificar el origen del plantel
reproductor inicial, ya que de ello depende la
habilitación del criadero.
El primer plantel de reproductores podrá ser adquirido
por compra a un criadero habilitado o por obtención de un
permiso de captura emitido por la Dirección de Fauna de
la provincia en la cual se realice la actividad. Existen
ventajas y desventajas para ambos casos. De la compra a
criadero, se obtienen animales con aptitudes de
adaptación al mismo (60), las que resultan convenientes
para el inicio de la actividad; no obstante ello, la inversión
inicial es importante y existen pocos establecimientos que
pueden vender reproductores con la debida certificación.
A través de la captura se obtendrán ejemplares silvestres
a menor costo y en un lapso de tiempo mayor. Es común
que el cazador atrape mayor número de machos, lo que
afecta la composición correcta de los grupos
reproductivos (4 machos x 10 hembras x dos etapas de
introducciones de machos de recambio).
Es recomendable no adquirir al principio la cantidad de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�ejemplares totales (59). Ello es debido a varios factores
entre los que se destacan la inversión inicial, la
complejidad en lograr captura de gran número de
animales y fundamentalmente la escasa experiencia en
esta actividad. Con la adquisición gradual de ejemplares
las instalaciones podrán construirse en etapas, según las
necesidades de funcionamiento.
Con permiso de captura, es recomendable adquirir los
ejemplares durante la primavera, con el objeto de lograr
un mayor tiempo de adaptación al cautiverio. Si los
animales provienen de criadero es conveniente
comprarlos en febrero – marzo, con lo cual tendrán
actividad en el nuevo alojamiento antes de la hibernación
y podrán reproducirse por primera vez ese mismo año.
Las instalaciones mínimas requeridas (9;59)
comprenden corrales de reproducción y un corral para
machos de recambio, que puede ser utilizado también
como lazareto; refugios dentro de los corrales
acondicionados con pasto seco estacionado; corrales de
recría y engorde; galpón para pichones con salida a zona
de asoleado y nidos para la ovodeposición y nacimiento
de las crías. Si se proyecta realizar incubación artificial
las incubadoras deberán ser especialmente diseñadas, ya
que para estas especies de lagartos no existen en el
mercado. Otras instalaciones dependerán de los
productos que se logren. Si se obtiene carne, es
necesario contar con una planta faenadora habilitada y
con la cadena de frío correspondiente. El tratamiento de
los cueros requiere de instalaciones de tipo artesanal
para el curtido y teñido. La grasa debe ser frisada hasta
su industrialización.
No existe en la Argentina una planta habilitada para la
faena de Tupinambis spp., aunque sería probable que se
adjudiquen habilitaciones temporales en frigoríficos que
funcionan temporalmente, como es el de la localidad de
Ascensión, PBA En ese establecimiento se procesa
carne de liebre durante los meses de mayo y junio y
ocasionalmente se faenan carpinchos procedentes de la
cría en cautiverio de criaderos de la provincia de Buenos
Aires, Santa Fe y Corrientes.

Las
curtiembres
industriales
procesan
los
cuerossilvestres por cantidades; este procedimiento
imposibilita identificar un número reducido de ellos,
como serían las producidas en cautiverio. Si se lleva un
grupo particular de cueros a curtir, se recibirán otros de
características similares ya terminados (curtidos y
teñidos) y no se podrá identificar el producto para
trazarlo; esta situación puede ser corregida con la
integración de productores y curtidores artesanales, ya
que éstos últimos procesan un número reducido de
unidades por vez.
La diversificación de productos y el agregado de valor, no
ha sido concretado a escala comercial, sin embargo a
través de un enfoque integral de esta agroindustria, es
factible que sea logrado través de procesos de integración
horizontal de actores del sector privado y público.
Como se ha explicado, en el año1990 se inició en la
provincia de Santa Fe el "Proyecto yacaré" para la
conservación y uso sustentable del yacaré overo
(Caiman latirostris). El mismo modelo fue
implementado en 1996 para Caiman latirostris y Caiman
yacare en la provincia de Chaco a través del "Proyecto
Yacarés Chaqueños" a cargo de la empresa “El Cachapé”
y la ONG “Fundación Vida Silvestre”. En la provincia de
Formosa la empresa “Caimanes Formoseños” inició la cría
en cautiverio en el año 2002 y dos años después fue
puesto en marcha otro emprendimiento similar
denominado "Proyecto Caimán". “Yacaré Porá” es un
emprendimiento en la provincia de Corrientes de un
grupo comercial (Grupo Pomera); esa empresa se ha
vinculado con los emprendimientos de Santa Fe y de la
empresa formoseña.
Todas estas iniciativas se basan en el sistema de cría de
yacarés en granjas o rancheo mediante el cual no solo se
valoriza económicamente y se preservan a las especies,
sino que se le atribuye un rol fundamental a la
conservación del hábitat cómo componente
indispensable en el sistema productivo.
La técnica de rancheo utilizada en la Argentina (48) se
realiza a caballo, a pié o en pequeñas embarcaciones;

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

99

�ocasionalmente pueden utilizarse helicópteros. Es de
destacar que para la recolección de huevos suelen
emplearse personas del lugar que conocen el ambiente y
los lugares en donde se encuentran los nidos. Esas
personas reciben entre $15 y 20 por nido declarado. En
el establecimiento “El Cahapé” se recolectaron en el año
2002 58 nidos y 1862 huevos que ingresaron a la
incubadora; la tasa de supervivencia de las crías lograda
en esa temporada fue del 90% (62).
La recolección de huevos (48) puede ser tardía para evitar
la mortalidad embrionaria de los primeros días de
fertilización; sin embargo puede efectuarse de manera
temprana, ya que estudios recientes indican que con una
manipulación correcta se evitaría la pérdida por esta causa.
La temperatura de incubación media es de 31.5ºC,
aunque se están realizando experiencias a diferentes
rangos térmicos a los efectos de poder determinar y
privilegiar el sexo de los animales (61); la humedad
proporcionada es del 95 al 98%.
Con respecto al alojamiento y la aclimatación de los
animales existe una gran variedad de combinaciones en
cuanto al número de individuos y diseño de los
habitáculos para cría. En Santa Fe y Formosa se los aloja
en piletones de 4,5 x 5 m con un sistema de calefacción
por losa radiante a una densidad media de 10
animales/metro2.
En el emprendimiento de la provincia de Chaco (62) la
crianza se lleva a cabo en condiciones de temperatura
controlada en piletas de cemento de 3 x 4 m, aisladas
térmicamente en paredes, piso y tapas con 10 cm de
espuma de poliuretano y con un 50% de su superficie
con agua hasta una profundidad de 10 cm y un 50% de
su superficie seca. La calefacción se suministra
mediante loza radiante accionada por un sistema solar y
una caldera a leña como sistema auxiliar. La densidad
media de crianza es de 10 individuos/ metro2 durante
los primeros estadios de vida; para la crianza de los
individuos que superaron los 60 cm de largo total, se
2
disminuye a 6/ metro .

En Santa Fe y Formosa, se alimentan a los animales ad
libitum seis veces por semana (48) con alimento
balanceado húmedo (50%) basado en carne y vísceras
bovinas o pescado de río o bien deshechos de peladeros
de pollos y 50% de balanceado seco. Estas raciones son
formuladas en la provincia de Santa Fe y están
disponibles comecialmente.
En el establecimiento “El Cachapé” (63), de la provincia
del Chaco, los animales reciben alimentación
diferencial, de acuerdo a las etapas de crianza. A los más
jóvenes se les suministra durante un año día por medio
carne y vísceras vacunas molidas complementadas con
suplemento vitamínico (70 g de mezcla vitamínico
mineral comercial cada 5 kg de carne molida). Luego se
proporciona una dieta intermedia a base de 5 kg de
carne vacuna molida (21% de lípidos) suplementada con
hígado vacuno (10 g/kg de carne), complejo vitamínico
mineral (20 g/kg de carne), compuesto por carbonato de
calcio (7g/kg de carne), calcio orgánico (20 g/kg de
carne) y vitamina E (60 UI/kg de carne). Durante el
último período de crianza los animales reciben una dieta
de terminación, compuesta por 2/3 partes de harina de
carne y hueso y 1/3 parte de carne molida. La mezcla
vitamínico mineral comercial se suministra en
cantidades de 100g cada 5 kg de la mezcla.
En el mes de noviembre se liberan al medio natural a los
animales nacidos ese mismo año en las condiciones ya
detalladas de cantidad, ubicación y población elegida.
En los primeros años de actividad, se liberaron el 100%
de los ejemplares logrados en cautiverio; esa cifra fue
disminuyendo progresivamente, hasta ser en la
actualidad del 15%.
El especialista Alejandro Larriera (48) informa que en las
provincias de Santa Fe y Formosa, fueron identificados
hasta el año 2004 un total de 1.945 nidos de Caimán
latirostis, de los que se cosecharon 1.410, con un total de
47.948 huevos. Los pichones nacidos fueron 35.197, de
los que se liberaron 15.512. El autor informa que se
destinaron a la comercialización 14.046 ejemplares.
El mismo autor refiere para la provincia del Chaco una

100

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�cosecha de huevos de 4.867 (C. Latorostis) y 2.138 (C.
Yacaré), con una liberación total de 1.735 pichones y
con 2.914 animales de engorde.
Anualmente se mejoran las condiciones de crianza,
tanto en los individuos destinados a liberación, como
aquellos orientados a la producción comercial.
La faena puede realizarse cuando los animales alcanzan
un peso promedio de 4 kg, que corresponde a 12 a 24
meses de edad. Existe en la provincia de Santa Fe una
planta de procesamiento habilitada por el SENASA en
el año 2001.
En su trabajo recientemente publicado el Lic. Larriera
(48) concluye que “existen indicadores que muestran la
recuperación de las poblaciones naturales, siendo el
factor principal del éxito del aprovechamiento
sustentable el interés de los propietarios de las tierras y
los pobladores locales por conservar el recurso”.

excepcionales como por ejemplo para la investigación
científica. En este caso se concede un permiso de
exportación (o certificado de re-exportación) y un
permiso de importación.
En el Anexo II figuran especies que no están
necesariamente amenazadas de extinción, pero que
podrían llegar a estarlo a menos que se controle
estrictamente su comercio. El comercio internacional de
especies del Apéndice II se autoriza concediendo un
permiso de exportación. En el marco de la CITES no es
preciso contar con un permiso de importación sin
embargo, algunos países imponen medidas más estrictas
que las exigidas por la CITES y solicitan esta
documentación.
Sólo pueden concederse los permisos o certificados si
las autoridades competentes han determinado que se
han cumplido ciertas condiciones, en particular, que el
comercio no será perjudicial para la supervivencia en el
medio silvestre.

Aspectos legales y trazabilidad
Los aspectos legales para la utilización de productos de
reptiles se basan en las recomendaciones de la
Convención Internacional para el Trafico de Especies
Silvestres (CITES) las que pueden ser modificadas
según el estado de sobrevivencia de una especie
determinada. La sobrevivencia de especies silvestres de
reptiles y la comercialización de los productos obtenidos
están sujetas a las normativas CITES. Es de destacar
que el país exportador y el importador deberán contar
con el certificado que acredite la procedencia y legalidad
de la transacción comercial; esa responsabilidad es
compartida por ambas partes.
La CITES clasifica a las especies de la flora y fauna en
tres Anexos de diferentes características.
En el Anexo I figuran las especies de animales y plantas
sobre las que pesa un mayor peligro de extinción y la
CITES prohíbe, generalmente, el comercio
internacional de estas especies. No obstante, puede
autorizarse el tránsito de las mismas en condiciones

Una especie puede ser declarada como prohibida de ser
extraída y sólo poder ser comercializada a través de la
producción en cautiverio (CITES I), o poder ser extraída
con la regulación y fiscalización del Estado (CITES II).
En el Anexo III figuran las especies incluidas a solicitud
de una Parte (país miembro) que ya reglamenta
internamente el comercio de dicha especie y que
necesita la cooperación de otros países para evitar la
explotación insostenible o ilegal de las mismas.
La clasificación de las especies de la fauna
generalmente se realiza a través de programas de
capacitación, de ejecución de proyectos y de apoyo
financiero brindados por agencias internacionales como
la UICN (Unión Mundial para la Conservación de la
Naturaleza), TNC (The Natural Conservancy) y el WWF
(World Wordlife Found).
Las Autoridades CITES de cada uno de los 169 países
adheridos informan la clasificación de las especies de la
flora y fauna de su País, y si deben realizarse

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

101

�modificaciones al respecto. El Reglamento establece
que “cada Parte en la Convención debe designar una o
más Autoridades Administrativas que se encargan de
administrar el sistema de concesión de licencias y una o
más Autoridades Científicas para prestar asesoramiento
acerca de los efectos del comercio sobre la situación de
las especies”.
CITES informa periódicamente la situación de las
especies clasificadas. Así, en el año 2004, en la reunión
celebrada en Ginebra (64) se documentaron las
acciones de la Secretaría de medio Ambiente del
Paraguay para establecer las estrategias según la Ley
583/76 del uso sustentable de algunos reptiles a través
de la cría, la caza y la comercialización. Ese país ha
suscripto acuerdos de cooperación financiera con
ONGs internacionales para el estudio de especies
silvestres de Tupinambis spp. y Caimán yacare, entre
otras. En junio de 2003 se comenzó con el monitoreo de
lagartos en la región del Chaco Central con el objeto de
que las comunidades puedan realizar un
aprovechamiento sustentable del recurso.
Es notorio el esfuerzo realizado por las Autoridades
paraguayas, respecto de reglamentar las actividades
relacionadas con los recursos naturales.
La ausencia del Estado como fiscalizador y regulador
produjo por ejemplo que en la década de los años ´80
prácticamente se diezmara la población silvestre de
Tupinambis spp. En la actualidad además de los estudios
científicos que se están realizando en Paraguay, la
Administración Financiera del Estado por Ley 1535
identifica los problemas y recomienda las medidas de
corrección. Desde el año 2001, la Secretaría del
Ambiente está obligada a no otorgar permisos de
exportación a personas privadas o jurídicas que han sido
condenadas por la legislación de la conservación de la
naturaleza; es un pre – requisito que las personas que
tramiten solicitudes de cupos adjunten a la solicitud un
certificado judicial en el que se constate estar libre de
condena en infracciones a las leyes ambientales.
Para comercializar cueros y carne de lagartos en Bolivia

102

(65) se debe cumplir con la Ley de Medio Ambiente
promulgada en el marco del “Programa de Uso Sostenible
y Aprovechamiento de la Fauna”. A través de ese
Programa se fue levantando en forma progresiva la veda
de caza y comercialización de esas especies, impuesta en
la década del ´90 por los Decretos 22.641 y 25.458.
En Colombia (66), la gestión ambiental en fauna
silvestre se enmarca con principios similares a los ya
expuestos en este estudio en la Ley Nº 99/93. A través
de los resultados surgidos del estudio de las poblaciones
silvestres en ese País y de la cría de reptiles en granjas,
se espera poder levantar gradualmente la veda general
de caza comercial vigente (Ley 84/89).
En Brasil (67) los reptiles han sido cazados en forma
indiscriminada por décadas. Se estima que en los años
50 – 60 fueron extraídas anualmente de la región del
Pantanal 1.600.000 cueros de yacaré. A partir del año
1969 fue prohibida la caza comercial, lo que significó
que a través del comercio ilegal se comercializaran un
promedio de un millón de cueros por año; se estima que
la población actual de ejemplares adultos en toda la
región no supera los tres millones y medio. Los
gobiernos de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul han
implementado el “Proyecto del Pantanal”, basado en
principios similares al de otros países.
Venezuela (68) ha regulado la cosecha de adultos de
Caiman, Crododilus criocodilus a través de la Dirección
nacional de Fauna del Ministerio de Recursos Naturales
(MARN). La extracción se permite para la cría en
cautiverio de la especie. Otras especies como el caimán
del Orinoco se encuentra bajo protección especial y su
cacería es ilegal, ya que forma parte de la “Lista de
Animales en Veda por Tiempo Indefinido” según
Resolución del MARNR No. 95/79.
En México (69) la información sobre biodiversidad se
obtiene en gran medida, a través de la Comisión
Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad (CONABIO). Ese Organismo apoya la
sistematización de información biológica existente así
como la investigación original, según los programas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�internos vigentes; promueve la participación en diversos
acuerdos y tratados internacionales sobre biodiversidad
y medio ambiente y es el punto focal del mecanismo
facilitador de la Convención sobre Diversidad Biológica
(CDB). Entre los principales compromisos contraídos
figura la elaboración de una estrategia nacional sobre
diversidad biológica.

la norma, los animales silvestres son aquellos que "viven
libres e independientes del hombre, en ambientes naturales
o artificiales; los bravíos o salvajes que viven bajo control
del hombre, en cautividad o semi cautividad y los
originalmente domésticos que, por cualquier
circunstancia, vuelven a la vida silvestre convirtiéndose en
cimarrones".

En la Argentina (70) existen unas 985 especies de aves,
345 de mamíferos, 297 de reptiles, 156 de anfibios y
710 de peces. Según la Fundación Vida Silvestre
Argentina 529 de todas ellas están amenazadas. Además,
hay tres extinguidas (del mundo): el guacamayo azul
(Anodorhynchus glaucus), el zorro-lobo de las Malvinas
(Dusicyon australis) y la lagartija del Lago Buenos Aires
(Liolaemus exploratorum). Los caracoles acuáticos de
Apipé (Aylacostoma guaraniticum, A.chloroticum,
A.stigmaticum y A.cinculatum están extintos en estado
silvestre y sólo han sobrevivido en cautiverio.

En el capítulo III, sobre comercio interprovincial e
internacional, la Ley indica que para transportar fauna
silvestre se deberá poseer una "Guía de Tránsito", que es
un documento oficial extendido por la autoridad
competente. Esta cédula acredita que el animal se ha
cazado dentro de un territorio permitido con el debido
permiso del propietario o administrador.

Existen en la República Argentina más de 3.000 normas
vinculadas a la conservación, pero su aplicación es
precaria, ineficiente o desorganizada (71). Por esa razón
la caza furtiva, la sobre pesca y el tráfico de fauna no se
ven desalentados a pesar de los esfuerzos de control
oficial. En todo el país hay un promedio superior a los
700.000 delitos al año (con intervención policial) contra
un promedio de menos de 20.000 condenas en el mismo
período. Los delitos ambientales se encuentran
enmarcados en ese contexto.
Como país miembro de la CITES desde el año 1981 ha
reglamentado la conservación y el uso sustentable de
reptiles de Tupinambis y Caimán, tanto para la
extracción en estado natural como para la cría en
cautiverio. La Ley Nacional 22.344 que adhiere a la
Convención, fue promulgada el 1/12/1980 y entró en
vigencia el 1/10/1982.
La ley Nacional 22.421/81 de Conservación de la Fauna
Silvestre es la norma principal que rige la protección de
los animales en Argentina, fue sancionada hace casi dos
décadas y establece que "todos los habitantes de la
Nación tienen el deber de proteger la fauna silvestre". Para

En el capítulo VI, se determina cómo debe realizarse el
control sanitario de la fauna silvestre proveniente del
exterior. Estas inspecciones están a cargo del Servicio
Nacional de Sanidad Animal. Si la fauna silvestre habita
territorios provinciales, el control sanitario será ejercido
por los servicios de las provincias. El artículo 20
establece que si una especie autóctona se halla en
peligro de extinción o en grave retroceso numérico, el
Poder Ejecutivo Nacional deberá adoptar medidas de
emergencia a fin de asegurar su repoblación y
perpetuación, puede disponer la prohibición de la caza,
el comercio interprovincial y la exportación de
ejemplares y productos de la especie amenazada.
Las penas para quienes cacen animales sin autorización
van desde un mes a un año de cárcel y se les aplicará
una inhabilitación de hasta tres años. La ley dictamina
que será reprimido con prisión de dos meses a dos años
y con inhabilitación especial de hasta cinco años quien
capture animales de la fauna silvestre cuya caza o
comercialización estén prohibidas o vedadas. La pena
será de cuatro meses a tres años de prisión con
inhabilitación especial de hasta diez años cuando el
hecho se cometiere de modo organizado o con tres o más
personas o con armas, artes o medios prohibidos.
El artículo 27 establece que esas mismas penas se
aplicarán también al que transporte, almacene, compre,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

103

�venda, industrialice piezas, productos o subproductos
provenientes de la caza furtiva o de la depredación.
Para las infracciones se estipulan multas además del
decomiso de los animales y demás productos en
infracción. También está prevista la suspensión de un
mes a dos años o cancelación de la licencia de caza
deportiva, como la inhabilitación o clausura de los
locales o comercios de un año hasta cinco.

o

o

o
El Decreto Reglamentario Nacional 522/1997, del
Comercio Exterior y Protección de la Flora y Fauna
Silvestre - Protección de las Especies, dice en su
artículo primero que las disposiciones de la Ley N.
22.344 y del Decreto correspondiente alcanzarán al
comercio de todas las especies y especimenes tal como
se definen en el Artículo I de la Convención sobre el
Comercio Internacional de Especies Amenazadas de
Fauna y Flora Silvestres, y que se hallan incluidas en los
Apéndices I, II y III de la citada Convención, con las
respectivas enmiendas y modificaciones que se
aprueban. En el artículo segundo indica que la
Autoridad de Aplicación de la Ley N. 22.344 será la
Secretaria de Estado de Recursos Naturales y Desarrollo
Sustentable de la Presidencia de la Nación.
Con referencia a la Autoridad Administrativa, indica que
las funciones serán:
o Conceder, cancelar, revocar, modificar y suspender
Certificados o Permisos CITES de importación,
exportación,
reexportación
o
introducción
procedentes del mar.
o Llevar el registro del comercio de especímenes,
conforme lo previsto en el artículo VIII, párrafo 6 de
la Convención, con los siguientes datos mínimos: - los
nombres y direcciones de los exportadores e
importadores; - el número y la naturaleza de los
Permisos y Certificados emitidos; - los países con los
cuales se realizó dicho comercio;
- cantidades y tipos de especimenes;- los nombres de las
especies en cuestión; - y el tamaño y el sexo de los
especimenes cuando corresponda.
o Fiscalizar las condiciones de transporte, cuidado y

104

o
o

embalaje de los especimenes vivos objeto de comercio
en coordinación con las restantes autoridades a las
que pueda corresponderles intervenir.
Secuestrar o intervenir en el secuestro de los
especímenes obtenidos en infracción a la Ley 22.344
y Decreto Reglamentario.
Devolver a su país de origen a determinar el destino
transitorio o definitivo de los especimenes vivos
secuestrados según el inciso anterior.
Establecer las características de las marcas que deban
llevar los especimenes objeto de comercio
internacional en aquellos casos en que su uso se
establezca mediante resolución de la Autoridad de
Aplicación.
Organizar y mantener actualizado el Registro de
infractores.
Proponer enmiendas a los Apéndices I y II y elevar
listados para la inclusión de especies en el Apéndice
III de la Convención de acuerdo a los artículos XV y
XVI de la misma.

Además de estas leyes, existen normas relacionadas con
la protección y cuidado de los animales. Entre ellas se
destacan:
- Resolución N º 144/83 de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca (SAGyP) que reglamenta los
criaderos, estampillado, tamaño de jaulas y especies
perjudiciales.
- Resolución SAGyP N º 144/86, que determina la lista
de especies amenazadas de extinción.
- Resolución SAGyP N º 62/86, que prohíbe la
exportación, tráfico interprovincial y comercio en
jurisdicción federal de todas las especies de reptiles,
aves y mamíferos vivos de la fauna autóctona, con
excepción de las consideradas perjudiciales o dañinas
y de las criadas zootécnicamente.
Los especimenes de lagarto overo y colorado están
incluidos en el Apéndice II de la CITES.
Con referencia al uso sustentable para la obtención de
cueros de Tupinambis spp., la Subsecretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca promulgó la Resolución Nº 588/90 de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�“Conservación de la Fauna” en la cual “se prohíbe el
transito interprovincial, el comercio en jurisdicción federal
y la explotación de cueros crudos de iguana overa
(Tupinambis merinae) y de iguana colorada (Tupinambis
rufescens) cuyo ancho sea inferior a 24 centímetros”.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política
Ambiental (48) emitió las Resoluciones 516/93,216/96 y
1437/00 que fijaron los cupos máximos de exportación
anuales de cueros de lagartos. Esa cantidad estuvo
relacionada con la medida histórica de 1.5 millones de
los 10 años anteriores y con un planteo conservativo y
precautorio; fue establecido en un millón de unidades /
año correspondiente a la sumatoria de los cupos
parciales de las provincias intervinientes. A las
provincias de Formosa, Chaco y Santiago del Estero les
corresponden más de 600.000 unidades. En los últimos
años ese cupo no fue cubierto, debido a la disminución
de la demanda internacional.
Las direcciones de Flora y Fauna Silvestre provinciales son
de carácter autárquico. En general adhieren a las normas
nacionales y regulan aspectos propios de la región de su
incumbencia. Si el recurso es comercializado con otras
provincias, la Ciudad de Buenos Aires o es exportado,
interviene la Dirección Nacional.
Respecto al aprovechamiento del yacaré en estado
silvestre, las Resoluciones Nº 24/86 y 793/87 de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
prohibieron la exportación, tráfico interprovincial y la
comercialización en jurisdicción federal del Caimán
latirostis (yacaré overo). La prohibición podía ser
reconsiderada una vez que se efectuaran los estudios
sobre densidad poblacional y que los resultados de estos
fueran compatibles con la caza comercial.
Los estudios científicos realizados avalaron la
transferencia de las poblaciones de yacaré overo de
nuestro país del Apéndice I al Apéndice II bajo la
“Resolución de Ranking” de la CITES. Es por ello que
Resolución 283/00 se autorizó el tránsito
interjurisdiccional, el comercio en jurisdicción federal y
la exportación de productos y subproductos de yacaré

hocico ancho (Caiman latirostris), provenientes de la
cría en cautiverio en granjas.
Para la obtención de productos de reptiles criados en
cautiverio las empresas deberán inscribirse en la
Dirección de Fauna de la Provincia en donde se desea
comenzar con la actividad. La reglamentación
corresponde a lo establecido por la Dirección de Fauna
provincial. Posteriormente y a los efectos de
comercializar fuera de esa jurisdicción se deberá
inscribir en la Dirección de Fauna Nacional.
El Decreto Nº691/81 establece que todos los criaderos
comerciales deberán registrarse e informar sobre el
desarrollo de su actividad. Para ello se creó el Registro
Nacional de Criaderos de Fauna Silvestre, en el ámbito
de la Dirección de Fauna y Flora Silvestre.
Los requisitos a cumplir son:
• Formulario Nº1 Registro de firmas, conforme
Resolución Nº145/86.
• Nombre, profesión y en los casos que corresponda,
número de matrícula del o los profesionales con título
terciario o universitario de carreras vinculadas al
manejo de los recursos naturales, responsable del
programa de cría.
• Certificado de inscripción y habilitación emitido por la
autoridad competente en el manejo del recurso fauna
de la provincia donde se encuentre instalado el
criadero.
• Constancia de control sanitario emitido por la
provincia.
• Aprobación de las condiciones de infraestructura del
establecimiento, conforme a las disposiciones
provinciales.
• Programa de cría y métodos zootécnicos a ser
utilizados, especificando las necesidades futuras de
incorporación de nuevos ejemplares a partir de
poblaciones silvestres con el fin de obtener nuevo
material genético.
• Registro de los ejemplares que conformaran el plantel
básico acreditando su procedencia.
• Registros de las marcas, señales, anillos y demás

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

105

�métodos de identificación individual de los
ejemplares que conforman el plantel básico.
• Registros de las marcas, señales, anillos y demás
métodos de identificación de los ejemplares,
productos y subproductos provenientes del criadero.
En los casos de tratarse de establecimientos que estén
funcionando deberán adjuntar a la documentación antes
solicitada un inventario de los animales que poseen
indicando cantidad, sexo, edad y documentación que
acredite la tenencia legítima de los mismos.
Todo criadero habilitado deberá llevar un registro de
movimiento en un libro foliado y rubricado por la
Dirección de Fauna y Flora Silvestre correspondiente.
Las bajas por muerte deberán ser certificadas por el
profesional responsable.
Los criaderos deberán registrar semestralmente el
movimiento de ejemplares a través de un informe
avalado por el profesional responsable donde consten los
nacimientos, muertes, incorporación de nuevos
ejemplares, venta y destino de productos y
subproductos. Este informe tendrá carácter de
declaración jurada.
En los casos que la autoridad de aplicación lo considere
conveniente, podrá requerir al titular del criadero que
un porcentaje de los ejemplares obtenidos sea destinado
al repoblamiento.
Se podrá cancelar la habilitación de los criaderos cuando
no se de cumplimiento a algunos de los requisitos de
inscripción o funcionamiento establecidos. Asimismo,
se podrá otorgar un plazo no mayor de (60) días para la
entrega de la documentación pendiente.
La crianza, marcado, transporte y comercialización de
las especies comprendidas en los Apéndices I y II de la
Convención sobre el Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre
(CITES), aprobada por Ley Nº22.344, deberán ajustarse
a los criterios establecidos por dicha Convención y a
toda norma que se dicte a tal fin.

106

Entiéndese por "cría en granjas" (ranching), a las
operaciones productivas, tendientes a la cría de
especímenes de fauna silvestre capturados en su hábitat
natural, en un medio controlado, actividad que deberá
fundamentalmente beneficiar la conservación de las
poblaciones naturales de la especie, contribuyendo al
aumento de su población en ese medio, a partir de la
liberación de ejemplares criados.
Entiéndese por "medio controlado”, al ambiente natural
o artificial en el que se desarrollan las actividades de
reproducción de la especie criada, cuyas características
deben comprender, cuando corresponda, alojamiento
artificial, asistencia sanitaria, evacuación de desechos,
protección
contra
predadores,
alimentación
suministrada artificialmente, medidas de seguridad para
evitar el ingreso de ejemplares de la misma especie o de
otras al criadero o el escape de los ejemplares criados y
la selección de individuos criados sin perjudicar la
supervivencia de los especímenes del medio silvestre.
Los establecimientos que se dediquen a la cría en granja
en medio controlado de la especie Caiman latirostris,
para realizar actividades de tránsito interprovincial,
exportación y comercialización en jurisdicción federal,
deberán cumplir, además de los requisitos establecidos
por la Resolución 26/92 de la entonces Secretaría de
Recursos Naturales y Ambiente Humano, con las
siguientes pautas:
• Contar con relevamientos de la situación poblacional
de la especie, fechados al menos dos años antes de
concretarse la solicitud.
• Los estudios deberán abarcar al menos un 40% del
área de distribución de la especie en la provincia
donde se encuentra el establecimiento.
• Todos los animales deberán ser marcados al momento
del nacimiento, tanto los animales que queden en la
estación de cría para repoblamiento, como los que
sean derivados al establecimiento de cría comercial.
Se llevará a cabo un registro con la identificación de
cada animal (de ser posible con el sistema de
microchips), que se revisará en el momento de las
liberaciones o al sacrificio, según corresponda. Al

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�momento del sacrificio los cueros serán marcados con
etiquetas CITES con la impresión "Yacaré overo,
Argentina, y número de serie".
La Dirección de Fauna y Flora Silvestres evaluará el
cumplimiento de lo requerido y en función de ello
aprobará en forma total o condicionada o denegará la
solicitud.
Se deberá informar anualmente a la Dirección de Fauna
y Flora Silvestres, los siguientes datos:
• Evolución del monitoreo poblacional
• Número de huevos cosechados en la temporada
• Cantidad de animales en crianza en el año (para
liberación y comercio)
• Cantidad de animales devueltos al medio silvestre
• Cantidad (e identificaciones) de los animales faenados
Para la comercialización y confección de prendas de
peletería y artículos de marroquinería elaboradas con
cueros de la fauna silvestre (72), se procederá al
estampillado de la mercadería. Como se ha referido para
cueros de carpincho, las estampillas se adquieren en las
dependencias de la autoridad de aplicación., dentro de las
48 horas de finalizada la confección o recepción de la
prenda o artículo, para lo cual se requiere de la
acreditación de los cueros a través de la inscripción
correspondiente o de la transferencia entre persona física
o jurídica. El valor del estampillado varía desde $4 (20
unidades) a $ 0.20 (1 unidad o fracción de unidad).
Por unidad de cuero silvestre se abona $0.10; este valor no
incluye a productos en cualquier estado de elaboración.
Si el producto de la fauna silvestre es declarado por
unidad de peso, el arancel corresponde a $0.10/ kg neto.
Respecto a la emisión de certificados, por certificado
CITES corresponden $2; el arancel mínimo de inspección
para la extensión de Guías de Tránsito y Certificados de
Exportación e Importación se abonan $ 9.20.
Como se ha referido anteriormente además del cuero de

reptiles, pueden comercializarse otros productos como
la carne y mascotas.
La carne de animales silvestres de caza, aptos para el
consumo humano debe provenir de ejemplares cazados
de acuerdo a las normativas vigentes.
La Resolución 13/03 del SENASA considera a animales
silvestres de caza, aptos para consumo humano, a los
mamíferos terrestres, a las aves, a los reptiles y, batracios,
cuyas carnes se obtienen luego de cazarlos por métodos
autorizados, ajustándose a las regulaciones de protección
de la fauna que correspondan a cada jurisdicción. Define
como planta faenadora de productos de caza menor, a los
establecimientos que elaboran los animales, con sus
vísceras y piel. Los establecimientos que elaboren los
productos indicados, deben reunir todos los requisitos
exigidos para los mataderos de aves y de conejos, de
acuerdo con la índole de su producción, sin perjuicio de
toda otra exigencia higiénico-sanitaria que en relación con
la labor a desarrollar, se consigne en el Reglamento
vigente. En caso de recibir animales de caza menor vivos,
los establecimientos deben reunir los requisitos para los
mataderos cuyas instalaciones se adapten mejor para tal
fin. Todos los productos de caza deben ser congelados
inmediatamente después de su elaboración y mantenidos
luego a una temperatura no superior -12 ºC. Esta
temperatura debe ser mantenida a lo largo de toda la
cadena alimentaria, quedando prohibida su recongelación.
La Resolución considera como animales domésticos a
los silvestres criados en cautividad, nacidos, criados y
sacrificados en cautiverio; corresponde a animales que
viven en un territorio delimitado, pero en condiciones de
libertad semejantes a las de la vida silvestre. La faena y
procesamiento de la carne se asimila a los del estado
natural.
La Comunidad Económica Europea en la Directiva
96/90/CE (73) establece las condiciones de policía
sanitaria y sanitarias aplicables a los intercambios y a las
importaciones en la Comunidad de productos no
sometidos, con respecto a estas condiciones, a las
normativas comunitarias específicas a que se refiere la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

107

�Directiva 89/662/CEE y, por lo que se refiere a los
patógenos, en la Directiva 90/425/CEE.
Se considera que, debido al consumo en la Comunidad
de carne de reptiles y de especies no reguladas por
disposiciones específicas y de sus productos, conviene
establecer los requisitos sanitarios aplicables a la
producción, la comercialización y la importación de
dichos productos de origen animal. Estas condiciones
deberán incluir, según las especies, requisitos
específicos en lo relativo a:- criterios microbiológicos y
parasitológicos,- higiene en el momento del sacrificio, y
- detección de residuos.
Otro producto con posibilidades de comercialización es
del de las mascotas (74).
En el mercado interno el 80% de los reptiles
comercializados provienen de la importación, siendo la
especie más demandada la Iguana iguana proveniente de
Centroamérica. La importación de reptiles con ese
propósito es regulada por la Dirección de Fauna, a través
del Decreto Reglamentario Nº 666/97 y por el SENASA
según Resolución 1354/94.
Respecto de la exportación de animales vivos de la fauna
silvestre, se requiere de la autorización previa de la
autoridad nacional de aplicación, la que podrá ser
denegada en los siguientes casos:
• Cuando involucre especies incluidas en el Apéndice I
de la CITES, salvo que las mismas se encuentren
alcanzadas en las excepciones.
• Cuando se trate de especies que, no estando incluidas
en el punto anterior, se encuentren protegidas en toda
la región de su hábitat natural.
• Cuando no se certifique fehacientemente el origen
legal del producto a exportar, o sea que en la caza de
los ejemplares, la extracción de los productos y
subproductos o la elaboración de sus derivados, no se
haya cumplido en todas las etapas las disposiciones
nacionales y provinciales sobre la materia.
• Cuando no se cumplan los requisitos previstos por la
autoridad sanitaria correspondiente.

108

Los permisos de embarque para la aduana de las
exportaciones autorizadas, serán extendidos por la
autoridad nacional de aplicación, previo pago de los
aranceles de inspección previstos correspondientes a la
identificación de especies y control de certificados de
origen. La autoridad nacional de aplicación emitirá
asimismo cuando corresponda, el permiso de
exportación previsto por la CITES de la Fauna y Flora
Silvestre. Estarán exceptuadas del pago de los aranceles
enunciados en el artículo precedente, las instituciones
oficiales, científicas, culturales o educativas.
Las exportaciones de productos y subproductos de
especies de la fauna silvestre deberán hallarse
amparados por Guía de Tránsito expedida por la
autoridad provincial correspondiente, en la que conste
que la caza se ha realizado de acuerdo con las
disposiciones nacionales y provinciales.
Los lagartos overo y colorado son comercializados vivos
como mascotas o pets en algunas regiones del País, con
permisos emitidos por las autoridades de aplicación
correspondientes; tal es le caso de la Dirección de Fauna
de la Provincia de Buenos Aires. La comercialización de
mascotas de Tupinambis spp. en el ámbito de la Ciudad
de Buenos Aires estaba prohibida hasta el año 2004.
Por una disposición interna de la Dirección de Fauna
Nación (75) fue regulada la actividad
Entre los fundamentos de la presentación realizada a ese
Organismo por los Consultores del presente Estudio se
destacó que:
• Existe en el país un mercado de mascotas de reptiles,
el cual ha sido cubierto con la venta de ejemplares
importados, situación favorecida por la paridad
cambiaria. A partir de la necesidad de cubrir este
nicho con sustitución de importaciones, surge la
posibilidad de comercializar especies autóctonas,
tales como el Tupinambis spp. Éstos no pueden ser
obtenidos del ambiente natural debido a que los
ejemplares son animales
con características
comportamentales propias de la vida silvestre, que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�afectan el acostumbramiento al cautiverio. Asimismo
la relación del hombre con la mascota se dificulta
cuando se decide incorporar ese animal al núcleo
familiar.
• En la actualidad existe un mercado irregular de venta
de mascotas de Tupinambis merinae y rufescens en el
cual la cadena de procesos involucrados está
parcialmente regulada desde la producción al
consumidor. Se originan distintos grados de
alteraciones legales que impiden la normalización
total de una actividad alternativa.
• La disparidad de criterios de las distintas
jurisdicciones, muchas veces resta efectividad a la
implementación de la actividad comercial; confunde a
los usuarios respecto a las normativas vigentes e
impide que se encaren acciones innovadoras, dentro
de un marco legal unificado. Se propone un enfoque
sistémico que normalice todas las etapas que
conducen desde la producción al consumidor,
contemplando las características particulares de cada
una.
La propuesta aprobada por disposición interna de la
Dirección de Fauna Nación fue elaborada en los
siguientes términos:
• Se propone la normalización del mercado de mascotas
de Tupinambis merinae y rufescens con el objeto de
diversificar la producción en criaderos comerciales.
Asimismo, permitir que pequeños productores
realicen una actividad alternativa de baja inversión.
• La comercialización de mascotas de Tupinambis spp.
sustituye la importación de otras especies de reptiles,
lo que significa disminuir el costo de adquisición y
utilizar un recurso natural autóctono renovable. La
eventual liberación de ejemplares de ambas especies
(en caso de que ello ocurra por escapes o situaciones
particulares de los compradores), no altera la
biodiversidad
del ecosistema ni afecta la
sobrevivencia del ejemplar.
• Se consideran mascotas de Tupinambis spp. a machos
y hembras recién nacidos, juveniles de primera y
segunda hibernación y adultos que puedan ser
adquiridos en locales de venta habilitados.
• Las mascotas de Tupinambis merinae y rufescens
provendrán de criaderos debidamente autorizados y/o

•

•

•

•

de pequeños núcleos de productores que decidan
producirlos en pequeña escala y con instalaciones
mínimas adecuadas. Se consideran productores
menores aquellos que posean como máximo 12
ejemplares reproductores, machos y hembras de
Tupinambis spp.
Las poblaciones de más de 12 reproductores,
requerirán de la asistencia de un profesional
habilitado por la Dirección de Fauna correspondiente.
La rusticidad de estos lagartos y su adaptación a
condiciones ambientales adecuadas mínimas hacen
que la sobrevivencia en ambientes habituales sea alta,
siendo baja la morbilidad esperada.
Los reproductores de criaderos serán certificados en
su origen a través de la Dirección de Fauna
correspondiente y los núcleos de productores deberán
obtener los ejemplares en criaderos o proveedores
minoristas habilitados. Los criaderos informan
anualmente el nacimiento de las crías; se exceptúa de
ello a los núcleos de productores menores.
Se deberá poseer una identificación que permita
establecer la trazabilidad del producto. La
identificación podrá corresponder al nombre o razón
comercial del criadero u asociación, o a una
vinculación entre el productor y una firma comercial
minorista que realice la venta al consumidor final.

La propuesta aceptada como “Disposición Interna” de la
Dirección Nacional de Fauna habilita el mercado legal en
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y permite que otras
Direcciones adhieran a ella. La adhesión de otras
jurisdicciones posibilitará el desarrollo del mercado
interno para un producto autóctono, que posibilita la
diversificación de la producción en criaderos comerciales.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
El Lic. Gustavo Porini, de la Dirección Nacional de
Flora y Fauna Silvestres desempeña en ese Organismo
tareas relacionadas con la biología, la estimación de
poblaciones de lagartos y participa de la ejecución del
plan piloto “Proyecto Tupinambis”, así como de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

109

�fijación anual de cupos de extracción nacional y de su
distribución entre las provincias; también del monitoreo
de cueros obtenidos de la naturaleza y del control del
cumplimiento de las normas vigentes. El mencionado
especialista ha contribuido desde hace varios años a la
temática respecto de la extracción natural sustentable
del recurso y a la habilitación y seguimiento de criaderos
inscriptos en el ámbito nacional. Es por ello que su
opinión resulta necesaria para conocer su visión
respecto de la situación actual de la actividad.
En lo que hace a la extracción natural refiere que desde
el año 2000 ha sido de 500 a 600.000 cueros por
temporada. En años anteriores se alcanzaron cifras
mayores, llegando a superar al millón y medio de
unidades. Esa disminución de la extracción obedece a la
reducción de la demanda del producto por parte de los
Estado Unidos, por razones de moda y de sustitución de
materia prima para la confección de las botas texanas.
La exportación de cueros con primer curtido o “crosta”,
es realizada por tres firmas que integran este proceso
industrial y venta. En ese sector se verificó una
concentración empresaria, ya que eran diez las firmas
que participaban del negocio en la década del ´90.
El valor actual declarado para la exportación de cueros
de Tupinambis es de U$S 6 – 7 por unidad, valor FOB.
Existe un incipiente interés por algunos emprendedores
dedicados a la marroquinería fina en agregar valor a la
materia prima y ofertar al mercado interno y externo
artículos terminados, tales como calzado, carteras,
cinturones, billeteras y pequeños objetos adornados con
cuero de lagarto. Del interés señalado parecieran no
participar los exportadores tradicionales.
Respecto al “Proyecto Tupinambis”, originado en una
idea superadora de las deficiencias de la distribución de
los ingresos en la cadena productiva, el especialista
destacó que es intención oficial la de aumentar el
número de participantes y el de cueros que integran la
iniciativa.

110

En referencia a la producción en cautiverio, el Lic.
Porini informa que en la actualidad existen dos criaderos
inscriptos en ese Organismo. Uno de ellos esta ubicado
en la Provincia de Córdoba y el otro, en la de Buenos
Aires. Poseen poca cantidad de ejemplares y su actividad
es la de venta de mascotas a un intermediario que
comercializa principalmente al mercado externo. El
número de mascotas vendidas en cada operación no
superó las 25 unidades y se realizan las operaciones dos
a tres veces por año. El precio FOB unitario es en
promedio de U$S 30, ya que se destina a la
comercialización animales de diferente tamaño con no
más de un año y medio de edad; la categoría mayor
corresponde a juveniles de segunda hibernación.
A parte de esta iniciativa de exportación de mascotas, el
informante declara que no existen otras de similares
características. El mercado es nuevo y se encuentra en
una etapa exploratoria para su desarrollo; la normativa
vigente es reciente por lo que se hace necesario una
etapa de evaluación del mercado y de la aceptabilidad de
los consumidores.
El especialista consultado realizó un resumen de su
posición respecto al sector diciendo que al existir una
demanda menor a la del cupo asignado en los últimos
años y que además presenta una tendencia a
estabilizarse en los niveles actuales, no se encuentran
en riesgo las poblaciones silvestres de Tupinambis spp.
Además opina que la solución para lograr un valor justo
para cada uno de los actores del sistema puede
alcanzarse con una ampliación significativa del actual
“Proyecto Tupinambis”. Respecto a la producción en
cautiverio, sólo la justifica si se diversifica la producción
sumando al cuero los otros productos posibles de
obtener de estas especies.
El Sr. Pablo Llaver se dedica a la exportación de reptiles
vivos para pets, por lo que fue consultado respecto a la
venta de mascotas de lagartos. Él es la persona que
intermedia la comercialización de mascotas comentada
previamente. A través del contacto realizado ha
expresado que en su opinión el mercado de mascotas de
reptiles se encuentra en disminución. Al Sr. Llaver se le

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�ha enviado una encuesta, la cual se comprometió a
responder así como a contactar a los Consultores con los
propietarios de los criaderos que lo proveen; esa
respuesta no fue recibida.
En la década del ´90 los Consultores conocieron casos
de emprendimientos que han cesado en su actividad por
razones económicas, familiares u organizacionales. Se
desconoce, inclusive habiendo consultado al especialista
de la Dirección de Fauna Nación, la existencia de otros
criaderos aparte de los aquí mencionados.
El Lic. Diego Moreno, Biólogo pertenece a la
Organización no Gubernamental “Fundación Vida
Silvestre” y es especialista en conservación de refugios
ubicados en campos privados. Realiza acciones de I+D
vinculadas a un proyecto financiado por la agencia de
Promoción Científica y Tecnológica de la Nación. En
este Proyecto enmarcado en la línea FONTAR participa
un empresario, el Sr. Eduardo Boló Bolaños, quien
posee un campo en la provincia del Chaco en donde ha
destinado un área importante para el uso sustentable del
yacaré negro y overo a través del sistema de ranching.
Consultado el Lic. Diego Moreno expresó que el
“Proyecto Cachapé” se inició hace varios años con el
objetivo de aprovechar áreas de baja productividad,
empleando un recurso natural escaso, apreciado y por lo
tanto, valioso. Este Proyecto no se originó solamente en
la búsqueda de un rédito económico, sino que se trató
de integrar a él a un sector de la población rural de la
zona; se creó de esta manera un beneficio social y una
mayor integración de la comunidad de esa zona con los
recursos naturales. El Proyecto contempla la utilización
sustentable e integral de ambas especies de yacarés, con
metas a alcanzar en el curtido del cuero y en el
aprovechamiento de la carne; ambos objetivos requieren
de importantes acciones de I+D, las cuales son
realizadas en conjunto con universidades e institutos
afines en la temática. También son necesarios recursos
económicos aplicables a cada una de las etapas de
desarrollo y la búsqueda de financiamiento para
completar el proceso de agregado de valor.

En la actualidad el establecimiento cuenta con unos
cuatro mil animales, habiéndose fijado como objetivo
alcanzar las 10.000 cabezas. Se ha tenido éxito en la
identificación de nidos mediante el empleo de recursos
humanos locales, en la incubación y en la crianza de los
animales hasta alcanzar el tamaño comercial del cuero.
Las características de las reses han sido estudiadas en
cuanto al proceso de desposte y de la calidad de la carne.
El producto carne está supeditado al posible de obtener
con el tamaño adecuado del cuero, factor de decisión
para la faena de los animales. Se han realizado las
primeras experiencias de curtido que arrojaron
resultados positivos y que fueron la base para comenzar
con la instalación de una planta procesadora de
características artesanales en el propio establecimiento.
También se realizó, con buena aceptabilidad de parte de
los consumidores, pruebas de degustación de la carne.
El especialista indicó que no cuenta con costo de
producción actualizados.
Respecto del emprendimiento “Caimanes de Formosa”
el Lic. Moreno indicó que poseen una población
cercana a los 35.000 ejemplares, que en dicha provincia
se ha instalado una curtiembre y que la producción de
carne y cueros se destinará principalmente a la
exportación.
Otro emprendimiento importante citado por la persona
consultada se localiza en la provincia de Santa Fe con
una población de unos 10.000 animales. Estima que,
considerando los cinco emprendimientos actuales, la
población bajo el sistema de ranching superaría las
70.000 unidades.
Consultado respecto a lugares habilitados para la faena,
refirió que existe un establecimiento en la provincia de
Corrientes, el cual fue construido por un empresario
que inició la cría de yacarés en los años ´90, cesando la
misma años más tarde. Esa instalación está siendo
aprovechada para la faena no sólo local sino de animales
provenientes de otras provincias.
El Lic. Moreno refirió que está prohibido extraer
animales de la naturaleza y que sólo pueden faenarse

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

111

�ejemplares provenientes del ranching. Esto no ocurre en
Paraguay y Venezuela, países en los cuales está
permitida la caza. También indicó que en la provincia de
Chaco se aplican beneficios impositivos para la
promoción de la actividad.
Se ha enviado una encuesta al Lic. Alejandro Larriera,
responsable del emprendimiento de la Provincia de
Santa Fé y vinculado con los de las provincias de
Formosa y Corrientes, no habiéndose recibido
respuestas a esta requerimiento.
Detección de actores relevantes. Análisis de
coordinación y comunicación de actores
La cadena de valor de cueros de reptiles presenta un alto
grado de articulación respecto al aprovechamiento del
cuero de las poblaciones silvestres; esto es
particularmente evidente con los lagartos del género
Tupinambis spp.

detallado, el programa piloto local realizado en la provincia
del Chaco por iniciativa de la Dirección Nacional de
Fauna, promueve aumentar el ingreso de los cazadores
locales a los que se les ha abonado en los últimos años un
precio de $ 5 a 7 por cueros de Tupinambis rufescens de
más de 30 cm de ancho; ese dinero es pagado en efectivo.
Para el período 2003 – 2004 fueron comercializados de esa
manera 2.000 pieles; si bien el número es exiguo respecto
del total anual ingresado a la cadena, representa una
iniciativa que podría ser ampliada a través del consenso de
los actores involucrados.
Paralelamente existe un mercado ilegal (17) en regiones
en las cuales la extracción del recurso esta prohibida:
Esta situación ocurre por ejemplo en la provincia de San
Luis, en donde los cueros son exportados ilegalmente a
las provincias de Córdoba y La Rioja, saliendo luego
desde allí a través del cupo asignado a éstas.

Como se ha detallado, las poblaciones de reptiles del
género Caimán presentes en el País han disminuido
considerablemente razón por la cual hasta hace pocos
años estaba prohibida la extracción del yacaré overo.

Los cazadores venden a los acopiadores primarios o
locales quienes son
propietarios de almacenes
conocidos como de “ramos generales” o lugares de
encuentros sociales (clubes, bares); también existen
proveedores ambulantes que se desplazan vendiendo
mercaderías y adquiriendo los cueros.

El mercado de cueros de lagarto overo y colorado es casi
exclusivo de Paraguay y la Argentina. Si bien la demanda
ha disminuido en los últimos años, el número de cueros
silvestres exportados con precurtido o crosta es similar
año tras año, lo que sustenta la existencia de la un
mercado regular para este producto.

Los acopiadores locales entregan la mercadería a los
barraqueros o acopiadores mayores que residen en
pueblos o pequeñas ciudades. Son los que regulan el
precio que va a percibir cazador, ya que al inicio de la
temporada conocen el valor que les va a abonar la
curtiembre con la cual establecen el negocio para ese año.

El primer eslabón de la cadena de cueros de reptiles
obtenidos de la naturaleza está constituido por los
cazadores quienes proveen los cueros que ingresan al
mercado legal a través del cupo otorgado a las 14
Provincias adheridas. Estos actores generalmente perciben
una porción ínfima del precio final del producto que puede
ser del 0.01% al 3% del total. Hacia el final de la década
del ´90 el precio abonado al cazador por cuero de lagarto
era de $1,5 a 2; ese importe generalmente es
intercambiado por mercadería, la cual se suele sobrevaluar
para disminuir de ese modo el monto abonado. Como fue

El barraquero entrega el cuero a las curtiembres sin
realizar ninguna transformación del producto.

112

Las curtiembres realizan el primer curtido y realizan las
ventas al exterior. La actividad en estas empresas es
estacional ya que procesan y exportan durante los meses
de enero, febrero, marzo y abril. Una cantidad
significativamente menor se exporta en cortes teñidos; si
bien este proceso permite avanzar en la cadena, no se ha
desarrollado más debido a que la venta de cueros con
industrialización mínima es rentable, permite tomar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�empleados temporarios y además facilita el acceso a
mercados internacionales que demandan materias
primas a las que se les agrega valor en el país importador.
Las curtiembres venden una parte mínima de la
producción anual al mercado interno. El marroquinero
adquiere cueros enteros curtidos y teñidos en diferentes
modalidades, según el criterio comercial de cada
curtiembre. Por ejemplo por cada 100 cueros comprados
a un valor determinado (alrededor de $50 ó 60/unidad)
se entregan 60 de primera calidad, 30 de segunda
calidad y 10 de tercera calidad; otra posibilidad es 50, 35
y 15. La justificación es que así se mantiene la calidad y
composición de los cueros que provienen del medio
natural.
Los productos vendidos por las curtiembres son
certificados por un agente de Fauna Nación y se
entregan con la estampilla que certifica que el cuero fue
obtenido en forma legal. Ese certificado es luego
utilizado por el marroquinero para justificar la
procedencia.
El tamaño demandado para cueros de yacarés es de más
de 30 cm de ancho. Las curtiembres los procesan y
venden teñidos de diferentes colores a artesanos o
industriales de marroquinería fina. Dependiendo de la
calidad del producto final, una piel terminada de yacaré
tiene un valor de $ 80 a 120. Esta actividad es
sumamente restringida en función de la reglamentación
vigente indicada en el apartado sobre aspectos legales.

Los criaderos de lagartos overo y colorado han intentado
integrar verticalmente la cadena de procesos; también
han intentado diferentes formas de coordinación vertical
y horizontal con curtidores artesanales, artesanos y casas
de comida; en general estas acciones no han sido
previamente planificadas y carecieron de continuidad.
Las empresas que obtienen productos de yacaré
originados en el sistema de ranching, han comenzado a
avanzar en la cadena a través de la oferta de carne y
cueros curtidos; tal es el caso de los emprendimientos
de las empresas de Santa Fe, Chaco, Formosa y
recientemente Corrientes. El desarrollo de estos
mercados es incipiente y deberá ser promovido en los
próximos años.
Los productos terminados de estos reptiles a partir del
procesamiento del cuero se venden en comercios
minoristas; los calzados tienen un valor que oscila desde
$390 a 1300 pesos, las carteras $ 300 a 1500; las
billetera $ 100 a 240; los cinturones $150 a 300 y un
maletín puede alcanzar un valor de $4.000 a 5.000
Como puede observarse la variación de precios es
importante, sin embargo los valores referenciados
posibilitan comprender cómo se forma la cadena de
valor de estos productos, originados a partir de abonarle
al cazador un valor promedio de $ 3 por cuero de lagarto
y $10 para uno de yacaré.
En los esquemas Nº 1 y 2 se refiere la obtención de
productos y vinculaciones para la comercialización de
lagartos y yacarés.

El proceso agroindustrial y comercial de los cueros se
completa con los importadores del País de destino y con
aquellos que lo industrializan (artesanos, diseñadores,
mayoristas y minoristas).

Identificación de formas asociativas en diferentes
eslabones de la cadena

La cadena de productos originados de la cría en
cautiverio prácticamente no existe, debido a la escasa
oferta para el caso del cuero, a la inexistencia de un
mercado para la carne y la grasa y a los diferentes
aspectos legales existentes en el País que regulan la
venta de las mascotas.

Los cazadores y acopiadores no presentan ningún tipo
de asociación formal, excepto la originada por el vínculo
comercial. Generalmente el cazador está en deuda con
el acopiador primario, ya que de él obtiene mercaderías,
ropa, calzado o simplemente en ese lugar es el ámbito en
el que realiza alguna actividad de esparcimiento. Es
frecuente que este tipo de deudas sean abonadas con
cueros y que se realicen “a cuenta” de la entrega de los

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

113

�Esquema Nº 1: Obtención de productos y vinculaciones para la comercialización de lagartos
cas
Políti

POLÍTICAS

Neg
oc

LAGARTOS

io

MERCADOS
COMUNES

Caza comercial
ACOPIADORES
LOCALES Y MAYORISTAS

Curtiembres - CICCUR
EXPORTADORES

Me
dos
rca

L eg a
les

Prod. cautiverio

CONSUMIDOR FINAL

Cueros - Carne Mascotas - Grasa

Distribuidores mayoristas
y minoristas

Importadores de cueros

Restaurantes
Industriales de país
exportador

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

oces
os

CONFLICTOS
SOCIALES

Artesanos marroquineros

ercial
Escala com

Nota: Las flecha punteadas indican incipiente grado de desarrollo.
Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

mismos en la temporada de caza.
Los productores de Tupinambis spp. casi siempre se han
mostrado reticentes a vincularse entre sí o con otros
actores de la cadena. La experiencia de los Consultores
del presente Estudio indica que el factor principal de
esta situación es el temor a compartir experiencias que
puedan ser utilizadas por otros; ello llevó a un alto grado
de aislamiento y al cese de la actividad en la mayoría de
los emprendimientos conocidos.
La vinculación de actores para la cría en cautiverio de
yacarés parece ser diferente a la de los de lagartos, al
menos en aquellos actores relevantes considerados
como pioneros en la temática.
En la provincia de Santa Fe (48) el inicio de las
actividades en al año 1990, fue a partir de un convenio
entre el Ministerio de la Producción y el INTA; en 1992
se suma a la propuesta la Mutual del Personal Civil de

114

la Nación. Esa Entidad financió la producción a escala
del proyecto y recibió como contrapartida los derechos
de utilización comercial de la especie en esa Provincia.
El “Proyecto Yacarés Chaqueños” que se lleva a cabo en el
Refugio de Vida Silvestre “El Cachapé” de la Provincia
de Chaco, se implementó a través de un convenio entre
el propietario del Refugio, Sr. Eduardo Boló Bolaño, la
Fundación Vida Silvestre Argentina y la Dirección de
Fauna, Parques y Ecología de esa Provincia.
En Formosa la empresa “Caimanes de Formosa SRL” se
vinculó a partir del año 2001en un Proyecto conjunto
con La Dirección de Fauna y Parques del Ministerio de
la Producción; las primeras cosechas de nidos fueron en
el período 2002/2003.
Otro convenio más reciente y de características
similares es la de la empresa “Yacaré Pora” y la Dirección
de Fauna de la provincia de Corrientes.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Esquema Nº 2: Obtención de productos y vinculaciones para la comercialización del yacaré
POLÍTICAS

cas
Políti

Neg

YACARES

MERCADOS
COMUNES

ocio

Producción en
cautiverio

Restaurantes

Cueros y
carne

dos
rca

L eg a
les

Ranching

Me

Extracción natural
de huevos

CONSUMIDOR FINAL
Exportación
Distribuidores mayoristas
y minoristas
Curtiembres
industriales

CULTURAS

Eco
nom
ía

Proc
e

Artesanos-Marroquineros
Curtiembres artesanales
sos

CONFLICTOS
SOCIALES

ercial
Escala com

Nota: Las flecha punteadas indican incipiente grado de desarrollo.
Fuente: Adaptado de Trabajo Taller III.
Facultad de Agronomía UBA - 2006

Todos estos emprendimientos dependen de la
vinculación con personas del lugar que conocen la
ubicación de los nidos que serán cosechados cada
temporada; si bien es un contacto esporádico en la
época de ovodeposición de ambas especies de yacarés,
es de suma importancia que se realice en forma exitosa
pues de ello dependerá en gran medida el logro de las
crías para ese año. Especialistas en el tema de rancheo
opinan que no sólo debe retribuirse económicamente a
estas personas, sino que además se los debe concientizar
durante el año para que comprendan la importancia de
su actividad en la preservación del recurso.
Los curtidores de cueros de reptiles se integran a través
de la Cámara Industrial de Curtidores de Cueros de
Reptiles (CICCUR), creada en el año 1991. En ese
momento la Cámara estaba conformada por 10
empresas, disminuyendo en la actualidad a 3.
CICCUR ha tenido una participación preponderante en

varias de las actividades relacionadas con los cueros de
reptiles. Por ejemplo participa desde el inicio en el año
1988 de la “Comisión Tupinambis”, integrada además
por Directores de Fauna y científicos. Esa Comisión
trabajó en asignación de cupos, establecimiento de tasas
e impuestos y aspectos administrativos y técnicos para el
comercio de los cueros de lagartos; en la actualidad se
encarga de relevar el estado de las poblaciones silvestres
de Tupinambis spp.y, de ser necesario, recomendar
modificaciones en el cupo de caza anual establecido.
El denominado “Proyecto Tupinambis” fue creado para
sustentar científicamente los fundamentos de cupos,
tamaños de cueros, épocas de caza y producción en
cautiverio. Ese Proyecto fue financiado en gran medida
por los industriales de la Cámara; el mismo fue
suspendido en los inicios de la década del ´90.
En la actualidad CICCUR financia los programas de
uso sustentable de lagartos silvestres implementados en
las provincias de Chaco y Salta y de inicio reciente en las

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

115

�provincias de Formosa y Santiago del Estero.
Ventajas comparativas y competitivas
Los reptiles tratados en este Estudio, el lagarto y el
yacaré, presentan similitudes y diferencias en sus
inserciones actuales y potenciales en el mercado. Pese a
ser cueros de características disímiles en cuanto a
tamaño, color y características de las escamas, su
destino principal es la marroquinería fina.
Ambos se solapan en algunas áreas geográficas y forman
parte de la cultura de los habitantes de esas regiones.
Mientras que los lagartos son abundantes en la fauna
silvestre, las poblaciones de yacarés se han visto
históricamente disminuidas por la caza indiscriminada.
Es por ello que su utilización a través de la extracción se
encuentra limitada. En el caso del yacaré overo resulta
ser un cuero más apreciado que el del negro, por lo que
ha sufrido una mayor extracción la que puso en peligro
la supervivencia de las poblaciones.
La cadena comercial del lagarto se encuentra definida
desde hace años y es coordinada por los curtidores –
exportadores. Constituye un explotación tradicional,
sólo limitada por los cupos ogiciales de caza y por la
presión de la demanda. En esa cadena se observa un
desequilibrio notable entre el rédito que obtienen los
diferentes eslabones y en la posibilidad de decisión
sobre los aspectos fundamentales del negocio, como por
ejemplo el precio de las transacciones.
A su vez este producto de exportación argentino presenta
una buena imagen en el exterior donde sus características
conocidas y apreciadas. La Argentina y el Paraguay son los
exportadores históricos de las especies. El
aprovechamiento del lagarto se basa en poblaciones
silvestres abundantes que permiten al Estado Nacional
fijar cupos importantes de caza. Esto constituye una
destacada ventaja comparativa. El costo interno de
obtención de los cueros compite, según los años, con los
precios a los que se ofrecen los varanos, lagartos de origen
africano. Es por ello que en los últimos años no se ha
alcanzado a cubrir los cupos de extracción autorizados.

116

Por otra parte, la producción de lagartos en cautiverio
sólo resulta rentable si se comercializan íntegramente
los productos: cuero, carne, mascotas y grasa. Ese
resultado positivo aumentaría si se agregara valor al
cuero curtido y a la carne fresca, llegando a artículos
terminados. Las mascotas se evidencian como otro
objetivo apreciable de producción y ya existen
experiencias exitosas de venta en el mercado interno y la
exportación; ello se origina no sólo en el atractivo de los
animales sino también en sus precios competitivos.
La producción de yacarés, por el método de ranching, ha
tenido éxito en el País y se encuentra en una etapa de
consolidación, luego de unos dieciocho años en que se
pusieron en práctica las primeras experiencias. Los
logros obtenidos presentan varios aspectos: - se
considera que ha aumentado la población silvestre por la
liberación al medio natural de animales criados en
cautiverio; - se encuentran en funcionamiento cinco
empresas en proceso de integración vertical que han
comenzado con la crianza a partir de huevos silvestres y
que cumplen todo el ciclo productivo, en vías de curtir
sus propios cueros y de utilizar la carne en forma fresca
o elaborada; - estas empresas o al menos cuatro de ellas
parecen seguir lineamientos productivos y comerciales
similares, por lo que es de suponer que llegarán a
integrar una red, coordinada por sus actores comunes
que desarrollan los emprendimientos; - todo lo expuesto
se traduce en una actitud empresarial innovadora, capaz
de crear un sistema de valor y de convertir a la industria
del yacaré en una actividad destacada.
Se estima la población de yacarés en condiciones de
cautiverio entre 70 a 80.000 unidades, lo que destaca la
relevancia que han alcanzado los emprendimientos
actuales; estos constituyen un modelo imitable por otros
emprendedores, aprovechando el medio natural, los
conocimientos disponibles y la configuración
organizacional adecuada.
En el caso del yacaré se resumen las potencialidades del
negocio, tanto del ambiente natural adecuado como la
aplicación de criterios modernos de integración y de
utilización de formas de gestión innovadoras.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En resumen, los casos de los reptiles estudiados
presentan, por una parte, una situación consolidada por
la abundancia del recurso y la demanda del mismo en
los mercados internacionales pero que aporta un pobre
beneficio social (caso del lagarto) y, por el otro, una
actividad más reciente que trata de aprovechar
íntegramente al animal con mayor agregado de valor
posible (caso del yacaré).
Bases de un plan estratégico
Como se ha señalado la actividad que compete a los
lagartos como origen de productos de valor apreciado en
los mercados, arroja un pobre beneficio social. Ello se
origina en el hecho de que los que extraen la materia
prima de la naturaleza son los menos beneficiados. En el
mejor de los casos estos cazadores se encuentran en un
nivel de subsistencia en el que truecan por mercaderías
para su alimentación o vestimenta, ya que en numerosos
casos el dinero no forma parte de la transacción. La
problemática se encuadra, entonces, en la necesidad de
aplicar el criterio de precio justo. El Gobierno Nacional
a través del “Proyecto Tupinambis” ha tratado de palear
esta situación, evitando intermediarios y creando la
posibilidad de vincular directamente a los cazadores con
las curtiembres. Esta interesante iniciativa se encuentra
en curso y merece ser ampliada, ya que en la actualidad
el número de cueros que comprende el Proyecto es
limitado respecto al total comercializado.

La supervivencia de la crianza en cautiverio de los
lagartos requiere que el emprendedor esté dispuesto y
capacitado para sumar valor a los productos. Esto
comprende una diversidad de actividades que puede
enfrentar por sí mismo (de acuerdo a su escala de la
actividad), o contratar servicios (curtido, diseño,
confección) o asociarse con otros que configuren una
cadena de justa retribución a los esfuerzos de cada uno.
Esta única posibilidad, la de sumar valor para competir
con lo que ofrece la naturaleza, ha sido comprendida por
algunas personas que se iniciaron en la actividad pero
que por falta de capacidad y/o de capacitación, no
lograron el éxito esperado. Faltó, seguramente, el apoyo
institucional que canalizara las inquietudes que no fue
recepcionado en algunos casos y en otros, no fue
buscado. En este sentido es necesario desarrollar una
promoción de las actividades institucionales para que
estos emprendedores sepan que existen especialistas
que pueden contribuir a sus actividades.
Respecto a la actividad relacionada con el yacaré, es la
opinión de los Consultores que se encuentra en un
plano de desarrollo muy adecuado y que sus objetivos
son claros en los aspectos tecnológicos de producción,
gestión y comercialización. Es de esperar que la
actividad no sea afectada por algún tipo de interferencia
oficial o de intereses privados que limitan el desarrollo
futuro.

Romper con el aislamiento del cazador, con su
dependencia de urgencias de subsistencia, con sus
déficit educacionales y proveer formas asociativas para
la defensa de sus derechos, parecen ser tareas ímprobas
que requieren de un gran conocimiento de las
poblaciones humanas locales, de sus hábitos culturales
y de interesarse eficazmente en esos recursos humanos
para transformarlos en humanos con recursos. La
estrategia a proponer no puede basarse en el caso
particular de los cazadores sino que comprende a la
promoción social en su integridad de esas poblaciones
rurales. Esta es una política de Estado que escapa a al
incumbencia de este Estudio y que requiere de vocación
oficial y del destino de los fondos públicos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

117

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Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

121

�4 RATITES

Ñandú común (Rhea americana) y Choique (Pterocnemia pennata)

Los autores agradecen a la MSc.Marisa Elisabeth Sanchez (Dirección de Ganadería, SAGPyA)
por su revisión crítica, aportes y comentarios del texto.

Introducción
El ñandú es la mayor ave de Sudamérica incluida dentro del
orden Rheiformes. Este orden junto con los Struthioniformes
(avestruces de África), Casuariiformes (emues y casuares de
Australia y Nueva Guinea) y Apterygiformes (kiwis de Nueva
Zelanda) pertenecen al grupo de las Ratites (1; 2). Su
esternón carece de quilla, lugar donde se insertan los
músculos de las alas. Esto les impide el vuelo y por lo tanto
se trata de un grupo de aves corredoras.
Las Ratites son consideradas las aves actuales más
primitivas desde el punto de vista filogenético (3) y sus
ancestros serían aves voladoras (1; 3; 4). Son las
primeras en divergir del tronco común de las aves hace
aproximadamente 100 millones de años en el antiguo
continente de Gondwana, y se habrían diferenciado
durante el aislamiento geográfico, como consecuencia
de la fragmentación de los continentes (5).
Por convergencia evolutiva (6) la estructura somática del
ñandú es semejante a la del avestruz y el emú.
El avestruz (Struthio camelus) es el ave de mayor tamaño
existente. Habita (7; 8; 9) en estado natural las llanuras de
África y también en algunas regiones de Australia.
Antiguamente sus plumas fueron muy codiciadas, por lo
que en algunas regiones ha sido cazado hasta comprometer
su sobrevivencia; por ello, a fines del siglo XIX se
comenzara a aprovechar otros productos como la carne y el
cuero a través del desarrollo de la cría en cautiverio.

122

Existen tres tipos de avestruces:- el de cuello rojo; - el de
cuello azul y – el de cuello negro (Strutio camelus var.
Domesticus) el que es un híbrido de subespecies
sudafricanas con mayor resistencia y productividad y
menor agresividad.
El macho se diferencia de la hembra por ser más grande;
llega alcanzar los 2.7 metros de altura y pesar 145 Kg.
Las plumas del cuerpo son negras y las del borde de las
alas y la cola blancas; por sus largas extremidades puede
desarrollar una velocidad de 60 a 70 km/h. El plumaje
de las hembras es color gris opaco, con menos plumas
blancas en las alas. Los huevos son blancos y grandes y
pesan alrededor de 1.6 kg (10).
Ambos sexos llegan a la madurez sexual a los 2 a 3 2años
de edad; a partir de los 6 – 7 años alcanzan el máximo
potencial reproductivo; se estima que una hembra
puede oviposicionar hasta los 40 años de edad (11).
El macho (8; 12) manifiesta el comportamiento
estacional de demarcación territorial, selecciona el lugar
del nido y realiza el cortejo de la hembra.
Los avestruces (8; 11) se reproducen en situaciones de
monogamia y poligamia. Generalmente se conforma una
pareja inicial y luego el macho cubre a otras hembras
denominadas secundarias que también depositarán sus
huevos en el nido construido por él.
A principios de la primavera cada hembra deposita entre

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�de 20 a 55 huevos, dependiendo de la edad y de las
características climáticas de la región; el período de
incubación es de 36 a 45 días, según la variación de la
temperatura ambiente (13). La hembra primaria es la que
acomoda los huevos, reconociendo los propios y
depositándolos en el centro, lo que asegura una mayor
probabilidad de nacimientos; incuba durante el día, siendo
el macho el que realiza este comportamiento por la noche.
Son individuos de características gregarias; los pichones
y juveniles permanecen en grupos cerrados, en los que
generalmente no permiten el acceso de otros
ejemplares; los adultos son semi – gregarios, tendiendo
a agruparse en determinados períodos como ser la
temporada reproductiva (14).
El emú (Dromaius novaehollandiae) le sigue en tamaño
al avestruz. Habita (8) en la región central y sur de
Australia, coincidente con las zonas de pasturas
naturales. También habitaba en la región de Tasmania
de donde fueron exterminadas durante la colonización.
El macho y la hembra (8; 13; 14) son de apariencia similar,
siendo ésta última algo más grande. El plumaje del cuerpo
es gris en ambos sexos, al igual que el color de la piel en las
patas. El cuello es gris con una tonalidad azul en la piel, y
la cabeza es de color gris oscuro. En el pecho tienen plumas
claras, que se pueden ver cuando toma una postura más
erecta de la usual. Alcanzan a medir hasta 1.75 metros de
altura, tamaño que sólo es superado por el avestruz. El peso
promedio de los machos es de 50 kilogramos y el de las
hembras 55. Su alimentación básica consiste de semillas,
frutas, retoños vegetales, flores e insectos.

cada tres días; el promedio de huevos/hembra/año se
estima en 25; la ovideposición puede durar hasta 15 años.
La incubación es de 50 a 56 días. El mayor número de
nacimientos se produce en los meses de julio y agosto.
El ñandú (18) y sus ancestros han evolucionado desde
hace millones de años en el continente sudamericano.
Ya en el siglo XVI los españoles denominaron a ambas
especies de ñandú como “avestruz indiana” o “avestruz
americana”; la palabra ñandú deriva del guaraní que
significa araña.
La familia Rheidae comprende dos géneros:
Género Rhea (ñandú común).
Género Pterocnemia (choique o suri).
Inskipp et al. (19) indicaron que la especie Rhea
americana (ñandú común) está constituída por 5 sub
espécies, todas distribuidas en el continente
sudamericano. Rhea americana albescens o rosthchildi,
Arribalzaga e Holmberg, 1878; Rhea americana
intermedia, Rothschield y Chubb, 1914; Rhea americana
americana, Linnaeus, 1758; Rhea americana nobilis
Brodokorb, 1939; e Rhea americana araneipes, Brodokorb,
1938. Las áreas de distribución se describen en el Mapa 1.
Mapa N° 1: Distribución geográfica de las 5 sub-especies
de ñandú común o Rhea

Los machos y las hembras (15; 16; 17) alcanzan la
madurez sexual entre los 18 meses a 3 años de edad. La
temporada reproductiva del emú se presenta en el
invierno y principios de la primavera, dependiendo de
las condiciones ambientales; es una especie de foto
período decreciente por lo que la disminución de las
horas luz y temperatura provoca la descarga de
hormonas y el inicio de la actividad sexual.
Las hembras depositan un huevo de color verde oscuro

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

123

�El ñandú común Rhea americana puede alcanzar (2;
20) una altura de 1,5 m. Las patas terminan en tres
dedos, son desarrolladas y adaptadas para la carrera; el
pico es fuerte, deprimido y ancho en la base. Su
coloración (21) es gris uniforme y en los individuos
machos la cabeza, el cuello y la parte anterior del pecho
son negros. Este dimorfismo sexual no es tan marcado
en todas las subespecies, y la tonalidad de las plumas es
diferente abarcando la gama de grises y marrones.
El ñandú petiso o choique de la Patagonia (22), el suri
cordillerano pertenecen al género Pterocnemia. Este
género se considera (21) representado por la especie
Pterocnemia pennata, y las subespécies Pterocnemia
pennata pennata, Orbigny, 1834 y Pterocnemia pennata
garleppi, Chubb, 1913. Las áreas de distribución son
presentadas en el Mapa 2.
Mapa N° 2: Distribución geográfica de las 3 sub-especies
de ñandú petiso o Pterocnemia

Los ñandúes maduran sexualmente a los 2 años de edad
(2), inician su periodo reproductivo en agosto (en la
Argentina), fragmentándose el grupo invernal, y
constituyéndose el grupo reproductor; su sistema de
apareamiento está caracterizado por la poliginia de
harén y poliandria secuencial (24). Los machos
compiten por el monopolio (poliginia de harén) de un

124

grupo de hembras (25). Luego de cortejadas e iniciada
las copulas, las hembras realizan la postura en intervalos
de 48 horas. El macho inicia la incubación, que tendrá
una duración de 38 a 41 días, y las hembras se alejan
para reunirse con otro macho (condición poliándrica). El
nacimiento es sincronizado (3) y el macho se retira del
nido dentro de las siguientes 36 horas, condición
nidífuga. El cuidado de los pichones es realizado por el
macho exclusivamente, y alrededor de los seis meses se
incorporan al resto del grupo (26).
Productos obtenidos
Carne
De las ratites se pueden obtener carne, cuero, grasa y
plumas. Según el género en particular, uno de ellos será el
producto principal y los otros secundarios, con diferente
grado de desarrollo en su procesamiento y
comercialización. Ocurre con frecuencia que un producto
de una misma especie es considerado como primario en
una región y secundario en otra; asimismo pueden suceder
cambios en la importancia de los productos obtenidos a
instancias de las variaciones de la demanda sujetas a
variaciones de moda o usos. Ejemplo de ello es el cuero de
avestruz el cual se considera en la actualidad como primer
producto en Sudáfrica, desplazando a la carne. Esta última
es considerada en Chile y España como el principal
ingreso de la actividad, siendo el cuero un producto que
requiere de acciones de I+D para contribuir a mejorar su
calidad. Por otro lado los cambios de moda y costumbres
han significado que a principios del Siglo XX fueran las
plumas las más demandadas, siendo en la actualidad un
producto secundario o terciario.
Si se desea favorecer la calidad del cuero (27), la faena
se realiza a los 14 meses de edad; para la carne se
recomienda que el sacrificio se realice a los 9 o 10 meses
ya que presenta mayor terneza.
El rendimiento promedio de la canal (28; 29) es del 5759% y está constituida por un 62% de carne magra y 9%
de grasa; la mayor proporción de carne magra se
encuentra en la regiones de la pierna y los muslos. No se
observa diferenciación por sexo en la composición de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�canal o el color del músculo.
La carne de avestruz contiene (8) 74.96% de humedad,
1,48% de grasa, 22.03% de proteínas y 1.66% de cenizas;
posee un alto contenido de hierro (3 mg/100g), fósforo y
calcio (28).
En ejemplares de 10 a 11 meses de edad la grasa
intramuscular (27) presenta un porcentaje mayor de ácidos
grasos poliinsaturados, respecto de aves de mayor edad.
Los niveles de colesterol (8; 27; 29) son inferiores a los
de la carne de vacuno, ovino, pollo y pavo y se destaca el
alto contenido de proteínas y de ácidos grasos omega 3 y
omega 6, considerados óptimos para la salud. En el
cuadro N° 1 se informa el perfil de ácidos grasos y el
nivel de colesterol de la carne de avestruz.
CUADRO N°1: Perfil de ácidos grasos (% p/p) y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de avestruz
Ácido graso
Mirïstico
Pentacedílico

tendientes a establecer parámetros de calidad y
procesamiento. El beneficio óptimo debería
determinarse en base al aprovechamiento integral de la
especie dentro de los parámetros de calidad que
requiere el mercado.
En el cuadro N°2 se informa el rendimiento para
diferentes edades al sacrificio
CUADRO N°2: Rendimiento del emú para diferentes
edades al sacrificio
Edad (meses)

5

7.5

10

12.5

15

17.5

Vivo

15.2

24.2

28.7

33.2

39.4

40.6

Canal

8.2

12.7

16.4

18.2

20.1

20.4

Pesos (kg)

Canal + grasa

9.7

14.7

19.5

22.2

27.8

29.5

Rendimiento

63.8

60.7

67.9

66.9

70.6

72.6

Grasa (%)

15.5

18-3.6

15.9

17.5

22.5

30.8

Músculo (%)

56.7

58.5

58.4

55.8

50.1

51.1

% p/p

Hueso (kg)

2.4

3.6

4.0

1.7

4.9

4.7

0.99

Cuero (m2)

0.38

0.46

0.57

0.70

0.60

0.64

0.72

Palmítico

21.09

Margárico

0.98

Esteárico

7.96

Oleico

27.72

Linoleico

16.94

Linolénico

3.34

Araquídico

1.66

Behéhico

4.18

Lignocérico

1.68

Ácidos Grasos Saturados

38.10

Ácidos Grasos Monoinsaturados

41.62

Ácidos Grasos Poliinsaturados

20.28

Fuente: de la Vega, 2003.

El color de la carne se avestruz (8; 30) es de un rojo más
oscuro que la de vacuno y cerdo; si se procede al
congelado y descongelado se produce un oscurecimiento
a partir de las dos semanas de almacenamiento a 0°C.
La carne de emú (8) es un producto secundario al
aceite, que requiere de la continuidad de estudios

Fuente: Sales y Col., 1998.

Puede observarse que con la edad aumenta la
proporción de grasa y el rendimiento de la canal y
disminuye la proporción de músculo; la grasa se
distribuye principalmente en la zona dorsal. Para
obtener masas musculares homogéneas y acordes a la
apreciación del consumidor, De La Vega (2003)
recomienda realizar menos cantidad de cortes
comerciales que en el avestruz.
Por el alto contenido en mioglobina la coloración de la
carne (8) es de un rojo intenso; al igual que el avestruz la
coloración es más intensa que la carne de vacuno y cerdo.
Respecto de la composición química (32) presenta un
74.06% de humedad, 1,48 % de grasa, 22,1 % de
proteína y 1,42% de cenizas. Cien gramos de carne
proporcionan 113 a 127 kcal y 38 a 48 mg de colesterol.
La grasa es altamente insaturada., con alta proporción
de ácido oleico y linolénico (cuadro N°3).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

125

�CUADRO N°3: Perfil de ácidos grasos (%p/p) y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de emú.
Ácido graso

% p/p

Láurico

0.44

Tridecílico

0.08

Mirístico

0.65

Cis 10 Pentadecanoico

Respecto del ñandú común (Rhea americana) un estudio
realizado en la Argentina por Garriz y Col, 2004 (34)
informa sobre la composición corporal y la calidad de la
res. El diseño experimental correspondió a 9 machos y 9
hembras, con 3 animales de cada sexo distribuidos en
tres grupos (n=6 c/u) por rangos de peso vivo “liviano”,
“mediano” y “pesado”.

0.09
22.39

Palmítico
Palmitoleico

4.27

Margárico

0.32

Cis 10 Heptadecanoico

0.59

Esteárico

11.59

Oleico

40.34

Linoleico

14.77

Linolénico

1.38

Araquidónico

0.48

Eicosanoico

0.90

Eicosadienoico

0.34

Behénico

0.46

Acidos grasos saturados

En los cuadros N° 5 y 6 se informa el peso y rendimiento
carnicero de la res y las diferencias (a:5%) en peso y
rendimiento (%) carnicero de res entre promedios por sexo
y rango de peso vivo.

36.98

Acidos grasos momoinsaturados

46.20

Acidos grasos poliinsaturados

16.49

Colesterol (mg/100g)

25.73

Fuente: De la Vega y Col., 2003

Comparando la composición nutricional entre algunas
de las denominadas “carnes exóticas” y las tradicionales
(27; 33) puede observarse que las provenientes del
avestruz y el emú presentan un tenor proteico similar al
cerdo, vacuno y pollo, menor cantidad de grasas totales
y saturadas, menor aporte calórico y mayor cantidad de
hierro (Cuadro N° 4).
CUADRO N°4: Perfil de ácidos grasos (%p/p) y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de emú.
Proteína Grasas tot. Grasa sat. Colesterol

Calorías

Hierro

(gr)

(gr)

(gr)

mg

Kcal

(mg)

Vacuno

27-29

5.0-8.6

1.7-3.3

65-71

161-182

2.1-2.4

Cerdo

25-26

6.6-8.0

2.3-2.8

68-80

173-179

0.7-1.0

Pollo

22-26

3.0-9.2

0.9-2.6

72-81

140-178

0.9-1.1

Avestruz 20-25

2.3-3.6

0.7-1.1

65-82

113-139

2.4-4.1

25-29

1.7-2.7

0.5-0.7

70-75

122-143

3.9-6.2

Emú

Como es conocido, en los atributos de la carne
confluyen en forma integrada diversos factores tales
como genética, estado fisiológico, manejo, alimentación
y época de faena, entre otros.

Sobre la base de los resultados obtenidos, los autores
concluyen que: -No se presentaron diferencias
estadísticamente significativas (a: 5%) en la interacción
por sexo y/o rango de peso vivo en los porcentajes de
ninguna de las variables analizadas; - Las diferencias
observadas dentro y entre sexos y rangos de peso vivo, (a)
desaparecen en peso de res corregido por peso vivo de
faena, y para peso de músculo, grasa y hueso corregidos
por peso de res, (b) se mantienen en peso de fascia-tendón
(mayor en machos (0.220 kg) que en hembras (0.157 kg)
y en porcentaje de músculo (mayor en machos 63.65%
que en hembras 61.18%), corregidos por peso de res y (c)
aparecen en peso y porcentaje de grasa retroabdominal
(menor en machos: 1.07 kg y 6.32% que en hembras: 1.36
kg y 8.31%) corregidos por peso de res; - Por efectos del
peso vivo de faena (de 20 a 30 kg) se observan variaciones
en peso y porcentaje de los principales componentes
corporales. Con el aumento del peso vivo aumenta el de la
res (r:0.99), de músculo (r:0.99), de grasa y hueso (r:0.73),
grasa retroabdominal y los porcentajes de grasa total
(r:0.30) y retroabdominal (r:0.39) y disminuyen más el
porcentaje de hueso (r:-0.73) que el de músculo (r:-0.17)
respecto al peso de res; - Por efectos del sexo en general los
machos tienen más peso vivo, de res, músculo y hueso que
las hembras y éstas más grasa total y retroabdominal que
los machos. Esta diferencia que puede estar influida por el

Fuente: De la Vega y Col., 2003

126

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO N°5: Ñandú (Rhea americana) peso y rendimiento carnicero de la res
Kilos
Total (n=18)
x

Porcentaje de la res
Rango

±

DS

Total (n=18)

m

M

Vivo

25.69

3,30

20,40

31,85

x

RES cal.

16.31

2,63

12,10

21,20

Músculo (carne)

10.17

1.65

8.08

13.60

Hueso

2.45

0.28

2.14

Grasa res

1.95

0.62

0.82

C.Correlación

Rango
±

r

DS

m

M

Kg

%

63.20

2,50

59,30

67,70

0.99

0,75

62.42

3.00

56.86

67.85

0.96

-0.17

3.20

15.23

1.70

12.56

19.57

0.73

-0.73

3.05

11.95

3.10

6.23

18.18

0.73

0.30

Grasa r.abdom

1.22

0.49

0.31

2.24

7.31

2.40

2.58

11.41

0.70

0.39

Fascia-Tendón

0.19

0.09

0.07

0.32

1.15

0.50

0.36

1.81

0.48

0.14

Merma proceso

0.04

0.02

0.02

0.09

0.22

0.11

0.14

0.57

0.11

-0.23

Merma oreo

0.29

0.07

0.16

0.44

1.86

0.50

1.05

2.64

0.03

-0.52

x±DS: Promedio y Desviación Standard – Rango valor mínimo (m) y máximo (M) – r: coeficiente de correlación simple entre x=peso vivo de faena e y= kg y/o %
res y x= kg.res e y= kg.y/o % componente. Porcentaje (%) de res respecto al peso vivo y de componentes respecto al peso de la res caliente. Rabdom =
retroabdominal
Fuente: Garriz y Col., 2004

CUADRO N° 6 (Rhea americana) Diferencias (a:5%) en peso y rendimiento (%) carnicero de res entre promedios por
sexo y rango de peso vivo.
Sexo
Machos
Número de animales
Vivo
RES cal.
Hueso
Músculo (carne)
Grasa res
Grasa Rabdom
Fascia-Tendón
Merma proceso
Merma oreo

Rango de peso vivo

Hembras

9
Kg

SD

Livianos

9
27,31 a

Medianos

6
24,09 b

2,94

6
23,06 a

Factorial

Pesados

SD

CV

P

S

P*S

cg

2,53

**

**

ns

-

6
25,54 ab

28,49 b

Kg

17,58

a

15,03

b

2,35

14,16

a

16,20

b

18,57

c

1,98

**

**

ns

ns

%

64,14

a

62,33

a

2,43

61,36

a

63,25

b

65,10

b

2,12

*

ns

ns

ns

Kg

11.12

a

b

9.22

b

1.37

9.09

a

9.96

ab

11.46

b

1.39

**

**

ns

ns

b

%

63.4

a

61.44

a

2.92

64.27

a

61.45

a

61.54

a

2.87

ns

ns

ns

ns

Kg

2.6

a

2.31

b

0.24

2.31

a

2.39

a

2.66

b

0.24

*

**

ns

ns

%

14.97

a

15.48

a

1.75

16.44

a

14.86

a

14.39

a

2.46

ns

ns

ns

ns

Kg

2.05

a

1.85

a

0.63

1.42

a

2.08

b

2.35

b

0.49

*

ns

ns

ns

%

11.02

a

12.08

a

3.97

9.76

a

12.74

a

12.47

a

4.12

ns

ns

ns

ns

Kg

1.24

a

1.19

a

0.51

0.89

a

1.24

ab

1.55

a

0.43

*

ns

ns

ns

%

6.78

a

7.85

a

2.43

6.07

a

7.5

a

8.28

a

2.37

ns

ns

ns

*

Kg

0.24

a

0.14

b

0.08

0.16

a

0.19

a

0.22

a

0.09

ns

**

ns

ns

%

1.37

a

0.92

a

0.46

1.11

a

1.15

a

1.14

a

0.54

ns

ns

ns

ns

Kg

0.03

a

0.04

a

0.02

0.03

a

0.04

a

0.04

a

0.02

ns

ns

ns

ns

%

0.19

a

0.25

a

0.1

0.21

a

0.22

a

0.24

a

0.1

ns

ns

ns

ns

Kg

0.31

a

0.28

a

0.07

0.29

a

0.31

a

0.29

a

0.08

ns

ns

ns

ns

%

1.62

a

1.91

a

0.52

2.06

a

1.94

a

1.59

a

0.52

ns

ns

ns

ns

X:Promedio – Kg y % : peso y porcentaje de res respecto al peso vivo de faena y de componentes respecto al peso de res caliente – SD: raíz CMEE – Factorial
efectos P: peso vivo, S: sexo y P*S interacción. CVcg: Co varianza promedios corregidos por peso vivo de faena para res y por peso de res para componentes –
Entre promedios por sexo (machos vs.hembras) y rango de peso vivo (livianos vs. medianos. vs pesados) diferencias no significativas:
letras iguales y ns y significativas letras distintas y * (p&lt;0.05) y ** (p&lt;0.01). Rabdom= retroabdominal.
Fuente: Garriz y Col., 2004

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

127

�peso de la res, indica caracteres sexuales, comunes a los
mismos observados en otras especies: mayor musculatura
en machos enteros y mayor adiposidad en hembras. Los
valores relativos muestran que en los ñandúes analizados
ambos sexos tienen similar porcentaje de hueso (15%), los
machos mayor porcentaje de músculo (63%) que las
hembras (61%) y las hembras mayor peso y porcentaje de
grasa total en la res y retroabdominal que los machos.
Independientemente de su significación estadística, esta
diferencia característica y de tendencia universal, se
observa y demuestra en los ñandúes analizados que con
valores corregidos por peso de res constante la res de las
hembras tienen mayor peso y porcentaje de grasa total (
2.1 kg y 12.5%) que la de los machos (1.8 kg y 10.6%) igual
que mas grasa retroabdominal (1.4 kg y 8.3% en las
hembras) y en los machos 1.1 kg y 6.3%. Diferencias en
reses por sexo no se observaron en avestruces sexualmente
inmaduros.Aunque de escasa magnitud, las diferencias
encontradas en este trabajo se explican por el sacrificio de
animales en período de madurez sexual e inicio del
desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.
Posiblemente estas diferencias por sexo sean más
evidentes e importantes en animales adultos y en aptitud
reproductiva; - La relación músculo/hueso en la res con un
promedio de 4.1 ± 0.39 y valores máximo y mínimo de 3.4
y 4.9., respectivamente y variación baja (9%), fue similar
en machos y hembras y aumenta de 3.9 a 4.3 con el
aumento del peso vivo y de la res (r: 0.78). Los mismos
resultados se encuentran en novillos. El cociente “ideal” o
relación músculo/hueso (4:1) indica el desarrollo muscular
(4 kg. de músculo por 1 kg. de hueso) o “conformación” y
expresa la relación anatómica y funcional de ambos
tejidos; - La relación músculo/grasa en la res con un
promedio de 5.7 ± 1.7 y valores máximo y mínimo de 3.1
y 9.9., respectivamente y variación alta (31%) que fue
similar en machos y hembras y disminuye de 6.9 a 5.1 con
el aumento del peso vivo y de la res (r: -0.40). El cociente
músculo / grasa indica la “terminación” y expresa el
desarrollo del tejido adiposo (“gordura o engrasamiento”)
proporcional al tejido muscular. Significando los valores
altos el carácter “magro” (más carne que grasa), como el
encontrado en ñandúes y los valores bajos el carácter
“graso” (más grasa que carne), frecuente en novillos.
Aunque no significativas, se observan diferencias por sexo

128

y rango de peso vivo en la relación músculo/grasa con
promedios corregidos por peso de res constante. El
cociente músculo / grasa es mayor en machos (6.2) que en
hembras (5.1) y se mantiene con valores entre livianos,
medianos y pesados en machos de 7.3, 4.9 y 5.6, y en
hembras de 6.6, 4.8 y 4.6, respectivamente. Este
comentario fundamenta el concepto de que las hembras
tienen más grasa que los machos y en ambos aumenta con
el peso vivo a la faena. El tejido adiposo es variable y
también depende de las condiciones ambientales
relacionadas, entre otras, con la nutrición y el clima
(termorregulación).
En el mismo trabajo se expresa que en general y más allá
de diferencias por resultados experimentales por los
porcentajes de res, músculo, grasa, hueso y el rendimiento
carnicero son prácticamente similares en las dos especies
de ñandúes y en el avestruz (cuadro N° 7)
CUADRO N°7: Comparación de rendimiento carnicero en
ñandú común, ñandú petiso y avestruz

Fuente

Nº Animales
Peso vivo

Ñandú

Ñandú

Choique

Avestruz

C.A Garriz

J.Sales

J.Sales

C.A Morris

2001

1997

1997

1995

18

3

5

14

25.7

24.3

25.1

95.5

Peso res

16.3

15.4

14.9

55.9

Res % kvivo

63.50

63.40

59.6

58.6

Músculo % kvivo

39.6

37.0

39.7

35.7

Hueso % kvivo

9.5

13.7

13.0

15.4

Grasa % kvivo

7.6

6.7

6.5

5.2

Músculo % kres

62.4

58.3

60.1

62.5

Hueso % kres

15.2

21.6

22.2

26.9

Grasa % kres

12.0

10.6

10.9

9.2

Fuente: Garriz y Col., 2004.

Los escasos antecedentes respecto de la composición
química de la carne de ñandú (4) indican que contiene
un 75% de humedad, 1.67% de grasa, 20.09% de
proteína y 1.76% de cenizas.
Cuero
La piel de avestruz (27; 35) produce un cuero muy

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�apreciado en marroquinería y es reconocido por su gran
suavidad, flexibilidad, textura y belleza; sus aceites lo
hacen muy resistente al resecado y endurecimiento en el
tiempo; sin embargo, existe una amplia variedad de
calidad y tamaño por falta de selección y homogeneidad
de los ejemplares utilizados.
En los Estados Unidos de América (35; 36) se ha
reemplazado el cuero de lagarto (Tupinambis spp.) por el
de ratites para la confección de la bota texana. En la oferta
de este producto destaca que se amolda para dar un ajuste
perfecto, no se desgasta y se combinan estas propiedades
con el dibujo particular propio del avestruz, emú y ñandú.
Además de las botas texanas, también se utiliza para la
confección de bolsos de mano, carteras, portafolios,
cinturones, ropa, muebles y accesorios de automóviles.
La cantidad de cuero que produce un avestruz (36) varía 1.2
a 2.0 metros cuadrados en ejemplares de un año de edad.
Se clasifica de primera y de segunda en función a su
preservación, forma, tamaño, calidad del desollado,
número, tamaño y localización de cicatrices y cantidad
de cortes y de raspones. El cuero de segunda presenta
alguna de las siguientes características: no es de animal
adulto, las líneas de corte son incorrectas, el curado no
es adecuado, posee grasa penetrada en la piel, manchas
rojas, agujeros y marcas del desollado o folículos
dañados. Las pieles que presentan olor a amonio o
textura esponjosa son desechadas.
Un cuero de calidad debe ser de una superficie mínima de
1.2 metros cuadrados, con el grano de la pluma de un
tamaño aceptable, desollado adecuado y sin tiras; cada
cuero se marca de acuerdo a la calidad en I , II o III. El
tamaño promedio de un cuero curtido es de 14 pies
cuadrados (1.3 metros cuadrados), con un peso de 1.25 kg.
Primeramente se lava con agua fría por fuera y por
dentro hasta que quede completamente limpio de
suciedad y remanentes de carne o grasa, una
hidrolavadora pequeña es muy útil para este propósito.
Una buena limpieza del cuero favorece la conservación
e industrialización.

El proceso de curtido del cuero de avestruz consta de: remojo; - pelambre; - calero; - dos lavados; - descarnado;
- desengrase; - rendido; - lavado; - pickelado; remojo; neutralizado; - lavado; recurtido y – secado y ablande.
El cuero del emú (37) se amolda para dar ajuste perfecto
al calzado o vestimenta y es de alta resistencia; sin
embargo, los estándares de calidad requieren mejoras en
el proceso de curtido e industrialización. De un ejemplar
faenado a los 12 – 16 meses de edad, se obtiene en
promedio 0,75m2 de cuero crudo.
El dibujo es muy particular, parecido a la piel de los
reptiles. El cuero de las patas se utiliza para hacer
calzado y la parte correspondiente al cuerpo se utiliza
para la confección de prendas de vestir.
El cuero del ñandú (38) se destaca por el puntillado
característico originado por las plumas y por el
escamado de las patas; de un ñandú adulto se obtiene
un cuero de aproximadamente 0.90 m2 .
Respecto al procesamiento del cuero de ñandú (39) se
recomienda luego del cuereado: – escurrirlos al sol; sumergirlo completamente en una solución de salmuera
y lejía de 4 a 12 horas; - escurrirlos al sol durante 12 a
24 hs; - extender una capa de sal fina no yodada y sobre
esta depositar el cuero con la parte interna hacia arriba;
- cubrir con sal la parte de arriba; - apilar otros cueros
por encima del primero; - tapar y reservar como mínimo
3 semanas; para enviar a curtir se produce al marcado de
cada unidad y se preparan teniendo la precaución de
disponer de una capa de sal entre pieza y pieza.
Los cueros obtenidos en forma incorrecta (38) tienen
escaso valor y se usan para recortes, ensayos y/o
muestrario de colores.
Grasa y aceite
El producto principal obtenido del emú (8; 40) es el
aceite; la grasa subcutánea dorsal tiene un grado de
instauración cercano al 70% y alta proporción de ácidos
oleico, linolénico, omega 3 y omega 6. Un ejemplar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

129

�adulto (41) produce 5 a 6 litros de aceite, luego de ser
refinada la grasa de cobertura.

CUADRO N°8: Perfil de ácidos grasos de aceites procesados de emú, avestruz y ñandú

El aceite ha sido empleado por los aborígenes
australianos para el tratamiento de inflamaciones y
dolores reumáticos y musculares; las ventajas más
apreciadas son sus propiedades bactericidas,
antinflamatorias, hipolérgénicas e hidratante.
Actualmente se está comercializando como ingrediente
base de algunas cremas, jabones, champús y lociones
solares. También tiene aplicación en ciertas industrias
como lubricante.

Acidos grasos

Emú (%)

Avestruz (%)

Ñandú (%)

Mirístico (C14:0)

0.3

0.7

1

Palmítico (C16:0)

22.6

15

29.1

Palmitoleico (C16:1)

3.8

3.5

4.1

Esteárico (C18:0)

9.8

3.9

7.5

Oleico (C18:1)

49.6

32

32.6

Linoleico (C18:2)

15.4

21.2

21.3

Linolénico (C18:3)

1.1

17.3

3.4

esenciales

Fuente:Sales y Col.; 1998

Se están realizando estudios que permitan la utilización
de la grasa de avestruz como producto secundario (42).
La grasa se obtiene principalmente de la zona
retroperitoenal y el área abdominal; el proceso de
industrialización consta de limpieza, cocido, separación ,
extracción y secado. La recomendación de los especialistas
ser muy cuidadosos al momento de ajustar el proceso de
refinación de la grasa y de conservación , ya que
alteraciones los mismos pueden producir cantidades
importantes de peróxidos, elementos volátiles y metales
sumamente dañinos para el organismo.
El aceite de avestruz también contiene los denominados
ácidos grasos esenciales (AGE). Esos ácidos también
han sido aislados de la grasa del ñandú.
Existen escasas referencias respecto de las
características y propiedades de la grasa de ñandú, sin
embargo se conoce de la presencia de AGE. Sarasqueta
expresa que (42) tiene propiedades para ser utilizada en
la industria cosmética y podría también llegar a ser un
producto farmacológico después de las pruebas de
control necesarias.
En el cuadro N° 8 se informa el perfil de ácidos grasos
de aceites procesados de ratites.
Los aceites de asvestruz “American black” y ñandú (42)
presentan óptimos niveles de Omega 3 (ácido linoleico)
y Omega 6 (ácido alfa linolénico). El aceite de emú es
rico en Omega 9 (ácido oleico).

130

Plumas
Existen referencias históricas respecto de la utilización de
plumas de ratites (27) que expresan la fuerte demanda de
este producto en el período 1800 – 1910, con una caída
abrupta en consonancia con la Primera Guerra Mundial.
Isabel I° de Inglaterra y María Antonieta de Francia
implantaron su popularidad en la moda que duró todo el
siglo XIX y principios del siglo XX (44).
En la actualidad, se considera un subproducto en todas
las especies de ratites sujetas al uso sustentable; se
utiliza como accesorio ornamental y en la fabricación de
plumeros comunes y antiestáticos (45).
De un avestruz adulto, se obtienen 1.5 kg de plumas por
año (46).
Respecto de la utilización de plumas de emú, existen
pocos antecedentes que ejemplifiquen la actividad (47).
En Australia (país de origen de la especie) se está
intentando desarrollar el mercado interno y la
exportación a mercados europeos.
Una situación similar se observa con la utilización de
plumas de ñandú. Se considera un subproducto que
puede ser utilizado para la confección plumeros y para
adornos en vestimentas; de un ñandú común adulto
pueden obtenerse alrededor de 350 a 400 g Del choique
se obtienen entre 50 y 600 g; con estas cantidades se

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�fabrican aproximadamente ocho plumeros (48).
Mercado de ratites. Importancia socio económica
Según muestran las pinturas rupestres (27) el avestruz
ya era conocido por el hombre hace más de 9000 años.
Los egipcios utilizaban sus plumas como símbolo de
justicia y poder. En Siria y Babilonia era utilizado como
animal de tiro, y también existen evidencias del uso de
los huevos como recipientes para el agua.
Como fue explicado, las plumas eran muy demandadas
hacia fines del siglo XIX y principios del XX. Ese
mercado tuvo una gran expansión debido a la demanda
de Inglaterra, Estados Unidos y Francia.
Se considera que el primer criadero de avestruz africano
(27; 49) perteneció al Sr. Arthur Douglas, quien en el
año 1869 creó una incubadora adaptada a la especie; el
propósito de ese emprendimiento era la
comercialización de las plumas.

Se instalaron granjas en Nambibia, Botswana u
Zimbawe y paulatinamente fueron reapareciendo las
que habían cesado la actividad en los Estados Unidos
(Texas y California) y en Australia (50).
Italia, Alemania y Francia (27) fueron los países de
Europa que más desarrollaron la industria de ratites.
En el año 1993 se fundó la European Ostric Association
en la que participaron 15 países. En España
aparecieronn las primeras granjas en ese mismo año y se
crea en 1994 la primera asociación de criadores
“I´Associació Catalana de Criadors d Éstrucos”.
A comienzos de los años ´90 (8) ingresaron a Chile los
primeros ejemplares de avestruz y emú y comienzaron a
generarse iniciativas empresariales, las que se encuentran
en la actualidad en la fase de desarrollo comercial. En Perú
(51) la actividad se inicia en el año 1999.

En el año 1913 la exportación de plumas de avestruz
(49) fue la cuarta en importancia en Sudáfrica, después
del oro, los diamantes y la lana; luego sufrió un
importante retroceso en el transcurso de la Primera
Guerra Mundial.

Las primeras experiencias de cría del ñandú en
cautiverio en Uruguay datan de la década del 90. Este
fue el primer País Sudamericano en desarrollar el ciclo
de cría, faena, transformación y posterior
comercialización de los distintos productos del Rhea
americano. El primer criadero registrado en Uruguay
(52) data de 1992; en el año 2002 se alcanzó un récord
de 143 criaderos habilitados por el Ministerio de
Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).

La diversificación de productos y la industrialización
recomenzó en los años ´40; sin embargo nuevamente se
produjo el colapso de la actividad ya que el principal
consumidor era los Estados Unidos de América, país en
el que se produjo una fuerte caída de la demanda debido
al segundo conflicto bélico.

En la República Argentina fue promovida la industria
del ñandú común y el choique ya que se encuentra
prohibida toda actividad relacionada con la producción
de otros ratites. Los distintos emprendimientos creados
se encuentran en una etapa de desarrollo y no han
logrado escalas comerciales de producción.

En 1945 se creó la Cooperativa Agrícola del Klein Karoo
en Sudáfrica y se comenzó a recuperar el mercado.
Debido al aprovechamiento integral del avestruz, se
fundó en el año 1964 el primer frigorífico especializado
y en 1970 la primera curtiembre; esta asociación fue la
que posicionó al cuero como un producto exclusivo. Con
la liberación de la industria años más tarde se crearon 7
mataderos más.

El 80% de la producción actual de ratites (27)
corresponde a la Republica Sudafricana. En la región de
Oudshoorn se concentra el 60% de la actividad ganadera
de avestruz de ese país, donde la Klein Karoo
Cooperative agrupa la mayor cantidad de
establecimientos. El 80% de los 346.353 ejemplares de
avestruz que se faenaron en 1996, provenían de la faena
de ese País; el 20% restante se distribuyó en EE.UU

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

131

�(7%),Nambibia (5%), Israel (3.7%), Zimbawe (2.6%),
Europa (1.2%) y otros países (0.5%).
En la actualidad se estima que la faena anual de avestruces
en Sudáfrica es de 400.000 ejemplares, cantidad que no
se proyecta aumentar por temor a la disminución del
precio en el mercado internacional (49).
El tamaño de las granjas en Italia y Francia (27) es
comúnmente pequeño, con no más de 17 a 20
avestruces.
En Italia la oficina Comercial de Milán (53) informó en
el año 2003 que la producción de avestruz se inició en
1990. El consumo anual es de 1.500 tn, correspondiente
a 280g por habitante/año, de las cuales se importa el
90% desde Sudáfrica e Israel; la principal limitación de
la expansión de la actividad es la escasez de plantas
faenadoras adecuadamente habilitadas.
Los precios informados para la comercialización de
carne de avestruz en Italia son: - carne fresca 15
Euros/kg; - filete 19 Euros/kg; - salame 25 Euros/kg;
jamón 23 Euros/kg.
En España (27) la actividad comenzó con expectativas que
superaron la realidad por falta de plantas faenadoras, de
canales de distribución y de oferta continua de productos.
Para el año 1999 se estimaron en 300 granjas habilitadas,
aunque esa cantidad podía ser triplicada sobre la base de
establecimientos no declarados. En este País existen pocos
criaderos con un número significativo de ejemplares,
siendo la mayoría conformados por pequeñas unidades de
10 a 15 animales.
Respecto al cuero de avestruz los precios internacionales
(54) son de US$ 5/ pie cuadrado de cuero “crosta” y US$
7,5/pie cuadrado par cuero curtido y teñido (1 pie
cuadrado = 0,0929 m2).
En Australia la primera faena de emú (55) se realizó en
1990. En el año 1996 se alcanzó un pico de producción de
110.000 animales, lo que ocasionó una saturación del
mercado debido a que la producción no fue simultánea al

132

desarrollo adecuado de canales de comercialización.
Posteriormente la actividad comenzó a evolucionar a través
del conocimiento de los consumidores respecto de las
propiedades terapéuticas del aceite de emú ya que se
realizaron acciones de marketing y comercio exterior para
posicionar el producto en mercados internacionales.
Los precios del aceite de emú varían según el grado de
industrialización; los valores oscilan en 10 a 50 dólares
australianos por litro (1 dólar australiano = 1.32 dólares
estadounidenses), sin embargo en la actualidad el
productor percibe menos de la mitad de ese valor.
Respecto a la carne el precio abonado al productor por
cortes es de 9 dólares australianos /kg de cortes de
mayor valor y 5 por el resto de la carcasa.
El cuero de emú es un producto de menor calidad que
el de avestruz, por lo que los mercados demandantes
como Japón no adquieren volúmenes importantes; el
valor de un cuero salado es de 50 dólares australianos.
En Sudamérica se registran actividades comerciales de
avestruz y emú en Perú y Chile y de ñandú en Uruguay
y la Argentina.
La Asociación de Exportadores (ADEX) de Perú (51),
informó que ha exportado en los primeros 5 meses del
año en curso cuero y carne de avestruz congelada a
Japón por un total de US$ 171.155. El producto más
demandado fue el cuero que alcanzó los US$ 170. 984,
representando así casi el 100% del total de las
exportaciones; la carne de avestruz congelada, se exportó
por un valor de US$ 171.5. Los envíos fueron hechos
por una empresa de Arequipa, “Kero Pieles Peruanas de
Exportación S.A”.
La Asociación peruana estima que la demanda mundial
de cueros de avestruz es de 230.000 /año y que existe un
déficit en la oferta de 100.000 unidades.
Según cifras del “ADEX Data Trade”, las exportaciones
peruanas de las diversas presentaciones de avestruz, que
incluye también las plumas, presentaron un incremento
de 160% en el 2002 respecto al 2001 , 5% en el 2003 y
83% en el 2004.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�En el inicio de estas actividades alternativas en Chile se
fundaron expectativas que aún no han sido concretadas
(56). De la “Asociación de Criadores de avestruces de
Chile” (ACAC) se informa que muchos emprendedores
han abandonado la producción de avestruz, ya que no
han logrado el retorno proyectado de la inversión.
Según estimaciones de la Asociación existe una
capacidad de producción para ingresar al mercado unas
2000 tn anuales de carne, sin embargo la faena actual es
de 60 ejemplares por mes que representan 2 tn. Esa
cantidad es consumida en el mercado interno. Muchos
productores limitan la escala debido a que la demanda
interna está satisfecha y no se han abierto aún canales
de comercialización externa por falta de plantas
convenientemente habilitadas.
En Chile se consumen 25 a 35 mil kg/año de carne de
avestruz a nivel de restaurantes y hoteles; los precios
oscilan entre US$ 22 a 24/kg.
Cinco empresas (Avenutruz, Avestruces del Pacífico,
Ecotruz, Yaen Chile y Alto Rabuco) intentan unirse para
industrializar la carne y realizar ventas en común.
La Cámara de Comercio de Santiago de Chile (8; 57)
informa que el precio de exportación la carne
despostada de avestruz es de US$ 18 a 23/kg; el precio
mayorista se estima en US$ 12 – 14/kg.

Algunas informaciones estiman que el precio de la carne
de ñandú podría ser semejante a la del avestruz; sin
embargo sólo se conocen cifras del mercado interno de
Uruguay en el cual el kg de carne fresca de este ratite se
vende a US$ 4 (52).
Respecto al cuero (58), informaciones de ese País
refieren que podría exportarse al Brasil 7.000 unidades a
US$ 20/cuero, valor FOB; se desconoce si la operación
fue concretada.
En la Argentina existen estimaciones y proyecciones
sobre el valor de productos de ñandú. En una
publicación del año 2004 (59) se informa que la carne
de ñandú podría alcanzar un valor que oscila entre los
US$ 6 a 14/kg; el cuero salado de US$ 7 a 20/unidad;
350 g de plumas (un ejemplar adulto) de US$ 3 a 20 y
el aceite por litro cotizaría en US$ 5 a 15.
Los productos terminados de ratites, presentan una
variedad de precios, calidades y diseños que dificultan
referir valores promedios. A modo de ejemplo se citan
algunos artículos de marroquinería y ornamentales
publicados en un catálogo virtual (60). Una billetera de
dama tiene un valor de US$ 70; un porta documentos
US$ 200; una boa de pluma de avestruz US$ 50; huevos
decorados US$ 13 a 15 y una porción de filet en
restaurante US$ 15.

Un cuero salado clase A, se exporta a US$ 80 y de clase
B a US$ 70. El valor de las plumas en el mercado
interno es de US$ 6 – 7 (Milenko Stambuk, Pacific
Ostrich; Javier Perez Arce, Criadero Agrícola Lumahue.
Comunicación personal).

Uso sustentable y producción en cautiverio de
ratites. Estimación de poblaciones

El aceite de emú tiene un valor de exportación en Chile
de US$ 170/l; la carne se comercializa en pequeña
escala en el mercado interno a US$ 10 a 14 /kg.

El avestruz fue utilizado en forma indiscriminada por
décadas (27), lo que significó una alarmante
disminución de las poblaciones naturales y el inicio de la
cría en cautiverio con fines comerciales.

El mercado internacional del ñandú se encuentra en vías
de desarrollo, ya que los productos ofertados son poco
conocidos y requieren de la apertura de canales de
comercialización.

La extracción natural de ratites se ha realizado en todas
las regiones en donde habitan en estado silvestre.

El avestruz es actualmente endémico solamente en
África (47), pero en otras épocas estaba difundido hasta
la península Arábiga de donde desapareció hacia 1968.
Está actualmente difundido en toda África oriental y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

133

�central, desde el sur del Sahara a la provincia del Cabo.
Se encuentra también en el sur de Marruecos, en el
norte de Sudán y en el sur de Egipto. Su distribución en
África central está interrumpida por los territorios
boscosos de Brachystegia del sur de Tanzania, Zambia,
Angola y Mozambique.
Entre las cuatro razas de avestruces, la raza nominal del
norte y del oeste, S. c. camelus ha sido severamente
perseguida en el siglo XX y se estima que la población
silvestre disminuye rápidamente. Las dos razas de África
del Este, S. c. molybdophanes y S. c. massaicus, están
sometidos a una menor presión de extracción. La raza
del sur, S. c. australis, ha desaparecido en la mayor parte
de su antigua área de expansión y se encuentra
actualmente confinada en Namibia y en algunos
parques nacionales. Esta raza domesticada en la
provincia del Cabo se ha cruzado con S. c. camelus
importados y los híbridos han vuelto al estado silvestre.
El avestruz es cazado por su carne, plumas y huevos. La
predación de los huevos por el chacal, las hienas, y las
aves rapaces egipcias, puede ser significativa en algunas
zonas y cuando los predadores son abundantes, el nido
debe ser cuidado permanentemente por la hembra
durante el día y por el macho durante la noche.
Aunque la población haya disminuido fuertemente a raíz
de la caza y la destrucción del hábitat por el sobre
pastoreo del ganado doméstico, ninguna raza existente
de avestruces está amenazada de desaparición
próximamente.
El emú silvestre es en la actualidad abundante en
Australia, encontrándose las mayores densidades en las
zonas de pasturas. La predación por los perros salvajes y
las sequías severas tienen un efecto significativo sobre la
densidad de la población en algunos sectores.
Se dispone de poca información (47) sobre el tamaño de
la población en los países donde se encuentra, sin
embargo se admite que la especie está menos
ampliamente distribuida que en otras épocas.
Las principales amenazas para la sobreviencia en estado

134

silvestre del ñandú son la pérdida del hábitat debido a la
expansión de la agricultura y la caza ilegal,
especialmente en la Pampa argentina, en Uruguay y en
el sur de Brasil.
En la Argentina, el ñandú común en estado silvestre (61)
habita principalmente en agroecosistemas donde se ha
reemplazado a la vegetación nativa por cultivos y
pasturas. Este hecho, sumado a la intensa explotación
comercial hasta los años 90, trajo como consecuencia
severas reducciones en las poblaciones, al punto de
provocar su extinción en numerosas áreas.
Se realizó un estudio del ñandú común en estado
silvestre en un área de reserva privada (refugio) de 3.890
ha, sito en la provincia de Córdoba. La duración fue de
17 meses tiempo en el cual se observó un escaso
número de ejemplares. En función de los resultados
obtenidos los autores recomiendan para la preservación
del hábitat de la especie en estado silvestre: - conservar
el pastizal nativo, el cual permite la reproducción; incentivar la siembra de alfalfa dentro de los
agroecosistemas; - conservar los parches de arbustal,
que son usados como refugio; y - realizar estudios sobre
dinámica poblacional y selección de hábitat a diferentes
escalas, dentro de un paisaje heterogéneo como lo es el
área central de la Argentina.
Respecto al ñandú petiso (62) el hábitat disponible en la
actualidad abarca un área de 670.000 km2 en la
Patagonia argentina; ciertas áreas de distribución están
sufriendo procesos de desertificación, principalmente
debido a la sobrecarga ovina y en menor cuantía a la
explotación petrolera.
En el Cuadro N° 9 se informa la comparación de áreas
y valores poblacionales de ñandú petiso en provincias
de la región patagónica.
Tanto las densidades como las abundancias totales
provinciales de choique, muestran un patrón declinante
de sur a norte. Según este documento de CITES, los
valores de niveles poblacionales obtenidos sugieren que
la especie es abundante en la Región Patagónica.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO N°9: Comparación de áreas y valores poblacionales de Pterocnemia pennata pennata en cuatro
provincias patagónicas y totales de la región

CUADRO N° 10: Censo mundial de avestruces en cautiverio en los principales países productores
Región

Parámetros

Santa Cruz Chubut Río Negro Neuquén

Densidad

2.93

2.51

2.06

1.94

Sudáfrica

800.000

2.20

EE.UU

500.000

Australia

70.000

(indiv./km2)
Area total

243.943

224.686

203.013

94.078

765.720

(km2)
Area distribu-

225.885

208.003

170.002

78.343

678.868

ción (km2 )
Población total

662.221

521.989

350.996

Censo global (cabezas)

Total

152.138 1.687.253

Fuente: CITES, 2000

En el estudio mencionado, se comparan los datos
obtenidos con los de años anteriores; de esa comparación
surge que las poblaciones silvestres de choique
disminuyeron en los últimos 20 años. Entre las razones
para que ello ocurra intervienen diferentes factores: - la
caza se considera un factor de baja magnitud ya que el
sustento tradicional para los habitantes del lugar es el
ovino; - la cosecha de huevos para consumo local es de
baja incidencia; - se el asigna cierta importancia a la
predación por mulitas, zorros, pumas o perros, a los
asentamientos humanos y la actividad minera y petrolera.
Para la región en estudio en el año 2000 la actividad
ganadera no se consideró una amenaza de importancia
debido al retroceso de la misma y al abandono de
emprendimientos comerciales por el bajo precio de la lana.

Europa

45.000

Canadá

20.000

Botswana

18.000

Israel

16.000

Zimbabwe

15.000

Fuente: Bello Pigen, 2001.Tomado de Buxadé Carbó, 1999.

número de granjas españolas era de 1500 en el año 2000.
El censo de avestruces y establecimientos en la Unión
Europea se informa en el cuadro N° 11.
CUADRO N° 11: Censo de avestruces y de explotaciones
de la Unión Europea en el año 1999
Región

N° Granjas

%

Censo Global (cab)

%

U. Europea

2.600

100

45.000

100

Francia

1200

46.1

8.000

17.8

Italia

800

30.8

10.000

22.2

España

300

11.6

20.000

44.4

Gran Bretaña

150

5.8

2000

4.4

Otros

50

1.9

3.000

6.7

Fuente: Bello Pigen, 2001.Tomado de Buxadé Carbó, 1999.

Estimación de poblaciones en cautiverio
Como se ha expresado, el mayor desarrollo de la
producción en cautiverio y del mercado corresponde al
avestruz.
En el cuadro N° 10 se informa el censo mundial de
avestruces en cautiverio en los principales países
productores.
Como se ha explicado Francia e Italia son los países con
mayor desarrollo de la industria del avestruz en Europa; sin
embargo (27) en España existen mayor número de
ejemplares en cautiverio. Existe información (63) que el

En los últimos 8 años (11) la industria del avestruz
empezó a introducirse en Latino América. Los países de
la Región que actualmente producen esta especie son
México, Brasil, Chile, Venezuela y Perú, este último en
menor grado.
México y Brasil cuentan con más de 50.000 avestruces
cada uno.
En Chile (56) la Asociación de Criadores de Avestruces
informa que en la actualidad la existencia de hembras
reproductoras alcanza los 3.000 ejemplares.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

135

�La cría de avestruz en cautiverio en Chile comenzó en
los años ´90; el estado acompañó en parte el desarrollo
de esos emprendimientos a través de la Fundación para
la Innovación Agraria (FIA) y la Corporación de
Fomento para la Producción (CORFO).
Los precursores la cría de avestruces en Venezuela son:
“Avestruces de Venezuela” en Maracaibo con
aproximadamente 24 avestruces en edad reproductora,
“Avestruces Magdalena” con otros 24 animales otra granja
en Falcón con 23 y otros 10 establecimientos con menos
de 20 ejemplares.
El origen de esas aves es variado; un número considerable
provienen de la importación que se hizo desde España;
otros reproductores provinieron de Curazao.
Actualmente para criar avestruces en Venezuela la
reglamentación vigente exige la obtención de un permiso
de “Zoocriadero de Avestruces” emitido por PROFAUNA.
La obtención de dicho permiso no es complicada, siempre
que el establecimiento tenga todos los documentos en
regla que le permitan ejercer la actividad agropecuaria.
En referencia a la producción de emú (55), se estima
que en Australia existen alrededor de 100.000
ejemplares en cautiverio, 1.500.000 en los Estados
Unidos, de 15.000 a 20.000 en ciertos países de Europa,
Canadá y China y 3.000 Nueva Zelanda.
En Chile (4) los criaderos de emú se desarrollan en la X°
Región (al Sur de Santiago de Chile). Los establecimientos
se encuentran en su mayoría agrupados en dos empresas:
“Emusur S.A” y “SocoEmú”; esta última tiene apoyo oficial
de CORFO. La empresa Emusur agrupa alrededor de 40
criaderos, en la mayoría de los cuales se realizan acciones
de investigación y desarrollo con el Instituto de Ciencia y
Tecnología de Carnes de la Facultad de Ciencias
Veterinarias, Universidad Austral de Chile (64).
La producción de ñandú en Uruguay comenzó con
criaderos de ciclo completo; la tecnología empleada a
fines de los 90 se basaba en la información existente
respecto de otras especies, como el avestruz y demás

136

aves de corral.
En opinión del Med. Vet. Marcelo Boris (65), Asesor
Técnico de la Asociación Uruguaya de Criadores de
Ñandú (AUCRIÑA) “se ha evolucionado debido al trabajo
conjunto de los productores y técnicos lo que ha sido un
factor fundamental”.
Algunos ejemplos de estos logros son:
• Se han identificado diferentes enfermedades en la
etapa de cría, con la consiguiente disminución de la
mortalidad en esta etapa.
• Se ha incursionado en nuevas modalidades en el
sistema de producción; no obstante ello, es preciso
seguir sistematizando la información técnica de modo
de evaluar otras posibilidades de modalidades de cría.
• Se ha profundizado en los conocimientos sobre
alimentación en las diferentes etapas del proceso de
producción, logrando introducir elementos técnicos
para la continua discusión de este tema.
• Se han incorporado herramientas de gestión
agropecuaria para que cada productor tenga la
posibilidad de analizar su empresa y compararla con la
de otros criaderos, a fin de detectar fortalezas y
debilidades en cada área dentro de cada empresa.
• Se ha estandarizado el sistema de incubación,
mejorando rápidamente los resultados. En la
actualidad existe la tendencia a la especialización en
alguna etapa del ciclo de producción, considerada una
de las formas de mejorar la eficiencia desde el punto
de vista económico y productivo.
• Se continúa trabajando para lograr la optimización de
prácticas vinculadas con el manejo de la especie en
cautiverio así como de promover la innovación
tecnológica dando énfasis a la sustentabilidad de los
sistemas productivos en concordancia con la
conservación de la especie y el medio ambiente.
En Chile (66) la Fundación para la Innovación Agraria,
FIA, financió un proyecto en la Región XII° (sur de ese
País) para la crianza comercial del choique, especie
nativa del lugar. El estudio se denominó “Adaptación y
manejo del Pterocnemia pennata en semi cautiverio; la
Entidad Beneficiaria fue el Instituto de Investigaciones

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Kampenaike del Instituto de Investigaciones
Agropecuarias (INIA) y el período de ejecución 1999 –
2002. En conocimiento de los Consultores del presente
Estudio no se presenta en la actualidad un mercado en
Chile para productos de esa especie.
Como fue referido anteriormente, la reglamentación
vigente en la Argentina impide la producción en
cautiverio de avestruz y de emú. Los Organismos
Oficiales competentes para otorgar los permisos de
inicio de esas actividades promueven el uso sustentable
del ñandú común y del choique y prohíben la
introducción con fines comerciales de otras ratites
En un documento de la FAO del año 1997 se informa
que (47) “La cría del ñandú para la explotación de su piel,
plumas y carne podría aparecer como una posibilidad
económica suplementaria. Sin embargo en Texas, donde 3
a 4.000 ñandúes están en curso de domesticación, los
criadores manifiestan que son más difíciles de manejar que
los avestruces o los emúes (Jensen, com. pers.)”. Según esa
publicación se esperaba el inicio de las actividades en la
Argentina como diversificación de productos pecuarios
tradicionales como por ejemplo los ovinos de la
Patagonia.
Respecto a la cantidad de ejemplares de ñandú en
producción, la Convención Internacional de Especies
Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres, informa en el
año 2000 (62) la cantidad de criaderos de choique en
las cuatro provincias de la Patagonia (Cuadro N° 12).
CUADRO N° 12: Cantidad de granjas y planteles totales
de Pterocnemia pennata pennata en las cuatro provincias patagónicas y totales de la región
Parámetro

Santa Cruz Chubut Río Negro Neuquén

TOTAL

N° de granjas

3

3

8

5

19

N° de juveniles,

80

30

270

60

440

0

100

30

150

30

370

90

590

sub. Adultos
y adultos
N° de pichones

20

N° total de ejemplares100
Fuente: CITES, 2000

En el Documento se informa que la primera granja fue
la de la estación experimental INTA – Bariloche,
provincia de Río Negro. En ésa se comenzó la actividad
en el año 1993, con la recolección de 60 huevos en
estado silvestre. Los nuevos criaderos conformados
obtuvieron los plateles reproductores de esa Estación,
de otros establecimientos comerciales y de la
recolección natural de huevos. Las granjas más antiguas
se ubican en Río Negro y Neuquén.
Producción en cautiverio
Existe una basta bibliografía respecto de la producción
en cautiverio de avestruz y emú (8; 9; 13; 10; 11; 13; 14;
15; 16; 17, 27; 40; 41; 55; 56; 64). A modo de ejemplo
y por las condiciones agro ecológicas similares a la
Argentina se refiere brevemente la información
suministrada por el Dr. José de la Vega, especialista
chileno en temas relacionados con la obtención de
productos en ratites (8).
Cada grupo reproductivo puede estar conformado por un
macho y dos hembras. En general hay que disponer de dos
corrales rectangulares de 100 a 200 m2 cercados con
malla de alambre de 1,5 a 2 m de altura. Se recomiendan
500 m2 para un núcleo de 3 individuos reproductores.
Para la alimentación debe considerarse que utilizan bien la
fibra de los forrajes; algunos especialistas califican a estas
aves como semi rumiantes debido a la longitud del aparato
gastrointestinal y la carga bacteriana. La conversión
alimenticia promedio es de 4:1. Se calcula 1 kg/día de
balanceado para adultos y 200 g para pichones de un mes.
En cautiverio alcanzan la madurez sexual a los 2 años.
Pueden obtenerse de 40 a 75 huevos/hembra/año, los
que se incuban artificialmente.
El nacimiento de las crías ocurre a los 36 – 48 días de
incubación, con un promedio de 42 días dependiendo de
la temperatura, humedad y características de la cáscara.
Las crías pesan al nacer 500 a 700 g; son deficientes en
termorregular la temperatura corporal.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

137

�En sistemas semi extensivos se crían hasta los tres
meses de edad en espacios protegidos y luego se los
engorda a corral con una densidad mínima de 4m2/ave.
La edad al sacrificio es entre los 10 y 14 meses con un
peso vivo de 80 a 120 kg. Se debe estimar el largo de las
plumas (cuanto más largas tienen mayor valor) y el
grosor del cuero para su industrialización.
El mismo especialista (8) indica que el emú es mucho
más dócil que el avestruz, por lo que la conducción
zootécnica se facilita.
El grupo reproductivo puede ser una pareja alojados en
un corral de 25 m2, e incluso pueden ser ubicados en
recintos cerrados. En Chile se utilizan corrales de 8 x 25
m cercados con malla de alambre de 1.8 m de altura. En
1 ha podrán alojarse 5 parejas de reproductores.
Como dieta base se utiliza un concentrado formulado
con trigo, avena, alfalfa, maíz harina de soja, minerales y
vitaminas. Un reproductor consume 500 g diarios; un
animal en engorde 700 g y una hembra adulta 1.8 kg/dia.
La conversión del alimento fluctúa de 2.5: a 4.0:1,
dependiendo del tipo de concentrado y el estado
fisiológico del ave.
Alrededor de los 12 meses de edad se emparejan en
forma estable para toda su vida reproductiva.
Inicialmente la postura puede ser de 5 huevos y
progresivamente alcanza hasta las 40 unidades anuales.
Se realiza incubación artificial durante 50 – 54 días.
Las crías se trasladan a galpones de crianza hasta los 4
meses de edad; luego se ubican en corrales de juveniles
y a los 12 meses se los faena.
Las experiencias respecto a la cría en cautiverio de
ñandú común y choique (13; 15; 18; 23; 34; 38; 39; 42;
48; 59; 67; 68; 69; 70; 71) son más recientes, debido a
que la actividad comenzó en los años ´90 y se refieren en
forma particular a experiencias realizadas en los países
de origen de las especies y de los Estados Unidos que ha
importado ejemplares para la cría en cautiverio.

138

Respecto a la producción de choique (Pterocnemia
pennata) en la Argentina en la región en la cual se
podrían desarrollar los emprendimientos, existe la
convicción en los especialistas, tanto en funcionarios
públicos y como del sector privado, de la urgencia de
diversificar la actividad agropecuaria tradicional y se
destaca la necesidad de desarrollar emprendimientos
novedosos con posibilidades de acceder a mercados
internacionales con los productos obtenidos (68).
Se cita la experiencia realizada en el criadero
“Choiquesur”, del Sr. Antonio Tomasso sito en la
localidad de San Julián, provincia de Santa Cruz (67).
En las entrevistas realizadas por los consultores del
presente estudio, se referirá la realizada al Sr. Tomasso
quien manifiesta los inconvenientes que presenta la
actividad en la actualidad.
Las actividades comenzaron en el año 1998 con 12
ejemplares de Pterocnemia Pennata, a modo de adquirir
conocimientos sobre la cría de la especie.
En el año 2002 se realizó la habilitación provincial ante
la Dirección de Fauna de Santa Cruz.
La actividad se inició con recolección de huevos en el
mismo establecimiento; para ello se construyó una
conservadora portátil de temperatura constante a 36°C.
Se realizó la incubación artificial, eclosionando el 80%
del material germinal recolectado. El porcentaje de
mortandad de recién nacidos fue del 20%.
El alimento suministrado de formulación especial para
ratites, fue importado de Bahía Blanca, Prov. de Bs. As.
Los costos de alimentación/ejemplar fueron: $ 30 hasta
los 4 meses; $ 325 de 4 a 22 meses; $ 108 de 4 a 10
meses o $ 147 de 4 a 12 meses (según edad de faena y
grado de terminación).
Respecto a la sanidad, se controlaron a todos los
animales del criadero y se realizó la desinfección
periódica de las instalaciones.
Se realizó la identificación de los ejemplares con

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�microchip y el sexado de los nacidos en cautiverio.
La etapa reproductiva comenzó en julio de 2004, con 14
hembras y 12 machos en un solo corral, lo que ocasionó
serios inconvenientes comportamentales. La puesta de
huevos comenzó en agosto, obteniendo de 25 – 28
huevos/hembra. Antes de los 10 días de recolectados, se
sometieron a la incubación artificial; al día 35 se los
trasladó a una nacedora, produciéndose la eclosión a los
37 – 38 días. Los charitos permanecieron 8 – 10 hs en
la nacedora y luego fueron trasladados a un galpón con
20°C de temperatura ambiente; a los 20 30 días se los
trasladó a corrales de recría al aire libre. La mortandad
de charitos fue alta (no se especifica el número).
Al mes de junio de 2005 las existencias del criadero
“Choiquesur” eran de: 23 reproductores de 20-30 meses;
22 adultos de 18 - 19 meses; 49 juveniles de 7 - 8 meses
(67).
En referencia a la mortandad de charitos, el Med Vet.
Sarasqueta especialista de INTA Bariloche, que ha
brindado asesoramiento al criadero “Choiquesur” (67),
informa que (42) los problemas sanitarios más frecuentes
en esta etapa son: - impactación; - torsión o rotación de
patas (tibiotarso y/ o tarsometatarsos).; - infección del
saco vitelino.; enteritis y/o diarreas; - megabacteriosis; frío, especialmente si los charitos lo sufren de noche,
predispone a afecciones respiratorias y/ o digestivas. Es
aconsejable que los porcentajes de mortandad hasta los 3
meses de edad no superen el 10% aunque es aceptable
una pérdida de hasta el 20% en los primeros años del
criadero. Si la mortandad supera el 20% hay algún
problema de manejo o sanitario a corregir.
El Med. Vet. Sarasqueta refiere además que (42) la
etapa de recría comprende la vida de los animales
("charos") entre los 3-5 meses de edad hasta la madurez
sexual, que acontece entre los 20-24 meses; en animales
destinados a faena la recría dura hasta los 10-12 meses.
Los requerimientos proteicos para esta etapa se
encuentran alrededor del 18 %; en tanto el consumo es
de 500-600 gramos / día/ animal, es decir un consumo
del 2-2.2 % de su peso vivo, con un índice de conversión

estimado en 5-6: 1 kg que se podrá reducir través de una
selección controlada.
Brindando a los animales una correcta nutrición y
manejo y aplicando buenos criterios de selección desde
la etapa de cría, se pueden generar animales de faena a
los 8 meses de edad con un peso vivo de 22 - 24 kg; 10
meses edad con un peso vivo de 24 - 26 kg y 12 meses
de edad con un peso vivo de 26 - 32 kg.
Al manejar esta categoría con destino a faena sobre la base
de pastoreo se debe considerar la receptividad de carga
animal de la pastura y su constitución en especies
vegetales. Como valor orientativo en una pastura de 5.000
kg de Materia Seca/ ha/ año sería de 32.1 animales
juveniles por hectárea durante un lapso de 130 días, 22
animales en 190 días o 11.5 animales durante todo un año.
Finalmente se refieren las experiencias del mencionado
especialista respecto conocimientos básicos de la cría en
cautiverio del choique, realizados en la estación
experimental INTA Bariloche.
La actividad reproductiva se inicia normalmente entre
los 20-24 meses de edad, a fines del segundo invierno de
vida. En menor proporción surgen animales que
maduran sexualmente entre los 12-14 meses de edad.
Normalmente las actividades reproductivas se inician a
mediados de otoño, cuando los machos comienzan a
exhibir sus primeras conductas reproductivas (rezongos,
cantos y conatos de pelea) y finaliza hacia fines de
diciembre en Patagonia Norte; en Patagonia Sur estas
fechas pueden retrasarse aproximadamente un mes.
Las cópulas se producen en julio y la postura de huevos
comienza generalmente a principios de agosto y finaliza
a fines de diciembre.
Los grupos reproductivos, generalmente sobre la base de
una relación de un 1 macho: 3 hembras. En caso de
utilizar la técnica de incubación natural debe
aumentarse el número de hembras por macho.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

139

�El consumo de alimento no es constante a lo largo del año,
sino que presenta ciclos debido a la actividad reproductiva
de aumento a fines verano-principios de otoño y descenso
a principios de primavera (ver Grafico 1).

los inviernos son muy benignos su comienzo se adelanta;
estas oscilaciones pueden ser entre 30-40 días (en
Patagonia Sur este retraso es habitual).

GRÁFICO 1

La duración de la estación de postura de huevos ha sido
en promedio (INTA-Bariloche) de 136.7 días (máximo
186 días; mínimo 77 días), equivalente a 4 ? meses.
El peso promedio de los huevos de Choique es de unos
620-650 g (máx. 790 g; mín. 385 g) y su color es verde
"manzana" con manchas blancas (fosfato de calcio,
Cremona 2004).

La diferencia entre las dos épocas puede ser del 40 al
50%. Después de la temporada reproductiva los
animales deben recuperar el peso perdido (entre el 15 20% de su p.v.)

El tiempo promedio de postura individual de una
hembra, es decir el tiempo que pasa entre su primer y
último huevo puesto en una temporada, ha sido de 107
días (min. 74; máx. 145).

El consumo anual promedio de un adulto es de 650-700
g/día de alimento balanceado, durante el pico de
aumento puede llegar a 900-1000 g/ día y el mínimo
llega a 350-400 g/día.

Es importante hacer el control de producción de cada
hembra para detectar y seleccionar aquellas de mejor
capacidad productiva no sólo en el número de huevos
puestos, sino también de su fertilidad e incubabilidad y
de la sobrevivencia y crecimiento de los charitos nacidos
de ellos durante la etapa de cría y engorde.

El alimento balaceado para reproductores esta
constituido por: Proteína Bruta 20%; Fibra Cruda 14;
EM 2.408 Kcal. (10 MJ); Calcio 2.2%; Fósforo 0.55%,
más núcleo vitamínico-mineral.
El peso vivo promedio de adultos registrado en esta
experiencia fue: machos 41.7 kg y hembras 35.2 kg;
siendo las hembras alrededor de un 15% más livianas
que los machos. El peso promedio de los adultos machos
y hembras fue de 38.4 kg.
El plantel mínimo de reproductores necesario para
constituir un criadero, cuya meta sea producir animales
para faena, deberá ser de 10 a 15 hembras adultas y de
3 a 5 machos adultos.
La postura de huevos en los ñandúes es estacional, en el
caso del choique se inicia a principios de agosto y
finaliza a fines del mes de diciembre en años con clima
normal; en los años en que los inviernos son
extremadamente rigurosos su inicio se retrasa y cuando

140

Las mejores hembras son capaces de poner en una sola
temporada hasta el 70 o 85 % de su peso vivo en huevos
(total de kilogramos de huevos puesto/ peso vivo de la
hembra). Normalmente el peso vivo de las hembras de
buena capacidad reproductora y en buen estado corporal se
sitúa al alrededor de los 35 kg. Se considera que una
hembra es de "buena postura" cuando es capaz de producir
30 o más huevos en una temporada (Cuadro N° 13).
El autor concluye que “en el país la cría de ñandúes se
encuentra en evolución, se han logrado avances importantes,
pero aún faltan concretar otros”. La tecnología básica para
su ejecución existe, aunque puede optimizarse; para su
pleno desarrollo es necesario superar su actual limitante
que en opinión del Med. Vet. Sarasqueta es la falta de
mataderos-frigoríficos adaptados y legalmente habilitados
por el SENASA para la faena. El especialista prevé que en
el corto plazo la Argentina dispondrá de esta
infraestructura en diferentes regiones. A partir del

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO N° 13: Registro producción de hembras reproductoras (EEA-Bariloche, Inta).
Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

Hembra Nº 4

145

106

109

104

74

126

86

Duración de
postura (días)
Cantidad de huevos

43

37

35

30

14

44

25

Intervalo entre

3.3

2.86

3.1

3.4

5.2

2.8

3.4

623.4

587.4

687.3

628.5

561.3

658.7

653.3

26809

21733

24055

18856

7858

28986

16333

35.4

36.2

32.6

33.4

46.4

34.4

39.4

75.7

60

73.7

56.4

16.9

84.2

41.4

huevos (días)
Peso promedio
del huevo (gramos)
Total de huevos
producidos (gramos)
Peso vivo hembras
(mes mayo)
Relación gramos
producidos/peso
vivo hembra (%)
Duración postura (días)

156

126

Cantidad de huevos

48

44

Cantidad de huevos fértiles

36

28

%

75

63.6

Cantidad de huevos eclosionados
%

20

19

55.5

67.8

Fuente: Sarrasqueta, 2004.

momento en que se establezcan estas plantas de faena se
concretará la cadena de valor (productor-consumidor), la
cual permitirá establecer los valores exactos de cada
producto en cada una de sus etapas, incentivando a los
actuales productores a invertir en sus criaderos
(infraestructura, equipamiento y manejo) para mejorar los
parámetros productivos. La crianza y aprovechamiento con
fines comerciales del choique en condiciones de
cautiverio, promete ser una actividad interesante a
desarrollar en Patagonia, donde puede llegar a constituir
una interesante Alternativa de Diversificación Productiva.
En relación a la producción promedio de choique en
cautiverio, informes de la Dirección Nacional de Flora y
Fauna Silvestres realizados por especialistas expresan los
resultados obtenidos en distintas granjas de Río Negro
en los años 1997 y 1998 (69; 70). La información se
refiere en los cuadros N° 14 y 15.

CUADRO N° 14: Comparación de parámetros reproductivos obtenidos en las distintas granjas de Río Negro,
estudiadas en 1997
Parámetros

Choique

Choique

Choique

La

Ruca

Malal

Hue

Caledonia

N° Reproductores

10

20

4

0*

N° huevos obtenidos

146

282

105

0

% huevos descartados

26

3305

14.5

40

% eclosionados (del total obt.)

70

51

80

60

90.4

74

69

100

89

68

62

52

20.8

18.8

52.5

-

Fertilidad (%)
Supervivencia (%)
Postura promedio/hembra

* Se incubaron huevos de otros criaderos
Fuente: Bellis et al.; 1999.

En una publicación reciente de la Dirección Nacional de
Flora y Fauna Silvestre (71) se detallan las acciones
llevadas a cabo a través del “Proyecto Ñandú”. Comprende
los estudios realizados en las dos especies de ñandú de la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

141

�CUADRO N° 15: Comparación de parámetros reproductivos obtenidos en las distintas granjas de Río Negro,
estudiadas en 1997
Parámetros

N° Reproductores

Choique

Choique

Choique

La

Ruca

Malal

Hue

Caledonia

9

11

4

3

N° huevos obtenidos

146

231

96

50

% huevos descartados

55

73

23

66

% eclosionados (del total obt.)

51

80

60

80

Fertilidad (%)

58

54

55

30

Supervivencia (%)

48

0

10

13

29.2

28.9

48

25

Postura promedio/hembra
Fuente CITES, 2000.

Argentina, tanto en vida silvestre como en cautiverio.
Los resultados obtenidos señalan que ambas especies
son afectadas por la caza furtiva y la pérdida del hábitat
adecuado. La reintroducción a la vida silvestre de
ejemplares nacidos en cautiverio resultó ser una
herramienta biológica y económicamente factible para
incrementar el número de individuos en poblaciones
pequeñas sin embargo, por el momento no sería
recomendable impulsar el aprovechamiento directo de
ñandúes silvestres y sus sub productos.
En el Proyecto se realizan estudios relacionados con la
cría en cautiverio de ambas especies. Las experiencias
llevadas a cabo a partir del año 1990 indican que:
• El número de granjas ha crecido en forma sostenida,
aunque es comparativamente bajo respecto al
Uruguay. En la Argentina se estima que existen 70
criaderos, mientras que en el vecino país el número
de establecimientos supera los 120.
• La mayoría de los criaderos argentinos poseen entre 10
y 30 ejemplares adultos, unos pocos superan los 50 y
sólo 2 posiblemente superen los 100. El stock de
ejemplares en cautiverio en Uruguay se estimó para el
año 2003 en 10.000 para todas las categorías, de las
que 1.200 serían reproductores.
• La media total de huevos producidos por estación para
hembras de ñandú común en cautiverio resultó ser

142

mayor (40 huevos) que para hembras de choique (22).
En sistemas intensivos se logra mayor ovideposición
que en los semi – extensivos; la proporción
recomendada para una máxima producción es 1:1; El
número de pichones producidos/hembra el es más
bajo respecto de otras ratites: 14 en avestruz, 11 en
emú, 9 en ñandú y 4 en choique.
• En los sistemas semi extensivos se lograron menores
costos de producción individual (debido al tipo de
alimento suministrado) y mayor sobre vivencia de las
crías hasta los dos meses de edad que en los intensivos.
Los autores del “Proyecto Ñandú” opinan sobre aspectos
de comercialización y mercados. Indican que hay una
serie de factores interrelacionados que moderan el
desarrollo de la industria en la Argentina. Ellos son:
• En la legislación vigente existen disposiciones
provinciales, nacionales e internacionales que regulan
las actividades de cría, uso y comercialización de
especies silvestres y sus productos y sub productos
cuyo objetivo es la conservación del recurso en el
largo plazo. En muchas ocasiones estas disposiciones
son desatendidas o desconocidas, lo que origina
problemas subsecuentes.
• Falta de incentivos e interés real por parte de los
productores y ausencia de apoyo oficial para colocar
los productos de ñandúes en el mercado.
• Escepticismo para el desarrollo de la industria no
convencional e indiferencia por parte de algunos
organismos oficiales y de gran parte de las
instituciones responsables de la formación y
capacitación de recursos humanos y del desarrollo de
investigaciones aplicadas.
• Falta de estructuras de comercialización como ser
plantas de faena correctamente habilitadas. Ello genera
ofertas de productos limitadas con permisos precarios e
impide la creación de una cadena de comercialización
adecuada y la generación de valor en los productos.
Para los Autores del “Proyecto Ñandú” la etapa actual del
desarrollo de la industria del ñandú es la de expansión y
afianzamiento de la producción; en otra etapa debería

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�contemplarse la maduración y estabilización.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
En el mes de julio de 2006, en el marco de las
actividades programadas se realizó un viaje a Chile. El
objetivo del mismo fue conocer el estado de desarrollo
de las producciones animales alternativas consideradas
en este Estudio, formalizar vínculos con especialistas,
técnicos y funcionarios oficiales y visitar
establecimientos productivo- comerciales.
Como ya se ha referido, existe en Chile un marcado
interés por la comercialización de productos de avestruz y
emú; el resultado de las entrevistas y actividades realizadas
sobre ambas especies son expuestas a continuación.
La Med. Vet. Verónica Téllez Long y el Med. Vet. Luis
Mezza desempeñan funciones en el Sub Departamento
de Industria y Tecnología, División Pecuaria del Servicio
Agrícola Ganadero (SAG) de Chile.
Manifestaron que todos los productos que se exportan
son declarados en el SAG. En la actualidad ese
organismo está trabajando en medidas de trazabilidad y
de buenas prácticas ganaderas. Ambas acciones están
comprendidas en el Sistema de Certificación de
Exportaciones, el cual está compuesto por instrumentos
de certificación predial e instrumentos de certificación
para productos pecuarios. En el caso de la certificación
predial uno de los instrumentos es el “Programa de
Planteles Animales Bajo Certificación Oficial”, más
conocido como PABCO.
Los manuales PABCO proporcionan garantías para que se
cumpla con las exigencias de sanidad y determinadas
buenas prácticas ganaderas requeridas por los Servicios
Oficiales de los países de destino de las exportaciones. El
manual correspondiente a producciones animales
alternativas se encuentra en el Departamento de Legales del
SAG, para su instrumentación y próxima puesta en vigencia.
Expresaron que la producción de avestruz comenzó hace

siete años con la introducción de huevos y reproductores
de Sudáfrica. Muchas personas se interesaron por
comenzar con la actividad, con expectativas mayores a
los resultados obtenidos.
Existen cuatro asociaciones de criadores de avestruz con
escasa vinculación entre sí.
El mercado interno es reducido y se encuentra
prácticamente saturado.
Manifestaron que ese País esta realizando ventas
esporádicas de carne de avestruz a Japón, debido a que los
mercados asiáticos permiten la habilitación temporal de
líneas de faena en mataderos de otras especies, como el
bovino; se realizaron dos exportaciones de la Región IX.
La Comunidad Europea no acepta esta modalidad por
considerar difícil el control sanitario de las instalaciones
debido a diferentes patologías específicas de especie
como por ejemplo la peste aviar, para el caso exclusivo
de ratites. Esos mercados además exigen que las plantas
de faena estén habilitadas bajo las normas HACPP
("Hazard Analysis and Critical Control Points"), que
representa una inversión que el sector privado no esta
dispuesto a realizar por el momento. Actualmente se
está analizando la posibilidad de utilizar una línea
especialmente asignada para un día de faena para
ratites, pero no creen que ello pueda prosperar.
Para Los Med. Vet Tèllez Long y Mezza no disponer de
plantas de faena adecuadas a las normas de mercados
europeos, es el principal inconveniente que presenta la
industria de ratites en ese País.
Comentaron además que en el año 2005 fue convocada
por gestión oficial y privada a la especialista en avestruz
Med. Ved. Mercedes Marín, profesional a cargo de los
aspectos zootécnicos de la empresa española “Truz –
Truz”. La Med. Vet. Marín, destacó la buena genética de
los planteles en cautiverio en Chile; sin embargo
puntualizó que los cueros son de baja calidad por
deficiencias en el proceso de curtido. Respecto a las
plantas de faena en España resaltó que poseen una línea

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

143

�para cada especie y una sala de desposte común.
El Sr. Francisco Subercaseaux, es Sectorialista del
Departamento Agropecuario, Dirección General de
Relaciones Económicas Internacionales del SAG;
manifestó que se están exportando pequeñas cantidades
de carne de avestruz a Japón.
En su opinión el mayor inconveniente para la expansión
de la actividad es la carencia de plantas de faena
convenientemente habilitadas. Para exportar lo relevante
es la habilitación adecuada y no las normas PABCO las
cuales contemplan principalmente la trazabilidad de los
productos y buenas practicas de manejo. La
implementación del manual PABCO para producciones
animales alternativas va a permitir conocer la magnitud
de cada actividad y sobre esa base proyectar acciones a
mediano y largo plazo, pero de ninguna manera va a
favorecer la apertura de canales de comercialización.
No es clara la normativa de la Comunidad Europea
respecto a permitir la faena temporal de ratites en líneas
destinadas a otras especies. Existe en Santiago de Chile
un frigorífico en el que realizando algunas
modificaciones se podría lograr calificar para ese
mercado, pero no existen inversores interesados en
facilitar el dinero para ello. El principal motivo es que no
perciben objetivos consensuados entre los productores
para ofertar en forma continua productos de calidad
homogénea acorde a la demanda; existen diferencias de
criterios que a su juicio impiden avanzar al respecto.
El mercado interno es pequeño y se encuentra saturado.
En la actualidad muchos productores no desarrollan
todo el potencial productivo que pueden ya que tienen
temor a no vender todo lo que produzcan.
Siendo optimista el tema de la línea de faena podría
resolverse favorablemente en un año, y con habilitación
temporal de línea. Cree que muchos emprendimientos
cesarán sus actividades antes de ese plazo.
En opinión del Sr. Subercaseaux, en Chile se deben
maximizar las ventajas competitivas para lograr la

144

exportación de carnes exóticas; esas ventajas son la base
sobre la que deben trabajar funcionarios, especialistas y
el sector privado. Es una forma de avanzar ante las
enormes ventajas comparativas de Brasil y la Argentina.
El Dr. José Antonio de la Vega es Profesor Titular y
Director del Instituto de Ciencia Animal y Tecnología de
Carnes, de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.
Expresó que el perfil del Instituto es desarrollar la
vinculación con el sector privado para el desarrollo de
productos alternativos de origen animal.
En la actualidad desarrolla tareas de I+D vinculadas con
la industria del emú. En referencia a esa actividad,
informó que existen criaderos de la especie en
prácticamente todo el territorio chileno. En la región de
Valdivia existen aproximadamente 60, teniendo la mitad
de ellos vinculación con la Universidad, a través del
Instituto de Carnes. En su opinión esos empresarios
muestran interés y espíritu de colaboración para la
ejecución de proyectos en común, situación que no ha
sido concretada con criadores de avestruz, razón por la
cual no existen trabajos en conjunto.
La cría en cautiverio del emú comenzó con la
importación de huevos de Australia; también fueron
adquiridos unos pocos planteles de reproductores. En
opinión del entrevistado se hicieron muchos esfuerzos
en aspectos productivos y se descuidaron aquéllos que
incluyen al consumidor, por lo que debe explorarse las
necesidades del mercado y facilitar que se conozcan los
productos posibles.
Respecto a la producción, manifestó que se debe
mejorar el manejo en cautiverio en especial en lo que se
refiere a la alimentación y a aspectos generales de
manejo. Sin embargo en su conocimiento no existen
serios inconvenientes en la producción, ya que son
animales sumamente dóciles y de gran adaptación al
ambiente habitual.
El principal producto es el aceite para cosmetología y
farmacología; según la edad y el grado de terminación se
obtiene en promedio de 4 kg de grasa de cobertura. El
Prof. De la Vega considera que este agronegocio debe

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�abordarse desde la óptica del aprovechamiento integral
de la especie en aceite, carne, cuero y plumas.
La carne como se considera como segundo producto. En
opinión del especialista se ha cometido el error de ofertar
al mercado la misma cantidad de cortes que se obtienen
del avestruz. Ello ha significado que varias de esas
presentaciones son demasiado pequeñas, por lo que no
resultan atractivas al consumidor. En un convenio entre
una empresa que agrupa a productores (EMUSUR) y la
Universidad se realizan estudios que contribuyan a
mejorar la presentación de la carne de emú.
Respecto a las plantas de faena, manifestó que el mayor
inconveniente a resolver es la habilitación de frigoríficos
para la Comunidad Europea; si bien conoce que una de
las soluciones sería la habilitación temporal de líneas de
faena, opinó que esto no es compartido por importadores
de carnes tradicionales, quienes exigen exclusividad para
faenar la especie que adquieren. Además en la actualidad
el costo/animal es muy alto para el mercado de
exportación. En plantas habilitadas para el mercado
interno ese costo es menor, por lo que se está vendiendo
pequeñas cantidades dentro del País; ese mercado debe
ser explorado y desarrollado en el corto plazo.
Las plumas aún no se comercializan y el cuero requiere
de incorporación de tecnología para mejorar la calidad.
Es por ello que en la faena se extrae el cuero y las
plumas en un solo paso y se desechan; de esa manera se
optimiza el tiempo de procesamiento de la grasa y la
carne y se disminuyen los costos; si se aprovecha el
cuero hay que realizar un desplume muy cuidadoso para
no dañar el mismo.
La carne se comercializa a 22 dólares/kg a restaurantes,
casas de comida y hoteles de cocina internacional. Un
plato con carne de emú (150 g) se ofrece a 10 - 14 dólares.
El Estado financia proyectos de I+D en los que se
requiere del aporte privado.
En lo que respecta al marco legal, opinó que las
normativas muchas veces son establecidas con demasiada

lentitud y con desconocimiento de lo que realmente
solicitan los diferentes actores involucrados. No existen
protocolos de faena y de inspección veterinaria aprobados
para la especie, lo que ha provocado reacciones adversas
en productores y comercializadores.
Finalmente el Dr. De la Vega expresó que la vinculación
entre productores y demás componentes de la cadena
aerocomercial del emú es la herramienta principal para
expandir la actividad, siendo el Estado y las Instituciones
de I+D los soportes para la conformación de una red. A
través de esas interrelaciones se podrá avanzar en el
aprovechamiento integral del emú. El Instituto de
Tecnología de Carnes de la UACH, tiene como objetivo
general lograr un producto cuya marca garantice calidad,
inocuidad, cadena de frío y presentación adecuados; ese
aval sería dado por la Institución.
Con el profesor de la Vega se visitó un establecimiento
perteneciente a la firma EMUSUR, en el cual se realiza
el ciclo completo de producción de emú. El mismo
cuenta con 400 animales de todas las categorías. Debido
a la época del año (mes de julio), los reproductores
estaban en temporada de actividad sexual. Los huevos
eran recolectados diariamente para la incubación
artificial. En el mes de junio habían sido enviados a la
faena 200 ejemplares de 14 meses de edad. Fue
interesante comprobar la mansedumbre de los animales
en todas las categorías existentes, incluyendo aquéllos
que conformaban los grupos reproductivos.
El Sr. Milenko Stambuk es uno de los representantes de
la Empresa “Pacific Ostrich”, la cual nuclea a tres
productores de avestruz. Además de comercializar sus
propios productos adquieren otros a empresas no
asociadas a la firma.
En su conocimiento existen criaderos de avestruz en
todo el País, siendo La Serena una de las regiones más
óptimas por sus características agroecológicas.
Manifiesta que no existen serios inconvenientes en la
producción, aunque sí se deberían disminuir los costos
de alimentación. Para ello considera que una de las
soluciones sería producir avestruz en la Argentina ya que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

145

�el precio de los cereales es significativamente menor que
el de Chile; se han realizado gestiones al respecto, pero
han sido infructuosas en función de la estricta
prohibición vigente. Manifiesta haber recibido consultas
desde la Argentina para la adquisición de reproductores.
Los criaderos pertenecientes a “Pacific Ostrich” trabajan
bajo las normas de bienestar animal recomendadas por
la Comunidad Europea, por lo que obtienen buenos
resultados de producción y de calidad de productos.
Venden carne a Japón desde el año 2005, ya que por
ahora los mercados asiáticos no exigen trazabilidad; sí es
una condición excluyente de los mercados europeos. Por
esa razón están muy interesados en la implementación
de las normas PABCO que contemplan la trazabilidad
en toda la cadena de comercialización de productos
alternativos de origen animal.
El país que regula el mercado internacional es
Sudáfrica; los demás oferentes deben ajustarse a los
precios que ese país establece para carne, cuero y
plumas. Sus costos de producción son menores, en
especial debido a la mano de obra y a que cada empresa
fabrica su propio alimento.
En su conocimiento han cerrado muchos criaderos de
cierta importancia por la escala de producción en
Europa y Asia.
Si bien el mercado sudafricano es el más significativo, éste
no opera permanentemente por restricciones de venta
ocasionadas por la detección de animales infectados por la
influenza aviar. Es en esa situación cuando Chile puede
obtener mejores beneficios para los productos de avestruz,
ya que el mercado se encuentra insatisfecho.
El precio que obtuvieron por una venta de carne en el mes
de marzo fue inferior a la de junio, ya que en este último se
aprovechó el cierre de del mercado sudafricano.
Existen importadores que adquieren dos o tres cortes de
carne y otros que prefieren todos los posibles, que son
17; a estos últimos se les hace un precio preferencial.

146

El tipo de trasporte condiciona el margen de rentabilidad
ya que si es por contenedor de 10 tn en barco cuesta 6.000
dólares y si es por avión el valor corresponde a 4.500
dólares/ tn. Haciendo un promedio se puede estimar que
en planta faenadora se obtienen de 10 a 12 dólares/kg de
carne fresca. Los márgenes son pequeños y consideran
que la Empresa ha logrado un punto de equilibrio, que no
admite el recupero de la inversión.
Para el Sr. Stambuk, la disponibilidad de plantas de
faena no es un inconveniente crucial en la actualidad, ya
que operan con 4 que poseen habilitación para exportar
a mercados asiáticos. Considera que es seguro que la
Comunidad Europea permitirá la habilitación
temporaria de líneas de faena.
La Empresa comercializa cuero salado de calidad A, B, C
y D. El cuero A es el de mayor tamaño y sin cicatrices o
marcas; el valor oscila entre 70 y 80 dólares. El cuero B
puede presentar alguna alteración en uno de los lados del
“diamante” denominación que se da al producto por la
forma que toma luego de extraído; su valor es de 60 a 70
dólares. El C estará dañado en dos lados del diamante y el
D en tres o cuatro. Un cuero C puede valer 30 dólares y
un D no es demandado en mercados internacionales;
puede ser destinado al mercado interno para la confección
de artículos de marroquinería pequeños.
Si bien están realizando pruebas de curtido para obtener
“cuero crosta”, por el momento no les interesa
demasiado agregar valor al producto; el objetivo a corto
plazo es ingresar con carne fresca al mercado europeo
que paga más que el asiático.
Respecto a la grasa, aún no hay un mercado
desarrollado, aunque manifestó haber realizado ventas al
exterior. Se obtienen de 2 a 3 kg/animal.
El Sr. Javier Perez Arce es propietario del criadero de
avestruz “Agrícola Lumahue”, que fue visitado por la
Consultora del presente Estudio.
El establecimiento cuenta con una sala de incubación y
nacimiento. Las incubadoras son fabricadas en Chile; el

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�valor promedio en el mercado según tamaño es de 1.700
a 2.500 dólares.

kg/animal, ya que aumentan los requerimientos. Se
proyecta elaborar el alimento en el establecimiento.

Los huevos son incubados a partir del día 14 de la
ovideposición. El porcentaje de nacidos/huevos fértiles
es del 90 al 95%.

La Med. Vet Mercedes Marín de la empresa española
“Truz Truz” visitó las instalaciones del criadero en el año
2005; en su opinión la infraestructura y el manejo eran
adecuados para la especie.

A los 3 días de nacidas las crías son trasladadas al sector
correspondiente el cual consta de un recinto cerrado y
acceso a piquete. En los primeros tres meses de vida
requieren especial cuidado por ser susceptibles a
contraer enfermedades o sufrir situaciones de estrés;
luego son animales muy rústicos. Para el año en curso
logró 150 pichones, aunque su estimación era de 300. El
inconveniente se presentó en la fertilidad de una pareja
de reproductores.
A los tres meses de edad se ubican en el sector de recría
y luego (6 meses) van al sector de engorde – terminación
hasta los 10 - 12 meses.
Otro sector completamente separado de los anteriores es
el de reproducción. En cada corral se ubica un macho y
dos hembras, controlando que no existan agresiones en
el grupo. La madurez sexual se presenta a los 3 – 4 años,
con un máximo de capacidad reproductiva a los 6 – 7
años. A partir de los 12 - 14 meses de edad se presenta
el dimorfismo sexual.
Recorriendo con el Sr. Arce el sector de reproducción,
pudo observarse que una pareja de reproductores
convivía con 12 crías nacidas de huevos que ellos
mismos habían incubado. Comparando esos pichones
con los de su misma edad nacidos de incubación
artificial se percibe un mayor tamaño y aspecto general
más saludable en los nacidos en forma natural. El
preguntar sobre este tema el propietario del criadero
manifestó haber observado esa particularidad. La razón
por la que no realiza incubación natural es porque de esa
forma se obtienen 5 crías/hembra/año mientras que con
la artificial se logran 30/hembra/año.
El consumo promedio de alimento balanceado en adultos
es de 2 kg/animal. A los 7 – 9 meses se les suministra 2.5

Los animales se faenan a los 10 – 12 meses de edad. Ha
vendido su producción a la empresa “Pacific Ostrich” y
a distribuidores del mercado interno. En su opinión la
carne que proviene de Sudáfrica es excelente en calidad
y presentación y ese País es el que domina al mercado.
Considera que la carne de emú puede competir con la
de avestruz por ser un producto secundario que podría
ofertarse a menor precio; para el Sr. Arce esta es una
amenaza importante.
Respecto al cuero ha realizado ventas a “Pacific Ostrich” y
ha mandado a elaborar billeteras, porta documentos, porta
chequeras y cinturones. Considera esta última actividad
como sólo una satisfacción personal, por lo que no ha
calculado costos de elaboración, distribución y venta; éstos
por el momento superan el ingreso percibido.
No percibe que las asociaciones de productores
conformadas hayan dado un buen resultado,
principalmente por la individualidad de los integrantes y
la falta de predisposición al diálogo e intercambio de
experiencias.
Coincide en afirmar que uno de los problemas más
acuciantes es la disponibilidad de plantas de faena
convenientemente habilitadas. Para el Sr. Arce existirían
inversores dispuestos a financiar la construcción de un
matadero con todos los requisitos; sin embargo la falta
de vinculación y consenso entre productores hace que el
sector privado no
concrete el negocio por la
incertidumbre percibida.
Finalmente opinó que debido a los 6 años que
transcurrieron desde que comenzó con la actividad, ésta
ya debería ser un negocio en el cual se hubiera

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

147

�recuperado la inversión y se obtuviera una renta justa;
sin embargo ello todavía no ha ocurrido.
En el marco del desarrollo de la tesis de Pos – Grado "El
negocio de la cría del ñandú", de la Escuela de
Agronegocios de la Facultad de Agronomía, UBA (74),
se realizó una encuesta semi - estructurada a 5
productores de Uruguay y 2 de la Argentina.
La mayoría de los productores uruguayos pertenecen al
sector agropecuario; también existen empresarios cuya
principal fuente de ingresos corresponden a otros rubros
de la economía. Existen productores de ciclo completo y
otros realizan una fase del proceso de producción.
Respecto a la superficie destinada en general es de
alrededor de 5 ha.
En cuanto sistema de producción la mayoría adopta el
intensivo, sin embargo también se emplea en menor
cantidad de casos el sistema semi intensivo.
En una de las empresas contactadas se realizan
exclusivamente actividades relacionadas con la
producción de ñandú y se articula con otros productores
para la recría y engorde; también se dedican a la
comercialización de productos.
Una empresa se dedica exclusivamente a la etapa de
reproducción e incubación de los huevos. El resto se
dedica al engorde de los charitos hasta su peso de faena;
las crías pueden provenir del mismo establecimiento o
ser adquiridos en otros. En esa articulación entre
eslabones de la cadena no se realizan ventas entre el
“criador” y el “engordador” sino que se establecen
acuerdos para distribuir el ingreso obtenido por la venta
de los productos, principalmente cueros y carne.
Respecto de la alimentación, disponen de praderas
permanentes de leguminosas (alfalfa y trébol), ya sean
puras o coasociadas, en un criadero los animales son
alojados en campo natural y todos suplementan con
alimento balanceado. El alimento balanceado es
elaborado en el criadero o adquirido en comercios
afines; algunos adicionan aminoácidos a la dieta.

148

En general los productores uruguayos entrevistados no
tienen problemas sanitarios, suministran antiparasitario
en los primeros días de vida de los charitos y antibióticos
ante problemas puntuales y por prescripción.
Respecto a la comercialización la mayoría de los
productos obtenidos se destinan en forma asociada al
mercado internacional; se vende la carne y el cuero del
cuerpo y las patas. Uno de los productores ha realizado
una venta de aceite a la industria cosmetológica. Dos
empresas proveen carne al mercado interno en el
segmento gourmet.
En opinión de los entrevistados la venta de cueros es
más fluida que la de carne. Al momento de la entrevista
estaban finalizando los pasos necesarios para habilitar la
exportación de carne de ñandú al mercado europeo. La
mayoría de los productores tenían su producción
almacenada en cámaras frigoríficas o animales con edad
de faena pero a la espera de la mencionada habilitación.
En la Argentina fueron entrevistados 2 productores de la
provincia de Entre Ríos. En esos establecimientos se
realiza el ciclo completo de producción.
La base de alimentación es achicoria, pura o consociada
con leguminosas, que se ofrecen ad libitum cortada y
picada. Dado que son sistemas semi intensivos además
del forraje verde suministran alimento balanceado a
todas las categorías. Aun no han comercializado
productos; han vendido reproductores a personas
interesadas en iniciar la actividad.
Manifestaron su convicción en el desarrollo del mercado
internacional tanto para el cuero como la carne. Además
proyectan vender plumas, huevos, aceite y mayor número
de reproductores para futuros criadores de ñandú.
En las entrevistas se consultó a los productores sobre los
motivos que los que había impulsado a dedicarse a la
crianza de ñandú y cual era su prognosis respecto de esta
actividad. Respecto del primer interrogante, las
respuestas se pueden agrupar en 3:
• Salida económica a la problemática de las empresas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�familiares con poca tierra y mayor disponibilidad de
mano de obra familiar (Uruguay)
• Una actividad que presenta una alta rentabilidad y
ofrece varios productos para la venta (Argentina y
Uruguay)
• Una actividad nueva que diversifica la producción y
ofrece una alta rentabilidad (Argentina)
Los productores uruguayos entrevistados depositan su
esperanza en la habilitación del mercado europeo para
concretar el negocio. Si bien esta es la opinión
generalizada, algunos son más optimistas que otros.
Algunos visualizan un crecimiento sostenido de la
actividad y con ventas a muy buenos precios, sobre todo
de los cueros. Otros esperan poder completar el ciclo de
producción y ver el resultado económico para decidir
sobre una actividad que sostienen desde hace tiempo.
En cuanto las perspectivas de la actividad, los
productores argentinos esperan que en breve se
incrementara la cantidad de productores con lo cual se
podrá acceder a los mercados internacionales y con ello
se alcanzará una buena rentabilidad.
En el año 2005 fue realizado en la Universidad Católica
Argentina el seminario “El negocio del ñandú”,
organizado por a Asociación de criadores de ñandú
(ACRIÑA).
Uno de los expositores del evento fue el Med. Vet.
Carlos Maggi, Coordinador de Aves y Especies Menores
de SENASA. Al ser consultado respecto de la
disponibilidad de plantas de faena para ñandú, el
profesional respondió que existe la posibilidad de
habilitar en forma temporal plantas permanentes
destinadas al procesamiento de otras carnes; no
especificó si en la actualidad existen situaciones
concretas al respecto.
La Ing. Agr. Marisa Sánchez de la Dirección de
Ganadería de la SAGPyA, también fue expositora del
Seminario; se refirió al comportamiento del ñandú
común en el hábitat natural y en cautiverio; en el
intercambio de opiniones entre los asistentes, la

Profesional comentó que los trabajos a su cargo referidos
a experiencias de la cría en cautiverio recién
comenzaban ese año, por lo que no contaba aún con
experiencias que pudieran ser difundidas.
En el mes de setiembre del corriente año uno de los
Consultores entrevistó en Montevideo (Uruguay) al Med.
Vet. Marcelo Boris. El especialista indicó que la tendencia
actual de la industria del ñandú en Uruguay va dirigida al
aumento de escala y a la disminución de productores
activos en el tema; estimó que de los 120 criaderos
habilitados originalmente sólo permanecen en actividad
unos 40. Recientemente se realizó una exportación de
1.200 kg de cortes de ñandú a la Unión Europea y
considera que no habrá suficiente cantidad disponible para
realizar exportaciones de importancia el año próximo.
También refirió que había un pedido europeo de 5.000 kg
de menudencias que, en su opinión, no podrán ser logradas
en esta etapa. Comentó que recibe numerosas consultas de
emprendedores argentinos que investigan la posibilidad de
localizar futuros establecimientos en el Uruguay para
aprovechar la infraestructura y conocimientos disponibles
en ese país y que ya existe un criadero de un empresario
argentino montado a escala importante.
Aspectos legales y trazabilidad
A instancias de la única posibilidad de realizar la cría en
cautiverio de ñandú en la Argentina, sólo se referirán los
aspectos legales que involucran a las especies autóctonas.
En la Argentina (71; 72) los ñandúes fueron cazados sin
restricciones hasta 1975, año en que se promulgó la Ley
Nacional 20.961 que prohibió la caza del choique
(Pterocnemia p. pennata) y (Pterocnemia pennata garleppi)
en las provincias del Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Río
Negro, por el término de 10 (diez) años. Las prohibiciones
establecidas se hicieron extensivas al apoderamiento o
destrucción de las crías, huevos, nidos o refugios naturales
como así también al comercio, tránsito y utilización de la
carne, cuero, plumas y otros productos y subproductos
provenientes de las especies citadas. Se promovió la
investigación, el desarrollo y la transferencia de tecnología
a todos aquellos productores que expresen su voluntad de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

149

�explorar comercialmente a dicho animal, de conformidad
con las condiciones especiales establecidas por aplicación
del apéndice I de la Convención sobre el Comercio
Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora
Silvestre (CITES).
A raíz de una propuesta del gobierno argentino la subespecie de ñandú común (R a. albencens) fue incluida en
el Apéndice II de la CITES.
En enero de 1986, por Resolución N° 24 de la ex
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
(SAGyP), se prohibió el comercio en jurisdicción federal,
el tránsito interprovincial y la exportación de animales
vivos o subproductos de ñandú común. En el año 1990 por
Resolución N° 532 se autorizó la comercialización de
cueros de ñandú que habían sido fiscalizados con
anterioridad a la Resolución N° 24/86.
El choique (P. pennata) se halla incluido en el Apéndice
I de la CITES, salvo las poblaciones criadas en granjas
habilitadas de la Argentina y de Chile. La incorporación
se realizó en el año 2000 en la Conferencia de las Partes
(países adherentes) realizada en Nairobi. A la
presentación de la Argentina adhirió Chile como Parte
interesada (56).
En marzo de 2000, por Res. N° 283 de la actual Secretaría
de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación,
se levantó la prohibición para aquellos productos y sub
productos que provienen de la cría en cautiverio.
Se recomienda (62) que, como medida cautelar, se
realizará un aprovechamiento sustentable del P. pennata
pennata basado en la cría en granjas. En el futuro y
sobre la base de la experiencia adquirida, podrán
proponerse otras formas de uso que serán evaluadas por
organismos competentes. No se realizará recolección de
ejemplares de la vida silvestre con fines comerciales;
sólo se podrá autorizar la extracción limitada de huevos
para conformar planteles de nuevas granjas y para
introducir variabilidad genética a granjas existentes. Los
ejemplares, productos y sub productos pueden ser
comercializados a condición de que los animales

150

provengan de una segunda generación criada en
cautiverio y de que existan planes de manejo acorde a las
reglamentaciones vigentes.
Las directrices de manejo que tienen que cumplir
aquéllas personas que lleven adelante actividades de cría
de choiques fueron fijadas en julio de 2001 por la Resol.
N° 951 de esa Secretaría.
En enero de 2003 se sancionó la Ley Nacional 25.679 que
promovió como de interés nacional la cría del denominado
ñandú petiso o choiqué (Pterocnemia pennata pennnata), y
del choiqué cordillerano o suri (Pterocnemia pennata
garleppi), en todo el territorio de la Nación.
Con el objeto de evitar que ingresen al país productos de
especies que se encuentran protegidos en la Argentina,
entre ellas Rhea americana, a través de la Resolución N°
53/1991 de la ex Secretaría de Agricultura Ganadería y
Pesca, se prohibió la importación de productos y
subproductos -entre otras- de todas las subespecies de
Rhea americana. Por Resolución N° 120/03, exceptúase
de la prohibición de importación a la carne de ñandú
(Rhea americana) congelada o enfriada, envasada,
procedente de plantas de faena y de ejemplares de
criaderos oficialmente habilitados provenientes de la
República Oriental del Uruguay.
Los interesados en importar el producto de ese País,
tendiente a la obtención de la autorización de rigor,
deberán presentar a la Dirección de Fauna Silvestre la
siguiente documentación:
-Constancia de la habilitación en la República Oriental
del Uruguay, del criadero de ñandú (Rhea americana) del
que provenga la carne congelada o enfriada.
• Constancia de la habilitación en la República
Oriental del Uruguay, de la planta de faena con
destino a la exportación de ñandú (Rhea americana)
en el que se faene la carne congelada o enfriada.
• Certificado de origen del país exportador emitido por
autoridad oficial del organismo administrador de la
fauna silvestre.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�• El permiso original de exportación previsto por la
Convención sobre Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre
(Washington 1973), por tratarse de una especie del
Apéndice II.
• Declaración del lugar a utilizarse como depósito ante
la Dirección de Fauna Silvestre de esta Secretaría, el
que deberá estar previamente habilitado ante el
SENASA.
Respecto a la conservación del hábitat propio de la
especie, el Documento de la CITES expresa que la
Argentina está implementando a través de la Secretaría de
Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable el “Programa
de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación”, en
el marco de la Convención de las Naciones Unidas. Las
acciones surgidas del Programa contribuyen a preservar las
poblaciones de choique en estado silvestre.
Las políticas a implementar contemplan
o Generar un marco legal común, que permita un
control legal –social sobre las prácticas y el manejo de
los sistemas de producción.
o Capacitar a productores locales
o Entablar diálogos con las personas vinculadas al
ámbito político para abordar las posibles soluciones a
la problemática en cuestión.
o Capacitar recursos humanos en los organismos
gubernamentales.
o Generar conciencia ambiental en la región
o Diseñar y poner en marcha un monitoreo de los
procesos de desertificación.
o Fomentar la coordinación regional
o Instrumentar mecanismos financieros.
o Realizar estudios de impacto ambiental de futuros
emprendimientos
o Regular la tenencia de la tierra.
o Desarrollar tecnologías productivas adecuadas.
Sobre la base de los antecedentes consultados (71), las
medidas implementadas no serían suficientes para
frenar la disminución de las poblaciones silvestres de
ñandúes. En la actualidad, ambas especies se
encuentran incluidas en el Libro Rojo de la Unión

Mundial para la Naturaleza (UICN), en la categoría de
especies “casi amenazadas” lo que significa que en el
futuro cercano podía verse comprometida su
sobrevivencia en estado silvestre (74).
Para lograr la trazabilidad de los productos (62) se
implementó un sistema de planillas estandarizadas
obligatorias para la fiscalización efectiva de la
producción y los movimientos de planteles en las
granjas. Estas son de 3 tipos:
- Inscripción o relevamiento inicial de granjas, que
quedará en poder del ente fiscalizador. Se consignan los
datos del propietario, responsable profesional, ubicación
geográfica, instalaciones, prácticas zootécnicas,
procedencia de los ejemplares y producción.
- Fiscalización estacional de movimiento de ejemplares.
Será confeccionada por el propietario y el profesional
a cargo y será remitida al menos 3 veces al año a la
Dirección de Fauna provincial.
- Fiscalización de movimientos periódicos. Planilla
foliada que permanece en el establecimiento y que
deberá estar firmada por el profesional en forma
semanal en la temporada reproductiva y mensual en el
resto del año.
Todos los ejemplares de cría en granja serán
identificados con microprocesadores integrados
(microchips); la identificación será fiscalizada por el
organismo competente en un solo acto abarcando a los
juveniles producidos cada año que hayan sobrevivido
hasta una edad de bajo riesgo de muerte, considerado a
partir de los 4 meses de vida.
El movimiento de ejemplares a sitios habilitados
destinados a la faena será comunicado a la Dirección de
Fauna correspondiente y se realizará con guías oficiales
específicas.
Los establecimientos de faenado, manufactura y
envasado de productos deberán registrar el número de
animales ingresados, el peso o volumen de los productos
y pesos/volúmenes egresados discriminando por
productos y sub productos.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

151

�Los envases y/o productos destinados a
la
comercialización, deberán poseer etiquetas identificando
claramente el producto y la cantidad. Se deberá incluir el
número de serie y un código que identifique el país, año
y producto. En el caso de cueros o carne a granel, se
cerrarán los embalajes con precintos oficiales,
indicándose el volumen contenido en cada caso.

Cadena comercial de productos de ratites
La cadena comercial más articulada corresponde a
productos obtenidos del avestruz. En una publicación de
la Oficina Comercial de Milán del año 2002 (53) se
describe una cadena tradicional que involucra a algunos
de los actores relevantes para la comercialización de
carne, cueros y plumas (esquema n°1).

Esquema Nº 1: Canales de distribución y comercialización de productos de avestruz en Italia
Criadores
Matadero

Importadores

Mayoristas
de carne

Fábricas de
transformación

Supermercados

Transformadores
de cuero y plumas

Restaurantes

Diseño

Consumidor
final

Nota: las líneas de punto refieren que no está originalmente indicado en el texto.
Fuente: Oficina Comercial de Milán. 2002

Como se ha referenciado, la cadena agro comercial de
productos de avestruz está principalmente conformada
por Sudáfrica, país que oferta el 80% del total
comercializado en el mundo. En países en los que las
tecnologías aplicadas necesitan madurar y la
infraestructura para la industrialización es deficiente,
existe una tendencia a conformar este tipo de eslabones,

muchos de los cuales aún no existen.
En la cadena comercial del emú uno de los eslabones
principales es el de la industrialización de la grasa; para la
carne y el cuero se necesita lograr mayor calidad de
procesos de industrialización y demanda sostenida a partir
del conocimiento de los consumidores (esquema N° 2)

Esquema Nº 2: Cadena de comercialización de productos de emú
Criadores

Importadores

Matadero
Industrialización
de la grasa

Industria
cosmética

Industria
farmacológica

I%D

Industria de
lubricantes

Nota: las flechas con líneas de punto indican grado incipiente de desarrollo
Fuente: adaptado de http://www.rirdc.gov.au/pub/handbook/emu.pdf.

152

Carne

Plumas

Cuero

Industria
cosmética

Industria
farmacológica

Industria de
lubricantes

Consumidor
final

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La cadena agro comercial del ñandú presenta en
Uruguay mayor grado de maduración que en la
Argentina y Chile. En ese país las acciones de I+D han
mejorado las tecnologías de producción en cautiverio; se
dispone además de mataderos habilitados según normas
internacionales como las de la Comunidad Europea. El
mercado interno absorbe gran parte de la carne

producida
y
ciertos
productos
terminados
confeccionados con el cuero. Sin embargo, la
exportación de carne de ñandú en el Uruguay se
encuentra en fase de desarrollo principalmente en lo
referido a canales de comercialización y oferta continua.
En el esquema N° 3 se diagrama la cadena comercial de
los productos del Rhea Americano para ese País.

Esquema Nº 3: Cadena comercial de productos obtenidos de la cría cautiverio del
Rhea americano en la República Oriental del Uruguay
Criadores

Asociaciones
de productores

Plantas
faenadoras

Carne

Plumas

Cuero

Curtiembres - Artesanos
Marroquineros e industriales

Comercios

Importadores

Mayoristas
distribuidores

Mayoristas y
exportadores
de carnes

Supermercados

Supermercados
y restaurantes

Restaurantes

Consumidor
final

NOTA: las flechas con líneas de puntos indican grado de desarrollo incipiente.
Fuente: AUCRIÑA, 2004

En la Argentina existe un mercado generalmente
informal y discontinuo de carne, cuero y plumas de
ñandú común y choique. Los criaderos no han logrado
aún escalas comerciales de venta de productos y, tal
como se ha explicitado, la extracción natural de
productos y subproductos para la venta está prohibida.
Vinculación entre actores
La industria de ratites se caracteriza el agrupamiento
entre actores en diferentes formas asociativas.
Como se ha explicado, la producción y comercialización
de avestruz en Sudáfrica fue ampliamente motorizada
por la “Cooperativa Agrícola del Klein Karoo”;
posteriormente se asociaron a esa entidad plantas
frigoríficas y curtiembres.

En la actualidad existe una organización mundial “World
Ostrich Association” cuya misión es la de representar a la
industria internacional del avestruz a través de la
comunicación, transferencia de información y provisión
de estándares industriales en el mundo.
Europa cuenta con una asociación que nuclea a 15
países en los que se desarrolla la actividad. En los
Estados Unidos de América se registran agrupaciones
como la “American Ostrich Association” y en Canadá la
“Canadian Ostrich Association” que nuclea a
asociaciones conformadas en 5 distritos del país.
En Perú se ha conformado una “Asociación de
exportadores de Carnes Exóticas” a través de la cual se
divulga la exportación de carne de avestruz a Japón.
En

Chile la “Asociación de Criadores de Avestuz de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

153

�Chile” está conformada por productores de las regiones
del norte y centro de ese país.

la cría del ñandú; el último boletín técnico conocido
data del año 2004.

También existen asociaciones que promueven la
actividad de dos especies de ratites diferentes como es
el caso de “Rhea and Emú”, de los Estados Unidos y
“Emu&amp;Ostrich” de Australia.

La Asociación Neuquina de Criadores de Ñandú
(AUCRIÑA) realizó en el año 2003 fuertes gestiones
para impedir la radicación de una empresa chilena para
la producción de emú; la misma se iba a desarrollar con
autorización de la provincia de Neuquén, sin
intervención inicial de la Dirección Nacional de Fauna.
El proyecto no fue ejecutado.

En todos los Estados de Australia en los que se produce
emú, existen vinculaciones con la “Emu Farmers
Federation of Australia”.
En Estados Unidos existe un sistema de asociación
nacional “American Emu Association” , a la que adhieren
26 asociaciones de diferentes regiones del país.
Como fue referido, los criadores de emú en Chile se
agrupan en dos empresas: “Emusur” y “SocoEmu” las que
desarrollan la fase comercial.
En la República Oriental del Uruguay existe desde el
año 1998 la Asociación Uruguaya de Criadores de
Ñandú (AUCRIÑA); dentro de esa Asociación se
conformó el grupo Ñandusur. En los 14 criaderos de las
personas que integran Ñandusur se realizan diferentes
actividades relacionadas con aspectos técnológicos, las
que luego son difundidas a los otros establecimientos
para su adopción.
En la Argentina ACRIÑA es la Asociación de Criadores
de Ñandú, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Entre sus acciones se menciona el suministro de
ejemplares para una faena especial de 19 ejemplares de
Rhea americano realizada en la inauguración de la línea
de faena para la especie en el frigorífico “La Mulita”, de
la localidad de Villaguay, provincia de Entre Ríos. Esa
entidad también ha realizado gestiones ante la SAGPyA
para incorporar a la producción de ñandú a la Ley de
Carnes y para que se modifique la reglamentación que
permite la impotación de carne de ñandú del Uruguay,
actualmente en vigencia.
Otra agrupación está conformada con el nombre de
“Rheacultura”. Su modalidad principal fue la difusión de

154

La “Asociación de Productores de Choique” de la
provincia de Santa Cruz es una de las promotoras de la
cría de esta especie, siendo su socio fundador el
propietario del criadero “Choiquesur”.
La empresa “Frigorífico del Sur S.A.” integra
horizontalmente a 150 productores de ñandú, conejo,
cordero, cabrito y nutrias, entre lo que se incluyen
criaderos de ñandú próximos a la localidad de Río
Cuarto, provincia de Córdoba. Esa agrupación
promueve “la integración horizontal de la cadena
agroalimentaria en el rubro de las carnes alternativas”.
Algunas de las agrupaciones mencionadas han
establecido vínculos con instituciones de I+D para el
estudio de aspectos técnicos y calidad de productos.
Como ejemplo de ello se menciona a Rheacultura y el
INTA – Castelar y la “Asociación de Productores de
Choique” con el INTA – Bariloche.
Identificación de ventajas comparativas y
competitivas
Las ventajas competitivas en esta actividad están dadas,
particularmente, por el trabajo de investigación y
desarrollo que se han realizado con el choique, hasta
llegar a definir sistemas de producción Ese camino ya
recorrido es un ejemplo de lo que debería realizarse con
el ñandú común. Otros aspectos, aparte de la
producción, como ser la estandarización de cortes, el
control de la faena para asegurar la calidad del producto,
el desarrollo de canales de comercialización y
elaboración de productos, son áreas vacantes en el

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�desarrollo de la competitividad.
Desde el punto de vista comparativo, la distribución
geográfica de estas especies cubren una amplia región
del País, lugares donde se encuentran poblaciones
silvestres. Es decir que las condiciones agroecológicas
disponibles en el país naturalmente para esta
producción son adecuadas. Los recursos alimenticios,
especialmente los forrajeros, son posibles de producir en
estas vastas regiones.
Las condiciones de competitividad resultan restringidas
por diversos factores:
• No se han realizado respecto al ñandú común
suficientes actividades de investigación y desarrollo.
• En lo que hace a esta especie no se han aprovechado
al máximo las experiencias realizadas en el Uruguay.
• No se ha establecido una intensa vinculación
cooperativa en los objetivos y desarrollo del mercado
con los técnicos y productores del Uruguay, al no
comprenderse que este producto requiere ese diálogo
no sólo con fines de economicidad sustentable, sino
también de su difusión en los mercados
internacionales.
• Las informaciones de la pradera pampeana que
permitan la confección de una tabla de datos técnicos
para la planificación racional de la actividad, son
demasiado variables y su configuración depende de
que la fuente de información sea privada (no
difundible) o pública con fines de difusión.
• Algunos criadores creen que la difusión de la
actividad y la consecuente fuente de venta de
reproductores es la solución para obtener rentabilidad
de su negocio. Esta aspiración lícita no es
acompañada con una producción propia que permita
una oferta de mercado.
Estudiar canales de comercialización que
faciliten la diferenciación de otras ratites
La diferenciación de canales de comercialización para
productos similares pero provenientes de especies
distintas, requiere actuar sobre la competitividad de los

precios, el desarrollo y monitoreo de productos de
calidad, la interrelación entre ambos es decir la relación
precio – calidad y el mantenimiento de una oferta
permanente en los mercados.
Para cumplir con los objetivos antes mencionados se
hacen necesarias inversiones en el mercadeo de los
productos y su difusión, así como en investigación y
desarrollo que permita mantener una oferta constante
en cantidad y calidad.
Una propuesta surgida del medio productivo argentino
es la de difundir los productos cárnicos del ñandú y del
choique
como
provenientes
del
“avestruz
sudamericano”. Esta idea no parece ser apropiada pues
si bien busca explotar el mercado ya desarrollado por la
utilización del avestruz, constituiría una forma de
inducir al consumidor a confundir productos que
resultan disímiles en su presentación (incluso por el
simple hecho de la diferenciación en el peso y tamaño
de los cortes).
Los canales de comercialización deberían poner énfasis
en la asociación entre las imágenes del medio donde se
crían (la Pampa), la forma pastoril y natural de los
métodos aplicados, así como el bienestar de los animales
que se logra en ambientes semi – extensivos. La imagen
a crear debería ser opuesta a la de una avicultura
industrial y acercarse a la avicultura natural.
Los canales de comercialización estarían dirigidos,
entonces, a un público que priorice un origen natural y
benéfico para el desarrollo de producciones atentas al
bienestar animal.
La imagen Pampa – pasto – sol debería contraponerse a
la de los sistemas intensivos en que se producen otras
ratites, sujetas a altas densidades poblacionales y al
empleo masivo de alimento balanceado.
Explorar el mercado interno como primera
estrategia de comercialización
La oferta de productos argentinos de estas especies al

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

155

�mercado interno, ha sido muy limitada; en cambio
existen antecedentes valiosos de la importación de carne
procedente del Uruguay. Esta apertura del mercado
interno financiado y explorado por agentes del exterior
ofrece una rica experiencia. No obstante, la limitada
visión de algunos actores locales ha puesto
inconvenientes a estas acciones.
La oferta de carne uruguaya no constituye una
competencia para la producción argentina ya que esta es
prácticamente inexistente; en cambio inició un proceso
de difusión en el mercado interno que podría ser
aprovechado posteriormente por la producción nacional,
cuando ésta se encuentre en condiciones de ofertar
cantidad, calidad y condiciones de venta competitivas.
Las experiencias locales no se basan sólo en carne fresca,
sino también en productos elaborados. Es así como
regionalmente se ofertan chacinados y embutidos logrados
artesanalmente y al menos una firma “Secretos del Monte”
de la provincia de Mendoza ofrece entre su línea de
productos la pierna de ñandú salada y ahumada. En este
tipo de elaboración se aprovechan cortes de menor tamaño
que los del avestruz y, por lo tanto, sus posibilidades
comerciales es un camino a explorar y desarrollar.
Elaborar las bases de un plan estratégico
La industria que podría construirse a partir del ñandú y
del choique requiere superar varios puntos críticos. Uno
es el de la producción, dados los altos índices de
mortandad de charitos. Este es un problema tecnológico
que no está al alcance de ser resuelto por los mismos
productores; es necesario que en ello actúen las
instituciones de investigación y desarrollo apoyadas
financieramente por el Estado y los productores (éstos
han demostrado un bajo interés en este sentido).

Se debe superar la etapa de difusión de la cría en
cautiverio, que muchas veces encubre el negocio de la
venta de reproductores, para concretar tecnologías útiles a
la obtención de eficiencia y eficacia en los procesos de
crianza. Estas deberían ser lo más naturales posibles para
marcar una diferenciación local con la avicultura intensiva.
Otro aspecto importante es contar con plantas de faena
habilitadas para el mercado interno y la exportación.
Finalmente, la producción de elaboraciones cumpliría
con dos finalidades: el agregado de valor y la
diferenciación con mercados de otras ratites; se
definirían de esta manera nuevas ventajas competitivas.
El problema es muy complejo y esta visión no está
generalizada entre los actores. Los componentes de esta
complejidad lo constituyen: la adaptación de una
especie silvestre al cautiverio, el desarrollo de módulos
de crianza eficientes y la diferenciación de productos.
Esas dificultades sólo podrán ser superadas con la
comprensión de que el negocio no está en el
encubrimiento de costos elevados por la falta de
producción con un precio mayor logrado por los
reproductores, en la integración de esfuerzos y en la
coordinación oficial que maximice los esfuerzos.
En estas especies, como en otras previamente
estudiadas, se hace necesaria la aplicación de una matriz
conceptual que contemple el interés nacional para el
desarrollo de esas actividades y la definición política de
volcar esfuerzos capacitados en el desarrollo de objetivos
claramente definidos y consensuados. Es decir una
política de Estado que abarque en general a esta
producción y en particular a sus características
distintivas; la potencialidad existe pero sólo será
alcanzada dentro de una programación inteligente que
requiere, previamente, de la capacitación y
responsabilidad de los actores.

La integración de esfuerzos entre el Estado, las
instituciones de I+D y los actores privados interesados
es el único camino viable. Es necesario que todas las
partes manifiesten su grado de interés y de compromiso
en acciones comunes.

156

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

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73.- Bodajian, A. 2006. Entrevistas a Productores de
ñandú del Uruguay y la Argentina. Tesis de Pos

160

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�5 JABALÍ

(Sus scrofa)

Introducción
El jabalí (Sus scrofa L.) en árabe jabal-í o en castellano
“de monte” (1), pertenece a la Familia Suidae integrada
en el Orden Artiodactyla. Representa el origen genético
de los cerdos domésticos actuales y es una de las
especies de mamíferos más ligadas al hombre desde
tiempos prehistóricos; en la actualidad constituye un
importante recurso económico y cinegético.
Respecto de la posición sistemática del género Sus (2),
algunos autores describen diferente número de especies
y subespecies.
Bouldoire y Vassant (3) distinguieron tres especies para
este género: Sus scrofa en Eurasia y norte de Africa, Sus
verrucosus en el sudeste asiático y Sus barbatus en
Malasia occidental, Sumatra, Java y Bomeo.
El grupo de especialistas de jabalíes y pecaríes de la

Unión Mundial para la Conservación (UICN), reconoce
actualmente 17 subespecies de Sus scrofa de las que tres
se ubican en España: - el S. s scrofa, desde el centro de
la Península Ibérica hasta el norte de Europa, siendo sus
límites septentrionales Polonia, República Checa,
Eslovaquia, Hungría y Rumania; - el S. s. meridionales,
localizado en Andalucía e islas de Córcega y Cerdeña; el S. s. algira se localiza en Tunez, Argelia, Marruecos y
los territorios españoles del norte de Africa.
La variación de caracteres inducida por la domesticación
dificulta el estudio taxonómico del jabalí (1). La especie
fue objeto de tres procesos de domesticación (4;5), uno
de los cuales se produjo en Europa hace 8.000 a 9.000
años a partir de S. s. scrofa; algunas formas domésticas
retornaron posteriormente al estado silvestre con un
fenotipo intermedio entre jabalí y cerdo doméstico,
dando lugar a la descripción de nuevas sub- especies lo
que generó una notable confusión taxonómica; el
retorno de una especie domestica al estado natural se

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

161

�denomina asilvestrado o feral.
Para la diferenciación entre las variedades silvestres y las
asilvestradas (1;2;6) los criterios anatómicos y
morfológicos no son claramente excluyentes y la
identificación genotípica tampoco constituye una base
totalmente esclarecedora. El estudio de la
diferenciación genética se realiza mediante técnicas de
análisis del polimorfismo enzimático y del ADN
mitocondrial y su utilización contribuye además a la
organización y ejecución de programas de conservación
de la biodiversidad a diferentes niveles tales como genes,
poblaciones, especies y líneas evolutivas (7).
Los métodos de estudio (1) que se aplican a la genética
poblacional de Sus scrofa son la electroforesis Proteica
Multilocular (MPE), el mapeo cariotípico y el estudio de
grupos sanguíneos; otra metodología empleada es la del
polimorfismo enzimático (6PGD). El estudio de los loci
enzimáticos puede dar a conocer el origen genético de
algunas poblaciones de cerdo asilvestrado y detectar el
cruzamiento entre cerdos y jabalíes.
El número básico de cromosomas diploide del género
Sus es de 38, pero los análisis citogenéticos indican la
existencia de polimorfismo cromosómico ya que el
número total de cromosomas puede ser 36, .37 y 38.

La distribución histórica de la especie (1; 9;10) integra
Europa, Asia y el norte de África, pero actualmente se
encuentra también en el Continente Americano,
Australia, Nueva Zelanda y en muchas islas del planeta.
La importancia trófica (2) que el jabalí ha presentado
para el hombre como fuente de proteínas y grasa hace
que existan poblaciones naturales en localidades
alejadas de su distribución original, debido a las
introducciones que se han realizado en la mayoría de los
casos de manera voluntaria y con frecuencia junto a
individuos de la variedad doméstica.
El jabalí euroasiático (Sus scrofa L.) presenta la mayor
distribución mundial (Mapa Nº1). Se extiende desde la
Siberia oriental al Norte de África. Fue introducido en
en Canadá y los Estados Unidos en el año 1800, en
Australia y Nueva Zelanda para ese mismo año y en la
Argentina en el año 1906. a través de la introducción de
ejemplares traídos por Pedro Luro a la provincia de La
Pampa (2; 4).
Mapa Nº 1: Distribución geográfica de poblaciones naturales
y asilvestradas de Sus scrofa y de las distintas especies
reconocidas por Groves (1981) y por el grupo de
especialistas en jabalíes y pecarís de la IUCN (Oliver, 1981).

Existe una clara separación (8) entre los haplotipos
europeos y asiáticos (haplotipos: combinación de alelos
que no se encuentran en equilibrio); los haplotipos
asiáticos presentan mayor diversidad genética que los
europeos.
El análisis de las poblaciones de jabalíes en Turquía
tiene un interés especial ya que no existe en ese País
cerdo doméstico y puede inferirse que el jabalí de esa
región desciende en forma directa de las poblaciones
ancestrales que habitaron la región. Las secuencias
mitocondriales de estos ejemplares forman un cluster
muy diferenciado, próximo al de los asiáticos del que sin
embargo, no forman parte; este hecho concuerda con la
ubicación geográfica de los jabalíes en Turquía
equidistante entre Europa y Asia (8).

162

Fuente: Rossel y col., 2001.
Aclaración: zona de color negro = poblaciones silvestres
zona color gris = poblaciones asilvestradas o ferales

Dentro de esta especie se distinguen subespecies en
función de diferencias morfológicas entre las que se
destaca la diferencia de tamaño; los jabalíes de Europa
Central pueden alcanzar ocasionalmente hasta los 250 a
300 kg, siendo el tamaño en otras regiones
sensiblemente menor, dependiendo de la latitud y la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�disponibilidad de alimentos (2).
Dentro del área de distribución del jabalí (2), existe una
variación del número de cromosomas de Este (2N=38)
a Oeste (2N=36), siendo los cariotipos de 38
cromosomas prácticamente idénticos a los del cerdo
doméstico. Son dos las translocaciones que producen la
variabilidad en el número de cromosomas; la que ocurre
entre los cromosomas 16 y 17 se ha detectado en
poblaciones asiáticas y la producida entre los 15 y 17 en
poblaciones de las regiones europeas. El polimorfismo
puede ser intrapoblacional o de poblaciones contiguas.
Si bien el jabalí es uno de los mamíferos de mayor
distribución geográfica en el mundo (1; 2; 10), existen
regiones en donde ha habido una fuerte disminución de
las poblaciones naturales, en contraposición con otras en
las que es considerada como especie perjudicial debido a
la densidad de individuos en el ambiente natural.
El exceso de caza (1; 2; 11; 12), su incompatibilidad con
la agricultura y la ganadería y la destrucción del hábitat
resultaron en una fragmentación de las poblaciones en
áreas de la región europea; en algunos casos se produjo
la exterminación. Ello ha ocurrido en zonas de las Islas
Británicas, Escandinavia, el Valle del Nilo y la Unión
Soviética; como estrategia se sobrevivencia algunas
poblaciones se desplazaron hacia otras regiones.
Los cambios en el uso del territorio (1;2) han permitido
su expansión en el siglo pasado y la recolonización en
zonas de Finlandia, Suecia e Inglaterra con la
sustitución de determinadas variedades de jabalí
exterminadas por otras introducidas por el hombre o
expandidas en forma natural. La extraordinaria
adaptación a las variaciones del medio ambiente, la
capacidad para defenderse de las adversidades y la
dinámica reproductiva, se consideran fundamentales
para que la especie logre avanzar sobre regiones ya
pobladas o mudar de una región a otra en la que no
existían previamente (13).
Respecto a las características biológicas del jabalí,
morfológicamente el animal adulto alcanza la altura

máxima en la región de las extremidades anteriores; las
orejas son pequeñas y tienden a caer hacia delante; las
extremidades finalizan en cuatro dedos protegidos por
pezuñas, característica esta última correspondiente a los
artiodáctilos (1).
En Europa el tamaño de los ejemplares adultos (1;10; 14)
aumenta hacia el este, observándose los menores tamaños
en el sur de la Península Ibérica y los mayores en los
Cárpatos. Existe un acentuado dimorfismo sexual, siendo
los machos de mayor corpulencia y con dientes caninos
prominentes. El crecimiento de los caninos ocurre hasta
los 10 años de edad; los superiores se van arqueando
progresivamente hacia arriba hasta perforar la parte
superior del hocico en los ejemplares de mayor edad.
Los machos de poblaciones europeas superan los 100 kg
de peso, dependiendo de la latitud y de la disponibilidad
de alimentos y las hembras alcanzan un peso de
alrededor de 80 kg. Sin embargo, la variación de pesos
en las diferentes subespecies presenta un rango que
oscila entre los 35 y 235 – 300 kg (10).
El macho (1; 2; 15) posee una piel más dura y gruesa en
la región del tronco la que, a modo de coraza, evita que
se produzcan lesiones importantes en esta región en
situaciones de peleas. El pelaje típico de los ejemplares
adultos muestra una coloración de tonos pardos en el
tronco y las extremidades y las orejas son casi negras;
alrededor del hocico y la cabeza el color se presenta
grisáceo. En algunas poblaciones se observan individuos
con pelaje claro ocre o gris asociado a una mutación
recesiva que no debe confundirse con el albinismo. La
crin dorsal esta presente en ambos sexos, aunque en los
machos es de mayor longitud. Se compone de pelos
terminados en diversas puntas más largas y gruesas que
los del resto del cuerpo; es característica de la especie y
se eriza en momentos de tensión y cuando se producen
interacciones agonísticas (peleas).
Según la latitud (1; 15; 16) se presentan dos tipos de
pelaje a lo largo del año, siendo el del verano más corto
y menos denso que el de invierno; este último está
complementado por una espesa capa de pelo lanoso y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

163

�corto denominado borra.
El pelaje de los recién nacidos y hasta los 5 a 6 meses de
edad, etapa en los que se los denomina rayones o
jabatos, (1; 17), presenta una coloración pardo rojiza o
amarillenta con once líneas longitudinales más oscuras.
Posteriormente mudan a una coloración rojiza y se los
denomina bermejos, hasta que al año de edad mudan al
pelaje característico de los adultos. Luego del año de
edad se denominan escuderos a los machos jóvenes que
acompañan a un adult0o; jabalina a la hembra adulta
que ha parido y verraco al macho adulto con capacidad
reproductiva.
Poseen los sentidos de olfato y oído más desarrollados
que el de la vista (17) pudiendo detectar alimentos o
enemigos a más de 100 metros de distancia y
percibiendo ruidos imperceptibles para el oído humano.
El olfato tiene una gran importancia en la exploración
del medio ambiente y en la comunicación
intraespecífica (1).
Poseen diversos tipos de glándulas con función
comunicativa: - las carpianas que se sitúan en las patas
anteriores, producen una secreción que deja un olor
característico entre la vegetación en la que se desplazan;
- la prepucial participa con secreciones propias de la
actividad sexual y las glándulas lacrimales en las
hembras también se asocian a la reproducción; otra de
las glándulas existentes es la mentoniana (1).
Respecto a la biología reproductiva (1; 2; 10; 18; 19; 20;
21) el jabalí es una especie precoz y de gestación
relativamente corta (114 días). Los machos alcanzan la
pubertad a los 10 meses y a los dos años están en
condiciones de competir para el servicio de las hembras.
Éstas últimas se incorporan al rebaño reproductivo a los
8 – 10 meses de edad, dependiendo principalmente de
la disponibilidad de alimentos ya que el factor principal
para el desencadenamiento de ovulaciones fértiles es el
peso corporal.
La estacionalidad en la especie (22; 23; 24) es marcada
presentando actividad sexual hacia fines del otoño y en

164

invierno, con un ciclo estral/hembra/año en climas
templados y de menor calidad de hábitat y hasta 2
ciclos/hembra/año en regiones mas frías con mayor
disponibilidad de nutrientes; la duración promedio del
ciclo es de 23 días.
En España (1) se ha registrado una tasa de ovulación
que oscila entre los 4,4 y 5,9 cuerpos lúteos por estro,
mientras que la media de fetos por camada es de 3,3 a
4,2. Las variaciones identificadas se atribuyen a las
condiciones del medio ambiente, en especial la cantidad
y calidad de alimento. Se ha demostrado que en ese País
(22) los años de mayor disponibilidad de bellotas y otros
frutos forestales, aumenta el porcentaje de hembras
gestantes, la tasa de ovulación y el número de
fetos/camada.
El parto se produce generalmente en forma sincronizada
entre las hembras de un mismo grupo (1; 25), las que
construyen un nido elaborado en excavaciones que ellas
mismas realizan y tapizado con hojas y ramas; este refugio
proporciona aislamiento térmico y protege al grupo de
amenazas de otras especies animales. Los nidos son
abandonados alrededor del día 15 de nacidas las crías.
Entre las principales causas de mortalidad perinatal (1)
se destacan la hipotermia provocada por bajas
temperaturas ambientales, la ausencia de grasa
subcutánea de cobertura en los rayones y el bajo nivel de
glucemia en los recién nacidos. Es frecuente la
ocurrencia de enfermedades vírósicas y bacterianas
debido a que las crías carecen de anticuerpos maternos
por escasa permeabilidad placentaria a los anticuerpos
maternos. Otro de los factores causantes de mortalidad
en los recién nacidos son los predadores naturales y las
sequías que impiden la producción de leche en cantidad
y calidad adecuadas.
Respecto a la alimentación (1) el jabalí es una especie
oportunista y generalista que ingiere alimentos en
cantidad, digeribles y nutritivos. Consume hierbas, raíces,
tubérculos, frutos y bellotas caídas, así como toda clase de
vegetales, setas, trufas, lombrices, insectos, caracoles,
reptiles, huevos, aves y roedores, sin desechar tampoco la

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�carroña. La dieta puede variar mucho según la estación y
las regiones (25). Los vegetales representan entre el 80 y
90% del total de los alimentos consumidos. Si éstos son
escasos en temporadas de sequía pueden migrar a 100 –
150 km de distancia; por esta razón se ha comprobado (26;
27) que el espacio recorrido (área de morada o home
range) por ejemplares adultos durante un año puede variar
desde 4 a 400 ha o alcanzar las 15.000 ha (hecho
improbable en opinión de los Autores); otras causas de
desplazamiento son los cambios en el medio ambiente
(zonas destinadas a la agricultura) y la presión ejercida por
el hombre. También consumen especies vegetales
cultivadas las que son ingeridas o simplemente dañadas en
su paso por zonas agrícolas cercanas a su hábitat. Es
notable la capacidad que manifiestan para proveerse de
alimentos energéticos y palatables; el consumo de éstos en
zonas abundantes y en años en los que no se presentan
sequías puede aumentar la tasa reproductiva hasta 150%.
El perjuicio ocasionado por poblaciones naturales de
jabalíes que se desplazan en busca de alimentos, es
motivo de preocupación y monitoreo permanente en las
regiones naturales en que se encuentra la especie.
Se desplazan en grupos de 3 a 5 hembras con sus crías y
con machos jóvenes de camadas anteriores. Los machos
adultos suelen desplazarse solos y se reúnen con el grupo
de hembras en la temporada reproductiva. Se ha
comprobado que los grupos conformados por hembras
experimentadas ocasionan menos daños que aquellos
conformados por mayoría de ejemplares juveniles (2).
Como se ha explicado, la especie fue introducida en el
Continente Americano a partir del Siglo XIX,
primeramente en Canadá y los Estados Unidos.
El jabalí llegó a Chile por dos vías diferentes (28). Una
de ellas tiene el origen en animales provenientes de
Alemania que se mantenían confinados en una hacienda
y que fueron liberaron en la cordillera de Los Andes de
la IX región entre los años 1946 y 1948. La segunda vía,
y también la más importante en tiempo, espacio y
número, corresponde a la inmigración natural desde la
Argentina; este proceso de colonización tiene lugar a

partir del año 1956.
La introducción de la especie en el Uruguay (24),
ocurrió en 1920. Aarón Anchorena importó ejemplares
de jabalí con fines cinegéticos. Los animales provenían
de la región del Cáucaso, fueron traídos en un barco de
su propiedad y ubicados en el Departamento de
Colonia. La especie experimentó un notable incremento
demográfico debido al ambiente favorable, la ausencia
de
depredadores naturales y las características
biológicas propias de la especie.
Entre 1904 y 1906 (29; 30). Pedro Luro introdujo el
jabalí euroasiático en la Argentina en la Estancia de su
propiedad “San Huberto”, localizada en la provincia de
La Pampa. Como amante de la caza deportiva, también
introdujo el ciervo colorado y el faisán. Cuando fueron
traídas estas especies se tomaron las precauciones
necesarias para evitar fugas. Posteriormente, la sucesión
de propietarios de esas tierras y las deficiencias en los
cercados originaron la liberación de los ejemplares y su
distribución en zonas adecuadas a su sobre vivencia. Los
herederos de los bienes del Sr. Luro vendieron 7608 ha
a la provincia de La Pampa entre los años 1965 y 1968;
esa superficie corresponde en la actualidad a la Reserva
Provincial Parque Luro.
La distribución actual del Sus scrofa en la Argentina
abarca La Pampa, San Luis, Córdoba, Río Negro,
Buenos aires, Santa Fe y Entre Ríos y un sector desde
Neuquén hasta Chubut (Mapa N° 2).
Productos obtenidos
Tanto en los países en los que el jabalí es una especie
autóctona, como en aquéllos en los que ha sido
introducido, se obtienen productos del jabalí a través de la
caza deportiva, comercial y de subsistencia, así como de la
producción en cautiverio de jabalíes puros o híbridos.
La carne proveniente de la caza o de la producción en
cautiverio es el principal producto; el cuero y el pelo se
consideran secundarios y requieren de desarrollo
tecnológico y de mercados.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

165

�Mapa Nº2: Distribución actual del sus scrofa en la
República Argentina

También es una actividad importante y muy practicada
en la Argentina ya que por su posición geográfica y
condiciones agroecológicas le permite al cazador,
organizar programas de caza mayor y caza menor todo el
año en distintas provincias Los destinos más frecuentes
para la caza mayor del jabalí son La Pampa (llanura,
bosques y espinal), San Carlos de Bariloche y San
Martín de los Andes (bosques patagónicos y montaña);
se caza mayormente al acecho en aguadas y en noches
de luna llena. Los recorridos se realizan a pie, a caballo
o en vehículos apropiados (32).
Los eventos de caza deportiva son mayormente
realizados en lugares habilitados destinados para tal fin
denominados cotos de caza, aunque también existe la
modalidad de cazar en campos privados con permiso de
acceso (33; 34).
En la provincia de La Pampa los cotos habilitados para
el año 2007 figuran en el cuadro N° 1y el mapa nº 3.

Fuente: Fauna Argentina, 1998

Caza deportiva mayor
Estudios realizados e los últimos años indican que la
caza del jabalí es la principal causa de su mortalidad en
España (27). Los cazadores consideran a la especie
como un trofeo muy preciado y debido a ello existe todo
tipo de información referente a temporadas de caza,
reglamentación para cazadores y precios de paquetes
turísticos en diferentes partes del mundo.
En España (31) Las modalidades y demás normas
relativas al periodo anual de caza del jabalí se establecen
por la Disposición General de Vedas, la cual se renueva
anualmente. En general, la caza se autoriza en ese País
en la modalidad de batida con perros entre los meses de
septiembre a enero, autorizándose entre tres o cinco
piezas adultas por cacería en función del terreno
cinegético de que se trate. La caza de rayones se
considera prohibida.
La caza deportiva en Chile (28) se practica en la novena
y décima Región y está orientada principalmente a
turistas extranjeros.

166

En la provincia de Neuquén la caza mayor se practica en
17 cotos de caza habilitados, los que se presentan en el
cuadro N°2.
Si bien en la provincia de Buenos Aires se practica
mayormente caza menor, existen establecimientos
habilitados para la caza del jabalí. Ellos son (33):
Argentina Big Hunting (La Plata); Patocaza (Tandil);
Coto la Maria (Olavaria); Rolón (Mar del Plata); Safaris
3006 (Baradero); Curamaral coto n°25 (Pigue); Chital
Safaris (Dolores); Club Caza Tandil (Tandil); Axis Safari
Argentina (Mar del Plata); La Colorada (Tandil –
Ayacucho; Estancia Tres de Febrero (Coronel Borrego);
Cazaprivada (Olavarria); Puan – lauquen (Sierra de la
Ventana); Caza y Safaris Argentina (dirección comercial
en Vicente López); Los Amigos (Tandil) y Alfredo Perez
Hunting Ranch (General Lavalle).
En la provincia de Río Negro se encuentran habilitados
los siguientes cotos de caza para la cacería del jabalí:
Negro muerto (Choele choel); BellaVista (Río
Colorado); El Aguila (Río Colorado) y Coto Akopuyen
(Río Colorado – La Pepita).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Cuadro N°1: Cotos de caza habilitados para el año 2006 en la provincia de La Pampa
Nº Nombre

Departamento

104 Campo Alegre

Loventue

3

Los Molles

Guatraché

108 La Paloma

Utracan

5

San Eduardo 1

Loventué

111 La Providencia

Utracan

22 Quini Malal

Jorge Downey

114 Los Olivos

Guatrache

30 Pichuco

Loventué

117 La Celia

Utracan

35 El Chillen II

Utracan

118 La Perichona

Utracan

36 Los Cerros

Toay

119 La Mota

Utracan

46 Ta-Huillco

Toay

120 La Nueva Esperanza

64 La Escondida

Utracan

121 Ayelen

Atreuco

67 El Oasis

Loventue

122 La Caldenad

Loventue

68 Mamuel - Mapu

Utracan

123 Estancia Los Cerritos

74 El Estribo

Toay

125 Quila-Lo

76 Poitahue

Loventue

126 El Mate-El Silencio Loventue

80 El Guanaco

Toay

127 La Marianita

Loventue

81 La tranquila

Loventue

128 Andalen

Utracan

83 Valle Maraco Grande

Utracan

Utracan

Utracan

Utracan

129 Los Caldenes

Conhelo

89 Cacerias del Monte Loventue

130 Cerro Nevado

Chical Co

91 Pichi Huetel

Lovntue

131 La Verde

Caleu Caleu

92 La Magdalena

Lihue Calel

132 La Loma Negra

Utracan

95 La Eugenia

Hucal

133 La Pelada

Loventue

98 El Galo

Utracan

135 Pampa Grande

Guatrache

99 La Paz

Utracan

136 El Diamante

Loventue

102 El Monasterio

Toay

137 La Elvira

Loventue

103 Loma Redonda

Loventue

138 MG Ranch

Loventue

Fuente: Ministerio de la Producción, La Pampa, 2007.

CUADRO N° 2: Cotos de caza habilitados para el año 2006 en la provincia de Neuquén
Nombre del Coto

Superficie

Pichi Curruhué

4.400 ha

Mallín de los Ciervos

3.100 ha

curruhué Grande

3.200 ha

Huaquihua

2.400 ha

Cajón Negro

3.800 ha

Cañadón Baguales

3.300 ha

Auquinco

3.500 ha

El Boquete

5.500 ha

Rincón de los Pinos

5.200 ha

Mallín Grande

4.200 ha

Cañadón León

5.000 ha

Los Angeles

1.600 ha

veranadas

4.200 ha

Nalca

2.100 ha

aseret

3.200 ha

Lolog

2.400 ha

Cerro Colorado

2.000 ha

Fuente: http://www.patagonia.com.ar/patagonia/informecazatemp.php

En la provincia de San Luis se registran: Cghunting
(Buena Esperanza); Rulo Baigorria (Nololí) y El Moro

(Buena Esperanza).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

167

�Mapa Nº 3: Cotos de caza habilitados para el año 2007 en la provincia
de La Pampa

Fuente: Ministerio de Asuntos Agrarios,
Pcia de La Pampa. 2007

168

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Córdoba cuenta con dos establecimientos: Safari Travels
(Río Cuarto) y Ku Cacerías (Arroyito); en Entre Ríos: El
Potrero (Gualeguaychú); Laisabel (Gualeguaychú).
Finalmente se refieren los únicos establecimientos
habilitados de otras provincias para la caza del jabalí;
Santa Fe: Alba Dorad (Santa Fe), Santiago del Estero:
San Uberto (Los Tordillos) y Formosa: Cacería en
Formosa (Formosa).
Caza comercial y de subsistencia
La caza comercial como actividad legal y regulada por
normas claras (35), es una metodología apta para el uso
sostenible de un recurso animal. En el mundo existen
muchísimos ejemplos para lograr fuentes regulares de
ingresos para pobladores rurales, que se agregan a las de
sus tareas habituales
La carne obtenida a través de la caza, ha sido
considerada históricamente como una actividad de
subsistencia llevada a cabo por cazadores. Sin embargo,
el incremento de la población humana, la extrema
pobreza y la falta de trabajo han llevado al hombre a una
mayor dependencia de los recursos naturales. El cazador
de subsistencia pertenece a grupos sociales de bajos
recursos que tienen en la caza una base de sustento para
ellos y sus familias. Suelen intercalar la caza con otras
actividades
rurales,
aprovechando
cualquier
oportunidad que pueda presentarse para hacerse de
animales que le ofrezcan un ingreso extra
Ocurre con frecuencia que la caza de subsistencia que
responde a una necesidad socio-económica real, se
transforme en caza comercial al venderse el producto
obtenido a casas de comidas, particulares o
industrializadores. Estos últimos son particularmente
importantes en el sur de la Argentina; allí el
procesamiento de carne de jabalí proviene de la caza
realizada por cazadores de subsistencia y comerciales.
La caza comercial presenta grandes diferencias no sólo
en los objetivos sino también en los métodos utilizados,
el volumen comprometido en la caza, la infraestructura
comercial y las especies involucradas.

Para otras especies existen industrias manufactureras de
carnes de caza, como es el caso de la Argentina, Uruguay
y Chile, que exportan la totalidad de sus productos y que
se hallan constituidas por poco más de una decena de
establecimientos frigoríficos; son de capital intensivo y
ocupan mucha mano de obra, gran parte de ella
calificada. Estas empresas se hallan habilitadas para la
exportación a la UE y elaboran cortes de carne de liebre
europea (Lepus capensis) y de ciervo colorado (Cervus
elaphus), principalmente obtenidos de la caza en el
primer caso y de la caza y crianza ganadera en el segundo
(35).
Carne fresca y elaborada
La mayor parte de la carne de jabalí que se consume en
España es de animales silvestres procedentes de la caza
(31), cuya temporada se prolonga desde mediados de
otoño hasta finales de invierno. Así, durante estos meses
se puede adquirir en carnicerías y en supermercados
carne fresca o congelada de ejemplares cazados. La
recomendación para adquirir productos de calidad es
que provengan de animales de hasta dos años de edad y
que no se encuentren en celo; esta última condición es
muy difícil de prever ya que se presenta únicamente en
el sabor del producto.
El análisis de las propiedades organolépticas de la carne
se refiere al jabalí puro y a los que han sido cruzados con
cerdo doméstico. El cruzamiento se realiza con el
propósito de maximizar los índices productivos
preservando la diferenciación del producto respecto de
la carne de cerdo (36).
En referencia a la carne del jabalí puro, fue realizado en
Polonia un estudio (37) utilizando ejemplares jóvenes de
menos de 50 kg de peso vivo obtenidos en el medio
natural. El criterio empleado por los especialistas fue
aportar conocimientos para el desarrollo tecnológico del
producto, destinado a consumidores de ese país. Fueron
analizadas las características de peso con y sin el cuero
(Tabla N°1), la participación de las regiones principales
en el total de la carcasa (Tabla N°2) y la composición
tisular de la res (Tabla N°3).

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

169

�TABLA N° 1: Características de la carcasa de jabalí puro
con cuero
x ± DS[kg]

Variabilidad [%]

% de la carcasa

32.47 ± 2.05

26.93

100.00

Carcasa

25.65 ± 1.70

28.03

79.00

Cuero

6.79 ± 0.42

27.23

20.91

con cuero
Carcasa con
cuero

También la bondiola es una región importante. Una
característica destacable es la cantidad de tejido
muscular en los cortes de las carcasas de jabalí puro y la
baja participación de tejido adiposo, mientras que es alta
la cantidad de tejido óseo, el tejido muscular es similar
en su participación porcentual al de las carcasas del
cerdo doméstico. Las evidencias experimentales de este
estudio indican la utilización apropiada de jabalíes puros
jóvenes de un peso por debajo de 50 kg.

Fuente: ˚mijewski y Col., 2000

TABLA N° 2: Participación de las principales regiones en
la carcasa de jabalí puro

TABLA N° 4: Rendimiento promedio del desposte del
jabalí puro
Componente

Peso (kg)

Rendimiento (%)

280*

100

Región

X +/- DS [kg]

Variabilidad[%]

% de carcasa

Jamón

7.66 ± 0.49

27.26

29.86

Cortes

Paleta

4.48 ± 0.31

29.61

17.47

Cabezas

20.5

7.3

Lomo

3.95 ± 0.28

30.62

15.40

Patas

4.8

1.7

Pechito con

3.72 ± 0.24

27.44

14.51

Piernas

60

21.4

Perniles

7.5

2.7

Canales frías (4)

manta
Bondiola

2.76 ± 0.19

28.60

10.76

Paletas

21.5

7.7

Cabeza

2.23 ± 0.25

37.18

8.69

Colas

1.2

0.4

Quijada

0.75 ± 0.05

29.01

2.92

Costillares

42.3

15.1

Pechitos con manta

45.8

16.4

Pecho

53.6

19.2

Total

257.2

91.9

Fuente: ˚mijewski y Col., 2000

Según los autores del trabajo citado, del desposte de las
carcasas del jabalí puro se obtienen en su mayor parte
regiones valiosas como el jamón, la paleta y el lomo, que
en conjunto alcanzan al 63% del peso total de la carcasa.

*peso total de las 4 canales frías; peso promedio 70 kg cada una.
Aclaración: La terminología de las regiones fue modificada por los Consultores
Fuente, de la Vega, 2003.

TABLA N° 3: Composición tisular de las regiones y carcasa de jabalí puro
Grasa

Huesos

Carne y recortes

Regiones

Recortes

x ± DS[kg]

%/cada región

x ± DS[kg]

%/cada región

x ± DS[kg]

%/cada región

x ± DS[kg]

%/cada región

Jamón

5.88 ± 0.42

76.76

1.63 ± 0.09

21.28

0.12 ± 0.02

1.57

0.0

0.00

Paleta

3.34 ± 0.24

74.55

1.03 ± 0.07

22.99

0.11 ± 0.02

2.46

0.32 ± 0.07

7.14

Lomo

2.58 ± 0.21

65.32

1.18 ± 0.09

29.87

0.16 ± 0.05

4.05

0.0

0.00

Pechito

2.92 ± 0.21

78.49

0.79 ± 0.05

21.24

0.0

0.00

0.29 ± 0.07

7.80

Bondiola

1.89 ± 0.14

68.48

0.82 ± 0.05

29.71

0.03 ± 0.02

1.09

0.13 ± 0.05

4.71

Cabeza

0.22 ± 0.02

9.87

2.01 ± 0.16

90.13

0.0

0.00

0.0

0.00

Quijada

0.0

0.00

0.0

0.00

0.8 ± 0.05

100.00

0.0

0.00

Carcasa

16.84 ±1.18

65.65

7.46 ± 0.47

29.08

1.16 ± 0.09

4.52

0.73 ± 0.05

2.85

Fuente: ˚mijewski y Col., 2000

170

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La utilización de carne fresca y elaborada de jabalí puro
y sus cruzas es de interés en Chile, país en el que se
utiliza el producto proveniente de la caza y de la cría en
cautiverio. Si bien ha sido considerado como plaga por
los daños que produce en las superficies agrícolas
ganaderas, se han producido en los últimos años
actividades relacionadas con la caza deportiva y el
agroturismo (38) en la región del sur.

TABLA N° 5: Composición química proximal (%) de
carne de jabalí puro e híbrido producido en Chile
Cortes

Humedad

Grasa

Proteína

Cenizas Cal. totales

Jabalí híbrido
Lomo

71.05

4.57

22.47

1.12

156

Pulpa paleta

71.55

6.73

19.40

1.04

161

Prom. general

71.30

5.65

20.94

1.08

161

Lomo

74.42

3.09

21.43

1.02

148

Pulpa pierna

76.90

2.19

19.64

1.07

136

Pulpa paleta

75.49

3.52

19.73

1.02

138

Prom. general

75.60

2.93

20.26

1.03

141

Lomo

73.10

5.30

22.10

1.03

-

Pierna

74.70

3.50

21.90

1.05

-

Lomo

74.25

1.95

21.80

1.01

-

Pierna

73.89

2.76

21.39

1.02

-

Lomo vacuno

75.19

1.43

20.66

1.06

140

Lomo porcino

73.90

1.41

21.88

1.18

160

Salmón

63.90

10.85

19.90

1.05

183

Jabalí puro

En la Universidad Austral de Chile (38) se han realizado
determinaciones de carne fresca de jabalí puro y de sus
cruzas. El rendimiento promedio de 4 canales frías de 70
kg de peso se expresa en la Tabla N° 4

Zomborsky &amp; col.

El Autor informa que en las extremidades anteriores y
posteriores se concentra un tercio del peso de la canal
(33.5%) y el pecho representa casi un 20%.

Jabalí silvestre

Zomborsky &amp; col.

En la misma publicación (38) se informa la composición
química proximal (%) de carne de jabalí puro e híbrido
producido en Chile; se señala además la composición de
la carne de jabalíes silvestres obtenidos de poblaciones
de Europa y se expresa la composición de algunos cortes
de carne fresca porcina, vacuna y de salmón (Tabla
N°5). En la Tabla N°6 se informa el perfil de ácidos
grasos y colesterol en carne fresca de jabalí puro e
híbrido.
En base a los resultados obtenidos, el Autor concluyó
que el jabalí puro presenta menor tenor graso y calorías
que el híbrido. Este último presenta mayor nivel de
colesterol; ello puede relacionarse con la eficiencia de
conversión del cerdo doméstico, heredada en los
ejemplares híbridos lo que produciría mayor
engrasamiento del músculo por ineficiencia en la
utilización del alimento suministrado. La carne fresca de
jabalí analizada mostró grasa altamente insaturada; el
nivel de colesterol hallado es mayor que el de otras
carnes exóticas como ser la de ciervo colorado ( 33,23
mg/100g) y el avestruz (43,33 mg/100).
Fue realizado en la República Argentina un estudio (39)
en el que grupos de jabalíes puros fueron faenados con
un peso vivo de 55-70 kg, mientras que los cerdos

Jabalí silvestre

Fuente, de la Vega, 2003.

domésticos constituyeron agrupaciones de 55-70kg, 7080 kg, 80-90 kg, 90-100 y 100-110 kg. Se procedió a la
disección de los tejidos corporales, refiriendo los
resultados a las reces sin cabeza, con una identificación
por sexo.
Del estudio realizado se concluyó que en las muestras de
los cerdos no se encontraron diferencias sexuales, los
jabatos hembras presentaron mayor cantidad de
músculo que los machos castrados.
En el mismo rango de peso no se observaron diferencias
en cuanto al peso y porcentaje de músculo de las reses.
La grasa interna fue mayor en los cerdos y mayor el peso
del cuero en los jabalíes. Entre cerdos y jabatos, las
muestras analizadas no presentan diferencias de interés
práctico, industrial o comercial, no obstante se observa
que los cerdos producen más grasa y los jabalíes más

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

171

�TABLA N° 6: Perfil de ácidos grasos (% p/p)* y nivel de
colesterol (mg/100g) en carne de jabalí híbrido y jabalí
puro
Jabalí híbrido
Ácido graso

Lomo

Jabalí puro

Pulpa paleta

3 cortes1 (%p/p)

Láurico

0.12

Mirístico

1,624

1,478

1,85

Pentadecílico

0,041

Cic 10 pentadecanoico

0,002

Palmítico

24,531

24,478

22,79

Palmitoleico

4,309

3,581

4,49

Margárico

0,497

0,458

1,39

Cis 10 heptadecanoico

0,487

0,377

1,02

Esteárico

11,698

12,439

13,30

Oleico

41,051

39,537

39,24

Linolénico

10,838

14,119

0,48

Araquídico

0,077

0,513

1,39

Eicosanoico

1,406

0,966

Eicosadienoico

0,765

0,577

Eicosatrienoico

0,319

0,21

Araquidónico

0,13

Behénico

0,656

0,349

0,34

Ácidos grasos saturados

39,125

39,715

46,39

47,255

44,492

44,89

poliinsaturados

12,03

15,793

8,73

Colesterol (mg/100g)

83,02

84,98

68,70

Ácidos grasos
monoinsaturados
Ácidos grasos

* p/p proporción en relación al peso
1 = Muestras de 3 cortes (lomo, pulpa de pierna y paleta)
Fuente: de la Vega, 2003

cuero. En ambos grupos se observó que con el aumento
de peso disminuye el porcentaje de vísceras y hueso, y
aumenta el de grasa.
Se realizó el análisis químico de las grasas corporales de
ambos grupos, no hallándose diferencias significativas
en los contenidos de colesterol al considerar los pesos
vivos y las reses. Los machos presentan niveles
superiores de ácido linoleico y se evidenció una
disminución del porcentaje de dicho ácido al aumentar
el peso vivo. Los machos presentaron niveles inferiores
de ácido araquidónico que las hembras. No aparecen

172

diferencias importantes en las variables estudiadas
comparando jabalíes y cerdos.
Respecto a las características de la carne obtenida de
jabalíes cruza en la Argentina, en Vietes y col (36) y
Vieites (39), se informa que “Los lechones con un peso
vivo de 8 a 12 kg, constituyen una categoría comercial
en la Argentina y se consumen habitualmente como
carne fresca; representan el 2% de la faena total de
cerdos (40).La producción comercial de híbridos de
jabalí es incipiente y se justifica por la calidad
diferencial de sus carnes y la aceptación que las mismas
tienen en una franja de consumidores de productos no
tradicionales (39). De esta situación de mercado surgió
la necesidad de evaluación y comparación de ambos
productos en su composición corporal, ya que son
consumidos en preparaciones culinarias similares pero
diferentes en su aceptación general. La situación local
descripta puede extenderse a países europeos en los que
es habitual el consumo de lechones, cochinillos y
productos de jabalí. En la tabla N°7 se consigna la
disección en tejidos de los cortes comerciales de canales
de jabatos de 42 días de vida en promedio, expresados
en kg y sin cabeza y en la tabla Nº 8 el porcentaje total
de los diferentes tejidos en relación al peso de la canal
sin cabeza.
La conclusión de los Autores fue que bajo condiciones
de crianza al aire libre, respeto al bienestar animal y en
ausencia de aditivos extraños, a la edad de 42 días los
híbridos presentan canales similares a los lechones
Duroc puro, salvo que son más magros; este hecho
satisface las preferencias actuales de la mayoría de los
consumidores y los híbridos lechales de jabalí pueden
constituirse en una nueva alternativa de producción en
diferentes países.
En otro estudio correspondiente al Vieites y Col, 1997
(39), se faenaron grupos de híbridos y cerdos domésticos
de diferentes rangos de peso y se realizó la evaluación
del peso de los distintos cortes comerciales. Se
constituyeron 5 grupos de pesos variables de 55 a 110
kg. De sus reses se obtuvieron los siguientes cortes:
pierna, paleta, vacío + pechito, costillar y cogote. No se

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�TABLA N° 7: Disección de tejidos de los cortes comerciales, expresados en kg. Canales sin cabeza.
(n = 8 en cada grupo)
Tejido

Tipo

Pierna

Carré

T Paleta

Pech/cost

Cogote

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.671 ±0.066
0.642+/-0.102
n.s

0.346+/-0.073
0.346+/-0.066
n.s

0.308+/-0.049
0.383+/-0.066
n.s

0.192+/-0.020
0.208+/-0.072
n.s

0.117+/-0.026
0.158+/-0.030
*

Grasa interna

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.042+/-0.013
0.071+/-0.033
*

0.033+/0.01
0.025+/-0.000
n.s

0.025+/-0.000
0.046+/-0.019
*

0.037+/-0.014
0.029+/-0.019
n.s

0.033+/-0.020
0.038+/-0.014
n.s

Grasa externa

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.096+/-0.019
0.150+/-0.069
n.s

0.067+/-0.026
0.079+/-0.019
n.s

0.054+/-0.010
0.083+/-0.026
*

0.075+/-0.032
0.087+/-0.026
n.s

0.062+/-0.026
0.054+/-0.019
n.s

Hueso

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.062+/-0.021
0.292+/-0.041
n.s

0.187+/-0.014
0.217+/-0.058
n.s

0.183+/-0.020
0.196+/-0.033
n.s

0.112+/-0.068
0.087+/-0.021
n.s

0.046+/-0.019
0.046+/-0.019
n.s

SF x DU
DU x DU
Sig.

0.079+/-0.019
0.104+/-0.019
*

0.063+/-0.021
0.067+/-0.026
n.s

0.063+/-0.014
0.092+/-0.013
**

0.063+/-0.021
0.071+/-0.019
n.s

0.037+/-0.014
0.042+/-0.020
n.s

SF x DU
DU x DU
Sig.

1.192+/-0.097
1.304+/-0.196
n.s

0.721+/-0.123
0.742+/-0.144
n.s

0.658+/-0.065
0.817+/-0.088
**

0.450+/-0.087
0.492+/-0.044
n.s

0.308+/-0.020
0.354+/-0.060
n.s

Músculo

Cuero

Total (kg)

Pech/cost: pechito con costillas; Sig.: Significación
*Diferencias significativas; **Diferencias muy significativas; n.s: no significativa.
Fuente: Vieites y Col., 2001.

apreciaron variaciones importantes en la composición de
los cortes de las canales de los distintos grupos de peso,
lo que indicaría que el crecimiento de las distintas
masas musculares es parejo dentro del intervalo de
pesos corporales evaluados.
En el rango de 55 a 70 kg se observó un peso mayor de
la pierna en los cerdos; en el grupo de 70 a 80 kg los
cerdos presentaron mayores rendimientos en cogote y
pierna, mientras que los jabalíes cruza mostraron un
mayor peso de vacío + pechito; en el grupo de 80 a 90
kg, los cerdos volvieron a mostrar mayores pesos en la
pierna; entre los 90 – 100 kg, los jabalíes cruza
presentaron un mayor peso de las paletas y, finalmente,

entre los 100-110 kg no se observaron diferencias en
ninguno de los cortes.
Los análisis sensoriales de carnes y productos
elaborados de jabalíes cruza se realizaron para carne
fresca y productos elaborados.
El análisis sensorial del costillar y pierna de jabalíes
cruza, fue elaborado por medio de paneles integrados
por personal entrenado en tal fin. Se utilizaron reses
provenientes de grupos de diferentes rangos de peso
tanto de jabatos como de cerdos domésticos. En el caso
del costillar, los jabatos mostraron mejores valores que
los cerdos en las características analizadas, ya que sus

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

173

�TABLA N° 8: Porcentaje total de los diferentes tejidos en
relación al peso del canal sin cabeza (n=8)
% del total
Tejido

SF x DU

DU x DU

Significado

Músculo

51.50

50.30

n.s.

Grasa interna

5.17

5.78

n.s.

Grasa externa

10.68

11.53

n.s.

Grasa total

15.85

17.28

*

Hueso

22.74

21.87

n.s.

Cuero

9.16

9.78

*

Grasa de riñonada

0.75

0.73

n.s.

*Diferencias significativas
n.s: no significativa
Fuente: Vieites y Col., 2001

valores de aroma y flavor indican conceptos de “algo
suave” a “suave”, fueron “algo secos” y “tiernos”.
Respecto a las piernas provenientes de otras reses de las
que se obtuvieron los costillares, se halló que a medida que
aumenta el peso del grupo, mayor es el aroma y flavor a
jabato, por lo que este corte expresa mejor que el costillar
las características propias de las cruzas de jabalí.
También se realizaron pruebas de aceptabilidad por
consumidores para los casos de bondiola, carré, paletas,
panceta, chorizo, jamón crudo y salame picado fino. Para
el caso del jamón crudo también se realizó un estudio
con panel especializado.
• Bondiola: la respuesta no mostró diferencias entre las
provenientes de jabalíes cruza y de cerdo en el total de
los encuestados. Se encontraron diferencias
relacionadas con la edad y el sexo de los
consumidores.
• Carré: se concluyó que aún cuando los valores de
aceptabilidad de los lomitos de jabalíes cruza fueron
mejores que los de cerdo, no se constituyeron en
diferencias significativas.
• Paleta: La aceptabilidad de las paleta de jabalíes cruza
fue superior a la de cerdo.
• Panceta: no se encontró diferencias significativas con
las de cerdo.
• Chorizo: no se encontró diferencias significativas con

174

buenos productos de cerdo.
• Salame picado fino: en la encuesta se propuso la
elección de un precio, dentro de un rango de 8 a 20 $
que expresa la variación en productos de cerdo. El
resultado indicó una apreciación de “muy bueno” y
“bueno”; el precio sugerido fue de 16,6 $/kg. Se
observó una mejor evaluación a medida que la edad
del consumidor aumenta y también su disposición a
pagar un precio mayor.
• Jamón crudo: en la prueba a consumidores no se pudo
obtener una tendencia en cuanto a la aceptabilidad
debido a la variabilidad de las muestras analizadas. En
la prueba en panel especializado se encontró que el
espesor de grasa subcutánea de las muestras de jabalí
cruza fue menor y más atrayentes que las de cerdo.
También mostraron poca grasa intermuscular. El
veteado del jamón de jabalí cruza fue considerado
óptimo. Los valores de aroma y flavor para jamón de
jabalí cruza fueron definidas como “intensas”;
mientras que el gusto a sal fue reducido. El color de
la grasa subcutánea fue más claro que la de jamón de
cerdo y se destacó el buen color. La textura no difirió
entre muestras.
Mercados y comercialización. Importancia socioeconómica
Caza deportiva
Los cotos de caza existen en diversas partes del mundo
y son generalmente utilizados por personas de alto poder
adquisitivo que practican caza mayor y menor de
especies silvestres.
A principios de los años 80 una estadística sobre el
número de jabalíes que se cazaban en Europa determinó
que en la antigua República Democrática Alemana el
número total era de 125.000 ejemplares anuales. En
esta época en España se cazaron aproximadamente de
30.000 ejemplares por año. Sin embargo se considera
que actualmente se ha producido un incremento de la
caza del jabalí en este último País, ya que las cifras
registradas solamente en la localidad de Girona
representan 10.000 ejemplares/año (41)

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Existe en España (1; 2; 41) una variada oferta de
actividades cinegéticas dentro de las que se encuentra la
caza del jabalí. A modo de ejemplo una Empresa de la
zona de Sierra Morena anuncia un servicio por 125
Euros diarios que incluye el transporte desde la
localidad más cercana y todos los traslados en el interior
del establecimiento. Todos los servicios contratados son
abonados al inicio de la cacería, en el caso de no abatir
ningún ejemplar la organización devuelve el importe
adelantado, deduciendo exclusivamente la cantidad
correspondiente a las jornadas de caza realizadas a razón
de 125 Euros por jornada El establecimiento dispone de
tres puestos elevados, tres casetas sobre el suelo y
puestos naturales al aire libre para realizar esperas
durante todo el año Durante el verano también pueden
realizarse esperas en cualquiera de las siembras de la
finca siempre y cuando las circunstancias lo aconsejen.
Los cebaderos (zonas de suplementación dietaria) se
mantienen durante la mayor parte del año y son los
lugares apropiados para la caza de ejemplares grandes.
Los servicios de caza ofrecidos en Canadá (42) son (en
Dólares Canadienses, DC) de DC 490 por un ejemplar
jóven, DC 870 por un macho adulto y DC 1120 por un
trofeo especial. Se ofrecen servicios adicionales que
incluyen guía, video, comidas a base de carne de jabalí,
desposte y embalaje de la carne obtenida por la caza y
taxidermia para los trofeos.
Los cotos de caza en el sur de Chile (43; 44), ofrecen
servicios por un valor que oscila entre U$S 200 a U$S
500 diarios. En la zona de Panguipulli de la Región de
Araucanía, los turistas pueden realizar en dos o tres días
un circuito denominado “el sendero del jabalí” en el cual
se realizan diferentes paradas y se disfruta de
gastronomía basada en la carne de jabalí, se visitan
criaderos, se toma contacto con los cazadores y se
pueden adquirir artesanías de cuero de la especie (45)
Como se ha mencionado, existe un importante número
de cotos de caza mayor y menor en la Argentina (33; 34).
En los últimos años, la cinegética en la Argentina (46)
experimentó un auge inusitado como consecuencia de
la devaluación de la moneda nacional, lo que provocó la

llegada masiva de cazadores extranjeros y la consiguiente
multiplicación de los cotos de caza en la región. El
cambio favorable permite que personas del exterior
elijan permanentemente estos destinos sumado a que
los cupos de caza son mayores a los vigentes en sus
países de origen.
Los valores de los servicios de cacería, que pueden
incluir alojamiento con pensión completa, traslados,
perros, guías, equipo, seguro y permiso de caza, oscilan
entre 50 y 400 dólares diarios. El cazador debe abonar
por un jabalí cazado entre 300 y 500 dólares.
Para la provincia de Neuquén (47) las inscripciones
como Área de Caza Mayor tienen un valor de 200 pesos
anuales; el permiso de caza mayor para residentes en el
país es de 200 pesos y de 300 pesos/año para los no
residentes. Las guías de traslado varían según si se trata
de circulación en territorio provincial o hacia fuera de la
provincia; el rango de precio oscila entre 30 y 500 pesos.
En la provincia de La Pampa (48) se cobra un arancel
por toda la temporada de actividad de $ 400 por cazador
habilitado.
Carne fresca y elaborada
La información que se dispone (35) sobre las carnes
silvestres o carnes de caza es incompleta y muchas veces
poco confiable. Sólo en un número relativamente
reducido de países existen datos estadísticos confiables
sobre
producción,
comercio,
importaciones,
exportaciones y mercado interno. Por el contrario, en
otros países en los que el consumo de carnes de caza es
importante, no se cuenta con una información
estadística que pueda ser de utilidad, tal como sucede
con Rusia y China.
En la mayoría de los países no existen datos confiables
sobre la caza y se recurre a estimaciones solo
aproximadas. En países que poseen una caza regulada y
leyes sobre fauna silvestre se cuenta con estadísticas
confiables y registros de consumo, producción e
importación-exportación. El contar con estadísticas
confiables, al menos en el caso de la carne de caza,

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

175

�depende de que exista ésta como producto de
transacción comercial, formando parte de un ciclo
económico productivo. Los demás cuentan con
estimaciones de consumo de carnes en general. En estas
estimaciones no se incluyen muchas especies menores
que igualmente se capturan para alimento. En 1980, la
estadística de FAO daba como resultado de producción
de los países del tercer mundo 650.000 toneladas,
equivalente al 1,4 % del total de carnes. Además el
consumo, producto de la venta local, no es informado a
la oficina de fauna silvestre.
En América Latina (49) la población rural criolla
representa la franja social con mayor consumo de carnes
de caza. En varios países de esta Región, se utiliza la
figura legal de caza de subsistencia que tiene la
finalidad de proveer de carne a estos pobladores. En
diversas áreas, especialmente las selváticas, la caza de
los criollos compite con la de los indígenas. No es raro
que muchas veces la caza de subsistencia, aunque
respondiendo a una necesidad socio-económica real,
termine transformándose en caza comercial al
comercializarse el producto de la misma; otras veces se
oculta la verdadera finalidad económica detrás de una
supuesta caza de subsistencia.
En Argentina, Chile y Uruguay, existen industrias de
carácter artesanal que procesan y elaboran carne fresca
de jabalí europeo ofrecida por cazadores comerciales;
esos productos son mayormente vendidos en centros
turísticos o en supermercados que disponen de
especialidades de productos exóticos.
Existe un mercado real que demanda anualmente carne
de jabalí. Publicaciones chilenas informan que (50; 51)
Alemania, Francia e Italia importan 9.000 tn/año. Sin
embargo las cifras publicadas en Canadá son
sensiblemente menores. En una página oficial de la
localidad de Manitoba (52) se informa que el mercado
interno canadiense es de escaso volumen, aunque en
expansión y que Europa importa alrededor de 3.000 tn
anuales. Los mercados europeos son demandantes de
carne de jabalí de diferente calidad; mientras Japón
importa 2.000 tn/año de carne congelada de jabalí puro

176

que contenga grasa de cobertura y que presente un color
rojo oscuro, Alemania exige carnes muy magras y de
coloración oscura. La información disponible desde
Canadá informa que las exportaciones (en kg) de carne
de jabalí fueron 160.103 kg para el año 1999, 290.433
kg para el 2000, 351.598 kg para el 2001, 240.017 kg
para el 2002, 296.232 kg para el 2003 y 273.258 kg en
el año 2004.
Australia, Estados Unidos y Europa son los mayores
exportadores de carne de jabalí. En Australia se estima
una población de 7 a 9 millones de cabezas con una
faena anual de 500.000 a 1.500.000 cabezas entre
animales provenientes de la caza y de la cría en
cautiverio.
La carne fresca y elaborada de jabalí puro se oferta en
diferentes partes del mundo a través de avisos
comerciales. A modo de ejemplo se referencia el valor de
una publicidad virtual proveniente de Canadá (52). Los
valores a setiembre de 2006 en Dólares Canadienses
(DC) son: media res entera 450 DC; Hamburguesas
frescas 18/kg DC; Paleta asada 20/kg DC; Panceta 20/kg
DC; Jamón Ahumado 31/kg DC; Salchichas 20/kg DC.
En publicaciones masivas provenientes de Chile (29;
50), se informan datos respecto a exportaciones de carne
de jabalí puro. Los responsables de la ejecución de un
proyecto de I+D correspondiente a la cría en cautiverio
de jabalíes puros, anunciaron en el año 2004 la
exportación de 15.000 kg de carne congelada a Holanda,
por un valor “de hasta 30 dólares por kilogramo” (50).Para
garantizar la composición genética la Facultad de
Medicina Veterinaria de Concepción ofrece la
realización de análisis de ADN. Según datos publicados
de la Universidad Autral de Chile (29), la carne fresca
de jabalí de 30 y 60 kg se comercializa en el sur de ese
país entre 5 a 7 dólares/kg.
En la República Argentina, Vieites y Col (39; 53)
estimaron los precios de venta al público de la carne
fresca y elaborada de jabalí cruza. Las investigaciones de
mercado se realizaron en el marco de un proyecto
financiado por la Agencia de Promoción Científica y
Tecnológica, realizado en el período 1997-1999. Los

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�valores estimados (/kg) fueron para carne fresca: - pecho
con manta $ 7,70; - carne con hueso $ 12.60; - solomillo
$ 18,20; - churrascos $ 8,40. Los productos elaborados
tuvieron un valor de: - jamón crudo listo 33,60; bondiola $16,10; - salame $ 16,90.
Le empresa “Ahumadero Weiss”, de reconocida
trayectoria en la provincia de Río Negro, comenzó sus
actividades en la ciudad de Bariloche en el año 1969.
Una de sus especialidades es la de someter a proceso de
ahumado a la carne fresca de jabalí obtenida de la caza
comercial. Sus productos son ofrecidos en restaurantes
de la zona y a través de distribuidores mayoristas y
minoristas; estos últimos suelen trabajar con la
modalidad de delivery.
Los precios finales informados para productos ahumados
de jabalí industrializados en la empresa de la familia Weiss
que pueden ser adquiridos por envío a domicilio son: jabalí
ahumado en aceite/200gr $ 22; filet ahumado/100 gr $14;
paté con hongos del sur/90 gr $ 5.60.
Si bien existe escasa información respecto de la
utilización de cuero de jabalí para la confección de
artículos de marroquinería, un emprendimiento
realizado en la República Oriental del Uruguay (55)
oferta zapatos de dama y de hombre entre U$S 30 y 70
y carteras y mochilas entre U$S 35 y 80. La información
suministrada indica que los ejemplares son obtenidos a
través de la caza de ejemplares que son considerados
plaga en ese País.
Es de destacar que en la terminología utilizada para el
cuero de jabalí, se emplea la palabra “pecarí” que
significa “piel acabada por la flor elaborada con piel de
jabalí, utilizada generalmente para guantería” (56)
Poblaciones naturales y extracción natural
Como ha sido referido, el jabalí silvestre es extraído del
medio natural a través de la actividad cinegética, la caza
comercial y la de subsistencia. Estas acciones integradas y
coordinadas contribuyen al equilibrio demográfico de la
especie en el ecosistema y a la interacción con el hombre.

La notable expansión demográfica y geográfica del jabalí
(1; 2; 10) que se ha producido en el siglo XX pone de
manifiesto su capacidad de colonización y plasticidad
ecológica. Como se ha explicado el límite septentrional
se ha desplazado entre 500 y 100 km hacia el norte y
extensas zonas de Escandinavia han sido colonizadas
rapidamente como por ejemplo en Finlandia país en el
que el desplazamiento se estima en 50 km/año.
La propagación geográfica (57) va también acompañada
de aumento poblacional. Por ejemplo en Polonia (58)
estudios realizados sobre muestreos de poblaciones
naturales que habitan 8.000 ha , han demostrado un
incremento poblacional en los últimos años producido
por adaptaciones de los grupos de individuos a las
superficies cultivadas, las que se han incrementado
últimamente. Un trabajo similar realizado en Suiza
concluyó que el aumento poblacional de la especie se
asoció a la mayor superficie de maíz sembrada (59). En
Italia también se ha detectado un aumento demográfico
de las poblaciones naturales del jabalí y el control
poblacional a través de la caza deportiva ha sido poco
eficiente para regular la dinámica poblacional (60). A las
causas de incremento mencionadas se suman la
reintroducción no controlada, la escasez
de
depredadores naturales de la especie y los cambios
climáticos favorables (10). En Inglaterra (12) existen
pequeñas poblaciones de jabalíes silvestres en áreas
determinadas; sin embargo en los últimos años se ha
detectado que parte de esos individuos se desagrupan y
migran hacia otros territorios. Esta situación está siendo
analizada por las autoridades competentes con el objeto
de controlar la expansión de la especie.
Tanto la expansión como el aumento de individuos en
estado silvestre son notorios en varias regiones de
España (1; 2; 10; C) y se están llevando a cabo acciones
para solucionar los inconvenientes que se producen en
la interacción del hombre con el jabalí. Las
consecuencias son de carácter socio económico como
ser daños a cultivos, trastornos por incursiones de
ejemplares en zonas urbanizadas y molestias
ocasionadas al ganado; puede ocurrir además que se
produzca un exceso de depredación de plantas bulbosas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

177

�y alteración del suelo por hozaduras y pisoteo.
En el Cuadro N° 3 se informa el tamaño poblacional de
jabalí silvestre en Europa y el porcentaje de terreno
ocupado en cada País.

1994

1995

Total

reproductoras

5.6 ± 1.7

8.9 ± 4.9

7.3 ± 2.4

% de bosques

% rayones

20.9 ± 8.3

31.8 ± 10.1

26.5 ± 9.8

en el área rural

%hembras no

CUADRO 3: Población de jabalí silvestre y superficie de
bosques en Europa
País

Población

distribución

estimada
Austria
Dinamarca

No disponible

Amplia

47.0

reproductoras &gt; 1 año

43.7 ± 16.4

29.8 ± 10.1

36.5 ± 6.3

Local/controlada

10.7

% machos &gt; 1 año

30.0 ±11.3

29.5 ± 10.0

29.7 ± 5.1

10.000

Todo el territorio

48.7

300

Regional

72.0

Francia

450.000

Regional

27.9

Alemania

600.000

Todo el territorio

30.7

500

Regional

27.9

No disponible

Regional

34.0

Grecia
Italia
Lithuania

19.400

Todo el territorio

31.9

Latvia

17.300

Todo el territorio

47.1

Luxemburgo

15.000

Todo el territorio

22.2

Holanda

3.000

Regional

11.1

Portugal

60.000

Amplia

40.1

España

No disponible

Todo el territorio

28.8

Suecia

10.000

Regional

65.9

Suiza

8.000

Regional

30.3

Fuente: Niall et al., 2005

Ha sido comprobado (1; 2; 10; 57) que la longevidad del
jabalí en condiciones naturales alcanza los 13 años. No
obstante las poblaciones silvestres están compuestas por
individuos mucho más jóvenes. Por ejemplo en vastas
regiones de Europa (1) entre el 62 y el 79% de los
individuos no superan los 2 años de edad. La proporción
de sexos es de 1:1, sin embargo en los ejemplares de mayor
edad en donde suelen predominar las hembras. En el
Cuadro N°4 se informa la estructura poblacional del jabalí
en el Parque Nacional de Somiedo, Asturias, España.
En la región estudiada (61), la presión de caza es baja
por lo que existe una escasa proporción de hembras
reproductoras y de crías de un año de edad. Entre ambos
años se ha producido un fuerte cambio de la estructura
poblacional, debido al incremento de hembras

178

% hembras

No en estado natural

Finlandia

Estonia

CUADRO 4: Reconstrucción de la estructura de la
población de jabalí en el Parque Nacional de Somiedo a
partir de las observaciones y los resultados de las
cacerías

Fuente: Niall et al., 2005

reproductoras a expensas de la disminución de hembras
juveniles. Ello puede ser resultado de la disponibilidad
de alimentos que fue baja en 1994 y superior en el año
1995. Otro factor que desencadenó el proceso pudo ser
el cambio de criterio respecto de la actividad cinegética
que tuvo lugar en 1994. Hasta ese año se cazaba durante
5 meses con un cupo de tres ejemplares por cacería, lo
que corresponde a una baja presión de caza. En 1995 se
amplió la temporada y se permitió obtener 5
ejemplares/cacería, por lo que el número de jornadas de
caza se multiplicó por 1.7 y el número de ejemplares
abatidos se multiplicó por 2.88; ello significó en la
duplicación del número de hembras reproductoras. Es
posible además que la intensificación de la mortalidad
cinegética disminuyera la competencia intra específica y
facilitara el acceso a la reproducción de hembras
jóvenes. Estos cambios de estructura ponen de
manifiesto la gran capacidad de recuperación
demográfica del jabalí, ya que su número se mantiene
año a año, incluso puede aumentar aunque se eliminen
porcentajes importantes de la población. Una misma
población (1) puede mostrar intensas fluctuaciones
interanuales, condicionadas particularmente por la
disponibilidad de alimentos que influye notablemente
en la productividad de la población.
La densidad de poblaciones es muy variable (1; 61) ya
que existen zonas de 2 individuos/100 ha, contiguas a
otras de 10 o más individuos/ha.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�El estudio de la evolución demográfica del jabalí presenta
notables dificultades debido a que en ambientes
forestales no es posible aplicar técnicas de censo a partir
de observaciones directas; ello obliga a trabajar con
estimaciones obtenidas a través de la captura – recaptura,
o bien con datos de la actividad cinegética. Generalmente
se realizan batidas en las que se rastrea a los animales con
perros que facilitan la detección de ejemplares ocultos.
En el cuadro N°5 se informa la densidad de jabalíes en
diferentes regiones de Europa.
CUADRO N° 5: Densidad de jabalíes en diferentes
regiones Europa
Localidad

Densidad
Individuos/100ha

España (Aragón)

2.8 - 4.2

España (Castilla, León, Burgos)

1.9 - 4.2

España (Cataluña, Garrotxa)
España (Castilla y León, León)
España (Cataluña, Alt. Empordá)
España (Extremadura)
España (Navarra)

Bielorrusia
Francia
Francia

3.6 - 8.5
1.7 – 11.4
7 – 12.5
3
2.6 – 3.0

1.8
2 – 2.8
1 – 2.9

Italia

1.4 – 1.7

Italia

3.0 – 9.3

Polonia

3.5

Polonia

2.0

Polonia

2.0 - 10

Fuente: Rosell y Col., 2001

El jabalí ha experimentado en la mayoría de las regiones
europeas (2) un incremento poblacional en los últimos
20 años. Las principales causas de este incremento son
el abandono de establecimientos agrícolas y ganaderos y
la estrategia reproductiva de la especie.
Es notable en los últimos años los accidentes causados
por colisiones (27; 62) con jabalíes. Según datos de la
Dirección General de Tránsito de España, entre febrero
de 2003 y enero de 2004 se produjeron 2.020 accidentes

provocados por la irrupción de ejemplares en las rutas.
Como se ha explicado, otro inconveniente es la intrusión
de la especie en zonas agrícolas y urbanas. En el año
2004 se realizaron 50 operativos destinados a retirar
hembras con sus crías de zonas urbanas de los
alrededores de Barcelona (62).
En zonas de diversas regiones de Europa en donde la
caza de la especie está prohibida se observa un alto
impacto de la especie sobre el hábitat natural; se debe
proceder en estos casos a la captura de ejemplares para
su traslado a zonas de menor densidad poblacional (2).
Existen regiones en Latinoamérica en las que el jabalí
como especie exótica introducida es considerada plaga.
Tal es el caso de Uruguay (24; 63), país en el que se
están produciendo impactos negativos en la diversidad
biológica en el ámbito global. Las invasiones biológicas
se consideran globales y de alto costo, debido a la
pérdida irrecuperable de especies y ecosistemas nativos,
a la reducción del rendimiento de los cultivos y del
ganado tradicional.
Posteriormente a su introducción en 1920, el jabalí
experimentó en el Uruguay (24) un notable incremento
demográfico razón por la cual en el año 1982 se dictó la
norma jurídica (463/982) que declaró a la especie plaga
nacional y de caza libre. Los valores de densidad mínima
real en el Departamento de Maldonado oscilan entre
0.33 a 0.75 individuos/ km2 y una máxima que oscila
entre 0.52 a 1.17/ km2. Los especialistas consideran que
estos valores son sub – estimados, ya que aún no se han
llevado a cabo muestreos poblacionales sujetos a
estudios estadísticos. Los Autores concluyen que debe
trabajarse en forma coordinada para la utilización del
recurso con fines económicos y en la preservación del
medio ambiente natural.
En la República Argentina en el Parque Nacional del
Palmar de la provincia de Entre Ríos (64) el jabalí
europeo causa daños graves al hábitat natural
destruyendo nidos de aves, consumiendo plantas
autóctonas y hocicando los pastizales naturales; uno de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

179

�los daños mayormente observados es la destrucción de
huevos de ñandú. En la actualidad existen planes de
manejo que intentan solucionar esta problemática, a
través de acciones que controlen el número y área
ocupada por esta especie exótica.

significativos y significativo, respectivamente.
A los 66 días en que se realizó el destete de los jabatos, se
observó una sobrevivencia del 65,5% para jabatos puros y
del 100% para lechones a los 56 días de vida. El peso fue
para los primeros de 7,2 kg ± 2,8 y de 11 kg ± 4,2.

Producción en cautiverio
La producción en cautiverio del jabalí también se realiza
con ejemplares híbridos logrados de la cruza entre
jabalíes puros y, generalmente, cerdo doméstico de la
raza Duroc (29; 65). La finalidad de la cruza es obtener
una carne magra, de buen gusto y aroma y tierna que sea
diferencial a la del cerdo doméstico. La ventaja de
emplear macho jabalí sobre hembra doméstica es que
de esta última se pueden obtener dos partos por año, en
lugar de 1 a 1,2 de la hembra jabalí en la latitud donde
fue realizado el trabajo (36), además de parir un número
más elevado de jabatos. Según los Autores, las
características de crecimiento de las cruzas son
intermedias a los progenitores, llegando a los 100 kg de
peso entre los 10 y 12 meses de edad.
La producción de jabalíes cruza (jabalí puro x Duroc) fue
realizada en la Argentina a partir del año 1998 a través de
un proyecto FONTAR . SECyT,. El Director del mismo
fue el Consultor Ing. Agr,.Carlos M. Vieites (39).
El servicio se realizó por monta natural. Al parto, los
jabalíes puros significaron 4,7 ± 2,3 nacidos vivos y los
Duroc 8 ± 2,7. Respecto al número de pezones, resultó de
10,1 ± 0,3 y de 13,3 ± 1, respectivamente; mientras que el
peso al nacer fue de 1,1 ± 0,3 y de 1,4 ± 0,3. En ambos
grupos, las diferencias entre sexos no resultaron
significativas. En el caso de los jabalíes puros se
encontraron diferencias significativas de acuerdo al padre
de origen (n=4) cosa que no ocurrió con los Duroc (n=3).
A los 21 días los jabatos puros mostraron una
sobrevivencia del 74% y los Duroc del 72%, el peso fue
de 2,7 kg ± 1,1 y de 4,2 ± 1,1. Las ecuaciones de
regresión del peso a los 21 días (y) respecto al de
nacimientos (x) fueron y= 0,33 ± 2,2 (jabatos) e y= 2,3
± 1,3 (lechones); los test de pendientes fueron muy

180

Para jabatos se calculó la fórmula de ajuste logístico
entre el nacimiento y los 66 días de vida, hallándose una
ecuación que explica el 68% de la variancia y presenta
un R= 0,8. El mismo análisis se replicó por sexo. La
mortalidad nacimiento-destete fue del 51%, mostrando
las madres una pobre producción lechera, con bajo
consumo de alimento de los jabatos; las muertes se
adjudicaron a pobres condiciones nutritivas, ya que los
animales no mostraron síntomas de enfermedades.
En el caso de los lechones, las fórmulas de ajuste
logísticas halladas entre el peso a los 56 días y el de
nacimiento resultó en un p&lt;0,0001; la ecuación hallada
explica el 80% de la variancia y presenta un R=0,9.
Se concluyó que bajo las mismas condiciones de
producción en cautiverio, los jabatos presentan respecto
a los cerdos Duroc menor tamaño de camada al parto,
menor peso al nacimiento y número de pezones, mayor
mortalidad, menores pesos a los 21 días y al destete.
En otro análisis se estudió el crecimiento desde el
nacimiento de jabalíes y cerdos domésticos. Los machos
fueron castrados a los 60 días de vida.
Ambos grupos ajustaron su crecimiento a curvas
sigmoideas, cuyas fórmulas se registraron y que explican
la variancia en un 80,9% (jabatos) y 93,9% (cerdos).
También se calcularon las fórmulas para machos y
hembras por separado. El proceso seguido permitió
calcular los aumentos diarios de peso en las etapas de
20-50 kg vivo y de 51-90 kg; en el caso de los jabalíes
resultó de 0,290 kg± 0,1 y de 0,425 kg ± 0,1; en el de
los domésticos, 0,555 kg ± 0,1 y de 0,682 kg ± 0,1. En
ambos casos no hubo diferencias sexuales. Las
conversiones alimentarias medidas desde el destete

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�fueron de 4,2:1 y de 2,43:1 para jabalíes y domésticos.
En lo referente a la composición de las raciones se
calcularon para las diversas etapas del cerdo y se utilizó
como materias primas al maíz, pellets de soja, núcleo
mineral-vitamínico comercial, sal común, conchilla y
fosfato monocálcico; en las raciones en que fue
necesario se suplementó con lisina. Se mantuvieron
constantes los aportes de calcio y fósforo en la recríaterminación, ya que existían evidencias propias
anteriores de un mayor requerimiento de los jabalíes en
la etapa final.

La producción de jabalíes puros en Canadá (66) se
realiza mayormente en sistemas extensivos en los que se
simulan las condiciones del hábitat natural de la especie
y también en intensivos en los que el manejo se asemeja
a los del cerdo doméstico en producciones intensivas
confinadas.
Para un sistema al aire libre o extensivo en ese País, se
ejemplifican los datos técnicos y económicos de un caso;
la información disponible fue analizada por Vieites y
Basso en el año 1999 (67).
Los valores de insumos y productos (en U$S canadienses) son:

El planteo técnico es el siguiente:
Precio jabalina para plantel (U$S/cab)

510

Relación hembras/machos:

15 a 1

Precio Jabalí Puro (U$S/cab)

Camadas por hembra/año:

2

Precio capón en pie (U$S/kg)

Jabatos nacidos por parto:

5

Precio carcasa (U$S/kg)

Mortalidad predestete (%):

10

Valor hembra/macho descarte (U$S/cab)

Edad al destete (días):

60

Precio alimentos

5

*Grano (U$S/ton)

60

*Heno (U$S/ton)

43

Peso al destete (kg):
Mortalidad postdestete (%):
Cabezas producidas por cerda/año:

8,8

Edad a la faena (días):

550

Peso vivo a la faena (kg):

80-90 (86)

Rendimiento de res (%):

58

Peso res sin cabeza (kg):

46-52 (50)

Reposición anual de hembras (%):

20

Reposición anual de machos (%):

50

Fuente: Vieites y Basso, 1999. Adaptado de Saskatchewan Agriculture Food, 1994

1.020
2,39
4,12
42,50

*Mezcla min-vit (U$S/ton)

595

*Supl. proteico (U$S/ton)

340

Heno/paja para cama (U$S/ton)

17

Costo del dinero

8% anual

En el cuadro Nº 6 se informa el presupuesto financiero
del emprendimiento.

CUADRO 6: Presupuesto financiero de in sistema de cría al aire libre de jabalíes puros en Saskatchewan, Canadá.
Rubro
Ingresos

Año 1

Año 2

Año 3

Año 4

Año 5

Año 6

Año 7

Año 8

0

297

26.063

53.052

53.052

53.052

53.052

53.052

Costos variables

1.618

9.241

26.857

38.021

38.021

38.021

38.021

38.021

Costos fijos

8.730

13.517

6.644

7.238

6.615

5.914

5.215

4.712

Total costo

10.348

22.758

33.501

45.259

44.636

43.962

43.236

42.733

Capital inicial

48.602

Saldo

-10.348

-22.461

-7.438

7.793

8.416

9.090

9.816

10.319

Saldo acumulado

-10.348

32.809

-40.247

-32.454

-24.038

-14.948

-5.132

5.187

Fuente: Vieites y Basso, 1999. Adaptado de Saskatchewan Agricultura Food, 1994

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

181

�Los indicadores económicos informados son:
-TIR: 14%

-VAN: 25.825 U$S Canadienses

-Tiempo de recupero inversión:

7 años y 2 meses.

-Necesidad de financiamiento:

4 años.

-Sensibilidad a precio:

-10%

TIR: 6 %

+10%

TIR: 18%

Respecto a los resultados productivos de jabalies cruza
realizado en la Argentina (39), el servicio sobre hembras
Duroc se realizó por monta natural de cuatro machos
jabalíes en la época reproductiva de estos últimos.
Al parto se verificó un 15% de nacidos muertos. El peso
promedio de los nacidos vivos (1,1 kg ± 0,3) fue superior
al de los muertos en forma significativa. Los pezones al
nacer resultaron en 11,7 ± 0.9, no hallándose diferencias
entre sexos. Los machos resultaron más pesados que las
hembras y mostraron una mayor sobrevivencia al
nacimiento. Cuando se analizó la sobrevivencia en
relación a las cabañas de origen de las hembras (2) se halló
una diferencia altamente significativa.
Analizando la información al parto respecto al jabalí
padre, se evidenció que dos de ellos presentaban mayor
número de hijos, mayor peso al nacimiento y similar
número de pezones para 3, mostrando uno un valor
significativamente mayor. El número promedio de
jabatos nacido fue de 7,6, con un rango de 1 a 15.
No se verificaron muertes desde el nacimiento a los 21
días de vida. El peso promedio a las 3 semanas fue de
4,4 ± 1 kg; no se evidenciaron diferencias entre sexos ni
entre orígenes de madre. Respecto al efecto paterno sólo
se encontró una diferencia significativa para uno de los
padres, cuyos hijos mostraron el menor aumento de
peso. La ecuación de regresión entre el peso a los 21
días (y) y el de nacimiento (x) fue de y= 2,37 ± 1,8 x
(altamente significativa). También se calcularon las
ecuaciones de regresión para los grupos de jabalíes cruza
que pesaron más y menos de 1 kg al nacimiento.
El destete se realizó a los 42 días, cuando la
sobrevivencia respecto a los nacidos vivos fue de 87% y

182

del 74% respecto al total de paridos.
El padre cuyos hijos tuvieron el menor peso al
nacimiento también presentó la mayor mortalidad
nacimiento-42días.
El peso a los 42 días resultó de 7,7 kg ± 1,9, no
encontrándose diferencias entre sexos ni orígenes de las
madres. Se calculó una recta de regresión entre el peso
a los 42 días (y) y el peso al nacimiento (x), que resultó
y=4,52 ± 2,87 x.
Se estudió el consumo de raciones, aumento de peso y
conversión alimenticia de los jabalíes cruza. Se utilizaron
comederos tipo tolva para consumo a voluntad.
Cuando los grupos llegaron a sus respectivos pesos de
faena, se produjo un problema de liberación de fondos
del Proyecto por lo que no pudieron ser faenados; se
recurrió a una ración de mantenimiento para mantener
el peso mientras se solucionaba el problema, compuesta
por dos partes de heno de alfalfa, una de maíz y los
suplementos correspondientes.
El aumento diario varió de 0,08 kg entre los 7,7-10,5 kg
a los 0,738 kg en las etapas de 36 a 57 kg; luego
disminuyeron su aumento entre los 58-71 kg (0.488) y
alcanzaron los 0,640 kg en la etapa de 71 a 90 kg. La
conversión alimentaria varió de 8,17:1 en la primera
etapa (en la que se mostró un alto estado de estrés
postdestete) a 2,9:1, en la última.
Las fórmulas de regresión calculadas para el total de
animales, madres y hembras por separado, hembras y
machos más pesados y hembras y machos más livianos
mostraron en todos los casos un ajuste muy adecuado. Los
mismos cálculos se realizan para cada uno de los padres.
Se calcularon las ecuaciones de regresión para aumento
diario y a partir de ellas se determinó la edad esperada
para alcanzar diferentes pesos. Así, se calculó que
alcanzarían los 40kg a los 162 días, los 55 kg a los 194,
los 70 kg a los 218, los 85 kg a los 238 y los 100 kg vivo
a los 254 días.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Planteo técnico para jabalíes cruza con el objetivo de
realizar el análisis económico:
- Relación hembras/machos:
- Camadas por hembra/año:
- Jabatos nacidos por parto:
- Mortalidad predestete (%):
- Edad al destete (días):
- Peso al destete (kg):
- Mortalidad postdestete (%):
- Cabezas producidas por cerda/año:
- Edad a la faena (días):
- Peso vivo a la faena (kg):
- Rendimiento de res (%):
- Peso res sin cabeza (kg):
- Reposición anual de hembras (%):
- Reposición anual de machos (%):

15 a 1
1,91
10
20
42
8
6,25
15,0
286
110
58
61
40
20

El rendimiento de productos e ingresos por venta se
informan en el cuadro Nº7. En el cuadro Nº 8 de
informa la evaluación financiera.
Los indicadores económicos y el análisis de sensibilidad
calculados fueron:
TIR: 21,3%
-VAN:
176.760 (Tasa de corte: 10%)
-Tiempo de recupero inversión: 5 años y 5meses.
-Necesidad de financiamiento: 15 meses.
-Sensibilidad:
TIR
VAN
+10% Costos:
15,8
92.800
14,0
61.600
- 10% Ingresos
- 10% Ing. y
+ 10% Costo
8,2
27.500
Respecto a los resultados económicos, se realizó un
modelo de programación lineal para comparar

Fuente: Vieites y Col., 1998. Proyecto PID.

CUADRO 7: El rendimiento de productos e ingresos por venta de jabalíes cruza en un sistema de cría al aire libre
(jabalí puro x Duroc) realizado en la Argentina.
Rendimiento de productos e ingresos por ventas
Cabezas vendidas por año jabatos

480

Cabezas vendidas por año lechones

218

Cabezas vendidas por año cachorras

27

Cabezas vendidas por año cerdas descarte

24

Rend./cabeza (Kg)

Total año (kg)

Precio ($/Kg)

Ingreso total

Jamón crudo listo

7

3.360,00

33,60

112.896,00

Bondiola

2

960.00

16,10

15.456,00

Salame

3

1.440,00

16,90

24.336,00

10

4.800,00

8,54

40.992,00

5

2.400,00

7,77

18.648,00

Producto

Chorizo fresco
Pecho con manta

5

2.400,00

12,60

30.240,00

Solomillo

0,4

192,00

18,20

3.494,40

Churrascos

0,4

192,00

8,40

Carré con hueso

1.612,80

Recupero

32.640,00

Lechones

9.156,00

Cachorras 30Kg

2.430,00

Cerdas descarte
Total

7.344,00
299.245,20

Fuente: Vieites y Col, 1998. Proyecto PID

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

183

�CUADRO 8: Evaluación financiera de jabalíes cruza en un sistema al aire libre (jabalí puro x Duroc) realizado en la
Argentina
Rendimiento de productos e ingresos por ventas
Descripción

1

2

3

4

5

6

Ingreso

0

194.889

295.410

295.410

295.410

295.410

-92.255

-152.465

-152.465

-152.465

-152.465

-152.465

Ingreso por venta existencia animales
Ingreso por venta productos en stock
Costo de producción
Costo de elaboración

0

-38.178

-38.178

-38.178

-38.178

-38.178

-11.745

-11.745

-11.745

-11.745

-11.745

-11.745

-103.999

-7.499

93.022

93.022

93.022

93.022

0

0

-20.137

-20.137

-20.137

-20.137

-103.999

-7.499

72.885

72.885

72.7885

72.885

11.745

11.745

11.745

11.745

11.745

Amortizaciones
Resultados antes de impuestos
Impuesto a las ganancias (según escala)
Resultado neto
Valor recupero tierra y mejoras
Valor recupero inversiones fijas
Valor recupero fábrica raciones, balanza y refugios
Valor recupero existencia de animales
Amortizaciones
Tierra y mejoras existentes

11.745
-55.500

Inversiones fijas (alam., aguadas,
corrales, for, tingl, etc.)

-55.793

Equipos (Fca. rac., pala, balanza,
silos, refugios

-54.098

Compra de reproductores

-25.000

Flujo de fondos

-285.646

4.246

82.350

84.630

81.550

84.630

Flujo de fondos acumulado

-285.646

-281.400

-199.050

-114.419

-32.869

51.761

VAN
TIR

$ 176.762
21,3%

Fuente: Vieites y Col, 1998. Proyecto PID

económicamente la producción de jabalíes con la de
porcinos, en base a los datos técnicos hallados en los
ensayos respectivos. El análisis se centró en los precios
diferenciales que se deberían lograr en los productos de
jabalíes para que resultaran competitivos con los de los
porcinos. Se consideraron explotaciones tipo, para las
que se tabularon todos sus datos en cuadros separados,
que resultan fácilmente modificables para ser utilizados
en casos particulares. Se explican las actividades del
modelo y sus restricciones. Los resultados indican que
para la época en que se realizó el estudio no era
conveniente la producción de cerdos ni de jabatos

184

(Argentina, 1996). Con un 16% de aumento de precio
de la venta de los productos, entraban los cerdos en
solución pero no los jabatos. El precio de los jabalíes
debería ser un 65% superior para que desplacen
totalmente a los cerdos del plan óptimo.
Una alternativa estudiada fue la de comercialización de
jabalíes cruza destetados que se convertirán en una
posibilidad de venta en el nicho de las especialidades.
En un primer estudio se diseñó un modelo productivo,
con simulación de ventas, la determinación de los costos
de producción, márgenes y rentabilidad. Se encontraron

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�tres factores que actuaban fuertemente sobre los costos:
la mano de obra (33,8 %), la alimentación (27,8 %) y la
suma de intereses y amortizaciones (23,8 %). Los
resultados se compararon con la venta de lechones
comunes, hallándose un margen positivo para el caso de
los jabalíes cruza y negativo para el de los lechones. La
rentabilidad calculada sobre el capital total fue de 1,7%
para jabalíes cruza y negativa para lechones. Es de
aclarar que en las épocas en que se realizaron los
cálculos era una fase negativa de la producción porcina,
pero que el análisis respectivo contiene toda la
información biológica y de estructura de instalaciones,
alimentación, mano de obra e insumos diversos que
permiten tomarlo como base de cálculos para
circunstancias posteriores.
En referencia a jabalíes cruza de destete, se compararon
económicamente 3 manejos reproductivos, ya que ello
está condicionado por la estacionalidad de los padres
jabalíes. Un esquema planteado es el estacional, en el
cual las hembras domésticas paren en un grupo único
dos veces por año (mediante servicios de otoño e
invierno); el escalonado, en el cual el grupo de madres
sería separado por sus épocas de servicio para parir en
invierno, primavera y verano (en otoño no se lograrían
partos ya que el servicio de verano sería impracticable)
y; finalmente, el combinado que resultaría similar al
escalonado, pero utilizando en los servicios de verano a
padrillos domésticos. Considerando un modelo de 120
madres totales, tomando en cuenta el capital fijo
necesario, las inversiones por madre, gastos de
amortizaciones e intereses, costo de lograr animales
vivos y sus reses, ingresos y márgenes, se halló que el
costo unitario por jabato vendido resultó menor para el
sistema combinado, seguido por el estacional y el
escalonado. Considerando el margen neto, el resultado
es superior para la producción estacional.
También se realizó un modelo de producción de capones
cruza finalizado a los 90 kg de peso comparado con el de
capones domésticos de 110 kg. El sistema de
producción fue similar (al aire libre), pero diferente el
reproductivo ya que para los jabalíes cruza se empleó un
esquema estacional mientras que para los domésticos,

uno escalonado.Se confeccionó las cuentas capital para
determinar inversiones y calcular costos. El resultado
indicó un costo por kilo de 1,1 $ para jabatos cruza y
0,79 para capones comunes (Argentina, 1996).
En un proceso integrado de jabalíes cruza desde la
producción hasta la comercialización, tanto de carne
fresca como elaborada de jabalí cruza, el estudio incluye
los costos de los procesos integrados (producción,
transporte de animales vivos, faena, desposte, transporte
refrigerado de cortes, distribución de carne fresca,
elaboración de fiambres y chacinados, distribución de
estos últimos), así como los ingresos originados en la
venta a partir de precios vigentes a fines del año 2003. Se
realizó un análisis de sensibilidad con reducción de
ingresos e incremento de gastos. Se calcularon las
respectivas TIR y VAN. Se concluyó que la producción de
jabalíes cruza es rentable en planteos como el propuesto.
Los montos de capital que requiere el emprendimiento
son importantes y las características de la empresa que
asuma el negocio deberían ser tales que esté capacitada
para llevar adelante todas las etapas del negocio.
Aspectos legales y trazabilidad
Al ser el jabalí una especie silvestre e introducida en la
Argentina, la regulación de las poblaciones en el ámbito
natural corresponde a las Direcciones de Fauna
Provinciales y Nacional, quienes intervienen en los
aspectos relacionados con la actividad cinegética y en
situaciones en las que la especie cause perjuicios a otras
autóctonas de la fauna.
Si se desarrolla la cría en cautiverio, la reglamentación
de criaderos y guías de traslado también corresponden a
esos organismos.
Los productos para consumo humano obtenidos de los
jabalíes provenientes del hábitat natural o de la cría en
cautiverio son fiscalizados por el SENASA en sus
diferentes jurisdicciones; si esos productos son
exportados el organismo deberá fiscalizar la planta
procesadora convenientemente habilitada según
requisitos de los mercados demandantes.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

185

�Para la caza deportiva del jabalí el Registro Nacional de
Armas (RENAR) estableció por Disposición RENAR
Número de Norma 175/04 la Reglamentación de
Registros de Cotos de Caza, cuya fundamentación ya
fue detallada (34).
Respecto a la actividad cinegética del jabalí (68) en la
provincia de La Pampa, según lo establecido por la Ley
N° 1194 de Conservación de la Fauna Silvestre, su
Decreto Reglamentario 2218/94 y Disposición N°
466/04 de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios se
dispone que el jabalí europeo macho adulto podrá
cazarse durante todo el año, debiéndose transportar con
los testículos sin extirpar o ser transportados junto al
ejemplar. La hembra adulta podrá cazarse desde el 1 de
marzo al 31 de julio del 2006. La cantidad de ejemplares
cazados por día y por cazador será de dos. No se podrán
cazar rayones.
El cazador deberá contar con el correspondiente
permiso de caza y con el consentimiento del propietario
del establecimiento en donde desee cazar. El permiso de
ingreso a la propiedad es una declaración jurada que
será confeccionada por triplicado quedando el original
para el cazador, el duplicado en la Secretaría de recursos
Naturales y el triplicado en poder del propietario del
campo.
Para transportar el producto obtenido se deberá contar
con los permisos antes referidos. Si se desea transportar
una pieza de caza fuera de la Provincia se deberá
tramitar una Guía Única de Tránsito, confeccionada
una/cazador.
Los ejemplares que se deseen concursar o los obtenidos
por extranjeros deberán ser precintados. Si la pieza se
obtuvo en un coto de caza, se precintará en el
establecimiento y luego se completará el trámite a través
del llenado de una planilla en la autoridad de aplicación
o en la comisaría correspondiente. Si los trofeos fueron
obtenidos en campos serán legalizados en la comisaría
local, dentro de las 72 hs de logrados.

sus campos podrán solicitar un permiso de caza control
(Artículo 16, Ley 1194). Para ello deberán presentar un
análisis agro – económico de los daños ocasionados,
avalado por un Profesional habilitado. La Dirección de
Recursos Naturales analizará la documentación
presentada y otorgará, de ser procedente, cupo y fecha.
En la Provincia de San Luis (69), a través del Decreto
N° 311-MLyRI-2005, fue habilitada temporalmente la
caza deportiva mayor. En esta Provincia existía una veda
total de todo tipo de caza de ejemplares de la fauna. Sin
embargo de acuerdo al conocimiento y censos
poblacionales de las diversas especies faunísticas
existentes en el territorio de esa provincia, realizados por
el cuerpo de inspectores de fauna dependiente del
Subprograma de Ambiente y Desarrollo Sustentable,
surgió la necesidad de habilitar la actividad de caza
deportiva. El período establecido fue desde el 1 de enero
de 2005 hasta el 31 de Diciembre de 2005. La caza del
jabalí europeo quedó habilitada con jauría (rececho)
desde el 1 de marzo al 31 de julio solamente los días
viernes, sábado, domingo y feriados. La utilización de
perros se realizará observando los siguientes requisitos:
1. Se otorgará el permiso oficial de la temporada,
debiendo certificarse el mismo ante autoridad policial o
juez de paz, únicamente con la autorización del dueño
del campo, teniendo en cuenta los registros de los
centros de ganaderos respectivos. La autoridad de
aplicación mantendrá comunicación permanente con
éstos a los fines de cumplir con lo establecido en el
Decreto. 2. En ninguna circunstancia el número de
perros podrá ser mayor de seis (6). 3. Los perros no
podrán ser bajados del vehículo que los trasladó a hasta
que arriben al lugar de la cacería. Queda totalmente
prohibido el empleo y/o traslado de perros entre el 1
Agosto hasta el 30 de Abril de 2005.
La subsecretaría de Turismo del Neuquén (70), como
autoridad de aplicación de la Ley Provincial de Fauna
determinó que la temporada de caza del jabalí se
realizará desde el 1° de mayo al 31 de mayo del 2006,
siendo 6 la cantidad máxima de ejemplares a obtener
durante toda la temporada.

Los propietarios que sufran perjuicios por la especie en

186

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�Respecto a la utilización de carnes provenientes de la
caza (71), el Servicio Nacional de Sanidad animal,
SENASA, a través de la Dirección de Fiscalización de
productos de Origen animal, Coordinación de Aves,
Huevos y animales de Caza fiscaliza los
establecimientos destinados al faenamiento de aves y
otras especies menores; el acopio e industrialización de
huevos y de los productos de la caza, de acuerdo a la
normativa vigente y realiza el estudio de la
documentación técnica de los mismos a fin de proponer
su habilitación y registro.

comercializara esta parte del animal; -Vestuario para el
personal y servicios sanitarios.

El SENASA a través de la directiva DE 4238/98
entiende por planta elaboradora de productos de la caza
mayor -jabalí (Sus scrofa), pecarí labiado o tanyhkati
(Tayassu pecarí), pecarí de collar, pecarí rosillo o taiteyú
(Pecarí tacayu), cérvidos: ciervo (Axies axies), (Cervus
elaphus), gamo europeo (Dama dama), chancho del
monte (Tayasuidos) y camélidos: guanaco (Lama guanicoe), a los establecimientos o parte de establecimiento
dedicados a la elaboración de las especies indicadas u
otras que incluya el SENASA, con sus vísceras y piel.
Los requisitos generales para estos establecimientos
contemplan que: - En caso de recibir animales vivos, de
las especies indicadas, los establecimientos deben
reunir los requisitos exigidos para los mataderos de
bovinos, ovinos y porcinos; - Cuando los
establecimientos estén habilitados para faena tipo mixto
(caza mayor y especies domésticas mayores), la faena de
cada uno de estos tipos se hará en horarios diferentes,
previa conformidad de la Inspección Veterinaria; - Las
reses de caza mayor al entrar a los establecimientos
elaboradores, aunque lleguen amparadas por
documentación sanitaria, deben ser sometidas a una
inspección de admisión, sin perjuicio de la inspección
veterinaria a que posteriormente se sometan las
carcasas.

La exportación de productos cárnicos frescos y
elaborados de jabalí, requiere de la habilitación de
plantas faenadoras, tal como sucede para otras carnes
alternativas que ya han sido explicitadas. Esos
requisitos son de mayor complejidad si se desea exportar
a la Comunidad Europea; si bien los mercados asiáticos
son menos exigentes al momento de adquirir productos
alternativos de origen animal, el precio logrado en ellos
es menor que los que se pueden obtener vendiendo a
países europeos.

Las plantas elaboradoras de productos de la caza mayor
deben contar con las siguientes dependencias:- Local
para Inspección Veterinaria.; - Cámaras frigoríficas; Playa de desollado, evisceración, higiene y
acondicionamiento;- Digestor u horno crematorio para
desperdicios y comisos; - Depósito de cueros, si se

Cuando se trate de jabalíes y pecaríes se deberá realizar
la investigación de Trichinella spiralis (agente de la
triquinosis).
Respecto a la producción en cautiverio, la
reglamentación vigente para la habilitación y control de
criaderos es análoga a la detallada en el apartado del
componente carpincho.

Particularmente para la importación de carne de jabalí
de terceros países (72), el Mercado Común Europeo ha
reglamentado la actividad a través de la decisión de la
Comisión de febrero del año1997.
En el texto de la directiva N° 220/97 se establece que en
referencia a la Directiva 92/45/CEE del Consejo, de 16
de junio de 1992, sobre problemas sanitarios y de policía
sanitaria relativos a la caza de animales silvestres y a la
comercialización de carne de caza silvestre cuya última
modificación la constituye el Acta de adhesión de
Austria, de Finlandia y de Suecia; - Vista la Directiva
72/462/CEE del Consejo, de 12 de diciembre de 1972,
relativa a problemas sanitarios y de policía sanitaria en
las importaciones de animales de las especies bovina,
porcina, ovina y caprina y de carne fresca o de productos
a base de carne, procedentes de países terceros cuya
última modificación la constituye la Directiva
96/91/CE; - Considerando que la Decisión 79/542/CEE
del Consejo ,cuya última modificación la constituye la
Decisión 97/160/CE de la Comisión, establece la lista

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

187

�de los terceros países desde los cuales los Estados
miembros pueden autorizar la importación de animales
de las especies bovina, porcina, ovina y caprina, de
équidos, de carne fresca y de productos cárnicos y
establece restricciones a la importación de carne de
jabalí procedente de determinados países; Considerando que la Decisión 94/86/CE de la
Comisión, modificada por la Decisión 96/137/CE de la
Comisión (7), establece la lista de los terceros países a
partir de los cuales los Estados miembros están
autorizados a importar carne de caza silvestre; Considerando que las importaciones de carne de jabalí
pueden autorizarse sobre la base de la situación
zoosanitaria existente en el país tercero exportador; que,
debido a la aparición de brotes de peste porcina clásica
en determinados terceros países, ha sido necesario
obtener un plan detallado de erradicación de la
enfermedad en las regiones de los terceros países
afectados, tal y como se exige a los Estados miembros de
conformidad con la Directiva 80/217/CEE del Consejo
cuya última modificación la constituye el Acta de
adhesión de Austria, de Finlandia y de Suecia; - Que
deben imponerse requisitos suplementarios a aquellos
países en los que se considere más probable la aparición
de la enfermedad; - Considerando que, por tanto, es
necesario establecer los requisitos de sanidad pública y
animal y la certificación veterinaria aplicables a la
importación de carne de jabalí destinada al consumo
humano en la Comunidad; - Considerando que, además,
se pueden reconocer condiciones que ofrecen garantías
equivalentes; que un tercer país puede presentar una
propuesta de este reconocimiento a la Comisión para
que la examine; - Considerando que, habida cuenta de
la implantación de un nuevo régimen de certificado
debe establecerse un plazo para su aplicación; Considerando que las medidas previstas en la presente
Decisión se ajustan al dictamen del Comité veterinario
permanente. Como consecuencia de las normativas
anteriores, se adoptado las siguientes decisiones:
1. Los Estados miembros autorizarán las importaciones
de carne de jabalí, con exclusión de los despojos, que
cumpla los requisitos establecidos en el modelo de
certificado que figura en los Anexos A o B, procedente

188

de los terceros países que figuran respectivamente en
las columnas C o D del Anexo de la Decisión
97/217/CE de la Comisión.
2. El citado certificado deberá acompañar al envío y
estar debidamente cumplimentado y firmado.
La presente Decisión será aplicable a partir del 1 de
marzo de 1997.
Los destinatarios de la presente Decisión serán los
Estados miembros.
Si bien ha sido brevemente referenciado anteriormente,
es necesario resaltar que de existir exportación de carne
de jabalí desde la Argentina se deberán tomar todas las
prevenciones posibles respecto a la contaminación con
Trichinella spp. ya que es conocido en otras partes del
mundo el carácter endémico de la enfermad para
Argentina, Rumania y los países que conforman la ex –
Yugoeslavia. Existen antecedentes que refieren el
contagio a personas que han visitado estos lugares, han
adquirido productos derivados de la caza, los han
consumido y han padecido la enfermedad.
Entrevistas con informantes calificados y
recopilación de la información estadística
disponible
En el mes de julio de 2006, en el marco de las
actividades programadas se realizó un viaje a Chile. El
objetivo del mismo fue conocer el estado de desarrollo
de las producciones animales alternativas consideradas
en este Estudio, formalizar vínculos con especialistas,
técnicos y funcionarios oficiales y visitar
establecimientos productivo- comerciales.
Existe en Chile un marcado interés por la
comercialización de productos de jabalí puro criados en
cautiverio. Para garantizar la composición genética de
los ejemplares se están desarrollando técnicas
apropiadas que puedan ser utilizadas a escala comercial.
Como se ha referenciado, la Universidad Austral y la
universidad de Concepción están trabajando en el tema.
A continuación se detallan las entrevistas a personas del
ámbito público que han sudo consultadas respecto a la
producción y comercialización de jabalíes en ese País.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�La Med. Vet. Verónica Tèllez Long y el Med. Vet. Luis
Mezza desempeñan funciones en el Sub Departamento
de Industria y Tecnología, División Pecuaria del Servicio
Agrícola Ganadero (SAG) de Chile.

Carnes, de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.
Expresó que el perfil del Instituto es desarrollar la
vinculación con el sector privado para el desarrollo de
productos alternativos de origen animal.

Ambos expresaron que el mercado interno de carne de
jabalí es muy reducido, por lo que para la expansión de la
actividad es necesario crear canales de exportación. Sin
embargo ello deberá producirse luego de que se
solucionen ciertos aspectos tecnológicos relacionados con
la producción. Si esos inconvenientes se superan, se
debería incluir a la actividad en el marco de las Normas
de Buenas Practicas Ganaderas, incluidas en el Manual
PABCO. Como se ha referenciado en el capítulo
correspondiente al componente ñandú (nº 4), estas
normas proporcionan garantías para que se cumpla con
las exigencias de sanidad, trazabilidad y determinadas
buenas prácticas ganaderas requeridas por los Servicios
Oficiales de los países de destino de las exportaciones. La
incorporación a este sistema es obligatorio para la
exportación de productos pecuarios chilenos. El Manual
que rige a las producciones animales alternativas
próximamente entrará en vigencia. Consideran que el
primer aporte de la inclusión de los productos alternativos
exportables en este sistema permitirá conocer la cantidad
de criaderos habilitados y el número de ejemplares de
todas las categorías sujetos a producción.

El especialista expresó que la caza del jabalí se realiza
con perros en sectores boscosos en las Regiones de
Temuco y Osorno; se permite cazar durante todo el año
y se suelen preparar zonas con alimento para atraer a los
animales.

El Sr. Francisco Subercaseaux, es Sectorialista del
Departamento Agropecuario, Dirección General de
Relaciones Económicas Internacionales del SAG,
respecto a la comercialización de carne congelada de
jabalí puro, manifestó que el mayor inconveniente que
presenta la actividad es la ausencia de mataderos
habilitados para la exportación a mercados como el de la
Comunidad Europea. Si la Reglamentación europea
permitiera habilitar líneas temporarias de faena, se
podrían acondicionar las plantas existentes para especies
animales tradicionales. En su opinión en un año podría
conocerse el resultado de las acciones tendientes a
lograr este tipo de habilitaciones.
El Dr. José Antonio de la Vega es Profesor Titular y
Director del Instituto de Ciencia Animal y Tecnología de

Expresó que en los últimos años se ha despertado en
Chile el interés por la cría de jabalíes en cautiverio,
desarrollada
una
actividad
secundaria
de
complementación de ingresos. Algunos emprendedores
comenzaron la actividad con la obtención de ejemplares
silvestres; sin embargo se presentó el inconveniente de
que muchos de esos animales estaban cruzados con
cerdo doméstico lo que impedía certificar la pureza de
los productos logrados.
A través de un Proyecto de la Fundación para la
innovación Agraria (FIA), se logró reunir a varios de
estos productores en una Asociación. Posteriormente se
ejecutaron proyectos de investigación y desarrollo
financiados por instituciones oficiales, dentro de las que
se encuentra La Corporación de Fomento de la
Producción (CORFO).
Existen productores que trabajan con híbridos obtenidos
de la cruza de macho jabalí x hembra Duroc; el
hibridismo acelera el desarrollo y rendimiento de los
cortes, manteniendo el concepto de producir carne
magra. La velocidad de crecimiento de las cruzas es
intermedia a la de los padres, el índice de conversión
3.8:1 y las canales son más engrasadas y de color más
pálido que las de jabalí puro.
Los que producen jabalí puro manifiestan que el
consumidor prefiere este producto.
La información científica sobre los sistemas de
producción utilizados en Chile es escasa; en general se
utilizan sistemas de producción extensivos, con praderas

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

189

�y suplementación a base de papas y granos. El Prof. De
la Vega refirió que la conversión para jabalíes puros es de
5,5:1; la carne es magra y de color rojizo.
En el mercado interno, se comercializan canales de 30 y
60 kg y algo de paté; este mercado es muy reducido.
El Sr. Bianchi y la Sra. Marylin de Bianchi son co –
responsable y Gerente Ejecutiva respectivamente de la
Firma “Secretos del Monte” radicada en San Rafael,
provincia de Mendoza. La Empresa constituye una
integración
vertical
para
la
producción,
industrialización, distribución y comercialización de
productos de jabalíes con los que complementa su
producción con la adquisición de carnes de ciervo,
bovino, porcino y salmón.
En la entrevista realizada manifestaron las perspectivas
del negocio integrado, las dificultades de elaboración de
productos, la necesidad de aumentar la escala de
producción de todos los productos, las inversiones
necesarias y los medios para la obtención de fondos, así
como las perspectivas del mercado. Manifestaron
además la necesidad de investigación y desarrollo que
presenta la firma y las posibilidades de apoyo de
diferentes instituciones para los distintos problemas a
encarar.
En el criadero de la Empresa se aprovechan las
condiciones naturales de la zona para parte de las
instalaciones. El rebaño está constituido por unas
cincuenta hembras y cinco padrillos, realizándose las
etapas de reproducción, cría, recría y terminación. La
alimentación se basa en granos y sub – productos de la
bodega familiar.
En la ciudad de San Rafael poseen una planta
elaboradora de salazones, ahumado y packagin, cadena
de frío y salón de ventas al público.
Es de destacar el interés por conocer el funcionamiento
de esta firma ya que está encarada como un negocio
integrado y enfocado desde el punto de vista
empresarial, poco frecuente en las actividades

190

alternativas.
En el Uruguay se detectó un criadero de jabalíes
perteneciente al Sr. Miguel de Nevares, sito a 250 km de
la ciudad de Montevideo. Por razones personales del
propietario la comunicación pudo ser sólo telefónica y
en ella se mencionó que el criadero es de características
extensivas, que cuenta con una 50 hembras jabalinas
(no quedó en claro si entre ellas se encuentran también
domésticas) y que elaboran productos como salazones y
embutidos. Suelen participar de ferias y exposiciones
donde promueven los productos.
Cadena comercial de productos de jabalí
La actividad cinegética presenta una cadena articulada
de diferentes actores que ofrecen servicios a personas
que realizan la actividad como deporte y esparcimiento.
El cazador deportivo mayormente reconoce que debe
actuar dentro de las normas establecidas para preservar
el recurso que si fuera escaso, no le permitiría realizar la
actividad. Muchas veces es conciente de que por su
accionar contribuye a regular la dinámica de la
población que utiliza.
Los cotos de caza son empresas que ofrecen servicios
integrales al cazador no sólo para que éste pueda obtener
su presa, sino para que además disfrute de una actividad
al aire libre y de las comodidades de alojamiento,
transporte y esparcimiento adicional en su estadía en el
lugar.
Algunos dueños de campos privados de zonas en donde
habita el jabalí aceptan que los cazadores ingresen a su
propiedad; ello ocurre por conocimiento personal o por
beneficiarse con la extracción de algunos ejemplares lo
que implica disminución del daño que le ocasionan en
su propiedad.
La promoción de la actividad cinegética en la región,
involucra un importante número de agencias de turismo
argentinas y chilenas quienes en la difusión y venta de
los denominados “paquetes turísticos” destacan las
condiciones agro ecológicas de los lugares a seleccionar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�y las menores restricciones normativas para el uso del
recurso respecto de países europeos.
Los medios de transporte terrestre y aéreo se suman a
los eslabones de la cadena, participando generalmente
como servicios a terceros.
La actividad cinegética se regula a través de las
Autoridades de Aplicación correspondientes a las
provincias involucradas y al ámbito nacional. Parte de
los ingresos generados son retenidos por estos
organismos.
Otros actores involucrados son los que ofrecen servicios
adicionales como ser guías, despostadores y
taxidermistas; también participan aquéllas personas que
realizan tareas relacionadas con el alojamiento, comidas
y esparcimiento extra.
Finalmente las armerías proveen las armas y demás
artículos necesarios para el equipamiento del cazador.
La caza comercial y de subsistencia corresponde
mayormente a personas que conviven con el jabalí en su
hábitat natural.
Los cazadores comerciales venden las piezas obtenidas a
restaurantes y casas de comida ubicadas en centros
turísticos del País. Otra posibilidad es la oferta a
empresas artesanales que procesan la materia prima.
El cazador de subsistencia consume con su grupo
familiar el ejemplar logrado y ocasionalmente vende el
excedente a los mismos lugares que el cazador
comercial.
La cadena comercial de la carne silvestre se inicia con
los cazadores. Las empresas artesanales, los hoteles y
casas de comida ofrecen el producto en forma
discontinua al consumidor final, de acuerdo a la
provisión irregular de animales cazados; los productos
pueden no estar fiscalizados por los organismos oficiales
que garantizan la inocuidad para el consumo humano.

Se puede garantizar la calidad si la carne de jabalí es
extraída del ámbito natural y llevada a un frigorífico. Si
bien existe la reglamentación que regula a los mataderos
de carne de caza mayor, estos son escasos y temporarios,
ya que corresponden a la faena de otras especies y
legalizan la actividad de faena de carnes provenientes de
la caza mayor para la época en que ésta se realiza; otra
posibilidad es que con la presentación de los planos del
frigorífico y su constitución legal se solicite la
habilitación anual para la faena a la respectiva Dirección
de Fauna de cada Provincia. Esta particularidad
corresponde a los productos de jabalí, ya que para otras
especies como el ciervo y la liebre europea existen
mataderos especialmente habilitados y permanentes.
La escasez de criaderos con escala de producción
comercial hace que no exista articulación de este
eslabón en la cadena agroindustrial de productos del
jabalí. En el País solamente existe una empresa “Secretos
del Monte”, que obtiene los productos a través de la
combinación de la cría en cautiverio y de la extracción
del medio natural. Esta Empresa radicada en Mendoza,
elabora y comercializa carne de jabalí integrando en
forma vertical su actividad.
Existe un reducido número de distribuidores mayoristas
de carnes exóticas que ofrecen el producto a casas de
comida de alta cocina. Su provisión corresponde
mayormente a la caza comercial.
En los Diagramas Nº 1 y Nº 2 se ilustran las
vinculaciones para la obtención de productos del jabalí
silvestre y en cautiverio
Vinculación entre actores
La actividad cinegética en todo el mundo se vincula a
través de clubes asociaciones, círculos y federaciones de
cazadores. Estas organizaciones de diferente grado y
complejidad brindan servicios al cazador que incluyen la
difusión de las reglamentaciones vigentes y sus
modificaciones anuales, la promoción lugares para cazar
y la realización de reuniones sociales periódicas. Se
destaca la organización de torneos en los que los socios

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

191

�Diagrama Nº 1: Obtención de productos y vinculaciones para la utilización del jabalí silvestre
Políti

POLÍTICAS

cas

Neg
oc

io

MERCADOS
COMUNES

Cazador deportivo
Autoridades de
aplicación

JABALÍ SILVESTRE

Cotos de caza

Campos privados

dos
rca
Me

Lega
les

Servicios adicionales

Caza comercial
Caza de subsistencia

Industrializadores
artesanales
Frigoríficos

Casas de comida

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

Consumidor de productos
frescos y elaborados
CONFLICTOS
SOCIALES

oces
os

ercial
Escala com

Nota: las flechas punteadas y círculos menos resaltados indican desarrollo incipiente
Diagrama Nº 2: obtención de productos y vinculaciones para el jabalí en cautiverio

Diagrama Nº 2: Obtención de productos y vinculaciones para jabalí en cautiverio
POLÍTICAS

MERCADOS
COMUNES
Productores

Autoridades de
aplicación

Proveedores de
insumos
JABALÍ EN CAUTIVERIO

Frigoríficos
Transporte animales vivos y
de productos refrigerados
Industria y proceso
artesanal

CULTURAS

Eco
nom
ía P
r

Distribuidores mayoristas
y minoristas

Consumidores de productos
frescos y elaborados
oces
os

Restaurantes y
casas de comida

CONFLICTOS
SOCIALES
ercial
Escala com

Nota: las flechas punteadas y círculos menos resaltados indican desarrollo incipiente
Diagrama Nº 2: obtención de productos y vinculaciones para el jabalí en cautiverio

192

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�compiten con los trofeos obtenidos en la temporada.
Una vinculación interesante de estas organizaciones es
la que realizan entre organismos oficiales responsables
de preservar el recurso en forma dinámica y de acuerdo
a la evolución demográfica; tal es el caso de España.
Existen regiones españolas en donde los cazadores
deportivos ejercen la actividad coordinada por las
diferentes agrupaciones cinegéticas y el Estado. Según
la evolución de la especie año a año y a los perjuicios
causados por su incremento, las organizaciones de
cazadores y el Estado programan la cantidad de
ejemplares y la época del año en la que se pueden cazar.
Si la temporada fue de sequía extrema, se disminuye la
disponibilidad del recurso. Un emprendimiento similar
se está llevando a cabo en el Uruguay en donde los
cazadores, a través de sus asociaciones, colaboran con
los especialistas para determinar la cantidad de
ejemplares en un área determinada. Los resultados
obtenidos son de base para programas de manejo de esta
especie exótica.
También existen agrupaciones de cazadores en la
República Argentina (73). La Federación Argentina de
Caza Mayor, está conformada por trece agrupaciones de
asociaciones, círculos, clubes y centros de diferentes
regiones del País. Entre sus actividades se destaca la de
asignar puntajes a los trofeos de jabalí obtenidos,
estableciendo un ranking por temporada. Para el año
2004 se asignó puntaje desde el número 1 (campeón de
jabalí, temporada 2004) al 262. El 27 de julio próximo
pasado fueron concursados los trofeos de la temporada
2006.
Las asociaciones de productores de jabalí han surgido en
algunos países en los que se inició la cría en cautiverio.
Tal es el caso de la “Western Canadian Wil Boar
Association” (74). Dentro de los objetivos de esa
Asociación canadiense se destacan lograr la
comercialización de los productos a precios razonables y
avanzar en la cadena de distribución a través de
vinculaciones entre los actores. Para los responsables de
la organización el concepto de cooperativismo debe ser
comprendido en toda su amplitud para alcanzar los

objetivos propuestos. Se destaca además la necesidad de
vinculación con entidades de I+D para acciones de
investigación y desarrollo de productos, distribución y
marketing.
La Asociación de Criadores de Jabalíes en Chile fue
conformada en el año 2003, con la participación de 25
productores (75). Algunos de los integrantes de esta
Asociación están convencidos de que la actividad debe
desarrollarse para el mercado interno; otros promueven
la exportación como único camino posible a recorrer.
En ese País una empresa dedicada a la cría de jabalíes
en cautiverio “Mödinger Hermanos” se vinculó con las
Universidades de Concepción y Austral de Chile para el
la implementación de análisis genético de los planteles y
estudios de mercado interno y externo.
En la República Argentina no existen asociaciones u otro
tipo de vínculo entre productores.
En conocimiento de los consultores del presente estudio
la única experiencia realizada fue la de un proyecto
financiado a través de la Agencia Nacional de
Promoción Científica y Tecnológica de la Nación con
fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La línea de crédito otorgada correspondió a la
convocatoria de Proyectos BIB OCAR del año 1997. En
este Proyecto de I+D denominado "Producción de
jabalíes en granja ecológica y elaboración artesanal de la
carne. Evaluación zootécnica, económica e impacto
social"” se vincularon investigadores de la Facultad de
Agronomía de la UBA y ocho productores agropecuarios
de la provincia de Buenos Aires los que, a través del
aporte de parte de los fondos necesarios, fueron los
beneficiarios directos de los resultados obtenidos. El
Director del Proyecto fue el Ing. Agr. Carlos M. Vieites.
Implementación de técnicas reproductivas que
disminuyan el impacto estacional de la especie
La reproducción del jabalí (77) se ve afectada por su
estacionalidad (lo que disminuye el numero de
partos/hembra/año), el reducido número de crías
obtenidas / parto (no mas de 5), el bajo número de pezones

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

193

�de la hembra (no mas de 10), y su baja producción de
leche; a ello se suma la agresividad manifiesta de las
hembras particularmente expresada durante la etapa de
lactación tanto hacia sus crías como hacia el hombre que
debe trabajar con ellas. La transferencia embrionaria
utilizando jabalinas puras como donantes y cerdas
domésticas como receptoras podría revertir en forma
sustancial los factores antes mencionados y es el método
apropiado dado que la criopreservación de gametas podría
realizarse en los machos pero no contemplaría la
estacionalidad de la hembra.

La tecnología de transferencia embrionaria permitiría,
superar dificultades actuales que limitan la producción
total de jabalíes, dado el bajo número de hembras
jabalinas disponibles en el país (de pureza reconocida),
su baja prolificidad y su carácter agresivo en la etapa de
lactación. De esta manera se posibilitará incrementar
en un tiempo breve la escala de producción y
consecuentemente se minimizaría la incidencia los
costos fijos en el costo de producción.

La acciones de I+D para la implementación de esta
técnica facilitaría el mayor número de crías por año,
mejores condiciones de amamantamiento, la interacción
madre- hijos y el manejo del rebaño materno constituido
por cerdas domésticas. A lo anterior se agregan dos
factores de gran importancia económica como son la
mayor expectativa de sobrevivencia de los jabatos (por
aspectos comportamentales y biológicos de la madre
nodriza) y el mayor peso al destete.

La amplia difusión que presentan las poblaciones de
jabalí y sus cruzas en la Rep. Argentina, expresa su
adaptación a regiones agro ecológicas diversas. Esa
diversidad se manifiesta en el clima, las fuentes
alimenticias, la presencia del hombre y los lugares de
refugio.

El método quirúrgico, no resulta particularmente atractivo
en las cerdas domésticas debido a la reducción de la vida
útil de las hembras participantes; sin embargo para el caso
de las jabalinas, en una sola temporada reproductiva la
progenie obtenida podría ser similar a la de toda su vida.
Ello conlleva una evidente ventaja por la reducción del
intervalo generacional en la selección de jabalíes.
Los antecedentes confirman la posibilidad de
transferencia de embriones frescos en hembras
porcinas, donantes y receptoras El aparato genital de la
jabalina es muy similar al de la cerda, variando
ligeramente en sus proporciones. Es por ello que no se
prevén grandes dificultades en la aplicación de esta
tecnología. Por otro lado es conocido que la hembra
doméstica es fertilizada con éxito en forma natural con
semen de jabalí, llegando a término en su gestación
La mayor capacidad de amamantamiento de las hembras
domésticas, así como su docilidad y habilidad materna,
permitirán lograr un mayor número y vigor de los jabatos
al destete.

194

Ventajas comparativas y competitivas

Las distintas regiones del País permiten el desarrollo
diferencial de poblaciones asilvestradas en sus aspectos
reproductivos, de crecimiento, de conversión
alimenticia y de calidad de carcasa.
Aunque las poblaciones silvestres no están evaluadas en
su número, se puede suponer que constituyen una
cantidad importante que podría ser utilizada para fines
comerciales (como ya ocurre parcialmente) en forma
racional y constituir un recurso atractivo que
contribuyera en mayor medida que la actual al desarrollo
de comunidades donde esta especie y sus cruzas se
hallan presentes.
El centro y sur del País muestran condiciones de
temperaturas y fotoperíodos apropiados a un buen
desarrollo de las condiciones de cautiverio. En esas
condiciones la ubicación correcta de criaderos permite
la existencia de praderas de buena productividad y la
disponibilidad de alimentos para la suplementación.
Los insumos que son destinados a la producción de
cerdos domésticos son, también, utilizables para la
industria del jabalí. Esa infraestructura de productos
veterinarios, fábricas e insumos de recursos

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�alimenticios, experiencia en la crianza al aire libre,
transporte, establecimientos existentes con una buena
distribución geográfica destinados a la faena y desposte
de cerdo, establecimientos elaboradores, hábitos de
consumo de la población humana y cadenas de frío
disponible, pueden adaptarse del cerdo al jabalí,
cumpliendo con requisitos especiales mínimos y con las
normas legales vigentes.

sustentable de la industria del jabalí. Ello significaría,
simplemente, reconocer la existencia y difusión en el
país, así como sucede con otras especies domésticas y su
potencialidad económica. Un antecedente en este
sentido y que podría ser imitado fue el traslado de los
cérvidos del carácter de animales silvestres a
domésticos, realizado en el año 1996, que permitió la
exportación de material genético.

El desarrollo que ha tenido la industria turística en el país
permite satisfacer las demandas de carnes no
tradicionales en diversos puntos geográficos. Esto ya
originó una producción artesanal local que podría
desarrollarse con productos controlados por los
organismos competentes y ampliar la oferta hoy existente.

El incipiente desarrollo que en diversas provincias han
tenido los cotos de caza, son una alternativa actual que
valoriza estos ejemplares. Su popularidad y atractivo
para los cazadores constituyen al jabalí en una de las
piezas más buscadas que adquieren mejores precios
como trofeos.

La producción industrial, por otra parte, ya ha tenido un
importante desarrollo adaptado a las potencialidades de
estas carnes y cortes. Si bien la experiencia en este
sentido está limitada a unos pocos establecimientos,
constituyen un bagaje aprovechable para la expansión.

Bases de un plan estratégico

La investigación y desarrollo realizada en el país y citada
en este texto, es primera en Latinoamérica y ha sido
citada y utilizada por otros autores de los países vecinos.
Esos trabajos han permitido originar un equipo
interdisciplinario apto para futuras acciones en la
adquisición de nuevos conocimientos necesarios. Las
publicaciones que se han originado cubren campos no
disponibles en otras fuentes de información extranjeras.
La existencia de compañías distribuidoras especializadas
en productos diferenciados constituyen una alternativa
de comercialización disponible, que debe ser evaluada
en la conveniencia de su utilización en vista del interés
económico del emprendedor.
Una dificultad legal está en la imposibilidad en ese
orden de introducir del exterior animales puros
mejorados. Ello hace que se utilicen reproductores de
origen dudoso respecto a su pureza, por lo que peligra la
potencialidad de futuras exportaciones a Europa. Esa
normativa debida a que la especie es exótica en nuestro
país debiera ser reconsiderada si se desea un desarrollo

Se observan nichos de actividad limitada a unos pocos
actores. Estos suelen no discriminar (salvo excepciones)
la materia prima de esta industria entre la proveniente de
animales puros y sus cruzas. El desconocimiento del
consumidor local permite esa situación así como los
organismos de contralor. Una sola firma diferenció en el
nombre adjudicado al producto entre híbridos y puros; el
resto ha comercializado como jabalíes puros animales de
los que no puede garantizar su origen. Esto no se debe a
un impedimento tecnológico ya que como ha sido
expresado en este texto hoy se encuentran disponibles
técnicas que permiten la diferenciación y que no se
utilizan por intereses comerciales inmediatos y de
limitadas perspectivas futuras para encarar los mercados
nacionales y extranjeros con seriedad. La seriedad en este
aspecto no debe ser considerada sólo como una virtud
moral sino como una herramienta útil para el desarrollo.
La visión cortoplacista aplicada por algunos actores
contribuyen al estancamiento de la industria del jabalí y
su escasa importancia económica actual.
La multiplicación de productos locales sin las garantías
de seguridad alimentaria hacen a estos productos
desconfiables para el consumidor y ponen en riesgo su
salud.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

195

�Los márgenes que aplican las distribuidoras y los
comercios minoristas limitan las cantidades que pueden
ser vendidas y la frecuencia de su ocurrencia.
La práctica de confinamiento que algunos productores
hacen sufrir a sus rebaños no sólo contradicen las
características comportamentales de la especie sino que
le restan valor a su imagen deseable de alimento natural.
Un plan estratégico debería estar destinado a modelar
los hábitos comerciales y los productos solucionando las
situaciones antes expuestas. Ello se expresa en el cuadro
9.
La producción puede ser llevada a cabo por agentes con
vocación por las características de esta especie y que
cuenten con los recursos humanos y económicos
adecuados. Los RRHH en el sentido operativo ya han
sido descriptos en sus restricciones temperamentales.
Existe la necesidad de formación profesional adecuada
para ingenieros agrónomos, veterinarios, expertos en
gestión y economía de procesos. No existe en la
actualidad esta material humano en cantidades
suficientes y actúan los que tienen alguna experiencia
en producción porcina. Las analogías, si bien en muchos
casos pueden ser útiles no satisfacen todas las
necesidades propias de esta producción. La producción
sólo será rentable si está precedida pro un buen proyecto
técnico que abarque los aspectos productivos y
económicos. Tampoco existen suficientes asesores en
este campo, por lo que las instituciones educativas
deberían formar este personal que además deberían
cumplir residencias en lugares ya establecidos.
La elaboración debe considerar en la preparación tanto
de productos frescos como elaborados las diferencias
anátomo – morfológicas de tamaño y contenido graso
propio de la especie. Para ello deberán dictarse cursos
especializados; una institución adecuada es el Instituto
Nacional de Tecnología Industrial y/o estar a cargo de
cámaras del sector.
La comercialización es un tema clave para el éxito del
negocio. Ello hace que existan casos en que la misma
empresa encare una integración vertical que se encarga

196

de todos los aspectos y etapas del negocio.
En este último caso es importante el control de gestión
que se realiza en cada etapa, el flujo de informaciones
entre los eslabones y que se fije un precio de transacción
interno equilibrado que permita identificar los puntos
débiles y las fortalezas de los productos, en un sentido
particular para cada etapa y global para el conjunto. Es
posible que una etapa deba subsidiar a otra si la
rentabilidad final obtenida así lo justifica, pero esto no
constituye la situación ideal; sería deseable el
autofinanciamiento y la obtención de una renta en cada
proceso.
La otra posibilidad estratégica es la de la agrupación
horizontal entre los actores de las diferentes etapas que
permita y articule las negociaciones con los procesos
siguientes y que permita una distribución justa de la
renta final.
Ambos esquemas (vertical y horizontal) pueden subsistir
en las economías de esta industria, dependiendo de la
escala y de las aptitudes de los empresarios.
Las posibilidades de exportación sólo serán posibles si se
previene adecuadamente la presencia de triquinosis en
el país, con todos los medios tecnológicos y legales
disponibles. Este es un problema de vieja data en el
rebaño porcino nacional que ha perjudicado durante
años al sector. La única solución para esta situación
endémica es la acción constante y continuada en el
tiempo del Estado y la información del público para no
adquirir productos que no fueron controlados
oportunamente.
En conclusión, las estrategias de desarrollo comprenden
aspectos relativamente fáciles de solucionar y dos que
presentan problemáticas más complicadas. Estas
últimas se refieren a la disponibilidad de reproductores
puros y a la difusión endémica de la triquinosis en el
país.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�CUADRO Nº 9: Etapas de los procesos de la industria del jabalí y características deseables
que deberían contemplarse
Producción

Transporte

Faena y desposte

Transporte

Elaboración

Transporte

Comercialización

Necesidades del
consumidor

Disponibilidad

- Artesanal

de jabalíes

- Industrial

Distribuidores
Información:
Compañías que se

puros

preocupan por la

Especial atención

certificados

a la conservación de

Con

promoción del

Con

las características

especial atención a

producto y por

- Características
organolépticas
- Características

Medidas de

Medios adecuados

Aprovechamiento

manejo que

que permitan

de las comodidades

especial atención a

organolépticas y a

la cadena

aplicar márgenes

permitan lograr

divisiones para

existentes previa

la cadena

los tamaños de los

de frío

razonables

canales magras

grupos pequeños.

habilitación

de frío

cortes para mantener

preparación

y carnes

Agrupamiento

la calidad del

y presentación

coloreadas

por peso.

producto

nutricionales
- Formas de

mediante el
uso de

Supermercados
Precios

praderas utilizadas
en forma rotativa y

Ídem distribuidores
- Competitivos con

la correspondiente

otras delikatessen

suplementación
Crianza al aire libre
aprovechando los

Restaurantes
Oferta:

conocimientos
existentes sobre

Ídem distribuidores

rotación de áreas,

y supermercados

- Mantenidos en

alimentación,

el tiempo y en

comportamiento

el espacio

y bienestar

Selección de recursos
humanos serenos y
con afinidad por la
especie

Medios físicos de
preservación para
evitar escapes de
animales

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

197

�scrofa) in two Mediterranean habitats in the western
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Pampa. 2006. Documento completo.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

201

�FUENTES DE FINANCIAMIENTO PÚBLICO Y PRIVADO
En el presente estudio se ha referido respecto de la
necesidad de implementar acciones de I+D en el
desarrollo de los procesos que involucran la
conformación de cadenas agrocomerciales en
actividades de obtención de productos alternativos de
origen animal.
La articulación de los eslabones que conforman estos
agronegocios, requiere la aplicación de técnicas
apropiadas adaptadas, creadas o imitadas que posibiliten
la vinculación de los actores de manera coordinada
desde la producción hasta el consumidor.
Como se ha explicado, ocurre con frecuencia que en
una producción alternativa dada se requiere de la
creación o maduración de algunos o de la mayoría de los
sectores intervinientes para contribuir a proporcionar la
base a partir de cual se conformen articulaciones con
interacciones complejas, que en su conjunto conforman
una cadena de procesos integrados; esos procesos
generalmente conciernen a la obtención de varios
productos de una misma especie y al agregado de valor
de esa materia prima.
Sobre cada eslabón interrelacionado intercederán
situaciones (dimensiones) históricas, sociales, políticas,
económicas, culturales, legales y ambientales que de
manera compleja condicionan de forma permanente la
elección y cumplimiento de los objetivos y estrategias
que deberían ser identificados al inicio de las
actividades. Para que un sector se articule con otros, sea
substancial para la actividad y pueda reaccionar ante los
cambios que necesariamente se producen, debe ser
abordado por la vinculación estrecha entre los actores
involucrados y las instituciones de I+D. Estas últimas
tienen la responsabilidad de detectar las inquietudes y
necesidades del sector privado y de contribuir a la
solución de problemas que afectan a estas actividades
innovadoras. Otros compromisos de los organismos
incluyen la adecuación y/o creación de normas que
faciliten el cumplimiento del marco regulatorio y el
acompañamiento, fomento y sostenimiento de
emprendimientos muchas veces dispersos y realizados
en soledad.

202

En el presente Estudio se ha referido en varias
oportunidades que los problemas se intentan resolver a
través de la prueba y error. Ello conlleva a realizar
esfuerzos que muchas veces fracasan por ausencia de
planificación, escasa transferencia de experiencias entre
actores o imposibilidad de generación de conocimientos
que de manera sistematizada y comprobada puedan ser
de utilidad para el conjunto de los intervinientes. La
transferencia del conocimiento empírico es valiosa, pero
resulta de mucha más utilidad si luego de ser analizada
en pruebas piloto o ensayos a pequeña escala es
replicada en condiciones de escala comercial.
Posteriormente la difusión de esas acciones deberá ser
amplia y destinada a que los emprendedores puedan
considerarla y adoptarla.
En todos los componentes del presente Estudio, se han
referido las ventajas comparativas para la obtención de
productos y comercialización a través de la extracción
natural, la cría en cautiverio o una combinación de
ambas, según el caso. Es frecuente observar que esas
ventajas son el motor de desarrollo de las producciones
animales alternativas, sin que todo el potencial existente
pueda expresarse en razón de la escasa identificación e
impulso de las ventajas competitivas. Estas últimas
deben ser identificadas, analizadas e implementadas en
el contexto nacional e internacional ya que la mayoría de
los productos logrados son de alta inserción en
diferentes mercados del mundo.
La acción conjunta e interdisciplinaria requiere de la
disponibilidad de fondos públicos y privados destinados
a la comprensión de un sistema complejo en el cual cada
actor es parte y debe obtener una renta del agronegocio,
la solución de problemas de cada sector y la
identificación e implementación de ventajas que
resulten en una actividad competitiva requiere de
En la experiencia de los Consultores del presente
Estudio ocurre con frecuencia que el sector privado
desconoce de la existencia de recursos económicos
destinados a acciones de I+D y que desde las
instituciones es escasa la vinculación y promoción para
la ejecución de proyectos financiados de aplicación

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�tecnológica, que requieren de la interacción pública y
privada. El Estado como fuente de financiamiento, el
sector privado como demandante de la resolución de
problemas y las instituciones de I+D como promotoras y
creadoras de acciones de vinculación tecnológica deben
trabajar en conjunto para el desarrollo y ejecución de
procesos innovativos. El riesgo que conllevan estas
actividades alternativas en las cuáles muchos de los
procesos se desconocen, hace que las fuentes crediticias
tradicionales no otorguen préstamos y si lo hacen sean a
tasas elevadas de difícil cumplimiento. Al riesgo,
cuantificable en todo proyecto económico hay que
adicionarle la incertidumbre que no puede ser
cuantificada pero que debe ser tomada en consideración
al momento de ejecutar emprendimientos novedosos.
En diferentes convocatorias anuales nacionales o
provinciales para la presentación de ideas proyecto ha
sucedido que una buena idea es rechazada por no ser
expresada adecuadamente, dentro de los términos
requeridos. El ejercicio de la exposición correcta de una
propuesta y su factibilidad no siempre son exitosos
debido a que quienes se presentan a concursar son
personas no habituadas a completar formularios de
convocatorias; la vinculación con instituciones publicas
y privadas debería minimizar o facilitar esta situación.
Una idea tendiente a la contribución de la resolución de
problemas que afectan el desarrollo de los agronegocios
alternativos de origen animal, debe ser ejecutada y
gestionada a través del cumplimiento de objetivos claros y
consensuados, que podrán ser modificados si algunas de las
dimensiones que interactuantes así lo requieren. La
responsabilidad y el compromiso son fundamentales al
momento de la ejecución de acciones de I+D que
involucren a numerosos actores del ámbito oficial y privado.
El abanico de posibilidades de financiación pública y
privada es sumamente variado y dinámico.
Generalmente las instituciones reciben la información a
través de los departamentos o direcciones de becas,
pasantías y pos grados y el sector privado la recepciona
por publicaciones en medios masivos de comunicación.
Las convocatorias pueden ser internacionales,

nacionales, regionales, provinciales o municipales, en las
que la complejidad de presentación de los proyectos
presenta un orden decreciente desde las internacionales
a las municipales.
La periodicidad suele ser anual, bianual o discontinua,
dependiendo del tiempo insumido en evaluar las
presentaciones realizadas y de la disponibilidad de
fondos para nuevas convocatorias. En presentaciones
complejas y de elevado número, suele ocurrir que entre
el llamado, el dictamen, la asignación de fondos y la
ejecución del proyecto transcurre un tiempo
considerable en el cual no es posible comenzar con las
actividades programadas. Otras veces la liberación de
fondos de acuerdo a las etapas signadas es asincrónico,
lo que significa planear sobre la marcha modificaciones,
aplazo o reformulación de lo ya planeado.
A continuación se detallarán posibilidades de
financiamiento de carácter internacional y nacional las
que, si bien no constituyen el universo de oportunidades
vigentes, representan una muestra significativa que puede
ser la base de exploración otras similares o nuevas.
Las fuentes de financiamiento internacional, son
mayormente adoptadas por investigadores de
instituciones de I+D reconocidas y acreditadas por
organismos competentes nacionales e internacionales.
En otros casos las instituciones son beneficiarias
directas de los resultados originados, las que se
comprometen generalmente en difundir los resultados
los ámbitos que consideren adecuados.
Los organismos internacionales disponen de fondos para
la ejecución de programas y proyectos de alto impacto
social y bajo impacto ambiental. Generalmente en los
países a quienes están destinados esos fondos existen
situaciones de pobreza y exclusión social.
El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (Global
Environment Facility - GEF) constituye la mayor fuente
de financiamiento para el medio ambiente mundial (1).
Su mandato consiste en establecer el vínculo entre los
problemas ambientales a nivel local y mundial y

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

203

�contribuir a preservar la diversidad biológica en diversas
partes del mundo. El uso de recursos de la fauna
autóctona y el beneficio que ello puede ocasionar a
pobladores de diferentes regiones pueden ser
canalizados a través de este Organismo que en la
República Argentina acciona conjuntamente con el
Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA). Los objetivos del PNUMA
incluyen resolver los problemas que los países no
pueden enfrentarlos solos, crear consenso y llegar a
acuerdos internacionales y promover la participación de
las empresas y la industria, la comunidad científica y
académica, las organizaciones no gubernamentales y los
grupos cívicos, entre otros.
La Comunidad Europea (2) ofrece fondos para la
realización de proyectos de en los que deben participar
entre tres y cuatro instituciones oficiales reconocidas,
pertenecientes a dos países de la Comunidad y otros dos
de regiones en las que es necesario realizar acciones de
I+D. Estas presentaciones suelen ser muy complejas en
su elaboración y ejecución y requieren de la formulación
de objetivos claramente definidos y del fuerte consenso
y vínculo entre las partes involucradas. En la actualidad
la Unión Europea ofrece participar en el “VII Programa
Marco”, originado en el año 1984 y relanzado para el
período 2007 – 2013; las acciones a desarrollar
comprenden cooperación entre países miembros y de
otras regiones para el desarrollo de proyectos de I+D y
capacitación a diferentes niveles; se privilegian los
emprendimientos de impacto social y cultural.
El Programa de la Comisión Europea “AL-Invest” (3) apoya
y auspicia la organización de Encuentros Empresariales
Sectoriales entre Europa y América Latina.
El objetivo del mismo es promover y facilitar la
realización de Alianzas Estratégicas entre las pequeñas y
medianas empresas. Una red de Operadores de ambos
continentes cooperan con el fin de organizar estos
Encuentros, que se basan en la coordinación de
reuniones individuales previamente concertadas, de
acuerdo con los intereses signados de las empresas
participantes. Estos eventos suelen realizarse por

204

requerimiento de un determinado sector de la Región
Latinoamericana que manifieste el interés de
vinculación con empresas o especialistas europeos para
la concreción de agronegocios o de acciones de
capacitación tecnológica.
En el año 1996 el Presidente del Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), entidad que financió parte del
presente Estudio, expresó que uno de los desafíos más
importantes para el Banco es el de satisfacer las
"crecientes demandas" de financiamiento relacionado
con "las nuevas realidades y nuevas etapas de
modernización" (4). Ello ha significado en la
disponibilidad de fondos para el diagnóstico y
elaboración bases estratégicas que podrán ser tenidas en
cuenta por los organismos oficiales en la
implementación de políticas que beneficien a sectores
en desarrollo. Algunos de los resultados de los Estudios
en la temática de las producciones alternativas de origen
animal financiados por el Programa BID – OCAR han
sido referidos en los componentes de este trabajo.
En la República Argentina la Secretaría de Ciencia,
Tecnología e Innovación Productiva (SECyT) destaca
entre sus objetivos (5): - Formular políticas, planes,
programas, medidas e instrumentos para el
establecimiento, puesta en marcha y funcionamiento de
un Sistema Tecnológico y Científico Nacional que
articule todos los organismos y recursos del sector en
función de los objetivos y políticas nacionales de
desarrollo, teniendo como meta básica elevar la
capacidad nacional de generar tecnología e incorporarla
a los bienes y servicios que se producen y exportan.; Supervisar el accionar de el Consejo Nacional de
Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); y la
Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica; - Establecer formas efectivas de
colaboración, complementación y apoyo entre el
Sistema Tecnológico y Científico Nacional y el sector
privado; - Priorizar la utilización del sistema de
propiedad industrial como herramienta de desarrollo
tecnológico y económico; - Impulsar y promover la
Investigación y Desarrollo y la diseminación y aplicación
de sus resultados; - Elaborar un plan nacional plurianual

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�de tecnología y ciencia y sus reformulaciones; - Elaborar
diagnósticos, informes e instrumentos de política para el
desarrollo de la tecnología, la ciencia y la innovación
productiva; - Realizar evaluaciones periódicas referidas a
cumplimiento de objetivos y uso de recursos, procesos
institucionales y de gestión y resultados obtenidos por
parte de los organismos que actúan en el ámbito de su
jurisdicción; - Promover, identificar, formular, aprobar,
financiar, controlar y evaluar actividades, programas y
proyectos de cooperación tecnológica y científica
internacional de la República Argentina; - Promover el
establecimiento de acuerdos de colaboración,
cooperación e investigación conjunta con organismos
vinculados a la tecnología, la ciencia y la innovación
productiva de otros países; - Coordinar la cooperación
internacional en el ámbito de su competencia (5)

(desarrollados por investigadores argentinos y
extranjeros) presentados a convocatorias realizadas en el
marco de convenios de la Dirección de Relaciones
Internacionales de la SeCyT.

La Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica (6), depende de la SECyT y promueve la
investigación científica y tecnológica y la innovación con
el objeto de mejorar los sistemas productivos y servicios
del País. El otorgamiento de recursos económicos a
través del Fondo para la Investigación Científica y
Tecnológica (FONCyT) y el Fondo Tecnológico
Argentino (FONTAR) se promueve el financiamiento de
proyectos tendientes a mejorar las condiciones sociales,
económicas y culturales en la Argentina.

En el sistema de Ventanilla Permanente, los proyectos a
financiar no tienen establecida una fecha límite, por lo
tanto es posible su presentación sin plazos
determinados. Las líneas disponibles son Créditos a
Empresas (CAE), Créditos a Instituciones (CAI) y
Créditos para Proyectos de Modernización.

El FONCyT tiene como misión apoyar proyectos y
actividades cuya finalidad es la generación de nuevos
conocimientos científicos y tecnológicos, tanto en
temáticas básicas como aplicadas, desarrollados por
investigadores pertenecientes a instituciones sin fines
de lucro públicas y privadas radicadas en el país. La
adjudicación de subsidios (aportes no reintegrables) se
realiza por medio de convocatorias públicas. Las
propuestas presentadas se evalúan siguiendo
procedimientos transparentes para determinar la calidad
y la pertinencia de los proyectos. También es
responsable de la evaluación de proyectos
correspondientes a programas administrados por la
Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación
Productiva (SeCyT) y/o el Ministerio de Educación y de
la coordinación en la evaluación de proyectos conjuntos

El Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR) administra
recursos de distinto origen, tanto públicos como
privados. Financia proyectos de innovación a través de
distintos instrumentos, que se implementan por medio
de Convocatorias Públicas o Ventanilla Permanente.
En las Convocatorias Públicas se fija una fecha límite
para la presentación de los proyectos ante el FONTAR.
El financiamiento puede ser realizado a través de
Aportes No Reembolsables (ANR), Programa de
Crédito Fiscal, Créditos a Empresas para Desarrollos
Tecnológicos (CAEFIPP) y Créditos Regionales.

En el capítulo
del libro de próxima aparición
“Agronegocios Alternativos” (7), los Ings. Agrs Carlos León,
Director de la línea de proyectos FONTAR y Gerardo
Cerdeiras, responsable de esa línea de financiación,
expresan que “Es necesario aclarar las dificultades que
existen al restringir estas actividades alternativas al área
meramente de la producción primaria; de ahí que preferimos
en denominarlas “de base agropecuaria”, con el objeto de
señalar que pueden abarcar otras fases de la producción.
Frecuentemente, a partir de una actividad no tradicional
agropecuaria, se desencadena un proceso innovativo que
excede el marco de producción primaria y se integra con otros
segmentos y procesos en cadena, como por ejemplo la
transformación industrial, desarrollos biotecnológicos,
transformaciones de postcosecha, diferenciaciones de
productos entre otros, todo lo cual otorga al conjunto del
proyecto un alto valor agregado, creando una cadena
productiva, que por ese motivo la denominamos de base
agropecuaria, en función de su origen. Para FONTAR es
trascendente identificar las peculiaridades de este tipo de

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

205

�proyectos “alternativos” a los efectos de comprender el tipo de
instrumento de promoción que debe aplicarse para inducir la
innovación tecnológica. Del mismo modo, entender la
problemática del desarrollo de estas actividades es
fundamental al momento de formular y evaluar un proyecto
y para orientar el presupuesto del mismo hacia objetivos que
aseguren su éxito, es decir, que el direccionamiento de los
recursos logre el mayor impacto posible. En la medida que la
actividad productiva es nueva o reciente en una región,
normalmente el impulso para su desarrollo proviene del
productor o empresario innovador, que vislumbra buenas
posibilidades económicas. No obstante, es frecuente que el
entusiasmo por la actividad subjetivice o no reconozca en la
primera instancia, un conjunto de variables que incidirán
negativamente sobre su negocio. Este entusiasmo se vio
potenciado en los últimos años a raíz del cambio de la
paridad cambiaria, que actuó como disparador de
oportunidades de negocios vinculadas a altos precios de
mercados externos que incrementaron los márgenes brutos de
muchas de las producciones “alternativas”. De esta manera,
muchos emprendedores iniciaron experiencias productivas
sin abarcar la totalidad de las variables involucradas y la
complejidad de las normas y condiciones de los mercados
externos, que en muchos casos, representaban la única
demanda de sus productos. Esta situación también se
presenta en aquellas producciones alternativas que cuentan
con un incipiente paquete tecnológico y científico
proveniente del sector institucional (o estatal,
fundamentalmente del INTA). En la mayoría de estos casos
se cuenta con información vinculada a la genética más
apropiada para iniciar la producción, prácticas de manejo,
instalaciones necesarias, etc. Mientras que se reconoce una
falencia importante en cuanto a normas de comercialización,
habilitaciones necesarias, datos de mercados precisos y
actualizados, etc. En este sentido, hay interesantes ejemplos
de proyectos financiados por el FONTAR vinculados, por
ejemplo, con la cría de caracoles, cría de búfalos, producción
de ostras, entre otros, donde las empresas beneficiarias fueron
exitosas en los aspectos tecnológicos vinculados con la
producción, obteniendo rendimientos superiores a los
esperados originalmente. Sin embargo, la mayoría de estas
experiencias se encontraron con dificultades a la hora de
iniciar la etapa comercial. Estas dificultades se manifestaron,
principalmente, en la falta de conocimiento de normas,

206

habilitaciones necesarias, canales de exportación accesibles,
etc. En todos los casos, se evidenció una falta de presencia y
acción estatal en la solución de los problemas planteados,
actuando como una barrera más en el recorrido de las
empresas desde la producción primaria a la comercialización
del producto final. De lo anterior, surge, que este tipo de
proyectos presenta normalmente, un riesgo que no debe
subestimarse. Primeramente, en lo tecnológico, por la posible
aparición de amenazas en la faz de producción primaria,
como por ejemplo plagas y enfermedades, susceptibilidad a
ciertas condiciones ambientales, etc. El riesgo tecnológico
aumenta si el proyecto se propone un procesamiento de tipo
industrial, por las propias dificultades provenientes de áreas
como la química, la biotecnología, la microbiología, etc. En
lo económico, estos proyectos tienen mayor riesgo que otros
relacionados con actividades de base agropecuaria más
tradicionales, debido a la inexistencia de información
cuantitativa relacionada con precios internos, precios
externos, dinámica de contra estación, requerimientos de
diferenciación de mercados específicos, etc”.
En opinión de los Consultores, la línea de Proyectos
FONTAR se adecua al desarrollo de los agronegocios
alternativos, razón por la cual ha sido referido en mayor
detalle. Sin embargo es necesario destacar que estas
líneas requieren del aporte del sector privado. El monto
del aporte privado puede significar, por ejemplo, para los
Aportes no Reembolsables, el 50% del total estipulado
para la ejecución del proyecto. Esta particularidad no es
de menor importancia ya que requiere no sólo el
compromiso social de emprendedores con instituciones
acreditadas sino que además, la Empresa beneficiaria
deberá presentar información respecto de últimos
balances, su situación fiscal y deberá aportar recursos
económicos en bienes, servicios e insumos, todo ello
manifestado en declaraciones juradas especialmente
diseñadas. Sin embargo la utilización de este medio de
financiación constituye, tal como lo expresan los autores
(7) “una oportunidad única para el productor
agropecuario o para el pequeño y mediano empresario que
encara este tipo de actividades ya que le permite analizar
profundamente los principales ejes de su nuevo
emprendimiento, como por ejemplo, la elección de la
mejor alternativa tecnológica para su empresa, profundizar

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�en un buen plan de negocios, definir necesidades de
vinculación tecnológica, etc., de modo de reducir al
mínimo los riesgos técnicos y económicos normalmente
implícitos en este tipo de actividades”.
El consejo Federal de Inversiones CFI (8) es un
organismo oficial de la República Argentina creado por
las provincias, que administra fondos propios y de las
Provincias intervinientes. Entre sus acciones se destaca
la implementación del Fondo Federal de Inversiones
(FFI), destinado a cooperar -mediante el crédito- con el
sector privado en la implementación de proyectos o
programas específicos en los niveles de preinversión e
inversión. Las líneas crediticias en vigencia son
“Producción Regional Exportable y “Créditos para la
Reactivación Productiva”. La primera línea brinda
asistencia financiera a las empresas radicadas en las
provincias argentinas, cuya producción muestre
perspectivas exportables; el monto máximo es de U$S
150.000 y está destinado a micro, pequeñas y medianas
empresas exportadoras, productoras y/o proveedoras de
bienes e insumos, destinados a la exportación o que
formen parte de mercaderías exportables. La segunda se
orienta a fortalecer el desarrollo de las producciones
regionales, promoviendo la reactivación productiva a
través del financiamiento al sector privado para su
funcionamiento operativo y el mejoramiento de sus
sistemas de producción; se destina a micro, pequeñas y
medianas empresas, ya se trate de persona física o
jurídica que desarrolle actividad económica rentable que
esté en condiciones de ser sujeto hábil de crédito, y sea
considerado de interés por las autoridades provinciales
para el desarrollo de sus economías; el monto máximo es
de $ 50.000.
El CFI pone especial atención a emprendimientos que
resulten del trabajo enmarcado en la conformación de las
redes de producciones regionales, a las actividades
productivas que apliquen normas de mejoramiento de la
calidad o que tengan posibilidad de incrementar las
exportaciones, a las que sean de apoyo a la producción y a
las que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida.
El PROSAP es un programa federal (9), que comenzó a

implementarse en 1996, con fondos del Banco Mundial
(BIRF), del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
y de los presupuestos de la Nación y las Provincias. Sus
recursos se destinan al financiamiento de proyectos de
inversión para el desarrollo agropecuario en las
provincias. El PROSAP se ejecuta bajo la dirección y
responsabilidad de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación. En el año
2005, a través de un préstamo BID 899/OC-AR 1 y 2,
fue promovida una nueva etapa de inversiones dentro de
esta línea en los servicios y la infraestructura
agropecuaria en todo el país. Se canaliza a través de
Proyectos de inversión y ejecución nacionales,
regionales y provinciales e iniciativas innovadoras de
ejecución promovidas por asociaciones de empresas y
productores del sector privado. Los objetivos de la nueva
etapa comprenden el aumento del valor de las
exportaciones de productos agropecuarios, el
mejoramiento de la calidad e incremento del volumen
de producción y la promoción de la generación de
empleo. Las estrategias indican la promoción del
desarrollo local, la mayor participación de los
beneficiarios, el financiamiento de proyectos nacionales
estratégicos, la experiencia Piloto de Aportes No
Reintegrables para la integración y el fortalecimiento de
cadenas productivas.
A través de la consulta de las paginas Web oficiales de las
provincias de la República Argentina, pudo comprobarse
que la información suministrada respecto de posibilidades
de financiamiento para el desarrollo de producciones
animales alternativas se enmarcan a través de las
Convocatorias del Consejo Federal de Inversiones por
Fondo Federal de Inversiones y el PROSAP de la
Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
Se han podido constatar financiamientos especiales de
algunas provincias que se detallan a continuación.
En la provincia de Santiago del Estero el Ministerio de
Producción, Recursos Naturales Forestación y Tierras
ha dispuesto la ejecución del “Programa de asistencia
crediticia a la mediana y pequeña empresa”, por un monto
de “$ 300.000 totales de los que serán destinados

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

207

�$20.000/proyecto con una financiación del 6% anual;
uno de los sectores beneficiados es el agroindustrial.
La provincia de Neuquén dispone de asistencia técnica
de capital de trabajo y regionalización para
transformación de la materia prima. No se informan los
montos asignados.
San Luis promociona el “Subprograma Fomento a Las
Micro y Pequeñas Empresas Agropecuarias” tiene como
finalidad el mejoramiento en la calidad de vida del
pequeño productor rural. El objetivo general es el de
incorporar al pequeño productor en un proceso de
mejoramiento orientado al aspecto social y productivo,
mediante la incorporación de tecnología y capacitación.
Otra actividad promocionada es la de “Pioneros Siglo
XXI”, programa de desarrollo productivo agropecuario y
agroindustrial, basado en la sustentabilidad ambiental,
la eficacia y eficiencia económica y la equidad social. En
ninguno de los casos mencionados se informan montos
y condiciones.
La provincia de Santa Cruz cuenta con el “Fondo de
desarrollo Provincial” que posibilita el financiamiento a
actividades agropecuarias y otras, orientadas
exclusivamente a la producción, regímenes especiales de
promoción y proyectos de infraestructura productiva
para el desarrollo de los Municipios, con el objeto de de
mejorar las posibilidades de empleo y privilegiar
emprendimientos productivos que ocupen materia
prima provincial y generen mayor mano de obra local.
Dentro de este Fondo se incluye la cría en cautiverio del
choique o ñandú petiso, para “generar mano de obra en
tanto y en cuanto se integren eslabones de la cadena de
valor en el territorio de la provincia”; el programa
contempla la financiación para la instalación de
criaderos mediante la incorporación de módulos
mínimos de 3 hembras y 1 macho.

208

BIBLIOGRAFÍA
1.- GEF – PNUMA. Convocatorias regionales.
www.medioambiente.gov.ar/archivos/web/CPyD/File/
convocatoria_proyectos_gef.pdf
2.- Comunidad Europea. VII Programa Marco
www.secyt.gov.ar
3.- Programa Al Invest. Eurocentro. Comunidad
Europea. www.eurocentropatagonia.com.ar
4.- Financiamiento BID a América Latina :
innovación y diversificación.
www.iadb.org/exr/PRENSA/1996/cp31596c.htm
5.- Secretaría de Promoción Científica y
Tecnológica (SECyT). www.secyt.gov.ar
6.- Agencia Nacional de Promoción Científica y
Tecnológica. www.agencia.secyt.gov.ar/
7.- León, C; Cerdeiras, G. 2006. Financiamiento
público para proyectos de innovación tecnologica de
productos no tradicionales de base agropecuaria.
Libro Agronegocios Agropecuarios. Capítulo N° .
En Prensa.
8.- Consejo Federal de Inversiones (CFI).
www.cfired.org.ar/
9.- Líneas de crédito PROSAP. www.sagpya.gov.ar.

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�REFLEXIONES FINALES

PRODUCCIONES ANIMALES ALTERNATIVAS

Enfoque
COMPLEJIDAD DE
LAS ACCIONES

•Alternativa novedosa

•Necesidad expresa o latente
de consumidores potenciales

•Viabilidad econó mica
RESPONSABILIDAD
DE CADA ACTOR
DE LA CADENA

•Beneficio social

V ie it e s , 2 0 0 3

Ide as

D es a rr ollo

Siste ma
de
ide as

P rueb a
de
m e r ca do

Con sumi dor

INNO VA CION
Vie ites, 20 0 3

Ca ntidad de actores diferen tes

NIVELES DE COMPLEJIDAD
A lta

Pr ob lem as
comp licad os

Pr ob lem as dóc iles

“El t emb la de ral”

Pr ob lem as pe rve rsos

Baja
Baja

Di ve rsidad de intereses en jue go (comp lejidad soc ial)

A lta

H errsch er , 2003

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

209

�Los Consultores adoptan para iniciar estas reflexiones
los conceptos desarrollados por Vieites 2006 (1). “La
unidad temática de las industrias agropecuarias tratadas
se impone pese a su diversidad por estar fundamentadas
en un enfoque común basado en la inquietud por el
desarrollo de estas actividades, en la convicción de que
existen alternativas sustentables para la monoactividad
cada vez más difundida en el ámbito agropecuario y en
los criterios sistémicos que deben fundamentar estas
producciones y cadenas de agronegocios.
Las producciones alternativas están destinadas a
permanecer como tales, a convertirse en tradicionales
cuando se consoliden en el mercado o a desaparecer
temporaria o definitivamente. Resultan ser un complejo
de actividades en las que permanentemente se produce
la entrada de nuevas posibilidades y la salida hacia lo
habitual o hacia el fracaso; esta característica convierte
a estos agronegocios en muy dinámicos y susceptibles de
una permanente transformación.
En la Argentina existen numerosas posibilidades de tejer
redes y de organizar distritos eficientes, ya sea con
producciones autóctonas y tradicionales, como con
nuevos desarrollos; incluso existen formas de apoyo
institucional y organizativo de origen público. El
comienzo del desarrollo es el de trabajar con
metodologías apropiadas, tener claridad a la hora de
seleccionar actividades, aplicar una racional capacidad
de organización, una fuerte vocación comercial y,
finalmente, demostrar una férrea voluntad de
crecimiento y de distribución equitativa de los recursos
generados por los diferentes actores.
Otro factor para reflexionar es la magnitud de las
barreras de entrada y salida del negocio. Ello tiene que
ver con la innovación necesaria a aplicar, la escala
elegida, les estrategias seleccionadas y las metas que
adopten las políticas públicas y los emprendedores
individuales o asociados.
Se requiere de una adecuada medición del riesgo y de la
aplicación de escenarios futuros probables. La
asociación de actores con un fin común de beneficios

210

compartidos, es otro de los requerimientos en la
búsqueda del éxito. La suma de valor agregado adquiere
importancia social cuando el resultado es distribuido
adecuadamente entre los participantes, incentivando
sus motivaciones y deseos de crecimiento”.
Impulsar el desarrollo significa que las estrategias y
políticas a aplicar resultan de dos vertientes. Por un lado
una fuerte vinculación entre las normativas del Estado,
las fuentes de financiamiento y los planes de
capacitación; la acción decidida de las instituciones de
investigación y desarrollo y la vinculación permanente y
franca en la actividad privada.
Los tres sectores (Estado, instituciones de I+D y
emprendimientos
privados)
deberían
actuar
mancomunadamente y en una permanente
retroalimentación. Se deben evitar trabas burocráticas,
superar la ignorancia con capacitación y poner el
esfuerzo necesario. La otra vertiente a utilizar es la del
aprovechamiento integral de las numerosas fuentes del
conocimiento que han originado la actividad privada.
Es de remarcar que, como toda actividad, la
capacitación permanente es un deber a satisfacer con
dedicación e inquietud. Pero se debe ser muy exigente
en la selección de medios para adquirir conocimientos
genuinos, evitando la ingenuidad de pensar que la
complejidad inherente a estos negocios se resuelve fácil
y rápidamente.
El trabajo realizado indica que la escala y las
potencialidades de las industrias derivadas de las
especies tratadas requieren de un fuerte estímulo de
formas adecuadas de asociativismo para cada caso de
emprendimiento particular y en especial considerando
las características culturales de sus actores. Ello es así
no sólo en lo referido a impulsar empresas familiares,
micropymes y pymes, sino también a otros tipos de
empresas. El esfuerzo necesario orientado a ese fin
requiere de la demostración fehaciente de las ventajas
competitivas que origina el asociativismo, que requiere
no sólo la motivación, sino que permite aplicar formas
de capacitación más eficientes y organizaciones que

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

�conduzcan a una mejor gestión. Las acciones
precedentemente citadas requieren de una fuerte
decisión política, de la democratización de la
información y de la aplicación de acciones concretas,
bien planeadas; todo ello contribuiría a una movilización
de recursos humanos y económicos que respondan al fin
propuesto.
Según Vieites 2006 (1) “La integración de personas que
persiguen una finalidad común en el sentido de conformar
la articulación de las partes en un todo significa armonizar
intereses, personalidades, objetivos, experiencias,
informaciones, conocimientos, ambiciones y metas. Si bien
numerosos actores de la economía moderna marcan como
rasgo distintivo del avance social al interés personal, éste
no tiene por que ser un obstáculo para la realización de
proyectos de beneficio común. Esta es una aspiración que
debe concretarse en las cadenas productivas para que sean
sustentables”.
¿Será todo lo expuesto posible de lograr en nuestro país
al considerar las dimensiones culturales y sociales del
mismo? Los Consultores consideran que la posibilidad
surge del convencimiento de que se creará riqueza y que
ésta será distribuida equitativamente. La fórmula para
avanzar sería que el Estado prevea recaudar más para
cumplir con fines específicos, las instituciones de
investigación y desarrollo confíen con que contarán con
los fondos necesarios para sus trabajos y que ellas
constituirán un mérito curricular para los investigadores;
los actores privados deberían esperar un mayor
bienestar.

social explícito. La toma de conciencia de todos estos
aspectos es el único camino para que la potencialidad de
las actividades tratadas se conviertan en realidad. Esa
concientización requiere de tiempo, esfuerzo,
capacitación y control de gestión de los actores.
El trabajo que han realizado los consultores está dirigido
a ser un aporte al diálogo argumentado, soportado por
ideas para enfrentar los desafíos que plantean el
aprovechamiento integral de las alternativas del
desarrollo de actividades que arriven al bienestar social.
El marco legislativo y de exigencias de calidad de cada
mercado deben ser detenidamente analizados cuando
los productos están destinados a la exportación. La
disminución del impacto sobre el medio ambiente de la
nueva actividad debe ser una aspecto relevante a
considerar desde los puntos de vista ético, de
diferenciación y de calidad actualmente exigibles.
Las ventajas comparativas ofrecidas por las condiciones
naturales de nuestro país son favorables. Todo el
esfuerzo debe volcarse a que la organización social
conducente a la movilización de los recursos tienda a
desarrollar actitudes y aptitudes competitivas. En este
sentido el ejercicio de la responsabilidad que le cabe a
cada actor y el compromiso de los fines acordados son
las vías ineludibles de acción para llevar a cabo las
finalidades expuestas.

Los fines expuestos se encontrarán con limitaciones que
sólo una política decidida y agresiva podrá superar. Se
deberá motivar a los funcionarios públicos para que en
conjunto asumen la totalidad de sus responsabilidades,
avanzar en la capacitación de los investigadores y
morigerar al individualismo de los privados.
Uno de los aspectos que seguramente contribuirá a
superar las restricciones señaladas es que se origine no
sólo riqueza y adecuada distribución de la misma, sino
que también el desarrollo obtenga un reconocimiento

Análisis de producciones alternativas con potencial de desarrollo inmediato y mediato en la Argentina

211

�</text>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Vieites, C.M.. González. O.M.; Acuña Seery, C.</text>
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                <text>Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina); Universidad de Buenos Aires (Argentina). Facultad de Agronomía</text>
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