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                    <text>INFORME DE CÁÑAMO

Cáñamo

Septiembre 2022

�INFORME DE CAÑAMO

1

Introducción
Cannabis sativa L1. es una planta herbácea, con un rápido crecimiento y originaria de Asia
Central. Dicha especie se ha utilizado desde tiempos remotos en la medicina popular y
como fuente de fibra textil. Actualmente se han descubierto nuevas aplicaciones de sus
componentes/tejidos, que son utilizados como fitoquímicos y fuente de fibras celulósicas y
leñosas, para la industria. En este contexto se ha impulsado la producción, uso e
investigación de la especie.

Cannabis posee una amplia gama de variaciones en sus características morfológicas,
como el hábito de crecimiento, la altura y volumen de las plantas, el tamaño, forma y
disposición de las hojas, la medida y número de foliolos, la ramificación de tallos, y el
número y disposición de inflorescencias. Esto se debe a la larga y complicada historia de
domesticación que posee el cultivo. Como resultado, el género ha sido tratado en
diferentes formas por diversos autores. Varios botánicos han propuesto que Cannabis es
un género poliespecífico que incluye tres especies diferentes (C. sativa, C. indica y C.
ruderalis) mientras que otros han considerado que se trata de un género monoespecífico
con una sola especie: C. sativa; siendo este último criterio es el más adoptado en la
actualidad. Otros autores reconocen diferentes variedades y subespecies (sativa, indica y
ruderalis) dentro de la especie C. sativa y específicamente la subespecie sativa (Cannabis
sativa sativa) es la más identificada con el cáñamo industrial.

Es una planta con más de 25 mil usos conocidos y en desarrollo desde alimentos y
superalimentos, textiles de consumo, textiles industriales, material para construcción,
aceites, biocombustibles, pinturas y lubricantes, cosméticos y alimentación animal entre
otros.

El cultivo permite realizar una amplia gama de productos y subproductos, de los cuales
dos componentes son de gran importancia; sus órganos florales (se puede extraer
1

Desde lo taxonómico, en 1753, el botánico suizo Carl Linnæus fue quien reconoció y nombró la especie
Cannabis sativa (C. sativa) como un cultivo, en su trabajo llamado Systema Naturae (Matthews, 1999;
Iverson, 2000). La distribución geográfica original es vaga y no existen poblaciones puramente salvajes,
pero se cree que el origen filogenético se localiza en la actual China.

�INFORME DE CAÑAMO

2

cannabinoides y aceites esenciales de importancia medica/terapéutica) y sus tallos
(fibras). También, recientemente se ha incorporado a los granos como componente de
importancia para el cultivo, aportando valores nutricionales elevados y aceites. El
mejoramiento genético permite individualizar cultivares aptos para los diferentes sistemas
de producción del cannabis (terapéutico, textil, grano, doble propósito) pudiendo
diferenciarse además variedades con diferentes biosíntesis de cannabinoides y con
diferente efecto psicoactivo.

El cáñamo posee dos tipos de fibra, las largas, en la periferia del tallo, y las cortas, más
internas, que provienen de crecimiento secundario. Estas fibras se han revalorizado por la
capacidad que presenta el cáñamo de ser fitorremediador. Las industrias de cabos, telas,
ropa, geomantillos y papel pueden abastecerse con fibras de cáñamo industrial. También
el cáñamo puede emplearse en la construcción, en forma de ladrillos, hormigón de
cáñamo, aislantes térmicos y acústicos. Como bioproducto2 su importancia creció luego
del reconocimiento de las bondades de su uso por grandes automotrices europeas, que
ya lo adoptaron ampliamente. Actualmente no pareciera haber límites a lo que puede
hacerse con estos materiales, particularmente desplazando plásticos y fibras sintéticas3.

La fibra de cáñamo se caracteriza por presentar buena resistencia física. Según trabajos
de la Universidad Politécnica de Cataluña, su composición es la siguiente: 67-78 % de
celulosa, 16-19% de hemicelulosa, 0,8-2,5% de pectinas, 2,9-3,3 % de lignina y un 2% de
sustancias solubles en agua. Con respecto a la composición del grano, el 30 % es aceite,
el 25 % es proteína y el 30 % es carbohidratos y fibra. El aceite de semilla de cáñamo se
compone de 75 a 85% de ácidos grasos poliinsaturados (PUFA, por sus siglas en inglés),
incluidos los ácidos grasos omega-6 y omega-3, que son esenciales para la salud
humana.
El aceite contenido en el grano de Cannabis es altamente valorado por los beneficios
asociados a algunos de sus compuestos (el ácido linoleico y el ácido linolénico, entre
2

Se entiende por bioproducto a todo producto de base biológica producido a partir de recursos agrícolas
renovables, incluyendo los residuos agroindustriales y subproductos de las bioindustria (Reslución MAGyP
28/2021- Actualización del Programa "Bioproducto Argentino").
3

En la actualidad, Alfa Romeo, Peugeot, Porsche y BMW ya utilizan cáñamo para lograr paneles, puertas,
carrocerrías y tableros más ligeros para varios de sus modelos.

�INFORME DE CAÑAMO

3

otros). Los aceites pueden utilizarse con fines medicinales, para uso cosmético
(especialmente cuidados corporales) y también para la elaboración de pinturas y barnices.
La harina proteica, remanente luego de la extracción del aceite, tiene buen valor biológico
y puede ser destinada a alimentación humana o animal. Los granos enteros se utilizan en
la industria alimentaria, en gastronomía (por ejemplo, en ensaladas) o en suplementos
dietarios.

Contexto nacional
Caracterización y localización del área de producción
Por ser un cultivo rústico, el cáñamo tiene una gran amplitud agroclimática y Argentina
presenta excelentes condiciones agroecológicas para el cultivo industrial y medicinal.
Según el Mapa que se presenta a continuación (Figura 1), las “áreas óptimas” son la que
presentan todas las condiciones fototérmicas, hídricas y térmicas que requiere el cultivo
para garantizar la plena floración; las “zonas aptas”, no cumplen con algunos
requerimientos hídricas que podrían incluso ser subsanados mediante el uso del riego y
por último,

las “áreas marginales” que muestran limitantes tanto hídricas como

fotoperiódicas permitiendo solamente los cultivos de ciclo corto (Mora F., Sorlino, D.,
2020).

�4

INFORME DE CAÑAMO

Figura N° 1:
Regiones Agroclimáticas de la Argentina para el cultivo de cáñamo.

Fuente: RALDA 2020, Mora F., Sorlino, D.

Por otro lado, Manuel Belgrano fue el primero en intentar promover el cultivo de cáñamo
en la Argentina (Juan Tenembaum, elaborado para el Ministerio de Agricultura de la
Nación en 1935). En los años ´70 se destacaron las empresas Linera Bonaerense y
Algodonera Flandria de Julio Steverlynck como productoras de cáñamo industrial.
Lamentablemente, por acción de la dictadura militar, se interrumpió el desarrollo de la
industria cañamera, mientras que en otras partes del mundo ha ido creciendo de forma
exponencial. Hasta el momento, en el país no se ha vuelto a producir cáñamo industrial
y/u hortícola, aunque en la actualidad se produce en más de 30 países.

�INFORME DE CAÑAMO

5

En cambio, gracias a la ley 27.350 que autoriza el uso medicinal y paliativo del cannabis
hay producción para este fin. Desde la Universidad Nacional de la Plata se realizó un
seguimiento de las organizaciones Cannábicas en la Argentina, contando con 199
organizaciones cuyo detalle se presenta en el Cuadro N° 1 del ANEXO del presente
informe.

Según una encuesta realizada por el RACME (La Red de Cannabis Medicinal), el
cannabis es utilizado para las siguientes enfermedades/ trastornos: Artrosis, Trastornos
del sueño, Fibromialgia, Trastorno de Ansiedad, Depresión, Epilepsia, Hernia de disco,
Artritis, Migraña, Cáncer, TEA, Esclerosis Múltiple, Parkinson Diabetes, Escoliosis,
Neuralgia, Parálisis cerebral, Otras. Los síntomas que presentan los usuarios son 50%
dolores, 28% ansiedad, 13% estrés y 9 % otros.

Tal lo ya señalado, en la actualidad la Ley 27.350 es la que establece el marco regulatorio
para la investigación médica y científica del uso medicinal, terapéutico y/o paliativo del
dolor de la planta de cannabis y sus derivados. Dicha ley fue re-reglamentada por Decreto
883/2020.

Por otra parte, y para promover el desarrollo nacional del sector, a través de la
recientemente sancionada Ley 27.669, se amplía el marco regulatorio de la cadena de
producción y comercialización nacional y/o con fines de exportación de la planta de
cannabis, sus semillas y sus productos derivados afectados al uso medicinal, incluyendo
la investigación científica y al uso industrial. Esta norma deberá ser reglamentada por el
Poder Ejecutivo Nacional según lo establecido en su artículo 26.

Herramientas de apoyo sectorial
El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, a través de la Subsecretaria de
Coordinación Institucional (SSCI) dependiente de la Secretaría de Articulación CientíficoTecnológica (SACT), posibilita la presentación de proyectos de investigación y desarrollo,
en el marco del “Programa de Investigación y Desarrollo en Cannabis”.

�INFORME DE CAÑAMO

6

Contexto internacional
El cáñamo es un negocio incipiente en el comercio internacional. Las cifras son aún muy
bajas considerando las restricciones para el intercambio de bienes basados en cáñamo o
cannabis en el actual contexto regulatorio internacional. Sin embargo y de acuerdo con las
estimaciones de New Frontier Data, en su reporte Global Cannabis Report: 2020, se
estima que el mercado global de cannabis, considerado tanto el regulado como no
regulado, tiene un valor de unos U$S 344.000 millones, donde Asia representa el 39,78%
de ese valor, Norteamérica el 25,62%, Europa el 20,50%, África el 11,16% y América
latina el 2,93%.

Producción Mundial (Principales Productores)
Superficie cosechada
La evolución de la superficie cosechada del cáñamo en la última década muestra una tasa
de crecimiento positiva de 67,39 %. Desde el 2010 hasta el 2018 se observa los mismos
países en el ranking de los cinco primeros. Donde Corea se posiciona en el primer puesto,
le sigue Francia y China, que se posicionan segundo o tercero dependiendo el año y Chile
y Rusia. En los últimos años se observa una mayor participación de Lituana y Alemania.

En la figura N° 2, se muestra la evolución de la superficie cosechada de cáñamo, donde
se observa una tendencia positiva de crecimiento. El año con mayor superficie cosechada
fue el 2019 con unas 82.265 hectáreas y el año con menor superficie fue el 2011 con
unas 45.249 hectáreas.

�7

INFORME DE CAÑAMO

Figura N° 2:
Evolución de la superficie cosechada de Cáñamo, estopa y desechos y Cañamón, a

Superficie cosechada (Ha)

nivel mundial

Evolución de la Superficie cosechada mundial de cañamo, estopa y
desechos
90.000
80.000
70.000
60.000
50.000
40.000
30.000
20.000
10.000
0
Resto

52.325

76.318

74.348

63.531

82.265

76.484

45.692

45.249

50.055

50.648

53.034

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

4.226

4.033

4.057

4.607

5.744

6.239

6.720

7.406

10.274

19.455

17.471

Alemania

4.500

Lituania

6.000

Rusia

3.767

3.725

4.143

4.132

3.724

3.127

3.661

3.504

3.430

Chile

4.600

4.600

4.566

4.500

4.472

4.471

4.497

4.480

4.501

4.489

4.477

China

5.110

5.710

5.280

6.500

7.700

5.830

13.670

21.900

16.460

16.567

11.924

Francia

7.989

7.181

12.009

10.909

10.874

11.779

13.863

17.658

18.560

14.550

16.880

Corea

20.000

20.000

20.000

20.000

20.520

20.879

21.120

21.370

21.123

21.204

21.232

Total

45.692

45.249

50.055

50.648

53.034

52.325

63.531

76.318

74.348

82.265

76.484

Fuente Elaboración propia en base a datos del FOASTAT (22-06-22)

Producción
La evolución de la producción del cáñamo en la última década muestra una tasa de
crecimiento positiva de 149,96 %. Desde el 2010 hasta el 2015 se observa que Francia es
la principal productora, le sigue China con casi la mitad de la producción. Luego desde el
2016 hasta la fecha este último país incrementa su participación significativamente.

En la figura siguiente se observa la evolución de la producción con un crecimiento
constante desde el 2010 hasta el 2015 inclusive. Luego se produce un pico de producción
destacándose China con una mayor participación. El récord productivo le correspondió al
año 2017 con 305.720 toneladas y el mínimo volumen se refiere al año 2011 con 96.589
toneladas.

�8

INFORME DE CAÑAMO

Figura N°3
Evolución de la producción de Cáñamo, estopa y desechos y Cañamón, a nivel
mundial

PRODUCCIÓN (T)

Evolución de la Producción mundial de cañamo, estopa
y desechos
350.000
300.000
250.000
200.000
150.000
100.000
50.000
0
Resto

305.720

286.281

254.692

245.271

208.998
145.506
98.125

96.589

162.187
128.066

136.294

2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

2020

6.893

6.952

7.858

9.849

14.530

15.017

15.932

17.466

18.365

38.643

28.825

13.960

14.290

Austria

6.640

Polonia

9.470

Italia

5.115

Chile

4.385

4.385

4.335

4.250

4.162

4.236

0

Países Bajos

6.000

6.100

10.189

10.273

13.065

14.596

17.417

9.539

15.320

14.070

12.790

China

10.900

15.800

14.500

19.000

32.000

26.000

71.600

124.700

106.200

95.092

71.865

Corea

14.000

14.000

14.000

14.000

14.333

14.604

14.743

14.921

14.966

14.877

14.921

Francia

55.947

49.352

94.624

70.694

84.097

61.841

84.191

129.624

124.790

78.050

102.580

Total

98.125

96.589

145.506

128.066

162.187

136.294

208.998

305.720

286.281

254.692

245.271

Fuente Elaboración propia en base a datos del FOASTAT (22-06-22)

Exportaciones Mundiales
Las exportaciones de Cáñamo "Cannabis sativa L., en bruto o enriado", presentan una
tasa de crecimiento de 400%, desde el 2017 hasta el 2021 con los Países Bajos como el
país más destacado. Para el año 2021 el 64,7% de las exportaciones mundiales lo
conforman los Países Bajos y Suiza.

En el gráfico siguiente se visualiza la evolución de las exportaciones, donde se observa
un crecimiento contante lento y luego un salto en el año 2020 y otro en el año 2021.

�9

INFORME DE CAÑAMO

Figura N° 4:

Dólar Americano miles (u$s)

Evolución de las exportaciones de Cáñamo ""Cannabis sativa L."", en bruto o
enriado", a nivel mundial
60.000

50.992

50.000

39.572

40.000
30.000

16.094

20.000

10.192

12.678

10.000
0
Resto

2017

2018

2019

2020

2021

1.137

2.526

2.647

5.261

6.042

2.780

5.077

5.198

11.847

16.210

1.413

2.948

4.296

Italia
Bulgaria

970

Suiza
Luxemburgo

1.059

Croacia

1.524

Austria

262

Canadá

271

Rumania

1.153

Estados Unidos

2.818

913

4.039

2.587

Países Bajos

4.551

3.521

4.531

12.697

16.780

Total

10.192

12.678

16.094

39.572

50.992

3.135

1.335

Fuente Elaboración propia en base a datos del TRADE MAP (22-06-22)

�10

INFORME DE CAÑAMO

Figura N°5
Exportaciones de Cáñamo ""Cannabis sativa L."", en bruto o enriado", a nivel
mundial para el año 2021

Fuente TRADE MAP (22-06-22)

Importaciones Mundiales
La importación de Cáñamo ""Cannabis sativa L."", en bruto o enriado"4, presenta una tasa
de crecimiento de 324,44%, desde el 2017 hasta el 2021 siendo la Republica Checa el
principal importador. Para el año 2021 el 57,14% de las importaciones mundiales lo
conforman los Países Bajos, Republica Checa y Luxemburgo.

En el gráfico siguiente se visualiza la evolución de las importaciones, donde se observa
un crecimiento constante a través de los años.
4

A pesar de utilizar la misma fuente, los datos de las exportaciones mundiales no coinciden con los de las
importaciones lo cual podría deberse a listas incompletas de países declarantes para el caso de estas
últimas.

�11

INFORME DE CAÑAMO

Figura N°6
Evolución de las importaciones de Cáñamo ""Cannabis sativa L."", en bruto o

Dólar Americano miles (u$s)

enriado", a nivel mundial
16.000
14.000
12.000
10.000
8.000
6.000
4.000
2.000
0

14.257
12.686
9.724
7.062

Resto

8.204

2017

2018

2019

2020

2021

694

1.495

2.145

3.000

3.871

España

540

Luxemburgo

1.038

2.468

Países Bajos

1.406

3.056

Suiza

4.195

Estados Unidos

392

Austria

1.588

Finlandia
Bélgica

146

203

151

187

662

2.522

Eslovenia

1.004

Alemania

1.708

1.396

789

República Checa

3.359

3.335

3.063

2.507

2.623

Total

7.062

8.204

9.724

12.686

14.257

813
1.577

Fuente Elaboración propia en base a datos del TRADE MAP (22-06-22)

�12

INFORME DE CAÑAMO

Figura N°7
Importaciones de Cáñamo ""Cannabis sativa L."", en bruto o enriado", a nivel
mundial para el año 2021

Fuente TRADE MAP (22-06-22)

�INFORME DE CAÑAMO

Fuentes





Boletín Oficial de la República Argentina
FAO
GET
TRADE MAP

13

�14

INFORME DE CAÑAMO

Anexo
Cuadro N° 1:
Organizaciones cannábicas en Argentina (8-8-22)
PROVINCIAS
BUENOS AIRES

ORGANIZACIONES CANNÁBICAS ARGENTINAS
AACA Agrupación Agricultores Cannabis Argentina
Acceda - Asociación Civil
ACCUFALP -Asociación Civil Cultivo en Familia La Plata
ACCUFALP - Asociación Civil Cultivando en Familia (sede Magdalena)
ACN - Agrupación Cannabicultores del Norte
ACS - Asociación Civil Cannabicultura del Sur
Agrupación Cannábica Las Flores
Agrupación Cannabicultores Madariaga
Agrupación Cannábica Tierra Verde - Junín
Asociación Civil Cannabicultora de Villa Gesell
Agrupación Marplatense de Cannabicultores
ANECa Agrupación Nicoleña de Estudios del Cannabis
Annanda Cultiva Hurlingham
Asociación Civil de Cannabicultores de Mar Chiquita
Asociación Civil Cannabis Terapéutico Pigüé
Asociación Civil Cultivando ConCiencia
Asociación Civil Florar Chivilcoy
Asociación para el Estudio de Cannabis Medicinal
Asociación Civil Conexión Verde - RE.DE.S.S
Banco Cannábico Solidario
Bena Riamba
Buenas Raices. Influencia I. Casanova, San Isidro y Tigre
Cade Tandil - Cultivadores agrupados por sus derechos
Campana se planta
Cannabis Confederation
Cannabicultores Necochea
Cannabis Activa Olavarría
Cannabis Medicinal Ayacucho
Cannabis Medicinal Bahía Blanca
Cannabis Medicinal Tandil
Cannabis Tigre
Cannaclubmdp
Cannafem ARG
Casa Lumpen
Cazu -Cannabicultores Zárate

�15

INFORME DE CAÑAMO

CBG 2000
Cocannsur - Comunidad Cannábica del Sur
Colectivo de salud comunitaria y cultivo de cannabis "La Semilla"
Cooperativa Sembrando Futuro
Cultivadores Argentina
Cultivadores de Atalaya
Cultivamos La Matanza
Cultivando Esperanzas Tigre
Cultivando Pinamar
Cultivando Salud Coronel Suárez
Asociación Civil Cultivemos Argentina
Cultivo Clamaran
Cultivo y Salud del Sur
Doing Canna (sede Bs. As.)
Efecto Séquito
Familixs Arco Iris
Familias Cultivando Argentina
Fauscaz - Familias usuarias de cannabis Zárate
Flores de Libertad - Colectivo cannábico solidario
Fuego Verde
Fundación Raices del Sol
Fundación Mujer pájaro
Incamed Investigación en Cannabis Medicinal
La Costa Cultiva
Lahuen Ciencias Terapéuticas
Madres Cultivadoras Argentinas - Mamá Cultiva La Plata
Mamá Cultiva Fundadoras
Mamá se planta
MAS BIDA
Matria Cannábica
Morón se Planta
Nueva Jáuregui - Cooperativa
Oeste Cultiva
Ovejas Verdes - Asociación de Cannabicultores del Río de la Plata
Papá Cultiva - La Plata
Papá Cultiva - Luján
Pensamientos Verdes - Cooperativa
Plan Cannabis
PlantAR Ciencia
Plantar.me
Plantar y Crecer Libre
Quilmes Cultiva Conciencia
Red de personas con VIH / SIDA - Área Cannabis Medicinal - Mar del Plata

�16

INFORME DE CAÑAMO

CABA

CATAMARCA
CHACO

CHUBUT

CÓRDOBA

Red Solidaria de Cannabis Terapéutica Argentina (RESCATA)
Red de usuarios de cannabis medicinal (inactiva)
Reprocann - Red de Profesionales para el estudio del Cannabis (sede Bahía
Blanca)
Reprocann - Red de Profesionales para el estudio del Cannabis (Tornquist)
Re.Fa.Sur - Red Familiar del Sur
Resistencia Cannábica
Saladillo Se Planta
San Martín Cultiva (inactiva)
Santa María 420
Soberanía Planta
Sociedad de Cannabicultores Maipuenses
Thepen Cultiva - La Matanza
Asociación Civil Acción Cannábica
Asociación Civil Cogollos del Oeste
Asociación Cultural y Club de Cultivo Cannábico Jardín del Unicornio
Cameda- Cannabis Medicinal Argentina
CannaSur Asociación Civil
CECCA - Centro de estudios de la Cultura Cannábica
Doing Canna
Mamá Cultiva Argentina
Organización 7h
Proyecto Cáñamo Argentina
Reprocann - Red de Profesionales para el estudio del Cannabis
Asociación Civil Manuel Belgrano
Chaco Legalización
Cultivando Libertad
Mamá Cultiva Fundadoras Chaco
ACCC - Asociación de Cannabicultores de la Cordillera Chubutense
Cannabis y Salud Puerto Madryn
CEPa Cannabicultores del Este Patagónico
Accu Cannabis Uritorco
Alpakamasca - Mujeres Cannábicas de San Marcos Sierras
Asociación Cannábica Río Cuarto
Asociación Civil "Buen Cultivo Cordoba"
Asociación Civil Cannabis Calamuchita
Asociación Civil Plantas Maestras
Asociación Edith Moreno Cogollos Córdoba
Cogollos Paravachasca
Colectivo Cannábico Traslasierra
Traslasierr
Comunidad Cannábica Córdoba
CorCann
Feministas Cannábicas

�17

INFORME DE CAÑAMO

CORRIENTES
ENTRE RÍOS

JUJUY

LA PAMPA
LA RIOJA
MENDOZA

MISIONES

NEUQUÉN

RÍO NEGRO

Fundación Mujer Pájaro
Movimiento Nacional por la Normalización del Cannabis Manuel Belgrano
Sa.T.I.Va Asociación del Valle de San Marcos Sierras
Sativa Madre ONG
Zonco Kuntur
Accim- Asociación Correntina Cannábica para la investigación medicinal
APAC - Agrupación Paranaense de Agricultores Cannábicos
Ca.Me.Co. - Cannabis Medicinal Concordia
Cooperativa Cultivos en Red Club Cannábico
Cooperativa de Trabajo Casa Verde
Cultivadores Terapéuticos de la Costa del Uruguay
Fundación YVYRA KUÑA
Mamá Cultiva Entre Ríos
ACUTI - Agrupación de cultivadores y trabajo inclusivo
Cannabis Medicinal Jujuy
Comunidad Cannabica Jujuy
UBUNTUCannabicultores Jujuy
CEICann
India CBD
Cultura Cannábica La Rioja
Mujeres Cannabicultoras
A.C.MED. Asociación Cannabis Medicinal
Agrupación Cannabicultora de Mendoza
Clínica del Cannabis
ONG Cannábica de Tupungato
Misiones Activa
Fucammi cannabis medicinal
Misiones Cultiva
Asociación de Cannabicultores de Chos Malal
Cannabicultores Centenario
Cannabicultores del Alto Valle
Cannabicultores de Plottier
Cannvet Argentina
Cooperativa Junín Cultiva Medicina
Feminidades trabajadoras de la tierra
La Villa se planta
Psiconautas. Reducción de daños
Agrupación Cannabis Terapéutico Del Sur
Asociación Civil Ciencia Sativa
Agrupación de Cannabicultores de Catriel
Cannabis Terapéutico San Antonio - Las Grutas
Cannabis Medicinal Río Negro
Fundación GEN

�18

INFORME DE CAÑAMO

SALTA
SAN JUAN
SAN LUIS

SANTA CRUZ

SANTA FE

SANTIAGO DEL
ESTERO
TIERRA DE
FUEGO

TUCUMÁN

Organización Cannábica Bariloche OCB
Cultivadorxs Curru Leuvu
Asociación Autorregulada de Soberanía Medicinal
Asociación Cultural Cultivando en Libertad
Agrupación Cannabicultora de San Juan
ACEV Agrupación Cannábica Esperanza de Vida
Asociación Libre Acción Puntana
Efecto Bálsamo
Les Florindes. Colectiva de Activismo en el Territorio por la Salud Social y
Comunitaria
Aprocam Santa Cruz
Movimiento Argentino de Cultivadores Cannabicos Unidos
Papá Cultiva - Puerto Deseado
Red CASE
APUCaM - Asociación para usuarixs de cannabis medicinal
Asociación Rosarina de Estudios Culturales
Asociación Civil Miradas. Hacia una nueva política de drogas
Asociación Santafesina para el Acceso Integral al Cannabis
AUPAC -Asociación de usuaries y profesionales para el abordaje del cannabis
y otras drogas
CannabiCultura Santa Fe
Centro de Estudios Interdisciplinarios para la Salud
Cultivando Con- Ciencia
Despenalización Ya - Santa Fe
MACAME - Mamás Cannabis Medicinal-Santa Fe
Madres que se plantan
Vedtcra
Venado Planta Salud
Wikinnabis - Santa fe
Santiago Cultiva Salud
Cogollos Austral
Asociación Fitoterapéutica Raices de Fuego
Zomo Newen
Tolweed Club
Asociación Civil Qurativa (inactiva)
Cannabis Tucumán
Fundación Yungannabis

Fuente: Elaboración propia en base de Torre, L. &amp; Bruzzo Iraola, L. (2021). Usos de la planta
Cannabis sativa L. en Argentina: saberes, identidades y colectivos sociales. Mapa Federal de
Organizaciones Cannábicas Argentinas. Universidad Nacional de La Plata. Argentina

�19

INFORME DE CAÑAMO

Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca
Sr. Juan José Bahillo
Subsecretario de Agricultura
C.P Delfo Emilio Buchaillot
Dirección Nacional de Agricultura
Ing. Agr. Agustín Pérez Andrich
Directora de Producción Agrícola
Ing. Agr. Flory Begenisic
Responsable técnico
Ing. Agr. María Soledad Alejandro
malejandro@magyp.gob.ar

�INFORME DE CAÑAMO

20

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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                    <text>BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP
M. d6l A Sub ,9 cretar1a
r:X'l'RAC'l'O Ol5L • HOl,r:Ti~ D:'!, \f NiS'i'~:H.'.() .:1~: P.lFlf.:J'.¡''.¡'.~~A,_ ·., - A

Ub1c&lt;.icJón .
Fich::,jo ......

Reg

I..v;;ut .... ..

INFORl\IE
l'resC11tado al seii\1r llirertnr de b\a!lí~tira y Eron11mí;i Hura!
del ?llini~terio dl' i\('.;rirultur;i, don Emilio 1alli.ttc
POR EL

lng. Agró nomo don JOSÉ FALDINI

Tallere!'&gt; de P11bticacio11es de la Dirección :\'lt'leorológica

1912

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

Cultivo del Arroz
I'.'l"FOR:\IE PRESE:'\TADO AL SE~OR

DlRECTOR

DEL :;\ll:'\ISTEIUO l&gt;E .\GRICL"LTCRA, DOX

DE

EST.--\DÍSTI&lt;..'.:A

El\lTLJO

Y

ECOXO:HÍA

LAIIITTE, POR

EL

RCRAL

IXCEXJERO .

AnRóxo:uo nox JOSf: FALDI:'\J.

Comisionado por la Direcció:i ele E;taclística y Eronomfa
Rural para ocuparme del cultil'o ele! arroz en la República
Argentina, he recorrido todas las localidades en la'&gt; cuales se
culti\·a clesclc hace tiempo el nombrado cereal, y algunas otras
en las que, a mi juicio, podría iniciarse dicho culti1·0. Esta
gira tenía también por objeto distribuir, entre los colonos, una
partida de arroz importada de Italia que había adquirido el
~Iinisterio de Agricultura por intermedio de la Dirección de
Estadística.
En el año I 90 5, inmediatamente de llegar al país, efectué
.una c~cursión a las provincias del norte, es decir, Tucumán,
Salta y Jujuy para estudiar el estado del cultivo del arroz en
c:·as provincias. Después ele tenninacla esta gira, comuniqué
;;u resultado al :\Iinistcrio ele Agricultura, consignando mis
impresiones al respecto. Habría deseado vi\·amente continuar
los tr·a bajos iniciados y dedicarme con entusiasmo a fomentar el culti\·o ele tan importante cereal, pero razones especiales me lo in1piclieron. Sólo después ele seis años he vuelto
con la mayor satisfacción a ocuparme ele un problema tan vasto
e importante, en vista del interés que demuestra el señor Ministro ele Agricultura y el señor Lahitte, director de Estadística y Economía Rural, para llegar a un resultado práctico y definido. ( 1 )
Bien; he vuelto, como digo, después ele seis años a las
prm·incias del norte nombradas, y encontré, en Octubre ppdo.,
que la producción del arroz no había adelantado absolutamente
nada, mientras que habían progresado en todo sentido respecto
a los demás cultivos.
No creo equivocarme si afirmo que ha decaído un poco la
(1) Funciona desde el mes de Marzo de 1912 una oficina de Fome"'lto de culvo del arroz, &lt;lependiente de la Dirección General de Agricultura y Defensa
grícola.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

-- +

•

producción, no tanto en lo que se refiere a la superficie cultivada, que es, más o menos, la misma de hace seis años, si
no respecto al rendimiento por hectárea. En efecto, la producción total ele las tres provincias alcanzó en el año pasado,
a la insignificante cifra ele 5 .ooo toneladas, de muy escasa
importancia, si se tiene en cuenta el consumo de este cereal
en el país. Son 50.000 toneladas, más o menos, de arroz que
se introducen del extranjero para satisfacer las necesidades
ele Ja República; con un po co de buena voluntad y una propaganda eficiente, esta cantidad podría, en muy breve tiempo,
producirse en el norte, y fu .: ra del norte, d entro del país.
He dicho « fuera del norte », porque pienso que la producción del arroz necesario para el consumo total no d ebemos es¡;erarla de Ja región subtropical úni camente, sino que prestándose por su clin1a y terreno una gran zona ele la Argentina .
para el cultivo ele este cereal, puede muy bien obtenerse CO·
seclrn en muchas localidades. De obtenerse producción en
el litoral, los fletes de transportes resultarían mucho más baratos para llegar a los centros consumidores.
En la prO\·incia de Corrientes, que visité tambi Sn, en el
]:Jrescnte año no se culti\·ará arroz (si se excep:úan unas cuantas parcelas en Santo Tomé), pero sí, se están preparando importantes obras de riego cerca el:.: la misma capital, y en el
año próximo se sembrará con arroz una regular superficie
de terreno.
En Misiones, el cultivo del arroz que se efectuaba en la
colonia «Apóstoles» desde hace varios años, lnbía sido casi
abandonado debido al bajo precio que obtenían los colonos
¡:;or el producto. Pero en mi gira pude, por intermedio del
administrador de Ja colonia, com·encer a los agricultores de
que debían dedicarse nue\·amente a este cultivo, después ele
haber obtenido ele dos industriales el :; Posadas, que instalan
actualmente un molino arrocero, la garantía de que comprarán Ja producción a pesos nueve los cien kilos. Estos mismos
industriales han dedicado al cultivo del arroz, una cierta superficie ele terreno que, por encontrarse cerca del río Paraná,
se presta muy bien para dicho cultivo. Lo sembrado hasta
la fe cha se está desarrollando perf .:ctamentc, y tocio hace e·sperar que los r esultados co nstituirá:1 un triúnfo. Que sea en
hora buena y que el entusiasmo q u' parece habe r despertado
este cultiYo, siga manteniéndose vivo hasta ll::ga r a la realirnción completa del objetivo anhelado por la superioridad.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

Y que hay interés por este cultivo, lo demuestra el hecho
que ya son mL1chos los agricultores y propietarios ele la pro\ incia ele Buenos Aires y cl2 las islas d el Paraná, que se han
dirigido al señor director para pedir semilla e instrucciones respecto al culti\'o. A todos se ha atendido suministrándoles cantidades ele semilla importada, inspeccionando los terrenos, y,
:am bién. en algunos casos, dirigiendo las operaciones ele siembra.
No hay qu e desanimarse por las contrariedades que puedan
experimentarse al principio; con la constan~ia y la buena voluntad pienso que se llegará pronto a la meta.
Como ejemplo demos cra:ivo de Ja afirmación anterior, creo
ele sumo interés transcribir brevemente mis impresiones re3pecto
a l nilti\·o del arroz en el Brasil.
En prosecución del programa formulado por la Dirección
c:e Estadística y Economia Rural, me tra-ilaclé a e:::a República
con fines ele estudio y, una vez en el e3taclo de San Pablo,
me llamó muchísimo la atención el enorme desarrollo que había adquirido el cul:ivo del arroz.
Entonces me dediqué con especial interés a examinar el
, istc ma de cultivo para darme cuenta d e cómo había podido en
tan poco tiempo llegar a o cupar el pu ~s. o prominente que tiene hoy en la producción arrocera. Este impubo vigoroso en
la producción, comenzó allí en el año 190 5, habi ~ nclo alcanzado,
en la fe cha. el magní iico r c:s ul ~a clo que veremos más adelante,
mientras que aqLIÍ hemo.&gt; qu 'dado en las mismas condiciones
ele hace seis años.
He aquí una bre\·c r c:scñ'l de las prác:i 'ª3 culturales seguidas. ele los sistemas d e la elaboración del arroz, de las medidas del gobierno fednal y ele los vanos estados, que han perrni .i lo obtener una indep~ndencia ele los mer cados extranjeros.

cl·1:rr\·o DEL

.\l~ROZ

J·::;

EL

Jll-'..\~'IL

Para cultivar el arroz eligen un terreno lo más llano posible. ele naturaleza arcillosa o arcillo-silícea, siempre que el subrnelo sea arcilloso y poco permeable. Proceden después al
desmonte si existen plantas, sacando todos los trozos de maderas exi.,tentes, reuniendo todo el pa'ilO y \·;.:::;eta i6n natural
que llaman «mata)) y queman todo es".o. S i existen uno3 parajes con elevacion~s y otros con d epresion es. procuran nivelar
la superficie a cultivarse, sacando la tierra ele las partes más
elevadas y aprovechándola para llenar las d ep re ~ ion«:- s.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP
- 6 Aran generalmente la ti..:rra a una profundidad de 6 a7 c·-:ntírn etros. lle di cho generalmente, porque aran a esta proL.ndidad solamente aquéllos que cultivan arroz en pequeña esca ]a
y qu e no siguen ningCm mé~o:lo racional de cultivo.
Los grandes cuLi\·adores de arroz, por el contrario, 'aben
que cuanto a mayor profondidad se ara el terreno, tanto mejor
sedt Ja cosecha, porque las raíces de las plantas de a~roz se

Fig. r. -

Terreno en preparaci,)n para arrosal.

desarrollan exclusi\·amcntc en la JHrle ,trada, d e man era que
cuánto más suelta se encu,·ntrc ésta por el efecto del trabajo
de aradura, más alimento podrá encontrar la plan .a.
Concluícla la primera aradura, a los pocos d'as repiten es'.a
operación perpendicularmente a aquélla. Los arado&gt; usado·¡
para la aradura del terreno, son los arados ele di &gt;cos y los ele
orejas. E stos últimos dan mejor resultado, porque de~an 1 s
terrenos ca condiciones más ventajosas para sopor ar la a cción
de la reja.
Proceden después a romper Jos terrones, opera ió:1 que e·ccutan a mano, con la azada en los pequeños cubvos, y con

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

7

la s rejas d e discos en los d e alguna extensión, haci::ndo:as pasar primeramente en el sentido d e lo s surcos d e la última aradura y d espués en dirección p ~rpe ndi c u lar a ésto3, de m anera
que los terrones quecl~n bien roturados.

Plü:PAR.\CIÓX DEL TERRENO P.-\RA EL RIEGO, CONSTRl'CCJÓN
DE LOS C ..\NALES, D!Ql1ES, ETC.

El arroz es una planta que prosp~ra en lo s terrenos inunclab'es, de manera que es necesario poder in trodu cir en ellos

Fig.

2. -

Aradura con arado ck orejas.

el agua, para luego distribuirla en todo el terreno que se desee

culti\·ar. No pudiendo el agua quedar estancada ni correr
rápidamente, porque en ambos casos perjudi caría la buena
vegetación, es necesario que el terreno destinado al cultivo
del arroz tenga una ligera inclinación y que esté circundado
el e diques y canales que retengan el agua y que, en. lugares
ctprnpiados, tengan p equeñas aberturas que permitan la salida
del agua d e una parte a otra d el terreno. ·
Al mismo tiempo procuran que el arroz encuentre en el
cam po la pendiente más pequeña posible, de manera que el
ag ua pueda tener casi la misma altura en toda la extensión ·
cultivada. Por lo tanto, el largo ele los varios cuadros que

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

s forman el arrozal está eu relación directa. con esta pendiente.
porque cuanto más inclinación tiene el terreno, más reducidos
son los cuadros y viceversa.
No es posible consignar r¿gJas fijas respecto a la formación ele un arrozal. La disposición del terreno y la manera
mediante la cual se puede obtener el agua para el nego, son
las mejores indicaciones para clispon 2r el terreno en forma tal,
que se pueda utilizar con la mayor economía.
Si el agua, por su na turaleza, estuvi2s~· a má~ alto nin·!
del terreno a explotarse se obí iene una g ran economía, p¿rq ,:e

Fig. 3. -

Aradura co11 arado de discos.

con una simple represa s:; tiene el agua para el riego. No
siendo así, suelen recurrir a la ayuda el ~ bombas ce n : rífu :~-as
que elevan el agua a una altura suficiente para clepo ~ila rla
en un canal principal. ele donde después pasa a ser clistribuíJa
en el terreno destinado al cultivo.
He dicho que el sistenn el e riego que usan depende de la
inclinación del terreno y de la cantidad ele agua disponible.
En los terrenos con pequeña inclinación y con abuncloncia
de agua, prefieren usar el sistema de riego por inundación;
por el contrario, en los terrenos de grande:, clecli1·es y con
escasez de agua, usan el ri ~go por infiltración. que co n .;i,;~·: ·
en conducir el agua a un pun:o conveni:;nte del arrozal, c!e
donde, por medio ele la infiltración, es humede cido el :erren &gt;,
pero esce sistema se usa solamente en los p&lt;"queños cultivos.
U na vez establecido el sistema ele riego a adoptar ~e , pro-

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

9
ceden al levantamiento topográfico, determinando las cunas
de nivel por las cuales hacen pasar los canales y los dique.; que
deben mantener y retener el agua en los varios cuadros inundados.
El canal principal lo construyen en la zona más alta del
terreno. y por medio ele aquél hacen después la distribución
general. Para introducir el agua en el canal conclucor, -igucn
uno de los dos métodos siguientes: o la derivan por medio

Fig. 4.

de estacada, o hacen una represa en el caso de ser neccsc1rio
elevar .el nivel del agua.
En caso de que el río quede a un nivel muy bajo recurren
entonces a las bombas centrífugas.
Los canales para el riego hoy día los hacen con máq4ina.
Al efecto, trabajan un pedazo de tierra proporcional a la longitud del canal que quieren construir, y por medio ele un amontonador de tierra levantan las dos partes laterales.
Los diques los hacen a mano o sino con un arado espe-

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

-

10 -

cial llamado « Braford », que difiere del arado común de oreia,
por tener una enorme oreja de cerca de tres metros de longitud por cincuenta centímetros de ancho. Además, tiene en
la parte posterior un regulador que sirve para tenerlo más o
menos abierto.
En general, la altura de estos diques varía entre r 5 y 30
centímetros, y el largo es de 2 metros.
Los cuadros que encierran los diques deben ser bien nivelados, porque la uniformidad en la maduración del arroz, depende mucho de la regularización de la superficie del terreno,
y por lo tanto, de la altura del agua.
En los terrenos muy en declive, resulta también muy con\"cniente el sistema siguiente, que he visto practicar y que así
describe el profesor Pinolini.
Di\·iden el terreno trans\•ersalmente a la pendiente en dos
o más porciones, tanto más pequeñas cuanto más grande es la
pendiente; después sacan la tierra de la parte más alta y la
utilizan para levantar la parte más baja.
De esta manera obtienen una serie ele cuadros ca~i horizontales, con una pendiente de 1 a r ,5 por mil.
Si el terreno tiene poca pendiente, arreglan las pequeñas
diferencias que se notan, de manera que aquéllas no resulten
superior a 1 por mil. Si la zona es muy extensa, la rlividen
en \·arios cuadros, haciendo un pequeño escalón de 20 a 30
centímetros .
Drenaje. - Es el drenaje, complemento de una buena irrigación para facilitar, en el momento oportuno, la rápida desecación de la tierra de los cuadros, de manera que puedan
entrar las máquinas a trabajar.
Siembra. - A pesar de que cuidan de elegir la semilla de
arroz en el sentido de que sea lo más uniforme posible en
cuanto a la calidad y tamaño de los granos, y que no esté
mezclada con semillas extrañas, todavía no se ha llegado a
obtener un tipo perfecto, porque esta parte de la agricultura,
selección d e la semilla, ha sido bastante d escuidada . No es
posible dar una exacta indicación de las variedades cultivadas.
Es tan grande Ja confusión y mezcl a que han hecho, que creo
no vale la pena de ocuparse de ese tópico. Esta confusión
aumenta todavía por las nuevas variedades, resultados de cruzamientos recientes, provenientes de semillas distribuídas gratuitamente a los agricultores que no se han ocupado d e seleccionarlas.

�BIBLIOTECA/CDIA-SAGYP

11

�-

12

l· na bu ena cla,ifcación. a mi pare.:er, es de la ele di1·iclir
el arroz sembrado en do s graneles clases: lampiño s y bar bu :o;.
:\Ie di cen qu e las 1·ar icclacles ele arroz lampiño, prefieren lo.&gt;
luga res secos; las de arroz barbudo , los lugares húmeclo 3.
La siembra la ef ectúan co n máquinas; existen de varios
tamaños qu e S" ajap~an bi 2n a 103 v:tr.o ; L'rr ·nos y a la s exten siones culti1·a cla s.

Figura 6. -

Prepa rando para la s iemhra.

Siembran con máquinas, porque la di stribu ción ele la semilla es más uniforme, la ca·1:idacl empleada menor, y la subsiguiente e indispensable operación d e limpi eza, más prá c, ica
y económ ica. Además, la sem illa queda a un a misma p. oflmcliclac\, y usando graneles máquinas sembradoras, queda cub rta por una cadena que éstas llevan en la parle posterior. La
distan cia entre las varias hileras es ele 25 a 35 cent ímetros.

Epoca de la siembra. - En general, la época de la ~i~m­
bra 1·aría entre el mes de Agosto y fines de N oviembr 2 y emplean, para cada alquieire d e tierra (z4.6:::0 m etros cuaclra('.os),
200 litros ele semilla, o sea ele 80 a 8 j litros por hectárea.

�En caso de necesidad me di cen que han sembrado ha;ta
mediados de Enero, p 2ro en este caso, han debido emplear
mayor cantidad de semiila.
Pero la m ejor época es la · primavera, aun cuando pé!r razones geográficas esta época varía según las distintas lo calidad ·2s.
Trabajos culturales. - Cuando la plan~i ca d e arroz tie~e
una altura de 1 5 centímetros más o m enos, proceden a la limpic:za del arrozal, operación ésta qu e consiste en arran ·ar la
mayor parte de las plantas extrañas y dañinas que co;1 la
propia vegetación perjudicarían el desarrollo del arroz.

Fig. 7. -

Amontonador.

La limpieza se puede ejecutar haciendo pasar entre las
hileras un aparato de dientes llamado carpidor, que sirv e para
extirpar las plantas extrañas.
Sin embargo, en los grandes cultivos, prefieren con: iar
esta operación a la mano del hombre, qu e aun cuando resulta
más cara, es más ventajosa, por la razón d e que pra cticándola con la azada y caminando entre las hileras, no bay p .&gt;
ligro de arrancar plantas de arroz, y las plan tas dañinas son
todas cortadas de raíz.
Riego. - Si la estación es favorable, y siempre que no sea
necesario regar el terreno para favorecer la germinación, es
práctica regar solamente cuando las plantas tienen una altura
de 2 5 a 30 centímetros, dejando cubierto el terreno duran~e 7 u
8 días. Después de unos días de haber sido retirada el agua.
inundan otra vez el arrozal, siempre durante 7 u 8 día 3 y la
retiran nuevamente por tres o cuatro días, alternando así ha 3'.a

�-qque las plantas muestren las espigas. Una vez que éstas es án
formadas, inundan en ~guida, dejando el arrozal en este estado hasta que se aproxime la época de la cosecha.
El agua es definitivamente retirada del arrozal uno3 diez
días antes de proceder a la cosecha, con el objeto ele que el
ter:eno se endurezca y quede en condiciones tales que puedan
entrar las máquinas segadoras y los peones que han ele proceder a la recolección de los manojos.
Cosecha. - El síntoma que indica que se puede pro~eder
a b cosecha, es el color amarillo que presentan la planta y la
L ~1 :ga; esta última, además, se en con-a por efecto del peso
ele los granos.
::'\o esperan que las plantas estén completamente secas,
¡,o« la razón ele que los granos caerían con facilidad y daría
lu;, ar a pérdidas.
Llegado el momento ele cortar el arroz, cosechan a mano
un pedazo a un costado del campo para poder darle entrada
a l:t máquina segadora, la cual viene regulada de manera que
no haga manojos que no tengan más ele 20 centímetros ele diám etro.
Los peones siguen a la segadora-atadora; toman los mano; o ; dejados por la máquina y los disponen en ga\'illas ele
forma piramidal y que contienen de q a 16 manojos, procurando que las espigas queden hacia arriba. Cada gavilla queda
cubierta con tres o cuatro manojos dispuestos ele manera que
las espigas se encuentren en el centro y uno solo ele aquéllos
quede expuesto al sol.
El arroz permanece en gavilla en el campo hasta que la
¡ a ja está seca, época en la cual ha llegado el momento de trillar. Hay que advertir que las gavillas son examinadas ele
,·cz en cuando y especialmente después de un aguacero, para
\'Cr si existe fermentación y hacer ele nuevo las que se hubi _sen deshecho por efecto del viento o de la lluvia. Después
ele unos veinte días deshacen estas gavillas haciéndolas nuevamente, pero ele mayores dimensiones, pudiendo contener cada
una hasta cincuenta manojos, siempre en la forma indicada más
arr:ba. Este estado ele cosas hace que el arroz se endurezca
y las gavillas puedan quedar en el campo varios meses sin peligro de que se alteren.
Trilladoras. - Para trillar hay que elegir buenas máquinas
que no rompan el grano y no desperdicien el producto.
Las figuras muestran una trilladora, la cual es puesta en

�l -

:&gt;

movimiento por medio de un dinamo y que recibe en un alimentador los manojos provenientes de las gavillas, las cuales
pasan por un cilindro batidor y una serie de tamices y ven&lt;ila-

Fig. 8. -

Arado •Bradford •, Yisto de frente.

dores hasta que sale por un lado el arroz limpio ( p ~ro co n cáscara) y por el tubo que se ve arriba el e la trilladora sale la
paja y los residuos ele la trilla que son largados a distancia.
Si el arroz después de trillado estuviese todavía húmedo,
se debe extender en una especie ele era para que se seque

�bién antes de ser embolsado y enviado a la fábrica que debe
¡. :oceder a trabajarlo para hacerlo apto para la alimentación.

En un establecimiento arrocero del estado de San Pablo,
el director ha hecho construir un secador de material que, por

medio ele un mecanismo especial, eleva el arroz que es atrave: aclo por una corriente ele aire cálido, ele manera que la desee ación sea uniforme. U na vez llegado el arroz a la parte
:uperior del secador, pasa a un silo ele hierro que sin·e para
conservar el producto hasta que se prorede a la descascaración.
Todo lo que antecede se refiere al cultivo del arroz efectuado en el Brasil por muchos agricultores mediante el sistema racional de riego, pero hay también varias zonas (lguapé,
ror ejemplo), cuyos pequeños agricultores siembran arroz sin
ri 'go y en una forma primitiva. Me refiero al culti rn del
arroz de secano.

Arroz de secano. - No se trata de una variedad especial
cerno muchos erróneamente creen. Se llama arroz de secano
Ll que se siembra en localidades donde durante el \'e rano llueve
en abundancia y en forma tal, que el agua caída es suficiente
¡ &lt;u-a sustituir el riego. Naturalmente que si la esta ción por
l a sualiclad es seca, los agricultores pueden estar seguros de
¡ ·rcler el producto.
lle dicho antes que algunos cultivan también en forma
¡ . irnitiva, no por el hecho ele abandonar el cultivo al capricho
ll-.: la estación, sino porque considero primitivo el sistema usa(:o, que en pocas palabras es el siguiente:
Cortan el «mato &gt;&gt; de cierta sup~rficie de terreno, lo queman, y después sin proceder a ningún trabajo de aradura, ejecutan la siembra. El sembrador ti:n' un:i. pequ . ñ'.l bolsa colgada a la cintu:·a qu e co :ltien~ la s 'milla, y en la mano un
l alo puntiagudo con el cual hace agujeros el e cuarenta a cinLuenta centímetros ele distancia, y en aquéllos deja caer la
,·,: milla, ele la cual se pr:o cüpa sola;11:n:e en el momento de
la cos:xha.
La cosecha la ejecuca:1 co.1 Ll.1 cu chillo corcan :lo las esl igas a unos 30 centímetros del extremo ele las mismas.
Pero por suerte me di cen que es •e sistema tiende a desa¡.::arecer para ciar lugar al cuLivo ra r io .ial del arroz, o s : a por
el ~istema ele riego.

�1

7

'·:L\BOR.\C!Ól'\ l:\Dl"STRL\L DEL .\RROZ

Después de la trilla el arroz está todavía cubierto con su
cáscara y se llama comúnmente «arroz bruto o con cáscara»
y para ser comerciable, es decir, apto para la alimentación
debe pasar por varios tratamientos y op2raciones que muy imprnpiamente se reunen bajo el nombre de « abrillantadura ».
Las operaciones principales a las cuales debe someterse
el arroz para obtener un producto d e: buen aspecto, son las
sig-uicn tes :
Ventilación del arroz para separarlo d e todos los cuerpos
extrafi.os, tierra o impurezas, que muchas veces llegan al 5 ó
6 º/o. Después, si el arroz tiene barbas, para extraerlas hay
que pasarlo por una máquina cspcci:tl.
En seguida proceden a la descascaración, operación ésta
que se consigue con aparatos de varias formas, tamafi.o, etc.,
etcétera, y que tienen por objeto sacar la cáscara por frotamiento sin romperlo. Luego se pro cede al pulimiento y abrillantaclura, operaciones delicadas y que requieren máquinas
apropiadas según las variedades ele arroz que se desea trabajar.
En el Brasil, especialmente en los estados ele San Pablo,
Río Grande do Su!, l\Iinas Gcraes, cte., cte., no faltan establecimientos bien montados para ejecutar con los sistemas más
modernos todas las operaciones necesarias para hacer el arroz
con cáscara apto para la alimentación y satisfacer los gustos
de los habitantes de los grandes centros.
Pero, además de los grandes establecimientos que preparan . el arroz comercial, existen también pcqucfi.as instalaciones
que trabajan el arroz destinado al consumo lo cal de determinadas · zonas.
Considerando de importancia para. los pcq uefi.os agricultores, el conocimiento •de las máquinas capaces de efectuar en reducida escala, los nombrados trabajos, acornpafi.o unas cuantas
fotografías y la brC\"C descripción qu e: va en seguida:
Molinos arroeeros. - Es'.o; molino; denominado3 « Filipina» son una imi tación perfecta de los grandes y da:1 casi los
mismos resultados _en relación al gran aprovechamiento que
se consigue casi íntegro, y del arroz bueno y blanqueado, o
sea un grano &lt;:pe satisface las exigencias de los consumidores.
Son molinos fáciles de . armar, porque tocias las piezas vienen
numeradas.
He aquí cómo trabaja el molino « Filipina » :
El arroz bruto se pone en un depósito que, como se ve en

�r8

la figura, está co lo cado en la m~sa de la máquina a una altura fácilmente accesible. Un de\·ac\or conduce el ::crroz a
un tamiz oscilante q4e separa tocios los cul'rpos extraños, cr mo
tierra, pap, piedras, etc., cte.

Fig. 9. -

Arado «Brad ford&gt;, dsto de costado.

El arroz pasa entonces por el c\cscascarador, el cual, por
medio ele sus piedras ro tativas , lo descas cara casi íntcgrament
porque el espacio de estas piedras puede regularse según el
tamaño de los granos.
0 ,

�19 -

L. na vez des cascarado el arroz pasa por un tamiz q:.ic separa la harina de los granos y de las cáscaras. Un ele1·ador
tran ,·por.a en seguida el a rroz descas carado a un apara:o que

Fig.

10. -

Arado . . Bradforch , visto por la parte posterior.

por m ::óo d e una cor ri ente d e aire, produ cida por un aspirador,
separa y arroja todas las cáscaras. El arroz después de pasar
p&lt;:ir un depósi to entra en un separador especial que aparta
los granos descascarados, ele los pocos que no lo están. Otro

)A_ A. ~­
"IILIOTECA CiNTRA.L

�20 -

elevador transporta el arroz a la máquina de pulir y abrillantar, mientras que, el no descascarado es recogido y echado
nuevamente con el arroz bruto.
Los pulidores trabajan con piedras y sirven para sacar
del grano la película oleaginosa que se encuentra bajo la cáscara y el grano estraícla ésta, adquiere un aspecto blanco y
agradable a la vista.
Por último, otro ele\'aclor transporta el arroz a un separador cilíndrico que separa los granos enteros ele los quebrados,
y de ahí, dos tubos conducen el arroz a las bolsas colocadas ele-

Fig. rr. -

Terreno listo para sembrar.

trás del depósito, donde el producto es ventilado por última vez.
El molino indicado con el nombre de «Filipina núm. 3 »,
difiere del núm. 1 recién descripto, por tener dos aparatos bruñidores y un aparato abrillantador y, en consecuencia, produce
un arroz ele superior aspecto.

�-

2I

-

El precio d el molino «Filipina núm. l &gt;&gt; es de marcos 7. 500,
y exige una fuerza de 9 HP. y puede trabajar 300 a 400 kilos
de arroz por hora.
El molino «F ilipina núm. 3 » cuesta 13.000 marcos y demanda una fuerza de 18 HP., y puede trabajar de 500 a 7co
kilos de arroz bruto por hora.
Existen también otras máquinas más pequeñas y más económicas que pueden muy bien ser aprovechadas por los agricultores a quines no convenga enviar su producción a los grandes molinos.
Ventilador. - He dicho que antes de pasar a descascarar
el arroz conviene ventilarlo, con el objeto de separar las impurezas. La figura muestra un pequeño ventilador construído
en virtud de los principios más modernos. Puede ser puesto
en movimiento a mano o con fuerza motriz. Puede tr abajar
alrededor de 700 litros por ho1:a. Ocupa un espacio de 60
por ..¡.8 pulgadas y tiene una altura de 37 pulgadas. Pesa
1 co kilos y cuesta 22 5 pesos moneda nacional.
Descascarador y pulidor. - Es una máquina de construcción moderna que puede trabajar de 35 a 45 bolsas de arroz
limpio por día (bolsas de 50 kilos). El arroz se introduce por
el depósito que se ve en la figura y por medio de un cilindro
de acero fundido y por la rápida rotación que tiene, el arroz
es descascarado y librado también de toda película. Esta máquina necesita 6 HP. Ocupa un espacio de 36 y 42 pulgadas
y tiene una a ltura de 6..¡. pulgadas. Cuesta 1 .400 pesos más
o menos.
Descascarador simple. - Se usa este aparato solamente
para sacar la primera cáscara y d eja la otra pequeña película
que d ebe ser sacada con el descascarador que va en seguid a.
Tiene una capacida d de 700 litros por hora. Ocupa un espacio d e 28 por 28 pulgadas. Tiene una altura d e 44. Cuesta 4 50 pesos moneda nacional.
Descascarador. - Mientras que .las otras máquinas se hacen de varios tamaños, ésta se fabrica de uno solo. Es usada
también en los grandes molinos, teniendo un aparato bruñidor
por cada diez o do ce de estos descascaradores. Los soportes
de estos aparatos tienen un espacio hueco en el cual se puede
introducir un conductor en forma de rosca que sirve para
llevar al bruñidor el producto de varios descascadores. N ecesita una fuerza de 6 HP. Ocupa un espacio de 26 por 42
pulgadas. Tiene una altura de 54 pulgadas. Pesa 135 kilos . Cuesta de 980 a l .ooo pesos moneda nacional.

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Arrozal et? un terreno con 1ncl/nac1.Ó17

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23 -

A rroza/ en terreno casi /?or / zontal
Canal de r/e,90

t

�Bruñidor. - El bruñidor es un aparato que se usa junto
con el descascarador antes mencionado. Tiene en el interior
un cilindro cubierto con cueros de carnero. El arroz se introduce por el orificio superior que se ve en la figura, y por
medio del frotamiento entre el cuero y la rejilla, sale por el
orificio inferior completamente blanqueado. Cuesta r.5co pesos.

Fig.

12. -

Pequeña sembradora

COXSIDERACIOXES SOBRE EL Cl:LTIYO DEL .\RROZ
EX EL BR.\SIJ,

El cultivo del arroz (Oryza sativa), introducido en el
Brasil por los primeros colonos portugueses, tuvo bastante importancia durante el período colonial, pero a principios del
siglo XIX otras producciones más beneficiosas absorbieron lo s
brazos de aquel cultivo.
Sólo en estos seis años el cultivo del arroz ha tomado nuevamente un gran desarrollo, y hoy encontramos graneles zonas cultivadas en el estado de San Pablo, especialmente en los
valles de los ríos Paratyba, Río Pardo, Sampuchay, Río Grande (en los bajos del litoral); y por otra parte, casi todos los
estados sin excepción, tienen buena cosecha.

�-

25 -

(CC.Í.LES SO:\" L\S C.\l"S.\S Ql"E Il.\N C0:\1'1.HBCÍDO
.\L DESARROLLO DE ES'l'E Cl"LTI\"ü?

Antes de enumerar estas causas, examinemos con la estadística en la mano el rápido progreso que se ha operado en d
Brasil, respecto a este cereal.
El cambio empieza a notars 2 en el año 1905, y en los
afios siguientes sigue disminuyendo no tablemente la importación del arroz hasta redu cirse hoy a una cifra mínima.

DlPORT.\CIÚ:\" JJE .\Rl~OZ EX ET, BR .\STL
\ ' alor e n

1' ..\ISES

llL 01{!(;¡,:.;

1901

_\Jemania.
l nglaterra.
1nclia ..
Otros pai;.;es.
Total.

.. 1

t-:

111

0

e lt:gal

1902

1903

81(¡ 2.JO
1 .323 .9:m;
9 69 .76o
q1 .:;6o
1 . .¡72. 120
+.:;,:; .2.JO
9 . .¡:;2 . 360 12 .o.-,6 . 120 8 9.¡8 2.JO
.¡S1 . 080' 1 .071 .600
712 .880
12.709 . .¡80. 1.¡.065 .320 11 .08 ':&gt; . 120

1907

1904

9+9· 2.JO
32 .680
7 . 81 ,::; .8.~o
.¡28 6.¡o
9 226 .JOO

1908

------,\lemania.
.)OS ,:;6o
210.520
790 .JOO 665.760
99 .560
Inglaterra . ..
1.:;6 56o
1J . .JOO
132 .2.JO
India. ... . ........ :i .266 680 ..+. [ 27. 5fo 1 . .¡62 . 2.JO 1 057 .920 1 . .¡56.920
Otros paises ..
100 .)20 1 ~960
.+8+ . 1201 335_380
97 280
?"'"- 800 1 . 797 . ..;co
Total. .. 6.697 . 760 .'i ..).JO.C0'.)12 .OOD :;zol l . -,")/

En d aii.o 19ro disminuyó toclada má' la importación,
hasta llegar a ser casi nula.
:.\Ii~n t ras la imp irta ·irín del arro~ di,minuía en la progresión indicada, aumentaba . por otra parte, considerabkmr::nte
su produ cción en el Brasil y particulannente en el e,rado ele
San Pablo.
En efecto, en tanto que en el año 1902 la prod:.1cci6n de
arroz el'~ San Pablo fué ele r3.5 19 li '. ro5, en el año 190..¡-1905
subió allí a 1oi...¡2..¡.8 16 litros, y en el año 1910 la producción
as cendió a !07.665.800 litros.

�-

26

A estas cantidades hay que agregar la producción ele los
demás estados (Río Grande do Sul, Minas, Río d e Janeiro,
etcétera, etc.), correspondiendo la mayor producción al estado
ele San Pablo, del cual ya se exporta a varias localidades que
no producen dicho cereal, como lo prueba el hecho de que
en el afi.o 191 o s:: exportaron el ~ San Pablo a o~r9s estados de
Ja República 2 r.91 7 .6::io litros.
Veamos ahora las causas que han provocado el desarrollo
ele referencia.

Fig. 13. -

Carpidor.

E-; cierto que en el Brasil es fá cil encontrar abundantes
··ursos ele agua para el riego ele los arrozales, por la razón de
que al lacio ele las montafi.as se encuentran \'astas llanuras atra\·esacla-; por ríos y riachuelos que proceden ele puntos elevados. razón por la cual en muchos casos se puede prescindir
también ele las máquinas necesarias para la elevación del agua.
Es cierro que las condiciones del clima son inmejorables
¡~ara el cuhvo del arroz.
Es cierto que las frecuentes lluvias ele verano permiten
cultiva r con resultados satisfactorios, lo que llaman arroz ele
secano.

�-

27 -

bt

.,

�Pero todas estas condicione,, por sí solas, no habrían bastado para producir resultados \·entajo.,os para el Brasil, si el
gobierno del estado ele San Pablo y el gobierno federal no hubiesen intervenido fa\·orecienclo el cultivo del arroz.
Primero, con la protección aduanera y la rebaja ele fletes
ele ferrocarriles.
Segundo, con el campo clemostratirn dirigido por un técnico especialista en la materia.
Con el campo clemostrati1·0 cstabl ,·ciclo por cuenta del gobierno del estado ele San Pablo, se hizo buena propaganda
que animó a muchos a n1lti\·ar arroz.
Con la protección aduanera y reducción ele fletes de los

Fig. 15. -

(~a\'illa.

ferrocarriles se ofreció una segura remuneración a todos los
que a este cultivo se dedicaron.
En el año 190_¡.-190_:;, cuando ya se notaba cierto inte rés
por el cultivo del arroz, el gobierno del estado de San Pablo,
con el objeto ele estimularlo aún más y poder así utilizar lo~
terrenos que son especialmente aptos para ese objeto, estableció en Moreira César (municipalidad de Pinclamonhagaba ) un
extenso campo de cultivos ele arroz, con el sistema ele riego y
dirigido por un ingeniero agrónomo especialmente contratado,
a quien se facilitó en toda fo_rma el cumplimiento ele su misión.
Este campo ele demostración, ubicado en una localidad
estratégica y cerca de la vía del ferrocarril, por donde pasaban
los trenes que hacían el trayecto desde Río hasta San Pablo,
y en medio de una zona relati\·amente poblada, poseedora de

�terrenos de valle, apropíados para el cultivo del arroz, clió los
resultados esperados; despertó mucho interés y sirvió de ejemplo a muchos cultivadores, que hoy se muestran satisfechos por

' 1

Fig. 16.

el resultado que han obtenido en tierras que a primera vista,
parecían pobres e incapaces de producción.
Como consecuencia del desarrollo de aquel culti\·o, se mu!·
tiplicaron lo s establecimientos industriales para trabajar el gra·
no con cáscara.

�-

30 -

He indicado corno factor de capital importancia. esp::!cialmente en lo que se refiere a la parte económica, que el gobierno federal, con la protección aduanera y la rebaja de fletes ele ferrocarriles, contribuyó al aumento del cultivo del arroz.
En efecto, el gobierno federal, no pudiendo luchar con el
arroz extranjero, decidió establecer un fuerte impuesto a la introducción del arroz en el país, siempre con el objeto de proteger la industria nacional y asegurar, por este medio. el mercado del interior, el cual, día a día, va en aumento.
En el año 1903, el arroz importado pagaba un cleh..:cho de

Fig

1

aduana de ..J.O reís, o sea 3 centa\'OS en moneda na cional el
kilo ele arroz con cáscara, y 60 reís, o sea . J. centavos y m ~ dio
el kilo ele arroz limpio.
Pero una ley especial del año 190..J. elevó este ele . e ho para
d arroz en general, sin distin ción ele clase, a r 20 re is. o sea
9, 1 centavos moneda nacional el kilo.
En el año 190 5 una nueva ley elevó el derecho a 1 60 reís,
o sea 12 centavos moneda nacional el kilo y d ebiendo pagarse
el 50 o.o ele este derecho en oro, calculado el cambio a 27, y,
además del aumento del impuesto .Pªra el mejoramiento de los
puertos del estado, resultó un total de 335 reis, o sea 2 5 centm·os moneda nacional el kilo. De manera que, para ciar un
ejemplo, los gastos originados para despachar roo bolsas con
IO.ooo kilos ele arroz en el Brasil, comprendiendo el eslingaje,
almacenaje, guinche, ley de sellos, peones, acarreo, gastos ele
entrada al agente del vapor, son d e pesos moneda nacional,
2.653.

�-- 3¡ El resultado de esta ley fué benéfico. El cultivo del arroz
que estaba casi abandonado o descuidado, porque todos los
intereses se hallaban consagrados a otros problemas agrícolas,

Fig. ;8, -

Sil'o.

volvió a intensificarse y el estado de San Pablo especialmente,
en muy poco tiempo se hizo exportador de este cereal.
Pero los paulistas, para fomentar más este cultivo·, no se
contentaron con la gran ventaja ofrecida por el gobierno federal, es decir, con la protección aduanera, porque la asocia-

�-

32

c10n comercial inició un movimiento con el objeto de que se
aplicara el artículo 1 o del ferrocarril Central del Brasil, res- pecto al flete del arroz, también al producto paulista.
El artículo ro, dice así: « Los cereales como el arroz,
» (c uando sea producto nacional), se despachará a 400 reis, o
» sea 30 centavos moneda nacional por bolsa de 62 1¡ 2 kilos
ii cuando la distancia del transporte sea superior a 44 kilól&gt; metros.»

Fi:;. 19. -

Molino arrocero.

En vista de la indicada solicitud, el Ministerio de Industrias y Obras Públicas, con fecha 19 de Agosto de 1908, comunicó al gobierno de San Pablo la resolución favorable respecto a la aplicación del artículo indicado al arroz de San
Pablo.
Es claro que también esta resolución dió muy buen resultado, y lo prueban las siguientes cifras:
Antes de la resolución del gobierno, se había exportado
de la Estación Norte de San Pablo durante siete meses, la.
cantidad de 74.519 bolsas de arroz; después de la mencionada
resolución, solamente en casi cinco meses, se exportaron más
de 7 j.COO.

��-

34

~

Pero las aspiraciones de los productores de arroz son mayores todavía, porque, mientras hace poco, la preocupación
de ellos era la d e producir tanto arroz como necesita ban para
el consumo, sin tener n ecesidad d e acudir al extranjero en
demanda de este artículo de primera necesidad, como se ha
visto arriba, se pr eo cupan d e exportar el producto.
Como comprobante de esta aseveración, he aquí lo qu,e
escribía el señor secretario d e Agricultura de San Pablo al
señor presidente d el estado:

Fig.

21.

-

Ve ntilador.

«El arroz h a sido ob jeto de nuestra especial preocupación,
habiendo au m entado consider ablemente su producción, tanto
en este estado como en otras partes d el país. Respecto a
este cereal, se estudia la posibilidad de exportarlo a otros países consumidores. Los datos que h emo s recogido nos indican que tal exportación es p o3ible para la República Argentina y el Uruguay, donde el consumo es g ra nde . »
En el a ño 1909, en el «Boletín de Industria y Comercio»,
se decía: « La producción d e arroz en la provincia de Tucumán, de la República Argentina, es insufici ente; esa Reipúbli ca
se dirige a Italia, India, Alemania, etc., etc., para adquirirlo.
Ahora el Brasil, dada la posición geográfica que tiene res-

�-

35 -

pecto a la Argentina, debería ocupar un puesto privilegiado
entre los países que introducen este cereal. Siendo el arroz
de San Pablo de buena calidad y los derechos de aduanas de
la República Argentina muy bajos para el arroz con , cáscara,
debería intentarse la exportación de arroz br uto.»
¿Podrán llegar a realizar este deseo? Por ahora lo creo
difícil.

Fig.

22. -

Descascarador y pulidor.

En efecto, examinemos un momento la ¡:i·r oducción.
El arroz es, entre todos los cereales, el que puede dar el
mayor producto. La cantidad de arroz con cáscara que se
obtiene por hectárea, es muy variable, influyendo en ello varias causas, como ser: la naturaleza del terreno, del agua, la
variedad del arroz, los cuidados culturales, la climatología de
la estación, el riego, etc., etc.

�Teniendo en cuenta todas estas causas y haciendo un término medio de los varios rendimientos obtenidos, puedo calcular, como mínimo, 30 a 40 quintales por hectárea; si bien
en muchas localidades se obtiene más d e 50.
Los gastos de producción por cada alquieire de tierra reducido a hectáreas, calculando en éstos la nivelación del terreno,
el arreglo de los pequeños diques, la limpieza de los canales,
siembra y semilla, limpieza del arrozal, r epartición de las aguas,
cosecha y trilla, interés del capital invertido fijo, ascienden a
un total de 200 pesos moneda nacional por hectárea.
Los precios del arroz bruto son, hoy día, en el mercado,
los siguientes, según calidad: d e LJ- a 15.000 rcis la bolsa
d e 60 kilos, o sea 25.000 r eis lo s roo kilos, vale decir, 15 a
r7 pesos moneda nacional los roo kilos.
De manera que, tomando para este cálculo el mínimum de
r endimiento por hectárea y el precio más bajo en el m er cado,
se obtiene el siguiente resultado:
Producción, 30 quintales, a pesos r 5 los roo kilo s, ig ual
a 450 pesos moneda nacional.
Deduciendo d e estas utilidades brutas lo s gastos ocasionados por hectárea, tenemo s :
Utilidad bruta ...

Gastos.

200

Utilidad n eta.

Las cifras indicadas d emuestran que el cultivo del arroz
es mucho más provechoso que otros preferidos, por una gran
parte de los agricultores.
Téngase también presente que hay mu cho s cul'.ivadores en
el Brasil que r ealizan una ganancia mayor que Ja indicada,
por la razón que trabajan ellos mismos el arroz bruto en s u
propiedad.
A mayor abundamiento, véanse los precios que rigen hoy
en el mercado de San Pablo para el arroz limpio, según calidad.
En general, se calcula que de roo kilos de arroz bruto se obtienen 60 kilos de arroz mercantil ó 50 kilos de arroz abrillantado. Se com¡pra arroz limpio entre 20 y 28.000 reis la bolsa
de 60 kilos, o sea 23 a 46.000 • reis los roo kilos que, reducidos a pesos moneda nacional, equivalen a 23 ó 32 pesos los
roo kilos.

�-

37 -

He querido suministrar estos datos culturales y los precios del mercado, para demostrar:
Primero, que el cultivo del arroz es de gran rendimiento.
Segundo, que en vista de los buenos prec10s que actual-

Fig. 23. -

Descascaradora simple.

mente tiene el arroz en el Brasil, no es posible que por el momento pueda éste conquistar el mercado de la República Argentina. Hay que pensar en que hoy se puede adquirir arroz
mucho más barato ele Europa, India, etc., etc., ele lo que podría
adquirirse en el Brasil; tan es así, que aquí en Bu en os Aires
se puede comprar arroz cl,e tercera clase, que es el que consu-

�men los trabajadores, al precio de 16 a 17 pesos moneda
nacional los 100 kilos, precios que hemos visto rigen hoy
en el Brasil para el arroz bruto.
En resumen, mis investigaciones llegan a estas conclus10nes:
Primero, no existe un método especial de cultivo en el
Brasil, sino que siguen el adoptado en Norte América.
Segundo, el Brasil sólo m ediante los gastos ocasionados
por la implantación d e un campo demos tra tivo, y con un arancel prohibitivo sobre el arroz, se ha tra:isformado en proveedor de todo el cereal que necesita, bajando a cero en este
año la importación que en 1901 alcanzaba a un valor de pesos moneda nacional 12.709.480, y no sería imprudente pronosticar para muy pronto una exporta ción de impor:ancia.
Tercero, en la situación actual no pu2de exportar a la
Argentina el producto de sus arrozal es por razoaes de precio;
conviniéndole, por otra parte, más a la Replibli :::a Argentina
la importación del arroz de Europa y de la India.

Visto el ejemplo del Brasil, d 2bemos analizar la si tuación
en nuestro país.
Teniendo la República Argentina condi ciones climatológicas, terrenos y mercado int erno de importancia para el arroz,
debe intentarse por todos lo s m edio s su cultivo en gran es cala,
mejorando las condiciones existentes e iniciándolo en localidades en que dará el resultado apetecido.
Clima, terreno, agua, he cli :::ho que son favorables en la
República. Sólo ha faltado dedicarse con empeño a enseñar
cómo aprovechando racionalmen '. e. estos elementos indispensables, se llegará a producir en un fu '. uro próximo las 50.o::io toneladas, más o menos, requeridas.
Para llegar a este resultado, además de la buena voluntad
y de los brazo s, es pre ciso también aprovechar de todos los
datos y las enseñanzas que la ci encia agrícola ha probado ser
de inmensa eficacia para el mejoramiento de la producción.
Piénsese que solamente 20.000 hectáreas cultivadas con arroz
necesitamos para producir la cantidad para el consumo de la
República; de manera que una vez que empiece a extenderse
el cultivo, la Argentina 110' sólo dejará de ser tributaria del
exterior, sino que llegará en un momento dado a exportar
este riquísimo producto.

�-

39 -

En mi opinión, el porvenir del cultivo del arroz está subordinado a los primeros ensayos y al estudio experimental continuado de las variedades más apropiadas para cada región.
Campos experimentales e importación de semillas, son los dos
factores de capital importancia.

Fig. 24. -

Descascarador.

Con el campo experimental, que debe ubicarse en una localidad accesible a todos con el objeto de que pueda ser visitado por los agricultores interesados, se desvanecerá la idea
falsa de que el arroz debe cultivarse exclusivamente en 'el
norte ele nuestro territorio . Existe una idea errónea que será
sin eluda modificada, a raíz de importantes experimentos, con

�-

40 -

los cuales se probará fácilmente que aun los terrenos de la
misma provincia de Buenos Aires son apropiados para este
cultivo.
Respecto a la Importación. de semilla, me limito a manifestar lo siguiente:
Considero de gran utilidad adquirir varias clases de semilla para luego distribuirlas gratuitamente entre los colonos.
Opino que la semilla debe adquirirse en distintos países
productores de arroz; y, a mi juicio, podrían traerse algunas
variedades or:ginarias del Japón, en r ~ las cuale3 el arroz de
secano o de Manchuria o de montaña, podría encontrar buena acogida y daría quizá excelentes resultados en algunas localidades, en las que las lluvias d e verano no sean escasas.
Es cieno que el rendimiento por hectárea resultaría inferior
al del arroz con riego, p ero en cambio se ahorraría el gasto
de irrigación.
Otras variedades como el « Vialone negro», «Japonés con
barba colorada», « N ovarés », « Melgueta », etc., etc., podrían
adquirirse en Italia, donde el cultivo del arroz ha llegado a un
grado de alto perfe,ccionamiento.
Por último, podría adquirirse un poco de semilla originaria de Valencia (España), en cuya localidad da gran rendimiento un arroz llamado, si mal no recuerdo, «Arroz bomba »,
a causa ele la forma de sus granos.
En total, con roo toneladas de semilla podría sembrarse
alrededor ele 2.000 hectáreas. Entre esta producción se llegaría seguramente a encontrar la variedad más adaptable a
nuestro país, y entonces se modificaría el tipo del arroz na·
cional, cuyos granos son poco resistentes a los trabajos industriales y al cocimiento, y tienen, además, el defecto de no
ser uniformes.
La cifra de roo toneladas que h e indicado antes, podría
alarmar un tanto por el desembolso que representa su adquisición. Pero esta alarma no tiene razón ele ser si se piensa
que la distribución podría hacerse entre los colonos bajo la
condición de reintegrar la sem.illa una vez levantada la cosecha, condición a la que accederían gustosos.
Veamos lo que se ha hecho en Norte América para mejorar la producción.
En el año 1898 el gobierno de los Estados Unidos envió
al Japón al doctor Knapp, de Luisiana, con el objeto de es tu-

�-

41 -

diar los arroceros de ese país y para que adquiriese una colección completa de semillas para ensayarlas en los terrenos de
la Unión.
Mediante la introducción de la variedad japonesa llamada

Itig. 25. -

Bruñidor.

« Kiuskú », Norte América pudo dar a la arrocicultura el no-

table desarrollo que tiene actualmente, sustituyendo con aquella variedad una gran cantidad de semilla indígena, que no
habría dado nunca l0¡s resultados que dan hoy las semillas
elegidas por el doctor Knapp.
Para la adquisición de la semilla hay que tener en cuenta:

�-

42 -

primero, las condiciones climatológicas del país donde se ha
de adquirir, y la,s de aquél en que se quieran introducir. Segundo, seguridad de que dichas semillas sean perfectamente
seleccionadas, es decir, que contenga granos buenos y de una
sola variedad.
U na vez sembrada por los agricultores la variedad que más
convenga, deben ellos prnceder a la selección en el campo días
antes de la cosecha para llegar a obtener la variedad de arroz
que responda a todas las exigencias de un buen cultivo y que
sea de fácil aceptación en el mercado.
Para terminar, abrigo el firme convencimiento de que las
dudas, las opiniones emitidas por personas incompetentes, las
ideas preconcebidas, completamente inexactas, no pueden ni
podrán desviarnos del camino recto .c onstituído por el etstudio
experimental, base científica y prácti ca en que está la solución
de todos los problemas agrícolas y que proyectará, sin duda
a lguna, la luz que hará desaparecer las falsas suposiciones.
JOSÉ

FALDINI.

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                <text>Informe presentado al señor Director de Estadística y Economía Rural del Ministerio de Agricultura, don Emilio Lahitte</text>
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                    <text>PERFIL DESCRIPTIVO DE LA
CADENA DE PORCINOS

SUBSECRETARÍA DE POLÍTICA AGROPECUARIA Y ALIMENTOS
DIRECCIÓN NACIONAL DE MERCADOS
DIRECCIÓN DE MERCADOS AGROALIMENTARIOS

MARÍA SOLEDAD CÁCERES
mscacer@mecon.gov.ar

BUENOS AIRES, JULIO DE 2005

�ÍNDICE
I - Evolución de la oferta y demanda mundial
1 - Principales países productores....................................................................3
2 - Principales países exportadores..................................................................4
3 - Principales países importadores..................................................................4
II - Formación del precio
1 - Mercados de referencia internacional..........................................................5
2 - Precios de referencia internos.....................................................................7
III - Análisis de la evolución y situación actual de la cadena
1 - Estructura de la cadena.............................................................................12
2 - Localización de la cadena.........................................................................14
2.1 – Sector Primario.................................................................................14
2.2 - Sector Industrial................................................................................17
3 - Caracterización del sector industrial..........................................................20
3.1 - Evolución de la capacidad instalada – Nivel Tecnológico................20
3.2 - Indicadores del sector industrial.......................................................21
4 - Destino de la producción...........................................................................22
4.1 - Evolución de las exportaciones porcinas..........................................22
4.2 - Inserción en el comercio mundial.....................................................24
4.3 – Localización regional de las exportaciones Argentinas...................25
4.4 - Importaciones..................................................................................27
IV - Análisis de perspectivas.............................................................................29
BIBLIOGRAFÍA – FUENTES............................................................................32

2

�Perfil Descriptivo de la Cadena de Porcinos
I.

EVOLUCION DE LA OFERTA Y DEMANDA MUNDIAL

1. PRINCIPALES PAISES PRODUCTORES
La carne de cerdo continúa siendo la más consumida mundialmente. Los
ingresos crecientes, particularmente en China, están fomentando el crecimiento
de la demanda mundial. China, la Unión Europea, EE.UU., Brasil y Canadá,
quienes de acuerdo a la FAO producen el 80% del total mundial, han producido
aproximadamente 80 millones de toneladas en el 2004. Esta producción
crecería un 1% este año.
Según datos del USDA, el principal productor mundial de carne porcina en la
actualidad es China, con una producción estimada para este año de casi 50
millones de toneladas. Este país ha aumentado su producción en un 23% en
los últimos 5 años. El segundo productor mundial es la Unión Europea, aunque
la misma sólo ha aumentado esta producción en un 2% con respecto al año
2002. A la UE le siguen Estados Unidos, Brasil y Canadá.
El país que más ha incrementado su producción con respecto al año 2000 ha
sido Brasil, siendo este incremento del 33%, con una producción de 2,6
millones de toneladas en el 2004.
Principales productores de carne porcina (miles de toneladas res con hueso)
Producción

2000

2001

2002

2003

2004(p) 2005(e) Var. 05/00

China

40.314 41.845 43.266 45.186

47.350

49.675

23%

UE

20.717 20.427 20.938 21.150

21.200

21.100

2%

EE.UU

8.596

8.691

8.929

9.056

9.312

9.364

9%

Brasil

2.010

2.230

2.565

2.560

2.600

2.670

33%

Canadá

1.640

1.731

1.854

1.882

1.930

1.940

18%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos – SAGPyA con datos del
USDA
Principales productores de carne porcina
China

UE

EE.UU

Brasil

Canadá

50.000
40.000
30.000
20.000
10.000
0

2000

2001

2002

2003

2004(p)

2005(e)

3

�Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos – SAGPyA con datos del
USDA

2. PRINCIPALES PAISES EXPORTADORES
Principales exportadores de carne porcina (miles de toneladas res con hueso)
Exportaciones

2000

2001

2002

2003 2004(p) 2005(e) Var. 05/00

UE

1.522 1.135 1.158 1.234

1.350

1.300

-15%

EE.UU

584

708

731

779

988

1.036

77%

Canadá

660

728

864

975

970

985

49%

Brasil

162

337

590

603

621

640

295%

China

73

139

216

282

383

450

516%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos – SAGPyA con datos del
USDA

El principal exportador mundial de carne porcina durante los últimos cinco años
ha sido la Unión Europea, aunque el volumen exportado por la misma ha
disminuido alrededor de un 15% con respeto al año 2000. Los países que más
han incrementado sus exportaciones en términos de volumen han sido Brasil y
China, ocupando el cuarto y quinto puesto respectivamente en el ranking de
exportadores mundiales. El segundo lugar lo ocupa EE.UU. y el tercero lo hace
Canadá.
El USDA prevé que las exportaciones mundiales de carne porcina aumentarán
un 1% con respecto al año 2004, en el cual las mismas fueron alrededor de 4,2
millones de toneladas.
Principales Exportadores de Carne Porcina
1.600
1.400
1.200
1.000
800
600
400
200
0
2000

2001
UE

2002
EE.UU

2003
Canadá

2004(p)
Brasil

2005(e)

China

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos – SAGPyA con datos del
USDA

3. PRINCIPALES PAISES IMPORTADORES
Principales exportadores de carne porcina (miles de toneladas res con hueso)

4

�Importaciones

2000 2001

2002

2003 2004(p) 2005(e) Var. 05/00

Japón

995 1.068 1.162 1.133

1.302

1.325

33%

EE.UU.

438

431

485

538

499

542

24%

Rusia

520

560

800

620

475

500

-4%

Méjico

276

294

325

371

158

495

79%

Hong Kong

247

260

275

302

332

335

36%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos – SAGPyA con datos del
USDA

Como se observa en el cuadro precedente, los principales importadores de
carne porcina son Japón, EE.UU., Rusia, México y Hong Kong. El total mundial
de importaciones porcinas en el 2004 fue de alrededor de 3,7 millones de
toneladas.
Japón continúa siendo el principal importador; sus importaciones han
aumentado el año pasado con respecto al 2003, y se estima que se seguirán
recuperando durante este año. Las importaciones de EE.UU. han descendido
en el 2004, principalmente debido a la pérdida de fortaleza del dólar.
Principales Importadores de carne porcina
Japón

EE.UU.

Rusia

Méjico

Hong Kong

2005(e)
2004(p)
2003
2002
2001
2000
0

200

400

600

800

1.000

1.200

1.400

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos – SAGPyA con datos del
USDA

II.

FORMACION DEL PRECIO

1. MERCADOS DE REFERENCIA INTERNACIONAL
A continuación se expresan los precios de los principales mercados
internacionales, para los años 2003 y 2004.
Precio del cerdo vivo por kilo según Estados

5

�BRASIL
Región

2003

2004

$Reales U$S $Reales U$S

SP

2,08 0,71

2,80 1,08

RS

1,70 0,58

2,37 0,92

SC

1,70 0,58

2,50 0,97

PR

1,70 0,58

2,75 1,06

MS

1,70 0,58

2,40 0,93

GO

2,18 0,75

2,85 1,10

MG

2,13 0,73

2,75 1,06

MT

1,90 0,65

2,50 0,97

Fuente: Porkworld.

La oferta brasileña de cerdos se ha reducido los dos últimos años, un 8,5% en
el año 2003 con respecto al 2002, y un 1,6% en el año 2004 con respecto al
año anterior. Debido a un peso medio de faena más elevado, la producción se
situó prácticamente en los mismos volúmenes que en el 2003. La producción
no fue menor debido a la continuidad de la expansión de la producción en Mato
Grosso y en Goiás.
Las exportaciones se vieron elevadas el año pasado, por lo que la
disponibilidad interna, que ya había disminuido en los años 2002 y 2003, volvió
a verse disminuida en el año 2004. Esta reducción gradual de disponibilidad
interna fue el factor principal de la sustentación de los precios recibidos por los
productores de cerdos a lo largo del 2004.
Precios Del Porcino en la Unión Europea
La producción de cerdo en la Unión Europea descendió en el año 2004 con
respecto al año anterior. Los precios de los productores se han elevado
principalmente debido a la menor oferta y una mayor demanda, principalmente
en Alemania.
Precios del porcino por país
Países

feb-04

feb-05

Francia

1,26 USD kg canal 1,57 USD kg canal

Alemania

1,63 USD kg canal 1,96 USD kg canal

Países Bajos 1,38 USD kg canal 1,81 USD kg canal
Dinamarca

1,26 USD kg canal 1,51 USD kg canal

Bélgica

1,51 USD kg canal 1,89 USD kg canal

Portugal

1,74 USD kg canal 2,02 USD kg canal

España

1,18 USD kg vivo

1,42 USD kg vivo

Italia

1,32 USD kg vivo

1,37 USD kg vivo

Fuente: Dirección de Ganadería – SAGPyA

Año récord para el porcino de EE.UU.

6

�En el año 2004 la faena de porcinos en EE.UU. registró un aumento del 2% con
relación al 2003. También se ha alcanzado el récord de mayor beneficio por
cerdo.
El precio ha sido el más elevado desde 1997. Este aumento en el precio se
debe principalmente al aumento de las exportaciones de porcinos. Dichas
exportaciones se han incrementado por causa del descenso de las
exportaciones de vacuno por la BSE, y la transferencia del consumo de la
carne de vacuno a la carne de porcino.
Precios del porcino en dólares cada 100 kg.
EE.UU.

Dólares c/100 kg.

2002

35,90

2003

39,70

2004

52,30

Fuente: USDA

2. PRECIOS DE REFERENCIA INTERNOS
EL SISTEMA DE INFORMACION DE PRECIOS PORCINOS (S.I.P.P).
Antes, los únicos precios porcinos publicados en forma sistemática en el orden
nacional eran los del Mercado de Hacienda de Liniers de la ciudad de
Buenos Aires, hasta agosto de 1995. Este mercado llegó a concentrar el 60%
del comercio de cerdos del país pero en los últimos períodos su
representatividad era muy pequeña.
A partir de enero de 1996 se implementó el S.I.P.P., que permite volcar al
conocimiento público los datos de comercialización de un importante volumen
semanal de faena, en las distintas modalidades de compra de hacienda
porcina. Lo elabora la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
(SAGPyA) con el aporte voluntario de datos provenientes de frigoríficos,
usuarios y productores de las provincias con mayor actividad porcina. Su
objetivo es dotar al mercado de referencias eficaces y transparentes sobre la
comercialización por magro, en pie y al gancho.
Durante el 2004 formaron parte del S.I.I.P. 586.624 cabezas, cifra que
representa el 32,7% de las cabezas faenadas por los establecimientos con
habilitación nacional. En 1997 este porcentaje de cabezas fue del 40%. El
siguiente gráfico muestra la evolución de los porcentajes de cabezas
integrantes del S.I.P.P. desde 1997 hasta la actualidad:

7

�Porcentaje de cabezas que formaron parte del SIPP

50%

40% 42%

40%
30%

39%39%
29% 30%

20%

33%

10%
0%

1997

1998

1999

2000

2002

2003

2004

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería – SAGPyA.

En 1995 se comenzó a utilizar un nuevo sistema de tipificación de carnes
porcinas, llamada “por magro”, el cuál tiene como criterio más importante de
calidad el contenido de músculo o la proporción de tejido magro. Esta
tipificación se aplica únicamente en la categoría "cachorros, capones y
hembras sin servicio" cuyas reses pesen entre 70 y 115 Kg. en el palco de
clasificación y tipificación del frigorífico.
En las categorías restantes (lechones, cachorros parrilleros, padrillos, torunos y
chanchas) se mantuvieron las normas de tipificación anteriores (Resolución
Nº49/90) de la ex-Junta Nacional de Carnes-JNC); en base a su conformación
y terminación determinadas visualmente. Eso significa que estas categorías
sólo pueden comercializarse en pie (por "kilos vivos" de la hacienda) o "al
gancho" (por kilos de "res limpia" en frigorífico).
Este tipo de sistema es el más utilizado en el mundo para medir la calidad de
las reses porcinas. Se basa en la penetración de una sonda electrónica capaz
de medir los espesores de la grasa dorsal y del músculo Longissimus dorsi.
Cuando se implementó el sistema de tipificación de reses porcinas (agosto de
1995), el contenido de carne magra medio en las reses fue del 41,72% a nivel
nacional, pero para el año 2003 este porcentaje se había incrementado al
46,6%. Este aumento evidencia que el sector ha tenido una buena respuesta a
este sistema.
Otra consecuencia fue la implementación de una nueva manera de
comercializar cerdos. La comercialización “por magro” que no fue impuesta
como obligatoria sino que fue una alternativa a las modalidades preexistentes
de venta al pie o rendimiento al gancho, tuvo una buena respuesta por parte
del sector.
A poco de aparecer, ya se estimaba que el 29% de los capones faenados en
frigoríficos nacionales se comercializaba así, continuando en primer lugar las
transacciones “en pie” y desplazando a un tercer lugar a los vendidos por
rendimiento “al gancho”. Para el año 1997 el S.I.I.P. indicaba que el 40% de lo

8

�comercializado se vendía “por magro”, pero en años posteriores se visualizó
una caída de su importancia relativa y en la actualidad la hacienda vendida
bajo esta modalidad representa sólo el 6% del total.
Modalidades de Comercialización
100,0%
80,0%
60,0%
40,0%
20,0%
0,0%

1997

1998

1999

Pie

2000

Magro

2002

2003

2004

Gancho

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería – SAGPyA.

Evidentemente, por algún motivo, la tipificación porcina actual no ha sido capaz
de consolidarse como principal canal de comercialización. Una de las posibles
razones serían algunas objeciones provenientes del sector productor sobre
irregularidades en las mediciones realizadas por algunos frigoríficos, que por
falta de controles oficiales erosionaron su credibilidad. A pesar de ello, hoy en
día los controles han mejorado ampliamente gracias a la informatización.
El sector porcino en general valora la existencia de este sistema de medición
de la calidad acorde a los implementados en los principales países productores
de cerdos, pero los datos indican que por uno u otro motivo no ha sido capaz
de consolidarse como el principal canal de comercialización. Sin embargo,
aunque el magro no se haya consolidado como canal de comercialización,
éste es reconocido en el precio que se paga por el capón en pie. El 65-70% de
la faena es realizada por frigoríficos que tipifican, por lo tanto, esto implica que
a este porcentaje de cabezas se les calcula el magro, y de tomar importancia el
mercado de fresco y las exportaciones, esta modalidad va a adquirir más
importancia todavía.
Con el objeto de garantizar una mayor transparencia en la formación del precio
de referencia del ganado porcino, la SAGPyA a través de la disposición
1797/05 de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, ha
implementado un nuevo sistema de información de precios porcinos. En mayo
de este año, comenzó a operar un nuevo sistema de información de precios. El
mismo es de carácter obligatorio para frigoríficos y usuarios e informa la
cotización de las categorías cachorro, capones y hembras sin servicios con o
sin tipificación; como así también el precio de chanchas, padrillos y lechones.
En todos los casos están referidos a kilo vivo.

9

�La producción porcina en Argentina ha venido soportando una crisis de varios
años, agravada en el período 1998-2001, cuando los precios del cerdo en
moneda constante estuvieron un 20% por debajo de los precios que se
manejaron entre 1990 y 1998.
Esta situación empeoró luego de la devaluación de diciembre de 2001,
tornándose crítica en el primer semestre del 2002. Así, en junio de ese año,
mientras el precio del cerdo había crecido el 92% respecto al último trienio de
la convertibilidad (de 0,78 a 1,50 $/kg), el precio del principal insumo, el maíz,
lo había hecho en el 250% (de 8 a 28 $/q), produciendo la relación porcino maíz más baja de los últimos 25 años.
Precios del maíz y del capón 2001-2004
3,000

0,350

2,500

0,300
0,250

2,000

0,200

1,500

0,150

CERDO PIE $/kg.

oct-04

jul-04

abr-04

ene-04

oct-03

jul-03

abr-03

ene-03

oct-02

jul-02

abr-02

ene-02

oct-01

jul-01

0,050
abr-01

0,100

0,500
ene-01

1,000

Maíz (Rosario) $/kg.

Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería – SAGPyA.

La relación maíz/capón indica la cantidad de grano de maíz que se puede
adquirir con el valor de 1 kg. de capón. Es decir que cuánto mayor sea este
número, más bajo será el costo de producción del capón. Así, en promedio
durante el año 2004, con la venta de 1 kg. de capón pudo adquirirse 9,97 kg.
de maíz. Esta relación era similar en el año 2001, pero luego de la devaluación
bajó significativamente a niveles alrededor de los 6 puntos, promediando 6,62
en el año 2002. Actualmente podemos observar una recomposición de la
relación insumo – producto.

10
capón

$/kg maíz / $/kg v

Relación insumo - producto
maíz rosario - capón

8
6

9,53

9,62

9,97

6,62

4
2
0

2001

2002

2003

2004

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería – SAGPyA.

10

�Precios promedios mensuales del capón en venta directa a frigoríficos según
modalidad de comercialización (en $/Kg.). Año 2003-2004
MODALIDAD PIE 2003
Enero
2,088
Febrero
2,213
Marzo
2,234
Abril
2,195
Mayo
2,138
Junio
2,084
Julio
2,065
Agosto
2,108
Septiembre
2,238
Octubre
2,328
Noviembre
2,362
Diciembre
2,348
Promedio anual

2004 Var. 04/03 % MODALIDAD GANCHO
2,343
12,21% Enero
2,302
4,02% Febrero
2,255
0,94% Marzo
2,208
0,59% Abril
2,208
3,27% Mayo
2,193
5,23% Junio
2,198
6,44% Julio
2,272
7,78% Agosto
2,480
10,81% Septiembre
2,548
9,45% Octubre
2,475
4,78% Noviembre
2,443
4,05% Diciembre

2,200 2,327

5,77% Promedio anual

2003
2,800
2,680
2,730
2,630
2,568
2,430
2,423
2,506
2,718
2,803
2,890
2,907

2004 Var. 04/03 %
2,975
6,25%
2,865
6,90%
2,757
0,99%
2,690
2,28%
2,695
4,95%
2,683
10,41%
2,650
9,37%
2,640
5,35%
3,003
10,49%
3,135
11,84%
3,075
6,40%
3,150
8,36%

2,674 2,860

6,96%

Fuente: Dirección de Ganadería, SAGPyA.

En la modalidad “Pie” el promedio anual del precio del capón se situó en 0,79
U$S/Kg.1 (lo que representa un aumento del 5,77% con respecto al precio
promedio anual del año anterior). El precio promedio anual del capón en la
modalidad “gancho” también sufrió un aumento con respecto al año 2003, del
7%, situándose en 0,97 U$S/Kg.1
MODALIDAD MAGRO
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Promedio anual

2003
2,603
2,675
2,674
2,590
2,578
2,512
2,480
2,520
2,753
2,853
2,944
2,910
2,674

2004 Var. 04/03 %
2,863
9,99%
2,858
6,84%
2,725
1,91%
2,71
4,63%
2,668
3,49%
2,63
4,70%
2,66
7,26%
2,83
12,30%
3,298
19,80%
3,252
13,99%
3,09
4,96%
3,045
4,64%
2,886
7,91%

Fuente: Dirección de Ganadería, SAGPyA.

El precio promedio anual en la modalidad “magro” se situó en 0,98 U$S/Kg.1,
también representando un aumento del 7,91% con respecto al 2003.
1

El tipo de cambio utilizado fue el dólar promedio del año 2004 BNA (2,936 $/U$S).

11

�Precios promedios capones y hem.s/ser por modalidad de
comercialización ($/Kg)

$promedio/Kg.

3,4
3,2
3
2,8
2,6
2,4
2,2

br
m
ie
ic
D

ie
ov

O

e

e
m

ub

br

re

e
m
ie
pt

ct
N

MAGRO

br

to
Ag

os

lio
Ju

o
ni
Ju

o
ay
M

ril

GANCHO

Se

PIE

Ab

M

ar

zo

o
er
br
Fe

En

er

o

2

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería – SAGPyA.

Precio promedio del capón "en pie" U$S/Kilo vivo 1999-2004
1,000
U$S/kilo vivo

0,900
0,800
0,700
0,600
0,500
0,400

en
e9
ab 9
r-9
9
ju
l-9
9
oc
t-9
en 9
e0
ab 0
r-0
0
ju
l-0
0
oc
t-0
en 0
e0
ab 1
r-0
1
ju
l-0
1
oc
t-0
en 1
e0
ab 2
r-0
2
ju
l-0
2
oc
t-0
en 2
e0
ab 3
r-0
3
ju
l-0
3
oc
t-0
en 3
e0
ab 4
r-0
4
ju
l-0
4
oc
t-0
4

0,300

PIE U$S/Kilo

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería – SAGPyA.

III. ANALISIS DE LA EVOLUCION Y SITUACION ACTUAL DE LA CADENA
1. ESTRUCTURA DE LA CADENA

12

�Red de Agentes:
Veterinarias
agroquímicos, semilleros,
maquinarias, etc

Cabaña

Red de Agentes

Madres y
Padrillos

Productor
•Lechones
•Capones y hembras sin servicio

Sector Primario
Existencias:
2,2 Mill. de Cabezas
Nº de establecimientos:
62.313

•Contrato con
Supermercados

Industria
Frigorífica
•Ciclo I
•Ciclo II

•Chacinadores
Chacinadores

Sector Industrial
Comercialización
2,04 millones de
cabezas

210 Plantas ONCCA
111 Plantas SENASA
Faena: 2,04 Mill Cab.
Producción: 178 Miles de Ton
Importación: 36 mil toneladas

Importación
36 mil toneladas

Exportación
1,6 mil toneladas
0,9%de la Producción

Mercado Interno
212 miles de toneladas

Mercado
Chacinados: 85%
Fresco: 15%

Fuente: INDEC, ONCCA, SENASA y SAGPyA

El flujograma anterior muestra la estructura básica de la cadena de porcinos. El
sector primario de la cadena comienza con el productor, que, básicamente,
puede dedicarse a la producción de lechones o a la de capones y hembras sin
servicio. El nivel de existencias, al año 2002, según el Censo Nacional
Agropecuario, era de 2,2 millones de cabezas, distribuidas en 62.313
establecimientos.
El maíz es el principal insumo de la cadena, la cual consume 600.000
toneladas por año, por lo que el precio del grano tiene mucha incidencia en el
sistema de producción porcina.
La comercialización para faena en el año 2004 fue un 14,5% superior que en el
2003, alcanzando los 2,04 millones de cabezas, según datos de la ONCCA. En
base a ello, la producción de carne de cerdo se calcula en 178 mil toneladas
(equivalente res con hueso).
Con respecto a las modalidades de comercialización, existen las siguientes:



Directo a frigorífico
Invernador

13

�



Acopiador
Remate Feria
Otros.

La modalidad “Directo a frigorífico” es la más utilizada, y se estima que
alrededor del 90% de la comercialización se realiza a través de esta modalidad.
La carne porcina tiene como principal destino la elaboración de chacinados,
fiambres y embutidos (el 85%). El animal “categoría lechón” se destina a
consumo fresco, y además se comercializan los cortes de capones y hembras
sin servicio tales como costillar, pechito, etc.,.
El sector de chacinados está constituido en su mayoría por pequeñas y
medianas empresas. No existe en Argentina, salvo excepciones, una economía
de escala. La industria de chacinados elabora una amplia gama de productos,
los cuáles se agrupan en dos grandes segmentos: Chacinados, embutidos y no
embutidos y salazones.
La industria se abastece de cerdos en pie que compra directamente a los
productores de porcinos y en mataderos y/o depostaderos, el resto de la
materia prima, es decir, canales y cortes frescos. También importa cortes
congelados de Brasil, principalmente pulpas de jamón, paleta y tocino.
Salvo escasas excepciones los establecimientos productores de cerdos no se
encuentran integrados con la industria.
La producción nacional de carne fresca no alcanza a satisfacer la demanda de
las empresas de chacinados, por lo que debe importarse el faltante. Las
importaciones porcinas durante el año 2004 alcanzaron las 36 mil toneladas,
por un valor FOB de casi USD 56 millones. Al comparar la importaciones con
el año 2003, las mismas disminuyeron casi un 19% en volumen, aunque
aumentaron en valor un 6%. El principal abastecedor de Argentina es Brasil.
Las exportaciones de productos y subproductos porcinos no son significativas;
durante el 2004 se exportaron 1,6 mil toneladas, por un valor FOB de USD 1,7
millones. Esto representa un aumento del 66% en volumen y del 80% en valor.
La exportación se halla focalizada en productos de bajo valor como las “Grasas
y Aceites”, que continúan liderando las exportaciones con una participación del
61%.
2. LOCALIZACIÓN DE LA CADENA
2.1 Sector Primario
Las existencias de ganado porcino en la Argentina, según el Censo Nacional
Agropecuario realizado en el 2002, eran 2.184.804 cabezas en ese año, de las
cuáles el 69% se localizan en la Región Pampeana, siendo las provincias de
Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba las que poseen mayor cantidad de ganado.
El NEA concentra el 14%, le sigue el Litoral con el 10%, el NOA con el 4% y el
resto de las provincias les corresponde un 4%.

14

�Existencias Porcinas por Región
10%

4%

14%

3%
69%

TOTAL PAMPEANA

TOTAL NOA

TOTAL NEA

TOTAL LITORAL

Otras Provincias

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del CNA 2002INDEC.

El stock de porcinos en 1988 ascendía a 3.210.153 cabezas, es decir que el
mismo disminuyó en un 32% en el período 1988-2002. Las provincias que
mayor disminución sufrieron fueron Tucumán, Córdoba, La Pampa, Santa Fe y
Buenos Aires. En su conjunto, la Región Pampeana disminuyó su stock en un
43% y el NOA un 11%, mientras que el NEA lo aumentó un 79% y el Litoral un
6%.
La apertura económica indiscriminada de los 90, la cercanía con un gran
productor como es Brasil y un deprimido mercado interno fueron algunas de las
causas de una abrupta caída en la producción porcina nacional.
Existencias Porcinas (cabezas)

1988

%

2002

%

BUENOS AIRES

861.112

27%

536.442

25%

-38%

SANTA FE

557.596

17%

427.294

20%

-23%

CÓRDOBA

1.060.005

33%

465.295

21%

-56%

LA PAMPA

134.167

4%

65.257

3%

-51%

81% 1.494.288

TOTAL PAMPEANA

2.612.880

% Var.02/88

68%

-43%

JUJUY

6.430

0%

9.861

0%

53%

SALTA

28.997

1%

43.853

2%

51%

TUCUMÁN

40.436

1%

14.150

1%

-65%

TOTAL NOA

75.863

2%

67.864

3%

-11%

CHACO

82.862

3%

109.221

5%

32%

FORMOSA

39.646

1%

89.521

4%

126%

SANTIAGO DEL ESTERO

53.248

2%

116.036

5%

118%

TOTAL NEA

175.756

5%

314.778

14%

79%

ENTRE RÍOS

70.928

2%

56.064

3%

-21%

CORRIENTES

21.735

1%

26.598

1%

22%

MISIONES

112.695

4%

135.825

6%

21%

TOTAL LITORAL

205.358

6%

218.487

10%

6%

Otras Provincias

140.296

4%

89.387

4%

-36%

15

�Existencias Porcinas (cabezas)
TOTAL

1988

%

2002

%

% Var.02/88

3.210.153 100% 2.184.804 100%

-32%

.Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del CNA 1988 y
2002-INDEC

Del total de las explotaciones agropecuarias con ganado existentes en
Argentina, 62.313 son explotaciones con existencias porcinas, es decir, el 12%
poseen ganado porcino. En estas EAP se encuentran distribuidas las 2.184.804
cabezas porcinas, lo que da un promedio de 35 animales por establecimiento.
Explotaciones Agropecuarias y Existencias Porcinas
Región

EAP

Existencias (cabezas) Promedio(Cab./EAP)

Pampeana

14.276

1.494.288

105

Extra Pampeana

48.037

690.516

14

Total

62313

2.184.804

35

Participación %

EAP

Cabezas

Pampeana

23%

68%

Extra Pampeana

77%

32%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del CNA 2002INDEC.

16

�E s ta b le c im ie n to s y E x is te n c ia s P o rc in a s p o r R e g ió n
100%

77%

80%
60%
40%

68%
32%

23%

20%
0%
EAP

C a b e za s
P a m p e a na

E xtra P a m p e a na

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos - SAGPyA con datos del CNA
2002-INDEC

De estos establecimientos agropecuarios, el 23% se encuentran en la Región
Pampeana, por lo que la Región Extra Pampeana es la región que mayor
porcentaje de establecimientos concentra. Por el contrario, si analizamos la
localización de las existencias de porcinos, observamos que la mayor
concentración se da en la Región Pampeana, con una concentración del 69%,
como se mencionó anteriormente.
Las EAP de la región pampeana poseen un promedio de 105 cabezas por
establecimiento, mientras que este promedio para la región extra pampeana es
de 14 animales por establecimiento.
En 1988 las EAP porcinas ascendían a 89.459 en todo el territorio del país, por
lo que se observa una disminución del 30% de las mismas en el período
analizado.
Por otro lado, en 1988 el 42% de estas EAP estaba ubicado en la Región
Pampeana y un 58% en la Extra Pampeana.
Región

EAP 2002 EAP 1988

Pampeana

14.276

37.593

Extra Pampeana

48.037

51.866

Total

62.313

89.459

Participación %

EAP 2002 EAP 1988

Pampeana

23%

42%

Extra Pampeana

77%

58%

.Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del CNA 1988 y
2002-INDEC

2.2 Sector Industrial
I. Faena Registrada y Establecimientos de Faena Inscriptos en la ONCCA

17

�En el año 2004 se faenaron, según datos de la ONCCA, 2.042.527 cabezas en
todo el territorio nacional. El 95% de la faena fue realizada en la Región
Pampeana. Buenos Aires es la provincia con mayor cantidad de cabezas
faenadas (56%), en la provincia de Santa Fe se faenó el 25% de las cabezas, y
en Córdoba el 14%.

RESTO
DEL PAIS
5%

Faena por provincia (cabezas-2004)

CÓRDOBA
14%
BUENOS AIRES
56%

SANTA FE
25%

.Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la ONCCA -

2004
Con respecto a la industrialización, Argentina cuenta con 210 establecimientos
de faena inscriptos en la ONCCA, de los cuáles el 57% se encuentran en la
Región Pampeana y el 27% en la provincia de Buenos Aires.
Cuadro Resumen:
Existencias

Faena

Industrialización

(Cabezas CNA 02) (Cabezas ONCCA 04) (Cant. Plantas ONCCA 04)
BUENOS AIRES

536.442

1.138.640

56

SANTA FE

427.294

502.109

21

CÓRDOBA

465.295

289.477

35

LA PAMPA

65.257

7.505

7

1.494.288

1.937.731

119

JUJUY

9.861

2.079

4

SALTA

43.853

5.417

11

TUCUMÁN

14.150

2.447

4

TOTAL PAMPEANA

TOTAL NOA

67.864

9.943

19

109.221

1.218

4

89.521

0

0

SANTIAGO DEL ESTERO

116.036

171

1

TOTAL NEA

314.778

1.389

5

ENTRE RÍOS

56.064

22.104

18

CORRIENTES

26.598

48

5

135.825

10.788

1

CHACO
FORMOSA

MISIONES

18

�Existencias

Faena

Industrialización

TOTAL LITORAL

218.487

32.940

24

Otras Provincias

89.387

60.526

43

2.184.804

2.042.527

210

TOTAL

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del CNA 2002INDEC y de la ONCCA-2004.

II. Plantas que cuentan con habilitación sanitaria (Tráfico Federal)
PROVINCIA

FAENA (cabezas)

Buenos Aires

%

N°PLANTAS

%

1.014.449

57%

35

32%

Santa Fe

490.860

27%

19

17%

Córdoba

262.108

15%

26

23%

6.935

0%

4

4%

1.774.352

99%

84

76%

Otras provincias

18.966

1%

27

24%

Total Región Extra Pampeana

18.966

1%

27

24%

1.793.318 100%

111

100%

La Pampa
Total Región Pampeana

Total General

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del SENASA 2004

El número de plantas habilitadas por el SENASA2 asciende a 111
establecimientos faenadores, de los cuáles el 76% se encuentra ubicado en la
Región Pampeana. Dicha región realiza el 99% de la faena. Según datos del
SENASA, en el 2004 se faenaron 1.793.318 cabezas en todo el país, y
1.774.352 fueron faenadas en la Región Pampeana. La provincia de Buenos
Aires es la que mayor cantidad de plantas concentra (32%), y la que realiza la
mayor parte de la faena, el 57%.

Porcentaje de Plantas por Provincia
(SENASA 2004)

Otras
provincias
24%

Buenos Aires
32%

La Pampa
4%
Córdoba
23%

Santa Fe
17%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del SENASA - 2004

Córdoba también posee una alta concentración de plantas con habilitación
nacional, un 23%, y le sigue la provincia de Santa Fe, con un 17%, aunque en
2

El SENASA tiene en cuenta sólo el tránsito federal, mientras que la ONCCA abarca también el tránsito
provincial y municipal.
19

�esta última se faenan mayor cantidad de cabezas que en Córdoba (el 27% de
la faena total del país).

3. CARACTERIZACION DEL SECTOR INDUSTRIAL
3.1 Evolución de la Capacidad Instalada - Nivel Tecnológico

20

�En Argentina, la producción primaria de cerdos era una actividad secundaria
dentro de las explotaciones agropecuarias situadas esencialmente en el núcleo
maicero. Un gran porcentaje de los establecimientos agropecuarios desarrolló
la producción porcina como una actividad secundaria y complementaria.
En la década de los ´90, con la apertura económica y la convertibilidad, el
sector experimentó un importante cambio tecnológico y de gerenciamiento.
Mediante la intensificación de los sistemas de producción, la mejora genética y
la formulación de raciones equilibradas se logró mejorar los índices productivos
y obtener productos diferenciados con alta eficiencia productiva.
También, en algunos casos, se modificó la organización de la cadena
productiva comercial al integrarse hacia atrás la industria con la producción
primaria. Esta integración sólo se dio en grandes empresas, ya que las
pequeñas y medianas no lograron integrarse con el resto de la cadena. Pero
más que nada, se dio en las grandes empresas y productores, una tendencia a
cerrar el ciclo más que una integración propiamente dicha. Este proceso
implicó importantes inversiones, tanto en infraestructura, como en instalaciones
y equipos destinados al confinamiento.
La inversión en tecnología, genética y hasta infraestructura mejoró
sensiblemente los niveles de productividad de las empresas, pero sólo algunas
empresas del sector industrial pudieron hacer estas inversiones, las demás,
que fueron la gran mayoría de las pequeñas y medianas industrias,
desaparecieron o se destecnificaron.
Hoy existe en ciertas plantas una tecnificación y especialización que torna muy
competitiva la actividad. El desafío es poder autoabastecer el mercado local de
chacinados que hoy importa más de la mitad de la materia prima, crecer con el
consumo de carne fresca y acceder al mercado de exportación. De darse la
posibilidad y las condiciones de exportar, debería hacerse una gran inversión
en el sector industrial.
Actualmente el sector genera unos 25.000 puestos de trabajo, de los cuales
9.000 se concentran en la producción primaria, 7.000 en faena y desposte y
9.000 en la industria de chacinados. La capacidad instalada es de 435.000
toneladas/año, con un coeficiente actual de utilización del 55%, por lo que
existe una alta capacidad ociosa en la industria.
3.2 Indicadores del Sector Industrial
El indicador analizado fue el grado de concentración de la industria, para lo
cuál calculamos el Indice de Concentración de Herfindahl-Hirschmann (IHH)
para la faena. El IHH es una medida del grado de concentración de un mercado
y es aplicado para definir la competencia practicable en un mercado. Los
grados de concentración medidos a través de este índice están catalogados de
la siguiente manera: un índice inferior a 1000 puntos significa un mercado poco
concentrado, entre 1000 y 1800 puntos es señal de un mercado
moderadamente concentrado y un mercado se considera altamente
concentrado si el índice arroja un valor superior a 1800 puntos.

21

�Si consideramos la faena (medida en cabezas) realizada por las 210 plantas
inscriptas (nacionales, provinciales y municipales), el IHH arroja un valor de
758 puntos, por lo que podemos decir que el sector es “poco concentrado”.
Por otro lado, si analizamos la participación de las plantas faenadoras, vemos
que tan sólo una planta realiza el 22% de la faena, 6 realizan el 50% y 16 el
75% de la misma.
Realizando una estratificación de la faena por promedio mensual de cabezas
faenadas, observamos que sólo 2 plantas efectúan una faena superior a las
15.000 cabezas mensuales. A medida que disminuye el promedio de cabezas
faenadas mensualmente, el número de establecimientos faenadores aumenta.
Promedio mensual de faena registrada por estrato - Año 2004
Cantidad de Faena Mensual Cantidad de establecimientos
Faenadores
&gt; a 15.000 cabezas

2

&gt; a 5.000 &lt; a 15.000 cabezas

7

&gt; a 1.000 &lt; a 15.000 cabezas

27

&lt; de 1.000 cabezas

142

Sin faena

39

N° Plantas

Cantidad de Plantas por Estrato
160
140
120
100
80
60
40
20
0

142

2

7

&gt; a 15.000 cabezas

&gt; a 5.000 &lt; a
15.000 cabezas

27
&gt; a 1.000 &lt; a
15.000 cabezas

&lt; de 1.000 cabezas

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la ONCCA

4. DESTINO DE LA PRODUCCION
4.1 EVOLUCION DE LAS EXPORTACIONES PORCINAS
Como se mencionó anteriormente, las exportaciones de productos y
subproductos porcinos nunca fueron significativas, debido principalmente al
entonces status sanitario “existencia de Peste Porcina Clásica” y también
debido a que la producción nacional no alcanza a satisfacer la demanda del
mercado interno y por lo tanto el faltante debe ser importado. El principal rubro
exportado es “Grasas y Aceites”, siendo Bolivia el mercado más importante.

22

�EXPORTACIONES EN VOLUMEN (toneladas)
Año

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

Porcinos

3.364

4.821

8.721 5.737 2.521

2.005

2.920

2.837

1.605

1.127

980

1.628

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de SENASA y Mercados
Ganaderos
VALOR DE LAS EXPORTACIONES (miles U$S)
Año
Porcinos

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

9.319 5.864 2.426

2.160

2.446

2.461

1.702

695

970

1.751

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de SENASA y Mercados
Ganaderos
PRECIO IMPLICITO DE LAS EXPORTACIONES
Año

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

Porcinos

1069

1022

962

1.077

838

867

1.060

617

1.476

1.075

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de SENASA y Mercados
Ganaderos

Como puede observarse en los cuadros anteriores, las exportaciones de
porcinos comenzaron a descender a partir del año 1995, alcanzando su
volumen mínimo en el año 2003 y un valor mínimo en el año 2002. El precio
implícito más bajo de las exportaciones (dentro del período analizado) se
evidenció en el año 2002, recuperándose ampliamente en el año 2003, como
consecuencia de un incremento en la exportación de productos de mayor valor
agregado.
En el año 2004 se exportaron 1628 toneladas de productos y subproductos
porcinos por un valor FOB de U$S 1.751.000. El volumen en cuestión resulta
superior en un 65,8% al volumen exportado en el 2003, y el valor también
superior en un 79,6%. Si bien –aunque con volúmenes muy bajos- se observa
un incremento respecto del año 2003 de productos con mayor valor agregado
(Ej. Fiambres +37%), la exportación se halla aún focalizada en productos de
bajo valor como “Grasas y Aceites”, que continúan liderando las exportaciones
con el 61% de lo exportado.

23

�3.000

3.000

2.500

2.500

2.000

2.000

1.500

1.500

1.000

1.000

500

miles U$S

ton. res c/hueso

Exportaciones Porcinas Argentinas 2000-2004

500

0

0
2000

2001

2002

Volumen Exportaciones (ton.res c/h)

2003

2004

Valor Exportaciones (miles U$S)

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la SAGPyA y
SENASA

4.2 INSERCION EN EL COMERCIO MUNDIAL
EXPOTACION EN VOLUMEN Y PORCENTAJE SOBRE EL MUNDIAL (en ton.)

Vol. Arg.

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

3.364

4.821

8.721

5.737

2.521

2.005

2.920

2.837

1.605

1.127

980

1.633

Vol. Mundial 1.699.000 2.105.000 2.300.000 2.601.000 2.723.000 2.707.000 3.293.000 3.154.000 3.223.000 3.718.000 4.116.000 4.182.000
%Argentina

0,20%

0,23%

0,38%

0,22%

0,09%

0,07%

0,09%

0,09%

0,05%

0,03%

0,02%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de SENASA / USDA.
Observaciones: volumen de exportaciones argentinas / % sobre las exportaciones mundiales

Contrariamente a las exportaciones argentinas, las exportaciones mundiales de
productos y subproductos porcinos han ido aumentando en el período
analizado, por lo que la participación de Argentina en el comercio mundial ha
ido disminuyendo, aunque en el último año puede observarse un aumento de la
misma, que fue del 0,04%.
La carne de cerdo es la preferida en el mundo, es la de mayor producción y
consumo mundial, con un promedio de 15 kilogramos por persona por año. Los
principales exportadores de carne porcina son la Unión Europea, Canadá y
Estados Unidos.
Principales exportadores de carne porcina 2000-2005
Principales Exportadores

2000

2001

2002

2003 2004(p) 2005(e)

UE

1.522 1.135 1.158 1.234

1.350

1.300

Canadá

660

728

864

975

970

985

EE.UU.

584

708

731

779

988

1.036

Brasil

162

337

590

603

621

640

China

73

139

216

282

383

450

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del USDA.

24

0,04%

�Principales Exportadores Mundiales 2004(p)
China
8%

UE
31%

Brasil
14%

Canadá
24%

EE.UU.
23%

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del USDA.

4.3 LOCALIZACION REGIONAL DE LAS EXPORTACIONES ARGENTINAS
VOLUMEN

1997 1998 1999

2000

2001

2002 2003 2004

1) MERCOSUR

17%

24%

7%

4%

1%

1%

4%

2%

2) OTROS AMERICA LATINA

79%

76%

93%

96%

98%

95%

72%

66%

3) AMERICA DEL NORTE Y CENTRAL

2%

0%

0%

0%

0%

2%

11%

2%

4) UNION EUROPEA

0%

0%

0%

0%

1%

0%

1%

10%

5) OTROS EUROPA ( incluido RUSIA)

0%

0%

0%

0%

0%

0%

0%

1%

6) ASIA

1%

0%

0%

0%

1%

2%

9%

17%

7) AFRICA

1%

0%

0%

0%

0%

0%

2%

1%

8) CHINA

0%

0%

0%

0%

0%

0%

0%

0%

TOTAL

100% 100% 100% 100% 100% 100% 100% 100%

Fuente: SAGPyA y SENASA

Como se observa en el cuadro anterior, actualmente los principales destinos de
las exportaciones son América Latina (con una participación del 66%), Asia
(17%) y la Unión Europea (10%). En 1997 y 1998 el Mercosur tenía una mayor
participación que la actual, pero a partir de 1999 comenzó a disminuirla y
actualmente no es muy significativa. Históricamente el principal destino fue
América Latina, siendo Bolivia el principal mercado, aunque si comparamos el
año 1997 con el 2004 podemos ver que esta región ha perdido participación.

25

�Localización Regional de las Exportaciones 97/04
8) CHINA
7) AFRICA
6) ASIA
5) OTROS EUROPA ( incluido RUSIA)
4) UNION EUROPEA
3) AMERICA DEL NORTE Y CENTRAL
2) OTROS AMERICA LATINA
1) MERCOSUR

0%
1997

20%

40%

60%

80%

100%

2004

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la SAGPyA y
SENASA

Como ya se mencionó, Bolivia es el principal mercado para las exportaciones
argentinas, aunque durante el último año la participación de este país en el
total de las exportaciones descendió de un 56% en el 2003 a un 40% en el
2004. Contrariamente, las participaciones de la U.E., Hong Kong y Chile
principalmente, han aumentado. Las exportaciones a Hong Kong están
compuestas principalmente por “Menudencias”, las destinadas a Bolivia y Chile
se componen casi enteramente del rubro “Grasas y Aceites”, y las
exportaciones a la UE están compuestas primariamente por los rubros “Demás
Comestibles”, “Fiambres y Chacinados” y “Extracto Caldos”.
Principales destinos 2003-2004
Resto
Mercosur
Chile
Hong Kong
U.E
EE.UU
Bolivia
0%

10%

20%
2003

30%

40%

50%

60%

2004

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la SAGPyA y
SENASA

26

�4.4 IMPORTACIONES
Las importaciones porcinas durante el año 2004 alcanzaron las 36.720
toneladas, por un valor FOB de U$S 55.773.000. El volumen resulta inferior en
un 18,8% y el valor superior en 6,1%, al compararlas con el mismo período del
año 2003.
Las importaciones provenientes de Brasil representaron el 79% del volumen
total importado. El rubro “Carnes Frescas” representó el 77% del total, del cuál
el 92% provino de Brasil. El resto de “Carnes Frescas” provino de Dinamarca,
Chile e Italia. El otro rubro de importancia en la composición de las
importaciones es “Fiambres, Chacinados y Embutidos”, el cuál también
proviene mayoritariamente de Brasil, y algo de Italia.
Importaciones de productos porcinos (en ton. peso producto)
1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

Brasil

33.734 45.492 42.522 46.755 48.483 13.892 38.693 28.535

Chile

11.484 11.032

Holanda

46

EE.UU.

4.322

6.808

5.792

0

3.777

4.922

22

627

847

790

1.528

211

947

855

881

766

701

538

371

629

657

3.409

4.102

0

5.391

1.850

109

839

585

Alemania

575

383

522

404

237

42

88

316

Francia

258

400

366

501

261

125

344

261

Canadá

0

3.687

2.259

1.105

423

133

0

24

3.545

2.864

2.773

2.272

2.297

919

100

23

Dinamarca

Italia
China

0

0

0

0

3

0

9

0

Uruguay

0

58

0

24

0

0

4

0

Bélgica

66

35

36

36

9

5

0

0

España

1835

2202

3073

3001

1028

0

0

0

Suecia

900

38

0

0

0

0

0

0

4

3

0

0

0

0

0

0

664

0

0

0

0

0

0

0

Nueva Zelandia
Hungría
TOTAL

57.373 71.198 66.241 67.844 61.709 17.125 44.695 36.270

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del SENASA

250.000

Evolución de la producción y las importaciones
argentinas (1983-2004)

En toneladas

200.000
150.000
100.000
50.000
0

PRODUCCION (Tn.equiv.res)

IMPORT. (Tn)

Fuente: Dirección de ganadería, SAGPyA
27

�En el año 2002 las importaciones porcinas disminuyeron con respecto al año
anterior en un 72% en volumen y en un 77% en valor. Esta disminución se
debió a la devaluación monetaria ocurrida en diciembre de 2001, ya que los
precios se incrementaron en un gran porcentaje, y además de ello, a partir de
aquel momento se frenaron los créditos y el financiamiento a las importaciones.
Valor de la importación de productos porcinos por origen y por rubro
(en miles de U$S FOB) - Año 2004
País

Total

%

TOTAL

Carnes Opoterá
Demás
Fiambres Grasas Harinas Carnes
Frescas picos Comestibles Chacinad
y
y
Porces.
os
Aceites Balanc.
55773 100
46761
3348
2164
1677
1577
178
40

Brasil

46410

83

43176

Chile

4284

8

3177

Holanda

1938

3

1938

EE.UU.

1260

2

603

Alemania

621

1

621

Dinamarca

550

1

Francia

527

0

Italia

144

0

Canadá

38

0

Bélgica

0

0

66

840

1533

258

755

40

822

622

35

408

142
83

444
144

38

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del SENASA.

Del cuadro precedente se desprende que el valor promedio por tonelada de
productos y subproductos porcinos en el año 2004 fue de U$S 1.538. Para las
“Carnes Frescas” y los “Fiambres y Chacinados” provenientes de Brasil fue de
US$1.708 y U$S 1.836 respectivamente; para las “Carnes Frescas”
provenientes de Chile este valor promedio ha sido de U$S 1.193, y , finalmente,
el valor promedio de la tonelada de “Fiambres y Chacinados” provenientes de
Italia fue de U$S 6.857. Debe tenerse en cuenta que estos valores son
orientativos debido a que no se considera el tipo de producto ingresado y su
incidencia sobre el total del rubro.
El cuadro siguiente permite visualizar el valor FOB medio por producto y país
seleccionado de las importaciones porcinas de Noviembre y Diciembre de
2004.
Valor Promedio de las Importaciones Porcinas
(en dólares FOB) Año 2004
PRODUCTO/PAIS

Noviembre 2004 U$S por TON Diciembre 2004 U$S por TON

BONDIOLA (CORTE)

2558

2319

Brasil

2563

2262

Chile

2509

2800

JAMON (CORTE)

2455

2511

Brasil

2543

2511

28

�PRODUCTO/PAIS

Noviembre 2004 U$S por TON Diciembre 2004 U$S por TON

Chile

1967

-

JAMON COCIDO

2100

2268

Brasil

2100

2105

-

4333

JAMON CRUDO

3187

4500

Brasil

3187

3375

-

6750

PALETA (CORTE)

2374

2300

Brasil

2369

2293

Chile

2409

2389

PANCETA (CORTE)

2096

1955

Brasil

2088

1953

Chile

2827

2000

RECORTES TROCEO

1645

1638

Brasil

1651

1784

Chile

1273

1100

TOCINO

966

902

Brasil

993

938

1428

-

Italia

Italia

Dinamarca
Chile

682

700

PIERNA (CORTE)

2169

2550

Chile

2169

2550

TORTUGUITA (CORTE)

2212

2847

Brasil

2212

2847

GARRON

1901

1648

Brasil

1901

1648

FIAMBRES VARIOS

1091

1190

Brasil

1091

1050

-

4000

Italia

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la Dirección de
Ganadería y SENASA.

IV.

ANALISIS DE PERSPECTIVAS

La producción mundial de carne porcina crece a una tasa de 2,4% anual y
conserva desde hace años su posición de ser la proteína más consumida del
planeta con 93 millones de toneladas.

29

�Composición de la Producción Mundial de Carnes
100.000
90.000
80.000
70.000
60.000
50.000
40.000
30.000
20.000
10.000
0
2000

2001

2002

Vacuna

2003

Aviar

2004(p)

2005(e)

Porcina

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos del USDA.

El consumo mundial per capita es de 14,6 kilos y se calcula en 16,5 kilos para
el año 2010. Los países desarrollados consumen por encima de los 30 kilos
con casos como Europa superando los 60 kilos. Esta gran demanda debe ser
atendida desde países como Argentina pues la producción en Europa y
Estados Unidos está disminuyendo debido a las severas reglamentaciones
ambientales. A esta oportunidad se suma que el consumo argentino es de los
menores del mundo (6,1 kg).

72,5
62,5
52,5
42,5
32,5
22,5
12,5
2,5

70,5

58,2

52,0
34,1

33,5
18,5

13,1

15,3
6,1

Fuente: Elaborado por el área de Mercados Ganaderos con datos de la FAO.

El sector porcino argentino tiene condiciones de crecimiento que no logró hasta
ahora, pero existen varios factores que permiten prever que hay posibilidades
de incrementar la producción porcina y de exportarla a diversos mercados:


Desde el punto de vista de la producción, Argentina se considera un lugar
ideal para producir cerdos, por el bajo costo de la mano de obra y de las
30

�instalaciones, clima favorable, gran producción de maíz y soja (que
conforman la base de la alimentación y el 60% de su costo de producción) y
buena disponibilidad de superficie y de agua dulce.


La industria del chacinado, en el ámbito nacional, demanda unas 250.000
toneladas de carne porcina al año. En los últimos años, dicha industria ha
utilizado un 45% de materia prima nacional y un 55% importada para la
elaboración de fiambres, chacinados y embutidos. Esto representa una
importante demanda potencial de la industria a tener en cuenta para
fomentar el incremento de la producción porcina nacional a fin de cubrir ese
déficit y abastecer el mercado interno.



El Plan Nacional de Erradicación de la Peste Porcina Clásica, puesto en
marcha por la SAGPyA, que ha culminado con la declaración de “país libre
sin vacunación” por parte de la OIE en mayo de este año; este nuevo status
hace que Argentina esté en condiciones sanitarias para entrar a mercados
que son grandes demandantes de carne porcina, lo que hasta hoy era una
limitante. El levantamiento de la vacunación contra la PPC es un buen
indicador para el desarrollo del sector.



Las perspectivas actuales de la producción nacional avizoran posibilidades
más alentadoras, dado que en la actualidad el precio de los cereales y
oleaginosas se han estabilizado en una situación más favorable para la
actividad. A la vez, el precio del cerdo continuó mejorando en el periodo
post -devaluación hasta alcanzar en la actualidad los $2.50 por kg. (precio
promedio ultimo trimestre del 2004). Si esto se compara con los $ 1.98 que
se registró en la última semana del mes de diciembre del año 2002,
representa un aumento del 26 % en el precio del kg. de cerdo en pie. Esto
sitúa actualmente la relación maíz/capón (precio del maíz $ 0.197 por kg.,
precio del cerdo en pie $ 2.50 por kg.) en 12.6 a 1, lo que es muy favorable
para el desarrollo de la actividad.



A su vez, el sector tiende a integrarse a través de la creación, desde la
SAGPyA, del Foro de Competitividad de la Cadena Agroalimentaria, en
donde participan todos los sectores ligados al sistema porcino, trabajando
en comisiones en temas como líneas de créditos, programas de
fortalecimiento de pequeños y medianos productores, sanidad, promoción
de carne porcina, identificación animal, trazabilidad, tipificación y
comercialización.



Por otro lado, en lo que respecta a bienestar animal y medio ambiente,
nuestro país también cuenta con atributos que son demandados por los
grandes mercados, especialmente por Europa, que representan una ventaja
competitiva.



Otro factor que permitiría el desarrollo tanto de la producción como la
exportación porcina, es el potencial desarrollo de la industria del fresco del
cerdo en nuestro país, como sustituto de la carne vacuna.

31

�Bibliografía - Fuentes:













Ing. Daniel Papotto – Dirección de Ganadería – SAGPyA.
Boletines de Información Porcina – Años 1997 a 2005 - Dirección de
Ganadería – SAGPyA.
Anuarios del Sector Porcino – Años 2003 y 2004 - Dirección de Ganadería –
SAGPyA.
“Livestock and Poultry, World Markets and Trade” USDA. Noviembre 2004.
SENASA.
ONCCA.
USDA.
INDEC.
FAO.
Agrodiario.
Censo Nacional Agropecuario 1988 – 2002. INDEC
Mercados Ganaderos – SAGPyA.

32

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Buenos Aires (Argentina). Dirección de Mercados Agroalimentarios</text>
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                    <text>AROMAS Y ESENCIAS
BOLETIN SECTORIAL
JJU
UN
NIIO
OD
DE
E 22000022 -- N
N°° 33
El presente Boletín está dirigido a difundir y actualizar la información referida a todos los agentes del
Sector Aromático. Es elaborado trimestralmente por la Dirección Nacional de Alimentación
conjuntamente con otras áreas dependientes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentos.
Invitamos a colaborar a los lectores remitiéndonos sus inquietudes y sus experiencias a fin de
enriquecer la información ofrecida.

SSEEM
MIIN
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AR
RIIO
O –– TTA
ALLLLEER
R SSO
OB
BR
REE P
PIIM
MEEN
NTTÓ
ÓN
NY
YA
AJJÍÍ M
MO
OLLIID
DO
O

Entre los días 30 y 31 de agosto de 2001 se realizó en la Ciudad de Buenos Aires el Primer
Seminario/Taller “Incremento de la Producción de Pimentón y Ají Molido Argentinos”. Este
evento organizado por el SENASA (Servi cio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) convocó
a representantes de distintas entidades estatales y privadas involucradas con este importante sector,
abarcando desde la producción hasta la comercialización y consumo final.
Los objetivos del Taller fueron:
Realizar un análisis de la cadena de producción y comercialización de Capsicum desecados,
enteros y molidos con destino a la industria o consumidor final.
Considerar la calidad comercial y aspectos relacionados con la inocuidad del alimento (páprika o
pimentón; ají molido) de producción nacional o importado.
Iniciar la búsqueda de soluciones a problemas reales existentes en la producción primaria,
cosecha, poscosecha, acondicionamiento, acopio, industrialización y venta.
La apertura del evento estuvo a cargo del Dr. Alfredo Bigatti, vicepresidente del organismo
organizador. Posteriormente la Coordinadora de Frutas, Hortalizas y Otros de la Dirección de
Calidad del SENASA, Ing. Agr. Silvia Santos, explicó la mecánica del seminario y comentó la Guía
de Buenas Prácticas de Higiene y Agrícolas para Aromáticas. En la primera jornada del mismo se
desarrollaron varios paneles cuyos temas centrales fueron: “Producción Primaria y Poscosecha”,
“Calidad”, “Mercados” e “Industria y Comercio”.
El tema de la Producción fue abordado por el Ing. Dante Carabajal, del INTA Catamarca. Se
manifestó sobre cómo el actual sistema productivo de pimentón limita la calidad a nivel de producto
final. Se refirió principalmente a la genética de los cultivos, cuestiones de sanidad, las características
de los minifundios, técnicas de secado y la escasa mecanización de las labores.
Luego, el Ing. Agr. Raúl Orell del INTA Famaillá se refirió a las técnicas de secado y su relación
con la calidad de los productos, además de describir varios proyectos de distintas estaciones
experimentales del INTA relacionadas con la producción del pimentón.

Dirección de Industria Alimentaria - S.A.G.P. y A.

Pág. 1 de 8

�BOLETIN “AROMAS Y ESENCIAS” – N° 3

Junio de 2002

Por su parte, el Ing. Carlos Ghezzi del INTA Cafayate focalizó su exposición en la problemática
propia de los minifundistas, quienes producen gran parte del total de pimiento seco. Informó también
sobre el estado actual del trabajo que se hace desde Cafayate para modificar este panorama.
La siguiente exposición estuvo a cargo de la Ing. Gabriela Sabadzija, del INTA Catamarca quien
apuntó a definir el perfil socioeconómico del productor de Pimiento Seco, describiendo también
las características de los sistemas productivos.
El tratamiento de los temas referidos a la producción primaria concluyó con las ponencias de los
Ings. Adolfo Boy del CFI (Consejo Federal de Inversiones) y. Gustavo Roldán del PSA-Catamarca
(Programa Social Agropecuario - SAGPyA). El primero advirtió sobre los problemas que enfrenta la
producción en los Valles Calchaquíes, desde lo estrictamente agronómico hasta lo concerniente al
tipo de mano de obra. Roldán, por su parte, describió las acciones del PSA en este sector.
La descripción de los mercados quedó a cargo del Ing. Antonio Álvarez, de CAEMPA (Cámara
Argentina de Especias, Molineros de Pimentón y Afines), quien expuso sobre las características del
mercado internacional y sus tendencias, analizó las fortalezas y debilidades del sector y el marco
legal que lo rige, refiriéndose además a cuestiones de calidad que hacen a la competitividad del
producto argentino.
En el panel de Calidad la Dra. Norma Pensel se refirió a las acciones que se llevan a cabo desde el
INTA – Castelar. Hizo hincapié en las nuevas tendencias en calidad de los alimentos, la necesidad
de la diferenciación de los productos, la elaboración de protocolos para estandarizar los procesos y
la aplicación de las BPM (Buenas Prácticas de Manufactura) como base para la implementación de
sistemas de aseguramiento de la calidad.
Posteriormente, el Sr. Daniel Perticaro, de Ionics S.A., empresa dedicada a irradiación de alimentos,
se refirió a la utilización de la ionización en hierbas y especias para asegurar la inocuidad.
La jornada concluyó con la exposición del Ing. Julio C. Rueda, de la Cooperativa de Productores
Agrícolas del Valle Calchaquí Ltda., quien comentó sobre la situación de los productores y las
actividades que la cooperativa está llevando a cabo.
La segunda jornada fue ocupada íntegramente por el Taller, cuyas conclusiones y recomendaciones
se enumeran sintéticamente:
1.
2.
3.
4.
5.
6.

El desarrollo del sector depende en gran medida del establecimiento de una buena relación entre
producción e industria.
Es menester hacer más eficientes las tareas de extensión de los distintos organismos,
enfatizando en temas de producción y calidad.
Es necesario mejorar el marco normativo.
Se deberían fortalecer los vínculos entre las regiones productivas.
Se propone la comunicación entre los distintos actores del complejo del pimiento seco, mediante
la creación de un sitio en INTERNET.
Es necesaria la formulación de políticas de fomento a la producción regional.

Para finalizar, se ha decidido que la coordinación del o de los Grupos de Trabajo que se formen para
tratar temas específicos (reglamentaciones de calidad, sanidad, etc.) será responsabilidad del
SENASA a través de la Coordinación de Frutas, Hortalizas y Otros.
A continuación se detallan las instituciones que participaron del Seminario/Taller:
-

-

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA): Dirección de Calidad
Agroalimentaria, Áreas de Establecimientos Industrializadores, Protección Vegetal, Cuarentena
Vegetal, Puertos y Aeropuertos; Coordinador Provincial SENASA-Catamarca.
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA): EEA - INTA Catamarca, EEA Famaillá,
EEA Cafayate, INTA-CNIA (Castelar).
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA): Dirección Nacional de
Alimentación.

Dirección de Industria Alimentaria - S.A.G.P. y A.

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-

Junio de 2002

Programa Social Agropecuario (PSA - SAGPyA) - Catamarca y Salta.
Instituto Nacional de Semillas (INASE).
Instituto Nacional de Alimentos (INAL).
Consejo Federal de Inversiones (CFI) – Área Redes de Producción Regional.
Dirección Provincial de Producción y Extensión Rural de Catamarca.
Municipalidad de Santa María (Catamarca).
Facultad de Farmacia y Bioquímica (UBA) – Cátedra de Farmacobotánica.
Facultad de Ciencias Veterinarias (UBA).
Instituto Argentino de Normalización (IRAM).
Cámara Argentina de Especias, Molineros de Pimentón y Afines (CAEMPA).
Cooperativa de Productores Agrícola del Valle Calchaquí Ltda.
IONICS.S.A.
Platario S.A.
Alvarez Hnos.
Especias Lococco.
José Llenés SACIF
Menoyo S.A.
Especias KOKITO
Frigorífico La Pompeya

Para más información sobre este evento puede comunicarse con:
Coordinación de Frutas, Hortalizas y Otros
Dirección de Calidad Agroalimentaria – SENASA
Av. Paseo Colón 367 – 3° Piso – Frente – (1063) Ciudad de Buenos Aires
Tel: 011 - 4331-6041/49 int 1603/1606
Fax: 011 - 4331-6041/49 int .1508
Correo electrónico: senasadica@mecon.gov.ar

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CO
OM
MEER
RC
CIIO
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OR
RD
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HIIEER
RB
BA
ASS Y
Y EESSP
PEEC
CIIA
ASS

A partir de este número de nuestro boletín se presentará la información estadística separada en dos
grandes rubros que abarcan las "especias" y las "hierbas aromáticas y medicinales". Esta
clasificación se adapta a la establecida en el Nomenclador Arancelario Aduanero (Nomenclatura
Común del Mercosur) de acuerdo con los Capítulos 9 - Café, Té, Yerba Mate y Especias y el
Capítulo 12 que incluye a las Semillas y Frutos Diversos; Plantas Industriales o Medicinales
entre otros.
Cabe esta aclaración debido a la apertura de algunas posiciones arancelarias realizadas a partir del
año 2000, como es el caso de la posición 1211.90.90 "Las demás" que permite identificar a los
productos: albahaca, plantago, tilo, boldo y cedrón.
Teniendo en cuenta la información de los años anteriores al 2000, se aclara que en el rubro
"Especias" se consideraba al "Orégano" perteneciente al Capítulo 12 antes mencionado.
Exportaciones
En el año 2001, el volumen total de "Especias" exportadas fue de casi 967 Tn mostrando un
incremento de más del 47 % con respecto al año anterior. En valor representaron más de US$
1.316.000 lo que muestra un aumento del 53 % con respecto al valor total de las especias vendidas
al mundo durante el año 2000.
Las especias más exportadas del 2001 fueron: Coriandro, Capsicum, Anís y Pimienta las que
representaron un 88 % del volumen total y más del 74 % del monto total involucrado.

Dirección de Industria Alimentaria - S.A.G.P. y A.

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Junio de 2002

Exportaciones de Especias
Volumen (Tn)
Producto

2000

2001

Precio medio
(FOB US$/kg)

Monto (miles US$)
% Var.

2000

2001

% Var.

2000

2001

Coriandro

443,5

615,7

+ 38,8

207,5

299,1

+ 44,1

0,47

0,49

Capsicum

80,3

221,6

+ 176,1

279,2

590,2

+ 111,4

3,48

2,66

Anís (anís verde)

2,1

8,7

+ 307,0

14,1

14,6

+ 3,7

6,61

1,69

Pimienta (*)

4,4

5,7

+ 28,7

70,6

47,4

- 32,9

15,97

8,33

El resto

126,4

114,6

257,3

321,5

TOTAL

656,7

966,3

828,7

1.272,8

+ 47,1

+ 53,6

(*) Pimienta total: blanca, negra; sin triturar y triturada

Fuente: Dirección Nac. de Alimentación sobre la base de datos del INDEC

Los principales destinos para las cuatro especias detalladas fueron Uruguay, Paraguay, Brasil,
Estados Unidos y España, mostrando la mayoría un importante incremento con respecto al año
2000.
En el rubro "Plantas Industriales o Medicinales", entre las que se encuentra el Orégano, en el año
2001 se exportaron un poco más de 1.435 Tn, un 11 % inferior al año anterior. El valor de las
exportaciones de 2001 representaron un total de US$ 3.275.457, un 7.6 % inferior al año 2000.
A pesar de estas disminuciones, se registraron incrementos considerables, como es el caso del
cedrón que pasó de un poco más de 2,8 Tn exportadas por un valor de casi US$ 21.000 en 2000, a
más de 36 Tn por un valor de más de US$ 227.000 en el año 2001.
Exportaciones de Hierbas Aromáticas y Medicinales
Volumen (Tn)
Producto
Albahaca

2000

2001

Precio medio
(FOB US$/kg)

Monto (miles US$)
% Var.

2000

2001

% Var.

2000

2001

169,9

214,0

+ 26,0

139,4

173,4

+ 24,4

0,82

0,81

Lúpulo

40,0

41,2

+ 2,9

60,0

132,4

+ 120,7

1,50

3,22

Cedrón

2,8

36,4 + 1184,3

21,0

227,6

+ 984,6

7,41

6,25

Orégano

7,5

12,9

+ 72,1

55,2

43,9

- 20,5

7,38

3,41

43,3

7,0

- 83,8

91,4

57,4

- 37,2

2,11

8,16

3,7

6,4

+ 71,2

52,0

78,1

+ 50,1

13,90

12,18

Resto

1.334,5

1.117,2

3.126,1

2.562,8

TOTAL

1.601,7

1.435,1

3.545,0

3.275,5

Boldo
Tilo

- 10,4

- 7,6

Fuente: Dirección Nac. de Alimentación sobre la base de datos del INDEC

Los destinos más importantes para estas hierbas, en el año 2001, fueron Francia, Brasil, Estados
Unidos, Alemania, España, Paraguay y Uruguay.
Importaciones
El volumen de las importaciones de “Especias” en el año 2001 fue de algo más de 2.600 Tn lo que
muestra una disminución de alrededor del 16 % con respecto al 2000. En valor representaron algo
más de US$ 9 millones, mostrando una disminución del 35 %.
El principal rubro de importación lo constituye la pimienta, debido a que en nuestro país no se
produce.
Dirección de Industria Alimentaria - S.A.G.P. y A.

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Junio de 2002

Importaciones de Especias
Volumen (Tn)
2000
Pimienta (*)

2001

Precio medio

Monto (miles US$)
% Var.

2000

2001

(CIF US$/kg)

% Var.

2000

2001

1.510,3

1.155,8

- 23,5

7.979,7

3.191,1

- 60,0

5,28

2,76

Capsicum

458,2

387,7

- 15,4

982,6

986,0

+ 0,4

2,14

2,54

Nuez moscada

275,9

252,3

- 8,6

2.186,9

1.570,1

- 28,2

7,93

6,22

Comino

192,2

234,9

+ 22,3

340,0

598,3

+ 75,9

1,77

2,55

Resto

667,9

579,5

2.770,5

2.820

3.104,5

2.610,3

- 15,9 14.259,8

9.165,4

TOTAL

- 35,7

(*) Pimienta total: blanca, negra; sin triturar y triturada

Fuente: Dirección Nac. de Alimentación sobre la base de datos del INDEC
Sobre el capítulo de “Hierbas Aromáticas y Medicinales” se detallan a continuación las estadísticas de los
dos últimos años:

Importaciones de Hierbas Aromáticas y Medicinales
Volumen (Tn)
2000
Orégano

2001

Precio medio

Monto (miles US$)
% Var.

2000

2001

(CIF US$/kg)

% Var.

2000

2001

1.059,8

1.045,7

-1,3

2.612,1

1.497,4

-42,7

2,46

1,43

Semilla de mostaza

463,5

534,1

+ 15,2

183,0

255,3

+ 39,5

0,39

0,48

Las demás

679,3

518,3

-23,7

1.763,7

1.174,1

-33,4

2,60

2,27

Boldo

531,6

517,7

-2,6

328,0

274,8

-16,2

0,62

0,53

Conos de lúpulo

186,5

156,2

-16,3

876,9

917,9

+ 4,7

4,70

5,88

Cedrón

107,8

104,8

-2,8

46,0

143,0

+ 211,0

0,43

1,36

Tilo

234,9

95,9

-59,2

988,5

374,8

-62,1

4,21

3,91

Plantago psillum

14,5

49,6 + 242,5

41,9

129,8

+ 209,9

2,89

2,62

Albahaca

37,5

17,0

-54,6

50,5

28,9

-42,7

1,35

1,70

Raíz de Regaliz

4,8

3,5

-26,4

6,7

5,2

-23,2

1,40

1,46

Raíz de Ginseng

1,5

1,3

-12,9

45,0

40,7

-9,4

30,33

31,53

3.321,8

3.044,2

- 8,4

6.942,2

4.841,9

- 30,3

TOTAL

Fuente: Dirección Nac. de Alimentación sobre la base de datos del INDEC

Para obtener información más detallada puede acceder a nuestro sitio de Internet:
http://www.sagpya.mecon.gov.ar/0-0/index/alimentacion/index_alimentacion.htm –
Cadenas Alimentarias – Condimentos y Especias

C
CEED
DR
RÓ
ÓN
NEEN
NC
CÓ
ÓR
RD
DO
OB
BA
A

Desde la provincia de Córdoba hemos recibido una interesante información sobre la producción de
cedrón. En la AER INTA Villa de María del Río Seco se está trabajando en la instalación de una
pequeña plantación de cedrón con plantas madres, destinadas a la producción de plantines, con
miras a promocionar el cultivo en el norte de Córdoba.
Dirección de Industria Alimentaria - S.A.G.P. y A.

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�BOLETIN “AROMAS Y ESENCIAS” – N° 3

Junio de 2002

El material es de origen africano y fue plantado en un marco de 1 metro en línea, sobre camellones
de 0,60 cm de ancho, con taza individual para captación de riego, con una distancia de 1,70 m entre
líneas.
Estos datos técnicos surgen de la adaptación del cultivo a las condiciones climáticas de la zona
norte de Córdoba, que responde a un clima subtropical (más que suave) con picos de altas
temperaturas en verano, sin olvidar que es una zona del Chaco marginal espinoso, de baja humedad
relativa. Los resultados de estos ensayos servirán para ampliar la escasa información existente sobre
este cultivo, apuntando sobre todo a la reproducción de material genético,
El cedrón, cuyo nombre científico es Aloysia triphylla (L´Herit.) Britt., es también llamada “hierba
luisa”. Se utiliza especialmente para tisanas, en la elaboración de bebidas sin alcohol y para la
obtención de aceites esenciales de utilización en medicamentos y cosmética.
Cabe destacar que desde el año 2000 se cuenta con información estadística detallada sobre
exportación e importación de cedrón, gracias a la apertura de algunas posiciones arancelarias del
Nomenclador Arancelario Aduanero. Este rubro, ubicado en la posición 1211.90.90 “Las demás”, está
incluido bajo la denominación “Plantas y partes de plantas, semillas y frutos de las especies
utilizadas principalmente en perfumería, medicina o para usos insecticidas, parasiticidas o
similares”.
A continuación se presentan los datos estadísticos de los últimos dos años:
Exportaciones Argentinas de Cedrón
EXPORTACIONES
2000
Volumen (Tn)
Monto (miles US$)

2001

IMPORTACIONES
% Var.

2000

2001

% Var.

2,83

36,38

+ 1.184

107,81

104,82

- 2,8

20,98

227,56

+ 984,6

45,96

142,96

+ 211

Fuente: Dirección Nac. de Alimentación sobre la base de datos del INDEC

Los principales destinos de las exportaciones en el año 2001 fueron Alemania, España y Francia
constituyendo más del 95 % del volumen total. El precio promedio obtenido por el cedrón exportado
fue de alrededor de US$ 6/kg.
En el caso de las importaciones, tanto en 2000 como en 2001, el único país de origen fue Paraguay,
con un precio promedio el último año de US$ 1,36/kg.
Para mayor información:
Ing. Daniel R. Herrera
AER INTA Villa de María del Río Seco - Córdoba
Tel/Fax: 03522-422104
Correo electrónico:inta-vrs@coop5.com.ar

N
NO
OV
VEED
DA
AD
DEESS

RESOLUCIÓN SENASA N° 530/2002
Apruébanse las normas relativas a las buenas prácticas de higiene y agrícolas para la producción
primaria (cultivo/cosecha), acondicionamiento, almacenamiento y transporte de productos
aromáticos. Publicada el 29/11/01, Boletín Oficial.
Esta resolución puede consultarse en la página de INTERNET de la SAGPyA:
Dirección de Industria Alimentaria - S.A.G.P. y A.

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Junio de 2002

http://www.sagpya.mecon.gov.ar/0-0/index/alimentacion/index_alimentacion.htm
DERECHOS A LA EXPORTACION: Resoluciones ME N° 11 y 35/2002
Fíjase un derecho a la exportación para consumo de determinadas mercaderías comprendidas en
posiciones arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur. Publicadas el 5/3/2002 y 8/4/2002
respectivamente, Boletín Oficial.
El texto completo puede consultarse en: http://infoleg.mecon.gov.ar/
SEMINARIO "CÓMO EXPORTAR AGROALIMENTOS"
Se encuentran disponibles las conferencias presentadas en el Seminario realizado el 5 de junio de
2002 en la Ciudad de Buenos Aires, organizado conjuntamente entre la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos, la Fundación ExportAr y el Instituto Interamericano de Cooperación
para la Agricultura (IICA).
http://www.sagpya.mecon.gov.ar/0-0/index/alimentacion/index_alimentacion.htm
APOYO A LAS EXPORTACIONES:
Visite el nuevo sito de la SAGPyA sobre promoción y asistencia al comercio exterior:
http://www.sagpya.mecon.gov.ar/0-0/index/alimentacion/index_alimentacion.htm

EEV
VEEN
NTTO
OSS 22000022
?? “2º Encuentro Nacional de Jóvenes de las Organizaciones Campesinas”, del 15 al 19 de
julio del 2002, localidad de Yavi, Provincia de Jujuy. Para mayor información: RED PUNA.Correo electrónico: cds.api@imagine.com.ar
?? “116° Exposición de Agricultura, Ganadería, e Industria Internacional”, del 26 de julio al 6
de agosto de 2002, Ciudad de Buenos Aires, Predio La Rural:
?? “III Congreso Nacional Frutihortícola” y “I Foro de Economías Regionales” , 30, 31 de julio
y 1° de agosto de 2002, Ciudad de Buenos Aires, Predio La Rural. http://www.frutasyverd.com.ar/
?? Seminario "Exportaciones de Productos Orgánicos: descubra el mercado japonés",
6 de agosto de 2002, Ciudad de Buenos Aires, Palacio San Martín, Ministerio de Relaciones
Exteriores. Para mayor información: Oficina Buenos Aries de JETRO, Tte. Gral. Perón 955, 7°
piso. Tel: 011-4327-2399 ó 4326-9690. Fax: 011-4327-2708, jetro@jetrobue.com.ar
?? Seminario "Exportaciones de Productos Orgánicos: descubra el mercado japonés",
8 de agosto de 2002, Ciudad de Mendoza. Para mayor información: Oficina Buenos Aries de
JETRO, Tte. Gral. Perón 955, 7° piso. Tel: 011-4327-2399 ó 4326-9690. Fax: 011-4327-2708,
jetro@jetrobue.com.ar
?? Fepyme 2002 - IV Exposición Federal de la Pequeña y Mediana Empresa, 12 al 15 de
Septiembre de 2002, Predio de Exposiciones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Organizan: Confederación General Económica de la República Argentina, Secretaria de la
Pequeña y Mediana Empresa de la Nación. Para mayor información: Tel. 4924.5547 / 4381.5576
• Fax 4924.3976. Correo electrónifco: info@fepyme.com , Sitio: www.fepyme.com
?? ABRAS 2002 - Feria de supermercadistas en Brasil, Río de Janeiro, Brasil, entre el 23 al 26
de Septiembre de 2002. http://www.abrasnet.com.br/expo_abras/index.asp
?? Ronda Internacional de Negocios, MEXICO - MERCOSUR: NUEVAS OPORTUNIDADES DE
NEGOCIOS, 8 y 9 de Octubre de 2002, Buenos Aires, Argentina. Para mayor información:
http://www.sagpya.mecon.gov.ar/0-0/index/alimentacion/index_alimentacion.htm
?? SIAL 2002, Paris, Francia, entre el 20 y 24 de octubre de 2002.

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Junio de 2002

?? “II Congreso Argentino de Microbiología de Alimentos” , del 14 al 16 de mayo de 2003,
ciudad de Santa Fe. Información: Asociación Argentina de Microbiología – Filial Santa Fe:
Ituzaingó 1220 – (3000) Santa Fe. Tel: 0342-481-0977 Tel/Fax: 0342-455-2203. Correo
electrónico: segundocama@ciudad.com.ar
Cualquier
consulta,
comentario
o
sugerencia
rogamos
comunicarse
especias@sagpya.minproduccion.gov.ar o a los teléfonos que figuran a continuación:

a

Dirección Nacional de Alimentación
Téc. Andrea Janin / Ing. Juan Manuel Alderete
Paseo Colón 922 2º piso - of. 228 (1063) Ciudad de Bs. As.
Tel: (011) 4349-2061/2156
Fax: (011) 4349-2097
Correo electrónico: fjanin@sagpya.minproduccion.gov.ar
jalder@sagpya.minproduccion.gov.ar
Internet: http://www.sagpya.mecon.gov.ar/0-0/index/alimentacion/index_alimentacion.htm
----- Cadenas Alimentarias ---- Condimentos y Especias

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Publicaciones Periódicas (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                    <text>CATÁLOGO ARTÍSTICO
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

��CATÁLOGO ARTÍSTICO
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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CATÁLOGO ARTÍSTICO

PATRIMONIO CULTURAL

Zattara, Daniela Natacha
Catálogo artístico del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación . 1a ed. - Buenos Aires : Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca , 2012. 171 p. : il. ; 23x24 cm.
ISBN 978-987-1873-09-8
1. Catálogo de Arte. 2. Patrimonio Cultural.
I. Título CDD 708

Secretario de Coordinación Politico institucional y
Emergencia Agropecuaria
Haroldo Lebed
Director Nacional de Prensa y Comunicación
Daniel Bestty
Coordinadora de Comunicación
Ornela Zubizarreta
Catalogación, investigación
Daniela Zattara
Textos
Sandro José Montali
Sergio Kiernan
Daniela Zattara

Fotografía
Marta Casabene
Diseño editorial
María Eugenia Martínez
Revisión de diseño
Alina Talavera
Corrección de estilo
Julieta Bulla
Traducción
Guadalupe Mendizábal
Conservación
Iván Casime

Análisis de obra
Ximena Ledesma
Agradecimientos
•
•
•
•
•
•
•
•

Centro de Documentación e Investigación de la Arquitectura Pública (CEDIAP) del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
Coordinación de Recuperación y conservación del Patrimonio Cultural del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
Archivo General de la Nación (AGN) del Ministerio del Interior.
Instituto de Arte Americano
Arquitecto Marcelo Magadán
Museo de Escultura Luis Perlotti
Astilleros Contessi
Ingeniero civil Arturo Cornejo

ISBN 978-987-1873-09-8
Edición argentina.
© Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Prohibida la reproducción total o parcial.
Queda hecho el depósito que previene la ley 11.723.

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AUTORIDADES

PATRIMONIO CULTURAL

Autoridades
MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
Norberto Gustavo Yauhar
SECRETARIO DE COORDINACIÓN POLÍTICO INSTITUCIONAL Y
EMERGENCIA AGROPECUARIA
Haroldo Lebed
SECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
Lorenzo Basso
SECRETARIA DE DESARROLLO RURAL Y AGRICULTURA FAMILIAR
Carla Campos Bilbao
JEFE DE GABINETE
Miguel Ángel Rossetto
SUBSECRETARIO DE COORDINACIÓN TÉCNICA Y ADMINISTRATIVA
Hugo Alberi
DIRECTOR GENERAL DE ADMINISTRACIÓN
Héctor Rodríguez
COORDINADOR DE PATRIMONIO Y SUMINISTROS
Ricardo Sampayo
PROGRAMA DE RECUPERACIÓN Y CONSERVACIÓN DEL
PATRIMONIO CULTURAL
Daniela Zattara

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PATRIMONIO CULTURAL

PRÓLOGO

Prólogo
La publicación de este catálogo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, tiene por objeto seguir difundiendo la existencia de un patrimonio cultural, artístico y arquitectónico que, felizmente, enmarca la tarea sustantiva de gobierno que nos toca.
En efecto, venimos trabajando desde hace varios años, también en la puesta en
valor del acervo patrimonial de nuestro Ministerio; nos ocupa devolver a la vida estos
dos palacios, continuando su restauración y conservación histórica, en el camino
hacia su declaración como “Monumento Histórico Nacional”.
Las obras artísticas que en él se encuentran, se hallan intrínsecamente relacionadas
a la noción de historia y de tiempo; pasado, pero también presente y futuro, por lo
que entendimos que la colección actual debe ser apropiada por sus legítimos dueños, el pueblo, sin más atesoramiento por parte de sus depositarios.
Y dado que el arte es una manera de narrar los procesos políticos y sociales, es
nuestro propósito que esta apertura sea considerada también un impulso para dejar
testimonios tangibles de lo que ahora estamos construyendo y del modo en el que
lo estamos haciendo.

Norberto Gustavo Yauhar
Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca

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PATRIMONIO CULTURAL

INTRODUCCIÓN

Introducción
Esta es una reedición complementada y
bilingüe del primer catálogo del patrimonio cultural del Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Nación, y al igual
que el anterior, viene a satisfacer dos obligaciones inherentes al poseedor de arte:
divulgar su valor artístico y protegerlo.
Tratándose de patrimonio estatal, divulgar
significa habilitar el derecho de sus legítimos dueños a disfrutar de él; valor, es
acervo popular, y protección, es responsabilidad política en la gestión pública.
Las obras de arte en manos del Estado
son documentos en custodia, de la memoria popular, colectiva e identitaria.
Presentamos aquí, arquitectura, escultura,
pintura, dibujo, grabado y algunos objetos que hoy consideramos artísticos; ediciones posteriores podrán dar cuenta de
otras obras u objetos de valor patrimonial.
En algunos casos la investigación realizada
es introductoria, o hasta provisoria cuando
la ausencia total de datación aún impone
incertidumbre. Pero así y todo, la celeridad
en la publicación de la imagen se justifica
por las razones antes expuestas.
Las cuatro unidades originales del conjunto edilicio decimonónico, actualmente
en avanzado proceso de puesta en valor,
no podrían sino encabezar este desfile.
La pintura, predominante sobre el resto
de la colección es, salvo excepciones,
de origen nacional, y lo mismo puede
decirse de la temática, que aborda en
su mayoría: los trabajadores y la labor
rural, el animal de trabajo, la estiba, el

transporte, retratos o escenas compartidas de personajes locales y paisajes
del campo y la ciudad. Las excepciones
se explican por una de las modalidades
de arribo a esta colección: la cesión de
prestigiosas firmas por parte de donantes o de los mismos artistas.
Lo dicho vale, a grandes rasgos, también para dibujo y grabado, y en cuanto
a la escultura presente aquí hasta ahora,
son pocas obras, exquisitas y mayoritariamente de autores extranjeros.
El mayor volumen de obras ingresó al organismo en el período comprendido entre los años 1938 y 1950, la datación de
la mayoría de ellas también se encuadra
en el mismo lapso; no obstante deben
contabilizarse algunas obras realizadas
en el siglo XIX, así como otro lote, básicamente de pinturas, varios grabados y
una escultura, que comienzan a ingresar
sobre fines del siglo XX y que van hasta
nuestros días.
El estado general de conservación de la
colección es satisfactorio, ya que casi
la totalidad de las obras fue oportunamente restaurada.
El ordenamiento de este catálogo está
dado por siete partes: seis de ellas compuestas por: “Historia y arquitectura”,
“Pintura”, “Escultura”, “Dibujo y grabado”, “Objetos de arte” y, por último, una
dedicada a la “Nueva colección”. Cada
una de estas secciones sigue un registro alfabético de los autores. La séptima
parte del mismo es la reproducción, en

otro formato, de la totalidad del catálogo,
en idioma inglés.
Las imágenes de las obras publicadas en
esta edición están acompañadas de la referencia técnica y una biografía resumida
de los autores identificados. Además en
su mayoría cuentan con un análisis formal
y compositivo, o un análisis de los lineamientos generales de la técnica usados
por sus creadores, mientras los objetos
tienen algo de historia, que enriquecerá
la mirada del lector. Todo este material
también está disponible digitalmente en el
sitio web oficial del organismo.
La heterogeneidad de escuelas, firmas y
motivos, configuran una colección sólida
y atractiva. Con la mejor intención buscamos despejar este camino para que cualquier ciudadano pueda transitarlo con la
mayor plenitud a nuestro alcance.
Este catálogo es resultado de la articulación entre un equipo de gente de nuestra
institución y colaboradores externos citados en los agradecimientos; cualquier
carencia es de mi entera responsabilidad.
Daniela Zattara
Curadora

Plano: Vista de fachada edificio principal, Paseo Colón 982, 1914
Plano original en blue print: 75 x 130 cm.
Digitalización realizada por el CeDIAP, 2011

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�HISTORIA
Y ARQUITECTURA
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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HISTORIA Y ARQUITECTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Historia del Ministerio
“Pocos países existen en que la naturaleza haya sido más pródiga
y en que la agricultura en sus diversos ramos prometa, a no dudarse, un porvenir más halagüeño que en la República Argentina”
Ernesto OLDENDORFF
Director del Departamento Nacional de Agricultura.
Memorias Ministerio de Agricultura, Buenos Aires 1872

“Yo no puedo saber cuáles serán los destinos que el futuro reserva
a este Ministerio…espero que dentro de un cuarto de siglo, cuando se recuerde la inspirada y patriótica iniciativa de este Congreso, se podrá decir de ella que contribuyó poderosamente a realizar los sueños, entonces fantásticos y acaso utópicos, de los que
en 1810 se propusieron fundar una nación poderosa, rica y feliz!”
Emilio FRERS
Primer Ministro de Agricultura
Discurso pronunciado ante la Honorable
Cámara de Diputados,
Memorias Ministerio de Agricultura, Buenos Aires 1898

El actual Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, se creó por ley 3727
del año 1898, durante la segunda presidencia del General Julio Argentino Roca.
Sin embargo, desde la llegada de los
primeros españoles a nuestro territorio,
(SXVI), y durante los tiempos de la administración colonial española, existieron
sin duda alguna, intereses más o menos
marcados por el desarrollo agrícola. De
hecho, las economías regionales del Virreinato del Río de la Plata, funcionaron
acorde a las necesidades que, por un
lado, el “Hinterland” de la minería de la
plata de Potosí, demandaba, y, por otro,
cubrir la demanda de consumo interno.
Se generó entonces, todo un circuito
comercial de productos y de insumos,
destinados a abastecer esos dos mercados. La quiebra del orden colonial a
partir de 1810, marcó el inicio de la ruina
de las economías interiores, que debieron replegarse en principio, para posteriormente reacomodarse buscando nuevos mercados para sus productos. Esta
contracción y expansión de las mismas,
estuvo enmarcado lamentablemente por
el periodo de guerras civiles. Durante
este intervalo, la gestión agraria estuvo
relegada como una función de los ministerios de hacienda, y condicionada a criterios de librecambio o proteccionismo,
de acuerdo que los gobiernos fueran
unitarios o federales respectivamente.
De esa manera, fueron las políticas arancelarias las que determinaron la suerte
de nuestra agricultura. Y es en este arco

del péndulo que recorre del librecambismo, al proteccionismo por donde transita el devenir agrícola de nuestro país.
Por consiguiente en un principio, se impuso por los primeros gobiernos unitarios, una práctica liberal, que favorecía
el librecambio, en perjuicio de las economías interiores, tanto agrícolas como
manufactureras. A las políticas liberales
aplicadas por Rivadavia, que generaron
un atraso relativo, para la expansión agrícola, le siguió un período proteccionista
asumido por el federalismo y en particular
por Rosas, que permitió una nada despreciable, expansión de la actividad. Es
así que los aranceles aplicados mediante leyes aduaneras, auspiciaron entre
otros, no sólo el aumento de la superficie
sembrada, sino que además propició la
siembra de otros cereales expandiendo
de esa manera la frontera agropecuaria,
e incorporando nuevos cultivos a la producción. Es esta una de las primeras políticas agrícolas aplicadas con un sentido
nacional y en beneficio para el país. Los
gobiernos que se sucedieron luego de
1853, demostraron un enorme interés
por el desarrollo de la ganadería lanar,
lo que provocó un verdadero auge en la
campiña bonaerense de esta actividad.
Sin embargo, la consecución de políticas agrícolas públicas estaba ausente
aún, en la agenda gubernamental. No
fue sino durante la presidencia de Sarmiento (1868-1874), que se crea por Ley
del 21 de julio de 1871 el Departamento
Nacional de Agricultura, dependiente del

Ministerio del Interior. Por consiguiente,
se plasman en esa ley los fundamentos
de una agricultura moderna capitalista,
con objetivos claros y concretos, sobre
todo en lo concerniente a preparar intelectualmente y capacitar a personal para
un mejor desarrollo de la misma, profundizando aún más el carácter científico de
la actividad agrícola.
Consolidado el Estado Nacional con la primera presidencia de Julio Roca, (18801886), se afianza un modelo primario
exportador de tinte agropecuario, funcional al mercado capitalista y a la potencia mundial de turno, Gran Bretaña.
Los vaivenes políticos de la década de
1890, retrasan la conformación de una
instancia ministerial agrícola específica.
Pero el progresivo auge económico, la
importancia otorgada al sector agrícola
a fines del siglo XIX, la incorporación a
un mercado mundial y la necesidad de
instaurar mecanismos de modernidad
y mejorar la producción, demostraron
al Poder Ejecutivo Nacional, la conveniencia de elevar a rango ministerial el
manejo de la cuestión agrícola. Se crea
entonces en 1898 la cartera a cargo del
doctor Emilio FRERS, primer Ministro de
Agricultura de la Nación.
Como principal área técnica del país,
y con una concepción estratégica de
explotación de los recursos naturales,
entre sus funciones estaban comprendidas además la exploración geológica de
detección de napas de aguas subterráneas, exploración minera y petrolera. Por

eso, fue personal de la División de Minas, Geología e Hidrología del Ministerio
de Agricultura, quien perforó por primera
vez un pozo petrolero en Comodoro Rivadavia (1907). Esta sencilla razón explica el porqué este conjunto edilicio fue
la primera sede de YPF hasta 1938. La
joven cartera ministerial funda los cimientos para promover, desde el Estado, la
expansión de la frontera agropecuaria,
el progresivo aumento, modernización
y diversificación de la producción, y la
consecución de políticas públicas tendientes a mejorar, promover y proteger
la actividad agrícola nacional.
A poco más de un siglo de su creación,
nuestro Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca incorpora actualmente un
protagonismo a nivel internacional sin
precedentes, para posicionar a la Argentina como país líder en la producción
agroalimentaria y agroindustrial, planteándose metas y objetivos que tengan
como finalidad el desarrollo y modernización agrícola, la incorporación de biotecnología al servicio del hombre, e iniciar
un sendero de crecimiento en beneficio
de nuestro país y del mundo, tal como
alguna vez lo soñaron los hombres de
mayo de 1810.

Fachada edificio Paseo Colón 922, circa 1930
(Albergando dependencias de YPF)
Fotografía blanco y negro, digitalizada por el CeDIAP

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HISTORIA Y ARQUITECTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Un edificio con carácter e historia
El actual edificio del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca no fue concebido
para tal fin; en su historia encontramos buenas ideas, voluntad, desidia y entretelones.
Hoy, a poco del centenario de su inicio
constructivo y camino a cumplir 100 años
de ser sede de Agricultura, por etapas Ministerio y en otras Secretaría; recordamos
su historia, su carácter y su estilo.
Desde aquellos primeros años de República hasta hoy la Argentina, en cuanto a
arquitectura, ha tomado modelos hegemónicos principalmente europeos, y la
cosmopolita ciudad Capital se ha convertido con los años en un verdadero
crisol arquitectónico.
Debemos remontarnos al siglo XIX, puesto
que el edificio en cuestión y su ecléctica
influencia, en mayor medida del Neogótico
francés, fueron incorporadas al país mucho antes de la planificación del mismo y
casi podríamos decir que para su finalización e inauguración total esas características estilísticas no estaban en auge.
Conjunto edilicio, actual sede del Ministerio, circa 1920
(Vista desde calle EEUU, esquina Azopardo)
Fotografía blanco y negro, digitalizada por el CeDIAP

El proceso de europeización dado a
través de la penetración del capital británico, del barniz cultural francés y de la
mano de obra italiana y española provista por la inmigración, da como resultado
un edificio como este. En él se mezclan
y enlazan distintos estilos.
En el siglo XIX, se fueron imponiendo
nuevas ideas respecto del diseño urbano y las formas arquitectónicas como
parte del proyecto más amplio que aspiraba a superar la herencia española.
Las elites post revolucionarias miraron
hacia Francia en busca de inspiración
para los puentes, caminos y edificios públicos que consideraban indispensables
para la nueva república.
En la década de 1820, por iniciativa de
Rivadavia llegaron al país los primeros
ingenieros franceses contratados especialmente por el nuevo gobierno. Aún
cuando las obras proyectadas en muchos casos no llegaron a concretarse,
estos técnicos fueron los pioneros de la

arquitectura republicana.
También incorporamos el neogótico universalizado desde Francia por Viollet le Duc
como el estilo adecuado en la Argentina
para edificar espacios donde debían predicarse las virtudes del espíritu cristiano.
El crecimiento poblacional, la variedad en
la procedencia inmigratoria, la utilización
de nueva tecnología y, especialmente,
los requerimientos sociales de variedad
funcional respecto de los pocos y sencillos tipos de fines del siglo XVIII, derivó en
la incorporación de nuevos programas
arquitectónicos, variados tipos espaciales, y ricos y eclécticos lenguajes.
Los nuevos programas fueron el resultado de la complejización de la vida urbana
planteada por la generación liberal a partir
de la aplicación de los modelos europeos.
Algunas tipologías antiguas perduraron y
siguieron inspirando construcciones nuevas. Sin embargo, en la mayor parte de
los casos, los nuevos requerimientos se
resolvieron con tipos espaciales y cons-

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HISTORIA Y ARQUITECTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Fachada Edificio Principal, Paseo Colon 982, circa 1919
(En ese momento aún no se había construido su mellizo)
Fotografía blanco y negro, proporcionada por el Archivo General de la Nación.

tructivos con algún grado de innovación.
A partir de los años 80 el lenguaje es
singularmente historicista ya que nos
encontramos con toda la gama de los
NEO- estilos que se extenderán hasta
pasados 20 años del centenario.
La especialidad neogótica se aplicó especialmente al tipo iglesia y en segundo término a edificios públicos con alguna ligazón de tipo social, de salud o de caridad. Y
esto a partir de una metáfora implícita por la
cual el gótico era el estilo característico de
la época considerada más profundamente religiosa, la Edad Media; representaba
por entonces mejor que ningún otro estilo
a la religiosidad que se quiere transmitir a
las formas arquitectónicas. Esto está ligado al llamado “Carácter” arquitectónico en
cuanto a que el estilo elegido del edificio
tiene que estar relacionado a la función
que este va a prestar.
Desde el punto de vista estilístico, prácti-

camente todas las tendencias francesas
del período se ven recreadas sucesivamente por profesionales franceses,
argentinos y extranjeros formados en
distintas escuelas parisinas. Ya en la
década del 80, los habituales exteriores
italianizantes o germanizantes incorporan elementos arquitectónicos de origen
galo como las mansardas, pero también
la composición de los edificios públicos
y privados se modifica y enriquece con
la aplicación de fórmulas de ese origen.
Este conjunto edilicio, actual sede del
Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Pesca, se sitúa en el barrio de San Telmo. Éste es el barrio más antiguo de
la ciudad, que conserva hoy el encanto
de las callecitas de adoquines, las casas bajas con ventanas enrejadas y los
faroles que se encienden al atardecer.
Pero la característica más preciada de
San Telmo fue el haber sido asiento de
instituciones que marcaron hitos en la
evolución de la medicina argentina. El primer hospital de Buenos Aires, la Facultad
de Medicina con su primer anfiteatro para
la enseñanza de la anatomía, los grandes
nosocomios como el hospital Rawson, el
Italiano o el Británico, todos estuvieron y
algunos continúan en la zona sur, verdadero bastión de tradiciones entrañables.
El frente del primero de los edificios fue
construido con materiales importados
especialmente de la República Francesa
y de acuerdo con el plano siguieron la
corriente edilicia de la época en que reinaban los Tudor; su mellizo coincide casi
en su totalidad, pero no existe certeza en
cuanto a la importación de los materiales.
Según un Decreto firmado en julio de
1911, se designó la mitad sur de la

manzana comprendida entre las calles
Paseo Colón, Carlos Calvo y Azopardo
para la construcción de un Asilo Nocturno para la Capital. Midiendo 51,96
m sobre la Avenida Paseo Colón, por
un frente lateral de toda la extensión de
la cuadra sobre la calle Carlos Calvo,
teniendo asimismo un fondo posterior
51,96 m sobre la calle Azopardo. Este
terreno pertenece a los que fueron ganados al Río de la Plata cuando se ejecutaron las obras del puerto de la Capital.
Por tanto el edificio cuenta con una cimentación de pozos y arcos, similar a la
de los vecinos de dicha zona.
Los planos de este edificio fueron estudiados de acuerdo a indicaciones formuladas por el Señor Presidente de la Comisión de Asilos y Hospitales Regionales.
Dicho edificio se proyectó para dar albergue a 100 mujeres, 25 niñas, 45 niños y 370 hombres, es decir, en total a
540 personas.
Este contaría con oficinas, comedores,
baños, peluquerías, cocinas, depósitos
varios, casita para el administrador, una
enfermería, talleres, escuela y otros anexos
necesarios; también lavadero y caballerizas; estos dos últimos en edificio aparte.
“El tipo de construcción determinado es
el corriente, de albañilería común para
las paredes, hormigón de piedra para
los pozos de cimentación, hormigón armado para los entrepisos, cubiertas de
pizarra sobre techumbre metálica, pavimentos entarimados y de mosaicos,
carpintería de cedro en celosías, escaleras de hierro, hormigón y mármol, y en
ese momento el blanqueo se hizo a la
cal. Se realizaron las correspondientes
obras sanitarias, la instalación del alum-

brado eléctrico, los ascensores y montacargas; instalación de campanillas eléctricas y de pararrayos” .
En cuanto a la ornamentación arquitectónica, es de estilo neogótico, con algunos retoques vinculados al estilo Tudor,
y otros renacentistas que le dan mayor
carácter al conjunto y mejores proporciones a los cuerpos entrantes y salientes
(Eclecticismo historicista).
Los planos de este primer edificio fueron
aprobados con fecha 21 de septiembre
de 1912 y las obras han sido adjudicadas
a los señores Andrés Vanelli e hijos, para
la parte que se refiere al edificio principal.
El conjunto edilicio actual es una obra
total de los estudios Andrés Vanelli e Hijos y Kimbaun y Cía. Los edificios fueron
programados al mismo tiempo, como
gemelos, pero poseen algunas disimilitudes. Fueron construidos con aproximadamente 10 años de diferencia, y
poseen toda la monumentalidad establecida para las obras públicas de fines
del siglo XIX y comienzos del XX.
La construcción del segundo edificio duró
3 años inaugurándose en 1929. Originariamente albergó dependencias de YPF
(Yacimientos Petrolíferos Fiscales), hasta
que en 1938 pasaron a ser sede del Ministerio de Agricultura (en marzo de 1937
por Decreto N° 102.093 fue autorizada,
por acuerdo de ministros, la adquisición
de Paseo Colón 922 al Ministerio).
Su desarrollo responde a un esquema
tradicional de planta cuadrada, con un
patio central, rodeado por corredores de
circulación, con los núcleos circulatorios y
sanitarios. La composición utiliza un eje de
simetría sobre el acceso central, que divide
a cada edificio en dos mitades idénticas,

siguiendo el esquema de alas laterales y
volúmenes esquineros, levemente exentos.
Su fachada esta enriquecida por el cromatismo de los materiales de construcción, entre ellos, destacables a simple
vista el ladrillo rojo, la pizarra, el revoque
que imita la piedra, etc. Presenta variedad de volúmenes y uso expresivo de
los materiales de construcción en sus
colores naturales.
La fachada presenta una entrada jerarquizada por un pórtico saliente, este
pórtico compuesto por tres arcos Tudor,
sostenidos por pilares, los cuales están
decorados con pilastras rectas y curvas
intercaladas, rematadas por un capitel de
estilo notoriamente corintio. Dicha entrada
principal, en su parte interior, a modo del
hall semi-cubierto, es una bóveda de crucería con nervaduras, y posee además
otros detalles neomedievalistas.
También observamos en la fachada, el
predominio del almohadillado, que cambia en los distintos niveles del edificio, en
la parte inferior, se encuentra más destacado, contrariamente a la parte superior
del edificio, donde esta menos marcado.
Las esquinas también jerarquizadas, en
menor escala con respecto a la entrada,
estas entrantes y salientes, que se presentan como rectas y contra rectas, integran
los laterales del edificio en todo su conjunto.
Las ventanas de arco Tudor en la parte inferior del edificio, difieren con las ventanas
de la parte superior que presentan un arco
deprimido cóncavo, ornamentado para simular un arco conopial. La carpintería de
las ventanas esta realiza en madera. En las
salientes de las esquinas, vemos dos ventanas de arco deprimido cóncavo, ornamentado a modo de arco conopial, ambas

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encasilladas, por un arco Tudor.
En la parte superior las mansardas,
emergen de las techumbres de pizarra
gris, rematada con crestería calada enmarcada por pináculos. La techumbre
se encuentra separada del piso inferior
por medio de una cornisa, sostenida por
ménsulas, la cual unifica el edificio dándole una unidad plástica.
Este vistoso conjunto edilicio se encuentra, desde 2010, bajo una exhaustiva
restauración; porque al devolverle la historia se lo vuelve a la vida, y así quienes
trabajamos en él nos sentimos parte.
Fuentes
Memoria Ministerio de Obras Públicas presentada al Honorable Congreso, junio de 1912 a mayo de 1913, Talleres
Gráficos del Ministerio de Obras Públicas, Buenos Aires,
1913, pp. 61-64.
Memoria Ministerio de Agricultura 1936, Talleres Gráficos del
Ministerio de Agricultura, Bs. As, 1936, t.2, pp. 397-398.
Memoria Ministerio de Agricultura 1937-38, Talleres
Gráficos del Ministerio de Agricultura, Bs. As, 1938, t.1,
pp. 440-441.

Vehículos y empleados del Ministerio en el patio central,
frente al edificio del lavadero, circa 1938
Fotografía blanco y negro, digitalizada y proporcionada por el CeDIAP.

�20

HISTORIA Y ARQUITECTURA

PATRIMONIO CULTURAL

21

La puesta en valor

El conjunto de edificios del Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación es uno de los grandes ejemplos de
arquitectura pública del país. Su diseño,
su materialidad magnífica, siguen la idea
de crear “palacios de la Nación”, íconos
para un país que no tuvo una nobleza
sino que creaba una majestad republicana. A un siglo de la aprobación de la
obra, avanzan los trabajos de restauración y reequipamiento del conjunto. El
programa de restauración de los edificios implicó varias decisiones de fondo,
creando no un programa, sí una lógica
de intervención, un eje que permita res-

taurar semejante vastedad. Con la aprobación de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos y Lugares Históricos
(CNMMyLH), se aceptó la realidad de un
conjunto intervenido y ampliado a lo largo
de su historia sin mayor preocupación por
su estilo y su valor patrimonial, concentrando esfuerzos en reparar lo que existe
y en recuperar el alma del estilo.
Los primeros ámbitos de intervención
fueron los patios centrales de ambos edificios, convertidos con los años en depósitos y reducidos por la construcción de
un taller en uno de ellos y de un conjunto
de aulas en el otro. Las fachadas internas

no sólo mostraban deterioros y suciedad
de décadas, sino que estaban cribadas
de equipos de aire acondicionado.
Los cateos de los muros permitieron descubrir el color original de estos, pero también probar que los pisos superiores eran
agregados posteriores, revestidos con
otros materiales. Los patios habían sido
pintados una y otra vez sin ningún parámetro histórico, creando un problema de
intervención. La decisión, en acuerdo con
la CNMMyLH, fue la de unificar el color
con pintura en un tono cercano al revoque original, ordenar los equipos de aire
acondicionado en “paños” a cubrir con

mallas metálicas y restaurar las aberturas.
Esto implicó, por un lado, rescatar y reparar las bonitas herrerías que iluminan y
ventilan los cubos de escaleras, unificando sus vidrios y, por otro, montar talleres
de carpintería para reparar decenas de
celosías de madera de cedro, unificando
su tono con los marcos existentes.
Cada patio fue repensado como un espacio público para el uso de los que trabajan
en el Ministerio, verdaderas plazoletas urbanas bien iluminadas y con espacios verdes.
Mientras se realizaban estas tareas en
los patios, se cateaban los muros del
edificio de Paseo Colón 982 para averiguar cómo fue la paleta original. Lo que
se descubrió fue lo esperado, una pintura de fuerte impronta victoriana, de colores subidos, sténciles y paños vibrantes.
Si bien se preservó uno de los cateos
como muestra histórica, se decidió pintar
las circulaciones internas con uno de los
tonos originales, sin restaurar o reconstruir el sistema original. En el primer piso,
se decidió dar un paso más, creando un
Piso Histórico. En el pasillo perimetral de
ese nivel se disponía de todo el sistema
original de iluminación, las magníficas luminarias de bronce y vidrio tallado, además de puertas y sollas de mármol en las
puertas. Bajo el alfombrado existente se
encontraron dos pavimentos: uno el original, de calcáreo con un discreto motivo
gótico, existente en unos pocos metros
del pasillo, y otro el de la intervención de
los años treinta, un granítico de color claro que ya domina en el edificio. Para este
Piso Histórico se encargaron copias del
pavimento original, el calcáreo, y así se

restauró el aspecto original. Junto al rescate de carpinterías y mármoles, y el retiro de agregados posteriores, este nivel
es un ejemplo de cómo lucía el edificio
en el proyecto original.
Otro rescate histórico, basado en documentación gráfica de época, fue el
de la iluminación de ciertos sectores de
ambos edificios. El estudio del conjunto
permitió establecer que muchas luminarias originales habían sido retiradas y
reemplazadas con piezas de nulo valor.
Fotos en mano, se comisionaron farolas
colgantes para las loggias de acceso
sobre Paseo Colón y se crearon farolas
exteriores para reemplazar las piezas de
luz de gas. Lo mismo ocurrió con la iluminación de los cubos de escalera, que
están empezando a lucir ahora copias
exactas de los “brazitos” de 1912.
Y como puede ver cualquiera que se
acerque al conjunto de San Telmo, los
andamios ya se alzaron para el gran trabajo de restauración de las fachadas de
ambos palacios. Esto implica retirar las
capas de pintura con que se arruinó en
el pasado un conjunto creado en Piedra
París, con toques de color en la falsa ladrillería. Al recuperar sus colores originales, los muros mostrarán otra vez la luz y
el tono cálido con que fueron creados.
Al mismo tiempo, se avanza en el planeamiento de sistemas inteligentes y de
aire acondicionado a instalar del modo
menos intrusivo posible, respetando la
estructura y aspecto interno de los edificios, y en la unificación estilística de colores y aparatos de iluminación.

Obreros trabajando sobre fachada, 2012
Fotografía digital, gentileza Sergio Kiernan

�PINTURA

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

AZZONI, Roberto
Nació en Génova, Italia, el 2 de julio de
1899. Radicado en Argentina desde los
dos años de edad residió en Mendoza y
falleció en la misma provincia en 1989.
Pintor, discípulo de Ramón Subirats.
Fundó en 1933 y dirigió durante siete
años la Academia Provincial de Bellas
Artes de Mendoza. Desde 1948 ocupó
por contrato la Cátedra de pintura y dibujo de la Universidad de Cuyo. Concurrió
desde 1928 al Salón Nacional.
Fue Primer Premio en el Salón de Artes
Plásticas de Mendoza (1948); Premio
Ministerio de Educación y Cultura en
el Salón de Santa Fe (1955); Segundo
Premio en el Salón Nacional (1947); adquisición Ministerio de Agricultura de la
Nación, del XXXVII Salón Nacional de
1948, entre otros.
Córdova Iturburu expresó:
“Roberto Azzoni, pintor inicialmente de paisajes y de tipos en su tierra, realista en sus
primeros pasos, ha evolucionado hacia
simplificaciones de las formas y ordenaciones rítmicas que confieren a sus cuadros
una original y severa fisonomía”.

Mujeres trabajando en la viña,
1948, XXXVIII Salón Nacional de Artes Plásticas
Premio adquisición “Ministerio de Agricultura”
Óleo, 155 x 114 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Roberto Azzoni 1948”

Análisis de obra
Azzoni nos presenta en este óleo de 155
x 114 cm de dimensión y alta carga matérica, una escena de vendimia: dos mujeres llevan bolsas cargadas con el fruto
de las vides que aparecen desnudas en
primer plano y por detrás de ellas.
Esta es una escena clásica del trabajo
del campo. Las mujeres son presentadas de manera honesta, sin idealizaciones. Sus fisonomías de formas contundentes están moldeadas por el arduo
trabajo y el clima. Dentro del campo de
la obra han sido pintadas de manera monumental, es decir, sus cuerpos ocupan
casi la totalidad de la superficie del soporte. Sus rostros parecen impasibles,
con ojos oscuros, profundos, bocas cinceladas, y rasgos poco definidos. Y es
que no se trata de retratos de ninguna
mujer en particular más que de un tipo
en general. Azzoni no está interesado en
mostrarnos un retrato detallado de indivi-

duos, si no que lo que busca, haciendo
uso de una gran economía de recursos
narrativos y detalles, es precisamente lo
contrario: caracterizar a todas las mujeres que viven y trabajan en el campo a
través de estas dos figuras.
Sus manos y pies son imponentes, resueltos mediante formas geométricas que funcionan como simplificaciones que, sin embargo, no restan narratividad a la escena.
Compositivamente, la obra está organizada en torno a un eje vertical que pasa entre las dos figuras y que las unifica uniéndolas por la pierna derecha de una sobre
la izquierda de la otra, que, si bien podría
dar un resultado estático; este mismo eje
corta la obra en un segmento vertical que
bien podría ser áureo, lo cual sumaría dinamismo a la composición. Además, una
cierta perspectiva acelerada produce la
sensación de espacio entre el primer plano con las mujeres y las vides y un plano

secundario donde se perciben a lo lejos
las edificaciones al final de la gran curva
que dibuja el camino hacia la derecha.
En cuanto a la paleta, aunque para las
mujeres imponga tintes verdes y rojos, el
resto de la obra (e inclusive aquellos tintes
cromáticos) gira en torno a un gran trabajo de valores en clave media o baja sobre
tonos neutros y quebrados, generando
así un ambiente plomizo, de gran peso.
Las zonas de mayor luz aparecen en los
rostros y el pecho de las dos mujeres.
De esta forma, Azzoni integra elementos
que brindan gran sensación de vanguardia (geometrizaciones, paleta acotada,
monumentalidad, composición simple pero no sencilla) en una obra de tema más
bien clásico que siempre resulta de gran
atractivo para los artistas: la vida de los
trabajadores del campo.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

BERNÉ
(Artista sin datación)

Análisis de obra

Gaucho mateando
Pastel a la tiza, 76 x 46 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Berné”

Dibujo a pastel a la tiza sobre papel, con
trazos sueltos y gestuales.
La obra representa un gaucho, pero no
el retrato de un gaucho en particular, sino
que se trata de la imagen del gaucho
como arquetipo, ya que aparece dotado
de todos los atributos que lo identifican:
los enseres del ritual del mate, brasas y
pava, las botas, el pañuelo, el sombrero
y también el poncho.
Su mirada traspasa el plano de la obra, y
pareciese que alguien de fuera del cuadro que no es el espectador hubiese
llamado su atención, pues no está concentrado en la acción que ejecuta que a
su vez ha sido congelada por la interrupción sino que se dirige hacia afuera.
La postura corporal de reposo ha sido
bien lograda, el artista posee gran poder
de síntesis que permite identificar el aplomo del cuerpo con gran economía de recursos, incluso en los escorzos del brazo
con que levanta la pava y las piernas.

La paleta es acotada, ha optado por un
sutil juego de complementarios y algunos grises cromáticos, siendo el binomio azul naranja el elegido, a pesar de lo
cual resulta armónico ya que los valores
de luz de ambos tintes no varían mucho
substancialmente.
El espacio carece casi por completo de
tridimensionalidad, ya que la figura se
nos presenta prácticamente monumental al ocupar el mayor porcentaje de superficie del plano, y la síntesis ejercida
sobre ella suprime información para que
haya una percepción volumétrica del espacio circundante, más allá del detalle
del fuego ocupando un registro adelantado o el modelado de la figura propiamente dicha.
Evidentemente, el interés del artista estaba puesto en el retrato del personaje,
en la captación de su mirada, y así, en la
caracterización psicológica más que en
cualquier descripción espacial.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

BIGGERI, Emilio
Nació en Buenos Aires el 22 de abril de
1907 y falleció en 1977. Egresado de la
Escuela Nacional de Náutica, obtuvo el
grado de Capitán de Ultramar en 1930.
Navegó por todo el mundo, sobre todo
en las rutas del Atlántico Norte. Fue comandante de varios buques de la Flota
Mercante del Estado y a principios de la
década de 1960, es nombrado pintor
marinista de la Armada Argentina.
En 1921 inició estudios en la antigua
Academia de Bellas Artes, abandonándolos luego, para asistir a diversos
talleres de dibujo y pintura. Sus obras
reproducen acciones de los principales
combates navales en que intervino el buque Almirante Brown y figuras de buques
como las fragatas “Presidente Sarmiento” y “Libertad”. Llevó a cabo una intensa
labor de reconstrucción histórica naval.
Realizó una profusa obra compuesta por
dibujos, acuarelas, témperas y óleos de
muchos buques de la Armada Argentina
(A.R.A.) de distintas épocas.
Ejerció el periodismo, escribiendo artículos náuticos o arquitectura histórica. Fue
asesor técnico en la confección de medallas acuñadas por el Departamento de
Estudios Históricos Navales. Intervino en
la realización del mascarón de proa de la
fragata “Libertad”.
Sus cuadros se encuentran en distintas
reparticiones estatales civiles y militares
y en el Ministerio de Marina de Chile,
Ministerio de Marina de España y en el
Museo de Bellas Artes de la Boca.

Análisis de obra
Biggeri parece en esta obra, rendir una
especie de homenaje a las tradiciones
navales, llenas de románticas supersticiones que seguramente respondan
como talismán ante el inevitable peligro
que enfrentan quienes viven del mar.
El buque mercante se nos presenta estoico, triunfante. La proa afilada, cortando las
aguas, nos muestra, orgulloso, el nombre
de historia curiosa sobre las anclas levadas.
El artista presenta la nave en máximo
esplendor, siendo la obra cronológicamente muy cercana al momento de

la botadura. Un cielo lleno de nubes
transparentes que flotan sobre el agua
evidencia como una metáfora la inmensidad del océano que el buque Ciudad de
Ensenada debe recorrer. Casi un reflejo
de la historia del país que le ha visto nacer.
La paleta, fuertemente acotada, anclada (si se permite el guiño) en los tonos
azules y los grises cromáticos, responde
a una búsqueda de naturalismo, de mímesis con el modelo, y lo logra, lo que
hace de Biggeri un excepcional cronista
de nuestra historia marítima.

Navales del Astillero Río Santiago, Ing. Gerardo
Cipriano, era de la misma opinión. Jamás, en
la historia del Astillero había ocurrido tal cosa,
y por su iniciativa el buque no se quedaría sin
ceremonia. Decidió que a falta de nombre, se
le daría un “apodo”, y eligió para ese fin, el
de “Ciudad de Ensenada”, localidad sede del
Astillero. Designó, por su cuenta, madrina del
buque a la empleada de mayor antigüedad (el
nombramiento recayó en la telefonista), con-

siguió la presencia de la Banda de la vecina
Escuela Naval Militar para la “Diana de Gloria”,
invitó a todo el personal del Astillero a presenciar la botadura, labró un acta dando cuenta
de todo esto, y ordenó botar el buque a las
aguas del Río Santiago. Cuando se le designó
armador, este confirmó nombre y madrina. Y al
entregarse el buque, un cuadro en la Cámara
de Oficiales reproducía aquel acta.

Un poco de historia

Buque Ciudad de Ensenada
1973, Óleo, 60 x 80 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Biggeri 73”

Allá por los años setenta del siglo XX, la Secretaría de Estado de Intereses Marítimos encomendó a AFNE (Astilleros y Fábricas Navales
del Estado), la construcción de dos graneleros
de 23.000 TPB. El casco del primero estaba listo a ser botado, y al no haberse designado aún
el Armador1, la botadura iba a realizarse sin
ceremonia y sin nombre. Algunos viejos del Astillero aseguraban que eso era un mal augurio
para el buque. El Gerente de Construcciones

1 Armador es aquel naviero o empresa naviera que se encarga de equipar, avituallar, aprovisionar, dotar de tripulación y mantener en estado de navegabilidad una embarcación de su
propiedad o bajo su posesión, con objeto de asumir su gestión náutica y operación.
Fuentes:
-Ing. Juan Arellano.
-Romero Serrano, Rosa. «Capítulo III . Agentes que intervienen en el transporte marítimo». En Instituto de Logística Iberoamericana (ILI ) y Centro Intermodal de Logística, S.A. (Cilsa).
El transporte marítimo. Introducción a la gestión del transporte marítimo. (Primera edición). Barcelona (España): Marge Design Editors, S. L. pp. 190.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

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Análisis de obras

Escuadra de Comodoro Py en Santa Cruz (Izando pabellón argentino)
1975, Óleo, 60 x 80 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Biggeri 75”

Emilio Biggeri no es un artista más. No
busca solamente la belleza en la obra, sino
que además tiene la intención de crear una
crónica, un documento histórico en cada
cuadro. Acuarela, óleo, la técnica que sea,
cada pintura de Biggeri es evidencia de
su maestría, su impecable calidad artística
para el naturalismo más puro.
Sus pinturas muestran, sin excepción,
una notable pericia, un dibujo preciso y
ajustado, y un insuperable conocimiento
del tema representado.
Pero sólo eso no es suficiente para que
estas pinturas sean consideradas, además, obras de arte. Su expertizaje en las
técnicas pictóricas representativas, es
decir, del uso del color, de la composición, del espacio, le permiten dar un
excelente marco de sostén a los buques
y a las escenas históricas.
Por ejemplo, en “Escuadra de Comodoro Py en Santa Cruz ”, las tres naves
con sus velas alzadas, fondeando en un
paisaje costero rodeado de montañas,
descansan en el registro inferior de la
obra organizada compositivamente en
un espacio articulado por direcciones
horizontales. El paisaje natural (el cielo, el
cordón montañoso) ocupan tres cuartas
partes de la obra y funcionan como un

entorno que contextualiza a las naves y
brinda gran profundidad espacial.
Esta potente horizontalidad está quebrada por las diagonales que el artista
introduce efectivamente en las montañas, que se corresponden a su vez a
las líneas oblicuas de las vergas con las
velas levadas.
Algo similar ocurre en “Quilmes”, donde
dos embarcaciones navegan en un mar
calmo bajo un cielo limpio. En este caso
se trata de una acuarela, donde el espacio vuelve a componerse sobre una línea
que oficia de horizonte y que divide el
cielo del mar.
Sin embargo, usando otra vez algunas
diagonales muy marcadas que penetran
el plano, obtiene una aparente profundidad: ambas naves estás representadas
escorzadas en mayor o menor medida: la
más lejana al espectador, más pequeña,
sobre el horizonte, muestra su proa avanzando sobre las olas. La más grande, por
actitud y por el escorzo menos agresivo,
parece moverse más apaciblemente.
Estas búsquedas de cierta complejidad
compositiva son las que salvan la obra
de Biggeri de caer en el mero registro
documental para convertirse en obra de
gran calidad estética y artística.

Quilmes
Acuarela, 46 x 66 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Biggeri”

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

CANESSA, Aurelio
Nació en Buenos Aires en 1899 y falleció en 1986. En su obra nos muestra el
campo, la inmigración y los trabajadores
junto a sus herramientas. Sus pinceladas
y formas hacen alarde de brusquedad;
procede por impulsos, es fuerte, enérgico, violento. Pinta como quien esculpe.
En 1957 recibió el Gran Premio de Honor del Salón Nacional de Bellas Artes,
entre otros. Encontramos su obra en
distintos puntos del país, en colecciones
públicas y privadas.

Análisis de obras

Caballo
Óleo, 47 x 67 cm
Firma: Áng. inf. der.: “A. Canessa”

Gauchos
(Boceto en reverso del cuadro “Caballo”)
Óleo, 67 x 47 cm
Firma: Sin firma

En esta pintura al óleo de medianas dimensiones, el artista ha representado,
mediante una figuración potente, sólida y
monumental, un caballo. El animal ocupa
casi la totalidad de la superficie del soporte, lo que otorga esta sensación de
monumentalidad a su figura.
A pesar del marcado protagonismo del
animal, el espacio no ha sido dejado a su
suerte, sino que existe una amplia sensación de profundidad dada a través de
las diagonales en el plano del piso, que
se unen a las verticales que conforman la
estructura del establo, evitando así la planimetría que aporta la geometría ortogonal.
La figura del caballo no sólo protagoniza la pintura por tamaño y carácter, sino
que además, en ella están nucleados los
valores, tonos y matices que aparecerán
en el resto de la composición. Es decir,
el animal oficia de centro narrativo y a la
vez técnico de la obra. De él parecen
manar los tonos cálidos y quebrados

que articulan la obra, interrumpidos por
momentos por pequeños acentos verdes que aportan vibración cromática.
Es percibida, además, una cierta uniformidad en la factura del piso, de un rojo
casi atexturado, que llega hasta el árbol
gris del fondo a la izquierda. Esta misma
uniformidad es la que produce una sutil
sensación de profundidad. El tratamiento
está dado por grandes pinceladas planas
que definen grandes espacios geométricos, pero que a la vez se adaptan a los volúmenes naturales del cuerpo del caballo.
No hay aquí decorativismos, se trata de
una estética que bien podría ser heredera
de las vanguardia del siglo XX, el percherón se nos presenta poderoso pero manso, todo aquello que se espera de él, y
sin necesidad de detalles decorativos y
superfluos. Es una obra clara y concisa,
bella por estas mismas cualidades.
En cuanto a su boceto de igual dimensión, se puede decir que comparte

muchos criterios estéticos, en cuanto
a monumentalidad, síntesis y geometrizaciones. Las figuras son toscas, están
construidas por planos de color translúcido, abocetado, pero más colorista que
el caballo de la obra descripta con anterioridad. Pero al tratarse de un boceto,
difícilmente sabremos, de haberse concluido la obra, su verdadero aspecto.
El movimiento que aparentan realizar las
figuras, uno caminando hacia adelante,
el otro que voltea la cabeza atrás, y las
diagonales que aparecen en piernas y
manos, brindan cierto dinamismo a una
composición que no presenta un espacio significativo y que podría resultar
estática. Sin embargo, y gracias a este
contraste de líneas verticales con líneas
diagonales, el resultado presenta un
movimiento con gran sensación de pesadez, que suma a la narrativa de las
obras, evidenciando un artista con notable capacidad para la síntesis formal.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

CRISPINO, Luis
Nació en Morón, Provincia de Buenos
Aires, en el 1900. Se caracterizó por representar paisajes de la Argentina, sobre
todo de la Patagonia.
En noviembre de 1948 realizó una importante exposición dedicada a América en
las salas nacionales de exposición. Ha
donado obra a embajadores de nuestro
continente en Argentina con posterioridad a dicha muestra.
Muchos lo consideran el pintor de Eva
Perón, a quien conoció a partir de regalarle un cuadro dedicado.
Se encuentran obras de este autor en
colecciones públicas y privadas. A pesar
de arduas investigaciones escasean datos de este excelente paisajista.

Análisis de obra

Arado
Óleo, 115 x 156 cm
Firma: Áng. inf. der.: “L. Crispino”

Se trata otra vez de un óleo de grandes dimensiones, donde vemos una escena de
trabajo o de vida cotidiana, probablemente
en el campo de la pampa argentina.
Está organizado por medio de estrictos
registros horizontales, con diferentes
profundidades: primer plano, horizonte
lejano y cielo, siendo este último acotado, ya que el acento narrativo de la obra
está puesto en la inmensidad de la tierra
laborable. La figura protagónica es, entonces, esta tierra inconmensurable, el
desafío de este gigantesco campo, en el
que las edificaciones se empequeñecen
contra el horizonte.
A pesar del registro que compositivamente recuerda a las bandas de una
bandera, el artista se toma la licencia

de incorporar sutilezas que generan un
cierto dinamismo, o al menos quiebran
la quietud de la horizontalidad.
Estos sutiles toques de movimiento se
aprecian en las diagonales de ángulo
discreto que forman el camino que se
pierde en el fondo a la derecha, en los
espacios más allá del sembradío amarillo, en la huella de un tono tierra oscuro,
sobre el cual ejerce su trabajo el arado.
Pero el mayor acento de equilibrio dinámico está justamente puesto en este
arado. Su ubicación podría analizarse
como un corte que divide a la obra en
cuatro cuadrantes de cierta armonía
áurea: la figura del hombre sentado en
el carro, vestido de camisa blanca, está
levemente desplazado hacia la izquierda

de la obra, y tanto él como los caballos
se mueven melancólicamente hacia la
derecha en una diagonal que pareciese
salir del plano del cuadro, aumentando el
sentido bucólico de la obra.
El dibujo es correcto y ajustado, aunque está ampliamente contenido en las
manchas de color, especialmente en el
arado y los caballos. El uso del color responde a una búsqueda de naturalismo y
la pincelada se ajusta a la necesidad de
caracterizar las distintas texturas.
Esta es una obra de cierto romanticismo y sentido sublime, en cuanto que la
inmensidad de la tierra y la profundidad
del espacio están resueltos con gran
sencillez y eficiencia, y por esto son los
protagonistas de la obra.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

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Análisis de obras
Análisis de obras

La Esperanza
Óleo, 78 x 119 cm

En óleos de grandes dimensiones, Luis
Crispino presenta paisajes de belleza bucólica compuestos por grandes espacios
abiertos que aluden a la grandeza de los
campos argentinos.
Con gran economía de recursos, estos
paisajes están articulados mediante registros horizontales que realzan esa sensación de grandeza. La ilusión de profundidad está lograda con precisión gracias a
elementos simples pero no sencillos técnicamente. Por ejemplo, hay en “La Esperanza” un excelente uso de la perspectiva
lineal para construir las huellas de carretas
que se entrecruzan hacia la zona media
del cuadro, pero que ocupan todo el registro inferior (correspondiente al primer
plano), percibiéndose aquí tan cercanas
que el punto de vista del observador da
la sensación de estar ubicado muy cercano al plano del piso de barro en el que
están impresas. De igual forma funciona,
en “Paisaje”, el tamaño menguante de los
árboles a medida que se alejan hacia el
fondo flanqueando el sendero. Es decir,
estos elementos no sólo son objeto de

representación narrativa expositiva del
tema de la obra, sino que además funcionan como efectos de lectura tridimensional de la obra.
En cuanto a la factura de la pincelada,
especialmente en los árboles y las plantas se evidencia un dibujo preciso en el
que las formas orgánicas, de curvas sensibles, logradas con pinceladas cortas y
vibrantes, se ajustan perfectamente a las
formas de las ramas de los árboles pero
también aparecen en las sombras sobre
el camino de “Paisaje” y en las huellas de
carretas de “La Esperanza”, realzando la
poética de las escenas.
En cuanto a la paleta usada en cada obra,
la diafanidad de la alta clave lumínica y la
gran calidad de los colores responden a
la búsqueda de una belleza lírica relacionada, por supuesto, a la belleza propia
del paisaje reproducido.
Con todos estos recursos el artista demuestra su gran maestría al momento de
lograr un gran naturalismo y una gran calidad mimética de la obra en relación al
paisaje que representa.

Firma: Áng. inf. der.: “L. Crispino”
Paisaje
Óleo, 114 x 155 cm
Firma: Áng. inf. der.: “L. Crispino”

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

DÍAZ LAGO
Dibujante y pintor, estudió con reputadas figuras de nuestra plástica. Posteriormente realizó viajes a Europa, a los
efectos de acrecentar sus conocimientos. Numerosas fueron las exposiciones
individuales y colectivas llevadas a cabo
por Díaz Lago obteniendo, además del
juicio favorable de las críticas especializadas, diversas recompensas entre las
que se cuentan varios premios.
Ha incursionado también como escenógrafo, trabajando en casi todos los canales de televisión de aire. Su obra se
encuentra en varios museos locales y
en numerosas colecciones privadas del
país y del exterior. Las obras que aquí
mostramos fueron expuestas en 1972,
con señalado éxito, en el que era el Departamento de Extensión de la Universidad de Buenos Aires.

Análisis de obra

Burritos salitreros
Jujuy, 1970, Óleo, 80 x 100 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Díaz Lago 70”

En este óleo de dimensiones medianas,
pero que aun así ejerce un efecto intimista, apreciamos un horizonte ubicado en
corte áureo, con diagonales que forman
un paisaje montañoso, cuyo yermo perfil
aparece sólo interrumpido por la presencia filosa de vegetación de clima árido.
En medio del camino se distingue una columna de burros que, como un espejismo, aparecen con formas poco definidas
y ondulantes en el calor de un día que
transita el mediodía, cosa que podemos
evidenciar, por ejemplo, en la posición en
la que el artista ubicó las sombras de los
animales, entre otros factores.
Esta manada aparece construida pictóricamente como una mancha indiscernible,
donde cada animal se funde aparentemente con el compañero y con su propia sombra. Formalmente, se estira hacia
el punto en que fuga, además, el propio
camino. De esta manera, vemos que es
muy interesante el tratamiento espacial
que plantea el artista, donde el sendero y

las plantas en primerísimo primer plano de
la derecha aparecen acentuando la perspectiva acelerada que lleva hacia el fondo
y proporciona un gran espacio tridimensional con gran economía de elementos.
La pincelada aparece matérica y vibrante,
por momentos gestual o traslúcida, respondiendo a las texturas y efectos buscados; ejemplos de este antagonismo
son los elementos que abren y cierran la
lectura horizontal de la obra a izquierda y
derecha del cuadro respectivamente: la
loma de la montaña, de tonos altos y fríos
y pincelada sutil, y los matorrales de la derecha, de valores bajos y trazos gestuales
e inquietos. La paleta, si bien acotada a
la modelación de colores análogos del
amarillo y el naranja, presenta gran amplitud en cuanto a valores, muy altos en el
cielo y partes del camino y muy bajos en
los animales y las sombras, sin dejar de
pasar por los valores medios; haciendo
de este óleo un interesante ejercicio de
efectos atmosféricos.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Análisis de obra
La escena es sencilla. Cubierta de un halo
de nostalgia es protagonizada por la plaza
de un pueblo; rodeada de construcciones de elegante esencia institucional.
Las sucesiones de arcadas, las ventanas
de los primeros pisos, todas aparecen en
silenciosa penumbra.
Los edificios están teñidos del amarillo frío
y pálido del sol que asoma, rodeados por
árboles que han perdido parte del follaje.
Tal vez lleguemos al amanecer, y por ello
sea la indiferente escultura ecuestre de la
plaza la única presencia humana.

Sin Titulo
1972, Óleo, 70 x 120 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Díaz Lago 72”

Díaz Lago necesita pocos elementos,
tanto formales como cromáticos, para
construir un espacio pictórico rico y lleno
de emotividad.
Sin embargo, compositivamente, y a través de un uso coherente de recursos
académicos como la perspectiva lineal
y el modelado de sombras con neutros
(aunque también aparece el modulado
por color a la derecha de los edificios) el
artista logra un espacio que, además de
evocar sensaciones emotivas en el espectador, también es creíble y corpóreo.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

HENDEK
(Artista sin datación)

Análisis de obra
En esta pintura de tamaño mediano, el
artista nos presenta un paisaje de montaña con cierto sabor romántico.
Desde una vista más bien alta, nos encontramos en un primer plano con un
arroyo pequeño, rodeado de rocas grandes y redondas, de árboles y arbustos,
acaso coníferas, de aguas rápidas, cristalinas, y en apariencia, gélidas.
Atrás, la bruma divide los espacios y
asoman tras ella, grandes montañas rocosas que dan el título a la obra.
Hendek demuestra todo su oficio de
pintor de paisajes al presentarnos el
espacio libre entre estos dos planos (el
correspondiente al arroyo y el relativo a
las montañas) brumoso, indefinido, pero
tangible, amplio. En otras palabras, ha
sabido usar la neutralidad de este lugar
Paisaje montañoso
1953, Óleo, 50 x 70 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Hendek 53”

transitorio para dar profundidad a la obra,
dejándola a través de él, dividida en dos
zonas de valor: valores bajos y definidos
para el primer plano, valores altos y etéreos para la perspectiva atmosférica de
las montañas, lo cual otorga a la obra un
clima sublime, oscilante entre la pintura
atmosférica de la China Imperial y el paisaje subjetivo del romanticismo alemán.
La paleta es fría, acotada, con dominantes
en los azules y verdes y los grises cromáticos; y la factura es límpida, sin gran gestualidad, sin pinceladas que resulten más
pregnantes y fuertes que el propio paisaje.
Es una obra calma, interesante, que ilustra
la mirada subjetiva del artista sobre un paisaje que no le dejare indiferente al contemplarlo, y que, a través del filtro de su paleta,
también nos trasciende y nos altera.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

KOCH, E.
(Artista sin datación)

Análisis de obra
Es un paisaje serrano, bastante clásico,
donde el punto fuerte descansa sobre la
sensación de profundidad que magistralmente fue lograda a través de varios
efectos pictóricos y de composición que
pasaremos a describir someramente.
Como primer elemento que aporta a la
construcción de la ilusión de profundidad
tenemos el camino de tierra, que se nos
presenta a lo ancho de la base de la obra
y serpentea hacia el fondo, pasando frente a elementos comunes de un paisaje de
campo: una casa pequeña, una arboleda
heterogénea, una parcela de sembradío.
Formalmente, la arboleda comienza a la
izquierda con dos altos árboles de tronco delgado y copa superior que ocupa
la mitad izquierda del cuadro, formando
una arcada que encierra y da marco a
Paisaje
Óleo, 50 x 70 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Koch”

la choza. Este resulta un truco efectivo
para crear profundidad, ya que la mitad
derecha está dominada por registros
horizontales, siendo las serranías del
fondo la línea horizontal más pregnante,
aun siendo afectada por la perspectiva
atmosférica, evidente en la pincelada
translúcida y la elección de tonos fríos.
En cuanto a factura y color, el artista ha
logrado una gran variedad de pinceladas
que resultan efectivas al momento de
describir las calidades de los elementos;
como en la huella del camino fangoso,
lograda a través de pinceladas largas
que arrastran colores quebrados, y las
copas de los árboles, construidas mediante pinceladas cortas y matéricas,
rápidas y vibrantes, de distintos verdes;
o el pequeño ojo de agua del primer pla-

no, evidencia de una lluvia precedente al
momento en que la escena fue captada,
y que refleja la luz diáfana del cielo.
El color también está usado con eficiencia
ya que, a pesar de ser una paleta acotada que persigue el naturalismo, se ha
aprovechado su temperatura para reforzar la sensación de profundidad: los colores cálidos dominan el primer plano, en el
camino y la casa, mientras que los fondos
fueron modelados con tonos fríos que,
naturalmente al ojo, retroceden y aportan
sustento a la sensación de profundidad.
Esta es una obra que a primera vista se
nos presenta sencilla, pero que está sutilmente estructurada sobre la base de un
profundo estudio académico.

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PATRIMONIO CULTURAL

PINTURA

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Análisis de obras
En esta serie de pinturas, Koch se nos
presenta como un notable paisajista.
Caracteriza la belleza sublime de la naturaleza monumental con gran maestría:
árboles que exceden el tamaño humano, vegetación húmeda, gigantesca,
pletórica de vida. Cada una de estas especies vegetales aparecen caracterizadas fielmente, por lo cual podemos decir
de Koch que era un gran observador de
la naturaleza. Las sombras son verdes,
profundas, se comen a las figuras en los
casos en los que aparecen.
Sin embargo, y a pesar de ser todas
postales de zonas boscosas, cada una
de ellas presenta una paleta distinta de
verdes, generalmente cálidos, con infinitas variaciones del verde clave, lo que
hace de Koch un eximio colorista, casi
comparable a Fragonard.
Compositivamente, la distribución de los
elementos es básicamente la misma en
las cuatro obras: árboles que dominan
el espacio, el ritmo dado por los troncos

Transporte de troncos
Óleo, 62 x 80 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Koch”

Paisaje con árboles
Óleo, 70 x 89 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Koch”

que dividen la superficie del cuadro en
retículas verticales, líneas ortogonales
quebradas a partir de diagonales que insinúan profundidad.
Esta profundidad sutilmente esbozada
por medio de líneas diagonales, es acentuada a partir de una variación muy amplia de luces y sombras que forman los
espacios vegetales entre los árboles. Por
ejemplo, en “Paisaje con árboles”, además, la delicada factura de las sombras
oblicuas de los elementos aporta profundidad y atmósfera a la obra; y en “Paisaje”
(Óleo de 65 x 80 cm.) el cielo aparece
como en una ventana, entre las coníferas: el ojo fuga hacia esa ventana natural
recorriendo toda la profundidad de la obra
y percibiendo la tercera dimensión.
La sensación general de todo el corpus
de obra de E. Koch es la de la monumentalidad idealizada de la naturaleza,
que se muestra en parte avasallante, en
parte acogedora, como una madre amorosa que espera el retorno a lo natural.

Paisaje
Óleo, 64 x 80 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Koch”

Paisaje
Óleo, 65 x 80 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Koch”

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Análisis de obra
Aquí, este artista vuelve a mostrar su notable habilidad para generar efectos espaciales mediante el uso de una composición sencilla pero efectiva y el correcto
manejo de los valores lumínicos.
Nos presenta, entonces, un claro que se
abre a nuestra vista como si formáramos
parte de un paseo a través de un bosque de grandes y frondosos árboles y
vegetación salvaje sin llegar a ser amenazante y sublime.
En primer plano, el camino ocupa todo
el registro horizontal inferior de la obra,
llevando nuestra mirada hacia el punto
en que el sendero gira a la izquierda y
penetra el plano.
Todo este registro está modelado en
colores tierras de baja luminosidad, pero
aquí el artista muestra su notable oficio

Paisaje
Óleo, 64 x 81 cm
Firma: Áng. inf. der.: “E. Koch”

al convertir este codo del sendero en el
punto de atención de la obra: ubica allí
manchas irregulares de un tono rojizo de
alto valor y de mayor saturación que el
resto de la obra. De esta forma se convierte en el plano del terreno en que la
luz es derramada, bañando también en
su trayectoria el follaje circundante, brindándonos puntos de verdes amarillentos
y luminosos resueltos con pinceladas vibrantes y cortas.
Este manejo de la luz y la sombra forestal,
sumado al dominio ejercido por las diagonales impuestas a los troncos hacen de
esta obra un paisaje ambiguo que puede
recordar a la escuela de Barbizon por su
naturalismo, e incluso a algunos nocturnos casi metafísicos de Malharro.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

LÓPEZ NAGUIL, Gregorio
Nació en Buenos Aires el 15 de marzo
de 1894 y falleció en la misma ciudad
el 13 de diciembre de 1953. Fue pintor,
escenógrafo e ilustrador. Discípulo de
Ernesto de la Cárcova en Buenos Aires,
de F.A. Galli en Barcelona y de D. Lucas
en Paris, también frecuentó los cursos
de Anglada Camarassa en la Academia
Vitti. Permaneció durante algunos años
en Mallorca regresando a la Argentina en
el año1922.
Cultivó la pintura de retrato, figura y paisaje. Paralelamente a estas actividades
practicó el aguafuerte y la xilografía. Ilustró los ensayos de Carlos Reyles “El Don
Quijote” y “Los Diálogos Olímpicos”.
Fue profesor en la Escuela Nacional de
Bellas Artes desde 1928 hasta 1935.
Desde 1936 hasta 1950 fue Director Escenógrafo del Teatro Nacional Cervantes
de Buenos Aires y desde 1950 hasta su
muerte del Teatro Colón.
En 1950 obtuvo el Gran Premio de Honor en el Salón Nacional.

Casa de labradores. Huerta de Pollensa. Mallorca
1948, Óleo sobre tela, 76 x 91 cm
Firma: Áng. inf. izq.: “Lopez Naguil 1948”

Análisis de obra
En un óleo de medianas dimensiones el
artista ha representado un apacible paisaje de montaña, compositivamente organizado en registros horizontales que se
traducen a tres espacios: el cielo, la masa
rocosa de las montañas y la cabaña; interrumpidos por la presencia vertical de un
robusto árbol en el primerísimo primer plano, tan alto que se escapa de la parte superior de la obra, y que contrasta por valor
y saturación como veremos más adelante.
A pesar de que en estos tres espacios
se perciben elementos en común (la pincelada evidente, las luces y las sombras
moduladas por color, neutros de valor
alto y gran luminosidad cromática, todo
equilibrado con gran armonía, incluida la
figura humana) pueden ser bien diferenciados. El cielo, por ejemplo, ocupa el
espacio más pequeño de estos registros.
Aparece como si se tratara de la clave a
partir de la cual fue organizada la obra,
otorgando la mayor cantidad de luz y color saturado de toda la composición, a

excepción tal vez, del arco que corona la
puerta. Es más pregnante gracias al potente azul cálido y el dibujo irregular de las
nubes, modeladas en blancos, grises y
pequeños toques de rosa.
En ese fragmento tan pequeño vislumbrado apenas a través de las montañas se
nos presenta, entonces, hábilmente y a
modo de introducción toda la pericia del
artista en cuanto al uso del color.
Su maestría será ampliamente demostrada en el primer plano de la obra, donde
se ponen en relieve todos estos recursos
mencionados brevemente: sombras moduladas con color bajo el alero de la casa,
gran vibración cromática y gran luminosidad incluso en los tonos neutros. López
Naguil muestra en este un gran preciosismo en la captación y plasmación de detalles: las tejas, las piedras y los ladrillos
de la cabaña, los puntos de luz sobre la
pared blanqueada y la forma de las sombras violáceas sobre los ladrillos. Incluso
la pequeña figura humana de la derecha,

construida con pinceladas pastosas y
evidentes (al igual que el resto de la composición) aparece lograda con el mismo
interés por el detalle.
Pero este primer plano tan preciosista
además, aparece fuertemente definido
también por el contraste con las montañas que, desdibujadas son construidas a
partir del uso de neutros y grises cromáticos, que viran al azul y al violeta en las
zonas de sombras.
Todo demuestra, una vez más, la condición notable de colorista. Incluso la incorporación del árbol que contrasta por forma
-quiebra los registros horizontales con una
vertical poderosa- por valor -está resuelto
con colores muy bajos, muy cercanos al
negro-. Este elemento brinda dinamismo a
la obra, movimiento sin desequilibrio.
En conjunto, toda la composición podría
considerarse dotada de un gran carácter
pintoresquista, y de un profundo lirismo
bucólico al representar casi idílicamente
una casa de trabajadores del campo.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

MACHINEA, Víctor Eduardo
Nació en Ramos Mejía, Provincia de
Buenos Aires en 1949, nieto de estancieros patagónicos y de comerciantes
italianos suizos, hijo de un empresario
porteño y con una madre hogareña de
amplia cultura social.
Comenzó a pintar durante su estadía en
Brasil en la década del ´90 con inclinaciones por el paisaje al óleo y como terapia frente a situaciones de fuerte stress.
Inicia su vida artística de la mano de su
maestro M. Costerus quien le reconoce
virtudes naturales. Aprende de él el manejo de la espátula con luces y sombras
y el maestro le imprime una acentuada
tendencia a apasionarse por los colores
pasteles de la naturaleza.
Expone en Embajadas Latinoamericanas
y en muestras provinciales y nacionales.
En su evolución, madura como expresionista con inclinaciones por el paisajismo
y marinas, trabajando el óleo con colores que interpretan la realidad con una
marcada melancolía y con tendencia a
cuadros iluminados por su plástica.
Hoy, radicado en Catamarca, pretende
mostrar en sus obras que la naturaleza
ofrece todo y que un mirar profundo de
ella permite identificar las bellezas ocultas al rápido devenir de nuestras actuales vidas. Sus paisajes campestres y
urbanos demuestran nostalgias por sus
patrias chicas y nos permiten observar el
secreto de las luces y las sombras, que
siempre buscan un horizonte donde se
pierda el pensamiento.

Análisis de obras

Paisaje con ranchos

Casa norteña

1994, Óleo, 82 x 60 cm

Óleo, 49 x 39 cm

Firma: Áng. inf. der.: “V.E.Mac 9-94”

Firma: Áng. inf. der.: “V.E.Mac”

En los paisajes de este artista se ha detenido el tiempo. Su carácter metafísico,
entrevisto en las ventanas negras, en las
sombras dramáticas, en el facetamiento
de los cuerpos arquitectónicos e, incluso, en el cielo plomizo y tormentoso de
“Paisaje con ranchos” evidencia el estancamiento temporal y la quietud. Todo
está detenido, apagado, silencioso. No
hay voces, risas o lamentos, porque no
hay personas que habiten estas construcciones y hagan funcionar nuevamente la maquinaria temporal.
Las pequeñas casas, construidas con
un dibujo muy sencillo que evita la solidez de una perspectiva académica. Esto

disiparía la sensación onírica que las
circunda. Son el equivalente bucólico a
la naturaleza muerta: están allí como evidencia de la actividad humana, pero han
sido abandonadas por ella, y sin personas que contabilicen el paso del tiempo,
ya no sufren sus efectos y embates.
En cuanto a paleta y factura, todas estas
obras presentan colores ácidos, fríos,
casi hostiles, con pinceladas más bien
arrastradas pero aún evidentes.
El resultado son imágenes de sabor sublime, pero a la vez con cierto carácter naíf en
su construcción que dejan una sensación
de ensoñación y soledad difícil de describir
pero no por ello menos placentera.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Análisis de obra
El artista nos presenta en este óleo de
discretas dimensiones, un paisaje acotado, donde predominan unas construcciones pequeñas de carácter más bien
suburbano o, incluso, campero.
Compositivamente, la obra está divida en
tres registros, el superior representa un
diáfano cielo celeste claro, el medio una
casa sobria con varios volúmenes arquitectónicos vinculados, y el inferior un
camino que atraviesa las arquitecturas.
La pincelada es arrastrada, sensible,
poco matérica, pero todavía evidente; y
la paleta se define por tonos mayormente fríos y ácidos, como en el pasaje de
verdes a amarillos y ocres casi blanquecinos en el centro de la obra, los rojos y
rosados de las construcciones y el celeste incorpóreo del cielo.

Perspectiva norteña
1998, Óleo, 40 x 50 cm
Firma: Áng. inf. der.: “V.E.Mac 02-98”

Frente a esta obra, el espectador no
puede abstraerse a la contemplación del
silencio y la ausencia, ya que el artista ha
representado la soledad de estas arquitecturas de una manera que bien podría
recordar la metafísica pictórica. Grandes
contrastes de luz entre los planos que
forman la arquitectura,
trabajados con tintas planas que acentúan el carácter de facetamiento de las
paredes, la ausencia absoluta de figura
humana, las ventanas vacías, negras y
frías como bocas entreabiertas.
El resultado final es una obra intimista de
gran quietud que deja un sabor a extrañamiento tras su contemplación, que,
sin embargo, continúa brindando cierto
placer sublime.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

NARVÁEZ, Carmen
Nació en San Martín, Provincia de Mendoza en 1954. Realizó estudios de pintura con diversos artistas, como Margarita Luppi, Jorge Melo y Miguel Ángel
Guereña. Posteriormente incursionó en
el muralismo, el paisajismo, la escenografía y la escultura con la enseñanza de
grandes maestros. Desde hace años reside en la ciudad de Mar del Plata cuya
influencia la llevó a plasmar actividades
de su puerto marítimo y el ambiente
pesquero que la rodea. Su obra rescata
entonces ese mundo mágico propio de
los hombres de mar, con colores fuertes y penetrantes que evocan a la vez,
el sentido humano del trabajo, la filosofía
del esfuerzo y la grandeza propia de los
paisajes infinitos.

Análisis de obra

Barco fresquero
2004. Óleo a espátula 50 x 60 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Carmen 2004”

La embarcación es pequeña pero robusta, el mar la empuja, la mece, arremete implacable contra ella, la acaricia,
pero nunca le es indiferente.
Vuelve a la costa luego de un largo día.
El peso de la carga hace su parte, parece inclinarlo, parece rendirse, pero muy
lejos de esto, sigue estoico el destino
que le ha tocado.
El artista ha plasmado en esta marina la
pelea de la embarcación contra los elementos, y en ella, como una metáfora,
un reflejo, la vida sufrida, llena de sublime romanticismo, de los pescadores
que lo habitan.
La escena del fresquero en un mar agitado al atardecer está resuelta con gran
maestría pictórica.
El juego de complementarios con un

foco puesto en el contraste del naranja
del bote (y sus respectivos reflejos en
el agua, junto a las nubes teñidas del
rojo del atardecer) contra el azul de las
aguas, es efectivo al momento de brindar vivacidad y dinamismo a la obra;
cualidades estas que se exacerban con
el uso de una pincelada versátil, que se
adapta a lo representado y resalta sus
características: corta y vibrante en el mar
encabritado, pastosa y delicada en el
cielo de poniente.
El dibujo del barco en sí es ajustado,
preciso: el artista está evidentemente familiarizado con su modelo, conectado a
él; y gracias a esta conexión podemos
percibir el sentimiento sublime de luchar
contra el mar por la subsistencia que experimentan sus tripulantes.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

PARODI, Ángel
Nació en Buenos Aires en marzo de
1909, fue el menor de cinco hermanos,
tres de ellos artistas. Estudió en la Sociedad de Educación Industrial “Norberto
Piñero” de la Capital, allí tuvo como docente a Rafael DuPont, Jerónimo Crosta
y a su hermano Antonio Parodi. La vida
lo llevó a desempeñar diferentes actividades, en 1947 fue designado Jefe de
Fotógrafos del diario “Trópico” de la Universidad Nacional de Tucumán. Debutó
en certámenes oficiales, en el año 1947
en el Salón de Bellas Artes de Tucumán,
luego en Salta y Santiago del Estero,
conquistando el Premio Estímulo en Tucumán (1948). Recorrió Chile y Bolivia en
sus actividades artísticas profesionales.
En 1962 lo designaron Director de la Galería de Arte de Radio Libertad. Realizó
en 1963 una exposición individual en Río
Ceballos (Córdoba) y en Tandil (Bs. As.).
En 1964 los tres hermanos artistas, resolvieron efectuar en conjunto la primera
muestra reunidos, Antonio, Santiago y
Ángel, en la Galería Peuser.
Su obra se encuentra en numerosas pinacotecas privadas de la Capital Federal
y en muchas provincias del país.
También las hallamos en numerosos museos nacionales e internacionales, tales
como el de Arte de Tigre y el Archivo Ceferino Carnacini de Villa Ballester (Provincia
de Buenos Aires), y en ciudades de Italia,
España, Francia, Suiza, Estados Unidos
de América, Chile, Brasil y Uruguay.

Análisis de obra

Centinelas
Óleo, 70 x 90 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Ángel Parodi”

Este es un paisaje al óleo de dimensiones medianas, de gran serenidad. Su
nombre alude evidentemente a los altos
y delgados cipreses que parecen elevarse como centinelas a la vera del camino,
vigilando el paso de los viajeros bajo un
cielo de exquisitas tonalidades cerúleas.
Los centinelas de la obra se alzan creando direcciones verticales que dividen el
plano de la obra con un ritmo logrado
a partir de la distancia entre ellos. Esta
distancia decrece a medida que el camino se pierde en las profundidades del
paisaje, y las verticales de los cipreses
forman con las sombras que se proyectan sobre el sendero los ángulos rectos
de las ortogonales.
Toda la pintura demuestra gran profundidad, y cada elemento de ella está planteado para acentuar esta idea de espacio tangible, de camino que se pierde en
la inmensidad del campo. La estudiada
perspectiva lineal de los árboles, las
sombras que oscurecen hacia el fondo
y la mayor masa rocosa de las monta-

ñas al fondo, hacia donde se dirige el
camino, e incluso las nubes que allí convergen, hacen que la mirada viaje por el
sendero bajo la vigilancia atenta de los
cipreses hacia el fondo montañoso.
Así, todos los espacios aparecen, si trazáramos líneas imaginarias entre cada
elemento, particionados en triángulos.
La paleta y la factura responden al naturalismo buscado en la obra, y siguen siendo funcionales a esta idea principal de
profundidad: en la elección de colores el
contraste aparece dado por modelados
de grises, y la fuente lumínica está hacia
la izquierda, lo que hace que todas las
sombras se proyecten hacia la derecha,
hacia la zona de mayor profundidad de la
obra; mientras que la pincelada es liviana,
estirada y con poca carga, en algunas
zonas incluso se transforma en veladura.
Por todo esto podemos decir que Ángel
Parodi es un eximio paisajista que sabe
explotar cada recurso técnico para dar
en la obra grandes efectos.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

PARODI, Antonio

Efecto de sol
Óleo, 60 x 68 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Antonio Parodi”

Nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 28 de marzo de 1896 y falleció en 1985. Fue el mayor de cinco
hermanos, todos artistas. Su infinita afición artística se manifestó precozmente.
Ingresó a la Academia de Bellas Artes dirigida por el profesor Juan Brignardello, y
continuó sus estudios en la Escuela Industrial “Norberto Piñero”, completando su instrucción profesional en la Academia Nacional de Bellas Artes. Allí tuvo de profesores
a Pío Collivadino, Carlos P. Ripamonte, Alfredo Torcelli, Antonio Alice, Alberto Rossi,
Corinto Trezziní y Enrique Fabbri.
Siguiendo los consejos de Quinquela
Martín, Cesar Sforza y Luis Perlotti, inició en 1927 muestras individuales de
sus obras en “La Peña”, de Buenos
Aires, presentándose de inmediato en
numerosas exhibiciones en el interior del
país. Debutó en el Salón Nacional el año
1931, concurriendo desde entonces a la
mayoría de los Salones oficiales del país
y obteniendo cuantiosos premios.
En 1964, en la Galería Peuser, realizó
una muestra que compartió con sus hermanos. Desempeñó el cargo de Decorador Escenográfico del antiguo Teatro
Victoria. Fue profesor de Dibujo en la
Escuela Industrial “Norberto Piñero”, y
ejerció la docencia artística en la Escuela
“Félix de Olazábal” del Ministerio de Educación, en la Capital Federal. Sus obras
figuran en distintas escuelas, reparticiones públicas, ministerios nacionales,
embajadas extranjeras y en numerosos
museos nacionales e internacionales.

Análisis de obra
Inmensas nubes flotan sobre el campo, gigantescas, sin peso alguno sobre la grandeza de la tierra fértil. Su promesa no es la
de la tormenta sino la de la lluvia generosa
que permita esa fertilidad. Así es el paisaje
de Antonio Parodi: un óleo de dimensiones discretas pero que sin embargo representa la vastedad, lleno de emotividad a
pesar de su simpleza aparente.
Este espacio ciclópeo se define en el
cielo inagotable que ocupa la mayor superficie dentro de la obra que aparece
armonizada a través del uso de la partición áurea. Este cielo podría ser tomado
por una obra en sí misma, con sus nubes modeladas por pinceladas cortas,
gestuales y evidentes en escalas de
azul violáceo contra un fondo más plano logrado a través de pasajes de celestes a azules cerúleos, más fríos que

las tonalidades de las masas nubosas.
El violeta que conforma la base de estas
formaciones se intensifica en la línea de
horizonte propiamente dicha, aquí transformado en una línea lejana de arboleda.
Bajo este firmamento monumental, tres
casas de líneas sencillas, bien construidas a partir de las reglas de la perspectiva lineal, descansan casi sobre la línea
de horizonte como único vestigio de presencia humana. De tonalidades rosadas,
contrastan sobre el verde frío de la arboleda que se alarga hacia el horizonte.
Acercándonos al plano del espectador,
la vegetación se vuelve amarillenta y el
contraste resulta potente pero no desarmoniza. El amarillo en sus planos inferiores, de formas más bien serpenteantes
y aplanadas, ajustadas al piso, dialoga
con las nubes violáceas. Así se cumple

la pareja de complementariedades en
cuanto a forma y color.
Acompañando ambas masas opuestas, el pequeño arroyo atraviesa, con la
forma del rayo (premonición, tal vez, del
chaparrón que parecen anunciar esas
nubes) el terreno, y en él se reflejan el
cielo en el color y los pastizales amarillos
en la forma.
Lo demás, frente a este diálogo de las
fuerzas naturales (nube, agua, vegetación) con el hombre en su rancho como
centro y espectador, es casi anecdótico:
plantas con flores blancas, de gran síntesis formal, el resto del terreno en verdes y tierras casi neutros.
Esta pintura, simple pero precisa, demuestra la gran habilidad narrativa de
este excelso artista.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

RIZZO, Alberto
Nació en Lomas de Zamora, Provincia
de Buenos. Aires, el 5 de julio de 1927.
Egresó de la Universidad Popular de La
Boca (1959), teniendo por maestros a
Marcos Tiglio y Osvaldo Sanguinetti, y
cursó Teoría de la Visión con el profesor
Héctor Cartier, en la Universidad de la
Plata. Posteriormente desarrolló sus conocimientos en el taller de la Sociedad
Estímulo de Bellas Artes.
Obtuvo el Premio Le Bretón 1959 y participó en muestras de carácter nacional e
internacional. Expuso sus últimas obras
en la Galería Lagard de Buenos Aires. La
fuerza del contenido estético en la obra
de este pintor nos sumerge en un clima
especial. Los barrios de Buenos Aires,
especialmente La Boca y San Telmo son
sus temas recurrentes.
Se halla representado en colecciones
públicas y privadas de Argentina y pinacotecas de Brasil, Colombia, España,
Francia, Italia, Holanda, Alemania, Estados Unidos y Japón.
En una entrevista dada recordaba que integró la “República de San Telmo” y que se
encargaba del Ministerio de Artes Plásticas:
Y decía también sobre la pintura:

Análisis de obra
“Ausencia” se nos presenta como una
obra de gran fuerza, paradójicamente,
de gran presencia plástica. Esta fuerza
está plasmada en el manejo audaz del
color subjetivo en una paleta que recuerda a los fauves, el uso del empaste grueso, el gesto como impronta de la personalidad artística, y la monumentalidad
de una figura femenina que no necesita
de artificios decorativos para transmitir la
nostalgia a la que alude el título.
Altamente matérica, probablemente debido a empastes con espátula, la figura
es resuelta con gran fluidez, gestualidad
y poder de síntesis. La paleta no presenta a primera vista una gran amplitud lumínica, ya que por zonas se distribuyen
los valores más altos (el pecho, el rostro)
modulados por golpes de espátula con

“Hay pinceladas que no podes repetirlas
nunca, las podes lograr hacer una sola vez.
Yo siempre digo que es mucho más importante el espíritu que la técnica en la pintura”

Este artista, fue administrativo y dibujante
de mapas, en distintas áreas de nuestro
Ministerio entre los años 1943 y 1991, año
en el que se acogió a un retiro voluntario.

Ausencia
1970, Óleo sobre tela, 80 x 60 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Rizzo 70”

luces verdes y naranjas, que contrastan
con los valores bajos del registro inferior,
donde estarían las sombras sobre el
asiento. Pero, en esta primera apreciación es donde termina esa sensación visual de clave media de valores, de estrecha escala lumínica; porque en realidad
en una mirada más atenta descubrimos
casi una infinita cantidad de pinceladas
que generan pasajes de medias tintas
entre los valores.
La figura y el fondo podrían confundirse,
podrían ser ambivalentes. La factura de
ambos es similar, gestual, muy empastada, pero gracias a algunos toques de
espátula lineales certeros de tonos de
un valor muy bajo, especialmente en la
cabeza y en los hombros, el artista logra
separarlos y mantener el punto de inte-

rés en el retrato de la mujer.
Ella es el centro y la protagonista de la
obra. Es monumental, ocupa casi toda
la superficie de la pintura. Su mirada es
la que parece aludir al título, mira hacia el
exterior de la obra con un aire de quietud
y ensimismamiento, como haciendo reflejo
de esa ausencia. Ha sido captada en una
instantánea, en un momento en que se
ha detenido la música y las manos descansan en una postura pronta a continuar
la ejecución de la guitarra una vez que el
recuerdo que evoca la ausencia se disipe.
El artista ha logrado una gran atmósfera
nostálgica en toda la obra sólo planteando una mirada de añoranza con recursos
formales muy acotados en un excelente
retrato psicológico del personaje.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

Análisis de obra
En este óleo de grandes dimensiones, el
artista nos presenta una escena de campo donde el primer plano está dominado
por las figuras de los trabajadores. Más
atrás, en una gran perspectiva que dota
de gran profundidad a la obra, llegamos
a un horizonte alto que se abre al cielo
del atardecer a través de campos labrados (estructurados en una precisa fuga
de perspectiva lineal clásica) y una urbanización lejana que aparece pequeña,
blanquecina y caprichosa. La atención
está puesta en estas tres figuras que
adoptan distintas posturas, evidenciando con sus cuerpos las consecuencias
del trabajo duro del campo: pies descalzos, sólidos y contundentes, y antebrazos y manos femeninos de gran fuerza,
la piel curtida y tostada, son sólo algunos

Desde el camino
1984, Óleo, 160 x 180 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Rizzo 84”

de estos símbolos.
A la izquierda, un hombre erguido lleva
una pala al hombro, y parece querer
alejarse lentamente de las dos mujeres que ocupan la derecha del cuadro,
permaneciendo sentadas, las cabezas
cubiertas con pañuelos, una de ellas mirando al hombre, la otra doblada sobre
sí misma y ocupada en alguna tarea que
la síntesis con la que están resueltas las
figuras no nos permite discernir.
Esta síntesis en la resolución formal de
las figuras se hace evidente en recursos
como tintas planas, líneas de contorno que aplanan la figura pero a la vez
le dan gran dinamismo, grandes zonas
de valores medios y formas corporales
de gran aplomo y fuerza. La paleta está
organizada en una clave de valores de

media luminosidad, la amplitud cromática es vasta, azules, amarillos, verdes,
rosas y naranjas, pero, sin embargo, todos estos tonos han sido sometidos a
una neutralización que los ha agrisado,
logrando un efecto atmosférico pesado.
Las pinceladas se ajustan a las formas,
se adaptan a ellas. Ejemplos de esta
versatilidad son las largas pinceladas de
contorno de las figuras o el asomo de
una luz de atardecer en el cielo, donde
manchas anaranjadas y transparentes
parecen girar en una espiral.
Todo el conjunto, gracias a este uso de
efectos como grises cromáticos, pinceladas largas y contrastes lumínicos
acotados, aparece como una escena
campestre que no pretende idealizar el
trabajo del campo.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

ROIG, José
Nació en Valencia, España, el 17 de febrero de 1898 y falleció en 1968, en la
Provincia de Santa Fe, donde se había
radicado los últimos años de su vida.
Estudió en la Academia San Carlos de
su ciudad natal, donde recibió las enseñanzas de José Renau y José Garnelo y
Alda. Frecuentó posteriormente el taller
de Joaquín Sorolla, quien influenció en
su pintura de espíritu impresionista. Nos
ha dejado una obra serena, de paleta
colorida y luminosa.
A los 26 años comenzó a realizar exposiciones, varias de ellas en Barcelona. En
1929, llegó a nuestro país, al que adoptó
como propio, y donde tomó como fuente
de inspiración para sus obras los paisajes
y costumbres de este. En 1938 realizó su
primera exposición individual en Argentina
y participó también en salones y concursos. En 1961 viajó por diversas regiones
de España y realizó varias muestras de
paisajes argentinos.
El humanista Fernán Félix de Amador
expresó acerca de la obra de este autor: “Cada una de sus telas es siempre una
revelación. En la ostentosa plenitud de las
horas doradas por el sol mediterráneo, en el
poético refugio de las capillas coloniales, en
los caprichosos contraluces serranos, en la
nostalgia de las calles desiertas, no hay dificultad para el artista que conoce el objetivo
de su misión y que avanza seguro por un
camino libre de prejuicios. De ahí el valor de
este pintor que se destaca entre nosotros,
como paisajista de valores indiscutibles”

Análisis de obra

Linda tarde en Santa María
Óleo, 40 x 50 cm
Firma: Áng. inf. der.: “J. Roig”

A primera vista se nos presenta un paisaje
de serranía, tranquilo, bañado por la luz del
sol aquí y allá, aparecen manchas de luz
en colores saturados y vibrantes: verdes
claros y cálidos, azules cerúleos, diáfanos.
La factura y la paleta poseen fuerte influencia del impresionismo: luces muy
fuertes y puntuales, corpóreas, sombras violáceas y transparentes; pinceladas cortas, titilantes en algunas zonas,
lánguidas y transparentes en otras. Las
montañas, por ejemplo, están construidas sobre la base de pinceladas direccionadas y zigzagueantes.
Toda la obra cuenta con gran profundidad, con mucho aire, lo que es característico de este género pictórico.
Esta profundidad está lograda a través

del uso de recursos clásicos: un claro
que por forma podría oficiar de sendero, parte desde la derecha del cuadro y
penetra perpendicularmente el soporte,
el campo de la obra, abriendo paso al
ojo para que llegue hasta las montañas,
y el uso de tonos fríos en los planos del
fondo. Los colores fríos, por leyes de la
óptica, retroceden en el ojo y generan
una ilusión de tridimensionalidad, de profundidad y espacio en un plano que es
indiscutiblemente bidimensional.
Por todo esto, podría decirse que es un
ejemplo muy interesante de cómo lograr
un composición equilibrada y pacífica, atributos que no pueden faltar en una pintura
que pretende reproducir una linda tarde.

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PINTURA

PATRIMONIO CULTURAL

TESSANDORI, Luis
Nació en Buenos Aires en 1897 y falleció
en 1974. Pintor, ceramista y músico. Estudió en la Academia Nacional de Bellas
Artes (1917). Fue alumno de Fernando
Fader y Cesáreo Bernaldo de Quirós y
en los últimos años de la década del ´30
se despojó de la influencia de sus dos
maestros. Recaló en el naturalismo exacerbado, transitó por el impresionismo,
fiel exponente en la captación de la luz
y en pintar al aire libre, y posteriormente
acentúa su poder de síntesis hasta llegar
a signos que nos remiten a los poscubistas. Es reconocido en la historia y la
crítica de arte como el más relevante animalista argentino. Consubstanciado con
la región, expresa un amplio contenido
social, utilizando una amplia paleta tonal
acorde con el paisaje rural, incorporando
a su temática la arquitectura popular y la
vegetación autóctona.
Tessandori es un paradigma del arte argentino, nos ha legado una vasta producción que podemos encontrar en los
principales museos y colecciones del
país y del exterior.
Realizó numerosas muestras individuales y colectivas junto a sus grandes amigos: Spilimbergo, Quinquela Martín, Berni, Castagnino, Figari. La trayectoria del
artista registra las más altas distinciones
nacionales e internacionales.

Análisis de obra

En el corral
1946, Óleo, 114 x 145 cm
Firma: Áng. inf. izq.: “L. Tessandori 46”

Una imagen simplemente apacible: tres
cabezas de ganado pasean tranquilas en
el corral, ensimismadas en su actividad.
Las sombras se alargan en lo que parece
una mañana tranquila, el sol asomándose por la izquierda iluminando a las reses,
las estructuras del corral, los campos y el
cordón montañoso.
Pero esta primera apreciación de calma
bucólica, tan superficial, está sostenida
por una técnica pictórica muy depurada
y una observación de los animales tan
profunda y precisa que uno no se detiene en un primer momento en la factura,
la paleta y la composición.
Y sin embargo, al detenernos en ella con
una mirada más crítica nos encontramos
con múltiples recursos técnicos y pictóricos que son los que hacen que esta obra
se nos presente tan limpia y precisa.
Por ejemplo, está dotada de una gran sensación de espacio, tal vez gracias a un uso

muy pensado de recursos espaciales: las
diagonales de las sombras de las reses, y
los vestigios del corral propiamente dicho.
La paleta también suma a esta ilusión
de profundidad, articulada sobre tonos
cálidos y de clave alta, utiliza el efectivo recurso de ubicar grandes masas de
colores cálidos de mayor saturación en
el primer plano, dejando para los planos
posteriores los tonos más agrisados y
fríos. De esta forma, se aprovechan las
cualidades ópticas de los colores, que
cuanto más saturados y cálidos son, más
se acercan al ojo, y cuanto más fríos y
tenues, más se alejan. Además, la paleta
muestra colores vibrantes, aplicados por
veladura y por empastes, logrando grandes variaciones en cuanto a valor y tono.
Tessandori demuestra toda su maestría como pintor animalista en esta obra,
además de una notable calidad en la
factura y en el uso del color.

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�ESCULTURA

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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ESCULTURA

PATRIMONIO CULTURAL

BISCIONE, Carlos
Destacado escultor argentino considerado
por la crítica como un gran estatuario. Nace
en Rosario en 1913 y fallece en Verónica,
Provincia de Buenos Aires, en 1991.
Desde muy joven se inicia en los conocimientos del modelado con el maestro
italiano José Nardi y del dibujo con Fernando Gaspary; siendo discípulo del escultor Pacci.
Realiza una larga gira, por gran cantidad
de países europeos, China y la entonces
Unión Soviética, estudiando y relacionándose con grandes maestros.
Ya en 1949 fue jurado del Salón Anual
de Santa Fe junto a Bernardo de Quirós,
Horacio Butler y Leónidas Gambartes.
Cabe mencionar que realiza, entre otros,
en 1947 el Monumento a los Primeros
Colonizadores en la Ciudad de Esperanza, Provincia de Santa Fe.
Durante la década del `50 desempeño
funciones administrativas en el Ministerio
de Agricultura, Ganadería y Pesca de la
Nación momento en el cual realiza esta
obra conmemorativa para el Cincuentenario de nuestro Ministerio.

Detalle de “Estela en piedra”
1949, 230 x 120 x 60 cm
Cincuentenario del Ministerio

Análisis de obra
Se trata de un relieve cincelado sobre
una piedra monolítica de grandes dimensiones. En ella, un labriego con sus
bueyes llevan adelante el trabajo cotidiano de la siembra. La mano del trabajador
describe el gesto de arrojar las simientes
en los surcos del arado, cuyos bueyes
esperan pacientemente detrás.
En el registro inferior yace la inscripción
conmemorativa de la estela. En tipografía
institucional, corpórea y muy limpia, puede leerse “Cincuentenario del Ministerio
de Agricultura de la Nación, 1898-25 de
octubre 1948”.
La figura es clásica: un hombre en el cénit
de su juventud, representando el tope de
la fuerza y la capacidad productiva, con
las proporciones clásicas de las figuras
triunfantes de los frisos griegos. Pero, a
diferencia de estos, la ejecución no es
límpida y clara, sino que probablemente

por el material sobre el que está hechopueden verse las marcas de cincel y la
textura pétrea de la superficie. El resultado es una imagen sintetizada y sólida.
La profundidad de los surcos del cincel
es breve en algunas zonas y notable en
otras, lo cual tal vez se deba a la piedra
misma que condiciona la factura o, incluso, a una intención de realzar zonas de
sombras o luces.
La escena no tiene un planteamiento espacial sólido, no hay indicios de profundidad que den marco a la obra, lo cual
es consistente con la factura de las figuras y los bueyes. Son, de alguna forma,
tan esquemáticas que la introducción
de coordenadas espaciales privaría a la
obra de coherencia plástica, y distraería
al espectador del objetivo principal de la
estela que es la conmemoración de un
aniversario institucional.

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ESCULTURA

PATRIMONIO CULTURAL

HANNAUX, Emmanuel
Nació en Metz, Francia en 1855 y murió
en 1934. Escultor y medallista francés,
comenzó sus estudios en la Escuela
Industrial de Estrasburgo, y debió interrumpirlos en 1870 por la guerra franco
alemana. Volvió a Metz y estudió escultura en la ciudad alemana de Nancy.
En 1876 se trasladó a París para estudiar en la École Nationale Supérieure des
Beaux- Arts de París. Allí fueron sus maestros Dumont, Thomas y Bonnassieux.
Hannaux prefería trabajar con mármol,
bronce y yeso. Se especializó en bustos,
figuras clásicas y grupos alegóricos. Además, diseñó varias medallas y placas.
Ha recibido importantes premios en diversos concursos: 2º Gran Premio de
Roma, por L’Enfant Prodigue (1880);
3º Medalla del Salón de París (1884);
2º Medalla del Salón de París, por Le
Bûcheron (1889); Medalla del Salón de
París, por Orphée Mourant (1894); Premio en la Exposición Universal de París
(1900); Caballero de la Legión de Honor
(1903) y Medalla del Salón de París, por
Le Poète et la Sirée (El Poeta y la Sirena).
Sus obras pueden encontrarse hoy en el
Museo de Arte Moderno de Nueva York,
Museo Draguignan, Museo Nancy, Museo de Le Puyen Velay, y en colecciones
como la Wallace en Londres, entre otras.

Leñador
1893, Bronce, 223 x 140 x 150 cm
Firma: Sobre base: “E. Hannaux 1893”
Firma fundición: Sobre base : “A. Durenne. Fondeur”

Análisis de obra
Curvado por el peso de los troncos y ramas sobre sus hombros, el leñador, con
una gran expresión de cansancio, camina trabajosamente. El cuerpo semidesnudo no es el de un joven, sino que es
el de un hombre maduro acostumbrado
al trabajo extenuante.
Su rostro expresivo demuestra su cansancio. Sin embargo, está aún lejos de
llegar al límite de sus fuerzas. Está cansado, sí, pero pareciese poder seguir,
sus fuerzas tal vez inagotables.
Es una escultura obviamente lograda
con una maestría impecable. Hannaux
nos muestra un leñador que podría llevar
la leña como si tal cosa, sin muestras de
extenuamiento, y sin embargo no sólo
lo muestra en el ocaso de su vida sino
que probablemente además cargue con
todo el cansancio de un día muy trabajoso. Es decir, hace un retrato honesto,
poco idealizado, del trabajo duro de un
leñador, que no resulta sin embargo
patético, sino más bien realista. A es-

tos fines, su postura corporal ha sido
profundamente estudiada, su espalda
forma una curva que junto con el brazo
derecho adelantado y apoyado en la larga vara que contiene una gran masa de
aire; elemento que dota a las esculturas
de bulto de naturalismo y gran capacidad de mímesis.
La forma en que los brazos y las piernas
se mueven dibujan una ese que podría
desequilibrar la figura, ya que el pie derecho está levantándose sutilmente para
continuar el paso mientras que el izquierdo sostiene el total del peso (y posiblemente esté vaciado en bronce macizo
mientras que las partes superiores contengan mayor cantidad de aire), pero la
inclusión de la vara que el hombre hace
descansar sobre el hombro derecho estabiliza visualmente la escultura.
Es una pieza de gran naturalismo y expresión, de gran presencia, impecable
en la factura, que no esconde en lo absoluto el talento de su autor.

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ESCULTURA

PATRIMONIO CULTURAL

JUÁREZ, Horacio
Nació en Córdoba el 14 de enero de
1901 y falleció el 16 de noviembre de
1977. Según lo afirman sus familiares,
desde los siete años demostró inclinación por el dibujo y la pintura. Tuvo una
maestra de grado, Carmen Vera, que le
enseñó rudimentos de pintura. Fue posteriormente becado por el gobierno de
la provincia de Córdoba en el año 1930
para su perfeccionamiento en Europa.
Fue jefe del Taller de Escultura del Departamento de Artes de la Universidad
Nacional de Tucumán.
Ha realizado exposiciones internacionales en Francia, España, Brasil (Exposición
Bienal Internacional de Arte Moderno de
San Pablo, 1957), Chile y Estados Unidos de Norteamérica. Además su obra
se ha presentado en importantes exposiciones nacionales como las realizadas
en 1952 y 1963 por el Museo Nacional
de Bellas Artes, entre muchas otras. A lo
largo de su lograda carrera ha obtenido
reconocidos premios en el ámbito nacional de la importancia del Primer Premio
de la Comisión Nacional de Cultura o el
Gran Premio de Honor Fondo Nacional
de las Artes. También fue premiado por
el Salón Nacional de Bellas Artes.
Actualmente podemos regocijarnos con
sus monumentos en distintos lugares del
país: el Altar de la Patria en Campo de
Mayo y al General Carlos María de Alvear
en la ciudad de General Alvear, ambos
en Provincia de Buenos Aires; al General
San Martín en el barrio de la Recoleta en
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; a
Jerónimo Luis de Cabrera en la Provincia
de Córdoba y a la Batalla de Tucumán
en la ciudad de Tucumán.

Análisis de obra
Se trata posiblemente de una alegoría,
donde la figura femenina, académica,
idealizada, de líneas neoclásicas, sostiene un libro abierto en alto sobre su cabeza, adelantando un pie sobre una serie
de escalones.
El tratamiento dado a la figura es clásico,
las líneas son depuradas y generan entrantes y salientes más bien planimétricas en zonas como los pliegues del vestido. Ella es corpórea, sólida, pesada.
Los ropajes están logrados con notable
técnica, ya que en la falda aparecen pesados y matéricos, mientras que en el
torso demuestran ser delgados y delicados, con gran transparencia.
El lenguaje estético que recuerda al
neoclasicismo funciona a nivel alegórico
e institucional, está asociado a ideas pa-

Sin título
1919, Alto relieve en yeso, 300 x 165 x 33 cm
Firma: Áng. inf. izq. “Horacio Juárez”

trióticas, de fortaleza, empuje y progreso.
La figura está en gesto siempre ascendente, la mirada fija al cielo, al camino trazado por la escalera y que decide seguir a
pesar del viento que empuja hacia atrás.
Es esquemática y simbólica: el mismo
viento que dificulta su andar es el que
infla una delgada bandera que recorre su
cuerpo desde la pierna hasta el cuello,
como el velamen de un navío empujado
hacia el futuro. Para realzar esta idea de
dejarse llevar por el viento, de elevamiento, ostenta un gran tocado de plumas,
como eco resonante del pequeño ave
que levanta vuelo a su izquierda.
Hay delicadeza en la factura del rostro,
los cabellos, las plumas, pero a grandes
rasgos la obra es más bien concisa, sólida e institucional.

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ESCULTURA

PATRIMONIO CULTURAL

MENE, Pierre Jules

Caballos
Bronce, 45 x 70 x 27 cm
Firma: Sobre base: “P.J. Mene”

Nació en París en 1810 y murió en 1877.
Fue el escultor animalista más exitoso y
prolífero de su tiempo. Su padre era un
tornero metalúrgico que le enseñó a su
hijo cómo trabajar metales y los principios
de la fundición en edad temprana. Pasaba mucho tiempo dibujando los animales
que luego esculpiría, especialmente en el
Jardín des Plantes de París. Nunca asistió
a ninguna escuela de arte prestigiosa, es
casi un artista autodidacta.
Su primera exposición fue en el Salón
de 1838 donde presentó un perro y un
zorro fundidos en bronce. Mene siguió
presentándose año a año en salones durante toda su vida. Ganó varias medallas
tanto en el Salón Anual Parisino como en
las Exposiciones Londinenses de 1855 y
1861. Sus temas favoritos eran los caballos, tanto en el trabajo como en el juego,
en lo que fue considerado un maestro. Él
creó la escultura de bronce que va desde los retratos de animales, los grupos de
combate, los animales domésticos, a los
grupos ecuestres de carreras y de caza.
Se estima que modeló más de 150 temas
diferentes durante su vida.
Tenía una personalidad sobresaliente,
contrató a los mejores artesanos para trabajar en su fundición. Su casa se convirtió
en un lugar de encuentro de moda para
pintores, escultores, músicos e intelectuales de París. Sus bronces se vendieron
ampliamente a través de Europa y América
y experimentó un gran éxito en su actividad. En 1861 le fue otorgada la Cruz de la
Legión de Honor de Francia, en reconocimiento por sus contribuciones al arte.

Análisis de obra
Dos animales briosos parecen encontrarse en el campo, libres de sus bocados y
riendas. Se reconocen, y de alguna manera, se saludan, probablemente macho
y hembra, previo al apareamiento.
Uno de ellos tiene una actitud más sumisa,
las orejas gachas, más aplomo en el suelo, mientras que el otro mira hacia nosotros
con los belfos abiertos de manera amenazante, y las orejas de punta. Este segundo
animal es el iniciador del movimiento circular en el que parecen comenzar a girar.
Tres de sus patas están en movimiento y
su cabeza se apoya ligeramente sobre la
cruz de, tal vez, su compañera.
A primera vista, la obra es de una simetría arrolladora: dos caballos enfrentados
cruzando los cuellos, con el eje vertical
apoyado sobre este cruce.
Si dejamos pasar esta primera y estática impresión, veremos el comienzo de
un giro en el que los cuellos cruzados
ofician de eje, los sutiles pero notables
detalles que los diferencian y que ambos
animales presentan atributos muy distin-

tos que son a su vez opuestos y complementarios inequívocamente.
El animal de la izquierda es activo, desafiante, impone la acción, es la quintaesencia de lo tradicionalmente visto
como masculino. El de la derecha es
pasivo, deja hacer, agacha la cabeza y
las orejas, detiene el paso y se apoya
firmemente sobre sus cuatro patas. Es
complaciente, femenino.
Incluso sus cuerpos hablan de estas
diferencias de actitud, de sus géneros:
el semental es musculoso, ligeramente
más alto que la yegua, sus ancas son
más fuertes y su rostro más feroz. La yegua es grácil, longilínea, delicada.
El manejo preciso de estas sutilezas son las
que convierten a Mene en el escultor animalista de mayor éxito en su tiempo. En los
protagonistas de esta pequeña obra resume principios universales, con un conocimiento de la anatomía animal y de la técnica
del modelado y del vaciado en bronce de
excelsa gracia y maestría sin par.

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ESCULTURA

PATRIMONIO CULTURAL

MULLER, Hans
Nació en Viena, Austria, el 10 de enero
de 1873 y murió en 1937. Fue discípulo
del escultor Edmund Hel en la Academia
de Arte de Viena.
Aunque fue conocido principalmente por
sus retratos y bustos de los más famosos personajes de la sociedad vienesa,
modeló esculturas de animales y personas ejerciendo su oficio.
Poco se ha escrito de este talentoso artista, pero su producción ha sido extensa.
Muchos de sus trabajos están en exhibición permanente en el Museo de Bellas
Artes de Budapest, Hungría.

Herrero
Bronce, 60 x 33 x 20 cm
Firma: Abajo en la base de fundición “H. Muller”

Análisis de obra
Es la figura clásica del herrero, fuerte, estoico, sólido, rodeado de todas sus herramientas; todos atributos que lo hacen
quien es.
A diferencia del leñador de Hannaux (en
este mismo catálogo) no es un herrero
en plena labor, su estampa no está lacerada por el cansancio y los años de trabajo. Esta figura es más bien “el” herrero,
en lugar de “un” herrero en particular. Es
una alegoría, más que un retrato.
Cuenta de ello da la idealización clásica de la figura, del rostro limpio, de la
postura en contrapposto1. Es el símbolo
del motor del progreso, del empuje de
la industria, mira hacia el futuro sabiendo
que lo que él representa es la clave del
crecimiento de todo un país.
A todos estos fines alegóricos, el lenguaje estático elegido es análogo al neoclasicismo. El cuerpo fuerte, viril, encuentra

el equilibrio que le niega la postura clásica en la gran masa de herramientas sobre la cual se apoya, este es un artilugio
que tiene dos funciones: permitir equilibrar la asimetría de la figura dotándola de
un aplomo sólido, y presentar plásticamente todos los atributos del oficio.
Las diferentes texturas del vaciado suman a la narratividad de la figura: el cuerpo aparece grácil pero fuerte, musculoso,
y cada herramienta es indivualizada impecablemente. El resultado es una pieza
de pequeño tamaño, pero con una fuerza
que nace de su carácter monumental.
1 Contrapposto: postura asimétrica característica de buena parte de las esculturas griegas y romanas, en que el
peso del cuerpo descansa principalmente en una pierna,
por lo que la cadera correspondiente se eleva respecto de
la otra (el ejemplo clásico es el Doríforo de Policleto)
http://www.arts4x.com/spa/diccionario_del_arte_enciclopedia.html

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ESCULTURA

PATRIMONIO CULTURAL

TORRE, Eddie
Nació en 1931 en Córdoba, Argentina. Viajó por Sudamérica incansablemente, hasta
que decidió radicarse en Resistencia, provincia del Chaco. Allí durante 33 años estuvo al frente del Taller de Artes Visuales de la
Universidad Nacional del Nordeste.
Ha recibido importantes premios en salones nacionales e internacionales por
sus obras escultóricas monumentales.
Hoy el artista se encuentra auto-recluido
en su casa-museo, donde trabaja en
busca de la perfección pictórica y escultórica. Sus obras tienen carácter y son
testimonios de un tiempo y un lugar, que
pueden ser todos los imaginados. Eddie
Torre nos habla a través de las obras
con su propio lenguaje.

Galope
Chapa de hierro, 63 x 63 x 28 cm
Firma: Sobre base de madera, placa de hierro: “E. Torre”

Análisis de obra
En esta obra de chapa de hierro, el artista nos presenta un caballo encabritado,
que parece haber interrumpido momentáneamente el galope para aplomarse en
sus patas traseras y erguirse sobre ellas
enérgicamente.
El cuerpo parece echarse hacia atrás,
el peso del animal se equilibra sobre las
patas traseras que, aunque delgadas,
parecen estar en el momento límite de
tensión de reimpulsarlo hacia adelante, hacia el galope. Aquí, entonces, la
energía del movimiento es contenida, es
acumulada y presionada para que en el
próximo segundo la criatura la libere en
forma de velocidad al retomar la carrera.

Tal vez por eso el artista, además de demostrar gran maestría en el oficio al equilibrar la escultura dejando que sean las
patas las que sostengan todo el peso,
ha jugado con las texturas del vaciado,
dejándolas rústicas, grumosas: las patas
poderosas, el cuello musculoso, conformado por secciones de metal, formas y
cortes que recuerdan a placas vinculadas
por remaches en las máquinas creadas
para ejercer fuerza como las locomotoras.
Las formas orgánicas aparecen con gran
síntesis formal, que, sumada a la sensación de estar frente a la presencia de
una máquina, otorgan a la obra una gran
fuerza narrativa.

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�DIBUJO
Y GRABADO

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

ARANCIO, Juan

Ribera
1974, Serigrafia, 27 x 42 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Juan Arancio 24/7/1974”

Nació en Santa Fe el 24 de agosto de
1931. Actualmente reside en la misma
casa que lo vio nacer. Es pintor, dibujante, ilustrador, historietista y argumentista,
desde el año 1993.
Es reconocida su trayectoria laboral en
importantes revistas, ilustrando argumentos propios como así también a autores
clásicos de la literatura universal. En el exterior formó parte del staff de los Estudios
Fleetway de Inglaterra, de los estudios
Walt Disney en Estados Unidos y de la
editorial Scorpio de Milán, Italia.
Ha realizado exposiciones en: España,
Francia, Italia, Japón, Canadá, Estados
Unidos, Alemania y Paraguay. Su obra está
primordialmente vinculada a cuestiones
socioculturales relacionadas a su entorno
geográfico: el litoral fluvial. Sus personajes
parecen estar “vivos” pese a ser un conjunto de líneas, tramas, luces y sombras.
Su obra en óleo “La Fundación de Santa
Fe”, de dimensiones 2,30 x 1,60 m, se
encuentra emplazada en la Sala de Sesiones de la Honorable Cámara de Senadores de la ciudad de Santa Fe y su obra
“El Brigadier López”, de tamaño natural,
engalana el Palacio Municipal de esa misma ciudad. Sus óleos fueron expuestos
en el Honorable Congreso de la Nación,
en la entonces ATC (Argentina Televisora
Color) en Capital Federal y han recorrido
numerosas ciudades de la provincia de
Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, San
Luis, Córdoba y Tucumán. Gran parte de
su obra ha sido reproducida sobre diferentes materiales tales como cristal, madera, cuero, cerámica, lienzo, etc.

Análisis de obra
Arancio nos presenta una escena cotidiana de ribera, donde una tapera muy
pobre y de apariencia muy frágil sirve de
refugio probablemente a una familia de
pescadores. Una figura que bien podría
ser un pescador sale presto a preparar
sus enseres de trabajo (en rigor, vemos
en primer plano la barcaza sobre la orilla),
algunos animales domésticos lo acompañan y, al fondo, pequeño, otro botecito con otro pescador parece volver. La
flora propia de la zona, como los sauces o las plantas acuáticas de la orilla,
son indicios de que probablemente sea
ésta una escena captada en la zona de
afluentes del Paraná, o del Delta.
Esta precisión para los detalles descriptivos es equilibrada, como dijéramos más
arriba, por omisiones precisas y calculadas. El agua no es en ningún momento
ni siquiera esbozada. Su sola existencia

es sugerida por el artista y deducida por
el espectador gracias a elementos muy
puntuales y efectivos: podemos ver que
cuando el bote diminuto del fondo se
acerca lentamente a la orilla no se perturba la superficie del agua, y por ello no
es representada más que como sostén
de esta embarcación. Es decir, sabemos que está allí solamente por el bote.
Lo mismo ocurre con la orilla del río en
el plano más cercano a nosotros. Las
plantas acuáticas crecen en la zona menos profunda y proliferan, pero en cierto
punto se detiene su crecimiento y allí es
donde percibimos la masa de agua. Casi
como en una pintura oriental, los llenos
son compensados y equilibrados por los
vacíos, y el elemento protagonista de la
obra, en este caso el agua, es definido
por lo que no es.
Otro recurso que utiliza es el grafismo. Al

trabajar la serigrafía linealmente, como si
se tratara de un trabajo a la tinta con pluma, las sombras y luces son contrastadas gracias a múltiples tramas; el follaje
de los árboles y la vegetación acuática
son distintos grafismos gestuales que
aportan dinamismo y anclaje mimético a
la composición.
Todo funciona como una ilustración, el
momento plástico y estético de la obra
está sujeto a un momento narrativo. La
cualidad lineal de toda la obra, la fuerte
tendencia gráfica del lenguaje utilizado
es funcional a esta relación estético-narrativa propia de la ilustración. Espacios
que se definen por su propia ausencia,
detalles minuciosos en algunas zonas,
deliberadas omisiones en otras, todo
hace de esta obra una espacio sumamente interesante, límpido y estudiado.

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

CHAREUN, Luis Augusto
Nació en Córdoba, en 1901, y falleció
en Buenos Aires en 1989. Egresó de la
Escuela de Bellas Artes de Buenos Aires, y fue docente en distintas escuelas
medias. Su estancia en la ciudad capital
le permitió plasmar un particular sentido
estético de los barrios de Buenos Aires,
en particular la zona sur, en la cual desarrolló la mayor parte de su obra. Absorbido por el encanto de la bohemia porteña,
Chareun supo interpretar la nostalgia en
cada pincelada, para imprimir un sentido
mágico a esos barrios. Participó en innumerables muestras plásticas, y nos dejó
para deleite de todos, una obra fecunda,
un espacio sin tiempo, y un San Telmo
para recordar.

Casa del escultor Leguizamón
Monocopia, técnica mixta, 49 x 40 cm
Firma: Áng. inf. der.: “L. A. C. Chareun”

Análisis de obra
En esta obra de medianas dimensiones
se nos presenta un paisaje urbano, un
recorte de una calle de la que vemos
la acera y las fachadas de dos casas,
enmarcadas hacia la izquierda por una
edificación mayor que aparece cortada
por el encuadre de la imagen.
En este pequeño fragmento de ciudad
de casas decimonónicas, que a primera
vista se nos aparece bastante sencillo, el
artista, sin embargo, demuestra gran pericia compositiva y una sólida construcción
espacial. Como primer elemento para
dotar de volumen y profundidad a la obra
tenemos la diagonal que ejerce una fuga
y condiciona al resto de la composición:
la calle en primer plano sirve de apoyo a
las casas y, por esta cualidad, hace que
todo se organice en esta diagonal.
Las casas, entonces, son vistas escorzadas, dinámicas: la elección de mostrarlas así evita la composición estática
en “bandera”, y funciona como otro elemento que aporta profundidad a la obra.
Además, las líneas que las conforman,

de valor bajo y moduladas, curvas, vibrantes, alejan la composición de cualquier tipo de interpretación objetiva y
arquitectónica del modelo; así como de
cierto sentimiento sublime y metafísico
que podría surgir de la ausencia de figuras humanas. Es decir, la composición
es sensible, interesante, subjetiva, pero
no genera en el espectador una sensación de extrañamiento como sí suele
ocurrir en la obra metafísica. La paleta es
acotada, casi monocromática, con un
dominante en los verdes y amarillos, y
gran presencia de grises. Sin embargo,
el uso de los valores evita la monotonía,
la luz es racionalmente dispuesta sobre
las fachadas, mientras que entre las dos
casas, una zona de valor bajo (tras una
reja, una especie de patio) equilibra las
luces y vincula los grises de las paredes
laterales con las fachadas.
Todo esto resulta en una obra sencilla en
apariencia, con cierto aire nostálgico, pero
sumamente agradable de contemplar.

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

DI TARANTO, Tomás
Nació en Montescaglioso, Italia, el 24 de
febrero de 1904 y falleció el 29 de agosto de 1985.
Emigró a la Argentina a los cuatro años
de edad junto a su familia. Cursó en la
Academia Nacional de Arte y la Academia Nacional de Bellas Artes, egresando, como profesor en el año 1927.
En 1950 participó en la muestra “24 pintores argentinos” y “50 años de pintura
argentina” en el Museo Nacional. Sus
obras se encuentran en la Secretaría
de Cultura de Buenos Aires, en la Casa
de Gobierno de Jujuy, en el Liceo Militar San Martín, y en el Museo Escolar de
Arte “Antonio Alice”.
Posee obras en museos de Grecia, Italia, Estados Unidos, Brasil y España. Fue
colaborador de “Caras y Caretas”, “Atlántida” y “El Hogar”. En 1993 se inauguraron
tres salas permanentes con sus obras en
el Museo Epeo, en Nocara, Italia.

Hombre a caballo
1970, Tinta, 65 x 50 cm
Firma: Áng. inf. der.: “T. Di Taranto 70”

Análisis de obra
El hombre se ve corpulento, fuerte, duro.
Necesita de esa entereza para poder
atravesar las pampas a caballo. El mismo
animal se ve endurecido. Su movimiento
es lento, pero no menguante, atraviesa
los pastos de la pampa con el aplomo
de la experiencia, fiel reflejo de su jinete.
Esta obra de Di Taranto funciona como
una excelente ilustración. Ejecutada a la
tinta, su tratamiento es básicamente gestual. Largas pinceladas de tinta aguada
funcionan como un fondo que bien puede ser una síntesis de las nubosidades
pesadas que penden sobre los grandes
espacios planos de la zona pampeana.
Desde el fondo, la tinta va ganando cuerpo en forma de valores más bajos, menos aguados, hasta concentrarse pura
en algunas zonas especialmente sombrías en la figura del jinete. Las aguadas

no son aplicadas por capas, sino que
aparecen gestuales, definiendo formas y
volúmenes, a partir de pinceladas largas
y gruesas, o líneas de pluma para los
detalles, como los rasgos del hombre o
líneas definitorias de sus vestiduras.
Compositivamente, hombre y caballo se
mueven hacia la derecha, por lo que el mayor aire de la obra está en esa zona para
dar el efecto de avance. Evita la paralela
a la horizontal, transformando esas direcciones en diagonales sutiles, para otorgar
sensación de profundidad y espacio.
El resultado es una pieza de gran síntesis
formal, y composición sencilla pero efectiva, que es ilustrativa de un tipo físico
de hombre de campo, y que funciona en
dos niveles, como en el caso de la obra
de Arancio: el narrativo y el gráfico.

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

QUINQUELA MARTÍN, Benito
Nació en Buenos Aires el 1 de marzo de
1890 y murió en la misma ciudad el 28
de enero de 1977. Fue pintor, grabador
y muralista argentino; de origen muy humilde. Concurrió de noche a la Academia
de Dibujo del barrio de La Boca, mientras
durante el día trabajaba en las labores
portuarias. Cuando Pío Collivadino conoció su trabajo pictórico lo alentó a proseguir. Entonces se inició en el dibujo de
retratos y pronto recurrió al color.
Desde el año 1920, Guillermo Facio Hebequer, artista y amigo de Benito Quinquela Martín, lo entusiasma para incursionar en
la técnica del grabado. Alrededor de 1940
este artista realiza una importante serie de
aguafuertes, abordando las mismas temáticas pero con perspectivas diferentes.
Envió su primer cuadro al Salón Nacional
en 1918 y dos años más tarde obtuvo el
segundo premio. Realizó exposiciones individuales y en 1920 su primera muestra
en el exterior -Río de Janeiro- con gran
éxito. Seguidamente visitó Madrid (1923),
París (1926), Nueva York (1928), La Habana (1928), Roma (1929), y Londres
(1930). En 1936 decoró la Escuela Museo Pedro de Mendoza en el barrio de La
Boca; en el Ministerio de Obras Públicas
pintó el despacho del ministro y el comedor de los obreros, así como lo hizo con
otras reparticiones estatales.
Es un pintor paradigmático del arte argentino, en sus obras se destaca la fuerza y
el trabajo. Expresionista, por la rudeza de
su técnica, su color vibrante y sus motivos pictóricos. Es el pintor del Riachuelo
por su carácter inconfundible.

Análisis de obra
“Elevadores” pertenece a la serie de
aguafuertes que Quinquela Martín llevara a cabo sobre la actividad portuaria de
Buenos Aires.
Comparte con “Puente nuevo” muchas
características: en esta obra también los
protagonistas son los trabajadores del
puerto, con sus espaldas dobladas bajo
el peso de los barriles que descargan,
enmarcados por las austeras y funcionales estructuras portuarias, y los buques
que fondean pacientes en un recodo
del Riachuelo. Pero no sólo en temática
y técnica se acercan ambos aguafuertes, sino que además se hallan presentes aquí también el dramatismo de los
grandes contrastes lumínicos y las angulosidades y direcciones diagonales que
indican profundidad.
Sin embargo, y a pesar de todas estas
similitudes, ambas piezas presentan granElevadores
Aguafuerte, 65 x 50 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Quinquela”

des diferencias. Tal vez sean las tonalidades distintas de los soportes sobre los que
descansan las estampas las que brinden
distintas sensaciones ambientales, o tal
vez sea la forma en que la tinta se esparce sobre cada chapa. Lo cierto es que la
composición es notablemente distinta a
pesar de contener los mismos elementos.
Y de alguna forma el sentimiento que produce en quien la contempla también.
El espacio aquí parece mayor, ya que el
primer plano siguen siendo los obreros,
pero esta vez hay una masa de agua que
los separa de los planos posteriores, dando esa sensación de aire que tal vez es
más difícil de encontrar en “Puente nuevo”.
Los edificios son los depositarios de las
zonas de mayor contraste lumínico: una
cara de ellos es iluminada densamente, lo cual produce una sombra profunda sobre el lado que da al río, y a sus

pies los buques descansan negros, sólo
identificables por medio del contorno.
Las nubes, que en “Puente nuevo” son
grafismos circulares logrados probablemente por el efecto de la punta de metal
levantando el barniz protector de la chapa, aquí son masas pesadas, corpóreas, casi pictóricas. Tal vez hayan sido
logradas por medio de la aplicación de
tinta con muñeca.
Una melancolía romántica es el efecto
que producen. Recuerdan un poco a
los tangos de arrabal como “Niebla del
Riachuelo”, donde las imágenes nostálgicas dejan un cierto sabor surrealista.
Turbio fondeadero donde van a recalar,
barcos que en el muelle para siempre han
de quedar... Sombras que se alargan en la
noche del dolor; náufragos del mundo que
han perdido el corazón... Niebla del Ria-

chuelo, Cadícamo-Cobián. 1937

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

Análisis de obra

Puente nuevo
Aguafuerte, 65 x 50 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Quinquela Martín”

Con una síntesis narrativa notable, con
gran economía de elementos, aprovechando al máximo los recursos compositivos y formales que brinda el aguafuerte, (técnica que por sí misma, además,
achica la distancia entre el quehacer
artístico y el mundo del trabajo físico
representado en el proceso artesanal
de grabado e impresión) el maestro boquense nos presenta una escena típica,
ilustrativa, de todo el corpus de su obra
gráfica y pictórica: obreros trabajando en
la construcción del puerto.
Estos obreros aparecen, como ya es
conocido en las representaciones del
maestro, estereotipados; pero este estereotipo se comprende positivamente, ya
que cada uno de estos hombres representan la fuerza y el empuje del trabajo
individual en beneficio del crecimiento
colectivo: sobre sus espaldas doblegadas por el peso de los materiales y el
trabajo, descansa la responsabilidad de

llevar adelante el crecimiento de un país,
simbolizado en el puerto: destino y punto
de partida del movimiento del comercio y
la migración, baluartes del progreso económico. Por este motivo, los personajes
no son individualizables: todos y cada
uno de ellos son simples grafismos, símbolos, figuras sometidas a un gran nivel
de abstracción y síntesis, es decir, no es
importante aquí el individuo sino la acción que este lleva a cabo.
Esta acción, o más bien, actividad, se
traduce en la construcción del puerto,
que, como una gran osamenta de ser
vivo, sostiene a los obreros en su estructura primaria y crece a partir de su
hormigueante ir y venir.
La pericia del maestro aparece en cada
detalle de la obra: los hombres realmente
parecen moverse con frenesí aquí y allá,
las distintas posturas que adoptan los
cuerpos sobre todo en el plano posterior
recuerdan vagamente a los jeroglíficos

egipcios donde miles de trabajadores
erigían ciclópeas montañas de piedras,
pero en este caso son los pilares de la
construcción portuaria sobre las aguas,
los erigidos. Más atrás, pequeñas, aparecen las edificaciones sobre la costa,
regulares, esbozadas apenas, con algunas sugerencias de embarcaciones en
las líneas cruzadas sobre el agua, sintetizada con algunas curvas. Es decir,
lo que a primera vista se nos aparece
plano y pregnante como esos pilares del
plano medio, nos deja apreciar hacia el
fondo el espacio, la distancia sobre las
aguas, como a través de un portal, y así
hallamos cierto descanso al ojo que escapa de este frenesí.
En cambio, en el primer plano de la obra,
unos obreros llevan sobre la espalda
bultos que pueden ser material para la
construcción, y que suben trabajosamente por unas pasarelas zigzagueantes
de frágil apariencia. Las aguas, mansas,

reflejan esta actividad al devolver el reflejo de los sólidos pilares que sostienen
las pasarelas.
Compositivamente, en esta obra más
bien pequeña, apreciamos todo el oficio
del maestro, ya que la gestualidad y la
expresión mostradas en los óleos del
artista aparecen aquí también, pero esta
vez traspoladas a los recursos propios
del aguafuerte: gran contraste de valores
que dotan de dramatismo a la composición, construcciones geométricas de
ángulos filosos y predominio de diagonales que suman al movimiento febril de los
trabajadores, uso de grafismos y líneas
como en el humo de las chimeneas de
las embarcaciones y en las nubes y las
ondas del agua. Gracias a estos exitosos efectos compositivos, Quinquela
Martín mantiene un estilo altamente reconocible que lo posiciona como maestro indiscutible de la plástica argentina, y
como legado nacional al mundo.

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

ROCHON, Angélica
Nació en Buenos Aires en 1951, aunque
reside hace muchos años en la ciudad
de Venado Tuerto, Provincia de Santa
Fe. Es licenciada en Pintura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Es discípula de Naúm
Goijman, Arturo Irureta, Jorge Tapia,
César López Osornio, Osvaldo Nessi y
Néstor García Canclini.
Su obra se fundamenta en la historia de
ser humano, y en especial de la mujer,
desde la época precolombina hasta la
actualidad. Desde 1973 Angélica Rochon
realiza muestras individuales y colectivas
en Galerías de Arte, Centros Culturales y
Museos en Argentina y en el exterior.
Ha participado en gran cantidad de salones y a recibido premios tales como
el Primer Premio en Dibujo en el Salón
Anual Artistas Plásticos del Interior de la
Provincia de Santa Fe, Museo Provincial
de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez; el Primer Premio Adquisición en
el Salón Premio Legislatura Provincial,
Venado Tuerto y fue seleccionada en el
Salón Regional de Pintura Premio Raquel
Forner, entre otros.
Actualmente es docente en su Taller de
Venado Tuerto. Poseen sus obras coleccionistas, museos y centros culturales de Argentina, Colombia, México, Panamá, Estados Unidos y España.

Arte del venado
2003, Serigrafía, 56 x 38 cm
Firma: Centro. Inf.: “Rochon 2003”
Áng. inf. izq: “Arte del venado” 100/61

Análisis de obra
En este grabado de dimensiones discretas, Rochon plantea una composición
que, a pesar de presentar el modelado
de valores clásicos del grabado, oscilante entre blanco, negro y uno o dos grises;
coquetea ampliamente con la abstracción.
Pero en este caso, esta abstracción se
presenta en la repetición del motivo dominante de la obra: la guarda pampa. Este
símbolo pertenece a los pueblos de origen mapuche, y simboliza la cadena de
sólidos eslabones que forman cada individuo, la tierra y los astros del universo,
el micro y el macro cosmos, y era sólo
llevada por el cacique de la tribu.
Rochon enfatiza este sentido místico y
simbólico de la guarda, al someterla a una
repetición extensiva. Aparece multiplicada
numéricamente, e incluso formalmente:
rotada, fragmentada, agigantada, o incluso empequeñecida, como un mandala poderoso que oficia de conexión con
nuestros ancestros indígenas.
El espacio aparece quebrado, o compartimentado, por fragmentos de texto

escritos en caligrafía manuscrita, apretada, uniforme, de apariencia casi epistolar. Así, se generan dos espacios, uno
superior y uno inferior, y es en este último que el motivo icónico de la guarda
toma mayor protagonismo, ya que nos
brinda una visión entera de uno de sus
módulos, flanqueado por dos columnas
de este texto prolijo y apretado.
El motivo de la guarda remite, entonces,
a relaciones ancestrales de todos los
pueblos precolombinos; e incluso a costumbres más mundanas de estos pueblos como la economía, entrevista aquí
en la obvia alusión al arte textil.
Estas relaciones con los ancestros también pueden intuirse en el título de la obra:
“Arte del Venado” podría, además, aludir a
la saga épica de la escritora Liliana Bodoc,
“La saga de los confines”, cuyo primer volumen de tres se llama justamente “Días del
venado”, y plantea la eterna lucha entre el
bien y el mal, encarnados en un pueblo que
defiende su tierra de invasores extranjeros;
fiel metáfora de la conquista de América.

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DIBUJO Y GRABADO

PATRIMONIO CULTURAL

TESSANDORI, Luis
Nació en Buenos Aires en 1897 y falleció
en 1974. Pintor, ceramista y músico. Estudió en la Academia Nacional de Bellas
Artes (1917). Fue alumno de Fernando
Fader y Cesáreo Bernaldo de Quirós y
en los últimos años de la década del 30
se despojó de la influencia de sus dos
maestros. Recaló en el naturalismo exacerbado, transitó por el impresionismo,
fiel exponente en la captación de la luz
y en pintar al aire libre, y posteriormente
acentúa su poder de síntesis hasta llegar
a signos que nos remiten a los poscubistas. Es reconocido en la historia y la
crítica de arte como el más relevante animalista argentino. Consubstanciado con
la región, expresa un amplio contenido
social, utilizando una amplia paleta tonal
acorde con el paisaje rural, incorporando
a su temática la arquitectura popular y la
vegetación autóctona.
Tessandori es un paradigma del arte argentino, nos ha legado una vasta producción que podemos encontrar en los
principales museos y colecciones del
país y del exterior.
Realizó numerosas muestras individuales y colectivas junto a sus grandes amigos: Spilimbergo, Quinquela Martín, Berni, Castagnino, Figari. La trayectoria del
artista registra las más altas distinciones
nacionales e internacionales.

Análisis de obra

En la tranquera
1963, Dibujo, 46 x 61 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Tessandori 63”

En este dibujo de poderosas formas, el
artista nos presenta a una joven vaca captada en actitud curiosa; esta se acerca a
la tranquera con gran resolución, pero a la
vez tranquila, su cuerpo aparece delgado
pero no abatido, una delgadez, tal vez,
asociada a la fuerza de la juventud. Su
cola se balancea en un movimiento curvo
y elegante sobre los cuartos traseros que
definen el último paso dado.
Formalmente, esta obra presenta una
síntesis compositiva de gran interés: el
animal ocupa gran parte del soporte convirtiéndose así, en una figura de cierto
carácter monumental, a pesar de la de-

licadeza casi intimista puesta en las tramas de valores lumínicos bajos como en
el plano que delinea el perfil de la cabeza.
La factura es rápida, gestual por partes,
demostrando un oficio impecable en zonas de gran modelado volumétrico como
en el lomo, los flancos y los músculos
de las patas, que por medio de tramas
lineales, planos de diferentes valores y
líneas moduladas aparecen tridimensionales, tangibles y sólidos.
Tessandori demuestra ser un dibujante
de gran calidad y precisión en este motivo sencillo al que ha dotado de una gran
fuerza compositiva.

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�NUEVA
COLECCIÓN

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

BESADA, Alicia

Mano de obra barata
2010, Óleo sobre tela, 150 x 130 cm
Firma: Sin firmar

Nació en Buenos Aires en 1966. Diversa
en su actividad: es artista plástica, profesora de inglés, piano y analista de sistemas. Se muda a New York e ingresa al
Art Students League. Luego continúa su
educación en arte en la Universidad de
Singapur y finalmente en el IUNA.
En Buenos Aires asiste a talleres de dibujo con modelo vivo de Carlos Fels, y
de pintura con Mirta Kupferminc, Diana
Dowek, Nicolás Menza y luego con Ariel
Mlynarzewicz. También asiste a los talleres de escultura de Leo Vinci y Sara
Mansilla. Entre 2009 y 2011 forma parte
del Grupo Boedo con el cual realiza numerosas muestras colectivas, entre ellas
“Autorretratos” en el Centro Cultural Recoleta. Políticamente activa, participó de
muestras colectivas como “100 pintores
con Cristina 100” en la Universidad de
José C. Paz inaugurando la muestra con
un retrato de la Presidenta de su autoría
y de “El arte con Cristina” en la Galería
Palermo H y luego en la Universidad de
Lanús. En esta misma línea, realizó la
muestra individual en 2011 “Mujeres que
rompieron el molde” en la Sala de Exposiciones de la Legislatura Porteña. En 2012
comienza sus actividades con Cadmio
Espacio Arte donde diversos artistas presentan sus obras e interactúan.
La obra que aquí mostramos fue primer
premio, en 2010, en el concurso “La pintura y el campo argentino” de la ex ONCCA, Ministerio de Agricultura, Ganadería
y Pesca.

Análisis de obra
Esta obra es un retrato del esfuerzo. Las
maderas se le caen, le pesan, le cuesta
mantenerlas alineadas para continuar su
camino hacia la derecha del cuadro; es
un niño haciendo el trabajo de un adulto.
En este aspecto, recuerda un poco a la
gran serie de pinturas del maestro Antonio Berni sobre su personaje Juanito Laguna. La niñez extrapolada, por razones
injustas pero no menos ciertas, de su
lugar social de contención y refugio para
ocupar roles destinados a la adultez.
Pero, sin embargo, el mensaje de esta
pintura en particular, y a diferencia de la
serie de Juanito Laguna, no es negativo.
El niño de “Mano de obra barata”, si bien
lleva a cabo tareas propias de adultos,
forma parte de una cadena económica
de la abundancia. Símbolo y testimonio
de ello son las espigas doradas que llenan el carro a su espalda.
El niño probablemente esté ayudando a
su padre, “jugando a ser grande”, aprendiendo a mantener aceitado el engranaje

de la producción. De ahí que su tarea
sea secundaria pero no superflua: lleva
varas de madera que no pueden dañar
su evidente torpeza e inexperiencia, pero
que probablemente formen parte de un
futuro corral para animales. Inclusive, la
estructura del carro funciona como un
antecedente formal de lo que puede ser
construido con las varas.
Plásticamente, la ejecución de la pintura
es magistral. Besada tiene un dibujo sólido y preciso que sirve de estructura para
el color y el relato de la obra. Las manos
y el rostro del niño, el gesto de concentración en no dejar caer las varas, son
detalles sumamente creíbles, naturalistas indudablemente, fuertes, definidos.
Pequeñas pinceladas brindan detalles
de luz que salpican la figura.
La pintura tiene poca amplitud cromática, el dorado de los cereales, las carnaciones del niño, y las varas lo dominan
casi todo. Algunas islas de color aparecen modestamente aquí y allá, rojo en la

carreta, verde en la gorra del niño, azul
en los pantalones. Estas zonas de contraste son contenidas, apacibles, gracias a empastes neutros y dorados que
los atraviesan. Por ejemplo, brillos grises
en el pantalón o manchas de un dorado
anaranjado en la gorra.
Así mismo, la composición también es
equilibrada. Un elemento como la pesada rueda del carro de la izquierda, que
ocupa un cuarto entero de la obra, no
ejerce efectos visuales adversos gracias
a pequeños trucos compositivos como
la vara que la atraviesa diagonalmente
y que desvía la atención al cuadrante
opuesto donde está la cabeza del personaje, que conceptual y narrativamente
es más importante.
Esta historia contada con semejantes
sutilezas y detalles cargados de estudio
y pericia compositiva, convierte a Besada en una artista notable que no puede
pasar desapercibida.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

CÓRDOBA, Adela
Nació el 22 de octubre de 1977 en Capital Federal. Inicia su camino en el arte
en 1996 al inscribirse en la Escuela de
Artes Visuales Antonio Berni. De entre
sus maestros cabe destacar a los profesores Enrique Rubiños y Pablo Madrid.
En el año 2000 toma clases de dibujo en
la Asociación Estímulo de Bellas Artes.
En el 2001 ingresa al taller del artista
Juan Doffo desarrollando el perfil de sus
trabajos. Continúa sus estudios en dicho
taller hasta el año 2006.
Durante 2009 y 2010 asiste al taller del artista Ariel Mlynarzewicz e integra el Grupo
Boedo, colectivo de pintores que rescatan
el valor de este tan querido oficio de pintar.
A partir de 2011 asiste al taller de la artista María Cristina San Martín dedicándose al estudio de la Historia Universal
del Arte en paralelo al desarrollo de técnicas hasta el momento inexploradas
por la artista: tinta y temple.
Entre sus numerosas exposiciones podemos destacar la que realizó individualmente en la Galería de Arte de la Facultad de Agronomía de la UBA en octubre
de 2011 y varias colectivas con el Grupo
Boedo como “Autorretratos” que fue presentada en el Centro Cultural Recoleta
en mayo de 2010.
Esta artista obtuvo un merecido reconocimiento cuando le fue otorgado, con
Mención Especial, en el concurso del
bicentenario “La pintura y el campo argentino” de la ex ONCCA, Ministerio de
Agricultura, Ganadería y Pesca por su
obra “Yo sé con qué bueyes aro” en octubre de 2010.

Análisis de obra
Dos bueyes tiran del arado. Estoicos,
determinados, su esfuerzo no se trasluce en los rostros bovinos más que en
la postura ladeada de los poderosos
cuerpos. El peso del arado y un posible
movimiento hacia la derecha los inclina
irremediablemente.
Córdoba, haciendo uso de la frase popular,
nos muestra una versión iconográfica de los
proverbiales bueyes que, en este caso aran
con ella, con orgullo de poder hacerlo, pues
eso es lo primero que nos informa desde el
título de la obra. Ella los conoce, y no espera sorpresa de ellos. Las bestias, como
tales, no pueden ser impredecibles y por
eso son dignas de confianza.
Para contarnos todo esto, Córdoba
echa mano de lenguajes estéticos que
recuerdan a la neofiguración argentina:
lleva adelante su relato con una gran
libertad expresiva, heredera de lenguaYo sé con que bueyes aro
2010, Acrílico sobre tela, 150 x 120 cm
Firma: Sin firmar

jes vanguardistas como el informalismo
y el expresionismo. Pinceladas largas y
gestuales, chorreados, amplios planos
de colores saturados y vibrantes que
redondean un dibujo planimétrico, acotado pero muy expresivo, son la clave
vanguardista de esta obra.
Los animales son monumentales, ocupan
casi completamente el campo de visión,
ocultando el paisaje que transcurre por
detrás y que se reduce a una suerte de
colinas de distintos verdes y rojos resueltas con implacable síntesis. Sin embargo,
ambos, animales y paisaje, tienden a la
unidad: las colinas de delicadas curvas
recuerdan los lomos de los animales.
El color, como fue expresado más arriba, es aplicado subjetivamente. Bidimensional, saturado, cada plano de
color (incluidos el blanco y el negro que
aquí juegan un papel importante como

color en sí mismo, lo cual es un rasgo
vanguardista puesto que tradicionalmente son tomados como claves lumínicas
y no cromáticas) resulta contundente y
rítmico. El celeste del cielo, el verde pálido del suelo y el tierra del yugo son los
tonos más desaturados y por ello más
contenidos. Esto además es significativo: los tonos apagados y desaturados
aparecen en registros horizontales, el
símbolo conceptual de los aspectos pasivos del mundo, y los colores vibrantes
de cromatismo atraviesan la obra esencialmente en líneas verticales, que simbolizan los aspectos activos.
Todo esto convierte a “Yo sé con qué
bueyes aro” en una pintura que a primera vista se nos aparece inocente pero
inspira una lectura posterior que deja en
claro que las primeras impresiones no
siempre son las que cuentan.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

DASSEVILLE, Sergio Daniel

Apicultor sobreviviente
2010, Óleo sobre tela, 100 x 120 cm
Firma: Áng. inf. der.: “Sergio 2010”

Nacido en Mar del Plata en 1951. Sus
dos pasiones, la navegación y la pintura,
se ven realizadas a lo largo de su vida. En
lo que respecta a la navegación, navegó
15 años en la Marina Mercante Argentina, comandando todo tipo de buques.
Luego de concurrir durante la década
del 70 al taller de dibujo de la Asociación
de Estímulo a las Bellas Artes, a cargo
del maestro Terribili, durante las licencias
entre navegaciones, su relación con el
arte estuvo interrumpida por las alternativas propias de la vida y la profesión. Una
vez instalado en tierra y en un momento “bisagra” de su vida, surgió otra vez
la necesidad de pintar. Inició su retorno
al aprendizaje en el taller de Ana Rank y
luego al taller de Teresa Lascano. Actualmente concurre al taller de Ariel Mlynarzewicz y forma parte del Grupo Boedo.
La pertenencia a ese grupo le permitió
pintar ya no sólo la anécdota marítima,
sino también los paisajes de la montaña,
y las inquietudes que generan los temas
que se proponen dentro del mismo.
Entre sus muestras individuales se destaca la realizada en el Centro de Capitanes de Ultramar, Buenos Aires, la cual
tuvo lugar en 2012. Además ha participado de numerosas muestras colectivas, principalmente con el Grupo Boedo.
Asimismo expone en forma permanente
en la Escuela Nacional de Náutica “Manuel Belgrano” en Buenos Aires
“Pintar es como navegar, siempre hay un
nuevo puerto, un nuevo amor, siempre hay
cambios, de rumbo y tormentas que capear...” dice de su obra el autor

Análisis de obra
En esta obra concisa, Dasseville nos
presenta un resumen pictográfico del
ciclo de producción de la miel. Los campos de monocultivo del fondo, pletóricos
de floraciones amarillas y néctar, las colonias apícolas dentro de los panales de
madera en forma de prisma, y finalmente
una reducida nube de abejas orbitando
con docilidad al apicultor. Este mismo,
además, juega como elemento descriptivo del oficio, y a la vez como actor dentro de la industria de la apicultura.
Está representado fielmente, con todos
sus atributos, aunque si bien con gran
síntesis, como veremos más adelante,
cuenta con notable fidelidad. Se lo percibe experimentado, aplomado, tal vez
a estas características se deba el título
de “sobreviviente”: su conocimiento y
pericia le permiten la supervivencia en
la industria en un momento en que todo
parece ir cuesta arriba.
Como dijera más arriba, el artista hace

uso de una importante síntesis para hablar de una industria compleja y rica. No
podemos distinguir exactamente qué
cultivo es el que da comienzo a la cadena de polinización que lleva a la producción mielera, así como no podemos
distinguir las facciones del hombre que
cierra el ciclo, y sin embargo sabemos
sin lugar a dudas que ambos son eslabones nucleares de la misma cadena.
El lenguaje estético responde a la figuración surgida a finales del siglo XX, que
busca acercarse a la tradición pictórica
naturalista, pero habiendo sido atravesada por décadas de abstracciones.
Compositivamente, la obra está construida con gran simpleza. Dotada de dos
direcciones muy marcadas, la horizontal
rotundamente delineada con una arboleda que por valor muy bajo separa el
amarillo de los campos y los celestes y
nacarados del cielo, mientras que la figura erguida del hombre impone la vertical.

El alambrado y el panal se introducen en
el plano en un suave ángulo matizando
estas líneas ortogonales que harían que la
obra se viera muy estática. La ubicación
del personaje también ayuda a este dinamismo: su movimiento parece entrar desde la izquierda, logrando que el ojo entre
a la obra tras él y quede contenido en ella.
En cuanto al color, la paleta responde a
estas búsquedas naturalistas a las que
nos referíamos anteriormente: diversas
tonalidades de verdes cálidos forman las
hierbas, y las sombras que proyectan las
cajas son moduladas en azulados y violáceos. La factura evidencia distintas formas gestuales en las pinceladas, que se
adaptan a cada textura buscada. Largas
y sedosas en el cielo, cortas, rápidas y
bruscas en las hierbas.
Todo hace de esta obra una imagen de
gran atractivo narrativo.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

MARTÍNEZ, María Claudia
Nació en Pigüé, provincia de Buenos
Aries, en 1960. En 1980 se traslada a
Buenos Aires y aún reside en esta ciudad. Se graduó en Psicología. En el año
2003 comenzó a asistir al taller de pintura de Ariel Mlynarzewicz. Actualmente, y desde 2006, forma parte del Grupo Boedo y ha participado de todas las
muestras colectivas del grupo realizadas
en espacios como el Centro Cultural Recoleta, entre otros. Además ha realizado
dos exposiciones individuales, la primera
en 2007 en el Casal de Catalunya y la segunda en las dependencias de la Secretaría de Cultura de Pigüé, su ciudad natal.
En el año 2010 la obra pictórica que aquí
presentamos fue distinguida con el segundo premio en el concurso del bicentenario “La pintura y el campo argentino”
de la ex ONCCA, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Análisis de obra

El lila de la flor del cardo
2010, Óleo sobre tela, 120 x 120 cm
Firma: Sin firmar

Se trata esta pintura de un óleo de dimensiones moderadas. Con gran carga
matérica, nos presenta una especie de
ventana al campo, donde en el primer
plano aparece recortada cierta vegetación tal vez de baja estatura.
El espacio ha sido construido por registros
horizontales. El registro inferior, que corresponde al primer plano, presenta una gran
planta de lilas en flor, resuelta con grandes
pinceladas de gran gestualidad, muy plásticas, sensibles y matéricas.
En cuanto al color, los amarillos saturados que van desde los naranjas claros y
ocres, a los verdes más ligeros y cítricos,
las pinceladas de cierta violencia y las
flores de gran calidad expresionista recuerdan a la obra de Vincent Van Gogh.
Hacia el fondo, la pincelada que en el
primer plano se contorsiona dejando a

su paso grafismos de pura materia que
se perciben como dichas flores y vegetación, se estira, y sin perder su densidad, logra fundir los tonos amarillentos
para representar los campos que se
transforman en serranías sutilmente insinuadas sobre el horizonte. Sobre esa
misma línea, pero debido a su valor más
bajo y sus formas más definidas son
percibidas más cercanas que las sierras,
descansan unas pequeñas formaciones
boscosas. Con estos recursos simples,
se logra una gran profundidad de campo del plano medio, el más estrecho, ya
que el ojo parece flotar hasta el fondo
por la aceleración de la perspectiva:
materialmente, el espacio entre el plano
del cielo y el primer plano es delgado,
todo está muy cerca, pero la incorporación de esos elementos sobre la línea de

horizonte y la diferencia en la pincelada
ejercen un efecto amplificador de la profundidad, muy bien logrado.
El cielo, que ocupa el tercio superior de
la obra, contrasta ampliamente con el
registro inferior por valor, por saturación
y por factura: se trata de un gran plano
atexturado, de pinceladas fundidas y
virtualmente invisibles de un gris cálido,
desaturado. Es decir, es el tono más
claro de la composición, y sin embargo
es el que menos luz tiene frente a los
vívidos verdes y liláceos que componen
las plantas y las flores, o los amarillos vibrantes del tono medio.
Es una obra en apariencia sencilla, pero
que esconde una gran composición que
genera un gran espacio límpido, lleno de
lirismo.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

MINARDI, Eduardo
Nació en la ciudad de Mar del Plata en
1963. Pintor, dibujante y escultor; se ha
formado como autodidacta. Realiza varias exposiciones individuales y colectivas en su ciudad natal. Además, expuso sus obras junto a otros artistas en la
Muestra Colectiva MC15 del Centro Cultural Borges en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires. Ha sido seleccionado en
el V Salón Nacional del Mar y en el LXXXVIII
Salón Nacional de Artes Plásticas del
Museo de Bellas Artes Bonaerense, Secretaría de Cultura de la Nación.
Actualmente se desempeña como docente de artes plásticas al frente del Taller de Entrenamiento Artístico en la ciudad de Mar del Plata.
La obra que aquí se muestra fue Seleccionada en el concurso del bicentenario “La
pintura y el campo argentino” de la ex
ONCCA, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Tensiones de un campo
(de la serie Selvas)
Acrílico sobre tela, 138 x 138 cm
Firma: Sin firmar

Análisis de obra
El título de la obra es capcioso. Invita a
analizar a qué tensiones hace referencia,
y en este sentido es en realidad la inclusión de la palabra “campo” la que genera
las dobles lecturas. Es decir, ¿se refiere
el título a las fuerzas plásticas que actúan dentro de la obra?
De ser así, la lectura de la obra es técnica, pero consistentemente lineal. No
puede haber nada más tenso que un
cuadrado que se ha convertido en un
tondo1. El soporte se transforma, los ángulos rectos dejan de percibirse porque
el gran círculo que lo habita se vuelve la
figura más pregnante. Esto es así porque
naturalmente las formas circulares son
más fáciles de leer gracias a que no son
interrumpidas por ángulos que corten el
recorrido visual.
Esta inclusión de un círculo dentro de un

cuadrado es, aunque el más reconocible
y fuerte, sólo uno de los recursos utilizados para generar las tensiones. Un color,
dos valores y blanco puro; contundente
y a la vez delicada, la paleta de azules y
blanco de esta obra es efectiva: el círculo, pintado de un azul más profundo, agrisado, está completamente cubierto por
formas blancas que dan la sensación de
ser un encaje o una filigrana. Las formas
blancas lo atraviesan, delicadas, límpidas.
Logradas con muy poca materia, con
grafismos más cercanos a la ilustración
que a la pintura, a primera vista parecen
los dibujos de espuma que dejan las olas
sobre la arena, o una imagen topográfica
selvática, o inclusive la imagen de microorganismos a través del microscopio. Si
miramos mejor, veremos emerger formas
que recuerdan a plantas o a animales, de

manera delicada y casi frágil.
Entonces, según esta lectura, el campo
al que se refiere el título es el soporte de
la obra, la imagen dentro de éste, y es la
composición, las propias leyes internas de
la obra quienes generan las tensiones.
Sin embargo, y como dijéramos más
arriba, ¿no debería existir una interpretación distinta? ¿Podría esbozarse una
mirada política, en la que la palabra
“campo” tenga un significado más obvio,
y las tensiones aludan a las fricciones
entre distintos estratos sociales? No es
la intención forzar aquí una interpretación
fuera de lo puramente plástico, pero hay
lugar para preguntárselo, sobre todo tratándose de una obra contemporánea.
1 Voz italiana (por redondo) utilizada para denominar a una
pintura o relieve de forma circular.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

ORTEGA, Carlos Sebastián
Nació en Paraná, Provincia de Entre Ríos
en el año 1978. Cursó sus estudios terciarios en el Instituto Superior de Artes
Visuales de Paraná “Prof. Roberto López
Carnelli” obteniendo en el año 2003 el
título de Realizador Plástico Superior y
Profesor en Artes Visuales. Desde el año
2004 a la fecha se dedica a la docencia
tanto en instituciones educativas como
en su taller particular. Entre sus exposiciones individuales se destaca la que realizó
en 2003 en la Casa de la Cultura de Paraná. Además, ha participado de diversas
exposiciones colectivas llevadas a cabo
en la misma ciudad. Ha participado de
diversos concursos y, entre sus premiaciones, podemos destacar la obtenida
en 2008 donde le fue otorgado el Primer
Premio en la disciplina de Plástica en el
Plano en la categoría de 19 a 30 años en
ocasión de la “VIII Bienal de Arte Joven”
organizada por la Secretaría de Cultura
de la Universidad Nacional del Litoral y la
Federación Universitaria del Litoral.
La doma
2010, Óleo sobre tela, 150 x 130 cm
Firma: Áng. Inf. Der. “Ortega 2010”

Análisis de obra
La clave de la pintura está en lo dionisíaco, lo salvaje, lo desmesurado, lo no
contenido. La naturaleza de la doma
es la lucha del hombre por dominar las
fuerzas naturales, incluidos sus propios
instintos primitivos, por imponer su razón
sobre el mundo de lo natural al que él
mismo pertenece.
En “La Doma”, de Carlos Ortega, se representa esta idea de lo cultural sobre lo
natural con la metáfora de la actividad del
gaucho. El hombre es el único personaje
de la pintura que está representado sin
rasgos faciales, los animales tienen sus
hocicos abiertos, desafiantes, los ojos
rasgados pero enfocados: tienen impreso un gesto que puede ser el de la fuerza, el de la lucha infructuosa contra el
dominador. De esta forma, el rostro inex-

presivo del hombre puede aludir a que
los recursos que utiliza para primar sobre
la naturaleza sean los que le brindan el
uso de su razón sobre su fuerza.
A estos fines de representar la fuerza de
la lucha entre la razón y los instintos animales, toda la pintura se encuentra atravesada por recursos formales, estilísticos y compositivos que refuerzan esta
idea de tensiones constantes. La paleta
es fuerte, manchas de colores muy saturados inundan la zona media de la pintura, y son compensadas por los tonos
agrisados de la figura del hombre y los
tierras cálidos de los animales.
El dibujo es contundente, lleno de deformaciones narrativas, buscadas, para
exacerbar este concepto subyacente de
la lucha de fuerzas. Formas que se re-

piten, movimientos bruscos, fuertes y líneas angulosas y afiladas lo transforman
en una escena casi hostil.
El cuadro casi no tiene aire, todo el espacio está ocupado por estas reverberaciones de color o por las bestias encabritadas, sólo los animales del plano
inferior que aparecen “cortados” proveen
un indicio de estudio de espacio.
A esta falta de profundidad se suma la
línea negra que atraviesa toda la obra,
que contornea las figuras y parte la amplitud del soporte como si se tratara de
un rompecabezas. Esta línea le otorga
una gran cualidad gráfica al resultado final de una obra fuerte por lo que implica
el tema y por la factura gestual, frenética.

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PATRIMONIO CULTURAL

PERTOVT, Gabriela

Arme su propia Argentina
(de la serie Argentina para armar)
2008, Acrílico sobre tela, 150 x 150 cm
Firma: Áng. Inf. Der. “Pertovt”

Nació en Santa Fe en 1962. Estudió en
la Escuela Provincial Juan Mantovani de
la Provincia de Santa Fe. En 1989 obtiene el titulo de Técnica Superior en Artes
Visuales. Para su perfeccionamiento, ha
obtenido becas nacionales e internacionales, tales como la otorgada en 1990
por la Fundación Elizabeth Greenshields
de Canadá, o las otorgadas por el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, lo
que le ha permitido estudiar con maestros como Juan Doffo.
Participa actualmente de concursos y
salones en los principales museos y
centros culturales del país, donde recibió
más de 40 distinciones. Entre las más
destacadas encontramos la Medalla de
Oro a la trayectoria artística brindada por
el Museo Rosa Galisteo en Santa Fe; el
Segundo Premio Adquisición, Castilla y
León Pinta, del Centro Cultural Borges
en Buenos Aires, y menciones otorgadas por distintos salones del Palais de
Glace en Buenos Aires. Ha expuesto
en Francia (2002) y en Suiza en varias
oportunidades y sus obras son apreciadas en colecciones privadas de Estados
Unidos, España, Australia, Suiza, Alemania, Francia, Inglaterra, Canadá, Escocia,
Bélgica, Holanda e Italia.
Sus obras forman parte del patrimonio de
15 Museos y Fundaciones de Argentina (en
Ushuaia, Santa Fe, Córdoba, La Plata, Tres
de Febrero, Avellaneda, Corrientes, etc.).

Análisis de obra
El corpus de obra de Gabriela Pertovt
toma elementos puntuales que son fácilmente identificables con lo que esencialmente se considera “lo argentino”: el
ritual del mate, la industria ganadera, la
vida del gaucho, la cinta argentina. Remiten directamente al concepto de una
construcción de lo “nacional”.
En esta obra en particular, y partiendo desde el título, se ponen de relieve
esos conceptos identitarios, y esa idea
de que un país se “arma” con elementos
que lo definen y delimitan.
Tres elementos típicamente infantiles
son los que aparecen en esta pintura en
particular: la cinta argentina, que es la
forma en que se conoce como primera
instancia a la patria. De niños asociamos
los colores celeste y blanco con la pertenencia a un país, a una patria cuando en
la escuela y por primera vez nos ponemos una escarapela para cantar el himno. Así, poco a poco, algo tan abstracto
como los conceptos de país, territorio
nacional y patria se van volviendo corpó-

reos, y la bandera es el primer símbolo
reconocible de esta identidad patriótica.
Sobre la vaca, además, hay miles de litros de tinta gastada en la escuela en
composiciones infantiles dedicadas a ella
durante décadas. Reconocer la vaca, y
los productos que surgen de ella es, de
alguna forma, un primer conocimiento
sobre la economía tradicional del país.
La figura del bovino se idealiza, se convierte en un ícono que representa la subsistencia de toda una patria, se niega su
naturaleza animal para transformarla en
un elemento funcional al ideario social
argentino. “La vaca nos da la leche, el
queso y la carne”, dicen los niños.
El trenzado de cintas argentinas y la
vaca, entonces, son elementos de un
juego para armar, parece decir Pertovt.
Como aquel juego de niñas de muñecas
de papel para vestir, Pertovt nos propone las siluetas de las vaquitas, recortables, que funcionan como avatares de la
imagen del país.
La obra nos invita a “armar” un país, no

sólo a llevarlo adelante, sino reinventarlo, reconstruirlo desde aquello que
entendemos por “patria”, desde lo primero que conocemos como niños. Sin
embargo, no nos da muchas opciones:
cada avatar es una vaca, gemelas ellas,
sólo con cierta inclinación a derecha o
izquierda. Tal vez allí la inocencia infantil
de los elementos deje paso a una ironía
adulta sobre la necesidad de tomar decisiones para “armar” la propia Argentina.
Plásticamente, la obra presenta una
composición sumamente sencilla y una
paleta más que acotada: las figuras simplemente son dispuestas en una línea
vertical y los colores usados son sólo
dos, el blanco y el azul. Dicho así, podría
tratarse de una obra estática y pobre,
pero la maestría de Pertovt reside en la
infinita posibilidad que posee de reproducir efectos y texturas como los brillos
y los trenzados de las cintas a través de
un modelado de luces y sombras de impecable factura, heredero de los estilos
decorativos de la pintura hiperrealista.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

ROCHON, Angélica
Nació en Buenos Aires en 1951, aunque
reside hace muchos años en la Ciudad
de Venado Tuerto, Provincia de Santa
Fe. Es licenciada en Pintura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Es discípula de Naúm
Goijman, Arturo Irureta, Jorge Tapia,
César López Osornio, Osvaldo Nessi y
Néstor García Canclini.
Su obra se fundamenta en la historia del
ser humano, y en especial de la mujer,
desde la época precolombina hasta la
actualidad. Desde 1973 Angélica Rochon
realiza muestras individuales y colectivas
en Galerías de Arte, Centros Culturales y
Museos en Argentina y en el exterior.
Ha participado en gran cantidad de salones y a recibido premios tales como
el Primer Premio en Dibujo en el Salón
Anual Artistas Plásticos del Interior de la
Provincia de Santa Fe, Museo Provincial
de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez; el Primer Premio Adquisición en
el Salón Premio Legislatura Provincial,
Venado Tuerto y fue seleccionada en el
Salón Regional de Pintura Premio Raquel
Forner, entre otros.
Actualmente es docente en su Taller de
Venado Tuerto.
Poseen sus obras coleccionistas, museos y centros culturales de Argentina,
Colombia, México, Panamá, Estados
Unidos y España.

Análisis de obra
La obra de Angélica Rochón es fuertemente figurativa, fuertemente simbólica.
Tiene el carácter trágico y patético de las
obras de Raquel Forner sobre el drama
de España en la Guerra Civil, la figura femenina como símbolo de las consecuencias de la tragedia, y es que, a su modo y
mucho más cercano en el tiempo, “Éxodo argentino” es de alguna forma un documento emotivo de una tragedia.
La mujer que protagoniza la obra está
muy cerca del espectador, ocupa el primer plano, y su mirada no puede ser más
que la de la interpelación. Mira con pena
o con decepción. Muestra su cuerpo cicatrices, rupturas, salpicaduras de pintura
como heridas. Idealizada, no es un retrato de alguien en particular, sino tal vez la
imagen alegórica de la Nación Argentina.
Sobre el pecho roto aparece la frase “los
que nos quedamos”, tal vez esto aluda al

Éxodo argentino
2002, Acrílico sobre tela, 120 x 100 cm
Firma: “Rochon 2002”

símbolo de la patria con el corazón roto,
ya sea por la partida de los hijos pródigos o por el estado lamentable en que
es abandonada. No lo sabemos.
En el medio, el éxodo. Los que se van,
los que escapan, son una masa enorme
de personas sin identificar, que se alejan
hacia barcos y aviones abocetados, y se
mezclan con “los que vinieron”, que bajan
de un barco trasatlántico procedente del
torbellino del tiempo que se vislumbra a
la extrema derecha: el tiempo que parece mezclarse entre las generaciones que
vinieron al país hace un siglo y las que
escapan de él, “rastreadores de sueños”
en busca de la “quimera de oro”.
La obra es clara. Rochon refleja en ella la
incertidumbre y el dolor del pueblo argentino tras la debacle del 2001. El torbellino es
a la vez el flujo del tiempo y los momentos
agitados de la historia reciente que pare-

cen confundirse, mezclarse. Es metáfora
de lo turbulento y lo caótico, del desasosiego y la angustia por un futuro incierto.
En cuanto a composición y factura se
trata de una obra más bien sencilla. Con
tanta carga emocional y narrativa, la sencillez compositiva es un alivio. Organizada en dos segmentos verticales, el de la
izquierda ocupado por la mujer que se
queda con el corazón roto, detrás de ella,
los ojos tristes de personajes indefinidos,
y a la derecha el torbellino. El espacio no
es real, es evocativo y simbólico.
La paleta es de complementarios, siendo la pareja naranja-azul la elegida, con
suaves variantes desde los rojos cálidos
a los violetas azulados. Chorreados, empastes y salpicaduras son parte de una
factura que demuestra gran conocimiento de técnicas pictóricas y dotan a la
obra de fuerte contemporaneidad.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

SACHERI, Raúl Eduardo
Nació el 7 de septiembre de 1942 en
Capital Federal. Médico veterinario, residió en las provincias de Misiones y Corrientes desde 1967 a 1997. Dibujante
y pintor autodidacta. Asistió a partir de
1998 a los talleres de Ana Tarsia, Ernesto
Pesce y Jorge González Perrín. Ya a partir
de 1977 lleva a cabo diversas exposiciones individuales nacionales (en ciudades
de las provincias de Misiones, Corrientes,
Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires) e internacionales (Estados Unidos, Ecuador y Uruguay).
En 2010 obtuvo el 3º Premio Adquisición en el concurso del bicentenario “La
pintura y el campo argentino” de la ex
ONCCA, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

En el potrero
2010, Óleo sobre tela, 80 x 100 cm
Firma: Áng. inf. der. “Raúl Sacheri”

Análisis de obra
El cielo pende sobre el campo. Atravesado por nubes redondeadas, corpóreas, llena el aire de una luz diáfana.
Inconmensurable, ocupa dos tercios de
la obra, y la transforma en un espacio
abierto de increíble extensión. No muy
lejos, unas sierras delinean el horizonte,
acortando la inmensidad de las tierras.
Bajo ese cielo enorme, unas vacas pastan mansamente contenidas entre árboles de gran altura y un alambrado sutil.
Esta es la imagen arquetípica del campo: la
mansedumbre de las reses, la inmensidad
de la tierra fértil y el cielo que todo lo domina.
Sacheri representa esta imagen, casi un
cliché, a partir de un lenguaje plástico cercano a la pintura näif: las vaquitas, casi las
protagonistas de la obra, desperdigadas
aquí y allá, son diminutas pero cuentan
con todos los detalles necesarios para
identificarlas como tales. Morros rosados,
orejas peludas, la presencia de terneros y
las cabezas hundidas en los pastos, toda
esta detallada narratividad es la que da
esa sensación de inocencia.

Pero no son sólo los animales. Todo el
ambiente del cuadro es percibido como
una escena de una pintura näif. Los árboles, las nubes, el campo mismo. Y
es la factura con la que está realizada la
responsable: las pinceladas no son matéricas, si no que funden los tonos minuciosamente. Hay veladuras y pinceladas
cortas y más gestuales, pero en general
es un cuadro con una composición muy
clásica, y por ende, con una carga de
materia mínima, delgada. Todo es contenido, mesurado, calmo, y en ello también radica su cualidad näif.
En cuanto a la composición y a la construcción del espacio, esa misma elegancia
clasicista se percibe en la forma en que los
elementos ocupan el campo de la obra:
como dijéramos antes, el horizonte bajo,
lejos de comprimir la tierra, hace crecer al
cielo, y ello brinda aire a la pintura.
Gracias a todo lo dicho anteriormente,
el resultado es un cuadro bello, lleno de
paz, y de elegancia.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

SZELAGOWSKI, Martín Leandro
Nació el 15 de abril de 1956 en la ciudad
de La Plata. Además de sus estudios
como Médico Veterinario, realizó la licenciatura en Artes Plásticas en la Universidad de La Plata. Se desempeñó como
dibujante en diversos medios gráficos
durante una década, lo que marcó su
carrera pues a partir de este trabajo es
que realiza la licenciatura consolidando
su carrera, como artista plástico.
En su carrera ha obtenido numerosos reconocimientos, en dibujo y pintura, resultando seleccionado y premiado en varias
exposiciones como en el XXIX Salón Nacional de Pintura “Fernán Félix de Amador”
2007, Salón Nacional de Artes Visuales
Palais de Glace 2008, 2009 y 2010, Salón
Nacional Manuel Belgrano 2010 y 2011,
Concurso de pintura ONCCA de 2010,
del Bicentenario, entre otros.

Los pioneros
Técnica mixta, 150 x 150 cm
Firma: Sin firmar

Análisis de obra
Según el diccionario de la Real Academia Española, “Pionero” significa: persona que inicia la exploración de nuevas
tierras. Persona que da los primeros pasos en alguna actividad humana. Como
ocurre con la gran mayoría del arte contemporáneo, cada obra tiene múltiples
interpretaciones o lecturas que apelan a
distintas fuentes de conocimiento.
La obra de Szelagowski no es la excepción. A primera vista, lo que vemos en
este dibujo de técnica mixta es simple:
cuatro caballos, uno de ellos tumbado, y
otro que parece inclinarse sobre lo que
parece una figura antropomorfa descansan en un espacio no definido, salpicado por pintura y líneas que atraviesan el
plano. Así dicho, no parece valer mucho
la descripción. Sin embargo, y haciendo

un análisis un poco menos superficial,
llegaremos a un abanico de sentidos relacionados al tema del pionero.
En cuanto a temática, el vocablo “pioneros” en el contexto de este catálogo que recopila patrimonio referido a la
construcción de un país, podría referirse
al momento mismo de su génesis. Los
caballos, entonces, podrían ser los primeros que llegaron con los españoles,
y la figura humanoide de la derecha aludiría al destino que muchos adelantados
españoles sufrieron a manos de los nativos. De esta forma, la imagen bien podría ser la de Solís luego de la primera
fundación de Buenos Aires.
Sea el contexto que sea, el caballo es
el pionero por excelencia: abre caminos,
antes que el ferrocarril, permite los trans-

portes y las comunicaciones entre territorios amplios, acorta las distancias.
Plástica y estéticamente, es una obra
sumamente interesante. El dibujo es
más que preciso: es sólido, potente. Los
caballos son anatómicamente correctos,
miméticos, a pesar de la gestualidad con
que están logrados.
El espacio es, como dijéramos más arriba,
indefinido, pero quebrado por el chorreado
de pintura y por las líneas que lo atraviesan.
Por tratarse de un dibujo casi en grisalla,
no hay un color relevante, si bien aparecen
manchas de pintura en tonos azules.
El resultado es una obra fuerte, que funciona en distintos niveles de lecturas, y
que brinda sensaciones de desasosiego.

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NUEVA COLECCIÓN

PATRIMONIO CULTURAL

TOSORATTI, Sergio

Tempestad I
2011, Óleo sobre tela, 80 x 90 cm
Firma: Áng. inf. izq. “Tosoratti”

Nació en Lanús, Provincia de Buenos
Aires en el año 1969. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano
Pueyrredón, recibiéndose de Profesor
Nacional de Pintura. Además, egresó del
IUNA (Instituto Universitario Nacional del
Arte), realizando cursos de posgrado en
el mismo Instituto, sobre las derivas del
objeto y vanguardias del Siglo XX. Sus
estudios de cerámica fueron cursados
en la Escuela Municipal de Avellaneda.
Discípulo de Guillermo Cuello y Pipo Ferrari, encuentra su lenguaje en el expresionismo. Su obra se enmarca en una
constante indagación sobre la delicada
armonía del caos.
Su actividad básica es la pintura. También
es ceramista y realizador de objetos. Este
conjunto de herramientas lo ha llevado a
trabajar también en varias productoras televisivas como dibujante de story board y
como realizador de objetos y títeres.
Expuso en lugares destacados como en
el Salón Nacional de Exposiciones Palais
de Glace y en diversas galerías de arte. A
lo largo de su carrera ha obtenido valiosas
distinciones. Actualmente se desempeña
como docente en su taller personal.

Análisis de obra
Finalmente, el mar calmo ha comenzado su ciclo de tormentas. Indiferentes a
la existencia del hombre, los períodos de
calma y tempestad son los reguladores
de la vida en el mar. Lo que tal vez podía interpretarse como un atisbo de la
accidentada relación entre el hombre y el
océano en la obra de Covillén de 2004,
“Pesquero”, presente en este mismo catálogo, en esta pintura de Tosoratti, se ha
convertido en una batalla a todo o nada.
El mar se alza combativo contra el pesquero, parece bullir a su alrededor para
tragárselo como si fuese Caribdis, el
monstruo de La Odisea. Sin embargo,
la pequeña embarcación resiste aún,
frágil sólo en apariencia. Posiblemente,
entonces, esta obra podría ser el comienzo de la historia cuyo final aparece
en “Pesquero”: después de la tormenta,
las aguas dejan de ser un monstruo devastador para convertirse en una madre
generosa, pacífica dadora de vida.

Para representar esta explosión marítima, Tosoratti echa mano de recursos
pictóricos sumamente efectivos: un gran
empaste en las pinceladas, matéricas
e irregulares, el “dripping” o chorreado,
como gotas de pintura espesa que se
han estrellado en la tela para mostrar la
espuma del agua revolucionada. Cada
pincelada es única: la gigantesca ola
que levanta al navío está construida a
partir de estos golpes intempestivos de
pincel y estas manchas fuertes llenas de
impulsividad. De esta forma, la factura
se identifica emocionalmente con la imagen, y la mímesis no está enfocada en
el efecto de pintura fotográfica por veladuras como antaño, sino en este espíritu
de lo caótico que evidencia el vendaval.
Notable es, además, lo que parece suceder bajo el casquete de espuma: el
mar aparece oscuro, profundo y frío gracias al uso del azul de cobalto, que es un
tono sumamente frío, pero además pa-

rece reverberar con los reflejos de los
naranjas del bote. Aparecen algunas
pinceladas de gran empaste de un
naranja desaturado que brinda gran
profundidad al color.
Es decir, hay un trabajo de color que
evidentemente fue muy pensado. Tal
vez todo lo impulsivo en la factura esté
equilibrado por el proceso intelectual
de lograr efectos cromáticos con esta
paleta tan estudiada, puesto que el
color parece ganar altura lumínica a
medida que el ojo asciende desde la
ola al cielo, pero a la vez pierdae saturación, ya que se perciben tonos
apastelados y agrisados especialmente en el cielo. Este agrisamiento
coincide con un estiramiento de la
pincelada, y por ende del color en sí.
La obra posee una gran narratividad
aun sin ser demasiado naturalista, y tal
vez eso la haga tan interesante y tan
dotada de belleza sublime y romántica.

123

�OBJETOS
DE ARTE

Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación

�126

OBJETOS DE ARTE

PATRIMONIO CULTURAL

Copa Carlos Pellegrini
La iconografía observada en la copa nos
dice que es Plata 925, realizada o certificada en Londres, Inglaterra, en el año
1907 y realizada por Edward Barnard &amp;
Son Ltd.

Este tipo de marcas se observan en piezas realizadas en metales nobles, tanto
en el oro como en plata. Son la impronta
de una obra y certifican que es una pieza
única e irrepetible. Nos permite identificar
el origen, el tipo y la calidad del metal, la
fecha y el realizador de la pieza.
La técnica de acuñación se basa en una
combinación de distintos íconos, los
cuales difieren notablemente entre los
distintos países y ciudades realizadoras.
Fuente sellos:
http://www.925-1000.com/british_marks.html
http://www.silvercollection.it/englishsilverhallmarks.html

Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini
1962, Plata 925, 45 x 70 x 27 cm
(Esta copa fue grabada por la Joyeria Ricciardi)
Firma: Reverso base, “Joyería Ricciardi”
Sellos: Reverso copa y base

Sellos
Cada realizador tiene una marca o sello
que identifica y certifica al artista.

Sellos de la ciudad: en el caso británico, estos son los sellos que identifican a las ciudades de origen o fiscalización de la pieza.

El león pasante certifica que el origen es
británico y que la calidad es plata Sterling
o .925 (92,5% de plata y 7,5% de cobre
u otro metal). Estas figuras han cambiado con los años.

		
		
		

Londres

		

Edimburgo

		

Birmingham

		

Dublín

		

Newcastle

Circa 1600 - 1820

Para la datación se utilizan letras del alfabeto
en ciclos de veinte que varían su forma.

Sheffield

Desde 1820

Un poco de historia
Esta copa fue durante dos años aquella entregada
al ganador del Gran Premio Internacional Carlos
Pellegrini. Esta carrera de caballos es la más importante de la región. Homenajea al primer presidente y uno de los socios fundadores del Jockey
Club de Buenos Aires, entidad constituida en
Argentina para fomento de la actividad turfística.
Carlos Enrique José Pellegrini Bevans nació en la
ciudad de Buenos Aires, en 1846. Vivió apasionado con los caballos de carreras y eso lo impulsó a
fundar el Jockey Club, en 1882, institución que lo
tuvo como primer presidente en ese año y en otros
tres mandatos. Pellegrini, además, llegó a ser Presidente de nuestro país en 1890.
Decir Carlos Pellegrini es decir turf y es hablar
de nuestro país. Es el clásico más importante
del calendario hípico argentino, y es la compe-

tencia hípica con más historia y importancia en
el turf sudamericano e iberoamericano.
Una de las modificaciones más significativas
que registró la prueba tiene que ver con su
nombre, el cual fue variando acorde pasaron
los años. Desde 1887 a 1940 el cotejo se denominó Gran Premio Internacional y de 1941 a
1952 se lo llamó Gran Premio Carlos Pellegrini.
En 1953 y 1954 volvió a denominarse Gran Premio Internacional y de 1955 a 1958 se corrió
bajo el nombre de Gran Premio Carlos Pellegrini. Desde 1959 a 1963 cambió por Gran Premio
Internacional Carlos Pellegrini y en 1964 fue
nombrado Gran Premio Carlos Pellegrini Internacional, hasta la versión de 1978. Finalmente,
desde 1980 y hasta la fecha se corre bajo el
nombre de Gran Premio Internacional Carlos

Pellegrini, en el majestuoso Hipódromo de San
Isidro. Debemos aclarar que la prueba no se
disputó en 1976 y 1985 como consecuencia de
un brote de epizootia, mientras en 1980 y 1981
se disputó simultáneamente en los hipódromos
de Palermo y San Isidro. En este último se llamó Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini,
mientras que en Palermo se denomino Gran
Premio República Argentina – Presidente Carlos Pellegrini. El lugar de disputa también cambió según los años. De 1887 a 1895 se llevó a
cabo en el Hipódromo Nacional. De 1896 a 1940
pasó a desarrollarse en el Hipódromo Argentino
y de 1941 a 1970 se cotejó en el Hipódromo de
San Isidro. En 1971 volvió al Hipódromo Argentino de Palermo y desde 1980 su lugar no es otro
que el Hipódromo de San Isidro.

127

�128

OBJETOS DE ARTE

PATRIMONIO CULTURAL

Maqueta Buque “María Eugenia”
Análisis de obra
El Buque María Eugenia es un pesquero
argentino de casco de acero, botado en
el año 1981 por el Astillero C. N. P. Freire
S. A., de Vigo, España para la empresa
argentina Argenbel S. A.
Gemelo de los buques María Liliana, María
Dolores y María Alejandra. Este último naufragó el año 1934 a 960 metros y 161° de
la baliza del muelle de Puerto Madryn.
Su registro grueso y neto de 669 y 480

toneladas respectivamente. Sus dimensiones son: eslora: 53,74 m, manga: 9,50 m,
puntal: 6,50 m y un calado de 4,01 m.
Propulsado por un motor diesel Alpha
12V23LU; 12 cilindros en V (225 x 300);
Construcciones Echevarría S. A., Bermeo, España, de 1.298 KW acoplado a
una hélice que desarrolla una velocidad
de 12,1 nudos.

dades de fabricación de los insumos locales.
Los belgas se percibían como “diferentes” y
esa percepción era compartida por los pescadores costeros. Avelino Bertello (entrevista junio
2001) señaló: “el patrón de altura tiene que tener estudios, saber de navegación; como pesca
a más de 150 millas de la costa debe conocer
con exactitud la posición donde se encuentra, la
latitud y la longitud; esos conocimientos establecen una jerarquía en relación al patrón costero”.
Sus incursiones mar adentro posibilitaron el
descubrimiento de nuevos caladeros de merluza y sus desplazamientos hacia el sur propiciaron la explotación de la merluza austral, especie de alto valor comercial en los mercados
internacionales, asi como del abadejo.

Actualmente la plataforma continental argentina se prolonga casi hasta las 200 millas de
Zona Económica Exclusiva y sus costas se
extienden por más de 4.700 kilómetros. Las
principales especies del Mar Argentino siguen
siendo la merluza hubbsi, la polaca, la merluza
de cola, la corvina, el abadejo y la anchoíta.
Este Ministerio desde su creación, en 1898, posee las facultades relacionadas con la explotación de nuestros recursos marítimos. De esa
manera la segunda división de la Dirección de
Comercio e Industrias, tenia a su cargo “los estudios hidrográficos relacionados con la pesca,
el establecimiento de laboratorios marítimos,
pesquerías modelo, etc.” (Art. 5 Ley 3727)

Un poco de historia

Buque “ María Eugenia”
1981, Modelo a escala
Astillero C.N.P.Freire S.A.

Entre 1950 y 1952 llegaron al puerto de Mar del
Plata, como consecuencia de la crisis de posguerra, varios barcos pesqueros procedentes
de ciudades de la costa de Flandes Occidental
en Bélgica para radicarse, con sus familias, en
Argentina. Los armadores y los tripulantes de los
barcos belgas se instalaron en el puerto de Mar
del Plata e iniciaron la explotación de pescado
para consumo en fresco. Este grupo de pescadores ocupó un lugar vacante en la actividad
pesquera marplatense: el de la pesca de altura.
En 1950 no había en Mar del Plata ni infraestructura ni insumos adecuados para la pesca
demersal, los belgas habían traído consigo los
elementos necesarios, aunque debieron adaptarlos a las condiciones geográficas y posibili-

129

�130

OBJETOS DE ARTE

PATRIMONIO CULTURAL

Maqueta Buque “Guri”

Análisis de obra

Buque “ Guri”
Modelo a escala
Astillero SANYM

El buque Pesquero “Guri” fue construido
por el Astillero SANYM para la empresa
Hielo Nevada S.A.
El astillero inicia sus actividades en 1965
y desde entonces se especializó en tecnología pesquera abarcando desde el
proyecto y dirección de la obra de construcción hasta el posterior procesamiento en la pesca tanto en tierra como en
buques factorías. Posteriormente se expandieron los trabajos del astillero a todo
tipo de buques, destacándose también
en proyectar y dirigir las obras de trans-

formaciones de buques.
En la década de los ´90, con la caída de
la actividad queda prácticamente cerrado,
pero en diciembre del 2002 toma el control
del mismo la cooperativa de trabajo Alte.
Brown e intenta reiniciar las tareas, luego
de años de problemas y desencuentros,
el astillero se encuentra en una situación
delicada pero con algunos trabajos.
Su planta industrial está ubicada en la
margen sur de La Boca con acceso sur
al puerto de Buenos Aires y al Riachuelo,
en la Isla Maciel.

131

�132

OBJETOS DE ARTE

PATRIMONIO CULTURAL

Maqueta Prototipo AC2

Análisis de obra

Buque Prototipo AC2
1978, Modelo a escala
Astillero Naval Federico Contessi

Los inicios del Astillero se vinculan con
la tarea de su fundador, Don Federico
Contessi, quien se iniciara en la actividad
naval desde muy joven en su Italia natal
donde sus tíos trabajaban en un Astillero
constructor y reparador de barcos pesqueros de madera. Federico llega a la
Argentina en 1947 con 16 años de edad
e inmediatamente se emplea en Mar del
Plata desarrollando el mismo oficio. Al
poco tiempo su mismo empleador lo encaminó obligándolo a instalar su propio
taller naval. Tras los primeros años de trabajo unipersonal en los cuales se dedicó
a las reparaciones, se inicia como constructor bajo el nombre de Astillero “La Juventud”, incorporando a varios jóvenes
colaboradores. Algunos de ellos desde
entonces lo siguen acompañando como
socios y directivos de la actual empresa.
Este primer Astillero fue construido en
tierra propia pero alejado del mar, lo cual
ocasionaba serias dificultades durante el
traslado de las embarcaciones para su
botadura. Años más tarde se mudó al

actual predio de propiedad fiscal pero
junto al mar, donde se construyeron
nuevas instalaciones y un varadero propio sobre un terreno descampado y espacios ganados al mar. Se constituía así
en el primer varadero privado de la costa
Atlántica. En el año 1965 se formaliza la
sociedad fundándose el “Astillero Naval
Federico Contessi y Cía. S.A.C.I.F.A.N.”
y se prosigue con la construcción de
barcos en madera.
En 1978 proyectaron la construcción
de una serie de 6 pesqueros llamados
Prototipo AC2. Estos buques tendrían la
particularidad de ser construidos en acero naval y serían los primeros que construirían en ese material ya que hasta ese
momento se hacían en madera.
Las autoridades del área de Intereses
Marítimos (S.E.I.M) habían anunciado un
plan de financiamiento para la industria
naval que incluía la construcción de buques pesqueros para la flota nacional.
Este astillero había sufrido un incendio
total de sus instalaciones en 1974 y

se encontraban reconstruyendolo. Durante ese proceso iniciaron el diseño y
la construcción de estos buques con
recursos propios, aunque gestionando
dicho financiamiento.
En ese contexto enviaron un modelo a
escala como presente al Subsecretario
de Pesca de la Nación. Este se ubicó
sobre una base de madera tallada que
junto con la leyenda, “en pos de un objetivo común: mejorar la Flota Pesquera
Nacional”, representaba el deseo del
astillero de que pudieran surcar el mar
argentino y convertirse en fuentes de trabajo y prosperidad.
La Serie AC2 se construyó integralmente
y los 6 buques botados fueron:
• “Doña Alfia” 26.08.1978
• “Gran Capitán” 09.12.1978
• “Cabo de Hornos” 30.04.1979
• “Comandante Luis Piedrabuena”
08.08.79
• “Canal de Beagle” 17.12.1979
• “Don Vicente Vuosso” 15.11.1980

133

�ART CATALOG
Ministry of Agriculture, Livestock and Fisheries of Argentina

�136

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

History of the Ministry

Preface
The purpose of publishing this catalog of the Ministry
of Agriculture, Livestock and Fisheries is to continue
stewarding and informing the cultural, artistic and
architectural heritage, which happily guides this substantive government duty under our charge.
In fact, we have been working on this for many
years, as well as in the valorization of the Ministry’s
heritage. We are proudly exercising our duty to bring
these two “palaces” back to life, continuing with their

historic conservation and restoration, in the way to
declare them as “National Historic Monuments.”
The works of art housed in the Ministry are intrinsically tied to the idea of history and time, that is,
the past, but also the present and future. That is
why we have determined that the current collection
should be “in the possession of” its legitimate owners,
the Argentine people, preventing its depositories from
hoarding and keeping it only for themselves.

Given that art is a way of describing social and political processes, we intend that this open disclosure be also considered as a trigger for the creation
of tangible testimony of what we are building and
the way in which we are doing it.

and certain objects we consider artistic today. We
may include other works or objects with a heritage
value in future editions.
In some cases, the research conducted serves as
an introduction or is even provisional at this stage,
where the lack of data leads to some degree of
uncertainty. Despite this, the fast, incomplete publication of these works is justified by the abovementioned reasons.
The 19-century four original units of the set of buildings,
whose conservation as architectural heritage is currently in progress, are bound to introduce this catalog.
Except for certain exceptions, most of the paintings,
which are the predominant works in the collection,
have been made by Argentine artists. Similarly, the
subjects painted generally include: workers and the
farming activity, the working animal, stowage, transportation, shared portraits or scenes of local personalities, and farm and city landscapes. The reason for
exceptions may be explained by one of the ways in
which part of the collection has arrived at the Ministry; that is, the granting of prestigious autograph
paintings by donors or by the artists themselves.
Broadly speaking, this also applies to drawing and
engraving. With respect to the sculptures owned
by the Ministry, for the time being, there are a few
works, which are exquisite and have been mainly
done by foreign artists.
Most of the works arrived at the Ministry between
1938 and 1950, and most of the data included
therein also coincide with the same period. However, there are some works painted in the 19th century, and a batch, which we started receiving from
the end of the 20th century to the present date,
mainly consisting of paintings, several engravings
and a sculpture.
In terms of conservation, the general condition of

the collection is satisfactory, given that almost all
the works have been appropriately restored.
This catalog will be divided into seven sections. The
first six sections will include the following subjects:
“History and Architecture,” “Paintings,” “Sculptures,”
“Drawings and Engravings,” “Art Objects” and, finally,
a special section devoted to the “New Collection”.
Each of these sections will be arranged in alphabetical order by author’s last name. The seventh
section will include a complete translation into English of the whole catalog in a different format.
The pictures published in this edition will be accompanied by a technical description and a brief
biography of the identified artists. In addition, most
of them will include a formal composition analysis
or an analysis of the general technical guidelines
used by the artists. In the case of objects, certain
historic features will be described, which will enrich
the reader’s understanding. All the material contained herein is also available in a digital format at
the Ministry’s official site on the Internet.
The heterogeneous schools, artists and motifs
found here contribute to this solid and attractive
collection. It is our intention to make this path easier
for any citizen who may be interested in walking
through its pages, and we will make our best efforts
to achieve such purpose.
This catalog is the result of the joint work of a team
of staff members and external collaborators, who are
listed in the Acknowledgments section. In any case,
I assume full liability for any unintentional deficiency.

Norberto Yahuar
Minister of Agriculture, Livestock and Fisheries

“There are a few countries where nature is so lavish
as in the Argentine Republic or where agriculture
has, in all its forms and beyond any doubt, such a
promising future as it does here.”
Ernesto OLDENDORFF
Director of the Argentine Department of Agriculture.
Report of the Ministry of Agriculture, Buenos Aires
1872

Introduction

This is a new bilingual and enlarged edition of the
first catalog of the art collection that represents the
cultural heritage of the Ministry of Agriculture, Livestock and Fisheries of Argentina. As well as in the
previous version, this catalog serves a twofold purpose, which is the duty of anyone who possesses
any work of art: to make its artistic value known and
to safeguard it.
As this collection belongs to the State’s heritage,
making it known means granting the right to enjoy it
to its legitimate owners. Heritage is the background
or property inherited by the State’s people and
safeguarding it is one of the political responsibilities
of government.
The works of art in the hands of the State are documents under its custody which represent the popular, collective and identifiable memory.
This catalog comprises a collection which includes
architecture, sculpture, painting, drawing, engraving

Daniela Zattara
Curator

“It is impossible for me to know what destiny awaits
this Ministry... I hope that within a quarter of a
century, when the inspired and patriotic initiative of
this Congress is recalled, people will say it powerfully
contributed to realizing the dreams, imaginary and
perhaps utopian at the time, of those who committed
in 1810 to found a powerful, rich and joyful nation!”
Emilio FRERS
First Minister of Agriculture
Speech addressed to the Honorable
House of Representatives,
Report of the Ministry of Agriculture, Buenos Aires
1898
The current Ministry of Agriculture, Livestock and
Fisheries was created by Law 3727 in 1898 during
the second administration of General Julio Argentino
Roca. However, since the arrival of the first Spaniards
in our territory (16th century) and during the Spanish
colonial administration, interests were certainly driven,
to a greater or lesser extent, by agricultural development. In fact, the regional economies of the Viceroyalty of the Río de la Plata operated to meet the needs of
the Potosí silver mining “hinterland,” on the one hand,
and domestic consumption, on the other. Thus, an
entire trading system of products and supplies was
created, earmarked to supply both markets. The demise of colonialism from 1810 onwards signaled the
beginning of the collapse of domestic economies
which had to retreat to later readjust themselves in
search of new markets where to sell their products.

This contraction and expansion of economies was
unfortunately framed in the context of civil wars.
During that period, agricultural management was
secondarily performed by the different ministries of
finance, subject to free-trade or protectionist criteria,
depending on whether the country was under the administration of the Unitarian Party or the Federal Party,
respectively.
Thus, tariff policies determined the good or bad fortune of Argentine agriculture. It is in this swing from
free-trade to protectionism where the agricultural fate
of our country lies. Therefore, at first, a free-trade
practice was imposed by the first administrations of
the Unitarian Party which favored free trade to the detriment of domestic economies, both agricultural and
industrial. The free-trade policies applied by Rivadavia, which relatively slowed down agricultural expansion, were followed by a protectionist period under the
Federal Party administration, especially Rosas’, which
permitted a by no means negligible expansion of agricultural activity. Therefore, the tariffs applied through
customs laws sponsored, inter alia, not only an increase in the sown area but also the sowing of other
cereals, thus expanding the agricultural and livestock
border and adding new harvests to production. This
was one of the first agricultural policies applied with
a nationwide approach and for the benefit of the entire country. The administrations that followed since
1853 showed great interest in the development of
sheep farming, which soared throughout the fields of
the province of Buenos Aires. However, the achievement of state agricultural policies remained absent in
the governmental agenda. It was not until the Sarmiento administration (1868-1874) that the Argentine
Department of Agriculture, dependant upon the Ministry of the Interior, was created by a Law dated July
21, 1871. Such law embodied the foundations of a
modern and capitalist agriculture with clear and real
objectives, especially concerning personnel education and training to better develop such activity, thus
reinforcing the scientific bases of agriculture.
Once the Argentine State was consolidated under
the first administration of Julio Roca (1880-1886), a
farming primary-export model arose which served the
capitalist market and the first power in the world at
the time: Great Britain. The shifting political winds of
the 1890s delayed the creation of a specific ministry devoted to the management of agricultural affairs.
However, the progressive economic boom, the importance given to the agricultural sector at the end of
the 19th century, the entry into a global market and

the need to implement modern mechanisms and
increase production forced the National Executive
Branch into the conclusion that it was convenient
to take the management of agricultural affairs up to
the ministerial level. Therefore, the Ministry of Agriculture was created in 1898, headed by lawyer Emilio
FRERS, the first Minister of Agriculture of Argentina.
As the main technical sector in the country, and following a strategic conception of natural resource exploitation, the Ministry’s activities also included geological exploration in search for underground water,
as well as mining and oil exploitation. Thus, personnel
from the Division of Mines, Geology and Hydrology
of the Ministry of Agriculture were the first to ever drill
an oil well in Comodoro Rivadavia (1907). This simple fact explains why this set of buildings served as
the first headquarters of YPF until 1938. The recently
created ministry set the foundations for State promotion of the expansion of the agricultural and livestock
border, the progressive increase, modernization and
diversification of production and the achievement of
state policies designed to improve, promote and protect Argentine agricultural activity.
A little more than a century after its creation, our Ministry of Agriculture, Livestock and Fisheries currently
plays an unprecedented role at the international level
that places Argentina as the leading country in agrofood and agro-industrial production whose goals and
objectives are agricultural development and modernization, the incorporation of biotechnology at the service of mankind, and the beginning of a growth path
for the benefit of Argentina and the world, as the men
of the 1810 May Revolution once dreamed.

137

�138

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

A Historic and Iconic Building
The building where the Ministry of Agriculture, Livestock and Fisheries currently operates was not intended for such purpose. Good ideas, willingness,
neglect and ins and outs surround its history.
Today, having recently reached the first century
since the beginning of construction and in the
way to reach 100 years of age as the seat of the
Agriculture government, whether as a Ministry or a
Secretariat, we decide to recall its history, its character and style.
From those years when the Republic was originated till the present date, in terms of architecture,
Argentina has followed hegemonic models, especially from Europe, and as time went by, the cosmopolitan city of Buenos Aires has become a true
architectural melting pot.
We must go back to the 19th century, since the
building’s eclectic influence, mainly from the French
neo-Gothic style, had arrived in Argentina long before the building was planned. We could almost
say that, by the time the building was completely
finished and opened, those stylistic features were
not at their peak.
The Europeanization process deployed by the inflow of British capital, the French cultural veneer,
and the Italian and Spanish labor supplied by immigration, results in a building like the one being
analyzed. Different styles merge and mingle in it.
In the 19th century, new ideas prevailed concerning urban design and architectural forms as part of a broader
project that aimed at superseding the Spanish heritage.
Post-revolutionary elites looked to France in search
for inspiration to build bridges, roads and public
buildings which they believed were of the essence
for the new republic.
In the 1820s, at the initiative of President Rivadavia,
the first French engineers especially hired by the new
Government arrived in the country. While many of the
projected works never materialized, these technicians
were pioneers in the republican architecture.
Argentina also incorporated the neo-Gothic style universalized by Viollet le Duc from France as the adequate style used in Argentina to build spaces where
the virtues of the Christian Spirit would be preached.
The population growth, the variety of immigrant origins, the use of new technology and, especially,
the social requirements of functional variety in terms
of the few and simple types prevailing at the end of
the 18th century paved the way for the rise of new
architectural programs, different kinds of spaces,
as well as rich and eclectic languages.
The new programs derived from the increasing
complexity of urban life as proposed by the con-

servative generation based on the application of
European models.
Some ancient typologies remained and continued
to inspire new works. However, in most cases, the
new requirements were solved with somewhat innovative spatial and constructive types.
From the 1880s onwards, the language became
primarily historicist because the whole array of neostyles arose, which would remain for another 20
years after the centenary.
The neo-Gothic style was primarily used to build
churches and, secondarily, public buildings that
were somehow associated with social, health or
charity services. This was based on the implied
metaphor that Gothic was the distinctive style of
the strongly religious era, the Middle Ages, representing at that time better than any other style
the religiousness that wanted to be transmitted to
architectural forms. This is linked to the so-called
architectural “Character” in that the style chosen for
the building has to be related to the function the
building will serve.
From the stylistic viewpoint, virtually all French
trends of that period were successively recreated
by French, Argentine and other foreign professionals trained in different Parisian schools. Already in
the 1880s, the typical Italianizing and Germanizing
facades incorporated French-based architectural
elements such as mansards, but the composition
of public and private buildings was also modified
and enriched by applying French formulas.
This set of buildings, where the Ministry of Agriculture, Livestock and Fisheries currently operates, is
located in San Telmo. This is the oldest neighborhood in the city and still shows the charm of narrow
cobbled streets, low houses with barred windows,
and lamps that turn on at dusk. However, the most
precious feature of San Telmo is having been home
to several institutions that were landmarks in the
evolution of Argentine healthcare. The first hospital
in Buenos Aires, the School of Medicine with its first
amphitheater where anatomy lectures were held,
the great facilities of the Rawson Hospital, the Italian Hospital, or the British Hospital were all located,
and some still are, in the southern area of the city, a
true backbone of endearing traditions.
The facade of the first building was constructed
with imported materials coming mainly from the
French Republic and, according to the blueprint,
the building trend prevailing during the Tudor reign
was followed; its twin building is almost an exact
match, although whether the materials were imported or not remains uncertain.

Pursuant to a Decree signed in July 1911, the
southern half of the block located between Paseo
Colón street, Carlos Calvo street and Azopardo
street was earmarked for a night shelter for the city.
It measures 51.96 m on Paseo Colón Avenue, with
a lateral facade that runs throughout the extension
of the block on Carlos Calvo street and a 51.96-m
background on Azopardo street. This plot is part of
the land reclaimed from the Río de la Plata when
the Buenos Aires harbor works were performed. Therefore, the building is founded on holes and arches, as
is the case with the neighboring buildings in the area.
The blueprints of this building were examined following the instructions given by the Chairman of the
Regional Hospitals and Shelters Commission.
The building was designed to provide shelter to
100 women, 25 girls, 45 boys and 370 men, that
is, 540 people in total.
The building would include offices, canteens,
restrooms, hairdressing salons, kitchens, several
warehouses, a small house for the manager, an infirmary, workshops, a school and other necessary
annexes, as well as a laundry room and stables
which would be located in a separate building.
“The type of construction is the usual one: common masonry for the walls, stone concrete for
foundation holes, reinforced concrete for the mezzanines, slate roofs on metal ceilings, floorboard
paved surfaces and tiled floors, cedar carpentry in
shutters, stairways built in iron, concrete and marble and, at that time, walls were whitewashed. The
relevant water works were carried out, the electric
wires were laid, elevators and lifts were installed, as
well as electric buzzers and lightning rods.”
The architectural ornamentation is neo-Gothic, with
some retouches linked to the Tudor style and some
others from the Renaissance style which provide
greater character to the set and better proportions
to the bodies projecting inwards and outwards (historicist eclecticism).
The blueprints of this first building were approved on
September 21, 1912 and the works were awarded
to Messrs. Andrés Vanelli and sons concerning the
main building.
The current set of buildings is the result of works
performed entirely by the firms Andrés Vanelli e Hijos and Kimbaun y Cía. The construction of both
buildings was scheduled at the same time, as twin
buildings, but they feature some dissimilarities. They
were built around 10 years apart and they show the
monumentality required for public works at the end
of the 19th century and the early 20th century.
Constructing the second building took three years

and it was opened in 1929. Originally, it housed
offices of the state oil company YPF (Yacimientos
Petrolíferos Fiscales) until it became the headquarters of the Ministry of Agriculture in 1938 (in March
1937, Decree 102,093 authorized, by agreement
of Ministers, the acquisition of Paseo Colón 922
by the Ministry).
Its development matches the traditional scheme of
square floor plan with a central patio, surrounded
by walk paths, with passage and service cores.
The composition uses an axis of symmetry on the
central access that divides each building into identical halves, following the scheme of side wings
and corner spaces, slightly detached.
The facade is enriched by the different color shades
of building materials including, just to name those that
are distinguishable at first glance, red bricks, slates,
plaster that mimics stone, among others. The building
also features a variety of spaces and the expressive
use of building materials in their natural color shades.
The facade shows an entrance that stands out with
a projecting portal consisting of three Tudor arches,
supported by pillars, which are decorated with interspersed straight and curved pilasters crowned
by a capital that notoriously shows a Corinthian
style. From the inside, this main entrance, resembling a semi-covered hall, is a ribbed Gothic vault
and features other neo-medieval details.
The facade also shows a predominance of rustication which changes at different levels of the building, being greater in the lower part as against the
upper part of the building where it is less carved.
Corners are also projected but to a lesser extent than
the entrance. They project themselves inward and
outward, in a straight and counter-straight fashion,
and they form the sides of the building as a whole.
The Tudor arch windows in the lower part of the
building differ from the windows in the upper part
which show a concave depressed arch, ornamented to mimic an ogee arch. The windows’ carpentry is made out of wood. The projecting section
of corners features two windows with a concave
depressed arch, decorated as an ogee arch, which
are in turn covered by a Tudor arch.
In the upper section, the mansards rise from the gray
slate roofs crowned with carved cresting framed by
pinnacles. The roof is detached from the lower floor
by a cornice, supported by corbels, that harmonizes
the building by providing it with artistic unity.
Since 2010, this eye-catching set of buildings has
been in the process of being fully restored because
once its history is returned to it, the building regains
life and those of us who work there feel part of it.

139

�140

The Valorization Process

The set of buildings of the Ministry of Agriculture,
Livestock and Fisheries of Argentina is an example of the country’s public architecture. The design
and magnificent materiality of these buildings are
based on the idea of creating iconic “national palaces” in a country where no titles of nobility were
granted, but where people were devoted instead to
“Her Majesty The Republic.” A century has elapsed
since the valorization process was approved, and the
restoration and retrofitting of this set of buildings are
now in progress. The buildings’ restoration program
involved many substantive decisions, which did not
create a program but an intervention logic, that is, a
guiding focus in order to restore this vast structure.
With the approval of the National Museums, Monuments and Historic Places Commission, the reality that
this set of buildings had been refurbished and extended throughout its history without caring about its style
and heritage value was accepted. Thus, we decided
to make all the necessary efforts to repair the existing
structure and recover the soul of its style.
The first areas to be valorized were the central patios of both buildings, which had been used for
storage purposes and reduced due to the construction of a workshop in one of them and a group
of classrooms in the other one. Not only had the
internal facades been deteriorated and dirty for decades, but also packed with air conditioners.
By analyzing cross sections of the walls, their original color could be discovered and, additionally, the
fact that the higher floors of the buildings had been
added later using other coating materials could also
be proved. The patios had been repeatedly painted
following no historic parameters, thus creating intervention difficulties. By mutual decision of the Ministry
and the National Museums, Monuments and Historic Places Commission, the paint color has been
unified to a tone similar to that of the original plas-

141

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

AZZONI, Roberto
ter; air conditioners have been orderly installed and
covered with metal mesh; and windows have been
restored. On the one side, this task involved the reviving and repairing of the beautiful ironwork which
makes staircases shiny and airy, unifying the glass
panes and, on the other, setting carpentry workshops to repair dozens of cedar shutters, matching
their tone with that of the existing window frames.
Each patio has been thought of as a public place
to be used by the people who work at the Ministry,
as true, well-illuminated and small urban squares
including green spaces.
During the performance of these tasks at the patios, cross sections of the walls of the building
located at Paseo Colón Avenue 982 were being
analyzed in order to discover the original palette.
The expected was discovered –a marked Victorian
style in the paint; the use of high, vibrant colors
and stencils. Even though one of the cross-section
analyses was preserved as a historic exhibition, the
decision was to paint the internal corridors with one
of the original tones, without restoring or rebuilding
the original system. A step ahead was promoted on
the first floor, creating a Historic Floor. The original
lighting system was available in the perimeter corridor of that floor, including magnificent bronze and
etched glass lamps, as well as doors and marble
thresholds. Under the existing carpeted floor, two
paved surfaces were found: the original one, consisting of chalky tiles with a Gothic discrete motif,
which was found in a small section of the corridor,
and the other one, which was an intervention of
the 1930s, consisting of light colored granite tiles now
prevailing in the building. For this Historic Floor, copies
of the original chalky pavement were ordered and, in
this way, the original aspect was restored. Along
with the recovery of the carpentry and marble work,
and the withdrawal of later additions, this floor is an
example of the building’s appearance according to
the original project.
Another historic recovery, based on graphic documentation of such times, involved the lighting of
certain sectors of both buildings. Studying the set
of buildings allowed that many original lamps, which
had been withdrawn and replaced by worthless
pieces, could be restored. Having the photographs
at hand, the hanging lamps for the access loggias
at Paseo Colón Avenue could be commissioned,
and exterior lamps have been created to replace
old gas lamps. The same happened to the lamps in
the staircases, which are currently being replaced

by exact copies of the 1912 “arms.”
And, as anyone who passes by the buildings in
San Telmo may see, scaffolds have already been
raised for the great restoration work on the facade
of both palaces. This work involves the removal of
paint layers which caused the destruction of the
Paris stone originally used in the buildings, with color touches in the false brick panels. By recovering
the original colors, the walls will show the light and
the warm tones used at the time the buildings were
created. There are also plans for the less-invasive
installation of air conditioners and intelligent systems, respecting the internal aspect and structure
of the buildings, and the stylistic unification of colors and lighting devices.

Roberto Azzoni was born in Genoa, Italy, on July
2, 1899. Having settled in Argentina since the age
of two, he lived in Mendoza and died in the same
province in 1989. He was a painter and a protégé
of Ramón Subirats. In 1933, he founded the Mendoza Province Academy of Fine Arts and managed
it for seven years. In 1948, he was hired to hold a
chair in Painting and Drawing at the National University of Cuyo. He entered the National Visual Arts
Awards in 1928. Azzoni won the First Prize at the
Mendoza’s Visual Arts Awards (1948); the Santa

Fe’s Visual Arts Awards by the Ministry of Education
and Culture (1955); the Second Prize at the National Visual Arts Awards (1947), and received the
Ministry of Agriculture Acquisition Prize at the 37th
National Visual Arts Awards (1948), among other
accolades. Córdova Iturburu said:
“Roberto Azzoni has initially painted landscapes and
portrayed people in their land. Having taken his first
steps as a realist, he then evolved towards the simplification of shapes and rhythmic order, which imbue
his pictures with an original and severe appearance.”

Women Working at a Vineyard
In this 155 x 114 cm oil painting, Azzoni portrays
a grape harvest scene built up with thick brushstrokes: two women are carrying bags with grapes
from the naked vines in the foreground.
This is a classical scene that depicts work on a
farm. The women are accurately portrayed, without
being idealized. Their sharp features shaped by the
hard work and inclement weather. They have been
magnificently painted in the picture plane, which
means their bodies fill almost the entire space. Due
to their dark, deep eyes, their chiseled lips and their
stern features, their faces seem impassive. These
figures are not intended to depict any one woman,
but a class of women. Azzoni’s interest does not lie
in showing a detailed portrait of certain individuals.
Instead, by synthetically using a few details and nar-

rative devices, he does exactly the opposite, using
those two figures to portray all the women who live
and work on a farm.
Their hands and feet are imposing, built up as they
are with geometric shapes which serve as simplifications while striping the scene from none of its
narrative elements.
In terms of composition, the work is arranged around
a vertical axis running through the two figures, unifying them by the right leg of one of the women and
the left leg of the other. Far from conveying a static
effect, the axis seems to cut the picture into a vertical
segment which could definitely be deemed a golden
section, adding dynamism to the whole composition. In addition, an accelerated perspective opens
up a perceived distance between the elements in

the foreground (the women and the vines) and those
in the background (the distant buildings at the end of
the curved path on the right).
In terms of palette, although green and red hues
are preferred for the women, the rest of the work
(and even those chromatic tones) includes neutral,
dark, shady colors creating a leaden, fierce atmosphere. The women’s faces and chests are the
brightest areas in the picture.
In this way, Azzoni combines elements that provide a deep vanguard feeling (the use of geometric shapes, a reduced palette, magnificent figures,
a simple but intricate composition) in a work that
could be classified as touching on a rather classical
theme which artists will always find attractive: the
life of farmers.

BERNÉ
A Gaucho Drinking Maté
Chalk pastel drawing on paper, with expressive,
dabbed strokes. This work depicts a gaucho,
although not any gaucho in particular. Instead, it
presents the gaucho as an archetype, complete
with all its distinctive features: the utensils necessary for the maté ceremony, the smoldering embers and the kettle, the boots, the handkerchief,
the hat, and the poncho.
His look goes beyond the picture plane, and it
seems as if someone outside the (picture) frame
other than the viewer has attracted his attention. It
shows that he is not deep in his business, frozen in
a still image because of the interruption. His sight
comes out the picture plane instead.
The resting position has been successfully achieved.
With a great power of synthesis, the artist accurately
brings out body weight by using only a few artistic

devices, including the foreshortening of the arm the
gaucho uses to hold the kettle, as well as his legs.
A reduced palette is used which combines complementary colors and some chromatic gray tones,
based on a blue-orange pattern. Despite this, the
picture is still harmonious given that the lightness of
the two colors is not substantially different.
There is nearly no three-dimensional illusion, since
the figure fills almost the entire surface. In addition,
the synthesis printed on the figure leaves information out to transmit a sense of volume of the surroundings besides the fire placed in an advanced
position and the shading of the figure itself.
It is clear that the artist’s aim was to portray the character, to capture his look and, therefore, depict his
psychological traits rather than the space around him.

Data Not Available

�142

BIGGERI, Emilio

CANESSA, Aurelio
Emilio Biggeri was born in Buenos Aires on April 22,
1907 and died in 1977. He graduated from the National Naval School, becoming a Naval Captain in
1930. He sailed around the world, especially along
the North Atlantic routes. He commanded several
Argentine Merchant Fleet ships and he was appointed
marine painter of the Argentine Navy in the early 1960s.
In 1921, he started studying at the old Academy
of Fine Arts but he then quit in order to attend a series of drawing and painting workshops. His works
represent scenes from the main naval battles in
which the ship Almirante Brown took part, as well
as ships such as the frigates Presidente Sarmiento and Libertad. He has worked extensively in the
reconstruction of naval history. He has produced

an abundant collection of drawings, watercolors,
temperas and oil paintings of many ships of the Argentine Navy from different periods.
He forayed into journalism, writing articles on naval
and historic architecture subjects. He acted as a technical adviser for the minting of medals by the Department of Naval Historical Studies. He participated
in the making of the frigate Libertad’s figurehead.
Between 1960 and 1963, he participated in solo
exhibitions in Buenos Aires. His pictures are kept
at different civil and military state agencies, as well
as at the Ministry of Marine Affairs of Chile, the Ministry of Marine Affairs of Spain and the La Boca’s
Museum of Fine Arts.

us see the unusual name over the weighed anchor.
The artist portrays the ship at her full splendor, having
painted the picture soon after the ship was launched.
The transparent clouds in the sky, floating over the
sea, work as a metaphor of the vast ocean the Ciudad de Ensenada Merchant Ship is to cross. To some

extent, this reflects the history of her homeland.
The reduced palette, anchored (if you pardon the
pun) in blue and chromatic gray tones is meant as
a search for naturalism and mimesis of the model.
And Biggeri pulls it off, proclaiming his exceptional
ability as a chronicler of our maritime history.

Ciudad de Ensenada Merchant Ship
In this work, Biggeri seems to pay tribute to naval traditions, which are filled with romantic myths
certainly acting as a talisman against the inevitable
dangers facing those who live at sea.
This merchant ship is depicted with triumphant stoicism. Cutting the water, the proud, pointed bow lets

143

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CULTURAL HERITAGE

Quilmes and Squadron led by Commodore Py in Santa Cruz
Emilio Biggeri is not just another artist. Not only
does Biggeri go after beauty in his work, but he also
tries to make a chronicle, a historical document of
each of his pictures. Whether using watercolor, oil
painting or any other technique, each painting by
Biggeri is proof positive of his mastery, his great
artistic quality for the purest naturalism.
Without exception, his works show remarkable
skills, an exact and precise drawing, and a vast
knowledge of the subject he represents.
However, this is not enough for his paintings to be regarded as actual works of art. His expertise in representative pictorial techniques, that is, the use of color,
composition and space, has provided Biggeri with an
excellent framework for his ships and historical scenes.
For instance, in Squadron led by Commodore Py in
Santa Cruz, a fleet of three ships with hoisted sails
is anchored in a coastal landscape surrounded by
mountains. In terms of composition, the ships are
placed in the lower part of the work, stressing horizontal accents. The natural landscape (the sky, the
mountain range) fills three quarters of the picture
and provides a setting for the ships, creating a sense

of spatial depth.
This evident horizontal accent is broken by the diagonals the artist has rightly introduced in the mountains, which correspond to the oblique lines of the
spars showing the hoisted sails.
Something similar happens with Quilmes, where
two vessels are sailing on a calm sea under a clear
sky. This is a watercolor where the space is again
arranged on a line which represents the horizon
and divides the picture into sky and sea.
However, once again, Biggeri uses some important
diagonals which go beyond the static composition,
achieving an evident sense of depth. To a greater or lesser extent, both ships are foreshortened:
the bow of the more distant ship from the viewer’s
perspective, the smallest one on the horizon, is
shown cutting through the waves. Due to her attitude and her fewer signs of foreshortening, the
biggest ship seems to move at a slower pace.
Far from turning out as typical documentary records,
Biggeri’s pictures are highly artistic and aesthetic works
because of his search for complex composition.

Aurelio Canessa was born in Buenos Aires in 1899
and died in 1986. Farms, immigration and workers
with their tools feature prominently in his works. His
brushstrokes and shapes boast a sense of abruptness. He acts on impulses; he is strong, energetic
and violent. He paints as if he were sculpting.
In 1957, he received the Great Honorary Prize at
the National Visual Arts Awards, among other honors. His pictures may be found across the country,
both in public and private collections.

Gauchos and Horse
In this medium-sized oil painting, the artist portrays
a strong, solid and magnificent horse. The animal
fills almost the entire space, which enhances the
magnificence of the figure.
In spite of the animal coming under the spotlight,
the space has not been left behind. Instead, a
broad sense of depth is achieved thanks to the
diagonals on the floor which meet the vertical lines
that make up the stable structure, avoiding the typical planimetric features of orthogonal geometry.
Not only is the horse figure outstanding for its size
and character, but also because the values, tones
and hues of the rest of the composition commingle in that figure. In other words, the animal serves
as the narrative and technical core in the picture. It
seems as if the pervasive warm and shady tones
flow from that core, at times interrupted by small

green accents which add chromatic vibration.
In addition, there is some uniformity in the almost nontextured red floor’s execution, which continues up to
the gray tree in the background to the left. This same
uniformity also produces a subtle sense of depth.
The picture is built up with broad, flat brushstrokes
which define large geometric spaces and, at the
same time, blend with the natural volume of the
horse’s body.
There are no decorative devices here and the aesthetics could be said to derive from the 20th-century
vanguard. The Percheron horse is portrayed both as
strong and tame, as one would expect, with no need
of decorative and superfluous details. This is a clear
and concise picture, splendid for those same reasons.
The same-size draft shares many aesthetic criteria in
terms of magnitude, synthesis and the use of geo-

metric shapes. Figures are rough; they are built up
with translucent, sketchy color layers, but the picture
seems more colorful than the horse in the painting
described above. However, as this is a sketch, we
will hardly be able to find out what the work would
have looked like if it had been completed.
The apparent movement of the figures (one of the
men is walking ahead and the other one is looking
backwards) and the diagonals in their legs and
hands put some kind of dynamism into a composition which does not include a significant space
and which could otherwise come out as static. Still,
given this contrast between the vertical and diagonal lines, the outcome conveys movement marked
by a great sense of heaviness, which enhances the
narrative side of the works, evidencing the artist’s
remarkable ability for formal synthesis.

HENDEK
Mountain Landscape
In this medium-sized painting, the artist has portrayed a mountain landscape conveying some kind
of romantic feeling. From a rather high view, a small
stream of rapid crystal-clear waters, which also
convey a sense of cold, may be seen in the foreground, surrounded by big and round rocks, trees
and shrubs (perhaps conifers). In the background,
the mist serves as a spatial division and the large
rocky mountains, which inspired the work’s title,
may be seen behind it. Hendek’s ability as a landscape painter is evidenced by the empty space
found between these two planes (that is, the stream
and the mountains), which is misty and undefined,
but also tangible and spacious. In other words, the
artist could effectively use emptiness to convey

depth to the work, and transit between the areas
of value: dark and defined tones in the foreground
and light and ethereal tones in the mountains’ atmospheric perspective. This conveys an exquisite environment, ranging from Imperial China’s atmospheric
paintings to the subjective landscapes of German
Romanticism. A cool and reduced palette is used,
where blue, green and chromatic gray tones prevail. There is a limpid and gestural execution; there are
no prominent brushstrokes which could be deemed
stronger than the landscape itself.
This is a captivating, calm work which illustrates the
artist’s subjective view of a landscape that does not
seem indifferent to him, and that can also reach
and modify us through his palette.

Data Not Available

�144

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CULTURAL HERITAGE

CRISPINO, Luis

DÍAZ LAGO
Luis Crispino was born in Morón, province of Buenos
Aires, in 1900. He was famous for painting Argentine
scenery and, especially, Patagonia landscapes.
In November 1948, he held an important exhibition
devoted to the Americas at national exhibition halls.
He would afterwards donate some of those works to
ambassadors to Argentina from countries throughout
the Americas.
Many remember him as Eva Perón’s painter. He
met her when he gifted her a dedicated picture.
His pictures may be found in public and private collections. Despite extensive research, information
on this exceptional landscape painter is scarce.

La Esperanza (Hope) and Landscape
In his big-sized oil paintings, Luis Crispino introduces
striking bucolic landscapes consisting of large open
spaces that depict the expanse of Argentine lands.
By using a few artistic devices, horizontal accents
are stressed in these landscapes, emphasizing that
sense of magnitude.
A sense of depth is accurately achieved by the use
of simple, albeit sophisticated technical elements.
For instance, in La Esperanza, linear perspective
has been amazingly used to build the intertwined
tracks of the carts which run to the middle of the picture, but which fill the lower layer (which creates the

145

foreground) of the pictorial surface. These tracks
seem so close that from the viewer’s perspective
one gets the impression that they are very near the
mud soil plane on which they are printed. The same
happens in Landscape with the decreasing size of
the trees flanking the path as they approach the
background. In other words, these elements serve
a narrative-expositive purpose with respect to the
subject represented in the work and, at the same
time, create a three-dimensional illusion.
In terms of brushwork, especially in the trees and
plants, there is an evident, exact drawing where organ-

ic shapes with marked curves, achieved by dabbed
short strokes, perfectly fit the shape of the branches.
Those shapes are also present in the shadows on the
path of Landscape and the cart tracks of La Esperanza, bolstering the poetry of the scenes.
As for the palette used in each of the works, highly
bright and strong values and great quality colors
are used in the search for lyric beauty that relates
to the intrinsic beauty of the landscape portrayed.
The use of all these devices speaks volumes of the
artist’s talent to achieve naturalism and great quality
mimesis concerning the depicted landscape.

This is another big-sized oil painting portraying a
work scene or an everyday scene, probably on a
farm in the Argentine Pampas.
Its layout is clearly horizontal, with different depths:
the foreground, the far horizon and the sky, which
appears smaller, since the narrative accent of the picture is on the immensity of the working land. Thus, the
immensurable land is the protagonist, a colossal farm
where buildings grow smaller on the horizon.
In spite of the fact that the composition resembles the stripes on a flag, the artist adds subtleties
which create a sense of dynamism or at least break
the stillness of the horizontal layers.
These subtle movement touches can be seen in
the discrete-angle diagonals of the path leading to
the right in the background, in the spaces beyond
the yellow sown land, and in the track painted with
a dark earth tone where the plow is working. Needless to say, however, the chief accent in terms of

dynamic balance comes from the plow itself. Its
position may be construed as an imaginary cut
which divides the work into four harmonious sections that seem to follow the golden ratio: the figure
of the man seated on the cart wearing a white shirt
is slightly placed to the left, and both he and the
horses are melancholically moving to the right in a
diagonal which seems to pierce the picture plane,
underscoring the bucolic feel of the work.
The drawing is precise and exact, although it is
mainly restrained to the color stains, especially in the
plow and the horses. Color is meant for naturalism
and brushstrokes work to make the textures distinct.
This is a work filled with romantic and sublime hints
in that the immensity of the land and the depth of
the space are attained with astounding simplicity
and efficiency, and that is precisely why they take
the leading spot.

Plow

Díaz Lago is a drawer and painter who studied with
renowned Argentine artists. He traveled to Europe
on several occasions to gain more knowledge. Díaz
Lago participated in countless collective and solo
exhibitions, and received a positive reception from
the critics and many awards including several prizes.
He also forayed into scenography, working at al-

most all over-the-air television networks. His pictures may be found at local museums and as part
of several private collections, both in the country
and abroad. The works here achieved great success during an exhibition in 1970 at the former Department of Continuing Education of the University
of Buenos Aires.

Untitled
The scene is simple. Immersed in some kind of
nostalgia, a town square is the protagonist of this
picture, surrounded by buildings which appear to
be elegant institutions. The series of arcades and
the windows on the first floor are portrayed silently
in the darkness. As the sun is rising, the buildings
are painted in cool and pale yellow, surrounded by

trees which have lost part of their leaves. Perhaps
the picture illustrates the early dawn, hence, the
indifferent equestrian statue being the only human
presence at the square. Díaz Lago needs a few
elements, both formal and chromatic, to build up a
rich pictorial space full of emotion.
However, in terms of composition, and by con-

sistently using academic devices such as linear
perspective and shadows obtained by using neutral shades (although color modulation may also be
seen on the right to the buildings), the artist creates
a space where, apart from the emotional feelings
the viewer may experience, everything seems believable and corporeal.

tem, along with the path itself. In this way, we may
see the spatial treatment given by the artist is very
interesting, where the path and the plants in the right
foreground are depicted stressing an accelerated
perspective effect towards the background, causing
a three-dimensional illusion with a few elements.
Thick and dabbed brushstrokes are used, sometimes gestural or translucent, to convey varied
textures and effects. Some examples of this antagonism include the elements which open and
close the horizontal reading of the picture from
left to right, respectively: the mountain, which has
been built up with light and cool tones and subtle
brushstrokes; and the bushes on the right, which
have been built up with dark tones and gestural and

dabbed strokes. Even though the palette is reduced
to modulating yellow-orange analogous colors, it is
broad in terms of value, including very light tones
in the sky and part of the path and very dark tones
in the animals and shadows, also going through
middle values, making an interesting use of atmospheric perspective in this oil painting.

Little Donkeys in Nitrate Fields
In this medium-sized picture, which is intimate though,
the horizon has been proportioned to approximate the
golden ratio, with diagonals forming a barren mountain landscape which is only interrupted by the sharp
presence of vegetation typical of arid regions.
In the middle of the path, a group of donkeys is
depicted, as a mirage, with undulating shapes that
are not clearly defined. The weather is hot and it is
midday. This may be evidenced, for instance, by
the way in which the artist has placed the shadows
of the animals, among other things.
This herd of donkeys is built up as an interwoven
stain where each animal seems to merge with the
others and with its own shadow. The animals are
formally stretching following the “single point” sys-

KOCH, E.
Landscape
Once again, the artist’s ability to create spatial
effects by using a simple but effective composition
is evidenced, as well as the correct management
of tints. A glade appears before our eyes as if we
were in a journey through the large and leafy trees
and the wild vegetation of the woods, which do
not seem threatening, though. In the foreground,
the path fills the lower horizontal layer, attracting
our attention to the point where the path turns left
and pierces the picture plane. Dark earth shades are
used in this layer, which evidences the artist’s mastery
in making of this path turn the focal point of the pic-

ture: the artist has built up this section with irregular
stains in a more saturated, dark reddish tone. In this
way, this section constitutes the ground plane where
the light is directed over, also illuminating the surrounding leaves, by means of bright yellowish-green
tints built up with dabbed short strokes.
The management of light and shadow in the forest
and the masterly use of diagonals in the trunks,
make of this picture an ambiguous landscape reminiscent of the Barbizon’s school due to its naturalism, and even of some of Malharro’s metaphysical
nocturnal landscapes.

Data Not Available

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CULTURAL HERITAGE

KOCH, E.

147

LÓPEZ NAGUIL, Gregorio
Transporting Trunks; Landscape with Trees; Landscape; Landscape
In this series of paintings, Koch claims to be a remarkable landscape painter. The exquisite beauty
of magnificent Nature has been characterized with
a great talent: trees exceeding the human size and
full-of-life huge damp vegetation. Each of these vegetable species is accurately portrayed, demonstrating
Koch’s capacity as a Nature observer. Shadows
are green and deep, they seem to “eat” the figures
where they are used.
However, despite that all the pictures portray forest areas, each of them uses a different palette
generally including warm green tones, with infinite variations of the key green value, highlighting
Koch’s masterly use of color comparable to that of
Fragonard’s.
In terms of composition, the distribution of elements is basically the same in the four pictures:
trees prevailing on the space, the rhythm given by
the trunks dividing the surface into a grid of vertical
and orthogonal lines, which are broken by diagonals suggesting a sense of depth.
This subtle sense of depth achieved through the
use of diagonal lines is stressed by a variety of lights
and shadows which form the vegetation spaces
between the trees. For instance, in Landscape with
Trees, the delicate execution of oblique shadows
provides a sense of depth and airiness to the picture. In the 65 x 80 cm oil painting entitled Land-

Gregorio López Naguil was born in Buenos Aires
on March 15, 1894 and died in the same city on
December 13, 1953. He was a painter, a scenographer and an illustrator. He was a protégé of Ernesto de la Cárcova in Buenos Aires, of F. A. Galli
in Barcelona, and of D. Lucas in Paris. He also took
courses with Anglada Camarasa at the Vitti Academy.
He lived in Majorca for several years, returning to Argentina in 1922.
He painted portraits, figures and landscapes. Si-

scape, the sky seems to be framed in a window

formed by the conifers: the focal point is on this natural window, from which the whole depth and threedimensional illusion of the picture may be scanned.
The general feeling in E. Koch’s works is the idealized monumentality of Nature, which is depicted
both as overwhelming and friendly, as a loving mother who is waiting for the return to natural things.

Farmers´ House. Orchard at Pollensa. Majorca
In this medium-sized oil painting, the artist has
portrayed a calm mountain landscape, where the
composition is organized in three horizontal layers
representing three different spaces: the sky, the
rocky mountains and the cottage. These horizontal
lines are interrupted by the vertical presence of a
strong tree in the foreground, which is big enough
to transcend the picture and, as we will see below,
shows contrast in terms of value and saturation.
Despite that these three spaces share common
elements (visible brushstrokes, lights and shadows
obtained by modulating the color, highly bright and
strong neutral tones; everything is harmoniously
balanced, including the human figure), they can be
easily differentiated. For instance, the smallest part
of the picture is left for the sky. It is portrayed as
if it were the key element which served as a basis for the organization of the entire work, bringing

Mountain Landscape
This is a rather classical mountain landscape where
the emphasis is on the masterly achievement of a
sense of depth by the use of several composition and
pictorial devices which are generally described below.
The primary element that conveys a sense of depth,
is the earth path, which is wide in the foreground
and curved in the background, going through
the typical elements of a farm landscape: a small
house, a heterogeneous mixture of trees and a plot
of sown land.
The trees form on the left, with two tall thin trunk trees
featuring tops which fill the left side of the picture,
forming an arcade that contains and frames the hut.
This is an effective trick to create a sense of depth,
given that horizontal layers prevail in the right half
of the picture. Therefore, the mountains in the
background constitute the most important horizontal line, even though affected by the atmospheric

multaneously, he forayed into etching and xylography. He illustrated the essays entitled Don Quixote
and Olympic Dialogues by Carlos Reyles.
He was a teacher at the National School of Fine
Arts from 1928 to 1935.
From 1936 to 1950, he was the Head of Scenography
at the Cervantes National Theater and, from 1950 till his
death, he held the same position at the Colón Theater.
In 1950, he received the Great Honorary Prize at
the National Visual Arts Awards.

perspective, which is evidenced by the translucent
strokes and the cool tones chosen.
In terms of execution and color, the artist has
achieved a great variety of brushstrokes which are
effective in describing the quality of elements, such
as the track in the mud path built up with long dragged strokes and shady colors; the top of the trees
built up with short and thick brushstrokes, quick
dabbed strokes in different green tones; or the signs
of water seen in the foreground suggesting a rain
before the scene was painted, which reflect the
bright light in the sky.
Color has been also efficiently used. Even though
a reduced palette has been used in a search for
naturalism, the artist has resorted to temperature
to stress the sense of depth: warm colors prevail
in the foreground, in the path and in the house,
whereas cool shades have been used in the back-

ground as they naturally seem to recede in space,
supporting the sense of depth.
Although this work may seem simple at first sight, it
has been subtly structured based on a deep academic study.

more light and saturated color to the whole composition, perhaps except for the arch over the door.
The strong warm blue tone and the irregularly drawn
clouds painted in white, gray and subtle pink shades
add simplicity leaving an imprint in your mind.
In this small section of the picture, hidden among the
mountains, evidence of the artist’s exceptional skill
for using color can be discovered.
His talent may be widely seen in the foreground,
where all these artistic devices are emphasized:
shadows obtained by modulating the color in the
eaves of the house, a very intense chromatic vibration, and high brightness even in neutral tones. In
this picture, López Naguil shows his great ability to
grasp and express details: the tiles, the stones and
the bricks of the cottage, the light spots on the whitened wall and the shape of the purplish shadows
on the bricks. Even the small human figure on the

right, built up with thick and visible brushstrokes (as
in the rest of the composition), seems to meet the
same degree of detail.
In addition, the greater detail of the foreground is
strongly evidenced by the contrast with the blurry mountains, which are built up with neutral and
chromatic gray tones changing to blue and purple
in the shadow areas.
Once more, the artist’s masterly use of color is evidenced here. Even the presence of the tree offers a
striking contrast in terms of shape –since it breaks
the horizontal layers with a strong vertical line– and
value –since it is painted in very dark color shades,
which are very close to black–. This element makes
the picture more dynamic, offering balanced motion.
On balance, the composition as a whole could be
classified as extremely picturesque and deeply bucolic,
since it idyllically portrays a workers’ farmhouse.

MACHINEA, Víctor Eduardo
Víctor Eduardo Machinea was born in Ramos Mejía, province of Buenos Aires, in 1949. He was the
grandson of Patagonian ranchers and Swiss-Italian
merchants, the son of a Buenos Aires’ businessman
and a housewife with a strong social culture.
He started painting during his stay in Brazil in the
1990s, with a tendency to represent oil landscapes,
and as a therapy to cope with stressful situations.
He took his first steps in art as a protégé of his master M. Costerus, who recognized his natural talent.
He learnt how to manage lights and shadows with a
spatula from him, and his interest in Nature’s pastel
colors was also awakened by his master.
He participated in exhibitions held at Latin Amer-

ican Embassies, as well as in provincial and national exhibitions. In his mature evolution as an
Expressionist, with a tendency to landscape and
marine paintings, he uses colors interpreting reality
with a marked melancholic feeling in his oil paintings, which, from an artistic standpoint, are brilliant.
Today he is settled in Catamarca. His works’ aim is
to show that Nature offers everything and that, by
looking deeply at her, hidden beauties may be found
as we live our lives. His rural and urban landscapes
show a nostalgic feeling for his homelands, and
allow for the discovery of a secret hidden in the lights
and shadows, which are always used in search for
an horizon in which our thoughts can get lost.

�148

MACHINEA, Víctor Eduardo

PARODI, Ángel

Northern House
This modest-sized oil painting portrays a reduced
landscape where small suburban or even rural buildings dominate the space.
In terms of composition, the work is divided into
three layers. The upper layer represents the bright
light blue sky, the middle layer includes a modest
house with various linked architectural masses,
and the lower layer is devoted to a path that goes
through the buildings.
Dragged, sensitive, and loose but still evident brush-

Sentries
strokes are used. In terms of palette, mainly cool
and acid tones are used, such as in the case of the
passage from green tones to yellow and ocher almost
whitish tones in the middle of the picture, the red
and pink tones in the buildings, and an incorporeal
light blue tone in the sky. When contemplating this
work, the viewer cannot ignore the silence and absence transmitted, since the artist has represented
loneliness in the buildings in a manner reminiscent
of pictorial metaphysics. There are marked light

contrasts between the planes that define the architecture, built up with flat tints stressing the different
sides of the walls, a total absence of human figures,
and empty windows, which are black and cold as
a half-open mouth.
As a result, we are in the presence of an intimate
picture with a great calm feeling which leaves a
longing sense upon contemplation; however, it still
provides some kind of sublime pleasure.

A Northern Perspective and Landscape with Huts
By contemplating the landscapes painted by this
artist, it seems as if time has stood still. The metaphysical nature of the pictures, hidden in the black
windows, the dramatic shadows, the geometrical
buildings resembling blocks and even in the stormy,
leaden sky seen in Landscape with Huts, evidence
the peaceful environment where time is standing still.
Everything has stopped, lights are off and silence is
in the air. There are no voices, laughter or wails,
since there are no people inhabiting these buildings
in order to make the time machine work again.
Far from showing a solid academic perspective
–otherwise, the surrounding dreamy feeling would

PARODI, Ángel
Ángel Parodi was born in Buenos Aires, in March
1909. He was the youngest of five brothers, three
of whom were artists. He studied at the “Norberto
Piñero” Industrial School in the city of Buenos Aires, where Rafael DuPont, Jerónimo Crosta and his
brother Antonio Parodi were his teachers. Due to
life’s ups and downs, he forayed into different activities. In 1947, he was appointed Head of Photographers of the Trópico newspaper at the National
University of Tucumán. His debut in official competitions took place in 1947, at the Tucumán’s Visual
Arts Awards, and then in Salta and Santiago del
Estero. He won the Incentive Award in Tucumán
(1948). He visited Chile and Bolivia thanks to his
professional artistic activities.
In 1962, he was appointed Director of Libertad
Radio Station’s Art Gallery. In 1963, he held a solo

149

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

exhibition at the Provincial Tourism Office of Río Ceballos (Córdoba) and at the exhibition halls of the Nueva
Era newspaper in Tandil, province of Buenos Aires.
In 1964, the three artists and brothers –Antonio, Santiago and Ángel– decided to organize the first collective exhibition together at the Peuser Gallery.
His pictures may be found at several private collections in the city of Buenos Aires and in many provinces across the country, such as at the Gral. Urquiza
de Flores School in Tandil and the towns of Vicente
López (province of Buenos Aires), Cafayate (province of Salta) and Tilcara (province of Jujuy). We may
also find his pictures at several museums such as the
Tigre’s Museum of Art and at the Ceferino Carnacini
Archive in Villa Ballester (province of Buenos Aires),
and in cities across Italy, Spain, France, Switzerland,
the United States, Chile, Brazil and Uruguay.

be diluted–, the small houses, built up with a very
simple drawing technique, are a bucolic equivalent
to still life: despite they are there to remind us of
human activity, they have been abandoned. Therefore, as there are no people who may be aware of
the passage of time, these houses remain intact.
In terms of palette and execution, all the works include acid, cool or even hostile colors, with dragged
but still visible brushstrokes.
As a result, exquisite images reminiscent of naïve
art features are obtained, leaving a sense of dreaminess and loneliness which cannot be easily described but can still be pleasant.

This is a serene, middle-sized oil landscape painting. Evidently, its title makes reference to the tall and
slender cypress trees that guard the road, watching
over the travelers under an exquisitely cerulean sky.
The sentries rise, creating vertical lines that divide
the picture plane; the distance between them creating a rhythm. This distance decreases as the
road loses itself in the deep landscape; the vertical
lines of the cypress trees combine with their shadows projected over the path, to form right angles.
The painting shows great depth; every element in it

is there to highlight this idea of a tangible space, of
a path getting lost in the immensity of the countryside. The studied linear perspective of the trees, the
shadows that darken towards the background, the
rocky mass of the mountains where the road goes
to, even the clouds that converge there: everything
forces our eyes to follow the path under the watch of
the cypress trees into the mountainous background.
Every area, if we draw imaginary lines between
each element, is divided into triangles.
The palette and the execution are in accordance with

the naturalism sought in the painting, and function
according to the core idea of depth. In terms of color selection, contrast is accomplished by the use of
grays, and the light source is to the left, which makes
all shadows project to the right, towards the deepest
area in the painting. As for the brushstrokes, they
are light and elongated, and in some areas they are
transformed by the use of glazing. Taking all these
elements into consideration, we may say that Ángel
Parodi is an eminent landscape painter who knows
to milk every technique with excellent results.

PARODI, Antonio
Antonio Parodi was born in the city of Buenos Aires on March 28, 1896 and died in 1985. He was
the oldest of five brothers, who were all artists. His
great interest in art soon manifested.
He entered the Academy of Fine Arts, managed by
Prof. Juan Brignardello, and continued his studies
at “Norberto Piñero” Industrial School, completing
his professional education at the National Academy
of Fine Arts, where Pío Collivadino, Carlos P. Ripamonte, Alfredo Torcelli, Antonio Alice, Alberto Rossi,
Corinto Trezzini and Enrique Fabbri were his teachers.
Following the advice of Quinquela Martín, César
Sforza and Luis Perlotti, in 1927, he held solo exhibitions of his pictures in “La Peña,” Buenos Aires,
then participating in various exhibitions across the

interior of the country. His debut in the National
Visual Arts Awards took place in 1931. He would
then participate in most of the official Visual Arts
Awards across the country, winning great prizes.
In 1964, he held a collective exhibition with his
brothers at the Peuser Gallery. He worked as a
Set Designer at the old Victoria Theater. He taught
Drawing at the “Norberto Piñero” Industrial School
and was an art teacher at the “Félix de Olazábal”
School dependent upon the Ministry of Education,
city of Buenos Aires. His pictures may be found
at different schools, public agencies, national ministries, foreign embassies, and at several national
and international museums.

Sun´s Effect
Large, huge clouds floating over the field; they seem
weightless compared to the immensity of the fertile
land. Far from announcing a storm, these clouds are
a promising sign for the generous rain to make the
fertility miracle come true. Antonio Parodi’s Landscape could be described as a modest-sized oil
painting which represents immensity, though. Despite its apparent simplicity, it is full of emotion.
This colossal space is depicted in the unlimited sky
which fills almost the entire surface, but the work is
still harmonious due to the use of the golden ratio.
The sky could be considered as an independent
work; its clouds having been built up with short,
gestural and visible brushstrokes, in purplish-blue
shades, in a rather flat background achieved by
using light blue to cerulean blue values, cooler

than the tones used in the clouds. The purple color
which serves as a basis for the clouds is more intense on the horizon line itself, which is represented
here by a distant line of trees.
Under this magnificent sky, three houses built up
with simple lines, respecting the rules of linear perspective, lie almost on the horizon line as the only
sign of human presence. Their pink tones contrast
with the cool green trees that extend to the horizon.
As we get closer to the viewer’s eye, the vegetation
becomes yellowish and contrast is more evident,
although harmony is not lost. In the lower layer, yellow is found in winding and flat shapes, which are
attached to the ground, interacting with the purplish
clouds. In this way, the complementary relationship
in terms of form and color is met.

To accompany these opposite masses, the small
stream moves through the land resembling the shape
of a thunderbolt (perhaps announcing the possible
showers suggested by the clouds); the sky’s color
and the pasture land’s form being reflected in it.
Given this dialogue between the natural forces (clouds,
water, vegetation) and the man in his hut as the focal
point and viewer, the rest of the composition is purely
anecdotal: white-flowered plants built up with a great
power of formal synthesis; the rest of the land painted
in greens and earths which are almost neutral.
This painting is simple but exact, evidencing the
remarkable ability of this eminent artist for the narrative side of his works.

�150

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

RIZZO, Alberto

NARVAÉZ, Rosa Del Carmen
Alberto Rizzo was born in Lomas de Zamora, province of Buenos Aires on July 5, 1927. He graduated
from the Popular University of La Boca (1959), where
Marcos Tiglio and Osvaldo Sanguinetti were his teachers. He also studied Visual Theory with Prof. Héctor
Cartier at the University of La Plata. He would then
attend a workshop at the Association for the Encouragement of Fine Arts to improve his knowledge.
He won the Le Bretón Award in 1959 and participated both in national and international exhibitions.
His last paintings were displayed at the Lagard Gallery in Buenos Aires. The strong aesthetic content
found in this painter’s pictures immerses us in a special environment. Buenos Aires’ neighborhoods,
especially La Boca and San Telmo, are a recurring
theme in his work.

His pictures may be found at public and private collections in Argentina, as well as in Brazil, Colombia,
Spain, France, Italy, the Netherlands, Germany, the
United States and Japan.
In an interview, he recalled being part of the “Republic of San Telmo” and being in charge of the Ministry of Visual Arts: “We used to organize events and
exhibitions, awarding prizes, at Nobleza Piccardo.”
And he also said about painting: “There are brushstrokes that can never be reproduced, that can only
be applied once. I have always said that soul is
much more important than technique while painting.”
Between 1943 and 1991, this artist worked as a clerk
and a map drawer at different areas within the Ministry of
Agriculture until he decided to voluntarily retire in 1991.

orange lights, contrasting with dark values in the
bottom area, the shadows over the seat. But soon
after this first look, this sensation of middle values,
of a narrow light scale, changes; actually, a closer inspection reveals an almost infinite amount of
brushstrokes generating middle values among the
highs and lows.
Figure and background could blend together, or be
ambivalent. Both are built up in a similar way, with
thick, gestural brushstrokes, and heavy use of the
impasto technique, but thanks to a few appropriate
linear spatula touches of very low (value) key, especially in the head and in the shoulders, the artist
manages to separate them, and to maintain the interest focused in the woman’s portrait.

She is the center and the protagonist of this work.
She is monumental, occupying almost the entire
surface of the painting. Her gaze seems to allude
to the title, looking out of the painting with a calm
and self-absorbed air, echoing the absence. She
has been captured as in a snapshot: the moment
that the music stops, and her hands rest, ready to
continue playing the guitar once the remembrance
of the absence fades away.
The artist has achieved a nostalgic atmosphere
throughout the painting, with just a longing gaze
accomplished by precise formal devices, in an
outstanding psychological portrait of the character.

To the left, an upright man with a shovel that seems
to distance himself from the two women occupying
the right side of the painting. They remain seated,
their heads covered with kerchieves; one of them
looks at the man, the other one bending to carry out
some task; the figures are built up with such synthesis that we cannot distinguish what she is doing.
The synthesis in the formal construction of the figures makes itself evident in techniques such as flat
inks, contour lines flattening the figure that, at the
same time, provide it with great dynamism, important middle value areas, and strong and poised
body shapes. The palette is arranged in an array of

middle values, with vast chromatic amplitude: blues,
yellows, greens, pinks and oranges, but all these
colors have been subjected to neutralization by the
use of gray, to achieve a heavy-atmosphere effect.
The brushstrokes adjust to the forms, they adapt to
them. This versatility is exemplified by the large brushstrokes contouring the figures, or the suggestion of
sunset light in the sky, where orange and transparent blobs twist in a spiral.
All these elements, with the use of techniques such
as chromatic grays, long brushstrokes and precise
light contrasts, combine to create a rural scene that
does not idealize the work in the fields, though.

Absence
At first glance, Absence presents itself paradoxically as a work of great strength, of an important plastic presence. This strength is conveyed by the bold
use of subjective color, in a palette reminiscent of
the Fauves; the use of thick impasto, gesture as a
stamp of artistic personality, and the monumentality
of the female figure, which requires no ornaments
to convey the nostalgia suggested by the title.
Constructed with thick brushstrokes, probably as a result of the use of the impasto and spatula technique,
the figure is built up with great fluidity, attention to
gestures and power of synthesis. The palette does
not present, at first sight, great value amplitude,
since there are areas with light values (chest and
face), modulated by spatula strokes with green and

From the Path
In this large-sized oil painting, the artist presents a rural scene where the foreground is dominated by the
figure of the workers. Farther back, in an ample perspective that gives the painting great depth, a high
horizon opens up to the sunset sky through plowed
fields (structured in a precise and classical linear
perspective system), and a distant village appears
small, whitish and whimsical. Focus is placed on the
three figures that adopt different postures, demonstrating with their bodies the consequences of hard
work in the fields: bare feet, sturdy and rugged, and
strong female forearms and hands, weather-beaten
and tanned skin; these are just a few of those marks.

151

Rosa Del Carmen Narváez was born in San Martín, province of Mendoza, in 1954. She studied
painting with many artists such as Margarita Luppi,
Jorge Melo and Miguel Ángel Guereña. She then
forayed into mural making, landscape painting,
scenography and sculpture, studying with great
teachers. She moved to the city of Mar del Plata

a couple of years ago; this influenced her works
where she represents the port activities and the fishing environment surrounding her. In her works, the
artist revives the enchanting world typical of seamen,
using strong and vibrant colors which also evoke the
purpose of human work, the philosophy of effort,
and the magnitude typical of infinite landscapes.

Fish Processing Vessel
The boat is small but stout; she is pushed, rocked,
pounded or caressed by the sea, which is never
oblivious to her. She arrives at the coast after a long
working day. The weight of her cargo also plays
its part: it makes the boat look as if it were about
to capsize and surrender. Instead, the boat calmly
proceeds with her difficult mission.
In this marine painting, the artist has purported to
depict the boat’s fight against the elements, which
also works as a metaphor or reflection on the historic

suffering and Romanticism of the lives of fishermen.
The scene of the boat in rough waters at dusk represents the work of a great talent.
The use of complementary colors with a focus
on the contrast between the orange tones of the
boat (and their reflection on the water, as well as
the reddish sunset clouds) and the blue tones of
the water effectively adds vivacity and dynamism to
the work. These details are further enhanced by the
use of versatile brushstrokes, which adapt perfectly

José Roig was born in Valencia, Spain, on February
17, 1898 and died in 1968 in the province of Santa
Fe, having settled in said province during the last
years of his life.
He studied at the San Carlos Academy in his home
city, where José Renau and José Garnelo y Alda
were his teachers. He would then attend Joaquín
Sorolla’s workshop, where he absorbed the Impressionist spirit of his pictures. He has left us a
collection of calm, bright and colorful paintings.
When he turned 26, he started holding exhibitions,
most of them in Barcelona. In 1929, he arrived in
Argentina, a country he adopted as his own and
where he found inspiration for painting our (country’s)
landscapes and customs. In 1938, he participated

in his first solo exhibition in Argentina, as well as in
Visual Arts Awards and competitions. In 1961, he
traveled to various regions across Spain and held a
series of exhibitions.
Humanist Fernán Félix de Amador stated about
this artist’s work: “Each of his paintings is always
a revelation. In the ostentatious prime hours shimmering in the golden Mediterranean sun, in the
poetic shelter of colonial chapels, in whimsical hill
landscapes against the light, in the nostalgic and
deserted streets, the artist finds no difficult since
he knows the purpose of his mission and walks
through an unbiased path showing great self-confidence. Hence, the value of this remarkable artist as
a landscape painter of indisputable values.“

to the picture and emphasize its features: dabbed
short strokes in the roaring area, and delicate thick
strokes in the west sky.
The drawing of the boat is exact and precise: the
artist is clearly acquainted with and relates to the
model. Due to this bond, we are able to grasp the
sublime feeling of fighting the sea which the crew
experiences in their struggle to survive.

ROIG, José

A Pleasant Afternoon in Santa María
At first sight, the painting displays a quiet and peaceful landscape of hills. Flooded with sunshine here
and there, plenty-of-light spots appear in vibrant
and saturated colors: light and warm green, cerulean blue, diaphanous.
The palette and execution are strongly influenced
by Impressionism: bright and corporeal lights, purplish and transparent shadows and short brushstrokes, blinking in some areas, languid and trans-

parent in others. The hills, for instance, are based
on guided and zigzagging brushstrokes.
The whole work is greatly deep and spacious,
which is a characteristic of this painting style. This
depth is achieved by using classical devices: a glade
that could serve as a path starts on the right plane
of the painting and goes perpendicularly through
it, opening the way for the viewer’s eyes to get to
the mountains, as well as the use of cool colors in

the background. Cool colors, by the laws of optics,
are projected backwards in the eyes and create
a three-dimensional illusion, an idea of depth and
space on a categorically two-dimensional plane.
Given all these reasons, we could say that it is a
very interesting example of how to achieve a balanced and peaceful composition, these being essential attributes for a painting which attempts to
portray a “pleasant afternoon.”

�152

TESSANDORI, Luis

HANNAUX, Emmanuel
Luis Tessandori was born in Buenos Aires in 1897
and died in 1974. He was a painter, a ceramist and
a musician. He studied at the National Academy
of Fine Arts (1917). He also studied with Fernando Fader and Cesáreo Bernaldo de Quirós but,
during the late 1930s, he freed himself from the
influence of both teachers. He achieved intense
naturalism, as a chief exponent of Impressionism,
by capturing light and painting outdoors. He would
afterwards stress his great power of synthesis reaching
signs reminiscent of Post-Cubism. According to art
critics and history, he is the most prominent and
renowned Argentine animalier. In union with the region, he has depicted highly social themes, using a

wide palette of tones in accordance with rural landscapes, including popular architecture and native
vegetation within his subjects.
Tessandori is a representative artist of Argentina;
his legacy includes a rich collection which may be
found at the most important museums and art galleries both across the country and abroad.
He participated in countless solo and collective
exhibitions, sharing some of the latter with close
friends such as Spilimbergo, Quinquela Martín,
Berni, Castagnino and Figari. This artist’s career
has been widely recognized both at the national
and the international level.

execution, the palette and the composition at first.
And yet, when we stop to view it under a more critical light, we find multiple technical and pictorial devices which make this work so clean and precise.
For example, it possesses a great sense of spaciousness, perhaps through the very well-thought
use of spatial devices: the diagonals of the cattle’s
shadows, and the remains of the corral itself.
The palette also contributes to this illusion of depth
(articulated on warm tints); the artist resorts to the

effective technique of locating big masses of warm,
more saturated colors in the foreground, leaving
the grayish and cool colors for the background. In
this way, the optical qualities of color are fully exploited: the more saturated and warm, the closer to
the eye; the more cool and tenuous, as we move
far away. Besides, the palette displays vibrant colors, applied using the glazing and impasto techniques, achieving important variations in terms of
value and tone.

In this drawing of strong shapes, the artist portrays
a young heifer in a curious attitude; it is approaching
the farm gate with determination but, in turn, calmly; its body appears slim but not wrecked; a slimness which is, perhaps, associated with a youthful
strength. Its tail swings with a curved and elegant
movement over its hindquarters, which define the
animal’s last step. In form and shape, this work
outlines a highly interesting composition synthesis:
the animal fills most of the space, thus becoming a
rather magnificent figure, in spite of the almost inti-

mate delicacy of the dark-toned patterns such as
those on the plane delineating the head’s outline.
The execution is fast, gestural and sectioned; displaying enormous skill in areas of great volumetric
molding, such as the back, the sides and the legs’
muscles, which appear as three-dimensional, tangible and solid due to the use of linear patterns,
multitone planes and modulated lines.
Tessandori proves to be a highly talented and precise drawer in this simple motif which he furnished
with great composition strength.

Hannaux’s favorite media for sculpting were marble, bronze and plaster. He specialized in busts,
classical figures and allegorical groups. In addition,
he designed a series of medals and plates.
He received great prizes in different competitions:
the 2nd Rome Prize for L’Enfant Prodigue (1880),
the 3rd Medal at the Paris Salon (1884), the 2nd
Medal at the Paris Salon for Le Bûcheron (1889), a
Medal at the Paris Salon for Orphée Mourant (1894),

a Prize at the Paris Universal Exhibition (1900), the
insignia of Chevalier of the Legion of Honor (1903)
and a Medal at the Paris Salon for Le Poète et la
Sirée (The Poet and the Mermaid).
Today his works may be found at the Museum of
Modern Art in New York, at the Draguignan Museum, at the Nancy Museum, at the Le Puy-enVelay Museum and at the Wallace Collection in
London, among other museums.

In the Corral
At first glance, the image is simply peaceful: three
head of cattle quietly strolling in the corral, absorbed
in their activity. The shadows lengthen in what looks
like a quiet morning, the sun peeking out on the left
side, shining over the cattle, the corral structures,
the fields and the mountain range.
But this first perception of bucolic calm, so superficial, is supported by a highly developed painting
technique, and an observation of the animals so
careful and precise that one does not consider the

At the Farm Gate

HANNAUX, Emmanuel
Emmanuel Hannaux was born in Metz, France, in
1855 and died in 1934. He was a sculptor and medalist. He started his studies at the Strasbourg Industrial
School but they were interrupted in 1870 due to the
Franco-Prussian War. He returned to Metz and studied sculpture in the German city of Nancy.
In 1876, he moved to Paris to study at the École Nationale Supérieure des Beaux-Arts, where Dumont, Thomas and Bonnassieux were his teachers.

153

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

Woodcutter
Bending under the weight of the logs and branches
that rest on his shoulders, the woodcutter (with a
marked expression of fatigue), walks laboriously. The
half-naked body is not that of a young man, but that
of a mature man accustomed to strenuous work.
The expression on his face shows his tiredness.
However, he is still far from exhausting his reserves
of strength. He is tired, yes, but seems able to carry
on: perhaps his reserves are inexhaustible.
This sculpture has been executed with an obvious
flawless artistry. Hannaux portrays a woodcutter who can carry loads of wood as if it were an
effortless task, without demonstrating exhaustion,
and yet the artist chooses to show him not only in
his twilight years, but also probably affected by all
the fatigue of a hard-work day. That is, he presents an honest portrayal, with little idealization, of

the woodcutter’s hard labor, which is not pathetic,
but rather realistic. To this end, his body posture has
been carefully studied; his back is a curve which,
together with the right arm forward and the long rod
on which he leans, surround an area of openness
or space; an element that provides sculptures in the
round with naturalism and a great power of mimesis.
The movement of the arms and legs draws an “S”
that could unbalance the figure, as the right foot is
subtly rising to make the next step, and the left one
holds all the weight (and possibly it is cast in solid
bronze while the top parts may contain more air),
but the inclusion of the rod that the man rests on
his right shoulder visually stabilizes the sculpture.
This is a piece of considerable naturalism and expression, of imposing presence, impeccable in its execution, which does not hide the talent of its author.

JUAREZ, Horacio
Horacio Juárez was born in January 14, 1901 and
died on November 16, 1977. According to his relatives, since the age of seven, he has shown a tendency towards drawing and painting. One of his primary school teachers, Carmen Vera, taught him the
basics of painting. In 1930, he received a scholarship
from the Córdoba Province Government for an advanced art course in Europe. He worked as the head
of the Sculpture Workshop of the Department of Arts
at the National University of Tucumán.
He participated in international exhibitions in France,

Spain, Brazil (São Paulo International Biennial Exhibition of Modern Art, 1957), Chile and the United
States. In addition, his works have been displayed as
part of important national exhibitions such as those
held in 1952 and 1963 at the National Museum of
Fine Arts, among many other exhibitions. In the
course of his successful career, he has received
big prizes at the national level, such as the First
Prize offered by the National Commission for Culture or the Great Honorary Prize by the National Arts
Fund of Argentina. He also won at the National Vi-

Untitled
This is possibly an allegory, where the academic,
idealized and neo-Classical female figure holds up
a book over her head, and puts one of her feet
forward onto a series of stairsteps.
The figure’s treatment is classical; the lines are
clean and they project rather planimetric inwards
and outwards in areas such as the robe’s folds.
She is physical, solid, weighty. The clothes are
achieved with remarkable technique, since they
are heavy and material in the part of the skirt; while
in the upper part of the robe, they are thin and delicate, deeply transparent.
The aesthetic language, reminiscent of the neoClassical style, functions at an allegorical and institutional level; it is related to the concepts of patriotism, strength, advancement and progress.

The figure has an ascending posture: her eyes looking straight up at the sky, the path defined by the
stairs and which she decides to follow in spite of
the strong wind that is pushing her back.
It is schematic and symbolic: the same wind that
hinders her walk waves a thin flag draping across
her body from her legs up to her neck, like the
sails of a vessel, pushing forward to the future.
To highlight this idea of letting herself be taken
by the wind, of being lifted, she wears a feather
headdress, as a resounding echo of the little bird
taking its flight on her left. Delicacy is shown in the
execution of the woman’s face, her hair, and in the
feathers; but, in general terms, this is a very concise,
solid and institutional work.

sual Arts Awards.
To our delight, we may now find and enjoy his monuments at different places across the country:
Homeland’s Altar in Campo de Mayo and General
Carlos María de Alvear in the city of General Alvear,
both located in the province of Buenos Aires; General San Martín in the Recoleta neighborhood in the
city of Buenos Aires; Jerónimo Luis de Cabrera in the
province of Córdoba and Tucumán Battle in the city
of Tucumán.

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ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

BISCIONE, Carlos

MÜLLER, Hans
This is a relief chiseled on a large monolithic stone.
In it, a farmer and his oxen perform the daily work
of planting. The worker’s hand is about to throw the
seeds in the furrow left behind by the plow, and the
oxen wait patiently behind him.
In the lower area lies the commemorative inscription of
the stela. In an institutional typography, corporeal and
very clean, it reads “Fiftieth Anniversary of the Ministry
of Agriculture of the Nation, 1898-October 25-1948.”
The figure is a classical one: a man at the height
of his youth, representing strength and productive
capacity at its best, with the classical proportions
of the triumphant figures in Greek friezes. However,
unlike the latter, the execution here is not neat and
clear, probably because of the material on which it

is made: the chisel marks and stony texture of the
surface are easily visible. The result is a synthetic
and solid image. The grooves left by the chisel are
shallow in some areas and considerable in others,
which may be due to the stone that determines
the execution, or maybe to the desire to enhance
shadows or lights. The scene does not possess a
strong spatial study; there are no hints of depth to
provide a frame for the work, which is consistent
with the execution of the figures and oxen. They
are, in some way, so schematic that the introduction of spatial coordinates would deprive the
work of plastic consistency, and would distract the
viewer from the main objective of the stela, which is
the commemoration of an institutional anniversary.

Pierre Jules Mene was born in 1810 and died in
1877. He was the most successful and prolific animalier sculptor of his time. His father was a
successful metal turner who taught his son how
to work with metals and the principles of casting
at an early age. He spent a great deal of his time
sketching the animals from which he would make
his sculptures, especially at the Jardin des Plantes in
Paris. He never attended any prestigious art school
and was for the most part a self-taught artist.
His first exhibition was at the Salon of 1838 of a dog
and fox which he cast in bronze. Mene continued to
exhibit at the annual Salons every year throughout
his lifetime. He won several medals at the Annual
Paris Salon, as well as at the London Exhibitions of
1855 and 1861. His favorite subjects were horses,

of which he is considered to be the master of portraying, both at work and at play. He created bronze
sculptures including animal portraits, combat groups,
domestic animals, and equestrian groups of both
racing and hunting. It is estimated that he modeled
over 150 different subjects during his lifetime.
Mene was a very personable individual; he drew
the finest craftsmen to work for him in his foundry.
His home also became a fashionable meeting place
for painters, sculptors, musicians and intellectuals
of Paris. His bronzes were widely sold throughout
Europe and America, and he experienced great success in his business. In 1861, Mene was awarded
the Cross of the French Legion of Honor in recognition for his contributions to art.

cal: two horses facing one another, crossing their
necks, with the vertical axis lying on this intersection.
Beyond this first and static impression, we can see
the starting point of a spin of which the crossing
necks are the axis; the subtle but outstanding details differentiating them, and the fact that the animals have very different characteristics which are
both opposite and unequivocally complementary.
The animal on the left is vivid, challenging, it invites
to action; it is quintessentially male. The one on the
right is inactive; it allows things to be done; it lowers
its head and ears, stops walking and stands firmly
on its four feet. It is indulgent, female.

Even their bodies speak of these differences in
their attitudes, in their genders: the stud is muscular, slightly taller than the mare; its haunches are
stronger and its face, fiercer. The mare is graceful,
elongate and delicate.
The precise use of these subtle details turns
Mene into the most successful animalier sculptor
of his time. In this small work, the artist displays
a summary of universal principles, denoting deep
knowledge of the animal anatomy as well a bronze
molding and casting technique of sublime grace
and unique mastery.

MENE, Pierre Jules

Hans Müller was born in Vienna, Austria, on January
1873, and died in 1937. He was a protégé of sculptor
Edmund Hel at the Academy of Fine Arts in Vienna.
Although he was mainly recognized for making portraits and busts of the most famous personalities
within the Viennese society, he also modeled sculp-

tures of animals and people working in their trade.
Despite there is no much literature on this talented
artist, he has left us a rich collection.
Many of his works are permanently exhibited at the
Museum of Fine Arts of Budapest, Hungary.

Blacksmith
This is the archetypical representation of a blacksmith:
strong, stoic, sturdy, surrounded by the tools of his
trade; all the attributes that make him who he is.
Unlike Hannaux’s Woodman (also in this catalog),
this is not a blacksmith hard at work, his body is not
marked by fatigue and years of labor. This figure is
more “the” blacksmith than any “one” blacksmith
in particular. It is an allegory, rather than a portrait.
This is clear in the classical idealization of the figure,
the clean face, the contrapposto pose. It is a symbol of progress, of the drive of industry; he looks
into the future knowing that he represents the key
to the development of an entire country.

For these allegorical ends, the static language of
choice is close to neo-Classical style. A strong, virile
body, trying to find balance denied by the classical
posture in the mass of tools on which he rests. This
device has a double function: it balances the asymmetry of the figure by giving it a solid poise and it presents a visual representation of the tools of the trade.
The different textures achieved by the casting technique add to the narrative of the figure: the body possesses grace but it is strong, muscular; each tool is
executed flawlessly. The result is a small-sized figure,
with a strength born in its monumental character.

TORRE, Eddie
Eddie Torre was born in 1931, in Córdoba, Argentina. He traveled tirelessly around South America,
until he decided to settle in Resistencia, province of
Chaco. He was in charge of the Visual Arts Workshop at the National University of the Northeast for
33 years.
He has received great prizes at national and international Visual Arts Awards for his sculptural and

monumental works.
Today this artist has shut himself away in his homemuseum, where he works in the search for pictorial
and sculptural perfection. His works are personal
and have witnessed a given time and space, which
could be any such time and space as imagined.
Eddie Torre uses his own language to speak to us
through his works.

Gallop

Horses
Two spirited animals seem to have come across
one another in the countryside, free from their bits
and reins. They, probably male and female, know
and, somehow, greet each other before they mate.
One of them has a more submissive attitude; its ears
are lowered, its feet are more firmly planted on the
ground; while the other one is looking at us with its lips
open in a threatening manner, and its ears pricked up.
This second animal is the one which starts the circular movement in which they seem to be spinning
around. Three of its feet are moving, and its head is
slightly leaning on its probable mate’s whiter.
At first sight, this work is overwhelmingly symmetri-

155

In this work made of iron sheet, the artist presents
us with a rearing horse that seems to have interrupted its gallop for a moment to lean on its hind
legs and vigorously stand up on them.
The horse’s body seems to be leaning backwards;
its body weight balances upon its hind legs which,
despite being thin, seem to be experiencing the
peak moment of tension before driving it forward
towards the gallop. Here, therefore, the motion
energy is restrained; it is accumulated and pressed
so that, in the very next second, the creature can
release it in the form of speed to resume its run.

Maybe this is why the artist, apart from displaying a
great mastery in this craft by balancing the sculpture leaving the legs to support the whole weight,
played with the cast textures, making them rustic,
lumpy: the strong legs, the muscular neck, formed
by metal sections, shapes and cuts reminiscent of
the plates joined by rivets in machines created to
exert strength, such as train engines.
The organic shapes are displayed with great formal
synthesis, which, in addition to the feeling of being
in the presence of a machine, provides the work
with great narrative strength.

�156

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

ARANCIO, Juan

CHAREUN, Luis Augusto
Juan Arancio was born in Santa Fe, on August 24,
1931. He now lives in the house where he was
born. He is a painter, a drawer, an illustrator, a cartoonist and a scriptwriter from 1993.
This artist’s career in important magazines has
been widely recognized, both illustrating his own
scripts or classics of world literature. He worked
abroad as a staff member of the Fleetway Studios
in England, the Walt Disney Studios in the United
States and the Scorpio magazine in Milan, Italy.
He held exhibitions in: Spain, France, Italy, Japan,
Canada, the United States, Germany and Paraguay. His works are mainly linked to socio-cultural
aspects associated with his geographical environment: coastal and river issues. Having been built up

with a set of lines, patterns, lights and shadows; his
characters still seem to be “alive.”
His 2.30 x 1.60 m oil painting entitled The Foundation of Santa Fe, is exhibited at the Santa Fe Senate
Meeting Room, and his work Brigadier General López, decorates the same city’s Municipal Hall. His
oil paintings have been exhibited at the Honorable
Congress, at the former ATC (Argentina Televisora
Color) television network in the city of Buenos Aires, and they have traveled across many cities in
the provinces of Santa Fe, Entre Ríos, San Luis,
Córdoba and Tucumán. In most of his works, he
has used different media such as crystal, wood,
leather, ceramic, canvas, etc.

deducted by the viewer through very specific and
effective elements: we can see that, when the tiny
boat in the background slowly approaches the
shore, the surface of the water is not disturbed,
and as a consequence, it is only represented as
the support of the boat. That is, we know it is there
only by the boat. The same applies to the shore
closest to the viewer. Aquatic plants grow in shallow waters and proliferate there, but at some point
they stop growing, and that is where the body of
water is perceived. Almost like an Oriental painting,
the positive space is compensated and balanced
by the negative areas, and the main character of
the work, the water, is defined by what it is not.
Another technique used is graphicness. Working
with silk-screen printing linearly, as if the artist were

using ink and pen, shadows and lights are contrasted through multiple patterns: the foliage of
the trees and the aquatic vegetation are different
gestural graphics that bring dynamism and mimetic
anchorage to the composition.
Everything works as in an illustration: the work’s artistic and aesthetic tempo is subject to a narrative
tempo. The linear quality of the entire piece and the
strong graphical tendency of the language used
are functional to this aesthetic and narrative relationship, typical of illustration. Spaces that are defined by their own absence, minute details in some
areas, deliberate omissions in others; everything
combines to make this piece an extremely interesting space, limpid and studied.

Riverbank
Arancio portrays here an everyday scene in the riverbank: a poorly-built and fragile-looking shack,
probably providing shelter to a fishermen family. A
figure that could well be a fisherman appears, ready
to prepare the tools of his trade (in fact, in the foreground we can see a rowboat on the shore), some
pets accompanying him; in the background, another
tiny boat with another fisherman onboard seems to
be returning from work. The floras of the area, as the
willows or the aquatic plants on the shore, give us
a hint that this is probably a scene captured in the
tributaries of the Paraná River, or in the Delta.
This care for descriptive details is balanced, as stated
before, by precise and calculated omissions. Water
is not even sketched in any portion of the work.
Its existence is only suggested by the artist and

157

CHAREUN, Luis Augusto
Luis Augusto Chareun was born in Córdoba in 1901,
and died in Buenos Aires in 1989. He graduated
from the Buenos Aires School of Fine Arts and was
a teacher at various secondary schools. His stay in
the city of Buenos Aires allowed him to illustrate a
unique aesthetics of the city neighborhoods, particularly those in the southern area, which prevailed in
most of his works. Charmed by the bohemian city,
Chareun knew how to interpret nostalgia with each
brushstroke, infusing a magical atmosphere into
each of his painted neighborhoods. He participated
in countless artistic exhibitions, and to our delight, he
has left us a rich collection, a timeless space and an
enchanting spirit hidden in every corner of San Telmo.

House of Sculptor Leguizamón
This medium-sized picture portrays an urban landscape. It is a cross-section of a street offering
a view of the sidewalk and the facades of two
houses, framed on the left by a higher building
which has been cut for framing purposes.
This small segment of 19th-century metropolitan
houses appears to be fairly simple at first. However,
the artist showcases proficient composition skills
and a compelling development of spatial patterns.
The primary element accounting for the volume and
depth of this painting is the diagonal which seems
to follow the “single point” system, shaping the rest
of the composition: the street in the foreground

props up the houses and, as a result, all the remaining
elements are arranged around this diagonal.
This way, the houses are foreshortened and they
seem dynamic: the decision to show them like this overcomes an otherwise static composition organized in
layers, and serves as another aid for greater depth.
In addition, the dark, modulated, curved, vibrant
lines making up the houses are a compositional
detour from all possible objective and architectonic
interpretations of the model, as well as from any sublime or metaphysical feeling probably inspired by
the absence of human figures. In other words, the
composition is a sensitive, captivating, and subjec-

tive one, but it does not cause uncertainty in the
viewer`s mind the way a metaphysical work would.
A narrow, roughly monochromatic palette is used,
where green and yellow hues prevail, and gray tones
are also key. However, the use of values prevents
monotony. Light is reasonably applied in the facades, while a dark area (behind a fence, a patio of
sorts) between the two houses balances the lights
and connects the gray tones of the side walls with
those of the facades.
Evoking a certain nostalgic feeling, it is an apparently
simple picture, yet one of tremendous beauty.

DI TARANTO, Tomás
Tomás Di Taranto was born in Montescaglioso, Italy,
on February 24, 1904, and died on August 29, 1985.
At the age of four, he emigrated to Argentina with
his family. He studied at the Academy of Fine Arts,
becoming a professor in 1927.
In 1950, he participated in the exhibition entitled “24
Argentine Painters” and “50 Years of Argentine Painting” at the National Museum. His works may be found
at the Buenos Aires Department of Culture, at the Ju-

juy Municipal Hall, at the San Martín Military Academy,
and at the “Antonio Alice” Art School Museum.
Some of his works may be seen in museums of the
following countries: Greece, Italy, the United States
and Spain. He has collaborated with the following
magazines: Caras y Caretas, Atlántida and El Hogar.
In 1993, three permanent exhibition halls were inaugurated in the Epeius Museum in Nocara, Italy,
to exhibit his works.

Horse Ride
The man looks stout, strong, tough. He needs this
kind of endurance to be able to travel across the Pampas by horse. Even the animal looks stiffened. Moving
slowly but steadily, it marches across the Pampean
pastures with a feeling of confidence gained from experience, being a true reflection of its rider.
This work by Di Taranto is an excellent illustration.
Made in ink, it has a basically gestural treatment.
The long washed ink brushstrokes work as a background which may be a synthesis of the dense clouds
pending over the great plains of the Pampas.
The ink becomes gradually thicker from the back
forwards, as darker and lesser washed tones, until
it is concentrated and pure in some particularly dark
areas of the rider’s figure. Ink washes are not layered,

but gestural, defining shapes and volumes with long
and thick brushstrokes or quill pen strokes for details,
such as the man’s traits or the defining lines of his
costumes.
In terms of composition, man and horse move
rightwards; therefore, the work is more spacious in
that area so as to produce an advancement effect.
Horizontal lines are avoided and turned into subtle
diagonal lines so as to create a sense of space
and depth.
The result is a work of great formal synthesis and a
simple but effective composition, illustrative of the
physical type of a countryside man, which operates
at two levels, as in Arancio’s work: the narrative and
the graphic levels.

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ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

QUINQUELA MARTÍN, Benito

QUINQUELA MARTÍN, Benito
Benito Quinquela Martín was born in Buenos Aires
on March 1, 1890 and died in the same city on
January 28, 1977. He was an Argentine painter,
engraver and muralist. As he came from a humble background, he attended the Drawing Academy located in the La Boca neighborhood in the
evening after having worked at the port during the
day. When Pío Collivadino came to know Quinquela Martín’s paintings, he encouraged the artist
to continue with his works. It was then when Quinquela started drawing portraits and soon added
color to his works.
From 1920, Guillermo Facio Hebequer, an artist
and friend of Benito Quinquela Martín, encouraged him to try the engraving technique. Around
1940, Quinquela worked on an important etching
series, addressing the same subjects but from different perspectives.
In 1918, he entered the National Visual Arts Awards

with his first picture, and two years later he won
the second prize. He held several solo exhibitions and, in 1920, his first international exhibition,
which took place in Rio de Janeiro, was a great
success. Afterwards, he traveled to Madrid (1923),
Paris (1926), New York (1928), Havana (1928),
Rome (1929) and London (1930) with his works. In
1936, he decorated the Pedro de Mendoza Museum
School in the La Boca neighborhood. He also painted
the Minister’s office and the workers’ canteen at the
Ministry of Public Works. We may also enjoy his
works at other state agencies. Quinquela became
a paradigmatic painter of the Argentine art, having
depicted strength and work in his pictures. He may
be classified as an Expressionist due to his peculiar
technique, his vibrant colors and his pictorial motifs.
And he can be unmistakably referred to as “the
Riachuelo’s painter.”

impulse of individual work in the benefit of collective
growth: upon their backs, overwhelmed by the hard
work and heavy materials, they bear the responsibility of carrying forward the growth of a nation,
symbolized by the port: destination and starting
point of migration and trade movement; bastions
of economic growth. For this reason, characters
cannot be individualized: all and each of them are
mere graphics, symbols, figures subjected to a
great degree of abstraction and synthesis; that is,
the important element here is not the individual, but
the action he or she is carrying out.
This action or, rather, activity, is represented by the
construction of the port, which, as a great living
skeleton, holds the workers on its main structure
and grows based upon the workers’ winding march
back and forth.
The master’s proficiency is displayed in every detail of
this work: the men actually seem to be frenetically moving here and there; the various postures adopted by
their bodies, especially in the background, vaguely
evoke the Egyptian hieroglyphs, where thousands
of workers built cyclopean mountains of stone; but,
in this case, it is the port construction pillars what
are being built over the waters. Farther to the back,
small coastal buildings are displayed, regular, barely outlined, with suggested vessels in the crossed
lines on the water, synthesized with some curves.

Elevators
Elevators belongs to Quinquela Martín’s etching series on the subject of the port activity in Buenos Aires.
It shares many features with New Bridge: also in
this work the protagonists are port workers, their
backs bent under the weight of the barrels they are
unloading, framed by the austere and functional
port structures and the ships patiently anchored in
a Riachuelo’s bend. Both etchings are connected
not only by technique and themes, but also in the
dramatic great light contrasts and in the angularities
and diagonal directions indicating depth.
However, and despite all the similarities, both pieces
present important differences. Maybe it is the different
shades of the medium on which the prints lay that gives
diverse environmental sensations, or perhaps it is the
way in which the ink is spread on each metal sheet.
The fact is that the composition is evidently different

despite containing the same elements. And somehow,
the feeling it produces in the beholder as well.
The space here seems bigger, because the workers are also in the foreground, but in this case there
is a body of water separating them from the background, providing a sense of spaciousness that is
perhaps more difficult to find in New Bridge.
The highest light contrasts are present in the buildings: the side of one of them is profusely lit, casting
a deep shadow on the side facing the river, and
the black ships, only recognizable by their contour,
rest in its base. The clouds (which in New Bridge are
circular graphics, probably achieved by the effect
of the metal tip lifting the protective varnish off the
metal sheet) are heavy, corporeal, almost pictorial
masses here. They may have been accomplished
by the application of the ink with the wrist.

They produce a romantic melancholy, and are
a bit reminiscent of suburban tangos such as
Riachuelo’s Mist, where the nostalgic imagery has
a surrealistic tone:
Shady anchorage and landfall area of Ships that forever in the dock will remain Shadows that stretch out in
the night of pain; Castaways of the world that lost their
hearts. Riachuelo’s Mist, by Cadícamo-Cobián. 1937

ROCHON, Angélica

New Bridge

With remarkable narrative synthesis, by using only a
few elements, making the most profit of the composition and the formal devices provided by etching (a
technique that by itself, additionally, reduces the distance between the artistic work and the physical work
represented by the handcrafted processes of engraving and printing), the artist presents us with a typical
scene, illustrative of his entire graphic and pictorial
work: workers during the construction of the port.
These workers appear, as is typical of his works, as
a stereotype; but this stereotype is positively formed,
as each of these men represents the strength and

159

In other words, that which at first sight appears flat
and meaningful as the pillars in the middle ground,
shows us, towards the back, the space, the distance on the waters, as if seen through a portal,
and, thus, we find a sort of rest to our eyes, which
escape this frenzy.
In the foreground, a few workers bear packages on
their backs, which could be construction materials
and which they painstakingly carry up some zigzagging, seemingly fragile walkways. The calm waters
reflect this activity by mirroring the reflection of the
solid pillars supporting the walkways.
From a composition standpoint, in this rather small
work, the master’s entire skill is displayed, since the
gestures and expressions outlined in his oil paintings also appear here, but in this case, they are
transferred to the typical etching devices: great value
contrast, which provides the composition with dramatic quality; sharp-angle geometric constructions
and a predominance of diagonals, which enhance
the workers’ feverish movement; use of graphics
and lines as in the smoke of the vessel’s smokestacks, the clouds and the water waves. Thanks to
these successful composition effects, Quinquela
Martín keeps a highly recognizable style, which positions him as a unique master of Argentine painting,
and his work as a national legacy to the world.

Angélica Rochon was born in Buenos Aires in
1951, but she has been living in the city of Venado Tuerto, province of Santa Fe, for many years.
She received a Bachelor of Arts in Painting from the
School of Fine Arts at the National University of La
Plata. She is a protégé of Naúm Goijman, Arturo
Irureta, Jorge Tapia, César López Osornio, Osvaldo Nessi and Néstor García Canclini.
Her works are based on the history of human beings, especially women, from the pre-Columbian
times to the present date. In 1973, Angélica Rochon
started participating in solo and collective exhibitions
at art galleries, cultural centers and museums both

in Argentina and abroad.
She participated in countless Visual Arts Awards
and received the First Prize in Drawing at the Annual Visual Arts Awards of the Province of Santa
Fe, Rosa Galisteo de Rodríguez Provincial Museum
of Fine Arts; the First Acquisition Prize at the Venado Tuerto Legislature’s Visual Arts Awards; and the
Raquel Forner Painting Prize at the Regional Visual
Arts Awards, among other accolades.
She is currently working as a teacher in her studio
in Venado Tuerto. Her works are kept by collectors,
museums and cultural centers in Argentina, Colombia, Mexico, Panama, the United States and Spain.

The Art of the Deer
In this modest-sized engraving, Rochon creates
a composition which, in spite of displaying the
shading of classical engraving values, oscillating
between white, black and one or two gray tones,
evidently flirts with abstraction.
But in this case, this abstraction is displayed in the
repetition of the work’s main motif: the native pattern. This symbol belongs to the Mapuche peoples,
and it symbolizes the chain of strong links formed
by individuals, the Earth and the stars of the universe, as well as the microcosm and macrocosm.
This design was worn only by the tribe’s chief.
Rochon emphasizes this mystical and symbolic
meaning of the pattern by extensively repeating it.

It appears numerically and even formally multiplied:
rotated, fragmented, magnified, or even reduced,
as a powerful mandala which serves as a connection with our indigenous ancestors.
The space appears broken, or divided, by fragments
of handwritten, tight, uniform and seemingly epistolary text. Thus, two spaces are formed, an upper
and a lower space, and it is in the latter where the
pattern’s iconic motif gains greater predominance,
since an entire outline of each of its modules is
displayed, flanked by two columns of this tight and
neatly written text.
The pattern’s motif evokes, therefore, ancestral relationships of all pre-Columbian peoples, and even

these peoples’ most mundane practices such as
trade, which is suggested in this work through its
evident allusion to the textile art.
These relationships with ancestors may also be inferred from the work’s title: The Art of the Deer may,
additionally, refer to the epic literary saga by writer
Liliana Bodoc, The Saga of the Outer Reaches, whose
first out of three books is precisely entitled The Days
of the Deer, and it addresses the everlasting struggle
between good and evil, represented by a tribe which
defend their land against foreign invaders, a true metaphor of the conquest of the Americas.

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ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

ROCHON, Angélica

BESADA, Alicia
Let’s Get Down to Work

Argentine Exodus
Angélica Rochon’s work is strongly figurative, strongly
symbolic. It has the tragic and distressing character
of Raquel Forner’s works on the drama of the Spanish Civil War. A female figure symbolizes the consequences of tragedy; and, indeed, in its own way and
much closer in time, Argentine Exodus is somehow an
emotional record of a tragedy.
The woman, who is the main character of the work,
is very close to the viewer; she fills the foreground,
and her look conveys nothing but a desperate call
for relief. Her look is filled with sadness or disappointment. Her body shows scars, ruptures, paint
splashes representing wounds. An idealization; it is
not a portrait of a woman in particular, but maybe
the allegorical image of the Argentine nation.
On her broken breast, she bears the phrase “those of
us who stayed,” this may symbolically refer to the nation having a broken heart, either due to the departure
of her deserting children or to the pitiful condition in
which she is being deserted. We do not know.
The exodus is depicted in the middle. Those who
leave, those who escape, are an enormous mass of
unidentifiable people moving away towards sketched
vessels and aircrafts; they merge with “those who
came,” who are getting off a transatlantic vessel coming from the whirlwind of time which may be seen
on the right plane: time seems to mingle within the

generations that came to the country a century ago
and those who are now escaping, “dream hunters”
in search of the “gold rush.”
The work is clear. Rochon reveals in it all the uncertainty and pain of the Argentine people in the
aftermath of the 2001 economic downturn. The
whirlwind is both the time flow and the agitated moments of recent history, which seem to combine, to
mingle. It is a metaphor for turbulence and chaos,
for the unrest and suffering of an uncertain future.
In terms of composition and execution, the work is
rather simple. With such an emotional and narrative intensity, the composition simplicity is a relief.
The work is divided into two vertical segments; the
left segment is filled by the woman who stays with
a broken heart; behind her, two indefinite characters with a sad look appear; and on the right, the
whirlwind. The space is not real, but evocative and
symbolic.
A complementary colors’ palette is used, where
the orange-blue pair prevails, with soft variations
ranging from warm red to bluish purple tones. Drippings, impastos and splashes are part of an execution which shows a deep knowledge of painting
techniques and gives the work a strong contemporaneous character.

Alicia Besada was born in Buenos Aires in 1966.
She is a woman of many talents –she is an artist, an
English language and piano teacher and a systems
analyst–. She moved to New York and entered the
Art Students League. She then continued studying
art at the National University of Singapore and, finally,
at the National University Art Institute (IUNA). When
she returned to Buenos Aires, Besada attended life
drawing workshops given by Carlos Fels, and studied
painting with Mirta Kupferminc, Diana Dowek, Nicolás
Menza and, finally, with Ariel Mlynarzewicz. She also
attended sculpture workshops given by Leo Vinci
and Sara Mansilla. Between 2009 and 2011, she
integrated the Boedo Group, where she participated
in several collective exhibitions such as “Self-Portraits”
at the Recoleta Cultural Center. Besada is a politically

active artist who participated in collective exhibitions
such as “100 Painters with Cristina” at the José C.
Paz University, opening the exhibition with a portrait
of the President by her, and “Art with Cristina,” which
was held at the Palermo H Gallery and then at the
National University of Lanús. Similarly, in 2011, she
held a solo exhibition entitled “Women Who Broke the
Mold” in the Exhibition Hall of the Buenos Aires Legislature. In 2012, she started her activities at Cadmio
Espacio Arte, where several artists show their works
and interact with each other.
In 2010, the artist received a special mention for the
work of art shown here in the competition entitled
“Painting and the Argentine Countryside” organized
by the former Agricultural Control Office, Ministry of
Agriculture, Livestock and Fisheries.

BESADA, Alicia

This painting is a portrayal of hard work. The wooden sticks keep falling down, they are too heavy for
him; he finds it difficult to maintain them aligned and
continue walking; he is a child doing a man’s job.
In this sense, this work reminds us a little bit of the
great series of paintings by master Antonio Berni on his character Juanito Laguna. Childhood is
detached, due to unfair but no less authentic reasons, from its place of protection and shelter within
society to fill roles which are meant for adulthood.
However, the message of this painting in particular,
and as opposed to the Juanito Laguna series, has
no negative meaning. The child in Let’s Get Down to
Work, in spite of doing a job which is actually meant
for a man, is part of an economy of abundance.
A symbol and testimony of which are the golden
spikes in the cart behind him.
The kid is probably helping his father, “playing to be

an adult,” learning how to keep the entire production machinery working. Thus the reason why his
task is secondary but not insignificant: he is carrying wooden sticks that cannot damage his obvious clumsiness and lack of experience, but which
are probably part of a future animal fence. Even the
cart’s structure functions as a formal antecedent of
what can be built with the sticks.
From an artistic standpoint, the painting’s execution
is a work of mastery. Besada presents a solid and
precise drawing which serves as a structure for the
work’s color and argument. The child’s hands and
face, his gesture of being focused on not letting the
sticks fall, are very realistic details, undoubtedly naturalistic, strong and well-defined. Small brushstrokes
provide light details scattered throughout the figure.
The painting has little chromatic amplitude; the gold
tones in the crops, the child’s skin and the sticks

are dominant. Some isles of color timidly appear
here and there; red in the cart, green in the boy’s
cap and blue in his jeans. These areas of contrast
are restrained and enjoyable thanks to the neutral
golden impastos across them. Such as the gray
brightness on the boy’s jeans and some orangishgold stains on his cap. The work’s composition
is also balanced. An element such as the heavy
cart wheel on the left, which fills a whole quarter of
the work, exerts no adverse visual effects thanks
to some little composition tricks such as the stick
which diagonally crosses it and draws the viewer’s
attention to the opposite section, where we can see
the child’s face, which is more important both from a
conceptual and narrative perspective.
This story told with such delicacy and filled with details denoting knowledge and proficiency turns Besada into a remarkable artist who cannot be ignored.

CÓRDOBA, Adela
Adela Córdoba was born on October 22, 1977 in
the city of Buenos Aires. Her interest in art started
in 1996, when she enrolled in the Antonio Berni
School of Visual Arts. Some of her most important
teachers were Enrique Rubiños and Pablo Madrid.
In 2000, she took drawing lessons at the Association for the Encouragement of Fine Arts.
In 2001, Córdoba entered Juan Doffo’s workshop
where she started developing the profile of her works.
She continued studying at the same workshop un-

til 2006. In 2009 and 2010, she attended Ariel
Mlynarzewicz’s workshop and became a member
of the Boedo Group, a team of painters who revive
the value of the beautiful art of painting.
From 2011, she attended María Cristina San
Martín’s workshop where she studied World Art
History and developed techniques which had not
been explored by her up to that moment: ink and
distemper painting. Some of her most important
exhibitions include the solo exhibition held in Oc-

tober 2011 at the Art Gallery of the School of Agriculture, University of Buenos Aires (UBA), as well
as many collective exhibitions organized with the
Boedo Group such as “Self-Portraits,” which was
held at the Recoleta Cultural Center in May 2010.
In October 2010, this artist received a Special Mention
within the scope of the Annual Painting Prize organized
by the Agricultural Control Office regarding Argentina’s
Bicentennial entitled “Painting and the Argentine
Countryside” for her work I Plow My Own Furrow.

as an heir of certain avant-garde languages such
as the art Informel as well as Expressionism. Long
and gestural brushstrokes, drippings, wide planes
with vibrant and saturated colors which round up a
planimetric drawing, reduced but very expressive,
are the avant-garde keys of this work.
The animals are magnificent; they fill almost the entire visual range, hiding the landscape behind them,
reduced to some sort of hills of various green and
red tones which are resolved with flawess synthesis. However, both the animals and the landscape
tend to be a single unit: the delicately curved hills
are reminiscent of the animals’ backs.
Color, as was expressed above, is subjectively
applied. Two-dimensional and saturated, each
plane is clear and rhythmical (including the white

and the black that play a significant role as colors,
which is an avant-garde characteristic since they
are generally used as tints rather than as chromatic
elements). The light blue of the sky, the pale green
of the ground and the earth tone of the yoke are the
least saturated and therefore most restrained tones.
This is also significant: the pale and desaturated
colors appear in horizontal layers, the conceptual
symbol of the world’s passive aspects, while the
vibrant and chromatic colors fill the vertical layers of
the work, symbolizing active aspects.
All of the aforementioned makes I Plow My Own Furrow a painting which at first sight may appear as
naïve, but which invites to a deeper analysis that
makes clear that first impressions are not always
the most important.

I Plow My Own Furrow
Two oxen pulling the plow. Impassive, determined;
their effort is not revealed in their bovine faces,
but in the slanted posture of their strong bodies.
The weight of the plow and a possible movement
towards the right inexorably make them bend.
Córdoba, making use of the popular saying, presents us with an iconographic version of the proverbial oxen, which, in this case, plow with her. She is
proud of being able to do so, as this is the first thing
we get to know from the work’s title. She knows
the oxen and expects no surprise from them. The
animals, as such, are highly predictable and, therefore, trustworthy. In order to convey all this, Córdoba makes good use of certain aesthetic languages
reminiscent of the Argentine neo-Figurative art: she
carries on her tale with great expressive freedom,

�162

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

DASSEVILLE, Sergio Daniel

MARTÍNEZ, María Claudia
Sergio Daniel Dasseville was born in Mar del Plata
in 1951. He has a passion for sailing and painting,
and has tried to succeed in both activities during
his lifetime. In relation to sailing, he has sailed the
Argentine Merchant Navy for 15 years, commanding all kinds of ships through the Baltic and North
Sea, and the Pacific West Coast routes.
Having attended the drawing workshop given by
master Terribili at the Association for the Encouragement of Fine Arts in the 1970s, during vacation between his trips, his relationship with art was
interrupted by life and career opportunities. Once
he settled on land and while experiencing a turning
point in his life, the need of painting reappeared.
He resumed training at Ana Rank’s workshop and
then at Teresa Lescano’s workshop. He currently

attends the Ariel Mlynarzewicz’s workshop and is a
member of the Boedo Group.
Becoming a member of this group allowed him to
paint themes other than maritime issues, such as
mountain landscapes and other interesting motifs
arising out of the themes proposed in the group.
One of his most important solo exhibitions took place
at the Buenos Aires Naval Officers Association in
2012. In addition, he participated in countless collective exhibitions, mainly organized by the Boedo
Group. Some of his works are also permanently
exhibited at the “Manuel Belgrano” National Naval
School in Buenos Aires.
“Painting is like sailing; there is always a new port,
a new love, a deviation from course or a storm to
be weathered...,“ said the artist about his works.

The Thistle’s Lilac
This is a middle-sized oil painting. Painted with thick
brushstrokes, it represents a sort of window into
the countryside; in the foreground some vegetation
that seems to be of little height may be seen.
The space is organized by horizontal layers. The
lower layer, the foreground, presents flowering lilac
bushes, constructed with large brushstrokes, very
vivid, sensitive and thick.
As for the color, the saturated yellows, from light
oranges and ochers to the lightest citric greens, the
violent brushstrokes and Expressionist flowers are
reminiscent of the work of Vincent Van Gogh.
Into the background, the brushwork (that in the foreground contorts to build very thick graphics that are

perceived as flowers and vegetation) stretches without losing its density, and merges the yellows to
represent the fields that transform into hills, subtly
hinted over the horizon. Over the same line rest a
few groups of trees, but due to their darker value
and more defined shapes are perceived as closer
than the hills. Thanks to these simple devices, the
artist achieves great depth in the middle ground,
the narrowest of the three layers: the eye wanders
into the background due to an accelerated perspective. Physically, the space between the sky
and the foreground is thin, everything is very close,
but the addition of those elements over the horizon
line and the different brushstrokes, exert an ampli-

fying, and very well executed, effect of depth.
The sky, that occupies the upper third of the painting, contrasts with the bottom layer by value, vividness and execution: it is a big area with no texture,
with fused and practically invisible brushstrokes of
a weak and warm gray. It is the lightest tone of the
palette, but it possesses less light than the vivid
greens and lilac of the plants and flowers, or the
vibrant yellows of the middle layer.
This is a deceptively simple painting that disguises
an impressive composition that creates a limpid,
big space, filled with lyricism.

MINARDI, Eduardo

The Surviving Beekeeper
In this concise work, Dasseville presents a pictorial
summary of honey’s production cycle. The singlecrop farming fields in the background, full of yellow flowers and nectar, bee colonies inside the
wooden prism-shaped honeycombs and, finally, a
small cloud of bees meekly orbiting the beekeeper.
He functions also as a descriptive element of the
trade, as well as an actor within the bee industry.
He is represented truthfully, with all his attributes,
but also with important synthesis. He seems to be
experimented, poised. Maybe these are the characteristics that make him a “survivor” as the title points
out: his knowledge and skill allow him to survive in a
difficult moment in the industry.
As stated above, the artist makes use of an important

163

synthesis to speak of a rich and complex industry.
We cannot say precisely which crop is the first one in
the pollination chain, as we cannot distinguish the features of the man who ends the cycle, but we know for
certain that both are nuclear links in the same chain.
The aesthetic language responds to figuration
emerged in the late 20th century; it seeks to approach the naturalistic pictorial tradition, but having
been crossed by decades of abstractions. Compositionally, the piece is built with great simplicity.
It possesses two marked directions: a horizontal
one, clearly outlined by a grove in a very dark value that separates the yellow fields from the light
blues and pearls of the sky; the erect figure of the
man marks the vertical direction. The wiring and the

honeycomb create a subtle angle that eases the
orthogonal lines that would make the painting too
static. The location of the character also provides
dynamism: movement seems to come from the
left, making the eye follow him into the work, and
making the eye stay within its boundaries.
As for color, the palette relates to the naturalistic
pursuit mentioned above: different shades of warm
greens form the grass; and blue and purplish tones
modulate the shadows projected by the boxes.
The execution is evident in the different gestural
brushstrokes, adapting to each texture. Long and
silky in the sky; short, quick and abrupt in the grass.
All these elements make this painting an image of
great narrative appeal.

MARTÍNEZ, María Claudia
María Claudia Martínez was born in Pigüé, province of
Buenos Aires, in 1960. In 1980, she moved to Buenos
Aires and still lives in this city. She studied Psychology.
In 2003, she attended Ariel Mlynarzewicz’s painting
workshop. She has become a member of the Boedo
Group since 2006 and participated in all the collective
exhibitions organized by the group in places such as
the Recoleta Cultural Center, among other locations. In
addition, she held two solo exhibitions: the first one at the
Casal de Catalunya, which took place in 2007, and the
second one at the premises of the Pigüé Department
of Culture, in her home city. In 2010, the artist received
the second prize within the scope of the Annual Painting
Prize organized by the Agricultural Control Office regarding
Argentina’s Bicentennial for the work of art shown here.

Eduardo Minardi was born in Mar del Plata in 1963.
He is a self-taught painter, drawer and sculptor. He
has participated in various solo and collective exhibitions in his home city. In addition, his works were
exhibited at the MC15 Collective Exhibition at the
Borges Cultural Center in the city of Buenos Aires.
He received accolades at the 5th Mar del Plata’s Visual Arts Awards and at the 88th National Visual Arts

Awards organized by the Buenos Aires Museum of
Fine Arts, Secretariat of Culture of Argentina.
He is currently teaching visual arts at an Artistic Training Workshop in the city of Mar del Plata.
The artist won a Prize at the Bicentennial Visual Arts
Awards organized by the Agricultural Control Office
(Ministry of Agriculture, Livestock and Fisheries), for
the work of art shown here.

Tensions among Sectors
The work’s title is deceptive. It invites us to analyze
what tensions it refers to, and in this sense it is the
term “sectors” that generates ambiguous interpretations. That is to say; does the title refer to the
artistic forces acting within the work?
If so, the interpretation is technical, but consistently
linear. There is nothing tenser than a square that
has become a tondo. The space is transformed;
right angles are no longer perceived because the
big circle inside it becomes the most important figure. This is so because, naturally, circular shapes
are easier to be read as they are not interrupted by
any angle obstructing the visual perception.
This inclusion of a circle within a square is just one
of the many devices used to generate the referred
tensions, although the strongest and more easily
recognizable one. One color, two tones and pure
white; forceful and in turn delicate, the white and
blue palette of this work is effective: the circle, painted
in a deeper grayish blue, is completely covered by
white shapes which give an impression of being a

lace or filigree. The delicate white shapes cross the
circle, very clearly. Achieved with little substance,
the work’s graphics, which are closer to illustration
than to painting, at first sight look like those foam
drawings left by the sea waves on the sand, or
a jungle typographic image, or even the image of
microorganisms seen through a microscope. If we
take a further look, we can see shapes reminiscent
of plants or animals, very delicate and fragile.
Then, as per this interpretation, the sectors the title
refers to could be the space, the image within it;
and the composition and the work’s internal rules
are the elements generating the said tensions.
However, as was said above; could there not be a
different interpretation? Could a politic standpoint
be outlined in which the word “sectors” has a more
obvious meaning, and the tensions refer to the friction among different social classes? It is not the intention here to force an interpretation other than the
purely artistic one, but there is room for wondering
about it, especially this being such a recent work.

�164

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

ORTEGA, Carlos Sebastián

PERTOVT, Gabriela
Carlos Sebastián Ortega was born in the province
of Entre Ríos in 1978. He studied at the “Prof. Roberto López Carnelli” Visual Arts Institute in Paraná,
obtaining the degree of Visual Arts Performer and
Professor in 2003. He has been working as a teacher from 2004 to the present date, both in educational institutions and in his own studio. One of his
most important solo exhibitions took place at the
Paraná Culture House. In addition, he participated in

several collective exhibitions in the same city. He participated in different competitions, winning the First
Prize at the 8th Biennial of Young Artists in 2008
(in the category: Graphic Arts, participants between
19 and 30 years old), organized by the Department
of Culture of the National University of the Littoral
and the University Federation of the Littoral, among
other accolades.

the futile fight against the dominator. Thus, the expressionless face of the man may signify that the
resources used by him to prevail over Nature are
those of reason rather than his physical strength.
To represent the power of the battle between reason and animal instincts, the painting is constructed
with formal, stylistic and compositional devices that
reinforce the idea of permanent tension. The palette
is strong, highly saturated color spots flood the middle
area of the painting, and are offset by the grayish tones of
the human figure and the warm earth colors of the animals.
The drawing is solid, filled with sought narrative deformities, designed to exacerbate the underlying

concept of the battle of forces. Repeated forms,
sudden movements, strong and sharp angular lines,
transform the work into an almost hostile scene.
The painting has almost no air, the reverberations of
color and the beasts rearing up occupy all the space:
only the “cropped” animals that appear in the bottom
area provide an indication of a studied space.
This lack of depth combines with the black line that
runs through the entire work, outlining the figures
and dividing the picture plane as if it were a puzzle.
This line gives a great graphical quality to the end
result of a strong piece, by its theme and by its
frantic, gestural execution.

Raúl Eduardo Sacheri was born on September 7,
1942 in the city of Buenos Aires. He is a veterinarian; also, a self-taught drawer and painter. He lived
in the provinces of Misiones and Corrientes from
1967 to 1997. From 1998, he has attended workshops given by Ana Tarsia, Ernesto Pesce and
Jorge González Perrín. From 1977, he participated
in different solo exhibitions both at the national (in

cities across the provinces of Misiones, Corrientes,
Buenos Aires and the city of Buenos Aires) and international (in the United States, Ecuador and Uruguay) level.
In 2010, he won the 3rd Acquisition Prize at the
Annual Painting Prize organized by the Agricultural
Control Office regarding Argentina’s Bicentennial.

art: the little cows, which are almost the main characters of the work, scattered here and there are
minuscule but have all the necessary details to
be identified as such. Pink noses, hairy ears, the
presence of calves, and their heads down into the
grass; all this detailed narrative is what gives the
impression of naïveté.
But this has to do not only with the animals. The painting’s
entire environment is viewed as a scene of naïve art.
The trees, the clouds, even the countryside. And the
execution is responsible for this: brushstrokes are
not thick; instead, they cautiously merge the colors.
There are more gestural and short brushstrokes

where glazing has been applied; but in general, this
painting has a very classical composition and, therefore, a little and thin layer of material has been used.
Everything is restrained, measured, calm, and this
also outlines its naïve quality.
As regards composition and space building, the
said classical elegance is also perceived in the
form in which the elements fill the work: as previously said, the low horizon, rather than compressing the land, enhances the sky, which turns
the work more spacious.
Due to all the said reasons, the result is a beautiful
painting, full of peace and elegance.

Horse Breaking
The key to the painting is in the Dionysian, the
wild, the excessive, the uncontrolled. The essence
of horse breaking is the man’s struggle to control
the forces of Nature (including his own primitive
instincts), his struggle to impose his will over the
natural world to which he himself belongs.
In Horse Breaking by Carlos Ortega, this idea of
culture dominating Nature is represented with the
metaphor of the gaucho’s activity. The man is the
only character in the painting portrayed without facial features; the animals have their mouths open
in defiance, the eyes slanted but focused: they are
marked by a gesture that could be of strength, of

SACHERI, Raúl

In the Pastures
The sky is hanging over the countryside. Crossed
by rounded, corporeal clouds, it fills the space with
diaphanous light. Immeasurable, it fills two thirds of
the work, and turns it into an open space of incredible size. Not far from there, a few hills outline the
horizon, reducing the lands’ immensity.
Under that huge sky, a few cows are calmly grazing
among high trees and surrounded by a subtle fence.
This is the typical image of the countryside: the
meekness of the cattle, the immensity of the fertile
land and the sky governing it all.
Sacheri represents this image, almost a cliché,
based on an artistic language very close to naïve

165

Gabriela Pertovt was born in Santa Fe in 1962. She
studied at the Juan Mantovani Provincial School in
the province of Santa Fe. In 1989 she obtained the
Advanced Technical Degree in Visual Arts. In order
to receive further training, she applied for national
and international scholarships, such as the one
awarded in 1990 by the Elizabeth Greenshields
Foundation in Canada, or the ones awarded by the
Santa Fe Province Government which allowed her
the chance to study with renowned artists such as
master Juan Doffo.
She usually participates in competitions and Visual
Arts Awards held at the most important museums
and cultural centers within the country, having won
40 accolades. Among the most important ones we
may find the Golden Medal awarded by the Rosa

Galisteo Museum in Santa Fe for her artistic career;
the Second Acquisition Prize within the scope of
the competition entitled “Castile-León Paints,” at
the Borges Cultural Center in Buenos Aires; and
special mentions awarded at different Visual Arts
Awards organized by the Palais de Glace in Buenos Aires. She held exhibitions in France (2002)
and in Switzerland many times, and some of her
works may be found in private collections in the
United States, Spain, Australia, Switzerland, Germany, France, England, Canada, Scotland, Belgium, the Netherlands and Italy.
Her works are part of the heritage assets of 15 museums and foundations in Argentina (in Ushuaia,
Santa Fe, Córdoba, La Plata, Tres de Febrero, Avellaneda, Corrientes, etc.).

Build Your Own Argentina
Gabriela Pertovt’s whole work takes specific elements which are easily identifiable with what is basically seen as the “Argentine way of life”: the ritual
of the maté; the cattle raising industry; the life of the
gauchos; the Argentine ribbon. They directly refer
to the concept of building a “national identity.”
This work in particular, as can be inferred from its
title, strongly highlights those identity-formation
concepts as well as the idea that a country is “built”
from certain defining and outlining elements. Pertovt uses an aesthetic language and an imagery
which remind us of the way in which children are
introduced to the nation’s civil and economic life.
There are three typically childish elements appearing in this particular painting: the Argentine ribbon,
the element through which we first get to know our
nation. As children, we relate the white and light
blue colors to the sense of belonging to a country
or a nation when, at school, we wear the national
badge for the first time to sing the national anthem.
Thus, little by little, the purely abstract concepts of

country, national territory and nation start to materialize, and the flag is the first identifiable symbol of
this patriotic identity.
As regards the cow, several thousand liters of ink
have been used for decades at school to write essays about this iconic animal. To acknowledge the
cow, and cow-derived products, as a part of the
cattle production cycle means, somehow, to grasp
some preliminary knowledge about the country’s
traditional economy. The image of the cow is idealized; it becomes an icon which represents the
means of livelihood of the whole nation. Its animal
nature is denied, and it is turned into a core element
of the Argentine social philosophy. “Cows provide
us with milk, cheese and beef,” children say.
Therefore, what Pertovt is apparently trying to
convey is that the braided Argentine ribbons and
the cow are part of a building game set. Just as
those paper doll dress-up games for girls, Pertovt
presents us with the little cow cut-out silhouettes,
which serve as avatars of the country’s image.

The painting invites us to “build” a country, not only
to carry it forward, but to reinvent it, to rebuild it
on the base of that which we call a “nation,” the
first thing we know as children. However, the artist
leaves us only a few options: each avatar is a cow;
they are twin cows, having only a slight tilt to the
right or left. Maybe it is in that detail where the elements’ childish innocence gives place to an adult
irony about the need to make decisions in order for
us to “build” our own Argentina.
From an artistic standpoint, the work’s composition
is more than simple; and the palette is greatly reduced: the figures are simply placed on a vertical
line, and only two colors are used: white and blue.
In this sense, this could be deemed as a static and
scanty work; but Pertovt’s mastery lies in the endless possibilities of repeating effects and textures,
such as the shines and the ribbon’s braiding, by
means of a game of lights and shadows which denote a sound execution, reminiscent of the decorative styles of hyperrealistic painting.

SZELAGOWSKI, Martín Leandro
Martín Leandro Szelagowski was born on April 15,
1956 in the city of La Plata. Apart from studying to
become a veterinarian, he received a Bachelor of
Arts in Visual Arts from the University of La Plata. He
worked as a drawer for several graphic media companies for 10 years. This marked his career, given
that after this job, he decided to study at University,
consolidating his career as an artist.
He received many honors during his career, such

as the 29th “Fernán Félix de Amador” National Painting Awards (2007); the National Visual Arts Awards
at the Palais de Glace (2008, 2009 and 2010);
the “Manuel Belgrano” National Visual Arts Awards
(2010 and 2011); and the Annual Painting Prize organized by the Agricultural Control Office (2010) regarding the Bicentennial, among other drawing and
painting accolades.

�166

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

SZELAGOWSKI, Martín Leandro

CARLOS PELLEGRINI CUP

Pioneers
Pioneer: “a person who is the first to explore or settle
a new country or area. An innovator or developer
of new ideas or techniques.” As with most of contemporary art pieces, each work has many different
interpretations or readings which resort to diverse
sources of knowledge.
Szelagowski’s work is not an exception. At first sight,
what can be seen in this work of mixed techniques
is simple: four horses, one of them is lying down,
another one is apparently leaning on what seems
an anthropomorphic figure. They lie on an indefinite space, splattered with paint and lines running
across the plane. In this sense, a description seems
not worthwhile. However, by performing a little bit
deeper analysis, we can discover a wide range of

History
meanings related to pioneering.
As regards the subject, the term “pioneers,” within
the context of this catalog which collects assets
relating to the building of a country, could refer to
the moment of its inception. The horses, therefore,
could be the first to be brought by the Spaniards;
and the seemingly human figure on the right could
refer to the fate to which many Spanish conquerors
were doomed in the hands of native people. Thus,
this image might be that of Solís after the first foundation of Buenos Aires.
Whatever the context, horses are the quintessential
pioneers: they open ways, earlier than the railroad;
they allow for transportation and communication
among faraway territories; they shorten distances.

From an artistic and aesthetic standpoint, it is a
highly interesting work. The drawing is extremely
precise: it is solid and strong. The horses’ bodies
are correct and mimetic, in spite of the gestural
quality with which they were achieved.
The space is, as was said above, indefinite, but
broken by the paint dripping and by the lines running
across it. As the drawing is almost a grisaille, there
are no relevant colors, although there are paint stains
in blue tones.
The result is a strong work, which functions at different interpretation levels, and which conveys a
feeling of uneasiness.

Sergio Tosoratti was born in the province of Buenos
Aires in 1969. He studied at the “Prilidiano Pueyrredón” National School of Fine Arts where he graduated
as a Painting National Professor. In addition, he studied at the National University Art Institute (IUNA), also
taking postgraduate courses at the same Institute on
the drifting of objects and vanguards of the 20th century. He studied Ceramics at the Municipal School of
Avellaneda. A protégé of Guillermo Cuello and Pipo
Ferrari, he decided that Expressionism would be his
language. His works are based on a permanent re-

search on the subtle harmony found in chaos.
He is basically a painter. But he is also a ceramist and
makes objects d’art. Thanks to this set of skills, he
worked at many television production companies as
a storyboard drawer, as well as making objects d’art
and puppets.
His works were exhibited at the National Visual Arts
Awards at the Palais de Glace and at various art galleries. He has been awarded prestigious accolades
during his career. He is currently working as a teacher
in his own studio.

TOSORATTI, Sergio

Tempest I
Finally, the calm sea has begun its cycle of storms.
Indifferent to man’s existence, periods of calm and
tempest control life at sea. What perhaps could
be interpreted as a hint of the troubled relationship
between man and ocean in Narváez’s 2004 piece
Fish Processing Vessel (also included in this catalog),
in this Tosoratti’s painting has become an all-ornothing battle.
The sea rises aggressively over the fishing boat; it
seems to boil around it, ready to swallow it up, as
if it were Odyssey’s monster, Charybdis. But the
small boat resists still, fragile only in appearance.
Maybe, then, this piece could be the beginning of
a story whose end would be portrayed in Fish Processing Vessel: after the storm, the waters cease to
be a ravaging monster to become a generous, pea-

167

ceful mother, a giver of life. To portray this maritime
chaos, Tosoratti resorts to highly effective pictorial
devices: thick, irregular, impasto brushstrokes; dripping technique, that is, thick paint drops crashed
into the fabric to show the sea foam formed by the
troubled waters. Each brushstroke is unique: the
giant wave that lifts the ship is constructed using
those impetuous brushstrokes and strong drops,
filled with impulsivity. Thus, the execution matches
the image emotionally, and mimesis is not focused
on achieving a photographic effect by using the glazing technique, as it used to be in times past, but in
the spirit of chaos embodied by the gale.
In addition, attention should be paid to what happens under the layer of sea foam: the ocean is
dark, deep and cold (due to the use of cobalt blue,

a very cool color), but it also seems to reverberate with the orange reflections of the boat. Some
important impasto brushstrokes of a weak orange
may be seen, providing great depth to the color.
That is, color has obviously been very well thought.
Perhaps, the impulsive execution is balanced by the
intellectual process of achieving certain chromatic
effects with this well-studied palette, since the color seems to gain value as the eye looks from wave
to sky, yet lose saturation at the same time, as the
grayish pastels appear, especially in the sky. This
change of color coincides with the stretching of
brushstrokes, and therefore, with the color itself.
The painting has a great narrative power without being too
naturalistic, and maybe that is what makes it as interesting
and as endowed with sublime and romantic beauty.

This prize cup was awarded to the winner of the
Carlos Pellegrini International Grand Prix in two
occasions. The Grand Prix is the most important
equestrian competition in the region. It was designed to pay tribute to the first president and one of
the founder-members of the Buenos Aires Jockey
Club, an entity organized under the laws of Argentina for the promotion of the turf business. Carlos
Enrique José Pellegrini Bevans was born in the city
of Buenos Aires, in 1846. He loved horse racing and
this passion for horses prompted him to found the
Jockey Club in 1882, where he was appointed its
first president that same year and then for another
three terms of office thereafter. In addition, Pellegrini
was Argentina’s President-elect in 1890. When one
speaks of Carlos Pellegrini, one speaks of turf and
of our country. The Grand Prix is the most significant
equestrian competition in Argentina, and it is also of
historical importance both in South America and Latin
America.
The change in its name as time went by is proof
positive of such importance. From 1887 to 1940,
the name of the competition was International
Grand Prix, and from 1941 to 1952, its name was
Carlos Pellegrini Grand Prix. In 1953 and in 1954,
the name International Grand Prix was used again,

and from 1955 to 1958, once more, the name
used for the race was Carlos Pellegrini Grand Prix.
From 1959 to 1963 the name changed to Carlos
Pellegrini International Grand Prix, and in 1964, the
name International Carlos Pellegrini Grand Prize
became the official name until the 1978 edition.
Finally, from 1980 to the present date, this race
has been run as the Carlos Pellegrini International
Grand Prix, at the classy San Isidro’s racetrack. It
should be noted that this competition did not take
place in 1976 and in 1985 due to the outbreak of
an epizootic, while in 1980 and in 1981 the race
was simultaneously run at the Palermo and San
Isidro Race Tracks. In San Isidro’s track, the race
was called Carlos Pellegrini International Grand
Prix, while in Palermo’s track, the name used was
Argentine Republic’s Grand Prix - President Carlos Pellegrini. As time went by, the place where the
race was run also changed. From 1887 to 1895,
it was run at the National racetrack. From 1896 to
1940 it took place at the Argentine racetrack, while
from 1941 to 1970, the identified location was San
Isidro’s racetrack. In 1971, the race was run again
at Palermo’s Argentine racetrack and, in 1980 San
Isidro’s racetrack became “the” venue for this competition ever since.

Each maker has its own markings or iconographic
symbols in order to identify and certify the artist.

City Marks: in Great Britain, these are the hallmarks
identifying the city of origin or control of the piece.

Hallmarks
The hallmarks on this cup indicate that it is made
of .925 Silver, and that it was made or certified in
London, England, in 1907, by Edward Barnard &amp;
Son. Ltd.

These hallmarks may only be seen in pieces cast in
precious metals, that is, gold and silver. They are an
imprint on a work and certify that it is an authentic
and unique piece. They are useful to identify the origin, the type and the quality of the metal, as well as
the piece’s date and maker.
The minting technique is based on a combination of
diverse symbols, which differ considerably from one
country (or city) to another.

London
The lion passant mark certifies that the piece has
been made of Sterling or .925 silver (that is, 92.5 percent silver and 7.5 percent copper), in Great Britain.
These hallmarks have changed as time went by.

Sheffield
Edimburgh
Dublin

Circa 1600-1820

Birmingham
Newcastle

From 1820

Date letters were usually used to identify dates in
strings of 20 and each cycle was differentiated by a
changing of the font, letter case and shield shape.

�168

ART CATALOG

CULTURAL HERITAGE

SCALE MODELS

SCALE MODELS
Contessi Shipyard Scale Model

History
Between 1950 and 1952, as a consequence of the
post-war crisis, several fishing boats coming from different cities of the coast of West Flanders, Belgium,
arrived in the port of Mar del Plata; these Belgian
new-comers sought to settle, with their families, in
Argentina. The ship-owners and crew members of
the Belgian boats settled in the port of Mar del Plata and started the exploitation of fresh fish for consumption. This group of fishermen filled a vacancy
within the city’s fishing activities: deep-sea fishing.
By 1950, there was no proper infrastructure or supplies
for deep-sea fishing in Mar del Plata. The Belgian
fishermen brought with them the necessary tools,
although they had to adapt their equipment to
the local geographical conditions and provide the

means to process the fish.
The Belgian immigrants saw themselves as “different,” and so did local coastal fishermen. Avelino
Bertello (interviewed in June, 2001) stated: “deepsea fishing skippers must be educated people;
they must have sailing knowledge; as they fish at
over 150 miles off the coast, they must know the
exact position where they are, their latitude and
longitude; such knowledge establishes a certain
higher rank with regard to coastal skippers.”
Their offshore sailing allowed for the discovery of
new hake fishing grounds, and their movement
southwards favored the exploitation of the southern
hake; a species having a high commercial value
in international markets, as well as of the pollock.

MARÍA EUGENIA Fishing Vessel
The María Eugenia Vessel is an Argentine fishing vessel featuring a steel hull; it was launched in 1981 by
the C. N. P. Freire S. A. shipyard, from Vigo, Spain,
for the Argentine company Argenbel S. A.
She is sister to the vessels María Liliana, María Dolores and María Alejandra. The latter sank in 1934,
at a depth of 3150 feet and bearing 161º from the
buoy at Puerto Madryn dock.
Her gross and net register tonnage are 669 and

480 tons respectively. Her dimensions in feet are:
Length: 176.31 feet; Beam: 31.17 feet; Height:
21.33 feet; and a draught of 13.16 feet.
Propelled by an Alpha 12V23LU diesel engine, 12
V cylinders (225 x 300); Construcciones Echevarría
S. A., Bermeo, Spain; with a capacity of 1,298 KW,
which is coupled to a propeller and attains a speed
of 12.1 knots.

GURI Fishing Vessell
The Guri fishing vessel was built by the SANYM
shipyard for the company Hielo Nevada S.A.
This shipyard started doing business in 1965
and it has since specialized in fishing technology
from project development and construction work
to the subsequent fish processing both onshore
and on board factory vessels. Subsequently, the
shipyard’s works were expanded to include all sorts
of vessels; and including other works such as the
projection and direction of vessel transformations.
During the 1990s, and due to the industry’s down-

169

turn, the shipyard was virtually closed; but in December 2002, the workers’ cooperative Alte.
Brown took over the company’s operations and attempted to get it back to business. After many years
of problems and disagreements, the shipyard is still
in an unsettled state; it is, however, carrying on with
some activities.
Its industrial plant is located on La Boca’s southern
bank of the southern access to the port of Buenos
Aires and to Riachuelo, in the Isla Maciel district.

Currently, the Argentine continental shelf extends
for up to almost 200 miles of Exclusive Economic
Zone; and the Argentine coast extends for over 2,900
miles. The main species found in the Argentine Sea
are still the hubbsi hake, the southern blue whiting,
the long tail hake, the croaker, the pollock and the
Argentine anchoita. Since its creation, in 1898, this
Ministry has had the power over the exploitation of
our maritime resources. Thus, the second division
of the Directorate of Trade and Industries was in
charge of “all hydrographic studies related to fishing,
the creation of maritime laboratories, model fisheries,
etc.” (Sect. 5, Law 3727).

The first activities of the shipyard are related to the
work of its founder, Mr. Federico Contessi, who
started his career in the shipbuilding business
during his early youth in his home country of Italy,
where his uncles worked at a shipyard in which
wooden fishing boats were built and repaired. Federico arrived in Argentina in 1947, at age 16, and
immediately started to work at a shipyard in Mar del
Plata. Soon afterwards, it was his employer who
guided young Federico by strongly suggesting to
him that he start his own shipbuilding workshop.
After the first years of working on his own, during
which he performed repairs, he started his shipbuilding business under the name of “La Juventud”
Shipyard, hiring several young collaborators. Presently some of them are still working with him as
partners and managing directors of the company.
This first shipyard was built on a private plot of land,
but it was far from the sea; this caused serious
difficulties when transferring the vessels for launch.
Some years later, the shipyard moved to its current
premises, which are State-owned, but they are by
the sea. There, new facilities were built, as well as
a private dry dock on a vacant lot and portions of
land reclaimed from the sea. This was the first private dry dock ever built on the Atlantic coast. In
1965, the company was incorporated under the
name of “Astillero Naval Federico Contessi y Cía.
S.A.C.I.F.A.N.” and continues to engage in the wooden ship building business.
In 1978, the construction of a series of six fishing
vessels was projected; this series of fishing boats

was named AC2 Prototype. These vessels would
be built using naval steel and would be the first vessels to be built of such material, since until that time
vessels were built only of wood.
The national authorities on Maritime Affairs (S.E.I.M.)
had announced a financing program for the naval
industry which included the construction of fishing
vessels for the national fleet. In 1974, the shipyard
had endured a fire which affected all its facilities;
and by the time the financing program was announced, the company was being reconstructed.
During that process, the company commenced to
design and build the referred series of steel vessels
with resources of its own, although it applied for
financing under the S.E.I.M. program.
In this context, they sent a scale model as a present to the nation’s Under-Secretary of Fisheries.
This model was placed on a carved wooden base;
it, along with the words “in pursuit of a common
goal: to enhance the National Fishing Fleet,” represented the shipyard’s desire of sailing the Argentine
sea and becoming a source of employment and
prosperity.
All six vessels in the AC2 series were built entirely,
and the vessels launched were:
Doña Alfia Aug-26-1978
Gran Capitán Dec-09-1978
Cabo de Hornos Apr-30-1979
Comandante Luis Piedrabuena Aug-08-1979
Canal de Beagle Dec-17-1979
Don Vicente Vuosso Nov-15-1980

�170

PATRIMONIO CULTURAL

INDICE

INDICE
CATÁLOGO ARTÍSTICO
Autoridades.........................................................................................................................7
Prólogo...............................................................................................................................9
Introducción.......................................................................................................................10
HISTORIA Y ARQUITECTURA
Historia del Ministerio.........................................................................................................14
Un edificio con carácter e historia......................................................................................16
La puesta en valor.............................................................................................................20
PINTURA
AZZONI, Roberto ............................................................................................................ 24
BERNÉ............................................................................................................................ 26
BIGGERI, Emilio .............................................................................................................. 28
CANESSA, Aurelio
..................................................................................................... 32
CRISPINO, Luis ............................................................................................................... 34
DÍAZ LAGO...................................................................................................................... 38
HENDEK............................................................................................................................42
KOCH, E.......................................................................................................................... 44
LÓPEZ NAGUIL, Gregorio ............................................................................................... 50
MACHINEA, Víctor Eduardo...............................................................................................52
NARVÁEZ Carmen........................................................................................................... 56
PARODI, Ángel Parodi...................................................................................................... 58
PARODI, Antonio.............................................................................................................. 60
RIZZO, Alberto................................................................................................................. 62
ROIG, José...................................................................................................................... 66
TESSANDORI, Luis.......................................................................................................... 68
ESCULTURA
BISCIONE, Carlos.............................................................................................................72
HANNAUX, Emmanuel......................................................................................................74
JUÁREZ, Horacio..............................................................................................................76
MENE, Pierre Jules............................................................................................................78

MULLER, Hans.................................................................................................................80
TORRE, Eddie...................................................................................................................82
DIBUJO Y GRABADO
ARANCIO, Juan................................................................................................................86
CHAREUN, Luis Augusto...................................................................................................88
DI TARANTO, Tomás.........................................................................................................90
QUINQUELA MARTÍN, Benito............................................................................................92
ROCHON, Angélica...........................................................................................................96
TESSANDORI, Luis...........................................................................................................98
NUEVA COLECCIÓN
BESADA, Alicia................................................................................................................102
CÓRDOBA, Adela............................................................................................................104
DASSEVILLE, Sergio Daniel............................................................................................106
MARTINEZ, María Claudia...............................................................................................108
MINARDI, Eduardo..........................................................................................................110
ORTEGA, Carlos Sebastián.............................................................................................112
PERTOVT, Gabriela.........................................................................................................114
ROCHON, Angélica.........................................................................................................116
SACHERI, Raúl Eduardo..................................................................................................118
SZELAGOWSKI, Martín Leandro......................................................................................120
TOSSORATTI, Sergio.......................................................................................................122
OBJETOS DE ARTE
Copa Carlos Pellegrini......................................................................................................126
Maqueta Buque María Eugenia........................................................................................128
Maqueta Buque Guri........................................................................................................130
Maqueta Astillero Contessi...............................................................................................132
ART CATALOG
Traducciones del castellano.............................................................................................136

171

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Catálogo artístico del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación</text>
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                    <text>Manual de Buenas Prácticas
de Almácigos en el cultivo de
pimiento para Pimentón

�Autoridades
MINISTRO DE AGROINDUSTRIA
Dr. Luis Miguel ETCHEVEHERE
SECRETARIO DE ALIMENTOS Y BIOECONOMÍA
Lic. Andrés MURCHINSON
DIRECTORA NACIONAL DE ALIMENTOS Y BEBIDAS
Ing. Agr. Mercedes NIMO
DIRECTOR DE GESTIÓN DE PROYECTOS AGROALIMENTARIO
Dr. Pablo MORÓN

Edición 2018. Permitida la reproducción total o parcial del presente material citando la fuente.

�MANUAL DE BUENAS
PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS
EN EL CULTIVO DE PIMIENTO
PARA PIMENTÓN
(CAPSICUM ANNUUM - L. VAR. ANNUUM)

RECOMENDACIONES

3

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ÍNDICE
5

INTRODUCCIÓN

7

SISTEMA PRODUCTIVO Y PERFIL DEL PRODUCTOR

11
14

1. ALMÁCIGOS

14

2. PRODUCCIÓN DE ALMÁCIGOS TRADICIONALES

17

3. PASOS A SEGUIR EN LA PREPARACIÓN DE UN ALMÁCIGO TRADICIONAL

19

4. MANEJO DEL ALMÁCIGO TRADICIONAL

21

5. ALMÁCIGOS EN BANDEJAS HIDROPÓNICAS O FLOTANTES

22

6. TÉCNICA O PROCEDIMIENTO PARA LOS ALMÁCIGOS HIDROPÓNICOS

23

7. MANEJO DEL ALMÁCIGO HIDROPÓNICO O FLOTANTE

24

8. MANEJO SANITARIO DEL ALMÁCIGO HIDROPÓNICO

28

9. PODA NATURAL DE RAÍCES EN ALMÁCIGOS HIDROPÓNICOS

28

10. RUSTICACIÓN DE PLANTINES

28

11. TRASPLANTE APROPIADO EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

29

12. CONCLUSIÓN

29

13. BIBLIOGRAFÍA

31
4

CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

ANEXOS

�INTRODUCCIÓN
El pimiento para pimentón (Capsicum annuum - L.
var. annuum) es el cultivo de mayor importancia
económica en los Valles Calchaquíes.
Este manual tiene como objetivo aplicar conocimientos y técnicas básicas necesarias para la producción de plantines de alta calidad sanitaria y biológica, para que el productor emprenda la primera
etapa de su sistema de cultivo con la seguridad
necesaria, y así poder pretender una futura cosecha y productividad aceptable para el mismo. A
su vez aborda el aspecto del cuidado del medio

ambiente, recomendando y fomentando el uso de
nuevas técnicas, como es el almácigo hidropónico
y de productos y/o insumos que no son agresivos
al medio ambiente y a la salud del productor o personal operativo, tendientes a contribuir a la sanidad e inocuidad del producto final, “el pimentón”.
El análisis y relevamiento del presente manual llega
hasta las instancias de trasplante y establecimiento del plantín a campo, concluyendo con información cuantitativa referente a las ventajas y desventajas entre distintos sistemas de almácigos.

5

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

6

�SISTEMA PRODUCTIVO
Y PERFIL DE LOS
PRODUCTORES
Los productores, en su totalidad, son pequeños minifundistas, por lo que las prácticas abordadas son
adaptadas a este sistema productivo y a la zona
del Valle del Yokavil (Santa María, Catamarca). Se
sugiere que el uso de estas prácticas sean tomadas únicamente como referencia en aquellas áreas
geográficas con diferentes condiciones climáticas.
En el sistema productivo actual, las prácticas cotidianas de la producción de almácigos de pimiento para
pimentón utilizan el sistema de almácigo tradicional
sobre el suelo sembrado al voleo; existiendo una
gran diversidad de productores, donde cada uno lo
realiza a su manera. Como resultado general obtienen un alto porcentaje de almacigueras y/o plantines
enfermos, situación preocupante actualmente en el
sector. Con este manual, se tratará de fomentar la
unificación de criterios y en lo posible el cambio del
sistema de almácigo tradicional, por el sistema de
almácigo en bandejas hidropónicas.

En base a este criterio, es por lo que se pone mayor
énfasis en el conocimiento de ésta técnica y la situación comparativa de resultados a campo, ya que
la disposición del productor a realizar los cambios
se hará por evidencias de experiencias superadoras
y aplicables a la realidad del mismo.
El cultivo de pimiento para pimentón en la zona,
casi en su totalidad se realiza con el sistema de
riego superficial por surco, existiendo actualmente dos experiencias con resultados prometedores
de la implementación del sistema de riego por goteo; factor que será clave para el sustento y mejora en la producción de este cultivo.
La técnica de almácigos hidropónicos utilizada en
el presente manual, se fundó íntegramente en la
experiencia de este trabajo, por contar con adaptación y seguridad en la producción de plantines
en la zona.

7

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ASPECTOS GENERALES DEL CULTIVO
Origen y distribución
El pimiento para pimentón es una planta perteneciente a la familia de las solanáceas originaria de
América, centrándose sus orígenes entre Perú y
Bolivia. Fue llevado por los españoles a Europa durante la conquista y así comenzó su difusión por la
gastronomía de diferentes países del mundo.
En la Argentina, la producción se ubica en la región
norte del país, cobrando relevancia aproximadamente en los años 30, puntualmente en el Departamento Santa María. El inicio del cultivo data del
año 1927, instado por empresarios y emprendedores de especias de origen español.

8

En las primeras décadas, este cultivo tuvo una
gran adhesión por los productores de la zona,
convirtiéndose en el principal cultivo de la economía regional. En el caso de la ciudad de Santa María, Catamarca, el desarrollo social y económico
de esta ciudad estuvo basado en los recursos que
generaba este cultivo, codiciado y reconocido por
su alta calidad organoléptica lograda en la zona.
De diferentes investigaciones, se desprende que
estos valores organolépticos alcanzados se deben
a su clima (cálido con altos rasgos de aridez). La
alta insolación, altitud de 2000 msnm y la amplitud
térmica hacen que los aceites esenciales y carotenoides del fruto de donde se origina el pimentón
como condimento, se concentren de una manera
tal, que combinando color y sabor, éste desprende
su gusto excepcional.

�SISTEMA PRODUCTIVO Y PERFIL DE LOS PRODUCTORES

SALTA
Cafayate

CATAMARCA
Santa María

CHILE

Fiambalá

TUCUMAN
Tafí del Valle

Belén

SANTIAGO
DEL ESTERO

LA RIOJA
La Rioja

SAN JUAN
Taxonomía
La clasificación taxonómica simplificada del pimiento para pimentón es la siguiente:
Orden: Solanales
Familia: Solanáceas
Sub-familia: Solanoideae
Tribu: Solaneae
Género: Capsicum
Especie: Annuum

CORDOBA
Principales zonas productoras de pimiento
para pimentón en la Argentina
La siembra y cosecha del pimiento para pimentón,
con fines económicos se realiza en la región de los
Valles Calchaquíes, ubicados a lo largo del valle
del Río Santa María en las provincias de Catamarca (Departamento Santa María, Belén); Tucumán
(Departamento Tafí del Valle: Amaicha del Valle,
Quilmes, Colalao del Valle) y Oeste de la provincia
de Salta (Departamento Cachi, San Carlos y algunas localidades del Valle de Lerma).

La taxonomía dentro del género es compleja, debida a la gran variabilidad de formas existentes en
las especies cultivadas y a la diversidad de criterios utilizados en la clasificación.

9

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

RECOMENDACIONES

10

MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS
DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO
DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

�CONCEPTO DE BUENAS
PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

11

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

12

�CONCEPTO DE BUENAS
PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

¿QUÉ SON LAS BUENAS PRÁCTICAS
AGRÍCOLAS?
Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son recomendaciones mínimas que se deben implementar en la producción primaria, para que las tareas
agronómicas den como resultado productos inocuos (materia prima o producto final), cuidando la
salud de los trabajadores, el medio ambiente y el
bienestar y seguridad para el consumidor.
Implica inventariar, registrar, documentar todos los
insumos, hechos y tareas, que se utilicen, ocurran
y se realicen en soportes diseñados para las circunstancias de cada productor; volcando la información recogida para quedar en condiciones de
realizar una trazabilidad de los productos. También
deben considerarse los resultados de lo realizado
que permitirá una mejora de los procesos, los mismos deben ser verificables para comprobar que
las BPA se están cumpliendo.

La aplicación de las Buenas Prácticas Agrícolas es
un proceso voluntario del productor y está sujeto al
compromiso que adquiera para su implementación.

¿CÓMO PODEMOS IMPLEMENTAR BPA
EN ALMÁCIGOS DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN?
Para la implementación, se recomienda realizar
una serie de prácticas agrícolas, contar con una
infraestructura mínima y muy buena predisposición
del productor en recibir las instrucciones técnicas
y llevar a cabo las mismas. Las BPA deberán ser
adaptadas e implementadas por el sector productivo teniendo en cuenta la particularidad del emprendimiento o perfil de productores, a los efectos de lograr así, los resultados esperados y de disminuir los
riesgos de contaminación de los productos, como
de la salud de los operarios y la contaminación de
los recursos naturales involucrados.

13

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

1. ALMÁCIGOS
1.1 · Concepto
Los almácigos o almacigueras son pequeñas
parcelas o sitios donde se siembran las semillas
a una alta densidad y se controlan las condiciones climáticas de humedad y temperatura para
que los plantines crezcan adecuadamente, con el
objeto de obtener en un período de 35 a 65 días
plantines sanos con un tamaño y calidad para ser
trasplantados al terreno definitivo. Una planta sana
y vigorosa proveniente de un buen almácigo; es el
punto de partida que marca una parte importante
de la productividad y el futuro de la cosecha.

tamaño uniforme para el trasplante, descartando
los que se originaron de semillas poco viables.
5. Se adelanta la época de trasplante respecto a la
siembra a campo abierto.

1.2 · Época de producción de almácigos

1.4. Clasificación de los almácigos

La temporada de almácigos, en la región de los
Valles Calchaquíes, ocurre entre los meses de julio a octubre, época que se inician las tareas acordes para establecer una almaciguera en tiempo y
forma según una planificación previa.

Para la realización de los almácigos tradicionales
sobre el suelo se requieren condiciones mínimas
para el cumplimiento de las BPA.

Teniendo en cuenta esta época invernal, donde es
normal la ocurrencia de heladas muy intensas, los
resguardos aéreos de los almácigos deben hacerse acordes en condiciones de extrema protección.
Para ello, se utilizan coberturas, que en la mayoría
de los casos son films plásticos de diferentes espesores o en algunos casos reforzados con malla
antihelada por debajo del film y/o usando otros
plásticos de refuerzo en los días más fríos.

ALMÁCIGOS TRADICIONALES SOBRE SUELO
Siembra al voleo

Siembra en línea

ALMÁCIGOS EN BANDEJA
En bandejas
apoyadas

En bandejas
hidropónicas

1.3. Ventajas de los almácigos
1. Se ahorra espacio, ya que en una reducida superficie se produce una gran cantidad de plantines.
2. Se aprovechan mejor las semillas.
3. Facilita la protección y el control del clima por el
productor.
4. Se pueden seleccionar los mejores plantines de

14

2. PRODUCCIÓN DE ALMÁCIGOS
TRADICIONALES
2.1 · Requerimientos mínimos
1. Ubicación apropiada: El sitio debe estar protegido contra vientos fuertes, no debe estar som-

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

15

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

breado, debe contar con disponibilidad y cercanía de las fuentes de agua y el cierre perimetral
seguro, para evitar el ingreso de personas ajenas al predio y de animales.
2. El terreno debe tener un drenaje adecuado.
3. El suelo debe ser suelto y poroso: si es necesario, agregar arena, materia orgánica en forma
de humus, mantillo, turba o materiales inertes
como perlita o vermiculita.
4. El suelo debe desinfectarse contra nemátodos,
plagas, enfermedades y malezas.
Se debe contar con un croquis o esquema donde se
indique la ubicación de los almácigos indicando especie, variedad y fecha de siembra, entre otros datos.
2.2 · Dimensiones
Para calcular la superficie de almácigos necesaria
debemos conocer el número de plantines para trasplantar en una superficie con un marco determina-

16

do; sobre este número se calculará un 20% más
de plantines para poder seleccionar y hacer refalles.
Como norma general se establece que el número de plantines por metro cuadrado de almácigos,
debe ser tal que las plantas se toquen entre sí, sin
llegar a competir por espacios y nutrientes.
Por ejemplo: si el marco de plantación previsto en
el cultivo definitivo, es de 0,25 metros entre plantas por 0,75 metros entre surcos; haciendo el cálculo para una hectárea tenemos:
Superficie m2
10.000 m2

marco de plantación=
en m2
0,1875 (0,25x0, 75) m2=

Nº plantines
53.300
plantines

El ancho del almácigo más práctico es de 1 metro
para hacer eficiente el uso del plástico y cálculo
de la superficie a tratar; y de largo 10 metros, pudiéndose realizar longitudes más amplias, depen-

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

diendo de la forma y dimensiones de las huertas
destinadas a la producción de almácigos.
Se recomienda para una producción de plantines
adecuados, sembrar como mínimo 30 m2/ha de
almácigos y utilizar una cantidad de semilla mínima
de un kilo, la misma debe tener una pureza mínima
del 90 % y poder germinativo superior al 95 %.

3. PASOS A SEGUIR EN LA PREPARACIÓN DE UN ALMÁCIGO TRADICIONAL
3.1 · Elección del suelo
Elija un terreno alto, suelto, de suelo profundo y
drenado, libres de malezas perennes y protegido
por los vientos. Los almácigos deben tener un cercado perimetral seguro para evitar el ingreso de
personas ajenas al predio y de animales.
Ubique sus almácigos en las cercanías de la casa
del encargado, por lo que necesita una vigilancia
permanente. Asegure una fuente de agua permanente de calidad, que cumpla con los requisitos de
agua para riego.

Una vez marcados los canteros y realizados los bordes con el mismo suelo (en caso de suelos sueltos
se puede ayudar con otro suelo firme o uso de adobe, ladrillos o madera), dejar entre cantero y cantero
al menos un metro de distancia, para facilitar las labores y tener una cómoda circulación del personal.
Una vez marcados los canteros y realizados los
bordes, se efectuará un punteo con pala, hasta 15
centímetros de profundidad, con el agregado de
mantillo, estiércol de cabra o gallina compostados,
a razón de 200 kg / 10 m2 (mantillo y estiércol de
cabra) y de 30 a 40 kg / 10 m2 de estiércol de
gallina. En el caso de agregado de estiércoles frescos se debe realizar esta operación con dos o tres
meses de anticipación.
Realizada esta operación, se efectuarán uno o dos
riegos. Cuando llegue el momento de la desinfección del suelo, se realizará una carpida, nivelando
el cantero y agregando el mantillo a un costado
que será el usado para tapar las semillas.
Se deben fertilizar las almacigueras siguiendo un
programa de aplicación de fertilizantes confeccionado por un técnico capacitado.
3.3 · Tratamiento y desinfección del suelo

Se deben conocer los antecedentes previos del
suelo a elegir para la realización de los almácigos.
3.2 · Preparación y demarcación de los canteros
Oriente en lo posible los canteros de sur a norte, para facilitar la llegada de los rayos solares y la
ventilación de los mismos.
Construya los canteros, previo arado y emparejado del suelo, de 1 metro de ancho y no más de 10
metros de largo, para facilitar al operador el manejo del tapado y destapado, riego y aireación de los
mismos, de forma cómoda.

El tratamiento del suelo para los almácigos es muy
importante, sobre todo cuando se realiza en el
mismo lugar durante varios años.
El producto más usado para la desinfección del
suelo es el Metam Sodio (Metil ditiocarbamato de
sodio) o Metam Potasio (metil ditiocarbamato de
potasio), que sustituye al Garrafita (Bromuro de
Metilo) prohibido en algunas provincias argentinas
desde el año 2005.

Ver el ANEXO N°1: Cartilla técnica
para el productor: Uso del Metam Sodio.

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�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

Se deben preferir aquellos métodos de desinfección
que tengan menor impacto sobre el medio ambiente.
El Metam Sodio se aplica en dosis según recomendaciones de sus fabricantes de 750 a 1000 cm3 / 10
m2; así también se recomienda la capacitación y la
protección adecuada del operario para el manipuleo,
ya que es un producto medianamente tóxico.

bución de la semilla. Una vez finalizada, se tapan
los surcos y las semillas con agregado de mantillo zarandeado desinfectado y húmedo.
Ver ANEXO Nº 2. Cartilla técnica para el productor: Siembra de almácigos en líneas.

Siembra al voleo:
Los envases vacíos deben tener su tratamiento
adecuado, realizar el triple lavado del envase vacío
y luego perforar varias veces en su base para inutilizarlos y evitar su reutilización; de la misma manera debe almacenarse en un lugar seguro hasta que
se le dé un tratamiento de eliminación definitivo.
Todos los tratamientos deben quedar registrados,
indicando el producto utilizado, fechas, dosis, forma de aplicación y nombre de los responsables de
la operación.
Ver ANEXO Nº 5: Planilla de Registro:
Compra de agroinsumos y aplicación
de agroinsumos.

A diferencia del método anterior, una vez emparejada
y nivelada la superficie y cama de siembra del almácigo, se debe regar dando la humedad adecuada
que necesita el suelo para la germinación; luego se
siembra con la mano al voleo, tratando de distribuir
las semillas, según recomendaciones previas.
Finalizada la siembra, se aplica una fina capa de
suelo desinfectado hasta tapar toda la semilla.
Se riega el cantero para dar la humedad adecuada
de germinación.
Fijación y asentado de la lámina plástica.
3.5- Germinación

3.4 · Siembra de los almácigos
Se mencionan dos formas de siembra: Siembra
en línea y Siembra al voleo.
Siembra en línea:
Una vez emparejada y nivelada la superficie y
cama de siembra del almácigo se deben marcar
surcos pequeños distanciados entre 5 o 7 centímetros a lo ancho del cantero y a una profundidad
de un centímetro. Estos surcos se realizan con un
marcador, con el suelo seco, sembrándose aproximadamente 3 semillas en 2 centímetros lineales.
La siembra debe realizarse en forma manual o
ayudada con algún elemento que facilite la distri-

18

La germinación de las semillas depende fundamentalmente de la humedad y la temperatura, favorecida por la protección del film plástico que mantiene
estas dos condiciones. Según las condiciones climáticas la semilla de pimiento para pimentón germina y emerge en un promedio de 12 días.
3.6 · Destapado del almácigo
¿En qué momento levanto el film plástico?
Se debe realizar una observación y si aproximadamente el 70 % de las semillas están germinadas
y con los cotiledones afuera (las primeras hojitas),
se debe levantar completamente el film plástico;

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

luego se procede a realizar un riego ligero con un
fungicida preventivo. Se debe realizar el armado
del microtúnel con las dos bocas abiertas para favorecer la ventilación y proteger de las aves.

4.4 · Riegos

4. MANEJO DEL ALMÁCIGO TRADICIONAL

4.5 · Control sanitario del almácigo

4.1 · Protección del almácigo
Una vez que el plantín tiene 3 ó 4 días, la cobertura
se debe destapar y tapar diariamente.
4.2 · Destapado
Según necesidad. Con condiciones climáticas
normales la temperatura aumenta de tal manera,
que a media mañana se levanta parcialmente o totalmente la cobertura plástica.
4.3- Tapado
Debe realizarse antes de la puesta del sol para
lograr almacenar temperatura, que se mantendrá
durante la noche. El tapado debe ser muy cuidadoso, aún más cuando existan vientos fuertes.

El riego en los primeros días debe ser diario (2 a 3
veces por día) hasta la primera semana, luego se
puede aplicar una lámina de agua de riego controlada o continuar con el riego manual.

Los productos utilizados son fungicidas preventivos y/o curativos indicados para la familia del
cultivo. También suelen utilizarse insecticidas y/o
fertilizantes para suelo o foliares según necesidad.
Ver ANEXO Nº 3: Cartilla Técnica para
el productor: Manejo Sanitario de los
Almácigos Tradicionales sobre suelo.
Todas las actividades efectuadas en los almácigos
deben quedar registradas. Especial relevancia poseen los tratamientos realizados al suelo: desinfecciones y esterilizaciones entre otros.
Ver ANEXO Nº 5: Planilla de Registro,
Producción de almácigos, Jornales
trabajados y Uso del agua de riego.

La técnica de producción en bandejas hidropó-

19

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

20

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

nicas o flotantes es un método sencillo y seguro,
que demanda poca mano de obra especializada
para obtener plantines uniformes, en poco tiempo
y de alta calidad. La introducción y aceptación del
método de bandejas flotantes, viene transcurriendo en la zona hace más de una década; con experiencias muy alentadoras, pero su adaptación y
difusión es mínima. Su implementación provocará
un importante cambio en la técnica de producir el
cultivo de pimiento para pimentón.
Con este manual pretendemos reforzar el proceso
de transformación de la tecnología de los almácigos tradicionales hacia la de bandejas hidropónicas, que sin duda aportará en gran medida a la
competitividad del sector pimentonero de los Valles Calchaquíes.

5. ALMÁCIGOS EN BANDEJAS HIDROPÓNICAS O FLOTANTES
5.1 · Insumos
Se entiende por insumos a todos aquellos elementos que vamos a utilizar para producir los plantines y
luego de emplearlo, podrán usarse nuevamente si se
procede con precaución y cuidado durante su uso.
5.2- Semillas
Se debe disponer de semilla de origen conocido,
de excelente poder germinativo (mayor al 95 %),
pureza (mayor al 98 %) y energía germinativa (superior al 80 %), debe ser libre de virus y enfermedades producidas por hongos.

cho y 6.1 cm de alto, de 288 alvéolos de capacidad.
Los alvéolos son celdas de forma tronco piramidal
invertidas, con una capacidad de 17 cm3 cada una.
5.4 · Films plásticos
Son materiales necesarios para impermeabilizar el
suelo y generar el estanque (se recomienda un film
plástico negro de por lo menos 150 micrones de
espesor).
Plástico para la cobertura aérea:
Para generar un microambiente de calor (efecto
invernadero) se recomienda un film plástico LDT
de 150 micrones.
Otro material a usar es la malla antihelada. Ésta
amortigua el frío nocturno permitiendo que no descienda demasiado la temperatura del almácigo.
Se necesita además tela media sombra al 60 %,
para evitar el golpe directo del sol cuando se colocan las plantas en el piletón a la intemperie.
Las bandejas de plantación, films plásticos, mallas
deben ser en lo posible biodegradables, reutilizables o reciclables, de manera de minimizar el impacto de éstas en el medioambiente.

5.3- Bandejas
Se emplean bandejas de telgopor, que tienen una
dimensión de 68.6 cm de largo por 35.1 cm de an-

La disposición final de estos elementos debe realizarse en lugares conocidos e identificables y con
la técnica menos dañina para el medio ambiente.

21

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

véolos que posee la bandeja que se usa.
t N° de bandejas: Cantidad de bandejas a utilizar.
t Vol. de sustrato: Cantidad en volumen de sustrato, que será necesario para la cantidad de
bandejas que se sembrarán.
Por ejemplo, para una hectárea en sistema tradicional se necesitan aproximadamente 53.000 plantines, implicando 184 bandejas de 288 alvéolos.

5.5 · Sustratos
En general, se emplean sustratos con componentes orgánicos y minerales. Las combinaciones son
variadas y suelen utilizarse turba y perlita (cenizas
volcánicas expandidas), como así también pueden
emplearse la fibra de coco, corteza de pino, compost de hojas o cualquier material que sea lo suficientemente liviano como para flotar y que tenga
un equilibrio que permita retener aire sin compactarse cuando se humedece.
Debe contener un pH cercano a la neutralidad y
sin presencia de sales. Normalmente se utilizan los
sustratos comerciales disponibles en la zona y actualmente de fabricación nacional.

t Vol. de alvéolo: 17 cm3 ó 0,017 dm3; conviene
utilizar la unidad dm3, ya que un dm3 es igual a
un litro (esta unidad es con la que se comercializan los sustratos).
t Vol. de alvéolo: 17 cm3 = 0,017 dm3
t Cantidad de alvéolos: Se usarán bandejas con
288 alvéolos.
t Cantidad de bandejas: En este ejemplo se utilizarán 184 bandejas.
Es así, que luego que se reemplazan los términos
por los datos que se disponen, se obtiene el siguiente resultado:
0,017 dm3 x 288 alvéolos x 184 bandejas =
900,9 dm3 ó litros
Una bolsa de sustrato comercial tiene 107 litros. Por
ello, suelen utilizarse aproximadamente 8,5 bolsones
de 107 litros de sustrato comercial por hectárea.

Se debe conocer el origen del sustrato y disponer
de un análisis químico del mismo.

Borde superior

Para realizar el cálculo de cantidad de sustrato se
usa la siguiente fórmula despejando los términos:
Vol. de alvéolos x N° de alvéolos por bandeja x
N° de bandejas = Vol. de sustrato
t Vol. de alvéolo: Es la cantidad en volumen de
sustrato que puede contener un alvéolo o celda.
t N° de alvéolos por bandeja: Cantidad de al-

22

17 cm3

Orificio de
absorción de agua

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

5.6 · Agua
El agua a utilizar en los almácigos hidropónicos
debe ser de buena calidad, con valores promedio de pH alrededor de 7 (pH neutro), y de calidad
C1S1, implicando una conductividad eléctrica baja.
Es necesario disponer de instrumentales como peachímetro y conductímetro, para realizar mediciones
periódicas, y mantener la solución dentro de límites
determinados: conductividad eléctrica (“concentración de sales”) de 0,6 a 1,2 dSm / m y pH: 6,5 a 8.
De esta manera se asegurará la correcta aplicación y provisión de nutrientes para las plantas.
5.7. Fertilizantes y productos fitosanitarios
Según necesidad se aplicarán fungicidas sistémicos y preventivos, como así también fertilizantes

indicados para hidroponia y, en aplicación foliar, insecticidas aprobados por la autoridad competente.
Los fertilizantes se deben utilizar racionalmente,
evitando impactos económicos y ambientales. Por
ello se recomienda el asesoramiento de un técnico
competente.
Se debe contar con un croquis o esquema donde se
indique la ubicación de los almácigos indicando especie, variedad y fecha de siembra, entre otros datos.
Se deben llevar registros de aplicación de los fertilizantes.
Ver ANEXO Nº 5: Planilla de Registro,
Aplicación de agroinsumos y Compra
de agroinsumos.

23

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

6. TÉCNICA O PROCEDIMIENTO PARA
LOS ALMÁCIGOS HIDROPÓNICOS
6.1 · Lavado y desinfección de bandejas
a) Lavar las bandejas usadas con agua y detergente a presión.
b) Desinfectar las bandejas con solución de agua
con Hipoclorito de sodio (NaClO) al 10% y 24
horas antes de la siembra.

t Estibado de las bandejas para la pregerminación.
t Se deben cubrir todas las bandejas con film
plástico preferentemente negro, para evitar el
deshidratado.
6.3 · Pregerminación
La bandejas deben reposar en un cuarto cerrado
y con temperatura.
a) Observar cada 3 días y regar cuando falte humedad.

6.2 · Llenado y siembra de bandejas
Se debe realizar en un lugar cerrado sin demasiada
ventilación para evitar el deshidratado del sustrato.
t Llenado de bandejas a mano con sustrato.
t Marcado de las cavidades para la semilla con
un marcador.
t Siembra manual o mecánica de las bandejas.
t Tapado de la semilla con sustrato.
t Riego de las bandejas sembradas.

24

b) Pregerminación: si se observa la emergencia
(codeado) en un buen porcentaje, las bandejas
se deben colocar en el piso una al lado de otra
para evitar que las plántulas se introduzcan en la
base de la otra bandeja y así facilitar el verdeo.
6.4 · Verdeo de plantines
Las bandejas que ya están germinadas, se las
extiende bajo techo, pero con buena iluminación

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

natural. Regar y aplicar un fungicida preventivo a
mínima dosis, y cubrir con un film plástico transparente para evitar el deshidratado del sustrato y la
homogeneidad de la emergencia.
6.5 · Armado y llenado de piletas
Elección del lugar
1. Debe estar cerca de la fuente de agua o contener agua a disposición.
2. Buena exposición al sol, alejado de árboles por
la sombra.
3. Terrenos firmes, que no se inunden y en lo posible que no posean malezas perennes como Cyperus rotundus (Cebollín, Cipero), que perforan
el plástico.
4. Lugares accesibles o cómodos, para el movimiento y/o traslado de los plantines a campo.
5. Cierre perimetral seguro para evitar el ingreso
de animales domésticos.

Preparación de piletas
a) Nivelar el terreno donde se construirán las piletas.
b) Demarcar las piletas con la ayuda de hilos y estacas.
c) Armar las piletas con el material que se cuenta
(alambres, madera, bloques, etc.).
d) Impermeabilización con film plástico negro de
150 ó 200 micrones.
e) Llenado de las piletas con una lámina de 12 o
13 cm de agua.
6.6 · Traslado de bandejas a piletas
Cuando el plantín ha logrado germinar en su totalidad, adquiere coloración verde y alcanza 2 a
3 centímetros de altura, se procede a colocar las
bandejas en las piletas, previa colocación de la
media sombra en forma adecuada.

25

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

7. MANEJO DEL ALMÁCIGO
HIDROPÓNICO O FLOTANTE
Para el manejo o cuidado normal del almácigo hidropónico se recomienda:
t Medición del pH y la conductividad eléctrica del
agua utilizada antes y después del agregado de
productos.
t Observar diariamente la evolución del plantín.
t Remover el agua la primer quincena cada 2
días, luego cada semana (se debe realizar con
la ayuda de un haragán u otro elemento sin dañar la impermeabilización), para facilitar la ac-

26

ción de los productos disueltos.
t Retirar la media sombra luego de establecido el
plantín y con su primer o segundo par de hojas
verdaderas; aproximadamente 10 a 12 días luego de colocadas las bandejas en el agua.
t En épocas frías tapar y destapar diariamente
con la cubierta plástica y/o malla antihelada el
microtúnel.
t Realizar 1 a 2 podas naturales de raíces.
Se recomienda utilizar solo los insumos necesarios, asegurando siempre un plantín sano y vigoroso de 45 días desde la siembra.

�CONCEPTO
DE BUENAS
BUENAS PRÁCTICAS
EN PRÁCTICAS
EL MANEJOAGRÍCOLAS
DE COLMENAS

8. MANEJO SANITARIO DE L
ALMÁCIGO HIDROPÓNICO
8.1 · Determinación de la cantidad de fertilizante para las piletas.

Productos

Dosis

Ver ANEXO Nº 5: Modelos de Registros
de campo.

Momento y frecuencia de aplicación
FUNGICIDAS

Almacigol
(Sulfato neutro
de oxiquinoleina)

Ridomil
(Metalaxil 2,4 %
+ mancozeb)

2 gr / 25 lt de agua
(preventivo) (foliar)

En pregerminación y verdeo cuando las bandejas están extendidas.

4 gr / 25 lt de agua
(curativo) (foliar)

Curativo según necesidad (en bandejas extendidas o en piletas).

400 gr / 100 lt de agua En pileta: 1° dosis: antes de introducir las
(0,4%) (en pileta)
bandejas a la pileta.
2° y 3º dosis: cada vez que se agregue agua a
la pileta en proporción a los litros agregados).
FERTILIZANTES PARA AGUA

Multicote
(4M)
20-4.5-16

0.25 gr / lt de agua
(en pileta)

En pileta: 1° dosis: antes de introducir las
bandejas a la pileta

0.35 gr / lt de agua
(en pileta)

En pileta: 2° y 3º dosis: cada vez que se agregue agua a la pileta en proporción a los litros
agregados).

INSECTICIDAS
Cipermetrina
25%

15 cm3 / 20 lt de agua Foliar de 1 a 2 dosis según necesidad.
(foliar)

En el caso de usar otros fertilizantes indicados para
agua que tengan alta solubilidad, debe realizarse
el cálculo sobre la base de la siguiente fórmula:
Cantidad
de fertilizante (g/lt) =

Concentración (ppm)

t % del nutriente: Es la concentración del elemento nutritivo en el fertilizante.
Por ejemplo, suponiendo que se va a utilizar un
fertilizante del tipo 20-4,5-16 para aportar una
concentración de 80 ppm:

% del nutriente x 10
Dónde:
t Concentración: Es la concentración deseada
del nutriente (ppm) en el agua.

Cantidad de
fertilizante (g / lt) =

80
= 0,4 g / lt
20 x 10

27

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

9. PODA NATURAL DE RAÍCES
EN ALMÁCIGOS HIDROPÓNICOS
Se debe realizar una poda natural de raíces, ya
que éstas sobrepasan las celdas y no permiten su
desarrollo.

10. RUSTICACIÓN DE PLANTINES
Es el sometimiento de los plantines a estrés hídrico, para lograr el endurecimiento del mismo antes
de ser llevado a campo definitivo.
En todos los casos que se utilicen productos fitosanitarios se recomienda:
t Usar anteojos de seguridad y ropa de protección.
t Tener una gran cantidad de agua limpia fácilmente accesible para lavar cualquier área del cuerpo
que haya tenido contacto con el producto.
t No trabajar solo, tener un asistente que pueda dar asistencia médica si fuera necesario.

11. TRASPLANTE APROPIADO EN EL
CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

do máquinas trasplantadoras de plantines.
Ambos sistemas se pueden adaptar a la zona.

11.1 · ¿Qué es el trasplante?
11.3 · Tareas previas para el trasplante
El trasplante es la acción de tomar un plantín desde el almácigo y colocarlo al suelo en el lugar definitivo para su crecimiento y producción.

Trasplante manual: Es el que realiza el operario
colocando el plantín con sus manos.

Es conveniente rusticar el almácigo: La rusticación es la práctica que se realiza y consiste en estresar hídricamente al almácigo de cualquier tipo, al
menos 5 ó 10 días antes del trasplante.

Trasplante mecánico: Es el que se realiza utilizan-

Extracción de los plantines tradicionales

11.2 · Sistemas de trasplante

28

Algunas consideraciones antes de extraer los
plantines:

�CONCEPTO DE BUENAS PRÁCTICAS AGRÍCOLAS

Para extraer los plantines, los mismos deben tener
un promedio de 12 cm de altura y un buen diámetro o grosor y deben estar rusticados.
¿Cómo se realiza el trasplante?
El trasplante se debe realizar preferiblemente en
horas tempranas de la mañana y a última hora por
la tarde, para evitar un extremo estrés hídrico.
Se recomienda para el trasplante de plantines de
almácigos tradicionales o de bandejas, el uso del
trasplantador o estacas.

12. CONCLUSIÓN
Ver ANEXO Nº 4: Cartilla Técnica para el
productor: Trasplante apropiado en pimiento
para pimentón).

Al implementar las BPA en almácigos de pimiento
para pimentón, de forma participativa con los productores involucrados en el presente proyecto, utilizando los sistemas de almácigos detallados, se visualiza que los mejores resultados se obtuvieron con
los plantines de almácigos hidropónicos o flotantes.
Si bien el sistema de almácigos tradicional es un 30
% más económico respecto de un almácigo hidropónico, no se tendrá la certeza de que el plantín esté
completamente sano, menos aún si en alguna etapa
de su desarrollo tuvo un ataque fúngico.

Así también se visualiza, que del seguimiento realizado a las parcelas de cultivo hasta diciembre del
año 2013, la velocidad de crecimiento del plantín
hidropónico medido en igualdad de condiciones
de manejo posee una ventaja muy notable respecto del tradicional. Esto permite inferir que los
resultados de la producción y cosecha serán significativos a favor del cultivo proveniente del almácigo hidropónico. En tal sentido se recomienda y
se promueve en este manual el uso futuro de las
técnicas de almácigos en bandejas hidropónicas.

13. BIBLIOGRAFÍA
t Producción de plantas de tabaco en bandejas
flotantes / Proyecto P94 PROZONO: Alternativas al bromuro de metilo. Ediciones INTA, 2003
t Manual de Almácigos Flotantes de Pimiento
para Pimentón en Santa María, Catamarca. Ing.
Juan Cáseres, Carrera de Tecnologías agropecuarias, Instituto de Estudios Superiores Santa
María, Anexo San José, Proyecto PROCAICYT
(Programa Catamarqueño de Instrumentación
Científica y Técnica).
t Manual de Buenas Prácticas Agrícolas del SENASA.

De tal manera se determinó en la práctica, que los
porcentajes de falla promedios en plantines provenientes de almácigos tradicionales supera el 15 %,
en contraposición a los plantines provenientes de
bandejas hidropónicas que no alcanza a superar el
1 %; lo que implica que en los tradicionales existe
un gasto extra de plantines y mano de obra para
refalle luego del trasplante.

29

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

RECOMENDACIONES

30

MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS
DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO
DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

�ANEXOS

31

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ANEXO I: USO DEL METAM SODIO
PREPARACIÓN DE LOS CANTEROS
t Oriente en lo posible los canteros de sur a norte, para facilitar los rayos solares y la
ventilación de los mismos.
t Construya los canteros previo arado y emparejado del suelo, de 1 metro de ancho
y no más de 10 m de largo; para facilitar el manejo del tapado y destapado, riego y
aireación de los mismos.
t Una vez marcados los canteros y realizados los bordes con el mismo suelo (en caso
de suelos sueltos se puede ayudar con otro suelo firme o uso de adobe, ladrillos o
madera); deje entre cantero y cantero al menos 1 m de distancia, para facilitar los
trabajos y tener una cómoda circulación.
t Efectuar un punteo con pala, hasta 15 cm de profundidad, con el agregado de mantillo,
estiércol de cabra o gallina compostados, a razón de 200 kg / 10 m2 (mantillo y estiércol)
y de 30 a 40 kg / 10 m2 de estiércol de gallina; en el caso de agregado de estiércoles
frescos se debe realizar esta operación con dos o tres meses de anticipación.
t Realizada esta operación, se efectúa uno o dos riegos. Cuando llegue el momento
de la desinfección del suelo, se realizará una carpida, nivelando el cantero y agregando el mantillo a un costado que será el usado para tapar las semillas.

TRATAMIENTO Y DESINFECCIÓN DEL SUELO
El tratamiento del suelo para los almácigos es muy importante, sobre todo cuando se
realiza en el mismo lugar durante varios años.
El producto utilizado para la desinfección del suelo es el Metam Sodio. El Metam Sodio
sustituye al Bromuro de Metilo o Garrafita ya que este último está prohibido desde
2005 en algunas provincias argentinas por su demostrada acción cancerígena.
El Metam Sodio se aplica en dosis según el fabricante de 0,75 litros a 1 litro en 10 m2.
La dosis se disuelve en agua utilizando una regadera de 20 litros y se divide en dos
partes, aplicando cada parte a 5 m2 cubriendo así los 10 m2. El operario debe usar
equipos protectores adecuados, ya que se trata de un producto tóxico.

32

�ANEXOS

SE PROCEDE DE LA SIGUIENTE MANERA:
1. Los canteros deben estar húmedos y el suelo aflojado como mínimo 7 días antes de
la desinfección, para favorecer la germinación de las malezas y esporas de hongos; se
debe colocar un film plástico asentado sobre el suelo para favorecer la temperatura.
2. Verter el líquido preparado y rociar uniformemente el cantero.
3. Regar nuevamente con 4 regaderas con agua limpia los 10 m2, para lograr la penetración del producto hasta los 15 cm de profundidad.
4. Sellar la superficie por medio de un cierre hermético, a través de un film plástico
transparente de 100 micrones que debe ser nuevo, el mismo se coloca asentado al
suelo sin microtúnel.
5. Dejar actuar el producto por el término mínimo de 14 días a 20 días como máximo;
destapar totalmente el cantero; carpir al segundo día, ya que es tóxico y dejar airear
5 días más. Para seguridad de que no existan riesgos de residuos tóxicos, se hace
una prueba de germinación con un germinador hermético o en el cantero, usando
semillas de lechuga, repollo o quinua; si germinan sin problema es hora de sembrar
el almácigo.
6. Luego de la desinfección del suelo, las herramientas utilizadas, deben ser desinfectadas con hipoclorito de sodio al 10%, para evitar propagación de enfermedades en
el almácigo.
7. Realizar el emparejado de la superficie y en la última removida incorporar al suelo
antes de la siembra el fertilizante. Agregar por cada cantero de 10 m2, 500 a 800 gr
de fertilizante completo (ejemplo: triple 15 ó 18-46-0).

33

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ANEXO II: CARTILLA TÉCNICA PARA EL PRODUCTOR
SIEMBRA DE ALMÁCIGOS EN LÍNEAS
¿Qué es el almácigo en líneas?
Este tipo de almácigo pertenece al sistema tradicional diferenciándose únicamente en
la forma de siembra o distribución de las semillas, la misma se realiza en líneas transversales por medio de pequeños surcos donde se depositan las semillas.

VENTAJAS QUE OFRECE PRODUCIR ALMÁCIGOS EN LINEAS
t Se aprovecha mejor la tierra y la semilla.
t Se obtiene mayor número de plantas vigorosas, con raíces abundantes y fuertes,
cualidades que son necesarias para anticipar una buena cosecha.
t Las plantas se desarrollan fuertes y uniformes, lo que evita su selección en almácigo
y en el trasplante.
t Las plantas crecen fuertes y sanas, ya que tienen mejor aireación externa e interna.
t Facilita y permite la limpieza del almácigo entre línea por medio de un escardillo, y
con esta práctica se evita el ataque de hongos del suelo (Damping-off o Mal de los
almácigos).
t Se aplican fácilmente abonos, fungicidas, insecticidas y fertilizantes.
t Las plantas pueden permanecer más días en el almácigo, sin debilitarse o avejentarse.
t La extracción de las plantas del almácigo es más fácil y se destruyen menos raíces.

SIEMBRA EN LÍNEA
t A lo ancho del cantero marque surquitos distanciados entre 5 ó 7 centímetros, a una
profundidad de un centímetro y siembre aproximadamente 3 semillas en 2 centímetros lineales, incorporando por metro lineal 150 semillas aproximadamente.
t Utilice un marcador, un emparrillado hecho totalmente de madera, de un metro de ancho por 80 centímetros de largo de listones, construido con listones de 5 centímetros,
cortados en forma de triángulo y colocados a la distancias indicadas para el almácigo.

34

�ANEXOS

t Se deben asentar los listones y presionar hasta profundizar un centímetro y luego
con un movimiento lateral a ambos costados de las paredes del cantero, formar el
surco completo y así se repite sucesivamente.
t La siembra debe realizarse en forma manual o con algún elemento que facilite la
distribución de la semilla.
t Una vez finalizada la siembra, se tapan los surquitos y las semillas con agregado de
mantillo zarandeado y húmedo, luego de esa fina capa, emparejar los surquitos con
la ayuda de una madera o rastrón usado para nivelar el cantero.
t Luego de finalizado el tapado, se procede al riego mediante regadera de lluvia fina,
se hacen varias pasadas con el objeto de proporcionarle una muy buena humedad,
si luego del regado se destapan semillas, volver a tapar y hacer otro riego.
t Finalizado el riego inmediatamente se procede a colocar la lámina plástica asentada
sobre la superficie del suelo, debe estar bien estirada y evitar bolsas de aire; una vez
colocada se procede a agregar una pequeña lámina de tierra o arena de 0,5 centímetros de altura, con el objeto de adherir completamente el plástico para mantener
la humedad. Esta capa de tierra no solo aprieta el plástico, sino que es una capa
aislante y regula las variaciones de temperatura, tanto bajas como altas.

35

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ANEXO III: CARTILLA TÉCNICA PARA EL PRODUCTOR
MANEJO SANITARIO DE LOS ALMÁCIGOS TRADICIONALES
SOBRE SUELO
Luego de levantar el plástico y de emergidas las plántulas del almácigo, hacer control
sanitario.

MODO DE APLICACIÓN:
ALMACIGOL: (Curativo y preventivo). Aplicar al menos dos veces en todo el período
del almácigo.
t Primera Aplicación: Se debe aplicar necesariamente luego de levantar el plástico o
de emergida las plántulas.
Dosis: 2 gramos en 10 litros de agua para 5 metros cuadrados.
t Segunda aplicación, luego a los 30 días de la 1° aplicación y si es necesario una 3°
aplicación a los 5 días antes de la extracción del plantín.
Dosis: 4 gr / 10 litros de agua para 5 metros cuadrados de almácigos.
En caso de ataque de hongos y/o caídas de plantas, aplicar urgente una dosis máxima de Almacigol: 4 gr / 10 litros de agua para 5 m2.
Aplicación de fungicidas preventivos
t ZINEB
t CAPTAN
t MANCOZEB
Aplicar cada 7 días luego del Almacigol, hasta finalización del almácigo.
Dosis para los 3 fungicidas: 40 gramos o 2 cucharadas soperas colmadas en 20
litros de agua para 5 m2.
Modo de uso: Disolver primero el polvo en un recipiente pequeño y luego de disuelto
colocar en la regadera y llenar con agua.
OXICLORURO DE COBRE: Se recomienda aplicar junto al agua corriente y no sobre
la planta (contenido en una tela malla que se sumerja en la entrada del cantero), para
evitar quemaduras de tejido por su fuerte reacción alcalina que dañaría las hojas y el
crecimiento normal de la planta.
En caso de aplicar con regadera, dosis de producto al 50%: 40 gr / 20litros de agua /
5 m2; dosis de producto al 90%: 20 gr / 20 litros de agua / 5 m2.

36

�ANEXOS

APLICACIÓN DE INSECTICIDAS
CARBOFURAN (Insecticida-Nematicida): Aplicar una o dos veces según recomendación técnica. Dosis: 40 cm3 / 20 litros de agua / 5 m2.
Última aplicación 12 días antes de la extracción del plantín, para evitar riesgos de contaminación e intoxicación por residuos de los operarios.

Productos

Momento de aplicación

Preventivo
y curativo

1ª aplicación cuando
levanta el plástico.
2ª, 25 días después.
3ª, 10 días antes de
extraer el plantín.

Almacigol

Zineb
Captan
Mancozeb

Fungicidas

Aplicar cada 7 días,
luego del Almacigol,
hasta el final de la etapa
de almácigo.

Dosis
2 gr / 10 lt agua / 5m2
(preventivo)
4 gr / 10 lt agua / 5m2
(curativo)

40 gr / 20 lt agua / 5m
(40 gr = 2 cucharadas
soperas colmadas)

2

Observación
En caso de caída de almácigos, urgente aplicar
Almacigol, máxima dosis, en
cualquier momento.
Aplicar los productos sin
mezclar; si puedo alternar.
(disolver el polvo en un recipiente pequeño, luego agrego
al agua de la regadera).

200 gr en una tela malla, sumergida al inicio
No aplicar a las hojas, ya que
del cantero en el agua,
perjudica los tejidos (reacción
Aplicar al suelo cuando
para que drene. En caso
alcalina). No se recomienda
Oxicloruro uso agua corriente (no se
de aplicar con regadera:
mezclar con ningún otro
de Cobre recomienda aplicar sobre
concentraciones de
producto, porque hace alterar
las hojas).
(50% 40 gr / 20 lt / 5
los efectos.
m2; para 90% 20 gr /
20 lt / 5 m2).
1ª, 25 días de la
Producto residual, peligro de
t�Carbofuran:
emergencia. 2ª, 12 días
intoxicación, respetar tiempo
Insecticidas (Insecticida y Nematicida)
40cm3/20/lt/5m2
antes de la extracción del
de carencia en el manipuleo
t�Deltametrina
plantín.
(10 días).
1ª a los 20 días de la
Aplicar después del riego y
t�Abonos sólidos
Abono
emergencia, luego cada
80gr/20lt/10m2
con las hojas secas, no lavar
t�Abonos líquidos orgáFoliar
10 días según exigencia
50cm3/20lt/10m2
las plantas ni mezclar con
nicos
del cultivo.
otros productos.
Preventivo

37

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ANEXO IV: CARTILLA TÉCNICA PARA EL PRODUCTOR
TRASPLANTE APROPIADO EN PIMIENTO PARA PIMENTÓN
El trasplante es la acción de tomar un plantín desde el almácigo y colocarlo al suelo en
el lugar definitivo para su crecimiento y producción.

PREPARACIÓN DEL SUELO PARA EL TRASPLANTE:
No se debe plantar donde hubo ya un cultivo de pimiento, tomate o papa, para evitar
el ataque de enfermedades y plagas comunes.
La preparación del suelo debe comenzar unos meses antes de la fecha de trasplante,
incorporando los rastrojos o restos vegetales, cultivos invernales, etc.
Se continuará rastreando o arando y se incorporará abono orgánico (estiércol de cabra
u oveja, etc.) debidamente compostado a razón de 20 o 30 toneladas por hectárea.
Si se aplican crudos se debe favorecer la descomposición del mismo mediante riegos
(Inicio dos meses de anticipación). Cuando se acerque la fecha de trasplante, rastrear
con suelo húmedo, dejar listo y emparejado para el surcado.

CONSTRUCCIÓN DE LOS SURCOS:
Para construir los surcos, debe tenerse en cuenta los siguientes aspectos:
t Si el terreno o parcela es desnivelado y de gran pendiente: Hacer los surcos cortando la mayor pendiente o siguiendo curvas de nivel.
t No se debe realizar surcos de más de 100 metros de largo y mucho menos si el
suelo es arenoso.
t Si el suelo es arenoso o franco arenoso, el distanciamiento entre surco y surco no
debe superar los 70 centímetros, si es pesado o arcilloso hasta 80 centímetros (para
sistemas de riego superficial por surco).
t En caso de riego por goteo se recomienda instalar las cintas de riego a un metro de
distancia entre ambas y realizar el trasplante en doble línea.
t Evitar surcos con encharcamiento de agua y pendientes mayores al 0.3% (diferencia
de nivel entre cabecera y pies 30 centímetros).
t Los surcos no deben construirse muy profundos para evitar problemas de derrumbe
en el trasplante y ardido de plantas, en estos casos debe plancharse antes del riego.

38

�ANEXOS

TAREAS PARA EL TRASPLANTE:
Algunas consideraciones antes de extraer los plantines:
t Es conveniente rusticar el almácigo: la rusticación es la práctica que se realiza y
consiste en estresar hídricamente el almácigo al menos 10 días antes del trasplante.
Se suprime poco a poco el agua y se lo somete a un leve marchitamiento sin dejar
que afecte la vida de la planta, con esta práctica logramos plantines más resistentes
y fuertes para soportar el shock que sufrirá en el campo.
t En caso de almácigos en bandejas hidropónicas también se lo debe realizar. Se extraen las bandejas de las piletas y se coloca sobre estructuras, de tal manera que las
raíces queden al aire libre, se debe observar el marchitamiento y regar con regadera
en forma adecuada de 2 a 3 veces, sin comprometer la vida de la planta, luego de
este proceso, se cortan las raíces secas que están por debajo de las bandejas y se
las coloca nuevamente en las piletas para su hidratación adecuada.
Este procedimiento, es la última poda natural de raíces.

EXTRACCIÓN DE LOS PLANTINES TRADICIONALES
Para extraer los plantines, los mismos deben tener un promedio de 12 centímetros de
altura y un buen diámetro o grosor, y debe estar rusticado.
t Se riega en forma abundante una noche antes.
t Se preparan las bandejas con una lona húmeda en la base.

39

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ANEXO IV: CARTILLA TÉCNICA PARA EL PRODUCTOR
t Se comienza a arrancar los plantines con la ayuda de una pala desde los extremos
del cuadro, evitando romper lo menos posible las raíces.
t Se prepara una mezcla con barro diluido en un recipiente con fungicida preventivo,
(Oxicloruro de cobre, Captan, Mancozeb, etc.) a razón de 30 gramos en 10 litros de
agua que servirá para formar el barro.
t Una vez extraídas las plantas y despojadas de la tierra sobrante, se introducen las
raíces en el barro y se coloca en las bandejas; una vez terminada la tarea conservar
los plantines en la sombra y bien húmedos hasta realizar el trasplante.
t En caso de las bandejas hidropónicas, las mismas deben ser extraídas una tarde
antes, para que el agua drene y facilite el traslado por la disminución de su peso y
así evite rotura de las bandejas; luego son trasladadas en carro adecuado para el
transporte en el momento del trasplante a campo.

CÓMO SE REALIZA EL TRASPLANTE
El trasplante se debe realizar preferiblemente en horas tempranas por la mañana y por
la tarde, para evitar estrés fuerte en los plantines. Se recomienda el uso del trasplantador o estacas.
t Una vez realizado el riego de asiento por los surcos y oreado, se toman los plantadores o
estacas y se practican los orificios u hoyos a la altura que dejó el nivel del agua en el surco, a una profundidad de no más de 10 centímetros (para evitar depósitos de aire bajo
la raíz, que deshidratan las raíces y secan la planta). Inmediatamente se debe depositar
el plantín hasta el cuello o un centímetro por debajo del mismo, sujetar el plantín con los
dedos y presionar lo suficiente evitando dejar aire entrampado bajo la raíz.
t En caso de riego por goteo, según el manejo optado; se riega el suelo uno o dos días
antes del trasplante, luego se practica el hoyado unas horas antes y se procede a colocar el plantín desde las bandejas, posteriormente otra persona con la ayuda de una
estaca, afirma los plantines cerrando el agujero para evitar el deshidratado.
Ventajas de trasplantar con estacas o trasplantador
t Evita el doblado de la raíz principal.
t Uniformidad y distanciamiento controlado.
t Mayor anclaje o arraigue de las plantas.
t Mayor resistencia a la sequía.
t Mayor resistencia a plagas y enfermedades.
t Resistencia a los nematodos por evasión.

40

�ANEXOS

t Mayor volumen de suelo explorado por las raíces.
t Mayor posibilidad de absorber agua y nutrientes (del suelo y de las fertilizaciones).
t Mayor crecimiento y producción.
t Mejor calidad de los frutos.
Desventajas de hacer trasplante con el dedo: Doblado de raíz principal, implicando:
t Menor crecimiento de las raíces y de la parte aérea.
t Menor absorción de agua y de nutrientes aplicados.
t Volcado de las plantas por no tener buen anclaje.
t Sufre rápidamente sequía y pierde la flor.
t Más propenso y sensible al ataque de enfermedades del suelo (marchitamiento de la planta).
t Más propenso al ataque de nemátodos, ya que no penetra más de 12 centímetros.
y es el lugar donde estos parásitos tienen gran actividad.
t Menor producción y calidad de los frutos.
t Distanciamiento desuniforme.
Desventajas del trasplante con estaca:
t Se necesita más tiempo por hectárea, Implicando más gastos al inicio.
t Ardido y muerte de plantas si no se ajusta bien las raíces.
Ventajas del trasplante con el dedo:
t Más rápido y menos gastos por hectárea.

41

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

ANEXO V: MODELOS DE REGISTROS DE CAMPO
PLANILLA DE REGISTRO - COMPRA DE AGROINSUMOS

Productor

Finca

Localidad

Llenado

Verificador técnico

Fecha

Producto
/ Marca

Principio
activo

Que
controla

Acción
sistémica
/ Contacto

Cantidad
Unidades

Precio
unidad ($)

Total $

Observaciones

10/10/14

Decis 5

Deltametrina

Insectos

Contacto

1 Lt

150*

150*

Vencimiento diciembre 2014

* Los valores expresados en pesos ($) son solamente ilustrativos, no representan ni intentan representar el valor real en pesos ($).

42

�ANEXOS

PLANILLA DE REGISTRO - APLICACIÓN DE AGROINSUMOS

Productor

Finca

Localidad

Llenado

Verificador técnico

Fecha

Identificación
de lote / GPS

Producto
/ Marca

Principio
activo

Qué
controla

Cantidad
usada / Dosis
aplicada

Limpieza de
basura

Observaciones

10/10/14

Lote 1S=26º56`305”
W=66º26’345

Decis 5

Deltametrina

Insectos

60 cm3 /
200 lt

Lote con
basura

Se aplicó a las 8 AM

43

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

PLANILLA DE REGISTRO - JORNALES TRABAJADOS

Productor

Finca

Localidad

Llenado

Verificador técnico

Fecha

Identificación
de lote / GPS

Actividad
realizada

Cantidad
de peones
contratados

Jornales

Valor $
jornal / día

Total $

Observaciones

10/10/14

Lote 1S=26º56`305”
W=66º26’345

Dehierbe

5

2

100*

1000*

3 peones de la casa, no pagados.

* Los valores expresados en pesos ($) son solamente ilustrativos, no representan ni intentan representar el valor real en pesos ($).

44

�PLANILLA DE REGISTRO - JORNALES TRABAJADOS

Productor

Finca

Localidad

Llenado

Verificador técnico

Fecha

Identificación
de lote / GPS

Agua de pozo
ó acequia

Cantidad
Horas

Valor $ Hora

Total $

Observaciones

10/10/14

Lote 1
S=26º56`305”
W=66º26’345

Pozo

5

15*

75*

Pozo palo seco

* Los valores expresados en pesos ($) son solamente ilustrativos, no representan ni intentan representar el valor real en pesos ($).

45

�MANUAL DE BUENAS PRÁCTICAS DE ALMÁCIGOS EN EL CULTIVO DE PIMIENTO PARA PIMENTÓN

PLANILLA DE REGISTRO - JORNALES TRABAJADOS

46

Productor

Finca

Localidad

Llenado

Verificador técnico

Fecha

Identificación
de almacigueras
/ GPS

Tipo de
almácigos
y cantidad

Actividades
realizadas

Insumos
utilizados

Qué
controla

Cantidad
usada/dosis
aplicada

10/08/14

Lote 1
S=26º56`305"
W=66º26'345"

Tradicional:
5 canteros
de 10 mt

Desinfección
de suelo

Metan
sodio

Herbicida,
insecticida
nematicida
y fungicida

1 lt / 10 m2

Fecha de
transplante

Observaciones

Se aplicó a las 8 AM.

�NOTAS

47

�Ministerio de Agroindustria
Secretaría de Alimentos y Bioeconomía

Av. Paseo Colón 922, 2do piso, Of. 226
C1063ACW · Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
Tel: 54-11-4349-2253/2054 · Fax: 54-11 4349-2097
alimentos@magyp.gob.ar
www.agroindustria.gob.ar - www.alimentosargentinos.gob.ar
facebook.com/aalimentosargentinos

agroindustria
.gob.ar

# agroindustria

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
                </elementText>
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              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
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                <elementText elementTextId="43">
                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
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              <elementText elementTextId="1466">
                <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina). Dirección de Agroalimentos</text>
              </elementText>
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            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
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                <text>Manual de buenas practicas de almácigos en el cultivo de pimiento para pimentón. Recomendaciones</text>
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                    <text>�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

2

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Este documento ha sido elaborado en el marco del convenio de
colaboración entre el Ministerio de Agroindustria de la Nación y
la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, cuya implementación se inició
en 2017 en apoyo del desarrollo de la bioeconomía en la Argentina

3

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

4

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Bioeconomía Argentina
Modelos de negocios para una
nueva matriz productiva

1. Introducción.

07

2. Bioeconomía: Una visión integral para el desarrollo sostenible.

09

2.1. Las redes de valor como organización industrial

10

2.2. Los inductores del desarrollo de la bioeconomía como acercamiento al análisis del sector.

12

3. Los modelos de Negocios de la Bioeconomía
3.1.

De los inductores generales a los modelos de negocios en bioeconomía

16
16

3.2. Definiendo modelos de negocios aplicados a la bioeconomía

18

3.3. Inductores y modelos de negocios

20

3.3.1. Inductores vinculados a los objetivos ambientales y la sustentabilidad
3.3.1.1.

Sendero de desarrollo: sustentabilidad ambiental y económica

20
20

3.3.1.2. Sendero de desarrollo: Incremento de la oferta de energía (a red comercial)

25

3.3.2. Inductor: Oportunidad de valorización de sectores agroindustriales tradicionales

32

3.3.2.1.

Sendero de desarrollo: intensificación agrícola sustentable

33

3.3.2.2. Sendero de desarrollo: consolidación/fortalecimiento de la matriz productiva actual

33

3.3.2.3. Sendero de desarrollo: diversificación de la matriz productiva

35

3.3.2.4. Sendero de desarrollo: Producción para autoconsumo de energía

38

3.3.3. Inductor: Desarrollos científicos y tecnológicos disruptivos
3.3.3.1. Sendero de desarrollo: Aprovechamiento de plataformas tecnológicas de usos múltiples

41
41

4. Reflexiones finales con una mirada desde las políticas públicas

45

Bibliografía

52

5

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

6

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

1

INTRODUCCIÓN

B

uena parte de los acuciantes problemas sociales que enfrenta cotidianamente Argentina se relaciona con la estructura de su matriz productiva. La actual
conformación de las diversas actividades desarrollas en nuestro país, su localización, el
sustrato tecnológico sobre las que se asientan y su (modesta) inserción en las corrientes
del comercio mundial dan como resultado una tasa de generación de empleo, posibilidades de pago de la masa salarial, acumulación genuina derivada en las consecuentes
tasas de ahorro/inversión y distribución de la localización geográfica de las actividades económicas claramente incompatibles (tensiones mediantes) con las atendibles demandas sociales.
Estos dilemas locales se inscriben en un contexto mundial –del cual Argentina
no puede estar disociada- signado por cambios sustantivos. Convergencias disruptivas
de las nuevas tecnologías –de corte biológico y electrónico-, crecimiento poblacional acelerado en grandes economías en vías de desarrollo acompañado por el ascenso
(acotado) de masivas clases medias, requerimientos ambientales crecientes (en el consumo y en el intercambio mundial), cambios en la composición y direccionamiento del
intercambio comercial, financiero y tecnológico dan cuenta de las limitaciones de un
modelo de económico basado en el uso masivo de los combustibles fósiles.
Necesidades de cambios de la estructura productiva interna atento a las modificaciones globales obliga a revisar políticas públicas y sus (ensamblables) estrategias
privadas, especialmente en el caso de una sociedad como la Argentina cuyo vórtice
económico gira en torno al uso masivo de los recursos naturales.
De allí que la BIOECONOMÍA –en sus diversas acepciones sobre las que se abunda en este trabajo- aparece como una guía alternativa de desarrollo para el cambio
estructural en función de las dotaciones naturales locales, la acumulación previa (desde
capacidades tecnológicas/genéticas hasta las rutinas de negocios) de activos, la menor
distancia competitiva de varias de estas actividades y las (potenciales) oportunidades
mundiales como espacio de acumulación masiva intermediado por el intercambio comercial.
El trayecto desde las demandas sociales de cambio de la estructura productiva
interna y los contextos internacionales no está despejado de problemas y alternativas
diversas en materia de políticas públicas y de sus correspondientes estrategias privadas
de negocios. Por un lado, las demandas internacionales asociadas a modelos de producción más sustentables e inclusivos aun no generan “señales de precios” claras nítidas
y contundentes que traducción en precios mediante, reorienten masivas corrientes de

7

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

inversiones; por otro lado, parte de las políticas públicas y sus contrapartidas de estrategias privadas aún están en etapas de consolidación y desarrollo, pero con bajo
impacto masivo.
A partir de esta lectura de la realidad, el objetivo del presente trabajo es –en una
primera instancia- la identificación de los principales “inductores económicos” que den
cuenta de las corrientes de cambio mundial hacia una producción ampliada a nuevas
demandas con el consiguiente cuidado por la sustentabilidad ambiental. Los correlatos
de estos principios sobre el diseño e implementación de las políticas públicas también
forman parte de este trabajo. Proponemos avanzar un paso más: el referido a las formas
en que estos inductores captados parcialmente por las políticas públicas y los sistemas
de precios se traducen en estrategias de negocios privadas viables y sustentables sobre
bases competitivas genuinas.
En función de ello la segunda parte del trabajo intenta dar cuenta de la respuesta
local dada por el empresariado a través de distintas iniciativas de negocios (modelos).
Postulamos que –dada las características propias de las actividades de base biológica,
las trayectorias previas y otras características- existen distintas respuestas empresariales que se catalizan en diversos modelos de negocios (con sus respectivas escalas,
tecnologías, localizaciones e inserciones internacionales).

8

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

2

BIOECONOMÍA: UNA VISIÓN INTEGRAL
PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE.

La bioeconomía1 es un enfoque cada vez más aceptado como un camino válido
para evolucionar hacia una sociedad menos dependiente de los recursos fósiles, que
deberá, en simultáneo, atender crecientes demandas por alimentos, fibras y materiales
(derivados de una población mundial que va en camino de superar los diez mil millones
de personas en las próximas décadas). Para dar respuesta a estos desafíos no resulta
apropiado replicar las mismas estrategias que se han utilizado en el pasado.
A nivel global, la disponibilidad de nueva tierra arable, agua dulce renovable y
combustibles fósiles, es cada vez más limitada2. Esos recursos ya no pueden tomarse
como activos inagotables que pueden utilizarse sin restricciones, como ocurriera en
los últimos 150 años (coincidentemente con el descubrimiento del petróleo como fuente de energía) lo que dio origen a lo que ha sido el período de crecimiento económico
más importante de la historia. Se replantea la sustentabilidad fáctica de tal modelo de
desarrollo; las proyecciones acerca de los efectos del cambio climático sugieren que los
balances globales de gases de efecto invernadero son fuertemente dependientes de las
formas actuales de organizar la economía mundial. El mundo necesita encontrar y promover un desarrollo económico más limpio y sustentable incluyendo ingentes masas
poblacionales al consumo.
Demandas crecientes y recursos naturales escasos ponen en el epicentro de la
escena a la tecnología, especialmente aquellas enfocadas en “lo biológico”; los avances
de la ciencia, particularmente la biología, la química, las ingenierías, y las tecnologías de
información, organización y comunicaciones permiten pensar en caminos alternativos.
La Bioeconomía se presenta como la síntesis entre esas demandas y oportunidades, donde la agricultura no se visualiza ya solamente como una fuente de ocupación
de mano de obra y producción de alimentos, sino que se plantea también como una
actividad fuertemente integrada a los procesos industriales y de servicios. El punto de
partida es la producción sustentable de biomasa vegetal, animal y microbiana aprovechando la fotosíntesis para producir, además de alimentos, energía y una amplia gama
de biomateriales amigables con el ambiente.

1 Si bien no existe una definición formalmente acordada a nivel internacional, el 1st Global Bioeconomy Summit, Berlín, Alemania, Noviembre de
2015 y la FAO han convergido alrededor del concepto de que la “bioeconomía es la producción y utilización intensiva en conocimientos de recursos,
procesos y principios biológicos para la provisión sostenible de bienes y servicios en todos los sectores de la economía”. Para enfoques mas teóricos/
académicos puede verse Schmid O, Padel S. and Levidow L. The Bio-Economy Concept and Knowledge Base in a Public Goods and Farmer Perspective. Bio-based and Applied Economics 1(1): 47-63, 2012.
2 FAO (2011). El estado de los recursos de tierras y aguas del mundo para la alimentación y la agricultura. La gestión de los sistemas en situación de
riesgo. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Roma, y Mundi-Prensa, Madrid. Fischer, Gunther; Shah, Mahendra. (2010). Farmland investments and food security (English). Washington, DC: World Bank. http://documents.worldbank.org/curated/en/8847314682

9

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Esto abre un amplio abanico de nuevas opciones que se proponen como efectivas para empezar a dejar atrás actuales formas de organización económica y social que
evidencian claros problemas de sostenibilidad, ya sea por las externalidades negativas
que generan, o por su incapacidad de crear las fuentes de empleo y crecimiento. Estos
problemas tienen particular relevancia, especialmente a nivel de las regiones más alejadas de los centros urbanos, que demandan las aspiraciones de progreso económico y
desarrollo territorial de la sociedad. Así, la visión de la bioeconomía se presenta como
una estrategia efectiva para alinear los objetivos de crecimiento económico, imprescindible para atender esas aspiraciones, con las restricciones ambientales y las emergentes del cambio climático; y plantea nuevas formas de organización de la producción con
impactos fuertes en las relaciones sociales y entre los diversos sectores productivos y
de servicios, entre ellas las referidas a la localización de los procesos económicos.
Todos y cada uno de los temas planteados tiene especial significación para una
sociedad como la Argentina cuya organización productiva y social está fuertemente
asentada sobre sus recursos naturales, ha desarrollado importantes activos competitivos biológicos (genéticas vegetal y animal; biotecnologías aplicadas etc.) pero arrastra
una larga historia de fracasos en sus intentos de industrialización como base de la diversificación de su economía.

2 1. LAS REDES DE VALOR COMO ORGANIZACIÓN
INDUSTRIAL
El concepto de Bioeconomía como eje de una estrategia de desarrollo implica
repensar la forma de organización de la producción y circulación de bienes, servicios y
recursos humanos.
Las especificidades de “la industrialización sustentable de lo biológico” implica
la captura y puesta en valor comercial de las múltiples externalidades de estas actividades: Ello se traduce en un modelo de organización que interactúa con la economía de
manera alternativa a la tradicional perspectiva industrial3.
En función de ello mientras que los enfoques tradicionales ponen el énfasis en
los productos y las cadenas de valor, la bioeconomía resalta además las interrelaciones
que existen entre las diferentes cadenas productivas, la dotación de recursos naturales
y la producción de servicios eco-sistémicos. Considera el universo de productos que se
pueden derivar de una materia prima y teniendo en cuenta también que las materias
primas mismas son ellas mismas sustituibles, pone el foco en las sinergias y en la optimización de las interrelaciones entre las cadenas, la circularidad del sistema y el valor
total generado por el mismo (ver figura 1).

3 Anllo G. y Bisang R (2015) Bioeconomía. Cambio estructural, nuevos desafíos y respuestas globales: Una ventana de oportunidad para las producciones basadas en Recursos Naturales Renovables.  PROSAP/UCAR. Buenos Aires, Noviembre 2015. .www.ucar.gob.ar

10

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Figura 1: La organización industrial en la bioeconomía

Fuente: Elaboración propia en base a Virchau et al (2014)4
Dentro de este planteo, se resaltan –a través de la puesta en valor de todas las
externalidades- las oportunidades para mejorar la productividad del conjunto, ya sea a
nivel local, nacional o internacional; ello enfatiza, el potencial para reciclado, la circularidad y los enfoques de cascada, que durante la etapa de procesamiento desempeñan
un papel determinante para la identificación y desarrollo de oportunidades de captura
de valor a nivel de los territorios.
Esta perspectiva le da un valor estratégico para incrementar la eficiencia en el
uso de los recursos naturales, generar opciones de innovación y abrir oportunidades
de nuevos negocios; implica a nuevas fuentes de crecimiento en términos de ingresos
regionales y generación de empleos, a la vez que contribuye a recomponer equilibrios
estratégicos en materia energética y territorial5.
Adicionalmente, este enfoque productivo redunda en un mayor efecto multiplicador de la actividad sobre la economía en general, tendiendo a aumentar la densidad del
tejido industrial y articulando estrechamente las esferas de “lo primario” con “lo industrial”.

4 Virchow Detlef, Tina Beuchelt, Manfred Denich, Tim K. Loos, Marlene Hoppe y Arnim Kuhn (2014). The value web approach – so that the South can
also benefit from the bioeconomy(http://www.rural21.com/english/current-issue/detail/article/the-value-web-approach-so-that-the-south-can-alsobenefit-from-the-bioeconomy-00001222/).
5 El uso en cascada de biomasa ocurre cuando la biomasa se utiliza en la producción de lo que se define como un bioproducto (aquel derivado /
producido esencialmente con recursos / procesos biológicos), y este producto es utilizado por lo menos una vez más como insumo para la producción
de bienes o para energía. Se define como cascada de un paso, cuando el producto es utilizado para la producción de energía; la cascada es de pasos
múltiples cuando el producto inicial es utilizado por lo menos una vez como insumo de otro producto antes de ser destinado a usos energéticos.
(Discussion paper: Defining cascading use of biomass,https://biomassekaskaden.de/wp-content/uploads/2014/04/14-03-14_ cascading_use_Discussionpaper. pdf, traducción de los autores)

11

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Más allá de este marco general, en un futuro más o menos cercano, estas oportunidades se verán potenciadas por las crecientes demandas sociales por estrategias
de producción y carteras de productos más sostenibles, en términos de sus impactos
ambientales y sobre el cambio climático.
El concepto lentamente se ha incorporado a la realidad económica de distintas sociedades en el marco de un proceso evolutivo. El concepto – de bioeconomía
– estuvo subyacentemente planteado, alrededor de capturar los beneficios sociales y
económicos relacionados con el aprovechamiento de las oportunidades de innovación
asociadas a las nuevas tecnologías biológicas. Posteriormente, ha ido mutando hacia
una más amplia y ambiciosa visión para el desarrollo sostenible, cada vez más central
para el logro de los Objetivos del Desarrollo Sostenible, y para llevar a la práctica las estrategias de des carbonización de la economía (que se reconocen como indispensables
para alcanzar objetivos de emisiones de GEI compatibles con el límite de aumento de la
temperatura media del planeta de 2 grados para fines de este siglo). Es en esta evolución
donde radican las amplias y potentes oportunidades que ofrece la visión de la bioeconomía en términos de replanteo de la relación agricultura - industria y revitalización de
las áreas rurales como espacios de producción sustentable.

2 2. LOS INDUCTORES* DEL DESARROLLO DE LA
BIOECONOMÍA COMO ACERCAMIENTO AL
ANÁLISIS DEL SECTOR.
Dentro la evolución mencionada y examinando la dinámica mundial en la materia y la propia experiencia argentina, es necesario reconocer que –bajo el concepto
genérico de bioeconomía- coexiste una diversidad de situaciones, uso de tecnologías,
estrategias y resultados de modelos de negocios muy diversos dependiendo de los objetivos estratégicos, oportunidades y puntos de partida particulares, de los recursos y
capacidades disponibles (RRHH, recursos naturales, y capacidades científico-tecnológicas, industriales e institucionales)6.
Se plantea un continuum de situaciones, que van desde el mejor aprovechamiento de recursos o capacidades productivas subutilizadas en su potencial en un extremo,
y las oportunidades emergentes de la aparición de tecnologías disruptivas -principalmente en las ciencias biológicas y su convergencia y retroalimentación con avances en
otros campos y las ingenierías-, en el otro, con una sucesión de variantes entre ellos,

*Los términos impulsor e inductor se utilizarán indistintamente. Remite a la idea de la fuerzas centrales del proceso que se traduce –bajo distintas
modalidades- en sistemas de precios que direccionen las conductas empresarias en la puesta de valor del concepto de bioeconomías
6 Ver www.bioeconomia.mincyt.gob.ar y también Trigo, Eduardo, Elsa Vera Morales, Lucila Grassi, Joaquín Losada, Juan Patricio Dellisanti, María Eugenia Molinari, María Rosa Murmis, Miguel Almada y Sergio Molina. Bioeconomia Argentina: Visión desde Agroindustria, Ministerio de Agroindustria
de la República Argentina, Buenos Aires, Argentina, Marzo de 2017)
Trigo, Eduardo J., Guy Henry, Johan Sanders, Ulrich Schurr, Ivan Ingelbrecht, Clara Revel, Carlos Santana y Pedro Rocha (2014), “Hacia un desarrollo
de la bioeconomía en América Latina y el Caribe” en “Hacia una bioeconomía en América Latina y el Caribe en asociación con Europa” Hodson de
Jaramillo, Elizabeth (editora), Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia; y Henry, Guy, Eduardo J. Trigo y Elizabeth Hodson de Jaramillo
(2014), Bioeconomías en ALC: diferentes vías, resultados preliminares y buenas prácticas en “Hacia una bioeconomía en América Latina y el Caribe en
asociación con Europa” Hodson de Jaramillo, Elizabeth (editora), Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. IICA (2013) Experiencias exitosas
en bioeconomía / IICA. Montevideo Nov. 2013. Anllo G. y Bisang R (2015) “Bioeconomía. Una ventana al desarrollo de América Latina pags. 150-162 en
INTAL 50 años. Las tecnologías disruptivas en América latina y el Caribe. Buenos Aires. Octubre 2015.

12

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

reflejando las particularidades de cada espacio productivo – institucional7. Es en este
arco, donde la bioeconomía aparece como un marco disruptivo frente al status-quo.
Contemporáneamente y a lo largo de toda la historia de la humanidad, la habilidad de entender y aprovechar a pleno las oportunidades que ofrece el mundo natural
en términos de su composición bioquímica, replicar sus procesos, utilizar los biomateriales, ha sido limitada. En las últimas décadas, los avances en las tecnologías y las
innovaciones en la ciencia y tecnología y las ciencias de datos, están permitiendo que
el valor intrínseco en la naturaleza y los procesos biológicos se exprese en todo su
potencial. Los nuevos conocimientos y tecnologías permiten entender y caracterizar
mejor, mapear, secuenciar, optimizar y replicar esos procesos y dar base a nuevas formas y procesos productivos, para remplazar los pre-existentes y crear nuevos equilibrios ambientales.
Ello da origen a un muy amplio arco de posibilidades. En un extremo de ese
arco, están las oportunidades emergentes del mejor entendimiento del potencial de
la biomasa disponible y, consecuentemente, de las posibilidades de utilizar la amplia
diversidad existente para remplazar insumos provenientes de otras fuentes de carbono, particularmente las fósiles, sobre las que hemos construido el bienestar material que hoy disfrutamos. Las prácticas de intensificación agrícola sustentable y los
biocombustibles son, quizás, los mejores ejemplos de este estadio. Hay poco nuevo o
high-tech en ello, pero los avances mencionados están permitiendo que se diversifiquen los insumos de origen (el tipo de biomasa) y hacer más eficientes los propios
procesos, a través del uso de microorganismos diseñado específicamente. La biomasa,
en muchos casos un problema – los desechos urbanos y de procesos agroindustriales
vinculados a la producción animal, quizás, los mejores ejemplos – se transforman en
un recurso valioso en términos energéticos e, incluso, para la producción de otros
insumos para la producción, etc.
En el otro extremo, está toda una familia de técnicas biológicas, nanotecnológicas e ingenieriles que convergen para permitir a los científicos e ingenieros, embarcarse en nuevos ciclos de entender-diseñar-testear-aprender para revelar nuevos usos de
la naturaleza y los procesos naturales. Esto no solo cambia los incentivos a proteger
nuestro capital natural, ya que hay un valor potencial que va más allá de su contenido
energético; plantea un nuevo mundo que recién empieza a desplegarse frente a nuestros ojos.
Por otra parte, tanto la transición hacia la bioeconomía como paradigma productivo
con el tipo de ubicación dentro de este arco de posibilidad, al igual que lo ocurrido en otras
experiencias históricas, requiere de diversas intervenciones de políticas públicas (abarcando desde lo global hasta lo nacional, regional y local) a ser posteriormente, incorporadas a
las estrategias de negocios del sector privado. Los acuerdos ambientales de des carbonización representan, en principio, el gran paraguas dentro del cual se irán planteando las nuevas demandas e incentivos y más cerca, son las políticas nacionales de distintos tipos (am-

7 Ver www.bioeconomia.mincyt.gob.ar

13

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

bientales, ordenamiento territorial, infraestructura, capacidades científico-tecnológicas,
inversión, institucionales, productivas y comerciales), las que actuarán sobre los comportamientos de los actores específicos para promover y contener los cambios que se requieren.
Los distintos modelos de bioeconomía que están implícitos en lo anterior no
son alternativos, ni secuenciales (aunque, probablemente, puedan llegar a darse de esta
manera en una suerte de “maduración” de un sendero de desarrollo basado en la visión
de la bioeconomía).8 En realidad, lo que se observa es que, en muchos casos, coexisten
en países o territorios específicos, en respuesta a dinámicas particulares que, por otra
parte, pueden cambiar a lo largo del tiempo, dependiendo de que sea lo que prevalezca
como inductor principal de las transformaciones.
En términos generales podemos agrupar las fuerzas inductoras del desarrollo
de la bioeconomía en tres grandes categorías (i) las aspiraciones de la sociedad por
comportamientos más responsables y comprometidos con el desarrollo sostenible, (ii)
oportunidades y necesidades para valorizar la contribución de los sectores asociados
a los recursos naturales, como la agricultura, la actividad forestal y la pesca, y (iii) los
aportes disruptivos de los avances en la ciencia y tecnología.
I)
Objetivos ambientales/aspiraciones vinculados a lo ambiental y la sostenibilidad, incluyendo la energía sustentable. Estos son, quizás, los que han ganado
mayor importancia en los últimos tiempos, a medida de que las restricciones de recursos naturales y las preocupaciones por el cambio climático se han extendido como
objetivos de la acción política a todos los niveles; el remplazo del uso de los recursos
fósiles como fuente de carbono y el foco en nuevos y más eficientes usos de biomasa,
es el común denominador de los distintos aspectos agrupados en esta categoría9. Lo
más importante aquí es el reconocimiento del problema y la decisión de la sociedad y la
política de avanzar hacia un marco adecuado para las transformaciones a nivel micro.
II)
Oportunidades no aprovechadas en los sectores tradicionales de la
bioeconomía (agricultura, forestería, pesca). Bajos niveles de productividad y/o la
existencia de recursos ociosos (y/o potenciales externalidades positivas no valorizadas
comercialmente) en los distintos niveles de las cadenas de valor son los indicadores de
las oportunidades y los posteriores inductores de potenciales desarrollos. Si el objetivo
–global y su reflejo en lo nacional y local – es el remplazo de los recursos fósiles, la baja
productividad de las “industrias” agrícola, forestal o pesquera es una gran oportunidad,
particularmente para los países de menor desarrollo relativo, donde estos sectores aún
representan una porción importante de la economía y como asiento de los –usualmente más pobres – segmentos de la sociedad. La potencialidad de su puesta en valor
comercial es un factor inductor del cambio. Todos los análisis disponibles coinciden en
la existencia de grandes brechas de productividad, no solo entre países, sino también
dentro de un mismo país, y en muchos casos también brechas energéticas, que actúan

8 Spatial Foresight, SWECO, ÖIR, t33, Nordregio, Berman Group, Infyde (2017): Bioeconomy development in EU regions. Mapping of EU Member
States’/regions’ Research and Innovation plans &amp; Strategies for Smart Specialisation (RIS3) on Bioeconomy for 2014-2020.
9 Argentina adhiere a la Agenda de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU), establecida en la Cumbre del Desarrollo
Sostenible de 2015 que promueve la aplicación universal de 17 principios para regir los esfuerzos de los países para lograr un mundo sostenible en el
año 2030. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/la-agenda-de-desarrollo-sostenible/ - http://www.onu.org.ar/agenda-post-2015/

14

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

como limitantes al desarrollo industrial y/o comercial de sectores con alto potencial.
Asimismo, en muchos casos los complejos agroindustriales representan capacidades
importantes de innovación, ya sea porque tienen las plataformas industriales y gerenciales necesarias para el desarrollo de los nuevos procesos y productos bio-basados.
III)
Los avances en la ciencia y tecnología que amplían las posibilidades de
producción. Este es el más atractivo como impulsor del cambio; representa la esencia
del concepto y resume la posibilidad de hacer frente a los desafíos de inventar un futuro
diferente al de crisis potenciales asociadas a los actuales patrones productivos.
La forma que los sistemas económico-institucionales responden a los desafíos y oportunidades implícitos en estos factores es lo que hace el perfil particular de las diversas bioeconomías del mundo. En la sección siguiente discutimos como estos factores se reflejan finalmente
en los distintos modelos de negocios que operan en la realidad. En otros términos, las vías por
las que éstos inductores son percibidos por los agentes económicos, convertidos en atractores
de rentabilidad y traducidos en actividades concretas con impactos económicos tangibles.

15

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

3

LOS MODELOS DE NEGOCIOS
DE LA BIOECONOMÍA

3 1. DE LOS INDUCTORES GENERALES A LOS
MODELOS DE NEGOCIOS EN BIOECONOMÍA
Como concepto general la bioeconomía puede ser vista como el reflejo de un círculo virtuoso que se inicia con la idea general de captura y aprovechamiento extensivo
y eficiente de la energía libre y concluye con su traducción en bienes y servicios contabilizados en el PBI. Pero para que esto se materialice es necesario que los inductores se
materialicen en sistemas de precios/rentabilidad que sustenten modelos de negocios
pasibles de concretarse. Para que los inductores –difusos por definición y muchas veces abstractos en sus contenidos– operen como disparadores de negocios, es necesario
que se traduzcan al sistema de precios, de allí a la (percepción de) rentabilidad y con ello
generen “luces” de atracción al mundo de los negocios. Dicha traducción recorre una
amplia variedad de matices.
En un extremo pueden identificarse actividades que responden a escaseces evidentes que se reflejan en desequilibrios entre oferta y demanda gatillando el mecanismo de precios. Por ejemplo, los faltantes de energía en varias regiones del país devienen
en precios elevados y/o pérdidas cuantiosas asociadas con cortes, reducción de potencia y pérdidas económicas. En este caso resulta claro que el sistema de precios vigente
traduce al inductor de “objetivos ambientales/energías sustentables” hacia señales de
rentabilidad potencial usando alternativas fuentes de origen renovable. Elementos adicionales tales como la disminución de los costos de distribución y transporte de energías generadas centralizadamente lejos de los lugares de consumo aportan en idéntica
dirección. A ello cabe sumar los contenidos impositivos que se acumulan a lo largo de
las distintas etapas (desde la generación hasta el uso) que se perciben como inductores
palpables en modelo de autogeneración o generación acotada y localizada. El modelo
de negocios es una respuesta a la percepción de mejor rentabilidad.
En otros casos intermedios las señales de precios son difusas. Ante la inexistencia de un mercado demandante y con tecnologías pre-comerciales, no dominantes y
marcos regulatorios anclados en el sistema productivo previo, el mercado no está plenamente conformado y con ello es ciego (“blind market”) a los incentivos naturales de
mercado. Por ejemplo, asociado al inductor referido a “oportunidades no aprovechadas
en los sectores tradicionales de la bioeconomía”, el uso de desechos –de cosechas,
procesos lácteos, de faena aviar/porcina y/o bovina– para la producción de biomateriales tiene alto potencial, las tecnologías están relativamente maduras, los umbrales de
inversión no son excluyentes…pero no existen aún rutinas de producción, logísticas de
distribución ni demandas conformadas que se traduzcan en atractivas tasas de benefi-

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

cios. El modelo de negocio además de reaccionar a potencial rentabilidad debe, además
“construir”10 , buena parte del mercado. Esta misma situación se reproduce en el caso de
las respuestas a las oportunidades de ampliación de las posibilidades de producción
asociadas a la ciencia y la tecnología.
Dentro de este arco de posibilidades se deben considerar también casos donde
los precios privados no incluyen aspectos de largo plazo y como tales no emiten señales
para inducir el desarrollo de la bioeconomía. Por ejemplo, el deterioro de los servicios
eco-sistémicos por el uso desmedido de la agricultura intensiva no es considerado en
la contabilidad privada de corto plazo; aunque tiene impactos de mediano y largo plazo
ello no se refleja en el actual precio de la tierra (que responde además a otra multiplicidad de factores); algo similar ocurre con una multiplicidad de externalidades negativas
no contabilizadas privadamente a corto plazo pero de indudable impacto agregado en
el mediano y largo plazo. En este conjunto de situaciones la regulación estatal es parte
central de la construcción de las señales de mercado para que éste active su protagonismo. El modelo de negocio lidiará con las condiciones regulatorias que incorporen
costos –privados y sociales de mediano plazo–además de la rentabilidad potencial y el
diseño de la arquitectura del mercado.
En síntesis, bajo el paraguas de la implementación de la bioeconomía, nos encontramos con un conjunto de inductores –con distintos plazos de ejecución y niveles
de abstracción- cuya traducción en estímulos económicos puede ser, en algunos casos, obra directa del mercado –vía incentivos de precios/rentabilidad- pero requiere,
en otros, de los precios sombra determinados por visiones más amplias –incluyendo
criterios sociales y económicos de mayor alcance- que se sustentan en intervenciones
estatales (posiblemente distintas en su metodología de las que abundaron en el pasado).
Estos son los aspectos abren un campo adicional para las políticas de promoción de la
bioeconomía.
La actividad productiva toma nota de todo esto y se expresa –en concreto- en
un conjunto de posibles senderos productivos, entre los que se incluyen senderos vinculados al cuidado del medio ambiente, el incremento de las bioenergías en la red comercial, la intensificación agrícola sostenible, la consolidación/fortalecimiento de la
matriz productiva actual, la diversificación del perfil productivo, el aprovechamiento de
plataformas tecnológicas de usos múltiples, que a grandes rasgos plantean el arco de
posibilidades para el desarrollo de aplicaciones específicas.11

10 En dicha construcción no son ajenas las políticas públicas; a modo de ejemplo cabe mencionar el Programar Renovar que establece los parámetros económicos y técnicos de la producción de una amplia gama de bio-energías (varios de cuyos emprendimientos se adicional a actividades
agroindustriales pre- existentes). Ver Bianchi P. (1995) Construir el mercado Revista Asturiana de Economía. RAE Nro 4. file:///C:/Users/User/Downloads/Dialnet-ConstruirElMercado-3869727%20(1).pdf
11 El listado refleja los senderos productivos posibles, pero no es exhaustivo. Sin duda, algunos de ellos pueden ser desagregados en otros más específicos y también muy probablemente cambien a lo largo del tiempo. Pero las opciones que se mencionan son altamente representativas de lo que
prevalece en la actualidad.

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3 2. DEFINIENDO MODELOS DE NEGOCIOS
APLICADOS A LA BIOECONOMÍA
Un modelo de negocio consiste en la forma que una organización construye para
la creación, distribución y captura valor de una actividad en un contexto productivo.
Se define en lo sustantivo sobre la base de respuestas operativas a tres preguntas: ¿qué
hacer?, ¿cómo hacerlo?, ¿para qué hacerlo?
¿Qué hacer? O sea, la identificación del producto y/o servicio a desarrollar. En el
caso propio de la bioeconomía ello conlleva el desarrollo de la idea central del negocio a
impulsar y su articulación con las estructuras desarrolladas previamente; siendo pocos
los casos “greenfield”, buena parte de los desarrollos bioeconómicos tienen la impronta
estructural de “lo previo”; de allí que una vía habitual es la complementación de producciones biológicas pre-existentes con la captura de actividades complementarias –
aguas arriba y/o abajo y laterales- en función de valorizar externalidades positivas que
previamente se perdían. Ello abre la puerta a repensar no tanto la importancia de las
economías de escala –donde los menores costos se asocian con el tamaño y la homogeneidad productiva– sino fundamentalmente la de las economías de “scope” o de variedad –donde los menores costos individuales se logran consorciando varias actividades
a la vez. Adicionalmente cabe una advertencia relevante sobre el ¿qué hacer?: la propia
naturaleza biológica de estas producciones deviene en cambios productivos frecuentes
lo cual requiere de dosis adicionales (a las producciones industriales) de flexibilidad
operativa; más aún si se considera que intrínsecamente la naturaleza –base de estas
actividades– aprende y evoluciona reactivamente.
A partir de ello, definir un modelo implica sólo una descripción de la arquitectura
global de las actividades a desarrollar, sus relaciones y la identificación de los temas –
activos, tecnologías y rutinas- críticos del negocio.
¿Cómo hacerlo? En este caso las precisiones se refieren a la cadena de aprovisionamiento de materia prima y servicios complementarios, a las tecnologías de transformación –con especial énfasis en los procesos y equipos críticos y específicos – y los
posteriores sistemas de logística y distribución. Aplicados estos conceptos a las producciones de base biológica aparecen algunas especificidades. La primera se refiere a
los circuitos de abastecimientos de biomasa (especialmente considerando volúmenes,
perecibilidad, disponibilidad temporal y costos)12 ; otra es la variabilidad de los procesos
de transformación biológica, que amerita constantes ajustes productivos en muchos
casos con connotaciones científicas, y que plantean claras implicaciones sobre la cuestión de los recursos humanos (tipo y nivel de capacitación) requeridos para las nuevas
actividades y, finalmente, a los requerimientos de distribución y comercialización. Se
trate de alimentos, bioenergía y/o biomateriales, todos los procesos tienen especificidades que los diferencian de las manufacturas típicamente industriales. Un capítulo
12 Este tipo de actividad deriva en un concepto de “organización industrial”  divergente del modelo canónico basado en la industria manufacturera
tradicional. La autonomía de los comportamientos biológicos, la (cuasi) imposibilidad de controlar los tiempos biológicos de reacción, el constante
aprendizaje reactivo de la naturaleza y la variabilidad de resultados implican rasgos propios. Ver  Anlló G. Bisang R. y Braude H. (2015) Bioeconomía:
Un nuevo GPS para las producciones de base biológica en el Siglo XXI. PROSAP/UCAR  Buenos Aires, Noviembre 2015.

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adicional se refiere al balance integración vertical versus subcontratación: la magnitud
de capitales involucrados, las particularidades de cada eslabón productivo e incluso la
propia dispersión geográfica de insumos induce a modelo de organización en red sobre
la base de contratos para buena parte de este tipo de actividades.
¿Para qué? Cerrando la trilogía, todo modelo de negocios identifica, con cierta
precisión y de antemano, un borroso objetivo de mercado y una temporalidad operativa.
Una primera temática refiere a los ámbitos geográficos (local, regional e internacional
en el marco de CGV); otra vertiente analítica refiere a las condiciones de contexto económico y regulatorio (mercado de capitales, grado de competencia, resguardos de mercado, etc.); siendo estas producciones basadas en transformaciones que en la mayoría
de los casos involucra a seres vivos (genética vegetal y/o animal, bacterias, enzimas y
otros con modificaciones innovativas) un tema crucial son los derechos de propiedad
sobre mejoras aplicadas a seres vivos.
Independientemente de estas características básicas diversas razones sugieren
la existencia de distintos modelos cuando la aplicación del concepto recae sobre la
bioeconomía. En otros términos ¿por qué no es esperable un único y consistente modelo de negocios como tiende a ocurrir en otras actividades empresarias (más allá de
aquellas relacionadas con las diferencias estructurales de las firmas)?
En primer lugar, están las condiciones tecnología y mercados. En muchas actividades de la bioeconomía las tecnologías están aún bajo perfeccionamiento y la demanda difusa; asimismo, mientras en algunos casos hay claras condiciones de mercados a
capturar y explotar comercialmente, en otros las señales de precios son muy endebles.
En otro orden, buena parte de estos modelos de negocios se conforman temporalmente por adición de actividades, donde establecido el tema central de su actividad,
los pasos posteriores llevan la impronta de los inicios. Así los lay-out de circulación de
materiales (biomasa) quedan predefinidos con lo cual adicionar actividades para valorizar externalidades y/o desperdicios requiere una readaptación de las nuevas instalaciones a las facilidades pre-existentes; algo similar ocurre con las capacidades técnicas
e incluso gerenciales: pensadas para un objetivo inicial especifico la ampliación del mix
productivo tiene múltiples senderos de readaptación.
Finalmente, la variabilidad tanto de la biomasa como de los procesos de transformación implica severos problemas de replicar masivamente los aspectos de un modelo
productivo único, a pesar de que se respeten los parámetros técnicos principales.
En síntesis, por la inercia previa, las especificidades regionales de lo biológico, y
la variabilidad de los procesos, la regla general es la diversidad de modelos… y con ello
su adaptabilidad a distintos perfiles estructurales (tamaño, capacidades tecnológicas,
localización, etc.). Aun así y a nivel exploratorio es posible esbozar estrategias de negocios diferentes que permiten traducir los inductores en señales –más o menos difusas
– de mercado y/o del marco regulatorio, en proto modelos de negocios.

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3 3. INDUCTORES Y MODELOS DE NEGOCIOS
En los últimos tiempos la bioeconomía está siendo aceptada de manera creciente como una propuesta legitima y de gran potencial para el desarrollo sustentable de
nuestra economía; una opción que no solo puede hacer un mejor aprovechamiento de
lo que son nuestras fortalezas tradicionales en los sectores tradicionales – particularmente el agrícola-ganadero – sino también, como una alternativa de futuro en cuanto
a proyectarse hacia las futuras demandas ambientales y las oportunidades que ofrecen
las nuevas tecnologías en términos de nuevas opciones productivas. Las bases de los
inductores que hemos descripto están presentes: Argentina enfrenta, al igual que todo
el planeta, la necesidad de nuevas estrategias productivas más limpias y la sociedad ya
comienza a expresar sus demandas en este sentido, el consenso social de que estamos
sub-aprovechando nuestras fortalezas en los sectores agropecuario y agroindustrial, es
cada vez mayor, y las transformaciones en nuestro sistema científico-tecnológico encaradas en las últimas décadas, están comenzando a ofrecer sus frutos en términos de
posibilidades de innovación, y ya se está reflejando en iniciativas concretas de negocios.
En las próximas secciones se revisan algunas de estas experiencias, apuntando a
los aspectos que pueden resultar de mayor interés para la discusión de las futuras estrategias y políticas para la promoción de la bioeconomía en el país.

3 3.1. INDUCTORES VINCULADOS A LOS OBJETIVOS
AMBIENTALES Y LA SUSTENTABILIDAD
A los inductores clásicos de los modelos de negocios tradicionales: generación de ingresos, reducción de costos, cumplimiento de reglamentaciones, se suma
en los últimos años una creciente preocupación por el calentamiento global, en
particular el calentamiento global antropogénico- es decir el aumento de las temperaturas como resultado de las acciones humanas y sus efectos- : el cambio en los
ecosistemas, la pérdida de biodiversidad, la falta de disponibilidad de agua dulce,
la extensión de enfermedades, etc., y por consiguiente surgen un conjunto nuevos
senderos de desarrollo caracterizados por focalizarse en trasformar las preocupaciones ambientales y creciente compromiso con la sustentabilidad de las actividades productivas, en negocios.

3 3.1.1. SENDERO DE DESARROLLO:
sustentabilidad ambiental y económica
La necesidad de avanzar en la implementación de modelos productivos que
garanticen una mayor sustentabilidad ambiental y económica en sintonía con una
aspiración social y política de un desarrollo sostenible– y con el reconocimiento de
las consecuencias generadas por formas de producción que no han contemplado su20

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

ficientemente los aspectos ambientales y sociales– impulsa el establecimiento de modelos de negocios novedosos por parte de las empresas de base agropecuaria.
Prácticas no sustentables mantenidas a través de los años(monocultivo, falta de
diversificación de rotaciones, nutrición des balanceada e insuficiente, cobertura limitada, inadecuada rotación del pastoreo, etc.) han traído aparejadas una multiplicidad de
problemas- aparición de plagas de difícil control, deterioro en la capacidad productiva
del suelo, excesos hídricos, entre otros, que afectan no sólo al ambiente sino también a
la evolución del negocio a mediano y largo plazo al impactar sobre los rendimientos, los
costos y el valor de los activos.
Por otra parte, un amplio espectro de condicionantes geográficos, económicos y
sociales pueden afectarla rentabilidad impactando sobre las posibilidades de desarrollo
local y regional: lejanía de los puertos de salida para exportación o de las facilidades
locales de industrialización y los consiguientes altos costos de logística y flete; distorsiones de mercado en las fases posteriores; condicionamientos para el ingreso a los
mercados; bajas opciones de inversiones seguras para los excedentes generados, etc.
Tanto los problemas ambientales derivados de la propia actividad como ciertos
condicionantes económicos imponen la necesidad de establecer estrategias productivas que superen y transformen esos limitantes en nuevas oportunidades de negocios.

Modelo 1: Producciones agropecuarias consorciadas eficientes
Un primer modelo que busca dar respuesta a estas situaciones es el de producciones agropecuarias consorciadas eficientes que consisten en la diversificación e integración de las actividades conformando consorcios de producción agropecuaria basadas en la complementación productiva y la adecuación ambiental. También conocidos
como sistemas integrados de producción, la idea básica de este modelo es la suma de
procesos productivos respondiendo a una estrategia de diversificación relacionada que
permita aprovechar efectos sinérgicos entre actividades y captar externalidades sobre
la base del cuidado del ambiente.
Estos sistemas pueden integrar diversas actividades– agrícolas, ganaderas, forestales, piscícolas, apícolas – en la misma área, a través del consorcio, la rotación o
sucesión, haciendo uso de una variedad de tecnologías sustentables, de baja emisión de
carbono, entre las que se encuentran la siembra directa, la agricultura de precisión y
la microbiología aplicada; todas ellas complementadas por la implementación de prácticas de manejo adecuadas.
La sinergia entre actividades proporciona un marco de sustentabilidad para este
modelo de negocio. La viabilidad económica de estos sistemas de producción se ve incrementada a partir de la optimización de los recursos disponibles (tierra, maquinaria,
mano de obra); la multiplicación de los ingresos provenientes de las diferentes actividades, el logro de economías de alcance, la reducción de costos asociada a prácticas
de manejo más eficientes, la reutilización de residuos y rastrojos y la disminución de la
incidencia de plagas y enfermedades entre otros.
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La implementación y el desenvolvimiento de estos modelos pueden presentar aspectos críticos de diferente origen que es necesario subsanar. El primero surge de la necesidad de conjugar diferentes procesos productivos que pueden presentar relaciones competitivas y una mayor dificultad para alcanzar niveles óptimos de productividad en cada
actividad. Para ello, el conocimiento y el manejo de las tecnologías apropiadas es crucial.
El diseño e implementación de estrategias de integración productiva requieren de un adecuado diagnóstico inicial de las problemáticas que afectan a la sustentabilidad del negocio
y de la generación y uso de una amplia gama de conocimientos que deben interrelacionarse
para la obtención de soluciones tecno- productivas adecuadas. Puede aquí presentarse un
aspecto crítico adicional cuando las oportunidades de valorización en el mercado y las relaciones de precios puedan incidir en elecciones técnicas sub óptimas.
Dada la variedad y complejidad de conocimientos requeridos, es usual la conformación de redes y alianzas con universidades e institutos de CyT (INTA, CONICET, etc.). No
menos importante es la implementación de buenas prácticas de manejo como herramientas para posibilitar procesos productivos virtuosos. Adicionalmente, si bien, en muchos casos la alta interdependencia de las actividades puede llevar a esquemas poco flexibles de
organización de la producción; paradójicamente, la complejidad de los sistemas y su alto
grado de retroalimentación requiere de formas de gestión muy diferentes- más flexibles- a
los modelos tradicionales.
Existen en el país una gran variedad de producciones agropecuarias consorciadas,
con importantes beneficios tanto en lo ambiental como en lo económico. Entre estos se
pueden mencionar los siguientes:
•
Los Sistemas integrados de producción, promovidos por AAPRESID (por
caso Chacra María Teresa - La Barrancosa) en el sur de Santa Fe, que cuenta entre sus
socios fundadores a una empresa productora, empresas proveedoras de insumos y tecnologías y la participación de un Centro Agro Técnico Regional, e integra planteos agrícolas,
ganaderos y apícolas (AAPRESID, 2018 Programa Chacras);
•
La consorciación de miel y colza que evita la necesidad del traslado de los
apiarios en busca de fuentes nectáreas que suele darse con otros cultivos;
•
Los sistemas integrados en los bajos sub-meridionales de Santa Fe, que
apuntan a morigerar el efecto combinado de la alta variabilidad climática y la naturaleza del
relieve de la región, que deriva en la permanente alternancia entre períodos de sequias e
inundaciones;
•
Los sistemas silvo-pastoriles y foresto ganadería, que integran la producción
forestal y la ganadería – a veces combinados también con cultivos de herbáceas y pasturas
– con objetivos ambientales (generación de microclima, control de aparición de malezas,
alto grado de cobertura del suelo) y económicos derivados de las diferentes características
de ambas actividades13 ;
13 Mientras que la actividad forestal requiere una de inversión a largo plazo y alta inmovilización del capital, la ganadera que puede manejar plazos
más cortos y mayor liquidez del capital. Así, el modelo de negocios permite lograr ingresos de corto, mediano y largo plazo, diversificación del riesgo,

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•
Distintas alternativas de lo que se conoce como “intersiembra”-la siembra de dos o más especies, que se cultivan en la misma superficie – lo que permite un
mejor aprovechamiento del suelo y las interacciones positivas entre los cultivos14 ;
•
La producción arroz consorciado con pacú, que lleva adelante el Establecimiento Arrocera San Carlos SRL15 , situado en la localidad chaqueña de La
Leonesa. Allí se desarrolló un sistema de rotación de actividades y diversificación
productiva que consistió en la integración horizontal y vertical de dos actividades: la
producción de arroz – bajo condiciones de labranza mínima - y de pacú; ésta última
integrada hasta la comercialización16.
En síntesis, el modelo de producciones agropecuarias consorciadas eficientes
refiere a un modelo de organización de la producción que en la búsqueda de mayor
sustentabilidad ambiental y económica asocia diferentes actividades que se complementan entre sí generando sinergias y permitiendo captar externalidades. Este modelo
puede integrar actividades muy diferentes – agrícolas, ganaderas, forestales, piscícolas, apícolas – en ambientes muy diversos por lo que las soluciones tecno-productivas
apropiadas serán estudiadas y elegidas en cada caso particular alcanzando grados de
integración horizontal y vertical variables. Las ventajas de estos modelos –que comenzaron con una actividad central y fueron evolucionando hacia la consorciación- radica
en ahorros de costos por captura de ventajas asociados, diversificación de mercado,
mejor flujo financiero a lo largo del año y ganancias de sustentabilidad ambiental

Modelo 2: Recuperación y bio-remediación de suelos
La recuperación y bio-remediación de suelos se constituye como un modelo independiente de las prácticas habituales de conservación de suelos para las áreas de alta
fragilidad ecológica, en las que la actividad del hombre ha dañado seriamente las condiciones del ecosistema y es necesario intervenir para posibilitar la revalorización de
los recursos naturales deteriorados por explotaciones inadecuadas y/ o condicionantes
geográficos y climáticos.
A través de actividades de recuperación y bio-remediación de suelos se busca
recuperar la posibilidad de un desarrollo sostenible en ambientes degradados como

prorrateo de los gastos fijos, mejor uso del suelo, etc. La actividad ganadera en monte nativo tiene larga data en Argentina, pero la utilización de plantaciones forestales viene desarrollándose desde hace unos 30 años. Este modelo de producción tiene creciente difusión en la región mesopotámica.
Tanto pequeños productores (muchas veces asociados en la compra de hacienda e insumos por ejemplo) como firmas grandes, llevan adelante
esta práctica.  A mayor escala se destaca el caso de la firma Zeni y Cia (http://www.zeni.com.ar/), que combina la ganadería (en la que avanza hacia la
obtención de la certificación “Carne Carbono Neutral”) con la actividad forestal. En esta última integra varios eslabones de la cadena de valor incluyendo la generación de semillas mejoradas genéticamente a través de la cruza natural; la producción de plantines para uso propio y la exportación
a forestadores de otros países y la industria de la madera con un aserradero y naves de manufactura que elabora productos con valor agregado con
destino a los mercados de Estados Unidos, Reino Unido, Israel e Italia. (https://www.agro.uba.ar/apuntes/no_8/sistemas.htm)
14 Es posible realizar inter siembras con varias combinaciones de cultivos, como trigo con soja, girasol con soja o maíz con soja. Hay experiencias
de inter-siembra girasol-soja y maíz-soja en Establecimiento San Pedro (http://www.aapresid.org.ar/regionales/intersiembra-trigo-soja-en-el-sudoeste-bonaerense/) y El Tejar (https://www.lanacion.com.ar/886002-de-la-mano-de-la-intersiembra) entre otras
15 http://teko.com.ar/,
16 El ciclo de rotación de actividades lleva dos años; en el primer verano se produce arroz y en el segundo pacú.  En este ciclo, las parcelas destinadas
al cultivo de arroz son acondicionadas para contener una columna de agua de 1,30 mts. y una vez cosechado el arroz, se realiza la inundación a 1 mt.
de altura de agua y se procede al poblamiento con 2.000 ejemplares por hectárea de juveniles de pacú (media de 100 gramos por juvenil), para iniciar
la etapa de engorde, hasta alcanzar 1,50 Kg finales.  Este sistema aprovecha el abundante alimento natural que se desarrolla por la presencia del rastrojo anterior, semillas de arroz y caracoles permitiendo prescindir del uso de promotores de crecimiento y antibióticos. El aporte de alimento balanceado extrusado, formulado a base de cereales y oleaginosas para los peces es de producción local. Una vez cosechado el pacú, el arroz se encuentra
con un lote limpio de caracoles y malezas y fertilizado para su siembra en forma de pre germinado a bajos costos productivos. (http://teko.com.ar/)

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

resultado de las actividades humanas, por ejemplo: el uso desmedido de la agricultura
intensiva o el sobrepastoreo. Esta erosión de los suelos afecta seriamente las posibilidades de desarrollo de las economías locales por la pérdida de hectáreas de tierras
cultivables. Por lo tanto, el eje de este modelo se centra en la recuperación y recapitalización del valor del recurso natural degradado. La actividad básica a este fin es la
implementación de rotaciones adecuadas que permitan recuperar y mantener el estado
de salud física, química y biológica de los suelos haciendo uso de tecnologías vinculadas
al manejo de ambientes que incluyen rotaciones de cultivos, intensificación con gramíneas y cultivos de cobertura.
En este modelo, uno de los aspectos críticos es asegurar una clara identificación
del problema. Mientras los costos ambientales no son internalizados en la contabilidad
privada en el corto plazo, el abuso sobre los ecosistemas y su capacidad de regeneración provocan a mediano y largo plazo la disminución de la capacidad de los suelos para
producir bienes o prestar servicios y la consiguiente desvalorización del activo. El deterioro de los suelos redunda en una menor productividad y ello debería reflejarse en menor flujo futuro de ingresos y consecuentemente en un menor precio actual del activo;
sin embargo el mercado no evidencia señales de precios en esa dirección por diversos
motivos (existencia de mercados poco transparentes; uso de la tierra como reserva de
valor; elevados costos de salida por temas impositivos, etc.). Existe en consecuencia una
evidente falla de mercado donde los precios privados difieren de los precios sombras
que garantizan la eficiencia en el uso del recurso.
Otro aspecto crítico se vincula a la necesidad de generar modelo de incentivos y acuerdos para la revisión de los modelos productivos a fin de garantizar una
mayor sustentabilidad. Para cada región en particular es necesario repensar una
estrategia que permita establecer una matriz productiva diversificada acorde con
las limitaciones ambientales y el potencial ecológico de la zona que a la vez minimice los problemas a futuro.
Se puede identificar una variedad de casos que reflejan estas situaciones, entre
otros se identifican:
•
El Programa Buenas Prácticas Agrícolas de la provincia de Córdoba, que
contempla estímulos para productores que realicen prácticas sustentables como rotación de cultivos, conservación de suelos o manejo de bosques con ganadería integrada;
•
El Plan de Expansión y Desarrollo Integrado Sustentable en el Mediano
Plazo para el Sur Bonaerense (SOBA), diseñado apuntando a la reconstrucción del capital natural del sur bonaerense, afectado negativamente por la combinación de prácticas
agronómicas, vicisitudes climáticas y una alta fragilidad del ecosistema, que se refleja
en pérdidas en la calidad de los suelos y productividad17.

17 Ver Proyecto SOBA Luca N. (coord.) et al (2014). Construcción de un modelo de inversión regenerativa en el capital natural  de los sistemas cultivados degradados del Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires y zonas aledañas. Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

En resumen, el modelo de bio remediación de suelos tiene como objetivo la recuperación de suelos degradados con la consiguiente revalorización del activo. En general, requiere de la intervención pública para el diagnóstico, planificación y coordinación
de acciones y para el establecimiento de un marco de incentivos que permita la realización de las actividades requeridas y subsane la distorsión que presenta el no registro
del pasivo ambiental en la contabilidad privada.

3 3.1.2. SENDERO DE DESARROLLO:
Incremento de la oferta de energía
(a red comercial)
Argentina tiene una fuerte dependencia de recursos fósiles, de los cuales no se
autoabastece. Por otra parte, posee una importante superficie agrícola y una amplia
disponibilidad de biomasa, es decir, cuenta con un alto potencial para el desarrollo de
opciones energéticas renovables que ayuden a mitigar el cambio climático y reducir la
emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Entre las formas de biomasa más importantes para su aprovechamiento energético con las que cuenta el país se destacan
los cultivos (maíz, sorgo, remolacha azucarera, soja, colza, etc.) y los residuos (agrícolas,
forestales, ganaderos, urbanos, agroindustriales, etc.).
Un sendero de desarrollo diferente impulsado por la búsqueda de mayor sustentabilidad está representado por aquellos modelos de negocio que incorporan a sus procesos agrícolas, industriales o forestales, la producción de energía “limpia” a partir del
aprovechamiento de la biomasa (como insumo central y/o como residuos del proceso
general) con el fin de aportar a la transformación y fortalecimiento de la matriz energética del país. En esa línea, en un estudio elaborado por el investigador del Instituto de
Ingeniería Rural del INTA Castelar y especialista en Bioenergía, se estima que a partir
del biogás proveniente de cultivos, residuos agrícolas, efluentes del ganado y subproductos agroindustriales, el país podría sustituir importaciones de gas por U$S2.300 millones, lo que representa el 28% del déficit comercial actual (Hilbert, 2018).
El cambio en la matriz energética a partir de energías renovables requería
para su impulso, de un marco jurídico apropiado. Con la promulgación del Régimen de Fomento a la Generación Distribuida de Energía Renovable integrada a la
Red Eléctrica Pública (Ley 27.424) se establecieron las condiciones jurídicas y contractuales para la generación de energía eléctrica de origen renovable por parte de
usuarios de la red de distribución, para su autoconsumo, con eventual inyección de
excedentes a la red, y establece la obligación de los prestadores del servicio público
de distribución de facilitar dicha inyección, asegurando el libre acceso a la red de
distribución. En buena medida los contenidos del programa establecen las bases y
encuadran el mercado de parte de la bioenergía.

Agrícola Y Grupo Capital Natural Argentina  Buenos Aires Mimeo, 2014.

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Modelo 3: Energía en base a biomasa “rural”
Este modelo de negocios se basa en el aprovechamiento de los recursos biomásicos provenientes de los sectores agrícola, ganadero, agroindustrial y forestal para
la instalación de una nueva matriz energética en el país, basada en las bioenergías. Se
trata de energías limpias ya que no contribuyen al aumento de los gases de efecto invernadero, dado que el balance de emisiones de CO2 a la atmósfera es neutro al ser
reabsorbido mediante la fotosíntesis.
La biomasa– materia orgánica de origen animal o vegetal– es susceptible de ser
transformada mediante procesos físicos, químicos y biológicos en biocombustibles
para generar energía eléctrica, mecánica o térmica. La Argentina tiene una gran cantidad de biomasa (habitualmente de descarte) capaz de ser transformada en energía:
caña de azúcar (RAC, bagazo, vinaza), cítricos (poda, cáscaras, carozos y pieles), vid
(poda y orujo), olivo (poda y orujo), podas y raleos forestales, residuos de aserraderos
y carpinterías, pajilla de arroz, residuos de la cría y procesamiento de pollos, residuos
de feedlot, purines de cerdo y bosta de diversos orígenes, cáscara de maní, vísceras de
faena de animales, residuos agrícolas (rastrojos), etc.
La actividad agropecuaria y el manejo adecuado de residuos rurales y agroindustriales puede contribuir en forma relevante a la transformación de esta biomasa en distintas formas de energía, lo cual permite no sólo diversificar la producción agropecuaria
y generar ingresos y puestos de trabajo directos e indirectos a nivel local y regional sino
que puede dar respuesta al problema de áreas geográficas que se encuentran aisladas
energéticamente por problemas económicos o de infraestructura. La generación distribuida de energías renovables constituye una solución a los típicos planteos de economías de escala, contraponiendo las economías de localización, donde la generación
próxima a la demanda permite evitar pérdidas en líneas de transporte y distribución.
Según datos del Ministerio de Energía18 , en el año 2016 se produjeron cerca de
4.596 miles de TEP (tonelada equivalente de petróleo) 19 provenientes de fuentes primarias (aceites y alcoholes vegetales, leña, bagazo, representando el 6,2% de la producción
de energía primaria (EP) de la República Argentina. Respecto a la producción energía
secundaria (biodiesel, bioetanol, carbón de leña y coque) en 2016, estos rubros produjeron cerca de 4.537 miles de TEP, lo cual representa el 5,5% de la producción de energía
secundaria (ES) en Argentina20.
Varias son las vertientes de estos biocombustibles; cada una de ellas se acopla a
un determinado modelo de negocios con sus respectivas escalas, tecnologías y complementariedades productivas21 .

18 Ministerio de Energía, Balance Energético Nacional de la República Argentina, año 2016
19 Se define la tonelada equivalente de petróleo (TEP) como 107 kcal (41,868 GJ), energía equivalente a la producida en la combustión de una tonelada de crudo de petróleo
20 Biodiesel, Bioetanol, Carbón de leña y Coque produjeron en el año 2016 cerca de 4.537 miles de TEP, lo cual representa el 5,5% de la producción de
energía secundaria (ES) del país. Biodiesel y Bioetanol. aportan juntos el 4% de la producción nacional de energía secundaria. (https://www.bcr.com.
ar/Pages/Publicaciones/informativosemanal_noticias.aspx?pIdNoticia=954)
21 El bioetanol es un biocombustible obtenido por la fermentación de la materia orgánica y la biomasa rica en hidratos de carbono (azúcares). En
Argentina, las principales materias primas para producir bio-etanol son maíz y caña de azúcar. A abril 2018, 15 firmas se encontraban registradas en
el Ministerio de Energía como elaboradoras de bioetanol: 5 productoras de etanol proveniente del maíz y 10 a partir de caña de azúcar. El bioetanol

26

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

En todos los casos, el desempeño del negocio está condicionado por el marco
tarifario, regulatorio y financiero vigente, pero es un sector donde ha habido mucha
actividad en inversiones en los últimos años.
En el caso del biodiesel, se identifica una amplia diversidad de emprendimientos,
probablemente como consecuencia de la magnitud de la producción del insumo básico
(cultivos oleaginosos) y la gran diversidad de situaciones en que se concretan esas producciones. Algunos de los más representativos son:
•
El complejo aceitero del Gran Rosario, desarrollo emblemático de la
bioeconomía argentina, donde se concentra gran parte de la producción del país e
integra, a gran escala, la producción de aceite y biodiesel con alto niveles de productividad y eficiencia. En este cluster se ubican las 10 principales plantas del país– Cargill, Dreyfus, Cofco, Renova, Terminal 6, AGD y TPR entre otras – que concentran el
77% de la capacidad total y tienen una capacidad media de procesamiento de 330 mil
toneladas anuales por planta.
•
Diaser22, ubicada en la Provincia de San Luis; ha integrado la producción
de biodiesel al negocio como resultado de la oportunidad que significa la disponibilidad
de materia prima. Diaser, inició sus actividades en 1968 en el área agro- ganadera, adicionando con el transcurso de los años nuevas actividades: producción láctea y barras
de cereal- estas últimas producidas con un alto porcentaje de materias primas provenientes de sus propios campos. En 2006 Diaser restablece una alianza estratégica con
la firma Derivados de San Luis para la producción de biodiesel. Actualmente cuentan
con una planta con una capacidad diaria de producción de 100.000 litros de biodiesel y
está en marcha su ampliación al doble de capacidad. La producción tiene como destinos
tanto el mercado interno como el externo.
En la producción de bioetanol, se da una mayor diversidad tanto en cuanto a
localización como en los modelos de negocios a través de los que se organiza la pro-

tiene como destino el corte de las naftas de uso automotor (12 %) , permitiendo la reducción de las importaciones de combustible. En la producción
de bioetanol de maíz se genera como subproducto un concentrado proteico (burlanda seca o húmeda) que es utilizado como ingrediente en dietas
de consumo animal.
El biodiesel se presenta en estado líquido y se obtiene por transesterificación de aceites y vegetales como así también de grasas animales. Los aceites vegetales más utilizados para la obtención de biodiesel provienen de la soja, el girasol y la colza. La transesterificación básicamente consiste en
el mezclado del aceite vegetal o grasas con un alcohol (generalmente metanol) y un álcali (soda cáustica) obteniéndose biodiesel y glicerol como
subproducto. El biodiesel puede ser utilizado por cualquier tipo de vehículo diesel (solo o en solución con aditivos) Actualmente en varios países el
biodiesel es utilizado en mezclas con porcentajes diversos. El glicerol tiene una variedad de aplicaciones en la industria por sus múltiples propiedades (humectante, plastificante, emoliente, espesante, lubricante, etc.) destacándose su uso en cosméticos, alimentos, surfactantes, lubricantes entre
otros. Existen 37 elaboradoras de biodiesel registradas en el país con una capacidad de producción anual conjunta cercana a 4,4 Mt/año. Según datos
del INDEC, en 2017 las ventas al exterior de biodiesel habrían superado los 1,65 millones de toneladas por un monto de 1.225 millones de dólares. Sin
embargo, el cierre del mercado estadounidense, principal receptor de los envíos- presenta un fuerte desafío para esta industria. En el mercado interno, el corte obligatorio de gasoil con biodiesel del 10% (artículo 7 de la Ley 26.093) absorbe el 23% de la producción.
El biogás es el producto de la actividad metabólica de las bacterias anaeróbicas, las cuales degradan biológicamente la materia orgánica en ausencia
de oxígeno. Con la digestión anaeróbica se obtiene además de biogás, un lodo residual que puede ser utilizado como biofertilizante de suelos. El
biogás, constituido principalmente por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2) puede tener diferentes usos: puede ser utilizado en una caldera
para generación de calor o electricidad; en motores o turbinas para generar electricidad, purificado para introducirlo en la red de gas natural entre
otros. La selección del biorreactor o biodigestor adecuado es especialmente crítica y dependerá especialmente de la cantidad y del tipo de residuos
disponibles, de las necesidades de producción de biogás. Los biodigestores varían ampliamente de acuerdo con su complejidad y utilización; desde
los más simples, discontinuos o de cargas por lotes; pasando por equipos de alimentación semi continua hasta los más complejos- de alimentación
continua-  que poseen dispositivos de calefacción y agitación y corresponde a plantas de gran capacidad. Se estima que en Argentina hay alrededor
de 80 plantas generadoras de biogás en funcionamiento (INTI, 2018). El sýngas o gas de síntesis es un combustible gaseoso obtenido a partir de
sustancias ricas en carbono (hulla, carbón, coque, nafta, biomasa) sometidas a un proceso químico a alta temperatura (gasificación). El syngas tiene
un poder calorífico menor que otras alternativas (gas natural, butano, etc,), pero puede ser utilizado para generar energía eléctrica en una turbina, en
un motor de combustión interna o generar calor en una caldera
22 www.diaser.com.ar/

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

ducción. Una diferencia significativa, es que no existe una única materia prima como es
el caso del biodiesel y eso se refleja en la organización industrial del sector, con diferencias en cuanto a niveles de integración y escalas de producción que, en gran parte,
derivan de lo que ocurre en los sectores primarios a las que están asociadas. Esto es
también una de las características que diferencian la producción de etanol en la Argentina, respecto de lo que ocurre en los otros grandes países productores, como Brasil
–mayoritariamente cañero – y EEUU – mayoritariamente maicero.
El bioetanol de caña, representa el 50% de la producción nacional y resulta de un
modelo de negocios caracterizado por la escala y el alto grado de integración vertical
donde la mayoría de las firmas – unas diez en el país, casi todas ubicadas en el NOA
(Tucumán y Salta) 23 – integran también la producción de caña y azúcar refinado y en
varios casos la producción de energía eléctrica para la red, a partir del bagazo y recientemente a partir de la quema de la vinaza, lo cual agrega una dimensión ambiental muy
importante24. Su desarrollo plantea un cambio sustantivo en la industria azucarera25.
La situación en el bioetanol de maíz difiere en cuanto a integración vertical y
localización, mayoritariamente en la región central). Algunos de los casos más importantes, incluyen los siguientes:
•
ACA BIO Cooperativa Ltda26. Formada por ACA y 62 cooperativas asociadas e instalada en Villa María, Córdoba, produce bioetanol de almidón de maíz.
Con una inversión cercana a 150 millones de dólares, ACA BIO tiene una capacidad
de producción anual de 153.000 m3 de bioetanol anhidro, unas 65.000 toneladas
de DDGS (burlanda) con destino a la alimentación animal- y 33.000 toneladas de
CO2. Para ello utiliza como materia prima principal 380.000 toneladas de maíz. En
las mismas instalaciones, en conjunto con la empresa Chiantore S.A.27 produce gas
carbónico a partir del venteo del dióxido de carbono obtenido en la fermentación
del maíz, alcanzando las 100 toneladas diarias28.
•
Bio 4.29 Radicada en la localidad de Río Cuarto, Córdoba, fue fundada en
el año 2006 a partir de la asociación de productores medianos de maíz para la producción de bioetanol y otros subproductos- burlanda, húmeda, seca y jarabe- destinados a
la alimentación animal. Cuenta también con una planta para generar energía en base a
biogás, creado con la fermentación de granos de maíz junto con bosta de cerdo y vacuno proveniente de los feed-lots linderos.30

23 Alconoa S.R.L; Bioenergia La Corona S.A.; Bioenergía Santa Rosa S.A.; Bio Ledesma S.A.; Bio San Isidro S.A.; Biotrinidad S.A.; Compañía Bioenergética La Florida S.A.; Energias Ecologicas del Tucuman: Fronterita Energia S.A.: Rio Grande Energia S.A.
24 La Compañía Azucarera Los Balcanes en asociación con Genneia realizaron inversiones por 60 millones de dólares para generar electricidad a
partir de vinaza y bagazo. El proyecto fue denominado “Vinaza Cero”, ya que con este proceso no se generarán desechos. http://www.producciontucuman.gov.ar/ingenio-azucarero-producira-energia-electrica-para-la-red-nacional-a-partir-de-vinaza/
25 La Nación (2015) Hablan los Blaquier: “Algún día, quien gane dinero será bien visto en la Argentina”. LN 18-06-2015
26 http://www.acacoop.com.ar/
27 http://www.gaschiantore.com.ar/
28 Acastello V. (2017) Presentación de ACA Bio. ACA Congreso Anual 6 de Julio 2017; Idem en Congreso AAPRESID, Rosario, Agosto 2017.
ACA Bolsa de Comercio ROSARIO.
29 http://www.bio4.com.ar/
30 Ron M (2017), Presentación de Bio 4 en II FORO INTERNACIONAL DE DESARROLLO ECONÓMICO LOCAL; DESARROLLO SOSTENIBLE: Energías
renovables y eficiencia energética. Economía Circular. Córdoba  29 de Noviembre 2017.

28

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

•
Modelo “Minidest”, de mucho menor escala que los anteriores, basado
en una innovación local generada por la firma Porta Hnos31 – productores de alcoholes
y bebidas alcohólicas, de la Provincia de Córdoba –las llamadas “Mini-dest” –destilerías
de bioetanol de maíz de pequeña escala (eficientes con una escala de 40Tn de maíz por
día) – que están dando lugar a la un modelo de integración in-situ de la producción de
maíz, con la de etanol para consumo local y la producción animal en feed-lots, que usan
la burlanda húmeda como base de alimentación32.
El caso del biogás es marcadamente diferente de los anteriores, principalmente
por la plasticidad en cuanto a materias primas y escalas de producción que tienen las
tecnologías para su producción, lo cual resalta su importancia dentro de cualquier estrategia de desarrollo de la bioeconomía. A continuación algunos casos específicos que
resaltan están características:
•
El Establecimiento Ganadero “La Micaela”, localizado en Carlos Tejedor
Prov. de Buenos Aires, combina la producción de carne, la generación de energía, la
obtención de biofertilizantes, y el manejo de los efluentes. Con la colaboración de Biogás Argentina- empresa incubada por IncUBAgro (FAUBA)- se instaló un biodigestor de
alta capacidad que genera 800 metros cúbicos diarios de biogás a partir del estiércol
vacuno proveniente de los 500 animales del establecimiento. La cooperativa eléctrica
local con un grupo electrógeno especialmente adaptado para funcionar 100% a biogás
genera energía eléctrica abasteciendo a unas 200 familias de la localidad33.
•
Bioléctrica34 , ubicada en Río Cuarto, nace como una derivación de Bio4,
resultado del asociativismo de los productores regionales. Con un modelo que planea
convertir silaje de maíz y desechos pecuarios en biogás, proponen la construcción de
más de 30 plantas industriales de generación de energía limpia. El objetivo será generar
energía eléctrica, que se comercializará en la red obteniéndose además subproductos
energía térmica y un digestato líquido para ser utilizado como biofertilizante.
•
Garruchos Forestación- Pomera maderas35 (Grupo Insud y Grupo Benicio). La Central Térmica San Alonso ubicada en el predio de la empresa forestal Pomera
en General Virasoro, provincia de Corrientes se encuentra actualmente en etapa de
construcción y resultó adjudicado en la Ronda 2.0 del programa RenovAr, llevada adelante por el Ministerio de Energía de la Nación. Aportará al sistema eléctrico 37 megavatios generados a partir de biomasa forestal que hoy no tiene un uso industrial: aserrín,
cortezas de pino y eucalipto y madera seca proveniente de plantaciones (chips).
Un caso paradigmático de autoproducción de energía es el de la empresa láctea Manfrey en base a syngas.

31 https://portahnos.com.ar/
32 ver https://www.youtube.com/watch?v=8AjmfWlYcE4
33 https://www.clarin.com/ganaderia/ganaderia-energias_renovables-provincia_de_buenos_aires_0_rJtJ2bYwXx.html
34 http://www.bioelectrica.com/
35 http://www.grupoinsud.com/unidades_de_negocios/pomera-maderas/

29

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

•
Manfrey36. Con el objetivo de reemplazar combustibles fósiles (fuel oil),
Manfrey implementó en su planta de Freyre (Córdoba), un sistema de gasificación de
biomasa (chips de madera proveniente de aserraderos del Valle de Calamuchita) de tipo
up-draft ) para la generación de vapor de baja presión con fines térmicos, El equipamiento fue diseñado y fabricado en Italia por la empresa CVR, quedando a cargo posteriormente de Manfrey las tareas de puesta en marcha y mejoras. El sistema se complementa con un quemador apto para manejar simultáneamente el syngas generado y gas
licuado (GLP). El agente gasificante es aire y vapor, en relaciones definidas y controladas en forma automática. El sistema está previsto para la entrega de 10MW térmicos,
acorde con la máxima capacidad de generación de vapor de la caldera
Dado que el alto costo que representa el transporte de materia prima se está
evaluando la utilización de una biomasa adecuada para la gasificación a partir de cultivos que puedan realizarse en la zona37.
Sintetizando, la alta disponibilidad de biomasa existente en el país, permite el
desarrollo de negocios asociados a la generación de bioenergía y biocombustibles, en
respuesta a señales del mercado y bajo un marco jurídico y regulatorio que garantice
la rentabilidad del modelo. La producción de biogás, bioetanol y biodiesel tienen un
importante potencial para contribuir al cambio de la matriz energética del país- hoy
altamente dependiente de combustibles provenientes de recursos fósiles- a favor de
energías más limpias.

Modelo 4: Energía en base a desperdicios urbanos
Un modelo alternativo lo constituye la generación de energía en base al reciclado
de residuos urbanos y también a partir de la utilización de aceite de cocina usado (ACU)
El eje del negocio lo constituye la recolección y selección de los residuos y su
valorización a través de la generación de biogás o biodiesel y fertilizantes.
La generación de electricidad a partir de biogás generado en los sitios de disposición final de residuos urbanos permite mitigar la emisión de dos gases de efecto
invernadero: el metano- por la captura del gas metano de los rellenos sanitarios- y el
dióxido de carbono- por el desplazamiento de combustibles fósiles para la generación
de energía eléctrica.
La cantidad y calidad del biogás generado dependerá de la cantidad y composición de los RSU (residuos sólidos urbanos) disponibles, de la infraestructura y
el equipamiento y del diseño del sistema de captura. Las principales tecnologías
involucradas se relacionan a las características de las plantas de fermentación, los
sistemas de tratamiento de biogás, los moto-generadores a utilizar y el sistema de
la conexión a la red eléctrica.

36 http://www.manfrey.com.ar/site/
37 Manfrey (2013) Proyecto Gasificación de Biomasa. Freyre, Junio 2013

30

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

En el caso de las biodieseleras en base a aceite usado la logística de recolección
es un aspecto crítico. El costo logístico representa el principal costo de producción
en esta actividad. Salvo en el caso de plantas de alta capacidad de procesamiento con
sistemas de recolección armados, plantas de escalas menores encuentran un cuello
de botella en la imposibilidad de contar con un sistema de logística propio para la
recolección, lo que puede derivar en la subutilización de la capacidad instalada ante
la falta de materia prima.
Aproximadamente el 70% del aceite usado tiene su origen en los hogares.
La estrategia actual más habitual para la recolección de aceite usado del consumo
masivo son los centros de acopio, sostenidos mayoritariamente por organizaciones
del tercer sector. Sin embargo, el alcance es limitado, por la falta de cobertura geográfica- cercanía del punto de acopio- y muchas veces por la falta de incentivos y
el desconocimiento por parte de los usuarios de la importancia del reciclado para
evitar las consecuencias ambientales de la mala deposición. Formas alternativas de
recolección podrían realizarse a partir de contenedores dispuestos en la vía pública
o ubicado en establecimientos comerciales.38

Entre los casos representativos de este modelo se encuentran:
•
En el caso de la energía en base a RSU, el CEAMSE cuenta con dos Centrales de Generación de Energía, emplazadas dentro del Complejo Ambiental Norte III
ubicado sobre el Camino del Buen Ayre en la localidad de José León Suárez39 . A partir
de la transformación de los residuos se extrae biogás. El biogás, una vez capturado
y pre tratado, es enviado como combustible para alimentar los moto-generadores de
cada una de las centrales térmicas generando 15 Mw de electricidad. Los generadores
están vinculados eléctricamente a la red de la empresa distribuidora EDENOR, abasteciendo al consumo de unos 25.000 hogares.
•
En energía en base a Aceite Vegetal Usado (AVU), se puede mencionar a
RBA Ambiental40 (Ecopor S.A se especializa en la recolección y reciclado de Aceite Vegetal Usado (AVU)41 . Cuenta con más de 7 mil clientes activos del sector gastronómico
e industrial42. La empresa proporciona a sus clientes un sistema de contenedores sin
costo para el almacenamiento del producto y realiza la recolección en forma directa
desde el generador gastronómico o industrial, un Punto Limpio o un Centro de Acopio
Regional y lo transporta a su planta industrial de Bella Vista, Provincia de Buenos Aires,
para su tratamiento y posterior conversión en biodiesel.
•
En la producción de biogás en base a RSU para inyección de energía a red,
un caso representativo del potencial existente, es la experiencia de la Planta de Biogás,
Tratamiento y Revalorización Energética de Fracción Orgánica de Residuos Sólidos Ur-

38 https://ri.itba.edu.ar/bitstream/handle/123456789/191/Tesis%20-%20CACC%20AVU.pdf?sequence=1
39 http://www.ceamse.gov.ar/plantadebiogas/
40 http://www.rba-ambiental.com.ar/
41 La correcta disposición del Aceite de Cocina Usado (ACU) evita la contaminación de aguas urbanas, consecuencia de su vertido irresponsable e
incontrolado en desagües y alcantarillas de nuestros municipios (1 litro de ACU puede contaminar más de 1.000 litros de agua).
42 Las distintas regulaciones según la jurisdicción correspondiente imponen procedimientos y normativas a cumplir por los generadores de Aceite
de Cocina Usado- que son responsables por los residuos generados- y por las empresas autorizadas para su transporte y disposición.

31

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

banos (FORSU) en Huinca Renancó, provincia de Córdoba, es un emprendimiento conjunto entre FECOFE y la Cooperativa Eléctrica de Huinca Renancó (CEHR)43 . La planta
obtiene energía a partir de la degradación anaeróbica de los residuos sólidos urbanos
de 18 municipios y silaje de sorgo además de digerido de alta calidad con destino a la
agricultura. Suscribieron con el Estado Nacional, en el marco del Programa RenovAr
Ronda 1, un contrato para vender energía eléctrica a la red por un período de 20 años
que les demandará inversiones por 10 millones de dólares.
En resumen, el modelo de negocios basado en la generación de energía en base a
desperdicios urbanos permite brindar soluciones a problemáticas ambientales a la vez
que pone en valor los residuos generando oportunidades de negocios que contribuyen
a la generación de una matriz energética más sustentable.

3 3.2. INDUCTOR:
Oportunidad de valorización de
sectores agroindustriales tradicionales
Siendo la biomasa uno de los componentes de la bioeconomía, los sectores tradicionales relacionados con la producción de la misma – agrícola-ganadero, forestal,
pesca – y su comportamiento productivo son uno de los factores determinantes de su
desarrollo. No en vano, una de las discusiones más importantes en el inicio del presente
ciclo de la bioeconomía, ha estado focalizado en la posibilidad de la competencia entre
usos alimenticios y energéticos y que llevo a planteos donde se excluye a los alimentos
del ámbito de la bioeconomía: “food-first”44 .
Esta discusión parecería estar siendo superada, básicamente por la evidencia
empírica indica la falta de sustento de la misma, pero también porque la evolución tecnológica resalta que las posibilidades de “salir por arriba” del conflicto vía el incremento de la productividad y eficiencia en los sectores tradicionales, es cada vez mayor y
no solo vía la mayor producción, sino también esquemas de aprovechamiento integral
de los potenciales productivos en los sectores involucrados. La agregación de procesos industriales adicionales re balancea el precio inicial de la materia prima y permite
“subsidios cruzados” a favor de los alimentos45. La evidencia empírica también resalta
que las brechas de productividad entre países y dentro del mismo país son enormes, lo
cual implica que existen grandes oportunidades de expandir la bioeconomía a partir del
aprovechamiento de opciones productivas hoy no plenamente optimizadas.

43 http://www.fecofe.com/
44 Acerca del debate sobre el impacto de los biocombustibles y la seguridad alimentaria existen múltiples publicaciones. Ver: HLPE, 2013. Los biocombustibles y la seguridad alimentaria. Un informe del Grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, Roma, 2013
45 Las ganaderías que explotan industrialmente el quinto cuarto (cuero, sangre vísceras, grasa, sebo) tienen posibilidades de –con igual precio del
ganado en pie- soportar un menor precio de la carne para consumo.

32

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

3 3.2.1 SENDERO DE DESARROLLO:
Intensificación agrícola sustentable
Modelo 5: Intensificación agrícola sustentable
El modelo de intensificación agrícola sustentable tiene como objetivo la búsqueda de la máxima eficiencia por unidad de recurso e insumo involucrado. El eje de este
modelo consiste en incrementar las rotaciones, reduciendo los tiempos de barbecho e
implementando secuencias agrícolas alternativas a las tradicionales que integran cultivos, por ejemplo, gramíneas y leguminosas, que aporten grandes volúmenes de rastrojo.
Entre los cultivos incluidos en los esquemas de rotación se incluyen son: trigo/soja –
maíz – soja; trigo/soja – vicia/maíz; trigo/soja – arveja/maíz.
Los beneficios de estas prácticas están dados por el incremento del contenido
de materia orgánica del suelo, la multiplicación de la población de microorganismos
benéficos y la prevención de los procesos de erosión debido a la mayor cobertura. Algunos aspectos críticos para la implementación con éxito de este modelo es el manejo
de las fechas de siembra y el conocimiento de las características del suelo, los condicionamientos climáticos y el potencial de cada cultivo en asociación determinado por su
características biológicas y requerimientos agronómicos para maximizar los resultados
conjuntos. Entre las experiencias que se pueden mencionar, a modo de ejemplo de
múltiples otros casos, la de Agrícola Magdalena46, que en Colazo, provincia de Córdoba,
ha implementado un modelo auditado de intensificación agrícola con arveja y vicia,
que ofrece un valor medio de uso del suelo de entre 1,3 y 1,5 cultivos por año y donde
además de sembrar cultivos tradicionales como trigo, soja, maíz y sorgo- y vicia como
cultivo de cobertura- producen arveja, que es comercializada por terceros.

3 3.2.2 SENDERO DE DESARROLLO:
Consolidación/fortalecimiento de la matriz
productiva actual
Modelo 6: Producciones alimenticias en grandes series
La producción de alimentos en grandes series constituye un modelo de negocios
más tradicional, propio de empresas consolidadas en su posición competitiva, donde el
eje consiste en la compra de materia prima y posterior transformación industrial a gran
escala con diversificación y segmentación de productos finales.
Muchas de estas empresas han fortalecido su posicionamiento competitivo en el
negocio de los alimentos con el transcurso de los años avanzando en una estrategia de
integración de los diferentes eslabones de la cadena a través de alianzas, adquisiciones
46 http://www.agm-sa.com.ar/agricola.php
http://agrovoz.lavoz.com.ar/la-voz-del-campo/en-los-lotes-de-agricola-magdalena-la-certificacion-confirma-el-rumbo

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

y nuevas inversiones lo que les permitió incorporar capacidades críticas y ampliar y diversificar su cartera de productos. El core business es la producción de alimento pero
complementan con otros segmentos, como ejemplo, agronegocios y envases. Por ello,
estas grandes empresas trabajan generalmente con esquemas multi-divisionales según
unidades de negocios, unidades funcionales y áreas geográficas
Actividades típicas de este tipo de negocios es la molienda/fermentación a escala media/grande y la captura de subproductos para lo que se valen de tecnologías
maduras - molinería, fermentación; ingeniería de los alimentos- estando la innovación
vinculada principalmente al diseño y adaptación de los productos a las nuevas demandas y tendencias de los consumidores.
Puntos críticos del modelo son la estrategia de abastecimiento y el control del
sistema de distribución que les permite llegar a los mercados cubriendo todos los canales, supermercados independientes, mini-mercados, grandes cadenas, mayoristas, etc.
Estas grandes empresas de consumo masivo vienen desarrollando trayectorias
para la integración de la sustentabilidad al negocio que les permite incrementar el valor
corporativo de las firmas.
Estas estrategias se relacionan con la búsqueda de trazabilidad en el proceso de
suministros de los insumos y se sustentan por ejemplo en el desarrollo de proveedores
y la compra de commodities certificados bajo estándares de sustentabilidad. Otras formas de integración concreta de la visión de la sustentabilidad a las actividades pueden
ser: la promoción del uso racional de materiales de empaque, promoviendo el uso de
materia prima de fuente virgen certificada o a base de fibra reciclada, el uso racional del
agua, la utilización de energía eléctrica y combustibles provenientes de fuentes renovables y el tratamiento de residuos sólidos y semisólidos.
Una variante interesante de este modelo de producciones de alimentos en
grandes series, lo presentan los sistemas de clúster, que a partir de la articulación y
asociación de las empresas logran economías de escala, especialización productiva y
competitividad sistémica que les permite proyectarse a los mercados internacionales y
constituirse en motores generadores de actividad y empleo a nivel regional.
Dentro de este modelo se identifican dos tipos de situaciones diferenciadas: el
caso de las grandes empresas integradas y los “clusters” de empresas.
En el caso de las grandes empresas alimenticias integradas, sobresalen Arcor y
Molinos Río de la Plata:
•
Arcor S.A.47, es una de las principales firmas productoras y comercializadoras de alimentos, con 39 plantas industriales en Argentina, Brasil, Chile, México y Perú.
Tiene una cartera de alrededor de 1500 productos, que incluye golosinas – rubro en el que

47 http://www.arcor.com/

34

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

líder internacional – además de chocolates, galletitas y otros alimentos y está altamente
integrada en los diferentes eslabones de la cadena, desde las materias primas, hasta por
aditivos y envases, donde controla la principal compañía empaquetadora del país, que
presta servicios a terceros48. Con una facturación superior a los 1.500 millones de pesos
se ha enfocado históricamente al mercado nacional, Arcor obtiene el 70% de sus ventas
en el mercado interno y exporta al resto del mundo- más de 120 países- el 30% restante.
•
Molinos S.A.49, Fundada por Bunge &amp; Born en 1902, Molinos Harineros
y Elevadores de Granos Molinos Rio de La Plata se inicia en el mercado de harinas industriales y con el transcurso de los años, ha incorporado aceites vegetales y crece a
través del lanzamiento de nuevos productos y la adquisición de empresas y marcas. Hoy
cuenta con 16 plantas productivas y siete centros de distribución y a más de 50 países.
Las operaciones de la compañía están organizadas en dos grandes divisiones: molienda
y comercialización de soja y girasol para el mercado externo y producción y comercialización de alimentos envasados con marca.
•
En el caso de los “clusters” (integración horizontal), se puede mencionar
el de la industria manicera en la Provincia de Córdoba Cluster del Sector Agroindustrial Manisero (SAM)50, compuesto por 25 empresas (pymes, cooperativas y 2 empresas internacionales) y ha realizado en los últimas años grandes inversiones tanto en la
producción agrícola, en las plantas procesadoras, y en I+D relacionada al cultivo y la
industrialización del maní. Este complejo exporta alrededor del 95% de su producción,
en general manufacturas con alto agregado de valor. En 2016, la cosecha alcanzó las
600.000 toneladas, equivalente al 98% de la producción nacional. El 95% es exportación con valor agregado (maní confitería, blancheado, pasta, aceite) y están protegidos
por la denominación “Maní de Córdoba– Certificación de Origen” a través de la Ley
Provincial 10.094 sancionada en el año 2012.
En síntesis, el modelo de producciones alimenticias en grandes series representa el resultado de la trayectoria de firmas tradicionales que alcanzan economías de
escala y diversificación de la cartera de productos, e integran actividades relacionadas,
alcanzando posiciones de liderazgo en los mercados nacionales y/o internacionales.
Una alternativa- que comparte el logro de economías de escala y la consolidación de la
posición competitiva en los mercados- la constituyen algunos clusters dedicados a la
producción de alimentos.

3 3.2.3 SENDERO DE DESARROLLO:
Diversificación de la matriz productiva
La diversificación de las estrategias productiva –de los países, territorios, empresas– está en la propia esencia de la bioeconomía. Los nuevos el mejor entendi-

48 Ver Kosacof B. et al (2015) Globalizar desde Latinoamérica - El caso Arcor editado por McGraw-Hill Interamericana,
49 http://www.molinos.com.ar/
50 http://www.camaradelmani.org.ar/espanol/cluster-manisero-argentino/

35

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

miento de la composición de la materia prima y los procesos y las nuevas tecnologías,
implican cambios en las posibilidades de producción (tanto en cuanto a eficiencia como
en términos de nuevos productos) y esto genera importantes incentivos de transformación a todos los niveles.

Modelo 7: Integración vertical, generación de Valor Agregado en Origen
(VAO) a partir de la industrialización de la producción primaria a diversas escalas
Esta estrategia empresarial está centrada en la industrialización en origen, mayormente sobre la base de capitales propios de la actividad y es adoptado por un amplio
rango de empresas, que va desde productores agropecuarios de cierto tamaño, o que
ya han tenido un proceso de expansión horizontal vía el arrendamiento de tierras y
subcontratar servicios, en una fase posterior se expanden hacia el primer proceso industrial: la extrusión de granos.
El modelo tiene como eje la expansión vertical de los negocios, buscando la captación de complementariedades productivas basándose en el logro de economías de
variedad en lugar de escala. A medida que se suman etapas, se diluye el peso relativo
de “lo primario”, a la vez que el valor agregado originado por hectárea tiende a crecer (y
con ello la productividad de cada uno de los factores utilizados) (PRECOP–INTA, 2009,
2011)51.Las actividades productivas desarrolladas requieren capacidades técnicas para
la utilización de tecnologías como la siembra directa, la agricultura de precisión, y la
gestión de procesos industriales, como es el proceso de extrusado-extracción de aceites-elaboración de pellets y alimentos balanceados, en el caso de la soja52. Su aspecto
más crítico es la necesidad de gestión y coordinación de las diferentes actividades para
lo que se necesita garantizar la logística del flujo de materiales y en los requerimientos
de capital operativo53.
En general, la localización respecto de los centros de consumo o exportación es
un factor determinante de este modelo. Responde no a la producción de granos, donde
las plantas extrusoras – para obtener expeler para la elaboración de alimentos balanceados y aceite en bruto para la producción de biodiesel– son de uso extendido, sino
que se está expandiendo hacia otras cadenas productivas (ganadería, lechería, porcinos
y avicultura) o industriales, y representa la base de los que popularmente se conoce
como el proceso de la “industrialización del agro en origen”. Se ubican mayoritariamente en la región central del país y tienen un alto peso en la trama productivo de los
pueblos y pequeñas ciudades, un factor no suficientemente reconocido y valorado en
la discusión de las políticas públicas. Su dinámico desarrollo las comienza a proyectar
como incipientes exportadores54.

51 Cavallo P.  “Planta Extrusora de Soja”. Tesis de Maestría de Finanzas, UCEMA s/F.
52 Ballesteros B (2015) Análisis y escenarios posibles para el mercado de expeller de soja en el oeste bonaerense. El caso de la empresa “Oleum del
Oeste S.A”FAUBA. Tesis de Grado.
53 Juan N. et al (2016) Calidad de la soja procesada y del expeller producido por la industria de extrusado-prensado en Argentina. INTA Anguil.
54 La Chacra (2016) “Globalizar las Agropymes, respecto de la industrialización de la soja en origen y exportación de Proteína, impactará como uno
de los más rápidos Aceleradores al desarrollo de las Economías Regionales” revistachacra.com.ar del 9/9/2016.

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Existen en el país varios casos representativos de este modelo; algunos de los
cuales han alcanzado ya una escala y diversificación de actividades importante. Algunas
experiencias que, de manera no exhaustiva, se pueden mencionar, incluyen los casos de:
•
El Talar-Rosenteck55. Empresa agroindustrial con orígenes en una explotación de producción de soja en cuatro departamentos de la Provincia de Entre
Rios, que ha integrado sucesivamente las etapas de extrutasado, producción de aceite
y micronizado y texturizado, que comercializa con marca propia (Rosenteck); también
esta avanzada una planta de producción de biodiesel, que aguarda certificación para
comercialización.
•
Adecoagro56. Comienza a operar en Argentina en el año 2002 con la compra de 74.000 hectáreas de campo. En el transcurso de los años expande sus actividades incluyendo actualmente la producción de granos y arroz, la lechería con tambos
estabulados, la producción de azúcar, etanol y energía (en Brasil) y la transformación de
tierras57. Ha inaugurado recientemente un biodigestor en base a estiércol de vaca- que
proviene de las más de 7000 vacas de sus dos tambos estabulados en Santa Fe- para la
generación de energía eléctrica y fertilizante.
•
Grupo Lucci58, que en el norte argentino integra las actividades primarias,
agroindustria y bioenergía, producción y procesamiento de limón, producción de caña
de azúcar y comercialización de azucares, molienda de soja, crushing y biodiesel y alimentos balanceados, y cría, recría, invernada pastoril y feedlot vacuno;
•
Aceitera General Deheza59, con tres plantas industriales ubicadas en General Deheza y Alejandro Roca- provincia de Córdoba-, y en Villa Mercedes- provincia
de San Luis- conforma un complejo agroindustrial integrado que produce tanto commodities como productos de marca, elaborados a partir de proteínas vegetales (harinas
y pellets, aceites vegetales, biodiésel, glicerina refinada, mayonesas y aderezos);
•
Vicentín S.A.60, localizada en Avellaneda, Santa Fe, desde donde ha desarrollado una alta diversificación de actividades que incluyen la producción primaria de
cereales y oleaginosas, desmotadoras, hilandería y tejeduría de algodón, producción de
biodiesel, elaboración de jugo concentrado de uva y vinos, producción de agroquímicos;
ganadería en feedlot y acopio y exportación de miel;
•
Tierra Greda S.A.61, ubicada en la localidad de Larroque, Provincia de Entre Ríos, posee una granja avícola totalmente automatizada con una capacidad de producción de 220.000 pollos parrilleros por crianza y una cabaña porcina para la cría y
engorde de animales con 1.000 madres en producción. Además, integra la producción

55 Ver http://eltalaragroindustrial.com/index.php/inicio/
56 http://www.adecoagro.com/
57 El negocio se basa en la identificación y adquisición de tierras subdesarrolladas o degradadas, las que son recuperadas mediante la aplicación de
tecnologías y buenas prácticas agropecuarias procediéndose a su venta una vez puestas en valor (Ver modelo 2)
58 http://grupolucci.com.ar/
59 https://www.agd.com.ar/
60 https://www.vicentin.com.ar/
61 http://www.tierragreda.com.ar/

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

agrícola, la producción en campos de terceros a partir de contratos, el procesamiento
de semillas forrajeras, la venta de insumos para el agro; la comercialización y el acondicionamiento de granos, y la elaboración de alimentos con destino a la producción
avícola y porcina de la empresa.
•
Qualitá S.A. (Picat)62, en Jesús María, provincia de Córdoba tiene como
estrategia productiva convertir todo el maíz que produce en proteína animal a través
de la producción porcina integrada desde una granja de producción de cerdos de ciclo
completo, faena y desposte hasta llegar al consumidor a través de bocas minoristas y
también de grandes cadenas de comercialización, además de contar con un equipo de
producción de biogás que satisface el 70% de los requerimientos del establecimiento;
•
Grupo Riccillo63, conformado por cuatro empresas interrelacionadas, dedicadas a la producción intensiva de carne porcina, bovina y de granos, siendo estos últimos
en parte procesados para la producción de alimentos balanceados y la obtención de biodiesel. En su biorrefinería produce -partir de la soja- 25.000 litros mensuales de biodiesel,
mientras que el glicerol es aprovechado para calefaccionar los criaderos de cerdo.
Como resumen, el modelo de Integración vertical y generación de Valor Agregado en Origen (VAO) a partir de la industrialización de la producción primaria a mediana/baja escala es típico de empresas que producían materias primas agropecuarias en
sus orígenes y han paulatinamente avanzando en la industrialización de su producción
agropecuaria para elaborar alimentos y bioenergías, motivados por la necesidad y oportunidad de expansión y crecimiento de su base de negocios, que ofrecen los nuevos conocimientos, así como la expansión de la demanda. Son agentes centrales del desarrollo
local y regional, impulsando el desarrollo de proveedores y contratistas y generando
empleo directo e indirecto, un aspecto pocas veces tomado en consideración en el diseño de las políticas públicas.

3 3.2.4 SENDERO DE DESARROLLO:
Producción para autoconsumo de energía
Este sendero es la intersección de la bioeconomía con la economía circular y
plantea el aprovechamiento, bajo distintas circunstancias, de los beneficios ambientales
y económicos al transformar costos – mayormente los vinculados a la disposición de
residuos o desechos, en insumos de procesos con alto grado de valorización.

Modelo 8: Energía en base a desechos de procesos.
Este modelo de negocios se fundamenta en la oportunidad de valorización de
desperdicios y residuos derivados de la actividad principal a través de la obtención de
energía para autoconsumo. Estas iniciativas suelen estar impulsadas por la falta de dis62 http://frigorificoqualita.com.ar/
63 https://www.transcom.com.ar/

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

ponibilidad o el alto costo de la energía en zonas alejadas, permitiendo la producción
de biogás o syngas para la utilización en los procesos productivos, ahorrando costos y
obteniendo una mayor independencia energética; a lo que se suma la oportunidad de
poner en valor la biomasa proveniente de desechos de procesos a la vez que se evita la
emisión de metano a la atmosfera. De esta manera el eje del negocio es complementar
la rentabilidad de la actividad principal valorizando desperdicios a través de su conversión en energía para autoconsumo, fertilizantes y otros64.
Los desperdicios de tambos, feedlot, explotaciones aviares, porcinas, y plantas
agroindustriales son utilizados para la generación de biogás. La fermentación anaerobia de materia orgánica- tanto por digestión húmeda como por fermentación seca- de
acuerdo al grado de humedad de los desechos- permite obtener biogás y adicionalmente digestato en el caso de la digestión húmeda. El uso del biogas en motores de
co-generación permite obtener energía eléctrica y térmica. El calor generado en el
motor puede ser empleado para diferentes usos (calefacción, agua caliente, secado, invernaderos, producción de frío, etc.) dentro del establecimiento en distintas etapas de
los procesos productivos. El digestato por su parte, puede ser utilizado como abono en
el campo- ya sea directamente o luego de ser sometido a un proceso de separación
sólido- líquido y posterior estabilización de la fracción sólida.
También, como resultado de un proceso termoquímico de gasificación que transforma biomasa de origen vegetal, con alto contenido de lignocelulosa. puede obtenerse
syngas o gas pobre para aplicaciones térmicas con un balance de emisiones casi nulo.
Los desechos del proceso pueden emplearse como fertilizantes naturales. En este caso,
pueden utilizarse restos de madera o cultivos no aptos para la alimentación. La tecnología clave es el reactor o gasificador.
En ambos casos, la circularidad del proceso requiere la redefinición de layout de
producción, que contemple la captura de residuos y la distribución de la energía para
uso interno. Otro tema clave, en este modelo de producción de energía para autoconsumos es el dimensionamiento de la planta y la elección de los equipos más convenientes de acuerdo a la cantidad y tipo de residuos orgánicos a utilizar. Un elemento crítico
adicional es la capacitación del personal operativo para el aprovechamiento óptimo de
la tecnología.
Algunos ejemplos de este modelo de valorización de desperdicios y residuos a
través de la producción de energía, que ya están siendo implementados incluyen, entre
otros, los casos de:
•
La Mansa65, es una empresa láctea, dedicada a la producción de quesosmozzarella, quesos duros, cremoso, ricota, entre otros. En sus procesos productivos
genera una gran cantidad de agua residual que presenta una contaminación principalmente de carácter orgánico, DBO y DQO elevados, con una también elevada concen-

64 En una evolución de este modelo se le puede adicionar el beneficio de la venta de energía a la red interconectada; posibilidad que se está materializando a partir de la reglamentación de la Ley de Energía Distribuida.
65 http://lacteoslamansa.com.ar/

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

tración de grasas, nitrógeno y fosforo66. La Mansa ha implementado el tratamiento de
aguas residuales mediante el uso de biorreactores y utilizando las plantas acuáticas
Lemna Gibba y Azolla Caroliniana con lo que obtienen la reducción de los parámetros
de DBO y DQO y al mismo tiempo producen proteínas vegetales de alta calidad aptas
para alimentación animal;
•
Las Camelias SA67, ubicada en San José, Entre Ríos dedicada a la producción y comercialización de pollos y subproductos avícolas., ha implementado un sistema integral de tratamiento de efluentes, donde los residuos sólidos se tratan en una
prensa compactadora, para los efluentes líquidos cuenta con un separador de grasas
que permitió mejorar la recuperación de grasas del agua que ingresa al tratamiento de
efluentes. Para reducir las emisiones de metano y generar biogás para ser utilizado en
la caldera de agua caliente sanitaria, se construyó un biodigestor – con un potencial de
150 m3/h de gas, lo que permite cubrir un 10% del total de gas consumido por la planta
- sobre una laguna existente, instalando una cubierta de polietileno de alta densidad y
su sistema de captación de biogás, que a través de tuberías se conduce a la planta compresora donde se los inyecta a la caldera;
•
Prodeman S.A.68 es una empresa manisera, ubicada en General Cabrera,
Córdoba, que ha construido una planta de generación de energía eléctrica a base de
cáscara de maní, que le permite autoabastecerse y también proveer de energía al sistema interconectado nacional, a través de una planta de generación de energía eléctrica
cuenta con una turbina de vapor de 10 megavatios (MW) de potencia, con capacidad
para generar 78.840 MW/hora., de los cuales 35% son consumidos para por el proceso
de industrialización del maní y el 65% restante se incorpora a la red nacional, cantidad
que permite abastecer a unos 8.000 hogares al año;
•
Citrusvil (Grupo Lucci)69, ubicada en la provincia de Tucumán, dedicada
a la producción, industrialización y comercialización del limón y sus derivados, a partir
de una plantación de 7.500, procesa 330.000 toneladas de fruta fresca que industrializan para obtener aceite esencial de limón, jugo de limón concentrado y cáscara seca
(y pectina), mientras que el descarte del procesamiento de frutas frescas es convertido
en biogás y fertilizante, lo cual representa auto-abastecerse con 35% de gas propio y
fertilizante para 500 hectáreas.
En resumen, el modelo de generación de energía en base a desechos de procesos
se basa en la captura de residuos y la distribución de la energía para uso interno lo que
permite garantizar el suministro al mismo tiempo que resuelve el problema de la gestión y disposición de residuos.

66 Las aguas residuales se generan por derrames de materias primas, por la limpieza de equipos de proceso (tanques, pasteurizadores, tinas de
cuajo, etc.), por el lavado de superficies (suelos y paredes) y por el vertido de salmueras.
67 http://www.lascameliassa.com.ar/inicio.php
68 http://prodeman.com/
69 http://grupolucci.com.ar/citrusvil/institucional/

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

3 3.3 INDUCTOR:
Desarrollos científicos y tecnológicos
disruptivos
Este es el eje más innovativo del desarrollo de los negocios en la bioeconomía
y probablemente el de mayor potencial económico futuro, aunque su impacto actual
sea relativamente limitado. Debido a su fuerte fundamento e interacción con las capacidades científico y tecnológicas es el que representa mayor nivel de riesgo y complejidad en sus desarrollos.

3 3.3.1 SENDERO DE DESARROLLO:
Aprovechamiento de plataformas
tecnológicas de usos múltiples
La economía basada en el conocimiento requiere de la generación de redes interinstitucionales-e interdisciplinarias- de cooperación que a través del intercambio
de conocimientos y experiencias logren adoptar, procesar y aprovechar los resultados
del avance acelerado de las ciencias y las tecnologías para enfrentar los desafíos de la
competitividad dentro de las economías globalizadas

Modelo 9: Producción de Bioinsumos y Biomateriales.
Lejos de los modelos tradicionales de integración vertical de actividades, las empresas basadas en el conocimiento llevan a adelante modelos de negocios innovadores,
fundando sus actividades en desarrollos científicos y tecnológicos disruptivos y siendo
su eje el desarrollo y la transformación de las tecnologías en productos comercializables. Estas empresas estructuran sus negocios en torno a diferentes plataformas
tecnológicas multi-disciplinarias y multi-producto y operan en forma simultánea en
varios segmentos de mercado. Estas plataformas, que requieren de la confluencia de
varias especialidades: microbiología, fisiología vegetal, agronomía, bioingeniería, biotecnología, etc. se alimentan a partir de la constitución y el liderazgo de redes de colaboración. Estas estrategias colaborativas que en las etapas de originación y desarrollo
de proyectos innovadores se establecen con organismos de CyT públicos y empresas
privadas y en las que habitualmente cuentan con financiamiento público, se extiende
luego a las etapas de producción y comercialización donde genera alianzas estratégicas
y joint ventures con diferentes socios nacionales o extranjeros de acuerdo al producto y mercado al que se dirigen. Los emprendimientos en esta categoría operan en la
biotecnología de frontera, particularmente en el desarrollo y producción de productos
biológicos, bioinsumos y biomateriales.
Los bioinsumos agropecuarios son aquellos productos biológicos obtenidos a
partir de organismos vivos o derivados (hongos, bacterias, extractos de plantas, enzimas) y que están destinados al uso como insumo en la producción agroalimentaria,

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

agroindustrial y agro energética por ejemplo para la protección de cultivos, promoción
del crecimiento de las plantas, bio-remediación, etc. Estos insumos de base biológicabioinsecticidas, biofungicidas, biofertilizantes, entre otros- constituyen un segmento
emergente de rápido crecimiento debido a la difusión de sus beneficios como alternativa al uso masivo de plaguicidas y fertilizantes de origen químico y constituyen una
tecnología clave para asegurar la sustentabilidad y productividad en la agricultura.
Uno de los principales aspectos críticos para crecimiento de este modelo es la
necesidad de contar con un marco regulatorio adecuado para la liberación a venta comercial. Recientemente se constituyó en el ámbito del Ministerio de Agroindustria, el
Comité Asesor en Bioinsumos de Uso Agropecuario (CABUA) -órgano asesor intersectorial que tiene como misión brindar asesoramiento sobre los requisitos de calidad,
eficacia y bioseguridad que deberán reunir los bioinsumos para su liberación al agroecosistema y proponer nuevas normas y emitir opinión en relación a la regulación y
promoción de los bioinsumos. Al mismo tiempo funciona el Programa de Fomento del
Uso de Bioinsumos Agropecuarios (PROFOBIO) con una serie de incentivos para la difusión del uso de agrobiológicos en el campo argentino.
Entre los biomateriales, un segmento de especial interés es el de bioplásticos.
Se trata de plásticos derivados de productos vegetales- aceite de soja, maíz- fécula de
papa, fécula de mandioca- que apuntan a sustituir el uso de los plásticos convencionales, sintetizados a partir del petróleo. Uno de los principales problemas del plástico convencional lo constituyen las emisiones de efecto invernadero que se producen
como resultado de su fabricación. El bioplástico emite entre 0,8 y 3,2 toneladas menos
de dióxido de carbono por tonelada que el plástico derivado del petróleo.
El desarrollo de estos biomateriales a nivel mundial se encuentra en constante
evolución para aplicaciones en diferentes industrias. El uso de bioplásticos en Argentina es aún incipiente. Ninguno de estos biomateriales es producido actualmente
en nuestro país, aunque algunos emprendimientos utilizan insumos importados para
ciertas aplicaciones (partes de maquinaria agrícola, por ejemplo). El costo comparativamente mayor de los bioplásticos- y la existencia de patentes- aún restringe la
difusión de su uso.
Otro segmento de actividad destacado dentro de este modelo lo constituyen las
experiencias de Molecular Farming, donde se utilizan plantas como biorreactores para
la producción de enzimas y otras proteínas. Las principales ventajas de este sistema,
en comparación con la fermentación clásica de bacterias, hongos, levaduras, células
animales- son el logro de una producción a gran escala a bajo costo y un sistema más
amigable con el ambiente.
Entre las experiencias pioneras en la implementación de este modelo de negocios se encuentran, entre otras las de BIOSIDUS, SA. y Bioceres S.A., que resaltan las
oportunidades y potencial de este modelo de negocios.

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�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

•
Biosidus S.A.70 es una compañía de biotecnología argentina dedicada a
actividades de I+D y a la producción de principios activos farmacéuticos, con capacidad
productiva en fermentación bacteriana y cultivo celular masivo. Biosidus ha desarrollado novedosas plataformas tecnológicas en animales transgénicos, terapia génica y biodiversidad. La plataforma Animales transgénicos para producir proteínas terapéuticas,
se inició con el Proyecto Tambo Farmacéutico y la generación de bovinos genéticamente modificados por técnicas de clonación. El primer logro de Biosidus fue la producción
de somatropina (hormona del crecimiento humano recombinante) en leche de vacas
transgénicas. En siguiente etapa, la estrategia se centra en el desarrollo de vacas transgénicas para producir alimentos funcionales, esperándose obtener vacas productoras
de leche que contenga nano anticuerpos con la capacidad de neutralizar Rotavirus. Esta
plataforma tecnológica permitiría nuevos desarrollos destinados a la obtención de nano
anticuerpos capaces de neutralizar otros agentes infecciosos.
•
Bioceres S.A.71, ubicada en Rosario, Provincia de Santa Fe opera una plataforma tecnológica multi-producto y basa su modelo de negocios en tres ejes, la prospección de tecnologías, el desarrollo de productos y la producción y acceso al mercado.
Dentro del mismo, la primera etapa se concentra en la identificación de proyectos y
la colaboración con instituciones de investigación académica en las primeras etapas
del desarrollo de tecnologías de alto valor agregado potenciando; el desarrollo de productos se hace junto con sus socios estratégicos que proporcionar co-financiamiento,
fuentes de tecnología y propiedad intelectual, a través de la creación de empresas para
desarrollar y llevar productos al mercado; y, finalmente, la producción y acceso al mercado, se centra en aprovechar su base de accionistas y canales de venta para acceder y
establecer rutas a los mercados72. Una vez que una tecnología obtiene las aprobaciones
regulatorias requeridas, Bioceres, sus joint-ventures o sus licenciatarios de tecnologías,
comercializan los productos desarrollados en los mercados nacionales e internacionales. En el marco de esta estrategia general, la empresa se organiza en diferentes unidades de negocios que abarcan sus múltiples plataformas: semillas, protección de cultivos, fertilizantes, ingeniería metabólica entre toras. Dentro de esta organización, se
destaca INDEAR, que es su empresa de investigación y desarrollo en alianza estratégica
con CONICET. INDEAR concentra sus esfuerzos de investigación en tecnologías diseñadas para aumentar la productividad de los cultivos, incluyendo tolerancia a sequía y
salinidad, resistencia a plagas y herbicidas, uso eficiente de nutrientes, y sanidad vegetal. Cuenta con grupos de investigación en áreas de genómica y bioinformática, biología
molecular, biología sintética y estudio de proteínas; una plataforma de cultivo de tejidos
y transformación vegetal, y un grupo multidisciplinario focalizado en el desarrollo de
tecnologías a campo.
Entre las iniciativas específicas a mencionar, está el desarrollo y producción
de cártamo SPC para la producción de quimosina, llevada adelante en asociación con
Porta Hnos SA, y se trata del primer evento de `molecular farming` aprobado en Argentina y el único a nivel mundial liberado por autoridades regulatorias. La planta de

70 http://www.biosidus.com.ar/
71 http://www.bioceres.com.ar/inicio/
72 IICA (2013) Experiencias exitosas en bioeconomía / IICA. Montevideo Nov. 2013. Cap. Bioceres.

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�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

AGBM73 (empresa nacida de la asociación entre Indear y Porta Hnos para el procesamiento del cártamo SPC y la obtención de Quimosina “SPC” (Safflower Produced
Chimosin) y otros subproductos cuenta con una capacidad instalada para abastecer el
20% de la demanda mundial de quimosina, un mercado estimado hoy en alrededor de
150 millones de dólares anuales74.
En resumen, el modelo de negocios de desarrollo y producción de bioinsumos y
biomateriales se apoya en el aprovechamiento de los avances en la ciencia y tecnología que
amplían las posibilidades de producción para los nuevos y crecientes mercados de productos bio basados bajo formas novedosas de organización y gestión del conocimiento.

73 http://www.bioceres.com.ar/unidades-de-negocio/agbm/
74 Los casos de Bioceres y Biosidus pueden inscribirse en un conjunto de empresas innovadoras argentinas en el marco de un nuevo paradigma
productivo.  Bisang R. y Fich M. (2017) El arte de aprender a innovar en un mundo globalizado y cambiante. CIEPLAN/CAF Santiago de Chile Junio
2017. ISBN:978-956-204-071-6.www.cieplan.org/media/publicaciones/

44

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

4

REFLEXIONES FINALES CON UNA
MIRADA DESDE LAS POLÍTICAS
PÚBLICAS

Argentina enfrenta la necesidad de replantear su estructura productiva para
dar respuesta a las fuertes demandas de empleo, rebalanceo geográfico de la actividad económica y sustentabilidad ambiental. En este contexto, su estructura industrial, reflejo de otras épocas, reclama una clara reorientación; desde lo positivo, se
cuenta con buenas oportunidades basadas en la explotación de recursos naturales, y
una base de recursos humanos y tecnológicos –especialmente en materia biológica
– y aceptables capacidades institucionales y empresariales asociadas.
Estas oportunidades se dan en un contexto internacional signado por un salto
tecnológico -basado en la convergencia de tecnologías informáticas y biológicas- y
una creciente preocupación por la sustentabilidad de la economía habida cuenta de
las limitaciones de recursos ante el crecimiento poblacional y el acceso de ingentes
masas a modelos de consumo energo-intensivos. Se percibe el inicio del fin de un
modelo de desarrollo basado en la energía fósil y el comienzo de otro más amigable
con el medio ambiente, sustentable a largo plazo y con capacidad de incorporar
grandes masas poblacionales a mejores estándares de vida.
Desde la mirada local, la inserción internacional reparte oportunidades y desafíos por igual. Mayores demandas de alimentos, bioenergías y biomateriales presionan sobre los recursos naturales y ponen a la tecnología –especialmente la biotecnología- en el centro de las agendas de las políticas públicas. Pero el proceso de
transformación estructural está lejos de ser automático y de resolución a corto plazo. La bioeconomía es un enfoque ordenador tanto para comprensión del fenómeno
como para la transformación estructural desde el marco de las políticas públicas y a
ser materializada a través de las estrategias de negocios privados.
La nueva situación internacional y su reflejo sobre la situación local –más allá
de las especificidades propias- aún no se traduce en un sistema de precios claros y
precisos como mecanismos potentes de toma de decisión empresario. Por el contrario. se presenta de manera difusa a través de diversos inductores generales.
El primero de ellos se refiere a la multiplicidad de señales hacia una economía
más amigable con el medio ambiente. Ello conforma una amplia gama de demandas
que van desde el uso responsable de los recursos (renovables y no renovables) hasta
la creciente utilizaciones de bioenergías en reemplazo de los combustibles fósiles.
La traducción de estos inductores al sistema de precios es aun lenta, no masiva y
mediada por políticas públicas.

45

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

El segundo grupo de inductores tiene como epicentro el mejor uso de los
recursos naturales en particular en el primer escalón de la bioeconomía: la traducción de energía libre en biomasa (fotosíntesis y genética mediante). El eje central
es la captura (y/o mejora) de todas las externalidades de dichas producciones y su
re direccionamiento en un proceso circular. El uso y transformación de desechos
de producciones bovinas aviares y/o porcinas, el ajuste en el proceso de captura
de carbono en la agricultura masiva y la valorización comercial de desechos en las
etapas bio-industriales aguas abajo (i.e. vinaza, bagazo, etc.) son sólo algunos de los
ejemplos más relevantes.
Finalmente, un tercer conjunto de inductores se asocia con las posibilidades
que abren las nuevas tecnologías –especialmente la moderna biotecnología- al uso
de monómeros y polímeros producidos por la propia naturaleza (en reemplazo de
aquellas de corte fósil).
Estos tres conjuntos de inductores no se traducen claramente en un sistema
de precios-rentabilidad que impulse masivamente el paso hacia la bioeconomía. La
presencia de una estructura productiva previa consolidada, la inexistencia de mercados aún no conformados plenamente e incluso el incompleto grado de desarrollo
de algunas biotecnologías a costos razonables son las principales causas de ello. El
tema, en constante evolución replantea el sentido, direccionalidad e instrumentos
de las políticas públicas sea a nivel local como internacional donde existen múltiples iniciativas. Tienen un rasgo común: apuntan a desarrollar nuevos mercados y
replantear las rutinas de funcionamiento de consumidores y productores advirtiendo el inicio del fin de la era de los combustibles fósiles y el surgimiento de modelos
productivos sustentables, amigables con el medio ambiente y que permiten mantener e incorporar ingentes masas poblacionales a estándares de vida más elevados.
La situación local refleja esos inductores y le suma particularidades concretas: la escasez energética que deriva en una cuenta externa deficitaria, las limitadas
posibilidades de continuar con la expansión agro-ganadera en base a incorporar
superficies y las restricciones ambientales tanto por presiones comunitarias locales y/o por los requerimientos de acceso a los mercados internacionales; todos
éstos son elementos palpables que dan el toque local al problema. Esto se expresa
en los senderos de desarrollo y modelos de negocios que hemos discutido en este
documento, y cuyos fundamentos, bordes y dinámicas se esquematizan en el Cuadro siguiente. Las estrategias/modelos de negocios se presentan como respuestas
(diversas) a cada uno de los inductores identificados como las grandes tendencias
de largo plazo.
Si bien los diferentes modelos tienen en común el concepto de valorización
comercial y productiva de la economía circular y la captura de cascada de las múltiples externalidades del “cracking de la biomasa” en el marco de economías en red,
existen una serie de parámetros que sustenta la presencia de una gran diversidad de
casos. Ello responde a distintas características –propias de las producciones base
biológica y su posterior transformación-.

46

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

La primera de ellas se refiere a los diversos puntos de partidas de las experiencias analizadas. Por lo general se trata de experiencias empresariales que cuentan con una larga experiencia agropecuaria previa que encuentra un límite en su
“frontera de crecimiento” y hallan en la “industrialización de lo biológico” un sendero nuevo de desarrollo.
La escala de producción es un segundo elemento particular de cada unos de
los modelos analizados. Resulta destacable la presencia de distintas escalas económicas: van desde pequeñas unidades que integran verticalmente actividades industriales –de manera individual y/o consorciada- hasta emprendimientos de fermentación basados en ingentes inversiones de capital fijo y específico. Lo expresado se
cumple no sólo para el capital fijo de corte específico –máquinas y equipos- sino
expresamente para el capital de giro operativo (especialmente considerando que
muchos de los modelos comienzan con la propia producción de la materia prima y
su asignación a lo largo el ciclo productivo a su posterior transformación).
En síntesis, la diversidad de modelos induce a afirmar que el principio de la
bioeconomía es altamente adaptable a las distintas escalas económicas; es una dimensión que la hace particularmente atractiva, como visión de desarrollo, frente a
los desafíos que enfrenta actualmente nuestra sociedad, especialmente en materia
de reintegración territorial y reducción de la pobreza.

47

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

Cuadro 1: Inductores y Modelos de Negocios estilizados en la Bioeconomía Argentina
Inductores
Objetivos ambientales/aspiraciones vinculadas a lo
ambiental y la sostenibilidad

Senderos de
desarrollo

Oportunidades no
aprovechadas en sectores
tradicionales

Consolidación/fortalecimiento de la matriz
productiva actual

Arquitectura del
Negocio
Eje: Fotosíntesis de
excelencia, uso de la
biomasa y cuidado del
ecosistema. A partir de una
actividad principal
complementar para
mejorar costos y/o
capturar sinergias que
disminuyan la entropía
energética

Sustentabilidad ambiental
y económica

Incremento de oferta de
energía (a red comercial)

48

Modelo

Remediación de suelos

Eje: Recapitalización del
valor de los recursos
naturales degradados
(agricultura minería y otros)

Energía en base a biomasa
“rural”

Eje: producción de energía
y complementarios a partir
de biomasa en complejos
integrados a gran escala

Energía en base a
desperdicios urbanos

Eje: Energía en base a
reciclado de basura

Aumento de la sinergia
entre varias actividades
consorciadas

Eje: reducción de costos
asociados
Mejora de productividad
por sinergias positivas

Producciones alimenticias
en grandes series

Integración vertical
generación de VAO a partir
industrialización del grano
a diversas escalas

Eje: procesar granos y
convertirlos en animales,
energía y otros. Ahorro de
costos de transporte con
manipulación acotada de
biomasa. Impacto territorial

Autoconsumo de Energía

Energía en base a desechos
de procesos.
Ahorro costos de trasporte
energía.
Reducción costos
transacción

Eje: complementar
rentabilidad (de actividad
principal) valorizando
desperdicios convirtiéndolos en energía para
autoconsumo, fertilizantes
y otros.

Aprovechamiento de
plataformas tecnológicas
de usos múltiples

Producción de
Bioinsumos, Biomateriales
y Biofábricas

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

Cuadro 1: Inductores y Modelos de Negocios estilizados en la Bioeconomía Argentina
(continuación)
Actividades

Tecnologías
principales

Rotaciones agrarias de
cultivos. Rotaciones Agro y
ganadería. Agro y otras
actividades

Agricultura SD/precisión +
ganadería y otras de
precisión. Microbiología
aplicada al bioma del suelo
y otros ambientes
productivos

Rotaciones adecuadas

Manejo de ambientes para
reconvertir el suelo

Aspectos críticos
Perspectiva de MP
Conocimiento empresario.
Tecnología de Proceso.
Flexibilidad operativa.
Derechos de propiedad.
Escala equipos propios.

Establecimiento Arrocera
San Carlos SRL
La Barrancosa (Chacra II)
Miel/canola
Bajos sub-meridionales
Sistemas silvo-pastoriles
Foresto/ganadería
Intersiembra

Sistema de SOBA
BPA (Córdoba)
Empresas lixiviación de
suelos

Generación propia/terceros de biomasa. Cracking
de maíz, sorgo trigo y/o
soja y transformación de
derivados en energía
carnes y otros productos

Captura y selección de
basura. Generación de gas
metano y transformación
en energía eléctrica y/o
biodiesel

Casos
Emblemáticos

Daiser / ACA BIO / BioIV
Garruchos / Manfrey
Ingenio los Balcanes
Genneia

Plantas de fermentación
metaneras y producción de
energía. Biodieseleras con
aceite reusado

Logística de recolección
Plantas separadoras/seleccionadoras

CEAMSE / FECOFE y Coop
Electrica Huinca Renancó
/ RBA Ambiental

Conocimiento tecnológico
de posibles complementaciones

Agrícola Magdalena
Chacra Pergamino
(AAPRESID)

Molienda/fermentación a
escala media/grande
Captura de subproductos

Molinos. Fermentadores
Equipos industriales
alimenticio/bebidas y
similares

Arcor / Molinos
Cluster manisero

Agricultura SD/e
precisión. Estusado, pellets
y aceite crudo. Alimentos
Balanceados. Feedlot. Aves.
Pollos

Agricultura SD/ precisión
Extracción por prensado.
Captura de glicerol.
Mezcladora de alimentos
balanceados (mixer)

El Talar / ADECOAGRO
Lucci/ AGD/ Vicentín
Terra Greda (pollos)
Qualitá S.A. (Picat)
Grupo Ricchilo

Desperdicios de tambos
feedlot, explotaciones
aviares, porcinas,
biodieseleras, podas y
otros similares para
transformarlos en energía
re circulable para la
actividad central de la
empresa (y eventuales)

Biodigestor anaeróbico
Transformadores syngas
otros

La Mansa / Las Camelias
Prodeman / Citrusvil

Producción/aislamiento y
readecuación de monómeros y polímetros de origen
natural

Marco regulatorio para
liberación a venta
comercial. Armado del
mercado y la logística

Bioceres / INMET
Biosidus

49

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

El avance aguas abajo de las producciones primarias hacia otras transformaciones complejiza el sustento tecnológico demandando una readaptación empresaria.
En todos los casos se densifica la red de proveedores de innovaciones. En muchos
casos, ello deriva en la puesta en marcha de subsistemas locales de innovación, al cual
aporta una variedad de agentes que van desde agencias públicas de CyT a proveedores privados de equipos; otro rasgo es el constante benchmarking con experiencias
internacionales similares.
Sumar actividades –al núcleo central inicial- complejiza la gestión comercial,
financiera y tecnológica que conlleva a una mayor profesionalización (con las consiguientes demandas asociadas por nuevos y diferentes perfiles profesionales). En todos
los casos subyace una tendencia al pasaje de productor agropecuario a empresario de
agroindustria. Alentadoramente las capacidades requeridas para esta transición parecen estar disponibles en el medio local (caso contrario no hubiese sido posible la sustancial transformación operadas en las últimas dos décadas en las producciones agropecuarias). El gran desafío ahora es llevar esos procesos mas allá del sector primario y
de las producciones tradicionales de ciclo anual.
Otro elemento común a los diversos modelos de negocios es la tendencia a difuminar el límite entre lo primario y lo industrial aunque la localización de los modelos de
desarrollo tenga como epicentro el ámbito rural. Por ejemplo, el desarrollo de plantas
de bioenergía, porcicultura, aviar/integrada cerca de los centros urbanos (pero fuera
de éstos) induce a repensar el sentido de la nueva ruralidad (en construcción) y abre
múltiples posibilidades de morigeración de la centralización tradicional de la industria
argentina- centrada en los conurbanos de un número acotado de las grandes ciudades-.
En suma, la diversidad de suelos y climas y sus producciones asociadas de biomasa da una multiplicidad de modelos de bioeconomía que traducen los inductores
en respuestas productivas concretas que reconfiguran los espacios donde se localizan.
Una inmensa oportunidad para nuestro país, que ya parecería estar en marcha, aún en
un aparente vacío de políticas públicas que las promuevan. De hecho, las experiencias
que hemos revisado en este documento – que representan la emergente “bioeconomía
argentina” – se dan en el marco de políticas que reflejan los principios y prioridades del
ciclo económico anterior.
En este escenario la redefinición del sentido e instrumentación de las políticas
públicas, es prioritaria. Las nuevas iniciativas apuntan en general a llenar vacíos todavía no percibidos y reflejados en las políticas actuales; en algunos casos estos son
externalidades de ciertos comportamientos productivos, en otros las nuevas actividades moviliza recursos hasta ahora inexplotados, pero en todos se ven enfrentados a la
necesidad de competir en mercados establecidos bajo otros criterios donde enfrentan
ofertas y rutinas establecidas (que reflejan los marcos institucionales previos que les
dieran sustento).
Las nuevas iniciativas tienen las características particulares de los procesos de innovación: anticipan demandas futuras, tendencias y aspiraciones que aún no se reflejan en
los sistemas de precios, pero si en las condiciones estructurales y que los emprendedores
50

�Roberto Bisang y Eduardo Trigo

perciben y están dispuestos a arriesgar en su concreción. En el campo ambiental y energético los ejemplos de estas situaciones abundan. En el ambiental, la disposición de residuos ha sido y aún es, un costo (social) generalmente ignorado y, como tal generalmente,
trasferido a los “comunes”; lentamente comienzan a ser reconocidos explícitamente (aunque aún no de manera integral y homogénea) y, por lo tanto, no se reflejan plenamente
en las señales de precios. Lo mismo ocurre en el campo energético, donde la política argentina ha sido – y en gran medida, aún lo es – reflejo de los principios y prioridades de la
economía fósil. Aún cuando se perdió la autosuficiencia, no se reconocieron las fuentes
alternativas hasta solo recientemente (a pesar que el mercado tempranamente anticipaba
sus ventajas y lo reflejaba en múltiples iniciativas a nivel microeconómico). Probablemente
los nuevos marcos de energía distribuida, les darán nueva vida, aunque no signifique todo
el cambio que sería necesario para equiparar la competitividad de las nuevas fuentes frente a las derivadas de los ya establecidos y maduros recursos fósiles. En otros casos, los vacíos se refieren a cuestiones regulatorias o estándares de mercados que no reconocen los
nuevos productos y por lo tanto plantean restricciones a su llegada a los mercados en condiciones de competitividad con los que vienen a remplazar (mas allá de las naturales que
se dan entre los productos de una industria emergente y los de las industrias “maduras).
Dadas estas condiciones es evidente que la consolidación de la bioeconomía no
puede pensarse sin un nuevo marco de políticas que la promueva y contenga, empezando por compensar los déficit de competitividad que sus productos pueden presentar
frente a los de la economía fósil, como consecuencia que los sistemas de precios aún no
reflejan las nuevas prioridades, o aún los subsidios encubiertos que disfrutan muchos
de los productos de la “vieja economía”.
En este sentido, los nuevos marcos de políticas se deben discutir a partir del
concepto de “construir el mercado”, especialmente en aquellos casos donde las señales
de precios son aún endebles para señalar rentabilidades e inducir inversiones y/o no
reflejan/ no anticipan las futuras escaseces (asociadas con el fin de la era de los combustibles fósiles baratos). “Construir el mercado” implica una amplia variedad de temas
propios de las políticas públicas que va desde la determinación de parámetros técnicos
hasta el resguardo de los grados de competencia de los mercados de aprovisionamiento
de insumos críticos. Asimismo, dado el heterogéneo abanico de modelos de producción
que se deben considerar, las políticas públicas a definir deben considerar un manejo
flexible de los distintos instrumentos que incluyan, en función de las necesidades puntuales de cada bloque de modelos productivos.

51

�Bioeconomía argentina: modelos de negocios para una nueva matriz productiva

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55

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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina). Direccion Nacional de Desarrollo Territorial Rural</text>
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                <text>DESARROLLO RURAL; PRODUCCIÓN LECHERA; PASTOREO; EXPLOTACIÓN EN PEQUEÑA ESCALA; MANEJO DEL GANADO; ALIMENTACIÓN; SANIDAD ANIMAL; ORDEÑO; MÁQUINAS DE ORDEÑO; SALAS DE ORDEÑO</text>
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                    <text>�Scheinkerman de Obschatko, Edith
Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina : diagnóstico y propuestas /
Edith Scheinkerman de Obschatko ; Carlos C. Basañes ; Guillermo D. Martini. - 1a ed. Buenos Aires : Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación / IICA Argentina
(Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) , 2011.
192 p. + 1 CD-ROM ; 28 x 21,6 cm.
ISBN 978-987-27062-8-9
1. Políticas Agrícolas. 2. Cooperativas. 3. Desarrollo Rural. I. Basañes, Carlos C. II.
Martini, Guillermo D. III. Título
CDD 338.188 2
Fecha de catalogación: 22/12/2011
ISBN 978-987-27062-8-9
MAGyP. Subsecretaría de Agricultura Familiar.
Av. Paseo Colón 982, 2° Piso, Oficina 226, (1063) Buenos Aires, Argentina.
IICA
Bernardo de Irigoyen 88, 5° Piso, (1072) Buenos Aires, Argentina.
Coordinación editorial: Edith S. de Obschatko
Corrección de estilo: Liliana D’Attoma
Diseño de portada: Karla Cruz, Imprenta IICA Sede Central

Impreso en Buenos Aires, diciembre de 2011
en Gráfica M&amp;M de Martina Arsamendia, Quilmes 284,
C.P. 1437 - C.A.B.A.
Tirada: 1000 ejemplares.
El MAGyP y el IICA promueven el uso justo de este documento. Se solicita que sea
citado apropiadamente cuando corresponda.
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores
y pueden no coincidir con las de las instituciones editoras

2

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�PRESENTACIÓN
Las cooperativas agropecuarias son organizaciones de gran importancia para la agricultura
argentina, tanto por sus aportes a la economía, al comercio agropecuario, al empleo y al
desarrollo regional, como por su valor institucional y político para la unión de los esfuerzos
individuales y para la participación de los productores y de sus familias en la defensa de sus
legítimos intereses. Conforman una experiencia más que centenaria que está estrechamente
ligada a la historia argentina.
Ya en la primera década del siglo XXI, el desarrollo de las cooperativas agropecuarias es
uno de los ejes estratégicos de la política agropecuaria del Gobierno Nacional, plasmada en el
Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, elaborado a lo largo de 2010 y 2011, para el
logro de objetivos de competitividad y equidad social. La promoción de las asociaciones de
productores y, entre ellas, de las cooperativas, ha sido uno de los principales instrumentos de
la política agropecuaria ejecutada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca desde el
año 2003 y, en particular, por la Subsecretaría de Agricultura Familiar.
Por su parte, el Instituto Interamericano para la Agricultura (IICA), cuyo objetivo es “apoyar a los Estados miembros en sus esfuerzos dirigidos a fortalecer y hacer más competitivo,
productivo y sostenible el sector agrícola y su base de recursos naturales, así como a lograr un
desarrollo rural inclusivo y en armonía con el ambiente”, tiene entre los objetivos estratégicos
del Plan de Mediano Plazo 2010-2014 el de “potenciar la contribución de la agricultura al desarrollo de los territorios y al bienestar rural” y en particular “mejorar las condiciones de la agricultura de pequeña escala y la agricultura familiar”. Uno de los instrumentos que utiliza para el
logro de estos objetivos es la gestión del conocimiento para la agricultura y el bienestar rural.
Los propósitos de este estudio, realizado conjuntamente entre ambas instituciones, son:
•

recopilar, analizar y poner a disposición pública la información cuantitativa existente en
el país sobre la situación actual y evolución reciente de las cooperativas agropecuarias;

•

desarrollar un marco conceptual adecuado para el estudio de las instituciones cooperativas a partir de su naturaleza específica y de las múltiples configuraciones que presentan de acuerdo a sus distintas finalidades y contextos;

•

identificar las transformaciones institucionales en las organizaciones cooperativas y
las tendencias más destacables;

•

analizar la experiencia de las cooperativas con relación a la evolución y perspectivas de
las explotaciones agropecuarias familiares del país;

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

3

�•

analizar la adecuación del marco institucional (administración pública y normativa) y las
tendencias y necesidades de las cooperativas agropecuarias; y

•

formular propuestas de lineamientos de estrategias y políticas para el desarrollo cooperativo agropecuario en general y, en particular, para constituirse en una herramienta
importante de promoción del desarrollo de la agricultura familiar.

La Subsecretaría de Agricultura Familiar del MAGyP, la Unidad para el Cambio Rural-UCARdel MAGYP y el IICA unieron recursos técnicos y financieros para el estudio y ofrecen al público los resultados, con la aspiración de establecer un umbral de conocimiento y ofrecer sugerencias para el diseño de estrategias y políticas para el fortalecimiento de las cooperativas
agropecuarias y de su aporte a la sociedad.

Lic. Jorge Neme
UCAR

Ing. Guillermo D. Martini
SSAF

Dr. Victor Arrúa Maidana
IICA

AGRADECIMIENTOS
Se agradece la colaboración de instituciones y personas que aportaron información y
opiniones para la elaboración de este trabajo. En particular, a funcionarios y técnicos
de las diversas áreas del MAGyP, en las Secretarías de Desarrollo Rural y Agricultura
Familiar y de Agricultura, Ganadería y Pesca; al INYM; al INV; al INAES; al INDEC; a
la AFIP; a los funcionarios y técnicos de varias provincias, en las áreas de agricultura
familiar y de cooperativas; a la Dra. Mirta Vuotto y al Sr. Miguel Dedic.
A todos ellos, muchas gracias.
.

4

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�ÍNDICE
RESUMEN

9

SIGLAS

15

I.

ANTECEDENTES, OBJETIVOS y MARCO CONCEPTUAL

17

I.1.

Antecedentes institucionales del estudio

17

I.2.

Objetivos y metodología
I.2.1. Objetivos
I.2.2. Metodología

19

I.3.

Marco conceptual
I.3.1. La naturaleza de la empresa cooperativa
I.3.2. Los tipos de empresas cooperativas
I.3.3. La finalidad económica interna de la cooperativa
I.3.4. Componentes principales de la institucionalidad cooperativa

21

II.

MARCO INSTITUCIONAL DE LAS COOPERATIVAS
AGROPECUARIAS

37

II.1

Legislación. Marco normativo vigente
II.1.1. Constitución
II.1.2. Asociados
II.1.3. Capital
II.1.4. Contabilidad y ejercicio social
II.1.5. Asambleas
II.1.6. Administración y fiscalización privada
II.1.7. Integración
II.1.8. Disolución y liquidación
II.1.9. Fiscalización pública y promoción
II.1.10. Cooperativas de trabajo

37

II.2.

Principales tópicos legales vinculados a las innovaciones
institucionales de las cooperativas agropecuarias
II.2.1. Capital
II.2.2. Integración
II.2.3. Operaciones con terceros
II.2.4. Cooperativas y pequeños agricultores familiares

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

44

5

�III.

IV.

II.3.

Tratamiento impositivo de las cooperativas agropecuarias
II.3.1. Impuestos nacionales
II.3.2. Impuestos provinciales

50

II.4.

Las cooperativas en la Administración Pública nacional y provincial
II.4.1. Ámbito nacional
II.4.2. Ámbito provincial

52

II.5.

La integración en el cooperativismo agrario argentino
II.5.1. Aspectos generales de la integración
II.5.2. Evolución y situación actual de la integración
de las cooperativas agropecuarias en la Argentina

58

DIAGNÓSTICO y SITUACIÓN ACTUAL
DE LAS COOPERATIVAS AGROPECUARIAS

71

III.1.

Breve panorama histórico en la Argentina
III.1.1. El cooperativismo en la Argentina
III.1.2. El cooperativismo agrario en la Argentina

71

III.2.

Dimensión y estructura actual del cooperativismo agropecuario

79

III.3.

Importancia de las cooperativas en la organización
de los productores agropecuarios

88

III.4.

Importancia económica y sectorial de las cooperativas agropecuarias
III.4.1. Importancia en la economía
III.4.2. Importancia en las exportaciones sectoriales
III.4.3. Evolución reciente y situación actual de las cooperativas
en las principales cadenas agropecuarias

III.5.

Diagnóstico institucional
III.5.1. Principales transformaciones institucionales
III.5.2. Análisis de modelos tradicionales y emergentes

6

112

COOPERATIVAS y PRODUCTORES
EN SITUACIÓN DE EXCLUSIÓN

141

IV.1.

Los pequeños productores y las cooperativas agropecuarias

141

IV.2.

Modelos de integración: las experiencias exitosas
de FECOAGRO Y FECOPAM

148

Articulación de cooperativas consolidadas y cooperativas
de pequeños productores

154

IV.3.

V.

93

PROPUESTA DE ABORDAJE
DE LA PROBLEMÁTICA COOPERATIVA

157

V.1.

La problemática cooperativa

157

V.2.

Hacia una estrategia para el fortalecimiento cooperativo

161

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�VI.

BIBLIOGRAFÍA

175

VII.

LISTA DE CUADROS Y GRÁFICOS DEL TEXTO
Y DE LOS ANEXOS

185

VIII.

CONTENIDO DEL CD
-

Texto del libro

-

Anexos

I.

INAES - Censo, procesamientos y datos del padrón de cooperativas.

II.

Estadísticas y procesamientos de los Censos Nacionales Económicos
1994 y 2004/2005.

III.

Estadísticas y procesamientos del Censo Nacional Agropecuario
2002.

IV.

Estadísticas y procesamientos sobre exportaciones agropecuarias y
totales.

V.

Estadísticas y procesamientos sobre exportaciones de granos y subproductos-MAGyP-Dirección de Mercados Agrícolas.

VI.

Estadísticas y procesamientos sobre comercialización de granos y
ganados-MAGyP-Dirección de Control de Gestión Comercial.

VII.

Estadísticas y procesamientos sobre comercialización de lácteos
MAGyP- Dirección de Control de Gestión Comercial.

VIII.

Estadísticas del Departamento de Tabaco del MAGyP y del INYM.

IX.

Guía de entrevistas

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

7

�8

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�RESUMEN
Los objetivos del estudio
El objetivo general del estudio es integrar y mejorar el conocimiento disponible sobre cooperativas agropecuarias en la Argentina y contribuir a identificar, para el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca, estrategias conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa
en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios
para los agricultores familiares del país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de
productos e insumos agropecuarios y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y
calidad de vida de las familias rurales y aumentar su participación en la economía agropecuaria y en la dinámica social.

Evolución e importancia
•

El cooperativismo agropecuario en la Argentina es un sector social y económico pujante, con presencia en la mayoría de los productos agropecuarios, e instalado en todas
las regiones. Sus entidades buscan adecuarse a las exigencias del momento económico y social, realizando cambios institucionales, iniciativas de mayor agregado de
valor, actividades de investigación y desarrollo, capacitación, promoción de juventudes cooperativistas, entre otras.

•

La primera cooperativa agropecuaria se creó en el año 1898 en Pigué, provincia de
Buenos Aires. En las décadas siguientes el movimiento cooperativo se fortaleció notablemente, en respuesta a las necesidades de mejorar las condiciones de aprovisionamiento y comercialización. Durante el período de gobierno peronista de 1946-1955 se
produjo un aumento importante del número de cooperativas. Posteriormente, desaparecieron muchas entidades y las nuevas que se crearon tuvieron una baja tasa de
supervivencia. Desde 1995 se registra un nuevo crecimiento de entidades, el que se
acentúa notablemente después del año 2003.

•

A fines de 2010, el INAES registraba 1606 cooperativas agropecuarias activas, de las
cuales el 50% se encontraba en condición de regular –haber presentado al menos un
balance en los años 2007-2008-2009. De dicho total de cooperativas activas, 966 se
habían creado en la década 2001-2010, aunque sólo el 38% de éstas estaba en condición de regular. La mayor cantidad de cooperativas, en esa década, fue constituida en
las provincias de Misiones, Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán y San Juan.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

9

�10

•

En 2006, la Región Pampeana concentraba el mayor número de cooperativas (63%)
y de asociados (87%). El NEA registraba el 13% de las cooperativas y el 9% de los
asociados.

•

La presencia de las cooperativas es relativamente importante en cereales, oleaginosas, lácteos, vinos, algodón, yerba mate, tabaco y miel. En cambio, es exigua en aceites, harinas, carnes, jugos, frutas y hortalizas. Estas diferencias obedecen a razones
específicas en cada rubro.

•

Según el año de constitución, entre las cooperativas actualmente activas se puede
distinguir un grupo, creado en un período que va desde fines del siglo XIX hasta el año
1955, al que se denominó en este trabajo “núcleo histórico”. Según el Censo de
INAES en 2006, este grupo incluía a 232 cooperativas (el 47% de las censadas) y contribuía al conjunto cooperativo con el 85% de los activos y el 77% de los ingresos.
Considerando el padrón completo, a 2010, dicho grupo es de 319 cooperativas.

•

El dato del número de asociados a las cooperativas agropecuarias varía según la fuente y unidad de análisis censal. Para el Censo del INAES, en 2006, 122.710 asociados
“habían tomado servicio de la cooperativa”. Según el Censo Nacional Agropecuario
2002, 44.601 productores estaban asociados a cooperativas. Esta divergencia se
puede atribuir a razones de cobertura y metodología de ambos censos, pero refleja la
necesidad de avanzar hacia bases de datos específicas y especializadas.

•

Según el CNA 2002, las cooperativas son la principal forma organizativa de los productores agropecuarios. La mayor parte de los asociados a cooperativas (el 79%) pertenecen a las explotaciones agropecuarias familiares, y en particular a los tipos de productores más pequeños. Sin embargo, los pequeños productores asociados a cooperativas son una fracción muy pequeña del total de su categoría (el 9%).

•

Las explotaciones cuyos responsables están cooperativizados se encuentran principalmente en la Región Pampeana, en consonancia con la localización de la mayor
parte de las cooperativas y los rubros a que se dedican. En las regiones extrapampeanas el porcentaje de productores asociados a cooperativas es muy reducido, y esto se
acentúa entre los productores más pequeños. En este grupo, si se excluyen la Región
Pampeana y la Mesopotamia, sólo el 3,3% está asociado a cooperativas.

•

La cantidad de productores cooperativizados cayó significativamente entre 1988 y
2002, en mayor proporción que la caída del número total de EAP, como consecuencia
del impacto de los cambios macroeconómicos y dificultades sectoriales. En la Región
Pampeana la disminución de EAP cooperativizadas se verificó en mayor medida que
en el promedio nacional.

•

Las principales actividades desarrolladas por las cooperativas agropecuarias son dos:
la comercialización y la elaboración de productos agropecuarios, en proporciones del
60% y del 40%, respectivamente, del total de entidades.

•

La participación cooperativa en el valor de producción del comercio de productos agropecuarios era, en 2003, del orden del 12%. En los productos agrícolas (principalmente, granos) subía al 24%. Las cooperativas tenían en 2010 una capacidad de acopio de
granos de 11,7 millones de toneladas, un 22% del total nacional.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

En las actividades agroindustriales, para el valor de producción del año 2003, se destaca la participación en tabaco (50%), desmotado de algodón (31%), lácteos ( 22%),
yerba mate (19%) y vinos (14%). En promedio de todas las ramas, llega al 5%. En las
ramas de aceites, harinas y carnes, que son las que aportan el mayor valor de la agroindustria, la participación cooperativa es del 1,5%.

•

No se aprecia, entre 1993 y 2003, avance significativo de cooperativas en nuevas actividades agroindustriales. Se ha consolidado o mantenido la participación cooperativa
en aquellas ramas donde su presencia ya era tradicional.

•

Entre 1993 y 2003 se observa un proceso de concentración (reducción de número de
locales) y de aumento de la productividad de las cooperativas. En el caso de las actividades comerciales, esto les ha permitido conservar la participación en mercados que
se han expandido. En cambio, en las actividades agroindustriales, a pesar del aumento de productividad, la participación cooperativa ha caído del 8% al 5%.

•

La participación de las cooperativas en la exportación de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario fue del 4,4% en promedio del período 2000-2010,
porcentaje que se mantuvo muy estable en dicho lapso. Por orden de importancia, por
productos, fue de: tabaco: 49%; lácteos: 22%; cereales: 7%; semillas oleaginosas:
7%; bebidas y líquidos alcohólicos: 5%. En otros productos la participación fue inferior
al promedio. En valores, los granos explican lo sustancial de las exportaciones cooperativas y su expansión en el período.

Análisis institucional. Tendencias
•

Para el análisis de la institución “cooperativa agropecuaria”, se utiliza en el trabajo un
marco conceptual que considera a la “finalidad económica interna” como elemento
principal, y que focaliza la atención en los siguientes componentes: sistema de participación, organización de los servicios, organización del trabajo, sistema de capitalización, modalidades de articulación con la cadena de valor y articulación con el desarrollo
territorial.

•

Para el análisis de las tendencias y la formulación de propuestas se utiliza el siguiente
agrupamiento ad hoc, organizado básicamente sobre algunos rasgos sobresalientes de
las entidades: cooperativas tradicionales (incluyendo megacooperativas, tradicionales
consolidadas, tradicionales en crisis y tradicionales emergentes por nuevos productos o
nuevos mercados); cooperativas de agregado de valor; cooperativas de provisión de
insumos; cooperativas de negociación; mercados cooperativos; cooperativas de productores en situación de exclusión (incluyendo cooperativas agrarias de gestión de la
producción, de trabajo de producción colectiva y de trabajo para servicios rurales).

•

Los cambios macroeconómicos y sectoriales de las últimas décadas han exigido transformaciones importantes en las instituciones cooperativas, verificándose las siguientes tendencias: concentración administrativa y dispersión territorial, con el consecuente proceso de sofisticación de los sistemas de participación; recentraje de sus
actividades; profesionalización de su gestión; prevalencia del cálculo económico y de
relaciones contractuales de largo plazo en el vínculo con los asociados; innovaciones
en los sistemas de capitalización orientados a mejorar la previsibilidad en el tratamiento del capital; centralización de los sistemas de integración intercooperativa; pérdida de capital social para participar en la organización territorial.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

11

�•

En el texto se analizan varias experiencias de transformación institucional, significativas y relevantes para el diseño de políticas de promoción y ampliación de las organizaciones cooperativas.

•

La integración cooperativa –en cooperativas de segundo y tercer grado– es importante y tiene larga data en el país. En la actualidad hay 16 entidades de segundo grado
activas. Paralelamente se han desarrollado otras formas de integración para mejorar la
articulación de los productores con las distintas cadenas de valor, como las fusiones y
absorciones, la transformación de cooperativas de segundo grado en cooperativas de
primero, servicios a productores brindados directamente por organizaciones de segundo grado, pérdida de autonomía de cooperativas de primer grado respecto a las de
segundo, integración en la cooperativa de segundo de actividades propias de las cooperativas de base, y otros.

•

La especificidad de las cooperativas agropecuarias y las exigencias que imponen los
cambios en el contexto hacen que el marco legal que regula a las cooperativas (ley de
cooperativas y resoluciones de la autoridad de aplicación) no resulte suficientemente
adecuado, tanto respecto a las cooperativas consolidadas (tratamiento del capital, sistemas de integración, etc.) como a las cooperativas emergentes de productores en
situación de exclusión (simplificación administrativa y modelos estatutarios apropiados). También en el tratamiento impositivo de las cooperativas presenta algunos aspectos no satisfactorios, además de una notable heterogeneidad según la actividad y las
jurisdicciones provinciales.

•

Existe un marco legal específico para cooperativas y una autoridad de aplicación, el
INAES. Asimismo, hay un importante número de agencias públicas nacionales y provinciales vinculadas directa o indirectamente a la promoción de estas organizaciones,
pero no existe una instancia que formule una política de cooperativas en el marco de
las políticas de desarrollo agropecuario y cumpla un rol de articulación institucional.

Las cooperativas y los pequeños productores agropecuarios

12

•

A partir de 2003 la política agropecuaria ha prestado particular atención a la situación
de pequeños productores y agricultores familiares y a la promoción del asociativismo,
fortaleciendo programas anteriores y creando nuevos. Como resultado, se formó un
gran número de asociaciones de productores agropecuarios, paralelamente a la creación del FONAF. Sin embargo, es reducida la proporción de las mismas que adoptaron
la forma jurídica de cooperativas.

•

Las limitaciones de los pequeños productores para lograr experiencias sostenibles de
organización cooperativa pueden sintetizarse en: falta de recursos para la producción
primaria; bajos ingresos familiares; falta de modelos de gestión asociada de la producción; economía informal; pesada carga administrativa; falta de un plan de negocios; no integración en entidades de grado superior; falta de capacitación.

•

Se analizan en el estudio dos experiencias de integración cooperativa con preponderancia de productores inicialmente en situación de exclusión social: FECOAGRO y
FECOPAM. Los principales factores de éxito que surgen son: continuidad de las políticas públicas, modelos de autogestión, plan de negocios con orientación de mercado,
centralización del control en la federación, etc. Otro modelo para la inclusión de pequeños productores es el instrumentado por algunas cooperativas consolidadas, como es

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�el caso de La Agrícola Regional, la Unión Agrícola de Avellaneda, La Riojana, Jardín
América, entre otras, desarrollando proyectos conjuntos con responsabilidades y
aportes diferenciados.

Estrategia
•

Las cooperativas agropecuarias pueden crecer y fortalecerse en beneficio de sus asociados y para acrecentar el capital social de los territorios en que están insertas. Sus
valores básicos de igualdad, solidaridad y democracia son relevantes y absolutamente
consistentes con una visión del sector agropecuario y agroalimentario argentino competitivo, inclusivo y sustentable. Para ello se requieren estrategias, políticas y acciones conducentes.

•

El objetivo general de una política de cooperativas agropecuarias es lograr su expansión y fortalecimiento para consolidar organizaciones sustentables que incluyan un
mayor número de productores agropecuarios y contribuyan al desarrollo territorial. La
estrategia tendría componentes generales y diferenciados.

•

En relación a los pequeños productores y agricultores familiares la estrategia tiene
componentes específicos:
–

fortalecer las capacidades y recursos financieros y de gestión de los pequeños
productores para integrar sociedades cooperativas sustentables, a través de acciones conjuntas con federaciones y cooperativas consolidadas y destinando recursos públicos para subsidios de algunos componentes. Los instrumentos posibles
son: planes de producción programada (orientados a pequeños productores en
situación de exclusión y organizados por cooperativas consolidadas), y proyectos
de agregado de valor con escala (organizados por federaciones de cooperativas de
pequeños productores en situación de exclusión);
facilitar a pequeños productores y agricultores familiares la negociación colectiva
en las cadenas agroindustriales concentradas y en los mercados de productos
frescos y artesanales, con normativa adecuada, asistencia técnica y capacitación.

•

En relación al conjunto de cooperativas, los componentes son:
–

contar con un marco legal adecuado a las nuevas situaciones que enfrentan las
cooperativas, tanto las consolidadas como emergentes;

–

fortalecer las capacidades de productores, técnicos, facilitadores y funcionarios
del área cooperativa;

–

formular proyectos de desarrollo cooperativo que atiendan los objetivos de la política y que articulen las políticas y los instrumentos de la política agropecuaria;

–

generar, con carácter permanente, la información necesaria sobre cooperativas
agropecuarias que permita la formulación, seguimiento y evaluación de políticas,
programas y proyectos, y la realización de estudios e investigaciones;

–

contar con una institucionalidad específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias, que permita la formulación y ejecución de políticas, programas y proyectos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

13

�14

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�SIGLAS
ACA
ACI
AFIP
AFPA
BCRA
CCPA
CDC
CESCyM
CNE
CONINAGRO
COOPERAR
CPC
CREA
EAP
FACA
FACPCE
FECOVITA
FET
FIDA
FRC
IICA
INAC
INACYM
INAES
INAM
INDEC
INTA
INTI
INV
INYM
IPAC
MAGyP
MIPyMEs
MOA
NEA
NOA
OLC

Asociación de Cooperativas Argentinas
Alianza Cooperativa Internacional
Administración Federal de Ingresos Públicos
Agricultural Fair Practices Act
Banco Central de la República Argentina
California Canning Peach Association
Centros de Desarrollo Cooperativo
Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales
Censo Nacional Económico
Confederación Intercooperativa Agropecuaria
Confederación Cooperativa de la República Argentina
Centros Primarios Cooperativos
Consorcio Regional de Experimentación Agrícola
Explotaciones Agropecuarias Familiares
Federación Argentina de Cooperativas Agrarias
Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas
Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas
Fondo Especial de Tabaco
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola
Fondo Rotativo de Consolidación
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
Instituto Nacional de Acción Cooperativa
Instituto Nacional de Acción Cooperativa y Mutual
Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social
Instituto Nacional de Acción Mutual
Instituto Nacional de Estadística y Censos
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
Instituto Nacional de Tecnología Industrial
Instituto Nacional de Vitivinicultura
Instituto Nacional de la Yerba Mate
Instituto Provincial de Acción Cooperativa
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca - República Argentina
Micro, Pequeñas y Medianas Empresas
Manufacturas de Origen Agropecuario
Noreste Argentino
Noroeste Argentino
Órganos Locales Competentes

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

15

�ONCCA
PAPyMP
PEA
PRODERNEA
PRODERNOA
PROFAM
PROFEDER
PROINDER
PROSAP
PyMES
SA
SENASA
SSAF
TICOCA
UAA
UCAL
UCAR
UCEF
UNCOGA
USDA

16

Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario
Plan de Apoyo a Pequeños y Medianos Productores
Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial
Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noreste Argentino
Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noroeste Argentino
Programa para Productores Familiares (INTA)
Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable
Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
Programa de Servicios Agrícolas Provinciales
Pequeñas y Medianas Empresas
Sociedad Anónima
Servicio Nacional de Sanidad Animal
Subsecretaría de Agricultura Familiar
Títulos Cooperativos de Capitalización
Unión Agrícola de Avellaneda
Unión de Cooperativas Algodoneras
Unidad para el Cambio Rural
Unidad de Coordinación y Evaluación del Financiamiento
Unión de Cooperativas Ganaderas
United States Department of Agriculture

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�I. ANTECEDENTES, OBJETIVOS Y
MARCO CONCEPTUAL
I.1.

Antecedentes institucionales del estudio

En 2011, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) concluyó la formulación
del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020 (PEA2),
en cuyo proceso convocó a participar al propio Ministerio y a las áreas del Gobierno Nacional
vinculadas a la temática, a los gobiernos provinciales y municipales, a organismos internacionales, a representantes del sector productivo, a integrantes del sistema científico, tecnológico
y académico y a representantes de organizaciones gremiales. En los documentos del PEA se
establece que la Visión del Plan está centrada en dos conceptos: soberanía decisional y humanismo social, y que para su logro debe promoverse “fuertemente la asociatividad como estrategia para el desarrollo económico, social y territorial de la Nación, con solidaridad y justicia” y
se expresa el propósito de integrar “la agricultura familiar en un pujante modelo asociativo y
cooperativo”. En suma, la promoción de la organización asociativa para resolver problemas de
orden general y de los productores está colocada en unos de los primeros niveles de la actual
política del Gobierno.
La Subsecretaría de Agricultura Familiar (SSAF), creada en 2008 en el ámbito de la ex
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, tiene entre sus objetivos “elaborar,
coordinar y ejecutar políticas, planes y programas para el desarrollo rural, atendiendo a las
necesidades específicas de los diversos actores, regiones y sectores agroproductivos” e
“identificar, diseñar y ejecutar políticas y programas que atiendan las necesidades específicas
del sector de la agricultura familiar”, y ha definido una estrategia de fortalecimiento de las formas asociativas para la agricultura familiar.
Por su parte, la misión del Instituto Interamericano para la Agricultura (IICA) es proveer cooperación técnica, innovación y conocimiento especializado para el desarrollo competitivo y sustentable de la agricultura de las Américas y el mejoramiento de la vida de los habitantes del
campo en los Estados Miembros. Su Plan de Mediano Plazo 2010-2014 tiene entre sus objetivos estratégicos el de “potenciar la contribución de la agricultura al desarrollo de los territorios
y al bienestar rural” y, en particular, “mejorar las condiciones de la agricultura de pequeña escala y la agricultura familiar”. En este marco, la Oficina del IICA en la Argentina coopera con el
MAGyP en la temática de los pequeños productores y la agricultura familiar, a través de la realización de estudios sobre el tema. El primero, titulado Los pequeños productores en la República
Argentina. Importancia en la producción agropecuaria y en el empleo en base al Censo Nacional
Agropecuario 2002, se realizó en el marco del área de Fortalecimiento Institucional del Proyecto

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

17

�de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER); y el segundo, Las explotaciones agropecuarias familiares en la Argentina: un análisis en base al Censo Nacional
Agropecuario 2002, se realizó en cooperación con el PROINDER y la SSAF.
Los resultados de dichos estudios fueron utilizados por los formuladores de políticas y
para distintas áreas de intervención del Gobierno: en la propia Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) y actual MAGyP, en el Congreso Nacional, en el
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y en el Servicio Nacional de Seguridad
Alimentaria (SENASA), y también aportaron elementos de juicio para expertos académicos y
otros usuarios.
Los mencionados estudios sobre pequeños productores y explotaciones familiares permitieron identificar que en 2002 había 251.116 explotaciones agropecuarias familiares, lo que
representaba el 76% de las explotaciones del país y cubría el 18% de la superficie. Uno de los
resultados más importantes fue poder determinar distintos tipos de explotaciones dentro del
universo de la agricultura familiar, en relación con el nivel de capital disponible. Se pudieron
distinguir así cuatro tipos. Los dos tipos de menor nivel de capital tienen restricciones muy
severas a su viabilidad como unidades económicas de explotación, precisamente porque
dicho capital no le permite generar un valor de producción suficiente para mantener su familia
y reproducirse como unidad económica. De ello deriva que la mayoría deba complementar sus
ingresos con fuentes extraprediales, principalmente como asalariados, sea en actividades
agropecuarias o no. El procesamiento reveló que había 171.836 explotaciones incluidas en
esos dos tipos, lo que representaba el 68% de las explotaciones familiares y el 51% del total
de explotaciones agropecuarias.
La perdurabilidad de estas explotaciones como parte del complejo productivo del país, y la
posibilidad de aumentar los ingresos familiares y mejorar el bienestar, parecen estar necesariamente relacionados con el aumento de la escala de la explotación que le permita reducir los
costos y acceder a innovaciones tecnológicas y de gestión. Esta mayor escala se puede obtener por la vía de la asociación entre distintas explotaciones.
En el país existe una larga experiencia de formas asociativas. En el ámbito agropecuario las
cooperativas datan desde fines del siglo XIX y hay una rica historia de éxitos, y también algunos
fracasos. De esa experiencia hay mucho que aprender. Desde la recuperación de la democracia,
en la penúltima década del siglo XX, se pusieron en marcha en la ex Secretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca y en el INTA varios programas de intervención en agricultura familiar y desarrollo rural: PSA, PROINDER, PRODERNEA, PRODERNOA, PROSAP, Cambio Rural, PROFEDER (INTA) y PROHUERTA (INTA). Estos programas han tenido al asociativismo entre sus estrategias básicas, aunque en buena parte de los casos, las formas asociativas no adoptaron formas
jurídicas permanentes, ya que estuvieron vinculadas a proyectos específicos.
Finalizado el estudio “Las Explotaciones Agropecuarias Familiares”, desde la Subsecretaría
de Agricultura Familiar surgió el interés y la necesidad de realizar un estudio sobre las cooperativas agropecuarias, que brindara elementos para mejorar la situación de los pequeños productores a través de dicho formato organizativo. La Subsecretaría cuenta con muchos elementos de juicio, antecedentes y trabajo ya realizado que puede ser organizado y complementado para conducir a la formulación de políticas en materia de asociativismo, por lo cual
consideró prioritario este estudio. Desde la Unidad para el Cambio Rural del MAGYP-UCAR se
coincidió con esta prioridad, por lo cual gestionó ante el Fondo Internacional de Desarrollo

18

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Agrícola (FIDA) su financiación, con fondos del Proyecto de Desarrollo Rural de la Patagonia,
que se desarrolla en el ámbito del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Por otra parte, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), que es la
autoridad de aplicación de la Ley de Cooperativas, facilitó el acceso a la base de datos del
Reempadronamiento y Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales.

I.2.

Objetivos y metodología
I.2.1.

Objetivos

El objetivo general del estudio es integrar y mejorar el conocimiento disponible sobre cooperativas agropecuarias en la Argentina y contribuir a identificar, para el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca, estrategias conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa
en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios
para los agricultores familiares del país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de
productos e insumos agropecuarios y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y
calidad de la vida de las familias rurales y aumentar su participación en la economía agropecuaria y en la dinámica social.
Los objetivos específicos son los siguientes:
•

Actualizar el diagnóstico sobre la situación de las cooperativas y formas asociativas
agropecuarias en el país, sobre la base de información cuantitativa y cualitativa.
Interesa conocer la penetración de la forma cooperativa entre los productores agropecuarios, su importancia en la economía y en las principales cadenas agropecuarias,
la época de constitución, la estructura por antigüedad y tamaño de la cooperativa, las
exportaciones realizadas por cooperativas y otras variables.

•

Detectar las modalidades institucionales predominantes y las transformaciones operadas en las dos últimas décadas.

•

Relevar la institucionalidad pública orientada a las cooperativas, en el Estado Nacional
y en las Provincias.

•

Validar el diagnóstico realizado con referentes reconocidos del tema cooperativas y
con entrevistas, encuestas en terreno y estudios de caso.

•

Identificar los ejes de una propuesta para el fortalecimiento y desarrollo de las cooperativas y asociaciones existentes y la promoción de su papel en el conjunto del sistema agroalimentario y agroindustrial.

I.2.2.

Metodología

La metodología aplicada para formular el diagnóstico incluyó información cuantitativa y
cualitativa.
Un propósito de esta investigación fue mejorar significativamente la disponibilidad de
datos, de manera de contar con un diagnóstico fundamentado de las principales tendencias en
cuanto a evolución, estructura, asociados, importancia en la economía y en las exportaciones, y
otros aspectos. Al momento de iniciarse este estudio, la información cuantitativa era muy esca-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

19

�sa. Se encontraba en los datos publicados del Censo Nacional Agropecuario 2002 y del
Reempadronamiento y Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales realizado por el
INAES, los cuales proporcionaban algunos datos agregados. La principal dificultad para obtener
información cuantitativa es que los organismos no llevan estadísticas separadas que identifiquen a las empresas cooperativas, por lo cual fue necesario pedir procesamientos especiales.
Para tal fin, se realizaron las siguientes actividades de relevamiento de datos:
•

Datos sobre empresas cooperativas en las distintas ramas económicas relevadas en
el Censo Nacional Económico 2004 y 1994. Se solicitaron al Instituto Nacional de
Estadística y Censos (INDEC) procesamientos especiales para determinar el número
de locales, personal ocupado, valor de producción y valor agregado por rama, a cinco
dígitos –salvo que la rama tuviera “secreto estadístico”, por incluir tres o menos
empresas.

•

Datos sobre las exportaciones realizadas por las empresas cooperativas en los distintos rubros del comercio exterior agropecuario (Capítulos 1 a 24 y posiciones de cuatro
o seis dígitos). Se solicitó a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) el
procesamiento especial de las exportaciones del período 1999 a 2010, para identificar
aquellas realizadas por empresas cooperativas.

•

Datos sobre los volúmenes comercializados por las empresas cooperativas en distintas cadenas agropecuarias: cereales, oleaginosas, carne vacuna, productos lácteos.
Se recopilaron los datos disponibles del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca,
en la Dirección de Mercados Agroalimentarios, y se solicitaron procesamientos especiales a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).

•

Datos sobre participación de cooperativas en otras cadenas. Se solicitaron procesamientos especiales al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), al Programa de
Reconversión de las Áreas Tabacaleras (PRAT) y al Instituto Nacional de la Yerba Mate
(INYM).

•

Nuevo procesamiento de la Sección Agropecuaria del Censo Económico Sectorial de
Cooperativas y Mutuales, realizado por el INAES en el año 2006. Se solicitaron datos
sobre aspectos no incluidos en la publicación original referidos a volumen de productos de origen vegetal y animal comercializados por cooperativas; discriminación según
tamaños; clasificación por regiones, ingresos y activos de las cooperativas; clasificados por año de constitución, y otros. Este procesamiento fue realizado por la Universidad
Nacional de Tres de Febrero, institución que también había realizado el procesamiento original del Censo.

Frente a la aspiración de lograr una información de alcance universal, sólida y explicativa,
es necesario destacar que ésta proviene de diferentes fuentes y estadísticas, que persiguen
distintos objetivos y cubren períodos no siempre coincidentes. Algunas están muy actualizadas y otras, referidas a varios años atrás, no incorporan cambios ocurridos con posterioridad.
Para manejar esta masa informativa se recurrió a las “buenas prácticas” de investigación, tratando de confirmar los valores, cuestionando los que no tenían coherencia, y explicitando las
definiciones de cada uno de los indicadores. En algunos casos en que los valores absolutos
pudieran despertar dudas, se enfatizó en los valores relativos y las proporciones.
En cuanto a la información cualitativa, surge de varios tipos de fuentes de información:

20

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

la revisión de la abundante bibliografía disponible sobre el tema;

•

las entrevistas y encuestas a referentes calificados, entre ellos: funcionarios del
MAGyP en diversas áreas, funcionarios del INAES, Directores de Cooperativas de las
Provincias y técnicos del INTA;

•

la revisión de los estudios de caso de cooperativas realizados en 2010 y 2011 por la
SSAF;

•

la realización de encuestas a cooperativas constituidas después de 2003, seleccionadas conjuntamente con los delegados de la SSAF en algunas provincias, y a otras cooperativas.

I.3.

Marco conceptual

El objeto de estudio del presente trabajo es la institución cooperativa agropecuaria.
Corresponde, por lo tanto, definir la naturaleza de la empresa cooperativa y los tipos de cooperativas que se considerarán.

I.3.1.

La naturaleza de la empresa cooperativa

Según la Alianza Cooperativa Internacional (ACI)1 una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se unen voluntariamente para enfrentar necesidades y aspiraciones
económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta, democráticamente controlada, basándose en los valores de ayuda mutua, responsabilidad,
democracia, igualdad, equidad y solidaridad.
A diferencia de otros modelos societarios, las cooperativas son entidades fundadas en el
esfuerzo propio y la ayuda mutua para organizar y prestar servicios, y se rigen por un conjunto
de principios internacionalmente consagrados, reconocidos en general por la mayoría de las
legislaciones2.
La cooperativa es, a la vez, una asociación de personas y una empresa común a través de
la cual los asociados persiguen sus objetivos.
•

La estructura de la asociación –abierta sin restricción a quienes la cooperativa puede
extender sus beneficios–, está integrada por personas que se asocian por libre voluntad con objeto de satisfacer necesidades similares, mediante una empresa.

1
Organización no gubernamental independiente, fundada en Londres en 1895, que reúne, representa y sirve a organizaciones
cooperativas en todo el mundo. Sus 239 miembros son organizaciones cooperativas nacionales e internacionales de todos los
sectores de actividad y de 89 países, que en total representan aproximadamente 800 millones de personas en todo el mundo. Sus
prioridades y actividades se centran en la promoción y defensa de la identidad cooperativa, asegurando que la empresa cooperativa es una forma reconocida de empresa capaz de competir en el mercado.
2
Los Principios Cooperativos fueron formulados en 1844 en los estatutos de la ”Sociedad Equitativa de los Pioneros de
Rochdale” para orientar y consolidar la propia organización. Se considera el origen del cooperativismo de consumo en Gran
Bretaña, cuyo desarrollo abarcó posteriormente Europa Continental y el resto del mundo. En 1937 y 1966 la ACI llevó a cabo
amplias revisiones que resultaron en una formulación de los principios básicos que unen a las cooperativas de todo el mundo. La
última revisión comenzó en 1988 y culminó en setiembre de 1995 en el Congreso del Centenario de la ACI realizado en Manchester,
donde se analizó el tema de la identidad cooperativa. Los principios aprobados en esa ocasión y aún vigentes son: 1. Membresía
abierta y voluntaria, 2. Control democrático de los miembros, 3. Participación económica de los miembros, 4. Autonomía e independencia, 5. Educación, entrenamiento e información, 6. Cooperación entre cooperativas y 7. Compromiso con la comunidad.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

21

�•

Los asociados constituyen el lugar de encuentro de las funciones económicas y sociales, y el órgano supremo de expresión de la voluntad social es la asamblea general. En
ella pueden participar los miembros o sus representantes elegidos, sobre el principio
de un hombre-un voto. La asociación democrática así constituida trata de fortalecer la
independencia económica de sus miembros estimulando al mismo tiempo su realización personal y relaciones de solidaridad entre ellos a través de la ayuda mutua.

•

La cooperativa, como empresa común, se orienta hacia la prestación de beneficios a
los asociados, que son sus propietarios. El capital no comporta una función principal y
no constituye el poder de voto y de decisión. La empresa cooperativa no prioriza la
remuneración del capital, dado que su objeto consiste en prestar el mejor servicio a
sus asociados, buscando minimizar el costo del mismo. Su acento está puesto en las
actividades económicas, a través de las que se logran los objetivos sociales, y el capital se aporta como medio de financiación necesario e indispensable para que la cooperativa pueda desarrollar su actividad y el asociado pueda utilizar sus servicios; de allí
que la naturaleza del capital es puramente instrumental.
El capital aportado por los socios no tiene el carácter de una inversión para obtener
lucro, sino que es la condición para poder utilizar los servicios de la cooperativa; adicionalmente, sólo da derecho a percibir un interés limitado y no a apropiarse del resultado
de la gestión social como sucede en las sociedades comerciales (Cracogna, 1986).
Los excedentes que obtiene la empresa se destinan a la prestación de servicios de
carácter social, al crecimiento de sus reservas y fondos y a su reintegro a los asociados en proporción al uso de los servicios o a la participación en el trabajo de la empresa, sin perjuicio de amortizar los aportes y conservarlos en su valor real. De esto se
infiere el interés de una cooperativa por obtener de sus miembros el capital necesario
para sus actividades (ya sea en partes iguales o en proporción a los servicios que va a
prestar a sus asociados) y el estímulo al ahorro, pagando sólo un interés limitado al
capital individual, independientemente de los resultados financieros que obtenga.

El carácter sin fines de lucro de la cooperativa se expresa por la disposición de irrepartibilidad de las reservas sociales y, en caso de liquidación, con respecto a la disposición del remanente patrimonial y el destino de sus excedentes.

I.3.2.

Los tipos de empresas cooperativas

Según Monzón Campos (2003), la clasificación de las cooperativas en dos grandes tipos
–consumo y producción–, fue establecida en el siglo XIX entre otros economistas por F. H.
Schulze-Delitzsch (1869) y F. Oppenheimer (1896). Posteriormente Ch. R. Fay (1908) y J. Baker
(1937), hicieron referencia a estos tipos, caracterizando a las de consumo como aquellas que
presentan como objeto la mejora de la condición de los asociados mediante una disminución
de sus gastos, o el ahorro en sus rentas, y a las de producción como las entidades que persiguen el mejoramiento de la condición de los asociados mediante el aumento de sus rentas.
C. Vienney (1980) estableció una clasificación más precisa al considerar en forma simultánea las relaciones de actividad y de asociación de los miembros, junto con sus características
3
socioeconómicas, proponiendo las siguientes categorías :
3

Estas categorías son consistentes con las usadas por la Ley de Cooperativas (Ley 20.337) al definir el tratamiento de los excedentes en el Art. 42.

22

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Cooperativas de empresarios individuales agrupados para ejercer todas las actividades necesarias para el funcionamiento de su explotación principal (cooperativas agrarias, de pesca, de transportistas, de comerciantes, etc.).

•

Cooperativas de producción, obreras o de trabajo asociado, que agrupan a trabajadores para el ejercicio en común de su oficio.

•

Cooperativas de consumidores, en el sentido amplio del término, que agrupan a sus
miembros como usuarios de bienes y/o servicios proporcionados por la empresa que
constituyen con esta finalidad (de consumo propiamente dichas, de vivienda, seguros,
etc.).

•

Cooperativas de ahorro y crédito, que podrían ser incluidas en la primera y tercera categoría según que sus miembros utilicen principalmente el crédito como empresarios o
como familias, pero que dada su especificidad se deben considerar en un grupo diferente.

Para el análisis de la realidad cooperativa en el ámbito rural, interesa distinguir, particularmente, las cooperativas agropecuarias y las cooperativas de trabajo.

•

Cooperativas agropecuarias

El principal tipo de cooperativas objeto de este estudio es el de cooperativas agropecuarias, definidas como aquellas que asocian a personas físicas o jurídicas, titulares de explotaciones agrícolas, forestales o ganaderas cuyo objeto es la prestación de servicios y la realización de operaciones orientadas al mejoramiento económico y técnico de las explotaciones de
sus asociados. De acuerdo a la clasificación de Vienney, este tipo de cooperativas está incluido en la primera categoría.

•

Cooperativas de trabajo asociado en el ámbito rural

Es habitual que entre los productores más pequeños converja la condición de productor con
la de trabajador rural. Esto hace que, en ocasiones, éstos adopten la organización de una cooperativa de trabajo para ofrecer servicios rurales en el mercado o para organizar la producción primaria dentro de una explotación de propiedad y/o uso colectivo.
Las cooperativas de trabajo asociado, o simplemente de trabajo, se definen como aquellas
que asocian personas físicas con el objeto de generar puestos de trabajo remunerado.
El siguiente cuadro esquematiza las diferencias entre las cooperativas agropecuarias y las
cooperativas de trabajo:

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

23

�Tipo/Propiedades

Cooperativas agropecuarias

Cooperativas de trabajo

–
–

Actividades

–

–

Finalidad económica
interna principal

–

Comercializan directamente y/o transforman y colocan en el mercado los productos de sus asociados.
Adquieren y proveen los insumos necesarios para la actividad específica de los
asociados y para el consumo familiar.

Minimizar el costo de los servicios provistos a los asociados.
Transferir a los asociados beneficios generados en la cadena de comercialización y
transformación de sus productos.

–

–
–

–

–

Asociados

–

–

Pueden asociarse productores que se
dediquen a la explotación objeto de la
cooperativa.
Tienen derecho al uso de los servicios de
la cooperativa en las condiciones estatutarias y reglamentarias.
Mínimo para constituirse de 10 asociados.

–

–

–

–

Los trabajadores que llevan a cabo las
actividades de la cooperativa son empleados, contratados en el marco de la
legislación laboral vigente.

–

Puede operar con terceros siempre que
el volumen operado no supere el 25% de
lo operado con asociados.
Los excedentes operados con terceros
deben asignarse a reservas irrepartibles.

Fuerza de trabajo

Operaciones con
terceros

4

–

Asumen por su propia cuenta, a partir del
trabajo personal de sus asociados, las
actividades de producción primaria, servicios o industriales.
Adquieren, contratan o utilizan por cualquier otro título, todo inmueble o mueble
necesario para la actividad de los asociados.

Maximizan la remuneración al trabajo de
los asociados.
Optimizan las condiciones y medio
ambiente de trabajo de sus asociados.

Pueden asociarse las personas de existencia física que reúnan los requisitos exigidos por estatuto y realicen cualquier
actividad útil para el cumplimiento del
objeto social.
Tiene derecho a desarrollar su trabajo en
el marco de las condiciones establecidas
estatutaria y reglamentariamente.
El asociado tiene la obligación de trabajar
personalmente en la cooperativa, como
condición de subsistencia del vínculo
asociativo.
Mínimo para constituirse de 6 asociados.

–

Los trabajadores que llevan a cabo las
actividades de la cooperativa son asociados salvo excepciones contempladas en
la legislación vigente4.

–

Puede contratar trabajadores no asociados solo en caso de sobrecarga circunstancial de tareas, necesidad de contar con
especialista para una tarea determinada,
trabajos estacionales o período de prueba.
Los excedentes operados con terceros
deben asignarse a reservas irrepartibles.

–

Res. 360/75/INAES

24

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�–

–

Excedentes
repartibles 5

–
–

–

Se destina el 5% a reserva legal, 5% al
fondo de acción asistencial y laboral o
para estímulo del personal y 5% al fondo
de educación.
Si el estatuto lo establece se destina una
suma indeterminada para pagar un interés (limitado) a las cuotas sociales integradas.
El resto se distribuye entre los asociados
en concepto de retorno.
En las secciones de comercialización y/o
transformación, el retorno se distribuye
en proporción a la producción entregada.
En las secciones de provisión de servicios
en proporción al servicio utilizado.

–

–

–
–

Se destina el 5% a reserva legal, 5% al
fondo de acción asistencial y laboral o
para estímulo del personal y 5% al fondo
de educación.
Si el estatuto lo establece se destina una
suma indeterminada para pagar un interés (limitado) a las cuotas sociales integradas.
El resto se distribuye entre los asociados
en concepto de retorno.
El retorno se distribuye en proporción al
trabajo aportado.

Los tipos de cooperativa objeto de este estudio serán los siguientes:
•
•
•

Cooperativas agropecuarias.
Cooperativas de trabajo cuyo objeto sea la producción primaria dentro de una explotación de uso colectivo.
Cooperativas de trabajo integradas por pequeños productores, con el objeto de generar ingresos a partir de la utilización de su fuerza de trabajo excedente en actividades
agroindustriales, de servicios a terceros, etc.

Debido a su relevancia y a la disponibilidad de información, en general se hará referencia a las
cooperativas del primer tipo, pero los otros dos serán importantes a la hora del análisis de casos y
de reflexión sobre líneas de acción frente a los requerimientos de los productores más pequeños.
No se incluyen en el trabajo otras cooperativas que brindan servicios en el ámbito rural,
como las de servicios públicos o de crédito.

I.3.3.

La finalidad económica interna de la cooperativa

Se entiende como finalidad interna al interés económico que lleva al asociado a integrar la
cooperativa. En contraposición, la finalidad externa será la satisfacción de una necesidad de
mercado.
Por ejemplo, una cooperativa que comercializa hortalizas tiene como finalidad externa
satisfacer la demanda de este producto en un determinado territorio, y como finalidad interna
principal minimizar los costos de comercialización.
En el marco de este trabajo se clasifican las finalidades económicas internas de las cooperativas agropecuarias en los siguientes tres grupos:

•

Solución de fallas de mercado

Los productores buscan la organización cooperativa a partir de la necesidad de reducir los
costos de transacción originados en relaciones asimétricas de negociación con los eslabones
de comercialización, industrialización y provisión de insumos.
5

De acuerdo al Art. 42 de la Ley 20.337 los excedentes repartibles son aquellos que provienen de la ”diferencia entre el costo
y el precio del servicio prestado a los asociados”.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

25

�El mercado resulta ineficiente en la articulación de los distintos eslabones de la cadena de
valor, por lo que se buscan caminos institucionales alternativos.
La institución cooperativa presenta pautas de organización que han demostrado ser adecuadas para solucionar las fallas que presenta el mercado: la gestión democrática facilita las
condiciones de transparencia, la distribución de excedentes en proporción al uso es consistente con el objetivo de minimización de los costos medios del servicio que se procura, el
carácter abierto facilita la incorporación de asociados y, con ello, el ganar escala y poder de
negociación en la cadena de valor.
Se incluye dentro de esta finalidad la provisión de servicios inexistentes en la localidad (el
mercado no es capaz de brindar el servicio por lo cual este debe ser organizado por los productores usuarios). Así también se incluyen los casos donde la cooperativa es organizada para que
el consumidor reconozca una especificidad del producto primario (producción orgánica, producción en el marco de la economía social, denominación de origen, etc.).

•

Aumentar su participación en los beneficios de la cadena

La finalidad en estos casos es apropiarse de parte de los beneficios generados en los eslabones comercial o industrial. Ello supone un aporte de capital que será el fundamento económico de dicha apropiación.
Al ser las cooperativas organizaciones de carácter abierto y capital variable, muestran habitualmente limitaciones para el cumplimiento de este objetivo. Sin embargo, se registran en la
experiencia nacional e internacional casos con importantes innovaciones organizacionales que
procuran dar respuesta a dos necesidades que resultan complementarias: incrementar los
ingresos de los productores agropecuarios y capitalizar las cooperativas.
Estos procesos han sido ampliamente analizados en muchos trabajos de investigación y
publicaciones, acuñándose la expresión de cooperativas de “nueva generación”. Ésta alude a
las cooperativas que, a partir de innovaciones como cuotas sociales con derecho de entrega
transferibles a precio de mercado, obligaciones de entrega, o restricciones al ingreso, han procurado adaptar la institución cooperativa a una finalidad distinta a la tradicional (Cook6, 1993;
Peirano, 1994).

•

Mejorar la productividad del trabajo del productor familiar

El principal recurso de los pequeños productores agropecuarios es la fuerza de trabajo
familiar. Esto hace que entre los agricultores familiares, en particular entre los más pequeños,
confluya el carácter de productor con el de trabajador rural, lo que tiene importantes implicancias en términos del diseño institucional de la cooperativa.
Mejorar la productividad del trabajo del productor familiar, y por lo tanto el ingreso familiar,
estará asociado a facilitar su acceso a los recursos de producción, optimizar su uso a partir de
la organización asociativa parcial o total de la producción primaria, la generación de puestos de
trabajo extraprediales, la recalificación laboral, etc. Cuando una cooperativa tiene éstos como

6
Michael L. Cook (EE.UU.) es uno de los autores más prolíficos sobre los aspectos institucionales y organizacionales del
cooperativismo agropecuario. En el sitio http://web.missouri.edu/~cookml/publicat.htm se encuentra un listado de su amplia
producción, que incluye los artículos sobre las cooperativas de “nueva generación” y otros temas.

26

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�sus objetos principales, diremos que su finalidad económica interna es mejorar la productividad del trabajo del productor familiar.
Ejemplos de funciones de la cooperativa que tiene esta finalidad interna son los siguientes:
•

•
•
•
•
•

Acceso a la tierra, en particular a partir de la organización de cooperativas de trabajo
que exploten colectivamente la tierra, o a través del arrendamiento de tierra por parte
de las cooperativas agropecuarias.
Organización de la producción primaria, a partir de la gestión cooperativa de los recursos de cada asociado.
Servicio de maquinaria.
Organización de servicios rurales para terceros.
Organización de actividades agroindustriales, con el objeto de generar puestos de trabajo para el productor y su familia.
Asistencia técnica para la reconversión productiva y recalificación laboral.

Si bien los pequeños productores también adolecen de dificultades para el acceso a los
mercados, su finalidad principal, al momento de asociarse, es acceder a recursos para la producción y, eventualmente, gestionarlos en forma asociada, para mejorar la productividad de su
trabajo y, por lo tanto, sus ingresos.
La finalidad económica interna, ya sea solucionar fallas de mercado, apropiarse del beneficio del resto de los eslabones de la cadena de valor, mejorar la productividad de la fuerza de
trabajo del pequeño productor familiar, o cualquier combinación de éstas, será determinante al
momento de diseñar y evaluar las características concretas que asume cada institución cooperativa. Y también para analizar su dinámica de cambio, condicionada por el marco normativo, la cadena de valor en que inscribe sus actividades y el contexto histórico y social.

I.3.4.

Componentes principales de la institucionalidad cooperativa

Las cooperativas se caracterizan por una institucionalidad específica, cuya dinámica, como
se dijo, está principalmente determinada por su finalidad económica interna. Los componentes principales y distintivos de dicha institucionalidad, cuya potencialidad respecto al desarrollo de la agricultura familiar se analizará a lo largo de este trabajo, son los siguientes:

•

Sistema de participación

Es el conjunto de mecanismos y prácticas dirigidas a garantizar el control de la cooperativa por parte de los asociados.
Por ser la cooperativa una empresa cuyo objetivo es la provisión de servicios a sus asociados, uno de sus rasgos distintivos es la participación democrática de éstos en el diseño y
control de sus servicios.
El dispositivo básico de participación, definido por la Ley de cooperativas, consta de tres
herramientas:
•

Asamblea: órgano supremo de la cooperativa, donde los asociados participan en
igualdad de condiciones (un asociado-un voto). Debe reunirse al menos una vez al año.

•

Consejo de Administración: órgano de gestión de la cooperativa, integrado por
asociados elegidos en Asamblea. Debe reunirse al menos una vez al mes.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

27

�•

Sindicatura: órgano responsable de fiscalizar la administración, integrado por uno o
más asociados elegidos por Asamblea.

A este dispositivo básico se agregan una serie de mecanismos y prácticas, generalmente
asociados al mayor tamaño y consolidación de la cooperativa, como los siguientes:

28

•

Asambleas distritales: cuando las cooperativas aumentan el número de asociados y
su dispersión territorial, es práctica la organización de asambleas por distrito, que eligen delegados para la Asamblea General. El diseño de estos distritos debe ser regularmente revisado a los efectos de garantizar una adecuada representación de los distintos espacios donde la cooperativa tiene participación. Habitualmente, los estatutos
establecen que el Consejo de Administración, elegido en la Asamblea General, dé
cuenta en su integración de la diversidad de distritos que integran la cooperativa.

•

Reuniones preasamblearias: organizadas a los efectos de garantizar la adecuada
información sobre la orden del día a tratar en las asambleas (general o distritales), habitualmente, con la presencia de integrantes del consejo de administración y cuadros
gerenciales de la empresa cooperativa.

•

Comisiones permanentes de carácter territorial: a los efectos de garantizar una
adecuada representación de los intereses de los asociados de un determinado territorio, suele ser práctica la organización de comisiones asesoras por distrito, integradas
por asociados elegidos en la Asamblea Distrital. Si bien no tienen delegación de responsabilidad administrativa (que está centralizada en el Consejo de Administración),
constituyen una instancia de consulta, control y comunicación con el conjunto de los
asociados de su respectivo distrito.

•

Comisiones permanentes de carácter funcional: en las cooperativas con servicios
diversificados suelen organizarse comisiones asesoras integradas por los usuarios de
determinado servicio, a los efectos de garantizar un adecuado control por parte de los
directos involucrados.

•

Sistemas de información: el sistema de acceso a la información de la cooperativa por
parte de los asociados es fundamental para garantizar un adecuado control por parte de
éstos. En particular, acceso a: la información de su cuenta corriente (retiro de insumos,
entrega de producción, etc.), de su cuenta de capital (capital integrado, retribución recibida, etc.), a la información de balance (con la asistencia necesaria para su interpretación), y a información descentralizada de acuerdo al territorio al que pertenece y a la sistematización y seguimiento de las metas sociales, físicas y financieras que la cooperativa
haya establecido (tableros de control, balances sociales, etc.).

•

Juventudes: la renovación de los cuadros dirigenciales de las cooperativas constituye un tópico central a la hora de garantizar su sostenimiento en el tiempo. A tal efecto las cooperativas suelen generar ámbitos de encuentro, capacitación y participación
de los jóvenes, orientados a implicar a las nuevas generaciones en los objetivos de la
organización, así como a la adquisición de experiencia para luego poder hacerse cargo
de la gestión de la empresa.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Educación cooperativa: la formación de los asociados en los principios y valores del
cooperativismo, objetivos institucionales y prácticas concretas de la gestión constituyen una necesidad relevante a los efectos de garantizar el sostenimiento de la organización en el tiempo. En las cooperativas de mayor tamaño y trayectoria suele organizarse en la estructura administrativa un área específica y de carácter permanente, a
los efectos de garantizar este servicio de educación cooperativa. Habitualmente parte,
o la totalidad, de estos servicios son financiados con el Fondo de Educación originado
en el 5% de los excedentes repartibles.

Se hablará de sistema de participación tradicional cuando éste se limita a los órganos establecidos por la ley. Por grado de complejidad del sistema de participación se hará referencia al
mayor o menor desarrollo de las representaciones territoriales o funcionales, juventudes, sistema de información y educación cooperativa.
Por sistema de participación descentralizado territorial o funcional se hará referencia a la
existencia de Asambleas Distritales y comisiones territoriales o funcionales de carácter permanente.

•

Organización de los servicios

Es el conjunto de pautas que definen el acceso a los distintos servicios de la cooperativa por
parte de los asociados y no asociados, incluyendo su distribución espacial, las condiciones de
calidad y precio, y los derechos y obligaciones emergentes de la provisión de dichos servicios.
La organización concreta de los servicios ofrece una variada gama de alternativas, asociadas a las distintas cadenas productivas de las que participan las cooperativas, condiciones
competitivas de los mercados y características culturales de los asociados.
Sin embargo, en todos los casos se diferencia sustancialmente de otras instituciones que
brindan servicios similares debido al doble carácter de propietario y de usuario que distingue
al asociado de la cooperativa.
Los principales rasgos específicos que presenta la organización de los servicios en las cooperativas son los siguientes:
•

Grado de diversificación: Las cooperativas podrán ser especializadas o diversificadas (también llamadas multiactivas) de acuerdo a la cantidad de servicios que ofrecen
a sus asociados: pueden estar orientadas a brindar servicios asociados a un solo producto (ej.: cooperativas apícolas) o a un conjunto diversificados de productos (ej.: cooperativas que comercializan cereales, desmotan algodón y extraen miel); pueden brindar un solo tipo de servicio (ej.: comercialización o provisión de insumos), o varios
tipos de servicios (ej.: comercialización, provisión de insumos, servicio de maquinaria);
pueden incluir solo actividades vinculadas a la producción agropecuaria o incorporar
otros tipos de servicios asociados a las necesidades de la familiar rural (ej.: provisión
de bienes de consumo, electricidad rural, salud, etc.).

•

Secciones: todos los servicios que brinda la cooperativa deben estar organizados en
secciones, esto es, deben registrarse sus operaciones por separado a los efectos de
que el asociado pueda controlar el resultado económico de cada servicio, calcular los
excedentes a los que tiene derecho en su calidad de usuario de dicho servicio, y evi-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

29

�tar (o al menos transparentar) las transferencias de ingresos entre los distintos servicios, probablemente vinculados a distintos grupos de productores.
•

Distribución territorial: los servicios de las cooperativas están organizados sobre un
territorio determinado. La configuración de dicha distribución condicionará el acceso
por parte de los distintos productores, y será resultado de una política de inversiones
con un impacto espacial que no es neutro respecto a los distintos grupos de productores.

•

Derechos y obligaciones de entrega: para los servicios de comercialización y transformación de la producción de los asociados pueden existir distintos tratamientos respecto al derecho o a la obligación de usarlos. El productor puede tener derecho a que
su producción sea comercializada por la cooperativa, cualquiera sea el volumen; el productor puede tener la obligación de entregar toda su producción, a los efectos de evitar conductas especulativas que debiliten la posición de la cooperativa en el mercado
y, por lo tanto, se afecte el interés del conjunto; y el productor puede tener derecho y
obligación de entregar un determinado volumen (cuota), superado el cual la comercialización del producto dependerá de la decisión de la cooperativa en función de las condiciones coyunturales del mercado.
Estos derechos y obligaciones estarán vinculados a requisitos de calidad, que pueden
ser más o menos exigentes y a requisitos de capitalización (ver más adelante “sistema de capitalización”).
Los derechos y obligaciones emergen del estatuto de la cooperativa, reglamentos
específicos aprobados por la Asamblea, o contratos firmados entre la cooperativa y
cada uno de los asociados.
Si bien habitualmente ésta es una temática propia de las secciones de comercialización y/o transformación, también puede verificarse en otras secciones.

•

Pautas para liquidación de productos: la liquidación de la producción comercializada por la cooperativa puede adquirir múltiples formas de acuerdo a la cadena de valor
de que se trate. La cooperativa puede vender a cuenta y orden del asociado, y pagar
al asociado en el momento de la venta (momento que incluso puede estar definido por
el asociado) a un precio de mercado públicamente conocido (precio pizarra, por ejemplo), menos una comisión de la cooperativa para cubrir sus gastos. En otro extremo,
la cooperativa puede realizar liquidaciones parciales (mensuales, por ejemplo) del producto entregado por el asociado, a un precio que surgirá de un polinomio integrado
entre otros términos y factores por el precio del producto final en el mercado y la calidad del insumo entregado por el productor. Este tipo de modalidad es más habitual en
las cooperativas agroindustriales.
Un debate importante dentro de estas pautas es la diferenciación de precios (o de
descuentos por costos) de acuerdo al tamaño y ubicación del asociado. En algunas
cooperativas se liquida un mayor precio al productor de mayor tamaño, justificado por
los menores costos en la comercialización, o por la necesidad de no perder esa producción y, por lo tanto, deteriorar las condiciones de negociación de la cooperativa en
el mercado de destino de la producción. Ello, como es natural, tiene resistencias por
parte de los productores más pequeños, que lo entienden como un trato discriminatorio. La misma situación se presenta respecto a los costos de acuerdo a la distancia

30

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�a la planta. La cooperativa puede optar por transferir los mayores costos de transporte al asociado más alejado, o no hacerlo debido a que esos mayores costos son emergentes de una determinada configuración espacial de los servicios de la cooperativa,
resultante de las inversiones realizadas por todos los productores asociados.
•

Cuenta corriente: si bien el asociado opera con distintas secciones, todas sus operaciones son registradas en su cuenta corriente. Ésta podrá tener un saldo a su favor (si
la entrega de su producción ha sido superior al uso del resto de los servicios de la cooperativa), o a favor de la cooperativa (en el caso contrario). Sobre dicho saldo el productor habitualmente paga o recibe un interés.
La cuenta corriente cooperativa agraria es un instituto específico de este tipo de organizaciones, similar, pero no igual, a la cuenta mercantil. Constituye la principal formalización de la relación entre el asociado y su cooperativa, junto con la cuenta de capital.
Vinculada a la cuenta corriente hay una diversidad de criterios a definir. Dos resultan
de especial importancia: la tasa de interés recíproca que se pagará sobre los saldos de
la cuenta, y los límites para el financiamiento (en particular para el retiro de insumos
para la cosecha en curso).

•

No asociados: las cooperativas pueden brindar servicios con no asociados, con dos
límites. Las operaciones con no asociados no pueden superar el 25% de las operaciones realizadas con asociados, y los excedentes originados en las operaciones con no
asociados no pueden distribuirse entre los asociados (deben destinarse a una reserva
de carácter irrepartible). Respecto a los servicios a no asociados, la cooperativa define
el tratamiento, que puede ser similar al de los asociados o distinto (cobrar comisiones
mayores, no financiar insumos o hacerlo a un mayor costo, limitar los servicios a los
que tiene acceso, etc.).

La organización de los servicios supondrá entonces la definición de los tipos de servicios que
desarrollará la cooperativa, su distribución territorial, las condiciones para acceder a los mismos
por parte de asociados y no asociados, y su registro en cada cuenta corriente y sección correspondiente.
Se hablará de grado de diversificación haciendo referencia a la menor o mayor cantidad de
servicios que brinda la cooperativa; y de grado de dispersión territorial de acuerdo a la distribución espacial de sus servicios en el territorio.
Se hablará de cooperativas abiertas o relativamente cerradas haciendo referencia a las
mayores o menores exigencias para acceder a los distintos servicios de la cooperativa (exigencias de calidad, de capitalización, de localización).
La consecuencia o grado de consecuencia hace referencia al porcentaje de producción que
el asociado entrega en la cooperativa. Este puede surgir de una decisión autónoma del productor o resultar de las reglas de juego establecidas por el estatuto, reglamentos o contratos.
Se dirá que en el vínculo asociado-cooperativa priman criterios de racionalidad económica
sobre prácticas mutualistas cuando los límites y costos de los adelantos en cuenta corriente
se definen de acuerdo a la situación económica del asociado, y/o cuando los costos de los servicios sean diferenciados de acuerdo a tamaño y localización de los asociados.
Se hablará de mayor grado de subordinación técnica del asociado respecto a la cooperativa cuando se reduce su grado de autonomía respecto al volumen, calidad y canal de comer-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

31

�cialización de su producción o de sus compras de insumos, e incluso organización del trabajo
en su explotación agropecuaria, respecto a las pautas establecidas por la cooperativa.
Por recentraje de los servicios de la cooperativa se entiende el proceso por el cual la cooperativa centraliza sus esfuerzos en el servicio principal, dejando de proveer otros servicios
secundarios.

•

Organización del trabajo

La organización de la fuerza de trabajo que desarrolla los servicios dirigidos a los productores asociados presenta una amplia variedad de alternativas, vinculadas al tipo de servicios
que brindan, a las cadenas de valor en las que se participa y a la cultura organizacional prevaleciente en el espacio donde se trabaja.
Sin embargo hay un elemento de la organización del trabajo fuertemente explicativo de la
dinámica institucional: el vínculo entre quien desarrolla cada tarea y los asociados, en su doble
carácter de propietarios y usuarios.
De acuerdo a este vínculo, las distintas experiencias pueden visualizarse como un continuo entre dos situaciones polares:
•

Cooperativas profesionalizadas: existe un cuerpo profesional de empleados, jerarquizado, que no sólo asume responsabilidades de ejecución, sino también de planificación. Los productores, a través de la Asamblea y el Consejo de Administración tienen un rol de validación de las líneas estratégicas adoptadas y de control de gestión.
Se entiende por validación la aprobación o no de las líneas estratégicas adoptadas por
la organización, pero sin tener una participación efectiva en las tareas de identificación
de objetivos y diseño de dichas estrategias.
El control de gestión está focalizado en representar a los asociados en su carácter de
usuarios de los distintos servicios –procurando la adecuación de los mismos a las
necesidades de los productores– pero no en la organización o el control de los procesos de trabajo requeridos para la provisión del servicio.
En la medida en que el cuerpo profesional priorice sus intereses particulares (maximización del tamaño de la organización, de la retribución a sus trabajadores; minimización de la carga de trabajo) por sobre los intereses de los productores asociados, nos
encontraremos ante situaciones patológicas, habitualmente referenciadas como
“gerentismo”.

•

Cooperativas autogestionadas: son cooperativas que funcionan a partir del trabajo
solidario de sus asociados, que se hacen cargo de todas o la mayoría de las tareas de
planificación y de ejecución. Es la situación típica de las cooperativas en sus momentos iniciales, cuando se trata de tareas que no requieren mayor especialización.

Entre estas dos situaciones polares se encuentran todas las intermedias, de acuerdo a los
distintos niveles de complejidad administrativa, tamaño de la cooperativa, e incluso concepción
ideológica de los asociados y los empleados. Las pautas de la relación entre los productores asociados y los trabajadores estarán vinculadas a la solución de los distintos problemas de “agencia” existentes entre las partes, donde se procurará que el sistema de incentivos (económicos,
culturales) facilite la convergencia de los intereses.

32

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�A este primer elemento, el vínculo entre el asociado y el trabajador, se agrega un segundo elemento relevante: la percepción del puesto de trabajo en la cooperativa como un beneficio que puede ser apropiado por sus asociados.
El desarrollo de la cooperativa genera oportunidades de trabajo para los asociados y sus
familiares, en ocasiones, de la misma o mayor relevancia que el resto de los beneficios de los
que se apropia el asociado en su carácter de productor agropecuario.
Si los asociados perciben que tienen otros canales de comercialización alternativos frente
a la cooperativa, y ésta no les ofrece condiciones de comercialización más favorables que la
competencia (no existe o no se percibe la finalidad económica interna de solucionar fallas de
mercado), o bien, si la cooperativa no cuenta con un sistema de capitalización que le permita
apropiarse de los beneficios de los eslabones comerciales o industriales (no existe la finalidad
de apropiarse los beneficios de la cadena de valor), entonces la apropiación de los puestos de
trabajo para su familia puede imponerse como el principal interés económico del productor
(finalidad de mejorar la productividad del trabajo de los asociados).
El análisis de estos aspectos tiene especial relevancia en los casos de constitución de nuevas cooperativas de agroindustria familiar. Si la finalidad principal es la creación de puestos de
trabajo, entonces probablemente lo aconsejable sea adoptar la figura de cooperativa de trabajo.

•

Sistema de capitalización

Se denominará sistema de capitalización al conjunto de normas y prácticas que caracterizan el tratamiento del capital aportado por los asociados en la cooperativa. Dicho sistema está
7
integrado por los siguientes componentes (Basañes, 2010):
•

Capital Inicial: capital mínimo que deben suscribir los productores para asociarse, plazos y condiciones para dicha integración.

•

Criterios de distribución y de capitalización del excedente repartible: criterios
para definir el porcentaje del excedente que recibe cada asociado en función del capital integrado y/o de los servicios utilizados, y la proporción en que el excedente es
capitalizado.

•

Reembolso: condiciones para el reembolso de las cuotas sociales integradas por cada
asociado.

Se llamará sistema de capitalización tradicional a aquel caracterizado por un capital inicial
relativamente pequeño, capitalización sistemática de todos los excedentes y reembolso de
todo el capital al momento del retiro.
A partir de dicho sistema, y en particular a partir de sus limitaciones, las cooperativas, tanto
en el ámbito nacional como internacional, han desarrollado distintos sistemas orientados a mejorar la propensión a aportar capital por parte de los productores, mejorar la previsibilidad de su tratamiento (frente a los asociados, a las propias necesidades de financiamiento de la cooperativa
y a terceros acreedores) y garantizar al productor asociado la apropiación de parte de los beneficios de la cadena, en particular cuando ésta es la finalidad económica interna principal.
7

Siempre en el contexto normativo argentino, en particular teniendo en cuenta los artículos 2, 24 a 36, 42 y 45 de la Ley de
Cooperativas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

33

�Se entenderá por sistemas de capitalización de agregado de valor a aquellos fundamentalmente dirigidos a la apropiación de los beneficios de los eslabones industrial y comercial, caracterizados por un capital inicial elevado, estricta proporcionalidad entre el capital integrado y la
producción entregada, y habitual distribución de los retornos en efectivo. Regularmente, estos
sistemas de capitalización se ven acompañados de una organización de los servicios de carácter cerrado y subordinación técnica de parte de los asociados (ver cooperativas de agregado de
valor en III.5.2).
Cuenta de capital es el registro del capital suscripto e integrado de cada asociado, incluyendo la capitalización de excedentes y de ajustes de capital. Su respaldo es el Libro de
Registro de Asociados, y las acciones representativas de las cuotas sociales.

•

Modalidades de articulación con la cadena de valor

A los efectos de mejorar los servicios a sus productores asociados, en el marco de su finalidad económica interna, la cooperativa adoptará distintas modalidades para articularse con el
conjunto de la cadena de valor.
Se propone conceptualizarlas de la siguiente manera:

34

•

Integración vertical dentro de la organización primaria: esto es incorporar parte
de los eslabones de la cadena de valor dentro de la organización cooperativa de la cual
son asociados los productores primarios. El grado de integración dependerá de las
características de los mercados que articulan los distintos eslabones, disponibilidad de
recursos para integrar la actividad, finalidad económica interna principal de la cooperativa, grado de especificidad de las inversiones del productor en su explotación, etc.

•

Integración vertical a través de una federación de cooperativas: se trata de cooperativas de cooperativas (cooperativas de segundo grado). Existen federaciones de
carácter gremial y carácter económico. Las gremiales estarán orientadas a la representación de los intereses de sus asociados frente a los poderes públicos, a brindar servicios de consultorías a sus asociados, actividades de capacitación y difusión cooperativa, etc. Las federaciones de carácter económico, objeto principal de este análisis, son
aquellas que procuran integrar verticalmente eslabones de la cadena de valor a través
de la asociación con organizaciones de igual figura jurídica y similares necesidades. Por
ejemplo, federaciones para industrializar la producción acopiada por la cooperativa de
base, para unificar la compra de insumos, o incluso producir en forma asociada dicho
insumo.

•

Empresas controladas: constitución de empresas de capital controladas, procurando
el control en forma indirecta de una actividad, y facilitando la incorporación de capital
de riesgo.

•

Alianzas estratégicas con cooperativas de similar base societaria: es el caso de
alianzas con cooperativas de seguro, de salud o de provisión de servicios públicos, con
las que comparten parte sustancial de sus asociados.

•

Alianzas estratégicas con empresas de capital: orientadas a reducir costos de
transacción en determinados mercados, o a compartir esfuerzos de inversión asociados a un determinado servicio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Se dirá que el sistema de integración se centraliza cuando se reduce el grado de autonomía de cada uno de sus integrantes respecto al núcleo, habitualmente, la federación de cooperativas.

•

Articulación con el desarrollo territorial

Las cooperativas son parte de la ruralidad, entendida ésta como la dimensión social de un
determinado territorio. Constituyen ámbitos abiertos y democráticos, donde los productores
referencian sus reclamos y tienen la posibilidad de participar colectivamente de la solución de
problemáticas que pueden exceder lo específicamente agropecuario. Infraestructura, educación, salud, medio ambiente, vínculo urbano rural, son todas temáticas que atraviesan al productor agropecuario, y que pueden ser canalizadas a través de su cooperativa.
La capacidad de desarrollar este rol por parte de la cooperativa dependerá de la solidez de
sus relaciones con el municipio, los sindicatos, agencias de transferencia de tecnología, universidades, organizaciones políticas, cámaras empresarias, como también de la visualización
que la comunidad haga de la cooperativa (en función de su historia y presente) y del liderazgo
sobre sus propios productores.
A mayor capacidad de liderazgo y mayor desarrollo de las relaciones interinstitucionales, se
dirá que la cooperativa cuenta con mayor capital social para participar en la organización de su
territorio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

35

�36

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II. MARCO INSTITUCIONAL DE LAS
COOPERATIVAS AGROPECUARIAS
II.1.

Legislación. Marco normativo vigente

El primer antecedente legal sobre cooperativas data de 1889, cuando se incluye en el Código
de Comercio un breve capítulo sobre cooperativas, procurando dar respuesta a las primeras iniciativas asociadas al proceso de colonización. Luego, en 1926, se aprueba la Ley 11.388, específica sobre el tema, vigente hasta 1973, año en el que se sanciona la Ley 20.337, que rige a
todas las cooperativas (agropecuarias, vivienda, consumo, crédito, trabajo, servicios públicos,
etc.). Dicha ley, a lo largo de sus 13 capítulos y de sus 121 artículos establece la naturaleza específica de la cooperativa y su relación con el resto de los cuerpos legales, y abunda en precisiones
de carácter prácticamente reglamentario respecto a todas las etapas de la vida institucional.
Respecto a la naturaleza de la cooperativa, la define en primer lugar como una entidad fundada en el esfuerzo propio y la ayuda mutua (de donde se desprende su naturaleza solidaria),
y en segundo lugar que se constituye para organizar y prestar servicios.
Esta definición es complementada por un conjunto de doce caracteres que constituyen su
diferencia específica con el resto de las figuras jurídicas. Dichos caracteres son armónicos con
los principios cooperativos que son reconocidos por la ACI. De ello se desprende el necesario
“recurso a los principios cooperativos para la mejor inteligencia de las disposiciones de la ley
y para aventar dudas en los casos conflictivos; máxime teniendo en cuenta que para la aplicación supletoria de las normas sobre sociedades anónimas, la ley exige que se concilien con la
’naturaleza’ de la cooperativa” (Cracogna, 1998).
Particular importancia tiene el reconocimiento jurídico de la naturaleza específica del acto
cooperativo, por lo que sus consecuencias deben adecuarse a esta naturaleza con exclusión de
la aplicación de otras figuras jurídicas y regímenes. Por ejemplo, no corresponde la calificación
de acto de comercio a las operaciones que realiza el productor agropecuario en las secciones
de provisión de insumos o de comercialización de su cooperativa agropecuaria, ni de la de contrato de trabajo a la relación entre la cooperativa de trabajo agropecuario y sus asociados.
La ley de cooperativas se complementa con las resoluciones emitidas por el INAES (y sus
antecesores) en su carácter de autoridad de aplicación.
A continuación se revisarán los principales aspectos de la ley y de las resoluciones del
INAES, que afectan a las cooperativas objeto del presente estudio, para luego proponer algunos ejes para pensar modificaciones en dicho marco normativo.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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�II.1.1. Constitución
El Capítulo II de la ley establece las formas y requisitos para la constitución, así como el
contenido de los estatutos, responsabilidades de fundadores y consejeros, aprobación del funcionamiento de sucursales y aprobación de reglamentos.
De aquí surge que el cuerpo normativo completo que regirá a la cooperativa y sus relaciones con los asociados son: la ley de cooperativas, las resoluciones del INAES, el estatuto de
la cooperativa y los reglamentos internos.
En el caso de las cooperativas agropecuarias estos reglamentos internos serán los que
regulen lo que en el marco conceptual se ha definido como a) organización de los servicios, b)
sistemas de participación y c) sistemas de capitalización. Todos estos reglamentos internos
deben estar aprobados por la autoridad de aplicación.
Respecto a las cooperativas agropecuarias, este capítulo se complementa con dos resoluciones:
• Resolución 254/77 - Acta constitutiva tipo de cooperativas
• Resolución 302/94 - Constitución de cooperativas de productores rurales de seis integrantes
La primera incluye el estatuto tipo de las cooperativas agropecuarias, de acuerdo a distintas tipologías (agrícolas, ganaderas, tamberas, etc.).
La segunda requiere un poco de historia. Durante la década del 90, producto del abrupto
incremento de las escalas mínimas necesarias en la producción agropecuaria, se intensifican
las estrategias dirigidas a implementar el uso asociativo de recursos para la producción primaria. Un caso paradigmático era la organización de agrupaciones de maquinarias para compartir
tractores, cosechadoras, sembradoras y todo tipo de implementos. En la búsqueda de ofrecer
alternativas para su implementación se aprueba esta resolución que permite, en estos casos,
crear cooperativas de seis integrantes, cuando el mínimo establecido por la ley es de diez
(“salvo excepciones que expresamente admitiera la autoridad de aplicación”, Art. 2, inc. 5°).
El estatuto tipo que propone esta resolución adecua los órganos sociales a este menor número de asociados.

II.1.2. Asociados
El capítulo II establece las condiciones que deben reunir los asociados, derechos de ingreso, la posibilidad del Estado de asociarse a las cooperativas, derecho de información y condiciones de retiro y de exclusión de los asociados.
De este capítulo de desprende que los asociados a las cooperativas agropecuarias podrán
ser personas físicas o jurídicas, siempre y cuando respondan a los requisitos estatutarios.

•

Ingreso libre

En relación al ingreso, en el Artículo 17 se establece que el ingreso a la cooperativa es
libre, “pero podrá estar supeditado a las condiciones de su objeto social”. Si un productor
desea asociarse a la cooperativa, aceptando los requisitos estatutarios, debe poder hacerlo.
Esto es congruente con el primer principio de las cooperativas que establece la asociación
voluntaria y abierta.

38

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Afirmando el carácter libre del ingreso, el Art. 18 establece limitaciones respecto a un
eventual derecho de ingreso que pueda establecer el estatuto: a) no puede elevárselo a título
compensación por las reservas sociales, y b) su importe no puede exceder al valor de una
cuota social.
El ingreso libre es un debate de carácter doctrinario de importancia, en especial entre las
cooperativas agropecuarias. En el marco de las restricciones técnicas para la provisión de los
servicios y, muy particularmente, de las mayores exigencias de coordinación de la cadenas de
valor de base agropecuaria, el carácter libre del ingreso debe ser adecuadamente considerado
y contextualizado. De hecho, en el análisis de las principales tendencias institucionales se ha
señalado la emergencia de cooperativas relativamente cerradas (ver Cooperativas de agregado de valor en III.5.2).
Algunas limitaciones al ingreso libre pueden enmarcarse dentro de la supeditación al objeto social, son las siguientes:
•

La cooperativa puede establecer requisitos de capitalización que se correspondan con
el capital integrado por los asociados preexistentes, en el marco de los que establezcan el estatuto y los reglamentos.

•

El ingreso puede limitarse según la actividad del asociado. Por ejemplo, una cooperativa yerbatera puede negar el ingreso a un productor que no sea yerbatero, aún cuando el mismo pueda usar los servicios de provisión de insumos, o de provisión de bienes de consumo familiar. Es habitual la existencia de cooperativas agropecuarias con
una sección consumo (un supermercado, por ejemplo), que usan las familias de la
localidad –urbanas y rurales– pero en carácter de terceros no asociados si no son productores agropecuarios.

•

El ingreso puede limitarse según la localización, en la medida en que el objeto de la
cooperativa se restrinja a brindar servicios en un determinado territorio. No es habitual, ya que constituye un limitante en sus posibilidades de expansión.

•

El ingreso puede requerir exigencias respecto a la entrega de la producción, incluyendo la exigencia de entrega del 100%. Así también pueden establecerse exigencias
respecto a calidad, firma de contratos de provisión, etc., todas iniciativas de creciente
importancia, en particular, en el marco de las cadenas de valor agroindustriales.

•

El ingreso puede limitarse de acuerdo a la capacidad técnica de la cooperativa para
brindar el servicio.

En ningún caso la cooperativa podrá establecer condiciones de admisión vinculadas a
ideas políticas, religiosas, de nacionalidad, región o raza (Art. 2 inc.7).
En cuanto al Estado como asociado, el Art. 19 establece que el Estado nacional, las provincias, los municipios, los entes descentralizados y las empresas del Estado pueden asociarse a
las cooperativas. Ello permite pensar en formas innovadoras de articulación público-privada dirigidas al fortalecimiento de la agricultura familiar.
Por ejemplo, pueden implementarse transferencias de recursos y asistencia técnica a cooperativas, sujetas a la participación del Estado (institutos provinciales de promoción cooperativa o agencias de desarrollo rural, por ejemplo) en los órganos de administración y fiscalización,
en el marco de un régimen especial de carácter preferencial.

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�II.1.3. Capital
El capítulo IV establece las condiciones de emisión de las cuotas sociales, transferencias
y reembolsos de éstas, y permite el establecimiento de regímenes de capital proporcional y la
reducción del capital.
El tema capital, como ya fue analizado, constituye un aspecto distintivo de las cooperativas respecto a las sociedades comerciales, en particular respecto a su variabilidad, resultante
del carácter abierto de estas entidades.
El marco normativo se complementa con las siguientes resoluciones del INAES:
•
•
•
•
•

Resolución 3/92 - Desactualización del valor de la cuota social.
Resolución 1027/94 - Suspensión de reembolsos de capital, capitalización de retornos e intereses.
Resolución 349/95 - Títulos Cooperativos de Capitalización.
Resolución 593/99 - Modalidades de los títulos previstos en la Resol. 349/95.
Resolución 1966/95 - Libro de registro de títulos cooperativos de capitalización.

La crisis financiera que afectó a gran parte de las cooperativas durante la década del 90
llevó a la autoridad de aplicación a brindar herramientas para retener el capital de los asociados
y mejorar los incentivos para que estos aporten capital.
La Resolución 1027/94 autoriza a las Asambleas, con mayoría especial, a suspender los
reembolsos de capital y a obligar la capitalización de la totalidad de los intereses y retornos. El
beneficio de esta herramienta es relativo, en la medida en que es de carácter provisorio (máximo tres ejercicios), deteriora la previsibilidad del tratamiento del capital y, por lo tanto, en la
propensión a aportarlo y, finalmente, las cuotas sociales con pedido de reembolso pasan a formar parte del pasivo de la cooperativa, con lo que de todas maneras se debilitan los indicadores de solvencia.
Las últimas tres resoluciones autorizan la emisión de Títulos Cooperativos de Capitalización
(TICOCA). Estos títulos permiten establecer un interés fijo por más de un ejercicio y acordar
un plazo de recuperación, lo que mejora sustancialmente la previsibilidad del sistema de capitalización, y pueden ser emitidos en moneda extranjera de libre disponibilidad. Los títulos formarán parte del patrimonio neto de la cooperativa sólo si en las condiciones de su emisión se
define que únicamente se rescatarán con un nuevo título. Por analogía, son la referencia sobre
la cual se organizan los fondos de consolidación (ver “Sistemas de capitalización: debates e
innovaciones”, en III.5.1).

II.1.4. Contabilidad y ejercicio social
El capítulo V, en los Artículos del 37 al 41, establece la forma en que tiene que ser llevada
la contabilidad (remite al Código de Comercio), indica los libros comerciales y sociales obligatorios, obligatoriedad del balance y memoria, incluyendo su remisión tanto al INAES como al
respectivo órgano local competente.
Los Artículos 42 al 44 son centrales en lo que hace a la comprensión de la naturaleza
específica de las cooperativas, en la medida en que definen los excedentes repartibles y su
destino, establecen el destino de los excedentes no repartibles, la seccionalización de resultados, la compensación de quebrantos con las reservas y la distribución de excedentes en
cuotas sociales.

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�Finalmente, los dos últimos artículos autorizan el revalúo de activos y limitan temporalmente el uso del Fondo de Educación y Capacitación cooperativa.
Este capítulo es complementado por las siguientes resoluciones:
•
•
•
•
•
•
•
•

•

Resolución 250/82 - Normas sobre contenidos de registros de asociados a cooperativas.
Resolución 177/83 - Aplicación del fondo de Artículo 42 inc. 2º de la Ley 20.337.
Resolución 577/83 y su modificatoria Resolución 638/88 - Aplicación del fondo del artículo 42
inc. 3º de la Ley 20.337.
Resolución 91/73 y sus modificatorias 470/79 y 173/83 - Excepciones a la mutualidad rigurosa.
Resolución 1150/02 - Estados contables de cooperativas y mutuales (ajuste por inflación).
Resolución 1424/03 y su modificatoria 1539/06 - Contenido y forma de estados contables de
cooperativas y mutuales (ajuste por inflación).
Resolución 1918/04 - Control de la aplicación del fondo del Artículo 42 inc. 3º de la Ley 20.337.
Resolución 247/09 - Aspectos particulares de exposición contable y procedimientos de auditoría para entes cooperativos (Resolución técnica 24 de la Federación Argentina de Consejos
Profesionales de Ciencias Económicas).
Resolución 4110/10 - Transmisión electrónica de la documentación contable de cooperativas y
mutuales.

Especial referencia merece la Resolución 247/09 que establece la obligatoriedad de aplicación de la Resolución técnica 24 de la FACPCE: “Aspectos particulares de exposición contable y procedimientos de auditoría para entes cooperativos”.
Esta normativa es pionera en el ámbito internacional, al establecer normas específicas
para este tipo de entidades. Su análisis pormenorizado excede los alcances de este estudio,
pero algunos aspectos relevantes se tratan más adelante, en “Sistemas de capitalización:
debates e innovaciones”, en III.5.1.

•

Capitalización del ajuste de capital

En caso de retiro, el asociado puede reclamar el reembolso del valor nominal de sus cuotas sociales (neto de las pérdidas que las hayan afectado). La inflación puede diluir el valor a
reembolsar, y deteriorar, en consecuencia, la propensión a integrar capital por parte de los asociados. Sin embargo, y esto aclara la Resolución técnica 24, en caso de ajustarse el estado
patrimonial por variación del poder adquisitivo, el correspondiente ajuste de capital puede ser
capitalizado si así lo resuelve la Asamblea. De todas maneras, a la fecha, no hay ajuste por
inflación en ninguna contabilidad (cooperativa o no cooperativa).

•

Integración vertical: empresas controladas

Los excedentes generados por operaciones ajenas al objeto no pueden distribuirse, y
deben destinarse a una reserva irrepartible. Por ejemplo, los dividendos de acciones cuya titularidad pertenece a la cooperativa, no pueden ser distribuidos entre los asociados, debido a
que no forman parte del excedente repartible, esto es, no surgen de la diferencia entre el precio de los servicios brindados a sus asociados y el costo de dichos servicios.
Sin embargo, los dividendos provenientes de procesos de integración vertical que contribuyen en forma directa a la consecución de su objeto social sí pueden distribuirse. Por ejemplo, si la cooperativa industrializa la producción de sus asociados a través de una SA controlada, los dividendos pueden ser asignados a la sección donde se registra la entrega de la pro-

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�ducción de los asociados, y distribuirse entre éstos (con el tratamiento establecido en el Art.
42 de la ley respecto a los excedentes repartibles).
Esta resolución resulta valiosa en términos de que procura mejorar sustancialmente la información de los balances, tanto para los asociados como para terceros. Sin embargo, implica una
mayor exigencia administrativa, especialmente gravosa para las cooperativas pequeñas.
Similar comentario merece la Resolución 4110/10, que establece desde el ejercicio 2010
la obligatoriedad de transmitir al INAES el balance en forma electrónica, sumada a la obligatoriedad de presentarlo en papel tanto en el INAES como en el respectivo órgano local competente.
En lo que hace al tratamiento de los excedentes, debe destacarse que la Resolución 91/73
y sus modificatorias establecen que las cooperativas agropecuarias pueden operar con terceros, siempre y cuando dicha operatoria no supere el 25% de lo operado con asociados, y que
los excedentes así generados deben destinarse a la reserva irrepartible creada por el Art. 42
de la ley.

II.1.5. Asambleas
El capítulo VI establece los tipos de Asamblea (ordinarias o extraordinarias), forma de convocatoria, orden del día, mayorías, competencias, etc.
Respecto a los sistemas de participación analizados, debe señalarse que la organización
de Asambleas constituidas por delegados elegidos en cada distrito es de carácter obligatorio
para aquellas cooperativas de más de 5000 asociados. De todas maneras, en el caso de las
agropecuarias, es recomendable su implementación a partir de un número sustantivamente
menor.
La Resolución 665/82 establece un modelo de reglamento de Asambleas electorales de
distritos en cooperativas.

II.1.6. Administración y fiscalización privada
En los capítulos VII y VIII de la ley se establece la composición, forma de elección, atribuciones, incompatibilidades y otras especificaciones respecto al consejo de administración de
la cooperativa y a la sindicatura.
Vinculado a lo discutido en el componente organización del trabajo, el Artículo 63 establece que el Consejo de Administración debe estar exclusivamente integrado por asociados. Ello
implica que, si en orden a la mayor complejidad de la cooperativa es necesario incorporar personas especializadas, esto no puede hacerse si no son asociados.
En el Art. 72 se crea la figura del gerente, que responde ante la cooperativa y los terceros
por el desempeño de su cargo en la misma extensión y forma que los consejeros, pero su
designación no excluye la responsabilidad de aquellos.
El Art. 81 establece que las cooperativas deben contar desde su constitución y hasta que
finalice su liquidación con un servicio de auditoría externa a cargo de un contador público, el
que deberá realizar, al menos, informes trimestrales. Ello implica una importante carga para las
cooperativas de menores recursos.

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�II.1.7. Integración
El capítulo IX es de especial importancia como soporte legal de los sistemas de integración.
En el Art. 83 se establece la posibilidad de fusión e incorporación (absorción por parte de
otra cooperativa), que ha sido una modalidad de integración relevante durante las últimas
décadas.
En el Art. 85 se admite la integración federativa, esto es, la constitución de cooperativas
de segundo grado. Su número mínimo de asociadas es siete, y el estatuto puede establecer
un régimen de representación proporcional al número de asociados, al volumen de operaciones o a ambos, a condición de fijar un mínimo y un máximo que aseguren la participación de
todas las asociadas e impida el predominio excluyente de alguna de ellas.
Como alternativa de interés cabe señalar que, en el caso de ACA, parte de los delegados son
asignados a las cooperativas en función del grado de consecuencia, esto es, de acuerdo a la proporción de la producción integrada, independientemente de su valor absoluto.
Esta flexibilidad en el régimen de representación que se autoriza para las federaciones
difiere significativamente del establecido para las cooperativas de primer grado, donde rige el
principio un asociado-un voto, sin excepciones. Si bien han existido propuestas de voto múltiple en las cooperativas de primer grado, e incluso existen antecedentes internacionales, esto
no ha tenido mayor resonancia entre las organizaciones representativas del cooperativismo
agropecuario.
El Art. 84 establece que las cooperativas pueden convenir la realización de una o más operaciones en común, determinando cuál de ellas será la representante de la gestión y asumirá
la responsabilidad frente a terceros. Esta es una alternativa que puede ser la base de alianzas
estratégicas entre cooperativas como, por ejemplo, entre una cooperativa agropecuaria tradicional y una cooperativa de trabajo agroindustrial dirigida a absorber la fuerza de trabajo excedente del pequeño productor familiar.
Este capítulo se complementa con dos resoluciones del INAES:
•
•

Resolución 100/90 - Normas reglamentarias de actos de integración horizontal cooperativa.
Regula el proceso de fusiones e incorporaciones.
Resolución 507/95 - Admisión de personas de distintas naturaleza jurídica en cooperativas de
grado superior. Esta resolución responde a la necesidad de innovar en las estrategias de integración (ver punto III.5.1). Autoriza la asociación de personas de otro carácter jurídico a cooperativas de segundo grado, con los siguientes límites: las cooperativas asociadas deben ser por lo
menos siete, las personas de otro carácter jurídico y sus votos no pueden superar un tercio del
total, y su participación en el consejo de administración tampoco puede superar a un tercio.

II.1.8. Disolución y liquidación
El capítulo X legisla sobre las causas y efectos de las disoluciones, y temas conexos.
Importa destacar que el Art. 95, concordante con el Art. 101, establece que el sobrante
patrimonial tendrá que remitirse a la autoridad de aplicación o al fisco provincial, con destino a
la promoción del cooperativismo.
Este artículo, junto con el Art. 42 –que establece la distribución de los retornos en proporción al uso de los servicios de los asociados y la irrepartibilidad de los excedentes originados

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�en operaciones con terceros u operaciones ajenas al objeto– constituyen el fundamento para
considerar a las cooperativas como entidades sin fines de lucro.

II.1.9. Fiscalización pública y promoción
Los capítulos XI y XII establecen la creación del órgano de aplicación y sus atribuciones en
términos de promoción y fiscalización. Se amplía el tema en el punto II.4.

II.1.10. Cooperativas de trabajo
En el punto I.3.2, del Marco Conceptual, se presentó una comparación entre las cooperativas agropecuarias y las de trabajo, ambas alternativas organizativas de la agricultura familiar.
La ley de cooperativas hace referencia a las cooperativas de trabajo únicamente en el Art. 42,
donde establece que su retorno se distribuye en proporción al trabajo efectivamente prestado.
Sin embargo, las diferencias de las cooperativas de trabajo respecto al resto son sustantivas, comenzando por la distinta naturaleza de su acto cooperativo. En el resto de las cooperativas el acto cooperativo es un instituto que dialoga con el acto de comercio y sus instituciones vinculadas (código de comercio, ley de sociedades comerciales, juzgados comerciales,
etc.). Por el contrario, el acto cooperativo en el caso de las cooperativas de trabajo dialoga y se
contrapone con el contrato de trabajo y sus propias instituciones (legislación laboral, convenios
colectivos, Ministerio de Trabajo, justicia laboral).
En razón de ello, existen varios proyectos de ley de cooperativas de trabajo presentados
en el Congreso Nacional, así como la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo tiene
el suyo.
Respecto a estas cooperativas, el INAES cuenta con un conjunto de resoluciones
específicas:
•
•
•
•
•

Resolución 255/88 y su ampliatoria 682/89 - Actas constitutivas tipo de cooperativas de trabajo y otras.
Resolución 324/94 - Constitución Cooperativas de Trabajo de seis integrantes.
Resolución 360/75 - Excepciones a la mutualidad rigurosa.
Resolución 183/92 - Cobertura de la seguridad social en cooperativas de trabajo.
Resolución 1510/94 - Restricciones respecto a la constitución de cooperativas de trabajo.

Importa destacar que, por Resolución 360/75, las cooperativas de trabajo no pueden tener
empleados en relación de dependencia de carácter permanente, mientras que la Resol. 183/92
obliga a las cooperativas a la cobertura social de sus asociados: aportes previsionales, salud y
riesgos del trabajo.

II.2.

Principales tópicos legales vinculados a las innovaciones institucionales
de las cooperativas agropecuarias

En este punto se procurará analizar críticamente el marco legal, a la luz de las principales
tendencias institucionales, y frente a la necesidad de buscar modelos alternativos vinculados
a la problemática de los agricultores familiares más pequeños.

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II.2.1. Capital
Las limitaciones de los sistemas de capitalización de las cooperativas y las distintas respuestas que se han procurado desde la práctica institucional concreta son tratadas en III. 5.1,
sobre sistemas de capitalización.
Respondiendo a dicha realidad, a fines de los años 90 del siglo XX, CONINAGRO elabora
un proyecto de ley de cooperativas agropecuarias que proponía innovaciones en el tratamiento del capital. Si bien este proyecto nunca fue aprobado, es relevante recatar sus principales
propuestas como un antecedente consensuado en el cooperativismo agropecuario:
•

Autorización para la emisión de capital accionario, sin derechos políticos, con remuneración sujeta a la existencia de excedentes y con amplia libertad de la Asamblea para
fijar la modalidad de remuneración: fija, variable, como porcentaje de los excedentes,
etc. (Art. 3 a 9 del Proyecto de Ley).
Este capital complementaría al capital cooperativo, constituido de conformidad con lo
dispuesto por el capítulo IV de la Ley 20.337. La reforma permitiría, por ejemplo, organizar un sistema de capitalización dual donde, por un lado, exista un capital proporcional a los servicios, cuya retribución es el menor costo del servicio y, por el otro lado,
un capital accionario de carácter voluntario que permita la apropiación de los beneficios generados en los eslabones industrial y comercial. Esta reforma se inspira en un
amplio espectro de experiencias internacionales, en particular europeas y norteamericanas, entre las cuales en III.5.1 se señala la de Saskatchewan Weat Pool.

•

Autorización para la creación de reservas facultativas (incluso para compensar quebrantos de secciones deficitarias y posibilitar la distribución de retorno en las superavitarias) y capital mínimo (Art. 10 y Art. 23).
Esta reforma se orienta al fortalecimiento patrimonial de la cooperativa frente a terceros, en particular, frente al sistema financiero. Hoy, el asociado (productor en las cooperativas de primer grado, cooperativa en las de segundo) puede solicitar el reembolso de su capital en la cooperativa al momento de retirarse. Si bien el estatuto, en el
marco del Art. 31 de la ley vigente, puede limitar dichos retiros al 5% del capital integrado, el valor de las cuotas sociales cuyo reembolso se ha solicitado es un pasivo que
debe ser remunerado por una tasa de interés.
Más aún, el consejo de administración puede ordenar en cualquier momento la reducción del capital (Art. 35). Esto es, un banco debe prestarle a una entidad que puede
resolver unilateralmente reducir su capital, o cuyo capital puede verse disminuido por
decisión, también unilateral, de cualquiera de sus asociados. La resultante es que para
el análisis de riesgo de muchas entidades, en particular bancos internacionales, el
capital de las cooperativas es un pasivo.
Frente a ello, la reforma que se analiza proponía la posibilidad de establecer un capital
mínimo, por estatuto, y la posibilidad de reservas facultativas. Dentro del marco normativo actual, las reservas irrepartibles (esto es, parte del patrimonio neto que no
puede ser distribuido entre los asociados, ni siquiera en la liquidación de la cooperativa) están conformadas por la reserva legal, excedentes de operaciones ajenas al objeto o con terceros, y ajustes por revalúo. Los excedentes generados en las operaciones con asociados deben distribuirse obligatoriamente entre los asociados (en efecti-

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�vo en o cuotas sociales). La reforma propuesta posibilitaba la creación de reservas irrepartibles a partir de excedentes originados en las operaciones con asociados.
La creación de reservas facultativas persigue un segundo objetivo. Al autorizar que
puedan usarse para compensar los quebrantos de una sección, permitiendo la distribución de excedentes de las secciones superavitarias, se busca reducir el impacto de
una dificultad habitual en las cooperativas diversificadas o multiactivas: productores
que se ven perjudicados por quebrantos de secciones con las que no operaron.
•

Autorización para establecer un régimen especial para el reembolso de cuotas sociales, en los plazos y oportunidad que expresamente se determinen (Art. 12).
Vinculada al punto anterior, esta iniciativa está orientada a mejorar la previsibilidad del
sistema de capitalización. Hoy, las posibilidades respecto al régimen de reembolsos
de cuotas sociales se reducen a su limitación anual respecto al capital integrado de la
cooperativa. En la experiencia internacional existen casos donde el ritmo de los reembolsos está pautado, lo que permite una mejor programación financiera de la cooperativa, y una mayor previsibilidad del asociado respecto al tratamiento de su capital.
Por ejemplo, en el marco de la normativa actual no podría organizarse un programa de
capitalización por objetivos como el “Equity Target Program” de Land O´Lake, que se
comenta en III.5.1.

•

Autorización para la constitución de cooperativas de asociación limitada, con emisión
de cuotas sociales con derechos de uso (Art. 14, 15 y 16).
Esta propuesta está dirigida a viabilizar la organización de cooperativas de agregado de
valor o de nueva generación. El productor, para operar con la cooperativa, debe haber
hecho un aporte de capital en el momento de la constitución, o debe comprarle cuotas sociales con derecho de entrega a un productor asociado. El valor de las cuotas
sociales estará asociado a la perfomance económica de la cooperativa. Estas cuotas
sociales no deberían poder reembolsarse en caso de retiro del asociado, éste debería
vender la cuota a otro productor. Esta propuesta no sólo modifica el tratamiento del
capital, sino que, fundamentalmente, habilita la creación de cooperativas cerradas.

II.2.2. Integración
No existe un marco legal adecuado para la organización de cooperativas mixtas, como
situación intermedia entre la federación de cooperativas y la fusión en una cooperativa de primer grado de mayor tamaño. La propuesta de ley de cooperativas agropecuarias de CONINAGRO permitía la organización de cooperativas mixtas (Art. 25 del proyecto).
La Resolución 507/95, posterior al proyecto de ley, y seguramente inspirada en éste, tiene la
limitación de que los asociados productores no podrían superar el tercio de los asociados totales,
lo que inviabiliza la organización de lo que hemos llamado cooperativas mixtas.
El marco normativo debería contemplar el sistema de votación en las cooperativas mixtas,
ya que en ellas confluirían dos situaciones (es cooperativa de primer grado para algunos productores y de segundo para otros) que tienen distinto tratamiento en la ley de cooperativas (en
el primer caso, un asociado-un voto, en el segundo pueden incluirse criterios de volumen de
operaciones).

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Una modificación del marco normativo en este sentido facilitaría los procesos de centralización de los sistemas de integración de carácter federativo, flexibilizando los procesos de
acuerdo a cada una de las realidades territoriales.

II.2.3. Operaciones con terceros
En el marco de la creciente necesidad de capital, y de la creciente subordinación técnica
del productor en la búsqueda de competitividad en cada cadena de valor, las operaciones con
terceros han tendido a aumentar. Hay productores que no quieren establecer vínculos rígidos
de largo plazo con la cooperativa ni realizar aportes de capital, y hay cooperativas que no quieren asociar a productores que no asuman compromisos societarios fuertes.
La normativa actual restringe las operaciones con no asociados al 25% de la operatoria
con asociados (20% de la operatoria total). La lógica de esta limitación es que, superado dicho
porcentaje, se presume que se deteriora la naturaleza cooperativa.
Respecto a la naturaleza cooperativa, la operatoria con terceros requiere la revisión de dos
aspectos sensibles:
•

•

La posible existencia de restricciones arbitrarias al ingreso a la cooperativa. Esto es, la
violación del Art. 17 de la ley que establece el libre ingreso, rechazando la asociación
de un productor aún cuando reúna los requisitos estatutarios y no existan limitaciones
derivadas del objeto social (ver II.1.2 Asociados).
La eventual distribución de excedentes generados en la operatoria con terceros, en
violación a lo establecido en el Art. 42.

Si no se verifican estos hechos, no habría desnaturalización de la cooperativa.
La participación de la operatoria de los no asociados sólo debería ser un indicador del riesgo de desnaturalización, a monitorear por la autoridad de aplicación. En caso de que se supere
un determinado límite (por el ejemplo, el 20% actual) esto debería ser objeto de fiscalización
a los efectos de verificar la posible existencia de situaciones irregulares.
A modo de antecedente, debe tenerse en cuenta que, en el caso de las cooperativas de
consumo, no existen porcentajes máximos para la operatoria con no asociados.

II.2.4. Cooperativas y pequeños agricultores familiares
Surgen en este punto dos aspectos a considerar de acuerdo a lo que se analiza en el capítulo IV:
•
•

•

La necesidad de reducir la carga administrativa de las cooperativas de menor tamaño.
La necesidad de desarrollar modelos cooperativos más adecuados a la finalidad de
mejorar la productividad de la fuerza de trabajo familiar.

Carga administrativa

Con el objeto de reducir la carga administrativa de las cooperativas de menor tamaño, existen varias iniciativas a evaluar. Por ejemplo:

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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�- Cooperativas simplificadas
El proyecto de ley de CONINAGRO proponía autorizar la creación de la figura de cooperativa simplificada cuando tuviese un número entre seis y veinte asociados y una facturación
anual menor a los $ 150.000. Esta cooperativa podría tener un solo administrador (consejo de
administración integrado por una persona, cuando el mínimo actual es de tres), prescindir de
la sindicatura y llevar contabilidad simplificada con arreglo a las normas que dicte la autoridad
de aplicación. Este último punto, contabilidad simplificada, hoy implicaría reducir las exigencias
que emergen de la RT 24 (ver II.1.4 Contabilidad y Ejercicio Social).

- Unificar fiscalización en la localidad
De acuerdo a la ley de cooperativas, la fiscalización está a cargo de la autoridad de aplicación, que la ejercerá por sí o a través de convenio con el órgano local competente. Sin embargo, por el Art. 41, aún cuando exista este convenio, la documentación ordinaria (balance,
memoria, informes de auditor, informes del síndico) debe ser obligatoriamente enviada tanto
al INAES como al correspondiente órgano local.
En la práctica esto deriva en un doble control de la documentación, con los problemas de
articulación propios de agencias que dependen de distintas jurisdicciones. No es extraño que
difieran las observaciones –y la oportunidad de hacerlas– del órgano local y de la autoridad de
aplicación.
Por otro lado, más allá de la opinión del órgano local, la cooperativa deberá adecuarse a lo
requerido por el INAES, con domicilio en la ciudad de Buenos Aires, a diferencia de lo que ocurre con una sociedad comercial, que soluciona sus problemas en su provincia.
La duplicación en el control de documentación, y fundamentalmente los problemas de
coordinación entre el ámbito nacional y el provincial, implican un costo administrativo que finalmente termina afectando a las cooperativas, muy especialmente a las de menores recursos.
Las alternativas a este problema son diversas. En particular, el proyecto de ley de CONINAGRO proponía que la fiscalización pública de las cooperativas agropecuarias estuviese a
cargo de la autoridad de aplicación en el domicilio social.

- Subsidiar servicio de auditoría externa
El Art. 81 de la ley de cooperativas establece que las cooperativas deben contar desde su
constitución, y hasta que finalice su liquidación, con un servicio de auditoría externa a cargo de
contador público nacional. Los informes de auditoría deben confeccionarse de acuerdo con la
reglamentación que dicta la autoridad de aplicación (hoy la Resol. 247/09) y deben ser por lo
menos cinco (cuatro trimestrales y uno anual).
Una iniciativa para reducir los costos de la auditoría externa es simplificar los informes y
reducir la cantidad. Otra ya está contemplada en la ley: el mismo Art. 81 dice que “cuando la
cooperativa lo solicite y su condición económica lo justifique, la auditoría será realizada por el
órgano local competente. En este caso el servicio será gratuito y la cooperativa estará exenta
de responsabilidad si no fuera prestado.”
Sin embargo, en los hechos esto prácticamente no funciona, en particular, por las limitaciones presupuestarias de los órganos locales.

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�- Simplificación impositiva
Parte sustancial de la carga administrativa está asociada a cumplir con las obligaciones impositivas tanto propias como de los asociados. Desarrollar una propuesta en dicho sentido exige un
esfuerzo que contemple la realidad de los distintos circuitos económicos, de los distintos impuestos y de los distintos órganos recaudadores (nacionales, provinciales y municipales).
Puede también explorarse la alternativa de exenciones asociadas al carácter de cooperativas simplificadas, o de cooperativas de agricultores familiares.

•

Modelos cooperativos para pequeños productores

En el caso de los pequeños productores, la finalidad económica interna principal que tiene
una cooperativa difiere de las cooperativas más grandes, tradicionales. El objetivo es mejorar
la productividad de la fuerza de trabajo familiar. En la observación del medio agropecuario
argentino podrían identificarse cuatro tipos básicos de cooperativas de pequeños productores:
cooperativas agrarias de gestión de la producción, cooperativas de agroindustria familiar, cooperativas de trabajo de producción colectiva y cooperativas de trabajo de servicios rurales. Se
amplía este tema en III.5.2, Cooperativas de productores en situación de exclusión.
Cualquiera de estos modelos obliga a diferenciar el carácter de productor y el de trabajador, roles que en la agricultura familiar se confunden, en particular cuando se trata de los productores más pequeños. Las estrategias asociativas de éstos están vinculadas a mejorar la
retribución a su trabajo (y a mejorar el resto de las condiciones y medio ambiente de trabajo)
independientemente de si se realiza en sus pequeños predios particulares, en predios de otros
asociados en el marco de una estrategia asociativa, en pequeños emprendimientos asociativos de carácter agroindustrial, u ofreciendo en forma asociada su trabajo.
El problema es que no hay en la legislación argentina o en las reglamentaciones del INAES
modelos consensuados y adecuados para la organización de este tipo de cooperativas.
Es necesario diseñar un modelo cooperativo que se adapte a las distintas estrategias de
los productores familiares, y que dé cuenta del doble carácter productor/trabajador.
Dichas cooperativas, que provisoriamente se denominarían cooperativas agropecuarias de
producción asociada, tendrían por objeto:
•

•

•

Proveer servicios a la producción primaria de sus asociados, se realice ésta en forma
individual o cooperativa: comercialización, provisión de insumos, servicios de acopio,
maquinaria, etc. (servicios cooperativos).
Gestionar emprendimientos de producción primaria o agroindustrial a partir del uso
asociativo de los recursos de sus asociados: fuerza de trabajo familiar, tierra, maquinarias (gestión asociada de la producción).
Ofrecer servicios a terceros a partir del uso asociativo de los recursos de sus asociados (cosecha, empaque, siembra, etc.).

Deberían contar con reglamentos internos que establezcan:
•
•

Las condiciones y medio ambiente de trabajo para los casos de gestión asociada de la
producción y de servicios a terceros
Las condiciones de acceso a los servicios cooperativos (comercialización, servicio de
maquinarias, provisión de insumos).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

49

�•

La retribución de los recursos aportados por los productores para la producción asociada, para la implementación de los servicios cooperativos o para brindar servicios a
terceros (incluyendo tierra, mejoras, implementos y trabajo).

Los excedentes de la cooperativa podrían distribuirse en proporción al trabajo aportado, a
la producción entregada, a la tierra aportada al emprendimiento asociativo, al conjunto de los
recursos aportados (valorados según el reglamento de retribución a los recursos aportados)8,
o cualquier combinación, siempre que en cada sección se establezca un criterio uniforme.
El riesgo de precarización del trabajo se controlaría a partir de la aprobación del reglamento que establezca las condiciones y medio ambiente de trabajo, de igual manera que debiera
ocurrir en el conjunto de las cooperativas de trabajo.
Las cooperativas agropecuarias de gestión asociada deberían poder contratar trabajadores, en las condiciones establecidas por la legislación laboral.
Una vez consensuado el modelo entre la autoridad de aplicación, las agencias de desarrollo rural y las organizaciones representativas de la agricultura familiar y del cooperativismo
agropecuario, y reconocida su existencia a partir de la aprobación de estatutos y reglamentos
tipo aprobados por la autoridad de aplicación, podría diseñarse una batería de políticas de promoción dirigidas a este tipo específico.

II.3.

Tratamiento impositivo de las cooperativas agropecuarias

Las cooperativas cuentan con una naturaleza jurídica específica, definida por la Ley 20.337.
Como allí se afirma, “son actos cooperativos los realizados entre las cooperativas y sus asociados y por aquellas entre sí en el cumplimiento del objeto social y la consecución de los fines
institucionales”. Resulta central analizar entonces si esta naturaleza específica es reconocida
por el sistema tributario y, en particular, si las operaciones entre los asociados y sus cooperativas agropecuarias son tratadas como actos cooperativos, o son gravadas como operaciones
comerciales.

II.3.1. Impuestos nacionales
Las cooperativas están exentas del Impuesto a las Ganancias –que grava la obtención de
renta. Según el Art. 20 de la Ley N° 20.628 y modificatorias, ¨se encuentran exentas las utilidades de las sociedades cooperativas de cualquier naturaleza y las que bajo cualquier denominación (retorno, interés accionario, etc.) distribuyan las cooperativas de consumo entre sus
socios”. Sin embargo, esta exención no se extiende a los ingresos que reciben los socios
como retorno o interés (con la excepción de las cooperativas de consumo).
Esta exención se complementa con la exención al impuesto a la ganancia mínima presunta, y con la exención al impuesto sobre los bienes personales en el caso de las cuotas sociales cooperativas.
Si bien todo ello tiene un efecto favorable sobre los resultados netos, se trata en realidad
de un “incorrecto tratamiento tributario, al considerarlas exentas cuando constituye una situación de no sujeción al gravamen, pues el excedente en la previsión del costo debe ser devuel8

En este caso el servicio sería de gestión asociada de los recursos de producción.

50

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�to a quienes lo generaron. Esos excedentes deben ser gravados en cabeza de los socios, otorgándole el carácter de ganancia de segunda categoría a los intereses, y a los retornos igual tratamiento que a las operaciones que les dieron origen por constituir éste un ajuste de precio, a
la alícuota que corresponde a cada asociado” (Orecchia, 2004).
El hecho de ser sujeto de impuesto (potencialmente exento) obliga a las cooperativas a
tramitar la exención, lo que no sólo implica carga administrativa sino también que la AFIP
puede entender la existencia de operaciones gravadas en la medida de que dicha tramitación
se realice con errores o a destiempo. Es origen habitual de conflicto, en particular para las cooperativas de mayores debilidades administrativas.
Por otro lado, las cooperativas están gravadas por una Contribución Especial sobre el
Patrimonio Neto, creada por Ley 23.427, para financiar el Fondo para la Educación y Promoción
Cooperativa. Dicha contribución es equivalente al 2% del patrimonio neto, guarismo que
aumentó en 1999 desde un previo 1%, debido a la emergencia económica y como respuesta
a las presiones que existían en ese momento para gravar a las cooperativas con el impuesto a
las ganancias. Algunos especialistas consideran que este gravamen sobre la fuente de renta
(el patrimonio) es una forma indirecta de gravar las ganancias lo cual, en el caso de las cooperativas, no correspondería. En el caso del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, parte
de éste puede computarse a cuenta de la Contribución Especial, en forma similar a lo que
hacen las sociedades comerciales respecto al Impuesto a las Ganancias. Al establecerse esta
especie de equivalencia, también podría interpretarse que la Contribución Especial es una
forma indirecta de gravar las rentas.
Respecto al Impuesto al Valor Agregado, las cooperativas tienen el mismo tratamiento
que el resto de las figuras jurídicas, salvo la exención del impuesto sobre los intereses abonados a sus socios y sobre los servicios personales prestados por los socios de las cooperativas
de trabajo. Esto implica que las operaciones entre el asociado y la cooperativa (por ejemplo, la
provisión de insumos al productor) están gravadas por el impuesto, desconociendo la naturaleza jurídica de este acto.

II.3.2. Impuestos provinciales
El principal impuesto provincial es el de Ingresos Brutos. En este caso el tratamiento del
acto cooperativo difiere de acuerdo a la actividad y la provincia.
Respecto a las cooperativas agropecuarias, para la gran mayoría de las jurisdicciones no
integran la base imponible los importes y retornos que corresponden por entrega de la producción agrícola, y el mismo tratamiento se aplica para las operaciones entre la cooperativa y
su entidad de grado superior.
Un avance muy importante se logró en la provincia de Buenos Aires, principal jurisdicción
y con importante presencia cooperativa, donde a partir del año 2005, por Ley 13.360 se reconocen de manera expresa los efectos tributarios del acto cooperativo. En el Art. 1º de la ley
incorpora el inciso g) al Art. 160 del Código Fiscal provincial, disponiendo que: “No constituyen
actividad gravada con este impuesto: g) Las operaciones realizadas entre las cooperativas
constituidas conforme con la Ley 20.337 y sus asociados en el cumplimiento del objeto social
y la consecución de los fines institucionales, como asimismo los respectivos retornos. Esta
disposición comprenderá el aprovisionamiento de bienes o la prestación de servicios que efectúen las cooperativas a sus asociados, la entrega de la producción que los asociados de las
cooperativas efectúen a éstas y las operaciones financieras que se lleven a cabo entre las coo-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

51

�perativas y sus asociados, pero no alcanzará a las operaciones de las cooperativas agrícolas en
las que sea de aplicación la norma específica establecida por el Art. 162, incisos g) y h)”.
A su vez, según el Art. 162 no integran la base imponible, los siguientes conceptos: “…g)
Los importes que correspondan al productor asociado por la entrega de su producción, en las
cooperativas que comercialicen producción agrícola únicamente y el retorno respectivo. La
norma precedente no es de aplicación para las cooperativas o secciones que actúen como consignatarias de hacienda. h) En las cooperativas de grado superior, los importes que correspondan a las cooperativas agrícolas asociadas de grado inferior por la entrega de su producción agrícola y el retorno respectivo”.
Esta nueva legislación constituye un avance muy importante para todas las cooperativas,
no sólo las agropecuarias, que sirve como antecedente para el resto de los distritos, si bien las
situaciones son muy heterogéneas, incluyendo provincias donde existe una exención total de
las cooperativas (Chaco, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz), o exenciones en determinados
casos particulares.
Otro gravamen provincial es el del impuesto a los sellos. Si bien de menor cuantía, el tratamiento también es heterogéneo en las distintas provincias. En el caso analizado de Buenos
Aires, la misma ley que se comentó incorpora el inciso f) al Art. 233 del Código Fiscal, considerando que los actos, contratos y operaciones instrumentados en la Provincia, no tributarán Impuesto a los Sellos, de manera específica en el caso de los realizados entre las cooperativas y sus asociados en el cumplimiento de su objeto social y la consecución de los
fines institucionales.

II.4.

Las cooperativas en la Administración Pública nacional y provincial

Desde los inicios del Siglo XXI, la inserción de las cooperativas y de otras formas asociativas en la administración pública, nacional y provincial, ha sido renovada como consecuencia de
las nuevas orientaciones políticas. Las políticas fueron dirigidas, en un primer momento, a
paliar los efectos de la crisis económico-social de 2001 y años precedentes y, en segundo
lugar, a generar una mayor equidad y bienestar en el conjunto de la población, en particular a
los sectores de pequeños productores y empresas. Tanto en el ámbito de los gobiernos nacional como provinciales se establecieron diversos programas orientados al fortalecimiento de la
asociación como herramienta para el desarrollo económico y social, referidos tanto a cooperativas como a diversas formas asociativas (consorcios, microemprendimientos, y otras) y, en
algunos casos, se crearon o reforzaron jurisdicciones de alto nivel vinculadas a la actividad asociativa y cooperativa.

52

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II.4.1. Ámbito nacional
Como se mencionó en capítulos anteriores, la actividad de las cooperativas en la Argentina
está regida por leyes nacionales. La ley vigente es la Ley 20.337, del año 1973.
Actualmente, el organismo de aplicación de la ley es el Instituto Nacional de Asociativismo
9
y Economía Social . El INAES es un organismo descentralizado, dependiente de la Secretaría
de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Su conducción y administración está a cargo de un directorio integrado por el presidente y seis vocales: dos representan al poder ejecutivo, dos a las asociaciones mutuales y dos a las cooperativas. Si bien
todos los integrantes son designados por el Poder Ejecutivo, los representantes del movimiento cooperativo y mutual surgen de ternas presentadas por las confederaciones más
representativas.
Integran la estructura central del INAES tres Secretarías: Secretaría de Registro Nacional
de Cooperativas y Mutuales, Secretaría de Contralor, y Secretaría de Desarrollo y Promoción.
El notable crecimiento de las cooperativas en los últimos años puso el centro de las preocupaciones del INAES en su registro y en las tareas de capacitación y asistencia técnica.
Dichas tareas se realizan en forma articulada con los distintos órganos locales competentes
con responsabilidad en cada provincia.
Otra herramienta de promoción es el otorgamiento de créditos a tasa subsidiada a emprendimientos productivos cooperativos y subsidios para acciones de capacitación y educación
cooperativa.
Los programas o acciones referidos a cooperativas integran también las actividades de
diversos organismos públicos, que encaran el tema desde sus propias políticas sectoriales, si
bien cabe señalar que no se ha creado una repartición dedicada exclusivamente a las cooperativas y otras formas asociativas.
En el caso de las cooperativas agropecuarias, el principal organismo que desarrolla acciones que incluyen entre los beneficiarios a dichas entidades es el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca y, dentro del mismo, varias Secretarías y Direcciones.

9

A partir de la promulgación de la Ley 11.388 en 1926, las funciones de registro, control público e información en materia de
cooperativas dependían del Ministerio de Agricultura, que tenía a su cargo “el control público de las sociedades cooperativas, la
revisión y certificación de los balances y el servicio de información para y sobre el movimiento cooperativo de la República” (Art.
10). Un decreto reglamentario de 1927 creó la sección “Registro, Inspección y Fomento de Cooperativas” dentro de la Dirección
General de Economía Rural y Estadística del mismo ministerio. Posteriormente, la responsabilidad sobre las cooperativas se
trasladó a otros ámbitos oficiales. En 1944, pasó a la Secretaría de Estado de Industria y Comercio (Decreto-Ley 21.252) y luego
de la reforma constitucional de 1949 al Ministerio de Industria y Comercio (Ley 13.529), creándose a tal efecto la Dirección
Nacional de Cooperativas. En 1958 las funciones de fomento y control de algunos tipos de cooperativas correspondieron a los
Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Energía y Combustibles, Transportes, Agricultura (Ley 14.439). El “Registro de
Cooperativas” estuvo a cargo a la Secretaría de Estado de Comercio. Durante 22 años la aplicación de las políticas sobre cooperativas dependió del área de Industria o Comercio, hasta que en 1966 la Dirección se transformó en Servicio Nacional de
Cooperativas para depender de la Secretaría de Estado de Promoción y Asistencia de la Comunidad (SEPAC) del Ministerio de
Bienestar Social. Este servicio fue reemplazado por el Departamento de Cooperativas de la Subsecretaría de Promoción y
Asistencia Social hasta que, en 1971, se creó el Instituto Nacional de Acción Cooperativa (INAC) como organismo descentralizado del citado ministerio (Ley 19.219). En 1984 se crea la Secretaría de Acción Cooperativa (SAC) y en 1989 se disuelve aunque
continúa bajo la denominación INAC hasta 1996 en que se constituye el Instituto Nacional de Acción Cooperativa y Mutual
(INACyM) (Decreto Nº 420) como resultado de la fusión de los anteriores Instituto Nacional de Acción Mutual (INAM) e INAC. A
partir de septiembre de 2000 y hasta el presente su denominación es Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social
(INAES).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

53

�En particular, la Subsecretaría de Agricultura Familiar tiene específicamente entre sus responsabilidades la promoción y apoyo a formas asociativas y cooperativas, y es una de las áreas
que ha desarrollado la mayor cantidad de acciones específicas para la agricultura familiar en los
últimos años, con un destacado aporte de recursos. Las actividades de la SSAF, enmarcadas
actualmente en el Plan de Apoyo a Pequeños y Medianos Productores (PAPyMP), y en la ejecución del Programa Social Agropecuario, incluyen el apoyo técnico y financiero a las cooperativas, fondos rotatorios para el fortalecimiento de los pequeños productores, así como subsidios para proyectos específicos (pequeños frigoríficos, salas de extracción de miel, construcción de instalaciones para ganado, y otros).
En la Subsecretaría de Desarrollo Regional (que, junto con la SSAF depende de la Secretaría
de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del MAGyP), se lleva adelante la ejecución de diversos
Fondos y Programas dirigidos a diversas cadenas productivas, como el Fondo Nacional de
Economías Regionales, el Fondo Nacional Vitivinícola; el Programa de Lechería Familiar; los
recursos de las leyes Ovina, Caprina y Algodonera; Fondo Nacional Apícola y de Forestación, y
otros. En estas acciones las cooperativas son beneficiarias, si se da el caso, como el resto de
los productores, asociaciones y/o organismos territoriales. Los instrumentos son créditos y
subsidios, principalmente para la actividad productiva, para comercialización, para la prefinanciación de exportaciones. El Fondo Especial del Tabaco –ejecutado por el MAGyP- moviliza un
gran volumen de fondos, ya que las cooperativas tienen un gran peso en la producción y son las
instituciones a través de las cuales se vehiculizan los fondos de ese programa.
El Programa de Servicios Agropecuarios Provinciales (PROSAP), cuya unidad ejecutora es
el MAGyP, con la coordinación de la Unidad Coordinadora para el Cambio Rural (UCAR), fue iniciado en 1992 con el objetivo de contribuir con las provincias que se proponen mejorar la
infraestructura y los servicios para el productor rural, tiene entre sus componentes desarrollar
las economías regionales con foco en el sector agro-industrial y especial atención a los medianos y pequeños productores, emprendedores y empresarios rurales, mediante el aumento de
la productividad, de los volúmenes de venta y de la competencia en el comercio nacional e
internacional. Por esta razón, las cooperativas agropecuarias son, eventualmente, beneficiarias
de este programa, a través del financiamiento de iniciativas que impulsan la competitividad de
los pequeños y medianos productores agropecuarios y de las MIPyMEs (micro, pequeñas y
medianas empresas) agroindustriales y de servicios de todo el país.
Para dar una idea del importante apoyo del Gobierno Nacional a las cooperativas agropecuarias, cabe mencionar algunos datos, proporcionados por el MAGyP. En el año 2010, los fondos destinados a cooperativas, entre todos los programas, alcanzaron a 22 millones de pesos;
en el año 2011 ascendieron a 46 millones de pesos. En el caso del FET, sólo se computan en
dicha cifra las transferencias realizadas para adopción de tecnología, infraestructura o proyectos
de diversificación, no así las destinadas a asistencia financiera para el proceso productivo de las
cooperativas tabacaleras. Dado que éstas no pagan tasa de interés por dichos fondos, el ahorro en costo financiero también representa un aporte importante para las entidades.
En cuanto al INTA, en el área Transferencia y Extensión funciona el Programa Federal de
Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable (PROFEDER), que articula las estrategias de los cuatro
programas que implementa la institución dirigidos a pequeños y medianos productores y agricultura familiar: Cambio Rural, PROFAM, Minifundio y Pro-Huerta. También en esos casos, las
cooperativas integran el grupo de beneficiarios de dichos programas, junto con productores y
otros protagonistas de la actividad agropecuaria.

54

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Otros organismos, no específicamente agropecuarios, también tienen a las cooperativas
agropecuarias entre sus eventuales beneficiarios. Por ejemplo, en el Programa "Sistemas
Productivos Locales- Promoción de Clusters y Redes Productivas con Impacto en el Desarrollo
Regional", desarrollado por la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo
Regional (SEPYME) del Ministerio de Industria y Turismo, se promueve la formación de grupos
asociativos. El 45% de los grupos que se formaron desarrollaban actividades de producción
agropecuaria o agroindustrial y varios de ellos estaban constituidos como cooperativas, en las
ramas de apicultura, yerba mate, té, floricultura y mandioca 10.

II.4.2. Ámbito provincial
Como se ha señalado, se han producido en esta década transformaciones en las administraciones públicas que han elevado la jerarquía del tema cooperativo en las funciones estatales. Es así que puede encontrarse, en las provincias, jurisdicciones con rango de Secretaría o
Subsecretaría, además de Direcciones, que cumplen estas funciones. En general, dependen
del Ministerio de Economía o del Ministerio de Producción. En la tabla siguiente se citan las
respectivas reparticiones provinciales a cargo del tema y su encuadre institucional.

Provincia

Repartición responsable de políticas y asuntos referidos a
cooperativas

BUENOS AIRES

SECRETARÍA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Subsecretaría de Acción Cooperativa
Dirección Provincial de Promoción Cooperativa

CATAMARCA

Dirección Provincial de Acción Cooperativa y Entidades Intermedias (DPACEI)

CHACO

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN y AMBIENTE
Dirección de Cooperativas y Mutualidades (DCyM)
Departamento de Promoción y Educación Cooperativas

CHUBUT

SECRETARÍA DE TRABAJO
Subsecretaría de Asociativismo y Economía Social (SSAyES)

CÓRDOBA

SUBSECRETARÍA DE COOPERATIVAS Y MUTUALES (SCM)

CORRIENTES

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN, TRABAJO Y TURISMO
Dirección de Cooperativas (DCyM)

ENTRE RÍOS

MINISTERIO DE GOBIERNO, JUSTICIA, OBRAS Y SERVICIOS PÚBLICOS
Instituto de Promoción de Cooperativas y Mutualidades (IPCyM)

FORMOSA

MINISTERIO DE ECONOMÍA, HACIENDA Y FINANZAS
Dirección de Asociativismo y Economía Social (DAES)

10

SEPYME. Sistemas productivos locales. Políticas públicas y desarrollo económico. PNUD, Bs.As., 2010.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

55

�Provincia

Repartición responsable de políticas y asuntos referidos a
cooperativas

JUJUY

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Secretaría de Desarrollo PyME e Integración Regional - Dir.Gral. de Desarrollo Industrial
y Comercial- Depto. Acción Cooperativa

LA PAMPA

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales (SCM)

LA RIOJA

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN. Secretaría de Desarrollo Local. Dirección General
de Economía Social (DGES)

MENDOZA

MINISTERIO DE DESARROLLO HUMANO, FAMILIA Y COMUNIDAD Dirección de
Cooperativas y Mutuales (DCyM)

MISIONES

SECRETARÍA DE ESTADO DE ACCIÓN COOPERATIVA, MUTUAL, COMERCIO E
INTEGRACIÓN (SEACMCyI)
Subsecretaría de Acción Cooperativa y Mutual.

NEUQUÉN

MINISTERIO DE COORDINACIÓN DE GABINETE
Dirección Provincial de Personas Jurídicas (DPPJ)
Dirección General de Control y Fiscalización de Cooperativas y Mutuales

RÍO NEGRO

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Subsecretaría de Economía Social
Dirección de Cooperativas (DC)

SALTA

SECRETARÍA DE PyMES, COOPERATIVAS Y SOCIAL AGROPECUARIO
Dirección Coord. de Cooperativas y Peq. Prod. (DCCyPP)

SAN JUAN

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICO
Secretaría de Industria, Comercio y Servicios
Dirección de Cooperativas (DC)

SAN LUIS

MINISTERIO DE GOBIERNO, JUSTICIA Y CULTO
Dirección de Constitución y Fiscalización de Personas Jurídicas, Cooperativas y
Mutuales (DCFPJCyM San Luis)

SANTA CRUZ

MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL
Secretaría de Economía Social
Dirección General de Cooperativas y Mutuales

SANTA FE

MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN
Subsecretaría de Asociativismo. Dirección de Cooperativas y Mutuales (DCyM)

SANTIAGO DEL ESTERO

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN, RECURSOS NATURALES, FORESTACIÓN
Y TIERRAS
Instituto Provincial de Acción Cooperativa (IPAC)

TIERRA DEL FUEGO

SUBSECRETARÍA DE DESARROLLO LOCAL Y DE ECONOMÍA SOCIAL
Dirección de Economía Solidaria (Promoción y Fomento)
e Inspección de Justicia (Fiscalización y Registro)
Subsecretaría de Economía Social (Promoción y Fomento)

TUCUMÁN

SECRETARÍA GENERAL DE LA GOBERNACIÓN
Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual (IPACyM)

56

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Estas reparticiones actúan como órganos locales competentes (OLC) para la aplicación de la
Ley 20.337 (en el marco de convenios firmados con el INAES) y constituyen la principal base
territorial para el desarrollo de políticas de promoción y fiscalización de cooperativas.
Habitualmente son direcciones generales u organismos descentralizados vinculados a los
Ministerios de producción, de economía y, en algunos casos, de trabajo. También existen
Subsecretarías, como las de Río Negro y La Pampa (dependientes de los Ministerios de
Producción) e incluso una Secretaría de rango ministerial en el caso de la provincia de Misiones.
La mayoría cuenta con instancias orgánicas de participación del movimiento cooperativo a
través de sus organizaciones más representativas.
Además de las funciones reglamentarias que les corresponde en la aplicación de la Ley de
cooperativas, las actividades incluyen, en la mayoría de las provincias, promoción y capacitación para la creación de cooperativas, apoyo financiero y de gestión. Muchas coordinan acciones con otras áreas del gobierno provincial dirigidas al desarrollo productivo y social (en particular las Secretarías vinculadas al desarrollo económico y empleo), con universidades, organismos nacionales y el propio INAES.
Se ha realizado una consulta a todas las reparticiones provinciales mencionadas, a fin de
conocer las actividades que desarrollan y si cuentan con programas o acciones específicas
para cooperativas agropecuarias. Se recibió la respuesta de algunas provincias, en base a las
cuales se delineó el panorama que se presenta a continuación.
Las oficinas mencionadas desarrollan programas y actividades dirigidos a todas las cooperativas, sin establecer condiciones respecto al sector en que éstas se desempeñan. Sin embargo, en provincias en que la actividad agropecuaria es predominante en la economía, se encuentran algunas acciones que tienen a las cooperativas agropecuarias como beneficiarios naturales. En éstas la Dirección de Cooperativas (o Subsecretaría, en su caso) se asocia con actividades de otros organismos. En muchas provincias, la Dirección integra el Ministerio de
Producción o Economía, y se articula con otras dependencias del mismo. Por ejemplo, en
Chaco, coordina con el Ministerio de Producción: en el Programa de Acción de la Dirección
para 2011 está previsto el apoyo al fortalecimiento de las cooperativas de pequeños y medianos productores agropecuarios y forestales y establece la meta, para 2015, que el 30% del
valor de la producción agropecuaria se canalice por cooperativas. En San Juan, la Dirección de
Cooperativas coordina acciones con la Dirección de Desarrollo Económico y Competitividad y
con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, ambas del mismo Ministerio de
Producción. Además, existe en la provincia una “Línea de fomento a la asociatividad empresaria”. En Santiago del Estero, el IPAC coordina con la Dirección de Agricultura, dependiente
como el IPAC del Ministerio de Producción.
En la articulación de las direcciones de cooperativas provinciales con otras jurisdicciones
o dependencias, pueden citarse algunas acciones conjuntas, por ejemplo:
•

Buenos Aires. La Dirección de Acción Cooperativa con el Ministerio de Asuntos
Agrarios - Programa de Mejoramiento y Formalización de la Producción Porcina.

•

Chaco. La Dirección ha coordinado con la UCEF (Unidad de Coordinación y Evaluación
del Financiamiento), dependiente directamente de la Gobernación, que desarrolla acciones tendientes a gestionar el financiamiento de las campañas algodoneras vía fideicomisos, a concentrar el desmote, operaciones de compra y venta en común, y otras.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

57

�•

Santiago del Estero. El IPAC coordina con Agencias de Desarrollo Regional, el INTA y
la Subsecretaría de Agricultura Familiar.

•

Tucumán. El IPACyM participa del Consorcio de Gestión para el Desarrollo Local, en el
cual una cooperativa cañera es responsable del área de ejecución. Entre sus acciones,
el Consorcio tiene líneas de crédito para cooperativas. El Instituto también articula con la
Secretaría de Minipyme y Empleo, con el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia,
con el Ministerio de Producción y con la Estación Experimental Obispo Colombres.

Estos ejemplos muestran que existe un amplio potencial de colaboración e interacción institucional con relación a la formación y promoción de cooperativas, por una parte, y al aporte
de éstas a estrategias de desarrollo rural, regional y de inclusión social, el que está aún incipientemente desarrollado.

II.5.

La integración en el cooperativismo agrario argentino

II.5.1. Aspectos generales de la integración
Las cooperativas de segundo grado son entidades jurídicamente independientes creadas
a partir de organizaciones de base. Se las considera como “grupo por coordinación externo”
ya que, al conformarse, las cooperativas de primer grado fijan las funciones a desempeñar, su
grado de cooperación y de compromiso, así como el nivel de participación en las decisiones
que provienen de un centro de decisión plural.
Los procesos de integración entre cooperativas de primer grado que se asocian a una entidad de grado superior tienen por objeto la representación, defensa y promoción de sus intereses comunes, incluyendo en la gran parte de los casos, pero no necesariamente, la integración de actividades económicas para alcanzar sinergias específicas en el ámbito productivo,
comercial, financiero y/o administrativo.
Cuando se trata de entidades con actividades similares o complementarias, la función primordial de la integración consiste en coordinar acciones y mutualizar determinadas funciones
a través de una entidad de naturaleza empresarial que respeta la autonomía estratégica y de
desarrollo de cada uno de sus miembros. En este ámbito, el éxito en las relaciones entre cooperativas de primer y segundo grado está asociado tanto a resultados económicos, como a
relaciones de confianza y niveles de colaboración entre los diversos actores que integran las
cooperativas de base y también las de segundo grado.
Desde el origen del cooperativismo los procesos de integración han sido tan significativos
que condujeron a institucionalizar la “intercooperación” en el XXIII Congreso de la Alianza
Cooperativa Internacional en 1966, consagrándola como sexto principio cooperativo en los
siguientes términos: “Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen
el movimiento cooperativo, trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales,
nacionales, regionales e internacionales” (ACI, 1966).
La bibliografía disponible sobre el papel económico de las entidades agropecuarias de
segundo grado, en distintos países, señala que esta integración facilita de manera significativa el desarrollo cooperativo; en cuanto a sus funciones, destacan su contribución a una mayor
concentración de la oferta, la diversificación de productos y calendarios, la apertura de nuevos

58

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�mercados, la contratación de servicios y adquisición de insumos de forma conjunta, la adopción de nuevos procesos industriales y el desarrollo de la gestión de las entidades de base.
También se destacan la puesta en marcha de servicios especializados en todos los dominios relativos al funcionamiento de las cooperativas agrarias y el papel de las organizaciones
de grado superior para adaptar a las entidades de base a su medio económico, incitándolas en
la búsqueda permanente de la eficacia en su gestión, acompañándolas en potenciar la calidad
de la producción y sensibilizándolas respecto a los problemas ligados al medioambiente.
La representación política como asociadas a la entidad se produce a través de un Consejo
de Administración cuya composición por lo general se determina a través de la elección de
representantes según diversos criterios. Los consejeros deben ser productores agropecuarios
en actividad y sus cargos tienen una duración estipulada que, en algunos casos, permite una o
más reelecciones.
En la tabla siguiente se indican, en forma resumida, las características de las entidades de
grado superior que pueden constituirse de acuerdo a lo establecido en la Ley 20.337.

Características de las entidades cooperativas de grado superior

Forma societaria

Cooperativa que posee en líneas generales las mismas características que las cooperativas de base. La Ley de Cooperativas establece que deberán regirse por la normativa general

Objetivos

Deben estar en consonancia con los objetivos y fines de las cooperativas asociadas
que la integran

Papel empresarial

La entidad creada puede ser la cúspide un grupo empresarial, aunque la particularidad consiste en constituir un grupo por coordinación en el que ninguna de las partes
agrupadas tiene el poder. Las empresas partícipes de dicho grupo coordinan, completan y desarrollan su actividad, por lo que al frente del mismo se encuentra la entidad que ha sido creada para tal fin

Personalidad jurídica

Es independiente de las cooperativas que la forman. La constitución de la entidad
supone un nuevo contrato social distinto de los acuerdos que conforman cada cooperativa de base. Ello supone la creación de un ente jurídico distinto a los existentes,
cuyo funcionamiento queda regulado por su estatuto, el cual puede contener normas
distintas a las expresadas en los estatutos de las cooperativas asociadas

Asociados,
representación y voto

Por resolución de la asamblea, o del consejo de administración ad-referéndum de
ella, las cooperativas pueden integrarse en cooperativas de grado superior para el
cumplimiento de objetivos económicos, culturales o sociales.
El número mínimo de asociadas que conforman la entidad debe ser siete.
El estatuto debe establecer el régimen de representación y voto, que podrá ser proporcional al número de asociados, al volumen de operaciones o a ambos, a condición
de fijar un mínimo y un máximo que aseguren la participación de todas las asociadas
e impidan el predominio excluyente de alguna de ellas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

59

�II.5.2. Evolución y situación actual de la integración de las cooperativas
agropecuarias en la Argentina
La creación de entidades cooperativas agropecuarias de segundo grado en la Argentina
comenzó a principios del siglo XX. La primera fue la Confederación Entrerriana de Cooperativas,
surgida en 1913 en ocasión de celebrarse en la localidad de Lucas González el primer congreso provincial de cooperativas, convocado con la finalidad de que las cooperativas pudiesen
confrontar sus estatutos sociales, intercambiar experiencias y organizar actividades comerciales conjuntas. La intervención de las entidades participantes puso en evidencia dos concepciones doctrinarias: una más estricta en cuanto al cumplimiento de las normas y principios
cooperativos, y otra heterodoxa que sostenía como esencial el agrupamiento de los productores agrarios, dejando para una etapa posterior la posibilidad de perfeccionar los métodos en el
cumplimiento de la doctrina cooperativa (Plotinsky, 2009). La Confederación que surgió del
congreso tuvo una vida efímera, aunque fue refundada en 1930 con el actual nombre de
Federación Entrerriana de Cooperativas y permitió que las cooperativas superaran su estado
de aislamiento, integrándose a un proceso económico social que requería del esfuerzo solidario (Lattuada y Renold, 1996).
Entre los antecedentes más importantes de la integración cooperativa se debe mencionar
la creación en Rosario, Santa Fe, en 1922, de la Asociación de Cooperativas Rurales de Zona
Central, actual Asociación de Cooperativas Argentinas, que impulsó el proceso de integración
de las cooperativas de primer grado, propagando rápidamente ese modelo.
En 1925 se sentaron las bases de la Federación Agraria Israelita, más tarde Fraternidad
Agraria (López, 2008) y en 1928 fue creada la primera federación tambera –Unión de
Cooperativas Ltda. San Carlos–, en la localidad de Esperanza, Santa Fe. Se debe destacar, además, la fundación en Roque Sáenz Peña en 1934 de la Unión de Cooperativas Agrícolas
Algodoneras Ltda. (UCAL) y en 1937 la creación de la Fábrica de Manteca SanCor, impulsada
por 19 cooperativas tamberas que decidieron organizarse como entidad de segundo grado y
11
establecer la empresa que comenzó a funcionar en 1940 .
Las entidades agropecuarias de segundo grado en la Argentina han servido para defender,
representar y promover la comercialización de productos agrarios provenientes de las cooperativas y, en algunos casos, para desarrollar sistemas de transformación industrial, profesionalizando y tecnificando la dirección y gerencia de las empresas asociadas. También las entidades han podido brindar a los productores herramientas y productos de alta tecnología, en algunos casos resultantes de procesos de investigación y desarrollo propios, actuando además
como representantes políticos de las empresas cooperativas ante las autoridades públicas, los
medios y la sociedad civil y promoviendo esta fórmula asociativa y los valores de la cooperación agrícola.
Los objetivos principales perseguidos por las distintas entidades de segundo y tercer
grado han sido:
11
En 2005 SanCor modificó su estatuto, convirtiéndose en cooperativa de primer grado, integrando a productores tamberos
asociados en forma individual y a las cooperativas actualmente asociadas. Esto supone que, además de las cooperativas primarias, los productores podrán ser socios directos de SanCor y, a través del cambio, la empresa puede actuar en forma directa
sobre el aprovisionamiento de la materia prima, lo cual implica una relación más estrecha con todos los productores, que se traduce en planes de trabajo y visitas, y un único sistema de pago. Las cooperativas primarias continúan como asociadas y cada asociado tiene derecho a “un voto”. Ver Revista Sancor, 2005.

60

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Comercialización de la producción agropecuaria, industrialización y servicios anexos.

•

Provisión de insumos para el sector agropecuario.

•

Promoción del agregado de valor de cada una de las producciones.

•

Incorporación de nuevas cooperativas.

•

Búsqueda e inserción en mercados (interno y externo).

•

Asistencia técnica y capacitación.

•

Representación gremial, gestión y defensa gremial ante diferentes autoridades del
sector público y privado.

•

Promoción de proyectos de integración, complementación y coordinación en los ámbitos económico, social y cultural.

•

Gestión de coberturas de seguros.

•

Representación de las cooperativas asociadas y sus productores en gestiones financieras, comerciales y legales.

•

Promoción de instrumentos crediticios, impositivos y legales que incentiven la integración cooperativa y el agregado de valor.

•

Compra de insumos (fertilizantes, herbicidas, plaguicidas), maquinarias y herramientas.

En la actualidad existen en el país una entidad cooperativa agropecuaria de tercer grado y
16 entidades de segundo grado. La institución de tercer grado, es decir, la de mayor nivel de
integración vertical, es la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada
(CONINAGRO). Se constituye en el año 1956, siendo socias fundadoras las siguientes federaciones: UCAL, Federación Entrerriana, Federación de Misiones, Fraternidad Agraria, Federación
Argentina de Cooperativas Agrarias, Asociación de Cooperativas Agrarias Ltda, Asociación de
Cooperativas Agropecuarias “Rosafé”, Federación Regional de Cooperativas de Río Negro y
Neuquén. Años más tarde se incorporan ACA y SANCOR.
CONINAGRO representa, según informa, a 800 cooperativas de primer grado , y nuclea a
9 entidades de segundo grado: ACA (Asociación de Cooperativas Argentinas), ACOHOFAR
(Asociación de Cooperativas Hortícolas y Frutícolas Argentina Ltda.), FECOAR (Federación de
Cooperativas Arroceras Argentinas), FECOVITA (Federación de Cooperativas Vitivinícolas
Argentinas), Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones, Federación de Cooperativas
de Corrientes, FEDECO (Federación Entrerriana de Cooperativas), UCAL (Unión de Cooperativas
Agrícolas Algodoneras) y UNCOGA (Unión de Cooperativas Ganaderas).
Entre las federaciones sin actividad económica, especializadas en la actividad gremial, se
debe mencionar a FEDECO y a la Federación de Cooperativas de Corrientes.
La actividad gremial de todas las asociadas se articula territorialmente a través de las
Comisiones Asesoras Regionales (CAR) de CONINAGRO.
En cuanto a las entidades de segundo grado con actividad económica, cabe destacar entre
las mayores a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y a FeCoViTA. ACA es la 7°
empresa exportadora de granos del país, a través de la actividad de los puertos de San Lorenzo,

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

61

�Quequén, Vilelas y la Terminal Bahía Blanca, junto con las plantas regionales Selva, Barrow,
Tres Arroyos y Quequén. Su trayectoria se pone de manifiesto en la ampliación de su base
societaria en distintas regiones a través de los Centros de Desarrollo Cooperativo, en sus actividades de investigación y desarrollo de tecnología y en su avance hacia negocios agroindustriales. Se destaca su innovación en gestión con la creación del Fondo Rotativo de Consolidación
con la finalidad de incorporar recursos para ampliar su patrimonio.
Le siguen en orden de importancia FeCoViTA, la cual, al adquirir en 1990 a través de licitación pública las plantas de fraccionamiento y las marcas de la ex bodega estatal Giol, logró el
reposicionamiento de las marcas en el mercado interno, la incorporación permanente de tecnología de punta y la conquista del mercado externo; actualmente nuclea a 5 mil productores
y elaboradores vitivinícolas del país. La entidad suscribió con el INAES un acuerdo para la
implementación del Programa de Fortalecimiento del Sistema Cooperativo Vitivinícola, vigente desde 2008 para brindar apoyo financiero a las asociadas que se encuentran en situación crítica. También UNCOGA se destaca por la compra de hacienda vacuna y porcina para SODECAR SA., sociedad anónima que integra junto con SANCOR, y su participación en los remates
de las cooperativas asociadas a CONINAGRO y en la compra directa a productores.
Existe un conjunto de federaciones (o cooperativas de segundo grado) no asociadas a
CONINAGRO. Parte de este grupo está integrado al complejo gremial de Federación Agraria
Argentina (FAA), la que desde su fundación apoya y promueve la organización de los pequeños
y medianos productores en cooperativas. Integra, entre otras, a Agricultores Federados
Argentinos (AFA), Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (CAFER), FECOAGRO
y FECOFE. Por otra parte, aproximadamente el 50% de las cooperativas de primer grado que
12
desarrollan una diversidad de iniciativas locales no se encuentran federadas .
En términos generales, la eficacia en el comportamiento de las entidades relevadas está
vinculada, entre otros, con el grado de compromiso de los miembros que integran la entidad.
Al respecto, el marco legal que se aplica al funcionamiento de las entidades de primer grado
se reproduce en las entidades de segundo grado, aunque el nexo entre las entidades de base
con respecto a la de segundo grado se precisa en los estatutos particulares que sirven de guía
a los socios para establecer sus compromisos.
Según los datos de INAES, a 2011 había 16 entidades de segundo grado activas. La distribución regional era la siguiente: región Centro Litoral (7 entidades), región NEA (5 entidades), NOA (2 entidades), Cuyo (2 entidades) y Patagonia (1 entidad).
El relevamiento de varias dimensiones principales de las Federaciones o entidades de
segundo grado activas, tales como año de creación, objetivos, tipo de actividad económica, afiliación a entidad de tercer grado, etc., se detallan a continuación. Las entidades se presentan
clasificadas de acuerdo a la pertenencia o no a una confederación. Por brevedad, se omite
mencionar entre los objetivos, dado que todas lo comparten, la representación de las cooperativas asociadas frente a las instancias de los gobiernos nacional, provincial y municipal, el
apoyo y promoción del cooperativismo, la promoción de la educación cooperativa y el fomento del espíritu de solidaridad y ayuda mutua entre las cooperativas asociadas.

12
Entre las cooperativas censadas por el INAES, el 57% estaban federadas. Se estima, sin embargo, que el porcentaje real
debe ser menor, dado que en las cooperativas más pequeñas, muchas de las cuales no lograron ser censadas, prevalecen bajos
niveles de integración.

62

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�COOPERATIVAS DE SEGUNDO GRADO
Entidades asociadas a CONINAGRO
ASOCIACIÓN DE COOPERATIVAS ARGENTINAS COOP. LTDA
Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Comercialización de la producción agropecuaria, incluida la industrialización y los servicios anexos, como logística, puertos, financiamiento, entre otros.
Provisión de insumos para el sector agropecuario.
1922

Provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y Santa Fe.
Trigo, maíz soja, sorgo, girasol, arroz, harina de soja, aceite de soja, miel y jugos de
frutas.
CONINAGRO
160 cooperativas de primer grado de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe,
Córdoba, Entre Ríos y La Pampa.

ACOHOFAR (Asociación de Cooperativas Hortícolas y Frutícolas Argentina Ltda.)

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:

Productos comercializados:

Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Representar gremialmente a sus asociadas.
Comercializar la producción de sus asociadas, establecer plantas de empaque,
cámaras frigoríficas, procesar e industrializar total o parcialmente la producción de
sus asociadas.
Promover la planificación de la producción de las asociadas, la adquisición de semillas, insumos y maquinarias en forma conjunta y a través de la Federación; el uso cooperativo de maquinarias.
Proporcionar asesoramiento técnico.
Colaborar en la organización del trabajo cooperativo.
Arrendar campos con destino a la producción hortícola y frutícola para su explotación
en forma cooperativa. Adquirir campos en propiedad para su colonización con criterio
comunitario.

1951

Provincias de Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe y Chaco.

Comercializa hortalizas y frutas de las cooperativas asociadas. Convenio con
FECOAGRO para la producción de semillas a través de sus cooperativas asociadas.

CONINAGRO

12 cooperativas de primer grado

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

63

�UCAL (Unión de Coop. Agrícolas Algodoneras Ltda.)

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Defensa de los intereses generales de los asociados, implantación del seguro mutuo,
comercialización e industrialización de la producción de sus asociados, importación
de maquinaria para sus asociados, otorgamiento de crédito a las cooperativas adheridas y fomento del cooperativismo.

1934

Provincias de Chaco y Santa Fe.
Harina de Trigo (tipo 000) - Molino harinero propio que produce 1000 toneladas de harina de trigo.
CONINAGRO

17 cooperativas de primer grado

FEDECO (Federación Entrerriana de Cooperativas Coop. Ltda.)
Objetivos principales:

Defensa de los intereses de la federación y de los de sus productores asociados.
Trabajo gremial.

Año de creación:

1919 como Federación Entrerriana de Cooperativas Agrícolas. Reorganización definitiva en 1934 con la denominación de FEDECO.

Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Provincia de Entre Ríos.

Ninguno

CONINAGRO

13 cooperativas de primer grado

FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS DE CORRIENTES LTDA.
-

Objetivos principales:

-

Año de creación:

64

Comercializar y/o industrializar los productos de sus asociados que así lo requieran, ya sea en su estado natural o elaborados.
Adquirir por cuenta de las cooperativas asociadas insumos, herramientas y maquinarias.
Otorgar créditos a sus asociadas con fondos propios de la Federación, así como
también garantías y avales.
Contratar con terceros, por cuenta de las asociadas, los seguros del ramo que
éstas soliciten.
Propender a la Integración Cooperativa.

1977

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Provincia de Corrientes.

Ninguno
CONINAGRO
46 cooperativas de primer grado

FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS AGRÍCOLAS DE MISIONES LTDA.
Objetivos principales:

Año de creación:

Representación gremial y defensa del sector productivo cooperativista. En sus inicios: Comercialización de productos, planeamiento, ejecución y control de las actividades los asociados.
1940

Área de influencia:

Provincia de Misiones.

Productos comercializados:

Actualmente ninguno.

Asociada a:
Cooperativas asociadas:

CONINAGRO

42 cooperativas de primer grado

UNCOGA (Federación de Cooperativas Agropecuarias Coop. Ltda.)
-

Objetivos principales:
-

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Faenar, industrializar y comercializar los productos entregados por las asociadas
y comercializarlos por cuenta de las mismas en los mercados internos y/o externos. Instalar frigoríficos y fábricas para la conservación, transformación y venta
de los productos provenientes de sus asociadas. Instalar mercados o puestos de
ventas de sus productos.
Comercializar, distribuir, importar aquellos productos y elementos que para sus
necesidades demande la Federación y/o sus cooperativas adheridas, tales como
semillas, forrajes, implementos, maquinarias, herramientas, artículos de uso y/o
consumo y productos alimenticios.

1963

Región centro-oeste de Santa Fe y centro-este de Córdoba.

Carnes en general y sus subproductos.

CONINAGRO

10 cooperativas ganaderas de primer grado y una cooperativa de segundo grado

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

65

�FECOVITA (Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas Coop. Ltda.)

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Optimizar el valor de los productos entregados por los asociados y maximizar sus
beneficios, satisfaciendo las expectativas de los consumidores, gestionando de
manera flexible la operación y promoviendo el desarrollo de las personas que componen el sistema cooperativo y el de las comunidades en las que actúa.

1981

Provincia de Mendoza.

Vinos

CONINAGRO

31 cooperativas de primer grado.

FEDERACIÓN DE COOP. ARROCERAS ARGENTINAS COOP. LTDA.
-

-

Objetivos principales:
-

-

Año de creación:
Área de influencia:
Asociada a:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

66

Comercialización interna, exportación, acompañamiento en la siembra.
Financiamiento de semillas, combustibles, fertilizantes y herbicidas hasta la cosecha.
Elaboración, industrialización, comercialización y exportación de diversos productos. Venta de Insumos: fertilizantes, insecticidas, herbicidas, semillas.
Servicios a los productores: semillero, pulverización terrestre, secado a gas y
acondicionamiento de cereales, asesoramiento técnico, obra social, seguro solidario, entre otros.
Acopio de arroz.

1975

Provincia de Entre Ríos.

CONINAGRO

Arroz y otros productos.

7 cooperativas arroceras de primer grado.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Entidades no asociadas a CONINAGRO
FECOFE (Federación de Cooperativas Federadas Ltda.)
-

Objetivos principales:
-

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Ejercer la representación gremial de sus asociadas y propender a la creación de
cooperativas agropecuarias.
Recibir, industrializar, comercializar y procurar la obtención de mercados para la
colocación de los productos de las asociadas.
Adquirir y proveer a sus asociadas, o adquirir por cuenta de éstas, todos aquellos
artículos de consumo, implementos, maquinarias, productos sanitarios, repuestos y todo cuanto fuera necesario para la actividad específica de la agricultura y la
ganadería.
Realizar operaciones de exportación o importación de toda clase de productos
agropecuarios y mercaderías de uso o consumo, necesarios para desarrollar las
tareas de sus asociados.

2007

Región Centro Litoral.

Ninguno

35 cooperativas de primer grado

FECOCHAL (Federación de Cooperativas Chaqueñas Agropecuarias Ltda.)
Objetivos principales:
Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Comercializar e industrializar la producción de las cooperativas asociadas.

2005

Provincia de Chaco.

Trigo, girasol, soja, algodón y sus derivados: fibra, fibrilla, semilla algodón, linter.

12 cooperativas de primer grado.

FECOAGRO (Federación de Cooperativas Agropecuarias)

-

Objetivos principales:

-

Aumentar el ingreso de los pequeños productores a través de mejoras en la producción, productividad, comercialización y líneas de diversificación.
Comercialización de la producción de las cooperativas asociadas, adquisición de
insumos, servicio de maquinaria y equipos, crédito, asistencia técnica.
Servicios de educación y salud para las cooperativas y sus productores asociados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

67

�Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

1992

Provincia de San Juan.
Semillas hortícolas (principalmente cebolla y alfalfa). Conservas, dulces, productos lácteos.
30 cooperativas de primer grado.

COOPERATIVAS AGROPECUARIAS FEDERADAS DE ENTRE RÍOS COOP. LTDA.
-

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

-

Comercialización de cereales y oleaginosas a través de operadores de la Bolsa
de Rosario y operaciones de futuros y opciones en el Mercado a Término de
Buenos Aires.
Compra conjunta de insumos.
Fondo para la cobertura de riesgos climáticos.
Exportaciones y emisión de formularios oficiales.

1999

Provincia de Entre Ríos.

Maíz, sorgo, trigo, lino y soja.

9 cooperativas de primer grado

FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS APÍCOLAS DE SANTIAGO DEL ESTERO LTDA.

-

Objetivos principales:

-

Año de creación:
Área de influencia:

68

Optimizar la provisión de insumos a los productores apícolas.
Incursionar en el mercado de exportación de miel y potenciar el mercado interno
Gestionar ante los organismos oficiales la instrumentación de políticas activas
que beneficien a los productores.
Desarrollar proyectos científicos y técnicos para potenciar los otros productos de
la colmena.
investigación para el desarrollo de control sanitario no contaminante en la producción (medicamentos, acaricidas ecológicos, etc.).
Establecer alianzas estratégicas con organizaciones de productores de otros
países.

2002

Provincia de Santiago del Estero.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Miel monoflora y multiflora en panal.

40 cooperativas de primer grado.

FECORSUR (Federación de Cooperativas de la Región Sur Coop. Ltda.)
-

Objetivos principales:
-

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Prefinanciación de la producción, el acopio, acondicionamiento, clasificación y
posterior venta. Comercialización de los productos.
Programa de producción para el mejoramiento genético, la diversificación de la
producción, acceso a créditos, abastecimiento de mercaderías e insumos para la
producción, fortalecimiento de organizaciones de productores. La federación
conforma un comité regional con organizaciones de productores de las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén.
Provisión de insumos para la producción y de mercaderías para el consumo familiar. Asesoramiento técnico. Comercialización de corderos y chivos.
Acceso a líneas de crédito para: Mejoramiento genético de la producción ovina
y caprina. Diversificación de la producción (huertas, granjas, etc.), y grupos
informales.

1996

Región Sur de Río Negro, norte de Chubut y La Pampa.

Corderos, lana de oveja, pelo de cabra.

6 cooperativas agropecuarias y una de artesanos, de primer grado.

FECOPAM (Federación de Productores de Alimentos de Misiones Ltda.)
Objetivos principales:
Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Comercialización, transporte, asistencia técnica y financiera para el agregado de valor
con escala.
2009

Provincia de Misiones

Yerba, dulces, encurtidos, poroto seco, y otros productos con agregado de valor.

12 cooperativas de primer grado

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

69

�Es importante subrayar la gran dispersión de tamaño que tienen las federaciones arriba
detalladas. Incluye desde grandes empresas como ACA y FECOVITA, hasta organizaciones de
pequeñas cooperativas emergentes, como es el caso de la Federación de Cooperativas
Apícolas de Santiago del Estero y FECOPAM.
Por otro lado, como se desarrollará al analizar los modelos tradicionales y emergentes,
existen grandes cooperativas de primer grado que superan en tamaño a la mayoría de las federaciones (aún si se suma la actividad económica de sus cooperativas de primer grado).
La integración a partir de absorciones o fusiones, la transformación de federaciones en
cooperativas de primer grado (SANCOR), la atención de productores primarios con servicios
directamente gestionados por la organización de segundo grado (ACA), la integración a través
de sociedades anónimas controladas (UNCOGA y SANCOR), la organización de grandes cooperativas de primer grado pero de carácter regional, con sofisticados sistemas de participación
de gran alcance territorial (Agricultores Federados Argentinos), son todas experiencias que
muestran una gran heterogeneidad de estrategias a la hora de pensar la integración de los productores agropecuarios.
En términos de gestión empresarial, lo que importa discutir en la modalidad que se elige
para articular con el resto de la cadena de valor. Ésta será la perspectiva que se adoptará al analizar las tendencias institucionales.
Sin embargo, a la hora de discutir la representación política, adquiere mayor importancia
relativa el análisis de las federaciones cooperativas, y de otras formas asociativas de carácter
gremial como FAA.

70

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�III. DIAGNÓSTICO Y SITUACIÓN ACTUAL DE
LAS COOPERATIVAS AGROPECUARIAS
III.1.

Breve panorama histórico en la Argentina

III.1.1. El cooperativismo en la Argentina
Las principales referencias sobre el cooperativismo argentino (Repetto, 1959; Drimer B. y
Drimer A.K., 1984; Caletti M., 1983) sitúan el origen de las sociedades cooperativas hacia fines
del siglo XIX, y refieren a la “Cooperativa Federico Meiners” fundada en 1878 por colonos
suizo-alemanes en la localidad de Esperanza, Santa Fe, y a la “Sociedad cooperativa de almaceneros”, creada en la ciudad de Buenos Aires por iniciativa de D. Atwell en 1884. Esas experiencias fueron seguidas en 1885 por la “Compañía Mercantil de Chubut”, constituida por
colonos ingleses de Trelew, que se convirtió en 1911 en sociedad anónima y por la “Cooperativa
de consumo”, creada en Buenos Aires, que funcionó durante tres años.
Hasta el año 1889 en que se produce la reforma del Código de Comercio y se introducen
tres artículos que constituyeron el primer conjunto orgánico de normas sobre cooperativas
que se aplicó en el país13, las entidades se establecieron sin que existiese una regulación específica respecto a su constitución o funcionamiento.
Desde inicios del siglo XX, el movimiento cooperativo argentino tuvo un desarrollo importante y la constitución de cooperativas de primer grado en casi todos los sectores de la actividad se produjo sin que la legislación incipiente o la vigencia de la Ley 11.388 sobre “régimen
de sociedades cooperativas”, promulgada en 1926, limitaran su evolución. Previamente existieron numerosos esfuerzos en materia de legislación de fondo y diversas disposiciones nacionales, provinciales y municipales que consagraron, en distintas épocas, medidas de fomento
para las cooperativas (Drimer y Drimer, 1981).
La Ley 11.388, reglamentada en 1927 e inspirada en los principios de los pioneros de
Rochdale, destacó la peculiaridad de las sociedades cooperativas, fijando las condiciones para
su existencia legal, sustituyó a los Arts. 392, 393 y 394 del Código de Comercio y estableció

13 De acuerdo a Cracogna (1974), la reforma del Código de Comercio en 1889 establece en los artículos 392, 393 y 394 que las
cooperativas debían adoptar para su constitución alguna de las formas societarias previstas en el Código, pudiendo ser de responsabilidad limitada o ilimitada. Se afirmaba el principio democrático al reconocer un solo voto a cada socio, con independencia del
capital aportado. Así, las cooperativas contaron con reconocimiento legal aunque las disposiciones introducidas por la reforma del
Código de Comercio resultaban manifiestamente insuficientes, tanto por su carácter escueto como por su falta de adecuación a
los principios cooperativos en su integridad.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

71

�un régimen plenamente adecuado a la naturaleza y las necesidades de las cooperativas
(Cracogna, 1974). A los dos años de su vigencia, una estadística del Ministerio de Agricultura
registró 79 cooperativas urbanas y 143 rurales, las primeras ubicadas en la Capital Federal y
provincia de Buenos Aires y las segundas en el Litoral, Córdoba y Territorios Nacionales.
La evolución del número de cooperativas entre 1927 y 1983 puede apreciarse en el Gráfico
1, realizado con datos de los organismos responsables del registro y matriculación de las entidades cooperativas desde 1927, difundidos en una publicación que tuvo continuidad hasta 198314.

Gráfico 1. ARGENTINA. Cooperativas inscriptas
y canceladas - 1927-1983
2000
1800

Cooperativas

1600
1400
1200
1000
800

Inscriptas
Canceladas

600
400
200

1977-83

1970-76

1965-69

1960-64

1955-59

1950-54

1945-49

1940-44

1935-39

1930-34

1927-29

0

Fuente: Sec. de Acción Cooperativa - Plan Nac. de Des.Cooperativo - 1986.

Se aprecia el crecimiento gradual de la matriculación de entidades desde 1927, destacándose el período 1950-1954 en que, de manera simultánea, se verifica un número significativo
de inscripciones y una baja cancelación de entidades. Las 1483 cooperativas inscriptas en el
quinquenio duplican el número de las registradas en el período anterior y ponen de manifiesto
el interés de las políticas gubernamentales en cuanto a la promoción de cooperativas, en especial agrarias y de consumo. Otro período de fuerte aumento de las inscripciones y baja cancelación es el de 1970-1976.
En contraste con los períodos anteriores, entre 1955-1965 declina la matriculación de cooperativas y, al mismo tiempo, se verifican altas tasas de cancelación. La expansión se revierte, en especial a partir del golpe militar de marzo de 1976, como resultante de la drástica
redefinición del marco económico y la imposición de un nuevo régimen social de acumulación,
sustentado en la valorización financiera. En ese contexto, la declinación del sector cooperativo

14 A partir de 1983 solo fue posible contar con informaciones del ¨Registro de Cooperativas¨. Esta información resulta poco comparable con los datos arriba presentados debido a diferencias de clasificación y de cobertura, por lo que no se la comenta en este
párrafo.

72

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�se mantiene hasta el año 1984 y las principales medidas adoptadas por el INAC, como organismo de aplicación, sólo se expresan en la depuración, en los padrones de las cooperativas
inactivas, y en la reclasificación de los sectores cooperativos (Levin; Verbeke, 1997). El sector
también se ve afectado por la situación económica de comienzos de los 80, agudizada a partir
de la crisis de la deuda externa en 1982, que exacerba algunos problemas como la alta inflación y la relativamente baja tasa de crecimiento económico, imprimiendo una extrema fragilidad al sistema democrático que se establece a fines de 198315.
Un significativo cambio en la dinámica cooperativa se produce entre 1984-1989, período
en que el movimiento cooperativo es visualizado desde el Gobierno como una eficaz alternativa organizacional y de contrapeso en el mercado. A partir de la creación de la Secretaría de
Acción Cooperativa en el área del Ministerio de Economía, en reemplazo del Instituto Nacional
de Acción Cooperativa, se ejecutan diversos programas de estímulo al desarrollo de las cooperativas ya existentes y se promueve la creación de entidades en sectores como vivienda y
trabajo. Se registran durante ese período 2181 cooperativas, superando en más de 40% el
número de entidades correspondiente a la época de mayores inscripciones (1950-1954), revirtiéndose la tendencia declinante iniciada al comienzo del proceso militar del año 1976. En 1986
se aprueba la Ley 23.427 de creación del fondo para educación y promoción cooperativa, que
promueve la educación cooperativa en todos los niveles de enseñanza junto con la creación y
desarrollo de cooperativas en todos los sectores de actividad económica; también se establece una contribución especial sobre los capitales de las entidades al cierre de cada ejercicio
económico y durante cinco períodos anuales.
Entre 1989 y 1996 hay poca continuidad en los estratos de dirección de la autoridad de
aplicación y, si bien se enuncian objetivos de expansión del cooperativismo en diversas áreas,
no se desarrolla una planificación consecuente, centrando las metas operativas casi exclusivamente en el incremento de la matriculación de entidades. Al mismo tiempo, al crearse en
1996 el INACYM, reemplazando al INAC, desde ese año y hasta 2003 se excluyen del Directorio
las representaciones del cooperativismo ejercidas por CONINAGRO y COOPERAR.
Durante la década, las acciones de estímulo al sector fueron escasas y limitadas en su
alcance, en especial las de promoción, capacitación y financiamiento. En cuanto a la distribución de las cooperativas según sectores16, hasta 1994 se registra un predominio de las entidades agrarias junto con las de trabajo, provisión y vivienda. En conjunto, representan el 78%
del total y expresan el cambio de posición relativa del sector agrario respecto al de trabajo y de
vivienda. Mientras que en 1984 el 32% eran cooperativas agrarias, en 1994 son las cooperativas de trabajo las que ocupan el lugar más representativo (35%), y su importancia es creciente, en especial a partir de coyunturas recesivas y de aumento del desempleo (Levin, op.cit.).
En los años noventa se acentúa la crisis del cooperativismo agrario con la desaparición de
cooperativas, incluso de segundo grado, como fue el caso de la Federación de Cooperativas
Agrarias. Paralelamente, se incrementa el número de cooperativas de servicios públicos loca15 Desde 1965 hasta 1983, el ciclo de vida de las cooperativas canceladas se fue reduciendo progresivamente para pasar, de
los 18 años promedio de vida en las cooperativas canceladas entre 1927-1929, a 10 años en las de 1965-1969 y a 3 en las canceladas en los años 1977-1983.
16 Al tomar en cuenta las características de las cooperativas según el tipo de actividad económica se han diferenciado dos conjuntos: el integrado por aquellas entidades en las que las relaciones que mantiene el asociado con la institución configuran un elemento básico para su constitución y funcionamiento, y aquel en que la relación puede presentar discontinuidad y el compromiso
asociativo es menor (Balbi de Gonzalo, 1992). Al primero, pertenecen las cooperativas agrarias, las de trabajo, provisión y vivienda, mientras que al segundo las de consumo, crédito, seguros y servicios públicos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

73

�lizadas en áreas urbanas del interior, en actividades como provisión de agua potable, gas, servicios de sepelio, pavimento, etc.
También se modifica de manera significativa la participación de los sectores de consumo
y financiero17. En el primer caso se reduce cerca del 90% el número de entidades y tiene lugar
la crisis económica que debe afrontar en 1990 la Cooperativa el Hogar Obrero, cesando sus
operaciones en 1991 por dificultades de carácter financiero. La cooperativa constituía la red
más importante de distribución de productos de consumo, con 300 supermercados localizados en todo el país, 14.000 empleados y un nivel de ventas de 500 millones de dólares anuales. Cerca de dos millones de asociados a la cooperativa tenían acceso, además, a una serie
de beneficios sociales.
En cuanto al sector cooperativo de crédito, el proceso de concentración del sistema financiero produjo una notoria disminución del número de entidades cooperativas intermediarias de
ahorro público, de modo que las 614 sedes de bancos cooperativos y cajas de crédito existentes en 1989 se redujeron a fines de 1995 a 10 bancos y 12 cajas de crédito. La consecuencia del proceso fue la significativa reducción de entidades orientadas básicamente a la
atención financiera de sectores medios de la sociedad y a las PyMES. El proceso fue paralelo
a la consolidación y extranjerización del sistema financiero.
Aunque entre 1984 y 2000 la creación de nuevas cooperativas reflejó un crecimiento sostenido, la política de matriculación del organismo de aplicación no fue acompañada por una fiscalización preventiva, produciéndose numerosas desviaciones, en especial en el caso del
cooperativismo de trabajo. Si bien no existen informaciones acerca del número de cooperativas activas en el período, la irregularidad de las nuevas entidades en cuanto al cumplimiento
del requisito de presentación de balances anuales al organismo, junto con la limitada fiscalización realizada, permiten inferir una elevada tasa de mortalidad de las cooperativas inscriptas.
La severa crisis económica de los años 2000 y 2001 y su secuela de aumento brusco del
desempleo y la pobreza llevaron a numerosos trabajadores desocupados a recuperar cerca de
180 empresas con el objetivo primordial de defender sus fuentes de trabajo y mantenerlas en
funcionamiento bajo la forma de cooperativa de trabajo (Fajn, 2003). También otros sectores
sociales afectados por la crisis visualizaron la organización cooperativa como alternativa para
generar nuevas fuentes de empleo. En ese escenario, las cooperativas de trabajo representaban el 45% de las entidades matriculadas en 1999, y registraron posteriormente un crecimiento tal que entre enero de 2005 y septiembre de 2009 constituían el 75% del total del
sector cooperativo.
Así, desde mediados de la década de 1990 los factores coyunturales antes mencionados y
posteriormente, a partir de 2003, las políticas de estímulo y promoción hacia el sector, dieron
lugar al incremento significativo del número de cooperativas registradas. En efecto, a diferencia
de la política prevaleciente durante la década de 1990, se debe destacar desde 2003 un importante esfuerzo por estimular, a través de distintos programas, las diversas expresiones del cooperativismo y por fortalecer, a la vez, las estructuras representativas de sus movimientos.
17 Tanto en las cajas de crédito como en los bancos cooperativos, la actividad se encuentra regulada por la Superintendencia de
Entidades Financieras del BCRA. El cooperativismo financiero se vio afectado desde 1977 por la Ley 21.526 de Entidades
Financieras que vedaba a las cajas de crédito cooperativas la posibilidad de operar en cuentas a la vista, aunque les otorgaba la
posibilidad de transformación en bancos comerciales conservando su forma jurídica cooperativa. El proceso resultante fue la
transformación de 273 de las 375 cajas existentes en bancos cooperativos. De ellas, 41 lo hicieron en forma individual y 232 se
fusionaron para dar origen –entre 1978 y 1979– a 77 bancos cooperativos.

74

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�De una tasa de crecimiento anual promedio de 3% entre 1984 y 1994 se alcanzó un 6,6%
entre 1994 y 2007. Sin tomar en cuenta las cooperativas de trabajo creadas bajo los distintos
programas de gobierno, la matriculación de entidades registró entre esos años un incremento
de 55%, a una tasa promedio anual del 3,3% (Castelao Caruana, 2009). Es así que, mientras
en el período 1984-1989 se encontraban matriculadas 1614 cooperativas, en el de 2005-2009
las mismas alcanzaban a 8061.
En 2005 y 2006 el INAES llevó a cabo un Reempadronamiento Nacional de Cooperativas
y Mutuales, en el cual, excluyendo las 3700 cooperativas de trabajo creadas por las Resoluciones
2038 y 3026, fueron identificadas 6020 cooperativas (INAES 2008: 315) de las cuales 5100
aceptaron responder el cuestionario y, por consiguiente, fueron reempadronadas. Estos datos
indican el reducido número de cooperativas activas, en relación con los registros del padrón
histórico del INAES, el que, para la fecha del reempadronamiento, consignaba un total de
26.899 cooperativas. Sobre esa base depurada, el INAES realizó el Censo Económico Sectorial
de Cooperativas y Mutuales (CESCyM). En el universo del censo fueron incluidas 2834 entidades que habían realizado actividades en 2006 y fueron efectivamente censadas en 2024.
En orden de representatividad de las cooperativas censadas según sector de actividad figuraron, en primer lugar, 3848 cooperativas de trabajo, seguidas por las de servicios públicos (792),
agropecuarias (495), finanzas (381), vivienda (228), salud (195), educación (162) y turismo (13).

III.1.2. El cooperativismo agrario en la Argentina
La más antigua de las cooperativas agrarias argentinas fue la “Sociedad Cooperativa de
Seguros Agrícolas y Anexos Ltda. El Progreso Agrícola”, creada en 1898 en Pigüé, provincia
de Buenos Aires, por colonos franceses, conjuntamente con el fundador de la ciudad de Pigüé
y chacareros de la zona. La iniciativa reflejó el interés en constituir un fondo común de ayuda
mutua frente a las adversidades climáticas como el granizo.
La cooperativa surgió como alternativa ante el incumplimiento de pagos o el tardío reintegro por parte de empresas privadas a pólizas libremente contratadas por los productores.
Este caso, representativo de la influencia del cooperativismo europeo en el nacimiento de
las cooperativas, tanto en la Argentina como en otros países de América Latina, se ha repetido a lo largo de diversas experiencias. El bagaje de experiencia cooperativa, en los países de
origen de los inmigrantes, al que se añadían los contactos mantenidos con cooperativistas
europeos, una fluida relación de intercambio y la influencia cultural europea, fueron un campo
propicio para el nacimiento y desarrollo del cooperativismo agrario en los países del Cono Sur
(Cracogna, 1971).
La expansión inicial de las cooperativas agrícolas coincidió con el proceso de colonización
rural impulsado por diferentes corrientes inmigratorias desde fines del siglo XIX, y su surgimiento respondió a la necesidad de independizarse de la usura de los almacenes de ramos
generales, los acopiadores y los monopolios, que impedían de distinto modo el desarrollo de
los pequeños y medianos productores (Drimer, 1984).
O. Carracedo (1984), en el análisis de la evolución de las cooperativas, distingue dos grandes etapas. La primera etapa, de aprovisionamiento y de comercialización interna abarca las
mencionadas experiencias, y las que siguieron, en su mayoría impulsadas por inmigrantes
europeos en un contexto marcado por el predominio del arrendamiento. Así, en el origen del
movimiento cooperativo agrario se destaca la creación de la “Primera Sociedad Agrícola

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

75

�Israelita Argentina” en 1900, posteriormente denominada “Sociedad Agrícola Lucienville
Cooperativa Limitada” fundada en Basavilbaso, Entre Ríos, por un grupo de colonos judíos. Su
estatuto constitutivo planteaba como objetivo el adquirir conocimientos agrícolas, arbitrar
medios para la formación de una caja de ahorros y préstamos y comprar toda clase de artículos para proporcionárselos a sus miembros a precios ventajosos (Plotinsky, 2009). También
con colonos de ese origen se crearon el “Fondo Comunal” de Villa Domínguez (1904); la
“Unión entre Agricultores” de Urdinarrain (1908) y “Palmar Yatay” de Ubajay (1916); en la provincia de Entre Ríos; la “Mutua Agrícola” de Moisesville, Santa Fe (1908); “Granjeros Unidos”
de Rivera, Buenos Aires (1924) y “El Progreso” de Bernasconi, La Pampa.
Los objetivos iniciales de protección de los inmigrantes frente a un medio desconocido se
fueron transformando progresivamente, extendiéndose a ganar poder de negociación frente a
una comercialización muy concentrada, y desarrollar la vinculación con otras instituciones y
con el Estado.
En 1930, Fondo Comunal era la más importante de las cooperativas agrícolas entrerrianas,
contaba con más de mil asociados y se ocupaba de la provisión de implementos agrícolas y
artículos de consumo y la comercialización de cereales, para lo cual poseía embarcaderos en
varios puertos y galpones en estaciones ferroviarias.
Mientras tanto, en Junín, Provincia de Buenos Aires, productores de la zona habían creado,
en 1904, la “Liga Agrícola Ganadera”, a fin de lograr una mejor comercialización de su producción agrícola ganadera. Se trató de la primera de las cooperativas agrícolas denominada “pura”
o autónoma, por no tener vinculación o dependencia en su origen con otras instituciones.
Entre las cooperativas dedicadas a producciones industriales, fuera de la región pampeana, se crea en 1905 una cooperativa algodonera en Margarita Belén, Chaco (que formaliza una
asociación establecida en 1897) y, luego, una vitivinícola en la Colonia Gral. Roca (Río Negro)
en 1913. En 1915 se establece la primera cooperativa frutihortícola en Concordia (Entre Ríos),
y en 1918 la Sociedad Cooperativa de Lechería de Zavalla (Santa Fe), primera cooperativa tambera del país (Victoria et al., 2005).
La segunda etapa, o etapa fundacional, entre 1922-1956, es determinada por Carracedo en
base al comienzo de la integración, con la creación de entidades de segundo y tercer grado18.
Si bien la primera entidad de tercer grado, la Confederación Entrerriana de Cooperativas, nace
en 1913, el autor marca la institucionalización del movimiento cooperativo con la creación, en
1922, en Rosario, de la Asociación de Cooperativas Rurales Zona Central –luego denominada
Asociación de Cooperativas Argentinas. Inicialmente fue integrada por 10 cooperativas de las
provincias de Santa Fe y Córdoba que resolvieron concentrar la oferta granaria proveniente de
establecimientos de carácter familiar, conciliando las ventajas de la producción descentralizada con la comercialización a gran escala. En 1928 fue creada la Unión de Cooperativas Ltda.
San Carlos, que agrupaba a cooperativas tamberas.
Con relación a la dimensión del movimiento cooperativo en esta etapa, un estudio del
Ministerio de Agricultura de la Nación en 193819 aporta uno de los primeros datos sobre el cooperativismo agropecuario en la Argentina. El estudio consignaba 278 entidades, de las cuales
18 Cabe destacar que en 1930 tiene lugar la construcción del primer elevador de campaña, en la Unión Agrícola de Leones,
cooperativa precursora en el almacenamiento de cereales, iniciativa conjunta de la cooperativa local, la Unión Agrícola y de la
Asociación de Cooperativas Argentinas, instituciones fundadas por Juan Costa (Bichsel; Costa, 2006).
19 Realizado por la Comisión Nacional de Granos y Elevadores de la Dirección de Economía Rural y Estadística del Ministerio de
Agricultura de la Nación, mencionado en Lattuada y Renold (1996).

76

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�sólo 106 continuaron manteniendo algún grado de actividad económica luego de la encuesta
de actualización que se realizó.
La evolución del movimiento cooperativo en número de entidades y asociados fue irregular, aunque continua, hasta mediados de la década del 50, destacándose especialmente el
período del gobierno peronista de 1946 a 1955, en que se quintuplicó el número de cooperativas de todos los sectores; en el caso de las agrarias, los productores asociados se beneficiaron con el crédito oficial en condiciones preferenciales en cuanto a las tasas de interés anual
(Girbal Blacha, 2004).
Desde mediados de la década del 50 se inicia un largo período de retroceso, con caída de
entidades y dificultades para las que sobrevivieron. Influyeron en ello los sucesivos gobiernos
militares, contrarios a las organizaciones sociales de distinto tipo y que instrumentaron políticas adversas, y las restricciones de financiamiento, tanto el proveniente de las propias fuentes cooperativas –también afectadas por los procesos de concentración– o de otras fuentes
públicas.
En los primeros años de la década de 1980, las restricciones impuestas por la política crediticia conducen a las cooperativas a orientarse al financiamiento de los socios20 en lugar de
capitalizar los excedentes o redistribuirlos, con el consiguiente endeudamiento de los productores, la posterior insolvencia de la cooperativa y la repercusión de este comportamiento en
las entidades de segundo grado, que se traduce en serias dificultades para todo el sistema institucional (Barbero, et al., 2000). Con la recuperación de la democracia, se instaló una orientación favorable a las cooperativas, pero las dificultades económicas generales de la segunda
mitad de esta década, con el fracaso del Plan Austral y del Plan Primavera, también desestimularon la creación y fortalecimiento cooperativo.
La década del 90 –en particular, desde abril de 1991– se caracterizó, económicamente, por
la aplicación de un modelo de apertura y desregulación económica conformado, principalmente, por la convertibilidad del peso, la apertura económica, con disminución de aranceles de
importación, la desregulación de los mercados, la eliminación de organismos reguladores del
comercio y la producción agropecuaria (como las Juntas Nacionales de Granos y Carnes, el
Instituto Forestal Nacional y otros dirigidos a la regulación de cultivos como azúcar y yerba
mate), las privatizaciones (terminales portuarias, ferrocarriles) y el fomento de la inversión
extranjera.
La tendencia de largo plazo de aumento de escala en la actividad primaria se vio acelerada por el fuerte retraso cambiario, y la reducción de las regulaciones y eliminación de instituciones que podrían morigerar su impacto entre los productores más pequeños. Esto tuvo un
alto impacto entre los asociados de las cooperativas agropecuarias, y, particularmente, sobre
los productores de explotaciones familiares.
Debería señalarse, además, la insuficiencia de los esfuerzos de integración horizontal y vertical y de los procesos de racionalización implementados por algunas entidades, ya que, a diferencia de las empresas convencionales del sector agrario, las cooperativas no pueden disponer
en lo inmediato de estructuras más flexibles o dedicarse a otras actividades por tratarse de
sociedades de personas y no de capital. Las restricciones del propio sistema cooperativo en
cuanto a la relación contractual entre la cooperativa y el socio, su imposibilidad de captar recur20 El endeudamiento acumulativo de las entidades de primer grado puso en serias dificultades a todo el sistema institucional y
se reflejó en la liquidación de varias cooperativas de primer grado y la quiebra de organizaciones de segundo grado, como FACA.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

77

�sos externos y reinvertirlos en el sector y las limitaciones del cooperativismo financiero para
asistirlo, dificultaron el desarrollo de las entidades, obligándolas a contraer deudas y pagar los
altos intereses impuestos por el sistema bancario y financiero. A las dificultades coyunturales
se añadieron los problemas políticos, económicos y también los desafíos provocados por los
cambios tecnológicos y organizacionales que influyeron en la expansión agrícola argentina.
La situación económico-financiera de las cooperativas agrarias, sobrevivientes a los severos cambios de la década del 80, condicionó sus posibilidades empresariales en el nuevo contexto macroeconómico y sectorial, mientras que los impactos del ajuste estructural acrecentaron
las dificultades económicas y financieras de gran parte de los productores asociados, cuya
capacidad de cancelación de los pasivos con la entidad se vio severamente afectada. Con ello
se instaló una nueva crisis financiera de las cooperativas y de gran parte de sus socios.
Con este panorama, se produjo una declinación en el número de cooperativas agrarias de
la Pampa Húmeda, con cierres y liquidaciones de entidades, principalmente de comercialización de granos. Un estudio sobre la provincia de Santa Fe indica que el porcentaje de supervivencia de las cooperativas fue del 55% en la región norte de la provincia y del 76% en el centro
(Depetris, 2001); esa situación presenta rasgos similares a lo ocurrido con otras pequeñas y
medianas empresas acopiadoras, que por factores internos y externos vieron restringido su
desarrollo y competitividad. Cabe subrayar que algunas organizaciones cooperativas de grado
superior que las nucleaban insistieron en la necesidad de aumentar la eficiencia productiva en
todas las etapas de la cadena agroalimentaria, como elemento esencial para el incremento de
la competitividad (CONINAGRO, 2004) y en potenciar la integración cooperativa horizontal y
vertical en la cadena de valor.
La crisis generalizada en el sector cooperativo que caracterizó el período ha sido explicada, entre otros factores, por la inadecuada y deficiente administración política del financiamiento a los asociados y por el mantenimiento de una estructura sobredimensionada (en
especial, en recursos humanos e infraestructura) respecto a la realidad externa. A ello se agregó la parálisis que tales situaciones provocaron en los cuerpos directivos y la pasiva actitud de
funcionarios que sólo atinaban a ver cómo se desarrollaban los hechos sin adoptar medidas
específicas (Balestri et al., 2006).
Otros cambios en el sector agropecuario hicieron el mercado aún más competitivo. Así,
las transformaciones tecno-productivas en la actividad agropecuaria dieron lugar a la aparición
de nuevos agentes más deslocalizados (pool de siembra, empresas contratistas de maquinarias, etc.); la concentración empresarial, la privatización/desregulación de los principales resortes del negocio cerealero (puertos, instalaciones de acopio), la eliminación del precio sostén,
y el marco financiero sumamente restrictivo, impactaron fuertemente sobre las cooperativas
ligadas al acopio y comercialización de granos. Se produjo una reducción significativa de entidades cooperativas por liquidación o fusiones, junto con la aplicación de mecanismos de ajuste en algunos sectores (reducción de personal) y el abandono de algunas actividades (en el
caso de la ACA, las de adquisición y distribución de mercaderías de uso y consumo y el cierre
de fábricas de aceite21) junto con el relanzamiento de otros sectores (por ejemplo, en ACA, el
de insumos agropecuarios).
21 Del padrón societario de 148 cooperativas activas con que contaba la ACA a fines de los años 80, más de 90 atravesaron por
crisis severas que pusieron en duda su continuidad. De éstas, aproximadamente el 30% logró superar la situación "adoptando
medidas de reconversión", las restantes se complementaron con otras cooperativas con diferentes tipos de asociación, no
obstante, 15 desaparecieron (D´Adam et al., 2006).

78

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Las nuevas condiciones competitivas de los mercados de alimentos, la ampliación de la
participación de las multinacionales dentro del territorio, el debilitamiento de la banca oficial
(en particular, provincial) y la drástica caída de la banca cooperativa, provocaron la necesidad
de importantes cambios y adaptaciones en las cooperativas agropecuarias. Se redujo el número de entidades y disminuyó la cantidad de personal ocupado, pero al mantenerse o ampliarse
los volúmenes comercializados o procesados, se verificó un aumento promedio de la productividad, lo que les permitió mantener su participación relativa, tal como se verá más adelante
al analizar los Censos Económicos.
A partir de 1995 se observa, paralelamente a lo ya descripto, un notable aumento del
número de cooperativas activas. Esto se explica por la necesidad de los pequeños y medianos
productores, que buscaban una estrategia para enfrentar el contexto desfavorable, y por el
estímulo brindado por los programas orientados desde el Gobierno (Programa Cambio Rural,
Programa Social Agropecuario, PRODERNEA, PRODERNOA, y otros) que apoyaron a los productores en la búsqueda de soluciones asociativas.
A la salida de la convertibilidad, la reactivación de la economía en 2003 permitió, en algunos casos, sanear deudas bancarias a partir de la pesificación definida en 2002 y posibilitó un
reacomodamiento de la posición económica de las cooperativas existentes. Por otra parte,
como resultado de políticas muy activas que favorecieron la creación de cooperativas, se
observa un importante crecimiento del número de cooperativas activas desde ese año.
A principios de la segunda década del siglo XXI, el cooperativismo agropecuario se muestra como un sector social y económico pujante, abarcando más de un millar de entidades, con
cobertura en la mayoría de los productos agropecuarios y encarando procesos de modernización institucional, incursión en agregado de valor, generación de energías renovables, actividades de investigación y desarrollo, capacitación cooperativa, desarrollo de juventudes
cooperativistas, apoyo a la educación superior agropecuaria, y otros. Los puntos siguientes
intentan cuantificar, en la medida de la información disponible, las principales dimensiones
referidas a su importancia económica, social y sectorial, y profundizar en las transformaciones
institucionales.
Dentro de este panorama de crecimiento y modernización, la organización en cooperativas
de los pequeños productores y explotaciones familiares es proporcionalmente baja, creando el
desafío de generar estrategias y políticas dirigidas a incorporarlos a formas organizativas que
les permitan aumentar la escala, mejorar la gestión y adoptar innovaciones, con el objetivo
final de mejorar sus ingresos y fortalecer su inserción territorial. A este tema se dedican los
capítulos IV y V.

III.2.

Dimensión y estructura actual del cooperativismo agropecuario

Para establecer el número actual de cooperativas, es necesario adoptar algunas definiciones que se relacionan con la modalidad de registro y el cumplimiento de las normas administrativas de la autoridad de aplicación, el INAES. Para el organismo, se entiende como cooperativa
“activa”, a la que cumplió oportunamente con los requisitos para obtener la matrícula, y que
ésta no haya sido suspendida, cancelada o en proceso de liquidación.
A los fines del estudio, para identificar aquellas que podría considerarse en vida institucional activa, se calificará como “regulares” a todas las cooperativas activas que, a diciembre de
2010, habían presentado al menos un balance correspondiente a los ejercicios 2007, 2008 o
2009; o no habiéndolo presentado se constituyeron en los años 2009 o 2010.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

79

�El Cuadro 1 muestra los resultados del procesamiento de los datos del Registro Nacional de
Cooperativas22 al 31 de diciembre de 2010. Del mismo surge que, a esa fecha, las cooperativas
agropecuarias activas en la Argentina eran 1606, de las cuales serían regulares 800 entidades, en
tanto otras 806 no cumplirían con tal condición, por no haber presentado balances desde 2006.

Cuadro 1. Cooperativas agropecuarias en 2010
Condición

Cant. de cooperativas

%

TOTAL DE COOPERATIVAS AGROPECUARIAS AL 31 DIC. 2010
Activas
Regulares*
Presentaron Balance

628

No pres. balance, constit. en 2009/10

172

No Regulares
No pres. balance, constituidas 2003/08

515

No pres. balance, constituidas antes de 2003

291

1606

100

800

50

806

50

COOPERATIVAS AGROP. CONSTITUIDAS ENTRE 2001 Y 2010
Activas

966

Regulares

364

38

602

62

Presentaron Balance

192

No pres. balance, constituidas 2009/10

172

No Regulares
No pres. balance, constituidas antes de 2009

%

602

Fuente: Elaborado con datos del Registro Nacional de cooperativas - INAES.
* Se define como "regular" a la cooperativa que a diciembre de 2010 había presentado al menos un balance correspondiente a
los ejercicios 2007, 2008 o 2009; o no habiéndolo presentado se había constituido en los años 2009 o 2010.

Un fenómeno llamativo de la última década es el importante número de cooperativas
constituidas entre 2001 y 2010, de las cuales figuran como activas 966. Sin embargo, también
es apreciable el alto número de entidades que no mantienen la condición de regular. Así, sólo
364 (el 38%) se encontraba en condición regular al 31 de diciembre de 2010. Aún así, las cooperativas agropecuarias activas a esa fecha, que se constituyeron después de 2001, representan el 60% del total de activas.
El Gráfico 2 permite apreciar la evolución en el surgimiento y mantenimiento de las cooperativas agropecuarias a lo largo de la historia nacional, ampliando los comentarios históricos realizados en el punto anterior. Así, aparecen tres grandes períodos: el que va desde los orígenes
hasta el año 1955, en el cual se constituye el que podría denominarse “núcleo histórico del cooperativismo agrario” –abarcando las cooperativas constituidas en las primeras décadas del siglo
XX, en el marco de los procesos de inmigración y colonización, y las formadas durante los primeros gobiernos peronistas–; un largo período, de casi medio siglo, de muy baja creación de
entidades o baja supervivencia de las creadas en esos años; y un reverdecer del surgimiento de
cooperativas agropecuarias a partir de mediados de la última década del siglo XX.
22

80

INAES. Registro Nacional de Cooperativas. www.inaes.gov.ar

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Este fenómeno se ha producido en casi todas las provincias, destacándose, por número de
nuevas cooperativas, Misiones, Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán y San Juan (ver
Cap. IV). Datos detallados pueden encontrarse en los Cuadros 1 a 3 del Anexo I, Carpeta C.

Gráfico 2. Cooperativas agropecuarias registradas. Total nacional

Cooperativas

600
500
400
300
200
100

Regulares

2006/2010

2001/2005

1996/2000

1990/1995

1986/1990

1981/1985

1976/1980

1971/1975

1966/1970

1961/1965

1956/1960

1951/1955

1946/1950

Hasta 1945

0

No regulares

Fuente: Elaborado con datos del Registro Nacional de Cooperativas - INAES.

Los datos del Registro Nacional de Cooperativas informan, principalmente, sobre las cuestiones administrativas: constitución, domicilio, responsables. Para conocer aspectos estructurales de las cooperativas es necesario basarse en otras fuentes.
Una de las principales es el Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales
(CESCyM), realizado por el INAES en 2006-2007, único relevamiento específico y detallado
realizado en las dos últimas décadas23. Los resultados más generales han sido publicados por
la institución. Otros procesamientos, no publicados, se incorporan a este estudio. En esta
investigación se realizaron, además, nuevos procesamientos para revisar los anteriores y agregar nuevas variables. Los datos provenientes de estas tareas alimentan los análisis de este
punto III.2. Tanto la publicación como el detalle de los procesamientos pueden consultarse en
el Anexo I, INAES.
Según el Censo INAES, las 495 cooperativas agropecuarias censadas contaban con
122.710 asociados y la distribución por regiones era la que figura en el Cuadro 2. Se aprecia
23 Es conveniente señalar que, previamente al Censo, se realizó un empadronamiento al cual se presentaron 743 cooperativas.
Sin embargo, al momento del Censo, sólo 495 pudieron ser ubicadas y censadas. En este sentido, no es posible para este estudio determinar cuál es el porcentaje del universo reflejado en el Censo, aunque indudablemente es muy elevado. Por esta razón,
es posible que se encuentren diferencias en el número de cooperativas y en volúmenes comercializados y/o procesados provenientes de otras fuentes.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

81

�que el 63% de las cooperativas se encontraba en la Región Pampeana, y especialmente en las
provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, en tanto un 83% de los asociados estaban
en dicha región.

Cuadro 2. Cooperativas agropecuarias y asociados censados en 2006-2007
Región

Cooperativas
Número

Asociados
%

Número

%

PAMPEANA

314

63

102.336

83

Santa Fe

101

20

49.493

40

Córdoba

77

16

19.839

16

Interior Bs. As.

85

17

13.197

11

Gran Bs. As.

10

2

3.136

3

Pampeana (Resto)

41

8

16.671

14

NEA

64

13

10.681

9

NOA

45

9

4.931

4

PATAGONIA

23

5

2.724

2

CUYO

49

10

2.038

2

Total

495

100

122.710

100

Fuente: INAES - Las cooperativas y las mutuales en la Rep. Argentina - Bs.As. 2008.

Las cooperativas agropecuarias argentinas desarrollan dos tipos de actividades principales: comercialización de la producción de los asociados y/o procesamiento industrial de la producción de sus asociados. De acuerdo al Censo Nacional Económico 2004/2005,
aproximadamente un 60% de las entidades están orientadas a la comercialización y un 40% al
procesamiento y/o elaboración de productos (lo que incluye su posterior venta). Son muy
pocos los casos de cooperativas que realicen en común la producción agropecuaria.
Los productos entregados por los asociados a las cooperativas para su producción o
comercialización provienen de todas las actividades agropecuarias: cultivos agrícolas (granos,
frutas, hortalizas, cultivos industriales) y ganadería (bovina, lechería, ovina, porcina, avicultura,
miel, caprinos) (Cuadro 3).
Dado que las cooperativas pueden comercializar/procesar distintos productos, la suma de
los parciales suele ser mayor que el total del grupo.

82

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 3. Cooperativas de comercialización y agroindustriales,
por producto, en el Censo INAES
Comercialización

Cantidad de coop.

CEREALES Y/O OLEAGINOSAS

170

Cereales

163

Oleaginosas

156

CULTIVOS INDUSTRIALES

56

Olivo

2

Maní

5

Algodón

11

YERBA MATE, TÉ Y/O TABACO

26

Yerba mate

19

Té

4

Tabaco

6

Caña de azúcar

5

Otros cultivos industriales

7

FORESTALES

2

FRUTALES

20

FRUTALES CÍTRICOS

3

Frutas de carozo

4

Peras y/o manzanas

5

Uva

9

HORTALIZAS Y LEGUMBRES

18

Ajo

3

Cebolla

3

Tomate p/fresco

3

Tomate p/industria

2

Pimiento fresco

2

Pimiento p/pimentón

2

Zapallo

4

Papa

4

Poroto seco

3

Otras legumbres

1

Otras hortalizas

3

Aromáticas

1

PRODUCTOS PECUARIOS
Bovinos

53

Ovinos

6

Caprinos

2

Porcinos

7

Conejos

5

Avícola carne

5

Avícola huevos

4

Miel y subproductos

27

Leche sin procesamiento

35

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

83

�Agroindustria

Cantidad de coop.

Producción y procesamiento de carne y productos cárnicos

19

Preparación, empaque y acondicionamiento de frutas, hortalizas y legumbres

20

Elaboración de aceites y grasas de origen vegetal

6

Elaboración de leches y productos lácteos deshidratados

30

Elaboración de productos de molinería

8

Elaboración de alimentos preparados para animales

21

Elaboración de dulces

7

Preparación de hojas de té

4

Preparación de yerba mate

17

Elaboración de vinos y otras bebidas fermentadas a partir de frutas

28

Preparación de hojas de tabaco

43

Preparación de fibras textiles vegetales, desmotado de algodón

7

Otras actividades agroindustriales

22

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

En cuanto a la ubicación regional de las cooperativas según los productos principales, ésta
puede observarse en el Cuadro 4.

Cuadro 4. Concentración regional de las cooperativas, según principales
rubros, en 2006-2007
Región

En % del total de cooperativas del país dedicadas a cada rubro
PAMPEANA

NOA

PATAGONIA

CUYO

Total

Cereales

99,8

0,2

0

0

0

100

Oleaginosas

99,1

0,8

0

0

0

100

Maní

100

0

0

0

0

100

Leche

84,9

0

4,0

0

11,2

100

Bovinos

95,9

0,5

1,6

2,0

0

100

Ovinos

99,3

0,7

0

0

0

100

Porcinos

83,4

16,5

0,1

0

0

100

Conejos

95,9

0

0

4,0

0,1

100

Avícola huevos

99,9

0

0

0

0,1

100

Uva

0

0

0

2,1

97,9

100

Ajo

0

0

0

0

100,0

100

40,6

59,3

0,2

0

0

100

Yerba mate

0

99,3

0

0,7

0

100

Té

0

100,0

0

0

0

100

2,0

98,0

0

0

0

100

57,7

38,5

0

3,8

0

100

Algodón

Cítricos
Tomate p/fresco

84

NEA

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Región

En % del total de cooperativas del país dedicadas a cada rubro
PAMPEANA

Avícola carne

NEA

NOA

PATAGONIA

CUYO

Total

28,6

71,4

0

0

0

100

2,7

93,3

0

4

0

100

0

99,5

0,5

0

0

100

79,1

1,6

18,5

0,1

0,7

100

0

29,9

70,1

0

0

100

74,5

0

25,5

0

0

100

Poroto seco

0

2,1

95,7

0

2,1

100

Caña de azúcar

0

0

100,0

0

0

100

Frutas de pepita y carozo

0

0

0

100,0

0,0

100

Cebolla
Caprinos
Miel
Tabaco
Papa

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

Sintetizando los cuadros 3 y 4, se puede afirmar que las cooperativas de granos (cereales y oleaginosas) son la mayoría de las entidades y, al mismo tiempo, están todas ubicadas
en la Región Pampeana. En número de entidades, siguen las de bovinos y lechería, también
fuertemente concentradas en dicha región. Continúan las de cultivos industriales, integradas
por las que procesan y comercializan un amplio rango de productos, y que tienen particular
relevancia regional.
Es necesario destacar que lo presentado surge del Censo INAES, y que los datos de otras
fuentes muestran algunas diferencias. Por el momento, estas cifras sobre número de cooperativas intentan dar un primer panorama, ya que la importancia de cada grupo se mide mejor por
su participación en el valor de producción, dato que se presentará en los puntos siguientes.
Otra dimensión de gran interés para evaluar la estructura del cooperativismo agropecuario
es la distribución de la cantidad de entidades, de los ingresos y de los activos, según el año de
constitución de la cooperativa. Con los procesamientos realizados con los datos del Censo
INAES se ilustra la periodización que se planteó al comienzo de esta sección: hay un período
inicial de fuerte crecimiento, hasta 1955, con la constitución del “núcleo histórico”; un segundo período, entre los años 1956-1995, con caída de entidades y un bajo nivel de constitución
y, finalmente, un tercer período con fuerte creación de entidades desde 1996 en adelante. Los
datos de ingresos y activos muestran la importancia del “núcleo histórico” en el universo cooperativo. Este incluye 232 cooperativas de primer grado, representa el 47% del total de entidades censadas por el INAES, y contribuye al conjunto con el 85% de los activos y el 77% de
los ingresos. (Cuadro 5 y Gráfico 3). Si se lo mide con el padrón del INAES a 2010, el número
de entidades constituidas en ese período alcanza a 319.
Por otra parte, en el tercer período, desde 1996 a 2006, se constituyeron 142 cooperativas (29% del total), pero sólo representan el 2,5% de los ingresos. Se trata de cooperativas en
proceso de consolidación, de pequeña escala promedio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

85

�Cuadro 5. Cooperativas agropecuarias por año de constitución
Período de
constitución

Cantidad de
cooperativas

Ingresos
(millones
de $)*

Activos
(millones
de $)*

Cantidad
con ingresos
inferiores
a $10.000

Cantidad
con ingresos
inferiores
a egresos

Cooperativas de primer grado
Hasta 1945

99

5.574

2.929

.

18

1946/50

62

1.160

641

.

5

1951/55

71

1.133

777

.

15

1956/60

14

151

101

.

3

1961/65

14

124

110

.

3

1966/70

21

239

198

.

3

1971/75

11

154

217

.

2

1976/80

6

249

176

.

2

1981/85

12

239

255

1

6

1986/90

20

60

49

.

5

1991/95

23

80

57

1

8

1996/00

61

71

105

12

12

2000/05

81

52

40

17

24

Total

495

9.289

5.656

31

106

6

2.589

1.469

Coop. 2° grado**

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES, Anexo I, Carpeta C, Cuadro 8.
* Millones de pesos corrientes del año 2004.
** no se clasifican por fecha por integrar cooperativas de primer grado constituidas en distintos años.

86

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Gráfico 3. Cooperativas activas en 2010 según año de constitución
Participación en cantidad, ingresos y activos (en %)
70%

Cooperativas

60%
50%
40%
30%
20%
10%

Cooperativas

Ingresos

2000/05

1996/00

1991/95

1986/90

1981/85

1976/80

1971/75

1966/70

1961/65

1956/60

1951/55

1946/50

Hasta 1945

0%

Activos

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

Cuadro 6. Participación de las cooperativas del “núcleo histórico” por producto
Producto
Peras y manzanas

% de las cooperativas
100

Algodón

98

Cereales

95

Maní

95

Oleaginosas

92

Té

62

Yerba mate

59

Tomate fresco

57

Lácteos

54

Pimiento fresco

36

Uva para vinificar

5

Tabaco

0

Cítricos

0

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.
Anexo I, Carpeta C, Cuadro 4.

Las cooperativas del “núcleo histórico” tienen una relevante participación en los productos cereales y oleaginosas, algodón, maní, peras y manzanas, y también importante en otros

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

87

�rubros. En el caso de tabaco, las cooperativas se formaron en los años 60 y 70, en los cítricos
en la década del 80, mientras que parte sustancial de las de tomate, pimiento fresco y miel
corresponden a la década de los 90 (Cuadro 6).
En este punto se ha presentado un resumen de los aspectos más destacados que surgen
del procesamiento de la base de datos del Censo INAES. En el Anexo I se pueden encontrar
tres carpetas de información:
A

La reproducción del Censo del INAES, publicado en www.inaes.gov.ar

B

El primer procesamiento de la base de datos del Censo, con correcciones introducidas
por este estudio.

C

Procesamientos adicionales de la base de datos del Censo, en relación con diversos
indicadores, y procesamiento del padrón de cooperativas del INAES para identificar las
entidades agropecuarias que estuvieran activas a diciembre de 2010.

III.3.

Importancia de las cooperativas en la organización de los productores
agropecuarios

En este punto se procurará evaluar la importancia de las cooperativas como forma de organización de los productores agropecuarios, así como las tendencias que, en ese aspecto, se
verificaron hasta principios de esta década.
Para ello, es necesario recurrir a la información más completa, la de los Censos Nacionales
Agropecuarios realizados por el INDEC, cuya última versión disponible es la del año 2002, y a
la de estudios complementarios.
Los elementos que se expondrán a continuación, y los adicionales que figuran en el Anexo
III, permiten afirmar que:

88

•

Las cooperativas son la principal forma organizativa de los productores agropecuarios.

•

La mayor parte de los asociados a cooperativas pertenecen a las explotaciones agropecuarias familiares y, en particular, a los tipos de productores más pequeños. Sin
embargo, los pequeños productores asociados a cooperativas son una fracción muy
pequeña del total de sus categorías. Es decir, la participación en cooperativas de este
tipo de productores es proporcionalmente muy baja.

•

El 56% de explotaciones cuyos responsables están cooperativizados se encuentran
en la Región Pampeana, y el 28% en el NEA. En las demás regiones extrapampeanas
el porcentaje de productores asociados a cooperativas es muy reducido, y esto se
acentúa entre los productores más pequeños.

•

Las provincias que tienen un mayor porcentaje de productores cooperativizados, así
como mayor proporción de superficies cultivadas y existencias ganaderas en esas
explotaciones son Santa Fe y Misiones.

•

La cantidad de productores cooperativizados cayó significativamente entre 1988 y
2002, en mayor proporción que la caída del número total de EAP.

•

En la región pampeana la disminución de EAP cooperativizadas se verificó en mayor
medida que en el promedio nacional.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�De las distintas formas organizativas de los productores agropecuarios relevadas por el
Censo Nacional Agropecuario de 2002 (CNA 02), las cooperativas son las que nuclean mayor
número de asociados. En dicho año, 44.601 productores (personas responsables de la gestión
de los establecimientos agropecuarios) manifestaron estar asociados a alguna cooperativa, en
tanto que 13.874 dijeron estar asociadas a alguna asociación gremial, otras 8316 integraban
grupos de Cambio Rural, Programa Social Agropecuario o CREA; y 11.791 formaban parte de
otros tipos de asociaciones rurales (Cuadro 7 y Anexo III, Cuadros 1 y 8). Es razonable suponer que, desde 2002, esta preponderancia de las cooperativas respecto a otras formas de asociación se ha acentuado, paralelo a la constitución de alrededor de mil nuevas cooperativas24.

Cuadro 7. Asociativismo: Cantidad de EAP por modalidad. CNA 2002
Tipo de asociación

Cantidad de EAP

Participación en el
total de EAP (en %)

Cooperativas

44.601

13,4

Asociaciones Gremiales

13.874

4,2

Cambio Rural

2.695

0,8

CREA

1.648

0,5

PSA

3.973

1,2

Compras conjuntas

2.931

0,9

Comercialización

1.826

0,5

Capacitación

1.603

0,5

Agrupaciones de maquinaria

5.431

1,6

Otras asociaciones

Fuente: Elaborado en base a Obschatko, 2009: Las EAP Familiares en la R.A.

Las explotaciones de los 44.601 productores cooperativizados cubren una superficie total
de 14,8 millones de ha, de las cuales 6,8 millones se encuentran implantadas, y cuentan con
7,3 millones de cabezas de ganado (5,9 millones de vacunos). Por lo tanto, representan el
8,6% de la superficie total, el 20,7% de la superficie implantada, el 20% del ganado porcino y
el 12,2% del ganado bovino. Por cultivos, los productores cooperativizados manejan el 24%
de la superficie total implantada con cereales y oleaginosas, y un tercio de los cultivos industriales (Anexo III, Cuadros 4 y 5).
Las EAP asociadas a cooperativas tienen una fuerte presencia en la Región Pampeana.
Tres provincias –Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba– dan cuenta del 48% de las EAP de asociados a cooperativas, el 78% de la superficie implantada y el 73% de las cabezas de ganado
bovino del total de cooperativas del país, lo que muestra la importancia de estas entidades en
la región, que se viera con otros indicadores en la sección anterior.
En el conjunto de las provincias, Santa Fe es la que exhibe indicadores más altos de cooperativas y de su peso en la variables productivas: el 37% de las explotaciones agropecuarias
24 Como puede apreciarse, el número de productores asociados a cooperativas (44.601) difiere notablemente del número de asociados de las cooperativas agropecuarias relevados en el Censo del INAES. Estas diferencias podrían atribuirse a que se trata de relevamientos realizados por instituciones diferentes y no conectadas entre sí, con distinta definición del universo estadístico y de
metodologías, además de otras explicaciones referidas a los procedimientos censales que caen fuera de los alcances de este estudio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

89

�está cooperativizado, y en las mismas se encuentra el 44% de la superficie implantada, el 30%
de los bovinos y el 36% de los porcinos de la provincia (Anexo III, Cuadros 3 y 4). Otra provincia que se destaca es Misiones, donde el 30,6% de las EAP de la provincia está integrado a
cooperativas, representando el 32% de la superficie implantada y el 34% de las existencias
bovinas provinciales.
La evolución entre los años 1988 y 2002, según los Censos Agropecuarios, muestra un
fuerte retroceso del número de productores agropecuarios asociados a cooperativas, el cual
se redujo en un 52%. Ello implicó una reducción del 33% al 21% de la superficie implantada,
y del 22% al 12% en términos de ganado bovino, en las EAP cooperativizadas. Esta caída es
mayor que la reducción del total de explotaciones, que fue del 24% (Anexo III, Cuadro 7).
En términos territoriales, la Región Pampeana sufrió una reducción del 60% de los productores cooperativizados (en forma relativamente homogénea entre las provincias que la
integran), lo que resulta determinante en la evolución nacional debido al peso de esta región.
Las menores caídas se registraron en el NEA, aunque fuertemente focalizadas en la provincia del Chaco, y en Cuyo.
Es importante analizar la distribución de los productores cooperativizados por tipo de productores. El estudio “Las explotaciones familiares en la República Argentina”, realizado con los
datos del CNA 02, establece una definición conceptual y una metodología que distingue las
denominadas “explotaciones agropecuarias familiares” de las “explotaciones agropecuarias no
familiares”, y establece cuatro tipos de explotaciones agropecuarias familiares: A, B, C Y D25.

Gráfico 4. Asociados a cooperativas por tipo de productor
Año 2002
Familiares A
23%
No Familiares
21%

Familiares D
13%

Familiares C
18%

Familiares B
25%

Fuente: Obschatko, E. op.cit.

25 Ver OBSCHATKO, Edith. (2009). Las explotaciones familiares en la República Argentina. Se entiende por explotación familiar
aquella en la que el productor trabaja directamente en la explotación, no emplea trabajadores no familiares remunerados permanentes, no es SA o SCA, y está por debajo de determinados límites de superficie total, cultivada y cabezas de ganado. Dentro de
las EAP familiares se consideran cuatro tipos: A, B, C y D, en una escala creciente según el nivel de capitalización. En el caso D
se relativiza la condición relativa al empleo, aceptando que la EAP contrate en forma permanente y remunerada hasta un número
de dos trabajadores no familiares, siempre que se cumplan las otras condiciones.

90

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Si se intenta saber la importancia que tienen las explotaciones familiares dentro del conjunto de productores cooperativizados, se encuentra que el 79% de éstos proviene de dichas
EAP familiares, lo que indica una proporción de asociados algo superior a la participación de las
EAP familiares en el total de EAP (75%) (Gráfico 4). El 48% de los asociados corresponde a los
grupos de EAP familiares más pequeñas (A y B), a diferencia de, por ejemplo, los integrantes
de asociaciones gremiales, donde los productores familiares A y B representan el 32%. (Anexo
III, Cuadro 2).
Pero si se compara el número de EAP asociadas a cooperativas contra el total de EAP, se
encontrará que sólo el 13,3% de todas las EAP pertenece a alguna cooperativa. La asociación
a cooperativas es significativamente menor en el estrato de EAP familiares de menores recursos, el Tipo A, bajando al 9%. En cambio, promedia el 18% en los Tipos B, C y D de las EAP
familiares. Esta reducida participación de los pequeños productores se acentúa en las provincias de menor desarrollo relativo. En el Anexo III, Gráfico 1, se presentan los datos por provincias, pudiendo apreciarse la participación de cada grupo de EAP en el total de productores
cooperativizados, y la participación de los productores cooperativizados en el total de explotaciones agropecuarias.
Para responder a uno de los objetivos de este estudio, que es conocer la importancia de
las cooperativas para el fortalecimiento de los pequeños productores y la agricultura familiar,
interesa profundizar más en la situación de las explotaciones agropecuarias Tipo A, las que
pueden ser definidas, en términos amplios, como aquellas cuya dotación de recursos no permiten, al productor y su familia, vivir exclusivamente de la explotación y mantenerse en la actividad –por lo que debe recurrir a otras estrategias de supervivencia (trabajo fuera de la
explotación, generalmente como asalariado transitorio en changas y otros trabajos de baja calificación)–, se verifican acentuadas condiciones de pobreza, y su mantenimiento en el campo
se explica, en una gran mayoría de casos, por el aporte que recibe de programas públicos de
asistencia social y por otros ingresos eventuales26.
El Cuadro 8 presenta las principales características de este grupo, según el CNA 2002. Se
aprecia su importancia numérica y su baja participación en la superficie cultivada y en el valor
de la producción. Sólo el 9% está asociado a cooperativas. Desde el punto de vista social, es
un grupo muy significativo en cantidad de EAPs y de residentes y, en cuanto a su nivel de instrucción, sólo el 18% tiene estudios secundarios o superiores, creando una desventaja adicional para avances en la gestión tecnológica y económica de la explotación.

26

OBSCHATKO, E. Op.cit.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

91

�Cuadro 8. Perfil del Tipo A de los productores familiares
Variable
Cantidad EAPs

113.234

% del total de EAPs

34,0

% residentes en EAPs

32,1

% total de trabajadores permanentes

24,9

% superficie cultivada total

3,0

% valor bruto de producción total

3,9

% asociado a cooperativas

9

% que trabaja fuera de la EAP

45

% con instrucción: secundario o más

18

Fuente: Obschatko, E. op.cit.

Con respecto a la distribución regional de las EAPs tipo A cooperativizadas, el 77% de los
productores cooperativizados se encuentran en la Región Pampeana y en la Mesopotamia. Si
se dejan de lado dichas regiones, el porcentaje de cooperativización se reduce del promedio
de 9,1% a un magro 3,3% (Cuadro 9).

Cuadro 9. EAP Familiares A en cooperativas, por regiones. CNA 2002

Región Agroeconómica

Puna

Fam A

Cant. EAP
asociadas a
cooperativa

% EAP en
Coop./Total
EAP

% EAP en
Coop./Total
en coop

3.207

35

1,1

0,3

14.707

395

2,7

3,8

Agricultura subtropical del NOA

9.049

529

5,8

5,1

Chaco Seco

3.566

235

6,6

2,3

Monte Árido

16.791

314

1,9

3,0

Chaco Húmedo

11.165

412

3,7

4,0

Mesopotamia

26.902

5.933

22,1

57,6

Patagonia

2.896

182

6,3

1,8

Pampeana

14.367

2.021

14,1

19,6

9.709

192

2,0

1,9

875

54

6,2

0,5

113.234

10.302

9,1

100,0

71.965

2.348

3,3

22,8

Valles del NOA

Oasis Cuyanos
Valles Patagónicos
Total
Total excluyendo R. Pampeana
y Mesopotamia

Fuente: Obschatko, E. op.cit.

92

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Estos datos sugieren que precisamente en el grupo de productores para el cual la cooperativa podría tener mayor importancia estratégica, por su posibilidad de aumentar la escala y
crear condiciones para la mejora de los ingresos, es donde se encuentra más ausente. Esto
presenta el desafío de determinar los factores limitantes y las estrategias para modificar esta
situación. Sobre este punto se volverá en los capítulos IV y V.

III.4.

Importancia económica y sectorial de las cooperativas agropecuarias

III.4.1. Importancia en la economía
La importancia en la economía puede evaluarse con distinto tipo de información. En general,
las estadísticas de los organismos no distinguen en forma habitual a las cooperativas de otras
empresas o unidades. Para realizar este estudio se recurrió a diversas fuentes, las que tuvieron
que realizar procesamientos especiales de sus bases de datos. Al no existir una fuente única,
puede ocurrir que datos sobre una misma variable no sean exactamente iguales, por variar el
método de relevamiento y cálculo, por tratarse de fechas diferentes y otras circunstancias. El criterio seguido en adelante es ofrecer o citar toda la información recibida, agregarla en Anexos y
comentar los resultados que son más completos y que abarcan períodos más largos. Las fuentes utilizadas son: AFIP, INAES, INDEC, INV, INYM y MAGyP –a través de las Direcciones de
Control Comercial (anteriormente en el ONCCA), de Mercados Agrícolas y de Tabaco.
La herramienta estadística más completa y detallada para reflejar la estructura económica
en un momento dado es el Censo Nacional Económico realizado por el INDEC. Los últimos
fueron el CNE 1994 (cuyos datos se refieren al año 1993) y el CNE 2004/2005 (cuyos datos se
refieren al año 2003). En ellos se proporciona información sobre locales, personal empleado,
valor de la producción, consumo intermedio y valor agregado, remuneración de los asalariados, impuestos a la producción y excedente bruto de explotación, discriminada por ramas productivas y provincias. Los datos que ofrece el CNE, en unidades monetarias, permiten comparar
entre sí a las empresas y grupos que operan con distintos productos.
En muy breve síntesis, los datos de los Censos Económicos que se analizan a continuación indican que:
•

La participación cooperativa en el comercio de productos agropecuarios es del orden
del 12%.

•

Entre 1993 y 2003 se observa un proceso de concentración y de aumento de la productividad de las actividades comerciales (reducción de locales y de mano de obra
ocupada, mientras conservan la participación en mercados que se han expandido).

•

La participación cooperativa en la industrialización de productos agropecuarios es en
promedio del 5%, tomando el conjunto de la industria de alimentos, bebidas y tabaco.
Pero es notablemente más alta que ese promedio en las ramas de lácteos, vinos,
algodón, tabaco y yerba mate. En cambio, es mínima en las principales actividades
agroindustriales: aceites, harinas y carnes.

•

También en las cooperativas agroindustriales se verifica un proceso de concentración
y aumento de la productividad, pese a lo cual la participación cooperativa en la actividad agroindustrial ha caído en el período citado.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

93

�•

No se aprecia, entre 1993 y 2003, avance significativo de cooperativas en nuevas actividades agroindustriales. Se ha consolidado o mantenido la participación cooperativa
en aquellas ramas donde su presencia ya era tradicional.

Los CNE incluyen todas las ramas económicas con excepción del sector agropecuario. Dado
que las cooperativas agropecuarias se dedican a las actividades comerciales y de procesamiento,
los CNE cubren prácticamente todo el universo cooperativo basado en productos agropecuarios.
Los datos de los CNE discriminados por formas jurídicas (entre las cuales se incluye a las
cooperativas) que han sido publicados tienen una apertura de actividad económica a dos dígitos, es decir, se refieren a las ramas 15 y 16 de la industria (industria alimentaria, de bebidas y
tabaco-IABT) y las ramas comerciales, también a dos dígitos.
Por tal motivo, a fin de conocer mejor las distintas cadenas y ramas, se solicitó al INDEC
el procesamiento, considerando ramas industriales y comerciales a cuatro y cinco dígitos.
Estas se obtuvieron para todas las ramas en que no se produjera la situación de “secreto estadístico” (tres o menos empresas). Los datos completos figuran en el Anexo II, “Censos
Nacionales Económicos”. Aquí se presentarán los resultados más generales.
Uno de los primeros resultados informa que, en 2003, se ubicaron 565 locales27 pertenecientes a cooperativas agropecuarias las que, durante ese año, tuvieron un promedio anual de
17.693 trabajadores. (Cuadro 10)
El valor total de producción de las cooperativas en 2003 fue de 3389 millones de pesos de
ese año28 (equivalente a unos 1157 millones de dólares). Un 78% de este monto correspondió
a las cooperativas agroindustriales y un 22% a las de comercialización.
Si se considera el valor agregado, la distribución fue del 52% para las de agroindustria y
del 48% para las de comercialización.

Cuadro 10. Cooperativas agropecuarias según actividad, en el CNE 2004/05

Actividad

Locales *

Puestos
de
Trabajo

Valor de producción
Millones $
2003

en %

Valor agregado
Millones $
2003

en %

Agroindustria **

227

11.593

2.649

78,2

577

51,6

Comercio Agropecuario***

338

6.100

740

21,8

541

48,4

Total

565

17.693

3.389

100,0

1.119

100,0

Fuente: elaborado con datos del CNE 2004/05 - INDEC.
* Locales: establecimientos en que se realiza la actividad productiva o comercial. Una empresa puede tener varios locales.
** El detalle de las ramas incluidas en cada actividad figura en el Anexo II.
*** En el caso de Comercio Agropecuario, el valor de producción no incluye el costo de la mercadería vendida.

27 En este texto, por comodidad de expresión, se asimilará “locales” con “cooperativas” o “empresas cooperativas”, si bien
varios locales pueden pertenecer a una sola empresa.
28 Conviene aclarar que el valor de producción, en el caso de la agroindustria, se corresponde con el total de las ventas, mientras que, en el caso del comercio agropecuario, es el total de las ventas menos el costo de la mercadería vendida, ya que la actividad del local es, solamente, comercializar.

94

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�a.

Las cooperativas de comercialización agropecuaria

En 2003, se dedicaban a la comercialización 338 locales con 6100 trabajadores. Estas cooperativas representaban aproximadamente el 13% del comercio agropecuario, esto es, del
total de las ventas mayoristas de productos agrícolas y pecuarios, tanto si se lo mide en términos de valor de producción como de valor agregado (Cuadro 11 y Anexo II, Cuadros 4 y 5).

Cuadro 11 . Comercio agropecuario cooperativo. Años 1993 y 2003

Rama

Locales
1993

Puestos de Trabajo

2003

1993

2003

Var. %

Participación en Participación en
el VP de cada
el VA de cada
rama (en %)
rama (en %)
1993

2003

1993

2003

Venta materias primas
agropecuarias y animales vivos

167

237

2.562

3.923

53,1

13,7

15,5

11,5

13,8

Venta en consignación
productos agrícolas

142

55

2.750

1.148

-58,3

24,9

22,9

28,0

24,2

Venta en consignación
productos pecuarios

48

22

369

415

12,5

9,0

9,1

9,6

9,2

Venta y empaque de frutas,
hortalizas y legumbres

24

12

500

325

-35,0

3,1

1,7

3,5

1,6

Venta carnes rojas, chacinados
frescos y productos de granja

10

3

74

22

-70,3

1,0

0,2

1,3

0,2

Almacenamiento en silos y
frigoríficos

48

9

1.380

268

-80,6

17,8

8,0

17,6

8,5

439

338

7.635

6.101

-20,1

13,4

12,0

13,6

11,7

Total

Fuente: elaborado con datos del CNE 1994 y del CNE 2004/05 - INDEC.

Esta participación en los valores se mantuvo relativamente estable entre los años 1993 y
2003 (período intercensal), pese a que el número de locales de comercio agropecuario pertenecientes a cooperativas se redujo un 23% y el número de puestos de trabajo en dichos locales disminuyó un 20%. Si se considera que la participación en el valor agregado y de producción
se mantuvo casi estable en un período en que el comercio agropecuario creció, esto evidencia un aumento de productividad de las cooperativas, comercializando mayor volumen/valor
con menos puestos de trabajo.

b.

Las cooperativas en la agroindustria

En el caso de la industria de alimentos, bebidas y tabaco (IABT), la presencia de las cooperativas es relevante en unas pocas ramas agroindustriales, siendo marginal su participación en
las principales. A 2003, aportaban el 5,4% del valor agregado por el total de empresas del país.
En su evolución entre los años de ambos censos, se aprecia, como ocurrió con las cooperativas

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

95

�de comercialización, una disminución del número de locales y una reducción de los puestos de
trabajo; en este caso, con una pequeña disminución en la participación sobre el total de la actividad agroindustrial. Tampoco aparecen avances en nuevas actividades agroindustriales.
Los principales datos económicos de las cooperativas de la agroindustria figuran en los
Cuadros 12 y 13. Puede apreciarse el número de locales por ramas, los puestos de trabajo, el
valor de producción, el valor agregado y el porcentaje de valor agregado sobre el valor de producción, para el año 2003. Las mismas variables, para 1993, así como un mayor detalle por
ramas, figuran en el Cuadro 1 del Anexo II.

Cuadro 12. Agroindustria cooperativa: principales ramas de actividad
Año 2003

Producto

Locales

Puestos de
Trabajo

Valor
agregado

Valor de
Producción

( en miles de pesos
de 2003)

Valor
agregado

Valor de
Producción

(participación en %)

Productos lácteos

54

4.560

268.417

1.364.663

46,5

51,5

Vinos

60

1.465

121.264

446.605

21,0

16,9

Tabaco

5

1.544

51.158

265.923

8,9

10,0

Carne

23

1.399

27.738

188.523

4,8

7,1

Desmotado de
algodón

21

687

33.451

115.161

5,8

4,3

Yerba mate

28

1.182

26.753

87.474

4,6

3,3

Alimentos para
animales

11

196

18.354

78.358

3,2

3,0

Productos de
molinería

13

335

17.897

53.734

3,1

2,0

Frutas, hortalizas y
legumbres

9

170

8.518

22.547

1,5

0,9

Resto agroindustria

3

55

3.755

26.150

0,7

1,0

227

11.593

577.305

2.649.138

100,0

100,0

Total

Fuente: elaborado con datos del CNE 2004/05 - INDEC.

Del Cuadro 12 surge que la rama láctea es la más importante entre las cooperativas de
agroindustria, tanto en valor de producción y agregado como en puestos de trabajo. En 2003
los lácteos aportaron el 52% del valor de producción del total de cooperativas. Siguen en
importancia los vinos, con el 17%; el tabaco, con el 10% y la carne, con el 7%.
El Cuadro 13 presenta la importancia relativa de las cooperativas con relación al total de las
empresas de cada una de las ramas; están ordenadas por la importancia sobre el valor agregado.

96

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 13. Participación de las cooperativas en la agroindustria
Años 1993 y 2003

Producto

Puestos de trabajo

1993
Tabaco

2003

Participación en
el VA de cada
rama (en %)

Variación %

1993

2003

Participación en
el VP de cada
rama (en %)
1993

2003

1353

1544

14,1

42,4

52,3

41,1

50,3

Desmotado de algodón

953

687

-27,9

17,7

29,9

20,0

31,2

Yerba mate

214

1182

452,3

6,4

22,7

9,9

19,2

Productos lácteos

7512

4560

-39,3

36,6

17,1

32,6

21,7

Vinos

2139

1465

-31,5

12,5

10,7

11,8

14,2

Alimentos para animales

252

196

-22,2

4,8

5,1

9,4

5,2

Frutas, hortalizas y legumbres

265

170

-35,8

1,4

1,1

1,1

1,0

Productos de molinería

302

335

10,9

1,7

2,0

1,7

1,5

2228

1399

-37,2

3,7

1,2

4,3

1,5

796

55

-93,1

16014

11593

-27,6

7,0

5,4

8,4

5,0

Carne
Resto agroindustria
Total

Fuente: elaborado con datos del CNE 1994 y del CNE 2004/05 - INDEC.

De allí resulta que la mayor participación de cooperativas se verifica en la rama de tabaco29,
con el 50,3% del valor de producción del total de empresas en 2003, seguida por el desmotado de algodón, los productos lácteos, la yerba mate, vinos y, en menor medida, otras ramas.
Se aprecia que las cooperativas tienen una mayor participación en ramas de importancia
regional, como el tabaco, el algodón y la yerba mate, aunque estas ramas aportan una parte
reducida del conjunto de la producción agroindustrial. El caso de los lácteos es diferente
porque se trata de una rama importante en conjunto y también las cooperativas tienen un
desempeño tradicional en la misma. En cuanto a la industria vitivinícola, la participación de las
cooperativas en el valor de producción total es del 11,8% y la proporción de dicha rama en el
total de la IABT es del 10,1%, lo que expresa una situación equilibrada.
En cambio, en otras ramas, de un alto valor de producción y valor agregado, la participación cooperativa es prácticamente inexistente. Por ejemplo, en las ramas frigorífica, la molinera y la aceitera, que en conjunto representan el 52% del valor agregado de la IABT, la
participación cooperativa ronda, en promedio, el 1% (Anexo II, Cuadro 12).
En el caso de la carne, la participación es exigua tanto en la carne vacuna como en la avícola y en la elaboración de fiambres y embutidos. Sin embargo, la participación en el comercio
de cabezas de ganado es del orden del 9% (Anexo II, Cuadro 9). La sustantiva mayor participación relativa en la comercialización del producto primario respecto a su industrialización es
una impronta que se repite en estas ramas.
29 Si se incluye la fabricación de cigarrillos, actividad que las cooperativas no realizan en forma significativa, la participación se
reduce al 16%.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

97

�En el caso de la industria molinera, la presencia cooperativa se concentra en la actividad
arrocera, donde representa aproximadamente el 9% del total nacional. (Anexo II, Cuadro 11).
La participación en el resto de la industria molinera y en la producción de aceites es exigua.
Debe tenerse en cuenta que, de todas maneras, existen cooperativas que industrializan su
grano en molinos de terceros, pero esto no altera significativamente el diagnóstico que se está
realizando.
Respecto a la evolución intercensal, se verifica que entre 1993 y 2003 el número de locales de cooperativas con actividad agroindustrial se reduce un 21% y los puestos de trabajo un
27%, mientras que su participación en el total de la actividad agroindustrial disminuye del 7%
al 5% (Anexo II, Cuadro 8).
La dinámica entre estos años es distinta para cada rama. Tabaco, algodón y yerba mate
presentan incrementos de leves a importantes en la participación cooperativa. En el caso del
vino, la participación se muestra relativamente estable. La industria láctea presenta una fuerte
caída, del 36% al 22%, en términos de valor de producción; dado la importancia del sector lácteo entre las cooperativas, esto contribuye a la disminución del promedio general de participación. Si la actividad láctea fuera excluida de los cálculos, la participación cooperativa en el
valor de la producción caería más levemente30.

III.4.2. Importancia en las exportaciones sectoriales
La información sobre exportaciones de empresas cooperativas, necesaria para elaborar
esta sección, fue solicitada a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Las exportaciones de las cooperativas agropecuarias en el año 2010 ascendieron a 1476
millones de dólares, manteniendo una tendencia creciente a lo largo de la década. El principal
componente de las mismas son los granos (cereales y oleaginosas) y sus derivados los que,
en 2010, aportaron las dos terceras partes del conjunto, y cuyo crecimiento explica en gran
medida el aumento del total exportado. Siguen en importancia los lácteos, tabaco y vino
(Gráficos 5 y 6).
La participación de las cooperativas en las exportaciones de origen agropecuario (primarias
y MOA, capítulos 1 a 24) fue del 4,4% en el promedio del decenio 2000-2010, manteniéndose en este porcentaje con ligeros cambios. En 2010, coincidentemente, dicha participación fue
de un 4,4%.
Si se consideran las cifras de participación a nivel de capítulos, los más destacados son los
de Tabaco, con el 49%, Lácteos con el 22%, Cereales con el 7%, Semillas y frutos oleaginosos con el 7% y Bebidas y líquidos alcohólicos con el 5,2%, en el promedio del decenio 20002010. En otros capítulos, de importancia en el conjunto del país, la participación de las
cooperativas es inferior al promedio. El Cuadro 14 muestra los principales capítulos, y en el
Anexo IV figuran todos los datos para capítulos y para posiciones arancelarias a cuatro dígitos.

30 Por otro lado, debe considerarse que en el año 1995 la Asociación Unión Tamberos Coop. Ltda., segunda cooperativa por su
volumen –después de SANCOR–, transfirió su actividad industrial a una sociedad anónima sobre la cual tenía control mayoritario:
MILKAUT SA. Esta transformación de su estrategia empresarial para la incorporación de capital de riesgo (ver Cap. III.5), hace que
en el CNE de 2004 su actividad industrial dejó de formar parte de las empresas cooperativas. Esto explica parte de la caída en la
participación.

98

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Gráfico 5. Exportaciones de cooperativas por grupo de productos
Año 2010
Tabaco
11%

Vino y Mosto
4%

Otros
8%
Oleaginosas
45%

Lácteos
11%

Cereales
21%
Fuente: Elaboración propia en base a datos de AFIP.
Cereales: granos y elaborados (harina, extracto de malta, salvados, alimentos para animales, granos en copos, almidón).
Oleaginosas: granos, pellets y aceites.
Otros: Miel, té, yerba mate, frutas, carne, poroto.

Gráfico 6. Evolución y composición de las exportaciones cooperativas
1999-2010. En millones de dólares
1800
1600
1400
1200
1000
800
600
400
200
0
1999

2000

2001

2002

2003

Granos

2004

2005

Lácteos Tabaco

2006

Miel

2007

2008

2009

2010

Vino

Fuente: Elaborado con datos de AFIP e INDEC.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

99

�Cuadro 14. Exportaciones de origen agropecuario del total de empresas
y participación de las cooperativas. Año 2010
Total de
empresas
del país

Capítulo

Cooperativas

(en millones de dólares)
Total de capítulos 1 al 24

Particip. de
cooperativas
(en %)

33.912

1.476

4,4

12

Semillas y frutos oleaginosos

5.338

501

9,4

10

Cereales

4.621

291

6,3

04

Leche y productos lácteos: huevos, miel y otros

1.057

190

17,9

24

Tabacos y sucedáneos

308

159

51,4

23

Residuos y desperdicios de industrias alimentarias

8.783

123

1,4

15

Grasas, aceites y cera animales o vegetales

5.192

68

1,3

20

Preparación de legumbres u hortalizas, frutos

942

44

4,6

22

Bebidas, líquidos alcohólicos y vinagre

850

33

3,9

08

Frutos comestibles

1.203

29

2,4

03

Pescados y crustáceos, moluscos y demás

1.306

11

0,9

11

Productos de la molinería

584

8

1,5

07

Hortalizas; plantas, raíces y tubérculos

643

6

0,9

09

Café, té, yerba mate y especias

141

6

4,1

19

Preparaciones a base de cereales

331

4

1,4

02

Carne y despojos comestibles

1.694

3

0,2

Fuente: Elaborado con datos de AFIP e INDEC.

Si se analizan productos a un nivel más detallado, se encuentran participaciones muy destacadas en varios de ellos, con las siguientes particularidades:
•

La participación en las exportaciones de cereales ha sido relativamente estable, alrededor del 6%, salvo en el caso del arroz, el que luego de un importante retroceso en
la década de los 90, vuelve a recuperarse, partiendo de un 4% a 5% al inicio del siglo,
y llegando en la actualidad a superar el 15% de las exportaciones.

•

Las exportaciones de oleaginosas tuvieron una firme expansión, multiplicándose 39
veces en la década, en consonancia con la tendencia general en este producto. La participación, en semillas, creció, ya que era mínima a principios de la década.

•

En el caso de los lácteos, si bien creció el valor exportado por las cooperativas, la participación ha decaído a lo largo de los últimos diez años: en tanto en 1999 ésta alcanzaba al 30% del total, en el 2010 apenas superó el 15%.

•

En el caso del tabaco es donde se registra la mayor participación por parte de las cooperativas. En los últimos años se expande aproximadamente de un 40% hasta superar holgadamente el 50%.

100

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Otro mercado externo donde las cooperativas son importantes es el de la miel, donde
han logrado mantener una participación del 20% al 25%, aunque con fuertes variaciones.

•

Las cooperativas vitivinícolas multiplicaron por 3 el valor de sus exportaciones en la
década, pero su participación disminuyó del 8% al 4%.

•

Entre las frutas se destacan las mandarinas, en las que las cooperativas han incrementado en forma importante las exportaciones, llegando al 25% del total en 2010.
En cambio, en naranjas y limones, de mayor peso en el total de las exportaciones de
cítricos, la participación cooperativa es exigua. Asimismo manzanas, peras y membrillos presentan un volumen de exportaciones crecientes, pero baja con relación al total.

•

En el caso del té ha crecido el valor de las exportaciones cooperativas, pero la participación se ha reducido en los últimos diez años del 8% al 4%. En yerba mate, la exportación cooperativa ha crecido en valores y también en participación, pasando del 2%
al 5% del total exportado.

III.4.3. Evolución reciente y situación actual de las cooperativas en las
principales cadenas agropecuarias
A fin de describir los aspectos específicos de la evolución cooperativa en distintas cadenas de valor, se requirió a distintos organismos públicos la elaboración de estadísticas diferenciadas para cooperativas. Se trata del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Dirección
de Mercados Alimentarios, Dirección de Tabaco, Dirección de Control de Gestión Comercial
–anteriormente ONCCA–), del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y del Instituto Nacional
de Yerba Mate (INYM). Asimismo, el INAES realizó distintos procesamientos del Censo
2006/2007, los que están disponibles como documentos internos de la institución, con datos
referidos principalmente al volumen de productos agrícolas y pecuarios comercializados, por
regiones, en los años 2005/2006, que complementan lo ofrecido en los puntos siguientes.

a.

Cooperativas granarias

De acuerdo con la información suministrada por la Dirección de Control Comercial del
MAGyP, durante el año 2010, 179 cooperativas recibieron granos en sus plantas de acopio por
un total de 20,4 millones de toneladas, participando así con el 21,3% del volumen ingresado
por todas las empresas. Esta participación es variable según las provincias: la que más se destaca es Entre Ríos (38,6%); seguida por Santa Fe (27,6%), Córdoba (20,3%), Buenos Aires
(17,9%), Chaco (17,8%) y Santiago del Estero (17,6%) (Ver Anexo VI, Cuadro 2).
La mayor parte del volumen acopiado por las cooperativas granarias proviene de tres provincias: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, con el 86% del total. La distribución territorial de
dicha capacidad y la participación cooperativa por provincia dan cuenta de magnitudes naturalmente equivalentes a las de ingreso de granos (Anexo VI, Cuadro 1).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

101

�Gráfico 7. Evolución de la capacidad de acopio de las cooperativas
14

25,0

12

15,0

8
6

10,0

4

% coop/total

millones de tn

20,0
10

5,0
2
0

0,0
2002

2007

2008

Millones de tn

2009

2010

% coop/total

Fuente: 2002 en INAES en base a datos de ONCCA. 2007 a 2010, elaborado con
los datos de MAGyP - Dirección de Control de Gestión Comercial.

La capacidad de acopio de las plantas de propiedad cooperativa es de 11,7 millones de toneladas en el año 2010, lo que representa una participación sobre el total nacional del 22,2%. En
2002 la capacidad de acopio era de 9,1 millones de toneladas, de lo que surge que la expansión
en el período 2002/2010 fue de 2,6 millones de toneladas, manteniéndose durante el período
una participación estable en el orden del 22% (Gráfico 7).
El Censo de INAES permitió calcular la concentración del comercio según el tamaño de la
cooperativa, para el período 2005/2006, como se aprecia en el Cuadro 15.

Cuadro 15. Comercialización de granos por cooperativas según escala
de volumen. Período julio 2005/junio 2006

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES- Anexo I, Cuadro 10.

102

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�En ese período, las 25 cooperativas más grandes comercializaban el 64% del volumen
total. Y, comparativamente, la entidad más grande comercializaba más del triple que las 81
más pequeñas31.
Se trata de cooperativas especializadas en la actividad comercial, con muy bajo nivel de
industrialización. Sólo 4 de las 170 censadas declararon realizar alguna actividad agroindustrial
afín al producto comercializado.
En cuanto a la participación de las cooperativas en las exportaciones de granos y subproductos, de acuerdo a los datos del MAGyP (Cuadro 16 y Anexo V), la participación en los granos sin industrializar se ha mantenido en los últimos 15 años en el orden del 8% del volumen,
mientras que en el caso de los aceites y subproductos (que es uno de los rubros más importantes de la exportación agroalimentaria) la participación excepcionalmente llega al 3%. Debe
tenerse en cuenta que incluso parte de esta industrialización no es realizada en plantas propias
de las cooperativas, sino a través de servicios de fasón. Sólo dos cooperativas son exportadoras de granos y derivados: ACA y Agricultores Federados Argentinos (AFA).

Cuadro 16. Exportaciones cooperativas de granos, aceites y subproductos
(en % del volumen total)
Período

Granos

Aceites

Subproductos

1996-2000

7,4

1,8

2,2

2001-2005

8,2

2,1

2,3

2006-2010

6,8

2,4

2,4

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DMA. AnexoV.

Se observa una gran coincidencia entre los datos proporcionados por el MAGyP, la Aduana
(AFIP) y los Censos Económicos. Esto se debe a que la actividad granaria está incorporada a
los circuitos formales y tiene un alto nivel de registro en las estadísticas públicas.

b.

Cooperativas lácteas

Las cooperativas lácteas representan la rama más importante de la agroindustria cooperativa. Como se señaló en el punto anterior, de acuerdo al CNE 2004/2005, en el año 2003 aportaban el 51,3% del total de valor de producción de la agroindustria cooperativa, y el 21,7% del
valor de producción láctea de todo el país.
La Dirección de Control de Gestión Comercial (DCGC –ex ONCCA–), del MAGyP, elaboró una
amplia información sobre la actividad láctea de las cooperativas, para este estudio. La misma figura en su totalidad en el Anexo VII. De allí surge que, en 2010, existían 67 cooperativas tamberas.
A continuación, se presentan datos más amplios, que están disponibles para el año 200832.
31

Los datos se refieren sólo a cooperativas de primer grado, no están comprendidas las organizaciones de segundo grado.

Si bien el Anexo VII presenta datos hasta 2010, se analizan aquí los del año 2008, por considerarlos más completos, dado que
estaba en pleno funcionamiento el sistema de subsidios, que era el principal incentivo para declarar la recepción de leche por
parte de los operadores matriculados.
32

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

103

�En dicho año se registraron 65 cooperativas tamberas, que recepcionaron 1900 millones de
litros, lo que representa un 25,6% del total del país33. El 97% de la leche recibida por las cooperativas proviene de las 5 provincias de la Región Pampeana (Anexo VII, Cuadro 6).
Dos aspectos resultan de particular interés: la estructura del sector cooperativizado, por
tipo de operadores, y la vinculación de los productores tamberos con las cooperativas.
En relación con la estructura por tipos de cooperativas lácteas, la importancia de la participación en la recepción de leche varía según el tipo de matrícula y el tamaño de la planta (Cuadro 17).
Por volumen, se destacan dos grupos: las elaboradoras de más de 250 mil litros diarios, en que
las cooperativas participan con el 40% de lo elaborado por el total de empresas de ese estrato; y
los pooles de leche cruda, que participan también con el 40% del total recepcionado por pooles.

Cuadro 17. Recepción de leche total y por cooperativas. Según escala
y tipo de matrícula. Año 2008
Recepción de leche (litros)

Matrícula

% Coop.

Total

Cooperativas

Elaborador más de 250.000 litros/día

3.045.246.416

1.213.774.349

40

Elaborador desde 30.000 hasta 250.000 litros/día

2.042.829.376

292.195.993

14

593.614.854

48.328.959

8

57.460.026

13.900.380

24

Total elaboradores

5.739.150.671

1.568.199.680

27

Pool de leche cruda

838.887.066

332.463.248

40

10.211.565

0

0

4.887.489

424.360

9

829.096.808

3.607.638

0

7.422.233.599

1.904.694.925

26

Elaborador desde 5000 hasta 30.000 litros/día
Elaborador hasta 5000 litros/día

Tambo fábrica
Productor abastecedor de lácteos
Enfriamiento y tipificación de lácteos
Total

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC- Anexo VII.

Analizando las que tienen matrícula de elaboradoras se encuentra que, en total, son 31 cooperativas que participan con el 27% de la elaboración láctea nacional. Los tres elaboradores
más grandes (matrícula de más de 250 mil litros/día) concentran el 77% de lo recepcionado. En
el otro extremo, las plantas con recepción menor a 5000 litros diarios, concentran el 1%.
Las restantes cooperativas registradas sólo cuentan con matrículas para comercializar su
leche con empresas que tienen instalaciones para su elaboración. Se trata de 34 pooles cooperativos, que recepcionan el 17% del total que se dirige a las cooperativas. De este grupo, 19
están federados, esto es, elaboran su leche a través de una organización cooperativa que los
integra. El resto, 15, no están integrados: negocian su leche con el mejor postor.

33 El total registrado por el MAGyP-DCGC es de 7400 millones de litros, respecto a una producción total estimada de 10.000
millones.

104

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 18. Pooles cooperativos. Recepción de leche. Año 2008
Cooperativas

Litros (millones)

% Litros

Pool cooperativo

34

332

100,0

Integradas

19

140

42,2

No Integradas

15

192

57,8

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC- Anexo VII.

En términos de recepción de leche, las cooperativas matriculadas como pool y no integradas representan el 57,8% del total de los pooles cooperativos, y el 10,1% del total de la leche
recepcionada por cooperativas.
En cuanto a la vinculación de los tambos con las cooperativas, en el año 2008, de un total
de 7571 tambos que remitieron leche, 1894 lo hicieron a cooperativas (Cuadro 19 y Anexo VII).

Cuadro 19. Tambos remitentes de leche según tipo de planta receptora y escala
Año 2008
Tambos remitentes
Tipo de planta receptora (matrícula)
Total de tambos

Envían a
cooperativas

% de tambos
que envían a
coop.

Elaborador más de 250.000 litros/día

2.851

1.076

38

Elaborador desde 30.000 hasta 250.000 litros/día

2.115

214

10

Elaborador desde 5000 hasta 30.000 litros/día

972

99

10

Elaborador hasta 5000 litros/día

109

21

20

Total elaboradores

6.046

1.410

23

Pool de leche cruda

906

466

51

Tambo fábrica

0

0

0

Productor abastecedor de lácteos

8

0

0

610

18

3

7.571

1.894

25

Enfriamiento y tipificación de lácteos
Total

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC- Anexo VII.

El 57% de los tambos entregaron su producción a las cooperativas con plantas elaboradoras de mayor tamaño, mientras que el 24% lo hicieron a cooperativas que no elaboran (466
productores). Los productores que entregan a las cooperativas más pequeñas (de menos de
30.000 litros/día) son sólo 120, un 6% del total. Estos son, a su vez, los productores de menor
tamaño promedio: las pequeñas plantas elaboradoras (cooperativas o no), están vinculadas a
pequeños productores tamberos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

105

�Una evaluación de los datos presentados permite distinguir tres grandes grupos de cooperativas en el área de la producción láctea:
•

Grandes y medianas cooperativas, con escala para participar en el mercado, a las que
entregan los productores más capitalizados.

•

Cooperativas que no realizan o han abandonado la actividad industrial, y su articulación
con la cadena de valor es a partir de la negociación colectiva del precio de su producto (hacia el interior de una organización cooperativa o en forma autónoma).

•

Pequeñas cooperativas de pequeños productores, probablemente con problemas
económicos derivados de la falta de una adecuada escala.

c.

Cooperativas vitivinícolas

El segundo grupo en importancia dentro de la agroindustria cooperativa es el vitivinícola,
que aportó en 2003 el 17% del valor de su producción, y participó con el 14,2% del valor de
producción total de la vitivinicultura. Un actor muy importante en este sector es FECOVITA, el
más reciente grupo agroindustrial cooperativo. Esta entidad de segundo grado se consolidó y
expandió a partir de la privatización de las Bodegas Giol durante la década de los 90, proceso
en el cual se privilegió el carácter cooperativo de FECOVITA en el proceso de licitación. En esta
rama, a esta federación se suman otras cooperativas de primer grado no integradas, destacándose en particular La Riojana, en la localidad de Chilecito de la provincia de La Rioja.
De acuerdo a los datos del INV, durante el año 2010, en la Argentina, 63 bodegas pertenecientes a cooperativas produjeron un total de 289 millones de litros de vino y 51 millones de
litros de mosto. De aquellas, 31 están integradas en FECOVITA.
En el Cuadro 20 se observa la distribución por provincia de las bodegas cooperativas, destacándose su presencia en las provincias cuyanas.

Cuadro 20. Cooperativas vitivinícolas por provincia
Año 2010
Provincia

Bodegas

MENDOZA

52

SAN JUAN

5

LA RIOJA

3

CATAMARCA

1

NEUQUÉN

1

RÍO NEGRO

1

Total

63

Fuente: Elaborado con datos del INV.

En el cuadro 21 se puede apreciar los volúmenes producidos por las cooperativas y su participación en el total nacional y provincial. Para el conjunto del país, la participación está en
torno al 18% en los últimos años, en una tendencia creciente si se toma como referencia el

106

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�año 2003. El mayor volumen se concentra en la provincia de Mendoza, distrito donde las cooperativas representan el 20% del volumen elaborado. Sin embargo es en La Rioja donde el
grado de cooperativización es mayor, alcanzando una participación del orden del 40%. En el
caso de San Juan, la participación cooperativa en los últimos años se ha incrementado sustantivamente a partir del inicio de actividad de FECOVITA en dicha provincia.

Cuadro 21. Cooperativas vitivinícolas.
Producción de vino (en litros) y participación en el total de la rama
Total Nacional

Cooperativas

Total

% Cooperativas

2003

210.633.400

1.322.527.700

15,9

2009

229.737.406

1.211.755.587

19,0

2010

289.298.072

1.625.033.152

17,8

Mendoza

Cooperativas

Total

%

2003

176.666.500

988.438.400

17,9

2009

187.134.390

919.720.260

20,3

2010

248.478.092

1.237.631.770

20,1

San Juan

Cooperativas

Total

%

2003

11.104.300

259.096.500

4,3

2009

23.975.000

208.301.111

11,5

2010

21.609.600

295.722.204

7,3

La Rioja

Cooperativas

Total

%

2003

22.274.400

45.553.900

48,9

2009

18.610.520

44.851.305

41,5

2010

19.149.380

51.317.006

37,3

Resto

Cooperativas

Total

%

2003

588.200

29.438.900

2,0

2009

17.496

38.882.911

0,0

2010

61.000

40.362.172

0,2

Fuente: Elaborado con datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

La información suministrada por el INV es de producción por bodega. Esto no tiene que
necesariamente coincidir con los números de vino comercializado por empresas, dado que una
empresa pude elaborar en bodega alquilada. De acuerdo a informantes del sector vitivínicola, si
se adopta el criterio de volumen comercializado, la participación cooperativa sería algo mayor.
En lo que hace a la producción de mosto, la participación cooperativa en el total nacional
es del 14,6%, en Mendoza del 23,2%, en La Rioja del 53,2% y en San Juan del 2,7%.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

107

�d.

Cooperativas tabacaleras

La elaboración de tabaco figura en el tercer lugar de importancia en la agroindustria cooperativa, con el 10% de ese conjunto en 2003. Es ésta la actividad de mayor grado de participación de las cooperativas: acopian entre el 45% y el 55% del total del tabaco, y exportan más
del 50%. En valor de producción, en 2003 aportaban el 50,3% del total nacional.
En el sector de tabaco, existen seis cooperativas; en cada provincia tabacalera operan una
o dos de ellas. Tres de estas cooperativas (las denominadas Salta, Jujuy y Misiones), representan más del 90% del acopio. Todas ellas funcionan en un mercado intervenido a través del
Fondo Especial del Tabaco (FET). Por tal razón constituyen una experiencia diferente a la del
resto de cooperativas. Las tres entidades tienen importantes iniciativas de diversificación productiva, respondiendo a las políticas en curso. Dichas actividades se financian a través del FET.
En el Cuadro 22 se aprecia la importante participación cooperativa en el acopio, en casi
todas las provincias productoras. También de los datos del Censo Nacional Económico 2003,
surge que las cooperativas participan con el 52% del valor agregado en la rama de preparación
de hojas de tabaco. Pero su participación cae si se considera el conjunto de elaboración de productos de tabaco (hojas y cigarrillos); en este caso, la participación cooperativa en el valor agregado se reduce al 16%.

Cuadro 22. Cooperativas tabacaleras. Participación en el acopio total
Provincia

2004/2005 2005/2006 2006/2007 2007/2008 2008/2009 2009/2010 2009/2011
(en porcentajes)

(en tn)

JUJUY

64,3

65,3

66,8

66,3

57,7

55,3

49.461

SALTA

41,4

39,4

47,7

51,3

50,4

49,1

45.865

MISIONES

37,6

34,9

36,5

39,4

34,7

36,4

29.413

CORRIENTES

73,8

80,0

66,3

63,1

58,3

43,8

1,168

TUCUMÁN

13,4

35,0

4,6

17,9

23,1

24,5

5,632

CHACO

61,6

80,0

90,2

86,7

78,9

100,0

543

CATAMARCA

31,1

60,6

19,0

10,3

21,6

11,9

788

45,9

46,9

50,1

51,6

46,6

47,5

132.870

Total

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-Dirección de Tabaco- Anexo VIII.

e.

Cooperativas ganaderas
Ganado bovino

De acuerdo a la información suministrada por MAGyP/DCGC, existen 45 cooperativas vinculadas a la comercialización y/o industrialización del ganado bovino, de acuerdo al siguiente
detalle34:

34 Los parciales suman más que el total porque hay tres cooperativas que son consignatarias de ganado vacuno y que cuentan
con frigoríficos.

108

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 23. Cooperativas ganaderas por tipo. Año 2010
Tipo de cooperativa ganadera

Cantidad

Consignatarios

36

Mataderos frigoríficos

12

Total

45

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC - Anexo VI.

Su participación en la faena de ganado vacuno es exigua (Anexo VI, Cuadro 3). Si bien las
cooperativas representaban en 2010 entre el 5 y el 7% de la faena, la mayor parte corresponde a cooperativas de provisión de servicios a carniceros y a cooperativas de trabajo (regularmente originadas en la recuperación de empresas en procesos de quiebra mediante la
organización de una cooperativa de trabajo asociado). Si se considera solamente a las cooperativas agropecuarias, éstas participan con el 0,7%35. Cabe señalar que, para el Censo Nacional
Económico 2004/2005, las cooperativas participaban con el 1,4% del Valor Agregado y el 1,7%
del Valor de Producción de la rama “matanza de ganado y procesamiento de su carne”.
En cuanto a la participación cooperativa en la comercialización de ganado, se encuentra
que ésta alcanza al 2,7% en 2010. Este dato es el promedio de la participación de las cabezas
comercializadas por las cooperativas en consignación directa (6,3% del total vendido), y aquellas comercializadas en remates ferias de cooperativas (16,5% del total comercializado con
destino a faena en remates feria) (Anexo VI, Cuadro 7). En este caso, las cifras muestran diferencia con el Censo Nacional Económico 2004/2005. Este, para el año 2003, calculaba en
9,1% la participación de las cooperativas en el Valor Agregado y Valor de Producción de la rama
“venta en consignación de productos pecuarios”.
Ello también ocurre con los datos del Censo del INAES, que registró la venta de un millón
de cabezas de ganado vacuno en el año 2004. Debe tenerse en cuenta que en estos casos no
sólo se está midiendo la venta a frigorífico, sino también al mercado de hacienda. La información del INAES permite analizar la concentración del sector. En 2005/2006, 10 cooperativas
comercializaron el 74% de las cabezas.

35

Se tuvo en cuenta en el cálculo a aquellas S.A. donde el capital mayoritario pertenece a cooperativas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

109

�Cuadro 24. Comercialización de bovinos por cooperativas,
según escala de cabezas
Escala (cabezas)

Cooperativas

Cabezas

%

Quintil 1

10

1.885

0,2

Quintil 2

11

14.891

1,5

Quintil 3

11

54.962

5,4

Quintil 4

11

185.971

18,2

Quintil 5

10

762.941

74,8

Total

53

1.020.650

100,0

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

Ganado porcino
Existen 12 cooperativas que faenan porcinos de las cuales 5 son agropecuarias. Se repite
la situación que se encuentra en el caso de los bovinos: si bien las cooperativas faenan el 14%,
si se toman sólo las agropecuarias la participación no alcanza el 1%. La mayor parte es responsabilidad de cooperativas de trabajo y, en menor medida, cooperativas de servicios a carniceros (Ver Anexo VI, Cuadro 6).
Ganado ovino
Existen 12 cooperativas que faenan ganado ovino, de las cuales 2 son agropecuarias. En
términos de faena representan el 2,3% de la faena, la mitad corresponde a cooperativas agropecuarias y la otra a cooperativas de trabajo (Ver Anexo VI, Cuadro 4).
Ganado caprino
Existen tres cooperativas que faenan ganado caprino. La participación en el total faenado
varía, de acuerdo al año, entre el 2% y el 6%, y corresponde casi íntegramente a cooperativas
agropecuarias (Ver Anexo VI, Cuadro 5).

f.

Cooperativas algodoneras

En el caso de las cooperativas algodoneras no se pudo obtener información cuantitativa
similar a la de otros productos. Se dispone de los datos de los Censos Económicos 1994 y
2004/2005, según los cuales las cooperativas participaban, en 1993, con el 44% de los puestos
de trabajo, el 18% del valor agregado y el 20% del valor de producción de la rama industrial de
desmote. En 2003, la participación había variado al 35% de los puestos de trabajo, el 30% del
valor agregado y el 31% del valor de la producción (Anexo II, Cuadro 6). Estos datos reflejarían
una evolución favorable en el período entre censos, con un aumento de la productividad.
A pesar de estos datos, en el sector se considera que ha habido una merma en la importancia que tuvieron las cooperativas de desmote del algodón proveniente de productores
pequeños y medianos36. Fueron creadas para enfrentar el poder de negociación de tres empre36 Entrevistas al Gerente de Unión de Cooperativas Algodoneras del Chaco Limitada (UCAL), al Coordinador del Programa
Agrícola de la Provincia de Formosa y otros informantes calificados.

110

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�sas multinacionales, y llegaron a participar con el 70% del volumen desmotado. Posteriormente
enfrentaron dificultades, vinculadas a las crisis de producción y de los pequeños productores en
la década del 90 y al consecuente deterioro del capital de las cooperativas, con obsolescencia
de su maquinaria y dificultades de competitividad frente a desmotadoras privadas con mayor
escala y equipamiento más moderno y eficiente. A ello se asociaron problemas de gestión.
Según los informantes, actualmente las cooperativas desmotan escasamente el 20% del
volumen. Están ubicadas en las provincias del Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe. En esta
última se trata de una sola entidad, la Unión Agrícola Avellaneda. En Formosa existieron cuatro cooperativas agropecuarias, pero dejaron de funcionar por la crisis del cultivo y por problemas institucionales.

g.

Cooperativas yerbateras

La importancia de las cooperativas yerbateras en el total de la agroindustria cooperativa es
reducida (3,3% del valor de la producción en 2003), pero es notablemente mayor dentro de su
propio sector, al cual aportaron, en ese año, el 19,2% del valor de producción total del país. Al
igual que las cooperativas tabacaleras y algodoneras, son actores importantes en las economías regionales en que se desenvuelven.
A fines de 2010, de acuerdo al registro del Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM), operaban 75 cooperativas, de las cuales 32 contaban con secaderos y 13 integraban también la
actividad molinera.

Cuadro 25. Cooperativas yerbateras. Participación
Año

Hoja verde ingresada
Coop.

Total

(en toneladas)

Yerba mate producida

% coop./
total

Coop.

Total

(en toneladas)

% coop./
total

2005

184.056

737.331

25,0

23.033

239.905

9,6

2006

176.421

693.943

25,4

23.994

229.355

10,5

2007

176.693

677.460

26,1

26.185

235.690

11,1

2008

159.770

679.593

23,5

26.891

232.947

11,5

2009

161.884

652.853

24,8

29.831

246.176

12,1

2010

167.637

714.449

23,5

37.534

250.037

15,0

Fuente: Elaborado con datos del INYM.

El 24% de la hoja verde ingresa a secaderos de propiedad cooperativa, participación que
se mantiene estable, en un contexto estacionario de producción.
La participación en la producción de yerba mate es menor, del 15% según el último registro, pero creciente (Cuadro 22).
Esto habla de una situación dispar entre las cooperativas yerbateras. En un extremo, hay
un grupo de cooperativas elaboradoras con marcas propias, reconocimiento local y distribu-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

111

�ción a nivel regional e incluso nacional; y en el otro, un conjunto de cooperativas que abastecen a molinos con grandes marcas, que son los que controlan la cadena de valor.

h.

Cooperativas apícolas

La apicultura es una actividad de gran desarrollo en el país en las últimas décadas, que en
gran medida se ha acompañado de una activa formación de asociaciones y cooperativas.
Diversos programas dirigidos a pequeños y medianos productores han incluido a la apicultura
entre las actividades beneficiadas, y el Plan Nacional Estratégico de Apicultura, que tiene entre
sus herramientas al Fondo Nacional para la Apicultura, ha contribuido al surgimiento de estas
entidades. Al momento de este estudio, la Subsecretaría de Desarrollo Regional del MAGyP
estaba realizando un relevamiento de las asociaciones y cooperativas del sector. El organismo
indica que existen 342 cooperativas apícolas37; los datos económicos y de gestión se podrán
conocer cuando el relevamiento esté finalizado. La cifra difiere sustancialmente de la informada por el INAES en el Censo de 2006, e indicaría un notable crecimiento de la forma cooperativa en esta actividad. La apicultura no aparece discriminada en el Censo Nacional Económico.

III.5.

Diagnóstico institucional

III.5.1. Principales transformaciones institucionales
Las cooperativas agropecuarias ya eran una realidad consolidada en la Argentina en la
década del 50. De hecho, en la actualidad, la mayor parte del cooperativismo agropecuario
está controlado por cooperativas que tienen más de 60 años. La misma situación presentan
países con una historia agropecuaria parecida, como Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Estados
Unidos, Brasil, Uruguay, Paraguay, etc. Países donde el cooperativismo fue modelado a principios de siglo por los inmigrantes europeos, y que recibió un gran impulso desde las políticas
de desarrollo agropecuario propias de la posguerra.
Si hubiera que caracterizarlas en un párrafo, se diría que su objetivo fue proveer los servicios indispensables al pequeño y mediano productor agropecuario emergente de los procesos
de colonización o de agriculturización, su principal desarrollo se manifestó en los mercados de
commodities, su principal estrategia fue adquirir escala en dichos mercados y su forma de
capitalización fue la acumulación de excedentes, financiadas inicialmente por préstamos,
generalmente a tasas moderadas o negativas.
A partir de la década del 70, y más particularmente durante las últimas dos décadas del
siglo pasado, se aceleran los procesos de transformación en las distintas cadenas de valor de
base agropecuaria, destacándose en dicha transformación cuatro elementos de particular
impacto en el modelo tradicional de desarrollo cooperativo:

37

•

Un salto sustantivo en las necesidades de escala para lograr condiciones competitivas
en los mercados crecientemente globalizados.

•

Encarecimiento del crédito al tiempo que se acelera el ritmo de capitalización necesario (producto de las innovaciones tecnológicas).

MAGyP. Primer encuentro taller de cooperativas y asociaciones apícolas. 28-29 de julio de 2011.

112

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Crecimiento de los mercados de coordinación privada por sobre los mercados abiertos, esto es, difusión de prácticas de contratos de mediano plazo entre proveedores y
agroindustria –o directamente integración vertical–, procurando la construcción de
compromisos de largo plazo entre los distintos eslabones de la cadena de valor.

•

Sustantivo incremento en la escala necesaria en la producción primaria, afectando dramáticamente la sustentabilidad del pequeño y mediano productor.

Estas nuevas circunstancias ponen en tensión muchas de las prácticas tradicionales en
el cooperativismo. Los grandes cambios de escala exigen una revisión en las prácticas de participación; la necesidad de capital exige replantear el sistema de capitalización; el logro de
una relación más estrecha entre los distintos eslabones de la cadena de valor requiere la
implementación de compromisos más fuertes en términos de volumen y calidad del producto entre el productor y su cooperativa. La relación laxa entre cooperativa y productor, la concepción primaria del principio de puertas abiertas, por la que cualquiera puede ingresar a la
cooperativa en cualquier momento y en igualdad de condiciones que el resto de los socios, y
también puede desvincularse de la cooperativa sin compromisos de mediano plazo, es gradualmente desplazada por un mayor nivel de integración y compromiso en términos de capital, volumen y calidad.
A estos elementos se agrega la crisis de gran parte de su base societaria. De acuerdo a la
información intercensal, entre 1988 y el 2002 se ha producido una reducción del 24% en el
número de productores agropecuarios. Este proceso, asociado al incremento en la escala de
producción, implica desafíos institucionales serios a las cooperativas agropecuarias en varios
sentidos: traslado de la crisis del pequeño productor a la cooperativa, en particular a través del
financiamiento; tensión institucional por la incapacidad de la cooperativa para resolver los problemas que están llevando a la exclusión del productor; pérdida de liderazgo institucional por
las mismas razones; necesidad de desarrollar nuevos servicios para sus asociados, respondiendo a sus nuevas demandas: agregar valor a su producción (esto es, participar como capitalista en otros eslabones de la cadena de valor), diversificar producción, diferenciar su producto
(por calidad, por denominación de origen, por marca), generar puestos de trabajo, etc.
Esta conjunción de nuevas pautas de funcionamiento de las cadenas de valor y nuevos
requerimientos de los productores son la base de las transformaciones que presentan los distintos componentes institucionales de las cooperativas, que se analizarán a continuación, particularmente los cambios en los tópicos de organización de los servicios, sistemas de
participación, organización del trabajo, sistemas de capitalización, sistemas de integración, y
articulación con el desarrollo territorial.

a.

Organización de los servicios: expansión territorial, “recentraje” y
racionalización económica del vínculo asociado-cooperativa

La organización de los servicios cooperativos en el territorio y las pautas para el acceso a
dichos servicios por parte de los asociados han sufrido importantes modificaciones durante las
últimas décadas, originando tensiones que, en algunas oportunidades, han implicado la
desaparición de la cooperativa o una pérdida importante de su capital social en términos de su
capacidad para liderar procesos de desarrollo territorial.
Durante el período analizado se reduce el grado de diversificación, verificándose un
“recentraje” de los esfuerzos de gestión y de inversión en la comercialización del producto

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

113

�principal, y dejando de lado actividades no estrictamente vinculadas con la principal (por ejemplo,
las secciones de consumo) o que originan problemas de gestión (por ejemplo, el financiamiento).
Ello no implica que no hayan existido estrategias contrarias, que han logrado sortear con
éxito los desafíos de las diversas crisis que han castigado al sector precisamente a partir de la
sinergia entre sus diversas actividades: han enfrentado con éxito las dificultades de algunos de
los servicios a partir de la fortaleza de otros. Sin embargo, esta no ha sido la tendencia dominante, y se ha verificado exitosamente sólo cuando la cooperativa ya contaba con una escala
adecuada en los servicios más relevantes.
En términos territoriales, los servicios han debido organizarse en territorios más amplios,
ya sea por la expansión de la frontera agrícola (en especial, en la última década, de la mano de
la expansión de la soja) o por la absorción de cooperativas que no contaban con las condiciones de escala mínima como para competir en el mercado. Ello ha resultado en organizaciones
con mayores dificultades para su administración, y en particular para decidir la política de inversiones que debe dar respuesta a necesidades territorialmente más dispersas, entre los distintos grupos de productores que integran la cooperativa, con lo que ello implica en términos de
conflictos internos.
Respecto a los derechos y obligaciones de entrega, se verifican mayores exigencias
para dar respuesta a las condiciones competitivas emergentes de las transformaciones de las
cadenas de valor.
En la mayoría de las cooperativas agropecuarias, en particular las especializadas en
commodities, las vinculaciones con los asociados son de tipo suave o débil: los productores
actúan como clientes, sin exigencia de consecuencia ni otros requisitos, manteniéndose un alto
grado de autonomía entre el socio y la cooperativa. Esto genera un proceso que tiene dos caras.
Por un lado, asociados con comportamientos oportunistas (free rider) que se benefician de
los servicios de la cooperativa pero que no asumen compromisos de entrega ni de capitalización como contrapartida.
Por otro lado, se genera alteridad burocrática, esto es, una relación de externalidad entre
la institución y sus asociados, que no se diferencia sustancialmente de una situación de clientes o de mercado.
Este proceso genera al menos dos efectos perniciosos en el funcionamiento y competitividad de la cooperativa: incertidumbre en el volumen de operación y reducción del incentivo para
la inversión de los productores consecuentes. Una relación contractual frágil que, en lugar de
potenciar eficiencias y beneficios, genera una relación oportunista que erosiona los fundamentos
que otorgan solidez institucional a este tipo de organizaciones (Lattuada y Renold, op. cit.).
Las consecuencias de estos comportamientos tienden a agravarse en el marco de las crecientes exigencias de coordinación de la cadena de valor resultantes de los cambios en los
hábitos de consumo, aumento de los requisitos de calidad, etc.
Esto ha llevado a muchas cooperativas a buscar un mayor compromiso por parte del asociado, ya no cimentado exclusivamente en la solidaridad con los intereses colectivos, sino
también como exigencia competitiva de la cadena de valor. Frente a ello, aparece el desarrollo
de relaciones contractuales de mediano y largo plazo, complementarias a las exigencias estatutarias, así como restricciones al ingreso de productores que no asuman compromisos de
entrega o de capitalización.

114

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�En lo que hace a las pautas para la liquidación de productos, en el marco de la crisis de
las cooperativas, en particular durante la década de los 90, se instala con fuerza el debate
sobre la estrategia de ofrecer mejores condiciones a los productores de mayor tamaño, en
razón de los menores costos de provisión del servicio, y de la necesidad de retenerlos para
garantizar el sostenimiento de los ingresos de la cooperativa y sus condiciones de negociación
en el mercado del producto final. En algunos casos la cooperativa, respondiendo a su necesidad de subsistencia como entidad, ha estado más dirigida a brindar servicios competitivos a
terceros (incluyendo a otros agentes del mercado que requerían el uso de sus instalaciones de
acondicionamiento y acopio) que en dar respuesta a las necesidades emergentes de los productores más pequeños. De todas maneras, la situación prevaleciente es de un trato con criterios igualitarios, aunque estos procesos no han dejado de presentarse en el debate cooperativo
habitual, dejando marcas institucionales importantes a la hora de evaluar la capacidad institucional para el impulso de estrategias de desarrollo dirigidas a los pequeños productores.
Respecto a la administración de la cuenta corriente, ésta se ha visto profundamente afectada por la crisis financiera que golpeó a los pequeños productores y sus cooperativas. El
incremento de las tasas de interés reales, y la apremiante situación financiera, puso en el centro de la tormenta la tasa de interés que grava a la cuenta corriente, incluyendo el derecho de
la cooperativa de imponerla, al no estar contemplada explícitamente en sus estatutos. Ello
llevó a recurrentes conflictos que, en algunos casos, se dirimieron judicialmente. El criterio
prevaleciente ha sido el sostenimiento de las tasas de interés y el derecho de las cooperativas
a exigir su pago sin tener que mediar el acuerdo formal del asociado, aunque, en ocasiones,
se ha acordado limitar la tasa con los criterios de la ley de cooperativas respecto al interés que
cobran las cuotas sociales cooperativas.
Sin embargo, lo más relevante respecto a la cuenta corriente ha sido la incorporación explícita de criterios más exigentes de evaluación económica previa a la autorización de saldos
acreedores a favor de la cooperativa, por sobre criterios más flexibles que prevalecían con
anterioridad, vinculados a valores mutualistas, de colaboración con quien más lo necesitaba,
sin una correcta evaluación de su capacidad de pago.
Respecto a las operaciones con no asociados, éstas han tendido a aumentar, respondiendo a situaciones de diverso origen:
•

Mayores exigencias de capitalización a los asociados, en particular cuando la finalidad
de apropiación de los beneficios de la cadena de valor es más relevante.

•

Nuevas formas de integración (ver el caso ACA en sistemas de integración).

•

En el marco de una baja diferenciación de tratamiento entre asociados y no asociados,
muchas veces confluente con una mayor profesionalización de la cooperativa, la relación con el asociado adquiere características clientelares, perdiendo relevancia la condición de asociados. No se percibe el beneficio de asociarse.

•

Búsqueda de excedentes no repartibles en las operaciones con no asociados, que sirven para financiar las inversiones de la cooperativa.

En algunos casos esto puede llevar a revisar los criterios de la normativa vigente respecto
a no asociados, como se comentó en el punto II.2.3.
Finalmente, en lo que hace a la organización de los servicios, debe mencionarse el
desarrollo de nuevos servicios, en particular aquellos orientados a la recalificación o

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

115

�reconversión del productor asociado: mayor asesoramiento comercial, incluyendo nuevas
herramientas de comercialización como el mercado a término, asistencia técnica para las
exigencias de trazabilidad, nuevos productos comercializados atendiendo a las necesidades de
diversificación, y nuevos mecanismos de transferencia de tecnología, en particular a partir de
la organización de grupos de productores.

b.

Sistemas de participación: los desafíos de la escala

Los requerimientos de mayor escala han aumentado significativamente en las cadenas de
valor de base agropecuaria, muy especialmente en los mercados de commodities, donde las
cooperativas suelen estar ubicadas.
Durante la década del 90 ello fue especialmente dramático en la Argentina, razón por la
cual hacia el interior de las cooperativas se verificó un intenso debate sobre las estrategias
posibles. Parte de los esfuerzos de comprensión del fenómeno se dirigieron a conocer los
antecedentes internacionales.
En 1997 un informe del Comité de Cooperación Agrícola de la Unión Europea señalaba
como primera tendencia del cooperativismo europeo la “concentración por medio de fusiones
y adquisiciones, resultando grandes cooperativas regionales o nacionales, en procura de
ampliar su base de capital y ganar economías de escala no sólo en las actividades de procesamiento sino también en los aspectos logísticos, de comercialización, de investigación y de
desarrollo”.
A modo de ejemplo, entre 1964 y 2002 las cooperativas lácteas dinamarquesas se redujeron de 904 a 14, dos de las cuales controlaban el 80% del mercado. En igual período, las cooperativas de provisión de insumos se redujeron de 1605 a 21. Entre las de carne, la reducción
fue de 62 a 2. Las avícolas de 1400 a una sola, que controlaba el 60% del mercado. En todos
los casos mencionados las cooperativas controlaban lo sustancial del mercado local y tenían
proyección internacional, incluyendo fusiones con cooperativas de otros países, como es el
caso de Arla Food (Dinamarca y Suecia).
En Estados Unidos de América, entre 1997 y 1996, en apenas diez años, desaparecieron
1225 cooperativas, la cuarta parte del total. En el mismo período, sus ventas aumentaron de
60 a 110 mil millones de dólares38.
Un ejemplo para tener idea de la magnitud de algunas de las cooperativas resultantes: en
abril de 1998 se fusionaron Harvest States Cooperative, una cooperativa granaria con ventas
de 7500 millones de dólares anuales, con Cenex, una cooperativa especializada en la provisión
de insumos con ventas de 2500 millones. El objetivo: lograr la escala necesaria para encarar
proyectos agroindustriales.
En el terreno lácteo los ejemplos eran igualmente llamativos. En 1960, en Estados Unidos,
1609 cooperativas recolectaban el 61% de la leche. En 1997 sólo 226 recolectaban el 83%.
Una sola de ellas, Dairy Farmers of America, que surgió en 1998 por la fusión de cuatro grandes cooperativas, recolectaba el 28%.
La Argentina no fue ajena a este proceso. SANCOR, en 1984, tenía 384 cooperativas de
primer grado asociadas, en 1990 se redujeron a 60 y, en la actualidad, se ha transformado en
38

RBS-USDA.

116

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�una cooperativa de primer grado. Entre las cooperativa granarias, la absorción de cooperativas
por parte de las más sólidas fue una realidad en toda la región pampeana.
Las cooperativas algodoneras debieron sufrir la competencia de nuevas empresas, con
mucha mayor escala de desmote, que desplazaron significativamente al movimiento cooperativo. Es decir, no siempre la resultante fue el aumento de escala; en ocasiones lo que se registra es el retroceso de la presencia cooperativa por no poder lograr la escala necesaria.
La mayor escala implica un enorme desafío para los sistemas de participación, que hoy
deben garantizar las condiciones de control y participación a un número mayor de asociados
por cooperativa, con mayor dispersión territorial.
Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, los dispositivos de participación siguen siendo los tradicionales: Asamblea anual de contenido formal (aprobación automática de la memoria y balance), y delegación de toda la responsabilidad de gestión y control en el Consejo de
Administración y el Síndico, sin mayor implicación del conjunto de los asociados.
Estos sistemas tradicionales de participación son causa y consecuencia de los bajos niveles de compromiso de los asociados con su empresa. A los desafíos que implica la escala se
suman las dificultades de recambio generacional (en cooperativas que ya han tenido cuatro o
más generaciones de dirigentes), la distancia del productor respecto a la oficina central de la
cooperativa (por dispersión territorial), la reducción de los servicios que recibe el productor (y,
por lo tanto, de su visualización como ámbito natural de resolución de sus problemas), y la pérdida de capital simbólico que muchas veces estaba asociado a instalaciones o razones sociales que se pierden en el proceso de fusiones y absorciones.
Todo ello representa un enorme desafío de revitalización de las estructuras de participación en la mayor parte de las cooperativas, en particular si se pretende que las mismas lideren
procesos de fortalecimiento de la agricultura familiar.
En este sentido, cabe destacar dos importantes y exitosas innovaciones en términos de
sistemas de participación, que pueden ser base de reflexión para el desarrollo de estrategias
y políticas tendientes al fortalecimiento de estos sistemas: la de la Unión Agrícola de Avellaneda
y la de Agricultores Federados Argentinos.
La Unión Agrícola de Avellaneda Coop. Ltda., con su sede social en la localidad de
Avellaneda, Santa Fe, integra la Asociación de Cooperativas Argentinas. Cuenta con aproximadamente 2000 asociados distribuidos en el norte de dicha provincia y en áreas linderas de
las provincias limítrofes (Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Corrientes).
Por su volumen de negocios es la segunda cooperativa agropecuaria de primer grado en
el país. Si bien su actividad principal es la comercialización de granos y los servicios vinculados,
se caracteriza por una importante diversificación, que incluye desmote de algodón, frigorífico
de aves, estación de servicio, supermercados, laboratorios y otros.
Puede caracterizarse a la cooperativa como fuertemente orientada al desarrollo y al sostenimiento de una red de servicios diversificados y próximos a la localización de cada asociado,
procurando garantizar condiciones de calidad y transparencia en la provisión de dichos servicios.
A 90 años de su constitución, la cooperativa es el principal referente en términos de
desarrollo local en toda su área de influencia, lo que no sólo se sustenta en una red de servicios
diversificados y de una amplia cobertura geográfica, sino también en una consolidada estructura
de participación, con asambleas y comisiones regionales.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

117

�El sistema de participación se asienta en asambleas distritales, largamente consolidadas,
acompañadas por comisiones regionales, de carácter permanente, que garantizan el control
de los productores de cada región sobre los servicios recibidos. Estas comisiones regionales,
por otro lado, son escuela de dirigencia para los asociados, que luego estarán en mejores condiciones de asumir responsabilidades en el Consejo de Administración y en la Sindicatura.
Todas las asambleas requieren previamente la realización de reuniones pre-asamblearias,
siempre lideradas por los productores que integran el Consejo de Administración (esta función
no se delega en el cuerpo profesional, aunque éste acompaña en su carácter de asesor).
El sistema se completa con la organización de la juventud: esta cooperativa es pionera en
estas acciones, ya que su sección de juventudes viene funcionando prácticamente sin discontinuidades desde hace más de 70 años.
Finalmente, cuentan con un sistema permanente de educación y capacitación cooperativa, financiado por el Fondo de Educación Cooperativa. Este sistema es particularmente relevante en el proceso de ampliación de su base de asociados, vinculada a la expansión de la
frontera agrícola en el norte del país. Los nuevos productores deben explicitar su vocación por
asociarse, exigiéndoseles demostrar su decisión de entregar su producción a la cooperativa,
así como la realización de un curso sobre cooperativismo.
Otro caso de interés es el de Agricultores Federados Argentinos Coop. Ltda., la mayor
cooperativa agropecuaria de primer grado. Con más de 13.000 asociados activos, y un volumen de operaciones de aproximadamente cuatro millones de toneladas anuales, es la segunda exportadora de granos cooperativa, luego de la Asociación de Cooperativas Argentinas.
Cuenta con una gran cobertura territorial en la región pampeana, y en otras provincias
como Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Salta y Tucumán. En todo dicho territorio tiene organizados 26 Centros Primarios Cooperativos (CPC). Cada uno de ellos tiene una comisión asesora,
elegida por la Asamblea de distrito, que tiene la responsabilidad de controlar y representar los
intereses de los productores de dicho centro primario.
Lo más innovador respecto al resto de las experiencias es que la contabilidad está descentralizada por CPC. Ello implica que los asociados de cada CPC saben qué activo y qué pasivo están asignados a su centro y cuál es el resultado económico de éste (y, por lo tanto,
conocen la sustentabilidad económica, y su derecho a la apropiación de excedentes).
Existe un sofisticado sistema de cuentas reguladoras que permiten que los eventuales quebrantos de un centro primario deban ser compensados, en ejercicios futuros, por su superávit.
En suma, el esquema procura que sus asociados no pierdan el control sobre los recursos
asentados en su territorio inmediato (lo que lograrían habitualmente con una cooperativa por
localidad) pero, al mismo tiempo, procura ganar los beneficios de la escala (en particular,
reducción de los costos administrativos, optimización de la logística, reducción de los riesgos
climáticos de la localidad –que se diluyen en el conjunto del territorio bajo su influencia–,
aumento de la capacidad de negociación en la venta de productos y compra de insumos, etc.).
Se aprecia, así, que las dos principales cooperativas agropecuarias de primer grado cuentan con sofisticados sistemas de participación, que pueden ser la base de políticas de capacitación y asistencia técnica para la organización de esquemas similares en todas aquellas
cooperativas que lo requieran debido a su escala y dispersión territorial.

118

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�c.

Organización del trabajo: profesionalización y alteridad burocrática

La tendencia general, muy especialmente en las cooperativas consolidadas, es la profesionalización de su fuerza de trabajo, con fuertes cuadros gerenciales que tienden a asumir
responsabilidades de planificación estratégica, y con mayor distancia entre los requerimientos
técnicos de la administración de la cooperativa y la calificación de los asociados, naturalmente
orientada a su actividad específica (producción primaria).
Esta profesionalización es la que ha permitido a las cooperativas enfrentar exitosamente
los desafíos de mercados crecientemente globalizados. Sin embargo, ha tenido consecuencias en términos de lo que más arriba ya se ha definido por alteridad burocrática. La relación
entre el asociado y su empresa tiende a ser de carácter clientelar, y el cuerpo de trabajo profesional tiende a priorizar sus intereses corporativos por sobre los objetivos específicos del
productor asociado.
Por supuesto, la tendencia no es unívoca. Muy frecuentemente la situación es inversa: se
encuentra un cuerpo profesionalizado altamente comprometido con los objetivos estratégicos
de la entidad, y grupos de productores con una visión cortoplacista y especulativa respecto a
la cooperativa.
Cualquiera sea el caso, las cooperativas que mejor resuelven la tensión existente entre un
cuerpo profesionalizado y el control de los asociados usuarios son aquellas que incorporan los
siguientes elementos:
•

Mecanismos de control de parte de los asociados respecto al cumplimiento de metas
sociales, físicas, financieras y de calidad y de costos de los servicios recibidos.

•

Sistemas de participación adecuados (ver sistemas de participación).

•

Un conjunto consistente de incentivos económicos y sociales, incluyendo formación
cooperativista de los trabajadores empleados, que procuren la convergencia de los
intereses de trabajadores y asociados.

Por otro lado, en especial en las cooperativas que han surgido en los últimos años, pero
también entre las consolidadas, se verifica un particular interés por parte de los asociados en
apropiarse de los beneficios de los puestos de trabajo generados por la actividad de la cooperativa (administrativa, comercial, agroindustrial, etc.), en el sentido de que la retribución a dicho
trabajo forme parte de los ingresos del productor o su familia.
Ello es fuente de conflictos que, en general, se originan en que esta situación no es explicitada y resuelta con criterios acordados por el conjunto de los asociados. Se verifica también
en estos casos confusiones conceptuales en la diferenciación entre lo que es una cooperativa
de trabajo y una cooperativa agropecuaria, no solamente entre los productores asociados, sino
también entre los organismos de promoción y registro de cooperativas.

d.

Sistemas de capitalización: debate e innovaciones

El sistema de capitalización tradicional se caracteriza por un capital inicial relativamente
pequeño, capitalización sistemática de todos los excedentes y reembolso de todo el capital al
momento del retiro.
Si bien dicho sistema fue eficaz cuando de lo que se trataba era de construir entidades con
facilidad para incorporar asociados y ganar escala en los mercados de commodities, con bajos

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

119

�requerimientos iniciales de inversión y en un contexto de bajas tasas de interés, sus problemas se hicieron notar tempranamente; por ejemplo:
•

Asimetrías en el esfuerzo de capitalización; en particular los asociados más antiguos
tienen integrado un capital proporcionalmente superior al resto.

•

Falta de incentivos a la capitalización, dado que no da derechos políticos ni derechos
económicos sobre los excedentes.

•

Falta de previsibilidad de la cooperativa respecto al capital con que cuenta, ya que, al
momento de retirarse, el asociado tiene derecho al reembolso inmediato de su capital.

•

Falta de previsibilidad frente a una entidad financiera, para la cual la cooperativa resulta ser una empresa de capital variable que no tiene un régimen previsible para el retiro de éste, y donde los propios socios tienen una baja predisposición a invertir.

El cambio en las condiciones del negocio agroalimentario, en particular la necesidad de
incrementar el ritmo de capitalización para dar cuenta de las nuevas exigencias competitivas,
llevó a un intenso debate que, en el caso de Argentina, fue acompañado por CONINAGRO39,
institución que desarrolló una tarea de investigación, divulgación, organización de talleres y
seminarios sobre la materia, a fines de la década de los 90. En éstos se analizaron experiencias de otros países, particularmente, Estados Unidos y Canadá.
Algunas de las experiencias que en su momento más se discutieron, e incluso sirvieron
para una propuesta de ley (ver punto II.2), y que luego fueron tomadas en alguna medida por
las cooperativas locales, fueron las siguientes:
•

Programas de capitalización por objetivos. El “Equity Target Program” de Land
O´Lake40, es un buen ejemplo. La cooperativa define un capital objetivo por unidad de
volumen a procesar, al cual se llega a partir de un porcentaje fijo de capitalización de
excedentes (80%, en este caso), hasta llegar al objetivo. Una vez que se logra, se retira todo el excedente en efectivo. Esto se complementa con un programa pautado de
reembolsos para los cooperativistas que disminuyen su entrega o se retiran.

•

Fondos rotativos. En 1997 Alberta Pool41 definió que, a partir de dicho año, el 20%
de los excedentes se distribuiría en efectivo, y el resto pasaría a integrar fondos rotativos a 10 y a 20 años. Es el ejemplo en que luego se inspirará ACA para la constitución del Fondo Rotativo de Consolidación, caso que se analizará en detalle.

•

Derechos de entrega transferibles. La emisión de delivery shares o cuotas sociales
con derechos de entrega transferibles, característica de las cooperativas de nueva
generación en EE.UU., es una modalidad utilizada en los casos en que el objetivo principal es apropiarse del valor generado por los eslabones industrial y comercial. Cada
cuota social genera un derecho de entrega fijo (unidades de producción por dólar integrado), nadie puede entregar sin integrar, y el productor puede vender a precio de
mercado este derecho.

39 CONINAGRO: Confederación Intercooperativa Agropecuaria, organismo de tercer grado. También COOPERAR (Confederación
de Cooperativas de la República Argentina) tuvo un importante protagonismo en el tema para el caso de las cooperativas no
agropecuarias, entre las cuales el debate fue igualmente intenso.
40 Se trata de una de las mayores empresas lácteas cooperativas de EE.UU. Es una de las principales marcas de productos
lácteos consumidos en ese mercado, en particular en el rubro mantecas, desde hace más de 90 años.
41

Cooperativa cerealera de la provincia homónima de Canadá.

120

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Capital accionario. En muchas cooperativas europeas y norteamericanas se establecen dos tipos de capital: a) “cooperativo” que otorga derechos a los servicios de la
cooperativa y derechos políticos, y b) “accionario” que otorga derecho a una renta. El
caso más conocido y estudiado fue el de Saskatchewan Weat Pool, en la provincia
canadiense del mismo nombre. En este caso, el grueso del capital fue transformado
en accionario y se permitió su cotización en la bolsa.

•

Sociedades instrumentales. Esto es, la creación de sociedades de capital controladas por cooperativas, donde se abre el capital para permitir la participación de terceros. En el caso extremo, la totalidad de los activos de la cooperativa son transferidos
a la S.A., manteniendo la cooperativa el control. Este tipo de casos son los que inspirarán la creación de MILKAUT S.A. por parte de la Asociación Unión Tamberos Ltda.

En la actualidad, los sistemas de capitalización de las cooperativas argentinas aún son predominantemente tradicionales, constituyendo una debilidad importante a la hora de mejorar la
posibilidad de financiamiento con recursos propios, y de fortalecer los vínculos entre las cooperativas y sus asociados.
Las cooperativas que más han avanzado en el tema son aquellas de mayor patrimonio, en
particular de carácter agroindustrial, que en general han puesto esfuerzos en mejorar la previsibilidad del sistema de capitalización, estableciendo criterios de proporcionalidad y procurando el ajuste del capital cuando fue autorizada la actualización de balances por inflación.
Sin embargo, también han existido innovaciones más radicales, que son antecedentes
importantes para las organizaciones que procuren iniciar procesos similares. En particular, la
creación del Fondo Rotativo de Consolidación de ACA y la creación de Milkaut S.A. por parte
de la Asociación Unión Tamberos.
La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es una federación integrada por 148
cooperativas agropecuarias, con un movimiento de aproximadamente 10 millones de toneladas. Constituye la principal instancia de integración en el ámbito rural argentino.
Su actividad principal es la comercialización de granos, incluyendo su exportación –mercado donde es el mayor actor de origen nacional– desde sus instalaciones portuarias en San
Lorenzo, Quequén y Vilelas.
Tiene una muy significativa participación en el mercado de insumos agropecuarios, incluyendo agroquímicos, fertilizantes, semillas, productos veterinarios y de nutrición animal, muchos
de ellos de producción propia. Sus actividades se amplían a otros rubros como comercialización
y exportación de carnes, algodón, miel (principal exportador nacional), jugos, lanas, producción
de biodiesel, etc.
Constituye un grupo cooperativo, con empresas controladas como FRIDEVI S.A., o vinculadas como La Segunda (una de los principales aseguradoras nacionales), ACA Salud (servicios
de salud), etc.
En suma, constituye una red de servicios diversificados dirigidos a las cooperativas agropecuarias y sus productores asociados –distribuidos e integrados a lo largo de nueve provincias, fundamentalmente en la región pampeana– orientada a garantizar las condiciones de
transparencia en los principales mercados de productos e insumos.
En su carácter de gran exportador de granos, ACA opera habitualmente con entidades
financieras internacionales. En estos ámbitos las cuotas sociales cooperativas son interpreta-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

121

�das como pasivos: se trata de montos que pueden ser exigidos por los asociados en cualquier
momento.
A esto se suma que ACA cuenta con un gran capital y una relativamente pequeña cantidad de asociados, alguno de ellos de gran tamaño y que, por lo tanto, son titulares de un porcentaje importante de su capital (como el mencionado caso de la UAA). Si un grupo de estos
asociados decide retirarse, ocasionaría un grave perjuicio patrimonial a la entidad.
Si a todo ello se suma finalmente la crisis financiera del 2001/2, cuando ACA queda atrapada entre el endeudamiento externo en dólares, la devaluación y la pesificación de sus créditos, se encuentran sobradas justificaciones para que los dirigentes de ACA se plantearan la
búsqueda de mecanismos para fortalecer la situación patrimonial, procurando, básicamente,
reducir la exigibilidad del capital aportado por sus asociados, esto es, el reembolso.
Para ello, mediante una reforma estatutaria aprobada en 2005, ACA creó el Fondo Rotativo
de Consolidación (FRC) constituido por “Certificados de Aportes”. Los Certificados de
Aportes “que hayan cumplido quince años de vigencia, tendrán derecho al reembolso del
6,66% (1/15) del valor de los mismos en cada uno de los años siguientes, hasta completar el
reintegro total. Este derecho a reintegro estará condicionado al flujo de nuevos aportes, de
manera que la suma acumulada en el FRC durante los primeros quince años se mantenga
estable. Si el flujo de nuevos aportes fuese menor a lo requerido por todos los Certificados de
Aportes en condiciones de percibir reembolsos, los recursos disponibles se aplicarán por
orden de mayor antigüedad y, en caso de igual antigüedad, a prorrata. Dadas las características del FRC será considerado para su tratamiento contable dentro del rubro del patrimonio
neto de la Asociación”42.
A partir de esta reforma estatutaria, ACA reemplazó la mayoría de los títulos representativos de las cuotas sociales de los asociados por los aportes de consolidación. Estos aportes
sólo podrían ser reembolsados a las asociadas luego de quince años, en cuotas anuales de
1/15, siempre y cuando se verifique un flujo de fondos que compense dichos retiros.
Estos “aportes de consolidación” reciben una tasa de interés no inferior a la que reciben
la cuotas sociales, y deben aportarse procurando su proporcionalidad con las operaciones realizadas por cada cooperativa de primer grado asociada.
Con esta herramienta ACA puede establecer un “capital mínimo” como un mecanismo
previsible y gradual de retiro de los aportes: una cooperativa que pierda su condición de asociada tardaría 30 años en recuperar el último peso integrado como aporte de consolidación.
Este tipo de fondos rotativos, sumado a un criterio de aportaciones y reintegros que procuren la proporcionalidad entre el capital integrado y el uso de los servicios, son una herramienta útil para garantizar un sistema altamente previsible y gradualmente convergente con el
objetivo de capitalización definido.

42

Art. 15, inc. b) del Estatuto Social.

122

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�MILKAUT S.A. La Asociación Unión Tamberos Coop. Ltda. es una láctea constituida en
1925, con sede en la localidad de Frank, provincia de Santa Fe. Es la principal cooperativa láctea después de SANCOR, con una recolección diaria del orden de los 1,5 millones de litros. En
el año 1995 la cooperativa decide constituir una sociedad anónima (S.A.), a la que transfiere la
mayor parte de los activos industriales y comerciales. El principal patrimonio de la cooperativa
pasó a ser el paquete accionario de la S.A., cuya razón social es MILKAUT S.A. (MILKAUT era
la principal marca de la cooperativa).
El objetivo principal de la modificación era facilitar la incorporación de capital de riesgo,
evitando las debilidades propias del sistema de capitalización tradicional que se enumeraron
más arriba.
Otros objetivos de la decisión eran los siguientes:
•

Mejorar el vínculo con el sistema bancario, sobre todo con la banca internacional, para
la cual las cuotas sociales de las cooperativas suelen ser consideradas un pasivo. De
hecho, la constitución de la S.A. fue seguida de cerca por el Banco Mundial, que finalmente le otorga un préstamo a baja tasa de interés y a diez años de plazo a la cooperativa.

•

Facilitar la participación de los productores en los beneficios de la actividad industrial
y comercial, en su carácter de capitalistas de la S.A. Es lo que hemos llamado finalidad
de apropiación de los beneficios. Desde sus inicios los asociados pudieron pedir el
reembolso de sus cuotas sociales en acciones. De esta manera, el asociado no sólo
podía acceder en forma directa a la renta, sino también, si lo deseaba, lograr el reembolso del capital (vendiendo sus acciones de la S.A.) sin generar conflictos financieros
en la cooperativa.

•

Especializar a la S.A. en las actividades de industrialización y comercialización, y a la
cooperativa en la provisión de insumos y asistencia técnica al productor. De esta
manera, la S.A. como unidad de negocios autónoma mejoraría la gestión.

•

Incorporar personas especializadas al Directorio de la S.A., sin necesidad que sean
productores. Por el contrario, el Consejo de Administración sólo puede estar integrados por productores asociados, que no necesariamente reúnen la calificación necesaria para la administración de una empresa industrial de esta envergadura.

La principal debilidad de este tipo de alternativa es el riesgo de pérdida del control de la
cooperativa sobre la S.A., en especial al momento de expandir el capital de ésta. Frente a ello
se diseñó un complejo dispositivo legal, que consistía básicamente en la creación de otra S.A.
(Radero S.A.), cuya propiedad era en un 100% de la cooperativa, que a su vez era titular de
acciones preferenciales de MILKAUT S.A. (cinco votos cada una), suficientes para controlar la
empresa. Radero S.A., por los compromisos asumidos mediante fideicomiso, no podía aprobar ninguna decisión de MILKAUT S.A. que implicara la pérdida de su mayoría de votos.
Otro tema polémico era la resolución del conflicto de intereses entre el objetivo de maximizar los beneficios de MILKAUT S.A., y el de maximizar la retribución de AUT Coop. Ltda. al
tambero asociado. Esto se saldaba en el marco de un contrato que estipulaba el mecanismo
para la fijación de precios, cuyo cumplimiento sería controlado por los representantes de la
cooperativa en el Directorio de MILKAUT S.A.
Si bien el caso de MILKAUT no es el único de creación de S.A. controladas por cooperativas, sí lo es en términos de que la cooperativa transfiere la mayor parte de sus activos a la

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

123

�nueva sociedad. Ello implicó una transformación sustancial del modelo cooperativo, de cara a
los desafíos que implica la necesidad de incorporar capital frente a las exigencias de mercados
globalizados, que requieren ingentes esfuerzos financieros a los efectos de incorporar escala
y tecnología.

e.

Modalidades de articulación con la cadena de valor: los límites de la
integración vertical y la centralización de las federaciones

Como respuesta a las fallas de mercado, la mayor parte de las cooperativas agropecuarias
consolidadas desarrollaron estrategias de integración vertical de las actividades de comercialización e industrialización de insumos y productos. Dichas estrategias fueron posibles en un
marco de baja necesidad de capital inicial, abundante crédito a tasas negativas y bajo nivel de
competencia en cada mercado local.
Sin embargo, de acuerdo a lo que surge de la información trabajada a partir de los censos
económicos presentada en III.3, no se registra un incremento relevante en la industrialización
de productos primarios por parte de las cooperativas agropecuarias. Tampoco la incorporación
de servicios de logística comercial relevantes en nuevos mercados.
Las razones de ello son: el incremento de la inversión inicial necesaria, la menor disponibilidad de crédito en condiciones convenientes de tasa y plazo, el incremento en los niveles de
competencia en el marco de la globalización de los procesos de trabajo asociados a los mercados agroalimentarios, el incremento en las barreras de entrada debido a la madurez de inversiones de grandes empresas nacionales y multinacionales en cada una de las ramas.
Las dificultades propias de los productores familiares hacen más remota la posibilidad de
encarar procesos de integración vertical. Frente a ello parece conveniente, como estrategia
alternativa frente a las empresas con posición dominante en la cadena de valor, la organización
de cooperativas orientadas a reducir asimetrías a partir de la negociación colectiva, y de la
mejora y homogeneización de calidad de los productos de sus asociados. En dicha línea de trabajo se inscriben las nuevas cooperativas lácteas, que no integran actividad industrial, sino que
se limitan a negociar colectivamente su leche frente a la industria, como se mencionó en III.3.

•

Cooperativas de negociación

Como antecedente internacional de esta estrategia puede mencionarse a las bargaining
cooperatives, en los EE.UU. Estas son organizaciones cuyo único objetivo es negociar las condiciones de precio y calidad con la industria procesadora. Tienen contratos de varios años con
los productores por los cuales éstos se obligan a respetar lo que la cooperativa negocie con la
industria procesadora, y contratos también con esta industria por los cuales ésta se obliga a
comprar a los asociados de la cooperativa solamente bajo las condiciones pactadas. Su presupuesto es reducido, habitualmente financiado por una comisión sobre la producción negociada.
La decana de estas organizaciones es la California Canning Peach Association (CCPA), una
cooperativa fundada en 1922 que representa aproximadamente el 75% de la producción de
durazno en California. Existen experiencias similares en la mayoría de las cadenas agroalimentarias de fuerte contenido industrial, incluyendo la láctea, donde canalizan aproximadamente el 25% de la recolección de leche.
La limitación de estas organizaciones son las prácticas desleales de la industria procesadora que busca dividir el frente de negociación. Frente a ello existe un marco normativo, fede-

124

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�ral y estadual, que busca minimizar los comportamientos abusivos. Por ejemplo, la Agricultural
Fair Practices Act (AFPA) prohibe negociar mejores condiciones con los productores no representados por la cooperativa de negociación.
Diversas legislaciones estaduales establecen la obligación de la industria de negociar con
las cooperativas (California, Maine, Michigan, Minnesota, Ohio y Washington), y establecen
servicios de arbitraje obligatorio (Maine, Michigan), el descuento de una comisión a todos los
productores sobre el valor de la producción comercializada que envían al grupo de productores
que negocia (California, Idaho, Maine y New Jersey) (CONINAGRO, 1998).

•

Centralización en la integración intercooperativa

Volviendo a la situación en la Argentina, si se analizan las modalidades de integración intercooperativa, también surgen importantes novedades.
Tradicionalmente, había dos modelos básicos de integración: la constitución de una federación de cooperativas, y la fusión en una cooperativa de primer grado de mayor tamaño.
El primer modelo es el de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (FECOVITA), que fracciona y comercializa el vino producido por sus cooperativas vitivinícolas asociadas; el de la Unión de Cooperativas Algodoneras (UCAL), que industrializaba y/o exportaba el
algodón desmotado por sus cooperativas asociadas, etc.
El caso contrario es, por ejemplo, el de AFA, que absorbe a todas las cooperativas que
buscan integrarse (organizando un centro primario cooperativo por cada cooperativa preexistente, como ya fue explicado).
Sin embargo, a mediados de la década del 90 comienza a estudiarse un modelo intermedio: el de las cooperativas mixtas en EE.UU. Se trata de grandes federaciones de cooperativas
que comenzaron a asociar directamente a los productores. Presentan una estructura mixta: en
algunos distritos los productores son asociados de alguna cooperativa de base, a su vez asociada a la federación; en otros, los productores se asocian directamente a la cooperativa, y son
representados en la Asamblea de la Federación por delegados elegidos para ello en su asamblea distrital. De esta manera, para algunos productores la federación es una cooperativa de
segundo grado, para otros una cooperativa de primer grado.
Inspirados en este tipo de experiencias, la estrategia comienza a desarrollarse en la Argentina;
es el caso de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). En el marco de la crisis que sufrieron las cooperativas granarias durante los años 90, parte de ellas desapareció, y sus instalaciones fueron absorbidas por ACA. La federación continuó operando los servicios, con lo cual el
acopio de la cooperativa liquidada continuó formando parte del sistema cooperativo.
Esta fue la base de los Centros de Desarrollo Cooperativo (CDC), instalaciones con servicios a productores primarios, directamente administradas por ACA. Los productores atendidos
a través de este mecanismo aún no son asociados, los servicios son registrados por ACA
como operaciones con terceros no asociados. Sin embargo, ACA ya cuenta con el dispositivo
legal para asociarlos: en 2005 reforma su estatuto (reforma aprobada por el INAES como autoridad de aplicación de la ley de cooperativas) habilitando la asociación de productores en forma
directa y la organización de una asamblea para que éstos puedan elegir a sus delegados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

125

�Más dramática ha sido la transformación de SANCOR, que fundada como federación en
1939, en el año 2005 se transforma en cooperativa de primer grado, asociando directamente
a los productores tamberos.
Su situación actual es bastante sui generis, dado que si bien es una cooperativa de primer
grado, las cooperativas de base continúan siendo asociadas. Son titulares de la mayor parte de las
cuotas sociales pero cuentan con un solo voto, igual que cada uno de los asociados tamberos.
Las cooperativas asociadas se han especializado en las tareas de provisión de servicios y
asistencia técnica al productor, delegando las actividades de comercialización, incluyendo la
liquidación de la leche al productor, en SANCOR.
Esta centralización de las federaciones, parcial en caso de ACA, total en el caso de SANCOR, se inscribe en una tendencia general que se verifica en la mayor parte de los sistemas
de integración intercooperativos.
Por ejemplo, en el caso de FECOVITA, sin bien mantiene la estructura tradicional de cooperativa de segundo grado, el grado de autonomía de las cooperativas de primer grado se ha
reducido sustancialmente. Las cooperativas están subordinadas a las estrategias acordadas
desde la federación, que define el volumen que podrá comercializar cada cooperativa en función del capital aportado, el precio al que se liquidará la uva del asociado, el financiamiento que
se le adelantará en función de la disponibilidad de todo el sistema, etc. Las cooperativas de primer grado han desactivado o disminuido a una mínima expresión la actividad de fraccionamiento o las marcas propias, mientras que la federación ha comenzado a producir vino (actividad
que, inicialmente, era privativa de la cooperativa de base); tanto vinos de alta gama, como toda
la producción de vino en la provincia de San Juan, a partir de la compra de la bodega Resero.
En síntesis, entre las estructuras de integración intercooperativa se evidencia un proceso
de centralización que se caracteriza por los siguientes rasgos:
•

Transformación de cooperativas de segundo grado en cooperativas de primer grado.

•

Servicios a productores primarios brindados directamente por las organizaciones de
segundo grado.

•

Pérdida de autonomía de las cooperativas de primer grado respecto a las estrategias
definidas por la organización de grado superior.

•

Integración en la cooperativa de segundo grado de actividades que tradicionalmente
pertenecían a las cooperativas de primer grado.

•

Grupos cooperativos

Las estrategias de integración de las cooperativas no se limitan a la constitución de federaciones con instituciones similares. También existen alianzas estratégicas entre organizaciones cooperativas con similar base de asociados, por ejemplo, entre cooperativas agropecuarias
y cooperativas de seguros o de salud; así como alianzas estratégicas con empresas de capital
e incluso empresas de capital controladas por cooperativas como, por ejemplo, el caso de
SODECAR, una sociedad anónima controlada por UNCOGA (federación de cooperativas ganaderas) y SANCOR.
Ello ha significado, en algunos casos, la consolidación de verdaderos grupos cooperativos,
liderados por la organización cooperativa agropecuaria. Los principales son SANCOR y ACA.

126

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�f.

Desarrollo territorial: pérdida y reconstrucción de capital social

El papel de las cooperativas en el desarrollo territorial y el impacto de los cambios macroeconómicos de las últimas décadas sobre las mismas han sido abordados en varios trabajos
recientes. Así, Lattuada y Renold (2006, pág.4), sostienen:
Entre los actores sociales que pueden tener un rol destacado como agentes de
desarrollo territorial merecen destacarse las organizaciones cooperativas, que por
más de un siglo han constituido un factor de enraizamiento de la economía en el
territorio, un factor de desarrollo agrario y un referente social, económico y aún
ideológico en las comunidades rurales donde se encuentran asentadas.
Respecto al impacto que el comentado proceso de fusiones y absorciones ha tenido en el
caso de las cooperativas de la región pampeana, Carricart y Albaladejo (2005, pág.61) opinan:
Estas instituciones de carácter inminentemente local se insertaron en la vida cotidiana de la mayoría de los pequeños y medianos pueblos del interior de la región
pampeana acompañando una organización social de tipo comunitaria con fuertes
lazos de solidaridad y compromiso con la vida social y económica local. Su presencia dinámica y comprometida con un territorio en construcción les significó un
reconocimiento social y un prestigio institucional. Puede sostenerse que, entre las
décadas de 1950 a 1960, logran su esplendor en el paisaje rural pampeano (más
de 600 cooperativas instaladas en los pueblos) siendo una parte muy activa del
territorio con normas y convenciones locales socialmente aceptadas y establecidas. ….Sin embargo, el proceso de fusiones y absorciones que se produjo en la
región pampeana durante la década de 1990 fue tan significativo que condujo en
muchos casos al abandono total de la organización local de las ancianas cooperativas…… El cambio en el tamaño ha conducido a profundas transformaciones en
su organización, entre ellas a la creación de sucursales, que no son otra cosa que
la ex cooperativa absorbida. Con estas incorporaciones se generaron lo que los
actores más antiguos de las cooperativas sienten como profundas heridas en su
relación con el territorio adonde pertenecen esas organizaciones. Una sucursal
tiene casi los mismos servicios que la casa central, pero deben pasar años para
que se reconstruyan las relaciones sociales de los miembros de la zona de influencia de la sucursal de la nueva cooperativa.
En la misma línea argumental, pero señalando el proceso de “recentraje” de los servicios
de las cooperativas Barbero, Gorenstein y Gutiérrez (2000, pág.14) afirman que:
La operatoria del sistema cooperativo se ha especializado en las funciones de acopio y comercialización. Con ello se diluye el rol diferencial que detentaban para los
pequeños y medianos productores, tendiendo a igualar a las cooperativas con formas de intermediación alternativas (acopiadores privados, corredores, grandes firmas exportadoras), pero además, junto con la fuerte reducción de sus planteles
laborales, se produjo la dilución de otras funciones sociales, dado que han dejado
de nuclear actividades complementarias para las coberturas de las necesidades
básicas de las poblaciones del entorno.
Estos comentarios centrados en la experiencia cooperativa de la región pampeana (fuertemente predominante dentro de las estructuras cooperativas) podrían extenderse a gran
parte de la experiencia en el resto de las economías regionales.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

127

�El incremento en la escala, la dispersión territorial, el “recentraje”, la profesionalización de
la gestión, la prevalencia del cálculo económico por sobre los criterios mutualistas, la pérdida
de elementos simbólicos como instalaciones o razones sociales vinculadas a la historia local,
la pérdida de la centralidad de la cooperativa como lugar de encuentro social por el resultado
del desarrollo de otras instituciones, redes sociales y medios de comunicación, la creciente
urbanización de la población, incluyendo sus pautas de consumo y estilo de vida, son todos
elementos que han deteriorado el capital social con que contaba la cooperativa para influir
sobre la dinámica del desarrollo de su territorio.
Sin embargo, la capacidad demostrada por cooperativas consolidadas para superar las crisis y articular en forma eficaz a pequeños y medianos productores con el mercado, a partir de
la construcción de organizaciones democráticamente controladas, más el cambio en el contexto de visiones y políticas prevalecientes, favorecen la reconstrucción de dicho capital social,
a partir del desarrollo de relaciones interinstitucionales sobre los nuevos ejes centrales del
desarrollo territorial.
No se trata de volver a un modelo cooperativo superado, en todo caso un “paraíso perdido” donde las transformaciones de la cooperativa fueron solo una parte del conjunto de transformaciones de la sociedad en donde ésta se inscribía, sino de asumir un proceso de
deconstrucción de las estructuras cooperativas que exige pensar nuevas prácticas y ejes en la
relación de éstas con su territorio, como los siguientes:
•

Medio ambiente. Las cooperativas como empresas de comercialización, industrialización y provisión de servicios rurales y, paralelamente, organizaciones representativas de los productores agropecuarios, deben y pueden jugar un papel central en la
construcción de prácticas ambientalmente sustentables en el territorio urbano y rural.

•

Valor agregado en el territorio. Todas las propuestas que procuran un desarrollo
económico territorialmente equilibrado, y capaz de generar trabajo, remiten a la necesidad de agregar valor a la producción primaria en el territorio. Las cooperativas pueden jugar, y de hecho en importantes regiones lo juegan, un papel central en dicho
proceso. Profundizarlo requiere no sólo políticas públicas apropiadas, sino también
modificar la institucionalidad cooperativa a los efectos de adaptarla a las necesidades
de incorporación de capital (sistemas de capitalización, alianzas estratégicas con
empresas de capital), y/o incorporar a los trabajadores como socios de los procesos de
agregado de valor. Esto último, por ejemplo, a través de alianzas estratégicas con cooperativas de trabajo agroindustrial o con la creación de cooperativas agropecuarias de
producción asociada.

•

Diversidad productiva. Diversificar la producción primaria implica multiplicar las
oportunidades de trabajo (rural y urbano) y fortalecer los circuitos autónomos de producción y comercialización en el territorio. La cooperativa como agente de diversificación productiva puede jugar un rol central, no sólo a partir de garantizar los canales de
comercialización, sino también de vehiculizar la transferencia de tecnología a los productores asociados, por ejemplo, a través de grupos articulados con los sistemas
públicos de producción y transferencia de tecnología (universidades, INTA, INTI).

La hipótesis de trabajo es entonces que las cooperativas podrán reconstruir o ampliar su
capital social para participar en la organización de su territorio, en la medida en que cuenten
con un fuerte sistema de relaciones interinstitucionales vinculadas al medio ambiente, valor
agregado en el territorio y diversidad productiva.

128

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�A la inversa, una cooperativa centrada en la comercialización del producto principal de sus
asociados, que no desarrolle ninguna política de articulación interinstitucional vinculada al
medio ambiente, al valor agregado en el territorio y/o a la diversidad productiva, tendrá un capital social irrelevante a la hora de discutir la organización del territorio.
Ello no implica que sea una cooperativa ineficiente, o que no cumpla cabalmente con los
objetivos para los que fue creada. El tema es que los asociados deberán procurarse otros marcos institucionales para participar/disputar el diseño de la configuración de su territorio, o permanecer marginados o subordinados a las estrategias que se impongan desde otro ámbito.

III.5.2. Análisis de modelos tradicionales y emergentes
Se ha caracterizado un conjunto de tendencias predominantes entre las cooperativas agropecuarias, como la concentración administrativa y dispersión territorial, con el consecuente proceso de sofisticación de los sistemas de participación; “recentraje” de sus actividades;
profesionalización de su gestión; prevalencia del cálculo económico y de relaciones contractuales de largo plazo en el vínculo con los asociados; innovaciones en los sistemas de capitalización orientados a mejorar la previsibilidad en el tratamiento del capital; centralización de los
sistemas de integración intercooperativa; pérdida de capital social para participar en la organización territorial, o al menos un proceso de deconstrucción de las estructuras cooperativas que
convocan a pensar en nuevas prácticas y ejes en la relación de la cooperativa con su territorio.
Sin embargo, la búsqueda de tendencias predominantes tiene como riesgo perder capacidad para visualizar la diversidad de prácticas concretas que proponen las distintas experiencias. En la práctica, lo que se observa, más que una tendencia única, es la multiplicación de
estrategias atendiendo a la diversidad de situaciones y problemáticas que plantea cada territorio. Y aquí importan tanto las prácticas y experiencias más habituales, como así también
aquellas que si bien son marginales en términos cuantitativos, iluminan sobre nuevas trayectorias institucionales posibles.
Para dar cuenta de ello, en esta sección del trabajo se propondrá un agrupamiento ad hoc
de las cooperativas, distinguiendo categorías –no excluyentes– basadas en algunos rasgos
sobresalientes de los distintos tipos que se observan, con el propósito de reflexionar sobre
posibles estrategias en orden a su desarrollo y consolidación.

a.

Cooperativas tradicionales

Son cooperativas cuya finalidad económica interna principal es la solución de fallas de mercado. De carácter abierto, en tanto son bajas las exigencias para la asociación y permanencia
en la cooperativa, están fuertemente orientadas a la búsqueda de escala a partir de este carácter abierto y de estrategias de fusiones, absorciones o integraciones de carácter federativo.
Están mayoritariamente vinculadas a la comercialización de commodities.
Este es el grupo principal y predominante en toda la geografía nacional. Dentro de esta
tipología identificamos cuatro situaciones distintas, en lo que hace a sus potencialidades respecto a la agricultura familiar, y al posible desarrollo de políticas públicas orientadas a su fortalecimiento como instituciones: megacooperativas, cooperativas tradicionales consolidadas,
cooperativas tradicionales en crisis, y cooperativas tradicionales emergentes por nuevos productos o nuevos mercados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

129

�•

Megacooperativas

Se trata de un conjunto de grandes cooperativas y grupos cooperativos, que lideran el sector en términos de participación en el mercado: SANCOR, AGRICULTORES FEDERADOS
ARGENTINOS, ASOCIACIÓN UNIÓN TAMBEROS, LA RIOJANA, ACA, FECOVITA, UNIÓN
AGRíCOLA DE AVELLANEDA.
Se incluyen cooperativas de primero y de segundo grado ya que la línea de separación
entre ambas estructuras paulatinamente se va diluyendo, en el marco del ya comentado proceso de centralización de las estructuras federativas, que incluye desde la transformación de
federaciones en cooperativas de primer grado, hasta el creciente control de la federación
sobre la cadena de valor en la que participan las cooperativas asociadas, reduciéndose el grado
de autonomía de éstas hasta ser su situación asimilable a la de una sucursal con un mero control de gestión de parte de los asociados locales.
En todos los casos se trata de cooperativas que han priorizado las estrategias de incremento de la escala para el mejor cumplimiento de su finalidad interna principal de solución de
las fallas de mercado. Ello ha exigido intensos procesos de reingeniería institucional procurando (con mayor o menor éxito) mejorar la competitividad empresarial en términos de reducción
de costos y de optimización de la articulación entre los distintos eslabones técnicos de la cadena de valor y, por otro lado, generar los mecanismos de participación adecuados a su extensión territorial. Algunos ejemplos de estos procesos son los siguientes:
•

Reorganización de las gerencias de los centros primarios cooperativos de AFA, procurando nuevos equilibrios entre la descentralización/centralización de la gestión.

•

Organización de un sistema integrado de financiamiento y liquidación de vinos en el
caso de FECOVITA, a partir de la implementación de cupos y requerimientos de capitalización.

•

Promoción de la fusión de cooperativas de primer grado por parte de ACA, y reorganización de todo su sistema de capitalización a partir de la implementación del Fondo
Rotativo de Consolidación.

•

Creación de Milkaut S.A. por parte de AUT, transfiriendo todos sus activos en la búsqueda de incorporar capital de riesgo y mejorar la gestión de la actividad industrial y
comercial.

•

El intenso proceso de fusiones cooperativas que impulsó SANCOR, hasta concluir su
actual diseño institucional de cooperativas de primer grado, aún inmerso en una intensa dinámica de cambio.

Estos procesos, en sus distintas variantes, deben ser sistematizados a los efectos de profundizar aquellos elementos que se juzguen positivos, y de promocionar su replicación en
otras organizaciones de menor tamaño.
Respecto a la participación de los productores (socios directos o indirectos a través de las
cooperativas asociadas) tienen todas las dificultades propias de las organizaciones de gran
escala. Sin embargo, en algunas se observan sistemas sofisticados, que procuran facilitar el
proceso de participación, al tiempo que garantizar los mecanismos de capacitación/educación
cooperativa, como los casos de AFA y UAA ya comentados.

130

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�La principal fortaleza de estas cooperativas es su sistema de integración. Ya sea por integración vertical de las actividades de comercialización e industrialización, como por las alianzas
estratégicas desarrolladas con otras cooperativas y empresas de capital, se ubican como las
de mayor potencialidad para canalizar la producción hacia el mercado nacional e internacional
de commodities y de productos diferenciados (en particular, en el caso de los lácteos y vinos),
incluyendo la implementación de nuevos canales de comercialización para productos típicos
de la pequeña producción, como es la experiencia de las exportaciones de miel de ACA.
Asimismo su escala resulta adecuada para optimizar la logística de los servicios de provisión
de insumos, e incluso para incorporar objetivos de investigación y desarrollo orientados a
mejorar la inserción del pequeño productor en las distintas cadenas de valor.
Sin embargo, sus posibilidades de expansión están fuertemente condicionadas por el
nivel de competencia de los mercados en que participan (con fuerte presencia de empresas
multinacionales) y por la disponibilidad de financiamiento para toda la cadena de valor, desde
el productor primario hasta las actividades agroindustriales.
Vinculado al tema financiamiento debe señalarse que los sistemas de capitalización en
general presentan las limitaciones tradicionales, originando ello, en algunos casos, problemas
de sobreendeudamiento y dificultades en el acceso a financiamiento. Sin embargo, también
se verifican algunas innovaciones importantes en este aspecto, como las ya analizadas de
ACA y la AUT.
Este tipo de cooperativas es el que está en mejores condiciones para aprovechar las eventuales innovaciones del marco legal en términos de tratamiento del capital y de mecanismos
de integración (ver Cap. II.1, Legislación).
En todos los casos, su organización del trabajo se caracteriza por un fuerte grado de profesionalización, con cuadros técnicos de larga trayectoria en cada institución y con capacidad
para participar en el diseño de los lineamientos estratégicos de la cooperativa. Asimismo, el
vínculo asociado/cooperativa tiende a tener una racionalidad económica determinante, en particular respecto a los adelantos de cuenta corriente, así como una creciente subordinación técnica del productor, en particular en los casos de cadenas agroindustriales. Esto se materializa
en contratos de entrega de mediano y largo plazo, cupos de entrega, exigencias de calidad,
obligaciones de entrega, etc.
La marcada profesionalización, la prevaleciente racionalidad económica del vínculo asociado/cooperativa, la dispersión territorial y, particularmente, la escala de estas organizaciones,
hacen que su sistema de desarrollo territorial sea relativamente débil a medida que su espacio
de influencia es mayor. Por ello, las acciones orientadas a la incorporación de productores en
situación de exclusión deberían prever, en algunos casos, la articulación con organizaciones
que aporten el relacionamiento institucional y el liderazgo local necesario.

•

Cooperativas tradicionales consolidadas

Su finalidad interna principal es la provisión de servicios de comercialización, industrialización y provisión de insumos a sus asociados, garantizando las condiciones de transparencia y
competitividad (finalidad solución falla de mercado).
La actividad principal está asociada a commodities, incluyendo alguna primera industrialización (secaderos de yerba, embalaje de fruta, bodegas). Algunas de ellas tienen marcas
comerciales de relevancia local. Parte importante de ellas está integradas a cooperativas de

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

131

�segundo grado, con lo que garantiza la comercialización de su producción, el acceso a servicios conexos (salud, seguros), e incluso alianzas estratégicas como por ejemplo para la producción de semilla para el resto del sistema cooperativo.
Sus dimensiones son variables, pero en general no adolecen de serios problemas de escala, de lo que resulta un desempeño económico bueno o, al menos, equilibrado. Han podido
desarrollar una razonable política de inversiones, a partir de sus excedentes y del financiamiento bancario.
Muchas de ellas son emergentes de procesos de fusiones y absorciones de cooperativas
locales, con lo que sus sistemas de participación suelen adolecer de los problemas propios del
crecimiento y dispersión territorial. En general, son básicos y poco apropiados para los desafíos que requieren un mayor compromiso de la masa societaria.
Los sistemas de capitalización son tradicionales, verificándose problemas de baja predisposición para aportar capital de parte de los asociados y limitaciones para el acceso al crédito.
Se registran algunos esfuerzos puntuales dirigidos a mejorar la proporcionalidad de los aportes
y la previsibilidad de los retiros.
Su capacidad de participar activamente en la organización de su territorio, a partir de sistema de relaciones y liderazgo local es muy variable. Si bien, en general, son referentes importantes en la localidad, a menudo presentan dificultades de renovación generacional y bajo nivel
de participación. En algunos casos, los procesos de absorciones y fusiones, así como de
“recentraje” de los servicios, han debilitado sustancialmente los vínculos societarios.
Si bien en muchas se evidencian dificultades para la retención de los productores en el
marco del accionar de los pool de siembra y, en general, por falta de escala en la producción
primaria, también hay experiencias importantes dirigidas específicamente a generar nuevas
áreas de negocio orientadas a este tipo de productores como, por ejemplo, la promoción de la
producción apícola o de aromáticas.
Debido a su presencia territorial y sustentabilidad económica, demostrada por su capacidad para superar crisis y mostrar resultados económicos positivos, son actores indispensables
a la hora de pensar cualquier estrategia orientada a aumentar la presencia cooperativa en las
distintas cadenas de valor, y a incorporar a los productores más pequeños en una trayectoria
de crecimiento.
Desde el punto de vista de su institucionalidad, sus posibilidades de expansión estarán
condicionadas a:
•

El fortalecimiento de su sistema de integración, muy particularmente en aquellos
casos donde no están integradas a federaciones de carácter económico.

•

El fortalecimiento de sus sistemas de participación, a partir de la organización de
juventudes, sistemas de información apropiados, educación cooperativa y mecanismos de participación descentralizados.

•

El fortalecimiento de sus sistemas de capitalización, dirigido a mejorar la propensión
de capitalización por parte de los asociados, la previsibilidad y la proporcionalidad entre
el uso de los servicios y el capital aportado.

132

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Cooperativas tradicionales en crisis

Son cooperativas similares al conjunto anterior, pero con problemas de escala y situaciones deficitarias recurrentes. Hoy muchas de ellas se encuentran en una situación económica
algo más holgada, en el marco de la relativa bonanza sectorial, pero con problemas serios de
sustentabilidad en el mediano y largo plazo.
Sus sistemas de capitalización son tradicionales y habitualmente muy débiles. En general,
existe falta de renovación de dirigentes.
Su principal activo suele ser el sistema de desarrollo territorial, asociado a una prolongada
trayectoria local. En general, requieren redefinir su estrategia empresarial, mejorar su articulación con cooperativas de grado superior o fusionarse con otras cooperativas.
Muchas de ellas estarían en condiciones de tener un papel protagónico en procesos de
desarrollo territorial en la medida en que resuelvan sus problemas estructurales principales.
Esto implica que, en general, las políticas dirigidas a su consolidación deben estar condicionadas a un proceso de restructuración o reingeniería.
Este conjunto incluye las cooperativas granarias de bajo nivel de acopio, las cooperativas
lácteas de baja recolección y marcas regionales en retroceso, los secaderos de yerba con
desinversión y falta de servicios complementarios, las bodegas con atrasos tecnológicos
importantes, las desmotadoras con exceso de deudas y con retraso tecnológico, etc.

•

Cooperativas tradicionales emergentes por nuevos productos
o nuevos mercados

Se trata de cooperativas que comparten los principales rasgos de las cooperativas tradicionales, pero de constitución reciente, vinculadas a un producto para el cual, en la localidad,
no existe un canal de comercialización apropiado, generalmente promovidas por agricultores
sin problemas serios de escala, que procuran ampliar sus posibilidades de crecimiento a partir
del acceso a un mercado específico.
Sin bien son de carácter abierto, en tanto no existen restricciones para el acceso de nuevos asociados, en general están vinculadas a nuevos productos o a productos tradicionales
con nuevas exigencias de calidad, por lo que su membresía resulta de una mayor homogeneidad interna.
Se incluyen cooperativas de exportación, de productos orgánicos o con algún grado de
diferenciación específico, con trazabilidad, etc.
Sus sistemas de participación son básicos, debido a su menor tamaño relativo, y sus sistemas de capitalización tradicionales.
Por ser cooperativas nuevas no adolecen de problemas de renovación de dirigentes, en
general, productores de carácter empresario que asumen roles importantes en la gestión de
la cooperativa.
De baja relación con el resto de las tradicionales, su éxito está asociado a la calidad de la
gestión y a la dinámica de los mercados a los cuales están asociados. Sus limitaciones principales están asociadas al financiamiento y al gerenciamiento.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

133

�b.

Cooperativas de agregado de valor

Se trata de cooperativas con una prolongada trayectoria, agroindustriales, con un fuerte
vinculo con sus asociados, con exigencias de aporte de capital elevadas y, fundamentalmente, orientadas a apropiarse de los beneficios de la actividad industrial y comercial y trasladarlos
a los asociados a través de un precio superior al de mercado, y el pago de un interés sobre el
capital aportado.
En general, cuentan con marcas locales exitosas; o, en el caso vitivinícola, tienen una aceitada relación con la organización de segundo grado para la cual suelen elaborar vinos finos.
Los sistemas de capitalización buscan ser consistentes con la finalidad de apropiación de
los beneficios: capital inicial importante, distribución habitual de retornos en efectivo y criterios
previsibles para reembolsos de capital.
Asimismo, en términos de organización de los servicios, tienen requerimientos importantes para recibir la producción de sus asociados (cuotas de producción, calidad, etc.). Son cooperativas relativamente cerradas, con una fuerte subordinación técnica del productor respecto
a su cooperativa.
Son cooperativas que operan con importante cantidad de productores no asociados. En
oportunidades, reciben parte sustancial de su materia prima de otras cooperativas (un ejemplo
es el caso de las cooperativas que tienen molino y reciben yerba canchada de cooperativas
que tienen sólo secadero).
Son cooperativas especializadas, si bien pueden desarrollar algunas actividades complementarias como la apícola o la forestal. Los productores asociados suelen tener un tamaño
superior a la media de los asociados de otro tipo de cooperativa; sin embargo, continúan siendo mayoritariamente agricultores familiares.
Las políticas hacia sus productores asociados en general están vinculadas a la expansión
de la actividad productiva principal, a través de la búsqueda de financiamiento para renovar o
ampliar plantaciones, y garantizando el mercado para dicha producción.
En términos de posibles innovaciones en el marco legal, para estas cooperativas es crítico
modificar las limitaciones para la operatoria con terceros. Asimismo, serían las principales
beneficiarias de innovaciones legales respecto al tratamiento del capital, en particular la posibilidad de emitir cuotas sociales con derechos de entrega.
Si bien no son un número importante de cooperativas, sí son conceptualmente importantes y pueden constituir un camino para aquellas cooperativas que busquen la finalidad de
“obtener beneficios de otro eslabón de la cadena”.
En términos de desarrollo local tienen la ventaja de una muy fuerte articulación con sus
asociados y una trayectoria relativamente exitosa como organizaciones. Llevan adelante estrategias mixtas con sus productores y con productores de otras cooperativas, frente a los cuales tienen menores exigencias de capital y de compromiso de entrega, aunque menores
beneficios a la hora de liquidar la producción.
Estas cooperativas son asimilables a lo que en la experiencia internacional se denominan
cooperativas de nueva generación, modelo de gran impacto en las últimas décadas en EE.UU.,
y que han impulsado grandes debates sobre nuevas estrategias entre las cooperativas agropecuarias. Estas son cooperativas fundamentalmente orientadas a la apropiación del valor

134

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�agregado en las actividades industriales y comerciales, cuyas cuotas sociales representan
derechos de entrega y son transferidas a precio de mercado. A medida que la cooperativa
mejora sus resultados (el asociado cobra más por unidad de producción entregada), más valdrán las acciones que otorgan derecho a entregar. Este modelo no es estrictamente aplicable
en la Argentina debido a limitaciones legales (ver II.2.1).

c.

Cooperativas de provisión de insumos

Son cooperativas originalmente similares a las tradicionales, pero que en el marco del proceso de concentración de la actividad comercial e industrial optaron por abandonar las actividades que requieren mayor escala, concentrándose en el desarrollo de una variada gama de
servicios rurales locales para sus asociados: provisión de insumos, asistencia técnica, transporte, provisión de combustible, seguros (en forma articulada con una cooperativa de carácter
nacional), salud, etc.
El principal subconjunto de estas cooperativas son las asociadas a SANCOR, que han delegado en dicha empresa la recolección, industrialización y comercialización de la leche; y el propio caso de AUT, donde a partir de la transferencia de las actividades de industrialización y
comercialización a MILKAUT S.A. se ha especializado en la provisión de insumos y asistencia
técnica.
Estas cooperativas no necesariamente han abandonado totalmente la actividad de acopio
o primera industrialización (desmote, secaderos), pero es una actividad marginal en términos
de los ingresos de la cooperativa, y que en realidad se mantiene mediante transferencias explícitas o implícitas de excedentes de otras secciones.
Los sistemas de capitalización son tradicionales, y no parece que vayan a existir innovaciones importantes, en tanto sus requisitos de capital son relativamente menores.
Como ya ha sido señalado, el modelo tradicional ha sido el de cooperativas diversificadas o
multiactivas, que brindan tanto el servicio de comercialización como el de provisión de insumos.
Sin embargo, en la experiencia internacional se encuentran otros modelos donde existen
cooperativas de provisión de insumos, por un lado, y cooperativas de comercialización e industrialización, por el otro. Por ejemplo, es la situación predominante en EE.UU.
Las cooperativas que se están analizando son un emergente de estrategias de este tipo.
Estas experiencias deben llevar a la reflexión sobre el modelo más apropiado a la hora de organizar una nueva cooperativa. Si ya existe una cooperativa de provisión de servicios en el área
(o que incluya estos servicios), puede optarse por constituir una cooperativa de comercialización y delegar los servicios de provisión de insumos en la preexistente.
Ello permitiría la coexistencia de una cooperativa especializada en la comercialización de la
producción, que desarrolle un sistema de integración orientado a optimizar su relación con el
mercado nacional o internacional, con cuadros profesionales especializados en los temas
comerciales e industriales, con un sistema de participación orientado a comprometer a los productores con el objetivo principal de la comecialización, y delegar el resto de los servicios (provisión de insumos, veterinaria, asistencia técnica agronómica, servicios contables y legales,
seguros, salud, combustible) en una segunda cooperativa, con su propia lógica de integración
asociada a optimizar la logística de provisión de insumos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

135

�d.

Cooperativas de negociación

Ya se ha hecho referencia a la existencia de este tipo de cooperativas en la experiencia
internacional (ver tendencias en los sistemas de integración en este mismo capítulo). Se trata
de cooperativas que no proveen insumos ni comercializan la producción de sus asociados. Su
único objetivo es mejorar las condiciones de negociación con la industria, a partir de contratos
de mediano plazo entre los asociados y la cooperativa, y entre ésta y la industria.
Estas experiencias deben ser evaluadas en el marco de una temática más amplia: las políticas y estrategias privadas dirigidas a la integración de los pequeños productores en las cadenas agroalimentarias existentes. En este sentido, como señala Gutman (2008),
El eje de las problemáticas específicas pasa por las asimetrías intrasectoriales, y
exige una nueva institucionalidad que acuerde esas relaciones entre los participantes de las cadenas (por ejemplo, del tipo de los acuerdos interprofesionales en
algunas cadenas alimentarias en Francia) y de instituciones que arbitren conflictos. Se requiere, además, la implementación de mecanismos de regulación y control de las relaciones intrasectoriales. Este es uno de los aspectos centrales en lo
que concierne al (hasta ahora inexistente) marco regulatorio sistémico. Se trata de
promover una mayor articulación intersectorial, en lo referido a la definición y aplicación de parámetros productivos, tecnológicos y comerciales relevantes, la difusión de información estratégica, y la fijación de precios y modalidades de
compra/venta. Al mismo tiempo de garantizar una distribución equitativa de beneficios y riesgos entre los agentes participantes de la trama, proveyendo adecuadas instancias de arbitraje y de resolución de conflictos. Esta es un área en donde
la coordinación público/privada es de importancia central, y requiere del desarrollo
previo o de la existencia de organizaciones gremiales de productores y firmas
representativas y legitimadas.
Las cooperativas de negociación podrían ser parte de los dispositivos necesarios para
moderar las asimetrías intrasectoriales, en el marco de alguna legislación que facilite la implementación de procesos de negociación colectiva y mecanismos de arbitraje.
Por el momento, en la Argentina sólo hay algunas experiencias puntuales en el sector lácteo, como se comentó en el punto III.3.

e.

Mercados cooperativos

Entre las cooperativas tradicionales, la finalidad de solucionar fallas de mercado se procura a partir de la integración vertical de los eslabones comercial e industrial, eliminando intermediarios, y mejorando las condiciones de negociación a partir de una mayor escala.
Los mercados cooperativos tienen la misma finalidad pero una estrategia distinta, procurando la recreación de las condiciones adecuadas para el funcionamiento del mercado: participación de múltiples oferentes y múltiples demandantes, con pleno acceso a la información, etc.
La Ley 19.227 de “Fomento de la creación de mercados de concentración de alimentos
perecederos” establece que Poder Ejecutivo podrá declarar de interés nacional los mercados
de concentración de alimentos perecederos, cuando respondan al objetivo (entre otros) de
proveer al conocimiento de la oferta y la demanda en todo el país, a la formación de precios
justos y orientativos para la producción y el consumo, a las necesidades higiénico-sanitarias de
los alimentos y al control de calidad y cantidad.

136

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Asimismo, establece que los mercados de interés nacional son un servicio público cuya
gestión podrá ser concedida: a una sociedad constituida de conformidad con la Ley 17.318
(sociedades anónimas con participación mayoritaria estatal), a un ente público o “cuando las
circunstancias particulares del caso así lo aconsejen, a una cooperativa, asociación civil o
sociedad comercial, siempre que en la formación del capital o patrimonio y en la dirección, los
productores o sus cooperativas o asociaciones tengan una participación adecuada a las necesidades de la comercialización de los productos de que se trate y de la comunidad a cuyo servicio está destinada la concentración”.
La cooperativa, entonces, podrá ser la figura jurídica bajo la cual se organiza el mercado,
ser usuaria de dicho mercado en calidad de oferente, o ser integrante del directorio en su calidad de representante de los productores.
En el primer caso, la situación varía mucho de acuerdo a la participación de los productores. Existen experiencias donde el mercado fue organizado por iniciativa de éstos, y donde los
puestos sólo pueden ser usados por los propios productores, con la lógica excepción de los
productos extrarregionales. En otro extremo existen experiencias donde los puesteros son
intermediarios, no productores, que han adoptado la figura de la cooperativa al sólo efecto de
la administración de los espacios comunes del mercado. Éstas no son asimilables a una cooperativa agropecuaria, por lo que no son consideradas en este estudio.
Lo relevante en términos de la agricultura familiar será la participación efectiva con que
cuentan los productores frutihortícolas en la conducción del mercado, más allá de la figura jurídica en la que éste se constituya, y su organización para acceder al mismo. Debe tenerse en
cuenta que los productores más pequeños nunca podrían garantizar la continuidad y variedad
de mercadería que requiere un puesto, por lo que requieren de prácticas asociativas (incluyendo la organización de cooperativas) para garantizar el acceso al mercado (transporte, embalaje, venta y liquidación).
La organización de ferias francas, espacios públicos cedidos a alguna organización de productores/artesanos para la venta de su producción directa al consumidor, es una experiencia
similar, aunque de menor grado de formalización, además de que habitualmente están organizadas como sociedades de hecho.
La vinculación entre las ferias francas y los mercados cooperativos, cuando ambos operan
sobre un mismo territorio, suele ser conflictiva debido al mayor grado de informalidad (impositiva, sanitaria) de las primeras. Debe señalarse que una de las principales dificultades para la
consolidación de las cooperativas frutihortícolas, en especial hortícolas, es el grado de informalidad de estos mercados.

f.

Cooperativas de productores en situación de exclusión

Existe una gran cantidad de cooperativas constituidas para dar respuestas a las necesidades de productores que, por su dotación de recursos y calificación profesional, se encuentran
excluidos de la posibilidad de sostenerse económicamente a partir de sus ingresos como productores agropecuarios, o de seguir una trayectoria de reproducción ampliada.
Estas cooperativas constituyen un heterogéneo mundo de experiencias orientadas a dos
objetivos básicos, dentro de la finalidad económica principal de “mejorar la productividad del
trabajo del productor familiar”:

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

137

�•

Mejorar las condiciones de producción primaria de los asociados a partir de ampliar el
acceso a recursos de producción, mejorar la organización de los mismos y acceder a
tecnología apropiada.

•

Generar nuevos puestos de trabajo para sus asociados, tanto prediales como extraprediales.

Sus servicios habituales son la organización de pequeñas agroindustrias familiares, servicios de maquinaria, asistencia técnica (vinculada a sistemas públicos o no gubernamentales de
transferencia de tecnología), financiamiento (en particular, originado en programas de carácter
público o internacional), organización de servicios rurales a terceros, comercialización en mercados locales, acceso a la tierra (arrendamiento, compra o uso cedido de tierras públicas),
pequeños mataderos, salas de empaque, etc.
En general, toda su institucionalidad es sumamente débil, no sólo por la falta de recursos o
de capacitación. Como ya se ha revisado, la mayor parte de la experiencia cooperativa está
orientada a solucionar los problemas de acceso a los mercados de productos o de insumos, y/o
agregar valor a la producción, pero no a la organización de la producción dentro de los predios
de los asociados, o a la generación de puestos de trabajo extraprediales. En estos puntos, la
experiencia es mucho menor, lo que se refleja en: un menor grado de conceptualización en los
ámbitos académicos; marcos legales que presentan limitaciones; y deficiencias en los servicios
de capacitación, tanto específicamente cooperativos como los vinculados al desarrollo rural.
En este punto se procurará describir un conjunto de tipos de cooperativas que, si bien no
tienen importancia significativa en su forma más pura, procuran iluminar sobre diseños institucionales posibles y sobre alternativas a la hora de promover la organización cooperativa
entre los productores más pequeños.
En el punto II.2.4 se presentó la necesidad de revisar el marco normativo vigente respecto a algunos de estos tipos, y en el Capítulo IV se volverá sobre el tema a partir del relevamiento de las cooperativas emergentes en los últimos años.

•

Cooperativas agrarias de gestión de la producción

Se trata de experiencias donde los productores ceden el uso de sus propiedades a los
efectos de que integren una unidad productiva gestionada por la cooperativa. La cooperativa
paga un arrendamiento por el uso de los predios, y luego distribuye el retorno de los asociados
(ingresos brutos menos costos de producción, incluyendo el arrendamiento) en proporción a
la tierra puesta en común.
Este tipo de organización procura la reducción de los costos de producción, manejo sustentable de los recursos y optimización del uso de fuerza de trabajo disponible, incluyendo liberación de fuerza de trabajo familiar para aprovechar oportunidades extraprediales, como
servicios rurales a terceros o emprendimientos agroindustriales.
La normativa interna y organización del proyecto deben incluir temas como la forma de
retribución del trabajo de los asociados, el tratamiento de las mejoras realizadas por la cooperativa en el predio de uno de los asociados en caso de que éste se retire, las diferencias de
productividad de los predios aportados, la valorización de las herramientas y maquinarias aportadas por los asociados, el sistema de capitalización, la aplicación de los ingresos generados
en trabajo para terceros con el excedente de maquinaria, etc.

138

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Experiencias cercanas pero de un menor grado de exigencia asociativa y complejidad organizativa son, por ejemplo, la producción de cerdos, la crianza de terneros o la producción de
leche en forma cooperativa. En estos casos la cooperativa se hace cargo de la producción de
lechones, por ejemplo, en un predio propio, arrendado a un asociado o a terceros, y los productores participan con las madres. El retorno, luego de cubrir los costos de producción que
incluyen el alimento que, eventualmente, puede ser provisto por los asociados, se distribuye en
función de las madres aportadas (o de los terneros engordados, o de las vacas en ordeñe aportadas). Esta gestión cooperativa de parte de la producción de los asociados puede realizarse por
parte de una cooperativa especializada, o como una sección de una cooperativa multiactiva.
En orden decreciente en lo que hace a su grado de formalización y complejidad, agrupamos en esta tipología a todas aquellas cooperativas cuya actividad principal se centra en lograr
múltiples sinergias entre los productores asociados dirigidas a mejorar la productividad de su
trabajo: grupos de transferencia de tecnología, iniciativas asociativas entre algunos productores para optimizar el uso de sus recursos, mecanismos de uso asociado de maquinaria, arrendamiento conjunto de tierras para desarrollar alguna fase de la producción primaria, compra y
venta conjunta, servicios de transporte en la localidad, etc.

•

Cooperativas de agroindustria familiar

Se trata de pequeñas agroindustrias orientadas a transformar la producción de sus asociados. Las situaciones típicas son la producción de conservas, dulces, embutidos, quesos artesanales, vinos artesanales, etc.
Desde lo normativo, aquí confluyen dos situaciones distintas. O son cooperativas agropecuarias, donde los trabajadores son empleados, y cuyo objetivo principal es mejorar las condiciones de comercialización de sus productores asociados. O son cooperativas de trabajo,
donde los trabajadores son asociados y procuran maximizar su retribución al trabajo.
En la realidad, la situación es confusa, más allá del estatuto de la cooperativa. Los trabajadores/productores asociados reciben ingresos en función de la producción o el trabajo entregado, por ellos o por sus familiares. El valor agregado por la industria es fundamentalmente
apropiado en su carácter de trabajadores, no de inversores, ya que no cuentan con un sistema
de capitalización apropiado para ello. Las ventajas como productores están asociadas a diversificar sus alternativas de comercialización y estabilizar la demanda (sobre todo en el caso de
productos perecederos).
Una forma de conceptualizar la lógica económica de estas cooperativas, es que procuran mejorar la retribución de su trabajo, ya sea la actividad primaria que realizan en su predio, o la actividad industrial que realizan en la cooperativa. Sin embargo, esta conceptualización
no se refleja en los dispositivos legales adoptados, ni necesariamente en lo que expresan
los asociados.

•

Cooperativas de trabajo de producción colectiva

Se trata de cooperativas cuyo objeto es generar puestos de trabajo remunerados para sus
asociados, a partir de la organización de una explotación agropecuaria gestionada en forma
colectiva.
Son cooperativas de trabajo, donde los ingresos de los asociados son proporcionales al
trabajo aportado, de acuerdo las condiciones y medio ambiente de trabajo colectivamente defi-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

139

�nidos. La propiedad o el arrendamiento de la tierra también es de carácter colectivo, como la
propiedad de las mejoras, equipos y herramientas.
Apartándose de esta situación ideal, en algunas cooperativas el uso de la propiedad colectiva es distribuido entre los asociados, cuyos ingresos dependen de los producido en cada predio (incluyendo algún pequeño predio con que pueda contar el grupo familiar por su cuenta),
dentro de un plan de trabajo con relativa autonomía, aunque procurando articular sus distintas
necesidades y capacidades respecto a herramientas, acceso a asesoramiento técnico, riego,
e incluso compartiendo colectivamente alguna producción o algún trabajo de poscosecha.

•

Cooperativas de trabajo para servicios rurales

Son cooperativas de trabajo que ofrecen servicios rurales a terceros, incluyendo cosecha,
embalaje, siembra y todo tipo de actividades vinculadas a la producción primaria y de
poscosecha. La retribución a sus asociados está vinculada al trabajo aportado, en el marco de
las condiciones y medio ambiente de trabajo colectivamente definidos.
Tienen relevancia respecto a la agricultura familiar en la medida en que constituyan estrategias para la generación de puestos de trabajo extraprediales para los pequeños productores
o sus familiares.
Es habitual que la organización de este tipo de cooperativas sea impulsada por grandes
productores o empresas de agronegocios con el objetivo de evadir la normativa laboral y previsional. Ello hace que sean organizaciones con una relación conflictiva con los organismos de
fiscalización laboral y cooperativa. Su promoción debe estar cuidadosamente monitoreada a
los efectos de evitar el riesgo de profundizar las condiciones de precariedad laboral en el ámbito rural.
Como puede observarse a partir del relato de los cuatro tipos de cooperativas aquí agrupados, en su aplicación real las diferencias entre ellos tienden a diluirse. Constituyen en realidad “tipos ideales” que intentan dar cuenta de un conjunto diverso de experiencias que
habitualmente adolecen de importantes grados de informalidad y, por lo tanto, de dificultades
para encarar trayectorias de crecimiento institucional.
En este punto es necesario profundizar el debate respecto al marco legal en que se
desarrollan y a los modelos que deberían promoverse.

140

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�IV. COOPERATIVAS Y PRODUCTORES EN
SITUACIÓN DE EXCLUSIÓN
IV.1.

Los pequeños productores y las cooperativas agropecuarias

Como se menciona en las páginas iniciales, uno de los objetivos principales de este estudio es contribuir a identificar, para el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, estrategias
conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios para los agricultores familiares del
país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de productos e insumos agropecuarios
y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y calidad de la vida de las familias rurales y aumentar su peso en la economía agropecuaria y en la dinámica social.
En el punto III.2 se ha analizado la participación de los productores familiares en las cooperativas, y su importancia numérica absoluta y relativa. De allí surgió que, aunque la mayor
parte de los asociados a las cooperativas son productores de explotaciones agropecuarias
familiares, en el caso de las explotaciones con menos recursos (las denominadas Tipo A en la
tipología utilizada) son las que menos participan en estas formas organizativas. Según el
Censo Agropecuario 2002, sólo el 9% de las explotaciones Tipo A están asociadas a cooperativas, y el 77% de las mismas se encuentra en la Región Pampeana y en la Mesopotamia. Si
se excluyen del cálculo estas regiones, el porcentaje se reduce al 3,3%.
El estrato de los pequeños productores y de las explotaciones agropecuarias familiares es
uno de los grupos más importantes en el interés de la política agropecuaria nacional, por su
relevancia en aspectos sociales, territoriales y económicos. Si bien en la década del 90 del
siglo pasado comenzaron a instrumentarse diversos programas para atender el desarrollo de
los mismos, a partir de 2003 el Gobierno adopta una política global respecto al tema, estableciendo nuevas estrategias y políticas. Uno de los ejes de la política macroeconómica y de la
política agropecuaria en tal sentido es la promoción del asociativismo y el apoyo al desarrollo
de micro, pequeños y medianos productores y empresas.
Esta estrategia fue ejecutada por distintos organismos de gobierno: la entonces Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (hoy MAGyP), la Secretaría de la Pequeña y
Mediana Empresa, y el Ministerio de Trabajo, entre las principales. En particular, desde la
Subsecretaría de Agricultura Familiar y en los diversos Programas de Desarrollo Rural con fondos externos coordinados por la UCAR, varios de los cuales quedaron bajo la coordinación de
la Subsecretaría, la asociación fue condición casi excluyente para la inclusión en los mismos o
para la obtención de los beneficios derivados de las políticas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

141

�Esta priorización de las estrategias asociativas de los pequeños productores en el marco
de las políticas de desarrollo rural y las acciones de aquellos por tratar de incluirse y beneficiarse de los mismos, llevaron a una notable formación de asociaciones de diverso tipo, con el
propósito de recibir capacitación, asistencia técnica y financiamiento. Paralelamente, la constitución, en diciembre de 2005, del Foro Nacional de la Agricultura Familiar (FoNAF), estimuló
la incorporación a éste de gran número de asociaciones, orientadas a objetivos económicos
y/o de defensa de intereses, y la creación de nuevas. Sin embargo, resulta comparativamente
baja la consolidación de asociaciones con cierta autonomía para desempeñarse económicamente con relativo éxito en el mercado, así como también es reducida la proporción de las que
encaran su acción colectiva en una organización formal como las cooperativas.
Aparece así un fenómeno que merece ser observado con atención, desde el momento en
que la organización cooperativa ofrecería, teóricamente, una alternativa importante para el fortalecimiento de los ingresos y el mejoramiento de la situación de los productores familiares
con menores recursos.
Esta aparente contradicción se constituyó en el objetivo básico de la segunda parte del
estudio, que es el análisis directo de cooperativas de pequeños productores, focalizándose en
las cooperativas agropecuarias constituidas en la última década –a las que se denominó, por
facilidad de expresión “cooperativas emergentes”.
Se siguieron dos pasos metodológicos. Por una parte, el análisis de los registros del
INAES; por otra, el trabajo de campo con cooperativas seleccionadas e informantes calificados, funcionarios, técnicos y académicos vinculados al tema de cooperativas agropecuarias.

•

Los registros del INAES

Al analizar los datos generales de las cooperativas agropecuarias (punto III.2, Cuadro 1) se
encontró que, según el padrón del INAES, a diciembre de 2010, había 1606 cooperativas agropecuarias con matrículas vigentes, de las cuales 966 entidades (el 60%) se había constituido
en los últimos 10 años. Esta cifra ya es un indicador relevante de lo afirmado en los párrafos
anteriores.
Estas nuevas cooperativas se encontraban en diversas provincias, con un número destacado en algunas provincias no pampeanas. En coordinación con los equipos de la Subsecretaría
de Agricultura Familiar se seleccionaron tres provincias, de especial interés, las cuales concentraban el 40% de las cooperativas emergentes, y en las que las nuevas cooperativas superaban el 70% del total de cooperativas existentes (Cuadro 26). Son las provincias de Misiones,
Santiago del Estero y San Juan.

142

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 26. Cooperativas agropecuarias registradas activas
constituidas en el período 2001/2010
% del total de coop.
agrop. de la
provincia

Cantidad de cooperativas constituidas 2001/2010

Provincia
MISIONES

157

78

SANTIAGO DEL ESTERO

107

71

BUENOS AIRES

92

52

TUCUMÁN

66

76

CÓRDOBA

53

37

SAN JUAN

53

78

CABA

51

81

SALTA

48

76

CHACO

45

64

SANTA FE

45

26

CORRIENTES

40

54

LA RIOJA

40

87

ENTRE RÍOS

24

41

RESTO

145

63

TOTAL

966

60

Fuente: Elaborado con datos del Reg. Nac. Cooperativas - INAES.

•

El trabajo de campo: entrevistas a informantes calificados y a
cooperativas

El listado de estas cooperativas fue enviado a los Delegados de la Subsecretaría de
Agricultura Familiar en dichas provincias, para que realizaran una revisión e investigación de la
situación de las mismas. Apoyaron en esta investigación otros referentes, entre ellos, de los
órganos locales competentes de cooperativas e instituciones académicas.

Cuadro 27. Cooperativas constituidas en 2001/2010 según nivel de actividad
Provincia

Relevadas

Inactivas

Baja actividad

Activas

Santiago del Estero

70

54

9

7

Misiones

26

2

18

6

San Juan

24

8

11

5

Total

120

64

38

18

En %

100%

53%

32%

15%

Fuente: Elaborado con relevamiento en las provincias y entrevistas a informantes calificados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

143

�De esta revisión resultó que sólo el 15% de las cooperativas que figuraban en el mencionado grupo de “registradas activas” fueron identificadas con alguna actividad de comercialización o de servicios desarrollada en forma regular. Más de la mitad había dejado de existir, y
un tercio conservaba alguna actividad como grupo (reuniones, desarrollo de proyectos, búsqueda de financiamiento, alguna actividad comercial aislada), pero muy lejos de haberse consolidado como empresas.
Aún en el caso de las cooperativas que se relevaron como activas, se trató en general de
experiencias de muy baja consolidación, con mínimo capital, más allá de los recursos financieros y asistencia técnica recibida de alguno de los programas con presencia en su territorio.
Asimismo, se confirmó que la enorme mayoría correspondía a grupos de productores de
tipo A, y algunos B.
Con posterioridad, se entrevistaron a 15 cooperativas de las provincias y grupos seleccionados, en base a una Guía de Entrevista cuidadosamente elaborada, la que figura en el Anexo
IX. Esta información fue complementada con bibliografía disponible sobre análisis de casos de
cooperativas de pequeños productores realizados en la última década, y entrevistas y debates
con informantes calificados del sector público y de las cooperativas.

•

Resultados del análisis

La conclusión general que surgió de las actividades mencionadas es que, si bien se identifican en el conjunto así delimitado algunas experiencias exitosas, estas cooperativas emergentes enfrentan muchas dificultades para consolidarse y lograr sustentabilidad.
Los factores que aparecieron vinculados positivamente a la evolución de estas “nuevas”
cooperativas fueron, principalmente:
•

El apoyo del sector público nacional y/o provincial en la financiación de inversiones en
condiciones blandas o a fondo perdido, y en la promoción de la formación de cooperativas; en términos de número de casos y monto de subsidios se destacan las acciones de la Subsecretaría de Agricultura Familiar y del Programa Manos a la Obra.

•

La existencia de otros subsidios o facilidades que pudieran aprovecharse, como los
que provienen de programas de municipios, programas de ONGs, acciones de algunas empresas.

•

La vinculación de la cooperativa con algún nicho de mercado dinámico (por ejemplo,
productos orgánicos o diferenciados).

•

La integración con una cooperativa de segundo grado que actúa de “tutora” o acompañante en la experiencia.

•

El compromiso de los dirigentes.

•

El nivel de instrucción y/o capacitación de los responsables.

•

La mayor difusión de las herramientas informáticas a través del mercado y de programas de los gobiernos.

•

La participación de los asociados en capacitación sobre cooperativas y sobre otros
temas de negocios e informática. (En Santiago del Estero existe una Licenciatura en

144

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cooperativismo y Mutualismo y una tecnicatura a distancia sobre cooperativismo; en
San Juan se identificaron capacitaciones en agroalimentos, etc).
En cuanto a las dificultades que enfrentan estas cooperativas, o que fueron la causa de la
desaparición de muchas de las formadas recientemente, se analizan a continuación, con
mayor detalle, ya que son la base de la formulación de estrategias y políticas que se realiza en
el capítulo V:

- Limitaciones en los recursos para la producción primaria y de modelos
para su integración asociativa.
Los integrantes de estas experiencias son productores que tienen, en general, un grave
déficit en la dotación de recursos para la actividad agropecuaria (tierra, implementos, mejoras,
capital de trabajo) y de calificación de la fuerza de trabajo. Sin solucionar este problema de base,
“tranqueras adentro”, la posibilidad de éxito de una experiencia asociativa es muy limitada.
Por la misma razón, la posibilidad de estos socios para aportar capital es mínima. En ciertos casos, la cuota es irrelevante. De esta forma, la sociedad que se forma tiene las mismas
carencias que sus socios y el alcance de sus acciones o emprendimientos es forzosamente
muy limitado. En el mismo sentido, es dificultoso concretar una escala mayor de producción
del conjunto, lo que daría base material de acción a la cooperativa.
Como agravante de dicha situación, como ya se ha señalado en los capítulos anteriores, la
mayor parte de la experiencia cooperativa está orientada a solucionar los problemas de acceso a los mercados de productos o de insumos, o a agregar valor a la producción, pero no a la
organización de la producción dentro de los predios (particulares o colectivos) de los asociados, o a la generación de puestos de trabajo extraprediales. En este punto, la experiencia es
mucho menor, con mínimo número de casos. Esto deriva en una “invisibilidad” de esta alternativa, que influye en: a) un menor grado de conceptualización en los ámbitos académicos, b)
marcos legales que ofrecen limitaciones, y c) deficiencias en los servicios de capacitación,
tanto específicamente cooperativos como vinculados al desarrollo rural y asociativismo.
Cualquiera de los modelos estatutarios hoy vigentes obliga a diferenciar el carácter de productor y el de trabajador, roles que en la agricultura familiar se confunden, en particular cuando
se trata de los productores más pequeños. Las estrategias asociativas de éstos están vinculadas
a mejorar la retribución a su trabajo (y a mejorar el resto de las condiciones y el medio ambiente
de trabajo), independientemente de si se realiza en sus pequeños predios particulares, en predios de otros asociados en el marco de una estrategia asociativa, en pequeños emprendimientos asociativos de carácter agroindustrial, u ofreciendo en forma asociada su trabajo.
A lo largo de las distintas entrevistas realizadas, surgió en forma persistente la desorientación de los productores a la hora de pensar la complementación de sus recursos particulares
(baja propensión de poner sus recursos en común por no estar en claro los temas de propiedad y distribución de ingresos; confusión respecto al papel de la cooperativa más allá de ser
un ámbito de colaboración y de construcción de relaciones de reciprocidad).
Esta carencia de modelos de gestión asociada para la producción constituye un limitante
serio, tanto en términos de iniciativas sustentables como en términos de su adecuado respaldo legal.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

145

�- Bajos ingresos familiares
El bajo ingreso de las familias integrantes de las iniciativas es resultado de la situación de
exclusión que las caracteriza. Este bajo ingreso impide su dedicación a las iniciativas de carácter asociativo y, en forma más general, dificulta dedicar fuerza de trabajo a actividades que
mejorarán sus ingresos en el mediano y largo plazo.
La necesidad de garantizar la alimentación y la cobertura de sus necesidades mínimas en
el día a día, obligan a estos productores/trabajadores a realizar actividades para terceros que
les garanticen su ingreso indispensable.
El productor, y su familia, deben salir a “hacer changas”, descuidando su producción y
dejando de lado los proyectos colectivos que procuran cambiar su situación de exclusión.

- Economía informal
Estrechamente vinculado con los dos puntos anteriores, el hecho de que la mayor parte
de los integrantes se encuentren sumergidos en la informalidad constituye una severa restricción para el éxito de una empresa que requiere su inserción en la economía formal.
Ello se traduce en que la propia cooperativa cae en la informalidad, con lo que comienza a
cargarse de deudas fiscales y de requerimientos de las distintas áreas de fiscalización que
exceden ampliamente su capacidad de respuesta.
En gran parte de los casos entrevistados ni siquiera estaban formalizadas las operaciones
entre los productores y su cooperativa, lo que conduce a registros contables muy débiles; esto
es, se reproducen las condiciones de informalidad de sus asociados hacia el interior de la organización.
Por otro lado, parte de las cooperativas operan en circuitos comerciales con un alto grado
de informalidad: horticultura, ganado menor, apicultura. No existe posibilidad de sostenerse en
forma competitiva como agente económico formal en un contexto de informalidad generalizada. Atarse a una organización formal termina constituyendo una deseconomía para sus integrantes.

- Carga administrativa
Cumplir con los requerimientos de la normativa cooperativa (ley de cooperativa y resoluciones de la autoridad de aplicación) y de la normativa fiscal, excede las posibilidades de gran parte
de las cooperativas emergentes para dar respuesta a productores en situación de exclusión.
Así, la obligación de entregar la documentación tanto en el órgano local provincial como en
la autoridad de aplicación nacional, con la consecuente doble fiscalización (con distintos criterios y tiempos administrativos); la cantidad de libros sociales y contables que se deben adquirir, rubricar y completar; las dificultades para la constitución de la cooperativa, cuyo trámite
necesariamente concluye en Buenos Aires; el incremento en los requisitos que deben cumplir
los balances e informes de auditoría (en particular, a partir de la aprobación de la Res. 247/09
del INAES) y la obligación de su transmisión electrónica; la obligación de presentar cuatro informes de auditorías anuales, etc.; todo ello sumado a la complejidad de las obligaciones fiscales
(se destacó en las entrevistas la presentación mensual de IVA, en organizaciones que muchas
veces no operan todos los meses), constituyen una carga que no resulta compatible con el
carácter de organizaciones emergentes en un contexto de exclusión social.

146

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�La carga administrativa es uno de los principales argumentos de las organizaciones de productores para no asumir la forma cooperativa. Tal es la gravedad del tema que, a lo largo de
entrevistas con productores y con técnicos vinculados a este tipo de cooperativas, se detectó
una fuerte coincidencia sobre la necesidad de explorar el diseño de nuevas formas jurídicas.

- Falta de un plan de negocios
Gran parte de las cooperativas relevadas habían sido constituidas para el eventual aprovechamiento de un recurso público. Es necesario subrayar la palabra eventual: no se trata de una
cooperativa promovida desde un programa de gobierno a los efectos de desarrollar un proyecto previamente formulado y evaluado, sino de una cooperativa que se constituye para estar en
condiciones de recibir una eventual ayuda, ya sea para desarrollar un proyecto de carácter cooperativo, o para ser simple vehículo de subsidios dirigidos a sus asociados, o incluso a terceros.
Algunas de estas cooperativas han sido promovidas desde organizaciones campesinas o
desde municipios para poder acceder a los recursos de distintos programas nacionales del
Ministerio de Desarrollo Social, Ministerio de Agricultura y Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social, entre otros.
Se relevaron casos de cooperativas que habían recibido ayudas de múltiples agencias de
gobierno (municipales, provinciales y nacionales) pero que carecían de un volumen de negocios que pudiera amortizar la estructura que administraban, así como de canales de comercialización adecuados.

- Falta de integración
Existe una diferencia sustancial entre las cooperativas que surgen dentro de un esquema
de integración intercooperativa, que garantiza determinada escala para su articulación con el
resto de la cadena de valor y una visión estratégica sobre el desarrollo del sistema cooperativo, y aquellas que se crean y se mantienen aisladas.
Como señalara uno de los promotores entrevistados, una pequeña cooperativa no integrada, aún cuando pueda sostenerse, sólo logra mejorar la organización de la oferta de su producción en beneficio de los eslabones más concentrados de la cadena de valor.
Sólo una organización con la escala suficiente puede garantizar la construcción de un sujeto colectivo en condiciones de cambiar las condiciones de competencia y negociación con el
conjunto de los actores que participan de la cadena de valor.
Sin embargo, como se señaló respecto a las cooperativas de primer grado, la falta de
modelos para dar cuenta de las características específicas de los productores en situación de
exclusión, también se presenta en las organizaciones de segundo grado. No se trata sólo de
promover la integración, es necesario definir el modelo de dicha integración, o, más precisamente, las alternativas que deben evaluarse al momento de diseñar una estrategia de integración. Nuevamente, faltan modelos y sistematización de experiencias que den cuenta de esta
necesidad.

- Falta de capacitación
En la mayoría de los casos relevados los asociados habían recibido capacitación sobre los
aspectos básicos de la normativa cooperativa: conocían el funcionamiento de los órganos
sociales, contaban con los libros sociales y los utilizaban correctamente, etc. Sin embargo, no
habían recibido capacitación en los aspectos prácticos, concretos y específicos de una coope-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

147

�rativa agropecuaria, en particular: organización de la cuenta corriente cooperativa, liquidación
de la producción de sus asociados, comercio de productos agropecuarios, obligaciones tributarias emergentes, etc.
Durante el relevamiento no se encontró ningún material de capacitación específico para
cooperativas agropecuarias; sólo se contaba con material de carácter general.
Otro punto especialmente señalado por los entrevistados es la falta de capacitación en
aspectos impositivos, la que llevó al incumplimiento de normas que no habrían tenido mayor
costo, o al no aprovechamiento de posibilidades que los habrían beneficiado. Volviendo al
punto anterior, este tema tiene mucha menor relevancia en aquellas cooperativas que cuentan
con asistencia técnica por parte de su organización de segundo grado.

IV.2.

Modelos de integración: las experiencias exitosas de FECOAGRO y
FECOPAM

Se analizarán a continuación dos experiencias exitosas de promoción pública de cooperativas como herramientas de inclusión de pequeños productores en situación de pobreza, que
se caracterizan por la centralidad que tiene la organización de segundo grado dentro de la
estrategia adoptada.
La primera de ellas es la Federación de Cooperativas Agropecuarias de San Juan, FECOAGRO, una organización constituida en 1992 al calor de las políticas de promoción de la Unidad
de Minifundio y, luego del Programa de Sistemas Cooperativos Agropecuarios del Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La segunda es la Federación de Productores de Alimentos de Misiones, FECOPAM, iniciativa promovida desde la Agencia para el Desarrollo de la Región Central de Misiones,
ARCentral43, constituida en el año 2009.
Ambas experiencias presentan grados de consolidación distintos: la primera de ellas lleva
más de dos décadas de historia, que se extienden a tres si se considera el inicio del programa
y de las primeras cooperativas de base, mientras que la segunda es una organización emergente, que está explorando caminos innovadores de organización y gestión.
Sin embargo ambas, con coincidencias y diferencias en los modelos adoptados para la
organización para pequeños productores agropecuarios, constituyen una buena base para analizar alternativas.
Los principales rasgos de FECOAGRO son los siguientes:
•

Su principal actividad es la producción de semillas hortícolas, aprovechando las condiciones agroecológicas de la provincia. El principal cliente es el Programa Pro Huerta,
del Ministerio de Desarrollo Social, al cual proveen de las colecciones de semillas para
sus beneficiarios, pequeñas huertas familiares o comunales.

•

Está integrada por 30 cooperativas de base, integradas a su vez por aproximadamente 650 familias de productores.

43 Entidad civil sin fines de lucro con forma jurídica de fundación, fundada en agosto de 2004, e integrada por el Gobierno de la
provincia de Misiones, 35 municipios, INTA, INTI, cámaras de comercio, universidades y otras organizaciones públicas y privadas
de la región.

148

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Las cooperativas de base en principio están organizadas con dos criterios distintos:
algunas son cooperativas de pequeños productores agropecuarios, otras son cooperativas de producción (de trabajo) que gestionan en forma colectiva una explotación
agropecuaria. Su principal actividad es la producción de semilla y el armado de las
colecciones, a las que se suman otros productos de menor importancia como aromáticas o miel; y las llamadas actividades agroindustriales (pequeña agroindustria de dulces, aceite, vinos regionales, tomate triturado, etc.).

•

La federación, a partir de la utilización de diferimientos impositivos, compró tierra para
sus cooperativas asociadas, que éstas pagan con un porcentaje de la producción. Ello
permitió que FECOAGRO sea una de las pocas experiencias que ha logrado insertar a
familias en situación de exclusión, sin tierra, en la actividad productiva en el marco de
un sistema cooperativo integrado.

•

Cuenta con un amplio sistema de promoción social, que incluye becas de estudio, provisión de material escolar, cobertura de salud, y vivienda rural (en este último caso,
financiado por FECOAGRO, pero pagado con la producción de la cooperativa de sus
destinatarios).

•

Su patrimonio más importante es la planta de semillas, donde se realizan las tareas de
acondicionamiento y distribución de éstas, así como la producción de plantines que
proveen a sus asociadas y a terceros.

Los principales rasgos de FECOPAM son los siguientes:
•

La federación nace integrada por 12 cooperativas de base, pero cuenta con un programa de trabajo para 20 más. El objetivo es la provisión de alimentos de la canasta
básica en el mercado local, a partir de la utilización de la red de comercio minorista
local.

•

La federación centraliza las actividades de comercialización, logística y desarrollo de la
marca Orembaé (”Lo nuestro”).

•

Las cooperativas de base industrializan la producción, con una escala adecuada, a los
efectos de contar con costos competitivos en el mercado minorista. Esto es, se trata
de producción con agregado de valor (no fresco) y dirigida a proveer a los almacenes
y pequeños supermercados locales.

Las experiencias de las dos Federaciones, en las variables más significativas, se comparan en la siguiente tabla.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

149

�Comparación de los modelos organizativos de FECOAGRO y FECOPAM
Variable

FECOAGRO

FECOPAM

Ambas experiencias parten de 1) un mercado previamente identificado y dimensionado, y 2) la
existencia de experiencia productiva en la zona respecto al producto.

Mercado

La actividad principal es la producción de semillas
hortícolas, que proveen al Programa Pro-Huerta.
Se trata de una producción tradicional y difundida
en San Juan, sobre la base de sus particulares
condiciones agroecológicas.

ARCentral desarrolla un relevamiento de la
cadena de distribución minorista en Posadas y
otras localidades del centro de Misiones, en base
a la cual identifica los productos y clientes a
desarrollar.

Ambas federaciones centralizan las actividades de comercialización, logística (depósito y transporte)
y desarrollo de marca.

Mercadeo

A partir de las colecciones de semillas hortícolas,
desarrolló la marca "La Huerta Familiar", que luego
identifica también al resto de sus productos
(dulces, vinos artesanales, quesos ovinos y
caprinos, especias, etc.).

ARCentral transfiere la propiedad de camiones e
infraestructura a la Federación, de manera que
ésta garantice el acceso equitativo a la logística
de comercialización por parte de las cooperativas
asociadas. Desarrolla la marca Orembaé, cuya
propiedad también es de la Federación, que
identifica a los productos con valor agregado de
las cooperativas de base.

En ambos casos la federación organiza la cadena de valor, esto es, determina los volúmenes de
producción, garantiza la comercialización, financia la inversión productiva y el capital de trabajo de las
asociadas.

Integración de
la cadena de
valor

Organización
del trabajo de la
Federación

FECOAGRO, junto con las actividades de
mercadeo, desarrolla también parte importante
del proceso productivo de la cadena de valor de
la semilla, en particular: provisión de plantines,
secado y acondicionamiento, y organización del
armado de las colecciones con fuerza de trabajo
de sus cooperativas asociadas.

El rol de la federación se centraliza en las actividades de mercado, asistencia técnica, financiamiento, etc., pero no participa en las actividades
de acondicionamiento o industrialización, que
son responsabilidad de las organizaciones de
base

Las actividades de la federación son llevadas a
cabo por un cuerpo de empleados en relación de
dependencia.

Si bien parte de sus actividades es desarrollada
por empleados (estrictamente algunos de ellos
empleados de ARCentral), parte importante es
articulada a través de cooperativas de trabajo:
cooperativas de profesionales (contadores,
abogados, ingenieros), de preventistas, y de
transportistas.

En ambos casos la organización de las cooperativas asociadas es de carácter autogestionario. Esto
es, las actividades son desarrolladas por los propios asociados, ya que un objetivo central es la
generación de puestos de trabajo.

Organización
del trabajo de
las cooperativas

150

Se trata de cooperativas de producción primaria,
comercialización e industrialización. Proveen
fuerza de trabajo para los emprendimientos de
FECOAGRO, en particular para el armado de las
colecciones.

Se trata de cooperativas de industrialización de
la producción de los asociados. La producción
primaria es desarrollada en forma autónoma por
cada productor que integra el sistema.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Variable

FECOAGRO

FECOPAM

De carácter tradicional, con bajo desarrollo de un sistema de información adecuado a su diversidad
productiva y territorial.

Sistema de
participación

Sistema de
capitalización

Articulación con
el Estado

•

En el caso de FECOAGRO, cuenta con fuertes
mecanismos de educación cooperativa y
formación de dirigentes.

Su reciente creación hace que aún no haya desarrollado experiencia relevante en este sentido.

De carácter tradicional, tanto a nivel de las cooperativas como de las federaciones. La mayor parte
del patrimonio se origina en transferencias del Estado y acumulación de excedentes (esto último en
particular FECOAGRO).

Desde su constitución cuenta con un acompañamiento técnico permanente y sustancial desde
el INTA.
Su principal cliente es el Ministerio de Desarrollo
Social, pero para ello debe ganar las periódicas
licitaciones. Ha recibido asistencia técnica y
financiera de parte de un nutrido conjunto de
agencias públicas del ámbito del desarrollo social
y productivo, y de los tres estamentos (municipal,
provincial y nacional).

El impulso y la concepción estratégica de la
iniciativa es de ARCentral, en el marco de otras
estrategias similares vinculadas a la producción
de stevia y al turismo rural, ambas articuladas a
través de sendas organizaciones de segundo
grado.
Toda la estrategia de inversiones para la
producción de alimentos con escala está
cimentada en el aprovechamiento de fondos de
promoción social y desarrollo rural.

Conclusiones

Se evalúa que ambas experiencias resultan conceptualmente sólidas y adecuadas al trabajo con pequeñas cooperativas integradas por pequeños productores, muchos de ellos en
situación de exclusión social, por lo que deberían ser consideradas como modelos orientativos
de una posible estrategia.
Las principales recomendaciones que surgen a partir de las dos experiencias analizadas
son las siguientes:

- Continuidad de la política pública
En ambos casos resulta determinante el accionar de una agencia pública en la concepción,
en la conducción estratégica inicial y en el acompañamiento técnico y financiero.
Ello no implica desestimar la participación de los productores, ni la búsqueda de la autonomía política y financiera como objetivos relevantes pero, dado el perfil del productor destinatario, es indispensable una fuerte y sostenida inversión de recursos públicos que, por otro
lado, se justifica como política de restitución de derechos para grupos sociales que han sido
excluidos de una inserción productiva que les posibilite condiciones dignas de vida
Sin embargo, esta articulación entre las cooperativas, como organizaciones democráticamente controladas por los asociados, y el Estado, en su carácter de promotor de derechos,
lejos está de ser simple.
El traslado de recursos a cooperativas emergentes tiene dos riesgos importantes: a) las
limitaciones en la capacidad de gestión de la nueva entidad, y b) el control de la cooperativa

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

151

�por un grupo, en detrimento de los intereses de un conjunto de asociados, o de terceros a los
que se les impide asociarse.
En el caso de FECOPAM la política es un traspaso gradual de la propiedad de los recursos
por parte de ARCentral, en la medida en que se consolida la capacidad de gestión de la organización y la efectiva participación de las cooperativas asociadas.
En el caso de FECOAGRO, si bien la propiedad de los recursos es de la federación, existe
una cogestión de hecho con los técnicos del INTA, cimentada en el profundo liderazgo de uno
de ellos.
Durante el trabajo de entrevistas realizadas en las tres provincias surgió repetidamente la
preocupación de los profesionales de la Subsecretaría de Agricultura Familiar respecto a la
debilidad de las instituciones emergentes y a la necesidad de que la agencia pública a cargo de
la intervención participe de alguna manera en la gestión de los recursos.
Una posibilidad, poco explorada, es la participación del Estado en el Consejo de
Administración de la cooperativa, en el marco de lo permitido por la Ley de Cooperativas en su
art. 19, con un Estatuto que así lo prevea y en condiciones establecidas en un régimen especial de carácter preferencial, que debería estar reglamentado desde la autoridad de aplicación.
Complementariamente, puede evaluarse que parte de las transferencias de recursos que se
realicen a la entidad se hagan en carácter de capital, que como todo capital es reembolsable
una vez que se retira el asociado.

- Autogestión
En ambos casos, la organización del trabajo en las cooperativas de base es autogestionaria. Son los propios asociados los que se hacen cargo de las actividades de producción primaria en sus predios particulares o de gestión colectiva (en el caso de FECOAGRO), de producción
industrial, de acondicionamiento, o de servicios a terceros, etc. Esto presenta varias aristas a
considerar.
En primer término, es necesario garantizar la participación democrática en la construcción
colectiva de las condiciones de trabajo44, de tal manera que la organización cooperativa no sea
vehículo de la precarización laboral.
En segundo lugar, es necesario que estas condiciones de trabajo tengan el suficiente respaldo legal para no tener conflictos con la fiscalización laboral.
Como tercer punto, es necesario que dicha autogestión contemple la diversidad de situaciones que implica la doble condición de trabajador y productor agropecuario. A modo de ejemplo, hacia el interior de las cooperativas de base de FECOAGRO se encuentran situaciones
como las siguientes:

44

•

Parcela de propiedad colectiva, que es trabajada por uno o dos de sus asociados (por
ejemplo, una hectárea de viñedo).

•

Parcela de propiedad privada donde trabaja un grupo familiar, que comercializa su producción por su cooperativa.

Duración de jornadas, licencias, monto de retribución al trabajo, etc.

152

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Parcela arrendada por la cooperativa, con recursos provistos por FECOAGRO, donde
trabaja un grupo de asociados a la cooperativa.

•

Parcela de propiedad colectiva, cuyo uso es distribuido entre los asociados para la producción de semillas, mientras que hay producciones que son compartidas (por ejemplo, cerdos para producción de lechones para autoconsumo o venta ocasional).

•

Asociados que realizan trabajos de armado de la colección de semillas para FECOAGRO.

•

Pequeñas agroindustrias de propiedad colectiva, donde trabaja un grupo de asociados,
con producción primaria de otros asociados o de terceros.

•

Pequeñas agroindustrias organizadas en los predios privados de asociados, con fuerza de trabajo provista por otros asociados.

Como puede observarse, es un conjunto diverso de situaciones, que deben ser contempladas por el modelo de organización y por el marco legal adoptado.

- Plan de negocios con orientación de mercado
En ambos casos, el proyecto se diseña a partir de la identificación de una oportunidad de
mercado accesible para producción que existe en la región. Ni se promueve la cooperativización si no hay mercado, ni se promueve una nueva producción sobre la que no hay oferta y
experiencia en el territorio.
Aquí aparecen dos alternativas, que resultan necesariamente de carácter complementario.
Una es el “compre estatal”. Es el caso de FECOAGRO, donde la demanda principal es la
demanda de semilla para los programas de promoción de horticultura familiar.
Este es un camino a explorar en cada territorio, aunque siempre es necesario garantizar la
escala adecuada a través de la organización federativa, tanto por los temas de volumen como
de logística y de requerimientos sanitarios.
La segunda alternativa es una alianza estratégica con los negocios minoristas de la localidad. En general, las experiencias de articulación con grandes cadenas de supermercados han
fracasado. La asimetría de poder de negociación resulta insalvable. Sin embargo, y ésta es la
principal apuesta de FECOPAM, aparece como viable una estrategia basada en un vínculo aceitado con el comercio minorista de pequeña escala, con costos competitivos a nivel mayorista,
cimentados en una adecuada escala, bajos costos financieros asociados a las políticas públicas de promoción y bajos costos laborales, producto del menor costo de oportunidad de los
asociados a las cooperativas.

- Centralización del control de la cadena de valor
En ambos casos el rol de la federación no se reduce a la concentración de la oferta de sus
asociados, sino que también centralizan la conducción estratégica y operativa de la cadena de
valor: es la organización de segundo grado la que decide qué se produce, cuánto se produce y
a quién se vende. Todos los aspectos de comercialización, logística y promoción están centralizados en la federación.
A esto se agregan servicios que resultan esenciales para las cooperativas, como el financiamiento de inversiones y capital de trabajo, el soporte contable y legal para las actividades

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

153

�administrativas, la asistencia técnica, así como la organización de servicios sociales en forma
centralizada.
Sin embargo, queda pendiente la necesidad de innovaciones legales que permitan: a) la
articulación de productores no cooperativizados (integrantes, por ejemplo, de alguna organización campesina) que quieran integrarse a la federación, para que ésta atienda sus necesidades, b) la posible absorción de cooperativas de base cuando las condiciones de escala así lo
requieren, y c) la revisión de los sistemas de participación para garantizar una adecuada representación de todos los actores.

IV.3.

Articulación de cooperativas consolidadas y cooperativas de pequeños
productores

En el punto anterior se han revisado experiencias de organizaciones cooperativas específicamente constituidas para mejorar la inserción de productores en situación de exclusión.
Alternativamente, la expansión de la cooperativización de los pequeños productores del
estrato inferior puede implementarse a partir de servicios de las cooperativas ya consolidadas
dirigidos específicamente a este segmento. Ejemplos de dichas estrategias se tienen en el
proyecto de aromáticas de La Agrícola Regional (Crespo), los proyectos de avicultura intensiva y horticultura de la Unión Agrícola de Avellaneda, las estrategias de La Riojana para los productores más pequeños, y los proyectos de dulces y encurtidos de la Cooperativa Jardín
América en la provincia de Misiones.
La principal ventaja de este tipo de iniciativas es aprovechar la capacidad ya instalada de
estas cooperativas, incluyendo infraestructura, recursos humanos y capital social.
Las posibilidades de éxito están directamente asociadas con los rasgos que asuma cada
uno de los componentes de la institucionalidad de la cooperativa que se trate:

Componente

Rasgos de interés para el desarrollo de proyectos con
productores en situación de exclusión

Organización de
los servicios

Experiencia en la gestión de servicios diversificados, que permitan el desarrollo de nuevas actividades y productos de interés para pequeñas explotaciones.
De carácter abierto, con bajos niveles de requisitos para el acceso a los servicios.
No necesariamente debe ser la misma cooperativa quien comercialice y quien provea los servicios
de asistencia técnica y provisión de insumos. Puede haber complementación entre una cooperativa
de provisión de insumos, con fuerte anclaje territorial, y una cooperativa de comercialización de
carácter regional o nacional, por ejemplo.

Organización
del trabajo

Recursos humanos profesionales, con una fuerte orientación y motivación dirigida al trabajo con los
productores de menores recursos.

Sistema de
participación

Área de educación cooperativa de importancia, con experiencias en actividades de promoción.
Experiencia en la organización de comisiones de productores por región o producto, que respalden
los procesos de diversificación, ampliación territorial y aumento de la heterogeneidad de la masa de
asociados.
Un sistema de información que permita un control efectivo del conjunto de los asociados sobre los
ingresos y costos de los nuevos asociados, a los efectos de minimizar conflictos y facilitar solicitud
de compensaciones al Estado.

154

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Componente

Rasgos de interés para el desarrollo de proyectos con
productores en situación de exclusión

Sistema de
capitalización

Si los productores serán nuevos socios, es necesario que el sistema de capitalización no requiera un
capital inicial de relevancia.

Modalidad de
articulación con
la cadena de
valor

Hacia adelante es necesario contar con estrategias de integración que permitan ganar escala para las
actividades de diversificación para pequeños productores.
Hacia atrás, se requiere la articulación con agencias que garanticen el acceso a tecnología apropiada.

Modalidad de
articulación con
el territorio

Densa red de relaciones interinstitucionales en el territorio y liderazgo sobre los productores de su
área de influencia.

Más allá de estos rasgos que facilitarían el trabajo de la cooperativa consolidada con nuevos productores en situación de exclusión, debe señalarse la necesidad de políticas públicas
que acompañen este proceso, teniendo en cuenta los mayores costos medios que implica la
atención de este tipo de productores (mayores costos de asistencia técnica, transporte, distribución), y la necesidad de superar resistencias asociadas a la cultura organizacional.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

155

�156

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�V. PROPUESTA DE ABORDAJE DE LA
PROBLEMÁTICA COOPERATIVA
V.1.

La problemática cooperativa

Los capítulos anteriores describieron el desempeño y la evolución de las cooperativas
agropecuarias, en sus aspectos económicos e institucionales. Quedó de manifiesto su importancia en la economía, su carácter de principal forma asociativa de los productores agropecuarios, el beneficio que brindan a sus asociados en diversas formas.
Al momento de considerar las estrategias para su fortalecimiento, es necesario focalizar
sobre las limitaciones que enfrentan para alcanzar sus objetivos, así como identificar aquellos
objetivos del Estado con relación al sector agropecuario, a las cadenas y a los productores, que
podrían encontrar en las cooperativas un instrumento adecuado para su logro.
Para el diseño de estrategias es necesario tener en cuenta que las cooperativas agropecuarias en la Argentina son muchas y forman un conjunto heterogéneo. A lo largo de estas
páginas se han señalado distintas experiencias de acuerdo a su origen histórico, actividades
que desarrollan, finalidad interna principal, tipo de asociados, etc.
A modo de breve repaso se destacan los siguientes conjuntos:
•

Cooperativas de comercialización de productos agrícolas que forman parte de lo que
se ha denominado en este trabajo como del “núcleo histórico” (constituidas con anterioridad al año 1955), y que representan el gran volumen de la actividad cooperativa.
Mayoritariamente de carácter abierto, con objetivos dirigidos a mejorar las condiciones de acceso al mercado, en particular de commodities. Han recorrido procesos de
“recentraje”, centralización, expansión territorial, profesionalización. Presentan limitaciones en los sistemas de capitalización y de participación, y habitualmente también
algún deterioro del capital social con que contaban para influir sobre la dinámica del
desarrollo de su territorio.

•

Cooperativas que cuentan con complejos agroindustriales importantes, emergentes
de estrategias de integración vertical de cooperativas del núcleo histórico (por ejemplo, lácteos), u organizadas en el marco de mercados que han tenido o tienen un nivel
importante de regulación pública (yerba mate), o que cuentan con una fuerte política
de subsidios (tabaco, FET), o emergentes de procesos de privatización que garantizaron una escala inicial determinante para su sostenimiento (vinos). Estas cooperativas
también han pasado por los procesos señalados (“recentraje”, centralización, profesionalización, expansión territorial), en general con mayor intensidad, a los que se

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

157

�agrega una mayor subordinación técnica de los productores respecto a sus cooperativas, y de éstas respecto a las organizaciones de grado superior. Frente al sustancial
aumento del ritmo de capitalización que requiere la innovación tecnológica y la globalización de los mercados, estas cooperativas han sufrido muy especialmente sus limitaciones para incorporar capital, en un entorno donde las cadenas de valor en que
están inmersas se van transnacionalizando.
•

Dentro del conjunto anterior se encuentra un grupo menor pero relevante de cooperativas agroindustriales con fuertes requisitos de integración de capital y compromiso
de entrega de la producción, que pagan precios superiores a los de mercado por su
producto, relativamente cerradas, con sistemas de capitalización en general innovadores. Son las cooperativas que se caracterizaron como “de agregado de valor”, cuya
finalidad interna principal es obtener beneficios generados en la cadena de industrialización y comercialización.

•

Cooperativas que han abandonado o reducido su participación en los mercados de
productos que requieren escala, centrando su estrategia en: a) la oferta de un variado
conjunto de servicios dirigidos a sus asociados (insumos, asistencia técnica, seguros,
salud, servicio de maquinaria, alimento balanceado, biodiesel para consumo de los
asociados, etc.), y/o b) la negociación de la producción de sus asociados ante otros
agentes de la cadena de valor. Son aquellas que se denominaron “de provisión de
insumos y/o de negociación”.

•

Pequeñas cooperativas de constitución relativamente reciente, creadas con la expectativa de incluirse en diversos programas públicos orientados a responder a las necesidades de los productores más pequeños, muchas veces en situación de exclusión
social. Presentan una importante tasa de fracasos originada en los problemas de escala, falta de plan de negocio y debilidad empresaria de su base social, aunque se registran algunas experiencias relativamente consolidadas a partir de estrategias de
integración y fuerte acompañamiento público.

Todas estas cooperativas constituyen la experiencia asociativa de carácter empresario más
relevante en el ámbito rural argentino, tanto en términos históricos como en términos de su
volumen económico y dinámica reciente. Sin embargo, a lo largo de este trabajo se han señalado debilidades que limitan su crecimiento, que pueden resumirse en los siguientes puntos:
•

Si bien existe una participación importante de las cooperativas en algunos productos
relevantes a nivel nacional (granos, lácteos) o regional (vinos, yerba, tabaco), aquella
es muy baja en el resto de las cadenas de valor, así como en las exportaciones, determinantes en la formación de los precios.

•

Los complejos agroindustriales controlados por cooperativas se limitan a los históricamente consolidados; la única incorporación reciente fue en el sector vitivinícola, a partir de la privatización del grupo GIOL. En general, se verifica una participación marginal
en la agroindustria, y una dinámica relativamente estancada respecto al resto de la
economía.

•

Es muy bajo el nivel de cooperativización de los productores más pequeños, en particular en las zonas extrapampeanas.

Las limitaciones que enfrentan las cooperativas para recorrer un camino de expansión y
consolidación son de distinto tipo, y atraviesan en forma diversa a los distintos conjuntos. La

158

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�investigación realizada y presentada en los capítulos precedentes permite identificar las
siguientes:
Financiamiento. Las cooperativas tienen las limitaciones propias de las pequeñas y
medianas empresas para acceder a financiamiento, a las que se suman las emergentes de su
propia naturaleza jurídica. Se trata de empresas de capital variable, cuyo objetivo no es la retribución a dicho capital, sino el acceso a los servicios por parte de sus asociados usuarios. Esto
se traduce en sistemas de capitalización débiles, poco previsibles, con baja predisposición a la
integración de capital, y dificultades para acceder al sistema bancario. En el Capítulo III se ha
dado cuenta de estos aspectos y de las estrategias más relevantes frente al tema, y en el
Capítulo II de las propuestas legales en discusión.
Integración. Si bien la integración es parte de los principios del cooperativismo, todavía
existen deudas importantes en este sentido. Al respecto, importa señalar la falta de modelos
adecuados de integración, por ejemplo:
•

El proceso de centralización (Ver III.5.1), requiere de estructuras mixtas, donde la organización pueda adquirir rasgos de cooperativa de primer grado o de segundo, de acuerdo a sus necesidades o preferencias en cada territorio o sector. En el punto II.2.2 se
discutieron alternativas legales al respecto.

•

Los procesos de integración, en el caso de productores en situación de exclusión
social, requieren de un acompañamiento muy cercano de parte de las agencias públicas, lo que no ha ocurrido hasta el presente. Aquí se abre la posibilidad no desarrollada de participación del Estado en las estructuras de integración, en el marco del Art.
19 de la Ley de Cooperativas.

•

Cuando se organizan pequeñas cooperativas de pequeños productores, resulta indispensable su integración a los efectos de lograr escala para participar en los mercados
mayoristas. Frente a ello hay muy poca experiencia y sistematización de modelos de
negocio adecuados, donde quede claro el papel de la federación en términos de gestión empresarial. En el Cap. IV se revisaron algunas experiencias que es necesario profundizar y sistematizar.

Sistemas de participación. Los sistemas de participación son actualmente débiles para
enfrentar los procesos de expansión territorial, centralización y profesionalización, lo que afecta el crecimiento y consolidación de un número importante de grandes cooperativas.
Modelos de cooperativas de producción asociada. Cuando el objetivo de la cooperativa es modificar las condiciones de producción de los asociados, no existen modelos de organización adecuados, que den cuentan del doble carácter de productores y trabajadores de sus
asociados (ni marco legal que les otorgue respaldo). En el punto II.2.4 se anticiparon elementos de un modelo de “cooperativas agropecuarias de producción asociada”; éste podría integrar elementos de los distintos tipos ideales que se describieron en el punto III.5.2.
Carga administrativa. En los casos de cooperativas pequeñas, la carga administrativa
para el cumplimiento de las normas establecidas por la autoridad de aplicación de la Ley de
Cooperativas resulta gravosa. A esto se agrega la doble fiscalización de la que son objeto
(INAES y órganos locales competentes).
Mercados. Existen limitaciones para la identificación y/o desarrollo de mercados apropiados para los productores de menor escala, que puedan ser aprovechados por sus organizacio-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

159

�nes cooperativas, en particular: a) Faltan redes y logística para la comercialización de productos de valor agregado en el comercio minorista local, b) es escaso el desarrollo y regulación de
mercados hortícolas locales, c) no se utilizan mecanismos de “compre estatal” o de “compras
públicas” como herramientas de promoción de la agricultura familiar, d) existen dificultades
para el desarrollo y acceso a mercados de productos diferenciados (comercio justo, procedencia de origen, ecológicos, etc.).
Economía informal. La economía informal es una limitación severa a la expansión de las
cooperativas. Ello incluye dos situaciones: a) pequeños productores en situación de exclusión
social que no pueden o no desean afrontar los costos de la formalización que requiere el funcionamiento regular de su cooperativa, y b) cooperativas que sufren la competencia desleal de
agentes económicos informales.
Marco institucional de negociación colectiva. La concentración de la actividad agroindustrial debilita la capacidad de negociación de los productores, en particular de los más
pequeños. Si a esto se suma la dificultad de las cooperativas para financiar la integración de
las actividades industriales, el resultado es la baja presencia cooperativa, o su subordinación a
los eslabones más concentrados. Frente a ello, no existe un marco regulatorio adecuado que
enmarque procesos de negociación colectiva de condiciones de calidad y precio. Al respecto,
en el punto III.5.1 se comentó la experiencia de las cooperativas de negociación.
Capital social. Como se señaló en el mismo punto, el incremento en la escala, la dispersión territorial, el “recentraje”, la profesionalización de la gestión, la prevalencia del cálculo
económico por sobre los criterios mutualistas, la pérdida de elementos simbólicos como instalaciones o razones sociales vinculadas a la historia local, la pérdida de la centralidad de la cooperativa como lugar de encuentro social debido al desarrollo de otras instituciones, redes
sociales y medios de comunicación, la creciente urbanización de la población –y sus cambios
en pautas de consumo y estilo de vida–, son todos elementos que han deteriorado el capital
social con que contaba la cooperativa para influir sobre la dinámica del desarrollo de su territorio. A esto se suman las centenas de fracasos en los últimos años, originados en distintas causas externas e internas, que pudieron dar lugar, en muchos casos, a una percepción negativa
de las cooperativas como una herramienta eficaz para modificar la situación en el medio rural.
Capacitación. No existe una oferta de capacitación específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias. Ejemplo de ello es la falta de un manual de organización y gestión de
este tipo de cooperativas como herramienta de capacitación de las agencias públicas de promoción cooperativa. La capacitación habitual es de carácter formal (estatuto, órganos sociales,
libros, etc.) y general (no cubre los aspectos específicos que caracterizan la organización de los
servicios, sistemas de capitalización, registros específicos).
Información e investigación. No se dispone de información sistematizada sobre la participación cooperativa en los distintos mercados, ni herramientas para el seguimiento de su
situación económica. Tampoco existen líneas de investigación relevantes respecto a los elementos específicos de las cooperativas agropecuarias, que puedan nutrir el diseño de políticas
y de estrategias empresarias.
Política sectorial. No existe en el Estado una agencia pública que asuma la responsabilidad de diseño y gestión de políticas de promoción del cooperativismo agropecuario, en el
marco de las políticas dirigidas al sector agropecuario.

160

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�V.2.

Hacia una estrategia para el fortalecimiento cooperativo

Las cooperativas agropecuarias pueden crecer y fortalecerse en beneficio de sus asociados y para acrecentar el capital social de los territorios en que están insertas. Sus valores básicos de igualdad, solidaridad y democracia son relevantes y absolutamente consistentes con
una visión del sector agropecuario y agroalimentario argentino competitivo, inclusivo y sustentable. Para ello se requieren estrategias, políticas y acciones conducentes.
A continuación, se presentan las recomendaciones que surgen del estudio realizado y sus
conclusiones. Las mismas tienen sólo un carácter propositivo. La mención de organismos
públicos a los que se propone como ejecutores de estas propuestas es de exclusiva responsabilidad de los autores y no implica ninguna opinión o acuerdo de tales organismos o autoridades.

El aporte de las cooperativas a los objetivos de la política agropecuaria general
En el marco de los lineamientos actuales de la política agropecuaria, expresados en el Plan
Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial del MAGyP y otros cuerpos de enunciación de las
políticas, como los Planes Estratégicos del INTA, del SENASA y otros organismos vinculados
al área, se pueden identificar tres objetivos a los cuales las cooperativas pueden hacer un aporte significativo:
Mejorar las condiciones de mercado de productos e insumos. El carácter democrático y
abierto de las cooperativas las constituye en herramientas idóneas para recrear las condiciones competitivas de los mercados de productos y de insumos. Ello requiere ampliar su participación y dotarlas de instrumentos para mejorar sus condiciones de negociación con el resto
de la cadena de valor.
Agregado de valor a la producción primaria en el territorio. Las cooperativas presentan al
menos tres ventajas respecto a otras formas empresarias: a) el control democrático de la actividad agroindustrial por parte de sus proveedores de materia prima evita someterse a eventuales posiciones dominantes, b) el excedente económico es apropiado y aplicado en el
territorio, en tanto sus propietarios/usuarios están localizados en éste y c) son organizaciones
enraizadas en su territorio en tanto no pueden ser transformadas en sociedades de capital y
vendidas a agentes extraterritoriales, y su relocalización estaría en contra de los intereses
directos de sus proveedores y propietarios.
Mejorar la inclusión de los pequeños productores. Las cooperativas presentan ventajas
frente a organizaciones alternativas, para la inserción de los pequeños productores en situación de exclusión: a) las cooperativas facilitan la transferencia de recursos públicos al conjunto de los beneficiarios de políticas de inclusión; b) los recursos públicos que pasan a formar
parte del patrimonio de la cooperativa son destinados a una reserva irrepartible, razón por la
cual dicho patrimonio no puede ser distribuido entre los asociados en forma particular; c) el
carácter democrático de su estructura es apropiado para el desarrollo de estrategias de carácter solidario y fundamento mutualista.

La estrategia
El objetivo general de este trabajo fue definido como “contribuir a identificar estrategias
conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios para los agricultores familiares del

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

161

�país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de productos e insumos agropecuarios
y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y calidad de la vida de las familias rurales y aumentar su peso en la economía agropecuaria y en la dinámica social”.
La estrategia para lograrlo debería pasar, de acuerdo al diagnóstico realizado, por mejorar
las condiciones en que actúan las cooperativas –en lo relativo a legislación, financiamiento,
gestión y articulación– y por fortalecer las capacidades de los actuales y potenciales miembros
de las cooperativas y de los equipos técnicos de los organismos públicos involucrados. Dicha
estrategia debería ser apta para abordar la diversidad de situaciones que presentan las cooperativas, dependiendo del perfil de sus asociados, de su finalidad económica interna y de la conformación específica que ha adquirido su institucionalidad, tal como se vio en los distintos
grupos de cooperativas que se han identificado a lo largo de este estudio.
Así, los instrumentos y herramientas que se propongan tendrían características específicas según el perfil institucional de la cooperativa y sus asociados. Por ejemplo, las acciones de
capacitación deberán estar específicamente destinadas a las cooperativas agropecuarias,
incluyendo distintos contenidos de acuerdo a su desarrollo institucional y al perfil de sus asociados. O bien, las herramientas de financiamiento formarán parte de planes de producción
programada para los casos de las iniciativas de cooperativas consolidadas respecto a productores en situación de exclusión, o de programas de reestructuración empresaria cuando se
trate de cooperativas tradicionales en situación de crisis.
En los temas legales es evidente la necesidad de diferenciar contenidos, ya que las problemáticas típicas de los cooperativas emergentes (simplificación administrativa, secciones de
trabajo), están muy alejadas de las preocupaciones de las cooperativas tradicionales consolidadas o de las cooperativas de agregado de valor (fondos rotativos de consolidación, cuotas
sociales con derechos de entrega, operaciones con terceros no asociados, etc.).
Cuando se trate de desarrollar herramientas dirigidas a mejorar la inserción de las cooperativas en las cadenas de valor, las respuestas serán diferentes para las integradas por pequeños productores de alimentos para el consumo en fresco (mercados cooperativos), por
pequeños productores que deben enfrentar condiciones de negociación asimétricas con la
industria procesadora (cooperativas de negociación), o cuando se trate de grandes cooperativas integradas cuya principal necesidad será el acceso a fuentes de financiamiento para
ampliar su capacidad de acopio o de procesamiento.
A continuación, se proponen siete componentes principales de la estrategia de fortalecimiento y expansión de las cooperativas agropecuarias; los dos primeros estarían dirigidos a los
productores más pequeños, incluyendo aquellos en situación de exclusión, y los siguientes
atendiendo al conjunto de las cooperativas pero sin perder de vista su diversidad institucional:
1. fortalecer las capacidades y recursos financieros y de gestión de los pequeños productores para integrar sociedades cooperativas sustentables, a través de acciones
conjuntas con federaciones y cooperativas consolidadas y destinando recursos públicos para subsidios de algunos componentes;
2. Mejorar las capacidades de pequeños productores y agricultores familiares para la
negociación colectiva en las cadenas agroindustriales concentradas y en los mercados
de productos frescos y artesanales;
3. contar con un marco legal adecuado a las nuevas situaciones que enfrentan las cooperativas y a las particularidades de inserción de los pequeños productores;

162

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�4. fortalecer la capacidad de identificación, de formulación de proyectos y de acceso al
financiamiento por parte de las cooperativas consolidadas o en proceso de consolidación;
5. fortalecer las capacidades de productores, asociados, técnicos, facilitadores y funcionarios del área cooperativa;
6. generar, con carácter permanente, información, análisis y estudios sobre cooperativas
agropecuarias que permitan la formulación, seguimiento y evaluación de políticas, programas y proyectos;
7. contar con una institucionalidad específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias, que permita la formulación y ejecución de políticas, programas y proyectos, y
la articulación de los componentes de la estrategia.

Componentes e instrumentos
Componente 1. Fortalecer las capacidades y recursos financieros y de gestión de
los pequeños productores para integrar sociedades cooperativas sustentables, a través
de acciones conjuntas con federaciones y cooperativas consolidadas y destinando recursos públicos para subsidios de algunos componentes.
El bajo nivel de cooperativización de los productores de menor tamaño, la elevada tasa de
fracaso de las cooperativas emergentes con esta base societaria, la falta de recursos de estos
productores para desarrollar la actividad primaria y el escaso ingreso familiar derivado de la
baja productividad de su trabajo, requieren de políticas específicamente dirigidas a la inclusión
productiva de pequeños productores familiares a través de la herramienta cooperativa.
Al respecto se plantean tres líneas de acción:

•

Planes de producción programada con cooperativas consolidadas

Como resultado del incremento en la escala de producción en la actividad primaria, muchos
productores se ven marginados de las actividades tradicionales. Ello requiere su reconversión/diversificación hacia actividades de mano de obra intensiva (horticultura, avicultura, apicultura, frutas finas, producción ecológica, etc.).
Las cooperativas consolidadas (incluyendo las tradicionales, de valor agregado y de provisión de servicios) pueden ser un vehículo adecuado para proveer los servicios que requieren
estas actividades, en especial, asistencia técnica y comercialización. Sin embargo tienen limitantes para el desarrollo de estas estrategias, en particular: a) incremento en los costos medios
al atender a los productores más pequeños, b) dificultades en la gestión derivadas del proceso de diversificación, c) falta de conocimiento sobre mercados y tecnologías de productos viables para pequeñas explotaciones, y d) resistencias culturales para la incorporación de
productores que son ajenos a la trayectoria previa de la cooperativa.
La propuesta implica un esfuerzo financiero del sector público para apoyar la formulación
e implementación de un Programa de Planes de Producción Programada (PPP), que tendrían
como objetivo la creación o ampliación de servicios de cooperativas consolidadas dirigidos a
proyectos de mano de obra intensivos de pequeños productores.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

163

�Dicho programa se organizaría con los siguientes criterios:
a) Subsidiaría el diseño de Planes de Producción Programada (PPP) en cada una de las
cooperativas consolidadas que se sumaran a la iniciativa, cubriendo los gastos incurridos en las tareas de identificación de mercado, identificación y organización de los
productores beneficiarios, requisitos técnicos de producción, etc.
b) El plan de la cooperativa asignaría a cada productor un cupo de producción cuya comercialización estaría garantizada por la cooperativa organizadora.
c) Con el propósito de minimizar riesgos, el cupo de producción sería creciente, a medida que se consolidara la línea de negocio.
d) Los beneficiarios serían asociados de la cooperativa o de otra cooperativa emergente
que co-ejecutaría el programa.
e) El programa financiaría con recursos propios o articulados con otros programas públicos el capital requerido por la cooperativa para la implementación del proyecto (instalaciones, equipos, capital de trabajo).
f)

El programa subsidiaría los costos de asistencia técnica a los productores, y/o articularía con servicios de asistencia técnica públicos existentes en el territorio.

g) Subsidiaría las instalaciones o equipos que requieran los productores en situación de
exclusión social.
h) Los PPP podrían incluir productores de mayor tamaño, siempre que éstos tengan fondos propios o provenientes de otros programas.
i)

•

Los productores en situación de exclusión social recibirían un ingreso mensual que les
permitiera su sostenimiento familiar y dedicación al programa.

Proyectos de agregado de valor con escala para la inclusión

El objetivo de incluir a los pequeños productores en iniciativas de agregado de valor requiere una escala mínima de proyectos. Ésta podría lograrse a través de mecanismos coordinados
por federaciones cooperativas, con apoyo de fondos públicos. Estos proyectos se instrumentarían siguiendo las siguientes pautas:
a) Se implementarían en forma exclusiva a través de federaciones integradas por cooperativas mayoritariamente constituidas por pequeños productores.
b) La federación tendría bajo su responsabilidad el diseño del plan de negocio, la asistencia técnica y financiamiento a los proyectos de las cooperativas de primer grado
incluidas en el Programa, el diseño, propiedad y control de la marca, la propiedad y
administración de los recursos de logística (camiones, depósitos mayoristas), la asistencia legal y contable a las cooperativas .
c) Para todo lo anterior contaría con un fuerte acompañamiento del Programa por parte
del Estado, que garantizaría el financiamiento de sus inversiones iniciales y costos
operativos hasta su consolidación.
d) En función del volumen de recursos implicados por el Estado, la agencia pública participante sería socia de la federación, y contaría con representación en el Consejo de

164

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Administración, situación que debería ser contemplada por su estatuto, en el marco
del Art. 19 de la Ley de Cooperativas. En estos casos, el aporte económico del Estado
podría considerarse en carácter de subsidio (por lo que integraría las reservas de la
cooperativa), o en carácter de capital (cuyo reembolso podría exigirse frente a determinadas condiciones).
e) La federación podría contemplar la asociación de productores independientes, para lo
cual podría prever una integración de carácter mixto.
f)

Los proyectos de agregado de valor de cada cooperativa deberían contar con la escala adecuada para tener costos competitivos a nivel de mayoristas.

g) Los proyectos serían formulados y evaluados por la Federación con el acompañamiento del Estado. Se priorizarían aquellos vinculados con la producción primaria existente en el territorio, y dirigidos a sustituir producción extraterritorial.
h) Se priorizaría el trabajo con cooperativas de primer grado preexistentes al programa.
i)

El programa subsidiaría la formación de capital de las cooperativas de primer grado
para su proyecto. Se buscaría la fidelización de estas cooperativas con la federación a
partir de la firma de contratos de entrega, y el control de la federación sobre la logística y la marca.

j)

Debido a que las cooperativas serían relativamente pequeñas, resulta indispensable
complementar este programa con iniciativas que simplifiquen su administración.

h) Las cooperativas deberían poder organizarse como cooperativas agropecuarias, pero
contar con secciones de trabajo, para lo cual se requeriría un modelo de estatuto que
así lo permita. Esto permitiría utilizar el uso de fuerza de trabajo familiar (objetivo central del programa) en el marco de condiciones de trabajo colectivamente determinadas
por reglamentos que garanticen condiciones mínimas.
l)

El programa subsidiaría los equipos e instalaciones requeridos por los productores en
situación de exclusión que participen del proyecto. Dichos equipos permanecerían
como propiedad de la cooperativa a los efectos de garantizar la fidelización.

m) En el caso de productores en situación de exclusión social, como parte del Programa,
recibirían un ingreso mensual que les permitiese su sostenimiento familiar y dedicación al mismo.
n) El programa podría trabajar con productores de mayor tamaño, para lo cual éstos
deberían contar con líneas de financiamiento de otros orígenes.
o) El programa requeriría ser articulado con el INAES a los efectos de garantizar los modelos estatutarios necesarios, simplificación administrativa, y circuito rápido de constitución de las federaciones y de las posibles modificaciones estatutarias necesarias.

•

Red de asistencia a cooperativas emergentes

La alta tasa de nacimiento y de fracaso de cooperativas agropecuarias muestra que es
conveniente tener un mecanismo que permita la identificación y asistencia de grupos precooperativos y cooperativas de constitución reciente, para apoyar en el proceso de constitución y
reducir el número de fracasos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

165

�Para ello, se propone la organización de una Red de Asistencia a Cooperativas Emergentes,
con las siguientes pautas:
a) La identificación de las cooperativas emergentes y grupos precooperativos se realizaría a través de una red institucional integrada por el INAES y el conjunto de órganos
locales competentes provinciales (Ley 20.337), FONAF, INTA, agencias provinciales
de desarrollo rural, federaciones de cooperativas, etc.
b) Se ofrecería a los grupos y cooperativas identificadas un programa de capacitación
(ver componente 5).
c) Se orientaría a los grupos y cooperativas a articularse con el resto de las iniciativas y
programas dirigidos a cooperativas agropecuarias, para lo cual la unidad debería contar con información sistematizada al respecto.
d) En los casos donde fuera necesario, en particular cuando se trata de productores en
situación de exclusión, podría subsidiarse la contratación de tutores vinculados a cooperativas consolidadas o a Federaciones con proyectos de agregado de valor para la
inclusión.
Componente 2. Mejorar las capacidades de pequeños productores y agricultores
familiares para la negociación colectiva en las cadenas agroindustriales concentradas y
en los mercados de productos frescos y artesanales.
Mejorar las condiciones de los mercados requiere la expansión de las organizaciones cooperativas y, habitualmente, la integración por parte de éstas de actividades de comercialización
e industrialización. Sin embargo, como se ha visto en el diagnóstico, esta estrategia tiene sus
limitaciones en el marco de cadenas de valor con actores consolidados y fuertemente concentrados, con altos requerimientos de capitalización. Frente a ello es necesario el diseño de
estrategias asociativas alternativas, complementarias a la expansión cooperativa, que mejoren
el poder de negociación de los pequeños productores. En dicho sentido surgen dos líneas de
acción, la primera de ellas vinculada a las cadenas de carácter agroindustrial, y la segunda a los
mercados de productos en fresco o de carácter artesanal.

•

Negociación cooperativa

Como se analizó en III.5.2, es necesario el diseño de un marco normativo que promueva
espacios de negociación colectiva de los productores proveedores con su agroindustria.
En particular, la organización de asociaciones, que eventualmente pueden ser cooperativas, que tengan como estrategia la negociación colectiva de las condiciones de calidad y precio, acompañada con un marco normativo que impida comportamientos especulativos por
parte de los agentes más concentrados (por ejemplo, prohibir el ofrecimiento de condiciones
de precio superiores a los acordados en el marco de la negociación colectiva).
El hecho de que estas organizaciones de representación de los productores sean cooperativas permitiría el desarrollo de actividades complementarias (desarrollo de otros servicios a
los asociados, como provisión de insumos) y, eventualmente, la operatoria en el mercado a través de la implementación de stocks de intervención.

166

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Mercados cooperativos

La Ley N° 19.227, de fomento de creación de mercados de concentración de alimentos,
ha tenido un éxito parcial en términos de garantizar la formación de “precios justos y orientativos” para la producción. Dada la relevancia de los pequeños productores en la actividad frutihortícola, resulta de particular interés garantizar la transparencia de estos espacios, y el
acceso a los mismos en condiciones competitivas por los agricultores de menor tamaño. En
dicho sentido, desde las políticas de promoción cooperativa, es necesario el desarrollo de tres
líneas de acción:
a) Garantizar la participación de los pequeños productores y sus organizaciones en la
administración de los mercados.
b) Organizar la presencia de los mismos, a través de cooperativas, de manera que logren
escala y variedad de producción.
c) Organizar nuevos mercados de naturaleza cooperativa, donde el consejo de administración sólo esté integrado por oferentes de los productos locales.
Será crucial al respecto reducir el grado de informalidad de la actividad, atendiendo en particular la problemática impositiva y previsional de los productores más pequeños.
Componente 3. Contar con un marco legal adecuado a las nuevas situaciones que
enfrentan las cooperativas y a las particularidades de inserción de los pequeños productores.
De acuerdo a lo analizado en las secciones anteriores, los requerimientos de las cooperativas agropecuarias frente a las actuales pautas de funcionamiento de las cadenas de valor de
base agropecuaria y a las nuevas necesidades de los productores requieren innovaciones en
la normativa específica (Ley de Cooperativas y Resoluciones del INAES).
Algunos aspectos principales a modificar –que fueron tratados con mayor detalle en el
Cap.II– son los siguientes:
Capital. Las iniciativas legales para mejorar los sistemas de capitalización y ampliar la diversidad de alternativas posibles son, entre otras: autorización de reservas facultativas, autorización para el establecimiento de capitales mínimos, autorización de emisión de capital accionario,
autorización para ampliar la posibilidad de reglamentos de reembolsos de cuotas sociales.
Vinculado al mismo tema está la posibilidad de emitir cuotas sociales con derechos de
entrega, transferibles a precio de mercado (cooperativas de nueva generación), para lo que es
necesaria la autorización de cooperativas de asociación limitada.
Propuestas menos radicales, que pueden ser instrumentadas sin modificar la ley de cooperativas son las siguientes: modificación de la normativa de títulos de capitalización cooperativa, de manera que den mejor sustento a la implementación de fondos rotativos de
consolidación; aprobación de reglamentos y/o estatutos tipos que contemplen sistemas alternativos de capitalización proporcional.
Integración. Autorización para la creación de cooperativas mixtas, con asociados productores y asociadas cooperativas, que permitan sistemas de representación apropiados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

167

�Aprobación de modelos de estatutos y reglamentos para estructuras federativas apropiadas para negocios de pequeños productores.
Operaciones con terceros. Es necesario adecuar la normativa de operaciones con terceros a la nueva realidad de las empresas cooperativas del sector. En particular, facilitar el vínculo comercial con productores que no desean asumir obligaciones importantes de capitalización
y entrega de la producción.
Simplificación administrativa. Simplificación de los requisitos administrativos de productores en situación de exclusión, en particular: instrumentación del Art. 81 de la ley respecto a auditoría, reducción de los requisitos de libros sociales, unificación de las acciones de
fiscalización en el órgano local competente.
Modificación de la Resolución Técnica 24 de la Federación Argentina de Consejos
Profesionales de Ciencias Económicas y su correspondiente Res. 724 del INAES, a los efectos de aprobar modelos de balances simplificados.
Cooperativas agropecuarias de producción asociada. Aprobación de modelos de estatutos de cooperativas agropecuarias que contemplen la existencia de una sección de trabajo
para sus asociados productores o familiares. Estas cooperativas tendrían por objeto:
•

Proveer servicios a la producción primaria de sus asociados, se realice ésta en forma
individual o cooperativa: comercialización, provisión de insumos, servicios de acopio,
maquinaria, etc. (servicios cooperativos).

•

Gestionar emprendimientos de producción primaria o agroindustrial a partir del uso
asociativo de los recursos de sus asociados: fuerza de trabajo familiar, tierra, maquinarias (gestión asociada de la producción).

•

Ofrecer servicios a terceros a partir del uso asociativo de los recursos de sus asociados (cosecha, empaque, siembra, etc.).

Deberían contar con reglamentos internos que establezcan:
•

Las condiciones y medio ambiente de trabajo para los casos de gestión asociada de la
producción y de servicios a terceros.

•

Las condiciones de acceso a los servicios cooperativos (comercialización, servicio de
maquinarias, provisión de insumos).

•

La retribución de los recursos aportados por los productores para la producción asociada, para la implementación de los servicios cooperativos o para brindar servicios a
terceros (incluyendo tierra, mejoras, implementos y trabajo).

Componente 4. Fortalecer la capacidad de identificación, formulación de proyectos
y de acceso al financiamiento por parte de las cooperativas consolidadas o en proceso
de consolidación.
Para el fortalecimiento y expansión de las cooperativas agropecuarias, en sus diversos
tipos, es necesario generar acciones que vayan más allá del mero control jurídico-administrativo establecido por el marco legal, y generar un activo proceso de identificación, formulación y
financiamiento de proyectos.

168

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�El desafío es complejo, ya que la diversidad de necesidades requiere diversidad de respuestas, compartidas con otros sectores y actores. Es necesario un trabajo de identificación y
formulación de proyectos que respondan a las necesidades específicas de las cooperativas.
Por otra parte, existe una oferta de financiamiento en el sistema financiero, que puede ser
aprovechada por las cooperativas si cuentan con proyectos rentables y sustentables.
Según el esquema institucional que finalmente se defina para las cooperativas agropecuarias, sería recomendable contar con una Unidad de Proyectos para la Expansión Cooperativa,
que tenga aceitados vínculos con las distintas fuentes de financiamiento y profundos conocimientos sobre organización y gestión cooperativa, con capacidad operativa para trabajar con
las entidades cooperativas consolidadas, y que cumpla las siguientes funciones:
•

Facilitar el acceso al financiamiento de las distintas fuentes existentes en el sistema
financiero y programas de gobierno.

•

Asistir técnicamente en el diseño del los proyectos, a partir de la sistematización de
modelos de organización y gestión adecuados para proyectos cooperativos.

•

Difundir experiencias innovadoras que puedan ser replicadas por otras organizaciones.

•

Asistir a las entidades financieras para que sus productos se adapten a las necesidades de las cooperativas.

•

Promover la implementación de sistemas de capitalización sólidos que faciliten el
financiamiento de terceros.

•

En la medida que logre su reconocimiento técnico por parte de los organismos financieros, la unidad podrá asistir y evaluar proyectos de reestructuración empresaria que fueran condición necesaria para el acceso al financiamiento de carácter promocional y/o con
menores requisitos de garantías, para cooperativas tradicionales en situación de crisis

Componente 5. Fortalecer las capacidades de productores, técnicos, facilitadores y
funcionarios del área cooperativa.
Los desafíos que plantean las transformaciones de cadenas de valor de base agropecuaria y el marco económico en que se desarrollan, así como los nuevos requerimientos de los
productores, exigen a las cooperativas capacidades institucionales sobre las cuales no hay una
oferta adecuada de capacitación.
Se entiende que un programa de capacitación cooperativa agropecuaria debería abarcar
los siguientes contenidos, variando según el grado de consolidación de la entidad
Para las cooperativas emergentes y grupos precooperativos, el programa incluiría:

•

Organización y gestión de cooperativas agropecuarias

a) Aspectos legales básicos (órganos, libros, responsabilidades, etc.).
b) Alternativas de organización de servicios (grado de diversificación y su implicancia
sobre el control y gestión, condiciones de acceso a los servicios, alternativas para la
liquidación del producto, condiciones para la operatoria con terceros, etc.).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

169

�c) Organización del trabajo (normas laborales que regirán la relación con los empleados,
criterios para la contratación de fuerza de trabajo de la familia de los productores,
herramientas e incentivos que procuren la convergencia de los intereses de trabajadores y asociados, posibilidad de retribuir el trabajo de los asociados si existe la alternativa de organizar secciones de trabajo en el marco de las cooperativas de pequeños
productores).
d) Sistemas de participación (recomendaciones para el desarrollo de Asambleas y reuniones de Consejo de Administración, rol del Síndico, sistemas de información que
permitan el control efectivo de los asociados sobre la gestión, organización de juventudes, educación cooperativa).
e) Sistemas de capitalización (necesidad y criterios para establecer un capital objetivo,
capital proporcional y mecanismos para lograrlo, alternativas de reglamentos de capitalización).
f)

Modalidades de integración (organización de federaciones, modelos de negocio posible a partir de la federación).

g) Aspectos administrativos propios de la naturaleza cooperativa (secciones, organización de la cuenta corriente cooperativa, la cuenta capital y su registro, papelería para
la liquidación de producto, requerimientos de facturación por parte de los asociados).
h) Aspectos impositivos (incluyendo los impuestos nacionales y provinciales que afectan
a la cooperativa y al productor en su relación con ésta).

•

Modelos de cooperativas agropecuarias de producción asociada

Alternativas de organización cuando el objeto de la cooperativa incluye la complementación de recursos de los asociados en la producción primaria, la producción colectiva, el uso de
fuerza de trabajo del asociado y su retribución, etc. Incluye la temática desarrollada en el Cap.
II (Cooperativas de productores en situación de exclusión) y está, en principio, condicionado a
una previa sistematización de modelos y al desarrollo de un marco legal adecuado, como se
plantea en el Cap. III.2.4 (modelos cooperativos para pequeños productores).

•

Integración y negocios cooperativos de escala

La sustentabilidad de pequeñas cooperativas de pequeños productores es muy baja si no
logran articular negocios de escala a partir de la organización de carácter federativo. La capacitación debería dar los elementos básicos para la organización de las cooperativas desde el
punto de vista formal, pero también incluir distintos modelos de integración, apropiados para
este tipo de productores.
En el caso de las cooperativas consolidadas el programa dería incluir:

•

Sistemas de capitalización y financiamiento

Las cooperativas agropecuarias cuentan en general con sistemas de capitalización débiles, que dificultan la incorporación de recursos por parte de los asociados y el acceso al financiamiento por parte de terceros. El programa de capacitación debería brindar elementos para

170

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�evaluar las alternativas existentes y aquellas que eventualmente se agreguen a partir de cambios en la normativa vigente. Algunos de los temas a incluir son los siguientes:
a) Objetivo de capitalización, capital proporcional, criterios para la distribución y capitalización de excedentes.
b) Requisitos de capitalización y las cuotas sociales como derecho de entrega.
c) Títulos cooperativos de capitalización.
d) Fondos rotativos de consolidación.
e) Sociedades instrumentales y distribución de su beneficio.
f)

Reglamentos para el financiamiento al productor, asociado al sistema de capitalización. Fondos rotativos.

g) Uso de fondos fiduciarios.
h) Alternativas de financiamiento disponibles en el sistema bancario y agencias públicas
de promoción.

•

Sistemas de participación

Los procesos de concentración y expansión territorial que han caracterizado a gran parte
de las cooperativas exigen revisar y mejorar los sistemas de participación. Algunos de los
temas a incluir son los siguientes:
a) Recomendaciones para la organización de Asambleas y reuniones pre Asamblea.
b) Organización por distrito: asamblea de delegados, comisiones territoriales permanentes, criterios para el diseño y actualización de los distritos.
c) Sistemas de información para el control de gestión, teniendo en cuenta: objetivos
emergentes de la planificación estratégica, grado de diversificación de los servicios y
los distintos distritos que integran la cooperativa.
d) Organización de juventudes, rol y experiencias.
e) Educación cooperativa: organización del servicio, posibilidad de articulación.

•

Organización de los servicios: gestión e innovación

La organización de los servicios requiere ser revisada, en orden a los cambios eventualmente operados en el mercado, y las nuevas áreas de negocios que puedan desarrollar las
cooperativas, muy particularmente en aquellas con una estrategia de diversificación de servicios para el desarrollo rural. Algunos temas a incluir:
a) Condiciones para el acceso a los servicios y su relación con el sistema de capitalización.
b) Criterios para la liquidación de productos y distribución de excedentes.
c) Tratamiento de las operaciones con terceros.
d) Secciones: diseño, registro y seguimiento de los resultados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

171

�e) Cuenta corriente: condiciones para el financiamiento.
f)

•

Nuevos servicios rurales, necesidades de escala, alternativas de integración.

Modalidades de integración

El proceso de centralización de las estructuras federativas, y el desarrollo de nuevas estrategias, requiere capacitar a las cooperativas sobre las diferentes alternativas de integración. En
particular:
a) Federaciones de cooperativas con asociados productores (cooperativas mixtas).
b) Alianzas intercooperativas a través de sociedades de capital, ACE y UTEs.
c) Federaciones y estrategias de diversificación.
d) Sistemas de capitalización y de participación a nivel de federaciones.
e) Organización de negocios cooperativos a nivel de federación.

•

Desarrollo territorial: talleres de reflexión asistida

Es necesario fortalecer y ampliar el capital social con que cuentan las cooperativas como
agentes de desarrollo territorial. A tal efecto resulta pertinente la generación de espacios de
reflexión con asistencia técnica, dirigidos a discutir el papel de las cooperativas respecto a su
territorio a partir de los cambios operados en la ruralidad en la que estas organizaciones están
inmersas. Entre los ejes principales de estos talleres debieran figurar los temas de medio
ambiente, valor agregado en el territorio y diversidad productiva.
Componente 6. Generar, con carácter permanente, la información, análisis y estudios sobre cooperativas agropecuarias que permitan la formulación, seguimiento y evaluación de políticas, programas y proyectos.
El sector de las cooperativas agropecuarias ha tenido, hasta el momento, un tratamiento
poco importante en las estadísticas oficiales. Los registros están vinculados al cumplimiento
de la legislación. No existe un seguimiento sistemático de la participación cooperativa en los
mercados de insumos y productos agropecuarios, ni de la evolución institucional de estas
organizaciones. El relevamiento realizado para este estudio y los procesamientos especiales
que fueron requeridos muestran la necesidad de una base de datos oficial, unificada, de permanente actualización, con cobertura de distintas variables, que distinga claramente la figura
jurídica de las cooperativas.
Es necesario disponer de información permanente que permita el seguimiento de la situación de las cooperativas agropecuarias y su impacto en los distintos mercados de productos e
insumos. Se requiere disponer de series estadísticas sobre las diversas variables, como, por
ejemplo, constitución y bajas de cooperativas agropecuarias a partir de información del Registro
Nacional de Cooperativas, situación patrimonial y resultados de cooperativas agropecuarias en
base a la presentación de Balances en el INAES, y otros.
Por otra parte, es necesario un análisis de las informaciones así generadas y proyectos de
investigación sobre los múltiples aspectos del tema, como la importancia económica, las

172

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�transformaciones institucionales, los modelos organizativos. Es necesario incluir este componente en el marco institucional específico y dar un salto cualitativo en la generación de estudios y en su orientación a la solución de problemas concretos o teóricos, así como a la
evaluación de políticas, programas y proyectos que se desarrollen, utilizando una sólida base
de datos y análisis y también los numerosos estudios que se realizan en el ámbito académico
y en programas y agencias de promoción del desarrollo rural.
Componente 7. Contar con una institucionalidad específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias, que permita la formulación y ejecución de políticas, programas y proyectos, y la articulación de los componentes de la estrategia.
La estrategia que se ha expuesto en las páginas precedentes implica, necesariamente,
que los componentes y acciones tengan una conducción y ejecución articulada, para el logro
de los objetivos. En este sentido, se considera conveniente la creación de un ámbito institucional específico que, por las particularidades de la actividad, debería estar vinculado al área de
la política agropecuaria.
Ello permitiría una correcta integración con todos los componentes de asociativismo de
los distintos planes y programas de desarrollo rural, ordenándolos en el mapa de la política de
cooperativas agropecuarias, al tiempo que contaría con la calificación necesaria para dar cuenta de la especificidad cooperativa en los distintos programas sectoriales.
Asimismo, constituiría una referencia estratégica para todos las agencias vinculadas a la
temática, tanto de orden nacional como provincial, de carácter público o privado.
El organismo, repartición o ente a crearse sería responsable de la formulación y ejecución
de un plan de promoción y fortalecimiento de las cooperativas agropecuarias, con los componentes que se han desarrollado en este capítulo: formulación de proyectos, generación de programas de cooperativas para la inclusión de pequeños productores, fortalecimiento en
negociación y mercados, actualización de normativa, capacitación, estudios y estadísticas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

183

�184

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�VII. LISTA DE CUADROS Y GRÁFICOS DEL
TEXTO Y DE LOS ANEXOS
TEXTO
Gráfico 1

Argentina. Cooperativas inscriptas y canceladas. 1927-1983

Cuadro 1

Cooperativas agropecuarias en 2010

Gráfico 2

Cooperativas agropecuarias registradas. Total nacional

Cuadro 2

Cooperativas agropecuarias y asociados censados en 2006 - 2007

Cuadro 3

Cooperativas de comercialización y agroindustriales, por producto

Cuadro 4

Concentración regional de las cooperativas, según principales rubros, en
2006 - 2007

Cuadro 5

Cooperativas agropecuarias por año de constitución

Gráfico 3

Cooperativas activas en 2010 según año de constitución. Participación en cantidad, ingresos y activos

Cuadro 6

Participación de las cooperativas del “núcleo histórico” por producto

Cuadro 7

Asociativismo: Cantidad de EAP por modalidad. CNA 2002

Gráfico 4

Asociados a cooperativas por tipo de productor. Año 2002

Cuadro 8

Perfil del Tipo A de los productores familiares

Cuadro 9

EAP Familiares A en cooperativas, por regiones. CNA 2002

Cuadro 10

Cooperativas agropecuarias según actividad, en el CNE 2004 / 05

Cuadro 11

Comercio agropecuario cooperativo. Años 1993 y 2003

Cuadro 12

Agroindustria cooperativa: principales ramas de actividad. Año 2003

Cuadro 13

Participación de las cooperativas en la agroindustria. Años 1993 y 2003

Gráfico 5

Exportaciones cooperativas por grupo de productos. Año 2010

Gráfico 6

Evolución y composición de las exportaciones cooperativas 1999 - 2010

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

185

�Cuadro 14

Exportaciones de origen agropecuario del total de empresas y participación de
las cooperativas. Año 2010

Gráfico 7

Evolución de la capacidad de acopio de las cooperativas

Cuadro 15

Comercialización de granos por cooperativas según escala de volumen. Período
julio 2005/ junio 2006

Cuadro 16

Exportaciones cooperativas de granos, aceites y subproductos

Cuadro 17

Recepción de leche total y por cooperativas. Según escala y tipo de matrícula. Año 2008

Cuadro 18

Pools cooperativos. Recepción de leche. Año 2008

Cuadro 19

Tambos remitentes de leche según tipo de planta receptora y escala. Año 2008

Cuadro 20

Cooperativas vitivinícolas por provincia. Año 2010

Cuadro 21

Cooperativas vitivinícolas. Producción de vino (en litros) y participación en el
total de la rama

Cuadro 22

Cooperativas tabacaleras. Participación en el acopio total

Cuadro 23

Cooperativas ganaderas por tipo. Año 2010

Cuadro 24

Comercialización de bovinos por cooperativas, según escala de cabezas

Cuadro 25

Cooperativas yerbateras. Participación

Cuadro 26

Cooperativas agropecuarias registradas activas constituidas en el período
2001/ 2010

Cuadro 27

Cooperativas constituidas en 2001/ 2010 según nivel de actividad

ANEXOS
ANEXO I

INAES

Carpeta A

Censo de cooperativas y mutuales del INAES

Carpeta B

Primer procesamiento del Censo INAES.

Carpeta C

Censo INAES, segundo procesamiento, incluyendo:

186

Cuadro 1

Cooperativas agropecuarias activas, regulares y no regulares

Cuadro 2

Cooperativas agropecuarias regulares por provincia y quinquenio de
constitución

Cuadro 3

Cooperativas agropecuarias regulares por provincia y año de constitución

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 4

Volumen comercializado por tamaño y antigüedad - Total nacional

Cuadro 5

Volumen comercializado por producto y región

Cuadro 6

Cooperativas y asociados por producto

Gráfico 1

Locales, puestos de trabajo y participación de cooperativas sobre
el total

Cuadro 7

Comercialización de ganado y otros productos de origen animal

Cuadro 8

Ingresos y activos por quinquenio de constitución

Cuadro 9

Volumen comercializado por cooperativas según escala de comercialización

Cuadro 10 Cooperativas agropecuarias activas 2010.

ANEXO II

Censos Nacionales Económicos

Cuadro 1

Locales, puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción de empresas cooperativas, por ramas

Cuadro 2

Locales, puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción del total de
empresas, por ramas

Cuadro 3

Cooperativas agropecuarias según actividad, en 2003

Cuadro 4

Comercio agropecuario cooperativo. Locales, puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción. Año 2003

Cuadro 5

Comercio agropecuario cooperativo. Evolución de locales y puestos de trabajo y participación en el valor agregado y valor de producción del total de empresas, por ramas. Años 1993 y 2003

Cuadro 6

Agroindustria cooperativa. Participación de las cooperativas en los locales,
puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción del total de empresas, por ramas

Gráfico 1

Locales, puestos de trabajo y participación de cooperativas sobre el total

Cuadro 7

Agroindustria cooperativa. Principales ramas. Locales, puestos de trabajo,
valor agregado y valor de producción. Año 2003

Cuadro 8

Agroindustria cooperativa. Evolución de puestos de trabajo y participación en
el valor agregado y valor de producción del total de empresas, en 1993 y 2003

Cuadro 9

Cooperativas en procesamiento de carnes y comercialización de productos
pecuarios. Puestos de trabajo y participación en el valor agregado y valor de
producción, en 1993 y 2003

Cuadro 10

Frutas, hortalizas y legumbres: industria y comercio cooperativo. Año 2003

Cuadro 11

Industria molinera cooperativa. Locales, puestos de trabajo, valor agregado y
participación en total nacional. Año 2003

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

187

�Cuadro 12

La agroindustria cooperativa en relación a la importancia de cada rama, según
valor agregado, en el total nacional. Año 2003

ANEXO III

Censos Nacionales Agropecuarios

Cuadro 1

Asociativismo: Cantidad de EAP por tipo. CNA 2002

Cuadro 2

Cooperativas y Asociaciones Gremiales por tipo de EAP.

Cuadro 3

Productores asociados a cooperativas por tipo y provincia. Año 2002

Cuadro 4

EAP asociadas a cooperativas: cantidad, superficie, superficie implantada y
existencias por provincia. Año 2002

Cuadro 5

EAP asociadas a cooperativas: participación respecto al total de las EAP.
Año 2002

Cuadro 6

Cantidad de EAP asociadas a cooperativas: evolución intercensal por provincia

Cuadro 7

Evolución intercensal de las EAP asociadas a cooperativas. 1988-2002

Cuadro 8

Asociativismo en CNA02

ANEXO IV

Exportaciones agropecuarias totales y de cooperativas

Cuadro 1

Exportaciones de origen agropecuario cooperativas y totales, y participación
cooperativa, capítulos 02 a 24

Cuadro 2

Exportaciones de origen agropecuario de cooperativas y totales; participación
cooperativa. Capítulos 02 a 24 y posiciones seleccionadas.

Cuadro 3

Exportaciones totales de origen agropecuario y participacion cooperativa.
Año 2010

Cuadro 4

Exportaciones cooperativas por producto - 1999-2010

Gráfico 1

Exportaciones cooperativas de origen agropecuario: composición, evolución y
participación en el total

Gráfico 2

Exportaciones cooperativas de cereales

Gráfico 3

Exportaciones cooperativas de oleaginosas y derivados

Gráfico 4

Exportaciones cooperativas de lácteos, tabaco, miel y vino

Gráfico 5

Exportaciones cooperativas de frutas

Gráfico 6

Exportaciones cooperativas de té y yerba mate

ANEXO V

Exportaciones de granos y subproductos en volumen - MAGyP.
Dirección de Mercados Agrícolas

Cuadro 1

Exportaciones de granos de cooperativas

Cuadro 2

Exportaciones de aceites de cooperativas

188

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 3

Exportación subproductos de granos cooperativas

ANEXO VI

Comercialización de granos y ganados - MAGyP. Dirección de
Control de Gestión Comercial

Cuadro 1

Capacidad de almacenaje por provincia, total y de cooperativas

Cuadro 2

Ingreso de granos a plantas de acopio

Cuadro 3

Cabezas de ganado bovino faenadas en cooperativas

Cuadro 4

Cabezas de ganado ovino faenadas en cooperativas

Cuadro 5

Cabezas de ganado caprino faenadas en cooperativas

Cuadro 6

Cabezas de ganado porcino faenadas en cooperativas

Cuadro 7

Cantidad de cabezas de ganado bovino con destino a faena discriminadas por
procedencia

Cuadro 8

Mataderos frigoríficos cooperativos

ANEXO VII

Comercialización de lácteos. MAGyP. Dirección de Control de
Gestión Comercial

Cuadro 1

Cantidad de operadores, matrículas y cooperativas por mes en el registro de
operadores lácteos - 2008 - 2009 - 2010

Cuadro 2

Cantidad y tipo de matrículas vigentes por mes en el registro de operadores
lácteos - 2008 - 2009 - 2010

Cuadro 3

Cantidad y tipo de matrículas vigentes por mes en el registro de operadores
lácteos que informaron por año: 2008 - 2009 - 2010

Cuadro 4

Matrícula de los operadores lácteos con figura jurídica cooperativa

Cuadro 5

Recepción de leche cruda informada por año según tipo de matrícula y figura
jurídica cooperativa: 2008 - 2009

Cuadro 6

Recepción de leche cruda por provincia de origen y naturaleza jurídica del
informante: 2008 - 2009

Cuadro 7

Tambos remitentes por tipo de matrícula, total y a cooperativas:
2008 - 2009 - 2010

ANEXO VIII

Tabaco y yerba mate. MAGyP - INYM

Cuadro 1

Tabaco acopiado, total y por cooperativas

Cuadro 2

Yerba mate. Ingresos netos de hojas verdes y molienda de cooperativas y total

ANEXO IX

Guía de entrevistas

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

189

�190

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Obschatko, E.S. de; Basañes, C.C.; Martini, G.D.</text>
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                <text>Las cooperativas agropecuarias de la República Argentina. Diagnóstico y propuestas</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina); IICA Argentina</text>
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            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                <text>ARGENTINA; COOPERATIVAS; LEGISLACIÓN AGRARIA; ADMINISTRACIÓN; TRABAJO; IMPUESTOS; INTEGRACIÓN; EXPLOTACION AGRÍCOLA FAMILIAR</text>
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                    <text>Elaboración
de vino casero

Lic. Raúl Horacio Guiñazú
Gerente de Fiscalización del INV
Ing. Claudia Inés Quini
Subgerenta de Investigación para la Fiscalización del INV
Ing. Alejandro Marianetti
Profesional del Departamento de Estudios vitícolas del INV
Ing. Claudio Marcelo Murgo
Profesional del Departamento de Estudios enológicos y sensoriales del INV
Ing. Marcelo Gustavo Rivero
Elaborador de vino casero del Departamento de Lavalle - Mendoza
SUBGERENCIA DE INVESTIGACIÓN PARA LA FISCALIZACIÓN

�MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA

Sr. Julián Andrés Domínguez
PRESIDENTE DEL INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA

Índice

CPN y Perito Partidor D. Guillermo Daniel Garcia
SECRETARIA DE DESARROLLO RURAL Y AGRICULTURA FAMILIAR

Ing. Agr. Carla Campos Bilbao
SUBSECRETARIO DE DESARROLLO DE ECONOMIAS REGIONALES
Dr. Luciano Di Tella

Editorial..................................................................................4
Prólogo..................................................................................6
Buenas prácticas agícolas en viñedos.................................9

Autores
• Lic. Raúl Horacio Guiñazú - Gerente de Fiscalización del INV
• Ing. Claudia Inés Quini - Subgerenta de Investigación para la Fiscalización del INV
• Ing. Alejandro Marianetti - Profesional Departamento Estudios Vitícolas del INV
• Ing. Claudio Marcelo Murgo - Profesional Departamento Estudios Enológicos y
Sensoriales del INV
• Ing. Marcelo Gustavo Rivero - Elaborador de Vino Casero del Departamento de
Lavalle – Mendoza

Impresión: Noviembre de 2010
Distribución gratuita

Elaboración de vino casero.................................................19
Elaboración casera de destilado de orujo..........................49
Poda de la vid......................................................................67
Fertilización en vid...............................................................79

�Editorial

Nuestro compromiso:
“Mejorar la calidad, generar valor agregado y posicionar los
vinos caseros en todo el territorio nacional”.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca ha creado por Resolución N° 460/10
el Programa de Asistencia para Elaboradores de Vinos Caseros y Artesanales.
Este Programa ofrece servicios y herramientas para los productores de vinos
caseros, que se encuentran insertos en las distintas regiones de nuestro país,
con motivo de mejorar sus capacidades de organización, producción y comercialización.
Identificación

La presente publicación ha sido realizada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación a través del Instituto Nacional de Vitivinicultura. Su
propósito es promover los conceptos básicos de las Buenas Prácticas en la elaboración de los vinos caseros argentinos, con la finalidad de fomentar sistemas de
producción sostenibles a través de la obtención de productos inocuos y de mayor
calidad, con mejores oportunidades de ingreso a los mercados y adecuadas condiciones laborales de los productores y de sus familias.
La elaboración de vinos caseros se ha convertido en un incentivo para el arraigo territorial y en una producción regional con alto potencial de impacto en el desarrollo local. De esta forma, generar y fortalecer mecanismos de asociación es
fundamental para que este sector de la agroindustria familiar pueda continuar en
dicha senda con niveles dignos de rentabilidad. El asociativismo permitirá reducir
costos de elaboración, compartir equipos, homogeneizar la calidad de los productos, incrementando la rentabilidad de esta actividad regional.

4

de defectos por análisis
sensorial. Cafayate.

Conclusiones
de la capacitación
en Cooperativa
Tressoles. Cafayate.

5

�Prólogo
Se podría decir que la historia de los vinos caseros es muy rica en nuestro país,
por la evolución que ha experimentado en los últimos años.
Nació como un producto exclusivo de los contratistas de viña. Esos vinos eran
exclusivamente de consumo familiar.
Con el tiempo, y a causa de las periódicas crisis económicas por las que fue
atravesando nuestro país, el vino casero comenzó a aparecer esporádicamente a
la venta, principalmente a la vera de las rutas y caminos.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura adoptaba por entonces una política
excluyente contra este tipo de vinos comercializados, habida cuenta que no
cumplían los requisitos exigidos por la Ley de Vinos 14878, ni en los aspectos
administrativo-legales ni en lo estrictamente técnico-analíticos.
Pero en la crisis del 2000-2001, numerosos elaboradores paliaron los efectos de la
misma a través de la venta de sus vinos caseros, fenómeno que fue tenido en cuenta
por el Instituto, el cual cambió sustancialmente su política con respecto a este sector:
en 2002 los contuvo legal y técnicamente a través de su Registro como Elaboradores
de Vino Casero y de capacitaciones y asesoramientos, respectivamente.
A través de la Resolución Nº C.27/02, legisló para este sector, les autorizó un
volumen máximo de producción de 4.000 litros y les otorgó una oblea identificatoria,
para colocar en sus etiquetas, que acredita su inscripción en el INV y que sus vinos
han sido analizados –sin cargo- por los laboratorios del Organismo.

Es importante destacar que esta política inicial establecida por el Instituto
Nacional de Vitivinicultura, se ha visto notablemente potenciada por la sinergia
que aportan tanto el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca como el
Ministerio de Desarrollo Social, no tan sólo en financiamiento sino también en
el aporte de masa crítica calificada para la capacitación integral de los productoreselaboradores de vinos caseros.
La presente publicación pretende enmarcarse dentro de un contexto orientado
a aportar no sólo los qué hay que hacer en materia de elaboración de vinos
caseros sino, fundamentalmente, los cómo hay que hacer en la instrumentación
de acciones tecnológicas que tengan como fin aportar su cuota parte en la
optimización cualitativa de este segmento vitivinícola, transfiriendo en un idioma
sencillo y de fácil aplicación, el mejor manejo de las variables tecnológicas, higiénicas
y preventivas, que posibiliten comercializar vinos cada vez más competitivos y de
mayor rentabilidad.
En función de ello se pone a disposición de los emprendedores elaboradores
de vino casero esta publicación, que contiene una metodología operativa cuya
adopción aportará valor agregado y -fundamentalmente- seguridad e imagen a la
producción vitivinícola de este sector.
El objetivo fundamental reside en la obtención de un vino de calidad, en el marco
del Programa de Capacitación que el INSTITUTO NACIONAL DE VITIVINICULTURA
tiene en marcha para el sector, cuyo fin primordial es la generación de una verdadera
cultura de la calidad.
Vaya por último, un afectuoso reconocimiento a todos y cada uno de quienes han
participado de nuestras capacitaciones, porque sus aportes han sido valiosísimos
no sólo para el caudal de nuestro conocimiento sino para enriquecer este trabajo.

Los autores

Paralelamente, implementó un programa permanente de capacitación y
acompañamiento de transferencia de tecnología al sector, con lo cual se viene
logrando un importante salto cualitativo en los vinos producidos.
6

7

�Buenas prácticas
agrícolas en viñedos

Objetivos
l Seguridad alimentaria: Reducir al mínimo la contaminación de frutas frescas, basándose en la aplicación de sistemas de
aseguramiento de la calidad higiénico - sanitaria, a fin de contribuir a lograr alimentos inocuos y aptos para el consumo humano.
l ambiente: Contribuir a la utilización sustentable de los recursos
naturales, minimizando el impacto negativo en el medio ambiente.
l Salud, seguridad y bienestar de los trabajadores: Atender los aspectos que garanticen la salud, seguridad y
bienestar de los trabajadores involucrados en la producción de
frutas frescas.

8

9

�Producción primaria

Agua

Identificación de las áreas de producción.

1. Agua para consumo humano e higiene del Personal

l Se deberá identificar y registrar cada
área cultivada (lote, parcela, cuartel, o
invernadero/invernáculo).

Material de propagación
l En caso de adquirir material de propagación, las mismas deben estar
fiscalizadas o identificadas por el organismo competente (INASE) en las
especies que corresponda.
l En caso de utilizar material de propagación de producción propia, el material a multiplicar deberá estar sano e
identificado.

Suelo
l Se deberán adoptar técnicas de buen
manejo que eviten o minimicen la erosión, la compactación y salinización
de las áreas de cultivo.
l Se recomienda utilizar labranza mecánica donde está probado que mejora o mantiene la estructura del suelo
y evita su compactación y su erosión.

10

l Se deberá utilizar agua potable, cumpliendo con lo especificado en el Código Alimentario Argentino.
l Se deberán tener identificadas las fuentes de agua utilizada para este fin.
l Se deben mantener en condiciones adecuadas las instalaciones de agua
(tanques, cañerías de circulación, etc.) a fin de prevenir contaminaciones.
2. Agua para uso agrícola

(riego, lavado de equipo e instrumental, para soluciones de fertilizantes y productos fitosanitarios).
l Se deberá realizar un análisis de agua para uso agrícola para detectar potenciales contaminaciones microbiológicas, químicas, o físicas de las fuentes de agua (cada tres años).
l Se prohíbe la utilización de aguas negras.
l Se debe mantener en condiciones adecuadas las instalaciones (tanques,
reservorios y cañerías para la circulación de agua) a fin de evitar contaminaciones.
El sistema de riego adoptado debe permitir una distribución uniforme y efectiva
del agua a fin de asegurar el mejor uso del recurso y minimizar los efectos negativos sobre el ambiente.

Fertilizantes
l Se deberán utilizar únicamente los fertilizantes registrados por el Organismo
Oficial competente.
l Se deberán respetar las indicaciones de uso registradas en los marbetes de los
productos, y mantener los mismos en sus envases originales.
l Las dosis de aplicación, tipo de fertilizante y número de aplicaciones, deberán
ser recomendadas por un profesional competente (Ingeniero Agrónomo).

11

�cación del mismo con suficiente antelación al momento de
cosecha de acuerdo a especie y condiciones climáticas.
l El sitio de manipulación ó almacenamiento de enmiendas
debe estar aislado de fuentes de agua, personas, cultivos
y/o productos cosechados, a fin de prevenir posibles contaminaciones.
l Se prohíbe la utilización de lodos cloacales, residuos urbanos orgánicos y efluentes industriales como enmiendas.

Productos fitosanitarios

l Se deberá registrar y documentar las operaciones realizadas con fertilizantes.
l Se deberán mantener en condiciones adecuadas de uso
y con una calibración mínima anual los equipos utilizados
para la aplicación de fertilizantes.
l Se deberán almacenar los fertilizantes en lugares cubiertos, limpios, secos, ventilados, y separados de los fitosanitarios dentro del depósito.

Enmiendas y abonos
l En caso de utilizar estiércol deberá ser manejado de manera tal que minimice
el potencial contaminante de este material.
l En caso de utilizar estiércol como enmienda orgánica, se deberá realizar la apli-

12

l Se deberá priorizar la utilización de técnicas de Manejo Integrado de Plagas
(monitoreo, prevención y control), cuando se disponga de tecnología apropiada.
l Se deberán utilizar únicamente aquellos productos registrados por SENASA y
autorizados para el cultivo.
l Se deberán adquirir únicamente productos en sus envases originales, los cuáles no deben estar abiertos, rotos y/o sin precinto de seguridad y etiquetados
de acuerdo con la legislación vigente.
l Se deberán transportar los productos en sus envases originales, cerrados e
identificados.
l No se deberán transportar productos fitosanitarios junto con personas, animales, ropa, alimentos y enseres.
l Se deberán evitar golpes y caídas durante la carga, el transporte y la descarga
de estos productos.
l Se deberá contar con elementos de medición adecuados, en buen estado, y
destinados para la preparación de los productos.
l Se prohíbe comer, beber y fumar durante la preparación de los productos a ser
aplicados.
l Se deberán preparar y aplicar los productos respetando estrictamente las indicaciones de los marbetes.

13

�l Se deberán respetar los Tiempos de Carencia indicados en los marbetes para
cada aplicación
l No fumar comer ni beber durante la preparación, manipulación y aplicación de
fitosanitarios.
l Los equipos de aplicación se deberán mantener calibrados y en condiciones de
uso seguras.
l Se deberá lavar el equipo cuidadosamente después de cada aplicación, lejos
de los cursos de agua (arroyos, ríos, lagos, etc.) y gestionar adecuadamente
los residuos de lavado.
l El personal deberá poseer equipos de protección para la manipulación y aplicación de fitosanitarios, según indica el marbete y respetar las indicaciones en
cuanto a su uso.

Almacenamiento
l El depósito de fitosanitarios deberá estar ubicado en lugares apropiados (con
las mismas condiciones que para los fitosanitarios: bajo techo, piso firme, buena ventilación y luminosidad, alejado de
fuentes de agua y alimentos) y destinado
para ese único fin.
l Se deberán guardar los productos en los
envases originales con sus respectivos marbetes.
l Se deberán identificar y separar en el depósito los productos vencidos y/u obsoletos.

Gestión de envases vacíos
l Se prohíbe la reutilización de envases vacíos de fitosanitarios.

14

l Se deberá enjuagar los envases vacíos con la técnica del triple lavado o similar
y asegurar su inutilización.

Operaciones sobre la planta
l Se deberá tener especial cuidado en utilizar sistemas de conducción y poda
que favorezcan las condiciones de ventilación, luminosidad y aireación que minimicen el desarrollo de enfermedades de origen criptogámico, con la consiguiente disminución de tratamientos fitosanitarios.
l Se recomienda incorporar tareas de poda en verde (manejo de canopia) que
contribuirán a: mejorar la capacidad de la planta, regular la producción, aumentar la calidad de la uva, mejorar las condiciones de iluminación, mejorar la
circulación de aire y reducir el riesgo de fitotoxicidad de herbicidas sistémicos.

Cosecha
l Para iniciar la cosecha se debe
constatar que se hayan respetado los tiempos de carencia
estrictamente de los fitosanitarios utilizados.
l Se debe evitar que las frutas
cosechadas estén expuestas
a contaminaciones físicas, químicas o biológicas.
l Los vehículos de la finca que son usados para el transporte del producto cosechado deben mantenerse limpios y libres de materiales extraños a fin de evitar
la contaminación de las frutas.
l Se deberá priorizar la limpieza y eliminación de los restos de cosecha cuando
corresponda.

15

�Envases
l Se deben utilizar cajones cosecheros, canastos, bines,
bolsas, envases definitivos o
cualquier otro recipiente de
cosecha de materiales aptos
para estar en contacto con
alimentos, en buenas condiciones, apropiado al trabajo
y al peso del producto a contener.
l Los envases utilizados en la
cosecha deben ser destinados exclusivamente para esta tarea.
l Se deben limpiar y/o desinfectar los envases al inicio de la temporada y cada
vez que sea necesario durante el proceso de cosecha a fin de evitar la contaminación.

Documentación y registros
l La documentación y registros deberán ser claros, precisos y accesibles independientemente del formato
l Los documentos y registros deben poseer identificación, fecha de realización
y/o emisión y firma del responsable, según corresponda.
l Se deberán archivar en lugares que permitan su adecuada conservación por un
tiempo mínimo de dos años.

Trazabilidad
l El proceso de producción deberá contar con un sistema de trazabilidad hasta
su venta.

Equipo y herramientas
l Se deben mantener en condiciones óptimas de higiene y funcionamiento las
herramientas de trabajo, de modo que no dañen al producto y sean seguras
para quienes trabajan con ellas.

Personal
l Se deben mantener buenos hábitos de higiene y conducta, en el área de trabajo. No se debe comer o fumar mientras se realiza la tarea de cosecha.
l Se deben proporcionar instalaciones sanitarias y equipamientos para el lavado de manos en buenas condiciones de higiene y funcionamiento, localizadas
apropiadamente y en número suficiente para dar servicio a los trabajadores.

16

Bibliografía
• Aliquo, Gustavo; Díaz Bruno, Analía (INTA). Operaciones en verde – Manejo de
canopia. 2008.
• Aliquo, Gustavo; Catania, Aníbal; Aguado, Germán (INTA). La poda de la vid.
2008.
• Publicación SAGPyA - INV - IRAM. Guía para la aplicación de buenas prácticas
agrícolas en viñedos. 2005.

17

�Elaboración
de vino casero
Uva
l Estado sanitario: muy bueno. De uvas enfermas se obtienen vinos enfermos. Elaborar siempre uvas sanas.
l Grado Bé: mínimo 13º Bé. Madurez óptima.
El momento propicio para la cosecha se presenta cuando la cantidad de azúcar
presente en la uva va acompañada de otros compuestos cuya presencia garantizan un buen producto final. Esto ocurre generalmente cuando la uva tiene 13ºBé.
El grano de uva posee en la superficie de su hollejo una carga microbiana importante, por lo cual deben extremarse los cuidados de su recolección y transporte hasta el lugar de elaboración, evitando la exposición al calor.
l Recolección cuidadosa de la uva en recipientes en buenas
condiciones.
• Canasto plástico
• Canasto de mimbre
• Caja de madera

18

19

�• Tacho Metálico, con superficie perfectamente cubierta con pintura epoxi.
• Cualquiera que se use, en perfectas
condiciones higiénicas.
l Horario de cosecha
• De mañana: SÍ
• De tarde: NO
l La uva debe molerse inmediatamente
después de cosechada. Nunca dejar
para el día siguiente.
l Después de una lluvia dejar pasar dos
o tres días, para que se reconstituya la
flora microbiana y luego cosechar.

l LAVADO
Esta operación consiste en la separación de la suciedad de las superficies a
las que se encuentra adherida o le hacen de soporte, en este caso las vasijas,
a la suciedad.
Antes de elaborar el vino, lavar perfectamente las vasijas que se van a utilizar,
cepillándolas varias veces con agua caliente y fría, sucesivamente.
Después de ello huela los recipientes. Si le ha quedado olor a vinagre, cure con
soda cáustica.
Para ello, disolver 750 g de soda cáustica en 25 litros de agua. Colocar esta solución en la vasija y dejarla durante aproximadamente 4 horas, haciendo rotar el
líquido por toda la superficie interior de la vasija. Luego extraer el líquido y mantenerlo aunque salga sucio. Sirve para tres vasijas más y finalmente desecharlo.
Luego enjuagar con abundante agua, varias veces, para eliminar toda la soda.

EVITE QUE EL VINO SE ENFERME
EL VINO ENFERMO NO SE PUEDE MEJORAR
LA CALIDAD NO SE RECUPERA JAMÁS

Vasija para fermentar
l CLASES
• Bidón de plástico de boca grande, de
P. E. (polietileno) alta densidad o P.E.T
(Polietilenterftalato). Limpio y seco.
• Tachos metálicos, recubiertos con
pintura epoxi, o de acero inoxidble.
Limpios y secos.
• Bordelesa, pipón o pipa, Lavado y
desinfectado.
20

l DESINFECCIÓN
Consiste en la reducción, mediante agentes químicos o métodos físicos adecuados, del número
de microorganismos en el edificio, instalaciones,
maquinarias y utensilios, a un nivel tal que no de
lugar a contaminación alguna del vino que se elabora. Cuando la vasija está limpia, encender azufre dentro de ella. De este modo se produce un
gas denominado anhídrido sulfuroso que actúa desinfectando. Puede hacerse
quemando azufre en un tarro colocado en el fondo de la cuba o encendiendo

21

�una mecha dentro de ella. Para vasijas de 200 litros quemar aproximadamente
100 g de azufre (10 cucharadas soperas rasas).
Para preparar la mecha derretir azufre calentándolo en un tarrito y luego impregnar trocitos de tela de algodón de aproximadamente 15 cm de largo por 3 cm
de ancho. Dejarlos secar. Luego disponer la mecha dentro de la cuba, colgada
de un alambre, colocar un tarro en el fondo de la vasija o trapos, de modo que
las gotas que caen no queden en contacto con la superficie del recipiente.
Se puede también lavar con metabisulfito de potasio, a razón de 10 g (una
cucharada sopera rasa disuelto en 10 litros de agua limpia). En este caso es
importante no enjuagar. Dejar secar luego del lavado y usar.

¡TENER MUY EN CUENTA!
NO SIRVE LA DESINFECCIÓN SIN LIMPIEZA
PREVIA NI LA LIMPIEZA

l Molienda de la uva
Se entiende por molienda al rompimiento de los
granos que permite que los jugos de su interior se
pongan en contacto con sus partes sólidas.
La uva no debe estar acompañada de hojas y
otras partes sólidas de la planta de vid. Se procede entonces a separar los escobajos del racimo
y seguidamente aplastar el grano sin romper la
semilla, como tampoco destrozar el hollejo.
El grano es la fuente de la composición del vino
final y debe cuidarse que se aporten todos aquellos componentes que otorgan calidad al vino,
evitándose que se extraigan los compuestos negativos, que generalmente se
encuentran en las partes sólidas como son los hollejos, las semillas, las hojas y
otras partes vegetales que otorgan al vino sabor amargo y marcada astringencia.

SIN DESINFECCIÓN POSTERIOR

Elaboración
l Pie de cuba
Mosto en fermentación preparado para favorecer el inicio de la fermentación en
un mayor volumen de mosto.
Para vasija de 200 litros: preparar el pie de cuba TRES (3) días antes de la cosecha. Recolectar aproximadamente 20-30 kg de uva (racimos sanos y maduros,
sin hojas, NO lavar), descobajar, aplastar el grano. Fermentar en forma natural.

l Cosecha de la uva
Cosechar al tercer día de preparado el pie de cuba, utilizando los envases indicados en el punto 2.

22

l ENCUBADO
El jugo de uva con el hollejo proveniente de la molienda se lleva a la vasija donde
fermentará el mosto. Esta operación se llama encubado. Una vez encubado el mosto, se produce naturalmente una separación de la fase sólida, constituida por los
orujos, de la fase líquida, constituida por el mosto propiamente dicho. Los orujos
quedan en la parte superior de la vasija, constituyendo el denominado “sombrero”.

l Corrección de la acidez
A los fines de una buena fermentación, de un mejor poder antiséptico del anhídrido sulfuroso así como de una mejor conservación del vino terminado, es
conveniente realizar -previo a la fermentación- una corrección de la acidez del
mosto. A tal efecto se recomienda –para operar con una buena acidez total- el
agregado de 10 cucharadas soperas rasas de ácido tartárico cada 100 litros
de mosto.

23

�l Agregado del pie de cuba
Corregida la acidez se procede a
agregar el pie de cuba que ha sido
previamente preparado, el cual, al
contener levaduras en plena fase
de multiplicación, una vez inoculado en el mosto favorece el inicio
de la fermentación.

• El lugar debe ser fresco y a la sombra. La vasija impecablemente limpia y
desinfectada.
• Una vez molida la uva, agregar el pie de cuba que está fermentando.
• Agregar metabisulfito de potasio a razón de 20 g/hl (aproximadamente
2 cucharadas soperas rasas para 100 litros de mosto).
• Agregar nutrientes de levaduras (fosfato de amonio) a razón de 10 g/hl
(aproximadamente 1 cucharada sopera rasa para 100 litros de mosto).

l Fermentación
Proceso mediante el cual las levaduras, microorganismos presentes en la superficie del hollejo del grano, transforman el azúcar de la uva en alcohol etílico y se
desprende gas carbónico. Es un proceso complejo durante el cual se producen
además otros cambios, otras transformaciones que inciden sobre la calidad del
producto final. Durante la misma se desprende calor y la temperatura del mostovino aumenta.
Levaduras
GLUCOSA

1

ALCOHOL ETÍLICO + ANHÍDRIDO CARBÓNICO + CALOR

En los vinos blancos la fermentación se efectúa sin hollejos.
Durante la vinificación, se verifican claramente 2 fases de fermentación:
Fermentación primaria o tumultuosa
Tiene lugar desde el comienzo de la fermentación hasta que la mayor parte del azúcar
contenida en el mosto se ha transformado en alcohol. Se caracteriza por un movimiento enérgico del volumen del mosto-vino que asemeja a un líquido en ebullición,
debido al desprendimiento –similar a un burbujeo– de gas carbónico y de calor.

24

Como se dijo en la uva –incluido en la materia cerosa de su hollejo– se
encuentran presentes un gran número de microorganismos, algunos de los
cuales se debe evitar que se desarrollen dado que producirían efectos perjudiciales en la elaboración. Sin embargo otros, como las levaduras, es primordial que estén presentes.
A los efectos que las levaduras dominen y prevalezca su
única presencia en el mosto
se utiliza metabisulfito de potasio, que tiene una acción
antimicrobiana sobre los microorganismos no deseados.
Es importante que los microorganismos responsables de
la transformación del azúcar
en alcohol, las levaduras, se
encuentren en muy buenas
Mosto en fermentación
condiciones para efectuar
esta tarea, por lo cual se recomienda completar su alimentación con el agregado de los denominados nutrientes de levaduras o alimento de levaduras,
como es el fosfato de amonio, producto que se recomienda.

25

�n Control de temperatura de fermentación
La temperatura de fermentación es sumamente importante, NO debe superar
los 26°C en tintos y 22ºC en blancos. Si se pasa de estas temperatura se
debe refrigerar, evitando que llegue a 28ºC en los primeros y a más de 25ºC en
los segundos.
Al desprenderse calor durante la fermentación el mosto-vino eleva su temperatura, lo cual resulta perjudicial si se superan las temperaturas citadas anteriormente. Esto es debido a que a esas altas temperaturas se produce una transformación indeseable de los componentes naturales de la uva, resultando vinos
oxidados (blancos con tonalidades ocres y tintos amarronados) y con gusto a
frutas cocidas o a los denominados aromas a “cocción”.
Por otro lado, en esta fase fermentativa, el control de temperatura se torna fundamental para evitar la multiplicación desmesurada de levaduras, conocida
como “hipermultiplicación de biomasa”, ya que ello ocasiona que las levaduras
utilicen el azúcar en mayor cantidad para multiplicarse que para transformarlo
en alcohol etílico, con lo cual disminuye el rendimiento azúcar/alcohol y se obtienen vinos de menor grado alcohólico con lo cual comprometen seriamente
su futura conservación.

• Enfriando botellas plásticas con agua congeladas o con hielo envuelto en
bolsas de polietileno: colocar agua en botellas vacías de gaseosas o bidones, especialmente limpias y desinfectadas por fuera. Congelarlas en la
heladera o freezer. Luego sumergir los recipientes dentro de la cuba con
el mosto en fermentación. Esta sería la práctica más recomendable y rápida para bajar la temperatura. Por lo tanto es fundamental poseer un buen
stock de botellas con agua congelada en los freezers.
También se podría usar hielo, en barra o en cubitos, contenidos dentro de
una bolsa de plástico transparente y resistente mecánicamente, no menor
de 150 micras.
Hielo

Se debe bajar la temperatura por una de las siguientes formas:
• Aireando el mosto: dejar caer el mosto en otro recipiente, usando la canilla
de abajo de la cuba o usando una manguera. Luego, volcar el mosto de ese
recipiente sobre el sombrero superior que forma el hollejo. Repetir la operación varias veces.
• Enfriando por fuera de la vasija con trapos mojados: empapar con agua bolsas de arpillera y cubrir por fuera el recipiente donde se encuentra el caldo
en fermentación.
• Enfriando por fuera de la vasija con agua: hacer circular agua por el exterior
de la vasija, como si se la estuviese regando. Esta operación se puede combinar con la anterior.

26

n Control de fermentación
Fundamental para la calidad,
sanidad y conservabilidad del
vino final. Todos los días se debe
controlar Grado Bé y Temperatura,
tomando como modelo la planilla
de registro que sigue:
Vasija en fermentación

27

�	Elaboración 	Elaboración	Elaboración	Elaboración
N° 1
N° 2
N° 3
N° 4
DÍA
1

T °C

° Bé

T° C

Bé

T°C

Bé

T°C

mañana								
tarde								

2

mañana								
tarde								

3

Bé

– Cuando la temperatura es igual a
15ºC, el º Baumé resulta de la lectura
directa del mostímetro.
– Cuando la temperatura del caldo
no sea igual a 15ºC: a la lectura indicada en el mostímetro debe sumarse
0,1 por cada 2ºC de temperatura por
encima de 15ºC, y restarse 0,1 por
cada 2ºC de temperatura por debajo
de 15°C.
Control de fermentación

mañana								
tarde								

4

mañana								
tarde								

5

mañana								
tarde								

6

mañana								
tarde								

Termómetro
Determinación de temperatura y grado Baumé
• Elementos necesarios: un termómetro y un mostímetro.
• Forma de efectuar la lectura.
La lectura del mostímetro debe corregirse del siguiente modo:

28

Mostímetro

Ejemplo:
Si la lectura del mostímetro es 7 Bé y la temperatura es de 29ºC,
hay 14ºC más, por lo tanto deberá sumarse 0,7 y el valor real del
azúcar será 7,7 ºBé.

29

�n Bazuqueo
Fundamental. Durante la fermentación de los vinos tintos los hollejos y otras
partes sólidas suben y se ubican por encima del volumen del líquido, se forma el denominado “sombrero”. El bazuqueo consiste su hundimiento de este
sombrero, dos veces por día. Su importancia radica en mejorar la extracción de
color desde los orujos al mosto-vino, y evitar la acetificación y contaminación
de la parte superior del sombrero.

El vino se trasvasa a otra vasija sin el orujo, extrayéndoselo por la parte superior
del envase, evitando succionar hollejos del sombrero, que queda finalmente
depositado en el fondo de la vasija. Los orujos se prensan y se conserva el vino
prensa en vasija separada. Se lo debe terminar de fermentar y clarificar rápidamente por poseer elevado porcentaje de sólidos provenientes del prensado
hidráulico. NO mezclar inmediatamente con el otro vino, sino cuando éste ya
haya efectuado todos los trasiegos. Esta operación no se realiza en la elaboración de vinos blancos.
.

Hollejo
Descube

n Descube
Consiste en separar el orujo del mosto-vino, cuando el grado Bé se encuentra
entre 2 y 0. Ello se da aproximadamente a los 5-7 días del comienzo de la fermentación, momento en el cual la mayor parte del azúcar se ha transformado en alcohol
y la fermentación de los restos de azúcar se hace menos enérgica y más lenta.
Esta es la oportunidad, en la elaboración de tintos, en que se recomienda separar
los sólidos del vino, dado que la excesiva maceración en presencia de alcohol
conduce a la extracción de compuestos indeseables de los orujos, que otorgan al
vino dureza de boca y taninos muy astringentes, que permanecerán en el tiempo y
deteriorando la calidad del vino.

30

Prensado
de orujos

31

�Fermentación secundaria o lenta
Esta es la denominada fermentación secundaria o lenta, debido a que el poco
azúcar que resta en el vino, será trasformada muy lentamente en alcohol, por la
escasa cantidad de levaduras presentes, dado que las mismas han ido desapareciendo con el aumento del contenido de alcohol en el líquido. Por lo tanto, en
esta etapa se podrá observar un leve burbujeo del líquido, mucho menos intenso
que en la fermentación primaria.
Efectuado el descube del vino, luego de la fermentación primaria o tumultuosa, colocado en un nuevo envase –libre de orujos– preferentemente de boca
pequeña, se agregan nutrientes como fosfato de amonio a razón de 10g/hl
(aproximadamente 1 cucharada sopera rasa para 100 litros de vino), lo que
ayuda a que las pocas levaduras aún presentes en el vino posibiliten que el
azúcar restante, entre 0 y 2-3ºBé (0 y 35-52,5 g/l) termine de fermentar completamente hasta rastros de azúcar.
• Cuando no se desprendan más burbujas del vino (gas carbónico) encender un
fósforo en el espacio superior de la vasija y, si no se apaga, ello es indicador
que la fermentación ha finalizado.
• Rellenar la vasija con otro vino elaborado igualmente que éste y tapar bien para
que no entre aire. El contacto del vino con el aire produce acetificación (avinagrado, picado, oxidación y gusto a ratón).
• Dejar reposar 15 días, para que decanten las borras gruesas.

l trasiego
Es la operación mediante la cual se separan del vino las borras que se han deposi tado durante su reposo.
primer trasiego
El trasiego consiste en la separación de la borra gruesa del vino, que ha precipitado hacia el fondo de la vasija, el que se efectúa a los 15 días de realizado
el descube. Estas borras están constituidas por partes sólidas de la uva y leva-

32

duras muertas, materia orgánica que si no es separada rápidamente del vino,
comienza a cederle compuestos que le otorgan características desagradables,
con la consecuente disminución de su calidad. El vino se debe extraer por la
parte superior del envase, cuidando que la borra quede abajo y no sea succionada por la manguera extractora del vino. La borra –también denominada
“claro de borra”- se extrae con posterioridad y se coloca en envases pequeños.
NO agregar el claro de borra al vino trasegado.

Primer trasiego
n Clarificación
Consiste en la separación física y precipitación de las partículas sólidas remanentes del primer trasiego y que, para su
precipitación, requieren el uso de coagulantes orgánicos o inorgánicos luego del
primer trasiego, a fin de obtener un vino
cristalino. En general es conveniente realizar la clarificación con bentonita –el clarificante más utilizado- a razón de 100 g/
hl (aproximadamente 9 cucharadas soperas rasas en 100 litros de vino). Agitar suavemente, como manera que todas
las partículas suspendidas en el vino entren en contacto con la bentonita y dejar
reposar 7 a 10 días. Posteriormente realizar el segundo trasiego.

33

�Análisis de libre circulación

segundo trasiego
Consiste en separar el vino clarificado, límpido, de las borras finas precipitadas, constituidas por los sólidos remanentes del primer trasiego y la bentonita.
Se debe realizar extrayendo el vino por la parte superior del envase cuidando
de no arrastrar las borras y el clarificante, y posteriormente corregir la cantidad
de anhídrido sulfuroso, agregando metabisulfito de potasio a razón de 10 g/
hl (1 cucharada sopera rasa para 100 litros de vino). En caso de vinos abocados o con restos de azúcar aumentar la cantidad de metabisulfito de potasio,
agregando 30 g/hl (3 cucharadas soperas rasas para 100 litros de vino. Las
borras y la bentonita resultantes de la clarificación, se desechan.

Segundo trasiego
l RELLENO DE VASIJAS
Se deben rellenar periódicamente las vasijas a fin de evitar que el vino esté –en
el espacio de cabeza del recipiente- en contacto con el aire, ya que el oxígeno
presente en el mismo favorece el desarrollo de microbios (bacterias acéticas)
que avinagran el vino, como también oxidación y el desarrollo de otros microorganismos perjudiciales (Ej. gusto a ratón).
Esta operación consiste en agregar vino a las vasijas que no estén del todo llenas.
Rellenar cuando el vino haya terminado de fermentar, es decir, cuando esté calmo
y no haya más desprendimiento de burbujas. Debe realizarse en forma periódica.
Utilizar vino bueno para rellenar. Disponer de recipientes de diferentes tamaños para
guardar este vino, se deberá ir traspasándolo de modo que nunca se encuentre en un
recipiente mermo. No mover, dejando reposar hasta el envasamiento en lugar fresco.

34

l Gestionar el Análisis de Libre Circulación en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, en la Delegación correspondiente a la jurisdicción del elaborador.

Envasado o fraccionamiento
l Sólo se puede fraccionar el vino en envase de vidrio (botella o damajuana)
perfectamente limpios y secos. Cuidar en el momento del envasado el no mover demasiado el envase que contiene al vino, porque como puede contener
algunos remanentes de borra fina, podría enturbiar el mismo. Lo ideal es que
el envase tenga un robinete o surtidor ubicado por encima del nivel de la borra
(10-15 cm por encima del piso del tanque o vasija), para evitar lo señalado.
l Taponado de envases
Fundamental. Usar tapón de corcho de buena calidad (no es aconsejable
utilizar corcho reconstituido) y seco (no mojarlo). Luego del llenado, es conveniente dejar el envase 7 días a fin de que el tapón se expanda y se adapte a la
botella. Luego colocarla en posición horizontal y conservar en lugar fresco. Previo a la venta, etiquetar, contraetiquetar, colocar capuchón y ponerlas en caja.

35

�Venta
El lugar de exposición del vino para la venta debe ser fresco y oscuro, se colocará
sólo una botella en posición vertical para su exposición, mientras que las restantes
deben estar en posición horizontal o inclinadas 45º con la boca hacia abajo.

Causas que más favorecen el desarrollo
de las enfermedades del vino
Las enfermedades que se presentan en los vinos tienen, generalmente, su origen en malas prácticas provenientes tanto del manejo de la materia prima –uvacomo durante la elaboración y posterior conservación.
El vino enferma y, en consecuencia, se desnaturalizan sus cualidades, cuando:
l No tiene la acidez conveniente. La acidez es una defensa natural del vino.
l Posee bajo grado alcohólico, lo cual expone al vino a probables desarrollos
microbioógicos indeseables.
l No se agregan dosis adecuadas de anhídrido sulfuroso en la vinificación, el
cual es un antiséptico eficaz y uso permitido.

Requerimientos que deben cumplir los vinos caseros
para su venta
l El producto deberá presentar sabor vinoso, poseer aroma característico y un
color que responda al de su denominación, tinto o blanco.
l Reunir las características químicas de un vino genuino artesanal, identificándose con las determinaciones de alcohol, extracto seco, azúcares reductores, acidez total en tartárico, acidez volátil en acético y sulfatos en sulfato de potasio.
l No se permitirá la circulación de productos que superen los tenores normales
de metanol, que se detecte la presencia de ferrocianuro, que presente materia
colorante artificial, edulcorantes sintéticos o cualquier otra sustancia no aprobada y que comprometan la salud de los consumidores.

36

l Le queda azúcar sin fermentar y no se extreman los cuidados necesarios para
evitar la presencia de microorganismos que desmejorarán el vinoresencia de
microorganismos que desmejorarán el vino.
l La temperatura de fermentación ha sido elevada, lo cual acelera procesos de
oxidación, perjudicando su aspecto visual, tornando los tintos más amarronados
y los blancos con tonalidades ocre. También existe una pérdida importante de
los aromas primarios proveniente de la uva y la aparición de olores a “cocción”.
l Le quedan sustancias nitrogenadas, principalmente provenientes de las células de
levaduras muertas, las cuales deben ser separadas rápidamente del vino terminado.
l Se mantiene mucho tiempo en contacto con borras, que ceden al vino olores
desagradables.

37

�l No se rellena con la aconsejada frecuencia. Quedando el vino expuesto a la
influencia del oxígeno y a la acción microbiana.
l No se cuida escrupulosamente la higiene del personal, local, de la vasija, y
de los elementos y maquinarias. Casos en los que aparecen contaminaciones
cruzadas e indirectas.

Diagrama de elaboración de vino tinto y blanco
		

COSECHA

	Escobajo o raspón

MOLIENDA

		

ENCUBADO

		
		

FERMENTACIÓN
PRIMARIA

		

DESCUBE	

			

		

FERMENTACIÓN
SECUNDARIA

PIE DE CUBA
ORUJO (vino blanco)

ORUJO
PRENSA
FERMENTACIÓN 2aria

			
CLARIFICACIÓN
Borras gruesas
1er TRASIEGO		
				
Borras + Bentonita
CLARIFICACIÓN
Borras finas

2do TRASIEGO

		EMBOTELLADO

38

Borras

Borras
Vino prensa

Control de la calidad de los vinos mediante el uso
de los sentidos
l Nuestros sentidos constituyen una herramienta muy importante para evaluar
la calidad del vino elaborado. El entrenamiento permite mejorar las habilidades para reconocer cómo se expresa
un vino y asociarlo con la uva que le
dio origen, la tecnología de elaboración
y su conservación. También es posible
encontrar cuáles son las preferencias de
los consumidores y trabajar para lograr
el vino que a ellos les gusta.
A tráves de la cata o análisis sensorial –más conocida como degustación– se
pueden identificar las bondades y defectos de los vinos.
Nuestros sentidos por lo tanto permiten realizar un rápido análisis del perfil
sensorial de cada vino e identificar aquellas expresiones desagradables que el
consumidor detectará y terminará por no seguir comprando ese vino. Lo cual
es una gran ayuda para el elaborador que deberá aplicar las correspondientes
acciones correctivas. El análisis sensorial comienza con la vista, sigue por el
olfato y finalmente con el gusto. Un vino debe presentarse correcto en todos
los pasos para que su calidad sea bien apreciada.
Se analiza:
l A la vista
• Limpidez
• Color
• Intensidad
• Tonalidad

39

�l Al olfato
• Limpieza
• Intensidad de aromas
• Complejidad
• Finura
l Al gusto
• Limpieza
• Estructura y cuerpo
• Persistencia aromática
• Armonía
Las alteraciones del vino se manifiestan a la vista y/o
al olfato y/o al gusto.
Es muy importante usar una copa adecuada, con un
cuerpo que se ensancha en el ecuador y se estrecha
en su boca, los que produce una concentración de los
aromas, favoreciendo de este modo la olfacción.
Para obtener buenos resultados cuando un grupo expertos o no expertos, catan el vino, todos deben usar el
mismo tipo de copa al momento del trabajo de evaluación sensorial de un vino.

Enfermedades, defectos y alteraciones
más frecuentes del vino
l Olores herbáceos
Los compuestos químicos responsables (alcoholes de 6 átomos de carbono:
hexanol y hexenoles y aldehídos de 6 átomos de carbono: hexanal y hexenal)

40

se encuentran en las hojas
y cuando estas pasan a la
molienda los compuestos
quedan en el mosto y luego
en el vino final.
Estos compuestos también se originan durante la
molienda, en presencia de
oxígeno y ácidos grasos insaturados como el linoleico
y linolénico (precursores) y
acción enzimática (de las lipoxigenasas). Estos ácidos
se ubican: pruina, semilla y
escobajo.
¿Cómo se perciben en el vino?
Pequeñas cantidades de estos compuestos conducen a percibir: Gusto herbáceo, a verde. Se percibe tanto a la nariz como en la boca .
¿Cómo prevenir su aparición en el vino?
• Cosechar con madurez adecuada.
• Evitar al máximo el rompimiento excesivo de las uvas (gestión de la molienda
y del prensado).
• Efectuar una rápida limpieza de los mostos y un encolado con clarificantes.
l Reducido (SH2)
Procedencia:
• Excesivo sulfitado.(uso de metabisulfito de potasio)
• Compuestos utilizados para el tratamiento sanitario de la vid.
• Provenir de los aminoácidos azufrados del mismo racimo.

41

�¿Cómo se perciben en el vino?
• Olor a huevo podrido

• Estos microorganismos necesitan oxígeno para su desarrollo.
• Son los responsables de la Acidez Volátil en Vinos.

¿Cómo prevenir su aparición en el vino?
• Sustituir tratamientos con azufre en las proximidades de la cosecha.
• Observar las concentraciones y plazos de seguridad de los diversos productos pulverizados
• Al quemar mechas de azufre, al derretirse evitar que caiga sobre el recipiente
que contendrá el vino
• Antes de trasegar el vino en una vasija que fue azufrada, examinarla cuidadosamente.
• Evitar dosis excesivas de azufre antes de la fermentación.
• Reducir el enturbamiento en el mosto.
• Agregar nutrientes
• Rápida separación de las lías.
• Clarificar los vinos jóvenes

¿Cómo se perciben en el vino?
• Olor y gusto a vinagre. En boca se genera más saliva, como un mecanismo
de defensa del organismo ante la agresión de su acidez

Eliminación:
• Con frecuencia se puede eliminar con la simple aireación.
• Si la presencia de SH2 es baja, puede dispersarse por sí solo decantándolo
o abriendo la botella un rato antes y agitando la copa enérgicamente con
movimientos rotatorios.
La presencia de este defecto debido al compuesto químico: ácido sulfhídrico, puede ocasionar que siga reaccionando dentro del vino, convirtiéndose
en compuestos no muy agradables como los mercaptanos (olor a cañerías) u
otros compuestos azufrados que recuerdan a ajo, a cebolla.
l Picadura acética
• Es una oxidación del etanol –alcohol del vino– a ácido acético.
• Provocada por bacterias acéticas del género Acetobacter y Gluconobacter.
• Formadoras superficiales de velos (blanco, muy fino coloreado o espeso y viscoso).

42

¿Cómo prevenir su aparición en el vino?
• Cuidando que la uva llegue sana a la molienda y no muy caliente
• Usando las dosis de metabisulfito de potasio recomendadas y aplicarlo de
acuerdo a los recomendado
• Evitar exceso de madurez
• Fermentar hasta rastros de azúcar
• Corregir acidez
• No tener vasijas mermas
• Cuidar la limpieza e higiene de la bodega y del personal
l Acetato de etilo
Acompaña siempre al aumento de acidez volátil y es el responsable de la
acescencia del vino.
l Sudor a caballo
Presencia de compuestos químicos denominados fenoles volátiles originados
por el accionar de microorganismos indeseables (levadura brettanomyces).
¿Cómo se perciben en el vino?
• Turbidez.
• Particular y penetrante olor que recuerda el sudor de caballo, perro mojado.
• Gusto bituminoso graso animal. También farmacéutico y agrio.

43

�¿Cómo prevenir?
• Limpieza frecente y a fondo
• Evitar la elaboración de uvas muy maduras.
• Evitar maceraciones prefermentativas a alta temperatura.
• Eliminmar el uso de barricas infectadas
• No mezclar con vinos infectados
• Uso recomendado de metabisulfito de potasio
• El espacio de aire de las vasijas con vino debe mantenerse lo más bajo posible
• Embotellado: estéril o azufrado suficiente.

Legislación
l Documentación a presentar para inscribirse
1. Formulario de inscripción para elaboradores de vino casero: original y dos
copias.
2. Documento de identidad: una fotocopia .
3. Etiqueta que identificará al producto: un ejemplar pegado en una hoja. Esta
inscripción es inmediata. Una vez que presente los papeles recibirá un certificado de inscripción llenado y firmado por autoridades del instituto nacional
de vitivinicultura.

l Corcho mohoso, humedad
l Documentación a presentar para elaborar
Origen: Uso de tapones de corcho con presencia de hongos, combinado a la
aplicación de compuestos colorados de limpieza y desinfección, así como con
el uso de barnices poliuretanitos para revestir superficies de madera del local
de elaboración. Esto da lugar a la formación de una familia de compuestos
químicos denominados anisoles.
¿Cómo se percibe?
Recuerda a moho, cartón húmedo.
¿Cómo se previene?
• Impedir que los tapones de corcho estén expuestos a elevada humedad,
implica proliferación de mohos.
• Evitar el tratamiento con productos clorados en bodega.
• Evitar materiales que pudieran haber sido tratados con productos clorados.
• Productos fitosanitarios (clorofenol), insecticidas y pesticidas pueden degradarse hasta anisoles.
• Evitar barnizar las maderas del local de elaboración
• Efectuar controles habituales en los lotes de tapones.
• Utilizar tapones sintéticos o cápsulas a rosca

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Nota solicitando permiso de elaboración: original y copia. Esta nota debe presentarse con cinco (5) días de anticipación y en la misma se indicará:
• Día de inicio de la cosecha
• Cantidad de uva aproximada que ocupará
• Cantidad aproximada de litros a elaborar
• Origen de la uva. Sí es posible acompañar el número de inscripción del viñedo ante el instituto nacional de vitivinicultura
• Fecha aproximada de finalización.
Máximo que se puede elaborar: 4.000 litros.
En esta instancia se le entregará la planilla anual para asentar el resumen de
elaboración y el volumen del vino analizado.
l Trámite a realizar para obtener el analisis del vino casero
Nota comunicando la finalización de la elaboración: original y copia. Inspectores
del instituto nacional de vitivinicultura se presentarán en el domicilio y extraerán
las muestras de cada tipo de vino, a los fines de obtener los análisis de libre
circulación, y le entregarán copias de las actas de extracción de muestras.

45

�l Trámite a realizar para obtener las fajas de seguridad
(estampillas)
1. Concurrir a la delegación del i.n.v. (el elaborador o su apoderado especial)
de su jurisdicción, con los duplicados de las actas de extracción de muestras y requerir los resultados analíticos.
2. Obtenidos los análisis, presentar la “planilla anual para asentar el resumen
de elaboración y el volumen de vino analizado”.
3. Se le hará llenar la solicitud de fajas de se-guridad para vino casero: original
y copia.
4. El elaborador recibirá las “fajas de seguridad” para cubrir la totalidad de los
litros de los análisis de acuerdo a los envases (botellas o damajuanas) y su
capacidad.
l Comercialización
1. Sólo se permiten botellas y damajuanas de vidrio.
2. Los envases deben estar identificados con etiquetas.
Datos de la etiqueta:
• nombre del elaborador.
• ubicación del establecimiento.
• número de inscripción ante el i.n.v.
• denominación del producto (vino casero blanco, rosado o tinto).
• opcional: capacidad del envase, nombre o marca comercial.
Nota: no se permite identificar al vino casero como varietal, por ejemplo “bonarda”, “malbec”, etc. Sólo se admite: vino casero blanco, rosado o tinto.

46

Bibliografía
• Guía para la aplicación de buenas prácticas agrícolas. Publicación Sagpya–
i.n.v.–Iram. Junio 2005.
• Guía para la aplicación de buenas prácticas de manufactura-Guía para la
aplicación de análisis de peligros y puntos críticos de control (norma iram
14104:2001)-Bodegas. Publicación Sagpya-inv-iram. Junio 2005.
• Resolución nº 080/96 Mercosur “Elaboración de alimentos” y Capítulo ii del
Código Alimentario Argentino (c.a.a.). Condiciones generales de las fábricas y
comercios de alimentos.
• Quini, Claudia I. Programa de capacitación del i.n.v. a elaboradores de vino
casero de Lavalle.
• Guiñazú., Raúl H. Tecnología de higiene y sanitización preventiva en la industria
vitivinícola. Programa de capacitación a pequeños y medianos productores vitivinícolas. Resolución i.n.v. Nº a.73/2009.
• Guiñazú, Raúl H. Tecnología de higiene y sanitización preventiva en bodega.
Fondo editorial Universidad Católica de Cuyo. Evisan 2009. Págs. 39 a 74. Año
2010.
• Alturria, Laura V.; Antoniolli, Ester R.; Ceresa, Alejandro M.; Solsona, Juan E.;
Winter, Patricia. Elaboración de vinos: defectos en el proceso que originan costos de no calidad. Rev. Fca Uncuyo. Tomo xl. N° 1. Año 2008. Págs. 1-16.
• D’Aquino, Miguel; Rezk, Roberto. Desinfección: desinfectantes, desinfestantes,
limpieza. Editorial Eudeba. 1995.
• Capacitación sobre buenas prácticas de manufactura en bodega. Convenio
i.n.v. - inti
• Cramer, Michael M. Food Plant Sanitation: Design, maintenance and good manufacturing practices.
• Pascal Ribéreau-Gayon, Yves Glories, Alain Maujean y Dennis Dubourdieu. Tratado de Enología. 2° Volumen: Química del Vino, Estabilización y Tratamientos.
Editorial Hemisferio Sur. Año 2003.

47

�Elaboración casera
de destilado
de orujo (grapa)
La destilación
l Es la operación de separar, mediante vaporización y recondensación, los diferentes componentes líquidos, sólidos disueltos en liquido o gases licuados
de una mezcla, aprovechando los diferentes puntos de ebullición de cada una
de las sustancias, ya que cada sustancia pura tiene un punto de ebullición
diferente. El agua se evapora a 100ºC -bajo una presión de 1 atmósfera (atm)mientras que el alcohol etílico lo hace a 78,4ºC, bajo una presión de 1 atm.
l A nivel de laboratorio la destilación se lleva a cabo en un balón o matraz de
fondo esférico, donde se calienta la mezcla, los vapores que se desprenden
por el calentamiento son conducidos hasta el condensador, donde a través
de una contra-corriente de líquido refrigerante (generalmente agua fría) estos
vapores se condensan y son recogidos en otro balón, el cual puede o no estar
conectado a un sistema de vacío que ayuda a destilar a mayor velocidad.

48

49

�l Como el agua y el alcohol etílico son líquidos que se mezclan perfectamente
en distintas proporciones, cuando se evapora el alcohol produce un arrastre de
agua. El rectificador es un accesorio con gran superficie de contacto que se coloca en la parte superior del capitel con el objeto de evitar, en parte, el arrastre
de vapor de agua, ya que el mismo es refrigerado por agua fría o simplemente
por el aire que lo rodea.

Esquema de un destilador de laboratorio
Termómetro

Salida de refrigerante

rectificador

Entrada de refrigerante

Evaporación
Condensador

Agua
Recepción de condensados
Lenteja
rectificadora
o desflamador

Calentador

l A mayor escala, semi-industrial o industrial, para destilar se utilizan los alambiques, donde el principio es el mismo. En este caso el calentador es una caldera.

Juntas hidráulicas
para reibir las
condensaciones
(el sello es con
agua o con harina)

Partes del alambique (simple y discontinuo)

Capitel
o capacete

Cuello de cisne
Refrigerante

Caldera
o pota

Serpentín

Flema

50

Sistema de calentamiento
Puede ser por fuego directo o por calentamiento indirecto.
l Fuego directo
Se calienta la caldera directamente en su base con un mechero. Para evitar calentamientos localizados del orujo y evitar la formación de un compuesto tóxico
llamado furfural, se coloca una plancha de cobre perforado o una reja metálica
sobre el fondo de la caldera, esto impide que las materias sólidas estén en
contacto con el fondo y se quemen.

51

�Diagrama de sistema de calentamiento
FUEGO DIRECTO
(después de agregar agua al orujo)

Mayor cantidad
de furfural

Caramelizaciones

INDIRECTO

Vapor

Baño de María

Serpentín
sumergido
en el seno
del líquido a
destilar

Evita golpes
de fuego

l Fuego INdirecto
Recalentamientos locales

Baño de María
Los orujos son colocados en un cesto metálico en la caldera o en una segunda caldera que se sumerge en el
agua de la primera.

Características del alambique
calentamiento con vapor
En este caso el calentamiento lo realiza una corriente de vapor de agua
que se conduce por una cañería que
entra y sale por la base de la caldera
(ver imagen).
En este caso también se esta aprovechando la tapa de la caldera (capitel)
como rectificador ya que se esta vertiendo agua fría del condensador.

52

l Forma de la caldera: La forma redonda o de pera ha resultado ideal
porque el calor se distribuye de manera rápida y homogénea y el material no se
quema tan fácil en una esfera como en un recipiente de base llana.
l Temperatura: Es interesante que el alambique esté equipado con un termómetro para separar bien la “cabeza” del “corazón” o destilado principal, ya
que aquella contiene impurezas y sustancias tóxicas.
l Materiales:
• El cobre es lo ideal en caldera, columna, capitel, cuello de cisne (o trompa de

53

�elefante) y condensador. Debido a su alta conductividad,
el cobre impide que la masa macerada se queme, ya que
distribuye el calor de manera rápida y uniforme. Además
el cobre resiste a los ácidos de la uva y del vino. Absorbe el ácido sulfhídrico y actúa como catalizador (los
alambiques nuevos pueden ceder malos sabores debido
a impurezas en el cobre, hasta que se forme una capa
protectora)
• El acero inoxidable puede usarse en el condensador,
pero hay alambiques que son todo de este material. Pero
aparecen malos sabores entre ellos formación de SH2.
• El vidrio se utiliza en laboratorios para experimentos.

Tipos de aparatos para destilar

l ACCESORIOS
Entre los accesorios de los alambiques podemos nombrar: el rectificador, descarga basculante para facilitar el vaciado del orujo, termómetro en la caldera,
descarga lateral del orujo y alcohómetro conectado al condensador.

Rectificador				

Descarga basculante - Termómetro

l ALAMBIQUES
Los alambiques más comunes son los de forma de pera, como se muestra en
la imagen más abajo.

Alcohómetro a la salida del condensador

Alambique pera

54

Salida de producto total 			

55

�l LA ALQUITARA
Es similar al alambique con la diferencia de que el condensador de vapores se
encuentra arriba del capacete y no al costado de este.
Su rendimiento es menor al del alambique.

Capacete

Los vapores producidos se
expansionan en el condensador
y se condensan por efecto del
agua de refrigeración, saliendo el
destilado a través del pico.
Es sin dudas el sistema más lento y
de menor rendimiento.

Conservación de los orujos
l Se colocan en capas regulares, fuertemente presionadas para extraer el aire y se las suele cubrir,
al final, con una capa de arena para permitir la
salida de CO2 y no permitir el ingreso de aire.
Si el orujo es expuesto al aire:
• Se producen oxidaciones que transforman el
alcohol en ácido acético.
• Se produce evaporación del alcohol contenido en el orujo.

Proceso de elaboración
1 Colocación de la base metálica de cobre perforada.

Materia prima

2 Se separa el raspón dejando sólo el orujo (despalillamiento), para conseguir
una mejor circulación de los vapores en la masa del orujo y evitar el metilico.
3 Carga de la caldera con 10-20 % de agua.

l La materia prima son los orujos que salen del prensado en la elaboración del
vino tinto, a los cuales se les agrega agua. El peso de los orujos es el 10 al 15
% de la vendimia despalillada, cuya composición aproximada es la siguiente:
• 50 a 70 % agua
• 3 a 6 % de alcohol
• Materias celulósicas, nitrogenadas, materias grasas, materias minerales y diversas materias solubles.

56

4 Encendido del fuego.
5 Mientras se calienta el agua se extraen los orujos
de los recipientes de conservación y se colocan
en la caldera. Se prepara el engrudo (mezcla
una parte de harina de trigo por 5 o 6 partes de
agua fría)

57

�6 Se coloca el capacete
con el cuello de cisne,
sellando las uniones
con agua (si posee
depósito) o masa de
harina.

7 Llenado del depósito de refrigeración.
Es importante mantener el agua de refrigeración a temperaturas próximas a los 18-20 ºC.
Temperaturas bajas provocan condensaciones rápidas que dan lugar a destilados duros
; mientras que, temperaturas altas provocan
condensaciones lentas que dan lugar a la pérdida de componentes volátiles favorables.

8 Una vez iniciada la salida del destilado, se ha
de procurar mantener un ritmo lento y uniforme, regulando adecuadamente el
aporte de calor.9- Medir con alcohómetro las graduaciones de salida, para separar correctamente, cabezas, corazones y colas.
• Al comienzo de la destilación: Cabezas (compuestos más volátiles que el
alcohol). (&gt; 70% alc)
• PE próximos al alcohol: corazón o medios. (entre el 70% y el 45% alc)
• PE superior al alcohol ordinario, al final de la destilación: colas (&lt;45% alc.)
La destilación se detiene cuando el alcohómetro indica 0º.

Composición de la flema o producto de la destilación
l Entre los componentes más importantes podemos nombrar:
• Alcohol
• Agua
• Aldehidos
• Ésteres
• Ácidos
• Alcoholes superiores
• Aceites esenciales
l Clasificación según el origen:
De la materia prima:
• aromas esenciales (cabeza y medio)
• ácidos (algunos productos de cola)
De la fermentación:
• alcohol (medio de la destilación)
• glicerina (producto de cola)
• alcoholes superiores o aceite de fusel(producto de cola)
• ácido succinico
• aldehidos (salen en la cabeza)
• ésteres (salen en la cabeza y el corazón)
De la destilación:
• principalmente furfural
(concecuencia del calor)
(producto de cola)

9 Limpieza y nueva carga del primer calderín.
La calidad del aguardiente de orujo dependerá de:
• Calidad del orujo.

58

59

�• Conservación del orujo.
• Método y equipo utilizado.
• Manejo de conducción de la destilación.

Riesgos en la elaboración del destilado de orujo
l El metanol o alcohol metílico es un componente del aguardiente de orujo que
puede producir intoxicación, si se encuentra en una concentración que supere
el límite de 1 mililitro/ litro.
l El alcohol metílico se absorbe por todas las vías (oral, dérmica y respiratoria),
l También durante la elaboración puede intoxicar al destilador.
l El daño que produce el metanol se manifiesta en disminución de la agudeza
visual, ceguera y finalmente la muerte.
l El metanol actúa dirigiéndose al hígado, donde primero se transforma en formaldehído que actúa sobre el ADN y después se convierte en ácido fórmico
que ataca al nervio óptico, le desintegra las proteínas que forman la mielina y
también destruye la retina.
l Otro componente tóxico es el furfural, que no debe superar una concentración
de 40 miligramos/ litro de alcohol anhidro en el aguardiente de orujo.
l Actúa sobre el sistema digestivo, el sistema respiratorio y el sistema nervioso.
l Por eso se debe evitar las temperaturas excesivas, y evitar poner sarmientos en
el alambique.

Intoxicación aguda por metanol o alcohol metílico
l La vía más frecuente de absorción es la digestiva. La dosis letal varía entre 20 y 100
ml. La muerte por metanol va siempre precedida de ceguera. Se sabe que incluso
15 ml de metanol han causado ceguera y el responsable de ello es el formaldehído.

60

Forman leve: sensación nauseosa, molestias epigástricas y cefaleas. Si el
tiempo de absorción es de algunas horas se presenta visión borrosa.
Forma moderada:se producen vómitos. Hay taquicardia y depresión del sistema nervioso central. Si se produce el cuadro de embriaguez, es poco intenso
y corto en su duración. La piel está fría y sudorosa, la visión es borrosa y hay
aumento de la frecuencia respiratoria.
Forma grave: el paciente está en coma y presenta acidosis metabólica. La respiración es superficial y rápida. El color de la piel y las mucosas es francarnente
azuladas. Las dificultades para respirar pueden llegar al edema agudo de pulmón. La orina y el aliento huelen a formaldehído. Se presenta edema cerebral;
coma y a veces convulsiones. Las intoxicaciones graves presentan insuficiencia
renal aguda.

Intoxicación crónica
l La exposición crónica al metanol, fundamentalmente por vía respiratoria, produce alteraciones mucosas en las vías respiratorias superiores y en la conjuntiva.
Si la cantidad absorbida es suficientemente alta, pueden producirse trastornos
de la visión que oscilan desde la pérdida de la agudeza visual hasta la ceguera.
l Hay un período de latencia asintomático de 8 a 36 hs. antes de que surjan los
síntomas de la intoxicación.
l Si el sujeto bebió etanol simultáneamente en volúmenes suficientes, puede retrasarse en grado extraordinario y a veces, abortarse la aparición de signos y
síntomas de intoxicación por metanol. En tales casos, es notoria la intoxicación
por etanol y quizás no se sospeche que el sujeto ingirió metanol.
l El alcohol etílico compite con el alcohol metílico por la enzima alcohol deshidrogenasa, teniendo el primero mucha mayor afinidad por la enzima. De esta
manera, el metanol se desvía de su ruta metabólica y no se biotransforma a
formaldehído y ácido fórmico, responsables de su toxicidad.

61

�l Por los motivos mencionados, se utiliza etanol (alcohol puro) diluido en agua o en
alguna bebida gaseosa para administración oral o soluciones adecuadas para
administración intravenosa como tratamiento en una intoxicación con metanol.

Límites del aguardiente de orujo
según el Código Alimentario Argentino
l Etanol: 35,0 a 65,0 % v/v.;
l Coeficiente de congéneres: 0,65 a 5,00 g/l; (sustancias volátiles totales o no
alcohol: aldehídos, ácidos, esteres, furfural, alcoholes superiores.)
l Metanol: hasta 0,79 g/l, es decir 1 ml/l.
l Furfural: hasta 0,040 g/l de alcohol anhidro.
l Alcohol amílico e isopropílico: no detectables.
l Benceno: no detectable.

Recomendaciones
l Tratar de destilar el orujo apenas se descube el vino. Mientras más tiempo pase,
más aumentará la proporción de alcohol metílico hasta el límite bromatológico
de 1 mililitro/litro. Observación de hasta 9,6 ml/l.
l No usar el orujo cuando han transcurrido más de 90 días desde el descube
hasta la destilación.
l Analizar las muestras antes de consumirlas.
l No prensar demasiado el orujo. Aumenta el metanol en el destilado.
l Usar en su caso una prensa neumática. No una superprensa y menos una hidráulica.
l No acercar demasiado el orujo a la llama.
l Ubicar una parrilla metálica en el alambique. Evitará la formación de una sustancia tóxica llamada furfural.

62

l Evitar poner sarmientos o paja entre el orujo y el fondo del alambique. Alcohol
metílico puede desprenderse de la madera.
l Trabajar a baño maría, regulando la temperatura y la cantidad de calor aportada.
l Evitar oler la primera fracción del destilado (cabeza). Volumen aprox. 10% del
total a destilar.
l Reemplazar el olfato por el alcohómetro.
l La cabeza sale con 80 (86) grados de etanol y va bajando. Cuando llega a 70
grados empieza el corazón.
l A los 45 grados de alcohol empieza la cola.
l Destilar hasta agotar los orujos, pero la cola se separa.
l Estos límites deben ser experimentados por el destilador, oliendo por última
vez, hasta que usando el alcohómetro ya no sea necesario oler.
l Usar una probeta de ¼ litro, con entrada y salida para que flote el alcohómetro.
Leer en forma continua.
l El destilado debe entrar a la probeta por el tubito inferior y se recibe por el tubito
superior.
l Solución propuesta: recibir el destilado en 10 fracciones.
1 “cabeza”
7 siguientes “corazón”
2 últimas “cola”
l Etiquetar numerándolas, mandarlas al laboratorio y cuando se tengan los resultados, recién probarlas.
l Sólo consumir lo que esté apto.
l Se elimina la cabeza y las dos colas, y se aprovechan las 7 fracciones que son
corazón.
l Con la práctica ya se mandará sólo lo que sea corazón.
l El resto se descarta sin olerlo ni saborearlo y por supuesto sin consumirlo.

63

�Conclusiones
l
l
l
l
l

Controlar metanol es función de la presión y del tiempo
Controlar furfural es función de la temperatura
Reemplazar el olfato por el alcohómetro
Reemplazar el olfato y el gusto por el fraccionamiento
Probar y consumir después del análisis de laboratorio

Bibliografía
•
•
•
•

64

J. M. Xandri. Elaboración de aguardientes simples, compuestos y licores.
Experiencias realizadas entre elaboradores y el INV
www.alambiques.com
Enciclopedia Wikipedia.

�Poda de la vid

La Poda se define como la remoción de sarmientos, brazos y otras partes vivas
de la planta.

Objetivos
1 Establecer y mantener a la planta en una forma tal que facilite el manejo del
viñedo.
2 Mantener o aumentar la producción en calidad y cantidad.
3 Seleccionar yemas que produzcan brotes fructíferos.
4 Regular el número de brotes y por ende el número y tamaño de los racimos
5 Equilibrar la producción de uva (carga) con la de madera.
6 Evitar el ataque de enfermedades criptogámicas (peronóspora, oidio, botritis).
7 Facilitar la tarea de cosecha.

66

67

�Época de poda
l Se considera generalmente que no hay que podar antes de las heladas tempranas, pero la realidad es que se puede empezar a podar cuando las hojas están
completamente amarillas o caen; es decir cuando ya no fotosintetizan. Por lo
tanto se puede podar desde la caída de las hojas hasta el estado de yemas
hinchadas (antes que se inicie el movimiento de savia).
l La poda temprana (antes de la senescencia de las hojas) retarda la brotación,
pero afecta el almacenamiento de carbohidratos en las zonas leñosas.
l La poda tardía (poco antes de la brotación o cuando las yemas recién han
brotado) puede retrazar la brotación durante varios días aún semanas. Esta
estrategia puede usarse para a las heladas tardías.

Principios de la poda (A. J. Winkler)
1 La poda tiene efecto depresivo sobre el crecimiento: la remoción de
la parte viviente vegetativa en cualquier época, disminuye la capacidad
productiva de la vid. De esta forma
la poda tiene dos efectos pronunciados: concentra las actividades
de la vid en las partes que se dejan
a la planta, y disminuye la capacidad total. La poda correcta consiste en conseguir el primer efecto en el grado
requerido y al mismo tiempo reducir el segundo efecto tanto como sea posible.
2 La producción de la cosecha deprime la capacidad de la vid: las vides con una
cosecha muy pesada, crecen menos vigorosamente que las vides con una cosecha ligera y también, las vides que dan de más o se sobrecargan en un año,
con toda probabilidad al año siguiente darán una cosecha menor.

68

3 El vigor de los brotes varía inversamente con el número de estos y la cantidad
de cosecha: mientras más pocos sean los brotes que se permite desarrollar y
más pequeña sea la cosecha, más vigorosamente crecerá el brote.
4 La capacidad de una vid varía directamente con el número de brotes que se
desarrollen: el área fotosintética total y no el ritmo de elongación o alargamiento
de los brotes determina la capacidad.
5 La capacidad de fructificación de las yemas varía inversamente con el vigor
de sus brotes, dentro de ciertos límites: la fructificación de las yemas aumenta con el aumento del vigor hasta un cierto punto, donde a partir de allí todo
aumento de vigor se traduce en una disminución de la fertilidad de las yemas.
Por lo tanto toda práctica que aumente el vigor favorece la fructificación, pero
hasta cierto límite.
6 Un sarmiento, un brazo a una planta de vid grandes, pueden producir más que
un ejemplar de ellos pequeños y, por lo tanto deben llevar más yemas frutales.
7 Una determinada vid en una determinada estación puede nutrirse adecuadamente madurar únicamente a una cierta cantidad de frutos y su capacidad está
limitada por su historia previa y su ambiente.
Las condiciones de una buena nutrición de la vid, un crecimiento moderado de
los brotes y cosechas normales, favorecen tanto a la maduración temprana de
los brotes como a la formación de abundante yemas frutales.
La longitud de los entrenudos es otro índice de crecimiento que nos da una idea
de la fertilidad de las yemas.
El hecho que un sarmiento tenga entrenudo de longitud normal, cuando otras
condiciones son favorables, indica un buen desarrollo de la yema y una madura
condición de su madera

69

�Consideraciones antes de podar

20 yemas y de base ancha (aproximadamente 1 cm. de diámetro) y forma cónica. Además 0,7 diámetro en el séptimo nudo.

1 variación de la fertilidad de las yemas a lo largo del sarmiento
4 Cuando hay exceso de vigor los sarmientos son más largos, sus entrenudos
son largos y se tornan aplanados y generalmente no brotan bien, por lo que no
se deben elegir como elementos de poda.

2,5
2

5 Se debe tratar de distribuir la carga de manera que los futuros brotes puedan recibir adecuadamente la luz del sol para que así las yemas se transformen en frutales.

1,5

6 Se debe tener también presente la sanidad de las plantas, ya que plantas peronosporadas dan mala brotación de yemas. No obstante la mala brotación puede ser a
causa de otros factores como: heladas tardías, problemas de suelo, mala nutrición,
mal manejo de poda (exceso de sombra), falta de vigor, deficiencia de agua, etc.

1
0,5
0
1

2

3

4

5

6

cargador
Rango o posición de los brotes

7

8

1

2

pitón

C. Renaud. ITV, France.

Número de racimos por brote

fertilidad de la
yema franca

Normalmente la fertilidad de la yema franca aumenta hasta el 5º al 8º nudo para caer
después de este.

2 Se debe observar como respondió la planta a la poda del año anterior.
l Riqueza de la poda del año anterior (Nº total de yemas francas dejadas por
planta).
l Número de sarmientos producidos (porcentaje de brotación).
l Calidad de sarmientos (puntos 3 y 4).
l Número de racimos producidos.
3 Observar el largo de los sarmientos que deben ser de 1, a 1,50 m. Con 16 a

70

7 En parral conviene llevar la poda arriba (con los sarmientos en el plano horizontal)
para tener mejor insolación lo que redunda en mayor fructificación. Además los racimos tienen mejor aireación menos humedad evitando las condiciones favorables
para el ataque de enfermedades como peronóspora, podredumbre y oidio.
8 Tanto en espaldero como en parral debemos tener en cuenta la distribución
uniforme de la carga que facilite el resto de las tareas. Además un pitón generalmente es un elemento de carga más seguro pero absorbe más nutrientes y
deprime la planta si no está suficientemente fertilizada.
9 Todos los cortes mayores a 2,5 cm. de diámetro deben ser pintados con pintura
al látex + un fungicida (benlate, oxicloruro de cobre) para evitar el ingreso del
agente causante de la enfermedad llamada Hoja de Malvón.
10 La vid es una liana, por ello los brotes de las yemas terminales de sarmientos colocados verticalmente crecen con mayor vigor ( acrotonía ). Para tener un desarrollo de brotes más uniformes es aconsejable arquear suavemente los sarmientos.

71

�Elementos de la poda
l Nos referimos, básicamente a
dos: el pitón y el cargador.
Pitón: consta de una, dos y
hasta tres yemas. Su función es
mixta es decir que cumple con
la provisión de madera de reemplazo para el período próximo y
además es una unidad de carga.
Cargador: tiene un número
de yemas que puede ir de 4 a
10 – 12 y raras veces más. Su función es la de ser un elemento productivo.

Yemas
Estos órganos de la planta, en forma de cono, están ubicados en el nudo del sarmiento junto al pecíolo de la hoja. Normalmente se observa una sola unidad, sin
embargo, siempre son dos visibles a simple vista, yemas principal y yema pronta.
l Yema Principal
Que es la más voluminosa y brota solo en la primavera siguiente a su formación.
l Yema Pronta
Más pequeña, que puede desarrollarse generalmente el mismo año de su formación, dando lugar a un brote denominado feminela o nieto.
l Yemas Casqueras
Son las que se encuentran en la proximidad de la unión del sarmiento con la
madera más vieja, formando una especie de corona. De estas saldrán los posibles chupones

72

Riquezas
Está referida a la cantidad de yemas principales dejadas en la
poda, independientemente del tipo
que se realiza. Se puede referir, generalmente, al número de yemas
por metro lineal o por hectárea.
Así tendremos poda rica (80.000
a 100.000 yemas), mediana ( de
50.000 a 80.000) y pobre (menos
de 50.000 yemas)Una poda rica
puede ser larga o corta, dependiendo si las yemas dejadas están en elementos
largos (cargadores) o cortos (pitones). Es decir el concepto de riqueza de la
poda es independiente del largo de los elementos.

Tipos de poda
Si bien resulta más común esta definición de los frutales en vid, también podemos hablar de poda de formación y de fructificación.
l Poda de Formación
Esta dirigida a dar a la planta una forma de acuerdo con el sistema de conducción elegido. Puede decirse que el objetivo aquí es que la planta alcance lo más
rápido posible el plano de producción o fructificación.
l Poda de Fructificación
Está orientada a lograr producciones regulares y constantes sin perder la forma
original de la planta tendiendo a que el cultivo sea rentable y sostenible en el
tiempo.

73

�l Poda de Formación
Si se comienza con un barbecho después de colocarlo lo
común es dejar dos yemas del
sarmiento de mejor calidad que
este traiga. Cuando se inicia la
brotación y las primeras dos o
tres hojas se han desplegado,
se elige uno de los brotes, y se
conduce de forma tal que los
más pronto posible llegue al
plano de producción. Mientras
antes suceda esto es mucho mejor. Si se ha elegido como sistema de conducción el llamado guyot (pitón y cargador), el brote podrá despuntarse
al llegar al primer alambre de un espaldero o al emparrillado de un parral.
Esto se realiza, siempre y cuando se produzca temprano (fines de diciembre, primera quincena de enero), de forma tal que las feminelas tengan
tiempo de crecer y agostar (madurar) bien en esa temporada y la primera
helada los encuentre en condiciones adecuadas. De no ser así se produce
lo que conocemos como sarmientos pasmados. Esas dos feminelas bien
maduras, serán los futuros brazos del sistema. Si se decidió realizar una
poda en cordón de pitones, el brote elegido se conduce lo más vertical
posible de forma de alentar su crecimiento rápido cuando pasó el primer
alambre o la cruz del parral y se estima que su largo es cercano al del
futuro brazo, se despunta y se acuesta sobre el alambre. De esta forma
se detiene el crecimiento (dominancia apical) y las yemas prontas darán
origen a muchas feminelas que posteriormente serán los pitones de cordón. En este caso son válidas las mismas consideraciones hechas más
arriba. Todas las feminelas que nazcan y no vayan a ser utilizadas, podrán
eliminarse o pellizcar su extremo.
• Si el brote no origina feminelas tempranas, se podará en el invierno, dejando 2 o 3 yemas a la altura elegida y eliminando el resto. Puede no des-

74

yemarse y esperar la brotación de forma de eliminar los brotes no deseados. Aunque resulte difícil y a veces agobiante eliminar las yemas, debe
preferirse, ya que si se espera el nacimiento de los brotes, generalmente
su crecimiento supera en rapidez a la eliminación de los inútiles por parte
del viticultor.
• Si se emplean alambres o hilos plásticos para conducir el brote en forma
vertical, deberá tomarse la precaución de atarlos por encima de la última
yema dejada, de forma de evitar el estrangulamiento del sarmiento.

l Poda de fructificación
Bajo este término queremos
abarcar todas las podas que
siguen a la de formación para
realizarla adecuadamente daremos a continuación algunos
conceptos:
Poda equilibrada: Es aquella
que permite dejar el número
de yemas compatibles con el
vigor de la planta, repartidas
en elementos (pitón y cargador) en número y longitud adecuados. El número de yemas es lo que se
conoce como carga. Una carga excesiva lleva aparejada una cosecha desproporcionada a la superficie foliar perjudicando su madurez y calidad. Una
carga insuficiente, lleva implícito un vigor excesivo de los brotes que también va en contra de la calidad y atrasa la maduración. Además del largo de
brotes un viñedo equilibrado debe dar aproximadamente un kilogramo de
sarmiento de poda, por cada 10 kilogramos de uva de la cosecha anterior.

75

�Elección de los elementos de poda
Deben preferirse sarmientos maduros y sanos. Las yemas deben ser globosas
y redondeadas. No se debe podar sobre yemas de sección triangular y de punta marcada. En caso de sarmientos con daño de granizo deben privilegiarse
las yemas formadas en primer término en la temporada anterior, que son las
primeras de abajo hacia arriba. Esto quiere decir que salvo excepciones será
conveniente dejar un buen número de pitones.

Bibliografía
• E. Tassie y B. Freedman (traducido por Ing. Agr. José Rodríguez). Poda de la vid.
• Ing. Agr. Jorge Nazrala. Poda de la vid..
• Ing. Agr. Sergio R. Ramírez. Poda de la vid.
• Luis Hidalgo. Tratado de Viticultura general.

Ejecución de los cortes
Las tijeras deberán estar bien afiladas y los cortes realizarse un poco por encima de la yema y no al ras de ésta, de forma de evitar que el trozo de madera
que se seca interrumpa la comunicación de la yema con la madera lo que puede provocar su muerte.
Los cortes sobre las yemas deben realizarse a bisel en sentido contrario al de
las yemas para que cuando llueva el agua no escurra hacia la yema.

76

77

�Fertilización en vid

Se fertiliza para
l Alimentar la cosecha actual.
l Reponer los nutrientes que ha consumido la vid durante el ciclo
productivo.
l Crear reservas en las raíces, en el tronco, en los brazos y en los
sarmientos para enfrentar un ciclo productivo.
l Alimentar las yemas fructíferas que determinan la cosecha del año
siguiente.
l Aportar al suelo los elementos que se encuentran en niveles deficientes.

78

79

�Factores que influyen en la fertilización
l SUELO: Es de fundamental importancia, pues la nutrición del viñedo depende
de su textura, estructura y fertilidad. Suelos arenosos facilitan pérdidas por percolación o lixiviación del nitrógeno, calcio y magnesio, mientras que los arcillosos retienen el fósforo y el potasio.
El ph del suelo tiene incidencia en la absorción de los distintos elementos. El
nitrógeno es fácilmente absorbido a ph neutro. El fósforo, potasio, calcio, azufre y magnesio son absorbidos a ph ligeramente alcalino. El hierro, manganeso,
boro, cobre y zinc son fácilmente absorbidos a ph ácido.
l CLIMA: La absorción de los elementos por la planta depende de la temperatura, régimen de lluvias, luminosidad, etc., factores que inciden directamente
sobre el ritmo de asimilación de los elementos nutritivos y de su transformación
en compuestos orgánicos.
l MOVILIDAD DE LOS ELEMENTOS: Determina la forma y época de aplicación
de los fertilizantes. Hay elementos sumamente móviles como los nitratos y otros
de escasa movilidad –como el fósforo, potasio, calcio y magnesio– que obligan
a hacer aplicaciones tempranas y localizadas.
l EDAD DEL VIÑEDO: Las necesidades de los elementos fertilizantes varía con
la edad de las cepas. Las jóvenes necesitan más nitrógeno y fósforo que las de
mediana edad. En una planta en plena producción las exigencias de potasio
son mayores.

Tipos de abonados
l ABONADO DE FONDO: Se hace en el hoyo de plantación, con el objeto de
crear una reserva de fósforo o potasio a nivel radicular dada su difícil movilidad en el suelo.

80

l ABONADO DE restitución: La cosecha, la madera de constitución de la
cepa precisan importantes cantidades de elementos fertilizantes que, juntamente con las pérdidas del suelo, son necesarias restituir para mantener un
nivel adecuado de producción.

¿Cuánto fertilizar?
l La VID : por cada 100 qq/ha extrae:
Nitrógeno : (N) 70 Kg
Fósforo: (P) 8,7 Kg
Potasio: (K) 75 Kg
Ejemplo:

.Espaldero de 200 qq/ha a 2,5 x 1,5 m
100 qq/ha.............70 kg Nitrógeno
200 qq/ha.............X

	X= 200 x 70 = 140kg Nitrógeno/ha
100

¿Cuándo fertilizar?
CUÁNDO FERTILIZAR CON NITRÓGENO
		
		
		
ALTO VIGOR
MEDIO VIGOR
BAJO VIGOR

PERIODO	
PERIODO	
BROTACIÓN
cuaje
FLORACIÓN	ENVERO	

PERIODO
POS
COSECHA

0

0%

40%

0%

0%

40%

30%

30%

40%

81

�CUÁNDO FERTILIZAR CON NITRÓGENO
		
		
		
ALTO VIGOR
MEDIO VIGOR
BAJO VIGOR

PERIODO	
PERIODO	
BROTACIÓN
cuaje
FLORACIÓN	ENVERO	

		 CUÁNDO FERTILIZAR CON potasio
PERIODO
POS
COSECHA

0

0%

40%

0%

0%

40%

30%

30%

40%

		 BROTACIÓN FLORACIÓN CUAJE	ENVERO	MADUREZ	 COSECHA

								
		

		

Fertilización Potásica

FERTILIZANTES NITROGENADOS

FERTILIZANTE	

CONTENIDO N (%)	EQUIVALENTE DE ACIDEZ

	Urea
		
LARGO DEL BROTE	
EXTREMO CON
CRECIMIENTO	
ACTIVO

BAJO VIGOR	MEDIO VIGOR	

CAÍDA
DE HOJAS

46

- 1,8

ALTO VIGOR

Sulfato de Amonio

21

- 5,35

30 a 60 cm

80 a 120 cm

+ 120 cm

Nitrato de Potasio

13

+2

Nada después
de la floración

Nada después
del envero

Presente después
de la maduración

Nitrato de Amonio

33,5

- 1,8

Sulfonitrato de Amonio

26

- 3,5

LARGO CON
ENTRENUDOS

Menos de 5 cm

6 – 8 cm

+ 10 cm

DIÁMETRO DE LA
BASE DEL BROTE	

Menos de 1 cm

1 – 1,5 cm

+ 2 cm

Fertilizantes nitrogenados
		 CUÁNDO FERTILIZAR CON FÓSFORO
PERIODO BROTACIÓN
PERIODO cuaje
FLORACIÓN	ENVERO	

PERIODO POS
COSECHA

		
LÍQUIDOS
LÍQUIDOS
		RIEGO POR GOTEO	RIEGO POR GOTEO
SÓLIDOS INCORPORADOS 		
AL SUELO		

82

SÓLIDOS INCORPORADOS
AL SUELO

El nitrógeno es el principal elemento rector del desarrollo y crecimiento de la
vid, fundamentalmente madera y hojas. Es un elemento fundamental de la multiplicación celular siendo necesario del principio al fin del período de crecimiento activo, especialmente en el desarrollo de los pámpanos y crecimiento de los granos.
l UREA
Tiene la particularidad de ser no iónica (no tiene cargas) por lo tanto es
propensa a pérdidas por lavados. Si no se maneja bien el agua de riego, o se aplica en suelos salinos, las pérdidas pueden ser considerables.

83

�Hay que tener cuidado porque cuando pasa carbonato de amonio tiene un PH muy
elevado y puede afectar plantas muy jóvenes y con un sistema radicular superficial.
De todos los fertilizantes nitrogenados, la úrea es el que está sujeto a mayores
pérdidas ya sea por lavado o volatilización (pasaje del estado sólido al gaseoso).

	En suelos salinos: contrarrestar el efecto del salitre porque es el que más
acidifica el suelo.

100 kg de Sulfato de Amonio tieneN 21 kg de Nitrógeno
En el mercado se encuentra de dos formas:
• Granulada: sólo apta para aplicar en suelo
• Cristalina: se adapta mejor a fertirrigación y pulverización foliar.

l SULFONITRATO DE AMONIO
Resulta de mezclar en partes iguales el sulfato de Amonio y el Nitrato de Amonio.
Da excelentes resultados en plantas jóvenes.

100 kg de Urea contienen 46 kg de Nitrógeno
100 kg de Sulfonitrato de Amonio tieneN 26 kg de Nitrógeno
l NITRATO DE AMONIO
Contiene partes iguales de los iones nitrato y amonio.
Al tener el nitrógeno en dos formas, la planta tiene más tiempo para absorberlo.
Las raíces absorben constantemente durante unos 20 días.
La planta primero absorbe uno de ellos y cuando éste se acaba el otro ya ha
sufrido las transformaciones necesarias para estar disponible, de modo tal que
la planta continúa absorbiendo nitrógeno por un tiempo más.

100 kg de Nitrato de Amonio tienen 33,5 kg de Nitrógeno

l SULFATO DE AMONIO
Es el fertilizante nitrogenado que más acidifica el suelo por unidad de nitrógeno, lo que lo hace apto para aplicar a suelos alcalinos. Sufre pérdidas mínimas
por volatilización.
En suelos arenosos: es una excelente opción, por su rápida absorción.
En suelos arcillosos: una parte queda retenida en forma temporal minimizando pérdidas por lavado.

84

Consideraciones generales
l Si tenemos un suelo de textura media (ni arcilloso, ni arenoso) y sin problemas de
salinidad, ni exceso de riego, se puede aplicar cualquier fertilizante nitrogenado.
l En suelos con PH en el rango de 6 a 7,5 se puede usar cualquiera.
Con PH superiores a 7,5 se aconseja utilizar fertilizantes amoniacales por ser
acidificantes.
l En suelos arenosos conviene usar fertilizantes de rápida absorción como los
amoniacales.
l La propiedad de algunos fertilizantes de acidificar el suelo ayuda a disolver el
fósforo y micro nutrientes como el hierro, zinc y manganeso.

85

�FERTILIZANTES

PRECIO/ KG
DE NITRÓGENO

SUELO
ARENOSO

SUELO
ARCILLOSO

SUELO SALINO/
ALCALINO

UREA

$ 2,60

Funciona
bien

Funciona
bien

Pérdidas por
volatilización

SULFATO DE
AMONIO

$ 4,80

Funciona
bien

Funciona bien, pero
queda retenido
temporalmente el
amonio

Ideal, porque
acidifica más
que ninguno

NITRATO DE
AMONIO

$ 3,28

Funciona
bien

Funciona bien, pero
queda retenido
temporalmente el
amonio

Funciona bien

SULFONITRATO
DE AMONIO

$ 4,60

Funciona
bien

Funciona bien, pero
queda retenido
temporalmente el
amonio

Ideal para
plantas jóvenes

% Potasio

% Nitrógeno

NITRATO DE POTASIO

0

11

SULFATO DE POTASIO

0

0

Cómo fertilizar

l Favorece el desarrollo de del sistema radicular, la fecundación la floración y el
cuajado de los frutos, como así también la maduración de los mismos. Un aporte regular y equilibrado dan lugar a un aumento de los racimos en las yemas.

86

l El potasio favorece el desarrollo general de las cepas, provoca el aumento del
tamaño de las hojas, incrementa el diámetro y peso del sarmiento, asegurando
una mejor maduración de los mismos. Aumenta el número de racimos por
yema, favorece la acumulación de azúcares en el mosto, favorece una correcta
distribución de las reservas en las distintas partes de la planta, hace disminuir
la sensibilidad a heladas y a ciertas enfermedades .

FERTILIZANTES

Fertilizantes fosforados

FERTILIZANTES
FOSFATO

Porcentaje
Relativo Fósforo

Porcentaje Real
Fósforo

%
Potasio

%
Nitrógeno

MONOAMÓNICO
FOSFATO

52

27

0

11

DIAMÓNICO

Fertilizantes potásicos

l NITRÓGENO: como es un fertilizante soluble, no es necesario hacer la aplicación localizada. Este fertilizante llega a las raíces llevado por el agua de riego.
Se recomienda incorporarlo con una labor o con el agua de riego, no debe quedar sobre el suelo expuesto al aire mucho tiempo porque se volatiliza. También
se puede aplicar con máquina fertilizadora.
l FÓSFORO: Aplicar en forma localizada, en donde se encuentra la mayor
cantidad de raíces, entre 20 y 40 cm de profundidad y a 50 cm de la base del
tronco. Es recomendable hacerlo camellón por medio de modo que queden
raíces enteras, sin dañar por la labor de fertilización.
La mejor forma de aplicar el fósforo es mediante fertilizantes líquidos.

87

�l POTASIO: En suelos de textura arenosa se pueden aplicar sobre el mismo
e incorporar con rastra. En cambio en aquellos arcillosos es conveniente la
aplicación localizada; también es válida la recomendación hecha para la aplicación de fertilizante fosforado, teniendo en cuenta que bastan apenas unos
10 cm de profundidad para que la aplicación sea eficiente.

Bibliografía
• Luis Hidalgo. Tratado de Viticultura general.

88

89

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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Guiñazú, H.&lt;br /&gt;Quini, C.I.&lt;br /&gt;Marianetti, A.&lt;br /&gt;Murgo, C.M.&lt;br /&gt;Rivero, M.G.</text>
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