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                    <text>�Estadísticas de la pesca
marina en la Argentina
Evolución de los desembarques
2008-2013

Gabriela Navarro, Vera Rozycki y Mariano Monsalvo
Dirección Nacional de Planificación Pesquera
Subsecretaría de Pesca y Acuicultura

�Navarro, Gabriela
Estadísticas de la pesca marina en la Argentina : evolución de los desembarques
2008-2013 / Gabriela Navarro; Vera Rozycki; Mariano Monsalvo. - 1a ed.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de
la Nación, 2014.
144 p.; 30 x 21 cm.
ISBN 978-987-1873-26-5
1. Estadísticas. I. Rozycki, Vera II. Monsalvo, Mariano III. Título
CDD 310.4
Fecha de catalogación: 17/10/2014

Subsecretaria de Comunicación Institucional
Norma Madeo
Director Nacional de Prensa y Comunicación
Daniel Bestty
Coordinadora de Comunicación
Ornela Zubizarreta

ISBN: 978-987-1873-26-5
Edición argentina - 2014
© Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación
Para citar esta obra:
NAVARRO, G.; ROZYCKI, V. y MONSALVO, M.
Estadísticas de la Pesca Marina en la Argentina. Evolución de los
desembarques 2008-2013. Ministerio de Agricultura, Ganadería
y Pesca de la Nación. Buenos Aires, 144 pp.

MINISTRO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA
ING. AGR. CARLOS CASAMIQUELA
SECRETARIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA

Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción y difusión de material
contenido en este producto informativo para fines educativos u otros fines no

DR. ROBERTO GABRIEL DELGADO

comerciales sin previa autorización escrita de los titulares de los derechos de
autor, siempre que se especifique claramente la fuente. Se prohíbe la reproducción
de material contenido en este producto informativo para reventa u otros fines
comerciales sin previa autorización escrita de los titulares de los derechos de autor.
Las peticiones para obtener tal autorización deberán dirigirse a la Subsecretaría de
Pesca y Acuicultura del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación,
Av. Paseo Colon 982 1er piso oficina 74.

SUBSECRETARIO DE PESCA Y ACUICULTURA
DR. NÉSTOR MIGUEL BUSTAMANTE

�Índice

Presentación...................................................................................................................................................... 7

Introducción....................................................................................................................................................... 9

Desembarques totales anuales - 2000-2013................................................................................... 10
Desembarques por especie, mes, puerto y flota - 2008-2013................................................. 18
2008........................................................................................................................................................ 20
2009........................................................................................................................................................ 38
2010........................................................................................................................................................ 56
2011........................................................................................................................................................ 74
2012........................................................................................................................................................ 92
2013...................................................................................................................................................... 110

Variado costero bonaerense. Evolución y áreas de distribución
de las principales especies - 1989-2013......................................................................................... 128

Anexo .............................................................................................................................................................. 140

�Presentación

A fines del año 2012 la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SSPyA), dependiente del Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Nación, ha publicado “Estadísticas de la pesca marina en la Argentina. Evolución de los
desembarques. 1898–2010”. Con esa publicación se alcanzó el objetivo de lograr una completa compilación de
la información estadística histórica relativa a la actividad pesquera en nuestro país, como así también su difusión
y, de esa manera, plasmar en hechos concretos las recomendaciones que hicieran oportunamente el Comité de
Pesca de la FAO y el Código de Conducta para la Pesca Responsable.
La decisión de editar aquella publicación se enmarcaba en una serie de acciones que acometió la SSPyA a los
fines de mejorar no sólo la calidad y la cantidad de la información pesquera, sino también la accesibilidad a dicha información. Aquella primera gran compilación de datos estadísticos se sumó a otras acciones de difusión
mediante la página web del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca1, referidas a datos actualizados de posicionamiento satelital de buques, desembarques por especie, tipo de flota y puerto de desembarque, indicadores
sobre la comercialización de nuestros productos pesqueros, legislación y otros datos relevantes en relación a
toda la actividad pesquera de nuestro país.
En esta oportunidad, y en la misma línea de actividades, se confeccionó este volumen de “Estadísticas de la
pesca marina en la Argentina. Evolución de las desembarques. 2008–2013”. En el mismo, se actualizan los datos 2008 a 2010 y se incorporan a la serie histórica los años 2011, 2012 y 2013. Además se incluye un apartado
especial para el análisis del conjunto íctico “Variado Costero Bonaerense” que permite conocer las principales
características de dicho conjunto, las especies que lo componen y su explotación.
Esta información es un instrumento valioso para la investigación y la toma de decisiones en relación con los
recursos pesqueros en todo lo que atañe al manejo y uso sustentable de los mismos. La Argentina se mantiene
dentro de la tendencia internacional de generar, incrementar y difundir información sobre la explotación pesquera
confirmando su fuerte compromiso con el criterio fundamental de transparencia en la gestión de la administración pesquera.

Dr. Néstor Miguel Bustamante
Subsecretario de Pesca y Acuicultura

1 http://www.minagri.gob.ar/site/index.php

�Introducción

ESTADÍSTICAS HISTÓRICAS DE LA PESCA MARÍTIMA EN ARGENTINA
Evolución de los desembarques 2008 a 2013
El presente documento presenta información disponible sobre estadísticas de desembarques pesqueros en el Mar Argentino en el período 2008-2013, actualizando y expandiendo así la publicación
histórica realizada en 2013 “ESTADISTICAS DE LA PESCA MARINA EN LA ARGENTINA - Evolución de
los desembarques 1898-2010”

MARINE FISHERIES STATISTICS IN ARGENTINA
Evolution of landings 2008-2013
This document presents information on fish landings statistics in the Argentine Sea in the period 20082013, updating and expanding historical publication made in 2013 “MARINE FISHERIES STATISTICS IN
ARGENTINA Evolution of landings from 1898 to 2010”.

La información que se muestra en el presente documento es suministrada por la Dirección Nacional de
Coordinación Pesquera a través de un sistema de bases de datos en donde están registrados los partes
de pesca, desagregados por mareas desde el año 1989, al cual se integra la información proporcionada
por las administraciones pesqueras de las provincias de Río Negro y Buenos Aires. Dicha información es
complementada por los datos que surgen de las actas de inspección de desembarques realizadas por los
inspectores en puerto.
A modo de actualización de la publicación anterior, se incluye una tabla donde se muestran los desembarques, desagregados por especie del período 2000-2013.
En la sección siguiente, se encuentran los desembarques para el periodo 2008-2013 discriminados por
especie, por mes, por puerto de desembarque y por tipo de flota. En este caso se actualizó el período
2008-2010 previamente publicado, y se han incorporado los registros de los años 2011, 2012 y 2013.
A continuación, se presenta un resumen estadístico sobre el conjunto de especies identificadas por el
Consejo Federal Pesquero como “Variado Costero Bonaerense” en su Resolución 27/20091.
Al final, a modo de anexo, se encuentra un listado de las 120 especies y grupos de especies, con sus respectivos nombres científicos, algunas de las cuales han sido incorporadas en los últimos años gracias a las actividades desarrolladas en el marco del Plan de Acción Nacional Para la Conservación y el Manejo de Condrictios
(tiburones, rayas y quimeras) en la República Argentina, aprobado en 20092 por el Consejo Federal Pesquero.
Los autores desean agradecer especialmente al Dr. Ramiro Sánchez, mentor y autor principal del primer
volumen de esta serie, por su permanente compromiso y colaboración con este proyecto. Asimismo, se
reconoce el importante esfuerzo y excelente tarea que realizan día a día en la Coordinación de Seguimiento
Estadístico Pesquero de la Dirección de Administración dependiente de Dirección Nacional de Coordinación Pesquera de la SSPyA. Finalmente, la Dra. Laura Prosdocimi merece una mención especial por su
aporte invaluable para la realización de este documento.
1 http://www.infoleg.gob.ar/infolegInternet/verNorma.do?id=161841
2 http://www.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/150000-154999/151432/norma.htm

�Desembarques
totales
por especie
2000-2013

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques totales por especie 2000-2013

Desembarques totales por especie, en toneladas
Años 2000 a 2013*
Especies

2000

2001

Abadejo

15.183,1

19.666,5

Anchoíta

17.817,1

2003
14.604,6

17.124,9

2005
18.627,8

2006
20.588,1

2007
20.609,3

2008

2009

2010

2011

17.558,5

16.693,6

16.358,5

16.276,1

620,1

0,5

346,3

322,2

2012

2013*

10.111,7

6.693,6

416,2

180,5

701,2

404,2

524,6

391,5

462,9

68,6

198,7

174,5

593,3

199,1

136,0

647,1

12.157,5

12.815,2

21.323,8

28.500,1

37.282,7

34.506,7

31.384,8

27.824,3

22.886,7

27.754,4

26.510,6

21.083,6

15.433,8

18.081,4

0,3

12,3

17,7

0,2

0,3

Atún albacora

129,6

326,7

Atún aleta amarilla
Atún barrilete

2004

3,4

Almeja
Anchoa de banco

2002

1,1

29,8
0,1

Atún, los demás

5,0
0,1

41,6

2,1

16,0

0,4

3,0

11,9

0,1

1,0

121,3

0,3

3,4

9.431,3

4.449,0

3.129,1

5.689,1

4.664,3

3.185,5

2.962,0

4.609,8

8.009,5

6.962,7

6.813,0

5.190,7

3.921,9

3.814,9

Bagre

5,2

19,9

26,8

18,8

13,3

42,2

70,6

61,0

55,7

63,4

84,6

52,6

46,4

81,8

Berberecho

0,1

3,0

0,8

11,4

0,8

54,1

1.301,1

935,3

904,3

1.822,0

2.308,7

2.824,7

4.747,3

4.302,1

6.573,8

7.101,8

5.851,0

3.644,9

2.996,8

4.204,4

Bonito

18,9

234,7

1,1

129,4

268,7

10,0

179,8

34,3

7,4

220,4

58,6

6,4

5,3

77,7

Brótola

41,0

89,7

309,2

379,7

169,5

111,1

77,1

99,7

92,3

110,4

173,7

140,5

217,7

152,6

0,6

0,2

1,2

0,7

0,4

0,2

0,9

0,3

2,0

0,9

1,7

10.122,1

4.601,7

11.615,5

5.036,5

5.007,6

2.388,3

12.830,4

27.422,1

28.253,2

20.794,1

18.160,8

2,3

6,6

0,8

Bacalao austral

Besugo

Burriqueta
Caballa

2,2

0,2
6.080,5

10.630,6

13.353,9
32,1

Cabrilla
279.067,6

230.778,3

177.320,1

141.030,8

76.497,4

146.131,4

292.078,6

233.062,4

255.530,9

72.603,9

86.199,9

76.598,1

94.983,7

191.722,3

Calamar Loligo o
Calamarete

268,3

207,3

63,6

325,3

225,3

609,3

281,0

238,1

233,8

254,8

352,9

260,8

400,4

116,0

Calamar Martialia

652,8

112,5

0,5

0,7

3,0

Camarón

40,2

289,6

309,9

428,5

173,4

197,2

123,7

104,4

367,4

220,6

104,4

224,0

57,2

44,1

Cangrejo

13,8

44,4

34,2

23,1

18,9

20,8

61,8

63,2

79,0

56,8

146,9

138,6

23,8

15,9

631,3

694,3

414,0

496,1

400,7

351,9

401,0

237,8

215,4

104,1

255,7

180,5

112,6

113,7

1,3

0,4

Calamar Illex

Caracol

4,4

2,1

Caracol negro
84,8

112,2

155,6

146,9

683,5

3.057,4

616,5

1.291,1

1.372,2

1.071,3

843,3

696,5

357,6

180,1

Cazón

112,8

90,0

71,9

67,7

91,0

160,6

151,5

128,0

91,3

170,0

129,2

157,7

131,0

47,1

Centolla

104,0

87,6

384,9

1.508,2

1.161,6

959,0

845,2

533,0

768,8

324,8

734,3

3.112,0

4.522,2

4.076,6

Centollón

266,1

213,2

129,6

175,3

167,1

51,5

344,5

28,5

0,2

0,3

Castañeta

Chanchito
Chernia

129,5

110,1

Cholga

69,0

60,8

47,2

38,9

116,3

0,9

1,8

6,3

15,3

7,6

1,2

2,7

52,5

64,3

75,7

43,3

33,6

30,2

25,4

3,8

9,5

0,9

1,7

1,7

1,2

0,2

0,1

0,1

0,7

88,1
4,3

Chucho

11,4

3,5

15,3

Chucho Dasyatis

0,1

Chucho Myliobatis
Clupeiformes nep

0,3

1,7

1,3

0,1

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
* Año 2013 sujeto a modificaciones.
Continúa en página siguiente

u

12

13

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques totales por especie 2000-2013

Desembarques totales por especie, en toneladas
Años 2000 a 2013*
Especies

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

2011

Cojinova
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito

Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero

Langostino
Lenguados nep
Lisa

1,3

3,3

9,4

9,0

0,3

1,3

6,8

7,5

8,4

7,3

17,5

31,9

4,3

14,7

12,1

29,8

13,1

88,3

35,4

25,3

15,6

23,1

27,2

5,0

5,1

11,5

0,6

1,3

329,6

161,9

82,2

175,8

115,6

227,6

374,1

507,1

355,0

525,3

366,0

271,4

556,0

2,1

2,5

5.295,5

6.367,8

5.414,0

11.553,9

11.069,3

22.001,6

26.789,7

25.562,6

22.416,9

26.620,3

25.256,8

24.678,9

37.782,3

45.975,6

12,6

51,7

33,3

151,7

55,8

91,7

10,4

19,1

67,9

66,3

341,3

21,3

367,1

477,2

7.143,0

9.688,7

7.038,5

7.929,3

7.739,4

7.790,4

9.427,7

9.141,9

10.361,7

9.027,5

7.915,7

6.537,6

5.699,4

4.378,9

10.503,4

3.199,9

5.329,4

8.195,9

5.067,0

1.826,3

2.355,8

2.201,0

12.542,5

5.377,8

4.329,2

3.862,2

2.026,5

564,0

0,8

Guitarra chica
Jurel

2013*

0,4

Corno

15,5

2012

66,8

116,6

126,8

103,5

110,2

182,1

242,7

293,2

265,0

282,2

146,9

308,8

81,8

209,8

37.150,0

78.859,2

51.419,3

52.901,5

27.129,9

7.482,2

44.405,3

47.618,6

47.406,2

53.693,0

72.938,3

82.921,9

79.926,9

100.670,5

6.548,5

6.300,6

4.441,3

5.841,6

6.294,1

7.206,2

8.009,8

7.558,8

8.053,7

7.334,6

7.216,0

7.618,9

6.746,8

5.158,0

5,2

11,3

8,5

32,4

194,0

98,6

80,7

27,0

46,4

36,5

81,2

20,3

93,0

475,8
0,5

Lurión común
236,3

252,5

505,0

19,5

4,6

1,0

0,2

1,5

109,7

0,3

35,3

58,7

Merluza austral

7.034,8

4.742,2

5.300,8

6.692,8

5.922,7

3.865,3

3.418,2

2.870,6

3.171,5

3.211,7

2.754,6

2.383,2

3.142,9

2.632,9

Merluza de cola

Mejillón

123.925,6

112.538,8

98.864,9

97.797,4

116.965,0

115.339,5

124.638,4

98.808,3

110.268,8

110.717,1

82.855,2

70.902,5

59.594,9

55.965,7

Merluza hubbsi Golfo San
Matías

4.955,2

8.398,3

4.438,5

7.627,7

7.837,5

6.257,1

4.619,0

6.365,5

8.466,0

7.579,2

5.834,0

4.601,6

4.454,2

1.574,7

Merluza hubbsi norte 41º

19.780,9

58.802,7

102.162,3

81.541,9

36.462,2

61.280,0

26.111,7

23.564,4

63.079,3

57.459,8

36.367,2

43.063,6

23.375,4

23.180,1

170.435,3

190.786,4

256.674,6

247.343,2

375.525,8

297.527,6

324.886,9

271.760,9

191.777,2

215.638,6

239.699,0

240.115,1

230.153,8

250.227,1

Merluza negra

7.770,5

6.410,3

8.163,5

5.652,1

2.348,1

1.218,9

1.411,1

1.846,1

2.169,9

2.433,5

3.015,4

2.989,1

3.265,9

3.463,8

Mero

4.152,4

4.942,1

3.685,5

4.038,3

5.046,4

6.000,9

4.359,9

4.455,5

4.562,3

4.671,9

4.195,2

3.711,3

2.124,7

2.461,8

0,2

182,8

179,6

258,8

468,7

4.169,7

9.842,2

8.354,8

12.433,5

16.645,5

9.447,8

8.575,4

7.936,8

6.517,9

1.506,6

1.069,7

1.003,9

1.405,7

2.651,5

1.264,2

1.484,7

1.234,9

935,5

796,7

553,5

738,0

985,9

1.122,7

219,9

404,4

178,6

174,7

307,4

448,9

1.035,2

1.161,8

1.170,6

2.480,3

2.493,1

2.595,7

1.568,2

2.178,2

136,8

67,2

148,8

118,5

423,4

708,5

1.210,0

1.202,2

1.364,0

1.462,0

788,0

443,6

304,0

420,9

2.083,3

1.538,9

1.721,1

1.889,4

2.579,1

4.707,9

3.859,4

2.482,7

3.080,6

3.279,5

2.327,2

3.432,0

2.215,6

14,9

35,4

44,4

47,2

37,7

32,3

27,3

22,0

15,9

24,5

41,4

8,5

10,4

11,9

9.436,3

11.843,8

11.411,6

6.709,0

15.753,9

10.174,4

15.351,5

15.670,1

15.157,8

13.239,0

13.588,5

13.709,9

15.213,7

16.433,3

43,5

64,3

90,4

108,3

170,6

239,4

138,6

197,8

167,5

316,9

253,7

116,5

220,1

1.184,5

3.125,7

3.887,2

2.828,2

3.561,2

3.787,9

3.885,6

4.229,5

4.293,5

5.213,6

5.063,7

5.232,2

4.509,1

3.643,0

2.854,1

0,1

5,4

10,0

7,7

0,1

0,2

2,5

0,6

0,5

4,4

4,3

Pez gallo

1.495,6

1.003,0

1.060,9

1.803,9

1.755,7

2.155,2

1.804,5

1.688,2

2.688,0

2.782,1

2.139,2

2.323,3

1.587,5

1.299,0

Pez limón

10,1

33,2

7,6

3,2

2,2

4,3

13,1

5,9

5,9

15,6

9,5

2,3

3,3

9,4

Merluza hubbsi sur 41º

Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
* Año 2013 sujeto a modificaciones.
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u

14

15

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques totales por especie 2000-2013

Desembarques totales por especie, en toneladas
Años 2000 a 2013*
Especies

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

Pez luna

2007

2008

2009

2010

2011

2012

0,3

4,6

4,9

21,8

16,1

0,7

2013*

7.254,9

8.323,8

5.433,5

6.268,1

6.162,0

7.771,7

8.561,4

7.635,8

8.075,8

8.067,6

7.767,6

7.961,2

8.185,2

6.276,0

Pez sable

10,5

37,0

74,9

90,2

76,6

435,2

272,6

398,5

257,7

307,7

454,4

314,6

322,5

465,6

Pez sierra

0,3

0,4

10,2

21,0

1,7

61.313,1

54.310,8

42.453,3

44.584,2

50.215,8

36.663,3

31.292,2

18.979,4

19.841,1

21.676,8

11.628,0

3.518,3

8.378,8

7.887,2

5,2

13,2

3,1

5,9

1,8

7,1

2,9

6,7

3,1

0,5

0,2

0,5

0,2

0,1

Raya cola corta

182,0

0,2

42,4

25,0

11,4

Raya de círculos

73,0

287,5

43,0

34,8

15,6

Raya espinosa

20,2

11,9

1.330,7

1.458,6

713,7

817,4

620,0

Raya lisa

237,1

416,5

220,8

108,4

89,3

Raya marmolada

187,4

424,5

84,4

96,0

53,9

Raya marrón oscuro

52,9

39,1

Raya pintada

25,5

59,9

3,6

4,0

5,3

Pez palo

Polaca
Pulpos nep

2,5

0,3

Raya hocicuda/picuda

23,7

0,6

13.289,0

17.026,5

14.723,7

17.472,9

18.212,7

22.477,3

23.625,3

28.038,3

26.957,1

19.939,9

20.273,7

20.425,9

15.168,4

15.207,8

Róbalo

1.745,0

232,8

49,7

59,9

56,0

52,9

47,3

7,4

15,3

24,7

66,2

10,9

7,1

342,7

Rubio

3.051,0

1.176,1

493,8

549,1

959,6

945,6

1.522,9

1.070,1

1.007,2

2.231,3

1.686,2

1.444,1

324,8

948,6

Salmón de mar

1.929,2

2.068,3

1.830,2

2.246,4

2.260,4

2.924,1

2.750,1

2.627,2

2.601,7

2.257,6

1.758,5

1.473,0

1.229,5

1.115,6

Salmonete

497,9

225,2

78,4

88,4

181,2

240,3

417,2

350,2

303,7

446,6

355,5

315,4

188,9

75,2

Saraca

271,2

265,1

93,8

151,0

275,5

324,7

250,8

480,4

222,5

261,9

481,8

82,9

407,1

312,9

7,5

124,3

Rayas nep

Sardina fueguina

8,6

2,1

2,4

1,3

2,2

6,6

6,8

18,3

18,1

21,1

9,1

17,5

59,7

30,1

19,6

3.656,5

5.319,9

6.050,6

6.097,7

6.073,6

5.780,3

7.215,8

4.691,0

6.241,0

6.479,2

2.842,6

2.605,0

1.693,2

1.288,0

Testolín

4,7

2,0

10,4

2,5

0,1

0,3

0,2

Tiburón bacota

0,3

1,0

7,8

3,3

2,3

9,4

1,2

0,3

4,8

5,8

1,2

0,2

148,3

232,2

257,4

236,5

31,3

21,5

7,5

3,0

1,4

0,2

0,2

Sargo
Savorín

Tiburón escalandrún
113,2

Tiburón espinoso

119,2

Tiburón gris
5,9

Tiburón moteado

187,2

3,3

Tiburón pintaroja
719,4

798,0

1.101,7

998,4

696,5

1.096,5

1.337,3

917,5

989,4

820,1

931,3

842,4

893,6

762,5

Vieira, callos

5.212,1

5.369,7

6.424,8

6.332,9

6.151,2

5.529,9

11.210,8

7.525,6

8.223,0

7.662,1

7.123,3

6.700,8

5.156,8

5.910,6

Otras especies de peces

7.057,5

7.216,8

3.836,4

3.417,9

3.764,8

6.707,5

3.090,3

1.978,6

3.429,8

2.722,9

851,0

295,2

176,5

243,7

22,5

85,4

0,2

7,2

0,8

20,8

0,1

73,3

32,9

933.348,6

772.480,3

764.657,0

733.866,6

691.985,7

822.067,4

Tiburones nep

0,2

Otros crustáceos

0,1

Otros moluscos

TOTAL

857.368,9

890.767,9

889.664,6

842.722,5

877.390,6

868.368,9

1.073.755,0

919.159,5

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

16

17

�Desembarques
por especie,
mes, puerto
y flota
2008-2013

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2008-1

Desembarques por especie y por mes. Año 2008, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Bacalao austral
Bagre

1.490,9

2.459,4

4.523,2

1.883,9

1.041,2

573,9

524,5

757,1

29,5

0,6

29,5

21,0

90,4

1,2

25,3

0,0

0,3

0,1

0,6

0,3

0,0

17,7

398,7

3.630,1

4.042,6

4.872,2

151,0

312,4

1.058,1

588,7

518,3

1.454,1

431,8

259,3

494,0

8,6

9,3

10,3

19,4

6,3

0,4

0,0

0,0

0,0

1.181,0

738,5

1.334,3

17.558,5

0,0

0,2

0,7

198,7

8.735,7

1.187,3

1,4

22.886,7

493,6

639,8

1.608,4

8.009,5

0,6

0,1

0,8

55,7

603,1

658,0

717,2

567,6

368,5

290,8

348,0

74,6

277,1

1.009,9

1.105,9

553,1

6.573,8

Bonito

0,2

0,0

0,0

0,2

6,6

0,0

0,0

0,0

0,3

0,0

0,1

0,0

7,4

Brótola

3,6

10,0

4,5

27,6

20,6

7,5

10,9

1,8

0,1

1,8

1,0

2,9

92,3

Caballa

629,5

58,7

4,5

8,8

0,1

0,1

2,7

1.288,2

7.851,6

2.649,7

750,9

109,2

13.353,9

Cabrilla

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,9

0,2

0,0

10,2

12,5

0,9

7,5

32,1

Besugo

24,8

180,2

55,3

14,2

127,2

318,3

202,0

156,6

146,2

88,2

48,3

10,9

1.372,2

Cazón

0,7

7,0

17,3

11,3

4,4

5,9

16,4

2,0

3,7

3,6

11,6

7,3

91,3

Chanchito

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,8

0,0

0,0

1,8

Chernia

1,2

5,3

0,8

7,1

3,0

6,3

6,9

6,6

8,6

8,3

2,5

7,7

64,3

Castañeta

Chucho

1,0

0,8

0,0

0,0

0,3

0,3

0,0

0,2

0,0

0,9

0,1

0,0

3,5

Congrio

0,0

0,7

0,0

1,8

5,3

3,2

0,4

2,4

0,6

0,1

0,0

0,1

14,7

Congrio de profundidad

0,1

0,0

0,1

0,0

0,1

0,0

0,1

0,0

0,3

1,3

1,7

1,6

5,1

Cornalito

0,0

149,2

287,0

48,7

21,6

0,2

0,2

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

507,1

Corno
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Guitarra chica
Jurel
Lenguados nep
Lisa

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

2,1

429,4

629,1

1.196,5

1.475,4

2.007,3

3.452,8

5.294,1

3.564,3

1.404,3

875,3

876,5

1.212,2

22.416,9

0,1

2,9

0,1

0,2

2,8

3,5

21,0

18,7

6,3

11,8

0,6

0,0

67,9

534,2

690,0

1.237,1

1.137,6

971,8

936,5

864,4

985,7

1.027,0

840,1

520,7

616,6

10.361,7

19,2

125,7

696,5

304,9

808,1

2.410,8

1.013,3

2.623,8

2.224,5

1.862,1

44,0

409,6

12.542,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,8

0,0

0,8

18,8

21,7

6,5

2,3

10,5

19,7

46,9

34,2

28,6

17,3

52,3

6,2

265,0

875,6

925,2

887,7

864,5

663,6

437,9

399,5

369,9

397,9

786,6

937,9

507,5

8.053,7

9,0

4,5

0,1

0,7

4,9

2,6

5,0

13,7

5,1

0,4

0,5

0,0

46,4

Merluza austral

100,0

437,9

244,3

461,7

236,5

562,7

153,4

47,3

70,7

65,9

99,3

691,9

3.171,5

Merluza de cola

5.562,9

8.626,8

12.606,6

6.461,4

17.936,8

19.207,9

4.985,0

5.237,0

2.136,7

5.732,9

4.571,5

17.203,5

110.268,8

Merluza hubbsi Golfo San Matias

1.022,7

1.346,8

987,4

879,3

425,1

276,1

360,8

603,3

762,1

670,7

635,6

496,1

8.466,0

453,2

231,7

488,0

10.038,9

16.428,5

10.261,5

5.521,6

3.285,2

1.357,3

4.612,1

7.950,8

2.450,5

63.079,3

16.997,7

21.120,1

21.459,6

14.886,5

10.754,9

9.917,5

16.208,4

16.473,7

19.179,4

19.894,9

14.580,9

10.303,6

191.777,2

Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°

1,2

4,0

305,4

8,2

222,9

72,1

491,1

33,3

508,1

23,9

371,8

128,1

2.169,9

Mero

356,5

188,1

131,6

150,2

100,7

87,9

139,1

152,4

364,9

891,7

1.316,5

682,8

4.562,3

Notothenia

Merluza negra

209,9

955,6

1.304,6

457,7

393,1

354,2

1.126,9

2.148,9

1.276,8

3.177,4

381,7

646,8

12.433,5

Palometa

58,0

78,2

109,4

83,4

32,8

38,4

90,6

66,5

42,2

168,7

101,9

65,4

935,5

Pampanito

37,7

127,0

340,3

108,4

102,1

134,3

49,5

18,4

2,8

15,2

56,2

178,6

1.170,6

Papafigo

37,7

123,2

96,2

86,1

212,6

48,9

82,7

39,8

127,8

37,7

150,5

158,8

1.202,2

150,9

267,8

337,5

354,7

257,7

147,0

458,5

31,6

17,8

16,6

183,2

259,4

2.482,7

1,7

0,0

0,1

0,8

1,5

0,3

0,8

0,2

1,7

4,6

3,7

0,5

15,9

780,6

1.353,8

1.393,5

1.865,2

1.557,6

1.443,4

1.372,4

899,3

888,9

2.347,1

630,9

625,0

15.157,8

4,4

19,0

19,6

64,1

20,9

6,6

0,0

1,3

9,4

20,8

1,5

0,0

167,5

680,1

645,5

723,8

648,7

445,4

353,2

285,6

224,9

268,4

303,7

348,0

286,5

5.213,6

Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

20

1.050,6

21

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2008-2

Desembarques por especie y por mes. Año 2008, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

0,0

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,5

0,0

1,5

2,5

Pez gallo

345,7

298,9

284,1

342,2

204,6

139,7

218,7

159,7

139,3

136,0

213,5

205,5

2.688,0

Pez limón

2,1

2,3

1,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

5,9

Pez espada

Pez luna

0,0

0,8

0,2

0,4

0,0

0,0

0,0

0,0

1,0

1,6

0,4

0,1

4,6

Pez palo

1.189,6

947,3

1.076,7

711,9

556,4

308,0

224,6

189,3

201,8

710,0

1.343,4

616,9

8.075,8

Pez sable
Polaca
Raya hocicuda/picuda
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín

2,3

9,2

18,2

103,2

74,7

26,8

9,3

0,0

0,0

0,0

5,7

8,3

257,7

377,0

458,3

1.143,2

72,8

1.319,1

5.555,3

629,9

2.374,2

15,9

2.510,3

88,2

5.296,8

19.841,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

0,0

0,3

1.947,3

2.351,9

2.863,2

2.981,2

2.366,9

2.519,6

2.839,4

2.041,8

1.540,3

2.031,4

2.043,1

1.431,1

26.957,1

3,4

1,9

2,9

1,3

0,5

0,4

1,4

0,0

0,0

2,6

0,1

0,9

15,3

30,2

70,2

239,4

24,5

50,7

34,2

26,7

60,3

136,0

131,7

136,3

67,0

1.007,2

321,9

173,0

109,3

175,6

190,5

116,6

139,8

169,8

168,1

312,2

397,3

327,5

2.601,7

24,0

31,3

21,8

34,3

38,1

22,9

14,4

13,6

9,3

17,1

38,5

38,4

303,7

8,0

14,2

6,0

69,1

16,3

2,9

19,3

9,9

36,8

37,5

2,4

0,1

222,5

2,5

0,0

0,0

0,0

0,2

0,8

0,0

3,4

0,2

1,5

11,4

1,3

21,1

224,5

867,9

152,8

1.153,1

41,5

65,3

66,2

318,5

767,9

213,9

561,7

1.807,7

6.241,0

Testolín

0,0

0,0

0,0

0,0

1,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

2,0

Tiburón bacota

0,0

0,1

0,0

0,7

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

1,0

Tiburón escalandrún

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

Tiburón espinoso

8,5

6,1

1,3

8,7

6,5

44,9

20,0

4,7

3,1

20,8

14,0

9,8

148,3

Tiburón moteado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

2,6

0,8

0,8

0,8

0,9

5,9

53,1

12,8

12,8

52,1

89,3

79,5

175,4

108,9

122,8

136,4

82,4

63,8

989,4

213,3

139,3

188,8

287,0

206,7

257,1

103,1

325,7

105,5

839,6

187,0

576,8

3.429,8

36.039,2

47.162,7

57.403,1

49.559,4

60.993,3

62.890,3

48.707,7

49.015,0

49.779,8

63.670,4

43.432,7

51.030,6

619.682,1

Camarón

34,1

13,6

38,9

85,7

65,5

13,3

12,2

19,9

5,7

18,6

14,3

45,6

367,4

Cangrejo

20,9

4,9

3,6

1,4

3,4

3,6

1,7

1,8

2,1

18,2

15,1

2,3

79,0

Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS

Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL

9,7

116,2

139,3

119,1

104,1

2,1

37,2

3,1

7,8

85,1

87,6

57,4

768,8

644,2

409,1

1.029,0

4.065,4

5.614,0

8.410,2

5.164,7

9.620,3

4.273,6

4.684,6

1.753,7

1.737,3

47.406,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,1

0,0

0,0

0,2

708,9

543,8

1.210,8

4.271,6

5.787,0

8.429,2

5.215,8

9.645,2

4.289,2

4.806,6

1.870,7

1.842,6

48.621,6

MOLUSCOS
Almeja

101,6

84,7

47,7

94,7

81,6

123,1

38,4

27,4

20,8

0,0

0,0

0,0

620,1

Calamar Illex

472,3

7.807,3

55.831,5

65.339,3

56.138,5

34.270,8

27.805,5

6.211,2

324,0

609,2

401,1

320,2

255.530,9

Calamar Loligo

11,6

34,1

23,6

11,4

22,0

17,2

6,0

3,7

22,5

39,3

14,5

27,8

233,8

Caracol

25,9

34,0

19,8

27,5

26,6

22,9

15,0

10,6

7,6

13,1

9,2

3,4

215,4

Cholga

4,7

16,5

8,6

9,4

0,0

13,5

6,5

9,8

19,2

0,0

0,0

0,0

88,1

Mejillón

69,1

20,0

7,2

5,2

3,1

2,5

2,1

0,2

0,2

0,0

0,0

0,0

109,7

0,0

0,1

0,2

0,8

1,0

0,2

0,3

0,4

0,1

0,0

0,0

0,0

3,1

123,4

362,9

844,7

977,3

1.011,7

214,8

781,5

775,5

606,3

784,8

942,1

798,0

8.223,0

3,4

3,2

3,9

1,3

1,0

1,4

4,4

1,0

1,4

0,0

0,0

0,0

20,8

812,0

8.362,8

56.787,2

66.466,9

57.285,5

34.666,4

28.659,7

7.039,8

1.002,1

1.446,4

1.366,9

1.149,4

265.044,9

37.560,1

56.069,3

115.401,1

120.297,9

124.065,8

105.985,9

82.583,2

65.700,0

55.071,1

69.923,4

46.670,3

54.022,6

933.348,6

Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

22

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

23

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2008-1

Desembarques por especie y por puerto. Año 2008, en toneladas
Especies

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Punta
Quilla

Ushuaia

Otros
puertos

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Bacalao austral

10.106,3

0,5

279,0

471,1

16,3

4.004,3

0,4

291,9

0,0

1.529,8

0,6

847,8

10,4

17.558,5

136,7

0,2

0,0

0,0

25,3

0,0

29,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,1

198,7

22.590,7

20,3

0,0

0,0

0,0

7,4

268,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

22.886,7

1.309,3

0,0

370,0

0,0

0,0

3.644,8

0,0

1,4

7,7

359,6

0,0

2.313,5

3,2

8.009,5

38,2

0,3

0,0

0,0

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

16,7

55,7

6.530,6

32,1

0,0

0,7

3,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,0

6.573,8

Bonito

7,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,4

Brótola

91,0

0,5

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,4

0,3

92,3

Caballa

13.341,0

0,0

0,0

6,1

0,1

1,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5,3

13.353,9

Cabrilla

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

32,1

0,0

0,0

0,0

32,1

1.253,5

51,9

0,1

0,5

66,1

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.372,2

13,2

0,1

0,0

9,3

23,9

0,9

13,8

1,3

0,0

28,6

0,0

0,0

0,1

91,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,8

Chernia

51,5

12,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

64,3

Chucho

0,0

0,0

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3,0

3,5

Congrio

14,1

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

14,7

5,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5,1

507,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

507,1

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,0

2,1

11.425,9

52,1

0,2

0,0

1,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

10.937,2

22.416,9

8,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

59,6

67,9

9.808,2

286,4

70,7

33,1

64,8

1,4

35,6

0,5

1,6

0,0

4,4

9,3

45,6

10.361,7

216,1

0,0

506,0

0,0

0,0

9.814,8

0,0

0,0

0,0

347,6

0,0

1.657,9

0,0

12.542,5

0,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,8

Bagre
Besugo

Castañeta
Cazón
Chanchito

Congrio de profundidad
Cornalito
Corno
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Guitarra chica
Jurel
Lenguados nep

263,6

1,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

265,0

7.013,1

635,5

1,9

49,7

299,5

31,1

17,0

0,3

0,1

0,0

0,0

0,0

5,6

8.053,7

18,0

0,0

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

2,1

0,0

0,0

0,0

0,0

26,1

46,4

236,9

0,0

73,6

0,0

0,0

639,9

0,0

0,0

0,0

34,1

0,0

2.181,0

6,1

3.171,5

28.169,4

0,0

2.792,3

21,4

62,3

23.223,6

0,0

5,5

0,7

1.632,4

0,0

54.360,5

0,9

110.268,8

0,1

0,0

0,0

1.478,2

6.987,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

8.466,0

62.395,8

60,0

0,0

448,4

0,0

173,2

0,0

1,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

63.079,3

101.536,7

1,1

456,6

7.366,8

23,3

41.383,0

6.201,5

15.131,7

7.692,9

7.685,0

183,6

3.686,9

428,0

191.777,2

36,0

0,0

16,1

0,0

0,0

191,8

0,0

0,0

0,0

401,5

0,0

1.524,2

0,1

2.169,9

Mero

3.774,3

329,0

0,0

14,7

41,7

62,6

302,6

2,5

0,5

0,0

0,0

0,0

34,5

4.562,3

Notothenia

5.616,3

0,0

449,6

38,6

0,0

4.976,2

0,0

0,0

0,0

926,3

0,0

424,9

1,5

12.433,5

Palometa

595,0

3,4

7,0

9,2

37,8

4,8

159,8

36,3

36,0

5,7

0,0

0,6

39,8

935,5

Pampanito

184,3

0,0

52,2

0,1

6,7

636,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

291,1

0,1

1.170,6

Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo
San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra

Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla

586,3

0,0

0,0

18,9

209,8

210,5

0,0

0,3

0,0

176,4

0,0

0,0

0,0

1.202,2

2.379,7

78,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

24,8

2.482,7

1,7

0,0

0,8

0,0

0,0

0,0

1,8

0,0

0,7

0,0

0,0

0,0

11,0

15,9

14.572,5

57,9

117,5

0,3

0,1

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

409,0

15.157,8

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

24

25

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2008-2

Desembarques por especie y por puerto. Año 2008, en toneladas
Especies

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Punta
Quilla

Ushuaia

Otros
puertos

Total

PECES
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez luna
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya hocicuda/picuda
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL

49,8
4.698,2
1,0
1.116,3
5,9
3,9
7.696,8
255,3
105,9
0,0
23.234,8
9,5
275,3
2.332,9
297,7
29,4
20,5
744,4
2,0
1,0
0,3
142,1
5,6
915,1
1.950,5
348.729,1

0,0
464,1
0,0
5,9
0,0
0,0
370,7
0,0
0,0
0,0
916,1
0,0
0,0
160,9
4,1
0,0
0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,8
0,0
36,3
48,1
3.631,2

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
43,5
0,0
161,3
0,0
19,2
0,0
0,0
4,2
0,0
35,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
2,2
5.460,6

0,0
6,1
0,0
153,6
0,0
0,0
1,8
0,0
1,2
0,0
358,0
0,0
10,3
9,2
1,7
0,0
0,0
303,0
0,0
0,0
0,0
1,7
0,0
0,3
21,1
10.835,2

3,4
35,5
0,0
551,1
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
164,4
0,0
0,0
32,6
0,0
1,5
0,0
839,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
434,1
9.934,0

0,0
0,0
0,0
2,2
0,0
0,7
0,1
0,0
473,5
0,3
894,3
0,4
620,1
23,8
0,0
0,0
0,0
450,3
0,0
0,0
0,0
0,9
0,0
0,0
158,8
91.635,8

0,0
0,2
1,5
366,7
0,0
0,0
2,8
0,0
0,0
0,0
98,1
0,0
0,0
34,2
0,0
0,0
0,0
159,6
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
10,2
520,4
8.224,1

0,0
0,0
0,0
351,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
321,5
0,3
34,6
1,3
0,0
0,1
0,0
128,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
4,3
16.317,5

0,0
0,0
0,0
27,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
87,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
21,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,7
7.879,6

0,0
0,0
0,0
74,0
0,0
0,0
0,0
0,0
37,7
0,0
473,3
4,1
19,8
0,0
0,0
0,0
0,0
26,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
5,5
15,8
13.815,9

0,0
0,0
0,0
0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,2
194,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
19.179,2
0,0
134,3
0,0
27,6
0,0
0,0
0,0
0,0
3.530,3
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
19,7
110,0
90.299,3

114,3
9,6
0,0
39,2
0,0
0,0
3,4
2,4
0,0
0,0
109,1
1,1
0,1
6,8
0,1
187,3
0,0
1,0
0,0
0,0
0,0
2,5
0,3
1,5
160,6
12.724,9

167,5
5.213,6
2,5
2.688,0
5,9
4,6
8.075,8
257,7
19.841,1
0,3
26.957,1
15,3
1.007,2
2.601,7
303,7
222,5
21,1
6.241,0
2,0
1,0
0,3
148,3
5,9
989,4
3.429,8
619.682,1

CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL

135,7
77,5
0,0
987,5
0,2
348.729,1

0,0
1,5
0,0
40,1
0,0
3.631,2

231,3
0,0
0,0
100,8
0,0
5.460,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
10.835,2

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
9.934,0

0,0
0,0
0,0
10.847,9
0,0
91.635,8

0,2
0,0
3,4
3.762,8
0,0
3.766,4

0,0
0,0
647,9
3.259,2
0,0
3.907,1

0,0
0,0
87,7
6.843,2
0,0
6.930,9

0,0
0,0
0,0
21.077,1
0,0
21.077,1

0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,2

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,1
0,0
29,6
487,7
0,0
517,4

367,4
79,0
768,8
47.406,2
0,2
48.621,6

moluscos
Almeja
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Cholga
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL

0,0
122.032,7
100,5
108,3
0,0
0,2
1,4
5.332,8
0,0
127.575,9

0,0
1,3
32,8
93,0
0,0
0,0
1,7
0,0
0,0
128,8

0,0
135,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
135,2

0,0
176,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
176,4

620,1
76,2
0,0
13,4
88,1
104,8
0,0
0,0
20,8
923,4

0,0
46.660,3
81,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
46.741,7

0,0
9,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
9,2

0,0
4.324,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4.324,1

0,0
4.533,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4.533,7

0,0
75.487,7
18,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
75.506,5

0,0
908,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
908,9

0,0
1.143,9
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
2.890,2
0,0
4.034,2

0,0
41,4
0,0
0,7
0,0
4,7
0,0
0,0
0,0
46,8

620,1
255.530,9
233,8
215,4
88,1
109,7
3,1
8.223,0
20,8
265.044,9

TOTAL

477.505,9

3.801,6

5.927,9

11.011,6

10.857,4

149.225,4

11.999,7

24.548,7

19.344,2

110.399,5

1.103,7

94.333,5

13.289,1

933.348,6

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

26

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

27

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2008-1

Desembarques por especie y por flota. Año 2008, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PECES

7,8

664,4

8.824,6

6.771,2

209,8

0,0

234,8

0,0

845,8

17.558,5

Anchoa de banco

130,7

63,5

4,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

198,7

Anchoíta

115,6

9.239,7

13.459,1

72,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

22.886,7

7,3

1,5

100,3

7.128,4

64,7

0,0

678,3

0,0

29,0

8.009,5

Abadejo

Bacalao austral
Bagre
Besugo

24,5

21,4

9,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

55,7

1.036,8

4.920,2

613,1

3,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

6.573,8

Bonito

7,3

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,4

Brótola

5,0

66,3

19,4

1,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

92,3

Caballa

929,2

1.568,4

10.562,7

293,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

13.353,9

Cabrilla

0,0

0,0

1,3

24,3

6,2

0,0

0,0

0,0

0,4

32,1

382,1

540,3

448,7

1,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.372,2

10,6

28,8

48,6

3,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

91,3

Castañeta
Cazón

0,0

0,0

1,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,8

Chernia

25,5

22,0

16,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

64,3

Chucho

3,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3,5

Congrio

2,1

11,3

1,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

14,7

Congrio de profundidad

0,0

0,3

1,6

3,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5,1

496,2

10,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

507,1

2,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,1

10.212,0

11.195,4

1.009,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

22.416,9

50,7

12,0

5,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

67,9

1.263,9

5.610,4

3.399,1

87,1

0,0

1,1

0,0

0,0

0,0

10.361,7

0,0

0,0

12,4

11.116,9

54,5

0,0

1.358,7

0,0

0,0

12.542,5

Chanchito

Cornalito
Corno
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Guitarra chica
Jurel
Lenguados nep
Lisa

0,0

0,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,8

179,7

43,4

37,9

4,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

265,0

1.603,0

4.612,6

1.755,5

82,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

8.053,7

21,0

23,3

2,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

46,4

Merluza austral

0,0

0,0

16,5

2.505,3

0,0

0,0

649,8

0,0

0,0

3.171,5

Merluza de cola

7,2

75,7

13.153,3

61.455,5

0,8

1,7

35.574,6

0,0

0,0

110.268,8

2.159,3

4.015,0

1.235,4

1.056,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

8.466,0

78,8

1.947,7

59.075,4

1.977,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

63.079,3

4.942,7

13.408,8

117.602,6

54.507,8

20,3

1.243,4

51,5

0,0

0,0

191.777,2

0,0

0,0

1,1

629,2

1.192,4

0,0

131,9

0,0

215,2

2.169,9

495,1

1.018,7

2.921,6

98,4

27,3

1,2

0,0

0,0

0,0

4.562,3

0,0

1,6

512,4

11.840,5

0,0

0,0

78,9

0,0

0,0

12.433,5

114,5

662,2

143,4

15,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

935,5

Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel

16,9

50,6

67,5

967,7

0,0

0,0

67,9

0,0

0,0

1.170,6

4,6

198,2

263,3

736,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.202,2

371,6

1.038,6

1.072,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2.482,7

12,0

3,4

0,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

15,9

2.511,0

10.408,2

2.219,5

19,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

15.157,8

119,4

48,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

167,5

1.080,9

3.021,8

1.102,3

8,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5.213,6

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

28

29

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2008-2

Desembarques por especie y por flota. Año 2008, en toneladas
Especies
Pez espada
Pez gallo
Pez limón

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

0,5

1,5

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,5

143,3

1.110,1

1.279,6

154,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2.688,0

5,5

0,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5,9

Pez luna

0,0

0,7

3,8

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4,6

Pez palo

1.734,6

4.226,4

2.090,1

24,7

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

8.075,8

32,0

185,3

40,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

257,7

0,0

0,0

44,0

1.156,9

0,0

0,0

18.640,2

0,0

0,0

19.841,1

Pez sable
Polaca

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

2.547,7

9.626,7

11.558,5

1.877,1

1.249,4

0,4

97,3

0,0

0,0

26.957,1

Róbalo

2,1

0,3

12,0

1,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

15,3

Rubio

0,0

0,7

221,4

766,5

4,8

0,0

5,5

0,0

8,2

1.007,2

366,0

839,0

1.350,3

46,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2.601,7

47,0

56,3

190,9

9,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

303,7

195,6

26,7

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

222,5

Raya hocicuda/picuda
Rayas nep

Salmón de mar
Salmonete
Saraca

0,8

18,1

2,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

21,1

Savorín

202,2

718,5

887,4

3.508,7

0,0

0,4

923,7

0,0

0,0

6.241,0

Testolín

0,0

0,0

2,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,0

Tiburón bacota

0,8

0,2

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,0

Sargo

Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón moteado
Tiburones nep

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

23,6

45,5

78,1

1,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

148,3

3,4

0,2

2,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5,9

131,3

407,8

420,7

11,9

0,0

0,0

17,7

0,0

0,0

989,4

824,3

960,8

348,9

1.163,7

21,1

1,1

110,0

0,0

0,0

3.429,8

34.691,3

92.780,7

258.256,8

170.132,9

2.851,3

1.249,4

58.620,8

0,0

1.098,6

619.682,1

Camarón

347,8

19,4

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

367,4

Cangrejo

54,6

20,7

3,1

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

79,0

Centolla

97,8

65,4

3,3

57,2

0,0

0,0

0,0

0,0

545,1

768,8

473,2

3.525,6

1.944,4

0,0

0,0

41.463,0

0,0

0,0

0,0

47.406,2

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

973,6

3.631,1

1.951,0

57,7

0,0

41.463,0

0,0

0,0

545,1

48.621,6

620,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

620,1

Calamar Illex

63,4

261,0

6.787,5

18.652,1

0,0

0,0

150,0

229.616,8

0,0

255.530,9

Calamar Loligo

73,5

37,2

12,3

110,1

0,0

0,0

0,0

0,8

0,0

233,8

116,8

86,2

12,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

215,4

Cholga

88,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

88,1

Mejillón

108,0

1,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

109,7

2,2

0,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3,1

Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS

Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL
MOLUSCOS
Almeja

Caracol

Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
Total

0,0

0,0

0,0

8.223,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

8.223,0

20,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

20,8

1.092,9

387,0

6.812,3

26.985,2

0,0

0,0

150,0

229.617,6

0,0

265.044,9

36.757,8

96.798,8

267.020,1

197.175,7

2.851,3

42.712,4

58.770,8

229.617,6

1.643,7

933.348,6

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

30

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

31

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR MES 2008

Desembarques por puerto y por mes. Año 2008, en toneladas
PUERTO

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
56,0

17,0

1.889,4

90,3

84,3

9,6

5,7

1.869,1

58,1

91,6

16,5

1.740,3

5.927,9

0,0

0,0

11,0

32,8

14,7

1.595,3

2.793,3

2.073,0

994,2

366,5

39,1

3,1

7.923,0

22.280,8

34.293,9

39.857,8

58.706,3

58.598,4

50.588,7

51.647,0

32.631,5

33.114,8

43.404,6

29.351,4

23.030,7

477.505,9

407,3

326,6

398,8

319,8

320,8

398,1

353,6

215,0

290,6

475,9

220,6

74,7

3.801,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

34,8

56,1

704,0

34,4

3,0

0,0

0,0

832,1

11,6

0,6

0,2

35,3

50,2

0,0

5,8

6,6

19,3

35,9

4,3

0,0

169,8

4,0

2,7

7,1

18,4

4,2

76,2

634,6

336,2

56,6

27,0

10,4

0,9

1.178,2

22.759,7

34.640,8

42.164,3

59.202,9

59.072,6

52.702,7

55.496,1

37.835,4

34.568,0

44.404,5

29.642,3

24.849,7

497.338,5

San Antonio Este

720,5

1.507,8

997,3

505,2

520,8

1.164,9

1.038,7

675,7

1.423,6

1.041,5

956,9

458,7

11.011,6

San Antonio Oeste

947,4

1.123,6

973,7

1.089,3

569,0

596,0

524,8

1.185,4

1.358,4

1.056,7

764,0

669,4

10.857,4

1.667,9

2.631,4

1.971,0

1.594,5

1.089,8

1.760,9

1.563,5

1.861,1

2.782,0

2.098,2

1.720,9

1.128,1

21.869,0

0,0

0,0

121,6

93,2

70,4

0,0

0,2

1,3

25,6

0,0

0,0

0,0

312,2

20,0

0,0

15,2

1,7

0,0

1,0

34,1

101,5

88,9

20,7

160,3

164,8

608,4

Comodoro Rivadavia

2.221,5

2.517,0

5.020,5

3.274,8

3.122,3

2.341,9

991,0

1.901,0

1.282,6

608,4

595,2

672,5

24.548,7

Puerto Madryn

3.073,3

5.804,7

30.514,6

14.107,2

19.457,3

17.481,3

12.400,8

8.763,3

10.677,0

10.301,5

8.745,9

7.898,3

149.225,4

Rawson

5.630,5

890,4

413,4

80,5

19,8

242,4

41,9

129,8

81,0

577,9

1.273,7

2.618,1

11.999,7

10.945,3

9.212,1

36.085,3

17.557,4

22.669,8

20.066,6

13.468,0

10.896,9

12.155,1

11.508,5

10.775,1

11.353,7

186.694,4

1.025,5

1.827,5

2.006,6

3.702,3

3.313,5

2.122,1

1.403,4

845,6

845,0

828,9

731,4

692,6

19.344,2

477,8

3.833,5

25.574,5

29.905,7

19.789,0

11.264,7

4.712,4

4.561,5

3.170,7

4.584,5

425,0

2.100,0

110.399,5

Punta Quilla

9,5

58,8

104,3

740,5

190,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.103,7

Puerto San Julián

0,0

0,0

0,0

1,5

3,2

1,1

0,0

0,2

1,4

3,4

3,1

0,3

14,2

1.512,8

5.719,8

27.685,4

34.350,0

23.296,3

13.387,9

6.115,8

5.407,3

4.017,1

5.416,8

1.159,5

2.792,9

130.861,6

Ushuaia

661,2

3.842,1

7.310,6

7.430,6

17.691,8

17.813,2

4.723,3

9.685,0

1.548,5

6.495,2

3.372,4

13.759,8

94.333,5

SUBTOTAL

661,2

3.842,1

7.310,6

7.430,6

17.691,8

17.813,2

4.723,3

9.685,0

1.548,5

6.495,2

3.372,4

13.759,8

94.333,5

13,1

23,1

184,2

161,9

245,4

255,0

1.216,4

14,1

0,0

0,0

0,0

137,8

2.250,9

37.560,1

56.069,3

115.401,1

120.297,9

124.065,8

105.985,9

82.583,2

65.700,0

55.071,1

69.923,4

46.670,3

54.022,6

933.348,6

Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata
Necochea/Quequén

Río Salado
San Clemente del Tuyú
Otros puertos
SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO

SUBTOTAL
PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova
Camarones

SUBTOTAL
PROVINCIA DE santa cruz
Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado

SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

otros Puertos
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

32

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

33

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR flota 2008

Desembarques por puerto y por flota. Año 2008, en toneladas
PUERTO

Rada o Ría

Costeros

Fresqueros Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
480,3

18,9

0,0

5.373,5

0,0

55,3

0,0

0,0

0,0

5.927,9

7.155,7

767,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7.923,0

14.040,6

69.257,3

218.816,6

64.006,6

1.106,8

623,9

0,0

109.635,6

18,5

477.505,9

2.697,4

722,3

365,3

0,0

0,0

16,8

0,0

0,0

0,0

3.801,6

Río Salado

802,0

30,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

832,1

San Clemente del Tuyú

131,6

38,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

169,8

Otros puertos

350,1

789,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

38,9

0,0

1.178,2

25.657,7

71.623,3

219.181,9

69.380,1

1.106,8

696,0

0,0

109.674,5

18,5

497.338,5

630,8

91,7

9.578,4

710,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

11.011,6

San Antonio Oeste

2.916,8

5.952,1

1.172,2

816,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

10.857,4

SUBTOTAL

3.547,6

6.043,8

10.750,6

1.527,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

21.869,0

181,1

131,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

312,2

Camarones

2,7

290,3

176,6

0,0

0,0

138,9

0,0

0,0

0,0

608,4

Comodoro Rivadavia

0,5

5.136,7

11.535,6

465,9

0,0

2.476,0

0,0

4.264,4

669,7

24.548,7

Puerto Madryn

0,0

13,7

20.353,0

80.505,1

0,0

10.665,1

0,0

37.688,5

0,0

149.225,4

Rawson

581,0

11.224,4

194,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

11.999,7

SUBTOTAL

765,3

16.796,2

32.259,4

80.971,0

0,0

13.280,0

0,0

41.952,9

669,7

186.694,4

4.624,3

2.176,3

905,4

12,1

0,0

7.092,7

0,0

4.533,5

0,0

19.344,2

0,0

0,0

3.903,5

10.655,6

692,7

21.643,9

0,0

72.548,3

955,4

110.399,5

195,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

908,4

0,0

1.103,7

14,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

14,2

4.833,5

2.176,5

4.808,9

10.667,7

692,7

28.736,6

0,0

77.990,2

955,4

130.861,6

Ushuaia

0,0

0,0

0,0

34.511,0

1.051,8

0,0

58.771,0

0,0

0,0

94.333,5

SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

34.511,0

1.051,8

0,0

58.771,0

0,0

0,0

94.333,5

1.954,0

159,1

19,1

118,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2.250,9

36.757,8

96.798,8

267.020,1

197.175,7

2.851,3

42.712,4

58.770,8

229.617,6

1.643,7

933.348,6

Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata
Necochea/Quequén

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

PROVINCIA DE santa cruz

Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado
Punta Quilla
Puerto San Julián
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

otros puertos
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

34

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

35

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR flota y por mes 2008

Desembarques por flota y por mes. Año 2008, en toneladas
Flota

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

FRESQUEROS
3.223,5

3.166,3

3.194,1

3.035,4

2.264,1

3.308,3

5.478,6

4.269,9

2.558,4

2.562,4

2.173,6

1.523,4

36.757,8

Costeros

10.896,5

8.268,8

8.856,9

8.493,1

7.004,4

7.087,6

7.515,5

6.827,4

7.675,4

9.791,1

7.515,0

6.867,3

96.798,8

Fresqueros

17.897,2

24.207,9

23.200,0

22.176,3

25.171,0

20.678,8

22.427,0

21.239,5

26.647,6

29.991,0

21.325,1

12.058,5

267.020,1

SUBTOTAL

32.017,2

35.643,0

35.251,0

33.704,8

34.439,5

31.074,7

35.421,1

32.336,8

36.881,4

42.344,5

31.013,7

20.449,2

400.576,7

4.766,5

13.666,0

24.205,5

22.010,0

16.530,7

23.665,2

13.616,4

10.194,8

13.960,7

16.696,3

13.304,8

24.558,8

197.175,7

Palangreros

0,1

0,0

404,1

272,8

167,8

313,2

210,3

161,8

251,3

456,7

308,8

304,2

2.851,3

Tangoneros

0,5

0,0

996,3

4.299,2

5.663,5

8.509,8

5.018,9

8.920,4

3.856,2

4.209,3

830,3

408,0

42.712,4

Surimeros

483,2

1.270,2

3.049,9

0,0

16.208,2

11.304,0

2.655,4

8.419,5

0,0

6.135,7

1.054,3

8.190,5

58.770,8

Poteros nacionales

292,4

5.282,3

51.220,3

59.722,5

51.012,6

31.000,3

25.420,7

5.666,4

0,0

0,0

0,0

0,0

229.617,6

0,0

207,8

273,8

288,1

43,3

118,9

240,2

0,0

121,4

80,6

158,3

111,3

1.643,7

5.542,7

20.426,3

80.149,9

86.592,6

89.626,1

74.911,4

47.161,9

33.362,9

18.189,6

27.578,6

15.656,5

33.572,8

532.771,5

37.560,1

56.069,3

115.401,1

120.297,9

124.065,8

105.985,9

82.583,2

65.700,0

55.071,1

69.923,4

46.670,3

54.022,6

933.348,6

Rada o Ría

CONGELADORES
Arrastreros

Trampas
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

36

37

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2009-1

Desembarques por especie y por mes. Año 2009, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún aleta amarilla
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Clupeiformes nep
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corno
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez gallo
Pez limón
Pez luna

1.190,6
4,3
0,0
0,0
0,0
0,0
50,8
6,5
787,6
0,0
19,0
0,0
2,3
24,0
2,7
0,0
4,9
0,2
0,0
0,0
0,8
0,9
0,0
831,2
0,2
888,7
2,3
3,0
621,8
2,0
10,3
1.746,6
893,1
118,9
12.807,3
17,7
250,9
26,7
149,7
136,4
58,5
247,4
0,8
531,0
7,9
541,9
432,4
4,4
0,0

3.745,0
42,1
0,0
0,0
0,0
0,2
920,1
14,7
734,5
86,1
17,7
0,1
62,0
19,4
3,1
1,9
0,0
9,8
0,0
0,4
3,2
168,4
0,0
1.937,5
0,2
730,7
673,7
1,2
876,5
3,0
335,1
11.154,0
1.080,2
572,6
24.403,1
289,3
137,0
1.602,1
70,3
442,4
80,8
321,6
2,3
1.414,4
89,6
746,8
334,0
0,0
2,2

1.367,1
33,3
0,0
0,0
0,0
0,7
480,7
17,6
524,8
15,3
14,4
0,0
18,2
22,3
13,5
0,6
2,3
4,4
0,0
0,0
2,9
0,3
0,0
1.949,3
0,6
831,4
2,6
1,5
625,0
3,2
405,0
12.846,2
651,1
16.389,1
9.212,0
15,4
133,8
162,8
60,9
488,0
94,5
453,8
0,3
1.833,6
61,1
531,5
239,7
0,0
0,0

1.878,1
9,4
0,0
0,0
0,0
0,0
794,9
10,6
621,4
6,7
11,9
0,2
13,8
76,5
19,3
0,0
3,5
0,2
0,0
3,9
3,3
1,7
0,0
2.678,0
20,8
661,4
1.075,0
6,2
534,3
7,0
391,3
13.114,6
442,0
15.259,2
14.087,7
111,9
118,3
1.302,2
108,4
285,0
106,2
291,6
0,3
1.449,7
61,3
368,5
200,5
0,0
0,0

1.194,6
19,9
0,0
0,0
0,0
0,0
929,2
0,1
392,3
0,1
13,1
0,2
34,0
124,2
29,8
0,0
4,0
0,0
0,2
2,3
0,0
0,6
0,0
6.146,5
28,8
741,5
767,1
5,9
429,4
7,6
520,2
18.503,7
443,3
2.586,1
15.523,9
384,2
104,3
1.107,8
48,7
88,7
62,8
214,4
4,9
1.679,4
5,9
305,1
181,7
0,5
0,0

1.216,6
0,1
192,0
0,0
0,0
0,0
1.289,9
0,2
223,6
0,0
6,8
0,0
36,4
145,3
26,3
0,0
11,9
0,0
0,3
0,8
0,7
0,4
0,0
2.620,7
2,1
717,4
1.174,7
16,1
333,2
2,0
316,0
10.680,1
411,4
1.266,1
18.291,9
204,0
149,6
2.837,7
35,6
67,7
207,5
106,4
3,8
1.176,8
0,9
229,3
191,5
0,0
1,9

898,5
0,1
1.995,2
0,0
0,0
0,0
285,7
0,1
182,3
0,0
1,7
0,0
225,9
258,7
16,4
0,0
22,1
0,0
0,4
3,2
0,0
0,0
2,5
4.027,5
8,1
1.144,4
489,3
76,7
408,8
7,4
27,2
4.507,7
470,4
568,4
22.910,8
180,4
246,1
1.839,4
81,0
15,5
152,2
78,5
3,9
1.358,0
0,0
327,4
247,6
0,0
0,0

786,5
32,9
8.960,6
0,0
0,0
0,0
422,3
0,0
310,7
0,0
1,7
0,0
5.278,2
90,7
9,4
0,0
8,9
0,0
0,3
0,2
0,0
0,0
0,0
1.917,4
3,0
660,4
405,1
40,0
347,8
3,1
82,8
11.298,2
444,5
1.193,8
17.309,4
207,5
341,4
2.110,5
26,8
94,6
94,9
13,4
2,8
411,6
0,3
214,5
156,4
0,0
0,0

1.491,7
0,5
9.159,1
0,0
0,0
0,0
825,2
4,2
757,6
0,0
2,8
0,0
3.630,3
130,4
14,9
0,0
6,5
0,0
0,0
0,2
0,1
0,3
0,0
1.666,5
1,9
1.039,4
78,0
55,6
629,8
0,2
251,8
7.678,6
263,1
11.589,2
20.769,1
390,8
712,8
3.747,6
27,6
79,9
94,6
97,9
0,1
618,4
0,2
320,0
118,8
0,0
0,0

515,5
6,6
7.421,8
0,0
0,0
0,0
244,5
0,0
1.082,2
0,0
4,4
0,5
2.303,7
115,3
19,0
0,4
4,8
0,2
0,0
0,1
0,0
0,4
0,0
430,2
0,0
473,2
123,9
13,5
971,2
0,0
22,9
7.724,0
510,0
6.397,6
21.222,2
527,9
1.563,5
571,7
58,0
389,9
88,4
413,2
2,8
659,5
0,5
402,8
225,7
0,0
0,6

660,1
22,1
25,5
0,0
0,0
0,0
474,3
1,8
758,9
20,9
2,2
0,0
1.225,4
39,0
14,3
0,0
4,0
0,0
0,0
0,9
0,0
0,0
0,0
618,5
0,0
465,7
465,3
60,8
919,4
0,0
710,5
7.695,8
762,6
1.502,4
18.314,5
90,0
792,1
1.185,8
25,2
260,9
198,1
471,4
0,0
729,8
0,0
465,9
179,9
3,9
0,0

16.693,6
174,5
27.754,4
5,0
3,0
1,0
6.962,7
63,4
7.101,8
220,4
110,4
0,9
12.830,4
1.071,3
170,0
6,3
75,7
15,3
1,3
12,1
11,5
355,0
2,5
26.620,3
66,3
9.027,5
5.377,8
282,2
7.334,6
36,5
3.211,7
110.717,1
7.579,2
57.459,8
215.638,6
2.433,5
4.671,9
16.645,5
796,7
2.480,3
1.364,0
3.080,6
24,5
13.239,0
316,9
5.063,7
2.782,1
15,6
4,9

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

38

1.749,5
3,3
0,2
5,0
3,0
0,0
245,2
7,6
725,9
91,3
14,7
0,0
0,2
25,6
1,3
3,3
2,7
0,4
0,1
0,0
0,4
182,0
0,0
1.797,1
0,5
673,4
120,9
1,6
637,5
1,2
138,5
3.767,6
1.207,5
16,4
20.786,7
14,5
122,0
151,4
104,4
131,5
125,5
371,0
2,4
1.376,7
89,2
609,9
273,9
6,8
0,1

39

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2009-2

Desembarques por especie y por mes. Año 2009, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

662,4
15,0
1.327,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.288,7
2,3
39,6
75,5
13,6
18,7
0,6
672,9
3,6
0,2
0,0
4,0
0,0
0,0
30,8
923,4
27.504,9

703,6
5,1
2.724,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.485,2
1,3
71,1
107,7
44,1
47,7
0,0
1.145,6
0,0
0,0
0,0
2,0
0,0
0,2
20,4
477,2
42.425,6

918,4
20,7
351,6
0,0
0,0
0,0
0,8
1,6
0,0
5,7
0,0
2.676,5
6,8
188,6
190,0
54,0
33,2
0,0
1.134,9
0,0
0,1
0,7
10,3
0,0
0,0
4,4
467,7
59.195,3

579,0
90,8
3.123,6
11,6
44,1
0,9
193,4
22,5
67,6
1,4
19,6
2.101,1
6,1
33,3
146,6
36,5
82,3
0,0
144,5
0,0
6,0
0,0
4,9
1,1
1,1
32,6
135,2
56.396,6

508,4
114,3
2.233,7
7,4
2,5
2,5
125,8
21,0
5,0
5,1
0,0
1.713,4
5,7
199,8
187,6
41,7
30,4
0,0
60,1
0,0
0,7
3,3
13,1
2,2
0,8
87,4
165,7
61.674,5

381,0
50,7
3.145,0
26,2
4,8
16,5
209,6
47,9
23,3
16,1
0,0
1.980,8
0,3
137,3
126,3
23,8
19,8
0,8
157,3
0,0
0,0
0,0
11,7
2,5
0,0
89,5
96,3
59.204,5

164,7
10,2
784,2
35,0
1,8
0,2
141,6
30,1
40,5
0,0
1,1
1.821,6
1,1
235,3
92,7
30,0
1,9
0,2
142,2
0,5
0,0
0,9
26,0
1,5
0,1
63,5
48,2
47.870,8

429,1
0,0
42,4
35,6
0,0
0,1
197,2
47,3
0,3
0,0
0,0
1.416,5
0,8
165,5
180,1
62,1
4,7
6,0
266,2
0,0
0,0
0,0
55,2
5,3
0,0
106,3
78,7
46.168,9

338,2
0,0
2.752,0
16,2
2,5
0,0
140,2
1,7
2,4
21,5
1,0
963,1
0,0
368,2
223,4
53,1
12,1
0,6
678,1
0,0
0,0
0,0
24,9
2,2
0,0
63,3
43,6
58.990,9

658,7
0,0
57,1
1,2
5,0
0,0
77,3
5,3
14,2
0,0
0,0
1.533,6
0,0
461,8
299,7
32,0
1,5
0,0
476,2
0,0
0,4
0,0
36,5
0,7
0,0
163,6
87,2
70.167,7

1.548,0
0,0
882,1
32,5
4,9
0,0
159,3
43,5
15,5
0,2
3,8
1.601,6
0,0
315,7
350,0
32,5
3,8
0,1
690,7
0,2
0,4
0,0
28,9
4,7
0,0
109,2
112,6
60.452,7

1.176,0
0,9
4.252,8
16,2
7,4
0,0
85,5
16,2
18,8
2,9
0,0
1.357,8
0,2
15,1
278,0
23,2
5,7
0,8
910,5
6,2
0,0
0,0
14,5
1,5
0,7
49,0
87,1
47.494,9

8.067,6
307,7
21.676,8
182,0
73,0
20,2
1.330,7
237,1
187,4
52,9
25,5
19.939,9
24,7
2.231,3
2.257,6
446,6
261,9
9,1
6.479,2
10,4
7,8
4,8
232,2
21,5
3,0
820,1
2.722,9
637.547,2

CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL

73,2
7,4
12,3
1.437,6
0,0
1.530,5

9,9
7,4
11,5
1.005,2
0,0
1.034,0

31,6
6,9
11,8
1.523,1
2,1
1.575,5

54,6
2,2
87,0
6.628,0
5,1
6.776,9

40,1
0,6
78,8
7.236,4
0,0
7.355,9

10,8
0,0
53,4
4.989,5
0,0
5.053,7

0,2
0,1
0,0
3.298,1
0,0
3.298,4

0,0
3,3
0,6
9.386,5
0,0
9.390,4

0,0
1,6
11,5
9.410,9
0,0
9.424,0

0,0
2,2
11,4
5.141,8
0,0
5.155,4

0,0
16,9
29,9
1.589,5
0,0
1.636,3

0,0
8,3
16,6
2.046,4
0,0
2.071,3

220,6
56,8
324,8
53.693,0
7,2
54.302,4

MOLUSCOS
Almeja
Calamar Illex
Calamar Loligo
Calamar Martialia
Caracol
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL

0,0
454,9
9,1
0,0
7,1
0,0
0,0
458,4
0,1
929,6

0,0
8.597,7
5,6
0,0
8,2
0,3
0,0
965,6
0,0
9.577,4

0,0
26.007,3
11,4
0,0
15,6
0,0
0,1
966,6
0,0
27.001,0

0,0
14.195,4
1,8
0,0
10,8
0,0
0,0
409,5
0,0
14.617,5

0,0
5.309,9
3,2
4,4
24,7
0,0
0,0
786,2
0,0
6.128,4

0,0
4.410,6
5,8
0,0
16,0
0,0
0,1
596,7
0,0
5.029,2

0,5
5.744,9
18,2
0,0
11,1
0,0
0,0
525,7
0,0
6.300,4

0,0
2.642,7
7,4
0,0
5,3
0,0
0,1
912,4
0,0
3.567,9

0,0
349,8
6,4
0,0
2,2
0,0
0,0
315,5
0,0
673,9

0,0
864,8
90,1
0,0
1,1
0,0
0,0
556,5
0,0
1.512,5

0,0
1.611,3
46,3
0,0
1,6
0,0
0,1
173,6
0,0
1.832,9

0,0
2.414,7
49,6
0,0
0,2
0,0
0,0
995,6
0,0
3.460,1

0,5
72.603,9
254,8
4,4
104,1
0,3
0,5
7.662,1
0,1
80.630,7

29.965,0

53.037,0

87.771,8

77.791,0

75.158,8

69.287,4

57.469,6

59.127,2

69.088,8

76.835,6

63.921,9

53.026,3

772.480,3

Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón gris
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL

TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

40

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

41

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2009-1

Desembarques por especie y por puerto. Año 2009, en toneladas
Especies

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía San Antonio San Antonio Puerto
Blanca
Este
Oeste
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún aleta amarilla
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Clupeiformes nep
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corno
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi
Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez gallo

9.742,3
167,7
27.738,1
5,0
3,0
0,2
496,3
48,4
7.042,3
220,3
104,2
0,9
12.680,2
944,9
51,6
2,7
69,6
0,2
0,1
11,5
3,6
355,0
0,0
18.298,0
6,2
8.282,5
209,4
257,0
5.952,3
7,6
42,0
20.587,3

2,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,9
36,8
0,0
3,7
0,0
0,0
68,1
1,7
0,0
6,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
44,7
0,0
358,7
0,0
4,3
735,8
0,0
0,0
0,0

626,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
398,0
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
76,9
360,0
0,0
4,3
0,0
162,2
2.636,7

222,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,9
0,0
1,1
3,6
0,0
0,0
0,0
0,0
6,3
0,0
0,0
0,0
0,0
1,3
0,0
0,0
6,9
0,0
0,0
0,2

43,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
20,7
0,0
0,0
0,0
1,6
56,7
67,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
115,6
10,6
0,0
520,9
0,0
0,0
42,9

4.456,6
6,8
16,2
0,0
0,0
0,0
3.916,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
131,9
0,5
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3.760,7
20,9
105,0
0,0
534,7
27.869,8

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
24,7
0,0
0,0
3,9
0,0
0,0
0,0

49,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
6,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,2
0,0
0,0
0,0
0,0
4,7
0,0

742,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
83,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
41,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,4
1,0
0,0
0,2
0,0
0,0
60,3

804,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,7
2.064,2
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
15,8
0,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,3
0,0
0,0
0,0
0,0
16,8
1.036,2
0,0
0,0
0,0
2.468,0
59.519,9

1,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
14,2
1,8
0,0
2,5
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
14,8
1,2
0,6
0,2
0,0
2,5
8.277,5
60,1
143,5
0,0
0,0
5,3
28,9
0,0
0,0

16.693,6
174,5
27.754,4
5,0
3,0
1,0
6.962,7
63,4
7.101,8
220,4
110,4
0,9
12.830,4
1.071,3
170,0
6,3
75,7
15,3
1,3
12,1
11,5
355,0
2,5
26.620,3
66,3
9.027,5
5.377,8
282,2
7.334,6
36,5
3.211,7
110.717,1

34,0

0,0

0,0

715,1

6.830,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7.579,2

55.356,3
132.468,7
10,2
3.646,9
8.622,4
411,0
167,4
684,3
2.990,4
11,0
12.048,0
189,3
4.437,6
747,5

42,5
3,6
0,0
480,8
0,0
2,6
0,0
0,0
56,9
0,0
158,8
0,5
559,5
14,8

0,0
411,9
21,6
0,0
643,2
2,8
84,4
0,0
0,0
0,3
252,5
0,0
0,1
0,0

1.005,8
6.889,2
0,0
5,4
32,9
6,2
0,0
30,8
0,0
0,0
1,0
0,0
2,1
13,2

19,7
676,1
0,1
89,8
1,4
28,6
0,0
379,9
0,0
0,0
0,0
0,0
57,9
1.450,3

1.030,8
38.499,4
101,4
143,0
6.580,2
24,4
1.755,5
269,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4

0,0
4.431,4
0,0
212,9
0,0
150,9
0,0
0,0
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
272,3

0,3
8.488,4
0,0
32,9
0,0
14,2
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
65,6

0,0
11.342,9
0,0
0,2
0,0
1,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
15,2

0,0
4.885,5
708,1
3,8
0,0
32,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
108,2

0,0
5.504,4
1.576,7
0,6
765,3
0,0
472,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

4,3
2.037,3
15,4
55,7
0,0
121,8
0,6
0,0
33,2
12,5
778,8
127,1
6,5
94,6

57.459,8
215.638,6
2.433,5
4.671,9
16.645,5
796,7
2.480,3
1.364,0
3.080,6
24,5
13.239,0
316,9
5.063,7
2.782,1

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

42

43

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2009-2

Desembarques por especie y por puerto. Año 2009, en toneladas
Especies
PECES
Pez limón
Pez luna
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón gris
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces

Mar del Necochea/
Plata
Quequén

Bahía
Blanca

San Antonio San Antonio Puerto
Este
Oeste
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

15,1
2,5
7.493,7
302,6
133,8
182,0
73,0
20,2
1.320,1
237,1
187,4
52,7
25,5
16.638,8
8,9
367,4
1.935,9
425,5
130,8
8,8
1.300,9
4,3
7,8
4,3
205,0
21,5
2,2
737,4
885,5

0,0
0,0
571,5
3,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
957,1
0,0
0,0
190,0
20,9
0,0
0,3
0,1
0,0
0,0
0,0
10,9
0,0
0,7
38,6
13,1

0,0
0,0
0,0
0,0
35,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
135,5
0,0
113,2
0,0
0,0
0,2
0,0
0,5
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
2,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,8
0,0
0,0
0,0
8,0
0,0
0,0
0,0
0,0
192,4
0,0
0,0
1,6
0,0
0,0
0,0
59,6
0,1
0,0
0,0
15,9
0,0
0,0
1,2
3,6

0,0
0,0
1,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
410,0
0,0
0,0
77,1
0,0
0,0
0,0
921,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
308,4

0,0
0,4
0,0
0,0
337,9
0,0
0,0
0,0
2,7
0,0
0,0
0,0
0,0
900,9
2,1
1.680,7
15,1
0,3
0,0
0,0
581,1
6,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
130,9

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
16,8
0,0
0,0
23,4
0,0
0,0
0,0
180,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,5
1.212,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
59,8
0,0
3,5
0,0
0,0
0,0
0,0
58,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
5,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
41,3
0,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
0,0
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
2,7

0,0
1,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
237,0
12,8
25,9
1,0
0,0
0,0
0,0
1,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
21.168,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
201,5
0,0
40,6
0,0
0,0
0,0
0,0
3.357,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
35,4
1,5

0,5
0,0
1,4
1,2
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
148,6
0,4
0,0
13,6
0,0
130,9
0,0
16,8
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
4,0
157,1

15,6
4,9
8.067,6
307,7
21.676,8
182,0
73,0
20,2
1.330,7
237,1
187,4
52,9
25,5
19.939,9
24,7
2.231,3
2.257,6
446,6
261,9
9,1
6.479,2
10,4
7,8
4,8
232,2
21,5
3,0
820,1
2.722,9

367.886,1

4.390,1

5.969,9

9.227,4

12.132,1

92.882,4

6.533,1

8.781,0

11.423,5

6.951,3

99.053,1

12.317,9

637.547,2

CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL

80,7
56,8
0,0
934,1
0,0
1.071,6

0,0
0,1
0,0
78,6
0,0
78,7

113,7
0,0
0,0
23,5
0,0
137,2

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
40,7
10.973,8
0,0
11.014,5

3,0
0,0
2,2
3.956,7
0,0
3.961,9

0,5
0,0
225,4
2.711,5
7,2
2.944,6

0,0
0,0
44,6
9.328,2
0,0
9.372,8

0,0
0,0
0,0
24.762,3
0,0
24.762,3

0,0
0,0
2,6
0,0
0,0
2,6

22,8
0,0
9,2
924,3
0,0
956,3

220,6
56,8
324,8
53.693,0
7,2
54.302,4

moluscos
Almeja
Calamar Illex
Calamar Loligo
Calamar Martialia
Caracol
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL

0,5
49.610,8
107,3
4,4
60,6
0,3
0,2
5.366,5
0,1
55.150,7

0,0
10,6
22,6
0,0
42,9
0,0
0,2
0,0
0,0
76,3

0,0
254,8
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
255,0

0,0
162,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
162,9

0,0
22,3
3,1
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
25,7

0,0
15.115,8
121,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
15.237,6

0,0
4,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,6

0,0
1.197,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.197,9

0,0
0,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,9

0,0
4.061,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4.061,4

0,0
224,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2.295,6
0,0
2.519,8

0,0
1.937,8
0,0
0,0
0,1
0,0
0,1
0,0
0,0
1.938,0

0,5
72.603,9
254,8
4,4
104,1
0,3
0,5
7.662,1
0,1
80.630,7

424.108,4

4.545,1

6.362,1

9.390,3

12.157,8

119.134,5

10.499,6

12.923,5

20.797,2

35.775,0

101.575,5

15.212,2

772.480,3

SUBTOTAL

TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

44

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

45

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2009-1

Desembarques por especie y por flota. Año 2009, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PECES

Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún aleta amarilla
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Clupeiformes nep
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corno
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez gallo

34,1
106,4
328,5
0,0
0,0
0,0
1,0
24,1
1.051,3
24,0
37,6
0,0
1.194,4
237,5
9,0
0,0
49,0
10,6
1,3
3,3
0,1
342,6
2,5
9.133,3
52,1
1.203,8
0,0
133,4
1.361,3
27,0
0,0
9,2
1.952,6
201,3
7.733,2
0,0
532,6
0,0
91,7
1,6
64,8
507,9
23,0
3.038,6
247,4
1.105,1
130,1

8.525,9
16,4
18.854,0
0,0
0,0
0,0
105,1
2,8
825,4
0,0
4,0
0,0
10.921,1
389,8
124,1
6,3
10,8
0,0
0,0
2,7
8,6
0,0
0,0
1.413,3
3,4
3.381,1
6,4
68,9
1.613,0
1,1
0,6
4.667,2
534,2
53.993,2
131.804,9
1,1
2.906,6
200,4
122,0
49,8
329,6
870,8
0,0
2.776,9
0,0
1.174,3
1.078,2

6.725,3
6,8
18,7
0,0
0,0
0,0
5.935,0
0,0
0,2
0,0
0,1
0,0
189,6
1,4
9,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,8
0,0
0,0
0,0
0,0
36,6
4.596,9
25,0
124,2
0,0
2.450,8
67.317,7
712,6
1.662,0
60.141,1
594,4
147,7
16.187,8
39,1
2.285,2
702,3
0,0
0,0
0,0
0,0
6,8
68,7

253,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
45,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
97,5
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,7
1.420,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

265,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,7
867,7
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
755,6
38.664,4
0,0
0,0
131,7
78,3
0,0
255,3
0,0
143,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

341,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
7,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

16.693,6
174,5
27.754,4
5,0
3,0
1,0
6.962,7
63,4
7.101,8
220,4
110,4
0,9
12.830,4
1.071,3
170,0
6,3
75,7
15,3
1,3
12,1
11,5
355,0
2,5
26.620,3
66,3
9.027,5
5.377,8
282,2
7.334,6
36,5
3.211,7
110.717,1
7.579,2
57.459,8
215.638,6
2.433,5
4.671,9
16.645,5
796,7
2.480,3
1.364,0
3.080,6
24,5
13.239,0
316,9
5.063,7
2.782,1

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

46

547,6
44,8
8.553,1
5,0
3,0
0,2
1,3
36,4
5.224,9
196,3
68,7
0,9
525,4
442,6
27,9
0,0
15,9
4,7
0,0
6,1
0,1
12,4
0,0
16.073,7
10,8
4.406,0
10,6
54,8
4.236,1
8,5
4,7
58,5
4.379,8
1.603,0
15.047,5
0,1
1.085,0
1,9
543,9
0,6
267,4
1.701,9
1,5
7.423,6
69,5
2.777,5
1.505,1

47

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2009-2

Desembarques por especie y por flota. Año 2009, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

11,1
0,0
1.489,2
37,6
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2.661,1
0,9
0,0
296,8
37,1
249,9
0,0
80,3
0,0
1,1
0,0
27,3
0,0
0,4
130,8
778,7
36.810,2

0,5
0,0
4.073,5
225,0
0,7
159,4
51,1
0,0
248,8
227,3
88,2
6,0
4,8
6.209,7
0,0
3,1
761,1
92,4
12,0
8,0
999,4
0,0
6,5
4,3
58,8
18,5
0,9
378,5
1.479,4
92.107,3

4,0
2,5
2.502,6
45,1
93,7
22,6
21,9
20,2
1.082,0
9,8
99,2
47,0
20,7
9.327,7
16,5
286,8
1.168,7
314,1
0,0
1,1
1.278,0
4,4
0,2
0,0
146,2
3,1
1,7
269,0
145,7
263.728,5

0,0
0,4
2,3
0,0
995,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.602,6
7,2
1.918,0
31,0
3,0
0,0
0,0
3.382,0
6,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
6,5
317,4
178.259,7

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
12,0
0,0
20,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
1.851,6

0,0
1,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
781,5

0,0
0,0
0,0
0,0
20.586,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
126,7
0,0
1,1
0,0
0,0
0,0
0,0
739,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
35,3
1,4
63.319,4

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
689,3

15,6
4,9
8.067,6
307,7
21.676,8
182,0
73,0
20,2
1.330,7
237,1
187,4
52,9
25,5
19.939,9
24,7
2.231,3
2.257,6
446,6
261,9
9,1
6.479,2
10,4
7,8
4,8
232,2
21,5
3,0
820,1
2.722,9
637.547,2

CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL

198,9
36,7
39,9
453,9
0,0
729,4

21,7
13,1
26,9
4.465,6
7,2
4.534,5

0,0
7,1
0,0
1.348,4
0,0
1.355,5

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
47.425,0
0,0
47.425,0

0,0
0,0
2,6
0,0
0,0
2,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
255,3
0,0
0,0
255,3

220,6
56,8
324,8
53.693,0
7,2
54.302,4

MOLUSCOS
Almeja
Calamar Illex
Calamar Loligo
Calamar Martialia
Caracol
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL

0,5
47,1
58,7
0,0
41,5
0,3
0,3
0,0
0,1
148,5

0,0
186,4
45,6
0,0
54,1
0,0
0,2
0,0
0,0
286,3

0,0
8.399,9
27,0
0,0
8,4
0,0
0,0
0,0
0,0
8.435,3

0,0
7.267,3
123,6
0,0
0,0
0,0
0,0
7.662,1
0,0
15.053,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
8,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
8,9

0,0
56.694,4
0,0
4,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
56.698,8

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,5
72.603,9
254,8
4,4
104,1
0,3
0,5
7.662,1
0,1
80.630,7

37.688,1

96.928,1

273.519,3

193.312,7

1.851,6

48.206,5

63.330,9

56.698,8

944,6

772.480,3

Pez limón
Pez luna
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón gris
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL

Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

48

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

49

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR MES 2009

Desembarques por puerto y por mes. Año 2009, en toneladas
PUERTO

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

puerto de BUENOS AIRES
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

87,5

16,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

103,6

13,6

1,5

2.142,7

51,3

1.997,1

65,7

1.734,4

209,1

64,1

54,7

27,8

0,0

6.362,1

2,4

140,9

231,6

107,3

700,1

3.458,6

206,5

62,2

12,0

0,0

0,0

0,0

4.921,5

16.623,7

29.069,1

49.327,7

40.658,5

36.741,1

26.751,8

31.351,2

35.262,6

36.736,7

53.308,8

39.825,2

28.451,2

424.108,4

205,9

310,4

517,2

183,8

363,9

327,1

186,6

493,5

315,3

457,3

670,9

513,2

4.545,1

0,0

1,1

0,0

1,5

7,0

1.044,9

694,1

1.310,7

102,6

40,5

0,0

0,0

3.202,3

Rosales

20,0

19,8

25,9

26,0

35,7

10,3

9,8

34,0

48,3

70,7

51,8

12,3

364,7

San Clemente del Tuyú

24,4

26,5

23,9

83,0

34,0

76,7

23,7

56,5

19,6

0,6

1,2

1,3

371,4

Otros puertos

10,5

7,1

757,0

564,1

554,3

180,3

254,9

372,3

126,6

63,2

38,5

10,3

2.939,0

16.900,5

29.576,4

53.026,0

41.675,5

40.433,2

31.915,4

34.461,2

37.800,9

37.425,2

53.995,8

40.615,4

28.988,3

446.814,5

San Antonio Este

810,0

1.360,7

1.503,1

1.149,5

665,9

217,3

63,4

64,1

179,1

1.179,2

974,8

1.223,1

9.390,3

San Antonio Oeste

965,1

1.206,8

1.348,8

1.021,9

767,3

648,1

856,3

1.389,9

1.373,5

623,7

1.002,1

954,2

12.157,8

1.775,1

2.567,5

2.851,9

2.171,4

1.433,2

865,4

919,7

1.454,0

1.552,6

1.802,9

1.976,9

2.177,3

21.548,1

16,8

0,0

2,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

19,6

1.113,4

688,5

66,2

2,7

53,8

35,2

19,1

162,9

308,9

197,5

411,4

150,0

3.209,5

Comodoro Rivadavia

611,3

764,2

2.752,9

1.689,1

1.740,8

1.056,8

665,3

284,0

705,3

1.055,3

767,6

831,0

12.923,5

Puerto Madryn

451,2

8.207,1

19.490,6

9.435,1

12.023,8

11.228,5

6.909,4

10.699,0

8.565,9

11.759,0

11.502,3

8.862,3

119.134,5

Rawson

4.098,1

1.975,8

460,4

284,3

270,7

374,4

270,6

404,4

318,3

266,6

1.776,1

0,0

10.499,6

SUBTOTAL

6.290,8

11.635,6

22.772,9

11.411,2

14.089,1

12.694,9

7.864,4

11.550,3

9.898,4

13.278,4

14.457,4

9.843,3

145.786,7

1.086,0

1.255,1

1.133,0

2.994,6

2.683,0

2.783,1

1.628,0

1.898,2

2.396,7

1.514,8

435,2

989,6

20.797,2

362,5

1.244,2

1.600,1

5.826,1

5.846,9

3.622,5

2.377,9

5.959,0

5.110,9

2.635,5

760,8

428,8

35.775,0

Puerto San Julián

1,7

0,1

0,6

10,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

12,7

Santa Cruz

0,0

0,0

0,0

0,0

67,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

67,9

SUBTOTAL

1.450,2

2.499,4

2.733,7

8.831,0

8.597,8

6.405,6

4.005,9

7.857,2

7.507,6

4.150,3

1.196,0

1.418,4

56.652,8

Ushuaia

3.548,6

6.758,2

6.387,1

13.614,5

10.589,1

17.406,3

10.218,5

464,9

12.704,9

3.608,5

5.675,7

10.599,2

101.575,5

SUBTOTAL

3.548,6

6.758,2

6.387,1

13.614,5

10.589,1

17.406,3

10.218,5

464,9

12.704,9

3.608,5

5.675,7

10.599,2

101.575,5

29.965,0

53.037,0

87.771,8

77.791,0

75.158,8

69.287,4

57.469,6

59.127,2

69.088,8

76.835,6

63.921,9

53.026,3

772.480,3

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata
Necochea/Quequén

Río Salado

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO

SUBTOTAL
PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova
Camarones

PROVINCIA DE santa cruz
Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado

TIERRA DEL FUEGO

Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

50

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

51

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR flota 2009

Desembarques por puerto y por flota. Año 2009, en toneladas
PUERTO

Rada o Ría

Costeros

Fresqueros Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PUERTO DE BUENOS AIRES
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

103,6

0,0

103,6

488,1

0,3

0,0

5.668,8

0,0

0,0

0,0

205,0

0,0

6.362,1

4.479,5

442,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4.921,5

14.906,9

65.324,9

234.571,9

70.478,3

0,0

688,3

0,0

38.137,5

0,0

424.108,4

Necochea/Quequén

2.852,6

1.304,1

307,4

0,0

0,0

81,1

0,0

0,0

0,0

4.545,1

Río Salado

3.191,9

10,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3.202,3

Rosales

251,6

113,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

364,7

San Clemente del Tuyú

361,4

9,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

371,4

Otros puertos

591,9

498,8

0,0

0,0

15,4

0,0

0,0

1.832,8

0,0

2.939,0

27.123,9

67.703,4

234.879,3

76.147,1

15,4

769,4

0,0

40.175,3

0,0

446.814,5

543,4

0,0

8.583,5

263,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

9.390,3

San Antonio Oeste

1.806,2

7.571,4

2.150,5

629,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

12.157,8

SUBTOTAL

2.349,6

7.571,4

10.734,0

892,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

21.548,1

16,8

2,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

19,6

Camarones

0,0

2.373,8

542,0

13,8

0,0

280,0

0,0

0,0

0,0

3.209,5

Comodoro Rivadavia

0,0

6.228,2

3.616,1

0,0

0,0

1.680,0

0,0

1.184,5

214,6

12.923,5

Puerto Madryn

0,0

0,0

18.193,0

79.104,1

0,0

10.518,9

0,0

11.277,4

40,7

119.134,5

Rawson

488,7

9.839,2

20,5

0,0

0,0

151,2

0,0

0,0

0,0

10.499,6

SUBTOTAL

505,5

18.444,0

22.371,6

79.117,9

0,0

12.630,1

0,0

12.461,9

255,3

145.786,7

7.696,4

3.209,0

262,6

0,0

0,0

9.629,2

0,0

0,0

0,0

20.797,2

0,0

0,0

5.271,6

52,4

693,9

25.109,9

0,0

3.958,0

689,3

35.775,0

12,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

12,7

Santa Cruz

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

67,9

0,0

0,0

0,0

67,9

SUBTOTAL

7.709,1

3.209,0

5.534,2

52,4

693,9

34.807,0

0,0

3.958,0

689,3

56.652,8

Ushuaia

0,0

0,0

0,0

37.102,3

1.142,1

0,0

63.330,9

0,0

0,0

101.575,5

SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

37.102,3

1.142,1

0,0

63.330,9

0,0

0,0

101.575,5

37.688,1

96.928,1

273.519,3

193.312,7

1.851,6

48.206,5

63.330,9

56.698,8

944,6

772.480,3

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

PROVINCIA DE santa cruz

Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado
Puerto San Julián

TIERRA DEL FUEGO

Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

52

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

53

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR flota y por mes 2009

Desembarques por flota y por mes. Año 2009, en toneladas
Flota

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

FRESQUEROS
Rada o Ría

2.885,6

3.404,2

3.597,9

3.139,6

3.037,2

6.351,4

2.132,8

3.860,5

1.887,3

2.415,6

2.454,8

2.521,3

37.688,1

Costeros

9.536,9

8.983,5

9.216,9

8.108,1

8.358,6

6.385,6

5.324,2

7.671,8

8.885,1

9.107,7

10.077,2

5.272,4

96.928,1

Fresqueros

10.992,7

18.815,4

21.050,6

25.028,6

22.752,6

18.724,5

16.926,1

23.784,4

27.991,5

37.140,9

33.603,2

16.708,6

273.519,2

SUBTOTAL

23.415,2

31.203,1

33.865,4

36.276,3

34.148,4

31.461,5

24.383,1

35.316,7

38.763,9

48.664,2

46.135,2

24.502,3

408.135,4

3.987,0

10.564,2

26.241,3

13.334,9

22.160,3

17.358,9

20.660,0

13.110,1

12.105,2

22.236,0

12.516,1

19.038,5

193.312,7

Palangreros

15,6

105,0

273,0

0,0

338,0

344,7

15,4

155,9

187,9

0,0

416,0

0,0

1.851,6

Tangoneros

313,9

122,5

957,4

6.423,9

7.157,3

4.744,6

3.234,4

8.581,9

8.591,5

4.765,3

1.231,9

2.081,9

48.206,4

2.058,1

3.284,2

2.617,4

8.608,4

7.861,1

12.925,5

4.673,4

0,0

9.440,2

1.039,8

3.480,7

7.342,3

63.330,9

128,2

7.755,2

23.638,0

13.066,6

3.288,0

2.399,5

4.503,5

1.919,9

0,0

0,0

0,0

0,0

56.698,8

46,9

3,0

179,2

81,1

205,4

52,6

0,0

42,8

0,0

130,5

141,7

61,4

944,6

6.549,7

21.834,1

53.906,3

41.514,9

41.010,1

37.825,8

33.086,7

23.810,6

30.324,8

28.171,6

17.786,4

28.524,1

364.345,0

29.965,0

53.037,0

87.771,8

77.791,0

75.158,8

69.287,4

57.469,6

59.127,2

69.088,8

76.835,6

63.921,9

53.026,3

772.480,3

CONGELADORES
Arrastreros

Surimeros
Poteros nacionales
Trampas
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

54

55

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2010-1

Desembarques por especie y por mes. Año 2010, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún albacora
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez luna

600,9
10,0
16,8
89,8
11,8
0,0
120,6
5,8
913,8
0,1
11,2
0,0
144,9
0,0
35,6
1,2
0,1
8,9
0,0
18,9
0,0
0,3
968,1
0,7
535,2
419,1
21,2
795,4
1,8
85,4
1.417,5
813,6
175,0
6.017,0
4,6
265,3
41,6
26,5
45,9
19,1
439,0
1,9
384,0
0,7
663,7
0,0
124,6
1,1
3,3

3.101,0
74,6
0,0
0,0
0,1
121,3
908,4
22,4
670,4
0,1
14,7
0,0
421,0
0,0
16,9
2,0
1,8
9,6
0,0
1,8
0,2
203,1
1.605,4
46,0
656,9
507,7
3,5
833,6
12,4
222,5
5.954,2
1.231,9
145,2
31.388,2
127,1
180,7
1.504,4
57,1
399,7
205,2
304,2
5,1
1.093,2
50,7
716,4
0,0
172,6
2,3
1,2

1.380,5
79,1
9,0
0,0
0,0
0,0
655,3
24,4
519,5
17,6
13,2
0,1
196,0
0,0
24,8
10,8
0,5
6,0
0,0
0,1
0,0
174,3
2.713,4
32,2
1.210,5
91,6
2,2
780,7
5,8
94,7
7.370,4
727,1
2.684,1
21.796,8
163,4
156,8
828,1
88,3
343,1
120,6
356,0
12,9
1.379,0
40,6
627,4
0,1
158,0
0,3
0,0

1.507,2
149,2
117,7
0,0
0,0
0,0
1.008,6
19,9
649,2
0,2
5,9
0,2
12,3
0,0
86,8
14,6
2,1
3,6
0,0
0,1
0,1
49,7
1.645,8
4,6
826,6
298,4
3,0
603,1
4,4
592,1
25.184,2
240,6
8.729,6
19.544,3
417,9
124,5
921,0
61,4
449,3
87,3
390,8
16,8
1.976,3
27,7
464,8
0,0
92,1
0,0
0,0

1.125,3
141,7
245,0
0,0
0,0
0,0
1.053,4
2,7
266,9
0,0
1,6
0,0
0,2
0,2
111,4
18,4
0,7
1,2
0,0
2,9
0,0
7,6
1.918,6
7,4
851,3
597,3
18,3
428,1
4,1
481,4
7.524,0
99,1
7.348,6
15.308,8
272,7
66,5
387,4
33,3
490,0
54,1
313,7
0,6
1.641,5
34,9
305,3
0,0
274,7
5,6
0,0

1.551,0
7,1
1.007,2
0,0
0,0
0,0
686,3
1,9
173,1
0,0
0,9
0,0
119,7
0,1
107,1
16,8
1,6
1,0
0,0
3,5
0,2
23,3
5.352,9
22,4
517,9
951,9
18,0
328,4
4,9
297,8
5.442,4
182,5
3.474,5
21.270,8
38,2
90,0
928,0
44,5
9,7
78,3
304,7
1,4
1.389,5
7,9
262,2
0,0
204,7
0,0
0,3

1.218,6
21,1
3.297,4
0,0
0,0
0,0
226,7
0,3
106,4
0,0
0,2
0,0
1.206,3
0,0
65,0
12,8
0,8
1,7
0,0
0,7
0,0
2,8
4.518,9
53,0
747,6
610,9
28,2
229,0
21,0
35,6
1.857,5
206,2
6.358,0
18.285,8
24,9
94,5
1.006,2
42,8
17,2
238,7
81,0
0,5
1.339,9
25,3
244,2
0,0
187,3
0,0
0,1

1.419,1
3,1
8.520,3
0,0
0,0
0,0
537,0
0,8
92,4
0,0
0,1
0,0
10.128,3
0,2
82,5
7,6
0,7
1,4
0,2
0,0
0,0
7,3
2.245,1
120,7
488,6
289,8
4,9
340,5
12,5
128,0
2.492,2
244,5
1.253,5
23.443,4
811,6
158,5
1.353,8
48,3
49,3
189,9
24,3
0,4
1.333,1
8,0
261,0
0,0
227,4
0,0
2,6

830,7
44,4
10.445,4
0,0
0,0
0,0
132,9
0,7
455,6
0,0
14,5
0,0
7.679,9
0,3
94,4
5,5
4,5
3,6
0,3
0,5
0,0
18,7
1.721,9
43,6
775,3
302,8
9,5
566,0
3,4
70,9
4.164,4
269,3
1.872,5
29.802,3
202,1
803,6
506,2
51,2
7,6
23,7
62,7
0,2
1.193,8
56,6
369,6
0,0
122,6
0,0
0,0

642,8
9,9
2.825,5
0,0
0,0
0,0
313,4
0,0
758,3
0,0
91,1
0,0
4.496,6
0,0
116,3
6,2
0,4
1,0
0,3
0,5
0,0
38,0
757,0
10,6
622,4
161,2
20,5
806,9
9,0
146,1
5.235,0
315,9
1.825,5
21.857,4
317,5
1.202,3
1.093,2
49,2
253,8
171,9
340,2
0,4
750,0
0,1
355,8
0,0
132,5
0,0
0,0

1.084,5
2,3
25,6
0,0
0,0
0,0
926,9
0,0
616,1
0,0
11,0
0,0
2.959,5
1,6
73,3
30,4
1,1
5,4
0,0
0,0
0,0
0,0
741,9
0,0
210,5
61,2
9,2
764,4
0,0
534,3
11.897,1
635,9
2.451,2
17.712,7
449,6
934,6
353,4
26,1
157,5
226,0
288,1
0,0
261,6
0,3
269,2
0,5
152,0
0,2
0,0

16.358,5
593,3
26.510,6
129,6
11,9
121,3
6.813,0
84,6
5.851,0
58,6
173,7
0,3
27.422,1
2,3
843,3
129,2
15,3
43,3
0,9
29,8
0,6
525,3
25.256,8
341,3
7.915,7
4.329,2
146,9
7.216,0
81,2
2.754,6
82.855,2
5.834,0
36.367,2
239.699,0
3.015,4
4.195,2
9.447,8
553,5
2.493,1
1.462,0
3.279,5
41,4
13.588,5
253,7
5.232,2
0,6
2.139,2
9,5
21,8

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

56

1.896,8
50,9
0,7
39,8
0,0
0,0
243,5
5,6
629,4
40,7
9,3
0,0
57,5
0,0
29,0
3,0
1,1
0,0
0,0
0,7
0,0
0,2
1.067,8
0,2
473,0
37,2
8,5
739,9
1,9
65,9
4.316,2
867,3
49,6
13.271,4
185,7
118,0
524,6
24,9
270,1
47,2
374,8
1,1
846,6
0,9
692,5
0,0
290,8
0,0
14,3

57

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2010-2

Desembarques por especie y por mes. Año 2010, en toneladas
Especies
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón gris
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL
MOLUSCOS
Almeja
Berberecho
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Cholga
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
TOTAL

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

770,6
8,3
20,6
0,0
47,8
10,5
100,0
51,8
32,7
0,0
0,0
1.452,5
2,1
41,5
128,0
23,7
18,2
0,1
119,6
0,0
0,4
0,0
6,2
6,1
1,0
49,5
48,3
18.201,5

750,1
19,4
1.778,5
0,0
39,2
0,0
71,7
50,8
116,8
0,2
6,1
1.557,9
1,6
94,9
76,4
12,8
0,4
11,6
48,2
0,0
0,0
0,0
7,2
0,3
0,0
12,1
57,0
32.011,8

1.118,5
86,4
40,8
0,0
17,4
0,0
155,0
44,8
65,1
0,0
21,1
2.166,5
0,3
192,6
204,9
43,4
27,1
1,2
699,4
0,0
0,0
0,8
34,4
0,0
0,0
33,2
149,9
58.099,6

718,8
96,0
1.051,9
0,0
19,6
0,0
118,4
103,7
36,9
13,7
5,6
1.895,2
22,0
91,8
195,7
61,7
49,2
0,0
27,2
0,0
0,2
0,0
26,5
1,0
0,0
74,1
42,9
49.547,3

512,1
111,9
440,4
0,0
67,9
0,0
127,1
37,6
33,3
8,3
4,5
2.146,3
34,6
122,7
156,0
42,4
31,0
1,4
44,2
0,0
0,1
0,0
17,1
0,1
0,1
67,4
35,3
70.375,8

243,1
101,2
989,0
0,0
24,2
0,0
161,2
24,7
42,7
6,3
15,0
1.960,9
0,3
83,9
73,8
14,8
83,9
0,9
28,4
0,0
0,2
0,0
17,1
0,0
0,1
106,7
44,0
45.468,9

232,8
29,6
1.228,8
0,0
14,6
0,0
204,4
21,9
17,3
4,0
0,0
1.572,0
2,9
172,6
64,9
20,1
17,2
0,3
78,1
0,0
0,0
0,0
32,9
0,0
0,0
70,1
130,1
48.839,2

259,3
0,0
327,0
0,0
1,2
0,0
134,7
10,6
9,3
3,2
2,3
1.379,9
1,9
122,8
59,9
27,4
22,0
0,3
136,7
0,0
2,0
5,0
38,5
0,0
0,2
69,3
87,3
45.115,9

220,8
0,0
35,2
0,0
13,3
1,4
142,9
23,8
38,5
0,0
2,4
1.510,8
0,1
277,0
105,4
26,8
179,6
0,0
526,4
0,0
0,0
0,0
17,9
0,0
0,0
60,2
74,1
59.589,5

453,2
0,0
2.129,2
0,2
1,0
0,0
117,4
9,9
4,4
0,0
2,6
1.562,2
0,1
163,7
148,5
20,2
47,8
0,6
206,1
0,9
0,2
0,0
16,3
0,0
0,0
162,7
96,1
67.877,0

1.067,0
0,1
261,5
0,0
23,4
0,0
88,9
10,6
13,5
0,0
0,0
1.589,5
0,0
188,9
249,0
30,1
4,4
0,8
257,7
1,6
0,1
0,0
24,1
0,0
0,0
153,7
41,4
49.741,0

1.421,3
1,4
3.325,0
0,0
18,0
0,0
37,0
26,3
14,1
3,3
0,4
1.480,0
0,4
133,8
296,1
32,1
1,0
0,3
670,6
0,0
0,2
0,0
19,3
0,0
0,0
72,3
44,6
51.472,7

7.767,6
454,4
11.628,0
0,2
287,5
11,9
1.458,6
416,5
424,5
39,1
59,9
20.273,7
66,2
1.686,2
1.758,5
355,5
481,8
17,5
2.842,6
2,5
3,3
5,8
257,4
7,5
1,4
931,3
851,0
596.339,4

0,0
12,7
0,7
686,3
0,0
699,7

0,0
10,3
0,0
1.907,4
0,0
1.917,7

21,7
12,9
64,9
2.397,0
0,0
2.496,5

32,0
6,1
73,7
3.389,6
0,0
3.501,4

27,2
9,0
99,5
7.594,0
0,8
7.730,5

6,3
4,5
0,0
12.066,0
0,0
12.076,8

2,1
7,5
0,0
13.994,3
0,0
14.003,9

0,5
12,1
0,0
8.564,4
0,0
8.577,0

0,6
20,2
3,5
8.537,0
0,0
8.561,3

1,4
17,1
4,3
4.149,1
0,0
4.171,9

0,1
19,2
169,6
3.995,3
0,0
4.184,2

12,6
15,3
318,2
5.657,9
0,0
6.004,0

104,4
146,9
734,3
72.938,3
0,8
73.924,7

33,9
0,0
2.766,4
29,7
12,0
0,6
11,9
0,0
386,1
15,1
3.255,7

33,7
0,0
16.101,9
13,3
11,0
0,9
1,7
0,0
987,7
1,5
17.151,7

43,3
0,0
6.224,2
12,3
28,3
0,4
1,2
0,0
230,7
4,2
6.544,6

38,9
0,0
2.904,1
32,5
39,4
0,0
1,5
0,0
1.018,1
2,7
4.037,2

28,4
0,0
1.929,9
17,8
58,2
0,0
0,0
0,1
430,9
5,8
2.471,1

28,0
0,0
655,4
23,2
22,1
0,0
1,5
0,0
390,9
5,6
1.126,7

21,4
0,0
14.071,9
63,9
11,7
0,0
0,0
0,0
935,4
10,5
15.114,8

29,9
2,2
21.522,1
13,1
12,9
1,9
5,2
0,0
517,2
7,3
22.111,8

22,5
0,0
16.207,3
81,4
20,4
0,0
9,5
0,1
591,2
4,9
16.937,3

29,9
0,0
736,7
29,3
19,6
0,0
0,1
0,0
229,8
9,0
1.054,4

0,0
0,0
1.707,0
26,0
12,5
0,0
1,2
0,0
669,4
0,0
2.416,1

36,3
0,0
1.373,0
10,4
7,6
0,0
1,6
0,0
736,0
6,8
2.171,7

346,3
2,2
86.199,9
352,9
255,7
3,8
35,3
0,2
7.123,3
73,3
94.392,9

22.156,9

51.081,2

67.140,7

57.085,9

80.577,4

58.672,4

77.957,9

75.804,7

85.088,1

73.103,3

56.341,3

59.648,4

764.657,0

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

58

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

59

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2010-1

Desembarques por especie y por puerto. Año 2010, en toneladas
Especies

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Punta
Quilla

Ushuaia

Otros
puertos

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún albacora
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi
Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón

10.491,6
592,6
26.456,1
129,6
11,9
121,3
1.269,4
75,8
5.801,9
58,6
72,9
0,3
26.618,6
0,0
780,6
90,2
4,2
40,5
0,3
29,1
0,3
524,1
14.748,8
25,0
7.283,1
312,8
142,8
6.284,7
20,9
212,3
17.926,2

5,5
0,6
32,9
0,0
0,0
0,0
0,3
1,5
32,4
0,0
4,3
0,0
29,0
0,0
35,3
0,6
0,0
1,4
0,0
0,6
0,1
0,0
157,8
0,2
351,7
0,0
4,2
608,9
0,0
0,0
0,0

311,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
184,3
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
0,4
0,1
0,0
81,2
0,0
0,0
0,7
0,0
57,3
1.787,7

184,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
17,5
0,0
0,0
5,8
11,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
13,0
0,0
0,0
20,5
0,0
0,0
6,8

34,8
0,0
4,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
13,4
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
26,7
14,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,9
0,0
34,0
0,4
0,0
245,9
0,0
0,0
43,8

3.781,4
0,0
17,4
0,0
0,0
0,0
3.569,7
0,0
0,0
0,0
89,9
0,0
753,3
0,0
0,7
3,1
0,0
0,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,0
3.696,6
0,0
50,3
0,0
689,6
17.885,9

245,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
26,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
0,0
0,0
2,9
0,0
0,0
37,6

0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

242,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
18,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,3
0,0
9,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
12,1
0,0
0,0
0,0
0,2
54,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

1.059,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.743,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
307,3
0,0
0,0
0,0
1.795,3
45.112,6

0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
7,3
3,3
0,0
6,5
0,0
3,4
0,0
0,0
5,7
0,0
0,6
0,1
0,1
0,2
0,8
10.349,2
316,0
150,8
0,0
0,0
2,0
60,3
0,0
0,0

16.358,5
593,3
26.510,6
129,6
11,9
121,3
6.813,0
84,6
5.851,0
58,6
173,7
0,3
27.422,1
2,3
843,3
129,2
15,3
43,3
0,9
29,8
0,6
525,3
25.256,8
341,3
7.915,7
4.329,2
146,9
7.216,0
81,2
2.754,6
82.855,2

0,0

0,0

0,0

647,7

5.139,5

0,0

46,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

5.834,0

36.296,3
155.959,7
34,9
3.717,4
5.284,7
431,8
226,7
908,0
2.946,6
37,0
11.906,3
24,3
4.614,2
0,6
1.384,3
9,5

33,5
0,0
0,0
126,3
0,0
1,1
1,9
0,0
131,8
0,1
115,5
0,0
560,2
0,0
33,4
0,0

30,8
236,3
4,3
0,0
447,7
6,1
34,8
0,0
0,0
0,1
165,9
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0

0,0
12.535,5
0,0
26,7
32,7
5,1
0,0
164,4
0,0
0,0
0,2
0,0
5,8
0,0
76,7
0,0

0,0
189,5
0,0
124,4
0,0
15,4
12,1
299,6
0,0
0,0
1,1
1,8
34,5
0,0
585,4
0,0

5,1
46.540,4
114,8
151,7
3.079,8
15,0
2.099,5
84,7
0,0
0,0
0,0
0,0
1,2
0,0
6,1
0,0

0,0
3.170,2
0,7
15,8
3,0
1,5
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,1
0,0
24,2
0,0

0,0
1.597,6
0,0
0,3
0,0
1,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
18,5
0,0

0,3
456,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,7
0,0

0,0
5.964,7
929,4
0,0
2,2
3,8
3,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
12.852,5
1.931,5
0,0
597,9
1,2
112,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

1,3
196,1
0,0
32,7
0,0
70,6
2,8
5,0
201,1
4,2
1.399,5
227,6
16,1
0,0
9,2
0,0

36.367,2
239.699,0
3.015,4
4.195,2
9.447,8
553,5
2.493,1
1.462,0
3.279,5
41,4
13.588,5
253,7
5.232,2
0,6
2.139,2
9,5

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

60

61

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2010-2

Desembarques por especie y por puerto. Año 2010, en toneladas
San
San
Puerto
Mar del Necochea/ Bahía
Antonio
Antonio
Especies
Madryn
Plata
Quequén Blanca
Este
Oeste
PECES
Pez luna
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón gris
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL
moluscos
Almeja
Berberecho
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Cholga
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
TOTAL

Rawson Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Punta
Quilla

Ushuaia

Otros
puertos

Total

21,4
7.393,6
453,4
275,9
0,2
278,9
11,9
1.145,6
416,5
407,8
35,8
59,9
17.804,5
65,8
908,0
1.452,2
308,7
126,9
17,5
880,8
2,1
1,3
0,0
233,9
7,2
1,1
879,7
232,4
377.331,8

0,0
368,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,1
0,0
0,0
0,0
0,0
1.115,4
0,0
0,0
163,0
32,4
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
11,4
0,0
0,1
27,6
3,0
3.996,6

0,0
0,0
0,0
41,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
73,2
0,1
54,0
0,0
0,0
0,4
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,7
3.521,2

0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
2,4
0,0
166,1
0,0
5,3
3,3
0,0
23,1
0,0
2,6
22,7
0,2
0,0
0,0
138,9
0,3
0,0
0,0
7,2
0,3
0,0
3,0
7,0
14.137,4

0,0
3,0
0,0
0,0
0,0
6,3
0,0
61,9
0,0
10,8
0,0
0,0
34,7
0,0
0,0
49,5
0,4
0,0
0,0
457,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
452,6
7.899,3

0,4
2,0
0,0
232,5
0,0
0,0
0,0
45,9
0,0
0,0
0,0
0,0
787,3
0,3
647,0
63,0
13,5
0,0
0,0
255,2
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
23,8
84.709,2

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,1
0,0
0,3
0,0
0,0
6,7
0,0
5,3
5,7
0,0
0,0
0,0
1,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
36,1
3.632,4

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,8
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.624,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
459,3

0,0
0,0
0,0
0,7
0,0
0,0
0,0
30,7
0,0
0,2
0,0
0,0
63,2
0,1
1,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
7.340,1

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
11.076,0
0,0
0,0
0,0
3,2
0,0
0,0
0,0
0,0
225,0
0,0
67,3
0,0
0,0
0,0
0,0
1.105,9
0,0
0,0
0,0
3,5
0,0
0,0
0,0
0,1
77.994,6

0,0
0,6
1,0
1,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
134,1
0,0
0,0
2,3
0,2
354,3
0,0
2,4
0,0
2,0
5,8
1,1
0,0
0,0
20,8
94,0
13.692,8

21,8
7.767,6
454,4
11.628,0
0,2
287,5
11,9
1.458,6
416,5
424,5
39,1
59,9
20.273,7
66,2
1.686,2
1.758,5
355,5
481,8
17,5
2.842,6
2,5
3,3
5,8
257,4
7,5
1,4
931,3
851,0
596.339,4

0,0
54,6
22,3
561,5
0,0
638,4

0,0
0,5
0,0
0,0
0,0
0,5

78,2
0,0
0,0
17,1
0,0
95,3

0,0
0,0
0,0
59,1
0,0
59,1

0,0
91,7
0,0
0,0
0,0
91,7

0,0
0,0
440,0
15.555,6
0,8
15.996,4

0,2
0,0
0,3
14.406,6
0,0
14.407,1

0,0
0,0
59,9
5.767,4
0,0
5.827,3

0,0
0,0
4,6
9.420,7
0,0
9.425,3

0,0
0,0
194,1
23.886,8
0,0
24.080,9

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

26,0
0,1
13,3
3.263,6
0,0
3.303,0

104,4
146,9
734,3
72.938,3
0,8
73.924,7

0,3
2,2
65.307,0
104,7
119,9
0,0
13,1
0,1
5.703,1
0,0
71.250,4

0,0
0,0
55,2
44,9
65,9
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
166,1

0,0
0,0
837,5
0,5
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
838,2

0,0
0,0
48,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
48,5

346,0
0,0
25,2
0,0
69,6
3,8
22,2
0,0
0,0
73,3
540,1

0,0
0,0
12.688,6
202,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
12.891,1

0,0
0,0
292,8
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
293,1

0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1

0,0
0,0
413,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
413,1

0,0
0,0
6.079,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
6.079,4

0,0
0,0
173,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
173,6

0,0
0,0
278,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.420,2
0,0
1.699,1

0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1

346,3
2,2
86.199,9
352,9
255,7
3,8
35,3
0,2
7.123,3
73,3
94.392,9

449.220,6

4.163,2

4.454,7

14.245,0

8.531,1

113.596,7

18.332,6

7.452,0

10.297,7

37.500,4

173,6

79.693,7

16.995,9

764.657,0

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

62

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

63

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2010-1

Desembarques por especie y por flota. Año 2010, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PECES

Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún albacora
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez luna
Pez palo
Pez sable

9,7
433,9
148,2
0,0
0,0
0,0
0,4
30,8
1.102,0
0,8
26,6
0,0
1.508,2
0,0
280,1
0,9
0,0
26,7
0,8
2,8
0,0
493,1
10.093,0
267,1
1.014,8
0,0
95,4
1.526,9
43,7
0,0
0,4
1.009,9
114,1
197,8
0,0
308,9
0,0
105,1
15,1
71,0
561,0
37,2
3.263,8
163,2
1.254,4
0,1
78,5
9,5
0,0
1.677,8
45,2

9.011,3
56,9
12.457,5
0,0
0,0
0,0
681,1
1,0
801,6
0,0
19,5
0,0
19.796,3
0,7
197,4
79,8
9,0
5,9
0,0
19,1
0,0
0,2
2.526,2
0,0
1.919,3
6,1
18,3
1.160,1
11,0
0,0
3.803,5
1.769,9
34.933,9
148.303,4
1,4
3.054,1
297,5
92,2
78,1
550,6
722,1
0,0
2.456,5
0,3
933,3
0,5
1.538,5
0,0
4,7
1.411,6
130,6

6.841,4
0,0
63,9
0,0
0,0
0,0
5.486,2
0,0
0,2
0,0
89,9
0,0
2.518,4
0,0
1,4
0,4
6,3
5,5
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
11,7
4.086,3
4,7
69,1
0,0
2.175,1
49.022,6
891,9
113,1
86.914,7
800,4
79,7
8.811,0
61,5
2.370,2
660,7
0,0
0,0
3,5
0,0
2,4
0,0
47,5
0,0
16,0
7,4
0,0

1,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
51,7
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
1.329,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
329,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

179,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
633,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
180,7
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0,0
0,0
577,4
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0,0
0,0
14,6
105,4
0,0
338,6
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22,9
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
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0,0
0,0
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0,0

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0,0
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0,0
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0,0
0,0
0,0
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0,0
1,6
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0,0
0,0
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0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
4,4
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,7
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

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129,6
11,9
121,3
6.813,0
84,6
5.851,0
58,6
173,7
0,3
27.422,1
2,3
843,3
129,2
15,3
43,3
0,9
29,8
0,6
525,3
25.256,8
341,3
7.915,7
4.329,2
146,9
7.216,0
81,2
2.754,6
82.855,2
5.834,0
36.367,2
239.699,0
3.015,4
4.195,2
9.447,8
553,5
2.493,1
1.462,0
3.279,5
41,4
13.588,5
253,7
5.232,2
0,6
2.139,2
9,5
21,8
7.767,6
454,4

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

64

128,6
102,5
13.841,0
129,6
11,9
121,3
5,1
52,8
3.947,3
57,8
37,6
0,3
3.599,3
0,0
364,4
48,1
0,0
5,2
0,1
7,9
0,3
31,9
12.637,6
74,2
4.969,9
0,0
28,6
4.459,9
26,6
2,2
117,2
2.162,2
1.206,1
3.938,4
0,0
752,5
0,7
294,7
6,7
179,6
1.996,3
4,3
7.864,6
90,3
3.042,2
0,0
474,7
0,0
1,2
4.670,8
278,6

65

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2010-2

Desembarques por especie y por flota. Año 2010, en toneladas
Especies
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón gris
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
Otros crustáceos
SUBTOTAL
MOLUSCOS
Almeja
Berberecho
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Cholga
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
Total

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

1,7
0,2
3,6
1,4
63,6
72,3
99,2
0,0
2,1
2.641,1
0,1
2,1
306,6
42,5
397,1
11,5
5,3
0,0
0,4
5,8
31,8
0,0
0,0
99,8
295,6
30.102,7

0,0
0,0
222,2
10,5
233,6
344,2
207,0
35,6
51,9
7.093,7
0,0
4,2
510,5
69,4
84,7
4,9
317,0
0,0
2,5
0,0
128,4
1,1
1,2
573,9
171,6
81.841,2

100,1
0,0
61,8
0,0
1.106,1
0,0
118,3
3,5
5,9
8.918,8
64,3
848,1
870,8
229,5
0,0
1,1
1.082,3
2,5
0,3
0,0
90,3
6,4
0,2
257,2
160,0
262.788,5

1.145,0
0,0
0,0
0,0
55,3
0,0
0,0
0,0
0,0
1.437,6
1,8
831,3
70,6
14,1
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0,0
1.301,7
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0,0
0,0
6,9
0,0
0,0
0,3
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0,0
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0,0
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0,0
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0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
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0,0
0,0
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0,0
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0,0
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424,5
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59,9
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66,2
1.686,2
1.758,5
355,5
481,8
17,5
2.842,6
2,5
3,3
5,8
257,4
7,5
1,4
931,3
851,0
596.339,4

78,3
125,5
13,2
869,4
0,0
1.086,4

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20,8
8,0
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0,0
15.108,2

0,0
0,5
0,0
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3.227,2

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0,0
0,0
713,1

104,4
146,9
734,3
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0,8
73.924,7

346,0
0,0
183,7
70,6
152,4
3,8
34,8
0,2
0,0
73,3
864,8

0,3
2,2
365,6
56,4
97,6
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
522,7

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0,0
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0,0
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0,0
0,0
6.710,5
206,5
0,0
0,0
0,0
0,0
7.123,3
0,0
14.040,3

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,8

0,0
0,0
72.350,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
72.350,8

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

346,3
2,2
86.199,9
352,9
255,7
3,8
35,3
0,2
7.123,3
73,3
94.392,9

32.053,9

97.472,1

272.628,2

190.291,9

1.384,0

54.118,9

42.663,3

72.350,8

1.693,9

764.657,0

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

66

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

67

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR MES 2010

Desembarques por puerto y por mes. Año 2010, en toneladas
PUERTO

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca

0,0

40,2

1.686,8

110,2

2.014,4

91,9

26,3

34,3

365,9

42,0

29,6

12,9

4.454,7

General Lavalle

0,0

0,0

0,0

30,0

23,1

568,0

3.791,0

3.294,5

1.200,4

784,5

0,0

0,0

9.691,3

15.140,7

31.543,1

37.047,6

35.459,7

36.401,1

29.034,3

39.150,8

46.536,7

60.943,3

49.095,7

36.492,8

32.375,0

449.220,6

457,4

330,3

604,7

388,6

481,3

202,2

211,9

366,2

405,8

343,5

269,8

101,9

4.163,2

Río Salado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

580,9

353,0

429,4

24,7

0,0

0,0

1.387,9

Rosales

0,0

5,4

9,2

16,2

57,0

48,0

53,4

97,3

89,0

65,9

9,6

11,6

462,7

San Clemente del Tuyú

10,4

6,7

104,2

134,2

100,9

43,7

68,1

151,2

96,3

43,4

23,6

0,0

782,9

Otros puertos

28,2

8,9

39,4

16,7

26,1

96,4

212,0

332,6

238,1

105,5

43,2

0,0

1.147,0

15.636,7

31.934,6

39.491,9

36.155,6

39.103,9

30.084,5

44.094,4

51.165,8

63.768,2

50.505,2

36.868,6

32.501,4

471.310,3

San Antonio Este

910,7

1.248,8

1.442,4

1.228,7

1.440,2

914,5

1.468,2

1.130,2

1.564,1

1.966,8

445,7

485,1

14.245,0

San Antonio Oeste

987,7

782,1

1.259,4

744,1

433,8

233,9

482,0

588,1

997,3

619,7

528,5

874,5

8.531,1

1.898,4

2.030,9

2.701,8

1.972,8

1.874,0

1.148,4

1.950,2

1.718,3

2.561,4

2.586,5

974,2

1.359,6

22.776,1

27,9

0,0

0,0

11,6

10,5

0,0

0,0

0,0

0,0

2,4

4,0

3,0

59,5

Camarones

505,0

626,3

691,4

36,8

63,9

458,1

707,1

155,9

117,1

67,4

26,1

0,0

3.455,0

Comodoro Rivadavia

606,4

217,5

219,9

637,9

1.161,1

1.415,8

1.453,2

435,7

708,7

336,4

144,6

114,7

7.452,0

1.095,2

7.651,0

14.201,9

9.991,6

11.196,4

12.017,4

12.701,0

10.682,8

8.506,6

7.030,8

8.746,2

9.775,7

113.596,7

171,7

1.079,6

2.449,6

682,1

1.278,1

180,8

1.036,8

566,5

1.494,1

786,5

3.765,6

4.841,0

18.332,6

2.406,2

9.574,4

17.562,8

11.360,0

13.710,0

14.072,1

15.898,1

11.840,9

10.826,5

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12.686,5

14.734,4

142.895,8

7,5

0,0

45,7

401,5

1.303,6

2.093,6

2.137,8

1.276,4

1.392,7

633,0

357,4

648,4

10.297,7

Puerto Deseado

629,5

2.529,6

997,9

1.758,9

3.472,9

6.463,8

6.632,2

5.550,4

4.653,0

2.620,7

1.396,5

795,2

37.500,4

Puerto Quilla

173,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

173,6

0,0

0,0

0,0

0,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,1

1,9

810,6

2.529,6

1.043,6

2.161,2

4.776,5

8.557,4

8.770,0

6.826,8

6.045,7

3.253,7

1.753,9

1.444,7

47.973,6

Ushuaia

1.404,9

5.011,3

6.338,5

5.436,4

21.113,1

4.809,8

7.245,2

4.248,2

1.886,2

8.533,9

4.057,9

9.608,3

79.693,7

SUBTOTAL

1.404,9

5.011,3

6.338,5

5.436,4

21.113,1

4.809,8

7.245,2

4.248,2

1.886,2

8.533,9

4.057,9

9.608,3

79.693,7

0,0

0,0

2,5

0,0

0,0

0,0

0,0

5,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,5

22.156,9

51.081,2

67.140,7

57.085,9

80.577,4

58.672,4

77.957,9

75.804,7

85.088,1

73.103,3

56.341,3

59.648,4

764.657,0

Mar del Plata
Necochea/Quequén

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO

SUBTOTAL
PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

Puerto Madryn
Rawson
SUBTOTAL
PROVINCIA DE santa cruz
Caleta Olivia/Paula

Puerto San Julián
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

otros Puertos
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

68

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

69

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR flota 2010

Desembarques por puerto y por flota. Año 2010, en toneladas
PUERTO

Rada o Ría

Costeros

Fresqueros Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
358,4

0,9

56,6

3.497,1

3,2

0,0

0,0

538,2

0,0

4.454,7

8.621,9

1.069,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

9.691,3

14.859,7

72.419,2

228.726,7

75.875,2

0,0

470,0

0,0

56.847,7

22,3

449.220,6

Necochea/Quequén

2.706,3

1.167,0

290,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4.163,2

Río Salado

1.380,1

7,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.387,9

Rosales

320,7

142,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

462,7

San Clemente del Tuyú

594,2

188,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

782,9

Otros puertos

395,9

751,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.147,0

29.237,2

75.746,2

229.073,3

79.372,3

3,2

470,0

0,0

57.385,9

22,3

471.310,3

0,0

0,0

12.145,7

2.040,3

0,0

59,4

0,0

0,0

0,0

14.245,0

San Antonio Oeste

1.725,7

3.537,9

2.233,9

1.033,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

8.531,1

SUBTOTAL

1.725,7

3.537,9

14.379,6

3.073,9

0,0

59,4

0,0

0,0

0,0

22.776,1

21,2

38,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

59,5

Camarones

4,6

1.583,6

1.281,6

0,0

0,0

585,2

0,0

0,0

0,0

3.455,0

Comodoro Rivadavia

1,4

482,4

1.734,9

0,0

0,0

5.176,5

0,0

0,0

56,8

7.452,0

Puerto Madryn

2,9

9,6

20.150,7

70.511,9

0,0

14.146,8

0,0

8.334,5

440,0

113.596,7

Rawson

872,6

15.992,7

203,0

1.086,6

0,0

177,6

0,0

0,0

0,0

18.332,6

SUBTOTAL

902,7

18.106,6

23.370,2

71.598,5

0,0

20.086,1

0,0

8.334,5

496,8

142.895,8

179,1

81,5

122,5

0,0

0,0

9.501,5

0,0

413,1

0,0

10.297,7

Puerto Deseado

0,0

0,0

5.682,5

447,5

150,0

24.002,0

0,0

6.043,7

1.174,9

37.500,4

Puerto Quilla

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

173,6

0,0

173,6

Puerto San Julián

1,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,9

181,0

81,5

5.805,0

447,5

150,0

33.503,5

0,0

6.630,4

1.174,9

47.973,6

Ushuaia

0,0

0,0

0,0

35.799,7

1.230,7

0,0

42.663,3

0,0

0,0

79.693,7

SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

35.799,7

1.230,7

0,0

42.663,3

0,0

0,0

79.693,7

7,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,5

32.053,9

97.472,1

272.628,2

190.291,9

1.384,0

54.118,9

42.663,3

72.350,8

1.693,9

764.657,0

Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

PROVINCIA DE santa cruz

Caleta Olivia/Paula

SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

otros puertos
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

70

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

71

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR flota y por mes 2010

Desembarques por flota y por mes. Año 2010, en toneladas
Flota

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

FRESQUEROS
Rada o Ría

1.963,9

1.491,9

2.662,8

2.260,8

1.824,3

1.808,9

4.969,8

4.859,9

3.177,3

2.601,7

1.892,1

2.540,6

32.053,9

Costeros

5.441,2

6.337,5

8.125,9

7.315,4

7.348,7

5.988,0

6.763,4

7.807,4

12.596,2

10.433,9

9.887,9

9.426,6

97.472,1

Fresqueros

9.376,3

16.039,1

23.098,1

21.372,8

27.010,2

19.294,6

23.541,0

20.231,2

32.664,9

39.603,6

24.913,0

15.483,4

272.628,2

SUBTOTAL

16.781,4

23.868,5

33.886,8

30.949,0

36.183,2

27.091,5

35.274,2

32.898,5

48.438,4

52.639,2

36.693,0

27.450,6

402.154,2

2.235,9

9.690,4

27.683,5

18.468,7

23.612,8

16.056,5

15.804,0

12.917,9

13.495,3

11.123,3

16.808,7

22.394,8

190.291,9

Palangreros

0,0

165,1

0,2

0,0

406,3

0,0

0,0

0,0

288,0

0,0

158,5

365,8

1.384,0

Tangoneros

48,8

344,8

711,6

2.553,1

6.585,1

11.050,5

11.819,9

7.574,4

6.632,6

3.409,4

1.641,5

1.747,1

54.118,9

704,6

2.788,9

1.794,4

3.011,6

12.729,2

4.177,0

1.628,4

1.483,9

561,2

5.733,7

872,5

7.177,7

42.663,3

2.385,9

14.194,7

2.888,5

1.877,5

968,2

76,7

13.431,4

20.930,2

15.597,7

0,0

0,0

0,0

72.350,8

0,0

28,3

176,1

225,9

92,6

219,8

0,0

0,0

74,5

197,1

167,0

512,5

1.693,9

5.375,2

27.212,2

33.254,3

26.136,8

44.394,2

31.580,5

42.683,7

42.906,4

36.649,3

20.463,5

19.648,2

32.197,9

362.502,8

22.156,9

51.081,2

67.140,7

57.085,9

80.577,4

58.672,4

77.957,9

75.804,7

85.088,1

73.103,3

56.341,3

59.648,4

764.657,0

CONGELADORES
Arrastreros

Surimeros
Poteros nacionales
Trampas
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

72

73

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2011-1

Desembarques por especie y por mes. Año 2011, en toneladas
Especies
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Congrio
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez luna
Pez palo

Enero

Febrero

1.022,8
10,0
0,1
0,1
0,0
228,0
11,0
269,4
0,0
13,4
0,0
344,8
0,5
41,5
5,1
0,3
5,2
0,1
0,0
0,0
0,5
741,9
0,0
389,1
30,7
4,6
893,6
0,2
33,5
1.999,8
499,3
190,4
8.513,5
189,8
455,9
105,8
25,5
9,4
16,7
208,6
0,0
878,7
0,5
470,9
0,0
223,4
1,0
0,0
1.283,6

2.269,0
16,9
1,6
0,0
0,0
341,7
8,1
440,7
6,0
30,9
0,0
349,2
0,1
13,4
10,3
1,0
0,9
0,2
0,2
3,7
130,7
2.113,4
0,0
860,4
4,2
1,6
892,5
1,1
34,0
2.837,6
831,6
1.155,9
20.184,0
251,3
184,9
144,4
135,4
218,8
52,5
412,9
0,3
1.976,8
39,1
689,4
0,0
205,9
0,0
6,8
879,8

Abril
1.576,4
5,0
0,0
0,0
0,3
663,3
12,0
427,4
0,0
18,0
0,0
68,4
1,6
11,3
4,4
2,0
0,8
0,0
0,0
1,5
42,4
1.812,3
0,0
664,9
13,7
0,1
717,9
0,6
931,3
13.366,0
488,3
5.069,7
24.444,7
287,3
205,3
850,6
112,3
230,6
100,9
359,3
0,7
1.478,2
22,4
497,3
0,0
183,5
0,0
0,0
767,2

Mayo
1.862,1
17,9
551,4
0,0
0,0
447,5
3,3
483,7
0,0
34,0
0,0
12,1
0,0
96,0
10,5
0,6
3,4
0,0
0,0
2,0
95,8
2.317,3
0,9
756,0
500,4
3,4
630,6
0,3
244,3
7.259,9
134,3
7.089,8
15.717,4
161,7
192,8
673,6
28,5
118,7
60,7
212,3
4,2
1.597,4
13,6
388,1
0,0
171,6
0,4
4,0
459,4

Junio
1.425,5
5,4
443,0
0,0
0,0
702,5
2,5
218,4
0,4
10,9
0,2
0,5
0,0
74,0
8,5
0,0
0,4
0,0
0,0
2,0
41,7
2.535,7
0,3
372,2
989,1
14,3
341,3
4,6
525,1
12.249,8
167,2
6.669,0
21.150,5
148,1
45,7
847,8
43,1
451,1
75,9
136,8
2,6
1.530,7
16,4
179,4
0,0
92,2
0,0
0,0
132,1

Julio
1.122,4
3,4
470,9
0,0
0,0
289,1
0,2
152,5
0,0
5,3
0,0
281,4
0,0
97,6
7,9
0,3
0,7
0,0
0,0
0,1
42,0
5.036,4
10,2
797,5
1.208,0
123,9
381,3
7,8
129,4
4.580,1
183,4
4.532,7
20.513,1
128,6
138,9
667,6
39,7
115,2
42,9
138,9
0,5
898,2
1,7
313,6
0,0
99,9
0,0
0,0
256,0

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
984,1
0,2
2.421,6
0,0
0,0
312,9
0,3
48,2
0,0
0,8
0,0
12.123,3
0,0
55,9
4,6
1,8
0,5
0,0
0,0
1,9
0,5
3.112,7
4,2
506,8
589,6
78,6
267,4
4,6
107,9
3.401,3
205,1
9.595,0
18.552,0
343,4
130,3
1.061,1
19,2
308,5
96,5
10,4
0,0
819,9
1,3
178,2
0,0
128,2
0,0
0,0
196,1

1.366,4
0,0
6.667,5
0,0
0,0
218,8
0,0
76,4
0,0
1,0
0,0
7.458,6
0,0
58,7
32,0
0,0
6,4
0,0
0,0
0,0
0,0
1.839,0
2,7
609,2
134,7
5,1
461,9
0,5
34,7
5.980,2
488,7
3.785,7
21.267,1
15,4
237,3
899,6
40,2
290,7
54,6
6,1
0,0
1.307,1
2,7
247,9
0,0
204,5
0,0
0,3
284,6

1.412,2
29,2
8.342,5
0,0
0,0
466,5
0,0
78,6
0,0
4,3
0,0
4.861,6
0,0
63,2
41,4
0,0
3,7
0,0
0,0
2,4
0,2
1.105,3
0,0
538,2
205,6
6,0
482,4
0,0
1,8
2.023,0
203,1
754,0
26.673,7
376,6
310,0
1.186,2
70,4
372,1
39,7
48,8
0,0
975,4
8,0
251,6
0,0
240,0
0,0
1,1
347,0

746,4
12,1
2.136,8
0,0
0,0
258,2
0,7
708,1
0,0
3,6
1,2
1.774,5
0,1
136,0
23,8
0,3
9,7
0,4
0,0
1,4
2,5
1.428,5
3,0
365,4
96,3
62,2
1.119,3
0,5
45,5
6.410,4
259,3
2.683,6
26.802,3
1,0
1.039,7
1.015,8
118,7
113,0
149,0
235,1
0,1
556,1
2,9
397,9
0,4
391,8
0,0
4,0
1.562,0

748,2
3,3
47,9
0,0
0,0
218,8
1,5
310,2
0,0
1,6
0,6
921,2
3,3
31,6
4,6
0,8
1,7
0,0
0,0
0,0
0,0
1.897,8
0,1
195,4
56,9
9,1
589,4
0,0
180,6
4.450,6
344,9
1.424,4
18.063,2
753,0
413,4
741,9
45,0
234,0
36,7
248,5
0,0
393,5
0,0
195,5
0,0
133,9
0,5
0,0
864,7

Total
16.276,1
199,1
21.083,6
0,1
0,3
5.190,7
52,6
3.644,9
6,4
140,5
2,0
28.253,2
6,6
696,5
157,7
7,6
33,6
1,7
0,2
15,5
366,0
24.678,9
21,3
6.537,6
3.862,2
308,8
7.618,9
20,3
2.383,2
70.902,5
4.601,6
43.063,6
240.115,1
2.989,1
3.711,3
8.575,4
738,0
2.595,7
788,0
2.327,2
8,5
13.709,9
116,5
4.509,1
0,5
2.323,3
2,3
16,1
7.961,2

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

74

1.740,6
95,7
0,4
0,0
0,0
1.043,3
12,9
431,2
0,0
16,7
0,0
57,6
0,9
17,4
4,6
0,4
0,0
0,9
0,0
0,4
9,8
738,5
0,0
482,7
33,0
0,1
841,3
0,2
115,1
6.343,9
796,5
113,5
18.233,6
332,7
357,0
381,1
60,0
133,7
61,9
309,4
0,0
1.297,9
7,9
699,3
0,1
248,3
0,3
0,0
928,8

Marzo

75

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2011-2

Desembarques por especie y por mes. Año 2011, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

Pez sable

25,7

29,7

22,9

50,4

111,6

63,9

7,5

0,0

0,0

0,0

0,0

2,7

314,6

Polaca

45,7

1.116,9

15,0

1.248,8

45,0

605,6

53,3

91,8

112,2

7,8

168,7

7,6

3.518,3

Raya cola corta

0,0

0,0

21,1

0,0

13,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

8,0

0,0

42,4

Raya de círculos

7,8

11,3

13,4

0,5

1,5

0,0

0,0

1,9

1,5

4,4

0,6

0,0

43,0

Raya hocicuda/picuda

37,6

32,2

53,7

103,0

57,2

38,0

67,4

80,5

63,5

74,5

60,5

45,7

713,7

Raya lisa

29,3

38,2

44,9

21,0

1,5

6,9

1,9

4,3

18,6

16,3

22,3

15,6

220,8

Raya marmolada

11,8

9,8

17,4

21,8

8,0

3,3

0,0

1,8

4,5

4,9

1,3

0,0

84,4

0,0

0,0

0,0

0,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3,0

0,0

3,6

1.691,1

1.960,6

2.053,6

1.650,0

2.021,7

1.841,7

1.831,2

1.484,3

1.531,9

1.410,4

1.787,5

1.161,9

20.425,9

Róbalo

0,3

0,4

0,4

2,3

0,5

0,2

0,2

0,1

4,3

1,8

0,0

0,3

10,9

Rubio

66,5

80,8

158,4

59,4

59,4

247,0

74,0

221,3

104,5

121,6

201,0

50,3

1.444,1

125,2

90,8

132,1

173,3

118,7

35,9

71,5

60,1

151,1

133,3

277,3

103,5

1.473,0

21,0

25,3

40,8

17,4

30,5

5,0

30,0

13,3

21,6

34,4

35,6

40,6

315,4

Saraca

2,2

16,8

2,7

9,8

1,8

8,5

2,5

4,5

24,4

2,5

4,5

2,7

82,9

Sargo

0,9

0,0

0,0

1,4

0,5

0,0

2,0

0,0

0,5

3,4

47,9

3,2

59,7

Savorín

158,2

667,8

53,4

440,8

113,8

19,6

40,7

56,1

314,2

168,0

422,2

150,2

2.605,0

Testolín

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,1

Tiburón bacota

0,0

1,1

0,1

0,1

1,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,3

Tiburón espinoso

17,4

15,0

15,2

6,6

13,3

7,2

28,3

14,1

12,3

13,0

35,1

9,7

187,2

Tiburones nep

50,1

27,3

19,8

38,8

88,0

66,3

82,1

50,5

95,0

110,0

173,1

41,5

842,4

Ootras especies de peces

12,9

26,5

23,3

28,5

17,7

11,7

55,6

17,7

27,3

11,3

40,4

22,3

295,2

21.423,0

40.100,1

40.427,3

59.314,5

45.067,0

54.617,7

45.167,6

57.777,2

56.573,6

53.643,3

53.968,7

35.226,0

563.305,9

Camarón

20,2

20,6

44,4

48,1

51,2

20,7

2,5

5,0

1,9

0,1

0,2

9,0

224,0

Cangrejo

16,4

19,5

14,7

3,7

11,0

3,7

2,6

6,7

6,3

11,4

34,4

8,2

138,6

Centolla

138,5

177,3

303,6

191,0

347,2

113,9

8,0

0,3

130,1

351,1

674,1

676,7

3.112,0

Raya pintada
Rayas nep

Salmón de mar
Salmonete

SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,2

Langostino

4.962,4

2.075,4

2.471,5

3.229,6

5.402,1

13.464,4

10.336,0

12.907,6

10.435,7

10.808,7

4.242,1

2.586,5

82.921,9

SUBTOTAL

5.137,5

2.292,8

2.834,2

3.472,4

5.811,5

13.602,7

10.349,1

12.919,6

10.574,2

11.171,3

4.950,8

3.280,4

86.396,7

28,5

20,9

25,8

25

33,2

31,7

28,4

30,5

34,2

8,1

35,7

20,1

322,2

Calamar Illex

747

23632,6

23382,5

5243,1

3740

6223,5

6440,5

292,3

360,8

296,6

377,1

5862

76598,1

Calamar Loligo

8,5

16,1

6,1

1,2

0,8

10,9

3

3

20,2

72,5

84,3

34,4

260,8

15,7

20,3

11,5

16

21

19,5

10,7

16,8

15

9

16,3

8,7

180,5

Centollón

MOLUSCOS
Almeja

Caracol
Cholga
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
TOTAL

0

2,9

2,1

1,8

0,2

0

2,5

0

0

0

0

0

9,5

12,4

3,2

17,4

10,7

8,1

1,9

4,7

0

0

0,1

0,1

0,1

58,7

0

0

0

0

0,2

0,1

0,1

0,1

0

0

0

0

0,5

160,5

488,2

903,7

463,1

560,5

184,8

661,7

572,2

688,5

606,6

666,7

744,2

6700,8

0,7

2,7

2,5

1,4

2

1,3

11,8

4,7

3

0

0,1

2,8

32,9

973,3

24.186,9

24.351,6

5.762,3

4.366,0

6.473,7

7.163,4

919,6

1.121,7

992,9

1.180,3

6.672,3

84.164,0

27.533,8

66.579,8

67.613,1

68.549,2

55.244,5

74.694,1

62.680,1

71.616,4

68.269,5

65.807,5

60.099,8

45.178,7

733.866,6

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

76

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

77

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2011-1

Desembarques por especie y por puerto. Año 2011, en toneladas
Especies

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Congrio
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San
Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo

9.181,5
196,6
20.863,4
0,0
0,3
629,3
48,9
3.597,4
6,0
137,4
1,9
27.724,7
0,0
671,9
108,4
4,4
31,0
0,8
0,2
14,6
366,0
18.248,1
4,4
6.084,9
209,5
305,0
6.561,1
2,4
64,2
15.606,4

9,5
2,5
220,2
0,1
0,0
2,3
1,1
29,2
0,0
2,2
0,0
0,1
0,0
18,8
0,5
0,0
0,9
0,0
0,0
0,9
0,0
275,4
0,0
303,9
0,0
0,7
632,7
0,0
0,0
7,2

37,7
0,0
0,0
0,0
0,0
89,5
0,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
77,8
0,0
22,0
2,6
0,0
1,3
0,1
3,8
579,2

67,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
5,5
0,0
1,2
1,7
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
15,8
0,0
0,0
85,1
0,0
0,0
0,2

19,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,6
12,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
28,5
0,0
0,0
239,0
0,0
0,0
4,4

5.754,7
0,0
0,0
0,0
0,0
3.055,3
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
315,8
0,0
2,0
13,9
0,0
1,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
5,3
3.190,3
3,1
91,5
0,0
267,7
15.398,3

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,2
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
33,3
0,0
0,0
4,3
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
9,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
20,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,9
0,0
0,0
0,0
0,0
11,5
0,0

475,5
0,0
0,0
0,0
0,0
28,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
6,6
0,0
13,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
28,0
0,0
0,6
5,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

729,9
0,0
0,0
0,0
0,0
1.362,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
127,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
453,9
0,0
0,0
0,0
2.036,0
39.306,8

0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,1
16,2
0,0
0,9
0,0
78,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
0,0
0,0
0,0
6.049,2
16,9
30,7
0,0
0,0
3,9
17,9
0,0
0,0

16.276,1
199,1
21.083,6
0,1
0,3
5.190,7
52,6
3.644,9
6,4
140,5
2,0
28.253,2
6,6
696,5
157,7
7,6
33,6
1,7
0,2
15,5
366,0
24.678,9
21,3
6.537,6
3.862,2
308,8
7.618,9
20,3
2.383,2
70.902,5

0,0

0,0

0,0

1.299,0

3.286,8

15,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4.601,6

40.372,3
141.735,3
14,5
3.147,9
4.508,8
478,3
235,8
617,6
2.169,0
8,0
12.904,1
48,5
3.999,5
0,5
1.091,5

458,5
22,1
0,0
158,5
0,0
2,5
0,0
0,1
107,8
0,0
225,2
0,0
458,5
0,0
35,7

0,0
510,5
0,7
0,0
484,9
3,5
10,4
0,0
0,0
0,0
90,9
0,0
0,4
0,0
0,0

551,2
10.474,2
0,0
43,5
13,8
1,2
0,0
33,6
0,0
0,0
0,0
0,0
4,4
0,0
163,8

44,4
23,6
0,0
37,3
0,0
7,7
0,0
66,8
0,0
0,0
0,0
0,0
31,7
0,0
533,1

1.485,7
44.033,5
89,7
147,5
3.235,0
51,8
2.265,9
69,9
1,3
0,0
1,1
0,0
6,9
0,0
33,8

0,0
3.372,1
0,0
104,6
0,0
55,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
324,1

0,0
11.448,4
0,0
6,4
0,0
5,7
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
71,4

3,9
12.218,3
0,0
0,0
0,0
16,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
29,1

145,8
6.352,6
975,6
7,0
1,7
0,1
0,3
0,1
0,0
0,0
2,8
0,0
0,0
0,0
15,7

0,0
9.250,3
1.908,7
3,5
331,3
0,0
82,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

1,8
674,3
0,0
55,2
0,0
115,5
0,4
0,0
49,1
0,2
485,8
68,0
7,8
0,0
25,1

43.063,6
240.115,1
2.989,1
3.711,3
8.575,4
738,0
2.595,7
788,0
2.327,2
8,5
13.709,9
116,5
4.509,1
0,5
2.323,3

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

78

79

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2011-2

Desembarques por especie y por puerto. Año 2011, en toneladas
Especies
PECES
Pez limón
Pez luna
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón espinoso
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Centollón
Langostino
SUBTOTAL
moluscos
Almeja
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Cholga
Mejillón
Pulpos nep
Vieira, callos
Otros moluscos
SUBTOTAL
TOTAL

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

2,3
15,9
7.568,7
308,9
271,0
42,4
34,0
388,6
218,8
56,2
3,0
18.206,6
8,8
621,3
1.192,1
269,1
46,7
58,9
671,4
0,1
2,3
158,0
794,5
32,0
352.973,9

0,0
0,0
384,3
2,9
0,0
0,0
0,0
11,2
0,0
0,0
0,0
884,5
0,0
1,8
150,2
16,5
0,0
0,8
0,0
0,0
0,0
2,5
29,2
1,0
4.462,0

0,0
0,0
0,0
2,2
1,6
0,0
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
25,6
0,0
9,7
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
2,6
1.958,4

0,0
0,0
0,8
0,0
0,0
0,0
3,9
147,9
0,0
4,8
0,1
33,6
0,0
4,7
16,2
0,0
0,0
0,0
31,6
0,0
0,0
6,9
5,0
8,8
13.029,7

0,0
0,0
0,3
0,0
0,0
0,0
4,0
48,0
0,0
23,3
0,5
69,6
0,0
0,0
37,0
0,0
0,0
0,0
290,3
0,0
0,0
0,0
0,0
118,8
4.932,0

0,0
0,3
2,1
0,0
81,8
0,0
0,0
44,7
0,0
0,0
0,0
778,2
0,1
795,5
37,9
29,7
0,0
0,0
295,0
0,0
0,0
1,0
0,0
17,2
81.621,8

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
39,3
0,0
0,0
35,8
0,0
0,0
0,0
4,0
0,0
0,0
0,0
0,0
36,9
4.011,4

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
31,4
0,1
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
7,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
29,7
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0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
68,0
0,0
0,0
0,0
19,8
1,8
1,6
1,7
0,0
0,0
0,0
1,7
0,0
0,0
2,7
4,4
4,1
8.166,0

0,0
0,0
0,0
0,0
3.163,9
0,0
0,0
2,2
0,0
0,0
0,0
220,1
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9,5
0,0
0,0
0,0
0,0
1.303,3
0,0
0,0
15,9
0,0
2,9
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0,0
0,0
4,9
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
2,0
0,0
0,0
87,5
0,0
0,0
1,9
0,0
36,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
9,3
70,7
7.913,4

2,3
16,1
7.961,2
314,6
3.518,3
42,4
43,0
713,7
220,8
84,4
3,6
20.425,9
10,9
1.444,1
1.473,0
315,4
82,9
59,7
2.605,0
0,1
2,3
187,2
842,4
295,2
563.305,9

5,3
70,5
0,0
0,2
1.292,5
1.368,5

0,0
0,7
0,0
0,0
0,0
0,7

148,4
0,0
0,0
0,0
36,7
185,1

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
67,4
0,0
0,0
0,0
67,4

0,0
0,0
235,1
0,0
20.652,0
20.887,1

0,1
0,0
0,0
0,0
19.316,6
19.316,7

0,0
0,0
580,6
0,0
3.712,9
4.293,5

0,0
0,0
927,7
0,0
9.840,2
10.767,9

0,0
0,0
1.365,0
0,0
27.347,7
28.712,7

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

70,2
0,0
3,6
0,0
723,2
797,0

224,0
138,6
3.112,0
0,2
82.921,9
86.396,7

0,0
44.065,6
126,7
56,9
0,0
10,9
0,3
4.852,2
0,1
49.112,7

0,0
103,5
37,0
42,9
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
183,6

0,0
643,6
1,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
645,0

0,0
79,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
79,1

322,2
21,9
0,0
79,0
9,5
47,8
0,0
0,0
32,9
513,3

0,0
18.334,0
95,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
18.429,7

0,0
3,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,7

0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
105,0

0,0
0,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5

0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
12.015,5

0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.848,6
0,0
2.861,2

0,0
213,3
0,0
1,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
214,9

322,2
76.598,1
260,8
180,5
9,5
58,7
0,5
6.700,8
32,9
84.164,0

403.455,1

4.646,3

2.788,5

13.108,8

5.512,7

120.938,6

23.331,8

15.985,2

23.108,6

48.894,2

63.171,9

8.925,3

733.866,6

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

80

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

81

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2011-1

Desembarques por especie y por flota. Año 2011, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PECES

Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atún barrilete
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Congrio
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo

10,1
87,2
76,6
0,1
0,0
21,1
24,7
372,0
6,0
17,8
0,0
1.542,6
0,0
192,9
1,4
0,0
4,4
1,2
0,0
4,9
349,2
5.856,8
20,8
642,4
0,1
117,9
1.453,1
18,2
11,5
0,0
391,4
71,7
8.027,0
0,0
303,6
0,0
37,5
14,2
23,3
278,5
7,8
2.237,3
80,4
837,0
0,0
87,3

8.007,9
14,6
10.844,5
0,0
0,0
269,0
0,1
601,2
0,0
21,1
0,2
19.099,8
1,5
235,0
81,6
5,7
11,8
0,0
0,0
1,7
0,0
854,9
0,0
1.638,1
0,0
3,3
1.180,5
0,0
7,3
4.604,3
1.728,0
41.651,0
133.264,0
0,0
2.617,7
218,3
53,8
18,0
264,3
488,7
0,2
1.709,9
1,3
952,0
0,4
1.242,8

7.400,1
0,0
0,1
0,0
0,0
4.498,7
0,0
0,0
0,4
0,1
0,0
760,0
0,1
2,7
6,0
1,3
1,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
8,7
3.476,3
8,5
100,6
0,0
1.901,2
46.469,0
834,6
317,9
85.267,1
895,6
82,0
8.183,5
49,4
2.559,8
475,0
0,0
0,0
5,1
0,0
2,4
0,0
94,0

167,0
0,0
0,0
0,0
0,0
13,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
102,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,3
1.727,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
229,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

139,4
0,0
0,0
0,0
0,0
355,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
280,9
0,0
0,0
0,0
463,1
19.804,4
0,0
0,0
8,5
116,0
0,0
171,4
0,0
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

216,4
0,0
0,0
0,0
0,0
10,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,3
250,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

16.276,1
199,1
21.083,6
0,1
0,3
5.190,7
52,6
3.644,9
6,4
140,5
2,0
28.253,2
6,6
696,5
157,7
7,6
33,6
1,7
0,2
15,5
366,0
24.678,9
21,3
6.537,6
3.862,2
308,8
7.618,9
20,3
2.383,2
70.902,5
4.601,6
43.063,6
240.115,1
2.989,1
3.711,3
8.575,4
738,0
2.595,7
788,0
2.327,2
8,5
13.709,9
116,5
4.509,1
0,5
2.323,3

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u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

82

335,3
97,3
10.162,4
0,0
0,3
22,4
27,9
2.671,8
0,0
101,5
1,8
6.850,8
0,0
265,8
68,6
0,7
15,5
0,4
0,2
8,9
16,8
17.967,2
0,4
4.248,5
0,0
179,1
4.884,6
2,1
0,0
24,8
1.647,6
1.023,0
13.314,0
0,0
708,0
2,1
597,2
0,6
25,5
1.560,0
0,5
9.757,6
34,9
2.717,7
0,1
899,3

83

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2011-2

Desembarques por especie y por flota. Año 2011, en toneladas
Especies
Pez limón

Rada
o ría

Costeros
1,8

0,4

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Total
2,3

Pez luna

0,0

0,0

13,5

2,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

16,1

Pez palo

1.276,3

5.152,8

1.526,9

5,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7.961,2

26,5

225,2

62,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

314,6

Polaca

0,0

0,0

191,9

443,8

0,0

0,0

2.882,7

0,0

0,0

3.518,3

Raya cola corta

0,0

0,0

42,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

42,4

Pez sable

1,0

26,0

16,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

43,0

Raya hocicuda/picuda

18,1

113,1

508,5

64,5

9,5

0,0

0,0

0,0

0,0

713,7

Raya lisa

75,6

145,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

220,8

Raya marmolada

44,1

18,7

21,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

84,4

Raya de círculos

Raya pintada
Rayas nep

0,0

3,2

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3,6

2.005,1

8.109,1

8.959,8

1.198,5

0,3

0,0

150,0

0,0

3,1

20.425,9

Róbalo

0,0

0,7

3,3

5,2

1,6

0,0

0,0

0,0

0,0

10,9

Rubio

4,8

17,3

529,7

890,5

1,6

0,0

0,2

0,0

0,0

1.444,1

275,1

589,8

571,5

36,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.473,0

Salmón de mar
Salmonete

17,8

75,4

194,0

28,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

315,4

Saraca

77,0

5,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

82,9

Sargo

4,4

53,0

2,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

59,7

Savorín

0,0

231,1

694,1

1.277,5

0,0

0,5

401,6

0,0

0,0

2.605,0

Testolín

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

Tiburón bacota

1,7

0,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,3

Tiburón espinoso
Tiburones nep

14,5

88,2

62,4

22,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

187,2

134,8

482,9

223,7

1,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

842,4

129,9

82,8

51,4

27,5

0,0

0,8

2,9

0,0

0,0

295,2

27.338,5

95.664,6

245.371,0

167.405,1

2.029,4

230,3

24.779,7

0,0

487,1

563.305,9

156,6
110,9
121,2
0,0
1.318,4
1.707,1

67,4
27,3
29,4
0,2
18.586,4
18.710,7

0,0
0,4
0,1
0,0
3.209,4
3.209,9

0,0
0,0
115,9
0,0
0,0
115,9

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
59.807,7
59.807,7

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
2.845,4
0,0
0,0
2.845,4

224,0
138,6
3.112,0
0,2
82.921,9
86.396,7

322,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

322,2

Calamar Illex

12,4

235,9

6.679,9

10.678,9

0,0

0,0

0,7

58.990,4

0,0

76.598,1

Calamar Loligo

68,4

78,1

6,3

108,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

260,8

Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Centollón
Langostino
SUBTOTAL
MOLUSCOS

Almeja

140,1

31,6

8,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

180,5

Cholga

9,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

9,5

Mejillón

51,9

6,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

58,7

Pulpos nep

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,5

Vieira, callos

0,0

0,0

0,0

6.700,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

6.700,8

Caracol

Otros moluscos
SUBTOTAL
TOTAL

32,9

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

32,9

637,9

352,6

6.695,0

17.487,7

0,0

0,0

0,7

58.990,4

0,0

84.164,0

29.683,5

114.727,9

255.275,9

185.008,7

2.029,4

60.038,0

24.780,4

58.990,4

3.332,5

733.866,6

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

84

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

85

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR MES 2011

Desembarques por puerto y por mes. Año 2011, en toneladas
PUERTO

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

puerto de BUENOS AIRES
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

37,0

1,7

0,0

0,0

143,6

0,0

182,3

20,7

18,4

43,2

373,2

136,3

124,4

196,1

19,3

49,0

4,4

1.794,8

8,5

2.788,5

3,6

82,0

94,2

124,5

120,9

479,7

1.055,8

788,3

608,4

120,4

90,1

0,0

3.567,8

17.218,3

38.764,3

37.592,0

34.956,0

28.341,3

34.254,2

32.037,6

40.812,6

39.088,8

39.440,9

36.692,6

24.257,1

403.455,1

452,9

328,1

367,2

945,8

472,6

357,4

264,2

185,0

229,7

324,9

539,6

178,7

4.646,3

Río Salado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

75,9

764,4

508,3

217,0

0,0

0,0

0,0

1.565,6

Rosales

8,4

8,4

9,3

26,1

19,8

4,4

0,0

8,3

18,1

0,0

11,7

4,6

119,0

San Clemente del Tuyú

0,0

0,0

0,0

1,0

1,3

10,9

0,0

4,8

20,3

0,0

0,0

0,0

38,3

Otros puertos

1,8

1,2

18,4

3,1

7,0

321,1

1.005,8

459,3

109,6

21,9

14,8

2,6

1.966,8

17.705,7

39.202,4

38.124,3

36.429,7

29.099,2

35.628,0

35.323,9

42.785,9

40.340,9

39.912,5

39.143,6

24.451,5

418.147,4

San Antonio Este

203,4

1.206,0

1.201,9

1.617,5

1.026,6

1.365,7

742,6

1.078,5

1.434,9

916,0

1.220,9

1.094,8

13.108,8

San Antonio Oeste

495,4

838,6

763,0

738,6

265,7

290,9

365,4

372,9

801,0

275,7

189,4

116,1

5.512,7

SUBTOTAL

698,8

2.044,6

1.964,9

2.356,1

1.292,3

1.656,6

1.108,0

1.451,4

2.235,9

1.191,7

1.410,3

1.210,9

18.621,5

Caleta Córdova

0,2

0,0

0,0

79,4

8,7

35,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

123,7

Camarones

0,0

341,4

297,7

48,8

19,5

244,4

93,8

146,4

59,9

0,0

30,8

0,0

1.282,7

358,5

265,8

816,3

1.184,9

2.092,1

1.753,9

2.484,2

2.024,4

2.162,5

1.228,0

696,4

918,1

15.985,2

Puerto Madryn

2.023,9

9.608,1

14.852,1

10.557,3

10.031,6

13.351,0

9.575,5

12.802,0

11.210,7

11.797,5

6.625,6

8.503,1

120.938,6

Rawson

6.101,6

2.149,0

1.486,2

692,5

530,9

74,0

413,0

1.233,9

818,3

1.620,9

4.783,1

3.428,4

23.331,8

SUBTOTAL

8.484,2

12.364,3

17.452,3

12.562,9

12.682,8

15.458,7

12.566,5

16.206,7

14.251,4

14.646,4

12.135,9

12.849,6

161.662,0

33,5

450,5

1.478,9

2.434,8

3.791,4

4.364,9

2.555,7

1.961,0

2.030,3

2.293,4

1.122,0

592,1

23.108,6

325,2

7.063,7

4.972,5

2.535,1

3.537,1

7.042,2

5.736,2

5.438,4

4.478,5

5.630,7

813,0

1.321,8

48.894,2

0,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

78,6

0,0

0,0

79,3

359,3

7.514,2

6.451,4

4.969,9

7.328,5

11.407,1

8.291,9

7.399,4

6.508,8

8.002,7

1.935,0

1.913,9

72.082,1

Ushuaia

285,8

5.455,2

3.620,0

12.230,7

4.841,9

10.543,8

5.352,4

3.771,5

4.932,5

2.054,1

5.331,2

4.752,8

63.171,9

SUBTOTAL

285,8

5.455,2

3.620,0

12.230,7

4.841,9

10.543,8

5.352,4

3.771,5

4.932,5

2.054,1

5.331,2

4.752,8

63.171,9

27.533,8

66.579,8

67.613,1

68.549,2

55.244,5

74.694,1

62.680,1

71.616,4

68.269,5

65.807,5

60.099,8

45.178,7

733.866,6

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata
Necochea/Quequén

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO

PROVINCIA DE CHUBUT

Comodoro Rivadavia

PROVINCIA DE santa cruz
Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado
Puerto San Julián
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

86

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

87

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR flota 2011

Desembarques por puerto y por flota. Año 2011, en toneladas
PUERTO

Rada o Ría

Costeros

Fresqueros Congeladores
arrastreros

Palangreros

Tangoneros

Surimeros

Poteros
nacionales

Trampas

Total

PUERTO DE BUENOS AIRES
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

143,6

0,0

38,7

0,0

182,3

264,8

125,4

0,0

1.792,4

0,0

0,7

0,0

605,1

0,0

2.788,5

3.377,4

190,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3.567,8

11.630,7

76.661,5

209.379,9

69.514,2

0,0

1.067,3

0,0

35.202,2

0,0

403.455,1

Necochea/Quequén

2.124,0

1.369,4

1.073,3

0,0

0,0

0,0

0,0

79,2

0,0

4.646,3

Río Salado

1.483,3

82,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.565,6

1,0

118,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

119,0

37,2

1,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

38,3

134,9

1.660,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

171,3

0,0

1.966,8

19.053,3

80.208,7

210.453,2

71.306,6

0,0

1.068,0

0,0

36.057,8

0,0

418.147,4

0,0

168,8

8.825,0

4.115,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

13.108,8

San Antonio Oeste

986,8

2.510,0

1.298,9

717,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5.512,7

SUBTOTAL

986,8

2.678,8

10.123,9

4.832,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

18.621,5

76,4

47,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

123,7

Camarones

0,0

935,2

330,0

0,0

0,0

17,5

0,0

0,0

0,0

1.282,7

Comodoro Rivadavia

0,0

6.681,8

5.410,8

0,0

0,0

3.213,4

0,0

102,2

576,9

15.985,2

Puerto Madryn

0,0

14,5

21.038,5

70.423,2

0,0

18.378,2

0,0

10.848,9

235,1

120.938,6

Rawson

1.339,1

21.821,4

171,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

23.331,8

SUBTOTAL

1.415,5

29.500,1

26.950,7

70.423,2

0,0

21.609,1

0,0

10.951,1

812,0

161.662,0

8.169,4

2.336,8

1.918,2

0,0

0,0

9.899,4

0,0

0,0

784,7

23.108,6

57,6

3,5

5.751,6

1.156,3

928,5

27.317,9

0,0

11.942,9

1.735,8

48.894,2

0,6

0,0

78,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

79,3

8.227,6

2.340,3

7.748,4

1.156,3

928,5

37.217,3

0,0

11.942,9

2.520,5

72.082,1

Ushuaia

0,0

0,0

0,0

37.290,5

1.100,8

0,0

24.780,4

0,0

0,0

63.171,9

SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

37.290,5

1.100,8

0,0

24.780,4

0,0

0,0

63.171,9

29.683,5

114.727,9

255.275,9

185.008,7

2.029,4

60.038,0

24.780,4

58.990,4

3.332,5

733.866,6

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca
General Lavalle
Mar del Plata

Rosales
San Clemente del Tuyú
Otros puertos
SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

PROVINCIA DE santa cruz

Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado
Puerto San Julián
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

88

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

89

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR flota y por mes 2011

Desembarques por flota y por mes. Año 2011, en toneladas
Flota

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

FRESQUEROS
2.066,6

1.858,4

2.719,7

2.441,0

2.908,6

2.112,5

3.937,8

2.639,6

2.273,0

1.242,6

3.948,6

1.534,9

29.683,5

Costeros

10.402,4

7.890,4

10.059,4

8.139,8

9.541,6

6.369,9

8.705,3

10.455,0

11.507,7

11.019,3

12.243,7

8.393,4

114.727,9

Fresqueros

11.505,9

20.382,6

20.016,0

17.612,7

22.178,1

18.947,8

21.451,5

30.191,3

27.580,6

28.066,6

25.135,7

12.207,4

255.275,9

SUBTOTAL

23.974,9

30.131,4

32.795,1

28.193,5

34.628,3

27.430,2

34.094,6

43.285,9

41.361,3

40.328,5

41.328,0

22.135,7

399.687,3

3.228,9

12.339,0

15.506,1

29.182,9

13.356,9

24.657,4

12.171,0

15.153,2

14.156,4

15.675,5

13.236,0

16.345,3

185.008,7

Palangreros

190,4

0,0

249,0

289,0

73,8

95,6

0,0

123,9

0,0

539,1

0,0

468,4

2.029,4

Tangoneros

0,0

20,5

1.042,9

2.329,6

4.867,6

12.519,4

9.359,8

11.118,1

9.053,9

8.923,3

802,8

0,0

60.038,0

Surimeros

0,0

3.364,3

0,0

4.477,3

0,0

4.794,3

1.032,5

1.774,5

3.568,4

0,0

4.095,7

1.673,5

24.780,4

Poteros nacionales

2,7

20.553,6

17.729,9

3.908,9

1.910,8

5.089,0

5.918,6

84,4

0,0

0,0

0,0

3.792,4

58.990,4

136,8

171,6

289,9

168,0

407,4

108,4

103,2

76,4

129,4

341,1

637,2

763,3

3.332,5

3.558,8

36.449,0

34.817,8

40.355,7

20.616,5

47.264,1

28.585,1

28.330,5

26.908,1

25.479,0

18.771,7

23.042,9

334.179,4

27.533,8

66.579,8

67.613,1

68.549,2

55.244,5

74.694,1

62.680,1

71.616,4

68.269,5

65.807,5

60.099,8

45.178,7

733.866,6

Rada o Ría

CONGELADORES
Arrastreros

Trampas
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

90

91

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2012-1

Desembarques por especie y por mes. Año 2012, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Cojinova
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez luna

878,4
18,6
0,0
0,0
99,7
4,0
203,5
0,0
8,2
0,0
17,8
0,0
21,7
29,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.502,6
0,0
326,7
1,0
2,5
775,2
1,2
16,6
53,7
532,7
62,9
13.767,4
24,9
120,5
41,4
43,3
102,2
15,3
522,2
0,5
546,3
4,2
315,3
0,1
98,2
0,0
0,0

1.139,8
22,5
9,7
0,0
302,7
11,9
309,5
2,4
39,5
0,0
4,7
0,0
10,9
2,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,4
0,0
92,4
2.506,2
0,0
535,4
151,3
0,0
836,5
1,4
767,2
7.418,4
492,9
3.774,9
20.641,1
271,7
135,1
822,7
155,3
69,6
85,3
393,8
0,6
1.767,4
38,4
718,8
3,7
201,2
2,6
0,0

610,8
18,5
0,0
0,0
363,4
8,1
191,3
0,2
15,9
0,2
5,5
0,0
11,0
5,8
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,5
0,0
27,7
2.735,8
0,0
653,2
392,8
0,0
611,3
10,1
325,3
2.471,8
331,6
4.216,6
16.108,2
251,4
115,9
277,1
114,0
121,2
30,9
334,9
3,6
1.381,3
36,0
447,5
0,5
189,7
0,6
0,0

909,6
7,2
0,2
0,4
967,3
3,5
92,2
0,2
9,8
0,0
0,0
0,0
4,4
3,4
0,1
0,1
0,2
0,0
0,0
0,7
0,0
115,5
987,9
0,1
283,0
297,9
0,0
189,9
2,6
1.135,0
18.335,0
280,3
436,5
19.557,8
92,1
39,0
1.083,0
26,3
318,0
98,6
63,9
1,6
731,8
69,2
139,8
0,0
79,2
0,1
0,0

228,1
11,6
0,0
3,0
503,7
0,3
150,3
2,4
17,3
0,0
0,0
0,0
7,3
1,7
0,1
1,2
0,1
0,1
0,0
1,8
0,0
19,3
5.807,5
67,4
384,4
247,6
10,7
255,3
1,3
159,0
2.819,6
0,0
556,6
10.385,2
167,7
14,2
608,7
36,4
241,5
5,1
113,9
0,4
2.245,5
7,8
160,1
0,0
29,8
0,0
0,0

331,9
2,6
79,4
0,0
681,7
6,9
143,9
0,1
7,1
0,0
0,7
0,0
20,3
7,2
0,0
5,7
0,5
0,0
0,0
1,0
0,0
0,0
8.785,6
168,6
531,1
378,8
33,0
243,6
47,8
223,9
6.406,4
422,6
315,2
10.605,6
410,0
35,0
246,9
43,9
145,8
10,8
80,3
0,4
2.445,6
3,6
154,2
0,0
67,1
0,0
0,0

457,5
0,1
2.719,0
0,0
38,4
0,0
77,0
0,0
15,2
0,1
7.111,4
0,0
54,9
17,9
0,0
2,8
0,0
0,0
0,0
2,3
0,0
0,0
4.214,8
52,8
708,7
200,6
2,9
279,4
8,9
0,2
1.042,4
389,6
3.895,8
18.534,0
62,4
63,9
28,9
54,5
125,2
23,2
22,0
0,6
1.350,0
6,1
192,7
0,0
237,7
0,0
0,0

1.375,8
0,0
4.952,0
0,0
219,5
0,2
98,9
0,0
7,9
0,0
7.825,6
0,6
60,8
13,6
0,0
3,4
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0
3.232,8
42,2
445,1
252,2
2,1
360,2
9,9
89,5
2.567,8
353,1
7.481,7
26.922,8
330,8
105,5
1.343,1
67,3
180,2
26,5
54,8
1,3
1.148,8
13,5
216,0
0,0
93,0
0,0
0,0

760,1
1,9
6.409,8
0,0
34,9
0,4
194,1
0,0
16,4
0,0
4.653,6
0,0
59,4
9,5
0,0
8,0
0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2.433,5
33,4
686,1
1,1
7,1
693,2
5,7
0,3
2.103,2
366,6
667,3
24.430,3
100,4
315,5
250,1
25,9
52,0
22,3
67,1
0,3
572,8
20,9
321,7
0,0
97,2
0,1
0,0

1.306,0
14,8
1.263,7
0,0
115,5
0,8
562,9
0,0
17,7
0,5
739,6
0,1
47,1
12,9
0,7
7,4
0,2
0,0
0,8
0,3
0,0
7,3
1.934,5
2,7
431,6
42,3
18,2
910,4
3,7
212,8
5.272,5
494,3
675,5
29.612,3
354,3
703,5
1.504,1
140,5
40,0
41,8
483,7
1,0
1.106,4
11,7
349,8
0,0
177,3
0,0
0,0

801,0
1,7
0,0
0,0
522,4
1,9
467,9
0,0
31,6
0,2
431,6
0,0
17,2
23,1
0,0
1,3
0,0
0,0
0,4
0,1
0,3
0,0
1.357,0
0,0
279,5
30,3
4,1
636,2
0,0
156,6
8.568,4
222,1
1.193,1
20.596,3
1.024,4
353,8
1.164,6
130,0
48,1
18,7
628,5
0,1
773,8
0,2
113,0
0,0
118,0
0,0
0,0

10.111,7
136,0
15.433,8
3,4
3.921,9
46,4
2.996,8
5,3
217,7
0,9
20.794,1
0,8
357,6
131,0
1,2
30,2
1,7
0,1
1,3
9,4
0,3
271,4
37.782,3
367,1
5.699,4
2.026,5
81,8
6.746,8
93,0
3.142,9
59.594,9
4.454,2
23.375,4
230.153,8
3.265,9
2.124,7
7.936,8
985,9
1.568,2
443,6
3.432,0
10,4
15.213,7
220,1
3.643,0
4,4
1.587,5
3,3
0,7

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

92

1.312,7
36,4
0,0
0,0
72,8
8,5
505,3
0,0
31,1
0,0
3,5
0,2
42,6
3,7
0,5
0,2
0,0
0,0
0,0
1,1
0,0
9,3
2.284,3
0,0
434,6
30,6
1,2
955,4
0,3
56,5
2.535,8
568,6
99,3
18.992,7
175,7
122,7
566,3
148,4
124,5
65,2
666,8
0,2
1.144,1
8,4
514,1
0,2
199,1
0,0
0,6

93

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2012-2

Desembarques por especie y por mes. Año 2012, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

1.200,3

1.064,6

1.006,9

616,0

133,9

148,9

Pez sable

36,6

51,9

47,6

77,9

53,1

49,4

0,6

0,0

0,0

0,0

Pez sierra

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,5

0,0

0,0

Pez palo

143,4

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre
329,7

494,4

537,4

1.475,7

Total

1.033,9

8.185,2

0,0

5,4

322,5

0,0

0,0

2,5
8.378,8

Polaca

3,7

17,6

2.787,9

13,1

947,1

4,3

1.741,1

69,4

877,7

0,2

81,2

1.835,4

Raya cola corta

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

24,2

0,8

0,0

25,0

Raya de círculos

4,7

0,3

0,1

0,0

3,4

0,0

0,9

3,5

2,1

0,0

6,7

13,1

34,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

23,7

0,0

0,0

0,0

23,7

Raya hocicuda/picuda

74,3

38,6

97,5

150,0

87,2

23,5

40,7

41,9

84,5

53,2

64,3

61,6

817,4

Raya lisa

32,0

29,9

21,9

11,0

0,8

4,2

0,2

0,0

0,3

1,5

6,0

0,5

108,4

Raya marmolada

27,7

2,9

12,2

3,5

8,3

10,8

0,2

4,4

0,9

15,0

10,0

0,0

96,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,6

0,0

0,6

Raya espinosa

Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep

1,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

2,4

0,0

0,0

4,0

1.509,3

1.873,5

1.916,8

1.233,7

677,8

677,1

779,1

1.021,9

1.681,4

1.761,2

1.208,6

828,1

15.168,4

Róbalo

1,0

0,9

0,1

0,5

0,4

0,0

0,0

0,9

0,1

0,2

0,7

2,2

7,1

Rubio

7,4

41,3

32,9

13,9

32,0

27,7

4,2

48,4

58,7

23,6

6,4

28,3

324,8

Salmón de mar

49,7

64,3

133,0

129,5

34,2

25,9

32,9

81,5

95,0

196,6

209,1

177,9

1.229,5

Salmonete

12,3

13,8

29,8

53,5

3,6

3,7

3,2

19,7

2,6

16,4

20,6

9,7

188,9

5,5

290,4

7,2

7,4

4,2

4,8

42,1

21,2

9,2

3,7

8,0

3,6

407,1

Saraca

0,6

14,2

0,4

0,7

0,2

0,3

0,5

2,2

0,0

0,0

8,7

2,1

30,1

Savorín

27,1

345,0

811,6

50,2

68,8

0,5

4,7

42,3

75,9

111,0

47,6

108,6

1.693,2

Testolín

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

0,3

Tiburón bacota

0,1

0,4

0,0

0,7

0,4

0,0

0,4

7,1

0,0

0,4

0,0

0,0

9,4

Tiburón escalandrún

1,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,2

Tiburón espinoso

22,0

19,7

44,9

13,6

1,6

14,9

37,9

9,7

33,8

18,2

16,0

4,1

236,5

Tiburón moteado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

0,0

0,0

0,2

Tiburón pintaroja

0,0

0,0

0,0

0,0

3,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3,3

Tiburones nep

13,2

35,8

22,4

77,0

23,0

41,2

45,6

60,9

75,8

137,5

256,7

104,4

893,6

Otras especies de peces

15,1

13,5

11,4

7,7

10,1

9,0

41,2

14,1

13,0

11,8

18,8

10,8

176,5

23.203,2

35.642,1

50.726,1

34.880,1

48.456,8

26.320,2

36.013,8

43.775,2

63.428,0

48.337,9

52.069,7

43.947,2

506.800,3

9,1

12,4

20,8

4,4

8,4

0,9

0,2

0,1

0,2

0,2

0,4

0,4

57,2

Sargo

SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Centollón

5,9

6,4

1,2

0,2

0,0

0,1

0,3

0,0

0,6

0,2

3,5

5,3

23,8

515,4

675,2

822,5

493,5

321,8

57,2

0,1

0,5

2,0

280,8

696,2

657,1

4.522,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,3

Langostino

2.363,7

1.660,4

3.200,8

3.328,2

2.017,8

7.436,0

11.027,4

15.502,6

13.196,1

11.146,7

6.551,6

2.495,7

79.926,9

SUBTOTAL

2.894,1

2.354,4

4.045,3

3.826,3

2.348,0

7.494,2

11.028,2

15.503,2

13.198,9

11.427,9

7.251,7

3.158,6

84.530,4

2.421,5

32.992,1

27.234,0

20.762,4

7.801,3

1.856,6

519,9

218,8

95,6

85,3

78,7

917,5

94.983,7

8,9

9,3

1,6

0,3

15,6

8,6

4,1

0,4

43,4

220,5

75,8

11,9

400,4
112,6

MOLUSCOS
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol

7,1

12,1

15,6

13,1

12,8

10,1

4,6

2,4

3,1

13,3

11,9

6,5

Caracol negro

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,3

Pulpos nep

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

0,0

0,0

0,2

Vieira, callos
SUBTOTAL
TOTAL

338,4

654,6

484,8

153,9

593,4

0,0

506,2

228,0

567,1

518,7

545,5

566,2

5.156,8

2.775,9

33.668,1

27.736,0

20.929,7

8.423,1

1.876,6

1.034,8

449,6

709,2

838,0

711,9

1.502,1

100.655,0

28.873,2

71.664,6

82.507,4

59.636,1

59.227,9

35.691,0

48.076,8

59.728,0

77.336,1

60.603,8

60.033,3

48.607,9

691.985,7

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

94

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

95

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2012-1

Desembarques por especie y por puerto. Año 2012, en toneladas
Especies
PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Cojinova
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi
Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

6.366,1
124,3
15.271,7
0,7
383,9
35,4
2.972,8
2,4
207,3
0,8
20.343,3
0,0
338,9
101,5
1,2
29,8
0,0
0,0
0,0
7,7
0,3
271,2
24.285,5
2,2
5.192,8
124,1
79,2
5.772,7
9,7
155,8
8.066,0

140,7
1,7
152,4
0,0
2,0
2,1
19,8
0,0
7,3
0,1
2,1
0,0
16,4
0,8
0,0
0,5
0,0
0,0
0,0
1,1
0,0
0,2
427,8
0,0
351,4
0,0
2,6
693,8
2,1
0,0
40,8

85,0
1,7
0,0
0,0
0,0
0,5
0,6
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
55,6
0,0
39,0
0,0
0,0
3,2
0,0
0,1
165,8

49,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
0,0
9,5
0,0
0,3
3,9
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
12,1
0,0
0,0
49,0
0,0
0,0
9,7

20,3
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
3,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,5
12,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
36,5
0,0
0,0
197,6
0,0
0,0
8,5

2.105,0
0,0
9,7
2,7
1.802,8
0,0
0,0
2,9
0,0
0,0
402,6
0,0
0,5
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2,7
1.435,5
0,0
12,0
0,0
660,5
12.167,8

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,9
0,0
0,0
4,9
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
8,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

465,8
0,0
0,0
0,0
72,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,8
0,0
2,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
44,6
0,0
0,0
0,0
22,6
405,9

721,2
0,0
0,0
0,0
1.659,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
36,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
422,2
0,0
0,0
0,0
2.304,0
38.637,1

157,7
8,3
0,0
0,0
0,0
8,4
0,1
0,0
2,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,7
0,0
0,0
1,7
0,1
0,0
0,7
0,0
0,0
13.013,4
364,9
61,1
0,0
0,0
13,7
81,2
0,0
93,3

10.111,7
136,0
15.433,8
3,4
3.921,9
46,4
2.996,8
5,3
217,7
0,9
20.794,1
0,8
357,6
131,0
1,2
30,2
1,7
0,1
1,3
9,4
0,3
271,4
37.782,3
367,1
5.699,4
2.026,5
81,8
6.746,8
93,0
3.142,9
59.594,9

0,0

0,0

0,0

1.146,5

3.307,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4.454,2

22.695,3
123.792,6
12,0
1.726,4
6.389,1
796,8
363,3
333,1
3.273,4
8,6
11.226,2
42,2
3.123,6
4,4
898,5
3,3

183,2
1.413,2
0,0
99,6
1,2
15,8
0,0
2,1
93,9
0,1
366,0
0,8
473,8
0,1
63,7
0,0

0,0
142,1
0,0
0,0
0,0
3,8
1,3
0,0
0,2
0,0
81,7
0,0
1,3
0,0
0,0
0,0

74,6
9.625,7
1,5
22,1
19,6
4,5
0,0
22,3
0,0
0,0
0,0
0,0
7,3
0,0
74,3
0,0

0,0
0,0
0,0
15,4
0,0
11,2
0,0
17,1
0,0
0,0
0,2
0,0
20,4
0,0
330,8
0,0

84,9
40.374,6
53,8
77,8
1.420,4
4,6
940,4
67,2
1,3
0,0
0,8
0,0
2,1
0,0
6,0
0,0

0,0
2.680,3
0,0
57,1
0,0
36,5
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
0,0
90,6
0,0

0,0
16.159,6
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45,4
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50,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
87,3
0,0

0,0
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0,0
14,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
24,2
0,0

5,6
8.641,8
956,2
0,2
1,5
0,0
160,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
6,6
0,0

0,0
10.634,4
2.242,1
14,9
104,9
0,0
101,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

331,8
608,2
0,0
65,9
0,0
47,0
1,4
1,8
63,2
1,4
3.538,9
177,0
14,5
0,0
5,4
0,0

23.375,4
230.153,8
3.265,9
2.124,7
7.936,8
985,9
1.568,2
443,6
3.432,0
10,4
15.213,7
220,1
3.643,0
4,4
1.587,5
3,3

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

96

Bahía
Blanca

97

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2012-2

Desembarques por especie y por puerto. Año 2012, en toneladas
Especies
PECES
Pez luna
Pez palo
Pez sable
Pez sierra
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón moteado
Tiburón pintaroja
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

0,7
7.703,6
279,9
2,5
58,5
25,0
22,1
23,7
508,0
108,1
86,0
0,6
1,2
13.161,7
5,7
112,8
1.059,5
171,7
323,8
30,1
274,3
0,3
2,0
1,2
221,4
0,0
0,0
835,2
36,9
289.892,6

0,0
469,6
19,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
14,2
0,3
0,0
0,0
0,0
1.092,9
0,0
11,3
99,8
14,7
0,0
0,0
1,9
0,0
0,4
0,0
6,4
0,0
0,0
45,9
0,2
6.356,4

0,0
0,3
0,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
6,5
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
0,1
589,9

0,0
4,5
0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
122,3
0,0
0,0
0,0
0,0
20,3
0,0
2,2
7,7
0,0
0,0
0,0
41,9
0,0
0,0
0,0
5,7
0,2
0,0
7,5
7,7
11.353,9

0,0
1,9
0,0
0,0
0,0
0,0
12,7
0,0
55,3
0,0
10,0
0,0
2,7
39,8
0,0
0,0
28,6
0,2
0,0
0,0
37,8
0,0
7,1
0,0
0,0
0,0
3,3
0,2
30,9
4.214,1

0,0
2,6
0,0
0,0
29,0
0,0
0,0
0,0
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
278,1
0,5
192,3
16,1
2,2
0,0
0,0
125,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
3,0
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0,0
1,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,2
0,0
0,0
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0,0
0,0
2,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,9
19,2
2.909,7

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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
5,5
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,5
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
52,2
0,0
0,0
0,0
0,0
24,5
0,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
19,4
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
16.226,5

0,0
0,0
0,0
0,0
19,0
0,0
0,0
0,0
35,2
0,0
0,0
0,0
0,0
32,9
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
10.874,2

0,0
0,0
0,0
0,0
8.272,2
0,0
0,0
0,0
14,8
0,0
0,0
0,0
0,0
240,8
0,0
5,5
1,2
0,0
0,0
0,0
1.160,0
0,0
0,0
0,0
2,7
0,0
0,0
0,0
0,0
66.577,5

0,0
1,4
21,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
12,0
0,0
0,0
0,0
0,0
231,6
0,0
0,0
2,2
0,0
83,3
0,0
1,4
0,0
0,0
0,0
0,3
0,0
0,0
3,2
77,3
19.099,0

0,7
8.185,2
322,5
2,5
8.378,8
25,0
34,8
23,7
817,4
108,4
96,0
0,6
4,0
15.168,4
7,1
324,8
1.229,5
188,9
407,1
30,1
1.693,2
0,3
9,4
1,2
236,5
0,2
3,3
893,6
176,5
506.800,3

CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Centollón
Langostino
SUBTOTAL

2,5
21,6
0,0
0,3
4.682,0
4.706,4

0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,1

48,1
0,0
0,0
0,0
5,8
53,9

0,0
0,2
0,0
0,0
51,2
51,4

0,0
1,2
0,0
0,0
56,6
57,8

0,0
0,0
0,3
0,0
18.235,6
18.235,9

0,2
0,7
0,0
0,0
12.851,2
12.852,1

0,0
0,0
1.693,2
0,0
3.532,0
5.225,2

0,0
0,0
1.071,8
0,0
11.526,5
12.598,3

0,0
0,0
1.735,2
0,0
27.728,2
29.463,4

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

6,6
0,0
21,7
0,0
1.257,7
1.286,0

57,2
23,8
4.522,2
0,3
79.926,9
84.530,4

moluscos
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Caracol negro
Pulpos nep
Vieira, callos
SUBTOTAL

38.753,0
58,0
59,7
0,0
0,2
3.600,6
42.471,5

46,9
6,8
49,2
0,0
0,0
0,0
102,9

1.316,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.316,0

78,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
78,5

5,9
0,4
0,1
0,0
0,0
0,0
6,4

25.271,9
333,6
0,0
0,0
0,0
0,0
25.605,5

5,0
1,6
0,0
0,0
0,0
0,0
6,6

308,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
308,8

2.326,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2.326,7

25.678,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
25.678,4

1.081,6
0,0
0,0
0,0
0,0
1.556,2
2.637,8

111,0
0,0
3,7
1,3
0,0
0,0
116,0

94.983,7
400,4
112,6
1,3
0,2
5.156,8
100.655,0

337.070,5

6.459,4

1.959,8

11.483,8

4.278,3

106.134,1

15.768,4

21.948,5

31.151,5

66.016,0

69.215,3

20.501,0

691.985,7

TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

98

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

99

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2012-1

Desembarques por especie y por flota. Año 2012, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Poteros
Palangreros Tangoneros Surimeros nacionales

Trampas

Otras
artes

Total

PECES

Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Atunes nep
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Cabrilla
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Cojinova
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez luna
Pez palo
Pez sable

11,5
12,9
19,9
0,0
0,0
10,5
204,4
0,0
45,3
0,1
433,8
0,0
74,0
2,2
0,1
7,3
1,6
0,0
0,0
1,4
0,0
263,8
11.398,7
341,0
526,0
0,0
44,7
1.399,7
79,0
0,0
0,0
22,0
53,5
10.799,7
0,2
290,6
0,0
73,6
9,8
16,1
276,0
8,5
4.324,3
178,2
919,8
0,3
105,1
0,2
0,0
1.743,0

475,9
97,8
8.298,1
0,0
0,7
32,2
2.271,7
2,4
130,0
0,8
3.693,8
0,0
147,9
53,0
0,0
22,2
0,0
0,1
0,0
6,3
0,0
7,6
24.005,1
26,1
3.805,0
0,0
36,4
4.094,5
13,8
0,0
3,2
1.524,2
545,7
12.889,1
0,4
554,5
19,5
768,2
25,8
31,7
2.623,4
1,8
8.982,2
31,5
1.963,0
0,5
559,9
3,2
0,0
4.474,5

5.473,5
25,2
7.105,9
0,0
9,0
3,8
520,7
0,0
42,5
0,0
16.081,7
0,0
134,8
71,6
1,2
0,7
0,0
0,0
0,0
1,7
0,3
0,0
2.378,5
0,0
1.362,8
0,0
0,7
1.222,1
0,1
0,0
1.371,8
2.018,1
22.758,3
122.877,3
1,7
1.248,0
78,1
133,8
9,3
112,1
532,6
0,2
1.907,1
10,3
758,7
3,7
895,5
0,0
0,6
1.967,2

3.457,0
0,0
9,8
3,4
3.199,3
0,0
0,0
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0,0
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0,0
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0,0
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0,0
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30.372,3
890,0
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31,6
7.792,1
10,4
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0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,5

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0,0
0,0
8,9
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
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85,4
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0,0
0,0
201,1
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0,0
0,0
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0,0
0,0
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0,0
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0,0
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1,7
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367,1
5.699,4
2.026,5
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6.746,8
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59.594,9
4.454,2
23.375,4
230.153,8
3.265,9
2.124,7
7.936,8
985,9
1.568,2
443,6
3.432,0
10,4
15.213,7
220,1
3.643,0
4,4
1.587,5
3,3
0,7
8.185,2

19,3

207,3

96,0

0,0

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0,0

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322,5

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

100

101

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2012-2

Desembarques por especie y por flota. Año 2012, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Poteros
Palangreros Tangoneros Surimeros nacionales

Trampas

Otras
artes

Total

PECES

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
65,2
42,6
26,0
0,6
0,0
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2,8
0,0
0,4
1,1
20,9
0,0
0,0
163,3
101,7
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0,0
0,0
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2,0
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147,8
0,0
0,0
538,6
43,3
90.853,2

2,5
13,5
25,0
13,6
23,7
464,0
0,0
20,1
0,0
0,9
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6,0
110,6
558,2
144,0
5,8
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313,8
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0,0
59,2
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187,7
13,6
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160,2
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30,1
1.693,2
0,3
9,4
1,2
236,5
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176,5
506.800,3

52,1
11,5
95,0
0,0
870,8
1.029,4

5,1
10,2
23,0
0,2
12.729,9
12.768,4

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2,1
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86,1

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Calamar Illex

46,6

187,8

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12.179,8

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0,0

0,2

81.529,2

0,0

0,0

94.983,7

Calamar Loligo

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0,0

0,0

0,0

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0,0

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Caracol

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0,0

1,3

Pez sierra
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya espinosa
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya marrón oscuro
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón moteado
Tiburón pintaroja
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Centollón
Langostino
SUBTOTAL
MOLUSCOS

Caracol negro
Pulpos nep

0,1

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

Vieira, callos

0,0

0,0

0,0

5.156,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5.156,8

141,8

249,6

1.053,9

17.680,4

0,0

0,0

0,2

81.529,2

0,0

0,0

100.655,0

38.150,6

103.871,2

202.425,1

156.338,7

2.117,1

63.711,3

39.275,7

81.529,2

4.481,2

86,1

691.985,7

SUBTOTAL
TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

102

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

103

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR MES 2012

Desembarques por puerto y por mes. Año 2012, en toneladas
PUERTO

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

puerto de BUENOS AIRES
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

8,3

34,4

0,0

11,5

1,8

0,0

0,0

0,0

0,0

56,0

Bahía Blanca

8,2

11,3

21,5

268,2

643,8

390,0

33,5

28,2

33,2

29,0

8,0

484,7

1.959,8

General Lavalle

0,0

40,8

48,3

85,9

449,2

3.006,2

4.837,1

2.124,1

882,1

399,1

101,7

202,7

12.177,1

17.812,7

41.441,0

37.899,2

31.482,3

14.079,8

8.864,6

7.386,8

27.804,6

45.436,3

39.637,9

38.013,7

27.211,5

337.070,5

254,0

327,6

454,2

1.760,0

1.598,2

417,0

219,2

111,9

247,6

534,9

375,0

159,7

6.459,4

Río Salado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

296,2

501,7

228,4

157,4

0,0

0,0

0,0

1.183,7

Rosales

2,6

1,7

3,1

196,4

64,8

384,9

669,3

16,3

3,2

1,8

0,0

0,0

1.344,2

San Clemente del Tuyú

0,0

0,0

0,0

0,0

3,0

47,2

136,2

108,1

37,3

13,3

0,6

0,0

345,6

Otros puertos

4,1

7,9

2,8

6,5

318,0

1.126,5

1.437,9

754,5

161,4

36,8

16,6

3,9

3.876,7

18.081,6

41.830,3

38.429,1

33.799,3

17.156,8

14.532,6

15.221,7

31.176,1

46.958,5

40.652,8

38.515,6

28.062,5

364.417,0

1.166,0

564,4

1.247,6

1.278,2

895,7

887,0

1.297,7

1.085,4

580,6

790,0

959,7

731,7

11.483,8

83,8

577,2

489,5

395,9

368,8

0,0

427,5

510,4

264,2

389,2

484,7

286,9

4.278,3

1.249,8

1.141,6

1.737,1

1.674,1

1.264,5

887,0

1.725,2

1.595,8

844,8

1.179,2

1.444,4

1.018,6

15.762,1

Caleta Córdova

0,0

16,6

49,2

65,3

87,4

5,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

224,4

Camarones

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

41,2

142,0

466,1

553,0

83,5

0,0

1.285,8

Comodoro Rivadavia

1.040,8

1.100,7

2.226,6

1.384,2

2.035,3

2.719,4

2.673,6

3.039,3

2.256,3

1.211,8

867,8

1.392,6

21.948,5

Puerto Madryn

1.965,8

13.352,7

10.016,3

7.930,9

12.611,5

9.354,8

8.748,4

10.721,4

10.854,0

8.596,9

8.372,1

3.609,2

106.134,1

Rawson

4.048,4

2.118,8

1.449,6

480,8

224,9

79,7

527,7

1.004,0

194,5

702,9

2.377,4

2.559,5

15.768,4

SUBTOTAL

7.055,0

16.588,8

13.741,7

9.861,2

14.959,1

12.159,8

11.990,9

14.906,7

13.770,9

11.064,6

11.700,8

7.561,3

145.361,2

1.040,2

2.461,2

4.623,3

3.765,9

3.222,8

1.768,9

2.159,5

3.905,1

3.336,5

2.586,3

1.856,6

425,2

31.151,5

968,3

7.766,2

11.153,2

7.806,8

5.549,9

3.554,0

8.816,9

6.925,7

6.424,8

4.817,6

1.610,1

622,5

66.016,0

2.008,5

10.227,4

15.776,5

11.572,7

8.772,7

5.322,9

10.976,4

10.830,8

9.761,3

7.403,9

3.466,7

1.047,7

97.167,5

Ushuaia

478,1

1.876,4

12.822,9

2.720,4

17.040,2

2.788,7

8.150,9

1.216,4

5.999,4

301,1

4.903,8

10.917,1

69.215,3

SUBTOTAL

478,1

1.876,4

12.822,9

2.720,4

17.040,2

2.788,7

8.150,9

1.216,4

5.999,4

301,1

4.903,8

10.917,1

69.215,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,4

0,5

1,5

2,0

2,2

0,9

7,5

28.873,2

71.664,6

82.507,4

59.636,1

59.227,9

35.691,0

48.076,8

59.728,0

77.336,1

60.603,8

60.033,3

48.607,9

691.985,7

PROVINCIA DE BUENOS AIRES

Mar del Plata
Necochea/Quequén

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este
San Antonio Oeste
SUBTOTAL
PROVINCIA DE CHUBUT

PROVINCIA DE santa cruz
Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

OTROS PUERTOS
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

104

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

105

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR flota 2012

Desembarques por puerto y por flota. Año 2012, en toneladas
PUERTO

Rada o Ría

Costeros

Fresqueros Congeladores
arrastreros

Palangreros Tangoneros Surimeros

Poteros
Trampas
nacionales

Otras
artes

Total

PUERTO DE BUENOS AIRES
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

0,0

165,9

86,1

0,0

11.435,6

741,5

Mar del Plata

9.484,8

Necochea/Quequén
Río Salado

0,0

0,0

0,0

0,0

56,0

0,0

0,0

56,0

484,7

0,0

0,0

0,0

1.222,9

0,0

0,0

1.959,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

12.177,1

71.787,2

159.366,2

58.715,7

0,0

3.319,2

0,0

34.397,1

0,0

0,0

337.070,5

2.017,9

1.745,4

2.696,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

6.459,4

1.177,3

6,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.183,7

0,8

438,7

904,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.344,2

336,3

9,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

345,6

1.615,6

1.975,7

260,2

0,0

0,0

0,0

0,0

25,3

0,0

0,0

3.876,7

26.234,2

76.790,2

163.227,2

59.200,4

0,0

3.319,2

0,0

35.645,3

0,0

0,0

364.417,0

2,0

166,6

7.636,9

3.632,4

0,0

46,2

0,0

0,0

0,0

0,0

11.483,8

San Antonio Oeste

100,0

1.839,1

1.887,5

451,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4.278,3

SUBTOTAL

102,0

2.005,7

9.524,4

4.083,9

0,0

46,2

0,0

0,0

0,0

0,0

15.762,1

223,3

1,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

224,4

Camarones

0,0

419,9

384,9

0,0

0,0

480,9

0,0

0,0

0,0

0,0

1.285,8

Comodoro Rivadavia

0,0

7.816,6

9.064,6

0,0

0,0

3.072,2

0,0

302,2

1.693,0

0,0

21.948,5

Puerto Madryn

3,6

12,6

13.588,2

57.521,1

0,0

17.453,6

0,0

17.554,8

0,0

0,0

106.134,1

923,7

14.844,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

15.768,4

1.150,6

23.094,7

23.037,7

57.521,1

0,0

21.006,7

0,0

17.857,0

1.693,0

0,0

145.361,2

10.632,2

1.980,4

3.671,2

0,0

0,0

11.565,3

0,0

2.326,5

889,9

86,1

31.151,5

24,2

0,0

2.964,5

6.378,6

1.332,0

27.774,0

0,0

25.644,4

1.898,4

0,0

66.016,0

10.656,4

1.980,4

6.635,7

6.378,6

1.332,0

39.339,3

0,0

27.970,9

2.788,3

86,1

97.167,5

Ushuaia

0,0

0,0

0,0

29.154,6

785,1

0,0

39.275,7

0,0

0,0

0,0

69.215,3

SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

29.154,6

785,1

0,0

39.275,7

0,0

0,0

0,0

69.215,3

7,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,5

38.150,6

103.871,2

202.425,1

156.338,7

2.117,1

63.711,3

39.275,7

81.529,2

4.481,2

86,1

691.985,7

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca
General Lavalle

Rosales
San Clemente del Tuyú
Otros puertos
SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

Rawson
SUBTOTAL
PROVINCIA DE santa cruz

Caleta Olivia/Paula
Puerto Deseado
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

OTROS PUERTOS
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

106

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

107

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR flota y por mes 2012

Desembarques por flota y por mes. Año 2012, en toneladas
Flota

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

FRESQUEROS
Rada o Ría

1.716,1

2.685,9

3.928,0

2.276,1

2.434,7

4.810,3

6.890,9

4.269,3

3.107,3

2.201,8

2.381,7

1.448,5

38.150,6

Costeros

9.794,7

9.516,7

9.826,8

7.067,5

3.723,6

6.987,1

8.771,6

10.106,3

10.507,7

10.506,8

9.466,9

7.595,2

103.871,2

Fresqueros

13.288,4

16.984,2

20.187,1

14.916,3

8.308,3

4.225,7

5.860,6

23.791,3

28.928,4

28.041,3

24.991,6

12.902,0

202.425,1

SUBTOTAL

24.799,2

29.186,8

33.941,9

24.259,9

14.466,6

16.023,1

21.523,1

38.166,9

42.543,4

40.749,9

36.840,2

21.945,7

344.446,9

1.409,2

12.524,1

14.321,5

10.601,2

24.548,8

10.554,4

10.756,4

7.429,9

19.827,7

9.923,9

16.549,5

17.892,1

156.338,7

Palangreros

23,9

189,0

239,8

246,9

69,8

195,8

0,0

62,2

105,7

100,8

277,6

605,3

2.117,1

Tangoneros

0,0

0,0

1.772,1

2.875,0

1.837,3

7.120,2

10.222,1

13.734,7

12.394,9

9.548,5

4.151,9

54,6

63.711,3

Surimeros

0,0

1.687,4

7.461,9

1.552,5

11.608,6

0,0

5.324,9

332,6

2.323,0

0,0

1.521,8

7.463,0

39.275,7

2.135,3

27.403,5

23.975,2

19.631,6

6.390,5

1.740,8

250,4

1,8

0,0

0,0

0,0

0,0

81.529,2

505,2

673,9

794,8

468,7

306,2

56,5

0,0

0,0

141,5

280,5

606,4

647,6

4.481,2

Otras artes

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

86,1

0,0

86,1

SUBTOTAL

4.073,6

42.477,9

48.565,3

35.375,9

44.761,2

19.667,7

26.553,8

21.561,2

34.792,8

19.853,7

23.193,3

26.662,6

347.539,3

28.873,2

71.664,6

82.507,4

59.636,1

59.227,9

35.691,0

48.076,8

59.728,0

77.336,1

60.603,8

60.033,3

48.607,9

691.985,7

CONGELADORES
Arrastreros

Poteros nacionales
Trampas

Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).

108

109

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2013-1

Desembarques por especie y por mes. Año 2013*, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PECES
359,6

442,5

605,3

443,4

1.018,1

556,3

641,7

563,6

574,1

696,9

557,2

234,9

Anchoa de banco

2,4

8,6

28,6

33,1

17,7

226,7

52,8

121,9

124,1

8,7

12,1

10,4

647,1

Anchoíta

0,0

2,3

0,0

0,7

108,0

241,4

707,9

4.062,8

8.256,2

4.277,8

325,9

98,6

18.081,4

108,7

143,7

395,2

442,5

205,2

334,0

414,7

217,9

172,3

417,3

96,6

866,7

3.814,9

1,4

6,0

3,7

13,9

9,0

3,0

9,8

22,0

9,9

1,9

0,3

1,0

81,8
4.204,4

Abadejo

Bacalao austral
Bagre

507,1

500,1

487,8

598,9

626,2

553,4

240,2

44,6

36,6

81,4

206,4

321,6

Bonito

0,0

76,9

0,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

77,7

Brótola

23,0

35,6

36,8

39,3

9,0

7,2

0,1

0,1

0,0

0,6

0,0

0,9

152,6

Besugo

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,8

0,0

0,1

0,0

0,8

1,7

94,1

74,1

37,9

0,2

0,0

60,0

483,8

3.009,4

5.439,2

5.939,3

2.274,9

748,0

18.160,8

Castañeta

9,0

11,1

0,7

1,0

17,7

28,8

23,2

15,1

13,5

34,1

12,8

13,1

180,1

Cazón

0,2

0,0

0,5

7,8

4,3

6,7

4,6

2,1

2,1

9,9

7,5

1,3

47,1

Chanchito

0,0

0,4

1,1

0,6

0,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,7

Chernia

3,1

0,0

2,7

0,8

1,9

0,6

9,0

0,5

1,4

3,0

0,9

1,5

25,4

Chucho

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,5

0,5

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

1,2

Chucho Dasyatis

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

Chucho Myliobatis

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

Clupeiformes nep

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

Cojinova

0,0

0,0

1,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,3

3,3

Congrio

0,6

0,4

1,7

1,0

0,7

2,4

0,7

0,9

0,0

0,3

0,0

0,3

9,0

Burriqueta
Caballa

Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,0

0,0

1,3

15,7

112,8

147,8

128,5

37,5

1,3

14,4

0,9

1,1

89,4

6,7

0,0

556,0

2.010,6

2.764,4

2.429,7

3.678,7

3.852,7

4.519,7

4.903,6

5.903,0

8.734,7

3.791,6

1.496,7

1.890,1

45.975,6

0,3

0,8

5,4

9,7

26,9

32,7

28,2

125,9

105,2

123,5

18,7

0,0

477,2

370,0

264,1

414,3

870,9

465,3

361,4

235,1

219,8

284,8

307,8

342,6

242,7

4.378,9

Granadero

1,6

3,3

48,0

17,3

0,2

56,4

140,4

251,6

0,0

37,7

0,0

7,7

564,0

Jurel

0,5

1,1

3,0

21,4

14,9

36,9

28,2

0,0

5,7

4,1

70,6

23,4

209,8

593,6

717,8

570,7

623,9

515,4

284,3

168,1

176,6

218,1

428,7

388,1

472,8

5.158,0

Corvina negra
Gatuzo

Lenguados nep

0,0

2,2

5,0

6,4

23,5

27,2

99,7

278,1

27,2

4,3

2,1

0,1

475,8

Merluza austral

159,4

44,3

541,4

626,7

258,4

372,0

300,8

68,3

0,4

8,1

84,1

168,9

2.632,9

Merluza de cola

3.584,9

937,4

7.475,3

8.520,7

4.041,2

6.254,6

4.989,4

4.936,0

1.909,1

6.058,7

2.327,7

4.930,5

55.965,7

404,9

0,0

374,9

98,6

162,0

41,7

108,7

194,0

172,4

17,4

0,0

0,0

1.574,7

90,3

281,8

1.956,4

2.451,7

6.561,8

5.116,8

1.994,9

128,1

1.961,7

912,1

926,4

798,0

23.180,1

9.143,5

16.962,1

22.307,8

24.385,9

20.350,2

16.267,5

23.888,2

21.601,0

24.320,0

24.934,5

25.969,6

20.096,7

250.227,1

38,1

346,5

114,1

513,8

235,4

124,8

380,6

167,3

0,0

393,3

291,5

858,5

3.463,8

Lisa

Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra

217,9

156,1

85,8

239,2

133,1

59,5

66,5

109,1

151,0

237,4

576,0

430,3

2.461,8

Notothenia

55,5

266,1

404,0

602,0

754,4

784,4

419,9

737,7

63,7

1.797,6

48,6

584,2

6.517,9

Palometa

94,8

95,2

52,9

91,0

48,4

80,1

63,9

312,0

20,0

101,2

92,1

71,0

1.122,7

Pampanito

31,8

49,8

77,2

416,6

185,8

550,4

84,0

35,5

68,6

454,6

156,2

67,8

2.178,2

6,8

7,3

36,7

30,3

31,5

57,9

9,1

11,5

8,2

7,9

59,5

37,4

304,0

310,8

258,5

362,9

254,6

228,2

117,3

87,7

48,3

7,3

39,7

279,3

221,0

2.215,6

0,0

1,0

0,4

0,3

6,6

1,6

0,3

0,4

0,0

1,2

0,0

0,0

11,9

860,6

993,3

1.497,2

1.291,2

1.299,7

2.739,2

2.809,8

1.653,2

527,0

1.201,9

857,4

702,8

16.433,3

4,1

44,5

182,5

327,5

302,9

129,6

2,9

15,6

11,5

161,2

2,0

0,0

1.184,5

365,6

392,2

445,0

454,4

235,9

158,1

85,4

98,6

88,6

170,1

165,0

195,3

2.854,1

Mero

Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel

* Año 2013 sujeto a modificaciones.

Continúa en página siguiente

u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

110

6.693,6

111

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por mes 2013-2

Desembarques por especie y por mes. Año 2013*, en toneladas
Especies

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

0,4

3,7

0,0

0,1

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,1

0,0

4,3

Pez gallo

264,3

62,1

163,1

122,1

48,8

62,4

54,6

86,6

143,0

71,1

188,7

32,0

1.299,0

Pez limón

3,9

2,7

0,4

2,4

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

9,4

647,5

743,1

611,6

653,2

487,8

286,0

284,8

188,9

226,8

530,4

704,4

911,5

6.276,0

8,6

33,6

72,8

164,6

144,6

26,1

0,5

0,2

0,0

0,0

3,7

10,8

465,6

443,6

17,7

1.870,3

435,6

97,3

288,0

6,6

432,9

0,6

798,5

1,0

3.495,1

7.887,2

0,0

0,0

2,4

0,0

0,0

0,0

5,5

0,0

0,0

0,0

0,0

3,4

11,4

Pez espada

Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya hocicuda/picuda

7,4

0,0

0,0

1,4

2,1

1,7

0,0

0,0

0,0

1,1

0,9

1,1

15,6

40,6

82,7

37,1

61,4

110,7

33,5

21,1

31,3

19,2

117,1

38,2

27,3

620,0

Raya lisa

0,0

0,2

6,9

2,5

3,5

2,0

12,0

61,9

0,2

0,2

0,0

0,0

89,3

Raya marmolada

9,2

11,6

8,5

13,7

9,7

0,0

0,0

0,0

0,0

1,1

0,0

0,0

53,9

0,6

0,1

0,1

0,0

0,5

2,4

0,0

0,9

0,4

0,0

0,0

0,3

5,3

1.049,0

1.235,9

1.248,2

1.437,0

2.071,6

1.891,2

1.408,9

1.058,1

1.101,2

1.163,8

889,2

653,5

15.207,8

Róbalo

13,0

24,9

27,5

21,2

83,1

27,9

89,2

55,3

0,0

0,0

0,2

0,3

342,7

Rubio

40,9

27,2

46,4

46,5

79,6

225,1

125,6

125,0

66,8

111,5

34,1

20,1

948,6

Salmón de mar

99,8

91,2

89,5

115,0

105,1

57,5

51,4

62,7

103,5

117,5

144,7

77,7

1.115,6

Salmonete

12,7

8,9

5,5

9,2

2,1

7,9

7,1

3,9

3,0

1,8

5,0

8,1

75,2

Saraca

11,2

15,9

14,0

34,3

65,4

82,0

13,7

50,3

13,2

9,0

2,4

1,5

312,9

Raya pintada
Rayas nep

Sargo
Savorín

1,8

0,4

0,7

1,2

0,5

0,4

1,9

0,4

0,0

0,9

5,7

5,8

19,6

266,4

23,0

552,3

96,2

47,0

14,3

12,3

35,1

18,4

42,8

78,4

101,9

1.288,0

Testolín

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

Tiburón bacota

0,3

0,0

0,2

0,0

0,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,2

1,2

Tiburón escalandrún

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

Tiburón espinoso

5,3

6,5

6,4

2,8

1,1

2,6

0,8

0,4

0,1

1,2

1,1

3,0

31,3

Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL

0,0

0,0

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

33,6

15,5

5,0

62,7

80,6

69,8

37,3

34,1

60,9

110,0

178,1

74,8

762,5

5,9

13,6

15,6

42,5

53,8

37,1

23,1

24,9

7,5

14,0

1,9

4,0

243,7

22.436,5

28.425,0

45.926,8

50.570,3

45.286,1

43.314,6

45.655,4

47.387,2

55.080,6

55.847,3

39.934,4

39.533,1

519.396,7

CRUSTÁCEOS
Camarón

0,5

2,9

4,9

9,1

20,4

2,7

0,0

0,1

0,2

0,1

3,2

0,1

44,1

Cangrejo

1,1

1,9

0,9

0,4

1,4

1,1

0,1

0,0

0,0

1,6

3,1

4,4

15,9

562,8

519,3

638,4

413,6

296,0

136,0

5,4

0,0

0,0

0,1

848,7

656,4

4.076,6

Centolla
Langostino

3.489,9

2.025,0

836,7

2.072,9

2.004,0

11.793,4

13.563,0

14.233,2

15.794,2

15.854,2

12.534,7

6.469,3

100.670,5

SUBTOTAL

4.054,3

2.549,1

1.480,9

2.496,0

2.321,8

11.933,2

13.568,5

14.233,3

15.794,4

15.856,0

13.389,7

7.130,2

104.807,1

8.077,6

40.614,5

20.427,5

43.988,1

28.975,3

29.985,6

15.419,5

2.197,8

1.005,1

244,2

407,8

379,2

191.722,3

MOLUSCOS
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol

2,2

3,5

2,0

0,4

0,3

0,9

1,3

7,9

21,9

44,6

24,4

6,6

116,0

14,8

13,0

17,5

16,6

15,9

7,8

2,3

4,6

4,5

7,5

4,1

5,0

113,7

Caracol negro

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,4

Lurión común

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,5

0,0

0,5

Pulpos nep
Vieira, callos
SUBTOTAL
TOTAL

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

0,0

0,0

0,1

281,2

734,8

852,4

404,2

673,5

382,7

651,6

231,8

224,3

410,9

513,6

549,8

5.910,6

8.375,8

41.365,8

21.299,4

44.409,3

29.665,0

30.377,4

16.074,7

2.442,1

1.255,8

707,3

950,4

940,6

197.863,6

34.866,6

72.339,9

68.707,1

97.475,6

77.272,9

85.625,2

75.298,6

64.062,6

72.130,8

72.410,6

54.274,5

47.603,9

822.067,4

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

112

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

113

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2013-1

Desembarques por especie y por puerto. Año 2013*, en toneladas
Especies
PECES
Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Chucho Myliobatis
Clupeiformes nep
Cojinova
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San
Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

3,2
0,3
116,4
0,0
1,2
15,8
0,0
5,1
0,0
1,1
10,4
0,7
0,0
1,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,3
0,0
0,0
284,6
0,0
276,6
0,0
0,3
471,4
0,0
0,0
0,0

35,6
0,0
0,0
283,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
0,0
47,3
1,2
0,0
0,0
0,0
131,9
1.273,5

16,8
0,0
0,0
0,7
0,0
2,3
0,0
0,0
0,0
7,4
0,5
0,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
10,2
0,0
0,0
14,3
0,0
0,0
0,0

2,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
1,1
6,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
6,9
0,0
0,0
35,5
0,0
0,0
0,5

670,9
0,0
0,0
1.973,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
19,6
0,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
5,5
0,0
4,6
0,0
400,9
11.239,1

0,0
0,8
13,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,7
0,0
0,0
10,6
2,1
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

157,4
0,0
0,0
7,1
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

162,5
0,0
0,0
791,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
18,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
324,5
0,0
0,0
0,0
1.899,5
26.228,8

0,0
271,5
0,0
0,0
70,0
0,2
0,0
1,6
0,6
0,0
0,0
2,7
0,0
0,0
1,2
0,1
0,1
0,1
0,0
1,7
0,1
0,2
13.704,4
469,3
19,8
0,0
0,0
24,4
424,2
0,0
0,0

6.693,6
647,1
18.081,4
3.814,9
81,8
4.204,4
77,7
152,6
1,7
18.160,8
180,1
47,1
2,7
25,4
1,2
0,1
0,1
0,1
3,3
9,0
1,3
556,0
45.975,6
477,2
4.378,9
564,0
209,8
5.158,0
475,8
2.632,9
55.965,7

1,0

0,0

0,0

601,6

972,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.574,7

23.169,5
172.061,0
7,9
2.230,2
4.080,5
932,7
379,1
181,6
2.131,8
8,4
14.089,4
52,5

7,3
0,0
0,0
61,6
0,0
2,7
0,0
0,0
54,2
0,0
210,9
1,2

0,0
363,2
4,2
0,0
190,4
1,7
145,6
0,0
0,0
0,1
69,7
0,0

3,2
7.815,2
0,0
26,4
7,1
1,3
0,0
17,9
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
0,0
0,0
3,6
0,0
0,3
0,0
4,1
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
36.459,2
6,9
14,0
2.220,2
50,0
1.649,5
99,3
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
287,2
0,0
88,2
0,0
17,3
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
0,0

0,1
13.013,0
0,0
0,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
17.812,9
0,0
1,2
0,0
1,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
632,3
1.072,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
460,9
2.371,9
3,7
19,7
0,0
3,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0

0,0
1.322,2
0,0
32,0
0,0
115,2
0,6
1,1
29,6
3,4
2.063,3
1.130,8

23.180,1
250.227,1
3.463,8
2.461,8
6.517,9
1.122,7
2.178,2
304,0
2.215,6
11,9
16.433,3
1.184,5

Continúa en página siguiente

u

* Año 2013 sujeto a modificaciones.

San
Antonio
Este

5.644,7
374,5
17.951,5
758,2
10,6
4.185,5
77,7
145,9
1,1
18.114,6
167,7
36,8
2,7
24,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
5,9
1,3
555,8
31.986,1
7,9
4.013,4
232,3
209,5
4.597,2
49,5
200,6
17.223,8

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

114

Bahía
Blanca

115

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie Y POR PUERTO 2013-2

Desembarques por especie y por puerto. Año 2013*, en toneladas
Especies
PECES
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez palo
Pez sable
Polaca
Raya cola corta
Raya de círculos
Raya hocicuda/picuda
Raya lisa
Raya marmolada
Raya pintada
Rayas nep
Róbalo
Rubio
Salmón de mar
Salmonete
Saraca
Sargo
Savorín
Testolín
Tiburón bacota
Tiburón escalandrún
Tiburón espinoso
Tiburón moteado
Tiburones nep
Otras especies de peces
SUBTOTAL

Mar del
Plata

Necochea/
Quequén

Bahía
Blanca

San
Antonio
Este

San
Antonio
Oeste

Puerto
Madryn

Rawson

Comodoro
Rivadavia

Caleta
Paula

Puerto
Deseado

Ushuaia

Otros
puertos

Total

2.519,9
3,6
875,1
9,4
5.932,9
449,5
315,0
11,4
12,4
531,1
40,3
53,9
5,3
14.090,4
342,7
657,3
997,0
72,3
53,8
19,1
167,1
0,0
1,2
0,2
24,7
0,0
740,1
15,4
353.845,9

321,0
0,4
49,9
0,0
340,7
1,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
558,9
0,0
0,0
82,9
2,9
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
0,0
2,9
0,0
19,4
0,3
2.908,6

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
11,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
11,9
0,0
2,1
0,0
0,0
0,0
0,0
5,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
2.579,4

1,8
0,0
56,9
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,8
67,7
0,0
0,0
0,0
3,5
0,0
2,9
9,3
0,0
0,0
0,0
14,3
0,0
0,0
0,0
3,6
0,2
1,6
1,3
8.690,5

3,2
0,0
182,3
0,0
0,2
0,0
0,0
0,0
1,3
6,3
0,0
0,0
0,0
3,8
0,0
0,5
9,3
0,0
0,0
0,0
32,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1,9
1.274,5

0,0
0,0
4,9
0,0
0,0
0,0
43,6
0,0
0,0
0,4
0,0
0,0
0,0
245,2
0,0
283,9
9,5
0,0
0,0
0,0
128,6
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,3
55.532,5

0,0
0,0
100,2
0,0
1,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,2
0,0
0,0
7,2
0,0
0,0
0,0
3,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
19,1
556,3

0,0
0,0
19,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
9,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,3
13.043,8

0,0
0,0
6,4
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
11,1
0,0
0,0
0,0
23,7
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,4
17.857,3

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
4,7
0,0
1,8
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.876,8

0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
7.517,1
0,0
0,0
2,7
0,0
0,0
0,0
38,7
0,0
0,0
0,5
0,0
0,0
0,0
934,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
40.781,2

8,3
0,3
3,6
0,0
0,6
14,5
0,0
0,0
0,0
0,8
49,0
0,0
0,0
217,1
0,0
0,2
0,0
0,0
259,1
0,0
2,6
0,2
0,0
0,0
0,1
0,0
1,3
201,7
20.449,8

2.854,1
4,3
1.299,0
9,4
6.276,0
465,6
7.887,2
11,4
15,6
620,0
89,3
53,9
5,3
15.207,8
342,7
948,6
1.115,6
75,2
312,9
19,6
1.288,0
0,2
1,2
0,2
31,3
0,2
762,5
243,7
519.396,7

CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo
Centolla
Langostino
SUBTOTAL

0,5
14,3
0,0
3.637,7
3.652,5

0,0
0,1
0,0
0,0
0,1

38,6
0,0
0,0
2,6
41,2

0,0
0,0
0,0
198,1
198,1

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0,0
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0,0
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27.525,6

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0,0
0,0
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0,0
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0,0
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0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0

1,2
0,0
93,1
2.274,4
2.368,7

44,1
15,9
4.076,6
100.670,5
104.807,1

moluscos
Calamar Illex
Calamar Loligo
Caracol
Caracol negro
Lurión común
Pulpos nep
Vieira, callos
SUBTOTAL

83.734,9
25,5
71,0
0,0
0,5
0,1
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6,2
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0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.281,8

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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
50,0

1,5
0,0
0,1
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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1,7
2,5
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
374,4

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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
5.620,2

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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
67.393,3

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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
1.546,0
1.704,0

0,0
0,0
3,8
0,4
0,0
0,0
0,0
4,2

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116,0
113,7
0,4
0,5
0,1
5.910,6
197.863,6

445.695,1

2.960,9

3.902,4

8.938,6

3.057,3

116.239,3

20.964,0

16.928,1

34.991,2

103.083,0

42.485,2

22.822,7

822.067,4

TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

116

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

117

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2013-1

Desembarques por especie y por flota. Año 2013*, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Poteros
Palangreros Tangoneros Surimeros nacionales

Trampas

Otras
artes

Total

PECES

Abadejo
Anchoa de banco
Anchoíta
Bacalao austral
Bagre
Besugo
Bonito
Brótola
Burriqueta
Caballa
Castañeta
Cazón
Chanchito
Chernia
Chucho
Chucho Dasyatis
Chucho Myliobatis
Clupeiformes nep
Cojinova
Congrio
Congrio de profundidad
Cornalito
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Granadero
Jurel
Lenguados nep
Lisa
Merluza austral
Merluza de cola
Merluza hubbsi Golfo San Matias
Merluza hubbsi norte 41°
Merluza hubbsi sur 41°
Merluza negra
Mero
Notothenia
Palometa
Pampanito
Papafigo
Pargo
Pejerrey
Pescadilla
Pescadilla real
Pez ángel
Pez espada
Pez gallo
Pez limón
Pez palo
Pez sable

5,1
283,9
96,5
0,2
61,9
338,8
77,6
30,3
0,9
542,5
66,9
3,1
0,0
6,3
1,0
0,0
0,1
0,1
0,0
2,7
0,3
502,1
13.458,0
407,7
506,3
0,0
43,8
1.069,9
353,6
0,0
0,0
0,0
33,1
12.657,5
0,0
238,2
0,0
117,8
12,8
5,2
153,2
10,0
3.141,4
1.079,3
660,3
0,3
123,6
5,6
1.245,3
38,6

197,8
226,3
8.873,3
7,3
19,2
2.877,7
0,1
71,5
0,5
2.447,2
55,0
20,7
0,0
15,9
0,2
0,1
0,0
0,0
0,0
3,2
1,0
53,9
29.012,4
69,5
2.814,3
0,0
147,3
2.972,9
120,2
0,0
10,1
232,0
1.148,3
13.641,4
0,8
565,4
0,0
640,4
17,8
9,8
1.696,5
1,9
10.875,1
102,4
1.505,2
0,3
340,4
3,8
3.473,9
325,2

5.130,4
136,8
9.111,7
413,6
0,7
987,9
0,0
50,3
0,4
14.794,2
57,9
23,0
2,7
3,2
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
3,0
0,0
0,0
3.505,2
0,0
1.057,7
0,2
18,7
1.108,7
2,0
0,5
2.048,0
1.279,8
21.981,4
132.456,0
1,1
1.614,4
155,4
311,2
4,6
65,7
365,9
0,0
2.416,8
2,8
688,6
3,7
832,0
0,0
1.555,3
101,8

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

157,2
0,0
0,0
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180,1
47,1
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25,4
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0,1
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477,2
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564,0
209,8
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475,8
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55.965,7
1.574,7
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3.463,8
2.461,8
6.517,9
1.122,7
2.178,2
304,0
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11,9
16.433,3
1.184,5
2.854,1
4,3
1.299,0
9,4
6.276,0
465,6

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u

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

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0,0
0,0
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0,0
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0,0
0,5
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376,9
0,3
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0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,6
246,3
0,0
6,6
0,0
1.744,1
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62,8
17,3
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1.436,8
43,7
6.356,4
53,3
2.142,9
223,3
0,0
0,0
0,0
0,0
0,1
0,0
1,4
0,0
1,5
0,0

119

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques por especie y por flota 2013-2

Desembarques por especie y por flota. Año 2013*, en toneladas
Especies

Rada
o ría

Costeros

Fresqueros

Congeladores
arrastreros

Poteros
Palangreros Tangoneros Surimeros nacionales

Trampas

Otras
artes

Total

PECES

Polaca

0,0

0,0

275,2

100,5

0,0

0,0

7.511,5

0,0

0,0

0,0

7.887,2

Raya cola corta

0,0

0,0

11,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

11,4

Raya de círculos

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11,2

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0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

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0,0

0,0

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0,0

0,0

0,0

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45,7

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0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

89,3

Raya marmolada

35,4

0,0

18,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

53,9

0,0

5,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5,3

Raya hocicuda/picuda

Raya pintada

1.463,1

4.618,0

8.651,7

432,9

4,8

0,0

37,4

0,0

0,0

0,0

15.207,8

Róbalo

0,0

0,1

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0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

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Rubio

0,0

20,5

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300,0

2,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

948,6

214,7

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0,0

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0,0

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0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

75,2

285,3

26,7

0,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

312,9

Sargo

0,8

16,4

2,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

19,6

Savorín

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174,5

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0,0

337,0

0,0

0,0

0,0

1.288,0

Testolín

0,1

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

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0,5

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,2

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Salmón de mar
Salmonete
Saraca

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

Tiburón espinoso

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13,3

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0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

31,3

Tiburón moteado

0,0

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

Tiburones nep

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351,3

273,6

1,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

762,5

Otras especies de peces

212,5

23,6

5,6

1,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

243,7

39.827,5

90.301,3

213.593,8

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1.944,0

104,2

29.235,3

0,0

0,0

0,0

519.396,7

43,6

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

44,1

Tiburón escalandrún

SUBTOTAL
CRUSTÁCEOS
Camarón
Cangrejo

7,9

5,8

2,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

15,9

Centolla

47,9

300,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3.667,4

60,8

4.076,6

Langostino

1.624,0

21.655,4

5.310,0

0,0

0,0

72.081,0

0,0

0,0

0,0

0,0

100.670,5

SUBTOTAL

1.723,4

21.962,3

5.312,2

0,0

0,0

72.081,0

0,0

0,0

3.667,4

60,8

104.807,1

7,2

312,1

7.625,7

21.554,5

0,0

0,0

36,5

162.186,3

0,0

0,0

191.722,3

Calamar Loligo

15,8

14,0

3,9

82,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

116,0

Caracol

MOLUSCOS
Calamar Illex

70,6

30,5

12,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

113,7

Caracol negro

0,2

0,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,4

Lurión común

0,0

0,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,5

Pulpos nep

0,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

Vieira, callos

0,0

0,0

0,0

5.910,6

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

5.910,6

93,9

357,3

7.642,1

27.547,4

0,0

0,0

36,5

162.186,3

0,0

0,0

197.863,6

41.644,8

112.620,9

226.548,1

171.937,7

1.944,0

72.185,2

29.271,8

162.186,3

3.667,4

60,8

822.067,4

SUBTOTAL
TOTAL

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

120

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

121

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR MES 2013

Desembarques por puerto y por mes. Año 2013*, en toneladas
PUERTO

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Bahía Blanca

0,5

934,1

18,8

1.335,7

26,7

1.499,5

7,4

12,5

23,3

22,9

16,4

4,8

3.902,4

General Lavalle

6,3

119,6

600,9

1.082,8

1.065,7

2.459,2

2.378,2

3.645,5

2.852,5

1.129,5

247,8

44,5

15.632,4

16.064,3

35.044,8

35.349,1

41.435,0

43.853,1

46.705,5

43.753,4

36.795,5

42.072,8

41.057,9

35.875,4

27.688,1

445.695,1

511,2

389,4

454,2

374,9

146,5

189,8

61,7

108,0

185,7

365,0

111,8

62,5

2.960,9

Río Salado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

108,7

327,0

454,4

400,6

1,0

0,0

0,0

1.291,7

Rosales

0,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,4

0,0

0,3

0,4

3,7

0,6

0,0

6,1

San Clemente del Tuyú

0,0

0,0

0,0

92,9

42,4

140,0

76,9

137,6

106,2

94,8

5,2

0,0

695,9

Otros puertos

1,4

0,1

6,0

17,5

10,1

36,3

51,4

580,2

592,0

179,2

0,7

5,4

1.480,3

16.584,4

36.488,0

36.429,0

44.338,8

45.144,5

51.139,4

46.656,0

41.734,0

46.233,5

42.854,0

36.257,9

27.805,3

471.664,8

San Antonio Este

549,5

584,7

729,2

892,4

838,7

960,4

398,4

662,9

645,9

859,3

1.229,6

587,4

8.938,6

San Antonio Oeste

347,0

0,0

457,8

359,1

351,8

148,5

289,2

243,1

208,4

264,0

388,4

0,0

3.057,3

SUBTOTAL

896,5

584,7

1.187,0

1.251,5

1.190,5

1.108,9

687,6

906,0

854,3

1.123,3

1.618,0

587,4

11.995,9

29,7

21,1

0,0

0,0

8,8

22,6

0,0

0,0

0,0

6,9

0,0

0,0

89,2

271,2

269,5

168,7

115,9

38,1

436,9

416,3

431,8

658,0

147,9

379,7

163,3

3.497,2

Comodoro Rivadavia

1.362,8

840,5

1.329,5

2.367,2

1.780,5

1.919,6

2.245,7

1.072,4

1.118,7

859,1

890,8

1.141,3

16.928,2

Puerto Madryn

1.990,4

9.381,4

7.823,6

19.219,0

10.301,4

12.338,3

10.725,6

7.052,0

11.531,5

16.569,3

4.291,4

5.015,4

116.239,4

Rawson

3.681,3

2.055,4

410,8

460,8

50,7

0,8

358,3

624,3

1.560,9

1.500,1

4.447,8

5.812,7

20.964,0

SUBTOTAL

7.335,4

12.567,9

9.732,6

22.162,9

12.179,5

14.718,2

13.745,9

9.180,5

14.869,1

19.083,3

10.009,7

12.132,7

157.718,0

Caleta Olivia/Paula

1.591,4

3.152,5

3.734,8

4.282,6

3.936,1

4.343,8

3.568,0

3.943,6

3.782,3

1.324,8

847,6

483,7

34.991,2

Puerto Deseado

3.522,3

18.952,5

9.802,0

20.278,1

12.021,2

9.824,3

7.344,8

5.695,4

6.380,8

4.228,0

3.877,6

1.156,1

103.083,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

92,5

92,5

5.113,7

22.105,0

13.536,8

24.560,7

15.957,3

14.168,1

10.912,8

9.639,0

10.163,1

5.552,8

4.725,2

1.732,3

138.166,7

Almanza

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

11,4

0,0

0,0

11,4

Ushuaia

4.937,0

592,8

7.820,5

5.160,3

2.800,5

4.486,8

3.289,6

2.603,4

0,0

3.785,1

1.663,1

5.346,0

42.485,2

Subtotal

4.937,0

592,8

7.820,5

5.160,3

2.800,5

4.486,8

3.289,6

2.603,4

0,0

3.796,5

1.663,1

5.346,0

42.496,6

0,0

1,1

1,0

0,9

0,7

3,7

6,7

0,0

10,6

0,9

0,3

0,0

26,0

34.866,6

72.339,9

68.707,1

97.475,6

77.272,9

85.625,2

75.298,6

64062,6

72130,8

72.410,6

54.274,5

47603,9

822.067,4

Mar del Plata
Necochea/Quequén

SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova
Camarones

PROVINCIA DE santa cruz

Puerto San Julián
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

OTROS PUERTOS
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

122

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

123

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR PUERTO Y POR flota 2013

Desembarques por puerto y por flota. Año 2013*, en toneladas
PUERTO

Rada o Ría

Costeros

Fresqueros Congeladores
arrastreros

Palangreros Tangoneros Surimeros

Poteros
Trampas
nacionales

Otras
artes

Total

PROVINCIA DE BUENOS AIRES
162,1

0,0

0,0

3.740,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3.902,4

13.964,3

1.668,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

15.632,4

Mar del Plata

8.330,1

74.745,8

201.961,8

88.109,0

0,0

2.580,4

0,0

69.967,8

0,0

0,0

445.695,1

Necochea/Quequén

1.703,4

1.042,3

214,9

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2.960,9

Río Salado

1.291,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.291,7

1,6

4,2

0,0

0,0

0,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

6,1

661,7

34,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

695,9

1.026,5

454,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.480,3

27.141,4

77.948,7

202.176,7

91.849,3

0,3

2.580,4

0,0

69.967,8

0,0

0,0

471.664,8

10,3

148,4

4.945,5

3.791,9

0,0

42,2

0,0

0,0

0,0

0,0

8.938,6

San Antonio Oeste

192,3

1.800,2

1.064,7

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

3.057,3

SUBTOTAL

202,6

1.948,6

6.010,2

3.791,9

0,0

42,2

0,0

0,0

0,0

0,0

11.995,9

63,8

25,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

89,2

Camarones

0,0

1.995,2

925,1

0,0

0,0

576,8

0,0

0,0

0,0

0,0

3.497,2

Comodoro Rivadavia

0,0

8.274,3

6.182,4

0,0

0,0

823,7

0,0

374,4

1.273,2

0,0

16.928,2

Puerto Madryn

3,1

93,8

8.770,6

63.222,6

0,0

25.318,7

0,0

18.830,6

0,0

0,0

116.239,4

Rawson

1.553,5

19.410,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

20.964,0

SUBTOTAL

1.620,4

29.799,1

15.878,1

63.222,6

0,0

26.719,2

0,0

19.205,0

1.273,2

0,0

157.718,0

12.643,2

2.802,8

2.483,1

0,0

0,0

11.049,7

0,0

5.620,2

392,2

0,0

34.991,2

21,2

8,0

0,0

804,5

999,8

31.793,6

0,0

67.393,3

2.002,0

60,8

103.083,0

0,0

92,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

92,5

12.664,4

2.903,3

2.483,1

804,5

999,8

42.843,3

0,0

73.013,5

2.394,2

60,8

138.166,7

Almanza

0,0

11,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

11,4

Ushuaia

0,0

0,0

0,0

12.269,5

943,9

0,0

29.271,8

0,0

0,0

0,0

42.485,2

SUBTOTAL

0,0

11,4

0,0

12.269,5

943,9

0,0

29.271,8

0,0

0,0

0,0

42.496,6

15,8

10,2

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

26,0

41.644,8

112.620,9

226.548,1

171.937,7

1.944,0

72.185,2

29.271,8

162.186,3

3.667,4

60,8

822.067,4

Bahía Blanca
General Lavalle

Rosales
San Clemente del Tuyú
Otros puertos
SUBTOTAL
PROVINCIA DE RÍO NEGRO
San Antonio Este

PROVINCIA DE CHUBUT
Caleta Córdova

PROVINCIA DE santa cruz

Caleta Olivia/Paula

Puerto Deseado
Puerto San Julián
SUBTOTAL
TIERRA DEL FUEGO

OTROS PUERTOS
SUBTOTAL
Total

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.

124

Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

125

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

desembarques POR flota y por mes 2013

Desembarques por flota y por mes. Año 2013*, en toneladas
Flota

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Total

FRESQUEROS
Rada o Ría

2.830,5

3.488,3

3.984,8

3.955,9

3.388,6

4.099,1

3.959,6

5.264,6

4.946,3

2.818,2

1.276,4

1.632,4

41.644,8

Costeros

8.856,9

8.419,1

7.430,4

8.810,6

8.478,5

8.224,6

8.054,3

9.763,5

13.753,6

10.261,1

9.859,1

10.709,7

112.620,9

Fresqueros

9.354,0

14.370,5

18.415,0

16.261,4

20.644,3

18.339,2

20.323,9

20.057,6

24.190,8

25.211,6

25.920,9

13.458,9

226.548,1

SUBTOTAL

21.041,4

26.277,9

29.830,2

29.027,9

32.511,4

30.662,9

32.337,8

35.085,7

42.890,7

38.290,9

37.056,4

25.801,0

380.813,8

3.604,1

11.184,4

15.290,4

21.274,9

15.773,4

15.822,6

18.396,2

12.195,0

15.798,0

17.247,4

9.326,4

16.025,0

171.937,7

Palangreros

0,0

348,1

272,9

352,4

0,0

151,9

110,7

80,6

0,0

402,8

0,0

224,5

1.944,0

Tangoneros

0,0

0,0

198,8

1.186,0

1.723,2

11.109,9

12.071,3

12.229,5

12.746,8

12.977,0

7.217,4

725,3

72.185,2

Surimeros

3.209,8

0,0

5.519,1

4.889,5

0,0

4.393,1

859,6

2.603,4

0,0

3.492,4

0,0

4.304,8

29.271,8

Poteros nacionales

6.462,9

34.021,3

16.962,7

40.333,9

26.969,6

23.349,0

11.522,7

1.868,8

695,4

0,0

0,0

0,0

162.186,3

548,7

507,7

633,1

410,4

295,4

110,5

0,0

0,0

0,0

0,0

673,9

487,6

3.667,4

Otras artes

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

25,3

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

35,5

60,8

SUBTOTAL

13.825,5

46.061,5

38.877,0

68.447,1

44.761,6

54.962,3

42.960,5

28.977,3

29.240,2

34.119,6

17.217,7

21.802,7

441.253,2

Total

34.866,6

72.339,9

68.707,1

97.475,6

77.272,9

85.625,2

75.298,6

64.062,6

72130,8

72.410,6

54.274,5

47.603,9

822.067,4

CONGELADORES
Arrastreros

Trampas

Fuente: Base de datos de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera.
Las posibles diferencias entre los subtotales y los totales se deben al redondeo del Sistema General de Pesca (SISGRAL).
* Año 2013 sujeto a modificaciones.

126

127

�Variado costero
bonaerense

Evolución y áreas
de distribución de las
principales especies
1989-2013

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

Introducción

VARIADO COSTERO BONAERENSE
Desembarques totales por especie, en toneladas - Años 1989 a 2013
1989

64

o

63

o

62 61
o

o

60

o

59

o

58

o

57

o

56

o

55

o

54

o

53

o

o

35o

902,3

961,5

1.207,3

146,4

71,5

73,1

45,4

0,9

0,0

0,0

0,5

1.188,2 10.616,3

4.754,0

120,9

365,1

37,5

18,1

Burriqueta

0,0

0,0

0,0

0,1

Castañeta

66,8

12,5

4,5

1,2

5,5

5,9

0,2

8,0

34,3

25,0

40,0

38,6

Chernia

40,5

37,7

26,8

38,8

64,9

38,4

142,0

138,1

Chucho

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Chucho Dasyatis

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Chucho

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Congrio

1,1

1,1

0,0

2,4

2,5

10,4

5,9

7,7

2.192,7

1.273,4

1.339,3

3.511,6

6.470,7

9.431,7

Cazón

Corvina blanca
Corvina negra

Pescadilla real

36o

858,7

49,7

587,8

95,9

Pampanito
Pargo
Pescadilla de red

34

1.137,3

1.239,8

Palometa

o

1996
13,9

Brótola

Mero

33o

1995
13,4

Besugo

Lisa

32o

1994
78,6

10,7

Lenguados nep

31o

1993
8,1

0,8

Guitarra chica

30o

1992

12,1

Gatuzo

52 51
o

1991

2,2

Anchoa de banco

En diciembre de 2009 el Consejo Federal Pesquero estableció, mediante Resolución CFP 27/20091 las especies y el área (figura 1) que definen la pesquería del conjunto íctico “variado costero bonaerense”, como
así también las correspondientes áreas de veda y zonas de esfuerzo restringido, que son modificadas
cada año siguiendo las recomendaciones científicas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo
Pesquero (INIDEP) según corresponda.
Es importante señalar que gran parte del área del variado costero bonaerense (ver figura 1), está incluida
en la Zona Común de Pesca Argentino Uruguaya (ZCPAU), la cual es administrada por la Comisión Técnica
Mixta del Frente Marítimo (CTMFM). Gran parte de las medidas de manejo o conservación de los recursos
pesqueros establecidas en el marco de esta Comisión afectan a los recursos incluidos en el “variado costero bonearense”.

1990

14.998,9 10.208,5

13,3

2,4

9,1

17,9

33,2

10,6

36,7

67,0

2.213,1

1.573,8

2.222,6

4.294,5

5.574,7

5.715,4

5.896,4

5.341,1

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1.904,9

1.221,8

2.522,2

3.157,4

4.237,1

3.329,0

4.890,3

3.709,1

5,4

0,4

1,7

6,6

2,0

7,4

16,6

6,4

3.819,9

1.574,5

1.477,0

2.928,0

3.811,3

2.771,7

4.527,9

3.657,2

167,0

242,1

192,4

189,7

286,0

794,0

727,3

927,2

0,0
288,5
3.479,6

0,0
133,9
2.681,1

0,0
82,6
1.581,1

0,0
124,8
3.037,9

0,0
75,7
2.259,2

0,0
543,1
7.535,6

0,0
1.344,7
10.826,8

75,3
2.451,5
9.899,2

2,7

0,3

0,3

0,0

9,5

9,0

9,3

37,4

Pez ángel

758,8

451,4

532,6

1.293,9

2.002,7

1.769,1

1.806,4

2.062,1

37o

Pez gallo

134,8

82,2

47,1

72,1

124,3

78,7

46,3

56,9

38o

Pez palo

701,6

408,5

247,6

930,5

2.273,3

2.377,1

3.748,9

3.002,4

Pez sable

29,4

26,6

17,5

10,4

0,0

0,0

53,9

844,4

Raya de círculos
Raya hocicuda /
picuda
Raya lisa

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Raya marmolada

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Raya marrón oscuro

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

39o
40o
41o
42o
43o
44o
45o
46o

N
Figura 1: Área
correspondiente
al variado costero
bonaerense
según Res. CFP 27/2009

En el presente informe se detallan los desembarques de capturas del “variado costero bonaerense”,
desagregados por especie, para el periodo 1989-2013. Adicionalmente, y en función de su relevancia
respecto del conjunto, se elaboraron gráficos con la evolución de los desembarques y mapas de
distribución de las capturas del año 2013 para Corvina blanca (Micropogonias furnieri), Pescadilla de red
(Cynoscion guatucupa), Gatuzo (Mustelus schmitti), Rayas (Rajiformes) y Pez palo (Perocophis brasiliensis).
1 http://www.cfp.gob.ar/resoluciones/res27-2009.pdf

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Rayas nep

173,7

70,9

23,3

9,5

20,2

1.837,5

2.224,6

4.626,6

Salmón de mar

920,7

446,6

489,4

991,1

1.293,8

962,8

996,5

1.100,1

Saraca

107,2

44,6

6,1

33,8

72,4

321,4

116,6

83,8

Sargo

2,0

1,7

5,6

1,5

4,7

3,5

0,9

15,6

Testolín

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Tiburón bacota

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Tiburón escalandrún

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

Tiburón moteado

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

965,2

712,5

367,3

1.957,9

1.071,1

874,8

1.093,5

1.113,7

19.332,4

11.643,2

11.580,3

23.817,4

31.925,9

50.115,2

59.352,4

50.858,1

Raya pintada

Tiburones nep
Total

u

Continúa en página siguiente

130

131

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

VARIADO COSTERO BONAERENSE

VARIADO COSTERO BONAERENSE
Desembarques totales por especie, en toneladas - Años 1989 a 2013
1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

2013*

48,7

11,2

72,2

414,9

35,0

269,8

134,3

157,9

73,1

455,4

67,3

143,9

167,5

581,0

198,6

135,0

636,0

Besugo

953,4

550,2

2.122,0

1.295,1

777,7

634,5

1.384,3

1.968,1

2.559,3

4.554,4

4.008,6

6.420,6

6.919,3

5.662,2

3.501,6

2.808,9

3.982,7

Brótola

Anchoa de banco

35,6

86,3

78,2

19,6

52,3

117,7

254,2

122,6

83,4

71,0

52,2

77,7

101,9

60,4

126,7

186,1

103,9

Burriqueta

1,7

0,0

0,0

0,1

0,0

0,5

0,3

0,1

0,1

0,0

0,2

0,0

0,9

0,3

2,0

0,9

1,7

Castañeta

283,4

1.261,3

40,3

49,2

32,2

36,9

28,4

129,1

2.263,8

461,7

659,3

861,8

710,9

629,1

504,3

266,5

151,1

Cazón

32,2

25,2

26,8

22,9

35,1

13,3

7,5

3,6

2,8

1,1

0,1

13,2

51,3

67,9

92,5

95,9

34,4

Chernia

65,5

44,5

123,3

88,7

61,6

51,3

36,2

28,5

23,9

55,3

41,2

55,9

43,9

27,6

28,0

25,1

13,0

Chucho

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4,3

11,4

3,5

15,3

0,6

0,9

1,7

1,2

Chucho Dasyatis

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,2

0,1

0,1

Chucho Myliobatis

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,1

Congrio
Corvina blanca
Corvina negra
Gatuzo
Guitarra chica
Lenguados nep
Lisa
Mero
Palometa
Pampanito
Pargo
Pescadilla de red
Pescadilla real

2,9

4,2

3,2

0,4

6,6

5,5

8,4

6,5

16,7

30,6

3,5

14,6

11,2

29,3

15,1

9,3

8,9

11.920,9

8.952,5

6.390,9

5.101,8

3.709,9

3.629,0

6.288,5

7.409,7

16.585,9

26.675,2

25.376,8

22.076,0

26.375,5

24.813,5

24.304,7

37.510,2

43.929,3

25,2

271,6

61,3

12,5

18,6

29,3

74,1

43,6

6,9

10,4

18,4

67,9

63,5

340,2

21,3

367,1

332,3

5.562,3

9.964,7

7.909,3

6.416,1

7.752,0

5.796,7

6.463,0

5.894,8

6.425,7

8.023,2

7.522,6

8.642,5

7.269,1

6.678,0

5.232,6

4.799,6

4.040,4

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,8

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

4.646,1

6.699,6

5.070,4

5.235,3

4.446,4

3.272,1

4.566,6

4.694,9

5.470,6

6.750,0

6.036,8

6.914,6

6.083,5

6.223,2

6.577,5

5.987,3

4.617,7

2,9

7,3

2,4

5,2

2,7

1,1

0,1

174,9

87,4

80,5

25,9

43,4

36,0

79,3

16,6

92,8

463,1

4.258,2

3.343,0

2.763,0

2.004,9

2.657,8

1.686,1

1.629,6

1.830,1

1.946,3

1.856,5

1.927,2

3.386,9

3.034,7

2.282,5

1.738,0

1.533,0

1.372,7

802,3

959,4

778,4

987,9

754,8

375,9

448,6

1.713,4

578,1

912,7

780,4

598,7

457,9

437,6

450,7

857,0

994,5

52,6

99,8

19,0

7,3

14,8

0,4

2,4

0,0

1,6

1,1

62,3

108,9

52,1

73,9

50,1

50,8

40,5

1.004,4

1.681,2

1.137,9

391,7

1.240,7

941,5

1.208,4

1.159,0

1.421,3

4.122,8

3.455,0

1.859,9

2.735,8

3.039,6

2.088,6

3.174,5

1.961,4

13.963,7

15.738,1

10.670,0

9.236,8

10.960,7

9.931,4

6.015,0

12.632,6

9.141,3

14.918,2

14.922,2

14.804,3

12.422,9

12.926,2

13.212,3

14.683,6

15.782,7

107,1

179,3

79,3

43,2

24,8

32,3

104,6

93,6

155,7

138,3

193,2

166,9

314,6

252,9

115,8

213,8

1.143,1

2.065,1

3.802,7

3.043,2

2.889,0

3.080,8

2.186,5

2.795,9

3.010,0

3.073,1

3.812,6

3.871,3

4.799,7

4.610,4

4.630,0

3.910,7

3.194,8

2.541,8

Pez gallo

82,6

149,2

162,5

214,0

169,5

143,6

151,4

241,9

295,4

258,2

283,7

567,3

662,8

1.238,6

794,1

853,8

806,9

Pez palo

5.024,3

8.354,4

5.824,5

6.839,2

6.341,5

3.988,2

4.762,1

5.004,4

6.333,9

7.649,5

6.616,4

7.494,0

7.242,4

6.903,6

7.058,6

7.027,4

5.460,8

298,8

262,3

129,2

9,7

28,1

47,5

60,0

51,4

359,1

265,1

358,9

245,2

292,1

446,9

299,7

313,8

458,5

Raya de círculos

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0,0

0,0

0,0

0,0

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64,2

210,5

24,1

18,0

12,1

Raya hocicuda / picuda

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0,0

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357,5

308,8

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318,3

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Raya lisa

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0,0

0,0

0,0

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216,7

373,1

205,1

108,4

54,9

Raya marmolada

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0,0

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0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

111,4

352,6

43,3

69,9

47,0

Raya marrón oscuro

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

6,0

32,0

0,0

0,6

0,0

Pez ángel

Pez sable

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

23,7

55,3

1,2

1,2

5,3

3.192,5

4.856,8

4.292,3

6.151,8

6.578,2

6.236,1

8.018,7

8.215,7

9.686,2

10.900,3

9.633,1

12.637,9

9.439,6

10.125,3

10.592,5

9.269,6

6.680,0

Salmón de mar

917,1

1.245,3

1.253,4

1.111,8

1.121,1

1.010,9

1.167,8

1.098,4

1.397,2

1.499,9

1.515,5

1.917,4

1.732,5

1.108,9

1.009,4

934,8

862,4

Saraca

526,9

102,2

137,5

271,2

70,4

4,4

4,2

139,3

221,4

249,2

454,0

219,8

261,6

474,3

80,5

407,1

298,6

Sargo

Raya pintada
Rayas nep

46,7

14,7

3,0

2,1

2,0

0,6

1,7

6,5

6,5

17,2

18,0

21,1

8,5

17,5

59,3

30,1

19,4

Testolín

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

1,6

0,2

2,9

1,0

0,1

0,1

0,2

Tiburón bacota

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

0,9

7,8

3,1

2,3

2,4

1,2

Tiburón escalandrún

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,3

4,3

5,8

0,0

1,2

0,2

Tiburón moteado
Tiburones nep
Total

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

2,9

1,3

1,2

0,0

0,0

0,0

582,6

908,5

681,0

524,6

476,6

527,7

568,7

405,9

709,9

1.039,8

680,2

703,4

633,1

791,0

682,8

778,3

613,2

56.505,3

69.575,6

52.874,4

49.347,0

50.451,9

40.970,6

46.185,0

56.236,3

68.926,5

94.814,3

88.597,4

94.872,1

92.546,7

91.284,8

83.166,7

96.129,1

97.779,2

* Año 2013 sujeto a modificaciones.

132

133

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

VARIADO COSTERO BONAERENSE

Micropogonias furnieri - Whitemouth Croaker
Desembarques en toneladas

Corvina blanca

Cynoscion guatucupa - Stripped Weakfish
Desembarques en toneladas

P e s cadi l l a
de red
18.000

50.000

16.000
40.000

14.000
12.000

30.000

10.000
8.000

20.000

6.000
4.000

10.000

2.000

64o

0,2 a 120
120,1 a 400

62o

61o

60o

59o

58o

57o

56o

55o

54o

53o

52o

51o
30o

31o

31o

32o

32o

33o

33o

34o

34o

35o

35o

36o

36o

37o

37o

38o

38o

39o

39o

40o

40o

41o

41o

42o

42o
N

0,1 a 72,1
72,2 a 204,2

43o

44o

204,3 a 440,4

44o

1.100,1 a 2.500

45o

440,5 a 760,4

45o

46o

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

2005

2004

2003

2002

2001

2000

1999

1998

1997

1996

1995

64o

30o

43o

1994

1993

1992

1991

Desembarques de pescadilla de red en el año 2013. En toneladas.

400,1 a 1.100

2.500,1 a 4.500

134

63o

1990

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

2005

2004

2003

2002

2001

2000

1999

1998

1997

1996

1995

1994

1993

1992

1991

1990

1989

Desembarques de corvina blanca en el año 2013. En toneladas.

1989

0

0

760,5 a 1.464,8

63o

62o

61o

60o

59o

58o

57o

56o

55o

54o

53o

52o

51o

N

46o

135

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

VARIADO COSTERO BONAERENSE

Mustelus schmitti - Patagonian Smoothhound
Desembarques en toneladas

gatuz o

Rajiformes - Rays
Desembarques en toneladas

rayaS

12.000

14.000

10.000

12.000
10.000

8.000

8.000

6.000

6.000

4.000

Desembarques de gatuzo en el año 2013. En toneladas.
64o

62o

61o

60o

59o

58o

57o

56o

55o

54o

53o

52o

51o

31o

31o

32o

32o

33o

33o

34o

34o

35o

35o

36o

36o

37o

37o

38o

38o

39o

39o

40o

40o

41o

41o

42o

42o
N

35,9 a 95,1

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

2005

2004

2003

2002

2001

2000

1999

1997

1996

1995

1998

62o

61o

43o

44o

95,2 a 210,5

44o

68,4 a 127,4

45o

210,6 a 373,8

45o

46o

63o

0,1 a 35,8

31,7 a 68,3

127,5 a 205,1

1994

64o
30o

43o

1993

1992

1991

Desembarques de rayas* en el año 2013. En toneladas.

30o

0,1 a 11,4
11,5 a 31,6

63o

1989

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

2005

2004

2003

2002

2001

2000

1999

1998

1997

1996

1995

1994

1993

1992

0
1991

0
1990

2.000

1989

2.000

1990

4.000

373,9 a 625,5

60o

59o

58o

57o

56o

55o

54o

53o

52o

51o

N

46o

* La foto corresponde a la especie Raya hocicuda (Dipturus Chilensis).

136

137

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

VARIADO COSTERO BONAERENSE

Percophis brasiliensis - Brazilian Flathead
Desembarques en toneladas

pez pa l o
9.000
8.000
7.000
6.000
5.000
4.000
3.000
2.000
1.000

2013

2012

2011

2010

2009

2008

2007

2006

2005

2004

2003

2002

2001

2000

1999

1998

1997

1996

1995

1994

1993

1992

1991

1990

1989

0

Desembarques de pez palo en el año 2013. En toneladas.
64o

63o

62o

61o

60o

59o

58o

57o

56o

55o

54o

53o

52o

51o

30o
31o
32o
33o
34o
35o
36o
37o
38o
39o
40o
41o
42o
0,4a 24,9
25,0 a 80,2
80,3 a 197,7

44o

197,8 a 460,3

45o

460,4 a 788,7

138

43o

N

46o

139

�Anexo

�estadísticas de la pesca marina en la argentina 2008-2013

Listado de especies de la estadística pesquera nacional

Listado de especies de la estadística pesquera nacional

nombre COMÚN

nombre COMÚN

PECES CARTILAGINOSOS

Torpedo1

Bathyraja1

Bathyraja spp.

Torpedo Discopyge

Cazón

Galeorhinus galeus

Torpedo puelcha

Chucho

Myliobatiformes

PECES ÓSEOS

Chucho Dasyatis

Dasyatis centroura,
Dasyatis hypostigma

Abadejo

Chucho Myliobatis

Myliobatis goodei,
Myliobatis freminvillii,
Myliobatis sp.

Gatuzo

nombre CIENTÍFICO

nombre COMÚN

nombre CIENTÍFICO

nombre COMÚN

nombre CIENTÍFICO

Torpediniformes

Lisa

Mugil spp.

Savorín

Seriolella porosa

Discopyge tschudii

Merluza austral

Merluccius australis

Testolín

Prionotus spp.

Torpedo puelcha

Merluza de cola

Macruronus magellanicus

Otros peces

Merluza hubbsi

Merluccius hubbsi

moluscos

Genypterus blacodes

Merluza negra

Dissostichus eleginoides

Almeja2

Anchoa de banco

Pomatomus saltatrix

Mero

Acanthistius patachonicus

Berberecho

Trachycardium muricatum

Anchoíta

Engraulis anchoita

Morena

Iluocoetes fimbriatus

Atún albacora

Thunnus alalunga

Loligo sanpaulensis

Notothenia

Nototheniidae

Calamar
de Sao Paulo1

Mustelus schmitti

Atún aleta amarilla

Thunnus albacares

Palometa

Parona signata

Calamar Illex

Illex argentinus

Guitarra chica

Zapteryx brevirostris

Atún aleta azul

Thunnus thynnus

Pampanito

Stromateus brasiliensis

Calamar Loligo

Loligo spp

Guitarra grande1

Rhinobatos horkelii

Atún barrilete

Katsuwonus pelamis

Papafigo

Peprilus paru

1

1

Pez ángel

Squatina spp.

Atún ojo grande

Thunnus obesus

Pargo

Umbrina canosai

Pez gallo

Callorhynchus
callorhynchus

Atunes nep

Thunnus nep

Pejerrey

Atherinidae

Psammobatis1

Psammobatis spp.

Bacalao austral

Salilota australis

Pescadilla

Cynoscion guatucupa

Raya cola corta

Bathyraja brachyurops

Bagre

Netuma barbus

Pescadilla real

Macrodon ancylodon

Raya de círculos

Atlantoraja cyclophora

Besugo

Sparus pagrus

Pez espada

Xiphias gladius

Raya espinosa

Bathyraja macloviana

Bonito

Sarda sarda

Pez limón

Seriola lalandi

Raya hocicuda/picuda

Dipturus chilensis

Raya lisa

Rioraja agassizi

Raya Manta1

Mobula hypostoma

Raya Mariposa1

Gymnura altavela

Raya marmolada

Sympterygia bonapartii

Raya marrón oscuro

Sympterygia acuta

Raya pintada

Atlantoraja castelnaui

Rayas nep

Rajiformes

Tiburón azul1

Prionace glauca

Tiburón bacota

Carcharhinus brachyurus

Tiburón escalandrún

Brótola

Urophycis brasiliensis

Pez luna

Mola mola

Burriqueta

Menticirrhus americanus

Pez palo

Percophis brasiliensis

Caballa

Scomber japonicus

Pez sable

Trichiurus lepturus

Cabrilla

Sebastes oculatus

Pez sierra

Thyrsites atun

Castañeta

Cheilodactylus bergi

Polaca

Micromesistius australis

Chanchito

Pinguipes brasilianus

Róbalo

Eleginops maclovinus

Chernia

Polyprion americanus

Rubio

Helicolenus dactylopterus

Clupeiformes nep

Clupeiformes

Salmón de mar

Pseudopercis semifasciata

Cojinova1

Seriolella caerulea

Salmonete

Mullus argentinae

Congrio

Conger orbignyanus

Saraca

Brevoortia aurea

Carcharias taurus

Congrio de
profundidad

Bassanago albescens

Sardina fueguina

Sprattus fuegensis

Tiburón espinoso

Squalus acanthias

Cornalito

Odontesthes incisa

Sargo

Diplodus argenteus

Tiburón gris

Hexanchus griseus

Corno

Odontesthes smitti

Tiburón martillo1

Sphyrna zygaena

Corvina blanca

Micropogonias furnieri

Tiburón moteado

Notorhynchus cepedianus

Corvina negra

Pogonias cromis

Tiburón peregrino1

Cetorhinus maximus

Granadero

Tiburón pintaroja

Schroederichthys bivius

Granadero chico

Lamna nasus

Jurel

Trachurus lathami

Squaliformes

Lenguados nep

Pleuronectiformes

Tiburón sardinero
Tiburones nep

142

nombre CIENTÍFICO

1

Veneroidea

Calamar Martialia
Calamar patagónico

Martialia hyadesi
1

Loligo gahi

Caracol

Zidona dufresnei

Caracol negro

Adelomelon brasiliana

Cholga

Aulacomya ater

Lurión común

Moroteuthis ingens

Mejillón

Mytilus platensis

Pulpitos

1

Octopus spp

Pulpo

Octopodidae

Pulpo tehuelche1

Octopus tehuelchus

Vieira

Zygochlamys patagonica

Otros moluscos
crustáceos
Camarón

Artemesia longinaris

Cangrejo

Brachyura

Centolla

Lithodes santolla

Centollón

Paralomis granulosa

Langostino

Pleoticus muelleri

Otros crustáceos

1 Especie con apertura estadística que aún no cuenta con ninguna declaración de captura.
2 Este orden incluye a, la almeja púrpura (Amiantis purpurata), a la almeja amarilla (Mesodesma mactroides) y a Ruditapes spp. A partir del
año 1996 a través del Decreto de la Provincia de Buenos Aires 1.238 (http://www.maa.gba.gov.ar/pesca/images/leg_archivos/D1238-96.pdf)
se implementó la veda total para la especie Mesodesma mactroides.

Macrourus carinatus
1

Caelorinchus fasciatus

Para conocer las características biológicas de cada especie ingrese
al sitio web del INIDEP, haciendo click aquí

143

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Navarro, G.; Rozycki, V.; Monsalvo, M.</text>
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                <text>PESCA MARINA; ARGENTINA; DATOS ESTADISTICOS; DESEMBARQUES</text>
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                    <text>PROGRAMA DE COOPERACIÓN TÉCNICA ENTRE LA
FAO Y LA SECRETARIA DE AGRICULTURA,
GANADERÍA, PESCA Y ALIMENTOS

Análisis de las Cuencas Lecheras de Trancas (Tucumán) y
Valle de Lerma (Salta), identificación de las problemáticas y
evaluación de alternativas de desarrollo.

Ing. Agr. Daniel Nieto
Ing. Agr. José Quintana
Ing. Agr. Eugenio Scala

- Noviembre 2007 -

1

�INDICE

Página
I – RESUMEN
II – INTRODUCCIÓN
2.1 - Contexto internacional
2.2 – Objetivo
2.3 - Metodología
2.4 - Caracterización regional
2.5 - La lechería en la región
2.5.1 - Producción primaria
2.5.2 - Industria
2.5.3 - Mercado
III - DIAGNÓSTICO
3.1 - Análisis FODA
3.1.1 - Fortalezas
3.1.2 - Debilidades
3.1.3 - Oportunidades
3.1.4 - Amenazas
IV - LÍNEAS DE ACCIÓN PROPUESTAS
4.1 - Integración de las relaciones productivas comerciales y sociales
4.2 - Innovación tecnológica y capacitación atendiendo las necesidades locales
4.3 - Acceso y vinculación a los mercados
4.4 - Desarrollo institucional y organizacional
4.5 - Atracción de nuevos agentes
BIBLIOGRAFÍA
AGRADECIMIENTOS

3
4
4
5
5
5
8
8
9
9
9
9
9
16
20
24
24
25
26
27
28
29
31
32

ANEXOS
Anexo I: Relevamiento a los tamberos de la cuenca de Trancas
Anexo II: Capacidad industrial instalada y ocupada: Productos y Producción
Anexo III: Metodología de trabajo
Anexo IV: Grupos de pequeños productores
Anexo V: Ley Provincial de lechería de Tucumán
Anexo VI: Programas nacionales para financiamiento de proyectos productivos
Anexo VII: Historia de la lechería tucumana

ii
vii
xii
xiv
xx
xxi
xxiii

2

�I – RESUMEN
El presente trabajo tiene como objetivo estudiar los Clusters lecheros de Tucumán y Salta para
establecer las problemáticas que limitan su desarrollo y sobre esta base establecer las posibles
líneas de acción a implementar para promoverlo.
Se trata de una región con una larga tradición lechera y condiciones agroecológicas apropiadas
para la producción tambera, que sin embargo no logra alcanzar un desarrollo sostenido.
Por sus características en lo que se refiere a la generación de trabajo permanente de manera
directa e indirecta y por ser una alternativa para la diversificación y rotación en zonas donde los
monocultivos son muy frecuentes, promover el desarrollo de la lechería se considera una
buena alternativa para el desarrollo regional.
El trabajo se inició en mayo de 2007 y se basó fundamentalmente en sucesivas entrevistas con
los principales actores de las cadenas lácteas de ambas provincias, los gobiernos provinciales,
INTA y Universidades, las que permitieron llegar a un diagnóstico de la problemática regional.
Entre los principales problemas detectados se destacan la falta de integración vertical y
horizontal, el escaso nivel de investigación y desarrollo local atendiendo las características
propias de la región, la presencia de pocos profesionales suficientemente capacitados, las
dificultades en la vinculación con los mercados y la falta de escala a nivel regional.
Las líneas de acción propuestas apuntan a hacer foco sobre los problemas antes
mencionados, pero apoyadas en un fuerte desarrollo institucional y organizacional.
Dada la escala de producción, la integración se consideró un aspecto fundamental para el
desarrollo de la lechería regional, por lo tanto se les dio especial importancia a aquellas
acciones orientadas en este sentido.
Queremos agradecer especialmente a FAO (Food and Agriculture Organization of the United
Nations) por la ayuda brindada para el desarrollo del trabajo.
También agradecemos a la Ing. Agr. Alicia Deyheralde y al Ing. Agr. Amilcar Arzubi por su
colaboración en la búsqueda de información y el desarrollo de tareas a campo necesarias para
hacer el diagnóstico.

3

�II – INTRODUCCIÓN
2.1 - Contexto internacional
Las actuales circunstancias de los mercados internacionales, donde a partir de cambios
estructurales de la economía mundial, los precios de los commodities alcanzan niveles record,
generan oportunidades para el desarrollo de las actividades vinculadas al sector agropecuario.
En este sentido el sector lácteo no es la excepción. Los precios internacionales de los
productos lácteos alcanzaron niveles record en 2007.

Precio internacional de la LPE FOB Norte de Europa
(ene 1995 - oct 2007)
6.000
5.500
5.000
4.500
4.000
3.500
3.000
2.500
2.000
1.500
1.000
1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
Mínimo FOB N de Europa

Máximo FOB N de Europa

Fuente: USDA

En materia de lechería, Argentina es considerada en la actualidad como el país de mayor
potencial de crecimiento a bajo costo de producción.
En este contexto, el desarrollo de las cuencas lecheras extrapampeanas se presenta como una
alternativa para el desarrollo de las economías regionales, a partir de una actividad que
demanda mano de obra de manera permanente a lo largo del año de manera directa e
indirecta.
Si bien en Argentina existen al menos 13 cuencas lecheras extrapampeanas potenciales, para
comenzar con el estudio de sus problemáticas y las acciones a llevar adelante para fomentar
su desarrollo se eligieron las cuencas lecheras de las provincias de Tucumán y Salta.
Esta elección obedece a que se trata de una región con “tradición lechera”, con cuencas que
cuentan con muchos años en la actividad, pero que sufren una serie de dificultades que
impiden que se afiancen y tengan un crecimiento sostenido

4

�2.2 – Objetivo
El objetivo del trabajo fue estudiar los Clusters lecheros de Tucumán y Salta; para establecer
las problemáticas que limitan su desarrollo y sobre esta base establecer las posibles líneas de
acción a implementar para promoverlo.
2.3 - Metodología
En primer lugar se realizó una caracterización general de la región.
En una segunda etapa, para elaborar el diagnóstico, sobre la base de la documentación
existente, y fundamentalmente a partir de entrevistas grupales e individuales con los principales
actores de la cadena lechera regional, productores, industriales, distribuidores, funcionarios de
gobierno, asesores privados y técnicos de organismos de gobierno (INTA), se definieron los
principales problemas y ventajas que presenta la actividad lechera en la zona. Esto concluyó
con un análisis FODA que se utilizó como base para la definición de las líneas de acción
sugeridas para promover el desarrollo de la lechería regional. El detalle de la Metodología de
trabajo se encuentra en el Anexo III.
Este conjunto de entrevistas dio lugar a un prediagnóstico a partir del cuál se organizó una
segunda ronda de reuniones que concluyó en un taller en el que estuvieron presentes todos los
integrantes de la cadena láctea regional. De este taller surgió un diagnóstico al cuál se le dio un
formato de análisis FODA.
Dada la diversidad de los problemas presentes en la región, para la presentación del
diagnóstico se decidió respetar el formato FODA. Este formato permite sacar conclusiones para
la posterior elaboración de las líneas de acción propuestas para la puesta en marcha de un
programa tendiente al desarrollo del cluster lechero de Tucumán y Salta.
2.4 - Caracterización regional
En la provincia de Tucumán la lechería se desarrolla principalmente en la región de Trancas,
mientras que en Salta se desarrolla fundamentalmente en el Valle de Lerma.

Cuenca de Trancas
La cuenca lechera de Tucumán se encuentra ubicada al centro norte de la Provincia, en el
Departamento Trancas, cuya cabecera está situada a 73 Km. de la ciudad capital, limitando al
este con las Sierras de Medina y al oeste con las cumbres Calchaquíes.
La altitud oscila entre los 700 y 800 m.s.n.m. en su sector central, elevándose paulatinamente
hacia las cumbres Calchaquíes y más abruptamente hacia las sierras de Medina. El relieve es

5

�llano a suavemente ondulado hacia el centro de la cuenca, tornándose más accidentado hacia
sus márgenes.
La red hidrográfica está representada por el Río Salí y sus afluentes, que constituyen la
principal fuente de agua de riego de la cuenca. El área se encuentra asimismo atravesada por
torrentes de crecientes esporádicas en el verano que bajando de las serranías, presentan
peligros de inundaciones en ciertas áreas cultivadas. La margen oriental del Salí posee
afluentes de poca importancia.
El sector central, que constituye el área de cultivo más importante, se caracteriza por un
mesoclima semiárido cálido. La precipitación anual es de 400 a 500 mm. y la
evapotranspiración es de 900 mm. La temperatura media anual es de 19,75 ºC (28, 2 ºC y
11,7ºC, temperaturas máximas y mínimas medias). Las heladas se registran desde el mes de
junio hasta agosto con una frecuencia de 22 días al año, el período medio libre de heladas es
de 288-296 días.
Los suelos están desarrollados sobre sedimentos aluviales y coluviales, muestran escasa a
moderada diferenciación del perfil. Poseen ya sea un epipedon ócrico o mólico, reposando
directamente sobre estratos sedimentarios o sobre un horizonte B estructural. La textura del
suelo es muy variable, fluctuando desde francos gruesos a limosos finos, se encuentran
igualmente áreas de suelos con texturas muy arenosas.
En las cuencas inferiores del río Salí y algunos sectores del norte de la cuenca se encuentran
suelos con la napa freática a escasa profundidad, asociada a problemas de salinidad.
Igualmente al norte y sur de la cuenca se localizan áreas salinas como consecuencia de la
escasa profundidad de estratos terciarios salinos.
La escasez e irregularidad de las precipitaciones constituyen el mayor factor limitante para la
producción. Los cultivos de secano son, por lo tanto, de resultados muy aleatorios. En este
aspecto la expansión de la actividad agrícola y la producción de pasturas como alfalfas y
avenas están limitadas por las posibilidades de riego.
Las limitaciones de carácter edáfico están representadas por la presencia de suelos de texturas
livianas de escasa retención de agua y en el pie del monte por problemas de erosión y
pedregosidad, también hay problemas de salinidad, deficiencia de fósforo y bajo contenido de
materia orgánica, entre otros.
Los datos del Censo de 2001 informan una población en esta región de 15.473 personas, con
una densidad de 5.4 habitantes por km2. La mayor parte de la población, el 71%, habita el
espacio rural y se distribuye en forma dispersa por toda la geografía departamental tranqueña.
El municipio de Trancas y las Comunas Rurales de San Pedro de Colalao, Choromoro y Tapia
albergaban al 29% restante.
Cuenca del Valle de Lerma
La provincia de Salta se encuentra ubicada al noroeste de la República Argentina, entre los 22º
00' y los 26º 23' de latitud sur, y entre los 62º 21' y los 68º 33' de longitud oeste.

6

�Los suelos de los valles templados de Salta son aptos para una agricultura a secano en sus
partes más húmedas, pero su principal característica es la utilización de agua de riego que
permite compensar las deficiencias de agua en la época invierno - primaveral.
En el Valle de Lerma se destaca la "explotación intensiva" de la tierra principalmente con los
cultivos de tabaco Virginia durante la época primavero–estival y hortalizas de primicia y de
época ubicándose en los "cinturones verdes" la producción de hortalizas de hoja, frutales de
carozo. Sin embargo, otros rubros complementarios conforman la canasta productiva de la
zona, con riego complementario o en secano tales como, poroto, maíz para grano y choclo.
Asociado con la producción de secano, el Valle de Lerma destina una menor superficie al
cultivo de poroto para semilla que representa entre un 5-7% del total implantado.
El maíz para choclo, se hace generalmente con riego. La siembra comienza desde fines de
agosto y continúa en forma escalonada hasta principios de febrero.
En ganadería, "el tambo" es una importante actividad como así también los productos de
granja.
El Valle de Lerma forma parte del los valles centrales de la provincia de Salta. Ocupa los
departamentos de La Caldera, Capital, Rosario de Lerma, Cerrillos, Chicoana, La Viña y parte
de Gral. Güemes.
Los relieves positivos que delimitan al valle tienen rumbos submeridianos, las elevaciones de
los cordones que enmarcan al valle por el occidente superan los 4000 m.s.n.m., con cumbres
de esta 5.800 m.s.n.m. mientras que las serranías que constituyen el límite oriental poseen
2000 m.s.n.m. y excepcionalmente alcanzan los 3.000 m.s.n.m. Éstas características
fisiográficas ejerce una marcada influencia sobre los factores climáticos.
El piso del valle es relativamente plano, tiene una altitud media de 1200 m.s.n.m. y puede ser
dividido en dos porciones septentrional y meridional diferenciadas por un estrechamiento del
valle en las comarcas situadas entre las localidades de Osma y Coronel Moldes.
Desde el punto de vista de su drenaje superficial el valle está dividido en cuencas hidrográficas:
la del río Mojotoro, que pertenece a la cuenca del río Bermejo, al norte y la del río Juramento –
Salado al sur. La divisoria de aguas entre ambas cuencas lo constituyen las lomas de Medeiro
y una suave elevación topográfica entre éstas y la sierra de Mojotoro.
El promedio anual de precipitaciones es de 900 mm anuales, con un máximo en temporada
estival.
Por sus tierras fértiles el Valle de Lerma es el centro de la actividad provincial. Es una región
rica y próspera, donde se registra la mayor densidad de población y que posee un alto poder
de consumo. Eminentemente agrícola y ganadera.
En cuanto a la población. el Valle de Lerma es la región donde se concentra la mayor parte de
la población de la provincia. Sobre un total de 1,079 millones de habitantes, los Departamentos
a los que pertenece el Valle de Lerma concentran 546.759 habitantes. Se debe tener presente
que en este valle se encuentra la ciudad de Salta y su conurbano conocido como “Gran Salta”
lo que hace que los Departamentos de Cerrillos, General Güemes y Rosario de Lerma tengan
una importante población.

7

�Cuadro 1: Población del Valle de Lerma
Departamento

Total

Varones

Mujeres

Cerrillos
Chicoana
General Güemes
La Caldera
La Viña
Rosario de Lerma
Salta

17.634
8.468
29.168
2.261
2.958
21.592
464.678

8.971
4.368
14.466
1.200
1.526
10.852
223.345

8.663
4.100
14.702
1.061
1.432
10.740
241.333

Total

546.759

264.728

282.031

2.5 - La lechería en la región
2.5.1 - Producción primaria
Cuenca de Trancas
Durante 2006 se realizó un relevamiento de todos los tambos del Departamento Trancas en los
cuales se utilizó una metodología propuesta por la Dirección de Ganadería de la Subsecretaría
de Asuntos Agrarios y Alimentos de la Provincia de Tucumán.
Esta consistió, básicamente, en concurrir a cada uno de ellos, inclusive a los que están dentro
del Programa de Reactivación y que todavía no se encuentran trabajando. Este relevamiento
se efectuó en el mes Diciembre. Obteniéndose los resultados mas abajo detallados y
considerando a los mismos como provisorios.
Superficie total dedicada al tambo:

4.650,5 hectáreas

Superficie con riego permanente para tambo:

2.613,5 hectáreas

Producción de leche por día de todos los tambos:

50.774 litros/día

Número de productores del Departamento:

54 tamberos

Vacas Totales:

4.023 vacas

El resultado completo de la encuesta se encuentra en el Anexo I

Cuenca del Valle de Lerma
Si bien en este caso no hay encuestas recientes, la cantidad de productores también se
encuentra en el orden de 40 y la producción de leche algo por encima de los 50.000 litros
diarios.
En el Valle de Lerma, donde se concentra la mayor parte de la producción de leche de la
provincia los tambos compiten fundamentalmente con el tabaco.

8

�El sistema de producción es similar al de la región pampeana, pastoril con creciente
participación de la suplementación, con pasturas base alfalfa, silo de maíz y concentrados.
En ambas provincias predomina la raza Holstein.
2.5.2 - Industria
Cuenca de Trancas
En la provincia de Tucumán, luego del cierre de la Cooperativa Cootam en 1998, quedaron
muy pocas industrias y de baja capacidad instalada, ninguna supera los 30.000 litros diarios de
capacidad de elaboración estimándose la capacidad instalada total algo por encima de los
60.000 litros diarios (Ver Anexo II)
Cuenca del Valle de Lerma
En Salta en cambio conviven empresas pequeñas con la Cooperativa Cosalta cuya capacidad
instalada se encuentra en el orden de los 100.000 litros diarios, que sumados a los del resto de
las empresas alcanzaría una capacidad instalada total de alrededor de 150.000 litros diarios.
2.5.3 - Mercado
La producción local alcanza para abastecer solo una pequeña proporción del consumo total de
lácteos de la región (menos del 10%). El 90% restante proviene de las cuencas de la región
pampeana.
Es una región que se caracteriza por pasar de períodos de sobreoferta a otros de suboferta.
Las empresas de la región pampeana priorizan los grandes centros de consumo, como Buenos
Aires, Rosario y Córdoba, por lo que en momentos de faltante de leche las zonas alejadas son
las más afectadas, mientras que cuando hay exceso de oferta, se hacen liquidaciones en las
zonas alejadas de manera de no derrumbar los precios de los grandes centros de consumo. El
problema es que estas liquidaciones generan serias dificultades a las industrias de la región.

III - DIAGNÓSTICO
3.1 - Análisis FODA
3.1.1 - Fortalezas
a - Condiciones agroecológicas favorables para producir leche

9

�El clima subtropical, la altura y la disponibilidad de agua de riego hacen de esta región una
zona de muy buena aptitud para la producción de leche. El clima subtropical lleva a que el
período libre de heladas sea de alrededor de 9 meses. Estas condiciones sumadas a la
disponibilidad de riego hacen de esta una zona ideal para el desarrollo de la alfalfa y el cultivo
de maíz para silo. Además la altura favorece que haya una importante amplitud térmica, por lo
que el stress calórico que sufren las vacas normalmente en climas subtropicales, se vea
atenuado porque si bien durante el verano las temperaturas por la tarde son muy elevadas, las
noches son normalmente frescas.
b - Cultura tambera arraigada e inserción de nuevos productores a la actividad e interés
de otros a sumarse.
En la provincia de Tucumán la venta de leche cruda comenzó a principios del siglo XX. La ley
de pasteurización se sancionó en 1935. La primera cooperativa de tamberos se fundó en 1940.
Tal fue el desarrollo de la lechería que en 1950 se extendió a Trancas. De esta manera se
generó en la región una cultura lechera que perdura hasta la actualidad a pesar de las crisis
vividas por el sector.
En el caso de Salta, en 1960 la producción lechera en Salta se limitaba a la extracción de la
leche en los tambos de las afueras de la ciudad y su posterior distribución domiciliaria, un
proceso que no podía garantizar higiene ni calidad.
Un grupo de tamberos conscientes del precario sistema de comercialización, decidió unificar
esfuerzos en una cooperativa que industrialice su materia prima. Así nació la Cooperativa
Salteña de Tamberos Limitada (Cosalta) que luego de superar riesgos económicos en 1968
lanzó al mercado su leche pasteurizada envasada en botella de vidrio de un litro.
Luego, en la década del 70 se extendieron los objetivos de la Cooperativa hacia una mayor
industrialización y la elaboración de nuevos productos lácteos como quesos, yogures y dulces.
En el año 1977 se fusionó con la Cooperativa Agraria del Norte, e incorporó la marca Momy
que esta última industrializaba. La estructura se fortaleció y el crecimiento de Cosalta ya no
pudo detenerse. En los ’90 se modernizó el sistema de transporte y se adecuó la planta con la
más adecuada tecnología y el mejor equipo humano para llegar a cada hogar con sus
productos derivados, frescos y capaces de competir con los de las mayores empresas lácteas
argentinas.
Actualmente la empresa cuenta con 32 asociados, los mismos son propietarios de los tambos y
de la empresa, conformando la cooperativa Cosalta. Para formar parte de la misma deben ser
nombrados por estatuto cumpliendo requisitos base; con estas condiciones expresaron los
propietarios que se logra mantener la calidad de la leche.
c - Subproductos de la industria a bajos costos para la alimentación vacuna: malta,
cáscara de citrus, semilla de algodón.

10

�Se trata de una región con gran diversidad de industrias derivadas de la producción
agropecuaria. En la provincia de Salta hay una fábrica de cerveza cuya malta húmeda es
utilizada por los tambos. En toda la región, pero particularmente en Tucumán la producción de
cítricos es sumamente importante, por lo que toda la industria derivada de estos frutales se
encuentra presente en la zona, generando una serie de subproductos fundamentalmente
derivados de la cáscara de cítricos.
La semilla de algodón es otro de los subproductos muy comunes en la zona.
Estos subproductos son comparativamente más baratos que en otras zonas debido a que el
alto costo de flete dificulta su venta en regiones alejadas.
Si se produjera biocombustible a partir de la caña de azúcar aumentaría aun más la cantidad
de subproductos ofertados.
d - Capacidad industrial para absorber posibles crecimientos.
En el Anexo II se encuentra la descripción de las industrias presentes en la región, con su
recibo actual y su capacidad instalada. Del análisis de esta información surge que actualmente
el recibo de leche se encuentra por debajo del 50% de la capacidad instalada total de la región.
e - Existencia de distintas formas asociativas de productores. Capital Social.
En la región existen algunas dinámicas colectivas entre algunos actores de las cuencas que
demuestran que son un cluster en fases de inicio. Como las ventajas competitivas pueden
provenir de economías de escala y acciones conjuntas intencionales (Schmitz, 1996) queremos
destacar algunas de estas últimas realizadas en estas dos cuencas. Destacaremos en una
tabla sencilla los comportamientos individuales y colectivos de los diferentes actores que
conducen a definir modalidades de coordinación dentro de las cuencas. Hablamos de las
acciones colectivas, multilateral, vertical u horizontal, lo cual permite o no el desarrollo de la
eficiencia colectiva.
Tomamos cinco grupos donde existe alguna formas de acciones colectivos y definimos 11
parámetros para evaluarlas y se clasificó como verde cuando existe interacciones, amarillo
cuando son débiles y colorado cuando no existen. Los grupos seleccionados son el de Grupo
de productores Copa de Leche (L. Social), Grupo CREA (CREA), Cosalta, Grupo de
productores que entregan a una empresa con base en Rafaela (Grupo M.) y Grupo de
pequeños productores asociados (P. Chicos).

11

�Cuadro II. Grado de dinámicas colectivas en grupos de las cuencas de Tucumán y Salta.
L. Social

CREA

Cosalta

G. M

P. Chicos

Integración Vertical
Comercialización conjunta
Compra asociativas
Capacitación técnica
Defensa del interés colectivo
Producción asociativa
Circulación de la información
Intercambio del saber hacer
Fuente de financiamiento conjunta
Acción colectiva estructural
Acción colectiva funcional
Cada uno de estos grupos está pensando en armar proyectos de crecimiento o profundizar sus
dinámicas colectivas.
Grupo CREA: en el último foro organizó una reunión con productores (no CREA) y presentó la
idea de armar grupos de productores para intercambio tecnológico donde el grupo CREA se
ofrecía para apadrinar a los mismos y transferirles su experiencia de funcionamiento grupal.
Asistieron 50 productores a la reunión.
Grupo Copa de Leche. Está realizando acciones ante el gobierno provincial para ampliar la
copa de leche e incorporar nuevos productores. Así mismo está pensando e interactuando para
mejorar la comercialización de los litros que entregan en forma privada a diferentes industrias.
Grupo M. Está pensando en hacer una prueba piloto con parte de su leche elaborando en
alguna industria local bajo marca propia.
Asociativismo en los productores chicos (Tucumán)
En el valle de Trancas existe una experiencia de Asociativismo de pequeños productores muy
destacable tanto por el buen funcionamiento como por la diversidad en las formas de
asociación. En la actualidad están funcionando cuatro grupos con 19 pequeños productores.
Los grupos están conformados de la siguiente forma:
1 - Grupo de Benjamín Paz (PSA). 7 Productores / 350 litros
2 - Grupo Las Arcas (PSA). 6 Productores / 300 litros
3 - Grupo La Cañada (PSA). 6 Productores / 200 litros
4 - Grupo Octavio Paz (PRODERNOA). 3 Productores

12

�Estos grupos se formaron en el 2004 y con los fondos del Programa Social Agropecuario (PSA)
y el Proinder compraron herramientas para compartir. En el caso de las Arcas comparten
maquinaria para la siembra de pasturas y agricultura como: sembradora, cultivadora, rastra.
Otro grupo compró y comparte maquinaria para hacer reservas forrajeras: enfardadora,
segadora y rastrillo. Para establecer las normas de funcionamiento cada grupo tiene un
reglamento de uso de la maquinaria que fue armado por ellos con la ayuda de la Ing. Belén
Bocanera (PSA).
En el 2005 se realizaron varias reuniones entre los productores y los técnicos para definir sus
necesidades y luego el INTA y el PSA hicieron un relevamiento. Con la información de las
necesidades y del relevamiento el PRODERNOA armó un proyecto para los grupos de
pequeños productores denominado “Reactivación de la cuenca lechera de Tapia-Trancas” con
el objetivo de asistir a productores minifundistas y pequeños productores capitalizados. En ese
mismo año (abril de 2005) con la ayuda del Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual
(IPACyM ) se conformó la cooperativa Agropecuaria del Valle de Trancas que nuclea además
de los pequeños productores tamberos, otros de diversas actividades como ganaderas,
hortícola y producción de semilla alcanzando la cifra de 60 asociados.
En julio de 2006 se aprueba este proyecto armado por el PRODERNOA por más de un millón
de pesos y el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación desembolsa 600.000 pesos cerca de
fin de año. Con estos fondos se compra semilla para pastura, se ensila maíz, se acomodan
algunas salas de ordeño existentes y otras se construyen, se compran e instalan cuatro
tanques de frío, seis ordeñadoras y se adquieren en Santa Fe 62 vaquillonas de raza holando
preñadas las cuales actualmente su mayoría están en producción.
Hacia fines del 2006 y principios del 2007 se implementa el plan de capacitación que es de seis
meses y es llevado a cabo por la técnica del PSA Belén Bocanera y un veterinario
perteneciente a la agencia del INTA Trancas.
En la actualidad los cuatro grupos se encuentran produciendo leche y en pleno crecimiento.
Unos pocos productores habían logrado continuar con la actividad a pesar de la crisis pero la
gran mayoría habían discontinuado la producción de leche a fines de la década del ’90. En
todos los casos son productores que estuvieron en la actividad lechera o son hijos de
tamberos. Luego de entrevistar a nueve productores chicos el mensaje más fuerte que
comunican es el de agradecimiento al programa por haberles dado la oportunidad de seguir en
la actividad y recuperado de alguna forma su “dignidad” ya que ellos se consideran y se sienten
“tamberos”. En varios casos estuvieron al borde del abandono de la actividad agropecuaria lo
que hubiera significado que seguramente engrosarían los cordones suburbanos de San Miguel
de Tucumán. El trabajo asociativo emprendido en el 2004, la capacitación recibida, la
formación de la cooperativa y el financiamiento fueron factores clave para su continuidad en la
actividad.
Respecto del sistema de trabajo de estos grupos, en el Anexo IV se encuentra un detalle de
cómo llevan adelante sus actividades.

13

�f - Existencia de mesas de lechería con la participación de los actores privados y
públicos relacionados con el sector.
Tanto en Salta como en Tucumán se encuentran funcionando las Mesas Lecheras provinciales,
integradas por productores, industria y estado.
Al respecto algo que hay que destacar es que en la región existen varias instituciones que
actúan de manera articulada. Ellas son: Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA),
Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noroeste Argentino (PRODERNOA),
Programa Social Agropecuario (PSA), Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Instituto
Provincial de Acción Cooperativa y Mutual IPACyM, Ministerio de Desarrollo Productivo y la
Secretaría de Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA).
Se formó una Mesa Interinstitucional entre el PRODERNOA, el INTA Trancas, el Psa y el
Ministerio de Desarrollo social de la Nación.
f - Inserción de empresariado joven en el sector.
Una de las características observadas en ambas regiones es que entre los productores se
encontró una gran cantidad de empresarios jóvenes, con mucho entusiasmo y voluntad para
afrontar nuevos emprendimientos, tanto tranqueras adentro como tranqueras afuera.
g - Casos de productos regionales artesanales con valor agregado.
En la región hay productos que tienen una fuerte identificación regional, como por ejemplo los
quesos de Tafí del Valle, con una tradición de alrededor de 300 años, ya que su origen data de
las colonias jesuíticas. Otro ejemplo son algunas de las variedades de quesos elaborados por
la empresa Amasuyo (Rosario de la Frontera Provincia de Salta) (quesillo y queso criollo). El
queso criollo de Cosalta es otro ejemplo de quesos “especiales” .
h - Institutos de investigación en lácteos de renombre internacional como el CERELA en
Tucumán.
El CERELA (Centro de Referencia para Lactobacilos) es un centro de investigación creado en
1976 donde se han desarrollado 1200 cepas de bacterias lácticas para dar origen a alimentos
prebióticos, probióticos y nutracéuticos.
El objetivo del CERELA es elaborar productos lácteos fermentados no convencionales a partir
de leche de vaca, cabra y búfala evaluando sus características físico-químicas y nutricionales.
Este Centro cuenta con un alto prestigio a nivel internacional y fue donde se desarrolló la leche
BIO de Sancor.
Entre las líneas de trabajo que está llevando adelante el CERELA se destacan:

14

�1 – Desarrollo de un alimento probiótico a partir de leche caprina.
2 - Diseño de un alimento funcional con bacterias lácticas probióticas utilizando leche de cabra
y de vaca.
3 – Desarrollo de fermentos lácticos para quesos de pasta hilada, quesillo y bufarella.
4 - Desarrollo de un probiótico láctico funcional para su empleo en el programa copa de leche
en la provincia de Tucumán.
i - Buena complementariedad de sistema de producción mixto tabaco-tambo.
En el Valle de Lerma el tabaco y el tambo son 2 actividades que se complementan muy bien.
El tabaco es un cultivo que requiere un gran movimiento de tierra que lleva a que los suelos
pierdan estructura a lo largo de los años. A su vez requiere el uso de muy altas dosis de
fertilizantes. Es por ello que en suelos tabacaleros es muy común encontrar condiciones de alta
fertilidad química por el permanente agregado de fertilizantes, pero con muy baja fertilidad
física debido a la pérdida de estructura de los suelos generada por el monocultivo y el
permanente movimiento de tierra.
En este sentido, el tambo se complementa muy bien con el tabaco, ya que la rotación con
pasturas base alfalfa favorece la recuperación de la estructura de los suelos y a su vez
aprovecha la fertilidad química que deja el tabaco. Las alfalfas con riego y un alto contenido de
fósforo en el suelo alcanzan rendimientos excelentes en esta zona.
Otra ventaja que tiene el tambo en estas fincas es que dada la cantidad de mano de obra que
requiere el tabaco y sobre todo la estacionalidad, es fácil derivar recursos humanos del tabaco
al tambo.
Otra ventaja tiene que ver con un aspecto financiero. El tambo genera ingresos a lo largo de
todo el año, mientras que el tabaco es estacional.
Este es el motivo por el que en la Cámara Provincial del Tabaco hay una iniciativa para
fomentar la instalación de tambos en campos tabacaleros con el fin de tener una actividad
complementaria para el tabaco.
j - Presencia de productos de la región en el mercado local.
Esta es una fortaleza de la lechería salteña (no se observó lo mismo en Tucumán), donde hay
productos muy reconocidos por los consumidores. Tal es el caso del yogur de Cosalta, que
compite muy bien con primeras marcas nacionales, aunque a la empresa le cuesta aumentar el
volumen actual de ventas. Pero además de Cosalta, las marcas de Pymes como Amasuyo,
Leche Mu y Campo Quijano son también reconocidas por los consumidores locales.
k - Existencia de una ley provincial que apoya la lechería y disposición del estado para
acompañar y apuntalar la actividad (Tucumán)

15

�En la provincia de Tucumán existe una ley provincial de lechería (Ley 5724, luego prorrogada
por la Ley 6642) que establece una serie de exenciones impositivas para las explotaciones
tamberas en funcionamiento o nuevas. En el Anexo V se encuentra el texto de ésta Ley cuyo
objetivo es el de fomentar el desarrollo de la lechería en la provincia.
l - Política de Estado en el mejoramiento de los sistemas de riego y aumento de la
superficie regada. Proyectos PROSAP (Tucumán)
Según la opinión de técnicos especializados, el riego de Trancas tiene una eficiencia global de
aproximadamente el 37%. En Tafí del Valle ya se encuentra funcionando un sistema de riego
entubado de alta eficiencia. Este sistema está muy favorecido en Tafí por la alta pendiente
entre la toma del agua y las parcelas de riego de los productores. La distancia es tan solo de 6
Km.
Si bien no se sabe todavía cuál será el canon de riego, existe un importante ahorro para el
productor ya que el riego por aspersión no necesita de bombas, ya que al bajar entubada, el
agua ya llega a presión.
Esta misma tecnología de riego presurizado se esta desarrollando en Trancas con un Proyecto
del Prosap, por lo que se espera que en el futuro se haga un uso mucho más eficiente del agua
de riego.
m - Conciencia sobre la necesidad de mejorar la productividad y competitividad de las
explotaciones tamberas.
En la mayoría de las entrevistas, sobre todo en Tucumán, se observó una clara conciencia de
que los sistemas productivos se pueden hacer más eficientes, lo que muestra un grado de
apertura al cambio muy positivo.
3.1.2 - Debilidades
a - Relaciones comerciales débiles entre los agentes.
En Tucumán las relaciones débiles se dan entre la mayoría de los agentes involucrados:
comenzando con los productores primarios que desconfían de los industriales a quienes
consideran con un bajo perfil empresarial. Asimismo los industriales desconfían de los
productores primarios a quienes los observan cambiantes ante cualquier variación de precio a
la hora de entregar su producción. Tampoco es buena la relación entre los industriales y el
supermercadismo: este último sector es acusado por los industriales de aprovecharse de la
coyuntura; en especial cuando hay excedentes lácteos provenientes de la cuenca pampeana,
dificultando la negociación de los productos lácteos locales.

16

�La ausencia de proveedores de insumos especializados en lechería; tanto para el sector
primario, como para la industria es un factor muy significativo que contribuye a demostrar el
grado de inmadurez en cuanto a las relaciones comerciales presente en estos clusters
lecheros.
La falta de confianza entre productores e industriales es una constante ante las preguntas
directas sobre el tema. Los fracasos ocurridos entre el ‘96 y el 2001 de las cooperativas y
empresas privadas dejando a productores sin cobrar la leche, son los principales motivos
mencionados como causales de la desconfianza. “La confiabilidad es lo que le falta al sistema”,
destacan de ambos sectores. Los productores afirman que los industriales locales son frágiles
ante cualquier crisis y que los podrían arrastrar a ellos a la debacle y los industriales afirman
que los productores tampoco son confiables ya que solo toman en cuenta el precio en la
relación contractual y ante cualquier variación del mismo dejan de entregar y se pasan a otra
industria.
En este aspecto, a diferencias de los Tucumanos, los Salteños afirman que existe un “capital
social” en la cadena láctea. Cuentan con cuatro industrias, tres de las cuales han sorteado los
vaivenes económicos de los últimos diez años y los productores no han dejado de cobrar su
leche.
b - Limitantes en disponibilidad de riego
En ambas cuencas -con un clima monzónico muy marcado- la disponibilidad del agua de riego
es punto crítico que se transforma en cuello de botella al tratar de incrementar la producción de
forrajes para el ganado. Por ejemplo, en Salta la gran mayoría de lo productores de leche son a
su vez productores de tabaco y este cultivo compite fuertemente por el agua de riego
disponible en el Valle de Lerma. En Tucumán, precisamente en el Valle de Trancas, hay
problemas de infraestructura que producen una pérdida significativa; tanto en la conducción
como en el aprovechamiento del agua de riego, impactando notablemente en la producción de
pasturas y verdeos.
En otoño e invierno falta agua para riego, y en verano no se llega a aprovechar toda el agua
disponible de manera eficiente.
c - Baja escala de producción
A nivel regional se producen alrededor de 100 mil litros de leche por día, un volumen que
representa aproximadamente el 0,4% del total nacional. Esta baja escala lleva a que esta no
influye sobre el mercado, todo lo contrario, depende de lo que ocurre con la lechería de las
cuencas tradicionales, de sus precios, de las estrategias de las grandes empresas y sufre las
liquidaciones que llegan de las cuencas tradicionales en los momentos de sobreoferta de
productos.

17

�d - Baja eficiencia de los sistemas producción.
La baja eficiencia de los sistemas productivos es consecuencia de varios factores, comenzando
con la ya mencionada baja disponibilidad de agua de riego. El sistema de riego utilizado (riego
por manto), no suele ser en si mismo un sistema eficiente, debido a que se debe inundar el
terreno lo que produce pérdidas excesivas de agua por conducción, escurrimiento superficial,
infiltración y evaporación (dicho sistema de riego; contribuye a la erosión y a la salinización de
los suelos). Como consecuencia de ello la producción de forraje es un tanto deficiente y
además depende mucho de la época del año por la disponibilidad de agua de riego; por lo tanto
las curvas de producción de leche suelen se semejantes a las curvas de producción de pastos
(a pesar de que muchos productores cuentan con reservas forrajeras como el silo de maíz),
produciéndose faltantes y excedentes de leche según la época del año.
La elección de especies para la siembra de pasturas y verdeos demuestra un cierto atraso
tecnológico que va en detrimento de una mayor eficiencia productiva. Se siembran alfalfas
puras o consociadas con otras leguminosas; lo que trae aparejado problemas digestivos
(empaste). No es frecuente la consociación de alfalfa con gramíneas perennes lo que reduciría
significativamente el riesgo de empaste y se obtendrían beneficios como un mayor aporte de
energía (hidratos de carbono a bajo costo) y además se mejoraría la estructura de los suelos
(debido al sistema radicular en cabellera de las gramíneas).
La recría de vaquillonas suele ser otro de los factores que contribuyen a una baja eficiencia de
los sistemas productivos. Las vaquillonas compiten por la superficie de praderas y verdeos con
las vacas en ordeño. Este hecho hace que las vaquillonas sean destinadas a potreros más
pobres en pastos generalmente sin riego, en consecuencia la falta de calidad de los forrajes
hacen que las vaquillonas no cuenten con un buen desarrollo corporal, comprometiéndose de
ese modo su capacidad productiva futura.
En el sector de la industria láctea, trabajar con una alta capacidad ociosa –como de hecho
sucede- eleva los costos fijos de producción; restando –entre otro factores- eficiencia al uso de
las instalaciones de la planta y de la mano de obra del personal operativo y administrativo.
e - Bajo uso de la capacidad industrial instalada.
Ya sea, por bajo perfil empresarial, por desconfianza entre los actores o por temores asociados
a ciertos riesgos e incertidumbres provocados por el dumping interno o por el comportamiento
de las variables macroeconómicas, el uso de la capacidad industrial instalada no alcanza al
50%. Si bien desde cierto punto de vista es una fortaleza, ya que si la producción crece, hay
capacidad para procesarla, desde otro punto de vista es una debilidad, ya que la capacidad
instalada ociosa tiende a incrementar los costos totales ya que los costos fijos se distribuyen en
menos litros de leche.
f - Venta de materia prima a la región pampeana.

18

�Unos 25.000 litros diarios (aproximadamente, la mitad de la leche que se produce en Tucumán)
se exporta a la región pampeana (la empresa Molfino lleva la leche a una planta distante 1000
km del lugar de producción), con el agravante que el mercado lácteo tucumano está muy lejos
de autoabastecerse (más del 90% de los productos lácteos provienen de la región pampeana)
Este hecho, en si mismo, demuestra la falta de confianza y la debilidad de la relación comercial
entre la producción primaria y la industria.
g - Debilidad tecnológica: dependencia de la tecnología foránea
La falta de investigación y de ensayos locales en la producción primaria de la región es
inquietante, el asesoramiento privado local es insuficiente y si sumamos lo anterior a la
carencia de proveedores especializados en la región; tanto para la producción primaria como
para la industria, no llamará la atención que la dependencia de la tecnología foránea sea
significativa.
h - Desarrollo institucional y normativo básico
El desarrollo de las instituciones; constituidas por los usos, hábitos, costumbres y normas o
reglas formales e informales por los que se rigen las relaciones sociales y económicas entre los
miembros de un conjunto, es incipiente para ambos clusters. En Tucumán las relaciones
institucionales del sector lácteo se está recomponiendo (no sin dificultad) paulatinamente luego
del cierre de la cooperativa COOTAM hacía fines de los años noventa. En Salta la situación
institucional está un tanto más desarrollada, debido a que existen normas claras entre los
socios cooperativistas de Cosalta (la principal usina de la provincia).
Las reglas, por sí solas, no son suficientes, si no se enmarcan en el contexto socioeconómico
presente y si no gozan de cierta flexibilidad a los posibles cambios de dicho entorno. Se
considera que el beneficio de la institución es mayor cuanta más eficiencia genere en la
economía y más minimice los costos de transacción. Y estos costos son muy altos en especial
en la cuenca tucumana.
i - Mesas de lechería
En ambas provincias se encuentran en funcionamiento las respectivas Mesas Provinciales de
Lechería, de las que participan productores, industriales, gobierno, el INTA y algunas
universidades.
En el mes de octubre se creó la Mesa de Lechería del NOA, donde están representadas todas
las mesas provinciales.

19

�j - Bajo reconocimiento de algunas marcas locales y alta competencia con las marcas
pampeanas.
En este sentido hay diferencias entre Tucumán y Salta. Mientras que en ésta última provincia
las marcas locales son reconocidas y tiene buena imagen entre los consumidores, en Tucumán
ocurre lo contrario “para los tucumanos lo que tenga origen tucumano tiene mala imagen”.
Una de las debilidades que presenta la industria en ambas provincias es la gran diferencia que
se observa en el packaging de los productos locales respecto de los provenientes de las
grandes empresas nacionales.
k - En períodos de exceso de oferta de leche es muy débil la posición negociadora de la
industria con los supermercados.
Esta es una debilidad que se da en todos los niveles y en la mayoría de las cadenas. Sin
1

embargo, en este caso se ve agravada por lo que en la zona se conoce “dumping interno” . Así
se le llama a la política que tienen las empresas grandes de la región pampeana en los
momentos de sobreoferta. Cuando hay sobreoferta y la exportación no es buen negocio,
mantienen los volúmenes de venta en los grandes centros de consumo (Buenos Aires, Rosario,
Córdoba) y liquidan excedentes en las regiones alejadas (NOA, NEA y Patagonia). Esta es una
de las principales debilidades que enfrenta la lechería en la región.
3.1.3 - Oportunidades
a - Buenas perspectivas del mercado nacional e internacional de lácteos
Cuando hacíamos referencia al “dumping interno” decíamos que en el pasado cuando exportar
era mal negocio había sobreoferta interna.
En este sentido se estarían produciendo cambios estructurales a nivel mundial que llevan a
pensar que difícilmente la exportación de productos lácteos vaya a ser un mal negocio en los
próximos años. En este escenario las empresas de la región pampeana no solo no van a
sobreofertar las regiones alejadas, sino que es probable que en algunos casos no se
preocupen tanto por su abastecimiento, dejando nichos de mercado que pueden ser
aprovechados por empresas de origen local.
En la medida que la producción local alcance la escala suficiente, el mercado externo es
también una alternativa posible para la región, fundamentalmente para el mercado boliviano y
el norte de Chile.

1

Se debe aclarar que técnicamente esto no es dumping, fundamentalmente porque dentro del país no existe ninguna
restricción en éste sentido, además nada indica que las empresas vendan a pérdida, solo lo hacen a valores inferiores
a los que se vende en los grandes centros de consumo.

20

�Esta coyuntura en la que la lechería mundial estaría entrando en un cambio paradigmático,
genera un momento adecuado para repensarse como sector, ya que de confirmarse esta
tendencia, las industrias centrales no tendrían excedentes para volcar en el NOA.
b - Posibilidad de armar una estrategia común para la lechería de la región
A partir del Foro Federal de Cuencas Lecheras Regionales, las 5 provincias del NOA
decidieron comenzar a trabajar en conjunto para el desarrollo de la lecheria regional.
En septiembre de 2007, a partir del trabajo conjunto de la SAGPyA y FAO, se realizó un taller
en la provincia de Tucumán del cual surgió la necesidad de crear la Mesa Regional de Lechería
del NOA, que se concretó en el mes de octubre
c - Amplio consumo local insatisfecho con demanda no cubierta
Como ya se comentó la producción local alcanza para abastecer apenas 10% del consumo de
la región.
d - Gran afluencia de turismo nacional e internacional con la posibilidad de dar a conocer
los lácteos locales con identificación geográfica
En ambas provincias, pero particularmente en Salta hay una gran afluencia de turistas tanto del
país como del exterior, que si existieran productos regionales reconocidos tendrían un
importante mercado en el turismo.
e - Disponibilidad de programas nacionales para financiamiento de proyectos
productivos.
De acuerdo con un relevamiento realizado por la SAGPyA, existen al menos 17 programas de
financiamiento y de asistencia técnica para el desarrollo de proyectos productivos. En el Anexo
VI se encuentra el listado de los organismos y las actividades que desarrollan.
f - Leche social
En la provincia de Tucumán la copa de leche tuvo sus primeros antecedentes en 1909 (Ver
historia en el Anexo VII)
Actualmente el programa maneja (agosto 2007) unos 230.000 litros mensuales lo que significa
unos 7.600 litros diarios de leche, o sea un 15% de la producción diaria de leche de Tucumán.
Se compra a 9 productores tamberos, se elabora (ensacheta) en la Industria al Pie de la Vaca y
se distribuye en 340 centros donde se alimentan a 32.000 chicos. Esto significa que se entrega
a cada chico, aproximadamente 250 cm3 de leche por día.

21

�En este proyecto hay comprometidas 35 personas que trabajan en los tambos, 12 personas a
nivel industria y 10 personas responsables de los fletes, distribución y de la administración. Se
ocupa un camión para recolectar la leche de los tambos y llevarla a la industria (producción
primaria) y 3 camiones para realizar la distribución de la leche ensachetada a los comedores.
Según la Dirección de Ganadería provincial, desde que se inició el programa copa de leche
(2000), los productores tamberos adheridos al sistema incrementaron su producción en un
50%. Como los litros que se entregan a la copa de leche son fijos, todo este incremento se
entrega a la industria privada lo que significó reducir su estado-dependencia del programa de
copa de leche. En la actualidad la totalidad de leche producida por los productores que
entregan a la copa de leche es de 18.000 litros, lo que significa entonces, que un poco más de
10.000 litros entregan a una industria privada (Lucas Médici, Molfino, queserías artesanales) y
7600 litros a la copa de leche.
Los proveedores responsables de la copa de leche son los productores. Estos son los que
cobran el precio final del producto y son también los responsables de entregar la leche
ensachetada en los comedores. La parte administrativa la delegaron a la Sociedad Rural de
Tucumán que es la encargada de llevar la contabilidad y recibir los cheques del gobierno
provincial para repartirlo entre los productores, la industria y la distribución. Como dijimos los
responsables son los productores que subcontratan a la industria (le pagan el 18% del precio
final) y esta a su vez se encarga de los fletes para la distribución y la recolección de la leche a
los tambos.
El estado provincial tiene designada una partida para la copa de leche de unos tres millones de
pesos anuales. Esto significa 250.000 pesos mensuales. En el momento que se realizó el
relevamiento (agosto 2007) el productor se comprometía a entregar el sachet (de un litro) en
los comedores a 1,10 pesos. Este precio fue fijado en el 2005 y era similar al precio que se
vendía el sachet en la góndola de los supermercados en ese entonces. A partir del precio fijado
y el presupuesto provincial se definen los litros mensuales a entregar; 250.000 $ por mes / 1,10
$ por litro = 227.000 litros mensuales (7.600 litros por día)
Distribución del Ingreso:
Precio cobrado por sachet entregado

$ 1,38

Costo industrial

$ 0,26

Costo distribución (flete al comedor)

$ 0,13

Costo de recolección (flete al tambero)

$ 0,06

Administración (SRT)

$ 0,10

Saldo

$ 0,83

Precio que recibe el productor por litro de leche

$ 0,83

22

�Fijación del precio. Uno de los problemas que afirman los productores que tiene la copa de
leche es que no cuenta con un sistema para la fijación (indexación) de precio que recibe el
productor por el sachet “puesto en comedor”. Pero en la práctica se hace una indexación de la
siguiente forma:
•

El estado asigna la partida de 3 millones de pesos anuales que no se ha modificado.

Se fija el precio del sachet y de esa cuenta resultan los litros a entregar.
•

Cuando hace falta subir el precio del sachet por la inflación se pacta entregar menos

litros de leche y de esta forma sube el precio por litro entregado.
•

Se inicia la copa de leche con 20.000 litros diarios, en el 2004 se pasa a 10.000 litros,

luego a 7.600 que es la cifra entregada al momento de realizar la entrevista para el informe.
•

Para el mes de octubre bajaron los litros entregados a 5900 lo que significa que el valor

del sachet puesto en el comedor es de 1,38$
El sistema es eficiente, cuenta con bajos costos y por lo tanto la participación del precio del
productor que recibe por la materia prima en el precio final cobrado es altísima ya que alcanza
el 60%. Gracias a esta eficiencia, cuando el precio fijado por el sachet es de mercado
(semejante al de góndola), el productor que vende a la copa de leche cobra un precio muy
superior al del productor que vende a la industria privada. Esto ocurrió durante el año
2005/2006 que los productores cobraban 0,51 cvos y los que entregaban a la copa de leche
0,66 cvos, un 29% más. Con la suba de precio que recibió el productor privado en el otoño de
este año que cobra entre 0.75 y 0.82 cvos por litros, lo que entregaban a la copa de leche
quedaron muy desfasados con su precio. Pero en octubre se modificó nuevamente los litros
entregados por la copa de leche y en la actualidad el productor está cobrando 0.81 cvos por
litro.
Los productores están intentando cambiar el sistema de fijación de precio pero todavía no han
encontrado eco en el gobernador para solucionar el tema. Desde el gobierno dicen que el
programa copa de leche es un subsidio y los productores afirman que están entregando leche a
valores menores a los del mercado y que son proveedores eficientes. La idea que tienen es
que crezca la copa de leche para incorporar a nuevos productores y disminuir así la
participación de cada productor en la copa de leche, como afirman ellos, “disminuir la
dependencia del estado”.
Se discute la conveniencia de estos programas sociales de leche fluida de producción primaria
local versus la compra de leche en polvo producida en cuencas centrales. La leche en polvo es
más barata pero los productores y la dirección de ganadería afirman que si bien la leche fluida
es más cara conlleva grandes beneficios de desarrollo a la región y beneficios para las zonas
donde el agua está contaminada. El precio de la leche en polvo para una licitación de leche
social por parte de la provincia fue de 9,59 pesos por kg realizada en agosto de 2006. Esto
significa que aproximadamente para esta licitación la leche en polvo es un 13% más barata por
litro si la comparamos con el sachet.

23

�Yogur probiótico “social”. Hace dos meses se está distribuyendo un yogur probiótico
desarrollado por el Cerela a 300 chicos en una investigación organizada por el Cerela, la
Facultad de Nutrición y la Universidad Santo Tomás de Aquino. A la mitad de los niños se les
da el yogur con el probiótico experimental y al resto un placebo. Con un equipo de
nutricionistas y médicos se están evaluando las ventajas de este yogur respecto del incremento
del nivel de defensas de los chicos además de la mejora de su estado nutricional. Este
proyecto estuvo aprobado por el comité de ética de la Facultad de Medicina. Se toman
muestras de saliva a los niños para medir el nivel inmunológico, análisis parasitológico, se mide
el peso y la talla y dos médicos acompañan a los estudiantes (de facultades de nutrición) todos
los días en las entregas de los yogures. La hipótesis de trabajo es que el yogur probiótico
aumente el estado nutricional de los chicos y que disminuyan las diarreas y las enfermedades
bronquiales en niños de 2 a 5 años.
3.1.4 - Amenazas
a - Dumping interno”
Como ya se mencionara, se llama “dumping interno” a la política que tienen las empresas
grandes de la región pampeana de liquidar mercadería en el NOA, NEA y Patagonia en los
momentos de sobreoferta.
b - Riesgo e Incertidumbres por si se producen cambios en las variables
macroeconómicas.
El mercado de lácteos es particularmente volátil, en Argentina y el mundo. Si a eso se le suma
la recurrente inestabilidad económica de la economía del país y la dependencia de la lechería
de esta región de lo que ocurra en la región pampeana, se concluye que la dedición de invertir
en la industria láctea regional tiene todos estos riesgos e incertidumbres.
c - La competencia por la superficie bajo riego frente otras actividades.
Como ya se mencionó en el Valle de Lerma la lechería compite con el tabaco por el uso de la
tierra bajo riego, mientras que en Trancas ocurre lo mismo con la horticultura.

IV - LÍNEAS DE ACCIÓN PROPUESTAS
A partir de este diagnóstico se priorizaron los problemas para determinar las acciones a llevar
adelante para su solución.
Se establecieron 5 líneas de trabajo y para cada una de ellas se proponen acciones concretas.
En el siguiente cuadro se encuentra el esquema del Plan de Trabajo propuesto.

24

�- Favorecer la integración de las relaciones productivas
comerciales y sociales
- Trabajar en la conformación y consolidación de grupos asociativos.
- Acompañar pruebas piloto de integración
- Trabajar en proyectos comunes para acceder a financiamientos blandos
- Procurar el incremento de la cuota de “leche social”
- Trabajar sobre Innovación tecnológica y capacitación
atendiendo las necesidades locales
Líneas de acción

- Plan de necesidades y prioridades de investigación
- Programa de capacitación a capacitadores
- Capacitación a productores y personal
- Estudiar la posibilidad de contar con algunos establecimientos modelos
- Promover el acceso y vinculación a los mercados
- Actualizar las investigaciones de mercado
- Asesoramiento en imagen de marca
- Trabajar con el Cerela en algún lácteo con un sello de
calidad
- Desarrollo institucional y organizacional
- Instituir una forma de trabajo donde los actores del
cluster del NOA estén representados
- Trabajar en la transparencia del mercado mediante un
precio pizarra, niveles de producción, etc.
- Promover que los convenios colectivos de las industrias
lácteas Pymes difieran de lo de las empresas grandes.
- Atracción de nuevos agentes
- Promover y acompañar a los productores e industriales
que quieren ingresar a la actividad
- Explorar la cooperación con industrias de otros
sectores la posibilidad de trabajar en conjunto

4.1 - INTEGRACIÓN DE LAS RELACIONES PRODUCTIVAS COMERCIALES Y SOCIALES
Dada la escala de la producción regional, para su desarrollo es indispensable un alto de grado
de integración y generación de capital social, algo que fue observado como una importante
debilidad, fundamentalmente en Tucumán.
Acciones propuestas:
a - Trabajar en la conformación y consolidación de grupos asociativos: (SH; SA;
Cooperativas, Crea, Cambio Rural, etc.).

25

�Realizar reuniones y talleres de asociativismo invitando especialistas y presentando casos
exitosos.
b - Acompañar pruebas piloto de integración
El objetivo es disminuir los costos de transacción y generar confianza en la cadena. Para ello
se recomienda la asistencia profesional en los aspectos específicos en los que los actores de
dichas iniciativas lo requieran, con el objetivo de favorecer el éxito de dichas iniciativas que no
solo favorecerán el desarrollo de las cuencas sino que servirán como casos testigo para futuras
integraciones verticales. Acompañar entonces a los actores en el diseño e implementación de
articulación intersectorial para alcanzar una distribución equitativa de beneficios y riesgos entre
los agentes participantes del cluster.
c - Trabajar en proyectos comunes para acceder a financiamientos blandos
En primer lugar se sugiere poner en conocimiento de quienes así lo requieran el listado de las
líneas de financiamiento disponibles, a qué organismo pertenecen y las características de cada
línea.
Además se sugiere capacitar a los asesores técnicos, de las cooperativas, grupos de
productores, etc, para que conozcan las fuentes de financiación existentes y que sepan cómo
elaborar y evaluar proyectos de acuerdo con los requerimientos de cada organismo.
d - Procurar el incremento de la cuota de “leche social”
La leche social es un factor multiplicador del trabajo local, la inversión en salud y el
mejoramiento del coeficiente intelectual de los niños; renovando el compromiso del sector con
la sociedad.
En este sentido se sugiere que los gobiernos provinciales y las mesas provinciales de lechería
trabajen en el análisis de factibilidad de incrementar la participación de la leche local en los
programas alimentarios.
4.2 - INNOVACIÓN TECNOLÓGICA Y CAPACITACIÓN ATENDIENDO LAS NECESIDADES
LOCALES
Otra de las grandes debilidades observadas es la falta de profesionales capacitados en temas
específicos de lechería y la falta de I+D local, teniendo en cuenta que se trata de una región
donde las características de los sistemas productivos hacen que no toda la tecnología
desarrollada en la región pampeana se adapte a la zona.
Acciones propuestas:

26

�a - Plan de necesidades y prioridades de investigación
Dada la pérdida de importancia relativa de la lechería en la región, en los últimos años las
estaciones experimentales del INTA de la zona no tienen líneas de investigación específicas de
lechería. Algo que sin dudas es fundamental para el desarrollo de las cuencas.
Por lo tanto se propone la elaboración de un programa de I+D con la participación del INTA,
Universidades, INTI lácteos, Cerela, etc.
b - Programa de capacitación a capacitadores
Una de las debilidades encontradas es la falta de técnicos capacitados para trabajar con los
productores en la aplicación de tecnología. Para la formación de los mismos se sugiere la
contratación de capacitadores locales y de las cuencas tradicionales para capacitar a técnicos
de la región. También se sugiere un trabajo coordinado con el INTA de Rafaela donde los
capacitadores puedan hacer cursos sobre los distintos aspectos vinculados a la producción
láctea.
c - Capacitación a productores y personal
Realizar reuniones técnicas entre productores y asesores públicos y privados para mejorar el
nivel de asesoramiento técnico recibido en la zona.
Para capacitar a los tamberos en temas como por ejemplo atención al parto, crianza artificial,
inseminación artificial, etc, se sugiere realizar capacitaciones a los docentes de las escuelas
agrotécnicas para que luego brinden cursos a los tamberos y guacheros zonales.
d - Estudiar la posibilidad de contar con algunos establecimientos modelos
De ser posible, elegir un campo que sea representativo de la forma de producción. Ej: uno de
Trancas y otro del Valle de Lerma y brindarle apoyo técnico-económico en lo que se refiere a
planificación y control de gestión desde los organismos públicos (Dirección de Ganadería
provincial, Inta, etc.)
Si el establecimiento de Obispo Colombres, en Trancas, se alquila a los productores para la
recría de vaquillonas se aconseja poner foco en la tecnología de recría y recopilar información
de la experiencia uruguaya en crianza colectiva (Campos de recría). Se podría establecer un
modelo de referencia tecnológica en este establecimiento.
4.3 - ACCESO Y VINCULACIÓN A LOS MERCADOS

27

�Este fue uno de los temas que se presentaron como fundamentales para el desarrollo de la
industria local.
Líneas de acción:
a - Actualizar las investigaciones de mercado
Los trabajos que hay tienen ya muchos años en los que los hábitos de consumo han variado
significativamente.
A partir de ellas determinar qué líneas de productos con valor agregado sería conveniente
desarrollar en la región (leches fluidas fortificadas, queso tybo, yogures probióticos, quesos
especiales, etc).
b - Asesoramiento en imagen de marca
En forma paralela se sugiere brindar asesoramiento de imagen para mejorar el packaging y
presentación de los lácteos locales. En este aspecto los productos que llegan de empresas
grandes de la región pampeana cuentan con una ventaja muy grande frente a las pymes
locales.
c - Trabajar con el Cerela en algún lácteo con un sello de calidad.
La fortaleza de contar con una institución como el CERELA no está siendo capitalizada por la
lechería de la región, por eso el trabajo conjunto para el desarrollo de algún producto
diferenciado sería de un gran beneficio para todos.
d – Fundamentar e investigar soluciones para el “dumping interno”.
Para proponer cualquier medida tendiente a solucionar el problema del “dumping interno” se
sugiere comenzar por fundamentar con relevamientos de precios que esta conducta es real.
Una vez logradas las pruebas que demuestren que en la región es común la venta de
productos lácteos más baratos que en otras regiones, habrá una base para reclamar
soluciones a las autoridades provinciales y nacionales, buscando alternativas legales para
protegerse de la competencia desleal.
4.4 - DESARROLLO INSTITUCIONAL Y ORGANIZACIONAL
a - Instituir una forma de trabajo donde los actores del cluster del NOA estén
representados

28

�Se sugiere acompañar con asesoramiento profesional el armado de una institución (Mesa,
Instituto) donde los actores tengan definido sus mecanismos de representatividad, generen
políticas sectoriales de desarrollo para la región y para la resolución de conflictos. Esta
institución deberá contar con un diseño institucional que garantice la representatividad de todos
los participantes del cluster lechero de la región y si lo deciden sería el responsable del diseño,
control y evaluación de los resultados.
Entre las líneas de trabajo de este organismo se sugiere:
- Elaborar una visión conjunta sobre los problemas y líneas de acción a llevar a cabo en el NOA
- Elaborar estrategias conjuntas tendientes a la obtención de productos regionales con valor
agregado de reconocida calidad.
Para la consolidación de esta organización se sugiere que para el armado de la misma se
cuente con asesoramiento profesional para facilitar el accionar de las instituciones.
De esta forma de trabajo debería surgir un organismo capaz de proponer proyectos de ley y
normas que promuevan el desarrollo armónico de la región.
b - Trabajar en la transparencia del mercado mediante un precio pizarra, niveles de
producción, etc.
Se propone realizar acciones para que los productores e industriales cuenten con la mayor
información posible del mercado de la región. En este sentido se podría tomar como indicativo
el sistema de información del sector lácteo de la Secretaría de Agricultura Ganadería Pesca y
Alimentos de la Nación donde a través de su sitio difunde la información del sector lácteo a
través del Precio de referencia, volúmenes de leche producido, etc.
Se debería trabajar en estadísticas de la región (provincias como producción láctea, precios al
productor, precio mayorista, precios minoristas y niveles de consumo. Para esto una de las
cinco provincias debería centralizar la información de las demás y publicarla en un sitio de la
lechería del NOA o en un subcapítulo de lechería del NOA en la web de la SAGPyA
4.5 - ATRACCIÓN DE NUEVOS AGENTES
a - Promover y acompañar a los productores e industriales que quieren ingresar a la
actividad
Se propone que los organismos oficiales brinden de asesoramiento técnico, legal y
posibilidades de financiamiento a través de los programas creados para tal fin. (CFI, Sepymes,
etc). Dar a conocer las ventajas impositivas en el marco de las leyes provinciales de fomento.
b - Explorar la cooperación con industrias de otros sectores la posibilidad de trabajar en
conjunto

29

�Un ejemplo de esto sería aprovechar las fábricas (algo se está conversando entre los actores)
de envasado de jugo de cítricos de la región que han desarrollado tecnología (tetra-brik) en el
envasado productos alimenticios. Para mejorar la presentación y la calidad de la leche fluida,
por ej.

30

�BIBLIOGRAFÍA
Abric, Jean Claude. Méthodes d'étude des représentations sociales. Eres, 2003. Traducción
Vera Bail de La búsqueda del núcleo central y de la zona muda de las representaciones
sociales.
Bravo, Luis. FODA Cuenca Lechera de Tapia –Trancas. Informe Prosap, 2006
Cisint, Juan Carlos. “Caracterización General de la Cuenca Lechera de Trancas,
Tucumán, Argentina”. Revista de Extensión N° 02. Facultad de Agronomía Y Zootecnia.
Universidad Nacional de Tucumán. San Miguel de Tucumán. Argentina. 2004.
González Peñalba, Mariana; Bonifacio, Luis. Evaluación sobre el potencial de la industria
lechera del Valle de Lerma en la Provincia de Salta. Universidad Católica de Salta, Escuela de
Negocios, Área de investigación, 2004.
Gutman, Graciela; Iturregui, María E; Filadoro, Ariel. Propuestas para la formulación de
políticas para el desarrollo de tramas productivas regionales. El caso de la lechería caprina en
Argentina. CEPAL, Naciones Unidas, mayo 2004. ISSN electrónico 1684-0356
Dirección de Ganadería de la Provincia de Tucumán. SAAyA. Relevamiento de La Cuenca
Lechera del Departamento de Trancas. Diciembre 2006.
Pomeon, Thomas; Boucher, François; Cervantes, Fernando et al. Las Dinámicas colectivas
en dos cuencas lecheras Mexicanas: Tlaxco, Tlaxcala y Tizayuca, Hidalgo. Agroalim, Junio
2006, vol.11, no.22, p.49-64.
Navarro, Juan. Análisis de la prefactibilidad de Choromoro en lo que se refiere a los márgenes
brutos. Prosap, 2006.
Ramos, Eduardo; Delgado, M.; Gallardo, R. "Una propuesta de diagnóstico y formulación
participativos en los programas y proyectos de desarrollo en áreas rurales". En IV Congreso
Internacional de Ingeniería de Proyectos, Córdoba, España. 1998.
Vázquez Barquero, A.; Madoery, O. Transformaciones globales, instituciones y políticas de
desarrollo local, Ed. Homo Sapiens, Rosario, Argentina. 2001.

31

�AGRADECIMIENTOS

Agradecemos la especial colaboración a este trabajo a: Juan Navarro y Daniel Gollán de la
Dirección de Ganadería de la Prov. de Tucumán, Flavio Aguilera y Max Sandelowski de la
subsecretaría de la Producción de la Prov. de Salta, Lucho Fernández y Luis Bravo del Prosap,
Alejandro Le Fort del PSA, Santiago Di Tella, Domingo Colombres, Belén Bocanera del PSA,
Guillermo Martínez y Francisco Ayudarte del INTA Trancas, Carlos Sánchez Loria de la Mesa
de Lechería de Tucumán, Martín Gana asesor CREA, Pedro Luna de Leche al Pie de la Vaca,
Gustavo Frías Silva de la delegación de la SAGPyA en Tucumán, Lucio Paz Posse de la
Cámara de la Producción de Salta, Alicia Olmeda de Desarrollo Social de la Nación, Amílcar
Arzubi y Alicia Deyheralde de la SAGPyA y a todas las personas entrevistadas
Personas entrevistadas que colaboraron con el desarrollo de este trabajo:
Ramiro y José Ignacio Lobo de la Subsecretaría de la Producción de Tucumán, Carlos Rearte
comedor comunitario, Gustavo Peretti de Cosalta; Alberto Paz Posse de Leche al pie de la
Vaca, Lucas Médici de Cerros Tucumanos, Marta Núñez del Cerela, Juan Carlos Cisint de la
Cátedra de Lechería, FAZ UNT, Gustavo Lee de Cosalta, Facundo y Julián Alvarado de Campo
Quijano, Mario Aráoz de la Escuela Agrotécnica Miguel de Güemes, Juan José Candotti y
Mónica Chávez del INTA Cerrillos, Marcelo Usandivaras de lácteos Mu, María Cornejo y
Mariana González de la Universidad Católica de Salta, Pablo Boquete de Supermercados
Luque, , Lucas Zavaleta, Pablo Sanna, Hernán Sanna, Carlos Mirabella, Julio Paz, Pablo y
Domingo Viscido Roberto Gonea, Pablo Frías Silva, Cleia Avalo de Desarrollo Social de Salta,
José Ramírez de Salud de Salta, Alicia Bernabou de Educación de Salta, Federico Lee, Julio
Guillermo de la Cuesta, Rodrigo A Caro Figueroa, Francisco y José Luis Cambera, Domingo
Colombres, Álvaro Simón Padrós, Julio Santillán, Betencur, Haldo, Romero Damián Bartorel,
Raúl Chevaia, Grupo de productores de Benjamín Paz, Las Arcas y La Cañada, Grupo de
productores CREA, Enrique Olmedo, Alfonso C. Máculus, Francisco Cambera

32

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Nieto, D.; Quintana, J.; Scala, E.</text>
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                <text>Análisis de las cuencas lecheras de Trancas (Tucumán) y Valle de Lerma (Salta), identificación de las problemáticas y evaluación de alternativas de desarrollo</text>
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                <text>Nov 2007</text>
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                <text>CUENCAS LECHERAS; SALTA ; TUCUMÁN; PRODUCCIÓN; INDUSTRIA; MERCADOS&#13;
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                <text>Programa de Cooperación Técnica entre la FAO y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca</text>
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                    <text>�PERSPECTIVAS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
EN LA ARGENTINA Y EN BRASIL
- SAGPyA / IICA -

Buenos Aires, Octubre de 2005

�Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil / coordinado por
Edith Scheinkerman de Obschatko y Flory Begenisic - 1a ed. - Buenos Aires :
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura - IICA : Secretaría
de Agricultura Ganadería Pesca y Alimentación - SAGPYA, 2006.
150 p. : il. ; 28x22 cm.
ISBN 987-9159-08-X
1. Recursos Renovables. 2. Economía Argentina y Brasilera. I. Scheinkerman
de Obschatko, Edith, coord. II. Begenisic, Flory , coord.
CDD 333.79 : 330.98

PERSPECTIVAS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES EN LA ARGENTINA Y EN BRASIL

Primera edición. IICA/SAGPyA. Marzo, 2006.
©

Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) - Oficina en la Argentina
Bernardo de Irigoyen 88 - 5° Piso
C1072AAB Buenos Aires, Argentina
Tel.: (54-11) 4345-1210
http://www.iica.org.ar
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA)
Av. Paseo Colón 982 - 2° Piso - Of. 220
C1063ACW Buenos Aires, Argentina
Tel.: (54-11) 4349-2222/2223
http://www.sagpya.mecon.gov.ar

Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial de este libro sin autorización
escrita del IICA. Las ideas contenidas en este libro no reflejan necesariamente el criterio del IICA.
ISBN 10: 987-9159-08-X
ISBN 13: 978-987-9159-08-8
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
Impresión: VCR Impresores
Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723.

�PRESENTACIÓN
Con la llegada del siglo XXI, puerta de ingreso a un nuevo milenio, nos encontramos frente a una
oportunidad histórica en materia de biotecnología: la posibilidad de desarrollar a conciencia, fuentes de
energía que puedan ser una alternativa válida para reemplazar a los combustibles fósiles y que permitan,
al mismo tiempo, frenar el impacto ambiental que la contaminación imprime sobre nuestro planeta.
Sabemos que es cada vez más cercano el agotamiento de los combustibles fósiles. Esto nos ubica
frente al gran desafío que implica ir en búsqueda de fuentes de energía alternativas que puedan garantizar la protección del medio ambiente, y al mismo tiempo generar el impulso necesario para hacer frente a
la crisis mundial que la desaparición de combustibles tradicionales podría desatar.
Esta encrucijada nos plantea un gran desafío, pero tenemos claro que son grandes las ventajas con
que contamos, y eso nos vuelve optimistas. La diversidad geográfica de nuestro territorio y el desarrollo
tecnológico alcanzado por nuestra industria oleaginosa, nos brinda la posibilidad de generar nuevas
energías alternativas.
En nuestro país, la elaboración de biocombustibles puede realizarse a través de la industrialización
de grasas animales y de los cultivos tradicionales, como la soja, el maíz, el girasol, el sorgo, y la caña de
azúcar, y de los no tradicionales, como el tung, el cártamo o colza.
En todos los casos estamos frente a una gran oportunidad: la de favorecer a las economías regionales, aprovechando nuestra excelente materia prima para producir energías alternativas renovables.
La elaboración de biocombustibles suma valor agregado a los productos primarios, promueve la
creación de empleo calificado, impulsando así, un mayor desarrollo de la economía en su conjunto.
Por estos motivos, la Secretaría de Agricultura le ha otorgado un valor estratégico a la investigación,
el desarrollo y la formulación de propuestas de políticas en materia de agroenergía. Ejemplos de esta
política son la creación del Programa Nacional de Biocombustibles, y el apoyo brindado al Proyecto de
Ley de Biocombustibles en el Congreso Nacional que permitirá promover su uso sustentable, al tiempo
que facilitará la inversión pública y privada en su producción.
La publicación que aquí se presenta es fruto del esfuerzo conjunto de los técnicos especializados de
la Secretaría de Agricultura de la Nación y del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. El trabajo analiza los antecedentes y experiencias de investigación y producción en la Argentina y
Brasil, así como aspectos de la organización institucional para la promoción y desarrollo de los biocombustibles, temas que serán de indudable utilidad para todos los vinculados e interesados en el tema.

Miguel A. Campos
Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos

��PREFACIO
La gran relevancia que ha tomado el tema de los biocombustibles, que pueden producirse a
partir de productos de la agricultura y de la ganadería transformándolos en etanol, biodiesel y biogás, motivó el interés de la SAGPyA, el INTA y el IICA para desarrollar un esfuerzo común de investigación.
En la Argentina el tema es explorado por la SAGPyA desde hace varios años, y en 2004 fue
creado el Programa Nacional de Biocombustibles. Al mismo tiempo, está en debate en el Congreso un proyecto de ley de promoción de la producción y el uso de biocombustibles y, además, ya
existen iniciativas y experiencias públicas y privadas en la producción de biodiesel y etanol.
Por otra parte, en el ámbito del IICA, el apoyo a los países para explorar las posibilidades de
producción de biocombustibles se ha establecido como una de las prioridades de su Agenda de Cooperación Técnica. En esta dirección, la Institución está facilitando el intercambio entre los países de
América y, particularmente, del Cono Sur. Por este motivo, y a solicitud de la SAGPyA, se ha definido como una acción de cooperación técnica de la Oficina del IICA en la Argentina la colaboración en
estudios de antecedentes sobre la situación actual y perspectivas de los biocombustibles en el mundo, y el análisis de experiencias en esta actividad.
Teniendo en cuenta que en la Argentina el INTA es el organismo que tiene bajo su órbita el
quehacer científico y tecnológico relacionado con el sector agropecuario, y que ya ha realizado diversas experiencias relacionadas con los biocombustibles, la SAGPyA ha propiciado su participación, a través del Instituto de Ingeniería Rural, en los aspectos tecnológicos del tema.
El presente trabajo, fruto de la cooperación institucional mencionada, realiza una revisión y análisis de los antecedentes y experiencias sobre biocombustibles en la Argentina y en Brasil, como un
aporte a las investigaciones que se han iniciado y que continuarán en el futuro sobre un tema de
prioridad estratégica para el país.

Benedito Rosa
Representante del IICA-Argentina

Javier María de Urquiza
Subsecretario de Agricultura,
Ganadería y Forestación

�PARTICIPANTES

Coordinación general y edición:
Dra. Edith S. de Obschatko (IICA - Argentina)
Coordinación técnica:
Dra. Edith S. de Obschatko (IICA - Argentina)
Ing. Agr. Flory Begenisic (Directora de Agricultura - SAGPyA)
Técnicos:
Lic. Miguel Almada (Programa Nacional de Biocombustibles - SAGPyA)
Lic. Federico Ganduglia (IICA-Argentina)
Ing. Agr. Andrés Leone (Programa Nacional de Biocombustibles - SAGPyA)
Sr. Juan Carlos Ferrero (Asistente de investigación en SAGPyA)
Por el INTA:
Ing. Agr. Jorge A. Hilbert (Director del Instituto de Ingeniería Rural)
Ing. Agr. Luis Panicelli (Becario)

�ÍNDICE
RESUMEN EJECUTIVO
I.

INTRODUCCIÓN

II.

LOS BIOCOMBUSTIBLES EN LA ARGENTINA

1. BIODIESEL
Antecedentes
Aspectos económicos
Aspectos institucionales

2. ETANOL ANHIDRO
Antecedentes
Aspectos económicos
Aspectos institucionales
III.

19

23
23
26
39
41
41
43
49

LOS BIOCOMBUSTIBLES EN BRASIL

1. BIODIESEL
Aspectos económicos
Aspectos institucionales

2. ETANOL
Aspectos económicos
Aspectos institucionales
IV.

1

51
51
68
89
89
99

ASPECTOS TECNOLÓGICOS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
EN LA ARGENTINA Y BRASIL
1. Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en la Argentina

111

2. Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en Brasil

123

ANEXO
1. Proyecto de Ley de Biocombustibles

133

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

RESUMEN EJECUTIVO
CONTEXTO GENERAL
–

Los biocombustibles han adquirido una importancia y valoración creciente por razones ambientales (las implicancias de su uso en la reducción de las emisiones de carbono), económicas (las
perspectivas de agotamiento de combustibles fósiles frente al crecimiento continuo de la demanda; la potencialidad del sector agropecuario para posicionarse como fuente de energía, generando inversión, trabajo y valor agregado a la cadena), sociales (la generación de oportunidades
para la agricultura familiar y para regiones postergadas) y estratégicas (promoción de “energías
de transición” para fomentar las fuentes energéticas renovables, adaptadas a las tecnologías actuales, evitando grandes modificaciones en los motores que utilizan combustibles fósiles).

–

A ciertos niveles de precios del petróleo, los biocombustibles son competitivos en condiciones de
mercado. Sin embargo, la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles y de los productos
agropecuarios genera una volatilidad e incertidumbre que restringirían la inversión en medianas
empresas. El establecimiento, a través de la ley, de una demanda cautiva es el mecanismo general que han utilizado los gobiernos para asegurar la inversión y el desarrollo del sector. La Unión
Europea y Brasil ya adoptaron legislaciones creando la obligación de utilizar biocombustibles en
determinadas proporciones.

–

Mundial: Demanda creciente de energía (China e India). Perspectiva de agotamiento de recursos
no renovables en el mediano plazo. Precios del petróleo en alza continuada en los últimos
3 años; fuertemente influido por acontecimientos mundiales. Precio futuro para febrero de 2006:
68 US$/barril.

–

Demandas ambientales: combustibles no contaminantes y renovables (influidos por cambio climático, efecto invernadero, contaminación urbana, catástrofes, etc.).

–

Políticas favorables al uso de combustibles renovables en casi todo el mundo (UE, USA, Japón,
etc.). Perspectivas de un crecimiento significativo de la demanda mundial.

BIODIESEL
Argentina - ASPECTOS ECONÓMICOS
Contexto energético
-

93% de energía proveniente de recursos no renovables (gas natural: 49%; petróleo: 38%; otros: 6%).
7% de energía proveniente de recursos renovables: 5% hidroeléctrica, 2% de biomasa (leña/carbón
vegetal 1%, bagazo 1%).
48% de gasoil en la matriz de combustibles fósiles.
92% del gasoil destinado a transporte de cargas, agropecuario y transporte de pasajeros.
Precios energéticos locales (incluyendo combustibles) retrasados con respecto a Latinoamérica,
Europa y EE.UU.
Producción, productividad, exploración y reservas decrecientes de petróleo y gas natural.
Horizonte de las reservas comprobadas de petróleo: 9,1 años; horizonte de las reservas comprobadas de gas: 10,2 años.

1

�Contexto productivo agropecuario
Elevada producción de soja y girasol (tercer productor mundial en ambos casos).
Escasa producción de otras oleaginosas.
Amplias condiciones agroecológicas para el cultivo de diversas especies con fines energéticos.
Sector agropecuario competitivo y de importancia estratégica en la economía nacional.

-

Insumos y tecnología
-

Ruta tecnológica probable: metílica.
Industria aceitera: una de las más competitivas del mundo, actualmente en expansión. Producción
concentrada en aceites de soja (78%) y girasol (21%).
Ruta etílica poco probable. Actualmente: no se produce etanol a escala comercial

Oferta actual de biodiesel
Aún no se ha iniciado la producción de biodiesel a escala comercial. Entre 1999 y 2003 se anunciaron
proyectos; algunos se pusieron en marcha. Actualmente hay algunas plantas en producción y proyectos
demorados.

Demanda potencial y proyectada de biodiesel
De aprobarse la ley en el transcurso del año 2005:
2008: (1° día del cuarto año, B5 obligatorio): 650 millones de litros.
2023: 1090 millones de litros.
(Supuesto: 3,5% acumulativo anual de crecimiento del consumo de gasoil).

Demanda potencial de materias primas y área agrícola
2008 (B5 obligatorio):
Alternativas iniciales: Soja: 3,5 millones de tn y 1,2 millones de ha para abastecer la totalidad del mercado, o Girasol: 1,6 millones de tn y 0,9 millones de ha para abastecer la totalidad del mercado.
Otras alternativas potenciales: colza y, para abastecimientos locales, oleaginosas menores tales como,
cártamo, palma, ricino, etc.

ASPECTOS INSTITUCIONALES
Visión
-

2

Aprovechar las ventajas comparativas del país para fortalecer y diversificar la matriz energética.
Sustitución de importación de gasoil.
Creación de nuevas industrias inexistentes en el país.
Efecto riqueza generado por inversiones para esta nueva industria.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

-

Generación de mano de obra directa e indirecta, incluyendo sector industrial y agropecuario.
Desarrollo de cultivos energéticos en áreas marginales, contribuyendo a mejorar el nivel de vida de
la población del lugar.
Diversificación de riesgo del productor que destine parte de su área de siembra a cultivos para energía.
Mejora ambiental por reducción de emisiones contaminantes al utilizar naftas E5 y gasoil B5.
Incorporación de valor agregado a los aceites y granos.

Objetivos y estrategias de la política
A través de la sanción de una ley nacional, se pretende reglamentar un régimen promocional para la
investigación, desarrollo, generación y uso de biocombustibles y derivados oleoquímicos, con el
objeto de:
a) Institucionalizar un marco legal mínimo y necesario para promover la producción de biocombustibles;
b) ofrecer alternativas para paliar el posible agotamiento del petróleo y gas, promocionando el desarrollo de biodiesel y bioetanol;
c) beneficiar el ambiente y la salud humana, reduciendo las emisiones de CO2, azufre y partículas
cancerígenas;
d) acceder a los Certificados de Reducción de Emisiones (MDL del Protocolo de Kyoto);
e) posicionar al campo como fuente de energía;
f) transformar en ventajas competitivas las ventajas comparativas de la Argentina para la producción de biocombustibles;
g) establecer un corte obligatorio de gasoil y naftas con biodiesel y bioetanol, posibilitando el desarrollo de un mercado sustentable de biocombustibles en la Argentina;
h) establecer cuotas de distribución en función de las posibilidades de provisión de las economías
regionales, de manera de atomizar la oferta de biocombustibles.

Características del marco institucional
Actualmente:
- No hay aún un régimen especial para la producción e incorporación a combustibles de biodiesel.
Hay un compromiso de apoyo explícito del poder Ejecutivo, y un compromiso del Legislativo, para
sancionar una ley específica para los biocombustibles. Existe un proyecto de ley que ya cuenta con
media sanción de la Cámara de Senadores y con el dictamen favorable de cinco Comisiones de la
Cámara de Diputados y, actualmente, en tratamiento por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de
dicha Cámara.

Diseño y ejecución de la política
De aprobarse el proyecto de ley, se crearía la Comisión Nacional de Biocombustibles (presidida por la
Secretaría de Energía, e integrada por un representante de las siguientes Secretarías: de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos; de Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Ingresos Públicos, de Comercio e
Industria y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva), con competencias formales para el diseño de
la política hacia el sector. Para ello, gozará de autarquía operativa, presupuestaria y financiera.

3

�Instrumentos
• Legales
De aprobarse el proyecto de ley sin modificaciones:
Demanda cautiva: B5 obligatorio desde 2008 o el primer día del 4° año de sancionada la ley.
• Subsidios
No están previstos en el proyecto de ley.
• Estímulos fiscales
Decreto 1396/2001
- Exención del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (por diez años).
- Invitación a las provincias a otorgar exenciones a los impuestos a los Sellos, Ingresos Brutos e Inmobiliario.
- Amortización acelerada de la inversión.
• Crédito
No existen líneas de crédito específicas para el sector.
• De inclusión social
De aprobarse el proyecto de ley sin modificaciones: cuota de distribución del 20% de la demanda total
de biocombustibles necesario para el corte obligatorio, a otorgarse priorizando el desarrollo de “economías regionales”.
• Investigación y desarrollo
No existe una política específica para el fomento de I&amp;D en biocombustibles. Existen instrumentos de
financiamiento del Estado Nacional en el marco de los cuales proyectos de I&amp;D en biocombustibles pueden ser elegibles.

Rol de los actores públicos
De aprobarse el proyecto de ley se crearía la Comisión Nacional de Biocombustibles como autoridad de
aplicación, con las siguientes funciones:
a) Promover y controlar la investigación, la producción sustentable y el uso de biocombustibles y
derivados oleoquímicos.
b) Establecer la definición y normas de calidad de los biocombustibles y derivados oleoquímicos.
c) Emitir las resoluciones a las que deberán someterse los proyectos que le sean presentados para
su calificación y aprobación.
d) Calificar los proyectos, aprobarlos y certificar la fecha de puesta en marcha.
e) Fiscalizar en forma directa a través de las reparticiones u organismos que la integran, de acuerdo a sus especialidades.
f) Aumentar el porcentaje mínimo de participación de los biocombustibles en cortes con gasoil o
naftas.
g) Determinar las cuotas de distribución de la oferta de biocombustibles.
h) Crear y llevar actualizado un registro público de proyectos aprobados.

4

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

i)

Firmar convenios de cooperación técnica y similares con distintos organismos públicos, privados, mixtos y organizaciones no gubernamentales.

En lo que respeta al consumo, el proyecto de ley también prevé que el sector estatal utilice porcentajes mayores a los del corte obligatorio, de acuerdo a lo que establezca la Autoridad de Aplicación.

Rol esperado de los actores privados
-

-

Sector agrícola: Se espera que la agricultura empresarial sea dominante en la provisión de materia
prima.
Sector agroindustrial: Las empresas de la industria aceitera no han anunciado aún estrategias ni
acciones en materia de biocombustibles.
Sector energético: Repsol-YPF y Petrobrás han demostrado interés, pero aún no han fijado plazos ni
volúmenes de producción. Ambas se integrarían hacia atrás en la cadena. Petrobrás anunció una
alianza con el estado neuquino y Transportes Gabino Correa para realizar una experiencia en biodiesel en la Provincia de Neuquén. Repsol-YPF trabaja en un plan para la producción de biodiesel
con el objetivo de convertirse en el primer productor del mercado. El biodiesel para el corte obligatorio sería abastecido por plantas de mediana y gran escala.
Sector consumidor: Se espera que, tras un proceso de concientización, parte del sector consumidor
(especialmente agro), utilice voluntariamente porcentajes incluso superiores al establecido por ley.

BIODIESEL
Brasil - ASPECTOS ECONÓMICOS
Contexto energético
-

56,4% de energía proveniente de recursos no renovables (petróleo: 39,7%; gas natural: 8,7%;
otros: 8%).
43,6% de energía originada en recursos renovables: 26,3% proveniente de biomasa (caña de azúcar
13,2%, madera y otras biomasas 13,1%), 14,5% de hidroelectricidad y otros renovables 2,8%.
Producción creciente de petróleo y gas.
Importador neto de gasoil (6% de la demanda en 2004)
El gasoil representa el 58% de la matriz de combustibles vehiculares.
Perspectivas de agotamiento de las reservas de petróleo en 19 años y de gas en 17 años.

Contexto productivo agropecuario
-

Disponibilidad variada de especies de oleaginosas, en función de diversidad edafoclimática: soja
mayoritariamente (Brasil es segundo productor mundial), ricino, palma, algodón, maní, girasol y especies nativas (jatropha, babaçu, buriti, entre otros).
Alternativas de abastecimiento territorial: Probablemente soja en Centro-Sur, ricino en Nordeste y
palma en Norte para el corto/mediano plazo. Largo plazo: Investigan posibilidades de desarrollo de
especies que no compitan con la producción de alimentos (jatropha, babaçu, ricino).
Potencial significativo de extensión territorial: 90 millones de ha en los cerrados (granos), 70 millones
de ha en la Amazonia (palma), más de 450 municipios del Nordeste aptos para el desarrollo del ricino.

5

�Insumos y tecnología
-

Primer productor mundial de etanol.
Importador de metanol.
Acceso a rutas tecnológicas alternativas: principalmente etílica (bioetanol), y como alternativa
metílica.
Industria aceitera con alto nivel de capacidad de procesamiento (40,8 millones de tn en 2004). Producción concentrada en aceite de soja (90%).
Se han desarrollado empresas productoras de plantas industriales.
Industria automotriz integrada a la cadena de biocombustibles (caso etanol: desarrollo de motores
flex-fuel).

Oferta actual de biodiesel
Seis plantas ya autorizadas por la ANP (con capacidad anual estimada en 57,4 millones de litros). Varios
proyectos en proceso de aprobación y anuncios de inversiones. Capacidad total de las plantas autorizadas más proyectos en marcha: 560 millones de litros.

Demanda potencial y proyectada de biodiesel
2005 (si B2 fuese obligatorio): 783 millones de litros.
2008 (B2 obligatorio): 917 millones de litros.
2013 (B5 obligatorio): 2700 millones de litros.
(Supuesto: 1,6% acumulativo anual de crecimiento de las ventas de gasoil).

Demanda potencial de materias primas y área agrícola
-

2008 (B2 obligatorio):
Soja: 3,7 millones de tn y 1,3 millones de ha para abastecer a la región Centro-Sur (4,9 millones
de tn y 1,7 millones de ha para abastecer todo el país).
Ricino: 260 mil tn y 340 mil ha para abastecer a la región Nordeste.
Palma: 204 mil tn y 20 mil ha para abastecer a la región Norte.
2013 (B5 obligatorio):
Soja: 10,8 millones de tn y 3,7 millones de ha para abastecer a la región Centro-Sur (14,3 millones
de tn y 5 millones de ha para abastecer todo el país).
Ricino: 782 mil tn y 1 millón de ha para abastecer a la región Nordeste.
Palma: 637 mil tn y 60 mil ha para abastecer a la región Norte.

ASPECTOS INSTITUCIONALES
Visión
-

6

“El biodiesel puede contribuir favorablemente para la solución de cuestiones fundamentales para el
país:
a) Generar empleo y renta (inclusión social).
b) Reducir emisiones de contaminantes/costos en el área de salud.
c) Atenuar disparidades regionales.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

-

d) Reducir dependencia de las importaciones de petróleo.” (Conclusiones del Grupo de Trabajo
Interministerial).
“Brasil presenta condiciones para convertirse en uno de los mayores productores de biodiesel del
mundo. Además de asegurarse el abastecimiento interno posee gran potencial de exportación. A
mediano plazo, el biodiesel puede ser una fuente importante de divisas para el país, sumándose al
etanol como combustible renovable que Brasil puede y debe ofrecer a la comunidad mundial.” (Presentación del PNPB).

Objetivos de la política
Implementación sustentable, tanto técnica como económicamente, de la producción y uso del biodiesel, con
enfoque en la inclusión social y en el desarrollo regional, vía generación de empleo y renta.

Estrategia
-

Implantar un programa sustentable, promoviendo la inclusión social.
Garantizar precios competitivos, calidad y oferta.
Producir el biodiesel a partir de diferentes fuentes de oleaginosas y en regiones diversas.
Corte obligatorio de gasoil con biodiesel.

Marco legal
-

-

Establece los organismos de actuación para el diseño e implementación del Programa Nacional de
Producción y Uso de Biodiesel.
Autoriza el uso comercial de biodiesel y establece los porcentuales de mezcla al gasoil y la forma de
utilización. Corte obligatorio del 2%, en volumen, a partir de 2006 para la producción, utilizando materias primas provistas por la agricultura familiar, y, a partir de 2008, en el resto de los casos. Corte
obligatorio del 5% a partir de 2013. La adición podrá ser superior cuando la mezcla se destine a testeo o uso en flotas vehiculares cautivas o específicas, transporte acuático o ferroviario, generación
de energía eléctrica, proceso industrial específico.
Define el régimen tributario de los combustibles.
Instituye el sello Combustible Social.
Establece la figura de productor de biodiesel, las especificaciones y requisitos técnicos del combustible, sus parámetros de control de calidad y estructura la cadena de comercialización.
Define el marco regulatorio y de fiscalización del sector.

Régimen de distribución
-

Sólo podrá ser comercializado por los productores de biodiesel, importadores y exportadores de
biodiesel, distribuidores de combustibles líquidos y refinerías.
Sólo los distribuidores de combustibles líquidos y las refinerías, autorizados por la ANP, podrán proceder a la mezcla gasoil/biodiesel, para efectivizar su comercialización.

Características del marco institucional
-

El Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel (PNPB, diciembre 2003) constituye el eje
de la política brasileña hacia el sector. Fue estructurado con anterioridad a la introducción legal del
biodiesel en la matriz energética.

7

�-

Organismos específicos interministeriales a cargo del diseño y gestión de la política.
Coordinación de la política desde la Casa Civil.
Espacios de articulación con el sector privado (los actos normativos fueron precedidos de audiencias
con los actores privados relevantes para el sector).

Diseño de la política
Comisión Ejecutiva Interministerial (CEIB).
- Subordinada a / coordinada por la Casa Civil de la Presidencia de la República.
- Integrada por 14 organismos públicos (14 ministerios, la Casa Civil y la Secretaría de Comunicación
de Gobierno y Gestión Estratégica de la Presidencia de la República).
- Competencias: elaborar, implementar y monitorear el programa integrado; proponer los actos
normativos que fuesen necesarios para la implantación del programa; analizar, evaluar y proponer
otras recomendaciones y acciones, directrices y políticas públicas.

Ejecución de la política
Grupo Gestor.
- Coordinado por el Ministerio de Minas y Energía.
- Integrado por 14 organismos públicos (9 ministerios, la Casa Civil, el BNDES, la Agencia Nacional
del Petróleo, Petrobrás y EMBRAPA).
- Competencias: ejecución de las acciones relativas a la gestión operacional y administrativa, desarrolladas para el cumplimiento de las estrategias y directrices establecidas por la CEIB.

Instrumentos
• Legales
Demanda cautiva: B2 obligatorio desde 2008 (se adelantó a 2006 para el caso de biodiesel elaborado
por productores que detenten el Sello “Combustible Social”, i.e. que adquieran materia prima a la agricultura familiar); B5 obligatorio desde 2013.
• Subsidios
No están previstos.
• Estímulos fiscales
-

-

8

Exención del Impuesto a la Producción Industrial (IPI).
Exención de la CIDE sobre combustibles.
Reducciones de los impuestos PIS y COFINS, diferenciadas según materia prima, región y tipo de
proveedor, en diferentes escalas:
a) Biodiesel fabricado a partir de ricino o palma en las regiones norte, nordeste y en el semiárido:
reducción del 31%;
b) Biodiesel fabricado a partir de materias primas adquiridas a la agricultura familiar: reducción
del 68%;
c) Biodiesel fabricado a partir de ricino o palma producidos en las regiones norte, nordeste y semiárido, adquiridos a la agricultura familiar: reducción del 100%.
El resto de las alternativas (incluyendo a la producción de biodiesel a partir de soja adquirida a la
agricultura empresarial), tributa la misma cuantía de impuestos federales que el gasoil.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

-

Tributos estaduales: convenios aprobados por el Conselho Nacional de Política Fazendaria
(CONFAZ), del Ministerio de Hacienda de Brasil, autorizan a determinados Estados a conceder la
exención del Impuesto a la Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMS) en las operaciones internas con productos vegetales destinados a la producción de biodiesel.

• Crédito
-

-

Programa de Apoyo Financiero a Inversiones en Biodiesel (BNDES). Apoya inversiones en todas
las fases de producción de biodiesel, la adquisición de máquinas y equipamientos para el uso de
biodiesel o de aceite vegetal bruto e inversiones en desarrollo de coproductos y subproductos
del biodiesel. La tasa de interés va del 10,75% al 12,75% anual, en los casos de operación directa, variando según el tamaño de las empresas y la posesión o no del sello Combustible Social.
PRONAF (Ministerio de Desarrollo Agrario). Financia a la producción de materia prima para biodiesel
efectuada por la agricultura familiar. La línea PRONAF Biodiesel, cuenta con un presupuesto para
2005 de R$ 100 millones (ampliable). También existe otra línea específica para adquisición de máquinas y equipamiento, en el marco de la política del MDA para la mecanización de la agricultura
familiar. Las tasas de interés del PRONAF varían del 3% al 4%.

• De inclusión social
Sello Combustible Social: Es concedido al productor de biodiesel que promueva la inclusión social de los
agricultores familiares que le provean materia prima. Le confiere al productor de biodiesel derecho a beneficios de políticas públicas específicas adoptadas para promover la producción de combustibles renovables
y podrá ser utilizado para fines de promoción comercial de su producción.
Cuotas regionales: Actualmente se encuentra en discusión un proyecto de ley (5690/05), que determina
que las regiones Norte y Nordeste deberán ser responsables por la fabricación del 20% de la producción
mínima de biodiesel exigida en Brasil.
• Investigación y Desarrollo
-

-

Red Brasileña de Tecnología de Biodiesel (RBTB): En el ámbito del PNPB funciona un módulo de
Desarrollo Tecnológico coordinado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología. A través de la RBTB se
desarrollan proyectos de I&amp;D financiados con fondos del MCT (R$ 12 millones en 2003 y 2004) y
con contrapartidas obligatorias de los gobiernos estaduales o municipales, con la participación de
universidades, instituciones de investigación, empresas y cooperativas o asociaciones de pequeños
productores. Los temas en desarrollo se dividen en: agricultura, almacenamiento, caracterización y
control de calidad, coproductos, producción, tests y ensayos en motores.
Plan Nacional de Agroenergía: Elaborado por EMBRAPA y lanzado en octubre de 2005, tiene como
objetivo desarrollar y transferir conocimiento y tecnologías para la producción sustentable de la agricultura de energía y el uso racional de la energía renovable, buscando la competitividad del agronegocio brasileño y el soporte a las políticas públicas. Prevé construir las bases del Consorcio
Brasileño de Agroenergía, que reunirá acciones de varios sectores productivos, y de un fondo de inversión para dicho consorcio, que apunta a concentrar investigaciones e información sobre las posibilidades de crecimiento del sector de agroenergía, atrayendo no solo a actores del sector agrícola,
sino también de las industrias petrolera y automotriz. También se prevé la creación del Centro de
Agroenergía, con el objetivo de discutir la ampliación de la producción de biodiesel y de etanol. El
énfasis de EMBRAPA está centrado en los aspectos agronómicos, por lo que la investigación prevista abarcará hasta la caracterización del tipo de aceite.

• Otros
-

Petrobrás: La firma estatal está en condiciones de tener un rol clave en la adquisición y distribución
de biodiesel, como así también en la formación de sus precios. Sus decisiones de garantía de compra de cantidades predeterminadas de etanol, en los primeros años del PROÁLCOOL, resultaron de-

9

�-

terminantes para la estabilidad de ese sector. Además, está efectuando actividades de I&amp;D, y construyendo plantas de producción de biodiesel.
Instrumentos en estudio: sistema de compras garantizadas, incentivos al consumo (programa para
grandes consumidores), precios mínimos, cuota de mercado del 20% para las regiones Norte y Nordeste (Proyecto de Ley).

Rol de los actores públicos
-

Casa Civil/Presidencia. Coordina el diseño de la política sectorial, a través de la CEIB.
Ministerio de Minas y Energía: Participación en el diseño de la política sectorial. Coordina la ejecución de la política sectorial.
Ministerio de Desarrollo Agrario. Participación en el diseño y ejecución de la política sectorial. Foco
en la agricultura familiar. Administración del Sello Combustible Social y del PRONAF.
Ministerio de Agricultura. Participación en el diseño y ejecución de la política hacia el sector. Se concentra en el foco económico de la política sectorial. Foco en la agricultura empresarial.
Ministerio de Ciencia y Tecnología. Coordinación y gestión del módulo tecnológico del PNBP y de la
Red Brasileña de Tecnología de Biodiesel.
Agencia Nacional de Petróleo: Responsable por la regulación y fiscalización del biodiesel, establece
las especificaciones del combustible, reglamenta la distribución, logística de abastecimiento, etc.
Gobiernos estaduales: Participan de la RBTB, cofinanciando proyectos de I&amp;D, generalmente a través de sus dependencias de ciencia y tecnología. Algunos participan activamente en el fomento de
la inversión en sus territorios.
Universidades: Participan de la RBTB e independientemente, en algunos casos con plantas piloto.
Otros organismos que componen la CEIB y el Grupo Gestor: participan en forma accesoria, de
acuerdo a sus especialidades.

Rol de los actores privados
-

-

-

-

10

Sector agrícola: se espera una participación importante de la agricultura familiar, especialmente en
las regiones Norte y Nordeste. La agricultura empresarial será fundamental en el abastecimiento de
soja en la región Centro-Sur.
Sector agroindustrial: Hasta el momento no han ingresado las grandes aceiteras del complejo sojero
(ABIOVE), pero se espera que lo hagan a partir del corte obligatorio. Sí lo ha hecho el principal productor de aceite de palma. Empresas del complejo sucroalcoholero evalúan su ingreso para la producción de biodiesel por ruta etílica, integrándose así la producción de biodiesel y de etanol.
Multinacionales: Una multinacional agroalimentaria (la francesa Dagris) ya ha anunciado inversiones
para ingresar al sector. Una porción del capital de la mayor planta autorizada hasta el momento fue
adquirida por Ecogreen Solutions (capital del Deutsche Bank).
Micro y pequeñas usinas: no hay intención gubernamental de fomentar el desarrollo de microusinas
para el autoconsumo. Por el contrario, se las considera una alternativa riesgosa y con potenciales
perjuicios para la calidad del producto. Las plantas más pequeñas hasta el momento poseen escalas
de 3 a 6 millones de lt/año. Se espera que en el futuro estas firmas atiendan nichos de mercado.
Sector energético: Petrobrás se está integrando verticalmente hacia atrás, mediante la construcción
de plantas propias de producción de biodiesel.
Sector automotriz: ANFAVEA se comprometió por propuesta del Gobierno a mantener la garantía de
los motores a gasoil que utilicen B2. Se espera que haga lo mismo para B5. El sector sería importante en el desarrollo de innovaciones que favorezcan el uso de biodiesel (al igual que con los motores
flex-fuel en el caso de etanol).
Sector de maquinaria agrícola: los principales fabricantes de maquinaria agrícola del país ya están
realizando investigaciones para adaptar los motores de sus tractores al biodiesel, mediante tests y
adaptaciones para que sus vehículos acepten mezclas de 5% a 20% de biodiesel e incluso B100.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

ETANOL
Argentina - ASPECTOS ECONÓMICOS
Contexto energético
-

93% de energía proveniente de recursos no renovables (gas natural: 49%; petróleo: 38%; otros: 6%).
7% de energía proveniente de recursos renovables: 5% hidroeléctrica, 2% de biomasa (leña/carbón
vegetal 1%, bagazo 1%).
15% de naftas en la matriz de combustibles fósiles.
92% del gasoil destinado a transporte de cargas, agropecuario y transporte de pasajeros.
Precios energéticos locales (incluyendo combustibles) retrasados con respecto a Latinoamérica,
Europa y EE.UU.
Producción, productividad, exploración y reservas decrecientes de petróleo y gas natural.
Horizonte de las reservas comprobadas de petróleo: 9,1 años; horizonte de las reservas comprobadas de gas: 10,2 años.

Contexto productivo agropecuario
-

Condiciones agroecológicas favorables para la producción de maíz y sorgo.
6º productor (19,5 millones de toneladas en 2004/05) y 2º exportador mundial de maíz.
Baja producción de caña de azúcar (1,72 millones de toneladas en 2004).
Crecimiento del área, rendimiento y producción de maíz durante los últimos diez años.

Oferta actual de etanol
-

Se produce etanol con destino a la industria alimenticia, bebidas, farmacéutica y otras (no para combustible).
Los productores actuales no están integrados a las cadenas de materia prima (azúcar).

Demanda y oferta futura de etanol
De aprobarse la ley:
2008 o el primer día del 4° año de sancionada la Ley (B5 obligatorio): 200 millones de litros;
2023: 265 millones de litros.
El desarrollo de etanol según las pautas del proyecto de ley requerirá importantes inversiones en construcción de plantas de etanol. Para llegar a cubrir la demanda para el primer año de vigencia de la ley, la
inversión necesaria en plantas productoras sería de US$ 120 millones.
(Supuesto: 2% acumulativo anual de crecimiento de las ventas de nafta).

Demanda potencial de materias primas y área agrícola
Para un corte obligatorio del 5% en la nafta se requerirían 555 mil toneladas de granos (maíz/sorgo).

11

�ASPECTOS INSTITUCIONALES
Características del marco institucional
Ídem Biodiesel.

Diseño de la política
Ídem Biodiesel.

Ejecución de la política
Ídem Biodiesel.

Visión
Ídem Biodiesel, salvo el ítem correspondiente a la sustitución de importación de gasoil.

Objetivos de la política
Ídem Biodiesel.

Estrategia actual
Ídem Biodiesel.

Instrumentos
• Legales
Ídem Biodiesel.
• Subsidios
No están previstos en el proyecto de ley.
• Estímulos fiscales
Ídem Biodiesel.
• Crédito
No existen líneas de crédito específicas para el sector.

12

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

• De inclusión social
Ídem Biodiesel.
• Investigación y Desarrollo
No existe una política específica para el fomento de investigación en desarrollo en biocombustibles.
Existen instrumentos de financiamiento del Estado Nacional en el marco de los cuales proyectos de I&amp;D
en biocombustibles pueden ser elegibles.

ETANOL
Brasil - ASPECTOS ECONÓMICOS
Contexto energético
-

56,4% de energía proveniente de recursos no renovables (petróleo: 39,7%, gas natural: 8,7%, otros: 8%).
43,6% de energía originada en recursos renovables: 26,3% proveniente de biomasa (caña de azúcar
13,2%, madera y otras biomasas 13,1%), 14,5% de hidroelectricidad, y otros renovables 2,8%.
Producción creciente de petróleo y gas.
Exportador neto de nafta.
La nafta mezclada con alcohol (gasolina C) representa el 36,6% de la matriz de combustibles vehiculares.
El etanol representa el 12% del consumo de combustibles del sector transporte.
Perspectivas de agotamiento de las reservas de petróleo en 19 años y de gas en 17 años.

Contexto productivo agropecuario
-

-

Condiciones edafoclimáticas favorables para la producción de caña de azúcar.
Primer productor mundial de caña de azúcar (450 millones de toneladas en 2004).
Altas tasas de crecimiento del área (2,2% acumulativo anual), el rendimiento (1,1%) y la producción
(3,2% anual) de caña de azúcar durante los últimos diez años.
Potencial significativo de expansión territorial.

Insumos y tecnología
-

-

Tecnología avanzada para la producción de caña de azúcar.
Sistema de producción flexible azúcar-alcohol.
Ventajas de costos del etanol a base de caña con respecto a otras materias primas.
Tecnología industrial avanzada para la producción de etanol. Larga historia y experiencia (costos
descendentes por aprendizaje).
Se han desarrollado empresas productoras de plantas industriales y bienes de capital.
Tecnología avanzada para el uso de etanol en motores (motores flex-fuel).

13

�Oferta actual de etanol
-

Primer productor mundial de etanol (15,1 mil millones de litros en 2003-04, 17,4 mil millones proyectados para 2004-05).
Capacidad instalada para producir alrededor de 20 mil millones de litros.
Existen más de 300 usinas industriales (98 producen exclusivamente alcohol y 210 producen alcohol
y azúcar).
Altamente concentrada en la región Centro-Sur, particularmente en la región Sudeste.

Demanda y oferta futura de etanol
Se espera un incremento significativo de la demanda de etanol a partir de: a) el crecimiento proyectado
de la flota de vehículos flex-fuel; b) el desarrollo de la producción de biodiesel por ruta etílica; y c) el
crecimiento de la demanda externa de etanol. La demanda interna alcanzaría los 25 mil millones de litros
en 2014. La oferta está en pleno proceso de expansión, con casi 40 proyectos de instalación de nuevas
unidades. Se espera que en los próximos 10 años la producción supere los 30 mil millones de litros.

Demanda potencial de materias primas y área agrícola
La producción de 1000 millones adicionales de litros de alcohol requeriría un área de alrededor de
170 mil hectáreas de caña de azúcar. Manteniendo constantes los rendimientos y la distribución territorial del cultivo, producir 30 mil millones de litros requeriría 375 millones de toneladas y una expansión de
alrededor de 2,5 millones de ha.

ASPECTOS INSTITUCIONALES
Características del marco institucional
-

-

Entre mediados de los 70 y principios de los 90: Fuerte intervención estatal (regulación oficial del
precio de la nafta fijado en niveles muy superiores al del alcohol, garantías de compra por Petrobrás,
fuertes incentivos económicos para proyectos de producción). Experiencia del PROALCOOL: primer
programa de energías renovables a gran escala y mayor programa de biocombustibles del mundo
implementado hasta el momento.
90`s - Actual: Tendencia hacia la desregulación y el libre mercado. Las cuotas de producción y
exportación, regulación de precios y concesión de subsidios a la producción y al movimiento del etanol y el azúcar fueron eliminados paulatinamente entre mediados de los 90 y 2002.
Organismos específicos interministeriales a cargo del diseño y gestión de la política.
Coordinación de la política desde el Ministerio de Agricultura.

Marco legal
-

14

Instituyó el Programa Brasileño de Alcohol.
Autoriza el uso comercial del etanol y establece los porcentuales de mezcla a la gasolina. Corte
obligatorio del 20% al 25% (actualmente 25%).
Establece los organismos de actuación para el diseño y ejecución de la política hacia el sector.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

-

-

Define el régimen tributario de los combustibles.
Define el marco regulatorio y de fiscalización del sector, las especificaciones y requisitos técnicos del
combustible, sus parámetros de control de calidad, etc.

Régimen de distribución
-

Las refinerías comercializan la gasolina A (pura) a las distribuidoras, quienes efectúan la mezcla con
el alcohol anhidro, dando lugar a la denominada gasolina C.
Sólo las distribuidoras podrán proceder a la mezcla del alcohol anhidro con la gasolina.

Diseño de la política
Consejo Interministerial del Azúcar y del Alcohol (CIMA)
- Presidido por el Ministro de Agricultura.
- Integrado por cuatro Ministerios (Agricultura, Hacienda, Minas y Energía y Desarrollo, Comercio e
Industria).
- Competencias: deliberar sobre las políticas relacionadas con las actividades del sector sucroalcoholero, considerando: a) adecuada participación de los productos de la caña de azúcar en la Matriz Energética Nacional; b) mecanismos económicos necesarios a la autosuficiencia sectorial;
c) desarrollo científico y tecnológico. Aprobar los programas de producción y uso de alcohol etílico
combustible.

Ejecución de la política
Secretaría ejecutiva del CIMA
- Ejercida por el Secretario Ejecutivo del MAPA.
- Competencias: a) preparar las reuniones del CIMA; b) coordinar y acompañar la ejecución de las
deliberaciones y directrices fijadas por el CIMA; c) coordinar grupos técnicos que se constituyesen
para analizar y opinar sobre materias específicas.

Objetivos de la política
El Proálcool surgió como una respuesta a la crisis mundial del petróleo de los 70. Entre sus objetivos:
economía de divisas por reducción de dependencia externa del petróleo; diversificación en el uso de la
caña de azúcar (período de caída en los precios mundiales del azúcar); empleo de factores de producción ociosos y crecimiento del empleo en el medio rural.

Estrategia actual
Garantizar la estabilidad de precios y del abastecimiento interno del etanol y el azúcar, como así también
el aumento de las exportaciones de etanol (Plan Plurianual del MAPA 2004-2007).

Instrumentos
• Legales
-

Demanda cautiva: E25 obligatorio.

15

�-

Aplicación de parte de la recaudación de la CIDE sobre combustibles: se establece que podrá ser
utilizada para apoyar la producción y comercialización de etanol, mediante los siguientes instrumentos (solo el primero ha sido utilizado y no opera actualmente): 1) Financiamiento al stock del producto, con o sin ecualización de la tasa de interés; 2) Oferta anticipada de garantía de precios por medio
de promesa de compra y venta futura de alcohol; 3) Adquisición y venta de alcohol combustible;
4) Premio a ser pago según el volumen de producción propia, de modo de promover la salida del
producto; 5) Financiamiento destinado para la adquisición de la Cédula de Producto Rural (CPR),
con y sin ecualización de la tasa de interés.

• Subsidios
Fueron determinantes durante la etapa del Proálcool. Actualmente no están previstos.
• Estímulos fiscales
-

No están previstos.
En mayo de 2004 se redujo a R$ 0 la alícuota de la CIDE sobre alcohol etílico (R$ 280/m3 para la
gasolina).

• Crédito
-

No existen programas específicos de crédito al sector, aunque se puede acceder al financiamiento
del BNDES a través de sus programas horizontales.
Hasta el año pasado, el Programa de Financiamiento al Stock de Alcohol, implementado por el
MAPA (actualmente no se implementa debido a los precios favorables del alcohol).

• De inclusión social
No están previstos actualmente. Hasta la campaña 2001-02 funcionó el Programa de Igualación de Costos de Producción de Caña de Azúcar para la Región Nordeste, que pagaba un subsidio para compensar los mayores costos de esta región con respecto a la Centro-Sur.
• Investigación y Desarrollo
-

Junto con el Proálcool se lanzaron iniciativas privadas (Centro de Tecnología Copersucar) y públicas
(PLANALSUCAR) de I&amp;D para la mejora de los rendimientos de la producción de caña.
Actualmente las iniciativas funcionan en ámbitos universitarios (ejemplo: Programa de Melhoramento
Genético da Cana-de-Açúcar - Universidade Federal de Viçosa), en Embrapa y en el ámbito privado
(Centro de Tecnología Canavieira - CTC).

Rol de los actores públicos
-

16

Ministerio de Agricultura. Preside el CIMA. Coordina y acompaña la ejecución de las políticas fijadas
por el CIMA. Su foco está puesto principalmente en la producción de caña y los procedimientos industriales.
Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio. Integra el CIMA. Foco en cuestiones vinculadas a
la Industria.
Ministerio de Minas y Energía. Integra el CIMA. Foco en la cadena de comercialización de los combustibles.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

-

Ministerio de Hacienda. Integra el CIMA.
Agencia Nacional de Petróleo: Responsable por la regulación y fiscalización del etanol, establece las
especificaciones del combustible, reglamenta la distribución, logística de abastecimiento, etc.

Rol de los actores privados
-

-

-

Sector primario. El abastecimiento de la materia prima está dominado por grandes productores integrados con la producción de alcohol y azúcar.
Sector agroindustrial: La industria de la caña de azúcar es la productora del etanol brasileño (también produce energía eléctrica). Está integrada verticalmente hacia atrás (producción de caña). En
los últimos años se han registrado intensos procesos de fusiones y adquisiciones. Las grandes usinas concentran una amplia porción del mercado. Actualmente la industria está en plena expansión.
Multinacionales: Han ingresado al sector cuatro multinacionales de origen francés (incluyendo al
primer productor de azúcar de dicho país), mediante adquisiciones de usinas ya existentes y, en uno
de los casos, mediante un joint venture con uno de los principales productores nacionales.
Sector energético: Las refinerías venden la nafta (gasolina “A”) a las distribuidoras de combustibles. Estas últimas efectúan la mezcla con alcohol anhidro, dando lugar a la gasolina “C”, vendida
en los puestos de reventa de combustibles. Petrobrás no produce etanol. En septiembre de este
año anunció una inversión (US$ 330 millones en los próximos cinco años) para construcción de
una terminal y cuatro alcohoductos que le otorgarán una capacidad de exportación de 8 mil millones de litros por año.
Sector automotriz: está jugando un rol clave a partir del desarrollo de innovaciones como los motores flex-fuel, que generan menores riesgos para los consumidores de etanol.

17

�18

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

I.

INTRODUCCIÓN

La utilización de combustibles fósiles, principalmente el petróleo y sus derivados, fue el sustento energético del desarrollo industrial del siglo XX. El carácter no renovable de estos combustibles y las perspectivas de agotamiento de las reservas en un mediano plazo, unidos al crecimiento permanente y sostenido
de la demanda –que acompaña el proceso de crecimiento económico y de consumo de los países y está
impulsada especialmente por China y EE.UU– generan una situación indudablemente problemática a
mediano plazo, y han impulsado, desde hace varias décadas, la investigación sobre fuentes de energía
renovables.
En el corto plazo, además, los acontecimientos políticos influyen fuertemente en el nivel de extracción de
petróleo en los principales países con reservas, lo que afecta en forma inmediata a los precios y a los
costos de la producción agrícola, industrial y de servicios. De hecho, cada aumento del precio del petróleo genera preocupaciones sobre su impacto sobre el crecimiento económico general.
En particular, el índice de precios mundiales de bienes energéticos, calculado por el Banco Mundial
con base 1990=100, pasó de 57,1 en 1998, a 186,6 a fines de 2004. Durante 2005 el precio del petróleo
continuó subiendo, llegando a un máximo histórico de US$ 70 el barril. Si bien las perspectivas para 2006
son de reducción, ésta no sería tan significativa, y el precio seguiría en torno a los US$ 50.
A las probables dificultades de abastecimiento y de encarecimiento de los combustibles fósiles, se agrega
la creciente conciencia sobre los efectos de la producción industrial y del uso de tales combustibles sobre
el medio ambiente, en especial en términos de producción de gases efecto invernadero, con sus consecuencias sobre la contaminación ambiental y el cambio climático.
Luego de varias décadas de denuncia y debate de estos procesos, se sucedieron cambios institucionales
que pueden influir favorablemente. Por una parte, se generalizó la creación de Ministerios o reparticiones
de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable. Por otra, un gran número de países, en conjunto, decidió
adoptar medidas para frenar la contaminación ambiental y mejorar las condiciones de sustentabilidad,
aprobando para ello el Protocolo de Kyoto, en el año 1997, el que entró en vigencia en febrero de 2005.
Por esta preocupación medioambiental, en el año 2005 entró en vigencia en la Unión Europea la Normativa Comunitaria Nº 2003/30/EC, la que establece una participación de los biocombustibles del 2%, con
un crecimiento del 0,75% anual, para alcanzar un 5,75% en el 2010. Por su parte, en los Estados Unidos,
el Pentágono califica a la cuestión del calentamiento global como estratégica dentro de la agenda de
seguridad del país.
Estos factores han creado las condiciones para el surgimiento y configuración de un mercado mundial de
biocombustibles, impulsadas también por acciones de política ya instrumentadas en un amplio abanico
de países, entre los que se destacan los miembros de la UE, los Estados Unidos y Brasil, entre otros.
La Argentina está inmersa en este panorama general, ha firmado el Protocolo de Kyoto, y tiene interés
tanto en asegurar la provisión de combustible para su crecimiento económico como en contribuir a la
conservación de los recursos naturales y mejora del medio ambiente. Adicionalmente, tiene ventajas
comparativas para el desarrollo de fuentes alternativas de energía, en particular provenientes de productos agrícolas, como el biodiesel y bioetanol, ya que es altamente competitiva en la producción de soja y
maíz y sus derivados, su industria oleaginosa es altamente eficiente y su mercado de combustibles tiene
una dimensión significativa, lo que abre oportunidades para la participación de los biocombustibles.
Por otra parte, la utilización de gasoil enfrenta dificultades, ya que es el preponderante dentro del uso
total de combustibles líquidos, y la capacidad de refinación y producción de gasoil se encuentra al punto
de máximo aprovechamiento. Además, la producción de hidrocarburos ha venido disminuyendo, así como el nivel de las reservas. Todo ello podría, según los expertos, requerir de importaciones a precios
internacionales para satisfacer aumentos en el consumo futuro.

19

�Desde el punto de vista del sector agropecuario, la producción de biocombustibles se presenta como una
nueva fuente de demanda para algunos productos agrícolas, tales como las semillas oleaginosas y el
maíz, que puede contribuir a mejorar los precios de los mismos. Este nuevo uso de los productos representa una etapa más de aditamento de valor en la cadena.
Adicionalmente, la posibilidad de obtener biocombustibles en la misma explotación agropecuaria, utilizando producción agrícola propia y con tecnologías sencillas aportaría una provisión de energía para la
maquinaria agrícola que reduciría los costos de producción, aunque deberían analizarse cuidadosamente
los aspectos de seguridad, calidad y control ambiental.
La obtención de combustibles a partir de productos agrícolas o sus derivados no es, sin embargo, gratuita
para el país. Dependiendo de la ocupación de las tierras en un momento dado, puede implicar sustituciones de cultivos, distorsiones en manejos rotativos, efectos indeseables sobre los suelos, y otras. Una
cuidadosa estimación de estos impactos debe formar parte de una evaluación total de costos y beneficios
del proyecto de producción de biocombustibles.
La sustitución de los combustibles denominados fósiles o tradicionales, derivados del petróleo, por otros,
de origen vegetal, cobra una gran importancia en nuestros días por varias razones fundamentales: provenir de una fuente renovable, ser un instrumento de lucha contra el deterioro medioambiental, y constituir un factor adicional de desarrollo para la agricultura e industrias derivadas. Los biocombustibles usan
la biomasa vegetal sirviendo de fuente de energía renovable para los motores empleados. Su uso genera
una menor contaminación ambiental y son una alternativa viable al agotamiento ya sensible de energías
fósiles, como el gas y el petróleo.
Entre los biocombustibles líquidos se destacan los alcoholes, étheres, ésteres y otros compuestos químicos, producidos a partir de biomasa, como las plantas herbáceas y leñosas, residuos de la agricultura y
actividad forestal, y una gran cantidad de desechos industriales, como los desperdicios de la industria
alimenticia.
El biodiesel es un combustible producido a partir de materias de base renovables, como los aceites vegetales –provenientes de colza, girasol, palma, soja, entre otros– y las grasas animales, que se puede usar
en los motores diesel. El bioetanol puede sustituir a la nafta, como ya se hace en Brasil con el alcohol de
caña, o en los Estados Unidos con el etanol proveniente de maíz. Se trata del biocombustible más importante en el mundo, con un consumo mundial de 27.640 millones de litros en 2003, de los cuales, algo
menos de la mitad provino de la caña de azúcar producida en Brasil, y el resto se obtuvo de la producción
de maíz.
Entre los biocombustibles gaseosos se destaca el biogás, resultante de la fermentación anaeróbica de los
desechos orgánicos.
El punto de partida para considerar los problemas de oferta y demanda parte, precisamente, de la demanda y de la pregunta fundamental que formula el usuario: ¿cuál de los combustibles resulta más barato para el mismo rendimiento energético? Por detrás de esa cuestión aparentemente simple se mueven
muchos factores, dependientes a su vez de múltiples procesos vinculados a la oferta (producción) y demanda de cada uno de los combustibles. Esos factores pueden ser agrupados en las categorías de económicos, tecnológicos e institucionales.
En los aspectos económicos, se plantean interrogantes en el ámbito nacional e internacional. En este
último, las preguntas se refieren a las proyecciones de oferta y demanda de combustibles fósiles y de
biocombustibles, a la proyectada evolución de sus precios, a las acciones que tomen los países en relación a estos temas.
En el ámbito interno, las principales preguntas que surgen son:
•

20

¿Cuál es la demanda previsible?

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

•
•
•
•
•

¿Qué impacto tiene satisfacer esta demanda en cuanto a requerimientos de materia prima y, por lo
tanto, de área agrícola?
¿Cuáles son los costos de producción y precios del biocombustible y su relación con los de los combustibles no renovables?
¿Cuáles son los impactos diferenciales sobre la economía (generación de empleo, ahorro de divisas,
posibilidades de exportación de productos y tecnología, desarrollo del interior, etc.) de la producción
de biocombustibles frente a una posible importación de combustibles tradicionales?
¿Cómo se organiza la cadena productiva? ¿Quiénes son los principales actores en cada etapa? ¿Ya
están instalados o se requieren inversiones?
¿Cómo se organiza la producción, distribución y blending de las mezclas en los diferentes territorios
de acuerdo a las posibilidades logísticas actuales?

En relación a la política y las instituciones:
•

•
•

¿Cuáles son los escenarios, según el precio del petróleo? ¿En qué rangos de precio del petróleo se
generan condiciones para que las empresas privadas inviertan en biocombustibles sin subsidios o
sistemas de protección? ¿La actividad puede desenvolverse en un mercado libre, o es necesario prever mecanismos de apoyo y/o subsidios?
¿Qué experiencia hay sobre la aplicación de estos mecanismos?
¿Qué instituciones son las más convenientes para su aplicación? ¿Existen o hay que crearlas? ¿La
creación pertenece a la órbita del Poder Legislativo o Ejecutivo?

Desde el punto de vista tecnológico, las preguntas más importantes son:
•
•
•
•
•
•
•

¿Se dispone de la tecnología adecuada para la conversión a biocombustibles?
¿Existen vehículos o maquinarias que puedan utilizar estos biocombustibles?
¿En qué etapa se encuentra la homologación por parte de las terminales de motores y automotrices?
¿Cuáles son los requisitos mínimos para garantizar la seguridad de los operadores y del medio ambiente?
¿Se requiere investigación o desarrollo? ¿En qué aspectos? ¿Hay experiencias extranjeras aprovechables?
¿Existen plantas de transformación de grano/biocombustible en la Argentina? ¿Con qué capacidad
instalada? ¿Cuánto tiempo llevaría construir plantas para responder a la demanda proyectada de biodiesel?
¿Cuáles son los usos alternativos de los subproductos? ¿Cuál es el grado de desarrollo de las tecnologías involucradas?

A mediano y largo plazo, surgen otras preguntas:
•
•
•

¿Cuál es la sustentabilidad de un modelo que propone un x % de energía proveniente de los biocombustibles?
¿Qué impacto tendrá ello en la matriz de producción agrícola nacional?
¿Qué impacto tendrá en la matriz energética nacional?

Como se aprecia, el tema es de una gran complejidad y abarca múltiples dimensiones. Este trabajo se
inscribe en un estudio más amplio encarado por las instituciones participantes, que apunta a analizar las
perspectivas de los biocombustibles en el contexto mundial a mediano plazo y presentar recomendaciones.
El presente informe es una primera aproximación al tema. Se intenta realizar una descripción del estado
actual y de la potencialidad de la Argentina para la producción de biocombustibles, así como indagar en
cuestiones de orden económico, institucional y tecnológico que son básicas para ese desarrollo. Para

21

�ello, la estrategia elegida es analizar previamente el mismo tema en Brasil, donde existe una experiencia
importante y prolongada en la producción de etanol, y donde hoy se están desarrollando fuertes acciones
para la producción de biodiesel.
En el capítulo II se analizan los antecedentes referidos a la producción de biodiesel y etanol en la Argentina, y las acciones encaradas. En el capítulo siguiente, los mismos temas son considerados para Brasil,
que registra una historia muy rica en la producción de etanol a partir de la caña de azúcar, y muestra
fuerte interés en la producción de biodiesel. Finalmente, el capítulo IV presenta un análisis sobre los aspectos tecnológicos de los biocombustibles en la Argentina y Brasil, elaborada por el Instituto de Ingeniería Rural del INTA, como aporte al presente estudio conjunto IICA - SAGPyA.

22

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

II.
II.1.

LOS BIOCOMBUSTIBLES EN LA ARGENTINA
BIODIESEL

II.1.a. Antecedentes
En el país surge con fuerza el interés por el Biodiesel durante los últimos años de la década del 90. Es
así que emergen emprendimientos y proyectos en distintas localidades del país, con diferentes capacidades de producción. Asimismo, desde el Estado Nacional se realizaron acciones tendientes al desarrollo
de los biocombustibles desde el punto de vista ambiental y estratégico.
Desde el sector público, y en relación a la problemática del cambio climático y del ambiente, la Resolución 1076/2001 de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental, crea en agosto de ese
año el Programa Nacional de Biocombustibles. Otras de las medidas públicas tendientes a asegurar la
elaboración de biodiesel y su calidad fue el Decreto 1396/2001, que generó en esa época el plan de
competitividad para el combustible biodiesel, que mantiene su vigencia a julio de 2005.
La Resolución 129/2001 de la Secretaría de Energía determina los requisitos de calidad que debe poseer
el biodiesel puro (B100).
Más recientemente, dentro del ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, la
Resolución 1156/2004 creó el Programa Nacional de Biocombustibles, cuyos principales objetivos, misiones y funciones se describen más adelante en el presente informe.
Asimismo, el Poder Legislativo se interesó en el tema mediante la presentación de varios proyectos de
ley, que no prosperaron. El cuadro siguiente es un esquema comparativo de los proyectos de ley presentados en el Congreso de la Nación durante el periodo 1999-2003, en el que se destacan los ítem más
relevantes de cada uno de ellos.

Proyectos de ley presentados en el Congreso Nacional

CONCEPTO

Dip. Héctor
Romero
Dip. Víctor Fayad
Miguel Giubergia
Arturo Lafalla

Declárese de Interés
Nacional

X

X

Créase Oficina Nacional de
Biocombustibles, Autoridad
de Aplicación

X

X

Estabilidad Fiscal
Exención ITC

15 años
X

Dip. Víctor Pelaez
Miguel Insfran
Mastrogiácomo
Pascual Cappelleri

Sen. Edgardo
Gagliardi

Hernán Damián
Mario Herzovich

Exención del valor agregado
en la etapa de producción de
biodiesel a los
emprendimientos que se
radiquen en ciudades
afectadas por el cierre de
empresas públicas

Dip. Atlanto
Honcheruk

X

Dip. María
Ocaña

X

30 años
X

Amortización acelerada
Liberación IVA Ventas y
Compras

Humberto Roggero
José Díaz Bancalari

10 años
X

Dip. Oscar Lamberto
Carlos Soria

X

X

X
X

X

23

�CONCEPTO

Dip. Héctor
Romero
Dip. Víctor Fayad
Miguel Giubergia
Arturo Lafalla

Diferimiento IVA por 10 años,
inversiones de capital

Sen. Edgardo
Gagliardi

Dip. Oscar Lamberto
Carlos Soria
Humberto Roggero
José Díaz Bancalari

Dip. Atlanto
Honcheruk

Dip. María
Ocaña

X

Exención impuesto a las
ganancias, ganancia mínima
presunta, transacciones
financieras por 15 años

X

Corte Obligatorio no menor a
5%

X

Uso Obligatorio en todos los
organismos de la
administración pública
nacional

X

X

X

Surtidor de Biocombustible
en toda vía fluvial

X

Coordinar y negociar los
créditos de carbono
(Autoridad de Aplicación)

X

Creación del Instituto
Nacional de Energías no
Convencionales (INENCO)

Dip. Víctor Pelaez
Miguel Insfran
Mastrogiácomo
Pascual Cappelleri
Hernán Damián
Mario Herzovich

X

X: Concepto incluido en el proyecto de ley.

Fuente: SAGPyA

El proyecto de ley en discusión en 2005 es el presentado por el Senador Nacional por la Provincia de Río
Negro, Luis Falcó, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Senadores (en diciembre de 2004)
y con el dictamen favorable de cinco Comisiones de la Cámara de Diputados, y que actualmente se encuentra en tratamiento por la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la mencionada Cámara.
A pesar de carecer de un marco legal acorde, en la Argentina, durante el período 1999-2003, se anunciaron diversos proyectos, en un contexto de mercado en el cual la producción de biodiesel se presentaba
competitiva frente a los combustibles tradicionales. Sin embargo, sólo algunos se pusieron en marcha. A
continuación se detallan algunos de ellos:
¾

Química Nova - Caimancito, Provincia de Jujuy: Planta de biodiesel diseñada para una producción
de 30 m3 diarios. Proyectan aumentar la producción a 80 m3 diarios. Actualmente en Producción.

¾

Grutasol S.A. - Pilar, Provincia de Buenos Aires: Comenzaron a operar en 1999 con una producción potencial de 2500 m3/mes. Proyectaron ampliar su producción hasta alcanzar los 4000 m3
de producción mensuales. Actualmente la planta se encuentra desarrollando productos derivados
del metil éster (biodiesel) para la industria oleoquímica. Actualmente en Producción.

¾

Planta Artesanal de Biodiesel de la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos: La Planta Artesanal de Biodiesel funciona dentro del predio de la Escuela. Cuenta con dos tanques de almacenamiento: uno para el aceite comestible usado recolectado de las ciudades de Tres Arroyos y Mar del
Plata, y otro para el biocombustible elaborado. También cuenta con un surtidor y playa de carga.
Actualmente en Producción.

¾

RECOMB S.A. - Arroyo Seco, Provincia de Santa Fe: Planta de producción de biodiesel diseñada para 30 m3 diarios (tres reactores de 10 m3). En período de evaluación técnico-económica para
su puesta en marcha.

¾

BIOFE (Esperanza, Santa Fe): planta con una producción de 15.000/20.000 lt/día en sistema continuo a partir del aceite elaborado por aceiteras dedicadas básicamente a la producción de alimentos balanceados para pollos parrilleros. Demorado.

24

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

¾

Provincia de Chaco: Existe un proyecto para instalar una planta procesadora de aceites vegetales
y biodiesel. La materia prima de la planta será la semilla de algodón, que hoy sale de la provincia
sin valor agregado, aunque también se procesará soja y girasol. Se propone una empresa mixta
con participación de la provincia, productores e inversores. Demorado.

¾

General Galarza, Provincia de Entre Ríos: Se propone la instalación de varias plantas colocadas estratégicamente en toda la provincia, con una gran planta de tratamiento de glicerina.
Tuvieron el primer surtidor de la Argentina que vendió “Biogasoil”, provisto por Grutasol S.A. de
Pilar. Demorado.

¾ Proyecto Monte Buey - Provincia de Córdoba: Está basado en el aceite de soja provisto bajo
sistema de façon por una planta de crushing de la zona. Demorado.
¾ Cutral Co y Plaza Huincul, Provincia de Neuquén: Proyecto vinculado con la mayor planta de
metanol de la Argentina. Contempla la puesta en cultivo de la colza, cultivo que tiene posibilidades
de desarrollo bajo riego. Se proyectan tentativamente 15.000 hectáreas, con centro en Plaza
Huincul y se espera la creación de 1200 puestos de trabajo. Demorado.
¾

Horreos de Argentina - Murphy, Provincia de Santa Fe: En agosto de 2000 se concreta una
alianza con West Central Iowa. Producirá un speciality de la harina de soja, bajo la marca Soyplus, con alto porcentaje de proteína bypass para alimentación de vacas lecheras. El aceite extraído se utilizará para la producción de biodiesel. Es un proyecto de 300.000 toneladas anuales
de biodiesel. Se estima el inicio del proyecto para fin de año. Demorado.

¾

OIL FOX S.A. - Localidad de Chabás, Provincia de Santa Fe: Dicha empresa se dedicó, entre
otras actividades, a la elaboración, distribución y/o comercialización de biodiesel y otros derivados
de su proceso de fabricación con una capacidad de producción de biodiesel de 3000 m3/mes. En
la actualidad la planta no esta funcionando y está a la venta.

¾

Dirección de Vialidad de la Provincia de Entre Ríos: Emprendimiento, en la ciudad de Paraná,
con una capacidad de producción de 24 m3/día (24.000 litros/día) de biodiesel, a partir de aceite
de soja. Fue diseñada y erigida por empleados públicos con el aprovechamiento de material en
desuso a excepción de los tanques. La planta posee 12 tanques con capacidad para 182.000 litros que serán utilizados para almacenamiento y para cada una de las etapas del proceso. Por
año se consumen aproximadamente 6 millones de litros de gasoil en el mantenimiento de
30.000 km de caminos y rutas con 700 equipos en la Provincia de Entre Ríos. La producción será
destinada estrictamente a las necesidades de Vialidad Provincial, pero sus impulsores saben que
están abriendo una puerta para la producción agrícola y el transporte que consumen en esta provincia, aproximadamente 200 millones de litros de gasoil por año.

Paralelamente, se realizaron experiencias de desarrollo tecnológico para la aplicación de biodiesel en
motores terrestres. La Universidad Tecnológica Nacional, (UTN - Regional Buenos Aires) está desarrollando diferentes ensayos que, hasta el presente, sólo han detectado una ligera disminución de la potencia máxima del motor e incremento del consumo pero, consecuentemente, observaron una
disminución de la emisión de contaminantes y opacidad.
En cuanto a desarrollo de procesos de elaboración de biodiesel, tanto la Facultad de Ingeniería de la
Universidad de Buenos Aires como la Universidad Nacional del Litoral vienen realizando estudios para
hacer más eficiente la producción de biodiesel a partir de materias primas diversas, tales como: aceites
vegetales y grasas animales.
Asimismo, desde el año 2000 el Instituto de Ingeniería Rural del INTA viene desarrollando pruebas con
diferentes calidades y proporciones de biodiesel en todo tipo de tractores empleando sus laboratorios
centrales como su unidad de testeo a campo. Como producto de este trabajo se han logrado determinar
las eficiencias, mermas de potencia para motor, así como alteraciones en el consumo específico debido
al uso del biodiesel en diferentes proporciones.

25

�II.1.b. Aspectos económicos
Demanda
En el mundo, la distribución de la demanda de
energía indica que las energías fósiles dominan
las otras fuentes de energía con una gran diferencia: representan el 84% para los países industrializados, y el 90% para los países en desarrollo.
Para ambas categorías el petróleo ocupa el primer
lugar. En segunda instancia, están el gas para los
países industrializados, y el carbón para los países
en desarrollo.
La matriz energética argentina muestra también una
dominante participación de los hidrocarburos con el
88% según los datos de la Secretaría de Energía
para el año 2002. A su vez, dentro del sector petróleo, la participación del gasoil fue del 48%, incluyendo el GNC. El sector que más consume gasoil
en la Argentina es el de transporte de cargas, seguido por el sector agropecuario.

56%

Agropecuario

20%

Transporte automotor de pasajeros

14%

Vehículos particulares

6%

Ferrocarriles

2%

Embarcaciones y generación de energía

2%

TOTAL

Producto

M3

100%

Fuente: Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno

Gasoil

11.381.011

48%

Naftas

3.438.599

15%

GNC

3.062.000

13%

Aerokerosene

1.346.877

6%

Fuel Oil

1.131.746

5%

Coque

1.090.823

5%

652.999

3%

398.523

2%

Propano
Butano
Otros

1.203.422

5%

TOTAL

23.706.000

100%

Fuente: Secretaría de Energía, Enargas y Cámara Argentina de Gas
Natural Comprimido

Proyeccion del consumo de gasoil al 2023 en miles de m3
23.000
21.000
19.000

Miles de m3

17.000
15.000
13.000
11.000
9.000
7.000
5.000

20
04
20
05
20
06
20
07
20
08
20
09
20
10
20
11
20
12
20
13
20
14
20
15
20
16
20
17
20
18
20
19
20
20
20
21
20
22
20
23

3.000

Años
Fuente: 2004 Secretaria de Energía, proyecciones con una tasa de crecimiento anual del 3,5%.

26

Participación

De aprobarse el Proyecto de ley sobre biocombustibles, que cuenta con media sanción de la
Cámara de Senadores, y que establece un corte
obligatorio con biodiesel del 5% en todo el gasoil
consumido en el país, la demanda de este biocombustible para el primer año (2008) de implementación de la ley, será de 650 millones de
litros. Esta última cifra surge de asumir un crecimiento anual del 3,5% en el consumo de gasoil
que en el 2004 fue de 11.381 millones de litros,
según los datos de la Secretaría de Energía.

Distribución del Consumo de Gasoil
por sector año 2004
Transporte de cargas

Consumo de combustibles fósiles año 2004
Ventas al mercado

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Si el Proyecto de Ley fuera aprobado, y sobre la base de supuestos de un aumento anual del 3,5% en el
consumo de gasoil para los años 2008 y 2023, pueden estimarse los siguientes consumos mínimos resultantes de la puesta en práctica de la obligación de adicionar un mínimo de 5% de biodiesel al gasoil:

Proyección del consumo gasoil y biodiesel para los años 2008 y 2023
2008

Concepto

2023

Gasoil
13.060

Consumo estimado en 2008 en millones de litros

B5
653

Gasoil
21.880

B5
1.094

Número de plantas necesarias para el 1° año

17

30

Inversión estimada por planta en millones de dólares

8

8

136

240

Inversión total estimada en millones de dólares

Fuente: SAGPyA. Cifras basadas en plantas con una capacidad de producción de 40.000 toneladas por año para biodiesel.
Nota: Para el cálculo se proyectó un crecimiento en el consumo de gasoil del 3,5% anual.

Materia prima
La oferta de biodiesel está estrechamente vinculada al aprovisionamiento de aceites vegetales y grasas
animales, y por lo tanto, al de materias primas derivadas del sector agropecuario.
La división regional de la República Argentina para el estudio del presente trabajo, comprende las siguientes regiones: NOA (Noroeste Argentino), NEA (Noreste Argentino), Centro, Cuyo y Sur. La mayor
producción de oleaginosas se concentra en la zona Centro del país.
A continuación se sintetizan los puntos más sobresalientes de aquellas especies producidas actualmente
en el país que podrían ser utilizadas para la elaboración de biodiesel, aunque no se descarta la producción de otras oleaginosas, dada la diversidad de condiciones climáticas y edáficas que presentan las
diversas regiones del país.

Regiones del País

Provincias
Regiones
Cuyo
NEA
NOA
Sur
Centro

N
W

E
S

400

0

400

800

1200

1600

2000

2400

2800 Kilometers

27

�Soja (Glycine max)
La producción granaria de nuestro país presenta
un crecimiento pronunciado, especialmente en la
última década. Buena parte de dicho crecimiento
encuentra explicación en el aumento exponencial
de la superficie dedicada a la soja que, actualmente, representa el 53% del área cultivada con granos y el 46% de la producción de dichas especies.
La preponderancia de la soja en las rotaciones
agrícolas de las diferentes regiones del país se
consolidó a partir de la campaña 1996/1997, con
la utilización masiva de materiales genéticamente
modificados, resistentes al herbicida glifosato. La
excelente asociación de estas variedades con la
siembra directa, la reducción de los costos y la
sencillez del manejo de los lotes, permitió la expansión del área cultivada con esta oleaginosa.
En los últimos 15 años (campañas 1990/1991 vs.
2004/2005) nuestro país prácticamente triplicó el
volumen producido de soja, alcanzando las 38,3 millones de toneladas en el ciclo 2004/05 con una superficie cultivada de 14,4 millones de hectáreas, y un rendimiento promedio de 2,73 tn/ha.
De esta manera, la Argentina según datos mundiales en la campaña 2003/2004, se ubicó como el tercer
productor mundial de soja2, y el primer exportador mundial de su aceite3.

Cultivo de soja (producción y área cosechada)
45

16.000
38,3
14.000
34,8
12.000

10.000

35

31,4
30

26,9
25

8.000

18,7

20,0

20,1
20

6.000

4.000

10,9

11,3

11,0

11,7

12,1

12,4

15
11,0

millones de toneladas

miles de hectáreas

30,0

40

10

2.000

5
0

0
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01 01/02 02/03 03/04 04/05
Campañas

Producción

A.Cosechada

Fuente: SAGPyA

2

En la campaña agrícola 2003/2004, la producción mundial de soja fue de 190 millones de toneladas, nuestro país participó con el
16,6%, siendo Estados Unidos y Brasil los países que ocupan las dos primeras posiciones en el ranking.
3
El volumen total exportado de aceite de soja en el año 2004 ascendió a 9,5 millones de toneladas, correspondiéndole a nuestro
país en dicha fracción del mercado una participación del 48,3%. Brasil y Estados Unidos le siguen en orden de importancia como
principales exportadores de aceite de soja.

28

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Evolución del rendimiento de soja
3,00

2,80

2,69

toneladas por hectárea

2,50

2,73

2,58
2,63

2,28

2,29
2,16

2,00

2,44
2,11

2,04

2,33
2,20

2,04
1,72

1,50

1,00

0,50

0,00
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04 04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

Más allá de las condiciones climáticas particulares de cada campaña, se verifica una tendencia creciente
en los rendimientos obtenidos. Ello encuentra justificación tanto en el mejoramiento genético como en
ajustes de la tecnología y el manejo del cultivo. Si se considera el rendimiento promedio de los últimos
tres años (campañas 2002/2003 a la 2004/2005), éste se ubicó en 2,57 tn/ha, alcanzándose el récord en
la campaña 2002/03 con 2,80 tn/ha.
Si bien el área cultivada en la última campaña fue prácticamente la misma que la de la campaña anterior,
las mejores condiciones climáticas posibilitaron un incremento del 21,2% en la producción total país.

PRODUCCIÓN DE SOJA POR REGIÓN - CAMPAÑA 2003/2004
Región
Centro

Provincia

Producción

Producción

Rinde

(en ha)

(en tn)

% Total País

(en tn/ha)

CORDOBA

4.172.940

4.128.670

8.376.200

26,5%

2,03

3.558.000

3.531.500

9.141.950

29,0%

2,59

BUENOS AIRES

3.205.523

3.133.613

7.852.000

24,9%

2,51

ENTRE RIOS

1.196.700

1.190.100

2.307.370

7,3%

1,94

LA PAMPA

160.300

153.300

295.900

0,9%

1,93

SAN LUIS

35.000

35.000

57.750

0,2%

1,65

88,8%
3,9%

2,30

2,6%

1,95

12.328.463

12.172.183

STGO. ESTERO

679.000

674.000

28.031.170
1.219.900

SALTA

437.000

421.200

821.200

TUCUMAN

230.000

224.353

489.100

1,5%

2,18

37.000

37.000

107.300

0,3%

2,90

CATAMARCA
JUJUY
TOTAL NOA
NEA

Área Cosechada

(en ha)

SANTA FE

TOTAL CENTRO
NOA

Área Sembrada

1,81

9.000

9.000

19.000

0,1%

2,11

1.392.000

1.365.553

8,4%
2,7%

1,95

772.000

736.250

2.656.500
841.200

CORRIENTES

20.055

16.465

21.314

0,1%

1,29

FORMOSA

11.838

11.838

21.568

0,1%

1,82

CHACO

1,14

2.250

2.250

5.000

0,0%

2,22

TOTAL NEA

806.143

766.803

889.082

2,8%

1,16

TOTAL PAIS

14.526.606

14.304.539

31.576.752

100%

2,21

MISIONES

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Dirección de Coordinación de Delegaciones de la SAGPyA.
Nota: Se consideró la distribución regional de campaña 2003/2004, por ser los datos disponibles a la fecha de realización del presente trabajo.

29

�La región Centro produjo en la campaña 2003/2004 el 88,8% de la producción total del país, el NOA el
8,4% y el NEA el 2,8%. Este patrón de distribución también se mantendría para el ciclo 2004/2005, de
acuerdo a datos preliminares de la SAGPyA.
Respecto a la industrialización de esta oleaginosa, según datos del año 2004, del total de aceites vegetales producidos en la Argentina alrededor del 78% (5,0 millones de toneladas) proviene del grano de soja.
CAPACIDAD DE PROCESAMIENTO DE LAS FÁBRICAS ACEITERAS EN LA ARGENTINA AL 2006
Ranking

Empresa Planta

1

Bunge Argentina SA
Terminal 6 SA*
Bunge Arg (ex La Plata)
Bunge Arg
Bunge Arg
Bunge Arg
Total Bunge
Cargil SACI
Puerto Quebracho
Cargil SACI
Cargil SACI
Cargil SACI
Total Cargill SACI
Molinos Río SA
Fab. Aceite Sta. Clara
Molinos Río (ex Pecom)
Total Molinos Río
SACEIF Luis Dreyfus
Dreyfus Lagos
Dreyfus
Total Dreyfus
Vicentín SAIC
Vicentín SAIC
Vicentín SAIC
Total Vicentín
Aceitera Gral. Deheza SAICA
Terminal 6 SA*
Aceitera Chabás SA
AGD
AGD (ex FACA)
Total Gral. Deheza
Buyatti SAICA
Buyatti SAICA ( a facon p/CGL
Buyatti SAICA
Total Buyatti SAICA
Nidera SA
Nidera
Victoria Cereales SA
Nidera (Junín)
Total Nidera
Oleaginosa Oeste SA
Oleaginosa Oeste
Oleaginosa Oeste
Total Oleaginosa Oeste
Productos del Maíz SA
Productos del Maíz SA
Productos del Maíz SA
Total Oleaginosa Oeste
Tanoni Hnos. SA
AFA
Oleos Santafesinos SA
Aceitera Ricedal
Sol de Mayo SA
Fco. Hessel e hijos SRL
RESTO
TOTAL

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11
12
13
14
15
16
17

Localidad

Pto. Gral. San Martín
Pto. Gral. San Martín
San Jerónimo Sur
Tancacha
Ramallo

Provincia

Santa Fe
Santa Fe
Santa Fe
Córdoba
Buenos Aires

Capacidad
Instalada 2004
(en tn/día)

Incremento de
capacidad proyectado
(en tn/día)

4.500
7.500
2.200
3.600
17.800

San Lorenzo
Ing. White
Necochea
Va. Gob. Gálvez

Rosario
San Lorenzo

Gral. Lagos
Timbúes

Santa Fe
Buenos Aires
Buenos Aires
Santa Fe

Santa Fe
Santa Fe

Santa Fe
Santa Fe

Pto. Gral. San Martín
Chabás
Gral. Deheza
D. Vélez Sárfield

Santa Fe
Santa Fe

Santa Fe
Santa Fe
Córdoba
Córdoba

12.600

13.000
13.000

4.200
5.500
9.700

12.000
12.000

a

b

c

12.000
8.000
8.000

6.000
5.300
11.300

8.000

4.500
3.000
5.800
500
13.800

4.000

8.000

4.000

d

e

8.500
7.500
2.200
3.600
5.000
26.800
9.000
1.900
1.700
13.000
25.600
4.200
17.500
21.700
12.000
8.000
20.000
14.000
5.300
19.300
8.500
3.000
5.800
500
17.800

Pto. Gral. San Martín
Reconquista

Santa Fe
Santa Fe

3.000
1.500
4.500

3.000
1.500
4.500

Pto. Gral. San Martín
Victoria
Saforcada

Santa Fe
Entre Ríos
Buenos Aires

2.000
120
2.200
4.320

2.000
120
2.200
4.320

Gral. Villegas
Daireaux

Buenos Aires
Buenos Aires

2.000
1.800
3.800

2.000
1.800
3.800

Chacabuco
Baradero

Buenos Aires
Buenos Aires

Bombal
Los Cardos
Santo Tomé
Chabás
Rafaela
Esperanza

Santa Fe
Santa Fe
Santa Fe
Santa Fe
Santa Fe
Santa Fe

1000
840
1.840
950
500
200
200
157
100
6.407
100.174

1.000
840
1.840
950
500
200
200
157
100
6.407
154.174

Elaborado sobre la base de datos de J. J. Hinrichsen SA y consultas hechas a empresas por la bolsa de comercio de Rosario, en su boletín semanal nº 1165.
* Puerto Terminal 6, en General San Martín, comparte con entre Bunge y Aceitera Gral. Deheza SAICA al 50 por ciento.
a. 60 millones de U$S para Terminal 6 SA junto a Aceitera Gral. Deheza SAICA
b. 200 millones de U$S
c. 80 millones de U$S
d. 65 millones de U$S
e. 42 millones de U$S

30

5.000
9.000

9.000
1.900
1.700

12.000
San Lorenzo
Ricardone

4.000

Capacidad
Instalada al 2006
(en tn/día)

54.000

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

En el año 2003, existían 45 plantas con una capacidad teórica de procesamiento de casi 98 mil tn/día; en
el 2004 dicha capacidad fue ampliada a 100 mil tn/día, siendo la instalada up-river de 68.700 tn/día. Esto
significa que la capacidad instalada es un factor limitante a la hora de considerar el procesamiento de
todo el volumen producido. Por esta razón, la mayoría de las empresas aceiteras han anunciado y/o
puesto en marcha importantes inversiones ya sea, para la ampliación de las plantas existentes, o para la
instalación de nuevas.
Una cuestión que se discute en varios ámbitos es la potencialidad de la producción sojera argentina.
Diversos estudios demuestran que, si bien en los últimos años se ha logrado una importante mejora en
los rendimientos obtenidos, más allá de las influencias climáticas específicas de cada ciclo, aún existe
una brecha significativa entre los rindes potenciales y los reales para todas las regiones sojeras del
país, sin considerar los futuros incrementos obtenibles gracias a avances en el mejoramiento genético
de la semilla de soja.
En tal sentido, entre los aspectos tecnológicos que podrían ser mejorados en el corto y mediano plazo, se
destacan el control eficiente de plagas y enfermedades y la disminución de las pérdidas de cosecha. Una
mejora en estos dos aspectos permitiría una mayor producción de esta oleaginosa sin necesidad de incrementar la superficie destinada a la misma y sin poner en tela de juicio la sustentabilidad de la producción agrícola. Para un corte obligatorio del 5% en el gasoil se requerirían 3,5 millones de toneladas de
grano de soja, para el primer año de implementación de la Ley.
Las pérdidas de cosecha para soja, actualmente se ubican en 166 kg/ha; si se lograra acercar dichos
valores a los teóricos de 105 kg/ha, se obtendría un incremento en la producción de 870 mil toneladas de
grano de soja, de la cual se podrían obtener 157 mil toneladas de aceite. Este volumen, representa el
27% del requerimiento de biodiesel necesario para el corte del 5% en el primer año de implementación de
la Ley. Respecto a las Enfermedades de Fin de Ciclo (EFC) sólo en la región NOA, se estima que las
pérdidas actuales son del orden de las 266 mil toneladas, con lo cual, de controlarse eficientemente este
grupo de enfermedades, podrían obtenerse 48 mil toneladas de aceite de soja, es decir un 8% del requerimiento para el corte obligatorio.
De lo dicho en el párrafo anterior se concluye que, el volumen adicional producido por la mejora en la
eficiencia de cosecha y el control de enfermedades, aportaría el 35% de biodiesel necesario para el corte
obligatorio del primer año, sin modificar la superficie actual cultivada.

Girasol (Helianthus annus)
El girasol es la segunda oleaginosa en orden de importancia en la Argentina ya que representa el 9,5%
de la producción de dichas especies. A nivel mundial
de acuerdo a datos de producción para el año 2004,
la Argentina es el 4° productor mundial, después de
Rusia, Ucrania y Europa Central.
La principal característica del grano de girasol es su
elevado porcentaje de aceite que llega a triplicar el de
soja, con lo cual su rendimiento en aceite por hectárea es muy superior al de esta última.
En la década precedente, el cultivo de girasol presentó una tendencia positiva tanto para el área sembrada, como para la producción. Dicha tendencia se
dio hasta la campaña 1998/1999, momento en el que
se registró la máxima superficie sembrada (4,2 millones de hectáreas) y se alcanzó una producción

31

�superior a los 7,1 millones de toneladas. Este ciclo fue el punto de inflexión a partir del cual comenzó a
decrecer el área debido a la sustitución, a nivel mundial, del aceite proveniente de esta oleaginosa por
otros de menor valor, tales como la palma y la soja. Otras causas en la pérdida de protagonismo del
girasol frente a la soja en la Argentina son la mayor plasticidad y sencillez de manejo de esta última, y
los mayores problemas sanitarios de la oleaginosa nombrada en primer término.
En la campaña 2004/2005, la superficie cultivada con girasol alcanzó 1,94 millones de hectáreas, obteniéndose una producción de 3,65 millones de toneladas, con un rinde promedio de 1,93 tn/ha. Si comparamos este nivel de producción respecto a la campaña anterior, el incremento en la producción total
fue del 15,5%.

Cultivo de girasol (producción y área cosechada)
4.500

8,0

7,13
4.000

7,0

6,07
5,80 5,56

5,45

6,0

5,60

3.000
5,0
2.500

4,03

4,09

3,84

3,68

3,71

3,18

2.000

3,16

3,65

2,96

4,0
3,0

1.500

millones de toneladas

miles de hectáreas

3.500

2,0

1.000

1,0

500
0

0,0

90/91

92/93

94/95

96/97

98/99

00/01

02/03

04/05

Campañas

Producción

A.Cosechada

Fuente: SAGPyA

Evolución del rendimiento de girasol
2,50

1,96

2,00

1,81

toneladas por hectárea

1,72
1,50
1,41

1,93

1,91

1,90
1,75

1,75
1,68

1,75

1,73
1,67

1,60

1,44

1,00

0,50

0,00
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04 04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

Por otro lado, la productividad promedio de los últimos tres años (campañas 2002/2003 a la 2004/2005),
se ubicó en 1,74 tn/ha. El rendimiento récord país fue de 1,96 tn/ha, obtenido en la cosecha 1994/1995.

32

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

La región centro produjo, en el ciclo 2003/2004, el 81,6% de la producción total del país, el NOA el 4,7%
y el NEA el 13,6%.
PRODUCCIÓN DE GIRASOL POR REGIÓN - CAMPAÑA 2003/2004
Región

Provincia

Centro

BUENOS AIRES
LA PAMPA
SANTA FE
CÓRDOBA
ENTRE RÍOS
SAN LUIS
TOTAL CENTRO

NOA

STGO. ESTERO
TOTAL NOA

NEA

CHACO
FORMOSA
TOTAL NEA
TOTAL PAÍS

Área Sembrada

Área Cosechada

Producción

Producción

Rinde

(en ha)

(en ha)

(en tn)

% Total País

(en tn/ha)

52,1%
14,8%
8,7%
3,4%
2,1%
0,6%
81,6%
4,7%
4,7%
13,6%
0,0%
13,6%
100,0%

1,70
1,68
1,95
1,66
2,00
1,25
1,72

970.143
281.500
141.360
68.250
32.500
16.000
1.509.753

965.938
277.800
140.660
64.130
32.500
16.000
1.497.028

87.500
87.500

87.500
87.500

1.646.429
466.964
274.619
106.760
64.970
20.000
2.579.742
150.000
150.000

250.000
710
250.710
1.847.963

250.000
710
250.710
1.835.238

429.858
1.072
430.930
3.160.672

1,71
1,71
1,72
1,51
1,72
1,72

Fuente: Elaborado por la DIRECCIÓN DE AGRICULTURA en base a datos de Dirección de Coordinación de Delegaciones, SAGPyA.
Nota: Se consideró la distribución regional de campaña 2003/2004, por ser los datos disponibles a la fecha de realización del presente trabajo.

Del total de aceites vegetales producidos en la Argentina, alrededor del 21% corresponde a girasol según
datos correspondientes del año 2004. La producción alcanzada en este período fue de 1,3 millones de
toneladas de aceite proveniente de esta oleaginosa. El 45,3% de dicha producción (1,43 millones de toneladas de grano de girasol), cubriría la materia prima necesaria para el corte obligatorio del 5% para el
primer año de implementación de la Ley de Biocombustibles. Parte de este requerimiento se podría cubrir
con una mejora de la eficiencia en la cosecha.
Actualmente, las pérdidas de cosecha para el girasol se ubican en 135 kg/ha; si se lograra acercar dichos
valores a los teóricos de 108 kg/ha, se obtendría un incremento en la producción de 51 mil toneladas de
grano de girasol, de la cual se podría obtener 20,5 mil toneladas de aceite. Este volumen representa el
3,5% del requerimiento de biodiesel para el corte del 5% del primer año de implementación de la ley.

Cártamo (Carthamus tinctorius):
En la Argentina se lo considera un cultivo secundario, y se localiza en la región NOA y NEA, en las provincias de Salta, Santiago del Estero y Chaco. En ciclos anteriores, además de las
provincias mencionadas, también se registraban cultivos en
Catamarca, Jujuy y Tucumán.
Un rasgo distintivo de esta oleaginosa es su excelente adaptación
a condiciones de aridez. El desarrollo de la tecnología del cultivo
es aún incipiente y, entre las mayores dificultades para su difusión
y adopción a mayor escala, se citan: las características de la estructura y del desarrollo de las plantas (lento crecimiento inicial y
masa foliar con presencia de espinas que dificulta su cosecha)
y la baja productividad de los lotes de cultivo.
Por los motivos expuestos, su producción no ha tenido relevancia en la última década. Tanto el área bajo cultivo, como el volumen recolectado, alcanzaron sus valores máximos en la última
campaña agrícola (2004/2005). Durante dicho ciclo, se sembraron 48,8 mil hectáreas y se recolectaron 50,8 mil toneladas.

33

�Cultivo de cártamo (producción y área cosechada)
60

60

50,8
50

50

43,7
40

30,9
30

30

24,6
23,5

20

18,0

15,7

13,3

10

6,7

7,3

93/94

94/95

20

miles de toneladas

miles de hectáreas

40

13,3
9,6

10

6,3

0

0

92/93

95/96

96/97

97/98

98/99

99/00

00/01

01/02

02/03

03/04

04/05

Campañas

Producción

A.Cosechada

Fuente: SAGPyA

En las últimas tres campañas (2002/2003 a la 2004/2005), el rendimiento promedio fue de 0,82 tn/ha,
lográndose la máxima productividad durante la última zafra (2004/2005), con 1,06 tn/ha.
Evolución del rendimiento de cártamo
1,20
1,04

toneladas por hectárea

1,00

0,91

0,90
0,80

0,80
0,74

0,82

0,67
0,64

0,59

0,60

0,61

0,58

0,60

0,59

0,40

0,20

0,00
92/93

93/94

94/95

95/96

96/97

97/98

98/99

99/00

00/01

01/02

02/03

03/04

04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

Según datos correspondientes a la campaña 2003/2004, la provincia que encabeza el ranking de producción es Salta (región NOA) con un 50,0% del total, seguida por la provincia de Chaco con el 46,1% (región NEA) del total de producción en la Argentina de esta oleaginosa.
PRODUCCIÓN DE CÁRTAMO POR REGIÓN - CAMPAÑA 2003/04
REGION
NOA

NEA

PROVINCIA

Área Sembrada

Área Cosechada

Producción

Producción

Rinde

(en ha)

(en ha)

(en tn)

% Total País
3,9%
50,0%
53,9%
46,1%
46,1%

(en tn/ha)
0,54
0,50
0,50
0,75
0,75

100,0%

0,59

STGO. ESTERO
SALTA
TOTAL NOA
CHACO
TOTAL NEA

1.300
18.000
19.300
11.100
11.100

1.300
18.000
19.300
11.100
11.100

700
9.000
9.700
8.300
8.300

TOTAL PAIS

30.400

30.400

18.000

Fuente: Elaborado por la DIRECCIÓN DE AGRICULTURA en base a datos de la Dirección de Coordinación de Delegaciones, SAGPyA.
Nota: Se consideró la distribución regional de campaña 2003/2004, por ser los datos disponibles a la fecha de realización del presente trabajo.

34

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Desde el punto de vista de la producción de biocombustibles, si bien este cultivo no podría abastecer la
totalidad del mercado, su importancia se perfilaría desde el punto de vista regional ya que podría utilizarse como una alternativa más para la producción de biodiesel, dado su alto porcentaje de aceite que oscila
entre el 30% y 35%.

Colza o Canola (Brassica napus).
Esta oleaginosa de invierno constituye una
excelente posibilidad para la diversificación productiva en la rotación agrícola
como alternativa al trigo. La Argentina
presenta una vasta superficie con excelentes condiciones agroecológicas para su
desarrollo, y su inclusión dentro de la matriz de materias primas aptas para la producción de biodiesel constituiría un gran
aliciente para su expansión en el país.
Se trata de un cultivo rústico, que se adapta a suelos no tan fértiles, siempre y cuando presenten una buena provisión de
azufre. En siembras tempranas e intermedias presenta un ciclo más corto que el del
trigo, con lo cual se consigue desocupar
antes los lotes, ventaja sumamente importante a la hora de planificar los cultivos de
segunda ocupación.
A pesar de las ventajas señaladas en los
párrafos anteriores, el cultivo de esta oleaginosa no se ha difundido debido a algunos factores limitantes tanto en lo que respecta a la tecnología empleada, como a ciertas dificultades en la comercialización del grano.
Entre las cuestiones más sobresalientes desde el punto de vista tecnológico, se destacan: la reducida
información y experimentación sobre el manejo del cultivo, el comportamiento de las variedades disponibles en las diferentes regiones agroecológicamente aptas, las elevadas pérdidas de cosecha que conllevan la aparición de gran cantidad de plantas voluntarias, dificultades en el manipuleo del grano durante
las operaciones de cosecha, transporte, secado y almacenaje. El tipo de grano esférico y de tamaño reducido obligan a la adopción de recaudos extra que complican dichas operaciones y provocan cuantiosas
pérdidas.
El ciclo agrícola 1991/1992 constituye un antecedente a remontar, ya que fue fuertemente promocionada
como cultivo alternativo al trigo –cuyos precios estaban a la baja– pero sin que los productores estuvieran
capacitados para sortear las dificultades anteriormente descriptas, a lo cual se sumaron complicaciones
en la comercialización y en la colocación de la producción. La campaña indicada registra los niveles más
altos, tanto para la superficie como para la producción, pero muchos productores no volvieron a intentar
el cultivo de esta oleaginosa debido a las cuestiones antes mencionadas. A partir de entonces la colza
presenta un comportamiento errático y en descenso.
A pesar de ello, en las últimas tres campañas se observa un importante crecimiento en la producción de
colza. Ello se fundamenta en el creciente interés de empresas procesadoras y exportadoras de colza,
que ofrecen a los productores contratos de siembra con precio y entrega asegurados, factores anteriormente inexistentes. Es así que el nivel de producción para la campaña 2004/2005 se ubicó en 26,1 miles
de toneladas, lo que implica un crecimiento del 29% respecto al ciclo inmediato anterior.

35

�Cultivo de colza (producción y área cosechada)
45

60

57,1

40
50

30

40

25

30,1
30

26,1
20
20,3

21,3
15

miles de toneladas

miles de hectáreas

35

20
15,4

11,6
10

10,5
9,3

10

6,0

5

2,2

2,3

2,2

0

0
91/92

92/93

93/94

94/95

95/96

97/98

98/99

99/00

00/01

01/02

02/03

03/04

04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

En lo que respecta a los rendimientos obtenidos en la Argentina, (el promedio de los tres últimos ciclos se
ubica en 1,42 tn/ha), éstos se hallan muy alejados de los potenciales ya que, al no ser considerado un
cultivo de relevancia, los esfuerzos en el mejoramiento de la tecnología son mínimos.

Evolución del rendimiento de colza
2,00
1,76

1,80

toneladas por hectárea

1,60
1,40

1,61

1,52
1,54

1,57

1,43
1,35

1,36

1,36
1,28

1,20
1,08

1,00

1,00

1,01

0,80
0,60
0,40
0,20
0,00
91/92

92/93

93/94

94/95

95/96

97/98

98/99

99/00

00/01

01/02

02/03

03/04

04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

La región centro produjo en la campaña 2003/2004 el 98,1% de la producción de colza del país, concentrándose el cultivo principalmente en la Provincia de Buenos Aires.
A pesar de los bajos volúmenes actuales de producción de este cultivo en la Argentina, la colza es uno
de los más promisorios –si se superan las dificultades tecnológicas anteriormente mencionadas– para la
producción de biodiesel, debido a su elevado contenido de aceite (alrededor del 50%), su excelente calidad, su condición de oleaginosa de invierno y la amplitud de la superficie apta para su cultivo.

36

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

PRODUCCIÓN DE COLZA POR REGIÓN - CAMPAÑA 2003/04
REGION
Centro

PROVINCIA
SANTA FE
BUENOS AIRES
LA PAMPA
TOTAL CENTRO

NOA
NEA

Área Sembrada

Área Cosechada

Producción

Producción

Rinde

(en ha)

(en ha)

(en tn)

% Total País

(en tn/ha)
1,60

50

25

40

0,2%

14.853

13.581

18.580

91,6%

1,37

2.800

1.500

1.280

6,3%

0,85

19.900
50

98,1%
0,2%

1,32

0,2%
1,7%

0,50

17.703

15.106

STGO. ESTERO

100

100

TOTAL NOA

100

100

0,50

CHACO

670

670

50
335

TOTAL NEA

670

670

335

1,7%

0,50

TOTAL PAIS

18.473

15.876

20.285

100%

1,28

0,50

Fuente: Elaborado por la DIRECCION DE AGRICULTURA en base a datos de Dirección de Coordinación de Delegaciones, SAGPyA
Nota: Se consideró la distribución regional de campaña 2003/2004, por ser los datos disponibles a la fecha de realización del presente trabajo.

Este cultivo ha tenido un gran desarrollo, principalmente en la UE y Canadá. Según estimaciones publicadas por el boletín de oleaginosas Oil World, la cosecha de colza de la Unión Europea para el año 2005
se estima en 14,75 millones de toneladas. Sin embargo, esta cifra es inferior a la de la cosecha récord del
año pasado de 15,29 millones de toneladas.
Por otro lado, según lo publicado por el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA), en el informe “World Agricultural Production 2004/05”, la producción de colza en Canadá para el año 2004 fue de
6,85 millones de toneladas, con un área cosechada de 5,0 millones de hectáreas.

Precios y costos

.0
1
Tr
im
.0
IV
1
Tr
im
01
IT
ri m
.0
2
II
Tr
im
.0
2
III
Tr
im
02
IV
Tr
im
02
IT
ri m
.0
3
II
Tr
im
03
III
Tr
im
03
IV
Tr
im
03
IT
ri m
04
II
Tr
im
04
III
Tr
im
04
IV
Tr
im
04
IT
ri m
.0
5
II
Tr
im
.0
5
III

Tr
im

II

IT
ri m

.0
1

US$ por tn

Como se puede observar en el
Precios FOB anuales promedio de aceite vegetales
gráfico, entre 2001 y 2004 (hasta
650
el primer trimestre) el precio de
600
los aceites vegetales tuvo un
550
280
511 0,54794521
marcado crecimiento, elevando el
500
costo de producción del biodiesel,
450
ya que el precio del aceite vegetal
400
representa aproximadamente el
90% del costo total de su produc350
ción4, disminuyendo su competiti300
vidad frente al gasoil. Esto llevó a
250
la incipiente industria productora
de biodiesel a cerrar sus plantas,
o a emplear el biodiesel (metil
Aceite de Girasol
Aceite de Soja
éster), en el desarrollo de otros
Fuente: SAGPyA
productos para la industria oleoquímica, tales como plásticos
biodegradables, jabones, coadyuvantes para agroquímicos, etc.

La SAGPyA ha realizado estimaciones de costos de producción del biocombustible y del precio de venta
que éste alcanzaría en condiciones de mercado libre o con la aplicación de los beneficios que están previstos en el Proyecto de Ley de Biocombustibles que se encuentra en debate en el Congreso Nacional.

4

Considerando el precio FOB sin retenciones. Si se considera el precio interno (sin retenciones), el aceite vegetal representaría
alrededor del 72% del costo de producción del biodiesel.

37

�Estos cálculos se realizaron para una planta de biodiesel con una capacidad de producción de
40.000 tn/año, con un precio de aceite de soja/girasol promedio de la década 1995-2005 de US$ 499/tn,
una cotización del dólar de $ 3,00 y un precio del litro de gasoil de $ 1,50. En base a esto, el costo de
producción de biodiesel por litro en planta se estimó en $ 1,47. Para el cálculo del precio de venta en
surtidor de un B5 (95% gasoil y 5% biodiesel), a este costo hay que agregarle el margen de la refinería, la
utilidad de la cadena de distribución y, a su vez, si no se aplicasen los beneficios que están previstos en
el Proyecto de Ley de Biocombustibles, se debe agregar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y la tasa de
gasoil. De esta forma el precio final estimado para un B5 es de $ 1,56.
De acuerdo a los cálculos presentados, en el marco de precios de combustibles y materia prima vigentes
a mediados de 2005, el precio final del combustible, con un corte con biodiesel al 5%, sin existir un régimen especial de promoción, sería superior al precio del gasoil al consumidor. Para llegar a obtenerse un
precio final similar al gasoil, el precio de la materia prima (aceite de soja) no podría ser superior a los
US$ 280,2/tn. FOB Bs. As. Si se compara este precio “de indiferencia” con el precio promedio del aceite
de soja/girasol en el período septiembre 1995/septiembre 2005, que fue de US$ 499/tn, resulta una diferencia del 45%.
Otros impactos de la aprobación de la ley: de acuerdo a los estudios efectuados por la SAGPyA, junto
con la Secretaría de Energía y la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, la ley de promoción de biocombustibles estimularía la creación de nuevas industrias hoy inexistentes en el país, con una
generación de 25.000 puestos de trabajo (entre mano de obra directa e indirecta) incluyendo el sector
industrial y agropecuario para el período de vigencia de la Ley (15 años).
Asimismo, se espera fomentar los llamados cultivos energéticos (ricino, palma, colza, etc.), de tal manera
que las áreas marginales de la agricultura puedan verse beneficiadas, mejorando de esta manera el nivel
de vida de la población local. Además, esta producción será orientada a no agredir el ambiente, a través
de tecnologías de producción limpia.
Por otro lado, se espera que el fomento del biodiesel genere la creación de polos oleoquímicos regionales, que serán la cuna para la creación de numerosas empresas PyMEs, aumentando así la generación
de empleo regional, con empleos genuinos.

Organización de la cadena productiva
Actualmente, dado que la producción no se ha iniciado, no existe una cadena productiva de Biocombustibles. Las características de la ley de biocombustibles que se apruebe serán determinantes, en buena
medida, de la configuración futura de la cadena.
El proyecto original de ley de biocombustibles (Falcó) establece dos cláusulas importantes al respecto.
Por una parte, (artículo 16º) establece que la Autoridad de Aplicación podrá establecer "cuotas de distribución" entre los distintos proyectos aprobados, hasta la concurrencia del veinte por ciento (20%) de la
demanda total de biocombustibles generada por las destilerías o comercializadoras de derivados de petróleo en primera etapa, previstas para un año. En caso de ser establecidas, las referidas cuotas de distribución deberán otorgarse atendiendo en forma prioritaria el desarrollo de las denominadas "economías
regionales". Por otra (artículo 7º), se establece que las empresas que sean elegibles para ser beneficiarias deberán poseer capital social mayoritario, ya sea aportado por el Estado nacional, por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los Estados Provinciales, los Municipios o las personas físicas o jurídicas,
dedicadas mayoritariamente a la producción agropecuaria, de acuerdo a los criterios que establezca el
decreto reglamentario de la ley.
Actualmente, dos empresas multinacionales de energía han demostrado interés en el tema, pero aún no
se han fijado plazos ni volúmenes de producción. Así, Petrobrás anunció una alianza con el estado neuquino y Transportes Gabino Correa, para realizar una experiencia en biodiesel en la Provincia de
Neuquén. Por otro lado, la empresa Repsol-YPF se encuentra trabajando activamente en un plan para la

38

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

producción de biodiesel a través de la aplicación de tecnología de punta con el objetivo de convertirse en
el primer productor de este combustible renovable en el mercado argentino, de acuerdo a sus propias
declaraciones.
Otras empresas importantes de la cadena agroindustrial no han anunciado aún estrategias ni acciones en
el plano de los biocombustibles.
En cuanto al ordenamiento territorial de la producción de biocombustibles, es de suponer que los centros
de producción se instalarían cerca de la demanda, ya que el costo del flete tiene una incidencia importante sobre la rentabilidad de un emprendimiento de biodiesel. Esto se refiere tanto al abastecimiento de
grandes centros de consumo en el mercado local, como al mercado externo.
La escala de producción puede ser muy diversa, desde grandes proyectos para comercializar el producto
en el mercado, o medianos y pequeños proyectos dirigidos al consumo local-regional, o pequeños proyectos de autoconsumo.

II.1.c. Aspectos institucionales
La política de biocombustibles en la Argentina.
Desde el Estado Nacional se realizaron acciones tendientes al desarrollo de los biocombustibles a través de:
¾ Secretaría de Energía y Minería: El 26/7/2001 se creó mediante Resolución 129/2001 que determina los requisitos de calidad que debe poseer el biodiesel puro (B100).
¾ Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental: El 8/8/2001 mediante Resolución 1076/2001 se crea el Programa Nacional de Biocombustibles, relacionado con la problemática
del cambio climático.
¾ Secretaría de Energía y Minería: El 4/11/2001 mediante Decreto 1396/2001 se establece el plan de
competitividad para el combustible biodiesel. Este decreto exime al biodiesel del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (por diez años) a nivel nacional, y de los impuestos a los Sellos, Ingresos
Brutos e Inmobiliario, a nivel provincial.
¾ Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos: El 10/11/2004 se creó mediante Resolución 1156/2004 el Programa Nacional de Biocombustibles, cuyos principales objetivos, misiones y
funciones se describen en el presente informe más adelante.
A nivel horizontal, se destacan instrumentos recientemente creados para la producción industrial. Particularmente, la Ley 25.924/2004, que instituye un régimen para el tratamiento fiscal de las inversiones en
bienes de capital nuevos que revistan la calidad de bienes muebles amortizables en el impuesto a las
ganancias, destinados a la actividad industrial.
Los principales objetivos del Programa Nacional de Biocombustibles de la SAGPyA son:
a) Promover la elaboración y el uso sustentable de los biocombustibles como fuente de energía renovable y alternativa a los combustibles fósiles, enfatizando en la utilización de biodiesel a partir de aceites
vegetales o grasas animales y del etanol anhidro a partir de la producción de caña de azúcar, maíz y
sorgo.
b) Apoyar y asesorar a sectores rurales en el desarrollo y puesta en marcha de plantas para la elaboración de biodiesel y etanol anhidro como alternativa productiva para el desarrollo local y territorial.

39

�c) Colaborar y apoyar a instituciones, organizaciones y entidades de bien público dedicadas a la investigación y difusión en el uso del biocombustible.
d) Promover las inversiones privadas y públicas para el desarrollo de los biocombustibles.
Además, la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos generará un marco de promoción,
control y fiscalización de “cultivos energéticos”, el cual se aplicará a todos los cultivos que califiquen
para tal fin.
En el marco del Programa Nacional de Biocombustibles, la SAGPyA está apoyando el proyecto de ley
original presentado por el Senador Nacional de la Provincia de Río Negro, Luis Falcó, que ya cuenta con
media sanción de la Cámara de Senadores y con el dictamen favorable de cinco Comisiones de la Cámara de Diputados, y que actualmente se encuentra en tratamiento por la Comisión de Presupuesto y
Hacienda de la mencionada cámara. Este proyecto, cuyo texto completo figura en el Anexo, plantea la
política para el desarrollo sustentable de los biocombustibles en el país, estableciendo, en los considerandos, los siguientes fundamentos y objetivos:
•

Institucionalizar un marco legal mínimo y necesario para promover la producción de biocombustibles
de origen agropecuario.

•

Plantear la necesidad y la oportunidad de elaborar un Plan Estratégico Nacional que comprenda el
horizonte muy cercano de agotamiento del petróleo y el gas, ambos de origen fósil, apostando al desarrollo serio de las alternativas renovables como biodiesel y bioetanol a partir de biomasa, que permitirían disminuir el consumo de nafta y gasoil.

•

Reducir las emisiones de carbono que potencian el "efecto invernadero", de manera de beneficiar el
ambiente.

•

Transformar las ventajas comparativas que posee la Argentina en ventajas competitivas. Entre ellas:
el complejo oleaginoso mas eficiente del mundo, cuya capacidad instalada de procesamiento es del
orden de los 32 millones de toneladas anuales, y posibilidades de crecimiento ante el anuncio de
nuevas inversiones; una importante producción local de metanol y bioetanol con perspectivas de crecimiento; y volumen muy significativo del mercado doméstico de naftas y gasoil;

•

Beneficiarse de los Certificados de Reducción de Emisiones (previstos en el Mecanismo de Desarrollo Limpio incluido en el Protocolo de Kyoto) como incentivo adicional para la puesta en marcha de los
proyectos calificables para producción de biodiesel y bioetanol.

•

Que el campo sea visto como fuente de energía, avanzando hacia el logro de beneficios para productores que decidan dedicarse a la siembra de "cultivos energéticos", de modo que, a partir de una política de aliento a los mismos, estas producciones puedan aportar la materia prima necesaria y
suficiente para generar bioetanol y biodiesel.

•

Favorecer la creación de un nuevo y pujante sector de la economía; las provincias del NOA y NEA
podrán desarrollar proyectos de bioetanol a partir de caña de azúcar, y las regiones más fértiles de la
Pampa Húmeda también lo harán a partir del maíz o sorgo, al otorgar la seguridad jurídica necesaria
para que ello ocurra y se sostengan en el tiempo.

•

Promover la investigación dando sustento tecnológico y científico a la actividad, posicionando al sector a la vanguardia en el contexto internacional y permitiendo captar al mismo tiempo la enorme oportunidad que representa el complejo oleoquímico.

•

Establecer un corte obligatorio de gasoil y naftas con biodiesel y bioetanol respectivamente, para
hacer realidad el desarrollo de un mercado sustentable de biocombustibles en el país, al relativizar la
variable precio, representando –en el mediano plazo– una eficiente solución técnica y económica para que las compañías petroleras cumplan con las crecientes limitaciones en materia de normas de calidad de combustibles.

40

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

•

Establecer cuotas de distribución en función de las posibilidades de provisión de las denominadas economías regionales, de manera de atomizar la oferta de biocombustibles destinados al corte obligatorio.

Actualmente, dentro del marco del Programa Nacional de Biocombustibles, la SAGPyA está impulsando
la puesta en marcha de una planta piloto de producción integral de biodiesel en el Centro Regional INTA
Chaco-Formosa, Estación Experimental Pte. Roque Sáenz Peña. Para el desarrollo de este proyecto se
estableció un acuerdo entre la SAGPyA, el Centro Regional INTA Chaco-Formosa y la Facultad de
Agroindustrias de Pte. Roque Sáenz Peña, dependiente de la Universidad Nacional del Nordeste
(UNNE).
El proyecto consiste en la producción integral de biodiesel de 1600 litros/día para abastecer a las cuatro
estaciones experimentales del Centro Regional del INTA Chaco-Formosa. Principalmente se utilizará
semilla de algodón como materia prima, pero el proyecto es lo suficientemente flexible como para poder
utilizar cualquier tipo de materia prima.
En materia de articulación interinstitucional, la SAGPyA celebró en 2005 un convenio entre la Asociación
Argentina de Girasol (ASAGIR), la Asociación de la Cadena de la Soja (ACSOJA), la Asociación Maíz
Argentino (MAIZAR), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno (AABH), Asociación Argentina de Consorcios Regionales
de Experimentación Agrícola (AACREA) y la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
(SAGPyA). El Convenio tiene como objetivo el desarrollo de actividades conjuntas de estudio, investigación, capacitación, desarrollo tecnológico y difusión, referidas a la producción, procesamiento y comercialización de biocombustibles, también contempla el estudio y análisis referidos a la generación de políticas
de estado, ambos orientados a contribuir a la preservación del ambiente y al cumplimiento de los compromisos externos referidos al tema.

II.2.

ETANOL ANHIDRO

II.2.a. Antecedentes
Aunque actualmente no se utiliza en la Argentina el etanol anhidro como combustible, existió un proceso
de desarrollo y uso, iniciado en 1922 y concluido aproximadamente en 1989, cuyos principales acontecimientos se reseñan a continuación en base a información obtenida del trabajo “Alconafta ¿Un Combustible Alternativo?” de S. Trumper y E. Cabanillas.
1922: La publicación de la Estación Experimental Agro-Industrial Obispo Colombres (EEAOC), informa sobre la posibilidad del uso de alcohol como combustible, especialmente para motores de combustión interna.
1928: Se lleva a cabo la primera experiencia relacionada con este tema. En esa oportunidad se utiliza
una mezcla carburante, llamada Combustible Giacosa (15% de petróleo crudo, el 5% de metileno y el
80% restante de alcohol), en un Ford T del entonces Coronel Enrique Mosconi.
Los resultados fueron: arranque instantáneo (no producía emanaciones de CO), su combustión era completa y la mezcla combustible-aire absorbida por las válvulas de admisión podía comprimirse nueve veces
en su volumen sin detonar por presión, y al destaparse el motor no se advirtió la presencia de residuos
carbonosos en la cámara de compresión y en la válvula de escape.
Desde 1940: El Departamento de Investigaciones y Desarrollo de YPF realizó ensayos sobre este tema,
los que fueron oportunamente informados al Ministerio de Agricultura de la Nación.
1942: El Gobernador de Tucumán, Doctor Miguel Critto, utilizó para recorrer los cerros tucumanos un vehículo
accionado con un combustible que tenía un 30% de alcohol desnaturalizado y un 70% de nafta acompañado
por el entonces Intendente Municipal de la Capital Federal, Doctor Carlos M. Pueyrredón, a modo de demostración de las experiencias que comenzaban a realizarse en el empleo de un sustituto para la nafta.

41

�1951: El Departamento de Investigaciones y Desarrollo de YPF, reanudó los trabajos a solicitud de la
Gobernación de Tucumán.
1974: El Departamento de Investigaciones y Desarrollo de YPF, cursó información actualizada a la Comisión del Senado, a representantes del Consejo Federal de Investigaciones y a la Comisión Carburante
Nafta-Alcohol de la Secretaría de Estado de Energía.
1979: Se inició en la EEAOC, bajo la dirección del Doctor Ingeniero José Luis Busto, el programa de ensayos denominado Programa Alconafta; que tenía por objeto promover la utilización del alcohol etílico
anhidro como combustible, estudiando la factibilidad de utilización de la alconafta. Varias fábricas de la
Industria Automotriz pusieron a disposición, sin cargo, pares de vehículos idénticos, de modo que los
experimentadores pudiesen hacer funcionar en cada caso una unidad con nafta pura, y la otra con alconafta, para desarmar los motores a ciertos intervalos y comparar los desgastes registrados como consecuencia del uso de un combustible u otro.
1981: A partir del 15 de marzo de 1981, Tucumán comienza el consumo masivo de alconafta común (una
mezcla con 12% de alcohol etílico anhidro y el resto de nafta común), lo que da por resultado un combustible de 83 octanos capaz de reemplazar totalmente el consumo de nafta común.
1983: En el período que se extiende hasta el 1º de mayo de 1983, la experiencia que se acumula en los
distintos eslabones de las cadenas de distribución de combustibles permite el lanzamiento de la alconafta
súper sin mayores problemas.
1983: El 20 de septiembre de 1983, se incorporan al plan alconafta las provincias de Salta y Jujuy con lo
que se dio por finalizada la primera etapa, cuyo objetivo era absorber los excedentes de alcohol de melaza, sin realizar ninguna extensión de los cultivos de la caña de azúcar.
1984: En Diciembre se agregan las provincias de Catamarca y La Rioja.
1985: En marzo se adhiere la provincia de Santiago del Estero quedando de esta forma toda la región del
NOA integrada al consumo obligatorio de alconafta súper y común.
El objetivo de esta segunda fase era aprovechar totalmente la capacidad de destilación, con posibilidad
de dar otro uso a una parte de la exportación de azúcar, si los precios internacionales eran desfavorables. Además, se preveía la posibilidad de la molienda directa de caña de azúcar en el norte, para la obtención del alcohol destinado a la mezcla.
1985-1987: Se integran al plan las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, y siguieron incorporándose las
provincias de las regiones Litoral y del NEA, quedando en total doce provincias integradas al plan.
El objetivo de esta tercera etapa era aprovechar totalmente la capacidad de molienda, eliminando toda la
exportación de azúcar o incorporando otras materias primas aptas para producir alcohol con aceptable
relación energética. Se preveía la posibilidad de incrementar la capacidad de destilación y deshidratación.
Para ese entonces, las doce provincias integradas al plan, consumían aproximadamente 250 millones de
litros de alcohol etílico anhidro por año, y se estimaba que la industria y el cañaveral existentes poseían
capacidad para producir 450 millones de litros de alcohol. Durante los años siguientes, las zafras no fueron buenas, no alcanzándose a cubrir el consumo necesario de alcohol. Por otra parte, el precio internacional del azúcar recuperó su rentabilidad, lo que, sumado a las presiones que ejercían las empresas
petroleras sobre el Estado, hicieron que el plan alconafta fuera dejado de lado poco a poco, hasta desaparecer por completo.
Cabe resaltar que estaba prevista una cuarta etapa del plan, en la que se estimaban necesarios 410 millones de litros por año de alcohol etílico anhidro. Para ello eran necesarias inversiones para posibilitar el
aumento en la capacidad de molienda, destilación, deshidratación y producción de materia prima. Esta
etapa nunca se llevó a cabo.
En la actualidad no se produce alcohol etílico anhidro.

42

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

II.2.b. Aspectos económicos
Estimaciones de demanda y de oferta potenciales
El uso principal del etanol anhidro como combustible es la sustitución de la nafta, aunque esto puede
necesitar de la modificación de los motores de combustión interna para tal fin. Por esta razón, habitualmente se lo utiliza más como aditivo que como un sustituto del combustible fósil.
Proyección del consumo de Nafta al 2023 en millones de m3
6,00
5,00

Millones

4,00
3,00
2,00
1,00
0,00
2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023

Año
Fuente: Secretaria de Energía y proyecciones estimadas de crecimiento del 2% anual.

En la Argentina la demanda de naftas ha tenido un particular desarrollo debido al advenimiento del GNC.
De aprobarse el Proyecto de ley sobre biocombustibles, que establece un corte obligatorio con etanol
anhidro del 5% en toda la nafta consumida en el país, la demanda de este biocombustible para el primer año de la implementación de la ley (2008) sería de aproximadamente 200 millones de litros, mientras que en el año 2023 sería de 265 millones de litros. Esta última cifra supone un crecimiento anual
del 2% en el consumo de naftas, que en el 2004 fue de 3439 millones de litros, según datos de la Secretaría de Energía.
Proyección del consumo de naftas y etanol para los años 2008 y 2023
Concepto
Consumo estimado en 2008 en
millones de litros
Número de plantas necesarias para
el 1° año
Inversión estimada por planta en
millones de dólares
Inversión total estimada en millones
de dólares

2008
Nafta
4.020

2023
E5

Nafta
200

5.422

E5
270

6

8

20

20

120

160

Fuente: SAGPyA (Cifras basadas en plantas con una capacidad de producción de 30.000 tn
por año para Bioetanol)

Materia prima
Como se mencionó anteriormente, si bien la principal materia prima utilizada para la producción de etanol
anhidro es la caña de azúcar, se pueden también utilizar diversos cereales para la producción de alcohol,
como por ejemplo el maíz y el sorgo.

43

�MAIZ (Zea mays)
La producción de maíz en la Argentina viene
registrando un crecimiento sostenido en su
producción. Si comparamos las campañas
1990/1991 con el ciclo 2004/2005, vemos
que éstas han crecido un 153%. Según los
datos del último ciclo (2004/2005), el área
destinada a este cultivo representa el 11,6%
del área total cultivada en la Argentina, llegando su producción a participar en un
23,2% del total de cereales producidos en el
país, posicionándose como el segundo cultivo de mayor volumen producido luego de la
soja. Para este ciclo, la producción alcanzó
un récord histórico llegando a las 19,5 millones de toneladas, con una superficie sembrada de 3,3 millones de hectáreas, lo que
generó un rinde de 6,3 tn/ha. Estos valores
son levemente superiores al récord anterior
registrado en la campaña 1997/1998.
Este importante aumento en la producción de
la Argentina, se verá reflejado en mayores
exportaciones, debido a que el consumo interno es relativamente estable, rondando las 4,0 millones de
toneladas anuales, de las cuales aproximadamente el 10% se destina a industria y otra parte se destina
para alimento animal.
Según datos del USDA, la producción mundial de maíz para el ciclo 2004/2005, se situó en 702 millones de
toneladas. De acuerdo a estos números, la producción de maíz de la Argentina representa el 2,8% del volumen mundial producido para este cereal. Con respecto al comercio total mundial, éste se ubicaría en alrededor de 77 millones de toneladas, ocupando la Argentina el segundo puesto como exportador y el sexto
productor de maíz, después de EE.UU., China, UE, Brasil y México.
Cultivo de maíz (producción y área coscechada)
4.000

25,0

3.500

19,4

19,5

20,0

3.000
15,5

2.500

15,4

14,7

15,0

15,0
15,0

13,5
11,4

2.000
1.500

10,7

10,9

10,4

10,5
10,0

7,7

millones de toneladas

miles de hectáreas

16,8

1.000
5,0

500
0

0,0
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04 04/05

Campañas

Producción

A.Cosechada

Fuente: SAGPyA

El rendimiento histórico promedio de acuerdo a la serie de datos del gráfico precedente, fue para el período 1990/1991-2004/2005 de 5,22 tn/ha. Si consideramos el rendimiento promedio de los últimos tres
años (campañas 2002/2003 a la 2004/2005), éste fue de 6,38 tn/ha, representando un incremento del

44

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

22% sobre el histórico. Las razones más destacables respecto del crecimiento mencionado pueden resumirse, entre otras, en un creciente uso de fertilizantes, una progresiva adopción de la siembra directa,
el uso de riego complementario, el uso de nuevos híbridos con un mayor potencial de rendimiento y mejor
comportamiento frente a plagas y enfermedades, y la utilización de materiales transgénicos que le han
conferido resistencia a lepidópteros y, más recientemente, al glifosato. Cabe destacar que el récord en
rendimiento, en este cultivo, se produjo en la campaña 2002/03 con 6,48 tn/ha.
Evolución del rendimiento de maíz
7,00

6,48
6,50

6,39

6,29

6,08

6,08
toneladas por hectárea

6,00

5,43

5,50

5,37

5,46

5,00

4,52

4,52
4,36

4,50

4,56

4,24

4,04
4,00

4,04
3,50
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04 04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

PRODUCCIÓN DE MAÍZ POR REGIÓN - CAMPAÑA 2003/04
REGIÓN
Centro

PROVINCIA

Producción

Producción

Rinde

(en ha)

(en tn)

% Total País

(en tn/ha)

CORDOBA

738.830

608.985

3.941.200

26,4%

6,47

390.550

339.200

2.558.860

17,1%

7,54

SAN LUIS

100.000

65.000

260.000

1,7%

4,00

BUENOS AIRES

795.530

660.372

4.998.610

33,4%

7,57

ENTRE RIOS

207.500

194.750

1.451.330

9,7%

7,45

LA PAMPA

399.100

134.200

591.340

4,0%

4,41

92,3%
0,1%

6,89

2.631.510

2.002.507

CATAMARCA

9.000

4.500

13.801.340
20.250

JUJUY

5.200

4.400

15.620

0,1%

3,55

4,50

26.000

25.000

110.000

0,7%

4,40

101.200

97.200

408.240

2,7%

4,20

43.000

41.000

141.500

0,9%

3,45

TOTAL NOA

184.400

172.100

4,04

CHACO

4,7%
2,2%
0,3%

2,03

TUCUMAN
SANTIAGO DEL ES
SALTA
NEA

Área Cosechada

(en ha)

SANTA FE

TOTAL CENTRO
NOA

Área Sembrada

120.000

115.000

695.610
330.050

MISIONES

26.505

24.450

49.710

FORMOSA

17.645

17.645

61.950

0,4%

3,51

8.340

6.900

12.165

0,1%

1,76

CORRIENTES

2,87

TOTAL NEA

172.490

163.995

453.875

3,0%

2,77

TOTAL PAIS

2.988.400

2.338.602

14.950.825

100%

6,39

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Dirección de Coordinación de Delegaciones de la SAGPyA.
Nota: Se consideró la distribución regional de campaña 2003/04, por ser los datos disponibles a la fecha de realización del presente trabajo.

La región Centro produjo en la campaña 2003/2004 el 92,3% de la producción total del país, el NOA el
4,7% y el NEA el 3%.
Para un corte obligatorio del 5% en las naftas se requerirían para el primer año de implementación de la
ley (2008 o el primer día del 4° año de sancionada la ley), 555 mil toneladas de grano de maíz, lo que
representa al 2005 el 2,8% de la producción nacional.

45

�Por otra parte, las pérdidas de cosecha de maíz, actualmente rondan los 385 kg/ha. Mejorando la eficiencia de manera de acercar dichos valores a las pérdidas teóricas, estimadas en 210 kg/ha, aportaría un
diferencial de 410 mil toneladas, del cual se obtendrían 156 millones de litros de alcohol. Es decir, que al
mejorar la eficiencia en la cosecha de maíz, se obtendría el 78% del etanol anhidro necesario para el
corte obligatorio, evitándose la necesidad de incrementar la superficie cultivada en los primeros años.

SORGO (Sorghum vulgare)
La ventaja de este cultivo está dada por su
resistencia a sequía y altas temperaturas, lo
que hace que sea uno de los cultivos de mayor
producción en el mundo.
En la Argentina el sorgo fue durante muchos
años uno de los principales cultivos junto con el
maíz. El récord histórico de producción se obtuvo en la campaña 1982/1983 con un valor de
8,1 millones de toneladas. A partir de entonces,
la participación de este cultivo en la producción
granaria argentina comenzó a declinar, tal es
así que la producción obtenida en la campaña
2004/2005, representó tan sólo el 36% del
récord histórico mencionado.
El principal factor que explica esta significativa
baja en la producción de sorgo, ha sido el desplazamiento de las isohietas de mayores
precipitaciones hacia la zona oeste de la
Argentina, lo que permitió que áreas en donde
sólo podía cultivarse sorgo comenzaran a ser
aptas para otros cultivos.
En la campaña 2004/2005, la superficie cultivada con sorgo fue de 617 mil hectáreas, la cosechada
de 558 mil hectáreas, obteniéndose una producción de 2,89 millones de toneladas, con un rinde
promedio de 5,19 tn/ha. Si comparamos este nivel de producción respecto a la campaña anterior, el
incremento fue del 33,7%.
Cultivo de sorgo (producción y área cosechada)
900

4,0

3,76

800

3,22

700

2,91

2,86

2,89

2,85

2,50
2,25

500

2,5
2,16

2,13

2,15

2,0

1,65

400

3,0

2,68

600

1,5
300
1,0

200

0,5

100

0,0

0
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01 01/02 02/03 03/04 04/05
Campañas
Producción

Fuente: SAGPyA

46

A.Cosechada

millones de toneladas

miles de hectáreas

2,77

3,5

3,34

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Por otro lado, si consideramos el rendimiento promedio de los últimos tres años (campañas 2002/2003 a
la 2004/2005), éste fue de 4,94 tn/ha, representando un incremento del 14% respecto al promedio del
período 1990/1991-2004/2005.
Según datos mundiales publicados por el USDA, el área total cosechada con sorgo estimada para el período 2004/2005 asciende a 39,55 millones de hectáreas en todo el mundo, con una producción proyectada de 56,68 millones de toneladas. Los principales productores de este cultivo son, en orden de
importancia: India, Nigeria, Sudán, México, Etiopía, Australia, Tanzania, Níger y, luego, la Argentina.
De acuerdo a estas estimaciones, la Argentina ocupa el 9° lugar con una participación en la producción
del 5% en el contexto mundial.
La región Centro produjo en la campaña 2003/2004 el 83,9% de la producción total del país, el NOA el
11,3% y el NEA el 4,8%.
Para un corte obligatorio del 5% en las naftas se requerirían para el primer año de implementación de la
ley (2008 o el primer día del 4° año de sancionada la ley), aproximadamente 555 mil toneladas de grano
de sorgo, lo que representa al 2005 el 25% de la producción nacional.
Evolución del rendimiento de sorgo
6,00
5,27

5,19

5,03
4,81

5,00

4,65

toneladas por hectárea

4,74
3,95

4,00
3,33

3,51
3,00

4,55

4,38

3,88

3,62

3,68
3,46

2,00

1,00

0,00
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04 04/05

Campañas

Fuente: SAGPyA

PRODUCCIÓN DE SORGO POR REGIÓN - CAMPAÑA 2003/04
REGIÓN
Centro

PROVINCIA

NEA

Área Cosechada

Producción

Producción

Rinde

(en ha)

(en ha)

(en tn)

% Total País

( en tn/ha)

CORDOBA

103.430

78.230

360.470

16,7%

4,61

SANTA FE

169.800

152.700

768.600

35,5%

5,03

LA PAMPA

18.000

15.000

57.000

2,6%

3,80

BUENOS AIRES

21.350

17.500

87.350

4,0%

4,99

ENTRE RIOS

81.500

70.200

363.580

16,8%

5,18

SAN LUIS

36.000

36.000

180.000

8,3%

5,00

430.080

369.630

1.130

1.040

1.817.000
4.790

83,9%
0,2%

4,61

TOTAL CENTRO
NOA

Área Sembrada

TUCUMAN

4,92

SANTIAGO DEL ES

70.000

68.500

239.470

11,1%

3,50

TOTAL NOA

71.130

69.540

CHACO

40.000

32.700

244.260
91.570

11,3%
4,2%

2,80

FORMOSA

2.096

2.096

8.550

0,4%

4,08

CORRIENTES

1.819

1.528

3.573

0,2%

2,34

TOTAL NEA

43.915

36.324

103.693

4,8%

2,85

TOTAL PAIS

545.125

475.494

2.164.953

100%

4,55

3,51

Fuente: Elaboración propia en base a información de la Dirección de Coordinación de Delegaciones de la SAGPyA.
Nota: Se consideró la distribución regional de campaña 2003/04, por ser los datos disponibles a la fecha de realización del presente trabajo.

47

�Además, las pérdidas de cosecha de sorgo, actualmente rondan los 350 kg/ha, siendo las pérdidas teóricas de 280 kg/ha. Si se lograse mejorar la eficiencia de cosecha, de manera de poder cumplir con estos
valores teóricos, se podrían obtener 54 millones de litros de alcohol. Es decir, que mejorando la eficiencia
en la cosecha de sorgo, se obtendría el 27% del etanol anhidro necesario para el primer año de corte
obligatorio.

CAÑA DE AZÚCAR (Saccharum officinarum)
La producción de caña de azúcar se realiza prácticamente en su totalidad en las provincias de Salta,
Jujuy y Tucumán, de la región NOA de la Argentina. De acuerdo a datos suministrados por el Centro
Azucarero Argentino, estas tres provincias concentraron en los últimos cinco años el 98% de la producción total del país. Las provincias de Santa Fe y Misiones también producen este cultivo, pero con un
volumen no significativo respecto a las provincias del NOA mencionadas.
Producción de caña de azúcar - Región NOA
12,0

11,3

10,0
8,8

8,8

10,5

4,3

4,1

1,9

1,9

9,1

9,0

9,6

8,0
millones de toneladas

10,6
10,3

9,9

9,0

8,0
6,1

6,9

6,0
4,1

4,0

3,5

2,0

3,9

3,8

3,9

1,0

1,1

1,2

3,9

3,7

3,9

3,9

1,9

1,8

3,3

1,4

1,3

1,1

2,4

3,6
1,2

0,8

1,4

1,4

0,0
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04

Campañas
Jujuy

Salta

Tucumán

Fuente: Elaboración propia en base a información del Centro Azucarero Argentino

Producción de caña de azúcar - Región NOA
18,0
16,8

17,0

16,4
15,6

16,0

millones de toneladas

15,0
14,2

14,7

14,0
13,0

16,6
15,0

14,9

13,6

14,6

13,9

12,6

12,0
11,0
10,0

10,6
10,1

9,0
8,0
90/91 91/92 92/93 93/94 94/95 95/96 96/97 97/98 98/99 99/00 00/01

01/02 02/03 03/04

Campañas

Fuente: Elaboración propia en base a información del Centro Azucarero Argentino

La producción en la región NOA de caña de azúcar para el ciclo 2003/2004 (últimos datos disponibles)
alcanzó las 16,6 millones de toneladas. De ellas, la provincia de Tucumán produjo 10,5 millones de tone-

48

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

ladas, Jujuy 4,1 millones de toneladas y Salta 1,9 millones de toneladas. Como puede apreciarse, en el
período 1990-2004 Tucumán mantuvo el liderazgo en la producción de este cultivo. El promedio de participación en el período mencionado fue del 64%, siendo el del último ciclo registrado (2003/2004) del
63%, lo que indica que su participación en la producción nacional se ha mantenido estable.
En cuanto a los rendimientos de caña de azúcar, de acuerdo a lo informado por el Instituto Nacional de
Tecnología Agropecuaria, Estación Experimental Agropecuaria Famaillá, basado en las zafras de los
últimos cinco años, Tucumán tuvo rindes que oscilaron entre los 55/65 toneladas por hectárea, mientras
que Salta y Jujuy alcanzaron rindes mayores en un rango de 80/95 toneladas por hectárea.
Para la producción de etanol anhidro para uso combustible, se podría utilizar la caña de azúcar en su
totalidad, o el subproducto conseguido a partir de la obtención de azúcar. En el primer caso, según lo
informado por la Estación Experimental, se podrían obtener 75 litros de alcohol etílico anhidro aproximadamente por tonelada de caña de azúcar; es decir que, en función de los rindes mencionados anteriormente para la provincia de Tucumán, el total de alcohol por hectárea oscilaría en un rango de 4125 a
4875 litros. En el segundo caso, la melaza, que es el subproducto obtenido en la elaboración de azúcar,
también podría utilizarse como materia prima para la elaboración de alcohol etílico anhidro, siendo el
rinde de, aproximadamente, 15 litros de alcohol por tonelada de melaza.
De acuerdo a estos datos y considerando la obtención del alcohol etílico anhidro a partir de la caña de
azúcar, con los rindes registrados en la provincia de Tucumán, para poder cubrir el 5% de corte obligatorio para el primer año de implementación de la ley, se necesitarían alrededor de 2,7 millones de toneladas de este cultivo.

Organización de la cadena productiva. Ordenamiento territorial de la producción y el
consumo
Si bien en la actualidad no existe una cadena productiva de alcohol etílico anhidro, con la promulgación
de la ley nacional de biocombustibles se espera que ésta se establezca.
En cuanto a la organización de la cadena productiva en la experiencia descripta en la breve reseña histórica, ésta estuvo dada por los productores de azúcar (principalmente los ingenios de caña), utilizándose
la caña como materia prima para la fermentación. Estos productores se encuentran principalmente en el
noroeste del país.
En cuanto al ordenamiento territorial de la producción de alcohol etílico anhidro, es de suponer que los
centros de producción se instalarán cerca de las zonas donde se realicen los cultivos de las especies que
servirán de materia prima para la producción de este biocombustible.
Sin embargo, otros cultivos que pueden utilizarse para la producción de alcohol etílico anhidro son el
maíz y sorgo. La producción de maíz en la Argentina se encuentra principalmente en la zona de la Pampa Húmeda (Centro del país). En cuanto a la producción del sorgo, su producción se ha visto desplazada
a zonas marginales debido a que es un cultivo más rústico, y también por una cuestión de precio y volumen de producción (Centro-Norte del país).

II.2.c. Aspectos institucionales
La Argentina no cuenta con una política expresa para la producción de biocombustibles. Sin embargo,
hay algunas disposiciones en relación al uso de alcohol como combustible. Una de ellas es la disposición 285/98 Subsecretaría de Combustibles, que permite el corte de naftas con alcohol etílico anhidro
de un 5 a un 12%. El tratamiento impositivo para el corte del 5 al 12% está regido por el Decreto
548/2003 (modificatoria del 78/98) y la Resolución General de la Administración Federal de Ingresos
Públicos (AFIP), n° 1766.
La aprobación del proyecto de ley actualmente en el Congreso (ver Anexo) modificaría, obviamente, esta
situación.

49

�50

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

III.

LOS BIOCOMBUSTIBLES EN BRASIL

III.1.

BIODIESEL

III.1.a. Aspectos económicos
Producción y uso
La producción de biodiesel en Brasil se encuentra en una etapa experimental, aunque en el inicio de una
transición hacia la producción a escala comercial, a partir de su introducción por ley en la matriz energética brasileña en diciembre de 2004 (ver Sección Institucional).
ABIOVE estima que serán necesarios US$ 56 millones (B2) y US$ 140 millones (B5) de inversión en
plantas industriales para la producción de biodiesel en Brasil.
De acuerdo con esta institución existen diversas motivaciones regionales para el uso de Biodiesel
en Brasil:
Región
Norte

Motivaciones para uso de biodiesel
Aprovechamiento de especies locales (palma, babaçu, etc.)
Generación de energía eléctrica en áreas remotas y de dificil acceso
Barcos y embarcaciones

Centro - Oeste
Nordeste
Sur - Sudeste

Aprovechamiento local de la soja
Reducción del flete para el transporte de gasoil a las regiones litoraleñas
Producción de mamona (risino) a través de la agricultura familiar
Promoción de políticas públicas de inclusión social
Mejora de la calidad del aire en las grandes ciudades con la reducción
de las emisiones de gasoil

Fuente: ABIOVE

En términos generales, Brasil posee importantes ventajas para la producción de biodiesel. Entre ellas se
destacan su gran disponibilidad de materias primas y posibilidades de regionalización, su enorme potencial de expansión agrícola para satisfacer los requerimientos de biodiesel (ver sección siguiente) y el tamaño de su industria de aceites vegetales. También es importante la experiencia acumulada en la producción y
uso de etanol, combustible renovable utilizado a gran escala desde hace décadas.
Desde la Casa Civil5 se menciona también como ventaja el acceso a rutas tecnológicas alternativas: metanol o etanol. En este último caso, Brasil posee ventajas competitivas importantes (es el primer productor
mundial), y agrupaciones privadas del sector sucroalcoholero, como UNICA, promueven e investigan la ruta
etílica y están buscando ingresar al mercado con alianzas con firmas europeas. Según autoridades vinculadas del Ministerio de Minas y Energía6, Brasil enfrenta el desafío de cómo difundir el biodiesel etílico, teniendo en cuenta que es un proceso industrial más caro, que el país posee ventajas en la producción de
alcohol, y que es importador de metanol. En el Ministerio de Agricultura7, en tanto, consideran que Brasil
enfrenta actualmente un problema tecnológico en cuanto a la selección de la ruta tecnológica: Brasil tiene
disponibilidad de alcohol pero, afirman, el biodiesel metílico es más fácil de producir. Al respecto, plantean
que Petrobrás, quien está construyendo una usina de biodiesel de ricino a partir de etanol, es hoy la única
firma con capacidad para producir por esta ruta.
5

Entrevista con Rodrigo Rodríguez. Coordinador de la Comisión Ejecutiva Interministerial del Programa Nacional de Producción y
Uso de Biodiesel. Casa Civil. Presidencia de la República de Brasil. Misión Técnica a Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.
6
Entrevista con Ricardo de Gusmao Dornelles, Director del Departamento de Combustibles Renovables del MME. Misión Técnica a
Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.
7
Entrevista con Ángelo Bressan Filho y su equipo técnico, Director del Departamento de Azúcar y Alcohol del MAPA. Misión Técnica a Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.

51

�Hasta el momento, seis plantas de producción industrial han sido autorizadas por la ANP (Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles). En el cuadro siguiente se detallan sus características:
Plantas de Biodiesel autorizadas por la ANP a Octubre de 2005
Instalación
Industrial

SOYMINAS
Biodiesel
Derivados de
Vegetais Ltda.
(Grupo Biobras)

Autorización

18/03/2005
(D.O.U.)

Localización

Distrito Industrial,
Municipio de
Cássia - Minas
Gerais

Capacidad
autorizada
3
(m /día)

40

Capacidad anual
estimada* (mill. Materia Prima
litros/año)

Características

12

Actualmente es una unidad piloto consistente en una
fábrica de aceite vegetal con capacidad de molienda
de granos de 290 tn / mes, una refinaría de biodiesel
con capacidad de 100 mil litros en régimen contínuo,
Aceites de una unidad de preparación y ensaque de harinas, un
Girasol, Nabo laboratorio de control de calidad de producción y un
forrajero y dpto. de investigación. Se encuentra en fase de
Soja
implantación el Instituto Galileu de Recursos
Renováveis (IGR²) (investigación eplicada) y una
nueva unidad fabril, que tendrá capacidad inicial de
producción de 10.000 lts./día régimen contínuo,
instalados en un área de 20 mil m² .
La usina va a producir biodiesel para sustituir el 100%
del gasoil que utiliza la firma hoy en sus tractores ,
vehículos e implementos utilizados en el cultivo de la
palma (3 millones de litros por año) y comercializará el
Residuos
excedente. El biodiesel de palma fue desarrollado en
grasos de la
sociedad con la Escuela de Química de la Universidad
refinación de
Federal de Rio de Janeiro. El Grupo Agropalma se
aceite de
dedica a la producción de aceite de palma y posee
palma (dendê)
82.000 ha de tierras; 32.000 ha de palmeras ya
plantadas; 4 plantas de extracción de aceite bruto y
una planta de refinado de aceites de palma y de
palmiste.

Companhia
Refinadora da
Amazonia (Grupo
Agropalma)

31/03/2005
(D.O.U.)

Tapana,
Municipio de
Belém - Pará

27

8,1

BIOLIX Indústria e
Comércio de
Combustíveis
Vegetales Ltda.
(Grupo Biobras)

17/05/2005
(D.O.U.)

Parque Industrial,
Municipio de
Rolândia - Paraná

30

9

Soja y girasol

Producción de biodiesel a partir de etanol.
Actualmente produce 300 mil litros por mes, utilizados
por la flota de la propia empresa y también
comercializados para ómnibus de línea en Rolândia.

Planta
Estabelecimento
Filial, de Brasil
Biodiesel
Cómercio e
Indústria de Óleos
Vegetais Ltda.

23/05/2005
(D.O.U.)

Campus Ministro
Petrônio Portela,
Municipio de
Teresina - Piauí

2

0,6

Mamona

Producción de aceite de mamona refinado, biodiesel y
glicerina. Además de los incentivos a nivel nacional,
esta firma recibió del Estado de Piauí 100% de
incentivos del ICMS (Impuesto sobre Circulación de
Mercaderías y Servicios) durante 10 años.

Mamona

El proyecto de Brasil Ecodiesel tiene como meta
desarrollar el biodiesel a partir de la producción de
mamona producida en núcleos de producción
comunitaria. El primer núcleo implantado por la
empresa fue instalado en 2003 en Canto do Buriti,
englobando 320 familias distribuidas en 3.200 ha. La
empresa también actúa en otros municipios como
Alvorada do Gurguéia, a través de asociación con
sindicatos de los trabajadores rurales. La firma
pretende emplear cerca de 350 mil familias de
agricultores desde 2008. Hasta el momento su
producción ha sido experimental y realizó inversiones
por R$ 60 millones. Recientemente vendió el 49,9%
de su capital votante a Ecogreen Solutions, empresa
establecida en Estados Unidos con capital del
Deutsche Bank.

Aceite de
mamona

El biodiesel será producido por ruta metílica a partir
de la transesterificación de aceite de mamona
adquirido a una empresa de Quixadá (Ceará). El
ricino es producido por asentamientos rurales en el
interior del estado. Se estima que el biodiesel
producido por NUTEC costará 3,8 R$/lt.

Planta
Estabelecimento
Matriz, de Brasil
Biodiesel
Cómercio e
Indústria de Óleos
Vegetais Ltda.
(Brasil Ecodiesel)

NUTEC
Fundaçao Núcleo
de Tecnologia
Industrial do
Ceará (vinculada
a la Secretaría de
Ciencia y
Tecnología de
Ceará)

26/07/2005

27/09/2005

Municipio de
Floriano - Piauí

Fortaleza - Ceará

90

2,4

27

0,72

* 300 días de operación
Fuente: elaborado por IICA - Argentina con información de la ANP, sitios web de las firmas y prensa oficial y privada

Como se aprecia en el cuadro, la capacidad de las plantas autorizadas por la ANP se estima en 57,4 millones
de litros anuales. En los primeros siete meses de 2005 estas firmas han producido 70,2 mil litros8.

8

Relatório Gerencial. Situaçao dos Produtores de Biodiesel. Revisao 15. ANP. Septiembre de 2005.

52

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Además de las plantas autorizadas, existen otras seis con pedidos de autorización bajo análisis, que elevan la capacidad anual de producción a 176 millones de litros. También hay plantas en construcción y
diversos anuncios de inversiones, que elevarían la capacidad productiva a alrededor de 470 millones de
litros a fines de 2006. Algunos de estos casos son9:

-

El grupo Biobrás posee, además de las
plantas de Rolândia y Cássia, otras cuatro usinas, cuyas instalaciones están
aptas para entrar en producción: 1) Ceralit: ubicada en el municipio de Campinas (San Pablo), posee una capacidad
de procesamiento de 100 mil toneladas
anuales y una capacidad de producción
de 35 millones de litros de biodiesel por
año; 2) Adequim: localizada en el municipio de Dom Aquino (Mato Grosso),
cuenta con una capacidad de procesamiento de 15.600 toneladas anuales y
una capacidad de producción de 6 millones de litros de biodiesel por año;
3) Agrodiesel: ubicada en el municipio
de Iguatama (Minas Gerais), con capacidad de procesamiento de 7800 toneladas por año y capacidad de
producción de 3 millones de litros de
biodiesel por año; y 4) Fusermann Biodiesel: localizada en el municipio de
Barbacena (Minas Gerais), posee una
capacidad de procesamiento anual de
7800 toneladas y una capacidad de
Fuente: MME. O Setor Energético Brasileiro. Situaçao atual e perspetivas.
producción de biodiesel de 3 millones
Septiembre 2005
de litros por año. En conjunto, las seis
usinas del grupo Biobrás reúnen una
capacidad de producción del orden de los 68 millones de litros de Biodiesel.

-

Petrocap/Cebrarcom podría alcanzar a fines de 2006 una capacidad de producción del orden de
100 millones de litros anuales de biodiesel a partir de diversas oleaginosas. Esta planta contaría,
además, con otra ruta tecnológica de obtención de biodiesel a partir de residuos industriales generados por procesos de la industria siderúrgica. Se encuentra localizada en el municipio de Charqueadas
(San Pablo).

-

La firma Ecológica Mato Grosso Indústria e Comércio Ltda. cuenta con la planta Ecomat, localizada
en el municipio de Cuiabá (Mato Grosso), que posee una capacidad de producción de 8 millones de
litros anuales de biodiesel, que sería fabricado a partir de aceites de soja y girasol. Se encuentra apta
para iniciar su producción.

-

Petrobrás ya posee una planta piloto en Guamaré (Río Grande do Norte) para producir biodiesel a
base de mamona, por ruta metílica o etílica. Recientemente, firmó con el gobierno de Bahía un protocolo de intenciones para la realización de estudios de viabilidad de producción de oleaginosas y la
instalación de una usina de biodiesel en dicho Estado. Según se difundió a la prensa, la firma instalaría una unidad de biodiesel a base de mamona en la región metropolitana de Salvador, con capacidad para producir entre 30 y 50 millones de litros anuales (a ser determinado por los estudios) y con

9

Fuentes: Presentaciones del MME, información proporcionada por el MDA y el MAPA, información periodística y sitios web de las
firmas.

53

�localización estratégica de transporte de la materia y abastecimiento de la producción. La firma también instalaría una planta piloto en el sur de Bahía para evaluar la viabilidad de la producción de
biodiesel a base de aceite de dendê. Otros proyectos de Petrobrás se ubican en Quixadá (Ceará)
(firmó protocolo de intenciones para instalar una unidad productora) y en el Norte de MG. Las plantas
de Petrobrás, en conjunto, sumarían una capacidad de producción de 120 millones de toneladas.

-

Otros proyectos en marcha son los de BSBio (Passo Fundo, Rio Grande do Sul, 69 millones de litros
anuales), Biominas (Itaúna, Minas Gerais, 12 millones de litros anuales), Fertibom (Catanduva, Sao
Paulo, 4 millones de litros anuales) y Biodiesel Sul (Içara, Santa Catarina, 900 mil litros anuales).

-

Según anuncios recientes del ministro de agricultura (14 de octubre) y la constructora de plantas Dedini, el Grupo de Frigoríficos Bertin, uno de los mayores frigoríficos del país, invertirá en la construcción de la mayor usina brasileña de biodiesel hasta el momento, que producirá el combustible a partir
de sebo bovino, por ruta metílica y con tecnología de proceso continuo. La planta, que operará en
Lins (estado de San Pablo), tendrá una capacidad de producción de 110 millones de litros anuales, y
tendría una inversión estimada de alrededor de R$ 40 millones. Según la firma Dedini, otras cinco
empresas frigoríficas le han solicitado presupuesto para la instalación de usinas de biodiesel.

-

El grupo francés Dagris, uno de los mayores productores mundiales de algodón, anunció en agosto
de 2005 inversiones por 50 millones de euros para la construcción y puesta en obra de una aceitera y
de una unidad de esterificación que permitirá elaborar 13 millones de litros de biodiesel por año. En la
fase inicial de esta unidad, la aceitera podrá asegurar la trituración de 250 mil toneladas de granos de
algodón y de otras producciones oleaginosas. La inversión se localizará en Luís Eduardo Magalhaes,
en el Estado de Bahía. El proyecto contempla la promoción de la agricultura familiar, adquiriendo a
ese grupo alrededor del 30% de los aprovisionamientos.

-

La firma Granol, que produce harina y aceite de soja (5% del mercado brasileño), desarrolla el “Proyecto Biodiesel Granol”, que incluye la inversión en maquinaria y equipos para la producción de
biodiesel. El programa se desarrolla en conjunto con redes regionales de supermercados del interior
de Sao Paulo con el objetivo de recoger aceite ya utilizado en frituras en hogares, restaurantes y
hoteles, para reutilizarlos en la producción de biodiesel. Cada cuatro litros de aceite usado, el usuario
recibe una lata de 900 ml de una de las marcas de aceite de soja de la firma.

-

Las cooperativas gaúchas Coasa, Cotrimaio y Copercana sometieron al BNDES un proyecto para
una unidad con capacidad para producir 9 millones de litros anuales de biodiesel de soja.

-

Existen además otras plantas piloto de producción de biodiesel, instaladas en diversas universidades
(entre ellas, UFRJ, UFCE, UFPI, UESC y USP) que ya están siendo montadas y utilizadas para investigaciones de desarrollo tecnológico. Eventualmente, una parte de la producción se utilizará comercialmente. Estos casos incluyen producción de biodiesel a partir de mamona por ruta metílica y a
partir de aceites de fritura, entre otros.

Lógicamente, aún no se dispone de estadísticas de consumo de biodiesel en Brasil.
El consumo de gasoil sumó
39,15 mil millones de litros en
2004. Con esas cifras, la utilización de B2 (obligatoria entre
2008 y 2012) significaría en la
actualidad una necesidad de
alrededor de 783 millones de
litros de biodiesel, mientras
que la de B5 (obligatorio a
partir de 2013) significaría hoy
un requerimiento de 1957 millones de litros.

54

Consumo de gasoil en Brasil y consumo potencial de biodiesel
Grandes Regiones
Región Norte
Región Nordeste
Región Sudeste
Región Sur
Región Centro-Oeste
Total País

Ventas de gasoil
2004 - mill. de lts
3.422
5.622
17.081
8.121
4.902
39.148

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de ANP

%
9%
14%
44%
13%
21%
100%

B2 - mill. de lts B5 - mill. de lts
68
112
342
98
162
783

171
281
854
245
406
1957

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

La tasa de crecimiento del consumo de gasoil durante los últimos 10 años fue del 3,2% acumulativo
anual. De repetirse esta tasa durante los próximos años, en 2008, utilizándose B2, la demanda de biodiesel sumaría 917 millones de litros, mientras que en 2013, con el uso obligatorio de B5, alcanzaría 2,7 mil
millones de litros.
Se estima que el 75% del gasoil consumido en Brasil se destina al sector transportes, el 15% al sector
agropecuario y el 10% restante a otros usos10.
Evolución del consumo de gasoil
(ventas por distribuidoras)
45000
40000
35000

mil m 3

30000
25000
20000
15000
10000
5000
0
1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de ANP Balance energético 2004

La participación del gasoil en el consumo de combustibles del sector transporte se ubica en alrededor del
53%.
El consumo de gasoil se concentra mayoritariamente en la región Centro-Sur, especialmente en la región
Sudeste.
Brasil es importador neto de gasoil (en 2004 importó el 6% de su consumo) y se estima que el uso de
biodiesel generaría un ahorro de US$ 1400 millones en importaciones de gasoil11.
El abastecimiento del mercado interno es efectuado por trece refinerías, diez pertenecientes a la estatal Petrobrás, una operada en sociedad entre Petrobrás y Repsol-YPF, y dos refinerías privadas12. En cuanto a la distribución, se lleva a cabo por unas ciento ochenta distribuidoras, aunque las ventas se concentran
mayoritariamente en unas pocas firmas, entre las que se destaca Petrobrás con el 25% de las ventas totales
de 2003. Los puestos revendedores, localizados en todas las regiones del país, suman alrededor de 29,7 mil.
Combustibles para automóviles - Distribución de
puestos revendedores según bandera - 2003

Ventas de gasoil por Distribuidoras - 2003

Sabbá
1%

Ale
1%

Otras
19%

BR
25%

Repsol YPF
2%

Agip
3%

Bandera
Blanca¹
32%

Esso
7%
Esso
8%

Shell
9%

Texaco
10%

Fuente: ANP/SAP
Nota: incluye el consumo propio de las compañías distribuidoras
Ipiranga: incluye a CBPI y a DPPI

11

Ale Repsol YPF
Otros
1%
1%
11%

Shell
6%

Agip
4%

10

Satélite
1%

Ipiranga¹
21%

Texaco
8%

Ipiranga²
13%

BR
17%

Fuente: ANP/SAP, conforme a Portaria ANP Nº 116/00
1. Puesto que puede ser abastecido por cualquier distribuidora.
2. Incluye a CBPI y a DPPI

de Sá Parente, E. “BIODIESEL: Uma Aventura Tecnológica num País Engraçado”. TECBIO. Marzo de 2003.
Rodríguez, Rodrigo. Op. Cit. Misión Técnica a Brasil IICA - SAGPyA.

55

�Fuente: ANP - Arcabouço regulatário do biodiesel - Especificações

La cadena de biodiesel se encuentra en pleno proceso de configuración. En el cuadro siguiente se presenta una síntesis sobre el comportamiento actual de determinados actores relevantes del sector privado.

Comportamiento de los actores privados en la cadena de biodiesel en Brasil
Se espera una participación importante de la agricultura familiar, especialmente en
las regiones Norte y Nordeste (ver secciones siguientes). La agricultura
Sector agrícola
empresarial será fundamental en el abastecimiento de soja en la región
Centro-Sur.

Sector agroindustrial

Multinacionales

Micro y peqs. usinas

Sector bienes de capital

Sector energético

Hasta el momento no han ingresado las grandes aceiteras del complejo sojero
(ABIOVE), pero se espera que lo hagan a partir del corte obligatorio. Sí lo ha hecho
el principal productor de aceite de palma. Empresas del complejo sucroalcoholero
evalúan su ingreso para la producción de biodiesel por ruta etílica, integrándose
así la producción de biodiesel y de etanol. Recientemente se anunció el ingreso de
un importante frigorífico, que construirá la planta brasileña más grande hasta el
momento (110 millones de lt, anuales) y producirá biodiesel a base de cebo bovino.
Una multinacional agroalimentaria (la francesa Dagris) ya ha anunciado
inversiones para ingresar al sector. Una porción del capital de la mayor planta
autorizada hasta el momento fue adquirida por Ecogreen Solutions (capital del
Deutsche Bank).
No hay intención gubernamental de fomentar el desarrollo de microusinas para el
autoconsumo. Por el contrario, se las considera una alternativa riesgosa y con
potenciales perjuicios para la calidad del producto. Las plantas más pequeñas
hasta el momento poseen escalas de 3 a 6 millones de lts / año. Se espera que en
el futuro estas firmas atiendan nichos de mercado.
Ya actúan en el sector algunas firmas especializadas en la construcción de plantas
industriales y bienes de capital, entre las que se destaca la firma Dedini Industrias
de Base.
Petrobrás se está integrando verticalmente hacia atrás, mediante la construcción
de plantas propias de producción de biodiesel. Hasta el momento, dada la no
obligatoriedad vigente en el corte con gasoil, sólo dos distribuidoras han
comenzado a comercializar biodiesel (Alé y Petrobrás)

Sector automotriz

ANFAVEA se comprometió por propuesta del Gobierno a mantener la garantía de
los motores a gasoil que utilicen B2. Se espera que haga lo mismo para B5. El
sector sería importante en el desarrollo de innovaciones que favorezcan el uso de
biodiesel (al igual que con los motores flex fuel en el caso de etanol).

Sector de maquinaria agrícola

Las principales fabricantes de maquinaria agrícola del país ya están realizando
investigaciones para adaptar los motores de sus tractores al biodiesel, mediante
tests y adaptaciones para que sus vehículos acepten mezclas de 5% a 20% de
biodiesel e incluso B100.

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina

12

Relatório final do Grupo de Trabalho Interministerial encarregado de apresentar estudos sobre a viabilidade de utilização de óleo

56

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Materias primas
Brasil posee condiciones de clima y suelo favorables para la producción de una amplia gama de especies
oleaginosas. Algunas de estas especies son de ocurrencia nativa (babaçu, mamona, buriti, etc.), otras de
cultivo de ciclo corto (soja, maní, etc.), y otras de ciclo largo o perenne (dendê).

REGIÃO N
Palma /
Variedades
Nativas

Cada región brasileña presenta
características particulares en
función de sus climas y sus
vegetaciones nativas que favorecen el desarrollo de determinados cultivos, como se observa en la figura.

REGIÃO NE
Babaçu / Soja /
Mamona/ Palma
/ Algodão

REGIÃO CO
Soja / Mamona /
Algodão /
Girassol

Actualmente la soja concentra
alrededor del 95% de la producción brasileña de oleaginosas y el 90% de la de aceites
vegetales 13 , siguiéndole el algodón en orden de importancia.

REGIÃO SE
Soja / Mamona /
Algodão /
Girassol

REGIÃO S
Soja / Colza /
Girassol /
Algodão

Fuente: ABIOVE

Las materias primas más mencionadas como promisorias para la producción de biodiesel en Brasil14, y las que marcarían una tendencia,
al menos en esta etapa inicial de surgimiento de la industria, son: la soja para las regiones Sur, Sudeste y
Centro-Oeste, la mamona para el Nordeste y el dendê para la región Amazónica. También son considerados el girasol, el maní, el pinhao manso (Jatropha curcas) y varias especies nativas de palmáceas, como el
babaçu (Attalea Speciosa M.) y la macaíba o macaúba (Acrocomia intumescens D.), entre otras.
El potencial de expansión agrícola para satisfacer los requerimientos de biodiesel es muy grande. Se estima
que: a) el área de expansión posible para granos en los Cerrados es de 90 millones de hectáreas; b) que las
áreas aptas para dendê en la Amazonia alcanzan cerca de 70 millones de ha, con cerca de 40% con alta aptitud, 20 millones de ha desmatadas y sin uso actual y 2,5 millones de ha en tierras que ya cuentan con infraestructura; y c) que la mamona es apta para su desarrollo en más de cuatrocientos cincuenta municipios del
Nordeste15.
Área y producción de soja

Soja

25

60
52,0

49,8

50

50,2

20

Millones de tn

41,9
38,4

40
31,4

30
20

23,0

15,4

25,1

25,9
23,2

30,8

15

32,3

26,2

10

19,4

Millones de ha

Brasil es el segundo productor mundial de soja (alrededor del 25% del
total mundial). En la campaña
2004-05 su producción sumó
50,2 millones de toneladas, aunque
debe considerarse que la cosecha
se vio muy afectada por cuestiones
climáticas. Su potencial actual es
muy superior, por ejemplo, para
2005-06 el USDA proyecta una cosecha de 62 millones de toneladas y
CONAB entre 57,5 y 60,5 millones.
Más del 60% de la soja producida en
Brasil se destina a la exportación.

5

10
0

0
1990/91

1992/93

1994/95

1996/97

1998/99

2000/01

2002/03

2004/05

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

vegetal - biodiesel como fonte alternativa de energia. Anexo 3. Ibid.
13
Sin considerar el dendê (palma) en el caso de la producción de granos.
14
Núcleo de Assuntos Estratégicos da Presidência da República (NAE). Cadernos NAE Nº 2. “Biocombustíveis”. Enero de 2005.
15
NAE 2005. Op. Cit.

57

�La soja ocupó 23,13 millones de hectáreas en la última campaña (un 38%
del área agrícola y un 18% del área
cultivable).

Evolución del rendimiento de soja
3,1
2,8
2,5
2,2

tn/ha

En los últimos diez años la producción
acumuló un crecimiento de casi el
120% a partir de aumentos significativos en el área y los rendimientos.

1,9
1,6

El rendimiento promedio de los últimos tres años se ubicó en 2,44 tn/ha.
En condiciones óptimas, en el ciclo
2002-03 se había alcanzado un récord de 2,82 tn/ha. Sin considerar los
últimos dos ciclos, afectados por adversidades climáticas atípicas, la tasa
de crecimiento acumulativa anual fue
del 3,3% (entre 1995-96 y 2002-03).

1,3
1
1990/91

1993/94

1996/97

1999/2000

2002/03

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

Región

Bajo condiciones climáticas normales,
los mayores rendimientos se obtienen
en los estados de Paraná, Goiás, Mato
Groso y Mato Groso do Sul.

Área 2004/05
(miles de ha)

Norte
Nordeste
Centro-Oeste

Producción
2004/05
(miles tn)

Rendimiento
2004-05
(tn/ha)

Rendimiento
2002 -03
(tn/ha)

505,4

1.353,1

2,68

1.442,1

4.068,8

2,82

2,03

10.775,9

27.864,7

2,59

2,92

2,66

Sudeste

1.891,6

4.609,1

2,44

2,73

Sur

8.521,6

12.334,2

1,45

2,85

La producción se concentra en las
Total
23.137
50.230
2,17
2,82
regiones Centro-Oeste y Sur. Los prinFuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de CONAB
cipales Estados productores son Mato
Groso, Paraná, Goiás y Río Grande do Sul. En el mapa siguiente se aprecia la expansión significativa de la
soja en diferentes zonas de la región del Cerrado.
Del total de aceites vegetales producidos en Brasil alrededor del 90% corresponde a soja. En 2004-05, la
producción de aceite de soja sumó 5,5 millones de toneladas. Esto representó un procesamiento de
29,2 millones de toneladas de grano.
Cerrado X Soja

AP

RR

Maranhão, Piauí e Tocantins
Produção: 2,5 milhão t/ano
Crescimento de 20% ao ano

MA

AM

PA

Região 1
AC

RO

Bahia
Produção de 2,5 milhão t/ano
Crescimento de 12% ao ano

Região 3

CE
PI

TO

MT

RN
PB
PE
AL
SE

Região
4
BA

GO
DF

Mato Grosso
Produção: 16,8 milhões t/ano
Crescimento de 11% ao ano
(Nordeste do MT cresce 20% a.a)

MG

MS

Região 2
SP
PR
SC

ES

Goiás e Minas Gerais
Produção de 10,1 milhões t/ano
Crescimento de 7% ao ano
(Goiás cresce 10% a.a.)

Região do Cerrado

RS

Base: 2004-05

RJ

Fonte: CONAB / FNP

Fuente: CONAB – De Moraes Outlook SAGPyA 2005

58

Considerando que la capacidad de
procesamiento en 2004-05 se ubicó en
40,85 millones de toneladas (ver cuadro siguiente), con la capacidad de
procesamiento ociosa de la industria
brasileña se podrían haber producido
1,54 millones de toneladas de aceite de
soja y, por lo tanto, de biodiesel.
Considerando las ventas de gasoil de
las distribuidoras en 2004, para abastecer hoy el mercado brasileño con B2
se requeriría un volumen de producción de 4,16 millones de toneladas de
soja y un área de 1,48 millones de
hectáreas, lo cual supone una expansión del 6% en el área sembrada con
soja. Con B5, se requeriría una producción de 10,4 millones de toneladas,
un área de 3,7 millones de hectáreas y

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

una expansión del 16% en el área con soja. Si se apuntase a abastecer únicamente a la región Cen
tro-Sur con biodiesel de soja, el área agrícola requerida sería de 1,11 (con B2) o 2,79 (con B5) millones
de hectáreas.
Si se mantuviesen las tasas de crecimiento anual de las ventas de gasoil registradas durante el período
1995-0416, en 2008, cuando entre en vigencia la obligatoriedad del B2, serían necesarias 4,9 millones de
toneladas y 1,7 millones de hectáreas para abastecer al país, y 3,7 millones de toneladas y 1,3 millones
de hectáreas para abastecer a
la región Centro-Sur17.
Capacidad de procesamiento - SOJA

Bajo los mismos supuestos,
hacia 2013, el paso al uso de
B5 en la mezcla con gasoil
requeriría 14,3 millones de
toneladas y 5 millones de hectáreas para abastecer al país y
10,8 millones de toneladas
y 3,7 millones de hectáreas
para abastecer a la región Centro-Sur.

Unión
Federal
PR
MT
RS
GO
SP
MS
MG
BA
SC
PI
AM
PE
Total

2002
ton/día
28.650
14.500
20.150
9.060
12.950
6.630
6.450
5.460
4.050
260
2.000
400
110.560

mil ton/año
8.882
4.495
6.247
2.809
4.015
2.055
2.000
1.693
1.256
81
620
124
34.274

2003
ton/día
28.950
14.500
20.100
10.320
14.450
6.980
6.350
5.460
4.000
1.760
2.000
400
115.270

mil ton/año
8.975
4.495
6.231
3.199
4.480
2.164
1.969
1.693
1.240
546
620
124
35.734

2004
ton/día
31.765
20.600
19.700
16.920
14.950
7.295
6.400
5.344
4.034
2.360
2.000
400
131.768

mil ton/año
9.847
6.386
6.107
5.245
4.635
2.261
1.984
1.657
1.251
732
620
124
40.848

La soja como materia prima
Fuente: IBGE y ABIOVE
Elab: CONAB
para la producción de biodiesel
cuenta con incentivos tributarios
sustancialmente inferiores a los de otros cultivos (ver sección Institucional). Hasta el momento, no hay en
vista grandes productores de biodiesel de soja. Según autoridades del MME18, estarían esperando a
2008, año en el que el corte pasa a ser obligatorio. Por otro lado, la visión de los expertos del MAPA19 es
que, más allá de los incentivos diferenciados para otras materias primas, en los próximos años la mayor
parte del biodiesel se producirá a partir de la soja. Ello se sustentaría en la alta disponibilidad actual de
soja y en el hecho de que la expansión más probable en los Cerrados sería de este cultivo. Otros autores
destacan también la escala de producción, la alta organización de su cadena productiva, la transparencia
en la formación de precios y las posibilidades de adaptación a las presiones de demanda en función de
su capacidad de oferta20. Entre sus limitaciones, se menciona su bajo rinde de aceite/ha y su bajo impacto en la generación de empleo.
Con respecto a lo último, cabe destacar que los mayores incentivos para el biodiesel en base a soja se
dan en el caso de utilización de materias primas provenientes de la agricultura familiar (ver Sección Institucional). El rol de la soja en los esquemas de la agricultura familiar es significativamente inferior al de
otros cultivos como la mamona. En el Ministerio de Desarrollo Agrario21 destacan el caso del Estado de
Río Grande do Sul, en donde afirman que el 57% de la producción de soja proviene de la agricultura familiar. Fuera de la región Sur, no hay agricultura familiar produciendo soja. Por el contrario, en el CentroOeste la producción es desarrollada por la agricultura empresarial.

Mamona (Ricino)
La mamona es, junto a la palma, la materia prima más promocionada por el Gobierno para la producción
de biodiesel (ver Sección Institucional).
16

3,2% acumulativo anual para Brasil y 3% acumulativo anual para la región Centro-Sur.
Para estas proyecciones se han considerado constantes los rendimientos agrícolas, adoptándose los valores del ciclo 2002-03,
los últimos alcanzados en condiciones climáticas normales.
18
de Gusmao Dornelles. Op. Cit.. Misión Técnica a Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.
19
Bressan Filho . Op. Cit.. Misión Técnica a Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.
20
Rodrigues Peres, J. R., de Freitas Junior, E. y Gazzoni, D. L.. “Biocombustíveis: Uma oportunidade para o agronegocio brasileiro”.
CONAB. Revista de Política Agrícola. Ano XIV - Nº 1 - Primer trimestre de 2005.
21
de Cássia Carmélio, Edna, Consultora especialista en biodiesel de la Secretaría de Agricultura Familiar del MDA. Misión Técnica
a Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.
17

59

�Brasil fue, históricamente, un importante productor de mamona. Llegó a producir 400 mil toneladas a
mediados de la década del 80, y llegó a ser el primer productor mundial de baga y aceite (actualmente se
ubica quinto). Desde entonces, y hasta casi fines de los 90, la producción, el área con mamona, y también los rendimientos, ingresaron en un declive pronunciado por falta de competitividad frente a otras
culturas en las regiones Sur y Sudeste, y por varios factores en la región del Nordeste, entre ellos: la
desorganización e inadecuación de los sistemas de producción, reducida oferta de semillas mejoradas
genéticamente, utilización de semillas impropias (de bajo rendimiento medio y calidad, y altamente vulnerables a enfermedades y plagas), utilización de prácticas inadecuadas (época de siembra, rotación, espaciamiento), desorganización del
mercado interno y bajos precios al
Área y producción de mamona
productor agrícola22.
250

Desde entonces, se observa una
importante recuperación desde el
piso alcanzado en 1997-98. En
2004-05 la producción sumó
205,5 mil toneladas, con un significativo aumento del 90% con respecto a
la campaña anterior. El área se ubicó
en 208 mil hectáreas (la ocupación
más alta desde 1990-91).

204,5
200

Centro-Oeste

Total

miles de tn

107,4
79,9
62,7

50

44,2 47,6

37,5

18,8

150

107,3

96,4

100

72,4

86,3

100

50

31,1

0

0
1990/91

1992/93

1994/95

1996/97

1998/99

2000/01

2002/03

2004/05

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

Producción
2004/05
(miles tn)

Rendimiento
2004/05
(tn/ha)

Rendimiento
promedio*
(tn/ha)

Tasa de
crecimiento
del
rendimiento**

-

-

-

-

-

203

196

-

0,97

-

-

4,3

Sudeste
Sur

133,8
116

7,1

-

208,1

0,76

15,5%

-

-

1,65

1,36

7,4%

0,98

0,77

14,7%

204,5

*Periodo 2002/03 - 2004/05
** Periodo 2000/01 - 2004/05
Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de CONAB

Evolución del rendimiento de Mamona
1200
1000
800
kg/ha

La mamona ha sido señalada como
una de las pocas opciones agrícolas
rentables para las regiones árida y
semiárida de esta región. El interior
de la región Nordeste, conocido
como “Sertão”, se caracteriza por la
convivencia con sequías periódicas
y por estar habitado por pequeños
agricultores de bajos ingresos y con
altos niveles de pobreza. En esta
región la mamona es obtenida mayoritariamente en pequeñas explotaciones de hasta 15 hectáreas.

600
400
200
0
1990/91

1992/93

1994/95

1996/97

1998/99

Fuent e: Elaborado por IICA - A rgent ina con dat os de CONAB
22

Ferreira dos Santos, R. y Lemos Barros, M.A. Cultivo da Mamona. EMBRAPA. Enero de 2003.

60

2000/01

2002/03

2004/05

miles de ha

Norte

150

Área 2004/05
(miles de ha)

Nordeste

250

200

Actualmente, el 97% del área y el
96% de la producción se concentran
en la región del Nordeste.

Región

300

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Dentro de la región, en 2004-05 el estado de Bahía concentró el 82% del área y el 83% de la producción,
seguido por Ceará (9% y 8%, respectivamente). No obstante, se registraron expansiones significativas en
los estados de Piauí y Pernambuco (mayores al 220% en el área con respecto a 2003-04). En Piauí, donde se sitúan dos de las seis plantas autorizadas por la ANP para la producción de biodiesel, la producción
suma 11 mil toneladas.
En 2004-05 los rendimientos alcanzaron un récord de casi una tonelada por hectárea. A pesar de la concentración en la región Nordeste, los mayores rendimientos se observan en realidad en Estados del Centro-Sur, como San Pablo (1,6 tn/ha) y Minas Gerais (1,4 tn/ha), aunque en estos casos la producción es
insignificante.
EMBRAPA ha desarrollado y lanzado comercialmente, en cantidades aún limitadas, dos variedades de
mamona adaptadas para la agricultura familiar de esta región: la BRS Nordestina y la BRS Paraguaçu.
Presentarían una productividad anual de hasta 1500 kg/ha si se plantan en áreas con zonificación y estudio de épocas de siembra, mientras que la segunda presenta un tenor de aceite del orden del 50%23.
Recientemente la actividad comenzó a ser explotada en el Cerrado de las regiones del Nordeste (Barreiras, en Bahía, Piauí y Maranhao) en sistemas totalmente mecanizados24.
Prácticamente toda la producción de mamona es industrializada y su producto principal es el aceite, que
se utiliza en varios procesos industriales (fabricación de tintas, barnices, cosméticos, jabones, producción
de plásticos y de fibras sintéticas, entre otros). El rendimiento en aceite de la mamona va del 45 al 55%,
según EMBRAPA. Brasil cuenta con una capacidad instalada de procesamiento de bagas (frutos) de
alrededor de 160 mil toneladas anuales en las principales empresas25.
El consumo interno de aceite de mamona es relativamente pequeño (entre 10 y 15 mil toneladas anuales)
y genera un excedente de exportación del orden de 45 a 50 mil toneladas26.
Como subproducto se obtiene la torta, que se utiliza como fertilizante por su capacidad de restauración
de tierras agotadas. Si bien contiene un alto contenido de proteínas (32 a 40%), por ser un producto
altamente tóxico no se puede utilizar como ración animal, salvo a través de un proceso de desintoxicación bastante complejo y generalmente caro27. Esta particularidad le resta competitividad frente a la
soja. Según información periodística reciente28, el área de desarrollo energético de Petrobrás está invirtiendo cerca de R$ 5 millones en investigaciones para descubrir nuevos usos para la torta y elevar así
su rentabilidad.
Si se tuviese que abastecer hoy el mercado brasileño exclusivamente con B2 de mamona, se requeriría
una producción de 1,5 millones de toneladas y un área de 1,95 millones de hectáreas, para lo cual haría
falta una expansión mayor al 900% en el área sembrada con mamona y sextuplicar la producción actual.
Con B5, se requeriría una producción de 3,75 millones de toneladas, un área de 4,9 millones de hectáreas y una expansión del 2300% en el área con mamona.
Si se apuntase a abastecer únicamente a la región Nordeste con biodiesel de mamona, opción probable,
la producción y el área agrícola requeridas serían de 216 mil toneladas y 280 mil hectáreas con B2 (con
una expansión necesaria del 140% en el área con mamona), o 539 mil toneladas y 710 mil hectáreas con
B5 (+ 350%).
Si se repitiesen las tasas de crecimiento anual de las ventas de gasoil registradas durante el período
1995-0429, en 2008, bajo el uso de B2, serían necesarias 1,76 millones de toneladas y 2,28 millones de
23

NAE 2005. Op. Cit. y Ribeiro de Oliveira “Ações Estratégicas da Embrapa para o semi-Árido” EMBRAPA.
CONAB. Proposta de preços mínimos - Safra 2005-06.
Considerando 200 días útiles de procesamiento industrial. CONAB. Proposta de preços mínimos - Safra 2005/06.
26
CONAB. Op. Cit.
27
Ferreira dos Santos, R. y Lemos Barros, M.A. Op. Cit.
28
Valor Económico. 29 de junio de 2005.
29
3,2% acumulativo anual para Brasil y 3,8% acumulativo anual para la región Nordeste.
24
25

61

�hectáreas para abastecer al país y 260 mil toneladas y 340 mil hectáreas para abastecer a la región Nordeste. En 2013, el uso de B5 en la mezcla con gasoil requeriría 5,1 millones de toneladas y 6,7 millones de
hectáreas para abastecer al país y 782 mil toneladas y 1 millón de hectáreas para abastecer a la región
Nordeste.
Considerando el fuerte enfoque social del Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel (ver Sección Institucional), el biodiesel a base de ricino es una alternativa sumamente valorada por los hacedores
de la política hacia el sector, debido a su alto impacto en la generación de empleo. Según sus cálculos, la
utilización del ricino para biodiesel sería la alternativa que más empleo generaría30. Hasta el momento, de
las cinco plantas autorizadas por la ANP, dos se basarán en la mamona. Las principales limitaciones para
su viabilidad futura tienen que ver con sus muy altos costos (de producción y de oportunidad) en relación
a otras alternativas (alta cotización del aceite de ricino, menores usos para la torta de ricino, etc.) y el
desarrollo de sus sistemas de producción.

Dendê (Palma)
El dendezeiro (Elais guineensis) es una palmera de origen africana, de cuyo fruto se obtiene el aceite de
dendê (de palma en su denominación en el mercado mundial, extraído de la parte externa o mesocarpo)
y el de palmiste (extraído de la semilla). Según Embrapa, en condiciones favorables el dendê produce, en
promedio, 5 toneladas de aceite por hectárea.

La producción brasileña de dendê
representaría alrededor del 0,1%
del total mundial y se concentra en
la región Norte del país, específicamente en la Amazonia. El principal Estado productor es Pará (en
las micro regiones de Tomé y Açu),
con una participación del orden del
80%. El resto se divide entre los
estados de Bahía, Amapá y Amazonas.

Área y producción de dendê (coco)
1000

90
896

900
790

800

740

miles de tn

700

653

600
523

657

662

772

753

681

718
664

80
70

679

526

60
50

500
40

400

30

300

20

200

10

100
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de IBGE

Evolución del rendimiento de dendê (coco) (tn/ha)
11
10
9
tn/ha

Existen acciones públicas para dar
8
soporte al avance tecnológico de la
cultura. En particular, EMBRAPA
7
mantiene un banco activo de ger6
moplasma, para producción de semillas y trabajos de mejoramiento
5
genético por medio de estudios de
1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998
las especies nativas brasileñas y de
Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de IBGE
especies exóticas, capaces de proveer genotipos adecuados a las condiciones edafoclimáticas de la Amazonia31.
30
31

Rodríguez, Rodrigo. Op. Cit. Misión Técnica a Brasil IICA - SAGPyA.
Rodrigues Peres y otros (2005). Op. Cit.

62

1999 2000 2001 2002 2003

miles de ha

No hay un seguimiento estadístico
del dendê por parte del Ministerio
de Agricultura o de la CONAB. Oficialmente sólo están disponibles las
estadísticas del IBGE a 2003, que
sitúan el área recogida de dendê en
86 mil hectáreas, la producción en
casi 900 mil toneladas de coco y el
rendimiento en 10,4 tn/ha.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

La producción de aceite posee una distribución similar a la del cultivo. El mercado es liderado por el Grupo
Agropalma, quien desarrolla sus actividades en el estado de Pará y ya cuenta con una planta autorizada
para la producción de biodiesel. Según estadísticas de ABIOVE, la producción de aceite de dendê se habría
ubicado en 134 mil toneladas en 2003 (un 2,1% de la producción brasileña de aceites vegetales).
Según EMBRAPA-Amazonia Occidental, Brasil es el país que presenta la mayor disponibilidad de área
adecuada a esta cultura. De acuerdo a un estudio de la Fundación Getulio Vargas32, la Amazonia posee
cerca de 70 millones de hectáreas consideradas como áreas aptas o aprovechables para el cultivo del
dendezeiro. El estado de Amazonas poseería el mayor área potencial (cerca de 50 millones de hectáreas), y los demás estados de la Amazonia Occidental (Acre, Amapá, Rondônia y Roraima) dispondrían
en conjunto de 9 millones de hectáreas. Una de las principales ventajas del cultivo de dendê para la producción de biodiesel radica en que su expansión no competiría con la producción de alimentos.
Teóricamente, abastecer hoy el mercado brasileño exclusivamente con B2 de dendê, demandaría una producción de 1,87 millones de toneladas y una plantación de 180 mil hectáreas, para lo que debería desarrollarse una expansión mayor al 200% en el área con dendê y más que duplicar la producción actual.
Si se apuntase a abastecer únicamente a la región Norte con biodiesel de dendê, una alternativa valorada por el Gobierno, la producción y el área agrícola requerida serían de 164 mil toneladas y 16 mil hectáreas con B2 (con una expansión necesaria del 18% en el área con dendê), o 410 mil toneladas y 40 mil
hectáreas con B5 (+ 46%).
Los principales atractivos del uso de dendê para la producción de biodiesel están dados por su alto rendimiento en términos de aceite por hectárea, y por tratarse de una cultura de alto impacto social. Los expertos
del MAPA entrevistados destacaron algunas limitantes, como su ciclo agronómico, que implica inversiones
más significativas, sus requerimientos de ambientes muy húmedos y sus problemas para la logística. No
obstante, también destacaron que la planta Agropalma, a través de la producción de biodiesel a partir del
residuo del refinado de aceite de palma, está obteniendo el biodiesel más barato de Brasil en la actualidad.
Si bien los costos de producción son bajos, el costo de oportunidad del aceite torna necesario un subsidio
directo más elevado que el de la soja33. Otras restricciones con el dendê tienen que ver con el crédito, su
exigencia hídrica, la sanidad y la necesidad de ajustes en el sistema de producción34.

Ciclo productivo de la palma

Fuente: Biodiesel in Brazil - MAPA

32
33
34

ISAE - Fundación Getulio Vargas. “Projeto Potencialidades Regionais - Estudo De Viabilidade Econômica: Dendê”. Julio de 2003.
NAE 2005. Op. Cit.
Crestana, Silvio. “Matérias primas para produção do Biodiesel: Priorizando alternativas”. EMBRAPA. Agosto de 2005.

63

�Otras materias primas
Entre otras materias primas potenciales para la producción de biodiesel en Brasil se destacan:
•

Babaçu (Attalea Sepciosa M.)

El babaçu es una palmácea muy abundante en la región de la Pre-Amazonia (estados de Maranhao y
Tocantins y parte de los estados de Piauí, Goiás, Mato Grosso y Pará). Se estima que las florestas nativas de babaçu cubren unas 17 millones de hectáreas aunque, según algunos autores, el área con concentración suficiente de palmeras explorables es menor a las 100 mil hectáreas 35 . La mayor
concentración se encuentra en el estado de Maranhao. Su altura media es de 20 metros y poseen una
productividad de 2,5 tn de frutos por hectárea. Estos poseen semillas que pesan un 7% del total del fruto
y que contienen de 65% a 68% (58% a 67% según EMBRAPA) de un aceite similar al de dendê. Se estima que cada palmera es capaz de producir cerca de 4 a 8 kg de aceite por año, con lo que, considerando
como adecuado una densidad de 100 árboles por hectárea, resultaría una productividad anual de 0,4 a
0,8 toneladas de biodiesel36. Prácticamente no existe cultivo sistemático del babaçu y la producción extractiva proviene de palmeras espontáneas.
El MAPA y TECBIO37 coinciden en que, considerando la totalidad de la floresta de babaçu (17 millones de
hectáreas), es posible producir 40 millones de toneladas anuales de coco, lo que equivaldría a 17 mil toneladas anuales de aceite, capaces de producir 20 mil millones de litros anuales de biodiesel. Este cálculo
definiría la potencialidad teórica de producción de biodiesel, lo cual es de imposible realización. Considerando el área de palmeras explorables en 100 mil hectáreas, la producción potencial sería de 120 millones
de litros de biodiesel.
Según TECBIO, la principal motivación del babaçu está en el aprovechamiento de un recurso natural ya
existente y muy poco explorado que posee condiciones para generar, además de biodiesel, una gama de
productos tales como metanol (insumo del biodiesel, obtenido en este caso a partir de la carbonización
del endocarpo), carbón vegetal, alquitrán, grafito, raciones ricas en proteínas y combustible de hornos y
calderas, entre otros. Según EMBRAPA 38 , sus principales restricciones se relacionan con el carácter
extractivo de su explotación y con la tecnología agronómica para su producción.
•

Girasol

El girasol es considerado en Brasil como una alternativa para la producción de biodiesel en la región
Centro-Sur.
La producción no es significativa (0,3% de la producción mundial). En 2004-05 se sembraron 40,6 mil
hectáreas y se produjeron 60,1 mil toneladas (-30% con respecto a 2003-04). EL 70% de dicha
producción se originó en la región Centro-Oeste, mayoritariamente en los estados de Goiás y Mato
Grosso do Sul, el 24% en la región Sur (Rio Grande do Sul) y el resto en la región Sudeste (Sao Paulo).
El rendimiento promedio de los últimos tres ciclos se ubicó en 1,45 tn/ha. Los mayores rendimientos se
obtienen generalmente en los estados de Goiás, Mato Grosso y Sao Paulo.
Según EMBRAPA39, las perspectivas de mayor expansión de girasol estarían dadas en la safrinha (febrero/marzo) en el sudoeste de Goiás, Mato Grosso y MG do Sul y Norte y Oeste de Paraná y Sao Paulo.

35

NAE 2005. Op. Cit.
NAE 2005. Op. Cit.
37
MAPA. “Plano Agrícola e Pecuario. 2004/05. de Sa Parente. 2003. Op. Cit.
38
Crestana, Silvio. EMBRAPA 2005. Op. Cit.
39
Brighenti A.M. “Girassol: perspectivas da cultura no Brasil”. Embrapa Soja, Londrina - PR.
36

64

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Área y producción de girasol

Evolución del rendimiento de girasol

120

1,8

70
97,4

100

1,7

60

85,8

1,6
50

60

60,1

56,4

56,3

49

40
30

40

1,4
1,3
1,2

20

15,8

1,1

20

10

0

0
1997/98

1,5
tn/ha

miles de tn

71

miles de ha

80

1999/2000

2001/02

1
0,9

2003/04

1997/98

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

Región

1999/2000

2001/02

2003/04

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

Rendimiento
2004/05
(tn/ha)

Producción
Área 2004/05
2004/05 (miles
(miles de ha)
tn)

Rendimiento
2002/03
(tn/ha)

Rendimiento
promedio*
(tn/ha)

Tasa de
crecimiento**

Norte

-

-

-

-

-

Nordeste

-

-

-

-

-

28,4

41,7

1,47

1,33

1,46

-1,1%

Sudeste

2,3

3,8

1,65

1,50

1,55

2,3%

Sur

9,9

14,6

1,48

1,42

1,5

0,3%

Total

41

60

1,31

1,447

-0,6%

Centro-Oeste

1,48

*Periodo 2002/03 - 2004/05
** Periodo 2000/01 - 2004/05
Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de CONAB

Entre sus restricciones pueden mencionarse sus altos costos de oportunidad, en términos del precio del
aceite de girasol, y el desarrollo de los sistemas de producción40.
Maní

El cultivo se encuentra altamente concentrado en la región Sur (77% del área
y el 81% de la producción), seguido por
la región Sur (9% y 11%). El principal
estado productor es Sao Paulo (77% de
la producción total), seguido muy de lejos
por Minas Gerais (5%).

Área y producción de Maní
350

140

300

301,7
120
100

250
196,7

200
163,7
150 138,8

146,6

159,6

183,5 172,4 171,6

217,3
189,4

80

174,9

142,5 138,8
137,2

60

100

40

50

20

miles de ha

La producción brasileña de maní sumó
302 mil toneladas en 2004/05 (cerca del
1% de la producción mundial), ocupando
un área de 129 mil hectáreas. En los
últimos dos ciclos se ha recuperado
significativamente de un período de
estancamiento de cinco años.

miles de tn

•

0

0
1990/91

1992/93

1994/95

1996/97

1998/99

2000/01

2002/03

2004/05

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

El rendimiento medio de los últimos tres ciclos fue de 2,4 tn/ha. Los mayores rendimientos se alcanzan
usualmente en los estados de Sao Paulo, Paraná y Minas Gerais.
40

Crestana, Silvio. EMBRAPA 2005. Op. Cit.

65

�Evolución del rendimiento de Maní (tn/ha)
3

El maní es visto como una alternativa
para el área con caña de azúcar, en
donde el 20% funciona con rotación y
también se lo menciona para su utilización en la región Nordeste, en rotación con el ricino. Se lo valora
principalmente por su mayor rendimiento de aceite por hectárea, que
duplica al de la soja.

2,5

tn/ha

2
1,5
1
0,5
0
1990/91

1992/93

1994/95

1996/97

1ª Safra

1998/99

2000/01

2002/03

2004/05

2ª Safra

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina con datos de CONAB

Región

Área 2004/05

Producción

(miles de ha)

2004/05
(miles tn)

-

-

Norte

Rendimiento
2004/05 (tn/ha)
-

(tn/ha)

-

9,2

10,9

1,18

Centro-Oeste

11,8

33,3

2,82

Sudeste

Nordeste

Rendimiento
promedio*

Tasa de
crecimiento**
-

1,33
-

7,0%
-

99,4

245,7

2,47

2,35

4,1%

Sur

9,1

11,8

1,30

1,53

-5,5%

Total

130

302

2,20

3,9%

2,33

*Periodo 2002/03 - 2004/05
** Periodo 2000/01 - 2004/05
Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de CONAB

•

Pinhao Manso (Jatropha curcas)

El pinhao manso es un arbusto o árbol de hasta 4 metros de altura que crece espontáneamente en varias
regiones de Brasil, principalmente en los estados del Nordeste, en Goiás y Minas Gerais, siempre de forma
dispersa y adaptándose a las condiciones edafoclimáticas más variables. Según un sitio especializado41, su
semilla provee de 50% a 52% de aceite extraído por solvente y posee mayores facilidades de manejo agrícola
y de colecta de las semillas que las palmáceas. De acuerdo a esta fuente, la implantación racional de la cultura del pinhao manso se encuentra entre las fuentes más promisorias de granos oleaginosos para fines carburantes, debido a sus bajos costos de producción agrícola y, sobre todo, porque podría ocupar suelos poco
fértiles y arenosos generalmente no aptos para la agricultura de subsistencia o para las culturas alimenticias
tradicionales, proporcionando así una nueva opción en las regiones carentes del país.
La firma Brasil Ecodiesel, que posee una planta de producción de biodiesel aprobada en agosto, está
desarrollando plantaciones experimentales de Pinhao Manso en Canto do Buriti (Piauí) y en Minas Gerais.

Costos
Las informaciones disponibles sobre costos de producción y precios, que son estimados, ya que no existe
venta de biodiesel en el mercado, son las siguientes:
2003
Un estudio de diciembre de 2003 42 , desarrolla estimaciones preliminares de los costos de biodiesel
producidos con soja, mamona, dendê y girasol. Para el cálculo tuvo en cuenta los precios de las materias
41

http://www.pinhaomanso.com.br/
Relatório final do Grupo de Trabalho Interministerial encarregado de apresentar estudos sobre a viabilidade de utilização de óleo
vegetal - biodiesel como fonte alternativa de energia. Anexo 3.Ibid.

42

66

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

primas en el mercado, los costos de producción de aceite vegetal, los costos de transformación en biodiesel y la renta derivada de la venta de harina o torta generados en el proceso de fabricación de los aceites de soja, girasol y mamona43.
Con dicha metodología, el estudio determina que el biodiesel puro (B100), exento de impuestos federales
(CIDE y PIS / COFINS) y estaduales (ICMS), presentaría los siguientes costos por litro, supuestamente, a
precios de 2003:
Soja: R$ 0,902
Girasol: R$ 0,645
Mamona: R$ 0,761
Dendê: R$ 0,494
El estudio toma por base un precio al consumidor de R$ 1,397 para el litro de gasoil.
Para el caso de adición de 5% de biodiesel (B5), se presentan dos situaciones distintas: con o sin exención tributaria. Si la tributación fuese cobrada integralmente en la venta de B5, los precios de venta del
combustible aumentarían un 0,72% si la materia prima utilizada fuese la soja, y un 0,21% si se tratase de
mamona. En cambio, en base a girasol y dendê habría una reducción de 0,21% y 0,72%, respectivamente. En la situación inversa, si hubiese exención tributaria, los precios de venta del combustible podrían
disminuir en 2,29% (dendê), 1,79% (girasol), 1,36% (mamona) y 0,86% (soja).
2005
En junio de 2005 la prensa brasileña44 difundió cálculos de la CONAB según los cuales el biodiesel producido con mamona costaría hoy R$ 1,4623 por litro, y el de girasol R$ 1,3537. Por su parte, ABIOVE
estima que calculan el precio del biodiesel de soja en R$ 1,31 por litro, comparándose estos valores con
R$ 1,03 del gasoil común (en dólares45, respectivamente: biodiesel de mamona, US$ 0,616; biodiesel de
girasol, US$ 0,570; biodiesel de soja, US$ 0,552; gasoil, US$ 0,434).
De acuerdo a la información de PETROBRAS, en julio de 2005 el precio de gasoil al consumidor es de
R$ 1,639 (US$ 0,691), del cual el 60% corresponde a “precio de realización”, y el 40% restante corresponde a: impuestos nacionales (CIDE +PIS/COFINS), 13%; impuestos estaduales (ICMS), 13%; margen
de distribución y reventa, 14%.
Según información proporcionada por funcionarios del MDA, consistente en cálculos realizados por la
firma TECBIO, la producción de biodiesel a partir de mamona tendría un costo unitario de R$ 2,63 por
litro (US$ 1,11), en caso de utilización de la ruta metílica, y de R$ 2,75 por litro (US$ 1,16), en caso de
utilización de la ruta etílica46.
En el marco de la misión técnica a Brasil, los funcionarios del MAPA mencionaron cálculos de R$ 2,1 por
litro para el biodiesel a base de palma y de R$ 3 para el biodiesel a base de ricino. Consideran poco factible que se produzca biodiesel por debajo de R$ 2 por litro. No obstante, al igual que lo acontecido con el
etanol, se espera que los costos disminuyan en el tiempo, por efecto de la curva de aprendizaje. La logística representa una restricción importante, debido a que la producción agrícola se encuentra lejos de los
centros de producción de aceite.

43

En el caso del dendê, la torta surgida de su procesamiento, si bien aprovechable, no se utilizó como referencia por no tener
cotizaciones de mercado.
44
Valor Económico, 29 de junio de 2005.
45
Tipo de cambio 1 US$ = R$ 2,365
46
Los cálculos se efectuaron para el caso de una planta con capacidad nominal de producción de 21,6 millones de litros anuales.

67

�III.1.b. Aspectos institucionales
Antecedentes
Si bien el biodiesel en Brasil no cuenta con una historia tan rica como la del etanol, existen experiencias
con el combustible desde la década del 70. En esa época fue concedida a la Universidad Federal de
Ceará la primera patente mundialmente registrada de un proceso de producción de biodiesel. En la década del 80 se creó el Programa de Aceites Vegetales (OVEG), con el objeto de testear el uso de biodiesel
y mezclas en combustibles, mientras que en los años 90 se registraron casos de producción comercial y
construcción de plantas de escala industrial. En 2002 fue creado el Programa Brasileño de Desarrollo
Tecnológico del Biodiesel (Ministerio de Ciencia y Tecnología), el antecedente más cercano al más amplio y reciente Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel.

Marco legal
Según se describe desde el Gobierno47, el marco regulatorio que autoriza el uso comercial del biodiesel
en Brasil considera a la diversidad de oleaginosas disponibles en el país, la garantía de abastecimiento y
de calidad, la competitividad frente a los demás combustibles y una política de inclusión social. Las reglas
permiten la producción a partir de diferentes oleaginosas y rutas tecnológicas, posibilitando la participación del agronegocio y de la agricultura familiar.
Los actos legales que forman el marco regulatorio establecen los porcentuales de mezcla de biodiesel al
gasoil, la rampa de mezcla, la forma de utilización y el régimen tributario con diferenciación por región de
cultivo, por oleaginosa y por categoría de producción (agronegocio y agricultura familiar), crean el Sello
de Combustible Social y eximen la cobranza del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) (ver
sección Políticas públicas).
La reglamentación hecha por la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), responsable por la regulación y
fiscalización del nuevo producto, crea la figura del productor de biodiesel, establece las especificaciones
de combustible y estructura la cadena de comercialización. Fueron revisadas dieciocho resoluciones que
tratan sobre combustibles líquidos, incluyendo ahora al biodiesel.
Se define legalmente al “Productor o Importador de Biodiesel” como la persona jurídica constituida en la
forma de sociedad según las leyes brasileñas, con sede y administración en Brasil, beneficiaria de concesión o autorización de la Agencia Nacional del Petróleo - ANP y poseedora de Registro Especial de Productor o Importador de Biodiesel junto a la Secretaría de la Renta Federal del Ministerio de Hacienda.
La Ley Nº 11.097, aprobada el 13 de enero de 2005, dispone la introducción del biodiesel en la matriz
energética brasileña. Los puntos salientes de la Ley son los siguientes:

47

•

El porcentaje mínimo obligatorio de adición de biodiesel al gasoil comercializado al consumidor
se fija en 5%, en volumen.

•

El plazo para la aplicación de esta disposición es de 8 años, pero se establece que durante los
primeros tres años se utilizará un porcentual mínimo obligatorio intermedio del 2%, en volumen.
El B2 será obligatorio a partir de 2008 y el B5 a partir de 2013.

•

Estos plazos pueden ser reducidos en razón de resolución del Consejo Nacional de Política
Energética (CNPE), observados determinados criterios como: la disponibilidad de oferta de materia prima y la capacidad industrial para la producción de biodiesel; la participación de la
agricultura familiar en la oferta de materias primas; la reducción de las desigualdades regionales,
el desempeño de los motores con la utilización del combustible; las políticas industriales y de
innovación tecnológica.

www.biodiesel.gov.br

68

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

•

El biodiesel necesario a la atención de los porcentuales mencionados tendrá que ser procesado,
preferentemente, a partir de materias primas producidas por el agricultor familiar, inclusive las resultantes de la actividad extractiva (esto ha sido agregado por la Ley 11.116 de mayo de 2005).

Vale destacar que la Resolución Nº 3 del CNPE (23 de septiembre de 2005) anticipa a enero de 2006 el
plazo para la adopción obligatoria del porcentual mínimo del 2% para el caso del biodiesel producido por
productores que detenten el Sello “Combustible Social” (ver Sección Políticas Públicas). La Resolución
establece que la ANP determinará a los productores e importadores de gasoil, la adquisición de biodiesel
producido por poseedores del sello “Combustible Social”, determinando que la adquisición deberá obedecer al límite máximo del 2% en volumen de la demanda nacional de gasoil y estableciendo la adquisición
en forma proporcional a la participación de los productores e importadores de gasoil en el mercado nacional. Dichas adquisiciones serán hechas por medio de licitaciones públicas realizadas por la ANP, de
las cuales podrán participar los productores de biodiesel que detenten el sello y sociedades que posean
proyectos de producción de biodiesel reconocidos por el Ministerio de Desarrollo Agrario como poseedores de los requisitos necesarios para la obtención del mismo.
La Ley Nº 11.097 también dispone cambios en la ANP (ahora Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural
y Biocombustibles), a los efectos de ampliar su actuación al campo de la regulación y fiscalización de la
industria de los biocombustibles.
El decreto 5.448 (20 de mayo de 2005) establece que la adición de biodiesel al gasoil podrá ser superior
al 2%, en volumen, cuando el combustible resultante de la mezcla fuese destinado a testeo o uso en:
•
•
•
•

Flotas vehiculares cautivas o específicas
Transporte acuático o ferroviario
Generación de energía eléctrica
Proceso industrial específico

Régimen de distribución del biodiesel
La Resolución Nº 42 de la ANP (24/11/2004), establece la especificación para la comercialización de
biodiesel que podrá ser adicionado al gasoil en la proporción del 2% en volumen.
Allí se establece que el biodiesel sólo podrá ser comercializado por los productores de biodiesel, importadores y exportadores de biodiesel, distribuidores de combustibles líquidos y refinerías. Solamente los
distribuidores de combustibles líquidos y las refinerías, autorizados por la ANP, podrán proceder a la
mezcla gasoil/biodiesel - B2, para efectivizar su comercialización.
La Resolución ANP Nº 41 (24/11/2004) instituye la reglamentación y obligatoriedad de autorización de la
ANP para el ejercicio de la actividad de producción de biodiesel.
Otras reglamentaciones de relevancia, vinculadas al régimen de distribución del biodiesel, son las siguientes:
Portaría Técnica n° 170 (26/11/98). Establece la reglamentación para la construcción, ampliación y operación de instalaciones de transporte o de transferencia de petróleo y derivados, gas natural, biodiesel y
mezcla gasoil/biodiesel.
Portaría Técnica ANP n° 29 (9/2/99): Establece la reglamentación de la actividad de distribución de combustibles líquidos derivados y petróleo, alcohol combustible, biodiesel, mezcla gasoil/biodiesel especificada o autorizada por la ANP y otros combustibles automotores.
Portaría Técnica ANP n° 202 (30/12/99): Establece los requisitos a ser cumplidos para el acceso a la
actividad de distribución de combustibles líquidos derivados del petróleo, alcohol combustible, biodiesel
mezcla gasoil/biodiesel especificada o autorizada por la ANP y otros combustibles automotores.

69

�Portaría Técnica ANP Nº 310 (27/12/2001): Establece las especificaciones para comercialización de gasoil y mezcla gasoil/biodiesel - B2 automotor en todo el territorio nacional y define las obligaciones de los
agentes económicos sobre el control de calidad del producto.
Portaría Técnica ANP Nº 240 (25/8/2003): Establece la reglamentación para la utilización de combustibles
sólidos, líquidos o gaseosos no especificados en el país.
Otras diversas Portarías Técnicas de la Agencia Nacional de Petróleo de 1999 a 2003 establecen reglamentaciones relacionadas con la importación, distribución, inspección de instalaciones, exportación, reventa, adquisición al productor, producción y comercialización de biodiesel en particular y/o combustibles
en general.

Políticas públicas
En materia de apoyo al sector, desde el Gobierno, se optó por conceder incentivos fiscales e implementar
políticas públicas de financiamiento y asistencia técnica. Se evitaron los subsidios por considerar que,
sumados a una demanda cautiva, darían lugar a “incentivos al oportunismo y a la ineficiencia”48.

Estímulos fiscales
En el cuerpo legal reciente sobre biodiesel se establecen las siguientes medidas tributarias:
Decreto 5.298 (6 de diciembre de 2004): exime al biodiesel del Impuesto sobre Productos Industrializados
(IPI), al establecer una alícuota del 0%.
Ley 11.116/2005 (19 de mayo de 2005): esta ley dispone sobre la incidencia de la Contribución para el
PIS/PASEP y de la COFINS sobre las rentas resultantes de la venta del biodiesel. También dispone sobre el Registro Especial, en la Secretaría de la Renta Federal del Ministerio de Hacienda, del productor o
importador de biodiesel, modifica otras leyes (10.451/2002 y 11.097/2005) y da otras providencias.
Con respecto a las alícuotas de las contribuciones, establece lo siguiente:
•

La Contribución para el PIS/PASEP y la COFINS incidirán, una única vez, sobre la renta bruta obtenida por el productor o importador con la venta de biodiesel, las alícuotas porcentuales de
6,15% y 28,32%, respectivamente.

•

El importador o productor podrá optar por un régimen especial de cómputo y pago en el cual las
contribuciones para el PIS/PASEP y la COFINS se fijan en R$ 120,14 Y R$ 553,19 por metro cúbico, respectivamente. El Poder Ejecutivo es autorizado a establecer el coeficiente para reducción de estas alícuotas específicas en cualquier momento, para más o para menos.

•

Las alícuotas específicas del punto anterior podrán tener coeficientes de reducción diferenciados,
en función:
a)
b)
c)
d)

de la materia prima utilizada en la producción de biodiesel, según la especie;
del tipo de proveedor de materia prima (agricultura familiar o agronegocio);
de la región de producción de la materia prima; y
de la combinación de los factores constantes de los incisos anteriores.

Decretos 5.297/2004 (6 de diciembre de 2004) y 5.457/2005 (6 de junio de 2005): Disponen sobre los
coeficientes de reducción de las alícuotas de la Contribución para el PIS/PASEP y de la COFINS incidentes en la producción y en la comercialización de biodiesel mencionados arriba, sobre los términos y las
48

Rodríguez, Rodrigo. Coordinador de la Comisión Ejecutiva Interministerial del Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel. Misión Técnica a Brasil IICA - SAGPyA.

70

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

condiciones para la utilización de las alícuotas diferenciadas y otras providencias (como la creación del
sello Combustible Social que se describe en la sección siguiente).
El coeficiente de reducción de estos impuestos se fija en 0,6763. Esto significa que todos los productores
que no tengan el beneficio diferenciado acceden a una reducción porcentual del 67% en sus contribuciones a dichos impuestos. Así, con la aplicación de dicho coeficiente, en estos casos las alícuotas de contribución para el PIS/PASEP y de la COFINS incidentes sobre la importación y sobre la renta bruta
obtenida con la venta de biodiesel en el mercado interno quedan reducidas, respectivamente, a R$ 38,89
y R$ 179,07 por metro cúbico.
En el caso de los coeficientes de reducción diferenciados, estos fueron fijados en:
•

0,775 para el biodiesel fabricado a partir de mamona o fruto, carozo o almendra de palma producidos en las regiones norte, noreste y en el semiárido (PIS/PASEP = R$ 27,03 / COFINS = R$
124,47);

•

0,896 para el biodiesel fabricado a partir de materias primas adquiridas de agricultor familiar encuadrado en el PRONAF49 (PIS/PASEP = R$ 12,49 / COFINS = R$ 57,53);

•

1 (uno), en el caso del biodiesel fabricado a partir de mamona o fruto, carozo o almendra de palma producidos en las regiones norte, noreste y en el semiárido, adquiridos de agricultor familiar
encuadrado en el PRONAF (PIS/PASEP = COFINS = R$ 0,00).

En los dos últimos casos del párrafo anterior, para la utilización del coeficiente de reducción diferenciado,
el productor de biodiesel deberá poseer, en situación regular, el sello “Combustible Social” (ver sección
siguiente).
Estas alícuotas no se aplicarán a las rentas obtenidas por la venta de biodiesel importado.
En el cuadro siguiente se presenta una síntesis de la estructura tributaria a nivel federal para el biodiesel
y sus escalonamientos.
Tributación Federal sobre Biodiesel
Escalonamiento de las Alícuotas del PIS y COFINS
Base

Situación 1

Situación 2

Situación 3

Régimen Especial

Regla General

Mamona o Palma en
Norte, Nordeste y en el
Semiárido

Adquisición a Agricultura
familiar encuadrada en el
PRONAF

BIODIESEL

Coef. De Reducción

0,00
Valor
3

PIS/PASEP
COFINS
TOTAL
Legislación

0,670
Alícuota

Valor
3

Alícuota
Equivalente

R$/m
R$/m
%
%
120,14
6,15
38,89
1,99
553,19
28,32
179,07
9,17
673,33
34,47
217,96
11,16
Ley 11.116 y Decretos: Nº 5.297/04 y 5.457/2005

0,775
Valor
3

R$/m
27,03
124,47
151,5

Situación 4
Mamona o Palma en
Norte/Nordeste y
Semiárido adquirida a
Agricultura Familiar

0,896

Alícuota
Equivalente

Valor

%
1,38
6,37
7,76

R$/m
12,49
57,53
70,03

3

1,000

Alícuota
Equivalente

Valor

%
0,64
2,95
3,58

R$/m
0,00
0,00
0,00

3

Alícuota
Equivalente
%
0,00
0,00
0,00

Vale destacar que la CIDE50 sobre el gasoil (que incluye el PIS y el COFINS) es de R$ 218 por m3, cifra
similar a la suma del PIS y el COFINS al biodiesel bajo la regla general.

49

PRONAF = Programa Nacional de Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (Ministerio de Desarrollo Agrario). Ver
http://www.pronaf.gov.br/
50
CIDE = Contribución de Intervención en el Dominio Económico sobre combustibles. La CIDE incide sobre la importación y la
comercialización de petróleo y sus derivados, gas natural y sus derivados y alcohol combustible. (Ver Sección Etanol Brasil - Políticas públicas). El biodiesel no está sujeto a incidencia de la CIDE.

71

�Entidades representativas como ABIOVE, con intenciones de producir biodiesel a partir de soja, están
solicitando igual tratamiento que el recibido por la palma y la mamona. La posición del Gobierno al respecto es que la cadena sojera ya posee escala y capital suficiente para adaptarse y desarrollar la producción de biodiesel51.
En cuanto a los impuestos estaduales, los Convenios ICMS 105/03 (diciembre de 2003) e ICMS 11/05
(abril de 2005), aprobados por el Conselho Nacional de Política Fazendaria (CONFAZ), del Ministerio de
Hacienda de Brasil, autorizan a determinados Estados a conceder la exención del Impuesto a la Circulación de Mercaderías y Servicios (ICMS) en las operaciones internas con productos vegetales destinados
a la producción de biodiesel. Los Estados autorizados son: Acre, Alagoas, Amapá, Amazonas, Bahía,
Ceará, Espírito Santo, Goiás, Maranhão, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Minas Gerais, Pará, Paraíba,
Paraná, Pernambuco, Piauí, Rio de Janeiro, Rio Grande do Norte, Rio Grande do Sul, Rondônia,
Roraima, São Paulo, Sergipe, Tocantins y el Distrito Federal.
El ICMS difiere entre los distintos Estados, representando del 12% al 18% del precio final de los combustibles.

Instrumentos de inclusión social
•

El sello Combustible Social

El Decreto 5.297 instituye el sello “Combustible Social”, el cual será concedido al productor de biodiesel
que promueva la inclusión social de los agricultores familiares encuadrados en el Programa Nacional de
Fortalecimiento de la Agricultura Familiar (PRONAF), que le provean materia prima52.
Se establece que para promover la inclusión social de los agricultores familiares, el productor de
biodiesel debe:
a)
b)
c)

adquirir del agricultor familiar materia prima en una cantidad no inferior a un porcentual definido
por el Ministerio de Desarrollo Agrario (MDA)53;
celebrar contratos con los agricultores familiares, especificando las condiciones comerciales
que garanticen renta y plazos compatibles con la actividad, conforme a los requisitos que establezca el MDA; y
asegurar asistencia y capacitación técnica a los agricultores familiares.

El sello Combustible Social confiere al productor de biodiesel derecho a beneficios de políticas públicas
específicas adoptadas para promover la producción de combustibles renovables y podrá ser utilizado
para fines de promoción comercial de su producción54.
La gestión de este instrumento está a cargo del MDA. En la Misión Técnica IICA - SAGPyA a Brasil pudo
comprobarse la activa participación de este Ministerio en la gestión del PNPB y su importante influencia
en la orientación social de la política brasileña de biodiesel. En el MDA consideran que la agricultura familiar tiene un gran potencial para abastecer a la oferta de biodiesel. Según sus cálculos, con el 5% del área
para agricultura familiar se podría generar la producción de B2 en el año 2008. Sus mayores expectativas, y el foco principal de sus políticas, están puestos en la producción de ricino en el Nordeste de Brasil.
La Instrucción Normativa 01 del Ministerio de Desarrollo Agrario (5 de julio de 2005) dispone sobre los
criterios y procedimientos relativos a la concesión y uso del sello.

51

Rodrigues, Rodrigo. Misión Técnica a Brasil IICA - SAGPyA.
Y que compruebe regularidad ante el Sistema de Registro Unificado de Proveedores - SICAF
53
Ese porcentual podrá ser diferenciado por región y deberá ser estipulado en relación a las adquisiciones anuales de materia prima
efectuadas por el productor de biodiesel.
54
La validez del sello es de 5 años contados desde el 1º de enero del año siguiente a su concesión.
52

72

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Con respecto a las adquisiciones de materia prima55 hechas por el productor de biodiesel, el MDA estableció los porcentuales mínimos de adquisición en 50% para la región Nordeste y semiárido, 30% para
las regiones Sudeste y Sur, y 10% para las regiones Norte y Centro-Oeste. El porcentual mínimo se calculará sobre el costo de adquisición de materia prima adquirida al agricultor familiar o su cooperativa
agropecuaria, en relación al costo de las adquisiciones anuales totales hechas por el productor de biodiesel. En el caso de que el productor de biodiesel posea producción propia de materia prima, ésta debe ser
valorada al precio medio de adquisición de materia prima a terceros del período de cómputo.
Con respecto a los contratos del productor de biodiesel con los agricultores familiares o sus cooperativas
agropecuarias, que deberán celebrarse previamente para la concesión del sello, la Instrucción Normativa
establece lo siguiente:
•

Las negociaciones contractuales tendrán participación de, por lo menos, una representación de los
agricultores familiares, que podrá ser hecha por:

•

sindicatos de trabajadores rurales, o de trabajadores en la agricultura familiar, o federaciones
afiliadas a la Confederación Nacional de los Trabajadores en la Agricultura (CONTAG) o a la
Federación de los Trabajadores de la Agricultura Familiar (FETRAF);
sindicatos de trabajadores rurales o de agricultores familiares ligados a la Asociación Nacional
de los Pequeños Agricultores (ANPA);
otras instituciones acreditadas por el MDA.

Los contratos celebrados entre las partes deberán contener mínimamente:

-

el plazo contractual;
el valor de compra de la materia prima;
los criterios de reajustes del precio contratado;
las condiciones de entrega de la materia prima;
las salvaguardas previstas para cada parte;
la identificación y concordancia con los términos contractuales de la representación del agricultor familiar que participó de las negociaciones comerciales.

Con respecto a la prestación de servicios de asistencia técnica y capacitación que el productor de biodiesel deberá asegurar a todos los agricultores familiares de quien adquiera materias primas se establece
que esta podrá ser desarrollada directamente por el equipo técnico del productor de biodiesel o por instituciones contratadas por él.
En general, la competencia del Ministerio de Desarrollo Agrario abarca el establecimiento de procedimientos y responsabilidades para la concesión, renovación y cancelación del uso del sello a los productores de biodiesel; proceder a la evaluación y calificación de los productores de biodiesel para la concesión
de uso del sello; conceder el sello por intermedio de acto administrativo propio; y fiscalizar a los productores de biodiesel que obtuviesen la concesión de uso del sello en cuanto al cumplimiento de los requisitos
establecidos.
•

Proyecto para establecer producción mínima regional

Actualmente se encuentra en discusión un proyecto de ley (5690/05, diputado Betinho Rosado), que determina que las regiones Norte y Nordeste deberán ser responsables por la fabricación del 20% de la
producción mínima de biodiesel exigida en Brasil.

Financiamiento
El uso comercial del Biodiesel cuenta con apoyo financiero del Banco Nacional de Desenvolvimento Económico e Social (BNDES), a través del Programa de Apoyo Financiero a Inversiones en Biodiesel, en el
55

La Instrucción define como materia prima para la producción de biodiesel a una o más fuentes de aceite de origen vegetal o
animal, procesadas o no, y su aceite, sea bruto, procesado o transformado.

73

�marco del Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel (ver sección siguiente). Este programa
fui aprobado por la Resolución 1.135/2004 del BNDES.
Sus objetivos son:
•

Apoyar inversiones en todas las fases de producción de biodiesel (fase agrícola, producción de
aceite bruto, producción de biodiesel, almacenamiento, logística y equipamientos para la producción de biodiesel), siendo que, en relación a las fases agrícola y de producción de aceite bruto,
pueden ser apoyados proyectos desvinculados de la producción inmediata de biodiesel, desde
que sea demostrada la destinación futura del producto agrícola o del aceite bruto para la producción de biodiesel.

•

Apoyar la adquisición de máquinas y equipamientos homologados para el uso de biodiesel o de
aceite vegetal bruto.

•

Apoyar inversiones en beneficio de coproductos y subproductos del biodiesel.

Las condiciones financieras del programa establecen que el BNDES financiará hasta el 90% de los ítems
pasibles de apoyo, en el caso de proyectos con el sello Combustible Social y hasta el 80% en los demás
casos.
Las formas de apoyo son directas, indirectas o mixtas. Las tasas de interés de los empréstitos son las
siguientes:

Operación Directa
Micro, Pequeñas y Medianas Empresas,
presentando proyectos con sello social
Micro, Pequeñas y Medianas Empresas,
presentando proyectos sin sello social
Grandes Empresas, presentando proyectos
con sello social

1% anual

Tasa de Interés de Largo
Plazo (TJLP) +

2% anual
2% anual

Grandes Empresas, presentando proyectos
sin sello social

3% anual

Operación Indirecta
Micro, Pequeñas y Medianas Empresas,
presentando proyectos con sello social

1% anual + remuneración de la
Institución Financiera Acreditada

Micro, Pequeñas y Medianas Empresas,
presentando proyectos sin sello social

2% anual + remuneración de la
Institución Financiera Acreditada

Grandes Empresas, presentando proyectos
con sello social
Grandes Empresas, presentando proyectos
sin sello social

74

Tasa de Interés de Largo
Plazo (TJLP) +

2% anual + remuneración de la
Institución Financiera Acreditada
3% anual + remuneración de la
Institución Financiera Acreditada

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

La TJLP es el costo básico del financiamiento concedido por el BNDES, es fijada por el Consejo Monetario Nacional y tiene un período de vigencia de un trimestre calendario. Se calcula en función de las metas
de inflación y de la prima de riesgo.
La Tasa de Interés de Largo Plazo (TJLP) actual está fijada en 9,75% anual. Este nivel se mantiene constante desde el trimestre abril-junio de 2004.
Evolución de la Tasa de Interés de Largo Plazo (TJLP)

Dic 94 a Feb 95
Mar a May
Jun a Ago
Sep a Nov
Dic 95 a Feb 96
Mar a May
Jun a Ago
Sep a Nov
Dic 96 a Feb 97
Mar a May
Jun a Ago
Sep a Nov
Dic 97 a Feb 98
Mar a May
Jun a Ago
Sep a Nov
36130
Ene a Mar
Abr a Jun
Jul a Sep
Oct a Dic
Ene a Mar
Abr a Jun
Jul a Sep
Oct a Dic
Ene a Mar
Abr a Jun
Jul a Sep
Oct a Dic
Ene a Mar
Abr a Jun
Jul a Sep
Oct a Dic
Ene a Mar
Abr a Jun
Jul a Sep
Oct a Dic
Ene a Mar
Abr a Jun
Jul a Sep
Oct a Dic
Ene a Mar
Abr a Jun

28%
26%
24%
22%
20%
18%
16%
14%
12%
10%
8%
6%
4%
2%
0%

1995

1996

1997

1998

1999

2000

2001

2002

2003

2004

2005

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del BNDES.

En cuanto a las garantías, el porcentual de garantías reales exigidas se reduce de los actuales 130%
para 100% del valor del financiamiento. Además, en la fase de operación, podrá haber dispensa, bajo
condiciones, de garantías reales y personal, cuando hubiese contrato de largo plazo de compra y venta
de biodiesel.
En las operaciones de adquisición de máquinas y equipamientos (inclusive vehículos de transporte de pasajeros y de carga, tractores, cosechadores y generadores), en el caso de homologación por el fabricante para
utilizar por lo menos 20% de biodiesel o aceite vegetal bruto adicionado al gasoil, el plazo total de financiamiento de líneas como FINAME, FINAME Agrícola y FINAME Leasing, podrá ser aumentado en 25%.
También existe financiamiento a la producción de materia prima para biodiesel efectuada por la agricultura familiar. Esto se efectúa a través del PRONAF, del MDA, en particular mediante la línea PRONAF Biodiesel, que cuenta con un presupuesto de R$ 100 millones para 2005. Esta línea sería ampliable “sin
límite”, según expertos del MDA56 (el Plan Zafra de la Agricultura Familiar 2005-06 tiene un presupuesto
de R$ 9000 millones) y cuenta con la ventaja de que los empréstitos serán concedidos independientemente del crédito utilizado por los agricultores en la campaña previa (por rotación o “safrinha”, la agricultura familiar cuenta con más de una zafra al año). También existe otra línea específica para adquisición
de máquinas y equipamiento, en el marco de la política del MDA para la mecanización de la agricultura
familiar. Las tasas de interés del PRONAF varían del 3% al 4%.
Por su parte, el Banco do Brasil lanzó recientemente el Programa de Apoyo a la Producción y Uso de
Biodiesel (BB Biodiesel), con el que asistirá al sector productivo por medio de la disponibilización de líneas de financiamiento de costeo, inversión y comercialización. Según anuncia el BB, el programa beneficiará a los diversos componentes de la cadena productiva de biodiesel de forma sistémica: a) en la
56

de Cássia Carmélio, Edna. Op. Cit. Misión Técnica a Brasilia IICA - SAGPyA. Septiembre de 2005.

75

�producción agrícola, con líneas de crédito de costeo, inversión y comercialización, disponibles para el
productor rural familiar y empresarial; b) en la industrialización, mediante el BNDES Biodiesel, Pronaf
Agroindustria, Crédito Agroindustrial (adquisición de materia prima), Prodecoop (desarrollo cooperativo
para la agregación de valor a la producción agropecuaria), además de las líneas disponibles para el sector industrial. El principal criterio a ser considerado por el Banco para la concesión del crédito, además de
las exigencias específicas de cada línea, es la garantía de comercialización, tanto de la producción agrícola como del biodiesel. Inicialmente serán priorizadas las culturas del dendê, ricino, soja, carozo de algodón, girasol y nabo forrajero, observándose el zoneamiento agrícola y la aptitud regional.

El Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel (PNPB)
Todas las medidas e instrumentos descritos en las secciones anteriores forman parte de una acción más
amplia, planeada y coordinada en el marco del Programa Nacional de Producción y Uso de Biodiesel. El
PNPB es un programa interministerial del Gobierno Federal. Su objetivo es la implementación sustentable, tanto técnica como económicamente, de la producción y uso del biodiesel, con enfoque en la inclusión social y en el desarrollo regional, vía generación de empleo y renta. Sus principales directrices
consisten en:
•
•
•

implantar un programa sustentable, promoviendo la inclusión social;
garantizar precios competitivos, calidad y oferta; y
producir el biodiesel a partir de diferentes fuentes oleaginosas y en regiones diversas.

Por medio de este programa el Gobierno ha organizado la cadena productiva, definió líneas de financiamiento, estructuró la base tecnológica y editó el marco regulatorio del biodiesel (web del PNBP).
En julio de 2003, se instituyó, por Decreto, el Grupo de Trabajo Interministerial, con el objetivo de presentar estudios sobre la viabilidad de utilización del aceite vegetal/biodiesel como fuente alternativa de energía, y de proponer las acciones necesarias para el uso del biodiesel.
En diciembre de 2003, también por medio de un Decreto, se estableció la forma en que se implantaría el
PNPB. Se definió la estructura gestora del programa, con la institución de la Comisión Ejecutiva Interministerial (CEIB), conformándose un Grupo Gestor como unidad ejecutiva. En marzo de 2004 la CEIB
aprobó el plan de trabajo que orienta las acciones del PNPB y el 6 de diciembre de ese año el programa
fue lanzado oficialmente, junto con el marco regulatorio que establece las condiciones legales para la
introducción de biodiesel en la matriz energética brasileña.
En el marco de la estructura gerencial del programa, a la CEIB le compete elaborar, implementar y monitorear el programa integrado para la viabilización del biodiesel, proponer los actos normativos que fuesen
necesarios para la implantación del programa, así como analizar, evaluar y proponer otras recomendaciones y acciones, directrices y políticas públicas. Al Grupo Gestor le compete la ejecución de las acciones relativas a la gestión operacional y administrativa, desarrolladas para el cumplimiento de las
estrategias y directrices establecidas por la CEIB.
La CEIB está subordinada a la Casa Civil de la Presidencia de la República y está integrada por un representante de los siguientes órganos:
•
•
•
•
•
•
•
•
•

76

Casa Civil de la Presidencia de la República (coordina la CEIB)
Secretaría de Comunicación de Gobierno y Gestión Estratégica de la Presidencia de la
pública
Ministerio de Hacienda
Ministerio de Transportes
Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento
Ministerio de Trabajo y Empleo
Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior
Ministerio de Minas y Energía
Ministerio de Planeamiento, Presupuesto y Gestión

Re-

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

•
•
•
•
•

Ministerio de Ciencia y Tecnología
Ministerio de Medio Ambiente
Ministerio de Desarrollo Agrario
Ministerio de Integración Nacional
Ministerio de las Ciudades.

El Grupo Gestor, coordinado por el Ministerio de Minas y Energía, está integrado por un representante de
cada órgano y entidad siguientes:
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

Ministerio de Minas y Energía
Casa Civil de la Presidencia de la República (coordina la CEIB)
Ministerio de Ciencia y Tecnología
Ministerio de Desarrollo Agrario
Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior
Ministerio de Planeamiento, Presupuesto y Gestión
Ministerio de Hacienda
Ministerio de Medio Ambiente
Ministerio de Integración Nacional
Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento
Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES)
Agencia Nacional de Petróleo (ANP)
Petrobrás S.A.
Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA).

La figura siguiente esquematiza el plan de trabajo del PNPB, junto a las líneas de acción correspondientes a los organismos mencionados.

Fuente: www.biodiesel.gov.br

77

�Política de Investigación y Desarrollo Tecnológico
•

La Red Brasileña de Tecnología de Biodiesel

En el ámbito del PNPB funciona un módulo de Desarrollo Tecnológico coordinado por el Ministerio de
Ciencia y Tecnología (MCT), el cual abarca la constitución de la Red Brasileña de Tecnología de Biodiesel (RBTB). Los objetivos de esta red son:

-

La consolidación de un sistema gerencial de articulación de los diversos actores envueltos en la
investigación, en el desarrollo y en la producción de biodiesel, permitiendo así la convergencia de
esfuerzos y optimización de las inversiones públicas;
La identificación y eliminación de cuellos de botella tecnológicos que surjan durante la evolución
del PNPB, lo que será hecho por medio de la constante investigación y desarrollo tecnológico
realizados en el ámbito de asociaciones entre instituciones de I&amp;D y el sector productivo.

Durante 2003 y 2004 fueron elaborados proyectos en asociación con 22 Estados, los cuales firmaron
entre sí un Acuerdo de Cooperación. La ejecución de los proyectos y demás actividades en el ámbito de
la Red cuentan con R$ 12 millones provenientes de los Fondos Sectoriales del MCT asignados en 2003 y
2004. Todos los Estados entraron con contrapartidas. Los proyectos son elaborados y ejecutados con el
acompañamiento y la supervisión del MCT, buscando evitar la repetición de esfuerzos, promoviendo asociaciones, adecuándose a la realidad y vocaciones estaduales al Programa Nacional y controlándose la
aplicación de recursos, en el sentido de optimizarla. Los temas en desarrollo se dividen en:

-

Agricultura: las acciones son planeadas y ejecutadas en conjunto con EMBRAPA, siendo consideradas las siguientes líneas: zonificación edafoclimática, variedades vegetales y oleaginosas,
economía y modelación de sistemas, procesamiento y transformación.

-

Almacenamiento: criterios y formas de almacenamiento del biodiesel y de las mezclas (biodiesel/gasoil), apuntando al alcance de las condiciones ideales de condicionamiento del producto.

-

Caracterización y Control de Calidad: este tema contempla la caracterización del aceite “in natura”, del combustible y sus mezclas, oriundo de diversas materias primas, así como el desarrollo
de metodologías para análisis y control de calidad, buscando mayor practicidad y eficiencia.

-

Coproductos: estudios en cuanto al destino y uso de los coproductos (glicerina, torta, harina, etc.)
para que sea garantizada la agregación de valor y creadas otras fuentes de renta para los productores de biodiesel.

-

Producción: desarrollo (optimización) de tecnología para producción de biodiesel en laboratorio y
en escalas adecuadas a las producciones locales de aceite, de forma de garantizar calidad y eficiencia de las plantas.

-

Tests y ensayos en motores: validar técnicamente la utilización de porcentuales mayores de biodiesel en mezcla con el gasoil, en conjunto con fabricantes de vehículos y piezas.

Todos estos temas contemplan la estructuración de laboratorios y formación de RR.HH., relevantes para
atender a las demandas del mercado de biodiesel –en cuanto a soporte técnico a la producción, control
de calidad del combustible producido y mano de obra especializada– cuya producción deberá ocurrir en
forma dispersa en el territorio nacional. En los cuadros de las páginas siguientes se presentan los proyectos que se han emprendido en el marco de la RBTB.
En mayo de 2005, bajo este esquema, el MCT, por intermedio de la Financiadora de Estudios y Proyectos
(FINEP), como Secretaría Ejecutiva del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT),
responsable por la implementación del Fondo Sectorial de Petróleo y Gas Natural y del Plan Nacional de
Ciencia y Tecnología del Sector Petróleo y Gas Natural (CT - PETRO), lanzó una llamada pública para reci-

78

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

bir proyectos de Fomento al Desarrollo Tecnológico y a la Innovación en el ámbito del PNPB57. La llamada
pública compromete recursos no reembolsables, por el valor total de hasta R$ 2 millones, para apoyar financieramente a unidades productivas de demostración para producción de biodiesel, asociadas a la extracción o a la producción agrícola familiar, apuntando a la difusión de las tecnologías para la obtención del
combustible. Del total de recursos, 50% deberán ser aplicados en las regiones Norte y Nordeste.
Los proyectos deberán envolver a universidades o instituciones de investigación, en sociedad con gobiernos estaduales o municipales, empresas brasileñas, grupos de empresas brasileñas o consorcios de
empresas brasileñas formalmente constituidos, organizaciones no gubernamentales, asociaciones de
pequeños productores o cooperativas agrícolas. Entre las características de la propuesta, cabe destacar:
la participación obligatoria de los gobiernos estaduales y/o municipales como cofinanciadores (deberán
participar con recursos financieros de por lo menos el 20% del valor total del proyecto); la comprobación
de la participación de la agricultura familiar en el proyecto; la adopción preferencial de la mamona o el
dendê como oleífera.
Además de la difusión de tecnología, los proyectos deberán servir de modelo para otras iniciativas de
producción de biodiesel que envuelvan a la agricultura familiar, indicar metodologías y precauciones para
la instalación de otras unidades productivas, principalmente en cuanto a la garantía de operación y mantenimiento de la unidad, permitir la capacitación de mano de obra local para la operación y el mantenimiento de la unidad, divulgar la tecnología y servir como unidad de entrenamiento para otras iniciativas
regionales y garantizar la sustentabilidad económica de la cadena productiva donde la unidad demostrativa estará inserta.

57

Llamada Pública MCT/FINEP/Açao Transversal - BIODIESEL - 11/2005.

79

�Línea de Acción

Proyecto

Estado

Explotación de plantas nativas
e introducidas en biomas
cerrados en la producción de
biodiesel, teniendo como
objetivo un desarrollo
sustentable

Goiás

Marco

Programa Biodisiel
Goiás

Desarrollo de la investigación
Programa Estadual de
agronomica para la
Mato Grosso
Biodiesel de Mato
producción de materia prima
do Sul
Grosso do Sul
(nabo forrajero y mamona)
Establecer las áreas
edafoclimáticas
potencialmente aptas y con
restricciones para las culturas
oleaginosas a ser utilizadas
en el programa riobiodiesel

Agricultura

Implantación y evaluación de
genotipos con potencial
oleífero (mamona, palmaceas
oleaginosas, maíz y soja) en
la producción de biodiesel
Mapear y caracterizar las
regiones paraenses con
presencia de oleaginosas
potenciales para la producción
de biodiesel
Mapear y caracterizar
especies oleaginosas
amapaenses (andiroba,
pracaxi, ucuuba, buriti, piquiá,
inajá) potenciales para la
producción de biodiesel

Mejoramiento genetico de la
semilla de la mamoneira

Disponer de un laboratorio de
referencia en el análisis del
biodiesel en la región Norte

Rio de
Janeiro

Espirito
Santo

Pará

Amapá

Paraiba

Pará

Implantación del
programa Riobiodiesel
en el Estado de Rio de
Janeiro

Institución

Producto

Recursos
(R$)

FUNAPE (P) SECTEC (I)
UFG (E)

Pequi - Baru Mamona Soja Algodón

400000

FUNDECT (P)
FUFMS (E)
UCDB (CE)
UNIDERP (CE)
SEPLANCT
(CE)

Nabo
forrajero Mamona

399995

FAPERJ (P)
SECTI (E)

561968

Implantación de la red
capixaba de
investigación, desarrollo
y producción de
biodiesel
Producción de Biodiesel
en Pará: alternativa para
la generación de renta e
inclusión social PROBIOPARA

SECT-ES (P)
Mamona,
INCAPER (E )
Palmaceas
ITUFES (CE)
oleaginosas,
CCA-UFES
Maíz Soja
(CE)
FADESP (P)
SECTAM-PA (I)
UFPA-DEQAL
(E) CPATU (CE)
UFRA (CE)

Desarrollo de la
investigación y
prospección de plantas
nativas para la
producción de biodiesel
en el estado de Amapa

Andiroba SETEC (P)
Pracaxi IEPA(E) CPAF
Ucuuba (CE)
Buriti - Piquiá
- Inajá

Apoyo a la realización de
FAPEP(P)
estudios e
SICTCT(I)
investigaciones en CT&amp;I
UFPB(E)
y a la implantación de
EMBRAPA(CE)
una red tecnológica de
UFCG(CE)
PB-BIODIESEL EMEPA-PB(CE)
PARAIBABIO
FADESP(P)
Producción de Biodiesel
SECTAM-PA(I)
en Pará: alternativa para
UFPAla generación de renta e
DEQAL(E)
inclusión social CPATU(CE)
PROBIOPARA
UFRA(CE)

Mamona

400431

554807

400000

391000

554807

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del Programa Nacional de Producción y uso de biodiesel. Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil.
P: Proponente - I: Interviniente - E: Ejecutora - CE: Co-executora

80

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Línea de Acción

Almacenamiento

Proyecto
Evaluar la corrosividad y la
tendencia a la degración del
biodiesel producido en el
ámbito del programa
Riobiodiesel en laboratorio
Desarrollar estudios e
investigaciones para el
establecimiento de
parámetros de extracción,
conservación y caractirzación
de los aceites vegetales y de
biodiesel

Determinar las condiciones
ideales de Almacenamiento
del Biodiesel

Estudiar las condiciones de
almacenaje: tiempo aditivo,
temperatura, composición,
resistencia de los materiales
de almacenamiento

Estado

Marco

Institución

Rio de
Janeiro

Implantación del
programa Riobiodiesel
en el Estado de Rio de
Janeiro

FAPERJ (P)
SECTI(E)

Acre

Implantación de un
centro de referencia de
producción de biodiesel
en el estado de Acre

FUNTAC (P)
FUNTAC(E)
UFAC(CE)

Paraíba

Apoyo a la realización de
FAPEP(P)
estudios e
SICTCT(I)
investigaciones en CT&amp;I
UFPB(E)
y a la implantación de
EMBRAPA(CE)
una red tecnológica de
UFCG(CE)
PB-BIODIESEL EMEPA-PB(CE)
PARAIBABIO

Sergipe

FAP-SE (P)
Programa de
FAP-SE (E)
procesamiento y
UFS (CE)
producción de biodiesel
en el Estado de Sergipe - EMBRAPA (CE)
PPBIOSE
ITPS (CE)

Producto

Recursos

561968

Buriti - Dendê
- Pupunha Cocao - Açaí

400000

391000

Mamona Algodón Cacahuete

300370

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del Programa Nacional de Producción y uso de biodiesel. Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil
P: Proponente - I: Interviniente - E: Ejecutora - CE: Co-ejecutora

81

�Línea de Acción

Proyecto

Estado

Marco

Institución

Producto

Recursos

SCTDET (I) IPT (E) - IEE
(CE) - USP (CE)

460297

Caracterización físicoquímica de aceite y
Evaluar la calidad del
Rio Grande
biodiesel producidos en
biodiesel según las normas de
do Norte
el Estado de Rio Grande
la ANP
Del Norte - PABERN

FAPERN (P) UERN (E) UFRN (CE)

77500

Evaluar la calidad del aceite
de mamona producido a
través de la determinación de
los parámetros físico químicos

Caracterización físicoquímica de aceite y
Rio Grande
biodiesel producidos en
do Norte
el Estado de Rio Grande
Del Norte - PABERN

FAPERN (P) UERN (E) UFRN (CE)

Mamona

77500

Fortalecimiento de la red
bahiana de biodiesel y
proyecto de unidades
industriales de proceso
continuo para la
producción de biodiesel

FAPESB (P) UESC (E) SECTI (CE) UFBA (CE)

Dendê Mamona

500000

Análisis del ciclo de vida del
biodiesel

Evaluar las propiedades físico
- químicas del biodiesel
obtenido a partir de dendê y
mamona y sus mezclas con
gasoil

Caracterización del
biocombustible y de los
aceites vegetales de soja,
girasol y aceite "in natura"
Caracterización físico-química
de los biocombustibles
Caracterización y producidos a partir de los
control de calidad aceites de soja, girasol, nabo
forrajero, babaçu y diversos
residuos
Desarrollo de protocolos de
producción y calidad del
biodiesel, a partir de aceites
extraídos de tucuma,
murumuru, urucuri y babaçu

Sao Paulo

Bahia

Biodiesel Sao Paulo

Rio Grande
PROBIODIESEL - RS
do Sul

Paraná

Amazonas

Evaluar las propiedades físicoquímicas de los biodiesel
obtenidos a partir de dendê y
mamona y sus mezclas con
gasoil

Amazonas

Bahia

399700

Programa de
implantación de
Probiodiesel

Fundación
Araucaira (P) TECPAR (E)

Soja - Girasol
- Nabo
forrajero Babaçú residuos

365486

Programa de biodiesel
para el Amazonas a
partir de oleaginosas
nativas

UNISOL (P) FAPEAM (I) UFAM (E) INPA (CE) SECT-AM (I)

Tucuma Murumuru Urucuri Babaçu

200000

SECTMA (P) ITEP (E) UFPE (CE) UFRPE (CE) IPA (CE)

Mamona

356774

Estudios técnicoeconómicos para
Investigar el rendimiento y las
consolidar procesos de
propiedades físico-químicas
la producción de
del aceite de mamona en
Pernambuco
mamona: características
relación con diferentes
de los aceites y
variedades genéticas y
valoración de los
lugares de producción
subproductos
Restructuración/adecuación
de los laboratorios de la
Embrapa para analizar
biodiesel por métodos físicos
y físico-químicos
considerando la legislación
actual y las normas ANP

CIENTEC (P) SCT-RS (I) Soja - Girasol
CIENTEC (E) y aceite "in
IQ-UFRGS (CE)
natura"
- EE-DEQUI
(CE)

Programa de biodiesel
para el Amazonas:
dendê

Fortalecimiento de la red
bahiana de biodiesel y
proyecto de unidades
industriales de proceso
continuo para la
producción de biodiesel

EMBRAPA (P) EMBRAPA (E) INPA (CE) UFAM (CE) FUCAPI (CE) FAPEAM (I)

FAPESB (P) UESC (E) SECTI (CE) UFBA (CE)

212500

Dendê Mamona

500000

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del Programa Nacional de Producción y uso de biodiesel. Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil.
Se realizó una selección sobre un total de 36 proyectos que se encuentran disponibles en http://www.biodiesel.gov.br/rede.html
P: Proponente - I: Interviniente - E: Ejecutora - CE: Co-ejecutora

82

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Línea de Acción

Proyecto
Adecuar tecnologías de
extracción para la producción
en pequeña y mediana escala

Análisis del rendimiento y de
la calidad final del biodiesel
producido

Producción de
Combustibles

Estado

Sergipe

Amazonas

Marco

Institución

Producto

Programa de
FAP-SE (P) procesamiento y
FAP-SE (E) producción de biodiesel
UFS (CE) en el Estado de Sergipe - EMBRAPA (CE)
PPBIOSE
- ITPS (CE)
Programa de biodiesel
para el Amazonas a
partir de oleaginosas
nativas

UNISOL (P) FAPEAM (I) UFAM (E) INPA (CE) SECT-AM (I)

300370

Dendê

FADESP (P) Producción de Biodiesel
SECTAM-PA (I) en Pará: alternativa para
UFPA-DEQAL
la generación de renta e
(E) - CPATU
inclusión social (CE) - UFRA
PROBIOPARA
(CE)

Disponer modelos cinéticos
aplicables a la
transesterificación de aceites
vegetales con etanol, incluso
en el medio enzimático

Pará

Estudio y optimización de la
transesterificación

Alagoas

Obtención de biodiesel y
laboratorio de
caracterización y control
de calidad - OBLCCQ

Implantar una planta piloto
para la fabricación de
biodiesel de aceite de la
mamona ha ser usado en la
generación de energía
eléctrica en comunidades del
interior de Piauí

Piauí

Unidad piloto de
producción de biodiesel

FAPEAL (P) SECT (E) UFAL (CE)

Recursos

200000

554807

Mamona Algodón Amendoim

399999

Mamona

200000

FAPEMAT (P) Optimización de los procesos
para la obtención de biodiesel
Diesel en motor diesel/
UFMT (E) Soja - Grasa
de aceite de soja/grasa animal Mato Grosso transesterificación
UNEMAT (CE) animal
vía transerterificación e
inducida en microondas TECPAR (CE) ECOMAT (CE)
inducción por microondas

360000

CIENTEC (P) SCT-RS (I) Soja - Girasol
CIENTEC (E) - Aceite "in
IQ-UFRGS (CE)
natura"
- EE-DEQUI
(CE)

399700

Optimización de los procesos
de obtención de biodiesel a
partir de los aceites de soja,
girasol e "in natura"
Optimizar los procesos para la
obtención de biodiesel a partir
de los aceites de girasol y
nabo forrajero

Rio Grande
PROBIODIESEL - RS
do Sul

Paraná

Programa de
implementación de
PROBIODIESEL

Fundación
Araucaira (P) TECPAR (E)

Nabo
Forrajero Girasol

365486

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del Programa Nacional de Producción y uso de biodiesel. Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil
Se realizó una selección sobre un total de 29 proyectos que se encuentran disponibles en http://www.biodiesel.gov.br/rede.html
P: Proponente - I: Interviniente - E: Ejecutora - CE: Co-ejecutora

83

�Línea de Acción

Proyecto
Análisis para un
aprovechamiento de
subproductos derivados de la
extracción de los aceites y de
la producción de biodiesel
Desarrollar el
aprovechamiento de la
glicerina generada por la
obtención de biodiesel, para
producción de jabones
Desarrollar y adaptar sistemas
no tradicionales de rutas
tecnológicas para el
aprovechamiento de los
residuos sólidos provenientes
de los procesos de extración
de aceite
Desarollar rutas de síntes
para el aprovechamiento de la
glicerina como materia prima
en la obtención de
intermediarios químicos

Co - Productos

84

Estado

Institución

Producto

Recursos

Programa de biodiesel
para el Amazonas a
partir de oleaginosas
nativas

UNISOL (P) FAPEAM (I) UFAM (E) INPA (CE) SECT-AM (I)

Tucuma Murumuru Urucuri Babaçu

200000

Amazonas

Programa de biodiesel
para el Amazonas:
Dendê

EMBRAPA (P) EMBRAPA (E) INPA (CE) UFAM (CE) FUCAPI (CE) FAPEAM (I)

Dendê

212500

Amazonas

Programa de biodiesel
para el Amazonas:
Dendê

EMBRAPA (P) EMBRAPA (E) INPA (CE) UFAM (CE) FUCAPI (CE) FAPEAM (I)

Dendê

212500

Amazonas

Sergipe

Marco

Programa de
FAP-SE (P) procesamiento y
FAP-SE (E) producción de biodiesel
UFS (CE) en el Estado de Sergipe - EMBRAPA (CE)
PPBIOSE
- ITPS (CE)

Estudios técnicoeconómicos para
Desarrollar un prototipo de
consolidar procesos de
briquetador que utilice como
la producción de
materia prima los
Pernambuco
mamona: características
subproductos del proceso de
de los aceites y
beneficiamiento de los aceites
valoración de los
de mamona in natura
subproductos
Apoyo a la realización de
estudios e
Determinar una estabilidad
investigaciones en CT&amp;I
térmica y cinética de la
y una implementación de
Paraíba
descomposición del biodiesel
una red tecnológica del
y glicerina
PB-BIODIESEL PARAIBABIO
Estudios técnicoeconómicos para
consolidar procesos de
Eliminar la toxicidad de la
la producción de
torta de mamona,
Pernambuco
mamona: características
posibilitando su utilización
de los aceites y
para alimentación animal
valoración de los
subproductos
Estudio e identificación de
nuevas aplicaciones de la
Obtención de biodiesel y
glicerina producida en la
laboratorio de
Alagoas
realización de
caracterización y control
transesterificación,
de calidad - OBLCCQ
persiguiendo mayor valor
agregado
Estudios técnicoeconómicos para
Investigar productos oriundos
consolidar procesos de
de procesos de gaseificación
la producción de
de la glicerina y evaluar un
Pernambuco
mamona: características
potencial técnico - económico
de los aceites y
de estos productos/procesos
valoración de los
subproductos

SECTMA (P) ITEP (E) UFPE (CE) UFRPE (CE) IPA (CE)

300370

Mamona

FAPEP (P) SICTCT (I) UFPB (E) EMBRAPA (CE)
- UFCG (CE) EMEPA-PB
(CE)

356774

391000

SECTMA (P) ITEP (E) UFPE (CE) UFRPE (CE) IPA (CE)

Mamona

356774

FAPEAL (P) SECT (E ) UFAL (CE)

Mamona algodón amendoim

399999

SECTMA (P) ITEP (E) UFPE (CE) UFRPE (CE) IPA (CE)

356774

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

•

El Plan Nacional de Agroenergía

El 14 de octubre de 2005 el Ministerio de Agricultura lanzó el Plan Nacional de Agroenergía, elaborado
por EMBRAPA, con los objetivos de desarrollar y transferir conocimiento y tecnologías para la producción
sustentable de la agricultura de energía y el uso racional de la energía renovable, buscando la competitividad del agronegocio brasileño y el soporte a las políticas públicas58.
El Plan también prevé construir las bases del Consorcio Brasileño de Agroenergía, que reunirá acciones
de varios sectores productivos, y de un fondo de inversión para dicho consorcio, que apunta a concentrar
investigaciones e información sobre las posibilidades de crecimiento del sector de agroenergía, atrayendo
no sólo a actores del sector agrícola, sino también de las industrias petrolera y automotriz. También se
prevé la creación del Centro de Agroenergía, con el objetivo de discutir la ampliación de la producción de
biodiesel y de etanol.
Cabe destacar que el Plan apunta no solamente al biodiesel. Según aquél, la producción de agroenergía
en Brasil estará concentrada en cinco grandes grupos: florestas, biogás, biodiesel, etanol y residuos
agroindustriales. Para guiar las acciones de investigación, desarrollo, innovación y transferencia de tecnología en el sector, se escogieron las siguientes directrices principales: sustentabilidad de la matriz energética; sustentabilidad y autonomía energética comunitaria; generación de empleo y renta; optimización del
aprovechamiento de áreas “antropizadas” (donde hubo acción del hombre); conquista y mantenimiento
del liderazgo en el mercado internacional de bioenergía; apoyo y formulación de políticas públicas; sustentabilidad, competitividad y racionalidad energética en las cadenas del agronegocio nacional; y desarrollo de soluciones que integren la generación de agroenergía y la eliminación de peligros sanitarios.

Iniciativas estaduales y regionales
Como se describió en la sección anterior, los gobiernos estaduales poseen una activa participación en los
componentes de Investigación y Desarrollo del PNPB. Participan de la RBTB, cofinanciando proyectos de
I&amp;D, generalmente a través de sus dependencias de ciencia y tecnología. En el cuadro que se presenta
en páginas siguientes y en los anteriores se aprecian varios de estos casos.
Cabe destacar también que algunos estados participan activamente en el fomento de la inversión en sus
territorios. Prueba de ello son los protocolos de intenciones firmados con la firma estatal Petrobrás (ver
sección siguiente).
Otras iniciativas estaduales recientes son:

58

-

Goiás: La Asamblea Legislativa del Estado de Goiás aprobó en octubre de 2005 un proyecto de
ley presentado por el Gobierno de Goiás que instituye el “Fondo de Incentivo al Biodiesel en el
Estado de Goiás” (FUNBIODIESEL). Sus objetivos son: a) incentivar la mejoría de los procesos
industriales, de la calidad del producto final, los coproductos y subproductos y la rentabilidad global de la cadena de producción de biodiesel; b) incrementar la industrialización de las especies
vegetales oleaginosas en el Estado de Goiás; y c) incentivar la investigación, innovación y desarrollo tecnológico en todas las etapas de la cadena del biodiesel con la base de ampliar e incentivar el uso de biocombustibles en el Estado.

-

Río Grande do Sul: Instituyó el Comité Gestor de Ordenamientos Productivos de Bioenergía
(AP - Bionergia), con la finalidad de insertar al Estado de RS en la matriz energética nacional y
funcionar como articulador de políticas de incentivo a fuentes de biomasa que puedan generar
energía. Entre las atribuciones del organismo se destacan la coordinación de un plan estratégico
de mediano y largo plazo para el desarrrollo y uso de fuentes bioenergéticas; el mapeo de las

Asesoría de Comunicación Social de EMBRAPA.

85

�disponibilidades y potencialidades de fuentes bioenergéticas en su territorio; la captación de recursos para el desarrollo de la tecnología de producción y uso de fuentes bionergéticas.

-

59
60

Sao Paulo, Mato Grosso do Sul, Minas Gerais y Bahia: Los gobiernos estaduales han creado
cámaras sectoriales específicas para biodiesel o biocombustibles, con el objeto de generar espacios de comunicación entre los actores de sus respectivos estados. Por ejemplo, en el caso de
Sao Paulo, se creó la Cámara Especial Sectorial de Biocombustibles, que agrupa órganos públicos estaduales (de la Secretaría de Agricultura y Abastecimiento del Estado de Sao Paulo), representantes de toda la cadena (sector sucroalcoholero, agroindustria de aceites vegetales,
industria automovilística, autopartes, motores y transportes, industria de equipamientos y producción y distribución de combustibles, organizaciones de productores, cooperativas), universidades,
especialistas en cuestiones ambientales y especialistas en cuestiones tributario ecológicas. Su
objetivo es definir parámetros y medidas para el establecimiento de segmentos productivos de
biocombustibles competitivos en los agronegocios paulistas, y consolidar las propuestas de proyectos estratégicos para el alcohol combustible y el biodiesel, envolviendo desde la generación
de innovaciones tecnológicas hasta propuestas de mecanismos de financiamiento para apalancar
la producción estadual59. Otro ejemplo es la Cámara Sectorial del Biodiesel del Estado de Mato
Grosso do Sul (MS), que cuenta con 21 miembros, provenientes del gobierno, universidades, representantes de productores rurales e industrias. Su misión es ayudar a definir procesos productivos para el biodiesel en MS y definir la lista de oleaginosas que deberán ser priorizadas60.

www.ambientebrasil.com.br
Ass. De Imprensa Seplanct. 11 de agosto de 2005.

86

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Estado

Programa

Amazonas

Programa Estadual de
Biodiesel de Amazonas
(Secretaría de Estado de
Ciencia y Tecnología)

Bahia

Goiás

Mato Grosso

Objetivo
Búsqueda de la autosustentabilidad energética para las
61 ciudades del interior del Estado, ya que el programa
prevé que cada comunidad produzca el biodiesel
necesario para su propio abastecimiento.

Programa de Biodiesel de
Bahía (Secretaría de
Producir un combustible proveniente de materia-prima
Ciencia, Tecnología e
100% renovable e su posterior introducción en la matriz
Innovación del Estado de energética estadual y nacional.
Bahía)

Programa Biodiesel Goiás

Construcción de una planta piloto de extracción y transesterificación de aceites para
la producción de biodiesel; Desarrollo y optimización de tecnología para
transesterificación utilizando etanol; Aprovechamiento de restos de la industria y
comercio; Desarrollo de métodos de caracterización y control de calidad de
biodiesel; Divulgación de los resultados e inducción a la producción y
comercialización de biodiesel.

Integrar el Estado a la red nacional de biodiesel,
contribuyendo en el esfuerzo para
PROBIOMAT
desarrollar tecnologías de producción y uso
(Secretaría de Estado de
económicamente sustentable de
Ciencia y Tecnología biodiesel, contribuyendo también para mejorar la
SECT)
inserción internacional de Brasil
en las cuestiones ambientales globales.

Estrategias del PROBIOMAT: 1) Establecer el Núcleo Tecnológico del PROBIOMAT
(red de laboratorio de investigación) como eslabón de la Red Brasileña de
Biocombustibles; 2) Promover el financiamiento de proyectos de investigación
capaces de adecuar la infraestructura laboratorial en las instituciones socias (red de
análisis de tests, control de emisiones, análisis de combustibles, monitoreo de flota
en campo y de la generación estacionaria de electricidad y transporte fluvial, entre
otros); 3) Promover el financiamiento de proyectos de investigación capaces de
desarrollar modelos de uso de energía eléctrica en comunidades remotas,
especialmente asentamientos rurales; 4) Estimular la producción de oleaginosas en
la escala familiar asociativa; 5) Capacitar y entrenar equipos técnicos en el área;
Desarrollar permanentemente acciones para el licenciamiento de combustibles
alternativos.

General: Desarrollar conocimientos científicos y
tecnológicos que permitan la utilización de aceites
vegetales para la producción de biodiesel, a partir de
semillas oleaginosas adaptadas a la producción en el
cerrado, con sustentabilidad económica y ambiental e
impactos favorables en la calidad de vida.

Acciones del programa: 1) Evaluación / Definición de los parámetros de aceite "en
natura" del nabo forrajero; 2) Optimización de la producción de biodiesel de aceite
de nabo forrajero en escala de laboratorio; 3) Desarrollo de investigación
agronómica para producción de nabo forrajero y mamona; 4) Desarrollo de modelo
de usina para generación eléctrica usando biodiesel,

Líneas de acción: Investigación y desarrollo en la producción de biodiesel;
caracterización del desempeño y emisiones de motores alimentados con mezclas
de biodiesel; producción de oleaginosas - sustentabilidad para la producción de
biodiesel e inclusión social.

Líneas de I&amp;D: Caracterización de las regiones paraenses abastecidas con energía
eléctrica y con presencia de oleaginosas potenciales para la producción de
biodiesel; identificar y seleccionar material genético de oleaginosas;
aprovechamiento de subproductos; etc.

Minas Gerais

Programa Mineiro de
Biodiesel

Objetivos específicos: Generar y transferir tecnología del
biocombustible y otros subproductos para el sector
productivo; Generar nuevos puestos de trabajo; Reducir la
importación de gasoil, Reducir la emisión de poluciones;
Estimular el desarrollo de la producción de insumos para
el biodiesel; Generar bases para el surgimiento de polos
gliceroquímicos

Pará

PARABIODIESEL:
Programa Paraense de
Incentivo a la Producción
de Biodiesel
(SECTAM, UFPA,
EMBRAPA Amazonia
Central, UFRA)

Incentivar la producción de biocombustibles en el Estado,
tanto para exportación como para insumo energético
local, buscando la generación de empleo y renta en la
agroindustria y agricultura paraense, contribuyendo, de
esa forma, a la inclusión social, la fijación de la población
rural y la mejoría del medio ambiente.

Piauí

Rio de Janeiro

Investigación y Desarrollo. Elaboración y aprobación de proyectos relacionados con
I&amp;D en el proceso de producción de Biodiesel (foco tecnológico): Proyecto 01 "Programa de Biodiesel para el Amazonas: Oleaginosas Nativas" y Projeto 02 "Programa de Biodiesel para el Amazonas: Dendê".
Líneas de acción estratégicas: Fomento a la Red Bahiana de Biocombustibles;
Soporte a proyectos de I&amp;D; Apoyo a formación de recursos humanos; Apoyo a
contratación de estudios e investigaciones específicas para la consolidación del
programa de biodiesel; Acuerdos de sociedades para el uso de biodiesel en flotas
cautivas públicas y privadas; Fomento a la ampliación del área plantada con
oleaginosas en el Estado de Bahia; Apoyo a la implantación de unidades de
producción de biodiesel (mini, micro y plantas en escala comercial); Apoyo a
proyectos de generación de energía en comunidades rurales a partir del biodiesel;
Apoyo a las actividades de fomento a la agricultura familiar volcadas a la producción
de biodiesel.

Programa Estadual de
Biodiesel de Mato Grosso
Mato Grosso do
do Sul
Sul
(UFMS, UCDB y
UNITERP)

Paraná

Características / Componentes

Programa Paranaense de Desarrollo tecnológico del biodiesel - Proyectos
Bioenergía
tecnológicos de cooperación

Proyecto 1: Programas de testeos y ensayos en motores com biodiesel; Proyecto 2:
Programa de implantación del PROBIODIESEL; Proyecto 3: Capacitación
instrumental de laboratorios.

Biocombustible del Piauí
(Proyecto de cooperación
entre Gobierno de Piauí,
SEBRAE - PI, Embrapa
Medio - Norte - PI y
Gobierno Federal)

Desarrollo sustentable e integrado de la región del semiárido piauiense, fomentando el agro negocio de la
mamona integrado al programa bioenergético y
fortaleciendo las políticas sociales de seguridad
alimentaria, salud, educación, generación de empleo y
renta para la optimización del proceso de inclusión social.

Capacitación tecnológica para el cultivo de la mamona a 1.800 familias de
agricultores de 14 municipios de la región de São Raimundo Nonato. El cultivo de
mamona será hecho consorciado con feijão caupi, para suplir la deficiencia de
nitrógeno en la mamona. La comercialización de la zafra será hecha con la empresa
Brasil EcoDiesel y el feijão caupi será vendido a la CONAB.

Programa RioBiodiesel

Implantar experimentalmente el ciclo completo de
producción, comercialización y utilización, con calidad
asegurada, del biodiesel en la matriz de combustibles del
Estado de Río de Janeiro.

El Estado de Rio de Janeiro cuenta con: una amplia red de laboratorios de
investigación, desarrollo y verificación de productos; alta concentración de
competencias; dominio de la tecnología de reciclaje y de fabricación de biodiesel a
partir de grasas y aceites vegetales puros o residuales; articulación con las demás
secretarias de estado; articulación con los organos federales del Cómite Gestor del
Programa de Biodiesel, empresas y demás programas estaduales de biodiesel.

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del Programa Nacional de Producción y uso de biodiesel.

87

�El rol de Petrobrás
Cabe destacar que la estatal Petrobrás, quien lidera el refinado y distribución de gasoil en Brasil, desarrolla un programa para su actuación en el sector, que tiene como uno de sus puntos principales el
desarrollo tecnológico, en donde se destaca el proceso de producción de biodiesel a partir del etanol y
semilla de mamona en el Centro de Investigaciones de la firma (Cenpes). La empresa también está desarrollando plantas piloto de diferentes tecnologías. A partir de los resultados de estas plantas se va a
seleccionar la mejor tecnología para las plantas industriales que serán construidas por Petrobrás. Entre
las metas para el 2010 se ha fijado producir 2300 bpd de biodiesel61.
Petrobrás ya posee una planta piloto en Guamaré (Río Grande do Norte) para producir biodiesel a base
de mamona, por ruta metílica o etílica y otros proyectos en Quixadá (Ceará) (firmó un protocolo de intenciones para instalar una unidad productora) y en el Norte de Minas Gerais. Recientemente, firmó con el
gobierno de Bahía un protocolo de intenciones para la realización de estudios de viabilidad de producción
de oleaginosas y la instalación de una usina de biodiesel en dicho Estado. Según se difundió a la prensa,
la firma instalaría una unidad de biodiesel a base de mamona en la región metropolitana de Salvador, con
capacidad para producir entre 30 y 50 millones de litros anuales (a ser determinado por los estudios) y
con localización estratégica de transporte de la materia y abastecimiento de la producción. La firma también instalaría una planta piloto en el sur de Bahía para evaluar la viabilidad de la producción de biodiesel
a base de aceite de dendê62. Las plantas de Petrobrás, en conjunto, sumarían una capacidad de producción de 120 millones de toneladas.
Además de estas señales de posibles movimientos hacia la producción de biodiesel, Petrobrás está en
condiciones de tener un rol clave en la adquisición y distribución de biodiesel, como así también en la
formación de sus precios. Sus decisiones de garantía de compra de cantidades predeterminadas de etanol, en los primeros años del Programa Brasileño de Alcohol resultaron determinantes para la estabilidad
de ese sector (ver Sección Etanol).
Actualmente, las plantas autorizadas para producir biodiesel han manifestado dificultades en la comercialización de su producción, debido a la no obligatoriedad de la mezcla vigente en la actualidad y los mayores costos del biodiesel con respecto al gasoil. En este marco, y según se manifestó en varias de las
reuniones de la Misión Técnica a Brasil, el Gobierno está buscando crear una medida de intervención que
garantice la compra de biodiesel. Se implementaría, así, un sistema de compras garantizadas. No está
definida la forma que adoptaría dicho sistema, como tampoco el rol que adoptaría Petrobrás en su funcionamiento. Otras alternativas en estudio tienen que ver con la posibilidad de implementar incentivos al
consumo, a través de un programa para grandes consumidores, y la definición de un precio mínimo.

Política para Microusinas
No hay intención gubernamental de fomentar el desarrollo de microusinas para el autoconsumo. La pequeña producción de biodiesel para autoconsumo fue autorizada por la ANP antes de 2002, a través de
una Portaría especial. Las pequeñas plantas no tienen que cumplir normativa ambiental y funcionan “por
cuenta y riesgo del productor”. No hay mecanismo de incentivo al autoconsumo, sino más bien “se lo
tolera”63. Según surgió de las entrevistas en la Misión Técnica a Brasil, se las considera una alternativa
riesgosa y con potenciales perjuicios para la calidad del producto. Incluso la postura del MDA no es favorable a las microplantas, proyectos que no recomiendan (“no existe viabilidad ni voluntad para las microusinas”) por considerarlos industrialmente peligrosos para el pequeño productor64.
61

www2.petrobras.com.br
Valor Econômico. 06/09/2005.
63
Rodríguez, Rodrigo. Op. Cit. Misión Técnica a Brasil IICA - SAGPyA.
64
de Cássia Carmélio, Edna. Op. Cit. Misión Técnica a Brasilia IICA - SAGPyA.
62

88

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

89

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

III.2.

ETANOL

III.2.a Aspectos económicos
Surgimiento, evolución, volúmenes, costos, precios, usos.
Producción y uso
Brasil es el primer productor mundial de etanol. Según datos de F. O. Licht65, en 2004 la producción brasileña se ubicó en 3989 millones de galones (15,1 millones de m3), representando el 38% de producción
mundial. El Ministerio de Minas y Energía (MME) de Brasil aún no ha divulgado estadísticas oficiales para
200466. Según este organismo, en 2003, la producción de etanol sumó 14,47 millones de metros cúbicos,
con un consumo energético de 11,01 millones de m3. Para 2005 otros organismos proyectan 17,46 millones de m3 (CONAB).
La materia prima básica para la producción de etanol en Brasil es la caña
de azúcar. Dentro de la matriz energética brasileña, en 2003, los derivados
de la caña de azúcar (alcohol + bagazo) representaron el 13% de la oferta
total de energía y el 31% de la oferta de
energía renovable.

Estructura de consumo de combustibles en el sector
transporte - 2003 ALCOHOL
ETÍLICO
12%

OTRAS
3%

KEROSENE
5%

GASOIL
53%

GASOLINA
26%

Dentro de la estructura de consumo de
combustibles en el sector transporte,
el etanol representó en 2003 el 12%
del consumo total (llegó a participar
con el 20% en 1999).

ACEITE
COMBUSTIBLE
1%
Fuente: Balance Energético 2004 del Ministerio de Minas y Energía

3

Producción y consumo de alcohol etílico en Brasil

Millones de m

Brasil tiene una rica historia en materia de
etanol, que se inicia a principios del siglo
XX, cuando en el Primer Congreso Nacional sobre Aplicaciones Industriales se
propone la promoción de la producción y el
empleo de etanol. En 1931, un decreto
federal ya obligaba a un corte del 5% en la
nafta y en 1941 ya se producían 650 millones de litros67. A partir de 1975, la actividad recibe un fuerte impulso con la puesta
en marcha del Programa Nacional del
Alcohol (PROÁLCOOL, ver Aspectos Institucionales). Desde entonces el etanol ingresa en una fase de expansión y
consolidación de la producción a gran
escala y de su uso en altos niveles de
mezcla y en vehículos a alcohol.

17
16
15
14
13
12
11
10
9
8
7
6
5
4
3
2
1
0
1970

1973

1976

1979

1982

Producción

1985

1988

1991

1994

1997

2000

2003

Consumo Final Energético

Fuente: Balance Energético 2004 del Ministerio de Minas y Energía

65

Difundidas en Ethanol Industry Outlook 2005. RFA (Renewable Fuels Association).
Existen estadísticas de producción del MAPA, que estiman para la campaña 2004/05 una producción de 15,16 millones de toneladas. Los datos de este organismo y los publicados en el Balance Energético del MME difieren ligeramente. En esta sección se ha
optado por esta última fuente debido a la mayor longitud de la serie y al hecho de que también presenta estadísticas de consumo
energético de etanol.
67
Moreira, J.; Goldemberg J. “O Programa do Alcohol”. Universidade de Sao Paulo / Instituto de Eletrotécnica e Energia IEE/USP.
San Pablo.
66

89

�El alcohol en Brasil es producido y utilizado como combustible de dos maneras:
como alcohol hidratado, en vehículos 100% a alcohol;
como alcohol anhidro en vehículos a nafta, con una adición media que varía del 20% al 25%.
Producción y consumo de alcohol etílico hidratado en Brasil
12
11
10
9
3

De los 14,47 millones de m3 de
alcohol producidos en 2003, el 61%
correspondió a alcohol anhidro y el
resto a alcohol hidratado. La evolución de la producción y el consumo
de alcohol anhidro y alcohol hidratado han sido muy dispares, con un
crecimiento significativo del primero
y un notorio declive del segundo.

Millones de m

a)
b)

8
7
6
5
4
3

Millones de m3

Las razones de este comportamien2
1
to tienen que ver con las serias
0
dificultades que sufrió el sector del
1970 1972 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002
etanol entre 1985 y 1995. La conProducción
Consumo Final Energético
tracción sufrida por el sector duranFuente: Balance Energético 2004 del Ministerio de Minas y Energía
te ese período tuvo que ver con
eventos macroeconómicos (caída
en la actividad económica por los
Producción y consumo de alcohol etílico anhidro en Brasil
desajustes financieros ocasionados
10
desde la crisis de la deuda del 82),
9
mundiales (caída del precio del
8
petróleo, recuperación del precio del
7
azúcar), y con un aumento de la
6
producción doméstica de petróleo.
5
Estas circunstancias generaron una
4
oferta inadecuada de etanol, dando
3
lugar a situaciones de desabasteci2
miento en los primeros años de los
1
90 (ver gráfico), y a una pérdida de
0
1970 1972 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002
confianza de los consumidores en el
etanol como combustible. Los conProducción
Consumo Final Energético
sumidores en ese entonces tenían
Fuente: Balance Energético 2004 del Ministerio de Minas y Energía
temor de no poder usar sus automóviles en caso de desabastecimiento prolongado y la conversión de los motores de alcohol a gasolina
se manifestó problemática durante esa época68.
Previamente, la expansión del sector se había caracterizado por un significativo crecimiento de la producción de vehículos movidos exclusivamente a alcohol que, con un récord de producción de 699 mil unidades en 1986, llegaron a representar el 66% de la producción anual de automóviles. Desde entonces, la
producción anual de estos vehículos ha caído dramáticamente, en parte por las razones descritas arriba y
también por la decisión del Gobierno en 1990 de disminuir los impuestos de los automóviles populares,
para incentivar a la industria automotriz (sólo fueron introducidos automóviles a nafta por razones técnicas69). La producción de automóviles a alcohol en 2004 se ubicó en apenas 51 mil unidades. Si bien estas cifras marcan una recuperación significativa con respecto al piso de 1,2 mil unidades de 1997, la
participación en la producción total de automóviles se mantiene reducida (2,3%).
Esta abrupta caída en la producción de los automóviles 100% a alcohol explica la reducción del mercado de
alcohol hidratado. Al mismo tiempo, el mercado de alcohol anhidro creció signficativamente debido a la obliga68

“Álcool: História de um combustible sustentable”. Associacao das Indústrias de Acúcar de de Alcohol do Estado de Sao Paulo
(AIAA). 1997.
Para ingresar en la categoría de popular, la compresión de los motores debía ser reducida al límite de un litro.

69

90

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

toriedad impuesta por el gobierno para mezclar el etanol con la nafta en niveles del 20 a 25% (ver sección
Institucional) y al crecimiento del sector automotriz, compensando así la caída del etanol hidratado.
Según el Ministerio de Industria y Comercio Exterior, actualmente cerca del 15% de la flota de vehículos
livianos funciona exclusivamente a alcohol hidratado, mientras que el 85% restante funciona con nafta
mezclada con un 25% de alcohol anhidro.
La industria automotriz brasileña ha
incorporado recientemente una innovación de alta relevancia para el
800
80%
mercado de los biocombustibles: en
700
70%
marzo 2003 se lanzaron al mercado
600
60%
los dos primeros vehículos con motores flexibles (tecnología flex-fuel),
500
50%
los cuales pueden operar con nafta o
400
40%
etanol, o cualquier mezcla de am300
30%
bos. La tecnología se originó en la
subsidiaria brasileña de Bosch, a
200
20%
partir de la adaptación de automóvi100
10%
les brasileños a alcohol para el uso
0
0%
de nafta. En 2003 se produjeron
1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004
49,2 mil unidades de vehículos
Producción de autos 100% a alcohol (eje izq)
flex-fuel, mientras que el año pasado
% en la producción total de vehículos (eje der)
la producción registró un salto para
ubicarse en 332,5 mil unidades (el
15% de la producción total de vehículos de 2004). Las ventas de estos vehículos representaron el 3% en 2003 y el 20% en 2004 de las ventas
totales de vehículos70. En el primer semestre de 2005 las ventas acumulan 302,4 mil unidades, superando
en un 152% a las de igual período del año anterior. Ya son seis las automotrices que están produciendo
modelos en versión flex-fuel en Brasil: Volkswagen, Fiat, Chevrolet, Ford, Renault y Peugeot.
Producción anual de vehículos a alcohol

miles de unidades

% en la producción total de vehículos

Producción de vehículos

El sector automotriz brasileño

De acuerdo a las estadísticas de ANFAVEA, la
flota vehicular brasileña está compuesta en un
80% por automóviles, en un 12% por vehículos
comerciales livianos, en un 6% por camiones y
en un 2% por buses.
El Estado de Sao Paulo concentra el 36,5% de
esta flota, seguido por Minas Gerais (10,4%),
Río de Janeiro (%), Rio Grande do Sul (8,5%),
Paraná (8,3%) y Sta. Catarina (5%).

2,25
2
millones de unidades

La flota de vehículos de Brasil se estima en
21,36 millones de unidades (2003), cifras que
la ubicarían como la 9° más grande del mundo.

2,5

1,75
1,5
1,25
1
0,75
0,5
0,25
0
1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004

Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos de ANFAVEA

Si se consideran los últimos 5 años, la tendencia del nivel de producción de vehículos es creciente e incluye un salto
del 24% en 2004, que permitió alcanzar un récord de 2,21 millones de unidades.

70

Estadísticas del Anuario Estadístico 2005 de la Industria Automotriz. ANFAVEA.

91

�Materia prima
Brasil es el principal productor mundial de caña de azúcar (32% de la producción mundial). Según las
estadísticas oficiales (IBGE), en el ciclo 2004-05 el área cosechada se ubicó en 5,65 millones de hectáreas, el 9% del área agrícola brasileña. La producción sumó 417,6 millones de toneladas (+ 7% con respecto a 2003).

Entre 1995 y 2004, el área implantada con
caña creció a una tasa anual acumulativa
del 2,2%, mientras que la producción lo
hizo al 3,2% anual.

Area y producción de caña de azúcar
500

450

450

390
364

Millones de tn

400
350
300

418

263 261 271

250

292

332 345 334 326 344
304 317

245

200
150
100
50
0
1990

1992

1994

1996

1998

Producción (eje izq.)

2000

2002

6,5
6,0
5,5
5,0
4,5
4,0
3,5
3,0
2,5
2,0
1,5
1,0
0,5
0,0

Millones de ha

Desde 2005, el Ministerio de Agricultura, a
través de la CONAB, comenzó a relevar
oficialmente la zafra nacional de caña 71 .
Según el primer relevamiento publicado72,
en 2005-06 se obtendrían 450,2 millones
de toneladas de caña para todos los usos.
El incremento con respecto a 2004-05 se
produciría a partir de una expansión del
área, estimada en 6,09 millones de hectáreas, principalmente en la región
Centro-Sur.

2004

Area cosechada (eje der.)

Fuente: IBGE - CONAB
* Relevamiento de CONAB a mayo 2005

El 80% del área y el 84% de la producción se concentran en la región Centro-Sur y el resto en la región
Norte-Nordeste73. Los principales estados productores de la región Centro-Sur son: Sao Paulo (263 millones estimados por CONAB para 2005-06; 58% de la producción del país), Paraná (31,9 millones; 7%) y
Minas Gerais (26,6 millones; 6%). Los estados del Centro-Oeste (Goias, Mato Grosso y Matto Grosso do
Sul) registran niveles menores de producción, aunque en conjunto representan el 10% de la producción
total. En el Nordeste se destacan Alagoas (28,1 millones, 6%) y Pernambuco (20,1 millones, 4%).
Caña de azúcar - Producción y destino - Ciclo 2005-06
(en miles de toneladas)
Región
Norte - Nordeste

Total

Industria sucroalcoleira
Total

Azúcar

Alcohol

Otros

71.015,50

59.744,87

34.665,88

25.275,34

11.270,63

Centro - Sur

379.180,80

341.781,83

184.017,73

157.764,09

37.398,97

Brasil

450.196,30

401.526,70

218.683,61

182.843,08

48.669,60

Fuente: CONAB

Según CONAB, de la producción estimada para 2004-05, el 89% se destinará al sector sucroalcoleiro y el
resto a otros usos (cachaça, rapadura, alimentación animal). Según organismos especializados (UNICA),
en promedio el 55% de la caña brasileña se destina a la producción de alcohol y el 45% a la de azúcar,
producto en el que también Brasil lidera la producción mundial74. Considerando el rendimiento medio
agrícola de 2004-05 y el rendimiento industrial medio de las usinas brasileñas, que se ubicaría alrededor
de 80 litros de alcohol por tn de caña, estas cifras permiten estimar que el área utilizada para la producción de alcohol se ubicaría en 2,55 millones de hectáreas. Esto representa un 4,2% de la superficie agrícola y un 2% de la superficie cultivable.
71

El área y la producción de caña de azúcar también es estimada por organismos privados. Según estadísticas de UNICA, en
2003/04 la producción brasileña fue de 359,3 millones de toneladas. La consultora privada Datagro estima para 2004/05: 5,01 millones de hectáreas implantadas con caña y producción de 385,5 millones de toneladas de caña. Para 2005/06 proyecta el área en
5,34 millones de hectáreas y la producción en 410 millones de toneladas.
72
CONAB. Caña de Azúcar. Zafra 2005/2006. Primer Relevamiento. Mayo 2005
73
Estas cifras coinciden tanto para la campaña 2004-05 (IBGE), como la 2005-06 (CONAB).
74
Estas proporciones también se reflejan en las estimaciones de la CONAB para la campaña 2005-06.

92

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Los especialistas en Brasil hablan de tres grandes fases que explican el desarrollo de la industria moderna de la caña. La primera nace en la década del 50, cuando se produce el traslado de los cañaverales,
desde el Nordeste brasileño hacia la Región Centro-Sur, que en la década del 60 se transformó en el
principal polo productivo del país. Durante este período se produce una expansión en la cantidad de usinas para la producción de azúcar. La segunda fase se inicia con la puesta en marcha del PROALCOOL a
fines de los 70. Durante este período el parque azucarero se moderniza y se expande el uso de la caña
para la producción de alcohol. Esta fase, al igual que la anterior, estuvo caracterizada por una elevada
intervención estatal en el mercado. Finalmente, desde los 90 hasta la fecha, la revitalización del mercado
de alcohol y, más recientemente, la aparición de los automóviles con motores flexibles, la situación crítica
del mercado mundial del petróleo y las expectativas generadas por el fallo de la OMC que condena los
subsidios a las exportaciones europeas de azúcar, han dado nuevo impulso y perspectivas favorables
para una expansión de la producción primaria.
Evolución del rendimiento de la caña de azúcar

Avances en la productividad de
la caña de azúcar

76
74
72
70
tn / ha

En 2004-05, el rendimiento medio de la
caña de azúcar se ubicó en 73,9 tn/ha.
Existe una marcada disparidad de rendimientos a nivel regional. Mientras que en
la región Centro-Sur el rendimiento medio
alcanzó 78,6 tn/ha, en el Norte y el Nordeste el rendimiento se ubicó en
57,7 tn/ha.

68
66
64
62
60

El rendimiento medio a nivel nacional
1990
1992
1994
1996
1998
2000
2002
2004
supera hoy en un 20% al registrado a
Fuente: IBGE - CONAB
comienzos de la década del 90. La tasa
* Relevamiento de CONAB a mayo 2005
de crecimiento acumulativa anual en los
últimos cinco años ha sido del 4,3%, marcando una aceleración con respecto al período 1995-99 (1,1% anual) y
acercándose a los niveles de crecimiento del período 1990-94 (4,6%).
Son varios los avances tecnológicos e institucionales que permitieron lograr las ganancias de productividad acumuladas por la caña de azúcar. Algunos de ellos, especialmente los institucionales, se originan en forma contemporánea
al nacimiento del PROALCOOL:
- Creación del Centro de Tecnología Canavieira (CTC) (1979): iniciativa privada.
- Creación del Programa Nacional de Mejoramiento de la caña de azúcar (Planalsucar)
(1981): iniciativa pública.

Rendimiento de la caña de azúcar en principales
productores mundiales - 2004
80
75

73,876
70,82

70,61

- Obtención de nuevas variedades de caña de
azúcar, más ricas en sacarosa y más resistentes
a enfermedades.

Tn / ha

70
65

60,67

59,7

60

- Adecuada selección de variedades (según
CEPAL se probaron más de 600 variedades hasta alcanzar ganancias sensibles).

55
49,57

50

Entre los avances tecnológicos que aumentaron
75
la eficiencia del sector, los expertos destacan:

- Adaptabilidad a suelos.

45
40
Brasil

India

China

Tailandia

Fuente: elaborado por IICA - Argentina con datos de IBGE y FAO

Pakistán

México

- Investigaciones para la reducción del costo de
producción de caña.
- Desarrollo de tecnologías para cosecha, transporte, manejo de residuos (viñaza y cachaza).

75

Parisi Negrao, Luiz Celso (Asesor STI/MDIC), “Álcool como commodity internacional”. Economia &amp; Energia Ano VIII Nº 47.
Dic 04-Ene 05. CEPAL. “Perspectivas de un Programa de Biocombustibles en América Central”. Marzo de 2004.

93

�- Adopción de métodos modernos de gestión de cosecha y transporte.
- Extensión de la zafra (a alrededor de 200 días de producción), a partir de la incorporación de variedades precoces y
tardías. Esto y lo anterior resultaron determinantes para el aumento de la productividad en la industria del alcohol.
El rendimiento de los cultivos brasileños en los últimos dos ciclos ha sido el más alto entre los principales productores
mundiales de caña.

Dado el elevado rendimiento agrícola (y también industrial) que presenta la caña, la disponibilidad de
materia prima para sustentar la producción de un volumen creciente de alcohol no parece ser una restricción a futuro desde el lado de los requerimientos de tierras agrícolas. Existen amplias áreas disponibles
para la plantación de nuevos cañaverales en regiones con gran tradición en la producción de azúcar y
etanol. En estas áreas existe un gran stock de tierras fértiles semiociosas utilizadas para la producción de
labores poco rentables o para la actividad bovina de baja productividad, particularmente en los estados
de Goiás, Minas Gerais y Mato Grosso do Sul76.
Considerando el rendimiento medio agrícola de 2004-05 y el rendimiento industrial medio de las usinas
brasileñas en el orden de los 80 litros de alcohol por tonelada de caña, la producción de un billón adicional de litros de alcohol requeriría un área de alrededor de 170 mil hectáreas. Manteniendo constantes los
rendimientos y la distribución territorial del cultivo, duplicar la producción brasileña a 30 billones de litros
requeriría de una expansión de alrededor de 2,4 millones de hectáreas. Esta necesidad podría ser inferior
si la expansión se produjese en la región Centro-Sur y sustancialmente mayor si se realizara en la región
Norte-Nordeste

Precios
Precios medios mensuales de Alcohol Etílico Anhidro
1,1
1
0,9
Reales/litro

0,8
0,7
0,6
0,5
0,4

en
e0
m 0
ar
-0
m 0
ay
-0
0
ju
l-0
se 0
p0
no 0
v0
en 0
e0
m 1
ar
-0
m 1
ay
-0
1
ju
l-0
se 1
p0
no 1
v0
en 1
e0
m 2
ar
-0
m 2
ay
-0
2
ju
l-0
se 2
p0
no 2
v0
en 2
e0
m 3
ar
-0
m 3
ay
-0
3
ju
l-0
se 3
p0
no 3
v0
en 3
e0
m 4
ar
-0
m 4
ay
-0
4
ju
l-0
se 4
p0
no 4
v0
en 4
e0
m 5
ar
-0
5

0,3

Alcohol Etilíco Anidro Carburante para Centro-Sur

Alcohol Etílico Anidro para el Estado de Alagoas

Fuente: ESALQ/BM&amp;F

Precios medios mensuales de Alcohol Etílico Hidratado
1,1
1

Reales/litro

0,9
0,8
0,7
0,6
0,5
0,4
0,3
00
01 01
02
03 03
04 04
00
00
01
01
02
02
03
03
04
04
05
00
00
00
01
01
02
02
02
03
03
04
04
05
e- ar- ay- jul- ep- ov- ne- ar- ay- jul- ep- ov- ne- ar- ay- jul- ep- ov- ne- ar- ay- jul- ep- ov- ne- ar- ay- jul- ep- ov- ne- ars
n
s
n
s
n
s
n
s
n
en
e
e
e
e
e
m
m
m
m
m
m
m
m
m
m
m

Alcohol Etilíco Hidratado Carburante para Centro-Sur

Alcohol Etílico Hidratado Carburante para el Estado de Alagoas

Fuente: ESALQ/BM&amp;F

76

Ministerio de Minas e Energia. “Roteiro para Estruturaçao da Economia do Hidrogênio no Brasil. Versao Beta”. Marzo de 2005.

94

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Cotizaciones recientes del alcohol
Alcohol Anhidro - Precios Medios en Reales/litro
A la vista, sin flete, sin impuesto
Mensual
Semanal

Junio/05

27/06/05 - 01/07/05
04/07/05 - 08/07/05
11/07/05 - 15/07/05

0,66981
0,75278
0,77630
0,78612

Fuente: ESALQ/BM&amp;F

Alcohol Hidratado - Precios Medios en Reales/litro
A la vista, sin flete, sin impuesto
Mensual
Semanal
27/06/05 - 01/07/05
04/07/05 - 08/07/05
11/07/05 - 15/07/05

Junio/05

0,58496

Alcohol Anhidro - Futuro - R$/m3 Base Paulina
Ago-05
Sept-05

18-Jul
860,00
883,00

Oct-05
Nov-05
Dic-05
Ene-06

990,00
925,20
930,00
950,00

Fuente: Bolsa de Mercadorias e Futuros

0,65463
0,67191
0,6815

Fuente: ESALQ/BM&amp;F

1,2

Evolución comparada del precio del alcohol anhidro
e hidratado en el Centro Sur con el precio del azúcar
en San Pablo

45

1

40
35

0,8

30

0,6

25
20

0,4

reales/SA
50kg

reales/litro

50

15
10

0,2

5

0

0

00 00 00 00 01 01 01 01 02 02 02 02 03 03 03 03 04 04 04 04 05 05
e- br- jul- ct- ne- br- jul- ct- ne- br- jul- ct- ne- br- jul- ct- ne- br- jul- ct- ne- bro e
o e
o e
o e
o e
a
a
a
a
a
en a

Anidro Centro Sur

Hidratado Centro Sur

Precio Azúcar San Pablo

Fuente: DCAA/SPAE/MAPA con datos de ESALQ/BM&amp;F

Organización de la cadena productiva. Ordenamiento territorial de la producción y el
consumo.
Según ProCana, la cadena sucroalcoholera mueve cerca de 40 mil millones de reales por año, entre facturación directa e indirecta, lo que significaría un 2,35% del PBI brasileño, y genera 3,6 millones de empleos directos e indirectos.
La cadena productiva está conformada por más de 60 mil productores de caña y un gran parque sucroalcoholero de alrededor de 330 unidades de procesamiento industrial, todas privadas. El 6% de las unidades industriales se dedica exclusivamente a la producción de azúcar, el 30% exclusivamente a la
producción de alcohol, mientras que el 64% restante es del tipo mixto, produciendo más alcohol o más
azúcar en función de la coyuntura del mercado y las ventajas económicas que pueda ofrecer cada producto.
Las usinas poseen un nivel alto de integración vertical hacia atrás. Un 70% de la tierra en la que se genera la caña es propia de las usinas, mientras que el 30% restante corresponde a los productores agrícolas
(Carvalho Macedo y Horta Nogueira, NAE 2005).

95

�La capacidad de producción de alcohol de la industria rondaría actualmente los 20 mil millones de litros.
De concretarse las estimaciones de la CONAB para la producción del presente año (17,5 mil millones de
litros), la utilización de la capacidad instalada alcanzaría niveles cercanos al 90%.
Número de Unidades Industriales en la campaña 2003-04
Unidades Industriales
Azúcar
Alcohol
Azúcar + Alcohol
Total

Sao Paulo

Centro Sur

Norte
Nordeste

TOTAL

% del total

2

6

15

21

6,4%

22

62

36

98

29,8%

109

158

52

210

63,8%

133

226

103

329

100%

Fuente: ORPLANA

En línea con la distribución territorial
de la producción de caña, las usinas
industriales se concentran mayoritariamente en la región Centro-Sur, en
donde se encuentra el 63% de las
unidades productoras de alcohol (22%
en el estado de Sao Paulo) y el 75%
de las usinas mixtas (52% en SP).
De la producción total de alcohol estimada por la CONAB para 2005-06, el
87% se generaría en la región
Centro-Sur (85% de anhidro y 90%
de hidratado), principalmente en el
Sudeste.

Fuente: Ministerio de Minas e Energia. “Roteiro para Estruturaçao da
Economia do Hidrogênio no Brasil. Versao Beta”

El estado de Sao Paulo es el principal
productor de alcohol (58,5% de la producción estimada para 2005-06), seguido por Paraná (7,5%), Alagoas
(5,6%), Goias (5,3%), Minas Gerais
(5,1%) y Mato Grosso (4,4%).

Brasil cuenta con dos períodos de
zafra diferentes. Las usinas del Nordeste adquieren la caña en el período enero-abril, la zafra en el Centro-Sur va de junio a noviembre. De
este modo, las regiones actúan como complementarias en caso de una mala campaña.
En las últimas décadas, los complejos regionales han tenido un dinamismo diferenciado según se trate de la
región Centro-Sur o la Norte-Nordeste. En la primera operan a favor factores como mejores condiciones físicas (suelos fértiles y llanos, clima propicio) y un ambiente económico más estimulante en cuanto a cambios
tecnológicos, mayor esfuerzo de investigación, que ha
Alcohol total - Estimativa de Producción - 2005/06
dado lugar a la introducción de variedades de caña más
(en miles de litros)
productiva, menores costos agrícolas. Estos factores hacen
Región
Producción
Participación
atractivo al sector atrayendo inversiones, dando lugar a un
círculo virtuoso (Lima y Sicsú 2001). Por el contrario, la
Norte
72.991,80
0,4%
Nordeste
2.234.691,00
12,8%
región Norte-Nordeste se caracteriza por condiciones físiCentro - Oeste
2.243.073,60
12,8%
cas menos favorables, con suelos en pendiente y pluviosiSudeste
11.594.881,70
66,4%
dad a veces insatisfactoria, especialmente en las áreas
Sur
1.318.191,30
7,5%
más llanas; “conservadurismo” y lentitud en la adopción de
Brasil
17.463.829,40
100,0%
avances tecnológicos y gerenciales por parte del empresaFuente: CONAB
riado medio (Lima y Sicsú 2001).

96

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Dentro de la región Centro-Sur, y más allá del dominio
absoluto del estado de Sao Paulo, se destaca el dinamismo de la región Centro-Oeste, tanto en Mato Grosso
y Mato Grosso do Sul como en Goiás, que en los últimos diez años ha ganado una participación significativa
en la producción total.
También es heterogénea la estructura del sector, caracterizada por la coexistencia de grandes grupos nacionales con varias usinas y firmas de menor tamaño. Así, las
capacidades de procesamiento son significativamente
diferentes y varían desde 600 mil a 6 millones de tn de
caña al año (Carvalho Macedo y Horta Nogueira,
NAE 2005).

Alcohol anhidro- Estimativa de Producción - 2005/06
(en miles de litros)
Región
Norte
Nordeste
Centro - Oeste
Sudeste
Sur
Brasil

Producción
21.084,9
1.468.081,4
1.258.174,4
6.653.014,2
579.790,2
9.980.145,1

Participación
0,2%
14,7%
12,6%
66,7%
5,8%
100,0%

Fuente: CONAB

Alcohol hidratado- Estimativa de Producción - 2005/06
(en miles de litros)
Región
Norte
Nordeste
Centro - Oeste
Sudeste
Sur
Brasil

Producción
51.906,90
679.962,20
984.899,30
4.747.796,50
738.401,10
7.202.966,00

Participación
0,7%
9,4%
13,7%
65,9%
10,3%
100,0%

Las usinas brasileñas se encuentran en pleno proceso
de expansión, motivadas por las oportunidades que está
generando el alcohol y por perspectivas favorables en el
mercado mundial del azúcar. Según ProCana, en los
Fuente: CONAB
próximos cinco años el sector deberá registrar inversiones anuales de R$ 2,5 millones anuales. De ese total, el
52% se destinará a la construcción de nuevas unidades, el 36% a la expansión o reformas de las usinas
ya existentes y el 12% será aplicado a infraestructura. En la región Centro-Sur hay 39 proyectos en marcha de construcción de usinas, 25 de ellas a instalarse en el Estado de Sao Paulo, 7 en Minas Gerais y
4 en Goias, entre otras. Las nuevas unidades serán construidas para moler entre 700 mil toneladas
y 1,5 millones de toneladas, bien encima del promedio de las usinas de tamaño mediano ya instaladas.
De los 39 proyectos, una porción importante corresponde a grupos que ya poseen una usina (16), otra
parte corresponde a grupos que no poseen experiencia en caña (8) y el resto de los proyectos se divide
entre grupos que ya poseen 2 unidades (6 proyectos) y 3 o más unidades (9 unidades). (Jornal CanaProcana 02/03/2005).
Además de la instalación de nuevas unidades, en los últimos años también se han reactivado usinas que
estaban paralizadas y se han registrado procesos intensos de fusiones y adquisiciones, como en el período 2000-02, en donde se destacaron dos grandes grupos nacionales, Cosan, que registró 9 adquisiciones en dicho período, y el Grupo J. Pessoa, que suma 11 unidades productoras. Ambos son los
principales procesadores individuales de alcohol.

%

En los últimos años también se intensificó el ingreso de empresas extranjeras. A octubre de 2003 operaban en el sector cuatro grupos multinacionales: los franceses FDA (joint venture entre Union SDA y el
grupo Cosan), Louis Dreyfus (Coimbra), Béghin - Say (Açucar Guarani) y Glencore. En mayo de 2005,
Cargill, una de los mayores traders
de azúcar del mundo, anunció su
% de alcohol anhidro en la gasolina
ingreso a la producción de azúcar
30
y alcohol al confirmar la adquisi25
25
24
25
25
ción de Açucareira Corona (propie24
24
23
22
22
22
22
taria de dos usinas en Sao Paulo),
22
20
20
20
20
20
20
mediante un joint venture con las
20
18
18
firmas Crystalsev y S/A Fluxo. La
15
15
13
11
11
operación se encuentra actual12
10
10
10
mente suspendida por cuestiones
fiscales de la firma a adquirir.
5
5
b31

se
p66
ju
l-7
en 6
e77
ju
n77
ju
l-7
7
oc
t-7
7
fe
b7
m 8
ay
-7
ag 8
o78
ab
r-8
1
oc
t-8
1
di
c8
en 1
e82
ju
n8
m 4
ar
-8
ag 9
o8
se 9
p8
se 9
p9
m 2
ay
-9
en 8
e99
di
c9
ag 9
o0
m 0
ay
-0
en 1
e02
ju
l-0
2
fe
b03
ju
n03

0
fe

Desde el lado de la distribución,
los actores son las refinerías, que
venden la nafta (“gasolina A”) a las

Fuente: Alcopar con datos de Portarias CMP/AMP/MA

97

�distribuidoras de combustibles. Estas mezclan la gasolina A con alcohol anhidro en las proporciones establecidas por la legislación, dando lugar a la denominada “gasolina C”, vendida en los puestos de reventa de combustibles.
La proporción de mezcla de alcohol anhidro con gasolina A es definida por el Gobierno y ha ido variando
durante los últimos años.
Ventas de las distribuidoras grandes regiones
3
(en millones de m - 2004)

Centro oeste
Nordeste
Norte
Sudeste
Sur
Total

Alcohol
Hidratado
0,36
0,28
0,05
2,70
0,90
4,30

%

Gasolina C

8,4
6,5
1,3
62,7
21,0
100

%

2,28
3,41
1,12
11,44
4,87
23,13

9,9
14,7
4,9
49,5
21,1
100

Nota: incluye el consumo propio de las compañías distribuidoras.

Al igual que la materia prima y la producción, el parque automotor y el consumo de gasolina C y alcohol
se concentran en la región Centro-Sur. Lo mismo
ocurre, lógicamente, con los puestos de reventa de
combustibles.
Dentro de la estructura de ventas de las distribuidoras, la gasolina C ocupa el segundo lugar en
importancia entre los derivados del petróleo,
representando el 27% de la cantidad total en m3,
siguiendo al gasoil en volúmenes vendidos.

Derivados del Petróleo
Ventas de las distribuidoras
m3 - 2003
Kerosene
QAV iluminante
5%
0%

Gasolina C - Ventas de las distribuidoras nacionales
2003

Otras
29%

Gasolina C
27%

Gasoil
46%
Aceite
combustilble
8%

Gasolina de
aviación
GLP
0%
14%

BR
21%

Ale
2%
Agip
3% Texaco
9%

Fuente: ANP/SAB, conforme a Portaria CNP n.º 221/81.
Nota: Incluye consumo proprio de las compañías distribuidoras.

Ipiranga
15%
Shell
10%

Esso
11%

Fuente: ANP/SAP
Nota: incluye el consumo propio de las compañías distribuidoras
Ipiranga: incluye a CBPI y a DPPI

Combustibles para automóviles - Distribución de
puestos revendedores según bandera - 2003

Satélite
1%
Agip
3%

Ale
1%

Repsol YPF
1%

Otros
11%

Bandera
Blanca¹
32%

Shell
6%
Esso
7%
Texaco
8%

Ipiranga²
13%

BR
17%

Fuente: ANP/SAP, conforme a Portaria ANP Nº 116/00
1. Puesto que puede ser abastecido por cualquier distribuidora.
2. Incluye a CBPI y a DPPI

Las ventas de las distribuidoras se encuentran concentradas en unas pocas firmas. Alrededor del 66% de las
ventas en 2003 se repartió entre cinco empresas, entre las que se destaca el liderazgo de la estatal Petrobrás
con algo más del 20% del mercado. En dicho año la cantidad de distribuidoras de gasolina C se ubicaba en
180. Los puestos de reventa localizados en todas las regiones del país totalizaban 29 mil a principios de 2002.

98

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

En el cuadro siguiente se presenta una breve caracterización de los actores de la cadena productiva de
etanol en Brasil.

Los actores privados en la cadena de etanol en Brasil
Sector agrícola

Sector agroindustrial

Multinacionales

El abastecimiento de la materia prima está dominado por grandes productores
integrados con la producción de alcohol y azúcar.
La industria de la caña de azúcar es la productora del etanol brasileño (también
produce energía eléctrica). Está integrada verticalmente hacia atrás (producción de
caña). En los últimos años se han registrado intensos procesos de fusiones y
adquisiciones. Las grandes usinas concentran una amplia porción del mercado.
Actualmente la industria está en plena expansión.
Han ingresado al sector cuatro multinacionales de origen francés (incluyendo al
primer productor de azúcar de dicho país), mediante adquisiciones de usinas ya
existentes y, en uno de los casos, mediante un joint venture con uno de los
principales productores nacionales.

Sector energético

Las refinerías venden la nafta (gasolina “A”) a las distribuidoras de combustibles.
Estas últimas efectúan la mezcla con alcohol anhidro, dando lugar a la gasolina
“C”, vendida en los puestos de reventa de combustibles. Petrobrás no produce
etanol. En septiembre de este año anunció una inversión (US$ 330 millones en los
próximos cinco años) para construcción de una terminal y cuatro alcohoductos que
le otorgarán una capacidad de exportación de 8 mil millones de litros por año.

Sector automotriz

Está jugando un rol clave a partir del desarrollo de innovaciones como los motores
flex-fuel, que generan menores riesgos para los consumidores de etanol.

Fuente: Elaborado por IICA - Argentina

Comercio exterior
Brasil es el mayor exportador mundial de alcohol. En 2004 registró exportaciones de alcohol por 2,4 mil
millones de litros, con un crecimiento del 118 % con respecto a 2003. Según UNICA, el 60% de las exportaciones corresponde a alcohol utilizado como carburante. Los principales clientes actuales son EE.UU. e
India, aunque existen grandes expectativas con mercados del Este asiático, especialmente con Japón. Según Datagro, en 2006 las exportaciones podrían alcanzar un récord de 2,8 mil millones, mientras que según
proyecciones de UNICA, para 2010 Brasil vería incrementadas sus exportaciones en 3 mil millones.
A comienzos de 2005 Petrobrás anunció una inversión en infraestructura para transporte de alcohol de
US$ 330 millones para los próximos cinco años, a efectuarse por medio de sus subsidiarias Transpetro y
BR Distribuidora. Según los anuncios de la firma, con dicha inversión se espera alcanzar hacia 2010 una
capacidad anual de exportación de 8 mil millones de litros.

III.2.b. Aspectos institucionales
Objetivo perseguido con la política de producción de etanol. El Programa Nacional del
Alcohol. Marco legal.
El Programa Nacional del Alcohol
El PROÁLCOOL es considerado el primer programa de energías renovables a gran escala, y el mayor
programa de biocombustibles del mundo implementado hasta el momento. Se trató de un programa federal, creado por el Decreto 76.593 de noviembre de 1975 y administrado por el Ministerio de Industria y
Comercio a través de la CNAL (Comisión Nacional del Alcohol), instituida en dicho decreto.

99

�El programa surgió como una respuesta a la crisis mundial del petróleo de la década del 70, motivado
principalmente por la fuerte dependencia del petróleo importado que registraba la economía brasileña.
Entre los varios objetivos del programa suelen mencionarse77: la economía de divisas, a partir de la reducción de la dependencia externa del petróleo; la diversificación en el uso de la caña de azúcar (durante
aquel período se registró una caída en los precios mundiales del azúcar); el empleo de factores de producción ociosos y el crecimiento del empleo en el medio rural; el desarrollo de tecnología nacional, mediante investigación de alternativas energéticas; la expansión de la producción de bienes de capital, a
partir de la modernización y ampliación de la industria sucroalcoholera.
Los desafíos iniciales que enfrentó el programa consistían en aumentar la producción de alcohol para
atender las nuevas necesidades de combustible sin perjudicar a la producción de azúcar y la necesidad
de precios consecuentes con los parámetros del mercado, generados por mejor tecnología y mayor productividad.
El Decreto 76.593 establecía que la producción de alcohol oriundo de la caña de azúcar, de la mandioca
o cualquier otro insumo sería incentivado a través de: la expansión de la oferta de materias primas (con
especial énfasis en el aumento de la producción agrícola); la modernización y ampliación de las destilerías existentes; y la instalación de nuevas unidades productoras, anexas a usinas o autónomas (esto es,
unidades de producción dedicadas exclusivamente a la producción de alcohol), como también de unidades de almacenaje. Las propuestas para modernización, ampliación o implantación de destilerías de alcohol debían presentarse por los interesados al Instituto de Azúcar y Alcohol (IIA)78, con conocimiento
inmediato de la Comisión Nacional del Alcohol79.
Según Melo y Fonseca (1981)80, citados por Oliveira y Neto81, el principal instrumento utilizado por el
gobierno para estimular el aumento de la producción de caña y de la capacidad industrial para la transformación en alcohol, a partir de 1975, fue el crédito subsidiado. Las inversiones y los gastos relacionados con el Programa serían financiados por el BNDES y los Bancos de Brasil, del Nordeste del Brasil y de
la Amazonia, en el caso de los destinados a la instalación, modernización y/o ampliación de destilerías o
por el Sistema Nacional de Crédito Rural, en los destinados a la producción de materias primas. El Decreto establecía las siguientes condiciones de financiamiento:
o

Para las destilerías anexas o autónomas: intereses del 17% anual (15% para el Norte y el Nordeste), con plazo máximo de 12 años, incluyendo un período de gracia de 3 años.

o

Para la caña de azúcar y otras materias primas: intereses del 7% anual, con plazo máximo de
5 años, incluyendo períodos de gracia de hasta dos años.

Muchos autores destacan el impacto de las elevadas tasas de inflación durante el período de instalación
del Programa, que subsidiaron ampliamente a las tasas de interés. Melo y Fonseca, resaltan además
que, a pesar de que las condiciones de financiamiento del programa eran bastante semejantes a los
demás programas de crédito rural de 1976/79, la disponibilidad generosa de recursos de crédito para el
alcohol contrastaba con la gran incertidumbre en relación a la obtención de recursos en los programas
normales (costo e inversión)82.

77

Marjotta - Maistro, USP 2002
El IAA fue creado en 1933 e instituido como el principal órgano planificador del sector sucroalcoholero. Sus funciones consistían
en administrar y promover el desarrollo del sector y establecer cuotas de producción y regular los precios de la de la caña, el azúcar
y el alcohol. Dejó de funcionar en 1990.
79
Esta institución, ya extinta, tenía entre sus atribuciones: la definición de las participaciones programáticas de los órganos vinculados al Programa; la definición de los criterios de localización a ser observados en la implantación de nuevos proyectos de destilerías; el establecimiento de la programación anual de los diversos tipos de alcohol, especificando su uso.
80
Melo, Fernando; Fonseca, E. G.. PROÁLCOOL, ENERGIA E TRANSPORTES. Sao Paulo: Pionera/FIPE, 1981.
81
Oliveira, María E.; Gonçalves Neto, W. O PROGRAMA NACIONAL DE ÁLCOOL: UM ESTUDO REALIZADO ATRAVÉS DA
IMPRENSA UBERLANDENSE (1975-1980). ICHS. Universidad Federal de Ouro Preto.
82
Marjotta - Maistro, M.C., AJUSTES NOS MERCADOS DE ÁLCOOL E GASOLINA NO PROCESSO DE
DESREGULAMENTAÇAO. Escola Superior da Agricultura. USP. Sao Paulo. Julio de 2002.
78

100

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Según BNDES (2003), con el lanzamiento del PROÁLCOOL, cerca de 180 unidades autónomas fueron
creadas en varios Estados, buscando descentralizar la producción y utilizar nuevas áreas más próximas a
los centros de uso.
De acuerdo a Moreira y Goldemberg (IEE/USP “O Programa do Álcool”) tres acciones gubernamentales
fueron claves para conseguir el aumento de la producción y el uso del etanol como combustible:


La decisión de garantía de compra de cantidades predeterminadas de etanol por parte de la estatal PETROBRAS. En los inicios del programa esta firma era responsable por las fases de
adquisición, colecta, mezcla, estoqueo y venta de alcohol a las distribuidoras (Marjotta-Maistro,
USP 2002).



La determinación de incentivos económicos para proyectos agroindustriales para la producción
de etanol, a través de bajas tasas de interés en el período 1980/1985 y aproximadamente
US$ 2 mil millones (valores históricos) en empréstitos.



La venta al consumidor, en los puestos de abastecimiento, al 59% del precio de la gasolina. Lo
cual fue posible porque el precio de la gasolina era establecido por el Gobierno. Como describen Moreira-Goldemberg, el Gobierno indexó el precio del alcohol al precio de la gasolina y
elevó la gasolina a un precio de aproximadamente el doble del precio de los EE.UU., generando una “tasa” a la gasolina que fue utilizada para cubrir los costos más altos de producción del
alcohol83.

Entre 1975 y 1979 el programa se caracterizó por la producción de alcohol anhidro para ser agregado a la
gasolina. A partir de entonces, con la segunda crisis mundial del petróleo, además de producir alcohol
anhidro se pasó a fabricar alcohol hidratado, para ser utilizado en los vehículos proyectados para el uso
exclusivo de alcohol como combustible, que surgieron a principios de los 80.
En 1989 acaba el programa de incentivos. Con el comienzo de la década del 90, la política económica
brasileña gira hacia una visión más liberal de la economía, valorándose la menor intervención estatal.
Esto tiene su correlato en el sector sucroalcoholero, a partir de decisiones que tienden a orientarlo hacia
un funcionamiento de libre mercado y a su desregulación paulatina. En 1990 deja de funcionar el Instituto
de Azúcar y Alcohol. El PROÁLCOOL comienza a adquirir un perfil diferente, con una menor intensidad
en cuanto a los incentivos al sector. Marjiotta-Maistro hace referencia a algunas acciones implementadas
con el objetivo de incentivar el comercio de vehículos a alcohol, como exención de impuestos en la compra de automóviles a alcohol, pero destacando que se ha tratado de medidas puntuales, sin constituir un
programa como el de la década del 70.
Según se desprende del Plan Plurianual 2004-2007, del MAPA, el objetivo para el desarrollo del complejo sucroalcoholero es garantizar la estabilidad de precios y del abastecimiento interno del etanol y el azúcar, como así también el aumento de las exportaciones de etanol.

Políticas públicas (estímulos fiscales, crédito, nivel de la política (nacional, estadual,
etc.). Régimen de distribución de los biocombustibles.
Como se mencionó más arriba, la política hacia el sector ingresó en una fase de desregulación y libre
mercado en el transcurso de la década del 90. Los controles gubernamentales, las cuotas de producción
y exportación, regulación de precios y concesión de subsidios a la producción y al movimiento, tanto para
azúcar como para etanol, fueron eliminados en un régimen de transición comenzado a mediados de los
90 y concluido en 2002 (Carvalho Macedo y Horta Nogueira, NAE 2005). El proceso comenzó con el azúcar, a partir de la liberalización de su precio en el mercado interno y de sus exportaciones en 1994, y
83

Según los autores, este mecanismo funcionó razonablemente bien hasta que, a mediados de los 90 PETROBRAS comenzó a
sufrir grandes pérdidas financieras provenientes de la comercialización del alcohol. Véase el texto para mayor detalle.

101

�prosiguió con el alcohol anhidro, cuyo precio fue liberado en 1997, con la liberación del precio de la caña
de azúcar en 1998 y la del alcohol hidratado en 1999.
Hasta 1997 el mercado de combustibles era fuertemente controlado por el Gobierno por medio del Departamento Nacional de Combustibles. Ese control se hacía extensivo al sector sucroalcoholero, para el cual
el Gobierno fijaba las cuotas de producción y los cronogramas de comercialización para las unidades
productoras de alcohol84. Desde entonces se produce un gran cambio en la legislación del sector de combustibles, que culmina en diciembre de 2001 con la promulgación de la Enmienda Constitucional nº 33 y
la edición de la Ley nº 10.336, instituyendo la Contribución de Intervención en el Dominio Económico
sobre combustibles - CIDE, en sustitución de la Parcela de Precios Específica (PPE), hasta entonces
cobrada sobre la gasolina, cuya recaudación y gestión de los recursos competía a Petrobrás. Las alícuotas específicas vigentes en la actualidad son de R$ 280 por m3 para la gasolina, mientras que el caso del
alcohol etílico combustible fueron reducidas a R$ 0 (cero) desde mayo de 2004 (la Ley 10.636 DE 2002 la
había establecido en $ 37,20 por m3).
Las normativas mencionadas establecen que parte de los recursos recaudados con la CIDE85 podrá ser
utilizada en políticas de apoyo a la producción y comercialización de alcohol combustible86, cuyos instrumentos deberían ser creados por el Poder Ejecutivo. Estos instrumentos fueron creados por el Decreto
nº 4.353 (30/8/2002), que al amparo de la Ley 10.453 (13/5/2002), dispone sobre la aplicación de los
recursos recaudados con la CIDE para tal fin.
De acuerdo al Decreto 4.353, se instituyen las siguientes medidas de política económica de apoyo a la
producción y a la comercialización de alcohol combustible, a ser implementadas por el MAPA mediante
previa deliberación del CIMA:
1)
2)
3)
4)
5)

financiamiento al stock del producto, con o sin ecualización de la tasa de interés;
oferta anticipada de garantía de precios por medio de promesa de compra y venta futura de alcohol, cabiendo al interesado ejercer o no la opción de entrega del producto;
adquisición y venta de alcohol combustible;
premio a ser pago según el volumen de producción propia, de modo de promover la salida del
producto;
financiamiento destinado para la adquisición de la Cédula de Producto Rural - CPR, con y sin
ecualización de la tasa de interés.

Según el MAPA87, la nueva política sobre el alcohol se ha diseñado tratándolo como a un producto derivado de la agricultura. De ahí la previsión de utilizar los Contratos de Opciones, el PEP (Premio de Escoamento de Producto), las CPRs y el Financiamiento al Stock como instrumentos de regulación del
mercado. El primero de estos instrumentos a ser operado fue el Programa de Financiamiento de Stock de
Alcohol Etílico Combustible, creado por la Ley nº 10.453 (13/05/2002) con el objetivo de regularizar la
oferta de alcohol en el mercado nacional y de estabilizar los precios ante la estacionalidad de la producción del sector sucroalcoholero, utilizando los recursos de la CIDE. El principal propósito del financiamiento es la reducción de los costos de stock del alcohol, buscándose amenizar al problema de la baja
liquidez del mercado, en el cual las distribuidoras de combustibles sólo recurren a las compras cuando
precisan entregar el producto a los puestos revendedores. Según el MAPA, esta imperfección del mercado, llevaba a las unidades productivas a optar por la producción de azúcar, que posee mayor grado de
liquidez. De este modo, se apunta a incentivar la formación de stocks para asegurar la regularidad y el
abastecimiento del alcohol en la entrezafra.

84

MAPA - Plano Agrícola y Pecuario (PEP) - 2003/2004
La CIDE incide sobre la importación y la comercialización de petróleo y sus derivados, gas natural y sus derivados y alcohol
combustible. Sus contribuyentes son: el productor, el formulador y el importador de los combustibles líquidos (gasolinas y sus corrientes, diesel y sus corrientes, querosene de aviación, aceites combustibles (fuel oil), GLP y alcohol etílico).
86
La ley que instituye la CIDE se refiere específicamente al pago de subsidios a precios o al transporte de alcohol combustible, de
gas natural y sus derivados y de derivados del petróleo.
87
MAPA - Plano Agrícola y Pecuario (PEP) - 2003/2004.
85

102

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Según la Secretaría de Presupuesto Federal88, la acción de financiamiento al stock de alcohol es implementada mediante la formalización de contratos de financiamiento entre la Unión, a través de la STN, y el
Banco de Brasil S/A, destinando recursos a través de este banco, para el Programa de Financiamiento al
Stock de Alcohol. El Banco de Brasil toma el financiamiento del Tesoro Nacional a la Tasa Media Selic y
refinancia a las usinas, destilerías y cooperativas productoras de alcohol a la tasa prefijada para el programa (11,5% en 2004). La dotación presupuestaria del programa es de hasta R$ 500 millones, en su
fase inicial, provenientes de la CIDE. El volumen financiable es de hasta el 60% de la cantidad física
mantenida en stock por la contratante en la fecha de operación. El valor del financiamiento corresponderá
al volumen del alcohol presentado como garantía del empréstito.
La Ley 10.453 también amparó la reanudación del Programa de Igualación de Costos de Producción de
Caña de Azúcar para la Región Nordeste que funcionó para las zafras 1998/99, 1999/00, 2000/01 y
2001/02 (esta última hasta el 31/12/01). Este programa pagaba un subsidio para compensar el mayor
costo de producción de caña en el Nordeste con respecto a la región Centro-Sur.
Otras medidas relacionadas tienen que ver con la llamada Ley de la Flota Verde (Ley 9.660 de junio de
1998), que establece que cualquier adquisición o sustitución de vehículos leves para componer la flota
oficial, o locación de vehículos de propiedad de terceros para uso oficial solamente podrá ser realizada
por unidades movidas a combustibles renovables.

La actuación del Gobierno y el sector privado en la comercialización de alcohol combustible *
El mercado brasileño de combustibles en general, y la comercialización de alcohol en particular, fue históricamente
coordinado por el Gobierno Federal. Con la salida gradual del Estado de los mercados de combustibles, las actividades de producción y comercialización fueron siendo transferidas para la iniciativa privada.
El Gobierno estuvo históricamente presente en el proceso de comercialización del alcohol. Pero, a lo largo del tiempo, esa participación se fue alterando. A inicios del PROÁLCOOL, existía la garantía de que el Gobierno adquiriría
todo el alcohol producido dentro de las especificaciones y en los volúmenes autorizados por el IAA. Dicha garantía
estaba a cargo de Petrobrás, siendo la estatal responsable por las fases de adquisición, colecta, mezcla, estoqueo y
venta de alcohol a las distribuidoras.
Posteriormente, la comercialización pasó a ser hecha por intermedio de la mesa de comercialización del Gobierno,
basada en el plan de zafra del IAA. En esa mesa, el Departamento Nacional de Combustibles, el Sindicato de las
Distribuidoras de Combustibles y Lubrificantes (SINDICOM) y el Sindicato de Productores de Alcohol decidían mensualmente las compras del producto, siendo los excedentes adquiridos por Petrobrás; y los productores vendían su
producción en bases mensuales.
Con el proceso de desregulación, la comercialización pasó a ser hecha sin considerarse los planes de zafra pero sí
la disponibilidad de alcohol y la mesa de comercialización. Las disponibilidades mensuales de alcohol eran presentadas por las usinas y el SINDICOM presentaba el volumen de compras que era dividido entre la disponibilidad de
cada productor para atender a la negociación. El derecho de comercialización de cada productor se determinaba en
función de la disponibilidad para atender los pedidos de las distribuidoras (calculada considerando la velocidad de
producción de cada unidad durante el correr de la zafra). Este procedimiento fue adoptado entre las zafras de
1993-94 y 1998-99.
En medio de estos cambios en la comercialización, el Gobierno brasileño también adquirió alcohol para componer
sus stocks. Esas compras se iniciaron en 1998 de acuerdo con las Resoluciones del Consejo Interministerial del
Azúcar y del Alcohol (CIMA), que definían los volúmenes y el origen del producto. A partir de mayo de 1999, el sistema de compras, conjuntamente con las ventas de los stocks del Gobierno, pasó a ser realizado a través de licitaciones públicas.

88

Ministerio de Planeamiento, Presupuesto y Gestión. Mapeo de la Acciones Presupuestarias Integrantes de la Propuesta Presupuestaria para 2003.

103

�Actualmente, las relaciones comerciales de compra y venta de alcohol se dan por medio de diferentes participantes
del sector sucroalcoholero, conforme a la siguiente figura:

Alcohol Brasil

Mercado Externo

Intermediarios

Unidades
productoras
Licitaciones
(Formación de

Distribuidoras
Grupos de Comercialización

stocks)

Licitaciones

Gobierno

Puestos de
Reventa

Las negociaciones, básicamente, son caracterizadas por operaciones en el mercado a la vista de combustibles. El
uso de contratos con cantidades fijas y precios corregidos por indexadores, tales como los Indicadores de Precio de
Alcohol Anhidro e Hidratado-CEPEA/ESALQ, está evolucionando rápidamente. Desde 1999, el Gobierno viene participando de la comercialización por medio de las licitaciones (leiloes), de compra y venta, que son realizadas por
Petrobrás. También fue creada la empresa Brasil Álcool, con la finalidad principal de intermediar en las negociaciones de alcohol para el mercado externo, en tanto las corredoras intermedian en las negociaciones para el mercado
interno.
Además de la realización de licitaciones, la presencia del Gobierno federal en la comercialización del alcohol se
mantiene a través de su responsabilidad en las decisiones referentes a las alteraciones de los porcentuales de mezcla de alcohol anhidro en la gasolina, por medio de Decretos de la Presidencia de la República. El Gobierno también
participa activamente en el acompañamiento de la estructura de comercialización adoptada por el sector privado,
para evitar la formación de cárteles.
* Extraído de: Marjiotta - Maistro, M.C., AJUSTES NOS MERCADOS DE ÁLCOOL E GASOLINA NO PROCESSO DE
DESREGULAMENTAÇAO. Escola Superior da Agricultura. USP. Sao Paulo. Julio de 2002.

Instituciones de relevancia para el sector
Conselho Interministerial do Açucar e do Álcool - CIMA
El CIMA fue creado en 1997 y reestructurado en julio de 2000 por Decreto del Ejecutivo (DEC
3.546/2000)89. Su objetivo es deliberar sobre las políticas relacionadas con las actividades del sector
sucroalcoholero, considerando, entre otros, los siguientes aspectos:
1) Adecuada participación de los productos de la caña de azúcar en la Matriz Energética Nacional;
2) Mecanismos económicos necesarios a la autosuficiencia sectorial;
3) Desarrollo científico y tecnológico.
Al CIMA le compete aprobar los programas de producción y uso de alcohol etílico combustible, estableciendo los respectivos valores financieros unitarios y dispendios máximos.

89

El DEC 3.546/2000 revocó otros decretos como: el que creó a la Comisión Interministerial del Alcohol (CINAL), en el ámbito del
MMyE (1993); el que transfería a dicho organismo al MICT (1995); y los de agosto de 1997 y septiembre de 1999, que también
creaban al CIMA.

104

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Está integrado por lo siguientes Ministerios:
o
o
o
o

Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento, que lo preside;
Ministerio de Hacienda;
Ministerio de Desarrollo,
Industria y Comercio Exterior; y
Ministerio de Minas y
Energía.

El Ministerio de Agricultura da apoyo administrativo para el funcionamiento del CIMA y ejerce la
Secretaría Ejecutiva del Organismo,
a través del Secretario Ejecutivo del
MAPA, a quien le compete: a) preparar las reuniones del CIMA;
b) coordinar y acompañar la ejecución de las deliberaciones y directrices fijadas por el CIMA; y
c) coordinar grupos técnicos que se
constituyesen para analizar y opinar
sobre materias específicas.
En materia decisoria, el Presidente
del CIMA podrá actuar ad referéndum del Plenario, obtenida previamente la concordancia de los
demás miembros. El CIMA debe
deliberar por unanimidad de sus
miembros.

Fuente: MAPA

Entre enero de 1998 y mayo de 2005 el CIMA ha emitido 33 Resoluciones, entre ellas se destacan90:
a) las distintas disposiciones sobre el porcentaje de adición de alcohol anhidro combustible a la nafta, con
la última estableciéndolo en un 25%; b) las vinculadas con la institución, modificaciones y establecimiento
de condiciones para la ejecución del Programa de Financiamiento de Stocks de Alcohol Etílico Combustible; c) la institución del Programa de Igualación de Costos de Producción de la Caña de Azúcar del Nordeste; d) la constitución de algunos Grupos Interministeriales con objetivos determinados; e) algunas
resoluciones más coyunturales, relacionadas con ventas de stocks gubernamentales o sobre la importación y adquisición de alcohol en la Región Nordeste; y f) el establecimiento, y posterior eliminación
(1999), de subsidios a la producción de alcohol hidratado a los efectos de asegurar su competitividad con
respecto a la gasolina A.

Secretaria de Produçao e Agroenergia (SPAE) y Departamento de Açúcar e Agroenergía
(Ministerio de Agricultura, Pecuária e Abastecimento)
La Secretaría de Producción y Agroenergía (ex Secretaría de Producción y Comercialización) es un Órgano Específico Singular del MAPA. Este organismo consta de dos departamentos, el Departamento del
Café y el Departamento de Azúcar y Agroenergía (ex Departamento de Azúcar y Alcohol).

90

El listado detallado de las Resoluciones del CIMA y de su Secretaría Ejecutiva puede obtenerse en
http://www.agricultura.gov.br/pls/portal/docs/PAGE/MAPA/CAMARAS_CONSELHOS/CONSELHO_INTER_ACUCAR/NORMAS_LE
GISLACAO.PDF

105

�A la SPAE le compete:
o

Contribuir para la formulación de la política agrícola en lo que se refiere a las producciones cafetera, sucroalcoholera y agroenergética.

o

Formular, supervisar y evaluar políticas, programas y acciones para los sectores cafetero, sucroalcoholero y agroenergético.

o

Proveer los servicios de secretaría ejecutiva del CDPC y del Consejo Interministerial del Azúcar
y el Alcohol (CIMA).

o

Proponer acciones y participar de discusiones sobre los temas de su competencia, en articulación con los demás órganos del Ministerio.

o

Promover la implantación de los sistemas de gerenciamiento de las actividades de la Secretaría
y actualizar la base de datos con informaciones técnico-operacionales y estratégicas.

o

Proponer la programación y acompañar la implementación de capacitación y entrenamiento de
recursos humanos y colaboradores, en la atención a las demandas técnicas específicas.

o

Auxiliar al Ministro de Estado en la definición de las directrices y en la implementación de acciones del Ministerio.

o

Subsidiar la Asesoría de Gestión Estratégica con informaciones específicas necesarias a la
operacionalización del planeamiento estratégico del Ministerio.

o

Ejercer otras atribuciones que le fueran concedidas por el Ministro de Estado.

Mientras que al Departamento de Azúcar y Agroenergía le compete:

106

o

Contribuir a la formulación de las políticas públicas relativas al sector cañaveral y a la agroenergía.

o

Planificar, coordinar, controlar y evaluar la ejecución de las acciones gubernamentales y programas concernientes a los segmentos productivos de la caña de azúcar y del azúcar, del alcohol y demás materias primas de origen agrícola cuando estuviesen destinadas a la
fabricación de combustibles y a la generación de energía alternativa.

o

Acompañar, de forma sistemática, el comportamiento de la producción y de la comercialización
de la caña de azúcar, del azúcar, del alcohol y demás materias primas agroenergéticas, destinadas a la fabricación de combustibles y a la generación de energía, y proponer medidas para
garantizar la regularidad del abastecimiento interno.

o

Desarrollar estudios e investigaciones buscando contribuyendo en la formulación de planes y
programas relativos a la caña de azúcar, al azúcar, al alcohol y a las demás materias primas
agroenergéticas.

o

Asesorar en los asuntos vinculados al CIMA.

o

Formular propuestas y participar de las negociaciones de acuerdos, tratados o convenios internacionales concernientes a los temas relacionados a la cadena productiva de la caña de azúcar, como así también a los sectores del alcohol y la agroenergía, en articulación con las
demás unidades organizacionales del Ministerio.

o

Coordinar la elaboración, promover la ejecución, acompañamiento y evaluación de los programas y acciones del Departamento.

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Agencia Nacional do Petróleo, Gas Natural e Biocombustiveis (ANP)
La Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y
Biocombustibles (ANP), creada por la Ley
Nº 9.478 (modificada por la Ley Nº 11.097), es
el órgano regulador de la industria del petróleo,
gas natural, sus derivados y biocombustibles.
Institucionalmente es una entidad integrante de
la Administración Federal, vinculada al Ministerio de Minas y Energía (MME) y sometida a un
régimen autárquico especial.
La finalidad de la ANP es promover la regulación, la contratación y la fiscalización de las
actividades económicas que integran la industria del petróleo, del gas natural y de los biocombustibles, cabiéndole, entre otras funciones:
o

Implementar, en su esfera de atribuciones,
la política nacional del petróleo, gas natural
y biocombustibles, en los términos de los
principios y objetivos de la política energética nacional, con énfasis en la garantía del
abastecimiento de derivados de petróleo,
gas natural y sus derivados, y de biocombustibles en todo el territorio nacional, y en
la protección de los intereses de los consumidores, en cuanto a precio, calidad y oferta
de los productos.

o

Autorizar la práctica de las actividades de
refinación, procesamiento, transporte, importación y exportación, en la forma establecida en la Ley Nº 9.478 y su
reglamentación.

o

Fiscalizar directamente, o mediante convenios con órganos de los Estados y del Distrito Federal, las actividades integrantes de
la industria del petróleo, del gas natural y de
los biocombustibles, como así también aplicar las sanciones administrativas y pecuniarias previstas por ley, reglamento o
contrato.

Fuente: MME

o

Hacer cumplir las buenas prácticas de conservación y uso racional del petróleo, gas natural, sus derivados, y biocombustibles y de preservación del medio ambiente.

o

Estimular la investigación y adopción de nuevas tecnologías en la exploración, producción, transporte, refinación y procesamiento.

o

Organizar y mantener el acervo de las informaciones y datos técnicos relativos a las actividades reguladas de la industria del petróleo, del gas natural y de los biocombustibles.

107

�o

Fiscalizar el adecuado funcionamiento del Sistema Nacional de Stocks de Combustibles y el cumplimiento del Plan Anual de Stocks Estratégicos de Combustibles (art. 4º de la Ley Nº 8.176, feb.
de 1991).

o

Regular y autorizar las actividades relacionadas con el abastecimiento nacional de combustibles,
fiscalizándolas directamente o mediante convenios con otros órganos de la Unión, Estados, Distrito
Federal o Municipios.

o

Regular y autorizar las actividades relacionadas a la producción, importación, exportación, almacenaje, estoqueo, distribución, reventa y comercialización de biodiesel, fiscalizándolas directamente o
mediante convenios con otros órganos de la Unión, Estados, Distrito Federal o Municipios.

o

Exigir de los agentes regulados el envío de informaciones relativas a las operaciones de producción,
importación, exportación, refinación, procesamiento, tratamiento, procesamiento, transporte, transferencia, almacenaje, estoqueo, distribución, reventa, destinación y comercialización de productos sujetos a su regulación.

o

Especificar la calidad de los derivados del petróleo, gas natural y sus derivados, y de los
biocombustibles.

Secretaria de Petróleo, Gás Natural e Combustíveis Renováveis y Departamento de
Combustíveis Renováveis
La Secretaría de Petróleo, Gas Natural y Combustibles Renovables depende directamente del Ministro de
Minas y Energía. Entre sus competencias91 se encuentran las siguientes:

91

o

Formular propuestas para la elaboración de planes plurianuales para los sectores de petróleo,
gas natural y combustibles renovables (CR), monitoreando, evaluando y ajustando su ejecución y
resultados.

o

Monitorear, evaluar y proponer medidas preventivas y correctivas, buscando garantizar la adecuada participación de los derivados del petróleo, del gas natural y de los CR, en la matriz energética nacional.

o

Monitorear y evaluar el funcionamiento y desempeño de los sectores de petróleo, gas natural y
CR, como así también de las instituciones responsables por ellos, promoviendo y proponiendo las
revisiones, actualizaciones y correcciones de los modelos en curso.

o

Interactuar con las agencias reguladoras, las entidades públicas vinculadas, las concesionarias
públicas y privadas y demás entidades de los sectores de petróleo, gas y CR, orientando en
cuanto a las políticas aprobadas, en el ámbito del Ministerio.

o

Monitorear y evaluar, en conjunto con las agencias reguladoras e instituciones competentes, las
condiciones y la evolución de los abastecimientos de petróleo, gas natural y CR, como así también la satisfacción de los consumidores.

o

Promover, desarrollar y ejecutar acciones y medidas preventivas y correctivas, buscando garantizar el abastecimiento satisfactorio de dichos productos.

o

Coordinar y promover programas de incentivos y acciones, buscando la atracción de inversiones
y negocios para estos sectores.

Establecidas en el Decreto Nº 5.267, del 9/11/2004, que aprueba la estructura del MME.

108

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

o

Monitorear y estimular actividades de investigación y desarrollo tecnológico en los sectores.

o

Establecer directrices operacionales y sistemáticas de concesión para el sector, decidiendo sobre
su ejecución directa o sometiendo al Ministro de Estado propuesta de delegación de las actividades de concesión al órgano regulador del sistema.

o

Funcionar como núcleo de gerenciamiento de los programas y proyectos en su área de competencia.

La estructura de la Secretaría está conformada por cuatro Departamentos, entre ellos el de Combustibles
Renovables, al que le compete:
o

Monitorear y evaluar, en conjunto con las
instituciones gubernamentales, agencias reguladoras y demás instituciones competentes, las condiciones de producción,
utilización y la evolución del abastecimiento
de combustibles renovables (CR).

o

Promover, desarrollar y ejecutar acciones y
medidas preventivas y correctivas buscando
garantizar el abastecimiento satisfactorio de
CR en el país, como así también su adecuada participación en la matriz energética.

o

Promover la inserción de nuevos CR en la
matriz energética.

o

Promover, acompañar y supervisar la adecuada utilización de los recursos destinados
al fomento de la utilización de los CR.

o

Coordinar y promover programas, incentivos
y acciones buscando la atracción de inversiones para el sector de CR.

o

Monitorear, estimular y apoyar actividades
de investigación y desarrollo tecnológico en
el sector de CR.

o Interactuar con las instituciones guberna-

mentales, agencias reguladoras y demás entidades envueltas con el sector de CR.

109

�110

�IV. ASPECTOS TECNOLÓGICOS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
EN LA ARGENTINA Y BRASIL

Documento elaborado por el Instituto de Ingeniería Rural (IIR) del INTA, en
el marco del Estudio conjunto realizado por la SAGPyA y la Oficina
del IICA en la Argentina sobre“Perspectivas de los biocombustibles
en la Argentina y en Brasil”

Participantes
Ing. Agr. Jorge A. Hilbert, Director IIR
Ing. Luis Panicelli , Becario IIR

�IV. ASPECTOS TECNOLÓGICOS DE LOS BIOCOMBUSTIBLES EN LA ARGENTINA
Y BRASIL
IV.1 Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en la Argentina1
IV.1.a. Biodiesel
1.1. Escalas de producción
Se pueden distinguir tres escalas factibles de producción:
•

Pequeñas (hasta 5000 toneladas por año)

Ventajas: Baja inversión (US$ 18.000 a US$ 30.000). Posibilidad de autoconsumo.
Desventajas: Alto costo en el control de calidad y problemas en la estandarización del combustible. Alto
costo del manejo de efluentes (glicerol y agua de lavado). Alto costo en la implementación de las medidas
de seguridad. Dificultad para controlar las ventas fuera del mercado formal.
•

Medianas (entre 5000 y 33.000 toneladas por año)

Ventajas: Disminución de los costos operativos. Posibilidad de refinar el glicerol para obtener glicerina de
alta pureza para farmacopea y cosmética, en los volúmenes de producción en torno a 33.000 tn/año.
Posibilidad de comercialización del Biocombustible y sus subproductos. Menor incidencia de los costos
surgidos por el control de calidad, del manejo de efluentes y de la implementación de las medidas de
seguridad.
Desventajas: Poca capacidad en la negociación en los precios de los insumos (aceite vegetal). Mayor
riesgo debido a la volatilidad de los granos y aceites.
•

Grandes (mayores a 33.000 toneladas por año)

Ventajas: Mayor escala de producción que implica menor incidencia de los costos operativos en la puesta
en marcha de la planta. Obtención de glicerina de alto valor comercial. Mayor capacidad de negociación
para la obtención de menores precios en los insumos. Posibilidad de ser elegibles para la obtención de
Bonos de Carbono (Protocolo de Kyoto). Mayor rentabilidad por economías de escala.
Desventajas: Alta inversión (8 a 12 millones de dólares). Alto riesgo por volatilidad de precios de granos y
aceites.
1.2. Estándares de calidad nacionales y criterios de su desarrollo e implementación.
Argentina posee por medio del IRAM (Instituto Argentino de Racionalización de Materiales) una norma
con el número 6515-1, que establece los estándares de calidad del biodiesel. La misma basa su sustento
en estándares de calidad aprobados en el mundo.
Por otra parte, la Secretaría de Energía mediante Resolución 129/2001 estableció los requisitos de calidad mínimos que debe poseer el biodiesel. Su definición deja fuera los productos provenientes de fuentes
no vegetales, aspecto que debe ser corregido.

1

Los puntos 1.1 a 1.5. de esta sección han sido elaborados por la Dirección de Agricultura de la SAGPyA.

112

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

1.3. Reglamentaciones y habilitación
La Secretaría de Energía, mediante las resoluciones 419/1998 y 1102/2004, regula las empresas que se
quieran inscribir en el registro nacional de “Empresas Refinadoras y Comercializadoras”, y “Bocas de
Expendio de Combustibles”, respectivamente.
Para la habilitación son necesarios varios documentos que la Secretaría exige para estar inscriptos.
1.4. Aspectos ambientales
El consumo de biocombustibles disminuye las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera,
principal causa del efecto invernadero que produce el calentamiento global, como así también las emisiones de azufre y componentes aromáticos cancerígenos.
La combustión de 1 tonelada de gasoil de petróleo libera aproximadamente 3 toneladas de CO2, y la
combustión de 1 tonelada de biodiesel libera prácticamente la misma cantidad. Sin embargo, debido a
que el proceso de fotosíntesis del cultivo toma CO2 del ambiente, el reemplazo de gasoil por el biodiesel
reduce la emisión neta de CO2 a un tercio. Es decir que una planta de biodiesel que produce 40.000 toneladas de combustible por año, ayudaría a prevenir la emisión de alrededor de 80.000 toneladas de CO2.
Esto último hace que los proyectos de biodiesel sean elegibles para obtener bonos de carbono según el
Protocolo de Kyoto, que compromete a los países industrializados, a reducir para el año 2012 un 5% sus
emisiones de CO2 respecto de los niveles registrados en 1990. La generación de bonos de carbono (reducción de emisiones certificadas)
Reducción de emisiones gaseosas al utilizar B100 y B20 en relación al gasoil
de proyectos de biodiesel en la
Argentina, podría ayudar a satisfaTipo de Emisión
B100
B20
cer parte de la demanda internaDióxido de carbono CO2
-66%
-13%
cional de créditos de aquellos
Total de hidrocarburos no quemados
-93%
-30%
países que los necesitan para
Monóxido de carbono (CO)
-50%
-20%
cumplir con sus objetivos de rePartículas sólidas
-30%
-22%
ducción de emisiones bajo el TraAzufre
-100%
-20%
tado. De esta manera, el país
PAH Hidrocarburos aromáticos polinucleados
-80%
-13%
podría surgir como una de las
NPAH (nitratos de PAH)
-90%
-50%
primeras naciones identificadas
Smog (Potencial de formación)
-50%
-10%
como “sembrando para energía” y,
Fuente: Empresa Grutasol S.A.
al mismo tiempo, contribuyendo a
la mitigación del calentamiento de
la Tierra.
Emisiones: En el cuadro se detallan los resultados de la evaluación al comparar las emisiones gaseosas
del biodiesel puro (B100) con el B20 respecto al gasoil.
Es biodegradable en un 85-88% en 28 días, valor que representa una velocidad cuatro veces mayor que
la del gasoil.
La toxicidad en agua: Se ha considerado insignificante su toxicidad en agua según la clasificación del
Registry of the Toxic Effect of Chemical Substances (Department of Health and Human Services, Center
for Disease Control and Prevention EE.UU.).
1.5. Aspectos de seguridad
Las “Normas de seguridad para el expendio de combustibles por surtidor” se encuentran regidas por el
Decreto 2407/1983. Su transporte y almacenamiento resulta más seguro que el de los petroderivados, ya
que posee un punto de ignición más elevado. El biodiesel puro posee un punto de ignición de 148° C
contra los escasos 51° C del gasoil.

113

�Por otro lado, el almacenamiento en grandes tanques puede presentar problemas si el producto no es lo
suficientemente puro (presencia de metanol y glicerina). Por razones de seguridad, el flash point debe
mantenerse por encima de 55 grados centígrados. El biodiesel de colza puro tiene un flash point de
167 grados, pero con un 0,5% de metanol residual se reduce a 35° C, y un 1% de metanol residual lo
reduce a 25° C.
Los surtidores deberán estar claramente identificados, y las empresas productoras y comercializadoras
registradas tendrán que cumplir con todas las normas de seguridad vigentes para el traslado, distribución
y despacho de combustibles. Este es un aspecto que se debe tener muy en cuenta para evitar la distribución de combustibles de otros orígenes o adulterados con el nombre de biodiesel.
1.6. Logística de distribución y comercialización
Según lo establecido en el proyecto de ley, todo combustible líquido caracterizado como gasoil o
diesel oil, que se comercialice dentro del territorio nacional, deberá ser mezclado por la destilería o refinería de petróleo, importadora o comercializadora de derivados de petróleo en primera etapa, con la especie de biocombustible denominada.
1.7. Ensayos en tractores agrícolas. Resultados y conclusiones
El Instituto de Ingeniería Rural del Centro de Investigación de Agroindustria del INTA viene desarrollando
ininterrumpidamente ensayos de validación de diferentes tipos de biodiesel en tractores agrícolas. Se
programaron una serie de determinaciones sobre tractores representativos del mercado argentino, a fin
de obtener el rendimiento comparativo del biodiesel en forma pura y al 20% y gasoil , bajo las diferentes
condiciones simuladas de operación encontradas en el trabajo normal a campo de los tractores agrícolas
haciendo uso de los laboratorios de alta precisión.
Se realizaron también ensayos a campo mediante dinamómetros portátiles a fin de evaluar el compor
tamiento del biodiesel en diferentes tipos de tractores en operación a campo.
a) Ensayos en laboratorios centrales de Castelar
Objetivos:
Determinación de la potencia y par motor.
Determinación de los consumos horarios y específicos.
Respuesta del motor bajo diferentes niveles de carga y posición del acelerador.
Materiales y métodos:
Características de los tractores ensayados
Los tractores abarcaron diferentes potencias y tipos de motores incluyendo refrigeración por aire y agua,
inyección por bomba inyectora y por inyector bomba, lo cual implica cubrir la tecnología de motores presente en la Argentina.
Equipo de laboratorio:
El laboratorio de tractores del Instituto de Ingeniería Rural de Castelar está provisto de un equipo dinamométrico Shenk W 700 que posee un sistema de frenado por inducción electromagnética, de muy alta
precisión. La exactitud de este equipamiento permite efectuar determinaciones puntuales en todo el campo de aplicación del tractor a ensayar. Los parámetros se mantienen estables por medio de un controlador electrónico de última generación.

114

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

El tractor es comandado a distancia mediante un actuador electromecánico digital que permite posicionar
el acelerador en cualquier punto, posibilitando el estudio del comportamiento del motor en todas las posiciones de la cremallera de la bomba inyectora.
Se cuenta con sensores a distancia para monitorear en forma permanente durante el ensayo las temperaturas de combustible, aire de admisión, refrigeración, presiones de admisión y escape. Paralelamente se monitorean las condiciones ambientales definidas por la temperatura, humedad y presión
atmosférica.
La determinación de los consumos de combustible, son efectuados por un equipamiento especial KGV de
origen Alemán. Este dispositivo esta provisto de dos columnas unidas por una membrana “VITON” de alta
sensibilidad a las variaciones de densidad del combustible. Mediante sensores fotoeléctricos y válvulas
solenoides, un controlador central mide el tiempo del consumo por medio del desplazamiento de un líquido especial, cuya baja sensibilidad a la temperatura (0,105 %/K) es compensada por la dilatación del tubo
de plexiglass.
El equipamiento descripto, único en Latinoamérica, cumple con las más exigentes normas internacionales
vigentes a nivel mundial para ensayos de tractores establecidas por la OCDE, en su red de laboratorios
especializados de Europa, Asia y Norteamérica.
Normas de ensayo empleadas:
Para efectuar un completo análisis de la prestación de los combustibles, se utilizaron las normas nacionales e internacionales vigentes para los ensayos de tractores agrícolas a la toma de potencia.
IRAM 8005-1 1995 Tractor agrícola. Ensayo a la toma de potencia.
ISO 789/I/90 Agricultural tractors - test procedures - Part 1 power test for power take off 1990.
OECD Standard code for the official testing of agricultural tractor performance. (Organization for economic
cooperation and development).
Las normas citadas establecen un ensayo de potencia máxima a la toma de potencia de dos horas continuas de duración, durante los cuales los parámetros de prestación no deben variar más de un 2%.
En forma continuada y sin interrupción, se efectuaron ensayos con cargas parciales con el acelerador en
su máxima posición, repitiéndose el procedimiento para el régimen normalizado de la toma de potencia.
Finalmente se recorrió toda la curva de respuesta del motor, desde el nivel de par máximo hasta la condición sin carga.
A los ensayos establecidos por las normas citadas, se adicionaron para estos estudios especiales la determinación de los parámetros de respuesta del motor en diferentes puntos del acelerador.
Partiendo de regímenes máximos fijados por diferentes posiciones del acelerador (incrementos de 200 a
250 rpm) se procedió a cargar el motor con demandas crecientes de 300 Nm, relevándose todos los parámetros de respuesta en los puntos preestablecidos. La finalidad de este procedimiento fue estudiar el
patrón de comportamiento del tractor en todo su campo de aplicación.
La totalidad de las pruebas efectuadas fueron realizadas sin interrupción, con una duración total de ensayo por combustible de aproximadamente siete horas.

115

�Caracterización de los combustibles empleados:
Se realizó una evaluación de propiedades de muestras de biodiesel, gasoil y la mezcla B20 de los productos citados. Se determinaron las características indicadas en las especificaciones de las normas nacionales, a fin de verificar su cumplimiento y un conjunto de propiedades de la mezcla B20, a los efectos
de determinar su factibilidad de uso.
Basado en los resultados obtenidos, debe señalarse que algunas propiedades de los biodiesel se encontraron fuera de especificación. En efecto, la viscosidad, contenido de azufre, contenido de agua, número de
cetano, punto de inflamación y el contenido de metales Na y K no cumplían en algunos casos con los valores límites definidos en la especificación europea EN 14241 ASTM D 6751 IRAM 6515-1 para este producto. Asimismo, inflamación, cetano, y contenido de agua están fuera de lo establecido por la Secretaría de
Energía; y la viscosidad, muy cerca del máximo admitido. Todo ello seguramente está indicando un pobre
grado de refinación de algunas muestras de biodiesel analizadas. El bajo punto de inflamación sería un
indicador de presencia de restos de alcohol de proceso.
A pesar de lo indicado arriba, la baja calidad del biodiesel en determinados casos no afectó a las mezclas
B20, la cual cumple con la especificación fijada para el agrodiesel. Sin embargo, es importante tener en
cuenta que el uso de un biodiesel fuera de especificación implica un no reconocimiento de la garantía por
parte de los fabricantes de los vehículos en caso de plantearse un reclamo por fallas de funcionamiento.
Presentación de los resultados:
En los cuadros específicos se ha volcado la totalidad de la información de cada uno de los ensayos realizados. Se trazaron las curvas de potencia, par motor, consumo horario y específico a carga máxima en
forma comparativa entre los combustibles.
Finalmente, en gráficos de columnas se exponen los resultados obtenidos de cada uno de los parámetros, seleccionando las situaciones más representativas de funcionamiento del motor.

TEMPERATURAS MEDIAS
Retorn. comb.

Airevadm.

Comb. bomb

Aire
refrigeración

Agrodiesel

36.5

18.6

30.5

B100

41.6

21.9

35.1

B20

41.9

21.5

36.3

Aceite

Escape

Pres amb.

Humedad %

110.8

99.5

541.0

100.4

47.6

117.5

118.5

509.0

99.9

53.4

122.2

115.8

551.3

96.5

63.4

ENSAYO DE POTENCIA MÁXIMA 2 HORAS (VALORES A LA TOMA DE POTENCIA 540 RPM).
Tractor

Combustible

Par Nm

Potencia kW

Cons.l/h

g/Kwh

Deutz AX 120

Gasoil

1162.5

77.3

22.0

243.3

Deutz AX 120

B100

1117.2

73.8

23.2

279.9

3.90

4.61

-5.45

-15.02

Diferencias %
Deutz AX 120

Gasoil

1162.5

77.3

22.0

243.3

Deutz AX 120

B20

1139.0

75.3

23.6

270.6

2.02

2.65

-7.27

-11.23

Diferencias %

116

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Las diferencias encontradas para potencia y par motor a potencia máxima son superiores a los valores
hallados en la bibliografía para este tipo de combustibles en motores sin modificar. La mezcla B20 tuvo
un comportamiento intermedio entre el gasoil y el B100 con diferencias de potencia que difícilmente puedan ser apreciadas en las tareas normales de campo.
Los incrementos en el consumo horario registrado fueron de mayor magnitud y pueden ser atribuidos a
diferencias en el poder calorífico y a las variaciones de viscosidad y densidad que afectarían el buen
quemado del combustible. Las mayores diferencias estuvieron dadas en el rendimiento de los tres combustibles manifestado por el consumo específico.

ENSAYO DE CARGA VARIABLE: RESULTADOS PROMEDIO DE LA ZONA DE ACCIÓN DE REGULADOR
Tractor

Combustible

Par Nm

Potencia kW

Cons. l/h

g/Kwh

Deutz AX 120

Gasoil

606.7

40.6

13.1

280.9

Deutz AX 120

B 100

584.4

39.0

14.3

334.9

3.68

3.86

-10

-19.22

Diferencias %
Deutz AX 120

Gasoil

606.7

40.6

13.1

280.9

Deutz AX 120

B 20

597.4

41.0

13.7

300.4

1.53

-0.94

-5.38

-6.95

Diferencias %

Si se toma en cuenta el conjunto de situaciones de trabajo, representadas por el promedio de las prestaciones del tractor en el ensayo a carga variable con máximo acelerador, se aprecia que las diferencias en
potencia y par motor se reducen, no así con los consumos horarios y específicos.
Las curvas de prestación del motor (par motor y potencia) indican diferencias entre los tres combustibles
que se mantienen a lo largo de todo el campo de funcionamiento a plena carga. Estas variaciones también pueden apreciarse en las curvas de consumo horario y específico, si bien la escala hace difícil la
diferenciación.
Los resultados obtenidos en los ensayos de isoconsumo con diferente posición del acelerador y carga
variable muestran una constancia en las diferencias encontradas entre los tres combustibles ensayados.
En todos los casos el consumo menor correspondió al gasoil seguido por el B20. Para el caso de las representaciones de cargas crecientes con posiciones constantes del acelerador se debe tener en cuenta
que con el biodiesel no se pudo alcanzar los 1300 Nm y los valores graficados corresponden a 1250 Nm
(de allí la diferente tendencia en estas columnas).
Los gráficos de temperaturas (gases de escape, aire de refrigeración, combustible alimentado y de retorno) muestran como tendencias generales mayores valores para el gasoil seguido por el B20 y el B100.
En ciertos sectores las curvan se cruzan, o existen pocas diferencias.
Conclusiones:
9

Se observaron diferencias en los parámetros característicos del motor atribuibles a los distintos
combustibles utilizados.

117

�9
9
9
9
9

Las diferencias detectadas en potencia, par motor y consumos deben ser tenidos en cuenta a la
hora de estudiar la utilización a campo de las diferentes alternativas valorando su incidencia económica final.
Las diferencias encontradas se mantuvieron constantes en todos los campos de aplicación del
tractor.
Se recomienda efectuar pruebas de larga duración en las cuales se pueda monitorear el efecto de
la utilización del biodiesel sobre aceites de cárter, filtros de aceite y combustible, y comportamiento
general de los motores tras un uso prolongado de cada producto.
Debería encararse un estudio de niveles de contaminación y emisión comparativos a fin de monitorear debidamente este aspecto. Durante las pruebas es evidente el fuerte olor dejado por la combustión del B100 o el B20.
No se evidenciaron diferencias en el arranque en frío entre los diferentes combustibles.

b) Ensayos a campo en laboratorios móviles:
A lo largo de los últimos cuatro años se han realizado diversas acciones de verificación de comportamiento de biodiesel en tractores de productores en operación en diferentes regiones del país. Para las determinaciones dinamométricas se empleó un freno eléctrico Froment con control electrónico. Este equipo
permite obtener diferentes niveles de par motor, régimen de funcionamiento y potencia por medio de su
acople a la toma de potencia. Dicho equipo se complementó con un sensor de consumo de combustible
electrónico por desplazamiento que permitió, en cada una de las condiciones, determinar el consumo
horario y específico.
Para la realización de los ensayos se siguieron las recomendaciones de las normas nacionales e internacionales vigentes para los ensayos de tractores agrícolas a la toma de potencia.
IRAM 8005-1 1995 Tractor agrícola. Ensayo a la toma de potencia.
De la norma citada se seleccionó la determinación de la curva de prestación en la máxima posición del
acelerador. Se efectuaron primeros ensayos con los tractores operando con un gasoil convencional que
fue caracterizado químicamente y con biodiesel en forma pura B100.

Tractor
Zetor 1340I

Potencia
máxima

Par máximo
0

Cons. l/h

- 0.3

g/kwh
4.8

7.7

Deutz Fahr FX 80

- 3.1

- 6.8

2.6

6.2

Agco Allis 6.85

- 2.9

- 3.1

2.8

10.1

John Deere 5410

- 11

- 3.1

1.2

8.7

John Deere 3420

-2

- 6.5

2.7

4.6

Massey Ferguson 1195 S

- 2.4

- 0.4

4

7

Valmet 180

- 4.1

-7

3.5

15.8

-7

3.5

15.8

- 4.28

3.14

9.49

Deutz Fahr AX120
Promedio

- 3.70

Conclusiones:
9
9
9

118

Las diferencias detectadas en potencia, par motor y consumos se corresponden con los hallados
en la bibliografía internacional.
Los tractores ensayados presentaron comportamientos similares en las diversas pruebas realizadas, evidenciándose una mayor presencia de humo de escape al emplear biodiesel.
El uso en mezclas reduciría las diferencias encontradas.

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

c) La tecnología de los motores y el biodiesel
Para que un nuevo combustible pueda utilizarse válidamente, cualquiera que sea el tipo de motor considerado, se necesita que su empleo:
•
•
•
•
•
•

obligue a nulas o mínimas modificaciones en el motor;
no ocasione una significativa reducción de la potencia o limitaciones en las condiciones de empleo;
requiera bajas inversiones en el proceso de sustitución;
pueda estar disponible a corto plazo;
garantice un balance energético con saldo positivo; y
llegue al mercado con un precio que sea competitivo con el del combustible al que sustituye.

En la búsqueda de una mejor adaptación de los aceites vegetales a los motores, haciéndolos similares en
su comportamiento al del gasoil, se ha encontrado que la transesterificación constituye una buena solución, ya que la viscosidad del éster es menos de dos veces superior a la del gasoil, frente a las 10 - 20
veces a la del aceite vegetal crudo.
Para alguno de los ésteres, como el éster metílico de aceite de colza (EMC):
•
•
•

se consiguen valores de viscosidad a 20º C que satisfacen las normas establecidas para el gasoil,
aunque la variación de la viscosidad es diferente, con una fuerte caída de ésta con el aumento de la
temperatura;
el comportamiento a baja temperatura es ligeramente peor que el del gasoil; y
el número de cetano es relativamente más elevado que el del gasoil.

Esto explica la rápida difusión que tiene el éster metílico de aceite de colza en Europa y de soja en los
Estados Unidos, y algo parecido puede suceder con el de otras oleaginosas en diferentes partes del
mundo, aunque la implantación del sistema lleve mayor retraso.
También existe la posibilidad de recurrir a los ésteres obtenidos con alcohol etílico, aunque en estos casos el proceso de producción es más complejo y se obtienen biocombustibles algo menos estables que
con metílico. Actualmente estos procesos están bajo exhaustivo estudio y mejora en varias universidades
y centros de investigación de Brasil.
d) Comportamiento del biodiesel en los motores
Partiendo de la base de que interesa, en una primera fase, buscar biocombustibles que puedan adaptarse a los motores actuales sin apenas modificación de éstos, se necesita ver el efecto de los biocombustibles:
•
•
•

en el comportamiento de los motores que los utilizan, a corto y a largo plazo;
en la composición de las emisiones en forma de gases de escape; y
sobre los materiales con los que están en contacto;

así como las posibilidades de almacenamiento y conservación de los biocombustibles.
Sobre la base de la obtención industrial de aceite de colza esterificado con alcohol metílico se comercializan en la actualidad los denominados "biodiesel", originario de Austria, y "diester", de origen francés, que
se vienen utilizando por flotas de vehículos para servicio público en distintas ciudades europeas.
Las experiencias más prolongadas realizadas en Europa corresponden a Austria, Suiza y Francia. En
Austria se han seguido dos líneas paralelas: la obtención de metilester de colza en cooperativas de los
propios agricultores con objeto de conseguir unos combustibles que pudieran utilizar en sus tractores, y la
obtención "industrial" que ha permitido la comercialización del biodiesel, orientándose de manera especial
a su empleo como carburante de motores de vehículos que tienen que circular en grandes núcleos de
población (autobuses y taxis) así como su mezcla extensiva en todo el parque automotor.

119

�La utilización del biodiesel en los propios tractores agrícolas de los agricultores que lo producen ha hecho
que algunos fabricantes de tractores, y de manera especial el grupo Same+Lamborghini+Hurlimann, se
hayan preocupado en adaptar sus motores a este combustible, de manera que puedan funcionar indistintamente con gasoil o con biodiesel.
El proyecto de desarrollo del grupo S+L+H se inició en 1980 sobre la base de motores de la serie 1000,
con cilindradas unitarias de 1 litro (diámetro 100 mm y carrera de 115,5 mm), con 3, 4 y 6 cilindros en
línea, tanto refrigerados por agua como por aire/aceite.
A lo largo de la experiencia se han procurado resolver los problemas que afectan a:
•
•
•
•

la reducción de las prestaciones;
la dilución del aceite;
la compatibilidad de los diferentes materiales con el biodiesel; y
los depósito de carbón en las válvulas.

- Pérdida de potencia y efectos sobre el consumo de combustible
La puesta a punto de los motores le ha permitido al grupo S+L+H sacar al mercado, como productos de
serie, unos tractores con motores en los que la pérdida de potencia producida con el empleo de biodiesel
se mantiene alrededor del 3,5%, sin que en ningún caso se supere el 5%, lo cual se ha realizado modificando el sistema de inyección de manera que:
•
•

incremente por sí mismo la cantidad inyectada; y
anticipe un grado la inyección en condiciones de par máximo y hasta dos grados en condiciones de
potencia máxima.

Las presiones de combustión pico con el biodiesel están muy cerca de las que se alcanzan con el gasoil,
por lo que el motor trabaja con la misma carga mecánica.
El laboratorio suizo de FAT ha publicado diferentes ensayos realizados sobre tractores Same, Steyr y
John Deere y sobre autobuses con motor Mercedes, utilizando gasoil y éster metílico de colza (EMC), sin
que sufrieran ningún tipo de transformación al cambiar de combustible.
Se han efectuado pruebas de duración superando las 800 horas de uso sobre diferentes marcas de tractores en las curvas características de los motores, tanto con gasoil como con EMC: al principio y al fin del
período se observaron pequeñas variaciones en la potencia desarrollada, que, por ejemplo, en el caso
del motor Mercedes es de una caída del 3% cuando trabaja con EMC.
El consumo específico aumenta en todos los casos cuando se utiliza EMC alrededor del 12%, lo cual se
produce sin que se hayan realizado modificaciones en el caudal inyectado por la bomba, lo que es debido
en parte a que el poder calorífico del EMC es un 6,8% menor que el del gasoil y que, por otra parte, la
mayor viscosidad del EMC hace que se reduzcan las pérdidas por fuga, aumentando la presión de alimentación.
Cada vez es más estricta la reglamentación que se aplica a las emisiones de gases de escape de los
vehículos que circulan por las vías públicas. Los ensayos se realizan con los motores a plena carga y a
diferentes regímenes de funcionamiento. Los niveles de humos de escape producidos con EMC en comparación con el gasoil sobre la base de los ensayos realizados por la FAT indican que la emisión de
humos se reduce entre un 14 y un 65%, con un valor medio próximo al 50%, con niveles muy por debajo
de los límites legales establecidos.
En lo que corresponde a la emisión de gases nocivos (CO, CH y NOx) las diferencias son poco significativas, sobre la base de realizar los ensayos según establece el Reglamento de la ECE, aunque éste no
sea de aplicación para los tractores agrícolas.

120

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Regulando el comienzo de la inyección se puede reducir notablemente la emisión de NOx, pero esto tiene
como consecuencia un aumento del consumo de combustible (tanto de gasoil como de EMC) y el consiguiente aumento de la emisión de CH. Así, con el motor Mercedes, modificando en tres grados el principio de la inyección se consigue una reducción del 27% del NOx emitido con unos aumentos del 11% de
CH y del 1,7% del consumo de combustible.
Más recientemente se ha introducido en la legislación de algunos países el control de emisión de partículas susceptibles de ser recogidas por filtración a la temperatura de 52º C.
Se distinguen esencialmente las partículas no solubles, como el polvo de carbón, y las solubles, como las
procedentes de los hidrocarburos no quemados. Con menores niveles de humos emitidos con EMC es
lógico que se produzca menor nivel de emisión de partículas a la atmósfera. Por otra parte, se encuentra
que la relación entre partículas solubles e insolubles es totalmente diferente entre el gasoil y el EMC. Así,
con el gasoil las partículas solubles son el 10 - 15% mientras que con el EMC se aproximan al 60 - 70%.
La fracción de partículas solubles son fácilmente degradables mediante oxidación en un catalizador, al
igual que los hidrocarburos gaseosos y el monóxido de carbono, pero no se puede utilizar en motores
diesel por la formación de ácido sulfúrico producido por la oxidación del azufre presente en el gasoil y por
la formación de vapor de agua. Esto no sucede con el EMC, que está libre de azufre, y la eficacia del
empleo del catalizador se pone de manifiesto en la figura 6.
En consecuencia, con el EMC se pueden utilizar catalizadores en los motores diesel, que en el caso de
gasoil exigen la desulfuración previa en costosas instalaciones que son grandes consumidoras de energía, lo que significa un encarecimiento del combustible.
Por otra parte, los ensayos realizados en Francia por UTAC/ONIDOL/ADEME (1992) ponen de manifiesto
que el nivel de emisiones para ciertos contaminantes es bajo cuando se utilizan determinados combustibles (EMC) en vehículos de concepción reciente, pero los ensayos en vehículos antiguos han puesto en
evidencia valores de emisión mas elevados y grandes variaciones respecto a los niveles medios para
diferentes circunstancias. Sobre la base de estos ensayos se observa que las mezclas de gasoil con
EMC al 30% son un buen compromiso para una flota de vehículos urbanos, desde los puntos de vista
ambiental y económico, ya que por el momento el EMC es ligeramente más caro.
En cualquier caso el balance, en relación con la emisión de gases de efecto invernadero, es favorable al
biodiesel, con una relación aproximada de 1 a 5 en comparación con el gasoil, incluyendo los correspondientes a la producción agrícola y a la transformación industrial.
Por otra parte, existe el problema de la emisión de olores por el escape, que han llegado a provocar dolores de cabeza y náuseas a los conductores y al personal de mantenimiento de talleres. La causa de estas
molestias reside en la acroleína procedente de los hidrocarburos incombustibles.
Con la introducción del catalizador los olores desaparecen completamente, sin que se lleguen a notar
diferencias con respecto a los motores que trabajan con gasoil, salvo en los primeros momentos de funcionamiento con los motores en frío, ya que el catalizador requiere un mínimo de temperatura para que
actúe correctamente.
- Envejecimiento de los motores y dilución del aceite lubricante en el cárter
En los ensayos seguidos durante 3 años por la FAT (Suiza) con un tractor John Deere y un Steyr, trabajando con EMC en condiciones reales de campo, no han aparecido inconvenientes que hayan afectado a
los trabajos cotidianos, ni han aparecido depósitos anormales ni desgastes al desmontar la culata del
tractor John Deere después de más de 1300 horas de funcionamiento.

121

�Resultados similares se han obtenidos con los motores Mercedes de autobuses para transporte público
urbano en Zurich utilizando EMC. Las mayores dificultades surgieron por las reclamaciones debidas a
malos olores, que podían evitarse montando un catalizador, como se viene haciendo en la actualidad.
Por otra parte, hay que considerar que dilución del aceite es un efecto no deseado, ya que puede obligar
a reducir el período de cambio de aceite, de manera que no pierda parte de su poder lubricante.
El empleo de biodiesel afecta a la dilución ya que:
• hay un contacto directo en la bomba inyectora del aceite con un combustible menos viscoso; y
• se produce escurrimiento de parte del combustible al cárter del proceso de inyección-combustión del
biodiesel en los cilindros.
Esto también se produce con los carburantes convencionales pero, al ser su punto de ebullición inferior al
del EMC, se evaporan durante el funcionamiento normal sin problemas para el aceite.
Las experiencias seguidas por el grupo S+L+H con motores de tractores especialmente acondicionados
demuestran que, después de 150 horas de funcionamiento, el biodiesel que se encuentra en el aceite se
mantiene por lo general entre el 4 y el 5%, sin que en las situaciones más desfavorables se supere el 8%.
Los mayores problemas de dilución se producen cuando los motores se utilizan con bajos niveles de carga, lo cual también puede suceder con el gasoil en determinados sistemas de inyección. Parece que existe una correlación entre la dilución del aceite y el contenido de hidrocarburos en el escape.
En las experiencias realizadas por la FAT con tractores agrícolas incluían el control del aceite cada 50
horas de funcionamiento, verificando tanto la caída de la viscosidad como el TNB (índice de base total,
que valora la capacidad detergente-dispersante del aceite), que con cambios periódicos a 250 horas son
totalmente admisibles.
Para los autobuses urbanos, en la misma experiencia de la FAT, sobre la base de tomar muestras cada
7500 km, con vaciados a 30.000 km, se encuentra que la viscosidad del aceite nunca baja del 5% del
valor inicial, en parte como consecuencia de las reposiciones con un consumo de 0,7 litros a los 1000 km.
- Limitaciones por bajas temperaturas y corrosión en depósitos y conducciones
Cuando las temperaturas descienden a niveles de -6 a -8º C, los motores tienen dificultades para arrancar y se detienen por la falta de carburante, como consecuencia de la obstrucción de los filtros que impiden su paso. Para valorar este comportamiento del EMC en laboratorio se recurre a medir el límite de
filtración.
Una forma simple de mejorar el comportamiento del EMC en frío es aumentando el porcentaje de metanol
residual en el bioaceite, aunque esto resulta peligroso, ya que con un porcentaje de metanol entre el 1 y
el 2% el punto de ignición desciende desde 167º C a 55º C.
Recientemente se ha seguido un programa de investigación aplicada realizado en Austria en colaboración con el ejército, con el objetivo de adaptar el EMC a condiciones frías mediante el empleo de aditivos.
Desde luego, este inconveniente no afecta a las regiones cálidas.
Por otra parte, desde los comienzos en la utilización del EMC, se ha venido observando que las pinturas
resultaban fácilmente atacadas por éste, lo que ha obligado a buscar revestimientos específicos como
han sido las pinturas acrílicas. No son aceptables los revestimientos realizados con resinas epoxy, que se
vienen utilizando para los depósitos de gasolinas sin plomo, ya que no soportan el EMC.
Asimismo, las conducciones de combustible pueden sufrir deterioros, sobre todo a elevada temperatura.
Las tuberías de teflón blindado (muy costosas) y las de caucho fluorado se comportan como resistentes.

122

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

En ensayos de laboratorio las poliamidas resisten el EMC a altas temperaturas, y el polietileno también,
hasta un cierto nivel.

IV.1.b. Etanol
1.1. Estándares de calidad, reglamentaciones y habilitación
En la Argentina actualmente no existen estándares de calidad normados por IRAM para el producto
Alconafta.
Las reglamentaciones para habilitar plantas de etanol son similares a las vigentes para producir los demás biocombustibles. Están regidas por la ley de alcoholes N° 24566 de 1995, la resolución C11/96 y las
disposiciones municipales sobre seguridad de la planta en cuestión.
Sin embargo, las reglamentaciones del etanol están regidas por distintos organismos estatales que van
desde el Instituto de Vitivinicultura (INV) –organismo de aplicación y regulación en materia de alcoholes–,
Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT), Secretaria de Industria Comercio y Minería (SICyM), y el Ministerio de Salud (MS), entre otros.
1.2. Aspectos medioambientales y de seguridad
El consumo de alconaftas reduce la emisión de gases contaminantes, así como también las partículas en
suspensión.
El agregado de cantidades pequeñas de etanol en el combustible reduce significativamente las emisiones
de monóxido de carbono (CO) y las de óxido nitroso (NOx) se reducen en menor medida.
Según distintos análisis se reducen en promedio un 20% de las emisiones de CO cuando la proporción
del alcohol en la nafta es del 5%, pero las reducciones de NOx son menores.
“Comparando las emisiones de mezclas de etanol, en proporciones mayores al 50%, se aprecian en promedio reducciones del 37%, 24% y 20% en las emisiones de CO, hidrocarburos no quemados (HC) y
NOx respectivamente.”2
Es de tenerse en cuenta que las emisiones de NOx, cuando se utiliza el alcohol puro, se ven incrementadas en valores que van del 10 al 15%. Este efecto puede ser neutralizado agregando catalizadores al
caño de escape.
El etanol presenta aspectos de seguridad muy estrictos dada su característica de alta inflamabilidad. Sin
embargo, desde el INV no existen regulaciones al respecto. Es por esto que los aspectos de seguridad
son los que establecen los municipios donde se emplacen las destilerías.
1.3. Logística de distribución y comercialización
Como se mencionó anteriormente, la producción de alcohol en el país no se destina para la comercialización como combustible alternativo, por lo que existe un modelo real de distribución y comercialización.
En el proyecto de ley se estipula que la logística de distribución del biocombustible debe ser realizada por
las refinerías, del mismo modo que con el combustible fósil.

2

Fuente: http://www.alconafta.com.ar/7.htm

123

�IV.2. Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en Brasil
IV.2.a. Biodiesel
El diesel puede ser complementado mediante la adición de aceites vegetales modificados. No existen
impedimentos técnicos ni normativos para comenzar a utilizar los biocombustibles en adición al diesel.
Pero su aplicación depende de la disponibilidad de insumos, la seguridad del abastecimiento, su capacidad de procesamiento por parte de la industria y la integración final de la cadena de distribución. Los
aceites pueden provenir de distintos productos vegetales: soja, palma, ricino, girasol, etc.
La utilización del nuevo combustible dependerá, entre otros factores, de la relación positiva entre la energía consumida en el proceso productivo y la energía otorgada por el producto final. En Brasil esta relación
es de 1,4 para la soja, aproximadamente 5,6 para el caso del dendê y de 4,2 para la macaúba.
1.1. Estándares de calidad nacionales y criterios de su desarrollo e implementación.
Las especificaciones de biodiesel para uso comercial son esenciales para el desarrollo de un programa
de biodiesel. Mezclas de diesel con biodiesel adecuadamente especificado, en tenores de hasta 20%,
pueden ser utilizadas sin problemas operacionales o de desempeño en motores convencionales y sin
realizar ajustes o modificaciones a los motores.
Pocas excepciones limitan el empleo de biodiesel a B5; prácticamente todos los fabricantes de motores
mantienen la garantía de sus equipos cuando operan como B20. Estas condiciones presuponen siempre
el seguimiento de las especificaciones del combustible. Existe en la actualidad un intensivo plan de
homologación de biodiesel por parte de las principales terminales.
La estabilidad y el número de cetanos son dos parámetros del biodiesel que requieren especial atención.
Sobre todo en climas cálidos, la estabilidad es relevante para asegurar que, después de algunas semanas de almacenamiento en condiciones normales, el biodiesel mantenga su adecuada especificación. El
número de cetanos, medida que asegura una buena combustión en motores de ignición por compresión,
es medida en pocos laboratorios; entre ellos, Petrobras, Cenpes e IPT/SP, en los que se adopta, a falta
de mediciones directas, una correlación con la densidad, expresión naturalmente válida para el diesel
mineral.
En Brasil, la Norma 255/2003 de la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) estableció una especificación
preliminar de biodiesel, con algunas premisas, considerando el uso en mezclas hasta del 20% (B20). Son
especificaciones similares a las de Europa y Estados Unidos, con alguna flexibilización para atender a
materias primas nacionales.
Esta especificación editada por la ANP es considerada adecuada para evitar algunos problemas, inclusive observados en Europa. Para esclarecerlos, en 2003/04 fueron proyectados los siguientes programas
de testeo con fabricantes de motores y autopartes, cubriendo las principales tecnologías en uso:
–
–
–
–
–

124

Desempeño y durabilidad de los motores de la flota brasileña con biodiesel (hasta 20%) proveniente de diferentes materias primas.
Estabilidad de las mezclas con los diferentes aceites de motores diesel nacional en distintos
períodos del año.
Impactos ambientales, en especial emisiones de NOx.
Viabilidad del proceso etílico sujeto a especificaciones del proceso metílico, viscosidad, glicerina total y estabilidad de la oxidación.
Posibilidades de simplificación y eventual modificación de los parámetros de la especificación.

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

NORMA ANP 255/2003 ESPECIFICACIÓN PRELIMINAR BRASILERA DE BIODIESEL
Parámetro

Condición

Unidad

Valor

Punto de ebullición

mín.

ºC

100

Aguay y sedimentos

máx.

% vol.

0,05

Viscosidad

2

a 40º C

Mm /s

Cenizas sulfatadas

máx.

% m/m

0,02

Azufre

máx.

% m/m

0,001

3h a 50 ºC, máx.

--------

1

Número de cetanos

mín.

--------

45

Punto de obstrucción del filtro frío

máx.

ºC

-1

Residuo de carbón

máx.

% m/m

0,05

Índice de acidez

máx.

mg KOH/g

0,8

Glicerina libre

máx.

% m/m

0,02

Glicerina total

máx.

% m/m

0,38

Apariencia

--------

--------

LII (2)

Destilación

95 % v/v de recuperado, máx.

ºC

360

Masa específica

a 20 ºC

Kg/m3

550 - 900

Metanol o etanol

máx.

% m/m

0,5

Índice de Yodo

máx.

% m/m

---

Monoglicéridos

máx.

% m/m

1

Diglicéridos

máx.

% m/m

0,25

Triglicéridos

máx.

% m/m

0,25

(Na+K), máx.

Mg/kg

10

máx.

Mg/kg

10

a 110 ºC, mín.

h

6

Corrosividad al cobre

Tenor de metales alcalinos
Tenor de fósforo
Estabilidad a la oxidación

2,5 - 5,5

1.2. Escalas de producción
La empresa Dedini en conjunto con su contraparte italiana, Ballestra S.P.A., desarrolla usinas generadoras de biodiesel con capacidades para la producción de 10, 20, 40, 60, 80 o 100 mil tn de biodiesel/año.
1.3. Reglamentaciones y habilitación
PRINCIPALES NORMAS SOBRE BIODIESEL EN BRASIL
Tipo

Número

Descripción

Ley

11.097/05

Introducción del biodiesel en la matriz energética brasilera.

Ley

11.116/05

Registro Especial, de la Secretaría de Receita del Ministerio de Hacienda, del productor o
importador de biodiesel.

Decreto

5.298/04

Altera la alícuota del impuesto sobre productos industrializados.

Decreto

5.297/04

Dispone sobre los coeficientes de reducción de las alícuotas.

125

�Decreto

23/12/03

Instituye la Comisión Ejecutiva Interministerial encargada de la implantación de las acciones dirigidas a la producción y uso de aceites vegetales-biodiesel como fuente alternativa de energía.

Decreto

02/07/03

Instituye el grupo de trabajo Interministerial encargado de realizar estudios sobre la viabilidad
de utilización de aceite vegetal-biodiesel como fuente alternativa de energía proponiendo las
acciones necesarias para el uso del biodiesel.

Resolución
ANP

1.135/04

Programa de apoyo financiero a inversiones en biodiesel en el ámbito del programa de Producción y Uso de Biodiesel como Fuente Alternativa de Energía.

Resolución
ANP

41/04

Obligatoriedad de autorización por parte de la ANP para la producción de biodiesel.

Resolución
ANP

42/04

Especificaciones para la comercialización de biodiesel que podrá ser adicionado al petrodiesel
en una proporción del 2% en volumen.

Inst. Norm.
SRF

526/05

Opción para los regímenes de contribución para el PIS/Pasep.

Inst. Norm.
SRF

516/05

Registro especial al que están sujetos los productores y los importadores de biodiesel.

Portaria

003/03

Procedimiento para la comunicación de incidentes a ser adoptados por los concesionarios o
empresas dedicados a la explotación, producción, refino, procesamiento, almacenamiento,
transporte y distribución de biodiesel o mezclas óleo diesel/biodiesel y alcohol.

Portaria

170/98

Reglamentaciones para la construcción, ampliación, operación de instalaciones de transporte o
transferencia de biodiesel y mezclas de óleo diesel/biodiesel y alcohol.

Portaria

29/99

Reglamenta la actividad de distribución de biodiesel, y mezclas óleo diesel/biodiesel y alcohol.

Portaria

202/99

Requisitos para acceder a la actividad de distribución de biodiesel, y mezclas óleo diesel/biodiesel y alcohol.

Portaria

72/00

Procedimientos a seguir por el distribuidor de biodiesel, y mezclas óleo diesel/biodiesel y
alcohol.

Portaria

104/00

Procedimiento de inspección de instalaciones de distribución y almacenamiento de biodiesel, y
mezclas óleo diesel/biodiesel y alcohol para que sean conformes a las leyes de protección y
seguridad ambiental.

Portaria

107/00

Anuncio previo a la ANP para la exportación de biodiesel.

Portaria

297/01

Obligatoriedad de presentar datos relativos a la comercialización de biodiesel o mezclas oleo
diesel/biodiesel por parte del productor o importador.

Portaria

310/01

Especificaciones para la comercialización de biodiesel y mezclas de óleo diesel/biodiesel en el
territorio nacional.

Portaria

311/01

Procedimientos de Control de Calidad en la importación de biodiesel y mezclas de óleo diesel/biodiesel y alcohol.

Portaria

313/01

Reglamentación para la importación de biodiesel.

Portaria

315/01

Reglamentación para la exportación de biodiesel.

Portaria

319/01

Obligatoriedad de presentación de datos del biodiesel al consumidor final.

Portaria

240/03

Establece la reglamentación para la utilización de combustibles sólidos, líquidos o gaseosos no
especificados en el país.

Portaria

255/03

Especificación Preliminar Brasileña de Biodiesel.

Fuente: MCYT, 2002 [13]

1.4. Aspectos medioambientales
Proporcionalmente a su tenor en una mezcla con diesel, el biodiesel promueve una reducción de las principales emisiones asociadas con los derivados del petróleo, con una excepción notable en los óxidos de
nitrógeno (NOx). El incremento observado de emisiones de este contaminante no es elevado, es de 2% a
4% para B20, pero debe ser considerado por ser uno de los destructores del ozono troposférico, actualmente el mayor problema de calidad de aire en la mayoría de las ciudades brasileras. El aumento de los
NOx en las emisiones de biodiesel ya ha sido confirmado por muchos estudios. Su atenuación esta suge-

126

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

rida mediante el uso de aditivos o alteraciones de los motores. Como el biodiesel no contiene azufre, las
emisiones de estos óxidos se ven reducidas con el uso del mismo.
Las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al biodiesel han sido evaluadas durante la última década, para las condiciones europeas, considerando el uso de colza y soja como materias primas y
ésteres metílicos como B10 y B20. Los resultados expresados en biodiesel puro (B100) indican reducción
del 40 - 60% de las correspondientes emisiones respecto al diesel puro. Resultados más recientes muestran variaciones un poco mayores para ésteres metílicos de colza en función de las condiciones de rotación de los cultivos, el uso de fertilizantes y el uso o no de la glicerina.
Efecto del biodiesel sobre las emisiones asociadas al diesel

Fuente: USEPA A Comprehensive Analysis of Biodiesel Impacts on Exhaust Emissions
Draft Technical Report EPA420-P-02-001, Washington 2002.

IV.2.b. Etanol
1.1. Estándares de calidad nacionales y criterios de su desarrollo e implementación.
Las especificaciones para la producción, importación y distribución de etanol se encuentran especificadas
en la norma ANP y se detallan en la tabla siguiente:
ESPECIFICACIONES PARA EL ALCOHOL ETIL ANHIDRO COMBUSTIBLE
Parámetro

Método
ABNT/NBR

Método ASTM
(1)

30 MAX

9866

D1613

(2)

Visual

Visual

Unidad

Valor

mg/l
-

Conductividad eléctrica

uS/m

500 MAX

10547

D1125

Cloruros (5)

mg/kg

-

10894/10895

D512 (6)

Sulfatos (8) (NR)

mg/kg

-

10894/12120

-

Masa específica a 20º c

kg/m³

791,5 MAX

5992

D4052

Etanol (7)

%vol

99,3 MIN

-

D5501

Hidrocarburos (5) (NR)

%vol

3,0 MAX

13993

-

Acidez (como ácido acético)
Apariencia

127

�Cobre (8) (9) (NR)

mg/kg

0,07 MAX

10893

-

Hierro (8)

mg/kg

-

11331

-

Sodio (8) (NR)

mg/kg

-

10422

-

pH

-

10891

-

mg/100 mL

-

8644

-

ºINPM

99,3 min.

5992

-

-

(3)

Visual

Visual

PH
Residuos después de evaporación (5)
Resistencia alcohólica
Color

(1) Puede ser usado como método alternativo para el análisis de características en caso de importación de alcoholes con excepción
del método ASTM D4052 que puede ser usado como método alternativo para la determinación de la biomasa específica.
(2) Limpio y exento de impurezas.
(3) Incoloro a amarillento si no se colorea. La coloración se admite hasta un máximo de 20mg/L con excepción del color azul restringido a la nafta para aviación.
(4) Los siguientes límites son aplicados a la importación y distribución de la masa especifica y la resistencia alcohólica de AEHC:
805,0 a 811,0 y 92,6 a 94,7 respectivamente.
(5) Limite admitido para la importación y distribución, siendo no requerido el análisis para la obtención del Certificado de Calidad por
parte de los productores. (NR).
(6) Procedimiento C y modificaciones constantes en ASTM D4806.
(7) Es requerido cuando el alcohol no es producido a partir de la fermentación de la caña de azúcar.
(8) El productor debe escribir en el Certificado de Calidad el resultado obtenido de las determinaciones de los últimos 15 días, según indica el artículo 4-A de la presente Orden. (NR)
(9) Debe ser siempre determinado en AEAC que fue desarrollado y producido en un lugar que tiene equipamiento y líneas con
cobre o aleaciones que contengan dicho metal.

1.2. Reglamentaciones y habilitación
Dentro de las normas relevantes sobre producción de etanol y caña de azúcar en Brasil de destacan:
Tipo de Norma

Número

Descripción

Decreto-Ley

1.831/39

Cuotas máximas de producción, prohíbe la instalación de nuevas fábricas y establece
reglas sobre el acondicionamiento, identificación y tránsito de azúcar.

Decreto-Ley

3.855/41

Estatuto de Labor Cañera.

Decreto-Ley

4.722/42

Declara de interés nacional la industria alcoholera.

Decreto-Ley

9.827/46

Planes de Asistencia Social - PAS.

Decreto
Ley

25.174-A/48

Fomento de la producción nacional de alcohol anhidro para fines carburantes.

4.071/62

Establece un sistema quincenal de pago de la caña.

Ley

4.870/65

La venta, cambio o cesión de maquinaria o de implementos destinados a la fabricación
de azúcar y alcohol necesitan una autorización de la IAA.

Decreto

57.020/65

Concesión de áreas para el trabajador rural de la caña para subsistencia propia y de la
familia.

Decreto-Ley

308/67

La transferencia de azúcar de una región a otra depende de la autorización de la IAA.

Ley

5.654/71

Fija límite nacional de las cuotas de azúcar.

Decreto

80.762/77

Programa de distribución de alcohol a empresas distribuidoras de petróleo.

Decreto

82.476/78

Estoqueo y comercialización de alcohol.

Decreto

83.700/79

Competencia del CANL y del CENAL (definir producción anual de alcohol, programa de
distribución).

Decreto

94.541/87

Normas para la comercialización y el stockeo de alcohol (comercialización en 12 meses
y en 7 meses para autónomas hasta 3 zafras, stocks de seguridad de 2 meses para
anhidro e hidratado).

Ley

8.393/91

Libre transferencia de azúcar entre regiones del país.

Decreto

128

410/91

Condiciones de abastecimiento de alcohol etílico hidratado para las industrias alcohoquímicas de la región Nordeste (Política de precios diferenciados).

�INTA - Aspectos tecnológicos de los biocombustibles en el Estudio SAGPyA-IICA:
Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

Medida Provisoria

1.091/95

El MICT fija en Planes Anuales de zafra, los volúmenes de azúcar y de alcohol necesarios para el abastecimiento de los mercados y la generación de stocks de seguridad, los
volúmenes excedentes y los de importación indispensable.

Ley

9.362/96

Medidas regulatorias del abastecimiento del mercado interno de productos del sector
de la caña y el azúcar.

Portaria Min. Hacienda

102/98

Establece precios liberados para el sector agropecuario.

Medida Provisoria

2.053-29

Modifica la ley Nº 8.723/93 que dispone sobre la reducción de emisiones de contaminantes por parte de los vehículos automotores.

Decreto

3.552/00

Adición de alcohol etílico anhidro combustible a la gasolina. Reduce la mezcla a un
20% a partir de agosto de 2000.

Fuente: UNICA

1.3. Aspectos medioambientales
El uso de productos energéticos de la caña: etanol y bagazo han contribuido largamente a la reducción
de las emisiones de GEI en Brasil, por medio de la sustitución de combustibles fósiles.
Sin embargo, en el cultivo, cosecha, transporte y procesamiento de la caña se consumen combustibles
fósiles que generan GEI. En el balance energético del ciclo completo de producción se consideraron para
su estudio tres flujos distintos:
a) los insumos energéticos directos (energía eléctrica o combustibles);
b) la energía necesaria para la producción de otros insumos y el procesamiento industrial (fertilizantes,
ácido sulfúrico, lubricantes, etc.); y
c) la energía necesaria para la producción y el mantenimiento de equipos e instalaciones.
El escenario 1 (E1) contempla los valores medios de consumo de energía e insumos mientras que el
escenario 2 (E2) contempla los valores mínimos obtenidos en la región como consecuencia de la aplicación de la mejor tecnología disponible en la zona.
RESULTADOS DEL BALANCE ENERGÉTICO PARA LA PRODUCCIÓN DE ETANOL DE CAÑA
Ítem
Consumo en la fase agrícola

Flujos de energía (Mcal/tn caña)
E1 (valores medios)

E2 (mejores casos)

48,21

45,86

Consumo en la fase industrial

11,80

9,51

Producción de etanol

459,10

490,10

Producción de bagazo excedente

20,30

75,60

Relación producción/consumo

8,30

10,20

Las emisiones de GEI generadas por el uso de combustibles fósiles es de 19,2 tn CO2 eq/tn en el caso de
la alternativa caña en el escenario E1 y de 17,7 tn CO2 eq/tn caña para el E2. Las emisiones de otras
fuentes es de 12,6 tn CO2 eq/tn caña para ambos escenarios.
Como resultado líquido, las emisiones evitadas por el uso del bagazo son de 2,6 y 2,7 tn CO2 eq/m3 para
el caso de etanol anhidro y 1,7 y 1,9 tn CO2 eq/m3 para etanol hidratado en los respectivos escenarios.
La utilización de etanol contribuye a la disminución de la contaminación en los centros urbanos. Como
combustible posee baja toxicidad y un 34,7% de oxígeno, mejorando la relación aire/combustible, no contiene azufre, tiene menor reactividad fotoquímica de los hidrocarburos, un bajo tenor de carbono –por lo
que casi no genera material particulado–, sustituye aditivos que generan emisiones indeseables, y es
biodegradable.

129

�La utilización de agroquímicos en la producción agrícola de la caña es relativamente pequeña comparada
con otros cultivos.
Desde el punto de vista de su impacto ambiental la actividad se encuentra controlada por más de 50 leyes, decretos, resoluciones y normas técnicas.
1.4. Logística de distribución y comercialización
El stock de etanol es administrado esencialmente en el ámbito de los productores, ya que las distribuidoras
poseen una capacidad de almacenamiento de unos pocos días. Según la ANP, las 428 bases de distribución de combustibles en el país disponen de un volumen de almacenamiento para etanol de 668 Mm3, de
las cuales 50% y 21% respectivamente, se localizan en las regiones del Sudeste y Nordeste.
Una parte de la producción de etanol es comercializada con evasión tributaria, por lo que no es contabilizada oficialmente.
Los precios están liberados en todos los niveles de la cadena de comercialización y el etanol es vendido,
anhidro mezclado con nafta o hidratado para su uso en estado puro, en los casi 28 mil puestos de distribución en todo el territorio brasilero.
Algunos parámetros seleccionados para el transporte de caña señalan para una muestra de 17 usinas,
valores de 187 (media) - 286 (máxima) tn caña/día para las tecnologías más simples (transporte de caña
entera, camión) y de 370 (media) - 513 (máxima) tn caña/día para las mejores tecnologías (transporte de
caña picada, trenes rodantes).
Una importante introducción tecnológica reciente ha sido la posibilidad de contar con vehículos que se
adaptan al empleo de mezclas variables de naftas y alcohol. Esta tecnología, denominada “flex” ha tenido
una enorme penetración en el mercado.
Bibliografía
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alla produzione di etanolo da biomasse agricole. Bologna, Italia. 1993.
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130

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tractores agrícolas. VII Congreso Argentino de Ingeniería Rural. CADIR 2003. Balcarce, Buenos Aires, 7
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131

�132

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

ANEXO 1
PROYECTO DE LEY SOBRE BIOCOMBUSTIBLES RENOVABLES DE ORIGEN AGROPECUARIO
En debate en el Congreso de la Nación, con media sanción de la Cámara de Senadores
Buenos Aires, 1º de diciembre de 2004
CD-303/04
Al señor Presidente de la Honorable
Cámara de Diputados de la Nación.
Tengo el honor de dirigirme al señor Presidente, a fin de comunicarle que el Honorable Senado, en la fecha, ha sancionado el siguiente proyecto de ley que paso en
revisión a esa Honorable Cámara:
"EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS, etc.
REGIMEN PROMOCIONAL PARA LA INVESTIGACION, DESARROLLO, GENERACIÓN Y USO DE
BIOCOMBUSTIBLES Y DERIVADOS OLEOQUÍMICOS
ARTÍCULO 1°.- Dispónese el siguiente Régimen Promocional para la investigación, desarrollo, generación y uso de biocombustibles y derivados oleoquímicos en el territorio de la Nación Argentina, actividades que se regirán por la presente ley.
ARTÍCULO 2°.- La Autoridad de Aplicación será la Comisión Nacional de Biocombustibles –creada al
efecto– y presidida por el Secretario de Energía –quien podrá delegar tal función en el Subsecretario de
Combustibles–, que se integrará con un representante de cada una de las siguientes Secretarías: de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos; de Ambiente y Desarrollo Sustentable, de Ingresos Públicos,
de Comercio e Industria y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Esta Comisión gozará de
autarquía operativa, presupuestaria y financiera.
ARTÍCULO 3°.- Serán funciones de la Autoridad de Aplicación:
a) Promover y controlar la investigación, la producción sustentable y el uso de biocombustibles y derivados oleoquímicos.
b) Establecer la definición y normas de calidad de los biocombustibles y derivados oleoquímicos.
c) Emitir las resoluciones a las que deberán someterse los proyectos que le sean presentados para su
calificación y aprobación, según lo establecido por el artículo 5º.
d) Calificar los proyectos referidos en el punto anterior, aprobarlos y certificar la fecha de puesta en marcha.
e) La Autoridad de Aplicación podrá fiscalizar en forma directa a través de las reparticiones u organismos
que la integran, de acuerdo a sus especialidades.

133

�f) También ejercitará las atribuciones que la Ley Nº 17.319 especifica en su Título V, artículos 76 al 78.
g) La Comisión Nacional de Biocombustibles aplicará las multas de acuerdo a la gravedad de las acciones penadas.
h) Solicitar con carácter de declaración jurada, las estimaciones de demanda de biocombustibles previstas por las compañías que posean destilerías o refinerías de petróleo, fraccionadores y distribuidores
mayoristas o minoristas de combustibles, obligados a utilizar los mismos, según lo previsto en los artículos 12 y 13.
i) Aumentar el porcentaje mínimo de participación de los biocombustibles en cortes con gasoil o naftas,
de acuerdo a lo establecido en los artículos 12 y 13.
j) En su caso, determinar las cuotas de distribución de la oferta de biocombustibles, según lo previsto en
el artículo 15.
k) Asumir las funciones de fiscalización que le corresponden en cumplimiento de lo previsto en el
artículo 14.
l) Crear y llevar actualizado un registro público de proyectos aprobados de acuerdo a lo establecido por el
artículo 5°.
m) Firmar convenios de cooperación técnica y similares con distintos organismos públicos, privados, mixtos y organizaciones no gubernamentales.
n) Comunicar en tiempo y forma a la Administración Federal de Ingresos Públicos, Secretaría de Energía
y Minería de la Nación y otros organismos del Poder Ejecutivo nacional que tengan competencia, acerca
de hechos o acontecimientos que revistan la categoría de relevantes para el cumplimiento de las previsiones de esa ley, con relación a sujetos que produzcan biocombustibles o derivados oleoquímicos.
o) Denunciar en tiempo y forma ante la Justicia Ordinaria o Penal competentes, hechos ilícitos que detectare como consecuencia del ejercicio de las funciones que le son propias, de acuerdo a la presente ley.
p) El reglamento de funcionamiento de la Comisión Nacional de Biocombustibles, será implementado por
el Poder Ejecutivo al momento de reglamentar la presente ley.
ARTÍCULO 4°.- A los fines de la presente ley, se entiende por biocombustibles –bioetanol, biodiesel,
biogás–, a los productos que tengan origen en materias primas de origen agropecuario o agroindustrial o
desechos orgánicos, que cumplan con las definiciones y normas de calidad establecidas por la Secretaría
de Energía a requerimiento de la Comisión Nacional de Biocombustibles y que se incluyan en un listado
anexo al decreto reglamentario de la presente ley.
ARTÍCULO 5°.- Todos los proyectos de radicación de industrias de biocombustibles y derivados oleoquímicos, gozarán de los beneficios que se prevén en la presente ley, en tanto y en cuanto:
a) Se hayan instalado y se instalen en el territorio de la Nación Argentina.
b) Sean propiedad de sociedades comerciales, privadas, públicas o mixtas, o cooperativas, constituidas
en Argentina y habilitadas para el desarrollo de esa actividad, con exclusividad, sin actividad productiva
previa al momento de presentación del proyecto a la Autoridad de Aplicación y al de su puesta en marcha, en caso que el mismo se apruebe, de acuerdo a lo previsto en este artículo. Para el caso de tratarse
de industrias que tuviesen como actividad la producción de biocombustibles con carácter previo al mo-

134

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

mento de sanción de la presente ley, la Autoridad de Aplicación establecerá los requisitos para que las
mismas se encuadren en las previsiones del presente artículo.
c) Integren en un mismo proceso todas o algunas de las etapas industriales, inclusive las correspondientes a la producción primaria de cereales y oleaginosas para tal fin, la de aceites, grasas, alcoholes y otras
materias primas renovables.
d) Estén en condiciones de producir biocombustibles y derivados oleoquímicos cumpliendo las definiciones y normas de calidad establecidas en el artículo anterior.
e) Cumplan con todos los demás requisitos establecidos por la Autoridad de Aplicación, previos a la aprobación del proyecto por parte de ésta y durante la vigencia del beneficio.
En caso que estos proyectos se radiquen dentro de las zonas establecidas por el régimen de la Ley
N° 24.331, o el que en el futuro lo pueda reemplazar, los beneficios otorgados por el presente régimen no
serán considerados dentro de los previstos en el artículo 32 de esa ley.
ARTÍCULO 6°.- Las personas jurídicas titulares de proyectos aprobados por la Autoridad de Aplicación, según lo mencionado en el artículo anterior, gozarán de estabilidad fiscal por el término de QUINCE
(15) años contados a partir de la fecha de puesta en marcha del respectivo proyecto, certificada por dicha
Autoridad. Este beneficio no alcanza al Impuesto al Valor Agregado, a los Recursos de la Seguridad Social ni a los Tributos Aduaneros. La estabilidad fiscal mencionada en el presente artículo, significa que los
entes que produzcan biocombustibles y sean beneficiados por la presente ley, no podrán ver afectada en
más la carga tributaria total determinada al momento de la presentación del estudio de factibilidad respectivo ante la Autoridad de Aplicación, como consecuencia de aumentos en los impuestos, tasas y contribuciones nacionales, cualquiera fuera su denominación en el ámbito nacional o la creación de otras nuevas
que las alcancen como sujetos de derecho de los mismos. Si con posterioridad a la aprobación del respectivo proyecto por parte de la Autoridad de Aplicación, se produjeran modificaciones en los hechos
imponibles o alícuotas de los tributos alcanzados por la estabilidad fiscal acordada, que redujeran la carga tributaria total de los sujetos en cuestión, esas modificaciones le serán aplicables a éstos.
ARTÍCULO 7°.- Respecto del Impuesto al Valor Agregado, o aquel que lo sustituya en el futuro, gozarán de los beneficios otorgados en el presente artículo, las personas jurídicas titulares de proyectos aprobados por la Autoridad de Aplicación, según lo previsto en el artículo 3°, inciso d., siempre y cuando su
capital social mayoritario sea aportado por el Estado nacional, por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
los Estados Provinciales, los Municipios o las personas físicas o jurídicas, dedicadas mayoritariamente a
la producción agropecuaria, de acuerdo a los criterios que establezca el decreto reglamentario de la presente ley. A las mencionadas personas jurídicas y a los efectos del citado impuesto, les corresponderá la
categorización como de "Contribuyente Liberado de IVA", hecho que generará los siguientes beneficios:
a) Liberación por sus ventas –inclusive las de productos conexos y subproductos que surjan del proceso
agroindustrial propio, con agregado o no de valor– en el mercado interno durante QUINCE (15) ejercicios
anuales a partir de la puesta en marcha, certificada por la Autoridad de Aplicación. El Ente promovido
deberá facturar el monto del impuesto devengado por sus ventas, cumpliendo con las disposiciones de la
ley del impuesto al valor agregado, teniendo éste el carácter de impuesto tributado a fin de constituirse en
crédito fiscal en las etapas siguientes.
b) Liberación por sus compras de materias primas e insumos ligados a la actividad promovida, durante
QUINCE (15) ejercicios anuales a partir de la puesta en marcha, certificada por la Autoridad de Aplicación. El impuesto deberá ser incluido en la factura o documento equivalente que avale esas compras,
cumpliendo con las disposiciones de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, pero no será abonado por el
ente promovido, quien entregará a cambio un certificado que cumplirá con los requisitos que establezca

135

�la Administración Federal de Ingresos Públicos. En su caso, este certificado constituirá para el proveedor
una constancia de ingreso directo, de libre disponibilidad, y podrá ser utilizado por éste para el pago de
cualquier tributo nacional devengado con fecha posterior al de emisión del respectivo certificado, sin limitación alguna.
c) Liberación por sus compras de bienes de uso, prestaciones y locaciones de obra y servicios ligados a
la actividad promovida, durante QUINCE (15) ejercicios anuales a partir de la puesta en marcha certificada por la Autoridad de Aplicación, correspondiendo el mismo tratamiento descrito en el punto anterior.
Las personas jurídicas que como consecuencia de la aplicación del presente artículo hayan alcanzado
la categoría de "Contribuyente Liberado de IVA", deberán ingresar con carácter de pago único y definitivo
a la Administración Federal de Ingresos Públicos en los plazos y condiciones que ésta fije, el importe
correspondiente al CIEN POR CIENTO (100%) del Impuesto al Valor Agregado facturado por ellos en las
operaciones de venta de productos primarios y harinas proteicas de origen agroganaderas, que hayan
surgido de su proceso de producción integrado y/o tercerizado. En su caso, corresponderán los considerandos del artículo 5° de la ley del Impuesto al Valor Agregado relativo al nacimiento del hecho imponible
en las operaciones de canje de productos primarios.
ARTÍCULO 8°.- Establécese que los biocombustibles que se ajusten a la definición establecida de
acuerdo a lo previsto en el artículo 4°, producidos por titulares de proyectos que hayan sido aprobados
por la misma, quedan exentos del hecho imponible de la Tasa sobre Gasoil -establecida por los Decretos
N° 802/01, 976/01 y 652/02- y de la Tasa de Infraestructura Hídrica –establecida por Decreto
N° 1381/01– así como también de los tributos similares que en el futuro puedan gravar a los mismos, en
cumplimiento del artículo 6° de la presente.
ARTÍCULO 9°.- En ningún caso, el precio de venta de los biocombustibles destinados al corte con
gasoil o naftas –de acuerdo a lo previsto en los artículos 12 y 13 de la presente ley– podrán superar al
que la autoridad de aplicación apruebe en cada momento, basado en un proyecto tipo que contemple
tecnología pertinente y una rentabilidad adecuada a las características del producto elaborado.
ARTÍCULO 10.- El incumplimiento de los compromisos asumidos por los titulares de proyectos aprobados por la Autoridad de Aplicación y ejecutados al amparo de la presente ley, dará lugar a la resolución
de los beneficios fiscales establecidos por esta. Con motivo de los eventuales aumentos de la carga tributaria total que se produzcan con posterioridad al otorgamiento de la estabilidad fiscal contemplada en el
artículo 6°, el referido incumplimiento generará a favor del Fisco Nacional, el derecho de reclamar a aquéllos, el reintegro de los tributos o contribuciones nacionales dejados de abonar por los mismos, con más
los intereses y accesorios respectivos. Similar tratamiento corresponderá aplicar para permitir al Fisco
que recupere en ese caso, los impuestos dejados de percibir como consecuencia de la aplicación de lo
establecido en los artículos 6° y 7° de la presente ley. Corresponderá asimismo, las aplicaciones de las
disposiciones de las Leyes Nros. 11.683, 24.769 y modificatorias, para cualquier cuestión que sea materia de su competencia, y que no esté prevista en el presente artículo.
ARTÍCULO 11.- Al solo efecto de garantizar la provisión y producción de materias primas para la elaboración de biocombustibles (etanol y biodiesel), la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos concurrirá a: a) Otorgar los beneficios que permita la legislación vigente; b) Incorporar a todas las
producciones agrícolas que califiquen a tal fin, dentro del marco de promoción, control y fiscalización de
lo que la misma entiende por "cultivos energéticos", destinados al efecto.
ARTÍCULO 12.- Establécese que todo combustible líquido caracterizado como gasoil o diesel oil –en
los términos del artículo 4° de la Ley N° 23.966, Título III, texto ordenado por Decreto Nº 518/98, o en el
que pueda prever la legislación nacional que en el futuro lo reemplace– que se comercialice dentro del
territorio nacional, deberá ser mezclado por la destilería o refinería de petróleo, importadora o comercializadora de derivados de petróleo en primera etapa, con la especie de biocombustible denominada "bio-

136

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

diesel" –según lo previsto en el artículo 4° de la presente ley– en un porcentaje del CINCO POR CIENTO
(5%) como mínimo de este último, medido sobre la cantidad total del producto final. La Autoridad de Aplicación tendrá la atribución de aumentar el citado porcentaje, cuando lo considere conveniente en función
de la evolución de las variables de mercado interno, o bien disminuir el mismo, ante situaciones de escasez declaradas en forma fehaciente. Esta obligación tendrá vigencia a partir del primer día del cuarto año
siguiente al de promulgación de la presente ley.
ARTÍCULO 13.- Establécese que todo combustible líquido caracterizado como nafta –en los términos
del artículo 4° de la Ley N° 23.966, Título III, texto ordenado por Decreto Nº 518/98, o en el que prevea la
legislación nacional que en el futuro lo reemplace– que se comercialice dentro del territorio nacional, deberá ser mezclado por la destilería o refinería de petróleo, importadora o comercializadora de derivados
de petróleo en primera, con la especie de biocombustible denominada "bioetanol" –según lo previsto en el
artículo 4° de la presente ley– en un porcentaje del CINCO POR CIENTO (5%) como mínimo de éste
último, medido sobre la cantidad total del producto final. La Autoridad de Aplicación tendrá la atribución
de aumentar el citado porcentaje, cuando lo considere conveniente en función de la evolución de las variables de mercado interno, o bien disminuir el mismo, ante situaciones de escasez declaradas en forma
fehaciente.
Esta obligación tendrá vigencia a partir del primer día del cuarto año siguiente al de promulgación de la
presente ley.
ARTÍCULO 14.- Las compañías que posean destilerías o refinerías de petróleo, los fraccionadores, los
demás distribuidores mayoristas o minoristas de combustibles, para cumplimentar con lo establecido en
los artículos 12 y 13, deberán adquirir los productos definidos en el artículo 4°, exclusivamente a los productores de los mismos y titulares de proyectos aprobados por la Autoridad de Aplicación, de acuerdo a
lo establecido en el artículo 3º, inciso d). La violación de esta obligación dará lugar a las multas que establezca la referida Autoridad de Aplicación.
ARTÍCULO 15.- El biocombustible gaseoso denominado biogás no estará dispuesto para ningún tipo
de corte o mezcla.
ARTÍCULO 16.- A los efectos de cumplir con lo previsto en los artículos 12 y 13, la Autoridad de Aplicación podrá establecer "cuotas de distribución" entre los distintos proyectos aprobados según lo previsto
en el artículo 3°, inciso d), hasta la concurrencia del VEINTE POR CIENTO (20%) de la demanda total de
biocombustibles generada por las destilerías o comercializadoras de derivados de petróleo en primera
etapa, previstas para un año. En caso de ser establecidas, las referidas cuotas de distribución, deberán
otorgarse atendiendo en forma prioritaria el desarrollo de las denominadas "economías regionales".
ARTÍCULO 17.- Todos los proyectos calificados y aprobados por la Autoridad de Aplicación serán
alcanzados por los beneficios que prevén los mecanismos –sean Derechos de Reducción de Emisiones;
Créditos de Carbono y cualquier otro título de similares características– del Protocolo de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 1997, ratificado por Argentina mediante Ley N° 25.438 y los efectos que de la futura ley reglamentaria de los mecanismos de desarrollo limpio
dimanen.
ARTÍCULO 18.- El consumo de combustibles líquidos del Estado nacional, se trate de la administración central, o de organismos descentralizados, como así también aquellos que se encuentren ubicados
sobre las vías fluviales, lagos, lagunas, y en especial dentro de las jurisdicciones de Parques Nacionales
o Reservas Ecológicas, deberán utilizar biodiesel o bioetanol, en los porcentajes que determine la Autoridad de Aplicación, y el biogas sin corte o mezcla, productos definidos según el artículo 4°. Esta obligación
tendrá vigencia a partir del primer día del cuarto año siguiente al de promulgación de la presente ley, y su
no cumplimiento por parte de los sujetos obligados, dará lugar a las multas que establezca la Autoridad
de Aplicación.

137

�ARTÍCULO 19.- Modifícase la Ley Nº 23.966, Título III de Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y
el Gas Natural, texto ordenado en 1998 y sus modificaciones, de la siguiente forma:
a) Sustitúyese el artículo 4° por el siguiente:
"Artículo 4º: Los productos gravados a que se refiere el artículo 1º y las alícuotas del impuesto son los
siguientes:
Concepto Alícuota
a) Nafta sin plomo, hasta 92 RON 70%
b) Nafta sin plomo, de más de 92 RON 62%
c) Nafta con plomo, hasta 92 RON 70%
d) Nafta con plomo, de más de 92 RON 62%
e) Nafta virgen 62%
f) Gasolina natural 62%
g) Solvente 62%
h) Aguarrás 62%
i) Gas oil 19%
j) Diesel oil 19%
k) Kerosene 19%
La base imponible a tomar en cuenta a los fines de la liquidación del impuesto aplicable a la nafta virgen, la gasolina natural, el solvente y el aguarrás, será la correspondiente a la nafta sin plomo de más de
NOVENTA Y DOS (92) RON.
El monto resultante de la liquidación del impuesto a cargo de los responsables de la obligación tributaria
no podrá ser inferior al que resulte de la aplicación de los montos del impuesto por unidad de medida que
se establecen a continuación:
Concepto $ por litro
a) Nafta sin plomo, hasta 92 RON 0,5375
b) Nafta sin plomo, de más de 92 RON 0,5375
c) Nafta con plomo, hasta 92 RON 0,5375
d) Nafta con plomo, de más de 92 RON 0,5375
e) Nafta virgen 0,5375
f) Gasolina natural 0,5375
g) Solvente 0,5375
h) Aguarrás 0,5375
i) Gas oil 0,15
j) Diesel oil 0,15
k) Kerosene 0,15
También estarán gravados con la alícuota aplicada a las naftas de más de NOVENTA Y DOS (92) RON,
los productos compuestos por una mezcla de hidrocarburos, en la medida que califiquen como naftas de
acuerdo con las especificaciones técnicas del decreto reglamentario, aun cuando sean utilizados en una
etapa intermedia de elaboración, tengan un destino no combustible o se incorporen a productos no gravados, excepto cuando sea de aplicación el inciso c) del artículo 7°.
Facúltase al Poder Ejecutivo nacional para la implementación de las alícuotas diferenciadas para los
combustibles comprendidos en los incisos a), b), c), d) e i), cuando los productos gravados sean destinados al consumo en zonas de frontera, para corregir asimetrías originadas en variaciones del tipo de cam-

138

�SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

bio. Tales alícuotas diferenciadas se aplicarán sobre los volúmenes que a tal efecto disponga para la
respectiva zona de frontera el Poder Ejecutivo Nacional.
El Poder Ejecutivo nacional determinará, a los fines de la presente ley, las características técnicas de
los productos gravados no pudiendo dar efecto retroactivo a dicha caracterización.
El gravamen a que se refiere el artículo 1º no alcanza los biocombustibles que se ajusten a la definición
que establezca la autoridad de aplicación designada por una legislación nacional específica y producidos
por titulares de proyectos que hayan sido aprobados por la misma.
El Poder Ejecutivo nacional queda facultado para incorporar al gravamen productos que sean susceptibles de utilizarse como combustibles líquidos fijando una alícuota similar a la del producto gravado que
puede ser sustituido, salvo el caso de los biocombustibles referidos en el párrafo anterior. En el caso de
éstos, el impuesto estará totalmente satisfecho con el pago del gravamen sobre el componente nafta,
gasoil o diesel oil, según corresponda".
ARTÍCULO 20.- El Poder Ejecutivo nacional, por intermedio de la Subsecretaría de Pequeña y Mediana Empresa y en aplicación del marco legal vigente de la Ley N° 25.300 y sus normas complementarias,
flexibilizará esas normas respecto de los criterios de calificación de riesgo crediticio y previsiones para la
asistencia financiera por parte de entidades sujetas a su contralor, de los proyectos de producción de
biocombustibles y derivados oleoquímicos que sean aprobados por la Autoridad de Aplicación –en un
todo de acuerdo con las previsiones del artículo 3º, inciso d) de la presente ley–, cuyos titulares sean
pequeñas y medianas empresas, las que hayan sido declaradas de interés nacional a la fecha de su
puesta en marcha, certificada por la Autoridad de Aplicación.
ARTÍCULO 21.- Invítase a las Legislaturas Provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a
que adhieran al presente régimen sancionando leyes dentro de su jurisdicción que tengan un objeto principal similar al de la presente ley.
ARTÍCULO 22.- Comuníquese al Poder Ejecutivo."
Saludo a usted muy atentamente

139

��SAGPyA/IICA-Argentina-Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil - Octubre 2005

�Se terminó de imprimir en el mes de
marzo de 2006 en Gráfica San Lorenzo S.R.L.,
Buenos Aires - Argentina

�Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)
Oficina en la Argentina
Bernardo de Irigoyen 88 - 5° Piso
C1072AAB Buenos Aires, Argentina
Tel.: (54-11) 4345-1210
http://www.iica.org.ar

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA)
Av. Paseo Colón 982 - 2° Piso - Of. 220
C1063ACW Buenos Aires, Argentina
Tel.: (54-11) 4349-2222/2223
http://www.sagpya.mecon.gov.ar

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                <text>Obschatko, E.S. de (coord.); Begenisic, F. (coord.)</text>
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                <text>Perspectivas de los biocombustibles en la Argentina y en Brasil</text>
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                    <text>�Scheinkerman de Obschatko, Edith
Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina : diagnóstico y propuestas /
Edith Scheinkerman de Obschatko ; Carlos C. Basañes ; Guillermo D. Martini. - 1a ed. Buenos Aires : Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación / IICA Argentina
(Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) , 2011.
192 p. + 1 CD-ROM ; 28 x 21,6 cm.
ISBN 978-987-27062-8-9
1. Políticas Agrícolas. 2. Cooperativas. 3. Desarrollo Rural. I. Basañes, Carlos C. II.
Martini, Guillermo D. III. Título
CDD 338.188 2
Fecha de catalogación: 22/12/2011
ISBN 978-987-27062-8-9
MAGyP. Subsecretaría de Agricultura Familiar.
Av. Paseo Colón 982, 2° Piso, Oficina 226, (1063) Buenos Aires, Argentina.
IICA
Bernardo de Irigoyen 88, 5° Piso, (1072) Buenos Aires, Argentina.
Coordinación editorial: Edith S. de Obschatko
Corrección de estilo: Liliana D’Attoma
Diseño de portada: Karla Cruz, Imprenta IICA Sede Central

Impreso en Buenos Aires, diciembre de 2011
en Gráfica M&amp;M de Martina Arsamendia, Quilmes 284,
C.P. 1437 - C.A.B.A.
Tirada: 1000 ejemplares.
El MAGyP y el IICA promueven el uso justo de este documento. Se solicita que sea
citado apropiadamente cuando corresponda.
Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad de los autores
y pueden no coincidir con las de las instituciones editoras

2

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�PRESENTACIÓN
Las cooperativas agropecuarias son organizaciones de gran importancia para la agricultura
argentina, tanto por sus aportes a la economía, al comercio agropecuario, al empleo y al
desarrollo regional, como por su valor institucional y político para la unión de los esfuerzos
individuales y para la participación de los productores y de sus familias en la defensa de sus
legítimos intereses. Conforman una experiencia más que centenaria que está estrechamente
ligada a la historia argentina.
Ya en la primera década del siglo XXI, el desarrollo de las cooperativas agropecuarias es
uno de los ejes estratégicos de la política agropecuaria del Gobierno Nacional, plasmada en el
Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, elaborado a lo largo de 2010 y 2011, para el
logro de objetivos de competitividad y equidad social. La promoción de las asociaciones de
productores y, entre ellas, de las cooperativas, ha sido uno de los principales instrumentos de
la política agropecuaria ejecutada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca desde el
año 2003 y, en particular, por la Subsecretaría de Agricultura Familiar.
Por su parte, el Instituto Interamericano para la Agricultura (IICA), cuyo objetivo es “apoyar a los Estados miembros en sus esfuerzos dirigidos a fortalecer y hacer más competitivo,
productivo y sostenible el sector agrícola y su base de recursos naturales, así como a lograr un
desarrollo rural inclusivo y en armonía con el ambiente”, tiene entre los objetivos estratégicos
del Plan de Mediano Plazo 2010-2014 el de “potenciar la contribución de la agricultura al desarrollo de los territorios y al bienestar rural” y en particular “mejorar las condiciones de la agricultura de pequeña escala y la agricultura familiar”. Uno de los instrumentos que utiliza para el
logro de estos objetivos es la gestión del conocimiento para la agricultura y el bienestar rural.
Los propósitos de este estudio, realizado conjuntamente entre ambas instituciones, son:
•

recopilar, analizar y poner a disposición pública la información cuantitativa existente en
el país sobre la situación actual y evolución reciente de las cooperativas agropecuarias;

•

desarrollar un marco conceptual adecuado para el estudio de las instituciones cooperativas a partir de su naturaleza específica y de las múltiples configuraciones que presentan de acuerdo a sus distintas finalidades y contextos;

•

identificar las transformaciones institucionales en las organizaciones cooperativas y
las tendencias más destacables;

•

analizar la experiencia de las cooperativas con relación a la evolución y perspectivas de
las explotaciones agropecuarias familiares del país;

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

3

�•

analizar la adecuación del marco institucional (administración pública y normativa) y las
tendencias y necesidades de las cooperativas agropecuarias; y

•

formular propuestas de lineamientos de estrategias y políticas para el desarrollo cooperativo agropecuario en general y, en particular, para constituirse en una herramienta
importante de promoción del desarrollo de la agricultura familiar.

La Subsecretaría de Agricultura Familiar del MAGyP, la Unidad para el Cambio Rural-UCARdel MAGYP y el IICA unieron recursos técnicos y financieros para el estudio y ofrecen al público los resultados, con la aspiración de establecer un umbral de conocimiento y ofrecer sugerencias para el diseño de estrategias y políticas para el fortalecimiento de las cooperativas
agropecuarias y de su aporte a la sociedad.

Lic. Jorge Neme
UCAR

Ing. Guillermo D. Martini
SSAF

Dr. Victor Arrúa Maidana
IICA

AGRADECIMIENTOS
Se agradece la colaboración de instituciones y personas que aportaron información y
opiniones para la elaboración de este trabajo. En particular, a funcionarios y técnicos
de las diversas áreas del MAGyP, en las Secretarías de Desarrollo Rural y Agricultura
Familiar y de Agricultura, Ganadería y Pesca; al INYM; al INV; al INAES; al INDEC; a
la AFIP; a los funcionarios y técnicos de varias provincias, en las áreas de agricultura
familiar y de cooperativas; a la Dra. Mirta Vuotto y al Sr. Miguel Dedic.
A todos ellos, muchas gracias.
.

4

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�ÍNDICE
RESUMEN

9

SIGLAS

15

I.

ANTECEDENTES, OBJETIVOS y MARCO CONCEPTUAL

17

I.1.

Antecedentes institucionales del estudio

17

I.2.

Objetivos y metodología
I.2.1. Objetivos
I.2.2. Metodología

19

I.3.

Marco conceptual
I.3.1. La naturaleza de la empresa cooperativa
I.3.2. Los tipos de empresas cooperativas
I.3.3. La finalidad económica interna de la cooperativa
I.3.4. Componentes principales de la institucionalidad cooperativa

21

II.

MARCO INSTITUCIONAL DE LAS COOPERATIVAS
AGROPECUARIAS

37

II.1

Legislación. Marco normativo vigente
II.1.1. Constitución
II.1.2. Asociados
II.1.3. Capital
II.1.4. Contabilidad y ejercicio social
II.1.5. Asambleas
II.1.6. Administración y fiscalización privada
II.1.7. Integración
II.1.8. Disolución y liquidación
II.1.9. Fiscalización pública y promoción
II.1.10. Cooperativas de trabajo

37

II.2.

Principales tópicos legales vinculados a las innovaciones
institucionales de las cooperativas agropecuarias
II.2.1. Capital
II.2.2. Integración
II.2.3. Operaciones con terceros
II.2.4. Cooperativas y pequeños agricultores familiares

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

44

5

�III.

IV.

II.3.

Tratamiento impositivo de las cooperativas agropecuarias
II.3.1. Impuestos nacionales
II.3.2. Impuestos provinciales

50

II.4.

Las cooperativas en la Administración Pública nacional y provincial
II.4.1. Ámbito nacional
II.4.2. Ámbito provincial

52

II.5.

La integración en el cooperativismo agrario argentino
II.5.1. Aspectos generales de la integración
II.5.2. Evolución y situación actual de la integración
de las cooperativas agropecuarias en la Argentina

58

DIAGNÓSTICO y SITUACIÓN ACTUAL
DE LAS COOPERATIVAS AGROPECUARIAS

71

III.1.

Breve panorama histórico en la Argentina
III.1.1. El cooperativismo en la Argentina
III.1.2. El cooperativismo agrario en la Argentina

71

III.2.

Dimensión y estructura actual del cooperativismo agropecuario

79

III.3.

Importancia de las cooperativas en la organización
de los productores agropecuarios

88

III.4.

Importancia económica y sectorial de las cooperativas agropecuarias
III.4.1. Importancia en la economía
III.4.2. Importancia en las exportaciones sectoriales
III.4.3. Evolución reciente y situación actual de las cooperativas
en las principales cadenas agropecuarias

III.5.

Diagnóstico institucional
III.5.1. Principales transformaciones institucionales
III.5.2. Análisis de modelos tradicionales y emergentes

6

112

COOPERATIVAS y PRODUCTORES
EN SITUACIÓN DE EXCLUSIÓN

141

IV.1.

Los pequeños productores y las cooperativas agropecuarias

141

IV.2.

Modelos de integración: las experiencias exitosas
de FECOAGRO Y FECOPAM

148

Articulación de cooperativas consolidadas y cooperativas
de pequeños productores

154

IV.3.

V.

93

PROPUESTA DE ABORDAJE
DE LA PROBLEMÁTICA COOPERATIVA

157

V.1.

La problemática cooperativa

157

V.2.

Hacia una estrategia para el fortalecimiento cooperativo

161

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�VI.

BIBLIOGRAFÍA

175

VII.

LISTA DE CUADROS Y GRÁFICOS DEL TEXTO
Y DE LOS ANEXOS

185

VIII.

CONTENIDO DEL CD
-

Texto del libro

-

Anexos

I.

INAES - Censo, procesamientos y datos del padrón de cooperativas.

II.

Estadísticas y procesamientos de los Censos Nacionales Económicos
1994 y 2004/2005.

III.

Estadísticas y procesamientos del Censo Nacional Agropecuario
2002.

IV.

Estadísticas y procesamientos sobre exportaciones agropecuarias y
totales.

V.

Estadísticas y procesamientos sobre exportaciones de granos y subproductos-MAGyP-Dirección de Mercados Agrícolas.

VI.

Estadísticas y procesamientos sobre comercialización de granos y
ganados-MAGyP-Dirección de Control de Gestión Comercial.

VII.

Estadísticas y procesamientos sobre comercialización de lácteos
MAGyP- Dirección de Control de Gestión Comercial.

VIII.

Estadísticas del Departamento de Tabaco del MAGyP y del INYM.

IX.

Guía de entrevistas

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

7

�8

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�RESUMEN
Los objetivos del estudio
El objetivo general del estudio es integrar y mejorar el conocimiento disponible sobre cooperativas agropecuarias en la Argentina y contribuir a identificar, para el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca, estrategias conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa
en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios
para los agricultores familiares del país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de
productos e insumos agropecuarios y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y
calidad de vida de las familias rurales y aumentar su participación en la economía agropecuaria y en la dinámica social.

Evolución e importancia
•

El cooperativismo agropecuario en la Argentina es un sector social y económico pujante, con presencia en la mayoría de los productos agropecuarios, e instalado en todas
las regiones. Sus entidades buscan adecuarse a las exigencias del momento económico y social, realizando cambios institucionales, iniciativas de mayor agregado de
valor, actividades de investigación y desarrollo, capacitación, promoción de juventudes cooperativistas, entre otras.

•

La primera cooperativa agropecuaria se creó en el año 1898 en Pigué, provincia de
Buenos Aires. En las décadas siguientes el movimiento cooperativo se fortaleció notablemente, en respuesta a las necesidades de mejorar las condiciones de aprovisionamiento y comercialización. Durante el período de gobierno peronista de 1946-1955 se
produjo un aumento importante del número de cooperativas. Posteriormente, desaparecieron muchas entidades y las nuevas que se crearon tuvieron una baja tasa de
supervivencia. Desde 1995 se registra un nuevo crecimiento de entidades, el que se
acentúa notablemente después del año 2003.

•

A fines de 2010, el INAES registraba 1606 cooperativas agropecuarias activas, de las
cuales el 50% se encontraba en condición de regular –haber presentado al menos un
balance en los años 2007-2008-2009. De dicho total de cooperativas activas, 966 se
habían creado en la década 2001-2010, aunque sólo el 38% de éstas estaba en condición de regular. La mayor cantidad de cooperativas, en esa década, fue constituida en
las provincias de Misiones, Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán y San Juan.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

9

�10

•

En 2006, la Región Pampeana concentraba el mayor número de cooperativas (63%)
y de asociados (87%). El NEA registraba el 13% de las cooperativas y el 9% de los
asociados.

•

La presencia de las cooperativas es relativamente importante en cereales, oleaginosas, lácteos, vinos, algodón, yerba mate, tabaco y miel. En cambio, es exigua en aceites, harinas, carnes, jugos, frutas y hortalizas. Estas diferencias obedecen a razones
específicas en cada rubro.

•

Según el año de constitución, entre las cooperativas actualmente activas se puede
distinguir un grupo, creado en un período que va desde fines del siglo XIX hasta el año
1955, al que se denominó en este trabajo “núcleo histórico”. Según el Censo de
INAES en 2006, este grupo incluía a 232 cooperativas (el 47% de las censadas) y contribuía al conjunto cooperativo con el 85% de los activos y el 77% de los ingresos.
Considerando el padrón completo, a 2010, dicho grupo es de 319 cooperativas.

•

El dato del número de asociados a las cooperativas agropecuarias varía según la fuente y unidad de análisis censal. Para el Censo del INAES, en 2006, 122.710 asociados
“habían tomado servicio de la cooperativa”. Según el Censo Nacional Agropecuario
2002, 44.601 productores estaban asociados a cooperativas. Esta divergencia se
puede atribuir a razones de cobertura y metodología de ambos censos, pero refleja la
necesidad de avanzar hacia bases de datos específicas y especializadas.

•

Según el CNA 2002, las cooperativas son la principal forma organizativa de los productores agropecuarios. La mayor parte de los asociados a cooperativas (el 79%) pertenecen a las explotaciones agropecuarias familiares, y en particular a los tipos de productores más pequeños. Sin embargo, los pequeños productores asociados a cooperativas son una fracción muy pequeña del total de su categoría (el 9%).

•

Las explotaciones cuyos responsables están cooperativizados se encuentran principalmente en la Región Pampeana, en consonancia con la localización de la mayor
parte de las cooperativas y los rubros a que se dedican. En las regiones extrapampeanas el porcentaje de productores asociados a cooperativas es muy reducido, y esto se
acentúa entre los productores más pequeños. En este grupo, si se excluyen la Región
Pampeana y la Mesopotamia, sólo el 3,3% está asociado a cooperativas.

•

La cantidad de productores cooperativizados cayó significativamente entre 1988 y
2002, en mayor proporción que la caída del número total de EAP, como consecuencia
del impacto de los cambios macroeconómicos y dificultades sectoriales. En la Región
Pampeana la disminución de EAP cooperativizadas se verificó en mayor medida que
en el promedio nacional.

•

Las principales actividades desarrolladas por las cooperativas agropecuarias son dos:
la comercialización y la elaboración de productos agropecuarios, en proporciones del
60% y del 40%, respectivamente, del total de entidades.

•

La participación cooperativa en el valor de producción del comercio de productos agropecuarios era, en 2003, del orden del 12%. En los productos agrícolas (principalmente, granos) subía al 24%. Las cooperativas tenían en 2010 una capacidad de acopio de
granos de 11,7 millones de toneladas, un 22% del total nacional.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

En las actividades agroindustriales, para el valor de producción del año 2003, se destaca la participación en tabaco (50%), desmotado de algodón (31%), lácteos ( 22%),
yerba mate (19%) y vinos (14%). En promedio de todas las ramas, llega al 5%. En las
ramas de aceites, harinas y carnes, que son las que aportan el mayor valor de la agroindustria, la participación cooperativa es del 1,5%.

•

No se aprecia, entre 1993 y 2003, avance significativo de cooperativas en nuevas actividades agroindustriales. Se ha consolidado o mantenido la participación cooperativa
en aquellas ramas donde su presencia ya era tradicional.

•

Entre 1993 y 2003 se observa un proceso de concentración (reducción de número de
locales) y de aumento de la productividad de las cooperativas. En el caso de las actividades comerciales, esto les ha permitido conservar la participación en mercados que
se han expandido. En cambio, en las actividades agroindustriales, a pesar del aumento de productividad, la participación cooperativa ha caído del 8% al 5%.

•

La participación de las cooperativas en la exportación de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario fue del 4,4% en promedio del período 2000-2010,
porcentaje que se mantuvo muy estable en dicho lapso. Por orden de importancia, por
productos, fue de: tabaco: 49%; lácteos: 22%; cereales: 7%; semillas oleaginosas:
7%; bebidas y líquidos alcohólicos: 5%. En otros productos la participación fue inferior
al promedio. En valores, los granos explican lo sustancial de las exportaciones cooperativas y su expansión en el período.

Análisis institucional. Tendencias
•

Para el análisis de la institución “cooperativa agropecuaria”, se utiliza en el trabajo un
marco conceptual que considera a la “finalidad económica interna” como elemento
principal, y que focaliza la atención en los siguientes componentes: sistema de participación, organización de los servicios, organización del trabajo, sistema de capitalización, modalidades de articulación con la cadena de valor y articulación con el desarrollo
territorial.

•

Para el análisis de las tendencias y la formulación de propuestas se utiliza el siguiente
agrupamiento ad hoc, organizado básicamente sobre algunos rasgos sobresalientes de
las entidades: cooperativas tradicionales (incluyendo megacooperativas, tradicionales
consolidadas, tradicionales en crisis y tradicionales emergentes por nuevos productos o
nuevos mercados); cooperativas de agregado de valor; cooperativas de provisión de
insumos; cooperativas de negociación; mercados cooperativos; cooperativas de productores en situación de exclusión (incluyendo cooperativas agrarias de gestión de la
producción, de trabajo de producción colectiva y de trabajo para servicios rurales).

•

Los cambios macroeconómicos y sectoriales de las últimas décadas han exigido transformaciones importantes en las instituciones cooperativas, verificándose las siguientes tendencias: concentración administrativa y dispersión territorial, con el consecuente proceso de sofisticación de los sistemas de participación; recentraje de sus
actividades; profesionalización de su gestión; prevalencia del cálculo económico y de
relaciones contractuales de largo plazo en el vínculo con los asociados; innovaciones
en los sistemas de capitalización orientados a mejorar la previsibilidad en el tratamiento del capital; centralización de los sistemas de integración intercooperativa; pérdida de capital social para participar en la organización territorial.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

11

�•

En el texto se analizan varias experiencias de transformación institucional, significativas y relevantes para el diseño de políticas de promoción y ampliación de las organizaciones cooperativas.

•

La integración cooperativa –en cooperativas de segundo y tercer grado– es importante y tiene larga data en el país. En la actualidad hay 16 entidades de segundo grado
activas. Paralelamente se han desarrollado otras formas de integración para mejorar la
articulación de los productores con las distintas cadenas de valor, como las fusiones y
absorciones, la transformación de cooperativas de segundo grado en cooperativas de
primero, servicios a productores brindados directamente por organizaciones de segundo grado, pérdida de autonomía de cooperativas de primer grado respecto a las de
segundo, integración en la cooperativa de segundo de actividades propias de las cooperativas de base, y otros.

•

La especificidad de las cooperativas agropecuarias y las exigencias que imponen los
cambios en el contexto hacen que el marco legal que regula a las cooperativas (ley de
cooperativas y resoluciones de la autoridad de aplicación) no resulte suficientemente
adecuado, tanto respecto a las cooperativas consolidadas (tratamiento del capital, sistemas de integración, etc.) como a las cooperativas emergentes de productores en
situación de exclusión (simplificación administrativa y modelos estatutarios apropiados). También en el tratamiento impositivo de las cooperativas presenta algunos aspectos no satisfactorios, además de una notable heterogeneidad según la actividad y las
jurisdicciones provinciales.

•

Existe un marco legal específico para cooperativas y una autoridad de aplicación, el
INAES. Asimismo, hay un importante número de agencias públicas nacionales y provinciales vinculadas directa o indirectamente a la promoción de estas organizaciones,
pero no existe una instancia que formule una política de cooperativas en el marco de
las políticas de desarrollo agropecuario y cumpla un rol de articulación institucional.

Las cooperativas y los pequeños productores agropecuarios

12

•

A partir de 2003 la política agropecuaria ha prestado particular atención a la situación
de pequeños productores y agricultores familiares y a la promoción del asociativismo,
fortaleciendo programas anteriores y creando nuevos. Como resultado, se formó un
gran número de asociaciones de productores agropecuarios, paralelamente a la creación del FONAF. Sin embargo, es reducida la proporción de las mismas que adoptaron
la forma jurídica de cooperativas.

•

Las limitaciones de los pequeños productores para lograr experiencias sostenibles de
organización cooperativa pueden sintetizarse en: falta de recursos para la producción
primaria; bajos ingresos familiares; falta de modelos de gestión asociada de la producción; economía informal; pesada carga administrativa; falta de un plan de negocios; no integración en entidades de grado superior; falta de capacitación.

•

Se analizan en el estudio dos experiencias de integración cooperativa con preponderancia de productores inicialmente en situación de exclusión social: FECOAGRO y
FECOPAM. Los principales factores de éxito que surgen son: continuidad de las políticas públicas, modelos de autogestión, plan de negocios con orientación de mercado,
centralización del control en la federación, etc. Otro modelo para la inclusión de pequeños productores es el instrumentado por algunas cooperativas consolidadas, como es

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�el caso de La Agrícola Regional, la Unión Agrícola de Avellaneda, La Riojana, Jardín
América, entre otras, desarrollando proyectos conjuntos con responsabilidades y
aportes diferenciados.

Estrategia
•

Las cooperativas agropecuarias pueden crecer y fortalecerse en beneficio de sus asociados y para acrecentar el capital social de los territorios en que están insertas. Sus
valores básicos de igualdad, solidaridad y democracia son relevantes y absolutamente
consistentes con una visión del sector agropecuario y agroalimentario argentino competitivo, inclusivo y sustentable. Para ello se requieren estrategias, políticas y acciones conducentes.

•

El objetivo general de una política de cooperativas agropecuarias es lograr su expansión y fortalecimiento para consolidar organizaciones sustentables que incluyan un
mayor número de productores agropecuarios y contribuyan al desarrollo territorial. La
estrategia tendría componentes generales y diferenciados.

•

En relación a los pequeños productores y agricultores familiares la estrategia tiene
componentes específicos:
–

fortalecer las capacidades y recursos financieros y de gestión de los pequeños
productores para integrar sociedades cooperativas sustentables, a través de acciones conjuntas con federaciones y cooperativas consolidadas y destinando recursos públicos para subsidios de algunos componentes. Los instrumentos posibles
son: planes de producción programada (orientados a pequeños productores en
situación de exclusión y organizados por cooperativas consolidadas), y proyectos
de agregado de valor con escala (organizados por federaciones de cooperativas de
pequeños productores en situación de exclusión);
facilitar a pequeños productores y agricultores familiares la negociación colectiva
en las cadenas agroindustriales concentradas y en los mercados de productos
frescos y artesanales, con normativa adecuada, asistencia técnica y capacitación.

•

En relación al conjunto de cooperativas, los componentes son:
–

contar con un marco legal adecuado a las nuevas situaciones que enfrentan las
cooperativas, tanto las consolidadas como emergentes;

–

fortalecer las capacidades de productores, técnicos, facilitadores y funcionarios
del área cooperativa;

–

formular proyectos de desarrollo cooperativo que atiendan los objetivos de la política y que articulen las políticas y los instrumentos de la política agropecuaria;

–

generar, con carácter permanente, la información necesaria sobre cooperativas
agropecuarias que permita la formulación, seguimiento y evaluación de políticas,
programas y proyectos, y la realización de estudios e investigaciones;

–

contar con una institucionalidad específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias, que permita la formulación y ejecución de políticas, programas y proyectos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

13

�14

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�SIGLAS
ACA
ACI
AFIP
AFPA
BCRA
CCPA
CDC
CESCyM
CNE
CONINAGRO
COOPERAR
CPC
CREA
EAP
FACA
FACPCE
FECOVITA
FET
FIDA
FRC
IICA
INAC
INACYM
INAES
INAM
INDEC
INTA
INTI
INV
INYM
IPAC
MAGyP
MIPyMEs
MOA
NEA
NOA
OLC

Asociación de Cooperativas Argentinas
Alianza Cooperativa Internacional
Administración Federal de Ingresos Públicos
Agricultural Fair Practices Act
Banco Central de la República Argentina
California Canning Peach Association
Centros de Desarrollo Cooperativo
Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales
Censo Nacional Económico
Confederación Intercooperativa Agropecuaria
Confederación Cooperativa de la República Argentina
Centros Primarios Cooperativos
Consorcio Regional de Experimentación Agrícola
Explotaciones Agropecuarias Familiares
Federación Argentina de Cooperativas Agrarias
Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas
Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas
Fondo Especial de Tabaco
Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola
Fondo Rotativo de Consolidación
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
Instituto Nacional de Acción Cooperativa
Instituto Nacional de Acción Cooperativa y Mutual
Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social
Instituto Nacional de Acción Mutual
Instituto Nacional de Estadística y Censos
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
Instituto Nacional de Tecnología Industrial
Instituto Nacional de Vitivinicultura
Instituto Nacional de la Yerba Mate
Instituto Provincial de Acción Cooperativa
Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca - República Argentina
Micro, Pequeñas y Medianas Empresas
Manufacturas de Origen Agropecuario
Noreste Argentino
Noroeste Argentino
Órganos Locales Competentes

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

15

�ONCCA
PAPyMP
PEA
PRODERNEA
PRODERNOA
PROFAM
PROFEDER
PROINDER
PROSAP
PyMES
SA
SENASA
SSAF
TICOCA
UAA
UCAL
UCAR
UCEF
UNCOGA
USDA

16

Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario
Plan de Apoyo a Pequeños y Medianos Productores
Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial
Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noreste Argentino
Proyecto de Desarrollo Rural de las Provincias del Noroeste Argentino
Programa para Productores Familiares (INTA)
Programa Federal de Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable
Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios
Programa de Servicios Agrícolas Provinciales
Pequeñas y Medianas Empresas
Sociedad Anónima
Servicio Nacional de Sanidad Animal
Subsecretaría de Agricultura Familiar
Títulos Cooperativos de Capitalización
Unión Agrícola de Avellaneda
Unión de Cooperativas Algodoneras
Unidad para el Cambio Rural
Unidad de Coordinación y Evaluación del Financiamiento
Unión de Cooperativas Ganaderas
United States Department of Agriculture

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�I. ANTECEDENTES, OBJETIVOS Y
MARCO CONCEPTUAL
I.1.

Antecedentes institucionales del estudio

En 2011, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP) concluyó la formulación
del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2020 (PEA2),
en cuyo proceso convocó a participar al propio Ministerio y a las áreas del Gobierno Nacional
vinculadas a la temática, a los gobiernos provinciales y municipales, a organismos internacionales, a representantes del sector productivo, a integrantes del sistema científico, tecnológico
y académico y a representantes de organizaciones gremiales. En los documentos del PEA se
establece que la Visión del Plan está centrada en dos conceptos: soberanía decisional y humanismo social, y que para su logro debe promoverse “fuertemente la asociatividad como estrategia para el desarrollo económico, social y territorial de la Nación, con solidaridad y justicia” y
se expresa el propósito de integrar “la agricultura familiar en un pujante modelo asociativo y
cooperativo”. En suma, la promoción de la organización asociativa para resolver problemas de
orden general y de los productores está colocada en unos de los primeros niveles de la actual
política del Gobierno.
La Subsecretaría de Agricultura Familiar (SSAF), creada en 2008 en el ámbito de la ex
Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, tiene entre sus objetivos “elaborar,
coordinar y ejecutar políticas, planes y programas para el desarrollo rural, atendiendo a las
necesidades específicas de los diversos actores, regiones y sectores agroproductivos” e
“identificar, diseñar y ejecutar políticas y programas que atiendan las necesidades específicas
del sector de la agricultura familiar”, y ha definido una estrategia de fortalecimiento de las formas asociativas para la agricultura familiar.
Por su parte, la misión del Instituto Interamericano para la Agricultura (IICA) es proveer cooperación técnica, innovación y conocimiento especializado para el desarrollo competitivo y sustentable de la agricultura de las Américas y el mejoramiento de la vida de los habitantes del
campo en los Estados Miembros. Su Plan de Mediano Plazo 2010-2014 tiene entre sus objetivos estratégicos el de “potenciar la contribución de la agricultura al desarrollo de los territorios
y al bienestar rural” y, en particular, “mejorar las condiciones de la agricultura de pequeña escala y la agricultura familiar”. En este marco, la Oficina del IICA en la Argentina coopera con el
MAGyP en la temática de los pequeños productores y la agricultura familiar, a través de la realización de estudios sobre el tema. El primero, titulado Los pequeños productores en la República
Argentina. Importancia en la producción agropecuaria y en el empleo en base al Censo Nacional
Agropecuario 2002, se realizó en el marco del área de Fortalecimiento Institucional del Proyecto

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

17

�de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER); y el segundo, Las explotaciones agropecuarias familiares en la Argentina: un análisis en base al Censo Nacional
Agropecuario 2002, se realizó en cooperación con el PROINDER y la SSAF.
Los resultados de dichos estudios fueron utilizados por los formuladores de políticas y
para distintas áreas de intervención del Gobierno: en la propia Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) y actual MAGyP, en el Congreso Nacional, en el
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y en el Servicio Nacional de Seguridad
Alimentaria (SENASA), y también aportaron elementos de juicio para expertos académicos y
otros usuarios.
Los mencionados estudios sobre pequeños productores y explotaciones familiares permitieron identificar que en 2002 había 251.116 explotaciones agropecuarias familiares, lo que
representaba el 76% de las explotaciones del país y cubría el 18% de la superficie. Uno de los
resultados más importantes fue poder determinar distintos tipos de explotaciones dentro del
universo de la agricultura familiar, en relación con el nivel de capital disponible. Se pudieron
distinguir así cuatro tipos. Los dos tipos de menor nivel de capital tienen restricciones muy
severas a su viabilidad como unidades económicas de explotación, precisamente porque
dicho capital no le permite generar un valor de producción suficiente para mantener su familia
y reproducirse como unidad económica. De ello deriva que la mayoría deba complementar sus
ingresos con fuentes extraprediales, principalmente como asalariados, sea en actividades
agropecuarias o no. El procesamiento reveló que había 171.836 explotaciones incluidas en
esos dos tipos, lo que representaba el 68% de las explotaciones familiares y el 51% del total
de explotaciones agropecuarias.
La perdurabilidad de estas explotaciones como parte del complejo productivo del país, y la
posibilidad de aumentar los ingresos familiares y mejorar el bienestar, parecen estar necesariamente relacionados con el aumento de la escala de la explotación que le permita reducir los
costos y acceder a innovaciones tecnológicas y de gestión. Esta mayor escala se puede obtener por la vía de la asociación entre distintas explotaciones.
En el país existe una larga experiencia de formas asociativas. En el ámbito agropecuario las
cooperativas datan desde fines del siglo XIX y hay una rica historia de éxitos, y también algunos
fracasos. De esa experiencia hay mucho que aprender. Desde la recuperación de la democracia,
en la penúltima década del siglo XX, se pusieron en marcha en la ex Secretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca y en el INTA varios programas de intervención en agricultura familiar y desarrollo rural: PSA, PROINDER, PRODERNEA, PRODERNOA, PROSAP, Cambio Rural, PROFEDER (INTA) y PROHUERTA (INTA). Estos programas han tenido al asociativismo entre sus estrategias básicas, aunque en buena parte de los casos, las formas asociativas no adoptaron formas
jurídicas permanentes, ya que estuvieron vinculadas a proyectos específicos.
Finalizado el estudio “Las Explotaciones Agropecuarias Familiares”, desde la Subsecretaría
de Agricultura Familiar surgió el interés y la necesidad de realizar un estudio sobre las cooperativas agropecuarias, que brindara elementos para mejorar la situación de los pequeños productores a través de dicho formato organizativo. La Subsecretaría cuenta con muchos elementos de juicio, antecedentes y trabajo ya realizado que puede ser organizado y complementado para conducir a la formulación de políticas en materia de asociativismo, por lo cual
consideró prioritario este estudio. Desde la Unidad para el Cambio Rural del MAGYP-UCAR se
coincidió con esta prioridad, por lo cual gestionó ante el Fondo Internacional de Desarrollo

18

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Agrícola (FIDA) su financiación, con fondos del Proyecto de Desarrollo Rural de la Patagonia,
que se desarrolla en el ámbito del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.
Por otra parte, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), que es la
autoridad de aplicación de la Ley de Cooperativas, facilitó el acceso a la base de datos del
Reempadronamiento y Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales.

I.2.

Objetivos y metodología
I.2.1.

Objetivos

El objetivo general del estudio es integrar y mejorar el conocimiento disponible sobre cooperativas agropecuarias en la Argentina y contribuir a identificar, para el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca, estrategias conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa
en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios
para los agricultores familiares del país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de
productos e insumos agropecuarios y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y
calidad de la vida de las familias rurales y aumentar su participación en la economía agropecuaria y en la dinámica social.
Los objetivos específicos son los siguientes:
•

Actualizar el diagnóstico sobre la situación de las cooperativas y formas asociativas
agropecuarias en el país, sobre la base de información cuantitativa y cualitativa.
Interesa conocer la penetración de la forma cooperativa entre los productores agropecuarios, su importancia en la economía y en las principales cadenas agropecuarias,
la época de constitución, la estructura por antigüedad y tamaño de la cooperativa, las
exportaciones realizadas por cooperativas y otras variables.

•

Detectar las modalidades institucionales predominantes y las transformaciones operadas en las dos últimas décadas.

•

Relevar la institucionalidad pública orientada a las cooperativas, en el Estado Nacional
y en las Provincias.

•

Validar el diagnóstico realizado con referentes reconocidos del tema cooperativas y
con entrevistas, encuestas en terreno y estudios de caso.

•

Identificar los ejes de una propuesta para el fortalecimiento y desarrollo de las cooperativas y asociaciones existentes y la promoción de su papel en el conjunto del sistema agroalimentario y agroindustrial.

I.2.2.

Metodología

La metodología aplicada para formular el diagnóstico incluyó información cuantitativa y
cualitativa.
Un propósito de esta investigación fue mejorar significativamente la disponibilidad de
datos, de manera de contar con un diagnóstico fundamentado de las principales tendencias en
cuanto a evolución, estructura, asociados, importancia en la economía y en las exportaciones, y
otros aspectos. Al momento de iniciarse este estudio, la información cuantitativa era muy esca-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

19

�sa. Se encontraba en los datos publicados del Censo Nacional Agropecuario 2002 y del
Reempadronamiento y Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales realizado por el
INAES, los cuales proporcionaban algunos datos agregados. La principal dificultad para obtener
información cuantitativa es que los organismos no llevan estadísticas separadas que identifiquen a las empresas cooperativas, por lo cual fue necesario pedir procesamientos especiales.
Para tal fin, se realizaron las siguientes actividades de relevamiento de datos:
•

Datos sobre empresas cooperativas en las distintas ramas económicas relevadas en
el Censo Nacional Económico 2004 y 1994. Se solicitaron al Instituto Nacional de
Estadística y Censos (INDEC) procesamientos especiales para determinar el número
de locales, personal ocupado, valor de producción y valor agregado por rama, a cinco
dígitos –salvo que la rama tuviera “secreto estadístico”, por incluir tres o menos
empresas.

•

Datos sobre las exportaciones realizadas por las empresas cooperativas en los distintos rubros del comercio exterior agropecuario (Capítulos 1 a 24 y posiciones de cuatro
o seis dígitos). Se solicitó a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) el
procesamiento especial de las exportaciones del período 1999 a 2010, para identificar
aquellas realizadas por empresas cooperativas.

•

Datos sobre los volúmenes comercializados por las empresas cooperativas en distintas cadenas agropecuarias: cereales, oleaginosas, carne vacuna, productos lácteos.
Se recopilaron los datos disponibles del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca,
en la Dirección de Mercados Agroalimentarios, y se solicitaron procesamientos especiales a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA).

•

Datos sobre participación de cooperativas en otras cadenas. Se solicitaron procesamientos especiales al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), al Programa de
Reconversión de las Áreas Tabacaleras (PRAT) y al Instituto Nacional de la Yerba Mate
(INYM).

•

Nuevo procesamiento de la Sección Agropecuaria del Censo Económico Sectorial de
Cooperativas y Mutuales, realizado por el INAES en el año 2006. Se solicitaron datos
sobre aspectos no incluidos en la publicación original referidos a volumen de productos de origen vegetal y animal comercializados por cooperativas; discriminación según
tamaños; clasificación por regiones, ingresos y activos de las cooperativas; clasificados por año de constitución, y otros. Este procesamiento fue realizado por la Universidad
Nacional de Tres de Febrero, institución que también había realizado el procesamiento original del Censo.

Frente a la aspiración de lograr una información de alcance universal, sólida y explicativa,
es necesario destacar que ésta proviene de diferentes fuentes y estadísticas, que persiguen
distintos objetivos y cubren períodos no siempre coincidentes. Algunas están muy actualizadas y otras, referidas a varios años atrás, no incorporan cambios ocurridos con posterioridad.
Para manejar esta masa informativa se recurrió a las “buenas prácticas” de investigación, tratando de confirmar los valores, cuestionando los que no tenían coherencia, y explicitando las
definiciones de cada uno de los indicadores. En algunos casos en que los valores absolutos
pudieran despertar dudas, se enfatizó en los valores relativos y las proporciones.
En cuanto a la información cualitativa, surge de varios tipos de fuentes de información:

20

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

la revisión de la abundante bibliografía disponible sobre el tema;

•

las entrevistas y encuestas a referentes calificados, entre ellos: funcionarios del
MAGyP en diversas áreas, funcionarios del INAES, Directores de Cooperativas de las
Provincias y técnicos del INTA;

•

la revisión de los estudios de caso de cooperativas realizados en 2010 y 2011 por la
SSAF;

•

la realización de encuestas a cooperativas constituidas después de 2003, seleccionadas conjuntamente con los delegados de la SSAF en algunas provincias, y a otras cooperativas.

I.3.

Marco conceptual

El objeto de estudio del presente trabajo es la institución cooperativa agropecuaria.
Corresponde, por lo tanto, definir la naturaleza de la empresa cooperativa y los tipos de cooperativas que se considerarán.

I.3.1.

La naturaleza de la empresa cooperativa

Según la Alianza Cooperativa Internacional (ACI)1 una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se unen voluntariamente para enfrentar necesidades y aspiraciones
económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta, democráticamente controlada, basándose en los valores de ayuda mutua, responsabilidad,
democracia, igualdad, equidad y solidaridad.
A diferencia de otros modelos societarios, las cooperativas son entidades fundadas en el
esfuerzo propio y la ayuda mutua para organizar y prestar servicios, y se rigen por un conjunto
de principios internacionalmente consagrados, reconocidos en general por la mayoría de las
legislaciones2.
La cooperativa es, a la vez, una asociación de personas y una empresa común a través de
la cual los asociados persiguen sus objetivos.
•

La estructura de la asociación –abierta sin restricción a quienes la cooperativa puede
extender sus beneficios–, está integrada por personas que se asocian por libre voluntad con objeto de satisfacer necesidades similares, mediante una empresa.

1
Organización no gubernamental independiente, fundada en Londres en 1895, que reúne, representa y sirve a organizaciones
cooperativas en todo el mundo. Sus 239 miembros son organizaciones cooperativas nacionales e internacionales de todos los
sectores de actividad y de 89 países, que en total representan aproximadamente 800 millones de personas en todo el mundo. Sus
prioridades y actividades se centran en la promoción y defensa de la identidad cooperativa, asegurando que la empresa cooperativa es una forma reconocida de empresa capaz de competir en el mercado.
2
Los Principios Cooperativos fueron formulados en 1844 en los estatutos de la ”Sociedad Equitativa de los Pioneros de
Rochdale” para orientar y consolidar la propia organización. Se considera el origen del cooperativismo de consumo en Gran
Bretaña, cuyo desarrollo abarcó posteriormente Europa Continental y el resto del mundo. En 1937 y 1966 la ACI llevó a cabo
amplias revisiones que resultaron en una formulación de los principios básicos que unen a las cooperativas de todo el mundo. La
última revisión comenzó en 1988 y culminó en setiembre de 1995 en el Congreso del Centenario de la ACI realizado en Manchester,
donde se analizó el tema de la identidad cooperativa. Los principios aprobados en esa ocasión y aún vigentes son: 1. Membresía
abierta y voluntaria, 2. Control democrático de los miembros, 3. Participación económica de los miembros, 4. Autonomía e independencia, 5. Educación, entrenamiento e información, 6. Cooperación entre cooperativas y 7. Compromiso con la comunidad.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

21

�•

Los asociados constituyen el lugar de encuentro de las funciones económicas y sociales, y el órgano supremo de expresión de la voluntad social es la asamblea general. En
ella pueden participar los miembros o sus representantes elegidos, sobre el principio
de un hombre-un voto. La asociación democrática así constituida trata de fortalecer la
independencia económica de sus miembros estimulando al mismo tiempo su realización personal y relaciones de solidaridad entre ellos a través de la ayuda mutua.

•

La cooperativa, como empresa común, se orienta hacia la prestación de beneficios a
los asociados, que son sus propietarios. El capital no comporta una función principal y
no constituye el poder de voto y de decisión. La empresa cooperativa no prioriza la
remuneración del capital, dado que su objeto consiste en prestar el mejor servicio a
sus asociados, buscando minimizar el costo del mismo. Su acento está puesto en las
actividades económicas, a través de las que se logran los objetivos sociales, y el capital se aporta como medio de financiación necesario e indispensable para que la cooperativa pueda desarrollar su actividad y el asociado pueda utilizar sus servicios; de allí
que la naturaleza del capital es puramente instrumental.
El capital aportado por los socios no tiene el carácter de una inversión para obtener
lucro, sino que es la condición para poder utilizar los servicios de la cooperativa; adicionalmente, sólo da derecho a percibir un interés limitado y no a apropiarse del resultado
de la gestión social como sucede en las sociedades comerciales (Cracogna, 1986).
Los excedentes que obtiene la empresa se destinan a la prestación de servicios de
carácter social, al crecimiento de sus reservas y fondos y a su reintegro a los asociados en proporción al uso de los servicios o a la participación en el trabajo de la empresa, sin perjuicio de amortizar los aportes y conservarlos en su valor real. De esto se
infiere el interés de una cooperativa por obtener de sus miembros el capital necesario
para sus actividades (ya sea en partes iguales o en proporción a los servicios que va a
prestar a sus asociados) y el estímulo al ahorro, pagando sólo un interés limitado al
capital individual, independientemente de los resultados financieros que obtenga.

El carácter sin fines de lucro de la cooperativa se expresa por la disposición de irrepartibilidad de las reservas sociales y, en caso de liquidación, con respecto a la disposición del remanente patrimonial y el destino de sus excedentes.

I.3.2.

Los tipos de empresas cooperativas

Según Monzón Campos (2003), la clasificación de las cooperativas en dos grandes tipos
–consumo y producción–, fue establecida en el siglo XIX entre otros economistas por F. H.
Schulze-Delitzsch (1869) y F. Oppenheimer (1896). Posteriormente Ch. R. Fay (1908) y J. Baker
(1937), hicieron referencia a estos tipos, caracterizando a las de consumo como aquellas que
presentan como objeto la mejora de la condición de los asociados mediante una disminución
de sus gastos, o el ahorro en sus rentas, y a las de producción como las entidades que persiguen el mejoramiento de la condición de los asociados mediante el aumento de sus rentas.
C. Vienney (1980) estableció una clasificación más precisa al considerar en forma simultánea las relaciones de actividad y de asociación de los miembros, junto con sus características
3
socioeconómicas, proponiendo las siguientes categorías :
3

Estas categorías son consistentes con las usadas por la Ley de Cooperativas (Ley 20.337) al definir el tratamiento de los excedentes en el Art. 42.

22

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Cooperativas de empresarios individuales agrupados para ejercer todas las actividades necesarias para el funcionamiento de su explotación principal (cooperativas agrarias, de pesca, de transportistas, de comerciantes, etc.).

•

Cooperativas de producción, obreras o de trabajo asociado, que agrupan a trabajadores para el ejercicio en común de su oficio.

•

Cooperativas de consumidores, en el sentido amplio del término, que agrupan a sus
miembros como usuarios de bienes y/o servicios proporcionados por la empresa que
constituyen con esta finalidad (de consumo propiamente dichas, de vivienda, seguros,
etc.).

•

Cooperativas de ahorro y crédito, que podrían ser incluidas en la primera y tercera categoría según que sus miembros utilicen principalmente el crédito como empresarios o
como familias, pero que dada su especificidad se deben considerar en un grupo diferente.

Para el análisis de la realidad cooperativa en el ámbito rural, interesa distinguir, particularmente, las cooperativas agropecuarias y las cooperativas de trabajo.

•

Cooperativas agropecuarias

El principal tipo de cooperativas objeto de este estudio es el de cooperativas agropecuarias, definidas como aquellas que asocian a personas físicas o jurídicas, titulares de explotaciones agrícolas, forestales o ganaderas cuyo objeto es la prestación de servicios y la realización de operaciones orientadas al mejoramiento económico y técnico de las explotaciones de
sus asociados. De acuerdo a la clasificación de Vienney, este tipo de cooperativas está incluido en la primera categoría.

•

Cooperativas de trabajo asociado en el ámbito rural

Es habitual que entre los productores más pequeños converja la condición de productor con
la de trabajador rural. Esto hace que, en ocasiones, éstos adopten la organización de una cooperativa de trabajo para ofrecer servicios rurales en el mercado o para organizar la producción primaria dentro de una explotación de propiedad y/o uso colectivo.
Las cooperativas de trabajo asociado, o simplemente de trabajo, se definen como aquellas
que asocian personas físicas con el objeto de generar puestos de trabajo remunerado.
El siguiente cuadro esquematiza las diferencias entre las cooperativas agropecuarias y las
cooperativas de trabajo:

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

23

�Tipo/Propiedades

Cooperativas agropecuarias

Cooperativas de trabajo

–
–

Actividades

–

–

Finalidad económica
interna principal

–

Comercializan directamente y/o transforman y colocan en el mercado los productos de sus asociados.
Adquieren y proveen los insumos necesarios para la actividad específica de los
asociados y para el consumo familiar.

Minimizar el costo de los servicios provistos a los asociados.
Transferir a los asociados beneficios generados en la cadena de comercialización y
transformación de sus productos.

–

–
–

–

–

Asociados

–

–

Pueden asociarse productores que se
dediquen a la explotación objeto de la
cooperativa.
Tienen derecho al uso de los servicios de
la cooperativa en las condiciones estatutarias y reglamentarias.
Mínimo para constituirse de 10 asociados.

–

–

–

–

Los trabajadores que llevan a cabo las
actividades de la cooperativa son empleados, contratados en el marco de la
legislación laboral vigente.

–

Puede operar con terceros siempre que
el volumen operado no supere el 25% de
lo operado con asociados.
Los excedentes operados con terceros
deben asignarse a reservas irrepartibles.

Fuerza de trabajo

Operaciones con
terceros

4

–

Asumen por su propia cuenta, a partir del
trabajo personal de sus asociados, las
actividades de producción primaria, servicios o industriales.
Adquieren, contratan o utilizan por cualquier otro título, todo inmueble o mueble
necesario para la actividad de los asociados.

Maximizan la remuneración al trabajo de
los asociados.
Optimizan las condiciones y medio
ambiente de trabajo de sus asociados.

Pueden asociarse las personas de existencia física que reúnan los requisitos exigidos por estatuto y realicen cualquier
actividad útil para el cumplimiento del
objeto social.
Tiene derecho a desarrollar su trabajo en
el marco de las condiciones establecidas
estatutaria y reglamentariamente.
El asociado tiene la obligación de trabajar
personalmente en la cooperativa, como
condición de subsistencia del vínculo
asociativo.
Mínimo para constituirse de 6 asociados.

–

Los trabajadores que llevan a cabo las
actividades de la cooperativa son asociados salvo excepciones contempladas en
la legislación vigente4.

–

Puede contratar trabajadores no asociados solo en caso de sobrecarga circunstancial de tareas, necesidad de contar con
especialista para una tarea determinada,
trabajos estacionales o período de prueba.
Los excedentes operados con terceros
deben asignarse a reservas irrepartibles.

–

Res. 360/75/INAES

24

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�–

–

Excedentes
repartibles 5

–
–

–

Se destina el 5% a reserva legal, 5% al
fondo de acción asistencial y laboral o
para estímulo del personal y 5% al fondo
de educación.
Si el estatuto lo establece se destina una
suma indeterminada para pagar un interés (limitado) a las cuotas sociales integradas.
El resto se distribuye entre los asociados
en concepto de retorno.
En las secciones de comercialización y/o
transformación, el retorno se distribuye
en proporción a la producción entregada.
En las secciones de provisión de servicios
en proporción al servicio utilizado.

–

–

–
–

Se destina el 5% a reserva legal, 5% al
fondo de acción asistencial y laboral o
para estímulo del personal y 5% al fondo
de educación.
Si el estatuto lo establece se destina una
suma indeterminada para pagar un interés (limitado) a las cuotas sociales integradas.
El resto se distribuye entre los asociados
en concepto de retorno.
El retorno se distribuye en proporción al
trabajo aportado.

Los tipos de cooperativa objeto de este estudio serán los siguientes:
•
•
•

Cooperativas agropecuarias.
Cooperativas de trabajo cuyo objeto sea la producción primaria dentro de una explotación de uso colectivo.
Cooperativas de trabajo integradas por pequeños productores, con el objeto de generar ingresos a partir de la utilización de su fuerza de trabajo excedente en actividades
agroindustriales, de servicios a terceros, etc.

Debido a su relevancia y a la disponibilidad de información, en general se hará referencia a las
cooperativas del primer tipo, pero los otros dos serán importantes a la hora del análisis de casos y
de reflexión sobre líneas de acción frente a los requerimientos de los productores más pequeños.
No se incluyen en el trabajo otras cooperativas que brindan servicios en el ámbito rural,
como las de servicios públicos o de crédito.

I.3.3.

La finalidad económica interna de la cooperativa

Se entiende como finalidad interna al interés económico que lleva al asociado a integrar la
cooperativa. En contraposición, la finalidad externa será la satisfacción de una necesidad de
mercado.
Por ejemplo, una cooperativa que comercializa hortalizas tiene como finalidad externa
satisfacer la demanda de este producto en un determinado territorio, y como finalidad interna
principal minimizar los costos de comercialización.
En el marco de este trabajo se clasifican las finalidades económicas internas de las cooperativas agropecuarias en los siguientes tres grupos:

•

Solución de fallas de mercado

Los productores buscan la organización cooperativa a partir de la necesidad de reducir los
costos de transacción originados en relaciones asimétricas de negociación con los eslabones
de comercialización, industrialización y provisión de insumos.
5

De acuerdo al Art. 42 de la Ley 20.337 los excedentes repartibles son aquellos que provienen de la ”diferencia entre el costo
y el precio del servicio prestado a los asociados”.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

25

�El mercado resulta ineficiente en la articulación de los distintos eslabones de la cadena de
valor, por lo que se buscan caminos institucionales alternativos.
La institución cooperativa presenta pautas de organización que han demostrado ser adecuadas para solucionar las fallas que presenta el mercado: la gestión democrática facilita las
condiciones de transparencia, la distribución de excedentes en proporción al uso es consistente con el objetivo de minimización de los costos medios del servicio que se procura, el
carácter abierto facilita la incorporación de asociados y, con ello, el ganar escala y poder de
negociación en la cadena de valor.
Se incluye dentro de esta finalidad la provisión de servicios inexistentes en la localidad (el
mercado no es capaz de brindar el servicio por lo cual este debe ser organizado por los productores usuarios). Así también se incluyen los casos donde la cooperativa es organizada para que
el consumidor reconozca una especificidad del producto primario (producción orgánica, producción en el marco de la economía social, denominación de origen, etc.).

•

Aumentar su participación en los beneficios de la cadena

La finalidad en estos casos es apropiarse de parte de los beneficios generados en los eslabones comercial o industrial. Ello supone un aporte de capital que será el fundamento económico de dicha apropiación.
Al ser las cooperativas organizaciones de carácter abierto y capital variable, muestran habitualmente limitaciones para el cumplimiento de este objetivo. Sin embargo, se registran en la
experiencia nacional e internacional casos con importantes innovaciones organizacionales que
procuran dar respuesta a dos necesidades que resultan complementarias: incrementar los
ingresos de los productores agropecuarios y capitalizar las cooperativas.
Estos procesos han sido ampliamente analizados en muchos trabajos de investigación y
publicaciones, acuñándose la expresión de cooperativas de “nueva generación”. Ésta alude a
las cooperativas que, a partir de innovaciones como cuotas sociales con derecho de entrega
transferibles a precio de mercado, obligaciones de entrega, o restricciones al ingreso, han procurado adaptar la institución cooperativa a una finalidad distinta a la tradicional (Cook6, 1993;
Peirano, 1994).

•

Mejorar la productividad del trabajo del productor familiar

El principal recurso de los pequeños productores agropecuarios es la fuerza de trabajo
familiar. Esto hace que entre los agricultores familiares, en particular entre los más pequeños,
confluya el carácter de productor con el de trabajador rural, lo que tiene importantes implicancias en términos del diseño institucional de la cooperativa.
Mejorar la productividad del trabajo del productor familiar, y por lo tanto el ingreso familiar,
estará asociado a facilitar su acceso a los recursos de producción, optimizar su uso a partir de
la organización asociativa parcial o total de la producción primaria, la generación de puestos de
trabajo extraprediales, la recalificación laboral, etc. Cuando una cooperativa tiene éstos como

6
Michael L. Cook (EE.UU.) es uno de los autores más prolíficos sobre los aspectos institucionales y organizacionales del
cooperativismo agropecuario. En el sitio http://web.missouri.edu/~cookml/publicat.htm se encuentra un listado de su amplia
producción, que incluye los artículos sobre las cooperativas de “nueva generación” y otros temas.

26

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�sus objetos principales, diremos que su finalidad económica interna es mejorar la productividad del trabajo del productor familiar.
Ejemplos de funciones de la cooperativa que tiene esta finalidad interna son los siguientes:
•

•
•
•
•
•

Acceso a la tierra, en particular a partir de la organización de cooperativas de trabajo
que exploten colectivamente la tierra, o a través del arrendamiento de tierra por parte
de las cooperativas agropecuarias.
Organización de la producción primaria, a partir de la gestión cooperativa de los recursos de cada asociado.
Servicio de maquinaria.
Organización de servicios rurales para terceros.
Organización de actividades agroindustriales, con el objeto de generar puestos de trabajo para el productor y su familia.
Asistencia técnica para la reconversión productiva y recalificación laboral.

Si bien los pequeños productores también adolecen de dificultades para el acceso a los
mercados, su finalidad principal, al momento de asociarse, es acceder a recursos para la producción y, eventualmente, gestionarlos en forma asociada, para mejorar la productividad de su
trabajo y, por lo tanto, sus ingresos.
La finalidad económica interna, ya sea solucionar fallas de mercado, apropiarse del beneficio del resto de los eslabones de la cadena de valor, mejorar la productividad de la fuerza de
trabajo del pequeño productor familiar, o cualquier combinación de éstas, será determinante al
momento de diseñar y evaluar las características concretas que asume cada institución cooperativa. Y también para analizar su dinámica de cambio, condicionada por el marco normativo, la cadena de valor en que inscribe sus actividades y el contexto histórico y social.

I.3.4.

Componentes principales de la institucionalidad cooperativa

Las cooperativas se caracterizan por una institucionalidad específica, cuya dinámica, como
se dijo, está principalmente determinada por su finalidad económica interna. Los componentes principales y distintivos de dicha institucionalidad, cuya potencialidad respecto al desarrollo de la agricultura familiar se analizará a lo largo de este trabajo, son los siguientes:

•

Sistema de participación

Es el conjunto de mecanismos y prácticas dirigidas a garantizar el control de la cooperativa por parte de los asociados.
Por ser la cooperativa una empresa cuyo objetivo es la provisión de servicios a sus asociados, uno de sus rasgos distintivos es la participación democrática de éstos en el diseño y
control de sus servicios.
El dispositivo básico de participación, definido por la Ley de cooperativas, consta de tres
herramientas:
•

Asamblea: órgano supremo de la cooperativa, donde los asociados participan en
igualdad de condiciones (un asociado-un voto). Debe reunirse al menos una vez al año.

•

Consejo de Administración: órgano de gestión de la cooperativa, integrado por
asociados elegidos en Asamblea. Debe reunirse al menos una vez al mes.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

27

�•

Sindicatura: órgano responsable de fiscalizar la administración, integrado por uno o
más asociados elegidos por Asamblea.

A este dispositivo básico se agregan una serie de mecanismos y prácticas, generalmente
asociados al mayor tamaño y consolidación de la cooperativa, como los siguientes:

28

•

Asambleas distritales: cuando las cooperativas aumentan el número de asociados y
su dispersión territorial, es práctica la organización de asambleas por distrito, que eligen delegados para la Asamblea General. El diseño de estos distritos debe ser regularmente revisado a los efectos de garantizar una adecuada representación de los distintos espacios donde la cooperativa tiene participación. Habitualmente, los estatutos
establecen que el Consejo de Administración, elegido en la Asamblea General, dé
cuenta en su integración de la diversidad de distritos que integran la cooperativa.

•

Reuniones preasamblearias: organizadas a los efectos de garantizar la adecuada
información sobre la orden del día a tratar en las asambleas (general o distritales), habitualmente, con la presencia de integrantes del consejo de administración y cuadros
gerenciales de la empresa cooperativa.

•

Comisiones permanentes de carácter territorial: a los efectos de garantizar una
adecuada representación de los intereses de los asociados de un determinado territorio, suele ser práctica la organización de comisiones asesoras por distrito, integradas
por asociados elegidos en la Asamblea Distrital. Si bien no tienen delegación de responsabilidad administrativa (que está centralizada en el Consejo de Administración),
constituyen una instancia de consulta, control y comunicación con el conjunto de los
asociados de su respectivo distrito.

•

Comisiones permanentes de carácter funcional: en las cooperativas con servicios
diversificados suelen organizarse comisiones asesoras integradas por los usuarios de
determinado servicio, a los efectos de garantizar un adecuado control por parte de los
directos involucrados.

•

Sistemas de información: el sistema de acceso a la información de la cooperativa por
parte de los asociados es fundamental para garantizar un adecuado control por parte de
éstos. En particular, acceso a: la información de su cuenta corriente (retiro de insumos,
entrega de producción, etc.), de su cuenta de capital (capital integrado, retribución recibida, etc.), a la información de balance (con la asistencia necesaria para su interpretación), y a información descentralizada de acuerdo al territorio al que pertenece y a la sistematización y seguimiento de las metas sociales, físicas y financieras que la cooperativa
haya establecido (tableros de control, balances sociales, etc.).

•

Juventudes: la renovación de los cuadros dirigenciales de las cooperativas constituye un tópico central a la hora de garantizar su sostenimiento en el tiempo. A tal efecto las cooperativas suelen generar ámbitos de encuentro, capacitación y participación
de los jóvenes, orientados a implicar a las nuevas generaciones en los objetivos de la
organización, así como a la adquisición de experiencia para luego poder hacerse cargo
de la gestión de la empresa.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Educación cooperativa: la formación de los asociados en los principios y valores del
cooperativismo, objetivos institucionales y prácticas concretas de la gestión constituyen una necesidad relevante a los efectos de garantizar el sostenimiento de la organización en el tiempo. En las cooperativas de mayor tamaño y trayectoria suele organizarse en la estructura administrativa un área específica y de carácter permanente, a
los efectos de garantizar este servicio de educación cooperativa. Habitualmente parte,
o la totalidad, de estos servicios son financiados con el Fondo de Educación originado
en el 5% de los excedentes repartibles.

Se hablará de sistema de participación tradicional cuando éste se limita a los órganos establecidos por la ley. Por grado de complejidad del sistema de participación se hará referencia al
mayor o menor desarrollo de las representaciones territoriales o funcionales, juventudes, sistema de información y educación cooperativa.
Por sistema de participación descentralizado territorial o funcional se hará referencia a la
existencia de Asambleas Distritales y comisiones territoriales o funcionales de carácter permanente.

•

Organización de los servicios

Es el conjunto de pautas que definen el acceso a los distintos servicios de la cooperativa por
parte de los asociados y no asociados, incluyendo su distribución espacial, las condiciones de
calidad y precio, y los derechos y obligaciones emergentes de la provisión de dichos servicios.
La organización concreta de los servicios ofrece una variada gama de alternativas, asociadas a las distintas cadenas productivas de las que participan las cooperativas, condiciones
competitivas de los mercados y características culturales de los asociados.
Sin embargo, en todos los casos se diferencia sustancialmente de otras instituciones que
brindan servicios similares debido al doble carácter de propietario y de usuario que distingue
al asociado de la cooperativa.
Los principales rasgos específicos que presenta la organización de los servicios en las cooperativas son los siguientes:
•

Grado de diversificación: Las cooperativas podrán ser especializadas o diversificadas (también llamadas multiactivas) de acuerdo a la cantidad de servicios que ofrecen
a sus asociados: pueden estar orientadas a brindar servicios asociados a un solo producto (ej.: cooperativas apícolas) o a un conjunto diversificados de productos (ej.: cooperativas que comercializan cereales, desmotan algodón y extraen miel); pueden brindar un solo tipo de servicio (ej.: comercialización o provisión de insumos), o varios
tipos de servicios (ej.: comercialización, provisión de insumos, servicio de maquinaria);
pueden incluir solo actividades vinculadas a la producción agropecuaria o incorporar
otros tipos de servicios asociados a las necesidades de la familiar rural (ej.: provisión
de bienes de consumo, electricidad rural, salud, etc.).

•

Secciones: todos los servicios que brinda la cooperativa deben estar organizados en
secciones, esto es, deben registrarse sus operaciones por separado a los efectos de
que el asociado pueda controlar el resultado económico de cada servicio, calcular los
excedentes a los que tiene derecho en su calidad de usuario de dicho servicio, y evi-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

29

�tar (o al menos transparentar) las transferencias de ingresos entre los distintos servicios, probablemente vinculados a distintos grupos de productores.
•

Distribución territorial: los servicios de las cooperativas están organizados sobre un
territorio determinado. La configuración de dicha distribución condicionará el acceso
por parte de los distintos productores, y será resultado de una política de inversiones
con un impacto espacial que no es neutro respecto a los distintos grupos de productores.

•

Derechos y obligaciones de entrega: para los servicios de comercialización y transformación de la producción de los asociados pueden existir distintos tratamientos respecto al derecho o a la obligación de usarlos. El productor puede tener derecho a que
su producción sea comercializada por la cooperativa, cualquiera sea el volumen; el productor puede tener la obligación de entregar toda su producción, a los efectos de evitar conductas especulativas que debiliten la posición de la cooperativa en el mercado
y, por lo tanto, se afecte el interés del conjunto; y el productor puede tener derecho y
obligación de entregar un determinado volumen (cuota), superado el cual la comercialización del producto dependerá de la decisión de la cooperativa en función de las condiciones coyunturales del mercado.
Estos derechos y obligaciones estarán vinculados a requisitos de calidad, que pueden
ser más o menos exigentes y a requisitos de capitalización (ver más adelante “sistema de capitalización”).
Los derechos y obligaciones emergen del estatuto de la cooperativa, reglamentos
específicos aprobados por la Asamblea, o contratos firmados entre la cooperativa y
cada uno de los asociados.
Si bien habitualmente ésta es una temática propia de las secciones de comercialización y/o transformación, también puede verificarse en otras secciones.

•

Pautas para liquidación de productos: la liquidación de la producción comercializada por la cooperativa puede adquirir múltiples formas de acuerdo a la cadena de valor
de que se trate. La cooperativa puede vender a cuenta y orden del asociado, y pagar
al asociado en el momento de la venta (momento que incluso puede estar definido por
el asociado) a un precio de mercado públicamente conocido (precio pizarra, por ejemplo), menos una comisión de la cooperativa para cubrir sus gastos. En otro extremo,
la cooperativa puede realizar liquidaciones parciales (mensuales, por ejemplo) del producto entregado por el asociado, a un precio que surgirá de un polinomio integrado
entre otros términos y factores por el precio del producto final en el mercado y la calidad del insumo entregado por el productor. Este tipo de modalidad es más habitual en
las cooperativas agroindustriales.
Un debate importante dentro de estas pautas es la diferenciación de precios (o de
descuentos por costos) de acuerdo al tamaño y ubicación del asociado. En algunas
cooperativas se liquida un mayor precio al productor de mayor tamaño, justificado por
los menores costos en la comercialización, o por la necesidad de no perder esa producción y, por lo tanto, deteriorar las condiciones de negociación de la cooperativa en
el mercado de destino de la producción. Ello, como es natural, tiene resistencias por
parte de los productores más pequeños, que lo entienden como un trato discriminatorio. La misma situación se presenta respecto a los costos de acuerdo a la distancia

30

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�a la planta. La cooperativa puede optar por transferir los mayores costos de transporte al asociado más alejado, o no hacerlo debido a que esos mayores costos son emergentes de una determinada configuración espacial de los servicios de la cooperativa,
resultante de las inversiones realizadas por todos los productores asociados.
•

Cuenta corriente: si bien el asociado opera con distintas secciones, todas sus operaciones son registradas en su cuenta corriente. Ésta podrá tener un saldo a su favor (si
la entrega de su producción ha sido superior al uso del resto de los servicios de la cooperativa), o a favor de la cooperativa (en el caso contrario). Sobre dicho saldo el productor habitualmente paga o recibe un interés.
La cuenta corriente cooperativa agraria es un instituto específico de este tipo de organizaciones, similar, pero no igual, a la cuenta mercantil. Constituye la principal formalización de la relación entre el asociado y su cooperativa, junto con la cuenta de capital.
Vinculada a la cuenta corriente hay una diversidad de criterios a definir. Dos resultan
de especial importancia: la tasa de interés recíproca que se pagará sobre los saldos de
la cuenta, y los límites para el financiamiento (en particular para el retiro de insumos
para la cosecha en curso).

•

No asociados: las cooperativas pueden brindar servicios con no asociados, con dos
límites. Las operaciones con no asociados no pueden superar el 25% de las operaciones realizadas con asociados, y los excedentes originados en las operaciones con no
asociados no pueden distribuirse entre los asociados (deben destinarse a una reserva
de carácter irrepartible). Respecto a los servicios a no asociados, la cooperativa define
el tratamiento, que puede ser similar al de los asociados o distinto (cobrar comisiones
mayores, no financiar insumos o hacerlo a un mayor costo, limitar los servicios a los
que tiene acceso, etc.).

La organización de los servicios supondrá entonces la definición de los tipos de servicios que
desarrollará la cooperativa, su distribución territorial, las condiciones para acceder a los mismos
por parte de asociados y no asociados, y su registro en cada cuenta corriente y sección correspondiente.
Se hablará de grado de diversificación haciendo referencia a la menor o mayor cantidad de
servicios que brinda la cooperativa; y de grado de dispersión territorial de acuerdo a la distribución espacial de sus servicios en el territorio.
Se hablará de cooperativas abiertas o relativamente cerradas haciendo referencia a las
mayores o menores exigencias para acceder a los distintos servicios de la cooperativa (exigencias de calidad, de capitalización, de localización).
La consecuencia o grado de consecuencia hace referencia al porcentaje de producción que
el asociado entrega en la cooperativa. Este puede surgir de una decisión autónoma del productor o resultar de las reglas de juego establecidas por el estatuto, reglamentos o contratos.
Se dirá que en el vínculo asociado-cooperativa priman criterios de racionalidad económica
sobre prácticas mutualistas cuando los límites y costos de los adelantos en cuenta corriente
se definen de acuerdo a la situación económica del asociado, y/o cuando los costos de los servicios sean diferenciados de acuerdo a tamaño y localización de los asociados.
Se hablará de mayor grado de subordinación técnica del asociado respecto a la cooperativa cuando se reduce su grado de autonomía respecto al volumen, calidad y canal de comer-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

31

�cialización de su producción o de sus compras de insumos, e incluso organización del trabajo
en su explotación agropecuaria, respecto a las pautas establecidas por la cooperativa.
Por recentraje de los servicios de la cooperativa se entiende el proceso por el cual la cooperativa centraliza sus esfuerzos en el servicio principal, dejando de proveer otros servicios
secundarios.

•

Organización del trabajo

La organización de la fuerza de trabajo que desarrolla los servicios dirigidos a los productores asociados presenta una amplia variedad de alternativas, vinculadas al tipo de servicios
que brindan, a las cadenas de valor en las que se participa y a la cultura organizacional prevaleciente en el espacio donde se trabaja.
Sin embargo hay un elemento de la organización del trabajo fuertemente explicativo de la
dinámica institucional: el vínculo entre quien desarrolla cada tarea y los asociados, en su doble
carácter de propietarios y usuarios.
De acuerdo a este vínculo, las distintas experiencias pueden visualizarse como un continuo entre dos situaciones polares:
•

Cooperativas profesionalizadas: existe un cuerpo profesional de empleados, jerarquizado, que no sólo asume responsabilidades de ejecución, sino también de planificación. Los productores, a través de la Asamblea y el Consejo de Administración tienen un rol de validación de las líneas estratégicas adoptadas y de control de gestión.
Se entiende por validación la aprobación o no de las líneas estratégicas adoptadas por
la organización, pero sin tener una participación efectiva en las tareas de identificación
de objetivos y diseño de dichas estrategias.
El control de gestión está focalizado en representar a los asociados en su carácter de
usuarios de los distintos servicios –procurando la adecuación de los mismos a las
necesidades de los productores– pero no en la organización o el control de los procesos de trabajo requeridos para la provisión del servicio.
En la medida en que el cuerpo profesional priorice sus intereses particulares (maximización del tamaño de la organización, de la retribución a sus trabajadores; minimización de la carga de trabajo) por sobre los intereses de los productores asociados, nos
encontraremos ante situaciones patológicas, habitualmente referenciadas como
“gerentismo”.

•

Cooperativas autogestionadas: son cooperativas que funcionan a partir del trabajo
solidario de sus asociados, que se hacen cargo de todas o la mayoría de las tareas de
planificación y de ejecución. Es la situación típica de las cooperativas en sus momentos iniciales, cuando se trata de tareas que no requieren mayor especialización.

Entre estas dos situaciones polares se encuentran todas las intermedias, de acuerdo a los
distintos niveles de complejidad administrativa, tamaño de la cooperativa, e incluso concepción
ideológica de los asociados y los empleados. Las pautas de la relación entre los productores asociados y los trabajadores estarán vinculadas a la solución de los distintos problemas de “agencia” existentes entre las partes, donde se procurará que el sistema de incentivos (económicos,
culturales) facilite la convergencia de los intereses.

32

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�A este primer elemento, el vínculo entre el asociado y el trabajador, se agrega un segundo elemento relevante: la percepción del puesto de trabajo en la cooperativa como un beneficio que puede ser apropiado por sus asociados.
El desarrollo de la cooperativa genera oportunidades de trabajo para los asociados y sus
familiares, en ocasiones, de la misma o mayor relevancia que el resto de los beneficios de los
que se apropia el asociado en su carácter de productor agropecuario.
Si los asociados perciben que tienen otros canales de comercialización alternativos frente
a la cooperativa, y ésta no les ofrece condiciones de comercialización más favorables que la
competencia (no existe o no se percibe la finalidad económica interna de solucionar fallas de
mercado), o bien, si la cooperativa no cuenta con un sistema de capitalización que le permita
apropiarse de los beneficios de los eslabones comerciales o industriales (no existe la finalidad
de apropiarse los beneficios de la cadena de valor), entonces la apropiación de los puestos de
trabajo para su familia puede imponerse como el principal interés económico del productor
(finalidad de mejorar la productividad del trabajo de los asociados).
El análisis de estos aspectos tiene especial relevancia en los casos de constitución de nuevas cooperativas de agroindustria familiar. Si la finalidad principal es la creación de puestos de
trabajo, entonces probablemente lo aconsejable sea adoptar la figura de cooperativa de trabajo.

•

Sistema de capitalización

Se denominará sistema de capitalización al conjunto de normas y prácticas que caracterizan el tratamiento del capital aportado por los asociados en la cooperativa. Dicho sistema está
7
integrado por los siguientes componentes (Basañes, 2010):
•

Capital Inicial: capital mínimo que deben suscribir los productores para asociarse, plazos y condiciones para dicha integración.

•

Criterios de distribución y de capitalización del excedente repartible: criterios
para definir el porcentaje del excedente que recibe cada asociado en función del capital integrado y/o de los servicios utilizados, y la proporción en que el excedente es
capitalizado.

•

Reembolso: condiciones para el reembolso de las cuotas sociales integradas por cada
asociado.

Se llamará sistema de capitalización tradicional a aquel caracterizado por un capital inicial
relativamente pequeño, capitalización sistemática de todos los excedentes y reembolso de
todo el capital al momento del retiro.
A partir de dicho sistema, y en particular a partir de sus limitaciones, las cooperativas, tanto
en el ámbito nacional como internacional, han desarrollado distintos sistemas orientados a mejorar la propensión a aportar capital por parte de los productores, mejorar la previsibilidad de su tratamiento (frente a los asociados, a las propias necesidades de financiamiento de la cooperativa
y a terceros acreedores) y garantizar al productor asociado la apropiación de parte de los beneficios de la cadena, en particular cuando ésta es la finalidad económica interna principal.
7

Siempre en el contexto normativo argentino, en particular teniendo en cuenta los artículos 2, 24 a 36, 42 y 45 de la Ley de
Cooperativas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

33

�Se entenderá por sistemas de capitalización de agregado de valor a aquellos fundamentalmente dirigidos a la apropiación de los beneficios de los eslabones industrial y comercial, caracterizados por un capital inicial elevado, estricta proporcionalidad entre el capital integrado y la
producción entregada, y habitual distribución de los retornos en efectivo. Regularmente, estos
sistemas de capitalización se ven acompañados de una organización de los servicios de carácter cerrado y subordinación técnica de parte de los asociados (ver cooperativas de agregado de
valor en III.5.2).
Cuenta de capital es el registro del capital suscripto e integrado de cada asociado, incluyendo la capitalización de excedentes y de ajustes de capital. Su respaldo es el Libro de
Registro de Asociados, y las acciones representativas de las cuotas sociales.

•

Modalidades de articulación con la cadena de valor

A los efectos de mejorar los servicios a sus productores asociados, en el marco de su finalidad económica interna, la cooperativa adoptará distintas modalidades para articularse con el
conjunto de la cadena de valor.
Se propone conceptualizarlas de la siguiente manera:

34

•

Integración vertical dentro de la organización primaria: esto es incorporar parte
de los eslabones de la cadena de valor dentro de la organización cooperativa de la cual
son asociados los productores primarios. El grado de integración dependerá de las
características de los mercados que articulan los distintos eslabones, disponibilidad de
recursos para integrar la actividad, finalidad económica interna principal de la cooperativa, grado de especificidad de las inversiones del productor en su explotación, etc.

•

Integración vertical a través de una federación de cooperativas: se trata de cooperativas de cooperativas (cooperativas de segundo grado). Existen federaciones de
carácter gremial y carácter económico. Las gremiales estarán orientadas a la representación de los intereses de sus asociados frente a los poderes públicos, a brindar servicios de consultorías a sus asociados, actividades de capacitación y difusión cooperativa, etc. Las federaciones de carácter económico, objeto principal de este análisis, son
aquellas que procuran integrar verticalmente eslabones de la cadena de valor a través
de la asociación con organizaciones de igual figura jurídica y similares necesidades. Por
ejemplo, federaciones para industrializar la producción acopiada por la cooperativa de
base, para unificar la compra de insumos, o incluso producir en forma asociada dicho
insumo.

•

Empresas controladas: constitución de empresas de capital controladas, procurando
el control en forma indirecta de una actividad, y facilitando la incorporación de capital
de riesgo.

•

Alianzas estratégicas con cooperativas de similar base societaria: es el caso de
alianzas con cooperativas de seguro, de salud o de provisión de servicios públicos, con
las que comparten parte sustancial de sus asociados.

•

Alianzas estratégicas con empresas de capital: orientadas a reducir costos de
transacción en determinados mercados, o a compartir esfuerzos de inversión asociados a un determinado servicio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Se dirá que el sistema de integración se centraliza cuando se reduce el grado de autonomía de cada uno de sus integrantes respecto al núcleo, habitualmente, la federación de cooperativas.

•

Articulación con el desarrollo territorial

Las cooperativas son parte de la ruralidad, entendida ésta como la dimensión social de un
determinado territorio. Constituyen ámbitos abiertos y democráticos, donde los productores
referencian sus reclamos y tienen la posibilidad de participar colectivamente de la solución de
problemáticas que pueden exceder lo específicamente agropecuario. Infraestructura, educación, salud, medio ambiente, vínculo urbano rural, son todas temáticas que atraviesan al productor agropecuario, y que pueden ser canalizadas a través de su cooperativa.
La capacidad de desarrollar este rol por parte de la cooperativa dependerá de la solidez de
sus relaciones con el municipio, los sindicatos, agencias de transferencia de tecnología, universidades, organizaciones políticas, cámaras empresarias, como también de la visualización
que la comunidad haga de la cooperativa (en función de su historia y presente) y del liderazgo
sobre sus propios productores.
A mayor capacidad de liderazgo y mayor desarrollo de las relaciones interinstitucionales, se
dirá que la cooperativa cuenta con mayor capital social para participar en la organización de su
territorio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

35

�36

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II. MARCO INSTITUCIONAL DE LAS
COOPERATIVAS AGROPECUARIAS
II.1.

Legislación. Marco normativo vigente

El primer antecedente legal sobre cooperativas data de 1889, cuando se incluye en el Código
de Comercio un breve capítulo sobre cooperativas, procurando dar respuesta a las primeras iniciativas asociadas al proceso de colonización. Luego, en 1926, se aprueba la Ley 11.388, específica sobre el tema, vigente hasta 1973, año en el que se sanciona la Ley 20.337, que rige a
todas las cooperativas (agropecuarias, vivienda, consumo, crédito, trabajo, servicios públicos,
etc.). Dicha ley, a lo largo de sus 13 capítulos y de sus 121 artículos establece la naturaleza específica de la cooperativa y su relación con el resto de los cuerpos legales, y abunda en precisiones
de carácter prácticamente reglamentario respecto a todas las etapas de la vida institucional.
Respecto a la naturaleza de la cooperativa, la define en primer lugar como una entidad fundada en el esfuerzo propio y la ayuda mutua (de donde se desprende su naturaleza solidaria),
y en segundo lugar que se constituye para organizar y prestar servicios.
Esta definición es complementada por un conjunto de doce caracteres que constituyen su
diferencia específica con el resto de las figuras jurídicas. Dichos caracteres son armónicos con
los principios cooperativos que son reconocidos por la ACI. De ello se desprende el necesario
“recurso a los principios cooperativos para la mejor inteligencia de las disposiciones de la ley
y para aventar dudas en los casos conflictivos; máxime teniendo en cuenta que para la aplicación supletoria de las normas sobre sociedades anónimas, la ley exige que se concilien con la
’naturaleza’ de la cooperativa” (Cracogna, 1998).
Particular importancia tiene el reconocimiento jurídico de la naturaleza específica del acto
cooperativo, por lo que sus consecuencias deben adecuarse a esta naturaleza con exclusión de
la aplicación de otras figuras jurídicas y regímenes. Por ejemplo, no corresponde la calificación
de acto de comercio a las operaciones que realiza el productor agropecuario en las secciones
de provisión de insumos o de comercialización de su cooperativa agropecuaria, ni de la de contrato de trabajo a la relación entre la cooperativa de trabajo agropecuario y sus asociados.
La ley de cooperativas se complementa con las resoluciones emitidas por el INAES (y sus
antecesores) en su carácter de autoridad de aplicación.
A continuación se revisarán los principales aspectos de la ley y de las resoluciones del
INAES, que afectan a las cooperativas objeto del presente estudio, para luego proponer algunos ejes para pensar modificaciones en dicho marco normativo.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

37

�II.1.1. Constitución
El Capítulo II de la ley establece las formas y requisitos para la constitución, así como el
contenido de los estatutos, responsabilidades de fundadores y consejeros, aprobación del funcionamiento de sucursales y aprobación de reglamentos.
De aquí surge que el cuerpo normativo completo que regirá a la cooperativa y sus relaciones con los asociados son: la ley de cooperativas, las resoluciones del INAES, el estatuto de
la cooperativa y los reglamentos internos.
En el caso de las cooperativas agropecuarias estos reglamentos internos serán los que
regulen lo que en el marco conceptual se ha definido como a) organización de los servicios, b)
sistemas de participación y c) sistemas de capitalización. Todos estos reglamentos internos
deben estar aprobados por la autoridad de aplicación.
Respecto a las cooperativas agropecuarias, este capítulo se complementa con dos resoluciones:
• Resolución 254/77 - Acta constitutiva tipo de cooperativas
• Resolución 302/94 - Constitución de cooperativas de productores rurales de seis integrantes
La primera incluye el estatuto tipo de las cooperativas agropecuarias, de acuerdo a distintas tipologías (agrícolas, ganaderas, tamberas, etc.).
La segunda requiere un poco de historia. Durante la década del 90, producto del abrupto
incremento de las escalas mínimas necesarias en la producción agropecuaria, se intensifican
las estrategias dirigidas a implementar el uso asociativo de recursos para la producción primaria. Un caso paradigmático era la organización de agrupaciones de maquinarias para compartir
tractores, cosechadoras, sembradoras y todo tipo de implementos. En la búsqueda de ofrecer
alternativas para su implementación se aprueba esta resolución que permite, en estos casos,
crear cooperativas de seis integrantes, cuando el mínimo establecido por la ley es de diez
(“salvo excepciones que expresamente admitiera la autoridad de aplicación”, Art. 2, inc. 5°).
El estatuto tipo que propone esta resolución adecua los órganos sociales a este menor número de asociados.

II.1.2. Asociados
El capítulo II establece las condiciones que deben reunir los asociados, derechos de ingreso, la posibilidad del Estado de asociarse a las cooperativas, derecho de información y condiciones de retiro y de exclusión de los asociados.
De este capítulo de desprende que los asociados a las cooperativas agropecuarias podrán
ser personas físicas o jurídicas, siempre y cuando respondan a los requisitos estatutarios.

•

Ingreso libre

En relación al ingreso, en el Artículo 17 se establece que el ingreso a la cooperativa es
libre, “pero podrá estar supeditado a las condiciones de su objeto social”. Si un productor
desea asociarse a la cooperativa, aceptando los requisitos estatutarios, debe poder hacerlo.
Esto es congruente con el primer principio de las cooperativas que establece la asociación
voluntaria y abierta.

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Afirmando el carácter libre del ingreso, el Art. 18 establece limitaciones respecto a un
eventual derecho de ingreso que pueda establecer el estatuto: a) no puede elevárselo a título
compensación por las reservas sociales, y b) su importe no puede exceder al valor de una
cuota social.
El ingreso libre es un debate de carácter doctrinario de importancia, en especial entre las
cooperativas agropecuarias. En el marco de las restricciones técnicas para la provisión de los
servicios y, muy particularmente, de las mayores exigencias de coordinación de la cadenas de
valor de base agropecuaria, el carácter libre del ingreso debe ser adecuadamente considerado
y contextualizado. De hecho, en el análisis de las principales tendencias institucionales se ha
señalado la emergencia de cooperativas relativamente cerradas (ver Cooperativas de agregado de valor en III.5.2).
Algunas limitaciones al ingreso libre pueden enmarcarse dentro de la supeditación al objeto social, son las siguientes:
•

La cooperativa puede establecer requisitos de capitalización que se correspondan con
el capital integrado por los asociados preexistentes, en el marco de los que establezcan el estatuto y los reglamentos.

•

El ingreso puede limitarse según la actividad del asociado. Por ejemplo, una cooperativa yerbatera puede negar el ingreso a un productor que no sea yerbatero, aún cuando el mismo pueda usar los servicios de provisión de insumos, o de provisión de bienes de consumo familiar. Es habitual la existencia de cooperativas agropecuarias con
una sección consumo (un supermercado, por ejemplo), que usan las familias de la
localidad –urbanas y rurales– pero en carácter de terceros no asociados si no son productores agropecuarios.

•

El ingreso puede limitarse según la localización, en la medida en que el objeto de la
cooperativa se restrinja a brindar servicios en un determinado territorio. No es habitual, ya que constituye un limitante en sus posibilidades de expansión.

•

El ingreso puede requerir exigencias respecto a la entrega de la producción, incluyendo la exigencia de entrega del 100%. Así también pueden establecerse exigencias
respecto a calidad, firma de contratos de provisión, etc., todas iniciativas de creciente
importancia, en particular, en el marco de las cadenas de valor agroindustriales.

•

El ingreso puede limitarse de acuerdo a la capacidad técnica de la cooperativa para
brindar el servicio.

En ningún caso la cooperativa podrá establecer condiciones de admisión vinculadas a
ideas políticas, religiosas, de nacionalidad, región o raza (Art. 2 inc.7).
En cuanto al Estado como asociado, el Art. 19 establece que el Estado nacional, las provincias, los municipios, los entes descentralizados y las empresas del Estado pueden asociarse a
las cooperativas. Ello permite pensar en formas innovadoras de articulación público-privada dirigidas al fortalecimiento de la agricultura familiar.
Por ejemplo, pueden implementarse transferencias de recursos y asistencia técnica a cooperativas, sujetas a la participación del Estado (institutos provinciales de promoción cooperativa o agencias de desarrollo rural, por ejemplo) en los órganos de administración y fiscalización,
en el marco de un régimen especial de carácter preferencial.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

39

�II.1.3. Capital
El capítulo IV establece las condiciones de emisión de las cuotas sociales, transferencias
y reembolsos de éstas, y permite el establecimiento de regímenes de capital proporcional y la
reducción del capital.
El tema capital, como ya fue analizado, constituye un aspecto distintivo de las cooperativas respecto a las sociedades comerciales, en particular respecto a su variabilidad, resultante
del carácter abierto de estas entidades.
El marco normativo se complementa con las siguientes resoluciones del INAES:
•
•
•
•
•

Resolución 3/92 - Desactualización del valor de la cuota social.
Resolución 1027/94 - Suspensión de reembolsos de capital, capitalización de retornos e intereses.
Resolución 349/95 - Títulos Cooperativos de Capitalización.
Resolución 593/99 - Modalidades de los títulos previstos en la Resol. 349/95.
Resolución 1966/95 - Libro de registro de títulos cooperativos de capitalización.

La crisis financiera que afectó a gran parte de las cooperativas durante la década del 90
llevó a la autoridad de aplicación a brindar herramientas para retener el capital de los asociados
y mejorar los incentivos para que estos aporten capital.
La Resolución 1027/94 autoriza a las Asambleas, con mayoría especial, a suspender los
reembolsos de capital y a obligar la capitalización de la totalidad de los intereses y retornos. El
beneficio de esta herramienta es relativo, en la medida en que es de carácter provisorio (máximo tres ejercicios), deteriora la previsibilidad del tratamiento del capital y, por lo tanto, en la
propensión a aportarlo y, finalmente, las cuotas sociales con pedido de reembolso pasan a formar parte del pasivo de la cooperativa, con lo que de todas maneras se debilitan los indicadores de solvencia.
Las últimas tres resoluciones autorizan la emisión de Títulos Cooperativos de Capitalización
(TICOCA). Estos títulos permiten establecer un interés fijo por más de un ejercicio y acordar
un plazo de recuperación, lo que mejora sustancialmente la previsibilidad del sistema de capitalización, y pueden ser emitidos en moneda extranjera de libre disponibilidad. Los títulos formarán parte del patrimonio neto de la cooperativa sólo si en las condiciones de su emisión se
define que únicamente se rescatarán con un nuevo título. Por analogía, son la referencia sobre
la cual se organizan los fondos de consolidación (ver “Sistemas de capitalización: debates e
innovaciones”, en III.5.1).

II.1.4. Contabilidad y ejercicio social
El capítulo V, en los Artículos del 37 al 41, establece la forma en que tiene que ser llevada
la contabilidad (remite al Código de Comercio), indica los libros comerciales y sociales obligatorios, obligatoriedad del balance y memoria, incluyendo su remisión tanto al INAES como al
respectivo órgano local competente.
Los Artículos 42 al 44 son centrales en lo que hace a la comprensión de la naturaleza
específica de las cooperativas, en la medida en que definen los excedentes repartibles y su
destino, establecen el destino de los excedentes no repartibles, la seccionalización de resultados, la compensación de quebrantos con las reservas y la distribución de excedentes en
cuotas sociales.

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Finalmente, los dos últimos artículos autorizan el revalúo de activos y limitan temporalmente el uso del Fondo de Educación y Capacitación cooperativa.
Este capítulo es complementado por las siguientes resoluciones:
•
•
•
•
•
•
•
•

•

Resolución 250/82 - Normas sobre contenidos de registros de asociados a cooperativas.
Resolución 177/83 - Aplicación del fondo de Artículo 42 inc. 2º de la Ley 20.337.
Resolución 577/83 y su modificatoria Resolución 638/88 - Aplicación del fondo del artículo 42
inc. 3º de la Ley 20.337.
Resolución 91/73 y sus modificatorias 470/79 y 173/83 - Excepciones a la mutualidad rigurosa.
Resolución 1150/02 - Estados contables de cooperativas y mutuales (ajuste por inflación).
Resolución 1424/03 y su modificatoria 1539/06 - Contenido y forma de estados contables de
cooperativas y mutuales (ajuste por inflación).
Resolución 1918/04 - Control de la aplicación del fondo del Artículo 42 inc. 3º de la Ley 20.337.
Resolución 247/09 - Aspectos particulares de exposición contable y procedimientos de auditoría para entes cooperativos (Resolución técnica 24 de la Federación Argentina de Consejos
Profesionales de Ciencias Económicas).
Resolución 4110/10 - Transmisión electrónica de la documentación contable de cooperativas y
mutuales.

Especial referencia merece la Resolución 247/09 que establece la obligatoriedad de aplicación de la Resolución técnica 24 de la FACPCE: “Aspectos particulares de exposición contable y procedimientos de auditoría para entes cooperativos”.
Esta normativa es pionera en el ámbito internacional, al establecer normas específicas
para este tipo de entidades. Su análisis pormenorizado excede los alcances de este estudio,
pero algunos aspectos relevantes se tratan más adelante, en “Sistemas de capitalización:
debates e innovaciones”, en III.5.1.

•

Capitalización del ajuste de capital

En caso de retiro, el asociado puede reclamar el reembolso del valor nominal de sus cuotas sociales (neto de las pérdidas que las hayan afectado). La inflación puede diluir el valor a
reembolsar, y deteriorar, en consecuencia, la propensión a integrar capital por parte de los asociados. Sin embargo, y esto aclara la Resolución técnica 24, en caso de ajustarse el estado
patrimonial por variación del poder adquisitivo, el correspondiente ajuste de capital puede ser
capitalizado si así lo resuelve la Asamblea. De todas maneras, a la fecha, no hay ajuste por
inflación en ninguna contabilidad (cooperativa o no cooperativa).

•

Integración vertical: empresas controladas

Los excedentes generados por operaciones ajenas al objeto no pueden distribuirse, y
deben destinarse a una reserva irrepartible. Por ejemplo, los dividendos de acciones cuya titularidad pertenece a la cooperativa, no pueden ser distribuidos entre los asociados, debido a
que no forman parte del excedente repartible, esto es, no surgen de la diferencia entre el precio de los servicios brindados a sus asociados y el costo de dichos servicios.
Sin embargo, los dividendos provenientes de procesos de integración vertical que contribuyen en forma directa a la consecución de su objeto social sí pueden distribuirse. Por ejemplo, si la cooperativa industrializa la producción de sus asociados a través de una SA controlada, los dividendos pueden ser asignados a la sección donde se registra la entrega de la pro-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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�ducción de los asociados, y distribuirse entre éstos (con el tratamiento establecido en el Art.
42 de la ley respecto a los excedentes repartibles).
Esta resolución resulta valiosa en términos de que procura mejorar sustancialmente la información de los balances, tanto para los asociados como para terceros. Sin embargo, implica una
mayor exigencia administrativa, especialmente gravosa para las cooperativas pequeñas.
Similar comentario merece la Resolución 4110/10, que establece desde el ejercicio 2010
la obligatoriedad de transmitir al INAES el balance en forma electrónica, sumada a la obligatoriedad de presentarlo en papel tanto en el INAES como en el respectivo órgano local competente.
En lo que hace al tratamiento de los excedentes, debe destacarse que la Resolución 91/73
y sus modificatorias establecen que las cooperativas agropecuarias pueden operar con terceros, siempre y cuando dicha operatoria no supere el 25% de lo operado con asociados, y que
los excedentes así generados deben destinarse a la reserva irrepartible creada por el Art. 42
de la ley.

II.1.5. Asambleas
El capítulo VI establece los tipos de Asamblea (ordinarias o extraordinarias), forma de convocatoria, orden del día, mayorías, competencias, etc.
Respecto a los sistemas de participación analizados, debe señalarse que la organización
de Asambleas constituidas por delegados elegidos en cada distrito es de carácter obligatorio
para aquellas cooperativas de más de 5000 asociados. De todas maneras, en el caso de las
agropecuarias, es recomendable su implementación a partir de un número sustantivamente
menor.
La Resolución 665/82 establece un modelo de reglamento de Asambleas electorales de
distritos en cooperativas.

II.1.6. Administración y fiscalización privada
En los capítulos VII y VIII de la ley se establece la composición, forma de elección, atribuciones, incompatibilidades y otras especificaciones respecto al consejo de administración de
la cooperativa y a la sindicatura.
Vinculado a lo discutido en el componente organización del trabajo, el Artículo 63 establece que el Consejo de Administración debe estar exclusivamente integrado por asociados. Ello
implica que, si en orden a la mayor complejidad de la cooperativa es necesario incorporar personas especializadas, esto no puede hacerse si no son asociados.
En el Art. 72 se crea la figura del gerente, que responde ante la cooperativa y los terceros
por el desempeño de su cargo en la misma extensión y forma que los consejeros, pero su
designación no excluye la responsabilidad de aquellos.
El Art. 81 establece que las cooperativas deben contar desde su constitución y hasta que
finalice su liquidación con un servicio de auditoría externa a cargo de un contador público, el
que deberá realizar, al menos, informes trimestrales. Ello implica una importante carga para las
cooperativas de menores recursos.

42

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II.1.7. Integración
El capítulo IX es de especial importancia como soporte legal de los sistemas de integración.
En el Art. 83 se establece la posibilidad de fusión e incorporación (absorción por parte de
otra cooperativa), que ha sido una modalidad de integración relevante durante las últimas
décadas.
En el Art. 85 se admite la integración federativa, esto es, la constitución de cooperativas
de segundo grado. Su número mínimo de asociadas es siete, y el estatuto puede establecer
un régimen de representación proporcional al número de asociados, al volumen de operaciones o a ambos, a condición de fijar un mínimo y un máximo que aseguren la participación de
todas las asociadas e impida el predominio excluyente de alguna de ellas.
Como alternativa de interés cabe señalar que, en el caso de ACA, parte de los delegados son
asignados a las cooperativas en función del grado de consecuencia, esto es, de acuerdo a la proporción de la producción integrada, independientemente de su valor absoluto.
Esta flexibilidad en el régimen de representación que se autoriza para las federaciones
difiere significativamente del establecido para las cooperativas de primer grado, donde rige el
principio un asociado-un voto, sin excepciones. Si bien han existido propuestas de voto múltiple en las cooperativas de primer grado, e incluso existen antecedentes internacionales, esto
no ha tenido mayor resonancia entre las organizaciones representativas del cooperativismo
agropecuario.
El Art. 84 establece que las cooperativas pueden convenir la realización de una o más operaciones en común, determinando cuál de ellas será la representante de la gestión y asumirá
la responsabilidad frente a terceros. Esta es una alternativa que puede ser la base de alianzas
estratégicas entre cooperativas como, por ejemplo, entre una cooperativa agropecuaria tradicional y una cooperativa de trabajo agroindustrial dirigida a absorber la fuerza de trabajo excedente del pequeño productor familiar.
Este capítulo se complementa con dos resoluciones del INAES:
•
•

Resolución 100/90 - Normas reglamentarias de actos de integración horizontal cooperativa.
Regula el proceso de fusiones e incorporaciones.
Resolución 507/95 - Admisión de personas de distintas naturaleza jurídica en cooperativas de
grado superior. Esta resolución responde a la necesidad de innovar en las estrategias de integración (ver punto III.5.1). Autoriza la asociación de personas de otro carácter jurídico a cooperativas de segundo grado, con los siguientes límites: las cooperativas asociadas deben ser por lo
menos siete, las personas de otro carácter jurídico y sus votos no pueden superar un tercio del
total, y su participación en el consejo de administración tampoco puede superar a un tercio.

II.1.8. Disolución y liquidación
El capítulo X legisla sobre las causas y efectos de las disoluciones, y temas conexos.
Importa destacar que el Art. 95, concordante con el Art. 101, establece que el sobrante
patrimonial tendrá que remitirse a la autoridad de aplicación o al fisco provincial, con destino a
la promoción del cooperativismo.
Este artículo, junto con el Art. 42 –que establece la distribución de los retornos en proporción al uso de los servicios de los asociados y la irrepartibilidad de los excedentes originados

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

43

�en operaciones con terceros u operaciones ajenas al objeto– constituyen el fundamento para
considerar a las cooperativas como entidades sin fines de lucro.

II.1.9. Fiscalización pública y promoción
Los capítulos XI y XII establecen la creación del órgano de aplicación y sus atribuciones en
términos de promoción y fiscalización. Se amplía el tema en el punto II.4.

II.1.10. Cooperativas de trabajo
En el punto I.3.2, del Marco Conceptual, se presentó una comparación entre las cooperativas agropecuarias y las de trabajo, ambas alternativas organizativas de la agricultura familiar.
La ley de cooperativas hace referencia a las cooperativas de trabajo únicamente en el Art. 42,
donde establece que su retorno se distribuye en proporción al trabajo efectivamente prestado.
Sin embargo, las diferencias de las cooperativas de trabajo respecto al resto son sustantivas, comenzando por la distinta naturaleza de su acto cooperativo. En el resto de las cooperativas el acto cooperativo es un instituto que dialoga con el acto de comercio y sus instituciones vinculadas (código de comercio, ley de sociedades comerciales, juzgados comerciales,
etc.). Por el contrario, el acto cooperativo en el caso de las cooperativas de trabajo dialoga y se
contrapone con el contrato de trabajo y sus propias instituciones (legislación laboral, convenios
colectivos, Ministerio de Trabajo, justicia laboral).
En razón de ello, existen varios proyectos de ley de cooperativas de trabajo presentados
en el Congreso Nacional, así como la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo tiene
el suyo.
Respecto a estas cooperativas, el INAES cuenta con un conjunto de resoluciones
específicas:
•
•
•
•
•

Resolución 255/88 y su ampliatoria 682/89 - Actas constitutivas tipo de cooperativas de trabajo y otras.
Resolución 324/94 - Constitución Cooperativas de Trabajo de seis integrantes.
Resolución 360/75 - Excepciones a la mutualidad rigurosa.
Resolución 183/92 - Cobertura de la seguridad social en cooperativas de trabajo.
Resolución 1510/94 - Restricciones respecto a la constitución de cooperativas de trabajo.

Importa destacar que, por Resolución 360/75, las cooperativas de trabajo no pueden tener
empleados en relación de dependencia de carácter permanente, mientras que la Resol. 183/92
obliga a las cooperativas a la cobertura social de sus asociados: aportes previsionales, salud y
riesgos del trabajo.

II.2.

Principales tópicos legales vinculados a las innovaciones institucionales
de las cooperativas agropecuarias

En este punto se procurará analizar críticamente el marco legal, a la luz de las principales
tendencias institucionales, y frente a la necesidad de buscar modelos alternativos vinculados
a la problemática de los agricultores familiares más pequeños.

44

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II.2.1. Capital
Las limitaciones de los sistemas de capitalización de las cooperativas y las distintas respuestas que se han procurado desde la práctica institucional concreta son tratadas en III. 5.1,
sobre sistemas de capitalización.
Respondiendo a dicha realidad, a fines de los años 90 del siglo XX, CONINAGRO elabora
un proyecto de ley de cooperativas agropecuarias que proponía innovaciones en el tratamiento del capital. Si bien este proyecto nunca fue aprobado, es relevante recatar sus principales
propuestas como un antecedente consensuado en el cooperativismo agropecuario:
•

Autorización para la emisión de capital accionario, sin derechos políticos, con remuneración sujeta a la existencia de excedentes y con amplia libertad de la Asamblea para
fijar la modalidad de remuneración: fija, variable, como porcentaje de los excedentes,
etc. (Art. 3 a 9 del Proyecto de Ley).
Este capital complementaría al capital cooperativo, constituido de conformidad con lo
dispuesto por el capítulo IV de la Ley 20.337. La reforma permitiría, por ejemplo, organizar un sistema de capitalización dual donde, por un lado, exista un capital proporcional a los servicios, cuya retribución es el menor costo del servicio y, por el otro lado,
un capital accionario de carácter voluntario que permita la apropiación de los beneficios generados en los eslabones industrial y comercial. Esta reforma se inspira en un
amplio espectro de experiencias internacionales, en particular europeas y norteamericanas, entre las cuales en III.5.1 se señala la de Saskatchewan Weat Pool.

•

Autorización para la creación de reservas facultativas (incluso para compensar quebrantos de secciones deficitarias y posibilitar la distribución de retorno en las superavitarias) y capital mínimo (Art. 10 y Art. 23).
Esta reforma se orienta al fortalecimiento patrimonial de la cooperativa frente a terceros, en particular, frente al sistema financiero. Hoy, el asociado (productor en las cooperativas de primer grado, cooperativa en las de segundo) puede solicitar el reembolso de su capital en la cooperativa al momento de retirarse. Si bien el estatuto, en el
marco del Art. 31 de la ley vigente, puede limitar dichos retiros al 5% del capital integrado, el valor de las cuotas sociales cuyo reembolso se ha solicitado es un pasivo que
debe ser remunerado por una tasa de interés.
Más aún, el consejo de administración puede ordenar en cualquier momento la reducción del capital (Art. 35). Esto es, un banco debe prestarle a una entidad que puede
resolver unilateralmente reducir su capital, o cuyo capital puede verse disminuido por
decisión, también unilateral, de cualquiera de sus asociados. La resultante es que para
el análisis de riesgo de muchas entidades, en particular bancos internacionales, el
capital de las cooperativas es un pasivo.
Frente a ello, la reforma que se analiza proponía la posibilidad de establecer un capital
mínimo, por estatuto, y la posibilidad de reservas facultativas. Dentro del marco normativo actual, las reservas irrepartibles (esto es, parte del patrimonio neto que no
puede ser distribuido entre los asociados, ni siquiera en la liquidación de la cooperativa) están conformadas por la reserva legal, excedentes de operaciones ajenas al objeto o con terceros, y ajustes por revalúo. Los excedentes generados en las operaciones con asociados deben distribuirse obligatoriamente entre los asociados (en efecti-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

45

�vo en o cuotas sociales). La reforma propuesta posibilitaba la creación de reservas irrepartibles a partir de excedentes originados en las operaciones con asociados.
La creación de reservas facultativas persigue un segundo objetivo. Al autorizar que
puedan usarse para compensar los quebrantos de una sección, permitiendo la distribución de excedentes de las secciones superavitarias, se busca reducir el impacto de
una dificultad habitual en las cooperativas diversificadas o multiactivas: productores
que se ven perjudicados por quebrantos de secciones con las que no operaron.
•

Autorización para establecer un régimen especial para el reembolso de cuotas sociales, en los plazos y oportunidad que expresamente se determinen (Art. 12).
Vinculada al punto anterior, esta iniciativa está orientada a mejorar la previsibilidad del
sistema de capitalización. Hoy, las posibilidades respecto al régimen de reembolsos
de cuotas sociales se reducen a su limitación anual respecto al capital integrado de la
cooperativa. En la experiencia internacional existen casos donde el ritmo de los reembolsos está pautado, lo que permite una mejor programación financiera de la cooperativa, y una mayor previsibilidad del asociado respecto al tratamiento de su capital.
Por ejemplo, en el marco de la normativa actual no podría organizarse un programa de
capitalización por objetivos como el “Equity Target Program” de Land O´Lake, que se
comenta en III.5.1.

•

Autorización para la constitución de cooperativas de asociación limitada, con emisión
de cuotas sociales con derechos de uso (Art. 14, 15 y 16).
Esta propuesta está dirigida a viabilizar la organización de cooperativas de agregado de
valor o de nueva generación. El productor, para operar con la cooperativa, debe haber
hecho un aporte de capital en el momento de la constitución, o debe comprarle cuotas sociales con derecho de entrega a un productor asociado. El valor de las cuotas
sociales estará asociado a la perfomance económica de la cooperativa. Estas cuotas
sociales no deberían poder reembolsarse en caso de retiro del asociado, éste debería
vender la cuota a otro productor. Esta propuesta no sólo modifica el tratamiento del
capital, sino que, fundamentalmente, habilita la creación de cooperativas cerradas.

II.2.2. Integración
No existe un marco legal adecuado para la organización de cooperativas mixtas, como
situación intermedia entre la federación de cooperativas y la fusión en una cooperativa de primer grado de mayor tamaño. La propuesta de ley de cooperativas agropecuarias de CONINAGRO permitía la organización de cooperativas mixtas (Art. 25 del proyecto).
La Resolución 507/95, posterior al proyecto de ley, y seguramente inspirada en éste, tiene la
limitación de que los asociados productores no podrían superar el tercio de los asociados totales,
lo que inviabiliza la organización de lo que hemos llamado cooperativas mixtas.
El marco normativo debería contemplar el sistema de votación en las cooperativas mixtas,
ya que en ellas confluirían dos situaciones (es cooperativa de primer grado para algunos productores y de segundo para otros) que tienen distinto tratamiento en la ley de cooperativas (en
el primer caso, un asociado-un voto, en el segundo pueden incluirse criterios de volumen de
operaciones).

46

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Una modificación del marco normativo en este sentido facilitaría los procesos de centralización de los sistemas de integración de carácter federativo, flexibilizando los procesos de
acuerdo a cada una de las realidades territoriales.

II.2.3. Operaciones con terceros
En el marco de la creciente necesidad de capital, y de la creciente subordinación técnica
del productor en la búsqueda de competitividad en cada cadena de valor, las operaciones con
terceros han tendido a aumentar. Hay productores que no quieren establecer vínculos rígidos
de largo plazo con la cooperativa ni realizar aportes de capital, y hay cooperativas que no quieren asociar a productores que no asuman compromisos societarios fuertes.
La normativa actual restringe las operaciones con no asociados al 25% de la operatoria
con asociados (20% de la operatoria total). La lógica de esta limitación es que, superado dicho
porcentaje, se presume que se deteriora la naturaleza cooperativa.
Respecto a la naturaleza cooperativa, la operatoria con terceros requiere la revisión de dos
aspectos sensibles:
•

•

La posible existencia de restricciones arbitrarias al ingreso a la cooperativa. Esto es, la
violación del Art. 17 de la ley que establece el libre ingreso, rechazando la asociación
de un productor aún cuando reúna los requisitos estatutarios y no existan limitaciones
derivadas del objeto social (ver II.1.2 Asociados).
La eventual distribución de excedentes generados en la operatoria con terceros, en
violación a lo establecido en el Art. 42.

Si no se verifican estos hechos, no habría desnaturalización de la cooperativa.
La participación de la operatoria de los no asociados sólo debería ser un indicador del riesgo de desnaturalización, a monitorear por la autoridad de aplicación. En caso de que se supere
un determinado límite (por el ejemplo, el 20% actual) esto debería ser objeto de fiscalización
a los efectos de verificar la posible existencia de situaciones irregulares.
A modo de antecedente, debe tenerse en cuenta que, en el caso de las cooperativas de
consumo, no existen porcentajes máximos para la operatoria con no asociados.

II.2.4. Cooperativas y pequeños agricultores familiares
Surgen en este punto dos aspectos a considerar de acuerdo a lo que se analiza en el capítulo IV:
•
•

•

La necesidad de reducir la carga administrativa de las cooperativas de menor tamaño.
La necesidad de desarrollar modelos cooperativos más adecuados a la finalidad de
mejorar la productividad de la fuerza de trabajo familiar.

Carga administrativa

Con el objeto de reducir la carga administrativa de las cooperativas de menor tamaño, existen varias iniciativas a evaluar. Por ejemplo:

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

47

�- Cooperativas simplificadas
El proyecto de ley de CONINAGRO proponía autorizar la creación de la figura de cooperativa simplificada cuando tuviese un número entre seis y veinte asociados y una facturación
anual menor a los $ 150.000. Esta cooperativa podría tener un solo administrador (consejo de
administración integrado por una persona, cuando el mínimo actual es de tres), prescindir de
la sindicatura y llevar contabilidad simplificada con arreglo a las normas que dicte la autoridad
de aplicación. Este último punto, contabilidad simplificada, hoy implicaría reducir las exigencias
que emergen de la RT 24 (ver II.1.4 Contabilidad y Ejercicio Social).

- Unificar fiscalización en la localidad
De acuerdo a la ley de cooperativas, la fiscalización está a cargo de la autoridad de aplicación, que la ejercerá por sí o a través de convenio con el órgano local competente. Sin embargo, por el Art. 41, aún cuando exista este convenio, la documentación ordinaria (balance,
memoria, informes de auditor, informes del síndico) debe ser obligatoriamente enviada tanto
al INAES como al correspondiente órgano local.
En la práctica esto deriva en un doble control de la documentación, con los problemas de
articulación propios de agencias que dependen de distintas jurisdicciones. No es extraño que
difieran las observaciones –y la oportunidad de hacerlas– del órgano local y de la autoridad de
aplicación.
Por otro lado, más allá de la opinión del órgano local, la cooperativa deberá adecuarse a lo
requerido por el INAES, con domicilio en la ciudad de Buenos Aires, a diferencia de lo que ocurre con una sociedad comercial, que soluciona sus problemas en su provincia.
La duplicación en el control de documentación, y fundamentalmente los problemas de
coordinación entre el ámbito nacional y el provincial, implican un costo administrativo que finalmente termina afectando a las cooperativas, muy especialmente a las de menores recursos.
Las alternativas a este problema son diversas. En particular, el proyecto de ley de CONINAGRO proponía que la fiscalización pública de las cooperativas agropecuarias estuviese a
cargo de la autoridad de aplicación en el domicilio social.

- Subsidiar servicio de auditoría externa
El Art. 81 de la ley de cooperativas establece que las cooperativas deben contar desde su
constitución, y hasta que finalice su liquidación, con un servicio de auditoría externa a cargo de
contador público nacional. Los informes de auditoría deben confeccionarse de acuerdo con la
reglamentación que dicta la autoridad de aplicación (hoy la Resol. 247/09) y deben ser por lo
menos cinco (cuatro trimestrales y uno anual).
Una iniciativa para reducir los costos de la auditoría externa es simplificar los informes y
reducir la cantidad. Otra ya está contemplada en la ley: el mismo Art. 81 dice que “cuando la
cooperativa lo solicite y su condición económica lo justifique, la auditoría será realizada por el
órgano local competente. En este caso el servicio será gratuito y la cooperativa estará exenta
de responsabilidad si no fuera prestado.”
Sin embargo, en los hechos esto prácticamente no funciona, en particular, por las limitaciones presupuestarias de los órganos locales.

48

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�- Simplificación impositiva
Parte sustancial de la carga administrativa está asociada a cumplir con las obligaciones impositivas tanto propias como de los asociados. Desarrollar una propuesta en dicho sentido exige un
esfuerzo que contemple la realidad de los distintos circuitos económicos, de los distintos impuestos y de los distintos órganos recaudadores (nacionales, provinciales y municipales).
Puede también explorarse la alternativa de exenciones asociadas al carácter de cooperativas simplificadas, o de cooperativas de agricultores familiares.

•

Modelos cooperativos para pequeños productores

En el caso de los pequeños productores, la finalidad económica interna principal que tiene
una cooperativa difiere de las cooperativas más grandes, tradicionales. El objetivo es mejorar
la productividad de la fuerza de trabajo familiar. En la observación del medio agropecuario
argentino podrían identificarse cuatro tipos básicos de cooperativas de pequeños productores:
cooperativas agrarias de gestión de la producción, cooperativas de agroindustria familiar, cooperativas de trabajo de producción colectiva y cooperativas de trabajo de servicios rurales. Se
amplía este tema en III.5.2, Cooperativas de productores en situación de exclusión.
Cualquiera de estos modelos obliga a diferenciar el carácter de productor y el de trabajador, roles que en la agricultura familiar se confunden, en particular cuando se trata de los productores más pequeños. Las estrategias asociativas de éstos están vinculadas a mejorar la
retribución a su trabajo (y a mejorar el resto de las condiciones y medio ambiente de trabajo)
independientemente de si se realiza en sus pequeños predios particulares, en predios de otros
asociados en el marco de una estrategia asociativa, en pequeños emprendimientos asociativos de carácter agroindustrial, u ofreciendo en forma asociada su trabajo.
El problema es que no hay en la legislación argentina o en las reglamentaciones del INAES
modelos consensuados y adecuados para la organización de este tipo de cooperativas.
Es necesario diseñar un modelo cooperativo que se adapte a las distintas estrategias de
los productores familiares, y que dé cuenta del doble carácter productor/trabajador.
Dichas cooperativas, que provisoriamente se denominarían cooperativas agropecuarias de
producción asociada, tendrían por objeto:
•

•

•

Proveer servicios a la producción primaria de sus asociados, se realice ésta en forma
individual o cooperativa: comercialización, provisión de insumos, servicios de acopio,
maquinaria, etc. (servicios cooperativos).
Gestionar emprendimientos de producción primaria o agroindustrial a partir del uso
asociativo de los recursos de sus asociados: fuerza de trabajo familiar, tierra, maquinarias (gestión asociada de la producción).
Ofrecer servicios a terceros a partir del uso asociativo de los recursos de sus asociados (cosecha, empaque, siembra, etc.).

Deberían contar con reglamentos internos que establezcan:
•
•

Las condiciones y medio ambiente de trabajo para los casos de gestión asociada de la
producción y de servicios a terceros
Las condiciones de acceso a los servicios cooperativos (comercialización, servicio de
maquinarias, provisión de insumos).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

49

�•

La retribución de los recursos aportados por los productores para la producción asociada, para la implementación de los servicios cooperativos o para brindar servicios a
terceros (incluyendo tierra, mejoras, implementos y trabajo).

Los excedentes de la cooperativa podrían distribuirse en proporción al trabajo aportado, a
la producción entregada, a la tierra aportada al emprendimiento asociativo, al conjunto de los
recursos aportados (valorados según el reglamento de retribución a los recursos aportados)8,
o cualquier combinación, siempre que en cada sección se establezca un criterio uniforme.
El riesgo de precarización del trabajo se controlaría a partir de la aprobación del reglamento que establezca las condiciones y medio ambiente de trabajo, de igual manera que debiera
ocurrir en el conjunto de las cooperativas de trabajo.
Las cooperativas agropecuarias de gestión asociada deberían poder contratar trabajadores, en las condiciones establecidas por la legislación laboral.
Una vez consensuado el modelo entre la autoridad de aplicación, las agencias de desarrollo rural y las organizaciones representativas de la agricultura familiar y del cooperativismo
agropecuario, y reconocida su existencia a partir de la aprobación de estatutos y reglamentos
tipo aprobados por la autoridad de aplicación, podría diseñarse una batería de políticas de promoción dirigidas a este tipo específico.

II.3.

Tratamiento impositivo de las cooperativas agropecuarias

Las cooperativas cuentan con una naturaleza jurídica específica, definida por la Ley 20.337.
Como allí se afirma, “son actos cooperativos los realizados entre las cooperativas y sus asociados y por aquellas entre sí en el cumplimiento del objeto social y la consecución de los fines
institucionales”. Resulta central analizar entonces si esta naturaleza específica es reconocida
por el sistema tributario y, en particular, si las operaciones entre los asociados y sus cooperativas agropecuarias son tratadas como actos cooperativos, o son gravadas como operaciones
comerciales.

II.3.1. Impuestos nacionales
Las cooperativas están exentas del Impuesto a las Ganancias –que grava la obtención de
renta. Según el Art. 20 de la Ley N° 20.628 y modificatorias, ¨se encuentran exentas las utilidades de las sociedades cooperativas de cualquier naturaleza y las que bajo cualquier denominación (retorno, interés accionario, etc.) distribuyan las cooperativas de consumo entre sus
socios”. Sin embargo, esta exención no se extiende a los ingresos que reciben los socios
como retorno o interés (con la excepción de las cooperativas de consumo).
Esta exención se complementa con la exención al impuesto a la ganancia mínima presunta, y con la exención al impuesto sobre los bienes personales en el caso de las cuotas sociales cooperativas.
Si bien todo ello tiene un efecto favorable sobre los resultados netos, se trata en realidad
de un “incorrecto tratamiento tributario, al considerarlas exentas cuando constituye una situación de no sujeción al gravamen, pues el excedente en la previsión del costo debe ser devuel8

En este caso el servicio sería de gestión asociada de los recursos de producción.

50

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�to a quienes lo generaron. Esos excedentes deben ser gravados en cabeza de los socios, otorgándole el carácter de ganancia de segunda categoría a los intereses, y a los retornos igual tratamiento que a las operaciones que les dieron origen por constituir éste un ajuste de precio, a
la alícuota que corresponde a cada asociado” (Orecchia, 2004).
El hecho de ser sujeto de impuesto (potencialmente exento) obliga a las cooperativas a
tramitar la exención, lo que no sólo implica carga administrativa sino también que la AFIP
puede entender la existencia de operaciones gravadas en la medida de que dicha tramitación
se realice con errores o a destiempo. Es origen habitual de conflicto, en particular para las cooperativas de mayores debilidades administrativas.
Por otro lado, las cooperativas están gravadas por una Contribución Especial sobre el
Patrimonio Neto, creada por Ley 23.427, para financiar el Fondo para la Educación y Promoción
Cooperativa. Dicha contribución es equivalente al 2% del patrimonio neto, guarismo que
aumentó en 1999 desde un previo 1%, debido a la emergencia económica y como respuesta
a las presiones que existían en ese momento para gravar a las cooperativas con el impuesto a
las ganancias. Algunos especialistas consideran que este gravamen sobre la fuente de renta
(el patrimonio) es una forma indirecta de gravar las ganancias lo cual, en el caso de las cooperativas, no correspondería. En el caso del Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, parte
de éste puede computarse a cuenta de la Contribución Especial, en forma similar a lo que
hacen las sociedades comerciales respecto al Impuesto a las Ganancias. Al establecerse esta
especie de equivalencia, también podría interpretarse que la Contribución Especial es una
forma indirecta de gravar las rentas.
Respecto al Impuesto al Valor Agregado, las cooperativas tienen el mismo tratamiento
que el resto de las figuras jurídicas, salvo la exención del impuesto sobre los intereses abonados a sus socios y sobre los servicios personales prestados por los socios de las cooperativas
de trabajo. Esto implica que las operaciones entre el asociado y la cooperativa (por ejemplo, la
provisión de insumos al productor) están gravadas por el impuesto, desconociendo la naturaleza jurídica de este acto.

II.3.2. Impuestos provinciales
El principal impuesto provincial es el de Ingresos Brutos. En este caso el tratamiento del
acto cooperativo difiere de acuerdo a la actividad y la provincia.
Respecto a las cooperativas agropecuarias, para la gran mayoría de las jurisdicciones no
integran la base imponible los importes y retornos que corresponden por entrega de la producción agrícola, y el mismo tratamiento se aplica para las operaciones entre la cooperativa y
su entidad de grado superior.
Un avance muy importante se logró en la provincia de Buenos Aires, principal jurisdicción
y con importante presencia cooperativa, donde a partir del año 2005, por Ley 13.360 se reconocen de manera expresa los efectos tributarios del acto cooperativo. En el Art. 1º de la ley
incorpora el inciso g) al Art. 160 del Código Fiscal provincial, disponiendo que: “No constituyen
actividad gravada con este impuesto: g) Las operaciones realizadas entre las cooperativas
constituidas conforme con la Ley 20.337 y sus asociados en el cumplimiento del objeto social
y la consecución de los fines institucionales, como asimismo los respectivos retornos. Esta
disposición comprenderá el aprovisionamiento de bienes o la prestación de servicios que efectúen las cooperativas a sus asociados, la entrega de la producción que los asociados de las
cooperativas efectúen a éstas y las operaciones financieras que se lleven a cabo entre las coo-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

51

�perativas y sus asociados, pero no alcanzará a las operaciones de las cooperativas agrícolas en
las que sea de aplicación la norma específica establecida por el Art. 162, incisos g) y h)”.
A su vez, según el Art. 162 no integran la base imponible, los siguientes conceptos: “…g)
Los importes que correspondan al productor asociado por la entrega de su producción, en las
cooperativas que comercialicen producción agrícola únicamente y el retorno respectivo. La
norma precedente no es de aplicación para las cooperativas o secciones que actúen como consignatarias de hacienda. h) En las cooperativas de grado superior, los importes que correspondan a las cooperativas agrícolas asociadas de grado inferior por la entrega de su producción agrícola y el retorno respectivo”.
Esta nueva legislación constituye un avance muy importante para todas las cooperativas,
no sólo las agropecuarias, que sirve como antecedente para el resto de los distritos, si bien las
situaciones son muy heterogéneas, incluyendo provincias donde existe una exención total de
las cooperativas (Chaco, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz), o exenciones en determinados
casos particulares.
Otro gravamen provincial es el del impuesto a los sellos. Si bien de menor cuantía, el tratamiento también es heterogéneo en las distintas provincias. En el caso analizado de Buenos
Aires, la misma ley que se comentó incorpora el inciso f) al Art. 233 del Código Fiscal, considerando que los actos, contratos y operaciones instrumentados en la Provincia, no tributarán Impuesto a los Sellos, de manera específica en el caso de los realizados entre las cooperativas y sus asociados en el cumplimiento de su objeto social y la consecución de los
fines institucionales.

II.4.

Las cooperativas en la Administración Pública nacional y provincial

Desde los inicios del Siglo XXI, la inserción de las cooperativas y de otras formas asociativas en la administración pública, nacional y provincial, ha sido renovada como consecuencia de
las nuevas orientaciones políticas. Las políticas fueron dirigidas, en un primer momento, a
paliar los efectos de la crisis económico-social de 2001 y años precedentes y, en segundo
lugar, a generar una mayor equidad y bienestar en el conjunto de la población, en particular a
los sectores de pequeños productores y empresas. Tanto en el ámbito de los gobiernos nacional como provinciales se establecieron diversos programas orientados al fortalecimiento de la
asociación como herramienta para el desarrollo económico y social, referidos tanto a cooperativas como a diversas formas asociativas (consorcios, microemprendimientos, y otras) y, en
algunos casos, se crearon o reforzaron jurisdicciones de alto nivel vinculadas a la actividad asociativa y cooperativa.

52

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�II.4.1. Ámbito nacional
Como se mencionó en capítulos anteriores, la actividad de las cooperativas en la Argentina
está regida por leyes nacionales. La ley vigente es la Ley 20.337, del año 1973.
Actualmente, el organismo de aplicación de la ley es el Instituto Nacional de Asociativismo
9
y Economía Social . El INAES es un organismo descentralizado, dependiente de la Secretaría
de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Su conducción y administración está a cargo de un directorio integrado por el presidente y seis vocales: dos representan al poder ejecutivo, dos a las asociaciones mutuales y dos a las cooperativas. Si bien
todos los integrantes son designados por el Poder Ejecutivo, los representantes del movimiento cooperativo y mutual surgen de ternas presentadas por las confederaciones más
representativas.
Integran la estructura central del INAES tres Secretarías: Secretaría de Registro Nacional
de Cooperativas y Mutuales, Secretaría de Contralor, y Secretaría de Desarrollo y Promoción.
El notable crecimiento de las cooperativas en los últimos años puso el centro de las preocupaciones del INAES en su registro y en las tareas de capacitación y asistencia técnica.
Dichas tareas se realizan en forma articulada con los distintos órganos locales competentes
con responsabilidad en cada provincia.
Otra herramienta de promoción es el otorgamiento de créditos a tasa subsidiada a emprendimientos productivos cooperativos y subsidios para acciones de capacitación y educación
cooperativa.
Los programas o acciones referidos a cooperativas integran también las actividades de
diversos organismos públicos, que encaran el tema desde sus propias políticas sectoriales, si
bien cabe señalar que no se ha creado una repartición dedicada exclusivamente a las cooperativas y otras formas asociativas.
En el caso de las cooperativas agropecuarias, el principal organismo que desarrolla acciones que incluyen entre los beneficiarios a dichas entidades es el Ministerio de Agricultura,
Ganadería y Pesca y, dentro del mismo, varias Secretarías y Direcciones.

9

A partir de la promulgación de la Ley 11.388 en 1926, las funciones de registro, control público e información en materia de
cooperativas dependían del Ministerio de Agricultura, que tenía a su cargo “el control público de las sociedades cooperativas, la
revisión y certificación de los balances y el servicio de información para y sobre el movimiento cooperativo de la República” (Art.
10). Un decreto reglamentario de 1927 creó la sección “Registro, Inspección y Fomento de Cooperativas” dentro de la Dirección
General de Economía Rural y Estadística del mismo ministerio. Posteriormente, la responsabilidad sobre las cooperativas se
trasladó a otros ámbitos oficiales. En 1944, pasó a la Secretaría de Estado de Industria y Comercio (Decreto-Ley 21.252) y luego
de la reforma constitucional de 1949 al Ministerio de Industria y Comercio (Ley 13.529), creándose a tal efecto la Dirección
Nacional de Cooperativas. En 1958 las funciones de fomento y control de algunos tipos de cooperativas correspondieron a los
Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, Energía y Combustibles, Transportes, Agricultura (Ley 14.439). El “Registro de
Cooperativas” estuvo a cargo a la Secretaría de Estado de Comercio. Durante 22 años la aplicación de las políticas sobre cooperativas dependió del área de Industria o Comercio, hasta que en 1966 la Dirección se transformó en Servicio Nacional de
Cooperativas para depender de la Secretaría de Estado de Promoción y Asistencia de la Comunidad (SEPAC) del Ministerio de
Bienestar Social. Este servicio fue reemplazado por el Departamento de Cooperativas de la Subsecretaría de Promoción y
Asistencia Social hasta que, en 1971, se creó el Instituto Nacional de Acción Cooperativa (INAC) como organismo descentralizado del citado ministerio (Ley 19.219). En 1984 se crea la Secretaría de Acción Cooperativa (SAC) y en 1989 se disuelve aunque
continúa bajo la denominación INAC hasta 1996 en que se constituye el Instituto Nacional de Acción Cooperativa y Mutual
(INACyM) (Decreto Nº 420) como resultado de la fusión de los anteriores Instituto Nacional de Acción Mutual (INAM) e INAC. A
partir de septiembre de 2000 y hasta el presente su denominación es Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social
(INAES).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

53

�En particular, la Subsecretaría de Agricultura Familiar tiene específicamente entre sus responsabilidades la promoción y apoyo a formas asociativas y cooperativas, y es una de las áreas
que ha desarrollado la mayor cantidad de acciones específicas para la agricultura familiar en los
últimos años, con un destacado aporte de recursos. Las actividades de la SSAF, enmarcadas
actualmente en el Plan de Apoyo a Pequeños y Medianos Productores (PAPyMP), y en la ejecución del Programa Social Agropecuario, incluyen el apoyo técnico y financiero a las cooperativas, fondos rotatorios para el fortalecimiento de los pequeños productores, así como subsidios para proyectos específicos (pequeños frigoríficos, salas de extracción de miel, construcción de instalaciones para ganado, y otros).
En la Subsecretaría de Desarrollo Regional (que, junto con la SSAF depende de la Secretaría
de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar del MAGyP), se lleva adelante la ejecución de diversos
Fondos y Programas dirigidos a diversas cadenas productivas, como el Fondo Nacional de
Economías Regionales, el Fondo Nacional Vitivinícola; el Programa de Lechería Familiar; los
recursos de las leyes Ovina, Caprina y Algodonera; Fondo Nacional Apícola y de Forestación, y
otros. En estas acciones las cooperativas son beneficiarias, si se da el caso, como el resto de
los productores, asociaciones y/o organismos territoriales. Los instrumentos son créditos y
subsidios, principalmente para la actividad productiva, para comercialización, para la prefinanciación de exportaciones. El Fondo Especial del Tabaco –ejecutado por el MAGyP- moviliza un
gran volumen de fondos, ya que las cooperativas tienen un gran peso en la producción y son las
instituciones a través de las cuales se vehiculizan los fondos de ese programa.
El Programa de Servicios Agropecuarios Provinciales (PROSAP), cuya unidad ejecutora es
el MAGyP, con la coordinación de la Unidad Coordinadora para el Cambio Rural (UCAR), fue iniciado en 1992 con el objetivo de contribuir con las provincias que se proponen mejorar la
infraestructura y los servicios para el productor rural, tiene entre sus componentes desarrollar
las economías regionales con foco en el sector agro-industrial y especial atención a los medianos y pequeños productores, emprendedores y empresarios rurales, mediante el aumento de
la productividad, de los volúmenes de venta y de la competencia en el comercio nacional e
internacional. Por esta razón, las cooperativas agropecuarias son, eventualmente, beneficiarias
de este programa, a través del financiamiento de iniciativas que impulsan la competitividad de
los pequeños y medianos productores agropecuarios y de las MIPyMEs (micro, pequeñas y
medianas empresas) agroindustriales y de servicios de todo el país.
Para dar una idea del importante apoyo del Gobierno Nacional a las cooperativas agropecuarias, cabe mencionar algunos datos, proporcionados por el MAGyP. En el año 2010, los fondos destinados a cooperativas, entre todos los programas, alcanzaron a 22 millones de pesos;
en el año 2011 ascendieron a 46 millones de pesos. En el caso del FET, sólo se computan en
dicha cifra las transferencias realizadas para adopción de tecnología, infraestructura o proyectos
de diversificación, no así las destinadas a asistencia financiera para el proceso productivo de las
cooperativas tabacaleras. Dado que éstas no pagan tasa de interés por dichos fondos, el ahorro en costo financiero también representa un aporte importante para las entidades.
En cuanto al INTA, en el área Transferencia y Extensión funciona el Programa Federal de
Apoyo al Desarrollo Rural Sustentable (PROFEDER), que articula las estrategias de los cuatro
programas que implementa la institución dirigidos a pequeños y medianos productores y agricultura familiar: Cambio Rural, PROFAM, Minifundio y Pro-Huerta. También en esos casos, las
cooperativas integran el grupo de beneficiarios de dichos programas, junto con productores y
otros protagonistas de la actividad agropecuaria.

54

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Otros organismos, no específicamente agropecuarios, también tienen a las cooperativas
agropecuarias entre sus eventuales beneficiarios. Por ejemplo, en el Programa "Sistemas
Productivos Locales- Promoción de Clusters y Redes Productivas con Impacto en el Desarrollo
Regional", desarrollado por la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa y Desarrollo
Regional (SEPYME) del Ministerio de Industria y Turismo, se promueve la formación de grupos
asociativos. El 45% de los grupos que se formaron desarrollaban actividades de producción
agropecuaria o agroindustrial y varios de ellos estaban constituidos como cooperativas, en las
ramas de apicultura, yerba mate, té, floricultura y mandioca 10.

II.4.2. Ámbito provincial
Como se ha señalado, se han producido en esta década transformaciones en las administraciones públicas que han elevado la jerarquía del tema cooperativo en las funciones estatales. Es así que puede encontrarse, en las provincias, jurisdicciones con rango de Secretaría o
Subsecretaría, además de Direcciones, que cumplen estas funciones. En general, dependen
del Ministerio de Economía o del Ministerio de Producción. En la tabla siguiente se citan las
respectivas reparticiones provinciales a cargo del tema y su encuadre institucional.

Provincia

Repartición responsable de políticas y asuntos referidos a
cooperativas

BUENOS AIRES

SECRETARÍA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Subsecretaría de Acción Cooperativa
Dirección Provincial de Promoción Cooperativa

CATAMARCA

Dirección Provincial de Acción Cooperativa y Entidades Intermedias (DPACEI)

CHACO

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN y AMBIENTE
Dirección de Cooperativas y Mutualidades (DCyM)
Departamento de Promoción y Educación Cooperativas

CHUBUT

SECRETARÍA DE TRABAJO
Subsecretaría de Asociativismo y Economía Social (SSAyES)

CÓRDOBA

SUBSECRETARÍA DE COOPERATIVAS Y MUTUALES (SCM)

CORRIENTES

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN, TRABAJO Y TURISMO
Dirección de Cooperativas (DCyM)

ENTRE RÍOS

MINISTERIO DE GOBIERNO, JUSTICIA, OBRAS Y SERVICIOS PÚBLICOS
Instituto de Promoción de Cooperativas y Mutualidades (IPCyM)

FORMOSA

MINISTERIO DE ECONOMÍA, HACIENDA Y FINANZAS
Dirección de Asociativismo y Economía Social (DAES)

10

SEPYME. Sistemas productivos locales. Políticas públicas y desarrollo económico. PNUD, Bs.As., 2010.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

55

�Provincia

Repartición responsable de políticas y asuntos referidos a
cooperativas

JUJUY

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Secretaría de Desarrollo PyME e Integración Regional - Dir.Gral. de Desarrollo Industrial
y Comercial- Depto. Acción Cooperativa

LA PAMPA

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Subsecretaría de Cooperativas y Mutuales (SCM)

LA RIOJA

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN. Secretaría de Desarrollo Local. Dirección General
de Economía Social (DGES)

MENDOZA

MINISTERIO DE DESARROLLO HUMANO, FAMILIA Y COMUNIDAD Dirección de
Cooperativas y Mutuales (DCyM)

MISIONES

SECRETARÍA DE ESTADO DE ACCIÓN COOPERATIVA, MUTUAL, COMERCIO E
INTEGRACIÓN (SEACMCyI)
Subsecretaría de Acción Cooperativa y Mutual.

NEUQUÉN

MINISTERIO DE COORDINACIÓN DE GABINETE
Dirección Provincial de Personas Jurídicas (DPPJ)
Dirección General de Control y Fiscalización de Cooperativas y Mutuales

RÍO NEGRO

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN
Subsecretaría de Economía Social
Dirección de Cooperativas (DC)

SALTA

SECRETARÍA DE PyMES, COOPERATIVAS Y SOCIAL AGROPECUARIO
Dirección Coord. de Cooperativas y Peq. Prod. (DCCyPP)

SAN JUAN

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICO
Secretaría de Industria, Comercio y Servicios
Dirección de Cooperativas (DC)

SAN LUIS

MINISTERIO DE GOBIERNO, JUSTICIA Y CULTO
Dirección de Constitución y Fiscalización de Personas Jurídicas, Cooperativas y
Mutuales (DCFPJCyM San Luis)

SANTA CRUZ

MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL
Secretaría de Economía Social
Dirección General de Cooperativas y Mutuales

SANTA FE

MINISTERIO DE LA PRODUCCIÓN
Subsecretaría de Asociativismo. Dirección de Cooperativas y Mutuales (DCyM)

SANTIAGO DEL ESTERO

MINISTERIO DE PRODUCCIÓN, RECURSOS NATURALES, FORESTACIÓN
Y TIERRAS
Instituto Provincial de Acción Cooperativa (IPAC)

TIERRA DEL FUEGO

SUBSECRETARÍA DE DESARROLLO LOCAL Y DE ECONOMÍA SOCIAL
Dirección de Economía Solidaria (Promoción y Fomento)
e Inspección de Justicia (Fiscalización y Registro)
Subsecretaría de Economía Social (Promoción y Fomento)

TUCUMÁN

SECRETARÍA GENERAL DE LA GOBERNACIÓN
Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual (IPACyM)

56

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Estas reparticiones actúan como órganos locales competentes (OLC) para la aplicación de la
Ley 20.337 (en el marco de convenios firmados con el INAES) y constituyen la principal base
territorial para el desarrollo de políticas de promoción y fiscalización de cooperativas.
Habitualmente son direcciones generales u organismos descentralizados vinculados a los
Ministerios de producción, de economía y, en algunos casos, de trabajo. También existen
Subsecretarías, como las de Río Negro y La Pampa (dependientes de los Ministerios de
Producción) e incluso una Secretaría de rango ministerial en el caso de la provincia de Misiones.
La mayoría cuenta con instancias orgánicas de participación del movimiento cooperativo a
través de sus organizaciones más representativas.
Además de las funciones reglamentarias que les corresponde en la aplicación de la Ley de
cooperativas, las actividades incluyen, en la mayoría de las provincias, promoción y capacitación para la creación de cooperativas, apoyo financiero y de gestión. Muchas coordinan acciones con otras áreas del gobierno provincial dirigidas al desarrollo productivo y social (en particular las Secretarías vinculadas al desarrollo económico y empleo), con universidades, organismos nacionales y el propio INAES.
Se ha realizado una consulta a todas las reparticiones provinciales mencionadas, a fin de
conocer las actividades que desarrollan y si cuentan con programas o acciones específicas
para cooperativas agropecuarias. Se recibió la respuesta de algunas provincias, en base a las
cuales se delineó el panorama que se presenta a continuación.
Las oficinas mencionadas desarrollan programas y actividades dirigidos a todas las cooperativas, sin establecer condiciones respecto al sector en que éstas se desempeñan. Sin embargo, en provincias en que la actividad agropecuaria es predominante en la economía, se encuentran algunas acciones que tienen a las cooperativas agropecuarias como beneficiarios naturales. En éstas la Dirección de Cooperativas (o Subsecretaría, en su caso) se asocia con actividades de otros organismos. En muchas provincias, la Dirección integra el Ministerio de
Producción o Economía, y se articula con otras dependencias del mismo. Por ejemplo, en
Chaco, coordina con el Ministerio de Producción: en el Programa de Acción de la Dirección
para 2011 está previsto el apoyo al fortalecimiento de las cooperativas de pequeños y medianos productores agropecuarios y forestales y establece la meta, para 2015, que el 30% del
valor de la producción agropecuaria se canalice por cooperativas. En San Juan, la Dirección de
Cooperativas coordina acciones con la Dirección de Desarrollo Económico y Competitividad y
con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, ambas del mismo Ministerio de
Producción. Además, existe en la provincia una “Línea de fomento a la asociatividad empresaria”. En Santiago del Estero, el IPAC coordina con la Dirección de Agricultura, dependiente
como el IPAC del Ministerio de Producción.
En la articulación de las direcciones de cooperativas provinciales con otras jurisdicciones
o dependencias, pueden citarse algunas acciones conjuntas, por ejemplo:
•

Buenos Aires. La Dirección de Acción Cooperativa con el Ministerio de Asuntos
Agrarios - Programa de Mejoramiento y Formalización de la Producción Porcina.

•

Chaco. La Dirección ha coordinado con la UCEF (Unidad de Coordinación y Evaluación
del Financiamiento), dependiente directamente de la Gobernación, que desarrolla acciones tendientes a gestionar el financiamiento de las campañas algodoneras vía fideicomisos, a concentrar el desmote, operaciones de compra y venta en común, y otras.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

57

�•

Santiago del Estero. El IPAC coordina con Agencias de Desarrollo Regional, el INTA y
la Subsecretaría de Agricultura Familiar.

•

Tucumán. El IPACyM participa del Consorcio de Gestión para el Desarrollo Local, en el
cual una cooperativa cañera es responsable del área de ejecución. Entre sus acciones,
el Consorcio tiene líneas de crédito para cooperativas. El Instituto también articula con la
Secretaría de Minipyme y Empleo, con el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia,
con el Ministerio de Producción y con la Estación Experimental Obispo Colombres.

Estos ejemplos muestran que existe un amplio potencial de colaboración e interacción institucional con relación a la formación y promoción de cooperativas, por una parte, y al aporte
de éstas a estrategias de desarrollo rural, regional y de inclusión social, el que está aún incipientemente desarrollado.

II.5.

La integración en el cooperativismo agrario argentino

II.5.1. Aspectos generales de la integración
Las cooperativas de segundo grado son entidades jurídicamente independientes creadas
a partir de organizaciones de base. Se las considera como “grupo por coordinación externo”
ya que, al conformarse, las cooperativas de primer grado fijan las funciones a desempeñar, su
grado de cooperación y de compromiso, así como el nivel de participación en las decisiones
que provienen de un centro de decisión plural.
Los procesos de integración entre cooperativas de primer grado que se asocian a una entidad de grado superior tienen por objeto la representación, defensa y promoción de sus intereses comunes, incluyendo en la gran parte de los casos, pero no necesariamente, la integración de actividades económicas para alcanzar sinergias específicas en el ámbito productivo,
comercial, financiero y/o administrativo.
Cuando se trata de entidades con actividades similares o complementarias, la función primordial de la integración consiste en coordinar acciones y mutualizar determinadas funciones
a través de una entidad de naturaleza empresarial que respeta la autonomía estratégica y de
desarrollo de cada uno de sus miembros. En este ámbito, el éxito en las relaciones entre cooperativas de primer y segundo grado está asociado tanto a resultados económicos, como a
relaciones de confianza y niveles de colaboración entre los diversos actores que integran las
cooperativas de base y también las de segundo grado.
Desde el origen del cooperativismo los procesos de integración han sido tan significativos
que condujeron a institucionalizar la “intercooperación” en el XXIII Congreso de la Alianza
Cooperativa Internacional en 1966, consagrándola como sexto principio cooperativo en los
siguientes términos: “Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen
el movimiento cooperativo, trabajando de manera conjunta por medio de estructuras locales,
nacionales, regionales e internacionales” (ACI, 1966).
La bibliografía disponible sobre el papel económico de las entidades agropecuarias de
segundo grado, en distintos países, señala que esta integración facilita de manera significativa el desarrollo cooperativo; en cuanto a sus funciones, destacan su contribución a una mayor
concentración de la oferta, la diversificación de productos y calendarios, la apertura de nuevos

58

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�mercados, la contratación de servicios y adquisición de insumos de forma conjunta, la adopción de nuevos procesos industriales y el desarrollo de la gestión de las entidades de base.
También se destacan la puesta en marcha de servicios especializados en todos los dominios relativos al funcionamiento de las cooperativas agrarias y el papel de las organizaciones
de grado superior para adaptar a las entidades de base a su medio económico, incitándolas en
la búsqueda permanente de la eficacia en su gestión, acompañándolas en potenciar la calidad
de la producción y sensibilizándolas respecto a los problemas ligados al medioambiente.
La representación política como asociadas a la entidad se produce a través de un Consejo
de Administración cuya composición por lo general se determina a través de la elección de
representantes según diversos criterios. Los consejeros deben ser productores agropecuarios
en actividad y sus cargos tienen una duración estipulada que, en algunos casos, permite una o
más reelecciones.
En la tabla siguiente se indican, en forma resumida, las características de las entidades de
grado superior que pueden constituirse de acuerdo a lo establecido en la Ley 20.337.

Características de las entidades cooperativas de grado superior

Forma societaria

Cooperativa que posee en líneas generales las mismas características que las cooperativas de base. La Ley de Cooperativas establece que deberán regirse por la normativa general

Objetivos

Deben estar en consonancia con los objetivos y fines de las cooperativas asociadas
que la integran

Papel empresarial

La entidad creada puede ser la cúspide un grupo empresarial, aunque la particularidad consiste en constituir un grupo por coordinación en el que ninguna de las partes
agrupadas tiene el poder. Las empresas partícipes de dicho grupo coordinan, completan y desarrollan su actividad, por lo que al frente del mismo se encuentra la entidad que ha sido creada para tal fin

Personalidad jurídica

Es independiente de las cooperativas que la forman. La constitución de la entidad
supone un nuevo contrato social distinto de los acuerdos que conforman cada cooperativa de base. Ello supone la creación de un ente jurídico distinto a los existentes,
cuyo funcionamiento queda regulado por su estatuto, el cual puede contener normas
distintas a las expresadas en los estatutos de las cooperativas asociadas

Asociados,
representación y voto

Por resolución de la asamblea, o del consejo de administración ad-referéndum de
ella, las cooperativas pueden integrarse en cooperativas de grado superior para el
cumplimiento de objetivos económicos, culturales o sociales.
El número mínimo de asociadas que conforman la entidad debe ser siete.
El estatuto debe establecer el régimen de representación y voto, que podrá ser proporcional al número de asociados, al volumen de operaciones o a ambos, a condición
de fijar un mínimo y un máximo que aseguren la participación de todas las asociadas
e impidan el predominio excluyente de alguna de ellas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

59

�II.5.2. Evolución y situación actual de la integración de las cooperativas
agropecuarias en la Argentina
La creación de entidades cooperativas agropecuarias de segundo grado en la Argentina
comenzó a principios del siglo XX. La primera fue la Confederación Entrerriana de Cooperativas,
surgida en 1913 en ocasión de celebrarse en la localidad de Lucas González el primer congreso provincial de cooperativas, convocado con la finalidad de que las cooperativas pudiesen
confrontar sus estatutos sociales, intercambiar experiencias y organizar actividades comerciales conjuntas. La intervención de las entidades participantes puso en evidencia dos concepciones doctrinarias: una más estricta en cuanto al cumplimiento de las normas y principios
cooperativos, y otra heterodoxa que sostenía como esencial el agrupamiento de los productores agrarios, dejando para una etapa posterior la posibilidad de perfeccionar los métodos en el
cumplimiento de la doctrina cooperativa (Plotinsky, 2009). La Confederación que surgió del
congreso tuvo una vida efímera, aunque fue refundada en 1930 con el actual nombre de
Federación Entrerriana de Cooperativas y permitió que las cooperativas superaran su estado
de aislamiento, integrándose a un proceso económico social que requería del esfuerzo solidario (Lattuada y Renold, 1996).
Entre los antecedentes más importantes de la integración cooperativa se debe mencionar
la creación en Rosario, Santa Fe, en 1922, de la Asociación de Cooperativas Rurales de Zona
Central, actual Asociación de Cooperativas Argentinas, que impulsó el proceso de integración
de las cooperativas de primer grado, propagando rápidamente ese modelo.
En 1925 se sentaron las bases de la Federación Agraria Israelita, más tarde Fraternidad
Agraria (López, 2008) y en 1928 fue creada la primera federación tambera –Unión de
Cooperativas Ltda. San Carlos–, en la localidad de Esperanza, Santa Fe. Se debe destacar, además, la fundación en Roque Sáenz Peña en 1934 de la Unión de Cooperativas Agrícolas
Algodoneras Ltda. (UCAL) y en 1937 la creación de la Fábrica de Manteca SanCor, impulsada
por 19 cooperativas tamberas que decidieron organizarse como entidad de segundo grado y
11
establecer la empresa que comenzó a funcionar en 1940 .
Las entidades agropecuarias de segundo grado en la Argentina han servido para defender,
representar y promover la comercialización de productos agrarios provenientes de las cooperativas y, en algunos casos, para desarrollar sistemas de transformación industrial, profesionalizando y tecnificando la dirección y gerencia de las empresas asociadas. También las entidades han podido brindar a los productores herramientas y productos de alta tecnología, en algunos casos resultantes de procesos de investigación y desarrollo propios, actuando además
como representantes políticos de las empresas cooperativas ante las autoridades públicas, los
medios y la sociedad civil y promoviendo esta fórmula asociativa y los valores de la cooperación agrícola.
Los objetivos principales perseguidos por las distintas entidades de segundo y tercer
grado han sido:
11
En 2005 SanCor modificó su estatuto, convirtiéndose en cooperativa de primer grado, integrando a productores tamberos
asociados en forma individual y a las cooperativas actualmente asociadas. Esto supone que, además de las cooperativas primarias, los productores podrán ser socios directos de SanCor y, a través del cambio, la empresa puede actuar en forma directa
sobre el aprovisionamiento de la materia prima, lo cual implica una relación más estrecha con todos los productores, que se traduce en planes de trabajo y visitas, y un único sistema de pago. Las cooperativas primarias continúan como asociadas y cada asociado tiene derecho a “un voto”. Ver Revista Sancor, 2005.

60

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Comercialización de la producción agropecuaria, industrialización y servicios anexos.

•

Provisión de insumos para el sector agropecuario.

•

Promoción del agregado de valor de cada una de las producciones.

•

Incorporación de nuevas cooperativas.

•

Búsqueda e inserción en mercados (interno y externo).

•

Asistencia técnica y capacitación.

•

Representación gremial, gestión y defensa gremial ante diferentes autoridades del
sector público y privado.

•

Promoción de proyectos de integración, complementación y coordinación en los ámbitos económico, social y cultural.

•

Gestión de coberturas de seguros.

•

Representación de las cooperativas asociadas y sus productores en gestiones financieras, comerciales y legales.

•

Promoción de instrumentos crediticios, impositivos y legales que incentiven la integración cooperativa y el agregado de valor.

•

Compra de insumos (fertilizantes, herbicidas, plaguicidas), maquinarias y herramientas.

En la actualidad existen en el país una entidad cooperativa agropecuaria de tercer grado y
16 entidades de segundo grado. La institución de tercer grado, es decir, la de mayor nivel de
integración vertical, es la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Cooperativa Limitada
(CONINAGRO). Se constituye en el año 1956, siendo socias fundadoras las siguientes federaciones: UCAL, Federación Entrerriana, Federación de Misiones, Fraternidad Agraria, Federación
Argentina de Cooperativas Agrarias, Asociación de Cooperativas Agrarias Ltda, Asociación de
Cooperativas Agropecuarias “Rosafé”, Federación Regional de Cooperativas de Río Negro y
Neuquén. Años más tarde se incorporan ACA y SANCOR.
CONINAGRO representa, según informa, a 800 cooperativas de primer grado , y nuclea a
9 entidades de segundo grado: ACA (Asociación de Cooperativas Argentinas), ACOHOFAR
(Asociación de Cooperativas Hortícolas y Frutícolas Argentina Ltda.), FECOAR (Federación de
Cooperativas Arroceras Argentinas), FECOVITA (Federación de Cooperativas Vitivinícolas
Argentinas), Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones, Federación de Cooperativas
de Corrientes, FEDECO (Federación Entrerriana de Cooperativas), UCAL (Unión de Cooperativas
Agrícolas Algodoneras) y UNCOGA (Unión de Cooperativas Ganaderas).
Entre las federaciones sin actividad económica, especializadas en la actividad gremial, se
debe mencionar a FEDECO y a la Federación de Cooperativas de Corrientes.
La actividad gremial de todas las asociadas se articula territorialmente a través de las
Comisiones Asesoras Regionales (CAR) de CONINAGRO.
En cuanto a las entidades de segundo grado con actividad económica, cabe destacar entre
las mayores a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y a FeCoViTA. ACA es la 7°
empresa exportadora de granos del país, a través de la actividad de los puertos de San Lorenzo,

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

61

�Quequén, Vilelas y la Terminal Bahía Blanca, junto con las plantas regionales Selva, Barrow,
Tres Arroyos y Quequén. Su trayectoria se pone de manifiesto en la ampliación de su base
societaria en distintas regiones a través de los Centros de Desarrollo Cooperativo, en sus actividades de investigación y desarrollo de tecnología y en su avance hacia negocios agroindustriales. Se destaca su innovación en gestión con la creación del Fondo Rotativo de Consolidación
con la finalidad de incorporar recursos para ampliar su patrimonio.
Le siguen en orden de importancia FeCoViTA, la cual, al adquirir en 1990 a través de licitación pública las plantas de fraccionamiento y las marcas de la ex bodega estatal Giol, logró el
reposicionamiento de las marcas en el mercado interno, la incorporación permanente de tecnología de punta y la conquista del mercado externo; actualmente nuclea a 5 mil productores
y elaboradores vitivinícolas del país. La entidad suscribió con el INAES un acuerdo para la
implementación del Programa de Fortalecimiento del Sistema Cooperativo Vitivinícola, vigente desde 2008 para brindar apoyo financiero a las asociadas que se encuentran en situación crítica. También UNCOGA se destaca por la compra de hacienda vacuna y porcina para SODECAR SA., sociedad anónima que integra junto con SANCOR, y su participación en los remates
de las cooperativas asociadas a CONINAGRO y en la compra directa a productores.
Existe un conjunto de federaciones (o cooperativas de segundo grado) no asociadas a
CONINAGRO. Parte de este grupo está integrado al complejo gremial de Federación Agraria
Argentina (FAA), la que desde su fundación apoya y promueve la organización de los pequeños
y medianos productores en cooperativas. Integra, entre otras, a Agricultores Federados
Argentinos (AFA), Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (CAFER), FECOAGRO
y FECOFE. Por otra parte, aproximadamente el 50% de las cooperativas de primer grado que
12
desarrollan una diversidad de iniciativas locales no se encuentran federadas .
En términos generales, la eficacia en el comportamiento de las entidades relevadas está
vinculada, entre otros, con el grado de compromiso de los miembros que integran la entidad.
Al respecto, el marco legal que se aplica al funcionamiento de las entidades de primer grado
se reproduce en las entidades de segundo grado, aunque el nexo entre las entidades de base
con respecto a la de segundo grado se precisa en los estatutos particulares que sirven de guía
a los socios para establecer sus compromisos.
Según los datos de INAES, a 2011 había 16 entidades de segundo grado activas. La distribución regional era la siguiente: región Centro Litoral (7 entidades), región NEA (5 entidades), NOA (2 entidades), Cuyo (2 entidades) y Patagonia (1 entidad).
El relevamiento de varias dimensiones principales de las Federaciones o entidades de
segundo grado activas, tales como año de creación, objetivos, tipo de actividad económica, afiliación a entidad de tercer grado, etc., se detallan a continuación. Las entidades se presentan
clasificadas de acuerdo a la pertenencia o no a una confederación. Por brevedad, se omite
mencionar entre los objetivos, dado que todas lo comparten, la representación de las cooperativas asociadas frente a las instancias de los gobiernos nacional, provincial y municipal, el
apoyo y promoción del cooperativismo, la promoción de la educación cooperativa y el fomento del espíritu de solidaridad y ayuda mutua entre las cooperativas asociadas.

12
Entre las cooperativas censadas por el INAES, el 57% estaban federadas. Se estima, sin embargo, que el porcentaje real
debe ser menor, dado que en las cooperativas más pequeñas, muchas de las cuales no lograron ser censadas, prevalecen bajos
niveles de integración.

62

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�COOPERATIVAS DE SEGUNDO GRADO
Entidades asociadas a CONINAGRO
ASOCIACIÓN DE COOPERATIVAS ARGENTINAS COOP. LTDA
Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Comercialización de la producción agropecuaria, incluida la industrialización y los servicios anexos, como logística, puertos, financiamiento, entre otros.
Provisión de insumos para el sector agropecuario.
1922

Provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y Santa Fe.
Trigo, maíz soja, sorgo, girasol, arroz, harina de soja, aceite de soja, miel y jugos de
frutas.
CONINAGRO
160 cooperativas de primer grado de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe,
Córdoba, Entre Ríos y La Pampa.

ACOHOFAR (Asociación de Cooperativas Hortícolas y Frutícolas Argentina Ltda.)

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:

Productos comercializados:

Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Representar gremialmente a sus asociadas.
Comercializar la producción de sus asociadas, establecer plantas de empaque,
cámaras frigoríficas, procesar e industrializar total o parcialmente la producción de
sus asociadas.
Promover la planificación de la producción de las asociadas, la adquisición de semillas, insumos y maquinarias en forma conjunta y a través de la Federación; el uso cooperativo de maquinarias.
Proporcionar asesoramiento técnico.
Colaborar en la organización del trabajo cooperativo.
Arrendar campos con destino a la producción hortícola y frutícola para su explotación
en forma cooperativa. Adquirir campos en propiedad para su colonización con criterio
comunitario.

1951

Provincias de Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe y Chaco.

Comercializa hortalizas y frutas de las cooperativas asociadas. Convenio con
FECOAGRO para la producción de semillas a través de sus cooperativas asociadas.

CONINAGRO

12 cooperativas de primer grado

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

63

�UCAL (Unión de Coop. Agrícolas Algodoneras Ltda.)

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Defensa de los intereses generales de los asociados, implantación del seguro mutuo,
comercialización e industrialización de la producción de sus asociados, importación
de maquinaria para sus asociados, otorgamiento de crédito a las cooperativas adheridas y fomento del cooperativismo.

1934

Provincias de Chaco y Santa Fe.
Harina de Trigo (tipo 000) - Molino harinero propio que produce 1000 toneladas de harina de trigo.
CONINAGRO

17 cooperativas de primer grado

FEDECO (Federación Entrerriana de Cooperativas Coop. Ltda.)
Objetivos principales:

Defensa de los intereses de la federación y de los de sus productores asociados.
Trabajo gremial.

Año de creación:

1919 como Federación Entrerriana de Cooperativas Agrícolas. Reorganización definitiva en 1934 con la denominación de FEDECO.

Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Provincia de Entre Ríos.

Ninguno

CONINAGRO

13 cooperativas de primer grado

FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS DE CORRIENTES LTDA.
-

Objetivos principales:

-

Año de creación:

64

Comercializar y/o industrializar los productos de sus asociados que así lo requieran, ya sea en su estado natural o elaborados.
Adquirir por cuenta de las cooperativas asociadas insumos, herramientas y maquinarias.
Otorgar créditos a sus asociadas con fondos propios de la Federación, así como
también garantías y avales.
Contratar con terceros, por cuenta de las asociadas, los seguros del ramo que
éstas soliciten.
Propender a la Integración Cooperativa.

1977

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Provincia de Corrientes.

Ninguno
CONINAGRO
46 cooperativas de primer grado

FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS AGRÍCOLAS DE MISIONES LTDA.
Objetivos principales:

Año de creación:

Representación gremial y defensa del sector productivo cooperativista. En sus inicios: Comercialización de productos, planeamiento, ejecución y control de las actividades los asociados.
1940

Área de influencia:

Provincia de Misiones.

Productos comercializados:

Actualmente ninguno.

Asociada a:
Cooperativas asociadas:

CONINAGRO

42 cooperativas de primer grado

UNCOGA (Federación de Cooperativas Agropecuarias Coop. Ltda.)
-

Objetivos principales:
-

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Faenar, industrializar y comercializar los productos entregados por las asociadas
y comercializarlos por cuenta de las mismas en los mercados internos y/o externos. Instalar frigoríficos y fábricas para la conservación, transformación y venta
de los productos provenientes de sus asociadas. Instalar mercados o puestos de
ventas de sus productos.
Comercializar, distribuir, importar aquellos productos y elementos que para sus
necesidades demande la Federación y/o sus cooperativas adheridas, tales como
semillas, forrajes, implementos, maquinarias, herramientas, artículos de uso y/o
consumo y productos alimenticios.

1963

Región centro-oeste de Santa Fe y centro-este de Córdoba.

Carnes en general y sus subproductos.

CONINAGRO

10 cooperativas ganaderas de primer grado y una cooperativa de segundo grado

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

65

�FECOVITA (Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas Coop. Ltda.)

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Asociada a:
Cooperativas asociadas:

Optimizar el valor de los productos entregados por los asociados y maximizar sus
beneficios, satisfaciendo las expectativas de los consumidores, gestionando de
manera flexible la operación y promoviendo el desarrollo de las personas que componen el sistema cooperativo y el de las comunidades en las que actúa.

1981

Provincia de Mendoza.

Vinos

CONINAGRO

31 cooperativas de primer grado.

FEDERACIÓN DE COOP. ARROCERAS ARGENTINAS COOP. LTDA.
-

-

Objetivos principales:
-

-

Año de creación:
Área de influencia:
Asociada a:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

66

Comercialización interna, exportación, acompañamiento en la siembra.
Financiamiento de semillas, combustibles, fertilizantes y herbicidas hasta la cosecha.
Elaboración, industrialización, comercialización y exportación de diversos productos. Venta de Insumos: fertilizantes, insecticidas, herbicidas, semillas.
Servicios a los productores: semillero, pulverización terrestre, secado a gas y
acondicionamiento de cereales, asesoramiento técnico, obra social, seguro solidario, entre otros.
Acopio de arroz.

1975

Provincia de Entre Ríos.

CONINAGRO

Arroz y otros productos.

7 cooperativas arroceras de primer grado.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Entidades no asociadas a CONINAGRO
FECOFE (Federación de Cooperativas Federadas Ltda.)
-

Objetivos principales:
-

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Ejercer la representación gremial de sus asociadas y propender a la creación de
cooperativas agropecuarias.
Recibir, industrializar, comercializar y procurar la obtención de mercados para la
colocación de los productos de las asociadas.
Adquirir y proveer a sus asociadas, o adquirir por cuenta de éstas, todos aquellos
artículos de consumo, implementos, maquinarias, productos sanitarios, repuestos y todo cuanto fuera necesario para la actividad específica de la agricultura y la
ganadería.
Realizar operaciones de exportación o importación de toda clase de productos
agropecuarios y mercaderías de uso o consumo, necesarios para desarrollar las
tareas de sus asociados.

2007

Región Centro Litoral.

Ninguno

35 cooperativas de primer grado

FECOCHAL (Federación de Cooperativas Chaqueñas Agropecuarias Ltda.)
Objetivos principales:
Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Comercializar e industrializar la producción de las cooperativas asociadas.

2005

Provincia de Chaco.

Trigo, girasol, soja, algodón y sus derivados: fibra, fibrilla, semilla algodón, linter.

12 cooperativas de primer grado.

FECOAGRO (Federación de Cooperativas Agropecuarias)

-

Objetivos principales:

-

Aumentar el ingreso de los pequeños productores a través de mejoras en la producción, productividad, comercialización y líneas de diversificación.
Comercialización de la producción de las cooperativas asociadas, adquisición de
insumos, servicio de maquinaria y equipos, crédito, asistencia técnica.
Servicios de educación y salud para las cooperativas y sus productores asociados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

67

�Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

1992

Provincia de San Juan.
Semillas hortícolas (principalmente cebolla y alfalfa). Conservas, dulces, productos lácteos.
30 cooperativas de primer grado.

COOPERATIVAS AGROPECUARIAS FEDERADAS DE ENTRE RÍOS COOP. LTDA.
-

Objetivos principales:

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

-

Comercialización de cereales y oleaginosas a través de operadores de la Bolsa
de Rosario y operaciones de futuros y opciones en el Mercado a Término de
Buenos Aires.
Compra conjunta de insumos.
Fondo para la cobertura de riesgos climáticos.
Exportaciones y emisión de formularios oficiales.

1999

Provincia de Entre Ríos.

Maíz, sorgo, trigo, lino y soja.

9 cooperativas de primer grado

FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS APÍCOLAS DE SANTIAGO DEL ESTERO LTDA.

-

Objetivos principales:

-

Año de creación:
Área de influencia:

68

Optimizar la provisión de insumos a los productores apícolas.
Incursionar en el mercado de exportación de miel y potenciar el mercado interno
Gestionar ante los organismos oficiales la instrumentación de políticas activas
que beneficien a los productores.
Desarrollar proyectos científicos y técnicos para potenciar los otros productos de
la colmena.
investigación para el desarrollo de control sanitario no contaminante en la producción (medicamentos, acaricidas ecológicos, etc.).
Establecer alianzas estratégicas con organizaciones de productores de otros
países.

2002

Provincia de Santiago del Estero.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Miel monoflora y multiflora en panal.

40 cooperativas de primer grado.

FECORSUR (Federación de Cooperativas de la Región Sur Coop. Ltda.)
-

Objetivos principales:
-

Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Prefinanciación de la producción, el acopio, acondicionamiento, clasificación y
posterior venta. Comercialización de los productos.
Programa de producción para el mejoramiento genético, la diversificación de la
producción, acceso a créditos, abastecimiento de mercaderías e insumos para la
producción, fortalecimiento de organizaciones de productores. La federación
conforma un comité regional con organizaciones de productores de las provincias de Chubut, Río Negro y Neuquén.
Provisión de insumos para la producción y de mercaderías para el consumo familiar. Asesoramiento técnico. Comercialización de corderos y chivos.
Acceso a líneas de crédito para: Mejoramiento genético de la producción ovina
y caprina. Diversificación de la producción (huertas, granjas, etc.), y grupos
informales.

1996

Región Sur de Río Negro, norte de Chubut y La Pampa.

Corderos, lana de oveja, pelo de cabra.

6 cooperativas agropecuarias y una de artesanos, de primer grado.

FECOPAM (Federación de Productores de Alimentos de Misiones Ltda.)
Objetivos principales:
Año de creación:
Área de influencia:
Productos comercializados:
Cooperativas asociadas:

Comercialización, transporte, asistencia técnica y financiera para el agregado de valor
con escala.
2009

Provincia de Misiones

Yerba, dulces, encurtidos, poroto seco, y otros productos con agregado de valor.

12 cooperativas de primer grado

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

69

�Es importante subrayar la gran dispersión de tamaño que tienen las federaciones arriba
detalladas. Incluye desde grandes empresas como ACA y FECOVITA, hasta organizaciones de
pequeñas cooperativas emergentes, como es el caso de la Federación de Cooperativas
Apícolas de Santiago del Estero y FECOPAM.
Por otro lado, como se desarrollará al analizar los modelos tradicionales y emergentes,
existen grandes cooperativas de primer grado que superan en tamaño a la mayoría de las federaciones (aún si se suma la actividad económica de sus cooperativas de primer grado).
La integración a partir de absorciones o fusiones, la transformación de federaciones en
cooperativas de primer grado (SANCOR), la atención de productores primarios con servicios
directamente gestionados por la organización de segundo grado (ACA), la integración a través
de sociedades anónimas controladas (UNCOGA y SANCOR), la organización de grandes cooperativas de primer grado pero de carácter regional, con sofisticados sistemas de participación
de gran alcance territorial (Agricultores Federados Argentinos), son todas experiencias que
muestran una gran heterogeneidad de estrategias a la hora de pensar la integración de los productores agropecuarios.
En términos de gestión empresarial, lo que importa discutir en la modalidad que se elige
para articular con el resto de la cadena de valor. Ésta será la perspectiva que se adoptará al analizar las tendencias institucionales.
Sin embargo, a la hora de discutir la representación política, adquiere mayor importancia
relativa el análisis de las federaciones cooperativas, y de otras formas asociativas de carácter
gremial como FAA.

70

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�III. DIAGNÓSTICO Y SITUACIÓN ACTUAL DE
LAS COOPERATIVAS AGROPECUARIAS
III.1.

Breve panorama histórico en la Argentina

III.1.1. El cooperativismo en la Argentina
Las principales referencias sobre el cooperativismo argentino (Repetto, 1959; Drimer B. y
Drimer A.K., 1984; Caletti M., 1983) sitúan el origen de las sociedades cooperativas hacia fines
del siglo XIX, y refieren a la “Cooperativa Federico Meiners” fundada en 1878 por colonos
suizo-alemanes en la localidad de Esperanza, Santa Fe, y a la “Sociedad cooperativa de almaceneros”, creada en la ciudad de Buenos Aires por iniciativa de D. Atwell en 1884. Esas experiencias fueron seguidas en 1885 por la “Compañía Mercantil de Chubut”, constituida por
colonos ingleses de Trelew, que se convirtió en 1911 en sociedad anónima y por la “Cooperativa
de consumo”, creada en Buenos Aires, que funcionó durante tres años.
Hasta el año 1889 en que se produce la reforma del Código de Comercio y se introducen
tres artículos que constituyeron el primer conjunto orgánico de normas sobre cooperativas
que se aplicó en el país13, las entidades se establecieron sin que existiese una regulación específica respecto a su constitución o funcionamiento.
Desde inicios del siglo XX, el movimiento cooperativo argentino tuvo un desarrollo importante y la constitución de cooperativas de primer grado en casi todos los sectores de la actividad se produjo sin que la legislación incipiente o la vigencia de la Ley 11.388 sobre “régimen
de sociedades cooperativas”, promulgada en 1926, limitaran su evolución. Previamente existieron numerosos esfuerzos en materia de legislación de fondo y diversas disposiciones nacionales, provinciales y municipales que consagraron, en distintas épocas, medidas de fomento
para las cooperativas (Drimer y Drimer, 1981).
La Ley 11.388, reglamentada en 1927 e inspirada en los principios de los pioneros de
Rochdale, destacó la peculiaridad de las sociedades cooperativas, fijando las condiciones para
su existencia legal, sustituyó a los Arts. 392, 393 y 394 del Código de Comercio y estableció

13 De acuerdo a Cracogna (1974), la reforma del Código de Comercio en 1889 establece en los artículos 392, 393 y 394 que las
cooperativas debían adoptar para su constitución alguna de las formas societarias previstas en el Código, pudiendo ser de responsabilidad limitada o ilimitada. Se afirmaba el principio democrático al reconocer un solo voto a cada socio, con independencia del
capital aportado. Así, las cooperativas contaron con reconocimiento legal aunque las disposiciones introducidas por la reforma del
Código de Comercio resultaban manifiestamente insuficientes, tanto por su carácter escueto como por su falta de adecuación a
los principios cooperativos en su integridad.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

71

�un régimen plenamente adecuado a la naturaleza y las necesidades de las cooperativas
(Cracogna, 1974). A los dos años de su vigencia, una estadística del Ministerio de Agricultura
registró 79 cooperativas urbanas y 143 rurales, las primeras ubicadas en la Capital Federal y
provincia de Buenos Aires y las segundas en el Litoral, Córdoba y Territorios Nacionales.
La evolución del número de cooperativas entre 1927 y 1983 puede apreciarse en el Gráfico
1, realizado con datos de los organismos responsables del registro y matriculación de las entidades cooperativas desde 1927, difundidos en una publicación que tuvo continuidad hasta 198314.

Gráfico 1. ARGENTINA. Cooperativas inscriptas
y canceladas - 1927-1983
2000
1800

Cooperativas

1600
1400
1200
1000
800

Inscriptas
Canceladas

600
400
200

1977-83

1970-76

1965-69

1960-64

1955-59

1950-54

1945-49

1940-44

1935-39

1930-34

1927-29

0

Fuente: Sec. de Acción Cooperativa - Plan Nac. de Des.Cooperativo - 1986.

Se aprecia el crecimiento gradual de la matriculación de entidades desde 1927, destacándose el período 1950-1954 en que, de manera simultánea, se verifica un número significativo
de inscripciones y una baja cancelación de entidades. Las 1483 cooperativas inscriptas en el
quinquenio duplican el número de las registradas en el período anterior y ponen de manifiesto
el interés de las políticas gubernamentales en cuanto a la promoción de cooperativas, en especial agrarias y de consumo. Otro período de fuerte aumento de las inscripciones y baja cancelación es el de 1970-1976.
En contraste con los períodos anteriores, entre 1955-1965 declina la matriculación de cooperativas y, al mismo tiempo, se verifican altas tasas de cancelación. La expansión se revierte, en especial a partir del golpe militar de marzo de 1976, como resultante de la drástica
redefinición del marco económico y la imposición de un nuevo régimen social de acumulación,
sustentado en la valorización financiera. En ese contexto, la declinación del sector cooperativo

14 A partir de 1983 solo fue posible contar con informaciones del ¨Registro de Cooperativas¨. Esta información resulta poco comparable con los datos arriba presentados debido a diferencias de clasificación y de cobertura, por lo que no se la comenta en este
párrafo.

72

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�se mantiene hasta el año 1984 y las principales medidas adoptadas por el INAC, como organismo de aplicación, sólo se expresan en la depuración, en los padrones de las cooperativas
inactivas, y en la reclasificación de los sectores cooperativos (Levin; Verbeke, 1997). El sector
también se ve afectado por la situación económica de comienzos de los 80, agudizada a partir
de la crisis de la deuda externa en 1982, que exacerba algunos problemas como la alta inflación y la relativamente baja tasa de crecimiento económico, imprimiendo una extrema fragilidad al sistema democrático que se establece a fines de 198315.
Un significativo cambio en la dinámica cooperativa se produce entre 1984-1989, período
en que el movimiento cooperativo es visualizado desde el Gobierno como una eficaz alternativa organizacional y de contrapeso en el mercado. A partir de la creación de la Secretaría de
Acción Cooperativa en el área del Ministerio de Economía, en reemplazo del Instituto Nacional
de Acción Cooperativa, se ejecutan diversos programas de estímulo al desarrollo de las cooperativas ya existentes y se promueve la creación de entidades en sectores como vivienda y
trabajo. Se registran durante ese período 2181 cooperativas, superando en más de 40% el
número de entidades correspondiente a la época de mayores inscripciones (1950-1954), revirtiéndose la tendencia declinante iniciada al comienzo del proceso militar del año 1976. En 1986
se aprueba la Ley 23.427 de creación del fondo para educación y promoción cooperativa, que
promueve la educación cooperativa en todos los niveles de enseñanza junto con la creación y
desarrollo de cooperativas en todos los sectores de actividad económica; también se establece una contribución especial sobre los capitales de las entidades al cierre de cada ejercicio
económico y durante cinco períodos anuales.
Entre 1989 y 1996 hay poca continuidad en los estratos de dirección de la autoridad de
aplicación y, si bien se enuncian objetivos de expansión del cooperativismo en diversas áreas,
no se desarrolla una planificación consecuente, centrando las metas operativas casi exclusivamente en el incremento de la matriculación de entidades. Al mismo tiempo, al crearse en
1996 el INACYM, reemplazando al INAC, desde ese año y hasta 2003 se excluyen del Directorio
las representaciones del cooperativismo ejercidas por CONINAGRO y COOPERAR.
Durante la década, las acciones de estímulo al sector fueron escasas y limitadas en su
alcance, en especial las de promoción, capacitación y financiamiento. En cuanto a la distribución de las cooperativas según sectores16, hasta 1994 se registra un predominio de las entidades agrarias junto con las de trabajo, provisión y vivienda. En conjunto, representan el 78%
del total y expresan el cambio de posición relativa del sector agrario respecto al de trabajo y de
vivienda. Mientras que en 1984 el 32% eran cooperativas agrarias, en 1994 son las cooperativas de trabajo las que ocupan el lugar más representativo (35%), y su importancia es creciente, en especial a partir de coyunturas recesivas y de aumento del desempleo (Levin, op.cit.).
En los años noventa se acentúa la crisis del cooperativismo agrario con la desaparición de
cooperativas, incluso de segundo grado, como fue el caso de la Federación de Cooperativas
Agrarias. Paralelamente, se incrementa el número de cooperativas de servicios públicos loca15 Desde 1965 hasta 1983, el ciclo de vida de las cooperativas canceladas se fue reduciendo progresivamente para pasar, de
los 18 años promedio de vida en las cooperativas canceladas entre 1927-1929, a 10 años en las de 1965-1969 y a 3 en las canceladas en los años 1977-1983.
16 Al tomar en cuenta las características de las cooperativas según el tipo de actividad económica se han diferenciado dos conjuntos: el integrado por aquellas entidades en las que las relaciones que mantiene el asociado con la institución configuran un elemento básico para su constitución y funcionamiento, y aquel en que la relación puede presentar discontinuidad y el compromiso
asociativo es menor (Balbi de Gonzalo, 1992). Al primero, pertenecen las cooperativas agrarias, las de trabajo, provisión y vivienda, mientras que al segundo las de consumo, crédito, seguros y servicios públicos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

73

�lizadas en áreas urbanas del interior, en actividades como provisión de agua potable, gas, servicios de sepelio, pavimento, etc.
También se modifica de manera significativa la participación de los sectores de consumo
y financiero17. En el primer caso se reduce cerca del 90% el número de entidades y tiene lugar
la crisis económica que debe afrontar en 1990 la Cooperativa el Hogar Obrero, cesando sus
operaciones en 1991 por dificultades de carácter financiero. La cooperativa constituía la red
más importante de distribución de productos de consumo, con 300 supermercados localizados en todo el país, 14.000 empleados y un nivel de ventas de 500 millones de dólares anuales. Cerca de dos millones de asociados a la cooperativa tenían acceso, además, a una serie
de beneficios sociales.
En cuanto al sector cooperativo de crédito, el proceso de concentración del sistema financiero produjo una notoria disminución del número de entidades cooperativas intermediarias de
ahorro público, de modo que las 614 sedes de bancos cooperativos y cajas de crédito existentes en 1989 se redujeron a fines de 1995 a 10 bancos y 12 cajas de crédito. La consecuencia del proceso fue la significativa reducción de entidades orientadas básicamente a la
atención financiera de sectores medios de la sociedad y a las PyMES. El proceso fue paralelo
a la consolidación y extranjerización del sistema financiero.
Aunque entre 1984 y 2000 la creación de nuevas cooperativas reflejó un crecimiento sostenido, la política de matriculación del organismo de aplicación no fue acompañada por una fiscalización preventiva, produciéndose numerosas desviaciones, en especial en el caso del
cooperativismo de trabajo. Si bien no existen informaciones acerca del número de cooperativas activas en el período, la irregularidad de las nuevas entidades en cuanto al cumplimiento
del requisito de presentación de balances anuales al organismo, junto con la limitada fiscalización realizada, permiten inferir una elevada tasa de mortalidad de las cooperativas inscriptas.
La severa crisis económica de los años 2000 y 2001 y su secuela de aumento brusco del
desempleo y la pobreza llevaron a numerosos trabajadores desocupados a recuperar cerca de
180 empresas con el objetivo primordial de defender sus fuentes de trabajo y mantenerlas en
funcionamiento bajo la forma de cooperativa de trabajo (Fajn, 2003). También otros sectores
sociales afectados por la crisis visualizaron la organización cooperativa como alternativa para
generar nuevas fuentes de empleo. En ese escenario, las cooperativas de trabajo representaban el 45% de las entidades matriculadas en 1999, y registraron posteriormente un crecimiento tal que entre enero de 2005 y septiembre de 2009 constituían el 75% del total del
sector cooperativo.
Así, desde mediados de la década de 1990 los factores coyunturales antes mencionados y
posteriormente, a partir de 2003, las políticas de estímulo y promoción hacia el sector, dieron
lugar al incremento significativo del número de cooperativas registradas. En efecto, a diferencia
de la política prevaleciente durante la década de 1990, se debe destacar desde 2003 un importante esfuerzo por estimular, a través de distintos programas, las diversas expresiones del cooperativismo y por fortalecer, a la vez, las estructuras representativas de sus movimientos.
17 Tanto en las cajas de crédito como en los bancos cooperativos, la actividad se encuentra regulada por la Superintendencia de
Entidades Financieras del BCRA. El cooperativismo financiero se vio afectado desde 1977 por la Ley 21.526 de Entidades
Financieras que vedaba a las cajas de crédito cooperativas la posibilidad de operar en cuentas a la vista, aunque les otorgaba la
posibilidad de transformación en bancos comerciales conservando su forma jurídica cooperativa. El proceso resultante fue la
transformación de 273 de las 375 cajas existentes en bancos cooperativos. De ellas, 41 lo hicieron en forma individual y 232 se
fusionaron para dar origen –entre 1978 y 1979– a 77 bancos cooperativos.

74

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�De una tasa de crecimiento anual promedio de 3% entre 1984 y 1994 se alcanzó un 6,6%
entre 1994 y 2007. Sin tomar en cuenta las cooperativas de trabajo creadas bajo los distintos
programas de gobierno, la matriculación de entidades registró entre esos años un incremento
de 55%, a una tasa promedio anual del 3,3% (Castelao Caruana, 2009). Es así que, mientras
en el período 1984-1989 se encontraban matriculadas 1614 cooperativas, en el de 2005-2009
las mismas alcanzaban a 8061.
En 2005 y 2006 el INAES llevó a cabo un Reempadronamiento Nacional de Cooperativas
y Mutuales, en el cual, excluyendo las 3700 cooperativas de trabajo creadas por las Resoluciones
2038 y 3026, fueron identificadas 6020 cooperativas (INAES 2008: 315) de las cuales 5100
aceptaron responder el cuestionario y, por consiguiente, fueron reempadronadas. Estos datos
indican el reducido número de cooperativas activas, en relación con los registros del padrón
histórico del INAES, el que, para la fecha del reempadronamiento, consignaba un total de
26.899 cooperativas. Sobre esa base depurada, el INAES realizó el Censo Económico Sectorial
de Cooperativas y Mutuales (CESCyM). En el universo del censo fueron incluidas 2834 entidades que habían realizado actividades en 2006 y fueron efectivamente censadas en 2024.
En orden de representatividad de las cooperativas censadas según sector de actividad figuraron, en primer lugar, 3848 cooperativas de trabajo, seguidas por las de servicios públicos (792),
agropecuarias (495), finanzas (381), vivienda (228), salud (195), educación (162) y turismo (13).

III.1.2. El cooperativismo agrario en la Argentina
La más antigua de las cooperativas agrarias argentinas fue la “Sociedad Cooperativa de
Seguros Agrícolas y Anexos Ltda. El Progreso Agrícola”, creada en 1898 en Pigüé, provincia
de Buenos Aires, por colonos franceses, conjuntamente con el fundador de la ciudad de Pigüé
y chacareros de la zona. La iniciativa reflejó el interés en constituir un fondo común de ayuda
mutua frente a las adversidades climáticas como el granizo.
La cooperativa surgió como alternativa ante el incumplimiento de pagos o el tardío reintegro por parte de empresas privadas a pólizas libremente contratadas por los productores.
Este caso, representativo de la influencia del cooperativismo europeo en el nacimiento de
las cooperativas, tanto en la Argentina como en otros países de América Latina, se ha repetido a lo largo de diversas experiencias. El bagaje de experiencia cooperativa, en los países de
origen de los inmigrantes, al que se añadían los contactos mantenidos con cooperativistas
europeos, una fluida relación de intercambio y la influencia cultural europea, fueron un campo
propicio para el nacimiento y desarrollo del cooperativismo agrario en los países del Cono Sur
(Cracogna, 1971).
La expansión inicial de las cooperativas agrícolas coincidió con el proceso de colonización
rural impulsado por diferentes corrientes inmigratorias desde fines del siglo XIX, y su surgimiento respondió a la necesidad de independizarse de la usura de los almacenes de ramos
generales, los acopiadores y los monopolios, que impedían de distinto modo el desarrollo de
los pequeños y medianos productores (Drimer, 1984).
O. Carracedo (1984), en el análisis de la evolución de las cooperativas, distingue dos grandes etapas. La primera etapa, de aprovisionamiento y de comercialización interna abarca las
mencionadas experiencias, y las que siguieron, en su mayoría impulsadas por inmigrantes
europeos en un contexto marcado por el predominio del arrendamiento. Así, en el origen del
movimiento cooperativo agrario se destaca la creación de la “Primera Sociedad Agrícola

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

75

�Israelita Argentina” en 1900, posteriormente denominada “Sociedad Agrícola Lucienville
Cooperativa Limitada” fundada en Basavilbaso, Entre Ríos, por un grupo de colonos judíos. Su
estatuto constitutivo planteaba como objetivo el adquirir conocimientos agrícolas, arbitrar
medios para la formación de una caja de ahorros y préstamos y comprar toda clase de artículos para proporcionárselos a sus miembros a precios ventajosos (Plotinsky, 2009). También
con colonos de ese origen se crearon el “Fondo Comunal” de Villa Domínguez (1904); la
“Unión entre Agricultores” de Urdinarrain (1908) y “Palmar Yatay” de Ubajay (1916); en la provincia de Entre Ríos; la “Mutua Agrícola” de Moisesville, Santa Fe (1908); “Granjeros Unidos”
de Rivera, Buenos Aires (1924) y “El Progreso” de Bernasconi, La Pampa.
Los objetivos iniciales de protección de los inmigrantes frente a un medio desconocido se
fueron transformando progresivamente, extendiéndose a ganar poder de negociación frente a
una comercialización muy concentrada, y desarrollar la vinculación con otras instituciones y
con el Estado.
En 1930, Fondo Comunal era la más importante de las cooperativas agrícolas entrerrianas,
contaba con más de mil asociados y se ocupaba de la provisión de implementos agrícolas y
artículos de consumo y la comercialización de cereales, para lo cual poseía embarcaderos en
varios puertos y galpones en estaciones ferroviarias.
Mientras tanto, en Junín, Provincia de Buenos Aires, productores de la zona habían creado,
en 1904, la “Liga Agrícola Ganadera”, a fin de lograr una mejor comercialización de su producción agrícola ganadera. Se trató de la primera de las cooperativas agrícolas denominada “pura”
o autónoma, por no tener vinculación o dependencia en su origen con otras instituciones.
Entre las cooperativas dedicadas a producciones industriales, fuera de la región pampeana, se crea en 1905 una cooperativa algodonera en Margarita Belén, Chaco (que formaliza una
asociación establecida en 1897) y, luego, una vitivinícola en la Colonia Gral. Roca (Río Negro)
en 1913. En 1915 se establece la primera cooperativa frutihortícola en Concordia (Entre Ríos),
y en 1918 la Sociedad Cooperativa de Lechería de Zavalla (Santa Fe), primera cooperativa tambera del país (Victoria et al., 2005).
La segunda etapa, o etapa fundacional, entre 1922-1956, es determinada por Carracedo en
base al comienzo de la integración, con la creación de entidades de segundo y tercer grado18.
Si bien la primera entidad de tercer grado, la Confederación Entrerriana de Cooperativas, nace
en 1913, el autor marca la institucionalización del movimiento cooperativo con la creación, en
1922, en Rosario, de la Asociación de Cooperativas Rurales Zona Central –luego denominada
Asociación de Cooperativas Argentinas. Inicialmente fue integrada por 10 cooperativas de las
provincias de Santa Fe y Córdoba que resolvieron concentrar la oferta granaria proveniente de
establecimientos de carácter familiar, conciliando las ventajas de la producción descentralizada con la comercialización a gran escala. En 1928 fue creada la Unión de Cooperativas Ltda.
San Carlos, que agrupaba a cooperativas tamberas.
Con relación a la dimensión del movimiento cooperativo en esta etapa, un estudio del
Ministerio de Agricultura de la Nación en 193819 aporta uno de los primeros datos sobre el cooperativismo agropecuario en la Argentina. El estudio consignaba 278 entidades, de las cuales
18 Cabe destacar que en 1930 tiene lugar la construcción del primer elevador de campaña, en la Unión Agrícola de Leones,
cooperativa precursora en el almacenamiento de cereales, iniciativa conjunta de la cooperativa local, la Unión Agrícola y de la
Asociación de Cooperativas Argentinas, instituciones fundadas por Juan Costa (Bichsel; Costa, 2006).
19 Realizado por la Comisión Nacional de Granos y Elevadores de la Dirección de Economía Rural y Estadística del Ministerio de
Agricultura de la Nación, mencionado en Lattuada y Renold (1996).

76

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�sólo 106 continuaron manteniendo algún grado de actividad económica luego de la encuesta
de actualización que se realizó.
La evolución del movimiento cooperativo en número de entidades y asociados fue irregular, aunque continua, hasta mediados de la década del 50, destacándose especialmente el
período del gobierno peronista de 1946 a 1955, en que se quintuplicó el número de cooperativas de todos los sectores; en el caso de las agrarias, los productores asociados se beneficiaron con el crédito oficial en condiciones preferenciales en cuanto a las tasas de interés anual
(Girbal Blacha, 2004).
Desde mediados de la década del 50 se inicia un largo período de retroceso, con caída de
entidades y dificultades para las que sobrevivieron. Influyeron en ello los sucesivos gobiernos
militares, contrarios a las organizaciones sociales de distinto tipo y que instrumentaron políticas adversas, y las restricciones de financiamiento, tanto el proveniente de las propias fuentes cooperativas –también afectadas por los procesos de concentración– o de otras fuentes
públicas.
En los primeros años de la década de 1980, las restricciones impuestas por la política crediticia conducen a las cooperativas a orientarse al financiamiento de los socios20 en lugar de
capitalizar los excedentes o redistribuirlos, con el consiguiente endeudamiento de los productores, la posterior insolvencia de la cooperativa y la repercusión de este comportamiento en
las entidades de segundo grado, que se traduce en serias dificultades para todo el sistema institucional (Barbero, et al., 2000). Con la recuperación de la democracia, se instaló una orientación favorable a las cooperativas, pero las dificultades económicas generales de la segunda
mitad de esta década, con el fracaso del Plan Austral y del Plan Primavera, también desestimularon la creación y fortalecimiento cooperativo.
La década del 90 –en particular, desde abril de 1991– se caracterizó, económicamente, por
la aplicación de un modelo de apertura y desregulación económica conformado, principalmente, por la convertibilidad del peso, la apertura económica, con disminución de aranceles de
importación, la desregulación de los mercados, la eliminación de organismos reguladores del
comercio y la producción agropecuaria (como las Juntas Nacionales de Granos y Carnes, el
Instituto Forestal Nacional y otros dirigidos a la regulación de cultivos como azúcar y yerba
mate), las privatizaciones (terminales portuarias, ferrocarriles) y el fomento de la inversión
extranjera.
La tendencia de largo plazo de aumento de escala en la actividad primaria se vio acelerada por el fuerte retraso cambiario, y la reducción de las regulaciones y eliminación de instituciones que podrían morigerar su impacto entre los productores más pequeños. Esto tuvo un
alto impacto entre los asociados de las cooperativas agropecuarias, y, particularmente, sobre
los productores de explotaciones familiares.
Debería señalarse, además, la insuficiencia de los esfuerzos de integración horizontal y vertical y de los procesos de racionalización implementados por algunas entidades, ya que, a diferencia de las empresas convencionales del sector agrario, las cooperativas no pueden disponer
en lo inmediato de estructuras más flexibles o dedicarse a otras actividades por tratarse de
sociedades de personas y no de capital. Las restricciones del propio sistema cooperativo en
cuanto a la relación contractual entre la cooperativa y el socio, su imposibilidad de captar recur20 El endeudamiento acumulativo de las entidades de primer grado puso en serias dificultades a todo el sistema institucional y
se reflejó en la liquidación de varias cooperativas de primer grado y la quiebra de organizaciones de segundo grado, como FACA.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

77

�sos externos y reinvertirlos en el sector y las limitaciones del cooperativismo financiero para
asistirlo, dificultaron el desarrollo de las entidades, obligándolas a contraer deudas y pagar los
altos intereses impuestos por el sistema bancario y financiero. A las dificultades coyunturales
se añadieron los problemas políticos, económicos y también los desafíos provocados por los
cambios tecnológicos y organizacionales que influyeron en la expansión agrícola argentina.
La situación económico-financiera de las cooperativas agrarias, sobrevivientes a los severos cambios de la década del 80, condicionó sus posibilidades empresariales en el nuevo contexto macroeconómico y sectorial, mientras que los impactos del ajuste estructural acrecentaron
las dificultades económicas y financieras de gran parte de los productores asociados, cuya
capacidad de cancelación de los pasivos con la entidad se vio severamente afectada. Con ello
se instaló una nueva crisis financiera de las cooperativas y de gran parte de sus socios.
Con este panorama, se produjo una declinación en el número de cooperativas agrarias de
la Pampa Húmeda, con cierres y liquidaciones de entidades, principalmente de comercialización de granos. Un estudio sobre la provincia de Santa Fe indica que el porcentaje de supervivencia de las cooperativas fue del 55% en la región norte de la provincia y del 76% en el centro
(Depetris, 2001); esa situación presenta rasgos similares a lo ocurrido con otras pequeñas y
medianas empresas acopiadoras, que por factores internos y externos vieron restringido su
desarrollo y competitividad. Cabe subrayar que algunas organizaciones cooperativas de grado
superior que las nucleaban insistieron en la necesidad de aumentar la eficiencia productiva en
todas las etapas de la cadena agroalimentaria, como elemento esencial para el incremento de
la competitividad (CONINAGRO, 2004) y en potenciar la integración cooperativa horizontal y
vertical en la cadena de valor.
La crisis generalizada en el sector cooperativo que caracterizó el período ha sido explicada, entre otros factores, por la inadecuada y deficiente administración política del financiamiento a los asociados y por el mantenimiento de una estructura sobredimensionada (en
especial, en recursos humanos e infraestructura) respecto a la realidad externa. A ello se agregó la parálisis que tales situaciones provocaron en los cuerpos directivos y la pasiva actitud de
funcionarios que sólo atinaban a ver cómo se desarrollaban los hechos sin adoptar medidas
específicas (Balestri et al., 2006).
Otros cambios en el sector agropecuario hicieron el mercado aún más competitivo. Así,
las transformaciones tecno-productivas en la actividad agropecuaria dieron lugar a la aparición
de nuevos agentes más deslocalizados (pool de siembra, empresas contratistas de maquinarias, etc.); la concentración empresarial, la privatización/desregulación de los principales resortes del negocio cerealero (puertos, instalaciones de acopio), la eliminación del precio sostén,
y el marco financiero sumamente restrictivo, impactaron fuertemente sobre las cooperativas
ligadas al acopio y comercialización de granos. Se produjo una reducción significativa de entidades cooperativas por liquidación o fusiones, junto con la aplicación de mecanismos de ajuste en algunos sectores (reducción de personal) y el abandono de algunas actividades (en el
caso de la ACA, las de adquisición y distribución de mercaderías de uso y consumo y el cierre
de fábricas de aceite21) junto con el relanzamiento de otros sectores (por ejemplo, en ACA, el
de insumos agropecuarios).
21 Del padrón societario de 148 cooperativas activas con que contaba la ACA a fines de los años 80, más de 90 atravesaron por
crisis severas que pusieron en duda su continuidad. De éstas, aproximadamente el 30% logró superar la situación "adoptando
medidas de reconversión", las restantes se complementaron con otras cooperativas con diferentes tipos de asociación, no
obstante, 15 desaparecieron (D´Adam et al., 2006).

78

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Las nuevas condiciones competitivas de los mercados de alimentos, la ampliación de la
participación de las multinacionales dentro del territorio, el debilitamiento de la banca oficial
(en particular, provincial) y la drástica caída de la banca cooperativa, provocaron la necesidad
de importantes cambios y adaptaciones en las cooperativas agropecuarias. Se redujo el número de entidades y disminuyó la cantidad de personal ocupado, pero al mantenerse o ampliarse
los volúmenes comercializados o procesados, se verificó un aumento promedio de la productividad, lo que les permitió mantener su participación relativa, tal como se verá más adelante
al analizar los Censos Económicos.
A partir de 1995 se observa, paralelamente a lo ya descripto, un notable aumento del
número de cooperativas activas. Esto se explica por la necesidad de los pequeños y medianos
productores, que buscaban una estrategia para enfrentar el contexto desfavorable, y por el
estímulo brindado por los programas orientados desde el Gobierno (Programa Cambio Rural,
Programa Social Agropecuario, PRODERNEA, PRODERNOA, y otros) que apoyaron a los productores en la búsqueda de soluciones asociativas.
A la salida de la convertibilidad, la reactivación de la economía en 2003 permitió, en algunos casos, sanear deudas bancarias a partir de la pesificación definida en 2002 y posibilitó un
reacomodamiento de la posición económica de las cooperativas existentes. Por otra parte,
como resultado de políticas muy activas que favorecieron la creación de cooperativas, se
observa un importante crecimiento del número de cooperativas activas desde ese año.
A principios de la segunda década del siglo XXI, el cooperativismo agropecuario se muestra como un sector social y económico pujante, abarcando más de un millar de entidades, con
cobertura en la mayoría de los productos agropecuarios y encarando procesos de modernización institucional, incursión en agregado de valor, generación de energías renovables, actividades de investigación y desarrollo, capacitación cooperativa, desarrollo de juventudes
cooperativistas, apoyo a la educación superior agropecuaria, y otros. Los puntos siguientes
intentan cuantificar, en la medida de la información disponible, las principales dimensiones
referidas a su importancia económica, social y sectorial, y profundizar en las transformaciones
institucionales.
Dentro de este panorama de crecimiento y modernización, la organización en cooperativas
de los pequeños productores y explotaciones familiares es proporcionalmente baja, creando el
desafío de generar estrategias y políticas dirigidas a incorporarlos a formas organizativas que
les permitan aumentar la escala, mejorar la gestión y adoptar innovaciones, con el objetivo
final de mejorar sus ingresos y fortalecer su inserción territorial. A este tema se dedican los
capítulos IV y V.

III.2.

Dimensión y estructura actual del cooperativismo agropecuario

Para establecer el número actual de cooperativas, es necesario adoptar algunas definiciones que se relacionan con la modalidad de registro y el cumplimiento de las normas administrativas de la autoridad de aplicación, el INAES. Para el organismo, se entiende como cooperativa
“activa”, a la que cumplió oportunamente con los requisitos para obtener la matrícula, y que
ésta no haya sido suspendida, cancelada o en proceso de liquidación.
A los fines del estudio, para identificar aquellas que podría considerarse en vida institucional activa, se calificará como “regulares” a todas las cooperativas activas que, a diciembre de
2010, habían presentado al menos un balance correspondiente a los ejercicios 2007, 2008 o
2009; o no habiéndolo presentado se constituyeron en los años 2009 o 2010.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

79

�El Cuadro 1 muestra los resultados del procesamiento de los datos del Registro Nacional de
Cooperativas22 al 31 de diciembre de 2010. Del mismo surge que, a esa fecha, las cooperativas
agropecuarias activas en la Argentina eran 1606, de las cuales serían regulares 800 entidades, en
tanto otras 806 no cumplirían con tal condición, por no haber presentado balances desde 2006.

Cuadro 1. Cooperativas agropecuarias en 2010
Condición

Cant. de cooperativas

%

TOTAL DE COOPERATIVAS AGROPECUARIAS AL 31 DIC. 2010
Activas
Regulares*
Presentaron Balance

628

No pres. balance, constit. en 2009/10

172

No Regulares
No pres. balance, constituidas 2003/08

515

No pres. balance, constituidas antes de 2003

291

1606

100

800

50

806

50

COOPERATIVAS AGROP. CONSTITUIDAS ENTRE 2001 Y 2010
Activas

966

Regulares

364

38

602

62

Presentaron Balance

192

No pres. balance, constituidas 2009/10

172

No Regulares
No pres. balance, constituidas antes de 2009

%

602

Fuente: Elaborado con datos del Registro Nacional de cooperativas - INAES.
* Se define como "regular" a la cooperativa que a diciembre de 2010 había presentado al menos un balance correspondiente a
los ejercicios 2007, 2008 o 2009; o no habiéndolo presentado se había constituido en los años 2009 o 2010.

Un fenómeno llamativo de la última década es el importante número de cooperativas
constituidas entre 2001 y 2010, de las cuales figuran como activas 966. Sin embargo, también
es apreciable el alto número de entidades que no mantienen la condición de regular. Así, sólo
364 (el 38%) se encontraba en condición regular al 31 de diciembre de 2010. Aún así, las cooperativas agropecuarias activas a esa fecha, que se constituyeron después de 2001, representan el 60% del total de activas.
El Gráfico 2 permite apreciar la evolución en el surgimiento y mantenimiento de las cooperativas agropecuarias a lo largo de la historia nacional, ampliando los comentarios históricos realizados en el punto anterior. Así, aparecen tres grandes períodos: el que va desde los orígenes
hasta el año 1955, en el cual se constituye el que podría denominarse “núcleo histórico del cooperativismo agrario” –abarcando las cooperativas constituidas en las primeras décadas del siglo
XX, en el marco de los procesos de inmigración y colonización, y las formadas durante los primeros gobiernos peronistas–; un largo período, de casi medio siglo, de muy baja creación de
entidades o baja supervivencia de las creadas en esos años; y un reverdecer del surgimiento de
cooperativas agropecuarias a partir de mediados de la última década del siglo XX.
22

80

INAES. Registro Nacional de Cooperativas. www.inaes.gov.ar

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Este fenómeno se ha producido en casi todas las provincias, destacándose, por número de
nuevas cooperativas, Misiones, Buenos Aires, Santiago del Estero, Tucumán y San Juan (ver
Cap. IV). Datos detallados pueden encontrarse en los Cuadros 1 a 3 del Anexo I, Carpeta C.

Gráfico 2. Cooperativas agropecuarias registradas. Total nacional

Cooperativas

600
500
400
300
200
100

Regulares

2006/2010

2001/2005

1996/2000

1990/1995

1986/1990

1981/1985

1976/1980

1971/1975

1966/1970

1961/1965

1956/1960

1951/1955

1946/1950

Hasta 1945

0

No regulares

Fuente: Elaborado con datos del Registro Nacional de Cooperativas - INAES.

Los datos del Registro Nacional de Cooperativas informan, principalmente, sobre las cuestiones administrativas: constitución, domicilio, responsables. Para conocer aspectos estructurales de las cooperativas es necesario basarse en otras fuentes.
Una de las principales es el Censo Económico Sectorial de Cooperativas y Mutuales
(CESCyM), realizado por el INAES en 2006-2007, único relevamiento específico y detallado
realizado en las dos últimas décadas23. Los resultados más generales han sido publicados por
la institución. Otros procesamientos, no publicados, se incorporan a este estudio. En esta
investigación se realizaron, además, nuevos procesamientos para revisar los anteriores y agregar nuevas variables. Los datos provenientes de estas tareas alimentan los análisis de este
punto III.2. Tanto la publicación como el detalle de los procesamientos pueden consultarse en
el Anexo I, INAES.
Según el Censo INAES, las 495 cooperativas agropecuarias censadas contaban con
122.710 asociados y la distribución por regiones era la que figura en el Cuadro 2. Se aprecia
23 Es conveniente señalar que, previamente al Censo, se realizó un empadronamiento al cual se presentaron 743 cooperativas.
Sin embargo, al momento del Censo, sólo 495 pudieron ser ubicadas y censadas. En este sentido, no es posible para este estudio determinar cuál es el porcentaje del universo reflejado en el Censo, aunque indudablemente es muy elevado. Por esta razón,
es posible que se encuentren diferencias en el número de cooperativas y en volúmenes comercializados y/o procesados provenientes de otras fuentes.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

81

�que el 63% de las cooperativas se encontraba en la Región Pampeana, y especialmente en las
provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, en tanto un 83% de los asociados estaban
en dicha región.

Cuadro 2. Cooperativas agropecuarias y asociados censados en 2006-2007
Región

Cooperativas
Número

Asociados
%

Número

%

PAMPEANA

314

63

102.336

83

Santa Fe

101

20

49.493

40

Córdoba

77

16

19.839

16

Interior Bs. As.

85

17

13.197

11

Gran Bs. As.

10

2

3.136

3

Pampeana (Resto)

41

8

16.671

14

NEA

64

13

10.681

9

NOA

45

9

4.931

4

PATAGONIA

23

5

2.724

2

CUYO

49

10

2.038

2

Total

495

100

122.710

100

Fuente: INAES - Las cooperativas y las mutuales en la Rep. Argentina - Bs.As. 2008.

Las cooperativas agropecuarias argentinas desarrollan dos tipos de actividades principales: comercialización de la producción de los asociados y/o procesamiento industrial de la producción de sus asociados. De acuerdo al Censo Nacional Económico 2004/2005,
aproximadamente un 60% de las entidades están orientadas a la comercialización y un 40% al
procesamiento y/o elaboración de productos (lo que incluye su posterior venta). Son muy
pocos los casos de cooperativas que realicen en común la producción agropecuaria.
Los productos entregados por los asociados a las cooperativas para su producción o
comercialización provienen de todas las actividades agropecuarias: cultivos agrícolas (granos,
frutas, hortalizas, cultivos industriales) y ganadería (bovina, lechería, ovina, porcina, avicultura,
miel, caprinos) (Cuadro 3).
Dado que las cooperativas pueden comercializar/procesar distintos productos, la suma de
los parciales suele ser mayor que el total del grupo.

82

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 3. Cooperativas de comercialización y agroindustriales,
por producto, en el Censo INAES
Comercialización

Cantidad de coop.

CEREALES Y/O OLEAGINOSAS

170

Cereales

163

Oleaginosas

156

CULTIVOS INDUSTRIALES

56

Olivo

2

Maní

5

Algodón

11

YERBA MATE, TÉ Y/O TABACO

26

Yerba mate

19

Té

4

Tabaco

6

Caña de azúcar

5

Otros cultivos industriales

7

FORESTALES

2

FRUTALES

20

FRUTALES CÍTRICOS

3

Frutas de carozo

4

Peras y/o manzanas

5

Uva

9

HORTALIZAS Y LEGUMBRES

18

Ajo

3

Cebolla

3

Tomate p/fresco

3

Tomate p/industria

2

Pimiento fresco

2

Pimiento p/pimentón

2

Zapallo

4

Papa

4

Poroto seco

3

Otras legumbres

1

Otras hortalizas

3

Aromáticas

1

PRODUCTOS PECUARIOS
Bovinos

53

Ovinos

6

Caprinos

2

Porcinos

7

Conejos

5

Avícola carne

5

Avícola huevos

4

Miel y subproductos

27

Leche sin procesamiento

35

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

83

�Agroindustria

Cantidad de coop.

Producción y procesamiento de carne y productos cárnicos

19

Preparación, empaque y acondicionamiento de frutas, hortalizas y legumbres

20

Elaboración de aceites y grasas de origen vegetal

6

Elaboración de leches y productos lácteos deshidratados

30

Elaboración de productos de molinería

8

Elaboración de alimentos preparados para animales

21

Elaboración de dulces

7

Preparación de hojas de té

4

Preparación de yerba mate

17

Elaboración de vinos y otras bebidas fermentadas a partir de frutas

28

Preparación de hojas de tabaco

43

Preparación de fibras textiles vegetales, desmotado de algodón

7

Otras actividades agroindustriales

22

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

En cuanto a la ubicación regional de las cooperativas según los productos principales, ésta
puede observarse en el Cuadro 4.

Cuadro 4. Concentración regional de las cooperativas, según principales
rubros, en 2006-2007
Región

En % del total de cooperativas del país dedicadas a cada rubro
PAMPEANA

NOA

PATAGONIA

CUYO

Total

Cereales

99,8

0,2

0

0

0

100

Oleaginosas

99,1

0,8

0

0

0

100

Maní

100

0

0

0

0

100

Leche

84,9

0

4,0

0

11,2

100

Bovinos

95,9

0,5

1,6

2,0

0

100

Ovinos

99,3

0,7

0

0

0

100

Porcinos

83,4

16,5

0,1

0

0

100

Conejos

95,9

0

0

4,0

0,1

100

Avícola huevos

99,9

0

0

0

0,1

100

Uva

0

0

0

2,1

97,9

100

Ajo

0

0

0

0

100,0

100

40,6

59,3

0,2

0

0

100

Yerba mate

0

99,3

0

0,7

0

100

Té

0

100,0

0

0

0

100

2,0

98,0

0

0

0

100

57,7

38,5

0

3,8

0

100

Algodón

Cítricos
Tomate p/fresco

84

NEA

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Región

En % del total de cooperativas del país dedicadas a cada rubro
PAMPEANA

Avícola carne

NEA

NOA

PATAGONIA

CUYO

Total

28,6

71,4

0

0

0

100

2,7

93,3

0

4

0

100

0

99,5

0,5

0

0

100

79,1

1,6

18,5

0,1

0,7

100

0

29,9

70,1

0

0

100

74,5

0

25,5

0

0

100

Poroto seco

0

2,1

95,7

0

2,1

100

Caña de azúcar

0

0

100,0

0

0

100

Frutas de pepita y carozo

0

0

0

100,0

0,0

100

Cebolla
Caprinos
Miel
Tabaco
Papa

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

Sintetizando los cuadros 3 y 4, se puede afirmar que las cooperativas de granos (cereales y oleaginosas) son la mayoría de las entidades y, al mismo tiempo, están todas ubicadas
en la Región Pampeana. En número de entidades, siguen las de bovinos y lechería, también
fuertemente concentradas en dicha región. Continúan las de cultivos industriales, integradas
por las que procesan y comercializan un amplio rango de productos, y que tienen particular
relevancia regional.
Es necesario destacar que lo presentado surge del Censo INAES, y que los datos de otras
fuentes muestran algunas diferencias. Por el momento, estas cifras sobre número de cooperativas intentan dar un primer panorama, ya que la importancia de cada grupo se mide mejor por
su participación en el valor de producción, dato que se presentará en los puntos siguientes.
Otra dimensión de gran interés para evaluar la estructura del cooperativismo agropecuario
es la distribución de la cantidad de entidades, de los ingresos y de los activos, según el año de
constitución de la cooperativa. Con los procesamientos realizados con los datos del Censo
INAES se ilustra la periodización que se planteó al comienzo de esta sección: hay un período
inicial de fuerte crecimiento, hasta 1955, con la constitución del “núcleo histórico”; un segundo período, entre los años 1956-1995, con caída de entidades y un bajo nivel de constitución
y, finalmente, un tercer período con fuerte creación de entidades desde 1996 en adelante. Los
datos de ingresos y activos muestran la importancia del “núcleo histórico” en el universo cooperativo. Este incluye 232 cooperativas de primer grado, representa el 47% del total de entidades censadas por el INAES, y contribuye al conjunto con el 85% de los activos y el 77% de
los ingresos. (Cuadro 5 y Gráfico 3). Si se lo mide con el padrón del INAES a 2010, el número
de entidades constituidas en ese período alcanza a 319.
Por otra parte, en el tercer período, desde 1996 a 2006, se constituyeron 142 cooperativas (29% del total), pero sólo representan el 2,5% de los ingresos. Se trata de cooperativas en
proceso de consolidación, de pequeña escala promedio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

85

�Cuadro 5. Cooperativas agropecuarias por año de constitución
Período de
constitución

Cantidad de
cooperativas

Ingresos
(millones
de $)*

Activos
(millones
de $)*

Cantidad
con ingresos
inferiores
a $10.000

Cantidad
con ingresos
inferiores
a egresos

Cooperativas de primer grado
Hasta 1945

99

5.574

2.929

.

18

1946/50

62

1.160

641

.

5

1951/55

71

1.133

777

.

15

1956/60

14

151

101

.

3

1961/65

14

124

110

.

3

1966/70

21

239

198

.

3

1971/75

11

154

217

.

2

1976/80

6

249

176

.

2

1981/85

12

239

255

1

6

1986/90

20

60

49

.

5

1991/95

23

80

57

1

8

1996/00

61

71

105

12

12

2000/05

81

52

40

17

24

Total

495

9.289

5.656

31

106

6

2.589

1.469

Coop. 2° grado**

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES, Anexo I, Carpeta C, Cuadro 8.
* Millones de pesos corrientes del año 2004.
** no se clasifican por fecha por integrar cooperativas de primer grado constituidas en distintos años.

86

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Gráfico 3. Cooperativas activas en 2010 según año de constitución
Participación en cantidad, ingresos y activos (en %)
70%

Cooperativas

60%
50%
40%
30%
20%
10%

Cooperativas

Ingresos

2000/05

1996/00

1991/95

1986/90

1981/85

1976/80

1971/75

1966/70

1961/65

1956/60

1951/55

1946/50

Hasta 1945

0%

Activos

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

Cuadro 6. Participación de las cooperativas del “núcleo histórico” por producto
Producto
Peras y manzanas

% de las cooperativas
100

Algodón

98

Cereales

95

Maní

95

Oleaginosas

92

Té

62

Yerba mate

59

Tomate fresco

57

Lácteos

54

Pimiento fresco

36

Uva para vinificar

5

Tabaco

0

Cítricos

0

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.
Anexo I, Carpeta C, Cuadro 4.

Las cooperativas del “núcleo histórico” tienen una relevante participación en los productos cereales y oleaginosas, algodón, maní, peras y manzanas, y también importante en otros

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

87

�rubros. En el caso de tabaco, las cooperativas se formaron en los años 60 y 70, en los cítricos
en la década del 80, mientras que parte sustancial de las de tomate, pimiento fresco y miel
corresponden a la década de los 90 (Cuadro 6).
En este punto se ha presentado un resumen de los aspectos más destacados que surgen
del procesamiento de la base de datos del Censo INAES. En el Anexo I se pueden encontrar
tres carpetas de información:
A

La reproducción del Censo del INAES, publicado en www.inaes.gov.ar

B

El primer procesamiento de la base de datos del Censo, con correcciones introducidas
por este estudio.

C

Procesamientos adicionales de la base de datos del Censo, en relación con diversos
indicadores, y procesamiento del padrón de cooperativas del INAES para identificar las
entidades agropecuarias que estuvieran activas a diciembre de 2010.

III.3.

Importancia de las cooperativas en la organización de los productores
agropecuarios

En este punto se procurará evaluar la importancia de las cooperativas como forma de organización de los productores agropecuarios, así como las tendencias que, en ese aspecto, se
verificaron hasta principios de esta década.
Para ello, es necesario recurrir a la información más completa, la de los Censos Nacionales
Agropecuarios realizados por el INDEC, cuya última versión disponible es la del año 2002, y a
la de estudios complementarios.
Los elementos que se expondrán a continuación, y los adicionales que figuran en el Anexo
III, permiten afirmar que:

88

•

Las cooperativas son la principal forma organizativa de los productores agropecuarios.

•

La mayor parte de los asociados a cooperativas pertenecen a las explotaciones agropecuarias familiares y, en particular, a los tipos de productores más pequeños. Sin
embargo, los pequeños productores asociados a cooperativas son una fracción muy
pequeña del total de sus categorías. Es decir, la participación en cooperativas de este
tipo de productores es proporcionalmente muy baja.

•

El 56% de explotaciones cuyos responsables están cooperativizados se encuentran
en la Región Pampeana, y el 28% en el NEA. En las demás regiones extrapampeanas
el porcentaje de productores asociados a cooperativas es muy reducido, y esto se
acentúa entre los productores más pequeños.

•

Las provincias que tienen un mayor porcentaje de productores cooperativizados, así
como mayor proporción de superficies cultivadas y existencias ganaderas en esas
explotaciones son Santa Fe y Misiones.

•

La cantidad de productores cooperativizados cayó significativamente entre 1988 y
2002, en mayor proporción que la caída del número total de EAP.

•

En la región pampeana la disminución de EAP cooperativizadas se verificó en mayor
medida que en el promedio nacional.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�De las distintas formas organizativas de los productores agropecuarios relevadas por el
Censo Nacional Agropecuario de 2002 (CNA 02), las cooperativas son las que nuclean mayor
número de asociados. En dicho año, 44.601 productores (personas responsables de la gestión
de los establecimientos agropecuarios) manifestaron estar asociados a alguna cooperativa, en
tanto que 13.874 dijeron estar asociadas a alguna asociación gremial, otras 8316 integraban
grupos de Cambio Rural, Programa Social Agropecuario o CREA; y 11.791 formaban parte de
otros tipos de asociaciones rurales (Cuadro 7 y Anexo III, Cuadros 1 y 8). Es razonable suponer que, desde 2002, esta preponderancia de las cooperativas respecto a otras formas de asociación se ha acentuado, paralelo a la constitución de alrededor de mil nuevas cooperativas24.

Cuadro 7. Asociativismo: Cantidad de EAP por modalidad. CNA 2002
Tipo de asociación

Cantidad de EAP

Participación en el
total de EAP (en %)

Cooperativas

44.601

13,4

Asociaciones Gremiales

13.874

4,2

Cambio Rural

2.695

0,8

CREA

1.648

0,5

PSA

3.973

1,2

Compras conjuntas

2.931

0,9

Comercialización

1.826

0,5

Capacitación

1.603

0,5

Agrupaciones de maquinaria

5.431

1,6

Otras asociaciones

Fuente: Elaborado en base a Obschatko, 2009: Las EAP Familiares en la R.A.

Las explotaciones de los 44.601 productores cooperativizados cubren una superficie total
de 14,8 millones de ha, de las cuales 6,8 millones se encuentran implantadas, y cuentan con
7,3 millones de cabezas de ganado (5,9 millones de vacunos). Por lo tanto, representan el
8,6% de la superficie total, el 20,7% de la superficie implantada, el 20% del ganado porcino y
el 12,2% del ganado bovino. Por cultivos, los productores cooperativizados manejan el 24%
de la superficie total implantada con cereales y oleaginosas, y un tercio de los cultivos industriales (Anexo III, Cuadros 4 y 5).
Las EAP asociadas a cooperativas tienen una fuerte presencia en la Región Pampeana.
Tres provincias –Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba– dan cuenta del 48% de las EAP de asociados a cooperativas, el 78% de la superficie implantada y el 73% de las cabezas de ganado
bovino del total de cooperativas del país, lo que muestra la importancia de estas entidades en
la región, que se viera con otros indicadores en la sección anterior.
En el conjunto de las provincias, Santa Fe es la que exhibe indicadores más altos de cooperativas y de su peso en la variables productivas: el 37% de las explotaciones agropecuarias
24 Como puede apreciarse, el número de productores asociados a cooperativas (44.601) difiere notablemente del número de asociados de las cooperativas agropecuarias relevados en el Censo del INAES. Estas diferencias podrían atribuirse a que se trata de relevamientos realizados por instituciones diferentes y no conectadas entre sí, con distinta definición del universo estadístico y de
metodologías, además de otras explicaciones referidas a los procedimientos censales que caen fuera de los alcances de este estudio.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

89

�está cooperativizado, y en las mismas se encuentra el 44% de la superficie implantada, el 30%
de los bovinos y el 36% de los porcinos de la provincia (Anexo III, Cuadros 3 y 4). Otra provincia que se destaca es Misiones, donde el 30,6% de las EAP de la provincia está integrado a
cooperativas, representando el 32% de la superficie implantada y el 34% de las existencias
bovinas provinciales.
La evolución entre los años 1988 y 2002, según los Censos Agropecuarios, muestra un
fuerte retroceso del número de productores agropecuarios asociados a cooperativas, el cual
se redujo en un 52%. Ello implicó una reducción del 33% al 21% de la superficie implantada,
y del 22% al 12% en términos de ganado bovino, en las EAP cooperativizadas. Esta caída es
mayor que la reducción del total de explotaciones, que fue del 24% (Anexo III, Cuadro 7).
En términos territoriales, la Región Pampeana sufrió una reducción del 60% de los productores cooperativizados (en forma relativamente homogénea entre las provincias que la
integran), lo que resulta determinante en la evolución nacional debido al peso de esta región.
Las menores caídas se registraron en el NEA, aunque fuertemente focalizadas en la provincia del Chaco, y en Cuyo.
Es importante analizar la distribución de los productores cooperativizados por tipo de productores. El estudio “Las explotaciones familiares en la República Argentina”, realizado con los
datos del CNA 02, establece una definición conceptual y una metodología que distingue las
denominadas “explotaciones agropecuarias familiares” de las “explotaciones agropecuarias no
familiares”, y establece cuatro tipos de explotaciones agropecuarias familiares: A, B, C Y D25.

Gráfico 4. Asociados a cooperativas por tipo de productor
Año 2002
Familiares A
23%
No Familiares
21%

Familiares D
13%

Familiares C
18%

Familiares B
25%

Fuente: Obschatko, E. op.cit.

25 Ver OBSCHATKO, Edith. (2009). Las explotaciones familiares en la República Argentina. Se entiende por explotación familiar
aquella en la que el productor trabaja directamente en la explotación, no emplea trabajadores no familiares remunerados permanentes, no es SA o SCA, y está por debajo de determinados límites de superficie total, cultivada y cabezas de ganado. Dentro de
las EAP familiares se consideran cuatro tipos: A, B, C y D, en una escala creciente según el nivel de capitalización. En el caso D
se relativiza la condición relativa al empleo, aceptando que la EAP contrate en forma permanente y remunerada hasta un número
de dos trabajadores no familiares, siempre que se cumplan las otras condiciones.

90

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Si se intenta saber la importancia que tienen las explotaciones familiares dentro del conjunto de productores cooperativizados, se encuentra que el 79% de éstos proviene de dichas
EAP familiares, lo que indica una proporción de asociados algo superior a la participación de las
EAP familiares en el total de EAP (75%) (Gráfico 4). El 48% de los asociados corresponde a los
grupos de EAP familiares más pequeñas (A y B), a diferencia de, por ejemplo, los integrantes
de asociaciones gremiales, donde los productores familiares A y B representan el 32%. (Anexo
III, Cuadro 2).
Pero si se compara el número de EAP asociadas a cooperativas contra el total de EAP, se
encontrará que sólo el 13,3% de todas las EAP pertenece a alguna cooperativa. La asociación
a cooperativas es significativamente menor en el estrato de EAP familiares de menores recursos, el Tipo A, bajando al 9%. En cambio, promedia el 18% en los Tipos B, C y D de las EAP
familiares. Esta reducida participación de los pequeños productores se acentúa en las provincias de menor desarrollo relativo. En el Anexo III, Gráfico 1, se presentan los datos por provincias, pudiendo apreciarse la participación de cada grupo de EAP en el total de productores
cooperativizados, y la participación de los productores cooperativizados en el total de explotaciones agropecuarias.
Para responder a uno de los objetivos de este estudio, que es conocer la importancia de
las cooperativas para el fortalecimiento de los pequeños productores y la agricultura familiar,
interesa profundizar más en la situación de las explotaciones agropecuarias Tipo A, las que
pueden ser definidas, en términos amplios, como aquellas cuya dotación de recursos no permiten, al productor y su familia, vivir exclusivamente de la explotación y mantenerse en la actividad –por lo que debe recurrir a otras estrategias de supervivencia (trabajo fuera de la
explotación, generalmente como asalariado transitorio en changas y otros trabajos de baja calificación)–, se verifican acentuadas condiciones de pobreza, y su mantenimiento en el campo
se explica, en una gran mayoría de casos, por el aporte que recibe de programas públicos de
asistencia social y por otros ingresos eventuales26.
El Cuadro 8 presenta las principales características de este grupo, según el CNA 2002. Se
aprecia su importancia numérica y su baja participación en la superficie cultivada y en el valor
de la producción. Sólo el 9% está asociado a cooperativas. Desde el punto de vista social, es
un grupo muy significativo en cantidad de EAPs y de residentes y, en cuanto a su nivel de instrucción, sólo el 18% tiene estudios secundarios o superiores, creando una desventaja adicional para avances en la gestión tecnológica y económica de la explotación.

26

OBSCHATKO, E. Op.cit.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

91

�Cuadro 8. Perfil del Tipo A de los productores familiares
Variable
Cantidad EAPs

113.234

% del total de EAPs

34,0

% residentes en EAPs

32,1

% total de trabajadores permanentes

24,9

% superficie cultivada total

3,0

% valor bruto de producción total

3,9

% asociado a cooperativas

9

% que trabaja fuera de la EAP

45

% con instrucción: secundario o más

18

Fuente: Obschatko, E. op.cit.

Con respecto a la distribución regional de las EAPs tipo A cooperativizadas, el 77% de los
productores cooperativizados se encuentran en la Región Pampeana y en la Mesopotamia. Si
se dejan de lado dichas regiones, el porcentaje de cooperativización se reduce del promedio
de 9,1% a un magro 3,3% (Cuadro 9).

Cuadro 9. EAP Familiares A en cooperativas, por regiones. CNA 2002

Región Agroeconómica

Puna

Fam A

Cant. EAP
asociadas a
cooperativa

% EAP en
Coop./Total
EAP

% EAP en
Coop./Total
en coop

3.207

35

1,1

0,3

14.707

395

2,7

3,8

Agricultura subtropical del NOA

9.049

529

5,8

5,1

Chaco Seco

3.566

235

6,6

2,3

Monte Árido

16.791

314

1,9

3,0

Chaco Húmedo

11.165

412

3,7

4,0

Mesopotamia

26.902

5.933

22,1

57,6

Patagonia

2.896

182

6,3

1,8

Pampeana

14.367

2.021

14,1

19,6

9.709

192

2,0

1,9

875

54

6,2

0,5

113.234

10.302

9,1

100,0

71.965

2.348

3,3

22,8

Valles del NOA

Oasis Cuyanos
Valles Patagónicos
Total
Total excluyendo R. Pampeana
y Mesopotamia

Fuente: Obschatko, E. op.cit.

92

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Estos datos sugieren que precisamente en el grupo de productores para el cual la cooperativa podría tener mayor importancia estratégica, por su posibilidad de aumentar la escala y
crear condiciones para la mejora de los ingresos, es donde se encuentra más ausente. Esto
presenta el desafío de determinar los factores limitantes y las estrategias para modificar esta
situación. Sobre este punto se volverá en los capítulos IV y V.

III.4.

Importancia económica y sectorial de las cooperativas agropecuarias

III.4.1. Importancia en la economía
La importancia en la economía puede evaluarse con distinto tipo de información. En general,
las estadísticas de los organismos no distinguen en forma habitual a las cooperativas de otras
empresas o unidades. Para realizar este estudio se recurrió a diversas fuentes, las que tuvieron
que realizar procesamientos especiales de sus bases de datos. Al no existir una fuente única,
puede ocurrir que datos sobre una misma variable no sean exactamente iguales, por variar el
método de relevamiento y cálculo, por tratarse de fechas diferentes y otras circunstancias. El criterio seguido en adelante es ofrecer o citar toda la información recibida, agregarla en Anexos y
comentar los resultados que son más completos y que abarcan períodos más largos. Las fuentes utilizadas son: AFIP, INAES, INDEC, INV, INYM y MAGyP –a través de las Direcciones de
Control Comercial (anteriormente en el ONCCA), de Mercados Agrícolas y de Tabaco.
La herramienta estadística más completa y detallada para reflejar la estructura económica
en un momento dado es el Censo Nacional Económico realizado por el INDEC. Los últimos
fueron el CNE 1994 (cuyos datos se refieren al año 1993) y el CNE 2004/2005 (cuyos datos se
refieren al año 2003). En ellos se proporciona información sobre locales, personal empleado,
valor de la producción, consumo intermedio y valor agregado, remuneración de los asalariados, impuestos a la producción y excedente bruto de explotación, discriminada por ramas productivas y provincias. Los datos que ofrece el CNE, en unidades monetarias, permiten comparar
entre sí a las empresas y grupos que operan con distintos productos.
En muy breve síntesis, los datos de los Censos Económicos que se analizan a continuación indican que:
•

La participación cooperativa en el comercio de productos agropecuarios es del orden
del 12%.

•

Entre 1993 y 2003 se observa un proceso de concentración y de aumento de la productividad de las actividades comerciales (reducción de locales y de mano de obra
ocupada, mientras conservan la participación en mercados que se han expandido).

•

La participación cooperativa en la industrialización de productos agropecuarios es en
promedio del 5%, tomando el conjunto de la industria de alimentos, bebidas y tabaco.
Pero es notablemente más alta que ese promedio en las ramas de lácteos, vinos,
algodón, tabaco y yerba mate. En cambio, es mínima en las principales actividades
agroindustriales: aceites, harinas y carnes.

•

También en las cooperativas agroindustriales se verifica un proceso de concentración
y aumento de la productividad, pese a lo cual la participación cooperativa en la actividad agroindustrial ha caído en el período citado.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

93

�•

No se aprecia, entre 1993 y 2003, avance significativo de cooperativas en nuevas actividades agroindustriales. Se ha consolidado o mantenido la participación cooperativa
en aquellas ramas donde su presencia ya era tradicional.

Los CNE incluyen todas las ramas económicas con excepción del sector agropecuario. Dado
que las cooperativas agropecuarias se dedican a las actividades comerciales y de procesamiento,
los CNE cubren prácticamente todo el universo cooperativo basado en productos agropecuarios.
Los datos de los CNE discriminados por formas jurídicas (entre las cuales se incluye a las
cooperativas) que han sido publicados tienen una apertura de actividad económica a dos dígitos, es decir, se refieren a las ramas 15 y 16 de la industria (industria alimentaria, de bebidas y
tabaco-IABT) y las ramas comerciales, también a dos dígitos.
Por tal motivo, a fin de conocer mejor las distintas cadenas y ramas, se solicitó al INDEC
el procesamiento, considerando ramas industriales y comerciales a cuatro y cinco dígitos.
Estas se obtuvieron para todas las ramas en que no se produjera la situación de “secreto estadístico” (tres o menos empresas). Los datos completos figuran en el Anexo II, “Censos
Nacionales Económicos”. Aquí se presentarán los resultados más generales.
Uno de los primeros resultados informa que, en 2003, se ubicaron 565 locales27 pertenecientes a cooperativas agropecuarias las que, durante ese año, tuvieron un promedio anual de
17.693 trabajadores. (Cuadro 10)
El valor total de producción de las cooperativas en 2003 fue de 3389 millones de pesos de
ese año28 (equivalente a unos 1157 millones de dólares). Un 78% de este monto correspondió
a las cooperativas agroindustriales y un 22% a las de comercialización.
Si se considera el valor agregado, la distribución fue del 52% para las de agroindustria y
del 48% para las de comercialización.

Cuadro 10. Cooperativas agropecuarias según actividad, en el CNE 2004/05

Actividad

Locales *

Puestos
de
Trabajo

Valor de producción
Millones $
2003

en %

Valor agregado
Millones $
2003

en %

Agroindustria **

227

11.593

2.649

78,2

577

51,6

Comercio Agropecuario***

338

6.100

740

21,8

541

48,4

Total

565

17.693

3.389

100,0

1.119

100,0

Fuente: elaborado con datos del CNE 2004/05 - INDEC.
* Locales: establecimientos en que se realiza la actividad productiva o comercial. Una empresa puede tener varios locales.
** El detalle de las ramas incluidas en cada actividad figura en el Anexo II.
*** En el caso de Comercio Agropecuario, el valor de producción no incluye el costo de la mercadería vendida.

27 En este texto, por comodidad de expresión, se asimilará “locales” con “cooperativas” o “empresas cooperativas”, si bien
varios locales pueden pertenecer a una sola empresa.
28 Conviene aclarar que el valor de producción, en el caso de la agroindustria, se corresponde con el total de las ventas, mientras que, en el caso del comercio agropecuario, es el total de las ventas menos el costo de la mercadería vendida, ya que la actividad del local es, solamente, comercializar.

94

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�a.

Las cooperativas de comercialización agropecuaria

En 2003, se dedicaban a la comercialización 338 locales con 6100 trabajadores. Estas cooperativas representaban aproximadamente el 13% del comercio agropecuario, esto es, del
total de las ventas mayoristas de productos agrícolas y pecuarios, tanto si se lo mide en términos de valor de producción como de valor agregado (Cuadro 11 y Anexo II, Cuadros 4 y 5).

Cuadro 11 . Comercio agropecuario cooperativo. Años 1993 y 2003

Rama

Locales
1993

Puestos de Trabajo

2003

1993

2003

Var. %

Participación en Participación en
el VP de cada
el VA de cada
rama (en %)
rama (en %)
1993

2003

1993

2003

Venta materias primas
agropecuarias y animales vivos

167

237

2.562

3.923

53,1

13,7

15,5

11,5

13,8

Venta en consignación
productos agrícolas

142

55

2.750

1.148

-58,3

24,9

22,9

28,0

24,2

Venta en consignación
productos pecuarios

48

22

369

415

12,5

9,0

9,1

9,6

9,2

Venta y empaque de frutas,
hortalizas y legumbres

24

12

500

325

-35,0

3,1

1,7

3,5

1,6

Venta carnes rojas, chacinados
frescos y productos de granja

10

3

74

22

-70,3

1,0

0,2

1,3

0,2

Almacenamiento en silos y
frigoríficos

48

9

1.380

268

-80,6

17,8

8,0

17,6

8,5

439

338

7.635

6.101

-20,1

13,4

12,0

13,6

11,7

Total

Fuente: elaborado con datos del CNE 1994 y del CNE 2004/05 - INDEC.

Esta participación en los valores se mantuvo relativamente estable entre los años 1993 y
2003 (período intercensal), pese a que el número de locales de comercio agropecuario pertenecientes a cooperativas se redujo un 23% y el número de puestos de trabajo en dichos locales disminuyó un 20%. Si se considera que la participación en el valor agregado y de producción
se mantuvo casi estable en un período en que el comercio agropecuario creció, esto evidencia un aumento de productividad de las cooperativas, comercializando mayor volumen/valor
con menos puestos de trabajo.

b.

Las cooperativas en la agroindustria

En el caso de la industria de alimentos, bebidas y tabaco (IABT), la presencia de las cooperativas es relevante en unas pocas ramas agroindustriales, siendo marginal su participación en
las principales. A 2003, aportaban el 5,4% del valor agregado por el total de empresas del país.
En su evolución entre los años de ambos censos, se aprecia, como ocurrió con las cooperativas

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

95

�de comercialización, una disminución del número de locales y una reducción de los puestos de
trabajo; en este caso, con una pequeña disminución en la participación sobre el total de la actividad agroindustrial. Tampoco aparecen avances en nuevas actividades agroindustriales.
Los principales datos económicos de las cooperativas de la agroindustria figuran en los
Cuadros 12 y 13. Puede apreciarse el número de locales por ramas, los puestos de trabajo, el
valor de producción, el valor agregado y el porcentaje de valor agregado sobre el valor de producción, para el año 2003. Las mismas variables, para 1993, así como un mayor detalle por
ramas, figuran en el Cuadro 1 del Anexo II.

Cuadro 12. Agroindustria cooperativa: principales ramas de actividad
Año 2003

Producto

Locales

Puestos de
Trabajo

Valor
agregado

Valor de
Producción

( en miles de pesos
de 2003)

Valor
agregado

Valor de
Producción

(participación en %)

Productos lácteos

54

4.560

268.417

1.364.663

46,5

51,5

Vinos

60

1.465

121.264

446.605

21,0

16,9

Tabaco

5

1.544

51.158

265.923

8,9

10,0

Carne

23

1.399

27.738

188.523

4,8

7,1

Desmotado de
algodón

21

687

33.451

115.161

5,8

4,3

Yerba mate

28

1.182

26.753

87.474

4,6

3,3

Alimentos para
animales

11

196

18.354

78.358

3,2

3,0

Productos de
molinería

13

335

17.897

53.734

3,1

2,0

Frutas, hortalizas y
legumbres

9

170

8.518

22.547

1,5

0,9

Resto agroindustria

3

55

3.755

26.150

0,7

1,0

227

11.593

577.305

2.649.138

100,0

100,0

Total

Fuente: elaborado con datos del CNE 2004/05 - INDEC.

Del Cuadro 12 surge que la rama láctea es la más importante entre las cooperativas de
agroindustria, tanto en valor de producción y agregado como en puestos de trabajo. En 2003
los lácteos aportaron el 52% del valor de producción del total de cooperativas. Siguen en
importancia los vinos, con el 17%; el tabaco, con el 10% y la carne, con el 7%.
El Cuadro 13 presenta la importancia relativa de las cooperativas con relación al total de las
empresas de cada una de las ramas; están ordenadas por la importancia sobre el valor agregado.

96

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 13. Participación de las cooperativas en la agroindustria
Años 1993 y 2003

Producto

Puestos de trabajo

1993
Tabaco

2003

Participación en
el VA de cada
rama (en %)

Variación %

1993

2003

Participación en
el VP de cada
rama (en %)
1993

2003

1353

1544

14,1

42,4

52,3

41,1

50,3

Desmotado de algodón

953

687

-27,9

17,7

29,9

20,0

31,2

Yerba mate

214

1182

452,3

6,4

22,7

9,9

19,2

Productos lácteos

7512

4560

-39,3

36,6

17,1

32,6

21,7

Vinos

2139

1465

-31,5

12,5

10,7

11,8

14,2

Alimentos para animales

252

196

-22,2

4,8

5,1

9,4

5,2

Frutas, hortalizas y legumbres

265

170

-35,8

1,4

1,1

1,1

1,0

Productos de molinería

302

335

10,9

1,7

2,0

1,7

1,5

2228

1399

-37,2

3,7

1,2

4,3

1,5

796

55

-93,1

16014

11593

-27,6

7,0

5,4

8,4

5,0

Carne
Resto agroindustria
Total

Fuente: elaborado con datos del CNE 1994 y del CNE 2004/05 - INDEC.

De allí resulta que la mayor participación de cooperativas se verifica en la rama de tabaco29,
con el 50,3% del valor de producción del total de empresas en 2003, seguida por el desmotado de algodón, los productos lácteos, la yerba mate, vinos y, en menor medida, otras ramas.
Se aprecia que las cooperativas tienen una mayor participación en ramas de importancia
regional, como el tabaco, el algodón y la yerba mate, aunque estas ramas aportan una parte
reducida del conjunto de la producción agroindustrial. El caso de los lácteos es diferente
porque se trata de una rama importante en conjunto y también las cooperativas tienen un
desempeño tradicional en la misma. En cuanto a la industria vitivinícola, la participación de las
cooperativas en el valor de producción total es del 11,8% y la proporción de dicha rama en el
total de la IABT es del 10,1%, lo que expresa una situación equilibrada.
En cambio, en otras ramas, de un alto valor de producción y valor agregado, la participación cooperativa es prácticamente inexistente. Por ejemplo, en las ramas frigorífica, la molinera y la aceitera, que en conjunto representan el 52% del valor agregado de la IABT, la
participación cooperativa ronda, en promedio, el 1% (Anexo II, Cuadro 12).
En el caso de la carne, la participación es exigua tanto en la carne vacuna como en la avícola y en la elaboración de fiambres y embutidos. Sin embargo, la participación en el comercio
de cabezas de ganado es del orden del 9% (Anexo II, Cuadro 9). La sustantiva mayor participación relativa en la comercialización del producto primario respecto a su industrialización es
una impronta que se repite en estas ramas.
29 Si se incluye la fabricación de cigarrillos, actividad que las cooperativas no realizan en forma significativa, la participación se
reduce al 16%.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

97

�En el caso de la industria molinera, la presencia cooperativa se concentra en la actividad
arrocera, donde representa aproximadamente el 9% del total nacional. (Anexo II, Cuadro 11).
La participación en el resto de la industria molinera y en la producción de aceites es exigua.
Debe tenerse en cuenta que, de todas maneras, existen cooperativas que industrializan su
grano en molinos de terceros, pero esto no altera significativamente el diagnóstico que se está
realizando.
Respecto a la evolución intercensal, se verifica que entre 1993 y 2003 el número de locales de cooperativas con actividad agroindustrial se reduce un 21% y los puestos de trabajo un
27%, mientras que su participación en el total de la actividad agroindustrial disminuye del 7%
al 5% (Anexo II, Cuadro 8).
La dinámica entre estos años es distinta para cada rama. Tabaco, algodón y yerba mate
presentan incrementos de leves a importantes en la participación cooperativa. En el caso del
vino, la participación se muestra relativamente estable. La industria láctea presenta una fuerte
caída, del 36% al 22%, en términos de valor de producción; dado la importancia del sector lácteo entre las cooperativas, esto contribuye a la disminución del promedio general de participación. Si la actividad láctea fuera excluida de los cálculos, la participación cooperativa en el
valor de la producción caería más levemente30.

III.4.2. Importancia en las exportaciones sectoriales
La información sobre exportaciones de empresas cooperativas, necesaria para elaborar
esta sección, fue solicitada a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Las exportaciones de las cooperativas agropecuarias en el año 2010 ascendieron a 1476
millones de dólares, manteniendo una tendencia creciente a lo largo de la década. El principal
componente de las mismas son los granos (cereales y oleaginosas) y sus derivados los que,
en 2010, aportaron las dos terceras partes del conjunto, y cuyo crecimiento explica en gran
medida el aumento del total exportado. Siguen en importancia los lácteos, tabaco y vino
(Gráficos 5 y 6).
La participación de las cooperativas en las exportaciones de origen agropecuario (primarias
y MOA, capítulos 1 a 24) fue del 4,4% en el promedio del decenio 2000-2010, manteniéndose en este porcentaje con ligeros cambios. En 2010, coincidentemente, dicha participación fue
de un 4,4%.
Si se consideran las cifras de participación a nivel de capítulos, los más destacados son los
de Tabaco, con el 49%, Lácteos con el 22%, Cereales con el 7%, Semillas y frutos oleaginosos con el 7% y Bebidas y líquidos alcohólicos con el 5,2%, en el promedio del decenio 20002010. En otros capítulos, de importancia en el conjunto del país, la participación de las
cooperativas es inferior al promedio. El Cuadro 14 muestra los principales capítulos, y en el
Anexo IV figuran todos los datos para capítulos y para posiciones arancelarias a cuatro dígitos.

30 Por otro lado, debe considerarse que en el año 1995 la Asociación Unión Tamberos Coop. Ltda., segunda cooperativa por su
volumen –después de SANCOR–, transfirió su actividad industrial a una sociedad anónima sobre la cual tenía control mayoritario:
MILKAUT SA. Esta transformación de su estrategia empresarial para la incorporación de capital de riesgo (ver Cap. III.5), hace que
en el CNE de 2004 su actividad industrial dejó de formar parte de las empresas cooperativas. Esto explica parte de la caída en la
participación.

98

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Gráfico 5. Exportaciones de cooperativas por grupo de productos
Año 2010
Tabaco
11%

Vino y Mosto
4%

Otros
8%
Oleaginosas
45%

Lácteos
11%

Cereales
21%
Fuente: Elaboración propia en base a datos de AFIP.
Cereales: granos y elaborados (harina, extracto de malta, salvados, alimentos para animales, granos en copos, almidón).
Oleaginosas: granos, pellets y aceites.
Otros: Miel, té, yerba mate, frutas, carne, poroto.

Gráfico 6. Evolución y composición de las exportaciones cooperativas
1999-2010. En millones de dólares
1800
1600
1400
1200
1000
800
600
400
200
0
1999

2000

2001

2002

2003

Granos

2004

2005

Lácteos Tabaco

2006

Miel

2007

2008

2009

2010

Vino

Fuente: Elaborado con datos de AFIP e INDEC.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

99

�Cuadro 14. Exportaciones de origen agropecuario del total de empresas
y participación de las cooperativas. Año 2010
Total de
empresas
del país

Capítulo

Cooperativas

(en millones de dólares)
Total de capítulos 1 al 24

Particip. de
cooperativas
(en %)

33.912

1.476

4,4

12

Semillas y frutos oleaginosos

5.338

501

9,4

10

Cereales

4.621

291

6,3

04

Leche y productos lácteos: huevos, miel y otros

1.057

190

17,9

24

Tabacos y sucedáneos

308

159

51,4

23

Residuos y desperdicios de industrias alimentarias

8.783

123

1,4

15

Grasas, aceites y cera animales o vegetales

5.192

68

1,3

20

Preparación de legumbres u hortalizas, frutos

942

44

4,6

22

Bebidas, líquidos alcohólicos y vinagre

850

33

3,9

08

Frutos comestibles

1.203

29

2,4

03

Pescados y crustáceos, moluscos y demás

1.306

11

0,9

11

Productos de la molinería

584

8

1,5

07

Hortalizas; plantas, raíces y tubérculos

643

6

0,9

09

Café, té, yerba mate y especias

141

6

4,1

19

Preparaciones a base de cereales

331

4

1,4

02

Carne y despojos comestibles

1.694

3

0,2

Fuente: Elaborado con datos de AFIP e INDEC.

Si se analizan productos a un nivel más detallado, se encuentran participaciones muy destacadas en varios de ellos, con las siguientes particularidades:
•

La participación en las exportaciones de cereales ha sido relativamente estable, alrededor del 6%, salvo en el caso del arroz, el que luego de un importante retroceso en
la década de los 90, vuelve a recuperarse, partiendo de un 4% a 5% al inicio del siglo,
y llegando en la actualidad a superar el 15% de las exportaciones.

•

Las exportaciones de oleaginosas tuvieron una firme expansión, multiplicándose 39
veces en la década, en consonancia con la tendencia general en este producto. La participación, en semillas, creció, ya que era mínima a principios de la década.

•

En el caso de los lácteos, si bien creció el valor exportado por las cooperativas, la participación ha decaído a lo largo de los últimos diez años: en tanto en 1999 ésta alcanzaba al 30% del total, en el 2010 apenas superó el 15%.

•

En el caso del tabaco es donde se registra la mayor participación por parte de las cooperativas. En los últimos años se expande aproximadamente de un 40% hasta superar holgadamente el 50%.

100

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Otro mercado externo donde las cooperativas son importantes es el de la miel, donde
han logrado mantener una participación del 20% al 25%, aunque con fuertes variaciones.

•

Las cooperativas vitivinícolas multiplicaron por 3 el valor de sus exportaciones en la
década, pero su participación disminuyó del 8% al 4%.

•

Entre las frutas se destacan las mandarinas, en las que las cooperativas han incrementado en forma importante las exportaciones, llegando al 25% del total en 2010.
En cambio, en naranjas y limones, de mayor peso en el total de las exportaciones de
cítricos, la participación cooperativa es exigua. Asimismo manzanas, peras y membrillos presentan un volumen de exportaciones crecientes, pero baja con relación al total.

•

En el caso del té ha crecido el valor de las exportaciones cooperativas, pero la participación se ha reducido en los últimos diez años del 8% al 4%. En yerba mate, la exportación cooperativa ha crecido en valores y también en participación, pasando del 2%
al 5% del total exportado.

III.4.3. Evolución reciente y situación actual de las cooperativas en las
principales cadenas agropecuarias
A fin de describir los aspectos específicos de la evolución cooperativa en distintas cadenas de valor, se requirió a distintos organismos públicos la elaboración de estadísticas diferenciadas para cooperativas. Se trata del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (Dirección
de Mercados Alimentarios, Dirección de Tabaco, Dirección de Control de Gestión Comercial
–anteriormente ONCCA–), del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y del Instituto Nacional
de Yerba Mate (INYM). Asimismo, el INAES realizó distintos procesamientos del Censo
2006/2007, los que están disponibles como documentos internos de la institución, con datos
referidos principalmente al volumen de productos agrícolas y pecuarios comercializados, por
regiones, en los años 2005/2006, que complementan lo ofrecido en los puntos siguientes.

a.

Cooperativas granarias

De acuerdo con la información suministrada por la Dirección de Control Comercial del
MAGyP, durante el año 2010, 179 cooperativas recibieron granos en sus plantas de acopio por
un total de 20,4 millones de toneladas, participando así con el 21,3% del volumen ingresado
por todas las empresas. Esta participación es variable según las provincias: la que más se destaca es Entre Ríos (38,6%); seguida por Santa Fe (27,6%), Córdoba (20,3%), Buenos Aires
(17,9%), Chaco (17,8%) y Santiago del Estero (17,6%) (Ver Anexo VI, Cuadro 2).
La mayor parte del volumen acopiado por las cooperativas granarias proviene de tres provincias: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, con el 86% del total. La distribución territorial de
dicha capacidad y la participación cooperativa por provincia dan cuenta de magnitudes naturalmente equivalentes a las de ingreso de granos (Anexo VI, Cuadro 1).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

101

�Gráfico 7. Evolución de la capacidad de acopio de las cooperativas
14

25,0

12

15,0

8
6

10,0

4

% coop/total

millones de tn

20,0
10

5,0
2
0

0,0
2002

2007

2008

Millones de tn

2009

2010

% coop/total

Fuente: 2002 en INAES en base a datos de ONCCA. 2007 a 2010, elaborado con
los datos de MAGyP - Dirección de Control de Gestión Comercial.

La capacidad de acopio de las plantas de propiedad cooperativa es de 11,7 millones de toneladas en el año 2010, lo que representa una participación sobre el total nacional del 22,2%. En
2002 la capacidad de acopio era de 9,1 millones de toneladas, de lo que surge que la expansión
en el período 2002/2010 fue de 2,6 millones de toneladas, manteniéndose durante el período
una participación estable en el orden del 22% (Gráfico 7).
El Censo de INAES permitió calcular la concentración del comercio según el tamaño de la
cooperativa, para el período 2005/2006, como se aprecia en el Cuadro 15.

Cuadro 15. Comercialización de granos por cooperativas según escala
de volumen. Período julio 2005/junio 2006

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES- Anexo I, Cuadro 10.

102

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�En ese período, las 25 cooperativas más grandes comercializaban el 64% del volumen
total. Y, comparativamente, la entidad más grande comercializaba más del triple que las 81
más pequeñas31.
Se trata de cooperativas especializadas en la actividad comercial, con muy bajo nivel de
industrialización. Sólo 4 de las 170 censadas declararon realizar alguna actividad agroindustrial
afín al producto comercializado.
En cuanto a la participación de las cooperativas en las exportaciones de granos y subproductos, de acuerdo a los datos del MAGyP (Cuadro 16 y Anexo V), la participación en los granos sin industrializar se ha mantenido en los últimos 15 años en el orden del 8% del volumen,
mientras que en el caso de los aceites y subproductos (que es uno de los rubros más importantes de la exportación agroalimentaria) la participación excepcionalmente llega al 3%. Debe
tenerse en cuenta que incluso parte de esta industrialización no es realizada en plantas propias
de las cooperativas, sino a través de servicios de fasón. Sólo dos cooperativas son exportadoras de granos y derivados: ACA y Agricultores Federados Argentinos (AFA).

Cuadro 16. Exportaciones cooperativas de granos, aceites y subproductos
(en % del volumen total)
Período

Granos

Aceites

Subproductos

1996-2000

7,4

1,8

2,2

2001-2005

8,2

2,1

2,3

2006-2010

6,8

2,4

2,4

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DMA. AnexoV.

Se observa una gran coincidencia entre los datos proporcionados por el MAGyP, la Aduana
(AFIP) y los Censos Económicos. Esto se debe a que la actividad granaria está incorporada a
los circuitos formales y tiene un alto nivel de registro en las estadísticas públicas.

b.

Cooperativas lácteas

Las cooperativas lácteas representan la rama más importante de la agroindustria cooperativa. Como se señaló en el punto anterior, de acuerdo al CNE 2004/2005, en el año 2003 aportaban el 51,3% del total de valor de producción de la agroindustria cooperativa, y el 21,7% del
valor de producción láctea de todo el país.
La Dirección de Control de Gestión Comercial (DCGC –ex ONCCA–), del MAGyP, elaboró una
amplia información sobre la actividad láctea de las cooperativas, para este estudio. La misma figura en su totalidad en el Anexo VII. De allí surge que, en 2010, existían 67 cooperativas tamberas.
A continuación, se presentan datos más amplios, que están disponibles para el año 200832.
31

Los datos se refieren sólo a cooperativas de primer grado, no están comprendidas las organizaciones de segundo grado.

Si bien el Anexo VII presenta datos hasta 2010, se analizan aquí los del año 2008, por considerarlos más completos, dado que
estaba en pleno funcionamiento el sistema de subsidios, que era el principal incentivo para declarar la recepción de leche por
parte de los operadores matriculados.
32

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

103

�En dicho año se registraron 65 cooperativas tamberas, que recepcionaron 1900 millones de
litros, lo que representa un 25,6% del total del país33. El 97% de la leche recibida por las cooperativas proviene de las 5 provincias de la Región Pampeana (Anexo VII, Cuadro 6).
Dos aspectos resultan de particular interés: la estructura del sector cooperativizado, por
tipo de operadores, y la vinculación de los productores tamberos con las cooperativas.
En relación con la estructura por tipos de cooperativas lácteas, la importancia de la participación en la recepción de leche varía según el tipo de matrícula y el tamaño de la planta (Cuadro 17).
Por volumen, se destacan dos grupos: las elaboradoras de más de 250 mil litros diarios, en que
las cooperativas participan con el 40% de lo elaborado por el total de empresas de ese estrato; y
los pooles de leche cruda, que participan también con el 40% del total recepcionado por pooles.

Cuadro 17. Recepción de leche total y por cooperativas. Según escala
y tipo de matrícula. Año 2008
Recepción de leche (litros)

Matrícula

% Coop.

Total

Cooperativas

Elaborador más de 250.000 litros/día

3.045.246.416

1.213.774.349

40

Elaborador desde 30.000 hasta 250.000 litros/día

2.042.829.376

292.195.993

14

593.614.854

48.328.959

8

57.460.026

13.900.380

24

Total elaboradores

5.739.150.671

1.568.199.680

27

Pool de leche cruda

838.887.066

332.463.248

40

10.211.565

0

0

4.887.489

424.360

9

829.096.808

3.607.638

0

7.422.233.599

1.904.694.925

26

Elaborador desde 5000 hasta 30.000 litros/día
Elaborador hasta 5000 litros/día

Tambo fábrica
Productor abastecedor de lácteos
Enfriamiento y tipificación de lácteos
Total

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC- Anexo VII.

Analizando las que tienen matrícula de elaboradoras se encuentra que, en total, son 31 cooperativas que participan con el 27% de la elaboración láctea nacional. Los tres elaboradores
más grandes (matrícula de más de 250 mil litros/día) concentran el 77% de lo recepcionado. En
el otro extremo, las plantas con recepción menor a 5000 litros diarios, concentran el 1%.
Las restantes cooperativas registradas sólo cuentan con matrículas para comercializar su
leche con empresas que tienen instalaciones para su elaboración. Se trata de 34 pooles cooperativos, que recepcionan el 17% del total que se dirige a las cooperativas. De este grupo, 19
están federados, esto es, elaboran su leche a través de una organización cooperativa que los
integra. El resto, 15, no están integrados: negocian su leche con el mejor postor.

33 El total registrado por el MAGyP-DCGC es de 7400 millones de litros, respecto a una producción total estimada de 10.000
millones.

104

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 18. Pooles cooperativos. Recepción de leche. Año 2008
Cooperativas

Litros (millones)

% Litros

Pool cooperativo

34

332

100,0

Integradas

19

140

42,2

No Integradas

15

192

57,8

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC- Anexo VII.

En términos de recepción de leche, las cooperativas matriculadas como pool y no integradas representan el 57,8% del total de los pooles cooperativos, y el 10,1% del total de la leche
recepcionada por cooperativas.
En cuanto a la vinculación de los tambos con las cooperativas, en el año 2008, de un total
de 7571 tambos que remitieron leche, 1894 lo hicieron a cooperativas (Cuadro 19 y Anexo VII).

Cuadro 19. Tambos remitentes de leche según tipo de planta receptora y escala
Año 2008
Tambos remitentes
Tipo de planta receptora (matrícula)
Total de tambos

Envían a
cooperativas

% de tambos
que envían a
coop.

Elaborador más de 250.000 litros/día

2.851

1.076

38

Elaborador desde 30.000 hasta 250.000 litros/día

2.115

214

10

Elaborador desde 5000 hasta 30.000 litros/día

972

99

10

Elaborador hasta 5000 litros/día

109

21

20

Total elaboradores

6.046

1.410

23

Pool de leche cruda

906

466

51

Tambo fábrica

0

0

0

Productor abastecedor de lácteos

8

0

0

610

18

3

7.571

1.894

25

Enfriamiento y tipificación de lácteos
Total

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC- Anexo VII.

El 57% de los tambos entregaron su producción a las cooperativas con plantas elaboradoras de mayor tamaño, mientras que el 24% lo hicieron a cooperativas que no elaboran (466
productores). Los productores que entregan a las cooperativas más pequeñas (de menos de
30.000 litros/día) son sólo 120, un 6% del total. Estos son, a su vez, los productores de menor
tamaño promedio: las pequeñas plantas elaboradoras (cooperativas o no), están vinculadas a
pequeños productores tamberos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

105

�Una evaluación de los datos presentados permite distinguir tres grandes grupos de cooperativas en el área de la producción láctea:
•

Grandes y medianas cooperativas, con escala para participar en el mercado, a las que
entregan los productores más capitalizados.

•

Cooperativas que no realizan o han abandonado la actividad industrial, y su articulación
con la cadena de valor es a partir de la negociación colectiva del precio de su producto (hacia el interior de una organización cooperativa o en forma autónoma).

•

Pequeñas cooperativas de pequeños productores, probablemente con problemas
económicos derivados de la falta de una adecuada escala.

c.

Cooperativas vitivinícolas

El segundo grupo en importancia dentro de la agroindustria cooperativa es el vitivinícola,
que aportó en 2003 el 17% del valor de su producción, y participó con el 14,2% del valor de
producción total de la vitivinicultura. Un actor muy importante en este sector es FECOVITA, el
más reciente grupo agroindustrial cooperativo. Esta entidad de segundo grado se consolidó y
expandió a partir de la privatización de las Bodegas Giol durante la década de los 90, proceso
en el cual se privilegió el carácter cooperativo de FECOVITA en el proceso de licitación. En esta
rama, a esta federación se suman otras cooperativas de primer grado no integradas, destacándose en particular La Riojana, en la localidad de Chilecito de la provincia de La Rioja.
De acuerdo a los datos del INV, durante el año 2010, en la Argentina, 63 bodegas pertenecientes a cooperativas produjeron un total de 289 millones de litros de vino y 51 millones de
litros de mosto. De aquellas, 31 están integradas en FECOVITA.
En el Cuadro 20 se observa la distribución por provincia de las bodegas cooperativas, destacándose su presencia en las provincias cuyanas.

Cuadro 20. Cooperativas vitivinícolas por provincia
Año 2010
Provincia

Bodegas

MENDOZA

52

SAN JUAN

5

LA RIOJA

3

CATAMARCA

1

NEUQUÉN

1

RÍO NEGRO

1

Total

63

Fuente: Elaborado con datos del INV.

En el cuadro 21 se puede apreciar los volúmenes producidos por las cooperativas y su participación en el total nacional y provincial. Para el conjunto del país, la participación está en
torno al 18% en los últimos años, en una tendencia creciente si se toma como referencia el

106

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�año 2003. El mayor volumen se concentra en la provincia de Mendoza, distrito donde las cooperativas representan el 20% del volumen elaborado. Sin embargo es en La Rioja donde el
grado de cooperativización es mayor, alcanzando una participación del orden del 40%. En el
caso de San Juan, la participación cooperativa en los últimos años se ha incrementado sustantivamente a partir del inicio de actividad de FECOVITA en dicha provincia.

Cuadro 21. Cooperativas vitivinícolas.
Producción de vino (en litros) y participación en el total de la rama
Total Nacional

Cooperativas

Total

% Cooperativas

2003

210.633.400

1.322.527.700

15,9

2009

229.737.406

1.211.755.587

19,0

2010

289.298.072

1.625.033.152

17,8

Mendoza

Cooperativas

Total

%

2003

176.666.500

988.438.400

17,9

2009

187.134.390

919.720.260

20,3

2010

248.478.092

1.237.631.770

20,1

San Juan

Cooperativas

Total

%

2003

11.104.300

259.096.500

4,3

2009

23.975.000

208.301.111

11,5

2010

21.609.600

295.722.204

7,3

La Rioja

Cooperativas

Total

%

2003

22.274.400

45.553.900

48,9

2009

18.610.520

44.851.305

41,5

2010

19.149.380

51.317.006

37,3

Resto

Cooperativas

Total

%

2003

588.200

29.438.900

2,0

2009

17.496

38.882.911

0,0

2010

61.000

40.362.172

0,2

Fuente: Elaborado con datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

La información suministrada por el INV es de producción por bodega. Esto no tiene que
necesariamente coincidir con los números de vino comercializado por empresas, dado que una
empresa pude elaborar en bodega alquilada. De acuerdo a informantes del sector vitivínicola, si
se adopta el criterio de volumen comercializado, la participación cooperativa sería algo mayor.
En lo que hace a la producción de mosto, la participación cooperativa en el total nacional
es del 14,6%, en Mendoza del 23,2%, en La Rioja del 53,2% y en San Juan del 2,7%.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

107

�d.

Cooperativas tabacaleras

La elaboración de tabaco figura en el tercer lugar de importancia en la agroindustria cooperativa, con el 10% de ese conjunto en 2003. Es ésta la actividad de mayor grado de participación de las cooperativas: acopian entre el 45% y el 55% del total del tabaco, y exportan más
del 50%. En valor de producción, en 2003 aportaban el 50,3% del total nacional.
En el sector de tabaco, existen seis cooperativas; en cada provincia tabacalera operan una
o dos de ellas. Tres de estas cooperativas (las denominadas Salta, Jujuy y Misiones), representan más del 90% del acopio. Todas ellas funcionan en un mercado intervenido a través del
Fondo Especial del Tabaco (FET). Por tal razón constituyen una experiencia diferente a la del
resto de cooperativas. Las tres entidades tienen importantes iniciativas de diversificación productiva, respondiendo a las políticas en curso. Dichas actividades se financian a través del FET.
En el Cuadro 22 se aprecia la importante participación cooperativa en el acopio, en casi
todas las provincias productoras. También de los datos del Censo Nacional Económico 2003,
surge que las cooperativas participan con el 52% del valor agregado en la rama de preparación
de hojas de tabaco. Pero su participación cae si se considera el conjunto de elaboración de productos de tabaco (hojas y cigarrillos); en este caso, la participación cooperativa en el valor agregado se reduce al 16%.

Cuadro 22. Cooperativas tabacaleras. Participación en el acopio total
Provincia

2004/2005 2005/2006 2006/2007 2007/2008 2008/2009 2009/2010 2009/2011
(en porcentajes)

(en tn)

JUJUY

64,3

65,3

66,8

66,3

57,7

55,3

49.461

SALTA

41,4

39,4

47,7

51,3

50,4

49,1

45.865

MISIONES

37,6

34,9

36,5

39,4

34,7

36,4

29.413

CORRIENTES

73,8

80,0

66,3

63,1

58,3

43,8

1,168

TUCUMÁN

13,4

35,0

4,6

17,9

23,1

24,5

5,632

CHACO

61,6

80,0

90,2

86,7

78,9

100,0

543

CATAMARCA

31,1

60,6

19,0

10,3

21,6

11,9

788

45,9

46,9

50,1

51,6

46,6

47,5

132.870

Total

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-Dirección de Tabaco- Anexo VIII.

e.

Cooperativas ganaderas
Ganado bovino

De acuerdo a la información suministrada por MAGyP/DCGC, existen 45 cooperativas vinculadas a la comercialización y/o industrialización del ganado bovino, de acuerdo al siguiente
detalle34:

34 Los parciales suman más que el total porque hay tres cooperativas que son consignatarias de ganado vacuno y que cuentan
con frigoríficos.

108

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 23. Cooperativas ganaderas por tipo. Año 2010
Tipo de cooperativa ganadera

Cantidad

Consignatarios

36

Mataderos frigoríficos

12

Total

45

Fuente: Elaborado con datos de MAGyP-DCGC - Anexo VI.

Su participación en la faena de ganado vacuno es exigua (Anexo VI, Cuadro 3). Si bien las
cooperativas representaban en 2010 entre el 5 y el 7% de la faena, la mayor parte corresponde a cooperativas de provisión de servicios a carniceros y a cooperativas de trabajo (regularmente originadas en la recuperación de empresas en procesos de quiebra mediante la
organización de una cooperativa de trabajo asociado). Si se considera solamente a las cooperativas agropecuarias, éstas participan con el 0,7%35. Cabe señalar que, para el Censo Nacional
Económico 2004/2005, las cooperativas participaban con el 1,4% del Valor Agregado y el 1,7%
del Valor de Producción de la rama “matanza de ganado y procesamiento de su carne”.
En cuanto a la participación cooperativa en la comercialización de ganado, se encuentra
que ésta alcanza al 2,7% en 2010. Este dato es el promedio de la participación de las cabezas
comercializadas por las cooperativas en consignación directa (6,3% del total vendido), y aquellas comercializadas en remates ferias de cooperativas (16,5% del total comercializado con
destino a faena en remates feria) (Anexo VI, Cuadro 7). En este caso, las cifras muestran diferencia con el Censo Nacional Económico 2004/2005. Este, para el año 2003, calculaba en
9,1% la participación de las cooperativas en el Valor Agregado y Valor de Producción de la rama
“venta en consignación de productos pecuarios”.
Ello también ocurre con los datos del Censo del INAES, que registró la venta de un millón
de cabezas de ganado vacuno en el año 2004. Debe tenerse en cuenta que en estos casos no
sólo se está midiendo la venta a frigorífico, sino también al mercado de hacienda. La información del INAES permite analizar la concentración del sector. En 2005/2006, 10 cooperativas
comercializaron el 74% de las cabezas.

35

Se tuvo en cuenta en el cálculo a aquellas S.A. donde el capital mayoritario pertenece a cooperativas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

109

�Cuadro 24. Comercialización de bovinos por cooperativas,
según escala de cabezas
Escala (cabezas)

Cooperativas

Cabezas

%

Quintil 1

10

1.885

0,2

Quintil 2

11

14.891

1,5

Quintil 3

11

54.962

5,4

Quintil 4

11

185.971

18,2

Quintil 5

10

762.941

74,8

Total

53

1.020.650

100,0

Fuente: Elaborado con el reprocesamiento del Censo INAES.

Ganado porcino
Existen 12 cooperativas que faenan porcinos de las cuales 5 son agropecuarias. Se repite
la situación que se encuentra en el caso de los bovinos: si bien las cooperativas faenan el 14%,
si se toman sólo las agropecuarias la participación no alcanza el 1%. La mayor parte es responsabilidad de cooperativas de trabajo y, en menor medida, cooperativas de servicios a carniceros (Ver Anexo VI, Cuadro 6).
Ganado ovino
Existen 12 cooperativas que faenan ganado ovino, de las cuales 2 son agropecuarias. En
términos de faena representan el 2,3% de la faena, la mitad corresponde a cooperativas agropecuarias y la otra a cooperativas de trabajo (Ver Anexo VI, Cuadro 4).
Ganado caprino
Existen tres cooperativas que faenan ganado caprino. La participación en el total faenado
varía, de acuerdo al año, entre el 2% y el 6%, y corresponde casi íntegramente a cooperativas
agropecuarias (Ver Anexo VI, Cuadro 5).

f.

Cooperativas algodoneras

En el caso de las cooperativas algodoneras no se pudo obtener información cuantitativa
similar a la de otros productos. Se dispone de los datos de los Censos Económicos 1994 y
2004/2005, según los cuales las cooperativas participaban, en 1993, con el 44% de los puestos
de trabajo, el 18% del valor agregado y el 20% del valor de producción de la rama industrial de
desmote. En 2003, la participación había variado al 35% de los puestos de trabajo, el 30% del
valor agregado y el 31% del valor de la producción (Anexo II, Cuadro 6). Estos datos reflejarían
una evolución favorable en el período entre censos, con un aumento de la productividad.
A pesar de estos datos, en el sector se considera que ha habido una merma en la importancia que tuvieron las cooperativas de desmote del algodón proveniente de productores
pequeños y medianos36. Fueron creadas para enfrentar el poder de negociación de tres empre36 Entrevistas al Gerente de Unión de Cooperativas Algodoneras del Chaco Limitada (UCAL), al Coordinador del Programa
Agrícola de la Provincia de Formosa y otros informantes calificados.

110

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�sas multinacionales, y llegaron a participar con el 70% del volumen desmotado. Posteriormente
enfrentaron dificultades, vinculadas a las crisis de producción y de los pequeños productores en
la década del 90 y al consecuente deterioro del capital de las cooperativas, con obsolescencia
de su maquinaria y dificultades de competitividad frente a desmotadoras privadas con mayor
escala y equipamiento más moderno y eficiente. A ello se asociaron problemas de gestión.
Según los informantes, actualmente las cooperativas desmotan escasamente el 20% del
volumen. Están ubicadas en las provincias del Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe. En esta
última se trata de una sola entidad, la Unión Agrícola Avellaneda. En Formosa existieron cuatro cooperativas agropecuarias, pero dejaron de funcionar por la crisis del cultivo y por problemas institucionales.

g.

Cooperativas yerbateras

La importancia de las cooperativas yerbateras en el total de la agroindustria cooperativa es
reducida (3,3% del valor de la producción en 2003), pero es notablemente mayor dentro de su
propio sector, al cual aportaron, en ese año, el 19,2% del valor de producción total del país. Al
igual que las cooperativas tabacaleras y algodoneras, son actores importantes en las economías regionales en que se desenvuelven.
A fines de 2010, de acuerdo al registro del Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM), operaban 75 cooperativas, de las cuales 32 contaban con secaderos y 13 integraban también la
actividad molinera.

Cuadro 25. Cooperativas yerbateras. Participación
Año

Hoja verde ingresada
Coop.

Total

(en toneladas)

Yerba mate producida

% coop./
total

Coop.

Total

(en toneladas)

% coop./
total

2005

184.056

737.331

25,0

23.033

239.905

9,6

2006

176.421

693.943

25,4

23.994

229.355

10,5

2007

176.693

677.460

26,1

26.185

235.690

11,1

2008

159.770

679.593

23,5

26.891

232.947

11,5

2009

161.884

652.853

24,8

29.831

246.176

12,1

2010

167.637

714.449

23,5

37.534

250.037

15,0

Fuente: Elaborado con datos del INYM.

El 24% de la hoja verde ingresa a secaderos de propiedad cooperativa, participación que
se mantiene estable, en un contexto estacionario de producción.
La participación en la producción de yerba mate es menor, del 15% según el último registro, pero creciente (Cuadro 22).
Esto habla de una situación dispar entre las cooperativas yerbateras. En un extremo, hay
un grupo de cooperativas elaboradoras con marcas propias, reconocimiento local y distribu-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

111

�ción a nivel regional e incluso nacional; y en el otro, un conjunto de cooperativas que abastecen a molinos con grandes marcas, que son los que controlan la cadena de valor.

h.

Cooperativas apícolas

La apicultura es una actividad de gran desarrollo en el país en las últimas décadas, que en
gran medida se ha acompañado de una activa formación de asociaciones y cooperativas.
Diversos programas dirigidos a pequeños y medianos productores han incluido a la apicultura
entre las actividades beneficiadas, y el Plan Nacional Estratégico de Apicultura, que tiene entre
sus herramientas al Fondo Nacional para la Apicultura, ha contribuido al surgimiento de estas
entidades. Al momento de este estudio, la Subsecretaría de Desarrollo Regional del MAGyP
estaba realizando un relevamiento de las asociaciones y cooperativas del sector. El organismo
indica que existen 342 cooperativas apícolas37; los datos económicos y de gestión se podrán
conocer cuando el relevamiento esté finalizado. La cifra difiere sustancialmente de la informada por el INAES en el Censo de 2006, e indicaría un notable crecimiento de la forma cooperativa en esta actividad. La apicultura no aparece discriminada en el Censo Nacional Económico.

III.5.

Diagnóstico institucional

III.5.1. Principales transformaciones institucionales
Las cooperativas agropecuarias ya eran una realidad consolidada en la Argentina en la
década del 50. De hecho, en la actualidad, la mayor parte del cooperativismo agropecuario
está controlado por cooperativas que tienen más de 60 años. La misma situación presentan
países con una historia agropecuaria parecida, como Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Estados
Unidos, Brasil, Uruguay, Paraguay, etc. Países donde el cooperativismo fue modelado a principios de siglo por los inmigrantes europeos, y que recibió un gran impulso desde las políticas
de desarrollo agropecuario propias de la posguerra.
Si hubiera que caracterizarlas en un párrafo, se diría que su objetivo fue proveer los servicios indispensables al pequeño y mediano productor agropecuario emergente de los procesos
de colonización o de agriculturización, su principal desarrollo se manifestó en los mercados de
commodities, su principal estrategia fue adquirir escala en dichos mercados y su forma de
capitalización fue la acumulación de excedentes, financiadas inicialmente por préstamos,
generalmente a tasas moderadas o negativas.
A partir de la década del 70, y más particularmente durante las últimas dos décadas del
siglo pasado, se aceleran los procesos de transformación en las distintas cadenas de valor de
base agropecuaria, destacándose en dicha transformación cuatro elementos de particular
impacto en el modelo tradicional de desarrollo cooperativo:

37

•

Un salto sustantivo en las necesidades de escala para lograr condiciones competitivas
en los mercados crecientemente globalizados.

•

Encarecimiento del crédito al tiempo que se acelera el ritmo de capitalización necesario (producto de las innovaciones tecnológicas).

MAGyP. Primer encuentro taller de cooperativas y asociaciones apícolas. 28-29 de julio de 2011.

112

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Crecimiento de los mercados de coordinación privada por sobre los mercados abiertos, esto es, difusión de prácticas de contratos de mediano plazo entre proveedores y
agroindustria –o directamente integración vertical–, procurando la construcción de
compromisos de largo plazo entre los distintos eslabones de la cadena de valor.

•

Sustantivo incremento en la escala necesaria en la producción primaria, afectando dramáticamente la sustentabilidad del pequeño y mediano productor.

Estas nuevas circunstancias ponen en tensión muchas de las prácticas tradicionales en
el cooperativismo. Los grandes cambios de escala exigen una revisión en las prácticas de participación; la necesidad de capital exige replantear el sistema de capitalización; el logro de
una relación más estrecha entre los distintos eslabones de la cadena de valor requiere la
implementación de compromisos más fuertes en términos de volumen y calidad del producto entre el productor y su cooperativa. La relación laxa entre cooperativa y productor, la concepción primaria del principio de puertas abiertas, por la que cualquiera puede ingresar a la
cooperativa en cualquier momento y en igualdad de condiciones que el resto de los socios, y
también puede desvincularse de la cooperativa sin compromisos de mediano plazo, es gradualmente desplazada por un mayor nivel de integración y compromiso en términos de capital, volumen y calidad.
A estos elementos se agrega la crisis de gran parte de su base societaria. De acuerdo a la
información intercensal, entre 1988 y el 2002 se ha producido una reducción del 24% en el
número de productores agropecuarios. Este proceso, asociado al incremento en la escala de
producción, implica desafíos institucionales serios a las cooperativas agropecuarias en varios
sentidos: traslado de la crisis del pequeño productor a la cooperativa, en particular a través del
financiamiento; tensión institucional por la incapacidad de la cooperativa para resolver los problemas que están llevando a la exclusión del productor; pérdida de liderazgo institucional por
las mismas razones; necesidad de desarrollar nuevos servicios para sus asociados, respondiendo a sus nuevas demandas: agregar valor a su producción (esto es, participar como capitalista en otros eslabones de la cadena de valor), diversificar producción, diferenciar su producto
(por calidad, por denominación de origen, por marca), generar puestos de trabajo, etc.
Esta conjunción de nuevas pautas de funcionamiento de las cadenas de valor y nuevos
requerimientos de los productores son la base de las transformaciones que presentan los distintos componentes institucionales de las cooperativas, que se analizarán a continuación, particularmente los cambios en los tópicos de organización de los servicios, sistemas de
participación, organización del trabajo, sistemas de capitalización, sistemas de integración, y
articulación con el desarrollo territorial.

a.

Organización de los servicios: expansión territorial, “recentraje” y
racionalización económica del vínculo asociado-cooperativa

La organización de los servicios cooperativos en el territorio y las pautas para el acceso a
dichos servicios por parte de los asociados han sufrido importantes modificaciones durante las
últimas décadas, originando tensiones que, en algunas oportunidades, han implicado la
desaparición de la cooperativa o una pérdida importante de su capital social en términos de su
capacidad para liderar procesos de desarrollo territorial.
Durante el período analizado se reduce el grado de diversificación, verificándose un
“recentraje” de los esfuerzos de gestión y de inversión en la comercialización del producto

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

113

�principal, y dejando de lado actividades no estrictamente vinculadas con la principal (por ejemplo,
las secciones de consumo) o que originan problemas de gestión (por ejemplo, el financiamiento).
Ello no implica que no hayan existido estrategias contrarias, que han logrado sortear con
éxito los desafíos de las diversas crisis que han castigado al sector precisamente a partir de la
sinergia entre sus diversas actividades: han enfrentado con éxito las dificultades de algunos de
los servicios a partir de la fortaleza de otros. Sin embargo, esta no ha sido la tendencia dominante, y se ha verificado exitosamente sólo cuando la cooperativa ya contaba con una escala
adecuada en los servicios más relevantes.
En términos territoriales, los servicios han debido organizarse en territorios más amplios,
ya sea por la expansión de la frontera agrícola (en especial, en la última década, de la mano de
la expansión de la soja) o por la absorción de cooperativas que no contaban con las condiciones de escala mínima como para competir en el mercado. Ello ha resultado en organizaciones
con mayores dificultades para su administración, y en particular para decidir la política de inversiones que debe dar respuesta a necesidades territorialmente más dispersas, entre los distintos grupos de productores que integran la cooperativa, con lo que ello implica en términos de
conflictos internos.
Respecto a los derechos y obligaciones de entrega, se verifican mayores exigencias
para dar respuesta a las condiciones competitivas emergentes de las transformaciones de las
cadenas de valor.
En la mayoría de las cooperativas agropecuarias, en particular las especializadas en
commodities, las vinculaciones con los asociados son de tipo suave o débil: los productores
actúan como clientes, sin exigencia de consecuencia ni otros requisitos, manteniéndose un alto
grado de autonomía entre el socio y la cooperativa. Esto genera un proceso que tiene dos caras.
Por un lado, asociados con comportamientos oportunistas (free rider) que se benefician de
los servicios de la cooperativa pero que no asumen compromisos de entrega ni de capitalización como contrapartida.
Por otro lado, se genera alteridad burocrática, esto es, una relación de externalidad entre
la institución y sus asociados, que no se diferencia sustancialmente de una situación de clientes o de mercado.
Este proceso genera al menos dos efectos perniciosos en el funcionamiento y competitividad de la cooperativa: incertidumbre en el volumen de operación y reducción del incentivo para
la inversión de los productores consecuentes. Una relación contractual frágil que, en lugar de
potenciar eficiencias y beneficios, genera una relación oportunista que erosiona los fundamentos
que otorgan solidez institucional a este tipo de organizaciones (Lattuada y Renold, op. cit.).
Las consecuencias de estos comportamientos tienden a agravarse en el marco de las crecientes exigencias de coordinación de la cadena de valor resultantes de los cambios en los
hábitos de consumo, aumento de los requisitos de calidad, etc.
Esto ha llevado a muchas cooperativas a buscar un mayor compromiso por parte del asociado, ya no cimentado exclusivamente en la solidaridad con los intereses colectivos, sino
también como exigencia competitiva de la cadena de valor. Frente a ello, aparece el desarrollo
de relaciones contractuales de mediano y largo plazo, complementarias a las exigencias estatutarias, así como restricciones al ingreso de productores que no asuman compromisos de
entrega o de capitalización.

114

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�En lo que hace a las pautas para la liquidación de productos, en el marco de la crisis de
las cooperativas, en particular durante la década de los 90, se instala con fuerza el debate
sobre la estrategia de ofrecer mejores condiciones a los productores de mayor tamaño, en
razón de los menores costos de provisión del servicio, y de la necesidad de retenerlos para
garantizar el sostenimiento de los ingresos de la cooperativa y sus condiciones de negociación
en el mercado del producto final. En algunos casos la cooperativa, respondiendo a su necesidad de subsistencia como entidad, ha estado más dirigida a brindar servicios competitivos a
terceros (incluyendo a otros agentes del mercado que requerían el uso de sus instalaciones de
acondicionamiento y acopio) que en dar respuesta a las necesidades emergentes de los productores más pequeños. De todas maneras, la situación prevaleciente es de un trato con criterios igualitarios, aunque estos procesos no han dejado de presentarse en el debate cooperativo
habitual, dejando marcas institucionales importantes a la hora de evaluar la capacidad institucional para el impulso de estrategias de desarrollo dirigidas a los pequeños productores.
Respecto a la administración de la cuenta corriente, ésta se ha visto profundamente afectada por la crisis financiera que golpeó a los pequeños productores y sus cooperativas. El
incremento de las tasas de interés reales, y la apremiante situación financiera, puso en el centro de la tormenta la tasa de interés que grava a la cuenta corriente, incluyendo el derecho de
la cooperativa de imponerla, al no estar contemplada explícitamente en sus estatutos. Ello
llevó a recurrentes conflictos que, en algunos casos, se dirimieron judicialmente. El criterio
prevaleciente ha sido el sostenimiento de las tasas de interés y el derecho de las cooperativas
a exigir su pago sin tener que mediar el acuerdo formal del asociado, aunque, en ocasiones,
se ha acordado limitar la tasa con los criterios de la ley de cooperativas respecto al interés que
cobran las cuotas sociales cooperativas.
Sin embargo, lo más relevante respecto a la cuenta corriente ha sido la incorporación explícita de criterios más exigentes de evaluación económica previa a la autorización de saldos
acreedores a favor de la cooperativa, por sobre criterios más flexibles que prevalecían con
anterioridad, vinculados a valores mutualistas, de colaboración con quien más lo necesitaba,
sin una correcta evaluación de su capacidad de pago.
Respecto a las operaciones con no asociados, éstas han tendido a aumentar, respondiendo a situaciones de diverso origen:
•

Mayores exigencias de capitalización a los asociados, en particular cuando la finalidad
de apropiación de los beneficios de la cadena de valor es más relevante.

•

Nuevas formas de integración (ver el caso ACA en sistemas de integración).

•

En el marco de una baja diferenciación de tratamiento entre asociados y no asociados,
muchas veces confluente con una mayor profesionalización de la cooperativa, la relación con el asociado adquiere características clientelares, perdiendo relevancia la condición de asociados. No se percibe el beneficio de asociarse.

•

Búsqueda de excedentes no repartibles en las operaciones con no asociados, que sirven para financiar las inversiones de la cooperativa.

En algunos casos esto puede llevar a revisar los criterios de la normativa vigente respecto
a no asociados, como se comentó en el punto II.2.3.
Finalmente, en lo que hace a la organización de los servicios, debe mencionarse el
desarrollo de nuevos servicios, en particular aquellos orientados a la recalificación o

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

115

�reconversión del productor asociado: mayor asesoramiento comercial, incluyendo nuevas
herramientas de comercialización como el mercado a término, asistencia técnica para las
exigencias de trazabilidad, nuevos productos comercializados atendiendo a las necesidades de
diversificación, y nuevos mecanismos de transferencia de tecnología, en particular a partir de
la organización de grupos de productores.

b.

Sistemas de participación: los desafíos de la escala

Los requerimientos de mayor escala han aumentado significativamente en las cadenas de
valor de base agropecuaria, muy especialmente en los mercados de commodities, donde las
cooperativas suelen estar ubicadas.
Durante la década del 90 ello fue especialmente dramático en la Argentina, razón por la
cual hacia el interior de las cooperativas se verificó un intenso debate sobre las estrategias
posibles. Parte de los esfuerzos de comprensión del fenómeno se dirigieron a conocer los
antecedentes internacionales.
En 1997 un informe del Comité de Cooperación Agrícola de la Unión Europea señalaba
como primera tendencia del cooperativismo europeo la “concentración por medio de fusiones
y adquisiciones, resultando grandes cooperativas regionales o nacionales, en procura de
ampliar su base de capital y ganar economías de escala no sólo en las actividades de procesamiento sino también en los aspectos logísticos, de comercialización, de investigación y de
desarrollo”.
A modo de ejemplo, entre 1964 y 2002 las cooperativas lácteas dinamarquesas se redujeron de 904 a 14, dos de las cuales controlaban el 80% del mercado. En igual período, las cooperativas de provisión de insumos se redujeron de 1605 a 21. Entre las de carne, la reducción
fue de 62 a 2. Las avícolas de 1400 a una sola, que controlaba el 60% del mercado. En todos
los casos mencionados las cooperativas controlaban lo sustancial del mercado local y tenían
proyección internacional, incluyendo fusiones con cooperativas de otros países, como es el
caso de Arla Food (Dinamarca y Suecia).
En Estados Unidos de América, entre 1997 y 1996, en apenas diez años, desaparecieron
1225 cooperativas, la cuarta parte del total. En el mismo período, sus ventas aumentaron de
60 a 110 mil millones de dólares38.
Un ejemplo para tener idea de la magnitud de algunas de las cooperativas resultantes: en
abril de 1998 se fusionaron Harvest States Cooperative, una cooperativa granaria con ventas
de 7500 millones de dólares anuales, con Cenex, una cooperativa especializada en la provisión
de insumos con ventas de 2500 millones. El objetivo: lograr la escala necesaria para encarar
proyectos agroindustriales.
En el terreno lácteo los ejemplos eran igualmente llamativos. En 1960, en Estados Unidos,
1609 cooperativas recolectaban el 61% de la leche. En 1997 sólo 226 recolectaban el 83%.
Una sola de ellas, Dairy Farmers of America, que surgió en 1998 por la fusión de cuatro grandes cooperativas, recolectaba el 28%.
La Argentina no fue ajena a este proceso. SANCOR, en 1984, tenía 384 cooperativas de
primer grado asociadas, en 1990 se redujeron a 60 y, en la actualidad, se ha transformado en
38

RBS-USDA.

116

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�una cooperativa de primer grado. Entre las cooperativa granarias, la absorción de cooperativas
por parte de las más sólidas fue una realidad en toda la región pampeana.
Las cooperativas algodoneras debieron sufrir la competencia de nuevas empresas, con
mucha mayor escala de desmote, que desplazaron significativamente al movimiento cooperativo. Es decir, no siempre la resultante fue el aumento de escala; en ocasiones lo que se registra es el retroceso de la presencia cooperativa por no poder lograr la escala necesaria.
La mayor escala implica un enorme desafío para los sistemas de participación, que hoy
deben garantizar las condiciones de control y participación a un número mayor de asociados
por cooperativa, con mayor dispersión territorial.
Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, los dispositivos de participación siguen siendo los tradicionales: Asamblea anual de contenido formal (aprobación automática de la memoria y balance), y delegación de toda la responsabilidad de gestión y control en el Consejo de
Administración y el Síndico, sin mayor implicación del conjunto de los asociados.
Estos sistemas tradicionales de participación son causa y consecuencia de los bajos niveles de compromiso de los asociados con su empresa. A los desafíos que implica la escala se
suman las dificultades de recambio generacional (en cooperativas que ya han tenido cuatro o
más generaciones de dirigentes), la distancia del productor respecto a la oficina central de la
cooperativa (por dispersión territorial), la reducción de los servicios que recibe el productor (y,
por lo tanto, de su visualización como ámbito natural de resolución de sus problemas), y la pérdida de capital simbólico que muchas veces estaba asociado a instalaciones o razones sociales que se pierden en el proceso de fusiones y absorciones.
Todo ello representa un enorme desafío de revitalización de las estructuras de participación en la mayor parte de las cooperativas, en particular si se pretende que las mismas lideren
procesos de fortalecimiento de la agricultura familiar.
En este sentido, cabe destacar dos importantes y exitosas innovaciones en términos de
sistemas de participación, que pueden ser base de reflexión para el desarrollo de estrategias
y políticas tendientes al fortalecimiento de estos sistemas: la de la Unión Agrícola de Avellaneda
y la de Agricultores Federados Argentinos.
La Unión Agrícola de Avellaneda Coop. Ltda., con su sede social en la localidad de
Avellaneda, Santa Fe, integra la Asociación de Cooperativas Argentinas. Cuenta con aproximadamente 2000 asociados distribuidos en el norte de dicha provincia y en áreas linderas de
las provincias limítrofes (Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Corrientes).
Por su volumen de negocios es la segunda cooperativa agropecuaria de primer grado en
el país. Si bien su actividad principal es la comercialización de granos y los servicios vinculados,
se caracteriza por una importante diversificación, que incluye desmote de algodón, frigorífico
de aves, estación de servicio, supermercados, laboratorios y otros.
Puede caracterizarse a la cooperativa como fuertemente orientada al desarrollo y al sostenimiento de una red de servicios diversificados y próximos a la localización de cada asociado,
procurando garantizar condiciones de calidad y transparencia en la provisión de dichos servicios.
A 90 años de su constitución, la cooperativa es el principal referente en términos de
desarrollo local en toda su área de influencia, lo que no sólo se sustenta en una red de servicios
diversificados y de una amplia cobertura geográfica, sino también en una consolidada estructura
de participación, con asambleas y comisiones regionales.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

117

�El sistema de participación se asienta en asambleas distritales, largamente consolidadas,
acompañadas por comisiones regionales, de carácter permanente, que garantizan el control
de los productores de cada región sobre los servicios recibidos. Estas comisiones regionales,
por otro lado, son escuela de dirigencia para los asociados, que luego estarán en mejores condiciones de asumir responsabilidades en el Consejo de Administración y en la Sindicatura.
Todas las asambleas requieren previamente la realización de reuniones pre-asamblearias,
siempre lideradas por los productores que integran el Consejo de Administración (esta función
no se delega en el cuerpo profesional, aunque éste acompaña en su carácter de asesor).
El sistema se completa con la organización de la juventud: esta cooperativa es pionera en
estas acciones, ya que su sección de juventudes viene funcionando prácticamente sin discontinuidades desde hace más de 70 años.
Finalmente, cuentan con un sistema permanente de educación y capacitación cooperativa, financiado por el Fondo de Educación Cooperativa. Este sistema es particularmente relevante en el proceso de ampliación de su base de asociados, vinculada a la expansión de la
frontera agrícola en el norte del país. Los nuevos productores deben explicitar su vocación por
asociarse, exigiéndoseles demostrar su decisión de entregar su producción a la cooperativa,
así como la realización de un curso sobre cooperativismo.
Otro caso de interés es el de Agricultores Federados Argentinos Coop. Ltda., la mayor
cooperativa agropecuaria de primer grado. Con más de 13.000 asociados activos, y un volumen de operaciones de aproximadamente cuatro millones de toneladas anuales, es la segunda exportadora de granos cooperativa, luego de la Asociación de Cooperativas Argentinas.
Cuenta con una gran cobertura territorial en la región pampeana, y en otras provincias
como Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Salta y Tucumán. En todo dicho territorio tiene organizados 26 Centros Primarios Cooperativos (CPC). Cada uno de ellos tiene una comisión asesora,
elegida por la Asamblea de distrito, que tiene la responsabilidad de controlar y representar los
intereses de los productores de dicho centro primario.
Lo más innovador respecto al resto de las experiencias es que la contabilidad está descentralizada por CPC. Ello implica que los asociados de cada CPC saben qué activo y qué pasivo están asignados a su centro y cuál es el resultado económico de éste (y, por lo tanto,
conocen la sustentabilidad económica, y su derecho a la apropiación de excedentes).
Existe un sofisticado sistema de cuentas reguladoras que permiten que los eventuales quebrantos de un centro primario deban ser compensados, en ejercicios futuros, por su superávit.
En suma, el esquema procura que sus asociados no pierdan el control sobre los recursos
asentados en su territorio inmediato (lo que lograrían habitualmente con una cooperativa por
localidad) pero, al mismo tiempo, procura ganar los beneficios de la escala (en particular,
reducción de los costos administrativos, optimización de la logística, reducción de los riesgos
climáticos de la localidad –que se diluyen en el conjunto del territorio bajo su influencia–,
aumento de la capacidad de negociación en la venta de productos y compra de insumos, etc.).
Se aprecia, así, que las dos principales cooperativas agropecuarias de primer grado cuentan con sofisticados sistemas de participación, que pueden ser la base de políticas de capacitación y asistencia técnica para la organización de esquemas similares en todas aquellas
cooperativas que lo requieran debido a su escala y dispersión territorial.

118

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�c.

Organización del trabajo: profesionalización y alteridad burocrática

La tendencia general, muy especialmente en las cooperativas consolidadas, es la profesionalización de su fuerza de trabajo, con fuertes cuadros gerenciales que tienden a asumir
responsabilidades de planificación estratégica, y con mayor distancia entre los requerimientos
técnicos de la administración de la cooperativa y la calificación de los asociados, naturalmente
orientada a su actividad específica (producción primaria).
Esta profesionalización es la que ha permitido a las cooperativas enfrentar exitosamente
los desafíos de mercados crecientemente globalizados. Sin embargo, ha tenido consecuencias en términos de lo que más arriba ya se ha definido por alteridad burocrática. La relación
entre el asociado y su empresa tiende a ser de carácter clientelar, y el cuerpo de trabajo profesional tiende a priorizar sus intereses corporativos por sobre los objetivos específicos del
productor asociado.
Por supuesto, la tendencia no es unívoca. Muy frecuentemente la situación es inversa: se
encuentra un cuerpo profesionalizado altamente comprometido con los objetivos estratégicos
de la entidad, y grupos de productores con una visión cortoplacista y especulativa respecto a
la cooperativa.
Cualquiera sea el caso, las cooperativas que mejor resuelven la tensión existente entre un
cuerpo profesionalizado y el control de los asociados usuarios son aquellas que incorporan los
siguientes elementos:
•

Mecanismos de control de parte de los asociados respecto al cumplimiento de metas
sociales, físicas, financieras y de calidad y de costos de los servicios recibidos.

•

Sistemas de participación adecuados (ver sistemas de participación).

•

Un conjunto consistente de incentivos económicos y sociales, incluyendo formación
cooperativista de los trabajadores empleados, que procuren la convergencia de los
intereses de trabajadores y asociados.

Por otro lado, en especial en las cooperativas que han surgido en los últimos años, pero
también entre las consolidadas, se verifica un particular interés por parte de los asociados en
apropiarse de los beneficios de los puestos de trabajo generados por la actividad de la cooperativa (administrativa, comercial, agroindustrial, etc.), en el sentido de que la retribución a dicho
trabajo forme parte de los ingresos del productor o su familia.
Ello es fuente de conflictos que, en general, se originan en que esta situación no es explicitada y resuelta con criterios acordados por el conjunto de los asociados. Se verifica también
en estos casos confusiones conceptuales en la diferenciación entre lo que es una cooperativa
de trabajo y una cooperativa agropecuaria, no solamente entre los productores asociados, sino
también entre los organismos de promoción y registro de cooperativas.

d.

Sistemas de capitalización: debate e innovaciones

El sistema de capitalización tradicional se caracteriza por un capital inicial relativamente
pequeño, capitalización sistemática de todos los excedentes y reembolso de todo el capital al
momento del retiro.
Si bien dicho sistema fue eficaz cuando de lo que se trataba era de construir entidades con
facilidad para incorporar asociados y ganar escala en los mercados de commodities, con bajos

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

119

�requerimientos iniciales de inversión y en un contexto de bajas tasas de interés, sus problemas se hicieron notar tempranamente; por ejemplo:
•

Asimetrías en el esfuerzo de capitalización; en particular los asociados más antiguos
tienen integrado un capital proporcionalmente superior al resto.

•

Falta de incentivos a la capitalización, dado que no da derechos políticos ni derechos
económicos sobre los excedentes.

•

Falta de previsibilidad de la cooperativa respecto al capital con que cuenta, ya que, al
momento de retirarse, el asociado tiene derecho al reembolso inmediato de su capital.

•

Falta de previsibilidad frente a una entidad financiera, para la cual la cooperativa resulta ser una empresa de capital variable que no tiene un régimen previsible para el retiro de éste, y donde los propios socios tienen una baja predisposición a invertir.

El cambio en las condiciones del negocio agroalimentario, en particular la necesidad de
incrementar el ritmo de capitalización para dar cuenta de las nuevas exigencias competitivas,
llevó a un intenso debate que, en el caso de Argentina, fue acompañado por CONINAGRO39,
institución que desarrolló una tarea de investigación, divulgación, organización de talleres y
seminarios sobre la materia, a fines de la década de los 90. En éstos se analizaron experiencias de otros países, particularmente, Estados Unidos y Canadá.
Algunas de las experiencias que en su momento más se discutieron, e incluso sirvieron
para una propuesta de ley (ver punto II.2), y que luego fueron tomadas en alguna medida por
las cooperativas locales, fueron las siguientes:
•

Programas de capitalización por objetivos. El “Equity Target Program” de Land
O´Lake40, es un buen ejemplo. La cooperativa define un capital objetivo por unidad de
volumen a procesar, al cual se llega a partir de un porcentaje fijo de capitalización de
excedentes (80%, en este caso), hasta llegar al objetivo. Una vez que se logra, se retira todo el excedente en efectivo. Esto se complementa con un programa pautado de
reembolsos para los cooperativistas que disminuyen su entrega o se retiran.

•

Fondos rotativos. En 1997 Alberta Pool41 definió que, a partir de dicho año, el 20%
de los excedentes se distribuiría en efectivo, y el resto pasaría a integrar fondos rotativos a 10 y a 20 años. Es el ejemplo en que luego se inspirará ACA para la constitución del Fondo Rotativo de Consolidación, caso que se analizará en detalle.

•

Derechos de entrega transferibles. La emisión de delivery shares o cuotas sociales
con derechos de entrega transferibles, característica de las cooperativas de nueva
generación en EE.UU., es una modalidad utilizada en los casos en que el objetivo principal es apropiarse del valor generado por los eslabones industrial y comercial. Cada
cuota social genera un derecho de entrega fijo (unidades de producción por dólar integrado), nadie puede entregar sin integrar, y el productor puede vender a precio de
mercado este derecho.

39 CONINAGRO: Confederación Intercooperativa Agropecuaria, organismo de tercer grado. También COOPERAR (Confederación
de Cooperativas de la República Argentina) tuvo un importante protagonismo en el tema para el caso de las cooperativas no
agropecuarias, entre las cuales el debate fue igualmente intenso.
40 Se trata de una de las mayores empresas lácteas cooperativas de EE.UU. Es una de las principales marcas de productos
lácteos consumidos en ese mercado, en particular en el rubro mantecas, desde hace más de 90 años.
41

Cooperativa cerealera de la provincia homónima de Canadá.

120

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Capital accionario. En muchas cooperativas europeas y norteamericanas se establecen dos tipos de capital: a) “cooperativo” que otorga derechos a los servicios de la
cooperativa y derechos políticos, y b) “accionario” que otorga derecho a una renta. El
caso más conocido y estudiado fue el de Saskatchewan Weat Pool, en la provincia
canadiense del mismo nombre. En este caso, el grueso del capital fue transformado
en accionario y se permitió su cotización en la bolsa.

•

Sociedades instrumentales. Esto es, la creación de sociedades de capital controladas por cooperativas, donde se abre el capital para permitir la participación de terceros. En el caso extremo, la totalidad de los activos de la cooperativa son transferidos
a la S.A., manteniendo la cooperativa el control. Este tipo de casos son los que inspirarán la creación de MILKAUT S.A. por parte de la Asociación Unión Tamberos Ltda.

En la actualidad, los sistemas de capitalización de las cooperativas argentinas aún son predominantemente tradicionales, constituyendo una debilidad importante a la hora de mejorar la
posibilidad de financiamiento con recursos propios, y de fortalecer los vínculos entre las cooperativas y sus asociados.
Las cooperativas que más han avanzado en el tema son aquellas de mayor patrimonio, en
particular de carácter agroindustrial, que en general han puesto esfuerzos en mejorar la previsibilidad del sistema de capitalización, estableciendo criterios de proporcionalidad y procurando el ajuste del capital cuando fue autorizada la actualización de balances por inflación.
Sin embargo, también han existido innovaciones más radicales, que son antecedentes
importantes para las organizaciones que procuren iniciar procesos similares. En particular, la
creación del Fondo Rotativo de Consolidación de ACA y la creación de Milkaut S.A. por parte
de la Asociación Unión Tamberos.
La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es una federación integrada por 148
cooperativas agropecuarias, con un movimiento de aproximadamente 10 millones de toneladas. Constituye la principal instancia de integración en el ámbito rural argentino.
Su actividad principal es la comercialización de granos, incluyendo su exportación –mercado donde es el mayor actor de origen nacional– desde sus instalaciones portuarias en San
Lorenzo, Quequén y Vilelas.
Tiene una muy significativa participación en el mercado de insumos agropecuarios, incluyendo agroquímicos, fertilizantes, semillas, productos veterinarios y de nutrición animal, muchos
de ellos de producción propia. Sus actividades se amplían a otros rubros como comercialización
y exportación de carnes, algodón, miel (principal exportador nacional), jugos, lanas, producción
de biodiesel, etc.
Constituye un grupo cooperativo, con empresas controladas como FRIDEVI S.A., o vinculadas como La Segunda (una de los principales aseguradoras nacionales), ACA Salud (servicios
de salud), etc.
En suma, constituye una red de servicios diversificados dirigidos a las cooperativas agropecuarias y sus productores asociados –distribuidos e integrados a lo largo de nueve provincias, fundamentalmente en la región pampeana– orientada a garantizar las condiciones de
transparencia en los principales mercados de productos e insumos.
En su carácter de gran exportador de granos, ACA opera habitualmente con entidades
financieras internacionales. En estos ámbitos las cuotas sociales cooperativas son interpreta-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

121

�das como pasivos: se trata de montos que pueden ser exigidos por los asociados en cualquier
momento.
A esto se suma que ACA cuenta con un gran capital y una relativamente pequeña cantidad de asociados, alguno de ellos de gran tamaño y que, por lo tanto, son titulares de un porcentaje importante de su capital (como el mencionado caso de la UAA). Si un grupo de estos
asociados decide retirarse, ocasionaría un grave perjuicio patrimonial a la entidad.
Si a todo ello se suma finalmente la crisis financiera del 2001/2, cuando ACA queda atrapada entre el endeudamiento externo en dólares, la devaluación y la pesificación de sus créditos, se encuentran sobradas justificaciones para que los dirigentes de ACA se plantearan la
búsqueda de mecanismos para fortalecer la situación patrimonial, procurando, básicamente,
reducir la exigibilidad del capital aportado por sus asociados, esto es, el reembolso.
Para ello, mediante una reforma estatutaria aprobada en 2005, ACA creó el Fondo Rotativo
de Consolidación (FRC) constituido por “Certificados de Aportes”. Los Certificados de
Aportes “que hayan cumplido quince años de vigencia, tendrán derecho al reembolso del
6,66% (1/15) del valor de los mismos en cada uno de los años siguientes, hasta completar el
reintegro total. Este derecho a reintegro estará condicionado al flujo de nuevos aportes, de
manera que la suma acumulada en el FRC durante los primeros quince años se mantenga
estable. Si el flujo de nuevos aportes fuese menor a lo requerido por todos los Certificados de
Aportes en condiciones de percibir reembolsos, los recursos disponibles se aplicarán por
orden de mayor antigüedad y, en caso de igual antigüedad, a prorrata. Dadas las características del FRC será considerado para su tratamiento contable dentro del rubro del patrimonio
neto de la Asociación”42.
A partir de esta reforma estatutaria, ACA reemplazó la mayoría de los títulos representativos de las cuotas sociales de los asociados por los aportes de consolidación. Estos aportes
sólo podrían ser reembolsados a las asociadas luego de quince años, en cuotas anuales de
1/15, siempre y cuando se verifique un flujo de fondos que compense dichos retiros.
Estos “aportes de consolidación” reciben una tasa de interés no inferior a la que reciben
la cuotas sociales, y deben aportarse procurando su proporcionalidad con las operaciones realizadas por cada cooperativa de primer grado asociada.
Con esta herramienta ACA puede establecer un “capital mínimo” como un mecanismo
previsible y gradual de retiro de los aportes: una cooperativa que pierda su condición de asociada tardaría 30 años en recuperar el último peso integrado como aporte de consolidación.
Este tipo de fondos rotativos, sumado a un criterio de aportaciones y reintegros que procuren la proporcionalidad entre el capital integrado y el uso de los servicios, son una herramienta útil para garantizar un sistema altamente previsible y gradualmente convergente con el
objetivo de capitalización definido.

42

Art. 15, inc. b) del Estatuto Social.

122

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�MILKAUT S.A. La Asociación Unión Tamberos Coop. Ltda. es una láctea constituida en
1925, con sede en la localidad de Frank, provincia de Santa Fe. Es la principal cooperativa láctea después de SANCOR, con una recolección diaria del orden de los 1,5 millones de litros. En
el año 1995 la cooperativa decide constituir una sociedad anónima (S.A.), a la que transfiere la
mayor parte de los activos industriales y comerciales. El principal patrimonio de la cooperativa
pasó a ser el paquete accionario de la S.A., cuya razón social es MILKAUT S.A. (MILKAUT era
la principal marca de la cooperativa).
El objetivo principal de la modificación era facilitar la incorporación de capital de riesgo,
evitando las debilidades propias del sistema de capitalización tradicional que se enumeraron
más arriba.
Otros objetivos de la decisión eran los siguientes:
•

Mejorar el vínculo con el sistema bancario, sobre todo con la banca internacional, para
la cual las cuotas sociales de las cooperativas suelen ser consideradas un pasivo. De
hecho, la constitución de la S.A. fue seguida de cerca por el Banco Mundial, que finalmente le otorga un préstamo a baja tasa de interés y a diez años de plazo a la cooperativa.

•

Facilitar la participación de los productores en los beneficios de la actividad industrial
y comercial, en su carácter de capitalistas de la S.A. Es lo que hemos llamado finalidad
de apropiación de los beneficios. Desde sus inicios los asociados pudieron pedir el
reembolso de sus cuotas sociales en acciones. De esta manera, el asociado no sólo
podía acceder en forma directa a la renta, sino también, si lo deseaba, lograr el reembolso del capital (vendiendo sus acciones de la S.A.) sin generar conflictos financieros
en la cooperativa.

•

Especializar a la S.A. en las actividades de industrialización y comercialización, y a la
cooperativa en la provisión de insumos y asistencia técnica al productor. De esta
manera, la S.A. como unidad de negocios autónoma mejoraría la gestión.

•

Incorporar personas especializadas al Directorio de la S.A., sin necesidad que sean
productores. Por el contrario, el Consejo de Administración sólo puede estar integrados por productores asociados, que no necesariamente reúnen la calificación necesaria para la administración de una empresa industrial de esta envergadura.

La principal debilidad de este tipo de alternativa es el riesgo de pérdida del control de la
cooperativa sobre la S.A., en especial al momento de expandir el capital de ésta. Frente a ello
se diseñó un complejo dispositivo legal, que consistía básicamente en la creación de otra S.A.
(Radero S.A.), cuya propiedad era en un 100% de la cooperativa, que a su vez era titular de
acciones preferenciales de MILKAUT S.A. (cinco votos cada una), suficientes para controlar la
empresa. Radero S.A., por los compromisos asumidos mediante fideicomiso, no podía aprobar ninguna decisión de MILKAUT S.A. que implicara la pérdida de su mayoría de votos.
Otro tema polémico era la resolución del conflicto de intereses entre el objetivo de maximizar los beneficios de MILKAUT S.A., y el de maximizar la retribución de AUT Coop. Ltda. al
tambero asociado. Esto se saldaba en el marco de un contrato que estipulaba el mecanismo
para la fijación de precios, cuyo cumplimiento sería controlado por los representantes de la
cooperativa en el Directorio de MILKAUT S.A.
Si bien el caso de MILKAUT no es el único de creación de S.A. controladas por cooperativas, sí lo es en términos de que la cooperativa transfiere la mayor parte de sus activos a la

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

123

�nueva sociedad. Ello implicó una transformación sustancial del modelo cooperativo, de cara a
los desafíos que implica la necesidad de incorporar capital frente a las exigencias de mercados
globalizados, que requieren ingentes esfuerzos financieros a los efectos de incorporar escala
y tecnología.

e.

Modalidades de articulación con la cadena de valor: los límites de la
integración vertical y la centralización de las federaciones

Como respuesta a las fallas de mercado, la mayor parte de las cooperativas agropecuarias
consolidadas desarrollaron estrategias de integración vertical de las actividades de comercialización e industrialización de insumos y productos. Dichas estrategias fueron posibles en un
marco de baja necesidad de capital inicial, abundante crédito a tasas negativas y bajo nivel de
competencia en cada mercado local.
Sin embargo, de acuerdo a lo que surge de la información trabajada a partir de los censos
económicos presentada en III.3, no se registra un incremento relevante en la industrialización
de productos primarios por parte de las cooperativas agropecuarias. Tampoco la incorporación
de servicios de logística comercial relevantes en nuevos mercados.
Las razones de ello son: el incremento de la inversión inicial necesaria, la menor disponibilidad de crédito en condiciones convenientes de tasa y plazo, el incremento en los niveles de
competencia en el marco de la globalización de los procesos de trabajo asociados a los mercados agroalimentarios, el incremento en las barreras de entrada debido a la madurez de inversiones de grandes empresas nacionales y multinacionales en cada una de las ramas.
Las dificultades propias de los productores familiares hacen más remota la posibilidad de
encarar procesos de integración vertical. Frente a ello parece conveniente, como estrategia
alternativa frente a las empresas con posición dominante en la cadena de valor, la organización
de cooperativas orientadas a reducir asimetrías a partir de la negociación colectiva, y de la
mejora y homogeneización de calidad de los productos de sus asociados. En dicha línea de trabajo se inscriben las nuevas cooperativas lácteas, que no integran actividad industrial, sino que
se limitan a negociar colectivamente su leche frente a la industria, como se mencionó en III.3.

•

Cooperativas de negociación

Como antecedente internacional de esta estrategia puede mencionarse a las bargaining
cooperatives, en los EE.UU. Estas son organizaciones cuyo único objetivo es negociar las condiciones de precio y calidad con la industria procesadora. Tienen contratos de varios años con
los productores por los cuales éstos se obligan a respetar lo que la cooperativa negocie con la
industria procesadora, y contratos también con esta industria por los cuales ésta se obliga a
comprar a los asociados de la cooperativa solamente bajo las condiciones pactadas. Su presupuesto es reducido, habitualmente financiado por una comisión sobre la producción negociada.
La decana de estas organizaciones es la California Canning Peach Association (CCPA), una
cooperativa fundada en 1922 que representa aproximadamente el 75% de la producción de
durazno en California. Existen experiencias similares en la mayoría de las cadenas agroalimentarias de fuerte contenido industrial, incluyendo la láctea, donde canalizan aproximadamente el 25% de la recolección de leche.
La limitación de estas organizaciones son las prácticas desleales de la industria procesadora que busca dividir el frente de negociación. Frente a ello existe un marco normativo, fede-

124

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�ral y estadual, que busca minimizar los comportamientos abusivos. Por ejemplo, la Agricultural
Fair Practices Act (AFPA) prohibe negociar mejores condiciones con los productores no representados por la cooperativa de negociación.
Diversas legislaciones estaduales establecen la obligación de la industria de negociar con
las cooperativas (California, Maine, Michigan, Minnesota, Ohio y Washington), y establecen
servicios de arbitraje obligatorio (Maine, Michigan), el descuento de una comisión a todos los
productores sobre el valor de la producción comercializada que envían al grupo de productores
que negocia (California, Idaho, Maine y New Jersey) (CONINAGRO, 1998).

•

Centralización en la integración intercooperativa

Volviendo a la situación en la Argentina, si se analizan las modalidades de integración intercooperativa, también surgen importantes novedades.
Tradicionalmente, había dos modelos básicos de integración: la constitución de una federación de cooperativas, y la fusión en una cooperativa de primer grado de mayor tamaño.
El primer modelo es el de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (FECOVITA), que fracciona y comercializa el vino producido por sus cooperativas vitivinícolas asociadas; el de la Unión de Cooperativas Algodoneras (UCAL), que industrializaba y/o exportaba el
algodón desmotado por sus cooperativas asociadas, etc.
El caso contrario es, por ejemplo, el de AFA, que absorbe a todas las cooperativas que
buscan integrarse (organizando un centro primario cooperativo por cada cooperativa preexistente, como ya fue explicado).
Sin embargo, a mediados de la década del 90 comienza a estudiarse un modelo intermedio: el de las cooperativas mixtas en EE.UU. Se trata de grandes federaciones de cooperativas
que comenzaron a asociar directamente a los productores. Presentan una estructura mixta: en
algunos distritos los productores son asociados de alguna cooperativa de base, a su vez asociada a la federación; en otros, los productores se asocian directamente a la cooperativa, y son
representados en la Asamblea de la Federación por delegados elegidos para ello en su asamblea distrital. De esta manera, para algunos productores la federación es una cooperativa de
segundo grado, para otros una cooperativa de primer grado.
Inspirados en este tipo de experiencias, la estrategia comienza a desarrollarse en la Argentina;
es el caso de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). En el marco de la crisis que sufrieron las cooperativas granarias durante los años 90, parte de ellas desapareció, y sus instalaciones fueron absorbidas por ACA. La federación continuó operando los servicios, con lo cual el
acopio de la cooperativa liquidada continuó formando parte del sistema cooperativo.
Esta fue la base de los Centros de Desarrollo Cooperativo (CDC), instalaciones con servicios a productores primarios, directamente administradas por ACA. Los productores atendidos
a través de este mecanismo aún no son asociados, los servicios son registrados por ACA
como operaciones con terceros no asociados. Sin embargo, ACA ya cuenta con el dispositivo
legal para asociarlos: en 2005 reforma su estatuto (reforma aprobada por el INAES como autoridad de aplicación de la ley de cooperativas) habilitando la asociación de productores en forma
directa y la organización de una asamblea para que éstos puedan elegir a sus delegados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

125

�Más dramática ha sido la transformación de SANCOR, que fundada como federación en
1939, en el año 2005 se transforma en cooperativa de primer grado, asociando directamente
a los productores tamberos.
Su situación actual es bastante sui generis, dado que si bien es una cooperativa de primer
grado, las cooperativas de base continúan siendo asociadas. Son titulares de la mayor parte de las
cuotas sociales pero cuentan con un solo voto, igual que cada uno de los asociados tamberos.
Las cooperativas asociadas se han especializado en las tareas de provisión de servicios y
asistencia técnica al productor, delegando las actividades de comercialización, incluyendo la
liquidación de la leche al productor, en SANCOR.
Esta centralización de las federaciones, parcial en caso de ACA, total en el caso de SANCOR, se inscribe en una tendencia general que se verifica en la mayor parte de los sistemas
de integración intercooperativos.
Por ejemplo, en el caso de FECOVITA, sin bien mantiene la estructura tradicional de cooperativa de segundo grado, el grado de autonomía de las cooperativas de primer grado se ha
reducido sustancialmente. Las cooperativas están subordinadas a las estrategias acordadas
desde la federación, que define el volumen que podrá comercializar cada cooperativa en función del capital aportado, el precio al que se liquidará la uva del asociado, el financiamiento que
se le adelantará en función de la disponibilidad de todo el sistema, etc. Las cooperativas de primer grado han desactivado o disminuido a una mínima expresión la actividad de fraccionamiento o las marcas propias, mientras que la federación ha comenzado a producir vino (actividad
que, inicialmente, era privativa de la cooperativa de base); tanto vinos de alta gama, como toda
la producción de vino en la provincia de San Juan, a partir de la compra de la bodega Resero.
En síntesis, entre las estructuras de integración intercooperativa se evidencia un proceso
de centralización que se caracteriza por los siguientes rasgos:
•

Transformación de cooperativas de segundo grado en cooperativas de primer grado.

•

Servicios a productores primarios brindados directamente por las organizaciones de
segundo grado.

•

Pérdida de autonomía de las cooperativas de primer grado respecto a las estrategias
definidas por la organización de grado superior.

•

Integración en la cooperativa de segundo grado de actividades que tradicionalmente
pertenecían a las cooperativas de primer grado.

•

Grupos cooperativos

Las estrategias de integración de las cooperativas no se limitan a la constitución de federaciones con instituciones similares. También existen alianzas estratégicas entre organizaciones cooperativas con similar base de asociados, por ejemplo, entre cooperativas agropecuarias
y cooperativas de seguros o de salud; así como alianzas estratégicas con empresas de capital
e incluso empresas de capital controladas por cooperativas como, por ejemplo, el caso de
SODECAR, una sociedad anónima controlada por UNCOGA (federación de cooperativas ganaderas) y SANCOR.
Ello ha significado, en algunos casos, la consolidación de verdaderos grupos cooperativos,
liderados por la organización cooperativa agropecuaria. Los principales son SANCOR y ACA.

126

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�f.

Desarrollo territorial: pérdida y reconstrucción de capital social

El papel de las cooperativas en el desarrollo territorial y el impacto de los cambios macroeconómicos de las últimas décadas sobre las mismas han sido abordados en varios trabajos
recientes. Así, Lattuada y Renold (2006, pág.4), sostienen:
Entre los actores sociales que pueden tener un rol destacado como agentes de
desarrollo territorial merecen destacarse las organizaciones cooperativas, que por
más de un siglo han constituido un factor de enraizamiento de la economía en el
territorio, un factor de desarrollo agrario y un referente social, económico y aún
ideológico en las comunidades rurales donde se encuentran asentadas.
Respecto al impacto que el comentado proceso de fusiones y absorciones ha tenido en el
caso de las cooperativas de la región pampeana, Carricart y Albaladejo (2005, pág.61) opinan:
Estas instituciones de carácter inminentemente local se insertaron en la vida cotidiana de la mayoría de los pequeños y medianos pueblos del interior de la región
pampeana acompañando una organización social de tipo comunitaria con fuertes
lazos de solidaridad y compromiso con la vida social y económica local. Su presencia dinámica y comprometida con un territorio en construcción les significó un
reconocimiento social y un prestigio institucional. Puede sostenerse que, entre las
décadas de 1950 a 1960, logran su esplendor en el paisaje rural pampeano (más
de 600 cooperativas instaladas en los pueblos) siendo una parte muy activa del
territorio con normas y convenciones locales socialmente aceptadas y establecidas. ….Sin embargo, el proceso de fusiones y absorciones que se produjo en la
región pampeana durante la década de 1990 fue tan significativo que condujo en
muchos casos al abandono total de la organización local de las ancianas cooperativas…… El cambio en el tamaño ha conducido a profundas transformaciones en
su organización, entre ellas a la creación de sucursales, que no son otra cosa que
la ex cooperativa absorbida. Con estas incorporaciones se generaron lo que los
actores más antiguos de las cooperativas sienten como profundas heridas en su
relación con el territorio adonde pertenecen esas organizaciones. Una sucursal
tiene casi los mismos servicios que la casa central, pero deben pasar años para
que se reconstruyan las relaciones sociales de los miembros de la zona de influencia de la sucursal de la nueva cooperativa.
En la misma línea argumental, pero señalando el proceso de “recentraje” de los servicios
de las cooperativas Barbero, Gorenstein y Gutiérrez (2000, pág.14) afirman que:
La operatoria del sistema cooperativo se ha especializado en las funciones de acopio y comercialización. Con ello se diluye el rol diferencial que detentaban para los
pequeños y medianos productores, tendiendo a igualar a las cooperativas con formas de intermediación alternativas (acopiadores privados, corredores, grandes firmas exportadoras), pero además, junto con la fuerte reducción de sus planteles
laborales, se produjo la dilución de otras funciones sociales, dado que han dejado
de nuclear actividades complementarias para las coberturas de las necesidades
básicas de las poblaciones del entorno.
Estos comentarios centrados en la experiencia cooperativa de la región pampeana (fuertemente predominante dentro de las estructuras cooperativas) podrían extenderse a gran
parte de la experiencia en el resto de las economías regionales.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

127

�El incremento en la escala, la dispersión territorial, el “recentraje”, la profesionalización de
la gestión, la prevalencia del cálculo económico por sobre los criterios mutualistas, la pérdida
de elementos simbólicos como instalaciones o razones sociales vinculadas a la historia local,
la pérdida de la centralidad de la cooperativa como lugar de encuentro social por el resultado
del desarrollo de otras instituciones, redes sociales y medios de comunicación, la creciente
urbanización de la población, incluyendo sus pautas de consumo y estilo de vida, son todos
elementos que han deteriorado el capital social con que contaba la cooperativa para influir
sobre la dinámica del desarrollo de su territorio.
Sin embargo, la capacidad demostrada por cooperativas consolidadas para superar las crisis y articular en forma eficaz a pequeños y medianos productores con el mercado, a partir de
la construcción de organizaciones democráticamente controladas, más el cambio en el contexto de visiones y políticas prevalecientes, favorecen la reconstrucción de dicho capital social,
a partir del desarrollo de relaciones interinstitucionales sobre los nuevos ejes centrales del
desarrollo territorial.
No se trata de volver a un modelo cooperativo superado, en todo caso un “paraíso perdido” donde las transformaciones de la cooperativa fueron solo una parte del conjunto de transformaciones de la sociedad en donde ésta se inscribía, sino de asumir un proceso de
deconstrucción de las estructuras cooperativas que exige pensar nuevas prácticas y ejes en la
relación de éstas con su territorio, como los siguientes:
•

Medio ambiente. Las cooperativas como empresas de comercialización, industrialización y provisión de servicios rurales y, paralelamente, organizaciones representativas de los productores agropecuarios, deben y pueden jugar un papel central en la
construcción de prácticas ambientalmente sustentables en el territorio urbano y rural.

•

Valor agregado en el territorio. Todas las propuestas que procuran un desarrollo
económico territorialmente equilibrado, y capaz de generar trabajo, remiten a la necesidad de agregar valor a la producción primaria en el territorio. Las cooperativas pueden jugar, y de hecho en importantes regiones lo juegan, un papel central en dicho
proceso. Profundizarlo requiere no sólo políticas públicas apropiadas, sino también
modificar la institucionalidad cooperativa a los efectos de adaptarla a las necesidades
de incorporación de capital (sistemas de capitalización, alianzas estratégicas con
empresas de capital), y/o incorporar a los trabajadores como socios de los procesos de
agregado de valor. Esto último, por ejemplo, a través de alianzas estratégicas con cooperativas de trabajo agroindustrial o con la creación de cooperativas agropecuarias de
producción asociada.

•

Diversidad productiva. Diversificar la producción primaria implica multiplicar las
oportunidades de trabajo (rural y urbano) y fortalecer los circuitos autónomos de producción y comercialización en el territorio. La cooperativa como agente de diversificación productiva puede jugar un rol central, no sólo a partir de garantizar los canales de
comercialización, sino también de vehiculizar la transferencia de tecnología a los productores asociados, por ejemplo, a través de grupos articulados con los sistemas
públicos de producción y transferencia de tecnología (universidades, INTA, INTI).

La hipótesis de trabajo es entonces que las cooperativas podrán reconstruir o ampliar su
capital social para participar en la organización de su territorio, en la medida en que cuenten
con un fuerte sistema de relaciones interinstitucionales vinculadas al medio ambiente, valor
agregado en el territorio y diversidad productiva.

128

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�A la inversa, una cooperativa centrada en la comercialización del producto principal de sus
asociados, que no desarrolle ninguna política de articulación interinstitucional vinculada al
medio ambiente, al valor agregado en el territorio y/o a la diversidad productiva, tendrá un capital social irrelevante a la hora de discutir la organización del territorio.
Ello no implica que sea una cooperativa ineficiente, o que no cumpla cabalmente con los
objetivos para los que fue creada. El tema es que los asociados deberán procurarse otros marcos institucionales para participar/disputar el diseño de la configuración de su territorio, o permanecer marginados o subordinados a las estrategias que se impongan desde otro ámbito.

III.5.2. Análisis de modelos tradicionales y emergentes
Se ha caracterizado un conjunto de tendencias predominantes entre las cooperativas agropecuarias, como la concentración administrativa y dispersión territorial, con el consecuente proceso de sofisticación de los sistemas de participación; “recentraje” de sus actividades;
profesionalización de su gestión; prevalencia del cálculo económico y de relaciones contractuales de largo plazo en el vínculo con los asociados; innovaciones en los sistemas de capitalización orientados a mejorar la previsibilidad en el tratamiento del capital; centralización de los
sistemas de integración intercooperativa; pérdida de capital social para participar en la organización territorial, o al menos un proceso de deconstrucción de las estructuras cooperativas que
convocan a pensar en nuevas prácticas y ejes en la relación de la cooperativa con su territorio.
Sin embargo, la búsqueda de tendencias predominantes tiene como riesgo perder capacidad para visualizar la diversidad de prácticas concretas que proponen las distintas experiencias. En la práctica, lo que se observa, más que una tendencia única, es la multiplicación de
estrategias atendiendo a la diversidad de situaciones y problemáticas que plantea cada territorio. Y aquí importan tanto las prácticas y experiencias más habituales, como así también
aquellas que si bien son marginales en términos cuantitativos, iluminan sobre nuevas trayectorias institucionales posibles.
Para dar cuenta de ello, en esta sección del trabajo se propondrá un agrupamiento ad hoc
de las cooperativas, distinguiendo categorías –no excluyentes– basadas en algunos rasgos
sobresalientes de los distintos tipos que se observan, con el propósito de reflexionar sobre
posibles estrategias en orden a su desarrollo y consolidación.

a.

Cooperativas tradicionales

Son cooperativas cuya finalidad económica interna principal es la solución de fallas de mercado. De carácter abierto, en tanto son bajas las exigencias para la asociación y permanencia
en la cooperativa, están fuertemente orientadas a la búsqueda de escala a partir de este carácter abierto y de estrategias de fusiones, absorciones o integraciones de carácter federativo.
Están mayoritariamente vinculadas a la comercialización de commodities.
Este es el grupo principal y predominante en toda la geografía nacional. Dentro de esta
tipología identificamos cuatro situaciones distintas, en lo que hace a sus potencialidades respecto a la agricultura familiar, y al posible desarrollo de políticas públicas orientadas a su fortalecimiento como instituciones: megacooperativas, cooperativas tradicionales consolidadas,
cooperativas tradicionales en crisis, y cooperativas tradicionales emergentes por nuevos productos o nuevos mercados.

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�•

Megacooperativas

Se trata de un conjunto de grandes cooperativas y grupos cooperativos, que lideran el sector en términos de participación en el mercado: SANCOR, AGRICULTORES FEDERADOS
ARGENTINOS, ASOCIACIÓN UNIÓN TAMBEROS, LA RIOJANA, ACA, FECOVITA, UNIÓN
AGRíCOLA DE AVELLANEDA.
Se incluyen cooperativas de primero y de segundo grado ya que la línea de separación
entre ambas estructuras paulatinamente se va diluyendo, en el marco del ya comentado proceso de centralización de las estructuras federativas, que incluye desde la transformación de
federaciones en cooperativas de primer grado, hasta el creciente control de la federación
sobre la cadena de valor en la que participan las cooperativas asociadas, reduciéndose el grado
de autonomía de éstas hasta ser su situación asimilable a la de una sucursal con un mero control de gestión de parte de los asociados locales.
En todos los casos se trata de cooperativas que han priorizado las estrategias de incremento de la escala para el mejor cumplimiento de su finalidad interna principal de solución de
las fallas de mercado. Ello ha exigido intensos procesos de reingeniería institucional procurando (con mayor o menor éxito) mejorar la competitividad empresarial en términos de reducción
de costos y de optimización de la articulación entre los distintos eslabones técnicos de la cadena de valor y, por otro lado, generar los mecanismos de participación adecuados a su extensión territorial. Algunos ejemplos de estos procesos son los siguientes:
•

Reorganización de las gerencias de los centros primarios cooperativos de AFA, procurando nuevos equilibrios entre la descentralización/centralización de la gestión.

•

Organización de un sistema integrado de financiamiento y liquidación de vinos en el
caso de FECOVITA, a partir de la implementación de cupos y requerimientos de capitalización.

•

Promoción de la fusión de cooperativas de primer grado por parte de ACA, y reorganización de todo su sistema de capitalización a partir de la implementación del Fondo
Rotativo de Consolidación.

•

Creación de Milkaut S.A. por parte de AUT, transfiriendo todos sus activos en la búsqueda de incorporar capital de riesgo y mejorar la gestión de la actividad industrial y
comercial.

•

El intenso proceso de fusiones cooperativas que impulsó SANCOR, hasta concluir su
actual diseño institucional de cooperativas de primer grado, aún inmerso en una intensa dinámica de cambio.

Estos procesos, en sus distintas variantes, deben ser sistematizados a los efectos de profundizar aquellos elementos que se juzguen positivos, y de promocionar su replicación en
otras organizaciones de menor tamaño.
Respecto a la participación de los productores (socios directos o indirectos a través de las
cooperativas asociadas) tienen todas las dificultades propias de las organizaciones de gran
escala. Sin embargo, en algunas se observan sistemas sofisticados, que procuran facilitar el
proceso de participación, al tiempo que garantizar los mecanismos de capacitación/educación
cooperativa, como los casos de AFA y UAA ya comentados.

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�La principal fortaleza de estas cooperativas es su sistema de integración. Ya sea por integración vertical de las actividades de comercialización e industrialización, como por las alianzas
estratégicas desarrolladas con otras cooperativas y empresas de capital, se ubican como las
de mayor potencialidad para canalizar la producción hacia el mercado nacional e internacional
de commodities y de productos diferenciados (en particular, en el caso de los lácteos y vinos),
incluyendo la implementación de nuevos canales de comercialización para productos típicos
de la pequeña producción, como es la experiencia de las exportaciones de miel de ACA.
Asimismo su escala resulta adecuada para optimizar la logística de los servicios de provisión
de insumos, e incluso para incorporar objetivos de investigación y desarrollo orientados a
mejorar la inserción del pequeño productor en las distintas cadenas de valor.
Sin embargo, sus posibilidades de expansión están fuertemente condicionadas por el
nivel de competencia de los mercados en que participan (con fuerte presencia de empresas
multinacionales) y por la disponibilidad de financiamiento para toda la cadena de valor, desde
el productor primario hasta las actividades agroindustriales.
Vinculado al tema financiamiento debe señalarse que los sistemas de capitalización en
general presentan las limitaciones tradicionales, originando ello, en algunos casos, problemas
de sobreendeudamiento y dificultades en el acceso a financiamiento. Sin embargo, también
se verifican algunas innovaciones importantes en este aspecto, como las ya analizadas de
ACA y la AUT.
Este tipo de cooperativas es el que está en mejores condiciones para aprovechar las eventuales innovaciones del marco legal en términos de tratamiento del capital y de mecanismos
de integración (ver Cap. II.1, Legislación).
En todos los casos, su organización del trabajo se caracteriza por un fuerte grado de profesionalización, con cuadros técnicos de larga trayectoria en cada institución y con capacidad
para participar en el diseño de los lineamientos estratégicos de la cooperativa. Asimismo, el
vínculo asociado/cooperativa tiende a tener una racionalidad económica determinante, en particular respecto a los adelantos de cuenta corriente, así como una creciente subordinación técnica del productor, en particular en los casos de cadenas agroindustriales. Esto se materializa
en contratos de entrega de mediano y largo plazo, cupos de entrega, exigencias de calidad,
obligaciones de entrega, etc.
La marcada profesionalización, la prevaleciente racionalidad económica del vínculo asociado/cooperativa, la dispersión territorial y, particularmente, la escala de estas organizaciones,
hacen que su sistema de desarrollo territorial sea relativamente débil a medida que su espacio
de influencia es mayor. Por ello, las acciones orientadas a la incorporación de productores en
situación de exclusión deberían prever, en algunos casos, la articulación con organizaciones
que aporten el relacionamiento institucional y el liderazgo local necesario.

•

Cooperativas tradicionales consolidadas

Su finalidad interna principal es la provisión de servicios de comercialización, industrialización y provisión de insumos a sus asociados, garantizando las condiciones de transparencia y
competitividad (finalidad solución falla de mercado).
La actividad principal está asociada a commodities, incluyendo alguna primera industrialización (secaderos de yerba, embalaje de fruta, bodegas). Algunas de ellas tienen marcas
comerciales de relevancia local. Parte importante de ellas está integradas a cooperativas de

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

131

�segundo grado, con lo que garantiza la comercialización de su producción, el acceso a servicios conexos (salud, seguros), e incluso alianzas estratégicas como por ejemplo para la producción de semilla para el resto del sistema cooperativo.
Sus dimensiones son variables, pero en general no adolecen de serios problemas de escala, de lo que resulta un desempeño económico bueno o, al menos, equilibrado. Han podido
desarrollar una razonable política de inversiones, a partir de sus excedentes y del financiamiento bancario.
Muchas de ellas son emergentes de procesos de fusiones y absorciones de cooperativas
locales, con lo que sus sistemas de participación suelen adolecer de los problemas propios del
crecimiento y dispersión territorial. En general, son básicos y poco apropiados para los desafíos que requieren un mayor compromiso de la masa societaria.
Los sistemas de capitalización son tradicionales, verificándose problemas de baja predisposición para aportar capital de parte de los asociados y limitaciones para el acceso al crédito.
Se registran algunos esfuerzos puntuales dirigidos a mejorar la proporcionalidad de los aportes
y la previsibilidad de los retiros.
Su capacidad de participar activamente en la organización de su territorio, a partir de sistema de relaciones y liderazgo local es muy variable. Si bien, en general, son referentes importantes en la localidad, a menudo presentan dificultades de renovación generacional y bajo nivel
de participación. En algunos casos, los procesos de absorciones y fusiones, así como de
“recentraje” de los servicios, han debilitado sustancialmente los vínculos societarios.
Si bien en muchas se evidencian dificultades para la retención de los productores en el
marco del accionar de los pool de siembra y, en general, por falta de escala en la producción
primaria, también hay experiencias importantes dirigidas específicamente a generar nuevas
áreas de negocio orientadas a este tipo de productores como, por ejemplo, la promoción de la
producción apícola o de aromáticas.
Debido a su presencia territorial y sustentabilidad económica, demostrada por su capacidad para superar crisis y mostrar resultados económicos positivos, son actores indispensables
a la hora de pensar cualquier estrategia orientada a aumentar la presencia cooperativa en las
distintas cadenas de valor, y a incorporar a los productores más pequeños en una trayectoria
de crecimiento.
Desde el punto de vista de su institucionalidad, sus posibilidades de expansión estarán
condicionadas a:
•

El fortalecimiento de su sistema de integración, muy particularmente en aquellos
casos donde no están integradas a federaciones de carácter económico.

•

El fortalecimiento de sus sistemas de participación, a partir de la organización de
juventudes, sistemas de información apropiados, educación cooperativa y mecanismos de participación descentralizados.

•

El fortalecimiento de sus sistemas de capitalización, dirigido a mejorar la propensión
de capitalización por parte de los asociados, la previsibilidad y la proporcionalidad entre
el uso de los servicios y el capital aportado.

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�•

Cooperativas tradicionales en crisis

Son cooperativas similares al conjunto anterior, pero con problemas de escala y situaciones deficitarias recurrentes. Hoy muchas de ellas se encuentran en una situación económica
algo más holgada, en el marco de la relativa bonanza sectorial, pero con problemas serios de
sustentabilidad en el mediano y largo plazo.
Sus sistemas de capitalización son tradicionales y habitualmente muy débiles. En general,
existe falta de renovación de dirigentes.
Su principal activo suele ser el sistema de desarrollo territorial, asociado a una prolongada
trayectoria local. En general, requieren redefinir su estrategia empresarial, mejorar su articulación con cooperativas de grado superior o fusionarse con otras cooperativas.
Muchas de ellas estarían en condiciones de tener un papel protagónico en procesos de
desarrollo territorial en la medida en que resuelvan sus problemas estructurales principales.
Esto implica que, en general, las políticas dirigidas a su consolidación deben estar condicionadas a un proceso de restructuración o reingeniería.
Este conjunto incluye las cooperativas granarias de bajo nivel de acopio, las cooperativas
lácteas de baja recolección y marcas regionales en retroceso, los secaderos de yerba con
desinversión y falta de servicios complementarios, las bodegas con atrasos tecnológicos
importantes, las desmotadoras con exceso de deudas y con retraso tecnológico, etc.

•

Cooperativas tradicionales emergentes por nuevos productos
o nuevos mercados

Se trata de cooperativas que comparten los principales rasgos de las cooperativas tradicionales, pero de constitución reciente, vinculadas a un producto para el cual, en la localidad,
no existe un canal de comercialización apropiado, generalmente promovidas por agricultores
sin problemas serios de escala, que procuran ampliar sus posibilidades de crecimiento a partir
del acceso a un mercado específico.
Sin bien son de carácter abierto, en tanto no existen restricciones para el acceso de nuevos asociados, en general están vinculadas a nuevos productos o a productos tradicionales
con nuevas exigencias de calidad, por lo que su membresía resulta de una mayor homogeneidad interna.
Se incluyen cooperativas de exportación, de productos orgánicos o con algún grado de
diferenciación específico, con trazabilidad, etc.
Sus sistemas de participación son básicos, debido a su menor tamaño relativo, y sus sistemas de capitalización tradicionales.
Por ser cooperativas nuevas no adolecen de problemas de renovación de dirigentes, en
general, productores de carácter empresario que asumen roles importantes en la gestión de
la cooperativa.
De baja relación con el resto de las tradicionales, su éxito está asociado a la calidad de la
gestión y a la dinámica de los mercados a los cuales están asociados. Sus limitaciones principales están asociadas al financiamiento y al gerenciamiento.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

133

�b.

Cooperativas de agregado de valor

Se trata de cooperativas con una prolongada trayectoria, agroindustriales, con un fuerte
vinculo con sus asociados, con exigencias de aporte de capital elevadas y, fundamentalmente, orientadas a apropiarse de los beneficios de la actividad industrial y comercial y trasladarlos
a los asociados a través de un precio superior al de mercado, y el pago de un interés sobre el
capital aportado.
En general, cuentan con marcas locales exitosas; o, en el caso vitivinícola, tienen una aceitada relación con la organización de segundo grado para la cual suelen elaborar vinos finos.
Los sistemas de capitalización buscan ser consistentes con la finalidad de apropiación de
los beneficios: capital inicial importante, distribución habitual de retornos en efectivo y criterios
previsibles para reembolsos de capital.
Asimismo, en términos de organización de los servicios, tienen requerimientos importantes para recibir la producción de sus asociados (cuotas de producción, calidad, etc.). Son cooperativas relativamente cerradas, con una fuerte subordinación técnica del productor respecto
a su cooperativa.
Son cooperativas que operan con importante cantidad de productores no asociados. En
oportunidades, reciben parte sustancial de su materia prima de otras cooperativas (un ejemplo
es el caso de las cooperativas que tienen molino y reciben yerba canchada de cooperativas
que tienen sólo secadero).
Son cooperativas especializadas, si bien pueden desarrollar algunas actividades complementarias como la apícola o la forestal. Los productores asociados suelen tener un tamaño
superior a la media de los asociados de otro tipo de cooperativa; sin embargo, continúan siendo mayoritariamente agricultores familiares.
Las políticas hacia sus productores asociados en general están vinculadas a la expansión
de la actividad productiva principal, a través de la búsqueda de financiamiento para renovar o
ampliar plantaciones, y garantizando el mercado para dicha producción.
En términos de posibles innovaciones en el marco legal, para estas cooperativas es crítico
modificar las limitaciones para la operatoria con terceros. Asimismo, serían las principales
beneficiarias de innovaciones legales respecto al tratamiento del capital, en particular la posibilidad de emitir cuotas sociales con derechos de entrega.
Si bien no son un número importante de cooperativas, sí son conceptualmente importantes y pueden constituir un camino para aquellas cooperativas que busquen la finalidad de
“obtener beneficios de otro eslabón de la cadena”.
En términos de desarrollo local tienen la ventaja de una muy fuerte articulación con sus
asociados y una trayectoria relativamente exitosa como organizaciones. Llevan adelante estrategias mixtas con sus productores y con productores de otras cooperativas, frente a los cuales tienen menores exigencias de capital y de compromiso de entrega, aunque menores
beneficios a la hora de liquidar la producción.
Estas cooperativas son asimilables a lo que en la experiencia internacional se denominan
cooperativas de nueva generación, modelo de gran impacto en las últimas décadas en EE.UU.,
y que han impulsado grandes debates sobre nuevas estrategias entre las cooperativas agropecuarias. Estas son cooperativas fundamentalmente orientadas a la apropiación del valor

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�agregado en las actividades industriales y comerciales, cuyas cuotas sociales representan
derechos de entrega y son transferidas a precio de mercado. A medida que la cooperativa
mejora sus resultados (el asociado cobra más por unidad de producción entregada), más valdrán las acciones que otorgan derecho a entregar. Este modelo no es estrictamente aplicable
en la Argentina debido a limitaciones legales (ver II.2.1).

c.

Cooperativas de provisión de insumos

Son cooperativas originalmente similares a las tradicionales, pero que en el marco del proceso de concentración de la actividad comercial e industrial optaron por abandonar las actividades que requieren mayor escala, concentrándose en el desarrollo de una variada gama de
servicios rurales locales para sus asociados: provisión de insumos, asistencia técnica, transporte, provisión de combustible, seguros (en forma articulada con una cooperativa de carácter
nacional), salud, etc.
El principal subconjunto de estas cooperativas son las asociadas a SANCOR, que han delegado en dicha empresa la recolección, industrialización y comercialización de la leche; y el propio caso de AUT, donde a partir de la transferencia de las actividades de industrialización y
comercialización a MILKAUT S.A. se ha especializado en la provisión de insumos y asistencia
técnica.
Estas cooperativas no necesariamente han abandonado totalmente la actividad de acopio
o primera industrialización (desmote, secaderos), pero es una actividad marginal en términos
de los ingresos de la cooperativa, y que en realidad se mantiene mediante transferencias explícitas o implícitas de excedentes de otras secciones.
Los sistemas de capitalización son tradicionales, y no parece que vayan a existir innovaciones importantes, en tanto sus requisitos de capital son relativamente menores.
Como ya ha sido señalado, el modelo tradicional ha sido el de cooperativas diversificadas o
multiactivas, que brindan tanto el servicio de comercialización como el de provisión de insumos.
Sin embargo, en la experiencia internacional se encuentran otros modelos donde existen
cooperativas de provisión de insumos, por un lado, y cooperativas de comercialización e industrialización, por el otro. Por ejemplo, es la situación predominante en EE.UU.
Las cooperativas que se están analizando son un emergente de estrategias de este tipo.
Estas experiencias deben llevar a la reflexión sobre el modelo más apropiado a la hora de organizar una nueva cooperativa. Si ya existe una cooperativa de provisión de servicios en el área
(o que incluya estos servicios), puede optarse por constituir una cooperativa de comercialización y delegar los servicios de provisión de insumos en la preexistente.
Ello permitiría la coexistencia de una cooperativa especializada en la comercialización de la
producción, que desarrolle un sistema de integración orientado a optimizar su relación con el
mercado nacional o internacional, con cuadros profesionales especializados en los temas
comerciales e industriales, con un sistema de participación orientado a comprometer a los productores con el objetivo principal de la comecialización, y delegar el resto de los servicios (provisión de insumos, veterinaria, asistencia técnica agronómica, servicios contables y legales,
seguros, salud, combustible) en una segunda cooperativa, con su propia lógica de integración
asociada a optimizar la logística de provisión de insumos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

135

�d.

Cooperativas de negociación

Ya se ha hecho referencia a la existencia de este tipo de cooperativas en la experiencia
internacional (ver tendencias en los sistemas de integración en este mismo capítulo). Se trata
de cooperativas que no proveen insumos ni comercializan la producción de sus asociados. Su
único objetivo es mejorar las condiciones de negociación con la industria, a partir de contratos
de mediano plazo entre los asociados y la cooperativa, y entre ésta y la industria.
Estas experiencias deben ser evaluadas en el marco de una temática más amplia: las políticas y estrategias privadas dirigidas a la integración de los pequeños productores en las cadenas agroalimentarias existentes. En este sentido, como señala Gutman (2008),
El eje de las problemáticas específicas pasa por las asimetrías intrasectoriales, y
exige una nueva institucionalidad que acuerde esas relaciones entre los participantes de las cadenas (por ejemplo, del tipo de los acuerdos interprofesionales en
algunas cadenas alimentarias en Francia) y de instituciones que arbitren conflictos. Se requiere, además, la implementación de mecanismos de regulación y control de las relaciones intrasectoriales. Este es uno de los aspectos centrales en lo
que concierne al (hasta ahora inexistente) marco regulatorio sistémico. Se trata de
promover una mayor articulación intersectorial, en lo referido a la definición y aplicación de parámetros productivos, tecnológicos y comerciales relevantes, la difusión de información estratégica, y la fijación de precios y modalidades de
compra/venta. Al mismo tiempo de garantizar una distribución equitativa de beneficios y riesgos entre los agentes participantes de la trama, proveyendo adecuadas instancias de arbitraje y de resolución de conflictos. Esta es un área en donde
la coordinación público/privada es de importancia central, y requiere del desarrollo
previo o de la existencia de organizaciones gremiales de productores y firmas
representativas y legitimadas.
Las cooperativas de negociación podrían ser parte de los dispositivos necesarios para
moderar las asimetrías intrasectoriales, en el marco de alguna legislación que facilite la implementación de procesos de negociación colectiva y mecanismos de arbitraje.
Por el momento, en la Argentina sólo hay algunas experiencias puntuales en el sector lácteo, como se comentó en el punto III.3.

e.

Mercados cooperativos

Entre las cooperativas tradicionales, la finalidad de solucionar fallas de mercado se procura a partir de la integración vertical de los eslabones comercial e industrial, eliminando intermediarios, y mejorando las condiciones de negociación a partir de una mayor escala.
Los mercados cooperativos tienen la misma finalidad pero una estrategia distinta, procurando la recreación de las condiciones adecuadas para el funcionamiento del mercado: participación de múltiples oferentes y múltiples demandantes, con pleno acceso a la información, etc.
La Ley 19.227 de “Fomento de la creación de mercados de concentración de alimentos
perecederos” establece que Poder Ejecutivo podrá declarar de interés nacional los mercados
de concentración de alimentos perecederos, cuando respondan al objetivo (entre otros) de
proveer al conocimiento de la oferta y la demanda en todo el país, a la formación de precios
justos y orientativos para la producción y el consumo, a las necesidades higiénico-sanitarias de
los alimentos y al control de calidad y cantidad.

136

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Asimismo, establece que los mercados de interés nacional son un servicio público cuya
gestión podrá ser concedida: a una sociedad constituida de conformidad con la Ley 17.318
(sociedades anónimas con participación mayoritaria estatal), a un ente público o “cuando las
circunstancias particulares del caso así lo aconsejen, a una cooperativa, asociación civil o
sociedad comercial, siempre que en la formación del capital o patrimonio y en la dirección, los
productores o sus cooperativas o asociaciones tengan una participación adecuada a las necesidades de la comercialización de los productos de que se trate y de la comunidad a cuyo servicio está destinada la concentración”.
La cooperativa, entonces, podrá ser la figura jurídica bajo la cual se organiza el mercado,
ser usuaria de dicho mercado en calidad de oferente, o ser integrante del directorio en su calidad de representante de los productores.
En el primer caso, la situación varía mucho de acuerdo a la participación de los productores. Existen experiencias donde el mercado fue organizado por iniciativa de éstos, y donde los
puestos sólo pueden ser usados por los propios productores, con la lógica excepción de los
productos extrarregionales. En otro extremo existen experiencias donde los puesteros son
intermediarios, no productores, que han adoptado la figura de la cooperativa al sólo efecto de
la administración de los espacios comunes del mercado. Éstas no son asimilables a una cooperativa agropecuaria, por lo que no son consideradas en este estudio.
Lo relevante en términos de la agricultura familiar será la participación efectiva con que
cuentan los productores frutihortícolas en la conducción del mercado, más allá de la figura jurídica en la que éste se constituya, y su organización para acceder al mismo. Debe tenerse en
cuenta que los productores más pequeños nunca podrían garantizar la continuidad y variedad
de mercadería que requiere un puesto, por lo que requieren de prácticas asociativas (incluyendo la organización de cooperativas) para garantizar el acceso al mercado (transporte, embalaje, venta y liquidación).
La organización de ferias francas, espacios públicos cedidos a alguna organización de productores/artesanos para la venta de su producción directa al consumidor, es una experiencia
similar, aunque de menor grado de formalización, además de que habitualmente están organizadas como sociedades de hecho.
La vinculación entre las ferias francas y los mercados cooperativos, cuando ambos operan
sobre un mismo territorio, suele ser conflictiva debido al mayor grado de informalidad (impositiva, sanitaria) de las primeras. Debe señalarse que una de las principales dificultades para la
consolidación de las cooperativas frutihortícolas, en especial hortícolas, es el grado de informalidad de estos mercados.

f.

Cooperativas de productores en situación de exclusión

Existe una gran cantidad de cooperativas constituidas para dar respuestas a las necesidades de productores que, por su dotación de recursos y calificación profesional, se encuentran
excluidos de la posibilidad de sostenerse económicamente a partir de sus ingresos como productores agropecuarios, o de seguir una trayectoria de reproducción ampliada.
Estas cooperativas constituyen un heterogéneo mundo de experiencias orientadas a dos
objetivos básicos, dentro de la finalidad económica principal de “mejorar la productividad del
trabajo del productor familiar”:

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

137

�•

Mejorar las condiciones de producción primaria de los asociados a partir de ampliar el
acceso a recursos de producción, mejorar la organización de los mismos y acceder a
tecnología apropiada.

•

Generar nuevos puestos de trabajo para sus asociados, tanto prediales como extraprediales.

Sus servicios habituales son la organización de pequeñas agroindustrias familiares, servicios de maquinaria, asistencia técnica (vinculada a sistemas públicos o no gubernamentales de
transferencia de tecnología), financiamiento (en particular, originado en programas de carácter
público o internacional), organización de servicios rurales a terceros, comercialización en mercados locales, acceso a la tierra (arrendamiento, compra o uso cedido de tierras públicas),
pequeños mataderos, salas de empaque, etc.
En general, toda su institucionalidad es sumamente débil, no sólo por la falta de recursos o
de capacitación. Como ya se ha revisado, la mayor parte de la experiencia cooperativa está
orientada a solucionar los problemas de acceso a los mercados de productos o de insumos, y/o
agregar valor a la producción, pero no a la organización de la producción dentro de los predios
de los asociados, o a la generación de puestos de trabajo extraprediales. En estos puntos, la
experiencia es mucho menor, lo que se refleja en: un menor grado de conceptualización en los
ámbitos académicos; marcos legales que presentan limitaciones; y deficiencias en los servicios
de capacitación, tanto específicamente cooperativos como los vinculados al desarrollo rural.
En este punto se procurará describir un conjunto de tipos de cooperativas que, si bien no
tienen importancia significativa en su forma más pura, procuran iluminar sobre diseños institucionales posibles y sobre alternativas a la hora de promover la organización cooperativa
entre los productores más pequeños.
En el punto II.2.4 se presentó la necesidad de revisar el marco normativo vigente respecto a algunos de estos tipos, y en el Capítulo IV se volverá sobre el tema a partir del relevamiento de las cooperativas emergentes en los últimos años.

•

Cooperativas agrarias de gestión de la producción

Se trata de experiencias donde los productores ceden el uso de sus propiedades a los
efectos de que integren una unidad productiva gestionada por la cooperativa. La cooperativa
paga un arrendamiento por el uso de los predios, y luego distribuye el retorno de los asociados
(ingresos brutos menos costos de producción, incluyendo el arrendamiento) en proporción a
la tierra puesta en común.
Este tipo de organización procura la reducción de los costos de producción, manejo sustentable de los recursos y optimización del uso de fuerza de trabajo disponible, incluyendo liberación de fuerza de trabajo familiar para aprovechar oportunidades extraprediales, como
servicios rurales a terceros o emprendimientos agroindustriales.
La normativa interna y organización del proyecto deben incluir temas como la forma de
retribución del trabajo de los asociados, el tratamiento de las mejoras realizadas por la cooperativa en el predio de uno de los asociados en caso de que éste se retire, las diferencias de
productividad de los predios aportados, la valorización de las herramientas y maquinarias aportadas por los asociados, el sistema de capitalización, la aplicación de los ingresos generados
en trabajo para terceros con el excedente de maquinaria, etc.

138

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Experiencias cercanas pero de un menor grado de exigencia asociativa y complejidad organizativa son, por ejemplo, la producción de cerdos, la crianza de terneros o la producción de
leche en forma cooperativa. En estos casos la cooperativa se hace cargo de la producción de
lechones, por ejemplo, en un predio propio, arrendado a un asociado o a terceros, y los productores participan con las madres. El retorno, luego de cubrir los costos de producción que
incluyen el alimento que, eventualmente, puede ser provisto por los asociados, se distribuye en
función de las madres aportadas (o de los terneros engordados, o de las vacas en ordeñe aportadas). Esta gestión cooperativa de parte de la producción de los asociados puede realizarse por
parte de una cooperativa especializada, o como una sección de una cooperativa multiactiva.
En orden decreciente en lo que hace a su grado de formalización y complejidad, agrupamos en esta tipología a todas aquellas cooperativas cuya actividad principal se centra en lograr
múltiples sinergias entre los productores asociados dirigidas a mejorar la productividad de su
trabajo: grupos de transferencia de tecnología, iniciativas asociativas entre algunos productores para optimizar el uso de sus recursos, mecanismos de uso asociado de maquinaria, arrendamiento conjunto de tierras para desarrollar alguna fase de la producción primaria, compra y
venta conjunta, servicios de transporte en la localidad, etc.

•

Cooperativas de agroindustria familiar

Se trata de pequeñas agroindustrias orientadas a transformar la producción de sus asociados. Las situaciones típicas son la producción de conservas, dulces, embutidos, quesos artesanales, vinos artesanales, etc.
Desde lo normativo, aquí confluyen dos situaciones distintas. O son cooperativas agropecuarias, donde los trabajadores son empleados, y cuyo objetivo principal es mejorar las condiciones de comercialización de sus productores asociados. O son cooperativas de trabajo,
donde los trabajadores son asociados y procuran maximizar su retribución al trabajo.
En la realidad, la situación es confusa, más allá del estatuto de la cooperativa. Los trabajadores/productores asociados reciben ingresos en función de la producción o el trabajo entregado, por ellos o por sus familiares. El valor agregado por la industria es fundamentalmente
apropiado en su carácter de trabajadores, no de inversores, ya que no cuentan con un sistema
de capitalización apropiado para ello. Las ventajas como productores están asociadas a diversificar sus alternativas de comercialización y estabilizar la demanda (sobre todo en el caso de
productos perecederos).
Una forma de conceptualizar la lógica económica de estas cooperativas, es que procuran mejorar la retribución de su trabajo, ya sea la actividad primaria que realizan en su predio, o la actividad industrial que realizan en la cooperativa. Sin embargo, esta conceptualización
no se refleja en los dispositivos legales adoptados, ni necesariamente en lo que expresan
los asociados.

•

Cooperativas de trabajo de producción colectiva

Se trata de cooperativas cuyo objeto es generar puestos de trabajo remunerados para sus
asociados, a partir de la organización de una explotación agropecuaria gestionada en forma
colectiva.
Son cooperativas de trabajo, donde los ingresos de los asociados son proporcionales al
trabajo aportado, de acuerdo las condiciones y medio ambiente de trabajo colectivamente defi-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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�nidos. La propiedad o el arrendamiento de la tierra también es de carácter colectivo, como la
propiedad de las mejoras, equipos y herramientas.
Apartándose de esta situación ideal, en algunas cooperativas el uso de la propiedad colectiva es distribuido entre los asociados, cuyos ingresos dependen de los producido en cada predio (incluyendo algún pequeño predio con que pueda contar el grupo familiar por su cuenta),
dentro de un plan de trabajo con relativa autonomía, aunque procurando articular sus distintas
necesidades y capacidades respecto a herramientas, acceso a asesoramiento técnico, riego,
e incluso compartiendo colectivamente alguna producción o algún trabajo de poscosecha.

•

Cooperativas de trabajo para servicios rurales

Son cooperativas de trabajo que ofrecen servicios rurales a terceros, incluyendo cosecha,
embalaje, siembra y todo tipo de actividades vinculadas a la producción primaria y de
poscosecha. La retribución a sus asociados está vinculada al trabajo aportado, en el marco de
las condiciones y medio ambiente de trabajo colectivamente definidos.
Tienen relevancia respecto a la agricultura familiar en la medida en que constituyan estrategias para la generación de puestos de trabajo extraprediales para los pequeños productores
o sus familiares.
Es habitual que la organización de este tipo de cooperativas sea impulsada por grandes
productores o empresas de agronegocios con el objetivo de evadir la normativa laboral y previsional. Ello hace que sean organizaciones con una relación conflictiva con los organismos de
fiscalización laboral y cooperativa. Su promoción debe estar cuidadosamente monitoreada a
los efectos de evitar el riesgo de profundizar las condiciones de precariedad laboral en el ámbito rural.
Como puede observarse a partir del relato de los cuatro tipos de cooperativas aquí agrupados, en su aplicación real las diferencias entre ellos tienden a diluirse. Constituyen en realidad “tipos ideales” que intentan dar cuenta de un conjunto diverso de experiencias que
habitualmente adolecen de importantes grados de informalidad y, por lo tanto, de dificultades
para encarar trayectorias de crecimiento institucional.
En este punto es necesario profundizar el debate respecto al marco legal en que se
desarrollan y a los modelos que deberían promoverse.

140

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�IV. COOPERATIVAS Y PRODUCTORES EN
SITUACIÓN DE EXCLUSIÓN
IV.1.

Los pequeños productores y las cooperativas agropecuarias

Como se menciona en las páginas iniciales, uno de los objetivos principales de este estudio es contribuir a identificar, para el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, estrategias
conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios para los agricultores familiares del
país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de productos e insumos agropecuarios
y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y calidad de la vida de las familias rurales y aumentar su peso en la economía agropecuaria y en la dinámica social.
En el punto III.2 se ha analizado la participación de los productores familiares en las cooperativas, y su importancia numérica absoluta y relativa. De allí surgió que, aunque la mayor
parte de los asociados a las cooperativas son productores de explotaciones agropecuarias
familiares, en el caso de las explotaciones con menos recursos (las denominadas Tipo A en la
tipología utilizada) son las que menos participan en estas formas organizativas. Según el
Censo Agropecuario 2002, sólo el 9% de las explotaciones Tipo A están asociadas a cooperativas, y el 77% de las mismas se encuentra en la Región Pampeana y en la Mesopotamia. Si
se excluyen del cálculo estas regiones, el porcentaje se reduce al 3,3%.
El estrato de los pequeños productores y de las explotaciones agropecuarias familiares es
uno de los grupos más importantes en el interés de la política agropecuaria nacional, por su
relevancia en aspectos sociales, territoriales y económicos. Si bien en la década del 90 del
siglo pasado comenzaron a instrumentarse diversos programas para atender el desarrollo de
los mismos, a partir de 2003 el Gobierno adopta una política global respecto al tema, estableciendo nuevas estrategias y políticas. Uno de los ejes de la política macroeconómica y de la
política agropecuaria en tal sentido es la promoción del asociativismo y el apoyo al desarrollo
de micro, pequeños y medianos productores y empresas.
Esta estrategia fue ejecutada por distintos organismos de gobierno: la entonces Secretaría
de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (hoy MAGyP), la Secretaría de la Pequeña y
Mediana Empresa, y el Ministerio de Trabajo, entre las principales. En particular, desde la
Subsecretaría de Agricultura Familiar y en los diversos Programas de Desarrollo Rural con fondos externos coordinados por la UCAR, varios de los cuales quedaron bajo la coordinación de
la Subsecretaría, la asociación fue condición casi excluyente para la inclusión en los mismos o
para la obtención de los beneficios derivados de las políticas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

141

�Esta priorización de las estrategias asociativas de los pequeños productores en el marco
de las políticas de desarrollo rural y las acciones de aquellos por tratar de incluirse y beneficiarse de los mismos, llevaron a una notable formación de asociaciones de diverso tipo, con el
propósito de recibir capacitación, asistencia técnica y financiamiento. Paralelamente, la constitución, en diciembre de 2005, del Foro Nacional de la Agricultura Familiar (FoNAF), estimuló
la incorporación a éste de gran número de asociaciones, orientadas a objetivos económicos
y/o de defensa de intereses, y la creación de nuevas. Sin embargo, resulta comparativamente
baja la consolidación de asociaciones con cierta autonomía para desempeñarse económicamente con relativo éxito en el mercado, así como también es reducida la proporción de las que
encaran su acción colectiva en una organización formal como las cooperativas.
Aparece así un fenómeno que merece ser observado con atención, desde el momento en
que la organización cooperativa ofrecería, teóricamente, una alternativa importante para el fortalecimiento de los ingresos y el mejoramiento de la situación de los productores familiares
con menores recursos.
Esta aparente contradicción se constituyó en el objetivo básico de la segunda parte del
estudio, que es el análisis directo de cooperativas de pequeños productores, focalizándose en
las cooperativas agropecuarias constituidas en la última década –a las que se denominó, por
facilidad de expresión “cooperativas emergentes”.
Se siguieron dos pasos metodológicos. Por una parte, el análisis de los registros del
INAES; por otra, el trabajo de campo con cooperativas seleccionadas e informantes calificados, funcionarios, técnicos y académicos vinculados al tema de cooperativas agropecuarias.

•

Los registros del INAES

Al analizar los datos generales de las cooperativas agropecuarias (punto III.2, Cuadro 1) se
encontró que, según el padrón del INAES, a diciembre de 2010, había 1606 cooperativas agropecuarias con matrículas vigentes, de las cuales 966 entidades (el 60%) se había constituido
en los últimos 10 años. Esta cifra ya es un indicador relevante de lo afirmado en los párrafos
anteriores.
Estas nuevas cooperativas se encontraban en diversas provincias, con un número destacado en algunas provincias no pampeanas. En coordinación con los equipos de la Subsecretaría
de Agricultura Familiar se seleccionaron tres provincias, de especial interés, las cuales concentraban el 40% de las cooperativas emergentes, y en las que las nuevas cooperativas superaban el 70% del total de cooperativas existentes (Cuadro 26). Son las provincias de Misiones,
Santiago del Estero y San Juan.

142

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 26. Cooperativas agropecuarias registradas activas
constituidas en el período 2001/2010
% del total de coop.
agrop. de la
provincia

Cantidad de cooperativas constituidas 2001/2010

Provincia
MISIONES

157

78

SANTIAGO DEL ESTERO

107

71

BUENOS AIRES

92

52

TUCUMÁN

66

76

CÓRDOBA

53

37

SAN JUAN

53

78

CABA

51

81

SALTA

48

76

CHACO

45

64

SANTA FE

45

26

CORRIENTES

40

54

LA RIOJA

40

87

ENTRE RÍOS

24

41

RESTO

145

63

TOTAL

966

60

Fuente: Elaborado con datos del Reg. Nac. Cooperativas - INAES.

•

El trabajo de campo: entrevistas a informantes calificados y a
cooperativas

El listado de estas cooperativas fue enviado a los Delegados de la Subsecretaría de
Agricultura Familiar en dichas provincias, para que realizaran una revisión e investigación de la
situación de las mismas. Apoyaron en esta investigación otros referentes, entre ellos, de los
órganos locales competentes de cooperativas e instituciones académicas.

Cuadro 27. Cooperativas constituidas en 2001/2010 según nivel de actividad
Provincia

Relevadas

Inactivas

Baja actividad

Activas

Santiago del Estero

70

54

9

7

Misiones

26

2

18

6

San Juan

24

8

11

5

Total

120

64

38

18

En %

100%

53%

32%

15%

Fuente: Elaborado con relevamiento en las provincias y entrevistas a informantes calificados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

143

�De esta revisión resultó que sólo el 15% de las cooperativas que figuraban en el mencionado grupo de “registradas activas” fueron identificadas con alguna actividad de comercialización o de servicios desarrollada en forma regular. Más de la mitad había dejado de existir, y
un tercio conservaba alguna actividad como grupo (reuniones, desarrollo de proyectos, búsqueda de financiamiento, alguna actividad comercial aislada), pero muy lejos de haberse consolidado como empresas.
Aún en el caso de las cooperativas que se relevaron como activas, se trató en general de
experiencias de muy baja consolidación, con mínimo capital, más allá de los recursos financieros y asistencia técnica recibida de alguno de los programas con presencia en su territorio.
Asimismo, se confirmó que la enorme mayoría correspondía a grupos de productores de
tipo A, y algunos B.
Con posterioridad, se entrevistaron a 15 cooperativas de las provincias y grupos seleccionados, en base a una Guía de Entrevista cuidadosamente elaborada, la que figura en el Anexo
IX. Esta información fue complementada con bibliografía disponible sobre análisis de casos de
cooperativas de pequeños productores realizados en la última década, y entrevistas y debates
con informantes calificados del sector público y de las cooperativas.

•

Resultados del análisis

La conclusión general que surgió de las actividades mencionadas es que, si bien se identifican en el conjunto así delimitado algunas experiencias exitosas, estas cooperativas emergentes enfrentan muchas dificultades para consolidarse y lograr sustentabilidad.
Los factores que aparecieron vinculados positivamente a la evolución de estas “nuevas”
cooperativas fueron, principalmente:
•

El apoyo del sector público nacional y/o provincial en la financiación de inversiones en
condiciones blandas o a fondo perdido, y en la promoción de la formación de cooperativas; en términos de número de casos y monto de subsidios se destacan las acciones de la Subsecretaría de Agricultura Familiar y del Programa Manos a la Obra.

•

La existencia de otros subsidios o facilidades que pudieran aprovecharse, como los
que provienen de programas de municipios, programas de ONGs, acciones de algunas empresas.

•

La vinculación de la cooperativa con algún nicho de mercado dinámico (por ejemplo,
productos orgánicos o diferenciados).

•

La integración con una cooperativa de segundo grado que actúa de “tutora” o acompañante en la experiencia.

•

El compromiso de los dirigentes.

•

El nivel de instrucción y/o capacitación de los responsables.

•

La mayor difusión de las herramientas informáticas a través del mercado y de programas de los gobiernos.

•

La participación de los asociados en capacitación sobre cooperativas y sobre otros
temas de negocios e informática. (En Santiago del Estero existe una Licenciatura en

144

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cooperativismo y Mutualismo y una tecnicatura a distancia sobre cooperativismo; en
San Juan se identificaron capacitaciones en agroalimentos, etc).
En cuanto a las dificultades que enfrentan estas cooperativas, o que fueron la causa de la
desaparición de muchas de las formadas recientemente, se analizan a continuación, con
mayor detalle, ya que son la base de la formulación de estrategias y políticas que se realiza en
el capítulo V:

- Limitaciones en los recursos para la producción primaria y de modelos
para su integración asociativa.
Los integrantes de estas experiencias son productores que tienen, en general, un grave
déficit en la dotación de recursos para la actividad agropecuaria (tierra, implementos, mejoras,
capital de trabajo) y de calificación de la fuerza de trabajo. Sin solucionar este problema de base,
“tranqueras adentro”, la posibilidad de éxito de una experiencia asociativa es muy limitada.
Por la misma razón, la posibilidad de estos socios para aportar capital es mínima. En ciertos casos, la cuota es irrelevante. De esta forma, la sociedad que se forma tiene las mismas
carencias que sus socios y el alcance de sus acciones o emprendimientos es forzosamente
muy limitado. En el mismo sentido, es dificultoso concretar una escala mayor de producción
del conjunto, lo que daría base material de acción a la cooperativa.
Como agravante de dicha situación, como ya se ha señalado en los capítulos anteriores, la
mayor parte de la experiencia cooperativa está orientada a solucionar los problemas de acceso a los mercados de productos o de insumos, o a agregar valor a la producción, pero no a la
organización de la producción dentro de los predios (particulares o colectivos) de los asociados, o a la generación de puestos de trabajo extraprediales. En este punto, la experiencia es
mucho menor, con mínimo número de casos. Esto deriva en una “invisibilidad” de esta alternativa, que influye en: a) un menor grado de conceptualización en los ámbitos académicos, b)
marcos legales que ofrecen limitaciones, y c) deficiencias en los servicios de capacitación,
tanto específicamente cooperativos como vinculados al desarrollo rural y asociativismo.
Cualquiera de los modelos estatutarios hoy vigentes obliga a diferenciar el carácter de productor y el de trabajador, roles que en la agricultura familiar se confunden, en particular cuando
se trata de los productores más pequeños. Las estrategias asociativas de éstos están vinculadas
a mejorar la retribución a su trabajo (y a mejorar el resto de las condiciones y el medio ambiente
de trabajo), independientemente de si se realiza en sus pequeños predios particulares, en predios de otros asociados en el marco de una estrategia asociativa, en pequeños emprendimientos asociativos de carácter agroindustrial, u ofreciendo en forma asociada su trabajo.
A lo largo de las distintas entrevistas realizadas, surgió en forma persistente la desorientación de los productores a la hora de pensar la complementación de sus recursos particulares
(baja propensión de poner sus recursos en común por no estar en claro los temas de propiedad y distribución de ingresos; confusión respecto al papel de la cooperativa más allá de ser
un ámbito de colaboración y de construcción de relaciones de reciprocidad).
Esta carencia de modelos de gestión asociada para la producción constituye un limitante
serio, tanto en términos de iniciativas sustentables como en términos de su adecuado respaldo legal.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

145

�- Bajos ingresos familiares
El bajo ingreso de las familias integrantes de las iniciativas es resultado de la situación de
exclusión que las caracteriza. Este bajo ingreso impide su dedicación a las iniciativas de carácter asociativo y, en forma más general, dificulta dedicar fuerza de trabajo a actividades que
mejorarán sus ingresos en el mediano y largo plazo.
La necesidad de garantizar la alimentación y la cobertura de sus necesidades mínimas en
el día a día, obligan a estos productores/trabajadores a realizar actividades para terceros que
les garanticen su ingreso indispensable.
El productor, y su familia, deben salir a “hacer changas”, descuidando su producción y
dejando de lado los proyectos colectivos que procuran cambiar su situación de exclusión.

- Economía informal
Estrechamente vinculado con los dos puntos anteriores, el hecho de que la mayor parte
de los integrantes se encuentren sumergidos en la informalidad constituye una severa restricción para el éxito de una empresa que requiere su inserción en la economía formal.
Ello se traduce en que la propia cooperativa cae en la informalidad, con lo que comienza a
cargarse de deudas fiscales y de requerimientos de las distintas áreas de fiscalización que
exceden ampliamente su capacidad de respuesta.
En gran parte de los casos entrevistados ni siquiera estaban formalizadas las operaciones
entre los productores y su cooperativa, lo que conduce a registros contables muy débiles; esto
es, se reproducen las condiciones de informalidad de sus asociados hacia el interior de la organización.
Por otro lado, parte de las cooperativas operan en circuitos comerciales con un alto grado
de informalidad: horticultura, ganado menor, apicultura. No existe posibilidad de sostenerse en
forma competitiva como agente económico formal en un contexto de informalidad generalizada. Atarse a una organización formal termina constituyendo una deseconomía para sus integrantes.

- Carga administrativa
Cumplir con los requerimientos de la normativa cooperativa (ley de cooperativa y resoluciones de la autoridad de aplicación) y de la normativa fiscal, excede las posibilidades de gran parte
de las cooperativas emergentes para dar respuesta a productores en situación de exclusión.
Así, la obligación de entregar la documentación tanto en el órgano local provincial como en
la autoridad de aplicación nacional, con la consecuente doble fiscalización (con distintos criterios y tiempos administrativos); la cantidad de libros sociales y contables que se deben adquirir, rubricar y completar; las dificultades para la constitución de la cooperativa, cuyo trámite
necesariamente concluye en Buenos Aires; el incremento en los requisitos que deben cumplir
los balances e informes de auditoría (en particular, a partir de la aprobación de la Res. 247/09
del INAES) y la obligación de su transmisión electrónica; la obligación de presentar cuatro informes de auditorías anuales, etc.; todo ello sumado a la complejidad de las obligaciones fiscales
(se destacó en las entrevistas la presentación mensual de IVA, en organizaciones que muchas
veces no operan todos los meses), constituyen una carga que no resulta compatible con el
carácter de organizaciones emergentes en un contexto de exclusión social.

146

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�La carga administrativa es uno de los principales argumentos de las organizaciones de productores para no asumir la forma cooperativa. Tal es la gravedad del tema que, a lo largo de
entrevistas con productores y con técnicos vinculados a este tipo de cooperativas, se detectó
una fuerte coincidencia sobre la necesidad de explorar el diseño de nuevas formas jurídicas.

- Falta de un plan de negocios
Gran parte de las cooperativas relevadas habían sido constituidas para el eventual aprovechamiento de un recurso público. Es necesario subrayar la palabra eventual: no se trata de una
cooperativa promovida desde un programa de gobierno a los efectos de desarrollar un proyecto previamente formulado y evaluado, sino de una cooperativa que se constituye para estar en
condiciones de recibir una eventual ayuda, ya sea para desarrollar un proyecto de carácter cooperativo, o para ser simple vehículo de subsidios dirigidos a sus asociados, o incluso a terceros.
Algunas de estas cooperativas han sido promovidas desde organizaciones campesinas o
desde municipios para poder acceder a los recursos de distintos programas nacionales del
Ministerio de Desarrollo Social, Ministerio de Agricultura y Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social, entre otros.
Se relevaron casos de cooperativas que habían recibido ayudas de múltiples agencias de
gobierno (municipales, provinciales y nacionales) pero que carecían de un volumen de negocios que pudiera amortizar la estructura que administraban, así como de canales de comercialización adecuados.

- Falta de integración
Existe una diferencia sustancial entre las cooperativas que surgen dentro de un esquema
de integración intercooperativa, que garantiza determinada escala para su articulación con el
resto de la cadena de valor y una visión estratégica sobre el desarrollo del sistema cooperativo, y aquellas que se crean y se mantienen aisladas.
Como señalara uno de los promotores entrevistados, una pequeña cooperativa no integrada, aún cuando pueda sostenerse, sólo logra mejorar la organización de la oferta de su producción en beneficio de los eslabones más concentrados de la cadena de valor.
Sólo una organización con la escala suficiente puede garantizar la construcción de un sujeto colectivo en condiciones de cambiar las condiciones de competencia y negociación con el
conjunto de los actores que participan de la cadena de valor.
Sin embargo, como se señaló respecto a las cooperativas de primer grado, la falta de
modelos para dar cuenta de las características específicas de los productores en situación de
exclusión, también se presenta en las organizaciones de segundo grado. No se trata sólo de
promover la integración, es necesario definir el modelo de dicha integración, o, más precisamente, las alternativas que deben evaluarse al momento de diseñar una estrategia de integración. Nuevamente, faltan modelos y sistematización de experiencias que den cuenta de esta
necesidad.

- Falta de capacitación
En la mayoría de los casos relevados los asociados habían recibido capacitación sobre los
aspectos básicos de la normativa cooperativa: conocían el funcionamiento de los órganos
sociales, contaban con los libros sociales y los utilizaban correctamente, etc. Sin embargo, no
habían recibido capacitación en los aspectos prácticos, concretos y específicos de una coope-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

147

�rativa agropecuaria, en particular: organización de la cuenta corriente cooperativa, liquidación
de la producción de sus asociados, comercio de productos agropecuarios, obligaciones tributarias emergentes, etc.
Durante el relevamiento no se encontró ningún material de capacitación específico para
cooperativas agropecuarias; sólo se contaba con material de carácter general.
Otro punto especialmente señalado por los entrevistados es la falta de capacitación en
aspectos impositivos, la que llevó al incumplimiento de normas que no habrían tenido mayor
costo, o al no aprovechamiento de posibilidades que los habrían beneficiado. Volviendo al
punto anterior, este tema tiene mucha menor relevancia en aquellas cooperativas que cuentan
con asistencia técnica por parte de su organización de segundo grado.

IV.2.

Modelos de integración: las experiencias exitosas de FECOAGRO y
FECOPAM

Se analizarán a continuación dos experiencias exitosas de promoción pública de cooperativas como herramientas de inclusión de pequeños productores en situación de pobreza, que
se caracterizan por la centralidad que tiene la organización de segundo grado dentro de la
estrategia adoptada.
La primera de ellas es la Federación de Cooperativas Agropecuarias de San Juan, FECOAGRO, una organización constituida en 1992 al calor de las políticas de promoción de la Unidad
de Minifundio y, luego del Programa de Sistemas Cooperativos Agropecuarios del Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La segunda es la Federación de Productores de Alimentos de Misiones, FECOPAM, iniciativa promovida desde la Agencia para el Desarrollo de la Región Central de Misiones,
ARCentral43, constituida en el año 2009.
Ambas experiencias presentan grados de consolidación distintos: la primera de ellas lleva
más de dos décadas de historia, que se extienden a tres si se considera el inicio del programa
y de las primeras cooperativas de base, mientras que la segunda es una organización emergente, que está explorando caminos innovadores de organización y gestión.
Sin embargo ambas, con coincidencias y diferencias en los modelos adoptados para la
organización para pequeños productores agropecuarios, constituyen una buena base para analizar alternativas.
Los principales rasgos de FECOAGRO son los siguientes:
•

Su principal actividad es la producción de semillas hortícolas, aprovechando las condiciones agroecológicas de la provincia. El principal cliente es el Programa Pro Huerta,
del Ministerio de Desarrollo Social, al cual proveen de las colecciones de semillas para
sus beneficiarios, pequeñas huertas familiares o comunales.

•

Está integrada por 30 cooperativas de base, integradas a su vez por aproximadamente 650 familias de productores.

43 Entidad civil sin fines de lucro con forma jurídica de fundación, fundada en agosto de 2004, e integrada por el Gobierno de la
provincia de Misiones, 35 municipios, INTA, INTI, cámaras de comercio, universidades y otras organizaciones públicas y privadas
de la región.

148

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Las cooperativas de base en principio están organizadas con dos criterios distintos:
algunas son cooperativas de pequeños productores agropecuarios, otras son cooperativas de producción (de trabajo) que gestionan en forma colectiva una explotación
agropecuaria. Su principal actividad es la producción de semilla y el armado de las
colecciones, a las que se suman otros productos de menor importancia como aromáticas o miel; y las llamadas actividades agroindustriales (pequeña agroindustria de dulces, aceite, vinos regionales, tomate triturado, etc.).

•

La federación, a partir de la utilización de diferimientos impositivos, compró tierra para
sus cooperativas asociadas, que éstas pagan con un porcentaje de la producción. Ello
permitió que FECOAGRO sea una de las pocas experiencias que ha logrado insertar a
familias en situación de exclusión, sin tierra, en la actividad productiva en el marco de
un sistema cooperativo integrado.

•

Cuenta con un amplio sistema de promoción social, que incluye becas de estudio, provisión de material escolar, cobertura de salud, y vivienda rural (en este último caso,
financiado por FECOAGRO, pero pagado con la producción de la cooperativa de sus
destinatarios).

•

Su patrimonio más importante es la planta de semillas, donde se realizan las tareas de
acondicionamiento y distribución de éstas, así como la producción de plantines que
proveen a sus asociadas y a terceros.

Los principales rasgos de FECOPAM son los siguientes:
•

La federación nace integrada por 12 cooperativas de base, pero cuenta con un programa de trabajo para 20 más. El objetivo es la provisión de alimentos de la canasta
básica en el mercado local, a partir de la utilización de la red de comercio minorista
local.

•

La federación centraliza las actividades de comercialización, logística y desarrollo de la
marca Orembaé (”Lo nuestro”).

•

Las cooperativas de base industrializan la producción, con una escala adecuada, a los
efectos de contar con costos competitivos en el mercado minorista. Esto es, se trata
de producción con agregado de valor (no fresco) y dirigida a proveer a los almacenes
y pequeños supermercados locales.

Las experiencias de las dos Federaciones, en las variables más significativas, se comparan en la siguiente tabla.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

149

�Comparación de los modelos organizativos de FECOAGRO y FECOPAM
Variable

FECOAGRO

FECOPAM

Ambas experiencias parten de 1) un mercado previamente identificado y dimensionado, y 2) la
existencia de experiencia productiva en la zona respecto al producto.

Mercado

La actividad principal es la producción de semillas
hortícolas, que proveen al Programa Pro-Huerta.
Se trata de una producción tradicional y difundida
en San Juan, sobre la base de sus particulares
condiciones agroecológicas.

ARCentral desarrolla un relevamiento de la
cadena de distribución minorista en Posadas y
otras localidades del centro de Misiones, en base
a la cual identifica los productos y clientes a
desarrollar.

Ambas federaciones centralizan las actividades de comercialización, logística (depósito y transporte)
y desarrollo de marca.

Mercadeo

A partir de las colecciones de semillas hortícolas,
desarrolló la marca "La Huerta Familiar", que luego
identifica también al resto de sus productos
(dulces, vinos artesanales, quesos ovinos y
caprinos, especias, etc.).

ARCentral transfiere la propiedad de camiones e
infraestructura a la Federación, de manera que
ésta garantice el acceso equitativo a la logística
de comercialización por parte de las cooperativas
asociadas. Desarrolla la marca Orembaé, cuya
propiedad también es de la Federación, que
identifica a los productos con valor agregado de
las cooperativas de base.

En ambos casos la federación organiza la cadena de valor, esto es, determina los volúmenes de
producción, garantiza la comercialización, financia la inversión productiva y el capital de trabajo de las
asociadas.

Integración de
la cadena de
valor

Organización
del trabajo de la
Federación

FECOAGRO, junto con las actividades de
mercadeo, desarrolla también parte importante
del proceso productivo de la cadena de valor de
la semilla, en particular: provisión de plantines,
secado y acondicionamiento, y organización del
armado de las colecciones con fuerza de trabajo
de sus cooperativas asociadas.

El rol de la federación se centraliza en las actividades de mercado, asistencia técnica, financiamiento, etc., pero no participa en las actividades
de acondicionamiento o industrialización, que
son responsabilidad de las organizaciones de
base

Las actividades de la federación son llevadas a
cabo por un cuerpo de empleados en relación de
dependencia.

Si bien parte de sus actividades es desarrollada
por empleados (estrictamente algunos de ellos
empleados de ARCentral), parte importante es
articulada a través de cooperativas de trabajo:
cooperativas de profesionales (contadores,
abogados, ingenieros), de preventistas, y de
transportistas.

En ambos casos la organización de las cooperativas asociadas es de carácter autogestionario. Esto
es, las actividades son desarrolladas por los propios asociados, ya que un objetivo central es la
generación de puestos de trabajo.

Organización
del trabajo de
las cooperativas

150

Se trata de cooperativas de producción primaria,
comercialización e industrialización. Proveen
fuerza de trabajo para los emprendimientos de
FECOAGRO, en particular para el armado de las
colecciones.

Se trata de cooperativas de industrialización de
la producción de los asociados. La producción
primaria es desarrollada en forma autónoma por
cada productor que integra el sistema.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Variable

FECOAGRO

FECOPAM

De carácter tradicional, con bajo desarrollo de un sistema de información adecuado a su diversidad
productiva y territorial.

Sistema de
participación

Sistema de
capitalización

Articulación con
el Estado

•

En el caso de FECOAGRO, cuenta con fuertes
mecanismos de educación cooperativa y
formación de dirigentes.

Su reciente creación hace que aún no haya desarrollado experiencia relevante en este sentido.

De carácter tradicional, tanto a nivel de las cooperativas como de las federaciones. La mayor parte
del patrimonio se origina en transferencias del Estado y acumulación de excedentes (esto último en
particular FECOAGRO).

Desde su constitución cuenta con un acompañamiento técnico permanente y sustancial desde
el INTA.
Su principal cliente es el Ministerio de Desarrollo
Social, pero para ello debe ganar las periódicas
licitaciones. Ha recibido asistencia técnica y
financiera de parte de un nutrido conjunto de
agencias públicas del ámbito del desarrollo social
y productivo, y de los tres estamentos (municipal,
provincial y nacional).

El impulso y la concepción estratégica de la
iniciativa es de ARCentral, en el marco de otras
estrategias similares vinculadas a la producción
de stevia y al turismo rural, ambas articuladas a
través de sendas organizaciones de segundo
grado.
Toda la estrategia de inversiones para la
producción de alimentos con escala está
cimentada en el aprovechamiento de fondos de
promoción social y desarrollo rural.

Conclusiones

Se evalúa que ambas experiencias resultan conceptualmente sólidas y adecuadas al trabajo con pequeñas cooperativas integradas por pequeños productores, muchos de ellos en
situación de exclusión social, por lo que deberían ser consideradas como modelos orientativos
de una posible estrategia.
Las principales recomendaciones que surgen a partir de las dos experiencias analizadas
son las siguientes:

- Continuidad de la política pública
En ambos casos resulta determinante el accionar de una agencia pública en la concepción,
en la conducción estratégica inicial y en el acompañamiento técnico y financiero.
Ello no implica desestimar la participación de los productores, ni la búsqueda de la autonomía política y financiera como objetivos relevantes pero, dado el perfil del productor destinatario, es indispensable una fuerte y sostenida inversión de recursos públicos que, por otro
lado, se justifica como política de restitución de derechos para grupos sociales que han sido
excluidos de una inserción productiva que les posibilite condiciones dignas de vida
Sin embargo, esta articulación entre las cooperativas, como organizaciones democráticamente controladas por los asociados, y el Estado, en su carácter de promotor de derechos,
lejos está de ser simple.
El traslado de recursos a cooperativas emergentes tiene dos riesgos importantes: a) las
limitaciones en la capacidad de gestión de la nueva entidad, y b) el control de la cooperativa

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

151

�por un grupo, en detrimento de los intereses de un conjunto de asociados, o de terceros a los
que se les impide asociarse.
En el caso de FECOPAM la política es un traspaso gradual de la propiedad de los recursos
por parte de ARCentral, en la medida en que se consolida la capacidad de gestión de la organización y la efectiva participación de las cooperativas asociadas.
En el caso de FECOAGRO, si bien la propiedad de los recursos es de la federación, existe
una cogestión de hecho con los técnicos del INTA, cimentada en el profundo liderazgo de uno
de ellos.
Durante el trabajo de entrevistas realizadas en las tres provincias surgió repetidamente la
preocupación de los profesionales de la Subsecretaría de Agricultura Familiar respecto a la
debilidad de las instituciones emergentes y a la necesidad de que la agencia pública a cargo de
la intervención participe de alguna manera en la gestión de los recursos.
Una posibilidad, poco explorada, es la participación del Estado en el Consejo de
Administración de la cooperativa, en el marco de lo permitido por la Ley de Cooperativas en su
art. 19, con un Estatuto que así lo prevea y en condiciones establecidas en un régimen especial de carácter preferencial, que debería estar reglamentado desde la autoridad de aplicación.
Complementariamente, puede evaluarse que parte de las transferencias de recursos que se
realicen a la entidad se hagan en carácter de capital, que como todo capital es reembolsable
una vez que se retira el asociado.

- Autogestión
En ambos casos, la organización del trabajo en las cooperativas de base es autogestionaria. Son los propios asociados los que se hacen cargo de las actividades de producción primaria en sus predios particulares o de gestión colectiva (en el caso de FECOAGRO), de producción
industrial, de acondicionamiento, o de servicios a terceros, etc. Esto presenta varias aristas a
considerar.
En primer término, es necesario garantizar la participación democrática en la construcción
colectiva de las condiciones de trabajo44, de tal manera que la organización cooperativa no sea
vehículo de la precarización laboral.
En segundo lugar, es necesario que estas condiciones de trabajo tengan el suficiente respaldo legal para no tener conflictos con la fiscalización laboral.
Como tercer punto, es necesario que dicha autogestión contemple la diversidad de situaciones que implica la doble condición de trabajador y productor agropecuario. A modo de ejemplo, hacia el interior de las cooperativas de base de FECOAGRO se encuentran situaciones
como las siguientes:

44

•

Parcela de propiedad colectiva, que es trabajada por uno o dos de sus asociados (por
ejemplo, una hectárea de viñedo).

•

Parcela de propiedad privada donde trabaja un grupo familiar, que comercializa su producción por su cooperativa.

Duración de jornadas, licencias, monto de retribución al trabajo, etc.

152

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Parcela arrendada por la cooperativa, con recursos provistos por FECOAGRO, donde
trabaja un grupo de asociados a la cooperativa.

•

Parcela de propiedad colectiva, cuyo uso es distribuido entre los asociados para la producción de semillas, mientras que hay producciones que son compartidas (por ejemplo, cerdos para producción de lechones para autoconsumo o venta ocasional).

•

Asociados que realizan trabajos de armado de la colección de semillas para FECOAGRO.

•

Pequeñas agroindustrias de propiedad colectiva, donde trabaja un grupo de asociados,
con producción primaria de otros asociados o de terceros.

•

Pequeñas agroindustrias organizadas en los predios privados de asociados, con fuerza de trabajo provista por otros asociados.

Como puede observarse, es un conjunto diverso de situaciones, que deben ser contempladas por el modelo de organización y por el marco legal adoptado.

- Plan de negocios con orientación de mercado
En ambos casos, el proyecto se diseña a partir de la identificación de una oportunidad de
mercado accesible para producción que existe en la región. Ni se promueve la cooperativización si no hay mercado, ni se promueve una nueva producción sobre la que no hay oferta y
experiencia en el territorio.
Aquí aparecen dos alternativas, que resultan necesariamente de carácter complementario.
Una es el “compre estatal”. Es el caso de FECOAGRO, donde la demanda principal es la
demanda de semilla para los programas de promoción de horticultura familiar.
Este es un camino a explorar en cada territorio, aunque siempre es necesario garantizar la
escala adecuada a través de la organización federativa, tanto por los temas de volumen como
de logística y de requerimientos sanitarios.
La segunda alternativa es una alianza estratégica con los negocios minoristas de la localidad. En general, las experiencias de articulación con grandes cadenas de supermercados han
fracasado. La asimetría de poder de negociación resulta insalvable. Sin embargo, y ésta es la
principal apuesta de FECOPAM, aparece como viable una estrategia basada en un vínculo aceitado con el comercio minorista de pequeña escala, con costos competitivos a nivel mayorista,
cimentados en una adecuada escala, bajos costos financieros asociados a las políticas públicas de promoción y bajos costos laborales, producto del menor costo de oportunidad de los
asociados a las cooperativas.

- Centralización del control de la cadena de valor
En ambos casos el rol de la federación no se reduce a la concentración de la oferta de sus
asociados, sino que también centralizan la conducción estratégica y operativa de la cadena de
valor: es la organización de segundo grado la que decide qué se produce, cuánto se produce y
a quién se vende. Todos los aspectos de comercialización, logística y promoción están centralizados en la federación.
A esto se agregan servicios que resultan esenciales para las cooperativas, como el financiamiento de inversiones y capital de trabajo, el soporte contable y legal para las actividades

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

153

�administrativas, la asistencia técnica, así como la organización de servicios sociales en forma
centralizada.
Sin embargo, queda pendiente la necesidad de innovaciones legales que permitan: a) la
articulación de productores no cooperativizados (integrantes, por ejemplo, de alguna organización campesina) que quieran integrarse a la federación, para que ésta atienda sus necesidades, b) la posible absorción de cooperativas de base cuando las condiciones de escala así lo
requieren, y c) la revisión de los sistemas de participación para garantizar una adecuada representación de todos los actores.

IV.3.

Articulación de cooperativas consolidadas y cooperativas de pequeños
productores

En el punto anterior se han revisado experiencias de organizaciones cooperativas específicamente constituidas para mejorar la inserción de productores en situación de exclusión.
Alternativamente, la expansión de la cooperativización de los pequeños productores del
estrato inferior puede implementarse a partir de servicios de las cooperativas ya consolidadas
dirigidos específicamente a este segmento. Ejemplos de dichas estrategias se tienen en el
proyecto de aromáticas de La Agrícola Regional (Crespo), los proyectos de avicultura intensiva y horticultura de la Unión Agrícola de Avellaneda, las estrategias de La Riojana para los productores más pequeños, y los proyectos de dulces y encurtidos de la Cooperativa Jardín
América en la provincia de Misiones.
La principal ventaja de este tipo de iniciativas es aprovechar la capacidad ya instalada de
estas cooperativas, incluyendo infraestructura, recursos humanos y capital social.
Las posibilidades de éxito están directamente asociadas con los rasgos que asuma cada
uno de los componentes de la institucionalidad de la cooperativa que se trate:

Componente

Rasgos de interés para el desarrollo de proyectos con
productores en situación de exclusión

Organización de
los servicios

Experiencia en la gestión de servicios diversificados, que permitan el desarrollo de nuevas actividades y productos de interés para pequeñas explotaciones.
De carácter abierto, con bajos niveles de requisitos para el acceso a los servicios.
No necesariamente debe ser la misma cooperativa quien comercialice y quien provea los servicios
de asistencia técnica y provisión de insumos. Puede haber complementación entre una cooperativa
de provisión de insumos, con fuerte anclaje territorial, y una cooperativa de comercialización de
carácter regional o nacional, por ejemplo.

Organización
del trabajo

Recursos humanos profesionales, con una fuerte orientación y motivación dirigida al trabajo con los
productores de menores recursos.

Sistema de
participación

Área de educación cooperativa de importancia, con experiencias en actividades de promoción.
Experiencia en la organización de comisiones de productores por región o producto, que respalden
los procesos de diversificación, ampliación territorial y aumento de la heterogeneidad de la masa de
asociados.
Un sistema de información que permita un control efectivo del conjunto de los asociados sobre los
ingresos y costos de los nuevos asociados, a los efectos de minimizar conflictos y facilitar solicitud
de compensaciones al Estado.

154

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Componente

Rasgos de interés para el desarrollo de proyectos con
productores en situación de exclusión

Sistema de
capitalización

Si los productores serán nuevos socios, es necesario que el sistema de capitalización no requiera un
capital inicial de relevancia.

Modalidad de
articulación con
la cadena de
valor

Hacia adelante es necesario contar con estrategias de integración que permitan ganar escala para las
actividades de diversificación para pequeños productores.
Hacia atrás, se requiere la articulación con agencias que garanticen el acceso a tecnología apropiada.

Modalidad de
articulación con
el territorio

Densa red de relaciones interinstitucionales en el territorio y liderazgo sobre los productores de su
área de influencia.

Más allá de estos rasgos que facilitarían el trabajo de la cooperativa consolidada con nuevos productores en situación de exclusión, debe señalarse la necesidad de políticas públicas
que acompañen este proceso, teniendo en cuenta los mayores costos medios que implica la
atención de este tipo de productores (mayores costos de asistencia técnica, transporte, distribución), y la necesidad de superar resistencias asociadas a la cultura organizacional.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

155

�156

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�V. PROPUESTA DE ABORDAJE DE LA
PROBLEMÁTICA COOPERATIVA
V.1.

La problemática cooperativa

Los capítulos anteriores describieron el desempeño y la evolución de las cooperativas
agropecuarias, en sus aspectos económicos e institucionales. Quedó de manifiesto su importancia en la economía, su carácter de principal forma asociativa de los productores agropecuarios, el beneficio que brindan a sus asociados en diversas formas.
Al momento de considerar las estrategias para su fortalecimiento, es necesario focalizar
sobre las limitaciones que enfrentan para alcanzar sus objetivos, así como identificar aquellos
objetivos del Estado con relación al sector agropecuario, a las cadenas y a los productores, que
podrían encontrar en las cooperativas un instrumento adecuado para su logro.
Para el diseño de estrategias es necesario tener en cuenta que las cooperativas agropecuarias en la Argentina son muchas y forman un conjunto heterogéneo. A lo largo de estas
páginas se han señalado distintas experiencias de acuerdo a su origen histórico, actividades
que desarrollan, finalidad interna principal, tipo de asociados, etc.
A modo de breve repaso se destacan los siguientes conjuntos:
•

Cooperativas de comercialización de productos agrícolas que forman parte de lo que
se ha denominado en este trabajo como del “núcleo histórico” (constituidas con anterioridad al año 1955), y que representan el gran volumen de la actividad cooperativa.
Mayoritariamente de carácter abierto, con objetivos dirigidos a mejorar las condiciones de acceso al mercado, en particular de commodities. Han recorrido procesos de
“recentraje”, centralización, expansión territorial, profesionalización. Presentan limitaciones en los sistemas de capitalización y de participación, y habitualmente también
algún deterioro del capital social con que contaban para influir sobre la dinámica del
desarrollo de su territorio.

•

Cooperativas que cuentan con complejos agroindustriales importantes, emergentes
de estrategias de integración vertical de cooperativas del núcleo histórico (por ejemplo, lácteos), u organizadas en el marco de mercados que han tenido o tienen un nivel
importante de regulación pública (yerba mate), o que cuentan con una fuerte política
de subsidios (tabaco, FET), o emergentes de procesos de privatización que garantizaron una escala inicial determinante para su sostenimiento (vinos). Estas cooperativas
también han pasado por los procesos señalados (“recentraje”, centralización, profesionalización, expansión territorial), en general con mayor intensidad, a los que se

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

157

�agrega una mayor subordinación técnica de los productores respecto a sus cooperativas, y de éstas respecto a las organizaciones de grado superior. Frente al sustancial
aumento del ritmo de capitalización que requiere la innovación tecnológica y la globalización de los mercados, estas cooperativas han sufrido muy especialmente sus limitaciones para incorporar capital, en un entorno donde las cadenas de valor en que
están inmersas se van transnacionalizando.
•

Dentro del conjunto anterior se encuentra un grupo menor pero relevante de cooperativas agroindustriales con fuertes requisitos de integración de capital y compromiso
de entrega de la producción, que pagan precios superiores a los de mercado por su
producto, relativamente cerradas, con sistemas de capitalización en general innovadores. Son las cooperativas que se caracterizaron como “de agregado de valor”, cuya
finalidad interna principal es obtener beneficios generados en la cadena de industrialización y comercialización.

•

Cooperativas que han abandonado o reducido su participación en los mercados de
productos que requieren escala, centrando su estrategia en: a) la oferta de un variado
conjunto de servicios dirigidos a sus asociados (insumos, asistencia técnica, seguros,
salud, servicio de maquinaria, alimento balanceado, biodiesel para consumo de los
asociados, etc.), y/o b) la negociación de la producción de sus asociados ante otros
agentes de la cadena de valor. Son aquellas que se denominaron “de provisión de
insumos y/o de negociación”.

•

Pequeñas cooperativas de constitución relativamente reciente, creadas con la expectativa de incluirse en diversos programas públicos orientados a responder a las necesidades de los productores más pequeños, muchas veces en situación de exclusión
social. Presentan una importante tasa de fracasos originada en los problemas de escala, falta de plan de negocio y debilidad empresaria de su base social, aunque se registran algunas experiencias relativamente consolidadas a partir de estrategias de
integración y fuerte acompañamiento público.

Todas estas cooperativas constituyen la experiencia asociativa de carácter empresario más
relevante en el ámbito rural argentino, tanto en términos históricos como en términos de su
volumen económico y dinámica reciente. Sin embargo, a lo largo de este trabajo se han señalado debilidades que limitan su crecimiento, que pueden resumirse en los siguientes puntos:
•

Si bien existe una participación importante de las cooperativas en algunos productos
relevantes a nivel nacional (granos, lácteos) o regional (vinos, yerba, tabaco), aquella
es muy baja en el resto de las cadenas de valor, así como en las exportaciones, determinantes en la formación de los precios.

•

Los complejos agroindustriales controlados por cooperativas se limitan a los históricamente consolidados; la única incorporación reciente fue en el sector vitivinícola, a partir de la privatización del grupo GIOL. En general, se verifica una participación marginal
en la agroindustria, y una dinámica relativamente estancada respecto al resto de la
economía.

•

Es muy bajo el nivel de cooperativización de los productores más pequeños, en particular en las zonas extrapampeanas.

Las limitaciones que enfrentan las cooperativas para recorrer un camino de expansión y
consolidación son de distinto tipo, y atraviesan en forma diversa a los distintos conjuntos. La

158

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�investigación realizada y presentada en los capítulos precedentes permite identificar las
siguientes:
Financiamiento. Las cooperativas tienen las limitaciones propias de las pequeñas y
medianas empresas para acceder a financiamiento, a las que se suman las emergentes de su
propia naturaleza jurídica. Se trata de empresas de capital variable, cuyo objetivo no es la retribución a dicho capital, sino el acceso a los servicios por parte de sus asociados usuarios. Esto
se traduce en sistemas de capitalización débiles, poco previsibles, con baja predisposición a la
integración de capital, y dificultades para acceder al sistema bancario. En el Capítulo III se ha
dado cuenta de estos aspectos y de las estrategias más relevantes frente al tema, y en el
Capítulo II de las propuestas legales en discusión.
Integración. Si bien la integración es parte de los principios del cooperativismo, todavía
existen deudas importantes en este sentido. Al respecto, importa señalar la falta de modelos
adecuados de integración, por ejemplo:
•

El proceso de centralización (Ver III.5.1), requiere de estructuras mixtas, donde la organización pueda adquirir rasgos de cooperativa de primer grado o de segundo, de acuerdo a sus necesidades o preferencias en cada territorio o sector. En el punto II.2.2 se
discutieron alternativas legales al respecto.

•

Los procesos de integración, en el caso de productores en situación de exclusión
social, requieren de un acompañamiento muy cercano de parte de las agencias públicas, lo que no ha ocurrido hasta el presente. Aquí se abre la posibilidad no desarrollada de participación del Estado en las estructuras de integración, en el marco del Art.
19 de la Ley de Cooperativas.

•

Cuando se organizan pequeñas cooperativas de pequeños productores, resulta indispensable su integración a los efectos de lograr escala para participar en los mercados
mayoristas. Frente a ello hay muy poca experiencia y sistematización de modelos de
negocio adecuados, donde quede claro el papel de la federación en términos de gestión empresarial. En el Cap. IV se revisaron algunas experiencias que es necesario profundizar y sistematizar.

Sistemas de participación. Los sistemas de participación son actualmente débiles para
enfrentar los procesos de expansión territorial, centralización y profesionalización, lo que afecta el crecimiento y consolidación de un número importante de grandes cooperativas.
Modelos de cooperativas de producción asociada. Cuando el objetivo de la cooperativa es modificar las condiciones de producción de los asociados, no existen modelos de organización adecuados, que den cuentan del doble carácter de productores y trabajadores de sus
asociados (ni marco legal que les otorgue respaldo). En el punto II.2.4 se anticiparon elementos de un modelo de “cooperativas agropecuarias de producción asociada”; éste podría integrar elementos de los distintos tipos ideales que se describieron en el punto III.5.2.
Carga administrativa. En los casos de cooperativas pequeñas, la carga administrativa
para el cumplimiento de las normas establecidas por la autoridad de aplicación de la Ley de
Cooperativas resulta gravosa. A esto se agrega la doble fiscalización de la que son objeto
(INAES y órganos locales competentes).
Mercados. Existen limitaciones para la identificación y/o desarrollo de mercados apropiados para los productores de menor escala, que puedan ser aprovechados por sus organizacio-

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

159

�nes cooperativas, en particular: a) Faltan redes y logística para la comercialización de productos de valor agregado en el comercio minorista local, b) es escaso el desarrollo y regulación de
mercados hortícolas locales, c) no se utilizan mecanismos de “compre estatal” o de “compras
públicas” como herramientas de promoción de la agricultura familiar, d) existen dificultades
para el desarrollo y acceso a mercados de productos diferenciados (comercio justo, procedencia de origen, ecológicos, etc.).
Economía informal. La economía informal es una limitación severa a la expansión de las
cooperativas. Ello incluye dos situaciones: a) pequeños productores en situación de exclusión
social que no pueden o no desean afrontar los costos de la formalización que requiere el funcionamiento regular de su cooperativa, y b) cooperativas que sufren la competencia desleal de
agentes económicos informales.
Marco institucional de negociación colectiva. La concentración de la actividad agroindustrial debilita la capacidad de negociación de los productores, en particular de los más
pequeños. Si a esto se suma la dificultad de las cooperativas para financiar la integración de
las actividades industriales, el resultado es la baja presencia cooperativa, o su subordinación a
los eslabones más concentrados. Frente a ello, no existe un marco regulatorio adecuado que
enmarque procesos de negociación colectiva de condiciones de calidad y precio. Al respecto,
en el punto III.5.1 se comentó la experiencia de las cooperativas de negociación.
Capital social. Como se señaló en el mismo punto, el incremento en la escala, la dispersión territorial, el “recentraje”, la profesionalización de la gestión, la prevalencia del cálculo
económico por sobre los criterios mutualistas, la pérdida de elementos simbólicos como instalaciones o razones sociales vinculadas a la historia local, la pérdida de la centralidad de la cooperativa como lugar de encuentro social debido al desarrollo de otras instituciones, redes
sociales y medios de comunicación, la creciente urbanización de la población –y sus cambios
en pautas de consumo y estilo de vida–, son todos elementos que han deteriorado el capital
social con que contaba la cooperativa para influir sobre la dinámica del desarrollo de su territorio. A esto se suman las centenas de fracasos en los últimos años, originados en distintas causas externas e internas, que pudieron dar lugar, en muchos casos, a una percepción negativa
de las cooperativas como una herramienta eficaz para modificar la situación en el medio rural.
Capacitación. No existe una oferta de capacitación específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias. Ejemplo de ello es la falta de un manual de organización y gestión de
este tipo de cooperativas como herramienta de capacitación de las agencias públicas de promoción cooperativa. La capacitación habitual es de carácter formal (estatuto, órganos sociales,
libros, etc.) y general (no cubre los aspectos específicos que caracterizan la organización de los
servicios, sistemas de capitalización, registros específicos).
Información e investigación. No se dispone de información sistematizada sobre la participación cooperativa en los distintos mercados, ni herramientas para el seguimiento de su
situación económica. Tampoco existen líneas de investigación relevantes respecto a los elementos específicos de las cooperativas agropecuarias, que puedan nutrir el diseño de políticas
y de estrategias empresarias.
Política sectorial. No existe en el Estado una agencia pública que asuma la responsabilidad de diseño y gestión de políticas de promoción del cooperativismo agropecuario, en el
marco de las políticas dirigidas al sector agropecuario.

160

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�V.2.

Hacia una estrategia para el fortalecimiento cooperativo

Las cooperativas agropecuarias pueden crecer y fortalecerse en beneficio de sus asociados y para acrecentar el capital social de los territorios en que están insertas. Sus valores básicos de igualdad, solidaridad y democracia son relevantes y absolutamente consistentes con
una visión del sector agropecuario y agroalimentario argentino competitivo, inclusivo y sustentable. Para ello se requieren estrategias, políticas y acciones conducentes.
A continuación, se presentan las recomendaciones que surgen del estudio realizado y sus
conclusiones. Las mismas tienen sólo un carácter propositivo. La mención de organismos
públicos a los que se propone como ejecutores de estas propuestas es de exclusiva responsabilidad de los autores y no implica ninguna opinión o acuerdo de tales organismos o autoridades.

El aporte de las cooperativas a los objetivos de la política agropecuaria general
En el marco de los lineamientos actuales de la política agropecuaria, expresados en el Plan
Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial del MAGyP y otros cuerpos de enunciación de las
políticas, como los Planes Estratégicos del INTA, del SENASA y otros organismos vinculados
al área, se pueden identificar tres objetivos a los cuales las cooperativas pueden hacer un aporte significativo:
Mejorar las condiciones de mercado de productos e insumos. El carácter democrático y
abierto de las cooperativas las constituye en herramientas idóneas para recrear las condiciones competitivas de los mercados de productos y de insumos. Ello requiere ampliar su participación y dotarlas de instrumentos para mejorar sus condiciones de negociación con el resto
de la cadena de valor.
Agregado de valor a la producción primaria en el territorio. Las cooperativas presentan al
menos tres ventajas respecto a otras formas empresarias: a) el control democrático de la actividad agroindustrial por parte de sus proveedores de materia prima evita someterse a eventuales posiciones dominantes, b) el excedente económico es apropiado y aplicado en el
territorio, en tanto sus propietarios/usuarios están localizados en éste y c) son organizaciones
enraizadas en su territorio en tanto no pueden ser transformadas en sociedades de capital y
vendidas a agentes extraterritoriales, y su relocalización estaría en contra de los intereses
directos de sus proveedores y propietarios.
Mejorar la inclusión de los pequeños productores. Las cooperativas presentan ventajas
frente a organizaciones alternativas, para la inserción de los pequeños productores en situación de exclusión: a) las cooperativas facilitan la transferencia de recursos públicos al conjunto de los beneficiarios de políticas de inclusión; b) los recursos públicos que pasan a formar
parte del patrimonio de la cooperativa son destinados a una reserva irrepartible, razón por la
cual dicho patrimonio no puede ser distribuido entre los asociados en forma particular; c) el
carácter democrático de su estructura es apropiado para el desarrollo de estrategias de carácter solidario y fundamento mutualista.

La estrategia
El objetivo general de este trabajo fue definido como “contribuir a identificar estrategias
conducentes a fortalecer la actividad cooperativa y asociativa en general, como alternativa sustentable de aumento de escala y de prestación de servicios para los agricultores familiares del

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

161

�país, a fin de facilitar su articulación con los mercados de productos e insumos agropecuarios
y de crédito, con el propósito último de mejorar el nivel y calidad de la vida de las familias rurales y aumentar su peso en la economía agropecuaria y en la dinámica social”.
La estrategia para lograrlo debería pasar, de acuerdo al diagnóstico realizado, por mejorar
las condiciones en que actúan las cooperativas –en lo relativo a legislación, financiamiento,
gestión y articulación– y por fortalecer las capacidades de los actuales y potenciales miembros
de las cooperativas y de los equipos técnicos de los organismos públicos involucrados. Dicha
estrategia debería ser apta para abordar la diversidad de situaciones que presentan las cooperativas, dependiendo del perfil de sus asociados, de su finalidad económica interna y de la conformación específica que ha adquirido su institucionalidad, tal como se vio en los distintos
grupos de cooperativas que se han identificado a lo largo de este estudio.
Así, los instrumentos y herramientas que se propongan tendrían características específicas según el perfil institucional de la cooperativa y sus asociados. Por ejemplo, las acciones de
capacitación deberán estar específicamente destinadas a las cooperativas agropecuarias,
incluyendo distintos contenidos de acuerdo a su desarrollo institucional y al perfil de sus asociados. O bien, las herramientas de financiamiento formarán parte de planes de producción
programada para los casos de las iniciativas de cooperativas consolidadas respecto a productores en situación de exclusión, o de programas de reestructuración empresaria cuando se
trate de cooperativas tradicionales en situación de crisis.
En los temas legales es evidente la necesidad de diferenciar contenidos, ya que las problemáticas típicas de los cooperativas emergentes (simplificación administrativa, secciones de
trabajo), están muy alejadas de las preocupaciones de las cooperativas tradicionales consolidadas o de las cooperativas de agregado de valor (fondos rotativos de consolidación, cuotas
sociales con derechos de entrega, operaciones con terceros no asociados, etc.).
Cuando se trate de desarrollar herramientas dirigidas a mejorar la inserción de las cooperativas en las cadenas de valor, las respuestas serán diferentes para las integradas por pequeños productores de alimentos para el consumo en fresco (mercados cooperativos), por
pequeños productores que deben enfrentar condiciones de negociación asimétricas con la
industria procesadora (cooperativas de negociación), o cuando se trate de grandes cooperativas integradas cuya principal necesidad será el acceso a fuentes de financiamiento para
ampliar su capacidad de acopio o de procesamiento.
A continuación, se proponen siete componentes principales de la estrategia de fortalecimiento y expansión de las cooperativas agropecuarias; los dos primeros estarían dirigidos a los
productores más pequeños, incluyendo aquellos en situación de exclusión, y los siguientes
atendiendo al conjunto de las cooperativas pero sin perder de vista su diversidad institucional:
1. fortalecer las capacidades y recursos financieros y de gestión de los pequeños productores para integrar sociedades cooperativas sustentables, a través de acciones
conjuntas con federaciones y cooperativas consolidadas y destinando recursos públicos para subsidios de algunos componentes;
2. Mejorar las capacidades de pequeños productores y agricultores familiares para la
negociación colectiva en las cadenas agroindustriales concentradas y en los mercados
de productos frescos y artesanales;
3. contar con un marco legal adecuado a las nuevas situaciones que enfrentan las cooperativas y a las particularidades de inserción de los pequeños productores;

162

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�4. fortalecer la capacidad de identificación, de formulación de proyectos y de acceso al
financiamiento por parte de las cooperativas consolidadas o en proceso de consolidación;
5. fortalecer las capacidades de productores, asociados, técnicos, facilitadores y funcionarios del área cooperativa;
6. generar, con carácter permanente, información, análisis y estudios sobre cooperativas
agropecuarias que permitan la formulación, seguimiento y evaluación de políticas, programas y proyectos;
7. contar con una institucionalidad específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias, que permita la formulación y ejecución de políticas, programas y proyectos, y
la articulación de los componentes de la estrategia.

Componentes e instrumentos
Componente 1. Fortalecer las capacidades y recursos financieros y de gestión de
los pequeños productores para integrar sociedades cooperativas sustentables, a través
de acciones conjuntas con federaciones y cooperativas consolidadas y destinando recursos públicos para subsidios de algunos componentes.
El bajo nivel de cooperativización de los productores de menor tamaño, la elevada tasa de
fracaso de las cooperativas emergentes con esta base societaria, la falta de recursos de estos
productores para desarrollar la actividad primaria y el escaso ingreso familiar derivado de la
baja productividad de su trabajo, requieren de políticas específicamente dirigidas a la inclusión
productiva de pequeños productores familiares a través de la herramienta cooperativa.
Al respecto se plantean tres líneas de acción:

•

Planes de producción programada con cooperativas consolidadas

Como resultado del incremento en la escala de producción en la actividad primaria, muchos
productores se ven marginados de las actividades tradicionales. Ello requiere su reconversión/diversificación hacia actividades de mano de obra intensiva (horticultura, avicultura, apicultura, frutas finas, producción ecológica, etc.).
Las cooperativas consolidadas (incluyendo las tradicionales, de valor agregado y de provisión de servicios) pueden ser un vehículo adecuado para proveer los servicios que requieren
estas actividades, en especial, asistencia técnica y comercialización. Sin embargo tienen limitantes para el desarrollo de estas estrategias, en particular: a) incremento en los costos medios
al atender a los productores más pequeños, b) dificultades en la gestión derivadas del proceso de diversificación, c) falta de conocimiento sobre mercados y tecnologías de productos viables para pequeñas explotaciones, y d) resistencias culturales para la incorporación de
productores que son ajenos a la trayectoria previa de la cooperativa.
La propuesta implica un esfuerzo financiero del sector público para apoyar la formulación
e implementación de un Programa de Planes de Producción Programada (PPP), que tendrían
como objetivo la creación o ampliación de servicios de cooperativas consolidadas dirigidos a
proyectos de mano de obra intensivos de pequeños productores.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

163

�Dicho programa se organizaría con los siguientes criterios:
a) Subsidiaría el diseño de Planes de Producción Programada (PPP) en cada una de las
cooperativas consolidadas que se sumaran a la iniciativa, cubriendo los gastos incurridos en las tareas de identificación de mercado, identificación y organización de los
productores beneficiarios, requisitos técnicos de producción, etc.
b) El plan de la cooperativa asignaría a cada productor un cupo de producción cuya comercialización estaría garantizada por la cooperativa organizadora.
c) Con el propósito de minimizar riesgos, el cupo de producción sería creciente, a medida que se consolidara la línea de negocio.
d) Los beneficiarios serían asociados de la cooperativa o de otra cooperativa emergente
que co-ejecutaría el programa.
e) El programa financiaría con recursos propios o articulados con otros programas públicos el capital requerido por la cooperativa para la implementación del proyecto (instalaciones, equipos, capital de trabajo).
f)

El programa subsidiaría los costos de asistencia técnica a los productores, y/o articularía con servicios de asistencia técnica públicos existentes en el territorio.

g) Subsidiaría las instalaciones o equipos que requieran los productores en situación de
exclusión social.
h) Los PPP podrían incluir productores de mayor tamaño, siempre que éstos tengan fondos propios o provenientes de otros programas.
i)

•

Los productores en situación de exclusión social recibirían un ingreso mensual que les
permitiera su sostenimiento familiar y dedicación al programa.

Proyectos de agregado de valor con escala para la inclusión

El objetivo de incluir a los pequeños productores en iniciativas de agregado de valor requiere una escala mínima de proyectos. Ésta podría lograrse a través de mecanismos coordinados
por federaciones cooperativas, con apoyo de fondos públicos. Estos proyectos se instrumentarían siguiendo las siguientes pautas:
a) Se implementarían en forma exclusiva a través de federaciones integradas por cooperativas mayoritariamente constituidas por pequeños productores.
b) La federación tendría bajo su responsabilidad el diseño del plan de negocio, la asistencia técnica y financiamiento a los proyectos de las cooperativas de primer grado
incluidas en el Programa, el diseño, propiedad y control de la marca, la propiedad y
administración de los recursos de logística (camiones, depósitos mayoristas), la asistencia legal y contable a las cooperativas .
c) Para todo lo anterior contaría con un fuerte acompañamiento del Programa por parte
del Estado, que garantizaría el financiamiento de sus inversiones iniciales y costos
operativos hasta su consolidación.
d) En función del volumen de recursos implicados por el Estado, la agencia pública participante sería socia de la federación, y contaría con representación en el Consejo de

164

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Administración, situación que debería ser contemplada por su estatuto, en el marco
del Art. 19 de la Ley de Cooperativas. En estos casos, el aporte económico del Estado
podría considerarse en carácter de subsidio (por lo que integraría las reservas de la
cooperativa), o en carácter de capital (cuyo reembolso podría exigirse frente a determinadas condiciones).
e) La federación podría contemplar la asociación de productores independientes, para lo
cual podría prever una integración de carácter mixto.
f)

Los proyectos de agregado de valor de cada cooperativa deberían contar con la escala adecuada para tener costos competitivos a nivel de mayoristas.

g) Los proyectos serían formulados y evaluados por la Federación con el acompañamiento del Estado. Se priorizarían aquellos vinculados con la producción primaria existente en el territorio, y dirigidos a sustituir producción extraterritorial.
h) Se priorizaría el trabajo con cooperativas de primer grado preexistentes al programa.
i)

El programa subsidiaría la formación de capital de las cooperativas de primer grado
para su proyecto. Se buscaría la fidelización de estas cooperativas con la federación a
partir de la firma de contratos de entrega, y el control de la federación sobre la logística y la marca.

j)

Debido a que las cooperativas serían relativamente pequeñas, resulta indispensable
complementar este programa con iniciativas que simplifiquen su administración.

h) Las cooperativas deberían poder organizarse como cooperativas agropecuarias, pero
contar con secciones de trabajo, para lo cual se requeriría un modelo de estatuto que
así lo permita. Esto permitiría utilizar el uso de fuerza de trabajo familiar (objetivo central del programa) en el marco de condiciones de trabajo colectivamente determinadas
por reglamentos que garanticen condiciones mínimas.
l)

El programa subsidiaría los equipos e instalaciones requeridos por los productores en
situación de exclusión que participen del proyecto. Dichos equipos permanecerían
como propiedad de la cooperativa a los efectos de garantizar la fidelización.

m) En el caso de productores en situación de exclusión social, como parte del Programa,
recibirían un ingreso mensual que les permitiese su sostenimiento familiar y dedicación al mismo.
n) El programa podría trabajar con productores de mayor tamaño, para lo cual éstos
deberían contar con líneas de financiamiento de otros orígenes.
o) El programa requeriría ser articulado con el INAES a los efectos de garantizar los modelos estatutarios necesarios, simplificación administrativa, y circuito rápido de constitución de las federaciones y de las posibles modificaciones estatutarias necesarias.

•

Red de asistencia a cooperativas emergentes

La alta tasa de nacimiento y de fracaso de cooperativas agropecuarias muestra que es
conveniente tener un mecanismo que permita la identificación y asistencia de grupos precooperativos y cooperativas de constitución reciente, para apoyar en el proceso de constitución y
reducir el número de fracasos.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

165

�Para ello, se propone la organización de una Red de Asistencia a Cooperativas Emergentes,
con las siguientes pautas:
a) La identificación de las cooperativas emergentes y grupos precooperativos se realizaría a través de una red institucional integrada por el INAES y el conjunto de órganos
locales competentes provinciales (Ley 20.337), FONAF, INTA, agencias provinciales
de desarrollo rural, federaciones de cooperativas, etc.
b) Se ofrecería a los grupos y cooperativas identificadas un programa de capacitación
(ver componente 5).
c) Se orientaría a los grupos y cooperativas a articularse con el resto de las iniciativas y
programas dirigidos a cooperativas agropecuarias, para lo cual la unidad debería contar con información sistematizada al respecto.
d) En los casos donde fuera necesario, en particular cuando se trata de productores en
situación de exclusión, podría subsidiarse la contratación de tutores vinculados a cooperativas consolidadas o a Federaciones con proyectos de agregado de valor para la
inclusión.
Componente 2. Mejorar las capacidades de pequeños productores y agricultores
familiares para la negociación colectiva en las cadenas agroindustriales concentradas y
en los mercados de productos frescos y artesanales.
Mejorar las condiciones de los mercados requiere la expansión de las organizaciones cooperativas y, habitualmente, la integración por parte de éstas de actividades de comercialización
e industrialización. Sin embargo, como se ha visto en el diagnóstico, esta estrategia tiene sus
limitaciones en el marco de cadenas de valor con actores consolidados y fuertemente concentrados, con altos requerimientos de capitalización. Frente a ello es necesario el diseño de
estrategias asociativas alternativas, complementarias a la expansión cooperativa, que mejoren
el poder de negociación de los pequeños productores. En dicho sentido surgen dos líneas de
acción, la primera de ellas vinculada a las cadenas de carácter agroindustrial, y la segunda a los
mercados de productos en fresco o de carácter artesanal.

•

Negociación cooperativa

Como se analizó en III.5.2, es necesario el diseño de un marco normativo que promueva
espacios de negociación colectiva de los productores proveedores con su agroindustria.
En particular, la organización de asociaciones, que eventualmente pueden ser cooperativas, que tengan como estrategia la negociación colectiva de las condiciones de calidad y precio, acompañada con un marco normativo que impida comportamientos especulativos por
parte de los agentes más concentrados (por ejemplo, prohibir el ofrecimiento de condiciones
de precio superiores a los acordados en el marco de la negociación colectiva).
El hecho de que estas organizaciones de representación de los productores sean cooperativas permitiría el desarrollo de actividades complementarias (desarrollo de otros servicios a
los asociados, como provisión de insumos) y, eventualmente, la operatoria en el mercado a través de la implementación de stocks de intervención.

166

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�•

Mercados cooperativos

La Ley N° 19.227, de fomento de creación de mercados de concentración de alimentos,
ha tenido un éxito parcial en términos de garantizar la formación de “precios justos y orientativos” para la producción. Dada la relevancia de los pequeños productores en la actividad frutihortícola, resulta de particular interés garantizar la transparencia de estos espacios, y el
acceso a los mismos en condiciones competitivas por los agricultores de menor tamaño. En
dicho sentido, desde las políticas de promoción cooperativa, es necesario el desarrollo de tres
líneas de acción:
a) Garantizar la participación de los pequeños productores y sus organizaciones en la
administración de los mercados.
b) Organizar la presencia de los mismos, a través de cooperativas, de manera que logren
escala y variedad de producción.
c) Organizar nuevos mercados de naturaleza cooperativa, donde el consejo de administración sólo esté integrado por oferentes de los productos locales.
Será crucial al respecto reducir el grado de informalidad de la actividad, atendiendo en particular la problemática impositiva y previsional de los productores más pequeños.
Componente 3. Contar con un marco legal adecuado a las nuevas situaciones que
enfrentan las cooperativas y a las particularidades de inserción de los pequeños productores.
De acuerdo a lo analizado en las secciones anteriores, los requerimientos de las cooperativas agropecuarias frente a las actuales pautas de funcionamiento de las cadenas de valor de
base agropecuaria y a las nuevas necesidades de los productores requieren innovaciones en
la normativa específica (Ley de Cooperativas y Resoluciones del INAES).
Algunos aspectos principales a modificar –que fueron tratados con mayor detalle en el
Cap.II– son los siguientes:
Capital. Las iniciativas legales para mejorar los sistemas de capitalización y ampliar la diversidad de alternativas posibles son, entre otras: autorización de reservas facultativas, autorización para el establecimiento de capitales mínimos, autorización de emisión de capital accionario,
autorización para ampliar la posibilidad de reglamentos de reembolsos de cuotas sociales.
Vinculado al mismo tema está la posibilidad de emitir cuotas sociales con derechos de
entrega, transferibles a precio de mercado (cooperativas de nueva generación), para lo que es
necesaria la autorización de cooperativas de asociación limitada.
Propuestas menos radicales, que pueden ser instrumentadas sin modificar la ley de cooperativas son las siguientes: modificación de la normativa de títulos de capitalización cooperativa, de manera que den mejor sustento a la implementación de fondos rotativos de
consolidación; aprobación de reglamentos y/o estatutos tipos que contemplen sistemas alternativos de capitalización proporcional.
Integración. Autorización para la creación de cooperativas mixtas, con asociados productores y asociadas cooperativas, que permitan sistemas de representación apropiados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

167

�Aprobación de modelos de estatutos y reglamentos para estructuras federativas apropiadas para negocios de pequeños productores.
Operaciones con terceros. Es necesario adecuar la normativa de operaciones con terceros a la nueva realidad de las empresas cooperativas del sector. En particular, facilitar el vínculo comercial con productores que no desean asumir obligaciones importantes de capitalización
y entrega de la producción.
Simplificación administrativa. Simplificación de los requisitos administrativos de productores en situación de exclusión, en particular: instrumentación del Art. 81 de la ley respecto a auditoría, reducción de los requisitos de libros sociales, unificación de las acciones de
fiscalización en el órgano local competente.
Modificación de la Resolución Técnica 24 de la Federación Argentina de Consejos
Profesionales de Ciencias Económicas y su correspondiente Res. 724 del INAES, a los efectos de aprobar modelos de balances simplificados.
Cooperativas agropecuarias de producción asociada. Aprobación de modelos de estatutos de cooperativas agropecuarias que contemplen la existencia de una sección de trabajo
para sus asociados productores o familiares. Estas cooperativas tendrían por objeto:
•

Proveer servicios a la producción primaria de sus asociados, se realice ésta en forma
individual o cooperativa: comercialización, provisión de insumos, servicios de acopio,
maquinaria, etc. (servicios cooperativos).

•

Gestionar emprendimientos de producción primaria o agroindustrial a partir del uso
asociativo de los recursos de sus asociados: fuerza de trabajo familiar, tierra, maquinarias (gestión asociada de la producción).

•

Ofrecer servicios a terceros a partir del uso asociativo de los recursos de sus asociados (cosecha, empaque, siembra, etc.).

Deberían contar con reglamentos internos que establezcan:
•

Las condiciones y medio ambiente de trabajo para los casos de gestión asociada de la
producción y de servicios a terceros.

•

Las condiciones de acceso a los servicios cooperativos (comercialización, servicio de
maquinarias, provisión de insumos).

•

La retribución de los recursos aportados por los productores para la producción asociada, para la implementación de los servicios cooperativos o para brindar servicios a
terceros (incluyendo tierra, mejoras, implementos y trabajo).

Componente 4. Fortalecer la capacidad de identificación, formulación de proyectos
y de acceso al financiamiento por parte de las cooperativas consolidadas o en proceso
de consolidación.
Para el fortalecimiento y expansión de las cooperativas agropecuarias, en sus diversos
tipos, es necesario generar acciones que vayan más allá del mero control jurídico-administrativo establecido por el marco legal, y generar un activo proceso de identificación, formulación y
financiamiento de proyectos.

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�El desafío es complejo, ya que la diversidad de necesidades requiere diversidad de respuestas, compartidas con otros sectores y actores. Es necesario un trabajo de identificación y
formulación de proyectos que respondan a las necesidades específicas de las cooperativas.
Por otra parte, existe una oferta de financiamiento en el sistema financiero, que puede ser
aprovechada por las cooperativas si cuentan con proyectos rentables y sustentables.
Según el esquema institucional que finalmente se defina para las cooperativas agropecuarias, sería recomendable contar con una Unidad de Proyectos para la Expansión Cooperativa,
que tenga aceitados vínculos con las distintas fuentes de financiamiento y profundos conocimientos sobre organización y gestión cooperativa, con capacidad operativa para trabajar con
las entidades cooperativas consolidadas, y que cumpla las siguientes funciones:
•

Facilitar el acceso al financiamiento de las distintas fuentes existentes en el sistema
financiero y programas de gobierno.

•

Asistir técnicamente en el diseño del los proyectos, a partir de la sistematización de
modelos de organización y gestión adecuados para proyectos cooperativos.

•

Difundir experiencias innovadoras que puedan ser replicadas por otras organizaciones.

•

Asistir a las entidades financieras para que sus productos se adapten a las necesidades de las cooperativas.

•

Promover la implementación de sistemas de capitalización sólidos que faciliten el
financiamiento de terceros.

•

En la medida que logre su reconocimiento técnico por parte de los organismos financieros, la unidad podrá asistir y evaluar proyectos de reestructuración empresaria que fueran condición necesaria para el acceso al financiamiento de carácter promocional y/o con
menores requisitos de garantías, para cooperativas tradicionales en situación de crisis

Componente 5. Fortalecer las capacidades de productores, técnicos, facilitadores y
funcionarios del área cooperativa.
Los desafíos que plantean las transformaciones de cadenas de valor de base agropecuaria y el marco económico en que se desarrollan, así como los nuevos requerimientos de los
productores, exigen a las cooperativas capacidades institucionales sobre las cuales no hay una
oferta adecuada de capacitación.
Se entiende que un programa de capacitación cooperativa agropecuaria debería abarcar
los siguientes contenidos, variando según el grado de consolidación de la entidad
Para las cooperativas emergentes y grupos precooperativos, el programa incluiría:

•

Organización y gestión de cooperativas agropecuarias

a) Aspectos legales básicos (órganos, libros, responsabilidades, etc.).
b) Alternativas de organización de servicios (grado de diversificación y su implicancia
sobre el control y gestión, condiciones de acceso a los servicios, alternativas para la
liquidación del producto, condiciones para la operatoria con terceros, etc.).

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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�c) Organización del trabajo (normas laborales que regirán la relación con los empleados,
criterios para la contratación de fuerza de trabajo de la familia de los productores,
herramientas e incentivos que procuren la convergencia de los intereses de trabajadores y asociados, posibilidad de retribuir el trabajo de los asociados si existe la alternativa de organizar secciones de trabajo en el marco de las cooperativas de pequeños
productores).
d) Sistemas de participación (recomendaciones para el desarrollo de Asambleas y reuniones de Consejo de Administración, rol del Síndico, sistemas de información que
permitan el control efectivo de los asociados sobre la gestión, organización de juventudes, educación cooperativa).
e) Sistemas de capitalización (necesidad y criterios para establecer un capital objetivo,
capital proporcional y mecanismos para lograrlo, alternativas de reglamentos de capitalización).
f)

Modalidades de integración (organización de federaciones, modelos de negocio posible a partir de la federación).

g) Aspectos administrativos propios de la naturaleza cooperativa (secciones, organización de la cuenta corriente cooperativa, la cuenta capital y su registro, papelería para
la liquidación de producto, requerimientos de facturación por parte de los asociados).
h) Aspectos impositivos (incluyendo los impuestos nacionales y provinciales que afectan
a la cooperativa y al productor en su relación con ésta).

•

Modelos de cooperativas agropecuarias de producción asociada

Alternativas de organización cuando el objeto de la cooperativa incluye la complementación de recursos de los asociados en la producción primaria, la producción colectiva, el uso de
fuerza de trabajo del asociado y su retribución, etc. Incluye la temática desarrollada en el Cap.
II (Cooperativas de productores en situación de exclusión) y está, en principio, condicionado a
una previa sistematización de modelos y al desarrollo de un marco legal adecuado, como se
plantea en el Cap. III.2.4 (modelos cooperativos para pequeños productores).

•

Integración y negocios cooperativos de escala

La sustentabilidad de pequeñas cooperativas de pequeños productores es muy baja si no
logran articular negocios de escala a partir de la organización de carácter federativo. La capacitación debería dar los elementos básicos para la organización de las cooperativas desde el
punto de vista formal, pero también incluir distintos modelos de integración, apropiados para
este tipo de productores.
En el caso de las cooperativas consolidadas el programa dería incluir:

•

Sistemas de capitalización y financiamiento

Las cooperativas agropecuarias cuentan en general con sistemas de capitalización débiles, que dificultan la incorporación de recursos por parte de los asociados y el acceso al financiamiento por parte de terceros. El programa de capacitación debería brindar elementos para

170

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�evaluar las alternativas existentes y aquellas que eventualmente se agreguen a partir de cambios en la normativa vigente. Algunos de los temas a incluir son los siguientes:
a) Objetivo de capitalización, capital proporcional, criterios para la distribución y capitalización de excedentes.
b) Requisitos de capitalización y las cuotas sociales como derecho de entrega.
c) Títulos cooperativos de capitalización.
d) Fondos rotativos de consolidación.
e) Sociedades instrumentales y distribución de su beneficio.
f)

Reglamentos para el financiamiento al productor, asociado al sistema de capitalización. Fondos rotativos.

g) Uso de fondos fiduciarios.
h) Alternativas de financiamiento disponibles en el sistema bancario y agencias públicas
de promoción.

•

Sistemas de participación

Los procesos de concentración y expansión territorial que han caracterizado a gran parte
de las cooperativas exigen revisar y mejorar los sistemas de participación. Algunos de los
temas a incluir son los siguientes:
a) Recomendaciones para la organización de Asambleas y reuniones pre Asamblea.
b) Organización por distrito: asamblea de delegados, comisiones territoriales permanentes, criterios para el diseño y actualización de los distritos.
c) Sistemas de información para el control de gestión, teniendo en cuenta: objetivos
emergentes de la planificación estratégica, grado de diversificación de los servicios y
los distintos distritos que integran la cooperativa.
d) Organización de juventudes, rol y experiencias.
e) Educación cooperativa: organización del servicio, posibilidad de articulación.

•

Organización de los servicios: gestión e innovación

La organización de los servicios requiere ser revisada, en orden a los cambios eventualmente operados en el mercado, y las nuevas áreas de negocios que puedan desarrollar las
cooperativas, muy particularmente en aquellas con una estrategia de diversificación de servicios para el desarrollo rural. Algunos temas a incluir:
a) Condiciones para el acceso a los servicios y su relación con el sistema de capitalización.
b) Criterios para la liquidación de productos y distribución de excedentes.
c) Tratamiento de las operaciones con terceros.
d) Secciones: diseño, registro y seguimiento de los resultados.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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�e) Cuenta corriente: condiciones para el financiamiento.
f)

•

Nuevos servicios rurales, necesidades de escala, alternativas de integración.

Modalidades de integración

El proceso de centralización de las estructuras federativas, y el desarrollo de nuevas estrategias, requiere capacitar a las cooperativas sobre las diferentes alternativas de integración. En
particular:
a) Federaciones de cooperativas con asociados productores (cooperativas mixtas).
b) Alianzas intercooperativas a través de sociedades de capital, ACE y UTEs.
c) Federaciones y estrategias de diversificación.
d) Sistemas de capitalización y de participación a nivel de federaciones.
e) Organización de negocios cooperativos a nivel de federación.

•

Desarrollo territorial: talleres de reflexión asistida

Es necesario fortalecer y ampliar el capital social con que cuentan las cooperativas como
agentes de desarrollo territorial. A tal efecto resulta pertinente la generación de espacios de
reflexión con asistencia técnica, dirigidos a discutir el papel de las cooperativas respecto a su
territorio a partir de los cambios operados en la ruralidad en la que estas organizaciones están
inmersas. Entre los ejes principales de estos talleres debieran figurar los temas de medio
ambiente, valor agregado en el territorio y diversidad productiva.
Componente 6. Generar, con carácter permanente, la información, análisis y estudios sobre cooperativas agropecuarias que permitan la formulación, seguimiento y evaluación de políticas, programas y proyectos.
El sector de las cooperativas agropecuarias ha tenido, hasta el momento, un tratamiento
poco importante en las estadísticas oficiales. Los registros están vinculados al cumplimiento
de la legislación. No existe un seguimiento sistemático de la participación cooperativa en los
mercados de insumos y productos agropecuarios, ni de la evolución institucional de estas
organizaciones. El relevamiento realizado para este estudio y los procesamientos especiales
que fueron requeridos muestran la necesidad de una base de datos oficial, unificada, de permanente actualización, con cobertura de distintas variables, que distinga claramente la figura
jurídica de las cooperativas.
Es necesario disponer de información permanente que permita el seguimiento de la situación de las cooperativas agropecuarias y su impacto en los distintos mercados de productos e
insumos. Se requiere disponer de series estadísticas sobre las diversas variables, como, por
ejemplo, constitución y bajas de cooperativas agropecuarias a partir de información del Registro
Nacional de Cooperativas, situación patrimonial y resultados de cooperativas agropecuarias en
base a la presentación de Balances en el INAES, y otros.
Por otra parte, es necesario un análisis de las informaciones así generadas y proyectos de
investigación sobre los múltiples aspectos del tema, como la importancia económica, las

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�transformaciones institucionales, los modelos organizativos. Es necesario incluir este componente en el marco institucional específico y dar un salto cualitativo en la generación de estudios y en su orientación a la solución de problemas concretos o teóricos, así como a la
evaluación de políticas, programas y proyectos que se desarrollen, utilizando una sólida base
de datos y análisis y también los numerosos estudios que se realizan en el ámbito académico
y en programas y agencias de promoción del desarrollo rural.
Componente 7. Contar con una institucionalidad específicamente dirigida a las cooperativas agropecuarias, que permita la formulación y ejecución de políticas, programas y proyectos, y la articulación de los componentes de la estrategia.
La estrategia que se ha expuesto en las páginas precedentes implica, necesariamente,
que los componentes y acciones tengan una conducción y ejecución articulada, para el logro
de los objetivos. En este sentido, se considera conveniente la creación de un ámbito institucional específico que, por las particularidades de la actividad, debería estar vinculado al área de
la política agropecuaria.
Ello permitiría una correcta integración con todos los componentes de asociativismo de
los distintos planes y programas de desarrollo rural, ordenándolos en el mapa de la política de
cooperativas agropecuarias, al tiempo que contaría con la calificación necesaria para dar cuenta de la especificidad cooperativa en los distintos programas sectoriales.
Asimismo, constituiría una referencia estratégica para todos las agencias vinculadas a la
temática, tanto de orden nacional como provincial, de carácter público o privado.
El organismo, repartición o ente a crearse sería responsable de la formulación y ejecución
de un plan de promoción y fortalecimiento de las cooperativas agropecuarias, con los componentes que se han desarrollado en este capítulo: formulación de proyectos, generación de programas de cooperativas para la inclusión de pequeños productores, fortalecimiento en
negociación y mercados, actualización de normativa, capacitación, estudios y estadísticas.

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

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Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

183

�184

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�VII. LISTA DE CUADROS Y GRÁFICOS DEL
TEXTO Y DE LOS ANEXOS
TEXTO
Gráfico 1

Argentina. Cooperativas inscriptas y canceladas. 1927-1983

Cuadro 1

Cooperativas agropecuarias en 2010

Gráfico 2

Cooperativas agropecuarias registradas. Total nacional

Cuadro 2

Cooperativas agropecuarias y asociados censados en 2006 - 2007

Cuadro 3

Cooperativas de comercialización y agroindustriales, por producto

Cuadro 4

Concentración regional de las cooperativas, según principales rubros, en
2006 - 2007

Cuadro 5

Cooperativas agropecuarias por año de constitución

Gráfico 3

Cooperativas activas en 2010 según año de constitución. Participación en cantidad, ingresos y activos

Cuadro 6

Participación de las cooperativas del “núcleo histórico” por producto

Cuadro 7

Asociativismo: Cantidad de EAP por modalidad. CNA 2002

Gráfico 4

Asociados a cooperativas por tipo de productor. Año 2002

Cuadro 8

Perfil del Tipo A de los productores familiares

Cuadro 9

EAP Familiares A en cooperativas, por regiones. CNA 2002

Cuadro 10

Cooperativas agropecuarias según actividad, en el CNE 2004 / 05

Cuadro 11

Comercio agropecuario cooperativo. Años 1993 y 2003

Cuadro 12

Agroindustria cooperativa: principales ramas de actividad. Año 2003

Cuadro 13

Participación de las cooperativas en la agroindustria. Años 1993 y 2003

Gráfico 5

Exportaciones cooperativas por grupo de productos. Año 2010

Gráfico 6

Evolución y composición de las exportaciones cooperativas 1999 - 2010

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

185

�Cuadro 14

Exportaciones de origen agropecuario del total de empresas y participación de
las cooperativas. Año 2010

Gráfico 7

Evolución de la capacidad de acopio de las cooperativas

Cuadro 15

Comercialización de granos por cooperativas según escala de volumen. Período
julio 2005/ junio 2006

Cuadro 16

Exportaciones cooperativas de granos, aceites y subproductos

Cuadro 17

Recepción de leche total y por cooperativas. Según escala y tipo de matrícula. Año 2008

Cuadro 18

Pools cooperativos. Recepción de leche. Año 2008

Cuadro 19

Tambos remitentes de leche según tipo de planta receptora y escala. Año 2008

Cuadro 20

Cooperativas vitivinícolas por provincia. Año 2010

Cuadro 21

Cooperativas vitivinícolas. Producción de vino (en litros) y participación en el
total de la rama

Cuadro 22

Cooperativas tabacaleras. Participación en el acopio total

Cuadro 23

Cooperativas ganaderas por tipo. Año 2010

Cuadro 24

Comercialización de bovinos por cooperativas, según escala de cabezas

Cuadro 25

Cooperativas yerbateras. Participación

Cuadro 26

Cooperativas agropecuarias registradas activas constituidas en el período
2001/ 2010

Cuadro 27

Cooperativas constituidas en 2001/ 2010 según nivel de actividad

ANEXOS
ANEXO I

INAES

Carpeta A

Censo de cooperativas y mutuales del INAES

Carpeta B

Primer procesamiento del Censo INAES.

Carpeta C

Censo INAES, segundo procesamiento, incluyendo:

186

Cuadro 1

Cooperativas agropecuarias activas, regulares y no regulares

Cuadro 2

Cooperativas agropecuarias regulares por provincia y quinquenio de
constitución

Cuadro 3

Cooperativas agropecuarias regulares por provincia y año de constitución

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 4

Volumen comercializado por tamaño y antigüedad - Total nacional

Cuadro 5

Volumen comercializado por producto y región

Cuadro 6

Cooperativas y asociados por producto

Gráfico 1

Locales, puestos de trabajo y participación de cooperativas sobre
el total

Cuadro 7

Comercialización de ganado y otros productos de origen animal

Cuadro 8

Ingresos y activos por quinquenio de constitución

Cuadro 9

Volumen comercializado por cooperativas según escala de comercialización

Cuadro 10 Cooperativas agropecuarias activas 2010.

ANEXO II

Censos Nacionales Económicos

Cuadro 1

Locales, puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción de empresas cooperativas, por ramas

Cuadro 2

Locales, puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción del total de
empresas, por ramas

Cuadro 3

Cooperativas agropecuarias según actividad, en 2003

Cuadro 4

Comercio agropecuario cooperativo. Locales, puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción. Año 2003

Cuadro 5

Comercio agropecuario cooperativo. Evolución de locales y puestos de trabajo y participación en el valor agregado y valor de producción del total de empresas, por ramas. Años 1993 y 2003

Cuadro 6

Agroindustria cooperativa. Participación de las cooperativas en los locales,
puestos de trabajo, valor agregado y valor de producción del total de empresas, por ramas

Gráfico 1

Locales, puestos de trabajo y participación de cooperativas sobre el total

Cuadro 7

Agroindustria cooperativa. Principales ramas. Locales, puestos de trabajo,
valor agregado y valor de producción. Año 2003

Cuadro 8

Agroindustria cooperativa. Evolución de puestos de trabajo y participación en
el valor agregado y valor de producción del total de empresas, en 1993 y 2003

Cuadro 9

Cooperativas en procesamiento de carnes y comercialización de productos
pecuarios. Puestos de trabajo y participación en el valor agregado y valor de
producción, en 1993 y 2003

Cuadro 10

Frutas, hortalizas y legumbres: industria y comercio cooperativo. Año 2003

Cuadro 11

Industria molinera cooperativa. Locales, puestos de trabajo, valor agregado y
participación en total nacional. Año 2003

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

187

�Cuadro 12

La agroindustria cooperativa en relación a la importancia de cada rama, según
valor agregado, en el total nacional. Año 2003

ANEXO III

Censos Nacionales Agropecuarios

Cuadro 1

Asociativismo: Cantidad de EAP por tipo. CNA 2002

Cuadro 2

Cooperativas y Asociaciones Gremiales por tipo de EAP.

Cuadro 3

Productores asociados a cooperativas por tipo y provincia. Año 2002

Cuadro 4

EAP asociadas a cooperativas: cantidad, superficie, superficie implantada y
existencias por provincia. Año 2002

Cuadro 5

EAP asociadas a cooperativas: participación respecto al total de las EAP.
Año 2002

Cuadro 6

Cantidad de EAP asociadas a cooperativas: evolución intercensal por provincia

Cuadro 7

Evolución intercensal de las EAP asociadas a cooperativas. 1988-2002

Cuadro 8

Asociativismo en CNA02

ANEXO IV

Exportaciones agropecuarias totales y de cooperativas

Cuadro 1

Exportaciones de origen agropecuario cooperativas y totales, y participación
cooperativa, capítulos 02 a 24

Cuadro 2

Exportaciones de origen agropecuario de cooperativas y totales; participación
cooperativa. Capítulos 02 a 24 y posiciones seleccionadas.

Cuadro 3

Exportaciones totales de origen agropecuario y participacion cooperativa.
Año 2010

Cuadro 4

Exportaciones cooperativas por producto - 1999-2010

Gráfico 1

Exportaciones cooperativas de origen agropecuario: composición, evolución y
participación en el total

Gráfico 2

Exportaciones cooperativas de cereales

Gráfico 3

Exportaciones cooperativas de oleaginosas y derivados

Gráfico 4

Exportaciones cooperativas de lácteos, tabaco, miel y vino

Gráfico 5

Exportaciones cooperativas de frutas

Gráfico 6

Exportaciones cooperativas de té y yerba mate

ANEXO V

Exportaciones de granos y subproductos en volumen - MAGyP.
Dirección de Mercados Agrícolas

Cuadro 1

Exportaciones de granos de cooperativas

Cuadro 2

Exportaciones de aceites de cooperativas

188

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�Cuadro 3

Exportación subproductos de granos cooperativas

ANEXO VI

Comercialización de granos y ganados - MAGyP. Dirección de
Control de Gestión Comercial

Cuadro 1

Capacidad de almacenaje por provincia, total y de cooperativas

Cuadro 2

Ingreso de granos a plantas de acopio

Cuadro 3

Cabezas de ganado bovino faenadas en cooperativas

Cuadro 4

Cabezas de ganado ovino faenadas en cooperativas

Cuadro 5

Cabezas de ganado caprino faenadas en cooperativas

Cuadro 6

Cabezas de ganado porcino faenadas en cooperativas

Cuadro 7

Cantidad de cabezas de ganado bovino con destino a faena discriminadas por
procedencia

Cuadro 8

Mataderos frigoríficos cooperativos

ANEXO VII

Comercialización de lácteos. MAGyP. Dirección de Control de
Gestión Comercial

Cuadro 1

Cantidad de operadores, matrículas y cooperativas por mes en el registro de
operadores lácteos - 2008 - 2009 - 2010

Cuadro 2

Cantidad y tipo de matrículas vigentes por mes en el registro de operadores
lácteos - 2008 - 2009 - 2010

Cuadro 3

Cantidad y tipo de matrículas vigentes por mes en el registro de operadores
lácteos que informaron por año: 2008 - 2009 - 2010

Cuadro 4

Matrícula de los operadores lácteos con figura jurídica cooperativa

Cuadro 5

Recepción de leche cruda informada por año según tipo de matrícula y figura
jurídica cooperativa: 2008 - 2009

Cuadro 6

Recepción de leche cruda por provincia de origen y naturaleza jurídica del
informante: 2008 - 2009

Cuadro 7

Tambos remitentes por tipo de matrícula, total y a cooperativas:
2008 - 2009 - 2010

ANEXO VIII

Tabaco y yerba mate. MAGyP - INYM

Cuadro 1

Tabaco acopiado, total y por cooperativas

Cuadro 2

Yerba mate. Ingresos netos de hojas verdes y molienda de cooperativas y total

ANEXO IX

Guía de entrevistas

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

189

�190

Las cooperativas agropecuarias en la República Argentina – 2011

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <name>Title</name>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                <elementText elementTextId="43">
                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <elementText elementTextId="1442">
                <text>Obschatko, E.S. de; Basañes, C.C.; Martini, G.D.</text>
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            <description>A name given to the resource</description>
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              <elementText elementTextId="1443">
                <text>Las cooperativas agropecuarias de la República Argentina. Diagnóstico y propuestas</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Buenos Aires (Argentina); IICA Argentina</text>
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            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                <text>2011</text>
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                <text>ARGENTINA; COOPERATIVAS; LEGISLACIÓN AGRARIA; ADMINISTRACIÓN; TRABAJO; IMPUESTOS; INTEGRACIÓN; EXPLOTACION AGRÍCOLA FAMILIAR</text>
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                    <text>DDA
DIRECCIÓN DE DESARROLLO
AGROPECUARIO

PROINDER
Proyecto de Desarrollo de
Pequeños Productores Agropecuarios

LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES en la
REPÚBLICA ARGENTINA
Importancia en la producción agropecuaria y en el empleo
en base al Censo Nacional Agropecuario 2002

Edith Scheinkerman de Obschatko
María del Pilar Foti
Marcela E. Román

SERIE ESTUDIOS 10
E INVESTIGACIONES
BUENOS AIRES 2007

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Obschatko, Edith Scheinkerman de
Los pequeños productores en la República Argentina : importancia en la producción agropecuaria y en el empleo en base al censo nacional agropecuario 2002: 2da.Edición revisada y ampliada /
Edith Scheinkerman de Obschatko; María del Pilar Foti; Marcela E. Román. - 2a ed. - Buenos Aires:
Secretaría Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. Dirección de Desarrollo Agropecuario:
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura- Argentina, 2007.
127 p. + 1 CD ROM ; 30x21 cm. (Estudios e investigaciones ; 10)
ISBN 978-987-9184-54-7
1. Desarrollo Rural . 2. Sociología Rural. I. Foti, María del Pilar II. Román, Marcela E.
III. Título
CDD 307.141 2
Fecha de catalogación: 7 de agosto/2007

ISBN 978-987-9184-54-7

SAGPyA- Dirección de Desarrollo Agropecuario.
Componente Fortalecimiento Institucional del
Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER)
Av. Paseo Colón 982, 3° piso, oficina 164 (1063) Buenos Aires, Argentina.

Impreso en Buenos Aires, septiembre de 2007
en Gráfica Santander S.R.L.
Quilmes 282,
C.P. 1437 C.A.B.A.
Segunda edición
Tirada: 1000 ejemplares.
Fotografías de tapa:
Raquel Bordelois (gentileza de FUNDAPAZ)
y Kevin Ballesty

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN
El estudio "Los pequeños productores agropecuarios en la República Argentina. Importancia en la
producción agropecuaria y en el empleo en base al Censo Nacional Agropecuario 2002", realizado por
la Dirección de Desarrollo Agropecuario / PROINDER, con la cooperación del IICA, en el año 2006,
aportó un voluminoso caudal de información y análisis sobre un importante grupo de productores, que
representan el 66% de las explotaciones agropecuarias y aportan cerca del 20% del valor total de la
producción agropecuaria.
Dicho estudio tuvo utilidad inmediata para el ámbito público, aportando elementos e información a
los programas de Desarrollo Rural y a diversas áreas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos de la Nación, a los Centros de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la
Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF) del INTA, a la Reunión Especializada de Agricultura Familiar del
MERCOSUR y al Banco Mundial, entre otros usuarios. La demanda de la publicación provocó que se
agotara rápidamente la primera edición.
Por tal motivo, se publica esta segunda edición, aprovechando la oportunidad para revisar cuidadosamente los cálculos realizados para la primera, introducir algunos ajustes menores y desarrollar un
trabajo adicional: la organización de datos por provincias, a fin de brindar a las mismas un acceso más
inmediato a la información.
El presente ejemplar brinda la versión revisada, y los nuevos procesamientos en el Anexo, habiéndose ampliado el número de cuadros de 572 a 1354.
En suma, con esta segunda edición se trata de ampliar la difusión de los resultados sobre la importancia de los pequeños productores en la economía nacional y facilitar el acceso a nuevos usuarios.

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

AGRADECIMIENTOS
El presente trabajo, que se desarrolló entre marzo de 2005 y marzo de 2006, pudo realizarse gracias a la colaboración de varias instituciones y personas. Deben destacarse el INDEC, al aportar los
datos del Censo Nacional Agropecuario 2002 (previo el debido proceso de mantenimiento del secreto
estadístico); la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación, a través de sus
Direcciones y Programas; el INTA, por medio de la información provista por sus Estaciones
Experimentales; las Secretarías o Direcciones de Agricultura de las provincias; académicos de la
Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, institutos de investigación e informantes
calificados.

A todos ellos, muchas gracias.

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

PRESENTACIÓN A LA PRIMERA EDICION
El Proyecto de Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios (PROINDER) y el Instituto
Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA-Argentina) tienen la satisfacción de presentar este trabajo, en el cual las dos instituciones han colaborado para estudiar profundamente y dar a
conocer las estimaciones realizadas sobre la importancia de los pequeños productores agropecuarios
en la producción y en el empleo, en base a información censal.
El PROINDER es un proyecto de cobertura nacional, financiado por el Banco Mundial (BIRF) y ejecutado por la SAGPyA en forma descentralizada en las 23 provincias del país. Sus objetivos son: a)
mejorar las condiciones de vida de 40.000 familias rurales pobres de pequeños productores y trabajadores transitorios agropecuarios, mediante la financiación de proyectos productivos agropecuarios o
de actividades conexas a las agropecuarias, y b) fortalecer la capacidad institucional nacional, provincial y local para generar e implementar políticas de desarrollo rural. Las actividades están organizadas
en dos componentes principales: Apoyo a las Iniciativas Rurales (AIR) -a cargo del Programa Social
Agropecuario- y Fortalecimiento Institucional (FI) -implementado por la Dirección de Desarrollo
Agropecuario. Este estudio forma parte del conjunto de documentos realizados por el Componente
Fortalecimiento Institucional.
Una de las necesidades más importantes para mejorar la formulación de políticas y programas es
disponer de una caracterización de los pequeños productores agropecuarios y conocer su aporte a la
producción y al empleo sectorial. La realización del Censo Nacional Agropecuario en 2002, y la cooperación del INDEC para proporcionar la información pertinente, brindaron la oportunidad para encarar un
estudio en profundidad sobre estos temas. A tal fin, el PROINDER realizó una convocatoria abierta,
como resultado de la cual se seleccionó a la Oficina del IICA en la Argentina para llevarlo adelante.
El estudio tiene lugar en un momento en el cual el tema de la producción familiar ha tomado prioridad en el interés de los gobiernos de la región, lo que se ha expresado en el marco del CAS (Consejo
Agropecuario del Sur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia) con la creación del 'Grupo Regional de Trabajo sobre la relación entre Agricultura Empresaria y Familiar' (marzo
de 2004) y, en el ámbito del MERCOSUR, con la creación de la Reunión Especializada en Agricultura
Familiar (REAF, en junio de 2004).
El objetivo general de este trabajo es dimensionar el peso económico y laboral de los pequeños
productores en la economía nacional a partir del Censo Nacional Agropecuario 2002, lo cual se logra
con un alto nivel de desagregación: por regiones agroeconómicas, por provincias y por departamentos, para el total de pequeños productores y para distintos "tipos" dentro de este universo. Es
la primera vez que se realiza en el país un estudio sobre la pequeña producción con propósitos tan
abarcadores. Además de los resultados específicos, este trabajo realiza importantes aportes conceptuales y metodológicos que darán base y herramientas a estudios posteriores.
El PROINDER aspira a proporcionar, con este estudio, elementos de juicio para la evaluación y formulación de programas de desarrollo rural y para la realización de nuevos estudios sobre el universo de
productores familiares de la República Argentina. Asimismo, manifiesta su satisfacción por la cooperación recibida de la Oficina del IICA en la Argentina y por el compromiso del equipo de trabajo dedicado
a este estudio.
Por su parte, el IICA cumple su mandato estratégico de contribuir al progreso de la agricultura y al bienestar de la población rural a través de diversas actividades de cooperación técnica, entre las cuales la
generación y difusión de conocimientos es una de las principales. Por tal motivo, se siente honrado por la
convocatoria del PROINDER y espera poder aportar, con este producto, al desarrollo rural de la Argentina.

Benedito Rosa

Gastón Bordelois

Representante del IICA en la Argentina

Coordinador Ejecutivo del PROINDER

��PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

ÍNDICE
RESUMEN EJECUTIVO

13

NOTA PREVIA

17

I.

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

19

II.

ANTECEDENTES

21

II.1.
II.2.

21

II.3.

III.

HIPÓTESIS Y METODOLOGÍA
III.1.
III.2.
III.3.
III.4.
III.5.

IV.

Pasos de la metodología
Dimensión y alcance del estudio
Formulación de hipótesis
Metodología para el cálculo de la producción
y del valor de la producción
Metodología para el cálculo del aporte al empleo

RESULTADOS
IV.1.
IV.2.

IV.3.
IV.4.
IV.5.
IV.6.
IV.7.

V.

Antecedentes sobre la definición de pequeño productor
Antecedentes sobre la definición de tipologías de
pequeños productores
El contexto general para la agricultura familiar
Cambios en el período intercensal.

Total de explotaciones agropecuarias.
Variaciones intercensales.
Importancia de las explotaciones de pequeños productores
en el conjunto de EAP, según el Censo Nacional
Agropecuario de 2002. Comparaciones con estudios
anteriores sobre el CNA 1988
Tipos de pequeños productores, por regiones y provincias
Algunas características de la estructura de las
explotaciones de pequeños productores
Aporte de los pequeños productores a la producción
y al valor de producción
Aporte de los pequeños productores al empleo
Comparación con las EAP Pobres según el CNA 88

BIBLIOGRAFÍA

24
26

31
31
31
32
40
44

47

47

49
55
60
61
77
93

99

7

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

VI. ANEXO DE ANTECEDENTES Y METODOLOGÍA
VI.1.
VI.2.
VI.3.
VI.4.
VI.5.
VI.6.

Criterios de definición de PP en estudios disponibles
sobre datos censales
Criterios utilizados en los programas de la SAGPyA y
del INTA para definir al productor beneficiario.
Revisión de antecedentes sobre la agricultura familiar
en los países de la región
Criterios operativos para la identificación de tipologías
de pequeños productores en estudios precedentes
Criterios para establecer la tipología por regiones
Metodología para el cálculo del volumen
y el valor de la producción

103

105
108
111
115
116
117

VII. ANEXO DE RESULTADOS (Disco compacto)
• Lista de cuadros del Anexo de Resultados
• Lista de regiones y departamentos
• SECCIÓN I - DATOS del TOTAL DEL PAÍS y AGRUPADOS por
REGIONES AGROECONÓMICAS (547 cuadros)
• Grupo 1. Número de EAP y superficie de PP (total y por tipos) y total
EAP. Uso del suelo y maquinaria
• Grupo 2. Superficies o existencias ganaderas y valor de producción
para PP (total y por tipos) y total EAP
• Grupo 3. Resultados generales - volumen y valor de la producción
Peso relativo de PP (total y por tipos) en total de EAP
• Grupo 4. Mano de obra y empleo (datos por regiones y provincias)
para PP (total y por tipos) y total EAP
• SECCIÓN II - DATOS AGRUPADOS por PROVINCIAS (801 cuadros)
• Número de EAP y superficie de PP (total y por tipos) y Total EAP.
Uso del suelo y Maquinaria
• Superficies o existencias ganaderas y valor de producción - Para PP
(total y por tipos) y Total EAP
• Mano de obra y empleo. Para PP (total y por tipos) y Total EAP
• SECCIÓN III - EXPLOTACIONES AGROPECUARIAS POBRES SEGÚN
LA DEFINICIÓN DE 1988 (6 cuadros)

8

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

ÍNDICE DE CUADROS
y GRÁFICOS DEL TEXTO
CUADRO o GRÁFICO

PÁGINA

• CUADRO 1. Amenazas y oportunidades para los pequeños
productores agropecuarios que derivan de los cambios
en el entorno económico nacional e internacional.

30

• CUADRO 2. Límites de superficie total, superficie cultivada
y unidades ganaderas para la inclusión de las
EAP en la Base de Datos PP

33

• MAPA 1.

Regiones agroeoconómicas en el estudio de
pequeños productores

35

• CUADRO 3. Cantidad de productos incluidos en el estudio de PP

41

• CUADRO 4. Total de EAP y Superficie en el CNA 2002 y
en el CNA 1988. Por regiones y total del país

48

• CUADRO 5. Pautas de cambio en cantidad de EAP
y superficie total entre 1988 y 2002

48

• CUADRO 6. Pequeños productores en CNA 2002
Distribución por regiones.

49

• CUADRO 7. Pequeños productores en CNA 2002. EAP,
superficie total y superficie media. Por provincias.

50

• GRÁFICO 1. Participación de PP en EAP y superficie.

51

• CUADRO 8. Pequeños Productores en CNA 2002 - EAP,
superficie total y superficie media. Por regiones.

51

• CUADRO 9. Comparación de cantidad de EAP de Pequeños
Productores en el CNA 2002 y en estudio PEAP
sobre el CNA 1988

52

• CUADRO 10. Variación en el número de PP, número de EAP totales
y superficies totales según los CNA 1988 y 2002

53

• CUADRO 11. Total de EAP y superficie por tipos de pequeños
productores, según región y para el total del país,
en porcentajes

55

• CUADRO 12. EAP de PP. Peso del tipo 3 en las distintas regiones, en %

55

• GRÁFICO 2. Participación de tipos de PP en EAP y superficie

56

• CUADRO 13. EAP de PP. Peso del tipo 2 en las distintas regiones, en %

56

• CUADRO 14. EAP de PP. Peso del tipo 1 en las distintas regiones, en %

56

• CUADRO 15. Número de EAP, superficie total y superficie media, para
el total de pequeños productores y tipos de pequeños
productores, según región y para el total del país.

57
9

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

• CUADRO 16. Distribución por regiones de pequeños productores,
total y por tipos. Número de EAP y superficie

58

• CUADRO 17. Distribución por regiones de pequeños productores,
total y por tipos. Número de EAP y superficie.
Regiones extrapampeanas.

58

• CUADRO 18. Número, superficie y superficie media de EAPs de PP
por Tipos. Total del país y por provincias.

59

• CUADRO 19. Uso del suelo en explotaciones de pequeños productores

60

• CUADRO 20. Tractores de explotaciones de PP,
por tipos, y en total de EAP

60

• CUADRO 21. Participación de los pequeños productores
en el número de EAP que realizan cultivos

61

• CUADRO 22. Participación de los pequeños productores
en las superficies cultivadas

62

• CUADRO 23. Participación de los pequeños productores en las
existencias ganaderas de las principales especies

62

• CUADRO 24. Participación de PP y Tipos de PP en el volumen de la
producción de los principales rubros

63

• CUADRO 25. Participación de PP y Tipos de PP
en el valor bruto de la producción total

64

• CUADRO 26. Composición del valor de la producción de los PP y
Tipos de PP, por grandes rubros de productos

65

• GRÁFICO 3. Participación de rubros en el VBP de
pequeños productores y del total de EAP

66

• GRÁFICO 4. Participación de las regiones en el VBP de
pequeños productores y del total de EAP

10

68

• CUADRO 27. Valor bruto de producción por EAP y por ha,
en EAP de PP y de NO PP

70

• CUADRO 28. Valor bruto de producción de PP, por provincias

71

• GRÁFICO 5. Participación de pequeños productores, total y por tipos,
en el valor bruto de producción, por provincias

72

• CUADRO 29. Valor de producción de PP por provincias.
Importancia de grupos de productos

76

• CUADRO 30. Cantidad de personas que trabajan en las EAP
en forma permanente. Comparación entre
CNA 1988 y CNA 2002. Total del país.

79

• CUADRO 31. Cantidad y porcentaje de personas que trabajan en
forma permanente en las EAP según relación con
el productor. Comparación entre CNA 1988 y CNA 2002.
Total del país, por regiones y provincias.

79

• CUADRO 32. Mano de obra en EAP totales y de
Pequeños Productores, total y por tipos.

81

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

• CUADRO 33. Mano de obra en EAP de Pequeños Productores.
Total del país y por Regiones.

82

• CUADRO 34. Jornales equivalentes totales (permanentes y
transitorios por contratación directa) empleados
en EAP de PP y EAP totales. Por provincia y
para el total del país.

83

• CUADRO 35. Jornales equivalentes en EAP de PP y EAP totales

84

• CUADRO 36. Jornales equivalentes en EAP de PP,
por tipos y regiones

84

• CUADRO 37. Participación de PP en el total de jornales equivalentes
de trabajo permanente por categorías, por región

85

• CUADRO 38. Participación de PP en el total de jornales equivalentes
de trabajo permanente por categorías, por provincias

86

• CUADRO 39. Jornales equivalentes en EAP de PP
según categorías de empleo permanente,
por tipos. En porcentaje de los PP, por región.

86

• CUADRO 40. Número de productores o socios y jornales equivalentes
empleados en EAP de PP, por Sexo, Tipos y Regiones.

87

• CUADRO 41. Número de productores o socios y jornales
equivalentes por sexo, empleados en las EAP de PP.
Por provincias y para el total del país.

88

• CUADRO 42. Contratación indirecta de mano de obra
transitoria en PP

89

• CUADRO 43. Contratación de servicio de maquinaria en EAP de PP

89

• CUADRO 44. Mano de obra transitoria por contratación indirecta,
y servicio de maquinaria, en EAP de PP, por provincia

90

• CUADRO 45. Productores PP que trabajan fuera de la explotación

91

• CUADRO 46. Productores PP que trabajan fuera de la explotación,
con relación a los productores del total de EAP
que trabajan fuera de la explotación

92

• CUADRO 47. Productores PP que trabajan fuera de la
explotación, por tipos

93

• CUADRO 48. Explotaciones agropecuarias pobres en los
Censos de 1988 y 2002, por provincias

94

• CUADRO 49. Explotaciones agropecuarias pobres por escala
de extensión, por regiones. CNA 1988 y 2002

95

• CUADRO 50. EAP pobres y EAP de PP Tipo 3 en el CNA 2002

96

• CUADRO 51. EAP pobres. Personas que residen en la EAP
por sexo y edad. CNA 2002

97

11

��PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

RESUMEN EJECUTIVO
Este estudio, cuya realización fue encomendada por el Proyecto de Desarrollo de Pequeños
Productores Agropecuarios (PROINDER) de la SAGPyA al IICA, surge en un contexto de falta de información específica y actualizada referida al grupo de productores agropecuarios que suele englobarse
en la denominación de "pequeños productores" o "agricultura familiar". En los Censos Agropecuarios
no se han establecido criterios que distingan categorías entre los productores censados. Los estudios
cuantitativos disponibles sobre pequeños productores realizados sobre el Censo Nacional
Agropecuario de 1988 y los principales análisis se orientaron a determinar el número de campesinos
según regiones ecológicas homogéneas y provincias. Otras investigaciones, basadas en muestras y
estudios de casos, brindaron un panorama aproximado de la dimensión y características de la agricultura familiar en el país. El presente estudio es el primero en procesar la información básica de un
Censo Agropecuario para brindar un panorama completo de la agricultura familiar.
• El objetivo general es dimensionar el peso económico y laboral de los pequeños productores en la
economía nacional a partir del Censo Nacional Agropecuario 2002 (CNA 02). También se pretende,
en la medida de lo posible, comparar algunas de las variables con los datos que surgen del Censo
Nacional Agropecuario 1988 (CNA 88).
• Los objetivos específicos son:
- Determinar el número de pequeños productores (PP) agropecuarios y la superficie de sus
explotaciones en el Censo nacional Agropecuario 2002, de acuerdo a una definición a adoptar.
- Establecer una tipología de pequeños productores, y determinar el número de productores y
la superficie de las explotaciones, por tipo.
- Cuantificar el volumen de producción, el valor de la producción agropecuaria y el volumen
de empleo de los pequeños productores, para el total de PP y por tipos. Esta cuantificación
se realiza a nivel de regiones agroeconómicas homogéneas, departamentos, provincias y
total del país.
- Determinar la participación de los pequeños productores en el volumen y en el valor de la producción y en el empleo.
- Determinar en el CNA 02 el número de productores que responden a la definición de EAP
Pobres del CNA 88, y comparar los resultados para ambos censos.
• Las fuentes de información son: el INDEC, proporcionando los datos del Censo Nacional
Agropecuario 2002; la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Nación
(Programa Social Agropecuario, PROINDER, varias Direcciones); el INTA, a través de sus
Estaciones Experimentales; las Secretarías o Direcciones de Agricultura de las provincias; académicos de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, institutos de investigación e
informantes calificados.
• El enfoque epistemológico del estudio se basa en definir al "pequeño productor" por características
estructurales, y utilizar también esta clase de criterios para distinguir "tipos" o categorías dentro del
universo de los pequeños productores.
• Luego de la revisión bibliográfica de antecedentes nacionales -principalmente de estudios realizados sobre el CNA 88 y de los criterios de selección de beneficiarios de los programas de
intervención de los organismos públicos nacionales en el área de pequeños productores-, de
13

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

algunos estudios extranjeros y de la compulsa de opiniones de los más destacados expertos
en el tema de pequeña producción en el país, se formuló la hipótesis para distinguir al pequeño productor, la cual se vincula estrechamente con la explotación agropecuaria familiar.
• Dicha hipótesis fue la siguiente: las explotaciones agropecuarias de pequeños productores son
aquellas en las que el productor o socio trabaja directamente en la explotación y no emplea trabajadores no familiares remunerados permanentes.
• A pesar de no utilizarse el tamaño de la explotación como criterio de diferenciación de los PP, se
estableció un límite superior de extensión y de capital, para evitar que se filtraran en el universo
explotaciones que, con toda evidencia, no pueden ser explotadas principalmente con una estructura de trabajo familiar pero que, por cuestiones de declaración censal, pudieran aparecer como tales.
Igualmente, se eliminó de la base de datos aquellos casos que tenían estructura jurídica de sociedad anónima o en comandita por acciones.
• La información se organizó en 11 regiones agroecológicas homogéneas, tomando como base y ajustando regionalizaciones utilizadas en estudios anteriores. Los resultados se presentan también discriminados por provincias y departamentos.
• Se establecieron tres tipos de pequeños productores. Los mismos responden, a grandes rasgos, a
la siguiente categorización: el tipo 1 abarca a los más capitalizados; el tipo 2, a aquellos que viven
principalmente de su explotación pero no logran evolucionar; y el tipo 3 agrupa a los de menores
recursos productivos, que no pueden vivir exclusivamente de su explotación.
• El criterio que se utilizó para distinguir los "tipos" fue el nivel de capitalización, el que se definió para
cada región, basándose en las actividades productivas predominantes entre los pequeños productores, y utilizando los siguientes indicadores (según el caso): las existencias ganaderas, la posesión
y edad del tractor, la superficie efectivamente regada en cultivos a campo, la tenencia de invernáculos, y la superficie implantada con frutales.
• El procesamiento de los datos censales con la definición de PP adoptada permite establecer que,
en el año 2002, se registraban 218.868 pequeños productores en todo el país, lo que significa los
dos tercios del total de explotaciones agropecuarias.
• El dato no puede compararse estrictamente con el CNA 88, al no existir un estudio con similar definición. De todas maneras, se señala que, según el estudio PEAPs (González y Pagliettini, 1996),
con una definición bastante similar, se registraron 245 mil de estas explotaciones en 1988, un 10,9%
más, mientras que el estudio Minifundio (SAGPyA, 1977 actualizado en 1991) identificaba unas 198
mil EAP, un 10,6% menos. Dadas las limitaciones de la comparación, esto permite proponer la hipótesis de una cierta estabilidad en el período analizado.
• Las explotaciones de pequeños productores cubrían, en 2002, 23,5 millones de hectáreas, lo que
representa el 13,5% del área del total de explotaciones agropecuarias.
• Los pequeños productores son predominantes, en porcentaje, en las regiones del Norte del país y
en la Mesopotamia, y su importancia es algo menor en la región Pampeana, Patagonia y Cuyo. Sin
embargo, por cantidad, el mayor número de PP se ubica en Pampeana, Mesopotamia, Monte Árido
y Chaco Húmedo.
• En términos de superficie, las regiones donde los PP tienen una mayor presencia, en porcentajes,
son: Pampeana, Patagonia, Monte Árido y Chaco Húmedo.
• La distribución del número de PP por tipos es la siguiente: Tipo 1 (el más capitalizado), 21%; Tipo 2
(intermedio), 27%; y Tipo 3 (el de menores recursos productivos), 52%. En tanto, la distribución de
la superficie es la siguiente: Tipo 1, 48%; Tipo 2, 27%; y Tipo 3, 25%.
• Los PP son la gran mayoría (en % del total de explotaciones que cultivan determinado producto) en
un gran número de cultivos: más del 85% en tabaco, algodón, yerba mate y caña de azúcar; entre
el 70% y 80% en varias hortalizas.
14

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

• La participación de los PP en el valor de la producción (tomando rendimientos promedio) es del 19,2%.
Esta participación se distribuye entre tipos de la siguiente forma: Tipo 1: 9,0%; Tipo 2: 6,1%; y Tipo 3:
4,1%. Si se utilizan rendimientos de pequeños productores, la participación total baja al 15,3%.
• "El 92% del valor de la producción de los pequeños productores se forma con los rubros de oleaginosas, ganadería bovina, cereales, hortalizas y frutales a campo, forrajeras, cultivos industriales y
productos forestales. La participación de rubros no es homogénea según los Tipos de productores.
El Tipo 1 predomina en los cultivos extensivos o que requieren mayor capital, mientras que el Tipo
3 es el que más participa en los cultivos intensivos y forestales.
• El valor de producción promedio por explotación de los pequeños productores es considerablemente inferior al del resto de explotaciones (alrededor del 12%). Sin embargo, el valor de producción por
hectárea de los PP es superior al del resto de las explotaciones.
• Las regiones preponderantes en el valor de la producción de los pequeños productores son:
Pampeana, Mesopotamia, Chaco Húmedo, Monte Árido y Oasis Cuyanos, aportando el 87% del
valor total.
• Los pequeños productores aportan el 53% del total del empleo utilizado en el sector agropecuario a
nivel nacional (equivalente a 428.157 puestos de trabajo). El mayor aporte al empleo de los PP lo
realiza el Tipo 3 (53%), le sigue el Tipo 2 (26%) y, por último, el Tipo 1 (22%).
• Por categorías de ocupación, los PP aportan el 54% del trabajo permanente y utilizan el 29% del trabajo transitorio directo empleado en el sector.
• En la contratación indirecta de mano de obra (contratación de labores por hectárea o tareas ganaderas), los PP participan con el 16% de la superficie contratada y el 13% de las cabezas de ganado.
• La superficie trabajada a través de contratación de servicio de maquinaria -otra modalidad de incorporación indirecta de mano de obra transitoria- representa el 19% del total de superficie contratada
por todas las EAP.
• El 23% de los productores PP trabajan fuera de la explotación, en un 42% dentro del mismo sector,
y en un 58% fuera del sector agropecuario. El 55% lo hace en condición de asalariado.
• Independientemente del trabajo realizado con los PP de acuerdo a la definición de este estudio, se
formuló un ejercicio para estimar el número de EAP "Pobres" según la definición utilizada por una
investigación hecha con los datos del CNA 1988 (Forni y Neiman, 1994). Para ello se procesó el
CNA 2002 con las mismas variables que fueron utilizadas en dicho estudio. Se encontró que, en el
período transcurrido, el número de estas explotaciones pasó de 163.245 a 132.672, lo que implica
un descenso del 19%. En cambio, en el contexto de la disminución del número de EAP totales, la
proporción de EAP Pobres/EAP totales no varió, pasando del 39% al 40% entre ambos censos.
• La investigación realizada sobre los PP permitió verificar las hipótesis que se construyeron como
punto de partida. La hipótesis sobre caracterización del pequeño productor fue razonablemente
verificada, tanto por los diversos indicadores -en comparación con los de los productores NO PPcomo por el número de EAP encontrado, que mantiene un nivel de relación con cifras de estudios
previos sobre el Censo de 1988. La hipótesis de regionalización resultó adecuada, ya que las actividades que predominan en los PP coincidieron con la caracterización agroecológica y avalaron
la selección de los indicadores de tipología. La hipótesis de tipología se verificó, al comprobarse
que la distinción de tipos por niveles de capitalización -determinados según la regionalización
adoptada- se corresponde con los tamaños medios de las EAP en superficie, con los niveles de
valor medio de la producción, con las categorías de la mano de obra y con la proporción del trabajo fuera de la explotación.
• El contraste de los objetivos con las condiciones concretas de la información disponible generó
varias dificultades, para cuya solución se destinó una proporción muy importante del tiempo y recur15

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

sos empleados. La dificultad principal se encuentra en que, hasta el año 2002, los Censos
Agropecuarios no han incluido preguntas sobre producción ni sobre ingresos monetarios. A falta de
estos datos fue necesario recopilar información sobre rendimientos productivos y precios de 191
productos diferentes para estimar tanto la producción física como el valor de la producción, basándose en el dato censal de la superficie trabajada o las existencias ganaderas.
Para ello se recogieron alrededor de 2000 datos distintos, provenientes de múltiples fuentes, de las
cuales sólo algunas tienen metodologías estadísticas sistemáticas. De esta heterogénea y extendida base de datos, determinar un único rendimiento y precio por producto fue una tarea difícil,
basada principalmente en "buenas prácticas" de investigación, pero que no tiene una metodología
sistemática. El esfuerzo realizado en este sentido fue grande, y es posible que existan múltiples
opiniones adicionales sobre los datos seleccionados. La inclusión, en el Anexo de Resultados de
este informe, de la metodología y la base de los cálculos permitirá a los usuarios realizar sus propias estimaciones para corregir o actualizar los datos.
En consecuencia, es necesario destacar enfáticamente que este trabajo no presenta el valor de la
producción efectivamente logrado por los pequeños productores, sino que realiza una estimación de
tales dimensiones, en base a información censal y extra-censal. La ventaja de esta estimación es
que, al realizar un cálculo monetario, permite agregar las distintas producciones físicas en una unidad común y compararla con la obtenida por el conjunto de los productores, la que es estimada con
la misma metodología.
• Además de los resultados específicos, este estudio realiza varios aportes:
- genera por primera vez una estimación sistemática y de cobertura total de la participación de
los PP en la producción y empleo agropecuarios;
- parte de una definición estructural de los pequeños productores y construye una tipología de
los mismos, traducidas ambas en términos de variables censales;
- agrupa la información por regiones ecológicas homogéneas y, por otra parte, la presenta desglosada por provincias y por departamentos, obteniendo resultados que son potencialmente
útiles no sólo al PROINDER, sino a diversos usuarios, como los formuladores de políticas y
programas a nivel nacional, provincial y municipal y a los organismos de financiamiento del
desarrollo, entre otros;
- brinda un panorama detallado de las actividades productivas de los pequeños productores y
de las modalidades de utilización de la mano de obra, por tipos, a la escala de departamento;
- aporta información y análisis sobre superficies, existencias ganaderas, volumen y valor de producción, mano de obra y empleo del total de explotaciones agropecuarias, no disponibles
hasta el momento;
- desarrolla una metodología de procesamiento y análisis que puede ser utilizada en estudios
similares;
- procesa y presenta los datos en programa Excel, incluyendo las fórmulas que permiten reproducir los análisis y simular el impacto de cambios en las distintas variables, proporcionando a
los usuarios no sólo los resultados sino una herramienta de análisis sencilla;
- el relevamiento y procesamiento de una gran cantidad de variables censales permite identificar aspectos a ser considerados en futuros Censos Agropecuarios.
• Dimensión del estudio: se obtuvo una base de datos que contiene, para las 218.868 EAP de pequeños productores identificadas, todas las variables del Censo para dicho universo. En consecuencia,
consta de alrededor de 428 millones de datos. De dicha base, las variables utilizadas fueron alrededor de 450, lo cual, multiplicado por PP, EAP totales y tres tipos de PP, para 494 departamentos,
más las variables construidas para los cálculos, implicó manejar alrededor de 1 millón 300 mil
datos. Debido al nivel de desagregación, se cuenta con información procesada y disponible para
2500 unidades de información (EAP totales, PP y tres tipos de PP, por departamento). El número
de cultivos y actividades pecuarias incluidos es de 191.

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�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

NOTA PREVIA
Los resultados del Estudio se integran por este texto con sus respectivos cuadros y gráficos y por
1354 cuadros y gráficos que, por su dimensión, no pueden ser impresos en un tamaño razonable, por
lo que se presentan en soporte informático. El texto tiene por finalidad presentar una síntesis de los
resultados del Estudio que permita, en forma relativamente breve, tomar conocimiento de sus principales conclusiones.
En tanto los cuadros del texto agregan la información para facilitar su comentario, los cuadros del
Anexo la presentan totalmente desagregada, de manera que puede observarse el dato original, por
tipo de productor, por departamento, por cultivo o actividad pecuaria. Dichos cuadros permiten también reformular los cálculos de volumen y valor de la producción frente a cambios en los rendimientos
y los precios.
Es importante señalar que, salvo excepciones, todos los cuadros presentados resultan del procesamiento del Censo Nacional Agropecuario 2002, por lo cual se ha omitido esta referencia en sus títulos, a fin de agilizar la presentación. En el caso en que se presenten datos del Censo Nacional
Agropecuario 1988, u otros datos, ello está indicado en el título. Asimismo, todos los cuadros se refieren a la República Argentina.
A lo largo del texto, la expresión "pequeño productor" no se refiere a la persona del PP, sino a la
explotación agropecuaria (EAP) del pequeño productor, ya que la EAP es la unidad censada. Ambas
expresiones se usan indistintamente, para alivianar la exposición. La excepción son los análisis sobre
empleo, en los cuales la expresión "productor o socio" se refiere específicamente a las personas que
se declaran con tal carácter en el Censo.

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�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

I. OBJETIVOS DEL ESTUDIO
Objetivo general:
El objetivo general del Estudio es, tal como se plantea en los términos de referencia, dimensionar
el peso económico y laboral de los pequeños productores en la economía nacional a partir del Censo
Nacional Agropecuario 2002, y comparar algunas de las variables con los datos que surgen del Censo
Nacional Agropecuario 1988. Se espera que esta información de base sea de suma utilidad para la
estrategia de desarrollo rural actualmente implementada por el PROINDER y por la Secretaría de
Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos de la Argentina, así como para el desarrollo de actividades
vinculadas a cadenas productivas específicas.

Objetivos específicos:
• Los objetivos específicos son:
- Determinar el número de pequeños productores (PP) agropecuarios y la superficie de sus
explotaciones en el Censo Nacional Agropecuario 2002, de acuerdo a una definición a
adoptar.
- Establecer una tipología de pequeños productores, y determinar el número de productores y
la superficie de las explotaciones, por tipo.
- Cuantificar el volumen de producción, el valor de la producción agropecuaria y el volumen de empleo de los pequeños productores, para el total de PP y por tipos. Esta cuantificación se realiza a nivel de regiones agroeconómicas homogéneas, departamentos,
provincias y total del país.
- Determinar la participación de los pequeños productores en el volumen, en el valor de la producción y en el empleo
- Determinar en el CNA 02 el número de explotaciones que responden a la definición de EAP
Pobres del CNA 88, y comparar los resultados para ambos censos.

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��PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

II. ANTECEDENTES
La formulación de las hipótesis y definiciones a utilizar en el estudio se realizó luego de un análisis ponderado de los antecedentes sobre el tema de la pequeña producción, producción familiar o
campesinado, incluyendo la revisión de bibliografía general, los estudios anteriores en la Argentina,
algunos antecedentes extranjeros recientes, y los criterios utilizados por los programas y proyectos
actualmente vigentes en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos del
Ministerio de Economía y Producción de la Nación. Asimismo, se realizaron dos talleres y consultas
individuales con expertos e informantes calificados del sector público y académico. A continuación,
se presentan los aspectos principales de este relevamiento, en tanto las descripciones más amplias
se pueden encontrar en el Anexo de Antecedentes y Metodología.

II.1. Antecedentes sobre la definición de pequeño productor
El objetivo del presente estudio, que es cuantificar la presencia e importancia de los pequeños
productores en la Argentina, requiere necesariamente que la conceptualización se pueda traducir en
criterios operativos (variables) a extraer de la información censal, a sabiendas de las limitaciones
inherentes a la reducción del concepto a indicadores cuantitativos.
Es sabido que muchas de las conceptualizaciones referidas al tema no permiten, en la práctica,
analizar su incidencia en el conjunto de los productores agropecuarios, debido a que algunas variables cualitativas no tienen correlato con criterios operativos cuantificables a partir de la información
censal disponible. Tsakoumagkos, Soverna y Craviotti en el Documento N° 2 del PROINDER (2000),
para los datos censales de 1988 (agropecuarios) y 1991 (de población), habían indicado que es necesario elaborar índices que combinen distintas variables o diversos tratamientos para una misma variable de la información censal para arribar a esa cuantificación, pero que siempre habrá un salto entre
la definición conceptual del sujeto social y el que puede ser medido a través de estos indicadores.
Una especial dificultad para consensuar un concepto "medible" de pequeño productor y de estratos
a su interior, reside en la multiplicidad de enfoques y "solapamientos" de algunas dimensiones de la
caracterización social y económica de los pequeños productores agropecuarios. Ello implica identificar las coincidencias y diferencias que encierran términos como 'pequeño productor', 'productor familiar' y 'campesino', y al mismo tiempo discutir sobre el límite superior que los separa de otros sectores
de la economía agraria, principalmente del pequeño empresario agropecuario o agroindustrial.
En el estudio mencionado del PROINDER se denomina campesinos y pequeños productores al
“…conjunto heterogéneo de productores y sus familias (entre ellos los campesinos en su concepción
clásica) que reúnen los siguientes requisitos: intervienen en forma directa en la producción -aportando al trabajo físico y la gestión productiva-, no contratan mano de obra permanente; cuentan con limitaciones de tierra, capital y tecnología".
Un estudio reciente realizado por el CEPA (PROINDER, 2004) señala que "pequeño productor" y
"pequeña producción" son términos ambiguos. Para caracterizar a una explotación pequeña, es usual
referirse a aquella cuyo tamaño, definido con criterios cuantitativos, no permite alcanzar un nivel de
rentabilidad compatible con cierto umbral de capitalización o, a lo sumo, no genera ingresos mayores
a los correspondientes a la reproducción simple de unidades familiares. Por el contrario, para caracterizar a los productores son comunes variables cualitativas que aluden, en primer lugar, a la presencia e importancia del trabajo familiar al interior de la unidad productiva, a la dotación de tierra y/o grado
de capitalización alcanzado y, finalmente, a las estrategias de reproducción familiar (Carballo y otros,
2004).

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Posada (1996) señala también que "pequeño productor" no es un concepto teórico, y que: "su delimitación incluye a todos aquellos sujetos que manejan unidades ubicadas entre estos dos extremos:
un piso señalado por aquellas unidades productivas cuya significación es sumamente limitada, o nula,
por ser muy pequeñas o semiproletarias y un techo... que es el nivel que evita basar a la unidad en la
renta de la tierra o… la capacidad de comprar trabajo asalariado y comenzar a acumular. Dentro de
este espectro, los pequeños productores realizarán una amplia gama combinatoria de trabajo familiar
y tierra; siendo estos dos factores productivos los ejes que se toman para delinear las numerosas definiciones de campesinos, tanto en forma genérica como en el caso particular de nuestro país".
Buena parte de la bibliografía incluye bajo una misma denominación a sectores campesinos junto a
productores comerciales. Bartolomé (1975) señala que, en tanto ambas son unidades familiares,
muchas veces se incluye juntas a "la empresa agrícola orientada comercialmente y aquella en la que
el grupo doméstico del productor constituye la principal fuente de mano de obra", y agrega, además,
que la principal diferencia es la orientación mercantil. Sin embargo, plantea situaciones problemáticas
en "los límites superiores del campesinado" y en situaciones que no logran ubicarse en los extremos
del continuum de las explotaciones familiares: "entre el farmer que se comporta como un empresario
agrícola... y el campesino... se dan toda una serie de casos intermedios que complican las definiciones y las taxonomías". Bartolomé enfatiza además que "la gran mayoría de los chacareros y colonos
argentinos no pueden ser encuadrados en la dicotomía entre los farmers capitalistas y los campesinos".
Dentro de esos casos intermedios, el conocido trabajo de Archetti y Stolen (1975) para el sur de
Santa Fe caracteriza la figura del productor familiar -que se encuentra entre el campesino y el empresario- por su posibilidad de acumular capital. En el mismo sentido Tort (2000) se refiere al conjunto de
productores familiares capitalizados que pueden tomar o ceder tierras y/o contratar o no asalariados
según el ciclo familiar y en donde la acumulación es una de las alternativas posibles de evolución, aunque también lo es la descapitalización y descomposición de la unidad productiva.
Tal como se describe en el Documento N° 2 del PROINDER, esa multiplicidad de situaciones intermedias, especialmente transitando los bordes superiores de la definición de pequeño productor, parece ser más relevante en el caso pampeano: "Resulta necesario enfatizar que no se trata de una región
con base campesina, lo cual no significa que no haya pequeños productores. Tales productores existen pero presentan caracteres intersticiales o marginales y, comparados con los de otras regiones,
muestran siempre mayor vinculación a los mercados y cuentan con tierra cuyo precio de mercado y
su valor de renta les abren posibilidades con las que no cuentan pequeños productores de otras regiones".
Varios trabajos de la Cátedra de Economía Agraria de la Facultad de Agronomía de la Universidad
de Buenos Aires (González y Bilello, 1996; Román, González y Audero, 1999) sobre la provincia de
Buenos Aires y Entre Ríos (González, 1993) dan cuenta de situaciones referidas a pequeños productores familiares descapitalizados o de bajos recursos productivos, cuya dotación de capital es insuficiente para asegurar la obtención de una ganancia, aunque sea mínima. Sin embargo, sólo considerando el valor del capital invertido en tierra y, en consecuencia, su capacidad para generar renta, se
encuentra una clara distinción con los pequeños productores de otras regiones.
Mascali (1992) analizó para el sur de Santa Fe las diferencias entre los "family farms" y los campesinos, de acuerdo a la capacidad de acumulación de los primeros, señalando que "…si nos proponemos explorar el otro extremo, la reproducción ampliada de las explotaciones a través de la expansión
horizontal de las mismas, el eje pasa por la permanencia de la ejecución del trabajo en forma directa
y personal por parte de los productores. La no delegación de las tareas de explotación en terceros y
el no retiro de la ejecución de las mismas por parte del titular y/ó miembros de su familia nos indica
que esta expansión horizontal no supone un ´salto´ cualitativo hacia formas empresariales, sino que
en la expansión se reproduce el mismo nivel de relaciones de producción", "…La persistencia en la
ejecución directa del trabajo hasta el momento en que naturalmente sea reemplazado por sus hijos
nos conduce a advertir el importante papel que aún juega el desarrollo del ciclo doméstico en este tipo
de unidades.", "…No existen colonos que trabajen con peones teniendo hijos en edad productiva, esa
es la regla. No hay colonos cuya estrategia consiste en anexar primero las tierras y para ello tomar
peones. La inserción de asalariados en este tipo de unidades es un tema más complejo e interesante
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cuya explicación no reside en lo económico únicamente como puede llegar a ocurrir, y de hecho ocurre, en empresas capitalistas".
Fuera de la zona pampeana, sin embargo, también se registran combinaciones entre trabajo propio
y ajeno e indicadores de capitalización, al que Craviotti y Soverna (1999) denominaron como un proceso de "diferenciación" cuando ocurre dentro de unidades consideradas "campesinas". Esas situaciones han sido registradas en un importante conjunto de estudios y regiones (Quebrada de
Humahuaca, Meseta del Chubut, en la misma provincia en la Colonia Cushamen, Neuquén, Chaco,
Formosa, Tucumán, etc.), con la particularidad de que en la mayoría de los casos también se vende
la fuerza de trabajo propia, lo que es explicado en términos de la estacionalidad de la producción, de
la demanda de empleo y de la necesidad de comprar fuerza de trabajo, sin que esto implique la generación de excedente alguno. Por otra parte, en algunos casos, como los descritos por Giarraca y Grass
(1999) para los cañeros tucumanos, los niveles de desocupación, especialmente a partir de 1991,
empujaron el valor de la mano de obra rural a niveles tan bajos que "hasta pueden ser retribuidos por
los campesinos".
Como se aprecia en la síntesis precedente, los aspectos más relevantes señalados en cuanto a la
definición de pequeño productor y, en particular, su diferenciación respecto a un estrato superior constituido por "pequeños empresarios agropecuarios" se refieren al trabajo familiar, la contratación de
mano de obra y la posibilidad de acumulación.
Dentro de la revisión bibliográfica realizada, se particularizó el análisis de cinco trabajos que construyeron respectivas definiciones operativas para incursionar en la información censal:
• Unidades minifundistas (Borro, María del C., Rodriguez S, Carlos, 1991, actualización de "El
Minifundio en la Argentina" Caracciolo Basco, M. y otros, 1978)
• Explotaciones pobres o EAP pobres (Forni y Neiman, 1994)
• Hogares rurales agrarios pobres (Murmis, 2001)
• Pequeñas explotaciones agropecuarias (González y Pagliettini, 1996)
• Campesinos y pequeños productores (Tsakoumagkos, Soverna y Craviotti (2000).
En el punto 1 del Anexo de Antecedentes y Metodología se presenta un resumen de la definición
básica para cada antecedente, las variables relevantes para su identificación a partir de la información
censal, el registro censal empleado para su cuantificación y las principales ventajas y desventajas de
los indicadores que se emplean en los mencionados estudios para identificar al universo de pequeños
productores agropecuarios de la Argentina.
Adicionalmente, para construir la hipótesis y definición de pequeño productor a utilizar en el presente estudio, se revisaron los criterios utilizados para la determinación de beneficiarios en los programas de intervención para pequeños productores encarados por el Gobierno y, en particular, por la
actual Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA)1 . El análisis se realizó para
once programas actualmente vigentes, que se enumeran a continuación; el detalle de los criterios figura en el punto 2 del Anexo de Antecedentes y Metodología.
En la SAGPyA, se analizaron: PSA - Programa Social Agropecuario; PROINDER - Proyecto de
Desarrollo de Pequeños Productores Agropecuarios; PRODERNEA - Programa de Desarrollo Rural de
las Provincias del Noreste Argentino; PRODERNOA - Programa de Desarrollo Rural de las Provincias
del Noroeste Argentino; CAPCA - Componente de apoyo a pequeños productores para la conservación ambiental. Proyecto Forestal de Desarrollo; Ley de Inversiones para Bosques Cultivados (Ley Nº
25.080); y PRAT - Programa de Reordenamiento de las Áreas Tabacaleras Argentinas.
En el INTA, fueron analizados: PROHUERTA; PROGRAMA MINIFUNDIO; PROFAM - Programa de
desarrollo de productores familiares; y CAMBIO RURAL.
Finalmente, se revisaron algunos estudios recientes sobre el tema de pequeños productores o producción familiar en países integrantes del Consejo Agropecuario del Sur (CAS): uno de ellos elabora1

En períodos anteriores la denominación fue SEAG, SAGyP y SAPyA.

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do en el marco de este Consejo, en 2004; y otros de Brasil (INCRA/FAO 2000), Chile (ODEPA, 2000)
y Uruguay (IICA, 2005, sobre OPYPA/MGAP 2000). Si bien las definiciones sustentadas en los distintos países implican, en general, una similar visión de la pequeña agricultura, campesinado o
agricultura familiar, presentan varias diferencias que hacen difícil la comparación de los resultados.
El análisis de estos estudios figura en el punto 3 del Anexo de Antecedentes y Metodología.

II.2.

Antecedentes sobre la definición de tipologías de pequeños productores

Establecer una tipología requiere, tanto en términos conceptuales como operativos, determinar criterios para diferenciar al interior del sector de pequeños productores, en un universo que muestra
desde casos relativamente capitalizados hasta otros muy pobres y de mínima capacidad de reproducción. Se presenta en este aspecto la misma dificultad encontrada para arribar a una definición de
pequeño productor, por las distintas variables sugeridas por los investigadores, y por los solapamientos que pueden producirse al pasar al análisis estadístico.
El concepto de pobreza con sus múltiples enfoques es asociado tradicionalmente a un segmento de los pequeños productores sobre su límite inferior. Esto agrega a su caracterización condiciones específicas sobre la calidad de vida de la familia, que son medidas, generalmente, a través de
alguno de los indicadores clásicos (necesidades básicas insatisfechas, línea de pobreza, etc.) y,
menos frecuentemente, por otros más innovadores, como el gasto de los hogares (Gerardi, 2001) o
déficits de ingreso (Sen, 1992), aunque estos últimos carecen de estudios sistemáticos para la realidad argentina.
Esta caracterización del pequeño productor como 'pobre' introduce complicaciones que se acrecientan con la necesidad de cuantificación, especialmente si se considera la información que proviene de los censos nacionales. Aunque los censos de población permiten identificar la cantidad de
pobres, no resulta muy clara su asociación con los pequeños productores agropecuarios pobres. En
el estudio realizado por Murmis (2001) para el PROINDER, la cantidad de minifundios (Borro y
Rodríguez, 1991) o explotaciones agropecuarias pobres (metodología de Forni y Neiman, 1994) calculadas con el Censo Nacional Agropecuario de 1988 llegaban a cifras de entre 160.000 y 190.000
unidades, mientras que los de jefes de hogares "cuenta propia" en situación NBI obtenidos a través
del Censo Nacional de Población (1991) llegaba a alrededor de 65.000. Murmis atribuye esta discrepancia centralmente a una subestimación del propio indicador de Necesidades Básicas Insatisfechas
para identificar la pobreza por ingreso y control de recursos.
Craviotti (2001) encuentra que la principal limitación del indicador NBI aplicado a las zonas rurales
"…es que mide pobreza principalmente a través de condiciones habitacionales, subestimando la
pobreza por ingreso y control de recursos. La medida es sensible a cambios de infraestructura que no
tienen por qué expresarse en cambios de ingreso. Asimismo, la aplicación del enfoque al medio rural
ofrece algunas limitaciones tanto de orden conceptual como operativo, las cuales pueden considerarse como parte del sesgo urbano que se encuentra presente en la mayoría de los ejercicios de medición de la pobreza realizados desde esta perspectiva"
Por su parte, Gerardi (2001) coincide sobre la subestimación del indicador de Necesidades Básicas
Insatisfechas, demostrando que, si se aplica este indicador, el 30% de la población rural de Mendoza,
el 34% de la de Río Negro y el 23% de la de Santa Fe podría considerarse pobre, mientras que con
la metodología alternativa sobre gasto de los hogares, dichos porcentajes treparían al 67%, 63% y
55% respectivamente.
Otro de los criterios frecuentemente asociado a la estratificación dentro del universo de pequeños
productores -entre semiasalariados y campesinos puros- es la existencia o no de trabajo extrapredial.
Si bien la preponderancia del ingreso predial parecía ser tradicionalmente un rasgo característico de
la definición de los pequeños productores, varios estudios más recientes sobre la pluralidad de las
fuentes de ingreso en la Argentina estarían indicando que esa condición no es una característica definitoria del sector.

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Con los datos censales de 1988, Murmis (2001, op.cit.). observó que un 30% de las explotaciones agropecuarias argentinas obtenían al menos otro ingreso. Por otra parte, estas fuentes de
ingreso heterogéneas (la pluriactividad dentro y fuera del sector agropecuario) parecen haberse
acentuado en los últimos años. Esos cambios son bien des-criptos por Cloquell (2003) para explotaciones familiares del sur de Santa Fe. Ya en los estudios previos a la implementación del
PROINDER, la sistematización de estudios de caso realizada por Craviotti y Soverna (1999) destacaba escasa presencia de "campesinos puros" (aquellos que logran la reproducción de la unidad doméstica a través del trabajo de sus miembros sobre la tierra que controlan), imagen de la
que se parte como de un modelo. Sin embargo entre este modelo y el otro extremo, correspondiente a los hogares de trabajadores asalariados "puros", existe un gradiente de situaciones 'transicionales'.
Aparicio y Tapella (2003) destacan que en la última década "…crecieron las estrategias hacia la
multiocupación y la pluriactividad, en tanto diversidad de actividades como en la importancia que
ellas representan para el ingreso monetario familiar." Craviotti y Gerardi (2002), hallan que dentro
de los hogares rurales de productores de las provincias de Mendoza, Santa Fe y Río Negro, es muy
bajo el peso de aquellos cuyos miembros no tienen otras ocupaciones. Casi la mitad de dichos
hogares tiene inserción extrapredial por trabajo de alguno de sus miembros. Además, las referencias brindadas por Villanova y otros (2003) sobre los beneficiarios del PROINDER para el caso de
Entre Ríos, departamento de Diamante, dan cuenta de familias con una alta heterogeneidad de sus
fuentes de ingreso ya que, señalan, "ninguna logra sustentarse únicamente con la producción agropecuaria de su predio".
Por último, P. Tsakoumagkos (2000) también se refiere a la "pluriactividad" que caracteriza cada
vez más a los sujetos que están a cargo de las explotaciones de la pequeña producción, para los
cuales -independientemente del estrato al que pertenezcan- se abre un abanico de fuentes de ingreso extrapredial (dentro y fuera del sector agropecuario), que muchas veces son más importantes
que el propio ingreso predial, y que ya no pueden ser consideradas 'excepcionales' sino que forman
parte de la estrategia de vida del pequeño productor en las zonas rurales.
La heterogeneidad de las fuentes de ingresos de los pequeños productores agropecuarios, que
crecientemente incorporan actividades rurales no agropecuarias, refiere a una nueva realidad
sociológica en el campo. Esto ha contribuido en los últimos años a poner fuertemente en discusión
los límites entre lo rural y lo urbano, debate que está en el centro de lo que se denomina desde las
agencias de desarrollo como 'nueva ruralidad' y 'espacio rururbano' que caben dentro del "enfoque
territorial'. Se "alude a un proceso que se está dando efectivamente en el territorio: la fuerte integración rural/urbana que se manifiesta en nuestros países. La misma se vehiculiza a nivel económico a través de las articulaciones horizontales y verticales entre agentes agrícolas y no agrícolas,
sobre todo en las cadenas agroalimentarias (a través de procesos de industrialización, la provisión
de insumos y los servicios de apoyo), pero también de otras cadenas de valor como la industria de
indumentaria, mobiliaria, etc.; y a nivel social, cultural y político, se manifiesta ostensiblemente en
la vida cotidiana de la población llamada 'rural', que cada vez más transcurre en un lugar de residencia urbana y periurbana, en pequeñas o medianas localidades, muy vinculadas con su 'hinterland' rural (donde vive la población dispersa, propiamente rural) a través de múltiples vías y medios
de comunicación masiva." (Foti y Caracciolo, 2004).
Con respecto a la cuantificación de "tipos", en el punto 4 del Anexo de Antecedentes y
Metodología se presenta una sistematización de los criterios operativos para la determinación de
una tipología de pequeños productores utilizandos en los estudios precedentes más destacados:
los mencionados trabajos sobre el "minifundio" en la Argentina (Caracciolo Basco et al, SEAG,
1978 y 1981); la "Sistematización de estudios de casos de pobreza rural" (Doc. Nº 1 de PROINDER, Soverva y Craviotti, 1999); los estudios realizados en la década del '90 en la provincia de
Tucumán entre los productores cañeros y tabacaleros (Giarraca y Aparicio, 1991 y 1998, y
Grass, 1994 y 1998, comentados en "Las Tipologías como construcciones metodológicas",
Aparicio y Grass, 2002); y la mencionada tesis sobre "Dualismo versus heterogeneidad"
(Tsakoumagkos, 2000).

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Las principales variables que se han propuesto en dichos estudios para la determinación de estratos al interior del sector, son las siguientes:
• la extensión de la explotación en relación con la cantidad de trabajo productivo permanente
que puede ocupar utilizando las técnicas corrientes;
• la condición de pobreza de los hogares (por condiciones de vida o ingresos);
• la contratación o no de mano de obra transitoria y de servicios de maquinaria;
• el monto del capital acumulado;
• la pluriactividad (presencia o no de ingresos extraprediales);
• nivel de ingresos.
Del análisis de dichos antecedentes, la conclusión más importante apunta a que son los niveles de
capitalización -al constituir el factor más importante para determinar el nivel de producción e ingresos
de las explotaciones- los que mejor podrían distinguir entre diferentes "tipos" de pequeños productores. Estos indicadores de capitalización deberían ser adecuados a las distintas orientaciones productivas de las explotaciones según regiones.
En cuanto a la cantidad de "tipos", en base a la revisión de bibliografía y resultados de las consultas realizadas, se parte de un concepto de heterogeneidad dentro del sector de los pequeños
productores rurales en contraposición a la anterior concepción dualista, que -ya sea en su versión
de modernización de la agricultura o de inserción de ésta en la globalización-identificaba sólo dos
estratos: los pequeños productores que se insertan en el modelo vía capitalización, y los que son
excluidos del mismo.

II.3.

El contexto general para la agricultura familiar.
Cambios en el período intercensal

A fin de aportar algunos elementos para futuros análisis de los resultados de este estudio, se presenta a continuación una breve descripción de los cambios ocurridos en el contexto económico y agropecuario en el cual se desenvuelven los pequeños productores agropecuarios de la Argentina, en el
período transcurrido entre el penúltimo Censo Nacional Agropecuario (1988) y el año 2002, en que se
realizó el nuevo Censo. Los cambios en el entorno internacional, nacional y agropecuario fueron
muchos y de mucha importancia. Cada uno de ellos pudo haber tenido efectos de diverso signo sobre
el sector agropecuario y, en particular, sobre los pequeños productores. La resultante es la permanencia o salida de la actividad, y las mejores o peores condiciones para la continuidad y el crecimiento de las empresas. Este resultado no se analiza en esta oportunidad, pero se enumeran los cambios
principales y se plantea un cuadro de hipótesis de amenazas y oportunidades para los pequeños productores que se derivan de tales acontecimientos.
En el ámbito internacional, el fenómeno más destacado es el avance de la globalización económica, caracterizada por la ampliación de los mercados a escala mundial, el desarrollo de actividades económicas y financieras por parte de empresas transnacionales que operan simultánea y coordinadamente en varios países, y el fuerte crecimiento de la inversión extranjera directa. El creciente grado de
apertura de las economías y la generalización de los modelos económicos liberales, unida a la ampliación de los mercados y la instantaneidad de las comunicaciones, conduce a establecer un nivel de
competencia extremo y creciente entre las empresas de distintos países, y a poner en primer plano el
carácter crítico de la competitividad para participar de los mercados, tanto local como internacional.
Aunque los pequeños productores participen escasamente en las corrientes de exportación, también
reciben los efectos de esta acendrada competencia cuando producen materias primas que se transforman para exportar o incursionan en algunos productos no tradicionales.
La globalización se acompañó de un crecimiento de las corrientes del intercambio internacional y
del comercio de productos agropecuarios y alimentos -lo que, en primera instancia, es favorable a países exportadores como la Argentina, y a sus diversos tipos de productores. Sin embargo, el libre juego
de los mercados internacionales de productos agropecuarios se ha visto sistemáticamente interferido
por las estrategias de protección de los países de altos ingresos: principalmente, Estados Unidos, los
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países que integran la Unión Europea y Japón. Esta alteración de los mercados tuvo y tiene un doble
efecto negativo para los países en desarrollo: por una parte, la presión hacia abajo de los precios por
una oferta mayor de la que se hubiera obtenido sin la protección. Pero por otra -y quizás más grave
por su efecto estructural- es el desarrollo tecnológico y empresarial que esas políticas permitieron en
los países que las mantienen, estableciendo una brecha tecnológica creciente en la agricultura a favor
de los mismos. La reducción de las políticas proteccionistas es motivo de la actual Ronda del
Desarrollo (Ronda de Doha), la que ha mostrado, hasta 2005, débiles progresos.
Otro fenómeno externo de influencia en la economía agropecuaria local es el de la integración económica de los países en bloques regionales. En particular, con la constitución definitiva del MERCOSUR en 1995, quedó liberalizado el comercio de la gran mayoría de los bienes entre la Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay. Esto significó, como toda ampliación de mercados, la necesidad de competir con los productores de los países miembros y, a la vez, la posibilidad de beneficiarse con una
demanda ampliada. En términos globales, entre 1990-91 y 1998 el efecto para la Argentina fue muy
positivo: las exportaciones agroalimentarias argentinas al bloque (particularmente a Brasil, que absorbe más del 90% de las mismas) se multiplicaron por 5, y la participación argentina en las importaciones brasileñas de productos agropecuarios y alimentos llegó al 50% en el año 1999 (IICA, 2002). Pero
a partir de dicho año, las ventas argentinas a Brasil cayeron, desde el máximo alcanzado en 1998, con
exportaciones por US$ 3276 millones, hasta un valor mínimo de US$ 1727 millones en 2002. Esto fue
resultado de la asimetría en las políticas macroeconómicas de tipo de cambio y del impacto mutuo de
la evolución económica de ambos países. En 2003 y 2004 se produjo sólo una leve recuperación de
este valor mínimo.
En relación al impacto del MERCOSUR sobre los pequeños productores argentinos, no existen indicadores directos que lo analicen. Sin embargo, algunos elementos pueden mencionarse como hipótesis. Por una parte, las crecientes exportaciones a Brasil fueron diversificadas, incluyendo hortalizas
(principalmente ajo y cebolla) y frutas. Puede suponerse que, en alguna medida, los pequeños productores de ajo, cebolla, aceitunas, pimientos y algunas frutas hayan visto aumentada su actividad por
esta creciente exportación. Por otra parte, las regiones más cercanas a Brasil, que presentan ventaja
de localización, son las del NOA y NEA, que se caracterizan por el elevado número de pequeños productores. También es necesario considerar que los posibles efectos adversos de la competencia de
Brasil en cultivos como el azúcar y el tabaco -en los que los pequeños productores tienen una presencia significativa-, fueron parcialmente neutralizados por el mantenimiento de medidas de protección en
ambos cultivos: la exclusión del azúcar del régimen general del MERCOSUR, estableciendo aranceles
de importación, y el funcionamiento del Fondo Especial del Tabaco.
Otro factor importante en los mercados internacionales de alimentos es que, en la actualidad, en los
países desarrollados y en una parte importante de los mercados emergentes, buena parte de los alimentos son productos diferenciados. A la materia prima se le agrega valor en forma de elaboración
industrial, transporte, distribución, envase, diseño, diversidad de presentación, control de calidad,
mantenimiento de cualidades sanitarias e intrínsecas, etc. Sucesivas elaboraciones, tratamientos de
conservación entre etapas, controles sanitarios en distintos puntos del proceso, varias fases de distribución y otros procesos hacen del producto final uno de mucho mayor valor que la materia prima original. Esto crea nuevas oportunidades para la colocación de productos pero, al mismo tiempo, aumenta las exigencias a cumplir por los productores, que sólo pueden satisfacerse si están articulados en
las cadenas respectivas, conociendo y aplicando los requisitos sanitarios y de calidad.
En el ámbito de la economía local, el Censo Nacional Agropecuario de 1988 se realizó casi al final
de una década de estancamiento económico y deterioro de los ingresos de la población, en especial
de los grupos de menores ingresos. Esta situación culminó, en 1989, con una crisis hiperinflacionaria
y consecuentemente política que marcó al país, creando el clima propicio para la aplicación de las
medidas económicas que le seguirían y abriendo paso a los profundos cambios de la década siguiente. A partir de 1991 se implementó en forma definida un nuevo modelo económico, cuya estrategia de
crecimiento fue la integración a la economía internacional, para lo cual se siguieron políticas de estabilización monetaria y cambiaria, un fuerte aumento de la apertura comercial de la economía, la desregulación de actividades económicas y la privatización de empresas públicas.

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Si bien estas políticas tuvieron inicialmente impactos favorables (reducción de la inflación, aumento del producto bruto total y per cápita, disminución de la pobreza) encerraban factores negativos que,
unidos a acontecimientos externos desfavorables y fallas graves de Gobierno, hicieron que a partir de
1995 la desocupación creciera significativamente, y consecuentemente aumentara la proporción de
población bajo la línea de pobreza. A fines de 1998 se inicia la caída del producto bruto, del consumo
y de las inversiones, y en los años siguientes se precipita el derrumbe del modelo monetario y financiero vigente, llegándose a diciembre de 2001 con la más grave crisis económica del país y la caída
del Gobierno Nacional. En el año 2002 se inicia una nueva etapa, con una política económica diferente, una de cuyas características principales es la modificación del régimen cambiario; se abandona la convertibilidad del peso y se adopta un sistema de flotación. La moneda se devalúa en un 200%
(aproximadamente) y, con el tiempo, el producto bruto comienza su recuperación. A finales del 2002
se realiza el Censo Nacional Agropecuario, el que releva información referida al primer semestre de
ese año.
¿Cuál ha sido el impacto de los cambios de la economía local en la década sobre los pequeños productores agropecuarios? Tampoco en este aspecto existen indicadores estadísticos para evidenciarlo,
aunque pueden realizarse algunas especulaciones basadas en estudios y opiniones calificadas. Así,
podría aceptarse que el fuerte aumento del producto bruto per cápita y del consumo privado en los primeros años de la década del 90 se acompañó de un aumento en el consumo de frutas, hortalizas y
otros productos que provienen, en parte, de pequeñas explotaciones de las regiones no pampeanas.
En efecto, entre 1990 y 1998 se registró un importante crecimiento del consumo privado de los sectores altos y medios, y también el de los sectores de menores recursos hasta 1996. La canasta de
alimentos se modificó con un mayor consumo de productos diferenciados, como diversos productos
lácteos, golosinas, bebidas sin alcohol, todos ellos productos con cierto grado de elaboración.
También se produjo un crecimiento notable en el consumo de comidas preparadas y en las comidas
fuera del hogar, ya sea de comidas "al paso" o para llevar, o en restaurantes. Aunque estos mayores
y diversificados consumos se concentraron en los consumidores de las grandes ciudades y sus alrededores, puede estimarse que habrán tenido alguna repercusión en demanda de las respectivas
materias primas, especialmente de frutas y hortalizas, particularmente de regiones no pampeanas.
Sin embargo, este efecto positivo, de haberse registrado, se habría diluido a medida que aumentó
el desempleo, en la segunda mitad de la década.También puede suponerse razonablemente que, en
2002, al momento del nuevo Censo Agropecuario, el pequeño productor había recibido todo el impacto de la grave crisis económica de fin de la década, que lo habrá afectado a través del aumento de la
pobreza de sus eventuales compradores de productos en los mercados locales, de una menor demanda a nivel nacional de los productos que comercializaba, y de la reducción del gasto público en áreas
sociales.
En el ámbito del sector agropecuario y agroalimentario, el reflejo de los acontecimientos externos
tuvo claras consecuencias.
Como se señaló más arriba, la globalización económica mundial y el modelo de apertura adoptado
en la década del 90 en la Argentina instalaron condiciones de competencia extremas, y por otra parte,
aumentaron la vulnerabilidad de la economía local y de cada uno de los productores a los avatares
mundiales. A ello se agregaron los cambios tecnológicos que conducen a niveles de precios cada vez
más bajos, y la pérdida de mecanismos de protección como los precios sostén y otros mecanismos de
subsidio indirecto. En esas condiciones, la eficiencia (reducción de costos) se ha constituido en condición indispensable para la supervivencia, aunque no suficiente. Y la eficiencia, en las condiciones
tecnológicas actuales, está asociada a escalas de explotación más grandes que las de la mayoría de
los productores. Esta mayor escala se refiere a los recursos totales de la explotación: en algunos
casos, es una mayor extensión de tierra; en otros, diferentes inversiones en maquinaria, insumos,
gerenciamiento, comercialización.
En el período entre censos se desarrolló otro factor, originalmente independiente de las causas
señaladas más arriba. Se trata de la introducción y rápida difusión de la semilla de soja genéticamente modificada a partir de 1996 y, paralelamente, del modelo de laboreo de siembra directa.
Este paquete tecnológico provocó la expansión del cultivo de soja a regiones anteriormente no
dedicadas a agricultura (particularmente en el norte del país) y la sustitución de otros cultivos o
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actividades pecuarias en zonas ya agrícolas. Se produjo así una notable expansión de las superficies dedicadas a agricultura extensiva que también incluyó -como se verá en los resultados del
estudio- a pequeños productores2.
La conjunción de condiciones más exigentes de competitividad y la difusión de la soja incidieron
fuertemente en el aumento de la superficie media promedio, que se reflejó en el Censo de 2002. Este
aumento se aprecia en forma más notable en la región Pampeana y Patagonia, cuyas producciones
están vinculadas en mayor medida a los mercados internacionales.
También en cultivos intensivos se produjeron aumentos de escala, en términos de inversión total,
vinculada a algunos desarrollos productivos particularmente destacados: es el caso de la vid para vinificar, el olivo, el limón y un amplio grupo de productos de alto valor, diferenciados, de especialidades,
frutas finas, cría de pequeños animales (conejos, ranas, caracoles) que requieren una dedicación y
atención propias de pequeñas explotaciones; muchas de ellas pueden obtenerse en explotaciones
familiares, pero varias requieren un elevado nivel de capitalización que excedería las posibilidades de
los pequeños productores3,4. Particularmente en las producciones intensivas, la necesidad de aumento de escala se reflejó en un cierto desarrollo de modalidades de integración horizontal y vertical, agricultura de contrato, uniones de hecho y otras.
En cuanto a las producciones dirigidas al consumo nacional, en este ámbito el fenómeno más destacado ha sido el aumento de poder de las etapas de distribución dentro de la cadena alimentaria. Así,
en el año 2000, los súper e hipermercados participaban con el 75% de las ventas minoristas de alimentos El poder económico de la gran distribución le permite imponer condicionamientos a sus proveedores (en materia de calidad de productos, tiempo y forma de entrega, plazos, precios y demás
elementos de las negociaciones), ya sean éstos industrias alimenticias o productores de hortalizas y
frutas frescas. Los productores que quieren abastecer directamente a los supermercados se ven forzados a modernizar sus planteos productivos y logísticos para responder a esos requisitos, lo que restringe cada vez más la posibilidad de la integración de los pequeños productores a los canales más
importantes y formalizados de distribución de alimentos.
En el ámbito de las instituciones públicas agropecuarias, se produjeron cambios importantes en el
período intercensal. El modelo económico de la década del 90 se instrumentó, entre otras medidas, a
través de la disolución de los institutos, organismos o reparticiones que implicaban alguna intervención en el funcionamiento de los mercados de productos agropecuarios: Junta Nacional de Granos
(JNG), Junta Nacional de Carnes (JNC), Corporación Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), Dirección
Nacional del Azúcar (DNA), Fondo Promotor Actividad Lechera (FOPAL) e Instituto Forestal Nacional
(IFONA).
A pesar de este marco desregulado, que implica por definición una desventaja para las unidades
económicas de pequeña escala, existieron dos políticas, de menor alcance relativo, operando en una
dirección opuesta. Por una parte, se mantuvo la protección para dos cultivos típicos de los pequeños
productores, como ya fuera mencionado: la protección arancelaria para el azúcar en el marco del
MERCOSUR, y el subsidio a la producción del tabaco a través del Fondo Especial del Tabaco.
2

Los años transcurridos desde 1988 muestran aumentos de producción en la mayor parte de los rubros agropecuarios, en
algunos casos muy destacados, como en los granos (cereales y oleaginosas) y también carnes, lechería y diversas frutas y
hortalizas. El caso de los granos es el más notable ya que, de un nivel de 33 millones de toneladas a principios de los años
90, se pasó a una cifra de 70 millones en la época del Censo Agropecuario 2002, y siguió creciendo posteriormente. También
la producción de leche tuvo un crecimiento notable, duplicándose en la década del 90 y llegando a los 10 mil millones de litros
anuales. En particular la soja pasó de ocupar 4,7 millones de hectáreas a 12 millones entre 1988/89 y 2002/03, mientras que
la producción pasó en dicho período de 6,5 a 35 millones de toneladas.
3
Barsky, O. y Fernández, L. "Tendencias actuales de las economías extrapampeanas, con especial referencia a la situación del
empleo rural". Estudio para RIMISP/SAGPyA. Programa 'Argentina Rural'. Septiembre 2005. Este documento reciente compara datos de superficies y otras variables para los CNA 88 y CNA 02. Si bien lo realiza para el conjunto de los productores, al
focalizar el análisis en las regiones donde predominan los PP, permite ampliar considerablemente este panorama sobre el entorno económico-productivo donde se desenvuelven los pequeños productores
4
Las exportaciones de estos productos llegaron a aportar en 2003 el 9% de las exportaciones sectoriales, y se han duplicado
en el período 1994-2003. Por orden de importancia en el valor de las exportaciones son: vinos, miel, ajos, fruta deshidratada,
uvas frescas, conejo y liebre, frutas de carozo, especias aromáticas y medicinales (pimentón, coriandro, anís, comino, etc.),
arándanos, aceitunas, frutillas, frambuesas, cerezas, espárragos, cebollas secas, palta, ajo en polvo, carne de ciervo, truchas,
caracoles, semen de bovino, kiwis, higos, nueces. (Obschatko, 2004).

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Por otra, hubo una fuerte orientación política hacia la adopción de programas públicos que contrarrestaran los efectos nocivos del nuevo modelo económico sobre los pequeños productores. Estos programas son ampliamente detallados en el punto 2 del Anexo de Antecedentes y Metodología. Aunque
han alcanzado sólo a una parte de productores y población rural perjudicados por el cambio, su impacto positivo es directamente observable. Por una parte, por la generación de ingresos (Aparicio y
Tapella, 2004) y, por otra, por el efecto formativo y de capacitación en nuevas estrategias productivas,
comerciales y organizativas para enfrentar un marco externo más exigente (PROINDER, varios documentos).
Con el objeto de visualizar sintéticamente los conceptos presentados a lo largo de este apartado y
de dar un marco al análisis de la información que surge del presente estudio, se los ha vertido en el
siguiente cuadro, identificando las principales amenazas y oportunidades para los pequeños productores que surgen del contexto internacional, local y agropecuario, tal como se presentaban en los primeros años del siglo XXI y, particularmente, al realizarse el Censo Nacional Agropecuario de 2002.
Cuadro 1. Amenazas y oportunidades para los pequeños productores agropecuarios
que derivan de los cambios en el entorno económico nacional e internacional

Ámbito - Cambios principales
INTERNACIONAL

Amenazas

Oportunidades

• Competencia exacerbada

• Aumento del comercio internacional y mayor crecimiento eco• Globalización
• Efecto ambivalente del MERCOSUR
nómico de los países
• Bloques regionales
por el impacto de las asimetrías
macroeconómicas
• Ampliación de mercados interNACIONAL
nacionales y locales
• Tendencias al desempleo estructu• Apertura comercial
ral por modernización tecnológica
• Aumento del consumo de ali• Desregulación
mentos (asociado al crecimien• Reducción del papel del Estado • Expansión de la soja GM y desplato) en mercados nacionales,
• A partir de 2002:
zamiento de otras actividades
regionales y locales
Modificación de la política
cambiaria
• Aumento de escala mínima renta- • Diferenciación en el consumo
Recuperación del crecimiento
ble en la mayoría de las actividades
de alimentos. Nichos de proRecuperación del rol del
ductos de alto valor de demanEstado
• Desaparición de regímenes de proda con requisitos de sanidad y
tección (excepto azúcar y tabaco)
calidad
SECTOR AGROPECUARIO
• Reducción de créditos subsidiados • Existencia de programas de
• Cambios de actividades y prointervención a favor de pequeductos
• Crecimiento del peso económico y
ños productores y PYMES
• Innovación tecnológica
poder de la Gran Distribución mino• Cambios de poder en la caderista de alimentos
• Actividades productivas de alto
na alimentaria
valor susceptibles de ser reali• Mayor competencia
zadas por pequeños productores
• Posibilidad de abastecer en forma asociativa mercados locales

30

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III. HIPÓTESIS Y METODOLOGÍA
Como se establece en los objetivos, el presente estudio se realiza con los datos del Censo Nacional
Agropecuario 2002 (CNA 02), proporcionados por la Dirección de Estadísticas del Sector Primario del
Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y, accesoriamente, con los datos del Censo
Nacional Agropecuario 1988 (CNA 88).

III.1. Pasos de la metodología
La metodología aplicada para la obtención de los datos, procesamiento y obtención de resultados
se desarrolló a través de los siguientes pasos:
• Formulación de hipótesis.
• Traducción de las hipótesis a variables censales y solicitud al INDEC de la información.
• Evaluación de la consistencia de los resultados iniciales y ajuste de las hipótesis en caso necesario.
• Formulación de la metodología de cálculo del valor de la producción de los distintos rubros e identificación de las variables intervinientes.
• Formulación de la metodología de cálculo para evaluar el empleo en las explotaciones de PP, en
total, por categorías de ocupación, remuneración, edad y sexo, e identificación de las variables
intervinientes.
• Comparación de los datos de los CNA 88 y CNA 02 para el total de explotaciones agropecuarias,
por departamento.
• Determinación de la importancia de los rubros productivos y fijación de criterios para su inclusión
en el cálculo del valor de producción.
• Relevamiento de datos de rendimientos físicos y de precios de todos los productos incluidos en
el cálculo del volumen y valor de la producción.
• Estimación del volumen, valor de producción y empleo de los PP y de sus tipos, y del total de EAP.
• Estimación de la participación de los PP en las superficies cultivadas, existencias ganaderas,
volumen de producción, valor de la producción, mano de obra y empleo, por regiones y tipo de
PP, y por provincias.

III.2. Dimensión y alcance del estudio
La base de datos de pequeños productores contiene, para las 218.868 EAP de pequeños productores
identificadas, todas las variables del Censo para dicho universo. En consecuencia, consta de alrededor de
428 millones de datos. De dicha base, las variables utilizadas fueron alrededor de 450, discriminadas por
PP, EAP totales y tres tipos de PP, para 494 departamentos, más las variables construidas para los cálculos. Así, el número de de los datos individuales que se manejó fue superior a 1 millón 300 mil.
Adicionalmente, la búsqueda de datos de rendimientos y precios conformó una base de aproximadamente 2000 datos.
31

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III.3. Formulación de hipótesis
1. Hipótesis sobre el pequeño productor
Al analizar los antecedentes de estudios y programas de intervención, se señaló la diversidad de
definiciones de PP, en general coincidentes en cuanto a la característica básica de apoyarse en el trabajo familiar, pero con diferencias en sus definiciones operativas al momento de realizar los estudios
o aplicar los programas.
Ponderando los diversos antecedentes y las opiniones recogidas en la compulsa de opiniones de
expertos en la materia, se definió la siguiente hipótesis, que sería utilizada para construir la Base de
Datos de Pequeños Productores, la que fue aprobada por el PROINDER:
Se considera pequeño productor a quien dirige una EAP en la que:
• el productor o socio trabaja directamente en la explotación y
• no posee trabajadores no familiares remunerados permanentes5.
Una vez proporcionados por el INDEC los datos iniciales del universo de EAP de pequeños productores construido con estos dos criterios, se analizó su distribución por rango de superficie total de la EAP.
Del mismo surgió que, en muchas provincias, había EAP que respondían a la definición mencionada pero
que tenían superficies notablemente grandes. Esta situación planteó la necesidad de introducir cambios
de orden conceptual y metodológico para mantener la coherencia del estudio y tratar de lograr los indicadores más ajustados de la situación e importancia de los pequeños productores.
Para realizar estos cambios, se planteó el siguiente supuesto:
• existe un límite físico para la explotación productiva que puede ser realizada por el PP, con su trabajo directo, el de su familia y el de personal contratado transitoriamente. Este límite puede definirse por dos criterios:
•
•

un tope en la superficie total de la explotación;
un tope en la dimensión de las dos grandes actividades productivas: agricultura y ganadería, medida a través de la superficie cultivada y de las unidades ganaderas, respectivamente. Estos límites varían según las regiones.

Para determinar dichos topes se realizó una revisión de la bibliografía y de la información disponible
en los Programas de intervención y se realizaron consultas a expertos, con el objetivo de identificar
criterios de límites de EAP factibles de ser explotadas con mano de obra familiar. En particular, se revisaron los procesamientos ya realizados con los datos iniciales, de los cuales surgían las principales
actividades productivas por región. De estas exploraciones surgieron elementos de juicio que señalan
la razonabilidad de los límites superiores que figuran en el cuadro 2.

5
La variable “no posee trabajadores no familiares permanentes” incluye en el recorte del universo de PP a los trabajadores
remunerados familiares.

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Cuadro 2. Límites de superficie total, superficie cultivada y unidades
ganaderas para la inclusión de las EAP en la Base de Datos PP

Tope a la superficie
total de la explotación

Tope a la superficie cultivada

Región (provincias)

Hasta

Mesopotamia (Corrientes y Misiones)
Pampeana (Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y
Santa Fe)

1000 ha

Cuyana (Mendoza, San Juan y San Luis)

1000 ha

Chaqueña (Chaco, Formosa y Sgo. del Estero)

1000 ha

Noroeste (Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán y La Rioja)

2500 ha

Patagonia (Neuquén)

2500 ha

Patagonia (Río Negro, Chubut y Santa Cruz)
Pampeana (Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La Pampa y
Santa Fe)

5000 ha
500 ha

Chaqueña (Chaco, Formosa y Stgo. del Estero)

500 ha

Cuyana (San Luis)

500 ha

Oasis de Riego (Neuquén, Río Negro, San Juan y Mendoza)
Resto del país
Tope a las unidades ganaderas

500 ha

Todo el país

25 ha
200 ha
500 UG

Por último, también se excluyeron de la base de datos aquellas EAP que poseen como forma jurídica las Sociedades Anónimas o Sociedades en Comandita por Acciones. Esta eliminación se basó en
el supuesto de que dichas formas jurídicas corresponden a modalidades de gestión que implican un
manejo de la explotación, dotación de recursos y nivel de capitalización al que no acceden las explotaciones de PP según la definición utilizada6. En cambio resultan aceptables, para la definición de
pequeño productor, otras formas jurídicas como la SRL -la que podría verificarse en productores familiares capitalizados- o las sociedades de hecho, pequeñas cooperativas y sociedades civiles sin fines
de lucro, que han sido muy promocionadas por los programas estatales de apoyo a pequeños productores y las ONGs de promoción del desarrollo rural en el NEA y en el NOA.
Como resultado de estas evaluaciones, la hipótesis final utilizada en el estudio es la siguiente:

Los PP son aquellos productores agropecuarios que dirigen una EAP en la que se cumplen las
siguientes condiciones:
• el productor agropecuario trabaja directamente en la explotación;
• no se emplean trabajadores no familiares remunerados permanentes;
• no tiene como forma jurídica la 'sociedad anónima' o 'en comandita por acciones';
• posee una superficie total de la explotación de: hasta 500 ha en las provincias de Corrientes
y Misiones; hasta 1000 ha en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, La
Pampa, Santa Fe, Mendoza, San Juan, San Luis, Chaco, Formosa y Santiago del Estero;
hasta 2500 ha. en las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, Tucumán, La Rioja y Neuquén
y hasta 5000 ha en las provincias de Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego;
• posee una superficie cultivada de: hasta 500 ha en las provincias de Buenos Aires, Córdoba,
Entre Ríos, La Pampa, Santa Fe, Chaco, Formosa, Santiago del Estero y San Luis; hasta 25
ha. en las provincias de Neuquén, Río Negro, San Juan y Mendoza; y hasta 200 ha en el
resto del país; o posee hasta 500 Unidades Ganaderas en todas las provincias del país.

6

El impacto de introducir este criterio fue la disminución de un 2,5% en el número inicial de PP.

33

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2. Hipótesis sobre la regionalización agroeconómica
La regionalización agroeconómica tiene por objetivo realizar una agrupación espacial de los PP según
características comunes referidas a las producciones que realizan, determinadas por las potencialidades
agropecuarias de las distintas regiones del país. Se tomó como base inicial la realizada en el Documento
PROINDER N° 2 (2000, op.cit.) ya que se consideró que la misma se encuentra suficientemente justificada en antecedentes técnicos de agronomía, producción agropecuaria y economía agraria.
Los criterios que utiliza dicho trabajo para determinar las regiones son los siguientes:
• geográfico: grandes unidades geográfico-económicas;
• agroproductivo: grandes áreas centradas en una o varias actividades principales;
• jurisdiccional: conjuntos de departamentos (la pertenencia de cada uno a una región depende de
la orientación productiva de la mayoría de las explotaciones).
Las regiones que distingue son doce: Puna, Valles del NOA, Chaco Seco, Monte Árido, Chaco
Húmedo, Mesopotamia, Patagonia Lanar, Oasis Cuyanos, Pampeana, Valles Patagónicos y
Agricultura Andina Patagónica. Resulta conveniente utilizarla ya que implica un mayor grado de acercamiento a la realidad productiva que la regionalización por provincias, habitualmente utilizada por el
INDEC y de otros organismos (NOA, NEA, Cuyo, Pampeana y Patagonia).
Esta regionalización fue evaluada a la luz del análisis de los procesamientos iniciales de los datos de
PP, en particular la superficie ocupada por tipo de cultivos. Este análisis determinó los siguientes cambios:
• la unificación de las regiones Patagonia Lanar y Agricultura Andina Patagónica. La razón que justificaba la separación en la regionalización del PROINDER de la región Agricultura Andina Patagónica era,
centralmente, la especialización de esta última en fruticultura, especialmente en las frutas finas (de
carozo y berries). Sin embargo, en los nuevos datos censales, los departamentos de Patagonia Lanar
presentan, en muchos casos, superficies ocupadas por estos cultivos similares o mayores a los de los
departamentos identificados dentro de dicha región 7. La nueva región se denominó Patagonia;
• la reducción del número de regiones a once (11), por la mencionada unificación;
• el traspaso de dos departamentos de la provincia de Santiago del Estero (Jiménez y Pellegrini)
de la región Agricultura Subtropical del NOA a la región Monte Árido, ya que en ellos los PP no
se dedican principalmente a la agricultura (y no son significativos los casos de EAP con tractor)
7
sino a una ganadería típica de esta última región (bovina y también caprina).
Luego de estos ajustes, la hipótesis de regionalización es la siguiente:
Los pequeños productores pueden ser agrupados, en base a características espaciales y agroeconómicas comunes, en las siguientes regiones:
1
2
3
4
5
6

-

Puna
Valles del NOA
Agricultura Subtropical del NOA
Chaco Seco
Monte Árido
Chaco Húmedo

78910 11 -

Mesopotamia
Patagonia
Pampeana
Oasis Cuyanos
Valles Patagónicos

El detalle de los departamentos incluidos en cada una figura en el Anexo de Resultados. Se logra
una apreciación general en el Mapa N° 1.
7
Se realizó un análisis particular de los datos de PP para los departamentos de las regiones "Patagonia Lanar" y "Agricultura
Andina Patagónica". Se estudió la distribución de la superficie de los frutales en general (de pepita -manzana, pera, membrillo-, y
de carozo -ciruelo y durazno) y de las frutas finas en particular (de carozo -cereza y guinda-, y berries -frambuesa, frutilla y grosella), tanto entre las EAP de PP como entre las EAP totales. Resultó que los departamentos donde se concentra esta actividad estaban incluidos en la región "Patagonia Lanar". Ellos son: El Cuy, Pichi Mahuida y Adolfo Alsina (Río Negro), Lago Buenos Aires
(Santa Cruz), Cushamen, Gaiman y Telsen (Chubut), y Picún Leufú y Minas (Neuquén). De los departamentos que se incluían en
la región Agricultura Andina Patagónica, solamente Bariloche presenta datos de alguna significación sobre esta actividad.

34

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MAPA 1.
Regiones agroeconómicas en el estudio de pequeños productores

3. Agricultura
subtropical del NOA
1. Puna
4. Chaco Seco
2. Valles del NOA

6. Chaco Húmedo

7. Mesopotamia
5. Monte Árido

10. Oasis Cuyanos

9. Pampeana

11. Valles
Patagónicos

8. Patagonia

35

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3 Hipótesis sobre tipología de pequeños productores
Uno de los mayores desafíos de este estudio fue establecer una tipología de pequeños productores y medir todos los indicadores referidos a la participación relativa de los tipos. La revisión de
antecedentes y el debate sobre criterios para establecer una tipología de pequeños productores,
comentados en la sección II, evidenciaron la complejidad para fijar límites estrictos, la que ha
aumentado en los últimos tiempos con las transformaciones ocurridas en el sector en todos los niveles.
El criterio conceptual adoptado en este estudio, como resultado del análisis de los elementos mencionados,distingue tres tipos de pequeños productores:
• (T1) un estrato superior de pequeño productor familiar capitalizado que -a pesar de la escasez
relativa de recursos productivos con los que cuenta (tierra y capital) en relación al nivel medio de
la actividad representado por el empresario agrario-, puede evolucionar (realizar una reproducción ampliada de su sistema de producción). No presenta en general rasgos de pobreza y sus
principales carencias se refieren a servicios de apoyo a la producción (financiamiento y crédito,
asistencia técnica, apoyo a la comercialización, a la integración en cadenas productivas, etc.);
• (T2) un estrato intermedio de pequeño productor familiar (los llamados campesinos o pequeños
productores 'transicionales'8 por la teoría sociológica) que posee una escasez de recursos (tierra,
capital, etc.) tal que no le permite la reproducción ampliada o la evolución de su explotación, sino
solamente la reproducción simple (es decir, mantenerse en la actividad), y presenta algunos rasgos de pobreza por falta de acceso a servicios sociales básicos;
• (T3) un estrato inferior de pequeño productor familiar, cuya dotación de recursos no le permite
vivir exclusivamente de su explotación y mantenerse en la actividad, (es 'inviable' en las condiciones actuales trabajando sólo como productor agropecuario), por lo que debe recurrir a otras
estrategias de supervivencia (trabajo fuera de la explotación, generalmente como asalariado
transitorio en changas y otros trabajos de baja calificación), posee acentuadas condiciones de
pobreza, y su mantenimiento en el campo se explica, en una gran mayoría de casos, por el aporte que recibe de programas públicos de asistencia social y por otros ingresos eventuales.
Esta tipología busca aproximarse, por una parte, a la identificación de tipos sociales agrarios como categorías sociológicas que forman parte de la conceptualización más aceptada de 'campesinos y pequeños
productores rurales' y, por otra, a la experiencia de los programas de intervención en relación con la definición de su población objetivo. Al mismo tiempo, como se señaló en el capítulo de antecedentes, trata de
distinguir diversas situaciones dentro de este universo -a diferencia de la tradicional concepción dualista.
Desde el punto de vista operativo, para la selección de los indicadores que identifican los tres estratos,
un criterio lógico hubiera sido la tipificación de los productores según sus ingresos. Ése es, por ejemplo,
el seguido en el mencionado estudio realizado en Brasil. Sin embargo, en la Argentina los dos últimos
Censos Agropecuarios no registran datos de producción ni de ingresos. Por otra parte, interesaba poner
a prueba la hipótesis de que pueden establecerse "tipos" en relación a variables de estructura de la
explotación. En estas circunstancias, el criterio que se encuentra en la bibliografía y que logró el mayor
consenso de los expertos consultados es el de caracterizar a los distintos tipos de productores según el
'nivel de capitalización', ya que es éste el factor principal que determina las alternativas productivas y, con
ello, las posibilidades de subsistencia, de ganancias y de mantenimiento o crecimiento de la explotación.
Se considera que éste constituye un criterio adecuado porque remite a una variable estructural que
indica la cantidad de recursos productivos que posee la explotación, la que, sumada a una caracterización por la configuración de las relaciones de trabajo o forma social de organización de la producción
(implícita ya en el recorte inicial del universo de PP), explica un determinado resultado económico. A su
vez, éste puede medirse en forma indirecta por el valor bruto de la producción de la explotación, que es
el objetivo final de este estudio. Al presentarse los resultados (Cap. IV) se analiza la distribución del valor
bruto de producción según tipos y se evalúa la solidez de la hipótesis.
8

La expresión "transicional" hace referencia a que suelen estar en una situación inestable, pues pueden caer fácilmente en
el estrato inferior luego de una sucesión de años 'malos' para su actividad predial, como dar el 'salto' hacia el estrato superior
si se presenta una buena oportunidad de mercado (mayor demanda, precios, etc.) y están en condiciones de aprovecharla.

36

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En consecuencia, la hipótesis formulada es la siguiente: los pequeños productores pueden ser clasificados en tres tipos, de acuerdo a su nivel de capitalización.
Para la selección de los indicadores de capitalización se analizaron los datos que surgen de la
BDPP, resultados publicados del CNA 2002 referidos a cultivos predominantes en cada región, cantidad de EAP por cultivos, disponibilidad de tractores y existencias ganaderas por tamaño del rodeo
(bovinos, ovinos y caprinos).
A partir de dicho análisis, se seleccionaron para la definición de la tipología -según las regiones- los
siguientes cinco indicadores con sus correspondientes categorías de corte:
• Posesión de tractor
Tipo 1: posee un tractor de menos de 15 años de antigüedad
Tipo 2: posee un tractor de 15 años y más
Tipo 3: no posee tractor
9

• Nº de Unidades Ganaderas
(Bovinos, ovinos y caprinos -sólo en la Puna se incluyen las llamas)
Tipo 1: + de 100 UG
Tipo 2: entre 51 y 100 UG
Tipo 3: 0 a 50 UG
• Superficie efectivamente regada (cultivos a campo)
Tipo 1: + de 5 ha
Tipo 2: entre 2 y 5 ha
Tipo 3: de 0 a 2 ha
• Superficie implantada con frutales
Tipo 1: + de ½ ha
Tipo 2: hasta ½ ha
Tipo 3: no posee
• Superficie con invernáculos
Tipo 1: incluye a todas las EAP que poseen invernáculos
La selección de indicadores para la tipología tuvo en cuenta la cantidad de EAP de PP que se
dedican a una determinada actividad productiva en cada región. Se priorizaron las que se realizan con una orientación comercial, observando, para realizar los cortes por categorías, en el
caso de la agricultura, las superficies medias cultivadas; y en el caso de la ganadería, la distribución de las EAP por tamaño del rodeo en las cuatro especies seleccionadas (bovinos, ovinos,
caprinos y llamas). No se analizó la superficie ocupada por actividad, porque los cultivos extensivos
impiden observar la importancia de otros rubros que ocupan muy poca tierra (como la horticultura a
campo o bajo cubierta, y la fruticultura), los que, sin embargo, pueden generar montos mayores de
ingreso.
Se incluyó a todas las EAP de PP que poseen invernáculos en el Tipo 1 dado que las superficies
registradas en los datos obtenidos para los PP implicaban una inversión relativamente importante para
un PP (según las regiones, dicha superficie oscilaba, en promedio, entre los 2000 y 7000 m2)10.
Hay cuatro regiones en las cuales se aplican dos indicadores complementarios (Chaco Húmedo,
Mesopotamia, Patagonia y Pampeana). Desde el punto de vista metodológico se estableció que, si
una EAP caía en el mismo tipo en ambos indicadores (por ejemplo en el Tipo 2), se la contabilizaba
9

Equivalencias en unidades ganaderas (UG): 1 UG = 1 bovino = 5 ovinos = 5 caprinos = 2 llamas
Se realizó un análisis particular de estas producciones previo a la definición de este criterio de la tipología. Tomando los
productos que ocupan mayores superficies (como tomate, pimiento, lechuga, flores de corte, etc.) en las regiones con mayor
incidencia de cultivos bajo cubierta se encontraron tamaños promedio alrededor de las siguientes cifras: 4000 m2 en Pampeana,
2000 m2 en Mesopotamia, 3000 m2 en Cuyo, y 7000 m2 en Agricultura Subtropical del NOA.
10

37

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sólo una vez en ese Tipo, pero si la EAP obtenía un valor diferente en cada indicador (por ej. por una
variable caía en el Tipo 1 y por otra en el Tipo 2), se la incluía en el Tipo de mayor jerarquía dentro de
la tipología (en el ejemplo, en el Tipo 1).
A continuación se justifican y analizan los indicadores aplicados en cada región para la construcción
de la tipología (en el punto 6 del Anexo de Antecedentes y Metodología se puede observar el conjunto de criterios, por región).
Región 1. Puna
- Indicador Unidades Ganaderas (UG)
La ganadería es la principal actividad orientada al mercado y fuente de ingresos de los PP de la
región. A pesar de que en general predomina la especie ovina, aparece mucha dedicación a llamas y
bovinos en algunos departamentos (estos últimos principalmente en Santa Victoria e Iruya, provincia
de Salta). La agricultura se realiza principalmente para la subsistencia tanto humana como animal y
es de tipo estacional (en verano). Los cultivos extensivos son principalmente maíz y alfalfa, y en horticultura se cultivan las especies propias de altura como papa, haba, zanahoria, choclo (esta actividad
también se concentra en Santa Victoria e Iruya).

Región 2. Valles del NOA
- Indicador Superficie efectivamente regada (cultivos a campo)
Predomina en esta región la agricultura bajo riego, principalmente hortícola y frutícola (Quebrada de
Humahuaca, Valles Calchaquíes, Valles Centrales y de altura de Catamarca y La Rioja). En los departamentos de la provincia de Santiago del Estero también tienen importancia los cultivos extensivos (granos
y oleaginosas) realizados bajo riego. La ganadería tiene poca presencia y se destina a la subsistencia,
principalmente bovinos en los valles de altura y caprinos en Santiago del Estero (sobre todo en Figueroa).

Región 3. Agricultura Subtropical del NOA
- Indicador Posesión de tractor
En esta región, entre los PP, predomina la horticultura a campo (Jujuy y Salta) y los cultivos industriales (la caña de azúcar y el tabaco en Tucumán). En las provincias de Jujuy y Salta dichos cultivos
industriales son realizados en gran medida por EAP más grandes y capitalizadas. La ganadería -principalmente bovina- tiene menor importancia, se da sólo en algunos departamentos (Santa Bárbara en
Jujuy y Anta, Metán, Gral. San Martín y Rosario de la Frontera en Salta) y no es una actividad típica
de los pequeños productores.
Región 4. Chaco Seco
- Indicador Unidades Ganaderas (UG)
En la región predomina entre los PP un modelo ganadero bovino/caprino, con rodeos en su mayoría por debajo de las 50 UG. La agricultura sólo reviste alguna importancia en el departamento Gral.
Güemes (Chaco) por la presencia de EAP dedicadas también al cultivo de algodón.
Región 5. Monte Árido
- Indicador Unidades Ganaderas (UG)
En esta región predomina la ganadería bovina, tanto en cantidad de EAP como en cantidad de existencias (y las EAP con rodeos de hasta 50 y 100 cabezas son mayoritarias). Se presentan también
EAP que poseen caprinos y ovinos en cantidades significativas, especialmente en los departamentos
38

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de La Rioja y Catamarca, siendo las primeras especies predominantes en el departamento de
Malargüe (Mendoza). En la agricultura, está avanzando el cultivo de la soja que también posee alguna incidencia en este sector de pequeños productores.

Región 6. Chaco Húmedo
- Indicador Posesión de tractor e Indicador Unidades Ganaderas (UG)
Se aplicaron dos indicadores porque los resultados del CNA 2002 por actividades productivas (cultivos y ganadería) están mostrando la predominancia de un sistema de producción mixto
agrícola/ganadero bovino. En los departamentos de las zonas central y occidental de la provincia de
Chaco y los del norte de Santa Fe, aparece cierta predominancia de la agricultura por sobre la ganadería, con la presencia de cultivos industriales como el algodón (principalmente en Chaco y Formosa)
y también soja, girasol y maíz (acentuándose dicha presencia en Santa Fe). En cambio, en los departamentos de la zona oriental de las provincias de Chaco y Formosa, y también en todos los de
Santiago del Estero que entran en esta región, la predominancia se inclina hacia la ganadería bovina
-aunque continúa la presencia de los cultivos antes mencionados.

Región 7. Mesopotamia
- Indicador Posesión de tractor e Indicador Unidades Ganaderas (UG)
También en esta región se aplicaron dos indicadores, pero en este caso están bien diferenciadas
las zonas agrícolas de las ganaderas. Los departamentos de la zona agrícola de la región (todos los
de la provincia de Misiones y la zona noroeste y sureste sobre el Río Paraná de la provincia de
Corrientes) se caracterizan principalmente por los cultivos industriales y la horticultura a campo.
Respecto de los cultivos industriales, en Misiones aparecen yerba mate, té, tabaco, tung, citronella,
y caña de azúcar en San Javier, y en Corrientes principalmente el tabaco en Goya y Lavalle, pues
en la zona noroeste la dedicación al algodón ha disminuido drásticamente entre los PP. En horticultura a campo se cultiva principalmente mandioca, maíz, batata, sandía, melón, etc. La fruticultura (citrus) se presenta entre los PP con alguna significación en los departamentos de Bella Vista y
Caseros en la provincia de Corrientes, y con mucha menor importancia en Misiones. En esta última
provincia se presentan casos de plantaciones forestales (actividad que ha sido muy promocionada
entre los PP a través de planes subsidiados durante la última década por el gobierno provincial en
articulación con la política forestal de la SAGPyA). Los departamentos de la zona ganadera de la
región (todos los del norte de la provincia de Entre Ríos, y los de la provincia de Corrientes del centro sur y este sobre el Río Uruguay), se caracterizan por la cría bovina, predominando entre los PP
los rodeos de menos de 50 cabezas en Corrientes y de menos de 50 y 100 cabezas en Entre Ríos.
En Corrientes también aparece la cría de ovinos. En Misiones se presentan casos numerosos de
ganadería bovina en la zona agrícola, pero en rodeos de menos de 20 cabezas, con orientación claramente de subsistencia.

Región 8. Patagonia
- Indicador Unidades Ganaderas (UG) e Indicador Superficie implantada con frutales
La ganadería predomina en la meseta árida, principalmente la ovina, siguiéndole en importancia la
bovina. Esto es así en Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Sin embargo en la provincia
del Neuquén hay más explotaciones con caprinos que con ovinos y bovinos (aunque se presentan las
tres especies). Respecto de la agricultura, entre los PP predomina la fruticultura y se concentra en los
siguientes departamentos: El Cuy, Pichi Mahuida y Adolfo Alsina (Río Negro), Lago Buenos Aires
(Santa Cruz), Cushamen, Gaiman, Telsen (Chubut ), y Picún Leufú y Minas (Neuquén). Las especies
predominantes son, entre los frutales de pepita, la manzana, pera y membrillo; entre las de carozo, el
ciruelo y durazno; y, dentro de las llamadas 'frutas finas', la cereza, la guinda y los berries como frambuesa, frutilla y grosella. En los valles donde se hace agricultura, también aparece la ganadería bovina.
39

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Región 9. Pampeana
- Indicador Posesión de tractor e Indicador Unidades Ganaderas (UG)
En la región, entre los PP predominan los cultivos extensivos, principalmente las oleaginosas (en
primer lugar la soja y luego el girasol) y los cereales (trigo pan y maíz) y, se incluyen también las
forrajeras. Le siguen en importancia los cultivos hortícolas a campo, que se producen principalmente en los 'cinturones verdes' de las ciudades (verduras de hoja, tomate, pimiento, etc.). La
ganadería (la especie bovina es la predominante) tiene una importancia relativa menor que la agricultura, pero es importante entre los PP en algunos distritos como en la Cuenca del Río Salado de
la provincia de Buenos Aires, y en los departamentos de la provincia de Entre Ríos y en Santa Fe.
En cambio en la provincia de Córdoba y sobre todo en la provincia de La Pampa, las EAP con rodeos de menos de 50 cabezas tienen menor peso que en el total de las otras provincias pampeanas
que se dedican a la ganadería.

Región 10. Oasis Cuyanos
- Indicador Superficie efectivamente regada (cultivos a campo)
En ambas provincias -Mendoza y San Juan- predomina la agricultura bajo riego, principalmente la
fruticultura (vid en primer lugar, pero también el olivo, nogal, y algunas frutas de carozo como el
durazno, ciruelo y damasco) y la horticultura a campo (con una gran variedad de especies, como el
tomate, las verduras de hoja, la cebolla, el ajo, zapallito, zanahoria, etc.). La ganadería tiene poca
importancia en la región (únicamente en el departamento San Rafael de Mendoza tienen alguna significación las EAP con ganadería bovina en rodeos de menos de 50 cabezas).

Región 11. Valles Patagónicos
- Indicador Superficie efectivamente regada (cultivos a campo)
En esta región predomina la agricultura frutícola bajo riego (principalmente manzana y pera). La
cantidad de EAP dedicadas a fruticultura supera netamente a las dedicadas a ganadería en los
departamentos de Gral. Roca y Confluencia, donde está instalado el núcleo de la actividad frutícola
agroindustrial. Si bien en el resto de los departamentos de esta región (Avellaneda, Conesa y Añelo),
la cantidad de EAP de PP dedicadas a estos cultivos casi iguala a la cantidad dedicada a la ganadería bovina (en rodeos de hasta 50 cabezas), la significación económica y comercial de la actividad
frutícola es muy superior, ya que la ganadería se realiza en las condiciones de la meseta árida patagónica, es decir en rodeos pequeños principalmente para la subsistencia.

III.4. Metodología para el cálculo de la producción y del valor de producción
Uno de los objetivos del presente estudio es cuantificar la participación de los productores familiares en el volumen físico y en el valor de la producción agropecuaria, en base a los datos del Censo
Nacional Agropecuario del año 2002.
Lograr dicho objetivo presenta la dificultad de que ambos datos no figuran en los censos agropecuarios. En efecto, hasta el realizado en el año 2002 inclusive, estos censos han incluido variables
estructurales (superficie total, tenencia, etc.), áreas cultivadas, existencias ganaderas y mano de obra
de las explotaciones agropecuarias, pero no han relevado datos de producción física o rendimientos
agrícolas o ganaderos, ni tampoco datos monetarios, como ingresos, erogaciones o valor de la producción.
Es necesario, en consecuencia, estimar la producción física y el valor de la producción, recurriendo a variables extracensales: rendimientos y precios de los productos.
Es importante recalcar que en la estimación que realiza el presente estudio no se arriba a la producción y el valor "real". Esta información primaria sólo habría estado disponible si se hubieran inclui40

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do preguntas sobre dichas variables en el censo. Por lo tanto, se pretende llegar a una aproximación
cuyo propósito y ventajas son:
disponer de un indicador monetario, que permite agregar diversos productos en una unidad común;
disponer de un indicador para comparar la producción originada en explotaciones de pequeños
productores familiares con el total de la producción.
A continuación, se detalla la metodología y los supuestos utilizados en dichas estimaciones.

1.

Estimación de la producción física

La estimación de la producción ha seguido los siguientes pasos: a) relevamiento de superficies cultivadas y de existencias ganaderas; b) selección de actividades agrícolas y ganaderas a incluir en el
cálculo; c) estimación de rendimientos agrícolas, forestales y ganaderos, y d) cálculo de la producción
física al multiplicar superficie o existencias por rendimientos.
a) Relevamiento de superficies cultivadas y existencias ganaderas.
La Base de Datos PP incluye los datos de las superficies cultivadas y existencias ganaderas de
todos los productos incluidos en el CNA 02.
Dado el volumen de información a procesar y de los cálculos adicionales necesarios para obtener
valores de producción, se decidió que la unidad de análisis para realizar y presentar los cálculos del
valor de producción fuera el grupo de EAP de PP, y sus respectivos tipos, para cada departamento.
Dicho de otra forma, esto implica que la unidad más chica de análisis es el grupo de PP del tipo X del
Departamento X. Aún con este agrupamiento, el número de unidades para las que se presenta información en el estudio es de 2650.
b) Selección de actividades a incluir en el cálculo
Para la estimación de la producción física se tomaron en cuenta cultivos que cubrieran entre el 95%
(para el caso de frutales y hortalizas) y el 99% (para el caso de los cultivos extensivos: cereales, oleaginosas, industriales, etc.) de la superficie cultivada por los PP en cada región. En el caso de las
especies forrajeras, éstas fueron consideradas como insumo de la producción ganadera, y no se valorizaron, con la excepción de la alfalfa pura y consociada, que puede y suele ser vendida a otros productores como fardos.

CUADRO 3. Cantidad de productos
incluidos en el estudio
Grupo de actividades

Cant. productos

Cereales

14

Oleaginosas

9

Cultivos industriales

15

Frutales

38

Hortalizas

48

Aromáticas, flores y viveros

30

Forestales

20

Productos pecuarios

17

Total productos

191

Fuente: IICA con datos del INDEC.

La estimación de la importancia de cada cultivo
en la superficie sembrada de cada región y los cultivos respectivamente incluidos, figuran en la primera hoja de los archivos del Anexo de Resultados
denominados 2.a.d, 2.b.d, 2.c.d, 2.d.d y 2.e.d. El
número de PP que realiza cada cultivo figura en el
Cuadro 21 de este texto.
En el caso de la ganadería, se relevaron las
existencias de todas las especies ganaderas, con
el desagregado de algunas categorías por especie necesarias para los cálculos posteriores.
También se discriminaron las existencias propias
de las existencias totales.
Como resultado de esta selección, en el estudio
han sido incluidos 191 productos, de acuerdo al
detalle del Cuadro 3.
41

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c) Rendimientos agrícolas, forestales y ganaderos
La asignación de rendimientos a las superficies cultivadas es clave en la estimación del valor. Si el
objetivo del estudio fuera estimar el valor de producción "real" de los PP como indicador, por ejemplo,
del ingreso de la EAP, debería utilizarse el rendimiento de los PP. Si, en cambio, se intentara mostrar
el aporte potencial de los PP (es decir, sin las restricciones que implican su menor nivel de capitalización, tecnología, crédito, manejo de información, etc ) deberían utilizarse los rendimientos promedio.
La información disponible decidió, en la práctica, esta opción, ya que finalizado el relevamiento los
datos que se pudieron obtener sobre rendimientos de PP fueron incompletos y poco sistemáticos. En
consecuencia, la producción física se estimó con los rendimientos promedio del producto, al mayor
nivel de desagregación geográfica disponible. A pesar de ello, con la información disponible de rendimientos de algunos productos a nivel de PP se realizó un cálculo alternativo, cuyos resultados también se presentan.
En relación a las fuentes de información, la estadística oficial sobre producción agrícola de cobertura nacional (SAGPyA e INDEC) cubre, en la actualidad, aproximadamente 30 productos -algunos de
los cuales no están actualizados- y, por lo tanto, no abarca todo el universo de productos agropecuarios ni todos los incluidos en este estudio, que son 191. Además, dichas instituciones no publican datos
de productividad ganadera. Los rendimientos agrícolas publicados por la SAGPyA fueron utilizados
como primera fuente de información.
La búsqueda de información sobre los productos no cubiertos por la estadística oficial nacional
incluyó la consulta a las páginas en INTERNET de las provincias y de diversas instituciones vinculadas al quehacer agropecuario. Se revisaron estudios sobre productos -de los cuales es destacable por
su amplia cobertura el Perfil Tecnológico de la Producción Agropecuaria Argentina, realizado por el
INTA en 2001, cuyos datos se utilizaron en gran parte. Se realizó una amplia compulsa a instituciones,
funcionarios públicos y expertos vinculados a la producción agropecuaria. El INTA colaboró con este
estudio enviando una solicitud a todos sus centros regionales, la que a su vez fue derivada a las
Estaciones Experimentales. El PROINDER gestionó la colaboración de Direcciones de Agricultura de
las Provincias y de los Coordinadores Provinciales del Programa Social Agropecuario. Puede estimarse que unos ciento cincuenta informantes prestaron colaboración en esta búsqueda.
La solicitud de información se diferenció por provincias, y se requirieron rendimientos agrícolas y
ganaderos para el promedio provincial y para explotaciones de pequeños productores.
El resultado de esta búsqueda es un conjunto extenso, heterogéneo e incompleto de datos. Esta
situación deriva, por una parte, de la propia heterogeneidad de las situaciones agropecuarias y, por
otra, del hecho que, salvo en el caso de las estadísticas oficiales permanentes, los datos proporcionados por los informantes no siguen necesariamente criterios estadísticos de representatividad.
Una vez agrupada toda la información disponible, y detectados los datos faltantes o llamativos, se
realizaron consultas adicionales. En el caso de falta total de datos se utilizaron los siguientes criterios:
atribuir a una provincia los rendimientos de otras provincias de la región agroecológica; utilizar los rendimientos promedio nacionales. En el caso de la estimación con rendimientos PP, para los productos
en que este dato faltaba, se aplicó el rendimiento promedio.
Para los productos forestales, el indicador de rendimiento utilizado fue el total de la madera producida durante la vida útil de la plantación, llevada a un promedio anual, para compatibilizarla con el resto
de los productos de ciclo anual.
d) Volumen de la producción ganadera
La estimación de la producción ganadera es más compleja que en el caso de producción agrícola,
ya que no se trata de multiplicar existencias (en lugar de superficies) por rendimientos, sino que deben
considerarse otros factores. Una misma especie puede criarse con distintos destinos (carne, leche,
lana, pelo), hay diversas categorías dentro de cada especie y no hay una relación unívoca entre existencias y producción anual. En algunas provincias el Censo discrimina los diversos destinos de la cría
42

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de cada especie, y en otras no. Además de la diversidad de productos, particularmente en el caso de
ganado bovino, es necesario definir el rendimiento según el tipo de actividad (cría, invernada, tambo).
Adicionalmente, la producción ganadera podría diferir según se consideren las existencias ganaderas
propias o totales, por lo que se realizaron dos estimaciones alternativas.
El detalle de la metodología elaborada y los algoritmos utilizados figuran en el punto 6 del Anexo de
Antecedentes y Metodología.
e) Alternativas de cálculo del volumen
Por lo expuesto en los puntos anteriores, la producción física, tanto agrícola como ganadera, fue
estimada para dos escenarios, uno con rendimientos promedio y otro con rendimientos PP. A su vez,
en el caso de la producción ganadera se agregaron otras dos opciones: con existencias ganaderas
propias y con existencias ganaderas totales. Se conforman así cuatro estimaciones alternativas.

2. Estimación del valor de la producción
Una vez obtenida la producción física, el dato relevante para estimar el valor de la producción es el
precio de los productos. En este caso se reprodujo más agudamente la escasa disponibilidad de datos
con representatividad estadística.
Los precios utilizados son precios medios, es decir, sin distinción de tipo de productores.
Inicialmente, se consideró valorizar la producción también con precios recibidos por los pequeños productores, pero no existen mecanismos de relevamiento de los mismos, por lo que los datos obtenidos
fueron totalmente insuficientes -sin desmerecer el esfuerzo de muchos informantes que aportaron
algunos datos estimados- y la alternativa fue descartada. Por otra parte, dado que el objetivo del estudio no es medir el ingreso que obtienen los pequeños productores por las producciones que realizan,
sino su aporte relativo al valor bruto de la producción del país, el precio funciona como unidad de cuenta para poder agregar las distintas producciones.
El precio utilizado fue el promedio del período 200411. Los precios se relevaron al nivel de comercialización de venta mayorista en la región o en mercados nacionales. Los únicos datos publicados a
este nivel son los de precios de granos, surgidos de las distintas Bolsas de Cereales y procesados por
la SAGPyA, los del Mercado de Hacienda de Liniers, algunos precios de remates de ganado en el interior, los del Mercado Central de Buenos Aires y de mercados concentradores de Mendoza y San Juan.
Otras fuentes con representatividad razonable, debido a la importancia de los cultivos, son algodón,
tabaco y yerba mate.
Las mayores dificultades se enfrentaron con hortalizas de hoja, aromáticas, plantines de viveros y
otros productos que no cuentan con mercados de concentración.
Los resultados del relevamiento fueron desalentadores en cuanto a la posibilidad de obtener precios diferenciados por provincias, ya que sólo se obtuvieron para algunas. Por esta razón, el criterio
elegido para valorizar la producción sin incurrir en sesgos sistemáticos, que pudieran beneficiar o
castigar a las distintas regiones sin un motivo justificado, fue determinar un precio único para cada
producto para todo el territorio nacional. El mismo se "construyó" analizando todas las informaciones
disponibles y ponderándolas según las "buenas prácticas" de la investigación en economía y sociología rural. El conjunto de precios así determinado figura en los respectivos cuadros de valor de la
producción. Con esta metodología se cumple con el objetivo de obtener un indicador monetario de la
producción agregada de los PP y de estimar su participación en el conjunto, sin introducir sesgos provenientes de la diferente calidad de la información.
11

A pesar de que la producción a valorizar correspondería al año 2002, o la campaña agrícola vinculada, se utilizaron precios del año 2004 por tres motivos: 1) el año 2004 presentó muy baja inflación, mientras que el 2002 fue un año de crisis para
la economía argentina, y la inflación fue del 25,9%, lo que distorsionaría la selección de un precio anual; 2) buena parte de la
información de rendimientos y precios no estaba publicada y se obtuvo de informantes calificados, y se estimó que solicitarles
información sobre un período reciente facilitaría la respuesta; y 3) dado que el objetivo del estudio es estimar la participación
porcentual de los PP, se consideró que esta decisión práctica no afectaba las conclusiones esenciales.

43

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A pesar de las dificultades mencionadas, puede proponerse que la sensibilidad del valor total a los
supuestos asumidos en cuanto a precios es baja debido a que-como se podrá observar más adelante
al presentar los resultados de valor de producción- aquellos productos que tienen mayor importancia
en la producción nacional y también en la de las explotaciones de PP (cereales, oleaginosas y cultivos industriales) son precisamente los que cuentan con mejor información de precios. La información
menos detallada es la referente a frutas y hortalizas, rubros que tienen una menor participación.
En el caso de las actividades ganaderas, se incluyeron todas las actividades realizadas destinadas
a la comercialización para las cuales el CNA 02 registra datos de existencias. En cambio, no se valorizaron especies destinadas a consumo propio, a tiro o aquellas que, aún teniendo destino comercial,
tenían una relevancia insignificante en el conjunto. Se incluyen en éstas los equinos, visones, zorros,
asnales/mulares, bubalinos, cérvidos en cautiverio, pavos, patos, codornices, gansos, faisanes, choiques/ñandúes (los datos de existencias son presentados).
Como consecuencia de las cuatro alternativas de cálculo utilizadas para el volumen de la producción, el valor de la producción también se calculó para cuatro opciones:
•
•
•
•

3.

Con
Con
Con
Con

rendimientos
rendimientos
rendimientos
rendimientos

promedio y existencias ganaderas totales
promedio y existencias ganaderas propias
de pequeños productores y existencias ganaderas totales
de pequeños productores y existencias ganaderas propias

Comparación del valor de la producción de los PP con la producción regional,
provincial y nacional

La comparación del valor de producción de los PP y del conjunto de las EAP se realizó valorizando
la producción de estas últimas con la misma metodología utilizada para los PP. Se analizaron otras
alternativas, como comparar con las cifras de las Cuentas Nacionales, o de oficinas específicas del
sector público (principalmente SAGPyA, SENASA) y entidades privadas, pero dada la distinta metodología utilizada por los mismos, la comparación resultaba inconsistente. Cabe resaltar, una vez más,
que el estudio estima la participación en el valor de la producción en base a datos censales, por lo que
no es una estimación del valor monetario real de la producción de los PP, aunque brinda elementos
para una aproximación a esa dimensión.

III.5. Metodología para el cálculo del aporte al empleo
En este estudio se reserva el término 'mano de obra' para designar la variable censal de cantidad
de trabajadores que emplea la EAP en sus distintas categorías ocupacionales, y 'empleo' para la variable que surge de convertir a "jornales equivalentes" (o jornadas de 1 día de trabajo) el aporte de la
mano de obra de las distintas categorías ocupacionales y edades, con el fin de homogeneizarlas y
sumarlas. Así, el empleo se compone del trabajo permanente del productor o socio, del trabajo permanente de otras categorías ocupacionales y del trabajo transitorio por contratación directa.
El aporte de los PP al empleo utilizado en el sector agropecuario por el total de las EAP surge de
comparar el total de jornales equivalentes para los PP y para el total de EAP, utilizando los mismos criterios.
Para estimar los jornales equivalentes se definieron los siguientes parámetros por categoría de
mano de obra:
• 1 productor o socio que trabaja en la EAP = 320 jornales/año (independientemente de que tenga
un trabajo fuera de la EAP, durante parte o todo el año). Se tomó el mismo valor para varones y
mujeres12.
12

El parámetro de 320 jornales es el utilizado habitualmente por el Centro de Investigaciones Laborales (CEIL-PIETTECONICET) en sus estudios.

44

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

• 1 trabajador permanente mayor de 14 años (en las categorías de familiar del productor con y sin
remuneración, y no familiar del productor sin remuneración) = 320 jornales/año.
• 1 trabajador permanente de hasta 14 años de edad = 160 jornales/año.
• 1 jornada de mano de obra transitoria por contratación directa = 1 jornal.
Se adjudica a varones y mujeres productores o socios que trabajan personalmente en la EAP la
misma cantidad de jornales equivalentes, dado que en las explotaciones familiares la mujer participa
activamente en las tareas agropecuarias, además del cuidado del hogar13. Además, es bastante problemático separar las tareas consideradas propiamente productivas (trabajo en los cultivos de renta
que comparte con el marido y otros miembros familiares) de las correspondientes a lo que se ha dado
en llamar 'ámbito doméstico ampliado', como la huerta y granja, la sementera baja, etc., de donde la
familia extrae buena parte del sustento familiar y que suelen estar bajo su responsabilidad.
Respecto de la mano de obra por contratación indirecta, es decir la utilizada a través de la contratación de contratistas de labores, se estimó la magnitud de su utilización por los PP en términos de
superficie para la cual se contrataron las labores, pues el censo sólo presenta estos datos (por labor
y para el total utilizado) pero no incluye las jornadas contratadas. Lo mismo sucede con la mano de
obra transitoria incorporada a partir de la contratación de servicio de maquinaria.
La metodología prevista para estimar el empleo derivado de la contratación indirecta consistía en
estimar de la cantidad de jornales equivalentes involucrados en dichos datos, utilizando para el cálculo coeficientes de requerimiento de mano de obra por labor. Sin embargo, no fue posible encontrar
ninguna información publicada sobre estos coeficientes con un nivel de actualización temporal y
cobertura de productos adecuada para realizar esta estimación.

13

Muchos estudios de caso en el país y en otros países -especialmente en el marco de la agricultura familiar- demuestran
que en ese tipo de unidades agropecuarias, llamadas 'de producción-consumo', la mujer, aún contando con la presencia del
marido, tiene un doble rol (y doble carga laboral también) productivo y doméstico-reproductivo, que le insume jornadas que
alcanzan hasta las 14 horas diarias de trabajo. Ver "Trabajando con Mujeres Campesinas en el Noroeste Argentino. Aportes al
Enfoque de Género en el Desarrollo Rural". M. Basco. G. Alvarez y P. Foti. IICA. Buenos Ares. 1992; "Estudio sobre Mujeres
Rurales en la Argentina" C. Biaggi y C. Canevari. Prodemur/PROINDER-SAGPyA. Agosto 2002; "Género y Nueva Ruralidad"
CIDER-IICA. Costa Rica. 2000.

45

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

IV. RESULTADOS
Los resultados se presentan en tres niveles de síntesis. Un brevísimo resumen, con los datos principales, figura en la Sección I, al principio de este documento. En esta sección se presenta también
un resumen, aunque más amplio, permitiendo apreciar las principales conclusiones del estudio.
El conjunto total de resultados sobre las variables número de EAP, superficies ocupadas, cultivadas,
existencias ganaderas, valor de producción, mano de obra, etc., con todas las aperturas por departamento, región y provincia, figuran en los 1.354 cuadros y gráficos del Anexo de Resultados. Todos los
cuadros presentados en esta sección tienen un detalle completo en el Anexo.

IV.1. Total de explotaciones agropecuarias. Variaciones intercensales
Como paso previo al procesamiento y análisis de datos de los pequeños productores se consideró
conveniente analizar los cambios ocurridos en el conjunto total de explotaciones agropecuarias, comparando los años censales 1988 y 2002, para las regiones que se utilizan en el Estudio. Para ello, se
procesaron las informaciones de ambos censos, para el total de EAP, organizando los departamentos
en las regiones definidas en el presente estudio14.
El Cuadro 4 muestra los resultados sobre EAP y superficie total de ambos censos, organizados por
regiones. En 2002 se relevaron 333.477 EAP en todo el país. Esto significa unas 85.000 explotaciones menos (un 20%) que en 1988. Esta disminución se registra en todas las regiones, a excepción de
la Puna y Chaco Seco. Las disminuciones más notorias, sobre el promedio, se registran en las regiones Pampeana, Agricultura Subtropical del NOA y Chaco Húmedo.
La superficie total de las EAP también disminuye entre Censos, relevándose en 2002 cerca de 175
millones de ha, unos 2,6 millones menos (1,5%) que en 1988. Por regiones, se destacan las disminuciones en la superficie en: Pampeana (cerca de 2,5 millones de ha, que significan un 5% del total de
la región), Agricultura Subtropical del NOA (2 millones de ha, un 31% del total regional) y Valles del
NOA (un millón y medio de ha, un 34% del total). En cambio, muestran la tendencia inversa Oasis
Cuyanos (aumento de cerca de 800.000 ha, un 14% del total) y Valles Patagónicos (unas 280.000 ha
más, un 8,5%).
En el caso de las regiones áridas, donde existe una cantidad considerable de explotaciones sin límites definidos, dispersas y con dificultades de acceso para los censistas, los resultados son más difíciles de interpretar. Es el caso de la Puna (donde se registran unas 370.000 ha menos, que representan casi la mitad de la superficie relevada en 1988), o de Chaco Seco (donde la superficie censada
pasa de cerca de 1 millón y medio en 1988 a más de tres millones de ha en 2002).

14

Los datos desagregados por departamentos figuran en el Grupo 1 del Anexo de Resultados (Cuadros 1.a. hasta 1.e).

47

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CUADRO 4. Total de EAP y Superficie en el CNA 2002 y en el CNA 1988.
Por regiones y total del país
Total EAP (en miles)
REGIONES

CNA
2002

1. Puna

CNA
1988

Total superficie EAP (en millones de ha)

Dif. Intercensal
Número

%

CNA
2002

CNA
1998

Superficie Media
(ha/EAP)

Dif. Intercensal
Hectaréas

%

CNA 2002 CNA 1988

5,2

4,5

0,7

16,2

0,5

0,9

-0,4

-43,0

95

193

2. Valles del NOA

24,1

26,0

-1,9

-7,2

3,0

4,6

-1,6

-34,1

126

177

3. Agric. Subtr. NOA

17,6

23,6

-6,0

-25,3

4,7

6,8

-2,1

-31,4

267

290

4. Chaco Seco

7,4

6,1

1,3

20,7

3,2

1,5

1,7

115,1

433

243

5. Monte Árido

34,8

40,0

-5,3

-13,1

25,1

24,9

0,1

0,6

721

623

6. Chaco Húmedo

33,3

42,7

-9,4

-22,0

17,4

16,9

0,5

2,9

522

396

7. Mesopotamia

52,9

62,7

-9,8

-15,7

11,8

12,2

-0,5

-3,8

222

195

8. Patagonia

13,2

15,2

-2,0

-13,2

53,5

52,5

1,0

1,9

4059

3458

9. Pampeana

103,7

148,5

-44,8

-30,2

45,8

48,2

-2,4

-5,1

441

325

36,7

43,5

-6,8

-15,7

6,3

5,5

0,8

14,1

170

126

10. Oasis Cuyanos
11. Valles Patagónicos
TOTAL

4,7

6,1

-1,4

-23,7

3,6

3,3

0,3

8,5

773

543

333,5

418,8

-85,4

-20,4

174,8

177,4

-2,6

-1,5

524

424

Fuente: IICA con datos del INDEC.

La superficie promedio a nivel nacional aumenta, pasando de 424 ha en 1988 a 524 ha en 2002.
Este aumento se verifica principalmente en la región Pampeana (de 325 a 441 ha), en Chaco Húmedo
(de 396 a 522 ha), en Mesopotamia (de 195 a 222 ha), en Valles Patagónicos (de 543 a 773 ha) y en
Oasis Cuyanos (de 126 a 170 ha). En las zonas áridas, por las razones antes mencionadas, no se
pueden analizar las diferencias en más o en menos del tamaño promedio de las explotaciones, por las
imprecisiones en la medición de la superficie.
De acuerdo a las distintas tendencias de variación intercensal en el número de EAP y en la superficie, las regiones podrían ser clasificadas en seis categorías o pautas de situaciones de cambio, como
se presenta en el Cuadro 5.
CUADRO 5. Pautas de cambio en cantidad de EAP y superficie total entre 1988 y 2002
Pautas de cambio15
1

Caen las EAP y se mantiene la superficie

Regiones (variación en EAP y en superficie)
• Todo el país: -20%; -1,5%
• Monte Árido: -13%; +0.6%
• Chaco Húmedo: -22%; +2.9%
• Mesopotamia: - 16%, - 3.8%
• Patagonia: -13%; +1.9%
• Pampeana: -30%; -5.1%

2

Caen las EAP y cae la superficie

• Agric. Subt. NOA: -25%; -31.4%

3

Caen las EAP y aumenta la superficie

• Oasis Cuyanos: -16%; +14.1%
• Valles Patagónicos: -24%; +8.5%

15

4

Se mantienen las EAP y cae la superficie

• Valles del NOA: -7%; -34.1%

5

Aumentan las EAP y cae la superficie

• Puna: +16%; -43.0%

6

Aumentan las EAP y aumenta la superficie

• Chaco Seco: +21%; +115.1%

Los resultados de la comparación de situaciones entre los dos Censos se clasificaron en las categorías de cambio como
'caída' o 'aumento', cuando se registraron diferencias en más o en menos mayores al 10% en el caso de la cantidad de EAP y
del 5% en el caso de las superficies. Diferencias menores a esos porcentajes se consideraron como un indicador de 'mantenimiento' de la situación en el período.

48

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

De la lectura de este Cuadro surge claramente que, en el promedio del país y en la mayoría de las
regiones estarían ocurriendo procesos de concentración de la explotación de la tierra, que aparecen
reflejados más claramente en las pautas 1 y 3, en las cuales disminuye el número de EAP, mientras
que la superficie se mantiene igual o aumenta.
Las pautas 2 y 4 también estarían connotando un cierto proceso de concentración, ya que si bien
la superficie total cae, lo hace en menor medida que el número de EAP, por lo que la superficie media
es mayor en 2002 que en 1988.

IV.2. Importancia de las explotaciones de pequeños productores en el conjunto
de EAP, según el Censo Nacional Agropecuario de 2002.
Comparaciones con estudios anteriores sobre el CNA 1988
1. Número de EAP de pequeños productores y superficie ocupada, por regiones y provincias
Las EAP de pequeños productores, entendiendo como tales las que responden a la definición adoptada, alcanzaban, en el año 2002, a un número de 218.868 explotaciones, ocupando una superficie de
23.519.642 hectáreas16. Se incluyen EAP con y sin límites definidos.
En el Cuadro 6 se puede apreciar que cinco regiones concentran el 77% de las explotaciones de
PP y el 71% de la superficie de las EAP de PP: son las regiones Pampeana, Mesopotamia, Monte
Árido, Chaco Húmedo y Valles del NOA.
CUADRO 6. Pequeños productores en CNA 2002. Distribución por regiones
(en %, ordenadas por importancia del número de PP)

EAP de PP

EAP de PP
REGIÓN
TOTAL DEL PAIS

REGIÓN

Nro. de EAP Superficie (ha)
100,0

100,0

REGIONES EXTRAPAMPEANAS

Nro del EAP

Superf (ha)

100,0

100,0

9

Pampeana

26,8

34,4

7

Mesopotamia

19,2

8,8

7

Mesopotamia

26,3

13,3

5

Monte Árido

11,5

13,3

5

Monte Árido

15,8

20,3

6

Chaco Húmedo

10,5

12,7

6

Chaco Húmedo

14,3

19,4

2

2

Valles del NOA

12,5

3,4

10 Oasis Cuyanos

10,7

1,5

Valles del NOA

9,2

2,3

10 Oasis Cuyanos

7,8

1

3

Agric.Subtropical del NOA

5,9

2,3

3

Agric.Subtropical del NOA

8,1

3,5

8

Patagonia

3,2

18,8

8

Patagonia

4,3

28,6

4

Chaco Seco

2,8

3,9

4

Chaco Seco

3,8

5,9

1

Puna

2,1

1,1

1

Puna

2,8

1,6

1

1,6

11 Valles Patagónicos

77,2

71,4

11 Valles Patagónicos
Total de las cinco primeras regiones

Total de las cinco primeras regiones

1,4

2,4

79,6

57,9

Fuente: IICA con datos del INDEC.

16

Los resultados del procesamiento para las variables que se mencionan en este punto, detallados por región, y departamento, pueden encontrarse en el Anexo de Resultados, en el grupo de Cuadros 1.a a 1.e, que incluyen los datos de número de
explotaciones de PP, superficie ocupada, por región y departamento, en valores y porcentajes. Iguales indicadores figuran para
el total de las EAP del Censo, y para cada tipo de PP. También se incorporaron en esos cuadros los datos por departamento
del Censo de 1988.

49

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Al observar exclusivamente las regiones extrapampeanas, las cinco primeras regiones
-Mesopotamia, Monte Árido, Chaco Húmedo, Valles del NOA y Oasis Cuyanos- concentran el 80% de
los PP y el 58% de la superficie.
En las regiones Valles del NOA, Agricultura Subtropical del NOA, Mesopotamia, y Oasis Cuyanos
se presenta en forma notable el contraste entre el porcentaje de PP y la superficie que ocupan, indicando una reducida extensión de las explotaciones. En esas regiones la superficie media está por
debajo de las 50 ha (ver Cuadro 8).
Los datos por provincias (Cuadro 7) corroboran los resultados encontrados para las regiones a las
que pertenecen en la mayor proporción de su territorio. Las cinco provincias con mayor cantidad de
pequeños productores son, por orden decreciente: Buenos Aires, Misiones, Santiago del Estero, Santa
Fe y Corrientes. En cambio, en superficie, el orden de las cinco primeras es: Buenos Aires, Río Negro,
Santa Fe, Córdoba y Chubut.
CUADRO 7. Pequeños productores en CNA 2002. EAP,
superficie total y superficie media. Por provincias
EAP Totales
PROVINCIAS

Buenos Aires

Total EAP de PP

EAP Totales

Superficie

Sup. Media

Nº

Ha

Ha/EAP

EAPs
Nº

Sup. Media

Superficie
Ha

%

Ha/EAP

%

148

51.058

25787364

505

27168

53

4029070

16

9138

1588806

174

7671

84

312961

20

41

16898

5899732

349

12983

77

1666491

28

128

Catamarca
Chaco

3730

19205261

5149

2015

54

1878945

10

932

Córdoba

26226

12244258

467

14517

55

2230924

18

154

Corrientes

15244

6860573

450

10929

72

611688

9

56

Entre Ríos

21577

6351513

294

15829

73

1482868

23

94

Formosa

9962

5178607

520

7290

73

919939

18

126

Jujuy

8983

1282063

143

7647

85

398593

31

52

La Pampa

7775

12735009

1638

3503

45

893477

7

255

Chubut

8116

3069497

378

6709

83

672621

22

100

Mendoza

30655

6422129

209

15315

50

216958

3

14

Misiones

27955

2067805

74

24249

87

791422

38

33

Neuquén

5568

2145700

385

3308

59

196298

9

59

Río Negro

7507

14716470

1960

3716

50

2639292

18

710
68

La Rioja

10297

4269499

415

7470

73

505426

12

San Juan

8509

756225

89

3506

41

45594

6

13

San Luis

4297

5388388

1254

2706

63

642697

12

238

Salta

950

19884210

20931

73

8

72134

0

988

Santa Fé

28103

11251653

400

17056

61

2254657

20

132

Sant. del Estero

20949

5393633

257

17453

83

849289

16

49

Tierra del Fuego

90

1171747

13019

21

23

4582

0

218

Santa Cruz

9890

1137117

115

7734

78

203715

18

26

333477

174807257

524

218868

66

23519642

13

107

Tucumán
TOTAL DEL PAÍS

Fuente: IICA con datos del INDEC.

2. Participación de los pequeños productores en el total de EAP y superficie ocupada
Las 218.868 EAP de los PP y las 23.519.642 hectáreas que ocupan significan un 65,6% del total de
explotaciones agropecuarias del país, y un 13,5% de la superficie total de todas las EAP del territorio
nacional. (Cuadro 8 y Gráfico 1).

50

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

GRAFICO 1. Participación de PP en EAP y superficie

Fuente: IICA con datos del INDEC.

La presencia de PP supera al 80% del total de EAP en las regiones Puna, Chaco Seco y Valles del
NOA; en Mesopotamia llegan casi a ese porcentaje; mientras que superan el 70% en Agricultura
Subtropical del NOA y Monte Árido; y en Chaco Húmedo abarcan el 68,7%. Las menores proporciones se registran en Oasis Cuyanos y Valles Patagónicos (46,6% y 47,5% respectivamente); en tanto
que en la región Pampeana y en la Patagonia presentan niveles intermedios (56,6% y 52,5%).
El peso de las explotaciones de PP en la superficie ocupada alcanza su máximo en la Puna (51%).
Le sigue Chaco Seco (29%) y luego las regiones de Valles del NOA, Chaco Húmedo, Mesopotamia y
Pampeana con un porcentaje parecido (17%). En una situación intermedia están las regiones de
Agricultura Subtropical del NOA y Monte Árido (entre un 11 y 12% respectivamente); las que presentan una menor proporción de superficie ocupada por los PP son la Patagonia (8%), los Valles
Patagónicos (10%) y los Oasis Cuyanos (3,7%).
CUADRO 8. Pequeños Productores en CNA 2002 - EAP,
superficie total y superficie media. Por regiones
EAP PP
REGIONES

Número

Superficie EAP PP

% s/total de
la región

ha

Superficie media

% s/total de
la región

No PP

PP
ha

4.541

87,3

250470

50,9

55

365

2. Valles del NOA

20.053

83,2

529739

17,5

26

617

3. Agric. Subtr. NOA

12.892

73,2

538841

11,5

42

881

4. Chaco Seco

6.164

83,6

916661

28,7

149

1880

5. Monte Árido

25.222

72,5

3129501

12,5

124

2296

6. Chaco Húmedo

22.893

68,7

2993067

17,2

131

1383

7. Mesopotamia

42.129

79,7

2059753

17,5

49

904

8. Patagonia

6.918

52,5

4419018

8,3

639

7834

9. Pampeana

58.733

56,6

8082113

17,7

138

838

10. Oasis Cuyanos

17.108

46,6

228248

3,7

13

308

2.215

47,5

372232

10,3

168

1321

218.868

65,6

23519642

13,5

108

1320

1. Puna

11. Valles Patagónicos
TOTAL
Fuente: IICA con datos del INDEC.

Los resultados obtenidos en cuanto a la superficie media de los PP y de los NO PP para el promedio departamental son satisfactorios en cuanto a poner a prueba la definición de PP utilizada. En
efecto, si bien la conceptualización de PP adoptada es independiente de la extensión de la finca, es
razonable plantear la hipótesis de que la misma será menor del resto de las EAP que no cumplen las
condiciones, en especial la de ser trabajada en forma casi exclusiva por el productor y su familia. El
tamaño medio de las EAP resultó, como se aprecia en el Cuadro 8, notablemente menor en las PP
que en las NO PP. Esta relación se verificó en todos los departamentos, con algunas excepciones
que se analizan en el punto IV.3.

51

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

3. Comparación con estudios anteriores sobre el CNA 1988
Para comparar los resultados obtenidos sobre PP en el procesamiento del CNA 2002 con estudios
previos disponibles sobre el Censo Nacional Agropecuario del año 1988, se siguieron dos caminos, de
acuerdo a lo analizado en los antecedentes volcados en el Capítulo II de este documento.
Uno de ellos es comparar con la metodología de 'Minifundio'17, que es definido centralmente por la
extensión de superficie de la explotación, según regiones. El segundo camino es la comparación con
los resultados de la aplicación de la metodología de 'Pequeñas Explotaciones Agropecuarias' (PEAP)
de Gónzalez y Pagliettini18, que presenta una definición de pequeño productor bastante cercana a la
adoptada en el presente estudio.
Las comparaciones con ambas metodologías (Minifundio y PEAP) fueron realizadas departamento
por departamento (ver Grupo 1, Anexo de Resultados), a fin de facilitar esta referencia para los usuarios.
En el conjunto, esta comparación estaría evidenciando un cierto fenómeno de permanencia/resistencia en el campo de los pequeños productores en el período 1988-2002. La diferencia en el número total es del 10,6% más que la medida con la metodología "Minifundio" y del 10,9% menos que la
medida con metodología "PEAP".
De ser aceptada la hipótesis de permanencia de los PP, el fenómeno resulta llamativo en un contexto global de caída de las explotaciones totales (-20%) y mantenimiento de la superficie bajo explotación (-1,5%). Aunque no está dentro de los propósitos de este estudio realizar análisis causales,
puede sugerirse como hipótesis a comprobar que esta caída de las EAP totales se alimentaría principalmente de los sectores no PP, y estaría denotando una tendencia a la concentración de la tierra, en
un marco de ocurrencia de procesos de reconversión/modernización en determinadas zonas (de cultivos industriales, agricultura ligada a agroindustrias de exportación, expansión de la soja, etc.). En
cuanto a la permanencia de los PP podría atribuirse a una estrategia de "resistir" en el campo frente
a la falta de otras oportunidades de empleo
en el sector agropecuario o industrial urbano.
CUADRO 9. Comparación de cantidad de EAP
de Pequeños Productores en el CNA 2002
A continuación, se presenta un análisis
y en el estudio PEAP sobre el CNA 1988
más detallado por regiones (Cuadro 9), restringiendo la comparación a la metodología
(1)
PEAP
PP
Diferencia
"PEAP". Debe recordarse, sin embargo, que
(CNA 1988) (CNA 2002)
REGIONES
%
Nº
aún cuando su definición se acerca más a la
Nº
adoptada en este estudio, la comparación es
1. Puna
3.393
4.541
34
2. Valles del NOA
18.737
20.053
7
aproximada. Además, en regiones como la
3. Agric. Subtr. NOA
13.796
12.892
-7
Puna o Chaco Seco, donde se presentan
4. Chaco Seco
4.661
6.164
32
muchas explotaciones sin límites definidos,
5. Monte Árido
27.770
25.222
-9
principalmente entre los PP, la comparación
6. Chaco Húmedo
27.879
22.893
-18
intercensal de superficies es incierta.
7. Mesopotamia
44.945
42.129
-6
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis Cuyanos
11. Valles Patagónicos
TOTAL

6.972
76.374
18.393
2.586
245.506

6.918
58.733
17.108
2.215
218.868

Fuente: IICA con datos del INDEC.
(1) PP: pequeños productores según la definición del presente estudio.

-1
-23
-7
-14
-11

La excepción más marcada al panorama
general de cierta permanencia de PP entre
Censos, está constituida por la región
Pampeana: en ésta, en 2002 se registran
17.600 explotaciones de PP menos que las

17
La metodología de 'Minifundio' fue elaborada por el Grupo de Trabajo de Sociología Rural de la entonces Secretaría de
Agricultura y Ganadería (SEAG) en 1977 ("El Minifundio en la Argentina. Primera Parte", Caracciolo Basco, M. y Rodríguez
Sánchez, C.) y actualizada en 1991 por Borro, M.C. y Rodríguez Sánchez, C., Dirección de Desarrollo Agropecuario, SAGPyA.
Según la misma, el minifundio es la superficie que permite dar empleo hasta dos personas en forma permanente, variando el
corte para cada departamento en función de las características productivas dominantes. Los resultados de la aplicación de esta
metodología al CNA 1988 están disponibles en Tsakoumagkos, P. et al. "Campesinos y Pequeños productores en las regiones
agroeconómicas de Argentina.". PROINDER, op.cit, 2000.
18
La metodología de PEAP utiliza los siguientes criterios: i. el productor dirige directamente la EAP, ii. no utiliza trabajadores remunerados permanentes, y iii. no dispone de tractor o éste tiene una antigüedad superior a los 15 años. González, M. del
C., L. Pagliettini (coord.). Op. Cit. 1996.

52

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

PEAP de 1988, lo que explica -junto con una
caída de 5000 EAP en Chaco Húmedo- buena
parte de la diferencia (27.600 EAP) a nivel de
todo el país entre esas dos mediciones. Este
resultado es coincidente con las conclusiones
de estudios de caso y opiniones calificadas
sobre los procesos ocurridos en ambas regiones.

CUADRO 10. Variación en el número de PP,
número de EAP totales y superficies totales
según los CNA 1988 y 2002
REGIONES
1. Puna
2. Valles del NOA
3. Agric. Subtr. NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis Cuyanos
11. Valles Patagónicos
TOTAL PAÍS

Variación 1988-2002(1)
EAP totales Sup. Total
en %
16,2
-7,2
-25,3
20,7
-13,1
-22,0
-15,7
-13,2
-30,2
-15,7
-23,7
-20,4

-43,0
-34,0
-31,0
115,0
1,0
3,0
-4,0
2,0
-5,0
14,0
9,0
-1,5

Variación
PP(2)
34,0
7,0
-7,0
32,0
-9,0
-18,0
-6,0
-1,0
-23,0
-7,0
-14,0
-10,9

Una visión adicional surge de considerar las
variaciones en el número de PP (comparando
el Censo 2002 con el estudio PEAP) en el contexto de las variaciones intercensales en la
cantidad total de EAP (Cuadro 10). Como ya
se señaló en el punto IV.1.1, en el conjunto del
país, el total de explotaciones disminuyó en
una proporción importante (20%), con escaFuente: IICA con datos del INDEC.
(1) Variación % en EAP y Superficie totales según Censos Agropecuarios
sos cambios en superficie bajo explotación
(2) Variación en cantidad de PP según Estudio PEAP 1988 y CNA 2002
(-1,5%), lo que estaría denotando, a primera
vista, un proceso de concentración de la tierra en el sector agropecuario. Dentro de ese contexto global, las explotaciones de pequeños productores se habrían reducido en menor medida (un 10,9%,
según la comparación con el estudio mencionado).
A nivel de las regiones, las que más interesan por la importancia relativa numérica y económica que
han tenido los pequeños productores en su estructura agraria son: Valles y Agricultura Subtropical del
NOA, Chaco Húmedo y Mesopotamia, Oasis Cuyanos, Valles Patagónicos, y la región Pampeana
(esta última por el peso numérico en el total del país, no tanto a nivel de la propia región).
En el NOA, en la región de los Valles parecería que no ha habido grandes cambios en la cantidad
de explotaciones totales (-7%) y de pequeños productores (+7). Pero llama la atención la caída tan
importante en la superficie total bajo explotación (-34%, que equivale a un millón y medio de ha), distribuida entre los departamentos de toda la región, aunque acentuándose en zonas tradicionales de
concentración de minifundio agrícola (Cachi en provincia de Salta, Tinogasta en provincia de
Catamarca y Figueroa en provincia de Santiago del Estero).
En la región de Agricultura Subtropical -donde predominan los cultivos industriales como caña de
azúcar y tabaco, y se ha producido un importante avance de los cereales y oleaginosas (soja)- también se mantendría similar el número de pequeños productores (-7%); en cambio, aparece una
importante caída de explotaciones totales (-25%), destacándose sobre todo en los departamentos
de la provincia de Tucumán (zona cañera y tabacalera). Asimismo, se produce una disminución aún
mayor de la superficie bajo explotación (31%, unas 2 millones de ha menos) que se distribuye entre
casi todos los departamentos de la región.
En el noreste del país, en la región de Chaco Húmedo -donde predomina el algodón, cultivo industrial cuya superficie sembrada se ha reducido, al tiempo que ha avanzado mucho el área cultivada con
soja y cereales- parecen haber disminuido en forma importante las explotaciones totales (-22%) y las
explotaciones de pequeños productores (-18%), en un marco de aumento de la superficie bajo explotación (+3,8%), unas 500.000 ha. Las diferencias más significativas se presentan en los departamentos de la zona algodonera de Chaco y Formosa con mayor peso de pequeños productores, y estarían
señalando un proceso de concentración de la superficie bajo explotación.
En la región Mesopotamia, la caída de explotaciones totales (-16%) tampoco es acompañada por la
caída de superficie relevada (-4%), en tanto que los pequeños productores parecerían mantenerse en
niveles similares o disminuyen muy poco (-6%). Sin embargo, analizando por provincia el panorama
se presenta diferente. En la provincia de Corrientes -principalmente en los departamentos de las zonas
algodonera y tabacalera con mayor presencia de pequeños productores- la caída de las explotaciones
de PP acompaña la caída de las EAP totales, y se registra un aumento de la superficie total bajo explotación que estaría señalando también en esta zona un proceso de concentración de la tierra.
53

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

En cambio, en la provincia de Misiones se presenta una situación distinta, pues en los departamentos con mayor peso de pequeños productores -que son los del centro y este sobre el Río Uruguay,
donde se produce principalmente tabaco- los PP parecen haber aumentado y también las EAP totales, quedando igual o aumentando poco la superficie total, lo que podría estar indicando un proceso
de 'resistencia' en el campo de los PP. En tanto, en los departamentos donde tienen menos peso los
pequeños productores -en el sur y oeste sobre el Río Paraná, zona tradicionalmente yerbatera y forestal-, sí parecería haber sucedido un proceso de concentración, pues han disminuido los PP y las EAP
totales aún más, pero no así la superficie que incluso parece haber aumentado en algunos departamentos. Por último, en la provincia de Entre Ríos caen los tres guarismos, pero en los departamentos
de Colón y Concordia, resulta notable esa disminución.
En las regiones de Oasis Cuyanos y Valles Patagónicos -con predominio de agricultura vinculada a
agroindustrias de exportación como la vitivinícola y la frutícola respectivamente- en un contexto general de disminución de las EAP totales en torno al 20% en ambas regiones y aumento de la superficie
total en alrededor de un 10%, estos resultados estarían apuntando hacia la ocurrencia en el período
de un cierto proceso de concentración de la tierra bajo explotación, apareciendo más significativa la
disminución de PP en los Valles Patagónicos que en Cuyo (-14% y -7% respectivamente).
En el caso de los Oasis Cuyanos, si bien las EAP totales caen en casi todos los departamentos, hay
algunos de la provincia de Mendoza que llaman la atención porque las disminuciones son muy importantes y corresponden a la zona de mayor concentración de la actividad vitivinícola, pero en ellos no
parecen disminuir los PP en forma significativa, sino que se mantienen y en algunos casos hasta
aumentan en el marco de un mantenimiento o aumento de la superficie bajo explotación.
En los Valles Patagónicos, la disminución de EAP totales se concentra en el Departamento de
General Roca (más de 1000), al mismo tiempo que allí se concentra también la disminución de PP, en
tanto la superficie total aumenta (unas 60.000 ha).
En la región Pampeana aparece una caída importante de explotaciones totales (-30%), la que se presenta en todas las provincias pero se acentúa más en la provincia de Buenos Aires y es menos notoria en
la provincia de La Pampa. Al mismo tiempo cae la superficie bajo explotación, pero en proporción mucho
menor (-5%), resultado que apuntaría a la ocurrencia en el período de una tendencia a la concentración
de la tierra en menor cantidad de explotaciones. Por otra parte, si bien el porcentaje de disminución en la
superficie es bajo en relación con el tamaño de la región, en números absolutos significa casi dos millones y medio de ha. La caída de la superficie se presenta también principalmente en las provincias de
Buenos Aires y Córdoba. Parecería que en la región también se ha producido una disminución importante de pequeños productores (-23%), coincidiendo bastante en los departamentos donde las EAP totales
caen en forma significativa; en cambio, en muchos de esos casos la superficie total bajo explotación se
mantiene o aún aumenta.
En la provincia de Santa Fe se presenta un panorama particular pues si bien la cantidad de EAP
disminuye en la mayoría de los departamentos, la caída no es tan acentuada y la superficie bajo explotación aumenta en la mayoría de los departamentos, y los PP también en algunos casos. En cambio,
en la provincia de Entre Ríos se presentan caídas importantes de EAP totales y de PP en muchos
departamentos, en el marco de un aumento de la superficie bajo explotación. Y por último, en la provincia de La Pampa, si bien en general han disminuido las EAP totales, los PP y la superficie ocupada, las diferencias entre Censos no parecen tan acentuadas como en otras provincias de la región.
En las regiones áridas -Puna, Chaco Seco, Monte Árido y Patagonia- parecerían aumentar los PP
(caso de Puna +34% y Chaco Seco +32%) o mantenerse más o menos en el mismo nivel que 1988
(caso de Monte Árido -9% y Patagonia -1%), en el marco de un aumento del registro de EAP totales
(caso Puna +16% y Chaco Seco +21%) o de una disminución no tan acentuada como en otras regiones (Patagonia y Monte Árido, en ambas, -13%). Respecto de la superficie bajo ocupación, no es posible sacar una conclusión dada la cantidad de EAP sin límites definidos que existen en estas regiones.

54

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

IV.3. Tipos de pequeños productores, por regiones y provincias
Los resultados de la aplicación de los indicadores definidos para la construcción de la tipología de
PP se presentan en el Cuadro 11 y en el Gráfico 2. En el conjunto del país, algo más de la mitad de
las EAP de PP son de Tipo 3, las más pobres en términos de recursos, ya que son las de menor nivel
de capitalización. Siguen en peso relativo las de Tipo 2, intermedias, con el 27%. Finalmente, las de
Tipo 1, del mayor nivel de capitalización, participan con algo más de un quinto del total de PP19.
CUADRO 11. Total de EAP y superficie por tipos de Pequeños Productores,
según región y para el total del país, en %
EAP de pequeños productores
REGIONES

Número
de EAP

Superficie
(ha)

PP - TIPO 1
Número
de EAP

PP - TIPO 3

PP - TIPO 2
Número
de EAP

Superficie
(ha)

Superficie
(ha)

Número
de EAP

Superficie
(ha)

TOTAL DEL PAÍS

100

100

21,5

48

26,8

27

51,7

25

1. Puna

100

100

8,3

30

21,1

38

70,6

32

2. Valles del NOA

100

100

10,8

21

15,9

13

73,3

67

3. Agric.Subt.del NOA

100

100

4,0

4

25,8

28

70,2

68

4. Chaco Seco

100

100

16,1

30

26,0

32

57,9

38

5. Monte Árido

100

100

14,5

39

18,9

27

66,6

35

6. Chaco Húmedo

100

100

23,0

53

28,2

30

48,8

18

7. Mesopotamia

100

100

12,5

36

23,6

29

63,9

35

8. Patagonia

100

100

33,3

49

24,8

27

41,9

24

9. Pampeana

100

100

38,2

63

37,3

26

24,5

11

10. Oasis Cuyano

100

100

18,6

25

24,7

14

56,8

61

11. Valles Patagónicos

100

100

37,3

7

23,2

1

39,5

92

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En cambio, la participación de los tipos en la superficie total de los PP es inversa. Los de mayor nivel de
capitalización (Tipo 1) abarcan casi el 50% de la superficie, mientras que los de menor nivel (Tipo 3) cuentan
con el 25%. Los PP de Tipo 2 muestran una notable
simetría en su participación en el número de EAP y en
la superficie, que, en ambos casos, es del 27%.
Los cuadros 12, 13 y 14 presentan la distribución de
cada tipo de PP por regiones, en porcentaje del número y superficie, ordenados por el peso relativo que tiene
ese tipo en cada región. Esto permite apreciar en cuáles predomina cada tipo.
La distribución de los PP por tipos por regiones, confirma a grandes rasgos la visión preexistente sobre la
distribución geográfica de los pequeños productores
más pobres y los más capitalizados.

19

CUADRO 12. EAP de PP. Peso del
tipo 3 en las distintas regiones, en %
REGIÓN
TOTAL DEL PAÍS
2. Valles del NOA
1. Puna
3. Agric. Subtropical del NOA
5. Monte Árido
7. Mesopotamia
4. Chaco Seco
10. Oasis Cuyano
6. Chaco Húmedo
8. Patagonia
11. Valles Patagónicos
9. Pampeana

PP - TIPO 3
Nro. de EAP Sup. (ha)
52
73
71
70
67
64
58
57
49
42
40
24

25
67
32
68
35
35
38
61
18
24
92
11

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Ver datos desagregados en Anexo de Resultados, Cuadros 1.c, 1.d y 1.e.

55

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

GRAFICO 2. Participación de tipos de PP en EAP y superficie

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Los productores de menores recursos (Tipo 3)
muestran los porcentajes más elevados en las regiones que conforman el NOA (Puna, Valles del NOA,
Agricultura Subtropical del NOA), con más del 70%.
Siguen los de las provincias de la Mesopotamia que
representan casi 2/3 del total de PP. (Cuadro 12).
En el extremo opuesto, los productores del Tipo 1
(Cuadro 14) muestran su mayor presencia en la
Región Pampeana y Valles Patagónicos (38% y 37%
respectivamente). Este resultado coincide con otras
informaciones disponibles que detectan en estas
zonas los menores niveles de pobreza rural y una actividad agropecuaria y agroindustrial más capitalizada.
Siguen en la participación Patagonia y Chaco Húmedo
(33% y 23%).

CUADRO 13. EAP de PP. Peso del
tipo 2 en las distintas regiones, en %
REGIÓN
TOTAL DE PAÍS
9. Pampeana
6. Chaco Húmedo
4. Chaco Seco
3. Agric. Subtropical del NOA
8. Patagonia
10. Oasis Cuyano
7. Mesopotamia
11. Valles Patagónicos
1. Puna
5. Monte Árido
2. Valles del NOA

PP - TIPO 2
Nro. de EAP Sup. (ha)
27
37
28
26
26
25
25
24
23
21
19
16

27
26
30
32
28
27
14
29
1
38
27
13

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En cuanto a la distribución de los productores intermedios, Tipo 2, se observa en el Cuadro 13 que
es relativamente pareja entre las distintas regiones, en un rango de 21% a 28% del total de los PP, con
la excepción de Pampeana (con el 37%), Monte Árido (19%) y Valles del NOA (16%).
CUADRO 14. EAP de PP. Peso del
tipo 1 en las distintas regiones, en %
REGIÓN
TOTAL DE PAÍS
9. Pampeana
11. Valles Patagónicos
8. Patagonia
6. Chaco Húmedo
10. Oasis Cuyano
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
7. Mesopotamia
2. Valles del NOA
1. Puna
3. Agric. Subtropical del NOA
Fuente: IICA con datos del INDEC.

PP - TIPO 1
Nro. de EAP Sup. (ha)
21
38
37
33
23
19
16
15
12
11
8
4

48
63
7
49
53
25
30
39
36
21
30
4

Si bien en este estudio las hipótesis de tipología no
se formulan en relación a la extensión de la EAP, sino
a indicadores de capitalización, resulta interesante
contrastar la clasificación que surge de la hipótesis con
los datos de superficie media. En efecto, aunque la
superficie no sea una variable considerada, puede
suponerse que hay una relación directa entre tipos de
PP y el tamaño de la EAP en hectáreas (a mayor nivel
de capitalización mayor superficie). Esta relación se
verifica según lo esperado en la mayoría de las regiones (Cuadro 15); sin embargo, se detectan excepciones en departamentos de algunas regiones, las que
abonan a favor de utilizar indicadores de capitalización
para clasificar a los productores, evidenciando que
hacerlo por la extensión de la EAP habría sido una
metodología incompleta.

Al realizar esta comparación entre tipos y superficies medias por departamentos (en los cuadros del
Anexo de Resultados) se encuentran algunas excepciones en los departamentos de la región Pampeana
correspondientes al llamado 'cinturón verde' de Buenos Aires (Merlo, Moreno, Berazategui, Alte. Brown,
Gral. Pueyrredón) donde las explotaciones son en general muy pequeñas; en estos casos puede suponerse que muchas EAP con mayor nivel de capitalización son más pequeñas en superficie que otras
menos capitalizadas. Por otra parte, en esta zona, los indicadores utilizados son la 'posesión y edad del
tractor' y la 'superficie bajo cubierta', esta última débilmente relacionada con la extensión en hectáreas.
56

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Otras excepciones se presentan en departamentos de la meseta árida de Chubut y en la provincia de
Santa Cruz; en estas provincias las superficies ganaderas son tan grandes que era esperable que esta
variable no estuviera claramente relacionada con los tipos seleccionados por indicadores de capitalización.
Es conocido que la importancia de las EAP en la zona se vincula al tamaño del rodeo y no a la extensión.
Donde se producen más excepciones a la relación directa esperada es en las regiones donde coinciden áreas de riego y de secano, en las que incluso las explotaciones más capitalizadas pueden ser
las más pequeñas ya que se dedican a agricultura comercial bajo riego (horticultura, fruticultura, etc.)
y las más extensas pueden resultar ser las más pobres porque se dedican a ganadería extensiva en
zonas de secano. Es el caso de los Valles del NOA, Oasis Cuyanos (esta situación se presenta sobre
todo en la provincia de Mendoza) y Valles Patagónicos.
Otro caso parecido -aunque por motivos algo diferentes- es el que se presenta en la región de
Agricultura Subtropical del NOA, donde conviven explotaciones muy capitalizadas dedicadas a agricultura intensiva (por ejemplo, horticultura, no necesariamente bajo riego) que pueden ser pequeñas
o de menor tamaño que otras en la misma zona que se dedican a ganadería extensiva (de bovinos u
ovinos). Las primeras seguramente emplean más maquinaria agrícola (que fue en la región el indicador de nivel de capitalización) que las ganaderas. La misma situación se presenta en el departamento de Bariloche, provincia de Río Negro.
CUADRO 15. Número de EAP, superficie total y superficie media, para el total de pequeños
productores y tipos de pequeños productores, según región y para el total del país
PP - TIPO 1

EAP de PP
REGIONES

Nro. de
EAP

Sup.
(ha)

Sup.
Nro. de
media
EAP
(ha/EAP)

Sup.
(ha)

PP - TIPO 2
Sup.
Nro. de
media
(ha/EAP) EAP

Sup.
(ha)

PP - TIPO 3

Sup.
Nro. de
media
(ha/EAP) EAP

Sup.
(ha)

Sup.
media
(ha/EAP)

218868 23519642

107

47032

11364699

241,6

58602

6268981

5885962

52,0

4541

250470

55,2

376

75107

199,8

958

96424

100,7

3207

78939

24,6

2. Valles del NOA

20053

529739

26,4

2165

108631

50,2

3181

68064

21,4

14707

353044

24,0

3. Agric.Subt.del NOA

12892

538841

41,8

517

23423

45,3

3326

149711

45,0

9049

365707

40,4

TOTAL DEL PAÍS
1. Puna

107,0 113234

4. Chaco Seco

6164

916661

148,7

993

278082

280,0

1605

293710

183,0

3566

344869

96,7

5. Monte Árido

25222

3129501

124,1

3669

1209953

329,8

4762

835453

175,4

16791

1084096

64,6

6. Chaco Húmedo

22893

2993067

130,7

5270

1576811

299,2

6458

885992

137,2

11165

7. Mesopotamia

42129

2059753

48,9

5265

750944

142,6

9962

596970

59,9

8. Patagonia

6918

4419018

638,8

2307

2158515

935,6

1715

1203298

9. Pampeana

58733

8082113

137,6

22464

5101053

227,1

21902

2102508

10. Oasis Cuyano

17108

228248

13,3

3179

56504

17,8

4220

2215

372232

168,1

827

25679

31,1

513

11. Valles Patagónicos

530264

47,5

26902 711839,3

26,5

701,6

2896 1057205,7

365,1

96,0

14367 878551,9

61,2

32285

7,7

9709 139459,4

14,4

4566

8,9

875 341986,9

390,8

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En consecuencia, las excepciones analizadas no cuestionan la conceptualización de PP utilizada y
los criterios utilizados para la tipología. Por el contrario, demuestran que en muchas regiones no es
apropiado usar el tamaño en hectáreas de las EAP para diferenciar entre pequeños productores y los
que no lo son, y al interior de los PP. La debilidad del indicador de tamaño en superficie para clasificar
a los PP ya había sido detectada y trabajada en los estudios previos citados (Tsakoumagkos et.al,
Neiman y Forni, González y Pagliettini) que plantearon distintas opciones, las que fueron cuidadosamente analizadas entre los antecedentes de este estudio.
En el Cuadro 16 se muestra la distribución de PP (número y superficie), en total y por tipos en las
distintas regiones respecto del total nacional. En el total del país se destaca notoriamente la Región
Pampeana, que aporta el mayor porcentaje de PP, el 26,8%. La región también ocupa un lugar destacado en los casos de los Tipos 1 y 2. Le sigue en importancia la Mesopotamia, con un 19,2% del total
de PP, aportando esta región la mayor cantidad de PP de Tipo 3.
Para analizar exclusivamente el aporte de las regiones extrapampeanas al conjunto y a los subgrupos de tipos de PP, se preparó el Cuadro 17.
57

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

En este subgrupo, la Mesopotamia es la principal aportante al conjunto, seguida por Monte Árido y
Chaco Húmedo. Las regiones Puna, Chaco Seco, Patagonia y Valles Patagónicos son las que tienen
menor cantidad de PP en relación al conjunto.
Considerando por tipos, las regiones que más aportan PP de tipo 1 y 2 son: Monte Árido, Chaco
Húmedo, Mesopotamia y Oasis Cuyanos; mientras que las que más aportan el tipo 3 son Monte Árido,
Mesopotamia, Chaco Húmedo y Valles del NOA.
CUADRO 16. Distribución por regiones de Pequeños productores,
total y por tipos. Número de EAP y superficie
PP - TIPO 1

EAP de PP
REGIONES

Número
de EAP

Superficie
(ha)

Número
de EAP

PP - TIPO 3

PP - TIPO 2

Superficie
(ha)

Número
de EAP

Superficie
(ha)

Número
de EAP

Superficie
(ha)

TOTAL DEL PAÍS

100

100

100

100

100

100

100

100

1. Puna

2,1

1,1

0,8

0,7

1,6

1,5

2,8

1,3

2. Valles del Norte

9,2

2,3

4,6

1,0

5,4

1,1

13,0

6,0

3. Agric.Subt.del NOA

5,9

2,3

1,1

0,2

5,7

2,4

8,0

6,2

4. Chaco Seco

2,8

3,9

2,1

2,4

2,7

4,7

3,1

5,9

5. Monte Árido

11,5

13,3

7,8

10,6

8,1

13,3

14,8

18,4

6. Chaco Húmedo

10,5

12,7

11,2

13,9

11,0

14,1

9,9

9,0

7. Mesopotamia

19,2

8,8

11,2

6,6

17,0

9,5

23,8

12,1

8. Patagonia

3,2

18,8

4,9

19,0

2,9

19,2

2,6

18,0

9. Pampeana

26,8

34,4

47,8

44,9

37,4

33,5

12,7

14,9

10. Oasis Cuyano

7,8

1,0

6,8

0,5

7,2

0,5

8,6

2,4

11. Valles Patagónicos

1,0

1,6

1,8

0,2

0,9

0,1

0,8

5,8

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En cuanto a la distribución de los pequeños productores, en total y por tipos, por provincias, el
Cuadro 18 presenta los datos de número de EAP, superficie total y media respectivos, los cuales corroboran las conclusiones antes expuestas sobre las regiones a las que pertenecen.
CUADRO 17. Distribución por regiones de pequeños productores,
total y por tipos. Número de EAP y superficie. Regiones extrapampeanas
PP - TIPO 1

EAP de PP
REGIONES

Número
de EAP

Superficie
(ha)

Número
de EAP

PP - TIPO 3

PP - TIPO 2

Superficie
(ha)

Número
de EAP

Superficie
(ha)

Número
de EAP

Superficie
(ha)

TOTAL EXTRAPAMPEANA

100

100

100

100

100

100

100

100

1. Puna

2,8

1,6

1,5

1,2

2,6

2,3

3,2

1,6

12,5

3,4

8,8

1,7

8,7

1,6

14,9

7,1

3. Agric. Subtrop. NOA

8,1

3,5

2,1

0,4

9,1

3,6

9,2

7,3

4. Chaco Seco

3,8

5,9

4,0

4,4

4,4

7,0

3,6

6,9

2. Valles del NOA

5. Monte Árido

15,8

20,3

14,9

19,3

13,0

20,1

17,0

21,6

6. Chaco Húmedo

14,3

19,4

21,5

25,2

17,6

21,3

11,3

10,6

7. Mesopotamia

26,3

13,3

21,4

12,0

27,1

14,3

27,2

14,2

4,3

28,6

9,4

34,5

4,7

28,9

2,9

21,1

10,7

1,5

12,9

0,9

11,5

0,8

9,8

2,8

1,4

2,4

3,4

0,4

1,4

0,1

0,9

6,8

8. Patagonia
10. Oasis Cuyanos
11. Valles Patagónicos
Fuente: IICA con datos del INDEC.

58

�ha

4029070

312961

1666491

1878945

2230924

611688

1482868

919939

398593

893477

Nº

27168

7671

12983

2015

14517

10929

15829

7290

7647

3503

Chaco

Chubut

Córdoba

Corrientes

Entre Ríos

Formosa

Jujuy

La Pampa

849289

4582

203715

23519642

21

7734

218868

Fuente: IICA con datos del INDEC.

TOTAL DEL PAÍS

Tucumán

Santa Cruz

17453

2706

San Luis

Tierra del Fuego

45594

642697

3506

San Juan

Sant. del Estero

505426

7470

Salta

72134

2639292

3716

Río Negro

2254657

196298

3308

Neuquén

73

791422

24249

Misiones

17056

216958

Mendoza

Santa Fe

672621

6709

15315

La Rioja

Catamarca

Buenos Aires

Superficie

107

26

218

49

132

988

238

13

68

710

59

33

14

100

255

52

126

94

56

154

932

128

41

148

Sup.
media
(ha/EAP)

Total EAP de PP

EAP

Provincias

47032

404

15

2049

5772

45

589

537

467

1505

941

624

3028

622

2059

404

1215

4453

2508

4613

628

2347

832

11375

Nº

EAP
%

17569

4555

255257

1279712

24075

270095

13397

82043

1128974

112173

52109

52244

210771

681741

78797

428705

870158

298192

1144047

914416

651178

79913

2714576

21 11364699

5

71

12

34

62

22

15

6

41

28

3

20

9

59

5

17

28

23

32

31

18

11

42

ha

Superficie

PP - TIPO 1

%

48

9

99

30

57

33

42

29

16

43

57

7

24

31

76

20

47

59

49

51

49

39

26

67

242

43

304

125

222

535

459

25

176

750

119

84

17

339

331

195

353

195

119

248

1456

277

96

239

Sup.
media
(ha/EAP)

58602

2633

0

2879

7449

10

678

756

1180

859

892

5456

3810

1197

837

1340

1542

6090

1879

4025

467

3955

1493

9175

Nº

EAP
%

27

34

0

16

44

14

25

22

16

23

27

22

25

18

24

18

21

38

17

28

23

30

19

34

6268981

85020

0

216541

715253

12269

189715

10285

126983

651361

46423

273998

29995

205702

125196

117260

283500

423929

148251

583447

497811

570856

49353

905833

ha

Superficie

PP - TIPO 2

%

27

42

0

25

32

17

30

23

25

25

24

35

14

31

14

29

31

29

24

26

26

34

16

22

107

32

0

75

96

1227

280

14

108

758

52

50

8

172

150

88

184

70

79

145

1066

144

33

99

Sup.
media
(ha/EAP)

113234

4697

6

12525

3835

18

1439

2213

5823

1352

1475

18169

8477

4890

607

5903

4533

5286

6542

5879

920

6681

5346

6618

Nº

EAP
%

52

61

29

72

22

25

53

63

78

36

45

75

55

73

17

77

62

33

60

40

46

51

70

24

5885962

101127

26

377491

259692

35790

182887

21912

296401

858957

37702

465315

134719

256148

86541

202536

207735

188781

165245

503430

466718

444456

183695

408661

ha

Superficie

PP - TIPO 3

CUADRO 18. Número, superficie y superficie media de EAPs de PP por Tipos. Total del país y por provincias.

%

25

50

1

44

12

50

28

48

59

33

19

59

62

38

10

51

23

13

27

23

25

27

59

10

52

22

4

30

68

1988

127

10

51

635

26

26

16

52

143

34

46

36

25

86

507

67

34

62

Sup.
media
(ha/EAP)

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

59

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

IV.4. Algunas características de la estructura de las explotaciones
de pequeños productores.
Del procesamiento de los datos de la BD-PP se obtuvieron algunos cuadros que fueron insumos
intermedios del estudio y, si bien no son utilizados para cuantificar la participación en la producción y
el empleo, contribuyen a una visión más completa del universo de los pequeños productores. Se refieren al uso del suelo y a la disponibilidad de tractores.
El Cuadro 19 presenta el uso del suelo en explotaciones de PP. Se aprecia que, en el total del país,
la superficie cultivada, en primera y segunda ocupación, para todos los cultivos, abarca del 27% de la
superficie total de los PP, en tanto que la superficie destinada a ganadería cubre el 73%. La superficie
con invernáculos llega a los 7 millones de m2, equivalente a 700 ha de este tipo de cultivos.
CUADRO 19. Uso del suelo en explotaciones de pequeños productores
Sup. total
de la EAP

REGIONES

TOTAL PAÍS

Sup.
Sup.
Implantada
Implantada
1° ocupación 2° ocupación

1000-1

3050-1

23519642

5705151

3050-2*

Sup.
implantada
con frutales

3500/1

801899

Bosques
y montes
implantados

Sup. efectiv.

3840

4750/6

101122

145512

regada

207842

(en hectáreas)

Superficie
Superficie
total dedicada pastoreada
a ganadería o ramoneada

5001

5020

17204455

16908630

Sup. con
invernáculos
2
(m )

7004/2
6943622

1. Puna

250470

4161

3

83

16

1689

243611

238509

1164

2. Valles del NOA

529739

57675

2387

11009

73

47859

356630

336095

20313

3. Agric. Subtrop. NOA

538841

109360

7352

3832

1055

21049

312090

271535

110687

4. Chaco Seco

916661

42235

219

277

123

15

826700

809964

350

5. Monte Árido

3129501

359869

26889

3093

3443

16510

2761411

2622878

80093

6. Chaco Húmedo

2993067

511257

66859

2404

1480

1526

2318857

2291603

85932

7. Mesopotamia

2059753

483867

34925

34816

120489

5786

1236533

1207659

3345340

8. Patagonia

4419018

19767

42

2335

2813

15943

4198831

4197908

62940

9. Pampeana

8082113

4055030

662914

2477

14253

33582

4497419

4435362

3096331

10. Oasis Cuyanos

228248

51438

298

34275

1565

51712

110763

127994

119399

11. Valles Patagónicos

372232

10494

12

6521

202

12170

341610

369124

21074

* Construida como suma de todas las superficies de segunda ocupación
Fuente: IICA con datos del INDEC.

En cuanto a la dotación de maquinaria, el Cuadro 20 muestra la disponibilidad de tractor, por edades del mismo, en explotaciones de PP, en el total de EAP, y por tipos de PP. Se puede observar que
en explotaciones de pequeños productores se encuentra el 38% del parque de tractores, y que el 86%
del mismo tiene una edad de 15 y más años.
CUADRO 20. Tractores en EAP de PP, por tipos, y en total de EAP
Tractores en:

De menos
de 5 años

De 5 a 9
años

De 10 a 14
años

De 15 y
más años

Total

Total EAP PP

1764

3879

6954

80697

93294

Tipo 1

1584

3610

6425

30263

41882
45659

Tipo 2

42

78

154

45385

Tipo 3

138

191

375

5049

5753

14147

23430

28699

177684

243960

Total EAP

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Más detalles por departamento para ambas variables (uso del suelo y tractores) se encuentran en
los cuadros 1.f y 1.g. del Anexo de Resultados.

60

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

IV.5

Aporte de los pequeños productores a la producción
y al valor de producción

1. Participación de los PP en la actividad agrícola
De los procesamientos de la base de pequeños productores se obtiene la información de la cantidad de EAP que realiza cada cultivo y de las superficies cultivadas, para todos los cultivos que figuran en la planilla censal. Esta información figura en los cuadros del Grupo 2 del Anexo de Resultados20.
Los mismos son presentados por regiones y departamentos, para los PP, para los tres tipos de PP y
para el total de explotaciones del país por regiones.
El Cuadro 21 presenta el número de EAP, totales y de PP, que declaran realizar un determinado
cultivo. La comparación entre el total de EAP y el de explotaciones de PP refleja la importante participación que, como unidades individuales de producción, tienen los pequeños productores. En particular, es muy elevada en el caso de cultivos industriales (tabaco, algodón, yerba mate, caña de azúcar),
varias hortalizas y maíz, superando la proporción de los PP en el número total de EAP, que es el 66%.
CUADRO 21. Participación de los pequeños productores
en el número de EAP que realizan cultivos
Participación de PP y tipos en total de EAP (%)

Número de EAP
Cultivo

EAP Totales

PP

Tipo 1

Tipo 2

Tipo 3

Tipo 1

PP

Tipo 2

Tipo 3

Tabaco

16168

14299

1069

2409

10728

88

7

15

66

Algodón

11062

9725

1120

2045

6561

88

10

18

59

Yerba mate

17766

15290

445

4770

10075

86

3

27

57

Caña azúcar

7555

6426

308

2110

4008

85

4

28

53

Papa

5863

4855

545

825

3485

83

9

14

59

Lechuga

6709

5201

858

1421

2922

78

13

21

44
41

Cebolla de bulbo

6572

4957

1012

1257

2688

75

15

19

Acelga

7100

5342

965

1542

2835

75

14

22

40

Naranjo

4724

3411

652

1621

1138

72

14

34

24

Tomate
Maíz
Limonero
Soja
Manzano

7622

5499

1166

1728

2605

72

15

23

34

69750

49161

8495

12275

28391

70

12

18

41
25

2340

1482

270

629

583

63

12

27

52795

28328

8835

12174

7314

54

17

23

14

4452

2284

1186

641

457

51

27

14

10

Vid

20196

9903

2367

2965

4571

49

12

15

23

Trigo

38867

18536

7962

7656

2918

48

20

20

8

Peral

4428

2054

1140

573

341

46

26

13

8

11915

4369

2380

1534

455

37

20

13

4

Girasol
Fuente: IICA con datos del INDEC.

La participación es, naturalmente, menor si se consideran las superficies cultivadas. El peso relativo de los PP en el total de las superficies cultivadas es, en promedio, del 18%. Debe destacarse que
este porcentaje, al ser un promedio de cultivos, extensivos e intensivos, es un indicador muy general.
En el Cuadro 22 se pueden apreciar las participaciones por grupos21, y en los cuadros del Anexo de
Resultados toda la desagregación realizada en este estudio.
Se aprecia que el grupo constituido por cereales, oleaginosas, forrajeras y cultivos industriales aporta el 92,9% de la superficie cultivada por los PP; este porcentaje es prácticamente igual al que se verifica para el total de las EAP.
20

Son los cuadros numerados 2.a.a, 2.a.b, 2.a.c, hasta los 2.e.a, 2.e.b y 2.e.c
Los cultivos fueron agrupados en un conjunto reducido de actividades agrícolas que se estableció combinando criterios
de extensividad y de especificidad. El objetivo de la agrupación es, por una parte, contar con un número reducido de grupos
para realizar cálculos, presentar los cuadros y comentar las conclusiones. Por otra parte, para seleccionar los cultivos que serían incluidos en el cálculo de valor de producción se estableció el criterio de cubrir del 90% al 95% de la superficie cultivada, y
esto requirió dividir los cultivos en subgrupos, ya que cultivos intensivos, o bajo cubierta, no podían ser comparados con cultivos de granos o industriales.
21

61

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 22. Participación de los pequeños productores en las superficies cultivadas
Superficie cultivada
Grupo de cultivos

Total de pequeños
productores

Total de EAP
(en ha)

Oleaginosas
Cereales
Forrajeras
Cultivos industriales
Forestales
Hortalizas
Frutas
Legumbres
Semillas
Aromáticas
Viveros
Flores
Cultivos bajo cubierta
TOTAL

12.924.536
9.978.961
3.701.733
793.323
986.907
209.065
542.903
174.165
233.078
7.602
4.526
922
3.677
29.561.396

Particip. PP
en superficie
cultivada total

Distribución
superficie cultivada
por PP
(en %)

2.435.726
1.694.031
460.264
352.079
141.371
98.106
100.843
18.966
13.194
3.976
868
383
1.010
5.320.816

45,78
31,84
8,65
6,62
2,66
1,84
1,90
0,36
0,25
0,07
0,02
0,01
0,02
100,00

18,8
17,0
12,4
44,4
14,3
46,9
18,6
10,9
5,7
52,3
19,2
41,5
27,5
18,0

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En cuanto a la participación de los PP en la superficie cultivada por rubro, es superior al promedio,
y particularmente destacada en los rubros de Aromáticas, Hortalizas, Cultivos Industriales, Flores y
Cultivos bajo cubierta (entre el 52% y el 27%).

2. Participación de los PP en las existencias ganaderas
El Cuadro 23 presenta las existencias totales en explotaciones de pequeños productores, para
las especies más importantes que aparecen en éstas. Se aprecia que las explotaciones de PP tienen
una participación destacada en la ganadería caprina, porcina, aviar y en miel.
Analizando la distribución por tipos, el Tipo 1 (el más capitalizado) es preponderante en la tenencia
de existencias de bovinos (para carne y leche), ovinos y colmenas, mientras que el Tipo 3 tiene los
más altos porcentajes de caprinos y de gallinas ponedoras. En cambio, las existencias de ganado
aviar se concentran en el Tipo 2.
CUADRO 23. Participación de los pequeños productores en las existencias ganaderas
de las principales especies*
REGIÓN
TOTAL DEL PAÍS (cabezas)

Vacas de
tambo en
producción
9123063
189313
Bovinos

Ovinos

Caprinos

Porcinos

Colmenas

2532579

3131611

1062648

437244

Pollos
parrilleros
criados
112915402

Gallinas
ponedoras
1719660

(en porcentaje del total de existencias de cada especie y región)
TOTAL DEL PAÍS
1. Puna
2. Valles del NOA
3. Agric. Subtropical del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis Cuyanos
11. Valles Patagónicos

18,8
69,8
57,7
29,3
58,4
21,9
19,7
19,6
18,5
16,6
17,5
13,7

12,7
12,5
43,6
18,5
91,5
22,3
13,5
49,1
38,5
11,9
48,6
66,9

TIPO DE PP
Tipo 1
Tipo 2
Tipo 3

67,2
19,6
13,2

72,7
22,3
5,0

20,2
84,6
85,9
78,2
78,7
62,7
53,8
17,7
10,1
25,3
56,0
30,6

48,6
67,7
71,1
59,8
82,1
61,5
56,7
82,5
46,5
38,5
25,0
50,1

29,9
100,0
58,9
51,3
84,2
31,9
42,8
48,2
61,4
26,7
37,1
18,6

(en porcentaje del total de existencias de PP, por especie)
49,5
29,8
26,1
53,7
24,6
23,7
39,3
25,1
25,9
46,5
34,6
21,2

* Las existencias son totales, suma de existencias propias y de terceros.
Fuente: IICA con datos del INDEC.

62

77,1
87,3
84,5
75,1
83,1
76,3
64,3
60,2
79,1
47,1
72,8
68,0

46,0
0,0
37,4
12,1
30,9
1,2
47,4
43,3
6,4
51,3
3,2
0,5

11,6
0,0
10,2
3,0
34,8
7,2
33,2
22,8
24,0
12,0
7,8
9,8

22,9
45,9
31,1

24,2
32,7
43,1

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El detalle completo de las existencias, para todas las especies, para las diversas categorías dentro
de cada especie, y con la discriminación de existencias propias y de terceros, figura en el grupo de
cuadros 2.f.a hasta 2.f.d del Anexo de Resultados.
3.

Participación de los PP en el volumen de la producción

El volumen de producción de los PP y su participación en el total se calculó, de acuerdo a lo establecido en la metodología, multiplicando las áreas cultivadas por los rendimientos seleccionados, en
el caso de los cultivos, y aplicando el método propuesto para las producciones ganaderas, según el
documento Metodología para el cálculo del volumen y valor de la producción, que figura en el punto 6
del Anexo de Antecedentes y Metodología. El cálculo se presenta para dos alternativas: con rendimientos promedio y con rendimientos de pequeños productores22.
Las participaciones en el volumen deben analizarse por cultivo, dada la diversidad de los mismos y de
sus respectivos rendimientos. Estas participaciones, para cada una de las alternativas, figuran en el conjunto de cuadros 3.a. del Anexo de Resultados (10 cuadros). Sin embargo, a fin de brindar una idea aproximativa se presentan los resultados agrupados por "grupos de actividades", es decir, los conjuntos de
cultivos que se utilizaron para determinar la importancia de los cultivos a incluir (Cuadro 24) y para la
ganadería de carne.
CUADRO 24. Participación de PP y Tipos de PP en el volumen total
de la producción de los principales rubros

Fuente: IICA con datos del INDEC.
Fuente: Anexo de Resultados, Cuadro 3.a.d.-RP

Los resultados obtenidos para el total de EAP se compararon con cifras de volúmenes de producción de otras fuentes, como las estadísticas que publica la SAGPyA y, en algunos casos, de
organizaciones sectoriales privadas (Cámaras). En general, los resultados son similares. La principal diferencia surge de la disparidad del dato de la superficie sembrada de oleaginosas según el
Censo y según las estadísticas anuales de la SAGPyA, que influye en la estimación de volumen23.
22
El cálculo se realizó, de acuerdo a lo previsto a la metodología, para cuatro alternativas: con rendimientos promedio y de pequeño productor, y considerando existencias ganaderas propias y totales. Sin embargo, la diferencia entre estas dos últimas no resultó significativa, por lo que, en pro de la mayor claridad de la exposición, se presentan solamente los cálculos con existencias ganaderas totales.
23
Otros casos de diferencia son: 1) la estimación de producción de carne aviar. Es probable que la variable "pollos parrilleros criados", la única disponible en el Censo, no sea adecuada para valorizar la producción de las granjas integradas; 2) En el
caso de miel, los volúmenes publicados por la SAGPyA casi duplican el estimado en este estudio; ver en Anexo VI.6.

63

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El análisis de estas diferencias, que impactan en la estimación tanto para los PP como para el total
de EAP, sugiere que la estimación del volumen de producción debería utilizarse solamente como una
aproximación al verdadero volumen y que sería conveniente que el resultado de estos cálculos se utilice como participación porcentual.
4. Participación de los PP en el valor de la producción
Aplicando la metodología establecida, se calculó el valor bruto de producción de los PP, para las
dos alternativas mencionadas. A fin de simplificar la exposición, se presentarán en este capítulo los
resultados para el caso de rendimientos promedio, y se hace una referencia en la nota al pie a los obtenidos con rendimientos de pequeños productores. El conjunto de estimaciones de volumen y valor,
para las dos alternativas, se encuentra en los cuadros del grupo 3.b. del Anexo de Resultados.
Se puede apreciar, en el Cuadro 25, que la estimación del valor bruto de producción de los PP, a
precios y rendimientos promedio de 2004, es de $ 11.741 millones. Esto representa el 19,2% del valor
generado por el total de EAP, que es de alrededor de $ 61.200 millones. Las actividades más importantes son los cultivos extensivos y las actividades pecuarias24.
CUADRO 25. Participación de PP y Tipos de PP en el valor bruto de la producción total

Fuente: IICA con datos del INDEC.
Fuente: Anexo de Resultados, Cuadro RP 3.b.d

24
La estimación del valor bruto de producción de los PP, utilizando los rendimientos de pequeños productores (ver
Metodología) disminuye esa participación al 15,2% del valor generado por el total de EAP. El detalle de estas estimaciones se
encuentra en el Anexo de Resultados, con la misma desagregación que para la estimación con rendimientos promedio. Cuadro
3.b.a. a 3.b.i. PP

64

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El aporte a la producción sigue la secuencia de tipos: el mayor aporte (9,0%) lo realiza el Tipo 1 (el
más capitalizado), el 6,1% el Tipo 2 (intermedio) y el 4,1% el Tipo 3.
Esta secuencia se mantiene en casi todos los grupos; las excepciones se encuentran en los cultivos intensivos a campo y en los forestales, en los cuales el Tipo 3 es el que realiza el mayor aporte al
valor de la producción.
En el Cuadro 26 se presenta un mayor detalle, por grandes rubros dentro de las actividades, y los
resultados se aprecian también en el Gráfico 3. Resulta clara la preponderancia de las oleaginosas (al
igual que sucede con el conjunto de las EAP). El 92% del valor de la producción de los pequeños productores se forma con los rubros de oleaginosas, ganadería bovina, cereales, hortalizas y frutales a
campo, forrajeras, cultivos industriales y productos forestales.
CUADRO 26. Composición del valor de la producción de los PP
y Tipos de PP, por grandes rubros de productos

Fuente: IICA con datos del INDEC.
Fuente: Anexo de Resultados, Cuadro 3.b.e. a 3.b.g.-RP

Sin embargo, la preponderancia de los rubros varía según los tipos de productores, como se aprecia en los gráficos por tipos.

65

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GRAFICO 3. Participación de rubros en el valor bruto de PP y del total de EAP

Total de PP

Total de EAP

PP-Tipo 1

66

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GRAFICO 3. Participación de rubros en el valor bruto de PP y del total de EAP (Cont)

PP-Tipo 2

PP-Tipo 3

Fuente: Anexo de Resultados, Cuadro 3.b.a. a 3.b.o.-RP

Las regiones preponderantes en el aporte al valor de la producción de los pequeños productores
fueron: Pampeana, Mesopotamia, Chaco Húmedo, Monte Árido y Oasis Cuyanos, que suman el
87,2% del valor total (Gráfico 4). Las regiones del noroeste agregan un 8,7%, y un 3,9% se reparte
entre las restantes regiones. El detalle del aporte por región, producto y tipo de productor puede
encontrarse en los cuadros del Anexo.

67

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

GRAFICO 4. Participación de las regiones en el total de valor bruto
de producción de PP y del total de EAP

Fuente: Anexo de Resultados, Cuadro 3.b.a. a 3.b.o.-RP

68

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

GRAFICO 4. Participación de las regiones en el valor bruto
de producción de PP y del total de EAP (Cont.)

Fuente: Anexo de Resultados, Cuadro 3.b.a. a 3.b.o.-RP

69

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Los resultados obtenidos permitieron obtener dos relaciones muy significativas para profundizar el
conocimiento del universo de los pequeños productores y su relevancia en el conjunto. Se trata del
valor medio de la producción por explotación, y del valor medio de producción por hectárea, tanto para
el promedio de los PP como para los diferentes tipos, y para el subconjunto de EAP de productores
"no pequeños" (EAP NO PP).
Los datos se presentan, resumidos, en el Cuadro 27. Allí se aprecia que el valor de producción por
explotación en los PP es sensiblemente menor que en los NO PP, llegando, en promedio, al 12% de
estos últimos, lo que resulta totalmente coherente con la definición de PP. Esta relación, sin embargo,
varía según las regiones.
En cambio, la producción por hectárea es 53 % mayor en el promedio de los PP que en los NO PP.
Esta tendencia se mantiene en todas las regiones, salvo en la Región Pampeana, en que la producción por hectárea es similar en PP y NO PP. En suma, se evidencia que los PP presentan una mayor
productividad de la tierra que los NO PP.
CUADRO 27. Valor bruto de producción por EAP y por ha, en EAP de PP y de NO PP*

* Con rendimientos promedios
Fuente: IICA con datos del INDEC.

Estos resultados, analizados por tipos, también contribuyen a validar la hipótesis de tipificación de
los pequeños productores. Esta hipótesis, basada en el nivel de capitalización, reemplazaba la imposibilidad de distinguirlos según el nivel de sus ingresos, variable inexistente en el Censo Agropecuario.
En efecto, el resultado es que el valor bruto de producción por explotación es coherente con la clasificación de tipos, ya que la producción promedio de una EAP del Tipo 1 (117 mil pesos) es casi el doble
de la del Tipo 2 (64 mil pesos) y ésta es casi el triple de la del Tipo 3 (22 mil pesos).
Los resultados de valor bruto de la producción fueron también agrupados por provincias. El Cuadro
28 presenta dichos resultados en valor y en participación de los PP en el total de EAP, ordenándose
las provincias por importancia de los PP sobre el total. En el cuadro se agrega, como referencia, la
participación de las EAP de PP en las EAP totales. El Gráfico 5 permite apreciar visualmente la participación de los pequeños productores y sus tipos, por provincias.

70

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CUADRO 28. Valor bruto de producción de PP por provincias

Fuente: Anexo de Resultados, Sección II, Cuadro 3.b.q

71

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

GRAFICO 5. Participación de pequeños productores, total y por tipos,
en el valor bruto de producción, por provincias.

Fuente: IICA con datos del INDEC

72

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

GRAFICO 5. Participación de pequeños productores, total y por tipos,
en el valor bruto de producción, por provincias. (Cont.)

Fuente: IICA con datos del INDEC

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GRAFICO 5. Participación de pequeños productores, total y por tipos,
en el valor bruto de producción, por provincias. (Cont.)

Fuente: IICA con datos del INDEC

74

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Otra información que amplía el panorama provincial es la del Cuadro 29, en el cual se señalan los
grupos de productos que representan el mayor aporte al valor de la producción, en cada provincia.

Evaluación
Se considera que la aplicación de la metodología diseñada ha conducido a resultados satisfactorios. Esta evaluación se basa en la comparación del valor bruto de la producción para el total de EAP,
con el valor de la producción agropecuaria de los diversos sectores que se obtiene de otras fuentes,
la cual indica niveles similares.
En la suma total, algunos problemas ya señalados en la estimación del volumen parecen haberse
compensado. En el conjunto, las dificultades de obtener información de rendimientos y precios de
muchos productos parecen haber tenido una influencia menor, debido a que para los rubros dominantes (oleaginosas, cereales, ganadería bovina, cultivos industriales) la información es de fuente oficial, tiene mayor calidad y aparición periódica.
El intento de lograr datos de rendimientos y precios específicos de los pequeños productores fue
insatisfactorio; si bien se realizaron y se presentan en el Anexo las estimaciones realizadas, el conjunto de comentarios y gráficos de esta publicación se refieren a los cálculos con rendimientos promedio.
En consecuencia, los resultados obtenidos (con rendimientos promedio y precios mayoristas) se
aproximan más al valor de mercado de la producción potencial de los pequeños productores -si no
enfrentaran restricciones de acceso a la tecnología y al mercado-, que a sus ingresos brutos efectivos.
Por las diversas razones apuntadas, es conveniente que los resultados obtenidos en el estudio en
relación al valor de la producción sean utilizados como porcentajes, resultantes de un valor construido con determinados criterios, el que permite agregar los distintos productos en una unidad común.
Esta evaluación permite sugerir la necesidad de complementar el presente estudio con otros análisis que permitan conocer en mayor profundidad las características de las explotaciones de pequeños
productores.

75

�76

* Nota: con rendimientos promedio - Están sombreados los porcentajes superiores al 20% del VBP.
Fuente: Elaborado por IICA-Argentina con datos del INDEC

CUADRO 29. Valor de producción de PP por provincias. Importancia de grupos de productos (en porcentaje del total provincial)*

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�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

IV.6. Aporte de los pequeños productores al empleo
1.

Antecedentes
a. Estudios anteriores sobre empleo agropecuario

Un estudio de Neiman y Bardomás (2001)25 analiza los cambios experimentados en el tamaño, composición, residencia, y distribución regional de la ocupación rural en la Argentina en la década del 80,
principalmente en base a los datos de los Censos Nacionales de Población de 1980 y 1991. Vincula
dichos cambios con el proceso de modernización y reestructuración de la actividad agropecuaria originada en la aplicación de políticas económicas nacionales acordes con el avance de la globalización
y las exigencias de competitividad de los mercados a nivel mundial, muchos de cuyos rasgos se continuarían e intensificarían en la década siguiente. En forma resumida, tres serían los fenómenos principales que se observan en relación al mercado de trabajo agropecuario:
i. el avance de la agroindustrialización, que trajo como consecuencia la expansión de las ocupaciones rurales no agrícolas y el crecimiento de las interrelaciones con lo 'urbano';
ii. la adopción de nuevas tecnologías, las que implicaron una modificación del balance entre capital y trabajo en desmedro de este último, provocando una disminución de la demanda por determinados empleos, menos calificados, típicos de los grupos más vulnerables de la población
rural, con el consiguiente aumento de la pobreza de ese sector y su necesidad de desarrollar
estrategias de multiocupación o pluriactividad;
iii. el aumento de la heterogeneidad productiva y las diferencias entre regiones, que acentuó a su
vez la diferenciación al interior del mercado de trabajo y el carácter desigual del desarrollo a nivel
del país.
El estudio utiliza los datos de los Censos Nacionales de Población de 1980 y 1991. De su comparación surge que la mano de obra total ocupada en el sector agropecuario habría crecido en ese lapso
un 13% (de 1.201.030 a 1.364.870 trabajadores), en el marco de un aumento del 17% de la población
económicamente activa (PEA agropecuaria de 1.165.499 personas a 1.364.870) y un descenso de la
población rural del 11,6% en el período (de 4.677.235 personas a 4.179.277).
Si bien ya en 1980 la región pampeana explicaba cerca de la mitad de la mano de obra ocupada en
el sector agropecuario del país, en el período el mayor crecimiento de la ocupación se registraba en
la región NEA (pasando de un 18,9% a un 23,1%), siguiéndole la región NOA, mientras permanecía
estable en Patagonia y decrecía en Cuyo. Por categoría ocupacional, se habría prácticamente mantenido el porcentaje de la mano de obra asalariada -la que llegaba al 45,6% del empleo del sector en
1991-, sucediendo un leve crecimiento en la región Pampeana, mientras en el resto de las regiones
se producían descensos (en el NOA incluso casi un 10% en el período). Al mismo tiempo aumentaba
la mano de obra familiar, especialmente la sin remuneración (pasaba de un 12,7% a un 17,9% en el
total del país), apreciándose especialmente en el NOA y en el NEA. A su vez, también aumentaba en
las regiones extrapampeanas la categoría 'cuenta propia' (sobre todo en las dos citadas), mientras en
la región pampeana se presentaba un resultado inverso.
La tendencia hacia la 'urbanización' de la mano de obra del sector -ya sea por su radicación en
zonas urbanas como por su empleo en actividades rurales no agrícolas- estaría siendo corroborada
por los siguientes datos: el 85% del aumento de la mano de obra ocupada en el sector registrado en
el período tendría residencia urbana (la región Pampeana y Cuyo eran las que presentaban los mayores porcentajes en 1991, con el 37% y 25%, respectivamente); y la mano de obra residente en zonas
rurales ocupada en tareas no agrícolas alcanzaba en 1991 a nivel nacional una cifra cercana a
692.599 trabajadores.
Por último, el estudio también analiza el fenómeno de la "pluriactividad", con los datos del Censo
Nacional Agropecuario de 1988, resultando que más de un tercio del total de productores declaraba
25
Neiman G. y Bardomás, S. "Continuidad y cambio en la ocupación agropecuaria y rural de la Argentina". En Neiman, G
(compilador) "Trabajo de Campo. Producción, tecnología y empleo en el medio rural". Ed. CICCUS. 2001.

77

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

tener otra ocupación remunerada; prácticamente la mitad era como asalariado (en todas las regiones),
siendo la región pampeana la que presentaba el porcentaje más bajo de productores con otra actividad fuera de la explotación (28,2%), aunque el más alto en cuanto al asalariamiento (39,1%). Cuyo se
destacaba por el alto porcentaje en que se presentaba este fenómeno.
El estudio concluye que "El aumento de la ocupación agropecuaria entre 1980 y 1991, comprende
un número importante de posiciones que es posible identificar con condiciones de precariedad laboral. En efecto, uno de cada dos "nuevos" puestos de trabajo que aparecen durante ese período corresponde a categorías de empleo informal o tradicional (trabajadores por cuenta propia y familiares sin
remuneración). La perspectiva del análisis regional confirma esta observación ya que dos tercios de
aquel crecimiento intercensal de la ocupación sectorial tiene lugar en las regiones NEA y NOA que,
históricamente, se han caracterizado por una presencia importante de situaciones ocupacionales precarias" 26.
Un estudio más reciente sobre las economías extrapampeanas, ya mencionado27, también aborda
las tendencias en el empleo rural en estas regiones, incorporando datos de contexto sobre la población rural del Censo Nacional de Población de 2001. Sostiene que, si bien la población rural del país
descendió un 8,4% entre 1991 y 2001, la caída fue mayor en la región pampeana (13,7%), y menor
en las extrapampeanas (4,9%). A su vez, descendió la población rural dispersa (8,8%) y aumentó en
proporción parecida la población en centros poblados pequeños, menores de 2000 personas (8,4%).
También compara la proporción de residentes en las unidades agropecuarias a partir de los datos de
los Censos Nacionales Agropecuarios (CNA 88 y 2002), la que a nivel del país bajó de 1.447.365 personas a 1.233.589 (14,8% en total), pero en el conjunto de las provincias pampeanas bajó el 23,3% y
en las extrapampeanas un 9,6%.
En suma, los estudios anteriores coinciden en señalar la ocurrencia en las últimas dos décadas de
dos fenómenos principales que influyen en el mercado de trabajo agropecuario: el descenso de la
población rural y la tendencia hacia su urbanización creciente.
Por último, un estudio sobre las tendencias generales y diferencias respecto de la ocupación agropecuaria en los países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay)28, en base a datos de
Censos Nacionales Agropecuarios que van de 1986 a 1994 según los países, señala que el sector
agropecuario regional ocupaba unos 23 millones de trabajadores familiares y asalariados permanentes en los cuatro países, con notoria preeminencia de los primeros. Así, los trabajadores familiares
representaban, sobre el total de los trabajadores permanentes, el 85% en el promedio regional, llegando al 91,8% en Paraguay, 85,5% en Brasil, 66,1% en Argentina y 56,3% en Uruguay. Estos resultados se presentaban en el marco de una estructura agraria caracterizada en Brasil y Paraguay por el
predominio de la pequeña explotación (el 50% de las EAP tenía menos de 10 ha), mientras que en
Argentina y Uruguay las EAP con menos de 10 ha representaban menos del 20% del total, ya que la
dimensión media de las explotaciones era mayor.

b. Comparación de los datos de empleo para el total de las EAP en los Censos Agropecuarios de
1988 y 2002
La comparación de los datos del CNA 02 con el CNA 88 (Cuadro 30) muestra una caída del empleo
agropecuario de un 25% (aproximadamente un cuarto de millón de personas). Las variaciones difieren según las categorías ocupacionales y el sexo de las personas. En efecto, la baja es menor en el
caso de "productores o socios" (un 10%) y mayor en el caso de trabajadores familiares y no familiares (34% y 33%, respectivamente). También la caída es mayor para mujeres que para varones (-34%
y -23%, respectivamente).

26

Neiman y Bardomás, op.cit. Pág. 26
Barsky y Fernández, op. cit. Pág. 21
28
Neiman, G., Alvarez Sánchez, A. y Berger, M. "El trabajo agropecuario en el MERCOSUR: tendencias generales y dife ren
cias nacionales". En Neiman, G (compilador) "Trabajo de Campo. Producción, tecnología y empleo en el medio rural". Ed.
CICCUS. 2001.
27

78

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 30. Cantidad de personas que trabajan en las EAP en forma permanente
Comparación entre CNA 1988 y CNA 2002. Total del país.
Relación con

Total

el productor

Varones

Mujeres

1988

2002

Var. %

1988

2002

Var. %

1988

2002

Var. %

1.032.215

775.296

-25

851.743

656.381

-23

180472

118.505

-34

Productores (o socios)

378925

340735

-10

341525

301815

-12

37400

38920

4

Familiares del productor

309118

204457

-34

197152

137968

-30

111966

66489

-41

No familiares del productor

344172

229690

-33

313066

216593

-31

31106

13097

-58

Total

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En 2002 la participación de los varones en el empleo sigue siendo preponderante y aumentó su proporción en el total de trabajadores respecto de 1988 (del 83% al 85%), disminuyendo la femenina del
17% al 15%. Pero este descenso se manifiesta en las categorías de trabajadores familiares y no familiares del productor (este último principalmente asalariados), pues en la categoría de productor las
mujeres aumentan algo su participación. Sin embargo, estos datos por sexo deben ser tomados con
cautela porque, como ya han establecido estudios especializados al respecto, los Censos suelen
29
subregistrar la participación de la mujer en el trabajo predial .
CUADRO 31. Cantidad y porcentaje de personas que trabajan en forma permanente
en las EAP según relación con el productor. Comparación entre CNA 1988 y CNA 2002.
Total del país, por regiones y provincias
Productores
Regiones

Familiares del productor

No familiares del productor

Total

1988

2002

Var. %

1988

2002

Var. %

1988

2002

Var. %

1988

377404

340735

-10

301815

204457

-32

348421

229690

-34

1027640

775296

-25

Buenos Aires

68673

54178

-21

27212

12187

-55

85794

52703

-39

181679

119112

-34

Córdoba

41391

30376

-27

22349

9046

-60

38585

23930

-38

102325

63489

-38

Entre Ríos

25563

23061

-10

18349

8139

-56

17069

12487

-27

60981

43687

-28

La Pampa

8005

8702

9

3531

1862

-47

7258

5417

-25

18794

15981

-15

Santa Fe

41675

32418

-22

17429

6358

-64

33489

21899

-35

92593

60682

-34

Pampeana

185307

148735

-20

88870

37592

-58

182195

116436

-36

456372

302951

-34

Catamarca

8603

8757

2

7161

8706

22

3253

2959

-9

19017

20452

8

Jujuy

8011

9599

20

10965

11226

2

9682

6634

-31

28658

27469

-4

La Rioja

5819

8145

40

4024

2696

-33

2533

3052

20

12376

13893

12

Salta

9904

10406

5

9416

10839

15

15074

7648

-49

34394

28901

-16

Total País

2002 Var. %

Sgo. Estero

18986

20179

6

24551

30078

23

5429

4720

-13

48966

55048

12

Tucumán

14321

10300

-28

16245

9117

-44

12839

6160

-52

43405

25594

-41

NOA

65644

67386

3

72362

72662

0

48810

31173

-36

186816

171357

-8

Chaco

19815

18135

-8

27274

13152

-52

9258

6239

-33

56347

37526

-33

Corrientes

20545

15360

-25

25859

14845

-43

17231

12593

-27

63635

42798

-33

Formosa

11870

10192

-14

14934

8346

-44

4888

3094

-37

31692

21632

-32

Misiones

24467

27772

14

39652

34370

-13

13230

6698

-49

77349

68859

-11

NEA

76697

71459

-7

107719

70713

-34

44607

28624

-36

229023

170815

-25

Mendoza

18838

25859

37

11899

11516

-3

36701

27987

-24

67438

65369

-3

San Juan

7836

5440

-31

4457

2160

-52

10444

8167

-22

22737

15776

-31

San Luis

5871

4637

-21

2838

1580

-44

3960

2660

-33

12669

8877

-30

32545

35936

10

19194

15256

-21

51105

38814

-24

102844

90022

-12

Chubut

3652

4111

13

2374

1259

-47

4042

2572

-36

10068

7942

-21

Neuquén

4332

4630

7

5222

3964

-24

4319

2933

-32

13873

11581

-17

Río Negro

8341

7560

-9

5632

2878

-49

10129

7350

-27

24102

17789

-26

Santa Cruz

844

846

0

430

102

-76

2686

1436

-47

3960

2384

-40

T. del Fuego

42

72

71

12

31

158

528

352

-33

582

455

-22

17211

17219

0

13670

8234

-40

21704

14643

-33

52585

40151

-24

Cuyo

Patagonia

Fuente: IICA con datos del INDEC. El total de 2002 incluye 404 personas sin discriminar la relación con el productor.

29
C. Biaggi y C. Canevari "Estudio sobre Mujeres Rurales en la Argentina". Prodemur/PROINDER-SAGPyA. Agosto 2002. "
CIDER-IICA. "Género y Nueva Ruralidad". Costa Rica. 2000. M. Basco. G. Alvarez y P. Foti "Trabajando con Mujeres
Campesinas en el Noroeste Argentino. Aportes al Enfoque de Género en el Desarrollo Rural". IICA. Buenos Ares. 1992.

79

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

El análisis por regiones, se aprecia en el Cuadro 3130 (en este caso, la región se forma por provincias, ya que no se dispone de datos de mano de obra en el Censo 1988 clasificados por regiones
agroeconómicas).
La región pampeana sigue explicando aproximadamente un 40% del total de las personas ocupadas en el sector agropecuario del país, a pesar de la disminución del 34% de la ocupación en esta
región, que supera a la reducción promedio nacional. Por categorías ocupacionales, los no familiares (en su gran mayoría asalariados) descienden un 36%, pero los que más disminuyen son los trabajadores familiares (58%); incluso desciende la cantidad de productores (en un 20%) muy por encima de las otras regiones, resultado que estaría acompañando el notable descenso de las explotaciones familiares que ha registrado el presente estudio en la región. La excepción está dada por la
provincia de La Pampa, que registra una menor caída del empleo global (15%) y del empleo no familiar (25%), aunque la caída de la categoría de trabajadores familiares está cercana al 50%.
En las regiones extrapampeanas, el descenso de la ocupación total también es importante en el
NEA (25%) y Patagonia (24%), siendo que en la década anterior la primera presentaba los porcentajes más altos de aumento y la segunda se mantenía estable. En cambio, en NOA y Cuyo, la caída
global de la ocupación resulta mucho menos acentuada (8% y 12 % respectivamente). Por categorías ocupacionales, en estas regiones -con excepción de la Patagonia- la que más disminuye en proporción es la de trabajadores no familiares, resultando especialmente notable en el NOA en comparación con el descenso en las otras categorías.
El NOA es la única región en la que ha aumentado la categoría "productores", creciendo en porcentajes importantes en La Rioja (40%) y Jujuy (20%). Dentro de ella, la provincia de Tucumán presenta un
panorama singular, pues todas las categorías disminuyen más que los promedios nacionales respectivos (los productores un 28%, los familiares un 44% y los no familiares más de un 50%).
En el NEA resulta destacable el descenso de la ocupación de mano de obra familiar (34%), principalmente en las provincias de Chaco y Corrientes. La caída de más del 50% en la mano de obra
familiar empleada en Chaco, y del 25% de los productores directos en Corrientes, coincide con un
descenso importante en la cantidad de explotaciones de PP en ambas provincias. En cambio,
Misiones presenta un panorama bien distinto (que también acompaña el aumento del número de
explotaciones de PP entre Censos) pues los productores directos han aumentado (14%), los familiares han disminuido apenas un 13%, mientras que la reducción de los no familiares llega
casi al 50%.
En la Patagonia, es aún más notable el descenso de la mano de obra familiar (40%) y se explica
principalmente por lo ocurrido en la provincia de Río Negro que participa centralmente de los Valles
Patagónicos, región que también ha sufrido un proceso de desaparición de EAP de PP, que se refleja
en la disminución en esa provincia de casi 800 productores directos y 3000 trabajadores familiares.
Por último, en la región cuyana, el descenso en la ocupación total se presenta principalmente en las
provincias de San Juan y San Luis, no así en la de Mendoza que parecería mantener estables los niveles de ocupación (-3%). En las dos primeras provincias se registran descensos notables en la cantidad de productores directos (-31% y -21% respectivamente), mientras en Mendoza se registra un
aumento importante de ellos (37%).
Los datos globales de empleo en las EAP, que resultan de esta comparación entre los Censos
Agropecuarios de 1988 y 2002, van en la línea de los resultados de los estudios de contexto sobre lo
ocurrido en la década del '90, comentados en el apartado anterior. En ese sentido, la tendencia del
empleo en el sector agropecuario acompañaría la línea general de retracción de la demanda de trabajo en todos los sectores de la economía, que se acentúa en el segundo lustro para hacer eclosión
30
Las diferencias que se observan en las cifras del Total del País por categorías ocupacionales según el CNA 1988 entre el Cuadro
30 (datos para el total del país) y el Cuadro 31 (datos por regiones y provincias), se deben a lo siguiente. El Cuadro 30 se elaboró en
base al Cuadro "Cantidad de personas que trabajan en las EAP en forma permanente, por grandes grupos de edad y por sexo, según
relación con el productor. Total del País" que aparece en la página Web del INDEC (el único sobre el tema), y el Cuadro XXXI se elaboró en base a los datos por provincia disponibles únicamente en el Cuadro "Cantidad de personas que trabajan en las EAP en forma
permanente, por grandes grupos de edad y por sexo, según relación con el productor" que aparece en las separatas por provincia de
la publicación oficial (impresa) del Censo 1988 ("Censo Nacional Agropecuario 1988. Resultados generales. Total del País. 26 INDEC").
Pero mientras el Cuadro de total del país que se incluye en la página Web del INDEC está ajustado según el Cuadro E5 que también
figura en la publicación oficial (impresa) del CNA '88 (y que evidentemente modifica y amplía las cifras iniciales arrojadas por el Censo),
no están ajustados de la misma manera los Cuadros por provincia que figuran en las separatas de la misma publicación.

80

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

en la crisis de 2001. Esta menor demanda es visualizada centralmente -sin desconocer la existencia
de otros múltiples factores-como el impacto del cambio tecnológico sobre la relación trabajo-capital a
favor de este último factor, acaecido como parte central del fenómeno de la globalización ya comentado en otros puntos de este estudio. El consecuente despliegue de estrategias de la población afectada en la búsqueda por obtener otras fuentes de empleo no agropecuario -tanto en ámbitos rurales
como urbanos- ha sido suficientemente documentado en numerosos estudios recientes en el país y en
31
América Latina .
2.

Mano de obra en EAP de PP y EAP totales en el CNA 2002

El Cuadro 32 presenta los resultados básicos del procesamiento del CNA 02 para pequeños productores, referidos al trabajo directo del productor o socio (dentro y fuera de la explotación), el trabajo permanente que emplea (por categorías ocupacionales) y el trabajo transitorio que contrata en
forma directa, indirecta y a través de la contratación de servicio de maquinaria. En el Anexo de
Resultados, los 39 cuadros del Grupo 4, Mano de obra y empleo, amplían la información de todas las
variables por regiones, departamentos y provincias.
CUADRO 32. Mano de obra en EAP totales y de Pequeños Productores, total y por tipos
Productores o socios que
trabajan para la EAP
Productores
Total

Total PP

Varones Mujeres

Trabajo fuera
de la EAP del
productor o socio
Fuera
Dentro
del
del
Sector
Sector
Agrop.
Agrop.

Trabajadores permanentes

Total

Mano de obra transitoria

Contrat.
Contra- Contratación indirecta serv.
Familiares
maquiNo
tación
del
Superf. Cabezas naria
Familiares directa
productor
(jornadas) (miles ha) (miles) (miles ha)

243210

214196

29011

23739

32631

184946

177265

3682

4851576

200

1835

6856

Tipo 1

55952

50847

5105

4890

5561

33567

31061

966

1772646

52

1349

2565

Tipo 2

65557

59530

6026

6085

7630

42549

40426

942

1849744

70

345

2337

Tipo 3

121701

103819

17880

12764

19440

108830

105778

1774

1229186

78

141

1955

Total de EAP

340649

301755

38888

35180

48950

434454

203150

231304 16639775

1258

13989

36559

227622 11788199

105812153,991

29703

Total EAP NO PP

97439

87559

9877

11441

16319

249508

25885

% PP/EAP

71,4

71,0

74,6

67,5

66,7

42,6

87,3

1,6

29,2

15,9

13,1

18,8

% NO PP/EAP

28,6

29,0

25,4

32,5

33,3

57,4

12,7

98,4

70,8

84,1

86,9

81,2

Nota: Los trabajadores permanentes no familiares en EAP de PP son "sin remuneración".
Fuente: IICA con datos del INDEC.

Se puede apreciar que el 71% de los productores o socios del sector agropecuario pertenecen al
grupo de pequeños productores. El porcentaje es el mismo en productores o socios hombres, y algo
mayor (75%) en mujeres. También los productores o socios de PP son los que, en mayor proporción
(67%) trabajan fuera de su explotación, ya sea en ocupaciones dentro o fuera del sector agropecuario.
Los resultados obtenidos muestran claramente la diferencia entre los pequeños productores y el
resto en relación al empleo. Las EAP de PP concentran el 87,3% del trabajo de familiares del productor, en tanto los NO PP absorben casi la totalidad de los trabajadores no familiares y sólo cuentan con
el 12,7% de trabajadores familiares del productor. Este resultado contribuye a validar la definición de
PP utilizada para separar el universo del Censo, ya que, si bien el empleo de mano de obra no familiar permanente era parte del criterio de discriminación respecto de los NO PP y el resultado condice
con ello, no era una condición excluyente para los NO PP. Se comprueba así que el tipo de trabajo utilizado discrimina muy bien entre los dos grupos.
Los PP participan con cerca del 30% en la mano de obra transitoria por contratación directa, en porcentajes mucho menores en la contratación indirecta en ganadería o agricultura (13% y 16% respectivamente) y en un 19% en la contratación de servicio de maquinaria agrícola.
El Cuadro 33 presenta las categorías de mano de obra de los pequeños productores mencionadas
en el Cuadro 32, discriminadas por regiones. El análisis particularizado de las mismas se realiza en
los puntos siguientes.
31
Entre otros, Craviotti, C. y Gerardi, A. "Implicancias del empleo rural no agropecuario en los hogares rurales de Mendoza,
Río Negro y Santa Fe". Serie estudios e investigaciones 3. PROINDER/SAGPyA. Buenos Aires. 2002; Neiman, G. Bardomás,
S. y Jiménez, D. "Estrategias productivas y laborales en explotaciones familiares pluriactivas de la provincia de Buenos Aires",
en "Trabajo de Campo. Producción, tecnología y empleo en el medio rural", Neiman, G. (compilador). Ed. Ciccus, 2001;
Berdegué, J., Escobar, G. y Reardon, T. "Empleo e Ingreso Rural no Agrícola en América Latina y el Caribe". 2000.

81

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 33. Mano de obra en EAP de Pequeños Productores. Total del país y por Regiones.
Productores o socios que
trabajan para la EAP
Región
Total

TOTAL DEL PAÍS

Varones Mujeres

Trabajo fuera
de la EAP del
productor o socio
Fuera
Dentro
del
del
Sector
Sector
Agrop.
Agrop.

Trabajadores permanentes

Total

Mano de obra transitoria
Contrat.
Contratación indirecta serv.
ContraNo
Familiares
maquiFamiliares tación
del
Superf. Cabezas naria
directa
productor s/remunera
(jornadas) (miles ha) (miles) (miles ha)

243210

214196

29011

23739

32631

184946

177265

3682

4851576

199,7

4792

3049

1743

189

992

8759

8694

65

19903

0,0

0,7

0,6

2. Valles del NOA

21076

17742

3334

1682

4099

25089

24426

389

310407

5,2

0,5

29,9

3 Ag. Subt. NOA

101,6

1. Puna

1834,7 6856,1

14281

12496

1785

1406

1974

12592

11901

249

696409

15,6

0,1

4. Chaco Seco

7018

5910

1107

181

248

7071

6879

46

237882

12,3

1,7

16,2

5. Monte Árido

27472

23573

3899

2826

4686

26432

25767

361

244955

12,4

6,3

244,7

6. Chaco Húmedo

25433

22918

2515

2027

2544

18500

17637

423

1119903

17,3

513,0

536,5

7. Mesopotamia

45094

39846

5247

3582

4845

50868

49162

1053

659180

69,7

33,2

88,5

8. Patagonia

8289

6936

1352

781

1211

5895

5675

118

99873

0,3

422,9

14,1

9. Pampeana

68667

62660

6007

7717

7648

18920

17051

601

648208

46,9

10. Oasis cuyanos

18715

16951

1764

3145

3913

9637

9033

334

646462

18,9

2,2

22,1

11. V. Patagónicos

2373

2115

258

203

471

1183

1040

43

168394

1,1

0,2

4,1

854,1 5797,7

Fuente: IICA con datos del INDEC.

3. Aporte de los PP al empleo total
Como se señaló en la metodología, para evaluar la participación de los PP en el empleo total es
necesario homogeneizar los aportes de personas de diferente edad y tipo de relación laboral a través
del cálculo de los jornales equivalentes del personal permanente y transitorio por contratación directa
que se utiliza en la explotación. En el Capítulo III se especificaron los parámetros utilizados para realizar dicho cálculo.
En consecuencia, el aporte de los PP al empleo total se define como la relación entre el total de jornales equivalentes permanentes y transitorios por contratación directa que utilizan las EAP de PP y las
EAP totales.
Cabe señalar que, para todas las EAP, el trabajo permanente incluye tanto familiares como no familiares, con y sin remuneración. En cambio, en el caso de los PP, por la definición adoptada, no hay trabajadores no familiares permanentes con remuneración.
El resultado de este procesamiento (Cuadro 34) permite afirmar que los pequeños productores
aportan el 53% del empleo total (permanente y transitorio por contratación directa) a nivel nacional,
constituyendo el 54% del trabajo permanente y el 29% del trabajo transitorio directo empleado en el
sector agropecuario32.

32
El conjunto de datos, con apertura por regiones, provincias y tipos, puede apreciarse en los archivos 4.b. de la carpeta
Aporte al Empleo, del Anexo de Resultados.

82

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 34. Jornales equivalentes totales (permanentes y transitorios
por contratación directa) empleados en EAP de PP y EAP totales.
Por provincia y para el total del país.
Provincias
Total País
Buenos Aires
Catamarca
Chaco
Chubut
Córdoba
Corrientes
Entre Ríos
Formosa
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
Sant. del Estero
Tierra del Fuego
Tucumán

Trabajo permanente
(Miles de jornales equivalentes)
EAP de PP
EAP totales
132159
244215
12487
38014
5062
6339
8163
11707
1110
2535
7335
20275
7836
13349
7781
13936
4748
6796
5856
8536
1573
5107
3105
4423
8276
20742
18155
21156
2353
3676
2053
5674
5662
8902
1818
5016
1357
2827
36
763
7783
19378
14326
16819
12
146
5272
8098

%
54
33
80
70
44
36
59
56
70
69
31
70
40
86
64
36
64
36
48
5
40
85
8
65

Trabajo transitorio por contratación
directa (Miles de jornales equivalentes)
EAP de PP
EAP totales
%
4852
16640
29
308
1138
27
158
288
55
1069
1950
55
32
153
21
220
737
30
208
627
33
144
374
38
135
216
63
190
1159
16
39
161
24
84
290
29
566
3156
18
378
657
57
16
528
3
155
1295
12
208
1063
20
130
1095
12
26
103
25
9
42
21
259
598
43
64
153
42
2
4
48
399
854
47

Total
(Miles de jornales equivalentes)
EAP de PP
EAP totales
%
137010
260854
53
12795
39152
33
5220
6627
79
9232
13657
68
1141
2688
42
7554
21012
36
8043
13976
58
7925
14310
55
4883
7012
70
6045
9695
62
1612
5268
31
3189
4712
68
8842
23898
37
18533
21813
85
2369
4205
56
2208
6969
32
5870
9965
59
1948
6112
32
1383
2930
47
45
805
6
8042
19976
40
14390
16972
85
14
150
9
5671
8952
63

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Una alternativa para evaluar el aporte es expresarlo en puestos de trabajo, bajo el supuesto de que
la mano de obra de un adulto (320 jornadas al año) representa un puesto de trabajo. En ese caso, el
valor de jornales equivalentes totales de los PP, construido con los datos censales, equivaldría a
428.157 puestos de trabajo, mientras que para el total de EAP se computan 815.170 puestos de trabajo33.
Respecto de los datos por provincia (Cuadro 34), las que presentan el mayor aporte de los PP al
empleo agropecuario son Misiones y Santiago del Estero (85%), y en general las provincias del NOA
y del NEA, y lo hacen, principalmente, a partir del empleo permanente. En cambio, en números absolutos son superadas por las provincias de Buenos Aires, Mendoza y en parte también por Córdoba y
Santa Fe.
Mientras que el peso de los PP en el trabajo permanente es elevado (53%), el relativamente bajo
aporte al empleo transitorio por contratación directa (29%) puede atribuirse a su menor capacidad
económica y financiera para la contratación, comparado con el resto del universo de productores. Los
pequeños productores, en general, solamente encaran el costo que significa la contratación de este
tipo de mano de obra para períodos 'pico' de demanda (por ejemplo, la cosecha en el caso de los cultivos industriales) cuando no pueden afrontar la tarea o no les alcanza con la mano de obra familiar.
Por otra parte, las informaciones disponibles señalan, en general, una tendencia decreciente de la contratación directa de personal transitorio, debido a la incorporación masiva de la mecanización en algunos cultivos industriales.
Los datos por provincia permiten visualizar mejor la probable incidencia de las demandas diferenciales de trabajo transitorio, que están muy asociadas a determinadas producciones localizadas en
algunas de ellas. Las provincias que más participan en el trabajo transitorio (más del 45%) son
Formosa, Misiones, Chaco, Catamarca y Tucumán; es decir, aquellas donde existen zonas de cultivos industriales con presencia de pequeños productores (algodón, tabaco, caña de azúcar).
Por regiones (Cuadro 35) se observa que las que poseen un mayor peso relativo de pequeños
33

Esta estimación resulta consistente, ya que la estimación del Censo Nacional de Población 2001 señala una población
ocupada en el sector agropecuario de 897.521 personas, que representaba un 8,22% de la población ocupada en el total de
actividades. Cabe señalar que la variable población ocupada en el Censo de Población cuenta personas, sin considerar su aporte equivalente en jornales.

83

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

productores son las que también presentan porcentajes de aporte al empleo por encima del promedio, llegando en Puna, Valles del NOA, Monte Árido y Mesopotamia a más del 70% del empleo total
agropecuario; en cambio, en las regiones de menor peso relativo de PP, como Valles Patagónicos,
Oasis Cuyanos y Pampeana, se presentan los menores porcentajes de aporte (22%, 34% y 36%,
respectivamente).
Casi todo el empleo generado en las explotaciones de PP es trabajo permanente (96,5% de los
jornales equivalentes totales). El aporte del empleo transitorio, en promedio del 3,5%, se eleva
notablemente en la región de Valles Patagónicos, Agricultura Subtropical del NOA, Chaco Húmedo
y Oasis Cuyanos, coincidiendo con el predominio de cultivos industriales o intensivos en dichas
regiones, típicamente demandantes de mano de obra transitoria.

CUADRO 35. Jornales equivalentes en EAP de PP y EAP totales
Regiones
Total País
1. Puna
2. Valles del NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

Trabajo en jornales
EAP de PP
Permanentes(*) Transitorios
132158560
4851576
4045600
19903
14051360
310407
8325280
696409
4276640
237882
16587680
244955
13588320
1119903
29312000
659180
4467520
99873
27549600
648208
8857920
646462
1096640
168394

equivalentes
Total
137010136
4065503
14361767
9021689
4514522
16832635
14708223
29971180
4567393
28197808
9504382
1265034

EAP totales
Total
260854335
4455471
17615130
18955381
5681291
24781705
25351886
42137915
9050790
78732116
28326924
5765726

Participac. PP
en total EAP
%
53
91
82
48
79
68
58
71
50
36
34
22

Trabajo permanente y
transitorio en PP (en %)
Permanente
Transitorio
96,5
3,5
99,5
0,5
97,8
2,2
92,3
7,7
94,7
5,3
98,5
1,5
92,4
7,6
97,8
2,2
97,8
2,2
97,7
2,3
93,2
6,8
86,7
13,3

(*) Suma de productores o socios y trabajadores permanentes (familiares y no familiares sin remuneración).
Fuente: IICA con datos del INDEC.

En cuanto al aporte al empleo agropecuario total de los distintos Tipos de pequeños productores,
los resultados muestran (Cuadro 36) que el mayor aporte al empleo total lo realiza el Tipo 3 (53%), le
sigue el Tipo 2 (26%) y por último el Tipo 1 (22%). Por categorías de empleo, el Tipo 3 supera en proporción el aporte al trabajo permanente en relación a los otros dos tipos, y a la inversa, en el empleo
de trabajo transitorio son éstos los que superan al Tipo 3.
CUADRO 36. Jornales equivalentes en EAP de PP, por tipos y regiones
Regiones
Total País
1. Puna
2.Valles NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4.Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis Cuyanos
11. Valles Patagónicos

Participación de los tipos de PP, en % de los jornales equivalentes
En el trabajo permanente
En trabajo transitorio p/contr.directa
En el trabajo total
Tipo 1
Tipo 2
Tipo 3
Tipo 1
Tipo 2
Tipo 3
Tipo 1
Tipo 2
Tipo 3
21
25
54
37
38
25
22
26
53
9
21
71
15
23
61
9
21
71
11
16
73
45
25
30
12
16
72
5
29
66
20
53
28
6
31
63
20
29
51
17
21
62
20
29
51
15
20
66
21
16
64
15
20
66
21
27
52
32
47
21
22
28
50
12
22
66
24
46
31
12
22
65
37
26
38
73
9
18
37
25
37
43
37
21
57
35
8
43
37
21
22
25
53
51
31
18
24
25
51
39
23
38
67
27
7
43
24
34

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Por regiones, la mayoría sigue la distribución de aporte entre Tipos que se presenta a nivel nacional. La excepción está constituida por las región Patagonia, donde el aporte del Tipo 1 iguala al Tipo
3, y por Pampeana y Valles Patagónicos, donde el aporte del Tipo 1 supera ampliamente al del Tipo
3. Estos resultados se relacionan con la importancia que los PP de Tipo 1 tienen en esas regiones.

84

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

4.

Aporte de los PP a las distintas categorías de empleo permanente

De acuerdo a los resultados de este estudio (Cuadro 37), los PP estarían aportando a nivel nacional el 71% del empleo directo del productor o socio, el 87% del empleo permanente familiar (92% del
empleo familiar sin remuneración y 71% del empleo familiar con remuneración) y el 36% del empleo
permanente no familiar sin remuneración. El detalle del número de trabajadores por categorías de ocupación de trabajo permanente, por regiones, provincias y tipos, figura en la Carpeta 4.c. del Anexo de
Resultados.
CUADRO 37. Participación de PP en el total de jornales equivalentes
de trabajo permanente por categorías, por región
Región
Total País
1. Puna
2.Valles del NOA
3. Agric. Sub. del NOA
4.Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

Productor
Familiares
No familiares
o socio
Con remun.
Sin remun.
Total
sin remun.
(porcentaje de PP en el total de EAP, de cada categoría)
71
71
92
87
36
94
85
95
94
84
92
91
97
96
7
78
78
90
87
73
85
91
89
89
68
77
70
94
90
59
71
77
90
87
42
85
86
96
94
71
65
70
89
84
59
59
53
74
63
17
64
67
84
79
14
53
56
81
70
37

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Por supuesto que también a nivel de todas las regiones (Cuadro 37), el empleo familiar en sus dos
modalidades, sin remuneración y con remuneración (predominando la primera categoría), es mucho
más importante en el universo de PP que el empleo no familiar -aún cuando sea sin remuneración.
Esta última categoría en este sector suele incluir relaciones, arreglos y acuerdos laborales diversos
que no se visualizan como formas de remuneración de la mano de obra, pero que esconden en última instancia modalidades muy precarias de 'asalariamiento'. Se presenta, sobre todo, en las regiones
con mayor peso de PP (Valles del NOA, Agricultura Subtropical del NOA, Mesopotamia). En las mismas regiones (agregándose Chaco Húmedo) se destacan también los porcentajes de trabajo familiar
con remuneración, forma que podría estar reflejando la existencia de familias 'extendidas' que incluyen a las de los hijos adultos que forman su propia familia y viven de la misma explotación que la familia titular, por falta de oportunidades para lograr la independencia laboral y económica de las nuevas
generaciones.
A nivel de las provincias (Cuadro 38), el panorama se da en forma semejante a la región a la que
pertenecen, con excepción de las provincias de Neuquén y Chubut que poseen un peso de trabajo no
familiar sin remuneración bastante más elevado que el porcentaje regional (84% y 70%, respectivamente), lo que podría estar reflejando tipos precarios de relaciones laborales, poco formalizadas
(como las que se establecen con los 'puesteros' y entre los 'crianceros' de ovinos y caprinos de la precordillera y la meseta árida de la Patagonia)34.

34

Bendini M. y Alemany, C. "Crianceros y chacareros en la Patagonia" Cuaderno GESA 5. Ed. La Colmena. 2004.

85

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 38. Participación de PP en el total de jornales equivalentes
de trabajo permanente por categorías, por provincias
Productor
Región

Familiares

o socio

Con remun.

No familiares

Sin remun.

Total

sin remun.

(porcentaje de PP en el total de EAP, de cada categoría)
Total País

71

71

92

87

36

Buenos Aires

58

52

70

60

41

Catamarca

91

87

97

96

75

Chaco

79

85

93

91

74

Chubut

61

64

85

75

70

Córdoba

56

54

77

64

19

Corrientes

75

80

93

90

66

Entre Ríos

76

74

88

84

63

Formosa

78

82

86

85

60

Jujuy

86

85

96

94

81

La Pampa

46

40

59

47

65

La Rioja

88

82

92

91

82

Mendoza

64

70

85

81

14

Misiones

93

93

97

97

84
84

Neuquén

81

82

94

91

Río Negro

57

59

81

73

33

Salta

83

87

93

92

75

San Juan

74

61

84

78

25

San Luis

65

65

89

77

49

Santa Cruz

10

12

43

28

12

Santa Fe

63

56

75

64

5

Sant. del Estero

90

88

96

96

55

Tierra del Fuego

33

0

54

45

0

Tucumán

84

81

90

88

78

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Los Tipos de pequeños productores en relación con las categorías ocupacionales de trabajo permanente (Cuadro 39), presentan los siguientes resultados: a nivel nacional, la mitad de los productores o socios que trabajan en la EAP en forma directa están en el Tipo 3. En las regiones con mayor
peso de PP esta proporción se acentúa, como es el caso de las regiones del Norte; en cambio, la
región Pampeana, Patagonia y Valles Patagónicos presentan los mayores porcentajes del Tipo 1, con
un peso similar o aún mayor que el Tipo 3.
CUADRO 39. Jornales equivalentes en EAP de PP según categorías de empleo
permanente, por tipos. En porcentaje de los PP, por región.
Productores
Regiones
Tipo 1
Total País

Familiares

o socios

Con remuneración

No familiares

Sin remuneración

Total

sin remuneración

Tipo 2 Tipo 3 Tipo 1 Tipo 2 Tipo 3 Tipo 1 Tipo 2 Tipo 3 Tipo 1 Tipo 2 Tipo 3 Tipo 1 Tipo 2 Tipo 3

23

27

50

31

28

41

15

22

63

18

23

59

26

26

48

9

22

70

12

20

68

9

20

71

9

20

71

5

22

73

11

16

73

26

23

51

9

15

77

10

16

74

15

17

68

4

27

69

10

38

52

5

30

65

6

31

63

12

32

57

4. Chaco Seco

18

27

55

16

36

49

24

31

45

22

32

46

25

21

54

5. Monte Árido

15

19

66

24

23

53

12

20

68

14

20

66

19

22

58

6. Chaco Húmedo

25

28

47

24

26

49

14

23

63

16

24

60

30

28

42

7. Mesopotamia

13

24

64

20

21

59

10

19

71

11

20

69

20

22

58

8. Patagonia

35

25

41

46

26

28

38

27

35

39

27

34

42

35

23

9. Pampeana

1. Puna
2. Valles NOA
3. Agric. Subt. Del NOA

40

37

23

59

33

8

48

38

14

53

36

11

47

33

20

10. Oasis cuyanos

20

25

55

31

29

40

23

25

52

25

26

49

33

30

38

11. Valles Patagónicos

38

23

40

45

19

35

38

29

33

41

26

34

50

12

38

Fuente: IICA con datos del INDEC.

86

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Respecto del trabajo familiar, el Tipo 3 concentra más de la mitad (59%) del total de jornales equivalentes, sobre todo a partir del empleo familiar sin remuneración (63% del total de la subcategoría).
La distribución regional del empleo familiar por Tipos presenta las mismas características que la categoría de productores o socios directos.
En relación con el trabajo no familiar sin remuneración, el Tipo 3 es también el predominante, aunque en un porcentaje algo menor que en el caso del trabajo familiar (48% a nivel nacional).
Por último, se realizó -dentro del empleo permanente- un procesamiento especial de los datos por
sexo, únicamente para la categoría de productor o socio35. El empleo total (en jornales equivalentes)
de los productores o socios fue aportado en un 88% por varones y en un 12% por mujeres (Cuadro
40). A nivel de las regiones, la participación femenina oscila entre 9% y 16%, con la excepción de la
Puna, en que sube al 36%. Las mayores participaciones de mujeres se registran en Valles del NOA,
Chaco Seco y Patagonia. Los resultados por provincia (Cuadro 41) están en la línea de estos resultados según la región a la que pertenecen mayoritariamente.
CUADRO 40. Número de productores o socios y jornales equivalentes empleados
en EAP de PP, por Sexo, Tipos y Regiones
Total

Varones

Regiones
N°
productores

Total País
1. Puna

243210

Jornales
equivalentes

Nº

Mujeres

% de cada tipo
Jornales
% sobre
en el total de PP
equivalentes el Total
1
2
3

77827200 214196 68542720

88

Nº

% de cada tipo
Jornales
% sobre en el total de PP
equivalentes el Total
1

24

28

48 29011

2

3

9283520

12

18

21 62

4792

1533440

3049

975680

64

9

20

71

1743

557760

36

9

24 67

2. Valles NOA

21076

6744320

17742

5677440

84

13

17

70

3334

1066880

16

4

10 85

3. Agric. Subt. del NOA

13 84

14281

4569920

12496

3998720

88

4

29

67

1785

571200

12

2

4. Chaco Seco

7018

2245760

5910

1891200

84

18

27

55

1107

354240

16

20

29 51

5. Monte Árido

27472

8791040

23573

7543360

86

16

19

65

3899

1247680

14

11

18 71

6. Chaco Húmedo

25433

8138560

22918

7333760

90

25

29

46

2515

804800

10

21

24 55

7. Mesopotamia

39846 12750720

45094

14430080

8. Patagonia

8289

2652480

9. Pampeana

68667

21973440

18715
2373

10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

88

13

24

63

5247

1679040

12

11

19 70

2219520

84

35

25

40

1352

432640

16

34

25 41

62660 20051200

91

40

37

22

6007

1922240

9

37

29 35

5988800

16951

5424320

91

21

25

54

1764

564480

9

14

19 67

759360

2115

676800

89

39

23

39

258

82560

11

31

21 48

6936

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Analizando por Tipos (Cuadro 41), es interesante observar que es mayor la presencia de mujeres
productoras en el Tipo 3, acrecentándose su aporte en regiones con mayor peso de PP como la Puna,
Valles del NOA, Agricultura Subtropical del NOA y Mesopotamia.

35
No se hizo el procesamiento en otras categorías de ocupación porque se estimó que los resultados del CNA 02 para todas
las EAP, por sexo, en la categoría de "familiares del productor", que indicaban un 67% de varones y un 33% de mujeres, estarían mostrando un elevado grado de subregistro del trabajo agropecuario de la mujer, que haría poco confiables las conclusiones. Ya se ha mencionado -al presentar los resultados globales de la comparación de ambos Censos (1988 y 2002) al comienzo de este apartado-, que diversos estudios han alertado sobre el subregistro de la participación de las mujeres, especialmente en la mano de obra familiar permanente, a pesar de que las investigaciones específicas demuestran la presencia activa de
la mujer en la producción dentro las explotaciones del sector de pequeños productores agropecuarios.

87

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 41. Número de productores o socios y jornales equivalentes por sexo, empleados
en las EAP de PP. Por provincias y para el total del país.
Provincias
Nº
Total País
Buenos Aires
Catamarca
Chaco
Chubut
Córdoba
Corrientes
Entre Ríos
Formosa
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
Sant. del Estero
Tierra del Fuego
Tucumán

Productores o socios por sexo
Varones

Total

243210
31531
7972
14242
2512
17137
11537
17547
7948
8266
4043
7184
16555
25884
3749
4294
8601
4052
3014
83
20286
18124
24
8625

Jornales
equivalentes
77827200
10089920
2551040
4557440
803840
5483840
3691840
5615040
2543360
2645120
1293760
2298880
5297600
8282880
1199680
1374080
2752320
1296640
964480
26560
6491520
5799680
7680
2760000

Nº
214196
28178
6823
12915
2094
15804
9819
15679
6894
5391
3655
6210
14905
23261
3070
3798
6943
3803
2597
68
18977
15446
21
7845

Jornales
equivalentes
68542720
9016960
2183360
4132800
670080
5057280
3142080
5017280
2206080
1725120
1169600
1987200
4769600
7443520
982400
1215360
2221760
1216960
831040
21760
6072640
4942720
6720
2510400

%

Nº
88
89
86
91
83
92
85
89
87
65
90
86
90
90
82
88
81
94
86
82
94
85
88
91

29011
3353
1149
1327
417
1333
1718
1867
1054
2875
388
974
1650
2623
679
496
1658
249
417
15
1309
2677
3
780

Mujeres
Jornales
equivalentes
9283520
1072960
367680
424640
133440
426560
549760
597440
337280
920000
124160
311680
528000
839360
217280
158720
530560
79680
133440
4800
418880
856640
960
249600

%
12
11
14
9
17
8
15
11
13
35
10
14
10
10
18
12
19
6
14
18
6
15
13
9

Fuente: IICA con datos del INDEC.

5.

Aporte de los PP al empleo transitorio por contratación indirecta

El objetivo de esta sección es llegar a una aproximación al uso de la mano de obra transitoria que
realizan las explotaciones de PP a través de la contratación indirecta de mano de obra (contratista o
intermediario), y la incorporada a través de la contratación de servicio de maquinaria.
Los indicadores que figuran en el Censo son los siguientes: cantidad de superficie (ha) y de cabezas de ganado en el caso de la contratación indirecta de mano de obra, y cantidad de superficie (ha)
en relación al servicio de maquinaria. Como se explicitó en el Cap. III (Metodología), no fue posible
convertir dichos datos (que aparecen para el total y por labor) en jornales a partir de coeficientes técnicos de demanda de mano de obra por labor -como fue la intención inicial-, por falta de disponibilidad
de éstos.
Se presentan aquí los resultados del procesamiento de tales variables, clasificadas por región y por
tipos, ya que la información es igualmente útil. El detalle de los datos por regiones, provincias y tipos,
figuran en la Carpeta 4.d. del Anexo de Resultados.

Contratación indirecta de mano de obra transitoria (labores agrícolas o ganaderas)
Según los procesamientos realizados (ver Cuadro 44), en el promedio nacional, los PP participan
con un 16% de la superficie total trabajada con contratación indirecta de mano de obra transitoria y
con un 13% del total de las cabezas de ganado manejadas bajo dicha modalidad de trabajo.

88

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 42. Contratación indirecta de mano de obra transitoria en PP
Regiones

Superficie
(ha)

Total País
1. Puna
2. Valles NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

199661
3
5186
15621
12252
12448
17289
69692
293
46869
18934
1074

Contratación indirecta de mano de obra
Cabezas
Superficie (%)
Cabezas (%)
de ganado
(en % del total de PP)
(en % del total de PP)
Tipo 1 Tipo 2 Tipo 3 Tipo 1 Tipo 2 Tipo 3
1834675
26
35
39
74
19
8
668
0
100
0
87
0
13
470
64
10
26
43
6
51
103
6
54
40
0
0
100
1684
2
2
96
71
12
18
6256
28
5
67
82
14
4
513008
34
32
33
66
23
12
33198
10
48
41
71
17
12
422892
61
15
23
75
19
6
854058
39
33
28
78
17
6
2181
60
27
13
2
0
98
157
74
5
21
100
0
0

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Respecto de los datos por provincia (Cuadro 44), en relación con la producción agrícola, las provincias en las que los PP participan en mayor proporción en la contratación indirecta de mano de obra
son Formosa, Chaco, Misiones, Entre Ríos y Santa Fe, resultados que reflejan probablemente la presencia de determinados cultivos industriales (algodón, tabaco, citrus, etc.). Pero en números absolutos la importancia es diferente: en Misiones se cultivan 60.000 ha bajo esta modalidad, en Chaco y
Santa Fe unas 20.000 ha, en Entre Ríos unas 16.000 ha y en Formosa sólo 1.700 ha. También se destacan las provincias de Mendoza y Tucumán (con alrededor de 14.000 ha, seguramente en relación
con la vid en la primera, y con la caña de azúcar, tabaco y citrus en la segunda). En la producción
ganadera se destacan por el uso de esta modalidad, en porcentaje del total de EAP, los PP asentados
en zonas áridas (provincias de Catamarca, Jujuy, Salta y San Luis), pero en números absolutos aparecen primero otras (Chaco, Entre Ríos, Chubut y Río Negro).
CUADRO 43. Contratación de servicio de maquinaria en EAP de PP

Regiones

Total País
1. Puna
2. Valles NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

Superficie
Contratada

6856108
574
29946
101618
16201
244714
536511
88492
14077
5797706
22148
4122

Contratación de servicio de maquinaria(ha)
Por Tipo
Por Tipo de proveedor (%)
de PP (%)
en Tipo 1 de PP
en Tipo 2 de PP
en Tipo 3 de PP
Tipo Tipo
Tipo
Otro
Empr, Org.
Otro
Empr, Org.
Otro
Empr, Org.
1
2
3
produc coop Públic. produc coop Públic. produc coop Públic.
37
34
29
58
41
0,5
67
32
0,2
67
32
0,5
11
31
58
2
10
88,7
0
40
59,8
64
3 32,8
45
21
34
43
25
31,8
38
19
43,4
66
12 22,5
11
37
53
35
65
0,0
63
37
0,1
68
32
0,5
11
10
79
100
0
0,1
92
8
0,2
89
10
1,0
30
11
59
74
26
0,3
77
21
1,7
73
25
1,6
39
37
24
61
39
0,1
70
30
0,2
66
32
2,0
32
27
41
79
16
5,3
78
21
0,4
83
14
3,1
65
9
26
21
13
66,0
36
47
16,7
42
44 14,2
38
35
27
57
43
0,0
67
33
0,0
66
34
0,1
37
36
28
93
7
0,0
96
4
0,1
96
3
0,3
46
33
21
88
12
0,4
91
9
0,1
74
25
0,1

Fuente: IICA con datos del INDEC.

La distribución de la contratación indirecta de mano de obra por superficie (ha) y de la contratación
de servicio de maquinaria, no muestra grandes diferencias de proporción entre Tipos de pequeños productores a nivel nacional. En la contratación indirecta de mano de obra (Cuadro 42) el mayor porcentaje aparece en el Tipo 3 (39%) y en la contratación de servicio de maquinaria (Cuadro 43) en el Tipo
1 (37%). Sin embargo, en ambas variables, las diferencias entre Tipos se acentúan a nivel regional,
predominando el Tipo 3 en las regiones áridas, y los Tipos 1 y 2 en las regiones agrícolas.
En relación a la cantidad de cabezas de ganado trabajadas a través de la contratación indirecta de
mano de obra (Cuadro 42), a nivel nacional predomina netamente el Tipo 1 (74%), situación que esta
vez se repite en la mayoría de las regiones.
89

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Contratación de servicio de maquinaria
Los PP contrataron maquinaria para labores en un total de 6.856.108 ha (Cuadro 43). Estas labores incluyen (Sección X.5 del formulario censal) plantación, cosecha, desmonte, trabajos con forrajeras y otras. Esta superficie representa un 19% de la superficie del total de EAP trabajada con servicio
de maquinaria, y el porcentaje es notablemente igual a la participación de los PP en las superficies cultivadas (Cuadro 21).
El hecho de que la superficie contratada (6,8 millones de ha) sea superior a la superficie con cultivos (5,3 millones ha) indica que se contratan varias labores, posiblemente varias para el mismo cultivo. Resulta interesante comparar este dato con el mismo a nivel del total de EAP: en este caso se cultivan 38 millones de ha y se contrata maquinaria para 36 millones de ha.
Resulta evidente la relación entre contratación de maquinaria y el fuerte predominio de los cultivos
extensivos, lo que puede apreciarse también al ver la superficie contratada por regiones (Cuadro 43).
En efecto, en la región Pampeana, Chaco Húmedo y Monte Árido se concentra el 96% de la superficie contratada por los PP.
Los datos por provincia (Cuadro 44) reflejan esta situación, de acuerdo a la pertenencia a regiones.
Por cantidad de hectáreas se destacan Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y Chaco. En cuanto a su proporción sobre el total de EAP que contratan maquinaria, llaman la atención Mendoza y San Juan (38%
y 34%, respectivamente), y Neuquén, Chubut y Río Negro (60%, 39% y 33%, respectivamente).
El servicio de maquinaria, en el caso de los PP, es provisto en un 64% por otro productor, en el 36%
por una empresa, cooperativa u otro servicio privado, y apenas en el 0,4% por un organismo público
(Cuadro 44). En el caso del total de EAP, hay una mayor importancia de la contratación a empresas
(58%) siguiendo "otro productor" (42%), y sólo un 0,1% de organismos públicos (datos ampliados en
Anexo 4.d).
CUADRO 44. Mano de obra transitoria por contratación indirecta,
y servicio de maquinaria, en EAP de PP, por provincia
Contratación indirecta de mano de obra transitoria
Provincias

Total País
Buenos Aires
Catamarca
Chaco
Chubut
Córdoba
Corrientes
Entre Ríos
Formosa
Jujuy
La Pampa
La Rioja
Mendoza
Misiones
Neuquén
Río Negro
Salta
San Juan
San Luis
Santa Cruz
Santa Fe
Sant. del Estero
Tierra del Fuego
Tucumán

Superficie (ha)
ha en PP
199661
8407
1371
21232
76
15919
3670
16224
1496
471
3474
2117
13975
60144
126
1166
1033
4961
466
0
23463
5725
0
14146

Fuente: IICA con datos del INDEC.

90

Cabezas de ganado

% PP/EAP
cabezas PP
16
1834675
11
602498
15
427
27
486446
2
220431
14
564
7
28142
36
252022
84
14786
3
584
8
7185
24
16
10
2746
34
1136
6
14197
13
186025
1
106
10
34
3
140
0
2396
26
14338
6
375
0
0
16
81

% PP/EAP
13
15
70
29
7
1
5
26
36
100
7
4
28
22
51
22
68
2
93
0
14
8
0
100

Contratación de servicio de maquinaria
Tipo de proveedor
Superficie total trabajada (ha)
Otro
Empr.
Org.
produc.
Coop.
Público
ha en PP
% PP/EAP
% de ha en PP
6856108
19
64
36
0,4
1565940
14
60
40
0,0
13291
17
67
20
13,1
256375
27
66
33
1,0
2017
39
68
15
16,6
1534796
17
59
41
0,0
7390
6
54
22
24,4
500757
20
76
24
0,2
3650
25
90
0
9,5
6535
20
84
11
5,8
272637
19
37
62
0,3
2513
30
35
31
33,6
20696
38
96
4
0,0
21732
28
84
16
0,1
5826
59
37
51
11,9
10247
33
38
6
55,6
16240
2
57
40
3,1
2789
34
89
10
1,2
28494
5
88
12
0,0
109
9
47
15
38,5
2427203
32
69
31
0,0
74701
8
63
24
13,0
0
0
0
0
0,0
82171
12
62
38
0,2

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

En todas las provincias predomina la provisión de servicio de maquinaria a través de "otro productor", con excepción de La Pampa y Neuquén donde la empresa privada o cooperativa tiene mayor presencia, y Río Negro donde lo tiene el 'organismo público' (56%). Este último también tiene peso en las
provincias de La Rioja (34%) y Corrientes (24%); en cambio, prácticamente no aparece en las provincias pampeanas y cuyanas.
En cuanto a la distribución por Tipo de Proveedor de servicio de maquinaria, no se encuentran diferencias acentuadas entre Tipos de pequeños productores a nivel nacional y tampoco a nivel de las
regiones (Cuadro 43). Predomina en los tres Tipos la provisión por "otro productor", siguiéndole
"empresa de servicios, cooperativa, etc.", resultando bajísimo el porcentaje que recibe el "servicio
público" (menos del 1%).
Sólo llama la atención el bajo porcentaje de casos que reciben servicio de maquinaria del Estado
en la región de Chaco Húmedo en todos los Tipos, dado que ha sido una política bastante generalizada del Ministerio de la Producción de las provincias de Chaco y Formosa, otorgar en forma subsidiada el servicio de maquinaria a los pequeños productores algodoneros. La causa podría estar en que
los encuestados de este sector no hayan declarado ese tipo de servicio por no recibirlo bajo la forma
de un contrato (por lo general, se les ofrece combustible o fondos para financiar su compra). Se destaca, aunque en sentido contrario, el alto porcentaje de PP (66%) que declaran recibir servicio de
maquinaria de un organismo público en el Tipo 1 en la región Patagonia (probablemente incidiendo el
resultado de la provincia de Río Negro antes comentado).

6. Empleo del productor o socio fuera de la EAP
En este apartado se presentan los resultados sobre la cantidad de pequeños productores (categoría de productor o socio) que trabajan fuera de la explotación. Se trata de una aproximación parcial al
trabajo extrapredial que realiza la familia del pequeño productor, en la medida en que el Censo no
aporta datos sobre otros miembros familiares que trabajan afuera y generan ingresos para el sostenimiento del hogar, los que pueden incluso ser destinados en parte para apuntalar también la sostenibilidad de la explotación.
Tampoco se puede calcular, a partir de los datos del Censo, la magnitud en jornales destinados a
este tipo de trabajo por el productor o socio. En cambio sí es posible una aproximación al tipo de trabajo que realiza afuera por categoría ocupacional (asalariado, cuenta propia y patrón o socio) y si lo
realiza dentro o fuera del sector agropecuario.
La cantidad de PP productores o socios que trabajan fuera de la EAP representa el 23% del total
de PP a nivel nacional (Cuadro 45). De ese subconjunto trabaja dentro del sector agropecuario el 42%,
y fuera del sector agropecuario el 58%.
CUADRO 45. Productores PP que trabajan fuera de la explotación

Región
Total País
1. Puna
2. Valles NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

Productores o socios PP
Destino del trabajo
Categoría ocupacional
En % de los asalariados,
que trabajan afuera
fuera de la explotación
% s/total que trabajan afuera
según destino
N°
Como % del Dentro del
Fuera del
Cuenta propia Asalariados
Dentro
Fuera
total de PP sector agrop. sector agrop.
y otros
del sector
del sector
56370
23
42
58
45
55
38
62
1181
25
16
84
15
85
12
88
5781
27
29
71
23
77
24
76
3380
24
42
58
31
69
42
58
429
6
42
58
43
57
32
68
7512
27
38
62
29
71
34
66
4571
18
44
56
47
53
40
60
8427
19
43
57
48
52
42
58
1992
24
39
61
25
75
35
65
15365
22
50
50
65
35
48
52
7058
38
45
55
46
54
45
55
674
28
30
70
46
54
31
69

Fuente: IICA con datos del INDEC.

91

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

A su vez, de todos los que trabajan fuera de la explotación, el 55% lo hace como asalariado (todo
o parte del año), mientras que el 45% restante lo hace en las categorías de cuenta propia y patrón o
socio. Finalmente, de los que trabajan como asalariados, el 38% lo hace dentro del sector agropecuario y el 62% en actividades no agropecuarias.
Por regiones, las que presentan un mayor porcentaje de PP productores o socios que trabajan fuera
de la EAP son los Oasis Cuyanos (38%) y los Valles Patagónicos (28%), coincidiendo con estudios de
caso sobre la incidencia en éstas de la multifunción en el sector. En números absolutos pesan más las
regiones Pampeana (15.365) y Mesopotamia (8427).
En cuanto al destino, en la mayoría de las regiones predomina el trabajo fuera del sector agropecuario y la categoría de trabajo asalariado (en Valles del NOA, Puna y Valles Patagónicos está en el
70% y más). La excepción está constituida por las regiones Pampeana y Cuyo donde los valores de
ambas variables se reparten en proporciones parecidas.
Por otra parte, la proporción de PP productores o socios que trabajan fuera de la EAP son el 67%
de todos los productores (es decir, del total de las EAP) que lo hacen. Y, además, ese porcentaje es
el mismo para los que trabajan dentro y fuera del sector agropecuario (Cuadro 46).
A su vez, dentro del total de productores que trabajan afuera como asalariados, el 81% son PP,
representando el 84% de los asalariados que trabajan dentro y el 79% de los que trabajan fuera del
sector agropecuario. Por regiones, los más bajos porcentajes se presentan en las regiones Pampeana,
Patagonia, Oasis Cuyanos y Valles Patagónicos, y respecto de los destinos se manifiestan las mismas
elevadas incidencias que a nivel nacional.

CUADRO 46. Productores PP que trabajan fuera de la explotación, con relación
a los productores del total de EAP que trabajan fuera de la explotación
Región

Total País
1. Puna
2. Valles NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

% sobre el total
Según el destino
En la categoría de asalariados
de productores
Dentro del
Fuera del
Total
Dentro
Fuera
que trabajan fuera
sector agrop.
sector agrop.
del sector
del sector
(en % de los productores o socios del total de EAP que trabajan fuera de la explotación)
67
67
67
81
84
79
93
95
93
93
93
93
91
93
90
93
95
93
78
81
76
88
92
86
67
77
61
73
83
69
78
81
76
88
92
86
63
68
60
76
83
72
75
79
73
84
88
81
56
62
52
71
76
68
56
57
55
69
73
66
63
65
62
76
83
72
53
48
55
65
65
65

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En conclusión, puede afirmarse que la mayoría de los productores o socios que trabajan fuera de las EAP
son pequeños productores, que hay mayor proporción que trabaja fuera del sector agropecuario y como asalariados. Este resultado concuerda con la tendencia a la pluriactividad dentro del sector y al aumento del trabajo rural no agropecuario que muestran los recientes estudios de caso sobre la temática ya citados.
Por Tipos de pequeños productores (Cuadro 47) a nivel nacional, el 57% de los casos de productores o socios que trabajan fuera de la EAP de PP se concentra en el Tipo 3, el 24% en el Tipo 2 y el
19% en el Tipo 1. En la mayoría de las regiones, la proporción del trabajo fuera de la explotación en
el Tipo 3 se eleva mucho más que el promedio nacional (entre 60% y 70%), con excepción de las
regiones Pampeana, Patagonia y Valles Patagónicos, donde se presentan porcentajes más parejos
entre tipos, adquiriendo importancia el Tipo 1. La mayor incidencia de trabajo fuera del sector agropecuario y de trabajo asalariado, se presenta en el Tipo 3, tanto a nivel nacional como regional.
92

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

CUADRO 47. Productores PP que trabajan fuera de la explotación, por tipos

Regiones
Total País
1. Puna
2. Valles NOA
3. Agric. Subt. del NOA
4. Chaco Seco
5. Monte Árido
6. Chaco Húmedo
7. Mesopotamia
8. Patagonia
9. Pampeana
10. Oasis cuyanos
11. Valles Patagónicos

Tipo 1
19
9
9
2
12
11
23
12
34
31
15
32

Total
Dentro del sector agropec. Fuera del sector agropec.
Como asalariados
Tipo 2
Tipo 3
Tipo 1 Tipo 2
Tipo 3
Tipo 1 Tipo 2
Tipo 3
Tipo 1
Tipo 2 Tipo 3
(en % del total de PP que trabajan fuera de la explotación, para cada variable)
24
57
21
26
54
17
23
60
14
22
63
20
71
8
15
77
9
21
69
9
21
70
16
75
10
16
74
9
16
75
8
16
76
24
74
2
23
75
2
25
73
2
20
78
19
69
8
20
72
15
18
67
13
19
68
17
72
10
16
74
11
18
71
8
17
74
25
52
20
24
56
26
25
49
18
23
59
25
63
12
25
62
13
25
63
11
23
67
21
46
38
20
43
31
22
47
30
22
48
32
36
35
33
32
28
31
41
28
33
39
23
62
16
25
59
14
21
65
12
23
65
24
44
37
25
38
30
24
46
30
22
48

Fuente: IICA con datos del INDEC.

IV.7. Comparación con las EAP Pobres según el CNA 1988
1. Explotaciones agropecuarias "pobres" en los Censos de 1988 y 2002
Independientemente de la investigación sobre los PP -de acuerdo a la definición de este estudio-,
el PROINDER estaba interesado en evaluar el resultado de aplicar la definición de EAP "Pobres" utilizada en la investigación "La pobreza rural en la Argentina"36,37.
El trabajo mencionado realiza una determinación de la cantidad de EAP pobres, basada en datos
del Censo Agropecuario de 1988 y, por lo tanto, con variables referidas a los recursos de las explotaciones agropecuarias, a diferencia de las estimaciones de pobreza referidas a las condiciones de vida
de los hogares (estudios de necesidades básicas insatisfechas - NBI) que surgen del Censo de
Población.
En dicho estudio, las EAP pobres son aquellas explotaciones que cumplen simultáneamente con las
siguientes cuatro condiciones (expresadas en términos de las variables censales de 1988):
•
•
•
•

estar dirigidas 'directamente' por el productor o socio (como gestión cotidiana de la explotación);
no disponer de tractor;
no contratar servicios de maquinaria; y
no utilizar trabajadores remunerados no familiares permanentes.

En el presente estudio, se procesaron los datos del Censo Nacional Agropecuario 2002 para las
mismas variables, agrupados por provincias, ya que la determinación de EAP pobres a partir del CNA
1988 está disponible con esa desagregación. Los datos de base que sustentan los análisis y cuadros
siguientes, se encuentran en la Sección III, grupo de Cuadros 5, del Anexo de Resultados38.
La comparación con los resultados de 1988 (Cuadro 48) muestra que, considerando valores absolutos, el número de EAP pobres se habría reducido en un 19% para el promedio del país, pasando de
163.245 a 132.672 explotaciones.

36

Forni, F. y Neiman G. "La pobreza rural en la Argentina". Documento de Trabajo Nº 5. CEPA. Secretaría de Programación
Económica. Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos. Agosto. 1994.
37
Dado que se trata de la aplicación de un modelo de análisis previo a fines comparativos, no se realizó una discusión conceptual sobre dicha definición en el marco de este estudio.
38
En este apartado del estudio, las regiones se conformaron por agrupamiento de provincias, para seguir la regionalización
utilizada en el estudio de 1988.

93

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Observando por regiones, las mayores reducciones se producen en Cuyo (35%) y le siguen la
región Pampeana y NEA (27% y 21%, respectivamente). En NOA se presenta también una disminución, pero muy por debajo del nivel nacional (6%), en tanto Patagonia es la única que registra un
aumento (4%). Analizando por provincias, los valores más altos de disminución están en Tucumán y
Corrientes y, por supuesto, las provincias cuyanas; en cambio, en Salta y Neuquén aumentan en más
del 20%.
Sin embargo, si se compara la incidencia de las EAP pobres sobre el total de EAP censadas en
cada fecha, ésta parece haberse mantenido prácticamente igual (39% en 1988 y 40% en 2002) a nivel
del país, coincidiendo con la percepción de lo que ha acontecido en el medio rural y agropecuario en
el período, según estudios de caso y opiniones calificadas.

CUADRO 48. Explotaciones agropecuarias pobres
en los Censos de 1988 y 2002, por provincias

EAP pobres
TOTAL DEL PAÍS
Buenos Aires
Córdoba
Santa Fe
Entre Ríos
La Pampa
PAMPEANA
Chaco
Corrientes
Formosa
Misiones
NEA
Catamarca
La Rioja
Jujuy
Salta
Tucumán
Sant. del Estero
NOA
Mendoza
San Juan
San Luis
CUYO
Río Negro
Neuquén
Chubut
Santa Cruz
Tierra del Fuego
PATAGONIA

163245
14438
8958
4431
10354
1245
39426
9879
16558
7445
18062
51944
6792
5676
6580
5477
7137
13538
45200
9758
4837
3857
18452
3191
3058
1771
193
10
8223

Variación
2002/1988

CNA 2002

CNA 1988
EAP totales
421221
75531
40817
37029
27197
8718
189292
21284
23218
12181
28566
85249
9538
7197
8526
9229
16571
21122
72183
35221
11001
6962
53184
9235
6641
4241
1114
82
21313

EAP pobres
132672
10596
5474
3610
7806
1256
28742
7731
8668
7066
17718
41183
6112
6162
6295
6782
2884
14063
42298
7398
2355
2163
11916
2797
3709
1769
234
24
8533

EAP totales
333533
51116
26226
28103
21577
7775
134797
16898
15244
9962
27955
70059
9138
8116
8983
10297
9890
20949
67373
30656
8509
4297
43462
7507
5568
3730
947
90
17842

%
-19
-27
-39
-19
-25
1
-27
-22
-48
-5
-2
-21
-10
9
-4
24
-60
4
-6
-24
-51
-44
-35
-12
21
0
21
140
4

1988

2002

% EAP Pobres
/EAP totales
39
19
22
12
38
14
21
46
71
61
63
61
71
79
77
59
43
64
63
28
44
55
35
35
46
42
17
12
39

40
21
21
13
36
16
21
46
57
71
63
59
67
76
70
66
29
67
63
24
28
50
27
37
67
47
25
27
48

Fuente: IICA con datos del INDEC.

En la mayoría de las regiones se verifican pocos cambios en la proporción de "pobres"/totales; las
únicas que muestran una variación significativa son Cuyo y Patagonia, pues en la primera parece
haber aumentado la incidencia (de 27% a 35%) y en la segunda disminuido (de 48% a 39%).
Por provincias, se presentan algunos casos llamativos, como en Corrientes, Tucumán y San Juan
donde, habiendo disminuido notablemente el número absoluto de EAP pobres, ha aumentado, sin
embargo la proporción de EAP pobres sobre EAP totales (de 57% a 71%, de 29% a 43%, y de 28% a
44%, respectivamente). En cambio, en Neuquén, si bien aumentó el número absoluto, es destacable
la disminución de dicha proporción (de 67% a 46%), coincidiendo con la tendencia que se observa en
la región.

94

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

2. Explotaciones agropecuarias "pobres" y escala de extensión
Con el propósito de indagar una posible relación entre la condición de EAP pobre y su extensión,
se realizó una apertura de los datos por esta variable, cuyos resultados se presentan en el Cuadro 49.
Se aprecia que una importante porción de las EAP pobres está en el estrato "sin límites definidos"
(22% en 1988 y 25% en 2002 a nivel del país), situación que estaría reflejando numerosos casos de
tenencia precaria de la tierra. Con respecto a las de límites definidos, si bien la mayoría se encuentra
en estratos de superficie de hasta 100 hectáreas, hay una importante proporción con superficies mayores. Según el CNA 2002, en el promedio nacional aparece un 21% del total de EAP pobres con más
de 100 ha, las que ocupan el 94% de la superficie total bajo explotación de las EAP pobres; de este
grupo, las que tienen más de 1000 ha abarcan el 71% de la superficie y el 4% de las EAP pobres totales (ver Anexo, Cuadros 5.b y 5.f).
Estos resultados se acentúan en algunas regiones, como la Pampeana, donde el estrato de EAP
pobres de más de 100 ha llega al 38% del total y ocupa el 90% de la superficie; dentro de ese estrato, la mayoría de EAP tiene entre 100 y 500 ha, y las que tienen más de 1000 ha absorben el 50% de
la superficie total en manos de las EAP.
CUADRO 49. Explotaciones agropecuarias pobres por escala de extensión, por regiones.
CNA 1988 y 2002
Total EAP
pobres
Hasta 5 ha
De 5,1 a 25 ha
De 25,1 a 50 ha
De 50,1 a 100 ha
Más de 100 ha
Sin límites
definidos

Año
1988
2002
1988
2002
1988
2002
1988
2002
1988
2002
1988
2002
1988
2002

TOTAL DEL PAÍS
163245
132672
20
15
24
20
11
10
9
9
14
21
22
25

PAMPEANA
NEA
NOA
39426
51944
45200
28742
41183
42298
(en porcentajes según escala de extensión)
11
15
26
7
9
21
26
36
14
17
37
8
17
16
3
16
18
3
18
9
3
19
11
3
25
10
9
38
17
11
3
13
46
2
8
54

CUYO
18452
11916

PATAGONIA
8223
8533

47
39
18
16
3
3
3
4
11
17
18
21

8
5
10
8
2
2
2
2
26
39
52
43

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Situación parecida se presenta en la región Patagonia; pero sin duda el caso de la región Pampeana
es más llamativo, ya que la existencia de EAP pobres con una extensión de más de 1000 hectáreas
es contradictoria con el valor de la tierra y su potencialidad productiva en esa zona.
En el resto de las regiones los valores del estrato en cuestión (por encima de las 100 ha) no resultan tan significativos en cantidad de EAP, aunque sigue siendo elevado el porcentaje de superficie que
concentra. En ellas más bien predominan los estratos inferiores (de 0 a 5 ha en NOA y Cuyo, y de 5
a 25 ha en NEA). Sí resulta significativa la cantidad de EAP pobres sin límites definidos en NOA y
Patagonia (con cifras cercanas a la mitad de las EAP pobres en los dos Censos).
Por último, comparando los datos de EAP pobres por escala de extensión en ambos Censos
(Cuadro 49), a nivel nacional se encuentra que se mantiene el peso relativo de los estratos intermedios de superficie (entre las 25 y las 100 ha) en las EAP pobres. En cambio, habría disminuido el peso
de los estratos inferiores, (de 5 a 25 ha) alrededor del 5 %, mientras que habría aumentado un 7% el
peso de las EAP de más de 100 ha.
Esta pauta de cambio se mantiene en general en las regiones, con las siguientes excepciones: una
mayor caída de la participación del estrato inferior (hasta 5 ha) en Cuyo; una caída de casi 10 puntos
en el estrato de 5 a 25 ha en la región Pampeana, y aumentos del orden de los 13 puntos en la proporción del estrato superior (más de 100 ha) en las regiones Pampeana y Patagonia.
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3.

Explotaciones agropecuarias "pobres" y PP de Tipo 3 según el CNA 2002

Se realizó un procesamiento para indagar similitudes y diferencias entre las EAP "pobres" y las EAP
de PP del Tipo 3, el de menores recursos, recortado también del CNA 2002 de acuerdo a los criterios
definidos en este estudio. El resultado (Cuadro 50) muestra que las EAP pobres superan a las del
Tipo 3, en número y en proporción sobre el total de EAP. Particularmente, esa diferencia es mayor en
las regiones Patagonia y Pampeana.
CUADRO 50. EAP pobres y EAP de PP Tipo 3 en el CNA 2002
Provincias
y regiones
TOTAL DEL PAÍS
PAMPEANA
NEA
NOA
CUYO
PATAGONIA

EAP pobres
132672
28742
41183
42298
11916
8533

EAP de PP
Tipo 3
113234
22225
35925
39184
12129
3771

Diferencia entre EAP pobres
y EAP de PP Tipo 3
Número
%
19438
6517
5258
3114
-213
4762

EAP pobres
/ Total EAP
%
15
23
13
7
-2
56

40
21
59
63
27
48

EAP de PP
Tipo 3 / Total EAP
%
34
16
51
58
28
21

Fuente: IICA con datos del INDEC.

Estos resultados, y los anteriores referidos a la cantidad de EAP pobres por encima de las 100 ha,
estarían indicando que la aplicación de esta definición a los datos del Censo 2002 permite que se
incluyan explotaciones que no poseerían características de pobreza (en términos de recursos), siendo los casos más probables: 1) explotaciones capitalizadas que no tienen tractor y/o no contratan el
servicio porque la actividad a la que se dedican no lo requiere; 2) explotaciones cuyos tamaños -dado
el valor de la tierra en la región en la que se ubican- estarían implicando de por sí la tenencia de un
importante capital.
En comparación con esta definición de EAP pobres, la definición de pequeños productores utilizada a lo largo del presente estudio y, en particular, del Tipo 3, parece más conveniente para una aproximación a la pobreza dentro del universo de pequeños productores ya que establece "tipos" basándose en indicadores de capitalización adecuados a las características ecológicas y productivas de
cada región, e incluye límites superiores en superficie total, cultivada y rodeos ganaderos.
Si se realiza la comparación por provincias (ello puede hacerse con el Cuadro 5.d del Anexo de
Resultados) se aprecian, una vez más, datos llamativos en las provincias de Tucumán y Neuquén.
En Tucumán se ha registrado un 63% más de EAP de PP Tipo 3 que EAP pobres, y en términos de
incidencia en el total de EAP se registra un 47% y 29% respectivamente. Estos resultados muestran
cierta contradicción. En efecto, mientras que, según la definición de EAP Pobres, se produce una fuerte caída entre Censos (de 7137 EAP en 1988 a 2884 EAP en 2002), cuando se aplica la definición de
PP Tipo 3 se contabiliza casi el doble de EAP que con la definición de EAP pobres (4697 EAP). Aún
más llamativo resulta, dado que el indicador de capitalización utilizado en Tucumán para diferenciar el
tipo 3 (la no disposición de maquinaria, ya sea por posesión o por contratación del servicio) es el
mismo que se usa en EAP pobres, por lo cual dicha contradicción debería estudiarse más. Cabe recordar aquí, sin embargo, que la provincia de Tucumán presenta uno de los mayores aumentos de la incidencia de EAP pobres sobre el total de EAP entre ambos Censos.
El caso de Neuquén es inverso, pues presenta un 60% más de EAP pobres respecto a las EAP de
PP Tipo 3; la incidencia en el total es del 67% en las EAP pobres y del 26% en EAP de PP Tipo 3.
Quizás la diferencia en este caso podría explicarse por las razones acotadas más arriba -que aplicarían a toda la región patagónica- referidas a los distintos indicadores implicados en ambos recortes.

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4. Población en las explotaciones agropecuarias "pobres"
Por último, se presentan los datos de personas que residen en la explotación por sexo y edad dentro del universo de EAP pobres según el CNA 2002 (Cuadro 51).

CUADRO 51. EAP pobres. Personas que residen en la EAP por sexo y edad. CNA 2002

Total residentes
Varones
Hasta 14 años
15 - 39 años
40 - 64 años
65 años y más
Mujeres
Hasta 14 años
15 - 39 años
40 - 64 años
65 años y más

TOTAL
Región
Región
Región
Región
DEL PAÍS
Pampeana
NEA
NOA
Cuyo
436910
68362
165341
143738
38636
(en % sobre el total de residentes y % por edad dentro de cada sexo)
55
56
56
56
54
29
22
33
30
25
35
31
36
35
33
26
32
24
23
29
10
15
7
9
12
45
44
44
45
45
31
24
35
33
27
33
29
34
33
33
25
31
23
24
28
11
16
7
11
12

Región
Patagonia
20833
61
17
37
33
13
39
23
33
29
16

Fuente: IICA con datos del INDEC.

A nivel del país, residen en las EAP pobres 436.910 personas según el CNA 2002 (unas 3,3 personas en promedio por explotación), de las cuales el 55% son varones y el 45% mujeres; siendo menores de 14 años alrededor de un 30% del total, entre 15 y 39 años un 34%, entre 40 y 65 años un 25%,
y un 10 % mayores de 65 años.
Las regiones NEA y NOA concentran el 70% de los residentes en EAP pobres. La distribución por
sexo en las regiones se presenta muy parecida al nivel nacional. La excepción es la Patagonia, donde
predomina en un 61% la proporción de hombres, manifestándose así en todas las provincias que integran la región (Cuadro 5.e del Anexo de Resultados).
Por edades, las regiones NEA y NOA tienen, en las EAP pobres, una proporción de menores de 14
años más elevada que las otras regiones y que la media nacional. En cambio, se presenta la situación
inversa con el estrato de de 40 a 64 años (los adultos mayores, parte de la población económicamente
activa). El estrato de edad entre 15 y 39 años (adultos jóvenes que también forman parte de la población activa), se distribuye en porcentajes parecidos en todas las regiones. El de 65 años y más se destaca, sobre todo, en las regiones Pampeana y Patagónica.

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102

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

VI. ANEXO DE ANTECEDENTES Y METODOLOGÍA

103

�Unidades subfamiliares,
según la definición del
Comité Interamericano para
el Desarrollo Agrícola
(CONADE - CFI, 1964) o la
superficie que permite el trabajo de hasta dos
hombres/año en forma permanente.

Cantidad de EAPs en las
que:
a) la superficie permite dar
empleo hasta dos personas (no más) en forma
permanente (la superficie
de corte varía para cada
departamento, en función
de las características, productivas dominantes);
b) no poseen límites precisos.

Definición

Indicador
o variable
relevante

EAPs minifundistas
(Borro, María del C.,
Rodríguez S, Carlos 1991)
actualización de "El
Minifundio en la
Argentina", Caracciolo
Basco y otros, 1978)

EAPs en las que se cumple
que:
a) la explotación es dirigida
directamente por el productor;
b) no dispone de tractor y
tampoco contrata servicios
de maquinaria para la realización de las tareas;
c) no utiliza trabajadores
remunerados no familiares en forma permanente.

Las explotaciones "pobres"
son aquellas "caracterizadas
por un bajo o mínimo nivel
de capitalización, reducidos
niveles de flujos monetarios
y una organización social de
la unidad asentada, prácticamente en forma exclusiva,
sobre el uso de mano de
obra familiar".

Explotaciones pobres
(EAPs pobres)
Forni y Neiman (1994)

Hogares rurales agrarios
que:
a) poseen NBI;
b) el jefe está ocupado en la
rama agropecuaria en las
categorías "cuenta propia"
y "familiar sin remuneración".

Hogares pobres de áreas
rurales ocupados en la rama
agraria.

Hogares rurales agrarios
pobres
(Murmis, 2001)

Combinación de tres criterios,
con diferencias regionales.
a) estimaciones sobre la
base de los datos CNA
1988 (minifundios, PEAPs);
b) Censo de Población:
hogares NBI rurales,
cuyos jefes están ocupados en la rama agropecuaria, categoría cuenta
propia o familiar sin remuneración;

"Campesinos y pequeños
productores" incluye productores y sus familias que intervienen en forma directa en la
producción -aportando trabajo físico y gestión productiva, no contratan mano de obra
permanente; cuentan con
limitaciones de tierra, capital
y tecnología. Incluye variaciones en torno a la condición de pobreza de los hogares (por condiciones estructurales o ingresos), la contratación o no de mano de obra
transitoria y de servicios de
maquinarias, el monto del
capital acumulado y la presencia o no de ingresos
extraprediales.

Campesinos y pequeños
productores en regiones
agroeconómicas
Tsakoumagkos, Soverna,
Craviotti (2000)

VI.1. Criterios de definición de PP en estudios disponibles sobre datos censales

EAPs en las que se cumple
que
a) el productor la dirige
directamente;
b) no utiliza trabajadores
remunerados permanentes;
c) no dispone de tractor, o
éste tiene una antigüedad
superior a los 15 años

Se trata de EAPs pequeñas
caracterizadas por basarse
en el trabajo familiar y por
una baja escala de producción agropecuaria.

Pequeñas Explotaciones
agropecuarias (PEAPs)
(Convenio S.Vivienda FAUBA, González y
Pagliettini, 1996)
PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

105

�Dificultades
para la identificación de
los pequeños productores o minifundistas a
escala
nacional

106

• Al no indicar indicador de
capital puede incluir EAPs
intensivas en capital.
• La suma de datos departamentales puede no coincidir con los provinciales
porque EAPs sin límites
precisos no son ubicados
a nivel departamental.
• Mide explotaciones y no
sujetos.
• Puede incluir a titulares
cuya residencia sea urbana
o cuya fuente principal de
ingreso no es agropecuaria.
• No discrimina a ocupantes
de chacras rururbanas
con fines de recreación y
turismo, e incluso a algunos establecimientos que
explotan esa actividad con
fines comerciales.
• Puede incluir a titulares
cuya residencia sea urbana o cuya fuente principal
de ingreso no sea agropecuaria.

EAPs minifundistas
(Borro, María del C.,
Rodríguez S, Carlos 1991)
actualización de "El
Minifundio en la
Argentina", Caracciolo
Basco y otros, 1978)

• Excluye EAPs con tractores depreciados o que
acceden a servicios de
maquinaria, lo que es
común en algunos casos
(cañeros tucumanos).
• Tiene un sesgo agrícola y
no discrimina a EAPs
ganaderas ni a unidades
agropecuarias que desarrollan actividades de
alta rentabilidad, muy
intensivas en tierra y
mano de obra, como las
hortícolas.
• Podría incluir a explotaciones intensivas ganaderas,
o agrícolas que no requieran de tractor o de personal permanente.
• Puede incluir a titulares
cuya residencia sea urbana o cuya fuente principal
de ingreso no sea agropecuaria.
• Puede incluir a EAPs que
corresponden a empresas

Explotaciones pobres
(EAPs pobres)
Forni y Neiman (1994)

c) fuentes diversas: estudios previos e informantes
calificados, por producto y
región.

Campesinos y pequeños
productores en regiones
agroeconómicas
Tsakoumagkos, Soverna,
Craviotti (2000)

• Se trata sólo de una frac- • Las fuentes por producto
ción de los PP, la que
resultan poco específicas
reúne el requisito de ser
para explotaciones diverpobre estructural.
sificadas.
• El indicador NBI posee un • No todas las regiones
sesgo urbano.
cuentan con estudios
• Mide pobreza principalactualizados y, por lo
mente a través de conditanto, resulta difícil de
ciones habitacionales.
actualizar y sistematizar.
• Subestima la pobreza por • En las regiones en las
ingreso y control de recurque opta por las estimasos de los PP.
ciones censales, posee
• Excluye hogares en los
las mismas desventajas
que el jefe tiene ocupación
ya señaladas.
agraria como segunda
ocupación y aquellos en
los que la actividad agropecuaria es desarrollada
por otros miembros del
hogar.
• No permite analizar otros
estratos de PP no pobres.

Hogares rurales agrarios
pobres
(Murmis, 2001)

• Puede incluir a explotaciones intensivas agrícolas o
ganaderas, que no requieran de tractor o de personal permanente.
• Puede incluir explotaciones
con superficies que superen la escala de PPM.
• Puede incluir a titulares
cuya residencia sea urbana o cuya fuente principal
de ingreso no sea agropecuaria.
• Tiene un sesgo agrícola y
no discrimina a EAPs
ganaderas ni a unidades
con actividades muy
intensivas en tierra y
mano de obra, como las
hortícolas.
• No discrimina a ocupantes
de chacras rururbanas
con fines de recreación y
turismo, e incluso a algunos establecimientos que
explotan esa actividad
con fines comerciales.

Pequeñas Explotaciones
agropecuarias (PEAPs)
(Convenio S.Vivienda FAUBA, González y
Pagliettini, 1996)

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

�Hogares rurales agrarios
pobres
(Murmis, 2001)

163.245 explotaciones pobres 74.612 jefes de hogar

Cuantificación 194.658
lograda

• Censo Nac. de Población
y Vivienda de 1991

• Censo Nacional
Agropecuario de 1988

• Fácil observación y cálculo • Se acerca más a la defini- • No hay otra medida sistecon los datos censales.
ción del sujeto social.
mática sobre pobreza que
• Permite identificar la ocu- • Permite identificar al estrapermita analizar a este
pación del espacio por
to inferior de los PP agríestrato.
parte de los PP.
colas.
• Puede dar cuenta de
• No incluye a hogares sin • Permite identificar la ocuhogares sin tierra.
tierra, dentro de los
pación del espacio por
pobres rurales.
parte de PP.
• No incluye a hogares sin
tierra dentro de los pobres
rurales.
• Permite una cuantificación
sencilla con datos censales.

familiares con trabajo familiar remunerado.
• No discrimina a ocupantes
de chacras “rururbanas”
con fines de recreación y
turismo, e incluso a algunos establecimientos que
explotan esa actividad con
fines comerciales.

Explotaciones pobres
(EAPs pobres)
Forni y Neiman (1994)

Base de datos • Censo Nacional
Agropecuario de 1988

Ventajas

• Requiere actualizar la
superficie de corte para
cada región.

EAPs minifundistas
(Borro, María del C.,
Rodríguez S, Carlos 1991)
actualización de "El
Minifundio en la
Argentina", Caracciolo
Basco y otros, 1978)

150.679 Explotaciones

• Censo Nacional agropecuario 1988
• Censo de población 1991
• Estudios de caso hasta
1999
• Fondo especial del tabaco

• Genera información más
adecuada a diferentes
realidades regionales.

Campesinos y pequeños
productores en regiones
agroeconómicas
Tsakoumagkos, Soverna,
Craviotti (2000)

245.927 PEAPs

• Censo Nacional
Agropecuario de 1988

• Permite identificar al
estrato superior de los PP
agrícolas.
• Permite identificar la ocupación del espacio por
parte de PP.
• No incluye a hogares sin
tierra.

Pequeñas Explotaciones
agropecuarias (PEAPs)
(Convenio S.Vivienda FAUBA, González y
Pagliettini, 1996)
PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

107

�108
•
•
•
•

Trabajo directo del productor.
Vivienda permanente en el predio.
Ausencia de trabajo asalariado permanente.
Contratación de mano de obra transitoria sólo en los
momentos pico de trabajo.
• Ingresos extraprediales provenientes del trabajo transitorio o la artesanía que no superen al salario mensual del
peón rural ($150) (2003).
• Ingresos provenientes de la explotación que no superen
los dos salarios mensuales de peón rural ($ 300) (2003)
• Capital (mejoras y capital de explotación) que no supere
los $ 30.0002 (2003).
• Residencia predial o rural.
• Trabajar en la explotación.
• Sólo excepcionalmente contratar mano de obra (hasta
60 jornales/año).
• No contar con trabajo familiar extrapredial que supere
los 270 jornales/año.
• Capital fijo que no supere los $ 15.000 (excluyendo
vivienda familiar y tierra).
• No disponer de tractor o vehículo de antigüedad inferior
a los 15 años.
• No tener existencias ganaderas superiores a las 500
cabezas ovinas o caprinas o a las 50 bovinas.
• Presentar sus hogares al menos uno de los indicadores
que conforman el índice de NBI.
• Ingresos netos familiares que no superen el equivalente
de US$ 2.500 anuales o de US$ 500 anuales de ingresos netos individuales.
• Patrimonio (excluyendo tierra y vivienda) inferior al equivalente a US$ 7500.
• Para el caso de los PP agropecuarios trabajar directamente su finca con uso predominante de mano de obra
familiar.

Productores minifundistas (definidos por
tamaño de las explotaciones, según criterios
utilizados por DDA/SAGPyA, en base a los
datos del CNA 1988). Estimación población
objetivo: 159.712 familias (40%) del total de
EAPs. No se estableció población meta.

Jefes de hogar cuenta propia y familiares sin
remuneración fija empleados en la rama
agropecuaria con NBI que residen en localidades de hasta 2000 habitantes o en áreas
de población dispersa, en base a datos del
CNP 19913. Estimación población objetivo:
127.565 familias. Población meta: 40.000
pequeños productores y trabajadores transitorios pobres.

Familias rurales pobres (que habitan en el
campo y asentamientos de menos de 2000
hab.) que tengan o no explotación u ocupación de tierras y que se dediquen a cualquier
actividad lícita productiva, de servicios, de
comercio o transformación4. Estimación
población objetivo: 50.000 familias, y población meta: 10.570 familias (con la reformula-

Todo el país, menos provincias de Santa Cruz y Tierra
del Fuego.

Todo el país. Focalización
en departamentos cuya cantidad absoluta de jefes de
hogares rurales con NBI es
superior a la media provincial.

Provincias de Misiones,
Corrientes, Chaco y
Formosa.

PSA - Programa Social
Agropecuario SAGPyA

PROINDER - Proyecto de
Desarrollo de Pequeños
Productores Agropecuarios
SAGPyA/Banco Mundial

PRODERNEA- Programa
de Desarrollo Rural de las
Provincias del Noreste
Argentino. SAGPyA/FIDA

2

Se incluyen aquellos que aportan a una definición de 'pequeño productor'.
Equivalente a un tractor de 70-80 HP semiamortizado. Información PROGPSA a Julio de 2003.
3
Además se incluyen como beneficiarios a trabajadores transitorios asalariados y hogares cuyo jefe es inactivo vinculado al sector agropecuario.
4
Definición a partir de la Misión de Reorientación del Programa. Texto Principal. FIDA. Dic.2002. Antes de la misma se incluía sólo a los productores agropecuarios con explotaciones de menos
de 25 has (en base a CNA 1988) y 'nuevos colonos' no registrados, estimándose una población objetivo de 50.000 familias, y una población meta de 10.570).

1

Criterios de elegibilidad de los beneficiarios1

Población objetivo y población meta

Programa

Cobertura geográfica

VI. 2. Criterios utilizados en los programas de desarrollo rural de la SAGPyA y del INTA para definir al
productor beneficiario.

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

�Todo el país.

Ley de Inversiones para
Bosques Cultivados (Ley
Nº 25.080). SAGPyA

Pequeños productores que forestan hasta 5
ha de bosque.

Pequeños productores agroforestales. No
existe estimación de Población objetivo.
Población meta: 2000 familias.

5 Áreas de Localización:
Neuquén (Depto. Minas); Salta
- Yungas (Depto. San Martín );
Salta - Los Blancos (Depto.
Rivadavia); Chaco-Formosa
(Deptos. V. de La Plaza, 25 de
Mayo y Sargento. Cabral en
Chaco y Depto. Pirané Sur en
Formosa); Misiones (Deptos.
San Javier, L.N. Alem,
Cainguás, Guaraní, 25 de
Mayo, San Martín y Manuel
Belgrano).

CAPCA- Componente de
apoyo a pequeños productores para la conservación
ambiental. Proyecto
Forestal de Desarrollo.
SAGPyA/Banco Mundial.

• Vivienda permanente en el predio a forestar.
• Utilización de mano de obra familiar.
• La mayoría de sus ingresos proviene de su emprendimiento forestal.

• Ingresos anuales inferiores a dos salarios mínimos del
peón rural.
• Capital total (excluida la tierra y la vivienda) inferior a
$ 30.000.
• Potencial y motivaión para incrementar el ingreso
familiar y a la vez contribuir a la protección del bosque
nativo.

• Ingresos netos inferiores a la línea de pobreza (no superiores a $ 6800 anuales) (1999, doc. FIDA).
• Patrimonio (excluyendo tierra y vivienda) inferior a
$ 20.000 anuales (1999, doc. FIDA).
• Demás atributos definidos para el pequeño productor
minifundista por la SAGPyA.

• Para el caso de los PP agropecuarios trabajar una
explotación de hasta 25 ha de superficie total o mayor
que no supere las 25 ha de tierras aptas.
• Que el grueso del ingreso familiar provenga de la explotación, con posible complemento de ingreso extrapredial
de algún miembro familiar.
• Estructura productiva con clara orientación comercial
que puede coexistir con producción de autoconsumo
aunque ésta constituya una proporción menor de su
ingreso familiar.

ción del Programa no se cambiaron esos
valores estimados con el criterio anterior de
extensión de los predios).

Productores rurales pobres con potencial
productivo y empresarial. Estimación población objetivo: 12.700 pequeños agricultores
(1/3 indígenas). Población meta: 6000 familias de pequeños productores pobres y 1600
familias indígenas indigentes.

Criterios de elegibilidad de los beneficiarios

Población objetivo y población meta

Provincias de Jujuy, Salta,
Tucumán y Catamarca.

Cobertura geográfica

PRODERNOA-Programa de
Desarrollo Rural de las
Provincias del Noroeste
Argentino. SAGPyA/FIDA

Programa

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

109

�110

Todo el país.

Todo el país.

Todo el país.

PROGRAMA MINIFUNDIO INTA

PROFAM- INTA

CAMBIO RURAL- INTA

En función del tamaño del núcleo familiar.

Todo el país.

PROHUERTA INTA/Ministerio de
Desarrollo Social

5

Provincias tabacaleras:
Jujuy, Salta, Tucumán,
Catamarca, Misiones,
Corrientes y Chaco.

Cobertura geográfica

PRAT - Programa de
Reordenamiento de las
Áreas Tabacaleras
Argentinas. SAGPyA/FET

Programa

• Que trabajen en forma directa en su establecimiento
agropecuario, con la colaboración principal de su familia.

• No posee criterios predeterminados: cada Comisión de
Acción Provincial define las pautas según las particularidades de cada provincia.

Productores agropecuarios medianos. No se
estima población objetivo. Población meta:
10.000 productores.

• Productores agropecuarios cuyos ingresos anuales no
superen los dos salarios del peón rural.

• Familias que no tienen satisfechas al menos una de las
cinco necesidades básicas que define el indicador NBI.
• O que perciban ingresos mensuales inferiores al valor
de la línea de pobreza.

• Hasta 2 ha cultivadas de tabaco o 3 tn comercializadas.

Criterios de elegibilidad de los beneficiarios

Productores agropecuarios familiares, que no
pueden asimilarse -por su estructura e idiosincrasia- a los productores minifundistas, y
se caracterizan por una menor dotación de
recursos que las PYMES agroalimentarias.
(2500 familias beneficiarias en 2004).

Pequeñas5 unidades domésticas de producción agropecuaria que producen para el
mercado en condiciones de escasez de
recursos naturales y económicos, tenencia
precaria de la tierra, baja remuneración de la
mano de obra familiar, falta de tecnología y
asesoramiento profesional adecuado, dificultad de acceso al crédito, poco poder de
negociación en los mercados y debilidad
organizativa. Estimación Población objetivo:
130.000 productores; Población meta:
10.000 productores (2002).

Familias urbanas y rurales bajo la "línea de
pobreza". Estimación Población objetivo:
18.277.000 (2003); Población meta:
2.905.900 (2002).

Pequeños productores tabacaleros.
Estimación de la Población objetivo y meta:
16.752 productores (2003).

Población objetivo y población meta

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

VI.3. Revisión de antecedentes sobre la agricultura familiar en
los países de la región
En noviembre de 2004, en el marco del Consejo Agropecuario del Sur (CAS), integrado por los países del MERCOSUR, Bolivia y Chile, dentro de su grupo de trabajo Red de Políticas Agropecuarias
(REDPA) y con la cooperación de FIDA-MERCOSUR, se elaboró el documento "Contribución a las
políticas de apoyo interno para la sostenibilidad de la Agricultura Familiar en el MERCOSUR, Chile y
Bolivia (Cono Sur)"6, en el que se describe el concepto de agricultura familiar en cada país de la región.
En éste se afirma que las definiciones dependen no sólo de las características diferenciales de los
territorios, sino también de las políticas que implementan los países en relación con este sector del
mundo agropecuario. Si bien todos coinciden en distinguir dentro de la agricultura familiar a los productores de subsistencia y a los orientados al mercado, a esta segunda categoría "cada
Administración la estratificará por tamaño, niveles de renta, de capital, de ventas, etc., en función de
los programas que en cada caso vaya priorizando" 7.
En Brasil, la política dirigida a la agricultura familiar (AF) parece tener como punto central el abastecimiento de alimentos, y "a la vez se trata de un país con frontera agrícola por conquistar, para lo cual
la AF parece un instrumento eficaz" 8. Por este motivo, las tipologías de pequeños productores utilizan
como criterio de identificación de la AF -además de 'la condición familiar'-, la dedicación a rubros de la
canasta básica alimentaria, principalmente los que forman parte de las compras públicas, antes que el
tipo de capital que emplean. En este país, por ley 8213 de 1991 sobre "Planos de Beneficios da
Providencia Social", se define el régimen de economía familiar como "la actividad en la que el trabajo
de los miembros de la familia es indispensable a la propia subsistencia, y es ejercida en condiciones de
mutua dependencia y colaboración, sin utilización de empleados". A su vez, las normas que definen la
población elegible para el PRONAF (Programa de Apoyo a la Agricultura Familiar)9 precisan y amplían
la definición considerando beneficiarios a aquellos "que poseen un área inferior a 4 módulos fiscales;
residen en el establecimiento o en local próximo; obtienen como mínimo el 80% de la renta familiar de
la explotación del establecimiento; emplean predominantemente trabajo familiar contando como máximo con dos empleados permanentes; y su renta anual es como máximo de R$ 60 mil".
En Chile, los lineamientos estratégicos de política orientan sus esfuerzos principalmente a la economía de mercado, por lo que las tipologías de pequeños productores se basan en la mayor o menor
disponibilidad de capital o de vínculo con los mercados, no apareciendo tan relevante ni el rubro, ni
el tamaño de explotación. En este país, "dados los amplios contrastes ambientales que caracterizan
la geografía chilena, y con el propósito de mejor focalizar los programas de ayuda, se determinaron
categorías de productores según tamaño y disponibilidad de capital y tecnología, intentando neutralizar así las distorsiones derivadas de tomar decisiones sólo en base a la dimensión física de las explotaciones" 10. A dichas categorías se ajusta el accionar del INDAP, la principal institución del Estado que
atiende a la agricultura familiar. Así, se diferencia a los beneficiarios según la presencia o ausencia de
capital y tecnología (como indicadores se toman las hectáreas bajo riego, el valor del capital total, etc.),
y por su eventual disponibilidad de una superficie suficiente para alcanzar una producción equivalente a la necesaria para tener un ingreso promedio igual a un salario mínimo mensual durante una temporada agrícola completa.
Continuando con Chile, en un estudio de ODEPA ("Clasificación de las explotaciones agrícolas del
VI Censo Nacional Agropecuario de 1997 según tipo de productor y localización geográfica". 2000)11
se establece como criterio para la definición de una tipología de productores agropecuarios la superficie (efectiva bajo uso) combinada con niveles de inversión y uso de tecnología, en áreas homogé6

Preve, Julio. "Contribución a las políticas de apoyo interno para la sostenibilidad de la Agricultura Familiar en el Mercosur,
Chile y Bolivia (Cono Sur)". Consejo Agropecuario del Sur. Cooperación REDPA- FIDA MERCOSUR. Noviembre de 2004.
7
Preve, Op.Cit.. Pág. 33.
8
Preve , Op.Cit.. Pág. 31.
9
Decreto Federal 3991 de 30 de octubre de 2001. Preve. Op. Cit. (pág. 28).
10

Preve, Op.Cit., Pág. 29.

11

ODEPA - Oficina de Planificación Agropecuaria del Ministerio de Agricultura de Chile. "Clasificación de las explotaciones
agrícolas del VI Censo Nacional Agropecuario (1997) según tipo de productor y localización geográfica". Documento de Trabajo
Nº 5. Enero 2000.

111

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

neas desde el punto de vista geo-agroeconómico, identificándose cuatro tipos: i. productores de subsistencia, ii. pequeños productores empresariales, iii. medianos productores y iv. grandes productores.
La metodología seguida para la clasificación de los establecimientos agropecuarios en estos cuatro
tipos fue la siguiente: una primera clasificación en cada región, por tamaño en hectáreas utilizadas,
resultando tres estratos: pequeñas, medianas y grandes (a partir de información proporcionada por
informantes clave de cada región); y una segunda clasificación de las pequeñas en dos tipos: de subsistencia y empresarial, de acuerdo al nivel de capital y tecnología12. Los resultados del estudio arrojan cifras que muestran la importancia de las pequeñas explotaciones en el agro chileno y, dentro de
éstas, la significación de las de tipo empresarial.13
En Uruguay, la mayoría de los productores familiares se dedican a rubros exportables y competitivos como la ganadería o la lechería, aunque algunos PP, los más pobres, están en otros rubros, como
la producción vitícola o avícola, gravemente amenazados por la competencia regional. El país no
posee frontera agrícola ni comunidades indígenas como otros países de la región. "Son clásicos los
estudios de modelización a partir de datos censales, que definen la agricultura familiar como la desarrollada en explotaciones que ocupan menos de 25 jornadas asalariadas por año. Pero esta categorización no ha permitido concretar acciones diferenciales de política pública."14 Por otra parte, el
Proyecto Uruguay Rural definió como población objetivo aquella que obtiene ingresos por debajo de
la línea de pobreza según patrones internacionales (indicador que actualiza periódicamente la Oficina
de Planeamiento del Ministerio de Ganadería y Agricultura (OPYPA) en base a datos de empleo e
ingreso en el medio rural. La Oficina del IICA en Uruguay, en su reciente Documento de Trabajo
"Enfoque y Estrategias para Enfrentar la Pobreza Rural en el Uruguay " (Fossatti, M. Junio 2005) presenta los resultados de los dos últimos estudios en la materia: "Estudio de ingresos, empleo y condiciones de vida de los hogares rurales" (OPYPA/MGAP 2000) basado en una Encuesta de Hogares
Rurales (EHR) que utiliza el método de medición de la línea de pobreza (personas u hogares por debajo del ingreso mínimo para cubrir una canasta de bienes básicos), y "Mapa de pobreza de Uruguay
para las áreas rurales y las localidades menores de 500 habitantes" (Vigorito y Megar, 2002) que en
base a los datos de la EHR construye un modelo estadístico aplicable al Censo de Población y
Vivienda de 1996. La estimación global a la que se llega a partir de estos estudios es que la quinta
parte de la población rural del país (dispersa y en localidades menores a 5000 habitantes se encontraría bajo la línea de pobreza unas 100.000 personas y unos 23.000 hogares).
Por último, en Paraguay, que sí posee frontera agrícola por conquistar, es muy relevante el tema de
la tierra, ya que el principal rubro de la AF -el algodón- se desarrolla en minifundios con problemas no
sólo de escala sino también de titulación de propiedades. Sin embargo, este producto -a diferencia de
los otros países de la región- es competitivo y está destinado a la exportación. En este marco, para
la definición de tipologías tiene prioridad la extensión de explotación. A su vez, el documento afirma
que "...se hace muy difícil determinar todas las acciones de apoyo específico a la AF", porque es tal
la importancia en el país de dicha forma de producción que es atendida por muchos programas desde
diversas instituciones del Estado, el cual no ha tenido una única y permanente política de atención al
sector15.

12
Indicadores utilizados. Para las de subsistencia: estar por debajo de un ingreso mínimo mensual que posibilita depender
exclusivamente de la explotación. Para las empresariales: estar por encima de ese umbral pero cumplir al mismo tiempo con
alguno/s otros requisitos de capitalización (tener forma jurídica de empresa; riego tecnificado de 1 ha o más; más de 1 maquinaria; más de 1 trabajador permanente; 0,2 ha de cultivo bajo cubierta; hortalizas, frutales o viña de 1 ha y más; ½ ha de viñas
de cepa fina; plantación forestal de 20 ha y más; igual o mayor cantidad de 12 vacas lecheras, 20 bovinos, 60 ovinos y 100
caprinos).
13
Los principales resultados del estudio fueron: 329.705 explotaciones censadas, de las cuales 278.840 (84,6%) eran
pequeñas (dentro de éstas 102.766 estaban en un nivel de subsistencia); las explotaciones empresariales eran 175.594 (de las
cuales 17.005 de tamaño medio y 9399 grandes, el resto pequeños); a su vez, la superficie agrícola utilizada se dividía en: 4
millones de ha para los pequeños (23 %) y 13,6 millones de ha para los medianos y grandes (77%); los pequeños empresarios
llegaban al 40% de la superficie utilizada en cultivos anuales, hortalizas y viña, y al 40% de las existencias en ganado bovino,
lechero, caprino, y cerdos (en cambio la actividad silvícola seguía siendo privativa de las medianas y grandes explotaciones);
algo más de la mitad de los agricultores de subsistencia se ubicaban en áreas de bajo potencial de desarrollo agrícola.
14
Preve. Op. Cit. Pág. 30.
15
Preve. Op.Cit. Pág. 30

112

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

El estudio de Brasil sobre agricultura familiar
El documento "Novo retrato da agricultura familiar. O Brasil redescoberto"16 (INCRA/FAO 2000), que
contiene los resultados de un estudio de base de la agricultura familiar de Brasil con datos del Censo
Agropecuario de 1995/96 (el anterior fue de 1985), caracteriza a la agricultura familiar a partir de las
relaciones sociales de producción. En él se define "la agricultura familiar a partir de tres características centrales: a) la gestión de la unidad productiva y las inversiones en ella son realizadas por individuos que mantienen entre sí lazos de sangre o de casamiento; b) la mayor parte del trabajo es igualmente realizado por los miembros de la familia; c) la propiedad de los medios de producción (no siempre tierra) pertenece a la familia y es en su interior que se realiza su transmisión en caso de fallecimiento o jubilación de los responsables por la unidad productiva"17.
Sin embargo, para la realización del estudio, el universo de la agricultura familiar fue definido en
principio solamente a partir de dos condiciones básicas simultáneas: a) la dirección de los trabajos del
establecimiento es ejercida por el productor; b) el trabajo familiar es superior al trabajo contratado. Y
aún cuando desde el punto de vista conceptual la agricultura familiar no es definida a partir del tamaño del establecimiento, sino que su extensión máxima estaría determinada por la superficie que la
familia puede explotar en base a su propio trabajo asociado a la tecnología de que dispone, el estudio introduce una condición adicional: un 'tamaño máximo regional' como límite superior, que tuvo por
fin evitar eventuales distorsiones que podrían ocurrir por la inclusión de grandes latifundios en el universo de unidades familiares.
La verificación de la primera condición básica surgió de los datos del propio Censo. En cambio, para
la segunda condición fue necesario aplicar una metodología de cálculo. El trabajo familiar fue calculado a partir del número de Unidades de Trabajo Familiar (UTF) por establecimiento/año que resulta de
la suma del número de personas ocupadas en la familia con 14 años y más, y la mitad del número de
las personas ocupadas en la familia con menos de esa edad. En el caso del trabajo contratado, el cálculo resultó más complicado porque en el Censo no se especifica la cantidad de jornadas empleadas
en el trabajo temporario o por contratación indirecta, en cambio sí se detalla el gasto realizado en dicha
contratación. Así, se dividió ese gasto por el valor anual de remuneración de una Unidad de Trabajo
Contratado (UTC), llamada 'diária média estadual' (salario de un peón rural), obteniéndose el número
de unidades de trabajo contratadas por el establecimiento.
Una de las características más novedosas de este estudio (respecto a los anteriores y a los de otros
países de la región), es que se intenta calcular el ingreso que aporta la agricultura familiar con los
datos censales. Teniendo en cuenta la producción para autoconsumo y la destinada al mercado, se
tomó como indicador el Ingreso Neto Total ('Renda Total') de los establecimientos, que resulta de la
diferencia entre la suma de los tres ítems de Ingreso (Valor Bruto de la Producción18, Ingreso
Agropecuario Indirecto19 y Valor de Producción de la Industria Rural20) y el Valor Total de Gastos21.
Para caracterizar los tipos de agricultores familiares, se optó por utilizar el Ingreso Neto Total
(Renda Total) así calculado, empleando el mismo criterio operativo utilizado para calcular la Unidad de
Trabajo Contratado (UTC), que sirve para comparar el ingreso del productor en las actividades del
establecimiento con el costo de oportunidad de la mano de obra familiar, que puede ser definido como
el valor de la remuneración paga a un trabajador transitorio en la agricultura (valor que se ajustó por
región).
Operacionalmente, se definió el Valor del Costo de Oportunidad (VCO) como el valor de la 'diária
media estadual' (salario de un peón rural), al que se agrega un 20% (porque en general los salarios
son muy bajos en Brasil), multiplicado por el número de días útiles del año (260), a fin de compararlo
16
Guanziroli, Carlos Enrique, y Cardim, Silvia Elizabeth. "Novo retrato da agricultura familiar. O Brasil redescoberto". Proyeto
de Cooperaçâo Técnica INCRA/FAO. 2000.
17
Guanziroli y Cardim. Op.Cit. Pág. 4.
18
Suma de i) el valor de la producción vendida de maíz; ii) el valor de la producción vendida de los principales productos utilizados en la industria rural; iii) el valor de la producción cosechada/consumida de los demás productos animales y vegetales.
19
Suma de los ingresos provenientes de: la venta de estiércol, servicios prestados a terceros, venta de máquinas, vehículos
e implementos, y otros ingresos similares.
20
Obtenido a partir de la información directa que proporciona el Censo.
21
El estudio no refiere cómo fue obtenido.

113

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

con el ingreso neto anual del agricultor. Así fueron establecidos cuatro tipos de agricultores familiares:
i) Tipo A, con Ingreso Neto Total superior a tres veces el Valor de VCO; ii) Tipo B, con Ingreso Neto
Total superior a una vez y hasta tres veces el VCO; iii) Tipo C, con Ingreso Neto Total superior a la
mitad y hasta una vez el VCO; iv) Tipo D, con Ingreso Neto Total igual o inferior a la mitad del VCO.
Los autores del documento afirman que, considerando que la tipología elaborada tiene por objetivo
establecer una diferenciación socioeconómica entre los productores familiares, y teniendo en cuenta
los cálculos efectuados, se podría, grosso modo, asociar los tipos respectivamente a: A. agricultores
capitalizados, B. en proceso de capitalización, C. en proceso de descapitalización y D. descapitalizados.
Por último, el estudio arroja los siguientes resultados. La agricultura familiar en Brasil, en base a los
datos del Censo Agropecuario 1995/9622, representaba el 85,2% del total de establecimientos, y ocupaba el 30,5% de la superficie total, siendo responsable por 37,9% del Valor Bruto de la Producción
Agropecuaria Nacional, y recibiendo apenas 25,3% del financiamiento destinado a la actividad agropecuaria. El análisis por regiones demostró la importancia de la agricultura familiar en las regiones
Norte y Sur, en las que más del 50% del VBP es producido en establecimientos familiares.
El resultado de la aplicación de la tipología dentro del universo de la agricultura familiar, fue el
siguiente: el Tipo A se concentraba en el 10% de los establecimientos, ocupaba el 23% de la tierra,
aportaba el 51% del VBP y obtenía el 57% del Ingreso Neto Total; el Tipo B poseía el 24 % de los establecimientos, ocupaba el 31% de la tierra, aportaba el 29% del VBP y obtenía el 31% del Ingreso Neto;
el Tipo C poseía el 46 % de los establecimientos, ocupaba el 29% de la tierra, aportaba el 11% del
VBP y obtenía el 2% del Ingreso Neto, siendo éste el tipo al que pertenece la gran mayoría de los
pobres del medio rural brasileño. El Tipo D dependía de ingresos externos para garantizar su sobrevivencia, viabilizada en su mayoría por jubilaciones, pensiones, venta de mano de obra en la agricultura o en actividades no agrícolas.
Sin duda esta metodología aplicada en Brasil para definir una tipología de pequeños productores
basada en un indicador monetario (el ingreso neto) resulta muy atractiva. Sin embargo, en el caso de
la Argentina -a diferencia de lo que ocurre en Brasil- los datos de ingreso bruto no surgen del Censo,
cuestión central para la aplicación de una metodología similar en el país.

22

Los resultados globales son los siguientes: 4.859.864 establecimientos rurales totales, ocupando una superficie de 353,6
millones de hectáreas, y aportando un Valor Bruto de la Producción Agropecuaria (VBP) de R$ 47,8 billones, siendo el financiamiento total (FT) de R$ 3,7 billones. De acuerdo con la metodología adoptada, se contabilizaron 4.139.369 establecimientos
familiares, que ocupaban una superficie de 107,8 millones de ha, siendo responsables por R$ 18,1 billones do VBP total (aprox.
38%), y recibiendo apenas R$ 937 millones de financiamiento rural. A su vez, los agricultores empresarios estaban representados por 554.501 establecimientos, que ocupaban 240 millones de ha. Nota: téngase en cuenta que, en la nomenclatura brasileña, 1 billón equivale a 1000 millones.

114

�4 tipos de EAP:
i. subfamiliar (menos de 2
hombres/año permanentes);
ii. familiar (de 2 a 4);
iii. multifamiliar mediana (de 4
a 12);
iv. multifamiliar grande (12 ó
más);
i. el tipo subfamiliar fue asimilado al concepto teórico
de pequeño productor
minifundista.

Tipología
5 tipos sociales agrarios:
i. asalariados;
ii. rentistas;
iii. minifundistas;
iv. familiares capitalizados;
v. empresarios.

Los tipos sociales agrarios se
caracterizan y diferencian
por:
• la disponibilidad y magnitud de su dotación de
recursos (recursos naturales y capital);
• por la forma social del trabajo.
Ambas variables básicas
determinan la racionalidad y
resultado económico de la
EAP.

"Esquema conceptual y
metodológico para el estudio de tipos de establecimientos agropecuarios
con énfasis en el
Minifundio" (Caracciolo
Basco, et al., 1981), Grupo
de Sociología Rural. SEAG

3 estratos dentro de los
pequeños productores:
i. campesinos;
ii. campesinos transicionales;
iii. familiares capitalizados.

Caso de los cañeros tucumanos:
• tipo de mano de obra
• nivel de mecanización
(posesión de tractor y
cosechadora);
Caso de los tabacaleros
tucumanos:
• tipo de mano de obra;
• nivel de capitalización;
• (grado de depreciación de
los tractores medido en
años de antigüedad);
• superficie cultivada con
tabaco (tres estratos:
menos de 5 ha, entre 5 y
10 ha, y más de 10 ha.)

"Las Tipologías como
construcciones metodológicas" (Aparicio, S. Y
Grass, C.) Revista
Interdisciplinaria de
Estudios Rurales. 2002.
PIEA. Facultad de Ciencias
Económicas. UBA.23

6 tipos sociales entre los
campesinos:
i. asalariados con tierra;
ii. campesinos 'puros';
iii. campesinos asalariados;
iv. campesinos transicionales;
v. pequeños productores
capitalizados en crisis;
inactivos.

Los tipos o grupos sociales
resultan al observar qué
hace la unidad doméstica
con su fuerza de trabajo y
con la tierra de que dispone,
cualquiera sea la forma de
tenencia y tamaño.

Documento de
Formulación Nº 1
de PROINDER
"Sistematización de
estudios de casos de
pobreza rural"
(Soverna y Craviotti,
1999). SAGPyA.

3 tipos de unidades familiares:
i. capaces de autosostener
un proceso de capitalización;
ii. con dificultad o imposibilidad de autosostener un
proceso de capitalización
(por acceso limitado al
capital);
iii. se limitan a reproducir la
familia y la unidad, y aún
están en la pobreza (aunque estén en el mercado).

Heterogeneidad de inserciones de las unidades familiares ("pluri-insertabilidad") en
la producción agropecuaria,
que determina su diversa
capacidad de "autosostener"
un proceso de capitalización.

"Dualismo versus
heterogeneidad.
La heterogeneidad económica y social de la pequeña producción argentina"
(P. Tsakoumagkos.
Tesis de Maestría. 2000)
FLACSO

23
Se basa y resume estudios previos de las autoras realizados en la década del '90 en la provincia de Tucumán entre los productores cañeros (Giarracca y Aparicio, 1991 y 1998) y tabacaleros
(Grass, 1994 y 1998).

Cantidad de hombres/año
permanente que puede ocupar una explotación en forma
productiva y utilizando las
técnicas corrientes.
(Metodología CONADECFI/CIDA).

Criterio

Estudios

"Minifundio en la
Argentina. Primera Parte"
(Caracciolo Basco et al,
1978). Grupo de
Sociología Rural. SEAG.

VI.4. Criterios operativos para la identificación de tipologías de pequeños productores en estudios precedentes

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

115

�116

UG &gt; 100

-

-

UG &gt; 100

UG &gt; 100

UG &gt; 100

UG &gt; 100

UG &gt; 100

UG &gt; 100

-

-

7510/1&gt;0 ó
7510/2&gt;0 ó
7510/3 &gt;0

-

-

7510/1&gt;0 ó
7510/2&gt;0 ó
7510/3 &gt;0

7510/1&gt;0 ó
7510/2&gt;0 ó
7510/3 &gt;0

-

7510/1&gt;0 ó
7510/2&gt;0 ó
7510/3 &gt;0

1. PUNA

2. VALLES DEL NOA

3. AGRICULTURA
SUBT. NOA

4. CHACO SECO

5. MONTE ÁRIDO

6. CHACO HÚMEDO

7. MESOPOTAMIA

8. PATAGONIA

9. PAMPEANA

-

4750/6 &gt; 5

4750/6 &gt; 5

-

-

-

-

-

-

-

4750/6 &gt; 5

-

-

-

-

3500/1 &gt;
0,5 ha

-

-

-

-

-

-

-

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

7004/2 &gt; 0

-

50 &lt; UG#100

50 &lt; UG#100

-

-

-

-

7510/1=0 y
7510/2=0 y 50 &lt; UG#100
7510/3 = 0 y
7510/4 &gt; 0

-

7510/1=0 y
7510/2=0 y 50 &lt; UG#100
7510/3 = 0 y
7510/4 &gt; 0

-

-

2 &lt; 4750/6 # 5
2 &lt; 4750/6 # 5

0 &lt; 3500/1
# 0,5 ha

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

2 &lt; 4750/6 # 5
-

-

-

50 &lt; UG#100

-

-

50 &lt; UG#100

Entre 51
y 100 UG

7510/1=0 y
7510/2=0 y 50 &lt; UG#100
7510/3 = 0 y
7510/4 &gt; 0

-

-

7510/1=0 y
7510/2=0 y
7510/3 = 0 y
7510/4 &gt; 0

-

-

Tractor
de 15 años
y más

Hectáreas
Hasta 1/2 ha
efectivamente de superficie
regadas entre implantada
2y5
con frutales

Tipo 2

Dentro de cada tipo, si se verifica una sola de las variables, es el tipo. Es decir, se trata de la relación lógica “ó”

-

11. VALLES
PATAGÓNICOS

24

-

10. OASIS CUYANOS

-

Más de
100 UG

Tractor
de menos
de 15 años

REGIONES

Más de 1/2 ha
Más de
Superficie
de superficie
5 ha
con
efectivamente implantada
invernáculos
con frutales
regadas

Tipo 1

VI.5. Criterios para establecer la tipología, por regiones24

-

-

7510/5 = 0

-

7510/5 = 0

7510/5 = 0

-

-

7510/5 = 0

-

-

No posee
tractor

UG

UG

UG

UG

UG

UG

UG

-

-

# 50

# 50

# 50

# 50

# 50

# 50

-

-

# 50

4750/6

4750/6

-

-

-

-

-

-

-

4750/6

-

#2

#2

#2

No posee
No posee
superficie
UG o posee efectivamente
regada o
hasta 50 UG
hasta 2 ha

Tipo 3

-

-

-

3500/1 = 0

-

-

-

-

-

-

-

No posee
superficie
implantada
con frutales

PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

VI.6. Metodología para el cálculo del volumen y valor bruto de la producción
I. Aspectos generales
Tal como estaba previsto, para el cálculo del valor bruto de la producción (en adelante VBP), se
tomó como base de cálculo al Censo Nacional Agropecuario de 2002 (CNA 02). Ya se ha señalado
que este punto de partida ofrece algunas dificultades para el cálculo del VBP real, básicamente debido a que el censo registra variables de stock y no de flujo. Es decir, el censo registra la dotación de
capital y el uso del suelo, pero no el flujo de producción anual.
Por esta razón es necesario emplear diversos supuestos y datos o parámetros externos -aquellos
datos que no provienen del CNA 02- para convertir variables de stock en los valores de producción
anual que razonablemente pueden generarse a partir de las variables censales.
Si bien en todos los casos fue necesario recurrir a datos externos, la mayor dificultad se presentó
en el cálculo del VBP ganadero. En efecto, en el caso de la agricultura, más allá de las dificultades
para obtener datos, para convertir las áreas cultivadas en producción anual se requiere solamente el
dato de rendimiento anual de los cultivos, o tasa de crecimiento anual de especies forestales o perennes. Para el cálculo de valor se requieren, además, los precios respectivos.
En cambio, para la producción ganadera es necesario identificar, entre las existencias totales, cuáles son las categorías de venta anual, cuál es su peso promedio de venta y, en algunos casos, establecer supuestos acerca de la necesidad de mantenimiento de animales que, si bien pertenecen a las
categorías de venta, deben ser reservados para mantener el stock en los niveles originales.
Adicionalmente, en algunos casos, es necesario establecer supuestos generales sobre la composición
interna del rodeo, piara, hato o majada, ya que para algunos departamentos y especies el Censo sólo
indica valores de existencias totales, sin discriminar categorías ni orientación productiva. Por otra
parte, los datos censales toman como período de referencia las existencias de animales al 30 de junio
de 2002. Debido a las diferencias ecológicas, en algunas regiones esta fecha puede implicar que los
animales de las categorías de venta no se hayan censado puesto que ya se han vendido.
Estas razones, más la probable subdeclaración de existencias por parte de algunos productores
explican probablemente buena parte de las diferencias entre los cálculos de producción y valor obtenidos en el presente estudio y los que pueden obtenerse en series de producción comercial o faena.
A estas dificultades deben agregarse las diferencias entre las existencias propias y las totales. En el
censo las existencias animales se registran bajo tres modalidades: propias, de terceros y totales (propias + de terceros). Es lógico suponer que la producción que deriva de las existencias propias es también "propia", mientras que resulta indefinido lo que ocurre con las existencias de terceros, ya que, aún
cuando están en el campo censado, no pertenecen al productor de esa EAP, si bien puede también
suponerse que le reportan algún tipo de ingreso (no determinable con los datos del Censo). Pero, por
otra parte, para realizar la estimación de la participación de los PP en el total de producción, este total
debería, razonablemente, ser calculado en base a las existencias totales.
Por las razones expuestas se decidió realizar los cálculos de volumen y valor de la producción para
dos modalidades: con existencias propias y con existencias totales.
A continuación se reproduce la secuencia de pasos necesarios para el cálculo del VBP a partir de
los datos censales para luego detallar los criterios y supuestos empleados en cada caso particular.

117

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

Metodología de cálculo del VBP.
1. Procesamiento de la base de datos de pequeños productores (BD-PP): obtención de datos de
superficies cultivadas, existencias ganaderas totales y por categorías por tipo de PP.
2. Determinación de la importancia de los rubros productivos por región, de acuerdo a criterios preestablecidos y selección de actividades que serán valorizadas o contabilizadas dentro del cálculo del VBP.
3. Subdivisión de la BD-PP en tres sub-bases, por Tipos (PP1- PP2- PP3), con todos los datos de
actividades "importantes", seleccionadas a través del paso 2.
4. Relevamiento de datos de rendimientos físicos y de precios de todos los productos incluidos en
el cálculo del volumen y valor de la producción, de acuerdo al paso 2. (Varias fuentes e informantes calificados).
5. Formulación de los algoritmos necesarios para obtener los volúmenes y valores de producción
por productos, grupos de productos, regiones y tipos de productores.
6. Cálculo del volumen y valor bruto de producción total por región y tipo de PP, para 4 situaciones:
rendimientos promedio, existencias propias
rendimientos promedio, existencias totales
rendimientos de pequeños productores, existencias propias
rendimientos de pequeños productores, existencias totales
7. Cálculo de la participación de los PP en el volumen y valor total de la producción para las 4 situaciones identificadas en el paso 6.

II. Cálculo del VBP de producciones vegetales.
Tal como se adelantó, el cálculo del valor bruto de la producción está basado en dos tipos de variables. Las provistas por la información censal (variables censales = VC) y las construidas a partir de
aquéllas (variables construidas = VCd). Además, se utilizaron datos de precios y rendimientos provistos por información oficial publicada o proveniente de informantes calificados (parámetros externos =
PE).
Para el cálculo del VBP de los diversos rubros de producción vegetal, se recabaron datos de rendimientos y precios (PE), discriminados por provincia y para dos situaciones diferentes: a) rendimiento
promedio provincial y b) rendimiento de pequeños productores.
Aunque la mayor parte de los datos provienen del INTA y de la SAGPyA, también se utilizó información de otras fuentes. Para consolidar los datos provenientes de esas diversas fuentes se calcularon valores promedio en los casos en los que los datos no presentaban gran variabilidad entre fuentes. En cambio, cuando la variabilidad entre fuentes era muy grande, se cotejaron los datos con los de
otras provincias y se seleccionaron aquellos que aparecían más razonables para las condiciones provinciales y las situaciones planteadas. Finalmente, cuando las diferencias eran grandes y cuando no
se encontraron promedios razonables, se recurrió a la opinión de expertos e informantes calificados.
El valor bruto de la producción se calculó para aquellas especies y actividades que resultaron relevantes, de acuerdo a los criterios originalmente establecidos en la Metodología, que determinan la
inclusión de aquellas actividades extensivas que explican el 99% de la superficie en EAP de PP, y las
intensivas que explican hasta el 95% de la superficie de cada región, cuando los datos estuvieran
ordenados en orden de importancia dentro de cada grupo de cultivos. Es decir, para cada región hay
un conjunto de especies relevantes de cultivos extensivos (cereales, oleaginosas, cultivos industriales, forrajeras), de cultivos intensivos, de frutales y forestales, siempre con el criterio de completar el
118

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

porcentaje de superficie fijado (99 ó 95% de la superficie cultivada por región y por grupo de cultivos). A ello se agregó la condición de que no quedaran excluidas actividades cuya superficie cultivada fuera igual o mayor a determinado umbral mínimo. Ésta se aplicó solamente para aquellas actividades que no resultaron incluidas dentro del conjunto del 99% (o 95%) de la superficie regional, pero
cuya superficie cultivada resultara igualmente significativa en forma individual. Esta condición adicional sólo produjo modificaciones en los cultivos extensivos seleccionados para la región pampeana.
En síntesis, los criterios de selección fueron los siguientes:

Grupo de
cultivos

Criterio de % de
superficie total

Criterio de umbral
mínimo individual de
producciones que no
debe ser excluidas

Frutales

95% de la sup. regional

20 ha

Extensivos

99% de la sup. regional

1000 ha.

Forestales

90% de la sup. con especies
cultivadas de la región

Cultivos bajo cubierta

95% de sup. bajo cubierta de
la región

Cultivos intensivos a
campo

95% de la superficie de la
región

A pesar del alto porcentaje de cobertura, la estimación del volumen y valor de la producción de PP
y del total de EAP según la importancia por región, deja afuera algunas producciones. Esta subestimación está en torno al 1%, tanto para los PP como para el total de EAP. Por la misma causa, el valor
total de producción por provincias es un 0,5% mayor que el valor total por regiones, debido a que, al
abarcar la provincia departamentos incluidos en regiones diferentes, puede ocurrir que se valoricen
algunos productos que no habían sido incluidos según la aplicación de los criterios de importancia por
región. Esto no provoca cambios en el porcentaje de participación de los pequeños productores, el que
se mantiene en el 19,2%.
En consecuencia, el valor de los productos agrícolas resultó de la siguiente fórmula

VBPxy (VCd) = Supxy (VC) *

0xy (PE) * $x

(PE)

En donde:
• Supxy = Superficie ocupada por el cultivo x en la región y (VC)
• 0xy = rendimiento anual del cultivo x en la región y (unidades/ha) (PE)
• $x = Precio promedio de 2004 del cultivo x (por unidad) (PE).
En relación al parámetro externo de rendimiento anual, en el caso de cultivos perennes se ha
considerado exclusivamente la producción anual, lo que, para las especies forestales corresponde a
la tasa promedio de crecimiento por año. En especies con más de una producción anual (como algunas verduras de hoja) se consideraron al menos dos ciclos. En consecuencia, el rendimiento promedio fue duplicado para el cálculo del rendimiento anual.
En el caso de los cultivos para semillas, que según los criterios de importancia resultaron relevantes para ser valorizados en las regiones 2, 5, 9 10 y 11, se atribuyó el total del área a la especie
dominante en la región, que fue la soja en las regiones 2, 5 y 9, y la alfalfa en las regiones 10 y 11.
Para valorizar la producción de los viveros, también se consideraron situaciones representativas,
según el tipo de viveros, a saber:
• viveros forestales (se consideró a la producción de plantines de pino);
• viveros ornamentales, hortícolas y frutales (se consideró el valor de un plantín de producción promedio de varias especies);
119

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

• viveros industriales (se consideró el valor de un plantín de yerba mate para la región 7);
• viveros aromáticas (se consideró el valor promedio de plantines de orégano).

III. Cálculo del VBP de producciones animales
(Bovinos, ovinos, caprinos, porcinos, cunicultura, avicultura, apicultura)
En esta propuesta no se incluyó la estimación de la producción de cabañas de reproductores, la producción equina, otros pelíferos y pilíferos, otras aves, ni las actividades de helicicultura, acuicultura y
lumbricultura. Esto se debe a que se considera baja la incidencia de estas actividades, tanto para los
pequeños productores como para total de productores agropecuarios del país. Por otra parte, la escasez de datos hubiera hecho necesaria una gran cantidad de supuestos intermedios para arribar al cálculo del VBP.

1. BOVINOS
Para los rodeos de tambo, la producción de leche se calculó en función de la cantidad total de
vacas en ordeñe (VC), la productividad diaria de las mismas en litros de leche por día (PE), el porcentaje promedio de grasa butirosa por litro de leche (PE) y la duración total del período de lactancia
(PE). Por lo tanto, para la producción de leche la variable censal empleada es
• (VI.2.3. 5144) Total de vacas en producción para rodeos de tambo (VC)
La variable construida: Valor bruto de la producción de leche, se calculó como:

VPL = Vcp * prod * plac * $L
Donde:
• VPL ($) = Valor bruto de la Producción de leche en pesos (VCd)
• Vcp (cab) = Cantidad de Vacas en producción en cabezas (VC)
• Prod (kg/día cab) = Productividad promedio zonal en litros por día por cabeza (PE) * porcentaje
de grasa butirosa promedio (PE)
• plac (días/año) = Período de lactancia en días (PE)
• $L ($/kg) = Precio promedio de grasa butirosa en pesos por kilo (PE)
Un rodeo de tambo puede también producir carne. El cálculo del valor bruto de producción de la
misma (v construida), será considerado de la misma forma que la producción de carne de rodeos de
cría y/ó de invernada, tal como se explica a continuación.
Para los rodeos de carne, se ha distinguido, en una primera instancia la producción de a) rodeos
de cría y b) rodeos de invernada. Para los primeros, el supuesto es que los criadores tienen como
objetivo principal, la venta de terneros y terneras. Además existe, como producto secundario, un valor
general de hembras de desecho, vaquillonas que no se reservan para reposición y toros de desecho.
Para calcular la venta de terneras, como es necesario reservar una cantidad para cubrir la reposición de hembras en servicio y a falta de un mejor indicador, se consideró que se venden todas las terneras hembras (v. censal) con excepción de las que se reservan para que pasen a la categoría
siguiente: Vaquillonas de 1 a 2 años (v. censal). En rigor de verdad, sería necesario descontar más terneras, a fin de cubrir la mortalidad anual que se produce entre terneras y vaquillonas. Sin embargo, el
censo no provee un dato confiable de mortandad de terneras. Por lo tanto, para un rodeo exclusivamente de cría, el valor bruto de la producción de terneros estaría basado en las siguientes variables
censales:
• La totalidad de los terneros machos (VC)
• La totalidad de las terneras hembras (VC)
• la totalidad de vaquillonas de 1-2 años (VC)
120

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

La variable construida, Valor bruto de la Producción de terneros de cría se calculará como:

VPCc = [(Ta - Vq1-2 ) + Te] * Pp * $C
En donde:
•
•
•
•
•
•

VPCc ($) = Valor de la producción de carne de cría en pesos (VCd)
Ta (cab) = Total de terneras en cabezas (VC)
Vq 1-2 (cab) = Total de vaquillonas de 1 a 2 años en cabezas (VC)
Te (cab) = Total de terneros en cabezas (VC)
$C ($/kg) = precio promedio de carne en pesos por kilo (PE)
Pp (kg) = Peso promedio de la categoría en kilos por cabeza (PE)

Adicionalmente, considerando que la faena de carne vacuna está compuesta además por carne de
vacas de desecho, toros de desecho y vaquillonas de 1-2 años años que no se han reservado para
servicio, se incluyó en el cálculo el valor de la producción secundaria de un rodeo de cría como:
• La suma de vacas de rechazo (calculadas como el 14% de la categoría vacas), para una vida útil
promedio de 7 años, a un peso promedio de 305 kg y precio de vaca conserva.
• La suma de toros de rechazo (calculados como el 20% de la categoría toros) a un peso promedio de 590 kg y un precio de carne de toro conserva.
• La suma de Vaquillonas de 1-2 años que no se han reservado como madres, (calculadas como
la diferencia entre las existencias de Vaquillonas de 1-2 años menos existencias de Vaquillonas
de más de dos años), a un peso promedio de la categoría.
Por lo tanto, se adicionan al cálculo las siguientes variables censales:
• Total de vacas (Vc)
• Total de toros (T)
• Total de vaquillonas de más de dos años. Vq &gt;2.
En consecuencia, la fórmula de la producción de carne vacuna que corresponde a los rodeos de
cría, quedó finalmente conformada de la siguiente forma

VPC=[(Ta-Vq1-2)+Te]*Pp *$C+0.14Vc*Pp *$Cc+0.2T*Pp*$Ct+(Vq1-2 -Vq&gt;2)*Pp*$Cv.
En donde
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•

VPCc ($) = Valor de la producción de carne de cría en pesos (VCd)
Ta (cab)
= Total de terneras del departamento en cabezas (VC)
Vq1-2 (cab) = Total de vaquillonas de 1 a 2 años en cabezas (VC)
Vq&gt;2 (cab) = Total de vaquillonas mayores de 2 años en cabezas (VC)
Vc (cab) = Total de vacas en cabezas (VC)
T (cab) = Total de toros en cabezas (VC)
Te (cab) = Total de terneros en cabezas (VC)
$C ($/kg) = precio promedio de carne en pesos por kilo (PE)
$Cc ($/kg) = precio promedio de carne conserva en pesos por kilo (PE)
$Ct ($/kg) = precio promedio de carne de toro en pesos por kilo (PE)
$Cv ($/kg) = precio promedio de carne de vaquillona en pesos por kilo (PE)
Pp (kg) = Peso promedio de la categoría en kilos por cabeza (PE)

Para la producción que corresponde a los rodeos de invernada (se dedican exclusivamente al
engorde) se ha supuesto que se venden terneros gordos (permitido en la época de realización del
censo) y novillos. En el censo, los novillos aparecen discriminados en dos categorías: Novillitos de 1
a 2 años y Novillos de más de dos años. La existencia de novillos de más de dos años hace suponer
que los animales se mantienen al 30/6, por que llegan a su peso de venta recién después de los dos
años. En cambio, si no los hubiera, se supondrá que se venden categorías más chicas: los novillitos
de 1 a 2 años. Por lo tanto, aquí el valor bruto de la producción (v. construida) está basado en el valor
121

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

de la producción de carne de los novillos de mayor edad que aparezcan en el registro censal (v. censal). Sin embargo, como no es posible discriminar cuáles son las categorías que integran la oferta para
faena de cada explotación, es necesario sumar además al total de novillitos de 1 a 2 años, disminuidos en aquellos que se reservan para venderse como novillos de mayor edad. Ambas categorías están
multiplicadas por el peso promedio (parámetro externo, variable en función de la zona y rendimientos
diferenciales) y el precio promedio por kilo (parámetro externo). De la misma forma, se supondrá que
se venden como terneros gordos a la totalidad de terneros, disminuidos en aquellos que se reservan
como novillitos de 1-2 años.
Este cálculo llevaria a una sobrevaloración de la producción de carne, debido a dos razones. La primera se debe al hecho de considerar la venta para faena de novillos y novillitos, cuando se desconoce (en base al Censo) si se venden ambas categorías; este error no puede corregirse para el nivel de
análisis departamental. La segunda se debe a que el invernador sólo agrega "ganancia de peso" a los
terneros o novillitos que, o bien produce, o bien adquiere a los criadores. No genera el peso total de
cada animal, sino sólo el que logra hacer aumentar desde su peso inicial. Para evitar dicha sobrevaloración, se calcula la producción de carne como la diferencia entre el peso total de los novillos gordos (total de existencias por su peso) y el peso de los terneros (total de existencias por su peso) que
se reservaron para invernar. Entonces la producción de carne de invernada se basará en las siguientes variables censales adicionales:
• Cantidad de novillos (VC)
• Cantidad de novillitos de 1-2 años (VC)
Además de la ya requerida para la producción de carne de cría:
• La totalidad de los terneros machos (VC)
Por lo tanto, la variable construida Producción de carne de invernada de cada departamento, se calculará como:

VPCi = {(Nv1-2 - NV&gt;2)*Ppnv1-2 +[NV&gt;2* PpNv&gt;2 - (Te Pp)] + (Te-Nv1-2)Ppte} * $C
Donde
•
•
•
•
•
•

VPCi ($) = Valor bruto de la producción de carne de invernada en pesos(VCd)
Nv1-2 (cab) = Total de Novillitos de 1-2 años en cabezas (VC)
Nv&gt;2 (cab) = Total de Novillos de más de 1-2 años en cabezas (VC)
Pp (kg/cab) = Peso promedio de la categoría en kilos por cabeza (PE)
Te (cab) = Total de terneros en cabezas (VC)
$C ($/kg) = precio promedio de carne en pesos por kilo (PE)

Como los cálculos están realizados a la escala de departamento y no de EAP, es necesario sumar
la producción de carne tanto de rodeos de cría como de invernada. Por lo tanto, para la escala de
departamento, el valor de la producción total de carne será igual a VPCi + VPCc, es decir:

VPCd= { [(Ta - Vq1-2)+Te]*Ppte*$C+ 0.14Vc*Pp*$Cc + 0.2T*Pp*$Ct + (Vq1-2-Vq&gt;2)
*Pp*$Cv} + {Nv1-2-NV&gt;2)*Ppnv1-2+NV&gt;2*Ppnv&gt;2-(Te*Ppte)+(Te-Nv1-2)Ppte}*$C
En donde VPCd es la variable construida de Valor bruto de la producción de carne del departamento. Simplificando la producción de terneros machos, y considerando al precio de la carne de terneros y novillos un factor común (salvo para el caso de carne conserva), resulta:

(1)
VPCd=[(Ta - Vq1-2 )*Ppte +(Nv1-2 -NV&gt;2)* Ppnv12 + NV&gt;2*Ppnv&gt;2 +
(Te-Nv1-2)Ppte]*$C + 0.14Vc*Pp*$Cc + 0.2T*Pp*$Ct +(Vq1-2-Vq&gt;2)*Pp*$Cv
Una aclaración adicional: al aplicar esta metodología sobre las hojas de cálculo, debió agregarse la
instrucción de que se valorizaran las diferencias entre categorías (por ejemplo Ta - Vq 1-2) solamen122

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

te en los casos en que la diferencia resultara positiva. En este ejemplo, se valorizarán las terneras,
sólo cuando la cantidad de terneras del departamento supera a las que es necesario reservar como
vaquillonas para ese mismo departamento. El resto no se venderá y, por lo tanto, no formará parte del
valor bruto de producción anual. Esta instrucción fue realizada para los tres tipos de productores en
los que está dividida la base de datos (PP1, PP2 y PP3), para el total de pequeños productores (Total
PP = PP1 + PP2 +PP3) y para el total de productores de cada departamento (Total EAP = total PP +
total No PP). Para las existencias que fueron valorizadas directamente sobre las variables censales y
que no requirieron la resta entre categorías diferentes, como, por ejemplo, el total de vacas o el total
de toros de la fórmula (1), este cálculo no representó mayores dificultades. Esto es así por que el total
de vacas del total PP es igual a la suma de las existencias de vacas en manos de los tipos de PP1,
PP2 y PP3. Es decir Total Vacas PP = Vacas PP1+ Vacas PP2+ Vacas PP3. En cambio, para los cálculos que implicaron restas entre categorías (como por ejemplo terneras menos vaquillonas de 1-2
años de la fórmula 1), esta ecuación no siempre resultó cierta, ya que el resultado de la resta pudo
resultar negativo a nivel de algún tipo de PP y positivo a nivel del conjunto de los pequeños productores (PP1+PP2+PP3). Por esta razón, para los casos en que el cálculo se basó en la resta entre diferentes categorías, la valorización de las mismas para el conjunto de los PP se realizó como la suma
de los resultados de las restas para los tres tipos de PP.

2. OVINOS
La producción derivada de las majadas de ovinos también depende de la orientación productiva de
las mismas (variable censal). Por lo tanto, para el cálculo del valor bruto de la producción se consideró la producción de leche, la de carne y la producción de lana (todas variables construidas) de acuerdo a la orientación productiva de las majadas, establecida en la pregunta censal VI.3.2 ("Orientación
productiva").
En este caso es menos común encontrar orientaciones exclusivas, y más común la combinación de
varias, especialmente lana y carne. Para la producción de carne, la ausencia de datos de faena y de
precios discriminados por categorías impide un cálculo preciso. La metodología seguida fue estimar
un porcentaje de venta de las existencias ovinas totales que fuera consistente con los datos de faena
total disponibles por provincias. El número de cabezas resultante fue multiplicado por el peso medio
del cordero en pie señalado por los informantes en cada zona, y por un precio uniforme para todo el
país. En consecuencia, el volumen de carne vendido se estimó con la variable censal "total de existencias ovinas" y con dos porcentajes, uno para las dos regiones patagónicas (8 y 11), y otro para el
resto del país.
La variable construida Valor bruto de la producción de carne ovina es entonces:

VPCo = Ex Ov * % F * Ppcor * $Co
En donde:
• VPCo ($) = Valor bruto de la producción de carne ovina en pesos (VCd)
• Ex Ov (cab) = Total existencias ovinas en cabezas (VI.3.1/5201)(VC)
• % F = porcentaje de existencias faenada (PE)
• Ppcor (kg/cab) = Peso promedio de la categoría corderos en kilos por cabeza en pie (PE)
• $Co ($/kg) = precio promedio de carne ovina en pesos por kilo (PE)
Para la producción de lana se consideró a:
• Total de existencias ovinas ( 5210) (VC)
• Total existencias de corderos (5201) (VC)
La variable construida Valor bruto de la producción de lana será:

VPLa = (Ex Ov-Cor)* prodl* p$La

123

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

En donde:
•
•
•
•
•

VPLa ($) = Valor bruto de la producción de lana ovina en pesos (VCd)
Ex Ov (cab) = Total de existencias ovinas de todas las categorías en cabezas (VCd)
Cor (cab) = Total de corderos propios en cabezas (VC)
Prodl (kg/cab) = productividad promedio de lana en kilos por cabeza (PE)
$La ($/kg) = precio promedio de lana ovina en pesos por kilo, de acuerdo a raza y finura (PE)

La producción de leche ovina es difícil de estimar debido a que no se discrimina la cantidad total
de hembras en ordeño. La única opción posible es cuando la orientación productiva corresponde
exclusivamente al tambo ovino. En ese caso se consideraron parámetros externos de producción promedio de leche y días de lactancia, aplicándolos a la cantidad total de ovejas de las EAP con orientación tambo ovino de cada departamento.

3. CAPRINOS
La producción derivada del hato caprino también depende de la orientación productiva del mismo
(variable censal). Por lo tanto, para el cálculo del valor bruto de la producción se consideró la producción de leche, la de carne y la producción de pelo (todas variables construidas) de acuerdo a la orientación productiva del hato (establecida en la pregunta censal VI.4.2 ("Orientación productiva").
En este caso también es posible encontrar orientaciones exclusivas y también la combinación de
pelo y carne.
Para la producción de carne se consideró, luego de ponderar las informaciones recibidas de distintas zonas, que se vende exclusivamente la carne de cabrito, y que se retiene una fracción de las
cabritas para reposición y eventualmente consumo. Los animales de categorías más grandes suelen
destinarse al consumo de las familias. El volumen de carne vendido se estimó con la variable censal
"cabritos y cabritas de menos de 6 meses" a la que se aplicó un porcentaje, que fue del 40% para la
Patagonia (regiones 8 y 11), dado que en esta región predomina el destino para producción de pelo,
y un 60% para el resto de las regiones.
El Valor Bruto de la producción de carne caprina resultó de la siguiente fórmula:

VPCk = Cabr * %Cab f * Ppcabr *$Ck
En donde:
• VPCk ($) = Valor bruto de la producción de carne caprina en pesos(VCd)
• Cabr (cab) = Total de cabritos y cabritas en cabezas (VI.4.5301)(VC)
• % Cab f = porcentaje de cabritos y cabritas faenados (PE)
• Ppcabr (kg/cab) = Peso promedio de la categoría cabritos en kilos por cabeza en pie (PE)
• $Ck ($/kg) = precio promedio de carne de cabrito en pesos por kilo (PE)
La producción de pelo de cabra se valorizó solamente en las regiones patagónicas (8 y 11), considerando la variable:

• Total de existencias propias (5300) (VC)
La variable construida Valor bruto de la producción de pelo es:

VPpe =(Ek)* prodp*$Pe

124

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

En donde:
•
•
•
•

VPpe ($) = Valor bruto de la producción de pelo caprino en pesos (VCd)
Ek (cab) = Total de existencias caprinas de todas las categorías en cabezas (VCd)
Prodp (kg/cab) = productividad promedio de pelo en kilos por cabeza (PE)
$Pe($/kg) = precio promedio de pelo caprino en pesos por kilo, de acuerdo a raza (PE)

La producción de leche caprina es difícil de estimar debido a que no se discrimina la cantidad
total de hembras en ordeño. La única opción posible con el Censo se da cuando la orientación productiva corresponde exclusivamente al tambo de cabras. En ese caso se consideraron parámetros
externos de producción promedio de leche y días de lactancia. El cálculo se realizó para la cantidad
total de cabras de las EAP con orientación tambo caprino de cada departamento.

4. PORCINOS
En este caso, la orientación productiva (VI.5.2) se refiere a la producción de carne, diferenciando
lechones, cachorros y animales gordos (invernada de cachorros) y a la producción de cabañas porcinas. Por lo tanto, para la producción de carne, se consideraron a las siguientes variables y parámetros
•
•
•
•

La totalidad de los lechones hasta dos meses (VI.2.5.1./5401) (VC)
La totalidad de los cachorros castrados y cachorras &lt; 4 meses (VI.2.5.1./5402) (VC)
La totalidad de capones y hembras a terminación (VI.2.5.1./5405) (VC)
La totalidad de cerdas y padrillos (VI.2.5.1./5406 y 5407) cuando la orientación productiva incluye cabaña (VC).

La variable construida, Valor Bruto de la producción de carne porcina, resulta como:

VPCp = [(Lech -Cach )*Pplech +(Cap+HT)*Ppcap]*$Cp
En donde
•
•
•
•
•
•
•

VPCp ($) = Valor bruto de la producción de carne porcina en pesos(VCd)
Lech (cab) = Total de lechones en cabezas (VC)
Cach (cab) = Total de cachorros castrados y cachorras &lt; 4 meses en cabezas (VCd)
Pplech (kg/cab) = Peso promedio de la categoría lechones en kilos por cabeza (PE)
Cap (cab) = Total de capones en cabezas (VC)
HT (cab) = Total de hembras a terminación en cabezas (VC)
Ppcap (kg/cab) = Peso promedio de la categoría capones y hembras a terminación en kilos por
cabeza (PE)
• $Cp ($/kg) = precio promedio de carne porcina en pesos por kilo (PE)

En ocasiones, los datos censales referidos a porcinos no se encuentran discriminados por categoría animal. En cambio, figuran existencias totales de cerdos. En ese caso se ha considerado la producción promedio de carne por animal en producción (cerdas) en todos los casos, para dos rendimientos, bajos y altos. Además, se ha considerado una estimación del 10% de cerdas del total de existencias porcinas de cada departamento, teniendo en cuenta información del INTA Marcos Juárez.

5. CONEJOS
La orientación productiva se refiere en este caso a un total de animales para carne o para pelo. Por
lo tanto, se consideraron las variables censales correspondientes a esas cantidades generales y parámetros externos para estimar la producción comercializable. Es decir:

125

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• Total de conejos para carne (VI.9/5821) (VC)
• Total de conejos para pelo (VI.9./5822) (VC)
El valor de la producción total de la cunicultura, resultó:

VPcu = Coc *CE*Ppco *$Co+ Cop*Prodpc*$Pec
En donde
•
•
•
•
•
•
•
•

VPcu ($) = Valor bruto de la producción de cunicultura en pesos(VCd)
Coc (cab) = Total conejos para carne en cabezas (VC)
CE (%) = Coeficiente de extracción de conejos para carne (PE)
Ppco (kg/cab) = Peso promedio de conejos para carne en kilos por cabeza (PE)
$Co ($/kg) = Precio promedio de carne de conejo en pesos por kilo (PE)
Cop (cab) = Total de conejos para pelo (VC)
Prodpc (kg/cab) = productividad de pelo en kilos por cabeza (PE)
$Pec ($/kg) = Precio promedio de pelo de conejo en pesos por kilo (PE)

Para calcular el valor de la producción de pelo de conejo, se ha considerado que el producto de
venta corresponde a un porcentaje del total de conejos en producción. Entre las existencias de conejo para pelo y la producción media un 30% de pérdidas. Cuando las existencias no están discriminadas de acuerdo al destino de la producción, se ha considerado un valor general de las existencias de
conejo a su valor de carne, para un porcentaje de extracción promedio y un peso promedio por cría.

6. APICULTURA
Se considerará la producción total de miel, de acuerdo a la variable censal:
• Total de colmenas (VI.8.5810) (VC)
El valor bruto de la producción resulta:

VPM = Col *Prodm *$Mi
Donde:
• VPM ($) = Valor bruto de la producción de miel en pesos(VCd)
• Col (unid) = Total colmenas en unidades (VC)
• Prodm (kg/col) = Productividad media de las colmenas en kilos por colmena, de acuerdo a zona
y rendimientos diferenciales (PE)
• $Mi ($/kg.) = Precio promedio de la miel en pesos por kilo (PE)
Dado que el valor de producción obtenido con la metodología resultó sumamente diferente de la
estimación de producción que realiza y publica la SAGPyA en su boletín "Síntesis apícola" -a pesar de
coincidir los rendimientos físicos y los precios estimados- se concluyó que hubo una importante subdeclaración del número de colmenas en 2002. Por este motivo, se realizó una corrección de los valores de producción, multiplicando por un coeficiente que registra dicha diferencia (1,595). Este coeficiente fue aplicado en forma uniforme al valor de producción de todas las provincias y de todos los
tipos de productores.

7. AVICULTURA
Se consideró la producción de carne aviar y huevos, de acuerdo al siguiente detalle.
Variables censales requeridas:

126

�PROINDER-SAGPyA / IICA-Argentina - Los pequeños productores en la República Argentina -2007

• Total de pollos parrilleros de engorde (VI.11.1.2/6015) (VC)
• Total ponedoras (VI.11.1.3/6025 a 6028) (VC)
Variable construida, valor de la producción avícola:

VPA = Poll (cab)*Ppp* $P +Pon*Prodh*$h
En donde:
• VPA ($) = Valor de la producción avícola en pesos (VCd)
• Poll (cab) = Cantidad total de pollos parrilleros de engorde en cabezas (VC)
• Ppp (kg) = Peso promedio de pollos parrilleros en kilo vivo por cabeza(PE)
• $P ($/kg) = Precio promedio de carne aviar en pesos por kilo
• Pon (cab) = Cantidad total de ponedoras en cabezas (VC)
• Prodh (doc/cab año) = Cantidad total de huevos por ponedora en docenas por cabeza-año (PE)
• $h ($/doc) = Precio promedio de huevos en pesos por docena (PE)
Se aplicó un coeficiente de mortandad de pollos parrilleros del 7%.

8. AUQUÉNIDOS
Solamente ha sido valorizada la producción de fibras de auquénidos (llamas, alpacas) la que se
obtiene multiplicando el total de existencias (VC) por la producción de pelo (peso promedio por cabeza, PE) y el precio por kilo (PE).

127

�Impresión: Gráfica Santander S.R.L.
Quilmes 282 - Capital Federal

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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                  <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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                <text>El curculionido podador del algodonero -Chalcodermus bondari marsh- Un enemigo natural del algodonero nuevo para la República Argentina</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura, Buenos Aires (Argentina). Dirección de Agricultura. División Estaciones Experimentales</text>
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                    <text>Ministerio de Economía y Finanzas Públicas
Secretaría de Política Económica

Guía para la aplicación de

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos
Subsecretaría de Agroindustria y Mercados
Dirección Nacional de Agroindustria

�Autor: Lic. Daniela Ortt
Revisión: Ing. Agr. Patricia Parra ( Dirección Nacional de Agroindustria-SAGPyA)
La presente publicacion fue realizada con financiamiento del Programa de
Competitividad del Norte Grande de la Secretaría de Política Económica del
Ministerio de Economía y Finanzas Publicas de la Nación, prestamo BID 2005
OC/AR
Abril 2009
Distribución gratuita

| 2 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Presentación
El objetivo de esta Guía de Aplicación de Buenas Prácticas de Manufacturas para
Té Negro es promover la adopción de normas que permitan al sector Tealero argentino satisfacer las exigencias de calidad del mercado local e internacional.
La presente publicación surge de un trabajo de articulación público–privado entre distintas áreas del gobierno nacional y provincial y miembros del Conglomerado Productivo Tealero de la provincia de Misiones, en pos del desarrollo sustentable del sector.
La redacción e impresión de la Guía fue financiada por el Programa de Competitividad
del Norte Grande de la Secretaría de Política Económica del Ministerio de Economía y
Finanzas Públicas.
La revisión técnica del trabajo fue realizada por la Dirección de Industria Alimentaria
y Agroindustrias, Dirección Nacional de Agroindustria de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería, Pesca y Alimentos del Ministerio de Producción.
La logística de las reuniones efectuadas para la elaboración de la Guía fue realizada
por funcionarios del Ministerio del Agro y Producción de la provincia de Misiones.
Las Cooperativas de Productores Tealeros y especialistas entrevistados aportaron su
conocimiento y experiencia para enriquecer la redacción de la Guía.
Por otra parte la realización de esta guía integra el conjunto de acciones consensuadas entre los miembros del sector y plasmadas en el Plan de Mejora de la Competitividad elaborado con la asistencia del Fondo Tecnológica Argentino (FONTAR) de la
Agencia de Promoción Científico Tecnológica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e
Innovación Productiva.

Presentación | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 3 |

�| 4 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Indice

3

Presentación

9

Introducción

18

Buenas Practicas
de Manufactura en Té Negro

19

Capitulo I
SOBRE LA PLANTA

24

Capitulo II
SOBRE LA HIGIENE DE LOS ESTABLECIMIENTOS

26

Capitulo III
SOBRE EL PERSONAL

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 5 |

�28

Capitulo IV
SOBRE EL EQUIPAMIENTO

30

Capitulo V
SOBRE LOS EQUIPOS DE CADA ETAPA DE LA ELABORACIÓN

32

Capitulo VI
SOBRE LA MATERIA PRIMA

34

Capitulo VII
SOBRE EL CONTROL DE LAS OPERACIONES DE PRODUCCION

35

Capitulo VIII
SOBRE EL CONTROL DE CALIDAD

37

Capitulo IX
SOBRE EL ALMACENAMIENTO

39

Capitulo X
SOBRE EL MANEJO Y CONTROL DE ENVASES

40

Capitulo XI
SOBRE EL PRODUCTO FINAL O ELABORADO

43

Capitulo XII
SOBRE LA DOCUMENTACIÓN Y EL REGISTRO
DE LAS ACTIVIDADES DE ELABORACIÓN

46

Capitulo XIII
AUDITORIAS E INSPECCIÓN

| 6 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�48

Bibliografía Consultada

50

Anexo 1
DENOMINACIONES COMERCIALES DE TÉ

54

Anexo 2
MODELO DE PROCEDIMIENTOS OPERATIVOS ESTANDARIZADOS
DE SANITIZACIÓN (POES)- SECTOR TIPIFICADO

55

Anexo 3
MODELO DE PROCEDIMIENTO: SECADO

56

Anexo 4
MODELO DE PROCEDIMIENTO: MARCHITADO

57

Anexo 5
MODELOS DE PLANILLAS DE REGISTRO

68

Anexo 6
MODELO REDUCIDO DE LISTA DE CHEQUEO DE BUENAS
PRACTICAS DE MANUFACTURAS PARA ESTABLECIMIENTOS
ELABORADORES DE TE NEGRO

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 7 |

�| 8 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Introducción
El Té es una planta procedente de Oriente, denominada botánicamente Camellia sinensis. La especie se originó
en los bosques montañosos de las fronteras entre China, India y Birmania. China fue la cuna del Té, pero su cultivo
no tardó en extenderse a otros países gracias al desarrollo del comercio y a las condiciones agroecológicas adecuadas para su crecimiento.
En Argentina, las plantaciones de Té fueron introducidas alrededor del año 1925 con semillas provenientes de
Georgia (Rusia), estas plantas tienen características distintas a las chinas o indias y un menor rendimiento.
En la actualidad la producción nacional ocupa el noveno lugar entre los países productores y representa alrededor del 1,9% a escala mundial y el 4% de exportación mundial. La superficie implantada a la fecha ronda las
40.000 has, consiguiendo una producción de 79.000 ton de té seco. La región tealera está comprendida únicamente por las Provincias de Corrientes y Misiones, aportando esta última alrededor del 90% del total país.
El destino de la producción es fundamentalmente la exportación, alrededor del 95% del total se comercializa en
mercados externos. De acuerdo a datos del Grupo Intergubernamental sobre el Té - FAO, el consumo global de té
presenta tendencia positiva, puesto que registró un incremento del 13% entre 2001 y 2005. Durante este último
año el consumo mundial ascendió a 3,36 millones de toneladas.
Las magnitudes de la demanda nacional distan mucho de los valores que se registran en los mayores consumidores mundiales. En nuestro país, el consumo estimado del 2008 fue 4.560 kg de té, con un incremento del 1,5%
respecto del año anterior1. Se comercializa tanto en hebras como en saquitos de Té negro, Té verde, Té orgánico,
Té aromatizado, etc.
A modo de breve caracterización del sector tealero nacional se puede decir que ha sido acompañado en el
desarrollo productivo, desde mediados de los años 50. Según consta en el último relevamiento realizado por el
Ministerio del Agro y la Producción de la Provincia de Misiones, hay distribuidos en la región alrededor de 80 secaderos. Sin embargo la ausencia de desarrollo tecnológico, controles de proceso y adquisición de materia prima de
baja calidad, han sido algunas de las principales causas de la pérdida de mercados y los bajos precios del producto,
que afectan a este importante sector de la economía regional. Por tal motivo se ha visto necesario avanzar en la
incorporación de mejoras y normativas.
Las Buenas prácticas de Manufactura (BPM) son los procedimientos necesarios para lograr alimentos, seguros
y saludables y como tales constituyen una herramienta básica para la obtención de productos aptos para el
consumo humano, que se centralizan en la higiene y forma de manipulación. Además, son obligatorias para la
actividad, ya que el Código Alimentario Argentino2 (C.A.A.) incluye en el Capítulo Nº II la obligación de aplicar las
BUENAS PRACTICAS DE MANUFACTURA DE ALIMENTOS (BPM). Asimismo la Resolución 80/96 del Reglamento
del Mercosur indica la aplicación de las BPM para establecimientos elaboradores de alimentos que comercializan
sus productos en dicho mercado. Finalmente, las BPM son indispensables para la aplicación del Sistema HACCP
(Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), de un programa de Gestión de Calidad Total (TQM) o de un
Sistema de Calidad como ISO 9000, certificaciones cada vez más requeridas por los importadores, en particular de
los países desarrollados, razón por la cual aquellos que estén interesados en participar del mercado Global deben
contar con las BPM.

Programa Calidad de los Alimentos Argentinos - Dirección de Promoción de la Calidad Alimentaria – SAGPyAE-mail: calidad@sagyp.mecon.gov.ar - WebSite: www.sagpya.mecon.gov.ar
2
http://www.alimentosargentinos.gov.ar/programa_calidad/Marco_Regulatorio/CAA.asp
1

Introducción | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 9 |

�| 10 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | Introducción

�2. El Té como producto y Tipos de Té
Aunque existen varios tipos de Té3, que normalmente el consumidor bebe en la vida diaria, éstos son elaborados
única y exclusivamente con los mismos brotes, hojas tiernas y maduras de la planta de Té. Los distintos sabores
de Té dependen de las variedades botánicas sinensis, assámica o sus híbridos, formas de cultivo, época y tipo de
cosecha y de la transformación de la materia prima.
De esta manera se da origen a los diferentes tipos de Té: fermentados o negros; no fermentados o verdes y
semifermentados, conocidos como ‘Oolong’. A ellos hay que sumar las múltiples variedades existentes dentro de
cada categoría, que suman más de 3000 en todo el mundo y son el resultado de los diferentes métodos de elaboración.

2.1

Variedades Botánicas de Té

Una descripción de las principales variedades de Té es importante, ya que luego ellas nos darán las características de los distintos tipos (Fernández et al, 2006).
2.1.1 Variedad China: Esta variedad se caracteriza por poseer planta pequeña de raíces geminíferas, muy buen
aroma, bajo rendimiento compensado por su alto precio. Generalmente, es utilizado en la elaboración de
Té verde. (Agromisiones, 2008).
2.1.2 Variedad Assámica: La hoja es grande, clara y tierna. El rendimiento es más del doble (2000 kg. de té
seco/ha/año); produce té fuerte en color, pero con poco aroma.
2.1.3 Variedad Indochina: Es una variedad intermedia entre la China y la Assámica.
2.1.4 Variedades híbridas: Se obtienen por combinación de variedades distintas y por consiguiente, participan
de las características de las variedades que las componen.
Es importante señalar que existen diversos cultivares desarrollados por el Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA), que sobresalen por su mayor rendimiento y por la uniformidad de las características del
producto final. Los mismos, están siendo preferidos por los productores a la hora de reemplazar plantaciones
antiguas o realizar nuevos cultivos.

2.2. Tipos de Té
A continuación se detallan los principales:
2.2.1 Té negro o fermentado: elaborado mediante el secado de la materia prima marchitada, enrulada y completamente fermentada. Su licor es de color naranja rojizo.
2.2.2 Té verde: la materia prima sin marchitar se trata con vapor (escaldado), luego recibe enrulados y secados
sucesivos, hasta su secado final. La interrupción del proceso enzimático se realiza mediante vapor o agua
caliente a través de una estabilización total de la materia prima, lo que permite que el producto final
en su presentación asuma un color verde en sus diversas tonalidades y, en algunos casos, un tono más
próximo al verde grisáceo.
3

Ver Anexo 1 “Tipos Internacionales de Té y Denominación Comercial de Té.

Introducción | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 11 |

�2.2.3 Té rojo o semifermentado: se encuentra entre el té verde (no fermentado) y el té negro (fermentado).
Presenta un proceso de fermentación incompleta. Luego del fermentado de hojas y yemas se aplica un
tratamiento térmico para inactivar las enzimas y detener la fermentación en el momento adecuado y
además quitarle humedad para evitar la descomposición de las hojas.
2.2.4 Té blanco, es un té selecto que se obtiene a partir de la recolección, marchitado y desecado de las yemas
nuevas de las plantas.

Usos: el té puede ser consumido como: infusión fría o caliente, como ingrediente de bebidas gaseosas o licores,
como insumo primario en líneas de productos de cosmética / limpieza / aseo personal, como base de
productos alimenticios (golosinas, repostería), entre otros.

2.3

Proceso de Elaboración del Té Negro.

El Té Negro se obtiene a partir de los brotes cosechados, con una relación aproximada de 4,2 a 4,5 kg de materia
prima por kg de producto final.
Existe una primera transformación que incluye el marchitado, enrulado, la fermentación y secado de la materia
prima (yemas, hojas jóvenes, pecíolos y tallos tiernos de Té). La segunda trasformación comprende el despalado,
desfibrado, tipificación y envasado en diversas formas.
En el siguiente gráfico se puede apreciar un esquema del proceso de elaboración del Té, en el cual se pueden
observar las etapas nombradas.
Los pasos de industrialización que sigue la materia prima en sus dos etapas de trasformación hasta la obtención
de Te Negro se describen a continuación:

Marchitado: esta primera operación tiene por finalidad reducir el contenido de agua del brote, con el
objetivo de prepararlo adecuadamente para los siguientes pasos. El marchitado debe producir un nuevo
equilibrio entre la materia seca y el contenido de agua. Se considera apropiado para un brote recolectado
mecánicamente, un nivel de marchitado entre el 65 al 70%, que se logra cuando 100 kg de brote verde se
reducen a 65 o 70 kg de brote marchito.
Enrulado: este proceso mecánico tiene como finalidad romper las células del brote, para que queden en
libertad ciertos componentes químicos. Los mismos, al tomar contacto entre sí y con el oxígeno del aire,
dan inicio a la “fermentación” u oxidación enzimática de las catequinas, etapa en que se desarrollan las
cualidades físicoquímicas propias del Té.

Fermentado: La etapa conocida como “fermentado” es una reacción de pardeamiento enzimático producida por unas enzimas presentes en el vegetal denominadas polifenoloxidasas. En esta etapa se completa
el proceso iniciado en el enrulado, pues las enzimas, en un ambiente húmedo, producen la oxidación y condensación de los polifenoles incoloros, que en una primera etapa forman compuestos coloreados amarillos,
denominados teaflavinas, para concluir en tearrubiginas de colores marrones y rojos.

Secado: Esta etapa del proceso, tiene como finalidad detener el fermentado y reducir el contenido de
humedad del Té, desde un 65% aproximadamente, hasta alrededor de un 3% en el producto final.

| 12 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | Introducción

�Esquema de las etapas del proceso de fabricación del Té Negro

• Marchitado

• Recepción

• Enrulado
y Picado

• Fermentado
(Oxidación)

• Clasificado
• Despalillado
• Desfibrado

• Secado

• Mezcla
(Blend)

• Tipificado
• Envasado

Introducción | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 13 |

�Despalado y desfibrado: El proceso de elaboración propiamente dicho, finaliza con la salida del Té
del horno de secado (Fernández et al, 2006). No obstante, aún debe ser sometido a otros procesos, hasta
que pueda ser considerado un producto apto para ser comercializado. En esta etapa se separan los palos y
fibras de las hojas.

Tipificado: Esta operación tiene como finalidad separar el Té elaborado en fracciones de distinto tamaño
de partícula. La tarea se lleva a cabo en las máquinas clasificadoras, las que consisten en un juego de zarandas animadas por un movimiento circular o de vaivén y cuyas mallas se diferencian entre sí por el diámetro
de las perforaciones.
Las fracciones de distintos tamaños reciben el nombre de grados o tipos (Fernández et al, 2006). Los grados
primarios están elaborados con yemas, parte tierna del pecíolo de la hoja y tallos de los brotes de Té y son
directamente extraídos del proceso de elaboración. No obstante, siempre queda una fracción muy gruesa
que no alcanza a atravesar las aberturas de la malla. Esta porción se somete a un proceso de quebrado y
tipificación posterior, reciben el nombre de grados secundarios y son de calidad inferior.
Los palos y fibras se muelen y tipifican en forma separada, obteniéndose al final de este proceso los tipos de Té
llamados BT
Una vez tipificados se pueden realizar distintas mezclas, llamadas Blend, para su comercialización.
Los procesos de elaboración de los diferentes tipos de té, tienen algunos elementos comunes, si bien se diferencian en varios aspectos del proceso o en la selección del producto.

3. Normativa Considerada
• Tratado del MERCOSUR. Resolución 80/96. Reglamento Técnico para el cumplimiento de Buenas Prácticas
de Fabricación.
• Código Alimentario Argentino. Cap. I: Disposiciones Generales.
• Código Alimentario Argentino. Cap. II: Condiciones generales de las Fábricas y Comercios de Alimentos.
• Código Alimentario Argentino. Cap. III: De los Productos Alimenticios.
• Código Alimentario Argentino. Cap. IV: Utensilios, Recipientes, Envases, Envolturas, Aparatos y Accesorios.
• Código Alimentario Argentino. Cap. V: Normas para la Rotulación y Publicidad de los Alimentos
• Código Alimentario Argentino. Cap. XV: Productos Estimulantes o Fruitivos.
• Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 (I) – Anexo I a VII.
• IRAM 20650-1 Té negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones Generales.
• IRAM 20650-2 Té negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones para la Producción Primaria.
• IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones sobre la Elaboración.
• Norma IRAM-ISO 3720. Té negro. Definición y requisitos básicos.
• Norma IRAM 20620. Te Negro. Vocabulario.
• Norma IRAM 20601. Te Negro. Muestreo
• Resolución N° 233/98 de SENASA. Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES).

4. Definiciones
• Brote verde. Brotes, yemas dormidas, hojas juveniles y tallos tiernos de té.

| 14 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | Introducción

�• Clasificación. Operación de separación del té no clasificado o en rama en fracciones de distinto tamaño
de partícula.
• Conservadoras. Área de permanencia del brote verde recepcionado, fija o móvil, ventilada, a temperatura
ambiente, previa a la entrada del brote verde al marchitado físico.
• Contaminación: La introducción o presencia de un contaminante en los alimentos o en el medio ambiente
alimentario.
• Contaminante: Cualquier agente biológico o químico, materia extraña u otras sustancias no añadidas
intencionalmente a los alimentos y que puedan comprometer su inocuidad o aptitud.
• Despalado y desfibrado. Operaciones simultáneas de extracción de palos y fibras del té no clasificado a la
salida del secadero, por medio de zarandas mecánicas y/o despaladoras electrostáticas.
• Desinfección: Reducción del número de microorganismos presentes por medio de agentes químicos y/o
medios físicos, a un nivel que no comprometa la inocuidad o la aptitud del alimento.
• Enrulado. Operación de ruptura de las células del brote verde marchito, con el fin de poner en contacto
componentes químicos localizados en diferentes sitios de la célula.
• Envase. Caja, bolsa, bolsón, destinado a contener té negro o té en rama con la finalidad de protegerlos
hasta el momento de su uso o consumo, de agentes externos que provoquen su alteración, contaminación o adulteración.
• Etapa de Molienda. Nombre con el que se designa a la etapa de elaboración que sigue luego del marchitado y antes del fermentado, consta de las fases de enrulado y picado.
• Fermentado. Proceso de oxidación enzimática que se inicia con el enrulado.
• Limpieza: Eliminación de tierra, residuos de alimentos, suciedad, grasa u otras materias objetables.
• Marchitado. Primera operación del proceso de elaboración, conformado por dos acciones simultáneas,
una física y otra química: el marchitado físico, que implica la disminución del contenido de agua del
brote verde, y el marchitado químico que implica el aumento del contenido de materia seca, el aumento
de los azúcares reductores y aminoácidos libres.
• Picado. Operación de corte y rasgado de la hoja verde que procede luego del enrulado y que acelera los
procesos de oxidación enzimática del té.
• Ponchada: Paño de forma cuadrada, de polipropileno tejido que sirve para contender los brotes verdes
cosechados y que luego es cerrado uniendo sus cuatro puntas atadas al centro, formando así un bulto
que en promedio contiene 40 kg de brote de té verde.
• Raído: Ponchada conteniendo la masa de brote verde de té que es atada por sus cuatro puntas formando
un bulto redondeado.
• Recipiente alimentario. Receptáculo, cualquiera sea su forma o capacidad, destinado a contener por
lapsos variables materias primas, productos intermedios o Té negro en la industria y establecimientos de
la alimentación.

Introducción | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 15 |

�• Secado. Tratamiento térmico que tiene como objetivo detener el proceso de oxidación enzimática iniciado
en el enrulado, y reducir el contenido de humedad hasta alrededor del 3 % en el producto final.
• Silo. Estructura de forma variable y de material no contaminante, que puede contener el té negro previo
a su envasado.
• Té negro. Té derivado única y exclusivamente de las hojas, los brotes y los tallos tiernos de variedades
de las especies Camellia sinensis (Linnaeus) O.Kuntze, conocidos por su aptitud para preparar té para
su consumo como bebida, y elaborado mediante procesos aceptables, especialmente fermentación y
secado.
• Té negro en rama. Té seco a la salida del horno, sin ningún proceso de despalado, desfibrado o clasificado.
• Tipificado. Tratamiento al que se somete al té, para clasificarlo en distintas fracciones según tamaño de
partícula. Consta de distintas fases: despalado, desfibrada, molienda y zarandeado.
• Utensilios. Elementos de uso manual utilizado durante el proceso de recepción del brote verde, elaboración, tipificado y envasado de té negro.

5. Elaboración y Calidad:

Buenas Prácticas de Manufactura

Según la resolución 80/96 del MERCOSUR, en la que se establecen los requisitos generales de higiene y de elaboración para alimentos elaborados/industrializados para el consumo humano, los establecimientos que elaboren/
industrialicen, fraccionen o transporten alimentos deberán cumplir con la aplicación de un Sistema de Buenas
Prácticas de Manufactura (BPM).
Las BPM son un Conjunto de prácticas adecuadas, que se constituyen en herramientas básicas y fundamentales
para la obtención de productos seguros e inocuos para el consumo humano. Su aplicación tiene como primer fin
incrementar el nivel y la calidad del producto elaborado.
En este sentido es imprescindible la capacitación y la formación del personal en la aplicación de procedimientos
y controles que se centralizan en la higiene y forma de manipulación de las materias primas a través de todo el
proceso de elaboración del producto y de éste en sus etapas de fraccionamiento, almacenamiento, transporte y
comercialización.
La implementación de un sistema de BPM comienza con el diagnóstico físico e institucional a fin de determinar
debilidades y fortalezas del establecimiento, tanto a nivel de procedimientos como a nivel de alcances de la responsabilidad de cada eslabón en el proceso productivo, determinando los puntos críticos en ambos casos.
De este modo se definirán los cambios a introducir en el sistema de producción.
Además, es importante considerar que:
El aseguramiento de una producción de alimentos inocuos para el consumo humano posibilita el acceso a nuevos
mercados y logra un buen posicionamiento a la hora de realizar operaciones comerciales en el mercado local e
internacional.
Algunos de los Objetivos de la aplicación de un Programa de Buenas Prácticas de Manufactura son los siguientes:

| 16 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | Introducción

�• Obtener un producto inocuo, seguro y sano, de calidad comprobable por la implementación de procedimientos preestablecidos y documentados.
• Tender hacia una calidad cada vez mayor, como paso hacia la calidad total.
• Satisfacer las exigencias del mercado local e internacional en lo referente a la calidad higiénico-sanitaria
y organoléptica del producto.
• Orientar en el logro de una calidad constante en el producto, a través de un sistema de organización
adecuado.
• Definir pautas esenciales para el desarrollo de los mejores procesos para la elaboración del producto.

Introducción | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 17 |

�Guía de Aplicación de BPM

| 18 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Capítulo I
I. Sobre la Planta de Elaboración4
I.1 Emplazamiento
La planta deberá estar emplazada en un área dónde pueda asegurarse la inocuidad y la aptitud del producto en
cuanto a sus características organolépticas.
La planta especialmente deberá estar alejada de:
• Zonas inundables o expuestas a olores objetables, humos y polvos.
• Áreas cercanas a plantas industriales que muestren gran contaminación ambiental.
• Zonas propensas a infestaciones, transmisión de infecciones, etc.
• Áreas donde se acumulen residuos, aguas residuales, etc.

I.2 El Edificio
Los edificios e instalaciones deben ser de construcción sólida y sanitariamente adecuada, esto implica que las
estructuras estén construidas con forma y materiales tales que no transmitan contaminantes al té, y eviten la
acumulación de suciedad y microorganismos. A la vez deben facilitar la limpieza y desinfección así como las inspecciones, y minimizar los tiempos que se requieren para ello.
Deben diseñarse con espacio suficiente para realizar correctamente todas las operaciones y permitir la circulación interna del personal y de los materiales. Este espacio debe calcularse previendo flexibilidad en el funcionamiento o ubicación de los diferentes equipos en caso que se requieran cambios en los sistemas de procesado o la
incorporación de nuevas tecnologías.
La disposición de la planta, incluyendo los recorridos del personal y la disposición de líneas de elaboración deben
estar documentados.

I.3 Pisos
Deben ser de material impermeable, no absorbente, lavable, no tóxico, resistente al tránsito y de fácil limpieza.
No debe poseer grietas ni irregularidades.

I.4 Paredes
Deben poseer ventilación adecuada para evitar acumulación de humedad.
Las paredes deben ser lisas, sin grietas, con ángulos estancos y cóncavos para facilitar la limpieza. Se recomienda evitar el uso de madera como parte de la construcción en la zona de producción.

Capítulo fundamentado en: Código Alimentario Argentino. Cap. II: Condiciones generales de las Fábricas y Comercios
de Alimentos. - IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones sobre la Elaboración Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 (I) – Anexo I.

4

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 19 |

�I.5 Ventanas
Deben estar construidas de manera tal de minimizar la acumulación de suciedad y permitir una fácil limpieza,
contando con malla de protección contra insectos en el caso de que no sean fijas.

I.6 Puertas
Las puertas deben estar construidas en materiales no absorbentes, lisos y de fácil limpieza.

I.7 Techos
Deben estar construidos y/o acabados de manera que sean fáciles de limpiar, eviten la acumulación de suciedad
y reduzcan al mínimo la condensación. En los casos necesarios deberán disponer de aberturas o dispositivos que
permitan la evacuación del aire caliente y el vapor. Dichos dispositivos o aberturas deben contar con una malla de
protección contra el ingreso de animales.

I.8 Iluminación e Instalaciones Eléctricas
Se debe asegurar la buena iluminación de la planta a través de iluminación con luz natural o artificial adecuada
para realizar en forma óptima las tareas.
La intensidad debe responder a la Normativa vigente y no deben dar lugar a colores falseados.
Los artefactos de iluminación deben ser preferentemente de material inastillable o, en su defecto, contar con
protección contra roturas de lámparas, a fin de evitar la caída de fragmentos de vidrio sobre el té.
Todo el establecimiento estará iluminado ya sea con luz natural o artificial, de forma tal que posibilite la realización de las tareas y no comprometa la higiene de los alimentos. Se sugiere consultar la Ley de Higiene y Seguridad
en el Trabajo y el Anexo I de su Decreto Reglamentario (ver normativa).
Las lámparas y todos los accesorios de luz artificial ubicados en las áreas de recibo de materia prima, almacenamiento, preparación, y manejo de los alimentos, deben estar protegidas contra roturas. La iluminación no debe
alterar los colores.
Las instalaciones eléctricas en caso de ser exteriores deben estar recubiertas por tubos o caños aislantes, no
permitiéndose cables colgantes sobre las zonas de procesamiento de alimentos.
Cuando se usen bandejas para soportar cables, éstas deben tener su tapa protectora a fin de permitir su fácil
limpieza.
Los tableros, controles, paneles o centros de distribución deben encontrarse cerrados, con sus protecciones
colocadas y con la identificación de llave correspondiente.

I.9 Ventilación
Se deben proveer medios adecuados para la ventilación natural o mecánica, para evitar el calor excesivo y la
condensación de humedad.
Pueden utilizarse extractores o aberturas con malla de protección contra plagas.

| 20 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�I. 10 Sector Mantenimiento y Equipo sin uso.
Debe existir un área separada a las áreas de producción o un armario destinado exclusivamente para almacenar
herramientas o repuestos del equipo y un área destinada a almacenar el equipo que no interviene en los procesos
de manufactura.

I.11 Vías de Tránsito internas y Playa de descarga y estacionamiento
Para evitar la contaminación con polvo, tanto vías de circulación internas, como playas de descarga y estacionamiento deben tener una superficie dura y lisa, ya sea compactada, empedrada o pavimentada, que posibilite una
fácil limpieza. También debe contar con desagües adecuados.
Estos espacios deben mantenerse ordenados y limpios para que no se constituyan en una fuente de contaminación.
La planta deberá contar, además, con un cerco perimetral a fin de evitar el acceso de cualquier tipo de animal
o de personas no autorizadas que puedan poner en riesgo su seguridad por circular dentro de las instalaciones de
la planta.

I.12 Suministro de Agua
Se debe asegurar un buen abastecimiento de agua, a presión adecuada, para realizar eficazmente las tareas de
limpieza y desinfección.
El agua a proveer deberá ser:
Potable, para bebida e higiene del personal, lavado de los equipos que se encuentren en contacto con el alimento. Se deberá realizar un análisis que pruebe su potabilidad al comienzo de cada zafra.
Deberá contar con sistemas de conducción bien diferenciados (señalización con colores), los que deben higienizar periódicamente junto con fuentes y depósitos.

I.13 Drenaje y Disposición de Residuos.
Deben estar diseñados y construidos de manera de evitar el riesgo de contaminar el té o el suministro de agua
potable. Los drenajes deben ser de tamaño adecuado y no deben permitir el retorno ni estancamiento de líquidos.
Deben estar cubiertos y contar con cámaras de inspección estancas que impidan el ingreso de insectos y otros
animales.
Además, el establecimiento debe disponer de un sistema eficaz de evacuación de efluentes y aguas residuales,
el cual se conservará, en todo momento en buen estado de funcionamiento.

I.14 Sanitarios
Las instalaciones destinadas al personal del establecimiento deben estar completamente separadas de las líneas
de elaboración del Té, sin acceso directo ni comunicación alguna con ellas.
Los vestuarios, sanitarios y cuartos de aseo estarán bien iluminados, ventilados y ordenados; equipados con
artefactos y elementos higiénicos y no contaminantes. Deben contar con buena provisión de agua potable, duchas
con agua fría y caliente y asegurar la eliminación higiénica de las aguas residuales.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 21 |

�El número de sanitarios, vestuarios y elementos de higiene debe ser adecuada a la cantidad de operarios que
trabajan en la planta.
Los lavabos, deben situarse de forma tal que el personal deba pasar por ellos después de usar el baño, antes de
volver a la zona de elaboración.
Deben contar en forma permanente con jabón, elementos desechables para el secado de manos y dispositivos
para eliminar los elementos desechables en forma segura e higiénica.
Es conveniente colocar avisos en los que se indique la importancia de mantener la higiene, y la obligatoriedad
del lavado de las manos luego de usar el baño, los cuales deben ser renovados periódicamente.

I.15 Alojamientos, Cocinas, Vestuarios
El personal empleado en la planta debe contar con espacio para alojamiento de sus enseres personales, vestuario y comedor.
Estos deben encontrarse separados del sector de elaboración, y deben estar bien ventilados e iluminados. Ordenados, limpios y desinfectados.
Bajo ningún concepto de debe comer, beber o fumar en las áreas de manufactura del producto.

I.16 Manejo Integral de Plagas (MIP)
El edificio deberá mantenerse en buenas condiciones, realizando las reparaciones necesarias para impedir el
acceso de plagas y eliminar posibles lugares de anidamiento.
En todo momento el edificio deberá mantenerse protegido del acceso de posibles plagas, manteniendo puertas,
ventanas, ductos de ventilación y demás aberturas con malla de protección contra insectos o cerradas.
Se deberá aplicar un programa de Manejo Integral de Plagas (MIP) con sus correspondientes procedimientos,
instructivos y registros, los cuales deben encontrarse documentados.

I.17 Gestión de Residuos y Cuidado del Medio Ambiente
El establecimiento debe disponer de un sistema de Gestión de residuos sólidos. Para ello dispondrá la ubicación
de contenedores de material no contaminante, que se encuentren limpios, desinfectados y tapados para sobras y
desechos de elaboración en distintos lugares de la Planta, no cercanos a las zonas de producción.
Los sectores destinados a la disposición de residuos deben estar construidos y ubicados de tal manera que no
produzcan contaminaciones al té y demás insumos utilizados en la planta.
Se debe contar con un procedimiento escrito y documentado de disposición de residuos que debe ser conocido
y aplicado por todo el personal del establecimiento.
Los residuos no tóxicos se dispondrán en contenedores diferenciados, tapados, que contengan bolsa para residuos, siempre alejados de la zona de elaboración.
Los residuos peligrosos como desechos de lubricantes, hidrocarburos y otros se dispondrán en recipientes cerrados para ser luego trasladados al lugar de acopio municipal de este tipo de deshechos.

| 22 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�De acuerdo al sistema de recolección o gestión, pueden utilizarse contenedores de mayor capacidad, ubicados
en el exterior de la planta, que se mantengan limpios y tapados, donde pueda disponerse los residuos hasta el
momento de recolección o disposición final.
El Procedimiento de gestión de residuos, como así también los demás procedimientos aplicados, y sustancias
utilizadas deben ser acordes a un manejo sustentable del ambiente, reduciéndose a lo mínimo posible la generación de residuos y la alteración del mismo.

II.18 Lucha contra Incendios
Si bien hay que tomar las precauciones necesarias para evitar la ocurrencia de incendios durante todas las
etapas de industrialización del producto, es en la etapa de secado donde se corren los mayores riesgos de ocurrencia de incendios. En ella se opera con altas temperaturas y se obtiene un producto de baja humedad y muy
inflamable.
Por ello, debe contarse con un sistema de prevención de incendios y de lucha contra el fuego. Deberá capacitarse y entrenarse al personal sobre la aplicación de medidas de prevención y sobre procedimientos de extinción
rápida de pequeños focos de incendio, como así también se deberá ensayar un plan de evacuación de la planta.
Los elementos de lucha contra incendios deben disponerse a lo largo de toda la planta y debe realizarse el
control periódico de recargas y reparación de equipos contra incendios, llevando registro de inspecciones y las
tarjetas individuales por equipos que permitan verificar el correcto mantenimiento y condiciones de los mismos.
Para ampliar consultar Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 (I) – Anexo I.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 23 |

�Capítulo II
II. Sobre la Higiene de los Establecimientos5
II.1 Higiene de la Planta Elaboradora
Los locales y las instalaciones deben desinfectarse, desinsectarse y desratizarse periódicamente con procedimientos normalizados, seguros y documentados (POES, MIPE), controlando y registrando la naturaleza, la fecha de
realización de los operativos, el tipo de producto usado y los responsables de la aplicación.
Antes de comenzar con sus tareas diarias, cada responsable de sector de producción debe verificar la higiene
del mismo, tomando los recaudos necesarios si observa falta de limpieza. Al finalizar su jornada de trabajo debe
dejar el sector limpio y ordenado.
Frente a situaciones inesperadas como accidentes, derrames de lubricantes, roturas, desperfectos, se notificará
al Encargado de la Planta de lo sucedido y se tomarán las medidas de contención y limpieza para el caso.
Los desperdicios de producción se dispondrán en contenedores adecuados, tapados, ubicados fuera de la zona
de elaboración. Deben implementarse procedimientos seguros, que se encuentren documentados, sobre gestión
de residuos y llevarse los registros de control para el caso.
Sumideros y desagües deben mantenerse cubiertos y limpios.
Cuando el orden y la limpieza son adecuados, las plagas no encuentran alimento ni asilo en el interior de los
establecimientos, de este modo se evita su permanecía y reproducción.

II.2 Higiene de Equipos y Utensilios
Todos los equipos deberán ser periódicamente revisados y limpiados de acuerdo a procedimientos documentados de mantenimiento de maquinarias, llevando registros de la tarea realizada.
Las herramientas, repuestos y otros elementos usados por el personal deben almacenarse en un recinto específico y separado del resto de las instalaciones, destinado como área de mantenimiento.

II.3 Productos y elementos para Higiene
Se deben utilizar productos de limpieza y desinfección aprobados por los organismos competentes para ser
utilizados en la industria alimentaria. Dichos productos deben estar identificados y guardados en lugar adecuado,
fuera de las áreas de manipulación del Té.
Los agentes de limpieza y desinfección deben ser enjuagados perfectamente antes de que el lugar o el equipo
vuelva a utilizarse en la elaboración del Té.
Se debe usar recursos y herramientas tales como aire a presión, cepillos, espátulas, etc. para eliminar, antes de
la limpieza, los residuos o depósitos de gran tamaño de los equipos.

II.4 Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES)6
Los POES, según definición presente en la Resolución 233/98 se SENASA son:
Capítulo fundamentado en: Código Alimentario Argentino. Cap. I: Disposiciones Generales; Cap. II: Condiciones
generales de las Fábricas y Comercios de Alimentos. - IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de manufactura –
Recomendaciones sobre la Elaboración.
6
Ver Anexo 2 “Modelo de Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento del Sector Tipificado”
5

| 24 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�‘aquellos procedimientos operativos estandarizados que describen las tareas de saneamiento. Estos procedimientos deben aplicarse antes, durante y posteriormente a las operaciones de elaboración’, es decir, son procedimientos
sobre como realizar la limpieza de instalaciones, equipos y utensilios que deberán, sin excepción, encontrarse
detallados por escrito en cada establecimiento, en el marco de un plan de limpieza y desinfección para cada área,
línea de elaboración, sanitarios, patios, etc. Dichos procedimientos deben incluir la forma correcta de realizar la
operación, los productos a utilizar (concentraciones, temperaturas, elementos mecánicos, etc.) y el momento en
que debe llevarse a cabo. La limpieza y desinfección tienen que estar seguidas por una cuidadosa inspección de
las áreas higienizadas.
Se deben llevar registros de la higiene diaria y semanal, en los cuales conste la tarea realizada, cuándo, con qué
y la firma de quién la realizó. Se adjuntan modelos de Procedimientos y Registros POES.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 25 |

�Capítulo III
III. Sobre el Personal
III.1 Higiene del Personal
La dirección del establecimiento debe asegurar que todo el personal reciba capacitación, entrenamiento y concientización continuas y adecuadas para las tareas que desempeña en cada etapa de la elaboración. De este modo,
el personal debe conocer y aplicar los procedimientos e instructivos de trabajo.
Como requisitos fundamentales se exigen los siguientes:
• Los operarios deben presentarse higienizados antes de comenzar sus labores.
• Deben lavarse cuidadosamente las manos con jabón al ingresar al área de proceso al iniciar sus tareas
y después de llevar a cabo cualquier actividad no laboral como comer, beber, fumar, sonarse la nariz o
ir al servicio sanitario.
• No deben usar anillos, aretes, relojes, pulseras o cualquier adorno u otro objeto que pueda tener contacto con el producto que se manipule y pueda provocar accidentes.
• Deben evitar comportamientos que puedan contaminarlos, por ejemplo: fumar, escupir, masticar o
comer, estornudar o toser o conversar en el área de proceso.
• El bigote y barba deben estar bien recortados y cubiertos con barbijos.
• El cabello debe estar recogido y cubierto por completo por un cofia.
• Utilizar uniforme y calzado adecuados y limpios, cubrecabezas y cuando proceda o corresponda (operarios de hornos, tipificado) ropa protectora y barbijos.
• Los visitantes de las zonas de procesamiento o manipulación de alimentos, deben seguir las normas de
comportamiento y disposiciones que se establezcan en la planta con el fin de evitar la contaminación
del Té.
• Se debe controlar la higiene y la vestimenta del personal, de acuerdo con procedimientos escritos y
actualizados periódicamente.

III.2 Capacitación
El personal debe recibir capacitación en cuanto a los conceptos generales de las BPM y del rol importante que
ellos tienen en su aplicación.
Se recomienda que el personal cuente con Capacitación en los siguientes temas:
• Higiene y presentación personal.
• Sanidad de las Instalaciones; limpieza de equipos y desinfección de las instalaciones y superficies
de contacto con el producto.
• Manejo de residuos y control de plagas.
• Limpieza y desinfección de utensilios, superficies de trabajo y equipos.
• Manipulación y protección de equipos, maquinarías, materia prima, características del proceso,
material de envasado, material de empacado y producto final.
• Contaminación cruzada. Lucha contra incendios.
• Precauciones para evitar la contaminación microbiológica del producto durante la elaboración y
envasado.

| 26 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�• Acciones a tomar en caso de accidentes y/o emergencias que comprometan la calidad del Producto.
• Prevención de accidentes y emergencias. Procedimientos para la atención de los mismos.
• Calidad esperada del Producto: Medidas a implementar para la optimización del proceso y obtención de un producto de calidad esperada.
• Principios y fundamentos de los Procedimientos aplicados en la elaboración del Té Negro.
• Importancia y necesidad de aplicar Buenas Prácticas de Manufactura.
• Deberes y obligaciones referidas al puesto de trabajo
Deben existir programas escritos de capacitación continua para todo el personal de acuerdo a sus funciones y
atribuciones. Se deben mantener los registros apropiados.

III.3 Control de Salud
El Establecimiento debe llevar un registro periódico del estado de salud de su personal.
Todo el personal debe someterse a exámenes médicos previos a su contratación. La empresa debe mantener
constancia de salud actualizada y documentada.
El personal debe ser concientizado sobre los peligros que representan las enfermedades transmitidas por los
alimentos y debe ser convenientemente advertido de que debe comunicar a la dirección sobre todo malestar,
herida o cualquier otro síntoma que posea y que haga sospechar que se encuentra con un estado de falta de salud
y someterse a examen médico, si así lo indican las razones clínicas o epidemiológicas.
No debe permitirse el acceso a ningún sector de procesamiento a las personas que presenten:
•
•
•
•
•
•
•

alguna enfermedad infecciosa,
heridas infectadas,
infecciones cutáneas,
llagas
diarreas,
estado gripal o
cualquier otra afección similar,

Dichas personas solo podrán retornar a su puesto de trabajo en la planta de elaboración de té negro después de
que haya sido autorizado por el profesional médico pertinente.
El Establecimiento debe contar con un botiquín que posea los elementos necesarios para la aplicación de Primeros Auxilios, acorde a los requisitos de la Normativa de Higiene y Seguridad Laboral.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 27 |

�Capítulo IV
IV. Sobre el Equipamento7
IV.1 Diseño de Equipos.
El diseño o la elección y disposición del equipamiento deberá estar en conformidad con las buenas prácticas
de manufactura para que en las condiciones normales o previsibles de empleo no produzcan migración al Té de
componentes indeseables, tóxicos o contaminantes que puedan representar un riesgo para la salud humana u
ocasionen alteración de las características organolépticas del producto.
Se deberán tener en cuenta los siguientes parámetros:
• Serán fabricados de material no tóxico para el alimento, de fácil limpieza y deberán mantenerse en
buen estado de funcionamiento.
• El material en que estén construidos no deberá ceder partículas de cualquier tipo al té.
• Deberán funcionar en concordancia al uso al que están destinados.
• Todas las partes móviles y fijas que puedan producir accidentes, deben estar adecuadamente protegidas e identificadas.
• Las superficies de trabajo que entren en contacto con el té deben ser sólidas, durables, no contaminantes y de fácil limpieza.
• Deben estar construidos en materiales lisos, no absorbentes e inertes al té y a las soluciones desinfectantes que se utilicen en el lavado de los mismos.
• Se debe mantener una buena limpieza en las máquinas que entran en contacto con la materia prima,
tales como transportadoras, elevadores, alimentadores automáticos, enruladoras, fermentadoras,
hornos, zarandas y elementos de clasificación y envasado.
• Se deben llevar registros del control e identificación de los equipos de acuerdo a sus especificaciones,
así como el nombre y apellido del/de los responsable/s de su funcionamiento y mantenimiento.
Se debe contar con un programa de control de equipos que incluya la calibración, lubricación y mantenimiento
de los mismos. El mismo debe estar documentado.

IV.2 Materiales
Deberán ser aptos para estar en contacto con alimentos y no deberán transmitir sustancias objetables para la
salud. Serán no absorbentes, resistentes a la corrosión, de superficies lisas exentas de hoyos y grietas; no deben
ser de madera y capaces de resistir repetidas operaciones de limpieza y desinfección.

IV.3 Utensilios y Herramientas
Los utensilios de limpieza de equipos y líneas de elaboración que eventualmente tomen contacto con el producto deberán diferenciarse de los elementos que se utilicen para la limpieza general de las instalaciones (pisos,
paredes, techos, etc.).

Capítulo fundamentado en Código Alimentario Argentino. Cap. II: Condiciones generales de las Fábricas y Comercios de Alimentos, Cap. IV: Utensilios, Recipientes, Envases, Envolturas, Aparatos y Accesorios. - IRAM20650-3 Té
negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones sobre la Elaboración. - Ley de Higiene y Seguridad en el
Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 (I) – Anexo I.

7

| 28 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Los mismos deberán mantenerse en condiciones apropiadas según el uso al que estén destinados y deberán ser
guardados en forma ordenada y en un lugar limpio cuando no sean utilizados.

IV.4 Mantenimiento y Calibración de Equipos
Se debe indicar al personal que informe al encargado del secadero sobre cualquier desperfecto que ocurriese
en la planta.
El mantenimiento y reparación de equipos debe realizarse de acuerdo a un procedimiento escrito y documentado, siguiendo el Instructivo de Mantenimiento de Maquinarias.
El mantenimiento edilicio, y puesta a punto de equipos deberá realizarse siempre antes del inicio de cada zafra
tealera y también cuando sea necesario, llevando para ello registros documentados de la operación.
En caso de necesidad de realizar reparaciones por la ocurrencia de eventualidades, se realizarán trabajos de
reparación fuera del horario laboral o bien con el cuidado de proteger y aislar los materiales en proceso.
Las áreas en que se realicen trabajos de reparación serán aisladas adecuadamente y se tomarán las precauciones pertinentes para evitar contaminación por los materiales de reparación que se usen, humos, vapores, polvo y
escombros resultantes.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 29 |

�Capítulo V
V. Sobre los Euipos de Cada Etapa de la Elaboración8
V.1 Marchitado
Para la etapa de Marchitado deben usarse equipos construidos en material no poroso, no absorbente, lavables
y de fácil higiene.
Debe contar con un sistema que permita regular el tiempo del marchitado, la altura de la capa de brote verde
y la temperatura del proceso.
Se deben controlar pérdidas y derrames de materia prima.

V.2 Enrulado
Los equipos de enrulado deben estar diseñados para evitar el sobrecalentamiento de la masa de brote verde
marchito, y para producir un tamaño aceptable de partículas en el material a fermentar. En los equipos de enrulado
continuo la alimentación debe ser pareja y equilibrada.
Durante la operación de enrulado el equipo debe manejarse de forma efectiva para evitar derrames.

V.3 Fermentado
El equipo de fermentado debe contar con un sistema que permita variar la velocidad de avance, mezclar, y
regular la altura de la capa del brote verde en fermentación y la circulación de aire. El ambiente se debe mantener
húmedo, con una diferencia de temperatura entre bulbo húmedo y bulbo seco no mayor a 2°C.
Para tener un mejor control del proceso es conveniente disponer de una sala especial, provista de un mecanismo
que permita ajustar sus condiciones ambientales.

V.4 Secadero
El secadero debe contar con un sistema de variación del tiempo y de la temperatura de secado.
Debe llevarse un registro de las temperaturas de entrada y salida del aire.
Es conveniente el empleo de calefacción indirecta mediante intercambiadores de calor, a fin de evitar la contaminación por los residuos de los sistemas de combustión directa.

Capítulo fundamentado en: Código Alimentario Argentino. Cap. II: Condiciones generales de las Fábricas y Comercios
de Alimentos. - IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones sobre la Elaboración.
- Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 (I) – Anexo I -

8

| 30 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�V.5 Clasificación, Despalillado y Tipificado
El equipo de tipificación debe estar regulado de forma tal que se produzca la menor cantidad posible de polvo
durante la operación de clasificación. Deberá contarse con un sistema de ventilación adecuado a las dimensiones
del sector. Además, es conveniente que el establecimiento cuente con un sistema de aspirado de polvo.
Todo el equipamiento deberá estar identificado por medio de colores, carteles o etiquetas.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 31 |

�Capítulo VI
VI. Sobre la Materia Prima9
VI.1 Calidad de la materia prima a recibir.
La calidad de la materia prima, en la elaboración de té negro, es determinante sobre la calidad del producto
final, tanto sobre las características organolépticas como en las condiciones de inocuidad e higiene que presente,
por ello deben establecerse parámetros de calidad: longitud del brote, temperatura del brote en el momento de
la descarga, como así también la presencia de malezas, piedras, polvo u otros contaminantes, que luego deben
verificarse supervisando la recepción del brote verde.
Los parámetros de control de calidad deben estar definidos en un sistema de control de la materia prima, el que
debe encontrarse escrito y documentado.
El responsable del sector de recepción y descarga debe conocerlos y estar capacitado para aplicarlos.

Capítulo fundamentado en: (IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de manufactura – Recomendaciones sobre la
Elaboración)

9

| 32 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�VI.2 Recepción. Área de Descarga y Recepción del brote verde.
El brote verde debe recibirse en áreas limpias, libre de contaminantes y preparadas especialmente para la recepción y conservación del mismo.
El brote verde puede ser transportado a granel, en ponchadas u otros envases, verificándose siempre que los
mismos se encuentren limpios, libres de contaminantes y que el brote se encuentre en condiciones aptas para su
elaboración.
Cuando el brote verde se reciba en bultos (ponchadas) se debe prestar especial atención a la limpieza de los
paños empleados y verificar que la tela que va a estar en contacto con el brote verde se coloque siempre del mismo
lado, como así también deberá verificarse la higiene del camión que transporte los raídos.
Cuando el transporte del brote se realice a granel, debe controlarse la higiene del camión que transporte la
hoja.
El sector de Descarga debe encontrarse siempre limpio y ordenado, libre de cualquier elemento que no sea de
estricto uso del sector. La descarga del brote puede realizarse a través descargadoras automáticas o por lo operarios de la planta. En este último caso no debe permitirse que personas externas a la planta pisen o circulen por
la planchada a fin de evitar contaminaciones.
El personal evitará tomar contacto con los brotes y realizará su tarea con indumentaria de trabajo en condiciones de higiene.
El sector Conservadora debe estar techado, protegido contra la contaminación por polvo, lluvia o luz solar
directa.
La superficie del área de recepción debe ser adecuada a la capacidad de procesado de la planta a fin de evitar
el deterioro por compactación y por permanencia del brote.
En la recepción debe aplicarse la regla de que el brote verde que se recibe en primer término sea el primero en
ser procesado (First In, First Out).
Se debe impedir el ingreso de animales domésticos y silvestres.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 33 |

�Capítulo VII
VII. Sobre el Control de las Operaciones de Producción10
VII.1 Control de Calidad del Proceso
Todo el proceso de elaboración, incluyendo las operaciones de envasado y almacenamiento deben realizarse en
condiciones sanitarias siguiendo los procedimientos establecidos. Estos deben estar documentados, incluyendo
diagramas de flujo, considerando todas las operaciones unitarias del proceso y el análisis de los peligros microbiológicos, físicos y químicos a los cuales están expuestos los productos durante su elaboración.

VII.2 Contaminación cruzada microbiológica
Para evitar la contaminación microbiológica cruzada se deberán cumplimentar los siguientes requisitos:
• El acceso a las áreas de procesamiento debe estar restringido o controlado.
• Antes de que el personal ingrese al sector de procesamiento deberán higienizarse manos, cubrirse la
cabeza y verificar que vistan ropa adecuada y limpia, incluyendo el calzado.
• Las superficies, utensilios, equipamiento, artefactos y accesorios deben ser sanitizados minuciosamente
al finalizar la elaboración.
• El té no debe estar en contacto directo con el área de circulación de la planta en ningún punto del
procesamiento.
• Se debe disponer de procedimientos, instructivos, guías, tabla, planes de calidad para la correcta elaboración de Té negro en sus distintas graduaciones, los que deben estar firmados por el responsable del
Sector.
• Se recomienda implementar un Sistema de Análisis de Peligros y de Puntos Críticos de Control que
permite identificar, evaluar y controlar peligros significativos para la inocuidad del alimento, para lo
cual, se deben mantener registros.

VII.3 Contaminación con partículas metálicas
La contaminación del té debida al desgaste natural de la maquinaria debe ser minimizada mediante el uso de
material apropiado y removiendo las limaduras metálicas. Para ello se utilizarán imanes, que serán fijados en
las bocas de zarandas, para retirar así las partículas producidas por el desgaste u otros elementos metálicos que
pudieran encontrarse en el té.

10
Capítulo fundamentado en: Código Alimentario Argentino. Cap. II: Condiciones generales de las Fábricas y Comercios de Alimentos.. - Cap. III: De los Productos Alimenticios. - IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de
manufactura – Recomendaciones sobre la Elaboración. )

| 34 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Capítulo VIII
VIII. Sobre el Control de Calidad
VIII.1 Control de Calidad del Proceso
El permanente y conciente Control de Calidad es fundamental para detectar y controlar los puntos críticos del
proceso y para obtener un producto de óptima calidad, seguro y de buen valor comercial, por ello es imprescindible
implementar un Programa de Inspección y Control de Calidad con métodos definidos y documentados de muestreo
y análisis.
Se recomienda diariamente realizar determinaciones para el control de la calidad física y organoléptica del
producto. Lo óptimo es realizar determinaciones de densidad, granulometría y polvo a cada uno de los bolsones
elaborados o fijar lapsos de tiempo dentro de la jornada de producción o montos de kg elaborados para realizar
estos ensayos diarios, que deben registrarse en planillas que luego son evaluadas por el encargado de calidad y
archivadas en lugares dispuestos para tal fin.
Los ensayos y las determinaciones deben ser llevados a cabo por personal idóneo, formado en el control de
calidad y técnicas de análisis, con capacidad para controlar la materia prima, examinar el proceso y los productos
finales de la elaboración mediante procedimientos escritos aprobados y de conformidad con normas de calidad
vigentes.

VIII.2 Control de Calidad de Lotes de Producción.
De cada lote producido, deben tomarse muestras representativas según técnica de muestreo fijada en la normativa vigente11 para ser enviadas al laboratorio de control de calidad y una fracción de tres (3) muestras dejarlas
en retención en su empaque final.
Se aconseja realizar una rutina de controles físicos, químicos y microbiológicos a cada lote producido y los
resultados archivarlos como ficha técnica del Lote con número del mismo, fecha de elaboración y otros datos que
se consideren necesarios.

VIII.3 Detección de Puntos Críticos
Durante el proceso de elaboración existen puntos críticos que inciden notablemente en la calidad o inocuidad
del producto final. Los mismos deben identificarse y controlarse periódicamente a fin de asegurar la calidad del
proceso.
En la elaboración de Té negro los puntos críticos más importantes son:
•

11

Características de la materia prima, por lo que es aconsejable establecer parámetros de calidad o
clasificación para la recepción del brote (longitud del brote, relación hoja/palo, marchitez), como así
también controlar el porcentaje de malezas y otros contaminantes de la materia prima.

Norma IRAM 20601. Te Negro. Muestreo

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 35 |

�•

Control de la higiene de partes húmedas del proceso, como el enrulado, picado y fermentado. Estas
etapas del proceso deben desarrollarse en una exigente higiene, pues se corre el riesgo de desarrollo de
microorganismos que luego por contaminación cruzada afectan al producto final o subproductos del
proceso de elaboración.

•

Tiempo de Fermentado. Un adecuado tiempo de fermentado es primordial para obtener un producto
que desarrolle todas sus características organolépticas, que se traducen en parámetros físicos, químicos y sensoriales del producto final, como lo son también la temperatura del proceso y el porcentaje
de humedad de la masa de hoja verde picada.

•

Temperatura de Secado, el sobresecado del té, o como se lo denomina comúnmente, torrado, afecta
notablemente las características sensoriales del producto, ocasionando que se obtenga un té de muy
bajo o ningún valor comercial.

•

Tratamiento de Tipificado. El tratamiento de tipificado debe ser eficaz en cuanto a la efectividad en el
despalillado y separación en tamaños de partículas, como también en el tratamiento que se da al té ya
seco, pues tratamientos muy vigorosos, repetidos quiebres y zarandeados ocasionan que se afecte el
aspecto del té negro, que toma colores grisáceos y aumenta su contenido de polvo.

•

Control del polvo. La acumulación de polvo en diferentes sectores de las instalaciones sirve como
medio de cultivo de numerosos microorganismos, a la vez que actúa como vehículo para los mismos y
para otros contaminantes.

•

Higiene del personal. Durante todas las etapas de la elaboración la falta de higiene del personal que
manipula el té es causa de las contaminaciones microbiológicas que se producen en el producto.

•

Condiciones de almacenamiento. El almacenamiento en envases inadecuados o abiertos, ubicados directamente sobre el piso, en lugares de circulación, junto a otros materiales, pueden ocasionar alteraciones de las características fisicoquímicas del té, aumento de la humedad del producto, desarrollo de
hongos y otros microorganismo, y demás efectos que pueden inutilizar toda la producción ocasionando
la pérdida del producto.

VIII.4 Muestreo y Técnicas de Análisis
Las muestras deben conservarse por triplicado, debidamente guardadas, individualizadas y preservadas para, en
caso de ser necesario, puedan realizase nuevos controles o análisis.
El periodo de almacenamiento de la muestra debe coincidir con la vida útil del producto final. Para el resto de
los productos elaborados se debe guardar la muestra por un año a partir de la fecha de vencimiento.
Las determinaciones físicas, químicas y microbiológicas deben realizarse siguiendo procedimientos estandarizados y establecidos para el control de calidad del té, de acuerdo a la normativa vigente y pueden efectuarse en
laboratorios internos o externos a la Empresa por profesionales capacitados y habilitados para realizarlas.

| 36 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Capítulo IX
IX. Sobre el Almacenamiento12
IX.1 Criterios Generales para el almacenamiento
Los materiales deben almacenarse de manera que faciliten la rotación de los mismos en un orden tal que pueda
efectuarse la segregación de los lotes y de las existencias, de acuerdo a la regla de que los primeros que entran
son los primeros que salen. Deben identificarse y colocarse sobre tarimas o estanterías que permitan la limpieza
e inspección.

IX.2 Almacenamiento del Té en Rama
Si la planta no dispone de sector de tipificado o si por cualquier otra razón se almacena té en rama, se debe
disponer de instalaciones adecuadas para el almacenamiento de este producto.

IX.3 Almacenamiento de Lotes
Los lotes deben almacenarse en un lugar seco, cerrado, en condiciones que aseguren la inalterabilidad de sus
características físico-químicas, microbiológicas y organolépticas.
Cada lote deberá identificarse de una manera clara y segura, que permita su control y seguimiento. Además
deberán llevarse registros documentados y firmados por el responsable del sector, de los lotes producidos, almacenados y expedidos en el establecimiento.

IX.4 Almacenamiento de Productos no Conformes
Se debe disponer de un área o sector demarcado y separado de la línea de elaboración para el almacenamiento
de los productos no conformes y partidas rechazadas hasta su disposición final.
Dicha área debe estar seca y debe impedirse el ingreso de plagas, como también debe evitarse todo contacto con
el té en elaboración o el té negro almacenado, y los equipos y utensilios usados en la elaboración del té.

IX.5 Almacenamiento de envases
Se deben conservar los envases protegidos dentro de sus envoltorios hasta el momento de su utilización.
Las partidas de envases deben almacenarse en un lugar apropiado, seco, y libre de sustancias extrañas, elevados
del suelo para evitar cualquier tipo de contaminación o deterioro.

IX.6 Almacenamiento de Pallets
Antes de la adquisición de pallets, el establecimiento debe requerir al proveedor de los mismos, la certificación
vigente que demuestre su aprobación como producto bromatológicamente habilitado para el uso en la industria
alimentaria otorgado por la autoridad competente en el tema.
Capítulo fundamentado en: Código Alimentario Argentino. Cap. III: De los Productos Alimenticios. - Cap. IV:
Utensilios, Recipientes, Envases, Envolturas, Aparatos y Accesorios. - IRAM20650-3 Té negro. Buenas practicas de
manufactura – Recomendaciones sobre la Elaboración.

12

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 37 |

�Los pallets a utilizar deben disponerse en un sector seco y limpio, que evite su contaminación o deterioro.
Deberán llevarse registros documentados y firmados por el responsable del sector de la solicitud, recepción y
expedición de pallets.

IX.7 Almacenamiento de Productos de Químicos
El almacenamiento de productos de limpieza, control de plagas, lubricantes, combustibles, y otros productos
químicos, como así también material de desecho deberá realizarse en instalaciones separadas de la planta de elaboración, secas y cerradas. Debe contar además, con carteles que indiquen cuáles son los productos almacenados
en el sector y también cada producto debe contar con una etiqueta que permita su clara identificación.

| 38 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Capítulo X
X. Sobre el Manejo y Control de Envases13
X.1

Características de los envases para Té.

Los envases que estén en contacto con el té deben fabricarse de conformidad con las buenas prácticas de
manufactura, de acuerdo a la normativa vigente (Código Alimentario Argentino. Cap. IV: Utensilios, Recipientes,
Envases, Envolturas, Aparatos y Accesorios) para que no produzcan migración a los alimentos de componentes
indeseables, tóxicos o contaminantes que puedan representar un riesgo para la salud humana u ocasionen alteración de las características organolépticas del Té.
Previo a la recepción de envases, material para envasado o embalado del Té, se debe constatar que éstos
cuenten con los certificados o protocolos de aptitud vigentes los que incluirán como mínimo el certificado de
aprobación como producto bromatológicamente habilitado para el envasado de alimentos otorgado por la autoridad competente en el tema.
Los envases e insumos deben entregarse protegidos con material apto que evite su contaminación.
Deberán disponer de cierres o sistemas de cierres que eviten la apertura involuntaria del envase en condiciones
razonables de uso o manipulación.
Otras especificaciones a incluir son:
a) Nombre del material.
b) Características de los diseños.
c) Características de los materiales.
d) Composición de tintas si son envases impresos
e) Niveles aceptables de calidad.

X.2

Manejo de Envases.

Se deben conservar los envases protegidos dentro de sus envoltorios, cercanos a las máquinas de envasado,
hasta el momento de su utilización.
Las partidas de envases deben almacenarse en un lugar apropiado, seco, y libre de sustancias extrañas, elevados
del suelo para evitar cualquier tipo de contaminación o deterioro.
El material debe garantizar la integridad del producto que ha de envasarse, bajo las condiciones previstas de
almacenamiento.
Los envases o recipientes no deben destinarse a otro uso diferente para el que fueron diseñados.
Los envases o recipientes deben inspeccionarse antes del uso, a fin de tener la seguridad de que se encuentren
en buen estado, limpios y desinfectados.
Debe conservarse una muestra patrón de referencia cuando los materiales son impresos.

Capítulo fundamentado en: Código Alimentario Argentino. Cap. IV: Utensilios, Recipientes, Envases, Envolturas,
Aparatos y Accesorios.

13

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 39 |

�Capítulo XI
XI. Sobre el Producto FInal o Elaborado
XI.1 Conservación del Producto Final
El producto final o elaborado se dispondrá de forma diferente según se trate de té en rama sin tipificar o té
tipificado y envasado, fraccionado o a granel.
En todos los casos el producto elaborado deberá conservarse de manera higiénica y segura, en sectores secos
y especialmente destinados al almacenamiento final de productos elaborados, en envases permitidos según lo
establece el Cap. V del Código Alimentario Argentino, herméticamente cerrados a fin de conservar al máximo
sus características físicas, químicas, microbiológicas y sensoriales y evitar la contaminación y degradación del
producto.
Deberán llevarse registros de los lotes o partidas producidos y almacenados, de su fecha de elaboración, como
también de su fecha de despacho y destino.

XI.2 Té en rama.
En los establecimientos donde el producto final sea té en rama, éste se dispondrá sobre pallets, en envases
cerrados de polipropileno con o sin interior de polietileno, etiquetados y en sectores secos e higiénicos, de manera
de tal de conservar al máximo sus características físicas, microbiológicas y sensoriales y evitar la contaminación
y degradación del producto.
El rotulado de las bolsas deberá contener:
• Nombre del producto.
• Fecha de elaboración.
• Número de Lote o Partida.
• Nombre o razón social de establecimiento elaborador.
• Contenidos netos.
Se sugiere incluir los datos de las determinaciones de laboratorio realizadas al producto en la etiqueta y registros del mismo.

XI.3 Té Tipificado en Silos.
Cuando el producto final sea el té tipificado sin fraccionar podrá ser conservado en silos, bolsas o bolsones de
polipropileno. No está permitido el uso de bolsas o bolsones de arpillera.
Si el Té se conserva en silos deberá verificarse la higiene y desinfección de los mismos antes de la carga del
producto. Cuando contengan té, los silos deberán estar herméticamente cerrados a fin de evitar el aumento de
humedad y la contaminación del producto, como también la pérdida de calidad sensorial del mismo.
Cada silo deberá estar etiquetado y deberá llevarse un registro de su contenido con los datos siguientes:
• Número de silo.
• Capacidad del silo.

| 40 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�•
•
•
•
•
•

Tipo o Grado de té que contiene.
Fecha de elaboración.
Fecha de Carga.
Número de Lote o Partida.
Cantidad de kg que contiene.
Nombre o razón social de establecimiento elaborador.

XI.4 Té Tipificado en Bolsas y/o Bolsones.
Cuando el Té tipificado se conserve en bolsas o bolsones estos deben estar etiquetados y deben ubicarse sobre
pallets, en sectores secos e higiénicos, de manera de tal de conservar al máximo sus características físicas, microbiológicas y sensoriales y evitar la contaminación y degradación del producto.
La etiqueta o rótulo de cada bolsa o bolsón contendrá los datos siguientes:
• Tipo o Grado de té que contiene.
• Fecha de elaboración.
• Contenido neto.
• Número de Lote o Partida.
• Nombre o razón social de establecimiento elaborador.

XI.5 Té Tipificado Fraccionado
El Té fraccionado deberá conservarse teniendo los cuidados antes mencionados para el té elaborado. En el
rotulado de envases se consignará la siguiente información obligatoria:
• Denominación de venta del alimento, pudiéndose agregar tipo o grado de Té.
• Número de RNPA.
• Contenidos netos.
• Identificación del origen.
• Nombre o razón social del establecimiento y RNE.
• Identificación del lote.
• Fecha de envasado.
• Lapso de aptitud para el consumo del producto.
• Instrucciones para la preparación del Té.

XI.5 Control de Despachos.
El establecimiento debe llevar control de todos los movimientos que ocurrieren con los productos terminados
y/o semielaborados dentro y fuera del mismo. En este sentido deberá llevar un registro con los datos pertinentes
sobre los movimientos o tránsitos internos de productos semielaborados (te en rama, té tipificado no envasado,
etc) y productos terminados (Según corresponda a cada establecimiento: Té en rama, té tipificado a granel, té
tipificado fraccionado, fibras, polvo, etc), como así también deberá controlar y registrar los despachos o envíos
externos de estos productos.
Con respecto a los movimientos internos de productos deberán llevarse registros donde se consten los siguientes
datos:
•
•
•
•

Tipo de producto.
Nº de bolsa o bolsón.
Fecha de elaboración.
Sector de procedencia.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 41 |

�•
•
•
•
•
•
•

Sector destino.
Motivo de la solicitud de movimiento del producto.
Fecha del transporte.
Nombre del responsable de la solicitud del despacho interno.
Nombre del responsable que autorizó el despacho interno.
Nombre del responsable del transporte.
Características del medio de transporte.

Debe haber un control interno que asegure que todas las entregas del producto final corresponden en cantidad,
calidad y tiempo con el pedido original.

| 42 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Capítulo XII
XII. Sobre la Documentación y
el Registro de las Actividades de Elaboración
XII.1 Manual de Procedimientos
Se deben establecer las directivas para la elaboración de té negro que permitan tener en forma organizada la
documentación y el registro de las actividades en todo el proceso.
Todas las etapas del proceso deben responder a reglas o instrucciones aprobadas escritas, establecidas y documentadas, a los efectos de garantizar la homogeneidad y la uniformidad del producto final y que éste responda a
la calidad solicitada o especificada.
El registro escrito de los procedimientos realizados en cada una de las áreas y las actividades desarrolladas en
cada proceso, deben estar claramente expresados en un manual de procedimientos que contemple los pertinentes
aspectos de organización y producción, a efectos de garantizar que el producto final cumpla con las especificaciones pre-establecidas.
Este manual debe ser actualizado periódicamente, de acuerdo, entre otras cosas, con los avances tecnológicos
y los requerimientos del mercado.

XII.2 Procedimientos e instructivos14
Todas las tareas de la Planta deberán documentarse bajo la forma de procedimientos e instructivos de trabajo.
Dicha documentación deberá ser elaborada por un técnico especializado en BPM.
A cada tarea le corresponde un procedimiento. Cada procedimiento da lugar o uno o más instructivos.
Se establecerá un procedimiento que indique quién confecciona la documentación, quién la supervisa y quién
aprueba la versión definitiva.
Existirán sistemas documentados bajo la forma de procedimientos para la distribución de la documentación.
En caso de actualizaciones, se establecerán las razones de los cambios, quienes modifican, quien supervisa y
aprueba, como se hará el reemplazo de las copias anteriores y quien será el responsable.
Cada destinatario de procedimientos contará con la última versión.

XII.3 Recomendaciones para el manejo y uso de Procedimientos e Instructivos.
Estarán ubicados en el lugar de la operación especificada. Los operarios dispondrán de una copia autorizada y
actualizada del proceso pertinente.

14

Ver Anexo 3 “Modelo de Procedimiento de Secado” y “Modelo de Procedimiento de Marchitado”

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 43 |

�Se deberá tener una lista actualizada de todos los procedimientos en vigencia y destruir copias antiguas para
evitar confusiones.
Se podrá conservar el original de cada versión en una carpeta destinada a tal fin, bien rotulada y separada de la
documentación en vigencia (definir por escrito).
La redacción deberá ser clara, precisa y accesible a los destinatarios.
Se deberán realizar instancias de Capacitación sobre los temas considerados en los Procedimientos e Instructivos, durante las cuales se procederá a la lectura, análisis y justificación de la necesidad de aplicación de cada
documento.

XII.4 Registros
Se realizarán en planillas de registros específicamente diseñadas.
En los procedimientos se deberán indicar él o los registros para cada actividad. Deben estar documentados y
firmados por el responsable de la toma de datos.
Se debe disponer de un registro que contenga las especificaciones que describan, cualitativamente y cuantitativamente, los requisitos aplicables al brote verde y el té negro.
Se deben documentar los resultados de las verificaciones y calibraciones de los elementos de medición localizados en las instalaciones y de los equipos.
Se debe registrar la característica del brote verde recibido de cada lote o productor, con el objeto de definir los
parámetros más adecuados para su elaboración.
Se deben documentar los controles efectuados durante la elaboración, a los efectos de cumplir con las especificaciones del té negro.
Se debe establecer y cumplir un programa de higiene documentado de los equipos e instalaciones productivos.
Toda la documentación referida a la elaboración debe ser archivada, a los efectos de responder por la calidad
del té negro elaborado. Esta documentación se debe conservar por un año, como mínimo.
Se debe disponer de un sistema de trazabilidad adecuado que permita la identificación inequívoca de los lotes.
Se debe disponer de un procedimiento documentado para el tratamiento de los productos no conformes, y
registros de su reprocesado y/o destrucción.

| 44 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 45 |

�Capitulo XIII
XIII. Auditorias e Inspección
XIII.1 Auditorías o Inspecciones.
Las auditorías son instrumentos que sirven para evaluar y/o verificar y poder así reorientar, reafirmar. Pueden
ser internas, realizadas por el personal del mismo establecimiento, para control interno, o externas, realizadas por
personas externas a la empresa.

XIII.2 Procedimiento y Programa para Auditoría.
El fabricante debe evaluar el cumplimiento de la Buenas Prácticas de Manufactura, en todos los aspectos de la
elaboración y control de calidad mediante las auditorías internas y externas.
Se debe definir un procedimiento y un programa de auditoria para detectar cualquier deficiencia en el cumplimiento de las BUENAS PRÁCTICAS de MANUFACTURA y emitir un informe que incluya las medidas correctivas
necesarias.
El personal asignado para realizar la auditoría debe tener conocimiento de las BUENAS PRÁCTICAS de MANUFACTURA para evaluar de forma objetiva todos los aspectos. No deben auditar su propio trabajo.

XIII.3 Guía para realizar Auditoría Interna.
Para realizar la auditoria interna, el establecimiento elaborador de Té deberá contar con una Lista de Chequeo
de BUENAS PRÁCTICAS de MANUFACTURA16, que servirá de referencia al equipo auditor, en su defecto será de
aplicación normativa vigente en el ámbito nacional.
En el caso de detectar no conformidades las mismas se clasificarán:
a) No conformidad mayor: requiere acción inmediata.
b) No conformidad menor: requiere acción dentro de los 30 días siguientes.
Las auditorías internas pueden ser realizadas por personal del Establecimiento que tenga conocimientos en
aplicación de Buenas Prácticas de Manufactura pero que no sea el encargado de la implementación en Planta,
pues no se debe auditar el trabajo propio.

XIII.4 Auditoría Externa.
El establecimiento elaborador de Té quedará sujeto a auditorias/inspecciones periódicas por parte de la Autoridad Reguladora, como Dirección de Saneamiento Ambiental de la Provincia, Dirección de Industria. También se
pueden convenir acuerdos con técnicos especializados del INTA, SENASA o INTI.

XIII.5 Marco Normativo.
La presente guía deberá guardar consistencia con todas las Leyes, Reglamentos y Normas en materia industrial,
alimentaria, de salud y medio ambiente vigentes o a implementarse en el futuro.
Ver Anexo 5 “Modelo Reducido de Lista de Chequeo”

16

| 46 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 47 |

�Bibliografía Consultada

1. Agromisiones, 2008. http://www.agro.misiones.gov.ar
2. Buenas Prácticas de Manufactura para Microempresas rurales, 2005. Guía general para la manipulación de
alimentos. IICA.
3. Code of Practice for Tea Industry, 2007. Part 2 – Good Manufacturing Practices for Processing of Black Tea. Sri
Lanka Standard 1315: Part 2. UDC 633.72. Standards Institution.
4. Códex Alimentarius, 1985. Código Internacional Recomendado de Prácticas: Principios Generales de Higiene
de los Alimentos.
5. Código Alimentario Argentino (actualizado) (C.A.A.), 2006. Editorial De la Canal y Asociados SRL. Buenos
Aires.
6. Embrapa Agroindústria de Alimentos, 1992. Doc 42 Boas Práticas de armazenagem na indústria de alimentos.
7. Embrapa Agroindústria de Alimentos, 1992. Doc 49 Boas praticas no transporte dos alimentos.
8. Embrapa Agroindústria de Alimentos, 1996. Doc 50 Boas Práticas de Fabricação de Alimentos.
9. FAO/OMS CODEX ALIMENTARIUS. Normas Alimentarias FAO/OMS. CAC/RCP 1-1969. Código Internacional
Recomendado de Prácticas Principios Generales de Higiene de los Alimentos.
10. Fernández Jardón, C. M., Martínez Cobas, X., Gutawski, R. S., Martos, M. S. y Dekún, M. C., 2006. La cadena
empresarial de Té en Misiones, Argentina. Un enfoque estratégico. 2: 27-41, 3:43–5.
11. Guía de BPM de productos aromáticos, 2001. Res. SENASA 530/01. SAGPyA.

| 48 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�12.Guía de Verificación de Buenas Prácticas de Manufactura en la Industria farmacéutica, 2003. Grupo de Trabajo
en Buenas Prácticas de Manufactura (GT/BPM). OPS/OMS. Red PARF.
13.Guía de Buenas Prácticas de Manufactura en la elaboración de Miel, 2005. SAGPyA.
14.Norma IRAM 20550-1 Yerba Mate, 2001. Buenas prácticas de manufactura. Recomendaciones Generales.
15.Norma IRAM 20550-3 Yerba Mate, 2001. Buenas prácticas de manufactura. Recomendaciones para la transformación primaria.
16.Norma IRAM 20550-4 Yerba Mate, 2001. Buenas prácticas de manufactura. Recomendaciones para la elaboración y el estacionamiento.
17.Norma IRAM 20650-1 Té negro, 2000. Buenas Prácticas de Manufactura. Recomendaciones Generales.
18.Norma IRAM 20650-2 Té negro, 2000. Buenas Prácticas de Manufactura. Recomendaciones para la Producción
Primaria.
19.Norma IRAM 20650-3 Té negro, 2000. Buenas Prácticas de Manufactura. Recomendaciones sobre la elaboración.
20.Manual de Buenas Prácticas Operativas de PML en el sector de Beneficiado de Café, 2002. CPML. PROARCA.
Guatemala.
21. Norma IRAM-ISO 3720, 1997. Té negro. Definición y requisitos básicos.
22.Norma IRAM 20620, 2004. Te Negro. Vocabulario.
23.Parra, P., 2007. Té (Camelia sinensis L). Análisis de la Cadena del Té Argentino. Sector Infusiones. SAGPyA.
24.Pratt Kricun, Sergio, 2006. Guía de aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura en Té. INTA.
25.Pratt Kricun, Sergio, 2006. Guía Interactiva de aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura en
Té. INTA.
26.Pratt Kricun, Sergio, 2006. Guía de aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas y de Manufactura para la Yerba
Mate. INTA.
27.Pratt Kricun, Sergio, 2006. Guía de aplicación de Buenas Prácticas de Manufactura. INTA.
28.Protocolo de Calidad de Té Negro, en el marco del Sello “Alimentos Argentinos, una elección natural”, Resolución SAGPyA N°: 125/2009.
29.Recommended International Code of Practice General Principles of food hygiene. CAC/RCP 1-1969, Rev.
4-20031. Codex. 2003.
30.Reglamento de Buenas Prácticas de Manufactura, 2005. Chile.
31. Tratado del MERCOSUR. Reglamento Técnico para el cumplimiento de Buenas Prácticas de Fabricación. Resolución 80/96.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 49 |

�ANEXO 1

Denominaciones Comerciales de Té
Presentación Denominación

Constitución

Negro

Té de hojas
enteras

FOP, Flowery
Orange Pekoe.

Hojas largas, finas bien enruladas, con puntas o
"tips" que se destacan por su color más claro.

Negro

Té de hojas
enteras

OP, Orange
Pekoe.

Hojas largas, delgadas y flexibles, con partes
doradas.

Negro

Té de hojas
enteras

P, Pekoe.

Muy similar al anterior pero de hojas más cortas
y más gruesas.

Negro

Té de hojas
enteras

PS, Pekoe
Souchong.

De hojas más cortas que el anterior. En general
procedente de las hojas más adultas del brote.

Negro

Té de hojas
enteras

S, Souchong.

Té con apariencia de bolillas. Parejo y sin hojas
abiertas. En general de las hojas más adultas del
brote

Negro

Té de hojas
quebradas.

BOP, Broken
Orange Pekoe.

Se compone de trozos de hojas jóvenes quebradas durante el enrulado o zarandeado. No debe
contener hojas lisas o chatas, pero sí puede
contener "tips" o puntas como el O.P.

Negro

Té de hojas
quebradas.

BOPF, Broken
Orange Pekoe
Fannings.

Similar al B.O.P. pero que pasa a través de una
zaranda de mayor número de malla.

Negro

Té de hojas
quebradas.

BP, Broken
Pekoe.

Se compone de hojas no enruladas, esto es,
chatas y lisas. Proviene de hojas sueltas.

Negro

Té de hojas
quebradas.

BT, Broken Tea.

Compuesto por hojas no enruladas, es decir,
chatas y lisas. Proviene de hojas adultas.

Negro

Té de hojas
quebradas

F, Fannings.

Similar al B.T. pero de trozos aun más pequeños.
Carece de "tips" o puntas.

Negro

En trozos
pequeños.

-

-

| 50 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

Negro

Té de hojas
quebradas en
trozos pequeños.

PF, Pekoe
Fanning

Similar al anterior pero con "tips" o puntas

�quebradas.

Pekoe.

Negro

Té de hojas
quebradas.

BT, Broken Tea.

Compuesto por hojas no enruladas, es decir,
chatas y lisas. Proviene de hojas adultas.

Negro

Té de hojas
quebradas

F, Fannings.

Similar al B.T. pero de trozos aun más pequeños.
Carece de "tips" o puntas.

Negro

En trozos
pequeños.

-

Negro

Té de hojas
quebradas en
trozos pequeños.

PF, Pekoe
Fanning

Similar al anterior pero con "tips" o puntas

Té de hojas
quebradas en
trozos pequeños.

D, Dust.

Se presenta como polvo fino separado por zarandeo durante el proceso de elaboración.

-

Hyson.

Constituido por las yemas foliares y las primeras
hojas cosechadas de tamaño uniforme, que se
retuercen y arrollan longitudinalmente en espiral.

-

Skin Hyson.

Formado por las hojas inferiores y descartes.

-

Pólvora,
Gunpowder.

Las hojas se cortan transversalmente en tres o
cuatro trozos y se arrollan en forma de bolitas de
1 a 3 mm de diámetro. Se suele aromatizar con
olivo silvestre.

-

Perla o
Imperial.

Las hojas se arrollan primero en sentido longitudinal y después en sentido transversal, presentándose como el anterior bajo la forma de bolitas
de 3 a 5 mm de diámetro, aromatizadas con olivo
silvestre.

Negro

Verde

Verde

Verde

Verde

chatas y lisas. Proviene de hojas sueltas.

-

* Fuente. Prat Kricun, Sergio Dante. Tipos de Té . Artículos de Divulgación. INTA, EEA Cerro Azul . 2002.-

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 51 |

�Tipos Internacionales de Té
Tipos

Características

SENCHA

La materia prima sin marchitar es tratada con vapor (escaldado), luego recibe
tres enrulados/secados sucesivos, hasta su secanza final. Tiene un aroma fresco
y flavor. Por el volumen de su producción y consumo, es el tipo de té verde por
excelencia en Japón. El producto de la primera recolección se denomina Ichibancha y es el de mayor calidad. La segunda y tercera recolección denominadas
nibancha y sanbancha respectivamente, son productos en su mayoría de media
y baja calidad.

BANCHA

La materia prima esta constituida por hojas y tallos duros, que se recolectan una
vez concluida la zafra, su procesamiento es similar al Sencha. Popular en Japón
por su efecto refrescante y suave sabor.

HOJICHA
(té verde
tostado)

Se elabora tostando Bancha o Sencha de baja calidad a altas temperaturas, a los
efectos de lograr un fragante aroma. Su flavor maduro y rico aroma, lo hacen
adecuado como té de sobremesa.

GENMAICHA

Bancha o Sencha mezclado con arroz integral tostado. Apreciado en Japón por su
agradable aroma a arroz tostado y suave flavor.

KAMAIRICHA

La materia prima sufre un tratamiento térmico en una paila giratoria a 300°
350° C, para evitar su fermentación. Luego es secada y enrulada de tal forma
que las hojas forman pequeñas bolitas. También se efectúa el tratamiento
térmico con vapor, en cuyo caso se denomina tamaryokucha o tamaryokucha;
pero el producto tostado posee gusto fresco y flavor, además se conserva por
más tiempo. Por la forma que adquieren las hojas luego del proceso, también
es conocido como guricha.

GYOKURO

Elaborado a partir de materia prima, recolectada en teales sombreados en forma
progresiva hasta niveles de 95-98%, que se mantiene hasta 20 días pr evios a la
recolección. Bajo estas condiciones los brotes y hojas tiernas adquieren un color
verde intenso, con alto contenido de aminoácidos y bajo de flavonoles. El proceso
de elaboración es similar al Sencha.Se considera como el té de más alta calidad,
con un rico y agradable aroma, su flavor es dulce y suave. Su cotización es diez
veces superior al Bancha, considerado como el té verde de menor calidad.

KABUSECHA

Elaborado a partir de materia prima, recolectada en teales sombreados en forma
progresiva hasta niveles de 40-50%, que se mantiene por espacio de 10 a 13 días
previos a la recolección. Posee un sabor y aroma similar al Gyokuro, aunque de
menor calidad por su menor porcentaje y tiempo bajo sombra.

TENCHA

Elaborado a partir de una materia prima similar al Gyokuro, se procesa con vapor
(escaldado) y se procede a su secado sin enrular.

| 52 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro
MATCHA
Se elabora moliendo el Tencha, hasta obtener un fino polvo que luego
(TÉ EN POLVO)
nuevo secado. Se emplea en la tradicional ceremonia japonesa del té.

sufre un

�con un rico y agradable aroma, su flavor es dulce y suave. Su cotización es diez
veces superior al Bancha, considerado como el té verde de menor calidad.
KABUSECHA

Elaborado a partir de materia prima, recolectada en teales sombreados en forma
progresiva hasta niveles de 40-50%, que se mantiene por espacio de 10 a 13 días
previos a la recolección. Posee un sabor y aroma similar al Gyokuro, aunque de
menor calidad por su menor porcentaje y tiempo bajo sombra.

TENCHA

Elaborado a partir de una materia prima similar al Gyokuro, se procesa con vapor
(escaldado) y se procede a su secado sin enrular.

MATCHA
(TÉ EN POLVO)

Se elabora moliendo el Tencha, hasta obtener un fino polvo que luego sufre un
nuevo secado. Se emplea en la tradicional ceremonia japonesa del té.

OOLONG

Se elabora marchitando/fermentando la materia prima previamente marchitada
a pleno sol, hasta un punto en que el material toma un color castaño (50-60%
de fermentación), se detiene el proceso por medio de un tratamiento térmico
en paila giratoria de acero a temperaturas de 160 a 180° C por 5 a 15 minutos,
se enrula y se completa en paila giratoria o en secadero convencional. Es muy
aromático, su licor es amarillento con flavor malteado. China y Taiwán son los
mayores productores mundiales

PAOCHUNG

Se elabora marchitando/fermentando levemente la materia prima (8-25% de
fermentación), con un suave marchitado previo a pleno sol. A continuación el
proceso es similar al Oolong. Se caracteriza por su aroma intenso, con un licor
de tonalidad dorada y clara.

TÉ NEGRO

Elaborado mediante el secado de la materia prima marchitada, enrulada y
completamente fermentada. Su licor es de color naranja rojizo, con un delicado
y fragante flavor. Constituye el grueso de la producción argentina.

*Fuente. Prat Kricun, Sergio Dante. Tipos de Té . Artículos de Divulgación. INTA, EEA Cerro Azul . 2002.-

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 53 |

�ANEXO 2

MODELO DE PROCEDIMIENTOS OPERATIVOS ESTANDARIZADOS DE
SANITIZACIÓN (POES)- SECTOR TPIFICADO

1. Objetivo
Establecer el procedimiento de limpieza del sector de Tipificado perteneciente al secadero.

2. Alcance
Todo el personal empleado del secadero que esté asignado al sector.

3. Responsable
El Control del cumplimiento del procedimiento de limpieza es responsabilidad del personal del sector específico
y del encargado de turno.

4. Metodología

4.1 Durante varias ocasiones: cuando se termine la elaboración, cada vez que haya una parada en el proceso
o cuando el encargado del secadero lo indique, se realizará la higiene del sector.
4.2 Para llevar a cabo la limpieza se utilizarán escobas, cepillos y aire comprimido.
4.3 Como primer paso se procederá a limpiar con aire comprimido, por dentro y por fuera, zarandas, tipificadotas, cintas transportadoras, canjilones y máquinas en general, como también parantes y soportes, a fin
de eliminar restos de té y polvo, poniendo especial énfasis en ángulos de la maquinaria, rincones y lugares
de difícil acceso.
4.4 Con la ayuda de cepillos se completará la limpieza de la maquinaria y se pondrá especial cuidado en cepillar las mallas de las zarandas a fin de extraer todo el polvo que haya quedado en éstas.
4.5 Se reforzará la limpieza de las paredes utilizando escobas.
4.6 El piso se barrerá con escobas o escobillones, tratando de no levantar polvo.
4.7 Todo el polvo recolectado se juntará con una pala para depositarlos en bolsas y llevarlos al lugar de almacenamiento. Los componentes del sistema de extracción de polvo se limpiarán diariamente utilizando
aire comprimido y accionando la succión del equipo.

5. Registros
Deben completarse los registros establecidos con tal fin para corroborar la ejecución de la limpieza del sector
tipificado. Los mismos deben conservarse por el término de un año. El responsable de ejecutar la limpieza
según lo indicado en el presente POES estará a cargo de completar el registro y archivarlo adecuadamente en
la oficina central por el plazo antes indicado.

| 54 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�ANEXO 3

MODELO DE PROCEDIMIENTO: SECADO

1. Objetivos
Establecer la metodología para el control de secado del Té fermentado.

2. Alcance
A los operarios del sector de secado.

3. Responsable
El control de carga de las cintas de secado y de las variables del sector será tarea de los operarios asignados a
dicho puesto y del encargado de turno.

4. Desarrollo

4.1 EL operario deberá llevar un control estricto sobre la temperatura de entrada del aire caliente al secadero,
la cual no debe sobrepasar un máximo de 125°C. También deberá controlar la temperatura de la masa de
té seco a la salida del horno, la cual no deberá ser inferior a los 60ºC .
4.2 Para ello el operario observará frecuentemente la temperatura de los Relojes que miden la Temperatura de
entrada del aire caliente, medirá al menos dos veces por turno la temperatura de salida de la masa de Té
seco y observará el aspecto físico del mismo.
4.3 La altura de la capa de té sobre las bandejas del secadero, quedará fijada por las variables aplicadas en el
sector de fermentado.
4.4 En caso de detectar la presencia de contaminantes: físicos, químicos o biológicos debe proceder a la extracción del mismo.
4.5 La limpieza y el orden del sector, es responsabilidad del operario de turno. El cual verificara el óptimo
estado del mismo al inicio de su jornada laboral, en caso contrario deberá realizar limpieza y orden.

5. Registros

5.1 Se han establecido y se conservan registros que prueban el desarrollo del procedimiento previsto.
Los datos registrados serán relevados cada vez que se realice la carga de las cintas de marchitado.
El o los responsables del procedimiento están responsabilizados por el archivo y conservación de los registros y sus respectivas copias.
Estos se dispondrán en la carpeta (…) situada en la Oficina Central.

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 55 |

�ANEXO 4

MODELO DE PROCEDIMIENTO: MARCHITADO

1. Objetivo:
Determinar el procedimiento del Sector de Marchitado siguiendo las premisas indicadas en el Manual de
BPM.

2. Alcance:
Este documento es de cumplimiento obligatorio para todos los operarios que estén afectados o desarrollen
funciones temporales en el Sector Marchitado.

3. Responsables:
El encargado del Secadero es el responsable de hacer conocer y cumplir el presente Procedimiento.

4. Metodología:

4.1 La Materia Prima depositada en la/las Conservadora/s se distribuye sobre las cintas del primer módulo de
las marchitadoras a través de una cinta móvil de descarga que lo hace en forma uniforme. Se debe verificar
aquí la altura de los emparejadores a fin de que la capa formada posea una altura de entre 28 a 33 cm.
4.2 El operario encargado del sector verificará también de manera visual, la calidad de la materia prima y la
presencia de malezas. Ante cualquier alteración dará aviso al encargado del secadero para que determine
las medidas a tomar.
4.3 Los módulos de las Marchitadoras poseen ventiladores que insuflan, según los requerimientos del brote,
una corriente de aire o aire calentado que mantiene la temperatura de los módulos entre los 32-34ºC,
para favorecer el marchitado.
El operario del sector deberá hacer funcionar estos ventiladores cuando el encargado del secadero lo
indique por las características de la materia prima, y luego deberá constatar la temperatura de la masa de
materia prima al inicio y al final del marchitado. Esta operación la realizará como mínimo dos veces por
turno y toda vez que las condiciones de elaboración así lo requieran.
4.4 La velocidad de la cinta –tiempo de marchitado- será indicada por el encargado de Turno, el cual ajustará
la misma según los requerimientos de la materia prima.
4.5 El sector de marchitado deberá encontrarse en todo momento limpio y ordenado, siendo esto responsabilidad de los operario asignados al mismo.
4.6 Se han establecido y se conservan registros que prueban el desarrollo del procedimiento previsto.
Los datos registrados serán relevados cada vez que se realice la carga de las cintas de marchitado.
El o los responsables del procedimiento están a cargo del archivo y conservación de los registros y sus
respectivas copias.
Estos se dispondrán en la carpeta (…) situada en la Oficina Central.

| 56 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�ANEXO 5
MODELOS DE PLANILLAS DE REGISTRO

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 57 |

�Fecha:
Hora

Observaciones:

Producto / Socio

Kg
entregados

Características
HV

Clasificación según
patron de calidad

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: RECEPCIÓN DE BROTE VERDE

Descuento
Agua Palo

Responsable

Firma

| 58 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Fecha:

Hora de
Carga

Observaciones:

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 59 |

Proovedor
/ socio

Kg
entregados

Número de
conservadora o sector
Responsable

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: CARGA DE CONSERVADORAS

Firma

�Fecha:
Hora de
Carga

Observaciones:

Nº de conservadora
o sector descargado

Velocidad
Cinta March.
(tiempo)
Aire

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: MARCHITADO

Altura del
Emparejador

Temp.
entrada
aire+color

Responsable

Firma

| 60 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Fecha:

Hora de
Inicio

Observaciones:

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 61 |

Nº de enruladora
o rotorvanne

Aspecto de
HV inicio

Aspecto de
HV inicio

Ajuste de
dientes

tiempo totalb de
enrul/picado

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: ENRULADO Y PICADO

Responsable

Firma

�Fecha:
Hora de
Inicio

Observaciones:

Temperatura
ambiente

Altura de
la capa

Temperatura
final del
fermentado

Tiempo
de
fermentado

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: FERMENTADO

% de
humedad

Temperatura
final del
fermentado

Responsable

Firma

| 62 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Hora de
Inicio

Fecha:

Observaciones:

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 63 |

Temperatura
aire en entrada
a horno

Temperatura
reloj digital

Temperatura
aire en salida
a horno
Tiempo de
secado

Aspecto té
en rama

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: SECADO EN HORNO

Responsable

Firma

�Fecha:
Tipo de
té
FNNG1

OF1

BOP1

DUST1

BT

BTD

FNNG2

OF2

BOP2

DUST2

BT5

Observaciones:

Hora

Nº de
Bolsón

Densidad
(ml/100g)
20

Granulometría
30
80

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: TIPIFICADO

Aspecto
físico

100

Responsable

Firma

| 64 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Lote

Fecha:

Tipo de té

Observaciones:

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 65 |

Kg
totales

Tipo de
envase
Kg por
envase

Densidad
(ml/100g)
20

30

80

Granulometría
100

TAZA
puntuación de
la infusión

PLANILLA DE REGISTRO ETAPA: ENVASADO

Laborato
Rio

Responsable

Firma

�Fecha

Observaciones:

Hora

POES
REGISTRO LIMPIEZA EN EL SECTOR xxxxx

Actividades de limpieza del sector

Ejecutó

Auditor

| 66 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�se considera ítem necesario cuyo incumplimiento puede influir en grado menos crítico en la
calidad o seguridad de los productos y en la seguridad de los trabajadores en su interacción
con los productos y procesos durante la fabricación. Se define por SI o NO.

INFORMATIVO (INF):
se considera ítem informativo aquel que representa una información descriptiva, que no
afecta la calidad o seguridad de los productos y la seguridad de los trabajadores en su
interacción con los productos y procesos durante la fabricación. Podrá ser respondido por
SI o NO o bajo forma de concepto descriptivo.

RECOMENDABLE (R):

se considera ítem necesario cuyo incumplimiento puede influir en grado no crítico en la
calidad o seguridad de los productos y en la seguridad de los trabajadores en su interacción
con los productos y procesos durante la fabricación. Se define por SI o NO.

Representante

se considera ítem imprescindible cuyo incumplimiento puede influir en grado crítico en la
calidad o seguridad de los productos y en la seguridad de los trabajadores en su interacción con los productos y procesos durante la fabricación. Se define por SI o NO.

Referencias

Responsable de la Auditoría

Planta Auditada

Establecimiento:

NECESARIO (N):

Domicilio

Fecha:

Lista de Chequeo de Auditoría:

Modelo reducido de lista de chequeo de buenas practicas de manufacturas para establecimientos elaboradores de té negro

IMPRESCINDIBLE (I):

Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 67 |

�ANEXO 6

EDIFICIOS E INSTALACIONES
¿El edificio está emplazado en una zona que no presenta riesgos para el personal o la inocuidad del producto elaborado?

N

¿La Ubicación, medidas y distribución de las instalaciones responden a las necesidades de la producción?

N

¿Existe protección contra la entrada de roedores, insectos, aves u otros animales?

I

¿El diseño del establecimiento permite su fácil y completa limpieza?

I

¿El diseño del establecimiento facilita la inspección de la línea de elaboración?

R

¿El estado de higiene general del edificio e instalaciones asegura la obtención de un producto seguro e inocuo?

I

¿Las paredes, pisos y techos están construidos con materiales fácilmente lavables?

N

¿Las paredes presentan grietas, rajaduras, señales de humedad o de derrumbe?

I

¿Las paredes presentan un buen estado higiénico?

I

¿Los techos son resistentes y están en buenas condiciones?

I

¿El estado higiénico de los pisos es adecuado?

I

¿Los pisos se encuentran libre de grietas, rajaduras, filtraciones u otros signos de falta de higiene y conservación?

I

¿Se utiliza madera como elemento de construcción en algún área?

N

¿La zona de emplazamiento de la planta cuenta con cerco perimetral?

INF

¿El acceso a la planta es terrado, pavimentado o empedrado?

INF

VÍAS DE TRÁNSITO INTERNAS Y PLAYA DE DESCARGA Y ESTACIONAMIENTO
¿La circulación interna y la distribución de áreas descarga y estacionamiento es adecuada?

N

¿Las calles internas y playas de descarga se encuentran consolidadas y aptas para la circulación de camiones,
tractores y demás vehículos que transporten materia prima, leña y otros insumos?

N

| 68 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

DRENAJE Y DISPOSICIÓN DE RESIDUOS
¿Se aplica un programa de Gestión y disposición de Residuos?

I

Si | No

Lista de Chequeo de Buenas Prácticas de Manufactura
para Establecimientos Elaboradores de Té Negro

Nivel

MODELO REDUCIDO DE LISTA DE CHEQUEO DE BUENAS
PRACTICAS DE MANUFACTURAS PARA ESTABLECIMIENTOS
ELABORADORES DE TE NEGRO

Observaciones

�¿La circulación interna y la distribución de áreas descarga y estacionamiento es adecuada?

N

¿Las calles internas y playas de descarga se encuentran consolidadas y aptas para la circulación de camiones,
tractores y demás vehículos que transporten materia prima, leña y otros insumos?

N

DRENAJE Y DISPOSICIÓN DE RESIDUOS
¿Se aplica un programa de Gestión y disposición de Residuos?

I

¿El sistema de evacuación de efluentes asegura que no se produzcan contaminaciones de las líneas de
elaboración y de los productores?

I

¿Hay áreas especialmente diseñadas para destinar el descarte y desechos de producción?

I

¿La eliminación de agua servida, dentro y fuera del edificio y de las inmediaciones, se hace en forma segura
y sanitaria?

I

¿La disposición de residuos de producción y otros desechos se realiza adecuadamente para evitar
proliferación de plagas y contaminación cruzada o de napas?

I

INSTALACIONES ELÉCTRICAS E ILUMINACIÓN
¿Las instalaciones eléctricas se encuentran en buen estado de conservación, seguridad y uso?

N

¿La iluminación es adecuada en cada área productiva?

N

¿Las lámparas de luz artificial se encuentran protegidas contra roturas y estallidos?

I

¿Las fuentes de luz artificial que se encuentran sobre la línea de elaboración son inocuas para el producto y
el personal?

I

VENTILACIÓN
¿La ventilación es efectiva en cada área productiva?

N

¿El Edificio posee algún sistema de extracción de aire, vapor o polvo?

I

¿Son efectivos los sistemas de extracción de aire y polvo existentes?

N

SEGURIDAD EN EL TRABAJO
¿La disposición de equipos e instalaciones asegura el normal desplazamiento de los operarios?

I

¿Disponen los equipos de protección para partes móviles?

I

¿Se encuentran el edificio provisto de la cartelera de seguridad e higiene?

I

¿Los operarios disponen de los elementos de protección personal necesarios para realizar su tarea?

I

¿Los operarios usan los elementos de protección personal?

I

¿Se acredita capacitación del personal en el área de Higiene y Seguridad?

N

¿Dispone el establecimiento de elementos para lucha contra incendios (extintores, mangueras, etc.?

I

¿Están en buen estado y controlados en tiempo y forma?

I

¿Los elementos de lucha contra incendios se encuentran identificados, accesibles y adecuadamente distribuidos?

I

¿Existen en la planta tanques de agua para apagar incendios?

N

¿Es adecuada la cantidad de agua almacenada para combatir incendios de acuerdo a las dimensiones de la
planta?

NF

¿Cuenta el establecimiento con un plan de evacuación de la planta?

N
Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 69 |

�| 70 | Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro

�Buenas Prácticas de Manufactura en Té Negro | 71 |

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>&lt;h3&gt;Libros y Documentos (1990 en adelante)&lt;/h3&gt;</text>
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                  <text>Aquí podrán encontrar libros, monografías, tesis e informes producidos desde 1990 hasta la actualidad.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Ortt, D.; Parra, P. (rev.)</text>
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              <elementText elementTextId="2262">
                <text>Guía para la aplicación de buenas prácticas de manufactura en té negro</text>
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TÉ NEGRO; ESTABLECIMIENTOS; BPM; DENOMINACIONES COMERCIALES</text>
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                    <text>Organismos Acuáticos Ornamentales:
Su importación y exportación
en el 2009

Por Santiago Panné Huidobro
2010
Dirección de Acuicultura
Subsecretaría de Pesca y Acuicultura – MAGyP

�Organismos Acuáticos Ornamentales:
Su importación y exportación en el 2009
Por Santiago Panné Huidobro (Dirección de Acuicultura, 2010)

El mantenimiento de organismos acuáticos ornamentales continúa siendo uno de los
hobbies más populares en los países desarrollados, ganando cada vez mayor popularidad
en muchos de los países en desarrollo. Sin embargo no existen cifras exactas de cuántos
de ellos se comercializan globalmente, ya que con frecuencia el único dato registrado
sobre el comercio es el peso de los embalajes despachados y su valor, siendo el peso
determinado por la cantidad de agua con la cual los animales se embalan, dependiendo
principalmente, de la especie y la talla de los mismos.
Según las estimaciones de FAO (2004) el valor total movido por la industria ornamental
supera los US$ 15 billones, con una tasa de crecimiento anual del 8 %, con más de 4.000
especies comercializadas, estando el mercado dominado por cerca de 30 a 35 especies de
agua dulce.
Basado en las intervenciones realizadas por la Dirección de Acuicultura de la
Subsecretaría de Pesca y Acuicultura - Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca MAGYP, autorizando su importación y/o exportación (Resolución 1314/04), a través del
Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Aduana Nacional, se
analizaron las importaciones y exportaciones de tales organismos realizadas en el 2009.
Durante el 2009 fueron introducidos al país más de 600.000 organismos acuáticos
ornamentales, más de 10.600 kg de roca viva, y 4.500 kg de cistos de Artemia salina,
mientras que las exportaciones totalizaron unos 186.000 individuos. La disminución en la
cantidad de organismos acuáticos ornamentales tanto importados como exportados
durante el 2009, (Figura 1) es una tendencia que se observa a partir del año 2006. Ello se
debe tanto a empresas que comercializaron (importación/exportación) una menor
cantidad de individuos (unas 11 con respecto al 2008), como también a otras 4 que no
realizaron actividad alguna durante el período analizado. Sin embargo, unas 5 empresas
aumentaron sus exportaciones y 1 inició exportación.

Foto de portada: http://goldfishofchina.blogspot.com/

1

�1600000
1400000

N° de individuos

1200000
1000000
800000
600000
400000
200000
0
2000

2001

2002

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

Años
importación

exportación

Figura 1: Importación – exportación de organismos acuáticos ornamentales. Período 2000
– 2009.
Origen y destino
En cuanto al origen de las importaciones (Figura 2), puede observarse que Singapur y
Brasil son los principales orígenes de aporte, alcanzando en el 2009 aproximadamente al
84 % del total de importaciones realizadas. Con relación a las exportaciones de
organismos acuáticos ornamentales (Figura 4), las más importantes son las dirigidas hacia
Japón y Chile, que en conjunto superan el 84 % del total de exportaciones durante el
mismo año.
1000
900
Individuos x 1000

800
700

Otros

600
Indonesia

500
400

Perú

300

Tailandia

200

Brasil

100

Singapur

0
2004

2005

2006

2007

2008

2009

Años

Figura 2: Importación de organismos acuáticos ornamentales, participación por países de
origen, período 2004 - 2009. Otros: Filipinas, E. Unidos, Fiji, Cuba, Tonga, Malasia, Arabia
S., Paraguay, Austria, Chile, C. Rica, Sri Lanka, Ecuador, Colombia.

2

�500
450
Individuos x 1000

400
350

Otros

300

Alemania

250
200

E. Unidos

150

Singapur

100

Chile

50

Japón

0
2004

2005

2006

2007

2008

2009

Años

Figura 3: Exportación de organismos acuáticos ornamentales, participación por países de
destino, período 2004 - 2009. Otros: Inglaterra, Taiwán, Hong Kong, Bolivia, Canadá,
Brasil, Polonia, Francia, Suiza, Austria, Holanda

Exportación
Durante el 2009, se exportaron cerca de 186.000 organismos acuáticos ornamentales,
correspondiendo aproximadamente 178.000 de ellos, a peces. Estos pertenecieron a unos
9 Órdenes, abarcando unas 26 Familias y unos 92 géneros.
El Orden Siluriformes representó el grupo de mayor participación con más del 34 %,
seguido del Orden Cypriniformes con cerca del 26 % y el de Perciformes con casi al 20 %,
representando en conjunto más del 83 % del total exportado (Figura 4).

A

9,34%

4,65%

B

6,53% 0,45%

5,08%

37,32%

2,27%

6,14%

31,71%

8,86%

19,78%

14,86%

26,58%
Siluriformes
Characiformes

Cypriniformes
Cyprinodontiformes

Perciformes
Otros

26,44%
Loricariidae
Characidae
Osphronemidae

Cyprinidae
Poeciliidae
Otros

Cichlidae
Callichthyidae

Figura 4: A - Exportación de peces ornamentales, 2009. Participación por Órdenes.
B - Exportación de peces ornamentales, 2009. Participación por Familias.

3

�Sobre las principales Familias de peces exportadas desde Argentina (año 2009)
Familia Loricariidae
Dentro del Orden Siluriformes, es la Familia con mayor participación en las exportaciones
de organismos acuáticos ornamentales con más de 56.000 individuos. Abarca más de 550
especies incluidas dentro de 80 géneros, siendo los principales Otocinclus, Ancistrus,
Hypostomus. Entre estos, el primero, los comúnmente llamados “limpiavidrios o
limpiafondos”, constituye el género con mayor participación en la exportación de los
últimos años, con aproximadamente 51.770 ejemplares exportados. Existen 4 especies de
este género citadas para Argentina: Otocinclus affinis, O. flexilis, O. vittatus y O. arnoldi.
Familia Cyprinidae
Con cerca de 47.000 individuos es la segunda Familia con mayor participación en las
exportaciones.
La Familia Cyprinidae (Orden Cypriniformes) incluye a los peces de mayor
comercialización, abarcando cerca de 2.000 especies que involucran aproximadamente
unos 210 géneros. Son peces originarios de África, Asia, Europa y América del Norte, que
expresan su mayor diversidad en el sudeste asiático.
Pertenecen a esta Familia los géneros Carassius, Barbus (Puntius) y Brachydanio (Danio).
El género Carassius es el segundo en participación de las exportaciones y el Puntius se
encuentra en el 7° lugar, con aproximadamente 40.800 y 5.300 ejemplares
respectivamente.
Familia Cichlidae
Se estima que esta Familia del Orden Perciforme, abarca entre 1.300 a 2.000 especies y
cerca de 105 géneros. La mayor diversidad se encuentra en los lagos del este Africano,
Malawi, Tanganica y Victoria. Pertenecen a esta Familia los géneros Cichlasoma,
Pterophyllum, Geophagus, Gymnogeophagus. Todos los cíclidos proveen cierto tipo de
cuidado parental, pudiendo ser biparental (hembras y machos), además de construir
nidos para la incubación de los huevos. Ciertas hembras incuban los huevos en la boca.
Muchas de estas especies son altamente territoriales.
En el año 2009 se exportaron aproximadamente 26.500 individuos pertenecientes a esta
Familia. Entre las especies más exportadas encontramos a Nandopsis octofasciatum, o
Blue Dempsey, una mutación genética lograda en el país del Cichlasoma octofasciatus
(Jack Dempsey) con más de 19.000 ejemplares exportados en el 2009; y el Pterophyllum
scalare con cerca de 4.700 individuos exportados.
Familia Characidae
Dentro del Orden Characiformes, la Familia abarca 170 géneros con cerca de 900
especies, originarios principalmente de América Central y del Sur, así como de África. Los
más importantes son: Paracheirodon, Hyphesobrycon, Astyanax, Hemigrammus, entre
otros. Muchos de ellos son considerados de importancia dentro de los ornamentales. Se
4

�reproducen de manera similar a los anteriores, depositando los huevos y el esperma
sobre distintos tipos de sustrato, sin ofrecer cuidado parental. Su alimentación es bien
variada, desde hojas y frutas, insectos, crustáceos, hasta peces y otros vertebrados.
Durante el 2009 se han exportado cerca de 15.700 peces de esta Familia, siendo
Hyphesobrycon el género más importante, con más de 8.800 ejemplares.
Familia Poeciliidae
Ubicada dentro del Orden Cyprinodontiformes, la Familia Poeciliidae, contiene cerca de
20 géneros y 190 especies. Es una Familia originaria de América del Norte y Central y
porciones de América del Sur y de las islas del Caribe. Los géneros más comunes son
Poecilia (guppies y mollys), y Xiphophorus (platies y espadas).
Se trata de especies pequeñas, menores a 14 cm. Los machos poseen un gonopodio, que
es una modificación de la aleta anal que actúa a los fines de sujeción de las hembras
durante la reproducción. Aproximadamente 10.900 peces de esta familia fueron
exportados durante el 2009, con el género Xiphophorus, que constituye el de mayor
importancia con más de 8.000 ejemplares exportados.
Familia Callichthidae
Dentro del Orden Siluriformes, comprende unas 130 especies con 7 géneros originarios
de América del Sur. Abarca un grupo muy popular de peces, mayormente pequeños
(menores a 4 cm). A este grupo pertenecen las llamadas Corydoras. Los peces de esta
Familia suelen construir nidos, ofreciendo el macho cuidado parental de las crías
(Callichthys y Hoplosternum por ejemplo). Las Corydoras desovan en grupos sobre
vegetación y otras superficies, con huevos adhesivos, no poseyendo cuidados parentales.
Su alimentación abarca gusanos, larvas de insectos y detritus orgánico de los fondos.
Se exportaron durante el 2009 cerca de 9.030 individuos de esta Familia, íntegramente
pertenecientes al género Corydora.
Familia Osphronemidae
Esta Familia perteneciente al orden Perciformes. Su importancia económica se vincula
principalmente con el acuarismo. Originarios en su mayoria de Asia, mediante la crianza
selectiva desarrollada durante décadas han surgido variedades de acuario que se
diferencian de los ejemplares silvestres por el gran desarrollo de las aletas impares y por
la intensidad de su coloración.
Cerca de 8.200 individuos de esta Familia fueron exportados en el 2009, pertenecientes a
los géneros Trichogaster y Betta con más de 4.300 y 3.900 individuos, respectivamente.

5

�Otros

N° de individuos x 1.000

500,00
450,00

Betta sp

400,00

Trichogaster sp

350,00

Pterophyllum sp

300,00

Puntius sp

250,00
200,00

Hyphessobrycon sp

150,00

Xiphophorus sp

100,00

Corydoras sp

50,00

Nandopsis sp

0,00
2004

2005

2006

2007

2008

2009

Carassius sp
Otocinclus sp

Años

Figura 5: Principales géneros de peces ornamentales exportados, período 2004 - 2009.

Otros organismos acuáticos ornamentales exportados
Además de los peces ornamentales se han exportado en el 2009 cerca de 8.000
invertebrados acuáticos ornamentales. El grupo de los crustáceos decápodos es el único
exportado desde Argentina, con Aegla, (Familia Aeglidae) como el género con mayor
participación (más del 92 %). En su totalidad se los captura de los ambientes naturales.

14

Individuos x 1000

12
10
Chasmagnathus sp
8

Caridina sp

6

Ampularia sp

4

Palaemonetes sp
Macrobrachium sp

2

Aegla sp
0
2004

2005

2006

2007

2008

2009

Años

Figura 6: Invertebrados acuáticos ornamentales exportados, período 2004 - 2009.

6

�Importación de peces
En el 2009 fueron importados aproximadamente 604.000 organismos acuáticos
ornamentales, perteneciendo más de 579.000 a peces ornamentales correspondientes a
24 Órdenes que abarcan 109 Familias y 345 géneros.
El orden Characiformes, es responsable del 38,5% de las importaciones, con la mayor
participación seguido por los Cypriniformes con cerca de un 35 % y los Perciformes con
aproximadamente un 14,5 %. La participación de los demás Órdenes no supera el 12 %.
Dentro de los Characiformes, más del 97 % se encuentra representado por la familia
Characidae, mientras que en relación al Orden de los Cypriniformes, la familia Cyprinidae
representa más del 74 % de las importaciones. Sólo estas dos familias superan al 63 % de
todas las importadas. En la Figura 7 pueden observarse la participación de los distintos
Órdenes y Familias de peces ornamentales importados en el 2009, y en la Figura 8 se
observan los principales géneros importados durante el período 2006-2009. En esta
última puede verse claramente que el género Paracheirodon ha sido el mayormente
importado durante todo el período analizado, seguido en importancia por Carassius y
Labeo.
La Tabla 1 muestra las principales Familias y el número de individuos importados como
exportados durante el 2009.

1,86%

A

4,67%

4,10%

14,60%

1,20%

1,90% 1,11%
1,58% 9,19%
3,21%
38,51%
4,04%
4,93%

B

2,35%

37,24%

8,40%
35,07%
Characiformes
perciformes
Cyprinodontiformes
Otros

26,04%
CypriniformesCharacidae
Siluriformes Cichlidae
Tetraodontiformes
Pomacentridae
Callichthyidae

Cyprinidae
Poeciliidae
Pangasiidae
Otros

Cobitidae
Belontiidae
Tetraodontidae

Figura 7: A - Importación de peces ornamentales, 2009. Participación por Órdenes.
B - Importación de peces ornamentales, 2009. Participación por Familias.

7

�N° de individuos x 1000

1000
900

OTROS

800

Rasbora sp

700

Colisa sp

600
Hemigrammus sp

500
400

Tanichthys sp

300

Botia sp

200

Acanthophthalmus sp

100

Labeo sp

0
2006

2007

2008

2009

Carassius sp
Paracheirodon sp

Años

Figura 8: Principales géneros de peces importados, período 2006 – 2009.

Principales Familias exportadas - 2009
Loricariidae
Cyprinidae
Cichlidae
Characidae
Poeciliidae
Callichthyidae
Osphronemidae
Otros

56.419
47.045
26.437
15.758
10.930
9.030
8.270
4.038

Principales Familias importadas – 2009
Characidae
Cyprinidae
Cobitidae
Cichlidae
Poeciliidae
Belontiidae
Pomacentridae
Otros

215.632
150.791
48.640
28.577
23.392
18.570
13.611
79.897

Tabla 1: Principales Familias y número de individuos importadas y exportadas en el 2009.

Otros organismos acuáticos importados
En la Figura 9 puede observarse la participación de los distintos organismos acuáticos
ornamentales con exclusión de los peces importados durante el 2009, agrupados por sus
respectivos Filos. El más representado es el Cnidaria con más del 51 %, seguido por el
grupo de los Artrópodos con cerca del 20 % y Mollusca con cerca del 16 %.

8

�4,72%

4,88% 2,20%

0,54%

16,05%
51,42%

20,20%
CNIDARIA
EQUINODERMATA
PORIFERA

ARHTROPODA
CHORDATA

MOLLUSCA
ANELIDA

Figura 9: Importación de organismos acuáticos ornamentales en el 2009, excluidos los
peces. Participación por Filo.
Filo Cnidaria
La mayoría de los Cnidarios son diminutos animales individuales que se agrupan juntos
por miles, para formar colonias como corales e hidroideos. Estas colonias que varían
mucho en forma y tamaño se unen al substrato o a organismos vivos para formar la
mayor parte de la estructura blanda y dura de los arrecifes coralinos. El grupo incluye
hidras, medusas, anémonas y corales, tanto de agua dulce como marinos. El cuerpo del
animal es simple, de una estructura hueca, que puede tener la forma de pólipo o medusa.
Unas pocas especies, como medusas y anémonas, no son coloniales, sino individuales.
Dentro de las diferentes clases de este Filo, la Clase Anthozoa, reviste la mayor
importancia ya que además de ser la más numerosa engloba a los corales blandos y
duros, corales negros y anémonas de mar. Todos tienen un único estado de pólipo en sus
ciclos vitales.
Dentro de esta clase encontramos una nueva subdivisión: la formada por la Subclase
Hexacorallia que incluye a los corales duros del Orden Scleractina (con más del 77% de
participación) (Figura 10). Los corales duros presentan un esqueleto de carbonato de
calcio macizo que tras su muerte pasa a formar parte, en la mayoría de los casos, del
arrecife coralino (por ejemplo Acroporas, Goniporas o Tubastrea). Todos los corales duros
están listados en el apéndice II de Cites (Convention of International Trade in Endangered
Species), por lo cual las importaciones deben contar con la autorización de dicha
organización.
También pertenece a esta subclase el Orden Actinaria, actinias y anémonas marinas
(segundo en participación con el 8,5%), con pólipos de más de 8 tentáculos donde
encontramos entre otros los órdenes Zoanthidae formado por anémonas incrustantes,
Ceriantharia y Corallimorpharia. Por otro lado existe la subclase denominada
9

�Octocoralaria o Alcyonaria, con pólipos de 8 tentáculos. En esta subclase se encuentran
los corales blandos del Orden Alcyonacea como Sinularia o Sarcophyton, orden
Stolonifera como Clavularia y Orden Helioporacea como los Helioporas.
Otra clase de interés perteneciente a este filo es Hydrozoa, siendo Hydroidea y
Anthoathecatae los Órdenes de mayor participación respectivamente dentro de esta
clase.
La Figura 10 muestra la participación de los principales Órdenes de este filo.

1,18%
1,33%
1,10%

3,81%

3,37%

1,08%

0,87%
1,43%

Scleractinia
Actiniaria
Hydroidea
Ceriantharia

8,50%

Alcyonacea
Zoanthidea
Corallimorpharia
Anthoathecatae

77,34%

Stolonifera
Otros

Figura 10: Importación Filo Cnidaria, 2009. Participación por Órdenes.

Filo Arthropoda
Constituyen el Filo más numeroso y diverso del reino animal, incluyendo insectos,
arácnidos, crustáceos y miriápodos. La participación de este filo en la importación de
organismos acuáticos ornamentales es exclusiva del Subfilo Crustacea, Clase
Malacostraca, a la que pertenecen camarones, cangrejos, langostas y cirripedios. Dentro
de la Clase, más del 99 % pertenecen al Orden Decápoda. En la Figura 11 puede
observarse los principales géneros de crustáceos decápodos ornamentales importados
durante el 2009.

10

�Neocaridina
Lysmata sp

3,97%
5,53%
5,93%
7,35%

3,18%

20,56%

Calcinus sp
Paguristes sp
Periclimenes sp
Dardanus sp
Stenopus sp

9,09%

Atyopsis sp
16,74%

9,09%
7,91%

10,63%

Thor sp
Rhynchocinetes sp
Otros

Figura 11: Importación de crustáceos acuáticos ornamentales, 2009. Participación por
principales géneros.

Filo Mollusca
Los moluscos, con unas 130.000 especies, constituyen uno de los grupos con mayor
número de especies del reino animal, el segundo más abundante después de los
artrópodos (Filo Arthropoda) al que pertenecen insectos, arácnidos y crustáceos. Dentro
de este grupo de invertebrados encontramos la Clase Gastrópoda (caracoles) que supera
al 92% del total de moluscos ornamentales importados en el 2009 (Figura 12). A esta
Clase pertenecen los Órdenes Neotaenioglossa (al que pertenecen los géneros Cyphoma,
Strombus y Cerithium) y Archaeogastropoda (representado por los géneros Trochus,
Astraea y Turbo) que en conjunto superan el 62 % del total de moluscos importados en el
2009. También a esta Clase pertenece el Orden Neogastropoda, cuyos miembros son en
su totalidad caracoles marinos, generalmente carnívoros o carroñeros (géneros Mitra,
Terebra, Cymbiola y Nassarius) y el Orden Opisthobranchia, suborden Nudibranchia
(géneros Hexabranchus, Casella y Chromodoris).
También dentro de este Filo se incluyen, con una participación mucho menor, la Clase
Bivalvia (moluscos bivalvos como almejas y ostras) representado por los Órdenes
Veneroida y Limoida (géneros Tridacna y Lima como representativos respectivamente)
con aproximadamente el 7 % y la Clase Cephalopoda (sepias, calamares y pulpos) con sólo
el 0,2 %.

11

�0,65%
5,98%

1,68%

1,38%

31,32%
Archaeogastropoda
Neotaenioglossa
Neogastropoda
Veneroida
Limoida
Opisthobranchia
Otros

28,12%
30,87%

Figura 12: Importación Filo Mollusca, 2009. Participación por Órdenes

Filo Equinodermata
El Filo Equinodermata incluye cerca de 5.500 especies de animales exclusivamente
marinos, entre las que encontramos las estrellas y los erizos de mar. La mayoría de sus
especies son bentónicas y habitan en las zonas intermareales o submareales, siendo
relativamente pocas las que viven a gran profundidad; y algunos son pelágicas (viven en
los niveles superficiales o medios de los océanos y mares).
Este Filo abarca varias Clases, siendo de los Asteroideos la que presenta mayor
participación en las importaciones de organismos acuáticos ornamentales en nuestro
país. Engloba a los equinodermos más comunes y conocidos, las estrellas de mar, con el
Orden Valvatida sumando más del 50 % del total de equinodermos ornamentales
importados en el 2009 (Figura 13).
Además de las estrellas de ese Orden, participan con casi el 10 % de la importación,
estrellas pertenecientes al Orden Ophiurida, de la Clase Ophiuroidea.
El resto de las importaciones de equinodermos ornamentales, cerca de un 40 %,
pertenecen a la Clase Equinoideos, que incluye a los erizos de mar de los Órdenes
Echinoida, Diadematoida y Cidaroida, entre otros.

12

�15,33%
5,08%
11,01%
51,57%
7,28%
9,74%
Valvatida

Ophiurida

Echinoida

Diadematoida

Cidaroida

Otros

Figura 13: Importación Filo Echinodermata, 2009. Participación por Órdenes.

Otros Filos representados
Con aproximadamente un 7 % de participación otros Filos importados (Figura 9)
correspondientes a los Filos Chordata (anfibios), Anélida (poliquetos) y Porífera
(esponjas), con 4,54 %, 2,05 % y 0,50 % respectivamente.
Conclusiones
Si bien en el país existen empresas dedicadas a la producción y comercialización de peces
ornamentales, no se cuenta con datos respecto al número de personas dedicadas a la
actividad productiva de acuarismo, ni a las especies y cantidades producidas. Puede
estimarse que aproximadamente el 60 % de los peces ornamentales exportados proviene
de cultivo, mostrando ser una actividad económica posible ya que no requieren de
grandes superficies, inversiones, ni cantidades de alimento, aunque este debe ser de alta
calidad, y se considera que pueden generar un ingreso familiar apreciable ofreciendo una
oportunidad de renta extra. Por otra parte, el valor unitario de los peces ornamentales es
mayor que el de los peces cultivados para consumo.
A fin de potenciar esta actividad sería necesario estandarizar técnicas de manejo y
producción de las especies autóctonas de mayor interés, desarrollar modelos de manejo
reproductivo en condiciones controladas, de larvicultura y crecimiento, manejo
nutricional y transporte de los organismos, proponiendo metodologías tendientes a
reducir el estrés y las mortalidades.

13

�Bibliografía consultada
Dirección de Acuicultura 2004- 2009. Estadísticas de exportación e importación de
organismos acuáticos ornamentales. SAGPyA-SSPyA. Argentina.
Liotta J., 2006. Distribución geográfica de los peces de aguas continentales de la República
Argentina. ProBiota, Serie Documentos N° 3, 702 pp.
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Aquatic Sciences, Florida Cooperative Extension Service, Institute of Food and Agricultural
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http://www.mpeda.com/subsidy/brofd.pdf
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peces ornamentales. 27 pp.
En:http://www.minagri.gob.ar/SAGPyA/pesca/acuicultura/03Estudios/_archivos/081110_Panorama%20actual%20de%20comercio%20internacional%2
0de%20Peces%20Ornamentales.pdf
Panné Huidobro S. &amp; Luchini L., 2008. Participación argentina en el comercio internacional
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http://www.minagri.gob.ar/SAGPyA/pesca/acuicultura/06_Noticias/_archivos/090630_P
articipaci%F3n%20argentina%20en%20el%20comercio%20internacional%20de%20organi
smos%20acu%E1ticos%20ornamentales%20(2008).pdf
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http://www.ornamental-fish-int.org/files/files/volume-of-the-trade.pdf
http://www.cuallado.org
http://www.fishbase.org
http://www.itis.gov
http://tolweb.org
14

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�BC/CDIA

�BC/CDIA

�BC/CDIA

�BC/CDIA

�BC/CDIA

�BC/CDIA

�BC/CDIA

�BC/CDIA

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                  <text>Aquí se puede acceder a obras monográficas y otros materiales como separatas y literatura gris</text>
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                <text>Ministerio de Agricultura y Ganadería, Buenos Aires (Argentina)</text>
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                <text>Buenos Aires (Argentina)</text>
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                <text>REMOLACHA AZUCARERA; GUAYULE; PARTHENIUM ARGENTATUM; AMAPOLA; PAPAVER SOMNIFERUM; ARGENTINA; CULTIVO; EXPERIMENTACIÓN EN CAMPO</text>
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        <name>FIBRAS TEXTILES</name>
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